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                    <text>siguiente : Escritos de Etica (1973); Escritos de Metafisica (1973), Escritos
de Filosofía de la Educación y Pedagogía ( l 973); Epistolario , (11 tomos)

°

1980.
Cf. Cu o . Anuario de Historia del Pensamiento Filosófico Ar entino
(publicación del Instituto de Filosofia, Sección de Historia del Pensamiento
Filosófico Argentino, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional
de Cuyo, Mendoza, Argentina) que con la dirección de Diego Pro ha sido - y
continúa siendo- de consulta necesaria para una visión equitativa de lo que

3

se ha hecho y se hace en filosofía en la Argentina.
Cf. Diego F. Pro. Historia del· ensamiento filosófico Ar entino.
31
Cuaderno l. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Cuyo,
Instituto de Filosofía, Mendoza, Argentina, 1973, 229 págs.; p. 73.
Cf. nuestras páginas relativas a su Epistolario ; (tomo l}. Instituto de
32
Filosofía, Facultad de Filosofia y Letras, Universidad Nacional de Cuyo,
Mendoza, Argentina, l 980, 152 pags. En : Revista Venezolana de Filosofia,
Universidad "Simón Bolívar" Sociedad Venezolana de Filosofía, Caracas,
Venezuela, nº. 14-15 (1980) 219-220; Epistolario; (tomo lU data cit. 263
págs. En: Loe. cit. nº 16 ( 1982) l 50- l 5. Asimismo hemos comentado
oportunamente Precisiones sobre la evolución del ensamiento ar entino
(Compilación de escritos de C. Alberini) con estudio Preliminar de Diego
Pro (pp.13-4 7). Eds. Docencia-Cinae, Buenos Aires, l 981, l 53 págs.: En
"Sapientia". Órgano del Departamento de Fi\osofia, Facultad de Fi losofia y
Letras, U.C.A., año XLI, 1986 (abril-junio) nº 160, pp. 1S7-1S8.

Sección Segunda

LETRAS

188

�BAJO LOS SIGNOS DE LA POSTMODERNIDAD

Dra. Alma Silvia Rodríguez.
Profesora e investigadora.
Centro de Estudios Humanísticos.
Instituto de Investigaciones Jurídicas
Facultad de Derecho y Criminología.

Refiere el poeta que Tzu-Lu que cuando
le preguntó a Confucio: "Si el duque de Wei
te llamase para administrar su país, ¿Cuál
sería tu primer medida?". Confucio
respondió sin chistar "La reforma del
lenguaje". Agrega el poeta no saber si el
mal empieza en las palabras o en las cosas,
porque cuando las palabras se corrompen y
los significados se vuelven inciertos, el
sentido de nuestros actos y de nuestras
obras también se tambalea. Yo pienso
como él: las cosas se sustentan en sus
nombres y viceversa.
(Ana Clavel, 2000)

¿Son las representaciones icónicas exteriorización materializada de los
fenómenos sociohistóricos? ¿Pueden los signos constituir el eje explicativo
del gran metarrelato de nuestra época? ¿Cuán apropiada puede ser la
codificación retórica en la iconografia actual?
... Nadie puede responder a estas preguntas sin reflexionar en torno al
contexto en el que se producen y reciben dichas formas simbólicas. En la
medida en que el objeto de nuestra indagación es un campo preinterpretado,
estamos obligados a ir más allá de los constructos significativos. Es decir, a
analizar, examinar, deconstruir y dar lectura a la interrelación entre lo
social, cultural, histórico y lingüístico; interpretar la realidad de los
fenómenos ideológicos que están representados en los signos.
Con esta perspectiva, abordo el fen ómeno de la globalización con su
tendencia hacia la macrocompetencia y su secuela de homogeneización.
191

�p~rtenecen
al ámbito de las 1'd eologías y que se comunican por formas
simbólicas significativas.
Aquello que G. Ritzer, Villoro y otros, han llamado la McDonaldización

de la sociedad.
La estandarización es innegable, Naisbitt denomina este fenómeno la
paradoja global, que tiene su contraparte, la regionalización, llamada por
algunos estudiosos la posición bipolar que confronta a los grupos, a nivel
macro y micro, por el control territorial.
La historia nos ha colocado en una encrucijada: la transformación de
estados-nación. Se trata de una nueva identidad, que oscila bajo los
parámetros de la competencia por el poder económico, político y social.
Pero hay además, una absolutización del poder racional que obedece a
los intereses de la cultura del conocimiento, principal fuerza económica,
cuya mt:dida del éxito es un máximo de eficiencia; la mejor relación entre
costos y producto. Factor detonante de un relativismo social,
epistemológico y de gobierno, que obedece a un código diferente al moral,
esto es, busca la autonomía, la soberanía y la libertad de la nación sobre la
base de una ética de resultados.
Vivimos la memoria histórica del inmediatismo, donde el sentido de la
vida pertenece a lo irreal o imaginario, pues el orden mundial valida sólo lo
fáctico, que unido a lo tecnológico, convierten el progreso, en la paradigma
por excelencia de la existencia humana.
La ciencia se constituye en la portadora de este nuevo avance, pero
ajena al hombre. Es la hiperracionalidad social -de la que habla Luhmanque separa al ser humano de su esencia. La quimera modernista que, lejos
de abrir opciones, nos lleva paradójicamente a perder nuestra esencia. El
sujeto se ha vuelto irrecuperable; se ha perdido irremediablemente. Son los
signos de la posmodernidad con sus ingredientes de: alienación,
desintegración, relativización axiológica de lo moral, lo político,
conjuntamente con la satisfacción inmediata de los sentidos. Las ideas que

Detrás de cada signo d
d ,
latente una realidad punzan~e ~ ca a l1mbolo, incuestionablemente está
su_s valores en un afán merc~nti~s:u~ o que se desdibuja, que ha perdido
mismo que la miseria moral del
mcrementando las desigualdades lo
al hombre, fomentando una me~;;lid~:ano. L~ ciber~~ciedad ha atrap;do
los monopolios; la gran alianza e t I operativa, utilitaria, que legitima
telecomunicación que se conv1·ertn re as em_presas transnacionales y las de
'
en en una m f tu · , d
merca o de bienes culturales.
.
s i c1on e poder, creando el
d

h

La razón rompe de este modo con el
~ero el progreso está marcado or un
pasad~, con la cultura ancestral.
irreflexiva. Las redes de transpm· . , a tendencia hacia una mas1ifi1cación
1
conten1•d os y el control de 1
.1s1on no son neutra es respecto a los
d.t~tn·buc1on
·, de tecnologías mediáticas
os mismos . Hay u~ Juego
·
de intereses en la
la mformación.
que contnbuye a la manipulación de
_La cultura se convierte -como afirma A
.
asocia con la producción y la circul . ~orno- en una mdustria, que se
atrapadas en el proceso de la mercantT act?~ de las formas simbólicas
cultural de la iconoesfera deb
t izac1on. Por este hecho, el análisis
si gnt·titeados incorporados 'a las efi contemplar
. ,el. contexto, asociado a los
nuevas identidades que nacen d orm;sl s1mbolicas; el surgimiento de las
yo verdadero y substancial· • e mo e os homogeneizadores y diluyen el
t d
, iormas que sólo viv
1
o os, pero no son de nadie S
.
en en pa abras que son de
Somos producto de una so~ie~ ndosd imponen estilos de vida, moda etc
senf
a
e consumo que
d. .
,
.
tr, pensar, y forja nuestro dest·mo co1ecttvo.
.
con ic1ona nuestro
Habermas intentó recuperar el t.
.
pero te~dencia posmodernista fortal:~¿~ !t~ertador del racionalismo,
La h1stona
se relativiza y la t ecnolog1a
, as ideas en favor del presente
.
c
·
.
·
mensaJe: sed operativos es d .
omumcac1011al deja un doble
(Lyotard, 1993).
,
ec1r, conmesurables o si no desapareced

!ª

circulan en palabras, enunciados, textos.
La iconografía publicitaria y los medios, conformadores de las formas
simbólicas massmedias, han sustituido el marco tradicional de la escuela y
la familia, para manipular el libre albeldrío a favor de los intereses del
mercado. Los iconos populares están hechos así para ser leídos
semióticamente. De esta manera se proclaman un sinnúmero de verdades
que se comunican a través de un corpus discursivo que encubre las
relaciones de poder, y son muestra evidente de la fuerza subyacente de las
ideologías dominantes (Thompson, 1998). Tal como lo escribí antes, el
lenguaje es el soporte que se reviste de asociaciones sincréticas que
192

. El hombre ha quedado entramado en un
.
signos que ya no significan se ha
I mundo que Juega con signos·
fi d
,
n vue to va ,
b.
'
a erra os a un efímero presente d d
. c_1os, o ~eto de consumo
t
111
la social.
on e no extS e la identidad personal, ni

Es un espiral donde el sujeto
.
metarrelatos ... y para escapar
se pierde en la trama de los
' se sumerge en una orgía de sensaciones.

193

1

�Nos conformamos con vivir la sensación de vértigo y aplaudir aquello que
exalta la degradación del hombre.
Hay un exceso de signos, ¡una espectacular densi.ficación de la
iconoesfera que relativiza e inventa la historia! Sin embargo, todavía parece
descubrirse la expresión del inconsciente colectivo que clama por otros
símbolos que le permitan enfrentar la angustia de existir.
Lyotard hablará de la pérdida de la experiencia que deja abierta esta
problemática donde radica el estatuto filosófico de la refiguración; donde la
dialéctica del acontecimiento y del sentido vincula acciones centrales y
periféricas propiciando la hibridación; supervivencias contaminadas de
modernidad que han puesto en circulación otra historia escrita en códigos
semióticos, cuyos modus operandi reflejan las relaciones de dominación.
Ideologías dominantes que, bajo el mito del progreso, ejercen mecanismos
de manipulación, de control ideológico, que dividen a grupos, evitan la
solidaridad interna, limitan el acceso al discurso público, adoptan
moderadamente las ideologías populares y controlan los medios de
comunicación manejando estrategias discursivas de opinión.
La imagen icónica forma así, parte indisoluble de la vida moderna,
pues aunque el lenguaje verbal por sí solo constituye un signo, la
iconoesfera contemporánea tiende a remplazarlo. Nuestra experiencia
directa de la realidad se manifiesta en imágenes icónicas que interactúan en
una estructura que Cirlot denomina la sintaxis simbólica, la cual emerge y
participa del devenir histórico y que es, antes que nada signo de una
ausencia: la del objeto o sujeto representado, que sustituye simbólicamente
(Gubern, 1987) la realidad y crea un constructo social.
¿Cuál es el sentido de esto? La teoría de las representaciones
icónicas, coherente con la teoría sintáctica de la percepción visual postulada
por la Gestalt, presupone la alteridad histórica extrapolable a los textos. Un
texto remite a otro y de éste al de la continuidad.
Van Dijk encuentra el correlato mediante la ordenación jerárquica de
los significados. La idea básica es que, una secuencia, no es meramente la
suma de las proposiciones que subyacen a un todo, sino una
macroestructura semántica susceptible de trasladarse al campo de las

connotativa
suele ser altª Y un lengua•e
.
·
re ommante
denotativa A,
:i
verbaI con . orientació
d
.
.
,
.
·
un
cuando
sab
d
n
P
men:aJ~ icomco al que se le su e
emos e antemano, que el
restringido a una interpretac1·0· n m,as ng1
P_I?donen
elementos verbales' se ve
a.
No obstante, existe un des lazam·
c?ntextos, de interacciones dinámic:s
iento,_ una extrapolación de
s1mbolos. Hay un nuevo len . que permiten la aparición de otros
constituye la iconoesfera co~~:Je q~e refiere nuestra experiencia y
~~positados en la conciencia de I mp~ranea, los universos simbólicos
, que se debaten en di·sy un11vas
et1cas.
os sujetos
·
En este sentido, el análisis de los he
.
.
las condicio~es tácitas que hacen osib~eh~s d1~curs1~os fija su atención en
sus correlac1ones con los de , p
. a existencia de un enunciado y
b'
mas enunciado L
o ~eto:, fenómenos o procesos del
s. os cuales se referirán a
sensonalmente en una "1ºm . , .
mundo real que desemboca
·
agmena 1cón tea
· como parte indisoluble de lan
ciudad
moderna".
. Los signos son pues, la exter . . . ,
. .
socw-históricos, espacio do d wnzacwn materializada de fenómenos
descubren, reinventan El s n te dconvergen las voces que nombran
g
·
opor e e nuestra cult
,
'
es1a un relativismo escéptico que todo lo di/
ura pragm~tica, donde se
la postura del dominador y la es
. d l d "!e y donde solo se reconoce
purra e ominado.

En este escenario global es necesar·
.
nuevas tecnologías de la ,
. . , to enfatizar en el impacto de las
~ ,
comumcacton Los al
enomeno convergen hacia la leg1·t·
.; d
canees que tienen este
pro
tmac1on e un mod 1
,
mueve una sociedad alienada
I
e o economice que
señ~lan que los códigos no son t~~:l=s·c;:sumismo. Au~que otras posturas
codificada. En otras palabras la 'd , cturan el medio de significación
se i':1ponen, pero la fuerza im,agin:ri~ ?ana sobre os códigos. Los medios
de simbolización. En los edificios d 1¡rrump_e el_ discurso bajo otros modos
escaleras imprevistas, sótanos esco:di;:;~ªJe ,51empre hay pasillos sin luz,
llaves se pierden en bolsillos ag . d
et~as_de puertas cerradas cuyas
de los significados (C. Rivera, 19~;;~ os del untco dueño, el soberano rey

!

_En esta situación coyuntural . Pued 1 .
explicativo de nuestra época?
G
en os signos constituirse en el eje

representaciones icónicas (Van Dijk, 1998).
Desde el contexto social, la articulación del acto sémico es, en
numerosos casos, de naturaleza verboicónica, pues lo verbal permite un
nivel más intenso de denotación. La forma más usual de transmisión
verboicónica, está definida por el constraste entre una imagen cuya carga
194

La modernidad apareció en los , .
. .
se~ularización y la simultaneidad de ~a1ses tnd~~tn_altzad~s, asociada con la
p~1ses periféricos, se presenta a travé: ~eevoluc1_on mdustnal y social. En los
bienestar. García Condini afirma
un d1scu:so político que promete
que en los pa1ses subdesarrollados la
195

1

�modernidad es, más bien, una moda que, si bien imita el modelo de los
países centrales, somete a su propia circunstancia los postulados del
discurso político moderno. Campo-sujeto en el que las formas simbólicas
son constructos significativos en donde se insertan las condiciones sociales
e históricas sujetas al orden temporal.
La tecnología de la información nos \leva a vivir en la aldea global,
pero al mismo tiempo recrudece el vacío existencial que nos empuja a
comunicamos entre sí, para redescubrir nuestra identidad (F. Femández,
1997).
Pareciera que este es el camino a un nuevo renacer, no obstante, la
complacencia por el mercado de las tecnologías informativas crece
vertiginosamente y nos invade. A través de diversos canales sensoriales.
Ligada a mecanismos de legitimación, la metáfora cibernética se conecta a
la metáfora ecológica, para imponer, tal corno sustenta Bateson, un modus
operandi de la mente descontextualizada de la lógica. El problema no es
sólo la tecnología, sino la nueva identidad asociada al proceso de

El dra~a es un mundo conceptual
e~ la propia fragmentación dar cohe , pe~o a la vez escéptico, que busca
situados en cruces de relaci;nes pra m~~~c1a a la vida "Los átomos están
por los mensajes que los at .g a icas, pero también son desplazado
(Lyotard. I993.·39)
raviesan, en un movim1·ento perpetuo ... "s
Es la sociedad moderna
constituye_ la medida de los a~~: ~: funda en el uso y abuso de la razón, y
la Gran Historia ·
manos recabados acumulat1·vamene
t en
Es en este momento cuando 1 . , .
postmodernidad pone el ace t
a teona implícita y explícita de 1
reesc;ibir, es volver a descubrfr ~a :o~re l~s act~s del habla. "Hablar e:
tamb1en
. udeorre
de lo simbo'1·ico,. pero
b .
. es combatir' en e1 sentido
. ex1b1hdad
.
t ~JO _la idea de una agonística del leng~~J~~;'ctventar palabras y sentidos
ermmos, es elaborar un códi o c
.
yotard. 1993: 27). En otros
thr_ansf?r_me las relaciones i~trai~~~~tglnos posean un significado
que
1stonc1dad.
ua es Y constituya una nueva

hibridación intercultural.

. La masificación caracteriza la fi . ,
.
dificulta la integración entre el
~nc1on discursiva del lenguaje y

En la dinámica de la globalización, es evidente que el mercado
mundial de bienes simbólicos y de participación diferencial , presenta una
nueva cultura. Pero los grupos locales e individuales de recepción, han
generado el concepto de híbrido, que nos ha permitido descubrir una
oralidad cultural manifiesta en formas de habla diversas. Detrás de la
supuesta homogeneidad de las estructuras discursivas, se revela la
presencia silenciosa de un "otro" colonizado. Hay una hibridez simbólica
que exterioriza los "recursos inadvertidos" de la dominación. Asimetrías de
la modernidad, formas de interacción cultural, que revelan un nuevo
referente cuyo soporte es el paradigma informacional.

las ;e\aciones entre los hombre~e~~m,~nto y .1~ comunicación que deÍlne
dt''. realista') completa un sist¡ma ::
visual (nos atrevemos a

John Naisbitt incluyó entre las megatendencias, un renacimiento
religioso corno producto de la necesidad sobre el significado de la vida.
Señalando que, los cambios y crisis traen consigo una nueva ideología.
¿Será la tecnología digital, la ideología de este siglo?
La aparición del proyecto postrnodernista con su crecimiento
tecnológico acelera el proceso de urbanización, y su consecuente
masificación; "metamorfosis fantasmagóricas, de una situación marginal o
el paseo errático de no ser ya libremente elegido, sino impuesto por las
circunstancias... En medio de una desocupación masiva, la multitud ya no
es únicamente el velo que se tiende sobre el jláneur, a pesar suyo, sino una
fosa en la que se disuelven las individualidades" (Pierre. 1998: 180)

:~;~ªt1º

e ong~n del lenguaje, valorizado en ex
a e rol de la onomatopeya en
contrario reforzado" (Pierre.1988:57) ceso, no es cuestionado, sino por el
El proyecto consecuentemente se d
construy_~ en un diálogo fracturado egrada Y_ el u~iverso de valores se
concepc1on de la cultura borra lo r .por la incertidumbre. La nueva
secularización produce un d'
s imites. Es la cultura híbrida dond 1
fu
I
iscurso "una suerte d
e a
e e progresismo liberal en ,
. , e escenografía de lo que
(Arlt. 1993: 117).
,
una vers1on degradada y grotesca".
Entonces ¿Cómo inter
•
resolver su identidad? . El pr~dtar los s1_gnos? ¿Cómo busca el hombre
. ¿
sent1 o de su vida?.

~:;ª~

. vital
, Los signos' son e1 espacio
nuestra marca distintiva, la insta;t~~:i~;~sruye.n lo que posiblemente
.
la pena detenerse. Por ello el
. a ~ida es tan breve que no
indiferencia y de agnosticismo
present_e se vive con una actitud de
del criter'.o_de operatividad, lo ~ue ~~~~:t:~~1a que favorece la imposición
q~e prop1c1a el mercado de bien
I
ombre en un vacío éxistencial
aJenas al sentido más profundo deesl cu ~urale~ y tecnología comunicacionai
a ex1stenc1a.

e·

197

196

I

�Ante este panorama, el hombre busca la valoración de una tradición
que anude valores y principios que atañen al ser social. No obstante la
vuelta es "ambigua". El ámbito de la realidad vive la caída de los
metarrelatos; la deshumanización que crea nuevos símbolos, que al ser
descontextualizados, sufren de una muerte anodina y se vuelven más
vacíos. Se reconoce la forma, el objeto, pero no se puede acceder
fácilmente al significado. El hombre está aprisionado en un mundo que
juega con significantes y significados. Los signos se convierten en
seudosignificantes de significados que la propia sociedad construye y
deconstruye. No hay una verdad absoluta, todo se vuelve mercancía
informacional, objeto de consumo, que se revierte en signos y símbolos
aferrados a un efímero presente, en donde se debate la dialéctica del
acontecimiento y del sentido.
"En esta diseminación de los juegos del lenguaje, el que parece
disolverse es el propio sujeto. El lazo social es lingüístico, pero no está
hecho de una única fibra. Es un campo donde se entrecruzan un número
indeterminado de juegos de lenguajes que obedecen a reglas diferentes.
Wittgenstein escribe: "Se puede considerar nuestro lenguaje como una vieja
ciudad: un laberinto de callejas y de plazuelas, casas nuevas y viejas, y
casas ampliadas en épocas recientes, y rodeadas de bastantes barrios
nuevos, de calles rectilíneas bordeadas de casas uniformes? Y para
demostrar que el principio de unitotalidad, o la síntesis bajo la autoridad de
un metadiscurso de saber, es inaplicable, hace sufrir a la 'ciudad' del
lenguaje la vieja paradoja del sorites, preguntando: ¿A partir de cuántas
casas o calles una ciudad empieza a ser ciudad?". (Lyotard.1993: 77)
En esta falta de sentido se cae en redes flexibles de juegos del
lenguaje, laberintos de signos, de textos. Pienso que nuestro destino de
hombres no empezó tanto con la expulsión del paraíso sino con el
nacimiento del lenguaje ... cuando no prestamos atención a las palabras,
último reducto para asirnos a la realidad, cuando los muertos de San Juan o
los del 68 se cuentan en la versión oficial con las manos, entonces estamos
perdidos, como si filtros y filtros se interpusieran entre nosotros y la
realidad nombrada. Escindidos, cada vez más separados de nosotros
mismos ... La existencia del hombre se cifra en mentiras, en convenciones,
pero las convenciones nos asfixian y nos separan más de la tierra. En todo
caso la gente debería tener la opción de elegir la mentira que le conviniera.
Como yo, que he escogido el paraíso de las palabras. (C. Rivera, 1999).
Los postestructuralistas diluyen la verdad en el texto. "La voluntad de
verdad no es sino una forma de la voluntad de poder". La gran
metanarrativa filosófica fundada por Platón pertenece, como afirmó

Ni~tzsche, a la genealogía de las formas d
. .,
epistemológica del progreso del co . . e dom1~ac1on, no a una historia
noc1m1ento. (Fnsby. 1992:285)
~I fen?meno por tanto puede verse -e
.
una tnple dimensión:
orno dice Schumacher- desde
a) .
Epistemológica: la disolución d 1
es lo mismo, la negación de la real"d d Ae a verdad en el texto o, lo que
1 ª · specto en el que han insistido
Barthes y Derrida.
.
b) .
Antropológica: la disoluci ,
.
m?onsc1ente, y la negación de la
on de 1~ consciente en lo
mascaras. (Deleuze y Foucault).
pe_rsona en un indefinido número de
c)
Política: la disolución de ¡
,.
democracia en dictadura (Ba d ·11 d
a poltttca en simulacro y la
·
u n ar y Lyotard).
Ante
este panorama mc1erto
. .
d
y desconc rt
posmo ~rno contempla el desconsuelo de la
. e ª-~te, el fenómeno
perspectiva histórica Lo que ·
.
masificacion Y la ausencia de
.
.
imp 1tea un tono de d
sujeto se desvanece en un pragmat'tsmo exacerbado. esesperanza, donde el
La búsqueda de un nuevo orden m .
largo plazo la Guerra Fría
1 'dundtal, que tuvo como secuela a
desmoronamiento del bloque sco~c,.u1 a en 1982, y el subsecuente
de
d
ocia tsta que a su
.
s~rroIIo e la idea de "aldea global" d,
'. ,
vez, propiciaron el
la instantaneidad. Un mundo I b 1· etermmo la desterntorialización y
naci~nali_dad, se habla de g ~ra:~~ad?, d~nde más que hablar de
multmac1onalidad. Se trata pues d
ac1?naltdad, y -mejor aúnlos · t
, e una sociedad dond 1
·
m ereses económicos que d .
1
e o que importa son
en
h .
omman e mercado La I
h
cuyo onzonte aparece el fin d 1 , .
..
cu tura egemónica
un simulacro.
e ª etica Y la disolución de la política e~
El hombre acepta entonces ue h
produce una información manip~la~ora ';; u~ :°~rcado publicitario que
rechazo, y al historicismo La h' t . , o dtalog1ca, en la que habita el
r
d
.
is ona no es la Gra H.
.
oceso onde incide lo regional
1
.
n tstona,
sino un
1
tP dos part1c1pamos
. .
·
La import con• od nacional y lo universa
, Y en el cual
0 .fi
.,
·
anc1a e estos facto
1
co 1 1cac1on y de lectura d 1
.
res en os procesos de
d
actitud de solipsismo u e as r~~resentac1o_nes icónicas, es una nueva
consecuentemente de la s~c~ed~~~p1c1a la desmtregación del hombre y

tf

uáles tºn entonces _las perspectivas de este fenómeno?
.
a que considera que la p t d .
·
rac1onalización donde
.
. os mo ern1dad es un modo de
1as nuevas culturas.
'
es necesario revisar los vmcu
, 1os entre la tradición y

199
\98

�2)
La que señala que la postrnodernidad es la continuación del
modelo modernista. Desde esta perspectiva, lo que se acentúa son las
diferencias, y se "refuerza nuestra capacidad para soportar lo
inconrnesurable". El lenguaje, en este sentido, se convierte en un juego
entre individualidades. La alternativa es adoptar un "realismo holista" en el
que la red de frases que constituyen el lenguaje pueda ser entendida a través
de una forma que busca explicar una realidad extra-discursiva. (Frisby.
1992: 288)

3)
La que define a la postrnodernidad corno una forma de
simbolización y arguye que la razón es insuficiente, por lo tanto, ningún
método puede acceder al conocimiento; entonces, si el método y la razón
no funcionan es porque el lenguaje no es suficiente, y lo mejor es callar;
decir nada es decir algo, y el silencio es la mejor manera de demostrar que
estamos ante el fin. "Una masa muda por cada portavoz vacío carente de
pasado. Conjunción maravillosa de quienes nada tienen que decir con las
masas, que no hablan. Ominosa vaciedad de todo discurso" (Frisby. 1992:

296)

A pesar de esta última postura, nos enfrentamos a una época que
proclama la razón corno el modo de acceder al saber. Pero a la vez, es la
razón sintetizadora, que se expresa por medio del lenguaje. Conjunto de
signos polisémicos, donde la frontera entre la imagen mimética y la
imagen simbólica aunque frágil, y sometida a los imperativos de cada
contexto cultural, busca un sentido, una razón de ser, existir.
Es el hombre que va en camino hacia la búsqueda de la experiencia
ancestral; el lugar del logos, donde se enr.uentra el extravío del caminar que
lo ha conducido a la ruta del poder, que es el odio, "la tierra totalmente
ilustrada que resplandece bajo el signo de una desgracia triunfal", como lo

existir', pues ªrt'icu1ª la presencia del
•
carecena de significado• El /ogos 1mpltc
. . pensamiento
que de otra manera
t
1 .
como el ser, desde donde emerge I a a~to .ª mtención comunicativa
voluntad de sentido, como afirma (Fra~k~~~;~:;_c1a de la libertad, que es
. Colocados en este tránsito es
.
sociedades que ~iolentamente ~e in~~ec1so borrar de nuestra historia las
modelos de d?mmación y mani ulació uyen en proyectos totalitarios, con
en una ~esad11la, donde la vidtmi n,_ porque entonces todo se convierte
prenuncio de muerte.
sma se retrae en un grito que parece el
Oportuno es señalar que si el .h
c?noci~_iento envuelto únicamente en ombre_ ca~ bajo el dominio del
c1bernet1ca, se produce el vac'
.
. la c1enc1a, la tecnología y la
ro
10 ex1stenc1al que sól
d
o pue e ser colmado con
P cesos enmarcados en una dim . ,
en comunicación dialógica orient:~sa1onl bq_ue apel~ al encuentro con el otro
'
a 1en comun.
'
Si el hombre quiere a d
humanidad, entonces la . y~ ar verdaderamente al hombre a la
t
fi
c1enc1a la eco
,
,
rans igurarse. La observancia dei d . h no~1a ~ la política han de
humano, a su espíritu, que aboga
t'ec º, ex1g~ ir a la esencia del ser
por a comun-unión entre los hombres.
.
El respeto y la promoción de los dere
~mpo~e un compromiso personal
chos humanos tiene un costo e
identificable con una cierta fuerza ; . Recuperar la postura humanista
la. paz y ¡a JUSt1cia.
· ·
mtStica que. con
Frente al absurd
. lle va buscar los signos de'
v1a~le para el h~mbre es, encontrar ei°s~~t~ds1gn1fica nada, ~a única ruta
ha~1~ una experiencia que se deja asu . o de su vida. Cammo y umbral
e~1s~1r como un movimiento del
m~r en el encuentro. Conciencia del
significa históricamente, apertura. ser umano que se proyecta, lo que

!ª

dijera Theodoro W. Adorno.
En ese vértigo de abismo, el imperativo interior es retomar el andar.
Caminar la ruta transmutada, identificable con el humanismo. La que nos
exige pensar en la necesidad de actuar como ciudadanos comprometidos
con nuestro tiempo: hombres dispuestos a firmar acuerdos donde las ideas
de libertad y democracia formen parte de conceptos filosóficos y jurídicos
comunes, para reforzar una situación política que culmine en procesos de
paz. El ahora nos impele a crear nuevas relaciones basadas no en la mera
producción o construcción de sistemas que constituirían otras fases de la
producción, sino vivir conforme a lo que los griegos llamaron el hecho
primordial y fundamental de la cultura, el hombre.

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Más aún, si se quiere ser auténtico, el hombre está impelido a darse, a
encontrarse con el otro. Como afirma Nícol, un interlocutor nos hace
200

201

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NADIE ME VERÁ LLORAR Y LA RELECTURA DE LA
MODERNIDAD

Gabriela Riveros Elizondo
Escritora e Investigadora.
Universidad de Monterrey

El silencio es la burla perfecta de la razón.
Cristina Rivera Garza.
Nadie me verá llorar.

En los edificios del lenguaje siempre hay pasillos sin luz,
escaleras imprevistas, sótanos escondidos detrás de puertas cerradas
cuyas llaves se pierden en bolsillos agujerados del único dueño, el
soberano rey de los significados.
Cristina Rivera Garza.
Nadie me verá llorar.

La novela "Nadie me verá llorar" de Cristina Rivera Garza, publicada
en 1999, propone una nueva forma de ser en el lenguaje, de hacer literatura,
de leer la realidad contemporánea. Para ello la autora toma a manera de
herramientas una visión desacralizadora de la modernidad, el logocentrismo,
la razón, el sujeto, la historia, el progreso. Hace de estos metarelatos piedras
que se van desmoronando a lo largo de su nueva construcción -en el plano
de la creación y la lectura. La posmodernidad es su lente para mirar las
cosas; la periferia filosófica y epistemológica, su asiento. En el presente
ensayo esbozaré de manera general diversos aspectos del relato novelísitco
de Rivera que contribuyen a confirmar esta propuesta. Para ello analizaré
brevemente estructura, tiempo, espacio, personajes y temática.
Ya de entrada podemos percatarnos que su estructura externa se
compone de ocho capítulos que a su vez se subdividen en fragmentos cortos.
Por otro lado, la estructura interna de la obra está construida a partir de una
serie de repeticiones y leitmotivs que nos recuerdan una estructura musical y
quizá también una estructura visual - la de la fotografía- . Es así como
aparece una pregunta o una frase que más tarde se retoma y, cada vez que
aparece, enriquece su propio significado. La frase "Nadie la verá llorar"
aparece cuando Mattlda, la protagonista, de niña conoce la soledad al
extraviar a su madre en El Tajín, más tarde aparece cuando Matilda entra a
los 15 años a la ciudad de México por vez primera y observa la ciudad desde
el ferrocarril. En este sentido, el lector va construyendo los significados a la

202

203

�par que los personajes - un lector activo.- Esto da también un sentido de
ritmo y equilibrio a la obra. La fragmentación del relato, es la ruptura del
cronos, del tiempo ordenado, racional, consecuente. No hay posibilidad de
aprehender una realidad o un conocimiento: el derrumbe del logocentrismo.
Los tiempos y espacios en los que sucede la acción van y vienen,
deambulan en el silencio de los personajes, en los ecos de su memoria. Aquí
podemos acercarnos al manejo del tiempo en la novela y para ello, tal vez
convenga separar dos formas de abordarlo: por una parte, está el tiempo
ilustrado, patriarcal, ese que conserva un pasado, presente y futuro, el tiempo
racional, lineal y cronológico. Para representarlo la autora hace referencia a
ese tiempo objetivo que todos compartimos: las doce en punto, 26 de julio,
1900, el Porfiriato, la Revolución, Italia en 1897, 1906, la huelga de
Cananea, la huelga de Río Blanco, los autos Ford, Debussy ... Por otra parte
aparece el tiempo subjetivo; el tiempo sujeto a las acciones internas, a las
sensaciones, lo intangible, el dolor, la locura, la muerte ... El tiempo durante
el cual Matilda vaga por la ciudad cuando es despedida de la fábrica, el
tiempo del insomnio de Joaquín, de su espera para acercarse a Matilda, el
tiempo que transcurre Matilda en Real de Catorce ... Este tiempo subjetivo y
posmoderno transgrede el tiempo tradicional y se impone en la forma de
narrar de Rivera Garza.
El tiempo de la historia -el orden cronológico en el que sucedieron los
hechos- y el tiempo del relato -el orden en el que aparecen en la novelason ya categorías conocidas por la crítica literaria puesto que han sido
utilizadas frecuentemente en la literatura del siglo XX. Rivera Garza utiliza
estos dos elementos y va más allá puesto que juega con ellos y los fractura
en múltiples modalidades. Las historias de Joaquín Buitrago y Matilda se
van construyendo, a manera de rompecabezas, a lo largo del relato.
Sin embargo, hay partes del relato en las que estos dos tiempos (del
relato y de la historia, subjetivo y objetivo) se tocan: sabemos que en junio
Joaquín reconoce a Matilda, en julio le regala una pulsera, agosto es un mes
de silencio. De esta manera el tiempo común queda atado a la relación entre
los personajes, relación que se suspende en un tiempo caótico, profundo. En
definitiva, el tiempo que habita dentro de los personajes siempre ha de
imponerse sobre el histórico, un ejemplo claro es el hecho de que Joaquín y
Matilda no se enteran de la revolución mexicana por estar enterrados en sus
propias historias.
Podemos hablar también de tempo del relato; ese sentido de ritmo en la
narración. Este se marca por medio de oraciones de una sola palabra vs.
frases largas. Igual que en la vida de los personajes hay fragmentos cortos en
los que la historia avanza mucho y otros largos en los que el tiempo se

204

detiene._ La_ novela en ocasiones se nos t
presencia visual que invade al lecto~
orna poema, sensación que huele,
~I manejo del espacio en la
. .
~:~~:ot común, objetivo y verifica~~:t:: ;~u~~~1~ar ~ _d~I tiempo. Existe un
n es y su alto porcentaje de
.
e ex1co con sus 368 899
y sus más de cinco mil o erar· prostitutas? con sus 13 fábricas de tex;ile
centavos al ~ía, la capital ~tali~~! i~e reciben sueldos_ de entre 35 y 5i
Catorce, ~I numero 35 de la calle Mesma a fines ~el siglo XIX, ·Real de
los espacios recreados por la memor· on~s .. . espacios que se contrapone a
ia y SuJetos a los cambios internos.
~stá también el espacio construid
.
espacios marginales. Así vemos ue M~ ~or los d~sc~rsos oficiales vs. los
p~o_mueve como un espacio mo~erno ex1co, a principio~ del siglo XX se
~c1cleta~, alumbrado público, edificios dec~~ fuentes y Jardines, tranvías,
ercant1I y el Palacio de Hierro o I
ierro y cemento como el Centro
la Alameda Central, el Pabellón Mo ª. casa Boker con sus nuevos ascensores
nos_ r~sulta inverosímil contrapu:~:~\el Country ~lub inglés, paisaje qu~
penf~na: el_ hotel de San Andrés el h _los espacios marginales de la
prostitutas infectadas de s'fil'
osp1talI Morelos a donde acuden 1as
1 1 is y' gonorre
cuerpos en descomposición las . . d .ª' ugar de gritos y vómitos de
,
v1v1en as Junto al desagüe , las pulq uenas.
,,
El análisis del espacio también
. . .
campo y ciudad. La Ciudad de Méxi puede d1v1d_1rs~ ~n las categorías de
nada. La velocidad de los acont . ~º· En un pnnc1p10 no echa de menos
no t 1 .
ec1m1entos no d . .
1 s a g1a. El pr~sente se vuelve absoluto , L . ~a tiempo alguno para la
.as transformaciones internas de los e . .ª c1u ad es un espacio ajeno a
interrogaciones a Matilda y a Joaq , p ~~onaJes, es un lugar que sólo ofrece
~os eve_ntos transcurren más tranqu~::~. 1 ca~po es el lugar de las imágenes,
~ matdda con Paul Karnak en Real d.e ~:inez en Veracruz, el matrimonio
Sin embargo, puesto que la novela no torce, los_ voladores de Papantla.
enteramente positiva o negativa b
presenta ninguna categoría como
acabada, todo es bueno y malo, L ue;a o mala; es decir, ninguna categoría
(como en el yin yang). Los lími~es ueuno da orig~n a lo malo y viceversa
campo presenta también problemas d q _e~an . ª?olidos. De esta manera el
com~añías como Oil fields, la repartici~ninJus~1c1a en tierras, la invasión de
hectareas poseídas por 7 hacendad
de riqueza en una realidad 130,000
os ...

. muy importante ara 1
. un _espacio
manicomio. Se trata de un es . p
a novela es La Castañeda el
b
pac10 cerrado qu
,
em a~go este espacio encierra tamb., d
e pertenece a lo privado. Sin
lo objetivo y lo subjetivo la cordu::n ¡°si caras: lo positivo y lo negativo
trata de un microcosmos de la sociedaI. ..ª Nocura. A ;eces sentimos que s~
las calles. Es una ciudad de .
o hay en el nada que no haya en
Juguete con sus calles ' enfermenas,
, carceles,
,
205

�viviendas, riñas, tráfico de cigarrillos, talleres de trabajo, lavanderas, poetas,
mecánicos, policías, farmacéuticos, ladrones, enamorados ... Los enfermos
están igual de alterados que los psiquiatras y presentan una serie de manías
patológicas. Para referirse a La Castañeda la autora utiliza, una vez más, dos
tipos de lenguaje: el objetivo y el poético. La Castañeda es, por un lado, un
conjunto de 25 edificios en l 41,662 m; cuando la inauguraron ochocientos
cuarenta y ocho dementes cruzaron los confines de la ciudad y entraron a los
edificios construidos en esta ex hacienda de Mixcoac. Sin embargo, es
también un lugar de gritos y silencio, de ensoftaciones que jamás serán
enunciadas, contempladas o comprendidas.
Uno de los logros más importantes de la novela es la caracterización de
los personajes. Desde el inicio cobran una vida propia; los personajes actúan
por iniciativa propia no por la del autor. Ya desde el primer párrafo se
establece su temperamento perfectamente. El lector ve a Joaquín en su
habitación, huele los cigarrillos Monarca, se contagia de su desesperanza ...
Dada la intención de este ensayo no pretendo presentar aquí una descripción
de los personajes; me limitaré por lo tanto, sólo a exponer la relación que los
personajes principales tienen con la visión posmoderna.
Joaquín Buitrago, en su juventud va a Italia y conoce al amor de su vida
Alberta. A partir de ese momento se convierte en fotógrafo de locos y
morfinómano (para escapar de su propia locura), posteriormente trabaja
como fotógrafo de putas, presos en la cárcel de Belén y locos en La
Castañeda. ¿Cómo se llega a ser fotógrafo de locos? Basta con saber usar
una cámara y vivir en este país después de haber visto la luz de A/berta. Eso
es todo, Matilda. (22) Su vida es el resultado de sucesos que nos fracturan.
El primero de ellos es su encuentro con una mujer golpeada y muerta en la
calle cuando adolescente. Diamantina, la primera mujer en su vida, se va y lo
deja en profunda soledad. Su encuentro con Mati\da es un encuentro más de
sí mismo. Ella representa su tránsito entre la locura y la cordura; representa
su capacidad de amar y proteger a alguien. Joaquín mira distinto, tras su
lente presos, putas, locos y demás seres marginales se yerguen en una
humanidad impresionante que nos conmueve y nos permite identificarnos.
Como se mencionó arriba, en la novela no hay límites, todos los
márgenes están transgredidos. No hay cosas, sujetos ni acontecimientos
acabados ni maniqueos. En el plano de los personajes, las transformaciones
de otros son proyecciones de las suyas nunca se imaginó que la vida de
Matilda llegaría a ser la clave de su propia vida. Aunque los personajes son
distintos y tienen un caracter perfectamente esbozado, hay dolores o
recuerdos con los que se identifican ambos.
Eduardo Oligochea, el médico internista que recibió a Matilda en La
Castañeda el 26 de julio, y Marcos Burgos, tío de Matilda y médico que
206

renunció
.
. . a su indí gena para incorporarse
a I
d .
c1,enc1a y el afán de progreso. Sin emb
a mo em1dad, representan la
como sus anhelos se derrumban s
argo, a lo largo de la novela vemos
cual ~sirse. El tío Marcos tiene u~b~;á~na base f~a~turada. No hay centro del
palacios, por la vida metódica 1 /ºr _la h1g1ene, gusto por edificios y
estudiante durante cuatro ' º~, ?ranos, estudios y aseos Cua d
C "d
anos no salio m con am·
.
.
.
n o
ons1 era que las clases bajas ento
igos m muJeres ni de paseo.
ellas se ,ani~an instintos criminales :~~en el progr_eso de la nación, que en
haya ~as carceles y manicomios ~ara d;~s ~ salvaJes. ~~oya la idea de que
y castigar. Para comprobar sus teo ,
m1tar a los v1c1osos, para corregir
Matilda; logra su propósito despué:ia~e propone-dome~ticar y edificar a
huye de su casa y esto representa I d gunos anos. Finalmente Matilda
derrota personal.
ª errota del modelo progresista, su

~:I

Por su parte, Eduardo Oli oche
, .
manicomio como un peldaño g
bª'. el medico de La Castañeda ve el
'd
para nncar a m ·
h •
'
oportum ad en el extranjero
1
. . eJores osp1tales o a una
prestigio. No tiene un propósito ~~co e uii~rm1:ie~a ~er .~n profesional con
para ascender. Aunque el doct Ór za a inst1tuc1on y a su prometida
c?nve_rsaciones que nos permite: co~~~~~ea Y Joaquín entablan largas
simplifica en la de don Quiiote S h
al doctor, su relación no se
opue
t
~
Y
anc
o.
Ellos
no
. s os como aparentan sus primeras
. se comp Iementan, no son
yin y yang puesto que la locura c~nv;rsac1ones; más bien asemejan al
s~mb~adas en el médico que ha de y ~ desesperanza de Buitrago están
c1enc1a que ha fracasado en u
~os1ta o. sus esperanzas y éxito en la
,
na muJer a qui
como la mulata a quien tanto amó cuand
de~ no ama porque nunca será
o estu 1ante.
Lo q~e no se muestra en sus conver .
.
al le_nguaJe que irá emergiendo a lo lar sac1ones es el inmenso abismo ajeno
mediante las palabras Lo enunc· d go de la novela y cobrando realidad
desnuda (cuenta una historia de
e_sd r;al, una vez que el médico se
semilla del absurdo en su cotidianeidad1c11 ah. con_ su prometida, siembra la
Y a 1stona subterránea aflora).

:~r:r

"Dentro, alineadas en riguroso orden
.
encuentran a salvo Mudas N,
.
' sus propws emociones se
0 qwere despertar/
·
·
·
N, ¡ .
comparllrlas. Si algo ha aprendido en I
as. o e mteresa
es a guardar bajo la piel bien es os _manuales de anatomía[. ..}
reuniones con Joaquín le so'
condrdo, el pronombre yo Las
persona. (30)
n gratas porque se llevan a cabo en ,;rcera
juega con palabras jueoa a hace .
.
cotidiana escena bellísim' d º¡
- r interesante situación de la vida
'
a e sueno en la qu 1 ¡
•
se apodera de él." (95)
e e enguaJe de la locura
. Las identificaciones de los ers .
,
psicológico; a nivel sintáctico ta~b- ?nats n~ s?l_o se dan en el plano
ien ay s1md1tudes. Por ejemplo,
207

�para hablar de lo que hay de Matilda y de Joaquín en el mismo doctor
(ciencia transgredida por la locura) el narrador enuncia: Hasta conocer a
Matilda Burgos, Eduardo pocas veces había discutido, y mucho menos
mostrado el contenido de sus expedientes. Hasta conocer a Joaquín.
(9 l)

Matilda, la protagonista, encarna toda la propuesta de un mundo ajeno a
los centros, de un mundo mutable ajeno a toda denominación, a todo intento
de clasificación porque se trata de realidades que nunca serán estables, salvo
en el momento de la muerte. Todo es posible, Joaquín, excepto la paz ( 19).
Matilda es hija de Santiago Burgos y Prudencia Lomas, de un hombre
semisalvaje y de una mujer aficionada a la poesía francesa y a los placeres
de la carne (ambos orígenes pertenecen a la periferia). Su padre murió
alcohólico y su madre asesinada. Campesina, analfabeta, desamparada,
mujer ... llega a la ciudad y es adoptada por el tío médico creyente en los
beneficios del progreso científico convencido de que una instrucción
conducirá a Matilda por el sendero de la limpieza y la disciplina. Crece junto
a sus tíos, estudia y trabaja cuidando a una vieja hemipléjica -cuya propia
hija médica es incapaz de cuidarla- hasta que una noche aparece Cástulo
Rodríguez en su habitación perseguido por las autoridades, joven
revolucionario mal herido. Esto abre sus ojos ante la realidad social,
abandona la casa de sus tíos y se refugia con Diamantina Vicario en cuya
casa se discute de política, los orígenes de la revolución mexicana. Cuando
Diamantina parte a Río Blanco, Matilda se queda en silencio, corta sus
trenzas y abandona la casa, va a trabajar a la cigarrera el Buen Tono: 35
centavos diarios, es vecina de la señora Esther Quintana y sus dos hijos. La
llaman "la doctorcita" porque cura a los niños del barrio, atiende partos ...
(una doctora que terminará en el manicomio). Muere la señora Esther y al
ser despedida por atenderla el día de su muerte, Matilda se ve obligada a
ejercer la prostitución en el hotel San Andrés (el nombre es de un santo ... ).
Más tarde se casa con un ingeniero civil de origen húngaro, Paul Kámak,
quien se había enamorado de ella desde una vez que la vio cuando ella aún
vivía con sus tíos (si entonces se hubiera casado con él ... ). Se van a Real de
Catorce, pueblo en donde viven en soledad, él se suicida, ella incendia todo,
sólo rescata la seda que él le regaló cuando se conocieron. Matilda termina
sus días junto a Joaquín, quien recupera la casa de sus padres. Muere el 7 de
septiembre de 1958 de derrame cerebral sin que nadie posea su silencio.
Por último, quiero exponer las temáticas que encontré como
principales. Estas quedan vinculadas directamente con el tema de este
trabajo. Dividí los temas de la siguiente manera: l) la irracionalidad de la
razón y la razón de la irracionalidad, 2) la caída de la modernidad, 3) la
periferia, 4) la fotografía, 5) el lenguaje, 6) la mujer, 7) la desesperanza, 8) la
soledad y el dolor y 9) la memoria y el olvido. Sin embargo, dados los
208

requisitos de extensión en 1
primeros tres temas.
e presente trabajo me enfocaré sólo a los
La irracionalidad de la Razón
,
.
es razonable y la "razo'n" por 1a queysela grazon
, 1de la ,irracionalidad·
.
• la locura
resu1ta absurda y fantástica. Ha fra utan os med1cos o los cuerdos nos
cuan_do los médicos realizan sus i~for::ent?s. en la novela, por ejemplo
mediante el cual un científico utili
s ~~d1cos, en que se ve el proceso
nos resultan tan "locos"
, . za subjetivamente los "métodos"· t
t
Y poet1cos como el b"
.
, es os
o ra pa~e, se ve que el confinamiento de I o ~eto mismo de estudio. Por
patolog1a real sino que más bien e
. os locos _no corresponde a una
creados por los que están afuera:
s un mvento denvado de los intereses
. ¿ y si el señor Sancipirián en r .
.
reclurr a su mujer y su "e
d
ealzdad estuviera tratando d
. .
xagera a mane d
e
v1v1r en paz con su nueva amante? 86 ra e sentir" sólo para poder
a pensar en el futúro del país en. I~ Lue~~ cuando hubo que volver
los loco~ y los vagos regresa;on sin d¡'mac10n de nuevos ciudadanos,
de las discusiones intelectuales lo
I ificultad alguna a los aposentos
, s sa ones de clase y la política. (91)

}a

Más tarde, dice un persona·e a
.
en el manicomio sus historias J odc~rca de un paciente: "Si no estuviera
inventando el pasado mientras 1:s r_,~n pasar, por charlas de ancianos
(86)
nmos se reunen alrededor del fuego."
"Nadie
me verá llorar" es una novela
d
b
d
e~rrum e de la Modernidad. Matilde I
narra .ª y construida desde el
amba, encarna esta postura L . , . a protagontsta, como ya se expuso
1
of
•
· a c1enc1a el d
.recen nmguna respuesta, ninguna solución ?r en, os. conocimientos no
111 para el doctor Oligochea
.
l
111 p~ra Matilda, ni para su tío
com pais,
, 111· para toda la gran
' 111 ma
para e polaco
·
.
mgeniero,
ni para México,
0
Joaquín renuncia a la Historia c sa q~e vive en condiciones paupérrimas
a
• . .
, on mayuscula a s
·
·
. sus pnnc1p1os tal vez en el fr
' u origen
burgués, al éxito
"foncio, fr o contracar,iente del ;~as: encantr~ria finalm,nte la paz,
pms entero, no necesitaba nada másg ~o, del t1emp~ mismo, y él, como el
del Amor, lo hizo para a/eiarse d ,¡; ·t·. uando Joaqum salió de El Templo
J
e;im ivamente de la historia.

e/

. La novela se yergue entonces desde la d
tJ''.º
como un individuo entero de I H'
.errota del logocentrismo, del
azon, la Ciencia, del Tiempo El l a ist?na, del Progreso, la Verdad la
Matilda se llama La modernidad -%ªna~ mismo ~n el que Joaquín cono;e a
propone la obra-; la modernidad
a_h_1 el sentido de ironía y crítica que
es un s1t10 deplorable en el que las personas
209

�están obligadas a renunciar a sí mismas. Joaquín no confía en nada Con el
tiempo ha aprendido a desconfiar de su memoria, de sí mismo (62). No
puede hacerlo porque su memoria es mutante y su esencia también, ni
siquiera le pertenecen, no las conoce ni las puede aprehender. Mati\da,
joven, se da cuenta de que su tío médico nunca ayudaría a un hombre como
Cástulo: la ciencia tiene sus límites. La ley en el prostíbulo no es efectiva
puesto que las mujeres matan a un policía y amenazan a otro.
El tercer tema: la periferia con respecto al centro, el margen con
respecto al \ogos, las voces que surgen una vez que hemos deconstruido los
modelos que nos conducen a una lectura monológica de la existencia. La
periferia es el punto de partida y de llegada en la construcción de la novela.
Este sentido periférico se manifiesta de múltiples formas . Por ejemplo,
Matilda y Joaquín no se enteraron de la revolución ni de los eventos
históricos del momento, a pesar de que la lucha era su ideal por el que
escapó de casa de los tíos. Los dos anduvieron siempre en las orillas de la
historia, siempre a punto de resbalar y caer juera de su embrujo y siempre,
sin embargo, dentro. Muy dentro.(176) A continuación expongo una serie de
citas en las que el sentido de centro vs. periferia queda claramente expuesto:

Él sab~ de esos lugares solos donde nada tie
repentmamente escaso ( 1O1).
ne nombre y el aire se vuelve
Cristina Rivera Garza ha creado
..
reescribir a la mujer a la lite t
,len _definitiva, una nueva forma de
"
.
'
ra ura, a a historia
1 ·
nove a Nadie me verá llorar" porque r, odofraca y a sujeto
a través de su
.
1
e eseo de atrapar la luz para siempre.
.
so comienza con la luz' con
ld

'

Nota bibliográfica

1Cristina
98
Rivera Garza . Mad're me vera. llorar. M,ex1co.
. . T usquets Editores,
.
.
1999. P.

Todo es insignificante. Los principios y los finales han quedado atrás.
Nada tiene consecuencia ( 198).
Todos sus papeles van a parar al expediente 6353 y ahí se quedan en los
márgenes de los días y del lenguaje, como Joaquín, como el manicomio
mismo (25)
El silencio Matilda siempre creará silencio a su alrededor (25)
Busca el centro de todo, el nudo primigenio que mantiene a todas la otras
sogas en su lugar, pero no lo encuentra. La estructura es caprichosa y
obedece sólo a sus propias reglas. No hay principio, no hay final ( 184),
Matilda es el prototipo de la mujer rota través del visor estereoscópico. (21)
Hay ciertas conversaciones que sólo pueden llevarse a cabo en silencio.
(120)

Todo es lenguaje. Los maestros con los que empezó a explorar el
laberinto de la mente hablan un idioma, y los enfermos recluidos dentro de
los muros de La Castañeda, otro diferente. Su tarea es traducirlos, para
encontrar los puentes invisibles que van de uno a otro (87).
A veces una se vuelve loca de esto, de no poder recordar, ¿verdad?
Joaquín le responde que sí [ ... ) Él sabe perfectamente bien lo que es tener
una laguna en la cabeza, bajo la piel, en la larga médula de todos los huesos.
210

21 1

�LO QUE DETRÁS DE ÉL ANDA ESCONDIDO
(El acto de amor de José Gorostiza
se llama Muerte sin fin)
Mtra. Minerva Margarita Villarreal

Que formo la luz y crío las tinieblas, que hago la paz y crío
el mal. Yo, Jehová, que hago todo esto.
Isaías, XLV, 7,
La Biblia del Oso

Pocos son los poemas en la historia de la poesía que llegan a impactar
en la plenitud del ser tocando sus más profundas regiones. Cada vez más el
lector común va ciñéndose a la oferta de inmediatez que se nos presenta
como poesía y los grandes poemas, los altos poemas que penetran y
esclarecen las tenebrosas áreas donde la vida y la muerte se sostienen en el
pedestal de la ingravidez, mezclándose, exponiendo la ambigüedad que nos
constituye, se van haciendo poemas de culto.
Así es como adquieren un carácter cercano a lo sagrado. Su resonancia
crea una frontera, demarca, se establecen en un territorio enaltecido del
lenguaje. Por un lado, lo que señalan plantea misterios a veces insondables,
que constituyen interrogantes y fuentes de sentido. Conforman un cuerpo
verbal autónomo, alejado de la anécdota. Sabemos que nos dicen, pero no
logramos discernir qué en una simple lectura, nos obligan a la
contemplación, como si su voz retumbara masivamente en nuestras paredes
interiores, movilizando a la anquilosada percepción, abriéndole los ojos. Por
otro, su tema principal establece derivaciones en las que casi todo puede
caber, pues, en realidad, el tema es un filtro de una inquietud más honda, una
inquietud que sólo puede dictarse a través de un ritmo y cuyo motor es la
sustancia del ser.
Una sonoridad, una mus,ca, un lienzo de voces que se pliegan y
confunden, se hacen una: la voz de Dios, o varias: los propios pronombres:
Yo, Tú, Él, que son personas y tienen fuerza en la medida que son llamados.
Y
van con esa fuerza entrando en nuestros huecos.
Así, si tuviéramos que calificar el sentimiento que prevalece e irradia
en Muerte sin fin, 1 de José Gorostiza, hablaríamos de una invasión vital, de
un cúmulo de sensaciones pronunciadas con la severidad de la certeza de la
médula; un clamor esencial, robusto, ejercido por un vigoroso lenguaje.
213

�El canto de José Gorostiza es un grito de muerte bajo un rayo de luz.
Es un llanto de vida en la noche que arde. Ese momento cúspide en el que se
crean los colores, desprendidos de la retina de la luz, de la luz que amanece y
del incendio; en donde nace la palabra como una voluntad de permanencia.
Una mezcla de desasosiego y desencanto rige el corazón y
curiosamente el apego a la existencia, una mezcla de alegría tributaria y
esclarecedora ajusta cuentas con el ser. Una muerte sin fin que obliga
siempre a un retomo, un regreso hacia el origen de las cosas, hacia la entraña
de ese soplo que parecía no sólo habernos echado al mundo sino también
habemos sostenido en él.
No hay tal pilar si se concibe sin crear, ya que dios "la inteligencia" es
implacable en el designio y ahueca el fruto con desprecio si éste permanece
al margen de esa sacralidad. Confundidos en el vano comercio de la utilidad,
los hombres, peces del aire altísimo, se detienen derrumbándose del vuelo de
su andar; no tocan piso, no pertenecen, no son; y sólo queda el gemido "más
llanto aún que el llanto" que clama por su pérdida el espíritu de dios:
donde ya nada ni nadie, nunca, está muriendo
y solo ya, sobre las grandes aguas,
flota el espíritu de Dios que gime
con un llanto más llanto aún que el llanto
Cuando José Lezama Lima en su extraordinario parteaguas ensayístico
que es La expresión americana lo señala junto al Primero sueiio de Sor Juana
como una de las expresiones más entrañables y luminosas que ha dado
América a la poesía, apuntando así dos de los momentos en los que el
español se afirma desde el otro, desde los espacios colonizados, no desde la
península; desde donde se cumple cabalmente el sentido culminante del
barroco; Lezama lo ubica en una posición central, por encima del resto de las
voces. En su altar este poema es el Poema. Por él no atraviesa el lenguaje,
más bien, la voz se consolida, se vuelve río en su fluidez y en sus
despeñaderos.
El poema no despunta por momentos, no tiene sitios más perdurables o
reveladores; en sí mismo es un caudal de luz. Y en ese caudal ciertos
memorables versos hacen las veces de eslabones con la tradición poética de
lengua española. El barroco de Muerte sin fin devuelve a la lengua el
absoluto riesgo de la entrega, mira hacia el origen encontrando en la pérdida
la entraña de su palabra y de su palpitación, solamente y solo, es decir,
condicionado en su soledad, participa de la relación dialogal, pues otra voz le

214

clama y atiende, hundiéndolo a un tiem o
desesperación. Muerte sin fi
p en las aguas de la esperanza y la
1
1
.
n es un poema que
g1onosos de nuestra lengua Tras . d
en aza os poemas más
atraviesa cavidades oscuras.
tc1en e porque responde en un caudal que
Y a errantes a tra ' d
.
so resale una suerte de comb·
.,
,
ves e un ntmo en el que
b
considerados
de arte menor iEnalc1?tn entdre el_ endecasílabo y otros metros
·
n mo esphega a
1
con densa al poema y sobre la cua1este
,
su
vez
a figura que
se vuelca· 1 f1 ·d
manto acuífero, y la contención de1vaso, que la sostiene
· ~ u1y ez
de forma.
corriente, de
le da
.
La concepción de José Gorostiza sobre 1
.
vista clásico del rapsoda d d
. .
ª poesia, denva
de un punto de
'
, e I epos1tano del d
para ser escuchada, y de aquel que desde su , on o voz_ q~e _se pronuncia
suya propia; de ahí que sostenga 1 . . mas profunda mt1m1dad presta la
o s1gu1ente· "L ti ·d
canto es una, afinidad
congénita· En un momento
. cualq
a a 1111
y
,
· ad entre
d , poesía
.
en otro sera mas íntima·' pero habra, de durar para s· uiera Pº ra relaJarse o
en el lenguaje -en el austero arsenal d 1
, . iempre, porque no radica
·
.
e a retorica que d
sm cesar-smo en la voz h
.
,
ca uca y se renueva
umana misma que I h b
para que, al ser proclamada, se realice en 1a' tota l~d
dom
re
presta ~ la poesía
1 a de su perfección".
Esa voz que va ejerciendo su oder
desprende del espíritu para ex
lp
generador y definitivo porque se
.fi
presar o, nos envuelve . d.
1 iculta, nos inunda en un vaivé d fi
e ma ia y a la vez nos
dasí
como la materia se recrea enn , e _uerzas contrarias y correspondientes. y
s1 misma, un poema q
1
1
e ser, tuvo necesariamente
d.
ue a canza a estatura
d I ,
'
, que me lfSe con los m
poesia. Las cumbres peladas d
.
.
omentos cumbres de la
extravío
en
el
e su msommo aluden quizá a ese signo del
que
encontrar
significa
despoJarse.
.
Un sentimiento nihilista enfrent 1
•
mar que ahoga. La tormenta en el
a ª\cornent~s de su adversidad en un
quién sino del hombre Dios ha mu:~: es a tragedia ~~l ser, puesto que, ¿de
no puede morir sin la propia muerte d 1~ an:s, de quien había nacido? Dios
en relación estrecha a la devasta . , ~ om re. y la muerte del hombre está
mermando con dejo de vacío el ;~;:ci; s~s~~~t~º• de la natu_r~leza, a ese ir
no pudo, no puede con ese trámite
p
. o hay creac1on. El hombre
(oh Dios! que te está matando
en tus hechuras estrictas,
en las rosas y en las piedras,
en las estrellas ariscas
y en la carne que se gasta
como una hoguera encendida
por el canto, por el sueño
,
por el color de la vista. '

215

�Al sentido religioso la ironía i,1terpone una fuente activa, como vía de
conocimiento del mal donde quizás y únicamente el poeta puede buscar las
secretas y misteriosas raíces del bien, el punto de unión de ambas esencias, la

puesta e~, duda severa, y suplantada
.,
concepcton que implica al hecho de :aobr la accd1on de la concepción, pero una
er, no e crear.

!'-

_Dios se lo ubica como inteli
.
conoc1m1ento no viene a ser reflecta ~enc1a, y s~, luz, que es una luz de
con el contrario. El amor y su ejer
sm la reflex1on que deriva de la fusión
que necesariamente es fuga
c1c10, que es un ejercicio de fusión f . ,
vas
d
z, se cumple en la fi
d
, us1on
o co ma o sacia una sed.
tgura el vaso colmado, y el

?~

señal de creación.
El mal se registra en el hombre en cuanto éste toma conciencia de su
propio fin. Como una consecuencia de la muerte de Dios, el hombre echa a
andar los mecanismos de su propia ruina. La carga de sentimientos que lo
constituyen está impregnada, más que de ambigüedad, de imprecisión. Y en
la medida en que la vida es un viaje a la muerte es una vuelta al origen.
Irónicamente, como hecho divino, la creación resulta inmanente al fin; y este
último se erige en consecuencia. Al mundo de la creación sobreviene el
mundo de la caída. Y esta última trae consigo una conciencia falsa del
hombre: el conocimiento "objetivo" de sí mismo. La conciencia, o ciencia
del corazón, como la llama María Zambrano, siembra la duda. Al acceder a
dicha objetividad el ser humano se sujeta a la vez a su destino y la muerte
cierra su ciclo. Pero, desde la poesía, ¿puede cerrarlo?
¿Es este concebir sin crear al que alude Muerte sin fin? La oscuridad y
el caos anteceden a la creación, pero también la acompañan. Cuando estas
entidades se confunden y anulan la creación no se cumple. Separar rige el
principio fundante. Delimitar, escindir es entonces lo que hace factible el
orden y la correspondencia. Y este proceso sólo se gesta a través de la
palabra. El principio del mundo se da bajo dos fuerzas que se van
reproduciendo en la mayoría de los elementos que integran la vida. Bien y
mal, luz y oscuridad, hombre y mujer, principio y fin son constantes que
prevalecen a lo largo de nuestro saber y que de hecho lo estructuran.
Por eso Muerte sin fin es sin duda alguna un poema plenipotenciario.
Su fuerza es arrasadora. Y lo es porque el poema, en los diez cantos que lo
integran, y en base a un ritmo sostenido como la creciente de un caudal, nos
introduce en varios territorios del camino que consolida al ser y sus potencias
en permanente tensión y en fugaz fusión. Su fuerza radica en la capacidad de
unir la dualidad, de congregar los opuestos y darles marcha.
La tensión opera en una suerte de restregamiento del hecho de que
estamos constituidos por oposiciones. La principal: espíritu y cuerpo, forma
y contenido, digamos, la condición del poema, es atravesada y replanteada
por una premisa máxima que se promueve metafóricamente a través de la
figura del vaso y la inclusión del agua: Dios y los hombres. Sujeción y
derramamiento. Constricción y libertad. La creación queda suspendida,

216

I

Tan tiene Dios sed de su conce ci,
vaso colmado es pues la metáfora p on como los hombres de su saber El
es fusión. Luz reflectada, hecha cof~;:ctal d~ lt plenitud de esa reflexión ~ue
' zu c1e o o palabra sangrienta.

~uerte sin fin es una lectura del s
es decir, lo que el ser niega de sí
er, de su des~onocimiento: de Dios·
compo~entes integradores desde l~s en la fi~u~a de Dios sublima; de ahí su~
contenido manifiesto en el mundo ??tenc1altdades de la imagen· desde su
de
·
onmco
, · y en' el mundo
. .las. acc10nes
que se conoce como
re~ren el mundo m1t1co
,~vosible; es decir, que el latido esencial 1ad. Sabemos que la realidad es
a canzamos a ver. De ahí que el .
e nuestra vida sucede donde
poema, un símbolo.
OJO sea una presencia reiterada a lo largo dne~
Pero en. las. zonas ínfimas del OJO,
.
en su 01m10 saber
no ocurr~ n~da, n;, sólo esta luz,
esta febnl diafanidad tirante
hecha toda de pura exaltación
que a través
.
. de su nítida subst'anc1a
nos permite mirar
sin verlo a El a Dios
1o ~ue detrás 'de El anda
' escondido·
el tmtero, la silla, el calendario
.
todoª. voces azules el secreto
de su mfantil mecánica!
en el instante mismo que se empeñan
en el tortuoso afán del universo.
·
Ojo central y única luz a
.
cuya verdad desgarra; un cos:o ra conte~plar la mterioridad de un cosmos
encuentra en el afuera para estars ~~~a ratz es el centro del ser, que busca y
que despiertan, párpados que se abre~er~a ydde~tr? de su adentro; sentidos
romperse por el centro", canta Lezama L~m~~ ec1m1ento: "Abrir los ojos es

217

�Muerte sin fin es como bien estudia Arturo Cantú, un poema filosófico
cuyo asunto es el sentido del mundo; en él poesía y filosofía brotan de un
mismo sitio y obedecen a una misma operación del espíritu: su
desenvolvimiento progresivo es una revelación sobre lo esencial.
De ahí también su dificultad. Desde la primera edición, en 1939,
permanece en el ánimo público la certeza de que Muerte sin fin es una obra
grande de la poesía nacional y del mundo. El lector no puede escapar a la
fascinación de su ritmo y su opulencia verbal, pero la mayor parte de su
mérito y belleza reside en su emoción intelectual y en el rigor de sus
3

encadenamientos especulativos.

Yo añadiría que hay un tercer nudo que hace del poema un misterio,
con todo y su énfasis en la irreverencia, este es el conocimiento entrañable:
" lo que detrás de Él anda escondido". Eso que para San Juan de la Cruz no se
cura sino con la presencia y la figura, vuelve a invocarse. El amor anda
detrás y se esconde. La creación tiene que agazaparse y germinar, más que en
la nada como pulverización de Dios, en la nada como sombra del amor, como
esa cantidad inasible, hechizada y escurridiza.
Y hacia este ir y venir de especulaciones entre la creación y la nada se
encamina en tres direcciones este libro crítico imprescindible de Cantú:
Texto, Transcripción y Significado. El poema, tal y como fue concebido; su
asunto entre Dios y el hombre: el vaso y el agua o la forma y su contenido; y
el andamiaje del significado: el argumento, las variaciones, su estructura
formal y conceptual (número de versos del poema, división de cantos y
canciones y métrica de cada uno de estos) su encadenamiento y disquisición
filosófica.
Pero Muerte sin fin también es una lectura del futuro en relación al
conocimiento del pasado, y todas estas visiones fundamentan una valoración
del mito de la creación, valoración que correrá la suerte de ser víctima de la
ironía y de la más severa justicia, de su propia muerte que tampoco termina.
Una religiosidad cosmogónica e íntima, interior, nunca confesional ) sí
radical confirma este aliento. Pensar entonces en Animal de fondo de Juan
Ramón Jiménez, que propone la indisociabilidad del contenido y de la forma.
como en la metáfora del vaso, a partir de una derivación de la fusión del ser y
de Dios: " ... que la esencia es lo sumo,/ es la forma suprema conseguible,/ y
4
tu esencia está en mí, como mi forma." En este poema de Juan Ramón, Dios
parece encamar en el fondo del yo, ahí habitar y erigirse en imaginación
viva. La expresión es la vía que hace posible su presencia. En Animal de
fondo, como sucede en Muerte sin fin, el número tres es significativo: ·' ...

estás en elemento triple incorporable /
.
segura en todo el horizonte ,,s El d" , agua, aire, alto fuego / con la t1·
d
"
·
10s dese d
.
'
erra
e mar y es agua porque el agua es trans a o e~ presencia "en rumor y color
es un ~o del fondo convocado. Ah
parenc1a y reflejo, es espejo del ser
Gorost1za:
ora, veamos la relación en el poema de'
Pero en las zonas ínfimas del ojo
no ocurre nada, no, sólo esta luz
ay, hermano Francisco
esta alegría,
'
única, riente claridad del al
Un disfrutar en corro de prema. .
d d
sencias
e t~ os los pronombres -antes turbios
~or ~ grues~ efusión de su egoísmo. ~ mi Yde El Yde nosotros tres
¡siempre tres!
mientras nos recreamos hondamente
en este buen candor
que todo ignora,
.
.
en esta aguda ingenuidad del ánimo
que s: pone a soñar a pleno sol
y sue~a los pretéritos de moho,
la antigua rosa ausente
y el prometido fruto de mañana
como un espejo del revés opac;
que
1 al consultar la hondu;a de 1a '.imagen
e arrancara otro espejo por respuesta.

. y la creación es el sueño ue se tr
pnm~ra, la palabra que resiste qq
bueca en acto, es la forma última y
trasciende ·
' ue nom ra y perdura y en su ·inma nenc1a
.
. La creación sólo es posible
coinci~'.r las fuerzas opuestas regi/or un compro_miso en el que deben
expres1on
as por un patron de amor. De ahí la
trinitaria
. ~n ot~o orden y desde distinta
.
.
.
teolog1co - sin invocación a tra , d ferspect1va, alejada del discurso
enumeraci?n de elementos 'que ad:~:rte~ laª tercer~ persona de ese Dios o
generar directamente un d1"a' 1
• sustancia de otro, uno mismo· si11
ogo con Dios
I d d
'
mono1ogo que se cifra en el otro
' o e_ es oblamiento de un
mayor vuelo del yo y un e :.~ue es uno y Dios a un tiempo-, con un
cementerio marino, de Paul Val:111 ~: encum~r~do lirismo tenemos El
poema edificado, a partir del cory. . ~o este ultimo, Muerte sin fin es un
noc1m1ento, y del nihilismo que de dicho
219

21 8

�saber se difunde; sin embargo mientras para Valery " ...soñar es saber"; es
decir, el sueño es de una lucidez cognitiva, para Gorostiza las aguas del
sueño llevan a la transportación del ensueño y la contemplación. La poética
valeriana plantea un avance hacia el sueño bajo la égida de la razón. En
Muerte sin fin la edificación es altamente dialogal, y el autoconocimiento es
suplantado por la certeza del misterio y de la llaga. La muerte es una
constante que no nos deja ir, que no permite ni a la voz ni al lector la
dispersión. La duda que es fuente de escepticismo para Valéry, porque
6 su
contemplación está ceñida: "Acaso amor, o el odio de mí mismo?"; para
Gorostiza es, también, posibilidad de gozo, de regocijo y risa.
Las corrientes opuestas provienen del mismo brote y confluyen
integrándose. El ser es vida y muerte, totalidad y nada. Y la "Razón
ardiente"7, para este poeta francés es el pulso del canto. Está ahí y es móvil
de creación también, pero lo revelado será lo sabido, fruto del desengaño,
nunca de la ilusión. Gorostiza acepta la ilusión: "gentil narcótico", y con ella
viaja. En El cementerio marino el sueño será fuente, en él fluyen las
corrientes marinas subterráneas; corrientes a veces adversas que están
integrando al ser, que lo vuelven uno e infinito, abierto como el8 " Agua
parpadeante, Ojo que guardas/ Bajo un velo de llama tanto sueño·'. Flujo
irradiador, corriente que oxigena los ojos para que la mirada despunte como
el día.
El poema de Valéry entonces es una lectura del mar, del líquido
metáfora del ser; del mar y su potencia, del ser que sobrevuela el techo lápida
de los vivientes. Esta agua es también registro del origen, motivo del canto,
fuente del sueño y tránsito de la muerte de vuelta hacia la nada donde, como
en Muerte sin fin, nuevamente el principio podrá ser. Sin embargo, las
perspectivas poéticas difieren.
Mientras para Valéry la razón hace al individuo y el poema se
construye, para Gorostiza esa razón es foco del cuestionamiento, suplantada,
expuesta por la escisión que muestran las diferentes personas nombradas.
Contemplar, no ver, observar con fijeza hasta el fondo del vaso y del
fondo hacia arriba, hasta los probables labios, hasta la cima de su abertura. El
poema contiene las fuerzas originarias; predispone los flujos terrenales en las
formas del agua, aunque se trate de un mar fantasma, y hacia allí giran
vertiginosos o estáticos, sublimes o perversos los elementos de la creación,
los elementos de la vida nunca aislados de la muerte. Gorostiza dispone la
lucha de contrarios, antepone, contrapone, sintetiza en un juego de imágenes
que lejos va dejando al sujeto, lo va modificando, haciéndolo girar en un sin
fin de figuras constitutivas: el agua, el ser, el sueño, dios, la inteligencia.

220

D~sde mis ojos insomnes
m1 muerte me está acechando
me acecha, sí, me enamora '
con su ojo lánguido.
¡Anda, futilla del rubor helado,
ª nda, vamonos al diablo!

. ~a inteligencia, solitaria y ardiend
.
tam~1en el dardo de la conspiración p o .es
m~sa mspiradora, pero
refleJOS del agua, los ojos de los p . . orl la mteltg~nc1a van destellando los
el ~ez "ulises salmón de los regre::;~- :1 :.ez de dioses ª?~líneo y brillante,
Ed1po culpa, el ojo por donde el hilo' n ~o ~ue ~s de sub1to arrancado, oh
detener su oído al ensimismamiento de eo paso, OJOS que ven sin mirar, sin
de la nada como fuerzas motrices c
se cosmos que concentra las fuerzas
inteligencia, la perversidad y sus Fuo_mo d~entes matrices y gestoras. Por la
co_mo aves de rapiña, van centellean~~s t at~n su estallido y van anidando
~nge y levanta mitos que terminan envol:~é~~'º1 y su rencor.. La inteligencia
ª. c~e:Pº y voz para poder habl
o a. Seres a quienes el hombre
pnn~1p10 es monólogo, invenció ar, .fara esta_blecer un diálogo que por
m~elig~ncia Adán pudo entender e~
ª~:~al disfrazada del Todo. Por la
Dios hizo al hombre a su imagen
. pecado y avergonzarse y temer
y en e d
.
y semeJanza o sea I0 d0 t, d .
.
.
se on radica su condena p
d' h . ' . '
o e mteligencia
s, un ángel venido a menos no. h ebr? ,e a mteligencia no habría destellad~
complementano
· nido
. de alteridadeu tera tentado
a la mUJer:
· e1 otro, opuesto
I
de esto nos enteramos después d:•1c~~na ~~nzana de ?iscordia. Aunque
p~oducto de la curiosidad humana de I es1s, el conoc1m1ento es entonces
disputa del carácter divino E
y
os altercados de fuerzas angélicas en
la
• .
· n consecuencia la int ¡·
.
conc1enc1a de saber y saber y no saber n ,
e tgenc,a es el abismo, es
trama que enreda la sensación de cul
ada, de_d_arle vueltas al hilo de una
subrayar: una condena a muerte. c::d:~~~ estenhdad de la condena; y para
sabemos. Ese es el espejo que nos devuelv os .ª un fin por conocernos, por
ª?ua desaparece del vaso cuand I d e la u~age~ de fondo ya cuando el
aislados de dios por participar de ~u :a~:r. se sacia. Sm unión, sin vínculo y

!ª

f:;~

!ª

. Entonces la participación de la
mito trinitario: Yo, Tú, El; Yo El ns persona~, la cerca~ía reparadora del
luz de l~s sentidos, disparando 1~ ca,meosotro~ girando, or?1tando, ciñendo la
de la tnsteza, pues como d,·ce G . ,y aclimatando el oido bajo la plenitud
b'
'
rac,an· " ·Q · · • .
sa ,o, cuando fue siempre la
1 . , ¿ u1e~ vio Jamás contento a un
melancolía suspicaz, indagad _me ancolia manJar de discretos?"9 Una
u
1
,
ora, una melancolía
.
na me ancolia que triangula y d' .d
,
que es angustia jubilosa;
1v1 e as1, en tres, los objetivos de su
221

�.
ro~ tres· el vaso, el agua, la sed; la edad, ~I
búsqueda: El, conmigo, con no_sot 1 . , da entre ambos y la inteligencia
,
e . el ser D10s
a mlía
dd
b
fruto, la catastro,e,
'.
' 1 . '\ación con su faculta e sa er
reinando como suma consciente de a amqm
'
que trae consigo la muerte.
.
" e todo lo concibe sin crearlo". Crear es ir
Pero volvamos al verso: qu
dencia regido por el misterio Y
rt E el reino de Ia trascen
más allá de la mue e. s
, .
1.
table saber. A ese verbo apunta
la entrega, no por la duda cuant1ca y ~ mago
incesante y prodigiosamente Muerte sm fin.
. . . 't. o Un principio de lectura del
. fi
un poema inicia 1c .
d
Muerte sm . m_ es
. . del mundo contenida en el ser; e 1a
mundo, del conoc1m1e~to de la h1s~or:~ fondo del espejo, en "la'sonor'.dad de
zona limítrofe entre ongen y muertd),
!verse sensibles a la histona de la
.
t
s"
(Bachelar
para
vo
1
esas aguas durm1en e . ,
d ción se deslizan entre el amor y e
· 1110 La corros1on Y la degra ª
l
dolor
maten a.
la
pasión
y
e
.
deseo,
.
contiene las dos acepciones que se inducen
La religiosidad del poema
. 'ficaría repasar· y por otra parte
de la raíz latína religio: relegere, que s1gm i_, . pero ent;e ambos el reino
·
d · unir Repaso Y umon,
religare, que quiere _eclí
. e sin fin es un poema que usa el agua como
apuntala a sus contrarios .. Mu~r_t en sí a es detonante, además de que Dios
un elemento cuya carga s1mbohca d·~ y ciar los espacios y así ir contra el
separó las tierras de las aguas para f1 eren ·m1·genia el agua es utilizada en
'd
, d sde esa uerza pn
·
caos e iniciar la VI a; as1, e
f d nte se la usa en los ntos
•·
mo elemento un ª ,
.
•
·
·,
distintas religiones co .
.
orcizar con fines de m1c1ac1on,
bautismales, para bendeclí ~spac1os_, para t::bién c'omo medio de limpi~za.
de purificación, como med'.o cu:a:;vºe;men de las aguas_,,11 En este sentido.
"En el Rig-Veda, lndra, el dios, e
g
,
la tormenta en el vaso y
norme pecera un oceano,
d h,
Muerte sin fin es una e
, da o colmada por el agua; e a I su
también la tierra que se suena agosta
poder dimanador.
.nci io fundante no tiene forma, y como
El agua es todo eso, es un pn P
co~tinente que la ubica, ese
d f &lt;lamento El vaso es ese
.d d
lo sagrado, care~e e un
. 11 vida entra en la ruta de la sacra1I a :
dios, ese misteno alrededor del cua a
·:·Qué puede ser - si no- si un vaso no?
Un minuto quizá que se enardece
hasta la incandescencia,
que alarga el arrebato de su bra~a:
a tanto más hacia lo eterno mm1mo
y,
' s hondo el tiempo que lo colma.
cuanto es ma
222

Y quema en la zona del límite, en las orillas fronterizas, cuando la
noche se desplaza con sus garfas dispuestas; y sucede, además, por azar,
como suceden la rutina y los días. Proviene de una angustia, y no se sabe qué
es, salvo en su fondo; fl uye como lágrimas, médula, dolor del vacío (el vaso,
dios) que todo lo contiene. La interpelación es una duda perpetua que cae
sobre el lector, y como interrogante se pondera aunque no se cuestione de
nuevo, se sobreentiende que la pregunta sigue en pie, firme, y la respuesta es
esa enumeración de espacios mínimos, de temporalidades, de manifiestas
visiones que ocurren como sin proponérselo, en una urdimbre de imágenes
que enlazan y tensan las palabras:
Un cóncavo minuto del espíritu
que una noche impensada,
al azar
y en cualquier escenario irrelevante
en el terco repaso de la acera,
en el bar, entre dos amargas copas
o en las cumbres peladas del insomnio
ocurre, nada más, madura, cae
senci \lamente,
como la edad, el fruto, la catástrofe.
Ese fuego líquido o brasa que rebulle en el cuerpo como un
padecimiento es un dato que se repite en la obra de Gorostiza desde
Canciones para cantar en las barcas, aquí, aunque en germen ya presente de
modo significativo. Una sed ardiente como la misma inteligencia que llamea,
una sed alucinante y propagadora. De nuevo volvemos a Animal de fondo
con respecto a la importancia del agua como eje vital: " ...mar que sube a mi
12
mano a darme sed/ de mar y cielo en mar,/ en olas abrazantes, de sal viva".
El vaso es consecuencia, es una alegoría, con el agua, de la unión de un
mundo espiritual y del mundo como noción de totalidad. Y es una alegoría en
cuanto forma que suelda y que se llena con el agua, lo necesario y a la vez, lo
caótico, el caos original que es vida y pulsión. También es ciclo porque sin
vaso, el agua no colmaría. El vaso es forma y con el fondo agua constituyen
un medio que sirve para que la Vida siga viva y como tal, como vida, son
inseparables. De nuevo aquí tres elementos integran la posibilidad.
La religiosidad se vierte en el poema. Distintas mitologías aparecen en
cuanto contenidos universales y bajo una lectura unificadora en Muerte sin
fin . Mas el poema subvierte ese sentido:

En la red de cristal que la estrangula
223

�(¡Tan-tan!) Quién es? Es el Diablo
Ni fondo, ni forma pueden entenderse, cumplirse, sin que se inicie una
suerte de sujeción o conflicto. Y el Diablo, con mayúsculas, en cuanto
curiosidad y conocimiento, es quien devela, quien descubre. Es el opuesto de
Dios que crea más sujeta y ciñe en la ignorancia. El Diablo descubre, el
Diablo es la vida que promueve toda creación, la vida que cierra la tríada:
fondo==forma==creación.
En la Cábala el panteísmo refiere su teología, todo resulta de la
expresión de la divinidad. El universo se compone de los atributos o Sephirot
que integrados en tríadas (Corona, Sabiduría e Inteligencia; Amor, Justicia y
Belleza; Firmeza, Resplandor y Fundamento; todas reunidas por el halo
divino o Reino) vienen a conformar la divinidad manifestándose.
El poema se encuentra entre dos niveles, en la orilla letal que
pronuncia el movimiento de la vida, mundo de la materia o inferior, y en la
emanación que ratifica el mito, el arquetipo o mundo celeste invocado a
través de la palabra.
La Cábala supone la preexistencia de almas en el mundo de las
Emanaciones, cada alma está integrada por tríadas que agrupan las diez
potencias que las constituyen; cada una está conformada, a su vez, por una
parte masculina y otra femenina; al entrar al mundo estas partes se separan y
tratan de unirse de nuevo. Sólo el auténtico matrimonio logrará que esto
suceda. Mientras tanto el alma deberá encarnar en un cuerpo humano una o
dos veces más hasta que esto se dé y quede sin pecado, limpia de mácula. Las
almas deben completar una peregrinación terrestre, habitar un cuerpo
humano y pasar pruebas hasta retomar al lugar del cual provienen; es
entonces cuando Dios obsequiará con el "Día del Jubileo", a partir del cual
reinará la felicidad perfecta.
Si observamos con atención el prolongado azul de Muerte sin fin tiene
su origen en el color celeste o arquetipo; pero también podría pensarse que lo
tuviera en el caos original:
Tal vez, entonces, el sentido de enajenación que tradicionalmente se
atribuye a la caída pueda estar latente en la creación original, con su
oscuridad recurrente y su estabilidad amenazada por el mar y otras imágenes
13

de caos.
Pudiera ser la paz de la atmósfera celeste o el bélico tropel de los
océanos. La creación o la caída. El principio de lo que no tiene fin. La vida

que
e es muerte y que no cesa Mu t .
·
ere
sm fin es vida por principio y en
al origen.
P rpetuo Ycíclico derr um be y vuelta
.
. En el poe ma e1 tiempo
d o·
precisamente en la I
e ios aflora un d,
,
existente creada I d ec_tura, a través de la palab ia y esta floreciendo
'
a ec1rse
I
ra, no pr
·
porque el verbo "ser" d d y v~e_ta a nacer al leerse L I onunc1ada, no
certifica y testimonia·. es e el m1cio del verso da fe .de aello,
ectura
el día,,
haceesconstar

Es el tiempo de o·ios que atlor
d,
que cae, nada más mad
a un ia,
para tomar mañan~
ura, ocurre,
en un
, . por sorpresa
esten 1repetirse . 'd'
com 1
• , me ito,
o e de esas meditas palab
-:-nunca aprehendidas
ras
siempre nuestras- ,
que eluden el amor de la me
.
pero que a cada in
mona,
desde sus claros h stante nos sonríen
uecos
en
· tirases despoblad
E nuestras prop1as
s un vaso de tiempo que nos iza as.
en sus azules botareles d .
y nos
e aire
pone su máscara grandiosa
ay, tan perfecta
'
' rasgo de
que no difiere un
nosotros.
Es lo que es·· un cumulo
,
d · ,
pegan en el cuerpo tie d
_e imagenes desnudas
exceso, la sensiblería ' h:t:nbusrul arse
h1elddistancia,
precavie~:ep:aen.
P:ºndtoo se
e sí:
,
vm1en
el
abstinencia angustiosa
que presume el dolor y no 1o crea

d:

El vaso de tiem 0
vol~emos a la idea
la qu~ es Dios, nos coloca su máscar
.
meJor: los seres -para ub· Cabala, aqm la ironía es lapida . a trfecta. S1
alma de cuerpo sino icamos en el contexto psícoanalíf na, as almas, o
sostiene una visi , . que como ocurre esencialme t ico que no disocia
Juan Ramón J' o~ integradora de forma y fondo · " n e ~n la poesía pura,
vagan y prueb~:enez en su poema- " no tiene." a~~;rpial_ma", sintetizaría
gri
' van Y regresan A ,
nomia. N?da de
ego, de la evidencia de 1a tragedia.
. . quiRecordem
se trata, para remit'irnos al teatro
que
os que en griego persona

225
224

�quiere decir máscara: "La Persona es nuestra identidad
individua\, que es una
15
máscara que cubre y expresa e\ Ser universal".
Pero \a individualidad renuncia al ser total para tener una identidad,
para diferenciarse. Y esto sólo se logra a través de una voz, de una expresión.
Muerte sin fin va más allá, es la expresión de una potencia amenazada; apela,
a través de revelaciones metafóricas, del gozo de la libertad y de la ficción
poética a un sistema de representaciones que puede variar en su concepción,
pero que apunta hacia la misma esencia, hacia "lo mismo", como esa
obsesión sin manera de asir, esa enigmática reiteración gongorina que
enuncia e\ concepto. "Lo mismo" implica'a la otredad, juego de espejos que
se desdoblan. Y el sistema de representaciones a una absoluta conciencia del
poeta. La palabra crea, vuelve a \a magia, es mito y es origen y con esa
fuerza de imágenes, revela la invisible realidad.
E\ poema alienta una mística en la fascinación, la contemplación, el
embeleso, el rumiar obsesivo, \a seducción rítmica y el hechizo de un canto
que es vértigo y dominación, ruta propagadora; va de una visión religiosa a
otra para ahondar exclusivamente en e\ problema del ser. Y del ser el origen
y el fin, los impulsos del fondo, explosión de energía primigenia, instintos al
desnudo, escisión y derramamiento. Y entonces e\ poema se equipara con el
ser y el ser con la escritura. E\ poder de la poesía es el poder del verbo. La
caída es mayor, se promueve en la velocidad de las enunciaciones, y
envuelve al mismo Dios:
como si herido (ay, Él también ¡por un cabello,
por el ojo en almendra de esa muerte
que emana de su boca,
hubiese al fin ahogad&lt;' su palabra sangrienta.
ALELUYA, ALELUYA!)
La palabra sangrienta es esa humanidad, y con la humanidad Dios
mismo. Esa muerte que emana de la boca de Dios es la muerte que se deriva
de \a palabra, del haberse constituido Dios en Palabra de Dios, del haber
entrado " ... en \as convenciones de la lengua, que forman parte de \a
conciencia humana de la muerte";16 por tanto, Dios se autocondena a muerte
por medio de la palabra como el hombre se condena por medio del
conocimiento de sí mismo. He aquí la tragedia, su carácter autorreferencial,
por una parte, y sucesivo: " ( planta-sem illa-p \anta! / 1planta-semi!la-planta!",
por otra.
De acuerdo a la Cábala, las almas que no encuentran su par
complementario en pro de la felicidad perfecta, regresan:

226

para torn~r_mañana por sorpresa
en un estenl repetirse inédito
como el de esas inéditas palabras
-nunca aprehendidas
siempre nuestras- '
que eluden el amor de la memona,
.
pero que a cada instante nos sonríen
desde sus claros huecos
en nuestras propias frases despobladas.
Las_ palabras inéditas ausentan al am
~a mernona de éste, su recuerdo. Dios nos: porq_ue no lo nombran, eluden
im~gen y semejanza; nos coloca su má
ace dioses en cuanto somos a su
olvida pero como el amor huye h.
scara, y nos elude de la memoria nos
,
, iere o se esconde cuando no se le nombra:
lo que detrás de Él anda escondido
Corno las almas de la Cáb 1
.
act_uali_~ad de lo absoluto, el ideal ap;c~lí G_orost1za separa los órdenes: la
la 1!us1on de la entrega, el amor del e ott1c~ de las negaciones que patenta,
el tiempo del agua, en su maduración\ ~m?. °:undos contrarios ceñidos en
mar de quietud aparente que es el . a iroma expande sus cauces en ese
~e;doblados, que igual produce com"::~~i~r ~•dio de un juego de espejos
e estanque es perturbada por una int . , e agua cuando del punto calmo
que es, adentrarse, penetrar. El rostr~us~~n(iior una piedr~, por un mirarse
propagandose, como advertía el ¡.vi,farq ues
, de Sade.
os no es Dios, sino el mal
.
Volviendo al fragmento señalado d
tiempo cuando Dios aflora elud
I el poema, las palabras como el
provocan, de 1irantemente,
·
,
en
e
amor y a la vez, sonriendo,
,
puesto que lo hace
nos
nuest'.~s propias frases despobladas" En es~a en nue_stra propia mudez: "en
creac1on dentro de otra total .
.
.
expenmentación ocurre una
l'b
'
, sm conces1one h" d
1 e~a~ adentro, indagarla, saberla v· . 1 s, _1Jo e su muerte: toda la
no limitarse en la miseria de 1
, _1v1r ~• expenrnentarla, y sin embargo
prorrumpir tabúes y al mismo expertnc1a, no constreñirse, ir más allá n¿
iempo acerlo. Vía de la profanación:
,

t

probar en la molécula
el salto de las ramas que aprisiona
y el ~usto de su fruta prohibida,
ay, sm hollar, semilla casta
sus propios impasibles teg~mentos.
227

�Al no encontrarse en perfecto nudo, el sitio de la pareja viene a ser
ocupado por la muerte, esa meretriz de gélidas mejillas a la cual el yo, que es
un tú y un nosotros, de la manera más inesperada y trivial, invita -&lt;:on una
irreverente salida coloquial que deliberada desempolva el sentido último del
poema- al infierno de los comunes y corrientes mortales: "anda, vámonos al
diablo!" .
De ahí, del hecho de optar por la muerte, es que se desprende que el
sentido de la concepción que cuestiona Muerte sin fin es el del conocimiento,
en cuanto búsqueda y ciencia, contraponiéndolo al de la creación, es decir al
logos poético. Un sentido masculino, donde la forma yace desolada, es
llenado por el agua, símbolo femenino; y esta última toma cuerpo, es creada
y finalmente nombrada por el poder del verbo: la palabra. Una suerte de
indivisibilidad apunta en los dos niveles que a lo largo del poema se
contrapuntean: el ser, el otro. Y la creación en cuanto sentido fundacional de
la palabra es término, fin, conocimiento; pero también es principio, origen,
iniciación. Y ese es el enigma central del poema: lo indivisible en la escisión
y la unión por el amor de los elementos escindidos.
El amor es una actividad a veces subversiva, a veces subterránea, que
suele ejercer un cambio sobre quien lo ejercita. Y a veces es subversiva y a
veces subterránea porque constriñe en su proyecto al pecado. Eros es
demoniaco para algunas culturas y el mundo judeocristiano, en ciertos
terrenos de su ejercicio, lo condena.
Un poema como Muerte sin fin que vino al mundo a damos algo
nuevo, a ser no sólo una concepción sino una creación, lo es porque incluye
la participación del otro, el indeseable, el condenado, el maldito de todos los
tiempos de nuestra civilización: incluye al Diablo. Y plantea en su vitalidad a
la fuerza demoniaca como una potencia transgresora que implica, como diría
Georges Bataille del erotismo, alcanzar la vida más allá de la muerte.
Paradójicamente no sólo el demonio introduce la muerte en la vida,
haciéndola más vida; qué podemos decir, en este sentido, de las
celebraciones de éxtasis de San Juan de la Cruz y Santa Teresa, que tensan
vida y muerte como ese fulgor del tránsito hacia la trascendencia.

Muerte sin fin incluye al mal como fuerza necesaria para que el bien
cree, no sólo sea razonable, sino creador, teniendo y ponderando al amor
como vía de la ascesis o según dice el diccionario de la real academia:
·'Reglas encaminadas a la liberación del espíritu y el logro de la virtud''.

228

¡OH INTELIGENC~A, soledad en llamas,

que todo lo concibe sin crearlo!
.
La exclamación en estos versos h"l
discurso poético en Muerte sin fi
I a por concatenación el designio del
constante, la interrogación· ("Q !n con otras figuras retóricas siendo la
Ta b"'
•
·
ue puede ser s·
·
'
. m ien -meJor que un lecho- ara
- 1 no- s1 un vaso no?") .
mcandescente/ de su maduración?'f A ~¡ a~ua/ no es un vaso el minuto
se vuelque y predomine como u~a- anm at~ d1guras hacen que el sentimiento
me ahoga", cuyo peso es asfixiante. gus 1a ensa·. " ... un d"ios inasible que
La poes1a
, es necesariamente ese insta
.
cierne. Encierra para volatilizarlo u , n~e fugaz en el que la eternidad se
cuatro vientos, por medio de esa v:tncu o de -~mor y lo propaga, a los
derrama, puesto que el viento de d
que tamb1en es viento. Fluye y se
una form~, y la forma es el estilo dee~sas nubes trae_ 11~:ia, al haber adquirido
una musica que es
_PO~ta, su pos1b11Idad única de legarnos
un
mc1enso encendido de somdo.
.

Muerte sin fin es un canto
mordaces -"Ilusión, nada más y ~n clan:i~r, una conflagración de e ítetos
:entidos!" ~n "el oscuro deleit~

~:~•~~~."~i,\'.'::''

que puebla de fantas.,:'as los

perpetuo mstante del quebranto"· " ~ , ... presagio cierto de reposo" o
ciega alegría"- que inq . t
, ... pira arrogante de la forma" de "
enumeración el símil la um1e ta'/ pacifica. Establece en el gozo· e.n.. unla
·b· .
'
,
e a1ora· en el 1
•
a
pos1 Ii1dad "de disfrutamos enteros;,_ b" paleer por una caricia apenas la
ue ' ·
, 1en va e la m rt · ·
'
ue e v1v1r por un minuto
q cosm1co expanda el amor e 1 palabra da fe, pronuncia, nombra.º e sueno que es la Vida. y del sueño la

Bibliografía

Berman ' Sabina· "La mascarada sexual"
.
, revista Coloquio, Nl
Monterrey, diciembre de 1993.

16,

Cantú
, , Art uro. En ¡a red de cristal Edici,
.
Jose Gorostiza. México, Universid~d A ?n y estudio de_ Muerte sin fin de
utonoma Metropolitana, 1999.
Frye, Northrop. El gran códi
,
.
Barcelona Gedisa (E . ) go, prologo e introducción por el autor
'
, squmas , 1988.
,
Gorostiza , J ose., Muerte sm
. fin , M,ex1co,
· R. Loera y Chávez, México, 1939.
229

�3

Cant u,
' A rturo. En la red de cristal, p. 9.

Gorostiza, José. José Gorostiza, México, fondo de Cultura Económica,
(Testimonios del Fondo, No. 6), 1974.

4_

Jiménez, Juan Ramón. Animal de fondo, p. 10.

Gorostiza, José. Poesía y poética, Edición crítica de Edelrnira Ramírez,
México, Fondo de Cultura Económica, Colección Archivos, 1989.

s_

Jiménez, Juan Ramón. Ibid., p. 18.

6_ Valéry,

Gracián, Baltasar. El criticón, Madrid, 1964.

Paul. El cementerio marino, p. 11.

7

Jiménez, Juan Ramón. Animal de fondo, con la versión francesa de Lysandro
Z. D. Galtier, Buenos Aires, Pleamar, (Mirto), 1949.
Lezama Lima, José. Poesía completa, Tomo l, Madrid, Aguilar, (El Libro

. Me refiero al asunto del poema "L 1·
.
Apolli_naire, que en versión de Octav~ mda pelirroja" de Guillaume
cual citamos "El cementerio ma . "10 Plaz, ~o~a parte del libro con el
rmo en a b1bhografia.
8

Valéry, Paul. Ibid., p. 7.

·

Aguilar, No. 37 y 38), 1988.
Savater, Fernando. La filosofia tachada recedida de Nihilismo
prólogo por el autor, Madrid, Taurus, (Ensayistas, No. 85), 1978.

acción,

Sheridan, Guillermo. "Muerte sin fin con matasellos" , en Revista Vuelta,

10

, El H2O y las aguas del olvido, p. 17.
. Illich 'Ivan.

11

México, Año XVI, Mayo de 1992, No. 186.
12

Valéry, Pau\. "El cementerio marino", traducción de Jorge Gui\lén, en Los
g,rnndes poemas del siglo veinte, introducción, selección y notas de Roberto

Gracián, Baltasar. El criticón, p. 366.

9_

13

-

Illich, Iván. Op. cit., p. 45 _

, Juan Ramón. Op. cit., p. 40.
. rimenez,
. Frye, Northrop. El gran código, p. 137.

Vallarino, México, Prornexa, (Siglo 20), l 979.

rtmenez,
, Juan Ramón . Op. cit., p. 1OO.

14

15

• Berman, Sabina. "Genero
,
sexual y teatro" ' p.4.

16

· Frye, Northrop. Ibídem.

Notas Bibliográficas

Los versos citados del poema corresponden a su primera edición:
Gorostiza, José. Muerte sin fin , R. Loera y Chávez, México, 1939, 73
pp. Corno dato al margen conviene recordar que Gorostiza, según
señala Guillermo Sheridan, de acuerdo a una entrevista real izada por
Elena Poniatowska, comienza a escribir Muerte sin fin en algún
momento de 1938 y termina la obra seis meses después. Ver: "Muerte

1

sin fin con matasellos", p. 28.
. En el poema "Retroceder": Lezama Lima, José. Poesía completa ll,
2
· p. 62.

231
230

�APROXIMÁNDONOS
AL ALMA DE AMADO NERVO
Dr.Pbro. Aureliano Tapia Méndez
Comenzamos las notas sobre la vida de José Amado Nervo Ordaz el
amado de Dios y de las Musas, con una carta suya al Profr. Librado
Acevedo, de Guanajuato, escrita en España desde San Sebastián, el 21 de
agosto de 1906:
Como los pueblos felices y las mujeres honradas, yo no tengo
historia. Nací en Tepic (hoy capital del territorio del mismo nombre) el
27 de agosto de 1870. Soy descendiente de una vieja familia española
que se estableció en San Bias a principios del siglo pasado. Hice mi
instrucción primaria en las modestas escuelas de mi ciudad natal;
muerto mi padre cuando yo tenía nueve años, mi madre me envió a un
colegio de Padres Romanos, al de lacona, en Michoacán, que entonces
gozaba de cierta fama. En este colegio y después en el Seminario de
Zamora, Michoacán, hice mis estudios preparatorios, empezando,
naturalmente, por el latín. Quise seguir la carrera de abogado y estudié
dos años, pero el quebrantamiento rápido de la herencia paterna me
obligó a volver a Tepic a ponerme al frente de lo poco que nos quedaba
y a trabajar para ayudar a mi familia, que era numerosa. Después,
buscando mejor destino, marché a Mazatlán, donde escribí en el
Correo de la Tarde mis primeros artículos. Más tarde me dirigí a fa
capital (en 1894) y ahí, con los esfuerzos y penalidades consiguientes,
logré abrirme camino. En 1900 me vine a Europa y logré, con mi
pluma, vivir en París. Torné a México, y el aiio pasado, en j unio, fui
nombrado segundo secretario de la Legación de nuestro país en
Madrid donde me tiene a sus órdenes.'

Don Amado Nervo y Maldonadoy doña Juana Ordaz y Núñez
tuvieron después de Amado, seis hijos: Francisco, Luis, Rodolfo, Ángela,
Elvira y Concha, y adoptaron dos niñas: Virginia y Catalina Cadenne .
Al quedar viuda doña Juanita, pensó enviar al mayor de sus hijos al
colegio fundado por el padre José Antonio Plancarte y Labastida en el
pueblo de Jacona,jur.to a la señorial Zamora, en Michoacán.
Cuando el primogénito supo que iría a un colegio famoso, escribió
sus primeros versos recogidos por el padre Alfonso Méndez Plancarte, qu ién
los oyó de los "viejos labios cariñosos y reminiscentes", de doña Josefa
Padi lla Méndez. Un hermano de esta zamorana, don Luis Padilla Méndez
casó con Ángela Nervo. hermana de Amado, y estos esposos fueron los

233

�padres de quien fuera ilustre Canciller del Gobierno Mexicano, Lic. Luis
Padilla Nervo.

. Sonó el viejo el aldabón
·- . .
las vibraciones metálicas del ald~?o~~ nmo smtió que en su alma repercutían
zo.

La redondilla dice:

Antes de llegar, un sacerdote h b'
.
d~ ~specto distinguido y ademán enér ª. ia salido a su encuentro. Era joven
rap1da en sus gestos·, de ojos obscuros, g1co
noble,
no sé qué dec1s1on
.. , ,
llenosy de
luz ycon
de bondad.

Con mi chaqueta de dril
y mi pantalón de lona,
en este traje me voy
al Colegio de Jacona.2

· · saludó y presentó al niñ
. . El v1eJO
.
mov1m1ento franco y cordial, un abrazo aIrededor
o, a quien
el sacerdote echó' con
del cuello.

Otra versión de este verso inicial de Amado N ervo, es la que
transcribe su hermano Rodolfo en el libro París sin Tango:
¿Queréis saber cuál fue el primer verso de mi hermano Amado? Tenia diez
años; nos hallábamos en vísperas de nuestro viaje, del primer "éxodo", hacia
los colegios establecidos en el distrito de Zamora, Mich., donde debía
internársenos. Y en alegría de aquel primer vuelo, mi hermano se inspiró y
compuso la siguiente cuarteta:

Vestido de casimir
y con zapatos de lona,
Mañana voy a partir 3
Al Colegio de Jacona.
Dejemos que el mismo Amado nos narre su llegada al Colegio de San
Luis Gonzaga, reavivando en 1908 los recuerdos:
Hace ya muchos años, en la sombría calleja de cierto hermoso
pueblecito de Michoacán, al pie del alto edificio pintado de rojo y precedido
de gran jardín, frente a una puerta ojival, se detenían y apeábanse de sendas
cabalga duras un hombre cincuentón, robusto, bello, con gran barba fluvial
que le caía sobre el pecho; y un niño de trece años, que debía mostrar en el
rostro, ligeramente pálido, la fatiga de jornadas de diez y ocho leguas,
hechas a caballo, por las interminables y polvorosas carreteras, llenas de
huellas.
Para llegar a aquella casa que empezaba a embozarse en sombras,
clareadas a trechos por la viva luz de las ventanas; a aquella casa, que era un
colegio fundado por célebre
sacerdote mexicano, el viejo y el joven habían hecho cinco días de camino,
tres días en diligencia y dos a caballo, desde la febril costa abanicada por
palmas y datileros de oro, hasta el interior de la República, recogido y un

Luego ' con ese don de gentes · .
d
besvaneció la zahareña timidez del propios de los verdaderos educadores
romas paternales.
rec1en vemdo, dirigiéndole afectuosa~
-¡A ver esos conejos!- díjole de
.
encoger el brazo derecho.
pronto, a tiempo que le hacía
Los cone;os
· no parecían· se
.
hinchazón leve de m , , 1 anunciaban apenas con
uscu os.
-Hay_ que hacer gimnasia- añadió
y de seg~1da introdújole a la gran sala .\u .
a la s~zon comían los internos los mmosa, que era el refectorio, donde
provementes todos de leianas
tie,rras. grandes, los medianos y los chicos,
J
, Aquel sacerdote era el D
.
Canonico don José Mora, Rectorº~:~r ;ni F~losofia, Teología y Derecho
Jacona, en el Estado de Michoaca'n.
o eg10 de San Luis Gonzaga, de
El viejo de la barba fluvial era tío d I
~~sa paterna a los muros tutelares del pla ~ Iadolesc~nte, a quien traía
de la
ias.
n e , a traves de un viaJ·e de cmco
.
En cuanto al nuevo u ·1
ustedes, limpio aún de todos 1~/~a~~o:r~ nada meno~ que un servidor de
de los be~os y lágrimas de la madre ausen~~ mundo, h~!11eda todavía el alma
y muy aJeno de presentir las andanza
, cla~o y diafano como un cristal
selva obscura de la vida.4
s peregnnas que le esperaban en 1~
Conviene hacer una revisión sobre 1
Nervo pone, sobre la fecha de su n . ~s datos que se dan, o que el mismo
cuando llegó al Colegio de Jacona :t1m~ento, al decirse los años que tenía
. pa re Alfonso Méndez Plancarte dio a

235

poco melancólico.
234

�d
d. "poseemos de él una,
o y ice

!~ª

conocer una nota auto- biográfica ~e
pequeñita, muy ligera pero muy valiosa .

Francisco Planearle y Navarrete, luego Arzobispo de Monterrey y
eminente historiador)... y allí -aunque nunca descollara como
humanista-, en los premios de 1884 ya aparece Nervo representando
"El Puñal del Godo", y recibiendo mención honorífica en Retórica,
Aritmética y Francés. 7

.
- . d d de la costa del Pacífico, el 27 de agosto
Nací en Teptc, pequen~ c1u a
. mi adre lo modificó encogiéndolo.
de 1870. Mi apellido era Ru1z de Nervo,
p1 ,
Amado Nervo y esto
d10
·
nombre Resu te, pues,
'
Se llamaba Amado Y me
su
·
hos en América- y que en todo
,
d, ·
así \o creyeron mue
.,
b
literaria. 1·Qu1en sa e
que parec1a seu ommo
r ' - . ' 0 p0C0 para mt. cortuna
l'
.
caso es raro, .me v~ to qu1za n 1 R . d Nervo ancestral, o si me hubiera
cuál habría sido m1 suerte con e uiz e
, 1S
llamado Pedro Perez.
como Apéndice I, la
En la misma obra pone Méndez Plancarte
constancia certificada del acta bautismal de Amado:

Gozó las alegrías de la primera juventud en aquel colegio que seguía
los sistemas ingleses. Se le llenó el alma de poeta con los paisajes y las
flores ... y las frutas y las huertas y los lagos y las garzas y los chupamirtos.
Y se llenó el alma buena con cosas buenas, moral cristiana, cantos y rezos en
el santuario de Nuestra Señora de la Esperanza; de un lado ellos, los alumnos
del Colegio de San Luis y del otro ellas, las alumnas de las otras
instituciones plancartinas: el Colegio de La Purísima y el Asilo de San
Antonio.

.
C
Interino de esta Parroquia,
El Presb. Ignacw Romo, ura
•
. · 45 de esta
/ 'b
· te de Bautismos, num.
Certifico: que en el I ro cornen
tr una partida del tenor
parroquia, al folio 34, vuelta, se encuen a

Don Tirso R. Córdoba en un folleto conmemorando las grandes
fiestas de la coronación de Nuestra Señora de la Esperanza, primera imagen
coronada en América con corona pontificia dice:

siguiente:
.
. 1 d Tepic a nueve de Septiembre de
- '·En la Iglesia Parroqw; ~ Nés,tor Zárate, Cura encargado
mil ochocientos setenta: Yo, el res o.
·- de trece días de nacido
b ( , solemnemente a un mno
de este Curato, au ice
t de la noche a quien le puse por
en esta ciudad a las onc~_Y tres.~uar ~: Don Amado Nervo y de Doña
nombre José Amado; hl)O leg1t1mo
F ancisco Nervo y Dña. Luisa
Juana Ordaz: abuelos patern;:s~~; d'rdaz y Dña. Cecilia Núñez;
Maldonado; maternos, don_ D J, , María Solano y Dña. Daría
·
/ Presb Señor Lic. on ose
.. l
padrmos e
_,
bligación y parentesco espmtua ; Y
Ordaz personas instruidas en su o ,
,
R 'b ·ca
'
, F.
d0 · Nestor Zarate u n ·
ara
constancia
lo
firme.irma
·
T
.
'
h ¡ S C " -Cuya
P
J, · A do
ep1c , · ·
- Al margen: 630 os_e.
me r~fiero.' de que extendí el
partida concuerda cor, el ongmal . qd l Sagrario de Tepic, a los doce
resente en el Curato de la Parroqw~ e
.
~ías del mes de febrero de mil no-:ec1entos veinte.
(Firmado: Ignacio Romo.)

m:, ·:e

. ue ya citamos dice "muerto mi
El mismo Amado en AIgunos, q
•,
1 · de Padres
,
- mi madre me envio aun co eg10
padre cuando yo tema nueve ~n~s, , que entonces gozaba de cierta fama".
Romanos, al de Jacona, en M1~. oacand, . ¡· d 1883 no tenía como él dice
tamunoe\18 eJUIO e
,
,,
Si su padre, corno cons '
¡· 1 t ece al "partir al Colegio de Jacona '
- " y estaba por cump ir os r
"nueve anos ' . . b. ática Alfonso Méndez Plancarte apunta:
En su not1c1a iogr
. G
a -no Seminario, como se
Dicho Colegio de San L~1s , ontzadge Nervo al ofrecer "el oro
te /o evocara mas ar
•
d
fantasea tenaz~en -,__ ,, "El Padre Mora" -el grande Arzobispo e
viejo, de su filial carmo ª
,
¡ "P Plancarte" (don
, •
del Río que alli fue su rector ... a
·
1 ,1
Mex1co JVJora y
,
236

Jacona es una pintoresca aldea, a cuatro kilómetros de la ciudad
episcopal de Zamora, en la República Mexicana. Además de la espaciosa
iglesia parroquial posee un santuario, en donde se venera desde tiempo
inmemorial una imagen de María Santísima. esculpida en madera, que se
apellidó primero Nuestra Señora de la Raíz, cambiándose luego su
advocación en la de Virgen de la Esperanza.
Convaleciente de grave enfermedad, que retardó las fiestas de la
coronación, salió el digno Delegado [del Papa, el Arzobispo de México don
Pelagio de Labastida y Dávalos], de la Capital, el 3 de Febrero de 1886; y al
pasar por la diócesis de León y la Arquidiócesis de Michoacán le hicieron
personalmente los honores los Ilmos. Sres. Obispo Barón y Arzobispo
Árciga, cada cual en su territorio. En Zamora fue recibido solemnemente y
acompañado hasta
Jacona en triunfo, por el Venerable Cabildo, el clero y el pueblo ...
Hubo exámenes solemnes de griego, hebreo y matemáticas en el
colegio de varones, representaciones teatrales en uno y otro establecimiento,
un specimen de gimnasia de salón en el orfanatorio, danzas de indios, fuegos
de artificio, y por último una academia literaria y musical seguida de la
distribución de premios a los alumnos y alumnas de uno y otro colegio ...
En la tarde, (del domingo 14 de febrero) la imagen y la corona fueron
conducidas en solemne procesión a un tablado erigido en el atrio del
Santuario. Allí el Ilmo. Sr. Arzobispo de México coronó a la Virgen de la
237

�Esperanza con las preces, cantos y ceremonias mandadas, y el Ilmo. Sr. Dr. y
Maestro D. Ignacio Montes de Oca y Obregón, Obispo de San Luis Potosí y
Administrador Apostólico de Linares, predicó el sermón acostumbrado en
tales solemnidades, y ofreció a la imagen recién coronada dos corazones de
8
plata conteniendo los nombres de los habitantes de Jacona y de los alumnos
zamoranos del Colegio Pío-Latino-Americano de Roma ... Marzo de 1886.
Entre los alumnos del segundo año de estudios preparatorios en la
clase de lengua inglesa no hubo premios, pero Luis Méndez obtuvo
"mención honorífica" y como "digno de mención" fue premiado Amado
Nervo, quien fue también "digno de mención" en Álgebra, y de "mención
honorífica" en francés y obtuvo "premio" en Gramática Castellana.
Habría de recordar Nervo siempre al fundador de los colegios de
Jacona, el padre José Antonio Plancarte y Labastida, a sus maestros
formados en la Universidad Gregoriana de Roma: el Rector del Colegio,
padre José Dolores Mora y del Río -obispo de Tehuantepec, luego de León y
después Metropolitano de México- ya su maestro el padre don Francisco
Plancarte y Navarrete, -obispo de Campeche, y de Cuernavaca, y arzobispo
de Monterrey. Al ver en el Mundo /lustrado de Madrid del 13 de diciembre
de 1908, el retrato del padre Mora, preconizado arzobispo de México,
escribió:
Sí, me saltó el corazón y púseme a pensar en muchas cosas: en
las clases de aritmética y álgebra... en aquellas cacerías entusiastas en
que... íbamos locos de gusto, por los sorprendentes paisajes
michoacanos, los más bellos que he visto en mi vida, persiguiendo
huilotas y patos golondrinos. .. en aquellas pláticas bajo el gimnasio
inmenso, en los patios llenos de luz y de flores, durante los recreos;
pláticas en las cuales e! Padre Mora y el Padre Planearle nos hablaban
de las maravillas de Roma, o bien nos enseñaban a deletrear
en el cielo encendido de estrellas el alfabeto de oro de las
constelaciones; en aquellos paseos por montes y por valles encantados,
en que tropezábamos con pájaros nunca vistos; en los reñidos juegos de
pelota, en las comedias clásicas representadas con deleite cuando los
premios; en las comuniones generales al rayar el día, con música de
pájaros y olor de rosas frescas ; en los audaces nadas en Orandino, en
Camécuaro y en las albercas incomparables
de lacona; en los
9
primeros porqué, en los primeros quién sabe ...
No fue pues el "Seminario" de Jacona, en el que estudió Nervo -como
se ha dicho-, sino el Colegio de San Luis Gonzaga de Jacona, y de allí pasó
en 1886 al Seminario Diocesano de Zamora, que por aquellos tiempos, como
otros seminarios de México, admitía para los estudios superiores, no sólo a

quie~es tenían vocación sacerdotal, sino tambi,
.,
seguir alguna carrera civil Amad N
en a Jovenes que pretendían
·
ervo pretend'
d.
0
en el Seminario existía la Facultad de Derec
, ho C1v1l.
. t~ estu tar para abogado' y
En el curso seminarístico de 1886
d. , . .
ese año apareció su primer cuento D ¡- ~stu 10 C1~nc1as y Filosofía. En
periódico zamorano El Pensamiento., e mo y Realidad, publicado en el
Tenía el Seminario de Zamor d "
Teología y la de Derecho C , . a ?s. Facultades mayores", la de
, anomco y Civil Co
.,
acu tades había siete cursos .
..
·
mo preparac1on para las
F 1 .
. 8 ten 1e va1teron sus t d"
an Luis porque entró directo al .
es u tos en el Colegio de
S· ·
qumto curso· M t , ·
s1gmentes: Física en 1887 Ló .
. a emat1cas, para hacer los
.fi .
,
g1ca en 1888
b' d
ca lI 1cac1ones que no hab'
'd b .
, su ten o ese año sus
·
ian s1 o nllantes
pnmeros lugares, entre treinta alumnos.
, y merecer uno de los diez
En 1889, terminadas las facultades
.
,
Natural, y lo aprobó con buenas cal1'fi .
menores, ingreso a Derecho
- . .
1cac1ones
. . .
Al ano sigmente-1890- fue su rimi
y él no se inscribió en ningún c~rso. da en el Semmano la Facultad de Leyes,
~espués de una gran decepción am r
,
.
sacerdocio, y en el año 1891 estudió el . o osa, penso encaminarse al
examen público obtuvo u
d I
pnmer curso de Teología· en el
. ,
no e os primeros ¡ugares, entre veintidós
'
cond1sc1pulos.
Nos dice Alfonso Méndez Plancarte
altar", en el que Amado destru ,
que ese fue "el año hacia el
recuerdo de sus amores por d
sus ploemas de amor, queriendo "matar el
'
o oroso p acer que le causa ,,
entonces
a
abrazar
el
sacerdocio
ra , Y
T
. .
, "hasta se apresuró a solí
·t queI decidido
p·
onsura, s1 bien nunca la recibió n.111 ego, por tanto a ser clérigo".
c1 ar10 a nmera

r°

Ese mismo año obligado
¡
.
familia, dejó para siempre el S . por_ as necesidades económicas de su
emmano zamorano y r
, T .
ayudar a su familia. Se trasladó a Maza ,
~~reso a ep1c, para
un bufete jurídico y publicaba s
.tlan donde trabaJo en el escritorio de
1894) firmándose Román o El
~~ El Correo de la Tarde, (1892-

c~:;:c5~~~-

Dejemos que Amado Nervo parta a la ciud d d
, .
capítulos de su vida y entremos al t
a e M~x1co para los ,siguientes
AL ALMA DE AMADO NERVO. ema que prometi: APROXIMANDONOS
Parecería muy pretencioso el títul
.
acercarme, y motivar a otros estud·iosos consagrados,
o, pero noo aspiro
que a
jóvenesmás
que buscan
239

238

�corona de hierro mi sien rodeo.

caminos en la literatura mexicana, para abundar en el tema y para que
completen lo que pudiera ser una colección de poesía religiosa o aquel libro
nunca editado que Nervo le confesó a su amigo Julio Caneba tenía el plan de
publicar como en un Polifonario, que sería "un libro de oraciones en verso,
12
con aprobación de la censura eclesiástica" ... pero "de intención impura" ...
Conste que no entiendo eso de la "intención impura" con que se
anuncia el libro futurible Polifonario, y creo que se deba tomar como una de
sus tantas graciosas ocurrencias, y estaríamos obligados a interpretar al

Más_ tarde, trovero de nobles feudales
cante ~us hazañas, sus lances de hono;·
yante ~ la su mesa y en mil bacanales ,
senllme beodo de vino y de amor:
y ayer; prior esquivo y austero, los I b.

al Dios eucarístico temblando acer:uts
por eso con~ervo piadosos resabios
y busco el retiro siguiendo a los sabios
Y sufro nostalgias inmensas defie. 14

Nervo humorista, del que dijo Alfonso Reyes:
Paréceme que consiste su secreto en la percepción de las incongruencias
del universo, en el sentido antilogístico de la vida, y es como la huella
espiritual que nos deja esta paradójica experiencia: la naturalidad del
absurdo. Entonces el chiste no hace reír, sino meditar; también 13temblar. ..el
humorismo es así un maridaje afortunado de prudencia y \ocura.
La aproximación nueva que intento ahora será sobre una época muy
representativa de un panteísmo, sin querer darle toda la fuerza a este
sustantivo, o tal vez de un juego intelectual, sin alcanzar a ser un juego
religioso, que el poeta realiza.
Se sitúa como un creyente en la reencarnación en el poema

TRANSMIGRACIÓN
MMMM ant. Christ.
MDCCC post. Christ.
A veces, en sueños, mi espíritu finge
escenas de vidas lejanas:
Yo fui

un sátrapa egipcio de rostro de esfinge,
de mitra dorada y en Menfis viví.
Ya muerto, mi alma siguió el vuelo errático,
ciñendo en Solima, ya Osiris infiel,
la mitra bicorne y el efod hierático
del gran sacerdote del Dios de Israel.
Después, mis plegarias alcé con el druida
y en bosque sagrado Velleda me amó.
Fui rey merovingio de barba.florida,.
240

.
El último verso es un volve
.
, .
inmensas de,fe... En Las voces - ~/ Dios eucanst1co: y sufro nostalgias
ent~ada_ ?e Angel. "Una voz" y "ot;a v /~: poemas p~nteístas) escenifica la
asp1rac1on informe... con una " b oz van_ recomendo un ciclo lento de
"u mr
. sus vibraciones
.
od scura conc1e nc1a
. en movimiento" h t
al 't
" d
n rno e los mund "
"
as a
cua ros" de este drama:
os y otra voz" cierra los

Mañana cuando · 1 -¡
l~s Iros se
to,
0
. , al mfmito
.
·
qued,a5dcosas, vueltas almas, iran
an ose en la nada las almas vueltas co~·as. is

ª'.

d:;: ~,:"c!::;:;¡¡:,,;":;:::

En la época en que cab b'
misticismo de Nervo se ha e ien _lo que dijo Luis G. Urbina: "El
contemplación teosófica"16
pu venzado en vaguedad sideral, en

•
d I Enl donde explaya sus efusJOnes
animistas . d d
e, os oto_s, que comienza con su a ote
, sm u a es en El Estanque
reune poesias escritas en un apretad p gm~ de Also Sprach Zarathustra y
poemas de 19 I 5, y hasta 19 I6 camb·º ,espacio d~I.
1914: luego muchos
'
ia a entonac1on.

ª~?

Vuelve a la figura panteísta ue
..
entona el canto maya, que es con·u~ se_ad1:'man en La hermana agua, v
del vedanta y el budismo:
~ to de Ilusiones que constituyen el mund~
El MAYA

Eres uno con Dios: en tu alma llevas
Tu paraíso;
Lo exterior, que te turba y entristece
No cobra realidad sino en ti mismo:,
241

�Tú formas las imágenes y [~ego
Los deseas, trocándolas en ido/os.
El resultado de tus sensaciones
Para ti constituyen el UNI~ERSO
y son tus sensaciones, cua.li~ades
Puras de tu moral entend1~1ento. .
No hay objetividad sino en t1 propio.
tu sólo eres tu fin y tu comienzo.
La personalidad es ilusión
de las formas efimeras,. los .v~sos
. en el agua son distintos
que cont1en
,
al arecel; mas uno es el oce~no.
ue fas llena y al cual el noble I,qwdo
q habrán de restituir en breve plazo ...
El fenómeno (relati~i~ad
,
entre tu Y la materia) ' por t, tiene
,
'd
Mas tú desdéñalo, recogete
v1 a...
t hiere
en ti mismo; verás que no e
y ya libre tu espíritu d~l ~YA, is
en divina quietud nadara siempre...
. , " emerge el Brahamán, con su
rte de "La accion '
· · · de todo
d
En la segun a pa
del universo y el pnnc1p10.
poder supremo, que com~ alma e:~m:bsoluto y eterno: el ser universal a
cuanto existe, increado, mcorpor ,
. todo retorna finalmente,
quien

Pensar no es sino acción;
Vivir, un torbellino.
Nada en el universo
.
't1·co
todo
vibra
hasta
el
infinito,
es esta ,
Imagen de Brahmán,
que, como en lago límpido,
alpita, eso es el Cosmos, l
, ,
P
- ndo en e vacw.
i Brahmán está soñando... sona
Escribe estrofas cándidas,
poeta, siempre ingenuas,
y por eso geniales:
. 1
.
el candor por excelencia.
¡el genio es

242

Que cuando mueras, piensen
quienes lean tu obra:
"¡ ese hombre no tenía
más que fe, y nos la dio, nos la dio toda! "19
En "La aparición", hace hablar al dios Krishna, divinidad del
panteón hindú, como manifestación de Visnú, principio de conservación del
mundo que a veces adopta formas humanas, y lo llama el amigo sublime
que en lo hondo de ti da silenciosas voces,.
el Fuerte que te alienta, pero a quien no conoces ...
Se personifica el poeta en Miguel, quien se siente atraído por
Helena, pero rompe la ilusión y anota al calce:
Después de haber destruído el deseo, has franqueado el torrente y haces
pasar esta generación a la otra orilla. Evangelio de Budha.
Cuando Miguel
(y) no volvió a encontrarse ya nunca con Helena
en el dulce sosiego de su largo camino .. .
pone una nota:
Pero aquel en quien el yo está extinguido, se halla libre de la
concupiscencia,. no desea ningún placer mundanal ni celeste y la
satisfacción de sus necesidades no le mancha... El agua que rodea a la flor
del loto no moja sus Pétalos. Evangelio de Budha. 20
En la tercera "Lamentación del voluptuoso", dice:
"Oh febril, oh brioso corcel de mi deseo,
a cuyo lomo, atado cual Mazeppa me veo", .
"Cadena despiadada, que con tus eslabones
me ligas a los CICLOS de las REENCARNACIONES,
"Fundiendo cuna y cuna, soldando muerte y muerte,
¡cuándo querrá mi KARMA que pueda yo romperte!"
pero termina la lamentación VII:
¡Oh Causa de las Causas, ten compasión de mí!21
En el poema "Llévete yo", vuelve a jugar con cristianismo y budismo,
pidiendo a Dios
Llévete yo, Dios mío, como perla divina
en el trémulo estuche del corazón que te ama ...
pero termina pidiéndole que sea para él, Visnú:
Llévete yo en la música de todo cuanto rime;
en lo más puro y noble de mi canción palpita,
y sé para mi espíritu el AMIGO SUBLIME
que anuncian tus palabras en el Baghavadgita. 22
Un dificil poema, entre los devaneos aquí y allá de El Estanque de los Lotos,
es el que tituló
243

�JESÚS
Jesús no vino al mundo de "los cielos".
. del propio fondo de las almas;
Vmo
.
de donde anida el yo,. de las regwnes
internas del Espíritu.
d
,
l
. de las nubes ? Las nubes no son tronos e
.Por que buscar e encima
.
¿
los dwses.
¿Por qué buscarle en los candentes astros?
Llamas son como el sol que nos alumbra,
orbes de gases inflamados ... Llamas
nomás.
.Por ué buscarle en los planetas? globos son ~omo el nuestro,
uJminados por una estrella en cuyo torno giran.

¿

Jesús vino de donde
' pror.
ndos
vienen los pensamientos mas
'J"
y el más remoto instinto.
1

No descendió: emergió del océano
sin fin del subconsciente;
volvió a él y ahí está, sereno y puro.
Era y es un eón.
El que se adentra
osado en el abismo
sin playas de sí mismo
123
con la luz del am or-, 1•ese le encuentra.
, 1
lecciones de Gramática, dadas por
Alfonso Reyes, escucho a gunas .. lo encontró en París, y con él
Nacional Preparatona,
.
,
Nervo, en la EscueIª.
e a él mismo no le intereso 1a
cruzó correspondencia. Reye~ confiesa qu
religión en su juventud y explica:

.
1 del liberalismo mexicano, y somos
Los que seguimos el camino r~a . .
asábamos de una en otra
,
t la gente u01vers1tana, P
,
inmensa mayona en re
1 1 tín que ciertamente nos parecia
escuela laica sin tropezar nunca con e a
. 1 . 24
antigualla de 1g esta.
ti · 'n escribí en 1989:
Comentando esta con esto '
/ b. te de una capital mexicana, ya con
Deberá pensarse en e adm ,en temprano positivismo francés, y
. .
.
·¡ s inspira os en un
. l
mov1m1entos 1uvenz e
1· d na sociedad (especia mente
¡ ·t
cosmopo ita e u
¡
muy pronto en e a1e reO
. uietud religiosa por un lado, a a
en los estudwsos) que abre su mq
244

cultura griega, y por otro a la de la India, recién descubierta en su
religiosidad y colonizada por el dominio europeo, a través de
Inglaterra. 25

Alfonso Reyes, el gran amigo de Nervo en Europa, su editor de los preciosos
29 tomos ilustrados por F. Marco, publicados, en Madrid, escribió estos
párrafos en la Revista de América, de París:
Hace muchos años, por una metempsícosis que recuerda el Eso Fue
Todo, Nervo se imaginaba ser un sátrapa egipcio, sacerdote de Israel, un
druida, un rey merovingio, un trovero, un prior. .. Cuando Nervo el poeta
dice, en Mediumnidad, que él no es el dueño de sus rimas, Nervo el prosista
observa, en una nota, que gran número de altos poetas, como Musset,
Lamartine y nuestro Gutiérrez Nájera, "han confesado el carácter
mediumnímico de su inspiración". Este ensayista curioso siente atracción por
las lucubraciones científicas, por los gabinetes de la Escuela Preparatoria...
entre mis recuerdos, oigo todavía el rumor de cierto Viaje a la luna leído en
la Sociedad Astronómica de México ...

El estoico:
Si el estoico se torna asceta y adelanta en su disciplina interior, dando la
razón a Sidharta Gautama y ensayándose para la muerte, el poeta, es
irremediable tendría que callar.
El religioso:
No es bastante sabio para negar a Dios, dice él. Cree a la manera vieja:
ve a Dios en la rosa y en la espina, y se le siente unido en un panteísmo
franciscano (Solidaridad). 26
Desde la ciudad de México, el 4 de marzo de 1906, Alfonso Reyes le
escribía a su paisano regiomontano y amigo Ignacio Hermenegildo Yaldés y
le cuenta que en México ha encontrado
¡Nada menos que a !a Grecia! sí, no te asombres, a la Grecia con sus
vinos, aceitunas y pasas, porque un comerciante de buen humor, ha tenido la
ocurrencia de traer acá artículos griegos. Para mí, que soy pagano absoluto y
que suspiro por los tiempos heroicos, fue un verdadero placer saber esto y
con algunos compañeros, también filhe/enitas ( valga el neologismo), me
dirigí al establecimiento del citado comerciante, donde, en honor deVenus
Astarté y de Sileno, nos dimos el gran atracón de vino de Chipre, de Salerno,
néctar olímpico, y pasas y aceitunas de Corinto ...

245

�Cuenta enseguida que le vino un grave mal estomacal, por sentirse
griego pagano, como se sentiría a lo largo de su vida y hasta la hora de su
muerte.

27

Ya dije cuando me aproximé al paganismo griego de Reyes que lo
hacía: "Con temores -aún en el final momento-&lt;le invadir como
psiquiátra,
28
que no lo soy, o como moralista, que no pretendo ahora serlo".
Con mayor razón siento esta doble convicción de no ser psiquiatra ni
crítico religioso de la obra de Amado Nervo a quien podría llamar un
católico pagano induísta. Sólo digo, que bueno sería que se hiciera aquel
libro que él soñó con un nombre raro de Polifonario, en el que se recoja la
poesía religiosa "con aprobación de la censura eclesiástica", pero no como él
decía "con intención impura", sino con la intención de elegir los versos
religiosos que son bellas creaciones de aquél a quien pidió Rubén Darío en el
soneto de su homenaje:
Fraile de los suspiros, celeste anacoreta
que tienes en blancura /'azúcar y la sal,
muéstrame el lirio puro que sigues en la veta
29
y hazme escuchar el eco de tu alma sidera/.
Pero en este momento, para que me auxilien en el acercamiento a los
versos vestidos de panteísmo o de induísmo, sobre todo los contenidos en El
Estanque de los Lotos, pongo dos párrafos, uno de Alfonso Junco, y el otro
importantísimo del padre Alfonso Méndez Plancarte, benemérito editor de
las más completas Obras Completas de Amado Nervo, alto crítico literario,
poeta él mismo altísimo, zamorano, hijo del amigo del "Amado de Dios y de
los hombres", el Lic. don Perfecto Méndez Padilla, y heredero de algunos de

espiritismos, teosofías, idealismos ra
.
. .
últimos años Una absoluta y pa ' p . ~atts?1os Y agnosttc1smos de los
en vigor fil~sófico siquiera av?r~lsa _m 1gest1ón de ideas; un absoluto cero
.
'
s1m1 at1vo y armonizador·
dºl
.
renamano de la peor especie y calidad. y en e
, un 1etanttsmo
lacras: algo de amoralismo ba t,il t d . I aspecto moral, tampoco faltan
verdad no mucho de camal ; ob s n e : imp~rezas sensuales -aunque en
sceno, y esto solo en alguna de sus prosas-.
Pero sus cosas más excelsas en art
íntegras- no tienen nada de r .
e -y sus obras maestras casi
'
umoso ...
Amado tomó en serio -con la seriedad
I .
en cuestiones filosóficas o sea mo
tá
muy_ re at1va de que era capaz
ideas (de "indostanerías ~ budismo;;~ neamente, incoherentemente- dichas
Mas fuera de todo esto lo que ha
.d
heterodoxas tiemblan nobilís·
. ~a s1 o, hasta en esas páginas
1mas mqu1etudes y pal ·t
h 1
u1traterrenos: hambre de realidades su
.
. p1 an an e os
Hambre y sed cuyo grito pervad· d premas, se_d de mfimto y de eternidad.
,
ien o estremec1dament I b ,
poeta, reclaman para él ese dictado de místico.31
e a o ra integra del
Méndez Plancarte, añade algunas
r .
, .
que no se entienda que Nervo
e~p !c~c1ones teolog1~as queriendo
científico, de la Mística Católica"es ~n m1s~1co en e~ sentt_do técnico y
los años del poeta a quien bien coyn t_a, a L~1sl G. Urbma quien repasando
ocio sena a en Nervo "u
. .,
muy grande por la belleza· un s ' 1
.
na asp1rac1on
González Martínez quien ;orrob~~:~ muy a to por la eternidad" y a Enrique

de s:: ~~:;:s:c!~u:st~a~~!~i~~:a y pre~isa dent~o de la vag~edad _ondulante
tildaron de sistemático artificio•
S1 s~s pnmer~,s manifestaciones ... se
aun, ni en el espíritu hab1'a Iog' de pdorque a expres1on no había cristalizado
· ··
ra o esvanecer I l'
d
·
de un cuasi ascetismo religioso.32
as meas emas1ado fuertes

Zº···

sus preciosos manuscritos.
En el volumen XXX de lc1~ Obras Completas de Amado Nervo, Mañana
del Poeta, cita a Alfonso Junco, (Sobre el Misticismo de Nervo, en
Fisonomía, 1927) con "una posible hipótesis" sobre las indostanerías y
budismos que predominan en la obra final, El Estanque de los Lotos:
Empapado Nervo de lecturas indostánicas, tomó el prurito de
alusiones budistas, como otros muchos el mitológico: no por creencia,
sino por retórica, a modo de realce poético y metafórico, para decimos
los estados y aspiraciones de su alma.3°
Debo traer también el juicio severo que hace el padre Alfonso Méndez

Tr~igo, un testimonio fechado apenas en marzo del 2000 fi
d
Ju~n- ~•colas Padrón, en un libro de Amado Nervo "El día ' y mna .º Pº,~
ed1c1on patrocinada por la Universidad Autónoma de Nayar¡¿ue me quieras
bíbr Otro artista s~, contraponía a su religiosidad católica de fuerte raíz
ica,que
con1su
a la astronomía
ya las llamadas " c1enc1as
. . ocu1tas"· el
Nervo
, afic1on
I
.
co fi , e1a a mano, explicaba las relaciones cabalísticas de los núme~os

::,\~~~0:: :,:;;~:;:,'~;·~::~,:~!";:;~::
0

Plancarte sobre el asunto:
Sus libros, sin dudarlo, encierran no poco de miserable error, de "triste
mentira". Una extensa gama -colmo de incoherencias- que va desde el más
tonto darwinismo y el más crudo y corrientón positivismo, hasta los

247

246

11: :~;:::,

~~1::;~ ~~::.~~

- morrag1_as y preservaba de las traiciones, el rubí hacía huir los
1
suenos y el diamante evitaba los venenos. Tenía un telescopio para es::~~

�contacto directo con las estrellas, tocaba con frecuencia el violín y también
era un teósofo convencido; todo ello mezclado con las prácticas del
espiritismo de la época, sin descartar una imantación budista; en resumen, su
espiritualidad estaba dotada para asimilar las más discímiles credulidades.
Resulta muy difícil sintetizar su religiosidad de "panteísmo con fisonomía
franciscana" ... el amor lo tenía como un sexto sentido ya su misticismo como
una actitud ante la vida porque era ante todo un poeta y estaba convencido
de que "decir poeta místico es redundancia"... Religiosidad, erotismo33 y
muerte sintetiza el núcleo de conflictos de la gran obra de Amado Nervo ...

"Llega hasta present1r
· ya - triste profeta de s d
naufragarán los restos desvalidos d
.
u .errota-, que probablemente
la política",36
e mis creencias en el mar tumultuoso de
Vino luego el enamoramiento ferv
d
población de la pequeña Zamora
. , oroso e Amado que toda la gran
A
.
conoc10· aquella Lo/a la 0
rceo, quien sería esposa del Lic, David Méndez.
, senora olores
Llegaron después sus ya no " latónic ,, . . .
.
Francia y luego en Buenos A.
PM
?s idil1os, smo los amores en
1 ti
ires y ontev1deo sus "a
T .
a m por la providencial obra piad
d 1
'
mores I ic1tos", pero
San Martín, autor de Tabaré (1885- ~;; 1 ioeta urug~ayo Juan Zorrilla de
Agonizaba Amado en el Parque Hot I d ,Me poet~ mexicano se dejó atrapar,
'
e e ontev1deo.

t

En 1916 decía Nervo esta plegaria:

HASTA LA MÉDULA
Cristo lo perseguía, con aguerrido amor.

¡Te amo hasta la médula de mis huesos, Dios mío'
¿Por qué tu faz me ocultas con persistente y honda lobreguez? No permitas,
Señor que se me esconda;
sin ella mi pobre alma se me muere de hastío!
Te amo hasta la médula de mis huesos, y fio
al poderoso instinto con que ese amor ahonda
en la noche, tu encuentro; ya fin de que responda
34
tu voz, con mis clamores voy poblando el vacío.
Podríamos engarzar muchas oraciones de Nervo, clamando i
encontrar el Amor Divino, como esta:

¡Quiero amarte, Señor! Yo soy un ciego
que necesita luz, pobre proscrito
de tu plácido edén, alma de fuego
3
que sólo satisface lo infinito!
Su formación religiosa-moral en el Colegio de San Luis en Jacona
( 1884-1886), pudo ser fundamental si no muy profunda, en dos cursos en
que se estudiaban muchas materias. Fueron dos años "de estudios
preparatorios". Recordaría las pláticas científicas con sus maestros, pero
también "las comuniones generales al rayar el día, con música de pájaros y
olor de rosas frescas". Siguió luego su paso por el Seminario y sus estudios
de Teología.
Sin embargo Alfonso Méndez Plancarte sobre el autorretrato de
Amado que se adivina en El Bachiller, no encuentra indicios de verdadera
vocación al sacerdocio, cuando se ocupa en ilusiones de amores femeninos y
248

D.evotísima, llena de fe, suena en a 1
.
plegaria dedicada a Leopoldo L g
que momento su antigua bíblica
se compara al hijo pródigo de 1~ ªa::~yl que rec~~e En el camino, en la que
que traemos dos:
p
o a evangehca en tres sonetos, de los

I
RESUELVE TORNAR Al PADRE
No temas, Cristo Rey, si descarriado
tras locos ideales he partido
.ni en 1:1is días de lágrimas te ol~ido,
n, en mrs horas de dicha te he olvidado
En la llaga cruel de tu costado '
quiere formar el ánima su nido
olvidando los sueños que ha vivido
Y las tristes mentiras que he soñado
'

~ la luz del dolor; que ya me muestra
mt mundo de fantasmas vuelto escombros
de tu místico monte iré a la falda,
'

con un báculo: el tedio, en la siniestra:
con andrajos de púrpura en los hombros
con un haz de quimeras a la espalda. '
,
JI
DE COMO SE CONGRATULAN DEL RETORNO
249

�Tornaré como el Pródigo doliente
a tu heredad tranquila; ya no puedo
la piara cultivar; y al inclemente
resplandor de los soles tengo miedo.
Tú saldrás a encontrarme diligente, de mi mal te hablaré quedo, muy quedo...
y dejarás un ósculo en mi frente
y un anillo de nupcias en mi dedo ...
y congregando del hogar en torno
a los viejos amigos del contorno,
mientras yantan risueños a tu mesa,

que se retiraría: "yo no pretendo ert
,,
débil de Amado· "Que e t
p urbar , pero se oyó fuerte la voz
·
n re, que entre el Padre!"
Terminado el diálogo secreto de
ti . ,
.
que lo rodeaban· "·Que' pa
,
_c_on esion, el pemtente diJ·o a los
· 1
z, que tranquiltd d ·
a siento en el alma! ... ¡Qué
bueno es confesarse!" y desde a uel
su rostro.38
q momento, aunque inquieto, tenía paz en
Al d'1~ s1gu1ente,
· ·
de cruz a cruz le recibi , C . t
,
con la vocec1ta aterciopelada del C 1 . d na rtS o, oyendolo recitar,
pecadora, redimida también desde laºc eg10 e, Jacona, comparándose a una
su poema-súplica:
ruz salv1fica, como le había pedido en

Al CRISTO
Señor; entre las sombras vot, sin 1· .
/afie d .
.,
mo,
e mis mayores ya no vierte
. ~u a~a_cible fulgor en mi camino:
,m1 espmtu está triste hasta la muerte!

clamarás con Profundo regocijo:
"¡Gozad con mi ventura, porque el hf-o
que perdido llorábamos, regresa!"
Amado se dejaría, al final, atrapar por Cristo, a quien andaba buscando
por caminos extraviados, como se dejó atrapar Agustín de Hipona, que
recorrió descarriado, muchos caminos gritando:

Bu;co en vano una estrella que me alumbre.
use~ e~ :ªn? un amor que me redima; ,
mi divino ideal está en la cumbre
y yo ¡pobre de mí!, yazgo en la sim~---

"has hecho mi corazón para Ti, y no descansará hasta que descanse en
Ti"...

d la lira que me diste, entre las mofas
e los mundanos, vibra sin concierto
¡se pierden en la noche mis estrofas
como el grito de Agar en el desiertoÍ

Los médicos hablaban de una posible uremia; estaba a la puerta la
Hermana Muerte. Pero se le adelantó Zorrilla de San Martín, le propuso a
Amado el ejemplo del primer santo canonizado San Dimas:

. y paria de la dicha y solitario
siento hastío de todo cuanto existe...
Yo, Maestro, cual Tú, subo al Calvario
y no tuve Tabor; cual lo tuviste... ,

Porque le habló a Cristo de la manera en que Cristo no puede
dejar de oír: de cruz a cruz. Amigo mío: aunque invisible, en este
momento lo tiene usted a su lado. Llámelo Usted de cruz a cruz y verá
como Él le responde desde la suya...

Ten piedad de mi mal, dura es mi pena
nu~nerosas las lides en que lucho;
,
fya :n mí tu mirada que serena,
y dame. como un tiempo a Magdalena,
la calma: ¡yo también he amado mucho!J9

Recordando aquella última entrevista, cuenta el poeta uruguayo:
El fondo de cristianismo, existente siempre en el alma de Amado
Nervo, se removió: "¡Qué cosas tan bellas me dice usted, Doctor
Zorrilla!" Después de algunas dudas dijo Amado "¡Pero hace tanto
tiempo!" ... "Llámeme un sacerdote". Rompiendo el cerco de los amigos
de Amado que no querían que entrara un cura, llegó Juan Zorrilla de
San Martín, llevando al padre jesuita argentino Carlos Benítez, quien
adivinó la oposición de los que cuidaban la entrada a la alcoba, y dijo

250

~Qra~ las_ 9.3 8 de la mañana del 24 de mayo de 1919
ue bien que el pueblo na arit
.
ce~tésim~ trigésimo primer aniver{arioader:~uerd~ ~ su Amado, en este
primer aniversario de su tránsito a Dios!
nac1m1ento y el octogésimo
1

251

�Notas Bibliográficas
10

Mañana, pp. 48y 51.

11

I de las Obras Completas. Texto al
Amado Nervo, Algunos. Volumen XXN
Madr'1d MCMXXI. Capítulo
B'blioteca ueva,
'
cuidado de Alfonso Reyes, ' .
Al nos También se encuentra en
"El Padre Mora", pp. 22-44. Cztare;;s ., ng\stu.dios y notas de Francisco
Amado Nervo, Obras Completas.
ic10M,, dez Plancarte (Poesías). Dos
Alfonso en
d
)
(p
Y
González Guerrero rosa~ ,
l 063 y l 064. Tenemos la segun a
tomos. Aguilar, S.A. Madn_d, _l,952d, pp. , es del Tomo ll, pp. 1063 y 1064.
d' . , 1956 I La transcnpc1on e aqu1
~s~~~~~a la clta~emos Obras Completas (Aguilar).
i

,

.. , Introducción y Notas A
de
C mnletas Ed ic1on

Amado Nervo, Poeszas o r
.
Espasa-Calpe Argentina, S. .,
Alfonso Ménde~ :lancarte. Dos :am~s2. Citamos Poesías Completas.
Buenos Aires-Mex1co, 1943. Tomo 'p.

2

.
-As ectos parisienes.- Hechos ~ ide~s.
Rodolfo Nervo, Paro sm Tango: EPd.t
-Paulo Pongetti &amp; Cia. R10.
, .
E
a Graphica
I ora
,
Breviario mtzmo. mprez
1
. 1927 La cita está en el art1cu1o
··
n el orno
·
·11
Tiene fecha d~ _i~~res1on e 31 El. ejemplar que existe en la. Cap,. ~
" . Porqué escnbtr? , pp. 30 y. . b . 1 etrato del autor esta ded1catona.
l
.
N L tiene ªJº e r
XAlfonsma de Monterrey, ... ,.
.
osa Afectuosamente, R. Nervo.
"Para Alfonso Reyes y su d1stmgu1da esp .

3

1927".

En la intervención de Mayra Elena Fonseca, en el Coloquio Amado Nervo,
una obra en el tiempo, (Tepic, Nayarit, 26 de mayo del 2001 ), antes de mi
ponencia, mostró fotografias del periódico de Mazatlán El Correo de la
Tarde (1892-1894), en que las crónicas de Amado Nervo, aparecen firmadas
por "El Conde Juan", y no "Duque Juan", como hasta ahora se ha venido
repitiendo por los historiadores. J. M. González de Mendoza dice que Nervo
"firmó con el seudónimo de Román, más tarde trocado por el de Duque
Juan, acaso como pleitesía al pontificado que en las letras mexicanas ejercía
entonces El Duque Job. [Luis G. Urbina)
12

Revista Moderna de México, junio de 1906.

13

Alfonso Reyes, Un libro de Amado Nervo -Serenidad, en Revista de
América, París. Lo repite en Amado Nervo y la crítica literaria. Prosa inicial
de Guillermo Jiménez. Noticia biográfica de J.M. González de Mendoza.
México. Andrés Botas e Hijo. Con las "opiniones" de Rubén Darío, Enrique
González Martínez, Luis G. Urbina y Alfonso Reyes, (p. 50), quien repitió
su "opinión", como primera parte de la introducción al libro Antología de
Amado Nervo, selección y prólogo de Alfonso Reyes. Oasis, México, 1969,
p. 57. Haremos las citas de Amado Nervo y la crítica literaria, como Crítica,
y de Antología de Amado Nervo, como Antología.
14

2 44 En Obras Completas (Aguilar), Torno I, pp . 1325 Y
4
2
Algunos, PP· - ·
1326.
XXX ' Mañana del Poeta.
c
Omnletas Yo1umen
Ob
s Amado Nervo,
ras
r
'
Alfonso Méndez Plancarte.
. , .
bl · adas y glosadas por
~
E
Páginas meditas, P~ _,c
XXXVlll p. l 7. Citamos Manana. n
Ediciones Botas-Mex1co. MCM
65
Obras Completas (Aguilar), Tomo II, p. l O .
6

Mañana, pp. 245 y 246.

7

Poesías Completas, Tomo l, p. 11.

s

r·1rso

R Co'rdoba Coronación de l a

v·irgen

~ ~

E~eroma' México.

•
. '
3-5.
Imprenta de Ignacio Esca\ante, 1886, pp.
9

Algunos, pp.

43 44 En Obras Completas (Aguilar), Tomo l, p. 1326.
- ·
252

Amado Nervo, Perlas Negras, -Místicas- Las Voces. Librería de la Vda.
de Ch. Bouret. París-México, 1926, pp. 81 y 82. Citamos Perlas. En Obras
ComPletas (Aguilar ), Tomo II, pp. 1316 y 1317.
15
16

Perlas. Las Voces, p. 135.

crll1ca,
, · p. 49 .

17

Amado Nervo, El Estanque de los Lotos, (Segunda edición) Buenos Aires.
Jesús Menéndez. Librero Editor, 1919. Citamos El Estanque
18
El Estanque, II Los Lotos, p.39.
19
El Estanque, p. 53. En Poesías Completas (Aguilar), p. 1778.
20

El Estanque, p. 29. En Poesías Completas (Aguilar), pp. 1769 y 1770.

21

El Estanque, pp. 45-49. En Poesías ComPletas (Aguilar ), pp. 1775-1777.
El Estanque, p. 71 . En Poesías Completas (Aguilar), pp. 1785 y 1786.

22

253

�23

E
98 y 99 En ObrC'S Completas (Aguilar), pp. 1796 y 1797.
El stanque, pp.
·

24

Alfonso Reyes, Discurso por Virgilio, Obras Completas XI, p. 158.

ESCRITORES PROLETARIOS

Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Juana Garza de la Garza
Maestras e investigadoras

.
.
Alr,
Reyes ante Dios y ante la muerte,
25
Aureliano Tapia Mendez, 'Jons?
d ·
Al Voleo El Troquel,
Instituto de la Cultura de Nuevo Leon. Pro ucc10nes
1989,p.22
En Crítica, pp. 60-62, y en Antología, pp. Xlll y XIV

26

Aureliano Tapia Méndez, CorrespUo~den~1d·a :~::zn:::sde Nuevo León,
. H ualdés- 1904,1942. mvers1 a
- 1gnacw • r,
00
146
·
Monterrey, N •L•, Méx. 1 de agosto del 20 , P·
28 Íbid, p. 37. 3 Crítica, p. 65

21

29

Crítica, p.65
Mañana, p. 313 .
31 En el mismo lugar, pp. 312-314.

30

. ¡ t 1919 Reproducidoal
Enrique GonzálezMartínez,AmadoNervo. e poe a,
·.
fin de La última vanidad, Vol. XXIX de las Obras Comp1etas.

32

·,
' logo de Juan Nicolás
A d Nervo El día que me quieras se1ecc1on y pro
,
/ ·¡ .
ma o
,
h
me quieras sera de p em unw.
Padrón con el subtitulo La noc e q~e . .
Cuba y la Universidad
Colaboración entre la Casa de _las meneas,
,
Autónoma de Nayarit, México. Julio del 2000.

33

34

Obras Completas (Aguilar), p. 1753.

35

Mañana, p. 186.

36

Mañana, p. 34.

37

Misticas, en Obras Completas (Aguilar), pp. 1330 y 1331.

38

Mañana, pp. 281-286.

39

Perlas, p-108. En Obras completas (Aguilar), pp. 1326 y 1327.

A. Inicio del movimiento.
Desde los inicios del siglo XX, América empezó a vivir una época de autocrítica, lo que se fue agudizando al paso del tiempo, ya que
la obra de los naturalistas, tanto nativos como extranjeros, pretendió y
logró orientar la atención de numerosos lectores hacia las deplorables
condiciones de vida social moderna; por lo que se motivó la discusión
sobre problemas sociales de las ciudades y de los distritos rurales,
problemas que exigía una concienzuda consideración. Este nuevo espíritu crítico revisaba los más diferentes aspectos de la vida nacional.
Fue entonces cuando surgieron los rebeldes literarios.
Por otra parte, la gran bancarrota financiera de Estados Unidos,
producida en 1929, anunció el final de la prosperidad sobrevenida
después de la guerra, surgió el pánico económico y la literatura entró
en una época nueva, de realidad y de realismo, pues "La súbita conmoción creada por la gran crisis de los años 30s, orientó una vez más a
toda la corriente literaria hacia los problemas apremiantes de la escena
social y determinó su reencuentro con el propósito y el sentido originarios del primitivo movimiento naturalista".
Pero "El realismo de la novela se hizo, más que social, satírico a
personal, se hizo económico y político, argumentador y revolucionario
(... ), critico, exhortativo y reconstructor ( ... )", 2 ya que los nuevos escritores estaban decididos a hacer literatura activa, manifestando su
oposición a la injusticia y pretendiendo la reconstrucción de la sociedad.
Entre los escritores se produjo una nueva alineación de doctrinas,
el socialismo y el marxismo ofrecieron sus remedios para la decadencia que amenazaba con destruir la vida económica del país; pues la
depresión económica de 1930 brindó la doctrina marxista "la mayor

254

255

�oportunidad que posiblemente haya tenido en Estados Unidos";3 pues
la presentación de un fenómeno tan incomprensible como es el de la
pobreza en medio de la abundancia y el de la desocupación a pesar de
la obvia necesidad de producir, eran síntomas muy visibles de un defecto básico del sistema económico.
El programa más explícito de acción en tomo al problema de esa
época se debió a los marxistas, pues algunas revistas abogaban por la
acción militante de los escritores. El congreso de los escritores fue
convocado para que sirviese como una tribuna de discusión y propaganda socialista. Muchos de los escritores encontraron posible escribir
novelas, obras teatrales y poemas que se ajustasen de forma directa a
esa demanda; al respecto Dawen Zabel dice: "Las novelas de James T.
Farrell, Erskine Caldewell, Albert Halper (... ), así como varias obras
de teatro, de poesía, se publicaron para satisfacer la necesidad de cola4
boración entre la revolución social literaria." En este época, los escritores descubrieron nuevos aspectos de Norteamérica que habían sido, hasta entonces, desdeñados o desconocidos; es entonces cuando
aparece el género de la novela proletaria, cuyas obras eran "la situación lógica ante una situación en que habían millones de parados,
hambre y una terrible crisis".

crear una atmósfera por el mero
. .
tores que tocan los mismos temafr:eedimi,ento ~el ~eportaje. Son aupleto de la sociedad.
p s están desilus10nados por comPero los escritores proletarios (fu
Caldewell) se separan d
ndamentalmente Steinbeck y
'
e manera forz d d l
ya que. ellos indican el rumbo h acia
. una
a a · e· , a Generación Perdida,
creencia, por más sombríos y c l
vision, que también es una
del mundo de los hechos.
rue es que puedan ser los impedimentos
. Otro aspecto que los distingue d 1 G
.,
literatura está íntimamente l . de a eneracion Perdida es que su
re ac10na a con el p 61
co de la vida de los grupos 1
1
. ro ema social y políti, a cua es convertida
.
paganda, pues el escritor prolet .
en un medio de proinexpresadas que los pobres p dano comparte todas las aspiraciones
ue en tener.
Una diferencia fundamental es
.
Perdida muestran ma's que d qlule los escritores de la Generación
.
na a e ado
' ·
·
proletarios se encaminan sob t d
ammico, mientras que los
p~es manejan temas co~o lar~o~r~;~º:t~ lado económi~~ y ~olítico,
cial, la lucha de clases.
'
esempleo, la mJusticia so-

5

Entre los novelistas que se dedicaron de una manera más sistemática a la crítica de la injusticia y de la discordancia social figuraban
Johon Steinbeck y Erskine Caldwell, quienes estudiaron la degeneración social y, de acuerdo a la fuerza de sus concepciones, estos escritores están más cerca del punto de vista práctico y pretenden, por medio de sus obras, la propagación de la sociedad sin clases.
B. Diferencia con la generación perdida

Numerosos críticos pretenden ubicar a los escritores proletarios
dentro del grupo de la generación perdida, pues autoridades como
Concha Zardoya sitúan dentro de esa generación a F. S. Fitzgerald, E.
E. Cummings, Dos Passos,, Hemingway, Faulkner, Thomas Wolfe,
Johon Steinbeck y Erskine Caldwell, pues todos ellos hicieron de la
experiencia de las masas un elemento importante de sus novelas e insistían en la profunda necesidad de considerar la sociedad como una
fuerza. Además hay dos aspectos que los identifican: uno de ellos es el
de la creencia en el valor de la solidaridad, otro es la maestría para
256

C. Su relación con Johon Dos p assos

El grupo de los escritores
¡t · •
con Johon Dos Passos pues t pt ro e anos tiene una estrecha relación
'
an o uno como el 0 t t
.
ª
c
ase
proletaria
y
se
ded'
d
.
ro
ornan
partido
por
1 1
ican a enuncia 1 · · · ·
en que viven. Ambos tienen
. .
r a m3usticia de la sociedad
aspiraciones colect'
· ••
enfirentan a los patrones de la
. d d
ivas y c1v1hzadoras se
.
soc1e a con lo
t
'
mente, con las técnicas e i'deal d 1
s pa rones de la vida co.,
.
es e progreso s · 1 s d
cion contmua es la de 1
.
ocia · u espreocupaos progresos sociales T t 1
como Dos Passos reaccionan contra el cap1·ta 1·ismo
. an
o os proletarios
norteamericano.
D. Su desaparición

Esta escuela, que como a di'im
.,
de la década de 1930 e t y J o~ ~orec10 en los primeros años
mismo decenio.
' n ro en una v1S1ble decadencia a finales del
V arias fueron las causas de1decaimiento
. .
de lo s escritores
·
proleta257

�ríos. Una de ellas la constituyó el hecho de que la derecha norteamericana empezara a solucionar los problemas planteados en este tipo de
literatura, lo que hizo que la gente empezara a estar conforme y que se
apagaran los brotes de conciencia social a través de la demagogia.

des de polvo en la agricultura de Oklaho .
la pobreza en medio de la ab d .
ma, el otr? fue el problema de
(emigrantes de Oklahoma) ~ anc1a, que era la situación de los okies
nia.
' y e otros braceros que llegaban a Califor-

A. Injusticia
Además, otro motivo que originó que el movimiento decayera fue
el hecho de que los proletarios no exponían las causas del problema,
sino sólo el problema en sí.
Finalmente, la represión dio el último golpe al movimiento de escritores proletarios, represión que se agudizó a principios de los años
SO y estuvo dirigida, sobre todo, hacia gente del mundo del arte. Se
creó un comité de actividades antinorteamericanas, cuya finalidad era
acabar con los brotes comunistas, el cual se dedicó a investigar a artistas y escritores, amenazándolos con la prisión si no se olvidaban de
sus ideas políticas. Dicho comité, presidido por el diputado J. Pamell
Thomas, se dedicó a investigar los alcances del comunismo en Hollywood; esto lo hacía mediante audiencias privadas y en base a entrevistas a personas anticomunistas, cuyos testimonios dieron por menores de la propaganda procomunista infiltrada en el cine, en las letras,
etc. En esta campaña intervino gente como Richard Nixon, Walt Disney, Gary Cooper, Ronald Reagan, etc., los que, con sus informaciones, contribuyeron a formar la llamada lista negra, así como a enviar a
prisión a una gran cantidad de autores y actores que tuvieron algún
contacto con el partido comunista y con las actividades en pro del
proletariado, lo que provocó la muerte de los escritores proletarios.

II
"Las Viñas de la Ira" de Johon Steinbeck
Esta novela apareció en 1939, en ella Steinbeck "dramatizó el
destino de los granjeros del oeste que habían perdido sus tierras (... ),
es una crónica épica de los años de la depresión en la cultura agraria
del oeste".

6

La obra cuestionada es una consecuencia de la reacción norteamericana contra la depresión de 1929; Steinbeck trata de dos temas económicos que tuvieron una gran importancia en Estados Unidos en esa
época: uno de ellos lo constituyó el efecto devastador de las tempesta-

En "Las viñas de la ira" se nos
,
patético peregrinar de una f. T pre~enta, segun el propio autor "El
país, es el resultado de un ham1~a en us~a de trabajo a lo largo del
millones de veces· la cólera da;1 reino s~ciada en el pobre y repetida
d
'
un a ma simple el ansia d
d
e un poco de cierta seguridad". 1
'
e po er gozar
Toda la novela es un grito de rebeldí
. . . .
con la clase campesina del
t d 1 , ª.~te la mJustic1a cometida
1
d d
· •.
oes e e pa1s mJustic·a
•
es e el 1mc10 de la obra
. '
que se mamfiesta
1
rras po~ la fuerza, bajo ~!~:~~: gr:Jeros son ~espoja~os de sus tieportancia al destino de num
y&amp;-. e~es pres10nes, sm prestar imerosas 1amilias i t , d 1
sus tierras: "El banco due~ d .
, ns an o as a abandonar
'
no e cincuenta mil a
ponsable. Ustedes están en un f
eres, no puede ser resqué no se van a California? ( tp1erra ,que no l~s pertenece ( ... ) ¿Por
recoger naranjas! (... )".s · ··· 1 ero si pueden irse a cualquier parte a
La familia Joad que en esta n l
gente oprimida sufr~ una ser·e d ove a_representa la gran cantidad de
'
1 e agres10nes a
·
·
tratados en forma por &lt;lema's d
. .
su mtegndad, pues son
. .
espreciatlva por lo · ct· ·ct
zan de pnv1legios económicos a u 1
~ m 1v1 uos que gode la situación para timarlos
q de ~s comerciantes se aprovechan
comprarles sus pertenencias e'n ve~ er e~ ~oches en pésimo estado y
•
precios mm1mos p
1 .
pieza realmente al llegar al estado de C .
: ero su ca vano emcon gran desprecio dándoles l
b dahfom_1a, donde son tratados
,
e nom re espectlvo de Okie:

~f

"-O/de-dijo Torn-¿Qué es eso?
"-Con eso querían decir que un ho b
.
Ahora significa que es un hi ·o de err
'!1 ~e ~1ene de Oklahorna.
escoria. En sí no significa ':l d p a. Ok1e significa que ustedes son
Diciendo que "E
d na a, pero es el tono con que lo dicen" 9
sos con enados ok·
•
·
tos. No son humanos un s h
ies no llene cabeza ni sentirnienNo valen mucho
que ;s ;;~:~ ,~7/odr'íadv1·1vir corno, ellos (..).

má;

f

259
258

'

negan o es ademas el dere-

�cho de trabajar: " No hay bastante espacio ( .. ) para los de su clase y
para los de la mía, para lo ricos y para los pobres en un mismo país", 11 y pagando salarios de hambre, lo que hace que empiece a nacer

la ira en la gente:
"Los graneros estaban llenos, y lo hijos de los pobres crecían raquíticos y en sus cuerpos se hinchaban las pústulas de la
.,
pelagra. Las grandes compañías ignoraban que es muy delgada
la línea que separa al hambre de la ira. Y el dinero que pudo haberse pagado en jornales se gastó en gases venenosos, armas,
agentes y espías, en listas negras, en instrucción militar. En las
carreteras los seres errantes se arrastraban como hormigas
en
12
busca de trabajo, de pan. Y la ira comenzó a fermentar".

::-¿Está s~guro de eso?-grito el padre".
-Es decir... claro que
. b
. ., .
pero ya había muerto El
... respira a~s1guw diciendo Casy-,
· era uno con la tierra, y lo sabía". 15

La obra cuestionada presenta un
de la misma: es lo que se refi
I aspecto muy marcado a lo largo
.
iere a a gran s r d 'd d
fi
o I ar1 a entre la gente
hum1lde. Este concepto de u . ,
milia Joad, y especialmente mon ~s ielmente representado por la faunión por sobre todas las cosa~~r a madre, pues ella defiende dicha
. "-(..) ¿Qué nos queda en el mundo?
.
mismos. Nada sino la fi ·1· E
. nada, smo nosotros
'
ami lQ n cua t
r
abuelo se fue de este mundo .hub.
n o sa i"!os de casa, el
ahora, en este momento, querye'.is d.ispersar
imos deacubrirlo
y
lafi ·1·de tierra.
"16
por sobre el dinero que tanto necesitan:
.
ami ra... ' aun

B. Crítica al mundo que los rodea
La novela objeto de nuestro estudio, además de denunciar la injusticia cometida en esa época a cientos de miles de personas, expone
una serie de circunstancias anómalas por las que pasaba el país, pues
toda la obra es una crítica constante al sistema gubernamental: "(... )
alguien peor que el demonio tiene preso a este país, y no lo dejará
hasta no verlo desangrado"; 13 pues habla de un país manejado por
unos cuantos, donde los ricos terratenientes explotaban a los emigrantes dándoles un trato inhumano, sin que el gobierno hiciera nada
para solucionar estos grandes problemas. Además denuncia la corrupción que imperaba en ese tiempo: "Y los que sobornaban a los legisla14
dores tampoco fueron nunca a la cárcel". Asimismo se manifiesta
una crítica a los sistemas carcelarios, a la extorsión, a la falta de liber-

"-El dinero que ganásemos
. ,
Todo lo que tenemos es la fi '/' n? nos servrrra de nada-dijocomo una manada de
ami za, intacta. Unidos todos, juntos
vacas cuando s
h
'
lobos. Yo no tengo mi'ed
.
e escuc a el aullar de los
o mientras estema ·
quedamos ( ) yo me vol
,l
s ;untos todos los que
.. ·
vere oca con t t
d .
propia familia quiere dispersarse"· 11 es e rozo e hierro si mi

ma, pues prefiere ocultar la muert ' d \porbsobre la muerte misducir a los suyos:
e e
uela para poder con-

ªª

"-La abuela está muerta-dijo.
Todos miraron y el padre preguntó:

tad de expresión, etc.

-¿Cuándo murió?

C. Amor a la tierra

-Antes que nos detuvieran anoche.

Un aspecto muy importante en "Las viñas de la ira" lo constituye
el amor a la tierra que se manifiesta en ella, el intenso regionalismo
que hace que algunas personas no pudieran soportar el hecho de que
las hubieran sacado de ahí. Esto se presenta en Muley Greves, quien
~e niega terminantemente a abandonar su lugar de origen, prefiriendo
su tierra incluso a su familia. También se observa ese amor a la tierra
en los abuelos de Joad, quienes mueren a los pocos días de haber salido de su terruño: "-(... ) Y el abuelo no murió esa noche. Murió el
preciso instante en que le sacaron de la casa.
260

-De modo que por eso no quisiste que nos registrasen.
-Tenía miedo de que no pudiésemos cru
(
..
,
que cruzar ( ..)".is
zar ··.J. La famzha tema

Este sentido de solidaridad además d
manifiesta generalmente entre t,odos 1os quee darse.
e~ laslafamilias,
se
constitman
clase mar261

�ginada, ya que continuamente se unían dos o más familias para hacer
frente a las necesidades o adversidades que se le presentaban, una
muestra de ello la constituye los Joad, que se unieron a otra familia
(los Wilson) y compartieron lo poco que tenían: "Los Joad y los
Wilson ¡rosiguieron su pesado viaje hacia el oeste como una sola familia" .1 Ellos están unidos en su desgracia y sienten que juntos podrán soportar mejor: "Y porque estaban solos y perplejos, porque todos ellos venían de un lugar de amarguras, preocupaciones y fracasos,
y porque todos marchaban a un lugar desconocido y misterioso, se
arracimaban juntos; conversaban 'entre sí; compartían
sus vidas, su
2
comida y sus esperanzas en un territorio nuevo", º reaccionando con
generosidad ante los casos de extremo apuro:

"-(..} ese chico(..) ha muerto( .. ).
-Sí, pero sus parientes r,o pueden enterrarlo (...).
Y las manos se metieron en los bolsillos y aparecieron pequeñas monedas. Frente a la tienda creció un mantoncito de monedas de plata. Y la familia lo encontró ahí.
-Nuestra gente es gente buena ( ..). Rueguen
a Dios porque
21
algún día no toda la gente buena sea pobre". Hasta llegar un
momento que, por encima de la familia, está el deber para con sus
semejantes: "Antes, primero era la familia. Ya no es así. Mientras

,
d
d "22
peor nos veamos, mas nos ten remos que ayu ar .

Estos valores de conciencia de grupo se perciben a lo largo de toda la novela de forma muy clara, pero son más apreciables en el capítulo XXII, donde la familia Joad llega al llamado campamento de gobierno, en el cual se aprecia realmente lo que es la solidaridad entre
los pobres, pues se describe un campamento en el que todos cooperan
para el buen funcionamiento del lugar, donde hay un comité central
que mantiene el orden, donde dos miembros le ofrecen trabajo a Tom
sin importarles que dicho trabajo se vaya a terminar más pronto, donde los sábados la gente podía tener un rato de esparcimiento por medio

"-Sabía que lo harías. ¡Lo sabía!". 23
D. Ideas sociales y políticas

, , .
"L as uvas de la ira" es una novela
nada co~ el problema social y político d;t ~sta mtlmamente relaciose convierte en un medio de
d ª vida de los grupos, el cual

:0:~: 1~~~: ~~
r

0

com? el desempleo, la injusticf;
:anejar ~os temas
1:,
un sistema democrático y reaccionan ,
. a~es, a ogan por
ricano, incitando al pueblo a la lucha c~n:a el c~~itahs~o _norteamelos hombres se reúnen hay un l'd , a ormacion de smd1catos: "Si
que habla por los demá~. Pero en ic;~t~e¡s~eq:ir:~b~r unol) un ~lano
lo meten a la cárcel y •
,
a oca, o agarran y
cel" 24 t t d d . s1 su~ge ~tro hder también lo meten a la cár' ra an o e crear conc1enc1a de u
.
.,
trabajadores para defenderse de las art:r::i:c;saria la un1on ?e los
chando por una causa justa, aunque los poderos:s
l~ep~~esee:~~: lu-

~~

"- ¿De veras no es usted uno de esos enredosos? .
no e~, uno de esos farsantes de los sindicatos? ( ..) ". . ¿De veras
!estar.-Hay
(..) ". 25muchos de esos (... )' andan por ahz, provocando maSe aprecia claramente la . t . , d
blo sobre el sistema de gobie::nci_on el au~or de cuestionar al puevés de Tom Joad pues él fl . mas cobnveme~te, esto lo hace a trade gobierno:
'
re ex1ona so re la vida en el campamento

del ~bf!e esta~o pensando cómo se vivía en aquel campamento
o zerno, como nuestra gente cuidaba de sí misma ( ) H,
estado preguntándome
,
d
.. · · e
sistema en todo el mu::: q;e zo_po emdos ~acer prevalecer ese
ro .
. ra a;ar to os ;untos para nuestras
p ipzas cosas... Trabajar todos nuestra propia tierra"26 d .d
emprender la lucha en pro del movimiento sindicalista.
E. Desilusión

de los bailes, etc.
La mayor muestra de solidaridad entre los pobres se da al final de
la obra, cuando Rose, quien acaba de dar a luz un hijo muerto, acepta
ofrecer su leche para salvar la vida a un moribundo, a lo que la madre
le dice sonriendo:

262

263

y ec1 e

�tonía.
grantes cuando se dieron cuenta de que California no era lo que les
habían prometido, la falta de trabajo, los salarios de hambre, el sentido
de fracaso, el cual está expresado en Casy, cuando dice:

"-Escucho siempre. Por eso he estado pensando. He escuchado
a los demás y pronto he sabido lo que sienten. Los escucho y siento
sus mismas reacciones. Todos desean algo que no podrán alean,, 27

zar .

A lo largo de la obra, lo que tiene m, .
.,
que mediante ellos se nos va
. d as vigor son los dialogas, ya
por medio de ellos conocemos ~uncian o _el desarrollo de la acción y
s pensamientos de los personajes.
En la novela cuestionada se utiliza
conciso, que causa un mayor .
t generalmente el diálogo breve,
también muy cortas e impacta~~pa~ o en el lector, con explicaciones
poca fuerza de las descripcio es, o que contrasta con la extensión y
nes.

Y por Tom al expresar:

"- La verdad es que ésta no es una tierra de leche y miel.
Aquí hay mucha vileza. Los de aquí nos tienen miedo a los que
venimos de fuera, por eso tienen policías para que, a su vez, ellos
nos asusten".

111
"El Camino Del Tabaco" De Erks·me CaId well

28

Toda esta frustración de tantas miles de gentes es muy bien descrita por el autor cuando dice: "Y en los ojos de la gente hay una expresión de fracaso, y en lo ojos de los hambrientos hay una ira que va
creciendo. En sus almas las uvas de la ira van desarrollándose y cre-

Esta novela, que apareció en 1932
sionante de la vida de la f; ·1· d , nos presenta un cuadro impreG
.
ami ia e un empobrecido
·
eorgia, a quien se le han quitado tod 1
. campesmo de
en lo que fueron sus tierras or lo
as as oport~~idades de trabajo
la más completa miseria. , p
que toda la familia se encuentra en

29

ciendo, algún día llegará la vendimia".
Esta desilusión hace que en el pueblo surja la ira.

F. Manejo del lenguaje
Otro aspecto digno de destacar en esta obra es lo que en cuanto al
manejo del lenguaje se refiere. La novela, en sus inicios, describe como eran las tierras de Oklahoma: " En los caminos, se deshacía la
3
costra de tierra y se formaba el polvo ( ... )". º "Subieron la lomita al
otro lado de la acequia. El sol caminaba hacia su ocaso,
y, aunque el
31
aire estaba caliente, los rayos eran menos débiles ( ... )". "Una mancha
de sol se aferró al horizonte, hasta que se dejó caer y desapareció, y el
cielo brilló sobre el sitio por donde había desaparecido y una nube
desgarrada, como un harapo sangriento, colgó sobre el punto de su
ocaso. Y el polvo trepó hacia el cielo desde el horizonte, y la oscuridad cayó sobre la tierra. Las estrellas fulgían y centelleaban entre el
polvo". 32 Estas descripciones, que en un principio ayudaron a la novela, a medida que se fue desarrollando caen en una gran pesadez,
pues en ellos se llega al exceso de palabras que conducen a la mono-

La novela cuestiona el hecho de ue la .
.
&lt;lucir, la razón es que los traba·Jadoresq no tenían
tierra haya
dejado
de, pro-.
·
se aprovechaban de ellos y d
.
nmguna garantia y si
e sus necesidades lo
•
muy claramente cuando dice· "J t
.
, ,que se manifiesta
trescientos dólares y que rec·b·, ee er vio que habia pagado más de
'
i ia por su parte si t s·
d'
labor de un año no le
., .
e e. iete alares por la
todo el trabajo ade pardecio Justo, especialmente habiendo hecho él
.
,
mas e poner la mula y la tierra" 33 y
d
mismo personaje dice:
·
cuan o el

A. Injusticia
Otro de los aspectos que se destacan en esta obra es la de
.
por parte del au tor, de 1as mJustlcias
• • . . que se cometían con la gente
nuncia
hu~
265

264

�.d d de vender algo para poder ali, d se de la necesi a
•
milde, aprovechan o
. 1 para sembrar sus tierras, tienen
mentarse, pues al no haber dmaten~adera la cual le es pagada a un
que cortar árboles para ven er su
'
precio risible.
B. Defensa de la tierra

d.
de mención el constante apoyo que se
Del mismo modo, es igno ación de las tierras, pues Jeeter di~e:
le da en la novela a la conserv und0 deba ser pobre sólo porque vive
"(... ) no me parece que ~odo el mffb . as ( ) El Señor hizo la tierra, y
en la tierra en lugar de irse a la~ a lnc( )';·:is· ya que el no poder semcultivar a •··. e, - ·d d· "Podía estar tranme puso a. mi, en ella para
d ,
a gran m1e1ic1 a .
brar sus tierras les pro ucia ¡n l h bre pero verse obligado cada
quilamente sentado soportan º.e am ~n sufrimiento que creía no
. .
. los campos sm arar, era
.
día a vivir y mirar
,
ás" 36 a pesar de lo cual Jeeter se mega
soportar por muchos dias m . '
"Esa gente rica viene aquí y se
.
de· ar sus tierras:
.
37 E
terminantemente a J
d á sacam1e de la tierra".
ste
lleva todo lo que tiene uno, pero no po r t blemente con la actitud de
•
J ter contrasta no a ·
amor por la tierra en ee
1 . dad no se preocupan por sus
••
1 ue se fueron a a cm
sus hiJOS, pues os ~ .
t do el terrible desarraigo de algunas
padres y demás familiares, mos ran
personas.
..
.
él Ellie May (18 años) sólo piensa en
De los hiJOS que viven con , . ~ ue quiere divertirse a costa
. . D d (16 años) es un nmo q
sobrevivir y u e
' d ue se manifiesta, al final de la obra,

~~el~~~;

:~:;ti~;;~

;:t~e~~ ~e~o querer abandonarla:

. una mula en algún lado, y
"- Estoy pensando en conseguir
l d, ( ) como
.·
voy a plantar a go on ···
d
algo de semilla Y guano- lJO-Y_ .. ,, 38
siempre estaba soñando hacer m1 v1e;o .

milia, se nos dice que: "La mayor parte de las tejas estaban podridas, y
cada vez que había una tormenta el baldío quedaba cubierto de trozos
dispersos en todas direcciones. Cuando aparecían goteras en el techo,
los Lester se trasladaban de un lado al otro lado del cuarto, hasta que
cesaba la lluvia, y la casa jamás había sido pintada". 39
Además, Jeeter es el prototipo de hombre que deja todo para después, pues inclusive hace esto con sus hijos, puesto que tiene una gran
cantidad de años queriendo operar a Ellie May de su labio leporino y
aún no lo hace: " Hacía quince años que Jeeter venía diciendo que iba
hacer que cosieran el labio de su hija, pero aún no se había resuelto a
hacerlo".4º Jeeter pensaba constantemente en lo que iba a hacer "pero
por una cosa u otra jamás lo llevaba a la práctica". 41
Esta apatía por la vida se manifiesta del mismo modo en su trabajo, pues Jeeter siempre está proponiendo hacer algo, pero nunca lo
lleva a cabo. Es cierto que tiene un gran amor por la tierra, pero jamás
se decide a luchar verdaderamente por ella con trabajo y dedicación.
D. Ideas sociales y políticas

Hay un amplio matiz de ideas sociales y políticas contenidas dentro de la novela cuestionada. Se maneja, por un lado, que la pobreza
de la gente del sur los obliga a robar para poder subsistir, aunque después se arrepientan de las acciones cometidas e intenten acallar sus
conciencias. Tienen la convicción de que algún día los ricos devolverán todo lo que les han quitado a los pobres, pues sólo se habla de dos
clases sociales: los poderosos y los muy pobres.
Dentro de la diversidad de ideas manejadas en la novela se presenta el concepto que se tiene de la mujer, el cual es muy pobre: "( ... )
las m1eres solamente sirven para casarse y trabajar para los hombres
( ... )".4

C. Apatía

.
n amor por la tierra, los personajes
Pero a pesar de sentir un gral anifiestan una gran apatía, pues
que se nos muestran en esta no:~ a 1:1de luchar contra las circunstande superacion m
no presentan deseos
ue es la familia que nos presentan c?mo
cias adversas. Los Lester, q
da de su parte para salir de
d l sur no ponen na
.
f
prototipo de las gentes e
'
Al describimos la casa de dicha ala situación en que se encuentran.

266

Los personajes muestran sus ideas sociales, esto se manifiesta en
el empleado del juzgado, quien trata de aconsejar a Dude para que no
se case con Bessie, la predicador mucho mayor que él:

"-¿Cómo vienes a casarte con esa vieja, hijo? Debías espe.
rar y casarte con una muehacha Joven
cuando crezcas ,,.43
267

�Pero también se manifiestan las ideas políticas cuando el mismo
empleado dice:

mente saben cómo tratar a las mujeres".47
Además ' se emplea 1a iroma
· , con respecto a la religión:

"-Está bien, yo no puedo darte licencia para casarte (...).
Es contra la ley que un muchacho de menos de dieciocho se case
sin el consentimiento de sus padres, y por mucho que recen no va
a cambiar la ley. Está así escrita y no se va a borrar de los libros". 44
Asimismo, en esta novela se .manifiestan muy claramente las
ideas religiosas, pues los personajes piensan que Dios no los abandonará y tarde o temprano se solucionará su situación:

"-Dios no nos va a dejar que nos muramos de hambre aquí
45
y muy pronto nos mandará tabaco y comida".
En general, en la novela se cuestiona la idea de una religión comodina, a gente que espera la solución de sus problemas por medio de
la intervención divina, pero que no hace nada, escudándose en su pobreza, para ayudar a la resolución de sus dificultades.
E. Ironía

En "El camino del tabaco", apreciamos una humorismo tétrico y
grotesco, cuya manifestación se presenta en "el contraste entre las circunstancias, particularmente entre los acontecimientos, y las reaccio46
nes que causan entre los personajes" . Estos acontecimientos se basan
fundamentalmente en toda clase de relaciones físicas entre el medio y
la hembra, que es el único placer que les queda a sus extremadamente
pobres personajes.
Para producir estos efectos se usa con mucha frecuencia un elemento de ingenuidad, lo que se manifiesta en boca de Bessie, al comentar sobre el trato que le dieron en el hotel:

"-El hotel debía estar bien lleno anoche (...). A cada rato
alguien venía y me llevaba a otro cuarto, y a cada uno que fui
había uno durmiendo en la cama (...) . Yo quiero volver alguna
vez, para pasar otra noche en ese hotel-dUo Bessie, riéndose- .
Lo pasé muy bien anoche, y me hizo sentirme bien. Verdadera268

"-Los predicadores tienen q
d"
·
serviría de nada predicar a fiavo/~:re zcar c~ntra al~o. No les
estar en contra de algo ( ) c
l . ,;,odo, Y siempre llenen que
··· orno e zn1zerno y el demonio " 48
Otro aspecto terriblemente irónico 1
.
cuando Jeeter ha decidido
º.
constituye el hecho de que
. .
ponerse a trabaJar y sembr
1 d,
s1gmente aunque fuera lo últi
h. .
ar a go on al día
misma junto con su esposa Ad:º que iciese, muera carbonizado esa
Desilusión y esperanza

Los elementos desilusión y es eranz
van estrechamente unidos en esta p 1 a, aunque son antagónicos,
fiestan estos dos tipos de sent' . ~ove a, pues los personajes manihabía vivido con la esperanza 1¡1en os, yafique Jee~e:: "Hasta este año
mitiría contar con una mula y e (ue -~?r m ocurrma algo que le perciendo que era inútil esperar n;dac7
P;,ro ahora 1~ estaba paremás y más bajo y que su situa . ,
... en ia que se iba hundiendo
c1on era peor y peor año t
~ h
a
er
llegado
ahora
al
punto
de
ue
,
.
ras
ano,
asta
h b
no podía sufrir un nuevo desenga~o si~q~oenpfieal~za
en
D10s
la4Jierra
1grara su razon".

r~

?'

~!;i~;

qu~:
;~~~e:~~ ~~~:~~::t;u~:~:~:ª!~zado,
más adel~te dice
0
gmr viviendo. Todavía le qued b
~ que le permitiese sea a esperanza". 5
Este sentimiento de espera
de la novela cuando Dude des nz~ sde plresenta muy claramente al final
,
pues e a muerte de su padre, dice:

l "-Estoy ?ensando en conseguirme una mula en algún l d
y a go de ,semilla y guano-dijo-y voy a plantar algodón.
;;ce que este va a ser un año bueno para el algodón, y a lo m!or
ñ:~~:hrecoger_ d~s fartfS por hectárea, como siempre estaba ~oacer mz v1e;o ".

M/ ~~

Bibliografía
269

�2

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·
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Pnmera e 1c1on. Barcelona, 1978. p. 35.
·
9 Ibíd. p. 93.
10 lbíd. p. 209.
11
lbíd. p.113.
12 lbíd. p.268.
13

lbíd. p. 120.
14 lb'd 224
1 . p.
.
15 lbíd. p. 137.
16
lbíd. p. 159.
17 Ibíd. p. 160.
18 lbíd. p. 216.
19 lbíd. p. 152
20 lbíd. p. 183.
21
lbíd. pp. 225-226.
22 lbíd. p. 422.
23 lbíd. p. 431
24
lbíd. p. 233.
25 lbíd. p. 180.
26
lbíd. p. 398.
27
lbíd. p. 235.
28
lbíd. p. 236.
29 Ibíd. p. 329.
30 Ibíd. p. 7.
31
lbíd. p. 30.
32 lbíd. pp. 47-48
33
Caldwell, ~;ksi~e. El c~mino del tabaco. Traducción de Anastacio Sánchez. (Colecc1on Libro Amigo No. 520). Editorial Bruguera. Primera edición
Barcelona, 1977. p.120.
·
34
lb 1'd em.
271

�35

Ibíd. Passim.
Ibíd. p. 125 ·
37
lbíd. p. 169.
38 Ibíd. p. p. 189-190
39
Ibíd p. 13.
40
lbíd. p. 28.
41
lbíd. p. 67.
42
lbíd. p. 68.
43
lbíd. p. 102.
44
lbídem.
45 Ibídem.
. .
.
69-70
46 Straumann, Hemnch. Op. Cit. pp.
.
41 Caldwell, Erskine. Op. Cit. pp. 156-158
48 Ibíd. p. 167.
49
Ibíd. p. 18 l.
50 lbíd. p. 182.
51
Ibíd. p. 190.

INPUT HYPOTHESIS FOR OR AGAINST OUTPUT
HYPOTHESIS?

36

Laura Esthela García Alvarez
laugarci@ccr.dsi.uanl.mx
Maestra de Inglés de la
Preparatoria 23 y
Miembro del Comité de Investigación del
Centro de Evaluaciones
Universidad Autónoma de Nuevo León
Introduction

Second language acqu1s1t1on research 1 has demonstrated that only
exposure to L2 input is not sufficient to facilitate language acquisition and
that the limited grammar instruction fostered by communicative and
proficiency-based teaching approaches facilitates lexicalization of
communication and fossilization of errors. If Widdowson ' s2 view of
grammar "as a necessary communicative resource" is to be accepted, instead
of grammar as a collection of forms and prescriptive rules, a new approach
to grammar needs to be developed, not as a static system of rules to be
memorized but as a dynamic system comprised of structures with an
interconnected context dependent form, meaning, and use.3
According to Ellis4 one of the major contributions of SLA research to
teacher' practice is the finding that differences between input and intake
depends on the learner. Also related to the role of learners in the acquisition
process, Pica5 establishes that the negotiation between the learners and their
interlocutors gives the former time and opportunity to catalogue the input in
order to be able to process it. The simple act of asking for clarificatio11 has
very positive results. She also mentions Swain's recommendation to promote
learners' production of comprehensible output during interaction in
meaningful contexts.
Long &amp; Robinson6 refer to the lack of success of both, the methods
based on language grammar, which they group under the name Focus on
FormS, and the ones based 011 language mea11ing referred to as Focus 011
Meaning. They propose a third way, Focus on Form. This is based on the
interactionist approach, which holds that language learning cannot be
explained either by innatist or environmentalist theories. It supports that
language development depends on learners interaction and that the
interaction between leamers has been found as good as, or superior to,

272

273

�.
d native speakers. Focus on fonn refers to
interact1ons between leamers an
11 ted These include noticing and
. 1 esources are a oca .
1
how foca atte~ti_ona r . • db k . order to foster the intake process.
implicit or exphc1t negat1ve iee ac m

arts curriculum of the immersion program? 2) How can analytical and
experiential techniques best be combined/integrated to complement each
other? Lapkin, Swain &amp; Shapson. 8

lassroom-based research findings are still
Although Focus on Fonn c_
roach to Second Language
contradictory the futur~ of th1 ~ new
paper will present two
Acquisition Resear~h ¡~ proi:11s~o~~ Output Hypothesis and the Input
representatives of th1s third option.
Hypothesis.
.
.
t to answer are: 1) What are the origins or
The questions th1s paper wan h
2) what research supports each
f h
two hypot eses;
develop~ent o t ese
rn to the instruction of a second language.
hypothes1s; 3) what do ~hey o er understanding of both positions and a
The expected outcom~ .is. a bette\heir a arent antagonism. Due to a
possibility of r~conc1h_at~on of nstrainispit was not possible to present a
combination of time anct_ ltbrat;e;eºfore the section devoted to t~e Output
more balanced perspective, d N rth less it can be cons1dered an
Hypothesis is mo~e develope . eve e ,
overview of the top1c.

Another relevant issue in this agenda was to investigate if divergent
questioning elicited longer and more complex responses in French. This
would promote meaningful output processing of the target language in the
content subjects and would be of great support for second language learning.

i~s

Output hypotbesis antecedents

·hed to make use of their resources;
"learners need to be Pus
· Ji ¡¡ t.
h
d to have their linguistic abilities stretched to t_he1r u es :r
t ey nee they need to rejlect on their output and cons~der ways od'J
. ·t to enhance comprehens1·b 1·zz·ry, appropnateness an
modify
I mg I
accuracy.
This could be approached both through teacher-le~ an~
collaboratively structured sesswn~. 7
Swam,

.
. &amp; Shapson mentioned that French
In a 1990 _article _Lapkm, Swam Id be considered fairly close to native
achieveme~t of 1~mers1on s~den:~i~~\stening and reading comprehen_s'.on.
like profic1enc~ m the recept1ve
roductive skills, speaking and wntmg,
Nevertheless, m reference to th~ ~- d the same leve! of achievement. A
immersion students lag~ed far Ce m 11 h suggested that the traditional
.
d by Swam and arro
as
h
prev1ous st~ '!
f"' t' e for increasing the accuracy of Frene .
grammar dnlhng was note iec iv
.
90s a enda these two seemed rather
Among other quest1ons for t~e t h gothesis· 1) what is the optima!
re\evant to the eme~gence of the tplth/:nglish ~nd the French \anguage
design of the analyt1cal componen o

274

Swain was an important researcher in the follow-up study mentioned
above and a passage from that research serves as an introduction for one of
the articles where she presents her Output Hypothesis. In this article the
following definition is presented "The output hypothesis proposes that
through producing language, either spoken or written, language
9
0
acquisition/leaming may occur ." ' . For her the learners needed practice
producing outp 1Jt for four reasons: an opportunity for meaningful practice of
their resources; a way to push them to move from semantic to syntactic
processing; an opportunity to test their hypothesis about the language; and
finally as a way to receive feedback about the well-formedness of their
utterances.
In this same article she proposes collaborative activities that focus on
the discussion of the language itself, and students' own output. Her main
concerns are "to seek evidence that second language leaming occurs, in
part, through the analytic processes that output and feedback can engender,
as educators we need to encourage our students to be more responsible for
11
their own learning." There are no references to the role of input, or to
cognitive processes in this article.
12

Swain &amp; Lapkin restate in this way the output hypothesis; in
producing the L2, a learner will on occasion become aware of (i.e. notice) a
linguistic problem (brought to his/her attention either by externa( feedback
(e.g. clarification requests) or interna( feedback).
Noticing the problem pushes the learner to modify his/her output. In
doing so, the learner may sometimes be forced into a more syntactic
processing mode that may occur in comprehension. Thus output may set
noticing in train, triggering mental processes that lead to modified output.
Then they describe the purpose of the paper "to detennine if learner' s own
output does, on occasion, serve as an attention getting device, and if it does,
does it sometimes serve to stimulate the learners to engage in linguistic
analysis"?

275

�The hypothesis is now much more elaborat~d. lt i~cluddes. tee~\~:
" "attent1on-gettmg- evic ·
"noticing" "triggering menta1 processeS '
..
. ·ty . es
research they conducted, verbalized protocolsd º~r~mw:~:~e:!:t\c 't;1:he
support both to the . fact that leai:n~rs move in their output, as to the
grammatical processmg when noticmg ~ gap
.
.
e· eneratin
identification of the cognitive processe~ mvolvedd maptph/ysi;gº\he g resultin!
.
·
those altemat1ves, an
~~::~;~v:e\r::~l~~~g and testing hypot:e;~la~~~u~;::~~~s~t~~r:\:;e~
functions). They comed the telrm hLangt~:g students talked about a problem
to a segment of the protoco w ere
.
encountered and how they did or did not solve it.
.
heme (flow diagram) of the relationship between
There 1s now a se
. (fi 1) And in the acknowledgements
outp~t an~ second _lanlu~ge ~~:i;º~~;y t~~nk .their revisers and offer reasons
of th1s art1cle ~~am th rªo~e of the social context and/or the neurological
for not recogmzmg e
bases for SLA in their paper.

Analyze input

solution

'noticing'

q

Need to
comunícate

J

(analysis)
- simple
inspection
- complex
thinking

output l
(feedback)
- interna\
- externa!

k.

Output 2

14

Fig. 1 Output Hypothesis Swain &amp; Lap m

· 11 "lt is important to reiterate
The authors refer here to input tangentla y.
1 .
When
¡
of second language eammg. ··
that output is not the on y slo~~c~ they may turn to input, this time with
learners cannot work out a so u io '
.
,,,s
more focused attention, searching for relevant input.
rtº 1 Swain'6 states· "Three functions of output have
beenl;r~;~~~ :~~;~:~tt;ore to accurac; than fluency in second language

276

learning."' Noticing, hypothesis formulation and testing, and 'metatalk' -the
language learners use to refer to the problems they notice in their use of the
target language. She comments that her current working assumption is that
this 'metatalk' is language used for cognitive purposes: solving problems.
Noticing, hypothesis formulation, and 'metatalk' are available both for
researchers and students to reflect in the leaming process. She sees
' metatalk' as a pedagogical meaos.
Time after that, perhaps trying to make up for not having recognized in
the past the role of social context for SLA, Swain presents an article in a
volume that explores the " implications for second language leaming and
teaching of a sociocultural theory of mind 17. There she states that
collaborative dialogue is dialogue that constructs linguistic knowledge, "lt is
language use mediating language leaming."18 The fundamental of her
hypothesis remains the same "Output may stimulate learners to move from
the semantic, open-ended, strategic processing prevalent in comprehension
to the complete grammatical processing needed for accurate production.
Student' s meaningful production of language -output- would thus seem to
have a potentially significant role in language development." There is still
the role of output as a promoter of noticing and as an opportunity to test
hypothesis. Nevertheless apparently she is not very comfortable with the
term anymore and proposes to the reader a change of denomination for the
rest of the article replacing output for, among other expressions,
collaborative dialogue(!).
Paralleling a series of experiments by a Russian researcher, where
material forms of activity were transformed into mental forms of activity,
Swain presents the research of a former PhD student. Holunga conducted a
study with advanced second language leamers where metacognitive
strategies were either verbalized (group MV), not verbalized (group M), or
were not taught to the students (control group), as communicative activities
were carried on. The MV group scored best in the post tests, the M group did
too, but only in the discrete-item method. The control group &lt;lid not improve
at ali. lnterpreting through the lens of the Russian researcher, the author sees
how the externa! speech mediated their language learning. "Verbalization
helped them to become aware of their problem, predict their linguistic needs,
set goals for themselves, monitor their own language use, and evaluate their
own success ... Test results suggest that their collaborative efforts, mediated
19
by dialogue, supported their internalization of correct grammatical forms."
(This paragraph reminded me of a quotation of Donato &amp; McCormick m
Mitchell &amp; Miles20

277

�Output hypothesis research
lt was already established that Swain is a wel~ kn?wn re~earcher who

has participated almost from its start in the Canad_ian 1mmers10_n program.
Here I will give a quick overview of resea~ch pubh~hed by her m the same
chronological order presented in the prev1ous sectlon. The research ~one
involved kids from the French immersion program and was perfonned e1ther
out of the classroom or in the classroom.
1993. There is no research reported in this article, though she refers_ to
the work of a colleague, Kowal. The researcher is wor~ing on the follo_wmg
. ·ty, a reconstruction of a passage that they have hstened
severa!
times.
act1v1
.
d
¡
Prior to listening to the passage the stu~ent~ ha? be~n mstru~te as a e ass
about a specific gramrnatical feature ~h1ch_ 1s h1gh hghtened m the passa~e
itself. The expectation is that the learnmg w1ll be enhanced thr~~gh student s
negotiation of fonn as they reconstruct the rneaning of the text.

She gives sorne guidelines for instruction based on the observations
made in class. For example she encourages strategies used by 22teachers that
foster the "reprocessing by students of their initial output." Instead of
recasting and giving the correct form, teachers should ask students what they
do mean, whenever they use an inappropriate wo_r~ ?r structure. These are
the type of activities proposed: Collaborative act1v1t1es where the fo~us of
discussion is the target language itself; students reflect together on their own
output.

reconstruct the text providing the rules and metalinguistic tenninology. In
the comparison group (C) the researcher and the teacher modeled how to
reconstruct the text without providing the rule or the tenninology. There
were two practice sessions for the students before the one that was taperecorded. After that a tailor made dyad specific posttest. Each test was
designed according to the problems encountered by each pair of students
working out the dictogloss of the tape recorded session. The results showed
that group M produced more LRE (14.8) than group C (5.8) and also more
'metatalk.' In reference to the learning outcomes, though the focus of the
lesson w_as the use of the p~sse compase versus the imparfait, students
focused m other features durmg the dictog/oss, so researchers decided to
assess the postest with four categories: 1) problem solved correctly 2)
problem not solved or disagreement with the solution, 3) problem solved
incorrectly or disagreement about problem solution, 4) other. Sorne of the
findings were: Metatalk varies with the type of task and also differs from
group to group. Modeling and then practicing can enhance collaborative
wo~k. There is a~ emphasis on the need to continue documenting learning
durmg collaborative work. And the importance to test what students do, not
what the researcher assumes will be understood from her prompt.
Input Hypothesis

We define input processing as making
form-meaning connections from the linguistic data in the input
for purposes of constructing a linguistic system.
Lee &amp; VanPatten, 23

1995. 18 students from grade 8 early French immersi~n class. A thinkaloud writing task was recorded. Each student would be g1v~n a theme t~at
they had covered in class, received instructions on how to thmk aloud while
writing. Then the researcher would mo~el_ th~ think aloud process, and the
student would practice it solving a mult1phcat1on problem_. T~en the student
would be given the specific writing task and told to wnte 111_ French. The
students would be allowed to use English or French for the thmk aloud b~t
not to use a dictionary or any other aid in order to make them work out the1_r
own solutions. Once the task was finished, the student would be asked to ed1t
it using a red pen and think aloud during the process.

Bill VanPatten is a researcher anda Spanish teacher at the University of
lllinois at Urbana-Champaign. His point of departure for input hypothesis is
opposed to that of output hypothesis. Swain argues that input is not sufficient
for acquisition given her experience as a researcher for the Canadian French
immersion program, where young kids from K-12 receive at least 50% or
40% of their instruction in the target language. The exposure of these kids to
French at school is four maybe five hours a day. On the other hand,
VanPatten reacts against the fact that traditional grammar practice privileges
not only form but mainly its output to develop leamers accuracy and fluency.

1998. 48 students from two grade 8 classes early F~ench immersion
class. A dictogloss activity consists of a short paragraph d1ctated at_ no~al
speed twice, students take notes i~dividually and reconstruct the text m pairs.
There was one modeling sess1on. In one of the groups, called the
metalinguistic (M), the researcher and the teacher modeled how to

VanPatten explanation of the rationale for his hypothesis refers to three
sets of process in language acquisition: The first converts input to intake, the
second accounts for the accommodation of intake and the restructuring of the
learner' s developing linguistic system, and the last one accounts for certain
aspects of language production like monitoring, accessing, etc. Input

278

279

�.
h t t .es and mechanisms that promote formprocessmg refers to t e s ra eg1_
.
24
meaning connection and converts mput to mtake

input

I

II

➔ intake

➔

III
developing system

➔

output

D
processing mechanisms

D.

focused pract1ce
. . .

25

Fig 2. Processes in second language acqu1s1t1on
The idea is to_ fost~r forros_ being ¿r~ces:~~: t~hee ~;~~~uh~:; :~u!e:~:
d t grammat1cal mformat1on an give
.
atten o
.
nnections through explicit instruction in processmg
correct form-meanmg co .
are not asked to produce the
input (fig. 2). Up to th1s stage 1earner
grammatical item.
. h researchers focus on the word order
To research such hypothes1s t e . t which refers to the natural
t
used by Jearners to process mpu ,
. ,,26 Th
stra egy,
"
.
r ument structure to an input stnng.
~y
tendency of learners to ~s~t~n ª g . •
ed on manipu'ated output w1th
d"f al explictt mstruct1on 1ocus
'
.
compare tra 1 t~n .
. . t Their objectives is to test if altenng
explicit instruct1on in pr~cessmg ª;!:ti~ act in their developing systems and
the _way leamersdp'rfoche_ss mpt~~~ª~as th/same effect as traditional grammar
their output, an t t is me
instruction.
f 129 students (six groups) of second
Th~y co_mpare the per~orm:i:~:e~ after receiving instruction reflecting
year univers1ty leve! Spamsh. .
achin and output practice,
two different approaches: trad1t1olnal g_ramlmdae~ t:eachingg the subjects how to
· 1·nstruction The atter me u
h
and processmg
.
·
1 (word order). First contrasting t e
interpret OVS stnngs co~rect y d b" t of a verb and then presenting
f ¡ oncepts of obJect an su 1ec
..
f
gramma tea c
Th . t f n highlighted that the pos1t10n o
subject and object pron~uns. e m_s ruc io
object pronouns in Spamsh can be e1ther SVO or OVS.

block design. The second day off instruction, after class, leamers had their
first postest. A second postest was administered after a week and a month
later a third one. The test consisted of interpretation and production tasks.
For the interpretation tasks learners matched aura! sentences containing
different word orders (SVO/OVS) with one of two pictures. For the
production section they completed sentences using the target structure
according to a visual clue.
From the analyzed data they concluded that processing instruction has
an effect on the developing system of the learners and also in the their
production, although in a different way since the ones in the processing
instruction group could interpret better than the ones on the traditional
instruction. YanPatten &amp; Cadierno (1993 :23 7) suggested that differences in
the production were not significant probably to the way data were analyzed.
The researchers comment that it has not been proved yet that these results
under controlled conditions can be transferred to more spontaneous
circumstances. They also underline that they are not advocating for
abandoning communicative activities and output tasks, but suggest that
instructors could also develop focused output activities to "encourage
learners to be accurate while also attending to meaning."27
There is a slight change of terminology when VanPatten when he uses
structured-input activities instead of explicit instruction in processing input 8
These activities would go from referentially oriented to learner centered. In
the former learners would be asked about the truth-value of a sentence and
would progress to the latter which includes activities that general personalize
the activity. Now he adds the processing of output to his model.

The output stage involves the exchange of previously unknown
information, and requires leamers to access a particular form or structure in
order to express meaning. He suggests either to present grammar patterns
explicitly before output. Another possibility is to present them after sorne
success with a set of forms or structures. They can be presented as a
29
summary of what has been learned • He suggested these two sets of
activities for input and output processing.

. .
.
s One received traditional
Students were d1v1ded . m t_hree g~oup . d the last received no.
ther processmg mstruct1on an
.
instruct1on, ano
d
t stlpostest procedure using a sphtinstruction at ali. Researchers use a pre- e

280

281

�Binary options (Yes/No; True/False; Agree/Disagree; Likely/Unlikely;

Mom/Dad; Teacher/Student; Dog/Cat: Good/Bad, etc.)
Matching (a picture to an input sentence; a name to an input sentence;

an event to its cause -both can be input sentences-; an event to its logical
consequence -both can be input sentences-; a name to an action; days of the
week toan activity, events to other events, etc.)
Supplying information (not requiring the target structure, but other

type of information: hour, name, day, etc.)
Selecting alternatives (either the stimulus or the altematives contain

the target form)
Surveys (indicating agreement with a statement; indicating frequency

of an activity; answering "Yes" or "No" to particular questions; finding a
certain number of people who respond to an item in the same way, signature
searches, etc.)
Fig. 3 Major types of activities for structured input.

30

Fig. 4 Major types of response for structured output.

31

• Comparing with something else
• Taking notes, then writing a paragraph about
what was said
• Making a list of follow up questions
when interviewing a partner to get new in formation
• Filling out a grid or chart based on what was said
• Signing something
• Indicating agreement or disagreement
• Determining veracity of the statement
• Responding using any of severa! scales
• Drawing something
• Answering questions

282

The author provides guidelines for structured input activities:
l.
Teach one thing at a time (only the third person singular in
present tense in English in the affirmative form)
2.
Keep meaning in focus (form-meaning connection)
. 3.
Learners must do something with the input (discriminate, select
a ptcture, agree or disagree.
4.
Use both oral and written input (learning styles)
5.
Move from sentences to connected discourse (to focus on a
form-meaning connection which cannot be inferred from the redundancy of
longer discourse)
Keep the psycholinguistic processing strategies in mind (make leamers
develo~ semantic and grammatical rnappings instead of using pragrnatic
strateg1es.
Conclusion

Although this can be considered a paper in progress, since the literature
of VanPatten was not covered in the sarne proportion as Swain' s, and des pite
the fact that I have not yet analyzed thoroughly their research experirnents,
there are sorne remarks that can be made. First, the contradiction between
input and output hypotheses can be drawn frorn different perspectives about
different realities. Swain comes frorn a reality where exposure to the target
language since age 6 is fairly constant and meaningful ali the time:
imrnersion program. Thus she turns her eyes to a complementary focus of
attention in the instruction of French language arts. VanPatten is immersed
in a totally different situation, the teaching to undergraduate students who
has a three-credit course in Spanish. Both the exposure to the target
language and the age of students are irnportant factors, among others, for
choosing an instructional methodology. Since these learners are not
sufficiently exposed to Spanish with not such evident success (though they
are constantly forced to output activities) VanPatten turns his eyes to the
possibility of forcing input to become intake. Then instead of competing
hypothesis they could be seen as complernentary since they emerged from
different realities.
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12
1995; 373
13
1995: 388.
14
1995: 388.
15 s
• &amp; Lapkin, 1995: 386.
wam
16
1998: 66.
17
Lantolf, 2000: 1.
18 s
. 200: 97.
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19
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YanPatten &amp; Cadierno, 1993: 226.
26
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27
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Journal. 46(4), 333-339

284

285

�EL APRENDIZAJE AUTÓNOMO DE LA LENGUA FRANCESA POR
ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS

Dra. Alhelí Morín Lam
UANL
Resumen
El estudio que se describe se realizó de Junio a Diciembre de 2001.
Involucró a un instructor de francés y tres cursos de niveles principiante,
intermedio, y avanzado, respectivamente, los cuales fueron asignados al
instructor por el centro universitario de idiomas en el cual se realizó el
estudio. durante los meses junio y julio, la investigadora trabajó con el
instructor con el fin de definir los términos en que se realizaría una
intervención pedagógica, la cual se basó en la propuesta de Scharles &amp; Szabó
(2000), y que tuvo como fin promover el desarrollo de actitudes y habilidades
que propiciaran el aprendizaje autónomo de la lengua francesa por los
estudiantes, tanto dentro como fuera del salón de clases. Durante el período
referido, el instructor aplicó la intervención pedagógica que fue previamente
determinada para cada curso, y recabó información acerca de los resultados
obtenidos.
Con el estudio se pretendió profundizar en el conocimiento que se tiene
actualmente acerca de la integración a los métodos convencionales de los
nuevos enfoques de enseñanza de lenguas que buscan promover el
aprendizaje autónomo de los alumnos tanto dentro como fuera del salón de
clases.

j
El enfoque didáctico estudiado contribuyó significativamente a
desarrollar en los alumnos hábitos y actitudes que les permitieran aprender
por sí mismos y, por ende, acelerar su adquisición de la lengua estudiada
(francés), así como aumentar su motivación y confianza en su capacidad de
aprender por sí mismos, en vista de que tal enfoque enfatizó la adquisición de
estrategias y habilidades por los alumnos.
Los resultados analizados (cuestionarios y entrevistas) indicaron que
fue considerablemente más fácil promover el aprendizaje autónomo de los
estudiantes avanzados que el de los de nivel intermedio y principiante. Es
decir, que el grupo de estudiantes avanzados demostró mayor madurez para
desarrollar actitudes y habilidades de aprendizaje autónomo que los de niveles
menos avanzados. Asimismo, el grado de satisfacción de los estudiantes con
las actividades que tuvieron como meta promover el aprendizaje autónomo

287

�mostró que, aun en los grupos de nivel menos avanzado, existió en los
estudiantes una buena disposición para adoptar papeles más autónomos, tanto
dentro como fuera del salón.
Respecto al desarrollo de concientización por los alumnos acerca de los
tipos de experiencias y actitudes requeridas para lograr un mayor aprendizaje
a través de una mayor autonomía, se observó que tal concientización permitió
a los alumnos desarrollar estrategias de aprendizaje más efectivas.

Los resultados del estudio apuntan hacia la necesidad de
replantear los modelos tradicionales de enseñanza de lenguas, los
cuales con frecuencia refuerzan la dependencia de los estudiantes
respecto de sus maestros, quienes con frecuencia consideran su papel
como el de expertos dispuestos a ser la única (o la principal) fuente de
información para los alumnos.
Introducción
Los maestros de lengua con frecuencia experimentan la frustración de
invertir una gran cantidad de energía en sus alumnos para obtener una mínima
respuesta. Tales conductas con frecuencia tienen su origen en la actitud
excesivamente dependiente de los alumnos con respecto al maestro. Por ende,
se requiere el desarrollo de lineamientos prácticos acerca de la forma en que
puede desarrollarse en los estudiantes un sentido de responsabilidad que les
permita comprender sus propios procesos de aprendizaje y adoptar un papel

lingüísticos,
.
roduc · ' d tanto orales como escritos' que sirvan
como modelos para la
c10n e respuestas verbales por los alumnos.
P

y rec~;o~º anter~or_ se derivó la ~~cesidad de identificar las estrategias
que sirvieran tal func1on. Como ya se me . ,
.
pro~~cto descrito pretendió observar e identificar nt~no amba, el
hab1hdades
y actitudes' tanto en maestros como en sus
e alumnos
esarrollo de
. .
prop1c1aran el aprendizaje autónomo de los últimos.
' que
Metodología
medio;º el estudio de casos descrito se recabaron datos por los siguientes
A través de una constante
· ·,
.
1·
participantes, se observó la interacción entre I co~u?1cac1on directa con
estilos de enseñar del instructor así
I
as actividades propuestas y los
,
como as respuestas de sus alumnos.
sus al:~nos. El instructor registró en un diario las observaciones realizadas a
3.
Por medio de cue f
·
•t
cada semestre el grado de sati:f:~::~º~; 1::treviS as, se e~p~oró al final de
actividades realizadas A • .
al~m?os part1c1pantes con las
.
s1m1smo se recabo mfo
.,
b
percepciones acerca de sus propios' a rendiza·e
, rmac1on so re sus
motivación para realizar las tareas asig;adas. Ll s, as1 como de su grado de

activo ante ellos.
En la última década se ha observado un creciente interés académico por
comprender los procesos de aprendizaje y adquisición de segundas lenguas
por medios autónomos. Algunas modalidades propuestas son: Centros de
Aprendizaje Independiente, Aprendizaje a Distancia, Entrenamiento para el
Aprendizaje de Lenguas ( enfoque cognoscitivo), Aprendizaje de Lenguas
Asistido por Computadoras y Enfoque Holístico). En todos los casos, se
pretende que los alumnos adquieran conciencia de los procesos que involucra
el aprendizaje de una segunda lengua, con el fin de que estén mejor
preparados para enfrentar tal tarea. Además, se busca eficientar el tiempo que
un maestro dedica a un grupo de estudiantes, por medio de la utilización de
diversos medios que permitan al alumno aprender por su cuenta.
Las propuestas planteadas identifican problemas comunes. En vista de
la concepción del lenguaje como medio de comunicación, se percibe la
necesidad de que el estudiante de idiomas esté inmerso en contextos que
requieran una constante interacción comunicativa en el idioma estudiado, con
el fin de promover su adquisición. Tales contextos requieren de inputs
288

Marco Teórico

Argumentos Psicológicos

~~sde la perspectiva cognoscitiva sobre el aprendizaje se afirma que el

~~~r~c:~~::~c~;::~~od:~~: ':::~::t~;;;i~~~eti:;~~:~:e)~~~d!~n~~~~•I
i'°

b;;::~e, propon; un enfoque para el entrenamiento del estudiante que };
lengua (meetconoc1~~~nt)o de las tareas que involucra el aprendizaje de una
a cogn1c1on .
.Wenden ( 1998) identifica los objetivos del entrenamiento de los
estudiantes como educativos, personales, y sociales; y describe tal
289

�entrenamiento como el aprendizaje de estrategias meta cognosc1t1vas
(habilidades de planeación, monitoreo y evaluación), y estrategias afectivas
que puede utilizar un individuo para manejar el aprendizaje, estrategias para
procesamiento del aprendizaje, y el conocimiento (de la persona, la tarea, y
las estrategias) necesario para comprender el proceso de aprendizaje.
De acuerdo con Wenden ( 1998), el entrenamiento del estudiante puede
aplicarse por métodos directos o indirectos. Asimismo, el entrenamiento del
estudiante puede separarse de la enseñanza de la lengua, o incorporar ambos
en las mismas tareas pedagógicas.
Entrenamiento de los estudiantes sobre el aprendizaje autónomo de

prácticas;
.
más
co' modalgunos
¡ prefieren trabajar en grupos, mientras
que otros se sienten
os so os.

2.
Aptitud Lingüística. Consiste en la habilidad de d' . .
ver
tscnmmar y
. patrones en la forma liºng",
u1st·tea. Las personas I f
diversos, pero ésta no es la única habilidad que
. a tenen en grados
lengua.
se requiere para aprender una

tarea ~.

Es_til~ Cognoscitivo. Existen diferentes maneras de abordar una

tiendenea:~~e:tz~~~~i;i;~;º:1ge~~udian~es _gustan de analiz~r, mientras otros
,
os re ex1onan y otros son impulsivos.

lenguas.

La promoción de una autonomía pedagógica en estudiantes de segundas
lenguas involucra tres tipos de aprendizaje: aprendizaje técnico, aprendizaje
conceptual, y auto-aprendizaje. El aprendizaje técnico conduce a una facilidad
en el uso de estrategias de aprendizaje y de comunicación. El aprendizaje
conceptual deriva en una comprensión del proceso de aprendizaje. El
autoaprendizaje deriva en una valoración por parte del estudiante de sus
propias concepciones acerca de su papel en el proceso de aprendizaje y su
competencia como estudiante. Los tres tipos de aprendizaje arriba
mencionados deben constituir el marco conceptual de un programa que
busque promover la autonomía del estudiante.
En su análisis de la auto dirección para estudiantes de segundas lenguas,
Holee ( 1981) especifica lo que involucra una segunda categoría de
habilidades técnicas:

1
1

Recordemos que con una auto-dirección total, la acción del estudiante
se relaciona con: fijar objetivos, definir los contenidos y progresión,
seleccionar métodos y técnicas a utilizar, monitorear el procedimiento de
adquisición, y evaluar lo que ha sido adquirido.
Wenden ( 1995) identificó algunos de los factores cognosc1t1vos y
afectivos que pueden facilitar y/o inhibir el aprendizaje humano. Wenden
considera importante que los alumnos comprendan tales conceptos y
reflexionen acerca de la forma en que éstos se aplican a ellos mismos (autoaprendizaje).
1.
Estilo de Aprendizaje Perceptual. Es importante que los
alumnos sepan que algunas personas aprenden mejor visualmente, mientras
que a otras les gusta escuchar o involucrarse físicamente, o tener experiencias

· · Muchas creencias acerca de que la edad
inhibe4 ~l a Edad
d' .y Apre_ndizaJe.
pren tzaJe no tienen una base
,.
T
algunas de las dificultades que enfrentan
a~º tda.
otro lado,

lose::~;t::

~~;~~t 1i:b:~u~to'.ªsti~~;~cc;:~:/e~:ci:~:p;~:a~:~::~ t:~";:t:e!~:::

conocimiento acerca del
d
..
,
es como su
desarrollado.
mun o y las habilidades cognoscitivas que han

5.
Estrés Causado por la Lengua. Los estudiantes d b
como pueden sentirse cuando tratan de decir algo
e en saber
o estructuras necesarias cuando comete
y no encuentran las palabras
existen muchas cosas 'que les
ed n errores, cuando se dan cuenta que
extraños o ridículos al tratar de c~:u~:a~~: ;prender, cuand~ se sienten

:::;:a'!ue tales sentimientos son normales e~t,; ;;;:;t~~\a~t~sd:;t::g~~~::
6 que d.Mot'IVac10n
., y Aprendizaje. Es importante discutir las razones
por las.
iversas personas aprenden una segunda lengua así c
1
manera
en
que
esta
motivaci,
n
d
.
'
orno
adq . . 1
. . o pue e ayudar u obstaculizar sus esfuerzos pora
umr a competencia lingüística.

~os dalumnos deben estar conscientes de los conceptos arriba
;enc1ona os,_ com~ un medio para comprenderse mejor a sí mismos
e he~ho, la mvest1gación acerca de las creencias de los estudiantes d~
:~iun as lengu~s ha mostrado que el mundo conceptual de tales
mnos no es aJeno a estos conceptos (Wenden 1988.)

291
290

:or

�Existe una cercana relación entre los tres tipos de aprendizaje
descritos arriba, en virtud de la cual el aprendizaje en una área
contribuye al aprendizaje en otra. El aprendizaje técnico pue?e llevar a
aprendizajes conceptuales, los que a su vez refuerzan la val~d~z de las
técnicas que se seleccionan para aprender. De modo_ s1_nular, los
aprendizajes conceptuales pueden reforzar apr~nd1zaJeS autoderrotistas. Por ende, al diseñar actividades para implementar los
objetivos curriculares descritos, debe tomarse en cuenta la naturaleza
Interactiva de estos tipos de aprendizaje, los cuales deben presentarse
de modo integrado.
De lo anterior se concluye que la promoción de la autonomía del
estudiante requiere que los maestros funcionen como recursos lingüísticos Y
asesores de aprendizaje. Como asesor del aprendizaje, la tarea del_ m~estro
consiste en propiciar los aprendizajes técnicos, conceptuales y de s1 mismos
mencionados arriba. Sin embargo, es importante tener en cuenta el hecho de
que, como asesor de aprendizaje, la tarea del maestro es ofrecer las
alternativas y oportunidades necesarias para que tales conceptos sean
comprendidos, experimentados y evaluados. Es t~rea ~e los maestros cre~r _l~s
condiciones que puedan cambiar algunas creencias. Sm embargo, la dec1s10n
de participar en tales actividades y la disposición para enfrentar los retos de la
autonomía, exceden el control del maestro. Tal es la prerrogativa del
estudiante y su primer acto de autonomía. Por ende,. debe tener~e. esto en
cuenta al valorar y tratar de implementar lo necesan? _para aux1h~. a los
estudiantes a convertirse en actores en la tarea pedagog1ca de adqumr una
segunda lengua.
Argumentos Pedagógicos

1
1

El aprendizaje autónomo de lenguas requiere un camb_io de actitud P?r
parte de los alumnos y maestros, ya que los primeros deben m:?lucrarse_ mas
activamente en su aprendizaje, así como en la auto ~valuac1on de_! ".11smo
(Tudor J997). Por otro lado, la adquisición de estrategias de aprendizaje por
los alumnos requiere de un cambio en el papel ~el maestr?, el cual no
disminuye la necesidad de que exista un maestro;_ s1~0 q~e la mc_rementa, al
requerirse más atención para apoyar un aprendizaje mas efectivo (Cohen
1990).
Por otro lado en los programas que promueven el aprendizaje
autónomo de lengu~s se considera central la auto-eval_u~ción, de?ido ~1
énfasis que se pone sobre el papel del estudian~e como part1c1pante activo. _sm
embargo, en un estudio descrito por Dale ~-L1ss ( 1996) en_el cual se trato de
introducir la práctica de la auto evaluac10n, se encontro que los alumnos

292

respondieron negativamente al registro constante de su progreso como medio
para mantener el logro continuo por los alumnos. Lo anterior señala la
neces_idad de revisar los estilos de enseñanza / aprendizaje, con el fin de
definir un procedimiento de auto-evaluación adecuado.
Modalidades de Aprendizaje Autónomo

En la última década se han propuesto diversas modalidades de
aprendizaje autónomo. Algunas de las principales son las siguientes:

1.
Aprendizaje de Lenguas por Computadora. El aprendizaje de
lenguas por computadora ha adquirido relevancia en la última década. Si bien
la inversión inicial requerida en equipo de cómputo es considerable· es aún
más complicada la selección de programas adecuados a cada curso· ¡sí como
el di~eño de una estrategia para su utilización pedagógica. Asimismo,
Kennmg ( 1996) propone que el acopio de materiales requeridos para iniciar
un programa de aprendizaje autónomo de lenguas vaya acompañado de una
mejoría en la accesibilidad de informac ión, por lo que sugiere el uso de un
sistema de base de datos para catalogar los recursos.
2.
Aprendizaje a Distancia. El aprendizaje a distancia ha sido
definido como un sistema de coinunicación multi-dimensional (Holmberg
1991 ), que plantea requerimientos específicos tanto a los maestros como a los
alumnos . Esta modalidad plantea problemas específicos para la enseñanza de
lenguas, particularmente, porque no permite la interacción verbal directa la
cual típicamente se considera una experiencia deseable por útil en' la
adquisición de una lengua.
3.
Centros de Aprendizaje Independiente. Los principios de
aprendizaje independiente y la comprensión que se ha logrado acerca de
estilos y estrategias de aprendizaje son la base conceptual para el
establecimiento de los Centros de Aprendizaje Independiente descritos por
Hoadley (1991 ). Tales centros fueron creados para brindar servicio a
estudiantes adultos. Los problemas pedagógicos que surgen en ia
implementación de un Centro de Aprendizaje Independiente incluyen: cómo
apoy~r al estudiante en la auto-instrucción, papel y función de los CAI para
estudiantes adultos, aprovisionamiento de materiales apropiados y recursos
humanos (Hoadley 1991). De modo similar, Page ( 1992) identifica los
siguientes problemas pedagógicos que involucra la promoción de autonomía
en ~I estudiante: organización del salón, formación de grupos, decodificación
de instrucciones, uso de equipo, acceso a libros de texto, organización de
lectura libre, y manejo derecursos, entre otros.
293

�4.
Enfoque Holístico. El aprendizaje autónomo de lenguas puede
ser utilizado por los maestros como un enfoque para tratar el currículo en su
totalidad (enfoque holístico), cerrando así la brecha entre actividades de salón
de clase y actividades de aprendizaje privado (Crabbe, 1993).
En el estudio que se reporta se utilizó un enfoque _holístico, con el fin de
cerrar la brecha entre el programa planteado para cada curso y las tareas de
aprendizaje autónomo que se asignaron para cada curso.

Descripción de la Propuesta Didáctica

La propuesta didáctica utilizada buscó transformar al alumno en un
estudiante más responsable y disponible para colaborar en el aprendizaje de
sus compañeros y el suyo propio. La propuesta consistió en tres etapas: la
primera de ellas se dedicó a la aplicación de cuestionarios y encuestas, con el
fin de que los alumnos adquirieran conciencia de la forma en que aprenden así
como de la diversidad de estilos, habilidades y estrategias de aprendizaje.
Durante la segunda etapa se realizaron actividades que tuvieron como
objeto buscar un cambio de actitud en los alumnos, así como la adquisición de
habilidades y estrategias, con el fin de romper la dependencia de los alumnos
con respecto al maestro, y que aquellos adquirieran conciencia de su prnpia
capacidad para aprender de un modo autónomo (individualmente y en

~lenamente el potencial de los estudiantes
. . .
,
mteracción colaborativa y
. . como md1v1duos, as1 como en su
. .
comumcativa con compañ
eros y maestro.
As1m1smo, la propuesta estudiada redimen .
alumno, convirtiendo al primero en
~1_ona los papeles de maestro y
responsable de su propio aprendizaje. un fac1htador, y al segundo en agente
Resultados del Estudio
Concientización y motivación.
Los estudiantes observados demostrar
.
para el aprendizaje del francés Tal on ~n ~~vel alto de motivación
frecuentemente
·
·
motivacion se relacionó más
modo similar m~~~o~:1::: ~;:sonales que profesionales o prácticos. De
0

la clase aqueilos que se refiriero/:irt:;~enn~~z:j~ ~s:~~:~:s::s ;nteresant~s de
cultura francesa, ya sea por medio de videos o de material de 1:c~::~tos e la
Respecto a los ejercicios de concienti . ,
,
gener~lmente promovieron la auto-confian:c~oen, 1~: en~o~~ro que éstos
capac1.dad para aprender la lengua. Las actividades ;:f~ri~antes en su
actualizar
los conocimientos y habil'd
1 ªdes de Ios alumnos queas buscaron
·
,
previamente (lengua materna y lectura e11t
ya poseian
(transferencia) a la tarea de
d • re otros), Y promover su utilización
apren er 1a 1engua francesa As. .
b
concientizar a los alumnos acerca de la utilidad d. 1~1smo, se uscó

~:;i::~:~~~~~~~~~;. de practicar la lengua fuera del s:1t:,:~~:n~~~o~~:

colaboración con otros).
La tercera etapa se centró en la realización de actividades que buscaron
efectuar un cambio en los papeles que maestros y alumnos juegan
tradicionalmente en el salón de clases. Por ejemplo, los alumnos pudieron en
ocasiones decidir acerca de los materiales a utilizarse en clase. Asimismo, los
modelos de la lengua estudiada fueron muy diversos, ya que no solamente el
maestro fungió como fuente de información. Finalmente, los alumnos
opinaron acerca de su propios aprendizaje y el de sus compañeros;
proporcionando retroalimentación acerca de tales procesos.
Tabla# 1: ¿Por qué estudias francés? (entrevista)
Durante la realización del proyecto, se esperaba que los alumnos
experimentaran una modificación significativa en su comportamiento y
adquirieran más responsabilidad por sus propios aprendizajes; convirtiéndose
de este modo en estudiantes más autónomos y con una mayor confianza en su
propia capacidad para aprender y aprovechar las oportunidades que se les
presentasen para adquirir la lengua en cuestión.
La relevancia de la propuesta pedagógica formulada por Scharles &amp;
Szabó (2000) radica en el hecho de que tal propuesta replantea los términos
de las interaccjones que ocurren en el salón de clase, y las optimiza al explotar
294

Categoría de respuesta
.
Interés personal (gusto, interés por
literatura, etc.)
Int_erés profesional (traductor, estudios
en extran1ero)
. . Otros (recomendación, opción como
1d1oma)
295

%de
# de
menciones alumnos
12

70.59

5

29.41

3

17.65

�Tabla #3: ¿Qué aspectos te pare_cieron más dificiles este semestre?
(entrevista)

Percepción general del curso l1ºr los alumnos

Los alumnos que participaron en estudio consideraron que tuvieron una
participación más activa durante el semestre estudiado que en el curso
anterior, pues asistieron y participaron más. Algunos alumnos consideraron
que el semestre en estudio fue más dificil que el semestre anterior, debido a
que el contenido fue más extenso y se incluyó un mayor número de lecturas.
Específicamente, los alumnos de cuarto semestre consideraron que el curso
fue más difícil, pero también más interesante. Por ende, su participación e
involucramiento en el curso fueron mayores. Respecto a las actividades
realizadas, los alumnos mencionaron que en el curso estudiado la revisión de
tareas por los propios estudiantes, la corrección de ejercicios en el pizarrón y
los exámenes orales como actividades diferentes de las realizadas en cursos
anteriores. La mayoría de las menciones se refirieron a cambios percibidos en
los papeles de alumnos y maestros (ver tabla# 2).

# de

%

menciones

de
alumnos

Tipo de respuesta
Diversos contenidos
gramaticales
Comunicación oral / escrita

21
82.35
2
11.76

Ninguna

1

5.88

* Total de estud1antes que respondieron. 17.

~I hecho de que la mayoría de los alumnos ha a mencionad
gramaticales en todos los niveles estudiados c~mo el aspee,:~~:
t tc1 e curso, es probablemente indicativo de un enfo ue d , .
~e¡tr~do excesi~amente en _el aprendizaje de contenidos gram:tic:i::i~;•~~
a, o, . os contenidos gramaticales con frecuencia fueron considerados como lo
mas impo~ante a evaluar en los exámenes escritos, lo cual tiene como
consecuenc,ta que bue~a parte del curso se enfoque a preparar a los alumnos
para los ~:a;enes_(6 o 7 por semestre). Por otro lado, la necesidad de dedicar
una canti a cons'.derable_ de tiempo para cubrir los contenidos ramaticales
programados redujo considerablemente las oportunidades paragun
, t.
extensa que pe~mt· _ma
· ,
a
prac
tea
ª 1os alumnos adquirir más sólidamente
1
contexto comumcatlvo los contenidos gramaticales del curso.
y en un

~º;'~t~º/
Tabla #2: ¿Qué diferencias observaste en relación con el semestre
anterior? (entrevista)

Tipo de respuesta

# de

menciones

12
Contenidos
10
Papel de alumno
4
Papel del maestro
3
Actividades
3
Otros
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
47.06
35.29
23.53
11.76
17.65

Tabla #4: ¿Qué actividades te parecieron más difíciles? (entrevista)
Logros y Obstáculos

# de
menciones

Tipo de respuesta
Todos los alumnos mencionaron diversos contenidos gramaticales
(objeto directo, objeto indirecto, conectores) como aspectos dificiles en el
curso. En cuanto a las actividades, consideraron que las dificultades que ellos
enfrentan son del tipo comunicativo (principalmente comprensión y expresión
orales). En este renglón, algunos alumnos mencionaron frecuentemente que
tanto el casete como el equipo de sonido utilizados en clase fueron deficientes
(ver tablas# 3 y# 4).

296

9
Ninguna
6
Comprensión auditiva
1
Comprensión escrita
1
Exoresión oral
1
Exámenes
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
52.94
35.29
5.88
5.88
5.88

-

Los aspectos señalados más frecuentemente por los alumnos como
fáciles de aprender fueron: comumcac1on
· ·, oral y escrita, vocabulario,

297

�información cultural, y gramática. En lo referente a las actividades, los
alumnos mencionaron las relacionadas con el trabajo grupal, tales como
aquéllas en las que debían elaborar un pequeño texto en parejas o en equipo,
el cual presentaban posteriormente ante la clase, o actuaban diversos papeles
en base a el diálogo que previamente habían creado. Las actividades
comunicativas fueron del agrado de los alumnos, ya que, además de practicar
el idioma activamente, tuvieron oportunidad de trabajar en grupos, pudiendo
así monitorear su propio avance en el aprendizaje de la lengua. Respecto al
contenido, algunos alumnos reportaron haber realizado sin dificultad las
lecturas y presentaciones orales asignadas (ver Tabla# 5).

Tabla# 5: ¿Qué aspectos te parecieron más fáciles en el curso?
(entrevista)
# de

Tipo de respuesta

menciones
11
Contenido lingüístico
10
Actividades en gruoos
10
Actividades comunicativas
4
Contenido cultural
2
Presentaciones individuales
1
Ninguna
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
64.71
58.82
58.82
23.53
11.76
5.88

La mayoría de los alumnos consideró que el curso fue más o igualmente
activo que el anterior, y sólo un 21 % consideró que fue menos activo (ver
tabla # 6). Respecto al contenido, los alumnos reportaron como aspectos
interesantes del curso los contenidos que se referían a la cultura francesa. Los
contenidos gramaticales también les parecieron interesantes, al igual que las
actividades comunicativas orales y escritas (ver Tabla# 7).

Tabla# 6 ¿Cómo fue el curso para ti? (cuestionario)

22
12

Más activo
Igual
298

i

Tabla# 7: ¿Qué aspectos del curso te parecieron más interesantes?
(entrevista)

Tipo de respuesta

# de
menciones

Contenido cultural
Contenido Lingüístico
Actividades grupales
Presentaciones individuales
Cambios en el oaoel del alumno
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

14
8
3
3
3

¾de
alumnos -

82.35
47.06
17.65
17.65
17.65

En lo referente a las actividades, los estudiantes manifestaron interés
por _los videos, las actividades en equipos, y las presentaciones orales en
pareJas, tanto de contenidos del libro como de materiales de lectura
complementaria (ver Tabla# 8).

Categorías de respuesta

# de
menciones

20.93

Tabla# 8 Qué aspectos del curso te parecieron más agradables /
interesantes? (cuestionario)

Satisfacción de los alumnos con el curso

Categorías de respuesta

Menos activo
1
9
* Total de alumnos que respondieron: 43

%de
alumnos
51.16
27.9 1

# de
menciones

Comunicación oral v escrita
Dinámica del grupo
Auto-evaluación
Materiales audio-visuales
Papel del maestro
Contenido cultural
* Total de alumnos que respondieron: 41.

19
12
10
6
6
3

% de
alumnos
46.34
29.27
24.39
14.63
14.63
7.32

Se observó que los alumnos gustaban de practicar el idioma en el salón
de clases por medio del trabajo en equipos, lo cual les permitía evaluar su
propio desempeño y aprender de otros. Específicamente, las actividades que
los alumnos reportaron como preferidas fueron: practicar el idioma en el salón
de clases, ver videos (auténticos o didácticos) en el laboratorio. (ver tabla # 9)
299

�Tabla# 9 ¿Cuáles actividades fueron tus favoritas en el curso?
(cuestionario)

Categorías de respuesta

# de
menciones

Comunicación oral v escrita
Trabajo grupal
Material audio-visual
Contenidos Lingüísticos
Presentaciones orales
Estilo de aprendizaje
* Total de alumnos que respondieron: 43

32
12
10
7
5
1

%de
alumnos
74.42
27.91
23.26
16.28
11.63
2.33

Aspectos Poco Interesantes del Curso

Respecto a los aspectos menos interesantes del curso, muchos alumnos
se quejaron por la deficiente calidad del material y equipo de audio utilizado.
Asimismo, los videos fueron criticados por algunos, lo cual aparentemente
indica una diversidad en los estilos de aprendizaje de los alumnos.
Finalmente, algunos alumnos mencionaron hacer tareas y presentar muchos
exámenes como aspectos desagradables, al igual que el excesivo énfasis en
contenidos gramaticales que se observó en el curso (ver tabla# 1O).

como las actividades relacionadas con los números y con la fonética. Otros
alumnos mencionaron ver videos, hacer tareas y traducir palabras en el salón
de clases como actividades poco interesantes. Sin embargo, casi la mitad de
los alumnos entrevistados consideró que para ellos ninguna actividad careció
de interés (ver tablas # 11 y # 12).

Tabla# 11: ¿Qué aspectos del curso te parecieron menos interesantes?
(entrevista)
# de
menciones

Tipo de respuesta

Contenido Lingüístico
Contenido cultural
Nada
Cambios en el papel del alumno
Estilo de aprendizaje
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

Categorías de respuesta

# de
menciones

Material de aud:o
12
Material audio-visual
8
Papel del alumno
8
Curso en general
5
Escasa motivación
4
Nada
3
* Total de alumnos que respondieron: 43

¾de
alumnos
27.91
18.60
18.60
11.63
9.30
6.98

Los aspectos del curso que los alumnos consideraron menos interesante
fueron diversos aspectos gramaticales, al igual que otros contenidos. Por
ejemplo, los alumnos del grupo principiante consideraron que algunas
canciones incluidas en el libro de texto fueron extremadamente aburridas, así
300

1

47.06
23.53
17.65
5.88
5.88

Tabla# 12 : ¿Qué actividades te parecieron menos interesantes?
(entrevista)
# de

Tipo de respuesta
Tabla# 10 ¿Qué fue lo que te gustó menos del curso? (cuestionario)

8
4
3
1

%de
alumnos

menciones
8
Ninguna
5
Contenido cultural
3
Estilo de aprendizaje
1
Contenido Lingüístico
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
47.06
29.41
17.65
5.88

Estrategias y estilos de aprendizaje.

Se utilizó ei cuestionario propuesto por Scharles &amp; Szabó (2000) acerca
de los estilos de aprendizaje (concreto, analítico, comunicativo, y ori~ntado
hacia la autoridad), como base para la discusión grupal acerca de las diversas
estrategias a que recurren las personas con el fin de aprender una segunda
lengua. Tal discusión permitió a los alumnos intercambiar sugerencias que
contribuyeron a ampliar el espectro de estrategias utilizadas. Por otro lado,
también se utilizaron actividades más especificas con el fin de explorar Y
desarrollar estrategias de lectura, y para la adquisición de vocabulario, entre
otras.
301

�Se encontró que la mayoría de los alumnos participantes consideraban
los contenidos gramaticales como centrales para su desempeño en el curso. Se
consideró que tal situación se debió al especial énfasis que se puso en el
aprendizaje de contenidos gramaticales. ~or eje~plo, el 4_0% de 1~
calificación asignada a los alumnos por medio de ex~m.enes escnt~s se baso
en el aprendizaje de contenidos gramaticales. As1m1smo_, ~I nu?1ero de
exámenes escritos que se administraron en cada curs_o fue s1gn'.~catl~ame~t~
alto (6 a 8). Lo anterior orilló a que con frecuencia se requmer~ cubrir
aceleradamente todos los contenidos gramaticales programados,_ sm que el
tiempo permitiese la práctica extensa que facilitara la incorporación de tales
contenidos al uso comunicativo de la lengua (ver tabla 13).
1

Tabla# 13 ¿Piensas que cambiaste tu estilo de aprendizaje durante el

3.33

Estilo perceptual visual
1
* Total de alumnos que respondieron: 30

1

Estrategias de estudio para exámenes

Se preguntó a los alumnos acerca de las estrategias utilizadas cuando
estudiaban para sus exámenes. Las respuestas fueron muy homogéneas, ya
que la mayoría utiliza los materiales tradicionales: el libro de texto, el
cuaderno de ejercicios y el cuaderno de apuntes. En lo referente a las
estrategias pará estudiar gramática, se mencionaron repasar, rehacer ejercicios
y buscar ejercicios nuevos. Algunos alumnos mencionaron estrategias
diferentes, por ejemplo, se sugirió la posibilidad de aclarar dudas con
compañeros de niveles superiores, aclarar todas las dudas en clases y escuchar
casetes de algún método de aprendizaje de francés (ver tabla# 15).

semestre? (cuestionario)
Categorías de respuesta

# de

menciones

69.77
30.23

30
13

Sí

No

Se consideró que la mayoría de las menciones fueron acerca de
estrategias para aprender contenidos gramaticales, debido a que en los
exámenes administrados los contenidos gramaticales son considerados como
los más importantes (40% de la calificación). Por tal motivo, los alumnos
percibieron la necesidad de centrarse en ese aspecto.

%de
alumnos

* Total de alumnos que respondieron: 43.
Casi el 70% de los alumnos entrevistados reportó haber experimentado
un cambio en su forma de aprender el idioma a lo largo del semestre. El 43 %
de los alumnos que respondieron afirmativamente señ~l~ron. ~ue esto s:
reflejó en el hecho de que sintieron que su part1c1pa~1on., aumento
significativamente y de que avanzaron bastante en la comunicac10n oral Y
escrita (ver tabla# 14).
Tabla # 14 · Cómo piensas que cambiaste tu estilo de aprendizaje
(.,
. )
durante el semestre? (cuestionano

Categorías de respuesta
Comunicación
Responsabilidad, organización
Estilo de aorendizaie analítico
Estilo perceotual auditivo
Estilo de aprendizaje intuitivo
302

# de

menciones
13
8
4

3
2

Tabla# 15: ¿Qué estrategias utilizas para estudiar para un examen?
(entrevista).

Tipo de respuesta

# de
menciones

Estrategias para aprendizaje de
gramática
Uso de materiales(Libro, apuntes y
cuaderno de eiercicios)
Otras estrategias
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

% de
alumnos

13

76.47

12

70.59

5

29.41

%de
alumnos
43.33
26.67
13.33
10.00
6.67

Condiciones de la clase que propician el aprendizaje.

En este apartado la mayoría de los alumnos coincidieron en subrayar las
actividades comunicativas tanto de tipo oral como escrito como las que más
los ayudan a aprender y les dan confianza en el salón de clases. Otro punto
mencionado fueron las actividades realizadas en parejas o en grupo. Algunos
303

�alumnos tienen un estilo de aprendizaje analítico y por tal motivo sienten que
están aprendiendo al estudiar la gramática. Otros alumnos reportaron aprender
vocabulario a través de la lectura de textos, las presentaciones orales y las
explicaciones del maestro (ver tabla# 16).

Tabla# 16: ¿Qué aspectos de la clase consideras más útiles? (entrevista).

Tipo de respuesta

# de
menciones
13
13
4
2

Uso de medios audio / audio-visual
Uso de medios visuales/ Internet
Practicar con hablantes
Otros

%de
alumnos
76.47
76.47
23.53
11.76

* Total de estudiantes que respondieron: 17.
Tipo de respuesta
Comunicación oral y escrita
Contenido lingüístico
Actividades grupales
Contenido cultural
Papel del maestro
otro

# de
menciones
12
5
4
2
1

I

%de
alumnos
70.59
29.41
23.53
11.76
5.88
5.88

En lo referente a cómo pueden lo·s alumnos contribuir a su propio
aprendizaje dentro o fuera del salón, los participantes mencionaron
principalmente el uso de material auditivo, audio-visual y visual. En este
punto, se observó que las menciones se incrementaron significativamente con
respecto del inicio del semestre, en que se discutieron tales posibilidades (ver
tabla# 18).

* Total de estudiantes que respondieron: 17.

Práctica Independiente de la Lengua

En respuesta a esta pregunta la mayoría de los alumnos reportó la
utilización de medios impresos, electrónicos, audio-visuales (ver películas,
leer libros o revistas, escuchar casetes y discos compactos, radio). En segundo
lugar, los alumnos reportaron utilizar Internet para buscar información,
chatear o comunicarse por correo electrónico. Otros alumnos dijeron practicar
con hablantes nativos o no-nativos de la lengua estudiada. Finalmente, se
mencionó la posibilidad de hablar consigo mismo y pensar en francés (ver
tabla# 17).

El hecho de que los medios audio-visuales y visuales hayan sido los
más mencionados indica que los alumnos tienen diversas formas preceptuales
para practicar la lengua de modo independiente. Al inicio del semestre, se
preguntó a los alumnos acerca de sus estrategias para practicar el idioma por
su cuenta. Asimismo, se observó que las respuestas de los alumnos en este
renglón se incrementaron al final del semestre (entrevista) con respecto del
inicio del semestre (discusión grupal), lo cual sugiere que los alumnos
posiblemente estuvieron más motivados al final del curso para practicar la
lengua por diversos medios.

Tabla# 17: ¿Cómo puedes practicar el idioma dentro o fuera del
salón? (entrevista).
304

Tabla# 18 ¿Cómo pueden los alumnos contribuir a su propio
aprendizaje? (cuestionario)

Categorías de respuesta
Uso de material audio / audio-visual
Uso de material visual (impreso,
computación, Internet)
Auto-estudio
Práctica independiente
Disposición
Práctica en el salón
Otros
* Total de alumnos que respondieron: 43.

# de
menciones
26
26

21
6
4
2
1

%de
alumnos
60.47
60.47
48.84
13.95
9.30
4.65
2.33

Satisfacción con el Aprendizaje

La mayoría de los alumnos reportaron sentirse satisfechos con su
aprendizaje de la lengua estudiada cuando tenían oportunidad de comunicarse
oralmente o por escrito. Lo anterior confirma que los alumnos adquieren
seguridad a través de la práctica constante del idioma en clase.
Específicamente, expresaron satisfacción por las actividades que realizaron en
equipos o en parejas, al percibir que su fluidez se había incrementado, o que
encontraban las palabras que buscaban para formar frases y expresar sus
305

�pensamientos. Por último, se mencionó la satisfacción al recibir buenos
resultados en los exámenes (ver tabla# 19).

Tabla# 19: ¿En qué momento te sentías muy capaz en el aprendizaje
del idioma? (entrevista).
Tipo de respuesta

# de
menciones

Comunicación oral
10
Comprensión escrita
4
Auto evaluación
3
Actividad grupal
2
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
58.83
23.53
17.65
11.76

Insatisfacción con el Aprendizaje

Los alumnos entrevistados reportaron sentirse insatisfechos con su
aprendizaje cuando percibían deficiencias en su comunicación oral o escrita o
notaban problemas con su vocabulario, fluidez, ortografía o gramática. Ot;os
alumnos reportaron tener problemas después de faltar a clases, o cuando los
contenidos gramaticales se cubrían apresuradamente un día antes del examen.
En general, los alumnos se sintieron frustrados cuando percibían
deficiencias en su desempeño lingüístico, en lo comunicativo y en lo
gramatical. Este último aspecto fue especialmente frustrante para alumnos que
poseían un estilo de aprendizaje analítico. (ver tabla# 20).

Tabla# 20 ¿En qué momento te sentías insatisfecho con tu
aprendizaje? (entrevista).

Tipo de respuesta

# de
menciones

Auto-evaluación
7
Contenido lingüístico
6
Cambios en el papel del alumno
2
No contestó
2
Nunca
1
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
41 .18
35.29
11.76
11.76
5.88

Cambios de papeles entre maestros y alumnos.

A través del semestre, y especialmente hacia el final, se buscó
promover cambios en los papeles que tradicionalmente juegan maestros y
alumnos en las clases de lenguas. Por ejemplo, se pidió que los alumnos
actuaran como fuentes de información, por medio de presentaciones orales.
Asimismo, se buscó que los alumnos aprendieran a evaluarse a sí mismos y a
sus compañeros. En este punto los resultados fueron limitados, debido
principalmente a reticencias por parte del maestro. Por ejemplo, el maestro
participante consideró que era su deber explicar a la clase el significado de
cada palabra nueva que se encontraba en el libro de texto, por considerar que
no hacerlo demeritaría su papel de "experto", capaz de responder cualquier
pregunta que se le formulase. Tal situación resulto en una limitada utilización
del diccionario como medio de consulta por los alumnos. Lo anterior sucedió
a pesar de que los diccionarios (monolingüe y bilingüe) estuvieron
constantemente disponibles para uso de los alumnos. Asimismo, la sugerencia
de usar el diccionario bilingüe se contradecía con la prohibición casi absoluta
de utilizar la lengua materna en el salón de clase.

Papel del alumno en el aprendizaje de la lengua.

La mayoría de los alumnos mencionaron que deben de aportar la
motivación, disposición e iniciativa para aprender el idioma. Otros alumnos
señalaron la importancia de trabajar en colaboración con sus compañeros y
buscar materiales complementarios para el aprendizaje del idioma dentro y
fuera del salón de clases. Finalmente, los alumnos entrevistados sugirieron la
necesidad de no estudiar sólo para un examen, sino para aprender más sobre
el idioma, lo cual contribuiría a la adquisición del idioma.

La mayoría de las menciones se refirió a la disposición para el
aprendizaje como el elemento principal que necesitan los alumnos. Asimismo,
la práctica independiente (conversar con hablantes de la lengua estudiada,
etc.) se consideró importante para complementar el aprendizaje en clase. En
contraste, sólo un alumno mencionó al diccionario como un recurso
complementario para el aprendizaje (ver tabla# 21 ).
Tabla# 21 ¿Cómo pueden los alumnos contribuir a su aprendizaje de la
lengua? (entrevista).

# de

Tipo de respuesta
306

307

% de

�menciones
14
Disposición
9
Práctica independiente
7
Auto-estudio
6
Búsqueda de medios alternos
4
Práctica en el salón
1
Otros
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

alumnos
82.35
52.94
41.18
35.29
23.53
5.88

tales actividades contribuyeron a aumentar la auto-confianza de los alumnos,
y a que se percibieran a sí mismos como estudiantes más capaces. Además,
los alumnos reportaron una mayor utilización de medios alternos
/complementarios para obtener información y practicar la lengua por su
cuenta, y prefirieron igualmente medios auditivos y audiovisuales como
visuales e impresos. La única excepción en este renglón fue el uso del
diccionario, como ya se mencionó.

Si bien no se avanzó suficientemente en el renglón de la autoevaluación, se crearon las bases para la -aceptación por los alumnos de tal
práctica en el futuro.

Papel del Maestro

En cuanto al maestro, los alumnos señalaron principalmente su papel de
experto, cuya tarea consiste en resolver las dudas que se presentan sobre la
gramática o cualquier otro contenido. En segundo lugar, los alumnos
esperaban que el maestro fuera un ser comprensivo, que los motivara,
interactuara con ellos, e hiciera amena la clase. En tercer lugar, los alumnos
consideraron que el maestro debía fungir como fuente de recursos,
suministrando ejercicios, materiales o actividades complementarias. En cuarto
Jugar, los alumnos propusieron que el papel del maestro consistía en organizar
las tareas de aprendizaje (actividades individuales, en pares o grupos).
Finalmente, pocos alumnos propusieron al maestro en el papel de autoridad
que disciplina y evalúa el desempeño de sus alumnos (ver tabla# 22).

# de
Tabla# 22 ¿Cómo puede el maestro
menciones
contribuir al aprendizaje de sus alumnos? .
Tipo de respuesta
11
Maestro como experto
10
Papel afectivo
7
Maestro organi.7,ador
6
Maestro como fuente de material
3
Maestro evaluador
2
Maestro como autoridad
* Total de estudiantes que respondieron: 17

%de
alumnos
64.71
58.82
41.18
35.29
17.65
11.76

Cambios en los papeles de maestros y alumnos.

Los alumnos reportaron sentirse muy satisfechos cuando su
participación individual o en grupos se increment~ sustancialmente.
Asimismo, los alumnos participantes se mostraron satisfechos de poder
aportar información a la clase a través de presentaciones indivi~ual~s .º
discusiones grupales. Tales experiencias contribuyeron a d1smmu1r
gradualmente el papel del maestro como único experto en la clase. Asimismo,
308

Conclusiones

A través de la aplicación de un programa de entrenamiento para el
aprendizaje autónomo a estudiantes universitarios de lenguas extranjeras, se
pretendió adquirir una mayor comprensión acerca de los factores que inciden
en el éxito en el aprendizaje de segundas lenguas. Específicamente, se
pretendió observar la forma más efectiva en que el desarrollo de actitudes y
habilidades tales como la motivación, la concientización, la responsabilidad, y
habilidades tales como diversas estrategias de aprendizaje, el auto-monitoreo,
y la auto-evaluación, pueden ser integrados a los cursos tradicionales de
lenguas extranjeras.
El programa de entrenamiento estudiado planteó métodos por los cuales
se buscó promover en los alumnos motivación y confianza en sí mismos,
auto-monitoreo y auto-evaluación, estrategias de aprendizaje, colaboración y
cohesión grupal, medios para compartir información, auto-control, toma de
decisiones y realización autónoma de tareas. Lograr lo anterior requirió la
concientización y cambios en las actitudes de alumnos y maestros, con el fin
de alcanzar la transferencia en los roles que tradicionalmente juegan alumnos
y maestros.

Los resultados del estudio permiten sugerir que un programa de
entrenamiento integrado a los programas tradicionales de lenguas extranjeras,
que de modo gradual desarrolle en los estudiantes auto-confianza, motivación,
habilidades y estrategias de aprendizaje, responsabilidad, y cambios en los
papeles tradicionales de maestros y alumnos, puede con&lt;lucir a una mayor
autonomía en el aprendizaje de lenguas, la cual a su vez, resulta en actitudes
más positivas hacia el aprendizaje de lenguas, mayor disposición a explorar
309

�diversos estilos de aprendizaje, y un incremento en el aprendizaje Y
adquisición de lenguas extranjeras.
Un aspecto que el estudio que se reporta no logró abordar de modo
suficiente es la auto-evaluación por los estudiantes. Uno de los motivos de tal
limitación se debió a la reticencia por el maestro participante a implementar
los cambios sugeridos, ya que tal maestro y en buena medida sus estudiantes,
consideraban que la evaluación era una tarea claramente imputable al maestro.
Para estudios futuros, se sugiere considerar alternativas tales como la
evaluación colaborativa, y el uso del dossier en la evaluación cualitativa del
aprendizaje.

Bibliografia

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Wenden, A.L. 1998 Learner Training in Foreign!Second Language
Learning: A Curricular
Perspective far the 21 st Century.
3 10

READING AND WRITING
IN THE ESL/EFL CLASSROOM
INTRODUCTION

Sara Alicia Ancira Aréchiga
Preparatoria 15
Centro de Evaluaciones
Universidad Autónoma de Nuevo León

The purpose of this paper is to present the relation between
reading and writing in the ESL/EFL classroom through an historical
perspective. Also, the schema theory is examined through a general
review of the reading-writing connection in order to provide a support
to this viewpoint in L2 reading and writing. A brief description of the
general features of the syllabus of the English course at the high
school leve! of the Universidad Autónoma de Nuevo León is
introduced. At this leve!, the general aim of the program is to develop
reading comprehension in order to obtain and use information from
English written texts in an EFL context.
A general overview of research findings and theoretical views of
reading in the ESL course and its connection to writing is presented
since the interest of this study is provide sorne theoretical basis that
explains and supports the near connection between reading and
writing in ESL. This is presented with the intention of promoting the
incorporation of writing in the English course at this leve!.
The separation of reading from writing may be the result of our
natural inclination to divide language up as a legacy of the audiolingual method days. Many of us qualified in the teaching of
ESL/EFL were taught to separate the language in four skills: reading,
writing, listening, and speaking. In addition, they are separated when
time constraints limit the extension of a syllabus. However, we ali
know that those abilities are connected and interrelated. In this case,
relating reading to writing not only underlies a holistic approach
which seeks to analyze their relationship and complexities, but also
promotes a more complete and integral language learning education.

311

�Historical retrospective on Reading and Writing in the ESL
Classroom
Reading has always had a relevant relation with writing in the
ESL classroom. Nevertheless, the way we approach reading and
writing in the ESL classroom, and how we understand the
relationships among writer, text, and reader which are in constant
change, becomes important. Over the last fifty years, reading has
progressively become an important component in the writing class;
however the incorporation of reading in the ESL writing class is a
recent fact.
In the past, ESL classroom practices have not recognized the
1
value of relevant input through reading in the ESL class. However,
the current focus of writing/reading research demonstrates that
meaning is constructed of the interaction between writer, text, and
reader. A brief overview of the presence of reading in the ESL
writing classroom, a presentation of how the paradigm shift in the
models of ESL teaching and reading has been concomitant to
significant changes in the teaching of writing, and a description of
current views of the connections between writing and reading are
presented for the purpose of this study.
In the days of Grammar - Translation approach to teaching ESL,
students read texts in the target language and wrote translations in
their native language or vice-versa. Writing was considered a
language-based skill that supported learning English; students leamed
the second language by translating from or into it, vocabulary word by
vocabulary word and verb tense by verb tense. Students did not
compase; that is, they did not actually write as authors. They did not
share their ideas, their opinions, and their discoveries in writing.
Rather, they were constrained to leaming English through the
grammar and the vocabulary acquired in the translation process. The
author of the text to be translated was the definitive authority; the
reader's purpose was to decode and obtain the single, correct message
of the writer. 2 Thus, the relation author, text, reader in the grammar3
translation writing classroom, according to Reid can be displayed in a
linear pattem in a schematic way as follows,
AUTHOR
► TEXT _ _ __ _ _ _ .Reader

312

During thirty years, 1940-1970, the Audio-Lingual method had a
permanent use in the leaming of a second language, and writing and
reading were considered as supportive skills for grammar. Reading
was taught through word recognition, vocabulary acquisition and
4
grammar points. Writing was for practicing grarnmar and at the
same time a way of realizing oral correctness. In terms of the students
as writers/authors, composition was not taking place. The writer is a
manipulator of previously learned language structure; writing is
regarded as an exercise of habit formation and the reader, editor and
5
proofreader are the teachers.
In · reading, considered then as a
receptive skill, ESL students had to obtain the correct meaning from
texts they read, since the meaning was in the text itself, because
different from the grarnmar-translation, the text was more important
6
than the author. This relation can be diagrammed as follows.
Author
TEXT
► Reader
The change from language-based wntmg classrooms to the
study of composition strategies was ongoing; it started in the mid
l 960's with the acknowledgment by teachers and researchers of the
needs of ESL students in the academic environment, and it developed
to domínate ESL writing classrooms well into the l 980's. The
awareness of the need to approach writing as a communicative skill
rather than writing as a language skill led teachers to shift from
controlled to free writing. There is a change from language-based
writing classes, which focused on sentences writing, to writing-based
classes, which focused on producing compositions, as is pointed out
7
by Reid. ESL teachers, influenced by the research in and teaching of
native-speaker (NS) composition, started to think on the rhetorical
aspects in academic writing: the structure of paragraphs and essays.
By means of models that had these rhetorical aspects, students read,
analyzed, and imitated the models; teachers taught the concepts of
thesis statements, and topic sentences. That is why, in this model,
writing becomes a matter of assembly, of fitting sentences and
paragraphs. "Leaming to write, then, involves becoming skilled in
identifying, intemalizing, and executing these pattems" as is defined
by Silva8 in what he named Current Traditional Rhetoric, which
Reid9 called Pattern - Model Classroom.
Also, ESL writing students began reading more and differently
in classes. ESL students became active, more involved readers and
313

�writers, gammg meaning by approaching a text from individual
viewpoints, whether that text was a model essay, a draft of their own
writing, or the essay of a classmate. Students became authors and
editors; they read and reread their own writing as they edited drafts.
The concept of audience was incorporated in ESL writing classrooms
10
bringing the idea of communicating something purposefully.
Students leamed to consider their audience and to put in order their
ideas to satisfy the expectations of that audience. They read and
thought on the content of the text, "anticipating, predicting, and
constructing the meaning" . 11 The dynamic relationship of ESL
writing students to the texts they wrote and read included the
interaction of all involved, that is, reader, author and their texts. It
12
might be illustrated, according to Reid as follows,

AUTHOR

► 'fEXT

► READER

The introduction of the process approach in the l 980's to ESL
composition was thanks to the discontent with the controlled
composition and the traditional approach. Students in process
classrooms read and wrote to be aware what they would like to
communicate, since many teachers felt that neither of the prior
approaches promoted thought or its expression. Those who, like
Taylor, felt that "writing is not the straightforward plan-outline-write
13
process that many believe it to be", took into account first-language
14
composing process research for new ideas. Assuming as Zamel that
"ESL writers who are ready to compose and express their ideas use
15
strategies similar to those of native speakers of English".
According to Reíd, 16 students started to explore topics through
writing and exchanging drafts. Then, freewriting, brainstorming, and
clustering were put into practice in order to lead students to find their
own ideas and write, and collaborative writing and reading of
students' texts were the result of cooperative group work. Working in
these small groups, students incorporated speaking and listening skills
as they read and afterwards discussed their writings.
So therefore, the writing classroom became a place wherein
student personal creativity and expression were promoted in an
environment of low anxiety level for student writers. This personal
expression led to the use of joumal writing; the ESL teacher read the

jo~1:1al ~d responded providing to students with a reading and
wr1tmg dialogue. These dialogue joumals permitted ESL writers to
'.'become aware of writing as a way to generate ideas and share them
17
m a ~on-threatening way" • The composing process was seen as a
non-lme:rr, continual process of searching, that is, an act of
exploratlon, where writers personalize ali knowledge as they try to
•
•
18
~pprox1mate
meanmg.
Guidance in the process were preferable
mstead of control, now content, ideas, and the need to communicate
would _det~rmine forro.
In this approach, "composing means
19
expressmg ideas, conveying meaning . . Composing means thinking".
In ali t~is _development of the writing process classroom reading
was pa~ _of tt smce st~dents read ~heir o~ writing and responding to
~~at_ ~ntmg._ Flower named th1s "wnter-based" writing, which is
w:1.tmg wntten by and for the writer-author". Such writer-based
wr1tmg possesses a particular relationship that is described as follows
according to Reid.21

AUTHOR/READER

◄

TEXT

. ESL students discussed and wrote from the reading of short
s~ones, novels, and poetry. In the writing process classroom reading
hterature was related to the "reader response joumals" wherein
students wrote their feelings and emotions about the text they were
react·mg. 22 Curren~ly NS a~d ESL writin~ process classroom, as they
are called by Retd, 23 contmues promotmg students read literature
essays, conte~t based articles, and peer writing. Students report thei;
personal ~eelmgs _to those readings in joumals since the written
2
response_ 1s cons1dered by Stemglass
as "an expression and
explanatlon of comprehension". Borne in mind that research results
sug~est that reading, extensive or intensive, and writing related to
25
readmg enhance language proficiency.

Sorne research findings of Reading and Writing
. . Several ~t~dies r_epo~ significant correlations between reading
6
ab1h~y a~d wntmg ab1hty.
These results are expected if pleasure
readmg 1_s a factor of both good reading and good writing. The
hypothes1s that writing develops through reading accounts for the
res~~rch on reading and writing. It also suggests that competence in
wr1tmg develop the same way as competence in a second language.
315

314

►

�27

The following chart taken from Krashen shows results from studies
that relate the positive influence of reading for L2 writing.
Research on Reading and Wntmg
Findings
Subiects
Studv
College freshman Good writers report more pleasure
Kimberling et al.
reading when younger
Woodward&amp;Phillips College freshman Good writers read the newspaper
more
NCTE winners do a great &lt;leal of
High
school
Applebee
pleasure reading
Effective
writers read more, own more
High school
Donaldson
books, report more magazines in the
home
College freshman Good writers had more books at
Ryan
home, were read to more
Boys who get "hooked on books"
Age 12 to 17
McNeil
improve more in writing attitude
College freshman "weak and uncertain" correlations
Illo
between outside reading and writing
(Krashen, 1984, p.
6)

As Smith has pointed out, readers do not automatically become
good writers, since according to him, in order to acquire a writer's
code, a reader needs to take into account two factors in addition to
reading. The first condition is the expectation of success, or rather
28
"the absence of any expectation that leaming will not take place or
that it will be difficult". 29 Where learning (acquisition) is taken for
3
granted, notes Smith "we continue to learn throughout our lives". º
Second, Smith argues that the reader has to become a member of the
same group or community as the writer, or at least a probable
member. When an acquirer considers himself a member of the group,
as writers or future writers, acquisition occurs without the requirement
of externa! force. Readers will write the way good writers do, Smith
concludes.

Schema theory and Reading
When ESL writing teachers began to concentrate on writing
processes, reading researchers started investigating the schema theory
to reading. Bartlett,31 the first scholar to use the terrn schema, refers
to itas "an active organization of past reactions, or past experience".
For schema theory reading is an interactive process because
316

comprehension is given thanks to the interaction between the reader' s
background knowledge and the text. Moreover, the relevance of
schema in reading is based on the premise that the interpretation of a
text is due to the background or schematic knowledge of the reader,
32
not only to the text itself.
Most approaches in reading take for granted what the reader
brings to the text, knowledge of the topic, reading strategies and also
reading purposes. Schema then, is a powerful source for reading. It
describes what the reader knows about the topic of the reading whose
content may be about an academic subject or sports. That stored
knowledge is what is known as content schemata. When the reader
detects that the text is a newspaper article or a scientific article, that
knowledge the reader brings is called formal schemata. Thanks to it,
33
the reader knows how particular texts are typically organized.
34
However, Davis points out that evidence has demonstrated that
different sources of inforrnation interact with each other in different
ways and it may not be possible to establish clearly such distinctions
35
of schema as is pointed out by Carrell. Moreover, this supports the
Rumelhart viewpoint about the constant modification of schemata.
As Wallace36 puts it, "The reader needs to bring together linguistic
knowledge, for example knowledge of how texts are constructed, and
familiarity with the discourses within a text, to draw upon a relevant
schema

The Reading-Writing Relationship
Two areas of text analysis research promoted the reading writing
37
relationship in the ESL classroom. First, Carrel
presented the
implications of schema theory on composition teaching, suggesting
that ESL student writers would benefit from studying texts in English
for rhetorical organizations and cues that result in successful
communication. Genre analysis, the study of how different kinds of
writing are organized and presented to a reader, has been found to
38
help both NSs and ESL students read and write more effectively.
Second, contrastive rhetoricians, Reid adds, established that the
patterns in which ESL students prefer to write material change
depending on the culture and can be rather different from those in
their target language, English.

317

�ESL writers differ considerably in their rhetorical schemata,
which leads to an incomplete interactive communication of writing
and reading; texts, then, may become unintentionally ambiguous for
the reader because of differing rhetorical expectations and differing
39
background information.
Using schema theory and contrastive
rhetoric research, ESL writing teachers have realized that an ESL
writer communicates her ideas. The relationships among author, text,
and reader can become complex because the range of the level of
unintentional ambiguity and the range of interpretation is determined,
to a great extent, by the schemata, by the writer and reader, as can be
seen in the following figure,

Areas of Unintentional Ambiguity

lnformation
World
Knowlwdg
Environment

World
Knowledge
Environment
READER

Purpose for AUTHO
Writing

Expectations
Range of
lnterpretation

lnterpretation
Shared Knowledge
(Reid, 1993, p.43)

Writing and reading activate the schemata to find meaning about
the language, content, and form of the topic, as Reid puts it, "writers
and readers have drafts of meaning in their heads as they begin, and
40
both constantly revise these drafts in the light of what Straw calls
the emerging text". Research has shown the connection between
reading and writing, where it is affirmed that good writers are most of
the time good readers. As readers encounter ideas and form opinions
from their reading, they can write those ideas and opinions. At the
same time, they also increase their schema regarding the formats of
English writing and the expectations that writing in this language
318

The general objective of the English course in high school of the
Universidad Autónoma de Nuevo León in Monterrey, México; is to
develop reading skills in order to obtain and use information from
English written texts. The program is formed by two, 80-hour
courses. Among the principal features of the course are,

Purpose for
Writing
Knowlcdge
of the topic

Knowledge
ofthe topic
Expectations

The current paradigm in ESL writing classroom is based on a
balance between process and product, between generating and
discovering ideas, and becoming aware of audience and purpose. In
this context the student/writer realizes not only that potential readers
are expected to bring knowledge to the text, but also their
expectations concerning writing conventions, linguistic experience,
42
and social and environmental conditions.

A brief description of the EFL course in high school

Interactive Reading Graphic
Background
Background
Information

generates. As Krashen states, "It is reading that gives the writer the
41
feel for the look and texture of prose.

■

English as a Foreign Language EFL.
■ Focus on reading comprehension through which the student
develops the necessary skills for obtaining information from written
texts.
■ Grammar, finding and organization of information, and
communicative practice derived from the exploitation of authentic
written texts.
■ Students are encouraged to participate in an active way in the
process of leaming.
■ Di verse methodological and didactic too Is are used in order to
evaluate the leaming process.
■ Performance, in teams, of tasks oriented towards developing
reading comprehension ski lis
■ Problem-solving as a resource for leaming.
(Munguía et al. , 1993)

Reading comprehension as the main goal of the course is among
the relevant features as well as task oriented and group activities are
brought into language classroom for pedagogical purposes. As the
textbook' s writers43 claim, the textbook, where the syllabus is
represented, sets up tasks that develop critica! thinking skills such as
319

�classifying and sequencing, and then applies these skills to language
study. This leads to more effective learning. With regard to student
participation in the language learning process, this textbook promotes
the idea that students take responsibility for their own learning, since
the more students are involved in the learning process, the more they
become motivated. For this reason students are encouraged to use a
variety of reading strategies including, prior knowledge, skimming,
scanning for specific information, guessing meaning from context,
using cognates, using outside resources (magazines, TV and radio
programs, etc.). These strategies seek to help students to be more
aware of their own learning styles and to become familiar with the
new ones.
Pair and group work are presented as key features among the
general teaching techniques as are activities offered in the textbook
44
according to its teacher's guide.
Pair work means that studenttalking time is increased, since each group has nearly forty students,
and students can do extensive practice in the short time the class lasts.
While reading, they can exchange not only opinions but also hints
about particular reading and learning strategies. The promotion of
group work seeks to provide an opportunity for students to interact
with more confidence in an informal setting. It is also a way to
actívate the students' schemata, and 'standardize' the different
students' backgrounds and then the whole class will be able to face
the different activities derived from reading, besides being a worthy
educational practice that encourages cooperation.
Four sections through eight units in each of the two courses are
given in the high school English syllabus. First the topic: Time to
Read! In which topics are introduced through authentic texts in order
to help students become aware of reading strategies and different
types of texts. Second, Skill: In which a specific reading skill is
presented. Third, Clearing it up: It presents language structure and
how it functions. Last, Words at work, which seeks to develop
vocabulary, an important resource for reading.
This syllabus tries to cover topics of general interest, but seeks to
give information of interest to high school students in order to get
them involved in interactive reading. Taking into account that the use
of real language develops student self-confidence in their reading
320

ability, most reading material is authentic, nearly 80%. Authentic
material permits students to reflect on the structure and use of
language at its own place. Its value in the foreign language class is
based on that it was written for native speakers and that it was written
with an authentic communicative obiective that is to persuade to
4J
'
'
'
inform, to explain, etc. ' For this reason advertisements signs
'
'
notices, brochures, newspaper and magazines articles have been
included.
There are two reasons for selecting and designing a topic-base
language syllabus: The first is concerned with educational motives.
46
According to Abbott, who argues that students learn through
English, and by means of this focus students in the English content
can become involved with other sections of the school currículum. In
other words, Abbott refers to this as an opportunity for "learning the
language through exposure to content." Hence, it is assumed that
English language becomes itself a means and an end at the same time
'
as a result, an educational value is given. The second reason that
47
favors the use of topic-based syllabus, White adds, is that referring
to motivation. Even only sorne information content is related to other
areas of the currículum, the plethora of covered topics, tries to capture
students attention in issues from trivial ones, but interesting for them
(i.e., movie stars biodata), to social and controversia! issues (i.e. ,
political, social matters). This leads to learning English while
information about different subjects is obtained.
The idea of authenticity generates controversy since it has been
considered that texts, which appear outside their original
'environment' and enter to a classroom for pedagogic reasons \ost
their identity of 'authentic' .48 However, in this syllabus, English
becomes a means for getting information from the real world with
topics that seek to provide not only interesting content but also to
develop linguistic competence.
The guiding principie for the
selection of texts was that they conveyed a message for the reader.
This leads to consider the controversia! view of authenticity that
:V~ddowson and Breen49 propose, since in this view authentic reading
1s m essence interactive and authenticity &lt;loes not relate only to the
text itself but to the interaction between the reader and the text. The
text is reconstructed each time that it is read according to the reader's
321

�purposes. The classroom then, is as genuine as any other context for
reading any text, an authentic or one specially written for the language
class. In the language classroom the task is to allow students to have
access to the context of situation of the text and to its content in order
50
to promote interactive reading.
To conclude, the reading material of this textbook seeks that
reading passages be of real interest and as authentic as possible
regarding the level, be well presented and accompanied by purposeful
act1v1t1es. This will lead to reading with ' understanding' and
51
enjoyment as is recommended by Cunningsworth.
Taking in~o
account the viewpoint of language as a social phenomenon, authentlc
texts with their type sizes, drawings, typefaces of print and writings
help leamers to be aware of "what has stimulated the communicative
.
· ,, 52
event and what 1ts purpose 1s .
Pedagogical lmplications
In the writing-reading classroom, interactive reading and writing
activities can prepare students to fulfill the expectations of academic
discourse, particularly our students of the UANL high schools. These
students are preparing to enter college where as part of the fi~al
assessment in order to graduate, now, they have to take an Enghsh
exam with a writing section included. Content-based and professional
texts as well as a variety of authentic general interest topics comprise
the reading section of the high school syllabus. This variety allow
high school students to get familiar with the work of experienced
writers and different types of writing and at the same time, these texts
function as a source of ideas for encouraging discussion and
interpretation. Hence, students can be able to increase their schematic
knowledge of genre that paves to critical reading, which leads
eventually to successful writing.
There are many ways to exploit texts to encourage activities
linked to writing., besides obtaining informat~on as is ~oge _following
the current syllabus for reading comprehens1on, Re1d introduces
different suggestions made by scholars which can be useful to adapt to
different our needs and context with regard to time --two 80 hour
courses at the high school level, and to the English proficiency level
of our students -they are in a range from false beginners to
322

intermediate, and ali in the same class. Also, these suggestions can be
adapted even if we have classes with 45 students. Among those
suggestions are included one to focus simultaneously on the content
of the text and on the process by which it was written, taking into
account the occasion for writing, the audience, and the limitations of
the writing, and transfer this analysis to writing.
In addition, Reid 54 suggests developing students' awareness of
the writers' choices for reaching their communicative goals. The
existing activities of the different readings are helpful since they draw
attention to the grammatical features, stylistic choices, and the
different ways of development of the texts, among other activities,
and when students get familiar with the structure of the texts,
successful written communication is facilitated. In addition, students
can write about the texts, since they have pre-reading activities. Prewriting activities can be implemented from the same texts. This is
highly recommended since this activity activates associations and
raises awareness of those associations, since examining details and
relevant evidence will help writing students read and write to leam.
Additionally, journals, daybooks, learning logs, and specific
projects can be appropriate for our students' profile and our context as
they can be developed during the semester. Students can respond to
the readings, and reinforce their learning experiences. As our students
are inexperienced writers, and they are language learners with a not so
high level of language proficiency, it is important to start with simple
activities, e.g. parallel writing or creative copy and progress gradually.
Group work activities can be assigned for the semester where
collaborative effort can supplement the lack of writing experience and
low language proficiency, taking advantage of the heterogeneity of
our classes.
Hence, we have the reading section with its
corresponding activities for developing reading strategies to get
information. Now, the challenge is to incorporate the writing
activities in order not only to complete and improve the cycle of
reading and writing, as they reinforce and support each other, but also
to meet the current academic requirements of the UANL with regard
to EFL education. Sample classroom activities in a reader-based
pedagogy which is included in order to illustrate the perspective of
incorporating writing in our reading classes is presented in the
appendix.
323

�With regard to incorporating writing in our EFL class, severa!
considerations have to be borne in mind. Besides restructuring the
syllabus where sorne readings can be reduced in order to
accommodate the new section because even if there are fewer texts to
be read, they will be exploited more because of the writing
component. More integrated and solid language learning sessions will
be the result. For achieving this purpose, the teacher education
program becomes relevant, since most of the time teaching language
leaning is compartmentalized in different skills e.g. listening,
speaking, reading, and writing; this brings about doing the same in
teacher training in the teacher education program. 55 We do not have
experience in teaching writing, however we have the basis as English
teachers in reading comprehension, which is our best asset in this new
academic challenge. Action research, also, can be our best friend in
order to make informed decisions.

Final Thought
The perspective of reading and writing as a shared knowledge
leads us to consider that what we know about reading, we are able to
know about writing. Even reading and writing can be considered in
terms of the same process to sorne extent. 56 As beginning readers need
more contextual support to compensate for their restricted language
knowledge, so do English language beginners and inexperienced
writers. As students become better readers, they should need less the
context and be better writers. Outside the classroom, readers face
texts without any help. Between a reader and a text there is no
supporting context, neither a specific task for activating schema, at
least explicitly. However, texts with a context and activating schema
are still relevant in advanced students in reading and writing courses.
Adopting a writing component in the reading syllabus brings about
considerations in relation to curriculum, methods and materials.
There are two different views on the nature of writing. The first
is what is named the product approach which focuses on the result of
the act of composition, i.e. the letter, essay, story and so on, as well as
class activities such as copying, developing sentences and paragraphs
from different types of texts.

On the other hand, the process approach regards writing as an act
of composition, focusing on the process by means of which the text
was created as well as on the product itself. Writing, according to
57
Zamel is composed of different stages where it is started with vague
ideas about what to write. Then ideas are polished, developed and
transformed as the writer writes and rewrites. Studies have suggested
that skilled writers view their writing from a global perspective. In
the process of discovering meaning, these experienced writers
changed whole chunks of discourse, and each of these changes
represented a reordering of the whole .. Successful writing, according
to Nunan, 58 for the ESL learner is:
o
mastering the mechanics of letter formation;
o
mastering and obeying conventions of spelling and
punctuation;
o
using the grammatical system to convey one's intended
meanmg;
o
organizing content at the leve! of the paragraph and the
complete text to reflect given/new information and
topic/comment structures;
o
polishing and revising one's initial efforts;
o
selecting and appropriate style for one's audience.
Nunan
And, I would add, to write.

References

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324
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White, R. (1988). The EL T curriculum. Design, innovation and
management.
Oxford: Blackwell.

Appendix

Sample Classroom Activities in a Reader-Based Pedagogy
l.
After you and your classmates have ali read the same
text, choose a partner. You and your partner tell each other about the
particulars in the text that "rang a hell." What meant something to
you? After you and your partner have shared your responses to the
text, compare the differences or similarities of your responses. Why
might they be different or similar?
2.
Write down your story (from no. 1 above) and write
down your partner story. Then analyze how the two are similar or
different.
3.
You are an illustrator. Draw a picture or pictures to
accompany the text that you have read. Describe your picture(s) to
your partner. Explain your choice of images.
4.
You are Mr./Ms. X (a person from the text). Tell the
story from this person's point of view. Elaborate and personalize
"your" role in the text.
5.
Tell whether or not you would have your character (no. 4
above) play a different role, if you were the author of the text.
Explain that role. Rewrite the text according to the changes you
would make.
6.
Write your own text parallel to the text that you have
read.
7.
Choose to be one of the people featured in the text that
you've read. Write a script for your character; then role-play the
character, with sorne of your classmates taking on the roles of the
other characters.
8.
Tell your partner about the text in such a way that he or
she will be sure to want to read it. (In this case, different students
have been assigned toread different texts).
327

�9.
Draw a time line for the events in the text.
1O.
With your partner, create a new title for the text. Be
prepared to explain to the class why your title is better than the
original one. Analyze the differences.
11.
Characterize the author's attitude toward the subject that
she or he has written about. lf you were written about the same
subject, what would be your attitude be? How would your attitude
change the text?
12.
Choose one person, place, or object from the text.
Describe her/him/it in full detail.
13.
Write an advertisement for the text. Explain which group
of readers you are targeting. Explain why your advertisement will
appeal to them.
14.
Work with your partner to create a different subtitle for
the text. Analyze your subtitle. What &lt;loes it add to the title?
15.
Tell the class what the author of the text could have done
to write a text that you would have liked better.
16.
Write the text (no.15)
17.
State the thesis of the author of the text. Then discuss /
write from your own experience. Does your experience lead you to
the same conclusion? What is your own thesis? How &lt;loes your own
thesis compare to author's?
18.
Take the subject of the text. Discuss with your partner
your connection to this subject. What do you know about it? What
experience have you had with it?
19.
Study the illustrations that accompany the text, if there
are any, tell your partner what comes in mind as you look at the
illustrations.
20.
(Variation on No. 19 above) Describe to your partner
what illustration (s) should accompany the text. Explain in exact
detail. Why would yours be better?
21.
Write a new text, in which you weave together your story
with the story of the original text. (Your own life experience and
knowledge of the subject of the original text constitute your story).
Include sorne of your classmates' stories, too. Before you are
through, !et those whose stories are woven into your new text read
what you have written.
(Taken from Blanton, p. 243)

1

Carson Eisterhold, 1990 in Reid 1993, p.35.
Straw &amp; Sadowy, 1990 in Reid, 1993, p.36.
3
1993, p.36.
: Raimes, 1996, p. 1O; Dubin &amp; Bycina, 1991 in Reid, 1993, p. 36.
Silva, 1990, p. 13.
6
Reid, 1993, p.36.
7
1993, p. 37.
8
1990,p.14.
9
1993, p. 37.
10
Reid, 1993, p. 37.
11
Haas &amp; Flower, 1988; McCormick, Waller &amp; Flower, 1987; Swaffar,
1988 in Reid, 1993, p.38.
12
1993, p. 38.
13
1981, pp. 5-6 in Silva, 1990, p. 15.
14
1982.
15
p. 203 in Silva, 1990, p.15.
16
1983, p.38.
17
Spack &amp; Sadow, 1983, p.575 in Reid, 1993, p. 38.
18
Zamel, 1983a, p. 165; Murray, 1993, p. 338.
19
Raims, 1983a, p.261 in Silva, 1990, p.! 5.
20
1979 in Reid, 1993, p.38.
21
1993, p.38.
22
see Collie &amp; Slater, 1987; Costello, 1990; Povey, 1986; Spack, 1985 in
Reid, 1993, p. 39.
23
1993 .
24
1986, p.4 in Reid, 1993, p. 39.
25
see Reid, 1993, p.39.
26
e.g. Grobe and Grobe, 1977, Mathews, Larse, and Butler, 1945, both using
collegefreshman; Zeman , 1969, using second and third grade children;
Evanechk, Ollil, and Armstrong, 1974, using sixth graders in Krashen, 1984.
27
1984.
28
acquisition in Krashen 's terms.
29
Smith, 1981 a, p.111 in Krashen, 1984, 25.
30
p. 111 in Krashen, 1984, p. 25.
31
1932 in Anderson and Pearson, 1988, p. 39.
32
Carrell and Eisterhold, 1988, p. 79; Reid, 1993, pp. 39-41.
33
Carrell 19836 in Carrell and Eisterhold, 1988, p. 79 and Moran and
Williams, 1993, 66.
34
1995, p. 68.
35
1983b, 1984, 1987 in Davis 1995.
36
1992, p.37.
37
1987 in Reid, 1993, p. 42.
38 Ret'd, 1993, p. 42.
2

Notes

329
328

�EL MEJOR CABALLERO DEL MUNDO
39

Horowitz, 1988 in Reid, 1993, p.42.
40
1990 in Reid, 1993, p. 43.
41
1984, p. 20.
42
Rosenbalatt, 1988 in Reid, 1993, p. 44.
43
Munguía et al. , 1993.
44
Munguía et al., 1993.
45
Swaffar, 1985, 17.
46
1987 cited by White, 1988, p. 65.
47
1988, p. 66.
48 Meinhof in Wallace, 1992. p. 79.
49
in Wallace, 1992, p. 81.
50
Wallace, 1992.
51
1995, p. 73.
52
Dendrinos, 1992.
53
1993, pp. 43-46.
54
1993.
55
Kroll, 1990, p. 64.
56
Nunan 1989, p. 37.
57
1982 in Nunan, 1989, p. 36.
"8
' 1989,p. 37.

Lic. Joel Servin Ortega
Universidad Tec Milenio
Campus Monterrey

Así me ayude Dios, no deberíais tener vergüenza
en nombrar a vuestro padre,
pues es el mejor caballero del mundo
y procede de reyes y de reinas
y del más alto linaje conocido
y ha tenido la honra de ser, hasta ahora
el mejor caballero del mundo...

Ginebra, La búsqueda del Grial , p. 37
Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y
perdiere su alma?
Jesús de Nazareth, Mateo 16, 26

Las aspiraciones del hombre, sus ideales, visiones y suefios dan forma a
las mas variadas expresiones artísticas que van desde la arqu itectura a la
literatura. A través de complejos procesos semánticos, semióticos y
culturales, la obra de arte recorre los pasajes de la Historia tomando a su
paso nuevos significados, nuevas interpretaciones; gracias a las nuevas
consideraciones estéticas, filosóficas y críticas, la obra puede renovarse
gracias a nuevas interpretaciones, a nuevas lecturas.
Desde su descubrimiento por los románticos del siglo XIX, la imagen
del caballero, como en general los temas medievales, han sufrido la
distorsión y la lectura tendenciosa. Podríamos decir que actualmente
contamos con los e lementos necesarios para conocer, estudiar y tratar de
comprender una de las épocas decisivas para la formación del mundo
contemporáneo. Uno de los paradigmas más importantes dentro de la
literatura Occidental ha sido el del caballero andante. figura que recorre
buena parte de la literatura europea. Sus antecedentes se encuentran en La
Ilíada, los héroes aqueos y troyanos cuyas hazañas, o como se considerarían
en las narraciones med ievales, "hechos de armas", serían las referencias
obligadas para considerar los nuevos valores y estándares del héroe
medieval.
330

331

�Sin embargo, la fabricación de esta nueva raza de hombres, los
caballeros andantes, correspondería a una nueva visión del mundo y de un
nuevo orden en la sociedad pues las costumbres y usos de las cortes
medievales de los siglos XII y XIII se trasplantarían a la literatura. Es así
como el vasallaje dio la estructura relacional a los personajes de los relatos
de caballeros andantes, donde éstos son los servidores de sus señoras, su
fidelidad, amor y servicio corresponde sólo a una dama, cuyas caracter(sticas
deberán ser principalmente, el ser parte de la corte y contar con un lmaJe que
de fe de su condición de noble. A pesar de las características generales y de
los lugares comunes en las narraciones que cuentan de los hechos y proezas
de los caballeros, existen algunos tópicos y particularidades que cada
personaje e historia tienen y que en algún moment?, escapan, a los estándares
que se atribuyen a las historias y a los personaJes. Es as, como surge el
caballero de Dios, con un propósito y destino ultraterrenos; y en este
concepto de "caballería celestial", quisiera considerar los cambi_os en las
metas tradicionales de aquellos que fueron en busca del Santo Gnal, donde
resultará decisiva para el logro de las metas de los caballeros, la teología
subyacente en el texto.

semántico, le da al Grial una proyección icónica al futuro, sobre todo dentro
de un_ sistema religioso donde la imago será preponderante sobre el logos.
Pareciera que Jesús le hubiese dicho al que dudó después de su resurrección
"bi_e~aventurados los que vieron y por ver creyeron", pues el sistema
r~li_g,oso romano basó gran parte de su liturgia y actos de fe en objetos
v1s1bles (a pesar de los místicos, podemos constatar que hoy permanece ese
culto a 1~ imagen, que va desde la representación de los personajes bíblicos,
hasta de Jerarcas eclesiásticos y reliquias).

El texto que tomaré como referencia es el cuarto libro de la reco~ilación
conocida como Ciclo de la Vulgata o Ciclo del Lanzarote-Gnal, La
búsqueda del Santo Grial, editado por Alianza ~' traducido p~r. Carlos, Alvar
(Madrid, \ 997). El personaje que tendremos baJO nuestro analts1s sera el de
Lanzarote, ya que su papel en este relato permite para nuestros fines una
mejor representación y ejemplo de la n1turaleza humana, además de que es
el estereotipo del caballero andante.

En otra versión, se cuenta que el apóstol Pedro llevó el Grial a Roma.
donde permaneció hasta la persecución del emperador Valeriana, hecho que
obligó al Papa Sixto 11 a deshacerse de reliquias y joyas. El Santo Vaso fue a
parar a Huesca, España, hasta la llegada de los musulmanes. El obispo de
Huesca abandonó la ciudad y se llevó consigo el Cáliz, se refugió en una
cueva del monte Pano donde posteriormente se desarrolló un monasterio.
Después de varios trámites el Grial fue trasladado a Valencia. donde según
un documento, el Cáliz se encuentra ahí desde 1437 hasta la fecha.

Es imprescindible conocer acerca de la historia del Santo. Grial, sus
significados y leyenda::i, para comprender. mejor,, el pape! q,u~ tiene ~n. La
búsqueda. Este objeto tiene una relevancia - m_as que h1st~nca y b1blicamística, esotérica y mágica cuya leyenda proviene de vanas fuentes. ~n
primer lugar, el origen del Grial se encuentra en dos de los c~adr_~s mas
trascendentes para el Cristianismo: la Santa Cena y la Cruc1fix1on. Es
interesante notar que es el mismo vaso utilizado por Cristo primero, en el
acto simbólico que representa el ofrecimiento de Su cuerpo y Su sangre, Y
por José de Arimatea junto a la cruz para recoger la_ sa_ngr~ ,del Salva?or. Lo
que en principio fue figura, luego fue acto, matenahzac1on de la '?ea: la
sangre simbolizada en la Cena corría sobre la madera de la cruz recogida por
manos piadosas en el mismo vaso que se usó en la Cena. Interesante no_tar
este hecho ya que la segunda función a la que se somete el Gnal,
corresponde a un acto donde el objeto es, de alguna manera, traspuesto a otro
uso a una función única, especial. cuyo significado se gesta en el acto
'
..
mismo en que sucede el hecho en su conjunto. Este nuevo revest1rn1ento
332

Hay distintas versiones acerca de la suerte que correría el Grial después
de la crucifixión. Una de ellas dice que José de Arimatea, aquel piadoso rico
que sepultara el cuerpo de Jesús en la tumba familiar, fue a evange_lizar a los
paganos del norte de Europa -tradicionalmente se cree que él fundó la
primera iglesia cristiana en Glastonbury- y que llevó consigo el Santo Vaso.
Después de un periodo de casi mil años, la búsqueda del Grial aparece en los
relatos de caballeros, donde los más valientes irían en búsqueda del Santo
Vaso. En 1930 se descubrió un objeto en los terrenos adyacentes a la iglesia
de Glastonbury, que provenía de Tierra Santa; para los habitantes de la
localidad se convirtió en objeto de culto y veneración.

Otra leyenda dice que el Grial estuvo en posesión de los cátaros en
el siglo XII. Debido a que la Iglesia declaró hereje a este grupo, se desató
una persecución en su contra, la que orilló a éstos a refugiarse en un sitio
al_t~ ~ peligroso llamado Montsegur, en Francia. Los ejércitos del Papa se
dmg1eron al castillo de Montsegur y lo sitiaron. Después de diez meses de
asedio, los cátaros no pudieron resistir y según la leyenda, algunos jinetes
escaparon llevándose algo de suma importancia para ellos; por supuesto se
cree que portaban consigo el Grial.
Una versión más, la del poeta Albrecht, menciona que el Santo Vaso se
encontraba en un lugar extraordinario: un palacio circular aderezado de ricas
joyas donde se resguardaba el Grial, junto a esta construcción se encontraba
un lago sin fondo. En Irán. en 1938, unos arqueólogos encontraron unas
ruinas que se asemejaban a la descripción que hizo Albrecht. La leyenda
333

�cuenta que ese lugar era un templo llamado el Trono de los Arcos y que fue
construido por un rey persa para custodiar un objeto de valor incalculable
para el cristianismo.

La leyenda del Grial parte de un contexto cristiano, pero sus
significados y lecturas rebasan el ambiente meramente religioso y puede
dársele un significado que va desde lo espiritual y mágico, hasta la ficción
más ridícula, absurda e ignorante (como la supuesta historia que tiene que
ver con el Grial y una supuesta descendencia de Jesús).

En~onces fueron a sentarse los caballeros, cada uno en su lugar, igual
que hab1an hecho por la mañana. Y cuando estuvieron todos sentados y en
calm~, oye_ron un tru~no tan grande y extraordinario que pensaron que el
palacio se iba a hundir. Entonces entró un rayo de sol que dio al palacio el
dob~e- de luz de la que tenía. Quedaron todos iluminados por la gracia del
Espmtu S_anto y ~ornenzaron a mirarse, pero no sabían de dónde les podía
haber venido y, sm embargo, no había allí nadie que pudiera hablar ni decir
una sola palabra por su boca: todos enmudecieron, grandes y pequeños. y
cuan,do ya lleva~an un :ato así, que ninguno de ellos había podido hablar,
entro el Sant~ Gnal, cubierto con un jamete blanco; nadie logró ver quién lo
llevaba. Entro por la gran puerta del palacio y una vez que estuvo dentro el
saló_n se ll~nó de buenos olores, como si todas las especias de la ti;rra
hu_b1eron sido derramadas allí. Dio la vuelta a la sala, alrededor de los
asie~tos, y conforme pasaba por las mesas, éstas quedaban dispuestas con la
1
c_orn1da que c~da uno quería" Es interesante notar las coincidencias que
tiene este pasaje con el Paraíso prometido a los creyentes del Corán descrito
=n el _Halmahereig ~La escala _de Mahoma), donde se describe así tal lugar:
Decir Genet hanay1m es lo mismo que decir un jardín completamente lleno
de toda clase de d~licias que el corazón del hombre pudiera imaginar [... ]
L~s pabellones estan colocados sobre unos manantiales, que brotan de allí
m1sm~, agua y vino, de toda clase de sabores y colores que pueda pensarse.
Tamb1en se escuchan allí los dulces y maravillosos cantos de unas doncellas
que _están sentadas a la sombra de unos árboles, todos ellos de piedra¡
pre~1osas y con frutos muy dulces y sabrosos. Resuenan también los sones
de mstrurnentos, tan dulces y agradables para el oído que ningún corazón es
capaz de pensar" 2 ·'Delante de ellos tendrán una mesa preparada de modo
que nunca les llegue a faltar cuanto quieran comer o beber" 3

En la historia de La Búsqueda, el Grial se sitúa en dos planos: uno
espiritual y otro mater;al; esta dualidad corresponde a la naturaleza bipolar
de los conceptos y signos cristianos, el más evidente sería Jesús mismo, el
hombre-Dios. Es en el plano material donde se sitúa la aparición del Grial en
la corte del rey Arturo, donde significa en su nivel más superficial, el
bienestar material, donde hay abundancia en todas las cosas; podríamos decir
que el Santo Vaso revestiría a la tierra donde se llevase, - y aquí vemos otro
paralelismo más con un tema bíblico, -de los atributos materiales de la
Tierra Prometida, lugar donde Dios llevó a Su pueblo para habitar en un
entorno por demás favorable. En este caso el Grial es portador de similares
beneficios, además de otros dones fantásticos, pero que no es estático sino
móvi l, aunque también debe ser alcanzado, "conquistado'', pero no a través
de las armas sino por medio de presentar una perfección espiritual. El texto
narra la aparición del Grial en la corte del rey Arturo de esta manera:
·'Bajaron las damas a oír vísperas por la solemnidad del día. Cuando el rey
salió del monasterio y sub ió al palacio, ordenó que pusieran las mesas.

. Es muy notable la profusa descripción de las delicias que disfrutará
quien alcance tal lugar, es por demás evidente la satisfacción de los sentidos
Y lo~ apetitos materiales del hombre, incluso los más carnales, pues en otro
pasaje se habla de que se concederán quinientas esposas, mil doncellas para
esco_g~r a sus esposas cuando se desee, además de ocho mil vírgenes para su
serv1c10. En su paso por la corte de Camaloc (Camelot), el Grial regala los
caballer_os de viandas extraordinarias, lo que deja satisfechos a quienes
presenciaron tal evento. Es así corno se sitúa la presencia del Vaso y sus
don~s, ~uramente materiales, que pueden ser alcanzados con los sentidos y
que md1can el carácter meramente superficial de lo que no se puede ver y de
lo que no to?os pueden alcanzar: los misterios y secretos espirituales que
guarda el Gnal, a no ser por los predestinados a triunfar. La visión de tales
dones tien~ una respuesta inmediata en los receptores de las imágenes.
represe~ta~1ones _q~e involucran a los personajes en un asunto que por su
caractenst_1ca espmtual, la cual no es vista plenamente, dará cuenta a través
de la propia carnalidad de los caballeros, de sus vidas.

Estas son algunas de las leyendas que nos hablan del Grial,
encontramos también que hay muchos lugares que se adjudican la posesión
del verdadero Vaso, y que van desde iglesias hasta museos, como el
Metropolitano de Nueva York.
En cuanto a las referencias de significado y propiedades del Grial ,
podemos señalar básicamente dos. Una, veterotestamentaria, donde el Grial
como portador de dones y bienestar tiene un paralelo con el Arca del Pacto,
símbolo de la presencia de Dios entre el pueblo de Israel. En tiempos del rey
David, cuando éste la llevó a Jerusalén, el Arca permaneció durante tres
meses en el hogar de Obed-edom, lo cual fue motivo para que Dios lo
bendijera: "y el arca de Dios estuvo en la familia de Obed-edom, en su casa,
tres meses; y bendijo Dios la casa de Obed-edom, y todo lo que tenía"
Primer Libro de Crónicas 13:14. Por otra parte, esta presente el elemento
celta, donde las narraciones dan cuenta de un objeto fantástico, el caldero,
objeto utilizado por dioses celtas para dar dones maravillosos; por ello
algunos han visto al predecesor britano del Grial en éste.

334

335

�A partir de este momento los caballeros se comprometen a conseguir el
Grial jurando ante los Evangelios, la meta es conocer sus misterios y
terminar así con tal aventura. Después se despiden todos los caballeros del
rey y la reina (ésta se despide de Lanzarote en privado) y después parten
hacia la búsqueda del Grial. Aquí se nos narra algo que será definitivo para
el éxito de Galaz en la aventura, además de la predestinación. "El rey que
vio a Galaz sin escudo y que quería marcharse a la Búsqueda sin llevarlo, se
dirigió a él y le dijo: - Señor, me parece que no hacéis todo bien, pues no
lleváis escudo, como hacen vuestros compañeros. Señor -le responde- mal
haría si lo llevase. No tomaré ninguno mientras no me lo ofrezca la ventura',4
Días después se encuentran Galaz y otros compañeros en una abadía donde
se encuentra un escudo especial, de tal suerte que quien lo porte sin ser el
caballero para quien fue hecho, después de dos o tres días moriría sin
remedio. Galaz se quedaría con tal escudo, por ser el hombre destinado a
portarlo. En cuanto a la simbología cristiana, el escudo se describe como una
parte de suma importancia en la armadura del cristiano, la cual es descrita en
un sentido espiritual en la Carta de Pablo a los Efesios de esta manera:
"Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los
dardos de fuego del maligno" 5 Todos los demás caballeros llevaban su
propio escudo, pero éste había sido reservado para alguien especial; además,
el escudo había sido posesión de la casa de José de Arimatea. Encontramos
como referencias a este tema de las armas y armaduras, las que fueron
entregadas a los personajes de la mitología griega, cuyas armas fueron
obsequio de los dioses y que les permitieron lograr el éxito en sus objetivos.
Además, en el escudo se llevaba pintada en algunos casos la heráldica de la
casa o linaje, en otros casos se llevaban los colores o signos representativos
del reino u orden (como la cruz roja sobre el fondo blanco en el caso de los
cruzados).
Es así como Galaz parte a la Búsqueda, los demás caballeros harán el
intento por conseguir el Grial con sus propios recursos. Después de varios
eventos, Galaz se encuentra con dos caballeros, Perceval y Lanzarote, mas
no lo reconocieron puesto que Galaz llevaba armas distintas a las que ellos
estaban acostumbrados a verle. Es por ello que combaten contra Galaz, quien
los vence con facilidad. Éste sigue su camino, Perceval toma una ruta
diferente a Lanzarote, quien al anochecer se encuentra con una capilla que
guarda un rico altar. El caballero sucumbe ante el cansancio mientras un
caballero enfermo, transportado en camilla llega al lugar donde se encuentra
Lanzarme, éste deseaba encontrarse con el Grial, medio por el que Dios
hacía milagros y maravillas. En este contexto es como se presenta el Grial
ante Lanzarote, quien debido a que estaba en "duermevela", no consigue ver
plenamente el Vaso ni siquiera logra asombrarse ante tan extraord inario
hecho. El relato ofrece una tesis más: debido a los pecados "que le habían

336

sorprendido". Recordemos que en el sistema católico romano, el creyente
puede alcanzar el perdón al hacer la confesión de pecados y realizar la
subsiguiente penitencia indicada por el sacerdote, quien lo absuelve así de
sus faltas. En este caso, Lanzarote no había hecho tal trámite, ya que él
mismo reconoce cargar con tal fardo: "¡Ay, Dios! Me han perdido mis
pecados y mi mala vida; bien veo que mi desgracia me ha confundido más
que ninguna otra cosa, pues cuando ye debía reparar mis faltas, entonces me
destruyó el enemigo[ ... ] no hubo momento en que no estuviera cubierto por
las tinieblas del pecado mortal, ya que siempre he vivido en la lujuria y en la
villanía de este mundo" 6 Lanzarote ve perdida la gran oportunidad de
encontrarse con el Grial y "una voz" lo recrimina así: "Lanzarote, más duro
que la piedra, más amargo que la madera, más inútil y más vano que la
higuera, ¿cómo has sido tan atrevido que osaste entrar en el lugar donde
viste el Santo Grial? Vete de aquí, pues este lugar ha sido infectado con tu
7
entrada"
La mención de la higuera tiene un claro eco del pasaje de los
Evangelios, donde se narra que Jesús tiene hambre y busca fruto en una
higuera pero no encuentra alguno, por lo que le manda que se seque;
referencia que se menciona también en la Búsqueda, cuando un ermitaño le
explica a Lanzarote el significado de las palabras que la voz le dijo.
Las reacciones de Lanzarote ante la aparición del Grial, exhiben al ser
humano en un sentido puramente emocional ante las cosas espirituales, es
Lanzarote representante del caballero que cumplía con el rol social que se le
adjudicaba; ya que incluso, sus amores con la reina Ginebra estaban
perfectamente estructurados dentro del amor cortés. En esta narración se
rompe con esa estructura, al calificar como pecaminosos los tratos que tenía
Lanzarote con la esposa del rey Arturo, lo que coloca esta relación de amor
entre la dama y el caballero bajo otros estándares morales y sociales, lo que
resulta una tremenda contradicción en el sentido en que se habían
desarrollado estas relaciones en otros relatos de caballeros y amor cortés, ya
que como sabemos, para la Iglesia el amor hacía que los cónyuges fuesen
propensos a caer en el pecado de lujuria, razón por la que el amor estaba
considerado fuera del matrimonio y, definitivamente. situado en las
relaciones del amor cortés, donde al adulterio no se le veía como una falta al
voto matrimonial, sino como una salida a las pasiones bajas que no
convenían al santo matrimonio, que resultaba así, un contrato entre dos
personas de linaje y estamento similar. Es así como Lanzarote, un ser carnal,
pero con las más altas virtudes del caballero, al encontrarse con el Grial en
un contexto distinto, está expuesto no sólo a las virtudes del Santo Vaso sino
a su pobreza espiritual, a sus pecados y a su falta de voluntad para seguir por
un camino de santidad. Además, la santidad de los caballeros que van en
búsqueda del Grial, propiciará que Dios abra paso en el arduo camino. y sólo
así es que podrán alcanzar su objetivo: "Es muy cierto, Lanzarote. que en
vano iréis a esta Búsqueda si antes no os limpiáis de todos los pecados

337

�mortales y alejáis de vuestro corazón los pensamientos terrenos y lo~
deslices del mundo, pues debéis saber que en esta Búsqueda no os valdra
para nada vuestro grado de caballería si el Espíritu Santo
os abre el
camino en todas las aventuras que encontréis; [... ] en este serv1c10 en el que
habéis entrado no pertenece en absoluto a las cosas terrenales, sino a las
celestiales. Por eso, podéis ver que el que quiere la perfección en alguna cosa
conviene que antes purgue y limpie todas las_ inmundicias t~rrena~, [... ] pero
si fuera de tan débil fe y tan pobre que piensa conseguirlo mas por sus
hechos de armas que por la gracia de Nuestro Señor, sabed que no podrá
8
salir sin vergüenza y dentro no hallará nada de lo que busca" Una Y_o~ra
vez se hace saber que la gracia divina es necesaria para que en este serv1c10,
que es la caballería celestial, aquellos que han sido llamados Y que han
decidido llevar a cabo tal empresa, agraden al Señor y lleguen al final de la
aventura. La gracia de Dios se entiende como un don que hace posible que el
hombre, en este caso el caballero, pueda desarrollar una tarea asignada con
éxito, cumplir un propósito para el que ha sido escogido. No bastab~n
entonces, los hechos de armas, el linaje, ni siquiera la "belleza" que tema
Lanzarote, los requerimientos para tener contacto con el Santo~ a~o, _eran los
mismos que para los primeros creyentes en los albores del cnst1amsmo, es
decir, que las características que se buscaban en los caballeros eran
atemporales, eternos, en el sentido de que traspasaban las estructuras
sociales culturales y el poder terrena!. Podemos ver claramente que la
caballería celestial tenía básicamente dos características (vemos una vez más
el concepto de dualidad); la primera consiste en el ~ech_o de que _el caballero
debe ocuparse de su alma, es decir, de presentarse hmp10 ante Dios, de estar
a cuentas con Él y seguir un camino de santidad, lo que resulta en apartarse
de los placeres mundanos y de no apegar~~ a las cosas_ del mundo, c~n el fin
de que el Enemigo no encuentre ocas1on de rend1rl_e~ y destruirles, la
segunda es que los caballeros necesitarán d~ la ayuda d1vma, p_ara lograr las
metas y seguir puntualmente las encomiendas que el Senor les haya
encargado.

~º-

Pero no cualquiera es candidato para recibir la ayuda divina. En la
Búsqueda sólo tres caballeros llegan al final de la aven~ura, Boores, '.erceval
y Galaz, éste último, considerado el elegido para terminar con la Bu~~ueda,
un caballero virginal, lleno de todas las virtudes y dotado de las hab1_hdade~
y características que exigía tanto la caballería terrenal _como la celestial. As1
que sólo algunos son dignos de tal cuidado, el texto de_1a en claro que aunque
muchos caballeros habían salido de la corte del rey Arturo en Camaloc en
búsqueda del Grial, sólo los predestinados terminarían tal aventura.
No considero a la predestinación de los caballeros como elemento o
como característica de la caballería celestial, debido a que más bien lo
considero un problema teológico-filosófico, teológico porque surge la

338

cuestión (y según lo sugiere la narración), de si sólo los predestinados
podrán alcanzar la gracia divina y por consiguiente, el éxito en el camino
espiritual, y filosófico porque quizás podríamos situar a la predestinación
desde un contexto ontológico, en el sentido de ser un accidente o en todo
caso, una causa.
De cualquier manera, estos conceptos no sólo segregan a las masas en
general, de hecho las aventuras de los caballeros sólo podían ocurrirles a
ciertas personas en un círculo social cerrado -el linaje, por ejemplo, es
imprescindible para ello-, sino que en ese mismo contexto cortesano se hace
una clasificación: la gracia entonces se· vuelve exclusiva, particular, si la
aspiración de trascender la condición que a cada persona le otorgaba el
estamento en el que se encontraba era prácticamente imposible, pasar de la
caballería terrenal a la espiritual era una ilusión.
En la introducción a la Búsqueda Carlos Alvar menciona que el autor
no buscó escribir una obra "propagandística". eso es totalmente claro. Pero
el autor, a pesar de apartarse un poco de los lineamientos tradicionales del
amor cortés y las características de los personajes en las novelas de
caballerías, construye toda la trama psicológica, la estructura social, la
liturgia y la moral, así corno las expectativas ultraterrenas y las leyendas, en
un fundamento teológico llevado a la práctica en el ámbito de la realidad en
su tiempo. Es así como la penitencia, la reflexión, la culpa, la tristeza, así
como los deleites espirituales -que también están condicionados y
perfectamente estructurados- responden a dogmas y principios eclesiásticos.
Podemos señalar que es una constate en el relato, que los personajes busquen
o hagan uso de un intermediario entre ellos y la Deidad. Desde el capellán.
pasando por el ermitaño y personajes como Josofes (hijo de José de
Arimatea), el mismo Galaz es requerido por su padre, Lanzarote, para que
Dios se apiade de él. La intermediación entre el hombre y Dios, la
exclusividad de la Iglesia para lectura e interpretación de Las Escrituras, así
como la proliferación de objetos de culto, son características de los dogmas
católico-romanos y cuya influencia creo es evidente a través de la
construcción del texto.
Es interesante la comparación entre la caballería cristiana, Occidental,
con la árabe, específicamente con la sufí, conocida con la voz árabe futuwah.
En ésta, los caballeros tienen la misión de ser receptores del espíritu divino.
todos son susceptibles de alcanzar los más altos honores tanto terrenales
corno espirituales y se les considera ipso facto, corno caballeros con un
propósito divino; lo único que deben hacer es mantenerse dentro de los
lineamientos del sufismo. Un claro ejemplo de esta caballería espiritual
árabe en la Edad Media la encontramos en los jenízaros.
339

�La identidad del individuo condiciona sus pensamientos y acciones; así,
vemos que el caballero sufí carece de los conflictos morales y espirituales
que el caballero cristiano, pues la culpa es una constante en éstos, mientras
que la fe de los árabes los impulsa a realizar sus metas. No hay tránsito entre
lo terrenal y lo espiritual, por lo menos no tan marcado como en el contexto
cristiano. Un eco actual de tales órdenes y cofradías podría rastrearse en los
grupos extremistas (por supuesto, no sólo los islámicos), que buscan cumplir
una misión divina, política o social a cualquier costa.
Finalmente, Lanzarote regresa a la corte del rey Arturo después de vivir
otras aventuras, en una de ellas volvió a tener cerca el Grial pero no lo pudo
alcanzar debido a una prohibición de entrar al lugar que lo custodiaba,
Lanzarote desobedeció y sufrió las consecuencias de tal acto. Regresa no
como en otras ocasiones, loado por el mundo. después de vencer mil
caballeros, de conquistar castillos y vencer en torneos a los brazos de su
dama Ginebra, sino a una corte que se alegró de volver a mirar la figura del
caballero, quien seguramente no volvería a ser el mismo, no sólo por su
trayectoria en esta aventura, sino porque Lanzarote no estaba acostumbrado
a la derrota, y menos a la humillación pública (incluso por un siervo
cualquiera, como narra el texto). A pesar de haber sido el caballero con más
fama, honor y el que mejores hechos de armas hacía, además de ser
distinguido por la Divinidad con los mejores dones y belleza, Lanzarote, el
mejor caballero del mundo, no pudo alcanzar a descubrir los misterios del
Grial y terminar así la más grande aventura a la que podía aspirar caballero
alguno.
La Búsqueda es una aventura donde se demanda del caballero lo mejor
de él en todo sentido, enfrenta al caballero con sus propios temores, vicios y
pecados, así como tan:bién resalta las virtudes y las buenas acciones. Es la
aventura del Santo Grial, la metáfora del deseo humano por alcanzar los
divino, lo espiritual, de trascender lo terrenal e ir más allá de sus propias
fuerzas por lograr lo más preciado: el conocimiento de los misterios
celestiales y de entablar contacto con el Creador directamente, como Galaz
antes de morir a petición suya; pero todavía faltarían algunos años para que
Lutero enseñara que "el justo por la fe vivirá", abriendo así un nuevo camino
para tener una relación con Dios y que fuese posible que cualquier hombre
pudiera participar en tal evento sin intermediario alguno.

Editorial Vida, 198 l.
Curtius, Ernest R. Literatura Europea y Edad Media Latina. Segunda
reimpresión. México: FCE, 1988.
La búsqueda del Santo Grial. Traducción de Carlos Alvar. Primera edición
en "Biblioteca temática". Madrid: Alianza Editorial, 1997.
Libro de la Escala de Mahoma. Según la versión latina del siglo XIII de
Buenaventura de Siena. Traducción de José Luis Oliver Domingo. Madrid:
Siruela, 1996.

Notas Bibliográficas
1

La Búsqueda p. 31
La escala de Mahoma, p. 89
3
La escala de Mahoma, p. 91.
2

4

La Búsqueda p. 42.
Efesios 6: 16.
6
La Búsqueda p. 84
7
La Búsqueda p. 83.
8
La Búsqueda pp. 143, 144
5

.. ,

Bi bliografia
Auerbach, Erich. Mimesis. Sexta reimpresión. México: FCE, 1996
La Santa Biblia. Antigua versión Reina-Valera. revisión de 1960. Miami :

340

341

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

�EL NUEVO CONTEXTO POLÍTICO MEXICANO

Dr. José Luis Prado Mai llard
Instituto de Investigaciones Jurídicas
Facultad de Derecho y Criminología

UANL

Un Estado que no tiene los medios de efectuar cambios.
no tiene los medios de mantenerse.

Burke, Edmund, en "Reflections on the Revolution in
France".

El presente artículo pretende elaborar una problemática del nuevo
contexto político mexicano. Este trabajo se desarrollará en torno a dos
cuestiones torales, ¡::or las cuales clasificamos al nuevo contexto dentro ele
las democracias pluralistas: ¿quién y qué es lo que ha hecho posible el
pluralismo político en México? y ¿qué es lo que el pluralismo cambia y que
conviene modificar para adaptar el sistema poi ítico al nuevo contexto')

Cabe decir al respecto que los actores políticos y la sociedad misma han
hecho posible el paso del rnonopartidismo hacia el pluralismo, gracias a sus
acciones en contra del presidencialismo de partido hegemónico y al sufragio
universal, emitido por la ciudadanía con ocasión de las elecciones federales
de 1997 y del año 2000 1• En consecuencia, las normas jurídicas han sido
afectadas, al igual que la práctica política, o si se prefiere la costumbre del
poder, parafraseando al escritor Luis Spota, motivo por el cual las
instituciones políticas deben ser repensadas, a fin de adaptarlas al nue\'o
contexto de pluralidad y de competencia política.

Estas respuestas son la tesis que desarrollaremos en el presente trabajo,
teniendo en cuenta la experiencia del pasado y del presente para disei"'iar un
buen porvenir. Para una exposición breve y clara hemos organ izado nuestro
trabajo en dos partes: I / El nuevo contexto: lecciones de una experiencia y 11
I Algunas reformas necesarias para adaptarse al nue1•0 contexto

345

...

�l. El nuevo contexto: lecciones de una experiencia
La experiencia adquirida del nuevo contexto no data de mucho tiempo;
sin embargo, es enriquecedora. Lo esencial de ésta releva .de la LVll
legislatura, cuando una cohabitació~ se produc~ ~ntrf los d1puta~~s del
Congreso de la Unión y la presidencia de la Repubhca. Actores poh:1~os Y
sociedad han vivido juntos esta experiencia inédita en el actual reg1men
político de la Constitución de 1917. Si seguimos la experiencia hasta ahora
vivida, observamos que el nuevo contexto porta ventajas, pero también
desperfectos.
A. Ventajas del nuevo contexto

Entre las ventajas contamos con ciertos elementos, entre los cuales un
sistema de partidos competitivo, donde el pluralismo es asegurado,
produciendo, en buena lógica, el fin del presidenci~l!smo de partido
hegemónico. Esto ha sido posible gracias a la evoluc1on cultural de la
sociedad, que adquiere una consciencia más democrática, jugand? u~ rol
determinante. Como consecuencia de lo anterior, el debate const1tuc1onal
retoma su lugar en el interés nacional.

Una de las principales experiencias del nuevo contexto,_ que ~omienza
desde 1997, es que el pluralismo es asegurado por la existencia de ~n
sistema de partidos competitivo, facilitando por corolario, la alternancia,
3
« signo evidente de la buena salud de las instituciones. _» _ No es por
casualidad que todos los actores políticos así como los espec1altstas, pre~tan
una particular atención sobre el tema. Las reformas electo~ales producidas
desde los años setenta han favorecido el desarrollo del plurahsmo. El sistema
electoral mixto, mayoritario y proporcional, ha impulsado sin duda el
crecimiento de la representación de los partidos políticos, en el Congreso
federal. Los partidos políticos, por su parte, han sabido a~rovechar esta
circunstancia para asegurar el pluralismo, realizando una sen_~ de reformas
electorales, procurando notoriamente asegurar su repres~~tac1on en el seno
del Congreso, así como también una buena reglamentac1on con~ern1ente al
financiamiento de los partidos y de las campañas, pnmando el
financiamiento público sobre el privado. Es en gran parte por estas reformas
que los partidos se han vuelto verdaderam~nte c01~petitivos. _Prueba de ello
es que a partir de estas reformas, el pluralismo se incremento en e~ _seno de
las instituciones políticas, notoriamente en el Congreso d~ la U~1on , para
arribar a la plena alternancia. beneficiando así a la democracia mexicana.

346

Este pluralismo es la consecuencia lógica de la multiplicación de los
partidos políticos. Una ventaja radica en que la sociedad mexicana, muy
diversificada entre el Norte y el Sur, está mejor representada por los
partidos. Así, el sistema multipartidista está asegurado, dado que la
bipolarización partidista existente en cada estado de la federación, ya sea
entre PRI y PAN o entre PRI y PRD o aun entre PRI y una alianza electoral,
aseguran la presencia de todos estos partidos a nivel federal. Gracias a esta
situación, la alternancia ha sido posible poco a poco.

La alternancia en el poder político constituye, en efecto, otra ventaja del
nuevo contexto político. Hoy nadie puede dudar de la democracia mexicana,
igual si es incipiente. La alternancia es la consecuencia lógica de una serie
de sucesos, como la credibilidad de las elecciones, que nadie cuestiona más
la competitividad de los partidos y la decisión de la sociedad de elegir una
alternativa al Partido Revolucionario !nstitucional. En la actualidad. los
partidos representan una verdadera opción para la ciudadanía, que elige, por
el sufragio universal, libremente a sus gobernantes, confiando en la
autoridad electoral. La derrota del PRI constituye, entonces, prueba de la
buena salud que guardan las instituciones.

El fin del presidencialismo de partido hegemónico constituye, en
nuestra opinión, la principal ventaja del nuevo contexto. La derrota del PRI
en la elección presidencial del dos de julio del 2000, confirma el fin del
presidencialismo que se produce en 1997, cuando el presidente pierde. por
primera vez, la mayoría en la Cámara de diputados del Congreso de la
Unión, provocando así la negociación con los diputados federales para la
aprobación de sus políticas públicas. 4 En nuestra opinión, esta situación va a
reproducirse para el porvenir; vemos así que en la LVIII legislatura (20002003), el partido del nuevo presidente Vicente Fox (PAN) es minoritario en
la Cámara baja y en el Senado. En esta perspectiva, el Ejecutivo federal será
el mandatario más vulnerable políticamente que haya conocido el régimen
de la Constitución de 1917. En cambio, es evidente que el presidencialismo
no se reproducirá gracias al pluralismo establecido por el nuevo sistema de
partidos. El Ejecutivo no podrá aplicar sus políticas más que por la vía del
consenso, igual si los ciudadanos le aportan una mayoría de su partido en el
Congreso, ya que para que eso suceda, faltará una alianza partidista que
obligará igualmente al Ejecutivo a negociar.

Ahora bien, esto ha sido posible no sólo por los partidos políticos, sino
también por la cultura democrática de la sociedad contemporánea,
constituyendo otra ventaja del nuevo contexto, pues faci lita, en efecto, el
347

�desarrollo de la democracia mexicana. La sociedad ha votado, así, por la
alternancia en beneficio del pluralismo político. La experiencia política en
la vida de 'ios Estados federales ha contribuido a la educación democrática,
tanto de los gobernantes como de los gobernados. Recordemos que es en los
años ochenta cuando la alternancia se produce en los estados de la
federación y en ese momento la sociedad se da cuenta que tanto la oposición
y el partido en el poder son igualmente vulner~bles, ya q~e en e~ caso que_?º
cumplan sus compromisos de campaña, los ciudadanos Juzga~an la func1on
de éstos, aprovechando las diferentes opciones de las cu~les disponen. _Cabe
sin embargo, precisar que la transformación del pensamiento de la sociedad
comienza en los años sesenta y evoluciona hasta su forma actual: una
sociedad crítica hacia sus gobernantes, cualquiera que sea el partido politico
en el poder.
Los medios de comunicación, escritos y electrónicos, han contribuido,
por su parte, al desarrollo democrático, ya ~ue sin ellos. los parti?os
difícilmente hubieran podido dar a conocer sus ideas y la sociedad hubiera
sido limitada en su criterio para elegir. Es así que los ciudadanos siguen con
interés la reforma del Estado, comprometida por los actores políticos ~ en la
cual la sociedad participa a través de forums difundidos por los medios de
comunicación.
Dado el pluralismo manifestado en el nuevo sistem~ competit'.vo ~e
partidos, el debate constitucional retoma su importancia en el mteres
nacional. Cualquiera que sea el camino que tome la reforma del Estado, la
Constitución se encuentra en el centro del debate. Sólo hay que observar los
diarios para darse cuenta de esta evidencia. Poco antes, la Constituc_ión era el
símbolo equivocado del presidencialismo, dado que el pres1de?te. la
reformaba para marcar su paso por la presidencia de la Re_pubhca,
aprovechando la mayoría de su partido en el ~o~gres~ y en las legislaturas
locales. así como de la fuerte disciplina part1d1sta; sm emb~rgo, hay que
precisar que hoy no es el caso. Así, todo el 11_1un?o ~stá consc_•~nte que falta
una reforma constitucional para adaptar las mst1tuc1ones pol1t1cas al nuevo
contexto político de pluralidad. Pero esta vez el consens~, de todos los
partidos es necesario, teniendo en cuenta
c~nfígurac1on del poder
legislativo. Que conservemos el régimen p~es1denc1al o que ado~t~mos el
régimen parlamentario (alguna de sus modalidades), los actores P?ht1~os Y la
sociedad misma son motivados para encontrar un verdadero equ~hbn? entre
los poderes de la Unión. debien?o ser ~segurado p_or la C~nst1tuc1on, por
mecanismos previstos en ella misma, s1gu1endo as1 la teona moderna del
Estado de Derecho.

!ª

348

Ahora bien, frente a las ventajas que presenta el nuevo contexto político
mexicano, encontramos igualmente algunos desperfectos, los cuales deben
ser previstos, con la finalidad de alcanzar una buena organización
constitucional del poder político.
B. Desperfectos del nuevo contexto

Los desperfectos del nuevo contexto están ligados a la gobernabilidad
del sistema político. El término ''gobemabilidad" está de moda en México.
La pluralidad, la competencia partidista·, la consciencia democrática de la
sociedad y la deficiencia de la Constitución en su estado actual, son algunos
elementos que ameritan reflexión. Así, el sistema de partidos, las relaciones
entre el Ejecutivo y el Legislativo, el debate constitucional que actualmente
tiene lugar y que no está bien delimitado a falta de una dirección clara,
constituyen los principales desperfectos.

Un sistema de partidos que no garantiza una mayoría. Toda democracia
que se presume gobernable tiene necesidad de una mayoría estable, ya sea
por una alianza o por una mayoría de un solo partido. México requiere, así.
de una mayoría parlamentaria coherente con la mayoría gubernamental. para
tener una certitud en la aplicación de las políticas públicas comprometidas en
las campañas presidenciales y legislativas. En el contexto actual. el
escrutinio y el sistema de partidos no permiten la formación de una mayoría
estable. Sólo hay que observar las dos alianzas participantes en las
elecciones del año 2000: Alianza por el cambio y Alianza por México. esta
última ganando la elección presidencial. Aunque haya habido candidaturas
comunes dentro de éstas, una vez elegidos los legisladores, no tienen
ninguna obligación, ni jurídica, ni política de seguir la política del presidente
de la República. La razón reside en la falta de un programa común de
gobierno que los partidos se comprometan a respetar y a aplicar. Pareciera
que el único interés de los grandes partidos es de conquistar el poder y el de
los pequeños de conservar su registro, además de ganar algunas curules por
la vía del escrutinio proporcional. Así consta según la experiencia observada
durante la LVII legislatura, donde el presidente Zedillo, el PRI, se vio
obligado a negociar sus políticas públicas con el PAN. así como con el PRD,
según las conveniencias de los partidos, donde ciertos compromisos
electorales fueron ignorados o sacrificados, ya que el presidente fue
impotente para la aplicación de éstos, a falta de una mayoría legislativa que
lo sostuviera. Este riesgo es mayor en la LVIII legislatura, dado que el
partido del nuevo presidente es minoritario en ambas cámaras. donde el PRI
tiene una mayoría relativa.

349

�Frente a tal situación, no es muy difícil pasar de un presidencialismo de
partido hegemónico hacia un régimen congresional, tal como lo descr!b!ó el
presidente norteamericano Wilson en su célebre obra « el regzm~~
congresional)), o aun en un régimen de_ asa:"!blea, como el q~e conoc'.o
Francia bajo la Ill y IV Repúblicas. Esta s1tuac1on puede generar nesgos mas
serios que el presidencialismo, siguiendo la lógica del decano de Toul_ouse,
Maurice Hauriou, cuando decía: « es aún mas peligroso [el asamble1smo]
para las libertades individuales que el poder administrativ? »5,_ del hecho
que la responsabilidad es compartida entre todo el cuerpo leg1slat1vo Y no en
un solo individuo.
Este riesgo, aunque difícil de producirse, convie~e ~onsiderar_lo, pues la
contingencia de inclinar la balanza del presidencialismo hacia el otro
extremo es latente en el estado actual que guarda la Constitución. Si
tomamos en cuenta de manera separada los poderes constitucionales del
Ejecutivo, de los Diputados y de los Senadores, ~os damos c~~nta que el
presidente encuentra serias dificultade_s para aplicar su poht~ca ante la
ausencia de una mayoría parlamentaria que lo sostenga. As1 lo _hemos
constatado en la LVII legislatura, donde el interés de los grandes partidos ha
sido de conquistar el poder y en esta lógica ninguno de es?~ parti?o~ va a
permitir al partido en el gobierno aplicar totalmente sus politicas publicas Y
aún menos cuando una elección esté próxima.

Tal situación provoca confusión en la ciudadanía, dado que el partido
por el cual ha votado va aplicar difícilmente sus políticas públicas, 9ue
fueron comprometidas en las campañas electorales. En_ ,esta perspectiva,
cualquier partido puede tratar de provocar la frustr~cion del gobierno,
aprovechando los m-::canismos de control_ par!~mentano,_ entre los ~uales
contamos el veto legislativo. Frente a tal s1tuac1on, el presidente n~ dispone
de ningún mecanismo para superar un bloqueo como el que mencionamos.
Encontramos entonces, otra falla del actual contexto, mismo que nos hace
reflexionar s~bre el estado actual que guardan las instituciones políticas. En
este contexto, el interés de la sociedad que participa a ~ravés de su voto no es
suficiente para lograr una democracia gobernable, s1110 que, hace falta un
debate constitucional comprometido. Al respecto, no son mas que algunos
especialistas que se pronuncian de manera clara en cuanto al camino por

problema comienza en el interior de estos organismos, dado que en su
composición no hay un consenso que enfoque un mismo rumbo. Algunos se
manifiestan favorables a conservar el régimen presidencial, proponiendo
ciertos matices de régimen parlamentario, complicando, así, el rumbo por
seguir ; otros proponen la adopción del régimen parlamentario. Al respecto,
ni los líderes de los partidos, ni el presidente Fox se han pronunciado sobre
estas proposiciones, con el pretexto que será el consenso quien decidirá. La
decisión final deberá ciertamente ser tomada por consenso; sin embargo, los
dirigentes políticos no cumplen su función de conductores de la sociedad,
sobre todo en ternas tan complicados corno el que nos ocupa.

Al respecto, no son más que algunos especialistas que se pronuncian de
manera determinante en cuanto al camino por seguir. La crítica que
formulamos es contra los dirigentes políticos, más que contra los
especialistas, que si bien es cierto que sus análisis son importantes, son los
políticos los que toman las decisiones.
II. Algunas reformas necesarias para adaptarse al nuevo contexto

Dadas las características del nuevo contexto, es evidente que México es
una democracia pluralista. Una serie de elementos nos llevan a esta
conclusión: elecciones de los gobernantes frecuentes y sinceras, a través del
sufragio universal; un sistema de partidos competitivo; la existencia del
Estado de Derecho, siendo garantizado por mecanismos constituc ionales;
garantías para la oposición; la existencia de grupos plurales y la negociación
entre éstos y el gobierno. 6 No queda, entonces, más que adaptar las
instituciones al nuevo sistema democrático. Para ello existen dos opciones,
según la organización constitucional del poder poi ítico. Una de ellas es el
régimen presidencial, que se caracteriza por la duración fija del mandato de
los poderes ejecutivo y legislativo, así como por su separación rígida; la otra
es el régimen parlamentario, donde el ejecutivo depende del legislativo,
según la mayoría en el parlamento. La principal distinción de estos
regímenes políticos es la responsabi lidad política de ambos poderes.
Analicemos enseguida el régimen que más conviene al México pl ural de
nuestra época.

seguir.
A. Adaptarse a la pluralidad

Llegamos, así, a la última falla que encontramos en el act~al c?ntexto
político : un debate constitucional sin dirección. Aunque la func1onahdad de
la Constitución es cuestionada en el cuadro de la reforma del Estado,
ninguna dirección clara es presentada por la ~esa de la Reforma del_ Estado,
instalada por el presidente Vicente Fox, 111 por la Mesa de Partidos. El

350

Si tenemos en cuenta los elementos esenciales de la democrac ia que
hemos enunciado, es evidente que la contestación hacia la política
gubernamental será el pan de cada día en la política mexicana. En esta

351

....

�lógica, pensamos que el régimen po!ítico; es decir, la organización del poder
político, debe adaptarse a la confrontación de ideas. La mejor organización
es la que soporte tales circunstancias de manera natural. Al respecto,
aceptamos que el régimen presidencial puede adaptarse, pero debe introducir
procedimientos de democracia semidirecta, entre otros elementos que
consideramos importantes. Así, por el referéndum y el escrutinio mayoritario
a dos vueltas (presidente y legisladores), se puede fabricar una mayoría que
asegure una mínima gobemabilidad al sistema político. De esta manera, los
conflictos suscitados entre el Ejecutivo y el Legislativo podrán ser resueltos
por el poder soberano vía sufragio universal. La deficiencia de este régimen
es que si el ejecutivo o el legislativo no satisfacen sus compromisos
electorales, no podrán ser sancionados por el electorado, ya que su mandato
constitucional es fijo.
No obstante la vialidad de continuar en régimen presidencial, pensarnos
que las características de un régimen parlamentario satisfacen mejor al
nuevo contexto mexicano, del hecho que por la existencia de figuras como la
responsabilidad política del gobierno frente al Congreso (diputados y
senadores), la disolución y el referéndum, los conflictos pueden ser resueltos
por el arbitraje de la ciudadanía. Este régimen permite, entonces, una
coherencia entre la elección hecha por los ciudadanos y la aplicación de las
políticas públicas, dado que el gobierno debe aplicar la política prometida
por los representantes de la nación; de otra manera, el ejecutivo podrá ser
sancionado por una moción de censura parlamentaria, debiendo presentar su
dimisión y/o el parlamento podrá ser disuelto, convocando, así, a nuevas
elecciones, donde el ciudadano elegirá nuevamente una mayoría
parlamentaria, quien a su vez nombrará un nuevo gobierno.

La organización que proponemos como más conveniente es, entonces,
un régimen parlamentario dualista. 7 La pertinencia que encontramos es que
por este régimen la cultura presidencialista, que todavía prevalece, y el
pluralismo reinante, pueden ser conciliados. Por una parte, el Jefe de Estado
jugaría un rol de equilibrio, ya sea en su calidad de jefe de la mayoría
parlamentaria o corno jefe de la minoría; por otra, será obligado a respetar la
voluntad de la soberanía popular. manifestada en las elecciones,
constituyendo un gobierno, según la mayoría en el Congreso. Si agregarnos a
esto que ciertos derechos deben ser asegurados para la minoría (la
presidencia de las comisiones parlamentarias de control, por ejemplo). este
régimen puede funcionar satisfactoriamente. Ahora bien, otras adaptaciones
son necesarias, a fin de hacer efectiva la responsabilidad electoral de los
gobernantes. Faltaría. así, la reelección inmediata e ilimitada de los
leg1sladores. diputados y senadores, para que la calidad en los trabajos

352

parlamentarios sea consecuente y estimulante para un buen d
- d
sus fu ·
·N
esempeno e
nc1ones. 6 o es la soberanía popular la ue eli
.
gobernantes según el trabajo desempeñado ?
q
ge y/o reelige a sus
B. Adaptarse a la alternancia

La alte_rnancia es la consecuencia de una serie de factores que tienen en
cuenta, el sistema electoral, el mandato constitucional de los ode e
ª:monia electoral. En México, la alternancia ha sido posible grai1•as arl sn y la
sistema
.
.
uevo
.
. de part·ict os, don de el federalismo
tiene una influencia
mcuest1?nable. Es_te es actualmente multipartidista del hecho ue e 1
1
local existe una b1polarización entre el PRI y PAN PRI PRqD n a esca a
r
••
·
Y
o aun PRI v
unat a ianzad part1d1sta.
¡
· esto dependiendo del Estado que se trate. En este~?n exto to os os partidos están representados en la escala nacional J\h
ien,
, 1amentana
. que aseoure
. ora
b para
b Td dgarantizar una mayoría
.
par
la
go ~rna i_ l a de la democracia mexicana, falta reformar el e:crutinio
pres1dt~~c1al y p~rlamentario. Para eso proponemos la introducción del
escru mio
a dos vueltas ' pero conservando el escrutinio
. mayontano
1
propor_c1o~a para_las elecciones de los diputados. Por una parte el escrutinio
mayo~1tano permite la fabricación de una mavoría estable c '
, d 1
pluralidad de rt'd d I h
. onscn an o a
pa I os, e echo que en la primera vuelta los partidos miden
su .fuerza _electoral real para negociar en la segunda. Esto ha funciornd
sat1sfactonamente en Francia. donde existe una bi ol . , . ,
e o
existencia de múl · ¡
·
P anzacion. a pesar de la
.,
t1p es partidos. Por otra parte, la proporcional no im idc la
~;eac1on_ de ~na mayoría, si elevamos la barra electoral, tal como lo co~firma
la
ª/emana. Nuestr_a propuesta asegura, así, la bipolarización en
las últi
~a ~x1stente a mvel local- por la vía institucional. Es así que
. mas e ecc1ones se desarrollaron en ambos niveles de la
l't",
mexicana.
La
ventaja
de
as
º
1
b.
1
.
.
,
,
.
.
po
i rea
de t bT
.
eeurar a ipo anzac1on por la v1a mst1tucional
es
es ad l izar las alianzas. asegurando el respeto de la voluntad ciudadana so
pena de ser sancionados con ocasión de las elecciones ordinaria¡ . o
avanza as O aun por un referéndum .

: ~:i:ef:~:

En lcua~to a la duración de los mandatos, conviene conservar la armonía
elect
· que 1os man datos del presidente
.
d. ora
d existente . Es dec1r.
v el de los
~~~tª os. Y senador~s no sean modificados. o bien que
mandato
~n dencial sea r~duc1do a cuatro años, con posibilidad de reelección. Pero
año:se caso, ~º.11 .viene que el m~.nd~to de los diputados sea reducido a dos
mand~~; f:s11!1lidad de reelecc1on !~mediata e ilimitada; asimismo, que el
reel . , . s s.enadores sea reducido a cuatro años, con posibilidad de
ec~ion mmediata e ilimitada. Esto con la finalidad de no perder la
arm
orna .e11ectoral , a fim. de conservar la coherencia de las mayorías
resid
P
encia Y parlamentana.

;I

353

�Por otra parte, al asegurar una mayoría, el consenso no sería
forzosamente sacrificado; al contrario: el consenso sería obligado, dadas las
circunstancias geopolíticas de México (ya hemos hecho mención de la
bipolarización en la escala local, situación que asegura el multipartismo en la
escala nacional). Los dos partidos en balotaje deberán obligadamente
negociar con los otros partidos para asegurar la victoria electoral. En el
régimen parlamentario que proponemos, algunos ministerios podrían ser
negociados bajo esta lógica, con base en un programa coherente de gobierno.
En esta óptica, todo partido esta incluido en la política nacional y es así que
el consenso está asegurado, excluyendo la exclusión.

en la definición de « sistema poliarchico » ín L
'
.
de Robert Dahl.
democracza
Y sus críticos,

ª

7 La intención aquí no es de caer en la o\, .
, .
sobre el término de régimen « semi- r:sid:mt~a academ1c~ que se despierta
« parlamentario con correctivo presid~ncial &gt;~c1~l », « dualtsta renov~do », o
los elementos institucionales de este 1, . ' s1_n~ de tomar algunas ideas de
s PROUST M
,
po em1co reg1rnen.
' arcel: A la recherche du tem ~
d S
présentation d' Antoine Cornpagnon G . pcdper _u, odome et Gornorrhe,
, a 11 1mar , Pans.

A manera de conclusión, quisiéramos tenninar como empezamos, con
un pensamiento de un escritor, pero esta vez se trata del escritor francés
Marce! Proust : « Algunas veces el futuro habita en nosotros sin que lo
sepamos, y nuestras palabras, que creen mentir, diseñan una realidad
próxima. &gt;} Es así que proponemos algunas ideas en el presente artículo, las
que pretenden elaborar una problemática sobre el nuevo contexto político
mexicano. Tenemos la convicción que estas proposiciones pueden ayudar al
buen funcionamiento de las instituciones políticas mexicanas. Si el futuro
porta un gran porcentaje de incertidumbre, al menos conviene preverlo.
Notas bibliográficas

Hay que precisar que el pluralismo institucional comienza mediocremente
en 1977, con la reforma política de Jesús Reyes Heroles.
2 Hablamos de cohabitación en el sentido que el ex presidente francés,
Valéry Giscard D'Estaing lo dijo luego que su partido tuvo que compartir el
poder político en l 974, pues a pesar de que fue electo presidente de la
República, su partido no contaba con una mayoría en la Asamblea Nacional.
3 Frarn;:ois Goguel, citado por Jean Gicquel, en Revu du Droit public Nº4,

1

2000, p. 997.
4 Si bien es verdad que el Ejecutivo tiene necesidad de negociar con el
Congreso de la Unión el presupuesto del Estado desde los años ochenta, no
es sino hasta la LV!l legislatura que se vé obligado a ceder a numerosas
peticiones de los otros partidos.
5 Citado por CHEV ALIER, Jacques : L 'État de Droit, Montchrestien, col\.
Clefs, París, 2000, p. 32.
6 Podemos consultar sobre el concepto que hemos tomado de Democracia
en: Traité de Science politique, volumen 11, capítulo II ; La démocratie, por
LAVAU, Georges, con la colaboración de Olivier DUHAMEL, al igual que

354

355

�MEDIACIÓN, UN ACERCAMIENTO REAL A LA JUSTICIA
Dr. Francisco Javier Gorjón Gómez 1
SUMARIO: Introducción; 1.- Concepto; 2.- Crisis de la Justicia; 3. Aplicación de la Mediación en otros Países; 4.- Características de la
Mediación; 5.- Ventajas de la Mediación; 6. - Tipos de Mediación; 7. Etapas de la Mediación ; 8.- Acuerdo de la Mediación; 9.-Áreas o Clases
de Mediación; JO.- Conclusión.

Introducc ión.- El tema de la mediación hoy en día esta en boga, como
lo fue en su momento el arbitraje comercial hace diez años, empero, este
último a pesar de contar con una normativa ad-hoc en nuestro país no a
terminado de consolidarse, situación extremadamente preocupante, ya que
ambos representan una opción real a la solución de la impetración de la
justicia2, por lo que es apremiante darlos a conocer a todos los sectores de la
sociedad y sobre todo crear una cultura para su aplicación, romper con el
modelo rígido adversaria l de nuestro sistema judicial, convenciendo que su
aplicación nos acerca mas a la justicia, en base a razonamientos de las partes
que establecen criterios mas equitativos para la resolución del conflicto.
dejando a un lado el paradigma de su util ización y validez por el de su
aplicación como principal hipótesis3•
Para respaldar lo anterior he dec ido definir en primera instancia lo que
es la mediación, analizándola desde el punto de vista de los conceptos de
justicia y equidad, subrayando la actitud que el abogado debe de asumir ante
la crisis de la impartición de la justicia, para después dar paso a su contexto
global en los diferentes sistemas jurídicos en base a una micro comparación
sincrón ica.
Estableceré su marco conceptual señalando de forma taxativa sus
características, sus ventajas, los tipos de mediación, así como las etapas del
procedimiento, los efectos del acuerdo y las diferentes clases o áreas
proclives a la mediación, sustentándolo en el método deductivo y exegético,
con base en una técnica documental.
1.- Concepto.- La doctrina nos señala innumerables definiciones de
mediación, como tantas definiciones hay del derecho, por tanto citare
solamente a los autores que desde mi punto de vista abarcan los elementos
sustanciales de la mediación, según la escuela americana y argentina4.
Folberg y Taylor la definen corno un procedimiento que hace hincapié
en la propia responsabilidad de los participantes de tomar decisiones que
influyen en sus vidas, constituyendo un proceso que confiere autoridad sobre
sí mi smas a cada una de las partes5; en el mismo sentido Falcón establece
357

�que la mediación es un procedimiento no adversaria! en el que un tercero
neutral, que no tiene poder sobre las partes, ayuda a que estas en forma
cooperativa encuentren el punto de armonía y solucionen su contlicto6,
podernos concluir que el elemento principal de la mediación es la armonía,
por lo tanto tendrá que ser congruente, ya que son las partes las que
resuelven su conflicto de forma voluntaria según su conveniencia y
necesidades7, apoyados por un tercero "mediador" que utiliza técnicas
especificas8 actuando como facilitador en la conducción del procedimiento,
por lo que el acuerdo final es mas justo y equitativo, que si fuese dictado por

causa Y con v?luntad libre. le pertenecen corno suyos. Se falta a la justicia
cuando se ~os imputan o atribuyen actos que no hemos realizado, que no son
~ues~ros ~mo de otros. ~os atributos antológicos constituidos por la
mtehgenc1a y la voluntad libre nos convierten en autores responsables de
nuestros act~s. Debernos atribuir el acto y las consecuencias a su autor, que
es causa eficiente del mismo.
.
Lo mejor de la justicia se cumple de forma voluntaria, espontánea,
~1rtuosa. El Estado -no hay que olvidarlo-- solo puede realizar una justicia
1mperfecta 15 .

un Juez.
Lo anterior nos hace pensar que la justicia es más equitativa cuando
las partes así lo resuelven en base a un procedimiento no adversaria!, y no
cuardo se someten a un proceso judicial, que aplica estrictamente el
derecho9 . Por equidad entendemos proporción y equilibrio, es decir, la
conciliación y la paridad entre los derechos y las obligaciones de quienes
10
participan en una relación jurídica
11

Por Justicia entendemos según Toral Moreno la legalidad o apego a
la ley o dicho de otra manera es la correcta e imparcial interpretación y
aplicación del derecho positivo, en este contexto Goldschmidt afirma que el
derecho siempre es positivo y que la justicia no lo es necesariamente, por lo
que no en todos los casos la justicia es equitativa por que el derecho en
1
ocasiones infringe el bien común o el bien divino 2, por su característica
13
generalizadora, al respecto Gama Maynes
señala que la Ley
necesariamente es siempre general por lo que se dan omisiones a casos
particulares y es ahsolutarnente inevitable decidir de una manera puramente
general. sin que sea posiblemente hacerlo bien, siguiendo esta misma idea
Moreno Navarro 14 señala que la equ idad es lo justo, pero no lo justo legal,
tal y corno se desprendería de las palabras de la ley, sino lo auténticamente
justo respecto al caso particular, desprendiéndose de esto la máxima de que
no todas las leyes son justas.
Al respecto Basave esclarece los razonamientos anteriores señalando
corno exigencia se le reconozca a la persona humana y que sea tratada, como
cualquier otro hombre, corno absoluto principio de sus propios actos libres y
responsables, según el principio jus justitiae, cada persona tendrá el derecho
y la posibilidad de conservar lo suyo.
Lo suyo significa no solo lo que determina el derecho positivo, sino
también lo que inspira y preceptúa el Derecho natural o intrínsecamente
justo que tiene un fundamento indubitablemente antológico. Es suyo de_ cada
persona su organismo natural y su espíritu con todas sus potencias Y
facultades. Y los mismos actos que la persona realiza con conocimiento de

358

Pode°:os_ concluir ent?nc_~s que al prevalecer la voluntad de las partes
en ~I pr_oced1rn1ento de rned1ac1on, y ser ellas mismas la que determinan sus
obligac1ones y derechos ante la existencia de un conflicto y establecen un
acuerdo: conforme a su propia naturaleza y conveniencia estamos en
presencia de una opción real de alcanzar la justicia.
2.- Crisis de la Justicia.- La justicia esta en crisis consecuencia de
cuatro elementos, pri°:~ro el ~o_d~r judicial no se da abasto para cumplir con
la de~anda de resoluc1on de l1t1g1os que le exige la sociedad, sus esfuerzos
~an sido a la fecha limitados, ya que al aumentar el numero de juzgados y
J~zgado~es ~~ ha resuelto nada, al igual que la supuesta profesionalización y
s1ste_mat1zac1on tecnológica, no hay que negar que estos dos últimos han
abatido p_roblernas c_omo la ~or_rupción y la burocracia, pero no el gran atraso
de expedientes y el mcumphrn1ento de términos procésales.
El segundo ~lernento es el difícil acceso a la justicia, no es igual para
todos, ~,n toda sociedad y en todo sistema jurídico se debe de proveer a la
P?blac1on de modos de solucionar sus conflictos (judiciales o alternos),
~Jercer sus derechos y debe de estar al alcance de todos en condiciones de
igualdad, no siendo este un problema estrictamente nacional lo mismo
, c~n:1º argentrna
· 16, por nombrar alguno, lo cierto' es que los
suce de en pa1s~s
costos por esta Just1c1a a medias son muy altos.
El tercer elemento es la ignorancia y el escaso conocimiento de los
rnétod_os alternativos para la so lución de controversias (MASC) por parte de
la ~~c1edad en general, las organizaciones no gubernamentales se dedican a
ex1g1r pero no son prepositivas, las organizaciones de profesionistas están
sordas Y °:udas, las cámaras industriales y de comercio no hacen nada por
sus_agremiado~, las instituciones educativas duermen igual que todos el
su~no d_e los Justos y el claro desdén por las ciencias sociales, la no
ex1stenc1a de políticas publicas a largo plazo que impulsen los MASC, todo
esto se traduce en un conformismo y una falta de preparación que tiembla

359

�uno al pensar que Octavio Paz tenia razón, cuando en SL! obra_ el laberinto de
la soledad dibuja a la sociedad mexicana como conformista e inculta.
El cuarto elemento son los abogados, nos hemos limitado a observar, a
desempeñarnos como litigantes, como consultores jurídic~s en el ~neJor de
los casos, pensando mediocremente en nuestro bene0~10 econom1co, y
dejando a un lado el beneficio real a la sociedad, v1v1mos _en el ~rror,
jugamos con las mismas reglas que nos_ impone el estado, seguimos bajo su_
rígida tutela, como analizamos antenormente esta fuera de conte~to Y
realidad, tenemos la oportunidad de cambiar esto, tenemos que salir d~I
1
sistema adversaria! y pensar en el universo de la resolu~ión de_ disputas
pensar en la resolución de controversias con un perspectiva distinta con _t_m
abordaje diferente al análisis y solución de los problemas, nuestra v1s1on
tient&gt; que ser futurista y realista, el Estado poco_pu~~e hacer por nosotros en
este contexto, ayudemos a que el poder jUd1c1al verdaderamente se
profesionalice y conozca solo de aquellos casos en que l~s partes no puedan
resolver por si solas, convirtamos a la mediación y al arbitraje en f~ctores de
cambio político, social, económico, apliquémoslos, realmente funcionan.
3.- Aplicación de la Mediación en Otros Países.- Estos elementos
señalados anteriormente no son privativos de la nación mexicana, ~ero s1
significativos, para valorar nuestro estadio jurídico , es necesan,o que
analicemos sucintamente la experiencia de otros pa1ses corno Estados
Unidos, Canadá, Colombia, Argentina, Espafia, Francia y China. Y d~rnos
cuenta de la relevancia e importancia de la mediación y tornemos acciones

especificas al respecto.
Estados Unidos a vivido tres etapas, la primera de ellas de
experimentación en los afios 70 con la aparición de los centr?::; comunitarios
de mediación, con el patrocinio del Fiscal General: en la decad_a d_c los 80
corno la fase de implementación, en 1980 el Congreso convirt1_c~ en ley
federal la Acta de Resolución de Disputas que disponía la elaborac1on de un
programa dentro del Departamento de Justicia que a su vez . crearía un
Centro de Información y un Comité Asesor con apoyo financiero para el
desarrollo, implementación y patrocinio de los MASC los no~enta es
considerada la fase de regulación, el Congreso impone a los Tnbu¡iales
federales la obligación de designar una comisión para implementar los
MASC incluyendo a la iniciativa privada, actualmente existen ~parte de los
programas gubernamentales mas de 400 organizaciones dedicadas a los
MASC

18

.

El caso Canadá es significativo por la influencia de Estados Unidos;
existen instituciones creadas desde los setentas, pero no es hasta 198)
cuando se legisla la mediación como tal en el ámbito familiar con la Ley

360

Federal de Divorcio, el tema continua en evolución y análisis a través de
programas gubernamentales de los diferentes estados a través de un esquema
mu ltidisc ipi inario 19 .
Colombia es una de los países latinoamericanos mas avanzados en el
terna, el Congreso Nacional a través de la Ley 23 del año 1991 creo una
serie de mecanismos. Que actúan como alternativos a la justicia tendientes a
descongestion_ar la _vía judicial. Los centros de mediación están bajo el
control del M1111steno de Justicia, este autoriza el funcionamiento de centros
dentro de_aso~ia,ci?nes, gremios y cámaras de comercio. La ley obliga a los
consultonos JU~1d1_c_os de las facultades de derecho a organizar su propio
centro de med1ac'.on, donde el servicio prestado deberá ser gratuito, en
cuanto a las materias comprendidas en la mediación pueden someterse a la
misma todas aquellas que sean susceptibles de transacción, desestirniento 0
conciliación. En todos los campos del derecho hay conciliación previa
obligatoria desde 1989 en que se modifica su código procesaI 2º.
Argentina es otro de los países latinoamericanos que demuestra un
gran ~v~nce impulsando a los MASC en todos los frentes, sociales, políticos,
academ1cos y gubernamentales, teniendo como resultado la obligatoriedad
de la mediación previa a la vía judicial, según la ley 24.573, teniendo esta
una ~igen~ia de 5 años. ante el hecho de sus resultados positivos se prolongo
su v1genc1a por 5 años mas, la cual tendrá vigencia hasta abril de 2006
Boletín Oficial del 24 de agosto de 2000, como principal instrumento d~
culturización del pueblo argentino en materia de MASC 21 .
El caso español es muy especial ya que desde 1239 en el Tribunal de
aguas de Valencia operaba la conciliación y la Mediación, de igual manera
en las ordenanzas de Bilbao en 1737 y de Burgos en 1776; aparece regulada
en la constitución de 1812, empero, en 1984 se le da un carácter de
fac~ltativa. Actualmente, los esfuerzos por impulsar los MASC en España
estan a cargo del Consejo Superior de Cámaras Oficiales de Comercio.
Industria Y Navegación de España, principal actora de la Lev 36/1988 sobre
Arbitraje lntern~ e _Internacional, considerándose como un · gran avance ya
que la ley de arbitraje de 1953, no impulsaba la cultura de los MASC22_
. F_r~ncia es otro país europeo que se encuentra a la vanguardia, la
me~1ac1on en est~ país inicia con la figura del ombusdman, personaje que
a~tu~ como med!ador entre los particulares y los distintos organismos
~ubhcos, esta institución data desde 1973 en que se dicto una lev
mst1~uyendo el Mediador de la Republica, que fue complementada y
mo~ ificada en 1989 y 1992. Desde 1977 funciona la figura del conciliador
vec~nal que actúa de forma unipersonal. en calidad de simple vecino,
designado por el presidente del Tribunal regional de Apelaciones.

361

...,1,

�Actualmente \a mediación a desbordado el ámbito adminis~r~tiv~, Y a
penetrado en el procedimiento civil y sé esta trabajando en su uti\1zac10n en
.
¡23
matena pena .
El caso de China es realmente ejemplar, cuenta con un? ~~ los
programas de mediación mas completo del mu~do, ya _que la me?1ac1on no
es solo un mecanismo de solución de confüctos, sino un metodo para
ejercitar \os valores sociales con la participación directa de las partes en
conflicto, sobre todo en el campo, fabricas, minas y l_as comuni~ades
vecinales, en Chungking una ciudad de 12 millon~s de habitante~ fünc1onan
11 855 comités de mediación con 90,~38 mediadores, esto significa un
'
.
24
mediador por cada 100 habitantes .
La panoramica mundial nos muestra el camino de _la '.1ecesaria
implementación de los MASC en nuestro p~ís de u_na forma 111s~1tuc10nal,
con apoyos reales de los tres niveles de gob1~rno, s1gu_1endo e! eJemplo de
Estados Unidos, de Argentina y China; el gobierno mexicano a 11npu_ls_ado al
arbitraje, pero a tenido un desdén por los demás MASC util_1zando
únicamente instituciones como PROFECO o la CONDUSEF para aplicarlos,
la Procuraduría General de la Republica que recientement~ co~voco a las
0
procuradurías estatales para la aplicación de . la med1ac1on en sus
procedimientos, esto resulta paradójico, si el gobierno f~deral conoce las
bondades de los MASC, por que no existen políticas publicas a largo plazo
para implementarlos.
Por otro lado, existe un esfuerzo por parte de los estados'. como son el
caso de Quintana Roo, Aguascalientes, Sonora, Querétaro, Jalisco Y Nue;o
León lo que demuestra acciones concretas mas no contunde~te_s a ex~~pc1on
de los estados de Jalisco con el artículo 282 bis de su Cod1go ~iv1_l que
somete obligatoriamente a las partes a la conci~iación antes de, 1111c1ar el
proceso, Querétaro con su ley de justicia alternativa y Nuevo Leo_n '. ?ond~
actualmente existe en proceso para la creación de u~a Ley de Med1~c1?n, as1
como la modificación a su Constitución, al Código Civil_, _al Cod1~0. de
Procedimientos Civiles, a la Ley Orgánica del Poder Jud1c1al, ~I _Cod1go
General de Justicia Y su
Pena,I a ta Ley Orgánica de la Procuraduría
.
d ,
d
reglamento, como una reforma integral, acciones que los emas esta os
deberían de considerar· como pertinentes y validas, para crear una cultura
sobre los MASC en todo el país.
4 _ Características de la Mediación.- Las características de los MASC
25
son las. mismas a excepción del arbitraje que por si sol_o es ~inculante,
en_ la
deStacando que el mediador es solo un facilitador no· , 111terv1ene
16
1 · bt
solución del conílicto, el conciliador sugiere la soluc1on- Y e ar I ro
resuelve la controversia.
362

Es relevante destacar las características de la mediación para
comprender sus bondades en contraposición del sistema judicial son: a)
Confidencialidad; b) Voluntariedad, c) Flexibilidad; d) Cooperativa y
creativa; e) Rapidez y economía: f) Neutralidad y; g) Autocomposición.
a) Confidencialidad.- Significa que toda revelación efectuada durante
el procedimiento no podrá ser divulgada o utilizada en algún otro proceso, a
demás de no generar consecuencias económico sociales27 . La
confidencialidad cubre tres aspectos:
1.- Frente a terceros: Las partes firman un convenio de
confidencialidad, el mediador no podrá revelar nada de lo ocurrido durante
el procedimiento, ni tampoco podrá ser citado a juicio para declarar sobre
ello, esto facilita la resolución del conflicto ya que permite a las partes
explayarse con facilidad;

2.- Frente a la contraparte: Cuando el mediador recibe información
especifica o detallada sobre el conflicto de forma separada no podrá ser
relevada a la otra a menos que esta lo permita;
3.- Frente al propio mediador: Cuando el mediador actuó sobre un
procedimiento determinado no podrá en subsiguiente ocasión conocer en
otra instancia, ya sea como juez o como abogado, por que podrá violar la
confidencialidact28 .
b) Voluntariedad.- Es la principal característica de los MASC, en
especial de la mediación por no ser esta según su naturaleza, vinculante, la
voluntariedad se expresa en el contrato suscrito por las partes y en el caso de
que no exista solo si las partes ha si lo deciden se perfeccionara en una
reunión previa al inicio del procedimiento y constara por escrito, lo que en el
argot arbitral se denomina acta de misión 29 , que de igual manera podría
denominarse en la mediación.
c) Flexibilidad.- Las reglas a las cuales se someten las partes podrán
aplicarse con libertad y ser modificadas siempre y cuando ambas partes
estén de acuerdo, dichas reglas serán fijadas por la institución que administre
el procedimiento, si se tratara de un procedimiento ad-hoc, tendrán que
respetar en todo momento la voluntariedad y la confidencialidad. Cada
mediador podrá establecer sus propias reglas, adaptarlas a su estilo
dependiendo del área o modelo de mediación que se aplica, y que sea
coherente con el fin de lograr comportamientos cooperativos30 .

363

�d) Cooperativa y creativa.- Como se menciono en el párrafo anterior
es necesario generar un ambiente de cooperación entre las partes, al igual
que utilizar el intelecto y la imaginación para ser creativos, buscar opciones,
para solucionar el conflicto esto lleva a que las partes se esfuercen para
imaginar posibles formulas que no dejen de lado sus intereses y necesidades
reciprocas lo que habrá de lograr a través de una lluvia de ideas, ese cúmulo
de ideas se analizará y posiblemente se encontrará la solución que estaba a la
vista de todos o se concluirá que el conflicto no era como se pensaba y no
31
estaba constreñido al planteamiento inicial •
e) Rapidez y economía.- Esta car~cterística permite una confrontación
directa con el proceso judicial, los costos de la mediación son inferiores, en
un proceso judicial sabemos cuando empieza pero no sabemos cuando
termina, ni cuanto nos costará, pensando en la recuperación real del monto
motivo del conflicto, que trae consigo perdidas millonarias y no hacen mas
que alentar el conflicto, sin contar los honorarios y gastos de los abogados,
mas las dadivas procésales, ahora bien que significa la rapidez, que en dos o
tres audiencias las partes logran limar sus diferencias y llegan a una solución
.

3,

atendiend~ entonces ~ un efecto puramente humano, dando como resultado
una pluralidad de opciones, se han hecho algunos estudios serios al respecto
35
como
y 1·11a36, urn·ban· earpmtero·
· ,1
. .lo son el de Marinés Suares , Rodríguez
.
co111c1dentes y que contraponen dichas ventaJ·as al proceso JU
· d'1c1a
· ¡
confirmando el numero elevado de opciones , por Jo que so'1o sena
~ ¡aremos'
a1gunas:

•
•

•

•

•
•
•
•
•

en breve tiempo -.
f) Neutralidad.- Es de capital importancia ya que si el mediador toma

partido o se inclina por alguna de las partes fracasara, el mediador debe
administrar y controlar el procedimiento, dirigirlo, marcar las pautas.
Manteniendo la neutralidad posibilita la comunicación entre las partes para
que a partir de sus posiciones, se pueda llegar a los interese reales, de esta
forma el acuerdo será a la medida de las partes y tendrá no solamente 33la
fuerza del acuerdo final , si no también la fuerza moral de su cumplimiento .
g) Autocomposición.- Consiste en la terminación del conflicto por
voluntad de las partes, puede ser unilateral o bilateral, esto es que se puede
reconocer, renunciar o negociar derechos, obligaciones o pretensiones ante
un conflicto de intereses por alguna de las partes, si recordamos la definición
de mediación, son ellas las que llegan un acuerdo para solucionar el o los
problemas, algunos autores no clasifican d,entro de la autocomposición a la
mediación por la intervención del terceroJ4, pero hay que recordar que el
conven io lo hacen las partes no lo propone el mediador a diferencia del
arbitraje que la solución la da el tercero o el judicial que la impone el juez,
sin embargo, analizando las características de la mediación y de la
autocomposición, no es mas que el ejercicio de la voluntad de las partes.
S.- Ventajas de la Mediación.- Las ventajas pueden deducirse de las
características del procedimiento como un resultado de su aplicación
práctica y de su naturaleza entendiendo el papel que juegan las partes, ya
que son estas las que determinan el accionar y el rumbo del mismo.

364

•
•
•

Desahogoº. alivio a los tribunales en sus cargas de trabajo;
Ahorro de tiempo en la resolución del conflicto .
Ahorro de dinero por pronta recuperación;
No hay ganadores ni perdedores;
Aumento de la creatividad ya que no hay limite para ello mas
que el orden público;
Aumento de protagonismo de las partes y de su
responsabi Iidad;
Promueve la colaboración de las partes;
Desde el principio orienta las acciones a futuro·
Utiliza el conflicto como la posibilidad de crecimiento
personai y cambio positivo;
~as. s_oluciones disponibles a través de los procedimientos
JU~1ciales son limitadas por estatutos, ley o tradición legal;
Evita el problema de instruir al juez;
Etc.

~ 6.- Tipos de Mediación.- Los. tipos de Mediación que existen según
senalan ~l_gunos autores son muy variadas basándose en el tipo de conflicto y
la r:lac1on que esta guarda con una área determinada del derecho
considerando que están en un error, ya que el tipo se clasifica según s~
~atur_aleza, c?mo sucede con el arbitraje (derecho y equidad), puede tener
mfin1dad de areas o clases (comercial, civil. administrativo laboral familiar
elect_or~l: etc.) pero siempre será conforme a derecho o ~n equidad, en J~
mediac1on no necesariamente_ tendrá que ser conforme a derecho, ya que el
acuerdo se basa en percepciones humanas y en el sentido común, que
pueden ~en~~ de apoyo el derecho, es innegable. empero, será el resultado de
la negociac1on lo que determinará si fue conforme a derecho o en equidad.
no por su naturaleza.

~iguiendo esta misma lógica los tipos de med iación son tres:
a) Obligatoria u oficial; b)Voluntaria o privada; c) Optativa.

ª!

Obligatoria u oficial.- Será cuando existe una disposición legal
normativa que imponga dicha vía a las partes involucradas en un conflicto·'
365

0

..., ,1

1

�b) Voluntaria o privada.- Cuando las partes se someten a la mediación
por propia o deliberada decisión, a través de un contrato o cuando surja la
controversia, sin que se encuentren compelidas a hacerlo por ninguna
disposición le&amp;al o normativa o factores externos a ellas (violencia,
coacción, etc.)3 .
c) Optativa.- Cuando la ley confiere la opción de someterse a ella o a
la otra, pero esa alternativa es vinculante para la otra, es decir la posibilidad
e_scoger se bri_nda únicamente acto_r, o pret,endiente, por ej~mRlo, en los
JU1c1os de desalojo y procesos de eJecuc1on segun la ley Argentina· .

?e.

ª!

7 .- Etapas de la Mediación.- Las etapas de la mediación de igual
manera pueden variar dependiendo de las partes y del conflicto, hay caso en
que en la primera sesión se resuelven, pero hay otro que son tan complicados
que requieren de mas esfuerzo y auxilio de todas las técnicas aplicables al
caso, recordando que la flexibilidad de la mediación es una de sus
principales características y ningún mediador esta obligado a utilizar
exhaustivamente todas las etapas cuando el proceso básico se revela como
40
eficaz. En el afán de clasificarlas seguiremos el estudio de Floyer
determinando nueve etapas, tomando en cuenta los siete elementos del
proceso de negociación de Harvard41 , sin que sean un indicativo conceptual:
•
Diseño del procedimiento de mediación.- Es la planificación
de la estrategia que consiste básicamente en que las partes entiendan que la
mediación es un procedimiento eficaz para que las partes lleguen a un
acuerdo si es posible y si ellas están de acuerdo: lograr la comunicación
entre ellos: tratar con respeto a la otra en un plano de igualdad eliminando el
concepto de adversarios; aborden el problema o los problemas con una
actitud comprensiva y lo determinen: presenten nuevas ideas y elaboren
acuerdos duraderos con visión a futuro.
•
Reunir a todas las partes en conflicto en la mesa Je
negociaciones.- Se realiza de tres maneras: a) Por teléfono; b) Mediación
puente, en el que el mediador se comunica con los protagonistas por
separado, quienes no pueden llagar a reunirse nunca; c) Mediación cara a
cara, que consiste en reuniones conjuntas e individuales. Será necesario
según ei caso elegir un lugar ad-hoc para la reunión y firmen un acuerdo
para mediar.
•
Intervención inicial del mediador.- El mediador deberá
presentarse y explicarles en que consistirá el procedimiento, así corno las
características de la mediación en un mínimo de tiempo. presentar a las
partes en conflicto cuando ellas no se conozcan y ellas mismas deberán
efectuar una presentación del conflicto desde su punto de vista tomando en

366

cuenta el antecedente, como surgió el problema, como lo afectó, porque le
afecta ?e _esa manera y que le gustaría que sucediera a partir de iniciado el
proced1m1ento, el procedimiento tendrá que continuar conforme al diseño
del. mediado~. Ygr. Si se desahogan reuniones privadas, si continúan las
ses10nes conJuntas, _ re~lizar un temario del conflicto, si las partes van a
permanecer en hab1tac1ones separadas, si permite la intervención de los
abogados o no, efectuar programadamente sesiones, etc.
•. _, Desahogo.- Lo importante de este proceso es lograr la
comu111cac1on, c~n el fin de que las partes se escuchen con atención, que
hablen con clandad y determinación, asuman una actitud abierta a la
present~ción de información e ideas nuevas, tengan la disposición de dejarse
persuadir y acepten a la o a los de la otra parte como iguales. Esto se logra
formulando preguntas que inducen a dar respuestas acordes a la
problemática determinada.
.•
Crea_r el clima de la negociación.- En esta etapa la razón
comienza.~ dommar las emociones, iniciando la negociación seria, es
responsab1ltdad del mediador llegar a este punto si no el procedimiento
fracasara, por lo que el mediador tendrá que dar las pautas de conducta de
las p_artes, cuidar el lenguaje empleado, verificar su significado y utilizar el
predicado correcto, leer el lenguaje corporal de las demás, su postura, sus
gestos, .:us _manos, los movimientos oculares, su expresión facial, en
conclus1on sino hay armonía y el no detecta a tiempo inconformidades o
recelo a la contraria, o el mismo estará destinado a no concluir el
procedimiento.
.
•
Establecer los intereses y las necesidades.- La búsqueda de los
intereses y necesidades es la razón por lo que la mediación es un medio
e'.ecfr:o para solucionar disputas, por que las partes llegan al fondo de las
s1tua~1ones qu~ generan el conflicto por si solas, esto se debe a que los
conflictos se discuten en la mayoría de las negociaciones en función de las
posiciones asumidas, siendo inadecuadas por que ocultan causas reales
influenciadas por factores externos, por demostrar poder, etc. La labor será
descubrir las necesidades detrás de los intereses, reconocer las necesidades
humanas y conciliarlas.
.•
Generar ideas para resolver los problemas: Como lo
mencionamos anteriormente la solución del problema es un proceso
·
42
~reat1vo
, por lo qu~ el mediador deberá pedir a las partes que anoten las
ideas que se les han ocurrido hasta el momento, si existen varias soluciones
deberán evaluarlas en privado, considerando la postura actual de las mimas
no la inicial, el mediador tendrá que hacer preguntas abiertas con los nuevos
datos, tornando en cuenta los sentimientos de las partes y sus actitudes.

367

�generando una lluvia de ideas, lo que les permitirá a las partes ampliar su
agenda de soluciones.
•
Elaborar acuerdos.- Una vez que se han determinado posibles
soluciones tiene &lt;1ue convertirse en propuestas realistas y aceptables, dichas
propuestas tendrán que ser prácticas y operativas por lo que deberá de
mejorar la situación actual o se tendrá que descartar. por lo que es necesario
dilucidar previamente si tiene o no tiene posibilidades de ser aceptada por
los presentes y por los que no están presentes, de ahí la importancia de que
las partes que se sientan en la mesa de negociaciones tengan la capacidad de
decisión.
•
Formalizar el acuerdo por escrito.- El mediador tendrá que
presentarles a las partes un acuerdo borrador general para que opinen. cada
una de las partes critica el borrador y este se modifica hasta que los interese
de c¡1,da uno hayan sido satisfechos. evitando con ello la necesidad de una
acción unilateral.
8.- Acuerdo de la Mediación.- El acuerdo final es de suma
importancia, sobre todo su cumplimiento, hay dos aspectos que valorar el
primero que legalmente en nuestro sistema jurídico no es vinculante. esto
significa que si una de las partes se niega a cumplir con lo comprometido. no
hay manera legal de obligarlo. midiendo con esto el éxito de la mediación.
por que se tendrá de llegar a una acuerdo pero este tendrá que materializarte.
en el mismo sentido la mediación carece de coercitividad como sucede con
el arbitraje. solo con la diferencia que el arbitraje en México si esta
reconocido y si es vinculante en el caso de una ejecución forzosa tendremos
el auxilio del poder judicial para ejecutar el laudo que se le considera cosa
juzgada y se le equipara a una sentencia, sin embargo el árbitro tendrá que
43
dictar un laudo valido y ejecutable .
El caso argentino es ejemplar cuando se determina que la mediación
es obligatoria44, el artículo 12 de la ley 24.573 establece las formalidades )
presupuestos de la celebración del acuerdo mediatorio y las sanciones ante
su incumplimiento, homologándolo entonces a los efectos del laudo arbitral.
Por lo que tendremos que valorar la experiencia de otros países y
adoptarla si es que queremos que la mediación funcione en un sistema
adversaria! como el nuestro. El caso Nuevo León se ve influenciado por la
experiencia Argentina al señalar en la iniciativa de Ley de Mediación en su
artículo 23:
el acuerdo resultante del tramite de mediación ... s1 no
contraviene disposiciones de orden público. ni se afectan derechos de
368

terceros, será aprobado y se le dará la misma eficacia de una sentencia
ejecutoriada... '·.
Esta acción e_s un caso ejemplar para todo el país, por lo que otros
estados y el gobierno federal deberán de considerar seriamente su
implementación.
9.- Areas o Clases de Mediación.- Definir con precisión el número de
clases o áreas, es muy difícil, ya que habrá tantas como necesidades
específicas surjan, en el mismo sentido cuando hablamos de especialidades
de derecho.
Por lo que solo señalare las mas usuales para darnos cuenta de todas
las áreas de oportunidad que están a nuestro alcance.
, l~iciaremos con la MEDIACIÓN COMUNITARIA, consiste a aplicar
1~ t~cmca para resolver problemas comunitarios, lo que significa un
s1~rnumero de partes, ~on una problemática común. Esto se traduce en que un
numero de personas vivan en paz. ya que son ellas mismas las que resuelven
sus problem_as v~c'.r~ales, aprendiendo a respetar sus diferencias y alcanzar
una buena d1spos1c1on para colaborar en futuros conflictos en su barrio en el
caso de Estados Unidos funcionan centros comunitarios de medi~ación
desde 1960, alentados y financiados por programas de los gobiernos locales.
estatales y federal, fundaciones privadas, iglesias, cuotas y fideicomisos
especiales, con un ~xito rotundo, actualmente existe mas de 400 centros en
mas de 40 Estados4'.
La MEDIACIÓN MULTICULTURAL, es aquella que se da en zonas
o países donde ~onviven personas de diferentes razas o sus raíces y
co~tumbres son diferentes, no pensemos en países europeos o en estados
u111dos en donde la migración es un problema gravísimo y trae muchísimos
problemas con los naturales de las regiones donde se asientan estos
pensemos en nuestro país, en donde existen IO millones de habitante~
perten~ci~ntes .ª mas de 50 etnias, para ejem pi ificar esto el caso español es
muy s1g111ficat1vo, presentándose los problemas en las escuelas, teniéndose
que re~lant~ar el diseño curricular y los objetivos pedagógicos. Actualmente
en Lle1da ciudad catalana opera un centro multicultural como ayuda para la
transf~rmación de los conflictos y ejes de enriquecimiento mutuo para
46
colectivos desfavorecidos e instituciones educativas .
.
La ~Ef?I~CIÓN JUDICIAL, es aquella que es inducida por el propio
sistema Judrcral, sobre todo aquellos sistemas jurisdiccionales
contemporáneos, inmersos en procesos de perfeccionamiento utilizan la
mediación adscrita a los tribunales de justicia para incidir direct;mente en la
efectividad de la resolución sobre el conflicto subyacente, de esta manera se

369

�facilita y agiliza la solución judicial de las disputas, cuando estas son
.mev1ta
. bl es47 .

los conflictos emocionales que puedan surgir en los hijos como una
54
respuesta de la actuación de los padres .

La MEDIACIÓN EN LAS ORGANIZACIONES O EN LAS
EMPRESAS tiene efecto cuando se trata de empresas publicas o privadas
distinguiénd¿se que el coste de sus litigios ha disminuido contundentemente,
no afectándolas en los que ellos denominan la lista negra, ya que antes una
empresa que demandaba a otra era desacredi~a?a, así c~mo la demandada,
quien quiere tener tratos con alguien problemat1co, lo mismo sucede e~ las
publicas, resolviendo los problemas con_sus usuarios de una forma pacifica,

Otras áreas susceptibles o clases de mediación es: La mediación
TRIBUTARIA, la mediación en SERVICIOS DE SALUD, la mediación en
MATERIA DE CONSUMO, la mediación en MATERIA LABORAL
55
efectuada por particulares, la mediación en materia de ELECTORAL , la
57
56
mediación ESCOLAR , la mediación INMOBILIAR1A , entre otras.

48

rápida y expedita

.

La MEDIACIÓN EN MATERIA PENAL es muy factibl~, sobre t~do
en el caso de delitos menores o de delitos de menmes, ~~ el m1s_mo sentido
se puede aplicar a todos los casos que ~st~~ en avengu~~10~. PI;v 1a en donde
el ministerio publico procurara la med1ac1on o la conc11lac1on . El resultado
de este tipo de mediación es que hace a las partes responsables, las
rehabilita, es un proceso de reflexión, la mediación trata la culpa Y fomenta
50
el autocontrol, previniendo la reincidencia . Un ele~ento fundamental en la
culturización de este tipo de mediaci&lt;?n es la pollc1a, al ser estos los que
1
tienen contacto directo con la sociedad' .
La MEDIACIÓN MEDIOAMBIENTAL no tiene limites, es de
considerar que el daño al medioambiente es un ~erecho ~umano de ~e~cera
·' y que ha adquirido una importancia mundial en
generac1on,
, las ultimas
.
décadas, la cultura del medio ambiente se profesa solo en paises del pnm~r
mundo, México recientemente implementa planes para el c~1dado del 1~ed!o
ambiente, tas normativas son muy laxas, por lo que_ es fa~t1ble la med1ac1on
cuando surge un conflicto entre particulares o amb1entallstas, entre grandes
empresas, así como de particulares con gobiernos, el_caso de estad_os Unidos
en este tema es revelador la Environmental Protectwn Agency tiene como
mandato expreso intentar resolver lc_&gt;s conflictos civiles f~era de . los
tribunales siempre que ello sea posible'2, aportando resultado s1g111ficat1v~s
para las empresas, los particulares y sobre todo conservando al medio
ambiente generando una cultura de protección a la naturaleza y a los seres
humanos.
Una de las áreas mas proclives a la mediación, es la MEDIACIÓN
FAMlLIAR, tos conflictos familiares son los mas sensibles a ser resueltos
por este medio, ya que en la mayoría d~ lo~ casos el factor humano es
determinante, el aspecto psicológico y social _tiene_ gran peso. Cu~ndo _surge
un rompimiento de pareja, separación o d1vomo el p~oceso Jud1c1al_ es
desgástate, mas aún cuando se tiene que determmar el cu~dado53de _los h1JOS,
la pensión alimenticia. el uso de domicilio. el reparto dt- bienes , sm contar
370

10.- Conclusión.- La mediación es un procedimiento con alto sentido

humano, los razonamientos y los sentimientos de las personas, así como el
equilibrio de intereses y la armonía que se puede lograr en cualquier tipo de
relación jurídica o no, nos acerca a la equidad y por ende a la justicia,
pensemos en las bondades que los MASC nos proporcionan, es cierto que en
estos momentos, en este país se encuentran en el limbo jurídico. La
Mediación y el Arbitraje son la solución a la impetración de la justicia, sus
características y sus efectos son contundentes en oposición al esquema
judicial, no deben estar en la sombra, tienen que ser la luz y la meta de los
futuros abogados y de los profesionistas mexicanos, quitémosle la carga al
gobierno, solucionemos nuestros propios problemas, la actual política
gubernamental es dejar de ser patemalista, facilitémoselo, que nos dé las
herramientas y demostremos que los mexicanos podemos estar a la
vanguardia internacional, seamos proclives a los MASC y rompamos el
esquema del conformismo, garanticemos el futuro de este país.

Notas Bibliográficas
1

Doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid; Posgrado
en Dirección y Gestión del Comercio Exterior por el CECO del Ministerio
de Economía de España; Especialista en ADR, se ha desempeñado corno
subdelegado de la PROFECO y la Secretaria de Economía en Jalisco,
actualmente es Profesor Investigador del Instituto de Investigaciones
Científico-Jurídicas de la Facultad de Derecho de la UANL y Subdirector
Académico de la misma. Miembro Supernumerario de la Academia de
Derecho Internacional Privado y Comparado. Miembro de la Comisión de
Arbitraje Internacional del Capitulo Mexicano de la International Chamber
of Commerce. fgQrjon r(i; justicc.com / fgorjon@hotmail.com.
2
Y. Gorjón Gómez, Francisco Javier. "Medios Alternativos de Solución de
Controversias, Solución a la Impetración de la Justicia" . lustitia. Revista del
Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Facuitad de Derecho y
Criminología de la UANL. Numero 3. México, 2002.
3
Esta hipótesis se suscribe a la línea institucional de investigación de
Medios Alternos de Solución de Controversias del Instituto de
371

�20

Investigaciones Jurídicas de la Facultad de Derecho y Criminología de la
UANL.
Los países en donde la mediación tiene un gran avance y una aplicación
real son Estados Unidos como etapa previa a todo conflicto judicial, y
Argentina donde es obligatoria.
5 Cfr. Folberg, Jay y Taylor, Alison . Mediación Resolución de Conflic1os sin
Liligio. Ed. Limusa. México, 1992. Pag. 27.
6 Cfr. Fa león, Enrique M. Mediación ObligalOria en la Ley 2./. 5 73. Ed.
Abeledo-Perrot. Buenos Aires, 1997. Pag. 17.
7 La justicia sugiere siempre elementos de armonía, proporción o
congruencia entre las conductas personales. Cfr. Basave Fernández del
Valle, Agustín. Filosofia del Derecho. Fundamentos y Proyecciones de la
Filosofia Jurídica. Ed. Porrúa. México, 2001. Pag. 707.
8 Las técnicas utilizadas comúnmente son las de negociación. prevaleciendo
a 111vel mundial el Modelo Harvard. V. Malaret, Juan. Manual de
Negociación y Mediación. Negociaciones Empresariales Eficaces para
Juristas y Directivos. Ed. COLEX. Madrid, 2001.
9 El proceso existe cuando estamos en la presencia de un litigio, en la
ausencia de este último consideramos a la mediación un proced1m1ento por
tratarse de un conílicto o controversia. V. Gorjón Gómez. Francisco Javier.

4

Op.cit. número2.
1 Cfr. Álvarez Ledesma, Mario l. Introducción al Derecho. Ed. Mcgraw-

°

Hill. México, 1999. Pag. 323.
11 V. Toral Moreno, Jesús. Ensayo sobre la Justicia. Ed. Jus México. 1970.
Pag. l 5
12 V. Goldschmidt, Warner. La Ciencia de la Justicia (Dikelogia) . Ed.
Aguilar. Madrid, 1958. Pag. 104.
13 V. García Máynes, Eduardo. Introducción al Es1Udio del Derecho. Ed.
Porrúa. México, 199,:1 _Pag. 373.
14 V. Moreno Navarro, Gloria. Teoría del Derecho. Ed. Mcgraw-Hill.
México, 1998. Pag. 126.
15 V. Basave Fernández del Valle, Agustín. Op.cit. número 7. Págs. 705 719.
16 V. Álvarez, Gladis S. Et.al. Mediación y Justicia. Ed. Depalma. Buenos
Aires, 1996. Pag, 23.
17 V. Garber, Carlos A. La Mediación Funciona. Ed. Abe ledo Perrot. Buenos
Aires, 1996.Pag.20.
18 y. Singer, Linda R. Resolución de Conflictos. Ed. Paidós. Bar~elona,
\ 996. Pag. 16. Título Original Settling disputes. Conílict resolut1on 111
business, families, and the legal system.
19 V. Aiello de Almeida, Maria Alba. Mediación Formación Y Algunos
Aspeclos Clave. Ed. Porrúa. México, 2001. Pag. 53.
372

V. V. Álvarez, Gladis S. Et.al. Mediación y Justicia. Op.cit. número 16.
Pag. 76.
21
V. Aiello de Almeida, Maria Alba Et.al. Régimen de Mediación y
Conciliación. Ed. Astrea. Buenos Aires, 2001. Pag. 194.
·
22 V. Fernández Rozas, José Carlos. Legislación sobre Arbitraje Interno e
Internacional. Ed. Civitas. Madrid, 1990. Pag. 23.
23
V. González-Capitel Martínez, Celia María. Manual de Mediación. Ed.
Atelier. Barcelona , 1999. Pag. 179.
24
V. Castanedo Abay, Armando. Mediación, Una Alternativa para la
Solución de los Conflictos. Ed. Colegio Nacional de Ciencias Jurídicas y
S_ociales. Hermosillo, Sonora, 200 l. Pag. 29.
2' V. Gorjón Gómez, Francisco Javier. "Arbitraje Comercial, Paradigma del
Derecho". Revista Jurídica Jalisciense. Ed. Universidad de Guadalajara.
Año 11, número l, Enero - Julio. Pag. 121.
26
Actualmente la Comisión de las Naciones Unidas de Derecho Mercantil
Internacional trabaja en una ley modelo, tomando como ejemplo el éxito de
la ley modelo de arbitraje, destaca en este proyecto la unificación de la
mediación y de la conciliación como un mismo procedimiento.
27 Negación de créditos, problemas fiscales, problemas de credibilidad y
mala fama. V. Gorjón Gómez, Francisco Javier. Op.cit. número 25. Pag.
126.
28
V. Dupuis, Juan Carlos G. Mediación y Conciliación. Ed. Abeledo-Perrot.
Buenos Aires, 1997. Pag. 50.
29
V. Artículo 18 del Reglamento de Arbitraje y Conciliación de la Cámara
de Comercio Internacional CCI
30
V. Gottheil, Julio Et.al. Mediación. Una Transformación de la Cultura.
Ed. Paidós. Barcelona, 1997. Pag.45.
31
V. Dupuis, Juan Carlos G. Op.cit. número 27. Pag. 53.
32
Idem. Pag. 54.
33
V. González-Capitel Martínez, Celia Maria. Op.cit. número 23. Pag. 21.
34
V. Uribarri Carpintero, Gonzalo. El Arbitraje en México. Ed. Oxford.
México, 1999. Pag. 3
35
V. Suares, Marinés. Mediación, Conducción de Di.1putas, Comunicación y
Técnicas. Ed. Paidós. Buenos Aires, 1999. Pag. 51.
36
V. Rodríguez Villa, Berta Mary Et.al. Mediación en el Divorcio, Una
Alternativa para Evitar Confrontaciones. Ed. UNAM. México, 2001. Pag.
23.
37
V. Uribarri Carpintero, Gonzalo. Op.cit. número. 33. Pag. 17
38
V. Lascala, Hugo Jorge. Aspectos Prácticos de la Mediación. Ed.
Abeledo-Perrot. Buenos Aires, 1999. Pag. 91.
39
V. Dupuis, Juan Carlos G. Op.cit. número 27. Pag. 89.

373

�° Cfr. Floyer Acland, Andrew. Como Utilizar la Mediación para Resolver

UNA TAXONOMÍA DE LA VIOLENCIA POLÍTICA
CON ESPECIAL REFERENCIA A MÉXICO
'

4

Conflictos en las Organizaciones. Ed. Paidós. Barcelona, l 993. Págs. 189 293.
41 Alternativas; Intereses, posiciones y objetivos; Opciones; Criterios
(legitimidad); Relación; Comunicación y Compromisos. V. Malaret, Juan.
Op.cit. número 8. Págs. 23 - 36.
lnfra. 4. Características de la Mediación. d) Cooperativa y creativa.
V. Gorjón Gómez, Francisco Javier. "Elementos de control a priori del
laudo por parte del árbitro". Pauta. Boletín Informativo del CAMECIC.
No.33. México, 2002.
44 Jnfra. 3. Aplicación de la Mediación en otros Países. Caso Argentina.
45 V . Grover Duffy, Karem. Et.al.
La Mediación y sus Contextos de
A!licación. Paidós. Barcelona, 1996. Pag. 55.
4
V. González-Capitel, Celia. Mediación 7. Editorial Atelier. Barcelona

42

43

2001. Pag.289
47 V. Castanedo Abay, Armando. Op.cit. número 24. Pag. 36.
48 V. Kolb, Deborah M. Et.al. Cuando Hablar da Resultados. Ed. Paidós.
Argentina, 1996. Pag. 227.
Iniciativa de reforma al artículo 3 del Código de Procedimientos Penales

49

del Estado de Nuevo León.
50 V. Neuman, Elías. Mediación y Conciliación Penal. Ed. Depalma. Buenos
Aires, 1997.
51 V. Vinyamata Camp, Eduard. Manual de Prevención y Resolución de
Conflictos. Ed. Ariel Practicurn. Barc,!lona, l 999. Pag. 71.
52 V. González-Capitel, Celia. Op.cit. número 46. Pag. 155.
53 V. Marlow, Lenard. Mediación Familiar. Ed. Granica. España, l 999.
54 V. Bertnal Samper, Trinidad. La Mediación Una Solución a los Conflictos
de Pareja. Ed. Colex. Madrid, l 998. Pag. 25.
55 V.
Pérez Borrego, Gregario. Arbitraje de Elecciones y Procesos
Judiciales en Materia Electoral Ed. Cornares. Granada, 1999.
56 V. Girad, Kathryn, Et.al. Resolución de Conflictos es las Escuelas. Ed.
Granica. Argentina, 1997.
51 V. García-Yaldecasas y Alex, F. Javier. La Mediación Inmobiliaria. Ed.
Aranzadi. Pamplona, 1988.

Dr. José María Infante
UANL

Violencia y violencia política constituyen dos expresiones polisémicas
y, por I? t,a~to, de uso muy oscuro y complejo. Por ejemplo, suelen usarse
como_ sm?~tmos agresión = conflicto = violencia (en cualquier orden 0
c_om.~,m~cton), lo cual muestra las dificultades que enfrentamos en el plano
hngu1st1co, menores todavía a las que debemos solucionar en la
interpretación de la realidad. Hace ya algún tiempo, Santiago Genovés
( 1977) llamab,a la atención sobre esta presentación caótica de la
terminología. El agregaba diez términos más a la lista lo cual era una
complicación adicional. Lo destacable es que quizá no' hemos avanzado
mucho en estos últimos treinta años.
. . Es probable que "agresión" y "violencia" puedan tener acepciones
s1_milar~s e? el lenguaje común; sin embargo, preferiría aplicar el término
vzolencw solo a aquellas circunstancias del comportamiento humano en las
que: ~~mo consecuencia de las acciones, se deriva la muerte física (o su
P,º~1b1hda~) de una o más personas, mientras que en la agresión los daños
f1s1cos senan menores. La agresión, no obstante, no está exenta de coacción
p,si.cológica, capaz de provocar mayores daños a una persona que la acción
f1s1ca. Claro q~e esto_es a veces un problema de matices y no siempre puede
marc,arse la _d1ferenc1a de manera clara o tajante. En apoyo de esta idea,
podnamos citar a Hannah Arendt ( 1970), quien señalaba que la distinción
:nt.re los co~ceptos de fuerza y poder del de violencia reside en que esta
ultima requiere de implementos (subrayado de ella), estableciendo una
caract~rí~tica especial en los últimos tiempos, ya que la revolución
t~cnolog1ca ha creado condiciones para una inversión de medios y fines
siendo , e~tos úl~imos ocultados o desplazados por aquéllos. Otr~
caractenst1ca particular de la violencia entre los seres humanos es que se
hace arbitraria cuando los resultados de los actos caen fuera del control de
los agentes, lo cual puede ejemplificarse con numerosos actos de guerra. El
problema de cuánto daño físico es necesario para hablar de violencia --esto
es, cuán cerca de la muerte debe dejar una acción a alguien para que
P?damos hablar de violencia- no puede resolverse de una manera clara. En
cierto sentido, nos enfrenta al viejo dilema: "¿cuál es el pelo que se cae o
debe caer para deciararse calvo?"
Esta definición o clasificación de violencia que aquí se propone
contrasta con la definición de J. Galtung ( 1975), para quien la violencia es
375

374

�Esta definición o clasificación de violencia que aquí s~ propone
contrasta con la definición de J. Galtung (1975), para quien la v10lencia es
todo aquello que impide la realización plena del ser humano, d~ manera que
la violencia abarcaría así múltiples expresiones del comportamiento Y ~e las
estructuras sociales; ello nos lleva, en mi opinión, a hacer en o~a_s:ones
indistinguibles violencia y cualquier otra forma de acción. La po~icion de
Galtung ha sido retomada por otros estudiosos (McGregor y Rubw, 19~~)
que, aun cuando marcan ciertas diferencias_ con r~specto a la c~nsideracion
de una cultura violenta o cultura de la v10lencia aceptan la idea de ~na
violencia estructural. El problema, para mí, es que si acept~m?s que e~iste
una violencia estructural, el significado-del término se desdibuJa a trav:s de
una omnipresencia no siempre distinguible entre las estructuras. r_oda
sociedad requiere '·educar'' a sus miembros para que puedan pro?ucir Y
reproducir sus instituciones. La mayor o_ me_nor car~a de sufrimiento
personal, agresión O violencia que ello implique sera el resultado de
múltiples circunstancias. Sin duda. dado que ese proceso se da por igual en
todas las sociedades del globo, desde Noruega o Canadá hasta Sierra Leona,
no podemos decir que en todos los países tenga la misma fuerza o provoque
los mismos inconvenientes o trastornos.
Otra diferencia que marcar con el conflicto, si aceptamos _la definición
anterior, es que este último es omnipresen~e en _cualquier~ de sus
manifestaciones, ya que puede aparecer en tod? tipo de i~tercambio humano
y en cualquier época, mientras que la violencia se da solo en determmadas
condiciones.
Por otro lado y aun cuando también sea dif!cil a vece_s esta_blecer
distinciones claras. diferenciaremos en este trabaJO entre v10len~ia (en
cualquiera de sus expresiones) y violencia política. Todas las soci_e~ades
sufren montos más O menos grandes de violencia (en forma de homicidios.
robos O asaltos con violencia, violencia intrafamiliar y otras), pero la
violencia política en ta mayoría de sus expres1o_nes_ particulare_s suele
circunscribirse a cierto tipo de sociedades. La especificidad de _la v10l_encia
política se debe a que en ésta lo que está en juego es el poder politico, dirc&gt;cta
indirectamente. Sin duda, aquí también nos enfrentamos con problemas de
0
ambigüedad: ta violencia que las acci~nes. de m~chos n~rcotraficantes han
mostrado en tos últimos tiempos en el amb1to latm~a_mencano es una forma
de violencia criminal que tiene una clara faceta politica. En este caso, no es
fácil trazar una línea divisoria entre la violencia política y la que pertenece a
otra categoría.

l. Teorías sobre la violencia

376

Sin duda, las teorías que tratan con la violencia desde las perspectivas
so~i?l?gica o política son innumerables y no es el propósito aquí hacer un
a~ahs1s de todas_ ellas. Me limitaré a señalar las características de algunas, no
sm antes advertir que la selección es totalmente arbitraria y que cualquiera
puede proponer otros autores y otras visiones.
Tenemos, en principio, además, dos niveles de análisis de la violencia:
el que privilegia las condiciones estructuiales, donde la violencia es una
?erivación del funcionamiento de las instituciones sociales o políticas,
impuesta a los seres humanos sin otra perspectiva que seguir fielmente una
especie de mandato; y, por otro lado, la violencia debida a factores
p_sicocultur~les, d_onde los individuos son los que han sido educados para
eJercer la v10le'.1cia y ést~ es el resultado inevitable de su socialización y de
las representaciones sociales que comparten, posición no exenta de cierta
base de individualismo metodológico, con las consecuencias
epistemológicas que conlleva.
En una visión más amplia -ya que trata del conflicto en sus diversas
manifestaciones (lo que incluye tanto agresión como violencia en la forma
que están definidas aquí}-, Ross (1995) ha realizado un extenso y profundo
trabajo sobre las distintas formas en que el conflicto se manifiesta en las
sociedades de tradición oral, al cual me referiré un poco más adelante.
Entre los partidarios de la primera perspectiva, encontramos a Karl
Marx ~ 1818-1883), quien no propuso una teoría de la violencia, pero sí
destaco el papel de ella en las transformaciones sociales a través de la
historia humana. Para Marx ( 1971 ), la guerra está en el origen de la
formación de las grandes sociedades y de las ciudades, ya que es inevitable
~ue aparezca cuando se realiza algún modo o forma de apropiación de la
t1_err~. Esta apropiación, que suele ser un acto violento por sí mismo, genera
nvahdades que se expresan a través de un permanente estado de guerra. Y,
en todo caso, la paz puede ser una consecuencia o una derivación de la
guerra, pero no al revés. Testigo de las grandes luchas obreras del siglo XIX
europeo, Marx entendió que el conflicto resuelto de manera violenta era una
modalidad natural de todas las sociedades, desde las comunidades
originarias hasta las sociedades del capitalismo en expansión o formación de
las que era partícipe (Marx y Engels, 1974).
Otro autor interesante es Lewis Coser, quien analizó el conflicto en
términos de una cierta "funcionalidad" social. Para él , en todas las
circunstancias en que las posibilidades de alcanzar logros sociales o
económicos se ven bloqueados, el recurso a la violencia es una salida
inev_it~ble, favorecida por la consideración social (Coser, 1970). La
part1c1pación de personas que pertenecen a pueblos oprimidos, tanto en las
377

�revoluciones clásicas como en las luchas anticolonialistas, es una forma de
afirmación de la identidad, más que una expresión de otras estructuras de
personalidad. Esta idea puede ser discutida, pero Coser tiende a justificar la
violencia en términos funcionalistas; es decir, entiende que las expresiones
de violencia, de cualquier tipo, cumplen alguna función; el problema es que
él entiende la función no en términos sociales, sino de necesidades
individuales. De esa manera, entiende que los individuos recurren a la
violencia en casos extremos, cuando existen situaciones generadoras de una
gran ansiedad y se produce una extrema frustración. Curiosa explicación, ya
que las condiciones estructurales de la violencia terminan siendo expuestas
en razón de determinantes de orden subjetivo.
Por último, Giddens, quien es el sociólogo más representativo de la
última generación, entiende a la violencia como un complejo fenómeno, que
ha dado origen y sostiene a las modernas naciones-estado. Partiendo de una
de las ideas centrales de Weber - la nación-estado moderna ejerce el
monopolio de la violencia legítima- Giddens ( 1987) se propone analizar
cómo se presentan la supervisión y el control de los medios de la violencia
en los estados modernos, a diferencia de las sociedades tradicionales, donde
la violencia pasaría por las divisiones de clase. En las sociedades modernas,
el uso y control de los medios de violencia son atenuados e indirectos, a
diferencia de las sociedades fuertemente divididas en clases, donde la
violencia se ejerce de manera directa por parte de los sectores principales.
Giddens piensa que ni Durkheim ni Marx habrían sido claramente
específicos en su tratamiento de violencia, pues ambos compartían una
visión un tanto ingenua de la civilización industrial, que estaría movilizada
por fuerzas pacíficas; la insistencia del marxismo en la lucha de clases
circunscribe la visión de la violencia a un proceso interno a la nación-estado,
pero no alcanza a percibir la dimensión externa, las acciones de las nacionesestado dirigidas a sus similares para asegurar su propia expansión. Para
Giddens enfrentamos dos dilemas: cuáles son las acciones correctas que
debe efectuar la 'buena sociedad' con respecto al control de los medios de
violencia y, segundo, la discusión y ejecución de una teoría política
normativa. Lo primero es apremiante, porque muchos países pequeños o
marginales disponen en la actualidad de un gran poder destructivo; algunos
países de la ex Unión Soviética se han quedado con una gran cantidad de
arsenal nuclear y se deberían instrumentar mecanismos políticos que evitaran
que esos medios pudieran ser utilizados de manera que no perjudiquen a la
humanidad. En cuanto a la posibilidad de encontrar un sistema de regulación
entre naciones para el uso de los medios de violencia, el desafío es lograr un
orden internacional en el cual el poder militar no amenace a los seres
humanos. Cualquiera de los dilemas es de difícil resolución, pero si no
encontramos los mecanismos adecuados, si dejamos el asunto librado al
mero fluir de los acontecimientos, todos corremos peligro de ser

378

exterminados
· hechos mcontrovertibles
.
t
. Hay , con todo, vanos
que deb
~marse en cuenta a la hora de proponer regulaciones· la uerr
en
siempre
un
conflicto
entre
entidades
políticas
dond.
e
lg
a
moderna
es
· ·'
¡·
.
,
os agentes toman
pos1c;n o rea izan ciertos actos con relación a su inserción particular en el

t~~:~

:h:~~teneh:~::n:~:~~~u~:s ~:~acsh:a~:r~~ss~: í:;::~::~~~o:
ll~~icp::::tye
as
a
a
ora
no
se
vi,lumbra
ningun
.
,
,
.
allá de . rt d 1 - .
a vocac1on poltt1ca de detener esto más
c1e as ec arac1ones hechas con más vocación d
, ,
con ánimo sincero; por último, sería una tarea im os·e espec~aculo ~ue
pretendert exterminar el conocimiento
que hizo pos'bl
ible y s1~, sentido
1 e pi a construccwn
.
de ese
arn~a~en o, ya que la ciencia y la tecnología son en últim 0 t, .
act1v1dades
públicas·' pero, adema's , nada garantiza
. ' que la
ermmo,
. ,
'd d
c1ent1fica ,de u~ país cualquiera no pueda reconstruir ese conocí .comum a
obra ~e smtes1s, Sociology (Giddens 1989), se refiere a la vio~:~:\~: su
partes. cuando habla del comportamiento criminal d d
.
. . os
un tr~t~miento la!eral, y en la parte dedicada al aná,lis~nd: ¡~ªs ~~~-:1:~\:~:sne
mov1m1entos sociales.
Y
un m::i~~iit~e:~~ta~adrevolución se da cuando aparecen tres condiciones:
e masas como soporte O apo .
de reforma y cambio soc·al
yo, procesos profundos
.
.
1 y 1a amenaza o el uso de la . 1 . L
d1ferenc1a c?n. las rebeliones o revueltas, que también utilizan lav~~o~:~~~- a
q~e est~s ultimas no buscan transformaciones profundas· asimism:, es
~1ltf~renc1a chon golpes de estado, que también usan la violenci~ es que en, lolas
u. irnos no ay movim
· tos de masas como apoyo. Citando 'a Till ( 1978
,
ien
d,~.
la m_ayona de las acciones cnlect;vas de v;olencia se desa;rollan ;
pa i_r . , e acciones que no son inicialmente violentas de manera
d:~:hoviodlenlcia enlhos movimientos social;s o revolucio:ua:i~:
.
e O que agan los demás part· ·
•
quienes ejercen la autoridad. Por otro lado usa1c1pealntt~s, ~n e:pec1al
revol• ·
· "
.
'
erm1110 terror
uc1onano p~ra refenrse a la sistemática aplicación de la violencia
parte de los gobiernos revolucionarios para obligar a la ob d' ·
plor
nuev
t 'd d
e 1encia a as
as au on a es. Aun cuando sabernos de la importancia que Gidd
199 l )_ ot_org: a I agente en su exphcación de los procesos soc ;a;;,'
. ~ pos1c1on leva a entender la violencia como la resultante d;
~:1~~1c1ones es_tructur~l~s, más que como una situación o condición derivada
1rcunstanc1as subJet1vas.

q;

~~;~~~~~á

\~!!4;

vez hUn~ ;e las t~orías tradicion_ales más significativa e importante, que a la
a
a s1 º. cuestionada y ampliamente discutida y que pone énfasis en los
spectos ps1coculturales, se la debemos a Freud ( 1856-1939).
entref: muy difícil resumir l_~s ideas de Freud sobre violencia, porque se
zan con las de agres1on (donde a veces no hay distinción entre

379

.1

�condiciones sociales y subjetivas) y porque sus ideas fueron evolucionando y
transformándose a lo largo de su obra; en lo que se refiere al plano cultural y
social, pasó de una poca o nula atención hasta otorgarle una gran
importancia hacia el final de su vida. Entre las primeras descripciones sobre
la aparición de la violencia y la agresión de los seres humanos, Freud
pensaba que los varones exhiben un componente de agresión en su
sexualidad, expresado a veces por formas violentas de apropiación del objeto
sexual, que estaría presente desde los comienzos mismos de la cultura
humana ( 1905 ). Había sin duda una cierta concesión al "machismo'' de la
época y de allí la idea de una posición "activa'' para el hombre y "pasiva"
para la mujer, que trascendía los aspectos sexuales. La pulsión sexual, en
este texto, sería un remanente de apetitos canibalísticos, asociada al comer.
Debemos decir, como complemento, que la destrucción del objeto amado
por la masticación aparece como mito en muchos pueblos (Lévi-Strauss.
1964) y en muchas de las fantasías infantiles en nuestra cultura.
En 1915, Freud establece que la polaridad amor-odio tiene un origen
común, que es el de las relaciones de objeto que el "yo" establece desde el
origen en el ser humano. Las relaciones amor-odio son complejas,
imposibles de ser circunscriptas a una vinculación polar de compensación. El
odio aparece a partir de la necesidad de eliminar a todos los objetos o
elementos que se convierten en displacenteros, de manera que, en la lucha de
cualquier ser humano por conservarse o afirmarse aparecerán
comportamientos agresivos y violentos.
Posteriormente, Freud ( 1920) corrige la versión anterior y habla de dos
grandes conjuntos de pulsiones: las de vida, relacionadas con el amor
(ternura) y las de muerte, vinculadas al odio (agresión). Aquí el conflicto se
da como expresión de las contradicciones en la conformación del aparato
psíquico individual, como causa y resultado de la propia estructura psíquica.
Todavía en 1924 (Freud, 1924) la agresión es el resultado de los
conflictos entre "yo" y "superyó" y con poca intervención de los factores
sociales o culturales. Más adelante, Freud ( 1927) adoptará la idea de que en
todos los seres humanos están presentes tendencias destructivas, antisociales
y anticulturales, como una especie de condición biológicamente
determinada. Freud se cuida mucho de hablar de un componente genético o
algo parecido, pero establece una especie de evidencia universal, aceptando
de alguna manera un tipo de rasgo de conformación estructural genérico en
la personalidad. También constata que, en muchos casos, la satisfacción que
la cultura ofrece a los seres humanos suele ser mínima, con lo que se
entiende que quieran destruirla. De alguna manera, justifica que los seres
humanos puedan atacar a los sistemas socioculturales que les imponen
restricciones u obligaciones difíciles o imposibles de cumplir. Cuando un

sistema
tal deja
insatisfechos a un gran numero
,
a la protesta
y rebelión.
de sus miembros, los empuja
Luego, Freud ( 1930) reitera la idea de
I
agresivos, hostiles y que la sociedad seque os seres humanos somos
amenazada de destrucción por lo
I
I encuentra permanentemente
esta tendencia. La destru;ción deqlue a ~udtudra debe poner siempre límites a
.
.
a socie a es la canse
. . .
e
la
nnposición
de
límites
p
cuencia
mevitab\e
d
.,
. or otra parte podemo
agres1on se advierte en los niños
1
,
s encontrar que la
individual, cuando todavía no t· en as et_~pas tempranas del desarrollo
.
ienen nocion de la
· d d .
defendiendo los objetos que perciben como
.
prop1e a pnv~da,
Eso le lleva a concluir que es d"fi . .b propios de una manera agresiva.
.,
1 1c1 1 1i erar a los s
h
agres1on, aprendida así desde e'pocas micia
. . . 1es Por otro eres
de. la
¡ d umanos
·
de que la cultura impone sacr1·fici·os 1
.
a o, reitera su idea
• .
.
a os seres humanos
1
dificil sentirse dichoso en cualquier cul
'. por o que se hace
modelo hidráulico· la agresi'o• n t d , tura. Hay tambien una especie de
·
en na una carga c t
humano y se volcaría hacia afuera c
. ons ante en cada ser
en un sistema compensatorio; esta t~;~ ~,~ntrapart'.da de la agr~s_i?n al ·'yo'',
fatalista, ya que no habría alte t·
s l~e~ana a una pos1c1on un tanto
ma ivas muy validas· 0
.
0
agredimos a los demás. En este te
· n~s autoagredimos,
inclinación agresiva es una dis _x~~ esta~I_ece una ~es1s fundamental: " la
ser humano" (Freud 1930: 117{~~~~: pu s1onal aut?~oma, originaria, del
instinto biológico pero que t1·en.
os que la pulsion en Freud no es el
,
e una carga muy f rt
.
desarrollo cultural de la humanidad en toda I _ue ~ y no erradicable. El
lucha entre las pulsiones de vida y 1
1 . a historia es una permanente
donde la lucha por la vida debe de ~s pu s1ones de _destruc~ión o muerte.
anhelo de realización fantásti~a a guna manera,_ t~1_unfar. Este es más un
empíricamente validada.
que una exposic1on de una tendencia
. En su carta a Einstein, de septiembre de 1932 (F
nazismo pisándole los talones ma "fi t
. . , reud , 1933), ya con el
de intereses entre los hombre~ se ;~n1.:sn a su c?n~1~c1on d~ que los conflictos
que otras formas de resolución son Ll , ~~:~;nc1p1? m~d1ante la violencia y
1
1
razón que no parece ser una forma n::~al d~c~;~i1n ::\:t:e~;s t~:~:!~ods~ la
Otro autor que ha analizado la guerr
1 .
.
perspectiva cultural es Marv· H . E
a Y ª violencia desde una
Harris ( 1981)
. m arns. n una de sus obras más famosas
derivan de la propon_e su id~a de que las guerras tienen bases prácticas· s~
ausencia en ciertas cultt ra d
1 .
.
problemas. Citando el ~om o
.
1 s, e so uc1ones alternativas a sus
el desencadenamiento de p rtam1ento de pueblos de lengua maring, explica
atribuidos a conductas llat gulerra como la respuesta a ciertos significados
d
cu ura mente dadas cuya ba
eterminada población d t d
, .
'
se es mantener a una
medio. Con ello n·
r~ e 1?s limites del equilibrio ecológico en su
, iega a existencia de un "instinto agresivo'' y ubica a la

t,

381
380

. ...

�guerra como un proceso sistémico. Para llegar a esta conclusión, Harris toma
los datos y las ideas de Rappaport ( 1987), en sus análisis de los tsembaga, un
pequeño grupo de lengua maring que habita en el distrito de Madang, en
Nueva Guinea. Rappaport construye varios índices matemáticos para
calcular la capacidad de sustentación de un pueblo y a partir de allí formular
un pronóstico; cuando el valor de la cantidad de la población real se acerca
al valor de su fórmula de capacidad de sustentación, la guerra se hace
inevitable. Pero no es necesario llegar al límite; Rappaport piensa que
existen además otros factores que aumentan la irritabilidad de una población,
usando, en este caso, un razonamiento matemático espurio: si existe un
grupo formado por 20 personas con uri pequeño espacio de cultivo y un
animal, hay 400 posibilidades de que los animales provoquen conflictos al
invadir las parcelas cultivables. Si aumentamos a 40, las probabilidades de
conflicto se hacen 1600, de manera que, mientras el aumento demográfico es
lineal, los conflictos crecen geométricamente. Obviamente, no aporta datos
antropológicos que le permitan defender esta hipótesis de reminiscencias
malthusianas.
Volviendo a Harris ( 1981 ), éste piensa que la guerra en las sociedades
de tradición oral es el precio que deben pagar por criar varones cuando no
pueden permitirse el lujo de criar niñas. Explicación, como muchas otras de
las teorías de Harris, sumamente audaz y creativa, pero poco sustentada con
datos y análisis de varias culturas.
El déficit de mujeres creado artificialmente entre los yanomamo es otro
de los fenómenos causantes de guerra y violencia que examina Harris. Según
él, la estrategia seguida por los yanomamo para criar varones agresivos se
debe a que siguen una de las dos únicas estrategias posibles en la formación
de seres humanos despiadados y feroces: ofrecer alimentos, confort y salud
corporal u ofrecer privilegios y recompensas sexuales; y concluye que "el
sexo es fuente de energía agresiva ( ... ) porque los sistemas sociales
machistas expropian las recompensas sexuales, las distribuyen entre los
varones agresivos y las niegan a los varones no agresivos, pasivos (Harris
l 981: l 00). La explicación no puede ser convincente, porque la disyunción
no es ni lógica ni materialmente clara: confort y salud corporal son
privilegios para cualquier sociedad, pero mucho más en las de tradición oral.
En otro texto, Harris ( 1977) analiza lo que él denomina "las principales
explicaciones alternativas para la guerra": como forma de solidaridad, como
juego, como inherente a la naturaleza humana y como política. Descarta la
primera explicación porque, teniendo la guerra un alto porcentaje de
mortalidad, las sociedades podrían buscar otras formas culturales de
incrementar la solidaridad, como los deportes (nótese el falso
antropomorfismo implícito sin fundamentos teóricos). En cuanto a la idea de

juego, piensa que, si los guerreros de las distintas sociedades ---como es el
caso de los. yanomamo- debe~ ser educados afectivamente para valorar la
gu~rra Y disfrutar ~atando rivales, también podrían ser educados para
odiarla Y para repudiar el espectáculo de seres humanos exterminándose
mutuamente. En lo que ha~e a la naturaleza humana, su argumento principal
~s qu~ la guerra y el asesmato no son universalmente apreciados y que la
mtensidad ~ la frecuencia de la guerra son altamente variables. La idea de
que_ las sociedades pueden incrementar su bienestar económico y social a
partir. de la guerra ---causas políticas de las guerras- le parece a Harris
apropiada para las naciones modernas, pero no para las guerras entre bandas
y aldeas, que no buscan conquistar territorios o someter a los vencidos. Sin
emb~rg~, cuando explicaba la conducta agresiva de los yanomamo lo hacía
en termmos del se~uest~o y apropiación de mujeres, una forma general de
acrecentar el pat_nmonto del pueblo en cuestión. En los trabajos de
Rap~apo~,, que cita, también está claro que es el proceso de una cierta
pla111~~ac1on no consciente del uso del territorio lo que lleva a la guerra y la
agres1on. De to?as maneras, pero por otras razones, es admisible que los
pue?los ~o requieran del uso de la guerra como una forma de incrementar su
~atn~o~1?. En s~s conclusiones'. Harris reafirma que la guerra y el
mfant1c1dio femenmo son el precio que las sociedades de tradición oral
de,b~n pagar para _mant~ner sus niveles de vida por encima de los niveles
mm1mos de subsistencia y que, en el fondo, se trata de una forma de
mantene_r, el _equil_ibrio demográfico adecuado para las condiciones de
prod_ucc10n d1sp?~1?les. La te~is, sin embargo, debería ser comprobada a
traves de un anahsis comparativo mucho más vasto en cuanto a los datos
aportados.
Girard ~ l 983~ establece una correspondencia estrecha entre las diversas
f?rm~s de v1olenc1a y lo sagrado. Para él, la violencia está o aparece siempre
ntuahzada, lo que le confiere así ese carácter sagrado. Lo curioso suele ser
que ese carácter sólo puede conseguirse mediante la asignación de carácter
sagrado a 1~ vícti_ma, de _all_í el enorme peso de lo simbólico en cualquier
for~a de v10lenc1a. La victima ritual, por lo tanto, es de alguna manera un
s~r mocente que debe pagar por la culpa de alguien. Para ilustrar las
?1ficultades que tienen las distintas culturas para acabar con la violencia
mtroduce el ejemplo de los chukchis, un pueblo que habita el extrem~
nordes~e de Siberia, en~re las costas del mar de Siberia oriental y el estrecho
de Benng. Los chukch1s se anticipan a la venganza sacrificando a uno de los
s~yos, para e_vitar que se desencadene el ritual de sacrificio que, siendo
circular, no tiene fin. Hay noción clara de la violencia y del papel de la
ven?anza, pero se imp_onc el sacrificio de un miembro del grup::i para cerrar
ci_clo. E!lo lleva a G~rard a la conclusión de que no es posible prescindir de
ª violencia p~ra terminar con ella. Por otro lado, la violencia es fundadora
de la comunidad; es a través de su ritual que la comunidad adquiere

t

383
382

�identidad y fuerza para salir adelante. Todos los mecanismos de la violencia
fundacional, el de la víctima propiciatoria, el del sacrificio ritual, el del
canibalismo y otros, tienen todos el mismo objetivo; sentar las bases
fundacionales de la existencia comunitaria. La pena de muerte de las
sociedades contemporáneas no es más que una forma de prolongación ritual
de esta violencia fundadora. Esta asimilación entre violencia y ritual se
asemeja a la posición sostenida por Franco Fornari ( 1972), para quien la
guerra en las sociedades de tradición oral constituye una fonna fundamental
de iniciación. Siendo la guerra en la mayoría de los pueblos una atribución
casi exclusivamente masculina, Fornari piensa que se trata de un
desplazamiento de la simbolización de la castración-muerte que renace en la
identidad grupal. El trabajo humano, opuesto a la guerra, tendría algo de
naturaleza femenina; sería la manifestación de la actividad constructiva del
ser humano e, invirtiendo el mito bíblico, Fornari piensa que los pueblos
agrícolas son de naturaleza pacífica y la agricultura el gran proceso
pacificador. Aun cuando podríamos encontrar elementos de la cultura
agrícola que ratificarían esta condición en su relación con el entorno, me
parece que estamos aquí en el plano difícil de las interpretaciones históricas.
no sólo de los pueblos particulares, sino de la humanidad misma, lo cual
puede conducirnos a discusiones interminables.
Mención aparte merecen Konrad Lorenz e Irenaus Eibl-Eibesfeldt. El
primero, trabajando con animales, encontró que los patrones de agresión
entre éstos seguían pautas preestablecidas y diferentes, según fuese intra o
extraespecífica.
Para Lorenz ( t 966), la agresión intraespecífica aparece en todas las
especies animales y tiene varias funciones importantes para la especie en
cuestión: distribuir territorios de dominio evitando una constante
redefinición; seleccionar los mejores ejemplares en orden a la reproducción,
y establecer un orden social de jerarquías, especialmente importante en los
animales sociales más evolucionados. Pero, justamente, esa agresión
intraespecífica nunca pone a los contendientes en peligro de muerte, lo que
es fundamental para la supervivencia de la especie. La lucha tiene, aun
siendo instintiva, mucho de ritual.
Lo que hace la distinción con los seres humanos es que nosotros hemos
construido poderosísimas armas de destrucción que no podemos controlar.
Y, dado que no actuamos racionalmente. la agresión intraespecífica nos lleva
a la violencia y, por lo tanto, a la muerte (Lorenz, 1971, 1976).
En cuanto a Eibl-Eibesfeldt ( 1977), también cree que hay una agresión
intraespecífica controlada por ciertos mecanismos, en general efectivos, que
disparan ciertas señales inhibitorias para impedir que se produzca un daño
384

mortal al rival; este comportamiento de lucha
,
y responde a ciertas presiones de la
se d~~arrollo filogenéticamente
comportamiento agresivo es o .
selecc1on natural. Para él el
m111presente en la lt
h
'
trata de que la mayoría de 1
1
cu ura umana y sólo se
.
as cu turas partic ¡
d
meca111smos de control y
d 1 .,
u ares esarrollan eficaces
mo e ac1on Incl s 1 .
desarrollada a veces mediante
. .
u o a igualdad debe ser
.
meca111smos compul sivos
·
.
e agresión.
con un cierto
nivel
d
Ambos comparten la idea de que la violenci .
,
humanos es un fracaso en los sist
. 1
a mtraespec1fica en los seres
emas ntua es de agresión.
En los últimos tiempos Marc H R
1
trabajo sobre las condicione's de
.. -~ss ( 995) ha desarrollado un amplio
. .
apanc1on y mant · ·
d1st111tas sociedades y h
d
emmiento del conflicto en
a postu Ia o la exist . d
complementarias para el análisis del conflict0 .
enc1a e dos teorías
estructurales y la que explica el
ti·
· la que parte de elementos
con 1cto por los
.
Ambas son complementarias y
. rasgos ps1coculturales.
1
~nuchas. !nterrogantes sin co~t~~;arº :;to, cualquiera de ellas aislada deja
mtegrac1on de ambas para tratar d ,
d manera que Ross recurre a la
, .
e enten er el confl' t u·¡·
metodolog1co comparativo t
d
ic o. t1 iza un enfoque
.
' ornan o una muestra d 1
.,
mundial de . aquellas sociedades prem
. d ustnales
.
que he a 'dpoblac1on. total
manera
casi exclusiva por antro po, 1ogos. part1endo
.
de
·
d an¡ s1 o descritas
·
nmguna
sociedad
está
1,·bre
de
fl'
e
a
premisa
de
que
•
con 1ctos real i
trabaJo de anál isis y construcción teó . , N za ~n extenso y profundo
0
entre culturas conflictivas y
ff ~•ca. . habna una distinción clara
110
conflicto" se refiere simplemcont 1ctl1vas, ~1110 que el término "cultura del
· · .
en e a conJ unto de
, .
mst1tuc1ones que en una sociedad d d
1 .
normas, practicas e
debido a que todas las socied d a a se re ac1onan con la conflictividad. y
función de su propia y particu~a es vat ~,desarrollar normas diferentes en
~ º?~ cultural de encarar el corn~;~;c•~:,, a~:~a una t~n~rá un particular
111d1v1dual: cada agente si'mb .
·
to es similar en el nivel
0 1iza a 1 otro de acue d
• .
percep~ual y las disposiciones para a red ir
r. o con su propio sistema
es posible resumir aquí el traba·o le Ros:on particulares en cada caso. No
consecuencias que tiene· pero t ~ b',
, ~• tampoco destacar todas las
,
am 1en es preciso afi
· ,
sobre el conflicto puede prescindir de sus 'd
•~ar que mn~un estud io
tratar sobre todo tipo de conflicto no
, eas. La dificultad aqu1 e~ que, al
manera directa a los estudios ,
pod_emos extender_ sus conclusiones de
política.
que aqui hemos definido como violencia

2. Características de una cultura de la violencia
Aun quienes hablan de una lt
d
.
.
no establecen de manera defin _cu . ura ~ 1a v1olenc1a (Rupesinghe, 1994),
dificultad se agrava c d
. ,tona que ~eb~mos entender por ello. La
uan o se introduce el termmo "v iolencia cultural" para
385

�referirse a ta negación de la identidad, la seguridad y el sign~fi~ado
simbólico. Me parece evidente que estos procesos se presentan de mult1ples
maneras y con diversos modos de acció~ ~n todo el mundo Y no p~d~mos
distinguir con facilidad sus diversas apanc1ones; aquello que en los ~lti~?s
tiempos hemos denominado popularmente como de proceso de .globaltzac1on
tendría mucho de esos elementos y, aun cuando hay quienes lo han
mencionado como dañino para muchos grupos y sociedades, no parece haber
unanimidad en mostrarlo como un proceso de violencia cultural.
Justamente Hans Joas ( 1999) señala que el proyecto de mod~mización
nunca concibió la guerra corno una posibilidad. La teona de _la
modernización que se desarrolló después de la Segun~a Guer.ra Mundial
asumía más O menos implícitamente que toda la modernidad se 1mplant~ de
manera pacífica y tiene objetivos loables. La cultura ~oder~a ~s. amb1g~a
con relación a la guerra y de allí que en general la teona_ soc10log1ca _om1~a
algo que ha estado y está presente de manera sostenida en la h1stona
humana.
Si aceptamos ta idea de una caracterización de la violenci~, debe tomar
en cuenta tanto los factores estructurales como los ps1coculturales;
deberíamos tratar de producir una teoría que combine ~mbos,- Ross ~a hecho
esto, pero su visión del conflicto implica una perspectiva mas amplia que la
de la violencia.
Uno de los aspectos genéticos más importantes de las teorías ~s el
momento de la creación de taxonomías. Las taxonomías son co_nstrucc1ones
que sirven para establecer un lenguaje de significado comun_ entre los
científicos, para marcar las relaciones entre los conce~~os y la realidad Ypara
establecer las bases de una teoría acerca de una porc1on de_l, mundo. No son,
por sí mismas, una teoría, pero faci~itan _s_u elaborac1on al establecer
elementos ordenados en sistemas de clas1ficac1on que son la base conceptual
de aquélla.
Proponer una taxonomía es una empresa arries_~ada, especialmente si
todavía no se ha desarrollado la teoría de sustenta:1~n, porque se corre el
riesgo de caer en una sintomatología f~~omenolog1ca que no ~enga un
sustento real, Jo cual impide una percepc1on adecuada de los feno°:enos Y
puede ser fuente de mayores confusiones. No obstante, asumo el ~1es?o Y
propongo aquí, para empezar a trabajar sobre el tema, la s1gu1ente
taxonomía.
El sistema es bidimensional; en el eje de l~s columnas tene~os la
dimensión objeto-destino de la violencia y en el eJe de las filas el tipo_ d~
agente causal. Los objetos-destino pueden corresponder a cuatro categonas.
386

individuo, grupo, espacio territorial y poder estructural. Sociológicamente, el
individuo es una ficción, pero aquí hablarnos de individuo para referirnos al
organismo biológico individual de los seres humanos. El concepto grupo es

atribuido a un conjunto de seres humanos, cualquiera sea su tamaño (o sea,
que no se hacen distinciones entre grupos pequeños y masas y todos sus
posibles grados intermedios). Me parece que espacio territorial no requiere
explicaciones y el poder estructural es el poder definido y usado dentro de
los límites del estado (o de los protoestados, en las sociedades de tradición
oral).
En el eje de las filas, los agentes sociales pueden corresponder a cuatro
categorías: individuo, grupo, estado (o más bien estado-nación) y masas.
También en este caso las distinciones son a veces convencionales, ya que
individuo corno tal, aislado, sin referencias sociales, creo que sólo puede
aparecer en los severos casos de psicosis y aun así podríamos discutir tal
condición. La aparición de agresores violentos se deriva, generalmente, de
las características de personalidad de quien desarrolla la acción, la que está
siempre sobredeterminada; un rasgo que parece estar presente en estos
individuos es la disparidad entre las percepciones conscientes e
inconscientes de sí mismo y los otros (Slote 1996). Los grupos pueden estar
estructurados o no; sus miembros pueden ser conscientes o no de su
pertenencia. La categoría de estado pretende ser objetiva e impersonal, aun
cuando siempre actúa por medio de personas que representan su condición.
Dahl ( 1999) señala que el término estado suele usarse de manera poco
precisa, adoptando la territorialidad como una de las condiciones más
importantes para su existencia, a la que suman otras características. De
manera similar a la dada por la acción del "estado", la categoría de masas
anula en su concepto la condición de conciencia individual; las masas han
sido concebidas como agrupamientos que se comportan colectivamente de
manera irracional y que tienden más espontáneamente al despotismo que a la
democracia (Moscovici 1985).
Debe quedar claro que la violencia en los seres humanos está siempre
simbolizada: como se muestra en ciertos casos de psicosis, aun el espacio
físico de un individuo tiene límites o fronteras imprecisas físicamente. Por
otra parte, las brutales agresiones violentas de las guerras modernas se hacen
posibles por dos mecanismos despersonalizadores: la asignación de una
categoría infrahumana (o sencillamente no humana) al otro que es agredido
(posición adoptada por muchas culturas de tradición oral, pero que también
usaron los nazis) y la utilización de armamentos que impiden encontrarse
cara a cara con el otro. evitando cualquier forma de identificación empática.
Al combinar los ejes, obtenernos:
387

�individuo

individuo

grupo

Estado
nación

masas

l.l.
magnicidios

grupo

espacio
territorial

¡ .3. ¿sólo en
sociedades
de
1.2.
tradición
oral?
anarquistas
"clásicos"

2.2.
conflictos
2. l. acciones
raciales;_
de terroristas
,, de
"guerras
0 guerrilleros
mafias
políticas;
guerras
civiles

2.3.
actividades de
bandoleros o
ciertas clases
de guerri \\eros

poder
estructural

l .4.
dictadores
Latinoaméricanos
2.4. golpes de
estado:
movimientos
guerri\leros
estructurados

3 .1 . torturas
3.4.
3 .3.
3.2.
en sus
infiltración
en
eliminación usurpación de
diferentes
estados
territorios en
modalidades; sistemática
"enemigos'·
guerras
de grupos
acción de
interestatales
opositores;
grupos
param iIitares democidios
4.2.
4.4.
4.3. asonadas
persecución
4.1.
revoluciones
o
a grupcs
linchamientos
\evantamiendefinidos
(nazismo); tos populares
luchas
tribales

.
tenido y tiene expresiones en todas las
Cada uno de los 16 t1~os ha asiduidad varíe (las dimensiones de este
sociedades, aun cuando su numero y
d1·entes eJ·emplos de cada uno en
·
tar los correspon
.
trabajo no permite~ presen d ti o es cualitativamente diferenciado _Y no
todo el mundo). Sm duda: c~ a pi
efectos de consideraciones
.
i interca arse para
d 1
b
pueden intercam iarse n
no odría decirse que la cultura e , a
cuantitativas. En otras palabr~s,
p
de casos en todas las categonas
.
, d d or un numero mayor
. · d
violencia estana a a P
.
d 11
s·in embargo el predominio e
· ·,
alqu1era e e as.
'
, d
o en una combmac1on cu
b. ·o·n particular podna arnos
1 .
alguna com mac1
casos en alguno de os tipos o
, . o ma·s consistente, como base para
·
sistema teonc
¡
las bases parn construir un
d
D mas particulares de una cu tura
una teoría que pudiera expresar gra os o or
de la violencia.
388

Por otro lado, los tipos, aunque están presentados como
comportamientos, son estructuras rigidizadas y la realidad social siempre es
dinámica: algunos de esos tipos, que fueron frecuentes en ciertas sociedades,
prácticamente han desaparecido en la actualidad en esas mismas sociedades,
presentándose en otras (p. ej., los linchamientos en el sur de los Estados
Unidos de América -que han desaparecido allí, pero que se han hecho
presentes en varios países periféricos). Otra complicación en los tipos se da
porque los terroristas o guerrilleros asumen diferentes perspectivas
ideológicas y modos de acción, según sea la sociedad en la que aparecen, lo
que nos indica la fuerza que la estructuración simbólica de las
representaciones sociales del "nosotros" y los "otros" tienen en la formación
de los actos violentos. Los crímenes de estado, condenados, pero efectuados
en numerosos países, nos enfrentan a la compleja y no resuelta relación entre
estructuras sociales y sistemas de personalidad: ¿hay alguna "personalidad"
típica de los torturadores?; ¿cuáles son los mecanismos de su reclutamiento?;
¿existen sistemas socioculturales que propician su aparición?
El lnstitute for lnternational Mediation and Conflict Resolution
(IIMRC) y el lnterdsiciplinary Research Programme on Causes of Human
Rights Violations (PIOOM), de la Universidad de Leiden, Holanda,
establecen para los conflictos una escala de tres posiciones: los conflictos de
alta intensidad, conflictos armados con más de mil muertes durante un año;
los conflictos de baja intensidad, conflictos armados que provocaron entre
cien y mil muertes en el periodo de un año y los conflictos políticos
violentos, con menos de cien muertos en el mismo periodo. Para el año 2000
registraron 26 conflictos del primer tipo, 78 conflictos de baja intensidad
(uno en México: Chiapas) y 178 conflictos políticos violentos (cuatro en
México: Guerrero, Oaxaca, Tabasco y Veracruz). Las cifras de los
conflictos, en el orden internacional, han venido creciendo de manera
constante desde 1995 (PIOOM e IIMCR 2001 ). Se trata en todos los casos
de violencia tal como la hemos definido en este trabajo (la intensidad está
determinada por el número de muertes), pero no cubre todos los casos de
violencia a que hemos aludido.
Esta variedad nos enfrenta al gran problema no resuelto: ¿cómo
establecer un sistema teórico que dé cuenta de esa variedad y pueda marcar
sus procesos causales? ¿Cómo podemos construir una teoría de la violencia
que dé cuenta de todas sus modalidades y nos permita predecir su fonnación
y aparición? Mientras no avancemos en ello, muchas de nuestras polémicas
estarán marcadas por la ambigüedad o por la identificación que se tiene con
los distintos agentes. Me parece posible mostrar que las perspectivas
ideológicas permiten que, según sea el antagonismo presente, se interpreten
389

�como violentos los actos "enemigos", mientras que las acciones violentas de
\os miembros del grupo propio se califiquen como razonables o naturales.
3. La violencia política en México

Obviamente, este trabajo no puede hacer una presentación completa de
\a violencia a través de la historia en el país. Hay quienes creen que después
del sangriento periodo de la Revolución, la sociedad entró en un periodo de
paz y carente de conflictos violentos, debido a que se había establecido un
sistema autoritario que tenía un fuerte control de todas las actividades
políticas y sociales del país. El último conflicto violento de alta intensidad
fue la guerra cristera, que dejó alrededor de 70000 muertos en tres años de
guerra, entre 1927 y 1929 (Meyer, J. 1985). Hemos buscado registros de
hechos de violencia y nos hemos encontrado con una dificultad adicional: la
carencia de fuentes que los registren de manera adecuada. Nos vimos
forzados a consultar a fuentes periodísticas, con el inconveniente de que no
siempre se registran los hechos (algunos son consignados por ciertos
documentos, pero no siempre todos aparecen en todas las fuentes). La
búsqueda comprende los últimos cinco años y como no se consultaron todos
los periódicos del país es probable que se estén omitiendo varios hechos.
Siguiendo la tipología presentada, encontramos en 1.1 el asesinato de
Co\osio consumado el 23 de marzo de 1994, quien en ese momento era
candida~o presidencial y casi seguro ganador de las elecciones de ese año.
Aun cuando ha habido muchas personas que han tratado de mostrar que
había una gran conjura, las investigaciones no han podido encontrar hasta
ahora ningún elemento consistente sobre ello, de manera que lo seguiremos
considerando un magnicidio.
En cuanto a 1.2, tampoco hay evidencias de la acción de individuos de
este tipo; en los Estados Unidos de América actuó durante 17 años Theodore
J. Kaczinski ("unabomber"), quien asesinó a tres personas y dejó mutiladas a
otras 29.
El tipo 1.4 no parece haberse presentado, aun cuando el asesinato de
José Francisco Ruiz Massieu pueda pertenecer a esta categoría.
En el tipo 2.1 incluimos el atentado contra Jesús Blancornelas, un
periodista de Tijuana, B.C .. quien fue baleado a fines de noviembre de 1997.
Aun cuando parece haber sido un atentado de una mafia de narcotraficantes,
las circunstancias v el carácter de la víctima nos permiten incluirlo como un
hecho político (Í"evario Turcott l 997). También incluiríamos aquí el
asesinato de Andrés López Hernández, por parte de simpatizantes del EZLN,

2.2_. E~ el tipo qu: registra la mayor cantidad de casos: las luchas entre
grup~s md1genas ~n ~1versos estados, los conflictos entre partidos políticos
con liderazgos caciquiles ~ las confrontaciones por tierras entre campesinos.
Entre 1980 y.~ 994 se registraron en Chiapas 34 conflictos entre indígenas
por la poses1on de la _tierra (El Norte, 1994), algunos de los cuales
culminaron
en formas
de ell O es eI en1rentam1ento
c.
.
h
"
. . v10lentas·
.
' un eiemplo
J
entre c amu 1as trad1c1onaltstas" contra chamulas "evangélicos" en octubre
de 1994, con tres muertos de este último grupo. En septiembre de 1994
c_ampesinos de Yaxé y Chichicapan (Oaxaca) se enfrentaron en un pleito o;
tierras con un dese~lace de ocho muertos (Castro 1994). En abril de 19~6
grupos de los part1do_s p~ y PRl se enfrentaron a balazos en Yaitepe~
(O~xaca) por la p_res1denc1a municipal, cuyo resultado fue un muerto y
vanos h:ndos. Lo interesante del caso es que los dos grupos habían retirado
sus planillas para que la elección se realizara de acuerdo con el sistema de
usos y costumbres (el modo "tradicional" de resolver las elecciones)·
declarado
a. este método , el grupo perdedor se,
•~ , .el ganador de acuerdo
,
mam esto ~n~o_nforme y de a!h las_ disputas violentas (Ruiz Arrazola 2001 ).
E~ el mu111c1p10 d~ Chenalho (Chiapas), las disputas por la elección de los
miembros del cabildo municipal y la declaración de legitimidad h b'1311
causado 29 muertos hacia diciembre de 1997 (Balboa 200 ¡) E 1
.ª ·
d H 'f , (Ch.
• ne munic1p10
e u~:upan . iapas), en julio de 1996 fueron asesinados tres campesinos
y un n~no tzot~des en una disputa por problemas agrarios (La Jornada 2001)
En el _area vecma de Simojovel la cuenta de los asesinatos llegaba a 15
.
las mismas f:chas i~cidentes similares en el estado de Guerrero arrojab~/~1:
muerto y vanos hendas.
, ~no de l~s ~echos más impactantes y que aún ocupa la atención de
pohticos Y penod_1s~as es lo que se conoce como "la matanza de Actea!",
donde, el 22 de d1c1e~bre de 1997, 45 campesinos indígenas simpatizantes
del EZLN fueron asesmados. Las especiales circunstancias - las víctimas se
e~contraban orando en un~ i_glesia y en su mayoría eran mujeres y niños- le
dier~n. al acto caractenst~c~s dramáticas que han impactado en los
sentimie~tos de algunos dmgentes políticos y sociales (Trejo Delarbre
1_998~. Sm embargo, hasta ahora los órganos de justicia no han mostrad~
~nt~res por aclarar las cosas y castigar a los posibles responsables. El 26 de
bnl de 1998 tre~ personas fueron asesinadas en un poblado del estado de
~ u;¡ero -A:cel_1a- por diferencias políticas con sus ejecutores (Hiriart
h9 )·. ~ntre Jumo de _1,998 y mediados de mayo de 1999, se produjeron 80
~;1c1dios en la reg1on de la Montaña (Guerrero), según una denuncia
P sentada por el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollán
de la dióce~is de Tlapa, lo que muestra un permanente estado de v;olencia e~
1a zona (Eltzalde 200 l ).

el 26 de abril de 1998 (Hiriart 1998).
391
390

�En agosto de 2000, un enfrentamiento entre grupos caciquiles, la
Organización de Pueblos y Colonias dirigida por Juana Ma~ínez ("~a
Loba") y Antorcha Popular, dirigida por el alcalde electo de Ch1malhuaca~
(estado de México) se enfrentaron, resultando un saldo de I_ 4 muertos Y casi
cien heridos, cuando este último quería asumir sus funciones legalmente
obtenidas en las elecciones correspondientes.
Los enfrentamientos entre grupos derivados de sus adhesiones religiosas
son frecuentes en el sur del país. En 1996 se calculaba que los
enfrentamientos en la zona de San Juan Chamula (Chiapas) entre
evangélicos y católicos "tradicionalistas" había ocasionad_o m~s. de 50
muertos. Hemos mencionado que sólo registramos la violencia pol1t1ca Y tal
como fue definida. Los enfrentamientos entre narcotraficantes estarían en
una delgada línea de límites entre violencia política y violencia criminal; las
muertes entre grupos de narcotraficantes se han incrementado
sistemáticamente y solamente en 1998 se dieron más de 400 muertes de este
tipo (Andrade Jardí 1998).
· Qué tipo de incidentes son éstos? Generalmente, son di~putas
deriv~das de una ambigua interpretación sobre derechos_ de prop_1edad.
resultado de la incapacidad del estado mexicano para organ1~ar un s1ster~a
confiable de definición y registro de la propiedad, consecuencia de su propia
debilidad. En otros casos, las luchas por "miniestructuras" de poder local son
también una secuela de la imposibilidad de imponer el estado de derecho.
2.3. ¿Podría considerarse al Ejército Zapatista de Liberación Nacional
(EZLN) un ejemplo de este tipo? En la medida en que no ha proclamado
enfáticamente la búsqueda de la obtención del poder total (aunque algunas
declaraciones del autodenominado "subcomandante Marcos" lo s~a~ en ese
sentido), la lucha del EZLN parecería circunsc'.ibir~~ al domm10 sobre
ciertos territorios y a la implantación de una leg1slac1on protectora de los
derechos indígenas. El EZLN no ha actuado de 1~anera violenta en general
(salvo en su aparición inicial) y no parece estar d1spu~sto a hacerlo: a~nque
algunas declaraciones de quienes aparecen como sus dmgen~es o pnnc1pales
representantes incluyen la lucha armada como uno de sus metodos. De todas
maneras, un análisis adecuado o válido del EZLN excede con muchos los
límites y objetivos de este trabajo.
Sí se encuentran grupos paramilitares que reivindican derechos
territoriales. En Chiapas operarían nueve grupos, algunos_ de los c_ual~s
parecen contar con campos de entrenamiento propio sm _que ~.mgun
representante del estado mexicano haya mostrado alguna ~ntenc1o_n de
controlarlos o eliminarlos. Entre 1994 y 1998 estos grupos habnan asesrna~o
a más de 120 indígenas (Aguayo Quezada, 2000). Uno de los grupos mas
392

activos es el conocido como "Paz y justicia" y se habría formado a partir del
24 de marzo de 1995 como consecuencia del asesinato de Nicolás Pérez
Ramírez por parte de simpatizantes del EZLN (Treja Delarbre 1998).
2.4. Aparte del ya mencionado EZLN con sus características especiales,
se registra la actividad del Ejército Popular Revolucionario (EPR) en los
estados de Guerrero, México y Oaxaca, con un número estimado de
combatientes en unos 2000 y que serían responsables de algunos asesinatos y
secuestros (Aguayo Quezada 2000). Otro grupo menor, escindido de éste y
autodenominado Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI)
operaría en el estado de Guerrero y tendría alrededor de sesenta
combatientes. El 7 de junio de 1998 en un lugar denominado "El Charco"
(en la llamada "Costa Chica" de Guerrero) un enfrentamiento entre un grupo
del EPR y miembros del ejército mexicano cul111inó con once muertos
(Hiriart 1998b).
La tortura y otras formas de actos violentos contra los individuos (3 .1 ),
como su secuestro y desaparición (eufemismo para no reconocer que se los
matado) ha sido negada de manera sistemática por quienes serían sus
posibles ejecutores. Sin embargo, durante los años setenta del siglo XX se
calcula en más de 500 a los desaparecidos, algunos de los cuales figurarían
en registros del ejército (Aguayo Quezada 2001 ). En fechas posteriores
también se han presentado, aunque de manera más esporádica. Ha habido
infinidad de denuncias que acusan a la policía judicial en los diferentes
estados, al ejército o a los grupos paramilitares sobre ejecuciones,
aprehensiones sin orden judicial y secuestros (generalmente rematados en
desapariciones). En abril de 1997 la Asociación Nacional Civil de Abogados
Democráticos y el Centro Fray Francisco de Vitoria denunciaron en
Chilpancingo (Guerrero) la comisión de este tipo de acciones en las zonas de
la Costa Grande y Costa Chica del estado con testimonios de más de 150
viudas que afirmaban que el asesinato de sus cónyuges se debía a motivos
políticos (Araiza y Villa 2001).
3.2. El estado mexicano no ha actuado de manera oficial en ta
eliminación de grupos o poblaciones, como es el caso de algunas naciones
africanas o los más recientes acontecimientos de las naciones que formaron
la antigua Yugoslavia. Pero podríamos anotar como un hecho de este tipo el
acaecido en el llamado municipio autónomo San Juan de la Libertad
(Chiapas), donde la procuraduría del estado decidió dar cumplimiento a
algunas órdenes de aprehensión contra ciudadanos indígenas y que derivó a
un enfrentamiento con el resultado de nueve muertos y siete heridos
(Andrade Jardí 1998a).

393

.,,

�3.3. No hay ni ha habido esta clase de disputas, dado que México no ha
participado en guerras de ocupación durante el siglo XX.
3 .4. Debido a la debilidad del estado mexicano, no parece que se haya
desarrollado un sistema de espionaje o infiltración al estilo de la CIA
estadounidense con participación de acciones violentas al interior de otros
estados, como es la caso de la CIA en Chile en 1973, en Cuba en toda la
segunda mitad del siglo XX y en muchas otras partes del mundo.
4.1. Los linchamientos parecen ser siempre de naturaleza "social", pero
sin duda reflejan una arista política ·en la medida en que muestran la
incapacidad del estado para imponer una justicia independiente con
procedimientos apegados a las normas jurídicas constitucionales. El 19 de
septiembre de 1994 unos 800 lugareños de Chalcatzingo (Morelos) lincharon
a tres !)ersonas que habían pretendido secuestrar a unos niños; esas tres
personas no parecen haber sido identificadas (Hernández 1994 ). En marzo de
1998, en Huejut\a (estado de México) una turba linchó a machetazos a dos
personas que habían sido acusadas de secuestrar a cuatro niños. Dichas
personas habían sido detenidas y la multitud asaltó las oficinas locales del
juzgado para sacar a los prisioneros (Aznárez 1998). Hasta donde se sabe, no
hubo detenciones ni enjuiciamientos derivados de estos casos, lo que
confirma la debilidad del estado mexicano para imponer el estado de

No obstante, en el caso mexicano s
,
del tipo 2.2 en los registros de . 1 , . e presentana un claro predominio
h b
vio enc1a en los , lt'
~
a. er ~~a política oficial dirigida a evitarlos·
u I~os ~nos y no parece
la JUSt1c1a se limitan a tratar d
1
' los func1onanos del gobierno o
.
e contro arios una ve
h
.
veces- Intentar castigar a algunos culpables er z que an_ aparecido y -a
toma de conciencia en la p bl . ,
' p o no se manifiesta una clara
posibilidades de aparicio' n od ac,otn s?bre la necesidad de eliminar las
e es e tipo de
·
observando la debilidad del t d
.
acciones. Por otro lado
es a o mexicano so
d
'
' rpren e que no haya más
11echos violentos en la sociedad.
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derecho.
4.2. No se encontraron registros de hechos de este tipo

4.3. Sin llegar a ser violentos, por las precauciones de los grupos de
poder, pero aparecen movimientos por la apropiación de la tierra urbana.
Podrían derivar hacia movimientos con acciones violentas similares a los
existentes en el nordeste brasileño si se acentúa la aplicación de las medidas

de corte neoliberal por parte del gobierno.
4.4. Las revoluciones no parecen preanunciarse: según algunos
estudiosos de la revolución mexicana del siglo veinte (Aguilar Camín y
Meyer, 1989), entre 1909 y 191 O varias autoridades y observadores de la
realidad nacional hablaban de la imposibilidad de su aparición; por ello, creo
que es válido preguntarnos: ¿la última fue la de 191 O?.

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mar
19
_
ex,co.
Pais, año
XXII
98
Balboa
Juan (2001) ¡
r.
reclaman
w~wJ·ornada . ncump IO acuerdos de paz el alcalde de Chenalhó
·

4 Conclusiones

No creo que sea posible exponer conclusiones definitivas o, en todo
caso, si se me obliga a ello, decir que sobre violencia política es mucho,
mucho más lo que ignoramos que lo que sabemos.
394

·

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398

399

�EL DISCüRSO FIGURATIVO

Dr. Herón Pérez Martínez
El Colegio de Michoacán
Refranes y emblemas lenguajes del mismo mundo

Nos proponemos mostrar en este ensayo, en primer lugar, la trabazón
del universo que hermana discursivamente el emblematismo argumentativo
de los refranes con los emblemas y el discurso que generan, el discurso
emblemático en todas sus modalidades y' funciones. En segundo lugar. tras
analizar ambos discursos desde el punto de vista de su funcionamiento
argumentativo, avanzamos la hipótesis de que ello es posible por la
cosmovisión en que ambos tipos textuales se fincan. Partimos del hecho,
comprobable y comprobado históricamente, de que emblemas y refranes. en
cuanto hijos del mismo mundo, son los más importantes elementos
argumentativos de índole figurativa de un discurso de masas que se
desarrolla en el corazón del barroco, a la par que el teatro español del siglo
de oro, que sustentan una comunicación intensa entre los núcleos
detentadores de sendos poderes político y religioso con masas
prevalentemente analfabetas.
Emblemas y refranes comparten, en efecto, no sólo un tipo de discurso
y de destinatarios sino una concepción del mundo, una lógica y un lenguaje.
Emblemas y refranes son, de hecho, una herramienta de primer orden
empleada para desarrollar la argumentación de masas en los siglos XVI a
XVlll de las culturas hispánicas. Subyace a su funcionar argumentativo el
supuesto de que ambos tipos textuales suponen un universo uniforme que
hace posible las inferencias que los estructuran.
La uniformidad de este universo en sus variados ámbitos permite el
tránsito de uno a otro sin saltos violentos según aquel principio de la física
clásica natura non facil saltus. La cosmovisión que subyace a estos
discursos supone, en efecto, que en la estructura de las cosas hay un afucra y
un adentro según el modelo semiótico cáscara-fruto que exige que todas las
cosas que pueblan el mundo sean símbolos de las realidades más altas
ocultas. Así funcionaba la teoría del texto en le edad media. Según ella. todo
texto consta de res et verba en que las palabras. verba, son el ropaje a través
del cual hay que descubrir el verdadero contenido, lo que realmente vale.
res.
Refranes y emblemas, además, son la base de una argurr,entación
discursiva fácil de percibir porque invita al lector a incorporarse en el
proceso de comunicación y permite que su destinatario. el público de masas.
40 1

�eche mano de sus convicciones más arraigadas en el fondo de su conciencia.
La textualidad resultante conforma, entonces, una argumentación híbrida
-mitad figurativa y mitad verbal- que, tanto en el discurso emblemático
como en el paremiológico, permite inculcar principios, por lo general de tipo
performativo, expresándolos verbalmente mediante el apoyo de una figura
socialmente aceptada. El acercamiento entre refranes y emblemas es
metodológicamente pertinente, también, por el hecho de que ambos sacan su
vis argumentativa de la "experiencia".
Así, pues, el hablar lapidario es expresión de un fenómeno de
comunicación de masas que florece sobre todo en el siglo XVII hispánico y
que comparte una serie de rasgos con el discurso emblemático de que se
ocupan cada vez más investigaciones y congresos de nuestra tradición
hispánica; refranes y emblemas inculcan sus "verdades" en textos muy
breves: los lemas en el caso del discurso emblemático; los refranes en el
caso del hablar paremiológico. En ambos casos, se trata de textos
sentenciosos, en forma de expresiones aforísticas, concisas, agudas.
endurecidas por el uso, breves e incisivas, de buen arte por lo bien acuñadas;
que, aunque de manera distinta, en ambos casos se trata de cápsulas
situacionales y pequeñas dosis de saber provenientes de la experiencia. La
diferencia fundamental, en cambio, está en el ámbito de pertenencia de cada
una de esas textualidades: en tanto que la emblemática pertenece al mundo
de la creación individual, como la literatura, los refranes son textos del
folklore; no importa si, corno decía, ambos funcionan discursivamente en la
comunicación de masas para inculcar inductivamente conductas de la vida
cotidiana.
Si la transmisión de los refranes tiene lugar por las vías de la tradición
oral, la de los emblemas viene a lomos ya de una muy exclusiva textualidad
escrita ya, como lo ha puesto de manifiesto la investigación emblemática, en
productos del arte, efímeros o duraderos, que desde los ámbitos de las élites
exhiben su mensaje, siempre de fácil lectura, a públicos generales. El
emblema comparte discursivamente con el refrán, hoy lo sabemos, la
capacidad de engastarse en discursos mayores, como los sermones, para
desempeñar la función de un argumento inductivo, el exemplum de la
retórica aristotélica. Las demás propiedades discursivas del refrán no son
compartidas por el emblema: el transmitirse generacionalmente de boca en
boca, el ser aprendidos juntamente con la lengua y, en fin, el que su figura
esté constituida por una constelación de situaciones en que cada uno refrán
es capaz de brotar de manera espontánea en cuanto alguna de esas
situaciones se presenta. 1 El rasgo distintivo más importante de los refranes,
empero, es de índole discursiva y se refiere a la función entimemática
que el
2
habla de una cultura les asigna en el argumentar cotidiano.

402

Si los emblemas parten del
símbolo de algo de que h
supuesto hem1etista de que todo
.
'
ay un mundo ba· l
es
realidad fantástica que contiene lo
~o a corteza del que vemos una
por ende de una vida mucho s _secretos todos del buen comporta/se y
s~per~cie; si, en suma, las cosas~tr que la que po_demos llevar en 1~
smo s1mbolo y áspera corteza q
q_ue se nutre la vida cotidiana no son
.
. .
ue remite y ocult 1
cierto el prmc1pio herrnetista de
I
a o verdadero. entonces es
aprender a leer, o de un simbo! is:~\1: nat_uraleza e_s un libro que hay que
en todas las cosas a la m
d g~nzante u111versal que ve símbolos
. '
anera e Fil1ppo p· · 1 •.3
re ranes, en el mismo tipo de d.
icme 11, en tanto que los
¡ fh
1scurso parte d ¡
iec os de la experiencia encierran
' . ~ e supuesto de que todos los
atender·
una ensenanza a !a que siempre haY que

f

Es el mismo espíritu del tiem o ue . . ,
estando en las cárceles romanas de I
q_ . _1~sp1ro a Tomasso Campanella
soneto "Modo di filosofare''
a nqu1s1~1on entre 1594 y 1595, el célebr~
b
que expresa bien n , 1 1
su yace al argumentar entimema't,·co t t d
o so o .a cosmovisión que
1a re1en
'" ·da doctnna
· hermetista
· sob an
o e .emblem
1
.
re e conoc1m1e t das como
o· de
• refranes· sino
e
que
el
mundo
es
un
libro
qu
h
n
e
tos
smo
la vieja idea
d
donde el creador escribió sus per a_y que aprender a leer: el mundo es el libro
opios conceptos 1
¡ •
con gestos y con el propio ejemplo ad , . , e1~p o vivo donde pintando
muertos copiados del orioinal c
ornl o cielo y tierra; en vez de leer libros
t
1
.
º
on mue 10s errores 1
con emp ar el urnverso como libro vi
.
,ay que leer el original.
vo que eJerce su constante magisterio.~

°

El ambiente vital 5 del embl ·
mismo que el del refrán· amb
hema es, en suma, fundamentalmente el
•
·
os ec an mano d
sm embargo, en lo subvacente Nad
. - e una superficie apoyándose
]
·
·
a extrano ent
'
os tipos de discurso que ambo
' . onces, que sean análogos
destinados y, desde luego las
sd gdeneran, n, el público al cual están
.
'
ver a es y cond t ,
.
que su vigencia discursiva sea
. 1
uc as que mculcan. De allí
t
d
equ1va ente La
·d d
anto e emblemas como de r ..
capac1 a argumentativa
.
e1ranes se basa
1 ,d
.
am bos tipos textuales v por tar1t
en a lll ole discursiva de
· · ·
- '
o, en su estructu
·, ·
pnnc1p1os inculcados a través d t
b
. ra sem iot1ca: se trata de
1
.
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1c1s1\0S que. para su fácil
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1
'
.;
en una ,gura q
.
ace as veces de un exemplum que siem
.
_ue argumentat1vamente
emblemas hacen del lema ese postulado :r:ev die~ m~~ que mi l palabras: los
figura correspondiente· los re'"ra
e e mc1s1vo que se apova en la
11 nes hacen argui
1
,
t ·
ema en tanto que constru
.
nen at1vamente las veces de
yen soc1oculturalme t I fi
para argumentar.
n e a igura de que se valen
Un mundo grande, uniforme y de muchos pisos

. La idea de mundo que sub ace
.
uniforme. Coincide con lo
Ny
a ese discurso es la de un mundo
que orthrop Frye llama en El gran códi¡;o 6 la
403

�,
y·tco, d"vide
la historia de. la cultura
. , . " cuando . apoyandose
en
lt'fitea,
··fase h1erat1ca
.
, t 11 por una era Jerog
en tres eras. El ciclo de la cultura e~pielza, segoue~ti:oºde la lengua. Esta fase es
.
que domina e uso P
mítica o de los d roses, et. 1 , · a la que nos re1en
.: 'amos·· en ella preva1ece. un
seguida por una fase h reratrca'. , .
.
1 ';itz im Leben, el ambiente
, . E f e hrerattca constituye e ,
lenguaje alegonco. sta as
d sarrolla y funciona la cu1tura
vital o el universo cultural en donde sufrge, seA eella seguirá una tercera era, la
mo de los re ranes.
·
tanto de los embl emas co
d , t" . en ella prevalece un lenguaJe
era del ueblo llamada por Frye _emo ica.
. _P Tenninada , el ciclo comienza de nuevo.
descnpt1vo.

ua está más individualizada.
Para Frye, "en esta segunda etapa !al enngte la expresión externa de
ser fundamenta me
. "d 1
y las palabras pasan_ a
" 7 uesto ue la palabra es sólo "refleJ_º e
pensamientos o idea: i_nternas . p , ob~to en la acción de hablar smo las
suJ·eto. No sólo se distinguen sujeto) } 1 . el pensamiento prevalece
.
de las emociona es.
operaciones intelectua1es,
. d
metafórico - las palabras se
sobre el sentimiento. El ha~lar deJa e ser nvertirse en metonímico las
identifican con los pensamientos--:- para copasa de la identificación a la
se
1azan a los pensamientos
. " en la palabra de manera
Palabras reemp
,
., ·
· " un ,·extenor
. ,, que
substitucion. Hay _un , mtenor Y_ ero Pero también hay un "arnba y un
lo segundo es ep1fan1a de lo pnm . . 1
el árbol de Porfirio: en los
'·abaJ· o" puesto de manifiesto, por eJernp ~'. pordemuestra en efecto, que
.
,
La abstracc1on
'
d 1
conceptos hay Jerarquias.
d distinta manera en cada uno e os
realidades corno el ente se encuentran e dernos de lo más inmediato a lo
, , en efecto aseen
. .b "
' I' . mente de lo de ·'arn a en
Planos: por la "abstracc1on,
d os hablar ana ogica
. .
más "elevado y po em
I d " bajo"· de la metontmia, pues, nos
cuanto está contenido ya en o e a
; i·co el lenguaje tiende a
1 ía De rnetomm ,
1
deslizarnos hasta a ana og . 1 .
que alimenta tanto a ernb1ernas
, .
Ese es e umverso
1 1
convertirse en ana1ogico.
. .
. ºd des como el que postu a a
· so sin d1scontmu1 a
. ¡ .
como a refranes: un _un1ver
. nado rincipio natura non jaclf sa tus
física newtoniana baJo el ya rnenci~ k p
roto por la teoría de los cuantos de p anc ..
.
1

, ica socrática que "implicaba renunciar a la
Platón emplea la mayeut
b
"· s el saber está oculto Y
1 b
ara poder o servar1o .
posesión personal de sa er p
.
d I lenguaje pa,a sacar a la luz lo que
hay saber deambular por les laberintos ~ un diálogo con Sócrates que va
oculta. El saber de esta manera st!:nd~ de las ideas. El lenguaje, pues, se
dirigiendo a su interlocutor ha~ta ~ pensamientos separado, y en algunos
hace dialéctico_ "en un mun ofísi:o de la naturaleza"9: Frye com~ara .el
aspectos supenor. del mundo . , .
n el proceso de extraer del mtenor
.
¡ fase h1erat1ca co
.
· ¡ ¡
argumentar vigente ~n- a
• onerlo a circular en el exterior socia a a
lo verdaderamente val,1d~ para p, .
Si Platón puede llevar a cabo su
manera de la mayeut1ca socrattcla.
o11tinuada"10 en contraste con la
"d rrollo de a prosa c
d
1
revolución, se debe a esa
d . d Frye "discontínua; se trata e una
.
fase que es. . a ec1r e
'
prosa de la primera

404

serie de gruñidos epigramáticos y proféticos que no se discuten sino que se
aceptan y se reflexionan, y su poder es absorbido por su discípulo o lector". 11
Por otro lado, la "prosa continuada" tiene que ver, claro, con el nacimiento de
la lógica deductiva propugnada por Platón que se presta a una textualidad
etimológica, basada en lo que la palabra oculta en su interior, y por tanto
menos flúida que la prosa emanada de una lógica inductiva con el raciocinio
como espina dorsal. Sendos discursos, emblemático y paremiológico, se
atienen a ese universo, esa lógica y esa estructura discursiva.
Platón. con su lógica deductiva basada en la causalidad múltiple. habría
proporcionado, a decir de Frye, "una técnica de disposición de las palabras
para realizar una marcha triunfal a través de la realidad, con los sujetos
persiguiendo
a los objetos a través de todos los obstáculos de los predicados''
12
como las huestes de Alejandro Magno: la idea platónica de un orden
superior alcanzable sólo por el lenguaje - sea verbal, sea matemático- vendría
a más tarde a fundirse con el concepto de lagos.
En el lenguaje metafórico el concepto central ·'que unifica el
pensamiento y la imaginación humanos es el concepto de una pluralidad de
dioses o personificaciones de la identidad entre la personalidad y la
13
naturaleza";
en el lenguaje metonímico, en cambio, "este concepto
unificador se convierte en un Dios monoteísta, una realidad trascendente o Ser
perfecto hacia el que apunta toda analogía verbal" 14 La palabra '•Dios", dice
Frye, "es casi un requisito lingüístico para el pensamiento metonímico. No
tiene sentido extraer analogías de las palabras, a menos que tengamos algo ~on
qué relacionar esta analogía" 15 Este presupuesto
--es evidente- sólo tiene validez en un grupo humano en donde "Dios" sea el
centro y referencia de todo: en un universo así nada es imaginable sino en
relación al punto de referencia hermenéutico que es "Dios". La escolástica
fue un sistema para ver así el mundo y las cosas: la escolástica es el sistema
que sustenta el argumentar tanto emblemático como paremiológico .. Según
Frye hay en la Biblia vestigios de la tensión entre el pensamiento metafórico y
el unívoco pensamiento metonímico. De esta manera, tiene lugar - supuesta la
prevalencia del lenguaje conceptual sobre el metafórico-- un proceso de
desmitologización ya evidenciado en Homero: "la alegoría empareja las
discrepancias en una estructura metafórica, adaptándolas a una norma
16
conceptual". La semiótica de Peirce se encargará de sustituir el rígido
concepto, como medio de conocimiento y de comunicación, con su muy
versátil interpretante dinámico.
El resultado es una escritura sin saltos: una prosa continua que se puede
construir en todas direccior.es y en todos los niveles gracias a la unifor:nidad
del mundo. a las implicaciones simbólicas de todas sus partes y, en fin, a la
posibilidad de construir pasadizos en todas direcciones, como sucede con el
emblema y como sucede con el refrán. Todo esto es posible, dice Frye.
405

�"gracias al desarrollo de la prosa continuada, principal instrumento del
pensamiento metonímico. En la prosa continuada, si A y B parecen
contradecirse se pueden insertar fórmulas verbales intermedias, o volver a
redactarlas en fom1a de comentario, de manera que A "concilie" con B: si
escribimos suficientes frases intermedias, cualquier afirmación puede.
finalmente, conciliarse con cualquier otra. Así, el comentario se convierte en
uno de los géneros metonímicos más importantes, y las imágenes metafóricas
17
tradicionales se utilizan como ilustraciones de un argumento conceptual". Es
lo que sucede tanto en la teoría argumentativa del lagos, como en sendos
argumentares emblemático y paremiológico.
Como lo hará después la pragmática al establecer los linderos con la
nueva retórica, Frye resalta la relación existente entre lógica y argumentación
en la textualidad común. La relación, a saber, entre demostración y
argumentación tan discutida hoy en el seno de la pragmática. Cuando no se
habían descubierto aún los conceptos, las palabras y las cosas se relacionaban
de una manera directa: el Cratilo de Platón conserva, en la posición naturalista
allí defendida, vestigios de esta manera de pensar mítica. Es la fase jeroglífica
de Frye: el mundo es un discontinuo para el hombre; la causalidad es múltiple
porque son muchos los dioses que operan en el mundo: la manera de hablar es
también discontínua como la interlocución en que las palabras se cosifican y
adquieren la dureza y realidad de la misma realidad a la que apuntan: aún no
se inventa el concepto. El sistema textual de las lenguas, correspondiente a
este período, es muy reducido: es el reino de la metáfora. En ausencia del
concepto las palabras-objeto se desplazan para cubrir territorios vecinos. Frye
señala, con razón, que la forma primera de \a textualidad fué el verso: el verso
nació de la necesidad de retener, conservar y transmitir textos. Los mitos,
como los viejos juglares o los antiguos sabios paremiólogos, echan mano del
verso: sus textos son breves -cuando son largos, son metidos en clichés- , se
trata de sentencias sapienciales o proféticas que, por lo mismo, tienen
autoridad en sí. La ley de organización del texto es la parataxis: la pura
yuxtaposición de pequeñas escenas junto a otras, como en la vida real, sin
vislumbrar conjuntos.
Descubierto el concepto, se descubre también otro tipo de textualidad:
la prosa. Por la deducción, el camino para el texto está expedito hacia "arriba''
y hacia ·'abajo". La textualidad, además del espacio y del tiempo estructurantes de la descripción y de la narración, respectivamente-, con el
descubrimiento de la metafísica. un sistema jerarquizado de causas -como los
agentes del cielo, con un Dios en la cúspide de la jerarquía-, descubre la
syntaxis: el texto tiene a su disposición un magno camino con tantas
ramificaciones como tipos de causalidad y con tantos niveles como el árbol de
Porfirio; la metafísica de Suárez, por ejemplo, podría presentarse como el
paradigma de las posibilidades por las que puede transitar la sintaxis que, sin
406

embar~o, es lineal. La alegoría se convierte
textualidad metafórica y
en recurso de conciliación entre la
Ia conceptual co
. .
1
meto111m1co, por excelencia: en todo cas ,
m~ e comentario, género
a la tradición metafórica.
o, la necesidad metonímica se impone
Frye, "e1 gran sueño mediev I" fu
.Según
.
conoc1m1ento de las premisas d I R
.~
e extraer todo tipo de
e a evelac1on T 1 1
umma
eologica
y
tal
es
la
c
.
.
.
a
es a metodología de la
T,h
S
oncepc1on del
d
muo o que subyace a la lógica
de I argumentar tanto emblema·t·c
1 o como par
1• ·
estas substituciones referencias y
. 'd em10 og1co. El mecanismo de
'
contmu1 ades d t d'
expuesto por Frye en estos términos:
.
' e es e iscurso, en suma, es
el lenguaje analógico lle ó a
.
sacramental, como una respuesta v!rbal ser cons1_~erado como lenguaje
alguna forma de analogía pues d
a la revelac1on de Dios. Era esencial
lenguaje humano pudiera \eempla:a~~ro modo no habría realidad que el
humano es completamente adecuad
, y nadie sostendría que el lenguaje
o para comunicar esa realidad. is
~o deja de reconocer, sin embar o la
.
.
analog1sta que apunta "a un . . . g , existencia de una corriente anti. ..
m1st1c1smo no verbal"
1
10111s10, Escoto Erígena o E kh
.
en e que Pseudo D
·msu fiic1enc1as
· . de la analog' c art, por eJemplo
d
.
' ponen e manifiesto las
ia, puesto que Dios 110
d f¡ .
an~ 1ogante absoluto porque, estrictamente habla ,
pue e unc1onar como
finita -se puede aplicar a- D.
. ndo, nmguna palabra- que es
'escondido', dice, más allá de to:~ ~ue es_ mft111to. Por tanto. "Dios está
palabras"19 Pseudo-Dionisio po ? ns~m1ento y, a fortiori, más allá de las
desemejanzas sirven mejor q'u
eJemp ?, tras asentar con firmeza que "las
reino del espíritu'' puesto que"~ as semeJanzas para elevar nuestra mente al
iguras muy nobles pod · · d .
error de pensar que los seres celest
h
nan 111 uc1r a algunos al
d h
es son ombres de
1
•
e ermosura. suntuosamente vestid
.
. oro, um111osos, radiantes
otras formas con que la teol , 1 os, mofens1vamente llameantes o bajo
Para evitar esas con,fus. og1a rn representado las inteligencias cel~stcs" 20
t0nes Y malentendido
·
problemas para elevarse por
.
d
s entre gentes que tienen
'd
encima e la herm
s_ent1 os, dice Pseudo-Dionisia ha h b.
,
osura que perciben los
tipo de simbolismo.
·
ª ido teologos que han sobrellevado ese

t

Obrando así, dice, ellos han fre d
material y el deseo de sat' f;
na o nuestra natural tendencia a lo
calidad. A la vez, han favo;:c~~:~os tere~~samente con imágenes de baja
que siempre anhela las cosas de a e_ebvacE1on de la parte superior del alma
· b
•
arn a. n efecto 1
•
s,m olas sirve de estímul
.
, a tosquedad de esos
terrenas no puedan J. uzgar os p~ra-lqu_e _mc_luso los aficionados a las ,;:osas
. veros1m1 n1 s1qu1era
'bl 1
.
cosas triviales con las celestes. 21
pos1 e a semeJanza de estas

407

�La etapa metonímica, pese a todo, seguirá teniendo vigencia, según
Frye, "hasta la época de Kant y Hege\...Uno de sus puntos culminantes es el
universo metonímico de Kant, donde el mundo fenoménico ' reemplaza' al
mundo de las cosas mismas" 22 Sin embargo, esta fase hierática con la
deducción como centro de operaciones empezó a mostrar sus deficiencias.
Ello coincidió con el surgimiento de las nuevas culturas europeas: de entre las
ruinas del antiguo poderío romano; surgen, por ejemplo, las nuevas lenguas de
carácter popular de las cenizas del vapuleado latín. Estas nuevas lenguas que
traían consigo muchos de los recursos de la tradición oral como la rima, la
aliteración y el ritmo acentual, por ejemplo, fueron el instrumento para
surgiera un nuevo discurso popuiar con nuevos y frescos recursos que se
integraron por tanto a una nueva corriente poética. A decir de f rye, desde
hacía tiempo se sentía que el razonamiento silogístico no conducía a nada
realmente nuevo, dado que sus conclusiones ya estaban contenidas en las
premisas, de manera que su marcha por la realidad se parecía cada vez más a
una ilusión ver_bal: Ademá_s ~n e_nfoque_ analógico de _la len~~ª no parecía
contar con el cnteno para d1stmgu1r lo existente de lo existente. ·
Ello determina el fin de este universo y de este discurso. Ya Femando
Rodríguez de la Flor señaló 24 cómo el ocaso de la cultura emblemática
coincidió con el ocaso de la escolástica. Hoy, si acaso, señalamos que la
cosmovisión que pennitía esa retórica hermanan al discurso emblemático con
el paremiológico cuyo ocaso, curiosamente, coincidió con el de \a escolástica
y el de esk universo sin accidentes. Si acaso, señalaremos la paradoja
25 de que
el período demótico haya visto menguar el discurso paremiológico. Después
de todo, hoy se sabe bien que es el discurso el que construye y conserva la
"realidad'' y no, como el orden medieval quería, es reflejo suyo. A este título,
ambos, discurso emblemático y discurso paremiológico han contribuido a
construir no sólo representaciones de una sociedad, hoy desaparecida, sino
representaciones de unas prácticas sociales, de unos actores en una sociedad y
de unas relaciones entre e\\os. 26 Hoy se sabe que, como
en las viejas
27
28
mitologías, \as palabras han hecho aparecer la realidad. O, en palabras de
Barthes, "el hecho no tiene nunca una existencia que no sea lingüística."
Esa es, de hecho, una de las más importantes premisas de la lingüística

los principios que ho ~
varios de II
y orman parte central d ¡
.
refrán de eent~: ,::
índo!e discursiv:-a:g~:::~~:~:ípa hispánica:
,scurs,vas que cum I
nmana del
p e en una socio-cultura

~~~~~~~e:~ª-

Por el prim ero de esos ax·

·

:~;~:1 1:: :i~~r ':~;~iano que a::~~;a: : ~~b;,:;; :~ el refrán es uaa

una de1 esas verd~des ede apoyo argumentativo o indiscuti~lante~ funciona
basada y tiene como
n que se apoya el argumentar
e \er, a_d. Cada
arraigadas en la ló . punto de referencia alguno de esas parem1olog1co está
menos"· El f , g1ca popular del tipo ''lo que I
verdades universales
.
re ran entonces
d.
va e para lo más v 1
ese tipo de axio~
. , es iscursivamente una e ,
. , a e para lo
Aristótel
.
as o, si se quiere de tó .
xpres,on cultural de
es, se suele disti
· ¡
'
picos. Desde la R , ·
ámbito de sendos d.
ngu1r a argumentación de I d
etonca de
claro, no demostrat/~~~~seo~e~i::~ea~!t;~~ó~i:aremiológ!c: ese,:r;~:;~~;;1·iv~'.
a, no a la log,ca. &gt;O
_La argumentación, como se
enunciado aceptado
sabe, es una operación
como aroun1ento -en nuestro caso el refrán o el le que se apoya en un
e
para ¡¡
rna- v q f ·
conclusión •JI L a " Iey de pa egar
a
un
enunciado
,. d
menos- acue '.1nc1ona
d
transferir a la conclusi, 1 so , e 1~, que habla Plantin. tien
epta o.. _la
En palabras de Perelmaonn, a aceptac1on que tiene el em;ncia;ocomo
func10!~
argumento.·'El fin de la argurnentac. ,
la verdad de la conclusión ion _no es como el de la argumentaci,
transferir a las co 1 .
partiendo de la verdad de 1
~n, probar
.
ne us1ones la adh ·,
as premisas ·
quiere
el
riego
d
f
es1on
concedida
a
1
.
.
e racasar en su · · ,
as premisas ,Sisino
smo de premisas que gocen del ben:;~~n, el orador no deberá partí; nun:~
~~b fu~se suficiente, la primera preocuºp:e. ~nadadhesión suficiente: si ésta
era ser la de refi
I
c1011 e quien
.
transferencia de la a;~zª:,ª por todos los medios de que ~~1ere persuadir.
1
es1on no se real'
.
spone, pues la
entre as premisas y las tesis que uno
~mo estableciendo una solidaridad
s uerza por hacer admitir 33

st:

Axiomas del argumentar paremiológico

.
.El ''sa lto,,. del argumento (A) 1
especie
de
verdad
cultural
.
.
.
a
a
conclusión
(C)
se
apo
R , .
, pnnc1p10 aceptado
ya en una
I
/ 1?rica Aristóteles de llama rnnos y I t d'P~,r a socio-cultura, que en la
~p1co .. Por tanto, puede asumirse coma ra 1c1on retórica occidental llama
0
1scurs1vo de
.
argurnentació ¡ , .
dfund
. , enunciados aceptados a
. n e transito o salto
1

El emblematismo argumentativo de los refranes, objeto de este
ensayo, se expresa no sólo en el funcionamiento discursivo de los refranes
sino en la misma estructura formal de algunos de ellos y, aún, para el caso
de \a paremiología hispánica, por el cultivo y desarrollo de algunas formas
paremiológicas cuya función discursiva es explícitamente de tipo
emblemático. Para abordar ésto, voy a traer aquí brevísimamente algunos de

in f
º;u:e;e s:lto argumentativo, tan:;~~~
bl;s La
verdad, son d .
a~a como la figuratividad en
cua ros de
ling··, .
e tipo soc,o-cultural El refi , .
que se apoya como
u1st1cos para d
·
ran tiene una
· d
afirma . 34
, a optar la apariencia de un
sen~, e recursos
. t1va, amen de ser un tonos
a propos1c1on un iversal
universalmente válida dentro de una ª:~~tado sobre un tópico o secuencia
tura, y de apoyarse en una figura

. .

19

cog111t1va. -

408

er::c~:':~

~~;:co:c:pta

409

�cultural. La aceptabilidad argumentativa del lema, también cultural, se basa
en la figura que, en cuanto tal, se presenta como un hecho evidente de la
experiencia.

d¡scurs~ mayo~ s_e convierte, automáticamente, en una invocación sociod1scurs1va del toprco ancestral correspondiente mediante rn TTO',,
i:
Los refranes figurativos de los refraneros hispánicos

Por lo que hace a los refranes, en efecto, hoy se sabe que ello sucede
por el hecho de que a cada refrán subyace la fonnulación cultural de un
tópico argumentativo bajo el postulado de que detrás de cada relación
argumentativa hay un rnnos subyacente, como se llama en la propuesta
pragmática de. Anscombre / Ducrot, al punto de apoyo o puente que consiste
en una convención admitida por en una comunidad de habla. Ello hace que
el punto de apoyo del argumentar paremiológico en relación con el
argumentar emblemático sea diferente: la validez del lema, en efecto, viene
de la cuota de evidencia aceptada culturalmente y expresada en la figura del
emblema.
Anscombre / Oucrot distinguen entre el tópico y el rnnos. En efecto,
hablando de los encadenamientos discursivos de pares de segmentos, A y C
por ejemplo, de los cuales A se presenta como argumento y C como
conclusión dicen: "consideramos aceptado . . . que estos encadenamientos
ponen en juego generalmente un tercer término, un garante, que autoriza el
paso de A a C. A este garante de los encadenamientos argumentativos lo
llamamos rnnoé, ". 35 Si bien el término 101toé, evoca conscientemente el de
la retórica, a decir de A/D, el rnnoé, argumentativo es de un alcance mucho
más reducido. El rnnoé,, pues, viene a ser una expresión de un tópico
adoptada por una cultura determinada en la que, por tanto, se está de acuerdo
en el hablar popular y es, a ese título, indiscutible. Ello permite considerar al
refranero como una de las tópicas del hablar cotidiano.
Un segundo axioma sobre la discursividad paremiológica, relacionado
con esto, nos dice que el refrán lleva a cabo sus funciones discursivoargumentativas insertándose casi siempre como apoyo argumentativo en un
texto mayor mediante un enlace. Desde el punto de vista de su textualidad,
por tanto, un refrán es un :exto parásito que, sin embargo, lleva consigo una
serie de virtualidades discursivas que le provienen por el hecho de ser un
rnrroé,. El ingreso al mundo privilegiado de los rnnoé, tiene lugar mediante
un enlace discursivo. Los enlaces con que tradicionalmente se inserta un
refrán en un discurso mayor son del tipo de: "como dice el refrán", "como
dice el dicho", "como dicen en mi pueblo [en mi rancho]", "como decía mi
abuelita", "como decía mi abuelo" u otros parecidos. Resulta evidente en
esta situación que los refranes así introducidos desempeñan dentro del
discurso mayor en que se enclavan la función de "refuerzo argumentativo"
hacia una conclusión ya perfilada argumentativamente. Con ello se
desencadena la fuerza argumentativa del refrán y la fórmula de enlace en el
410

Un tercer axioma paremiológico dice ad ,
vista argumentativo un refrán d'
,
, emas, que desde el punto de
ello es posible precisamente ,ce ~as, mucho más, de lo que enuncia v que
'
' gracias a que el funciona · t d' , ·
argumentativo del refrán es de 111
, d0 I
bl , .
mren o iscursrvo.
e em ematrca El ref '
~
·
fi
, .
ran en unciones
d rscursivo-argumentativas activ
tenida como indiscutible e a, el n e ecto, no solo una verdad axiom:ítica
f .
n e seno de una cult
.
unc1onamiento argumentativo es a I
d
ura s1110 que su
introducida a la manera de un
a n/ianerda e un emblema cuya figura, es
.
exemp um e cuyo valor a
·
rgumentatrvo se
d ice que vale más que mil palab
Si todo refrán funciona como :::• ceo:~anto q~e su le~,~ es el refrán mismo.
por él referida y la situación e
. paralc,on expl1c1ta entre la situación
,
n que tiene ugar la enunc ·a . ,
mas razón cuando explícitamente el ref .
.
. , cron, con mucha
modal "como"
·
.
ran es mtrad uc,do por al adverbio
que tiene la virtud de confi)
.
paradigmático que sirva de ejem 1 1 . rgurar e mvocar un caso
refraneros hispánicos existen mue/ o ~ obJeto de la discusión. En los
los ''refranes como·' del refran os re '.anes .e;~emp/11111. Tal es el caso de
.
ero mexicano
que cond
,
111vocación de la figura y la enunci . . d 1
ensan en sr la
refrán. Por ejemplo:
ac,on e ema en la segunda parte del

¡

Como burro_ de aguador, cargado de agua y muerto de sed
Como cochino recién comprado, desconociendo el meca.te
Como cuch~llo de melcochero: pegosteado y lleno de abolladuras
Como cuchillo de San Bartolo, puntiagudo y sin filo
Como el acto de contrición, que ni peca ni da tentación
Como el buen chocolate, que no hace asientos
Como el buey dar~ero: donde no hace daño, se asoma
Como el calendario de Galván: promete vientos y llegan lluvias
Como el cura de Jalatla_co, que le mataban cuidados ajenos
gomo e: perro del carnicero, oliendo la carne y lamiéndose el hocico
orno~ perro d_el herrero, que a los martillazos duerme y a los
masqurdos despierta.
Como jarrito de Tlaquepaque: feo y delicado
Como
. la reata del pnzo·
~ . muy t:rega da de 1as puntas y reventándose de en
med ro
Como la Salve Regina, siempre gimiendo y llorando.
Como la yunta de Silao, tan malo el pinto como el colorao
¿orno las b~!as de billar, todo el día chocando y en la noche juntas (
orno los frrJoles v~ejos, que al primer hervor se arrugan (DDR 64)
Como perro de carnicería: oliendo la carne y lamiéndose el hocico .
411

11

�Como perro de hortelano: ni come, ni deja comer
Como pila de agua bendita, que todos le meten la mano
Como plato de fonda, bocabajo y bien fregado
Como títeres de rancho: a huevo son las entradas
Este tipo de refranes constan de dos partes: la primera de ellas es la
sección "como". La segunda, en cambio, está constituida por el punto de
comparación. La sección "como" del refrán está constituida por la figura y la
segunda, en cambio, por lo figurado. Este conjunto emblemático hace,
argumentativamente, hace las veces de un exemplum.
Lo mismo puede decirse de los que en otra parte hemos llamado
''dichos exclamativos". Hay, en efecto, en los refraneros hispánicos una serie
de esos "dichos exclamativos" dotados igualmente de una estructura
emblemática que tienen una función prevalentemente didáctica y funcionan
discursivamente como exempla. "¿a quien le dan pan que llore?". Por lo
tanto, los dichos exclamativos desempeñan, desde el punto de vista
argumentativo, unas veces la función de ornato puro; otras, en cambio, la un
adorno cuyas funciones semióticas dentro del discurso se atienen a otros
códigos, se pegan al discurso mayor en el que funcionan, ya a partir de
imágenes que funcionan en la cultura popular, ya por medio de recursos
acústicos. En efecto, si bien este tipo de refranes son, generalmente, de
37 tipo
acústico y corresponden a la concepción del "sonido estupendo",
muy
propia del espíritu barroco que impregna, por vocación, la cultura mexicana;
sin embargo, los hay que descansan en un sistema de figuración
emblemática, son connativos desde el punto de vista de la enunciación por
vías distintas de la exclamatividad pura. Por ejemplo mediante la connación
interrogativa.
En efecto, el sentido paremiológico, o contenido discursivo del refrán,
es una estructura argumentativa en más de una acepción. Por un lado, como
hoy se sabe, en el sentido paremiológico se basa la argumentabilidad
inobjetable de un refrán en la medida en que se reduce, en último término y
como hemos explicado, a un principio aceptado de manera indiscutible en el
seno del grupo cultural en que el refrán funciona. La relación entre sentido
paremiológico y significación referencial en un refrán es, como se ve, de
índole semántica y puede equipararse a la relación postulada a nivel
sintáctico por la gramática generativo-transformacional chomskyana: la
relación, a saber, entre una estructura profunda y una estructura superficial.
También a nivel semántico, por lo demás, en la estructura superficial de un
refrán hay una serie de marcas que evidencian una serie de operaciones
realizadas en el interior de la frase paremiológica y que remiten en último
término, corno ha puesto de manifiesto la semiótica greimasiana, a
postulados fundamentales ya de la experiencia, ya de la ideología.
412

. La estructura profunda de
.
sent1d_o paremiológico y consis~~í:ef:~n, pues, _est_a~ía constituida por su
~~~ac1dad argumentativa en el medio
. un pnnc1p10 absoluto de alta
u_1t1mo té~mino. a alguno de sus tó s_oc,al en que fu~ciona reducible, en
sistema discursivo de la cult
picos argumentativos en boga e 1
· d ¡
ura en cue t' · E
n e
111 o e semántica de cada refrán se
1 . s ion. sta estructura profunda de
su re~pec!iva estructura superficia~e__:ciona t~xtualmente. como decía. con
expene~c,a ya sobre un postulado de I o~tr~1da_ ya sobre un hecho de la
~etafomación, de profundidad varia:i~ eo og,a- mediante un proceso de
siempre la estructura profunda Los _' tuyo referente hermenéutico es
estructura profunda se proyectan ~ fi e ementos argumentativos de la
una . serie de marcas, por lo gen,er;I ~é:~~o, en la estructura superficial por
refran ~o sólo insertarse en un context . as, ~ue son las que permiten al
constnm su figuratividad d
o d1scurs1vo mayor sino desde 1
E t
y esencadenar con ell
ti
.
uego.
n re_ estos elementos argumentativos
. o su e ,cacia argumentativa
~or eJemplo, la índole enunciativa de q~e fu~c_,onan a nivel superficial está.
e la función que ese pequeño texto dca a re ~an que depende, en todo caso,
en ~ue funciona el refrán. El resul::::pena en la realidad sociocultural
conJunto de tipo emblemático e I
de esta doble estructura es L
lema mientras que el nivel n e~ qude el nivel superficial hace las veces ~n
fig urat',va, hace las de figura. pro1un o, que por naturaleza es de índolee
Niemplo
mujer que otro ha dejado, ni caballo e b 11
e1·
m a estado: a guisa de

•

f•
1

d
En refranes como éste el embl
.
parece. claro en la medida en u
emat1smo argumentativo del refrán
figurativo: su valor
q ~ el argumentar del refrán es d t.
fi
. .
argumentativo des
.
e 1po
tgurat1v1dad del refrán que co
cansa expl1citamente en 1
a quien otro ha dejado. En
un caballo emballestado con una muje;
estructurado como la confrontac·,, argumentat,vamente, este refrán está
dejada por otro" por u I d ton entre dos casos figura- una "m .
"
,
n a o y u " b 11
·
UJer
Emballestado" es un término ,de I n ca_ ~
emb~llestado", por otro.
~aballas. En México, en efecto I a med1c111a vetennaria propio de los
mcurable del caballo o mula
, a e~nballestadura es una "enferm edad
que_ le hace traerlas doblad~sq~:c~~~~,s:e en u~a debili?ad de las manos,
bestias son peligrosas de montar porque t as ·rodillas hacia adelante • Ta Jes
~,odas acaban por inutilizarse p~ra el tra~opt~z~~ a _menudo y llegan a caer;
em~allestado" no es privativo del es añ ªJº . . S111 e'.11bargo, el vocablo
propia de los caballos mexicanos M p, ol mexicano, nt esa enfermedad es
voc~blo en estos términos: "se a lica
Mol111er ~ecoge el significado del
hacia adelante el menudillo de la~ manos" s39caballenas que tienen encorvado
tanto, un caballo inservible porqu
I' . Un caballo emballestado es, por
e es pe ,groso para quien lo monte.

;~:t:

º·

:'1:

413

11

�dos casos a que se refiere el refrán se
Está claro que aunque los
d . ta de la vis argumentativa
,
t desde el punto e vis
refuerzan rec1procamen e
bºl'd d del refrán el caballo
·
d la aroumenta 1 1 a
'
.
desde el punto de vista e
~
1 " 1.,, prohibitivo de la pnmera
·
d fi a para re1orzar e 11
.
emballestado sirve e igur
.
. ., tro" ha dejado mediante 1a
parte: el refrán precave de una muJer adqu1~n oto de vista de la estructura
fioura de un caballo emballestado. Des e _e puln efrán como una rotunda
e
.
d , se puede asumir e r
argumentativa, a emas,
. " .
.,, basada en una doble figura.
. . .,
da por \a secuencia 111 ... ni
f
proh1bic1on expresa
. ., .
lar a consistencia en los re raneros
Por lo demás, esta asoc1ac1on ~1enle una gt s baJ·o los cuales el caballo se
, .
40 E
.
11 vanos os aspee o
hispan1cos.
n ~ 11 os so
ue ha ue darles a ambos es, por eJernp1o,
equipara a la rnuJe~. El trato_ q
q buenos caballos los echan a perder
análogo: "a las mu1eres bonitas/ª. o~
a la mujer, con la espuela". Hay
los pendejos"; "al caballo_, con a nen ª•t: n1·ca análoga al escogerlos: "el
·
cU1dados y una ec
que tener los mismos
,, ... ·aballo gallo y mujer, por su
•
¡ 0 · e han de tener , e
'
d
caballo y la mu1er,
1° s
. de pecho y de anca se han e
". " ¡ aballo y 1a mujer,
•
raza has de escoger , e c
.
afio que llene las manos y mu1er
escoger": "caballo que llene las piernas, g
que llene los brazos"

j

ª

arece también en otros refraneros
Esta relación entre send~s figuras 1ªPR ,¡:,. ero nicaragüense de Carlos
. , .
.
. de eJemplo, e eJ' an
.
1
htspa111cos. Cito, a guisa
,. aballo mujer y pistola. con e
,
tº
~1 del que recojo refranes como
c
,
d
"·
--e\
Man tea
.
.1
. de pechos y ancas has e escoger .
dueño o sola": "el caballo y a muJerf
,, ·'el que presta a su mujer para
·
d · h s de o recer· ·
.
caballo y la muJer a na ,e a
.
n~da que reclamar'·: "ni muJer de
bailar, o su caballo para torear, no tiene
otro ni patadas de potro".
,
ocu a extrema la comparación entre la
Por lo demás, el refran q~e nos
p
· s· la fidelidad absoluta: el
mismas consecuencia .
.
..
1
1
mujer y el caballo ,asta as
mo la mujer de un solo mando: no
caballo tiene que ser de un solo a
Y_
s con muchacha de muchos
hos fierros m case
d
11
compres caba os e mue
. d . . te metas en laberinto, ni enamores
novios": "no. allanes nuncabmllora .ªt· ~'. Como el marido lo debe ser de una
111 0 ·
mujer casada, ni· mantes ca a o P
. do rival tiene en otro mundo ". De
. p . "/ que ~e casa con v1u
.
so la muJer. ues. a
·
h . !los es análoga no se prestan.
1
ue observar ac1a e
,
.
allí la conducta que rny q .
d
tar "· "el que presta la mu1er
"el caballo y la mujer a nadie se han e_pres e r~clamar ". Hay hasta una
.
I b II para torear no tiene qu para bailar o. ,e . ca da O!los· .. caba!/o manso,
. tira a penco: mujer coqueta,
. .
análoga sem1ot1ca e e .
.
d . " Esta cercanía entre la muJer
b honrado /Ira a pen e1o ·
· d d·
tira a puta: Y hom re
' _
• de la convicción de prop1e a ·
. , a su dueno proviene
.
" l
1
v el caballo en re ac1on
. do Como el amigo: e
.
estan· son algo muy pnva .
no se venden, ni se pr
_'
.d. . t ba .. . "al amigo y al caballo,
caballo es como el omigo, s1 lo fas(! ws te um
,

no apretarlo ni apurarlo"; "al amigo y al caballo, ni prestarlo, ni
cansarlo".
Bajo la forma de una enumeración que tiene un fondo totalmente
negativo, el refrán pone dos casos extremos que ni pensables son: una
"mujer que otro ha dejado" y un "caballo emballestado. Las dos cosas son
inadmisibles en la mentalidad que subyace al refrán. Por eso, como decía, la
vis argumentativa del refrán descansa en un apoyo, en principio recíproco,
de los dos casos que enumera que funcionan argumentativamente a guisa de
figuras. Es, en efecto, producto de la mentalidad ranchera para quien el
caballo y la mujer son rasgos del orgullo. -Sin embargo. en el refrán no es el
orgullo el punto de apoyo de la argumentación: es la desconfianza. Tanta
desconfianza engendra un caballo emballestado corno una mujer repudiada.
El caballo emballestado porque ya no sirve para caballo y la mujer sirve
porque es una mujer desechada, arrojada afuera, contra todo lo que la
tradición que subyace al refranero postula para la mujer. Cabe advertir.
puesto que se trata de explorar el tópico que subyace a un refrán corno éste,
que el refranero mexicano, en una buena parte, es un refranero que refleja la
mentalidad ranchera: es, por tanto, mucho un refranero criollo y muy
tradicionalista que tiene muchos vínculos con el refranero espaifol más
tradicional.
Los refraneros hispánicos, por esta razón, tienen una idea muy exacta
de cuál es el lugar de la mujer y, sobre todo, de la mujer casada. Su modelo
de mujer proviene del cristianismo paulino que postula para la mujer no sólo
una sujeción total a su marido, sino que a lo largo de la historia le va
diseñando una serie de tareas dentro de la casa, en la crianza de los hijos. en
la cocina o corno hilandera, a la manera de la mujer hacendosa del capítulo
31 del libro de los Proverbios cuyo modelo de mujer domina al refranero
mexicano corno domina al refranero español. Existía, de hecho, otra
tradición sobre el modelo de mujer y la educación que le corresponde: una
tradición que podríamos llamar humanística de la que no estaban excluidas
las mujeres cristianas y a la que Sor Juana Inés de la Cruz se atiene tanto en
su carta a su confesor, el jesuita Antonio Núíiez de Miranda. en 1682. ·12
El refranero mexicano, de alguna manera se atiene a la que podríamos
llamar tradición bíblica sobre el papel de la mujer en la sociedad. De ella es
expresión la lnstituúo Foeminae Christianae - "la formación de la mujer
cristiana"- del valenciano Juan Luis Vives, publicada en 1523. En ella
recurre a esta tradición bíblica sobre la mujer. Entre denigrante y brillante, la
idea que el cristiani smo occidental cultiva de mujer se alza sobre los restos
de la civi lización griega. Aristóteles, por ejemplo. basaba la felicidad de la
polis en la educación de las mujeres cuyos deberes son los de ·'amas de
casa". De aquí son remolcados por Vives, junto con los preceptos tanto de

414
415

�Jenofonte como de Platón sobre el gobierno de la casa y de la República,
hasta hacerlos pasar por lo que los padres de la Iglesia-Tertuliano, Cipriano,
Jerónimo, Ambrosio, Agustín y Fulgencio- establecieron respecto a las
vírgenes viudas cristianas. Vives, en efecto, hace una larga lista de mujeres
1
que fueron
a la vez santas y doctas; pero traza las obligaciones de la mujer a
partir de esta tradición bíblico-cristiana: a la mujer le compete el gobierno de
la casa. al varón el gobierno de la república. Las letras sí, siempre que no
descuide las cosas que como a mujer le competen: "aprenderá, pues, la
muchacha, al mismo tiempo que las letras, a traer en sus manos la lana y el
lino ... Pero a mi no me agrada que la mujer ignore aquellas artes en que se
ocupan las manos" .~ 3 En aprender música en los conventos formaba parte
del cultivo de las artes en que se ocupan las manos.
La mujer cristiana y. con más razón, la religiosa -según esta tradición
esbozada por Vives y convertida en ley monjil por Antonio úñez de
Miranda para la cultura femenina novohispana del siglo XVII- debe estudiar
sólo las cosas que su condición de mujer le requieren: hábil de manos, la
religiosa debe saber hilar 1 tejer, tocar instrumentos musicales y, en general.
cualquier cosa de tipo manual y práctica. En cuanto a lecturas debe
restringirse sólo a aquellas que le son útiles para el gobierno del hogar -en el
caso de la mujer casada- o las lecturas de edificación espiritual para las
monjas. Nada más. Este es el perfil femenino que, por lo demás, subyace al
refranero mexicano.

La que se casa con \'iudo ri\'al tiene en 01ro mundo.
La que luce entre las ollas no luce entre las otras.
la que es buena casada a su marido agrada.
la que tiene deseos de \'er tiene deseos de ser vista.
la que trasquila y da a hilar como la que pare y da a criar.
la que no es casamentera no go:a /a fiesta en1era.
la que no pone seso a la olla no lo tiene en la toca.
la que no pone seso a la olla no 1iene cholla.
la que se enseiía a beber de tierna enviará el hilado a la taberna.
la que hi:o un yerro y pudiendo no hizo más por buena la tendrás.
la que se casa en su casa la soltera en dondequiera.
la mujer que mucho hila poco mira.
La que no se agacha por un alfiler no es mujer.
La que no tiene suegra ni cuñada ésa es bien casada.
la que pron10 empieza pronto acaba.
la que lo a/i,ia ésa lo hila.
La que urde y trama la tela ella misma la teja.
la que al toser te entienda tiene buena rienda.
la que a su marido quiere servir ni puede ni quiere dormir.
La que bien casada quiere ser a su costa lo ha de ser.
416

La que con much
La
. . os se casa a lodos enfada
que con v1e;o se carn vi . . /
.
La que I
.
e;o se a pasa
. .
uce en la cocina no Iuce cmi .su vecina ni a
mdma.
L
maIa cosa se
a que en amores anduvo ,
La que del baiio viene b. , c~sbese con quien los tuvo.
1en sa e ¡0 q
.
.
LLa que mucho visita Ias santas
no 1 - ue qwere.
a que mal marido 11·e,,e en eI tocadtene teI 1a en las estacas.
O
se e parece.
La que luce entre /aº·• o IIas no lu
c~ entre las otras.
La que es buena casacl
a a su mando agrada.
De acuerdo con los ras
. . ·.
este p~queño refranero que, =~~ ~::tint1vos que de la mujer se pergeñan en
:~~ ong~nes y referencia en el re~ran~;~s;nte _en el refranero español tiene
~u°:1sa, femenina hasta el detalle
spanol. la '.11ujer casada tiene ue
sac~1 fic10, ser experta cocinera saber. ha-radar ) servir a su marido hast; el
~~~~n:; h~~ando, ni siquiera e~ conven;e~1::qcu:ser, e~tarse en un casa en la
.
iscreta, no ser borracha
mue o en cosas de i lesia

~~):d;a, criar a sus hijos hasta ca!~:~t L:so afecta a su obl igaci~n d;

. d r ~ un solo marido J vice\'ersa no . , 1 muJer idea l del refranero es
vw ·/o rival ¡iene
·
en otro mundo" si so ob porqLie ··1a c¡ue se casa con
mue ws
no.el so re .todo
and
, se. ,casa a todo.1. e,!(ada " . De allí
- . porque, .. la que con
_uio, casese con quien los llll'o". En ~o~~eJo fmal: ·_·ta c¡ue en amore.1
~:~~:~ que otro ha dejado tiene todas las ta~~1: , eal de muJer. por tanto. una
ero. Es como un caballo emballestado. s que a una esposa recrimina el

Por todo lo anterior es
.
refrá~ ~ue nos ocupa.
prir::::;~le concluir dos cosas con respecto al
const1tu1do por el re~ . .
de el las se refiere al 1
.
hecho de
. ran. 1a segunda, en cambio
ugar comun
que la vis argume111ativa del rec. . d , se refiere al menc ionado
exemp
a
en
-.
·
, I
que consiste
el refrán a •ran cscan sa por igual
en los do~
Ia manera d
reciproco
~
.
,
.,
evocad , que unc1onan argumentativamente c
de un apuntalamiento
d
~s por el texto que, a ese título vi ~ hon~o os poderosas figuras
entro e una estructura argumentativa i'ota~nc ac1cndo las veces del lema
mente emblemática.

L;

Con respecto al lugar común h .
. . .
que de exempla se trata ·I 1' ay que ' .1s1st1r en lo ya dicho: pue -t

e; el ~!: ,: :un en . que se sustenta '¡~
ucc1on . el dec11110 en la lista de su R , g. n Anstotelcs. "procede de la
0

~~~um'.~'~,bilidad _del refrá;

I'
ista de c~sos semejantes y. a partir de el:;nca._y que c_onsiste en poner un;,
iaº~/e;e;nza. Aristót_eles pone varios eje1~;l~~za:1 la simple generaliLación
y e eodectes, dice así: "si a los
. . segundo de ellos. el de
se les c_onfian los propios: ni tampoc~ue ~UJdan mal los caballos ajenos no
naves aJenas, se les confían las propia .' ~ os que h_an _hecho naufragar las
s. s1, por cons1gu1ente, ha) que hacer
417

�Journal of Internat·
I
Nú~.
I,
wna 11:::;erb Studies'. (l~~NJ323-4633),

Vol.1,
electrónica:

lo mismo en todo, entonces a los que han guardado mal la de otros no es útil
44
confiarles la propia salvación".
Este lugar común de la inducción que, como se sabe, procede
mediante una generalización por semejanza sirve para ilustrar la
argumentación del refrán que se basa, como hemos dicho, en la analogía
creada por los dos casos citados. De acuerdo con ésto, el refrán "ni mujer
que otro ha dejado, ni caballo emballestado" conduce a una conclusión del
tipo de: "hay que desconfiar de lo que otro ha desechado". Si, como hemos
dicho, el refrán tiene una fuerza argumentativa de índole inductiva fincada
en el exemplum, argumentativamente equivale a "no te cases con mujer que
otro ha dejado por que es tan peligrosa como un caballo emballestado".
Una argumentación de esta índole, como se ve, es de índole emblemática en
cuanto que el consejo a que induce está sólidamente fincado en una figura.
Con respecto a la cuestión de si en un caso como éste la vis
argumentativa del refrán se extrae de un apuntalamiento recíproco de los
dos exempla del refrán, cabe observar que, como se ha dicho, el refrán no
está tan interesado en el consejo de que no se monte a un caballo
emballestado cuanto en aconsejar que no se tome por mujer a la que otro ha
dejado. "Ni mujer que otro ha dejado, ni caballo emballestado", tiene como
consejo el primer hemistiquio del refrán y como razón, el segundo.
A guisa de coda

Refrán y emblema, pues, hijos del mismo universo y de las mismas
concepciones lógicas por tener un funcionamiento discursivo de naturaleza
figurativa tiene Jna mayor capacidad de expresión bajo el supuesto de que
" sobre el signo lingüístico, el signo icónico posee la ventaja de surgir de
estratos más profundos de nuestra psique. El lenguaje es una habilidad
adquirida en forma más tardía ... Las imágenes, en cambio, forman
parte de
45
algo quizás en relación rnás estrecha con el mismo inconsciente".
1

Jacona, junto al Canal de la Esperanza, septiembre de 2001

~ttp.//deproverbio.editor@modlang ut dD1recc1on
- Este e
·
· as.e u.au
:
nsayo tiene como referente
.
m1!anés del siglo XVII Filippo Picinelli ~e bas~- la º?ra del emblemista
latm_ por el fraile agustino Agustín Erath bo~do s1';1bolzco que traducida al
llego a las bibliotecas de la Nu
E - a.JO el titulo Mundus symbolicus
. del ba eva spana. y tuv o una gran importancia
.
a 1gunos 1enguaJes
en
t d .
rroco novoh1sp
E
uc1da al español en El Colegio d M' h an~. sta obra está siendo
-E F
e 1c oacan
B · 1n rances A Yates, e·
iordano Bruno y l · d . . ,
arce ona, 1983 , págs . 541 .
a tra 1c1on hermética, Ane,
·1

r:

; .- Pr~~ongo la expresión "ambiente vital"
expres10n alemana Sitzim Leb t' .
como una traducción de la
de las formas" que pretende de::u~~t;~ del métod~ denom inado "historia
¡extos escritos.
ormas de origen oral enclavadas en
Barcelona, Editorial Gedisa 1988 281 , .
. p.31.
'
,
pagmas.

7 .8

p.32
. !bid.
10
. p.33
11
. p.31
i2 . !bid.
13 . p.34
14
.- !bid
is .- !bid.
16 .- !bid.
17
.- p.35.
18
.- Frye, P. 36
9

19

Todas las caracterizaciones, ejemplos y observaciones que se hacen
sobre el mundo de los refranes tienen como referente el corpus
paremiológico mexicano, a no ser que se diga otra cosa.
2 .- Véase nuestro ensayo El hablar lapidario. Ensayo de paremiología
mexicana, Zamora, El Colegio de Michoacán, 1996. Una discusión sobre
el rasgo de proverbialidad de los refranes puede verse en Shirley L. Arora,
"The Perception of Proverbial ity" en De Proverbio. An Electronic

1 .-

418

lb lºd ..

.- Obras Completas del Pseud
. . .
Teodoro H. Martín - L
M . o Dronrsro Areopagita, edición de
21 .- !bid.
unas, adnd, BAC, 1995, p. 127
22

· Frye, P. 36
P. 37
24
.- Cfr. Herón Pérez Martínez / Bárbara S .
.
ocaso de la cultura simbólica z
kmfill (editores), Esplendor y
25 .- Para esto véase tam'b. ~mora, El Colegio de Michoacán, 200 l.
·
. .
'
1en a Hayd
Wh'
~'7,1agmacrón histórica en la Europa d I . 1 en
ite, Metahistoria. la
..- Véase Luisa Martín Rojo "El
XI~, Máexico, FCE, 1992.
Discurso, Otoño de 1996 p . ,
or en social de los discursos" e11
, nmavera de 1997, pp. 1ss.
'
23

Notas Bibliográficas

.

20

.-

es/ o

419

�Véase Hayden White, The Content of Form. Narrative Discuourse
and Historical Representation, Baltirnore &amp; London, Ehe Johns Hopkins

27 .-

University Press, 1987
.Roland Barthes, "El discurso de la historia", en El susurro del
28
lenguaje. Más allá de la escritura y del lenguaje, Barcelona / B. Aires /
México, Piados, 1994, p. \ 74.
29 .- Véase a este propósito María joseph Cuenca / Joseph Hilferty,
introducción a la lingüística cognitiva, Barcelona, Ariel, 1999.
30 .- Cha"irn Pere\rnan se topa con la retórica cuando, a fuer de lógico,
andaba en busca de una " lógica de los juicios de valor" (El imperio
retórico. Retórica y argumentación, Barcelona, Norma, 1997, p. l O)
31 .- Cfr. Christian Plantin, La argumentación, Barcelona, Ariel, 1998, p.
39.
32

.- o'P·
.- o'P·

Alatorre en la N. R.F.H., por Herón Pérez Mart'mez en sus Estudios
so4(Juanianos, entre otros
º · - lb1d ·, pag.
· 992 y sigs..
.
.-_ A nstóteles,
.,
Rac1on
.Retórica
, 11990
ntroducc1on
. , y notas por Quintín
45
A ero, Madnd,
Gredos,
p 436, tradu cc1on
.- rnul fo Eduardo Velasco
i gu;a¡5-Jormas de comunicación
~e !~s t!ágenes. Estudios sobre
ua a aJara, 2001.
" ' ua ª ªJara, Universidad de
-1-1

E/ .

::t:::

e·1/., p. 42 .

e·¡(_' p. 43 .
Véase nuestro El hablar lapidario. Ensayo de paremiología mexicana,
Zamora, El Colegio de Michoacán, 1996, pp. 359 ss.
35 .- La argumentación en la lengua, p. 2 l 7.
En otras tradiciones paremiológicas hispánicas también se los
36
encuentra. Por razones de espacio cito, a guisa de ejemplo, Dichos y
proverbios populares de José Luis González, Madrid, EDlMAT, 1998. De
allí torno los siguientes, a guisa de ejemplos de España, los siguientes:
"como bofetón de loca, que ni sobró mano ni faltó cara"; "Como el alcalde
de Dos hermanas, que derogó el Concilio de Trento"; "Corno el alma de
Garibay, que no la quiso Dios ni el diablo" ; "Corno el capitán Araña, que
embarca a todos y él se queda en tierra"; "Como el gallo de Morón, sin
plumas y cacareando"; "Corno el merengue de Juana, que se fue en

33

.

34 .-

,•
t
1
1

,~

probaturas"; etc.
37 .- Sobre la expresión "sonido estupendo" corno característica del estilo del
barroco, puede verse nuestro libro Estudios sorjuanianos, Morelia, Instituto
Michoacano de Cultura, l 988, pp. 69 y ss.
38

.-

Francisco J. Santarnaría, Diccionario de mejicanismos, México,

Porrúa, 1983, p471.
39 .- María Moliner, Diccionario de uso del español, Madrid, Gredos,
1994, p. 1070
.- Por ser el refranero mexicano el que más he trabajado, es obvio que la
mayor parte de mis ejemplos estarán tomados de él.
.- Costado Este UCA, impreso en Colombia, editorial Hisparner, 1997 .
41
42 .- Esta carta descubierta y publicada en Monterrey por el P. Aureliano
Tapia Méndez, fue publicada luego por Octavio Paz en la tercera edición
de su Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de !aje (FCE), por Antonio

40

420

42 1

�LEFEBVRE: CRÍTICA AL DESPOTISMO URBANO

Dr. Jorge Fuentes Morúa
Universidad Autónoma Metropolitana
Tanto universalizar
les convirtió en mapamundi
el alma:
con montañas sin relieve,
ríos que no 1/evan agua,
y ciudades
pobladas sólo por signos
convencionales, escala
uno a un mil!ón .
Imagen de la vida diminuta,
impresa a dos tintas,
planas
Ángel Gon::áles, Poemas.

l. Henri Lefebvre constituye una referencia obligada si se quiere
conocer a los grandes filósofos del siglo XX. Su obra debe ser situada en el
contexto de la gran producción filosófica francesa de dicho siglo 1. Por ello,
al invocar su nombre inmediatamente acuden las figuras de Alexandre
Kojeve, Jean Paul Sartre, Maurice Merleau-Ponty, Jean Hyppolite, Lucien
Goldman, Louis Althusser, etc. Estos filósofos, entre otros muchos, fueron
los grandes difusores y creadores del pensamiento hegeliano y marxista en
Francia. Además de este rasgo común, también experimentaron la influencia
de la filosofía de Edmund Husserl y sin duda fueron estudiosos asiduos de la
filosofía griega. Además, de un modo u otro, vivieron la significativa
discusión2 y difusión de la obra de Marx, Manuscritos económico-jilosójicos
de 1844 . Lefebvre perteneció a esta pléyade, discutió y disputó con ellos y
también deseó como ellos la transformación del mundo. Estos aspectos
deben tenerse presentes, pues conviene recordar que este personaje fue
esencialmente un filósofo marxista, específicamente francés, adjetivo que
tiene su peso, pues expresa las particularidades de una perspectiva filosófica
que tuvo honda significación en América Latina, durante el siglo XX.

2. Una vez establecidas algunas señas de identidad, no debe sorprender
que recordemos algún pasaje de la obra de Marx y Engels, Manifiesto del
Partido Comunista ( l 848); estos autores propusieron aspectos programáticos
que el proletariado debería cumplir para consolidar tanto su gobierno, como
los fundamentos de la sociedad antagónica al capitalismo; entre estas
medidas mencionaron la siguiente: "9.Combinación de la agricultura y la
423

�.
, hacer desaparecer gradualmente la
.
. . medidas encaminadas '1,
E els 1976: 128-1 29).
industna,
. d d el campo· (Marx- ,ng ,
diferencia entre la c1u a )
.,
.
.,
.
entre la producc1or. agr~na :
ación por la relac1on ex1stent_e , . mente en el Man ifiesto
La preocuP
. . f expresada s111tet1ca
.
. 1 a estos
la urba~a-industrial; ~h~::rs:~u~ constituyó interés pr~:~:t~es~~~ados a~
Comu111sta, no deb
odría mencionarse numerosos pp J hora sólo sera
tores· por eso p
d
s obras or a
,
d
os au
,
stión en muchas e su
.
terior· Elementos
análisis de esta cue
asa·e de una obra muy, _pos or;ador) /85"mencionado un brevle c~íti)a de la economía pol1t1~a (Bcomo sede de la
1wles para a
r d
, . ) ge de la uerra
,un ame,
d M d. (época gennan1ca sur
. rte \ueno en una
. l 8 -8· la Eda
e ia
. or se con" ,e
º
..

h¡:i

0 ;;;,

hi5toria euy~ud~~s~r:;~p:°l~e[~istoriaJ mod:n~:: i~t:;¡;:~;~;

contrapos1c10n entre e
I s antiguos ruraltzac1on e
~
'
del campo, no, eorno entre o

te los hilos
. ·eron clararnen
Para Lefebvre estas b te~isr d~~~:~n;roblemáticas en su e~: u1~~~:
guías para a or a
d I años cincuenta. a os
conducto:-es )
d' te a las décadas e os
•udad \ aun al
, . la correspon ,en
1 \ación campo-c1
histonca,
\' ó detenidamente a re
fí
ad\ iertc cómo
setenta. Lefebvr~c~:: '~opios de la hi storia ?e la fi_lo~~s~~·rt:a planteada por
ocuparse de ~sp tos es~án influidos por la ?'.codto~1a ·udad) la urbanización
sus planteam1en
. . de la ruralizac1on e a c1
Marx en torno a la temat1ca

ésta una de las puestas en perspectiva de esta historia. En segundo lugar, esta
articulación figura en la problemática de la filosofía y la ciudad
(conocimiento, formulación de la problemática urbana, noción de este
marco, estrategia por concebir). Los conceptos filosóficos no tienen nada de
operativo y, sin embargo, sitúan la ciudad y lo urbano -y la sociedad enteracomo unidad por encima y más allá de fragmentaciones analíticas. Lo que
aquí se enuncia sobre la fil osofía y su historia podría igualmente afirmarse
sobre el arte y su historia (Lefebvre, 1978a: 45-54).
Un nuevo tipo de Razón también surgió en las ciudades, en la ciudad
renacentista. Estas formas de urbanidad vivieron asediadas por el
predominio y la presión agraria, pero a pesar de todo lograron dejar claros
signos de la promisoria pujanza urbana, manifestando el predomino del valor
de uso. El arte en sus diversas expresiones y las grandes edificaciones
destinadas al cumplimiento de funci ones religiosas y otras a funciones
lúdicas, hacen evidente la preponderancia del valor de uso.

\971:442).

del campo.
. , b. territorial. que \ io
atenal am ,to
Lefebvre explicó cómo el \u~ar ~n' . de.ahí que la ciuda~ ~e la no. 3.
. n occidental, fue la poli.\ gr_1eg~.
or las caractensucas del
surgir la r~zo de la democracia restnn?1da p 1 evidentes contenidos
democ_racia o d .o las grandes reflexiones c_o1 . les \ Platón: y desde
escla\ ,smo, pro UJ escritos en las obras de Anstote - un modo u otro
urbanos, como fuer~n es hasta Hegel. la temática ~rbana te Edad Media los
esos grandes p~nsa/:1 pensamiento filosófico. Aun e\t mantu\ ieron los
quedó e;,...presa :a~ disminuidos por los embates agrt~'c ·ue la filosofía fue
restos urbanos .
. . n y el conocimiento, a pesa
~ de la teología
e\ebme~~~:d~e ~a i'!u~:r;l~~ía. En la pr!merdaen~;~nr:::~º~e sus principal~s
su . or·
. de Hipona· quien d de este modo su herencia
la de Agust111
cristiana,
. d d le Dios· denotan o
.
dieron nombre a
b · s La Cw a l
'
b'én cult1\ aron:
d
tra ªJº .
sin duda los romanos tam ,
lidades determina as
grecola~11~~~~::i~nes humanas asentadas denla
significado de la
las _ag o
la Ci\'itas, fundamento e
II del pensamiento

1i.~~1s. [\
;~\~~:::::,~: ~:i;o~mación de _l•~e~iu!~de; ~i;~i!~'.:ff:nº primer lug~; ~:
fi~osó~,c~ 1L;:~~::eie~~o ~~;::~co puede y deb~ds;rdree~~~;'~:~:~~~e~~o). Es
historia e
. d d (condición y conten1
su relación con la c1u a
..\24

La ciudad renacentista indudablemente expresó en sus signos el
notable espacio destinado al valor de uso: monumentos, esculturas, pintura,
etc. Sin embargo, tal eclosión artística no pudo ocultar que su existencia se
debió a la intensa actividad de la burguesía que había logrado desarrollar los
fundamentos de una nue\a forma de ciudad: la ciudad burguesa, cuya fuerza
se debió, por una parte, a la concentración de la manufactura diseminada en
el campo, y por la otra a la creciente preeminencia del valor de cambio. La
manufactura, las revoluciones industriales, los mercados y los bancos
abrieron paso a la subordinación de la ciudad antigua, cuyos signos preferían
el predominio del valor de uso a la nueva ciudad fundada en el predominio
del valor de cambio. Por eso para Hegel el fin de la historia se encuentra en
las ciudades, convertidas en estrella polar de la civilización, pues han
consolidado el valor de cambio; es decir, han desplazado a los monumentos
seculares, destinados a estimular el goce estético y la imaginación por las
grandes referencias mercantiles destinadas a conjugar el mercado y las
finanzas con propuestas estéticas: eso fueron las Torres Gemelas de ueva
York, que sin duda habían logrado eclipsar a la Estatua de la Libertad.
Pero Marx y Engels no vieron el mundo feliz previsto por Hegel; por el
contrario, encontraron que el mundo industrial descansa sobre los
depauperados, sobre los barrios nacidos a raíz del desarrollo de la moderna
industria fabril. Pero no conformes con la crítica al oscuro mundo del
proletariado y la burguesía, también advirtieron los efectos nocivos que
sobre la naturaleza manifestó prontamente la industrialización. Engels, desde
1840, escribió sobre la putrefacción de los ríos germanos y británicos3; Marx
describió a la ciudad burguesa como un vertedero de suciedad. Lefebvre
reconstruye el largo periplo que va de las ciudades dominadas por el valor de
425

.,

�uso al firme establecimiento de las ciudades dominadas por el valor de
cambio. No obstante estas variaciones históricas, Lefebvre afirmó el
predominio de la ciudad como el nicho, el hábitat, donde florece la Razón.
tanto la legitimadora como la crítica del orden existente. En ese contexto,
Lefebvre emprende el ejercicio de la Razón crítica, construyendo su crítica
de la razón urbana burguesa. Misma que se manifiesta mediante
concepciones urbanísticas que Lefebvre plantea del modo siguiente:
"a) El urbanismo de los hombres de buena voluntad (arquitectos,
escritores). Sus reflexiones y sus proyectos implican una cierta filoso fía ... "
..b) El urbanismo de los administradores vinculados al sector público
(estatal) ... ". Se trata del urbanismo tecnocrático, con pretensiones
científicas.
''c) El urbanismo de los promotores. Éstos conciben y realizan para el
mercado con propósitos de lucro, y ello sin disimularlo .. :· (Lefebvre.
1978b: 41-42). Lo medular de esta tendencia consiste en que han logrado
reducir al mismo urbanismo a valor de cambio, cuyo propósito reside en
organizar el diseño urbano en función de la ganancia.
Lefebvre explica que la ciudad tradicional padece una larga agonía,
pues ha sucumbido gradualmente a la ciudad moderna; es decir, la regulada
básicamente por el valor de cambio. Los signos de la nueva ciudad
claramente permiten advertir la lógica que preside su desarrollo: es la del
beneficio, la del lucro, la de la ganancia. La calle pone de manifiesto el
privilegio de las relaciones mercantiles; y el consumo masivo de
combustible, a través del automóvil, ha modificado radicalmente el diseño
urbano: se han edificado puentes, calles, estacionamientos, y también
demolido viejas construcciones para dar paso a calles y avenidas, también
construidas para favorecer el tráfico automovilístico. Tanto la reducción de
espacios verdes, como la proliferación de centros comerciales y financieros,
anuncian la hegemonía de la nueva ciudad. En su periferia y también en sus
entrañas, pueden crecer distintas formas de la actividad manufacturera e
industrial, así como asentamientos humanos construidos por los
pauperizados, empeñados en diseñar estrategias para la sobrevivencia.
Lefebvre argumentó: la ciudad se encuentra en punto crítico, pues la
política urbana ha quedado cabalmente supeditada a los intereses inherentes
al proceso de industrialización, así que la escasa planificación urbana en
realidad sólo se concentra en articular el proceso de industrialización con las
necesidades comerciales que de él derivan, es decir, la organización del
proceso de distribución y consumo de mercancías. Lefebvre afirma que la
ciudad a nivel mundial padece una crisis rotunda, pues en sentido estricto lo
426

u'.bano está constituido por los
eJes de la organización ur
. complementos residuales de 1
por la otra, el de distrib ?,ana. por una parte, proceso de .
d~s ~randes
parte de este
uc1on y consumo de las m
. m ustnalización:
.
proceso res·d 1 1
ercanc1as T b..
hab1tacional que e
I ua
a necesaria solució d . am ien forma
como en lo ~ualita/1vo.
resuelta de forma minimalista , tanto
n eenlaloproblemática
cuant·t
1at1vo
•

t

.

Pero la transición de 1 •

::~: r;~u~a:,~:.;; el valor~~'~::~ ::a:::~~:~: ;:rc!~~a~ in:ustrial, de la
0
actividades sospech~sa:mo
medmda por un proceso
e camboo, no
delmcuencia mov· . y peligrosas para la ciudad
. ~I que genera
cívicos etc 'En t d1m1entos sindicales, distintas exp ~n cns1s permanente:
'
·
o o caso p
res1ones de
. .
tal enjambre cons . . , ara eI poder, para los gob·
mov1m1entos
p1rat1vo lo q 1 .
iernos canse· t
suma, debilitar la
.d,
ue e mteresa es de d
ien es de
crisis gencrali
soc1e ~d urbana. Por otra a
gra a~, fragmentar: en
símbolos; es :~~r d~ la c1~d~d, el ámbito subj~ti::•
i_nseparable de la
alternativas ante u' as practicas concentradas en 'el co,nJunto de signos y
.
na ciudad q h
va or de us b
~spa_c1os públicos destina
. ue a quedado castrada d
o ~1scan
msp1ración poética.
dos al Juego y a propiciar la imag111ac1on
. e .l_os ya1,t1guos
hasta la

:::r

:ro

El proceso de indu st • . . .
agrario· la
·
nalizacion ha som 'd
uso y ei de;~~~1~:~ está sometida a la ciudad e~o~d: su ar~itrio al mundo
la producción d
os recursos naturales, de t~da la . se decide e_l futuro, el
del campo, exp~i:~r~ ~utanos; es ?ecir, fuerza de
~grana, i~clu!da
relaciones agrarias de e ~re, también ha destruido la
a urb~n1zac1ón
cultura y las forma~ esart~cu~a_ndo tanto la estructura orma ~e vida y las
mundial es la otra
soc1abil1d_a~ propias de la ruralid~~oduct1~a.' como la
ciudad ha sometido a ª1 de la ~ns1s urbana, señala Lefeb~ La cns1s agrícola
destruyendo de este m rurali?a_d, a su ley; es decir a ~e, puesto que la
campo se ha
~ o el reg1men. agrícola
y la , . a ley del valor,
d
convertido en el
.
agricultura Po
epauperados, habitantes de I
pnnc1pal productor de las. r eso el
urbana generalizad
as zonas marginales En c
.masas de
quedado u 'd a expresa la crisis del mund .
. onsecuenc1a. la crisis
quedado de~~:u~ al destino de la Ciudad. L~ ª;;c~no, ~el campo. Este ha
pragmáticas lim ~'yen su lugar sólo se encuentran onali~ad til_osófica ha
beneficios (Lefe~tada~ :or fines inmediatos, centra~equenas racionalidades
vre. 78c: 87-90) (Lefebvre l 978d·o9s en la /btención de
'
. 1-104) .

;:~~e_za

iº·

c~~

~

4. La escritura de Lefi b
propios de la reflexi.
e ~re está impregnada de con
cuestiones em . . on marxista, aun cuando se
ceptos filosóficos
"totalidad'' "d~1,r:c~s. Por ello encontramos tcupa de análisis sobre
'
ia ect1ca'' etc C b
onceptos tale
conceptos como ''e . , . : o ra particular relevan . 1 s como:
naJenacJOn", "cosificación", -.e1e1·1c h~1a
e s empleo de
1smo"
, Y aunque

427

�estos términos se encuentran diseminados en distintas obras de Marx, es en
\os Manuscritos económico-filosóficos de J844 donde tienen particular
relevancia. Por eso, antes de tocar otra cuestión, nos referirnos a un par de
pasajes de dicha obra:
La misma necesidad de aire libre deja de ser una necesidad para el
obrero, y el hombíe retorna a los tiempos de las cavernas, pero envenenadas
por el hálito mefítico de la civilización y en las que ahora sólo habita a título
precario, bajo una potencia extraña que de un día para otro le puede
desahuciar, si no paga. Pues tiene que pagar por que se le permita morar en
este sepulcro. Para el obrero, deja de existir la morada luminosa que el
Prorneteo, de Esquilo, ensalzaba como uno de los grandes dones por medio
de los cuales había convertido al salvaje en hombre. La luz. el aíre, etc., la
más simple limpieza animal, dejan de ser una necesidad para el hombre. La
suciedad, el empantanamiento y la putrefacción del hombre, el estercolero
(tornando esta palabra al pie de la letra) de la civilización, se convierte para
él en elemento de vida. El abandono totalmente antinatural, la naturaleza
pútrida y fétida, se convierten en elemento de vida del hombre. Ninguno de
sus sentidos existe ya, y no sólo no existe en su modo humano, pero ni
siquiera bajo un modo inhumano, incluso animal. Los más toscos modos (e
instrumentos) del trabajo humano reaparecen, como el /agur de pie., de \os
esclavos romanos, en el régimen de producción vuelven a convertirse en
modos de existencia de muchos obreros ingleses. El hombre no sólo no tiene
ya necesidades humanas, sino que incluso dejan de existir para él las
necesidades anima/es. El irlandés sólo conoce ya una necesidad: la de
comer. pero la de comer solameote patatas. las patatas de peor calidad que
se encuentran. Y cada ciudad industrial de Inglaterra y Francia es, hoy. una

pequeña lrlanda .. .(Marx, 1982: 627-628).
Después de la Segunda Guerra Mundial, Europa quedó reducida en
muchos lugares a ruinosas edificaciones. Ciertamente la reconstrucción tuvo
como eje el resurgimiento industrial, pero Lefebvre ya había planteado que
sí bien la planeacíón del proceso urbano-industrial constituye el eje de la
nueva ciudad, esta idea de la planeacióo debía aceptar la penosa necesidad
de incluir un aspecto más, por cierto indispensable para su reproducción: la
reconstrucción habitacíona\. Para tal efecto se impulsó la edificación de
grandes complejos habitacíona\es, unidades habitaciona\es para albergar a la
población trabajadora: obreros, burócratas, empleados, etc La construccióo
de estos conjuntos habitaciona\es favoreció el auge de las concepciones
funcionalistas; que desde esta perspectiva y la de los constructores que
dirigieron \a.s obras para levantar graodes conjuntos habitacíona\es, éstos
presentaban todas las ventajas que los hacían perfectamente funcionales
respecto de la concepción hegemónica de la planificación urbana, que sólo
veía en ésta un instrumento más al servicio de la verdadera p\aneacíón: la

origin~da en la promoción de
.
.
~:an~,a surgió la cr_ítica a este ~~~e;:t;::~s '.ndustria\es y financieros. En
empr:nds_oc1edad_, investigadores sociales aco1onal ~ d~sde distintos lugares
ieron indagaci
. ,
, rganizac1ones , .
encuestas, etc
ones _soc1ologicas; valíénd
cov,cas, etc.,
habitaciona ·: captar~n el sentir de quienes viví
ose de entrevistas,
1
desarrollad~:'~::¡~;~~~;:,::~1::í~~:;í;:dlos d:s~i ~:~::/;:n ~:sp~:::c~~:
.
os en el funcionalismo.
.
Lefebvre analizó
·
investigaciones
. cuidadosamente los resultados de tales
. .
, exponiendo
.
y observaciones sobre las
opiniones de los entrev1sta
. dos: comentarios
En el conjunto de 1
electrónico) se
·
ª entreviS. ta, el interesado (34 tanto horizonta~~~;:::~1::ie(nte d; la falta de aislamiento ª;eº;; :r:ra!or
durante las semanas
par~ es, techos y suelos) N
v1en ~,
estorban· tainb', 1 en que realiza el trabaio de
. h o puede dormir
1
. ,
1en as conv
.
'J
noc e. Los ·segm_rle con detalle para sa~;;ac_,ones, los gritos, los radios. Ha;;;os e
trabaJo (vigilancia de un tab\:• ha~ un~ conexión entre su actitud falt~
:ot1dia_na. _En todas las entrevisra'~ a e.::omco) y su actitud en la e:i;a
prom1scu1dad-a1slamiento" L
p . e este tema constante· la d l'd
de ~ecindad y sociabilidad, Ío:d::;:;:c~idad, lejos de favore;er \0~ª1:z~~
conJ untbo de costumbres y actitudes y~ o cual no puede concebirse sin un
co_stu1_n res, la promiscuidad
,
que en otros países, con disti
gntenos y escenas ru'd
y . aun el amontonamiento -a
• ntas
relació
.. , osas- no impiden en ab I
companado de
sociabi;ida~osti;~~~: que . podrían facilitar 1,:º r~\~:to~:;ontaneidad de la
1 iryl asaumentar
1971 b: 115-116)6 •
aqu1, en estas condiciones' a 111
. h'b'
la
(Lefebv re,
No es posible exponer de mod
eso son presentadas de modo esquematico:
o _t~xtual las reflexiones de Lefebvre, por
_A). En primer lugar, en cuant
?orm1tonos, recogió 1
, . o ~I confort de estos depart
mcomodid d
a expenenc,a de
.
amentosr .
a es, pues las paredes resu\taro
q_uoenes expresaron las
tdo de los vecmos fuera aislado T d n muy frag,les; esto impidió que el
epartamentos, y todos d
. o os saben lo que ocurre en 1
preferencias musicales de
ª1aptarse. a los hábitos de todo:'
bebe_s de todos, a los horarios d~ ªsuº~ confüctos de todos, a los llanto; de 1~:

t:~;

:¡~:::::~~e

~;et~síble escuchar ha:~ºei ;~~;;ad~~ ~~~~e~lgún encuestado
no escribió·"
re no es_tan desinhibido como el de S rt ~ecmo. El estilo
. ...como tamb1en todos escucha 1
. a re, tal vez por eso
.
n os suspiros eróticos de todos".
B) La imposibilidad física de conseguir cierta privac1·dad motiva
429

428

:tt

�algunas formas de neurosis y neu,·algias, pero si eso ocurre en el nivel
fisiológico, en el subjetivo, en el emocional, se manifiesta la tendencia al
aislamiento y la resistencia a las formas de integración vecinal, pues las
relaciones con el vecindario prolongan conflictos, propios de la vida
cotidiana, surgidos con los vecinos de los departamentos contiguos.
C) Lefebvre examinó detenidamente cómo estos complejos
habitacionales propician el proceso de individualización tan característico de
la sociedad burguesa,. La sociedad burguesa, del mismo modo que destruyó
las relaciones de parentesco. clanes y familias y, en general, las comunales
inherentes al mundo agrario, también ha disuelto en la ciudad las formas de
relación colectivas, entre ellas las del barrio, el vecindario. cofradías. etc.
Lefebvre concluyó que los conjuntos habitacionales. lejos de propiciar la
sociabilidad, constituyen un obstáculo. un verdadero problema para que el
hombre recupere su identidad colectiva. comunitaria. Lefebvre reflexionó
claramente sobre el proceso de aislamiento al que se \e sometido el
habitante de la moderna ciudad industrial que, entre otras cosas, produce una
subjetividad anhelante de la ,eunión, la comunidad; sin embargo, en la
práctica no puede alcanzarla y hasta le repugna. Esta contradicción explica el
surgimiento de formas de asociación degradadas. perversas, que por una
parte satisfacen los deseos de sociabilidad, pero que por otra los sacian

~:I

multicitada
de
emprendcrisis urba_na permanente y mundial·
críticos pre:~r{or~~n~:~ª~u~:t ida. tarea cog~~~~i;i:: s~nñi~\~~: necesidad
propuso que el con . .
I nam1ento al capitalism
por estos
perspectiva interdisc~ct1e~to urbano sólo puede pro~- ~ara tal efecto
resonancias d I
ip _m~na. Esta propuesta
. uc1rse desde una
temáticas s
e materialismo dialéctico
permite escuchar claras
teorizacion~t:;~:eq~: él esc_r!bió antes, dur:ntee; d:~t~;ia~ismo histórico,
reconocer el carácte cuest1~n urbana. Por eso advirt"
sus es~udios y

urbano

contempor:.;:mpleJo_ de

~t
las relaciones que ~~n ª, necesodad.. de

epistemológica de la cie~ . Deb1?~ a esta dificultad
ugar al teJ1_do
y dar cuenta del d
c1a trad1c1onal resulta insufic. ' la perspectiva
. .
enso proceso d
b .
,ente para com
d
teonca derivó su critica
. . al ca · e ur amzación act ua I• De esta pren er
Lefebvre, l 978e·. 55 -58)8 .
racter parcial de las c.ienc1as
. del coyuntura
momento
(
En relación al ámbito
..
y la agrícola no tien
p~~1t1co, explicó claramente
..
pensar alternativas en soluc1on en el capitalismo· or iue la cns1s urbana
centralidades urbana~ue ~om~ primer paso apunte~ la
es_ ~ecesario
político ei impulso dpre ?m_mantes; es decir propuso
iso ~c1on de las
fi
.
e practicas t
· '
como pnmer re
ortalec1miento de os go b"iernos locales:
au ogest1onarias' dich o de otro modo:
curso
el
I

~ ª;.1º'1

La observación de la ciudad
avanzar algunas hipótesis ·
nueva aporta algunas respuestas y permite
.

estimulando bajas pasiones.
D) El afán funcionalista olvidó un valor esencial: el destinado a la
expresión de la subjeti\ idad; eso explica que los conjuntos habitacionales
carezcan de signos, de símbolos, como los monumentos, las obras pictóricas
y el propio diseño arquitectónico. Ese afán funcionalista propone escaso
margen a la expresión subjetiva. Otro modo de achatar el desenvolvimiento
y crecimiento de la subjetividad; se manifiesta con el recorte que sufre la
naturaleza, así sea la producida artificialmente, por eso los conjuntos
habitacionales carecen de jardines y bosques. Todo esto revela que su
propósitc único está dado por la mera funcionalidad minimalista. ¿Pero
funcionalidad para quién? Lefebvre responde: es la funcionalidad asignada
por la dinámica de la única planeación, la impuesta por el desarrollo
industrial y financiero.

Epílogo
Lefebvre es heredero, perteneció a una tradición racionalista,
específicamente la marxista. Por eso enfatizó la necesidad de conocer
detalladamente la crisis mundial de la ciudad contemporánea. Afirmó que
Marx y Engels pensaron abundantemente sobre la relación campo-ciudad y
sobre la propia ciudad burguesa, pero que a pesar de eso su obra constituye
tan sólo un punto de partida, eso sí indispensable para comprender la

En Lacq-Mourenx
1
, .
obtenido por una lista
• presentada"
' en as ultimas elecc1ones
·
municipales el ..
otra mucho más d fi .d
como apolítica·' has .d
,
ex1to
.
e m1 a y derech. t
I o mucho mayo
rea ,dad una lista de iz . d
is a. La lista llamada "a 1• .
r que
por1 una 1·
quier a constituida de
po it1ca" era en
a ianza local e t 1
. .
'
una manera
.
cuyos "delegad "
n re os smd1calistas (las tr
muy mteresante,
co
os , por otra parte no h b'
.
es centrales sindicales

or;~i:~:~• los campesinos dese~sos dªe ;;r:~do orden_ados ni designado;
secundaria ~'ª.'.ªles, e intelectuales, maestros ~erp;~; mtereses contra los
escala loca.!) y ter:~:~oc~:s:st~b:~::;)' ha roto. s~ -~isla:~;~:o d~at~:~::za
con su d1v1s1on.
a
" apo¡·it1ca
• ,, no cubre ni
en unLa rdenominación
.
.
detenta:oopgrama. restauración del libre com:!~na marnobra. Se justifica
. .
or sus supermercad .
.
o -contra el mo
1·
rnun1c1pio reclam
"b
os-, restablecimiento de l"b
d
nopo io
plazas . .
a atn utos y autonomía·
I erta es locales: el
propiet~~i~hc;~~;;rcaos y vías, etc. y tod~ ::.~~pe~es::e~d bienes, locales.
burocrátic; del
. que no. se trata de propiedad p d )or (p~r no decir
conJunto de mmuebles y terrenos... nva a omnipotente y

~

431

430

�La etiqueta ·'apolítica" recu0re, pues, una importante y profunda
aspiración a la democracia en la vida urbana, a la autogesüón de la
colectividad, a la socialización, y va dirigida contra la estatización y
burocratización centralizada, e incluye libertades concretas.
Elegida por una amplia mayoría (ampliada en la segunda vuelta), la
nueva municipalidad se ha comprometido en una acción múltiple y difícil.
La lucha está en todos los terrenos, incluso en el cultura\. Una
espontaneidad, a veces algo torpe, siempre cnnmovedora, la sostiene. Las
organizaciones, así como las manifestaciones más diversas, se multiplican:
artísticas, deportivas -&lt;:ompeticiones-, exposiciones, etc.
Estos fenómenos sugieren algunas hipótesis por verificar y modificar,
si hay ocasión de ampliar la entrevista. Aparecen confirmadas por algunos
sondeos.
a) La "nueva clase obrera", la de las empresas técnicamente punta
(totalmente automatizadas, como la SNPA, Lacq), tiende a tomar en sus
manos la vida de la "ciudad". No sólo demuestra un interés, sino que se
esfuerza en no remitirse a instancias superiores: estatales, burocráticas,
puramente políticas (Lefebvre, 1971 b: \ 20).
Este análisis revela la percepción crítica de nuestro autor, dotada de
clara perspectiva histórica, pues anota una de las temáticas que en México
han adquirido, en los últimos años, gran relevancia; es decir, la dimensión
territorial del poder y de su ejercicio descentralizado y autogestionario.
Además, al delimitar el espacio y el territorio para el ejercicio del poder
estableció claramente las dimensiones administrativas de las prácticas
políticas locales. Sin embargo, debió definir al sujeto histórico encargado de
poner en marcha esta forma democrática. Se advierte claramente que ese
actor político está constituido por la clase obrera: no podía ser de otro modo,
pues estas propuestas fueron presentadas en 1960. Posteriormente, en 1967,
escribió Tesis sobre la ciudad, lo urbano y el urbanismo; congruente con sus
desarrollos previos y con su militancia política, explicó de nueva cuenta el
lugar del proletariado en el proceso de construcción de la nueva urbanística
democrática:
\ O) Sólo el proletariado puede volcar su actividad social y política en
la realización de la sociedad urbana. Sólo él puede renovar el sentido de la
actividad productora y creadora, destruyendo la ideología de consomo. Él
tiene, poes, la capacidad de producir un nuevo humanismo, diferente del
viejo humanismo liberal que termina su carrera: el del hombre urbano, para
y por quien la ciudad y su propia vida cotidiana en la ciudad se tornan obra,
apropiación, valor de uso (y no valor de cambio), sirviéndose de todos los
medios de la ciencia, el arte, la técnica, el dominio de la naturaleza material
(Lefebvre, l 978f: 168).

-~] evocar a Lefebvre
cuest1?n urbana, se descub ' y a _su _obra relacionada con
.
tamb1en la utilidad he
r~ l~ s1g111ficación histórica d el estudio de la
cómo desde los años rrneneut1ca que proporcionan. En e sus escritos, pero
autogestionaria
sesenta reformuló la trad' . ,
e:e~to, se observa
.
, pues conclu ,
ic1on utop1
gestionada por los d'
yo que la reconstrucc·,
ca comunal y
ciudadanos comune \rectamen_te afectados o bene~o~ durbana debía ser
proletariado. Definí~, os_ trabajadores; en el len ua· 1c1a os, es decir, los
tendencia social
a d~cho sujeto político comgO Jle de su coyuntura: el
necesaria
d
e capaz d
·
centralizada tan car t , . para esmontar la ad . .
e articular la
ac enst1ca en la Francia des , mm1stración burocrática
u epoca.
En M'ex1co,
·
d
durante el si 1
e_los signos más divers .
g o XX, se manifestaron
.
comcidieron en la ne ~s, no obstante las diferencias t_e~denc1as sociales
democrático. Así se ~~td_ad de construir un espacio ~~ht1c~s e ideológicas
propuestas municipal t plica la promulgación de nu gobierno y gestión
Zapote, Mochitán ¿s as que proliferaron entre 190 ~erosos programas y
Partido Liberal V, _uerrero, el 21 de abril de 190 { 1917: 1) Plan del
.1906. Este prog;a~;cano, Saint. Louis Missouri el ; .2) Programa del
impulsaron los mag . fue redactado después de, 1 ~rimero de julio de
3) El Partido Demo~~;t.as en _Acayucan, Jiménez :i:e evantamientos que
Plan de Vallacloli i C ico, ~1udad de México el 22 d ca, Las Vacas, etc.;
política porfiriana \· ampesmos, mayas y O:estíz e enero de 1909; 4)
militares. Formul;r Justtc1ando tanto a los integra~s at~c~ron la jefatura
Plan de San Luis
plan en Dzelkoop, el IO ~: ctvtles como a los
Reyes, La Soledad T ·"• e.1 5 de octubre de 191 O· 6 mayo de 191 O; 5)
Empacadora
;maul,pas, 16 de Noviemb
Plan de Bernardo
Guadalupe 1-'rac· t uda ua, Chihuahua, el 25 de mre e di 911; 7) Plan de la
,
1
ten a de G d
arzo e 1912
Plan de Santa Ro
ua aIupe, Coahuila el 26 d
; 8) Plan de
Libertades Munic· s~, _el 2 de febrero de 1912· 10 elmarzo de 1913; 9)
Ayun'.amiento., pa':uª,;·'•/' 15 de septiembre de I6,\ 1 ey Cener~I sobre
Roldan, 1995: 74-82) tdo de More/os, e\ 20 de abril
Orgamca de
antecedentes de la
. n_ estos planes y progra
1917 (Qumtana
concepctón d 1
. .
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constitucional
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.
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115.
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19

1·

433

432

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evas facetas, si se analiza desde la lucha
descentralizac1on adquiere nu
t" tas de Chiapas desde fines de l 994,
municipalista emprendida P,ºr los zapa i_:i ios autónomos tales como lo~
im ulsando la construcc1on de m~n:, ~'Moisés Gandhi", "Ernesto Che
de~ominados "Ricardo Flor~s ~::~~olledo l 999: \ \ 5- \ 34). Tam~ién el
Guevara", etc. (López ~onJardt .
en la¡ controversias constitucionales
renacimiento municipalista se adv1_erte ·mpugnadores de la legalidad de \a
resentadas por munici~ios_ \evantisco\;ria de Derechos y Cultura Indígena
~eciente Reforma Const1tuc1ona\ e_~;ª s han dado cuenta durante \os meses
(agosto 200 \ ). Igualmente
~~o los amparos interpuestos_ por ~os
de noviembre-febrero 20 , . a sino \os de Ateneo, quienes .. ~n
salvadoreños; no \os de Centroame;~~t~~ e\ cumplimiento de u~a ~ec1s1on
grarios como \os significados
mpleado a ese recurso lega\ par~
e
t us intereses a
. d , f -a
irracional que afecta tan_ o s
t' rra no en cualquier prop1eda rus ic '
cu1tura1es qu e ellos depositan en su te ,
sino en esa su tierra.
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Ciertamente puede de uc1rse
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1

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rt I" en· Carlos Marx-Fedenco
\ 98 \) "Cartas de\ Wuppe ª ' ·
FCE México
Enge\s, Federico (
' l 2 Engels escritos de juventud,
,
, .·d
Enge\s Obras fundamenta es . d ·o,n a la psicosociología de \a v1 a
'
.
¡ ) "lntro UCCI
Lefebvre, Henn ( \ 97 a ,
urbano Península, Barcelona.
.d.
a"
enDe
lo
rural
a
lo
'
cot1 tan , ·
onjuntos
urbanos" , en·· De lo rural ...,,
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Notas Bibliográficas
1

Sánchez Vázquez escribió: "Filósofo y sociólogo marxista francés ... Doctor
en Letras. Durante largos años miembro del PC de Francia. En ese periodo
de militancia política, publicó una serie de trabajos sobre la dialéctica, el
materialismo dialéctico, lógica, estética e historia de la filosofía que
contribuyeron a la difusión de la filosofía marxista en Francia. En la década
del 50 expresó, cada vez más abiertamente, profundas divergencias políticas
y filosóficas con la dirección del PC francés, que se pusieron de manifiesto
sobre todo en relación con los acontecimientos de Hungría en 1956, y con la
publicación de su opúsculo, en 1958, Problemas actuales del marxismo. A
raíz de estas divergencias fue excluido del partido en 1958. Lefebvre ha
desarrollado una amplia labor de investigación, desde el Centro Nacional de
Investigaciones Científicas, del que ha sido director durante los años 19491961 , y, en el terreno docente, destaca su labor como profesor de sociología
en la Facultad de Letras de Estrasburgo (1961 -1965), y en la de Nanterre,
París, desde 1965. Obras: Nietzsche, 1939; El materialismo dialéctico, 1939:
El existencialismo, 1946; Crítica de la vida cotidiana, 194 7 y 1962; Lógica
formal y lógica dialéctica, 194 7; Descartes, 1947; Marx y la libertad, 194 7:
Para conocer el pensamiento de Marx, 1948; El marxismo, 1948; Pascal,
435

434

�,.
1953·, Musset,
. -, a la estet1ca,
1949 y 1954; Diderot, 194~; Contri_bu;tn on, 1956; Para conoce~ el
gn
d l
rxismo 1958, La
1953- Rabelazs, 1955,
dramat~rgo, de Le~in 1957; Problemas actuale~d de ¡m9:2· Ma;x, filósofo,
ensam1ento
'
-,
¡ moderm a ,
'
-d d
~urna y la resta, 1959; Jntroducc1onc~ól;go 1966; El lenguaje y _la soc1~ 9~8'.
1967· El derecho a la ciudad,
,
1964· Metafilosofia, 1965; Mar~, so
, contra los tecnocratas,
, La irrupcwn,
. , de Nanterre a
l 966'- Posicion
d
l 968·
a vida cotidiana en el mundo_mo erno, 84: 482-483) Conviene_ agrega: 1~s
L
b 1968". (Sánchez Vazquez, 19
N La Consciencze mystifiee,
la cum _re,_
. febve, H. y Gutermann, .,
. e lo rural a lo
obras s1gu1entes.H
Le Au-dela du structuralisme, 1971,. Dt marxista y la
l936; Lefebvre, -,
.,
b a
72; El pensam1en o
971 · La revoluc wn ur an ' 19
1
urbano,
'
l' · 1976
·
éase
. d d 1973· Espacio y po 1t1ca,
.
, ·t de estas cuestiones, v
c1u a , . ,
b de Lefebvre a propos1 o
2 Para ubicar la o ra
.
tria
Poster 1975: 209-263)
los efectos dañinos de la mdus
Engels describió tempranamente ( \839/981: 1-17) Por su parte Lef~bt~
textil en los ríos g~rmanos. \En~~í:i,ca de Engels a la moderna c1u a
desarrolló un estudio ;~~-r;3-~7)
industrial (Lefebvre, 19 .
d' . , n
4 También, (Lefebvre, 197 l) d
r Lefbvre para dar cuenta de la co8n5 ,clO'º2)
emplea os po
tb
197\a: s Estos conceptos son . .dades habitaciona\es. (Le e vreL ~ b e 197 l d:
subjetiva en las nuevas lu2n\1) (Lefebvre, 1971 c: 147-150) ( e e vr ,
197lb· 103(Lefebvre,
·
.
ario recoger
\ 51-172)
.,
· one este trabaJo, es nec~s.
ra
6 No obstante la limitac1on que imp e abandonaron sus v1v1enda~ _Pª
·
º de los depauperados qu . •
¡ e· "Preferiríamos vivlf en
expres1one..,
njuntos habitac1ona e..,.
ladarse a los nuevos co
,,
.
tras . dad donde hubiera chabolas... . \' , esta cuestión denominando el
~n;o:~ntzas, a fi_n~s de_ los_ ~esent\:;:r~:~ón como efecto aislamiento.
de ind1v1duahzac1on y
proceso
273)
. . 1 así como su
2

~

1
1

~p~~~;:

::\e~!~!!a s~ _crítica a 'ª)~~s~~;:~~;í:s;:~i~i~~:febvre, 1976 b:
propuesta para el análisis de la tema t
93-126)

EL DESARROLLO SOSTENIBLE Y SUS ASPECTOS
PROBLEMÁTICOS

Dr. H.C.F. Mansilla
Universidad de Zurich, Suiza
Miembro de la Academia de Ciencias de Bolivia
l. El consenso modernizador
A comienzos del siglo XXI se puede aseverar que la planificación
centralizada de la economía, las medidas proteccionistas, los estímulos
sistemáticos a la industria doméstica y las bien conocidas ideologías del
desarrollo acelerado en cuanto esfuerzo colectivo concertado y de largo
aliento se hallan en un contexto de crisis y cuestionamiento a nivel mundial,
no sólo a causa de sus resultados decepcionantes en décadas pasadas, sino
también debido a que la idea misma de nación se vuelve cada vez más difusa
en el mundo donde las fronteras clásicas entre Estados soberanos tienden a
convertirse en obsoletas. La concepción neo liberal desestimula, por otra
parte, políticas redistributivas, base importante para la actividad estatalburocrática, enfatizando la importancia de hacer crecer el Producto Interno
Bruto del país respectivo y relegando a segundo término o hasta poniendo en
duda la conveniencia de repartir "equitativamente" lo ya producido.
Buena parte de esta visión escéptica con respecto a los modelos
convencionales de industrialización y modernización se queda, empero, en el
mero papel. Lo ideal seria que la critica de la modernidad contribuyese a
cuestionar la actual economización de la política, es decir la tendencia a ver
lo razonable exclusivamente en el incremento de los índices de producción,
productividad y consumo ya considerar el llamado crecimiento cero, por
ejemplo, como algo horriblemente negativo. Lo cierto es que las exigencias
de la población a partir de mediados del siglo XX han tomado una naturaleza
tal que es imposible satisfacerlas sin un aumento constante de la esfera
económica; antes los pueblos se contentaba:, con tener gobernantes que
fuesen regularmente honestos y con impuestos que no los agobiaran
demasiado.
Por ello es que en América Latina existe todavía una amplia noción de
legitimidad en torno a la necesidad y al ritmo de la modernización, consenso
que abarca a muy diferentes sectores sociales y partidos políticos, porque el
desarrollo integral hoy en día obviamente en el marco del proceso de
globalización debe acortar la distancia frente a los países ya altamente
industrializados y, al mismo tiempo, promover la paz social mediar.te la

436

437

•

•f
1

�incorporación pacífica de los estnitos menos favorecidos a la estructura
productiva y distributiva.

1

2. La necesidad de una consciencia ecológica colectiva

Frente a la marea actual de reclamos sociales ya una democracia cada
vez más frívola y vacía, una critica radical de los decursos modernizantes
podría coadyuvar a comprender los límites muy estrechos que nuestro
mundo eminentemente finito impone a cualquier evolución donde está
implicado un crecimiento continuo e incesante. Desde esta perspectiva se
obtendría una visión más sobria y realista de los nuevos procesos de
democratización en el Tercer Mundo, los cuales, como se sabe, han
fomentado el surgimiento de demandas cada vez más exigentes de parte de
los estratos menos favorecidos de la población, demandas, empero. que
probablemente nunca podrán ser satisfechas del todo, por más justificadas
que estén en los campos político. ético, y hasta religioso.
Enfoques críticos nos permitirían advertir lo complejo de una situación
signada hoy dín por la crisis ecológica y demográfica y, por ende. las falacias
implícitas en las doctrinas del crecimiento ilimitado y del desarrollo
sustentable. Grupos de los estratos altos independientemente de su filiación
teórico-ideológica derivan aun hoy una porción de su poder del hecho de
influir decisivamente sobre los procesos de decisión de políticas públicas.
prometiendo altos índices de crecimiento al resto de la sociedad. lo que a
menudo no es más que la posibilidad de manipular recursos humanos,
financieros y naturales, presuponiendo, además, que las tres categorías
configuran, en el fondo, una misma cosa.
En este contexto es indispensable mencionar que importantes corrientes
de opinión científica han puesto en duda los planteamientos y los pronósticos
de los ecologistas, en especial la idea de que el incremento incesante de la
población, de la presión humana sobre la naturaleza y de la producción
industrial acabaría por agotar la capacidad del planeta para sostener el
aumento demográfico y el del ensanchamiento de la base industrial.
Mediante las teorías del desarrollo sustentable y dentro de las
tecnoburocracias se abre camino una concepción más optimista en tomo ala
capacidad regenerativa de los eco sistemas y, en general, acerca de la
facultad del hombre de superar hábil y pacientemente todos los obstáculos
con que tropieza en su vía hacia un mayor desarrollo. Por ello doctrinas
ecologistas y conservacionistas han sido calificadas de obscurantistas, ya que
el crecimiento de la población, del consumo y de la industria habría
estimulado la innovación tecnológica, la substitución de recursos naturales
escasos y la búsqueda de nuevas soluciones para problemas concretos del
438

medio ambiente. Por lo d ,
ecologista subraya enfátic emas, esta relativización del pensa .
ric
amente que sólo 1
.
miento
as y avanzadas pueden ori inar u
as_ so~1edades capitalistas más
sobre los peligros de la
g . ~~ consc1enc1a socialmente re!
disponer de los fondos nec~~:~~:mac1on ambiental y, al mismo ti::n:e
Una protección efectiva de los e ~ara superar los desarreglos ecológic~ ,
elevado de evolución capitalista.e? sistemas estaría vinculada aun grado mu:
.
No debe subestimarse obvi
mnovaciones tecnológicas qu~ reduceanmente, _el papel benéfico de las
y ~~e substituyen materias primas Per;os feno_menos de polución ambiental
ra ~o de acción de pocas déca.das aun a_s1 se trata de paliativos con un
ya muy ad e antadas q Y factibles
únicamente en a1gunas
dsociedades
•.
·b
I
ec1s1;0 en un horizonte temp;ral u;e p1::1 lem~nte no tengan un efecto
geografica. El crecimiento demo , fi
go aliento y de gran extensión
~egiones del Tercer Mundo y la a!ª t~o ?,e orden exponencial en dilatadas
e _enormes masas cada vez me·or n:1u ac1on de demandas socio-económicas
meJora_s debidas a los progre~os l~:orm~d~s podrían neutralizar aquellas
pobl~c1onal tiende a exhibir com
-cn_olog1cos, máxime si el aumento
prop1~s de un tumor ca;ceros~ senalo Jacques-Yves Cousteau, J aspectos
colomzac1on
·, de zonas lejanas ,( como
·, ·mcontrolable la
,
.la expans1on
enloquecido. Las teorías del d metas_ta~1s) y d suicidio del cu;r
estos factores potenciales.
esenvolv1m1ento sostenible pasan por ait~
3. La fuerza normativa del crecimiento económico
En este contexto es indispensable 11
que prácticamente todas las co
. amar la atención sobre el hecho d
de As· Af ·
ncepciones en tom
I
e
i~, nea y América Latina parten aú h o a ª. evolución plausible
es posible y deseable un e . .
n oy del mismo axioma de
difi
.d
rec1m1ento ad inrjin -1
h
que
erenc1a as que dicen consider
. . t um; asta las teorías más
des_arrollo sostenible o sustentabl:r ~n~enos ecológicos, como las del
cah~cable como positivo tiene nec;sar~t1man que ~n decurso evolutivo
contmuo del ingreso per ca ita de amente _q_ue mcluir un incremento
estructura productiva un
'P
la poblac1on, una expansión de 1
me·
.
,
aumento de la prod . ,
a
Joram1ento substancial de 1
. .
ucc1on agropecuaria y un
social. Aunque la euforia estr~:ta:~1c1o_s educ_ati_vos y de la seguridad
manera perceptible en toda A , . Lnt~ mdustnal1zante ha amainado d
los
menea atma toda '
e
d pr~cesos de industrialización y urb . , . , v1a se puede constatar que
es1gnios modernizantes y o
~ni~ac1on conforman el núcleo de los
(nueva) identidad colectiva ;n ~:. ~o~s1gtente, la porción esencial de la
s1 o as as llamadas sociedades periféricas.
.
el d Ahora
. bien , Ja casi• totalidad
de estos buenos
, .
e meJorar el ingreso promedio d I h . propos1tos, empezando por
e os ab1tantes de modo persistente,
.

439

�conlleva mayores cargas sobre el medio ambiente y presiones crecientes
sobre los recursos naturales y energéticos; ya sea para asegurar el empleo
pleno o para mejorar la salud, la vivienda y la educación pública, se requiere
indiscutiblemente de un incremento continuado y hasta exponencial del
4
conjunto de la economía del país respectivo. El congelamiento del Producto
lntemo Bruto o el crecimiento cero toman entonces el carácter de algo que es
inaceptable para casi todas las corrientes político-ideológicas prevalecientes
hoy día en el Tercer Mundo.
La realidad de un mundo finito con recursos decrecientes y limitaciones
acrecentadas constantemente, manifestadas por la capacidad cada vez más
reducida de autorregeneración de los eco sistemas naturales (como es el caso
dramático de los bosques tropicales), sugiere la muy alta probabilidad de que
todos los intentos de un desarrollo pleno y una modernización completa para
las naciones del Tercer Mundo permanezcan en el terreno de lo ilusorio o
conduzcan a una catástrofe ecológica universal. Todas la ideas básicas
subyacentes a estos grandes proyectos históricos provienen del acervo de la
modernidad la bondad liminar de la industrialización y la urbanización, la
índole no problemática del crecimiento económico incesante, la perspectiva
de un progreso perenne, y lo que ahora está en crisis es el fundamento
mismo de esa modernidad, que ha mostrado ser poco crítica consigo misma
y contener los elementos para la autodestrucción del género humano.
4. Crítica de la teoría del desarrollo sostenible

Las versiones teóricamente más sofisticadas del desarrollo sustentable
siguen siendo las primeras elaboraciones programáticas de este enfoque,
como el Informe Brundtland, la propuesta económica de la CEPAL y el
Llamado de la Internacional Socialista a detenP,r la degradación ecológica.
Todas ellas carecen de una credibilidad liminar porque los grupos que
5
consuetudinariamente las han sustentado (planificadores de las burocracias
estatales, partidos socialistas y socialdemocráticos, sindicatos e instituciones
armes), han pertenecido durante largas décadas a los más fervientes
partidarios del progreso material a ultranza, de la industrialización acelerada
y de la modernización a toda costa y porque sus lineamientos teóricos
fundamentales han exhibido hasta hace muy poco un marcado menosprecio
por la temática del medio ambiente. La falta hasta hoy de una autocrítica
referida a sus cimientos doctrinales tiende, evidentemente, a mantener baja
la mencionada credibilidad. Las alusiones al medio ambiente en estos
informes son periféricos; sus apelaciones a la protección de los eco sistemas
son francamente marginales y están supeditados al crecimiento económico
ilimitado a nivel mundial (para que los frutos del progreso material lleguen
alguna vez a todos los pueblos del planeta).
440

~I . Informe Brundtland afirm

~::i;~~~."~o~i::a ~~::ü:1:;•~!

.

~~

~~es~~o

;a:d:~:a~e~::áii~:
;;r:~1·p
mtemacionale
igna e las org . .
ion
problemas ca:d~~:e:º~~tn _deliberadamente la to;:1:c1:n~s. _burocráticas
constante de las
. e_mas, estos documentos pro . _P s1c1on ac_erca de
''motor" con
econom1as de los países central p1c1an un crecimiento
respecto al
d
es para que h

~~~re~:;ga;t• todo ello ,::~\~ca;/a ;;:d~5 :~o considerar las :~~;m~:
declaracione;e:~~~~nes futuras, que por suerte s1~::as. La solidaridad
contemplan l~s lim 'te~ contradicción con programas
entrever estas
la meta normativ I ac'.o~es ecológicas y de recursos e . esarrollo que no
de b'
.. a explic1tamente pretend'd
ya citadas, máxime si
1

i~

y .;cn:::;::"~:::nt~at~lar al ya exi st::.::~~:: ~~:.~n!~.°' u"¡Srado
10 resulta ser el mu
desenvolvimiento
r?Pº 1tanos
1
intencionados no ;ce e_rado. 7 Por lo demás ~to~on_venc1onal del

expansión dem

, esplrega~ una estrategia cla:a

, ,~formes bien

acorta sensible;;~~c:,, h~e ~unto al rol depredador d~ t~~:r!~~ c~ntra_, la

formular algún designio via~;~o;~;a ~a7!ºrt dent'.° del cual se ::ir~c~oún;
.

r os ecos istemas en peligro.

Como"Imdicó
retornan
· •José Man uel Naredo, las teoría d 1
renacientes' a _v1eJa pretensión fisiocrática de s e desarrollo sostenib le
sm menoscabo d I
acrecentar las , .
sustentable a gran esca!
. e os 'bienes de fondo' ,, El d riquezas

bien~~ de fondo de indo!:

;,~~:t."ª

ta~to las riquezas ren~vables ,:':;olio

opml ion ~an genl!ralizada de que prtn1·melast1ca; de ahí que resulta una falacialolas
exp otac1ón d I
eramente se d b ·

industrializaci:n º:a::':''º' naturales y los proce:o:r~: r::,:r a~n más la

de la protección;, medi:egob~cuparsse
de la conservación de loern1z.ac1ón
am tente.
s recursos ye

1.ns e J::arroll~sostenible se destacan como

Además todos estos ensa os d

~~f señaló

tempranamente

~

0

si~:~:::~,i~n p::';;~:~e
los f::ncia;:! ':~Óri: : ~:~:~:~ones
cu:ntol más se acercan al ni!e~sd;s¡.crfi~s bas_ta_nte confusas tanto 'm/,
so :; o que se debe proteoer y lo q praxlS cotrdrana, donde el consenso
rap1 amente.

9

Se trata.

:n

el fo ue aun se puede depredar se diluve

¡;;sup~~en ingenuament¡ que todos ~!ºd·1de enfoques armonicistas q~e
una pro ei:nas

?e desarrollo, aun los más

I

emas mundiales y, por lo tanto

l:::~•t:~~d:.:::~:~:•:~:~::

expa!~::;~;~:n~~:d:u~:~:•,¡e~ue,J ve

i~:

:eona d_~I desarrollo sostenible ~eesha e extrañar ~ue en todo el mundo la
once~c1on favorita de los
~a convertido entre tanto e 1
orgamzac·
empresarios privad
n a
tones que inspi ran la evolución de Ias fimanzas
os ?'
de las grandes
internacionales.
441

�No es superfluo el recordar que estas doctrinas armonic1stas, que
descansan en visiones dialécticas de la historia universal, incluyen prosaicos
planteamientos redistributivos bajo el rótulo de ecodesarrollo: uno de los
objetivos consistiría en repartir '"equitativamente" los frutos de la
civilización industrial alcanzados en las naciones11metropolitanas del orte
en favor de los países pobres del Tercer Mundo. Se trata de un propósito
totalmente ilusorio porque están involucradas dos clases de población de
magnitud física, ritmo reproductor y pautas de comportamiento enteramente
diferentes y hasta incongruentes. También es pertinente recordar que los
enfoques del desarrollo sustentable no se apartan de una lógica muy
convencional, signada por el antropocentrismo, las reflexiones de corto
aliento histórico y la carencia de genuinas alternativas en lo referente a las
metas normativas. En ellos los factores finitos, escasos e inelásticos como
los recursos naturales, los eco sistemas y, en suma, el planeta Tierra están
subordinados a procesos de dilatación con tendencia a lo ilimitado e infinito,
cual son el crecimiento demográfico, el desenvolvimiento económico y el
incremento del nivel de vida. De acuerdo al common sense ya una óptica
histórico-crítica, la cosa debería suceder al revés.
Por otra parte hay que observar con escepticismo las nuevas teorías que
establecen un "estrecho" nexo entre la diversidad cultural de origen
premoderno y la autonomía local, por un lado, y un desarrollo sustentable
convencional. por otro. La esperanza de detectar una "racionalidad
12
ambiental" y ''estrategias alternativas para el desarrollo sustentable" en
modelos premodernos de producción agrícola estriba en una simple ilusión:
la confusión deliberada al identificar (a) formas tradicionales de agricultura
de subsistencia (generalmente estáticas) con (b) el discurso contemporáneo
del desarrollo sustentable y el crecimiento incesante (con sus implicaciones
altamente dinámicas). Para Enrique Lejf \a cultura indígena tradicional debe
ser vista ahora como un "recurso para el desarrollo sustentable·· y como ·'un
13
paradigma alternativo de sustentabilidad"'.
Las tesis de Enrique Leff se
inscriben en la tendencia postmodernista, tan cómoda ya la moda, de mezclar
fragmentos filosóficos de Martil: Heidegger con un renacimiento de las
identidades locales premodernas que no han sido influidas por la civilización
occidental: una operación donde los detalles permanecen en una loable
obscuridad.
Similar es el postulado de Víctor M Toledo, para quien la defensa de las
culturas indígenas es equivalente ala defensa de la naturaleza. Toledo ha
realizado una notable investigación sobre los nexos entre aspectos étnicos y
cuestiones ecológicas, pero su obra exhibe una visión romántica e idealizada
de las técnicas agrícolas indígenas, que en el presente tienden a equipararse a
442

las usanzas comerciales de toda a .
l_as precauciones conservacioni gncultura contemporánea, dejando de
epoca
precolombina . 14 La propuesta
stas que
pract'icaron enlado
1
de sus antepasados
.
la
,.:ulti;~pe~tos . presuntamente posi~:~tgncultura soste~ible basada en
nc1onaltdad agropecuaria"' 1 t"
_Y progresistas de la
reprod uce designios are .
a rnoamerrcana (Eduardo G
desarrollo siempre c P_ crdos, y, ante todo, la ilusión d
~dynw),
reciente con una cierta prot . , d
e combrnar un
5 L
eccron el medio ambiente is
. os aspectos poco promisorios de la mod ermzac,on
. .,

.

La modernización imitativa en las
.
un progreso muy reducido
, . soc iedades periféricas ha si .
la destrucción de sistemas dy problemat1co y ha conllevado al mismgnt'.ficado
ve t . d
e economía de s b .
.
o iempo
n ªJª , e estar bien adaptadas a me .
u ~rs_tencia que tenían la enorm~
etnom,as l:adicionales gozan ahora
ecologr~~mente precarios. 16 Estas
a estancamiento. al atraso tecnoló ice a reputa~r~n de haber sido proclives
al conservadurismo poi 't"
g o, ª la tradrc1onalidad
·

~'ºi5

11
:~n~~~d~:~::epc ión d~ '\~ v:~n:•,:~~:r~~:td: :~~ba, s\::';:~~'.;~~~~
sistemas natu,;;;;;~~•~:d,~o~ respecto al futu,o de :~s•:~~~::· en su

:i

tenrdo la inapreciable v·

ron ciertamente arcaica y si m le
y eco
conjuntament:
0
c~ent,fica, y de comprender que ella es pdor la ?Ita especialización técnicon esgo , con porven,r
· inseguro.
•
Ulrich ,B espues .de tod o, una sociedad de
asevhero que precisamente las sociedades t
quren acuñó este concepto
mue
o
más
e
ecnrcamente
· adelantadas están'
. t
xpuestas a imprevistos eco!' .
mas
rs
emas
"atrasad
,.
ogrcos
y
org
. .
S17 E
os , constituyendo ··un
d
anrzatrvos
que los
n este contexto sería mu , . amo erna Edad Media del eli ,,
contemporáneas de tecnob
y. utrl una crítica de todas I pe gro .
cam
.
urocracra que pe
as 1ormas
P?s. ,ª 's 1ados del quehacer huma~
s: a sus innegables éxitos en
~:~ v;i51~n de conju~to la temática :~o~~g~~~an ~n la capacidad de brindar

nuest,ca ccalidad, sepaca;~,"~ ~e .:;;~ende,

r;,~~n;~; ~:

:e~,

?e

atención :~:;c~l~e

':~:•:r:~f:st~~~o acelecadi ;:~f;•::;a~~a~º~/,~:¡~:

de estilos norteamericanos el e . la_efica~ra administrati\.a. la imitaci,
elabo~ación de sofisticad~s m!u~~~e:1~nto mfor°:ático de instituciones ~:
organigramas Y otros factores de una ra . e ~'.~cedrmientos, el rediseño. de
que es lo predominante en ias instit cr_ona ' ad estrictamente instrumental
consagradas presuntamente a la defi uc,ones estatales de América Latina
substancialmente la calidad d 1
~n_sa del medio ambiente no m .
una visión amp lia de la e as p~I ,~1cas públicas, no contri bu en eJoran
pe~ceptible de la cal idad ;r~blematrca y no redundan en Ina a g~nar
latrnoamericanas
e a vida y del desarrollo en las socre
_mdeJora
L
· is
ades
a falta de una perspecti\.
.
.
relevancia socio-política condª u111versal1sta, que actualmente ya no pos
,
uce a que las naciones del Tercer Mu,~;:
443

•

d

1

'
1

�atribuyan una importancia muy reducida a sus problemas ecológicos, los que
tienen, sin embargo como en el caso de la devastación de los bosques
tropicales, una extensión cuantitativa y un nivel de gravedad superiores a
aquellos de los países industrializados del Norte. "Los estados socialistas de
\as periferias no representaron una excepción a este punto• también ellos se
destacaron por haber dilapidado recursos y asolado paisajes en un lapso de
tiempo extremadamente breve. En pocas décadas lograron desbaratar vastos
ecosistemas que tardaron eras geológicas en ser formados, ya ello contribuyó
durante el siglo XX un marxismo acrítico consagrado a celebrar el
crecimiento económico y \os adelantos de la tecnología tal como lo han
hecho hasta hoy las ideologías del Ocoidente capitalista. La carencia de
instancias independientes de opinión y decisión frente al Estado
todopoderoso coadyuva a dejarse fascinar por grandes proyectos con
inclusión de la tecnología más avanzada, lo que ocurre paralelamente a
dilatados procesos de urbanización y estatización.
La crítica de la modernidad puede contribuir igualmente a entender que
asuntos relativos ala ecología, en contraposición a la economía, poseen una
inclinación a lo disfuncional , entrópico e irregulable, a lo difici\mente
cuantificable ya lo paradójico, y que no pueden ser ni explicados
teóricamente ni trastadas razonablemente en la praxis según los conceptos
convencionales asociados a los juegos del poder, al principio de rendimiento
y eficacia y todos los modelos conocidos de ordenamiento democrático. El
llamado marxismo occidental o critico ha generado algunos aportes
interesantes a este respecto, pero sus grandes paradigmas de orientación
permanecen obligados hacia visiones convencionales del progreso perenne,
de la bondad liminar del despliegue tecnológico y del imprescindible
aumento creciente del nivel de vida de todos los estratos sociales y de todos

bosquest tropicales
antaño
' I ' para que una fuerza étic
l' ·
de dcampe~\:sª:i~r~:~~~~;e l~g~~~~s'. aydude ~:r~t~;eª; 1~~:e\:::~::~~ que
1
ma era y en g
,c,a e 1as empres
ones
largo piazo rete;a1, de las bendiciones del prog as transnaciona\es de la

por ejempl~, unau~u::;: :: i!;~::c~;t!:i'oda la hu::~i:~t,er;:;~~;rJ::c1o'.
Este argumento
.
intereses de extens~: manifiesta, a corto plazo como
marginal iza . ,
sectores populares
,
.
opuesto a los
c1on, pero es
d b
en peligro d
humanidad a mu I
un e er moral pensar en 1 .
e extrema
una cantera si/ d argotazo, considerando además ~s t~tereses de toda la
probable, por otra e:~ os propios al servicio excius::o a naturale,.a no es
sociedades del Te~er que el carácter finito del planeta ntel Ho".'bre. Es
~ltamente industrializado~n~o obtengan el actual nivel de viJ.e~mt:• que_las
mdole oligárquica 21
• arece que muchos standards d
e os pa1ses
ilusión, por más que y que su popularización a escala m etnsumo son de
alimentado or
est~ se apoye en un sentido roD un t~l es una mera
técnica. La !ond::i;cc;on_ co~temporánea de q:. to~:d~- de Justicia soc ial,
estilos de vida t' n º1 ig~rqu1ca de ciertas pautas de
tene una solución
1
1ene a virtud ·
.
consumo y de
retrasar) un agotam
mest1mable de evitar (o
I
a gunos
al mismo tiem
tento total de muchos recursos n , , por o menos, de
chabacanería ~;, preservar fragmentos de buen :~~;~les { energéticos y,
critico y hasta escé ,'"" umversa\. Aquí también hac an e una marea de
tecnológicas de la io:~;nt~~edno
un ~~pírituy
a . sucumba a las seduccio~e~a~aemocrattcas

~

:1:

\os pueblos.
En cambio el cuestionamiento del racionalismo occidental (y de todos
los fenómenos asociados a él, como la democracia) nos ayuda a comprender
lo razonable de muchas concepciones y cosmologías promodemas,
vinculadas a las tradiciones religiosas, ya \as prácticas arcaicas, que servirían
para mitigar la furia destructiva que acompaña indefectiblemente a la razón
instrumentalista. Hay que \\amar la atención sobre las cualidades benéficas a
largo plazo de algunos tabúes de origen bíblico, precisamente en el terreno
de \os recursos naturales y energéticos, estas prohibiciones, cuya
transgresión era sancionada con toda la dureza de una fe antigua, promovían
el cuidado "ecológico" de reservas territoriales, evitaban la sobre-utilización
de animales y predios agrícolas, limitaban \a necesaria violencia contra la
naturaleza en general y preservaban áreas importantes de toda incursión
técnica o militar bajo el manto de la santidad de ciertos espacios simbólicos
Hoy en día requerimos urgentemente de un tabú semejante con respecto a \os
444

f

1
1

Notas Bibliográficas

20

'd

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104, noviembre diciembre de 1989. pp. 62- 73) W 105. enero febrero de 1990. pp.

10

Sobre
esta problemátic
. cf. las obras ue n
Gerd
Kohlhe
tan compleJa
. vioenc1·a·
,«.
pp (eomp.), aLate111amerika
Um I
dq
o han perdido
011nung
(A menea
, · Latma
·
we
t
un
C
¡¡
h
El med·
.
ese se afi =wischenº K . ·
Und H
esperanza), Tübin .
· .
10 ambiente y la soc· d
. nse
Knshna B Gh. . gen .. Geograph1sches lnstitut der U . te .ª~ entre la cnsis y la
• 1mire Lmkag b
mvers1t11t rb·
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mgen 1991 ;
11
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Development· E
.
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cs. Human We/1. conom1cs and Environment in the Th . d' W. ierce et al., Sustainable
12 E .
ir
orld, Londres, 1993.

~~r

nnque Leff, Espacio, lugar tiem
't7i~;:;~;~iir:/~:~~~r~ed~a
ona! id~~- ;~~~:~t~~:i:~ió~~~c~a! d;~~~EatDuAraDleza y
'N°
2 ,p. 28 sq.

5

64-79.

,\'11estro futuro común. Madrid: Alianza 1988. p. 69.- Con el mismo contenido:
6
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I
Ministerio de Desarrollo Humano PROSEPO UNFP A 1994.
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REVISTA DE ECONOMIA (Bilbao). N 17. abnljunio de 1990. p. 15: "( .. }por
simples consideraciones físicas ) de espacio, la hipótesis de un crec1m1ento
indefinido es insostenible a la luz de la lógica matemática aplicada a los
conocimientos geográficos ) cosmológicos actuales [ ... ]: el crecimiento de la
población y sus consumos [.. ]. referido al conjunto de la especie humana. no podrá
ser nunca un proceso sostenido alargo plazo'·. Cf. los ensayos críticos de Eduardo
Gudynas. Ecología. mercado y desarrollo. Montevideo: Yintén l 996: Gudynas.
Paradigmas del desarrollo lat111oamenca110 y sus l'isiones de la naturale:a. en:
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8

446

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E .
ambiental, den
.
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.
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2
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moderniza
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. d \ progeso) Mumc .
Sobre la d1aléct1ca e,
1' gista avant la /ettre.
Karl Marx fue un aute,1t1co eco o
.. , op. cit (nota 4). p. 45: Harborth,
Die Diskussion.
h
b
21 Hans-Jürgen Har ort ,
,r.ce op. cit. (nota 4), p. 39.
Dauerha'1' ... ,

Relaciones entre el espacio social y el espacio físico en la ciudad:
Utilización de un Sistema de Información Geográfico para entender la
ecología urbana 1•
Dr. Adolfo Benito Narváez Tijerina.
Instituto de Investigaciones de Arquitectura
Facultad de Arquitectura
Universidad Autónoma de Nuevo León
Es interesante constatar en el día a día de nuestra vida en la ciudad las
diversas maneras en las que se presenta la relación del espacio físico con el
espacio social. Como si se tratara de una relación causal, parece que el
espacio social, por su naturaleza dinámica y cambiante, manifestara estas
propiedades suyas en el espacio fisico, somatizando cada nuevo estado de su
cuerpo en los componentes que lo materializan. Esta idea, que hemos
expuesto antes (Narváez, 1999, 2000, 2001 ), no es nueva en absoluto.
Bourdieu ( 1999) como heredero de la tradición de Lefevr.! se refiere a la
materialización de las estructuras que componen al espacio social como
parte de la función simbólica de éste que consigue traducirse mediante las
estructuras físicas de la ciudad .
La correspondencia lingüística de sitio en ambos mundos el espacio
social y el físico- de significados tan diferentes cuando se aplica en cada
uno de estos ámbitos, llama a pensa1· que esta pretendida continuidad causal
entre los niveles de la realidad urbana no es más que una metáfora. Como si
se tratara de un engaño del lenguaje, luego confundimos el sitio de
localización de las calles y de las casas con ese otro sitio en el que operan
las redes sociales y sus actores. Este engaño inducido por la comodidad de
la lengua y su capacidad de estructurar nuevos significados a partir de los
viejos, pone luego un velo sobre nuestra comprensión y nos hace superponer
ambas forrnas de existencia -de los objetos y de las relaciones de las
personas- en un solo campo de accionar de ambas cosas y, por dificil que
parezca, nos hace olvidar esta distinción esencial entre el sitio social y el
sitio físico, para confundirlos en un solo campo de existencia de
conocimiento.
Este engaño induce luego a pensar que entre ambos espacios -que si lo
pensamos también son dos espacios designados por la metáfora de lugar de
trabajo-- existe una continuidad fundamental. He expuesto en otro trabajo
(Narváez 2000) cómo esta continuidad no solamente es posible sino que
muestra su existencia a través de efectos en «ambos lados» de la realidad.
Tal vez el proceso de creación de este lugar de operación de las cosas
sociales a partir del lugar en el que vivimos y trabajamos cotidianamente - y
que es incuestionable para la experiencia- tuvo la virtud de crear mediante

448

449

�ara el ensamiento, no sólo nuestros
l habla un mundo nuevo para que mor
p la que descansa este nuevo
e . 1 s de la colectividad que es en
suenos, smo o
campo de la realidad.
.
.
el
. .d d entre el espacio físico y
·
ta continui a
d'
s
Con ello quiero decir que es
ional común que po namo
.
·
tr b en un apoyo operac
I
acidad de
espac10 social es i a
.
( l 999) situado en a cap
.
caracterizar, como Bour~1eu
, ser humano. Así, el_ «espacio
comunicación mediante simbolos d~I de conocimiento y el eJercicio ~e
toposociah), sería ante todo ~n ac;r:Jdizaje. Un aspecto de la naturaleza 1:
construirlo como un proceso e
ramos como «espacio toposocia
este espacio que en este trabaJO renom~niversos y que difiere rad~ca~mente
para juntar en una sola esfera~est~s/~ses el de su naturaleza sistem_zca. E~
la tesis de causalidad le evns a , d la existencia vive ademas en e
con
.
ta estructura e
)
hay una
efecto imaginando que es
G fmeyer y Joseph ( l 979 , que . . l
'
ver como ra
· n multlp es
~::;~, :p:::a~s :n \~s cambios /~~se;~ª~tvi;~:\i~~e;eck la ciudad
direcciones: los significados represen :e uienes les produjeron y, como si
iezan a cristalizar los de la mente
q1991) crean nuevas condic10nes
emp
~ rador (Jaynes,
·d d
fuera un proceso para o
. ficados para la comum a .
. l que extruyen nuevos s1gm 1
matena es
.
os ue
. d odría parecerse mas a un b. q
Desde esta perspectiva la ci~da ~aducción mecánica de los mismos
tropical bajo la lluvia que a una fr? re~os que han albergado desde hace
modelos. Las casas de cuartos a i~e~es ~e han reproducido frente a ot;os
siglos a la vida de nuestras comun~ a un~ pobre adaptación al medio, os
modelos que han muerto pr:~:~cueentran buen suelo y sol, pero mu::~r:~
árboles frente a la casa viven de asfalto despersonalizadas de los ue la
el abandono de las playas .d l de la limpieza de la casa, con q .d
· d \ agua res1 ua
. L
dos de vi a
comerciales, leJOS e
barrio con carencias. os mo
t' do
mu· er riega las plantas en un
lue o éste le devuelve un sen 1 .
J
una traducción en el lugar y
gd
e el espacio social esta
encuentran
.
b' d ¡ hecho e qu
.
erado a la existencia. &lt;&lt;De I o a . l s y las estructuras mentales, que
mesp
tu s espacia e
· es
.
.pto a la vez en las estrUc . ra
. , n de las primeras, el espacio
mscrein parte el resultado de la incorpo_rac10el poder y sin duda en la forma
son
fi a y cJerce
'
.
·d • los
uno de los lugares donde se~ irm b. lica como violencia madve_rt1 a. 1
,
t'l la de la violencia s1m o
. ·ones mudas mterpe an
mas su 1 ,
.
as conmmac1
. eta
espacios arquitectómcos .-cuy d ste con tanta certeza como la et1qud l
obtienen e e ,
ue nace e
directamente al cuerpo Y
la reverencia, el respeto q
dad
de las sociedades cortesanas, . a distancia respetuosa-_ son en ver
1 . . nto o mejor, del estar leJOS,
d
misma mv1sib1hdad ... de la
~o;~;;pon~ntes más importa~test a ct~~:~m:n~~ reales del poder simbólico))
simbólica del poder y de los e ec os
(Bourdieu; 1999: l 22)
450

Así los símbolos hallan su ecosistema en la ciudad como las aves en el
bosque húmedo «Las grandes oposiciones sociales objetivadas en el espacio
físico {por ejemplo capital/provincia) tienden a reproducirse en los espíritus
y en el lenguaje en la forma de oposiciones constitutivas de un principio de
visión y división, vale decir, en tanto categorías de percepción y evaluación
o de estructuras mentales ... En términos generales, las sordas conminaciones
y las llamadas al orden silenciosos de las estructuras del espacio físico
apropiado son una de las mediaciones a través de las cuales las estructuras
sociales se convierten progresivamente en estructuras mentales y sistemas
de preferencias.» (Bourdieu; 1999: 121)
Según Lamy (2001) las correspondencias entre el espacio social y el
espacio físico se encuentran precisamente en un objeto intermediario: las
redes sociales. Esta autora canadiense, en contra de los estudios clásicos que
se han centrado en el análisis de contextos urbanos restringidos y de
comunidades atípicamente cerradas, imagina que las redes sociales pueden
extenderse -como la existencia- allende incluso geografías continentales,
pero lejos de imaginarlas como estructuras aespaciales, las concibe como la
evidencia de una profunda ligazón en las cosas que conforman la existencia
de las comunidades. Estas vías de comunicación de lo simbólico, como la
red que Ariadna le tendió a Teseo en el laberinto, operarían entonces en el
espacio toposocial haciendo posible la reproducción simbólica que
caracteriza su ecología. Los límites de la red son los de la existencia social,
es decir espacial: más allá de la existencia no tienen sentido.

•

'

l

J
1

Por su naturaleza espacial, entonces es posible imaginar que las redes
de Lamy pueden compartir propiedades con los objetos físicos, como
localización, extensión, relación de posición y con los objetos sociales como
jerarquía, ubicación, etc.; «es indudable que la incorporación insensible de
las estructuras del orden social se cumple, en buena medida, a través de la
experiencia prolongada e indefinidamente repetida de las distancias
espaciales en que se afirman determinadas distancias sociales, y también,
más concretamente, a través de los desplazamientos y movimientos del
cuerpo que estas estructuras sociales convertidas en estructuras espaciales, y
con ello naturalizadas, organizan y califican socialmente como ascensión o
declinación ... entrada (inclusión, cooptación, adopción) o salida (exclusión,
expulsión, excomunión), acercamiento o alejamiento con respecto a un lugar
central y valorizado ... )&gt; (Bourdieu; 1999: 121 ), ete,. Agregaría a esta lista de
categorías de Bourdieu las relaciones puestas de relieve por la yuxtaposición
de aspectos que lejos de solaparse se complementan interactuando en el
hábitat.
Si bien es posible pensar que la adecuación sistémica de estos dos lados
de la realidad que estudiamos juega un papel fundamental en la

451

�configuración del espacio en el que vivimos - la evidencia es abundante en
la lite1atura y en nuestras propias observaciones- falta contestar algunas
interrogantes, como por ejemplo la que se deriva de la divisibilidad de cada
clase de espacio en componentes: Martín y March (1975) señalan que para
el análisis del espacio físico de la ciudad es posible trazar una primera
división fundamental en dos categorías, espacios adaptados y canales. El
espacio social a su vez es divisible en componentes de una existencia
objetiva evidente también. Si esto es así, ¿cómo es la adecuación de estos
componentes de cada clase de espacio en la ecología de la ciudad?
Otra interrogante que surge alrededor de estos problemas tiene que ver
con la posibilidad de medir la mutua adecuación de cada componente de la
ecología toposocial para calificar la relación sistémica de los contextos
urbanos. Esto abre una perspectiva interesante, ya que a partir de estudios
comparados seria posible ver la diversidad y las semeJanzas sistémicas que
podrían existir entre los enclaves de una ciudad y entre ciudades. Otra
interrogante que se desprende de estos problemas tiene que ver con la
utilidad de este conocimiento para la práctica del diseño arquitectónico y
para su enseñanza.
A lo largo de este trabajo trataremos de mostrar la manera en la que
interactúan los diferentes aspectos de la ecología de la ciudad, desarrollando
un método para su análisis y aplicando esto en una experiencia concreta de
diseño desarrollada en la Universidad durante el otoño del 200 l.

El método de análisis.
Durante los años 2000 y 200 l ensayamos en diversos enclaves del
centro metropolitano de Monterrey una forma de ver y caracterizar a lo que
denominamos «ecología toposociah) del contexto urbano. El estudio de esta
parte de la ciudad de Monterrey se ha convertido en el centro de nuestras
indagaciones sobre la transformación de los entornos habitacionales en los
últimos años. En otro trabajo (Narváez 200 l) pudimos dejar en claro cómo
en un tejido urbano más o menos homogéneo era posible dar cuenta de la
manera en que los cambios en la vida de los habitantes dejaban su impronta
en la estructura física de los espacios edificados.

Fig. 1 La zona de esI uJ-10, el area
, central de la ciudad de Monterrey.
Un avance más sobre esta líne d -,
derroteros._ En efecto, al analizar la tra~sfi~nda~ac10n nos llevó por otros
Condominios Constitución -un
ac1on del conJunto habitacional
sesentas hecho a la vieja usanza ~:oÍae~~dde habitación masiva de los años
la fuerza estructuradora del espac· fí - em1dad heroica- se hizo evidente
te
, JO 1s1co que t d ,
cnocrat1ca y centralizada de una - a
-,
en na una planificación
gr n porc1on del viejo centro histórico.
. Era necesario, a la vista de I
smgularidad de la historia y del d;s resultados que obteníamos en esa
comprender qué ocurría en ese con·u sarrollo urbano de la ciudad, ahora
los contextos urbanos en los que e!Jd nto de relac10nes que analizábamos en
·d 1 esarrollo d ¡
,
si o p amficado en obedienc e espac10 edificado no había
Condominios.
ia a un proyecto tan estructurado como el de los
_La revisión de los antiguos !ano
3
planificación encargada por el Obp
s de la cmdad muestra cómo la
os·tr·imenas
, del siglo XVIII fi ispo Llanos Y VªId,es a C lousset en las
.,
ma1mente se c
·rt',
P
ocupac10n posterior de los espacios ur
onv1, 10 en un modelo para la
durante el siglo XIX y XX U d
banos que ma conquistando la ciudad
¡os a¡rededores fue la pauta· n amero- que exfien de cartesianamente
.
hacia
para orgamzar una d ·fi -,
cuan o menos hasta los an~os
d
e i 1cac1on baja que cubriría
dcuarenta el s·g¡ XX 1
comunidad regiomontana.
1 o
as necesidades de la
- Esta época se convertiría en
social de México y como se h:a;e aguas de la historia_ demográfica y
Ortega, 1988, Narváez 2001)
, enc1onado con antenoridad (García
habitacional del centr; metr marcana el inicio de la paulatina substitución
urbano-- arquitectónico más ~~;01t~?º· En este contexto de un desarrollo
mercado inmobiliario, de la ec n ~neo,¡ suJet~ a los juegos azarosos del
onom1a y a poht1ca, desde la últ1·ma d,ecad a
453

452

'

'

1

''

�del siglo XIX hasta la actualidad, decidimos ensayar un método parad~
lectura de las relaciones ecológicas que existen entre algunos aspectos
espacio social y del espacio fisico.
La mayoría de los urbanistas de la ciudad y el_ gobierno municipal
consideran que el centro metropolitano está circunscnto entre las aven~das
Félix U Gómez, al oriente, Venustiano Carranza al pomente, Cnstobal
Colón ;l Norte y Constitución al sur, recientemente se ha mco~orado
administrativamente a la zona el sector oriente que se ubica e(~e F;hx U.
Gómez y la antigua Fundidora de Fierro y Acero Monterrey d
arr~
Fundidora), conocido como colonia Obrera. En total esta zona e a cm a
.
fí .
. ada de 700 hectáreas sm considerar a la colonia
tiene una super 1c1e aprox1m
'
obrera.

ºi

L ona de nuestro trabajo puede seccionarse de diversas maneras; una
a z . , usual alude a las características ambientales del espac;o
::~~:~:a;~~~icionadas en parte por el desarrollo histórico ~:a\ad~ctt~~~~
d \ suelo· así es perceptible una ruptura de 1a v1eJa tr
~amberri hacia e\ norte, un cambio de una traza irregular 1te co;et~~ni:
a la zona sureste del centro a un damcro de 100 vara~ caste anas e a
.
. , LI
Valdés- Clousset) y mas recientemente una
mtervenc1on
anos Y
·
··
t \ de \a
sectorización inducida por \a edificación en altura en \a porcion cen ra .
zona, de modo que se presentan tres áreas netamente diferentes, onente,
centro y poniente.
Es notable además cómo esta sectorizac1ón señala la concentración de
. 1
de servicios al centro, mixtos en el onente y
usos, comercia es Y . .
d oniente. El límite de estas
mayoritanamente hab1tac1onales en el 1a o p
d
1
11
habitacionales parece estar fuertemente marca o
a ca e
~~:asgrán que recorre de norte a sur \a ruta de \os «giros negros» instalados
e~tre \a Central de Autobuses y la Alameda Mariano Esc~bedo. ~e -~ara :
estas observaciones que hacíamos en el centro metropo itano ec1 imo
ma as deta\\ados de tres sectores de \a traza, . q_ue fu~ran
e~a~~::~tativ~s de las zonas ambientales en las que parecía d1v1d1rse el_area
r p
· d d Así levantamos la porción noreste del sector onen~e
~~:~;~ed~~~:~~ar:~os más adelante \os resultados del análisis) la porc;~
centro sur del área central y una zona al centro oeste de \a zona poniente e

Pº;.

sector.
Una de las decisiones más delicadas ª,las que nos enfrentamos, Y1ue
, h
en el equipo de invest1gac1on suele provocar acalora as
adun _ºYnes fue la de la delimitación del área de estudio. Por tratars~ de una
1scus10 ,
· · · ¡
\
10n de un
muestra no probabilística fue descartada desde e1 m1c10 a ap icac h , .
criterio de determinación estadística del tamaño de la muestra. Una 1potes1s
454

que se desprendió de las observaciones iniciales sobre el centro
metropolitano señalaba la existencia de patrones de dispersión de las
variables que analizábamos de forma no aleatoria. El encontrar estos
patrones era de hecho el centro de nuestra indagación, así que por la
naturaleza de esa «población» fue descartada desde el inicio esta manera de
determinar la extensión de la muestra y sus límites.
Un criterio que aún hoy ronda nuestras discusiones está centrado en la
delimitación de zonas territoriales que se ha apropiado la población y que
pueden hacerse evidentes mediante la elaboración de mapas mentales por la
misma población. A pesar de que no se puede hablar con propiedad de la
existencia de Barrios tradicionalmente constituidos o fuertemente
delimitados -la naturaleza misma de la traza impide una sectorización de
ese tipo por su manifiesta homogeneidad- las primeras observaciones nos
hicieron notar rangos de utilización del territorio por las poblaciones de
alrededor de diez cuadras a la redonda de la residencia o de lo que podría
caracterizarse como el :&lt;corazón» de un sector (una plaza, un monumento,
una zona de uso homogéneo, etc.) Esta forma de delimitación de la zona de
análisis tiene ventajas por sobre otras más intuitivas, ya que permite tener un
grado de certeza bastante alto de que lo que se puede observar estaría
relacionado con una población que comparte un territorio perceptual (lo que
no es igual a afirmar de que se trata de una comunidad que ha construido
fuertes lazos con el paso del tiempo). No obstante las ventajas que muestra
este criterio de delimitación tiene desventajas operativas que nos hicieron
optar -aunque confieso que será provisoriamente hasta paliar este
problema- por un criterio diferente .
La desventaja a la que me refiero tiene que ver con la dificultad de
asociar los datos obtenidos del levantamiento de los aspectos socio-fisicos
del medio a las bases de datos socio demográficas y económicas de los
censos de población y vivienda del país. En efecto, estas bases de datos que
se actualizan cada cinco años en la nación5 aunque se refieren a datos
domiciliarios, no se presentan de ese modo al público en general. La
confidencialidad de la información en ese nivel es resguardada celosamente.
En compensación la información se presenta en forma agrupada asociándola
espacialmente con áreas geo-estadísticas básicas (AGEB) La delimitación
de dichas porciones del territorio no está relacionada con la subdivisión
territorial a la que aludíamos líneas atrás y que podría ser la base de
delimitación de la zona en nuestro estudio6.
Esta dificultad nos hizo provisionalmente tomar la decisión de
delimitar las zonas de estudio de acuerdo con esta subdivisión de fNEGI.
Una nota que apoyó esta decisión es la de que los límites geográficos que
circunscriben al centro metropolitano, son los límites del mosaico de
455

•

�, ue un estudio extenso de esta _ge~grafia
AGEBS que lo componen, asi q
ocio demográficos y economicos de
, e'
podna
laci·1mente asociarse a los datos s
INEGl.
\izar el levantamiento del área
Tomada esta decisión procedimos a rea de desarrollo urbano de las
de estudio. Es común que las direcciones y de registro público de la
municipalidades, las oficmas de ;eª~~::~tigación sobre geografta, posean
propiedad, universidades o centros la zona que pretendemos estudiar. En
planos urbanísticos actualizados de fi del municipio de Monterrey nos
nuestro caso, la direc_ción de geo~~l~ªsobre la zona, que mcluía el reheve
facihtó una informacion de gran de . , atastral y los límites extenores de
l manzaneado la division c
del terreno, e
.
'
r
las edificaciones existentes en e1 secto .
.,
rma de datos vectonales a los que se
Sobre esta informac1on en ~o
.
t r empezamos a elaborar el
·
f t gráfica aerea tipo ras e
Auto
asocia una imagen º,o
, fico Elegimos para ello el programa
l
sistema de informacion ge0gra - , . stadounidense Autodesk, pues por ,a
Cad versión 2000 de la compama e
consideramos que era lo mas
naturaleza del modelo ;1ectonald b~l~~amos al proceso de análisis de la
adecuado. Tiempo despues, cuan o te ro ama no es tan adecuado. Esta
información nos dimos cuenta que es p d~eramente útil sería aquel en _el
experiencia nos indicó que un sistema ':~r os levantados al modelo espacial
.
. e los datos geograllC
.
que pudieran asoc1ars
. d en forma simultanea.
y bases de datos georreferenc1a as,
.
. , manzana por manzana y
d t se hizo «a pie)}
d
El levantami~nto de 1os, a os aéreas del sector. Para ello un grupo e
por medio del anahs1s de image~es catalogar las características de~ entorno
encuestadores se dio a l_a tarea e ra "Sta etapa de la investigacion cuatro
que indicamos. Determmamo~lpa. L~s primeros relacionados con la clase
categorías de datos para el ana is1s.1levan a cabo en la zona, otros c~n la
que se
. , del centro otra categona de
d e actividades localizadas
·..:
. nes de esta porc1on
,
l .
da
rfología de las ed1l1cacio
.
finalmente una re aciona
mo
.,
l
d s de infraestructura y
, l
t
la
datos se asocio con as re e .
t gorías se asociaron fac1 men e a
con la vegetación. Las dos pnmera; ca e de las redes infraestructurales
parcela del plano catastral, en e t:~álisis que elaboraríamos, pues la
resultaron ser insignificantes para ten el sector, no teníamos forma de
extensión de las mismas era tota
rvicio con el equilibrio de los otros
comparar la carencia de acceso a un se
aspectos del análisis.

.
,
dificaciones en la zona lo c~nst1tuyen
Dado que la mayona de las ed
hacer una clasificacion de su
. muebles «de medianeras}&gt;, dec1 imo~ . . Su relación con el entorno
m
tr caractenst1cas.
.
•,
morfología de acuerdo con es l
e se inserta en la traza, su ahneac1on
.
d.1at o, es decir , la manera en a qu
mme
456

con respecto a los demás inmuebles o a la parcela en la que se edifica; Su
altura expresada en niveles «normales&gt;&gt; y su organización espacial en planta.
Es necesario aclarar que un examen inicial de la zona orientó la elaboración
de estas clases. Otra zona bien podría sugerir otra manera de categorizar,
por ejemplo, por la forma del tejado; en la zona, con edificaciones de
cubierta plana, esta forma de clasificar era impráctica por la regularidad que
exhibían los modelos en este aspecto en particular. Otro elemento de
clasificación que era fácil de llevar a categorías discretas era la proporción
de vanos en elevación. De nuevo, la regularidad de la zona nos hizo desistir
de la utilización de este aspecto.
No obstante, cuidamos que los datos levantados fueran lo
suficientemente consistentes para elaborar posteriormente análisis
comparados de las ecologías de las diversas zonas del estudio. La
clasificación de las actividades localizadas fue más fina que la que
comúnmente utilizan las direcciones de desarrollo urbano de la ciudad y del
estado, toda vez que por el nivel de resolución del estudio un pequeño
cambio de giro en el uso que para un análisis macro resultaría insignificante,
para nosotros podría arrojar datos importantes en cuanto a la ecología
urbana que estudiábamos. De todas formas -como se verá- estos datos se
analizaron en su clasificación más fina y agrupados en grandes categorías,
niveles que fueron de utilidad para alimentar al proceso de diseño que
ensayamos con posterioridad al análisis.
La vegetación del sector fue inicialmente levantada considerando la
especie de los árboles y plantas existentes en la zona, pero la gran dificultad
para determinar la especie de los individuos y grupos de árboles plantados al
fondo de las parcelas y en el corazón de las manzanas, nos hizo agruparles
en una única categoría. El análisis tomando en cuenta esta limitación da
cuenta solamente de la relación ecosistémica de la presencia de vegetación
con las actividades localizadas y la morfología arquitectónica levantada.
Ello impidió el considerar las relaciones ecológicas entre las especies
vegetales de la zona, lo que evidentemente habría aportado datos
interesantes para el proyecto.
La utilización de fotografía satelital infrarroja podría ser un buen
auxiliar para esta clase de análisis, ya que hace más exacto el levantamiento
de las especies vegetales a las que no se tenga acceso directo desde un
levantamiento al nivel de la calle, lo que puede ahorrar tiempo valioso para
el trabajo.
Conviene comentar que un aspecto que se omitió del proceso de
análisis fue el de la topografía. Es interesante la manera en la que los
relieves del terreno afectan la traza y la disposición de les edificios en
457

'

'l'

�,
1999) No obstante en este caso la
determinados enclaves urbanos (Narv~et, considerar este factor como un
regularidad del terreno hizo poco prac ico
modificante de las relaciones del ecosistema urbano.
' para el
.
\' ·t s del enclave y las categonas
Una vez definidos los im1_ e
1 datos Para ello se organizó al
análisis procedimos a levantar fis1camenbte os \as ;es porciones del centro
.
b .
cuadnllas que cu neron
b .
eqmpo de tra ªJº en
.
ara su análisis. Cada equipo de tra ªJº
metropolitano que selecc10~;:º~ ~ tiempo para el levantamiento, todos
procedió según su dispom 1 1 ª de
a del sitio que estudiaban
d tallados de ca a manzan
1
hicieron panos e . ,
del lano base de trabajo) y formaron un
(simplemente 1mpnm1endolas
p l . formación levantada en campo.
·11
l que concentraron a m
.
cuadem1 o en e
.
. .
. , otros nos sorprendieron por su
• d trabaJO lo h1c1eron a pie,
.
Algunos eqmpos e
, . b .
1 .dad -en domingo- filmaron con
creatividad: en un automov1l a
ve oc1 na anotando en la grabación de
una cámara de vídeo cada frente e 1:1~nza , a en casa fue más fácil hacer
audio las entrecalles que se cruzaban, ue~o, y uso vegetación exterior y
· t que concemia a
,
la parte del levantam1en o 1 , F notable el ahorro de tiempo que
algunos aspectos de la morfo ogia. . ue
consiguió esta cuadnlla por este medio.

:t

capturados
en los cuadernillos fueron
.
de
Los datos que se concentraron ndo al archivo original
«capas»
mediante el programa de CAD agrega
d
información que guardaba cada clase de dato levanta o.
.
, \' . lemente con la elaboración del
El levantamiento acabo al 1, s1mp
has maneras potenciales de
. .. , de hecho tiene mue
modelo. Esta m1ormac1on,
.
, . .
lla nos informó sobre
. .fi ·
Un pnmer vistazo a e
.
hacerse s1grn icat1va.
.
tos de los sitios que
.
dos en ciertos aspee
comportamientos espera
. , d ciertos usos alrededor de algunos
estudiábamos, como la c_on_centrac~~no:as ocasiones, un primer vistazo a la
enclaves particulares o viahdadesb .
de clases de morfologías en tomo
información nos hizo «ven&gt; d1stn uc10nes tales formando grupos en tomo a
a ciertas vialidades o ciertas especies vege
algunas áreas urbanas.
.,
, na arte importante del análisis de los
Esta primera explorac10n formo _u p d
a manera general- lo que
· ·,
pnmero e un
datos, ya que nos perm1t10 ver .la ecología del lugar. Un asunto que
podrían ser fenómenos sigmficatlvods en f1 . , n se centró en el problema de
,
h
d discusión y e re exio
.
d
ocupo largas oras e
evidentes a primera vista y e
la caracterización de los aspectos que eran t l vez el resultado de la
.fi l d
ercibir ya que eran a
aquellos d1 1c1 es e P
d'
d geográfico que utilizábamos.
agregación de diversos datos e1mo eIo
.,
.,
inda aciones en tomo al análisis de lo
Una reflex1on que gmo nuestras b t g t ajenos al de la arquitectura y
que observamos, procede de campos as an e
458

el urbanismo. Es común la idea de que el gran desarrollo actual de las
neurociencias procede en parte de la idea de que es más productivo
concentrarse en las interrelaciones entre los sistemas físicos que en los
sistemas físicos en sí. Esta noción, más antigua en la física cuántica, sugiere
que existen nuevas propiedades del sistema que «se generan» por la
interacción de las unidades que lo componen, esta idea sugiere que estas
propiedades no se encuentran físicamente en los componentes del sistema:
de hecho empiezan a vivir cuando dichos componentes entran en
interacción.
Esta idea guió los primeros pasos del proceso de análisis. Centramos en
esta información era prácticamente tratar de «ver el mundo que se halla
detrás del mundo)&gt; esa parte de la realidad que no se ve de inmediato, sino
que solamente se manifiesta en la realidad cotidiana. Pero, ¿cómo hacer que
esta información fuera visible para nosotros?
Las matrices de correlación son instrumentos muy eficaces para
informarnos en qué «sitio» se encuentra la información de esta índole en el
sistema. Las matrices permiten visualizar esta clase de información
rápidamente ya que renunciando parcialmente a la base geográfica permiten
que los datos que ésta contiene se presenten agregados en categorías. Lo que
facilita comprender cual es el grado de asociación (dependiente de la
geografía física) que existe entre dos o más aspectos del sistema. La
matrices, así, potencialmente tendrán las dimensiones que posea la ecología
urbana que se estudia. La n dimensionalidad no resulta un problema en la
representación, ya que se trata de abstracciones que lo que representan son
operaciones matemáticas, que aunque se relacionan con un espacio físico
detenninado - tridimensional- no se refieren por entero a esa única
propiedad del sistema que se estudia.
El instrumento que utilizamos fue bidimensional, ya que pretendimos
inicialmente probar la eficacia de esta herramienta. Correlacionamos las tres
variables de la ecología urbana que consideramos más relevantes para los
fines de proyecto que perseguíamos. La unidad base para la construcción
conceptual de las matrices fue el predio urbano. De alguna manera era fácil
relacionar lo que estábamos estudiando a esta unidad básica. Referimos
todos los aspectos observados a esta unidad y, como se verá más adelante, al
atributo compartido por el espacio social, el espacio natural y el espacio
construido de localización. El paso siguiente en este proceso fue el de
empezar a anotar, independientemente de la localización geográfica del
predio y su jerarquía funcional en el sitio (su cercanía a vías principales, por
ejemplo), la presencia simultánea de los dos datos que se «cruzaban» en el
espacio. Cuando ésta se encontraba se marcaba el modelo geográfico
generando esta nueva información a la que hacía referencia líneas atrás.
459

'1
f
1

•

�Nos interesaba saber en qué medida dos aspectos observados se
influían mutuamente en el hábitat. Para ello necesitábamos tener una imagen
de )a manera en la que proporcionalmente se distribuía cada aspecto que
observábamos con respecto a los demás de su clase. Este análisis es sencillo,
sugiere la elaboración de conteos y su subdivisión proporcional mediante
sencillas operaciones aritméticas. Esto era necesano, toda vez que la medida
de la influencia mutua entre las variables y de la 1mportanc1a del encuentro
de una correlación ecológica altamente significativa inicialmente podría
estar relacionada con ese aspecto cuantitativo.
Elaboramos bases de datos que correlacionaban por separado cada par
de variables observadas. Inicialmente probamos diversos medios para
conocer el comportamiento de las variables en la correlación. Utilizamos
pruebas estandarizadas como la chi cuadrada, el coeficiente de contmgenc1a
e el coeficiente de correlación de rango de Spearman y El coeficiente de
c~rrelación de rango de Kendall, sin embargo, durante el análisis pudimos
entrever la poca utilidad de estos modelos para el análisis inicial que
hacíamos de los enclaves que estudiábamos.
La primera suposición que nos hizo descartar por el momento estos
modelos7 fue la de que, como decíamos, cada enclave representa una
muestra no probabilística. Si analizábamos al sitio como un universo total,
era más fácil visualizarlo desde otro enfoque, más conectado, por cierto, a la
teoría de sistemas: me refiero a la simple teoría de conjuntos.
El análisis del grado de correlación entre dos variables se basa en la
idea de que cuando la distribución de una variable_ entre una clase de
variables (por ejemplo la distribución de la vegetac1on en las act1v1dades
localizadas) sea igual o muy cercana a la manera en que esa clase se
distribuye en el entorno, se tratará de una correlación producto del azar Yno
de una relación sistémica entre variables. Por el contrano, cuando. _la
variable a correlacionar con la clase se separe de esta d1str1buc1on
proporcional, consideramos que existe u~ apoy_o sistémico en~e ambas
variables. Denominamos a la d1stnbuc1on ms1gn1ficante «h1potes1s de
nulidad» (Ho) ya que demostraba justamente lo contr~rio de lo que
esperábamos, es decir, que existía una relación ecos1stem1ca entre las
variables que estudiábamos.
Una forma de caracterizar matemáticamente a la hipótesis de nulidad es
considerando que corresponde a una distribución normal, es declf, ~ue se
halla justamente en el medio de la distrib~ción má~ima posible (m~xima
correlación entre variables, es declf atracc1on ecos1stem1ca) y de la mm1ma
(O, es decir, rechazo sistémico entre las variables)
460

Esta caracterización es útil para establecer los grados de correlación en
el sistema urbano (el contenido de la matriz de correlaciones). Dichos
grados de correlación pueden determinarse de acuerdo con la «región» en la
que se halle la distribución real de la correlación buscada con respecto a la
esperada_ (hipótesis de nulidad) De acuerdo al criterio de Kendall, para la
evaluac1on del grado de significado de la correlación de dos variables
medidas según el coeficiente Q, se pueden establecer períodos de .20 (entre
el O Y la umdad) como base para dicha evaluación. (Rojas Soriano; 1998:
417) Según este criterio se tiene que para el período de .5 a .25 habrá una
baja correlación; de .25 a .45 una correlación media baja; de .46 a .55 una
correlación media; de .56 a .75 habrá una correlación media alta y de .76 en
adelante, Kendall considera que la correlación entre variables es alta.
To~ando como base este criterio decidimos establecer períodos que
crearan_ limites a las «regiones» de significado de la correlación ecológica de
las vanables que estudiábamos. La hipótesis de nulidad, al contrario del
coeficiente Q, no se halla en la región O sino hacia el medio de la
distribución proporcional de la que hablábamos líneas atrás. Esta
determinación la tomamos en virtud de que hipotéticamente deberían existir
distribuciones proporcionales menores a la media, lo que hubiera provocado
trabajar con_ números negativos en esa :-egión de significado. Para zanjar
esta contranedad decidimos ubicar a la región insignificante (hipótesis de
nulidad) en el 50 de una distribución proporcional hipotética de 100
unidades. ¿Qué significa cada «región» hacia los extremos de ese medio?
Hipotéticamente hacia ambos extremos de esta región de nula
significación se ubican dos regiones de máximo significado que son
opuestas entre sí. Esta suposición considera que el extremo cercano al O es
una región que denominamos «de rechazo», ello quiere decir que es posible
que las variables que entren en correlación en esa proporción precisamente,
se repelan, es decir, que una variable tiene un efecto negativo sobre otra,
una especie de simbiosis perversa; en dicha región consideramos que se
hallan aquellos aspectos de la ecología que son destructivos para la
ex1stenc1a de correlaciones entre los aspectos que arman la ecología urbana,
o simplemente que la presencia de un aspecto determinado excluye
sistemáticamente al otro en esa localización particular en la que se le
encuentre, ello no quiere decir que sean destructivos para el medio ambiente
únicamente, lo que quiere decir - sin descartar lo anterior, este es un aspecto
que evaluará el investigador desde su marco de valores- es que en esta
región se hallan aquellas correlaciones en las que existe un rechazo
sistémico.

461

•1
f
1

�En la región cercana a 100 o mayor a 100 se encuentran las variables
que poseen una gran correlación sistémica entre ellas, ello significa que
existe entre ambas un mutuo apoyo, parecido -auque sea sólo
metafóricamente- a la simbiosis de los ecosistemas biológicos. En la región
cercana a 50 es posible que la distribución proporcional de una variable en
otra sea producto del azar lo que efectivamente podría indicar que no existe
una correlación sistémica entre las variables que se estudian. Este criterio
básico de significación estableció la primera regionalización del sistema de
medición que utilizábamos. Basándonos en el criterio de Kendall que
expusimos brevemente líneas atrás establecimos períodos intermedios
partiendo del «centro)) del sistema de medición hacia sus «extremos»; la
siguiente tabla ilustra los criterios de valor que usarnos para la interpretación
de los datos del análisis:
Porcentaje
de correlación
87.5 - 100
75 .00 87.4
62.5 - 74.9

nivel de
correladón

significado

gran atracción

zona de alta
significación
zona de pobre
significación
zona no significativa

media atracción
sensible atracción

37.5-49.9
25-37.4

oobre atracción
distribución
aleatoria
pobre rechazo
sensible rechazo

12.5 - 24.9
o 12.4

medio rechazo
gran rechazo

50. l - 62.4
50

zona de pobre
significación
zona de alta
significación

Tabla J. Criterio de significación de las correlaciones de los pares de
variables para el segmento noreste del centro metropolitano de Monterrey.

Con la suma de las correlaciones estudiadas es posible construir una
matriz de doble entrada en la que se haga un resumen de las observaciones
realizadas. Dicha matriz sería en efecto una descripción formalizada ele la
ecología urbana que se estudia. Pero, ¿porqué estudiar estas correlaciones?
Esta manera de representar los aspectos no perceptibles a simple vista del
ecosistema urbano puede, eventualmente, sacar a la luz y brindar
información sobre las relaciones de variables problemáticas del contexto en
el que se trabaja y, como se verá más adelante, podría ofrecer un panorama
sobre los patrones usuales de solución arquitectónica del contexto. Sm duda,
este instrumento puede ayudar a un proceso de diseño que considere corno
un valor fundamental de la solución arquitectónica la adaptación del
proyecto al entorno de su ubicación. Esta manera de pensar la relación del
edificio con el entorno luego puede verse enriquecida al incorporar una

462

multitud ~e variables más que la pura adecuación del cuerpo físico del
nuevo ed1fic10 a la visualidad de sus alrededores. De hecho, este
mstrurnento de visualización es lo suficientemente flexible para incorporar
las vanabks que _mejor describan al entorno en el que se trabaja, lo cual es
una ventaJ_ª relativa cuando entendernos que, aún trabajando en la misma
ciudad, existe una gran riqueza y diversidad en los enclaves urbanos en los
que desarrollamos nuestra labor de diseño.
Decíamos que en el caso que ahora nos ocupa, a pesar de que
trab~?mos un proyecto arquitectónico como prueba del instrumento que
d1senabamos, la necesidad de comprender la naturaleza de las relaciones
toposociales que se dan en tres enclaves ambientalmente diferentes de un
mismo sistema urbano ,era el objetivo común que nos unía en el trabajo, ¡0
que hizo que norrnahzaramos los parámetros de análisis para los diferentes
entornos, con el fin de hacer los resultados que arrojara el análisis
comparables entre sí. Decíamos que en este nivel visualizábamos corno una
buena posibilidad el utilizar modelos probabilísticos para medir el nivel de
significación de las correlaciones de los pares de variables de los sistemas
entre sí. Para el caso de cada sistema en sí mismo normalizarnos un
procedimiento de medición de la correlación para la construcción de las
matrices basado en modelos matemáticos no probabilísticos.
Previamente obtenidos los casos en que la variable A se presenta en B
(correspondencia de localización en el sistema) asumimos la existencia de
tres casos extremos de correlación: Cuando la categoría A está constituida
por una sola variable, a la que llamaremos VAl, y se debe asociar con la
categoría B, constituida a su vez por una sola variable, a la que llamaremos
Vs 1; Cuando la categoría A, constituida por VA 1, se asocia a la categoría B
const1t~1da por Ys1_, Ya 2... V13 :-,.i; finalmente considerarnos el caso en que la
categona A, const1tu1da por V Al, VA2..• VAN, se asocia a la categoría B,
const1tu1da por Y8 1, V82 ... V13N.
, _E_n los casos que estudiamos jamás se presentó el primer caso, pero un
anahs1s puramente teórico de la primera situación nos hizo suponer que se
resuelve según el segundo caso de correlación (A [VA 1] U B [V 81 , V 8 2 ...
VBN]), considerando a la categoría B como compuesta por una sola
variable; así, para el segundo y tercer caso, la resolución de la correlación
(de la intersección de los conjuntos) se calcula mediante el siguiente
procedimiento:
Se calcula la proporción de distribución de variables [V8 1, V82 . .. V8 N]
en la categoría B

463

•

'

�Ho [A UY8 i]= (90) (55.32)= 49.788

p YBI=

100

(fórmula JI) donde:

I.(YB1, YB2· ·· YBN1

. bles (Y 81, y 8-J ••• y s:-:1 en
. , d distribución de vana
p Y81,. es la proporc1on e
, B
la categoría B
e se presenta y s1 en la categona
. , t. ca simple de los casos en
(y )· es el número de casos en qu.
B1 ,
y ]" es la sumatona antme i
I. (Y81 , YB2... 8~ ' y en la categoría B.
que se presentan Y si, 82 ··· BN
Ejemplo:
.
. to de organizaciones espaciales
.
, B al conJun
Llamaremos cdat~gortde la zona del estudio.
observadas en los e i ic10

¿Qué significa este número? Este número representa la
cantidad de árboles que estarían asociados a la organización espacial patio
central según la hipótesis de nulidad, es decir, en una distribución en la que
dicha correlación signifique cosa alguna. En este sentido, en dicha cantidad
no son importantes los decimales; ello porque la cantidad es la
representación de individuos no divisibles. Tomamos como criterio el
igualar la cantidad al entero superior cuando el decimal sobrepasara 0.50 y
al inferior cuando no alcanzara O.SO. Así, asumimos que a la organización
patio central se asociarían 50 árboles en una distribución según Ho.
El resto de las variables se calculan aplicando la fórmula precedente,
aplicando el redondeo a las cantidades obtenidas la sumatoria total debe
igualarse a A, distribuyendo, si este es el caso, la diferencia entre el número
de variables de la categoría B, para adicionarla (cuando la diferencia es
positiva) o sustraerla (cuando la diferencia es negativa). En este caso la
distribución según Ho, aplicando el redondeo sería: Ho [A UY8 i)= 50; Ho
[A UVB2]=38; Ho [A UVBJ]= 2.

Tenemos que:
.
l y _ 130
Or anización de patio centra B i- y - l 00
g .
, de espac10s alineados s2Orgamzac1on
5
Organización en planta libre y s1=
·
la
Substituyendo en la formu
(130) 100
P Ys1 •

a

55.32

( 130+100+51

· l de las
. ,•
la distribución proporcwna
Así, en este caso h1p?tet1co, __ 55J2;PYB2=42.55yPY133"2.l3.
.
ones espaciales sena p y s1 orgamzac1
, · d
.,
B según la hipotes1s e
, se calcula la distribuc1on de A en
Despues
nulidad (Ho):

Consideramos para este análisis que Ho [A UYs1Yw,] se
local iza en la región del 50% del criterio de significación de correlación de
variables (tabla 1). De acuerdo con este criterio, ahora calculamos la
distribución observada según la hipótesis de correlación H1de acuerdo con
la siguiente fórmula:

(fórmula

donde:

Ho (A UYs1Yw-.J= (A) (PYsi)

j])

(fórmula f2) donde:

100

.,
se ún la hipótesis de
Ho (A UYs1); es la distribuc1on de A en Ys1 g
nulidad
,
t l de elementos que agrupa l a categoría A (o cada
A· es el numero to a
)
'
d
la compone Y
y
y ·] en
variable, por separa o, q~e d distribución de variables (Ys1, B2··· 8"
Py81,. es la proporc1on e
la categoría B
. ten
,
b
1 s que ex1s
A el conjunto de ar o,e
Por ejemplo; consideremos que i . u:~ a 90. Substituyendo estos datos en
nclave urbano estudiado y es g
en el e
que·
la fórmula precedente tenernos
.
464

PH1 [A UV81 .. Y8 N]; es la distribución observada en campo de A en
V8 1 _VBN expresada en términos porcentuales.
H 1 [A UY81. V8N]; es la distribución observada en campo de A en
Vs1. VBN expresada en números enteros
Ho [A UV 81 Y8 N]; es la distribución de A en Y81 Y8 N según la
hipótesis de nulidad, expresada en números enteros
Por ejemplo, supongamos que la distribución de los árboles en la
situación hipotética que planteábamos líneas atrás es la siguiente: Para Y8 1
se observaron solamente 40 árboles; asociándose a la organización espacial
465

�, rboles y a V B3 se observaron asociados solamente 13
y 82 se observaron 37 a
árboles. Así;
PH1 [A UV01]= (40) (SO) = 40%

so

..

.
hora sabemos que existe un pobre rechazo
Recurnendo a la tabla l a ,
t -iterio podríamos considerar que
entre las variables anahzad~s. Se~un ~e ee::ste una correlación significativa
H1 =Ho, por lo tanto la h1potes1s e q_ . é asa con las variables Y02 y Y03?
entre las variables se pue?e rechazr:~:~~t/tenemos que para [~UV s2) har
Aplicando de nuevo la formula P
[AUY 83] sera de 32S% .
· d
!ación de 48 68% Y para
. d
un porcentaje e corre
] [AUV ,) es posible rechazar la hipótesis e
Mientras que para [AUV Bt y .
. ,0- es totalmente ajena; sugiere que hay
correlación, para [AUY s3] tal s1tuac1o;l . l que podría ser la evidencia de
una gran atracción entre ambas vaina desfí, ºos organizados en planta libre
.
. , n hipotética os e i ic1
.
que en esta s1tuac10
. . d los árboles en el ecosistema
, 1
ncia y reproducc1on e
, .
favorecenan a prese
.
orrelación ecosistem1ca entre
urbano. El que exista efectivamente una et En este caso el cálculo del
. 1
eremos es otro asun o.
ambas vanab es, como v
,
. bl es un aooyo para empezar a
. d
1 . 'n entre las vana es
.
porcentaje e corre acio
. . .
significativas que luego
• · es O disociaciones
,
&lt;&lt;Ven&gt; las asociac1on
d.
't dos cualitativos. Volveremos mas
observaremos en el campo me iante me o
adelante sobre este asunto.
.
. , d dos categorías compuestas, cada una
Para el caso de la mtersecc1on e
derar en el cálculo de Hoque
de ellas, por múltiples variables hay que co~s1
án multiplicadas en su
. bl
de una categona ser
solamente las vana es
. bl asociada será representada en su
representación porcentual y la otra vana\ e t1dad ponderada sea la menor
H q e procurar que a can
.
cantidad bruta. ay u
.
Ello se hace pues es conveniente evitar
cantidad bruta de las dos asociadas. 1
.sma localización geográfica (es
. d. d , compartan a m1
que muchos m _1v1 uos
e dividirse entre la menor).
decir que la cantidad mayor tenga qu
resencia de muchos individuos en una
Aunque en muchos casos la P
emplo en \a correlación de
.,
s ·ble y real- como por ej
sola localizac1on sea po i
1 sos de suelo que tienen 1ugar
de cada lote o en os u
los árboles con 1os usos
.
' d. fi ·os de los sistemas urbanos que
. . , spac1al de 1os e I ic1
d
en cada orgamzac1on e
, .
E ontrar un buen número e
no es tan ttp1co. ne
.
estudiemos, en otros casos
. ompuestos por más de un sistema
.
·lave urbano que esten c
,s
edific10s en un ene
'bl
ealmente raro tales casos son ma
. .,
acial reconoc1 e es r
,
¡· l
de orgamzac1on esp
.
l
tal vez sea meJor ana izar os
en os que
comunes en edificios excepcionales,
, .
como lo que son: situaciones umcas.
466

Finalmente el criterio para determinar el sentido de la correlación (qué
variable es la categoría A y cuál es la B) tiene que ver con la naturaleza del
sistema urbano que se estudia, ello sugiere que es necesaria una observación
atenta de la manera en que típicamente se localiza cada variable con
respecto a las otras en el sitio que estudiemos, no puede imaginarse como
constituida por los mismos patrones de dispersión la vegetación de un sitio
en un clima tropical que en uno desértico, por ejemplo. Las condiciones del
medio y los recursos de que dispongan los árboles y la población que los
procura, establecen posibilidades diferentes para la vegetación, lo que puede
hacer que cambie su densidad, estado de salud y dispersión en el medio.
Además, una de las cosas que hemos constatado cada vez más
fuertemente es el hecho de que el ecosistema urbano, en buena medida, es el
resultado de acciones y voluntades de personas, que al sumarse producen
efectos sistémicos. Es decir, que hay que observar a la gente, conocer la
historia de su relación con el medio en el que viven, sus costumbres, modos
de vida y percepciones, pues es una medida buena para entender si las
correlaciones que calificamos como significativas lo son realmente: En la
calle Madero, que se localiza al norte del enclave que estudiamos para
escribir este capítulo, en donde se localiza la mayor parte del comercio de la
zona encontramos que existe una correlación de la vegetación con esta
actividad de 40.06%, lo que indica que puede tratarse de una dispersión de
la vegetación en ese uso del suelo que es úmcamente producto del azar. Nos
enteramos que hace veinte años, más o menos, los comerciantes de la zona
tenían como costumbre verter queroseno o petróleo en los árboles de este
otrora bello paseo que impidieran la vista de sus aparadores, con el fin de
eliminarlos poco a poco y así evitar sanciones de la autoridad municipal por
deshacerse de los árboles por medio de la tala. Ahora después de que ese
proceso bajo dramáticamente la densidad de la vegetación de esos frentes de
calle. Los pocos árboles que quedan difícilmente serán un estorbo a los
aparadores, por lo que es posible pensar que los comerciantes del sector en
general ya no les harán daño, pero tampoco les cuidarán o plantarán nuevos
individuos. Lo que finalmente apoya el resultado obtenido mediante el
procedimiento que usamos.
El resultado numérico que expresa el grado de correlación entre
variables en realidad representa la asociación de cosas concretas, de
actividades, de voluntades, de objetos sociales, de seres en el medio. Creo
que no hay que perder de vista que cada número que se computa en cada
operación matemática representa un aspecto mensurable de la realidad.
Con esto quiero recalcar la importancia de una aproximación
fundamentalmente cualitativa al estudio de la ecología urbana. Si bien el
método que ensayamos representa una aproximación cuantitativa, no puede

467

•1

�.
. , del medio. Tal vez la
1· do sm observac1on
d
ser usado acríticamente º. ap ica
1 . dad sea que es como observar e
virtud mayor de este medio de ver a a ciul olocarse momentáneamente al
.d d \ instrumento ª c
f ente
soslayo a la reall a : e
, as del mvestigador nos pone r
margen de las percepciones y las cre~nc\¡ mirada atenta y que nos hacen
a los fantasmas que pasan bordean o
, la sombra: luego nosotros
, d
obre lo que sena
¡
t ta
voltear preguntan onos s
h
·er el método es rea o se ra
.d.
to que nos . ace ,
deberemos dec1 ir s1 es
olamente de imaginaciones.
s
·a
. ces nos abre toda una nuev
Una forma diferente de ver una c~:\~dªat .
cpecti,·a
de conocimiento sobre la re
.
per.,
Las condiciones del sitio

1 . , r a las actividades localizadas. la
La matriz que obtuvimos al re ac1ona , de la zona nos dio una idea
. fi
. es y la vegetac10n
t
morfología de \as ed1 icac_10n
elaciones significativas entre es ~s
eneral de lo que podnan ser corr ente nuestras conclusiones hasta este
!spectos. la tabla 2 muestra res_um1~am n anterioridad dichos resultados se
momento. Como h:mos mencionaá;e;~ie estudio. ubicada en el polígono
efieren a la porc1on norest~ del
F T U Gómez al oriente. Diego de
r . t do or Cristóbal Colon al norte .. e ix
dehm1 a P
.
Santiago Tapia al sur.
Montemayor al poniente y

Tabla 2. Matriz de análisis de la ecología urbana de la zona de estudio.
Abreviaturas usadas en el renglón de morfología.· fea!, relación con el exterior
alineado al paramento de la banqueta; fepb, relación con el exterior edificio
pabellón, fefi1t, relació11 con el exterior gran porción vacía al fi'ente; fetrs, relación
con el exterior gran porción mcía al fondo del lote; feret, relación con el exterior
retraído del paramento de la banqueta, h I, altura del edificio un nivel típico en la
zona, h2, altura del edificio dos niveles típicos en la ::ona; h3. altura del edificio
tres niveles típicos en la zona; h3 · , altura del edificio más de tres ni1·eles típicos en
la zona o gran altura en un nivel fuera de lo común; oeal, organización espacial en
planta habitaciones alineadas formando una fila: oepc, organización espacial en
planta patio central; oepl, organización espacial en planta libre.

Obtenida esta tabla ahora nos concentramos en interpretar las
implicaciones de cada correlación para el proyecto que obtendríamos como
parte final del curso de proyectos de la maestría. La imagen que
conseguimos elaborar con esto fue la de una tendencia general de las
actividades localizadas que allí se llevan a cabo a no fomentar el desarrollo
y bienestar de la vegelac1ón del sector, en el mejor de los casos las
actividades tienden a ser indiferentes frente a la vegetación, aunque ya en
una región de rechazo sistémico. Llama poderosamente la atención el hecho
de que actividades cuantitativamente tan significativas como la habitación y
las oficinas muestren un rechazo franco al desarrollo de la vegetación, lo
que podría indicar el que existe una presión por parte de los habitantes que
469

•
1

f
1
11

�61 % de la población de la zona poniente tiene instrucción postprimaria, en
la zona oriente 58%; en la zona poniente el 35% de la población tiene un
empleo, en la zona oriente el 37%. Estas pequeñas diferencias ilustran la
homogeneidad que en términos demográficos tiene la población del centro
de Monterrey.

usan este sector para acabar con la vegetación que se halle asociada con las
localizaciones de dichas actividades.

Una primera respuesta que adelantamos ante la divergencia del
comportamiento de los residentes frente a la vegetación de estas dos áreas
de vida en el centro de la ciudad, es de que la acumulación de estas
pequeñas diferencias podrían tener luego este efecto sobre el
comportamiento de la población. Otra respuesta podría estar relacionada con
la densidad: ambas áreas, si bien son sociodemográficamente muy
homogéneas, no lo son en superficie; en la zona poniente con una extensión
de 30.2 ha hay 29 viviendas por hectárea y una densidad de 107.8 hab/ha;
mientras que en la zona oriente que tiene una superficie de 45.5 ha, hay
solamente 16 viviendas por hectárea (cerca del 50 % menos) y 57 hab/ha.
Tales diferencias podrían ser una clave para la lectura de la relación de los
residentes con la vegetación, y sumándose a la cadena de pequeñas
diferencias en cuanto a la composición de la población, explicar que tal vez
la densidad sea un aspecto clave de la eficiencia ambiental de la residencia
en la ciudad y no sólo su número absoluto. Tal vez además logre abrir una
buena discusión sobre los pretendidos efectos benéficos de una mixtura de
usos en la ciudad.

Esta ultima observación motivó una seria ref1exión en el grupo de
trabajo ya que implicaba serias divergencias con las tendencias -~bservadas
en la p~rción poniente del área central de Monterrey que estudiabamos en
arale!o; y es que en este sector, ambientalmente menos degradado Y con
~na mayor densidad de habitación, la presencia de casas parece favorecer el
desarrollo de la vegetación en el sector. Este hecho no podia asoc1ar~e
claramente a un aspecto de la zona en particular; pensamos que podna
tratarse de una asociación de varios factores. Veamos: la pnmera idea qu~se
nos ocurría era que la proporción de viviendas en renta contra las hab1_ta . as
or sus propietanos era mayor en la zona oriente que en l_a poniente_, s1 bien
~sto es así la diferencia es insignificante; en la zona poniente las v1V1endas
ro ias , las rentadas representan el 60% y el 40% respect1vament;,
~ i! tra/que en la zona oriente son el 58% de viviendas propias contra 42
de las rentadas. Hay otras pequeñas diferencias, por e~emplo en la educac~on
de los niños, en la zona poniente 11 % de la poblac10n es estudi ante d_e ~
14 años, mientras que en la zona oriente hay un 10% en esta cond1c1on, e

:º

470

Es importante constatar que esta relación tiene un gran impacto en el
entorno que estudiamos, la habitación representa el 49.25% de los edificios
de la zona; las oficinas que representan a su vez el 10.21 % de los edificios,
son aún más destructivas de la vegetación que las viviendas. Como
habíamos adelantado líneas atrás, el comercio parece ya no tener una
relación destructiva (ni constructiva, por cierto) con la vegetación. Éste
representa al 24.51 % de los edificios del sector; sumadas estas tres
actividades, tenemos un panorama de la manera en que los usos se
relacionan ecosistémicamente con la vegetación. No obstante, aún y que no
tienen una importancia porcentual grande las escuelas de la zona, un viejo y
monumental edificio decó de los años 40 y una pequeña escuela técnica de
estilo anónimo, es la única actividad que fomenta la existencia y
reproducción de los árboles. Esta es tal vez una mej or noticia de lo que nos
podríamos imaginar, ya que estos edificios al ser lugares centrales de la
comunidad, tienen una influencia en el entorno que puede resultar de un
impacto que no tiene que ver con su importancia cuantitativa con respecto a
las demás actividades del sector. Pero esto choca de frente con la relación
del otro centro comunitario importante de la zona con la vegetación; La
iglesia no parece tener una in fluencia benéfica en el desarrollo de los
árboles de este sector del centro de Monterrey.
471

1

�.,
tablece entre la forma de los edificios (la
La relac1on que se es. ,
}anta la manera en la que físicamente
combinación de su orgamzac1on en p lt , a) y la vegetación parece seguir
se relacionen con los alrededores y su a ur .
1· 'b mos antes. y
1 s correspondencias que ana iza a
los mismo_s derroteros que. a
s las formas físicas parecen ser adversas
es que al igual que las act1v1da~e 'Los pocos edificios pabellonarios9, en el
para el desarrollo de la vegetac1on.
. d. s exuberantes son ahora
· suficiente para Jar me
'
pasado con espacw
t" d ya que a ¡0 \argo de varios años,
abiertamente destructivos en este s~:t~r~~ro, actualmente son como claros
de abandono, cambios de usos y 1d 1a ciudad En los edificios de tres o
deforestados de la magra capa vegeta , e t ende ~ conservar y fomentan la
, .
ntra de esta propens10n se i
. l
mas pisos, en co
.
b
u oca importancia proporciona
reproducción de los ;r~;\e~~ s::a:: 1~:g;dtficfos del sector analizad~) hace
en la zona (apenas . º
l .,
t blecida entre inmuebles y arboles
que el efecto benéfico de la re ac10n es a
sea muy pobre.
.,
d 1 vegetación con los edificios
En contra de la relac¡o\~~:::~ªfic:n:es como para desarrollar bellos
pabellonanos, con superficies J 1 ( b.. ·nsignificante cuantitativamente
jardines, la casa de patio centra dt~m ie:Or\ ha desarrollado una relación
frente al resto de los ed1fic1os e sec
. ·1ar merecen los edificios
..
l
etación Una nota s1m1
positiva con a veg
.
nización en planta libre: pero algo que
desarrollados con la idea de una orga t
dificios es que son los inmuebles
resulta desfavorable con respecto a es os e
más proclives al abandono y al silencio.
d,

-.

en la cuenta de que existían correlaciones tan
Nos sorpren 10 caer. .
se desarrollen en una zona y las
importantes entre las activ1da~e~ que ue las hacen posibles; nos dimos
1 105
características físicas de los e icf . q
aceptables para cierta clase de
.
·ten
patrones
mor
o1og1cos
L
d
cuenta e que exis
. aceptables para ciertos usos. a
• ·d d
t mbién patrones que son m
d
act1v1 a es y a
.
. d a desarrollarse en edificios de os
. . d
· plo típicamente tien e
v1v1en a, por eJem ,
nte lo hará menos en edificios de uno, tres
niveles de altura, pero normalme . . s espaciales que se desarrollen en
, d
·veles ni en orgamzac1one
.fi .
o mas e tres m
,
.
d. ficaría una casa en ed1 ic1os
planta libre y según es:as ideas, nunca se e J
pabellonarios.
.
11
rmalmente en edificios que o bien tengan
Las oficm~s se desarro 1-~~en~\ frente o atrás (tal vez por necesidades de
una gran porc1on de terreno i ll
dos o tres niveles y que se orgamcen
aparcamiento); que se des_arro ;nen b. sería raro ver una oficina en un
espacialmente en planta libre. n cam JO_,
sólo ligeramente retraído del
edificio pabel\onano o en uno qufe estudv1era olo nivel o de más de tres. El
b
eta ni que uera e un s
paramento d e 1a anqu ,' .
d
ll en edificios de dos y tres
comercio, por su parte, t1p1camente se esarro a
472

niveles de altura y en inmuebles de patio central, pero no lo hará en edificios
pabellonarios o con una gran porción de patio trasero (tal vez por un
«desperdicio» de espacio totalmente inaceptable) ni en edificios de un nivel
o más de tres niveles.
Los edificios abandonados -con una cierta importancia porcentual entre
los «usos del suelo» del sector- serán aquellos que tengan una gran porción
de patio trasero, de más de tres niveles y organizados merced a una planta
libre. En cambio, los edificios abandonados normalmente no serán edificios
pabellonarios, m inmuebles de dos o tres niveles ni compuestos
espacialmente por filas de habitaciones alineadas ni edificios de patio
central.
Con esta información podrían construirse cadenas de elementos -como
de hecho lo hicimos durante el proceso de diseño con el que culminó esta
experiencia- que describieran formalizadamente los patrones físicos de los
edificios de la zona de acuerdo con los usos que en ellos se lleven a cabo,
por ejemplo un edificio típicamente abandonado sería [fetrs+(h3+) +oepl],
tal vez y esto lo señalo como una hipótesis aún en trabajo, el modificar
alguno de estos aspectos de la fórmula para el abandono, mejoraría las
expectativas de vida del inmueble. Pero esto solamente lo pueden decidir los
habitantes, y si las condiciones de esa población, que huye apresuradamente
del centro, cambian con el tiempo que viene, quizás las condiciones de la
ecuación se alteren. Creo que la calidad del diseño de los edificios y de la
vida de las personas que los habiten es mucho más compleja que este ajuste,
su medición es necesaria para evaluar a las formas edificadas y para ello un
profundo contacto con la población se vuelve materia fundamental e
impostergable para el proyecto de arquitectura.
El proyecto de arquitectura.

Con la información del entorno trazamos los objetivos generales del
proyecto. Entre estos destacó la posibilidad de recuperar para el barrio
espacios verdes que ayudaran a revitalizarlo ambientalmente, otro asunto
importante fue el de preservar los usos existentes y las estructuras que
tuvieran algún valor arquitectónico en la zona y finalmente buscamos
ampliar los lugares de aparcamiento ya que durante los días laborables los
que ahora existen en la zona se hallan constantemente ocupados.
Determinamos con posterioridad al análisis el programa del edificio que se
diseñaría. Esto, que está bastante lejos de un proceso real de diseño, fue así
dada la naturaleza académica de la experiencia que realizábamos.
Una de las actividades que resultó ser más benévola con el entorno y
con los valores arquitectónicos que buscábamos en la solución fue la
473

•
1

•

1

1

�educación. Decidimos proyectar una escuela independiente de postgrado. El
proceso de diseño inició con \a búsqueda de una localización adecuada.
Hacia \a parte norte de la zona encontramos una manzana que da2frente a la
calle Madero con una superficie de aproximadamente 4650 m , que está
ocupada por edificios abandonados aproximadamente en un 70% de su
superficie. El predio está ubicado entre \as calles Madero al sur, Reforma al
norte, Platón Sánchez al oriente y Carvajal y de la Cueva a\ poniente. La
razones por las que este terreno pareció ser e\ más adecuado fueron
deducidas en e\ taller de \a siguiente manera:
La mitad del terreno \a ocupa una bodega abandonada que está hecha
en base a estructuras ligeras fácilmente removibles del terreno; Existe muy
poca vivienda, \a que en su totalidad se encuentra en pésimas condiciones de
habitabilidad; Sobre Madero existe una construcción antigua y bien
conservada en abandono, la correcta adaptación de este inmueble a \a nueva
construcción de la escuela ayudará a conservar este edificio y será de
utilidad para \a misma; El ambie:1te y e\ tráfico en los alrededores cercanos
a este terreno es tranquilo ya que se encuentra relativamente lejos de Félix U
Gómez y Colón, que son \as arterias que llevan \a mayor parte del tráfico
que entra del sur y del oriente a la ciudad proYenientc de \os alrededores
metropolitanos y finalmente que en contra esquina de este terreno, sobre
Madero se encuentra una escuela técnica. Al existir una cercanía tan fuerte
entre estos edificios, tal vez se favorezca una mejora ambiental del sector
(por e\ efecto de concentración que se apuntaba cuando hablábamos de la
densidad hab1taciona\) y por \a inc \usión de actividades comerciales,10
habitacionales y de servicios orientadas a esta nueva población estudiantil.
El programa acordado en taller debería contener aulas, laboratorios y
cubículos de trabajo, biblioteca, auditorio, administración y dirección,
cafetería, estacionamiento y servicios generales. El grupo de edificios que
componen este plan se organizó espacialmente tratando de respetar \o más
posible los alineamientos urbanos de \os alrededores. Así los edificios se
retraen ligeramente del paramento de la banqueta para dejar un espacio
verde que rodee a los edificios frente a \as calles. Esta decisión surgió
directamente del proceso de análisis: \os alumnos mencionaron que dadas
las condiciones morfológicas típicas de los edificios de la zona, \os que
menor rechazo tienen hacia esta forma de ubicación de los espacios verdes
son los edificios retraídos ligeramente del paramento. Juntos. los edificios
encierran un patio, que se halla hacia la porción central de la manzana.
Guarecida por este patio se encuentra la cafetería, que está rodeada por un
jardín de árboles.
Se rescató un edificio historicista que se hallaba en un muy buen estado
de conservación pero abandonado. El conjunto conserva la altura del
474

edificio que deci·d·10• rescatarse b ·
~nateriales, formas, masa, colore:usi~;:;ando la image~ del conjunto este. Se enmarcó el acceso al aud t .
as de art1culac1on y jerarquía- a
situada en la esquina suroeste del~ ono por medio de una plazoleta arbolada
apreciar al edificio histórico al ti~~unto, esto permite abrir un flanco para
conJunto. La decisión de ubicar po que destaca su importancia en el
~dmm1straüvas y duecuvas está relaci:~ad:ste mmueble las funciones
omposic1on del proyecto E .
con su Jerarquía central en 1
evid t
. xisten otros dos
a
1 en e que se localizan en el frente de la c 11 puntos de interés visual
e pornen:e y la escalera de caracol, encerr a e madero, el auditorio, hacia
~orma c1lmdnca, que articula la esquma d
en un volumen acristalado de
unc10nes docentes, laboratorio y b bl' e cuerpo en el que se ubican las
transparencia equilibran la
. d i wteca. Ambos extremos por su
preservado.
masivi ad Y elegancia del edific1·0 central

ª1ª

. Como una nota de adecuación a 1
ed1fic10s de los alrededores, se decidió ~s _maneras de usar la ciudad por los
-cerrado totalmente por el edificio de es~;3r que el flanco norte del conjunto
menor Jerarquía del conjunto. La ma _c1onam1ent°-: fungiera como la de
tienen frente hacia Madero
1·d h yona de los ed1fic1os de la zona q
el
Ysa I a acia Refo
ue
I
. acceso de servicio. El conJunto d d fi rma uti izan esta última como
variedad de diseños en alzado
e e i icios, con la utilización de una
den. ,as
. ed., fiicios
. del sector. Esta
. consigue
. co_n los frentes de los
me ar armon ,zar
evidente y bien compuesta que ro p ece _una soluc1on con interés visual
zona, pero -sobre todo- m~ par:ce mete_ ennquecer arquitectónicamente a la
los alrededores más allá d I
una_mtehgente aplicación del anális d
d
'
e a rev1sion de 1
.
is e
manera, espués de evaluar la exp . .
a pura visualidad. De alguna
virtud de nuestro proceso de traba~~e:i:, /:1e he dado cuenta que la mayor
efectos sobre la manera en la ue lo s a en el diseño en sí, sino en los
c1Udad: tras esta experiencia de ~am s estudiante~ pueden ver ahora a la
en_el cierre de 1~ etapa de análisis c~:oMe per?ate de ello, pues pude notar
sitio que anahzabamos que antes no hab'se abna una comprensión sobre el
cambio en los estudiantes parece
ia visto, el desencadenante de este
ensayamos ·
ser esta forma de ver a la c1u
. dad que
¡.ºn,clusiones:
en la enseñanza del diseño, reflexiones
ma es sobre el repercusiones
método.
Uno de los momentos más emoc·
apuntaba antes- el constatar que . !?nantes de esta experiencia fue -como
manera diferente de ver a la c1:~i~iaLen efecto en el grupo de trabajo una
zona de estudio variaron durante et . as reacciones del grupo frente a la
como un eiormulismo
.
proceso
de trabaJO ' de tomar al proceso
para
b
profundamente involucrados c~~rolaar u~ cu_rso lectivo hasta estar
pro lemat1ca que observábam os.
475

1

�Cuando no se comprendía qué encontraríamos con la aplicación del método,
incluso existiendo serias lagunas de comprensión sobre las operaciones de
análisis que realizábamos, existía una apatía hacia el trabajo que
probablemente era compensada por la necesidad de aprobar la rnatena.

&gt;

1

•

La actitud de los alumnos empezó a cambiar cuando empezarnos a
«ver» las cosas que estaban relacionadas en el entorno y en qué grado lo
estaban. Fue sorprendente cómo al construir la matriz y asignar un gradiente
de color a los grados de interrelación se aclaró bastante el sentido de lo que
buscábamos, este hecho luego nos hizo reflexionar sobre la importancia que
tiene para ver con claridad una nueva característica del entorno, el que
contemos con buenos instrumentos de visualización; sobre todo cuando los
datos que hacen evidente esta característica sean de una natu'.a_leza tan
abstracta como la que conseguimos con el método de analis1s que
utilizamos. Otro momento en el que fue notorio un cambio en la
comprensión del entorno por parte de los estudiantes fue cuando lleg_amos a
formalizar las cadenas de características morfológicas de los ed1fic10s que
tendrían una fuerte asociación o disociación con otras características del
entorno. En este momento se pudieron ver tendencias típicas en la
configuración de los edificios dado su uso y la manera en ,la que las formas
edificadas podrían colaborar o frenar el desarrollo de las areas verdes. Esta
nueva forma de ver la morfología tuvo un impacto interesante en el proceso
de diseño que siguió, ya que de ser una serie de «reglas» que lo,s alumnos
podrían seguir para la elaboración de la propuesta formal, paso a ser un
indicador de las mejores maneras de adaptar una forma a unos usos, a la
vegetación y al entorno. Así, se evaluaba lo adecuado de las soluciones
propuestas a la manera en que se componían los alrededores del proyecto.
Esto en sí planteó un cambio en la manera de abordar la actividad de
diseño en el grupo de estudiantes, ya que empezó por amphar bastante la
posibilidad de conocer el entorno (en términos de superficie) frente a un
problema de diseño: normalmente lo que hacían era un levantamiento de los
alrededores visibles del terreno y a partir de este configuraban el proyect~
tratando de seguir los patrones visuales comunes observa_dos. Esto, que de s1
no es malo ni objetable, se completó al abrir la pos1b1hdad de conectar al
edificio con un entorno más grande, complejo y visualmente no inmediato,
lo que es más cercano a la experiencia de los propios habitantes del sector
que camina con el tiempo y se arma de recortes de muchas partes,
yuxtapuestos unos a otros por la memoria, y que al final de cuentas forn;an
una imagen compleja del entorno. Esta visión fue la que al parecer fac1 lito el
método de análisis para el grupo de alumnos, pero leJOS de la manera en la
que los habitantes construyen la imagen -por acumLilación de vivencias, por
costumbre de andar recomendo el lugar por las mismas rutas, etc- los

476

estudiantes la construyeron deduciéndola de los datos formalizados en el
modelo geográfico para el análisis.
. Esto plantea un cambio notable, pero lo que a nuestro juicio fue más
ennquecedor fue la posibilidad real de ver relacionada con un solo
instrumento una buena cantidad de datos de naturaleza muy diversa. En
efecto, lo que plantean métodos de análisis como el de Baker (1991 ), en el
sentido _de, reducir la visualidad a fuerzas del entorno que operan en la
compos1c1on de los edificios, pueden minimizar - aunque esta no hubiera
s1d~ la mtenci?n del maestro inglés- la complejidad del abordaje del diseño,
ha~1endo de este, en el meJor de los casos. únicamente un experimento
plastlco, dejando de lado aspectos como la integración de esta visualidad al
espacio social que ha creado la comunidad para habitar o al medio natural.
El abordaje del diseño considerando a las preexistencias como un dato
valioso para el proceso, hemos notado que enriquece la actuación de los
alumnos, sus actitudes ante el trabajo se vuelven más flexibles, reflexivas y
responsables; notamos que el trabajo en grupo también se facilitó. Al final
de la experiencia de diseño noté mucho más entusiasmo hacia el trabajo,
parece que el trabajo creativo terminó por allanar las resistencias iniciales a
asumir la tarea del curso, al mismo tiempo noté una mejor disposición para
imaginar otras soluciones como inmersas en un entorno complejo y vital.
Esto puede colaborar a cambiar la orientación que se tiene sobre la
arquitectura en muchos contextos de actividad, reclamando su filiación
humanista.

Me parece, en este sentido, que la virtud del método es la de mostrar la
naturaleza relacional que tienen los hechos que arman nuestro mundo, lo
que puede ayudar a que asumamos la noción de que cualquiera que sea
nuestra posición con respecto al diseño de un edificio, ésta siempre tendrá
repercusiones en el medio. El instrumento que ensayamos luego puede ser
una gran ayuda para simular qué clase de efectos tendrá nuestra actividad en
el entorno y la profundidad de los cambios que provocaremos. Aunque no
llegamos a elaborar una simulación del efecto del edificio proyectado en el
derredor --el término del curso finalmente nos alcanzó- vale plantear esta
posibilidad como una vocación del instrumento.
.
El método que desarrollamos abrió una serie de interrogantes para la
investigación que hoy ya se han convertido en ejes de indagación. La
interrogante más fuerte tiene que ver con la articulación conceptual del
espacio físico y el espacio social. Apuntábamos al inicio de este capítulo
cómo la correlación del espacio físico y el social parecía surgir de la
metáfora, que creaba por medio de la lengua un mundo paralelo al espacio
de la acción para que allí viviera el nuevo mundo conceptual que reclamaba

477

•
1

�carta de objetividad. Así e\ sitio en el que se está en e\ mundo se
correspondía a la /oca/i:::ación social, \a jerarquía del edificio o de la zona a
\a jerarquía socia\. Al parecer, para cada atributo del espacio físico podría
hacerse corresponder otro que definiría -casi en \a misma dirección
semántica- algún atributo del espacio social.
Así, asumimos que un valor paralelo que era directamente observable
era la localización y construimos un instrumento que midiera la correlación
del lugar físico con el social, merced a este atributo compartido, un buen
problema y que sin duda motivará a\ trabajo de nuestro equipo de
investigación en los próximos años es·e\ que se deriva de \a creación de
instrumentos de análisis que busquen \a correlación de \os componentes del
espacio físico y del social a través de otros atributos compartidos por estos.
El estudio de estas correspondencias, comp\ementariedades y
divergencias estamos seguros que dará luz sobre \os modos en \os que se
entrelaza el medio ambiente en el que habitamos. y quizás de paso nos haga
comprender \a naturaleza de nuestro papel en \a ruptura o en \a conservación
del delicado equilibrio que arma a nuestro mundo.

.
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Monterrey, Gobierno ó:\ Estado de Nuevo León, Universidad Autónoma de
Nuevo León, Instituto de Estudios Urbanos de Nuevo León, El Colegio de
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Monterrey ( 1939-1984). Antecedentes y análisis de su problemática urbana.
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478

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1

. Parn la elaboración de este trabajo fue
.
s1gu1entes personas e 1·nst1'tu . .
muy valiosa la colaboración de la
1b
c1ones· Aaró G
s
co a oraron en la elaboración el levan¡a . n . uevara y Cristóbal Gonzáles
centra este estudio; Claudia Du
miento fis1rn de la zona urbana en la que se
elaboración del análisis de la in"o mon_t_ yl Rodngo Galván colaboraron en la
con e¡ que culmmó
• esta etapa de 1la
' rmac10n evantada
e
. .
y d e¡ proyecto arquitectónico
sin su valiosa colaboración· as1·m· xpenenc1a. Este trabajo no hubiera sido posible
Umvers1
·
·dad Autónoma de Nuevo
'
ismo, aagradecem
León
,
os e 1 apoyo financiero de la
acuitad de Arquitectura de 1 .
' traves de su programa PAICYT y d 1
- Al .
a misma u111vers1dad
e a
. igual que Henri Lefevre Pierre B
. .
capltal, la propiedad y al pod~r en la ou;d1eu º'.orga un papel fundamental al
suponer que «el espacio social se retadcolllormac10n
de ¡ espac10
· de existencia al
,
manera más o menos turbia· el poder s buce tn el espacio físico, pero siempre de
en sus diversas especies se ~,anifiesta: r~ e espacio que da la posesión del capital
determmada relación entre la estructuran/ espacio físico apropiado en la forma de
la estructura espacial de la d. t .b .. spac1al de la distnbución de los agentes y
'bl.
is n uc1on de I b.
. .
pu icos» (Bourdieu; 1999: 120)
os tenes o servJC10s, privados o

f

479

�Una Colección de levantamientos urbanísticos, mapas militares y proyectos
urbanos de mediados del siglo XVIII a la actualidad, localizada en diversas fuentes

RECORDANDO A PIERRE BOURDIEU (1930-2002)

3

y archivos de la localidad.
4 Prostíbulo'&gt;, bares, salas de masajes, cabarets, table dances, etc.
Al iniciar la década el Instituto Nacional de Estadística, Geografia e Informática
5
(INEGI) lleva a cabo el censo de población y vivienda, a la mitad de la década se
hace un conteo, que por medio de inferencias estadísticas persigue adecuar los datos
del censo a la actualidad. Además se llevan a cabo con la periodicidad de los censos
de población censos económicos.
La h erramienta que utiliza actualmente el Instituto Nac ional de Estadistica
6
Geografía e Informática pata la realización ·de censos económicos es una base de
subdivisión territorial en unidades básicas. Para la realización de dichos censos es
un requisito indispensable conocer detalladamente dónde están ubicados los
establecimientos económicos, las viviendas, los habitantes, las unidades de
producción agropecuarias o forestales, o cualquiera que sea la unidad de
observación u objeto de estudio; es decir se necesita tener garantizada la cobertura
total de la zona para lo cual es preciso que todas las unidades de observación hayan
sido detectadas y contabilizadas. Para lograr dicho trabajo se utiliza el Marco
Geoestadístico Nac ional; es un sistema que pem1ite relacionar la información
estadística con el espacio geográfico correspondiente, garantizando la cobertura y
referencia geográfica de la información estadística a diferentes niveles de
agregación. El Marco es un conjunto de unidades denominadas Áreas
Geoestadísticas que hacen referencia a los espacios en que se divide el pais. Para
entidades fede rativas se habla de Áreas Gcoestadísticas Estatales (AGEE), para los
municipios son las Áreas Geocstadíticas Municipales (AG EM) y las Áreas
Geoestadísticas Básicas (AGEB) son las urbanas o rurales que constituyen la unidad
menor de división. Los AGEB urbanos delimitan una parte o el total de las
localidades de 2500 habitantes o más, tomando en cuenta también las cabeceras
municipales independientemente del número de pobladores. Los AGEB forman por
lo general conjuntos que van de 25 a 50 manzanas y contienen la siguiente
información: amanzanamiento, nomenclatura de calles, ubicación de servicios
básicos, delimitación de colonias, etc.; además de asociar datos históricos,
estadísticos, geográficos, identificados como Catálogo de Integración General de
Localidades.
Es necesario aclarar que para el caso del análisis comparado de dos enclaves o
más en el sitio que estudiamos pensamos que podrían ser de alguna utilidad, esta

7

etapa aún está en desarrollo mientras escribimos estas líneas.
Cantidad que por comodidad igualaremos a l 00% en la matriz de correlación de
8
variables.
es decir, aquellos inmuebles que tienen una gran porción de terreno libre de

9

edificación hacia todos sus alrededores.
Tomado del reporte final de trabajo de Claudia Dumont y Rodri go Gahán.
10

Gustavo Herón Pérez Daniel
Colegio de Hi storia UANL

"¿ Mantenerlo vivo y en sí es el m . .
de ¡ fid t ·d ,
ov1m1ento
a J e I ad? Con el incierto sentimiento
de entrar en carne viva acabo de leer dos
de su~ l~bros que nunca antes había leído
Me r~t1re a esa isla para creer que nadas~
hab1~ detenido todavía. y lo creí tan bien
y cada libro me decía lo que hab 1a
, de pensar,
-J
.
de tal creencia. ··
acques Derrida; Las muertes de Roland Barthes-

La escritura ante la cercanía de 1
pero sobreviene como una neces·d da Lmuerte s~ antoja trivial y desesperada
1 ª · a necesidad de
·
1 •
•
a1eJarse-acercarse a la memor1·a · No obstante la "m rtarrancar
e tiempo' de
,,
se a el vacío, para ocultarlo· es
d
ue e es una palabra que
11
·
,
una errota de la p I b
nosta1g1a, el, dolor y el olvido · y es que 1a muerte de uª a· ra para ocultar la
contemporaneo como fue Pierre B d.
n importante pensador
libros (librescos al fin) es s·
our teu, para los que vivimos de y entre
iempre una sacudida de d 1 • .
os estantes y anaquel es de lect
h
s e os c1m1entos. desde
1
uras por acer.
Habría que preguntarnos con Derrida .
mantener vivo a alguien de " t
s1. la lectura es la forma de
.
,
en rar en carne viva"
as ideas y de los debat
conservando el calor de
1
.
es que ocuparon en vida I h d
sea el propio Bourd'ieu quien
. nos conte
ª toy esaparecido
B
. our
t d1eu. Quizás
.
.
mentemos visualizarlo como
s e y nos pida que
repaso de sus obras y aportaci~~e:~to;o{u tratemos _de hacerlo hablar en el
rumores intelectuale/. dond . '1p
rando aleJarse de lo que él llamó
,
e c1rcu an eslogan d
de lo q~e ayuda~ en la comprensión de las ideas re uctores, que dañan más
el propio Bourdieu· "El
. .
s de un pensador como lo fue

1
·
conoc1m1ento por esloga
muy importante; los enemigo
.
.
, ns, por pa abras clave es
(según la lógica del insulto· :~ ~~eten e~ mteres en "reducir " y en destruir
(protégeme de mis amig;s d , re; s1~0 un.. .) colaboran con los amigos
enemigos) que pueden in·n .' ec,a_ nnque I V. yo me encargo de mis
'l' wr negativamente (p
fi · h ·
por tontería) en la construcción d e I a imagen
.
o~ elle
o, ..simplemente
socwl
de unismo
autor
2_

Cuidándonos de no aportar crea
sociólogo francés nos aprestam y h r rumores al rededor de la figura del
.
,
. os a acer un breve rec t d 1
our tano, en el entendid d
. ,
uen o e pensamiento
o
e que s1 el lo leyera, probablemente no
b d

480

48 1

•

�encontraría mucho que aprobar; y es que la mayoría de sus propuestas
teóricas iban siempre acompañadas de un estudio empírico correspondiente.
que validaba y daba fortaleza a sus aseveraciones; por lo que pensar a
Bourdieu sin una aplicación práctica significa sencillamente volverlo a
matar, además de fallarle al respeto. Sin embargo es un riesgo que queremos
correr, (ya que humanos somos y la carne es débil), porque nos es imposible
dejar de recordar quizás al sociólogo más grande del siglo XX ...
Gran teórico social francés nacido en Denguin, el primero de agosto de
1930; fallecido el veinticuatro de enero de 2002; su formación fue filosófica
y sus obras abarcan un amplio espectro .que incluyen a la sociología, la
historia, la lingüística, la filosofía, la antropología y la literatura. Su reciente
fallecimiento, obliga a hacer un breve recuento de su obra así como un
repaso de sus principales aportaciones para las ciencias sociales.
Bourdieu desde 1982 ocupó la cátedra de Sociología en el College de
France; fue profesor en la famosa École d' Aut. Etudes en Sciences Sociales.
en sus pasillos compartió espacio con los más grandes pensadores franceses
de la actualidad como Foucault, Derrida, Lacan, Deleuze y otros: fue director
del Centre de Sociologie Européenne y de la revista Actes de la Recherche en
Sciences Sociales; dirigió la colección le sens commu11 en la editorial
francesa más importante: Editorial de Minuit.

-.

Su trabajo es una atenta lectura de Marx, Durkheim y Weber; ubicado
teóricamente como uno de los más importantes sociólogos contemporáneos
se le considera padre de la corriente teórica que fusiona el constructivismo )
el estructuralismo. Retoma los planteamientos de Kant, Husserl. Marleau
Ponty, Heidegger, Schütz y del segundo Wittgenstein. Bourdieu estaba
convencido de que en el mundo social e:-..isten estructuras objeti\'Os.
independientemente de la conciencia que las personas tengan de ellas. La
construcción se encuentra en el momento en que el individuo adquiere )
hereda, construye, toda una serie de patrones de acción ) pensamiento. que
Bourdieu llamó habitus.
o obstante, esta bidimensionalidad de lo social, (la objetiva y la
construida), Bourdieu generalmente prefiere el estudio de lo objetivo. aunque
nunca deja sin atender lo subjetivo. Inclusive se puede hablar de dos
momentos en el desarrollo del pensamiento del sociólogo francés, un primer
momento objetivista y un segundo subjetivista, en sus propias palabras: .. De
un lado las estructuras objetivas que el sociólogo co11struye e11 el mome11to
objetivista. pasando por alto las representaciones subjetivas de los age11tes.
son el fundamento de las representaciones subjetivas y conslituye11 los
co11streñimientos estructurales que pesan sobre las interacciones. Pero. de
otro, no se puede ignorar estas representaciones, particularmente si se

482

quiere dar cuenta de I . I
intentan transformar o ;;ns:~;.:: e:oatsideisatnas,
indiv1J·duales
y colectivas, que
ructuras.
"
4
Así en trabajos com L
entender 1
reproducción
trabaj er::i,~s~u;\~;:dt~ia
que penn

° ª

O

1~:

;'t.':~;s:r'.:1r,;,•~:up~ción por
•

;~oremas; su lectura es lenta'. ;::~;oved_osas. expresadas en ;o:::mdn:
g1cas, para comprende I
requiere ir conociend 1
. e
lógico .
r as conclusiones . Está escrito
. como
o asunpremisas
tratado
Mientras que en la miseria d I
5
la f?rma en que los a entes
_e mundo 'juegan un papel mu .
test11nonios de pe
g
perciben su propia realidad
. y importante
. .
rsonas que habl d
social· la obr
,
v1v1r. Es decir le da
an e problemas sociales d
a reune
proporcionándonos d;o;;;° a la teoría. El que habla y e~pl~c: d1fi~ultad de
lo real.
mera mano toda una serie de .tn1ormac1ones
r
e~ e agente,
sobre

1.

. que la acci, d
se baBourdieu estab a convencido
.
s~ en que este agente no es un .
on e la historia en un indiv·
un obJe~o constituido en el exte . suN~eto q~e se enfrenta a la sociedad iduo,
cosas smo 1
.,
rior. o reside ·
1
.
como
ha de,nomin:~oª ;:~~~:~n entre dos estados de lon~o:~at ecs~:~1encia ni en las
directa con la h• t . Y. c~mpo. El concepto de h b. . d~s estados los
1

l~s fiestas, una ~e~;;~;~,:~:t ~ªgi~: las_ c~sas, las trad~ci~~~~.el~: c:nst~~a~ión
1
sirve para dar cuenta
. yract1ca: la noción de e
res,
(objetivas) como 1
las mst1tuciones, hablar de ampo, en cambio
como el m~ . a p~lit~ca, la literatura, el arte 1
. gra~des estructuras
canrsmo pnnc1pal de producción d 1 , a un1ve~s1dad; se muestra
e mundo social.

?~

El habitus, nos remite a 1
construidas por nuestra
~s estructuras de la subjetividad ...
primario)· d . ,
s primeras vivencias
. , .rn1c1almente
Definido ,p~r ~;ueds. por las vivencias de la vida ad~lt:x(hebrienc1as (habitus
d
ur ieu, el habilw·
d
llus secundario)
per urables y trasnponibles n,·s·no.s. p_ue e ser un sistema de dispos1·c1·0 .
1acer
·
· r 1c10nes es d · • .
nes
'.
ecir mclrnaciones
..
l. . ' sentir, pensar de
rntenorizadas ge
I
una determmada manera .
a perc1b1r.
depe d. d ,
nera mente de forma .
.
, rncorporadas e
n ien o de las
d' .
mconsc1ente
social. Perdurables c~n ic1ones objetivas de su existencia por cada agente
fuertemente enra· ,d)-a que estas experiencias si bien p dy de su trayectoria
,
iza as en n
.
'
ue en camb·
,
;;" una cierta.continuidad e~s~rií~~ ~• enden a resistir el carn bio, ~:;c:~:~
po de experiencia de d1'spos· . ,
e la gente. Transnonibles ya
eje 1
•
.
'
1c1on se
r
,
que un
I
ven7n~u:'it:;b1to profesional y el familia~,e:~ ~e:~t otras de_ otro_ t!po, por
a unificarse . unas con otras. Sistema, refiere a que Ias
qu~ ispos1c1ones
_las d~s~os1c1ones
se
tienden

ª

483

•

�,
stituido por principios generadores, de
El habitus condiciona, esta con
ma de computación, con la
ueden aportar distintas
Sl.milar a los comandos de un _rrogra
manera
t rregirse· se P
.
d
diferencia de que pueden. au ~co
a~ir de un conjunto lim1ta_do e
respuestas en las diversas s_1:uact~~:n~/a reproducir situacione: habituales
pautas de pensamien~o y acc~on. e uando se halla frente a situaciones ~aras.
ede conducir a innovaciones c . .
muchos científicos sociales,
y pu .. , fue calificada como pes1m1sta por
Esta v1s1on
.
ero ha sido poco rebatida.
. .,
p
.
ara entender la exterionzac1on
Por otro lado la noción de campo, s~;~:mprender a las instituciones de
de la interioridad; de esta forma se pue·ones de relaciones entre actores
manera relacional, como co~~gur::\1amó agentes, para indicar tanto ~~e
individuales y colectivos. Bou_r ,eu
El campo es una esfera de la v1 a
actúan como que no actúan hbrem~n~~ravés del tiempo, diferenciándose en
social que ha ido cobrando _auton?m1a s recursos propios. Los ag~ntes no
cuanto a las relaciones sociales, mt,er~se ~n el artístico, en el deport1~0 º. ~n
se mueven igual en el camp_o econoe;~~~' (que se muestran en la di_stnbuc1on
el político. En el campo existen fu . n'cia de dominantes y dommado,s), y
desigual de los recursos, en la existe onservar o cambiar la correlac1on de
también existen luchas, que pretenden_c ues por la competencia entre sus
P de mecanismos
,
espec1'ficos de
dichas fuerzas. E1 campo, se caractenzaserie
posee
una
O
a entes ya que cada camp
,,
c!pitali~ación de sus recursos leg1t1mos,
.
, cnt1ca
. . ab'ertamente
al marxismo,
d B rd1eu
1
) .
Es en este punto don e ou
·tal(económico para Marx , smo
señalando que no hay un~ sola cl~s~ de ectt~ómico, político, sim?ólico: etc.,
una multiplicidad de ca~1tales ~rt1s~~~'a representación del espacio ~oc1al ~o
.
donde la importancia de o
gu,n el pensador frances. Por o q
se
el marxismo
·d el
es unidimensional, como e~ , o luridimensional, estando constru1 o
p ,
" , que definen cada
econo, m1·co domina a .las demas, sm "autonomos
. . uno sus
acio social por diversos campos
h solamente un cap1tallsmo, que
;:~pías reglas de operac~ónj p~:~~o:c~i: c:;italista, sino capitalizat~~~~:S
domine, que lleve a ca 0 ~ , .
re individuos y grupos e:ta . e . ,
dominaciones: relaciones as1metr_1cas ~~:mpo estos modos de cap1tallzac1~n,
en beneficio de los mis1~os. t1s:a:~res d; negocios vs los políticos,¡ o º!
compiten entre sí, por eJem: o ºJe negocios. Ciertos agen:~s. acumu ª~en
intelectuales vs los hom res
os por lo que los anahs1s se vue 1
. b.
diferentes poderes y camp .',
b. , le ha servido para dar uz
im ncan
.
E t noc1on tam ien
·1 . y
. ados y mult1causales. s a
,
n las tinieblas del s1 enc10
comp l,c
·ales que permanec1an e
a muchos fenómenos_ soc\ . la figura del intelectual.
del mito, como por eJemp o.
.
n él
.,
lo
retoma
al
considerar,
co
'
..
Marx tam b ien
upos
i
bien
Bourdieu
cnt1ca
a
.
'
d
laciones
de
fuerzas,
entre
gr
S
la realidad social como un conJunto e re

ti

484

históricamente enfrentados. En cambio, de Weber rescata la idea de que la
realidad social es también un conjunto de relaciones de significado, que lo
real tiene una dimensión simbólica. Las representaciones y el lenguaje
participan en la construcción de la realidad social, si bien no son toda la
realidad. Esta dimensión simbólica se relaciona con la manera de concebir
las relaciones de dominación entre individuos y grupos. Las fuerzas de
dominación "deben" estar legitimadas en sentido positivo, (es decir que para
que la dominación funcione se deben desconocer las condiciones de esta
dominación) es decir convertirse en "naturales", acríticas, de forma que los
propios dominados se adhieran al orden dominante, al desconocer sus
mecanismos y su carácter arbitrario; la dominación generalmente es
construida, es no natural, artificial si se quiere, no necesaria, sino más bien
histórica y transformable. Es justamente este doble proceso de
reconocimiento y desconocimiento lo que constituye lo que Bourdieu llamó
la violencia simbólica. La lucha por la legitimación de las distintas
dominaciones.
Esta lucha puede llegar a tener muchas formas y se suele man ifestar al
momento de actuar en la sociedad. La reflexión sobre este aspecto se traduce
en una sociología de la acción que Bourdieu desarrolla en su obra El sentido
práctica6. El autor distingue claramente er:tre dos posturas, la del observador,
que piensa y reflexiona sobre la acción, y la del agente que actúa, en medio
del fuego de la acción, con las urgencias de lo cotidiano. Para este agente la
acción obedece a una lógica que no es lógica, es decir una "lógica práctica",
que está presa en aquello de lo que se trata. Así, Bourdieu descubre una
instancia social poco conocida y estudiada, el sentido práctico; que se
inscribe en el cuerpo y en los movimientos del cuerpo, que solamente se
ejerce en la situación concreta, ante problemas prácticos específicos. Este
sentido práctico es parte integrante de los diferentes habitus, lo que permite a
los agentes economizar reflexión y energía en la acción; es un operador de la
economía de la práctica. No obstante Bourdieu dirá que en momentos de
crisis, cuando el sentido práctico puede dejar de ser válido, el agente pone en
juego una cierta reflexividad que le ayuda a enfrentar su presente ...
Muchas de las últimas ideas de Bourdieu no han sido tratadas en este
pequeño espacio, y quizás sea mejor dejar nuestra fidelidad y devoción hasta
aquí. Se podrían escribir cientos de artículos y libros comprobando o
rebatiendo las aportaciones del pensador francés, pero nunca será fáci 1
enmarcar a un pensador que se dedicó toda su vida a analizar los problemas
intelectuales más complejos y contemporáneos que nos podamos imaginar.
Un pensador que lo mismo navegó en la filosofía, que en la sociología, que
en la literatura, en la historia, en la lingüística, un autor así, quizás precise un
espacio diferente . Quizás la única forma de realmente recordar a Bourdieu
sea poner en práctica sus aportaciones, convertirnos en "auctores", como él
485

•

�_ _ (Coautoría con J.C. Passeron) Les héritiers, les étudiants et fa culture.
París:
Ed. de Minuit, 184 p.; nueva edición aumentada: 1966, l 92p. (trad.:
Los
Estudiantes y la cultura. Barcelona: Nueva Colección Labor, 1967).

, 7 ma's que en lectores, llevar a la realidad su pensamiento, pero eso
proponia ,
.
lo intentaremos hacer en otro espacio.

.
n un verso de Baudelaire, citad~ por el
Quiero finaltzar esta lectura co h
. que le hizo en vida una
.
, ito de un omenaJe
,
propio Bourd1eu, a pr~pos
.
la que el sociólogo frances
universidad norteamen~ana;
con
particularmente se "identificaba .

,~tª

( 1965) (Compilador, con L. Boltanski, R. Castel y J. C. Chamboredon) "Un
art mayen, essai sur les usages sociaux de la photographie" . París: Ed. de
Minuit, col. Le
sens commun, 360 p.; nueva edición revisada: 1970, 361 p. (trad.
Tununa Mercado: La fotografía, un arte intermedio, la ed. México: Nueva
Imagen,
1979; 2". Ed.: 1989,381 p.
(Coautoría con J.C. Passeron y M. de Saint-Martin) Rapport
pédagogique et
communication. París-La Haya: Mouton, col. Cahiers du Centre de
Sociologie
Européenne, Núm. 2, 125 p.

•·Esto es poesía filosófica.
_·Qué espoesíafilosófica'.1
¿
. Q . t?
-¿ Qué es el señor Edgar w~e ·
- · Un filósofo - i Uh' ¿ Uh!
_t,¿Unpoeta 7 - ¡Oh'· 1·Oh'• "

Bibliografia Básica de Pierre Bourdieu

.
.,
una a roximación bibliográfica_ a -~ierre
A contmuac1on presentamos
pl
t abaJ· os de recopilac1on y
, d
parte en os r
Bourdieu, basan on~s, en
, ' R 9 El recuento se detiene en 1992. por
comentarios de Francisco J. Corta\zar b. ma's recientes teniendo en cuenta
. sertar as o ras
,
. .
f'
lo que hemos procurado in_
d
o registrados en esta b1bliogra ia.
de que existen todavía un sm fin e textos n
.
,
. p 's· PUL nueva edición: 1961
( 195 8) Sociolog1e del I A/gene. an .

, l . ,, Es rit Núm. 1, enero, pp. 27-40
( 1961) "Révolution dans la revo ut1on , p ,

.

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" Études Rurales, Núm. 5-6, abnl( 1962) "Célibat et cond1t1on paysanne ,
septiembre,
d .. , . Ginegra· Librairie Droz, 1971.
pp.32-¡35; nueva e 1c1on.
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b l J p Rivet y Cl. Seibel) ·'Travail et
( 1963) (Coautoría con A. Dar e , · ·
travai\leurs" en
Algérie. París-La Haya: Mouton. "Sociologues des mytho\ogies et
(Coautoría con J.C. Passeron)
-mytho ,og1es
·
· bre, pp 998,,
T
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clase", en Estructuralismo y sociología. Buenos Aires: Nueva Visión,
1973).
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246, noviembre, pp. 865-906 (trad. "Campo intelectual y proyecto creador", en
Jean
Pouillon et al. Problemas del estructuralismo. México: Siglo XXI ,
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Le désenchantement du monde. París: Centre de Sociologie
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(Coautoría con J. C. Chamboredon y J. C. Passeron) Le metier de

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Esquisse d"une th, . d
d ethnologie
eone e la pratique, précédé de tros études

teoría sociológica. Además su traducción es deficiente, por ejemplo,

kabyle. G. b
·
traducido por
Ana Luisa
me ra: Librairie Droz, 269 p. ( parcialmente

convierte sen488

489

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p.)

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1 efficacit
·
Note
núm
5-6 e· d u ~1scours
rituel",u onse.
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.
' noviembre
p 183 -190 (trad . c"Elere e en .Se ienses
.
condiciones
.
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Sociales
1
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socia es de la efi . d
· ·
enguaJe aut · d
'
sign ifica hablar?· E1conomia
, ...icac1a
el
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ritual"
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asimismo, están
traducidas las pp. 198-200, por Gilberto Jiménez, corno
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(comp.), opcit,
1987, pp. 635-637).
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'

!i

L.
'1~

~

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(Coautona cSon . ,·
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Scienses
Acles e a
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distmcwn. r,ileno~ Y
El
libro sistematiza muchas . e
Ensayistas, num. 2:,9, 1988, 597 p.
. 1d
dificulta
seguir
sus investigaciones, su estr~ctura_desa=~c:n;raªen las prácticas
el hilo conductor de su teor'.a social. S t
de los campos y muestra a las
descnbe la estruc ura
.,
,
1
cultura es,
.
.
operando en correlac1on )
los suJetos
socia1es
clases, los gru~~s Y
s (parcialmente traducidas
por
complement_ac~o~ entre los campo o "Títulos y
abolengos de la
Margarita P1en111 las pp. 12-36, com

492

Questions de Socio/ogie. París: Les Editions de Minuit (trad. Martha
Pou: Sociología y cultura. México: CNCA-Grijalbo, col. Los Noventa,

núm.! 1,
México, 1990, 317 p. Reúne un conjunto de textos clave conferencias. artículos y
entrevistas- en el que sintetiza las principales
tesis de sus obras, aclara posiciones en relación con críticas y debates
suscitados por ellas, y habla de lo que
generalmente los
libros
ocultan: como él afirma, dan "el producto acabado", pero
"no las
operaciones". De la edición orifginal en francés se han reemplazado
tres capítulos:
"L 'art de résister aux paroles", "Le sociologue en
question" y "Le
paradoxe du
sociologue'' por dos textos más
recientes: "La clase inaugural"- que dio al ingresar al Colegio de Francia
en 1982- y ·'Espacio social y génesis de las 'clases'" - aparecido
originalmente en Acles de la Recherche en Sicences
Sociales,
núm. 52-53,
junio de 1984 -. El libro incluye una introducción a la
obra bourdieuana por
Néstor García Canclini. Parcialmente
traducidas por
Gilberto
Giménez
(comp .. ), op cit, pp.
281-285, que corresponde a las pp. 154-158 de la edición de la
CNCA- Grijalbo).
--Le capital social", Actes de la Recherche en Sciences Sociales, núm.
31, enero,
pp.2-3.
_ _ "Le mort saisit le vif', Actes de la Receherche en Ciencias Sociales,
núm. 32,
marzo- abril.
_ _ .. L'identité et la representación. Eléments pour une reflexion critique
sur I' idée
de región", Actes de la Receherche en Ciencias
Sociales,
núm 35,
noviembre, pp.6372.
493

�-

·on of the Total lntellectual", london Review of
"Sartre, or the Inventl
.
. 22 , volv .2, 20 nov-3 dic.
Boa ks , num.

.
..
Eléments pour une théorie du cha~p
( 1981 )"La representat1on pohtique. h h en Scienses Sociales, num. 36. . ,,,
Actes de la Rec ere e
po 11tique
37 febrerosmarzo, 3-24.
,
, . Ed de Minuit (trad. "Clase inagural", en
sur la lecon. Pans. .
M' . o· CNCA-Grija\bo, col. Los
( 1982) Lechón
.
Sociología y cultura. ex1c .
d
P.
Bour 1eu. .
_ ).
noventa, num. 11, PP· 55 78

x Weber" Liberation, 6 de julio.
,
. des e'changes !inguistiques.
dº
L 'econom1e
Ce que parler veut_ ire. .
sólo las pp. 135-148, por
d
(traducido parcialmente
· • ,,
Gilberto
París: Fayar
,.
.dentidad como representac1on ' en
Gilberto Jiménez, com_o La ~73-481 ).
Jiménez (comp.), 0 P cit., PP·
.
rche
en
Sc1ences
¡ · '" Actes de la Reche
(1983) "Vouz avez dit 'popu ane '
,
46 ' pp · 98-105.
Sociales, num.
"N, ayez pas peur de Ma

.

..........

p rís· Ed de Minuit.

(\984)Homoacadem1cus. a . ,
.
l
s" Actes de la Receherche en
"Espace social ~t gene~e d~r:d~~s'~Es~acio social y génes_is de \~s
Soeza/es, num. 52 53 (
A'res 1985: en Estudios sob1 e
Cl·encias
.
• ¡·
osto Buenos 1 ,
•
,
clases", Espacios, 2, JU l?-ag
, Colima: Universidad de Coh'.11ª' ~um.
las culturas contempora~eas. d l º89 y en Bourdieu. Socwlogw y
7 vol. lll, pp. 27-55, septiembre__ e ., 1' Los
noventa, núm. 11, pp
,
M·.
··co·
CNCAGnJalbo,
co
·
cultura. ex1 .
281-309).
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160 p.
Madrid: Akal,
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•
¡ · " Acles de la Rechel
(1986) "L' ilu~ion b10grap11que,
núm. 62,
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(1?87~_ Coses d1tes. Pans.
di
MizraJ1: Cosas
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Berkeley Journal of Sociology, núm. 23, pp. 117.
( 1988) La noblesse d 'Etat. Grandes écoles et espirit de corps. París: Ed.
Minuit.

_ _ Lecturas escogidas de Pierre Bourdieu. Guadalajara: Comisión para el
Fomento
Editorial, !TESO, Textos Escogidos núm. 18, marzo (trad.
Gilberto Jiménez;
algunos de los artículos aquí contenidos se encuentran
en la compilación de Gilberto Jiménez, op cit, 1987).
( 1988-1989) "Vive la crise! For hetorodoxy in social science", Theory and
Society, núm.
17, Chicago, pp. 773-787.
( 1989) "The corporatism of the universal. The role of intellectuals in the
modern world",
Telas, núm. 18, Nueva York, pp. 99-11 O.
( 1990) (Coautoría con J.C. Passeron) Reproduction in Education, Society and
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Londres: Sage.
(1991) "Un analyseur de I' inconscient", prólogo a L 'inmigration. Ou les
paradoxes de
l 'alterie, de Abdelmalek Sayad. Bélgica: Editions
Universitaires- De Boek
Universite.
"Introduction a la socioanalyse", Actes de la Recherche en Sciences
Sociales, núm.
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"L'ordre des choses. Entretien avec deux jeunes gens du nord de la
France", Actes
de la Recherche en Sciences Sociales, núm. 90
diciembre, pp. 7- 19.
_ _ "Une vie perdue. Entietien avec deux agriculteurs bernais", Acles de la
Recherche en Sciences Sociales, núm. 90, 29-36"Une misión imposible". Actes de la Recherche en Sciences Sociales,
núm. 90, 84- 94.
( 1992) "Thinking about limits", Theory, culture and society. Londres: Sage,
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495

494

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G · e C'I structure du Champ liaeraire: Paris:
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Traducido al es~:;:~\; literario: Editorial Anagrama,
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es año\ por ornas . . , ,
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PE aña
l ra ed1c1on, 1997 •
Editorial Anagrama; Barcelona, sp '
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ÉTICA Y EDUCACIÓN
Mtro. Miguel de la Torre
Facultad de Filosofía y Letras
UANL

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(1998) Capital cultural, e.se~~, ~ s·tio XXI editores, México.
de Isabel Jiménez; 2da ed1c1on, 'º

Notas Bibliográficas
. po' stumos es interesante
leer· su
t los homenaJeS
,
i
Para entender su postura an e . , hacer hablar a un autor.) A propos1 10.
1996. ¿ Qule lebsro Capital cultural, escuela y espacio
Ponencia del 23 de julio de
I
aparece
o
1
de Michel Foucaut, que
d'en. ,e México, 1997,pp.11-2.
social, Editorial Siglo XXI, l rae ,c10n,
2/bdpl8.
1
.,

·

.

C

Ver Pierre Bourd1eu, osas

3

.

E

-

Dichas, Editorial Ged1sa, spana,

1996 98-101 PP·
,

.,

Cl de Passeron, La reprocluccwn
f, 1 compañero Jean- au
4 Obra escrita con su ,e
M 'xico México, 1996 .
. 1 Ed1·torial Fon/amara, e
,
socia,
.. México 2000
5 La miseria del mundo, FCE; 1ra reimpres1on.
,
.
6

El sentido práctico, Editorial Taurus, Madrid, J 991.

.
·zo·
en
vida
la
Universidad
de
· que le or0 a111
k "
s sí nos lo hace saber en un homenaJe
b~·o el título ·'Pasaporte a Du ~e .
Dt~ke el 23 de abril de 1995; text~ re _ªP:~:c}~ esiacio social publicado por siglo
en el \ibro ya citado Capital cu/tu1a, escu

7 ·

Qué es hacer hablar .. ? op cit., p. 13.

¿

Asumo en este trabajo el punto de vista de considerar al proceso
educativo como un proceso antropogénico; es decir, un proceso en el que los
seres humanos se construyen a sí mismos tanto en lo colectivo como en lo
individual. La educación constituye el medio por el cual se hace posible un
específico modo de ser humano y es siempre un proceso de construcción
colectiva: entre el individuo y la comunidad, entre los vivos y los muertos,
entre los héroes y los hombres comunes y corrientes: coincido en esta
1
definición con Octavi Fullat , quien habla de una estructura educanda del
hombre, para explicar a la educación como la única posibilidad de existencia
del fenómeno humano: "Ser hombre consiste en tener que educarse", dice
Fullat(l995).
Asumo también que se trata de un proceso simbólico, un proceso que
opera en la forma de construcción de significados. Por una parte, en el
proceso educativo se constituye algo que no existía antes: un sujeto, una
nueva forma de articulación a la vida social y a la naturaleza. La naturaleza
simbólica de esa producción y su carácter colectivo e histórico nos permiten
hablar de que en él se da lugar a la conformación de universos simbólicos
compartidos y colectivamente producidos y reproducidos; es decir, se
constituye la cultura. Cultura, historia, identidad y la personalidad del
individuo son los resultados del proceso educador. La educación es entonces
el proceso en el que se constituye lo humano, y por esta razón, es un proceso
dotado de sentido.
Me interesa destacar el punto de vista de que el proceso educador es un
proceso en el que se hace una apuesta de futuro, se impulsa un proyecto de
humanidad, una utopía; que en el proceso educativo se impulsa y se busca
hacer prevalecer en la comunidad un sistema de valores que expresa la
visión del mundo y antropológica de la comunidad en la que tiene lugar el
proceso educador, o al menos una parte de ella: la que logra plasmar como
finalidades educativas su visión de las cosas.
Valores: axiología, ética y moral

·¡

·a de
. . ·dad de Guadalajara, La socw og1
b\' do por la U111vers1
9 Ver su cuaderno pu ,ca
U de G México, 1993. pp. 69- 77.
la cultura de Pierre Bourd1eu,
'

XXI.

496

Por otra parte. el concepto de valor que aquí se asume es el de
significación asignada; es decir, se entiende a los valores como
significados atribuidos a las cosas, construidos colectivamente y mantenidos
como valiosos en una cultura y por parte de un grupo social determinados.
497

�En el lenguaje ordinario de la vida cotidiana es frecuente encontrar una
confusión entre los distintos aspectos y niveles que estas cuatro palabras:
"axiología", "valores", "ética" y "moral" designan. Esto no tiene nada de
raro, toda vez que efectivamente con ellas nos referirnos a una misma esfera
de problemas, fenómenos y situaciones: la del deber ser; la de los juicios
sobre lo que en determinadas situaciones es dable esperar de los individuos
o las colectividades; es la esfera de la acción preferidora, discriminante
entre bien y mal o ajustada a normas en la que continuamente y en todos los
campos de la actividad humana nos vemos envueltos.
La idea -heideggeriana- del hombre como ontocreador, como ya se ha
dicho, nos habla de la posibilidad humana de proyectar sobre la realidad los
elementos de su subjetividad, lo cual implica la producción de nuevas clases
de realidad. La acción de proyectarse sobre el mundo, que puede llevar a
pensar en la creación de valores como negación o trascendencia de lo real o
natural; sin embargo, en realidad el hombre en este acto de trascender la
naturaleza no hace sino poner en juego recursos de la propia naturaleza, en
tanto que, como lo explica Marx, él mismo es un producto natural; con esto
se quiere decir que en la producción de valores el ser humano no parte de sí
mismo, de su pura subjetividad; pensar así sería colocar la producción de
valores por encima del conocimiento como proceso en el que se ref.eja la
interacción práctica entre el hombre y la naturaleza; igualmente se
ignorarían los límites impuestos a la acción del individuo por la vida social.
Así, los valores son la expresión simultánea del condicionamiento y de la
libertad humana, representan la unidad contradictoria de la necesidad y la
libertad, la unidad de naturaleza e historia.
La posibilidad de manifestarse, de trascender sus limitaciones o superar
desequilibrios, de objetivar la tensión, el odio o el éxtasis responde a esta
capacidad humana de proyección y constituye la base subjetiva desde la cual
se crean los valores. Pero tan pronto como estos estados subjetivos se
traducen en acciones políticas, económicas, teóric::i.s, artísticas o morales. se
alcanza el plano de lo objetivo, se produce una síntesis entre objetividad y
subjetividad, entre necesidad y libertad; en la medida en que la objetivación
de los valores constituye esferas de realidad éstas responden ya no a la
lógica del mundo subjetivo, sino del mundo objetivo. Se constituyen en este
proceso todo un universo de pautas de conducta, de modos y mecanismos de
interacción del hombre con la naturaleza y con los otros hombres, todo un
conjunto de instituciones sociales, que prueban esta capacidad humana de
rebasamiento de lo real y de sí mismo.
En la vida diaria, sea por la confrontación de situaciones excepcionales
o de crisis, sea por exigencias del propio desarrollo del individuo, sea por
los problemas y exigencias de la vida colectiva, o simplemente por

498

exigencias
de ¡a mteracci
.
.
· d
mismo, los hombres
?n e todos los días con 1
,
que motiva y da se ~- muJeres se ven obligados a
os &lt;lemas y consigo
humanos se plant n ido a su existencia En estapre?untarse por aquello
ean y s
¡
·
s s1tuac·
preferencias com
.
e rep antean aspirac1·
iones, los seres
.
'
prom,sos·
ones afect
·
va ioso y de conform .d d , en una palabra, todo a , 11
os, mtereses,
l
de vivirse, tomand d I ~ . con lo cual, su vida es que o que consideran
o ec1s1ones en consec uenc1a.
. , consecuentemente, ct1·gna
val Cuando tom an estas decisione 1
fi or, estableciendo un "deb
s;, os hombres están hacie d . . .
orma de razonamient
er ser a su conducta· est , n JU1c1os de
lógica o de 1 . o que se distingue clara
,
an aplicando una
. .
a mstrument . ,
,
mente de la d
.
principalmente por su caráctac1on practica
La
1
.
emostrac,ón
.
·
va oración
d" .
que pone en juego p
er. normativo-directivo
se istmgue
ara conseguir acatamiento.
y por los mecanismos

~

Por otra parte, esta clase d . . .
concepto de verdad
.
e JUICIOS no tienen
valoración no hace propd1od de las proposiciones teo' . nada que ver con el
ver a era f:
neas o prag , •
aceptable, justa l"b
o a1sa a una ac . , .
mat1cas. La
, , re, bella; en fin , valiosa.
c1on, la hace moralmente
Así, pues, en todo mo
to~ar decisiones sobre I mento _Y en cualquier actividad h
se Juega la sobrevivenci o re sena pre.(erihle frente a dis u~ana hemos de
los otros, la paz 1 . a, a pertenencia a una com . yunt1vas en las que
preferir de d1·s'
?'enestar, la felicidad etc C un,?ad, la aceptación
de
. . '
crzmmar d
'
· ontmuam 1 h
re1vmdicar como vat·
' e comprometernos de
/ en e emos de
tosas dete · d
'
exa lar
para nosotros como
I
rmma as conductas sit .
, y con ello
para a comunidad a la
, uac1ones o ideas tanto
que pertenecemos.
'

~

En esa acción ,,, .
las condu etas, s1tuac1one
. pr_e;erzdora,·ct lo que hace mos es atribuir
.
. .
como superiores u b/" s o t eas objeto de la prefi
~n s1gn1ficado a
ellas encarnan valo o igadas. Lo que las hace tene erenc1~, relevándolas
res.
r ese caracter es que en
Así las cosas los v 1
ese sentido? En ' . . ~ ores son atribución de
.
juego:
.
pnnc1p10 hemos de advertir u:e~t1do ¿De dónde viene
1.
L
.,
q
ay tres elementos en
a acc1on de prefer. 1
optar, sea que esta acci ,
ir, a capacidad, aptitud o .
. .,
coexistencia al lado d
on nazca de la propia exist . dh1spos1c1on para
ct· h
e otros de la
enc1a umana d 1
,e a aptitud ha sido
,
~ertenencia a la clase d
, e a
solución de las
puesta, de la msuficiencia biol ' . e seres en los que
filosofía las e. q~e se han dado o que pueda d og1ca, o cualquier otra

p;oduct~;n~:::o~~~=~es

como
perspectiva teóric

Est~r~::~::~nto

o de donde sea.
desde la
or, mtwdor, proyectado
del hombre
a que se asuma) de valores
r o creador, según la
y por ello como capaz de

499

�Esfera de lo real

realizar decisiones axiológicas, capaz de la acción de otorgar significación
como valioso o valiosa a las cosas, acciones, procesos, etc.
2.
La existencia de un ideal (una utopía) o representación del ser
humano (hombre o mujer) bueno, eficiente, comprometido, bello, etc, en el
que unas cualidades, conductas o modos de pensar, son preferibles frente a
cualquier otra alternativa. Esto supone una cierta estructura y jerarquía entre
valores. Mientras que unos serían absolutamente centrales y definitorios del
ideal, otros serían subordinados y, en determinadas situaciones.
prácticamente accesorios (el ideal no dejarían de serlo si ellos no están
presentes). Esta estructura o jerarquía nos habla de un sistema de valores y

_ _ _ _ _ _ __
Esfera de lo a x10
. I'og,co
.

Lo valioso en e 1
ua quier campo de
umana·. accwnes. s11uac10nes. Ob?Jelos, rewcwnes
,
Saber
. su;eros. ideas.

actividad h

. es. situaciones acc
ObJelos pro
. iones,
. ccsos, SUJetos' CIC . Va1iosos
·
y no valioso

éste de una ética.
3.
La existencia de normas que se desprenden del seguimiento
del ideal. En la vida ordin,.ria, hecha de múltiples acciones preferidoras, de
situaciones muy diversas en las que no cabría esperar un único modo de
llegar al ideal; de ese modo conductas diversas llevan a la realización de los
mismos valores y al cumplimiento del ideal, siempre que en algún sentido
concuerde!' con el modelo. Este es el terreno de lo moral, de la conducta
moral. En este terreno individuos o comunidades concretas realizan u
orientan su actividad diaria buscando la realización del ideal ético: siguen la
norma, se ajustan a ella. No hacerlo supone un sujeto inmoral o amoral )
éste no encajará nunca en el ideal, lo que puede tener consecuencias en su
relación con los otros (y aun para consigo mismo, dada la necesidad de una
estructura operante del sujeto).

... .

En resumen: la esfera de \0 axio\ógico remite entonces a la existencia
de los valores en cualquier esfera de la acción humana: cognoscitiva.
económica, social, cultural, ética, psicológica, lúdica, religiosa, etc.: la
esfera de lo ético es la de los valores para la interacción social :,1 la
realización del individuo es la de los códigos de conducta posibles de
asumir. corno dijimos, para con los demás o para conmigo mismo, y la
esfera de lo moral es la de las prácticas de los sujetos intentando ajustar su
acción al código que recoge los valores preferidos.

La comunidad ética

De acuerdo con lo ante .
que se encarna con .
nor, la acción valorativ
hombres sin ac~ión sttuy~n formas del ser del h a la conducta ética en
como hemos visto lvaa oradttva y sin un código éticoºa'ln re;I ~s decir, no hay
. d' .
, .con ucta
.
cua
111 iv1duo y· su s b
.
e·t·tea tiene
sentid
, aJu s·tar su acción·
.
o rev1vencra
e . .
o no solo e
¡ ·,
·
smo que tambie'
.
'su ,el1c1dad e, su
d'
n re acton con el
.
n es un mst
como idad
.
1 ongen de este 1
_rumento fundamental d 1
' ? su realización.
P anteamtent
e a conviv
·
E
uentes: Israel (El G,enes1s)
. At o se encuentra , seg,un Adela eene·ta 1humana ·
f
Leviatán, de Ho bbes). ' enas (La República, de Anstoteles)
. , ortmaon dtres
res
y Len
(El

t

La primera de las t
,
fundamento de la e
r~s formulas apunta al te
.
relato del recon . º'.nun ,dad; en el libro del Gé m~ de. la identidad como
.,Y d"IJ0 Adán a oc1m1ento
recí proco en el que Adá
nes1s ' dice ell a, aparece el
la
.
.
muJer· esto e
n ve en Eva
, .
ort111a 200 ¡)
·
s carne de mi e
a s1 mismo·
Y por lo tant
I
ame Y hueso d
·
·
(e·
mismo que el bien riv
. o a a consideración del bie
e_ mt hueso"
de Alianza está prep adlo, esta concepción que C rt· n comun como el
· d
'
sente 1asta
'
o 111a recog
JU ea-cristiana d
nuestros días 110 so' 10
e en la idea
,abermas.
e pensami en to, s1110
•
'
a través de ¡a trad1c1ón
..
tamb ien
· , en
pensadores como
H

La solución aristot T
que consigo mismo
e tea entronca al individuo "
.
realidad superio
. y ve en la res publica en 1 ~on 1~ comunidad más
r, smo tamb·,
.
,
a comunidad
,
concepción en la idea d
te~ anterior al individuo C . ' no solo una
cooperación y compro
Repub!rca y refiere con ell~ ¡°rt111a recoge esta
miso entre los seres h
a estado natural de
umanos al q ue hace referencia

~

500

501

�b Co rno animal político (loan
Aristóteles con su concepto del horn re
Politikon).
. .
humana tiende hacia algún fin
Según Aristóteles3, tod~ . act1v~~~ana no son siempre los mismos:
(te/os). Los fines de la _act1v1iad as tampoco son siempre igual~s. Cabe
consecuentemente las acciones u1:1_an ·nrnanente que lleva en sí misma _su
al menos distinguir entre una acct~e• a la producción de una obra_ exte~1or
fin: la praxis; y la ~u: con u la producción de ese otro bien es su
Propio
.
. , .. en este ultimo caso,
al suJeto: po1es1s,
.
fin.
. .
otras, unos fines se subordinan a otros.
Corno unas act1v1?ades llevan a fi urando una jerarquía entre ellos y en
. t para hacer posibles otros, con g
fin último del hombre, al
ex1s en
d
Esto supone un
.
las actividades que los pro ucen. d , s Un fin que ya no sea medio para
que estarán subordinados todos los erna .
ningún otro fin.
, .
fundamento de todos los
, ·
'do por s1 mismo Y
\\
Este fin o Bien ultimo, ~u~n
. ·ta a distinguir entre ella y aque os
demás, es la felicidad; y Anstotei:~i~~dv~d no es la riqueza, l?s honor~s. la
otros fines que la procuran. La . e Aristóteles, no son mas qu~ b1e1:es
fama o el placer; todos estos, d1c felices) que no son perseg~1dos mo
externos (por sí mismos no nos\ h~ct:idad. La' Felicidad es la única que se
d.
ra alcanzar a ie •
por ser me .,os pa
E autárquica y perfecta.
basta a sí misma para ser. s
· · de \a virtud Y más
. .
del eJerc1c10
.
La verdadera feltc1~ad , na~eirtud intelectual- ; que es el mayor bien
específicamente de \~ sa~1~unt ~ual es propia del pensamiento y debe ~er
ara el hombre . La v1rtu mte ~,
virtud no es innata, corno lo so~. as
~prendida a través de la educac1on.
al orden del lagos, sino tam~1en e
asiones o el instinto; no perten_ece s\~aliza en la comunidad: "El b_ien es
inevitablemente al ethos, que_ solo se a un solo individuo: pero se re-viste de
ciertamente deseable cuand~ mdt&lt;:r~sa cuando interesa a un pueblo y a un
, ,bell o y. mas 1vmo
un carácter mas
Estado entero" (Etica N1c. l, 2.)

L\

, .
te vinculadas en
,.
olítica están mt1mamen
n la
De este modo, et1ca y p I
l'tica y se subordina a ella, e
Aristóteles. La ética dese~b~~a.¡nath~~~ subordinarse a las voluntates ~e
medida en que la voluntad tn 1v1 b~' la política permitirá que el sta o
toda una comunidad: pero tam ten,
502

eduque a los hombres en la virtud y, sobre todo, en la justicia. Ambas, ética
y política, refieren al bien del hombre. El bien de la ciudad y el del
individuo coinciden porque la felicidad de la comunidad como un todo es la
suma de la felicidad de cada individuo que integre esa comunidad. Para
Aristóteles, el Estado es anterior al individuo, al igual que el todo es anterior
a las partes que lo componen. El Estado es concebido como un gran
organismo autosuficiente y autónomo, regido por la justicia y la sabiduría,
es perfecto, dice Aristóteles.

La tercera solución, la de Thomas Hobbes en el Leviatán, al partir de la
idea de la maldad natural del ser humano (el hombre es el lobo del hombre),
piensa a la comunidad - al Estado- como un artificio necesario para limitar
la lucha y las desmedidas aspiraciones humanas a poseerlo todo, despojando
a los otros; la constitución del artificio se concreta en el contrato y nace no
de la naturaleza, sino del temor; es una decisión humana y no un estado de
naturaleza. El estado de sociedad rompe al estado de naturaleza en beneficio
de la supervivencia, trayendo la paz y el bienestar con el imperio de la ley.

De este modo, el liberalismo introduce una diferente noción de la
comunidad ética, tomando como centro no la realización de las necesidades
y expectativas humanas, tales como la necesidad natural de la interacción y
el compromiso ético que responde al reconocimiento del otro como yo
mismo: la alianza -querer el bien del otro como mi propio bien- ; sino el
imperio de la ley y la razón que en ella encama, como medio de evitar la
devastación de unos a manos de los otros: el contrato -querer el bien del
otro para evitar el mal propio-.

Así, pues, la idea de que la vida colectiva, bajo la forma de la alianza,
beneficia y enriquece a la comunidad, cuando ésta se norma y conduce con
base en el criterio de tener en cuenta las expectativas e intereses de todos sus
miembros, considerados como iguales entre sí, como identificados en su ser
humanos, viene de la antigüedad; surgió en el marco de las Ciudades-Estado
de la Grecia clásica. Fueron los miembros de aquellas comunidades y sus
intelectuales - Aristóteles, el más importante en este sentido- los primeros
en considerar como valiosa una vida en común que, además de abrir la
posibilidad de alcanzar sin riesgos y sin conflictos los intereses y
expectativas de cada uno en particular, los trascendía y daba lugar a una
nueva clase de realidades que, sin duda, los enriquecían en muchos sentidos.

503

11

�La idea del ciudadano de la polis griega: el loan politikón, es la de un
sujeto activo, comprometido, que encuentra en la participación de la vida de
la comunidad la más importante forma de realización del bien. La
participación ciudadana, en este caso, no es un derecho del individuo, sino
una responsabilidad asumida como consustancial a la condición de hombre
libre. Es ineludible, toda vez que la no-participación aparece como falta de
virtud.
En las sociedades modernas, en cambio, la idea de la comunidad como
algo valioso, parte del supuesto del contrato y supone a los individuos
participando de la vida de la comunidad a través de mediaciones tales como
los partidos, el voto y sus delegados y representantes en el ejercicio efectivo
del poder social que garantiza la supervivencia.
La idea del ciudadano moderno (el citoyen de la Declaración Universal
de los Derechos del Hombre y del Ciudadano) es la del sujeto de derechos.
un sujeto que tiene el derecho de paiticipar en la vida colectiva. pero que no
se ve forzado a la participación y aun cuando la considere valiosa, puede
abstenerse de ella. El ciudadano moderno disfruta de la protección y
garantía del Estado respecto del dominio y usufructo de su persona. su
familia. su credo y su patrimonio; es decir, tiene derecho a participar del
bien común, de la común protección a través del estado y sus aparatos de
poder, así como de la posibilidad de elegir y/o ser elegido para el ejercicio
del poder público; pero, por un lado, ese disfrute depende de la posesión
efectiva de una familia. un credo o un patrimonio y, por el otro. es su
convicción, su compromiso lo que lleva a participar en la vida colectiva y no

ocurre en nuestro tiem o·
.
encuentra condiciones p , particularmente el ciudadano
partici aci,
exacerbadas en cuanto
. posmoderno
Norbe~ B~~e[y4 I~ oportunidad (opción efectivªa/ªdeno e~1g~ncia ?e la
com
.
estaca que en la socied d . .
ens1m1smam1ento
portamrento social se .
a d1g1tal de nuestro ti
.
esfuerzo
,.
ªJusta al canon lúdi
. empo, el
.,
.,
Y a1 ascetrco propios de la
. d
co que sustituyó al del
i unc1on de este
. d
soc1e ad moder
.
asist'
pnma o de la cultura del d. ti
n~. y medieval; en
A rmos a la apanción de nuevos fe , IS rute, de la etrca del posdeber
pra.xw o apoliticismo y ausenc1·a d nomenos sociales, tales como la'
ausencia del pensamiento
.
e comprom·rso social·
.
típ' d
la Al ·
present (
rea e Ia nuev f;
'
ogw o
a r~~ y no representativo· la A . . . a orma de conocer de modo
~~ ~ompa:1on _para con los dem.ás y
o clausura de la sensibilidad y
o eracron e 111temperancia (Bilben; l 997~ente, la Akrasia o ausencia de

n:i·~:(za

Ahora bie n, por encima
.
de
.
conceptuales, es posible advertir tre e:ta~ . particularidades históricas
democrática
fundantes de la eomumdad
. y
, ·
' en func1·0· n de los cuals pnnc1p1os
·
practica_ social valiosa en la cultura o~s -~sta ha representado un valor y una
polis g:rega, del Estado-nación mod cr ental, sea que se trate de la antigu
esos principios son-·
erno o el Estado mínimo post moderno;a

Todo individuo se e
.
comunidad, no sólo en el sen~~~~n~:a 111evitab~emente inmerso en una
Existe a través de el la ·
que necesita de ella' s1·n 0 que es ella.

· • La vida col ect·,va potencia
·
inclmaciones, preferencias
~ ennquece la calidad de vi
afectivos ha~ta económico~/;:~~~~~v:s i~1~e:deses (desde cognosci~f~o~ª;
nuevas y valrosas.
111 1v1 uos y da lugar a realidades

~

su condición de ciudadano.

........
Al igual que en la polis griega, la condición de ciudadano constituye la
base de posibilidad del disfrute de estos derechos. Sin embargo, la
ciudadanía y el bien común se han vuelto abstractos: es la ley la que coloca
al sujeto en la posibilidad de participar, no su propia existencia. Así.
mientras que en la polis griega era condición para ser ciudadano tener una
determinada identidad. familia, patrimonio y creencias. y dado esto. no se
tenía más remedio que participar en la política de la ciudad, el ciudadano
moderno, en tanto que sujeto de derechos, obtiene de la ley, como dijimos.
la garantía de que no se verá afectado (ni por parte de sus conciudadanos, ni
de extraños) en el disfrute de su identidad, familia. patrimonio o creencias.
si es que se encuentra en posesión legítima de estos bienes, así como
tampoco se verá apremiado a la participación política, si su deseo es
abstenerse y podría renunciar a ella. Lo cual muy frecuente y masivamente
504

. Tod? individuo debe enco
.
real izacron de las propr·as
'dntrar en las 111teracciones con los otros la
neces1 ades , expectativas
. e intereses.
Individuo y comunidad en la cultura posmoderna
. Según Ronald Ingleharts uie . . . ,
aplicada desde 1981 , me
. 1uyendo
, q an dmg10 la encuesta
mundial de va 1ores
,
que la sociedad contempo ,
nuestro pars, por el ICPSR6 dem
,
ranea se mueve hacia
. d. .
.
uestra
un 111 rv1dualrsmo radical·
'

505

,,

�.. , en lo axiológico
. .
compos1c1on
, .
años hemos v1v1do una re,
zados ha visto una
que en lo~ ultim~~te sobre todo en los pa1ses av~art co~sidera propios
que,_ cn~:1e~e7os val~res comunitaristas, que l~~~:ión del capitalismo en
sust1tuc1on e
sez del ascenso y conso i
lo relativo a la
de los tiempos de esca l¿res individualistas, tanto en b' que lnglehart
esas _socie_dades, p~~ ~: realización individ~a\. Est~ c~:c~~~te integración
conv1venc1a, como
d o se ve fortalecido por a
.d secuela de
llama síndrome posma ern\t, en el mundo, con la ya conoc1 a
,
de la cu ura
.
de las econom1as y
, d'd d identidades colectivas.
crisis de sentl'dO Y de per I a e

En el cuarto superior derecho podemos advertir una mayor presencia de
valores individualistas y de desapego a los valores comunitaristas;
representan los valores predominantes en las sociedades más avanzadas en
el desarrollo capitalista posindustrial; esa sociedad tienen un modo
altamente burocratizado del ejercicio de la autoridad; lo que significa -en
términos parsonianos- unidades sociales especializadas en el ejercicio del
poder, profesionalizadas, diría él, unidades sociales en las que la función de
gobierno no se mezcla con la función económica o las que tienen que ver
con los lazos de sangre; junto a esto viven también esas sociedades un
ambiente cultural enteramente posmoderno.

.
.
1 ue habla lnglehart. En
stra ese cambio de q
d en la
El siguiente cuadro nods mueel que de los valores más centra o\scuarto
.
1 mo o en
S. bservamos e
él puede advertirse e 1 s valores individualistas. 1 o .
de un estado
comunidad se pasa a od
s ver los valores prop_1os.
. do los de
.
. · do po remo
penor 1zqu1er ,
inferior 1~qu1er : pos de escasez; en el cuarto ,;u d burocrático" para
tradicionalista en t1em 1 d - Inglehart- le llama esta o
tado más desarrol a o
.
un es
d de bienestar social.
referirse al esta o
Autorida
-1.00 -. 80 -. 60 -

40 - . 20

d burocrática

o

+.20 +.40'

60

+100

+_

80

+1.00
+100

Los cuartos superior izquierdo e inferior derecho representan
sociedades en transición: con escaso desarrollo económico y elevado
desarrollo de las formas de autoridad y con elevado desarrollo económico y
escaso desarrollo de las formas de autoridad; es decir, sociedades atrasadas
con autoridad burocrática y sociedades avanzadas con autoridad
tradicionalista.

+ 80

+ 80

+ 60

+ 60
+ 40
U)

+40

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o

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_..

En cambio, en el cuarto inferior izquierdo advertimos una mayor
presencia de los valores comunitarios y tradicionalistas, incluso
premodemos, que son los que prevalecen en las sociedades más apegadas a
formas del ejercicio de la autoridad tradicionalista; es decir, no
especializadas en la función de gobierno y que involucran una amalgama de
funciones económicas, culturales, religiosas y hasta de lazos de sangre en el
ejercicio del poder.

.,

- .20

-&lt;

.,

-.40

Inglehart quiere asociar el cambio sociocultural y en particular el
desarrollo de los sistemas de valores y las formas de autoridad a los factores
económicos y de ese modo él localiza el síndrome posmoderno, el sistema
de valores de la posmodernidad, en las sociedades que fonnan lo que
llamamos "el primer mundo" .

&gt;

&gt;

- .4 O
-.60
- .60
-.80

La imagen siguiente muestra la distribución de los países en los que se
aplicó la encuesta mundial de valores, agrupados a partir de esos dos
componentes:

-.80
- .100
-.100

O

+ .20+. 40+ 60+.80+1.00

40 -.20
-1

.00 -.80-. 60 -.

'dad tract1c1onal
Autor1

507

506

�Como vemos, los países avanzados y económicament~ podderoshos que
ntran en el cuarto supenor erec o y se
participaron, en la encuesta_~e ;o;~~ocrática; es decir, no tradicionalista y
trata de patses ,co~ auton a I d
·entras que en el cuarto in ferior
desarrollo econom1co muy e eva o, m1
izquierdo aparecen los países más atrasados en ambos aspectos.

Autoridad burocrática
- 30

- 1o

- . 20

o

+ 20

+ lO

+ 30

o,..

+ 30

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Ú&gt;fH del su

•

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En este proceso de cambio sociocultural Registrado no sólo en los análisis
de la encuesta mundial de valores, sino en muchos otros trabajos, la visión
del mundo de la modernidad, su antropología y su ética se ven sacudidas,
puestas a prueba y de su crítica nacen nuevas significaciones y nuevos
modos de estar en el mundo; vale decir, nuevas ideologías. Son muchos los
factores que explican el cambio, y por supuesto no se puede ignorar el pape l
que juegan en él los tremendos callejones sin salida generados a partir de los
grandes fracasos del proyecto de la modernidad.

e

En este marco del cambio sociocultural posmoderno es en el que nacen
los proyectos de cambio educativo en México. en los que se asume.
acríticamente, como hemos dicho, la ideología neoliberal y los valores que
la representan: por lo que hemos de entender a esos proyectos también como
e:\presión del cambio sociocultural posmoderno en nuestro país, teniendo en
cuenta, sin embargo. que el caso de México, como lo muestran las gráficas
anteriores. es el de un país en el que no acaban de predominar por completo
ese sistema de valores y ese contexto de ejercicio de la autoridad. Es decir,
en el caso de México como en el de los países latinoamericanos, lo que
tenemos, según lo explica Néstor García Canclini, es una cultura híbrida.

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+ 30

La idea de una cultura híbrida no es la de una cultura intermedia o en
transición. con un cuadro incompleto. pero en proceso de maduración de la
visión del mundo posmoderna: de lo que habla García Canclini es de
culturas en las que diversos sectores de la realidad, diversos grupos sociales
o diversos elementos de la vida social se desenvuelven con relativa
autonomía unos en contradicción con los otros; en unos aspectos esas
cu lturas son modernas o premodernas, y en otros son hasta radicalmente
posmodernas. Por ejemplo ciertos sectores de la economía se desenvuelven
articulados a las exigencias tecnológicas y de estándares internacionales del
mercado mundial, mientras que otros aún se desarrollan en condiciones que
no tienen que ver ni siquiera con la existencia de un mercado nacional o de
utilización de tecnologías modernas; ciertos sectores sociales, clases altas y
medias urbanas, observan hábitos y patrones de conducta, de consumo, de
interacción, etc, típicos de las sociedades avanzadas, mientras que otros -los
sectores y clases depauperados del medio rura l- continúan viviendo en el
ambiente social del México del siglo X IX .

Autoridad tradicional

Los Proyectos neo/ibera/es de cambio educativo (PNLCE) en nuestro
país, contienen un sistema de valores (valores distintivos y jerarquía
específica) distinto del que dio forma y sentido a los procesos educativos en
México hasta los años ochenta del pasado siglo XX y que hemos de calificar

508

509

�como proyecto educativo del liberalismo clásico (PELC). Es decir, que el
sistema de valores de los PNLCE contempla valores que no estuvieron
presentes en los PELC y que, en el caso de los valores liberales que
mantienen su presencia en los PNLCE, no mantienen, sin embargo, el
mismo lugar de importancia que tuvieron en aquel otro proyecto. Es decir,
los PNLCE presentan una diferente jerarquización entre valores, al mismo
tiempo que nuevos valores.
Cuando hablamos del sistema de valores o la axiología educativa de un
proyecto en particular, nos referimos a aquellos valores y a su articulación
jerárquica, distintivos de ese proyecto; mismos que en otras concepciones de
lo educativo no figuran como relevantes o no figuran en absoluto. Desde
este punto de vista, los valores específicos de los PNLCE son aquellos que
se centran en el individuo y los que son relevantes respecto de la función
económica de la educación y el conocimiento, colocando en segundo
término los valores comunitarios y aquellos que apuntalan una función
social y de desarrollo cultural de la educación y el conocimiento. Ese
sistema de valores y esa estructura jerárquica para los proyectos educativos
representan el punto de vista de los sectores de la sociedad mexicana que
hoy impulsan la articulación de nuestra economía y nuestra cultura a
estándares internacionales y a lo que en algunas propuestas se llama
prácticas de clase mundial del mundo globalizado.

-...

Partiendo de la contraposición ética entre individualismo y
comunitarismo, hemos de reivindicar esta última posición como necesaria
en la formulación de finalidades en los proyectos de cambio educativo y
colocarnos al lado de quienes reivindican un proyecto educativo
comprometido con la historia nacional y con la tradición humanista y
comunitarista de la vida colectiva.
De este modo, y de acuerdo con García Canclini, los PNLCE serían una
expresión de la hibridez que nuestro país vive en el terreno de lo educativo,
ya que representarían, como hemos dicho, la apuesta de ciertos sectores
sociales por la transformación de la educación para ponerla a tono con los
mencionados estándares internacionales y las llamadas "prácticas de clase
mundial", mientras que la resistencia de determinados sectores a dichos
proyectos representaría o bien la fidelidad al proyecto educativo del
liberalismo clásico, o la insistencia en el fallido proyecto socialista de los
años treinta del siglo XX, u otro más radical.

510

Desde
mi punto de vista,
·
,
la contra . . ,
no esta dada, como establece Inglehart :s1c1on entre proyectos de sociedad
para, los_ efectos de su análisis- en términoe una manera perfectamente válida
e?dter~mos de resultado de la escasez o : d~ ava_nce o atraso sociocultural
v1 a, smo en términos de una v· . ,
a un anc1a de recursos y medios d~
~alares individualista o comunit~:i~: ~el mundo fundada en un sistema de
ng/ehart no ~enga razón, o que el de,sa:q~e, por s~p~esto, no significa que
en a predominancia de uno u otro sist od o econom1co no tenga un papel
ema e valores.
Lo que resulta objeto de di
.,
posmodernas impulsadas en M _sc_us1on en las propuestas neoliberales
comprome_tidos con lo que lngle:a~c~la por " los , sectores sociales más
~~dos sus intereses económico
l' .
ma el sindrome posmodemo" et1co "
s, po tticos o cultural
1· • .
' ·,.. _esa manera de ser individ .
~s-, es e ind1v1dualismo
caractenst1ca de las sociedad
, uahsta, que dice Victoria Camps1
d"fí ·
es mas mode · d
es
. 1 i_c1_I el desarrollo de las virtudes úbl' rn1~a. as, y que hace enormemente
ind1v1dualismo
... no se d'1st·mgue -dice
p . icas, c1v1cas o democráticas ... nuestro
, .
mas bien por el desmemb
.
- por 1a veneración del ego
.
11).
ram1ento de las socied a des en grupos ... ,, ...( 1993:
smo

El individualismo como h
.
emos
modern1·dad; constituye 'la reivindica
. , dd1ch
I o, es una creación de la
repercus!ón_ importante en las nocio~:~~ e. valor de la persona y tiene una
pero el md1vidualismo como obst, 1 e libertad y autonomía del sujeto
ins_ensible hacia el sufrimiento d tcu o, e! individuo falto de solidaridad'
el mdividuo sin interés por lo e os m~rg1_nados del desarrollo económico'
d' e
asuntos publico 1 "
,
ice amps en una ideología de la
. d s, a escasez de ciudadanía"
c?municado como el nuestro -die: s~c1e ades ava~zadas, "un mundo ta~
dispersos. Individualismo s1·gn1·fi
a~ps- debena tener intereses ma's
d "
.
tea atom1zac·'
·
esaiecto hacia lo público C I
ion, encierro en lo privado
•
· on o cual la dem
·
Y
sus propios cimientos" ( 1993: 14 ).
ocrac1a se ve amenazada en

. La modernidad, con sus descubrimient
.
la idea de la tolerancia· la conc· . d I os~ sus revoluciones, introduJ·o
·b· •
,
1enc1a e a d fi
•
pos1 ihdad del reconocimiento del otr
I erenc1a ~brió la puerta a la
afirman Berger y Luckm
1 . . o, pero condujo también com
d 1 'd
ann, a a cns1s de sent' d
I
,
o
e I ea! ético con el que habría u
i o, a a confusión respecto
encerrarnos en nosotros mismos.
q e comprometerse y nos obligó a

511

�Es claro entonces que el individualismo ético posmoderno hunde sus
raíces en la propia modernidad; que en la ideología neoliberal están
presentes valores que son también centrales en la modernidad; los teóricos
del neoliberalismo reclaman, incluso, estar planteando una recuperación de
los "verdaderos fundamentos del liberalismo clásico", desvirtuados o
corrompidos en el proyecto del Estado de bienestar social.
Sin embargo, es necesario tener claro que la propuesta ética del
liberalismo clásico no colocaba a la comunidad, al interés común, en el
segundo plano, como lo hace el neoliberalismo; menos lo hacen el proyecto
del Estado de bienestar social o el proyecto socialista, que en cuanto
proyectos de reforma del liberalismo, precisamente reivindicaban los
aspectos comunitaristas de la concepción liberal de la vida social.

En nombre de esa supuesta recuperación del "espíritu" liberal clásico,
el neo liberalismo hace la crítica del modo como, tanto el Weljare state como
los totalitarismos socialistas, interpretan las responsabilidades del estado
para con los sectores sociales más desfavorecidos, en función del ·'interés
nacional", del "bienestar social", de la ·'revolución social": el
neoliberalismo reivindica que la sociedad existe para la realización
individual, como si éste fuera previo a la existencia de la sociedad; ella es el
terreno de esa realización y debe aportar los elementos que la hagan posible:
educación, seguridad, estabilidad económica, salud: "el individuo - dice
Camps ( 1993: 21 }- se siente más seguro en la piel de burgués que en la de
ciudadano"; mientras que socialdemócratas y socialistas piensan que el
individuo y la sociedad son uno solo, que el individuo se constituye en la
sociedad y a ella se debe, la acción, contribución de los individuos. da lugar
a la existencia de la comunidad y en ella se realizan valores que son
importantes: solidaridad, identidad nacional, bien común, y que no sirven al
individuo, sino a ella misma como entidad superior.
Puede decirse que en el neoliberalismo se encuentran los mi~.mos
valores de la visión del mundo del liberalismo, pero jerarquizados de
distinto modo y por tanto, constituyendo, de hecho, otra visión del mundo:
en ella se apuntala una idea de sociedad que propone un funcionamiento de
la economía, de la política, del arte, del conocimiento, etc, cuya orientación
principal no es la da la realización de valores comunitarios, sino
individualistas.

512

Como hemos dicho la cont
.. ,
modernidad y los de la ,
d _rapos1c1on entre los valores d l
b
.
'
posmo ernidad
b
e a
am os sistemas de valores una ·er
~o e_s a soluta; pero si hay entre
muestra tanto la permanencia deJ da;qu1~ diferente, el siguiente cuadro
cultura posmoderna diferente
.. ,e ermmados valores modernos en la
cult
¡
'
posicion que ocupa ¡
uras_ y e hecho de la ausencia de otros , n a gunos otros en ambas
modernidad y la presencia de nuevos I
mas que fueron centrales en la
va ores en la posmodernidad.
Cuadro comparativo entre valores modernos y posmodernos
Cultura moderna

Cultura osmoderna

Ética del ser

Ética del poseer

Ét_ica comunitarista del deber
Ética individualista del posdeber
(virtudes públicas)
(virtudes nvadas)
Valores universales
ex resión de la razón , absolutos, ~edl_at_ividad y elegibilidad (cultural e
m 1v1dual) de los valores
Valo~es de la modernidad Valores d
.
e ¡ª posmodernidad
relativos a la interacción social relativos a la interacción social
, . de derec ho, consenso, equidad
Estad? de derecho, sujeción a la Estado
po
1
1t1ca
• .
. y re conoc1m1ento
de la
ley, igualdad política y voto .
d1ferenc1a
y
los
d
h
u111versal
. ,
.
erec os de las
mmonas sociales
Responsabilidad del Estado en 1
consecución
del
.
ª
61enestar
· ·
. mmimo
(suministrador de
general, la paz y la felicidad para Estado
segundad,
paz
social
y justicia)
todos, la defensa de la soberanía
, la cultura e identidad nacionales'
Integración,
sujeción
solidaridad de los individuos e~ Globalización (occidentalización de la
torno_ al Estado-nación y la cultura), telépolis, sociedad mundial
identidad cultural
Democracia y justicia social
como primado del interés Democracia Y justicia social como
respeto de la diferencia
mayoritario
Obligación
para
con
el
Es_t~doNación y la com unidad· Consenso, organizaciones sociales no
Militancia
política , pa rt'd
. .
1 os , gub~r~amentales,
renuncia a la
sindicatos
• .ones' part1c1pación social
.
Y organ1zac1
rem1ales, sindicales
Libert~d individual y autonomía Autonomía
· d.ivi·d ual
tn
1rrestricta
del su1eto en el marco de los importancia de la autoexpresión ;

513

�·d d (el responsa bTd
1 1 ad social del individuon \
intereses de la comuni a
sobre el efecto de sus actos para co
bien común, más importanteq. u _ e ~ ~ ~ - - - - - - - - - - - - otros
la autono mía del ind1v1duo)
Valores de la modernidad
relativos a la actividad
económica
..

Exito económico ind1~!dual
enmarcado en la so!uc1on de
las necesidades sociales
· 1 y la
El desarrollo nac1ona
justicia social co~o .fines de
la actividad econom1ca
las
de
Integración
actividades en torno a los
intereses nacionales

de
la
Valores
relativos
al
modernidad
sujeto

Disposición .
esfuerzo y renuncia
placer

al
del

Cálculo
Sabiduría, búsqueda
de la trascendencia
Responsabilidad
social, militancia
Autonomía moral e
intelectual de los indi~iduos
ajustada a las exigencias ,de
la razón y el bien c_omun;
,
da
de
ideales
busque
·vos
y
trascendentes
co 1ect1
, .
(fusión de ética Y polltica)
Tolerancia
(con
exclusión del poder) frente¡ a
OS
los
extranos
,V
"desviados"

conocimiento
educación

Éxito económico individual
. . a estándares internacionales
y
AJuste
.
prácticas de clase mundial

Pensamiento racional
secular y fomento de la
visión
científico-técnica
como
instrumento
de
dominio sobre la naturaleza,
lucha contra la superstición,
progreso y transformación
social

Desregulación social

Valores de la modernidad
relativos al sujeto

placer

La educación como
instrumento del progreso, la
democracia y la cohesión
social y el ascenso en la
escala social
La
educación:
narrativa del progreso y la
emancipación que impulsa
la libertad

Y

disfrute
Espontaneidad.
sensualista del instante
Experiencia
(profesionalismo)
Responsabilidad individual,
alogia, acrasia, apatía, anestesia

La
educación
supenor:
formación
de
cuadros para el desarrollo y
la defensa de la identidad
nacionales
y
el
fortalecimiento
de
la
soberanía económica

Autonomía
moral
e
.
de
los
individuos;
mtelectua1
. . .d d ,
,
d de la compet1t1v1 a Y 1a
bus~ue -~
individuales
reahzac1on
,· )
. . . , n entre ética y poht1ca
(d,soc1ac10

de

Tolerancia y reconocit~i_ento
la diferencia (relat1v1smo

moral)
1

-,

Valores
osmodernidad

la
de
Valores
modernidad relativos al

514

de
relativos

la

Utilidad
para
la
comunidad y el individuo
Verdad,
sabiduría,
crítica, dominio de la
ciencia y debate
Educación al serv1c10
de los intereses nacionales y
para
la
solución
de
problemas de la comunidad

d
la posmodernidad
Valores
e
, · a
relativos a la actividad econom1c

Disposición al
renuncia al esfuerzo

y

la
al

La
institución
universitaria democratiza el
acceso al conocimiento y lo
..
pone al serv1c10
de la
sociedad; cumple también
SIS

conocimiento y la educación

Utilidad para el individuo y
la comunidad
Aplicabilidad,
competitividad, dominio de la
ciencia y debate
Prácticas de clase mundial y
acreditación internacional
Pensamiento
racional
secular y fomento de la visión
científico-técnica
como
instrumento
de
superación
personal y eficacia práctica;
alejamiento de la racionalidad
científica y cuestionamiento de los
efectos destructivos de la ciencia y
la tecnología
La
educación
como
inversión productiva, apropiación
individual del saber como
mercancía y capital cultural
(capital humano)
La educación: formación de
individuos competitivos, usuarios
o poseedores de saberes y
habilidades eficientes
La educación supenor:
obtención individual de niveles de
excelencia y competitividad en el
dominio
de
objetos
de
conocimiento, el desarrollo de
valores, habilidades y actitudes
competitivas para mercados de
trabajo internacionalizados y el
fortalecimiento de la soberanía
económica
La institución universitaria
como comunidad académica y
profesional independiente del
aparato
estatal,
cuya
responsabilidad social se mide en

�-------:--;-::-::~=~~7~t~ér¡:-;m;¡-;in~o;sdde
competitividad
funciones estatales como
difusora y de fensora de la
identidad, la cultura y la
soberanía nacionales
. dad ética y democrática
La crisis posmoderna de la comum

ósito de los resultados de la encue_s:a
t mos frente a una situac,on
Según hemos señalado a prop
1·dad nos encon ra
.
d
mundial de valores, en 1a actua ,
. 'dad l1a entrado en crisis, pro ucto
· a la comum
.
·
social en la que la pertenencia
b do cada vez más preeminencia en
del individualismo extremo que va co ran s como hemos visto, frente a la
oderno· estamo ,
.
·,
el preferir del horn bre posm
, .
1 ctiva Frente a esta s1tuac1on,
ausencia de un ideal de tras~en~~nc~:ficn~t~varne~te en la d_irección d~
algunos intelectuales se onent I' .
aristotélica, que piensa en la
recuperar la utopía moderna_ o c as1co 'tica· este tipo de intelectuales,
Co munidad actuante, de la sociedad democtara1g·1a 'de ciudadanía republicana.
s" ·
hoy una nos
. .
·
d
dice Victoria Camps viven
I
cepción liberal ind1v1dualtsta, e
·
bl',cana
e Se expresa en e1 hec ho de que a a con . ,
comunitano-repu
qu
na concepc1on
. .
d
la ciudadanía contraponen_ u .
de las repúblicas italianas_ e1
recuperada de la democr~c1a gne~J ación política en el autogob1erno
Renacimiento que "concebian la pa I p 11a perspectiva menos terrena,
l'b
d"· otros en u
corno esencia de la I erta , .. ', ·udeo-cristiana que piensa, corno
reivindican los valor~s de la tra~1~1~:t~ral y producto' del reconocimiento
en la comunidad, corno a g
d ...
IJlmOS,
de I otro como parte de rn,.

......

,.

, . desde la concepción
.dad democrat1ca
Intentar recuperar la comu111
'b'l'd d de que el significante
,
decir la pos1 1 1 a
d
moderna de ciudada111a; e: .
,
recisamente el significado e que
comunidad ético -democratica- tenga p ornponen la sociedad tenga la
cada individuo o grupo de los I
de decisiones y en el gobierno_de
'bilidad de hacerse presente en ª.
la construcción del bien
pos,
. . do activamente en
•
la vida colectiva, part1c1pan ti . t ngibles, enfrenta hoy día especia_1es
común. obteniendo de ello bene ic~o~ a . cter abstracto del concepto; sino
d ificultades: no sólo es el hech? e cara·as concretas de la práctica social
.
•
circunstanc1
.
d ·
que, además, las s1tuac1ones ~
de las típicas de la modern1da_d; es ec1r:
contemporánea, son muy d1s~t;~
1 era actores y sujetos sociales que ni
hoy día la vida de la comum a mv~ ~ dano ni existían en el momento en
. stan al concepto abstracto de ~iu a
. , /dad ante la ley .y libertad
se aJu
d
c a como 1gua
que la concepción. d_e
emocr:s1arrollaron; todo lo cual nos impone 1a
individual de part1c1pac1on se dbl a y establecer claramente tanto las
neces1'd ad de repensar el pro em

q::m:

'ª..

516

limitaciones del concepto como las necesidades de cambio en el terreno
concreto de las interacciones sociales.
Es un hecho que a lo largo de la segunda mitad del pasado siglo XX, se
ha venido perfilando un desvanecimiento de la significación histórica de las
nociones de comunidad, ciudadanía y democracia de la modernidad.
Muchas voces han hecho énfasis en la inviabilidad presente de dichas
nociones y han proclamado su desencanto respecto de la cultura moderna, su
visión del mundo, sus estructuras sociales y, sobre todo, respecto de sus
promesas de libertad, bienestar y felicidad.

Al contrario de lo que la idea moderna de un ciudadano único,
universal y abstracto proponía para entender las relaciones sociales, lo que
realmente vivimos es la contundencia de la diversidad, el imperio de la
diferencia, el avasallamiento del interés general y el desencanto respecto de
los valores y promesas de la modernidad. En contra de la abstracta
definición ilustrada del individuo y de sus derechos y libertades igualmente
abstractas, lo que hoy enfrentamos es la aplastante realidad de la diversidad
étnica, racial, identitaria, sociocultural. Victoria Camps9 lo destaca muy bien
cuando dice: "La diferencia está en auge; es un signo de calidad. Significa
distinción, poder y atributos para distanciarse de lo masivo. Es la expresión
de la aristocracia en nuestro tiempo ... se ha ido creando una ideología de lo
individual y la diferencia como resultado de la exacerbación de la crítica de
la modernidad y la ilustración ..." ( 1996: 137).

El deterioro de la calidad de vida de un número cada vez mayor de
hombres y mujeres en el mundo, la crítica radical del carácter mítico de los
fundamentos y de las esperanzas, generaron un desencanto y un pesimismo
que cada día parece cobrar mayor presencia entre nosotros y que da lugar a
una visión pesimista de las cosas que, ante la falta de perspectiva, reivindica
como valores máximos la realización individual, el placer y la comodidad.
Para el individuo posmoderno sólo resulta importante la no sujeción a nada
que contravenga su interés; se trata sólo de estar bien y disfrutarlo, desde la
sensualidad y la sensoriedad, mientras dure.

Se ha venido imponiendo, así, según apuntamos antes, el síndrome
cultural posmoderno (lnglehart 1994), que caracteriza el abandono del
sistema de valores que fue clave en el surgimiento de la sociedad industrial:
el éxito económico, la racionalidad, la sujeción a la voluntad mayoritaria en
la conducción de la vida colectiva, la idealización del progreso y el avance
de la ciencia, han perdido importancia para estos nuevos ciudadanos, que
hoy prefieren subordinar el crecimiento económico a la protección del
517

�ambiente; que privilegian la realización personal frente al éxito económico o
el imperio de la voluntad general.
La autoridad jerárquica, la centralización y la grandeza del Estado dice lnglehart- han caído bajo sospecha y han alcanzado el punto en que su
eficiencia se vuelve menor y resultan menos aceptables. La mentalidad
posmoderna reíleja una disminución creciente de la importancia que se
acredita a toda autoridad y una pérdida de la confianza en las instituciones
burocráticas y jerárquicas típicas del Estado moderno.
Frente a esta situación, Camps ( 1996: 138) considera que hay que
recuperar los logros de la modernidad que han significado avance histórico,
tales como: la individualidad, la privacidad, la libertad, la autonomía y la
diferencia, pero que no podemos desentendernos de la convivencia
necesaria: "Es hora de reconocer que la universalidad y la diferencia no son
siempre conceptos opuestos ni incompatibles - nos dice-; que se puede ser
muy autónorr.o y muy distinto, sin descuidar que convivimos con otros
individuos que reclaman, a su vez, el reconocimiento de sus diferencias'·.
Porque, dice ella ( 1996: 140): '·No hemos sabido conjugar la libertad
cooperante y participativa de los antiguos con la libertad independiente de
los modernos ... Al buscar la autorrealización en lo puramente privado. el
individuo tiende a desprenderse de todas las ataduras sociales ... , no hay
forma de unir a los individuos en tomo a proyectos comunes."

dentro de ese marco) y sm
• v10lencia
.
eticizan a
.
porque ponen en cuestión el sentido d . . . una sociedad democrática
mismos fundamentos democrático e JUSt1c1a de la mayoría, invocando lo~
movimientos son una protesta que s edn ~ue se apoya la sociedad. Dichos
se manifiesta un punto de d
sde mge a aspectos concretos, en los que
.
esacuer o respecto de 1
. .,
.
que de be asumirse como d1'sc tºbl
.
a opm1on mayontaria · · ·
u I e- a part1r d 1 ·d
JUSt1c1a, mostrando que la le
:
e a I ea de carencia de
legalidad no siempre es legitimtd:; siempre encarna la justicia y que la

La crítica de la injusticia -&lt;l , M
especie de sanación ética
e~ta ardones en esa ocasión- es una
, Y constituye un e· · · d
vo 1untad general· es deci d
"
..
Jerc1c10 e formación de la
.
.'
r, e con1ormacion de n
.
para 1a mteracc1ón social • A d'"
.
d
uevas
normas
y pnncipios
11erenc1a el p
·
.
as normas están fiJ'adas d
ensam1ento ilustrado en el que
1
.
e una vez y par ·
encarnaciones de la razón I
a siempre, en cuanto son
c t
·,
, as que resultan de
,.
ons rucc1on colectiva que se h
.
.
esa cnt1ca son una
intereses de todos.
a u111versal1zado, porque representa a los

P?rtiendo de estas ideas formulaba él un
cual solo son éticas las relaciones . , .
concepto de democracia en el
.
stmetncas entre lo . d' 'd
se rea lice el principio de 1
.
s m 1v1 uos en las que
universalidad del respeto mutuoª c~:ve~salid~d, ta~to en el ~entido de
las personas.
'
o e umversaltdad de la autonomía de

¿Ética universalista o particularista?

En estas condiciones, si puede hablarse hoy día de comunidad
democrática, no será para referirse a los mismos valores abstractos: Estado
de derecho, igualdad ante la ley, respeto a la voluntad mayoritaria que
perdieron su sentido junto con la pérdida de eficacia de los grandes relatos
de la modernidad, sino que habrá que concebir e impulsar otros que
contemplen la heterogeneidad, la diversidad y la posibilidad de que los
intereses y expectativas minoritarias (que nunca serán mayoritarias) puedan
ser realizadas en la vida colectiva y en la ley. Otros valores que sean
garantía del respeto de la diferencia y del enriquecimiento de la vida
colectiva a partir de ella, en la medida en que ésta dé lugar a valores

Ahora bien , l•e s leg1t1mo
,·
aspirar a
.
particular aparezca como v ¡·
.
construir una ética en la que lo
ª ioso,· sm caer en el re 1attvtsmo
· ·
negar la posibilidad de la 't'
Y por lo tanto
. .
e tea misma? Me pare
,
impide a la ética de la mod .d d .
ce que esta claro que lo que
.,
ernt a tener alguna ·
·
.
pretens1on de valores únicos b I
v1genc1a es precisamente su
alejamiento de la historia reai adesol ut~s, product~ de la razón; que es este
,
a e1ect1va convive · h
muy tempranamente en l
.
nc1a umana, lo que ya
.
'
e pensamiento d l
· •
esacredltó
a
la
filosofía
y la 't' d
. ,e romant1c1smo alemán
d
e ica e 1a Ilustrac1on.
'

universal izables.
En una v1s1ta a Monterrey1°, José María Mardones destacaba el
potencial democratizador de mov1m1entos sociales como los de
desobediencia civil. por tratarse de movimientos, decía él -recuperando a
Habermas-, que sin afectar al marco constitucional (es decir. expresándose

. Por supuesto, no se trata de o on
,.
.
particularista, igualmente ab t
.p er a una et1ca u111versalista, otra
.
s racta, en uno y t
red ucc10nes perniciosas Ya L . v·11 11
o ro caso se trata de
.,
.
u1s i oro ( 1998) h d . d
ape lac1on a la existencia de va 1ores universales
.
a eJa ohaclaro
la
y absolutos
st'do cómo
pretexto
519

518

�para la dominación de una cultura sobre otras, consideradas inferiores: y
cómo también, la idea de que toda ética es relativa a una cultura ha sido
argumento falaz en la lucha de resistencia contra el dominio colonial. Él
apunta la idea de un relativismo coherente que implica el respeto a un
pluralismo cultural, sin tener que renunciar a principios y valores de validez
universal.
12

En ese mismo sentido, Ana María Salmerón apoya la idea de que los
valores de una comunidad no necesariamente deben ser universales, sin
renunciar a ser universalizables, e introd1!ce una noción de pluralidad, de la
que dice debe ser entendida en el sentido de la noción de razonabilidad de la
pluralidad, que John Rawls asocia al concepto de consenso traslapado. Dice
ella: "El concepto rawlsiano de consenso traslapado refiere una noción de
consenso que no permite el imperio de una sola concepción del bien, sino la
coexistencia de una gran diversidad de doctrinas .... que pueden coexistir
gracias a una forma razonable de pluralidad. Esta forma de pluralidad
implica el establecimiento de ciertas restricciones que no sólo no pueden ser
arbitrarias, sino que deben ser razonables y que, sin duda, son necesarias'
( 1999:6).

......

Adela Cortina 13 nos advierte que en la cultura posmoderna la pérdida
del sentido de pertenencia a la comunidad nos ha desarraigado y nos
desorienta. En cambio, dice: ''En el mundo de las comunidades hay mapas
que ya nos indican el camino: hay virtudes que sabemos hemos de cultivar.
hay deberes que es de responsabilidad cumplir. En ellas ... el nuevo miembro
de la comunidad se sabe vinculado, acogido, respaldado por un conjunto de
tradiciones y de compañeros'' ( 1995: 11 ). Apuntando a una nueva idea de
ciudadanía, porque dice: " .... necesitamos unas señas de identidad que
brotan de distintas formas de pertenencia a la sociedad y, en este sentido, la
ciudadanía ofrece dos ventajas específicas: 1) ... es crucial para el desarrollo
de la madurez moral del individuo, porque la participación en la comunidad
destruye la inercia, y la consideración del bien común alimenta el altruismo:
2) la ciudadanía subyace a las otras identidades y permite suavizar los
conflictos que pueden surgir entre quienes profesan distintas ideologías,
porque ayuda a cultivar la virtud política de la conciliación responsable de
los intereses en conflicto. Para formar hombres es necesario, pues, formar
también ciudadanos" ( 1995: 12).

e .

2

o~ma, Adela
Madnd, 200 J.

Alianza y contrato. Política 't·
' e ica Y religión. Trotta.

3

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4

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8

f

'

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13
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ano. Revista

V

Notas Bibliográficas
1

Fullat Octavi Filosofías de la educación. CEAC, 1995.
520

521

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas, Sección Ciencias Sociales, 2002, No 29, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Nico la Abbagnano: Historia de la Filosofía. Tomo II. Montaner
y Simón. 1995, p. 272.
13

Selecciones de Hume: lnyestigación sobre el entendimiento
humano. 1959, p . 131.
14

Ci t ado por Josiah Royce en El espíritu de la filosofía moderna.
Editorial Nova, p. 102.
15

Selecciones de H ume: Investigación sobre el entendimiento
humano. 1959, p. 132.
16

17

Josia h Royce. Opus Cit. p. l Ol.

David Hume: Invest igación sobre el enten_d imiento humano. 1959,
p. 102.
18

19 James Noxon: La evolución de la filosofía de Hume .
Universidad, 1987, p. 93.

Alianza

Manue l García Morente : Lecciones preliminares de Filosofía.
Editorial Porrúa. Colección " Sepan cuantos", No. 164 , 1994, p.
144.

20

21

James Noxon: Opus . Cit. p . 25 .

182

Sección Segunda

LETRAS

�UN MÉTODO PARA LA ENSEÑANZA DE LA LINGÜÍSTICA
Dra. Alma Silvia Rodríguez
Jefa del Departamento de Letras del
Centro de Estudios Humanísticos.
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales
y Colegio de Criminología - UANL
Abstract

Con el propósito de integrar las tendencias actuales en la educación, et·
marco conceptual sobre calidad educativa, el proceso de enseñanza.
aprendizaje, la importancia de la lingüística, sus objetivos, los procedimientos
para el análisis lingüístico desde la praxis dialéctica de la historia, así como
coadyuvar a la formación integral del especialista en lengua, se realizó una
investigación para proceder al diseño del curso de Metodologla para el
Análisis Lingüístico.
El criterio metodológico para la selección y elaboración de los materiales,
se hizo tomando en cuenta la perspectiva histórica. El objeto de este enfoque
fue reconocer lo conceptual de la ciencia y sus métodos de trabajo,
conjugando el aprendizaje del conocimiento con las habilidades de análisis y
pensamiento crítico, sin descuidar lo temporal y sus efectos en el quehacer de
la ciencia. Para la planeación de las sesiones y el diseño de estrategias y
métodos, que incorporan la riqueza del aprendizaje colaborativo con la
flexibilidad del aprendizaje, hice uso de la plataforma tecnológica que salió al
mercado a través de Lotus Education e IBM, en la aplicación llamada Lotus:
Learning Space, que permite al alumno navegar en la información de acuerdo
a sus propios intereses. La herramienta está compuesta por módulos
interconectados, cada uno de los cuales es una base de datos de Lotus notes:
Schedule, Media Center, Course Room y Profile, además del módulo
Assessment Manager que es utilizada para crea; evaluaciones: exámenes,
autoevaluaciones, encuestas y asignar calificaciones al desempeño del
alumno.
Los resultados logrados al integrar la plataforma tecnológica con el
proceso de enseñanza-aprendizaje, fueron sustanciales y renovadores para la
práctica pedagógica; pues el espacio virtual, utilizado de manera sistemática y
reflexiva, propicia la mejora en la calidad de la información, la comprensión
del aprendizaje y su desarrollo, a la vez que, favorece una mejor integración y
colaboración entre alumnos y profesor.
Los elementos esenciales de este diseño se han puesto en práctica
eventualmente. Si,n' embargo, para el semestre de otoño, se tiene planeado
verificar totalmente el funcionamiento de este modelo, con el fin de realizar
los últimos ajustes y ofrecer un diseño que promueva el desarrollo integral y
profesional del estudiante, con especialidad en lengua materna.

Prefacio
' encontrar un sentido,
La vida nos requiere motivos para existir, crear,
ser útiles .a los demás. Conjunción dramática de oportunidades, avatares y
circunstancias. En esta experiencia del vivir, surgió la idea de elaborar un
texto para la enseñanza de la lingüística. Aprehender las líneas en la
185

'

�fugacidad del instante, me permitió volcar mi espíritu en cada _p~l,abra teñida
de ilusión y anhelo... Lo que existía como un sueño, se c~~v1rt1O de pr?nto
en un hálito mágico que transformó el proceso cogn,1t1vo en realidad
tangible.
Los signos de las culturas primigenias, el legado culttyal de los ~riegos,
transmitido y recreado por los romanos; . los sacrosantos nncones
bibliotecológicos de los medievali_stas, patrim~~io . egr~&amp;io heredado a la
posteridad· las gramáticas renacentistas y los aneJOS mcunables, echaron sus
raíces par; alcan~r el orden de la existencia, ~asta yompletar, ~on los
diccionarios políglotas, el trabajo de los comparat,stas Y, neogramat1cos., la
converoencia diacrónica-sincr6nica que brinca desde el P,~ano especul~t1voempíri;o, a Jo científico y formal, rasgo. característico-id~ las comentes
lingüísticas de la centuria que acaba de termmar y que consohda el campo de
las ciencias del lenguaje.
·
Patrimonio ilustre que entraña el pensamiento del h_omb_re Y su
preocupación por el lenguaje desde el principio de l_a h1stona de la
humanidad. Sabiduría silente y a la vez locuaz; asombro y esfuerz~ que ~e
realiza bajo el impulso de una mística: el amor a la palabra, que nacida baJo
el signo de )a linealidad como la historia, evoluciona ahora al plano de lo
virtual.
Todo lo que podemos saber del ser humano es lo que, ha quedado de su
rastro en signos: trazos sobre roca, dibujos que retie;ien las formas del
mundo, grafías que relatan de unos a otros la memoria de hombres Y
pueblos. La historia de la humanidad su~one una cul~ra bas_ada en la palabra
que flota en el espacio natural y se desphega con la :1queza mnata q~~ posee,
para dar al hombre la esperanza como aliada y contmuar su proyecc10n hasta
el mañana.
En el umbral de este tercer milenio cargado de cambios vertiginos?s,
contrastes, expectativas, sueños y realidades no esperadas-, la ayuda ~~) hilo
de Ariadna, para brindar orientación en los laber_int?s de 1~ informac1on que
se multiplican en ingentes cantidades, es imprescmd1ble. , .

'

Hermes, el mediador, tal como lo prqpone Miche( Se~es, nos_,abre
también los caminos para conquistar las supercarreteras de la mform~ct?n, Y
explorar el proyecto político de Méxi~o, i~scrito en una C!-)ltura polem1ca Y
coexistente, discurso que gesta una h1stona de encuentr~s Y desencue~tros,
donde la escuela sumida en nuevas dimensiones, supone un desphegue
inédito de compromisos y metas.

186

Y la metáfora cibernética nos regresa de nuevo a la galaxia de
Gutemberg, como lo expresa Umberto Eco, para damos ·1a posibilidad de
escribir en un medio y otro; usar la inteligencia artificial en sistemas
interactivos.
Bajo esta pauta, el diseño de un texto para la enseñanza se transforma a
través de la tecnología de la información y comunicación, conjugando la
perspectiva del aprendizaje conducido. Lo que obliga a incorporar una
selección y secuencia de materiales para entrar en interface con los alumnos,
crear nuevos ambientes dentro y fuera del aula. .
El modelo que elaboré, busca la convergencia de la condición cognitiva
y reproducción simbólica, invitando al estudiante a investigar, aprender y
comunicarse, al mismo tiempo que lo convierte en participante activo dentro
del proceso de construcción de su conocimiento.
l. Introducción

En la dinámica de la economía global, donde las nuevas tecnologías
juegan un papel protagónico, la capacidad científica y tecnológica constituye
la fuerza endógena que potencia la ventaja o desventaja frente a las naciones
competitivas.
El cambio de paradigma ha transformado nuestro entorno. Hemos
empezado a vivir en una sociedad cuyo rasgo más acentuado parece ser la
diferencia entre el que está informado y el que no lo está; el que está
capacitado para obtener información y aquél que no es capaz de obtenerla.
La economía mundial, la geopolítica internacional, el impacto
tecnológico, la sociedad globalizada, operan gracias a los grandes flujos de
información y conocimiento, que se generan, transmiten y consumen en todo
el orbe, obligando a las empresas a tener dentro de su quehacer productivo
actividades de capacitación permanente.
Ante esta situación, es necesario entender que el proceso educativo se ve
impelido a desarrollar una nueva cultura del conocimiento, el activo
estratégico y la mejor ventaja frente a la lucha competitiva. La práctica
pedagógica enfrenta un nuevo desafío epistemológico: explicar desde el aula
el concepto de la transición de la era postindustrial a la de la tecnología
informática, a la telematización de la sociedad, a una cultura entendida como
an proceso de ensamblaje transterritorial.

187

�Educar al hombre en el mundo de hoy, es situarlo de frente al futuro.
Este es el desafio que ~e nos plantea. Educar, no para enseñar una verdad
programada, sino aquella que surge desde la reflexión; desde el vivir del
hombre como encuentro en un proceso de aotoconstrucción y
transformación.

modelo. La educación se materializa en esta form¡ en una praxis regida bajo
la ~auta de . los cánone~ de calidad y el compromiso permanente con la
me1or~ c~n~mua.; es d~~1r, con la capacitación y promoción del saber a partir
d~l _eJerc~c10 s1stematico de estrategias que optimicen el aprendizaje
s1gnificatzvo.

La competencia en una economía globalizada, requiere de una fuerza
laboral capacitada en el manejo de las nuevas tecnologías. Personas con un
espíritu de superación personal; hábito intelectual de refl~xión, capaces de
adquirir información, analizar, sintetizar, evaluar; . crítfoos, decididos a
identificar y resolver problemas y enfrentar n1,1evas f9ñnas de v~da, con
actitud asertiva, innovadora, emprendedora; con;,, habilidades de
comunicación, visionarios, creativos, organizados; con ·cc;mciencia clara de
las necesidades del país y compromiso con el desarrollo sostenible.

La gran dificultad para llevar a cabo esta empresa es definir
estratégicamente, sobre qué líneas debe planearse la educación. Si~
~mbarg~,, creo que las funciones sustantivas radican en relacionar, ]a
mtegra~1on de planes y proyectos con base. a fa filosofía del modeló
educativ?, instituido a nivel nacional y mundial, conjugando la autoridad
compartida, el espíritu de cooperación y el trabajo de calidad.

Este es el reto de la educación institucionalizada de h9y, lo que implica
dejar atrás · el modelo unidimensional basado en la transmisión del
conocimiento y asumir el nuevo paradigma educativo formulado por la
UNESCO y que de acuerdo a Juan Tedesco, director de la oficina de
. Educación, establece: formar individuos con una visión más global de la
realidad, es decir, satisfacer las necesidades sociales y humanas de la
persona; vincular el aprendizaje a situaciones y problemas reales, preparar
para aprender; ser capaz de proyectar el conocimiento, ampliarlo y
transmitir/o, y promover la unidad de los hombres y las mujeres en la
diferencia y complementariedad.

Lo que trae consigo la exigencia de elaborar materiales didácticos aptos
para formar al educando como un ciudadano de su tiempo, preparado para
asumir modelos de vida diferentes, responder a las demandas de calidad de
desempeíio y afrontar los problemas sociales del país, con-un espíritu crítico
y de servicio; profesionistas competitivos, dispuestos a poner en práctica su
responsabilidad individual y social.
2. Una visión sobre la dinámica educativa
La dinámica de la escuela actual plantea la necestdad de una nueva
pedagogía acorde con la era del conocimiento, que posibilite la construcción
de saberes y formas de socialización, interacción y ,t omunicación. Un
modelo educativo capaz de promover la formación integral del estudiante y
el desarrollo de una filosofía, entendida en su dimensi~h epistemológica,
desde donde se evalúa la capacidad del docente para transmitir conocimiento
(elementos cognoscitivos y habilidades); y en la dimensión ontológica, que
trata la cuestión sobre la naturaleza del conocimiento, en su carácter
particular y colectivo, lo que presupone la administración estratégica del
188

El_de~arrollo soci?~conómico y cultural actual nos está obligando a ·
producir bienes y serv1c1os altamente competitivos que logren penetrar un
mer~ado densamente saturado, para lo cual se requiere también el manejo
efic1ent~ . de . ,la tecn,ología de punta, el diseño, la producción y
~omerc1altzac1on de esta, sin olvidar que es menester fortalecer fas
mfraestructuras p~dª??gicas,_ a~oyar la profesionalización de docentes y
~xpertos en capac1tac10n; opt1m1zar la formación de los recursos humanos e
implementar ~rogramas de intercambio, como medio para hacer progresar el
saber y garantizar la supervivencia en el futuro.
·
La formación de profesionistas verdaderamente competitivos debe estar
en ~onso?ancia ~~n las necesidades del mundo de hoy. Enfoque que apunta
hacia la mteracc10n entre el macroentomo y la educación, la actualización
permanente y la capacitación, aspectos que se han convertido en factores
claves para el desarrollo de las instituciones.

3. Definición del problema
~i análisi~ sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje me llevó a
reflex1~nar senamente y plantearme la necesidad de diseñar un software
educativo para la enseñanza de la lingüística; actualizar el proceso y hacer
frente .al reto de transformar el paradigma unidemensional basado en Ja
transmisión de conocimientos,_al modelo de la tetraiogía de los aprendizajes,
postulado por la UNESCO, qaJo los supuestos de un humanismo integral.
¿Por ~ué me interesó hacer este diseño? Porque suele afirmarse que los
maestros 1nme~sos en_el área del lenguaje somos ajenos a la problemática
actual y seguimos siendo conservadores, tradicionales y obsoletos en
nuestr~s métodos de enseñanza. Se propala además, que las ciencias del
lenguaJ~ evolucionan con lentitud pasmosa. Pero lo más grave es que un
gran numero de docentes en este campo del conocimiento, creemos y
189

J

�aceptamos todo lo que se asevera y consecuentemente acfuamos conforme a
esa imagen.

P. Salinas: El individuo se posee a sí mismo, se coñoce, expresando ¡0 que
lleva adentro y esa expresión sólo se cumple por medio del lenguaje.

Puede parecer riesgoso sustentar esta afirmación, pero me atrevo hacerlo
porque creo que ha llegado el momento de cuestionarme _y cuestionar a mis
"ºlegas ¿qué significa para nosotros ser docentes en el 'área del lenguaje?
¿por qué se enseña la lingüística?

Quiero destacar además, que en el desarrollo del lenguaje, existen tres
aspectos relevantes que numerosos lingüistas olvidamos:

Hablar de un por qué refiere a un objetivo. Sin eml5~go, antes de dar
respuesta, me parece necesario agregar otras· preguntas sobre el mismo
tópico:
• ¿Desde qué perspectiva o desde qué postura _me interesa conocer mi
área de conocimiento? ¿He sidp un actor pasivo o activo?
• ¿Cómo desempeño mi_trabajo? ¿Sólo cumplo con el programa del curso
o me intereso en incrementar mi conocimiento de la materia? Si lo hago, ¿es
sólo por medio de lecturas o asisto a congresos, semmanos o eventos
relacionados con lo que enseño?
No escribiré ninguna respuesta, pues las preguntas son para meditar,
reflexionar ... y luego pensar que, para hacer frente a los desafíos actuales, es
necesario reconocer y saber si estamos dispuestos a tener una actitud de
cambio.
Las ciencias del lenguaje han realizado progresos significativos.
Después de los trabajos saussureanos que abrieran el camiJ:?-O a la lingüística
como ciencia, los estudios especializados en tomo a las lenguas han
proliferado en múltiples sentidos. El evento comunicativo se analiza
vinculando la racionalidad cognitiva-instrumental, consistente en un saber
proposicional con la racionalidad comunicativa. Desde la mismidad del ser
humano que se comunica en situación y en circunstancia por medios de
actos de habla.
Las ciencias del lenguaje se ocupan de la comutiicación, desde la
perspectiva del sujeto hablante como ser social y d i sujeto como ser
dialógico y creador de la lengua.
En esto radica la importancia del estudio de la lingüística. Somos
responsables directos del proceso de enseñanza-aprendizaje, del mecanismo
de la: comunicación e interacción. Pero, a Iá vez, estamos comprometidos
con el desarrollo del instrumento, en su significado más profundo. Una y
otra vez debemos pensar que no habrá ser humano completo que se dé a
conocer, sin un grado avanzado de posesión de su lengua, como lo expresa
190

• La _co~strucción del yo, que equivale a la conciencia de identidad; el
establec1m1ento de la alteridad.
• El horizonte situacional.
• El proce~o ~ _la manera en que se hace efectiva la comunicación, las
formas de soc1ab1hdad, de interacción social.
4. Objetivos

. ~I problema que he descrito me condujo a plantearme los siguientes
objetivos:
• ~ecuperar el_ co??c~miento q?e había acumulado sobre el lenguaje y Ja
ensena~za_de la lmg~11st1ca a t~aves del ejercicio de la docencia y plasmarlo
:n un diseno que pus1er~ ~~ ,practica el proceso de enseñanza-aprendizaje.
. ~ntegrar la adqms1c1on de conocimientos con el desarrollo de
~ab,_~~dades de _razonamiento y reflexión, necesarios para la formación de un
h~~1sta, mediante estrategias didácticas que favorecieran el pensamiento
cnttco.
• E~plorar una al~ern~tiva, la interacción hombre-computadora, para
consohdar las potencias mtelectuales del especialista en lengua y hacerlo
apto p~ra enfrentar los retos de su vida profesional, por el estudio de textos
eJerc1c10s de razonamiento y análisis lingüístico.
. ·
'
· 5. Justificación

L_a práctica docente tiene como objetivo coadyuvar a la formación del
estudiante, para avanzar en el conocimiento científico y hacerlo competitivo.
Por ello, es fundamental que el alumno domine todos los recursos de la
l~n~.ª para desarrollar su capacidad comunicativa, entendida según
lmgu1stas de renombre,_ como el conjunto de precondiciones, conocimientos
Y regla_s que ~a~en posible y actuable para todo individuo el significar y el
comumcar (Bttt1 y Zani, 1990).
Algunos especialistas consideran que poseer esta competencia consiste
e? ~prender a leer y escribir; para el lingüista, el dominio de la lengua
s1g~1~~a no sólo es~s capacidades, sino también, y de manera relevante, la
pos1b1l_1dad de amphar el universo cognoscitivo en función de la interacc· ,
de códigos lingüísticos, entre hablantes diversos.
ion
191

'

�¿Por qué menciono estos aspectos? Porque un especi~lista en lengua, el
docente en lingüística, tiene que darse cuenta del compro~iso que entraña la
enseñanza de esta disciplina. Estudiar lingüística es conocer la ciencia del
lenguaje, sus modelos teóricos, para ser capaces de desarrollar un método de
enseñanza del lenguaje, permitiendo a nuestros alumno~ ser dueños de un
~ódigo lingüístico, lo que representa la posesión del yo y de su entorno.
Pero además, los procesos concretos implicados en la adquisición de la
lengua, incluyendo la interacción social, son responsables de estimul~,
facilitar y apoyar el progreso del conocimiento, -/a metacognición, es decir,
la habilidad para comprender y pensar acerca de las propias experiencias
cognitivas y ser consciente de circunstancias, acontecimientos sociales,
tareas y personas (Garton, 1994). Pensar, en esto, nos obliga a dejar atrás los
modelos de enseñanza tradicionales, para retomar el planteamiento
semiológico; que pone de relieve el impacto de los agentes sociales, el
continuum semiótico productor de significados y atrapado en las redes de las
ideologías, como lo señala Kristeva. Significado que atañ(, ·a la capacitación
del alumno en el uso de la competencia significativa y semiótica.
Nuestro compromiso como lingüistas es obvio y palpable. El lenguaje es
la piedra angular del discurso en la educación profesional. De tal manera que
cualquier cambio en el saber que tenga pretensiones de ser universal, parte
del dominio de lenguaje. Saber leer y escribir, es el fundamento del saber
ser, conocer, hacer y relacionarse.
'

Es preciso, por tanto, darnos cuenta que el lenguaje es el instrumento
más importante en la educación; la forma más ;, efectiva para la
administración del saber, de la cultura, del escenario di11~ico, a la vez que
mosaico polémico, sobre el cual Heidegger discutiera hace tiempo, y más
recientemente Umberto Eco lo explicara como la ii¡i.terpelación de las
realidades fáticas de la existencia, y Vatimo junto con ot!os posmodemos, lo
definiera como el estado de consunción de una civiliZ'4ción, que pierde la
fuerza de la creación.
Innegablemente, estamos viviendo una cultura que a veces no podemos
reconocer. Las mutaciones tecnológicas informatizadas y de comunicación,
nos conducen a una movilidad social, donde se establece una relación
sinergética que demanda nuevas formas de vida.
La historia se mueve vertiginosamente y habrá procesos para los cuales
no estamos preparados. Pero creo que nuestra postura, como docentes es
incentivar la capacidad creativa que permita a nuestros_jóvenes asumir los
clesaflos del momento, prepararlos para afrontar los retp.; futuros. Nuestra
labor es lograr que sepan afrontar la verdad, su verdad y,la de su entorno; Y
192

para eso, es necesario que sepan leer y escribir; para luego ser capaces de
resolver problemas y estar abiertos al mañana.
·
El l~nguaje, como forma de relación con el otro y el mundo, integra todo
es_e conJunto de elementos humanos y culturales cada vez más complejos. La
palabra entreteje el devenir cósmico o la fragilidad de la vida como dice
Milán Kundera. Es el espacio plurivalente, que Martha Traba d~fmió como
autoreferente y autosufuciente; donde se forma la primera pareja entre un
referente y un signo de acuerdo a lo expresado por Ronald Barthes y muchos
otros lingüista~, y d?nde se instalan de una vez y para siempre, los grand~s
temas de 1~ ex1stenc1a... es en fin, el acto de la creación, el hilo mágico entre
el pensamiento del hombre y el mundo; el poder que da vida o la destruye.
Ante este axioma maravilloso ¿qué hemos hecho los docentes en nuestro
campo del saber?
Es evidente que ha llegado el momento de colocar al lenguaje en su sitio
darle su carácter protagónico en la enseñanza. Desde el punto de vis~
antropol~gic?,Y co~ductual, el lenguaje como fenómeno de emancipación y
autorreahzac1on (Tttone, 1986) debe ser el elemento más significativo de la
educación, para lo cual necesitamos especialistas en lengua, con una base
sólida de formación en las ciencias del lenguaje.
La reflexión descrita anteriormente, justifica mi interés por la
enseñanza-aprendizaje de la li_ngüística, así como la necesidad de incorporar
al aula la tecnología, "las ~stéticas psicotrópicas de la fiesta mediática" y
ofr~c~r a nuestros estudiantes un espacio académico, dinámico y
soc1ahzador, colaborativo e interactivo de actualización curricular e
incorporación de información.
6. Aspectos relevantes del diseño

Concebir un diseño de interfaces incorporando estrategias para acceder
al conocimiento y el desarrollo de habilidades, vinculadas directamente con
actitudes y valores, es un gran reto.
/

.
lnd~dablemente que .Kacer un modelo de este tjpo implica mejorar la
mteracc1ón para el aprendizaje y utilizar explícitamente la representación del
conocimiento, con el fin de optimizar el desarrollo de habilidades en la
adquis_ición del sab~r;. pero al mismo ~it:mpo, plantear interrogantes que
garanticen el aprendiza.Je y abran al estudiante oportupidades de interactuar y
adquirir experiencias significativas.

193

�En este sentido, pretendo dejar claro, _por un _Ia~o': la necesidad de
revisar continúamente el proceso de enseñanza-aprend1~Je, Y P?r otr?, la
necesidad para todos nosotros como docentes de. actuah~os dia a dia en
beneficio de un mayor nivel de aprovechamiento es~olar de nuestros
alumnos.
Es innegable que la mayoría de los docentes en educ~ci?n superior
poseemos una formación sólida, al menos ,~n los reque~1m1entos para
impartir la materia; sin embargo, hay todav1a un b~en nume~o. que no
dispone de una preparación en cuanto al uso de med10s tecnolog1cos que
permitan perfeccionar los resultados que se pretenden actualmente.
Ante esta realidad, quiero enfatizar que el pr~pó~ito de mi dise~o es
contribuir a mejorar el proQeso de enseñanza-aprend1zaJe y r?n ello aspirar a
mayores niveles de aprovechamiento, considerando que_:~ importante para
el docente conocer nuevos recursos que se puedan _u~i_h~ ~ara alcanzar
objetivos, sin dejar de lado la intera~ción, ~?mo c~n~1c~on md1spensable de
toda estrategia de aprendizaje, es decir, el dialogo d1dact1co.

7. Hipótesis
. .¡
¡ ·, d 1
Mi hipótesis de trabajo es de causa-efecto, que espec1fic~ ~ re ac1on ~ a
variable de cambio en el proceso de enseñanza-aprend1µJe, Y su nivel
redictivo de me· oramiento.

8. Protocolo de presentación de contenidos
Mi modelo para la enseñanza de la lingüística, fue diseñar un software,
con rigor metodológico y diversidad de fuentes. Su estructura es la siguiente:

1. Descripción del curso: Se dan a conocer los estudios sobre el lenguaje y
su evolución en el tiempo, así como diferentes modelos teóricos y sus
propuestas metodológicas. A partir de la reflexión de este marco de
referencia, se desarrollan habilidades para el análisis lingüístico con el fin de
lograr los objetivos del modelo educativo propuesto.
2. Presentación del curso. Instrucción sobre los aspectos esenciales de la
materia, como planeación, diseño de estrategias de aprendizaje interactivo y
uso sistemático de materiales de apoyo para el desarrollo de habilidades en
la adquisición del conocimiento.
~

3. Intenciones educativas. Aluden a los propósitos (\!el curso.
¡

4. Objetivos generales. Marco de referencia para presentar las metas por
alcanzar; objetivos particulares desglosados por unidades temáticas,
conforme a tiempo, aprendizaje y resultado.
5. Contenidos. Eje fundamental del curso; princip:os que rigen la estructura
del conocimiento, y donde -como lo señala Ausubel- se produce el
aprendizaje significativo. Los contenidos se presentan con objetivos por
módulo, así como por sesiones (contenidos conceptuales, contenidos
procedimentales, contenidos actitudinales). Lo ·mismo sucede con las
estrategias que ayudan a la organización del proceso enseñanza-aprendizaje
y la distribución de temas (módulos) con el criterio de desempeño en el
aprendizaje. Este:) es un formato de autorregulación y mejoramiento continuo
del modelo.
6. Desarrollo por módulos: módulo 1: El objeto de la lingüística, módulo
!!:Evolución de la escritura, módulo 111: La génesis de la lingüística actual,
módulo IV:La lingüística como la ciencia del lenguaje, módulo V: Los
nuevos modelos lingüísticos.
7. Sistema de evaluación. Regido por evaluaciones diversas: participación
en clase, lecturas, tareas, exámenes parciales, examen final y autoevaluación.

Esquema de representación
I 95

¡
I

�1 Modulo

l. El objeto de la lingüística

•

Contenido
Objetivo Particular:
Identificar de manera global la ciencia del Conceptual (Saber):
• El objeto de la dencia del
lenguaje desde una perspectiva
lenguaje.
jnterdisciplinaria.
• La importancia de la ciencia del
lenguaje en el mundo actual.
• El lenguaje como modelo
priviÍegiado en el trabajo
interdisciplinario.
• El papel del lengnaje en la
sociedad de la f?formación.
Conocer el programa analítico del curso
como una propuesta didáctica e
interdisciplinaria y establecer relaciones
interpersonales entre los participantes.

Procedimental (Saber hacer):
• Demostración de la propuesta
educativa de la UNESCO en
correlación co11 Ios
objetivos/contenidos del curso de
Metodología para el análisis
lingüístico.

Fomentar las actitudes de búsqueda por
el saber.

Objetivo particular:
Identificar los antecedentes históricos de
la ciencia del lenguaje.

Actitudinal (Saber '~~r):
• Reconocimiento del lenguaje
como hecho cultural por
excelencia; el sistema de estudio
de la lingüística.
• Valoración deilenguaje como
instrumento d~ comunicación y
medio para propiciar el desarrollo
del pensamiento, característica
fundamental del hombre.
Descubrir los cambios experimentados
por la ciencia del lenguaje desde la época
clásic~ hasta el siglo XIX.

Modulo 11. Evolución de la escritura
Objetivo particular:
Conocer el origen de la escritura.

Contenido
Conceptual (Saber): ·
• La protoescritur:-:c
• Las primeras representaciones del
lenguaje hablado.
• Orígenes del alfabeto latino.

Relacionar la escritura al desarrollo
social del hombre.

Procedimental (Saber hacer):
• Análisis de los· primeros signos
escritos.

196

Actitudinal (Saber ser):
• Valoración de las antiguas
civilizaciones.
• Tomar conciencia del valor de la
búsqueda y la exploración como
fundamento en los estudios
científicos, en especial en el área ·
del lenguaje.

Módulo ID. La énesis de la lin üística actual

'1

Definir el lenguaje no sólo como un
fenómeno humano y social, sino como el
objeto central de estudio de la ciencia del
lenguaje.

Identificación del proceso
evolutivo de la escritura asociado a
la necesidad de comunicación.

197

Contenidos
Conceptual (Saber):
• Las investigaciones en tomo a la
naturaleza del lenguaje.
• Los romanos, transmisores del
quehacer lingüístico de los
griegos.
• Las aportaciones lingüísticas en
la Edad Media.
• La eclosión de las gramáticas
vulgares.
• La pre-revolución: el
movimiento histórico
comparátista.
• Los preéursores de la lingüística.
Procedimental (Saber hacer):
• Reconstrucción de las ideas
filosóficas del Cratilo y las
aportaci9nes lógico-gramaticales
de los griegos.
• Revisión de los aportes más
significativos de los romanos en
el campo de la descripción
lingilfstica.
• · Comprensión del término de
"vulgar".
• Análisis del fenómeno de
eclosión.
• E~aminasión de los factores que
dieron origen a las gramáticas

J

�¡ ·

•
•

•

histórico-comparatistas.
Asimilación del método de
reconstrucción lingüística.
Reflexión del movimiento
precursor de la Lingüística a
fines del siglo XIX.
Observación dé las ideas de
Humboldt.

Motivar el interés por la investigación Actitudinal (Saber ser):
las
formal del lenguaje.
• Trascendencia
de
enseñanzas saussureanas y su
utilidad en la formación del
lingüista.
• Valoración
del
análisis
lingüístico como herramienta
fundamental del especialista
en lengua.

~

Formar las actitudes del humanista,
tendientes a la formación integral del
individuo.

Actitudinal (Saber-~er):
• Percatarse del ,proceso de
abstracción uti}izado por los
griegos y sigue_vigente en
nuestros días. ·
• Valoración de la erudición como
rasgo propio del humanista.
• Justiprecio de los. planteamientos
teóricos y de la inquietud de
búsqueda del hombre de ciencia.
• Aprecio por la lengua desde una
nueva perspectiva.
• Estima por el valor de las ideas
en la formación del intelectual y
su papel en la historia.
• Darse cuenta del método de
investigación científica que se
aplica en el campo de la
Lingüística.

1 Módulo

V. Los nuevos modelos lingüísticos

Objetivo particular:
Explorar los últimos modelos
lingüísticos, su carácter
interdisciplinario y métodos de análisis.

Contenidos
Conceptual (Saber):
• Los métodos de trabajo
característicos de cada escuela.

Reconocer la relevancia de cada una de
las aportaciones lingüísticas actuales.

Procedimental (Saber hacer):
• Revisión de las corrientes
estructuralistas y sus métodos
de análisis.

Enriquecer la perspectiva del estudio
de la lengua con una visión global de
los campos de especialización.

Actitudinal (Saber ser):
• Aprecio por análisis lingüístico
como hem,mienta
imprescindible del especialista
en la lengua.
• Estimac_i9n de los diferentes
campos especializados de la
ciencia del lenguaje.

Módulo IV. Lin üística como la ciencia len ua·e
Objetivo particular:
Contenidos
Estudiar analíticamente el planteamiento Conceptual (Saber):
científico de la Lingüística.
• La revolución científica: la
teoría saussureana.
• La lengua natural como un
conjunto de niveles o
subsistemas.
: ..

Procedimental (Saber hacer):
• Análisis y comprensión de la
teoría.
,
• Utilización def.los tipos de
niveles que p1§rden ser
aplicados en et análisis
estructural. ·

Aplicar la teoría saussureana

9. Marco teórico

9.1 Lo epistemológico
Un aspecto central en el diseño de cualquier directriz o selección de

curricula, representa hacer planes de contenidos, _unidades, actividades y
tareas; considerar estrategias de trabajo dentro y,· fuera del aula, prever
materiales, distribuir el tiempo y planificar.
Pero también significa asumir una postura. Desde el orden
epistemológico, mi trabajo está orientado a explicar, en sus procesos
199

198

�autopoiéticos (producción de sí) sus relaciones -~on el co~texto
(auto-organización) y la investigación que había realizado a traves de
muchos años de docencia en el área de lingüística.
Plasmar mi experiencia como docente, y contribuir a la consolidación
de la línea curricular en el área del lenguaje.
'
Abstracciones, representaciones y conceptualizaciones recrearon mi
mente tratando de encontrar la relación dialéctica entre lo cognoscente y el
objeto. El resultado fue establecer una correlación entre conceptos, métodos
y estrategias de aprendizaje, aprovechando el aula y el uso de la platafonna
como espacio reflexivo, de principios y teorías : lingüísticas en
correspondencia con los métodos de análisis lingüístico. Desde un punto de
vista epistémico el saber científico lo referí a la lingüística que tiene como
condición sine qua non la sistematización del conocimiento. El esquema- guía fue planeado en fonna tal que pudiera describir, comprender y explicar
esta ciencia a partir de los elementos concernientes de la pedagogía. El saber
técnico o práctico lo concebí conjugando la metodología y la organización
de contenido.
Por supuesto, de frente a mi problema, traté de ofrecer lineamientos
epistemológicos que fundamentaran el quehacer lingüístico en fonna
simétrica o armónica con la fonnación del especi~lista en lengua,
puntualizando en el fenómeno dei lenguaje, como la férula de nuestro
trabajo profesional.

9.2 La calidad educativa
Mi procesó de pensamiento requería también hacer un claro
señalamiento del postulado más importante actualmente: la calidad
educativa. ¿Qué debía considerar?
Plantear la calidad educativa me exigía afrontar la práctica del diseño
desde este ángulo, lo que significaba explicar cómo formar estudiantes que
piensen por sí mismos, y no solamente que aprendan lo _,que otros piensan.
Esta premisa la tuve siempre presente. Sabía con certeza que los alumnos
que no son enseñados a pensar, no son sensibles al contexto, ni
autocorrectivos; no están educados para pensar críticamente. La enseñanza
del pensamiento crítico, aunado a la administración del desarrollo del
conocimiento, mejora la educación, porque incrementa lai~alidad y cantidad
de los significados que los estudiantes deducen de lo que l~en y perciben; de
lo qu~ expresan en lo que escriben y dicen y, finalmente, de la movilización
y perfección de las destrezas cognitivas que componen el pensamiento
crítico.

• Es decir, la episteme debe ser el fundamento, la relación y la razón de lo
que viene a caracterizar el perfil del educando y sus rasgos principales:
metódico, crítico de su propio razonamiento y, en un sentido más amplio,
ante su propia educación; sistemático, capaz de correlacionar conceptos,
hacer inferencias válidas, descubrir supuesto:;, percibir relaciones y
analogías, con visión para interpretar fenómenos y resolverlos.
Bajo estos parámetros, la creación de espacios participativos debe
promover ·el que los alumnos suponen la oposición con el otro en
compresión y consenso. En otros términos, es preciso introducir ámbitos· de
intercambio comunicativo de por lo menos dos sujetos capaces de lenguaje y
acción (ya sea con medios verbales y extra verbales) de esta manera, los
actos dialogales se convierten en instrumentos de enseñanza axiológica que
de acuerdo a Habermas, generan una cultura del diálogo en la diferencia, y
orientan el esfuerzo colectivo hacia el reconocimiento de la pluralidad y la
cooperación, facilitando la creación de bienes colectivos.
El cambio que actualmente vivimos, obliga y da sentido a la tarea
educativa, sustentada en el referente de la cultura de calidad, acorde a las
tendencias de la educación superior contemporánea. El siglo XXI abrió la
puerta a la era del conocimiento, valor agregado fundamental en todos los
procesos de producción de bienes y servicios, que convierten el dominio del
saber en el elemento más poderoso a nivel social.
El fenómeno del conocimiento aunado al de la información, nos exige
una cultura del desarrollo que promueva el cambio al modelo educativo
actual, acorde a los nuevos paradigmas, lo que implica directrices orientadas
a garantizar en los educandos mayor flexibilidad ante la diyersidad y
evolución del mercado laboral; internacionalización, mediante una
comprensión de las diversas culturas; habilidad para el aprendizaje
continuo; capacidad de comunicación y c!isposición para asumir
responsabilidades.
En otras palabras, aunque el profesor no es el único agente que diseña el
curriculum, le corresponde asumir el reto de formar sujetos pensantes y
analíticos, indagadores, críticos, con capacidad de comprensión, creatividad
y responsabilidad social; personas con una mentalidad enfocada a la
investigación.
Los avances tecnológicos abren múltiples posibilidades de creación de
nuevos ambientes de enseñanza-aprendizaje, que propician la calidad
educativa y enriquecen las actividades didácticas y eJ material de apoyo para
investigar, aprender, comunicar e intercambiar opiniones y dudas, ampliando
201

200

�la visión del alumno y permitiéndole ser participante activo del pro~eso_ de
construcción de su conocimiento como resultado de sus experiencias,
intereses e inquietudes.
La tarea es ardua y compleja, y por lo mismo requie.re u~ trabajo _más
allá de legislaciones; asumir la tarea educativa como compromiso esencial e
irrenunciable de nuestro actuar, con el fin último de fo~ar al ?º~bre e
incrementar sus competencias. Lo que en el pensamiento gr!ego sena s'.tuar a
la persona en el ethos, con los pies puestos en una reahda? con VIS~a al
mañana. Crearle la posibilidad de que se forje una ident~dad propia '(
creativa, pero al mismo tiempo sólida y estable, con cap~ci?ad de elegtr
conforme al ejercicio de la libertad: libertad para ser o existir; para hacer
frente al compromiso y la solidaridad; libertad para aprender_Ycreer.

10. El método

JO. J La elaboración del diseño
Metodológicamete, mi tarea fue concebida como una inve~~i~ación de
tipo documental con carácter descriptivo, orient~da a ,u~ anahsis , de las
tendencias en la educación actual. En la perspectiva pract~ca, pense en un
diseño de una interface que conjugara en un softwar~ educativo, el des~ollo
de actividades gratificantes a partir de los contemdos d:l curso. El _1d~al
sería, aplicar parámetros de calidad al proceso de ense,nanza-aprendt~J~,
enlazando los contenidos curriculares de la metodolog1a par~ el an~l_isis
lingüístico, y propiciar el hábito de la reflexió~ y e! pensamiento critico,
propios de la formación del estudiante de la . ~1cen~1~tura en ~etras o d~I
especialista en lengua a nivel de_ la educac10~ bastea, media Y media
superior, cuya herramienta de trabaJO es el lenguaje.
La observación de la naturaleza de mi objeto de es~dio, me llev~ a
preguntarme ¿A través de qué mecanismos o procesos mis alumnos senan
capaces de generar mayor conocimiento y ser aptos de formul~r, ab?rda~, Y
resolver problemas relativos a la enseñ~nza de 1~ lengua Y, a la· mvestigac10n
del lenguaje desde diferentes perspectivas? ¿Como podnan comprender la
estructura lógica del desarrollo del lenguaje, apre~i~r. los f~~ómenos ª:tuales
de la ciencia del lenguaje y sus métodos de anahsis? ¿Como maneJar los
contenidos para destacar la capacidad de análisis más que la de hacer
síntesis, sin excluirlo?
Mi propósito fue elaborar ·un diseño que_identificar~ con claridad las
intenciones educativas y planificara la secuencia de las sesiones, to~ando en
cuenta el contenido semántico y procedimental de la materia Y las
202

condiciones requeridas para estimular el aprendizaje por medio de una
interfaz que facilitara la tarea del usuario. Especificar estrategias didácticas
en apoyo a la _actividad docente y la construcción del conocimiento,
cultivando un campo del saber para formar profesionistas en lengua capaces
de profundizar el conocimiento y aptos para un manejo hábil de sus
capacidades.
A manera de conclusión

La administración del conocimiento (knowledge management) · ha
adquirido importancia creciente en el mundo de ht.)y. La postura en las altas
esferas empresariales, sustenta incluso, que las siete industrias de punta: la
biotecnología, la informática, la microelectrónica, las telecomunicaciones, la
robótica, la industria de nuevos materiales, la aeronáutica, dependen de un
nuevo factor de producción: el conocimiento, que tiene que ver con la
aplicación de una nueva lógica a la producción.
Ante esta situación, es innegable que la solicitud del conocimiento será
mayor, y con base a éste se definirá el éxito de las 9rganizaciones y de los
individuos. Lo mismo que se pondrá mayor énfasis sobre la creatividad en
la medida en que se requiera solucionar problemas Óinnovar viejas postu;as.
¿Cuál es entonces el papel de la pedagogía? Si las tendencias están
encaminadas a la formalización académica, impulso a la investigación y uso
apropiado de la tecnología, el papel del docente es 'cultivar la construcción
del conocimiento a través del desarrollo de ambientes artificiales como base
de la experiencia de aprendizaje; al igual que los procesos asociados a

codificar, clasificar, comparar y valorar los hechos sociales, naturales,
simbolizados o elaborados por nociones, categorías y conceptos, que se
comparten por medio de estrategias para el desarrollo de habilidades de
pensamiento de alto nivel.
Estos postulados son asumidos por el constructivismo subrayando
-como lo señalan Ausbel y Novak- la capacidad de los seres humanos para
elaborar representaciones que en el proceso cognitivo se organizan en
estructuras conceptuales y actitudinales para aprehender la realidad.
En este contexto ¿cuáles son las exigencias en la formación de un
lingüista? La adquisición y generación del conocimiento, la práctica del
análisis y la investigación de los fenómenos del lenguaje.
Con ~stos tres puntos o aspectos en mente, construí el diseño del curso,
aplicando el proceso de enseñanza-aprendizaje y buscando la mejor forma de
integrar los conocimientos nuevos con los previos que· posee el educando, y
203

�darles una resignificación, reubicación, mediante la puesta en práctica de la
observación, argumentación, análisis y síntesis.
Pude haber hecho y de facto existen muchas otras alternativas
orientadas al desarrollo de habilidades de razonamiento y desarrollo de
aptitudes. No obstante, creo que este modelo, al incluir en, ~l _salón de ~lase
el ejercicio del diálogo y el uso de la plataforma tecn?logica, al m1s~o
tiempo que la adquisición de conocimientos, es efectivo. Pue~ permite
reforzar el conocimiento, el compromiso personal y profesional del
estudiante con su entorno.
Desde Juego, que este diseño no es un producto acabado. Fue concebido
para que cada maestro pueda hacer sus propios ajustes, ª?º~ándose en los
contenidos y objetivos, lo mismo que en los requer~m1entos para la
formación de un profesional en lengua, apto para ser mtergrado en_ los
bancos de talentos (cluster de conocimiento) asociados a la Co~umdad
Iberoamericana de Sistemas de Conocimiento, con redes establecidas en
España, Venezuela, México y Perú.
Pensando en esta cuestión, pienso hacer nuevamente una valoración
didáctica del proceso total de mi propio modelo para realizar los ajustes
pertinentes. De esta manera espero cre~er y enriquecerme de manera análoga
a lo que aspiro puedan tener a futuro mis alumnos.
Pero antes de concluir, quiero señalar que el diseño gráfico, l~s téc~icas
y dinámicas elegidas fueron seleccionadas en b~e a un estud10 se~10 Y
formal de los lineamientos para crear una nueva interfaz, que permita el
desarrollo y la formación del estudiante, esto es, consolidar sus
conocimientos, fomentar su curiosidad sobre la lingüística, sus métodos de
trabajo y su proyección interdisciplinaria.
1

Sin embargo, es necesario particularizar, que cualquier docente ?e esta
materia interesado en utilizar el diseño, puede preparar la clase a partir de la
relación entre los contenidos de la materia y las situaciones concretas de su
ejercicio profesional para optimizar a través de distintos medios.

Díaz Barriga, F.

significativo.

1998. Estrategias docentes para un aprendizaje

México: Me. Graw Hill.
Gardels, nathan P. 1996. Fin de siglo. Grandes pensadores hacen reflexiones
sobre nuestro tiempo.México: McGraw-Hill.
Garton, Alison. 1998. Aprendizaje y proceso de Alfabetización. México:
Oxford.
Nérici, I. 1980. Metodología de la enseñanza. México: Kapelúz Mexicana.
Nisbet, J. 1992. Estrategias de aprendizaje. México: Santillana, Serie Aula

XXI.

Pérez y Pérez. 1997. Manual para el diseño de la práctica docente.
Monterrey: ITESM.
Sánchez, M. 1998. Metodología para desarrollar la habilidad para
aprender a aprender.
Scurati, C. y Damiano, E. 1974. Interdisciplinariedad y didáctica. Madrid:
Aldara.
Stenhouse, Lawewnce. 1987. Investigación y desarrollo del currículum.
Madrid: Morata.
Titone, Renzo. 1976. Psicolingüística aplicada: Introducción a la didáctica
de la lengua. Buenos Aires: Kapeluz.
Wittrock, Merlin. 1990. La investigación de la enseñanza, III. Barcelona:
Paidós.
Zabalaza, Miguel. 1995. Diseño y desarrollo curricular.
Zarzar, C. 1998. Grupos de aprendizaje. México: Nueva imagen.

Bibliografia

------------ 1997. Habilidades básicas para la docencia. México: Trillas.

Coll, C. 1991. Psicología y Currículum. Barcelona, España: Paidós.
Delval, Juan. 1989. Crecer y pensar. Barcelona:Lalia.

204

205

J

�REFLEXIONES ÉTICAS EN TORNO A LA CONCIENCIA MORAL
Y EL DESTINO, A TRAVÉS DE VARIAS TRAGEDIAS DE
SÓFOCLES.

Lic. Patricia Isabel Basave Benitez
Estudios de Doctorado en Letras
en la Universidad de Madrid

Sumario: l. La conciencia moral: 1.1 Conocimiento, 1.2 Leyes externas e
interna, 1.3 Los valores y la felicidad; 2. El hombre ante el destino: 2.1
Libertad y responsabilidad, 2.2 Dolor, culpa y expiación, 2.3 Fatalismo vs.
Redención; 3. Conclusión.

Introducción

El objetivo de este trabajo es analizar los principales conflictos éticos que
enfrentan los protagonistas de dos tragedias del autor griego clásico
Sófocles, "Antígona" y "Edipo Rey", conflictos que siguen teniendo
vigencia en nuestros tiempos, aunque ciertamente dentro de un contexto
diferente.
Obvia decir que no se trata de un trabajo literario, si bien elegí como
leit-motiv de mis reflexiones a personajes de ficción y la acción dramática en
la que su autor los hace desempeñarse. El motivo de tal elección se explica,
por un lado, dada mi especialidad profesional y mi pasión por la Literatura,
pero, por otro, se apoya en el reconocimiento que muchos intelectuales de
diversas disciplinas le dan a ésta como un estupendo vehículo para acceder a
los más variados y profundos problemas humanos.
Otra causa se encuentra en mi predilección por la Literatura Clásica
Griega, y de modo muy especial por Sófoclt:s, a quien considero el mejor de
los trágicos, sin duda el más humano, el de mayor lirismo y recursos
dramáticos. Pero dejando fuera su belleza formal, su claridad apolínea, lo
que más me admira de este gran autor es la enonne resonancia poética y
filosófica de sus dramas y la profundidad con que toca temas humanos
fundamentale.s, tan relevantes y vitales hoy como en ·su época.

207

J

�Así pues, respetando el objetivo, sólo aludí de manera indirecta a
algunos aspectos y rasgos literarios, pero siempre con la finalidad de
conectar y estructurar la reflexión ética. Fue una tentación para mí bucear
más hondo en el fascinante mundo de la cultura helénica, pero la superé
siguiendo la misma pauta de los límites antes señalados, y también
presionada por el factor tiempo.
Asimismo, la extensión máxima sugerida -la cual probablemente
excederé- me llevó a excluir las citas de los textos de Sófocles, con la
excepción de los dos epígrafes que encabezan las dos partes de este ensayo.
Por esta misma limitación, me tomé la libertad de incluir sólo en el último
punto la tragedia "Edipo en Colono", sin analizar toda su problemática, sino
únicamente el final de la obra, para mostrar una nueva dimensión en el
desarrollo del pensamiento de su autor.
El orden del trabajo no deja de ser un · tanto arbitrario, pero me
pareció el más adecuado para seguir un hilo conductor que permitiera
analizar sólo los temas más relevantes, sin perder cierta estructura
totalizadora. Dichos temas están incluidos en el texto de consulta del curso
-"Ética" de Romano Guardini-, y en general seguí sus lineamientos. Además
de ese libro, consulté algunos otros para apoyar mis reflexiones.

el tejido de la relación ética, hasta el punto de que se puede decir: actuar
éticamente es actuar en conciencia moral (presuponiendo que dicha
conciencia sea como por su naturaleza debe ser)."
Sin entrar a analizar el apasionante y por demás complejo tema del
bien y el mal (su esencia, fundamento y forma), cabe decir que el carácter
categórico del deber, lo que tiene de exigencia absoluta, está ya presente en
la conciencia moral antes de que tenga que juzgar cómo actuar en ~n caso
particular.
A través de la experiencia individual (consigo mismo, con los
demás, con el mundo), el hombre se topa con la realidad y la contrapone a su
realidad. Asimismo, es interpelado mediante el valor que percibe en las
cosas, pues se siente atraído íntimamente hacia su campo de influencia.
Según Santo Tomás de Aquino -citado p(.,li Aranguren en su "Ética""los que apetecen el mal no lo apetecen sino bajo razón de bien, es decir, en
cuanto lo estiman bueno; y así la intención de ellos va 'per se' al bien,
2
aunque 'per accidens' caiga sobre el mal."

La primera parte -La conciencia moral- incluye los puntos
Conocimiento, Leyes externas e internas y Los valores y la felicidad. El
segundo -El hombre ante el destino- trata los temas Libertad y
responsabilidad, Dolor, culpa y expiación y Fatalismo vs. Redención.

Esto nos lleva a confirmar que el bien es el valor más alto, el que
tiene un carácter absoluto, el que encierra la verdad del ser y da sentido a la
existencia del hombre, en cualquier lugar y en cualquier época. Ciertamente,
el fundamento y la trascendencia del bien nos ·llevan ineludiblemente a
enfrentar la cuestión del Bien Supremo, de la divini1ad, pero es un punto que
será tratado más adelante.

Por último, la Conclusión ofrece una síntesis de las principales ideas
expuestas, así . como una aportación final que intenta resolvet el
cuestionamiento central y mostrar mi postura personal ante el mismo.

El fenómeno de la conciencia moral es "un saber que se dirige al
propio yo, que penetra en el propio yo, un 'saber con uno mismo'. Es decir,
3
algo intenso e ín~imo, que tiene que ver con el centro de la vida."

l.

La conciencia moral

''No podía yo pensar que tus normas fueran de tal calidad
que yo por ellas dejara de cumplir otras leyes, aunque no
escritas, fijas siempre, inmutables, divinas. No son leyes
de hoy, no son leyes de ayer... son leyes eternas y nadie
sabe cuándo comenzaron a vigir." Antígona

Sería muy extenso profundizar acerca de l~s diversas teorías sobre la
formación de la conciencia moral (social, psicológica, religiosa, etc.) y,
sobre todo, la demostración de su existencia. Lo que conviene dejar claro es
que -al igual que el bien- se trata de un 'fenómeno originario', según apunta
Guardini; esto es, que "no puede deducirse de otro, sino únicamente puede
captarse, aceptarse y entenderse por él mismo. Este fenómeno es uno de esos
aspectos que definen al hombre en cuanto tal: el hombre es el ser que tiene
conciencia moral.',4
·

1

Al hablar de cuestiones éticas es ineludible plantearse de inicio los
fenómenos fundamentales del bien, el mal y la conciencia moral. Desde la
perspectiva de Romano Guardini podríamos definir esta última como: "el
element&lt;? de nuestro consciente que está subordinado al bien y forma con él

Sin pretender ahondar en el pensamiento ético de la Grecia de
Sófocles, cabe sólo mencionar que en esa época de. esplendor clásico tanto
en las artes como en la filosofía y las ciencias, existía ya una reflexión muy
desarrollada en este terreno específico. Se analizaban entonces de modo

208

209

�profundo los temas del bien, el mal y la conciencia moral -syneidesis- y
prevalecía el concepto socrático del dominio del hombre sobre sí mismo, de
las leyes internas que lo cuestionan y lo vinculan de modo ~uso luto a valores
superiores como el Bien, la Verdad y la Belleza, con la preeminencia del
primero.
'

1.1 Conocimiento
Afirma Werner Jaeger, el gran estudioso de la cultura griega, en su
relevante obra "Paideia", que si revisamos la ética de Sócrates
encontraremos a primera vista el examen de multitud de problemas
concretos, prácticos, pero que si la enfocamos desde la manera como Platón
estructuró la doctrina de su maestro "se nos revelará de golpe la unidad
interior que preside esta diversidad de lo concreto; más hún, nos daremos
cuenta por fin de que el saber socrático o frónesis no tiene más objeto qµe
5
uno: el conocimiento del bien."
El gran filósofo ático concibe la voluntad humana como algo que
tiende naturalmente al bien; esto es, a la conservación y la construcción del
hombre mismo, y no al mal, que sería su destrucción. Es decir, para Sócrates
la voluntad busca siempre conocer el bien, y este saber como virtud es la
meta de la vida humana, la perfección a la que puede aspirar el individuo.
Esta concepción ciertamente contradice la visión fatalista del mito,
la tragedia y la religión imperante en la Grecia de su época. De alguna
manera, como quedará luego claro, Sófocles sin rechazar abiertamente la
mentalidad generalizada de sus .contemporáneos, ya la está cuestionando o,
más bien, trascendiendo en algunas de sus famosas tragedias, en especial en
las aquí tratadas.
'·'
La conciencia moral supone una "sensibilidad, el órgano capaz de
captar la exigencia del bien tal como aparece en una situación determinada.',6
Es decir, esa sensibilidad, a la cual se le ha llamado de diversos modos
-corazón, espíritu, voz interior- es la que nos orienta hacia el bien y nos hace
decidir cómo obrar en los casos específicos, pues dicta los 'debes' o 'no
1
debes', y juzga posteriorm¡nte si hemos obrado bien o mal.

Los principales elementos que constituyén el fenómeno de la
conciencia moral son: el conocimiento, la libertad, la formación y el
fortalecimiento de dicha conciencia. En este punto vamos a examinar el
primero de ellos (el conocimi~nto) y más adelante el 'segundo (la libertad).
Para que se dé una conducta ética y la posibilidad de juzgarla, es
evidente que el primer elemento que debe · encontrarse presente es el
conocimiento. Por ello no existe dicha conciencia en los animales, ni en los
incapacitados mentalmente, en los niños pequeños, ni tampoco, en muchos
casos, entre los medios sociales muy bajos, oprimidos por la ignorancia y la
pobreza extrema.
El individuo debe primero conocer y constatar cuál es la verdad,
saber distinguir el verdadero bien, más allá de las ventajas o perjuicios que le
pueda acarrear algo en el plano personal. Así, explica Guardini: "Conocer es
el proceso por el que el hombre capta lo que eiiste, lo introduce en su
interior, lo relaciona con su propia existencia, pero de tal forma que, al
mismo tiempo, capta su sentido mismo en cuanto tal, toma conciencia de él,
lo entiende. Conocer quiere decir tomar conciencia de la esencia de lo
existente." 7
Tal conocimiento no se refiere a un saber científico o académico
sino a la experiencia vivencia!; así, tiene que ver con el desarrollo físico:
psíquico y espiritual; con la formación y educación de la persona; con ese ir
acercándose a la realidad para luego poder tomar distancia de ella y captar su
esencia, su verdad. Este proceso permite discernir lo bueno de lo malo, lo
que construye de lo que destruye, lo que integra de lo que desintegra.
Si tomamos este elemento como primer requisito para que se dé un
acto ético, nos damos cuenta de que en el caso de Edipo, el conocimiento
está ausente. Por tanto, si bien las conductas y los hechos en los que incurre
(matar a su propio padre, casarse con su madre y engendrar hijos con ella)
son inmorales pues atentan contra el bien, la ignoral)'cia del personaje sobre
la verdad, lo exime de la responsabilidad, aunque no de las consecuencias de
sus actos.

Pero es muy válido preguntar: ¿Está constanteivente presente esa
conciencia moral en la persona?, ¿es ne.cesario ir formándola?, ¿funciona
siempre de modo correcto?, ¿puede acallarse, torcerse o, incluso,
pervertirse? Ante la innegable y creciente presencia del mal en el mundo y
de las conductas humanas nocivas y destructivas, ante la infelicidad reinante
a nuestro ·alrededor, estas cuestiones se vuelven important~s.

En el caso de Antígona, estamos ante otra situación. Ella actúa con
perfecto conocimiento de lo que hace y de las consecuencias -injustas pero
inevitables- que sus actos le acarrearán. Entonces, su acción es plenamente
ética si la evaluamos desde este primer elemento de !a conciencia moral que
es el conocer.
·

210

211

�1.2 Leyes externas e internas

Aparte de las instancias religiosas y de la familia, exi_ste una fue?te
de autoridad que dicta leyes externas, supuestamente encaminadas ª! bien
común y legitimadas por el poder del que emanan. Tales leyes nos ob!1gan a
todos los ciudadanos -según su jurisdicción- a un respeto y observancia, y la
desobediencia de las mismas implica una sanción, más o menos severa,
según las circunstancia~.
Normalmente, las leyes del Estado no contradice~ las normas éticas
ni el Derecho natural, pero -advierte Guardini- "en el momento en que, por
ejemplo, una orden de quien ostenta la autorida? choca c~n la norma ~oral'.
la obligatoriedad desaparece. Por otra parte, dicha autoridad se debilita s1
quien la ostenta se hace indigno de ella."8
Tal es el caso del conflicto ético que enfrenta An~ígona. Por un lado,
su tío Creón, gobernante tirano, dicta una ley que contradice l~s norn:ias
morales y religiosas que imperan en la conciencia de la rrotagomsta, quien
se atreve por ello a desafiar a la autoridad. Por otro lado, su hermana Ismene
y las personas que la rodean, aún cuando le concedan razón, la llaman a la
'sensatez' de no cometer un acto de desobediencia contra el tirano, por sus
temibles consecuencias.

El caso de Edipb es distinto. En apariencia, él no ha desobedecido
ninguna ley, ni la externa del Estado, que luego él mismo llega a encarnar, ni
la interna de su conciencia. Esto se debe, como ya vimos, a la falta de
conocimiento de la realidad. Sin embargo, una ve7, µescubierta la verdad, él
no se exime de las nefastas cbnsecuencias de sus actos. De hecho, es Edipo
mismo quien se sentencia y castiga, pues como rey es quien ostenta la
autoridad del Estado. Al hacer esto no sólo está asumiendo su propia
responsabilidad ante las leyes humanas sino también, y sobre todo, ante las
divinas que emanan de su conciencia moral. Por eso su sanción es terrible,
excesiva: arrancarse los ojos y condenarse a vivir errando como un mendigo,
sin derecho alguno.
·
1.3 Los valores y la felicidad

Al comi_enzo de este estudio, mencionamos que el ser humano a través
de su vida es interpelado por los valores; esto es, por aquello valioso que
percibe en las cosas, y que se siente atraído y movido por esa influencia.
Surge entonces un deseo, un apetito de poseer ese bien valioso, deseo que
puede motivar conductas positivas que llevan a un desprendimiento y
desapego, o negativas de codicia y egoísmo.

Hay que destacar el hecho altamente significativo de que Sófocl_es
haya elegido a una mujer como personaje central de esta . _traged1~,
considerada por muchos estudiosos la mejor de toda su. producc1on_, y sin
duda una de las más aclamadas y representadas (en muy diversas versiones y
adaptaciones) de todos los tiempos. Llama la atención porque la sociedad de
su época era eminentemente machista y patriarcal.

Según Hartmann, hay dos series causales en las que puede engranar
la conducta: la determinación mecánica (la naturaleza, el mundo) y la
axiológica (los valores). La persona es el puente que comunica el mundo de
la naturaleza con el de los valores. El primero es más fuerte, aunque de
menor categoría; mientras que el segundo es más _débil pero de más alta
categoría, pues es el que confiere sentido y orientación a la vida.

Esta elección, desde mi punto de vista, parece indicar ya una doble
rebeldía: la de la mujer ante su situación inequitativamente desfavorable, Y la
del ser humano ante una ley emanada de una autoridad legal pero injusta. El
conflicto de Antígona es: ¿a qué ley obedecer, a la humana y temporal del
Estado o a la divina y eterna de su conciencia moral? Se trata de un
conflic~o que se sigue presentando a través de la histori~ ~co~o muy bien lo
ha señalado Hegel y otros muchos filósofos), y que continua vigente hoy.

Aranguren afinna -y tal es el pensamiento cie ·muchos filósofos- que
hay una "posibilidad que la voluntad quiere por necesidad, con necesidad de
inclinación natural, es la felicidad. Podemos poner la felicidad en esto o en
aquello, pero ella misma en cuanto tal ('beatitudo in communi') está siempre
'puesta en nosotros'. La estructura humana es consti'tutivamente 'jelicitante';
el hombre proyecta necesaria aunque problemáticamente su propia felicidad,
está, como dice Zubiri, 'ligado' a ella. 119

Antígona se decide por la segunda opc!ón, la ley , i?terna_ d~ su
conciencia, sin dudarlo, y lo hace con una valentia y una alt1s1ma ~1gmdad
humana conociendo las consecuencias adversas que esto le acarreara, por lo
que su 'acto es plenamente ético. Asume, en l!bertad 1 y con ~erdadero
heroísmo, el riesgo que implica desobedecer al tirano por cumplir con su
conciencia.

Esta afinnación resulta por demás evidente y su contundencia radica
en que todo ser humano normal intenta siempre ser feliz, pues aunque
algunos busquen la felicidad en ciertas cosas y otros en las contrarias, todos
tratan de lograrla. El fin es el mismo; sólo variarán los medios, la intensidad

212

213

i

�y la congruencia con que se busca, así como los resultado~ que se persiguen
y los que se consiguen.
Ahí radica lo problemáti~o de la búsqueda de la felicidad. Si
observamos a nuestros personajes trágicos, nos perca~os d~- que _tanto
Antígona como antes su padre Edipo quieren ser felices. Perc1.ben ciertas
cosas como valiosas y desean poseerlas: Antígona busca, en med10 del dolor
p~; la muerte de sus hermanos, alcanzar el valor del ~or fraternal. Pe~o
también deseaba, y lo sigue deseando poco antes de monr, casarse y ser fehz
con su novio Hemón, formar una familia, y -por supuesto~ desea conservar el
bien más preciado: su propia vida.
En el caso de Edipo, valoró y consiguió el am~r de Yocasta (sin
saber que se trataba de su madre), la formación de una familia, el gobierno
justo de un-importante reino (Tebas), el convertirse en un ~omb~e pod~roso y
sabio, el vencedor de la Esfinge. Todo aquello que le parecia valioso lo
motivó a actuar para alcanzarlo.
Sin embargo, ambos terminaron envueltos en las más terribles
desgracias. ¿Por qué? ¿Sus valores eran incorrectos o falsos? No.
¿Subordinaron lo ético a su búsqueda de felici~ad? ~o. Ambos tenía? una
actitud equilibrada entre los dos extremos del ep1cure1smo (que subordma lo
ético al placer, bien en el que cifra la felicidad) y el rigorismo (que le niega a
la felicidad cabida en lo ético).
:'
¿Qué fue lo que sucedió entonces? Tendremos que entender el
planteamiento (en el apartado .siguiente) desde el punt_o de,vis~ -~e la cu,l°:1ra
griega de la época de su autor Sófocles. La antigua , rehg1on helemca
consideraba que todas las desdichas humanas, tanto aquéllas que parecían
venir de fuera del individuo, cuanto las que provocaba él mismo por su
voluntad y sus acciones, se originaban en un designio inflexible de fuerzas
superiores, ante las que el individuo se encontraba impote~te.

2.

El hombre ante el destino

"¡Ay, raza de mortales: nada en vosotros veo sino una
nada qué vive un instante! ¿Hay algún,hombre, hay algún
hombre que logre un grado acaso de felicidad? ¡Todo es
una apariencia: brilla, se alza, reluc~ ~ se abisma en las
sombras; para siempre! ¡Eres- un paradigma de la vida
humana, Edipo sin véntura: cuando 'veo el fin de tu
fortuna!, ¿cómo podría llamar feliz a alguno de los
mortales?" Edipo
214

Esas fuerzas superiores serían lo que , nosotros consideramos
actualmente como 'destino', pero para los griegos tenían una connotación
muy peculiar, distinta a la que suele pre.valecer _hoy, al menos en el
Occidente. Con todo, sigue conservando ~lgo del carácter originario con el
que la concibieron el mito y la cultura helénicos.
'
Antes de internarnos en esta concepción, conviene rastrear los
diversos significados a los que puede aludir el término. Así, es interesante
considerar los tres diferentes sentidos que le atribuye Le Senne: destin,
destineé y destination en francés, que en español equivaldrían a destino,
suerte y destinación o vocación.
"La destinación, aquello a que nos sentimos destinados -explica el
mencionado autor, citado por Aranguren- es decir, la 'vocación', la 'misión',
envuelve ya en sí misma urr elemento trascendente (¿Quién nos llama?
¿Quién nos ha enviado?).· El 'destino', el 'fatum', evidentemente también,
aunque fuese una trascendencia impersonal, cósmica, la rectora de la suerte
de los hombres. Entre la 'destina/ion' y el 'destin', se abre su camino la
'destineé'." 1°
A continuación, veamos la definición que ese autor francés le da a
'destineé': "La suerte de un hombre es una mezcla de.destino y vocación. Tal
suerte merece el nombre de moral en la medida en que el hombre logra hacer
descender en su historia lo más posible de su vocéí'ción." 11 Esta concepción
acepta la presencia y fuerza de aquello exterior al individuo (lo único que
prevalecía para los griegos), pero también de la libertad humana que influye
en el destino.
Por su parte, Guardini señala, de una manera que posee no sólo
lógica sino también fuerza poética: "Cuando pronuncio la palabra 'destino',
siento que lo que ella significa me toca muy de cerca, pero también que
viene de muy lejos. Me pertenece corno mi propiedad más íntima, pero, al
mismo tiempo, me es extraño. Lo conozco por una participación entrañable
en su sentido; pero cuando pretendo asirlo se resbala de mi mano curiosa. Se
dirige precisamente a mí, pero trae de lejos muy profundas raíces; es, en el
fondo, la totalidad de la existencia en general. Es lo más personal, en lo cual
estoy yo totalmente solo, aislado, insustituible, indestructible; y, al mismo
tiempo, es lo que me liga con todo." 12
Analizando esta cita, encontramos una verdadera paradoja: el
destino aparece como lo más individual, personal e íntimo, como aquello
forjado directamente por el hombre; pero a la vez como lo más colectivo,
impersonal y externo, aquello que le viene dado desde fuera y desde muy
lejos, en lo que él prácticamente no interviene.
215

�La concepción griega va en la segunda dirección, pero con un
carácter distinto al que le concede aquí, con su visión cristiana, Guardini.
Para los helénicos el destino suponía un designio inflexible, atribuido a los
dioses o a fuerzas superiores y totalmente inexpli:cables, ajenas e
inaccesibles para el ser humano. ·
·
Este designio se revestía de un carácter imprevisib_le e in~ludible, ?e
una irracionalidad inapelable, que dejaba al hombre en una total 1mpotenc1a.
De ahí que en las tragedias griegas todo desemboque en desgracias e
infortunios. En los casos extremos, el destino aparece como algo dañino,
arbitrario y sin sentido.

f,,

No obstante que en los tiempos de Sófocles persi~tía esa concepción
y sus obras responden en buena parte a ella, aparecen indicios de que nuestro
autor no ve al hombre en una actitud totalmente pasiva ante su destino. Más
bien le atribuye o reconoce la capacidad de intervenir, de interpelarlo, y esto
con la posibilidad de aumentar sus desdichas y/o de asumirlo y aceptarlo con
dignidad, elevándose así por encima de él.
,

2.1 Libertad y responsabilidad
Entre las condiciones o elementos antropológicos necesarios para
que se dé un acto o conducta ética, mencionábamos aparte del_ conocimie~to
-ya tratado- la libertad. Se trata de un concepto muy complejo que ha sido
encarado desde muy distintas posturas por los diversos fil?sofos.
Para los griegos, no fue ésta una de sus principales preocupaciones,
y si bien Sócrates y los grandes filósofos posteriores a él ~onsideran de algún
modo implícita la libertad en el principio del dominio interior, no
reflexionaron explícitamente sobre este tema. En el aspecto político, por ,otro
lado la libertad de los ciudadanos se basaba en la esclavitud y la justificaba,
pues' de hecho sobre ella se sustentaba la polis. Si se hubieran cuestionado a
fondo, seguramente habrían llegado a ver una contradicción,
"La grandeza de la tragedia griega -apunta atinadamente Zubiri- está
en que sus personajes no son dueños de su vida, sino en que se poseen
13
trágicamente como actores de la moira de los dioses," Esf es el concepto de
destino y de libertad de los trágicos, pero más adelante yeremos los rasgos
particulares con los que se presenta en Sófocles.
Ciertamente, hay muchas definiciones de libertad, tantas como
posturas ante ella. Cito a continuación una con la que
comulgo: "(Es)la
autonomía de la persona en contraposición a la autonomía de los valores.

yo

216

Una fuerza positiva que radica en la persona, es el principio que determina
finalísticamente al homb~e."14
·
Basave habla luego de la libertad humana como algo finito, limitado,
que tiene que ver con la capacidad y posibilidad de contemplar diversas
opciones y decidir por la mejor. Se trata de una prerrogativa neta y
exclusivamente humana, pero no de un fin en _sí misma: "La libertad no
interesa por sí misma, sino por lo que nos permite hacer. ( ... ) No hay
libertad para nada sino libertad para algo, para un fin." 15
Continúa explicando cómo esa libertad la vive el hombre en un
mundo que se presenta como tentación, en el sentido de caer en el libertinaje,
en lugar de asumir el compromiso y la responsabilidad que el ser libre
implican. Porque hay una verdad insoslayable: a mayor libertad, mayor
responsabilidad, y viceversa, pues ser libre es respm;ider de nosotros mismos
y de nuestros actos.
En la medida en que la persona es fiel a sí misma, a su destino ( en el
sentido antes explicado de vocación) cumple la famosa máxima griega:
"Llega a ser el que eres" y en esa medida es en verdad libre. Y precisamente
este compromiso implica una decisión ética -y en un plano más elevado,
religiosa- para la conducta humana.
Pienso yo que ésta es la libertad interior, la fundamental, pero no
· hay que dejar de considerar que a veces está condicionada por la exterior: la
presión u opresión de otros por la fuerza o la marginación a la que se puede
someter al individuo. En esos casos, éste deja de ser auténtica y
efectivamente libre, y, por ende, responsable.
¿En qué posición se encuentran nuestros dos protagonistas trágicos?
Antígona sin duda actúa libremente, sin que nada ni nadie la presione, con
total conocimiento y por su decisión personal. Asume su libertad, se
responsabiliza de sus actos, y eso eleva su figura, pues logra ser fiel a sí
misma, a pesar de las muy reales amenazas que se ciernen sobre ella.
Por lo que toca a Edipo, también obra libremente; es decir, sin
coacción externa, y lo hace buscando lo que él considera mejor, tratando de
ser fiel a sí mismo. De hecho, huye de quienes cree sus verdaderos padres,
para tratar de evadir el destino que el oráculo le anuncia (matar a su padre y
casarse con su madre), pero para caer de modo ineludible, sin saberlo, en él.
Hay, pues, libertad al actuar, pero no total responsabilidad (por la falta de
conocimiento).
·

217

�Edipo es un hombre justo, sabio, noble y generoso; sin embargo,
está destinado por la moira al error y la miseria, a los más espantosos
sufrimientos. Por ello, el segundo acto libre, decretado , y acatado por él
mismo -el de su sanción o condena- está revestido de dignidad y grandeza
trágica, pues asume ser responsable' de las faltas y de sus consecuencias, y no
a.Jega a su favor ningún atenuante.
En ese sentido se cumple en Edipo la libertad a fa manera que la
entiende Zubiri, de ser no sólo actores y agentes de nuestros actos, sino
también, y sobre todo, la decisión de ser autores: "Se pred$a una decisión en
virtud de ia cual no sólo soy agente sino que soy ·autor 'volente de mis
acciones. Ser autor significa que las acciones salen de mí por mí, por lo que
quiero ser. Las acciones realizadas por el hombre no vienen determinadas en
todos sus caracteres sólo por la naturaleza; lo vienen también por ese
momento en virtud del cual quiero que sean así; es decir, por la libertad." 16
2.2 Dolor, culpa y expiación

Esta actitud de Edipo se explica a la luz de la creencia griega en la
maldición familiar: la culpa de los delitos de los padres y antepasados la
heredan los hijos. El linaje de su padre, Layo, estaba "maldito" y ninguno de
sus descendientes puede eludir que el destino aciago se cumpla en ellos, no
hay inocencia ni defensa que valgan. Por ello, aceptan el dolor, pagan la
culpa y buscan expiarla.
Hay cierta similitud con la idea judeocristiana del pecado original,
pero el sentido es muy diferente en cuanto a la relación del hombre con la
divinidad o fuerza superior. Para observar en dónde radica esa diferencia,
hay que profundizar en las implicaciones que tiene la libertad para nuestra
concepción religiosa.
"La libertad puede obedecer a estas exigencias (se refiere a que el
hombre sea fiel a sí mismo, que busque su realización a través del bien),
pero también sustraerse a ellas. Puede corresponder a la forma vital, pero
también puede violentarla ( ... ), hasta las más íntimas inicitltivas que no sólo
encierran tendencias sostenedoras y constructivas, , sino también
perturbadoras y destructivas." 17
El hombre libre puede elegir -y es innegable que suele hacerlo- el
mal, con todas sus consecuencias: el dolor, la culpa y la necesidad de
reparación y expiación. Por ello, "la responsabilidad, la imputabilidad y la
culpa son hechos morales indubitables que no pueden confundirse con meras
ilusiones -intereses vitales para proteger al sujeto-, puesto que en ocasiones
218

van en contra de los intereses personales, y aún así se imponen a la
conciencia." 18
Es decir, a ninguna persona sana le gusta sentirse culpable, ni
padecer dolor psíquico o espiritual; tampoco es agradable reconocer los
propios errores y menos aún "pagar" por ellós. Si esto sucede es por la
fuerza con la que el bien exige y la conciencia moral le responde.
Advertimos en nuestros dos personajes trágicos esa enorme fuerza de la
interpelación y de su respuesta a ella.
·
Desde el punto de vista cristiano, el origen del mal, el dolor y la
culpa se remonta al pecadb original, a la ruptura de la relación del hombre
con Dios. En la mentalidad griega, se trata de una especie de maldición
familiar que va aniquilando a los descendientes de· quien cometió el delito
originario.
Tal es el caso de Edipo, culpable de asesinato e incesto, pecado que
no sólo paga él, sino que hereda a toda su familia: Yocasta, su madre y
esposa, se suicida al saber la verdad, sus dos hijos varones se matan entre sí
y Antígona, última víctima de los labdácidas (la maldición original venía de
Layo, el padre de Edipo), muere tras ser encarcelada injustamente por Creón.
En rigor, ¿es Edipo culpable? Ya vimos que su falta de
conocimiento lo hace parecer más bien juguete del destino; sin embargo, el
mal está hecho y exige reparación, el orden se ha roto y debe restablecerse.
Por eso acepta la expiación, infligiéndose él mismo un dolor mayor. ¿y
Antígona? Ella sí se alza verdaderamente como víctima inocente: no ha
cometido delito alguno, pero asume la culpa de su padre y expía esa falta con
su propia vida.
"En Sófocles -explica Jaeger- las exigencias de la teodicea ( ... )
pasan a un lugar secundario. Lo trágico en él es la imposibilidad de evitar el
19
dol~r."_ Sin embargo, es precisamente la aceptación de ese dolor, del mayor
sufrimiento humano, el que dota a la persona doliente de una grandeza y una
dignidad indestructibles frente a su destino.
Tanto Edipo como Antígona sufren un dolor consciente, elegido de
man~ra deliberada, en su última instancia, por ellos mismos. Se yerguen por
su l~bre voluntad y elevan su estatura humana. Los coros, manejados
admirablemente por el autor, no dejan de anunciar con sus voces sombrías y
patéticas las profecías terribles, y más tarde de lamentar tantas desgracias.
Pero también destacan la dignidad del hombre doliente, del ser humano lleno
de valentía y serenidad, que dice "¡ Sí!" a su destino trágico al aceptar el
sufrimiento y la muerte.
219

�Entonces ya no es sólo la falta de medida (considerada por los
griegos como la raíz de todo mal), ni la fuerza ciega del destino, o la
caprichosa voluntad de los dioses, los únicos protagonistas activos en la
tragedia. El hombre abandona S\J papel pasi':'º• de .títere, pru:a asumir
activamente su sino. No es cuestión ya de acciones smo de actitudes, de
decisión: el destino alcanza al hombre, pero éste le imprime su propio sello.

2.3 Fatalismo vs. Redención
A pesar de esta nueva dimensión que da Sófocles a sus tragedias, la
cual implica una visión menos fatalista del destino humano, al otorgar una
verdadera dignidad de persona a sus héroes trágicos, el determinismo sigue
estando presente, pues no llega a trascenderse la dimensión ética.
Señala Max Scheler que el sufrimiento sólo adquiere sentido a la luz
de la idea de sacrificio, lo cual implica transportarse de un plano ético a otro
religioso. Sófocles no accede realmente a esto. Y no podría hacerlo, porque
su religión lo lleva a la piedad pero no a la redención.
El dolor de Edipo y de Antígona iluminan sus figuras con una luz y
una fuerza humana impresionantes, pero esto no los redime ni los lleva al
encuentro íntimo, personal, con la Divinidad. Sería necesario que su
sacrificio les abriera las puertas de la conversión y la gracia, cosa imposible
de concebir fuera de la cosmovisión cristiana. Falta aquí la idea de la
Providencia y de la verdadera Salvación, que acaso bordea nuestro autor en
su última tragedta, "Edipo en Colono".
·
El cambio en el pensamiento de Sófocles se profundiza en esta obra,
escrita por el dramaturgo cuando ya era un venerable anciano, al igual que su
personaje, con el cual se identifica plenamente. Desde el punto de vista
literario es la síntesis de todo su arte dramático, y desde el ideológico, el
resumen y la evolución total de sus ideas. Esta tragedia presenta a Edipo, en
busca de refugio y reposo para enfrentar su muerte; así _como de respuestas
definitivas para su dolor y para su vida entera.
Nietzsche habla de una verdadera "transfiguración": "En 'Edipo en
Colono' encontramos esta misma serenidad, pero elevada a una infinita
transfiguración: frente al anciano angustiado por la más espantosa
adversidad y condenado, por todo lo que le atañe, al estado de un verdadero
'paciente', se eleva la serenidad sobrenatural, que desciende de las divinas
esferas, que nos hace ver que el héroe, en ese estado .puramente pasivo,
alcanza al más alto grado de su actividad, que conserva· su eficacia mucho
220

tiempo después de su muerte, cuando los pensamierttos y los esfuerzos de su
' que conducJT
. 1e a 1a p·~s1v1
. 'dad ." 2º
vida anterior no han hecho mas
Esta actividad que advierte el gran filósofo alemán se refiere al
sentido de libertad que señalábamos antes, con la cita de Zubiri, por lo que
Edipo pasa a ser ya no sólo agente y actor de la moira, sino autor de su
destino, en cuanto lo asume por su propia decisión, de sujeto pasivo pasa a
activo, y con esto, encuentra la "serenidad sobrenatural", el beneplácito de
los dioses.
No obstante, las cosas no tenían que ser necesariamente como
fueron: todo podía haber seguido otro curso de acción. No pensar así es caer
en el fatalismo profético del tragicismo griego, que c?nduce a un callejón sin
salida. Pero ¿cómo conciliar la libertad del hombre, con la omnipotencia y la
omnisapiencia de Dios?, ¿cómo resolver la relación entre su contingencia y
la existencia del único Ser Necesario?
Según Guardini: "Dios ha procedido de tal manera, que no
precisando de nada, sino más bien siendo el Señor absoluto, ha querido junto
a sí, delante de sí ( ...) al mundo finito, y 'desde entonces para siempre', ha
querido la realidad existencial creada hasta su culminación en la libertad, lo
cual significa que la creación puede obrar con auténtica iniciatiya, conforme
a la voluntad de Dios, pero también en oposición a ella; que El previó que
21
.sucedería lo último, y, con todo, quiso la libertad."
Con esta concepción encontramos una verdadera respuesta, pero nos
topamos con el misterio. La religiosidad helénica r;;) superó el racionalismo
y su cosmovisión no alcanzó el plano de la redención. Se requiere dar un
salto de fe para llegar ahí, pues la pura ética no es suficiente: se agota en sus
propios límites.

3. Conclusión
Después de estructurar estas reflexiones étjcas siguiendo el hilo de
las dos mejores tragedias de Sófocles -"Antígona" y "Edipo Rey"- y con una
breve alusión en el apartado anterior a "Edipo en Colono", llegamos al
momento de cerrarlas con una síntesis de las principales ideas expuestas y
una aportación final.
·.,
Al revisar el fenómeno de la conciencia moral, intenté asomarme al
complejo y fundamental tema del bien y del deber ser, de la manera
profunda como interpelan al hombre. Elegí como puritos clave, de acuerdo al
contenido ético de las tragedias mencionadas: el conocimiento, como
221

�elemento imprescindible del acto ético; las leyes externas e internas, en
cuanto a su forma de obligar y el conflicto cuando amb.as se contrap~nen; los
valores y la felicidad, como los móviles y la meta que impulsan Yorientan la
vj~a humana.
·
En el siguiente apartado, El hombre ante el desti~o, in?agué ·en ~tro
elemento fundamental de la conciencia moral y de la existencia. humana.. 1~
libertad, así como su correlación con la responsabilidad: Ensegmda examme
la tríada dolor, culpa y expiación, rastreando el sentido de las obras de
Sófocles y en última instancia el de la caída o pe~ado del hombr~ Y de su
necesidad de reparación y expiación. Por último, e~ Fatalzsmo vs.
Redención, busqué comparar la visión trágica de los griegos con la del
Cristianismo en lo que respecta al destino humano.
Queda claro que no pretendí agotar ~l tema, ~i eri cuanto a la cultura
helénica se refiere, ni siquiera en las tragedias elegidas como pau~, PW:ª. el
análisis. Traté sólo de estructurar, con cierto orden, una refleXIon et1ca
elemental, apoyándome en bibliografia de consulta, per? . tratand~ de
desarrollar mi propio pensamiento y emoción ante la problemat1ca estudiada.
Independientemente del enormee valor ~iterari~ ·7 estético de l?s
dramas de Sófocles, (a quien se ha llamado el artista plast1co d~ la tragedia,
por el realismo y expresividad de las figuras que parece esculplf), l:15 obras
elegidas poseen una profundidad religiosa y filosófica pocas veces igualada
en la historia de la cultura universal.
El ser humano doliente, representado emblemáticamente por
Antígona y Edipo, se convierte en un maravilloso instrumento en las manos
de un artista extraordinario, que sabe arrancarle tonos conmovedores, de una
altísima dignidad humana. La vibración que siguen despertan,do estos
personajes ya en los albores del siglo XXI, señala que su autor es~ tocando
las fibras más íntimas y los problemas de mayor trascendencia para el
hombr~: la autoposesión, la conciencia moral, el destino, el sentido de la
vida y de la muerte.
Mencioné que Sófocles no pudo en realidad acceder a una visión
esperanzadora, como la cristiana, y que se quedó en un, terreno meramente
ético porque su religión no tenía las respuest~s .q~e el busc~ba para los
grandes misterios del hombre, el mundo y la d1vm1dad. Lo mas c~rca .que
llegó lo encontramos en el final de "Edipo en Colono",, ~on la m1steno~a
desaparición del viejo Edipo en los bosques de las Eu~emdes, que lo deJa
envuelto en un halo misterioso y sobrenatural.

El viejo que había sufrido terribles desgracias y parecía cargar
"todos los males del mundo", es mucho más que un arquetipo mítico o
psicológico, pues representa al hombre que a través de la consagración al
dolor, consigue la autoposesión y la aceptación activa de su destino. A punto
de dejar de existir, intuye que no sólo se liberará del sufrimiento a través de
la muerte: vislumbra algo más, trasciende el mero estoicismo y trata de
hallar en lo sobrenatural una especie de salvación.
Al final de su propia vida, en su última tragedia, hay una evolución
importante en el pensar y el sentir de nuestro _autor: Sófocles encontró un
sentido a la vida y al dolor, pues se negó a aceptar las fuerzas ciegas,
oscuras, destructivas del destino. Quiso trascender el plano ético y busc·ó en
la divinidad la respuesta definitiva. Sólo le faltó I? pieza fundamental de la
respuesta cristiana ante el misterio, la cual ciertamente requiere -como ya
señalé antes- un auténtico salto de fe, para el que su propia religión no podía
darle la plataforma necesaria.
Parafraseando a Guardini, pregunto y amplío: ¿Qué Dios es ese que
siendo el Ser Infinito, Perfecto, el único Necesario, el Omnipotente y
Omnisapiente, crea a una criatura finita y contingente, pero que lleva en sí el
resplandor divino, que está hecha a Su imagen y semejanza? ¿Qué mueve a
ese Dios a otorgar, además, la libertad a sus cria11;tras,: aún a sabiendas de que
pueden -y lo harán- optar por el mal, alejarse de El?
¿Qué lo lleva a redimirlas -una y otra vez- después de cada caída,
mediante la Redención, que sucedió en un sólo momento y para siempre en
la "plenitud de los tiempos" pero que sigue renovándose cada día?, ¿qué lo
lleva a realizar y seguir realizando una expiación y un sacrificio vicario?
¿Qué lo impulsa a "respetar" el destino individual, a conciliar en él Su
invocación o llamada, con la vocación y destinación por los que cada uno
opta?
. . El ~óvil de esa divinidad, que resulta del todo ajeno a la concepción
reltg1osa gnega, es el amor. Se trata, entonces, de una visión radicalmente
distinta, optimista esperanzadora. De hecho, ese Dios personal, el de los
cristianos, (en el que yo creo) ES amor. Y por ello. sólo Él da verdadero
sopo~e a la Etica y la abre a la religión; por.ello resulta el único que puede
explicar del todo -en un misterio transpersonal- la conciencia moral y dar
sentido -respetando el libre albedrío- al destino huw~no.

Bibliografía
Aranguren, José Luis: "Ética", Ed. Revista de Occidénte, Madrid, 1959.

222

223

1

¡

111n

- - ·~

�Basave Femández del Valle, Agustín: "Filosofia del hombre", Col. Austral
no.1336, Ed. Espasa Calpe, México, 1963.
Guardini, Romano: "Ética", Ed. Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid,
1999.

----------------------- "Libertad, gracia y destino", Ed. Dinor, Bilbao, 1954.
Jaeger, Wemer: "Paideia", Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1985.
Nietzsche, Friedrich: "Obras Completas", Vol. V, "El origen de la tragedia",
Ed. Aguilar, Buenos Aires, 1962.

14

B ~ave Femández del Valle, Agustín: Filosofia del ''hombre,
.
Ed. Espasa Calpe
México, 1963, p. 155.
'
,
15

Ibid. p. 156.

16

Z ub".
· op. cit. p. 594.
m, X av1er,

i1 G uard'm1,
.

op. cit. p. 159.

1s

Basave Femández del Valle, Agustín, op. cit. p. 155.

19

Jaeger, Wemer, op. cit. p. 258.

20

Sófocles: "Las siete tragedias", Col. Sepan Cuántos no.14, Ed. Porrúa,
México, 1988.

N!etzsche, Frie~ich, Obras Completas, Vol. V: El origen de la tragedia
Agu1lar, Buenos Arres. 1962, p. 64.
· Ed.

21 G

uard..
m1, Romano, op. cit. p. 232.

Zubiri, Xavier: "Sobre el hombre", Ed. Alianza Editorial, Madrid, 1986.

Notas bibliográficas
1 Guardini,

Romano: Ética, Ed. Biblioteca de Autores Cristianos, 1999, p. 83.

2

Aranguren, José Luis, Ética, Ed. Revista de occidente, Madrid, 1959, p. 205.

3

Guardini, Romano, op. Cit., p. 88.

4

lbid. p. 94.

5

Jaeger, Wemer: Paideia, Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1985, p. 447.

6

Guardini, Romano, op. cit., p. 90.

7

Ibid. p. 114.

8

Guardini, Romano, op. cit., p. 367.

9

Aranguren, José Luis, op. cit., p. 205.

10

Aranguren, José Luis, op. cit. p. 170.

11

Ibid, (Traducción libre de la cita original en francés).

12

Guardini, Romano, op. cit., p. 146.

13

Zubiri, Xavier: Sobre el hombre, Ed. ~lianza Editorial, Madrid, 1986, p. 588.
224

~

225

�LA ADQUISICIÓN DE HABILIDADES LINGÜÍSTICAS
A TRAVÉS DE LA INTERACCIÓN CON TEXTOS LITERARIOS:
UN ESTUDIO DE CASOS
Dra. Alhelí Morín Lam
The University of Texas at Austin
Profesora-Investigadora de la Facultad de Filosofía y Letras

UANL
El estudio de casos que se reporta involucró a un grupo de siete
maestros y sus alumnos de diversos cursos de lengua inglesa, así como a la
propia investigadora y sus alumnos. El reporte se refiere a: a) Los alumnos
participantes y sus alumnos; y b) la maestra-investigadora y sus alumnos.
Los resultados fueron desiguales en cada caso, debido a las diferentes
prioridades planteadas por cada maestro, así como el grado de
involucramiento en el proyecto mostrado por cada ~ai:tieipante.
Los resultados se discuten considerando aspectos cualitativos
(extensión y frecuencia de las respuestas obtenidas de los alumnos), y
cualitativas (tipos de respuesta obtenida, y tipo de· -actividades que tales
respuestas involucraron análisis, expresión personal,' etc.). Para el análisis
de los resultados se utilizó el modelo planteado por' Purves et al. ( 1995)
acerca de los objetivos y tareas de la literatura en· ·1a escuela. De modo
complementario, y en especial, para ayudar a categorizar las respuestas
obtenidas con los alumnos de la investigadora; se utilizaron las
dimensiones de respuesta identificadas por Wilhelm ( 1997). En el caso del
resto de los maestros participantes, se utilizaron las actividades de
respuesta estética sugeridas por Anderson y Rubano ( 1991 ), en vista de que
se trató de actividades y textos más breves. Los alumnos participantes
tuvieron un nivel variable de dominio del inglés, desde principi.antes hasta
avanzados.
Los resultados que se reportan sugieren lo siguiente: 1) la lectura
de textos literarios en una segunda lengua contribuye a la adquisición de
esta lengua, al promover la utilización de la lengua con fines
comunicativos; 2) fomentar hábitos de lectura y apreciación de textos
literarios en una segunda lengua refuerza el aprendizaje autónomo en los
estudiantes de lenguas; 3) Un enfoque pedagógico que promueva la lectura
activa de textos literarios, y la producción de respuestas a los mismos
(tanto verbales como no-verbales), ayuda a la apreciación estética de los
mismos .. En el caso de las respuestas verbales, la lectura de textos literarios
promueve la reflexión y expresión de ideas y sentimi~tos.
1

227

�Método
Participantes

Decidí invitar a los maestros que conformaban el equipo de lengua del
· tumo nocturno de la Licenciatura en Lingüística Aplicada, debido a que
éste era un grupo bien cohesionado, que acostumbraba' sostener reuniones
de trabajo semanalmente, por lo que aduje que su nivel de interés y
disponibilidad por desarrollar sus tareas académicas era mayor que el de
otros grupos de maestros. Además, consideré que e·l tipo de cursos
impartidos por estos maestro_s (literatura, redacción, inglé:s general) era afín
a los objetivos que se per_seguían con mi proyecto.
'

·"
Papel de la responsable del proyecto.

Mi tarea con respecto al grupo de maestros que aceptaron colaborar en
el proyecto consistió en reunirme con ellos regularmente con el fin de
proponerles y proporcionarles diversos textos literarios, y que éstos fueran
leídos y comentados durante la sesión, para finalmente tomar decisiones
acerca de cuáles de tales textos podrían ser utilizados en sus respectivas
clases, así como los procedimientos didácticos a utilizar.
Como ya mencioné arriba, el énfasis fue puesto sobre la calidad de las
respuestas obtenidas, tanto en aspectos lingüísticos como de contenido; sin
que se atendiera de modo especial la forma que tomaran tales respuestas.
Se esperaba que, a medida que los participantes desarrollaran su habilidad
de lectura activa, sus respuestas mejorarían, tanto cualitativa corno
cuantitativamente. Es decir, se esperaba que escribieran textos más largos,
complejos e interesantes. Para lograr tal fin, se sugirió el modelo para la
lectura activa descrito en Literature and Integrated Studies (1997).

Asimismo, algunos maestros asignaron la lectura y/o la respuesta escrita
como tarea extra-clase, y dedicaron el tiempo en clas~ a discusiones y otras
actividades orales, mientras que otros decidieron realizar el proceso
completo en clase. Esto últilJlO sucedió principalmente con los maestros
que . impartían cursos de nivel~s principiantes, debido a que éstos
consideraron que el grado de dificultad de las tareas asignadas así lo
requería.

Actividades realizadas con los maestros participantes y sus alumnos

~os. ?1aestros p~i_cipantes reportaron diversas dificultades para la
reahzac1on de las act1v1dades del proyecto. Algunas de las más frecuentes
fueron: falta de tiempo para incluir actividades extras en sus cursos escasa
vinculación de los objetivos del proyecto con lo.s del curso impartido. Esto
último. ?currió principalmente con los maestros que impartían cursos de
reda~c~on, en vista de que_~les ~ursos se enfocaban en aspectos técnicos y
mec~1cos de la redacc1on, sm mucha vinculación con la lectura, y
espec1ficarnente, con la lectura de textos literarios.
.S_in embarg~, todos los maestros participantes -co,incidieron en que las
act1v1da~es realizadas motivaron a los alumnos a expresarse oralmente y
por escrito; y que la lectura de textos literarios proporcionó a los alumnos
una ?uena oportunidad para adquirir diversos aspectos de la lengua
estudiada, tales como vocabulario. Asimismo, los maestros mencionaron
que tales lecturas promovieron el interés por la lectura en general.
. A medid~ que avanzó el proyecto, los maestros participantes
mcrementaron sustancialmente su ritmo de particip~ción en el mismo ¡0
cual se reflejó en el número de reportes de investigación entregados 'por
estos, el cual fue como sigue:

Actividades e Instrumentos de Recolección de Datos '. ..

Se pidió a los maestros que llenaran una forma de Reporte de
Actividades (ver anexos) por cada sesión de clase en la cual realizaran
alguna de las actividades de lectura-respuesta sugeridas ~n el proyecto. Los
maestros decidieron la frecuencia y duración de tales sesiones en base a la
disponibilidad de tiempo en cada uno de los cursos impartidos por ellos.
.i

De esta forma, algunos maestros realizaron · una actividad de
lectura-respuesta por semestre, mientras que otros reportaron haber
realizado diez actividades. Con respecto a la duración de tales sesiones,
éstas variaron de veinte minutos hasta una y media horas.

228

Semestre

Número total de
reportes de actividades

Agosto-Die. 99
Feb-Junio 00
Agosto-Die- 00

6
8
11

229

�.

:

alta, discusión del texto o de temas abordados en él, representación de un
poema a través de un juego de roles, discusión sobre el título de un texto
.
. . .
.
'
compart1r expenenc1as e 1mpres1ones personales.

Primera Etapa

Actividades realizadas
Participación de los maestros
Como suele ocurrir en estos casos, la participación de los maestros
colaboradores en este proyecto fue bastante desigual. Por ejemplo,
mientras uno de ellos entregó sólo un reporte de actividades durante el
período que duró el proyecto, otro entregó diez. Sin embargo, la asistencia
a las reuniones de trabajo fue más heterogénea.·
·
··}

Primera Etapa (Julio de 1999 a Junio de 2000)
Durante el semestre Agosto-Diciembre de 1999 se realizaron las
primeras sesiones de trabajo, con una frecuencia de dos po~ mes, Y
duración de una a dos horas. Al inicio del proyecto, sostuve reuniones con
los maestros que aceptaron colaborar en el mismo, con el fin de explicar
los objetivos del mismo, así como la metodología a utilizar. En ese
semestre el trabajo fue bastante irregular, y con frecuencia observé que esto
se debía a la escasa experiencia lectora de algunos maestros participantes,
por lo que tuve que buscar los medios para motivarlos a -explorar diversos
tipos de textos, y a comentarlos con los demás colaborad?res'. con el fin de
sensibilizarlos sobre el potencial estético y evocador de los mismos.
En esta etapa se utilizaron diversos textos cortos, tales como poemas,
cuentos y ensayos. Casi todos ellos fueron textos contemporáneos, con el
fin de que resultasen más fáciles de comprender, tanto en el aspecto
lingüístico como en el cultural.
Como ya expresé arriba, durante la primera etapa del proyecto se buscó
estimular en los alumnos participantes la producción de respuestas verbales
a la lectura de textos literarios, especialmente de modo escrito. Sin
embargo, no se pretendió definir la forma que tales respuestas deb~rían
tomar, o su contenido. Observé que fue positivo que tales opciones
quedaran abiertas, ya que muchos de los maestros participantes estab~n
enfrentando suficientes dificultades con la tarea de " leer" un texto, es decir;
analizarlo, interpretarlo, comentarlo, expresar opiniones acerca de él, o
simplemente verbalizar las respuestas afectivas o emotivas que tal lectura
les provocaba.

Sobre las respuestas escritas, al igual que las oralés, observé que en casi
todos los casos los maestros dieron a sus alumnos instrucciones más 0
~en?s precisas respecto a la forma en que deberían responder. Las
s1gu1entes son algu?as de las actividades que los maestros participantes
re~ortaron h~ber a_s1gn~do a sus alumnos: escribir ~obre un personaje con
quien ~e hubiesen_1d~nt1ficado, adoptar el punto _de vista del autor, expresar
a trBc~es de ~n d1?UJO º. por escrito los sentimientos que probablemente
expenmentanan s1 estuvieran en una situación similar a la descrita en el
texto, r~presentar un poe?'1a, discutir las ideas evocadas por el título de un
texto; vmcular los mensaJes de un poema con sus experiencias personales.
Sin_ e~bargo, en muchos casos los alumnos no respondieron en la
fo~a md1cada ~or el maestr?, y, aparentemente, escogieron por sí mismos
aquella que meJor se presto para expresarse. Por ejemplo, uno de Íos
maestros participa_n~es solicitó a sus alumnos que escribieran un párrafo
expresando sus opm1ones acerca del texto leído. Posteriormente el maestro
se ~e~laró sorprendido de que todos sus alumn_o_~ hubier~ preferido
escnb1r poemas paralelos al leído en clase (Thank you~ Lord).

Segunda Etapa
El pe!·íodo de realización del proyecto fue extendido a año y medio a
suge_renc1a de los maestros participantes, quienes expresaron interés por
contmu~ explor~ndo . el tema estudiado. Por ende, aproveché la
o~ortum~ad para mclmr nuevos conceptos que nos permitiesen intentar
d1ferenc1ar entre respuestas estéticas y no-estéticas, de acuerdo a Jo
plantead,º por la te~~ía sobre la respuesta del lector (~osenblatt 1995). Con
tal propos1to, se utilizaron las categorías de actividades estéticas propuestas
por Anderson y Rubano (1991).
,

. _E! objetivo primordial al utilizar la categorización men~ionada fue
ms1stir sobre la búsqueda de respuestas estéticas, si bien no se pretendió
c~c~lar totalmente las respuestas no-estéticas. Asimi~mo, las categorías de
act1v1d~des sugeridas por Anderson y Rubano (1991) proporcionaron
alternativas para promover respuestas estéticas (ver anexo), tanto verbales
como no-verbales, que no habían sido consideradas en la primera etapa del
proyecto.

Respecto de los tipos de respuesta que los maestros decidieron
promover, éstas se dividieron entre orales y escritas. Por ejemplo, algunas
_actividades orales reportadas por los participantes fueron: lectura en voz

Del análisis de los resultados reportados durante el tercer semestre del
proyecto (agosto-diciembre 2000), se observó lo siguiente:

230

23 1

�l. Algunas de las actividades sugeridas por Anderson y.Rubano ( 1991) ya
eran utilizadas con anterioridad por los maestros. . ·
2. Otras actividades requieren más tiempo de preparación, tales como
alterar el texto, escalas verbales, seleccionar preguntas críticas, por lo que
fueron menos favorecidas por los-maestros.
3. Casi todos los maestros reportaron que realizaban actividades tanto de
· respuesta estética como no-estética, pues consideran que ambos tipos
requieren estar integrados en una clase. Es decir, que las respuestas
cognoscitivas y las afectivas deben manejarse· simultáneamente.
4. Las actividades de respuesta no-verbal fueron especialmente útiles con
estudiantes de nivel principiante, y con aquellos que poseían una limitada
experiencia lectora.

Actividades realizadas con la maestra investigadora y sus alumnos

La intención original de este proyecto fue incluir a mis propios
estudiantes y a mí misma como participantes en tal proyecto. Tal cosa se
logró: sin embargo, existieron diferencias sustanciales entre lo realizado
por los demás maestros participantes y sus alumnos, y. lo logrado con mis
propios estudiantes.
La principal diferencia derivó del hecho de que, si bien fuimos tres
maestros quienes impartimos los cursos de literatura inglesa y americana,
desde el inicio del período en que se realizó el proyecto hubo diferencias
significativas entre los cursos impartidos por otros instructores y mis
propios cursos.
Una de tales diferencias estribó en la cantidad de material de
lectura asignado para cada curso semestral. Así, mientras que en mis cursos
se leían aproximadamente trescientas páginas, en los cursos impartidos por
otros maestros se leían no más de sesenta. Esto fue debido a las diferencias
existentes entre los maestros respecto a las habilidades que deberían
desarrollarse prioritariamente en tales cursos. A este respecto, los otros
instructores citaron el desarrollo de habilidades de expresión oral como un
objetivo central de sus cursos, mientras que en los impartidos por la
investigadora se puso mayor énfasis en la lectura y ,discusión de textos.
Tales diferencias ya habían sido identificadas en este contexto previamente
(Morín 1998).
·
Por otro lado, muchos de los textos cortos aporta.dos a los maestros
participantes no fueron leídos en los cursos de esta investigadora, debido a
que, además de las lecturas requeridas en cada curso, los estudiantes de

~stas cl~ses tuvieron la responsabilidad de realizar tres lecturas
mdepend1entes de su propia elección durante cada semestre, presentarlas
oralmente ante la clase, y elaborar reportes escritos en la forma de cartas
personal~s, a través de los cuales comentaron tales textos leídos de modo
mdepend1ente.
E,n otras pala?r~s, en los cursos impartidos por la investigadora se
bu~c~ fomentar habitas de lectura, lo cual no ocurrió en los otros cursos.
As!T?1.smo, en el curso impartido por la investigadora se buscó enfatizar el
ana!1s1s de texto, c_on_ el estudio de aspectos textuales y extra-textuales. Es
dec1~, .que los objetivos de tales cursos fueron .significativamente más
amb_1~1osos que los de aquellos impartidos por los otros maestros
part1c1pantes.
Análisis y discusión de los resultados

. lJ_tilizaré la tabla propuesta por Purves et al. (1995) para resumir Jos
objetivos de la enseñanza de literatura en la escuela para interpretar los
resultados en el estudio de casos.
En primer lugar, en la tabla se observa que la enseñanza de literatura en
escuelas pr~t,ende al~~zar tres tipos de objetivos: conocimientos, práctica,
Y la formac10n de hab1tos. De esto se deriva que un programa de literatura
pretende fin~l1!1~~te inculcar hábitos de lectura er, lo~ estudiantes, a través
de _I~ adqms1c1on de conocimientos y la práctica de determinadas
habilidades.

Literatura en la Escuela (Purves, et al. 1995)
Conocimiento

Práctica

Textual

Extratextual Respuestas

Texto
específico
(estructuras,
tema,
lenguaie1
Vínculos
intertextuales

Historia y
transfondo
cultural

Decodificar

Hábitos

Expresión de
Estético
hábitos
Relatar en sus Evaluar
propias
palabras
:

Opción
Leer

'

Vida del
autor
Géneros,
estilos
Términos
críticos

Criticar obras ' Seleccionar
específicas
Valorar
Valorar

Resumir
Análizar

Personalizar Generalizar
acerca de
varias obras

232
233

Criticar

�Enfoques de Interpretar
respuesta

Recrear

Sobre este particular, encontré que los maestros participantes en el
·estudio tenían una muy escasa disposición a la lectura, la cual se observó
en su insistencia en que los textos propuestos fueran lo _más breves que
fuese posible, al grado tal que me vi forzada a aportar '"asi-exclusivamente
textos de una página para su consideración y posible utilización en clase.
De hecho, pocos maestros participantes dedicaron tiempo alguno a la
lectura fuera de las sesiones de trabajo, lo cual acabó por convencerme de
que, en la mayoría de los casos, su interés por esta actividad era casi nulo.
Otra dificultad encontrada estribó en el hecho de que, si bien varios
maestros participantes impartían cursos de redacción, el enfoque didáctico
utilizado enfatizaba aspectos mecánicos de esta actividad, y utilizaban
pseudo-textos (párrafos) como modelos de redacció~, prescindiendo
totalmente de la lectura de textos de calidad, como si la habilidad de
escribir estuviese totalmente desvinculada de la lectura. ·
En el caso de los maestros que impartían cursos pe inglés general,
incluyendo un círculo de conversación, estos enfrentaban problemas y
circunstancias distintas. En el caso de los alumnos principiantes, si bien se
logró que los maestros aceptaran la factibilidad de incorporar textos de
lectura a este nivel, en el caso de David, estas lecturas fueron seguidas
exclusivamente por preguntas de comprensión de lectura, sin llegar nunca a
buscar respuestas espontáneas de los estudiantes lectores. En el caso de
Marco 1, éste fue más allá, y seleccionó textos auténticos que, en su
opinión, tenían posibilidades de resultar interesantes a los estudiantes,
obteniendo respuestas orales y escritas que fueron cualitativa y
cuantitativamente más ricas que las obtenidas por David, cuyos alumnos se
limitaron a responder las preguntas de comprensión lectora incluidas en los
textos seleccionados.
Deseo aclarar que, con excepc1on de uno, to.dos los maestros
participantes realizaron actividades de lectura-respuesta ,que normalmente
no incluían en sus clases, y si bien este esfuerzo tuvo re~ultados pos_itivos,
éstos se vieron limitados por la escasa disposición por su parte para dedicar
más tiempo a explorar y analizar nuevos textos. Es decir, los resultados se
vieron limitados por los pobres hábitos de lectura de la mayoría de los
participantes.

Un ejemplo de lo mencionado arriba es el siguiente: hacia el inicio
del proyecto, Sandra reportó haber realizado una actividad de
lectura-respuesta que involucró leer un poema, y escribir acerca de
experiencias personales evocadas por tal poema. Sandra se declaró
sorprendida al encontrar ·que varias estudiantes escribieron textos
intensamente personales y emotivos, al grado de que se dijo alarmada por
este tipo de respuesta, en vista de que tales expresiones emotivas nunca
sucedían en su clase. Es decir, Sandra observó que invitar a los estudiantes
a expresar sus respuestas espontáneas a la lectura de un poema implicaba
para muchos de éstos un desahogo emocional importante. Sin embargo, _
creo que hizo falta la experiencia lectora necesaria para aprovechar esta _
circunstancia y sugerir textos adicionales sobre temas afines.
Al igual que en el caso descrito arriba, en muchos otros observé
que los maestros se inclinaban por textos que tuvie_sen un mensaje ciar~ Y
explícito, de tal forma que éste pudiera ser comprendido sin dificultad,
pues el interés central era la discusión de temas usualmente
predeterminados, es decir, el maestro decidía con anticipación lo que
significaba el texto, y la forma en que tal texto serviría como "pretexto"
para entrar en la discusión de un tema específico. ~sto fue especialmente
claro en el caso de Alex, quien impartía un curso de conversación. Sin
embargo, en todos los casos tuve la impresión de que los maestros no se
detenían a considerar aspectos de forma y estructura, es decir, cuestiones
relacionadas con la apreciación estética de un texto. Estos maestros
· parecían tener prisa por hacer a un lado el texto leíd,o, y demostraron poco
interés por analizarlo en detalle.
A través del proyecto pude observar en los_,maestros participantes
algunos cambios en su concepción de los enfoques ~idácticos estudiados, y
de la naturaleza del lenguaje en general. Un ejemplo de esto fue el caso del
maestro David, quien se incorporó al proyecto en Febrero de 2000, cuando
empezó a impartir cursos de inglés general en el programa de licenciatura.
Simultáneamente, David continuó trabajando en un Centro de Idiomas
universitario. Desde el principio, observé que David' tenía una concepción
muy rígida acerca del lenguaje y de su aprendizaje._Por ejemplo, comentó
que en la selección de textos de lectura parar sus cursos objetaba
fuertemente aquellos que utilizaran formas no-estándar de construcción
gramatical o morfológica, pues le preocupaba,. que los estudiantes
adquirieran tales formas, las cuales_ él considéraba erróneas. Esto
aparentemente se relacionaba con los exámenes utilizados en el Centro de
Idiomas, los cuales enfatizaban aspectos estructurales. del idioma estudiado.
Asimismo, David se mostró inicialmente escéptico respecto a la
posibilidad de utilizar la lectura de textos por alumnos principiantes como

1

Se utilizaron seudónimos para preservar la identidad de los párticipantes.
234

235

�un medio de promover la adquisición más espontánea del lenguaje
estudiado. Cuando finalmente intentó incorporar actividades de
lectura-respuesta, éstas se restringieron casi exclusivamente a responder
preguntas de comprensión lectora incluidas en el texto. seleccionado. Sin
embargo, observé que David fue uno de los maestros participantes que tuvo
más interés por mejorar sus hábitos de lectura, y se mostró más interesado
· por revisar diversos recursos bibliográficos por su cuenqi (leyó dos o tres
libros durante el proyecto). Además, observé que la· lectura de textos
literarios ayudó a David a tener una actitud más abierta y flexible acerca
del uso del lenguaje. Esta experiencia lectora puede asimismo darle
eventualmente confianza para abordar la discusión de téJ{tos sin necesidad
de recurrir a las preguntas de compreOS"ión.
'
Como ya menc'ioné arriba, el método utilizado para observar las
respuestas de los estudiantes fue distinto en el caso de los cursos
impartidos por esta investigadora. Respecto a los textos obligatorios del
curso, busqué promover la discusión espontánea de ellos antes de pasar al
análisis guiado de los mismos. Por otro lado, con las actividades de lectura
independiente (lectura, presentación oral, discusión y reporte escrito), se
buscó reforzar la formación de hábitos de lectura, los cuales, según lo
planteado por Purves et al (ver figura), incluyen la evaluación, selección,
valoración de textos, así como el acto mismo de decidir leer y criticar a
éstos.

' I-,

A través de los reportes escritos se pretendió observar el grado en
que los enfoques de respuesta que se buscó promover en:clase (decodificar,
resumir, analizar, personalizar, interpretar), eran utiliz:Ádos para construir
respuestas a · textos seleccionados por los propios estudiantes. Una
diferencia observada entre las respuestas escritas producidas por los
estudiantes de la investigadora y los del resto de los maestros participantes
se refiere a la extensión de la misma. Así, mientras que los primeros
produjeron respuestas que usualmente excedieron las trescientas palabras,
los estudiantes de los otros maestros participantes produjeron textos más
breves, usualmente de menos de doscientas palabras. Por otro lado, si bien
muchos de mis propios estudiantes se limitaron a · resumir el texto
reportado, en otros casos observé una variedad de respuestas muy similar a
la descrita por Wilhelm (ver tabla).

comentarios, en el caso de los otros maestros se exp~rimentó con formas de
respue_sta estética, i.e.; los estudiantes escribieron pdncipalmente poemas y
narraciones personales en respuesta a la lectura de .los textos seleccionados
por el maestro. Las decisiones acerca de qué tipos de respuesta solicitar
fueron tomadas individualmente por cada maestro, ·y en algunos casos, los
alumn_os tomaron la iniciativa de producir textos estéticos (poemas,
narrativas, etc) por su cuenta.
En la literatura consultada existen divergencias entre los diversos
autores que adoptan la teorí~ ~e la respues~ del lector propuesta por
Rosenblatt, al respecto de que tipos de respuestas escritas se consideran
como las idóneas p~a promover respuestas estéticas. Así, . Anderson y
Rubano ( 1991) consideran que las respuestas escritas que promueven una
lectura estética son precisamente aquellas que se formulan de una forma
estét!ca (poema, narrativa, etc.). De modo similar, Wilhelm (1997)
considera que la tarea de escribir el reporte de un· libro tiende a producir
respuestas eferentes (no estéticas), y a desviar la atención del lector sobre
su lectura estética.
~.
En contraste, Purves et al. (1995) plantean que se atiende a
aspec_tos estéticos de
texto cuando se promueve la expresión por los
estudiantes de sus opm1ones acerca del texto, independientemente de la
forma que adquieran tales expresiones. Así, Purves et al. conciben la
experi_en~ia estética como un nivel al que se ,llega por medio del
conoc1m1ento ~ la práctica, de tal forma que sólo se llega realmente a
evalu_ar, seleccionar y valorar un texto (respuestas estéticas) cuando se han
pract1ca~o r~spuestas tales como decodific,u-, resumir, analizar,
personalizar e mterpretar.

?~

1

.
. ~e modo_ similar a lo propuesto por Purves et al., Wilhelm ( 1997)
1dentific? ?na sene de dimensiones de respuesta en un grupo de estudiantes
que part1c1paron en su estudio de casos (ver figura).. Tales dimensiones de
respuest_a c_~incid~~ con la pr?~~esta de Purves et al., en el sentido de que
la aprec1ac1on estehca y el anahs1s del texto ocurrían. de modo paralelo.

Esto fue en parte debido a que, como ya men(?ioné mis alumnos
leyeron tt-xtos más extensos, tales como cuentos o ~ovelas, por lo que
tenían más ideas para expresar. Por otro lado, también observé una
diferencia cualitativa entre ambos grupos, derivada del tipo de tarea
asignada: mientras que a mis alumnos les instruí que compartieran un texto
con otro estudiante a trayés de cartas en las que expresaban sus

Respecto al objetivo originalmente planteado de observar el
desarrollo lingüístico de los estudiantes por medio de la aplicación de un
examen TOEFL al inicio y al final del proyecto, esto no se alcanzó debido
.'
'
a que :n reunion con los maestros participantes éstos expresaron su
renuencia a someter a sus estudiantes a tal prueba. Asimismo, y en vista de
que no se tuvo acceso a la prueba TOEFL que incluye composición )os
maestros participantes opinaron que tal prueba no era un indic~dor
apropiado del desarrollo de las habilidades lingilisticas que se buscó
promover en el estudio. Tal decisión fue aceptada, a pesar de existir

236

237

�evidencias respecto al efecto positivo que se ha observ~do, tiene la lectura
de textos literarios en una segunda lengua sobre la 'ádquisición de tal
idioma (Morín 1998).

. Dimensiones de respuesta a Textos Literarios (Wilhehn 1997)
Dimensiones Evocativas

1. Entrar al Mundo del Relato. En esta dimensión los estudiantes se
prepararon para leer y empezaron a pensar acerca de cómo sería la lectura.
Activaron conocimientos previos que los ayudarían a leer.
2. Demostrar Interés en el Relato. Los estudiantes comprendieron el
significado literal de la trama y se interesaron en ella mientras leían,
Realizaron predicciones y formaron expectativas acerca de la acción del
relato.
3. Relacionarse con los Personajes. Los lectores crearon personajes y
establecieron relaciones con ellos. El lector con frecuéricia se convirtió en
una presencia en el relato, y realizó juicios acerca de los:personajes.
4. Observar el Mundo del Relato. Los lectores identificaron claves para
crear imágenes mentales e imaginaron personajes, contejáos, y situaciones.

3. Reconocer la Lectura como Transacción. Los lectores reconocieron a
un autor y las decisiones del autor al contar el relato. El autor pudo ser
aceptado o rechazado como persona con la cual conversar y estar de
acuerdo. Los lectores reconocieron que ellos crear i ignificado con el autor
y su texto.
·
4. E_valuar a un Autor, y a Sí Mismos como Lectores. Los lectores
consideraron la agenda del autor y la propia. Reflexionaron acerca de Ja
efectividad_ del autor como ~scritor. Consideraron sus propios procesos de
lectura Y como estos se relacionaron con su identidad personal.
~lgunas de las dimensiones de respuesta· identificadas en los textos
escritos por los estudiantes de la investigadora fueron las siguientes:
Dimensiones de
Res ouesta
Entrar al Mundo
del Relato

Mostrar Interés en
el Relato

'

Dimensiones Conectivas

1. Elaborar acerca del Mundo del Relato. Los lectores construyeron
claves a través de todo el relato para construir signifü:ado. Los lectores
jugaron al detective, descifraron claves, llenaron vacíQs en el relato, con
frecuencia creando significado que fue más allá del sugerido por el texto.
2. Conectar la Literatura con la Vida. Los lectores realizaron conexiones
explícitas entre experiencias personales y experiencias, de los personajes,
con frecuencia buscando ideas que pudieran informar cómo resolverían
problemas o qué pensarían de situaciones en su propia vida.

238

Decidí leer esta obra por su título y resultó ser algo diferente de Jo
que había imaginado.
¿qué sucede después? ¿Se quedó en la isla?
Me gustó el relato. A veces pasamos pór momentos dificiles, pero
luego ocurren pequeños milagros en nuestras vidas.
·
Cre~ que era ~n agente secreto o algo así por su ropa. En la segunda
págma, me d1 cuenta que estaba equivocada.
Creo que sería muy interesante ser invisible y entrar a un lugar
cerrado·sin ser visto.

Relacionarse con
Personajes

No sé cóm_o dos hermanas pueden ser tan diferentes. Elinor era tan
calmada, parecía que tenía 59 años, aunque sólo tenía J9, tan
responsable y sensata. Y Marianne sigue sus impulsos y deseos y
expresa su sensibilidad. Yo pregunto: qué es más fuerte: ta sensa;ez
o el sentimiento. ¿Cómo eres tú?
E~ dificil te~er ~igos cuando te mudas a otro lugar; yo tuve ta
misma experiencia que Kathy.
Lo que más me gustó de la historia fue el hecho de que Isabel era
una ~ersona muy diferente de otras personas y esto ta hace ser
especial, pues ella veía las cosas con una perspectiva distinta. Lo
que .no me gustó fue que Isabel se vio atrapada en ia red de su
marido, y d~ repente perdió todos sus sueños y alegría. No puedo
soportar la idea de que una persona pueda cambiar debido a otra
persona. Aún si amas a al~i~n, debes ser amada por quien eres, de
otro modo, no te aman a ti, smo a la "cósa" o persona que quieren
que seas.

Observar el Mundo
del Relato

Wharton refleja una sociedad en la cual los hombres tienen el poder
y las mujeres son relegad~ al segundo plano.
Sería marav!lloso si pudiésemos hacer lo' mismo que tos niños y ver
un mundo diferente detrás de un mueble.-

Dimensiones Reflexivas

1. Considerar la Significatividad. Los estudiantes preguntaron cómo
funcionaba el texto para crear significado y consideraron la significatividad
de varios eventos y conductas, y cómo estos contribuyeron al significado
del relato.
·
2. Reconocer Convenciones Literarias. Los lectores observaron que el
autor realizó tipos particulares de movimientos convencionales a los cuales
tenían que responder y usaron experiencias previas con conven~iones de
sus lecturas, observaciones, o conversaciones para- determinar cómo
hacerlo.

,,

Ejemplos identificados

Elaborar Acerca del (no se identificó ninguna respuesta de este tipo)
Mundo del Relato

-

239

�Conectar la
Literatura con·/a
Vida

Considerar la
Significatividad

El caso es que, como en la vida real, todos sacan sus conclusiones
acerca de algo sin saber la verdad. Creo que no debemos hablar de
algo sin saber la verdad.
1.
•
.d ?
. Puedes creer que una estúpida pelea pueda c:unb1ar tu v1 a. .
Todo en la vida de Oliver Twist es real, porque hay muchos niños
en las calles que son exactamente como él.
Age of /nnocence muestra cómo la sociedad guía nuestras acciones,
aunque no estemos conscientes de ello.
;
.
h
En verdad aprendí de esto; es como en las guerras. no ay
triunfadores, sólo perdedores. •
.
b
Gracias a Dios que el hombre nunca
quién destruyó s~
así nunca se enojó con el muchacho, aunque éste si ec1 i
renunciar a su empleo.
.
fu él ·
Como pueden ver, el conejo quería perder al tigre, pero e qmen
lo perdió ·
·r ¡
Para mí, "io mejor de este libro es el hecho de que_ el autor en ica a
inútil guerra de Vietnam. Nos dice que· an _millón de hombres
murieron allá por un motivo estúpido, y la mayorla de ellos eran
muy jóvenes.

Sl!Pº

Reconocer
Convenciones
Literarias

Reconocer la
Lectura como una
Transacción

º.;~

El relato está escrito desde el punto de vista de una niña llamada
Earlene.
. .
p
d· de las
Es un poema de amor muy descriptivo. or me 10
descripciones puedes visualizar la imagen, p~ro debes leerlo pcon
cuidado porque podrías perder la secuencia del relato. ara
entenderlo, tienes que leerlo más de una vez... Hay algunas partes
del relato que tienes que inferir por medio de_ los_ diálogos
presentados, en los cuales los personajes cuentan la h1stona.
Kafka dijo que escribió esto porque er~ como se sentía en ese
momento, se sentía como insecto que era ignorado, un e~torbo para
su familia. Entonces, esta fue una forma velada de quejarse de la
autoridad y opresión de su padre.

Evaluar a un Autor, Este capítulo fue dificil de comprender, pues me confundí con
·t
. d
y a Sí Mismos como tantas personas que se mencionan.
El texto tiene un vocabulario sencillo, es muy bueno, Yel est1 1o e1
Lectores
autor es claro y su manera de formar oraciones es muy agrad~ble.
Es un libro excelente, lo terminé de leer en sólo cuatro d1as, no
podía dejar de leerlo.
. • fi ·ó
Fue interesante para mí, quizás porque me gusta la c1enc1a 1cc1 n.
Al inicio del relato no entendía lo que sucedía, o de qué se_ trataba...
Kafka es muy extraño, pero eso es lo que lo hace pecuh~·:· Este
tipo de género fue muy innovador en el tiempo en que escribió este

cuento...
¡ b I fi ¡
Lel el cuento muy rápido, quizás porque quer asa er e ma .

240

Además, algunos alumnos tendieron a identificar lecciones morales en
los textos. Por ejemplo:
Jenny descubrió que no es bueno juzgar a las personas por su apariencia
física.
Este texto nos enseña a valorar cosas como: la familia, los amigos, los
hermanos(as), más que el dinero o lo material.
El relato nos enseña que debemos de pensar en todas las cosas que
vamos a hacer.
Finalmente, como los estudiantes de mis •clases intercambiaron
correspondencia comentándose mutuamente los t~xtos leídos, esto con
frecuencia coadyuvó a que los alumnos se auxiliaran entre sí a construir
una interpretación de los mismos. Considero que: ésta es una fonna de
asegurar la participación de todos los estudiantes en la discusión de textos,
especialmente cuando muchos de éstos no participan espontáneamente
durante las discusiones orales en grupo.
Conclusiones
La enseñanza de literatura en segundas lenguas en todos los niveles
involucra la adquisición de conocimientos, habi:idades y hábitos. Un
enfoque didáctico que utilice las respuestas de los lectores a los textos
como base para la interpretación de éstos, promueve el pensamiento
reflexivo, la lectura activa, y la apreciación literaria. Una forma de
promover el aprendizaje autónomo de una lengua es estimular a los
alumnos a leer de modo independiente y a intercambiar opiniones con sus
compañeros acerca de lo leído. Además, el enfoque pedagógico estudiado
promueve el pensamiento crítico, al enfatizar actividarles como evaluación,
conexión con experiencias propias o ajenas, clarificación, y
cuestionamiento.
El estudio arriba descrito s1rv10 primeramente para identificar los
problemas más frecuentes que ocurren en los cursos de inglés como lengua
extranjera, en particular, aquéllos que se enfocan a la lectura y redacción,
en lo referente al desarrollo de habilidades de · lectura y apreciación
literaria. Asimismo, el estudio sirvió para observar los progresos
alcanzados en tal tarea, así como las opciones pedagógicas que podrían
seguirse con el fin de avanzar en el logro de los objetivos planteados.

241

�En el aspecto teórico, el estudio corroboró y proporcionó elementos
adicionales a los ya identificados en estudios previos (Wilhelm 1997),
acerca de las dimensiones de respuesta que ocurren durante la lectura
activa de textos literarios. Asimismo, el estudio corroboró lo propuesto por
Purves et al. ( 1995), acerca de la ·literatura en la escuela, al observarse a
través del estudio la naturaleza más compleja de las respuestas formuladas
por los estudiantes de las clases en las que se enfatizó no sol~mente_ la
comprensión de lectura y las respuestas personales a los te_xtos leidos, smo
asimismo, el conocimiento de elementos textuales y extra-textuales, la
construcción de una interpretación de texto a través de su análisis y la
fonnación de hábitos de lectura y apreciación estética.

Time spent on reading/responding activity
Reading material selected
---------Reason for choice of reading material

------------

~lease check which type of áesthetic response you seek to promote
m your class.
1) Unarticulated response.
a)
b)
c)
d)
e)

Altering text
Verbal scales
Choosing critical questions
Literary cloze techniques
Other (specify, describe)

-------------

ANEXOS

2) Articulated response in poetic discourse.

Reporte de Actividades del Proyecto sobre Respuestas a la Lectura de
Textos Literarios (1)
Fecha:
Nombre del Colaborador-------------:::---

a)
b)
c)
d)

Imagic umbrellas
Dependent authorship
Poetry as response to poetry and prose
Other (specify, describe)

-------;':------

Grupo Participante:
Materia
Número de Alumnos
Semestre

Description of the response activity used

Duración de la actividad:

Ty pica l responses obtained

Please explain the reasons for your choice

---------

Texto utilizado
Procedimientos didácticos utilizados

Observations about session in general

Información recabada/respuestas observadas
Comentarios

Do you some~imes promote articulated responses in non-poetic discourse?

If so, why? G1ve examples.
Reporte de Actividades de Respuesta Estética (2)
Date _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Name of Instructor
- - -- - - - - - C las s size_ _ __ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Class level and description - - - - - - - - - - . . . . . . - - - - - - -

242

D?es _your course involve reading/writing non-literary texts Uournalism,
s_cient1fic, etc)? ~f so, what percentage of the course is spent dealing with
hterary vs. non-hterary reading and writing?
·

243

�100% literary

50/50

l 00% non-literary

What reading materials do you intend to use on your next reading/response
activity?

1. Teacher provides a poem disassembled into an alphabetized list of
words. The students create, or reconstruct a poem from the list of words.

.What response activities do you intend to use?

2. Students ar~ asked to fil! in the blanks with the words on the right,
words removed from the indicated places in the poem.

Resumen de A~tividades de Respuesta Estética
(Anderson y Rubano 1991)-

l1

i ......

11 Articulated Responses in Poetic Discourse

Imagic umbrellas

1. Unarticulated Response

1

Literary cloze ,thniques (dependen! authorship)

1

Altering Text. Provides students with more than one version of a literary
text for comparison.

1. Students report the most vivid images they recall after having read the
text or a portion of it.

Verbal sea/es
4
5 Dark
2
3
Bright 1
sad
Happy
cold
lukewarm
Hot
How do you feel toward x?
dislike
Like
4
5
2
3
Admire 1
The author's tone is
•
somewhat comic
somewhat serious
Serious
uncivilized
Civilized
Is Janie active?
5 Passive
4
2
3
Active 1
Who decides what Janie &lt;loes?
Janie
Other

2. Questions that focus on analogies, metaphors, similes, etc.
3. Students write down ali the sights, sounds, smells they associate with a
scene, character, setting, or text in general.
4. Students assume the role of a character and review his/her experiences.
comic

Choosing critica/ questions

Exploring image production
5. Consider yourself to be the writer of a video production. Your video
will be a collection of rapid images. What images would you use at the
beginning? What images would end the video?
6. You thought this image was important enough to be remembered. Do
you see any particular significance in it? What images seem to be ones the
class as a whole reported?

Which question do you think is the most important question to ask about
the text?

7. Students first write down a few of the lines that produced strong
imagery for them. They then transform these sentences into poems. They
may delete unnecessary words but must include all images.

Rank in order of importance these questions about the text.

a. Selection:
b. Student conversion:

1

2
3
4

8. Students develop associated but concrete imagery. This can be
encouraged by separating the lines and providing a format.

5
244

245

�9. Students talk about situations or events in the text that spu_rred strong
reactions, and about situations which, although not fully descnbed by the
text, are suggested by it.
1

lO. Dream as analogy. Students fill in gaps in a text, e.~~ description ~fa
.place, character, suicidal letter, dialogue, character's· ~~ams (narrahve,
flow of images, etc.)
;
Dependen/ auhorship. Pieces are removed from a literar)\~ext, and studen~s
must supply their own replacements. Stu?en~s ~se the ~1ven text as _the1r
starting point, and their creative response 1s w1thm the StJ'.Ucture estabhshed
by the original author of the text.

1 Writing within opportunities. These are events and. ~¡tu~tion~ th~t may
b~ alluded to in the text, but are not developed, or by s1Il!ahons 1mphed by
the text.
2 Time-lapse writing. It takes the reader to a future .ór past mome~t. to
show the genesis or consequence of an unresolved conflict or of a dec1s10n
made by a character, e.g.: flashbacks and epilogues.

Examp/es ofNon-aesthetic activities

.1. Comprehension questions
2. writing an expository text about a poem
3. writing a persuasive essay ora descriptive report about a story

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currículum and instruction in the United States. Urbana, IL: National
Council ofTeachers of English.

Poetry as Response to Poetry and prose

l. Write a poem that might have been written by~ character in the story.
E.g.: Create poems that might have been wntten by Tom (Glass
Menagerie).

2. Students write a poem, the last line of which is given to them, in ~hic~
the character presents his or her feelings at the moment. Instructions.
produce the lines of a poem which might precede the selected quote.
1

3. Optional: giv·e students opening li~es that contain chi\acter description,
and or format. Choose lines that contam contrasts, such a~.

ti

Appearance/real ity,
Fruition/decay
Madness/sanity
Light/darkness
Once/now.

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248

249

�DONACIÓN A LA COMPAÑÍA DE JESÚS:
ESTUDIO FILOLÓGICO
•I
l

Lic. Elvia Salinas Hinojosa,
Lic. Juana Garza de la Garza,
Lic. Rosalba Martínez Morales

Introducción

La Filología es una ciencia que se interesa por estudiar textos antiguos.
Desde épocas remotas se ha venido realizando este tipo de estudios, aunque
en la actualidad se le ha dado menor importancia y ha motivado que
disminuya el número de personas que se ade11tren en el estudio
correspondiente -por lo práctico de la vida actual y por comodidad-, puesto
que los textos antiguos presentan muchas veces algunos rasgos difíciles de
entender e interpretar.
El presente trabajo es una tarea de investigación que tiene como
propósito fundamental realizar un estudio filológico sobre un fragmento del
acta "Donación a la Compañía de Jesús", escrita en 1714. Para ello se
utilizará una serie de fuentes confiables, con una bibliografía lo más
específica posible.
Primeramente se expondrá el texto objeto de estudio. Con el fin de
facilitar la lectura y comprensión del análisis filológico, cada uno de los
términos, llenos o semillenos conceptualmente, habrá de ser enumerado en
la parte inferior en forma progresiva.
A continuación se procederá a realizar el estudio propuesto, iniciándolo con el análisis etimológico de todos los vocablos -llenos o semillenosque el texto emplea, con la intención (además de conocer el origen) de ofrecer una amplia visión de los diversos significados que dichos términos han
tenido en su evolución histórica; todo ello recurriendo a un buen diccionario
que abarque el mayor número posible de raíces etimológicas. El significado
particular de las voces empleadas en el texto será subrayado, con el ·fin de
aclarar la carga semántica que se aplica.
Posterio~ente se presentará la transcripción ,fo'í texto, puestQ que está
expresado en forma manuscrita. Es necesario aclarar que para esta cuestión
se aplicarán las reglas de la paleografía, a saber: se colocarán entre corchetes las notas o aclaraciones pertinentes; en esta misma forma se indicarán las
letras faltantes a algunas palabras o abreviaturas, a~í como también los tér251

�minos ilegibles, colocando dentro de los corchetes un signo de interrogación
en el orden adecuado.
Cabe mencionar que el texto incluye varios sellos y dibujos, los cuales
se señalarán en el espacio donde aparecen y con la lectura que corresponde.

l.

TE;To: FRAGMENTO DEL ACTA
"DONACION A LA COMPAÑÍA DE JESÚS"

Para realizar la mencionada transcripción, se agregará otra copia del
texto en la cual se anotará la numeración que corresponde a todos y cada
uno de los renglones que abarca el mismo. Esto se hará con el fin de reunir
las diversas observaciones que se efectúen: errores ortográficos -uso de ·
mayúsculas indebidas, adición o falta de acentuación, cambios de una grafía
por otra-; uso de contracciones indebidas; letras dobles.
En otro apartado habrá de realizarse un estudio fonológico -lo más
exacto posible- mediante el análisis de las voces que presenten una
anormalidad desde este punto de vista, auxiliándose de la lectura de varias
gramáticas históricas de la lengua española.
El análisis morfológico es otro de los puntos de apoyo que se considera
necesario para obtener una comprensión más amplia del texto en cuestión.
Aquí se mencionarán los términos que han sufrido alguna modificación,
considerando la estructura interna de las palabras; se verá, además, el empleo de la conjugación verbal, enfatizando la atención en los modos y tiempos de los verbos.
Otro de los niveles de estudio en este tipo de trabajo es el análisis
sintáctico, para lo cual se procederá a considerar básicamente el hipérbaton,
con el propósito de ofrecer una visión (parcial) reestructurada del texto.
Finalmente el documento tendrá que estudiarse considerando el aspecto
semántico: se expondrán las voces que en la actualidad reciben otra
interpretación de contenido; se mencionarán los términos empleados como
sinónimos, así como también las palabras que tengan alguna relación
semántica.
'

•

Es necesario mencionar que el texto, objeto de estudio, fue tomado de
una publicación llamada "Actas: índices, fuentes, notas", editado por la
Capilla Alfonsina y perteneciente a la Universidad Autónoma de Nuevo
León, con fecha abril-junio de 1982. El original del documento cuestionado
-&lt;le excepcional importancia para la historia de la educación de Nuevo León- se encuentra en el Archivo Municipal de Monterrey (Protocolos, volumen 19, 1713-1716, número 50, folio 96 vuelto, al 101 vuelto). Un testimo-

252

253

��1-.- acaso

. CASO, ·"suceso", " casualidad", etc., tomado del lat. casus, -us,
"caída"' "caso fortuito" , "accidente", "caso !rn-amatical"
y éste
5-''
de casus, participio pasivo de cadere "caer;'.\ lª doc.: princ. S.
XV, Santillana.
·

Mili., 36c, 65c, etc.). La forma etimológica en -s no era rara en
la Edad Media: por esos grandes tiempos "muchos años después" Apol., 240d, todos tiempos cierto se junta con natura J.
Ruiz 74b, pero es de creer que el sentido lingüístico coetáneo
ya percibiera esto como plurales, aunque parecieran meno justificados lógicamente que como idiotismos fraseológicos y en
realidad se explicasen como supervivencia del singular etimológico tiempos; éste se ve más claro en los Fueros de Aragón·de h. 1300: "así algún otro demandare a él a tiempos aquellas casas o aquellas heredades, pueda ver aquel quilas compró ·
retorno a las finéas de salvedat" (192.3), donde no hay idea de
varias ocasiones, sino de un solo tiempo venidero; igualmente
"pasados algunos tiempos" (ibid. 92. 2), pero el singular tiempo ya aparece en el mismo texto (Thilander, . p. XliX). Desde
luego estos resabios arcaicos desaparecen muy pronto y tiempo
queda convertido ya en la Edad Media en un singular normal
del tipo corriente. sin anomalías morfológicas.

l.

¡

Con -s- sonora en los SS. XV- XVI (Nebr., etc.)
'·

DERIV. Casual /med. S. XV, Goméz Man¡ique/, tomado del ·
lat. casualis íd.; "casualidad", casualismo,;'casualista. Casuísta
/Aut.l; casuístico, casuística.
· •:
t'.

Cpt. Acaso /h. 1440: A. de la Torre, vid. é ,uervo, Dice. I, 9697/.
Vulgarmente se altera en casualidad (Madrid, etc.),· casualidá
(ast., V.)

3. llega

LLEGAR, del lat. vg. PLICARE "plegar", derivado regersivo
del lat. el. APPLICARE "arrimar", "abordar", "acercar": así el
primitivo como el derivado tomaron. en la baja época y en
varios romances, significados del lugar como "dirigirse hacia",
"arribar" y análogos. lª doc. : aplekare, 2ª mitad del S.X,
Glosas Silenses, 241; llegar. Cid, etc.
Aunque llega con el valor intransitivo-moderno es frecuente
desde el Cid, es notable la frecuencia oe la construcción
transitiva en los textos medievales y aun en los textos clásicos.
Cito unos cuantos en que tiene el mati~ de "hacer llegar,
conducir": "Si Dios me legare al Cid", Cid, 1529.

4. tienpo

TEMPO, del lat. TEMPUS, -ORIS, íd., acu~ativo de TEMPUS.
lª doc.: tempo, 1155, Fuero de Avilés; tiempo, 1200(Oelschl.), Berceo.

'.

Timpo, grafía imperfecta de tiempo, está también en el. Auto
de los Reyes Magos. El resultado fonético de TEMPUS sólo
podía ser un singular de tiempos, según la fonética castellana.
Pero como estos singulares en -s eran muy raros en cast. (huebos, peños, y los desusados cuerpos, pechos), pronto se creó un
singular analógico tiempo, que ya encontramos en Berceo (S.

5. entregar

ENTERO, del lat. INTEGER, -EGRA, - EGRUM, "intacto,
entero" (según la pronunciación vulgar INTEGRUM). lª doc.:
h. 1250, Apol., 634; enteramiente, 1223,-M. P., D. L., 223.15.
..
También en la lª Crón. Gral. 667b39, Zifar 17.2 Juan Manuel,
Juan Ruiz y muchos autores medievales; APal. 218d, 222b,
462d; Nebr.; etc. Como la evolución normal de -GR- fue -ir-, la
E ·no podía diptongar en Castilla y ei se redujo a e igual que
siempre. Para las varias aes., vid. Aut: Y demás diccionarios;
agréguese la de "yerto, enterizo" que. ~otamos en de Alfarache
(CI. C. III, 174.3 : "hace que no me mira y se pasa entero, como
hecho de una tabla"). Forma semiculta"es entegro (1155, Fuero
de Avilés; Can de Baena, W. Schmid), luego alterado en
entrego (doc. de 1170, en Oelschl.; Berceo, Mil, 53). Del todo
culto el moderno íntegro /1640, Saavedra Fajardo/.
DERIV. Entereza/ APal. 218d; Neb;.7, antes también enterez
/APal. 529b/ . Enterizo/ Nebr.; para el;sentido, V. Arriba el de
entero; para el uso en la Arg., Tiscomia M. Fiei:ro coment.,
429/; comp. ATERIR.
Entregar / entegrar, en doc. leonés de 1252, Staaff, 39.22;
entregar, Berceo.

256
257

�6. otros

OTRO, del lat. ALTER, -ERA,- ERUM, "ei otro entre dos" 1ª
doc.: orígenes del idioma (altro, h. 950, Glosas Emilianenses;
otro, Cid, etc.).

7. bienes

BIEN, del Iat. BENE íd., forma adverbial correspondiente a
BONUS "bueno". 1ª doc.: orígenes: doc d~. 1109 (Oelschl.),
Cid, etc.
•

9. espresados

En el mismo sentido primit_ivo se halla tambié~ en J. de
Acosta ( 1590), en Cervantes, etc. Con la excepción de
APal., la grafía cultista con x es rara hasta Aut;
escriben esprimir C. de las Casas (1570), Covarr.,
Oudin, Franciosini, aunque se halla exprimieron en El
Quijote (II, XVII, 60rº). Sin embargo el vocablo era
indudablemente representante popular de la voz latina,
y la grafía con x es injustificada históricamente;
conservado en los varios romances: port. espremer,
cat. y oc. esprémer, fr.-épreindre, it. spremere, todos
los cuales suponen probablemente una recomposición
EXPREMERE. La antigHa forma castellana sería
espremir, reemplazada por la moderna con reacción
contra el caso de escrevir, vevir, etc.; y en el presente
*esprieme esprime. La ac. culta "expresar" se halla ya
en APal. ( 111 b, 226b), en Femando de Herrera, etc.

Conservado en todos los romances. Sustantivado, en plural,
con el sentido de "hacienda".
8. ariba

RIBA, ant. "ribera", "ribazo, del lat. RIPA "margen de un río",
"orilla, ribera". 1ª doc.: de 942 (Oelschl.); Berceo.
"En riba de Thanays, un río assinalado, /mandó ficar las tiendas al su pueblo lazdrado" Alex., 1751 e; P sustituye esta palabra, pronto anticuada, por ribera, no aceptable según el metro.
La locución prepositiva en riba de la mar "a orillas del mar" es
la que se encuentra también en Berceo, Mil., 47. Comp. riba o
de simplemente riba como preposición en catalán medieval,
muy frecuentemente. Pero en el idioma hermano riba sigue
siendo palabra viva hasta la actualidad, con valor de sustantivo,
por Jo menos en hablas rurales. En cast. desde buen principio el
vocablo tiende a quedar estereotipado en locuciones
inseparables o en la toponimia; queda algún ~aso de uso libre
sólo en textos del S. XIII: "redróla de la riba" Alex., 1843;
"non saldredes más tarde a riba" Sta. M. Egipc., 354, y aún en
el · último la falta de artículo muestra ya la tendencia a dejarlo
conquistar en ciertas unidades fraseológicas. Más
tarde
desaparece el uso y sólo quedan los derivados.
Falta ya en los glos. de h. 1400, APal., Nebr., etc.; Covarr. lo
ejemplifica
solamente en nombres del Jugar (Ribadavia,
Ribadeneira,
Ribataxada, etc.), Aut. hace lo mismo y declara formalmente que está fuera de uso. Nó.
~,tese que la grafía
constante es con -b-, la moderna Riva o Rivas , en la onomástica, es antihistórica y
antietimológica. Queda alguna
supervivencia en los dialectos: en Navarra Vale "muro del cajero de una acequia".
DERIV. Arriba, adv./ docs. S. X, Oelschl.; Berceo; doc de
1275, G . Soriano, p.195; como prep. y como adv., Nebr.;
Cuervo, Dice. I ,645-9; Cej. V , 104/2.
258

EXPRIMIR, del lat. EXPRIMERE "exprimir, estrujar",
"hacer salir", "expresar", derivado de PREMERE
"apretar". 1ª doc.: APal., 240b ("lagar en que se
exprime la uva"), 540b ("lagar donde se pisan las uvas
o se exprime el olio"), 140d.

DERIV. Exprimidera. Exprimidero. Expremijo /Leyes
de la Mesta, ed. 1569, cuyo lenguaje corresponde
probablemente a fecha bastante anterior/, comp.
entremijo s. V. METER. Lo demás vocablos de esta
familia son cultismos. Expreso / 563. N. Recopil. II.
IV. 28/. de expressus, "declarado", "destacado"
"expresado". participio pasivo de exprimere.
1O. otra

Vid. supra No. 6.

11. Compª

COMPAÑERO, derivado del antiguo y dialectal compaña
"compañía", que supone un lat. vg. *COMPAÑÍA íd., formado
al mismo tiempo que el lat. merovingio COMPANIO, -ONIS,
"compañero", calco del gót. gahlaiba íd., de hlaifs "pan" y ga que expresa compañía. lª doc.: companiera, f., doc de S.Juan
de la Peña, 1801 (M. P., Orig., 83); compannero, 1114
(Oelschl).); Cuervo, Dice. II, 248-9.
DERIV. Compaña
(V. arriba), compañuela /Berceo/.
Compañía /Berceo/, derivado de compaño.
259

�12.Jesús

Hebreo, forma abreviada de Yehoshúah, o sea Josué, que
significa Él salvará. En la versión de los Setenta se llama Iesús
al libro (el equivalente griego Yehoshúah), y de esto se ha
derivado el nombre de "Jesús".

1.3. sera

SER, las formas de este verbo castellano resitan de una.fusión
de las de dos verbos latinos: la mayor parte proceden del lat.
ESSE íd., pero las demás, incluyendo el futv:l o, el condicional, .
los presentes de subjuntivo e imperati".b, y las formas
impersonales,- vienen del lat. SEDERE "estar sentado", que
debilitó en cast. y port. su sentido hasta convertirse en
sinónimo de "estar" y luego "ser", lª doc.: orígenes (varias
formas se encuentran en las glosas de Silos y de San Millan,
del S. X; el infinitivo sedere tiene ya el sentido de "ser" en
aquéllas).

"acumulación de polvo o tierra", "polvareda". Terral; tierra!
arg. (Draghi Canc. Cuyano, p. cxix). Terrazgo /S. XITI, Aut./ o
terraje; terrazguero o terrajero. Terrazo "jarro de barro para
beber agua, etc." /Partidas Il, XXIV, .ed. Acad. 11, 265; Gr.
Conq. de Ultr., 268; invent. arag. De 1331, BRAE II, 554/;
terrazuela /ta-, Juan Manuel, Rivad. LI, 417b35/;-terrazulejo;
comp. TARRO. Terrear. Terregoso /"Lleno de terrones,
glebosus" Nebr../; terregal díal; "acumulación de tierra" (Malkiel, Language XXV,154-6). Terreno , /Berceo, con variante .
terreño: éste par~ "tierra, puerto", se halla también en las Leyes
de Moros de los SS. XIV-XV, Memorial Hist. Esp. V, 427 ss.;
comp. cat. te·rreny/, de TERRENUS "terrenal".
15. benidero VENIR, del lat. VENIRE "ir", "venir", 1ª doc.; Cid.
~- '
De uso general en todas las épocas y c0:¡servado en todos los
romances. El estudio de las formas, y :a.un de los significados,
de un verbo tan esencial, pertenece m~ a la gramática que al
diccionario. En latín la distinción de sentido entre IRE y
VENIRE era eternamente distinta de la ·que se ha impuesto en
cast. mod.; VENIRE expresaba comúntnente lo que llamaban
los lingüistas el "aspecto determinado" e IRE el "aspecto
indeterminado".

Donde traduce el lat. esse (nº 72, 205, 238). Las formas de la
conjugación ser, su empleo con el valor del f!10demo ser o estar, sus varias construcciones y usos fraseoló~icos, son temas
esenciales de la gramática histórica, que deberán estudiarse en
las obras correspondientes.
Presente adj. /Berceo/, de prasens, -entis, íd., part. activo
correspondiente al verbo praeesse.
14. tereno

DERV. Venida/ BERCEO/. Venidero/ 1212, M.P., D.L., 113.7;
"affore, ser v. al tiempo futuro" APal. .lOb; "v., que ha de ser:
futurus" Nebr./.

TIERRA, del lat. TERRA íd. 1ª doc.: 2ª. mitad S. X, Glosas
Silensesº doc. de 978° etc. (Oelschl.).
,~
Desde los orígenes aparece con gran frecuencia y én todas las
aes. modernas, que ya eran también latinas. Común a todos los
romances. Es notable que en el uso oral argeo¡ino (M. Fierro II,
285, y general aun en las ciudades), creo tamJ,ién en Andalucía
y en otras partes de América y de España,, tierra invade el
campo semántico de polvo, voz que apenas ~~ emplea allí si no
es para las materias pulverizadas artificialmente (se dice
siempre el tren levanta mucha tierra, al caer se llenó de tierra,
etc.).
DERIV. Terrada. Terrado /princ. S. XVII, Aut./, desusado hoy,
a no ser quizá provincialmente, y sustituido por azotea ; comp.
cat. terrat. Terraguero salm. y pal. "montón que en la era se
forma con las berreduras del solar de la parva"; · almer.
260

16. Señor

SEÑOR. del lat. SENIOR, -ORIS,, "niás viejo" (comparativo
del SENEX "viejo") en plural SENIO~S se empleó en el
Bajo Imperio para designar a los viejos más respetables sea los
mrembros del senado romano, sea·, los dirigentes de las
comunidades hebreas y cristianas; posteriormente se empleó
SENIOR como tratamiento de respeto a todo superior, y acabó
por hacerse sinónimo de DOMINUS "dueño" a principios de la
Edad Media. 1ª doc. : doc de 1077 (Oelschl. ); Cid, etc.
Desde el principio aparece con toda la gama de sentidos que
hoy observamos. En el Cantar del héroe castellano se llama
señor al Rey, y al mismo Campeador; sus vasallos llaman señor
I
al cabal !ero cristiano Muño Gustioz y'. al gobernador moro
Abengalbón; se aplica el título a Dios y !1 los santos, y el juglar
da este tratamiento a sus oyentes: finalmente es el dueño de
261

�una espada, de un caballo, etc. Palabra general en todas las
épocas (Berceo, S. Or., 18; Alf. XI, 87; Cej. VIII, 63; etc., y
común a todas los romances de Occidente.
Ya en latín seniores, además de su función comparativa, se
sustantivó pronto designado a "los ancianos"; y lo mismo que
ocurrió con su equivalente gr. el arabé "viejo", y palabras de
muchos y diversos idiomas, empezó a aplicarse a personas que
además de la edad, inspiraban respeto por su posición en la vida pública. Así ocurre ya en la época pagana, y de ahí viene el
nombre de Senatus romano o consejo de los viejos; en cuanto a
seniores nos advierte ya Tito Livio que así se llamaban
públicamente a los miembros del senado (XXXIV, 60). Con la
propagación del cristianismo recibió este uso un esfuerzo bajo
el influjo del sanhedrín hebreo, integrado por las cabezas de
familia, junto con los jefes de tribu, los jerarcas sacerdotales y
los doctores; este consejo tuvo imitaciones en las comunidades
cristianas, recibiendo sus componentes en griego el nombre de
¿ ???? y en latín el de seniores, que con este valor es ya
frecuente en la Vulgata. Con el triunfo d_e la nueva religión
acabó de generalizarse este uso.
17. quisiere QUERER, de lat. QUAERERE "buscar", "iqquirir", "pedir"; en
el sentido de "amar" parece ser forma abreviada de querer bien.
lª doc.: orígenes (Glosas Silenses, 2ª mitad ,S. X).
18. despues PUES, de lat. POST "después", "detrás", ,;-después de, detrás
de", que en la baja época tomó el alor' de POSTQUAM
"después que", "como, puesto que". lª doc.: orígenes (Cid,
etc.).
Ya en este poema aparece con el valor de conjunción causal e
ilativa análogo al moderno, y constante en todas las épocas de
idioma; sólo port. ant. pos., casi sólo prep. ~emporal; los demás
romances se apartan más en la forma y en el sentido.
Además en el idioma antiguo se conserva el valor adverbial
"después" igual al latino clásico Sta. M. Egipc. ("después les
mandava fer oración/ e les fazién luego sermón; / pues dexa de
sermonas / Huno a otro lo faze besar", 840), muy frecuente en
el Cronicón Villarence, h. 1210), también conocido en Berceo
(Sacrif.,58), Alex. (432, 2311 ), docs. murcianos de aquí se
podrfa llegar al valor· de conjunción consecutiva o ilativa, pero

262

es más probable que como conjunción salga del uso de POST
con valor de POSTQUAM que ya hacía el latín tardío, según
probó Lofstedt".
19. qualquiera

CUAL, del adjetivo relativo e interrogativo latino
QUALIS "tal como", "como", "de que clase". lª doc.:
med. S. X., Glosas de S. Millán.

En latín QUALIS indicaba cualidad, el modo de ser, y
correspondía rigurosamente a TALIS. En romance se convirtió
en un mero interrogativo o relativo sin valor cualitativo,
sustituyendo a los latinos QUIS o QUI. Junto a este uso
sobrevive, con menor vitalidad, el significado latino, y el
español con el italiano es el romance que mejor ha conservado
este valor originario, desaparecido totalmente en rumano, y en
el francés, occitano y catalán modernos, vivo todavía en la
lengua de los trovadores pero apenas conocido ya en el catalán
medieval (sólo en oposición con quin o qua! no quins mas
quals); en castellano se halla en todas las épocas del idioma, ya
en el Cid, y en textos muy populares, como los refranes del
Comendador Griego que cita Cuervo, Dice. II, 607b, por lo
cual puede desecharse la idea de que sea debido a un influjo
culto. Hoy en día, por lo demás, el lenguaje popular ha
descuidado totalmente todos los usos .,de cual como relativo.
Para las varias construcciones y mati.ce¡:1 y para la evolución
histórica del uso véase Cuervo, Dice. 11, 607-623. Para el abuso
del relativo el cual en Fr. Luis de Granada, vid. M. P., Antol.
De Prosistas, 126 y 137. Dialectalmente se ha creado un femenino cuala, muy usado en Asturias, Aragón y en general en
lenguaje popular, y ya existente en el aragonés de los moriscos
del S. XV (Recontamiento de Alexandre,77: RH LXXVII,
459); en catalán muy frecuente en au!ores valencianos del S.
XV; paralelamente hay un neutro cualo, muy extendido, que en
ast. se emplea aun como un masculino (R.V). No procede del
lat. QUALIS sino de QUARE "por qué" (alterado por influjo
de aquél) la conjunción cual del aragonés antiguo con valor de
"puesto que, por cuanto", de la cual da ejs. Tilander, Fueros
de Ar., p. 534 y 31.2; confirma este origen la variante quar, de
igual valor, que hallamos en el Fuero qe Jaca y en los mismos
fueros de Tilander, 6.2; comp. CAR II Y. CALAÑA.
CPt. Cualque/ 1155, Fuero de Avilés/, hoy anticuado en todo el
territorio lingüístico, es todavá bastante usado en el S. XVI y

263

�princ. S. XVII (hasta Calderón y Quñones de · B., NBAE
XVIII,540; en autores posteriores en arcaísmo italianiz.ante y
además raro, vid. Cuervo, Dice II, 623-624}; Spaulding, RRQ
XXIX, 3995, indica que no siempre será italianismo en el S.
XVI; nótese de todós modos, que la mayoría de los textos
medievales donde se lee ( Canc. de Stúñoga, Sar,tillana,
Berceo), son accesibles al influjo occitano y los demás son
dialectales; para la génesis sintáctica, vid. FEW II, 1413b.
Cualquier y cualquiera /ambos , Berceo : S. Mili. 339, 183b,
etc./

'I

Vid supra No. 6.

21. tpo

Vid supra No. 4.

22. acaso

Vid supra No. 1.

23. algun

ALGUNO, ALGUN, de lat. vg.* ALICUNUS íd., contracción
de ALQUIS "algún" "alguno", "alguien", con UNUS "uno". 1ª
doc.: 1977 (alguno), Cid (algún).

24. acidente ACCIDENTE, tomado del lat. accidens,-itis íd. Y participio
activo de accidere "caer encima", "suceder" derivado de "caer".
1ª doc.: h. 1300 (Cavallero Zifar, ed. Michelant, p. 139).

11

DERIV. Accidental/ Canc. de Baena: Cuervo, Dice; I, 99-100/,
del lat. tardío accidentalis. Accidentado "que ha sufrido un
accidente" /Aut./, "abrupto, quebrado" /1855; galicismo
reprobado por Baralt y Cuervo, Ap., admitido por la Acad. En
1936/.
•I

.

"°""•~.,¡111 ¡

Escrito acidente. Para esta grafía, que es todavía la de Palc. Y
figura aún en el Quijote y Qtros textos del S. XVII, vid. Cuervo, Disq, I, 208.
25. entregaren
26. otros

28. otro

Vid supra No. 6.

29. mes

MES, del lat. MENSIS íd. lª d.: orígenes del idioma (Cid,
etc.).
De uso general en todas las épocas y común a todos los
romances.
Vid supra No 13.

31 . Voluntad

DERV. Hasta fines de la Edad Media se emp}eó como adjetivo
y como sustantivo pues alguien no aparece en Castilla hasta el
S. XV (J. de Mena, Coronación, a 1438; Canc. de Baena).

1 '~

Vid supra No. 7.

30. es

20. otro

1

27. bienes

Vid supra No. 5.

Vid supra No. 6.
264

32. Dios

VO_LUNTAD, tomado del Ját. -vohuntas, • aris, íd.,
derivado del verbo velle "querer. 1ª doc.: orígenes
(Glosas de Silos; doc. de 1027, (Oelchl; Cid, etc. ).
DIOS, de lat. DEUS íd . lª doc.: orígenes del idioma (Glosas
de Silos, etc.).

E~ la época primitiva Dios se emplearía sólo como vocativo y
suJeto (procedente del nominativo DEUS ), y Dío (DEUM) en
los demás casos (así colitura de Dío en las Glosas de Silos
237, 2ª. mitad del S. X), estado de cosas comparable al qu;
prese~ta el catalá? arcaico en Raimundo Lulio (que distingue
parec1dament~ Deus de Déu); pero ya en doc. de 1907 figura
de amor de Dios, y la distinción está también abolida en el Cid
Y demás textos literar!os, con triunfo de la primera forma, por
el empleo del vocativo en oraciones y exclamaciones. El
acento, que estaba primero en la i, pasó pronto a la vocal más
plena, como, la documenta ya con muchos ejs. la versificación
de
Berceo y el Alex. Una forma Dieus se halla en en doc
aragonés de 1379 ( BRAE VITI, 325). Hablando de los diose~
paganos, en todo el S. XIII es usual la forma dios (procedente
del ?EOS): ejs. citados en el glosario de la Historia Troyana
(a?reguese entre otros Gral. .Estoria, línea 407, en M. P.,
Yucuf). Esta igualdad dio lugar al reproche que los judíos
españoles hacían a los cristianos de ser politeístas mientras
· que en su dialecto empleaban ellos el.Dío para norr:brar a Jehová; ~as _tarde entre los cristianos . se introdujo el plural
analog1co d10ses ( que ya introduce ~istemáticamente el ms.
Aragonés del Alex., en el S. XV, pero la versificación prueba
que el original traía los dios), empleado por APal 115d Nebr
etc. Es de
interés el empleo de Dios como suj;to d; verbo;
265

�General en todas las épocas y común a todos los romances
Junto _al clásico MORI, deponente de la tercera conjugación·
conoció el latín arcaico y vulgar una variante morir¡'
do~umenta?a en Ennio, Plauto, Ovidio y otros, y una form~
a~ttva monre, que aparece en capitulares francas y en Venanc10 Fortunato (víd. Georges ,Lexikon d. Lat. Worforrnen· s
V). De ahí proceden todas las formas romances, desde el' ru~
m~no has~a el español; solamente ·proceden de un MORERE,
mas semeJante a la forma clásica, el logud. morrere alguna
fo~~ dialectal i~liana, y el port. morrer (probablern'ente refacc1~n de un arcaico morre mórere); morrer reaparece hoy en
Astunas Y en otras hablas leonesas, y se encuentra ya en Alex.
62, 63 I, 1990. La cosntrucción morirse, tan arraigada moder~
nament~ en los romances ibéricos, la encontramos ya en Berceo (Mil., 84b).

impersonales relativos al tiempo (amanecerá D~os medraremos, Quijote I, Xliii, 231; II, XIV, 49; quando Dios amanece,
para todos
amanece, ibid. _
n, Xlix, 184 "ano~he;, hel~do
Dios a darle agua / me levante tres veces en camisa , Qumones de B., XVIII, 794b). Fraseología asturana de Vigón.
33. nro

NOS, de lat. NOS íd. lª doc.: orígenes del idioma (Glosas,
Cid, etc.).
Sabido es que en el periodo arcaico fue general el uso de nos
como pronombre tónico equivalente de nosotros (Cid; Berceo,
Mil., 8613, 904c y passim; etc.); todavía a juzgar por el metro,
emplearía nos y vos el autor de Yúcuf, h. 1300, aunque en la
literatura castellana ya se van _generalizando nosotros Y
vosotros desde el S. XIV (M. P. Yúcuf, 18, RAM 1902). Cej .
VI, 3
Como pronombre átono aparece desde el periodo clásico una
variante vulgar y sobre todo rústica mos, debida al influjo de
me y de la desinencia de la lª. persona plural de los verbos. En
América, desde la Arg. (Ascasubi, S. Vega, s. V, 1235?) Y
Chile hasta Cuba (A. F. Padrón, Bol. De Filo!. De Montevideo
III, 165) y Nuevo Méjico (Espinosa, Homen. a M. P. 1. 304;
BDHA I J57), lo vulgar es los (loh) con el valor de nos (los
vamos ios casaremos los dos etc. ), explicable por su distinción a~te la m de la desidencia en los reflexivos (y en combinaciones como nos mata, nos vendrá, etc.)
DERIV. Nuestros / Glosas, Cid, etc./, de NOSTER, NOSTRA,
NOSTRUM, íd·, variante relajada o popular ''nue (s) so ( Yúcuf,
8; hoy usual en Zamora, Fz. Duro; etc.; V. vueso por vuestro);
variante vulgar muestro (en Sta. Teresa: M. P., La lengua de
Colón, 133.), con influjo de mos por nos, y la más corriente
(combinación de las dos anteriores) mueso / Lope, Peribáñez,
e&lt;i. Losada, I, V, Tirso, la Prudencia ; etc.; muesana en el Auto
del Finamiento de Jacob: Rouanet, I, 205-6/ Nostras, tomado
del lat. nostras, -aris, "nuestra tierra".

34. Señor

Vid supra No. 16.

35. mortal

MORIR, del lat. vg. MORIRE, lat. MORI íd l ª doc.: orígenes
del idioma (Glosas Silenses 21 O, Cid, etc.).

.,

266

Muert~ / orígenes del idioma, Glosas Silenses, etc./, de MORS
:dTIS, 1d. Mortal / h.1200, Reyes Magos!, del Jat. MORTALIS
1 •

36. Sos

Vid supra No. 13.

37. Sacare

SACAR, voz exclusiva del cas, y el port., que sólo reportare
en el fr. ant. Y dial. Sachier "arrebatar", "tironear"; teniendo en
cuenta que la época primitiva aparece sobre todo en los textos
legales, con el sentido de "obtener judicialmente", y otras veces "des~ose_er, eximir", es p~obable que venga del gót.
SA~N pleitear"; de las acepciones jurídicas se pasó a "proporc10narse" y a "extraer, quitar". lª doc.: 947.
~n _cuanto a nuestro sacar, era natural que amplíase su
s1gmficado, puesto que ya en los textos legales hemos
observado su tendencia a especializarse en las aes. de "obtener" Y "desposeer", que fácilmente confluían en "extraer sacar".
'

38. esta

ESTE, ~I demostrativo, del lat. ISTE, ISTA, ISTUD, "ese". lª
doc.: ongenes, Cid, etc.

39. miserable

MISERO, del lat. miser, -era, erum, "infortunado
desdichado" 1ª doc.: 1554, Lazarillo.
'

267

�Lo emplea ya APal. 283d al definir el lat. miser, pero no está
claro que ya entonces fuese usual, y Ne,br. no lo regis~a.
Siempre ha sido meramente literario. Ast. Mísere "estenl"
· aplicado a la tierra (Vigón).
DERIV. Son también cultismos los derivados, con la exqepción
que indico. Miserable / APal . 283d, "dízese':miserable aquel de
quien de todos se duelen"; también en Nebr., muy
frecuentemente desde el Siglo de Oro, y hoy popular sobre todo en el ac. "mezquino" /, del lat. miserabilis "digno de ·
conmiseración", derivado de miserari "compadecerse" y éste de
miser.
40. Vida

VIVO, del lat. VIVUS, -A,-UM, íd I3 doc.: orígenes (Glosas de
Silos; doc. de 1090, Oelschl.; Cid, etc.).
La grafía de bivo es seguramente la más general en la Edad
Media, pues es no sólo la del Cid, sino también la del Apol.
(312b), J. Ruiz (1503d), APal. (532b, Junto a vivo ibid.),
Nebr.,etc. Junto a ella también aparece pronto la latinizante
vivo, que está repetidamente en Berceo, en e) Fuero de Avilés,
en el Conde Luc. (ed. Knust 56.18), etc.; tiende a imponerse en
el Siglo de Oro (así únicamente en el Quijote), pero Oudin
todavía prefiere la b -, y sólo desde Aut. se generaliza la grafía
moderna.

*ADSEDENTARE, derivado de SEDERE "estar sentado". lª
doc.: assentar, Cid; sentar, APal. y ya en algún ms. del S. XIV.
DERIV.Poseer/ poseyir, doc. murciano de 1274, y formas
análogas SS. XIV-XV, G. Soriano, P. 194; - sser, h.1335.
Conde Luce., ed. Knust, 283.8; Nebr.; IX, de POSSIDERE- íd.
43. otra

Vid supra No. 6.

44. Compañía

Vid supra No. 11.

45. Jesús

Vid supra No. 12.

46. otros

Vid supra No. 6.

47. Referidos

Preferir, tomado del lat. praeferre " llevar delante",
"presentar, ofrecer, mostrar", "preferir", derivado de
ferre " levar". lª doc .: Apal. 345d (" patria... dévese
aun de preferir al propio padre, porque es más universal y mucho más durable").
Referir/ Apal. " explicit... non ¡:y~rtenece a los ombres
mas refiérase al libro que se acaba" 148d, "reportar:
refirir y denunciar" 417b; no en Nebr. ni Palc., pero ya
muy usual en ambas aes. por aquel tiempo y en
Cervantes y el Siglo de Oro; para la ac. Antigua
"rechazar, apartar, perseguir". ·
~

DERIV. Vida/ 1805, Oelschl.; Cid; Fn. Gon~., 579; Nebr. etc./
1

41. ettema

EDAD, del lat. AETAS, -ATIS, "vida, tiempo que se vive",
"edad", contracción del arcaico AEVITAS, .y éste derivado de
AEVUM "duración", "tiempo"; "vida", ;'edad". lª doc.:
orígenes del idioma (Cid, etc.). Para ejs. medievales, vid.
M.P., Cid, 63,4-5; clásicos, en Cej. V, 51.
DERIV. C~etáneo /1648, Moret/, tomado del lat. coataneus íd.,
derivado de aetas. Eterno/ APal., 357d; Cej. IV, 51/, tomado de
aetemus íd., contracción de. aevitemus (de donde el cultismo
eviterno empleado por Juan de Mena), derivado a su vez de
aevum.

42. posea-

SENTAR, voz común al cast. con los otros rqmances ibéricos y
dialectos réticos y del Nordeste de Italia; ía' (&gt;.nica forma antigua parece ser assentar, que procede de un lat. vg.
268

48. Vienes

Vid supra No. 7.

49. birtud

VIRIL, adj., tomado del lat. virilis "masculino",
"propio del hombre adulto", "vigoroso", derivado de
virviri, "varón". lª doc.: Apal, 157b.
Falta todavía en Nebr. y Covarr., pero ya está en Oudin, y Aut. Cita ejs. Desde a 2ª mitad S.XVI. Hoy es
palabra usual en la lengua escrita y en estilo oral de la
gente educada.
VIRTUD/ bertu, 1090, Oelschlager; vertut, Cantar de
Mio Cid; Berceo; la ac. "reliquia" está en I 090 y en los
Fueros de Aragón,Tilander, 609; virtud, Alex., 91 Rim
269

�de Palacio, 1506; Cej. IV, 70 / tomado por vía
semiculta de virtus,-utis "fortaleza de carácter",
"virtud".

55. obste

ESTAR, del lat. STARE" estar en pie"," estar firme",
"estar mmov1
. , ·111. 1ª doc.: orígenes del idioma (Cid,
etc.).

50. esta

Vid supra No. 38.

51. presente

Vid supra No.13.

52. Scriptura

ESCRIBIR, del lat. SCRIBBERE íd. lª doc.: escribir,
Cid, etc. Tiene siempre - v- hasta, el S. XVI en los
textos que distinguen) (Nebr., Apal, etc) La forma
escrevir es muy corriente hasta el S., XVI en la lengua
literaria y después en lo vulgar (vid. Cuervo, Obr.
Inéd., p. 190, n. 25). Forma arcaica de int~rés es el
pretérito fuerte escripso (grafía cult~ por escnsso, Berceo, Mil, 182).

El estudio de los varios usos, aes. y formas del verbo
estar, en su aspecto actual e histórico pertenece del todo a la gramática; me abst_engo de publicar aquí parte
alguna de mis materiales . Para una teoría, poco creíble, acerca de un influjo del substrato ibérico en el empleo de estar donde otros romances prefieren el verb·o
correspondiente a ser, vid. Schuchardt, ZRPh. XXXII,
354. Condiciones algo parecidas, en este punto,
p_resenta el portugués y el catalán, aunque en ambos, y
singularmente en el último, la extensión de estar es
más reducida. Todavía algo más en el italiano y en
francés arcaico.

En el participio fue común la grafi~ cultista escrip_so
desde aniguo (hoy en los verbos derivados con prefiJo,
sobre todo en América), y como alguna vez se
pronunciaba la p, de ahí nació la forma de escriuta que
leemos en los Fueros de Aragón de h. 1300 (Tilander,
232.1).

DERIV. Constar/ 1283, Libros de Acedrex 300.28;
Apal. 113d, 184b, 341d/, ., tomado de constare
"detenerse", "su bs1st1r
. . ", "estar .d ;; acuerdo", "constar";
constante/ h. 1400, Rim. de P~lacio, Nebr./. Obstar/
1606, A. De Herrera/, tomado de obstare "ponerse
enfrente, cerrar el paso, oponerse".

DERIV. Escribiente (una fonna quizá catalanizante
escribén tuvo uso, pues aparece con el sentido de
"escribano" dos veces en Quiñones de B., NBAE
XVIII. 661 ). Escribimiento, ant. Escrito; escrita, así
llamada por las manchas de que esta salpicada;
escritilla. Escritor/- iptor., Apal., 440d; Nebr./, Berceo
dijo escrividor. Escritorio/ deformado en escriptor,_ el
glos. de Toledo, h. 1400; escrit?rio,!54, N. R~co~11./,
tomado del latín tardío scnptonum; escntonsta.
Escritura/ glosas de Silos; Auto de lps Reyes Magos/.
53.hecho

HACER del lat. FACERE íd. 1ª doc.: orígenes del
idioma ( fere, h. 950, Glosas de Emilianenses; facer,
doc. de 1030, M. P., Oríg., 188 fazet, Vid, etc.).

54. entregara

Vid supra No. 5.

270

56. Virreinato

REY, del lat. REX, REGIS, íd. 1ª doc.: reie, doc de
965; rey íd. 983 y docs. del S. XII ( Oelschl.); Cid, etc.
La evolución fonética es nonrtal; para los detalles de
s~ ~xplicación: :id. A. Castro, RFE I, 182-4 (y
b1bhografía alh citada) y G. De Diego, RFE III, 304.
La variante re abunda en la. época arcaica: doc. de
1148 (Oelschl.), Fuero de AviÍés, Disputa del Alma y
el Cuerpo ( pasaje citado S. V. LISONJA), en &lt;loes.
leoneses de 1129, 1245, 1250, 1257, 1260, (Staff
9.14, 25.20, 36. 19. 47. 18. 4f75,54.35), etc. también
re ( esp. en plural), Reyes Mag9s, doc. de 1206, etc. El
plural normal en la época arcaica es reys: Fuero de
Aviles, Berceo, etc. ; para su supervivencia en fechas
superiores V. los testimonios del provervio allá van
leys doquieren reys en Solalinde, RFE III,298 -300. La
prosodia del vocablo nos enseña que en Berceo
(constantemente), y en general en el S. XIII, se
pronunciaba rei bisílabo (Mil.,37c, d, 59ª,97ª, 3 lc,
271

�523\ etc.); comp. los estudios de Hanssen mencionados en su gramática y en citado artículo de A. C~stro
Para aes. especialmente (p. Ej. "mazorca de maiz de
grano
encamado", que se encuentra, entre_otr~s de
distinto color •en una "esvilla" ast., ~), combmac10nes
(como rey d' armas " heraldo", qower, ~m,ú. del
Amante, 472) y fraseología, vid. Aut. Y CeJ., V. pp.
380-7.
·¡

DERIV. Almilla " especie de jubón ajustado al cuerpo,
con o sin mangas"l 1539-42: Gúevaral, así llamada por
su unión íntima al cuerpo, nótese el pasaje citado: "Es
privilegio de viejos... traer un~ almilla de grana para
alegrar el corazón"; hoy se cc:ins:.,rva armilla en León
(Garrote) y otras partes, y la 111Ísma forma disimulada,
pero con el significado· " cahleco", pasó al gallego /RL
VII, 202), al catalán IS. XVIDj y además al port. antic.
almilha; la ac. " tira ancha de .carne de puerco, de la
parte d~I pecho" ( Covarr.) se ha cambiado h9y ~n
"bazo del puerco" en Cespedosa ( RFE XV, 273).

DERIV. Quijote I xlgvii/; virreina/1552, l de Gomara, ·
Aut/; vireinato/ Aut./ o raramente virreino / íd. /;
virreinal.
57. otra

Vid supra No. 6.

58. disposisión

PONER, del lat. PONERE" colocar", "poner_". lª doc.:
orígenes del idioma (Glosas Silenses,. Cid, etc.).

Desalmado /" inánime" en N ebr.; ac. Moderna 1578:
Ercilla /, con el verbo desalmar (raro y sacado del
participio).
·
-

Los siguientes vocablos son tomados del latín. Animal
l 1251 , Calila 26.304; Conde Luc.¡, de animal, -alis íd.
(comp. ALIMAÑA); como adjetivo ya h. 1560 (P. Las
Casas); de aquí animalada1¡, animalidad,animalizar;
animáculo. Animar! h.1440. A de la Torre; Cuervo,
Dicc.I, 472-41, de animar íd. ( para animarse como sinónimo de atreverse, vid. ALÍC, 23); animación. Aní1!Jico /fin S. XIX, Galdós/ Animismo I Acad. ya 18841.
Animo! 1328-351, de animus íd.

Disponer/ princ. S. XIV, Zifar, 34.5 ( DESP-): Canc.
de Baena: E. De Villena: Cuervo,- Dice. II, 1272~5:
Nebr.: "poner en partes", "deliberar", toma~o de_ ~1,sponere "poner separadamente", "disponer": d1spos1c1on
S. XIV Cast. de D. Sancho.
59. qualquiera

Vid supra No.19.

60. Vienes

Vid supra No. 7.

63. Constante

Vid supra No. 55.

61. es

Vid supra No. 13.

64. Voluntad

Vid supra No. 31.

62. animo

ALMA, del lat. ANIMA " aire, a~t;nto", "alma". 1ª
doc.: bargas anónimas de os SS. ~ y XII, Al - And,
Xvii,,82,106; Cid.
;,

65. Vida

Vid supra No. 40.

66. Muerte

Vid supra No. 35.

La forma culta ánima convivió con la popular alma, Y
todavía sigue empleándose en el hab1a vulgar ~ rú~t!ca,
sobre todo hablando de las almas del purgatono; ehma
es vulgarismo antiguo (J. Del Encina) y americano
(Cuervo, Obr. Inéd. 230,232). Nótese el uso
pronominal arcaico ( ofrecer) su al"1a" ofrecerse uno:•,
" a sí mismo" (Clila, ed. Rivad. LI, 30). Para los demas
usos, vid. Dhist.; Cej VI 18.
272

67. sola

SOLO, del lat. SLOUS, -A, -UM, íd. 1ª doc.: 1040,
(Oelschl.; Cid).
"Todos eran idos, ellos quatro solos son" Cid, 2712,
"sola salió como ladrón,/ que ~on mandó companyión"
Sta.. M. Egipc., 140. De uso general en todas las
épocas y común a todos los romances de Occidente.

273

�68. sagada

SAGRADO, del lat. SACRATUS "sagrado,
consagrado", derivado de SACRARE "consagrar" y
éste de SACRE, SACRA, SACRUM, "santo, agusto".
1ª doc.: Berceo.

~9. Compª

Vid supra No. 11.

70.Jesús

Vid supra No. 12.

71. esta

Vid supra No. 38.

72. Nueba

NUEVO, del lat. NOVUS,- A,- 1.JM, íd. 1ª. Co.
orígenes del idioma (doc. de 10441 Oelsch 1.1, Cid,
etc.).

73. Spana

•..,,..,, iill

l

ESPAÑA, el vocablo España procede del griego
Spania, voz que aparece empleada poi;,primera vez por
Artemidoro, como una forma secundaria de Ispania,
transformada esta en Hispania por los romanos, como
transformaron Ispalis. La etimología de Ispania ó (sic)
Spania hay que buscarla en la lengua de unos
pobladores más antiguos que los griegos; Bochart
creyó que se derivaba del fenicio 1span, significado
país de consejos, por la abundancia de estos animales,
que debían ser objeto de caza; pero tal derivación es
rechazada generalmente en la actualidad, diciendo
Welhaussen que se apoya en · la comparación,
purament arbitraria de span con la voz hebrea sch~phan,
marmota (en el rabínic&lt;?, cunículus) sm
274

Últimamente se prefiere hacer a la voz span de origen
céltico, de la misma raíz que el aleman Spann, pie;
Spanne, palma de la mano; spannen, exten_derse, y
Spannung, punto de partida y que el ingles Spann,
palmo, spanner, entrada ó (sic) llave ya por la Esp~ña
la entrada o llave del Mediterráneo ya por su llanura
central, que haría que el territorio se comparase á (sic)
la palma de la mano y se le diese el nombre de ella.

,.,

Cej. VI 60. La locución adverbial áe nuevo, común a
todos los romances ( ya en Berceo, Nebr., etc.), no es
más que el adverbio lat. DENUO, que en vulgar sufrió
recomposición, convirtiéndose en DE NOVO. Es raro
el uso del mismo que hace J. de Valdés en la frase: "en
todas las lenguas del mundo ay unos que scriven
mejor... que otros, y por esto los que quieren aprender
una lengua de nuevo devrían mucho mirar en qué libros leen" ( Diál. De la L 157.5), donde significa "desde el principio"; sólo veo algo análogo en otro autor
erudito, Apal. (" deintio ... de nuevo" 107b), luego habrá ahí un calco semántico del lat. ab integro "dé nuevo" y "desde el principio".

f

embargo, debe observarse que en una moneda de
Adriano se representa (sic) España en forma de una
matrona sentada que tiene un conejo a sus pies.

74. Andalusia

ANDALUCÍA, en tiempo de los romanos se hallaba
comprendida en el territorio de la Bética, más cuando
la irrupción de los pueblos del Norte, la ocuparon los
vándalos, llamándole Wandalenhaus, de cuyo nombre
se formó primero el de Vanqalicia y después el de
Andalucía. Algunos disienten de este parecer y creen
que ese nombre viene del árabe Andalús y significa
tierra occidente. Arabe: Al - Andalus. Los árabes
designaron a España con el nombre genérico de
Al-Andalus.

75. tengo

TENER, del lat. TENERE "tener asiado u ocupado",
mantener", " retener" lª. Doc.: med. S. X, Glosas
Emilianenses.
El hecho capital en la historia de esta palabra es su
invasión del terreno semántico del lat. habere, con el
sentido de posesión pura y simple. Se trata de una
innovación de los tres romances ibéricos, que en los
tres aparece ya en la Edad Media, pero que además se
encuentra en Cerdeña y en it. dialectal del Lacio,
Abruzo, Pulla y alguna otra zona del Sur de Italia
(Seiferr, Arom., XVIIl,411,3; Rohlfs, Romanica Helv.
IV,74). Men cast. aver conserva este valor más o menos en toda la Edad Media, pero tener ya aparece algunas veces con el nuevo desde los orígenes (Cid
113,etc.; Berceo, Mil ., 320ª; Apol., 154b; y aun quizá
ya una vez en las Glosas Emilianenses, nº 89); para el
progreso de esta sustitución, vi~i.
275

�El Seifert, Rfe XVII,233-76, 345-89. Por lo demás las
últimas raíces de esta tendencia parecen encontrarse
muy atrás, pues ya hay ejs. de tener con valor casi
idéntico a habere en los españoles Oriencio (S. V), y
Aetheria (S.VI), aunque es cierto que estos usos en
latín no parece que estuvieran entera~ente confinados
a autores hispanos.
76. espresado

Vid supra No. 9.

77. otra

Vid supra No. 6.

78. persona

PERSONA tomada del lat. persona "máscara de actor", "pers~naje teatral", "personalidad, persona".' lª
doc.: Berceo Cultismo empleado.en todas las épocas Y
popularizado por lo menos desde fines de la Edad Media; de ahí la gramaticalización de la persona, como
pronombre impersonal en el sentido de "uno, la gente",
hoy típico del lenguaje vulgar, y usual desde el S. XV.

79. alguna

Vid supra No. 23.

80. gose

GOZO, del lat. GAUDIUM "placer, gozo, contento",
derivado de GAUDERE "goazar": el grupo DI dio - z.,
según es regular, tras el elemento consonántico en que
termina el diptongo AU. lª doc. : orígenes del idioma
(Cid; Berceo; etc.).
Palabra popular frecuente en todas las épocas. El
tratamiento del grupo - DI- causó escrúpulos entre los
primeros romanistas: unos pensaron de que gozo
procedía de GUSTUS "gusto" (Baist: ZRPh. IX, 148),
otros trataron de facilitar esta expltcación suponiendo
GUSTTIU (Tallgren, Est. sobre la Gaya de Segovia,
80, 81 ),otros llegaron a proponer
NEGOTIUM
"quehacer" como punto de partida (F0rd, Rom. XXVII,
288.). Todo esto era arbitrario y sin razón alguna. El
único escrúpulo fundado era el de Diez (Wb., 456),
que extrañaba la o del port. gozo; pero no se citaban
ejs. portugueses de gozo ni de go~r anteriores a los
a\ausíadas ( 1572), vid Vieira, Mora~s y antes se había
dicho en el mismo sentido govio (SS. XIV- XVI) o
gouvecer (princ. S XV), que son los representantes
276

normales de GADIUM y GAUDERE en portugués;
en cuanto a gozo y su derivado gozar so tan
castellánisimos como el otro derivado regozijar y
regozijo, cuya i es otro flagrantes indicio. Desde M-L.
( Rom. Ramm. 1, 1890, 51 O) y M . P. ( Cid, p. 186.30)
se vio que en realidad se trat~ de GADIUM gozo no
ofrecía dificultad alguna ·(en el mismo sentido
Hanssen, Gram. Hist., 143, etc.), pues la evolució del
grupo -DI- tras un elemento consonántico era
riguros~mente igual a la de *ADMORDIUM almuerzo;
como esta palabra, gozo tiene z sonora en castellano
antiguo ( Nebr., etc.); el diptongo AU produce efectos
consonantico ante dentales y velares (CASTUM coto,
PAUCUM) poco no sonorizan su consonante; un caso
paralelo ozo AUDIO, primera persona del presente de
oír, se halla en leonés antiguo ( Hansse~)
DERIV. Gozar I Berceo; también Apol., J. Ruiz, Apal.,
Nebr.; popular y frecuente en todas las épocas, pero es
derivado exclusivamente español
81. otros

Vid supra No. 6.

82. bienes

Vid supra No. 7.

83. efectos

AFECTO, adj., tomado del lar: affectus, participio
pasivo de afficere "poner en cierto estado", derivado
de facere" hacer". 1ª do.: 1588; F. Díaz.
Cuervo, Dice. I, 228-9. Cej. IX, I 8t.
DERIV. Como latinismo, lat. de ectio. Efecto¡ effecto,
Apal., 126d; efecto C. de Las Casas, 1570; Cej. IX.
18111, de effectus, -us, íd., derivado de efficere
producir un efecto.

84. Referidos

Vid supra No. 47.

85. nadie

NACER, del lat. NASCI, íd. 1ª doc. orígenes del
idioma (Glosas Slienses, Vid, étc.).
De uso general en todas las épocas y común a todos los
romances. El antiguo participio fue nado, que se lee en

277

�la Disputa del Alma y el Cuerpo, Alex. (10,671, 977).
Fn. Gonz.(184) , J. Ruiz (798), Alfonso XI (90,368),
etc.; pero la innovación nacido, característica del
iberromance, ya aparece en el Auto de los Reyes
Magos.

romances de la Península Ibérica ni del Centro o Sur
de Italia.
Importa., por lo tanto, fijar bien la cronología del
vocablo en los varios romances. Y es el caso que en la
lengua de Oc es de aparición moderna; en escritores
italianos no aparece antes de pavanzati (+1606), los
primeros testimonios en este· -idioma se hayan en las
traducciones de originales castellanos y portugueses
debido a Bainera (1507) y Ramusio 8n. 151 O), y aun el
derivado imbarazzo aparece primeramente en A. Caro
( + 1566) y en Maquiavelo (+ 1527), vid. Zacearía; en
cuanto al francés, el primer testimonio de embarraser
es de un autor hispanizante y tan tardío como Montaigne (1580) y el primero de débarrasser" se lee en
una
traducción del castellano, la de las epístolas
de
Guevara, publicada en 1584 (RF XXXII, 41 ).

En cuanto al actual pronombre nadie, tuvo
primitivamente la forma nadi (Cid, passim; Berceo,
Mil. 742c,180; Alex. 222; y todavía en fecha bastante
tardía , fin del S. XV, Rodrigo de ,Reynosa, Phi!. Q.
XXI, 36, y aún lo empleaba el Emperador Carlos V,
según M.P., La lengua de Colon, p. 133, mss V y H, 2ª
mitad del S. XIX lo nadie I Nebr.l, vulgarmente nadie!
Sta. Teresa M.P , I, C,I:
del lat.. ( HOMINES) NATI ( NON)... "hombres
nacidos no...".
86.pueda

PODER, del lat. vg. *POTTERE. Que sustituyo al lat.
el. POSEE íd. 1ª doc.: orígenes del idioma.( Cid,
etc.).
._,
A fuerza de emplearse como simple auxiliar, poder se
convierte a veces en un mero expletivo, sobre todo en
verso: Berceo, Mil., 7d; Tirso, Condenado por
Desconfiado III, XV, ed. Losada, p. 168; Vz de
Guevara, Serrana de la Vera, v. 1062.

87. en barasar

,

.,.

EMBARAZAR, "impedir, estorbar", del leonés o del
port. embarcar íd., derivado baracada "lazo", "cordel,
cordón", baracado "cuerda hecha de pelos sacados de
la cola de un animal", de origen incierto, probablemente prreromano y acaso céltico (comp. irl. Ant. barr
"copete, penacho"). 1ª doc.: H. 1460, Canc. de Stúñiga,
Crón. de Alvarado de Luna.
CUERVO, Bol. C. y C. II, 353-7. Es muy notable esta
·ausencia total de un verbo tan importante en los textos
anteriores a la segunda mitad del S. XV. Esto es
importante por di se puede sugerir un origen forastero;
ahora bien, sólo si el vocablo procediera del francés
podría admitirse la etimología barra propuesta por
Diez y aceptada por Cuervo, pues sólo allí es posible
la confusión de -rr con -r-, que nunca ocurre en los
278

88. estorbar

TURBAR, tomado del lat. turbare "enturbiar, agitar"
"turbar, perturbar". I3 doc.: Berceo.
'
Este poeta lo aplica repetidamente a la visión, a la
catadura y al estado atosférico. También emplea con el
mismo sentido ojos turbiados (S. Dom., 292). Se trata
de una forma influida por turbio, que persistió en la
Edad Media:turbiar "turbar" Gr. Conq. De Ultr., 537,
481; Nebr., declara "turbar lo mismo es que turviar
.
.
'
turv10 lo mismo que turbado" , · y luego trae turbar o
turvar: turbo" La grafía turvar no revela tratamiento
hereditario, sino solamente influjo del hereditario
turvio. Aut. señala la forma turbiar "turbar" en la
crónica de Ocampo del S. XVI, pero dándola como
anticuada. En cuanto a turbar tiene ya tono literario en
los textos del Siglo de Oro, y desde luego es hoy
palabra propia de la lengua escrita.. Hubo variante
popular torvar, 1ª Crón. Gral. 190b36.

.

DERIV. Turbar; conturbación. Estorbar 1 "-var: obsto"
Nebr.¡ antes de destorvarl Alex.; 992.
·.

279

�B. Transcripción.

[ Arriba al centro aparece
un dibujo y dice debajo de él ]
Un real

[Arriba a la izquierda se encuentra un dibujo y a la derecha un texto]
SELLO TERCERO, UN REAL.
AÑO DE MIL SETECIENTOS
Y DOS, Y SETECIENTOS .Y
TRES

[A la izquierda aparece

un sello y dicel]
Anos de 1712:
1713 PHILIPUS. V. DCW

280

Y sicaso, [¿] llega el tiempo de
entregar otros bienes, arriba
espresados a otra Compa[ñía]
de Jesús, (que sera en~¡ tereno benidero de mi
Señor al [que]
quisiere, O después, en
qualquiera Otro t[iem]po, SiaCaso por algun
Acidente, no se entregaren otros bienes en otro
mes) es mi Voluntad, que Si Dios n[uest]ro
Señor, Como mortal que Sos, me Sacare deesta
miserable Vida pa[ra] la etterna, entre Y
posea la otra Compañia de Jesus, otros mis
Referidos Vienes de · birtud deesta presente
Scriptura Como si Yo de hecho Se los
entregara,. Sin q[ue] obste, a Virreinato, O
Otra disposision qualquiera de mis Vienes,
pues es mi animo Y Constante Voluntad pa[ra]
en Vida y Muerte q[ue] Sola, la Sag[ra]da
Compa(ñía] de Jesús, deesta Nueba Spaña, O
de Andalusía . Como tengo espresado Y no
Otrapersona alguna, entre Y gose de otros
bienes pa(ra] los efectos Referidos, sin que
nadie Selo pueda en barasar, ni estorbar.

281

�[Abajo a la izquierda
aparece un sello y dice]

El grupo qu- es decir, la velar f seguida de la fricativa
labial y, pierde su fricativa, ora en la escritura y
pronunciación; ora se pierde en la pronunciación, se
siga escribiendo !! por seguir~ o 1 Sólo se exceptúa el
caso de qua, quo- acentuados, que éstos conservan la u.

Archivo Municipal de
Monterrey
•
En esta transcripción, que resulta fácil y legible, se comprueba
claramente que es anterior a 1726, fecha de la fijación de la ortografía por la
Real Academia de la Lengua.
La afirmación anterior resulta del estudio filológico concienzudo,
puesto que en la totalidad de los renglones se logra percatar un sin fin de
errores ortográficos: uso de mayúsculas indebidas (Vienes, Acidente,
Voluntad, Vida, Muerte, Sola, Como, Sos, Sacare, Referidos, Scriptura, Yo,
Se, Sin, O, Virreinato, Otra, Si, Y); falta o adición de acentos (Jesus, sera,
algun, Compañía disposision, animo, Andalusia, despues,.Díos), cam~io de
una grafía por otra (Vienes, Nueba, birtud, espresados1 tereno, benidero,
disposision, Andalusia, gose, en barasar, tienpo, ariba).
Otro de los puntos o fenómenos que se observan en esta transcripción
es el hecho del empleo de contracciones indebidas:
Rl y RS =
R8, Rl 1 y Rl6=
R9=
Rl6 O=
Rl8=
Rl9=

R20=

sicaso
deesta
pal ralla
deJesus
Otrapersona
sinque
Selo

acaso 1
1 de esta 1
1 para la 1
1 de Jesús 1
1 otra persona 1
1 sin que 1
1 se lo 1

scriptura

Pt: en el grupo de labial seguida de dental se asimila la
labial y desaparece después: pt t:
scriptura - escritura.
Spaña

Sp: a la§ líquida, o sea seguida de otra consonante, se
le antepone una i o una~ ya en latín vulgar:
Spaña - España

birtud

Es un semicultismo porque la h de la primera sílaba se
ha conservado como y.

1 si

D) Análisis morfológico.
Desde este punto de vista se presentan los siguientes fenómenos:
entregaren, quisiere,

La conjugación verbal en los tiempos.

sacare, entregara

pretérito y futuro del modo subjuntivo es
combinada con el modo indicativo.

Se presenta un solo caso (R9) que aparece una letra constante duplicada: etterna, palabra cuya consonante doble (t) posterionpente se simplifica
quedando eterna.

Los tiempos del subjuni:ivo son relativos y
muy sujetos al aspecto y al modo significativo
del verbo. El futuro de subjuntivo prácticamente ha desaparecido del sistema y sólo se
conserva en formulas ~stereotipadas o como
arcaísmos.

C. Análisis fonológico.
Se logran apreciar los siguientes fenómenos, desde este punto de vista:
bienes, vienes

se: A la § líquida, o sea seguida de otra consonante, se
le antepone una i_o una ~ ya en latín vulgar: scriboescribo.

La y y la h intervocálicas se confundieron en y ya en
latín vulgar, y en romance se conserva como fricativa
b, escrita y o !! en la ortografía antig~_a.

qualquiera

282

Sos

a

Conjugación verbal perteneciente vosotros.
El uso de vos es gener~l en la América hispano-hablante. Es una forma arcaica hispana, que
evolucionó al margen 'de los tratamientos de
Península. Las zonas ~ue emplea el Arcaísmo

283

�vos conservan en él plurales de segunda persona cantás, tenés, Soltés, sos e imperativos andá, poné, vení, desechados por el español
Normal durante el siglo XVI.

Emplea además, dos palabras con relación semántica:
una primitiva -muerte- y una derivada -moral.

Conclusiones

E. Análisis sintáctico.
Analizando el texto sintácticamente, se observaron los siguientes aspectos:
miserable Vida,
Referidos Vienes,
presente Scriptura.

El adjetivo suele posponerse al
sustantivo y aquí, en el texto en
cuestión, se aprecia el uso del hipérbatoq.
Reconstruyendo estas frases o locuciones
quedarían así:
- vida miserable,
- bienes referidos,
- escritura presente.

F. Análisis semántico.

Al considerar este aspecto, en el análisis del texto se encontró como
anonnalidad semántica el uso del verbo tener con el significado de haber.
Este verbo era empleado en la Edad Media como verbo transitivo y
alternaba con tener, semánticamente. Haber expresaba la posesión incoactiva y tener la durativa. Aquél solía emplearse con objeto directo abstracto y
este último con objeto concreto.
ótro punto de interés en el estudio filológico del presente texto
analizado es el hecho de encontrar el empleo de términos sinónimos:
* En el terreno religiosó cristiano: Díos, Señor, Jesús. Estos vocablos se
emplean actualmente con este valor de sinónimos.
* En barasar, estorbar: utilizados con el significado actual¡
* Referidos, espresados: empleados con la actual carga semántica.
* Animo, voluntad: aplicados indistintamente.

284

La Filología es una ciencia que cada vez tiene menos adeptos debido al
estudio minucioso que cada texto requiere; sin embargo, para obtener una
mejor y completa interpreqición de los escritos realizados durante la
antigüedad y comprender_la forma de escribir de las civilizaciones P8:Sadas,
se requiere del correspondiente análisis que realice el. filólogo.
Este análisis o proceso requiere, entre otras cosas, el estudio a nivel
etimológico, fonológico, morfológico, sintáctico y semántico.
Una de las ramas auxiliares de la Filología es la paleografía, la cual se
encarga del estudio de las escrituras antiguas; es de~1r, los rasgos utilizados
al escribir los manuscritos.
El fragmento analizado del "Acta de la Donación a la Compañía de
Jesús" presenta rasgos sencillos para transcribirlos, p.uesto que el manuscrito
estudiado mantiene, en lo general, una gran legibilidad en las grafías
empleadas, con excepción de un vocablo, cuya lectura no se pudo realizar.
El texto mencionado y analizado presenta como rasgo predominante,
en el nivel etimológico, el hecho de que el mayor _número de los ténninos
empleados tiene su origen en el latín.
Al realizar la transcripción de dicho escrito, se puede observar que el
texto presenta una gran cantidad de errores ortográficos, los cuales se
anotaron en el trabajo cuestionado, aplicando las normas o reglas de la
paleografía. Dichos errores se deben a que el escrito _pertenece a una época
anterior a la aparición de la ortografía de la lengua española.
Fonológicamente se afinna que el año 1914, época en que fue escrito el
mencionado documento, representa una etapa de trll;nsición en la historia de
la lengua española, ya que de manera indistinta se presentan los fonemas
/v/, lb/ con un mismo sonido; cabe aclarar que una mínima parte de lo_s vocablos que el texto utiliza presenta modificaciones fonológicas, es decir, sí
se establece la correspondien~e relación con la terminología actual.

285

�Al realizar el estudio sintáctico del texto en cuestión, se logró advertir
que se utiliza el hipérbaton como figura literaria que permite alterar el orden
sintáctico de la oración.

_ _ _ _ _ Diccionario crítico etimológico de la lengua castellana.
V~lumen fil
(Biblioteca Románica Hispánica. V. Diccionarios
etimológicos). Editorial Gredos. S/N/Ed.
Madrid, S/F/Ed.

En el análisis semántico del escrito, se observó que la mayor parte de la
terminología empleada coincide con el sentido que en la actualidad ~e le da
a cada una de las palabras que el texto utiliza.

_ _ _ _ _ Diccionario critico etimológico de la lengua castellana.
Volumen IV.
(Biblioteca Románica Hispánica. V. Diccionarios
etimológicos). Editorial Gredos. S/N/Ed.
Madrid, S/F/Ed.

Como éste, existe toda una variedad de documento~ que forman parte
de nuestro patrimonio cultural. Es verdaderamente estimulante poder
acercarse a ellos y conocer, a través de su estudio filológico, el estado de la
lengua en la época en que fueron escritos

GARCÍA DE DIEGO, VICENT. Gramática histórica española.
Editorial Gredos. 2ª edición revisada y aumentada. Madrid, 1961 .
•
-

. , . _
Manual de dialectología española!
Ediciones Cultura
Hispamca. Seguna edición corregida y aumentada. Madrid, 1959.
LAPESA, RAFAEL.
Historia de la lenguá española!
Escelicer.
Séptima edición. Madrid, 1968.

Bibliografía

ALONSO, MARTÍN.
Ciencia del lenguaje y arte del estilo. Teoría y
sinopsis. Tomo L (Colección obras de consulta). Aguilar. Duodécima
edición. Tercera reimpresión. Madrid, 1980.
'

_ _ _ _ _ Evolución sintáctica del español. Sintáxis histórica del
español desde el iberorromano hasta nuestros días. Aguilar. Segunda
edición. Madrid, 1964.

Ediciones

MENÉND~Z PIDAL, ~- _Manual de gramática histórica española! EspasaCalpe. Decimocuarta ed1c1ón. Madrid, 1973.
QUALIS, ANTONIO; CÉSAR HERNÁNDEZ; et ·al.- Lengua española.
S/Ed. 6ª. edición.
Valladolid, 1975.
-

SIA

v.

. . Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana. Tomo
HIJOS de J. Espasa, Editores. S/F/Ed.

Comentario
Primera edi-

_ _ _ _ _ .l!nciclopedia Universal 1/ustradd: Europeo- Americana.
Tomo XXI. HIJOS de J. Espasa , Editores. S/N/Ed.
Barcelona, SI
F/Ed.

BOLAÑO E ISLA, AMANCIO.
Manual de Histo~ia de la Lengua
Española. Editorial Porrúa. Segunda Edición. México, 1971.

- - - - - . Toda escritura es inspirada de Dios y provechosa.
W~tchtower B1ble and Tract Society ofNew York, Inc. S/N/Ed. Estados
Umdos de America, 1983.

ARIZA VIGUERA, M; J. GARRIDO MEDINA; et al.
lingüístico y literario de los textos españoles. Alhambra.
ción.
Madrid, 1981

COROMINAS, J. Diccionario crítico etimológico de la lengua castellana.
Volumen L (Biblioteca Románica Hispanica. V. Diccionarios etimológicos).
Editorial Gredos. S/N/Ed.
Madrid, SI F/Ed.

TIBÓN, GUTIERRE.
Diccionario etimológico comparado de nombres
propios de persona._
Unión Tipográfica. Editorial Hispano Americana.
S/N/Ed. México, 1956.

_ _ _ _ _ Diccionario crítico etimológico de la lengua castellana.
Volumen JI
(Biblioteca Románica Hispánica. · V. Diccionarios
etimológicos). Editorial Gredos. S/N/Ed. Madrid, S /F/Ed.

286

287

�CONFABULARIO: EL DRAMA OEL SER
Martín Agustín de Nava Martínez
Lic. en Ciencias de la Comunicación y
Lic. en letras Españolas por la UANL
l.

.,

Introducción

El cuento es uno de los géneros literarios al, que han recurrido con
mayor asiduidad los escritores latinoamericanos y México, como . parte.
integrante de esa comunidad literaria, no podía ·ser la excepción.
Escritores como Revueltas, Rulfo, Fuentes y Arreola han logrado, por
medio del cuento, algunos de sus mejores momentos literarios y han
colocado a nuestro país al nivel literario de los demás países
latinoamericanos.
Los escritores mexicanos, a través del desarroilo-Jel cuento, introducen
nuevas posibilidades formales y más penetrantes con~epciones de la realidad
que los estudiosos de la literatura no pueden pasar por alto, sino que deben
de constituir uno de sus objetivos básicos de estudio. Es así, como el
objetivo central de este artículo consiste en el análisis del proceso de
escritura en la colección de cuentos de Juan .José Arreola titulada:
Confabulario. Esto con la finalidad de tratar de establecer las constantes
presentes en esta obra literaria en función de lo literario y lo ideológico.
Para el desarrollo de este estudio tomaremos como sustentos
metodológicos algunas de las ideas expresadas por Walter J. Ong en su libro
Oralidad y escritura y por Mario J. Valdés en •su artículo El análisis
semiótico dentro de la hermeneútica fenomenológica.
'Es conveniente aclarar que no pretendemos analizar con profundidad
uno por uno todos los cuentos de Conjabulario (lo que equivaldría a analizar
veintiocho obras literari~. 'debido a la complejidad de cada uno de ellos),
sino que partiremos de ' la obra como un conjunto, una globalización.
Obviamente, nos detendremos en algunos de ellos para ejemplificar y dar
sustento a nuestras ideas. Hemos seleccionado los que hemos considerado
como más representativos del autor.

Il. El proceso de escritura en Confabulario.

Conjabulario de Juan José Arreola es una eolección de veintiocho
cuentos en donde "Por razones diversas, Varia Inv,er...:ión, Conjabulario y
289

...

~

~ 1

A

&amp;.

M
~
~

'

�Bestiario se contaminaron entre sí a partir de 1949... Ahora cada uno de

esos libros devuelve a los otros lo que no es suyo y recobra simultáneamente
lo propio. Este Confabulario se queda con los cuentos maduros y aquellos
que más se le parece. " 1
Si tomamos como punto de partida el proceso de comunicación,
notaremos inmediatamente que Arreola escribe para sí mismo, para
encontrar su propia identidad y para tratar de resolver su problemática
existencial y filosófica a través de su obra; pero al mismo tiempo pretende
que sus lectores ·se involucren de tal manera que él, como autor, y nosotros,
como lectores, seamos uno mismo "confabulados" en esta obra que nos lleva
a la reflexión y al análisis de nuestra existencia. El mismo autor deja
asentado lo anteriormente dicho en esa especie de prólogo titulado De
memoria y olvido en donde, utilizando el relato autobiográfico, se presenta
ante nosotros como un ser humano más que vive y busca su propio camino:
"Sólo me gustaría apuntar que confabulados o no, el autor y sus lectores
probables sean la misma cosa. Suma y resta entre recuerdos y olvidos,
multiplicados por cada uno". 2
.:.
Este afán de lograr la unión de sí mismo, como autor, con sus lectores
lo va a canalizar a través de su propio proceso de escritur?t, que al final de
cuentas se constituye en el medio idóneo para lograr su objetivo como
emisor.

.

J

..,.¡¡,¡

u

ironía, en el sarcasmo basado en ironizar lo más querido, io más sagrado que
puede haber en los sentimientos humanos. Dicha ironía resulta del hecho de
poner en crisis las más íntimas realidades del autor y del lector de tal manera
que termina burlándose de problemas cada vez más profundos.
El estilo es otro de los núcleos significativos del proceso escritura! en
Confabulario y se encuentra caracterizado básicamente por la tendencia a la

síntesis, la prosa poética elaborada y la variedad formal; aquí encontramos
un verdadero despliegue de formas diversas como el apólogo, el fragmento
de diario, la parábola, el epigrama, la fábula, la estampa, la epístola, etc.
Características, todas ellas, que revelan la importancia de la reflexión textual
y del concepto de estructura: la unidad artística de cada relato es sólo un
aspecto de la armonía total que debe lograr el conjunto, en donde cada
cuento se complementa y se explica con mayor amplitud en otro. Es el
propio autor quien a este respecto nos dice: "Para mí toda belleza es formal.
Y lo confieso, no puedo concebir su persecución sin el respaldo de un amor
3
absoluto a la forma". El estilo narrativo de Arreola se resuelve por medio
de la síntesis y se apoya en un escaso repertorio de figuras literarias pero
esencialmente orientadas, rescatadas de la monotonía por la originalidad del
léxico, hacia un lenguaje anticonvencional y sustantivo capaz de transmitir
ágilmente una idea o un cosmos porque la selección y el engarce resultan
perfectos; así como, en la frecuente transposici6n' de lo habitual hacia
ámbitos de sobresentido. El lenguaje de Arreola aspira a la economía
expresiva, pretende ser un lenguaje absoluto, puro, de una desnudez patente.

La escritura de Arreola es la tentativa de resolver una serie de
influencias y de maneras en una fórmula personal. Ésta es la condensación
de todo lo superfluo que lo lleva, a veces, a la concrecióp total y al estilo
depurado. Aquí es conveniente aclarar que en Arreola Jas influencias de
otros escritores en su escritura son muy importantes, influencias que, por
otra parte, él mismo ha reconocido en su oportunidad y que van desde las
concepciones existencialistas que tienen sus raíces en el pensamiento de
Sartre, Kierkeggard o Heidegger hasta Marce! Schwob, Giovanni Papini,
Kafka, Quevedo, Góngora y otros autores que constantemente desfilan por
las páginas de Confabulario a través de discretos homenajes, disgreciones
ensayísticas o reflexiones metafísicas. Por medio de estas influencias es
co~o nuestro autor pretende y logra una validez universal.

De la misma manera aparecen, en muchos relatos de Juan José Arreola,
parodias de prosas o estilos que resultan más humorísticos cuanto más
alejados se ven de la literatura propiamente dicha y más cercanos· a la
propaganda y las fórmulas de los medios masivos de comunicación. Las
formas de anuncios, de boletines, de propaganda o de noticias de agencias,
con sus rasgos más característicos
-persuasión 'Y entusiasmo o aparente
despersonalización y mensaje subliminal- permiten al autor estructurar
composiciones que aúnan la revelación sin escándalos y el alto valor
literario. Sobre toda esta base estilística, la escritura parece artesanal,
lanzada hacia lo fantástico pero desde un fuerte sostén de la inquietud por lo
real.

En la obra analizada, la escritura de Arreola, sigue un proceso marcado
por la profundidad en el desarrollo de los temas, la penetrante indagación en
la problemática del hombre y el tono humorístico que se tornan, al mismo
tiempo, en vehículos de una compleja cosmovisión en donde los valores, las
instituciones y las ideologías son vueltos hacia su revés satírico
configurando una burla sutil que se constituye en uno de los núcleos
significativos constantes de su narrativa. Burla y sátira que desembocan en la

El proceso escritura! de esta obra tiene .btro de sus núcleos de
desarrollo en la nota intelectual que singulariza a muchos de los textos. La
vasta cultura de Arreola, su extraordinaria pasión de lector, se hacen
evidentes en la vinculación muy frecuente de su narrativa con la literatura y
con la filosofía, ya sea por el punto de partida, por la referencia o por la
temática,. Se ha señalado en general la huella de Katka y de los
expresionistas alemanes, de Marce! Schwob, de las ideas de Otto Weininger,

~

290

291

�de Quevedo, y aún de historiadores y científicos de distintas épocas. Se
desprende de muchos de los relatos de Confabulario , de raigambre cultural,
el intento de explicitación de una poética personal , y también cierto
desprendimiento de la sátira habitual reemplazada p6r leves toques de
melancolía, en su visión de la humanidad en general o lo patético individual.
Concretando este punto, podemos decir que el proceso escritura! de
Confabulario se encuentra sostenido, o es desarrollado, a partir de cuatro
núcleos significativos constantes: la ironía, el estilo, la nota intelectual y la
ideología o cosmovisión (aspecto que trataremos en el siguiente apartado de
nuestro estudio). Así mismo, este proceso tiene la finalidad suprema de
lograr la identificación con el lector según el planteamiento de cada texto y
de todos ellos como una unidad formal. Esta búsqueda .del movimiento
empático, de acercamiento al lector, señala la existencia de una actitud ética
fundamental que recorre la obra de Arreola.

m. Confabulario: el drama del ser.

111

d

Podemos concebir la colección de cuentos que forman el Confabulario
de Juan José Arreola como un manual de ideología en el que se tratan,
básicamente, los siguientes temas: la preocupación artística, la crítica social,
las relaciones de la pareja, la tragedia del ser humano y el problema de la
existencia. Todos ellos unidos (recordemos el concepto de estructura de
Arreola, mencionado con anterioridad) por un tema central, que es
justamente lo que da coherencia a todos los textos: el drama del ser, es decir
la soledad, el propio ser dividido, la incomunicación, la imposibilidad de
penetrar el mundo más allá del emperismo inmediato.
'
En este esquema ideológico cada uno de los temas manejados apuntan
en conjunto a la descripción del drama de la existencia, de la problemática
del ser, que funciona como el eje temático e ideológico de la obra.

i
lll

Los cuentos que manejan la preocupación artística como tema central
son: Parturient Montes, El discípulo, Sinesio de Rodas, Monólogo del
insumiso y Nabónides.
Aquellos que van dirigidos fundamentalmente a la crítica social son:
En verdad os digo, El guardagujas, El prodigioso miligr-amo, Baby HP. y
.
1
Anunczo.
.
l

De las relaciones de la pareja se ocupan: El rinoceronte, La Miga/a,
Eva, E/faro, In memoriam, Una mujer amaestrada y Parábola del trueque.

292

Pueblerina, Ea/tasar Gerard, De balística, Una reputación, Corrido,
Los alimentos terrestres y Carta a un zapatero que compuso mal unos
zt;1patos tratan de la tragedia del ser humano.
.
Y los que se dedican· específicamente a aclarar el problema de ta
existencia serían: Pablo, Un pacto con el diablo, El converso y El silencio de
Dios.
Cabe hacer la aclaración de que esta división temática de los cuentos se
ha hecho con la finalidad de poder analizar de una manera más eficiente la
ideología .de la obra en su conjunto, que al final de cuentas es uno de los ·
objetivos estructurales del autor. Así mismo, es obvio que algunos de los
cuentos pueden caer en alguna otra de las temáticas enunciadas sin
embargo, los hemos considerado de esta maner~ tomando en cuen~ Ja
temática central que hemos encontrado en cada uno :de ellos.
'
, _Entre los cuentos que manejan como tema principal la preocupación
art1stlca destaca Parturient Montes que representa, a través del simbolismo,
el ~rama del escritor: en cierto sentido, es la confesión de la imposibilidad
casi absoluta de seguir siendo escritor debido a una desilusión radical.
En El discípulo encontramos la vana ilusión de la belleza, lo inútil que
es buscarla pues ésta se escapa y no se deja atrapar.

El guardagujas es uno de los cuentos más logrados de Arreola entre los
que enfocan la crítica social. En él, el realismo en la situación de base -la
realidad mexicana, los ferrocarriles- va siendo paulatinamente desrrealizado
p_o r los ~rocedimientos y técnicas de la narración. El cuento maneja la
s1mbolog1a Y el entrecruzamiento de dos puntos de vista: el objetivo, del
narrador omnisciente, y el subjetivo, del guardagujas. Diversos niveles de
significado se configuran como consecuencia de un escalonamiento de
pr?~edimientos: a tr~vés de la hipérbole se perfila el más superficial, de
cnt1ca a los ferrocamles; con predominio de lo metafísico pero sin exclusión
de_ 1~. de~uncia di~ect~ (1~ vanalida~ policial, por ejemplo) aparece el
enJmc1am1ento a mst1tuc10nes y dmgentes; por el entrecruzamiento
permanente de niveles de narración y subyacente a los sucesos, el símbolo,
que hace del forastero y de todos los usuarios, equivalentes a la humanidad
en las diferentes alternativas de la vida,. humanidad desconcertada frente a
una realidad indescifrable. Aparece así, la ideología- unificando los niveles:
la naturaleza de la realidad y el itinerario superficial de los sentidos
convergen en una falsa percepción, en un engaño.
En otro de los cuentos de fuerte crítica social En verdad os digo, se
vale el autor de la anécdota bíblica del camello y la aguja -es decir, de ta

293

�literatura y la religión- para burlarse en primera instancia·d~ la ciencia, de las
instituciones y de los organismos internacionales. Como en otros textos, la
ironía (la ficción científica y la pública aceptación del proyecto en est~ ca~?)
desvela por el absurdo los resortes funcionales de una organ_1zac1on
socioeconómica éticamente condenable pero que se , halla sutilmente
enquistada u ocultada tras aparentes propósitos elevados.
De los cuentos que se ocupan de las relaciones de la pareja tenemos el
ejemplo de Un(! mujer amaestrada, e? don~e n~s prese~ta a la mujer
absoluta en forma caricatura!. La muJer existe mdepend1entemente del
hombre, pero es él quien la consagra, a través del amor la mujer es exaltada
por encima de sí misma. Aquí aparece una idea &lt;:'?nstante en algunos de los
cuentos de Confabulario: el drama de la separac10n en dos del ser total. En
Una mujer amaestrada, los seres femeninos y los masculinos son
caricaturales por lo que tienen de incompletos.
En In memoriam ejemplifica el drama doméstico en que prevalece la
mujer por medio de un caso opuesto: el del m~rid~ que no puede con su
mujer. Por eso se refugia en su celda de cenobita libresco, don~e trata de
salvarse porque ella, sexualmente incluso, amenaza con destruirlo. Es el
choque de dos almas desiguales.
La tragedia del ser humano es el tema esencial de De balística en el
que un estudiante va de Minnesota a España a estu~iar balística roma~a y
regresa a los Estados Unidos derrotado. Pues su ~nterlocutor: auton?ad
universal de antiguas máquinas de guerra, le aconseJa que no tiene objeto
que se ponga· a escribir su tesis doctoral ?e doscien~~ cuartillas sobre
balística romana: su destino es otro, y el estudiante con tristeza lo reconoce.
l

j

•

En Una reputación un hecho insignificante, ceder el asiento a una
dama, modifica la vida de un tipo cuyo fuerte no es precisamente la cortesía.
Su gesto lo convierte en un caballero, y se ve obligado a comporta_rse de
acuerdo a su falsa reputación. En este cuento observamos el maneJo que
generalmente hace Arreola de sus personajes: en cualquier momento a ~n
personaje le puede ocurrir algo tan inesperado o tan sobrenatural que cambie
su vida completamente. Los personajes. tradicionales se. van haciendo
lentamente en el transcurso de las obras, en cambio Arreola hace que los
suyos, de golpe y porrazo, sufran modificaciones sustanciales y definitivas.
A veces estas modificaciones lo instalan en el mundo de lo sobrenatural, del
absurdo y de la fantasía absoluta.
En Pablo encontramos uno de los cuentos que manejan el problema de
la existencia en este relato nos muestra su idea de Dios: un Dios creador,
'
.
gran artista que se cumple en su creación. El personaje de Pablo tiene una

294

percepción del todo; se anula su ser individual con el afán de incluirse en el
todo. El todo pensado como una armonía general que uno puede interrumpir
a su antojo o que puede seguir su curso si uno se cancela.

El silencio de Dios nos plantea una noche terrible, en la que un joven
sintiéndose acorralado, deja una carta sobre su mesa para que Dios la lea, si
es que existe. Es una obra típica llena de ideas filosóficas y existenciales.
Ideológicamente, Arreola nos muestra en su Confabulario: la
convivencia y la imposibilidad del amor, el aislamiento y la sol~dad, la
crítica a la organización de la sociedad que sume al individuo en la
impotencia, la carencia de posibilidades religiosas, la mujer-objeto siempre
enigmática y constituyente indescifrable del cosm9s que al hombre actual
sólo se le insinúa como caos, las relaciones homb(e-mujer que reflejan la
frustración de lo real imperfecto ante lo idealizado. Todo esto resumido en el
drama del ser individual, del ser aislado, el drama de estar en el mundo, de
querer ser algo y parar en otra cosa por las conting_encias que ocurren en la
vida.

Confabulario es la expresión fragmentaria de la complejidad misteriosa
del ser y estar en el mundo, de la imposibilidad del amor al no encontrar el
amor absoluto, ése que pinta la vida de un color luminoso, profundo y
auténtico. "Toda alma está constituida para la soledad. No hay compañía
4
posible".

IV. Conclusiones.
Arreola es un narrador profundamente inspi~ado que, gracias a un
dominio perfecto de la técnica cuentística y a una prosa poética, indaga en el
alma del individuo y de la sociedad contemporánea e intenta hallar, junto
con sus lectores, una respuesta a sus angustias y extrªvíos.
Los estigmas de la sociedad son expuestos crudamente a través de
nuevos procedimientos narrativos que superan las :limitaciones del cuento
realista. La ironía, el humor y la sátira ' imperan fn la prosa de Arreola
introduciéndonos en un mundo mezquino, cruel, que.se encamina a su propia
destrucción. Por medio de flashes informativos 9 anuncios publicitarios
palpamos la creciente capacidad destructiva del•.:hombre en un mundo
mercantilizado y tecnologizado, donde el niño es cQJ11 ertido en una máquina
productora de energía, como en Baby H.P., o la mujér es reemplazada por un
ingenio electrónico, como en Anuncio.
·

295

�Arreola deja traslucir una visión pesimista de la sociedad Y del ser
humano no exenta de mordacidad. El individuo es víctima de sí mismo Y
cae en u~ vacío existencial, aceptando con resignación su sino trágico.
La singularidad de Arreola reside en su inventiva sin par que adopta un
estilo personal en el que los problemas del hombre contemporáneo son
analizados a través de nuevos cauces narrativos.
Su ideología principal: el drama del ser, la soledad, la nada, tien~n su
base fundamental en concepciones existenciales que part~n del pensanuento
de Kierkegaard o Heidegger.
Los cuentos que dan forma a Confabulario participan de una ~scri~ra
y de una ideología propios de Arreola. El len~aje re~ovad~r y un~ mcre1ble
capacidad de síntesis que lo llevan a consegmr un~ mtens1dad v1go!osa en
sus escritos, hacen de nuestro autor uno de los mas grandes cuentistas de
todos los tiempos.

Notas bibliográficas
Arreola, Juan José. Confabulario personal. lª. Edición. Planeta- De Agostini, S.A.
Madrid, 1985. p 12.
.
1

2

íbidem.

Carballo, Ernmanuel. Protagonistas de la literatura mexicana. lª. ed. SEPEdiciones del Ermitaño. S.A. México, 1986. p. 447.

3

4

RII 111~

íbid. p. 457.

Bibliografia.
Arreola, Juan José. Confabulario. 6ª. ed. Joaquín Mortiz, S.A. México, 1976.
(Obras de J.J. Arreola)..
Arreola, Juan José. Confabulario definitivo. l ª. ed. Planeta-De Agostini, S.A.
Madrid, 1985. (Historia de la Literatura Latinoamericana No. 14.) ·.
Bella, María Teresa. El cuento latinoamericano contemporáneo. Juan José
A,:reola. Planeta- De Agostini, S.A. Madrid, 1985.
296

Carballo Emmanuel. Protagonistas de la literatura mexicana. lª. ed. SEPEdiciones del Ermitaño, S.A. México, 1986.
Menton, Seymour. El cuento hispanoamericano. 8ª. reimpresión. Fondo de
Cultura Económica, S.A. México, 1979.
Ong, Walter J. Oralidad y escritura. Traducción de Angélica Scherp. 1ª. ed.
Fondo de Cultura Económica, S.A. México, 1987.
Sefchovich, Sara. México: país de ideas, pa~ de "novelas. Editorial Grijalbo,
S.A. México, 1987.
·
·
v/a. América latina en su literatura. 4ª. ed. Siglo XXI Editores, SJ\. México,
1974.
Valdés, Mario J. El análisis semiótico dentro de
fenomenológica. Cuadernos de Comunicación, p. 112-119.

la hermeneútica

�ESBOZO DE UN POETA.

Mtra. Dora González Cortina
Investigadora
Preparatoria No. 7 - UANL
Preámbulo

Uno de los poetas más destacados dentro de las letras mexicanas es sin
duda alguna el tabasqueño Cárlos Pellicer. Hablar de su vida es hablar de
sus viajes y de ese quehacer literario que desempeñó durante toda su vida.

•

'\

\

Aquí daremos a conocer algunas constantes presentes en su obra
poética. De él ha dicho José Vasconcelos que nunca escribió prosa,
seguramente porque aún en ella se advierten los valores poéticos como es el
caso de sus Cartas desde Italia.

""'

Su carácter andariego lo lleva a caminar para poder conocer los diversos
lugares por los que transita como la palma de su mano. La fuerza de su
corazón y la claridad de su mente lo conducen a leer el mundo y traducirlo
embellecido para sus amigos y lectores.
La vida y obra de este poeta están tan íntimamente vinculadas que aquí
más que en otras ocasiones podemos decir que el hombre es producto de su
espacio y de su tiempo, o bien como apunta el filósofo español Ortega y
Gasset: El hombre soy yo y mi circunstancia.
A Pellicer lo rodeó físicamente el trópico y espiritualmente el arte, así
como sus amigos poetas y filósofos, por eso el primero es el centro de sus
poemas y los otros siempre estarán en su pensamiento y en la dedicatoria de
sus poemas como enseguida veremos.

1

~

~

;~ ~'

;
•

El poeta y su vida

Carlos Pellicer nace en Villahermosa, Tabasc0 en 1899 y fallece en
1977. A temprana edad llega al Valle de MéxiGo y desde adolescente
asombraba a sus condiscípulos porque declamaba sus propios poemas. Le
toca vivir muy joven la etapa de la Guerra Mundial y la Revolución
Mexicana y recoger el sueño de los mexicanos que querían romper las
barreras nacionalistas para abarcar el continente.

299

�Pellicer desempeña funciones didácticas impartie~áo un c~so de
Historia de América en el que sus alumnos no sólo aprend~an esta asignatura
sino también a valorar la música, la poesía y la pintura.

Yo sé que algo me falta y que no puedo
morir sin conquistarlo, y no me excedo
por adquirirlo. ¿Cuándo, y hasta cuándo?

El gobierno de Carranza lo envía como estudiante ~ ~ogotá Y en ~ 922
~compaña a Vasconcelos por A~érica. En 1929_sufre pns1on ~or su ~rmstad
con Vasconcelos y por su repud10 ante el asesmato de German de Campo.
José Alvarado narra que el poeta permaneció sereno y entero pese a las
hostilidades a que fue sujeto.

Nadie me espera. Canto y nadie sabe
que lo que canto en todo e_l aire cabe...
... y sigo entre la tarde caminando.1

Pellicer desempeña papeles de funcionario público y es fun_~ador de
museos, innovador de la poesía mexicana por la alegría y concrec10n de su
palabra, viajero del mundo, maestro, am~nte d_e las arte,s sobre _tod~ la
·ntura y la música después de la poesía, y sm olv1dar sus ra1ces, la h1sto:rn Y
~~e precolombino. Tuvo el coraje de leer el paisaje para que los &lt;lemas lo
entendiéramos: El río, el cielo, la selva, el mar, el sol.
Como secretario de José Vasconcelos, lo acompaña por Sudamérica,
Europa y el Cercano Oriente. Fue maestro de letras e historia y director del
Departamento de Bellas Artes.
En su función de museólogo funda varios muy important~s _como el
Parque de la Venta y el Anahuacalli de Diego Rive~a. Es academ1co de la
lengua y en 1964 recibe el Premio Nacional. de Literatura. En 1965. fue
electo en la reunión de Génova, Presidente de la Comumdad
Latinoamericana de Escritores.
•"

Gracias a la ayuda del poeta, Guillermo Fernán_dez logra ha~er en 1969
la primera antología poética de Pellicer quien la dedica a sus sobnnos Juan Y
Carlos Pellicer López.
Nada mejor que conocer la vida de Pellicer q~~ leer uno de sus me}?res
sonetos donde deja volar el sentimiento contrad1c1endo a algunos cnticos
que lo han calificado de "Frío",
Yo ya no estoy para decir "te quiero"
y mucho menos que alguien m~ lo diga.
Mi corazón que a todo se prodiga,
es nieto de la lluvia y de un jilguero.
Latió en la noche de un azul primero
y fue desde el lucero hasta la hormiga.
Ya todo lo q)Je diga o que prosiga
lo vio la hormiga y lo escuchó el lucero.
300

La obra poética de Pellicer es extensa e intensa. La primera en que se
recogen la mayor parte de sus poemas se denomina Material f oético y
abarca las creaciones de 1918 hasta 1962, pero·después de esta fecha todavía
aparecen otras tres. En el preámbulo de la edición que aparece con el título
Carlos Pellicer Obras Poesía, Luis Mario Shneider anota que cuenta en su
haber con más de veinte libros de poesía, ordenó seis antologías e incluso un
disco antológico.
En la antología Poesía en movimiento se describe el contenido de
Material Poético como sigue: "Colores en el mar y otros poemas, Piedra de
sacrificio, 6, 7 poemas, Hora y 20, Camino, Hora de junio, Exágonos,
Recinto y otras imágenes, Subordinaciones, Práctica de vuelo y Poemas no
coleccionados. 2
Después de esta obra aparece en 1976 otra con el título Cuerdas,
Percusión y Alientos y en 1978 Reincidencias. En un intento de recopilar
toda su obra poética el Fondo de Cultura Económica en 1981 edita Carlos
Pellicer Obras poesía en la que incluye una serie de poemas no
coleccionados que datan de 1922 a 1976 y que llegan a cincuenta y cuatro,
más treinta y cuatro sonetos y un texto para el Himno a la Escuela Nacional
Preparatoria en su primer centenario, amén de las otras obras ya citadas.
En una edición de Clara Barcellini con una presentación excelente, la
misma casa editora presenta una recopilación titulada Cartas desde Italia
Carlos Pellicer en 1985 en las que el poeta hace gala de su conocimiento
histórico-artístico e incluso de la lengua italiana que practica durante su
estancia en tan bellas ciudades entre 1926 y 1929 como Milán, Padua,
Florencia, Asís y Roma.
Cuando cumple cincuenta años como poeta aparece en la Colección
Popular con el número 95 del Fondo de Cultura ·'Económica la Primera
Antología Poética de Carlos Pellicer en 1969 la cua~ fue dotada de valioso
prólogo de José Alvarado, Gabriel Zaíd y Guillermo Fernández, éste último
es autor de la selección y de la esmerada clasificación de los poemas en
líricos, heroicos, en el paisaje y religiosos.
301

�Constantes en la poesía de Carlos Pellicer

Bolívar, Cuauhtémoc, Morelos y entre los poetas honrados con su palabra se
encuentran Tablada, Novo, Díaz Mirón, Gabriela Mistral, Efraín Huerta,
Alfonso Reyes y la pintora Frida Kahlo entre otros. .

A) Técnicas
Uno de los más conocidos libros de poemas de Pellicer se titula Recinto
.Y otras imágenes y en realidad así se podría titular toda su obra porq~e eso es
lo que nos ofrece el poeta tabasqueño en sus poesías: ~n recinto donde se
respeta, admira y veneran el sol y el mar, vistos con la limpia y estética
mirada del poeta. Ha sido llamado el eterno peregrino y bien podría llamarse .
t'll cantor de la vida, del amor y de la luz porque esto se desprende de su
cor~ón cuando vierte su vigorosa palabra en el vacío papel.

También gusta Pellicer de la combinación de· tercetos con cuartetos
como en el poema Palabras y música en honor de posada. 5
.

El uso repetitivo del condicional si se observa en diversos poemas como
en uno de los sonetos dedicados a Frida Kahlo que enseguida se transcribe:
Si en tu vientre acampó fa prodigiosa
rosa de los colores, si en tus s·enos
alimentan la tierra con morenos
víveres de espesura luminosa:·

Lo que más se observa en su técnica es el gusto por los sonetos y el
verso libre que deja correr para plasmar los paisajes que capta más cori la
imaginación que con la vista.
..
.i

Si de tu anchura maternal la rbsa
nocturna de los actos nochebue~os
sacó tu propia imagen con serenos
desaires en tu cara populosa:

En sus poemas la metáfora es sencilla y clara pero llena de placidez y de
verdad, por eso cuando la amada no responde a su caricia dice que "la
primera tristeza ha llegado y la llama "oasis cruel que envenenó sus aguas y
enloqueció su sed". 3
·

Si tus hijos nacieron con edades
que nadie puede abastecer de horas
porque hablan soledad de eternidades,

Utiliza también la hipérbole para enaltecer a los heroes de México y
América, lo mismo que a sus ·poetas, así como la antítesis en algunos poemas
como Nocturno que inicia:

siempre estarás sobre la tierra vi~a,
siempre serás motín lleno de auroras,
la heróica flor de auroras sucesivas. 6

Para aquellos que han pasado la vida mirando la dicha de
otros
y sin mirar sus harapos de soledad se han alegrado con la
ajena alegría,"

~.,.
j

y termina:
L

"Aquellos que saben como yo de la gran soledad,
conocerán la profunda amargura del tren del poema
que dice el horror de la horrible belleza que así significa
la vida severa y heroica de una esperanza de pronto por
siempre desierta." 4
Otra constante de Pellicer es el encabalgamiento utilizado en numerosos
poemas como en el Tríptico dedicado a José Manuel Puig Cassauranc y el
Nocturno.de Constantinopla.*
~·

Otra constante presente en los versos de Pellicer es la composición o
reinvención de ténninos, al parecer obedecen a rip;ones rítmicas pero que
indudablemente las utiliza por motivos semánticos. Como ejemplos pueden
citarse los siguientes: olvidanza, actos nochebuenos, doña desilusión, aparte
de acuñar otros como naturacosa: comunión espiritual del ser con la
naturaleza; luna mongolfiera, despueses y adioses, y otros más.

.

.

.

En su quehacer literario Pellicer creó baladás, elegías, romances,
nocturnos, madrigales, odas, himnos, villancicos,1~preludios, epígrafes y
sobre todo, sonetos. Estos últimos en ocasiones los -~alifica de lámentables,
fraternales, suplicantes, nocturnos. En su obra Réc_into y otras imágenes
( 1941 ), presenta la siguiente dedicatoria y epígrafe: .'
-

Noble tarea la de Pellicer la de fechar sus creaciones, así como la de
dedicarlas a quien admira o estima. Los héroes que más le inspiran son
302

.·.

303

�"Dedico este libro a la memoria
de Genaro Estrada. Gratitud sin

en su Elegía apasionada a José Vasconcelos donde menciona entre
paréntesis que viajaban en tercera clase porque no había cuarta.

término".
"¡Los ojos! Por los ojos el Bien y él Mal nos llegan.
La luz del alma en ellos nos da luces que ciegan.
Ojos que nada ven, almas que nada entregan." 7
En la época decembrina acostumbraba colocar en la cochera de su casa
un Nacimiento, costumbre materna, y preparaba villancicos en cuyos
octosílabos encierra su fe cristiana.
"En el Valle de México
Cristo ha nacido.
Quien tenga corazón
No lo tenga escondid..Q." 8
En la estructura de los poemas de Pellicer a veces encontramos con
asombro una rima interna que lo dota de mayor cadencia, como puede
observarse en los siguientes fragmentos:
"Efla tuvo en la cara la figura
de un buen atardecer desde una altura
donde el mar se domina. Cuando veas
el prado de sus ojos, yo te pido
que si como deseo lo deseas
los nomeolvides no le den olvido". 9

También gusta de las interrogantes, admiraciones y explicaciones entre
paréntesis, como es el caso de los poemas extensos. Entre estos últimos se
pueden citar la preciosa elegía ya citada que dedica a su admirado amigo
José Vasconcelos el 30 de junio de 1960 (181 versos); el fechado .en París
1927 que es la Oda a Díaz Mirón que comprende B6 versos; y dos de los
más extensos son sin duda alguna su Estudio que dedica a Pedro Henríquez
Ureña que se compone de 429 versos más tres sonetos y su Esquema para
una oda tropical de 402 versos. En estos poeinas el autor combina estrofas
de ocho versos, tercetos, así como otras mayores de 20 y hasta 22 versos.
En algunos poemas Pellicer hace uso de arcaísmos como aqueste, &lt;leste
y otros.

B) Temáticas

Si la palabra de Pellicer es vigorosa y fresca por novedosa y plástica en
cuanto a su estructura, por su contenido puede afirmarse que no sólo crece
ese vigor sino que se enriquece por lo que proyecta,- El poeta ama lo natural
Y_por ello los c~atro elementos están presentes en su poesía. Tierra, agua,
a1re y fuego reciben elogios, agradecimientos, peticiones y la alusión a ellos
es muy reiterativa. La admiración por el mar, la selva, las flores, el sol, la
montaña y el cielo se evidencia en versos donde juega con los colores
destacando entre estos el azul, el verde y el morado,
/

" ¡Oh, dejar de ser un solo instante
el ayudante de Campo del Sol!
Trópico, para qué me diste ·
las manos llenas de color!" 10
Si quisiéramos enumerar los términos más reiterativos en la poesía de
Pellicer comenzaríamos con los colores: azul, verde y term inaríamos con
mar, amor; palomas y soledad.
Otra constante de Pellicer es que gusta de comenzar y cerrar sus poemas
con las mismas líneas.
Toda la poesía de Pellicer enseña verdades que · el encuentra en el
paisaje y. nos las pinta con palabras que encierran sencillez y humildad, a
veces hasta suele utilizar un decir oportunamente gracioso como por ejemplo
304

Su cristianismo, herencia materna, lo conduce a ser agradecido con Dios
y a crear algunos poemas religiosos de belleza exquisita. Su afán de conocer
el mundo lo hace partícipe de su cultura y entonces es ferviente admirador de
la romana, la griega y vuelve sus ojos a la América para ponderarla por sus
héroes y sus ríos.
·:
Los temas del amor, la soledad y el paisaje representan los núcleos de
sus poesías pero en todas ellas hay un respeto tácito por lcL.vida y la lui. Leer
a Pellicer es encontrar, sin buscar,Ja .alegría de Vj}!ir y el gozo de cantar,
aunque él con modestia e~clama. que a ~ fGeS no sabe cómo decir lo. que
calla, ni cómo callar lo que dice.
·
·
Gracias al derroche de $U imaginación el paisaje natural se vuelve regio
y así a través de sus .Cartas desde Italia recopilación lograda por Clara
Barcellini con el aJJxilio de Carlos Pellicer Lópe,z, sobrino del poeta,
conocemos el arte romano bajo la mirada del Rintor-l!terato.
305

�El carácter melancólico de la poesía de Nervo y González Martínez con
el 'que muchos intentan identificar a la poesía mexicana se suple con tres
jóvenes poetas que rompen con esa definición de lo nacional y los que en
ningún momento pretenden significarse como poetas finos y melancólicos.
Ellos son, de acuerdo con Gabriel Zaíd: Ramón López Velarde, Alfonso
];leyes y Carlos Pellicer. Zaíd afirma que la obra de Pellice~ es un homenaje a
la alegría y la clasifica en tres etapas:
·

Ta~b_ién se ~n_cuentran en la poesía de· Pellicer alusiones míticas y
agradec1m1entos d1vmos sobre todo por el so[, las flores y la primavera.

De frescura ( 1921-1929)
De desgarramiento (1937-1941)
De reconciliación ( 1949-1962)

Su. c?nstante, a_labanza
~ar pr?picia que en la mayor parte de sus
compos1c1ones poet1cas este t?ptco este presente. En sus Paisajes le dice a su
amada:
·
·

espe~ial "'!' su cosmopolitismo artístico sólo es superado por su arraigo
amencan1sta. Su constante alabar al mundo y cantar su alegría lo hace
renova~or de la ~oes_ía mexicana cuando otros de sus colegas buscaban
escudrmar la conc1enc1a del hombre y exp-Jorar sus linderos.

ª!

'
El contenido de sus poemas denota un claro franciscanismo en algunos,
y en otros su sentido del humor, pero en la mayoría está presente ese don
para la creación de imágenes con el que inicia su diálogo directo con la
naturaleza y con el mundo.

En una clasificación de las artes dada por Souriau se ubicaría a Pellicer
dentro de la Prosodia para hablar de la pureza de su verso que en ningún
caso es reflejo de la realidad porque no es imitativa sino que crea una nueva
realidad: la poesía. En ésta mezcla los elementos de otras artes: colores,
líneas, sonidos y por ello crea un estilo propio que no se asemeja ni a sus
antecesores en el arte literario ni a los literatos contemporáneos.
Lo más admirable de Pellicer será siempre encontrar en sus poemas una
fuerza vital que refleja la juventud del poeta en sus primeras creaciones, pero
que sigue presente hasta en las últimas que salieron de su pluma.
También es sorprendente su connaturalidad con las cosas: personifica a
los seres inanimados y observa la identificación de estos con las personas.
Su respeto por el cristianismo se patentiza en sus poemas religiosos, así
como en los villancicos, eri su antología antecede al fragmento de Cosillas
para el Nacimiento una explicación que comienza como sigue:
"Los pequeños poemas que siguen ~ablan de mi pasión por todo lo
cristiano. Creo en Cristo como Dios y la única realidad importante en la
historia del planeta. Todo lo demás -arte, ciencia, etcétera- es accesorio,
secundario y anecdótico" 11
Otra particularidad del genio poético de Pellicer es q4e de su juventud a
su madurez logra siempre ser el mismo; su vigor, vitalidad P, imaginación no
cambia ni el rumbo ni el ritmo; él no pertenece a ninguna escuela literaria en

"Eres la mujer morena de todas las épocas,
la espiga bíblica,
el pretexto colérico de la Ilíada
el encuentro anecdótico de Flo;encia
la fiesta de Quetzalcóatl y mi canción' mecida
entre las olas y las estrellas". 12

El pensamiento de Pellicer
De Carlos Pellicer ha dicho José Vasconcelos que "Nada en él es turbio·
su cor_a_zón se c?nmueve, pero sin pasión perversa, su mente es cristalina"'.
Tamb1en el filos~fo ha expresado que "El culto del paisaje expresado por
poetas como Pelhcer, de sentido étnico y social, traería como consecuencia
el af?n de unirnos por afinidades de contemplación estética y nos llevaría a
considerar que la patria es el paisaje". 13

y

. Esta opinión de Vasconcelos explica muy claramente el pensamiento de
Pell1ce_r_que no es otr~ que el de expresar el mundo con palabras después de
escudrmarlo con la m1r~da del pintor. Pellicer busca la vida en los seres que
le rodean y cuando se siente solo, su recuerdo le permite la recuperación de
su alegría.
·Se dice que todo hombre conmocionádo puede crear arte y Pellicer
contando con tantos atributos: ingenio, fe sensibilidad y fuerza cómo no
habría de hacerlo._ Desde joven sus ideas son claras y concretas, el hombre es
capaz de comunicarse y de contagiar su sentimiento, por ello, Pellicer,
durante su largo quehacer literario no sólo logra la comunicación sino
también la comunicación con sus lectores.

306
307

�Pellicer" va más allá del arte literario porque adquiere la cultura
universal a través de.sus viajes y vivencias y la transmite generosamente a
quien esté deseoso de alcanzarla.

no me abandonarán en cualquier parte.
El camino es eterno y siento mías
todas las soledades. No estoy solo,
por consiguiente. Pienso aquí sembrarte
campo de libertad, de polo a polo.

Su mente y corazón internacionales, así como las pl~tas de sus ~ies, lo
llevan al contacto con la tierra toda, logrando una convive.bcia con d!versos
hombres con los que a veces compartía y en otras, resentía, pero siempre
mostrándose afable y paciente.
Decía Pellicer que el mar no es un aspecto Físico del Mundo, sino una
manera espiritual que le ofrece a su corazón todos los elementos principales
para subordinarse a él.
Seguramente el estruendo, enormidad y movimiento del mar alimentó el
afán dinámico que poseía el poeta y por ello en uno de sus P,Oemas expresa:
,¡

"Saludemos al mar de perpetuo entusiasmo,
bravo de rotación!
Lo aclama el viento y lo miran los astros.
Saludemos al mar que tiene siempre,una nueva
' -expresión.
A veces te maldigo,
pero siempre te adoro.
yo te he llamado mi terrible amigo
,, 14
y yo soy el poeta que exa1ta tu tesoro .

i

Pellicer di~e que la mayor alegría consiste en la flor generosa de dar y
sueña como Bolívar en que los hombres de América han de formar la misma
cordillera que los pueblos andinos. Pasada su juventud · el poeta g~sta de
hablar en silencio y la noche le inspira el siguiente soneto,.no coleccionado,
que refleja el corazón sembrador que atesoraba:
~
"En esta soledad de oro molido
llega la noche transitando sola,
y el mar, sin una estrella ni una ola,
me encuentra sin color y sin sonido.
Busco mi corazón y es sólo un nido
de luciérnagas. Algo de corola,
deshojada, en mi mano. Y esta sola
delicia al tacto, me desborda, herido.

Villahermosa, 20 de abril de .1966.

El pensamiento de Pellicer es claro y tenaz; portador de una sensibilidad
inagotable ha de penetrar el paisaje -oriental u ·occidental- y verterlo a la luz
de su palabra alegre y vigorosa. Transmisor de la cultura que conoce y
apropia, huye del· egoísmo para donarla enriquecida y coloreada. Él da las
gracias a Dios, a su tópico amado y a los elementos que lo conmueven y lo
provocan, a la creación poética y los lectores habremos de decirle con
. justicia: Gracias, gran poeta y honorable mexicano. Gracias por tu
dinamismo y gentileza, aunque ya no estés aquí para escucharlo.

•
De él dice José Vasconcelos que posee el amor q'tie es constancia y la fe
que es creación y con estas dotes cómo no iba a manejar el arte literario y
ofrecerlo generosamente a todos los lectores en un derroche de talento e
imaginación.
Por esto, leer a Pellicer siempre será deleite y conocimiento,
satisfacción y comprensión, porque no todos podemos beber lo natural con
los ojos del alma, pero sí podemos y queremos aprender el reflejo de una
realidad pintada por el artista, que nos motiva a vivir_y a querer vivir.

Conclusiones

Pellicer aparte de ser un gran poeta dedicó su vida a las funciones
siguientes: maestro, museólogo, caminante y lector de la naturaleza.
,:,,

Su obra poética abarca diversas especies líricas como son la oda, el
soneto, madrigales, himnos, villancicos, elegías, romances, nocturnos,
envíos y otros que él llamó estudios. Estos son de variada extensión con
excepción de los sonetos que se someten a la usanza clásica.
Sú temática es amplia pero aquellos tópicos que toman carácter de
constantes son los siguientes conforme se ha observado en algl!Jlos poemas:
el mar, los colores, el sol, las palomas, el amor, la soledad, las flores y como
él dice de Netzahualcóyotl que en su cabezajtegan las gracias del quetzal (el

Enciendo así el motor, y las bujías
308

15

309

�alma de la selva) lo mismo puede decirse de Pellicer pero con la variante de:
el alma del trópico (las gracias del mar).
El pensamiento de Pellicer es cosmopolita pero su entrañable amor por
América y sus hombres, lo hace testringirse. Su corazón amplio y generoso
, lo hace advertir la belleza donde ésta se encuentre y por' eso su voz ~onora y
melodiosa canta más allá de nuestras fronteras.

,-

Carlos Pellicer escribió para ser escuchado. Su canto puede salvarse a
través de la lectura en voz alta. Corriendo aprendió la vida, la gozó y la .
sufrió buscando el equilibrio, pero pocos como él han sabido entregarse al
arte literario sin olvidar los quehaceres socioculturales a los que se debe el
hombre cuando es consciente de su compromiso humano. Parece que una
tarea del artista es trascender y eso lo supo hacer muy bien nuestro admirado
poeta tabasqueño_
,•
Hoy por hoy la literatura sigue siendo el arte más humano porque enlaza
el hombre con el hombre al través de ese signo complejo y dinámico que
constituye la palabra, y en el caso de Pellicer su palabra es escuchada y
como paloma se acurruca en nuestra mente y corazón.

Notas bibliográficas

j
~ 111

1

Carlos Pe//icer obras... p 635.

2

Poesía en movimiento ... p. 366.

3

Carlos Pellicer. Recinto y Otras imágenes, p. 20.

4

Ibid... p. 72-73.

11

Carlos Pellicer. Antología Poética... , p. 354.

12

Carlos Pellicer. Obras... p. 145.

13

Ibid... p. 57.

14

Ibid... p. 35.

15

Ibid..., p. 69 l.

Bibliografia
Carlos Pellicer. Obras.Poesía.,ed. De Luis Mario Schneider, F.C.F, 1986.
Recinto y otras Imágenes, (Letras mexicanas), F.C.E.. 1987.
Antología Poética, selecc. De Guillermo Fernández, Pró., José
Alvarado, Gabriel Zaíd y Guillermo Fernández, F.C.E., 1984.
Cartas desde Italia, Pró. Clara Barcellini, F.C.E., 1985.
Ómnibus de poesía mexicana, Pró. Gabriel Zaíd, S. XXI, 1975.
Poesía en movimiento, Pró. Octavio Paz, selecc. Paz, Chumacera, Pacheco y
Aridjis, S. XXI, 1978.

•

* Ibid... p. 633.
5

Carlos Pellicer. Antología Poética... p. 64 a 66.

6

Carlos Pellicer. Obras... p. 482.

7

Ibid ... p. 271.

8

Ibid... p. 711.

9

Carlos Pellicer. O'bras... p. 658. (a Gabriela Mistral).

10

Ibid... p-. 116. [ a Xavier Villaurrutia ].
311
310

�CONSTRUCTMSMO:
CONVERGENCIA DE TEORIAS
DEL APRENDIZAJE Y PRINCIPIOS
Lic. Martha E. García Sepúlveda
Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
El constructivismo, intento interdisciplinario y de aportes integradores
sobre la situación educativa escolar, constituye un marco de referencia para
el desarrollo integral de la persona. Responde no sqlo a la especulación
psicoeducativa, sino también a la batahola de información que se ofrece al
hombre actual.
El constructivismo cuestiona la reproducción del conocimiento en la
escuela y promueve procesos de construcción de conocimiento crítico y
creativo, fundados en los resultados de las teorías del aprendizaje; sin
embargo, no deja de lado los factores internos y externos que inciden en el
proceso de construcción.
A partir de las fuentes del constructivismo, esto es, de las teorías
mediacionales de Piaget, Vygotsky, Ausubel y del Modelo de Procesamiento
de Información (MPI), exponemos primero la convergencia de principios y
postulados. Enseguida, la confluencia de factores en tomo al aprendizaje,
para guiar el desarrollo integral y constructivo que queremos promover. Y
por último, algunos principios orientadores para nuestra práctica, la
enseñanza de la argumentación.

,,

El lugar común de las teorías mediacionales es el sujeto, su estructura
cognoscitiva, que es la instancia situada entre el ambiente y el objeto de
conocimiento. ¿Qué sucede con la información que llega a la estructura
cognoscitiva y con el bagaje previo? Es interesante rastrear sucintamente
cómo consideran estos autores el proceso de construcción del conocimiento,
de lo que se develan principios.
)

l.

El conocimiento es activo e interactivo. ,Los componentes que
intervienen son: sujeto, objeto, sujeto-objeto y medio. Para Piaget, la
equilibración y reorganización de la abstracción reflexiva contribuye a la
acomodación. La actividad debe ser entendida como relación o coordinación
entre sujeto y objeto: ni sólo organización mental ni sólo manipulación
física. La función autorreguladora de la actividad es fundamental para el
desarrollo cognoscitivo; en tanto que la abstracción reflexiva permite
encontrar en la contradicción y el error los motivos desequilibrantes de la
estructur.a, que son compensados con la adaptación y reorganización.

313

�Para · Vygotsky, el conocimiento y demás funciones psicológicas
superiores se construyen a través de las mediaciones instrumental -lenguajey social; el aprendizaje tiene origen en la interacción social y crea la zona de
desarrollo próximo, área tanto interna como externa, mental y fisica; se
refiere a la diferencia entre el désarrollo real y el desarrollo potencial,
relevante para perfilar la estructura del aprendizaje humano.
La construcción del conocimiento en situacíón escolar es para Ausubel
un proceso interactivo entre la información nueva y la estructura y el
conocimiento existente. La evidenciación de la estructura cognoscitiva y del
conocimiento previo es un principio central para la enseñanza. La
interacción de ideas inclusoras y de afianzamiento -preexistentes- provocan
un significado, que si es sustancial y pertinente -significatividad lógica- y
relacionado a las estructuras previas -significatividad psicológica-, se
asimila; pero también habrá que considerar la voluntad y motivación
intrínseca para que esto ocurra.
La teoría de la asimilación es la base del aprendizaje significativo. En
este aprendizaje se considera la tríada: profesor, alumno, cohtenido.
I

En el MPI, la actividad constructiva se da a nivel externo-interno
(estímulo- ejecución) e interno, donde la memoria procesa la información.
Lo anterior confirma el postulado de que el alumno es responsable de su
propio aprendizaje. (Coll: 1994)
El alumno es activo no sólo cuando manipula o explora, sino también
cuando lee o escucha.

transformación. Con diversa terminología se sostiene la tendencia cognitiva
a la _adap!ación o _t?ler~cia, y a la autorregúlación o equilibración,
?r.gan~zac1on Y ~stab1hzac1on de la estructura, así como a la reducción de
mcert1dumbre (P1aget, Ausubel y MJ&gt;I).

5:

Desequilibrio cognitivo. Principio por el cual las ideas nuevas tienen
di~c~lta?, para asociarse ~ las .id~~ previas, por lo que durante el proceso de
a~m~Ilac1?n se da la d1soc1ac10n y la inclusión obliterativa u olvido
s1gnlficahvo.
6. Las estructuras cogni!i~as tienen funciones o procesos que las
trans~~~,an.
Ausubel d1stmgue en su teoría , de la asimilación: la
adqm~1c1on, la retención y la reproducción; el MPI: la atención codificación
retención y recuperación.
'
'

7• . La estruc~ra, co~oscitiva está organizada como una espiral cóncava
(Piage9 . o Jerarqu1camente (Ausubel). La dialéctica de equilibrio
-conoc1m1ento nuevo o problem_a- desequilibrio y reequilibrio, significa
·desarrollo de las estructuras mediante procesos cada vez más sistemáticos
Las es~cturas son jerárquicas en el sentido de nivel de abstracción·
generahd~d e inclusivida~ de ideas, y especificación mayor; esto signific~
prefere~:1a por estrat:g1as de enseñanza globalizadoras, así como la
promoc1on de estrategias cognoscitivas de alto n1vel, que también son
generales Y cuando se aprenden, se pueden transferir a diversos dominios.
8. Apren~i~je estratégico o ?e procesos~ aprendizaje por descubrimiento,
metacogn1c1on (MPI), memoria comprensiva, son desiderata del aprender a
aprender.

,

2. No hay desarrollo de estructuras cognoscitivas sin madurez biológica.

i
~

..

,

3. Mediación del lenguaje. Visceral en la organización del conocimiento y
el desarrollo de niveles superiores de abstracción. El lenguaje contribuye en
la elaboración de conceptos, verbalización y codificación. Los sentidos y la
percepción también son mediadores y dan lugar a . un conocimiento
figurativo o icónico; de ahí la distinción de tipos 1de conocimiento:
figurativo, conceptual, procedimental y factual.

Ausubel enfoca el aprendizaje significativo por recepción - verbal-, por
estar en la base de la adquisición de cualquier conocimiento escolar.
Distingue tres tipos: de representaciones, de conceptos y de proposiciones.
4. La estructura cognoscitiva como variable, y la adaptación y organización
procesos invariables. La estructura cognoscitiva es idiosincrática,
tiene sus propios principios: totalidad, autorregulación y
314

..
j
''

9. P~pel secun~~io de los contenidos de enseñanza. El interés por cómo se
adqmere conoc1m1ento, lleva a relegar el qué, acentuado por la cÓntroversia
de 1~ ~nción,r~productora de la escuela; esto se resuylve en un acercamiento
anaht1co y critico a los saberes culturales.
/ '
&lt;
10. El profesor debe contribuir al desarrollo óptimo de las capacidades.
Debe .re~onocer la estructura previa, el nivel de desarrollo y grado de
co~oc1mie~to de la materia; el aprendizaje será más significativo cuanto
mas relacionado esté el material de aprendizaje a la disposición de las
~structuras del alumno. La diferenciación progresiva y la reconciliación
mtegr~d~ra son estrategias para modificar y diversificar los esquemas de
co~o.c1m1e~to, ~ero se requiere que el alumno esté lógica, psicológica y
vohtivamente dispuesto.

315

�Estos principios y postulados reflejan cada vez más la influencia de
Ausubel y su círculo. Ha sido evidente que en el aprendizaje cognoscitivo
influyen factores internos y externos, que habrán de considerarse en el
diseño curricular, así como en planeación y elaboración de programas.

t

• No podemos omitir lo que la psicopedagogía y la filosofia nos ~frecen,
ya que son los filtros del diseño y matizan cualquier decisión. (Tyler: 1949)

VYGOTSKY
Objetivo

,-Aprendizaje
y
desarrollo

PIAGET

Evaluación de las Descubrir una
embriología de la
capacidades
cognitivas del niño inteligencia.
y de las prácticas
educativas.

-.o

AUSUBEL
Comprender desde
la
teoría de la
asimilación el
aprendizaje
significativo por
recepción y por
descubrimiento.

,

,

D=A
A. Significativo:
A: acción mediada A: actividad que el es un proceso de
sujeto realiza sobre inclusión 'de
e interiorizada.
un objeto, el cual nuevos elementos
Crea la zona de
desarrollo próximo es captado a través con coherencia
interna, de lo que
de los esquemas
(ZDP): diferencia
resulta una
asimilativos
entre
el desarrollo actual propios, de suerte diferenciación y
reestructuración de
que en tal
y el potencial.
sus entramados.
operación se
modifican esos
esquemas.

A

D__.A

~

li

,,. . t·

..

&gt;e

A: análogo al
proceso
cibernético de
información.

Actividad

* Organización
* Adaptación
asimilación
acomod_ación

Importancia Primaria.
Secundaria
dela
Hecho constitutivo
educación del desarrollo
humano.

* Asimilación
adquisicióri
retención
reproducción
Primaria

----

* Atención
* Codificación
* Almacenamiento
* Recuperación

Primaria.
'(ambién
proyección
clínica.

l. Teorías del aprendizaje

Como guía para nuestra práctica retomamos los factores que influyen en
el aprendizaje.
-

* En _relació~ ~I alumno consideramos: conocimiento previo, habilidades de
estu_d_10, habilidades de pensamiento (DHP), habilidades argumentativas,
hab1hdades verbales, atención, emotividad, rasgos de personalidad y
procedencia.
* En relación al maestro: personalidad, competencia en la materia
e~tr~t~gias de enseñanza, tipos de aprendizaje a . promover, materiale~
d1dact1cos, expectativas, interacción con el grupo, empatía y evaluación.
* Del co?,tenido obse1:amos: criterio disciplinar, _conceptos y principios,
pre~entac1on y . modalidad de las actividades, coherencia verticál y
honzon~~l,-relac1ón a otras materias-, y procedimientos de aprendizaje y
evaluac1on.

••'

Conocimiento Actividad mediada Asimilación de un Proceso mental ·
por el lenguaje y la dato externo a las superior cuya
interactividad e~ el
interacción social. estructuras del
núcleo del proceso
sujeto. El
de asimilación. Sus
crecimiento
·Operaciones
intelectual
básicas son la
es un proceso de
representación,
constucción, de
conceptualización
actividad.
y juicio.

1

MPI·
(MAHONEY)
Conocer cómo se
procesa la
información en la
memoria.
Lleva a la
memoria
comprensiva y
metacognición

Funciones
o
procesos

~

,,

316

Mente o
memoria:
dispositivo
estructural en
_interacción
constante con el
entorno

* De la escuela: filosofía de la institución, política; reglamentos y recursos
para la enseñanza.

* Del hogar: apoyo moral y económico.
i

* De la sociedad: ideología, influencia de grupo cÍe perten~ncia, medios
masivos y otras influencias culturales.
·,
Para un estilo d~ _enseñanza constructuvista,_ dirigido al desarrollo integral, el
desarrollo cogn1t1vo es el centro, pero no deJamos de considerar el desarrollo
s~cial, afectivo y motriz. Cada situación educativa amerita un análisis
tiempo y comprensión para jerarquizar necesidades y contribuir al cambio. '

317

�Personalidad
Autoconcepto

Aptitud

factores intemos
Actitud

Alumno

Motivación
Los diferentes estilos motivacionales dependen de la dimensión que sea
necesario cambiar: cognitiva, emocional o actitudinal. El maestro debe estar
motivado para poder motivar.

Motivación

1. La promoción de la motivación intrínseca por el maestro, suscita un
aprendizaje más profundo, con incidencia sobre _actitudes, autoconcepto y
hábitos de trabajo. (Entwistle; 1991)
·
La motivación intrínseca exige del maestro integridad y
autorrealización; no sólo su inteligencia y prestigio profesional están en
juego, sino todá su persona.

Comprensión
Metacognición
Memoria

2. La implicación activa del maestro en el seguimiento y supervisión de la
actividad de los alumnos, aumenta la motivación.
·

Estrategias de
Aprendizaje

Informar a los estudiantes sobre la marcha de su trabajo, tareas y
evaluaciones, así como el reconocimiento del esfuerzo, son factores que
motivan y contribuyen en la autoestima o autoconcepto. (Entwistle: 1991 y
Coll: 1994)

Hábitos de
Estudio
Conocimiento
previo

Maestro

Escuela

J:"actores externos
Sociedad

Entwistle sostiene que el maestro no sólo tiene la responsabilidad de
elevar los niveles de motivación, sino de ofrecer recompensas según estilos
motivacionales.
·
Contenido

Hogar

2. Factores del aprendizaje

Finalmente consideremos algunos principios psicopedagógicos desde
nuestra práctica ( enseñanza de Retórica, e~pec!~cament~ ~º?_re el tema_ ?e la
argumentación) en cuatro ámbitos: motivac1on, adqms1c1on, retenc1on Y
transferencia.

318

3. El reconocimiento de metas, necesidades e intereses de los alumnos
permite al maestro adecuar las actividades y activar el interés y la
motivación. (Entwistle: 1991)
El análisis de los motivos internos, el miedo al fracaso y la necesidad de
rendimiento son premisas par.a esclarecer expectativ_as.
4. El aumento de atención'es correlativo al aumento de motivación (Ausubel:

1983; MPI)
Si se ofrecen recursos visuales (por· ejemplo, ,el video del debate de
candidatos a la presidencia, para analizar la argw!!entación) o se ·utilizan
diversos recursos didácticos, entre ellos los o,:ganizadores, se _despierta la
atención ~obre el tema. La atención influy~ iz_icluso en !a percepción
selectiva de información, y por tanto, en la codificación), almacenamiento.
319

�,,
1

5. Cuando el maestro muestra cómo analizar la a;gumentáción, a partir de
cómo lo hace él, habrá motivación cognitiva intrínseca. ( Entwistle: 1991)
Si el maestro sólo repite definiciones, enuncia estrategias y da instrucciones,
1
pero no lo ejemplifica o practica, no será ni motivante ni coovincente.

-~
.
,

Adquisición
'

La adquisición es la fase de la asimilación en que' el conoc1m1ento
nuevo y el previo entran en relación e interacción. Está precedida de la
atención selectiva y vinculada !1 la codificación y organización.
1. La consideración de los esquemas cognoscitivos previos de los alumnos
para saber cómo elaboran un discurso (solicitándoles que relaten cómo
organizan, seleccionan y transmiten por escrito un trabajo final de
investigación), el grado de competencia en la terminología argumental y en
los criterios de persuasión, permiten reconocer las ideas de afianzamiento
con que el nuevo material puede ser asociado y facilite su arraigo.

Esta sería una fase de preparación para la adquisición, pero la puesta en
movimiento de las ideas previas afianza también la retención del material
almacenado. (Ausubel: 1991 y Coll: 1990)
2. El aprendizaje de conceptos es anterior al aprendizaje de principios y
procedimientos.
Para llegar a la comprensión de un principio es ne&lt;,~sario captar los
conceptos que lo integran, así como sus relaciones. La conceptualización,
operación que se da a través de la lengua materna, es previa al de
proposiciones, y es a través de la lengua que conceptuali~os todo objeto
de conocimiento. La adquisición de la lengua materna es primordial en la
conceptualización y precede a la conceptualización dj cualquier saber.
(Ausubel: 1991 ).
Análogamente, el aprendizaje de la habilidad argumentativa
(procedimiento), requiere de competencia de conceptos y p'rincipios previos.
3. El· contenido potencialmente significativo (la argumentación desde las
categorías de la lógica, con información organizada y sustancial) hace que se
adquiera el nuevo conocimiento con más facilidad.
Las condiciones de la asimilación en el aprendizaje significativo son
que el material esté relacionado no arbitraria y sustancialmente con la
estructura cognoscitiva del alu~no, y que se hayan evidenciado las variables
320

de la estructura cognoscitiva del alumno, como se expresó en el primer punto
de este apartado. ( Ausubel: 1991)
...
4. C~n la exposición de los errores cometidos en los exámenes se busca la
reflexión para c?rregir y adquirir conocimiento.
'
. ~a pedagogía d:I error radica en que el desequilibrio da lugar a nuevo
eqmhb:1?. . De ah1 ~ue_ subyace el principio de autorregulación. El
des_eqmhbno o contrad1cc1ón puede también ser propiciado por el maestro
dehbera~~ente, para forzar a la reorganización de las . estructuras
cognosc1hvas del alumno. (V. Piaget, Desarrollo y aprendizaje, s/f)
5. La a~tividad ~e! ~stu_diante en equipo promueve la adquisición de una
perspectiva de anahs1s e mterpretación más rica.

Vygotsky observa que la interactividad en e.! ;prendizaje pr~mueve la
z~na de_ desarrollo potencial. La zona de desarrollo próximo es la
d1ferenc1a entre el desarrollo actual y el potencial.
Retención

Es la fase de la asimilación en que los conocimientos son reorganizados
y almacenados en la memoria.
1. La estructuración del conocimiento de la argumentación en series de
aprendizaje -conjunto de pasos sucesivos para la captación de un principioaumenta la retención considerablemente.
'
Estas ~:ríes pueden ser: tópica, razonamientos y premisas, falacias,
argumentac~~n (c~n), ,argumentación (n-c), argumentación (c-c) y
argume?tac1on (n-n), as1 se llega al tipo de argumentación con premisas
ne~e~a~1as, esto es la demostración en sentido apodíctico, que se refiere a los
prmc1p1os del ser, del saber y de la acción.
Las series de aprendizaje son propias del método de enseñanza
progra~ada, caracterizado por una fragmentación d,e} proceso, lo cual tiene
la ventaJa de aumentar la comprensión y retención. El método tiene éxito en
los . progra~as _lineales, mientras que la elaboración de programas
ramificados 1mphca la complementación de principios y no es aplicable a
cualquier materia. (Ausubel: 1991)

321

�2. La práctica ininterrumpida -hiperaprendizaje- y el repaso de los
procedimientos de la estructuración de la argumentación, mejora la

Ausu_bel refiere a diversos investigadores que han demostrado q l
comprensión de un princi_pio -~eneral es más transferible a una clase da~= d:
problemas, que la memonzac1on repetitiva de la solución.

retención.
Ausubel observa que la contigüidad, frecuencia y reforzamiento son
d.ecisivos en la retención.
3. La diferenciación progresiva durante el desarrollo de l9s contenidos de
Retórica, de lo más general y abstracto -mediante la p~sentación de un
organizador-, a lo menos amplio y más diferenciado -los tres grandes temas:
figuras, carácter y argumentación-, promueve una mayor retención.
El principio de diferenciación progresiva se basa en la teoría de la
asimilación. Considera la naturaleza jerárquica del aprendizaje, retención y
organización de la materia de estudio (va de arriba hacia abajo, de lo más
abstracto, general e inclusivo a lo que es menos amplio y más diferenciado).

2. _El reconoci_mi~nto del ·estilo y la materia argumentativa del alumno
-var1abl~~ organ1zat1vas y sustanciales de la constrncción argumentativa- y la
promoc1on . d~ activid~des en que se cobre conciencia de ello
(metac~nocm~1ento), meJora la capacidad para el aprendizaje supraordinado
o combmatono. (Ausubel: 1983)
L~ _manipulac!ón _d~, variables de la estructura cognoscitiva
-conoc1m1ento
y d1spos1c1on
de experienc1·as de a prend'1zaJe
· prev1as·
f:
.
avorece en gran medida las experiencias de ~prendizaje siguiente.
'
3 · La con:ipet~ncia en ~gica formal (estructura del razonamiento categóri~o
Y d~I _ordmar10), tendra un efecto de transferencia vertical positiva al cursar
Retorica. (Apud )

(Ausubel: 1983)
4. La realización de mapas conceptuales de los materiales de estudio por el
alumno, facilta la retención de información pertinente.
Cuando el alumno da sentido a la información que se le presenta,
mediante la estrategia del mapa, tendrá una construcción más general y
pertinente, y podrá transformar la información y evitar la memorización al

La tra~sferenci~ vertical es el efecto positivo que producen entre sí dos
tareas de diferente nivel de complejidad.
4 .. Al seleccionar ensayos como material de estudio en la dº
as~gn~~ras, con las condiciones válidas de argumentación, que p~:~:
prmcip1os de~ _s~r, del saber y del hacer, el alunino podrá tener más
elementos de JUICIO al realizar ensayos académicos.

pie de la letra.
Cuando dos tareas se relacionan en virtud de una habilidad O capacidad
generales, se produce una transferencia general.

Transferencia

1¡

El sentido de transferencia difiere según las teorías. La teoría de la
transferencia como disposición para el aprendizaje considera la
transferencia como-una capacidad mejorada para retener material correlativo,
supraordinado o combinatorio.
Consiste en moldear la estructura
cognoscitiva del alumno mediante la manipulación del contenido y de la
información sobre la disposición de sus experiencias cognitivas previas, de
modo que se faciliten los aprendizajes siguientes. La manera de fomentar la
transferencia es la de incorporar ideas inclusivas, claras, estables e
integradoras a las estructuras cognoscitivas.
l. El aprendizaje de los principios de la argumentación mejorará la
capacidad para evaluar información.

5. La prese~?1ción de un org~izador previo al inicio de cada sesión tendrá
efecto . po,s1hvo sobre la disponibilidad de la estructura cognoscitiva
promov~ra el afi:inzamien~o en niveles de inclusividad, generalidad ;
abstracción; ademas de suscitar discriminabilidad de conceptos.
La función del organizador es la de ser un puente entre lo que el alumno
ya sab~ Y lo que debe saber.. ~acilita de tres modos la incorporabilidad y la
me~ona ~, largo ~lazo: mov1hza los conceptos de afianzamiento, posibilita
la mclus1on pertmente y hace innecesaria la memorización repetitiva
(Ausubel: 1983)
·
. ~onsjderar estos principios en la programación y en la formulación de
activ~dades es un reto que implica un trabajo cuidadoso y serio Arn
trabaJo son condiciones para aprovechar las bondades que · apo~r 1~

323
322

�Psicología Escolar, qqe no sólo se finca ~n la construcción del conocimiento,
sino que trata de contribuir al desarrollo mtegral del educando.

Bibliografía
Alvarez, A y P. del Río. Educación y desarrollo. La teoría de Vygots~ Y la
zona de desarrollo próximo, Desarrollo psicológico y ed~cac10~ II.
Psicología de la educación. Comps. César Coll et al. Madnd: Alianza
Editorial Básica: UPN, 1994.
Ausubel, D.P. Psicología educativa. Un punto de vista cognoscitivo. 2a.
ed. México: Trillas, 1983.

,--

Coll, c. Un marco de referencia psicológico Pª;ª 1~ .educación escolar,
Corrientes pedagógicas contemporáneas. Antologza baszca: UPN, 1994.

GRAFFITI 2000: REVOLTOSOS Y PROFANOS

Mtra. Minerva Margarita Villarreal
Facultad de Filosofia y Letras, UANL
Una de las características más destacables del libro Graffiti 2000 de Saúl
Ibargoyen es sin lugar a dudas su cualidad permanente de trasgresión.
Romper límites, desbordarse, rebasar son actividades que necesit~n de la ley.
Dependen de la ley, de su conocimiento exhaustivo, de su observación
tajante. Requieren a la ley para desnudarla públicamente, mostrar su
genitalidad violada, denunciar el índice mayúsculo de corruptibilidad que
padece por quienes la promulgan y nos obligan a ·acatarla. De esto trata este
graffitario, que, desde el título, impone su condición dolosa, por dolida, por
insubordinada al ciego servicio, a la vía de solicitud y agachamiento.

E twistle

Ya Ramón María del Valle Inclán en su magnífica novela Tirano
Banderas españolizó el término grafjiti, nombrando así, como grafitos, si mal

Mahoney, M. J. El procesamiento de inform?~ión. Lec~uras 1e .ªP~endizaje Y
enseñanza. Eds. Angel Pérez Gómez y Juhan Almaraz. Mex1co. Fondo de
Cultura Económica, 1988.

no recuerdo, a las inscripciones lapidarias en las cárceles de cualquier tiranía
americana que yo ubiqué como San Juan de Ulúa para asegurarme que
Porfirio no era un perro cualquiera en la trama, sino la celebración del alma
de Porfirio Díaz en su condición totalitaria. Pero de que se escribió y publicó
esta novela han pasado años, años como siglos, pues nuestro nacionalismo,
como bien expresa este libro de lbargoyen, ahora se amilana ofrecido a la
algarabía y a la incertidumbre de la globalización.

N. Un modelo heurístico de aprendizaje en el aula, La
c:mpreri.:ión del aprendizaje en el aula. Barcelona: Paidós; 1991.

Me Carthy Callager. Abstracción reflexiva y educación, Mimeo. s/f.
Pérez Gómez, A. Aprendizaje, desarrollo y enseñg~za: Lecturas de
aprendizaje y enseñanza. México: Fondo de Cultura-Eco,10m1ca, 1988.

Los procesos de enseñanza aprendizaje: análisis didáctico
de las principales teorías del aprendizaje. Comprender y transformar la
enseñanza. Madrid: Morata, 1992.
Piaget, J. Desarrollo y Aprendizaje, Conferencia. Mimeo. s/f.

324

No somos nada. Ciudadanos de nombre, porque las democracias
entrecomillas lo requieren. De nombre, mas de dudoso y con frecuencia
estéril ejercicio. De esto trata el libro. Si el autor hubiera llamado Grafito
2000 a su edición, habría acatado la ya aceptaci'ón de la real academia
española a esta palabra, de la cual, Gabriel Zaid d~duio un brillante ensayo,
mas se hubiera quedado al margen de sus propias expectativas. La palabra
graffiti huele a posmodernidad y a extranjería. ¿No es esa la condición a la
que aspiramos? Pero Saúl lbargoyen haciendo gala de su conceptismo nos
revuelca en el lodo de nuestra propia aspiración. Nos habla de entrada del
espacio público, pues el grafito tiene su equiparable fin epigramático. De
hecho, sería el epigrama de la tradición latina asimilado por la actualidad. En
la calle con un dejo de intrascendencia que manche y fustigue. En el papel
con un sentido de arraigo en esa intención de incomodar.
Comparemos la definición del Diccionario de la lengua española de la
Real Academia Española entre "epigrama" y "grafito". Epigrama: (Del lat.
epigrama, y del gr. inscripción.) m. Inscripción en piedra, metal, etc. 2.
Composición poética breve en que con precisión y agudeza se expresa un sólo
325

�1

pensamiento principal, por lo común festivo o satírico. 3 fig_. Pensamiento de
cualquier género, expresado con brevedad y agudeza. Grafito: (Del it.
graffito.) m. Escrito o dibujo hecho a mano por los antiguos en los
monumentos. 2. Letrero o dibujo grabado o escrito en paredes u otras
superficies resistentes, de carácter popular y ocasional, sin trascendencia.
En otros diccionarios varía la definición, y .el epigrama se redt¡.ce a una
composición poética satírica. Entre los antiguos era una inscripción que se
ponía en un monumento. Nuestro maestro grafitero es un evidente autor
epigramático que, valiéndose de una lectura vivaz y acuciosa del poder, la
economía, las relaciones entre los sexos - sean éstas monogramáticas,
analfabetas, andróginas o bicicleteras--, la religión y la misma poesía, inscribe
lapidaria y sentenciosamente su ruptura.
No somos nada. Ese es el compromiso de esta escritura. No somos nada
· ante el ogro, ya no filantrópico, como definió Octavio P1!-Z al estado, sino
pérfida y directamente acechante y vampírico. La denuncia de esa nada en la
que nos movemos orondos y exitosos, distraídos de los fines del mercado,
sometidos a sus leyes, olvidados de la crítica, babeantes y felices.
Según Gabriel Zaid los grafitos tienen que ser estridentes, provocados
"por un yo provocador". "Como género literario, los grafitos pertenecen al
folklore urbano. Su falta de urbanidad los hace más citadinos, como una
trasgresión a la urbanidad vigente( ...) No es de creerse que hacer rasgos,
rasguñar, esgrafiar, glifos, pictogramas, epígrafes, pinturas o dibujos
lapidarios en una caverna, con intenciones decorativas, simbólicas, religiosas,
tenga el sentido urbano y moderno que parece esencia! en los grafitos: la
violencia, la profanación.
La modernidad y la conciencia del yo en la profanación de un espacio
público, pueden verse en los grafitos que dicen simplemente: PUTO YO. Es
obvio (al menos para un mexicano) que este letrero no es una declaración
personal, sino una trampa: un mecanismo por el cual se obliga al lector a
declararse puto: una forma de violarlo homosexualmente. Pero lo más notable
de la trampa es su modernidad. Mucha poesía inocen~e (por lo general
"comprometida" o hecha "a alguien") todavía no adquiere esa conciencia
literaria: el yo que dice yo en un poema no tiene que ser el yo de quien lo
escribe". 1
Este libro cumple con la doble condición de estridencia y fugacidad,
como establece la definición del ténnino y como su propio autor la propone
11

riel Zaid. "Grafitos", en Ensayos sobre poesía, El Colegio Nacional, México,
128.

326

en ~a "noticia superflua" con la que abre el libro. La tradición de la diatriba se
re_v1sta .en c~a~ro apartados que lo integran: el primero, bajo la sombra de
Fr~co1se V11lon, en un~ edad. media cristiana que nos_1lcanza a sujetar de los
tob11los; el segundo, baJo la impronta de Horacio, y esa latinidad que tanto
soc?rr!ó al lapidario gé~ero; el tercero, a la luz hecatombe del Evangelio
Apocrifo; Y el cuarto, alimentado por un siglo recóndito e inusitado el XX
a.c., con Enuma Elish, poema babilónico de la creación. Así com~ cuatro
br~~os de un ~ismo ~í?, la brevedad de este aliento destruy; al irradiar la
union, ~u~s dicha umon, es ese río fermentado por la inconformidad, su
reconoc1m1ento y su celebración.
.
.
·
Así, Graffiti 2000, desde el título que adopta una palabra extranjera,
rompe con el de~er ser de la docta fórmula. Así reúne y congrega la vida
urbana del graffl_ll d: bardas y pintas de edificios, anónima e incómoda para
las ~uenas_~onc1en~1as, le otorga un sentido en la tradición poética a esta
mani:estac10n .calleJera. La envue.lve desde los orígenes. Porque, aunque la
poesia e~ el alient~ que se comunica desde lo celestial y divino, como pedía
Fray. Lu!~ de L~on. También él conoció el infierno de la cárcel y la
?um1.llac~on. Ese mfierno que Dante nos legó con lujo de detalles como un
1~~gmar10 portent?_so, esa realidad. que padece todo aquel que se precie
cr!hco en su creac,10n, es~ ~~?do pide puerta de salida, pide exploración y
aliento desde la cai~a. As1, cmendose a esta concepción, irrigando sus versos
en aguas del demonio, Ibargoyen nombra la vileza, la corrupción y el agravio
como estado de cosas que estructuran esta realidad ciudadana. Es el aquí y
ahora _del nuevo mi~en~o al que ingresamos temblando bajo las nefastas
profecias del Apocalipsis. Por eso, este libro se vuelve doblemente moral.
Desnuda la maqu_inaria del n:iercado y la imposición de la conciencia religiosa
d~sde lo establecido como simple ley de acatamiento. Por este libro pasan no
solo los aco~mb~a?os poetas latinos a los que saluda:nos en la mayoría de
los ,t:xtos ep1gramat1cos, por esta plaza pasean también un Cristo maloliente y
estático, una Magdalena negociante cuyo precio :es el sexo, un bautista
borracho, y
Los templos que son la casa del dios
suben hacia el cielo
donde el aire es negro.
Cada columna tiene su raíz
que se clava entre las flores
los coágulos olorosos
y las doradas ofrendas
de este interminable pudridero.
.
Saúl Ibargoyen. Graffiti 2000, México, 2001, (Minimalia),
ConseJo para la Cultura de Nuevo León y Ediciones del Ermitatfo, 57 pp.
327

�!HUELLA DEL PENSAMIENTO OCULTISTA
EN EL VERGONZOSO EN PALACIO DE TqlSO DE MOLINA

.

\

Lic. Alejandro del Bosque
Escritor
El hombre cr.ee conducirse a si mismo
cuando en realidad es conducido.
{La Rochefoucauld)
El objetivo central de la filosofía ocultista!. durante el siglo XV,
particularmente en España, consistió en la búsqueda de la unidad de fe con la
intención de mantener y acrecentar adeptos dentro de la religión católica. Era
una época crítica, dolorosa: el nacimiento de la Modernidad en el resto de
Europa en contraposición con las estructuras feudales anquilosadas que
subsistían en España.
t -

En ese período el pensamiento ocultista ~mpleó la cábala2 como
instrumento de combate y conversión de los judíos. El propósito era
integrador: la cábala ayudaría a propagar la fe _cristiana en un tiempo
amenazador, motivado por los grandes inventos, descubrimientos y
trastornos en la concepción de valores.
De acuerdo con Frances A. Yates la expulsión de los judíos de España
limitó el avance. de la filosofía ocultista. Habría que agregar cómo las ideas
reformistas de Martín Lutero hacían sospechoso, para la Iglesia Católica,
todo intento personal de interpretar las Sagradas~Escrituras. De ahí el
consecuente rechazo al ocultismo que se dará en el sigio XVI en España. 3
'

El que había iniciado como un movimiento de integración religiosa y
social terminó estigmatizado como un movimiento de ruptura. El Concilio de
Trento (1545-1563) es la respuesta religiosa a los movimientos reformistas y
ocultistas buscando frenar y evitar la desbandada de fieles. Sin embargo, su
presencia rígida y restrictiva no aseguraba automáticamente la unidad
pretendida. En el siglo XVII la sociedad- española del Barroco se ha
transformado gradualmente; no está exenta de los .cambios sufridos en el
Renacimiento. Experimentaba una crisis de valores sociales, políticos y
económicos. Mientras Europa se inserta en .-la "Modernidad, _España y
Portugal injertan sus valores; se engolosinan:todaví~ con el paraíso llamado
América y subliman la realidad social. Fuerzas de cambio impulsadas por la
Modernidad penetran directa o indirectamente én \aichos países. Pero hay
una renuencia al cambio;_está en juego la estabilida1i social cimentada en los
valores tradicionales. Una "estabilidad" que según Jesé Antonio Maravall se
-

329

.

�caracteriza por un absolutismo monárquico, lucha de fuerz.as progresistas y
conservadoras, una nobleza y una monarquía que se complacen mutuamente
legitimándose, una burguesía truncada por una nobleza estacionaria e
improductiva, y un delicado índice de miseria e insatisfacción social. Ante
este panorama, la propagación de las ideas contrarrefonnistas parecieran ser
insuficientes.
Es entonces cuando el teatro adquiere un impulso propio. El teatro del
Siglo de Oro es contemplado como un instrumento de integración social
debido a su poder efectivo y directo de penetración psicológréa en el público
"ignorante", pero susceptible a nuevas y "extrañas" ideologías.
Lope de Vega comprendió el mensaje, y aprovechó la oportunidad
histórica de su tiempo. En su "Arte Nuevo de Hacer Comedias" sostiene que
"el arte verdad dice que el ignorante vulgo contradice". Para Lope, el arte es
la "viva imagen de la verdad". Por su parte, el crítico Joaquín Casalduero
afirma que "la función del poeta consistía en el Barroco en ser instrumento
de Dios, mostrando el orden divino que rige la vida del hombre en el
mundo". En este sentido se deduce que el artista es un ser privilegiado al
transmitir la verdad de Dios y su deseo de orden universal.
Fray Gabriel Téllez o Tirso de Molina era el seguidór más fiel de las
enseñanzas lopistas. Sin embargo, Tirso pertenecía a una congregación
religiosa (La Orden de la Merced) que le acarreó serios problemas: una Junta
de Refonnación de las Costumbres sancionó sus comedias tildándolas de
profanas, por lo cual fu~ desterrado de Madrid. El motivo ·del castigo no fue
propiciado esencialmente por el carácter de sus obras; la crítica iba en
función de su envestidura religiosa (¿un fraile escribiendo?) y del peculiar
conservadurismo de su congregación.

El Vergonzoso en Palacio (EVP) si bien no es una obra opuesta al
régimen monárquico, sí sintetiza el espíritu integrador de su época. Lo
paradójico estriba en que la obra presenta algunos resabios del pensamiento
ocultista infiltrados consciente o inconscientemente por el autor.
Marcelino Menéndez Pelayo, en su libro Historia de las ideas estéticas
en España, subraya que para Raimundo Lulio, filósofo ocultista, "el arte es
un don de Dios para que el ser humano entendimiento tenga una instrumento
general con qué conocer las verdades de los entes en los cuales reposa". Idea
que aplica Lope en sus obras; que Tirso confirma en las suyas. 5
Por ende, la huella del pensamiento ocultista en EVP puede apreciarse a
de· diferentes elementos integradores como la divinidad, el libre
io, la astrología y las máscaras sociales.

I. La divinidad
Para los cabalistas, según F. Secret (La Kabbala Cristiana), el orden
que enco~tramos en el_ n_iundo depende de los sefirot (f,_ados, intennediarios
o _emanac,on~s de lo d1vmo). En total son diez sefirot. En su conclusión 66,
Pico de la M1r~dola relaciona dichos sefirot con.las potencias del alma. Los
~es ~efiro( mas ele~ados: Ket~r (corona), Hokhma (sabiduría) y Bina
(1~tel!genc1a) se asocian respectivamente con unidad, intelecto y razón. El
pn~c1pal_ grado es la unidad o corona, y corresponde a la totalidad divina. Es
dec1r, baJo la concepción ocultista la divinidad es portadora del orden en el
mundo.
. . . En EVP el rey es la representación de Dios en la Tierra. Su poder es
1hm1tado a~ grado de detenninar, consentir o aprobar con quien se desposa
un personaJe de la nobleza.

D_UQUE. No lo sepa Serafina I hasta ver si determihal el rey que la mano os
del que es _muchacha,· y descuidada/ aunque portuguesa, vive/ de que tan
presto cauhve/ su libertad la lazada. (EVP, 68)
Identificamos una sociedad donde no ocurre algo sin que el rey se
entere o lo ~pruebe, lo que demuestra los finos y complejos mecanismos de
control s~c1al. Esto puede observarse cuando el duque de Avero desea
mantener mfonnado al rey sobre incidente sufrido por el conde de Extremoz.

DUQUE. ~ntento, conde, vengaros.
CONDE. El lo dirá.
TARSO. (Aparte).¡Muy gentil ganancia espero!
DUQUE. Vamos,· que responder quiero al rey. (EVP, 73)

~s indudable que tras la búsqueda de una integración se esconde
tamb1en
~eseo de poder económico y político. La historia de Lauro, de
hecho, está signada por una atmósfera de ambición, envidia e intriga.

u?

LA u_Ro. Crey~l?,· desf!oseyóme/ de mi estado y las riquezas/ que en el
g?b1~rno adqu1r1,-/ llevome a una fortaleza,/ donde, sin bastar los ruegos/ ni
lagrimas de Isabela,/ mi hija y su esposa, manda/ que me corten la cabeza
(EVP, 117)
.
_La ~istoria de ~~ rey que posee la facultad inc~estionable (absolutismo
mona~quico~ ~e ~ec1d1T el destino de sus súbditos: hundirlos o reivindicarlos.
~und1r ~ re1v~nd1car: el rey es infalible. Si hunde a Lauro y se descubre Ja
mocenc,a de este, entonces el rey fue víctima de un engaño; aunque no es
331

330

�............

responsable del sufrimiento ajeno, posee la virtud de c~staurar el orden
c~ando sea pertinente.

DUQUE._¿ Veis, conde, cómo el cielo ha averiguado,/ todo el caso, y mi
honra sahsfizo?I Ruy Lorenzo mi/ama contrahizo? (EVP, 45)

ATAMBOR El rey nuestro señor Alfonso el Quinto/ manda: que en todos sus
estados reales,/ con so/enes y públtcos pregones,/ se publique el castigo que
en Lisboa/ se hizo del traidor Vasco Fernández,/por las traiciones qtfe a su
tío el duque, / don Pedro de Coimbra ha levantado,/ a quien por leal vasallo
y noble/ y en todos sus estados restituye;/ mandando, que en cualquier parte
que asista/ si es vivo, le respeten como a él mismo;/ y si es muerto, su .
imagen echa al vivo/ pongan sobre un caballo, y una palma/ en la mano, le
lleven a su corte, / saliendo a recibirle los lugares/ y declara a los hijos que
tuviere/ por herederos de su patrimonio,/ dando a Vasco Fernández y a sus
hijos/ por traidores, sembrándoles sus casas/ de sal, como es costumbre rn
estos reinos/ desde el antiguo tiempo de los godos./ Mándase pregonar
porque venga/ a noticia de todos. (EVP, 154-155)

Los aparte, como técnica teatral, inmediatizan el mensaje del honor al
público espectador:
·

La misericordia, la sabiduría y la justicia son emanaciones de lo divino,
y estos sefirot son atribuidos a la persona del rey.
LA URO. Gracias a vuestra piedad,/ recto juez, clemente y sabio,/ que
volvéis por mi justicia. (EVP, 155)

Respecto al honor, diversos críticos teatrales lo han destacado como eje
vital de la sociedad del Barroco. Su planteamiento es necesario por ser un
conector eficaz de las diversas tramas de la época, y sobre todo, como un
elemento de identificación a través del cual puede sensibilizarse al
espectador. No por nada es una constante. Es el puente entre los de arriba y
los de abajo en la escala de poder; por el honor se destruye o reconstruye el
orden. La integración depende enormemente de la conservación de este valor
en el seno social.
LAURO. ¿Más que un hijo habéis perdido?
RUY. El honor, ¿no es preferido/ a la vida e hijos? (EVP, 113)

Y es que la pérdida del honor conlleva una consecuente pérdida de la
integración social y económica.
RUY. Si por trabajos un hombre/ es bien que llore y se üsombre/ ¿quién los
tiene como yo,/ a quien el cielo quitó/ honra, patria, hacienda y nombre?
(EVP, l 13)

El cielo es la personificación de Dios. Por alguna razón inescrutable,
Dios soluciona o elimina el problema de la unidad valiéndose de _reyes,
li~osos y, en algunas ocasiones, de. nobles.

CONDE. (Aparte). Ya la causa advierto/ de su enojo y venganza mal
cumplida./ Engañé la hermosura de Leonela,/ su hermana, y, alcanzada,
despréciela. (EVP, 44)

Además, la integración también puede ser entendida si se reco~oce la
jerarquiz.ación de_ clases existente. De hecho, el sentimiento de pertenencia
de clase se transpira y respeta. Refiriéndose a Mireno, Tarso afirma:
T~RSO. Trújole su padre aquí/ pequeño, y bien sabéis vos/ que murmuran
mas de dos,/ aunque vive y anda así,/ que debajo del sayal/ que le sirve de
corteza/ se encubre alguna nobleza/ con que se honra Portugal. (EVP, 49)

La divinidad (el cielo) interviene nuevamente en el destino de los
ho~bres, ~anifestando la r~beldía ~otivada de algunos. Una rebeldía que
sera ~ometida en aras de la mtegrac1on; una actitud comprensible en el caso
de Mireno.
MIRENO. Co_n~idero algunos ratos/ que los cielos, que pudieron/ hacerme
noble, y me h1c1eronl un pastor, fueron ingratos. (EVP, 51)

~I clasismo resalta cuando se fomenta un sistema de privilegios entr~
los mismos nobles que no se preocupan por indagar los motivos del
secretario Ruy para asesinar al Conde de Estremoz.
DUQUE. Pésame que el autor de aqueste exceso/ huyese. Pero vamos; que
busca/le/ haré de suerte que, al que muerto o preso/ le trujere, prometo de
entrega/le/ la hacienda que dejó.
C. 2~ Si ofreces eso/ no habrá quien no lo siga.
DUQUE. Verá dalle/ todo este reino un ejemplar castigo. (EV.P, 45-46)

". . Cuando Vasco, lacayo de Ruy, duda que una mujer puede ser ultrajada:
0p1ensas de veras que en el mundo ha habido mujer forzada?", en realidad
~e. du?a ~~e un personaje de la clase alta haya tenido la "debilidad'' 0 Ja
di~ntdad ~e abusar de Leonela. Si acaso peca el personaje de un estrato
social _supenor (el Conde), éste. debe reconocer su error reparando el daño
cometido o en un extremo, morir linchado. De este modo el conde de
Extremoz accede a casarse con Leonela aunque ambos procedan de
333

�condiciones sociales diferentes. Está en juego el bono~ de la nobleza, la
unidad, Dios, la integración que es estabilidad.

..

CONDE. Los cielos ió han ordenado/ porque vuelven por Leonelal a quien
di palabra y mano/ de esposo, y la desprecié/ gozada. (EVP, 160)
Para Pico de la Mirandola el sol es el fuego del cielo; es anftlogo al
fuego celestial. Por su parte, Giorgi identifica al sol con la religión cristiana.
Cabalísticamente a Dios se le asocia con el elemento fuego. En EVP el fuego
se vincula con el amor: sentimiento que mueve a los ~'fres humanos; por
ende, es un signo de integración y transformación del ser. 5

TARSO. ¡Las copras (coplas) que a cada paso/ os hice! ¡Huego (fuego) de
Dios/ en ellas, en mí y en vos!/ ¡Si de subir al Parnaso/ por sus musas de
alquiler/ me he quedado despeado! (EVP, 46)
TARSO. ...todo el huego lo deshizo/ porque hechizó mi sosiego;/ pues suele
echarse en el huego/ porque no empezca, el hechizo. (EVP, 47)
El fuego (Dios) es un elemento unificador por su carácter ubicuo. Y si
el fuego une, el color rojo, atribuido al demonio, desintegra por su carácter
mudable.7 En la sociedad conservadora del Barroco la movilidad es
inquietante pues propicia cambios y el desarrollo de una conciencia crítica.
Judas representa ello, y por lo mismo debe desechársele. Judas se refugia en
las apariencias y es necesario temerle. Tarso cree identifica~lo en Melisa.

TARSO. Aunque lloréis un diluvio,/ tenéis el cabello rubio/ no hay que fiar
dese pelo. (EVP, 48)
TARSO. A vos, y a Judas./ Sois mudable: ¿qué queréis,/ si en señal deso os
ponéis/ en la cara tantas mudas? (EVP, 47)
Judas es sinónimo de ruptura; la figura que despreció el paraíso al
rebelarse; la figura que traicionó a Cristo, denunciándolo.. El demonio es el
responsable o el cómplice del caos, no la nobleza, a quien regularmente se
exonera. Se sublima la realidad:
:1

DORISTO. Par Dios, / que si los cojo a los dos,/ y el diabro no los esconde!
que he de llevarlos a Avero/ con cepo y grillos. (EVP, 57J58)
1'

Es así como la figura divina impone la integraaión a partir de las
decisiones del rey; determina el estatus social (noble, pastor, lacayo), retira o
conserva el poder económico por motivos insospechados; premia o castiga
pues es justo; soluciona las desdichas de los afligidos; es la representación,
como el Sol, de la belleza: sinónimo de unidad estética.
334

II. Libre Albedrío
Uno de los sefirot o grados intermediarios propuestos por los cabalistas,
8
y que realza Pico de la Mirandola, es el libre albedrío (Rehamim o Tiferet =
compasión, belleza).
La presencia divina no coarta el libre albedrío del hombre, quien está
ubicado en el centro de la Tierra, siempre y cuando se supedite o subordine a
cumplir con ella.
Para perfilarse como elemento integrador, el libre albedrío humano
debe obedecer a una causa razonable y justa. Pot· lo .tanto, la iniciativa de
Mireno de indagar sobre su verdadero origen tiene un sentido: restaurar el
orden de su existencia. Esto explica la actitud rebelde de Mireno (pastor)
ante las palabras ofensivas del Duque de Avero (noble). No cualquier pastor
podría hacerlo.

DUQUE. ¿Tú libraste al secretario? / Pero si; que aquese traje/ era suyo;
di, traidor, /¿porqué le diste favor?
•
MIRENO. Vueselencia no me ultraje/ ni ese titulo me dé;/ que no estoy
acostumbrado/ a verme así despreciado. (EVP, 72) .
La inquietud del conocimiento del ser del hombre proyecta una idea
neoplatónica: ir más allá de la apariencia. Esto se aprecia en un revelador
juego de palabras.

MIRENO. No soy, seré;/ que sólo por pretender/ ser más de lo que hay en
mí/ menosprecié lo que fui/por lo que tengo que ser: (EVP, 72)
Quien se insubordina ante una autoridad que funge como tal (el duque)
atenta contra la integración. El ejercicio del libre albedrío de Mireno altera al
duque porque sobrepasa las líneas convencionales establecidas·- el
distanciamiento social concebido: pastor/noble. De ahí la represió~ del
duque de quien posteriormente se justificará su conducta errónea porque
desconocía el origen noble de Mireno. Mientras tanto, Ja vergüenza , de
saberse humilde, y por ende, indigno de pertenecer a una clase social ·
elevada, y de aspirar al amor de Madelen~,..será un óbstaculizador interno
que condicionará las acciones de Mireno. Obstaculizlid0rque·s~perará por el
~or ~~e Madelena le manifiesta y por 1a revelación de su origen verdadero;
s1~~c10? que a su vez le brindará seguridad social integrándola a un lugar
pnvileg1ado dentro de una estructura macro~ósmica. ~

335

�Tarso, el gracioso de la historia, es un personaje sabio cuando aconseja
a Mireno:

MADALENA. Si teme mi calidad/ su bajo y humildi ~stado/ bastante ocasión
le ha dado/ mi atrevida libertad (EVP, 124)

TARSO. Dijo una vez un discreto/ que en tres cosas era mala/ la vergüenza y
el temor.
f,,fIRENO. ¿ Y eran?
.
TARSO. Escucha despacio: / en el púlpito, en palacio/ y en decir uno su
amor./ En palacio estás, los cielos/ te abren camino anchuroso;/ no pierdas
por vergonzoso. (EVP, 122-123)
1

Buscará confirmar que él la ama fingiendo que duerme, hablando entre
sueños; contestándose a sí misma, donde proyecta su libertad de
pensamiento. Si el amor es sinónimo de Dios, éste refiere la unidad. Amar es
una forma de contribuir a la unidad. Por lo tanto, bajo la lógica de Madalena,
el amor que siente por Mireno puede considerarse, a la larga, como un
elemento integrador, y no de ruptura como pareciera. Lo anterior justifica la
aparente presencia de un amor " impropio".

• j

.

"

El mensaje indirecto es: asumir lo que uno cree ser. No avergonzarse de
lo que se es (pastor, lacayo, etc) pues todo obedece a una estructura de poder
y a un orden divino preestablecido.
;,
·'t

•

A pesar de su aparente ligereza, Tarso es uno de lbs personajes más
sensibles y conscientes de la trama. El otro personaje es Madalena quien
reconoce que su libertad de amar está condicionada por autorrestricciones de
clase: ¿amar a un forastero de dudoso origen? Sin embargo, este
obstaculizador externo no impedirá ejercitar, tarde o temprano, su voluntad.
¿Por qué? Madalena es consciente del juego de valores que se entretejen
sobre la nobleza y la honra, que a su vez intuye en Mireno.
MADALENA. El desear y el ver es,/ en la honrada y la no tal,/ apetito
natural;/ y si diferencia se halla/ es en que la honrada cailal y la otra dice
su mal. (EVP, 79)
El libre albedrío es uno de los sefirot que conduce a la unidad. La
propuesta que Madalena hace a Mireno sobre preferir la paz a la guerra es
una invitación a la sensatez, a la integración. La paz, para Pico de la
Mirandola, es un elemento integrador, armónico. Paz es orden,
convencionalidad, sistematización, institucionalidad. Paz es la resultante de
quien ha aprendido a compadecer al otro, de quien sabe ubicarse en el lugar
del otro: el que ignora o desconoce la valiosa nobleza de quien la porta. Y la
compasión es rehamim o tiferet (libre albedrío).

-~

Aceptar ser secretario del duque implica para Mireno asumir el papel
de subordinado que temporalmente le corresponde; impliéa asumir un juego
de valores exigido por la sociedad. De ahí la melancol(a de Madalena; es
dificil aprehender las condiciones sociales de su época que sacrifican la
libertad de elección personal. Entonces, tiene un sentido la frase alusiva a La
Vida es Sueño de Calderón: ''No creas en los sueños, que. los sueños sueños
son". Magalena es inteligente al percibir el sentimiento que le inspira a
,;Mireno y la razón de su vergüenza.
·

MADALENA. El palacio nunca acoge/ la vergüenza;, esa pintura/ desdoblad,
pues que se vende,/ que el mal que nunca se entiende/ dificilmente se cural Sí; más la desigualdad/ que hay, señora, entre los dos/ me acobarda-. Amor,
¿no es dios?/ -Sí, señora-./ Pues hablad,/ que sus absolutas leyes/ saben
abatir monarcas/ e igualar con las abarcas/ las coronas de los reyes. (EVP,

128).

!,

Esta vinculación de amor-dios ayuda a explicar el porqué del desafio de
Madalena al aceptar abiertamente a Mireno; esto habla de su honestidad ante
una sociedad donde campean intenciones integrado¡as y dobleces morales.
DUQUE. ¿Estáis sin seso, atrevida?
MADALENA. El cielo y el amor me han dado/ esposo, aunque humilde y
pobre,/ discreto, mozo y gallardo.
DUQUE. ¿Qué dices, loca? ¿Pretendes/ que te mate?
MADALENA . El secretario/ que me diste por maPstro/ es mi esposo. (EVP,

158)
Honestidad que es incomprendida por un padre cuyos valores están
regidos por un orden económico " inmutable"; valores que se corroboran
cuando él se entera de la riqueza de Mireno y cambi.a de opinión.
LAURO. Paso/ que es mi hijo vuestro yerno ...
DUQUE. Ya vuelvo en mí: p or bien dado/ doy mi agravio dese modo. (EVP,

158).
El mismo proceso de sorpresa, rechazo y aceptación se repite en el
plano de Serafina y Antonio. La solución es económica: el secretario no era
tal sino el Conde de Penela. Asimismo, el narcisismo de Serafina sugiere un
libre albedrío ~uy peculiar: su decisión de "no amar más que a sí misma".
Sin embargo, dicho narcisismo termina sujetado a una estructura
convencional: casarse, por engaño, con un conde que ella rechazaba. Es pues
necesario someterla a uh orden, integrarla. No por nada Antonio ·ordena ~

337

�pintor cambiar el color negro (lo incierto o desconocido). por uno de oro Y
azul (representación de lo divino).

Lo anterior comunica que la complacencia económica es c_lave para la
integración. Ruy recupera su hacienda y su hon~r; Leone_la _recibe ~ buen
p_artido (marido con dinero), y Tarso acepta a Melisa por la misma razon.

MELISA. Mande que me quiera Tarso.
··.
MJRENO. Yo se lo mando, y le doy/ por ello tres mil cruza_qos.
TARSO. ¿Por la cara o por la bolsa? (EVP, 161)
,.
III. Astrología y máscaras

1

-·t

Según Frances A. Yates tanto par~ Giorg(_ como P,ara Pico el libre
albedrío permite usar en buen sentido la mfluencia de las estrella~., De esta
manera la acción de Mireno de desterrarse puede obedecer tamb1en a una
razón de índole astral.

MJRENO. Esto, que había de humillarme,/ con tal violencia me altera,/ que
desta vida grosera/ me ha forzado a desterrarme;/ y que a b~sc~r me
desmande/ lo que mi estrella destina,/ que a cosas grandes me me/mal Y
algún bien me aguarda grande... (EVP, 52)
De acuerdo con el pensamiento ocultista, las estrellas no determinan
necesariamente las acciones de Mireno. El permitir que ellas controlen su
voluntad conduce a la ignorancia y a la plena superstición; ~ por lo ~anto, al
extravío de la búsqueda de su origen. Las estrellas solo mot1vao su
conducta.9 En realidad el hombre del Barroco busca una resp~esta a su
curiosidad de resolver el destino propio. La astrología parecena ser una
alternativa de conocimiento; es decir, puede orientar al hombre e? su sed de
conocimiento, pero no debe condicionar sus actos. La. as~olog1a se tolera
como parte de la expresión cotidiana popular; como 0~1fic10 de escap~ que
provoca cierto relajamiento moral. Es pues me~osprec1able como .oficio en
esa época. El mismo Pico la condena en el s1gl? XV ~orq_u~ piensa que
fomenta la esclavitud en el hombre. La astrolog1a es p~rm1s1ble en _tanto
contribuya (su mención o alusión) al relajamiento mor~1. Est~ explica el
desenfado con que Tarso compara la dificultad de abrochar, su traJe de lacayo
con la interpretación de los astros.

TARSO. ¿Qué astrólogo tuvo esfera,/ di, menos inteligihl~,I que ha un hora
que no es posible,/ topar con la faltriquera? (EVP, 61) :

nombres de santos con signos zodiacales o constelackmes. V asco, lacayo de
Ruy, hace referencia a ello cuando vislumbra a Mireno y a Tarso, y exclama:
"Santos estrellados". Este sincretismo popular no ~s casual. Fe y astrología
conviven extraoficialmente sin provocar resquebrajamientos sociales. Una
complementa a la otra sin · alterarse, pero es comprensible cierto recelo
religioso ante este hecho.
Para algunos ocultistas era vital difundir la fe astrológica; es decir,
compenetrar el pensamiento religioso con estudios astrológicos. La
tolerancia de actitudes astrológicas en el siglo XVII se cristaliza por su
alusión inconsciente en la mayoría de las expresione_s lingüísticas populares.
Sólo en este rubro la astrología coadyuvaría ~ la interpretación del
conocimiento.
Por otra parte, la idea de la fortuna reaparece ligada al concepto de
destino ( creencia clásica) para interpretar la existen.9ia de fuerzas contrarias
· en el cosmos. El soliloquio de Mireno lo corrobora. ·

MIRENO. (Aparte) La fortuna ha comenzado / ci ayudarme; ánimo, ten/
porque en ella es natural, / cuando comienza por mal,/ venir a acabar en
bien. (EVP, 73-74)
El bien como idea suprema es una aspirac1on del ser humano. Su
realización o su búsqueda promueven el equilit:fr'io armónico entre el
microcosmos y el macrocosmos. El triunfo del bien sobre el mal, de la
justicia contra la injusticia, contribuyen a la integración del todo
fracturado.10
La fortuna es también una justificación del ·despojo. Mientras no se
aclare la realidad de los hechos (la injusticia cometida contra Lauro), dicha
realidad se sublima.

LAURO. Alza del suelo y escucha/ si acaso tienes paciencia/ para saber los
vaivenes/ de la fortuna y su rueda. (EVP, 115)
·
La fortuna: ¿una explicación, un consuelo, un\ pretexto, una creencia
popular? Como se prefiera, pero ayuda a contrarrestar-el desorden provocado
por la conducta humana.
~
Por otro lado, el · empleo de diversas· máscaras entre los personajes
insinúa una función social integradora. Es decir, la máscara es vista como un
restituidor temporal o perenne del orden.
,~

Los filósofos ocultistas tendían, al interpretar las Sagradas Escrituras, a
combinar (hasta cierto punto arbitrariamente, de ahí el libre .albedrío) los
338

339

�La decisión de Mireno de intercambiar los trajes con Ruy y Vasco
responde a una necesidad de transformación para ordenar su caos personal,
au,nque sea provisionalmente. El traje permite ocultar la personalidad, y por
lo mismo es una máscara que desempeña varios objetivos. Mireno, vestido
de caballero aclarará su destino eón mayor soltura; Ruy, vestido de pastor,
'
.
huirá para vengar la deshonra de su hermana. En ambos casos la n:iáscara
cumple una función transitoria pues se confía en el auxilio divino (el cielo).

MJRENO. Lo que se puede hacer, de mi consejo,/ es qué los dos troquéis
esos vestidos/ por aquestos groseros; y encubiertos/ os libr~réis mejor, hasta
que el cielo/ a daros su favor, señor, comience;/ porquf la industria los
trabajos vence. (EVP, 56)
-,·•,_

.
La realidad del siglo XVII en España es crítica. La integración es una
imagen pr?yectada con eficacia durante cierto tiempo para prolongar la
permanencia en el poder de estructuras económicas, políticas y sociales
obsoletas.
·
El teatro del Siglo de Oro tiene el mérito de haber contribuido a frenar
parcialmente lo que ya se veía venir: la decadencia. EVP de Tirso de Molina
es una muestra de ello.
· Bibliografia

Azcuy, Eduardo A. El ocultismo y la creación poética, Sudamericana,
Buenos Aires, 1966.

·1

La máscara también adquiere una función perenne. Es el caso del conde
de Extremoz que encubre su vileza, según la apreciación de Ruy.

RUY. Cuando se viste el villano/ las galas de traje noble,/ parece imagen de
roble/ que ni mueve pie ni mano ... (EVP, 59)
En la sociedad del Barroco se alimenta el uso de máscaras porque la
apariencia o la imagen es un mecanismo de acceso al poder. Es una sociedad
donde se juzga a partir de esta concepción. De ahí el arresto absurdo de
Tarso y Mireno cuando son confundidos por el alcalde y sus hombres con
Ruyy Vasco.

Bataillon, Marce!. Erasmo y el Erasmismo, Crítica, Barcelona, 1977.
Casalduero, Joaquín. Estudios sobre teatro español, Gredos, Madrid, 1981.
Castiglioni, Arturo. Encantamiento y magia, FCE, México, 1987.
De la Mirandola, Pico. De la dignidad del hombre Editora Nacional
Madrid, 1984.
'
'
Denzinger, Enrique. El magisterio de la iglesia, Herder, Barcelona, 1963.
De Molina, Tirso. El Vergonzoso en Palacio, Cáted_ra,_Madrid, 1983.

El fingimiento es también una máscara. Antonio finge ser un secretario
para conocer de cerca de Serafina. Desecha esta máscara y decide revelar su
identidad al suponer que el dinero facilitará su proceso de conquista. Al no
conseguir este propósito emplea un nombre prestado ( don Dionís, signo de
renombre y fama en esa época) y Serafina lo acepta porque es víctima de su
propia máscara: el cuadro donde aparece vestida de hombre.
·

Lope de Vega. "Arte Nuevo de Hacer Comedias" en: Obras, Clásicos
Universales, Ediciones Nájera, Madrid, 1984.

Las diferentes máscaras convencionales portadas por los personajes se
justifican porque represen~.Jrel vínculo entre el caos y el orden.

Maravall, José Antonio. La cultura del barroco. Análisis de una estructura
histó,:ica, Ariel, Barcelona, 1989.
.
. ·

.,

La presencia de la divinidad representada por el rey, el ejercicio del
libre albedrío en pro de la integración, la astrología como manifestación
popular tolerada, y las máscaras, restituidores del orQ~n, contribuyen a
interpretar la huella directa o indirecta del pensamiento ocultista en EVP.
El objetivo ideal de la época de Tirso era impulsar la necesidad de
integración social a través del teatro. La integración es un· vestigio anterior al
Barroco, anterior a la Contrarreforma; se le identifica claramente expresado
en el _pensamiento ocultista.
340

Kr!s~eller, Paul Oskar. El pensamiento renacentist~· y sus fuentes, FCE,
Mex1co, 1982.

Marín, Manuel. El mundo de lo oculto. Vol.J, Marín, Barcelopa, 1991.
Men~ndez Pelayo, Marcelino. Historia de /as· ide~ estéticas en España
Porrua, Sepan Cuantos# 435, México, 1985.
'
J$,
Muñiz-Huberman. Las raíces y las ramas. -Euentes y derivaciones de /a
Cábala hispanohebrea, FCE, México ,1993. ·
-:(
341

�1

caso de ser hallado sería impronunciable; 2) el princ.ípio de la Torá como un
organismo, con cuerpo y alma; y 3) el principio del infinito significado del mundo
divino". Angelina Mufiiz-Huberman. Las raíces y las ramas.Fuentes y derivaciones
de la Cábala hispanohebrea, FCE, México, .J993, pp. 13~14.

Ruiz Ramón, Francisco. Historia del teatro español, Vol. /, Alianza
Editorial, Madrid, 1971.
Schimaus Michel, Alois Grillmeier y Leo Scheffeyk: Historia de los
dogmas, Tomo 111, Biblioteca de Autores Cristianos, Mad~id, 1975.

3

F. Secret subraya que en España, tras la expulsión de los judíos en 1492 y el
establecimiento de la Inquisición en España, se dio una tendencia gei;ieral de
desconfianz.a y hostilidad hacia la kábbala cristiana. Menciona a Pedro Ciruelo quien
condenó la kábbala al ser utilizada por cristianos. Ciruelo "en primer lugar examina
el sentido de la kábbala y sus doctrinas, concluyendo que la kábbala es algo incierto
y que no ha sido revelado por Dios( ... ) En segundo lugar, deduce que la kábbala es
una invención astuta de los judíos, inadmisible para los cristianos ( ... ) En último
lugar ( ... ) la de la kábbala como medio para convertir a los judíos; no se les
convertirá sino adoptando los argumentos de los exegetas literales y de los
talmudistas." F. Secret. La kabbala cristiana del Renacimiento, Taurus, Madrid,
1979, pp. 241-243.

•l

Secret, F. La Kabbala Cristiana del Renacimiento, Tauru~, Madrid, 1979.
.

l

Valbuena Prat, Ángel. El teatro español en su Siglo\ de Oro, Planeta,
t
Barcelona, 1969.
Wilson E.M y D.Moir. Historia de la literatura españoli del Siglo de Oro.
Teatro. Vol. 1II, Ariel, Barcelona, 1982.
;¡
Yates, Frances A La filosofia oculta de la época isabel{na, FCE, México,
1982.
Notas bibliográficas

1

Frances A. Yates entiende por filosofia oculta un "sistema de c~nceptos constru!~º
con elementos del hermetismo tal como lo revivió Marsilio Ficino, mas una vers1on
cristianizada de la Cábala judía, agregada por Pico de la Mirandola. Juntas, estas_ dos
tendencias forman lo que llamo filosofia oculta, que es el título dado por Ennque
Cornelio Agripa al manual que publicó sobre el tema'. el cu_al tuv_o una enorme
influencia". Yates apunta que "la Cábala cristiana se d1fer_enc1a básicamente de la
judía en que emplea en forma cristiana la técni~a c!balís~1c~ y en que amalgama
dentro del sistema la filosofia y la magia herméticas . As1m1~mo, para Eduard_o. A.
Azcuy "el ocultismo es un vasto conjunto de teorías y de práct1c~s; una c?smov1s1ón
y una regla de vida; en fin, una d~ctrina fil~sófic,~ que acentua especialmente la
diversidad infinita y la unidad esencial del umverso . Frances A. Yates. Lafilosofia
oculta en la época isabelina, FCE, Méxi~o, 1982, pp.l 1-.14. Eduardo A. Azcuy. El
ocultismo y la creación poética, Sudamericana, Buenos Aires, 1966, p.44.
2

Angelina Muñiz-Huberman ubica el origen del desarrollo del ~ensamiento
cabalista entre los siglos XII y XIII, en la región de Provenza,y postenorme~te en
España. "La palabra Cábala significa tradición o recepción. Según ésta, se cre1a que
cuando Dios entregó la Ley al profeta Moisés en el Sin~í, hizo ~na segund~
revelación sobre su significado secreto, de cómo debena~ ser !e~d~ la Tora
(Pentateuco) y transmitida oralmente a lo largo del tiempo_
los m1~1ados. Esta
última tarea es la que le está destinada a los cabalistas, ded1cad9s a analizar el texto
de las Escrituras en hebreo. La lectura textual es la más sencilla, pero no la
verdadera, que se encuentra oculta en los espacios en blanco en~e let~a ~ letra, º .en
una nueva ordenación de las palabras, o en una lectura de corrido sm mterrupc1ón
entre palabra y palabra". Muñiz-HubeJ1llan agrega que la preocup~ción fundamental
de la doctrina de la Cábala es "1) la búsqueda del nombre de Dios, que aun en el
342

Pª'

4

Todo ser humano participa consciente o inconscientemente del entorno
sociohistórico en que se desenvuelve. Azcuy es asertivo al indicar que "el universo
ocultista es aquel en el cual el hombre participa. El factor cualitativo de esa relación
es, sin duda, la intencionalidad, la voluntad. Las operaciones mágicas exigen la fe.
Para actuar sobre los elementos del cosmos ocultista es preciso ese factor
intencional, ya sea individual o colectivo, consciente o inconsciente, acumulado en
los ritos o en las fórmulas." Desde esta perspectiva, Tirso de Molina es un
participante. Eduardo A, Azcuy, op.cit, p.44.
5

F. Secret cita a Lorenzo de Brindis: "Dios se ha escondjdo en nosotros ... a fin de
que busquemos con la mayor diligencia el tesoro oculto del conocimiento
divino ... Es esto lo que se lee de los santos patriarcas, que excavaban pozos para
encontrar las aguas vivas. Dios es la fuente de las aguas vivas ... Dios se ha ocultado
en las divinas Esc!ituras a fin de que busquemos lo que significan el fuego, las
nubes, la oscuridad, el viento, los nombres divinos ..." Y así como Dios se ha
ocultado en las Escrituras para ser buscado por el ser humano, así la verdad se
esconde en el arte teatral para que el espectador vaya tras ella, cavando. Si el arte es
un don otorgado por Dios al hombre entonces la verdad divina puede no estar tan
lejos. F. Secret, op.cit, p.41.
6

Al respecto, Mufliz-Huberman destaca: "Al combinar los diez sefirot con las
veintidós letras del alfabeto hebreo, se inicia el camino ca~alístico. Los sefirot son
los nombres más comunes de Dios, que en su conjunto forman un gran Nombre
único. Los sefirot o emanaciones divinas son: Gloria, Sabiduría, Verdad. Bondad,
Poder, Virtud, Eternidad, Esplendor, Fundamento y una letra A(álef)
impronunciable, que sería el verdadero nombre de Dios. Poder hallarlo depende de
las múltiples maneras en que se combinen." Mufiiz-Huberman, op.cit, pp.14-15.
7

La mítica insubordinación del demonio alteró el orden. universal previsto por el
Creador. El pecado de Adán y Eva es un nuevo trastorno propiciado por el mismo
agente caótico. Los hijos del pecado original son constantemente asediados por la
343

�amenaza de un nuevo desorden. De ahf, la necesidad de saber identificar la presencia
del .demonio que, desde este sentido, ·también es oculta. Afortunadam~nte, afirma
Juan García Fónt (al evocar a Santo Tomás de Aquino), "lo que no puede hacer el
demonio es transmutar, el orden natural de las cosas, por ejemplo, transfonnar al
hombre en bestia o bien que un muerto reviva. Y si, a veces, pátece que obra tales
portentos, esto no es cosas que ocurra realmente. Es pura aparierlcia, una especie de
artificio." Arturo Castiglioni opina distinto: el demonio no es una apariencia pues
"todos los individuos que carecen de una fe absoluta en la religión y son presa de las
pasiones están expuestos a las tentaciones del diablo." Los del·ustes personales y
sociales son un reflejo de la presencia maligna; la fe es una he mienta de reajuste
al servicio del ser humano. Juan García Font. "Demonología" n: El Mundo de la
Oculto, Vol. /, Marln, Barcelona, 1991, pp. l 18. Arturo Castiglioni, Encantamiento y
magia, FCE, México, 1987, pp. 226.
,:

los inferiores, por la perspicacia de sus sentidos, por la penetración inquisitiva de su
razón, por la lu~ de su inteligencia, intérprete de la natl.!raleza, cruce de la eternidad
esta?le con el tiempo_fluy~nte y (lo que dicen los Persas) cópula del mundo y como
su h1m~neo, un poco mfenor a los ángeles,·en palabras de David". El todo fracturado
se r~stltuye con las acciones buenas de los seres humanos. Pico de Ja Mirando!
op.c1t, pp. 103-104.
·
a,

8

La fe de Pico de la Mirandola en el libre albedrío del hombre, otorgado por Dios,
se manifiesta al relatar el momento en el que el Creador se d~ige a su obra: "Ni
celeste, ni terrestre te hicimos, ni mortal, ni inmortal, para que tú mismo, como
modelador y escultor de ti mismo, más a tu gusto y honra, te forjes la fonna que
prefieras para ti. Podrás degenerar a lo inferior, con los brutos; podrás realzarte a la
par de las cosas divinas, por tu misma decisión." Si bien el hombre es un ser digno
para elegir también es cierto que no siempre actúa con la sensatez debida. Y esto es
debido, en palabras de Eduardo A. Azcuy, a que "el mur.do visible en el que
habitualmente nos movemos es sólo un aspecto de la totalidad, la perspectiva
incorrecta, o mejor dicho, parcial del mundo ( .. .) la realidad está siempre presente y
si no podemos percibirla se debe a que todavía no hemos despertado. El gran
secreto, es decir, la causa de nuestra limitación, reside en nuestra captación
parcelada. Vemos el universo a través de la estrecha ranura de los sentidos." Desde
este enfoque, el conocimiento de lo divino es limitado; el hombre requiere estar
consciente de ello, no para desistir sino para ejercitar su voluntad de exploración de
lo oculto. Pico de la Mirandola. De la dignidad del homl)re, Editora Nacional,
Madrid, 1984, p.106. Eduardo A. Azcuy, op.cit, p.31.
·
9

Desde la época clásica la astrología ya era denostada. ª Ciceró~, comenta
Castiglioni, la repudiaba al criticar la inutilidad de los horósco¡i,os. Luciano, por su
parte, ridiculizaba a los magos de su tiempo. A pesar de esto, había pensadores como
Celso que reconocían la influencia de los astros al considerar&lt;a las estrellas como
seres racionales que pueden predecir el futuro y prever guerras, desastres y
ac~~tecimientos políticos ~elevantes. Castiglioni . señala ~uei'~ntre los escritores
cnsttanos de la Edad Media había "una concepción domma é con respecto a la
astrología: la de que el poder de los astros es análogo al del . ento que mueve las
embarcaciones: de igual modo pueden agitar lós cuerpos sobre 'los cuales las almas
viajan en la tierra, aunque el alma misma sea libre. Así se intenta conciliar la
existencia del libre albedrío con la acción oculta de los cuerpos celestes." El hombre,
pues, posee la voluntad de no subordinarse a las pautas astrológicas. Arturo
Castiglioni, ·op.cit. pp.238-239.
10

El hombre, en la visión de Pico, es responsable de garantizar .esa idea de bien pues
es "el intermediario de todas las criaturas, emparentado con lo·s superiores, rey de
344

345

�</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Letras, 2001, No 28, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Cuarta

HISTORIA

�CRÉDITO Y TRANSACCIONES DEL MONTERREY DE ANTAÑO.

lsrael Cavazos Garza
Jefe de la Secdón de Historia
del Centro de Estudios Humanísticos de
la Universidad Autónoma de Nuevo León
El cronista Alonso de León escribió en 1649 hermosos y precisos
relatos sobre el Nuevo Reino de León. Al describir la vida cotidiana de los
naturales de esta región, comenta que usaban las pieles, -en particular las de
venado- como moneda. Con este tipo de cambio fueron hechas aquí las
primeras transacciones.
Vinieron los días de la colonización española y resulta interesante
advertir que así don Luis de Carvajal como el fundador don Diego de
Montemayor, ejercieron oficios ligados al mundo de la economía. Carvajal
fue contador de la corona en Cabo Verde, en Africa. y don Diego, también
como contador fue tesorero de la Real Hacienda.
El crédito en Monterrey

No existiendo en Monterrey ni en todo del "Nuevo Reino de León
institución alguna dedicada al crédito, ejercieron esta función aquellos
particulares que por su posición económica podían hacerlo. Citaremos dos o
tres ejemplos únicamente.
En 1705 el presbítero Francisco de la Calancha prestó 1,050 pesos al
general Francisco Báez Treviño. El deudor hipotecó, en garantía, su
hacienda de San José que tenía en el Real de las Sabinas. (no. l 099) 1
Otro particular, don Alonso García Cuello, facilitó en 1723 a don
Antonio López de Villegas 4,000 pesos, respondiendo al compromiso con un
molino de fundición en aquel mismo real de minas. (no. 1546).
Don Domingo Miguel Guajardo, uno de los hombres más acaudalados
de su tiempo, prestó en 1757 a Francisco Antonio de Rivera y Castro un mil
pesos. Guajardo era más exigente en cuanto a bienes que le 'J)rotegieran.
Rivera y Castro hipotecó, por lo tanto, su casa con todo el menaje, una
vajilla de plata, la herencia de su esposa y hasta una. mulata esclava "(aluada ·
en 200 pesos. (no. 2295)
Al tratarse de obtener en préstamo cantidades más fuertes, se recurría a
otros medios. En 1714 el sargento.mayor Pedro GuaJard9 otorgó poder al ·
553

�general Báez Treviño: "para que le pueda obligar hasta en ~antidad de veinte
mil pesos en la ciudad de Méxic.o o en otras partes". (no. 1365)

o por los cofrades. La cofradía los rentaba dedicando-al culto el rendimiento
obtenido.

En grao parte del siglo XVl11, observamos que entre los más frecuentes
prestadores de dinero figuraron don Luis Garc!a de Pru~eda, don Pedro
Guajardo, don José Salvador Lozano, don Franclsco Ignacio de L31:ald: Y
otros. Hubo también mujeres ricas que prestaban, com9. doña Mana Baez
Treviño, doña Leonor y doña Petra Gómez de Castro y ot?s-

. En 1705 la Cofradía de las Animas rentó a Bemabé de Munguía, por
cmco pesos cada uno anuales, una recua de 16 mulas y machos mansos
aparejados "con jato nuevo, lazos, reatas, jáquimas y maneas". (no. 1088)
Una recua era de suma importancia en la época, para el transporte de
productos y mercaderías.

Algunos, muy generosos, proporcionaban fondos 'por hacer bien y
buena obra". Otros, los más, eludían recibir el pago, a fin de adueñarse de
los bienes hipotecados, sobre todo cuando se trataba de tierras.

En 1796, prestó 200 pesos a José Alejandro García Dávila al 5% anual
.
'
'
garantizando
su pago con un fiador. (no. 3354)

Instituciones oficiales

Algunas instituciones de carácter oficial prestaban ,sumas de dinero a
particulares, a fin de no tenerlas amortizadas. Así, el Ayuntamiento de
Monterrey prestó en 1717 a Cristóbal González I 00 pesos, exiguo producto
de sus fondos de propios. González, en garantía, hipotecq su casa. (no. 1463)
Estos préstamos los hacía el Cabildo por medio de su síndico procurador. En
realidad el Ayuntamiento sólo hasta el último tercio del siglo XVIII llegó a
tener ingresos más o menos importantes. Fue hasta entonces cuando nombró
un mayordomo de propios. Esta designación no era un cargo público, sino de
un particular que respondiera por estos fondos en calidad de depositario. La
ciudad logró tener un tesorero muchos años más tarde.
Entre las instituciones oficiales a las cuaJes hemos ,dsto exigir pagarés,
podríamos citar a la Compañía Volante (en 1720), al Real Estanco del
Tabaco (en 1717) y otras.

Otra de las hermandades que hacían continuos préstamos fue la
Archicofradía del Santísimo Sacramento, llamada también del Divinísimo
Sacramento. En 1776 prest~ 200 pesos a José Joaquín de Mier Noriega
(padre de fray Servando) hipotecando sus tierras en la hacienda de San
Pedro. (no. 2549)
En 1783 vemos el préstamo de 1,259 pesos hecho a Juan Esteban de
Ballesteros, del valle del Huajuco. El acreedor ofreció en garantía sus bienes
Y los de su esposa en aquel valle y en Lazarillos. (no, 2716) En el mismo afio
la cofradía prestó 600 pesos a José Joaquín de Treviño quien hipotecó su
casa al norte de la plaza. (no. 2767)
Otra d~ las cofradías, la de San Nicolás Tolentino, se mostró generosa al
perdonar mil pesos a dos hermanos huérfanos, por muerte de su padre. Pero,
no es ~aro encontrar en el Ramo Civil del Archivo Municipal de Monterrey
expedlentes de demanda promovidos por estas cofradías contra deudores
incumplidos.

Las cofradías

La Tercera Orden

Fueron las cofradías hennandades de carácter religioso, instituidas en
las parroquias para promover y sostener el culto de alguna devoción o de
alguna imagen taumaturga. Eran estas agrupaciones esencialmente
masculinas. Los más importantes caballeros se ufanaban de figurar en su
nómina de asociados.

De la Orden de San Francisco, establecida desde los primeros años de
fundada la ciudad, no era posible obtener préstamos. Habiendo hecho estos
religiosos voto de pobreza "no podían ser dueños o patronos de capital
alguno".
·

Una de las más antiguas en Monterrey, fue la Cofradía de las .Benditas
Animas del Purgatorio. La piedad del vecindario las hacía objeto de
pequeñas o grandes donaciones en especie: ganado, semillas, etc. o bien en
valiosos Legados testamentarios: tierras, casas, etc.; o en dinero en efectivo.
Estos bienes eran administrados por un mayordomo designado por el párroco
554

Tenían (y tienen), sin embargo, en su convento la comunidad llamada
de la Tercera Orden, integrada por seglares. Esta institución recibía también
frecuentes donativos, que eran administrados por el síndico del convento
también seglar. Estos bienes como los de las cofradías, eran pres,tados
rentados a particulares.

¿

555

�i

!

1

En l 725, la Tercera Orden, prestó al bachiller José Antonio Fernández
Vallejo 150 pesos, respondiendo al pago con sus tierras en Sabinas. (no.
16 r8)
En 1764 prestó por tres años ,a Juan José Gómez de Castro, vecino de
Cerralvo, 1,000 pesos, previa hipoteca de su agostadero del Zacate,
l~tifundio en el que más de cien años después habría de ser creado el
municipio de Doctor González. (no. 2571)

•
situación. Era común, por lo tanto, que los tratos y . ontratos se hiciesen con
1
obligación a pagar en especie.
f
i

Tratándose de una zona agropecuaria fueron o~clinarios los casos en los
cuales el pago se hacía en frutos de la tierra. En agosto de 1700 Nicolás
López Prieto se comprometió a pagar al mercade · Diego de Medrano "en
dos tiempos de cosecha de maíces, que es el tiem 9 regular de dos años".
(no. 875)

{

Quince años después, en 1779, Pedro Regalado dé Escamilla firmó
pagaré a favor de la Tercera Orden por 500 pesos, garantizando el pago con
sus tierras en Cadereyta. (no. 2597)

Otras instituciones religiosas

En los antañones protocolos del Archivo Municipal de Monterrey,
hemos visto escrituras por préstamos otorgadas a favor de. otras instituciones
religiosas. Una de 1756, de Pedro Alcántara Guerra por l,881 pesos, (resto
de cantidad mayor) que le prestó el Tribunal de la Santa Inquisición, de
México (no. 2274) Otra de Miguel Alanís y Santiago Peña, de Cerralvo, en
I791, a favor del Convento de Bethlemitas, de la ciudad de México, por el
arrendamiento del agostadero de tra. Sra. del Rosario, en el río de San
Juan, a 100 pesos al año. (no. 3089) Otra más de José Cayetano de la Garza
Valdés, en 1793, por 1,000 pesos que le prestó el Hospital del Rosario,
recientemente fundado por el obispo Llanos y Valdés. (no, 3187)
Finalmente consignaremos el préstamo de 540 pesos, hecho en 1773 a
José Salvador Lozano. La escritura expresa que ' 1se obliga a pagar a la
Virgen tra. Sra. en su advocación de la Concepción" que corno patrona de
la ciudad tenía fondos provenientes de bienes que le fu6ron señalados al ser
fundada la ciudad. El préstamo lo hacía el gobernador del reino, en virtud del
patronato real. (no. 2422)

Gregorio de Treviño, por su parte, se obligó e4 171 Oa pagar 413 pesos
a don Luis García de Pruneda, "en maíz, a doce reale fanega". (no. 1180)
.,

En junio de 1712, Pedro Montes de Oca firmó' pagaré de 1,200 pesos a
favor de Bernardo Alcalde, vecino de Zacatecas, a cubrírselos con
"cuatrocientas fanegas de maíz a dos y medio reales cada una", y con
cuarenta caballos mansos, a cinco pesos cada uno, 'que hacen la cantidad
que me prestó". (no.1433)
La zona fue rica en
trapiches o molinos. De
alguna deuda se hiciese
Alejandro García Dávila
2937)

producción de caña de azú ar y en existencia de
ahí que no fuese raro e~c1ntrar que el pago de
con piloncillos. De esta manera pagó en 1788
los 309 pesos que debía a Andrés Blanco. (no.
·.'

En Cerralvo, San Pedro de Boca de Leones, Vallecillo y otros lugares
mineros, las deudas eran saldadas con metales. En 1702, José y Juan de
Chapa debían 1,200 pesos a don Juan de Argüelles, mercader de Zacatecas.
En el pagaré se obligaron a satisfacer la deuda "en 4QO quintales de plomo, a
3 pesos cada uno, puestos en aquella ciudad y 400 pesos
en plata". (no. 945)
{
~

En 1711, don Pedro de Echeverz, del Real de las S~binas pagó 2,806 pesos
a don Juan Pérez de Abornoz, de la ciudad de Méx1~0, 1400 en seis meses,
"en plata quintada con su rescate a cuatro reales mar~o", y el resto en un a110
"en plata quintada con rescate a peso menos marcd-,al corriente del real de
minas de San José.del Parral". (no. 1384)
-;
t}•

Pago en e pecie

.. i

El gobierno eclesiástico a partir de la creación del Obispado, otorgó
también repetidos e importantes créditos, como lo explicaremos más
adelante. Mientras tanto conviene comentar algunos aspectos relativos a las
formas de pago.
Era normal que en el Nuevo Reino de León hubiese escasez de moneda
circulante. El aislamiento y las difíciles comunicaciones provocaban esta
556

El ganado, moneda

No obstante el aislamiento local por la falta de comunicaciones, las
transacciones comerciales fueron cada vez en aumento. En los contratos
celebrados entre partes, se observa que el pago se hacía ' con moneda
corriente' 1 'en reales", o "en moneda del cuño mexicano". Lo más usual, sin

�embargo, era que en un alto porcentaje de los tratos el pago fuese hecho con
ganado. Citaremos sólo algunos ejemplos.
En 1614, uno de Jos más acaudalados pobladores del uevo Reino de
León, Bernabé de las Casas, se obíígó a pagar a Fernán Bias Pérez 601 pesos
'.'en ganado vacuno, a tres pesos y medio cada vaca". (no. 7)
Casi al finalizar el siglo XVII en 1691, Juari Núñez frrmó pagaré por la
deuda de 700 pesos que tenía con Dionisia de Rojas, vecino de San Luis
Potosí, que le cubriría "con 635 chivatos castrados a 7 reales cabeza, y 231
cabras a 5 reales cada una, puestas en Saltillo. 2
Ya en el siglo XVIII, en 1747, vemos que Miguel de la Garza se
comprometió a pagar 2,233 pesos a don Antonio Lanzagorta, de San Miguel
el Grande, en ganado de primales3 de pelo y lana, cabras y ovejas viejas".
(no. 1747)

Pagos a mercaderes

Pero no solamente las propiedades rurales fueron adquiridas con
ganado. En los protocolos encontramos que también las fincas urbanas solían
ser pagadas asL En 1700 Antonia de la Garza vendió su casa a Lucas
González. La vendedora aceptó como pago: "una yunta de bueyes, valuada
en 20 pesos, doce-cabras a 5 reales cada una, y dos novillos, a 5 pesos cada
uno".(no. 883)

Ganado con ganado

Pero hubo otra modalidad en este tipo de co111promisos. En múltiples
ocasiones se pagó ganado con ganado. Citaremos aquí únicamente dos
ejemplos.
"
En 1640 el cronista Alonso de León compró 20 yeguas a Gaspar
Rodríguez que le ·pagó con 300 chivos. Una primera escritura en la que se
comprometía a darle 400 chivos, fue cancelada "porque las yeguas no eran
castizas11 •6
En 1721, Antonio López de Villegas dio en arrendamiento por cuatro
años a José Maldonado 6,996 cabras hembras, a l 09 p~sos anuales el millar.
Maldonado le pagaría en cameros primales a 7 rea:es cabeza y en cabras y
ovejas de matanza a 4 reales cada una. Una parte del pago la hizo en "bestias
malares de todas edades, a precio corriente".(no. 1554)

Los tratos de carácter comercial fueron constantes. Durante el siglo
XVII hubo mercaderes como Juan de Espíndola y otros que entraban
anualmente y que fiaban la mercancía de un año a otro. En el último tercio
de ese siglo ya hubo en Monterrey algunas tiendas, cuyos dueños hacían
transacciones con mercaderes de Zacatecas, San Luis ,Potosí, la ciudad de
México y otras partes. En 1702 los herederos de Andrés González fueron
demandados por Esteban Valero, comerciante de México a quien González
se había obligado a pagar cierto envío de géneros "con chivatos, a la salida
de los pastores".~

Encontramos finalmente el curioso caso del presbítero fgnacio
Martínez, quien en octubre de 1716 pagó 50 pesos a Juana de Veláustegui
con 100 cabras al año obligándose a decir 50 misas por el ánima de Juan
Guzmán, su marido difunto.(no. 1442)

En 1774, José Mareos de Arredondo firmó pagaré al mercader Andrés
de Goicochea, a cubrir "con ganados de matanza, buenos de dar y recibir"
7,185 pesos que le había fiado en géneros.

No es este el espacio para hacerlo pero con iene citar el caso de
Santiago de Treviño, del valle del Carrizal, quien en 1729 vendió a José de
Treviño, una esclava, María Josefa, de doce o trece años, por unas cabras,7

Compraventa de tierras y casas

Juzgado de Testamentos

La compra y venta de tierras a pagar con ganado fue en Monterrey una
práctica habitual. Mencionaremos aquí algunos casos. En 1700, don Luis
García de Pruneda compró 45 sitios de tierra en 1,500 pesos que -pagó "en
ganado cabrío de primales a nueve reales cabeza". Al año siguiente compró a
don Nicolás Hurtado de Mendoza IO sitios de tierra entre el arroyo de
Lazarillos y el de Escamillas y se los pagó "con 250 chivatos castrados para
matanza, buenos de dar y recibir, a usanza de criadores". 5

Pero, volvamos a las instituciones religiosas ,otorgantes de créditos.
Hasta 1777 el Nuevo Reino de León había estado bajo la jurisdicción
eclesiástica del obispado de Guadalajara. En ese año fue creado el obispado
de Linares. Dos años más tarde, tomó posesión el primer prelado, fray
Antonio de Jesús Sacedón, quien prefirió permanecer en Monterrey, donde
murió en ese mismo año. Los obispos que le sucedieron, continuaron

558

559

�gobernando desde esta ciudad. Organizado el gobierno eclesiásti~o dos de
sus dependencias, la Haceduría y Colecturía de Diezmos, y el Juzgado de
Testamentos, Capellanías y Obras Pías tuvieron un papel decisivo en cuanto
a su actitud crediticia.
.
El Juzgado de Testamentos, Capellanías y .Obras Pías, cuyo juez fue por
muchos años el canónigo Dr. Andrés Feliú y Tagores, otorgó muchos Y
cuantiosos créditos. Sus préstamos procedieron generalmente del fondo de
Capellanías. Era la capellanía una fundación instituida por particulares con
bienes o con cantidad de dinero destinados a ciertos' actos del culto; en
especial para misas por las almas de los fundadores o de sus deu?os; o bien
para el sostenimiento de una carrera eclesiástica. Algunos vecinos de
Monterrey o de otras poblaciones, obtuvieron préstamos de este Juzgado,
cuando aún dependía del obispado de Guadalajara.
En 1706, le fueron prestados al general Matías de Aguirre, vecino de
Saltillo, pero residente en Monterrey, 2,000 pesos, provenientes de la
capellanía impuesta por don Pedro de Almandos. El general garantizó el
pago con su hacienda de San Buenaventura, en Saltillo, que incluía tres casas
y diez yuntas. (no. 1108)
Ya establecido en Monterrey el Juzgado de Testamentos, José Gregorio
Treviño y hermanos obtuvieron en 1789 el préstamo de 1,200 pesos. ;Por este
empréstito hipotecaron dos casas en la ciudad y sus tierras en Santa Rosa y
en Los Lermas. (no. 2846)
En 1794, don José Cayetano de la Garza Valdés firmó pagaré por 2,000
pesos a favor del Juzgado. Era éste uno más de los diversos préstamos que
obtuvo para construir el mesón de San Antonio. Este edificio colonial estuvo
hasta no hace muchos años al sur de la plazuela formada por la convergencia
de las calles Real y del Comercio (Hidalgo y Morelos). El pago del adeudo
fue garantizado con la hipoteca del mismo mesón, concluido en ese año.
Doña Rosa María de Hinojosa, vecina de Reynosa, firmó pagaré en
1796 a favor del Juzgado de Testamentos por haberle prestado 4,000 pesos.
Res\)lta irónico observar que la cantidad procedía de la capellanía instituida
por don José María· Ballí, su esposo difunto. Ella pagaría el 5% anual de
intereses por nueve años, hipotecando además su estancia de la Feria 'con
todos sus muebles y agostaderos". La Feria es ahora una próspera población
de Texas, perteneciente entonces al Nuevo Santander, actual Tamaulipas.
(no. 3349)

560

Grandes cantidades

Pero los préstamos más considerables por su monto, eran obtenidos,
directamente del gobierno episcopal. Los créditos otorgados por este
conducto, procedían de fondos diversos. En 1797 la Clavería de la Catedral
prestó por cinco años 20 000 pesos a don Pedro Ignacio de Echeverz,
marqués de San Miguel de Aguayo, residente en la ciudad de México. El
dinero procedía del noveno y medio de la fábrica del templo y lo recibió José
Antonio de la Torre, apoderado del marqués. En e~ documento se expresa
que fue entregado en pesos ''contados a toda su satisfacción y voluntad, en
monedas de plata usual y corriente del cuño mexicano". (no. 3453)
Otro de los fondos para estos grandes préstamos era el Diezmatorio o
Contaduría de Diezmos a través de su administrador. Al cerrar el siglo
XVTU, en 1800, esta dependencia episcopal prestó 19,279 pesos a Francisco
Ignacio de Elizondo, teniente de la Compañía de Milicias del valle de
Pesquería Grande (villa de García). El adeudo corre pondía al arrendamiento
de la hacienda del Carrizal hecho a Elizondo años atrás por el obispo Llanos
y Valdé . Ignacio Elizondo habría de figurar más tarde en la aprehensión del
padre Hidalgo en Baján. (no. 3618)

Préstamo a insurgentes

Uno de los préstamos más cuantiosos fue el Oi.Orgado al insurgente
Mariano Jiménez, quien entró a Monterrey en enero de 1811. El Deán y
Cabildo de la Catedral no sólo recibieron a Jiménez con un Te Deum, sino
que le prestaron 125,000 pesos. En carta de 31 de enero, fechada en el
"Cuartel General de América en esta capital de Monterrey", agradeció el
"servicio tan interesante a la nación en las actuales circunstancias'. La
cantidad fue recibida en esa misma fecha en la Clavería, "en reales
efectivos", por el oficial José de la Luz Galván, "Capitán Tesorero de los
Ejércitos de América". En garantía del préstamo, Jiménez expresó al Cabildo
Eclesiástico en carta de esa fecha cómo tenía dada orden al brigadier Pedro
de Aranda, en Monclova, de que "a marchas dobles"" pusiera en esta capital
[Monterrey] el número de barras de plata que hicieran aquel valor' .8
Refiere el historiador José Eleuterio González que muy poco después de
salir de Monterrey el brigadier Juan Bautista Carrasco, subalterno de
Jiménez, salieron de Monterrey 34,000 pesos procedentes de este préstamo,
destinados al ejército insurgente que marchaba de Saltillo a Monclova.
Escribe asimismo que sorprendida esta conducta en Boca de Leones
(Villaldama) el dinero fue restituido a la Catedral. 9
561

�.

\

Metamorfosis de Monterrey

Durante más de dos siglos Monterrey había sido UQa ciudad netamente
agropecuaria. Todos los productos le llegaban por Saltillo, única puerta
natural hacia el interior. La apertura del puerto del Refugio (Matamoros) en
1820, y la refundación de Tampico en 1823, le propiciaron un notorio auge
comercial. Monterrey se convirtió en proveedora no sólo de los pueblos del
noreste, pero aún de aquellos que antes la proveían. Surgieron entonces
importantes casas comerciales. La de Juan Francisco de la Penilla, por
mucho tiempo depositario de los ingresos municipales; la de Valentín
Rivera, abierta en l 843; las de José Calderón, Gregario Zambrano y otros.
Monterrey enfrentó en 1846 uno de los episodios más dramáticos de su
historia, durante la guerra con los Estados Unidos. Vuelta la paz, su
importancia comercial atrajo a nuevos inversionistas extranjeros. En 1855
fue abierta La Reinera, que además de sus transacciones comerciales se
constituyó en representante del Banco de Londres y México. Hacía cambios
sobre plazas extranjeras, aceptaba depósitos a plazo fijo o en cuenta
corriente, etc. 10 Otra casa muy considerable fue la de Patricio Milmo e hijos,
que llegó a dejar su carácter comercial para dedicarse i exclusivamente a
actividades bancarias: situación de valores, ventas de giros, depósitos
.
11
cam b10s, etc.
Es importante subrayar que en esa época continuaba siendo la Catedral
la principal proveedora de créditos, a través de sus mismos fondos de
Capellanías, Diezmos, etc. y que esta actividad sólo habría de ser
interrumpida por la separación iglesia-estado en 1857. José Sotera onega
calculaba en 1854 los ingresos del clero local en 100 mil pesos. 12
Un factor exterior vino a favorecer la economía regional. Durante la
guerra separatista en los Estados Unidos (1861-1865), bloqueados los
puertos del Atlántico, los estados confederados hicieron por Matamoros el
movimiento de exportación de sus algodones. Fleteros mexicanos los
trasladaron por la ribera sur del río Bravo.
Esta época es de las más brillantes que ha tenido el comercio de los
estados fronterizos -comenta el historiador José Eleuterio Gonzálezentonces el movimiento mercantil se propagó hasta las últimas clases de la
sociedad. En esos días se formaron muchos y grandes capitales ... 13
Concluida aquella etapa sobrevino la decadencia comercial. Sin
embargo, quienes habían hecho fortuna la invirtieron en un nuevo giro: la
industria. Surgieron entonces no sólo las plantas textiles. de El Porvenir y La
Leona ( 1872-1874). Fueron abiertos en Monterrey pequeños talleres en los
562

cuales se inició la fabricación de almidón, maicena, aceites, cerillos,
cigarros, sombreros, etc. Una década más tarde, en 1883, eran más de 300
lqs talleres que había en la ciudad. El auge de estas pequeñas industrias
propició la apertura de la exposición Industrial de 1880, con 115 expositores
yla de 1888 en la que hubo roo expositores más que en la anterior.
Circunstancias de carácter interno y extem&lt;;&gt; dieron origen a un
desenvolvimiento mayor: la gran industria. Así, en 1~ décadas comprendidas
entre los años de 1890 y 191 O, fueron abiertas grandes empresas fabricantes
de cerveza, ladrillo, fierro cemento, vidrio, etc. Monterrey en 1900 pasó a
ser la cuarta ciudad del país.

Los primeros bancos

El incontenible progreso alcanzado por Monterrey en todos los órdenes,
trajo consigo la aparición de las primeras instituciones bancarias. Valentía
Rivero, Francisco Armendais y otros destacados hombres de empresa,
Lograron la apertura en 1890 del Banco acional de México, sucursal del que
seis años antes había sido establecido en la capital del país.
Dos años más tarde era abierto otro banco de carácter esencialmente
local: el Banco de Nuevo León, debido al espíritu innovador de Evaristo
Madero, Jerónimo Treviño, Viviano L. Villarreal y otros. La escritura
constitutiva fue firmada el 18 de febrero de 1892. 14
Casi al finalizar el siglo fue establecido el Banco Mercantil de
Monterrey. En diciembre de 1899 abrió sus puertas en un local provisional
para instalarse en 1901 en su edifico propio uno de los más bellos de la
ciudad, proyectado y construido por el arquitecto inglés Alfredo Giles. 15
Papel moneda

Muy pronto se dejó sentir en Monterrey el ben~ficio ocasionado con la
creación de los primeros bancos. En el comercio local y su relación con el
comercio nacional y el del exterior, se percibió incremento notable, debido a
la intermediación financiera. La inversió11 pública y la privada empezaron a
encauzar de manera provechosa sus recursos monetarios. La industria, el
comercio y los particulares recibieron créditos de los fondos depositados en
las nuevas instituciones. El desenvolvimiento económico fue patente a partir
de entonces. 16

563

�Algunos bancos locales lograron realizar emisiones de papel moneda.
Con ello. agilizaron las transacciones. En noviembre de 1892 el Banco de
Nuevo León emitió l'os primeros billetes de 5 pesos. Tal aceptación mereció
en el público este tipo de valores que, en febrero del año siguiente
aparecieron los de 1 y los de 1O pesos, y en febrero de 1894 fue hecha la
emisión de los de 20 pesos y en octubre los de 50 pesos.
El Banco Mercantil de Monterrey, por su parte, hizo también emisiones
de papel moneda: Una de billetes de 5 pesos apareció en 1900, más tarde,
entre ese año de 1907 puso en circulación los de l O, 20, 50 y 100 pesos.
Así las emisiones del banco de Nuevo León cuanto las del Mercantil,
ganaron la confianza del público. Durante poco más de dos décadas
mantuvieron su vigencia estos billetes de banco que, en nuestros días han
llegado a ser piezas de colección. Al sobrevenir los años de efervescencia
social fue desapareciendo gradualmente su circu !ación, cuando en 1914 los
diversos bandos revolucionarios emitieron también este tipo cte moneda. 17

Constituyeron el Centro Bancario en calidad de miembros fundadores,
el Banco Nacional de Méxi&lt;::o, sucursal Monterrey, el Banco de Nuevo León,
el Banco Mercantil de Monterrey, el Banco de México, sucursal Monterrey
abierta apenas en septiembre de 1925; y el Bank of Montreal, sucursal
Monterrey que había empezado a operar en la ciudad en octubre de 1924.
También se afiliaron al grupo la Casa Bancaria Guillermo López, la Casa
Bancaria Ramón Elizondo 19 y la Casa Bancaria Adolfo Zambrano e hijos,
abiertas las dos primeras en 1913 y 1914, en plenos días de la Revolución, y
la última en junio de 1917, cuando el conflicto armado había culminado con
la Constitución de ese año. 20

Labor social, 1925-1975

En sus primeros 50 años el Centro Bancario dejó sentir su proyección
social en beneficio del país y de la comunidad regiomontana. En aspectos de
carácter cívico dio en 1933 su aportación económica para las obras del
monumento a la Revolución y para las del Altar de la Patria en el bosque de
Chapultepec, en 1952.

El Centro Bancario
Tras la etapa convulsiva de la Revolución, sobrevinieron días
bonancibles. La década de 1920-29 fue de ajustes y de encauzamiento hacia
el progreso del paí-s. Fue entonces cuando en el seno del Banco Nacional de
México en Monterrey, don Alejandro Valdés Flaquer y -0tros funcionarios,
promovieron la creación de una asociación que agrupara a las instituciones
bancarias existentes en la ciudad.
Final izaba el año de 1925. En la reunión convocada por el Sr. VaJdés
Flaquer quedó formalizada la idea. La asociación llevaría por nombre:
Centro Bancario de Monterrey A. C. Por vez primera en el país surgía una
agrupación de este género. Su finalidad, según los seis primeros puntos del
acta constitutiva, sería la defensa de los intereses comunes y auxilios mutuos
y, además, facilitar la liquidación de crédito por medio de la compensación
diaria de saldos todo con fundamento en el artículo Iu3 de la Ley de
Jnsti~uciones de Crédito. del 24 de diciembre del año anterior.
La reglamentación fue redactada en esa misma fecha y consistió en un
decálogo que establecía los lineamientos de la naciente asociación.
Verificada la elección de la directiva de 1926, quedaron al frente de la
misma los señores Alejandro Valdés Flaquer, Enrique Seemann, Roberto
Rivera y Roberto Manrique, como presidente, vicepresidente, secretario y
tesorero, respectivamente. 18

564

Ha estado presente en la solución de problemas nacionales. En la
década de 1930 participando en la campaña pro-turismo, promovida por la
Asociación Mexicana Automovilística. Colaborando, en 1940, a la atención
de las necesidades de crédito agrícola, y en la campaña realizada en pro del
consumo de productos nacionales, a fin de influir en los niveles de la balanza
nacional.
Apoyó, en 1960, la obra realizada por el Tecnológico sobre los recursos
de uevo León, enfatizando el Cenrro Bancario su interés sobre las vastas
zonas de riego, del noreste. En los años 1963-1968 procuró participar en
aquellos organismos de la iniciativa privada, promotores de habitaciones
populares. Intervino en 1971 en la gestión ante la Presidencia de la
República, a fin de que Sabinas Hidalgo fuese considerada frontera para
operar en ese lugar pequeñas industrias exentas de impuestos. Su
intervención fue también decisiva al proponer soluciones para contener el
crecimiento demográfico y para la descentralización de las industrias.

Educación y cultura
En el ámbito educativo y cultural de Monterréy, el Centro Bancario
brrndó apoyo económico para las campañas de alfabetización de 1945 y
1965. Co_ntribuyó en 1949 a la realización del Congreso de Historiadores de
565

�México y los Estados Unidos, organizado por la Academia de Historia de
Monterrey, que presidía don Carlos Pérez-Maldonado.
Colaboró en 1951 para realizar el proyecto de la Granja Agrícola del
Tecnológico; y en 1960 aportó 150 mil pesos para la construcción del
edificio de la Facultad de Comercio y Administración, en la ciudad
Universitaria. En 1965 donó 625 mil pesos para Enseñanza e Investigación
del Tecnológico, y 150 mil en 1968 para el gimnasio de la misma escuela.
Procuró también el adiestramiento de los trabajadores para un mejor
rendimiento de éstos en las empresas.

Protocolos del Archivo Municipal de Monterrey, de Israel Cavazos Garza y que
comprenden en seis volúmenes los años de 1599 a 1801 .
2

AMM, Civil, vol. 23, exp. 13.

3

Primal: oveja o cabra q~e tiene de uno o dos aflos de edad.

4

A.MM , Civil, vol. 26, exp. 7.

5 AMM,
6

Civil, vol. 24, exp. 20, fol. 15.

AMM, Civíl, vol. 4, exp. 18, f. 29, no. 19.

Queja de Melchora Rodríguez, mulata libre, sobre María Josefa, su hija. AMM,
Civil, vol. 67 exp. 2, fol. 75 (1729).
7

En bien de Monterrey

La actividad del Centro en pro de Monterrey durante los primeros 50
años fue provechosa. Ante el grave problema de la escasez en el suministro
del agua, así doméstico cuanto industrial, a iniciativa suya el comercio y la
industria hicieron en 1950 fuertes aportaciones a fin de realizar estudios
técnicos relacionados con el abastecimiento. Agravada la situación por el
crecimiento de la ciudad, el Centro promovió en 1957 ante sus asociados un
préstamo considerable. Ello coadyuvó al tendido del acueducto desde los
manantiales de San Francisco en el municipio de Santiago. De igual manera
había procedido en 1953, haciendo una emisión de bonos para las obras de
canalización del río de Santa Catarina.
En 1958 intervino el Centro de manera efectiva, suscribiendo una
importante cantidad en apoyo a la constitución de la Compañía de Luz y
Fuerz.a Motriz de Monterrey. Su aportación de 100 mil pesos sumada a
tantas obras, hizo posible en 1964 la realización del Centro de Cardiología,
del Hospital Muguerza.
En cuanto al desarrollo de la ciudad, el Centro Bancario brindó valioso
respaldo para los proyectos de urbanización, y se adhirió a las peticiones
ante el gobierno federal, para que los terrenos del Campo Militar fuesen
cedidos para convertirlos en un gran parque.

Carlos Pérez-Maldonado, "El Exmo. y Rvmo. Don Primo Feliciano Marín de
Porras y la emboscada de Baján", en: Memorias de la Academia Mexicana de la
Historia, octubre de 1950, pp. 5-28, documento no. 3.

8

9

Colección de noticias y documentos para la historia de Nuevo León... , Tip. de

Antonio Mier, Monten-ey, 1867 pp. 227 y 228.
10 Isidro Vizcaya Canales, Los orígenes de la industrialización de Monterrey, 18671920. TTESM, Monterrey, 1969 p. 93.
11

lbíd.

Artículo 'Nuevo León ..." en Apéndice al Diccionario Universal de Historia y
Geografia, t. IU, Imp. de J. M. Andrade y f. Escalante, México, 1856. El artículo de
Noriega está fechado en noviembre de 1854. Para este tema véase: Gisela von
12

Wobeser, "Los créditos de las instituciones eclesiásticas de la ciudad de México en
el siglo XVIII", en El crédito en Nueva España, Instituto Mvra et al., México, 1998,
pp. 176-202.
13

Algunos apuntes y datos estadísticos... de N uevo León. lmp. del Gobierno,

Monterrey, 1873, p. 34. En la reedición de 1996, p. 94.
14

Amplia información véase en: Ignacio Martínez Jr., Apuntes históricos del Banco

de Nuevo León, 1892-1942, Monterrey, 1960, 152 pp.

Notas bibliográficas

• Redactado en diciembre del 2000, en ocasión del 75° aniversario c;lel Centro
Bancario de Monten-ey.

Clausurado en 1916, reanudó sus operaciones en 192 l. A partir de 1985 pasó a
ser Banorte (Banco Mercantil del Norte).
15

Cincuentenario del Centro Bancario de Monterrey, A. C. , Monte1Tey 1975, pp.
13 y 14.

16

Este número y los siguientes, puestos en calidad de notas, remiten a los que
aparecen al principio de cada cédula en los libros: Catálogo y síntesis de los
1

567

566

�Para mayor información sobre el tema véase el libro de Ignacio Martínez Jr., ya
citado y el de Ricardo de León Tallavas, Por este signo vencerás. Papel moneda en
Nuevo León, /892-/9/4, AGENL, Monterrey, 1988 (Cuadernos de Archivo no. 32)
70 pp.
17

18

MONTERREY ANTIGUO
CASAS Y MATERIALES DE CO STRUCCIO

Tomas Mendirichaga Cueva
Sociedad uevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística

Cincuentenario... ibíd.

19 Reorganizada en 1927 inició sus operaciones el 1°. de enero de 1928 como Banco
Comercial de Monterrey. En 1970 cambió su nombre por el de Banco de Monterrey,

S.A.

° Cincuentenario...

2

(Il)

Hemos dicho que, a mediados del sigfo XVU, seguramente
predominaban en Monterrey las casas bajas, de un solo piso. La mayoría,
qui71Ís, eran una sala, un aposento y la cocina, ésta aparte para evitar el
incendio de la vivienda. Así era en J 658, la del alférez Andrés de Charles.
La del capitán Nicolás de la Serna, fallecido en J663, se componía de dos
salas, la tienda con un torreón encima, otros dos aposentos, cochera y cocina.
En el mismo siglo XVTT los documentos mencionan algunas viviendas
que consistían en una sala y un aposento, con "un alto (cuarto) encima ".
Otras tenían "su jacal encima " cubierto de paja. Hubo casas con un torreón
o torre de vigilancia. En 1626, la iglesia de San Francisco tenía "torre
fuerte" y la casa del capitán Miguel de Montemayor "una torrecilla alta ".
Ya dijimos que la del capitán Nicolás de la Serna, fallecido en 1663 tenía un
torreón y, a principios de 1683, se alude a la torre de las casas reales (antiguo
palacio municipal), donde había vivido el gobernador Juan de Echeverría.
También las casas de María González Hidalgo tenían, a principios del siglo
XVIH, una torre "con un aposento debajó ... "
Las pare-des de las casas eran de adobes o de piedra, tal ez lo que
después se llamó "sillar". Los techos eran, generalmente, de morilllos o de
viguería, algunos estaban cubiertos de tejas, quizás a dos aguas, o con una
"argamasa a modo de hormigón ". El de la iglesia de San Francisco
terminada en 1752, era una "torta de hormigón ". Los suelos se
pavimentaban con losas o ladrillo. Las viviendas más humiides se cubrían
con carrizo, paja o hierba y, quizás, tenían suelo de tie1Ta apisonada.
Algunas casas tuvieron tienda y trastienda. 'En 1664, un informe
municipal mencionaba las ocho tiendas que había en Monterrey.
Las casas de las haciendas y estancias eran tan modestas como las de
Monterrey, aunque había excepciones. A mediados del siglo XVTI las de la
hacienda de Santo Domingo, en el actual municipio de San icolás de los
Garza, cuyos dueños eran el capitán Juan Cavazos y su esposa Elena de la
Garza, eran "muy cumplidas" y cubiertas "de vigas labradas ". Las fincas
rústicas del sargento mayor Jacinto García de Sepúlveda y los capitanes
Lucas García y Bias de la Garza, en los actuales municipios de García Santa
Catarina· y Apodaca, tenían "casa fuerte y torreón ".

568
569

�A principios del sigJo XVIII ya se mencionan las casas "de altos y
bajos", o sea de dos pisos, con balcones. En esos años hay más referencias a
las que tenían zaguán y tienda.
Las casas de María Gonz.ález Hidalgo, que a fines del siglo XVII eran
~'de las mejores de Monterrey", tenían nueve cuartos y estaban valuadas en
4,000 pesos; en 1716 ya se componían de trece piezas. También la ~asa del
sargento mayor Pedro Guajardo, fallecido a principios de l 720, tenía trece
piezas. La que fue del general Antonio Fernández Vallejo, que en 1722
compró María Báez de Treviño en 3,000 pesos, .tenía quince cuartos. El
sargento mayor Antonio López de Villegas era dueño, en 1725, de dos casas
"de altos" una de once piezas y la otra de doce, ésta con un corredor. A
principios de 1726 la casa de Teresa de Guzmán, viuda del capitán Joaquín
de Escamilla, compuesta de cinco cuartos "con su alto y balcón" se valuó
en 3,000 pesos.
A mediados del siglo XVlll la mansión del general Luis García de
Pruneda y su esposa Juana de León llamada la casa grande, ocupaba cuatro
solares y se componía de varias viviendas. La compró, en 1749, su hijo el
general Juan García de Pruneda en 3,000 pesos.
En la segunda mitad del siglo XVIU se mencionan en los documentos
algunas fincas que eran, en realidad, verdaderas residencias.
En 1762 la de Josefa Francisca Cantú, viuda del general Francisco
Ignacio de Larralde, era "de cantería labrada" y, "por lo costoso de su
erección", debía valer 8,000 pesos.
La del general José Salvador Lozano y su segunda esposa Petra Gómez
de Castro se valuó en 1767 en 12,000 pesos; tenía corredores, "altos y
balcones decentemente fabricados ... "
La que fue del general Antonio de Urresti y su esposa María Francisca
de Larralde, se decía en 1769 que estaba techada de viguería y cubierta con
hormigón de piedra y tejas; los pisos eran de ladrillo. La portada, con marco
de piedra labrada, daba acceso al zaguán. Tenía portales, con pilares y arcos
de piedra, y tienda. Las puertas y ventanas eran de madera tallada, con
marcos de cantería. En el interior había dos salas, recámaras y otras piezas.
La que había sido del general Domingo Miguel Guajardo y su segunda
esposa Leonor Gómez de Castro, se decía en 1770 que era "de suntuosa
fábrica" y, en 1784, fue adquirida por el obispo Verger en 6,000 pesos.

La resi?encia almenada del gobernador Ignacio Usel y Guimbarda y su
esposa M3:la Jo~efa de Larralde tenía veinticinco piezas, siendo valuada en
1772 en mas ·de 6,000 pesos.
La finca que en 1780 estaba edificando María Josefa de Larralde, viuda
de Usel y casada con Cosme Damián de Arrese, estaba "fabricada a todo
costo'' y tenía un valor de más de 3,000 pesos.
. Dire~os, por último, que, a principios de 1l94, el sacerdote José
Miguel Sanchez Navarro compró en 6,500 pesos la mansión que había ·sido
del ~eneral Larr~lde. La finca tenía en la plánta baja: antetienda, tienda,
trastienda, zaguan~ antesala, sala y recámara y, además, dos cuartos,
comedor, un pasad1zo, despensa y cocina. En los altos había otras dos salas
d?s rec~aras otro pasadizo y un cuarto bajo entre dos escaleras. En los do~
pisos tema corredores y por supuesto, también cochera y caballeriza. 1

n
Respecto ,a lo~ materiales de construcción diremos que, en los
d_oc~mentos mas antiguos, de fines del siglo XVI y XVII, se mencionan los
s1gu1entes: adobe, piedra madera, lodo, cal, arena y tejas. Si los documentos
se refieren a las _viviendas, se mencionan sucintamente los materiales de que
estaban construidas: paredes de adobes, techos de vigas o morillos etc.
Hubo t~chumbre~ de tejas quizás a dos aguas, como la de la i~lesia
parroquial, menctonada a .mediados de 1673, y de la casa del alférez real
Pedro de Almandoz, descrita a principios de 1705. A principios del siglo
XVIII, las casas de María González Hidalgo y el capitán Juan Esteban de
Ball~stero~ tení~n techos _c?n una "argamasa a modo de hormigón". El
carr_1zo, paJa o hierba se utilizaba en las viviendas más humildes. La casa del
cabildo, cuya construcción se inició en 1653 y concluyó en 1655 tenía techo
de tejamanil.
'
Cuando se dice que las construcciones eran , '{d_e piedra", qu 1z.as se
refieran a lo que _después se _llamó "sillar". Una de; las casas del sargento
mayor Pedro GuaJardo, fallecido en J720 era de trece piezas, construida "de
cal y piedra", y otra compuesta de cuatro cuartos "bajos y altos" era "de
lodo y piedra y revocada con argamasa. .. ·,, En 1722 María Báez d~ Treviño
comp~a en 3 000 pesos la casa que había sido del general Antonio Fernández
V~lle~o? con quince piezas, edificada la mayor parte "de cal y piedra... " A
pnnc1~10 de 1726, en el inventario de bienes del capitán Joaquín de
Eseam1lla, se ase~tó que su casa, de cinco piezas, era "de piedra y adobe ".
Por su parte, su vmda Teresa de Guzmán dijo que estaba construida "de cal
y piedra".

571
570

�La alusión más antigua que conocemos respecto al "sillar", aparece en
un "libro de cuenlas" del convento franciscano de Monterrey, que abarca
los años 1726-1759, donde se asentó, en diciembre de 1726, que se estaba
construyendo la capilla mayor de la iglesia de San Francisco con piedra
sacada a punta de barra... ".2

11

El general José Joaquín de Mier oriega, quien fue gobernador interino
del Nuevo Reino de León, también se refirió al sillar cuando afirmó en 1778
que, en "la mayor parte" del piso de la ciudad, si se excavaba, a una cuarta
o media vara de profundidad "se encuentra con un calichi nobilísimo, que
sirve a la construcción de la iglesia parroquial (ahora catedral), a los
edificio de los vecinos"

yen la construcción de las norias. 3

En 1779 el padre Alejandro de la Garza, cura párroco de Monterrey,
refiriéndose al sillar afirmaba: "la cantera (es) mucha y buena; está en el

Por su parte, el doctor José Eleuterio González (1813-1888), en su obra
Algunos apuntes y datos estadísticos... (Monterrey, 1873 ), página 6, dice:
"los sillares de que se valen para construir sus casas los habitantes de estas
tierras, no son otra cosa sino pedazos de carbonqto de cal impuro y casi
amorfo, pues no se ven cristales de ninguna especie, aunque su dureza es
mediana... "

Se relacionan con nuestro tema las medidas de los solares y la toma de
posesión de los mismos.
A tin~s del si~lo .xyn se decía en Monterrey que los solare de casa y
huerta deb,~n med,r tremta y _tres vara y tercia de frente (casi 28 metros) y
sesenta y se,s varas y dos tercias de fondo (casi 56 metros).

plan o piso de la misma ciudad. .. ". 4

La casa que había sido del padre José Lorenzo Báez de Treviño, que
compró en 1780 el alférez real José Joaquín Canales estaba delimitada con
"pared de silleria" y, la que adquirió en 1788 el padre Matías López Prieto
de José María Sulé, era una sala y un cuarto "de sillería y lodQ. .. 1' . 5
En una información levantada por el gobernador Bahamonde y Villamil
en 1791 Fray Cristóbal Bellido y Fajardo denomina "piedras de sillar" a los
sillares. El mjsmo gobernador, en un informe al virrey Revillagigedo, anexo
a dicha información de 1791, dice que la ciudad estaba asentada "sobre

El 4 de junio de 1682, al darle posesión de un solar a la viuda Juana de
MontaJvo, se asentó que, conforme a las ordenanzas reales, el solar debe
tener "de cuadra
(de frente) treinta y tres varas y de largo (de fondo)
•
,, 9

sesenta y se1s... .

En un documento fechado en abril de 1690 se afirma que "tiene un
solar de casa cien pies de ancho y doscientos de largo que, reducido a
med~da regular de vara castellana, le corresponden treinta y tres varas y
tercia de ancho y sesenta y seis y dos tercias de largo a cada solar... " _,o

piedra firme de cantería, de que es todo el piso de la Ciudad. .. ". 6

. El capitán Ignacio Guerra, alguacil mayor del ayuntamiento
reg,omontano, afirmó en junio de 1694 que "las varas que por ordenanza

A fines del siglo XYill ya se menciona este material de construcción
con el nombre de sillar. Bartolomé de la Serna y Alarcón, en su testamento
fechado el 1°. de agosto de I 796, afirma que su casa tenía "una sala de

debía tener un solar eran ciento, las treinta y tres y una tercia por frente y
las sesenta y tres (deben ser esenta y eis) y dos tercias de longitud. .. ". 11

sillar ". 7

El 2 de octubre de· 1699 se le concedió al capitán Juan de Chapa un
solar de 'cien varas, que por ordenanzas reales se dan y reparten a los

José Francisco Arispe vende, a mediados de 1807, a José Valera una
casa cercada con "tapia de sillares". 8

demás vecinos ... ". 12

En la medición de la casa y solár del capitán Gabriel de la Garza
llevada a cabo en enero de 1700, se alude a "las cien varas de solar, que son

A princ1p1os de enero de 1828 Luis Berlandier y Rafael Chovel,
miembros de la Comisión de Límites que encabezó el general Manuel Mier y
Terán, escribieron en su Diario de Viaje (México, 1850) página 61: "En

las que disponen las reales ordenanzas... ". 13

Monterrey usan, para las construcciones, de una arcilla endurecida bastante
blanda, y no hacen uso de los buenos materiales, que con algún trabajo
pudieran tomar de la sierra inmediala ".

A fines de marzo de 1702, se le mercedó a Salvador de Herrada
Capetillo un solar para casa, corral y huerta de treinta y tres varas y una
tercia de ancho y sesenta y seis varas y dos tercias de largo. 14
•

572

573

�También se concedieron solares cuadrados. En la petición que hizo el
capitán Juan Esteban de Ballesteros para que midieran su solar, en marzo de
1707, se alude a ''las sesenta varas que debe tener por cada costado ..." El
cabildo regiomontano accedió y ordenó la medición "dándole sesenta varas
de frente y sesenta de centro ... ", es decir "sesenta varas _de latitud y sesenta
,, IS
de Iong1"tud ....

sureste de Padre :rvtier y Escobedo, resultando con una extensión de ciento
diecinueve varas (casi 100 metros ). 19 Sin embargo, la extensión de esa
cuadra debió ser mayor pues, al oriente del capitán De la Garza estaba, en la
esquina suroeste de las actuales avenidas Zaragoza y Padre Mier, la casa y
solar que habían sido del difunto sargento mayor José de Treviño y que, en
esa fecha, eran de su viuda Beatriz García.

A principios del siglo XVill se otorgó un so.lar de grandes dimensiones.
El gobernador Vergara y Mendoza concedíó en l 702 al padre Jerónimo
López Prieto un extenso terreno para la fundación del colegio de San
Francisco Xavier. El 7 de enero de 1709 se llevó a cabo la medición del
solar, el cual debía tener doscientas cincuenta varas (21 O metros) de largo
por doscientas varas (l 68 metros) de ancho. La medida no se pudo
completar, debido a los accidentes del terreno. Una nueva medición,
efectuada a principios de 1717, redujo la extensión del predio a doscientas
veinticinco varas (casi 190 metros) de largo por noventa varas y media (76
metros) de ancho. La propiedad tuvo como límites, al norte y sur dos calles
reales (Padre Mier y Morelos) y, al oriente y poniente, dos callejones
(Escobedo y Capitán Emilio Carranza). A fines del siglo XVITT este amplio
terreno fue dividido, trazándose un callejón en medio, que es la actual calle
de Parás. 16

Respecto al ancho de las calles diremos que, 1al llevarse a cabo, en
febrero de 1717, la nueva medición del terreno concedido en 1702 al colegio
de San Francisco Xavier se empezó la medida "dejando las doce varas (10
metros) usuales para la calle real... ", también llamada Principal. 2º Un siglo
y medio después se denominó a esta arteria calle del Comercio y
posteriormente Morelos, la cual fue ampliada en l 930 y ahora es la Plaza
Comercial Morelos. A fines del siglo XVUI el terreno del colegio
mencionado fue dividido en dos manzanas de tierra, trazándose en medio un
callejón al que también se le dieron doce varas de ancho. Es la actual calle
de Parás.

El capitán Bias de la Garza solicita el 10 de abril de 1713 un solar. El
ayuntamiento lo concede, aclarando que deben dársele "las cien varas que
regularmente se les señalan a todos los solares de este Reino desde
.
. l tiempo..
.
mmemoria
. "n
.
A fines de octubre de 1722 Juana de Treviño, viuda de Diego de Ochoa,
vende a Mateo de la Fita y Berri "un solar regular de a cien varas
castellanas", o sea "con treinta y tres varas y tercia de frente y sesénta y
. ue
,J
seis. y dos tercias
centro... .. .is
En Monterrey las manzanas se trazaron, generalmente, rectangulares;
los lados mayores se denominaban "cuadras" y los menores "cabeceras " o
"cabezadas ". Sus medidas eran, sin embargo, muy variables. En el plano de
Monterrey levantado por José de Urrutia en 1765, que es el más antiguo
conocido, aparecen manzanas de distintos tamaños, algunas son alargadas y
otras tienden a ser cuadradas.
A mediados de 1693 se efectuó la medición de la cuadra situada en el
lado sur de la actual avenida Padre Mier, entre la de Zaragoza y la calle
Escobedo. Dicha cuadra, en la que había "seis solares poblados ", fue
medida de oriente a poniente, desde el solar del capitán Pedro de la Garza el
Mozo hasta el del alférez real Pedro de Almandoz, ubicado en la esquina

574

IV

La toma de posesión de un solar se llevaba a cabo arrancando hierbas o
plantas, cortando las ramas de los árboles o lanzando piedras. También ,
paseándose de un lado a otro del terreno, el propietario daba cuchilladas o
estocadas a los árboles.
En la toma de posesión de una casa, quien ejercía la autoridad tomaba
de la mano al beneficiario y lo introducía al interior de la finéa, recorriéndola
por el pasillo los corredores, la sala y los demás cuartos, abriendo y
cerrando las puertas. Luego pasaban al patio y traspatio, donde el interesado
tiraba piedras a los cuatro vientos, arrancaba hierbas y sacaba agua de la
noria o acequia.
El 23 de enero de 1684 se le dio posesión a Gertrudis de la Vega de un
solar para casa, corral y huerta. El justicia mayor dejó asentado: "la cogí de
la mano y, en nombre de su Majestad, le di posesión de dicho solar... "
Luego "se paseó por dicho solar e hizo otros actos de verdadera
posesión .. . " Como había una casa en el terreno, "abrió y cerró puertas... ".2 1
En la posesión de solar a Margarita de la Garza, viuda del capitán Pedro
Flores, el 27 de enero de 1687, ella se "paseó por dicho solar, cavó y
arrancó hierbas e hizo otros actos de verdadera posesión... ".22

575

�A principios de junio de l 693 el maestro ?e escuela ~anuel de
Mendoza tomó posesión de un solar, en el que habta un pequeno cuarto, Y
"entró en el aposento y cerro, la puerta y lavo¡·•b·
vto a rrr... ,.23
.
t

A Juan de Montalvo se le mercedó un solar. El 16 de octubre de 1696
-''se paseó por encima del dicho solar, lo cavó y tiró piedras de una a otra
. , ,, 24
parte, haciendo otros actos de verdadera y rea l poseszon. .. .
El 15 de enero de 1700, el capitán Gabriel de la Garza toma posesión de
un solar en el que había una casa. Y "se paseó por dicho sol~r, cav~., tiró
piedras, y de la casa echó fuera lo que dentro estaba; cerro y abrw las
., 25
puertas ... .
En la posesión a Salvador de Herrada Capetillo de un solar, en marzo de
1702 se asentó: "le cogí de la mano... y le metí en las tierras y, en señal de
pose;ión, se anduvo paseando, arrancó hierbas, quebró ramas, e hizo otros
- Ies de poseswn.
. , .. .. .26
actos y sena
En febrero de 1717 el alguacil mayor del cabildo reinero dio posesión
del terreno en que estaba el colegio de San Francisco Xavier a su rector, el
padre jesuita Francisco Ortiz. Y, tomándolo de la mano, se llevaron a cabo
"los actos que se acostumbran de verdadera posesión, arrancando hierbas Y
. do pie
. dras .. . .. .21
tiran
A principios de noviembre del mismo año, el teniente de alguacil ma~or
le dio posesión, al citado padre Ortiz, de un solar en. la a~tual avernd~
Hidalgo: "le cogió de la mano, lo paseó por la refenda tierra, arranco
zacates, tiró piedras y derramó agua de la acequia ... ". 28

V

Cuando el gobernador Martín de Zavala llevó a cabo, quizás en 162.6, la
traza definitiva de Monterrey, debió hacer el reparto de solares a los vecmos,
quienes tenían la obligación de construir sus casas y r~~idir ~". ellas. Sin
embargo, años después muchos de ellos y sus familias v1v1an en las
haciendas y estancias.
Monterrey fue, durante largos años, una "ciudad fantasma", un villorrio
con algunas casas dispersas y abandonadas. El gobernador Zavala Y el
ayuntamiento regíomontano conminaron frecuentemente a los pobladores a
que tuvieran habitada su casa de la ciudad.

De las actas de cabildo se deduce que, durante mucho tiempo,
Monterrey estuvo prácticamente despoblada. El 2 de julio de 1635 el cabildo
ordenó a los vecinos que, en el término de seis meses, construyeran sus
viviendas, bajo pena de cien pesos en reales, que serían aplicados a obras
públicas, debiendo vivir en ellas seis meses del año. El gobernador ratificó
dicho acuerdo. Sin embargo, la mayor parte de los vecinos no cumplió la
orden, alegando "su mucha necesidad" ya que sus haciendas y estancias
habían tenido un grave quebranto debido a "las ~erras que ha padecido
este Reino, esterilidades e inundaciones... '' Considerando lo expuesto por
los pobladores, se suspendió el cobro de las multas. 29
El 30 de julio de 1635, el procurador general Juan de Taranco Vallejo
presentó ante el cabildo regiomontano un interesante informe. Afirmaba que,
desde la fundación de Monterrey hasta ese día, se1 habían repartido a los
pobladores tierras, aguas y encomiendas para que s asentaran y tuvieran
casa en la ciudad, la cual debía estar haqitada seis meses del año. Debido a
que no se había cumplido con dicha obligación, "esta ciudad (Monterrey) va
en disminución y está montuosa... " Los pobladores vivían fuera de la ciudad
'y tan solamente vienen (por) la Pascua Florida y se hospedan en las pocas
y cortas casas de los vecinos que aquí asisten ... " Por último pedía que se
obligara a los pobladores a tener casa en la ciudad. 30
En agosto de 163 5 el gobernador Zavala ratificó nuevamente el acuerdo
del cabildo. Decía que debido al incumplimiento de lo ordenado por la
autoridad, Monterrey, 'en lugar de ir a más iba a menos, y no había forma
de calles ni plaza ni otras cosas convenientes a la ciudad, y más (siendo)
metrópoli, como la intitulan en la fundación de ella... " Añadía que los
pobladores habían descujdado su obligación de tener caballos y armas para
la defensa de la tierra. Ordenaba al alcalde mayor y capitán a guerra de la
ciudad de Monterrey que, cada cuatro meses, redactara una lista anotando las
armas que tenía cada poblador. Cada uno debía poseer dos ternos de armas,
caballos, cotas, escarcelas, sobrevista, chimal y dos arcabuces. Quienes no
pudieran tener todas las armas debía, por lo menos, contar con arcabuz, cota
y chimal. Todos deberían presentarse cada cuatro meses en la ciudad "con
sus caballos y armas", con el fin de efectuar la ceremonia llamada
"alarde ". 31
El cabildo afirmaba que los vecinos "gozaban de todos los honores",
pero "sin hacer de su parte cosa que fuese en lustre" de la ciudad. o había
casas "por tenerlas casi los más (de los vecinos) en sus haciendas, con que
no acudían a la dicha ciudad y estaba ya (Monterrey) eriaza y llena de
mezquites y tan montuosa que no parecía población... ".

577
576

�Zavala ratificó e,) acuerdo del cabildo el 1° de enero de 1636.32 Como
los vecinos no habían cumplido, el gobernador ordenó que, en un plazo de
seis meses, se embargaran los bienes de quienes no habían aeatado las
órdenes. Las viviendas debían tener, por lo menos, sala y aposento.
• Monterrey era una aldea deshabitada. En la sesión del ayuntamiento
celebrada el 6 de febrero de 1636 se dijo que, debido al abandono en que se
bailaban las viviendas, "está toda esta ciudad montuosa y, de tal modo, que
apenas parece hay población en ella... "
Los más destacados pobladores dieron sus razones para no tener casa
habitada en Monterrey. La mayor parte aducía "la continua guerra" con los
indios, "los temporales y la/alta de bastimentas... ". 33
En diciembre de 1635, Gonzalo Femández de Castro dijo no haber
cumplido "por los inconvenientes de estar sembrand0 y cogiendo los
maíces, cosa que tanto importa al bien común ... "; afinnaba que los
pobladores estaban en una difícil situación, debido a "la continua guerra
que de más de diez años a esta parte (desde antes de 1625) no~ han d~do los
naturales.. . " (Folio 2) Por su parte, en marzo de 1636i Miguel Sanchez
Sáenz afirmó que, "por el año de treinta y tres", se h'izo la paz con los
indios rebeldes, después de "más de doce años... de continua guerra.. . '\ es
decir iniciada hacia 1621 ; por lo cual los pobladores "quedamos de todo
punto destruidos ... " (Folio 19) A mediad.os de 1636, Blas de 1~ Garza Y
Alonso de Treviño afirmaron que la mayona de los pobladores habitaban sus
casas de Monterrey "por lo menos dos meses, los menos ocupados del
año ... ", añadiendo que obligarlos a vivir en la ciudad _
sería "la total
destrucción de nuestras haciendas... ", pues tendrían ciue desampararlas.
(Folio 31) En agosto del mismo año un grupo de pobladores alegaba: "es
notorio y consta· que habemos defendido la dicha ciudad (Monterrey) con
nuestras propias armas y caballos, a nuestra costa, en tiempos continuos de
diez años que duró (la guerra contra los naturales). .. ", añadiendo que eran

pocas las viviendas que habían quedado en pie después de la inundación
ocurrida unos años antes; afirmaba: "los enemigos nos robaron y hurtaron
nuestros ganados, sino también nos quemaron y destruyeron nuestros
ranchos y casas, talándolas de todo punto con incendios que cada día nos
daban. .. "; concluían que no había casas en Monterrey debido a la
inundación que "en los años pasados en ella sobrevino, pues apenas quedó
casa alguna que no se arruinase y cayese y, si algunas quedaron, estuvieron
con grande riesgo de ruina .. . " (Folio 36 y vuelta) Por último, a mediados de
abril de 1637, otro grupo de pobladores alude a "un diluvio y tempestad que
de poco tiempo a esta parte sobrevino, por cuya causa se¿cayeron muchas
casas, y aún las viviendas y celdas del convento del Sr. S. Francisco, con ser
lo mejor parado de la dicha ciudad. .. " (Folio 33 vuelta) Quizás éstos se
578

hayan referido a la inundación ocurrida en septiembre de 1636, mencionada
por el cronista Alonso de León (Relacién, discurso tercero, capítulo VII).
El 2 de junio de 1643, el gobernador ratificó otra vez la decisión del
ayuntamiento de multar con cien pesos a quienes no habían edificado sus
moradas. Insistió, además, en que las viviendas tuvieran, "por lo menos, sala
y aposento... " Quienes no cumplieran, no podrían ~cupar cargos públicos.
Las casas debían estar habitadas durante la Pascua, la Semana Santa y el día
de Corpus Christi, debiendo estar terminadas el día de Navidad de ese año.
(Actas del Ayuntamiento de Monterrey. Monterrey, 1994. Vol. l. Págs. 122124).
Una década después, el día de Pascua de Reyes de 1653, se dio a
conocer una orden de Zavala quien "por última vez", copminaba a los
vecinos a construir sus viviendas. Transcurrié ese l¡lfiO sin que se acatara
dicha orden. El 23 de marzo de 1654 el gobernador Zavala advirtió que, aún
cuando se había caído en "inobediencia", él estaba dispuesto a escuchar a
los remisos "para que aleguen lo que les covenga... ".34
En un documento sin fecha, que debe ser de 1653 ó 1654, intitulado
"Razón de los vecinos de la ciudad de Monterrey, parroquianos y
domiciliarios de ella ", se asentaron los nombres de quienes tenían casa y

quienes aún no la construían. En dicha lista aparecen 22 hombres y 3
mujeres, a cuyos nombres se les anotó "tiene casa", y otros 23 hombres y
una mujer con la anotación "no la tiene ". En total 45 hombres y 4 mujeres.
(Véase Apéndice).
En 1655 el cabildo pidió al gobernador suspendiera la ejecución de las
penas, pues había el peligro de que se despoblara el Nuevo Reino de León.
Añadía que el despoblamiento era "mayor daño e inconveniente " que el
hecho de no tener casas que dieran "lustre " a Monterrey. El 29 de abril
Zavala accedió a la petición, advirtiendo que las órdenes dadas eran para
bien de "la población, lustre y decoro" de Monterre~. El cabildo debía dar
un nuevo plazo a los vecinos reacios quienes, mientras tanto no podrían
ejercer cargos públicos ni obtener mercedes de tierras y aguas ni
encomiendas.35
Zavala comunicó al cabildo el 4 de· mayo que, habiendo remitido la
causa al licenciado Juan Ruiz, abogado de la Real Audiencia de México, éste
afirmó que debía darse cumplimiento a las órdenes dadas.36
El 15 de mayo el cabildo dio a conocer que el ,gobernador les había
comunicado el ''parecer " del asesor letrado advirtiéndoles que las viviendas
debían tener, a lo menos, sala y aposento, ambos cubiertos de terrado, ,
579

�puertas y ventanas. Además se dio el plazo de un mes para que, quienes aún
no las habían construido, presentaran sus 'defensiones" en dicha causa. 37
Al concluir el nuevo plazo, sólo algunos vecinos habían solicitado que
se les excluyera de dicha obligación. Varios alegaron haber lomado parte en
ll:I. campaña militar contra los indios "en El Pilón (ahora Montemorelos). .. "y
aludían a "la muerte de los soldados de la sierra" y a "la guerra de hacia el
norte", cuya expedición se encomendó al capitán Bias de la Garza.
En 1656 el cabildo ordenó que, desde el primero de agosto hasta
mediados de septiembre, se presentaran las "defension(#s" de quienes no
tenían casa en Monterrey. 3~
El gobernador y el cabiJdo habían insistido, durante más de dos
décadas, en la obligación de los pobladores de tener casa en la ciudad y
habitarla, como lo establecían las Ordenanzas de Nuevas Poblaciones de
1573. El 2 de septiembre de 1658 el cabildo comunicó al gobernador haber
realizado las diligencias para el cumplimiento de sus órdenes pero, como en
otras ocasiones, la mayor parte de los vecinos alegó no poder construirlas. 39
El gobernador Zavala recordó el cumplimiento de las reales ordenanzas
cuando, el 4 de noviembre de 1662, mandó a los vecinos de Monterrey que
vivían fuera de la ciudad, en sus haciendas y estancias, que "fabriquen y
edifiquen sus casas en ella" y, a los que las tuvieren ''inhabitables o
arruinadas, las reedifiquen y reparen. .. " Las viviendas debían estar
habitadas por ellos, o "por algún hijo o yerno", por lo menos cuatro meses
del año. Qt1ien ·no cumpliera en el plazo de seis meses, sería multado con
cien pesos en reales. Los que, después de otros seis meses, no hubieran
edificado o reedificado sus casas, serían considerados "indignos" de las
mercedes recibidas en nombre de Su Majestad, perdiendo su calidad de
vecinos y los privilegios que tenían como pobladores. 40

VI
La encuesta de 1791

En 1791 el gobernador Bahamonde y Villamil levantó una importante
información, en la que declararon ocho testigos, a quienes se calificaba como
"sujetos de toda integridad e imparcialidad". El interrogatorio constaba de
nueve preguntas, relativas a Monterrey, y su fin era demostrar las ventajas
que tenía esta ciudad para que en ella se estableciera la sede del obispac¡lo del
Nuevo Reino de León. 41
,
580

Los ocho testigos fueron: Roque Tato, Francisco de Cuevas, Manuel de
Sada, ~omingo de Aldasoro, Andrés de Ayarzagoitia, Julián de Arrese, fray
Antonio de la Vera y Gálvez y fray Cristób¡1I Bellido ,YFajardo.
~a séptima pregunta es la que más nos interesa, pues se refiere a los
matenaJes de construcción "para casas y edificios".
Todos los testigos coincidieron en que los montts y arboledas cercanos
a Monte_rrey eran "abundantísimos" en leña y madera para las
construcciones. Uno de los testigos puntualizó que una tabla "competente"
valía tres reales y una viga ocho reales; la fanega de cal costaba un real.
A. meno,s de una legua de Monterrey había pinos, nogales, encinos,
mezquites y ebanos. Los cedros se conseguían a doce leguas.
La madera se usaba para techos, coches, carretones "y demás ". El
"rico" ébano para labrar "piezas delicadas".
El ''sillar ", al que denominan "piedra de cantería", se sacaba de "todo
el_piso de esta ciudad". Las construcciones eran a muy bajo costo pues del
m1sm~ solar en que se edificaba una casa, "sale toda la piedra que se
necesita para la construcción de ella... "

La piedra para las bóvedas se traía en carretas desde una distancia de
ocho leguas.
La cal Y la arena eran del río Santa Catarina pues en él abundaba la
piedra grande que llamaban ''azul ".
El yeso era "abundanlísimo '' en la Siyrra Madre y en los cerros que
rodean a Monterrey.
Es_tos materiales de construcción eran muy solicitados por los vecinos
de Salt1ll0, quienes los utilizaban en la edificación de sus viviendas.
Sin embargo, dos de los testigos aportaron más datos: fray Antonio de
la _Yera y Gálvez, médico del obispo Verger y fray Cristóbal Bellido y
FaJardo, guardián del convento franciscan0 de Monterrey.
Fray Antonio afirmó que si los vecinos de la ciudad quisieran librarse
de la~ molestias _del ~alo~ d:berían construir sus casas "con techos altos y
sufi~rente capacidad . Anad1a que la mayor parte de la ciudad y sus casas
debido a.su proximidad a la Sierra Madre y al Cerro de la Silla, estaban
"arrinconadas", no teniendo el airé "la libertad que p udiera ".
581

�El obispo y el gobernador estaban de acuerdo en que la población se
extendiera hacia el poniente, por ser más alto el terreno, y hacia el norte,
donde había una llanura de más de dos leguas con agua suficiente.
Las sierras, cerros y lomas en la jurisdicción de Monterrey estaban
."todas pobladas de crecidísimos y gruesos árboles, como son ~ncinos,
pinos, ébanos, nogales y otros muchos que no sabe sus nombres... "

Por otra parte, en La jurisdicción de Monterrey había encinos, robles,
álamos y "otra especie " de nogales, con cuyas maderas se construían coches
y ~arretas. 43
·
El informe del gobernador Bahamonde,1791

A la información Levantada en 1791, que acabamos de mencionar, fue
anexado un informe del gobernador Bahamonde al vfrrey Revillagigedo.

En los ríos inmediatos a la ciudad abundaban los sabinos y álamos
"muy altos y gruesos ". En los llanos había "muchos y muy gruesos"
mezquites cuya madera es "cuasi incorruptible ".

La piedra de cantería para las bóvedas, "el tezontle que llaman aquí ";
la cal, arena, yeso y barro para ladrillos, se conseguían en abundancia tan
cerca y a tan bajo precio que el costo de las obras era la cuarta parte de lo
que en otros lugares.
Por último, fray Antonio refirió que en 1786 el obispo Verger había
comprado en Saltillo tres "piedras para escalones", a veintiocho reales cada
una, cuyo precio en Monterrey era, cuando mucho, de tres reales cada una. 42
Fray Cristóbal Bellido y Fajardo afirmó que las orillas de los ríos
estaban pobladas de "gruesos, altos y hermosos " sabinos, de donde se
sacaban tablas y viguería. Los pinales de la Sierra Madre; inmediata a esta
ciudad, "son muchos y buenos pero poco usados ", por ser "más consistente
y de mejor color " la madera de los sabinos. Además, las viviendas humildes
eran techadas con cáscaras de sabino.

El gobernador afirmaba: "no sé cuál sería la causa de que los
pobladores se establecieran y formaran su poblado en el sitio en que al día
se mantiene esta Ciudad, dejando el mayor espacio y terreno por el norte
tan libre y desembarazado... ".44
Añadía que, si Monterrey se hubiera establecido al norte del Ojo
Grande, "serviría dicho manantial a toda la población... " Además afirmaba
que la ciudad estaba asentada "sobre piedra firme de cantería, de que es
todo el piso de la Ciudad. .. ". 45

Insistía en que si se hubiera planeado la ciudad con mayor reflexión los
vecinos no padecerían tanto los rigores del frío y el calor. Respecto al
agobiante calor del verano reinero, éste podría ser menor "disponiendo las
calles con más amplitud y fabricando las viviendas en distinta forma y
proporción. .. ", pues "se sofocaría menos el aire y, soplando así con más
desembarazo, templaría el calor del sol... " Sin embargo, añade que las
construcciones recientes "se disponen con mejor proporción... ". 46

Por fin asienta que los materiales de construcción "son tan abundantes
Añadió: "Las canteras y minerales de piedras de sillar para edificios,
se hallan dentro- de los solares de las casas... " Las cales y las arenas se
sacaban del cauce del río Santa Catarina y los yesos se hallaban, "con mucha
abundancia ", en las sierras.

y de comodidad que, con mucho menos costo que en otra parte, se fabrica en
esta Ciudad. ".47

más un real y medio. El yeso y la arena tenían un costo menor.

Otra interesante opinión es la del doctor Gaspar González de Candamo,
gobernador interino de la Mitra, quien en un informe dirigido al virrey y
fechado el 17 de octubre de 1791, decía refiriéndo e a Monterrey que "su
vecindario (es) corto y pobrísimo" . Añadiendo: "Dentro de ella misma se
saca piedra de sillarería (o sillería) y, en las inmediaciones, se encuentran
maderas muy a propósito para edificios... " Concluye que "abunda más (que
Saltillo y Linares) en materiales para edificar a menos costo... ".48

Respecto a las maderas, abundaban el nogal, ébano mezquite y, como a
quince leguas de Monterrey, el cedro que se usaban para viguería y
tablazón, así como en mesas, sil las y bancas "curiosas".

Una década antes, en 1779, el padre Alejandro de la Garza, cura párroco
de Monterrey, había hecho unas declaraciones que coinciden con las de
179 l. Afirmó que los materiales de construcci ón "esfán dentro de la misma

Sobre el costo de los materiales dijo que "un sillar de piedra blanca,
sacado y cortado, de siete ochavas de largo con una tercia de grueso ", no
llegaba a un real, "porque dan diez por un peso". La fanega de cal de
"piedra azul", que era "la más exquisita por muy blanca y fina '', valía a lo

ciudad, con tanta comodidad que, lo que en otros lugares costará ciento,
aquí será con diez ". Concluyendo: "la cantera es mucha y buena; está en el

582

583

�plan o piso de la misma ciudad. La arena en el río que esta a un tiro de
escopeta de la plaza. La cal la queman finísima, de piedra azul del mismo

, ,,-19
rlO.

Apéndice

Nómina de los vecinos de Monterrey que tenían casa y de los que aún
no la construían.
"Razón de los vecinos de la ciudad de Monterrey, parroquianos y
domiciliarios de ella". Documento sin fecha; debe ser de 1653 ó 1654. Total
de vecinos inscritos: cuarenta y cinco hombres y cuatro mujeres.
Tenían casa veintidós hombres y tres mujeres: Bias de la Garza, Juan
Cavazos, Pedro de la Garza, José de Ayala Juliana de Quintanilla, Mónica
Rodríguez, Diego de Montemayor, Francisco Báez de Benavides, Alonso
García "tiene casa de Jacal ", Juan Serrano, Alejo de Treviño, María
Navarro, Sebastián García, Andrés de Charles, Francisco Pérez de Escamilla
"la tiene empezada", Leonardo de Mendoza, Diego de Solíli, Juan Martín de
Lenna, Pablo Sánchez, Nicolás de la Serna, Francisco Sánchez de la Barrera,
Diego de Ay.ala "la ha empezado a hacer ", Francisco de Urrutia, Bemabé
González y Andrés López.
o tenían casa veintitrés hombres y una mujer: Juan de la Garza
Lázaro de la Garza, Bias de la Garza (hijo), Pedro Flores, Juan Flores,
Gregario Fernández, Francisco de Iribe Vergara, José de la Garza, Juan de
Olivares, Jacinto García de Sepúlveda, María Rodríguez, Diego Fernández
(de Castro), Bartolomé González, "los quatro hijos de Juliana de
Quintanilla que han ocupado cargos... ", Diego Rodríg4ez de Montemayor
José de Treviño, Juan de Montalvo, Pascual de Montalvo Leonisio de
Lerma Esteban de Lerma y Francisco Botello.

3 Civil, volumen 114, año 1778, expediente 11, folio 76 vuelta. Archivo Municipal
de Monterrey.
4 Mons. Aureliano Tapia Méndez: Obispado del Nuevo Reino de León. Monterrey,
1988, p. 80. La Catedral del Nuevo Reino de león. Monterrey, 1989, p. 73.

Protocolos, volumen 18, años 1774-1779, número 156, y volumen 20, años J7861789, número 149. Archivo Municipal de Monterrey.

5

6

Civil ;volumen 147, año 1791 ,

7

Protocolos, volumen 23 años 1796-1797 número 64, folio 108. AMM.

8

Protocolos, volumen 27 ai'ios 1805-1807, folios 244 vuelta y 245 . AMM.

9

Civil, volumen 23, años 1693-1697, expediente 7, número 4, folio 4 vuelta. AMM.

°

Civil volumen 15, años 1681-1689, expediente 8, folios 7 vuelta y 8, y volumen
19, años 1690-1698, expediente 5, folio 10. AMM .

1

11

Civil, volumen 19, años 1690-1698, expediente 12, folio 3. AMM .

12

Civil, volumen 23, años 1693-1697 expediente 7, número 14, folios !4 vuelta y

15. AMM.
13

Civil, volumen 24 años 1700-1701 , expediente 4, folio 2. AMM .

14

Civil volumen 26, año 1703, expediente 2, número 5, folio IO. AMM .

15

Civil, volumen 34, año 1707, expediente 7, folios 1, vuelta y 2. AMM .

16 Medición de 1709 en Civil, volumen 36, año 1709, expediente 19, folios 4 a 5
vuelta . Medición de 17 17 en Civil , volumen 44, año 1717, expediente 23, foli os 4
vuelta y 5. AMM .
17

(Civil , volumen 7, años 1650-1654, expediente 15, folios 57 y vuelta.
Archivo Municipal de Monterrey).

" Testim onio de diligencias practicadas. . "

expediente 12, folios 40 vuelta y 47. AMM .

18

Civil, volumen 40, año 1713, exped iente 3, fol io 2 vuelta. AMM .
í

.

Protocolos, volumen 11, ai'ios 1717-1725, número 69. AMM .

19

Civil, volumen 19, años 1690-1698, expediente 12, fol io 7 vuelta. AM M.

20

Civil, volumen 44 , año 1717, expediente 23, folios 4 vuelta y 5. AMM .

21

Civil, volumen 19, años 1690-1698, expediente 5, folio 3 vuelta. AMM.

otas bibliográficas
Protocolos, volumen 22, años 1793-1795, número 106. Archivo Municipal de
Monterrey.
2

Xavier Mendirichaga: El templo de San Francisco de Monterrey. Monterrey,

22 Civil,

volumen 35, año 1708, expediente 20, folio 3 vuelta. AMM .

1983, p. 12.
23

Civil, volumen 19, años 1690-1698, expediente 12, folio 7 vuelta. AMM .
585

584

�24

Civil, volumen 22, aflos 1697-1702, expediente 18, folios 3 y vuelta. AMM.
25 Civil, volumen 24, años 1700-1701, expediente 4, folio 2 vuelta. AMM.

42 Declaración de fray Antonio de la Vera y Gálvez en "Testimonio de las
diligencias practicadas ... ", folios 22 a 31.
41

26

Civil, volumen 26, año 1703, expediente 2, número 5, folio l O vuelta. AMM.

P Protocolos, volumen 11 , años 1717-1725, número l folios 6 vuelta y 7. AMM.
28

Cjvil, volumen 44, año 1717, expediente 21 , folio 2. AMM.

Expediente sobre la obligación de los vecinos de Monterrey de construir sus casas,
años 1635-1636 y 1653-1658. Civil, volumen 7 años · 1650-1654, expediente 15,
folios 63, vuelta 64 . AMM.

29

°Civil, mismos volumen y expediente, folios 38 y vuelta. AMM.

3

31

Civil, mismos volumen y expediente, folios I y vuelta. AMM .

32

Civil, mismos volumen y expecfiente, folios 4 y vuelta. AMM.

33

Civil, volumen· 7, años 1650-1654, expediente 15. Véanse .los folios en el texto.

Declaración de fray Cristóbal Bellido y Fajardo en "Testimonio de las diligencias
practicadas ... ", folios 31 vuelta a 43.

44

"Testimonio de las diligencias practicadas ... ", folio 46 vuelta.
t

45

'Testimonio ... ", folio 47.

46

"Testimonio ..." folio 54.

47

"Testimonio ...", folio 57 vuelta.

48

José Eleuterio González. Colección de noticias y documentos para la historia del
estado de Nuevo León ... Monterrey, 1867, pp. 130 y 133.

49

Mons. Aureliano Tapia Méndez. Obispado del Nuevo Reino de León. Monterrey,
1988, pp. 80 y 81 . La Catedral del Nuevo Reino de l eón. Monterrey, 1989, p. 73 .

'

AMM.
34

Civil, mismos volumen y expediente, folios 41 y vuelta. AMM.

35

Civil, mismos volumen y expediente, folios 63, vuelta y 64. AMM.

36

Civil, mismos volumen y expediente, folios 64 vuelta. AMM'.

37

Civil, mismos volumen y expediente, folios 66. AMM.

38

Civil, mismos volumen y expediente, folios 73 y vuelta. AMM.

39

Acuerdo del cabildo de l 658 en Civil, volumen 7, años 1650-1654, expediente

4-A. AMM.

"Providencias del buen gobierno (del gobernador Martín de Zavala) ..." Civil,
volumen 13, años 1672-1679, expediente 11 , folios I vuelta y 2. AMM.

40

"Testimonio de las diligencias practicadas (en 1791) por el GoJemador del N uevo
Reino de León (Manuel Bahamonde y Villamil), sobre el paraje donde se podrá
poner la capital de este Obispado ..." Civil, volumen 147, afio 1791 , expediente 12.
Informe del gobernador Bahamonde en folios 43 vuelta a 66. Los folios están sin
numerar. Archivo Municipal de Monterrey. Publicado por el doctor José Eleuterio
González en Obras Completas, tomo III, Monterrey, 1887, pp. 391-472. El informe
del Gobernador Bahamonde en las pp. 443-472.
41

586

587

�LA REPÚBLICA ESPAÑOLA EN MONTERREY

Santiago Roel García
Ex-Canciller de Relaciones Exteriores
Fue muy fácil para mí hacer una liga psíquica permanente con la
República española y con el EXILIO ESPAÑOL.
Nací en un hogar .republicano: mi padre fue revolucionario,
progresista, demócrata y li_beral e historiador por añadidura.
Y mi madre, liberal también y descendiente del primer Gobernador
liberal de mi estado.
Por tanto, genéticamente ya estaba preparado para sostener esta
posición ideológica~ Así fui educado, así me gustaba y aún creo en ella.
Además yo era aficionado a la literatura clásica de la Edad de Oro,
enamorado de España y pendiente, por los medios masivos de comunicación
de la guerra civil española.
Tuve noticias de García Lorca en una primera lectura de "Doña
Rosita la Soltera" obra que fue extraída subrepticiamente de España y
entregada al entonces Subsecretario de Hacienda Don Antonio Armendáriz,
un poco después de su cobarde asesinato en Agosto del 36 cerca de Viznar,
por el camino de Alfácar.
Desde entonces me aficioné a la poesía de los nuevos valores de la
República.
De manera que, cuando los españoles refugiados llegaron a México,
ya estaba preparado ideológica y anímicamente para recibirlos. Ellos se
diseminaron por la República y en el caso de Nuevo León, fuero n acogidos
con gran afecto y admiración en mi Estado natal.
Voy a dar aquí, en este acto conmemorativo y en calidad de
homenaje a su memoria y respeto por este Ateneo, mis vivencias del primer
contacto real con la República.• a través de los refugiados trasterrados, para
rescatar, con nostalgia, algunos rasgos de sus bellas, tristes y dramáticas
biografías.

589

�Como los conocí, me es posible hablar de mi experiencia con ellos
en Monterrey y con muchos otros que nos visitaban y dictaban cursos en la
Universidad Autónoma de Nuevo León.

Cárdenas

"Fue la hora de un hombre y la hora de un pueblo,
cuando el barco enfilaba la bocana del puerto
ya abría el sol sus rayos como un !::apullo lento:
asomó Yeracruz su perfil marinero.

La mayoría eran intelectuales o profesionales de alguna carrera. De
inmediato, los republicanos se dedicaron a trabajar y a ser productivos. Se
integraron rápidamente a la sociedad regiomontana formando parte de
instituciones educativas, asociaciones de escritores, escu~las de Derecho,
Medicina, Economía y Humanidades.

Atrás quedaba España con su sombra y sü miedo.
Enfrente estaba México.
Derribadas las frentes, desangrados los pechos,
los hombres como arenas de cristales espesos
y las mujeres altas como torres de hielo.

Pocos iniciaron modestos negocios que con el tiempo florecieron . La
principal característica de los republicanos que se ~vec!~daron e~ el Nu~vo
Reino de León era -fácil es adivinarlo- su determmac1on para ttrar la vida
hacia adelante.

¿Qué éramos ante el signo del mañana? ¿Qué
éramos?
De pronto se hizo añicos de luces el silencio
y una gran muchedumbre de voces respondieron:
¡VIVA LA ESPAÑA LIBRE!
las mujeres se irguieron y mostraron sus niños como
radmos tiernos, los hombres restallaron como trigales secos
los ancianos lloraron y todos comprendieron
¡ERAMOS MEXICANOS!

Eran serios, responsables, dignos y claros exponentes de la Espai'la
del Cid, de Unamuno, de Antonio Machado ... y por supuesto, de la España
Europea del siglo XX cuando todavía no se soñaba con integrarla a la C.E.E.
En consecuencia: recibirlos, conocerlos y hacernos sus amigos, fue
TODO UNO.
En Monterrey los apreciamos en toda su valía.

Campesinos y obreros abrían sus costados
y sus brazos enérgicos
y un hombre avizoraba gravemente a lo lejos:
¡CARDE AS!
Que tu nombre arda en todos los pechos,
Como en todas las frentes el nombre de tu pueblo.

Tocábame en suerte entonces ser catedrático de la Universidad
Autónoma de Nuevo León y manejar, además, la Dirección de Extensión
Cultural Universitaria. A través de mi Departamento se promovía la cultura
general en todas las Facultades de mi Alma Mater.

Pedro Garfias
Convención Republicana

Ahora bien el primer impacto que recibimos los regiomontanos de
esta clara sangre liberada, fue el catorce de Abril de 1941, cuando llegó un
importante grupo de republicanos procedentes de la Capital de la República,
quienes unidos a los pocos que habían llegado previamente a Monterrey,
celebraron conjuntamente tan señalado aniversario.
El acto tuvo lugar en el Aula Magna de la Universidad ubicada en el
antiguo Colegio Civil de histórica memoria.
El grupo estaba integrado por una diversa gama de personalidades
que se habían acogido al asilo mexicano auspiciado por Lázaro Cárdenas.
590

Allí tuvimos, los universitarios de Nuevo León y regiomontanos en
general, nuestro primer contacto con el EXILIO.
Se pronunciaron discursos, se discutieron hechos y c_on el clásico
temperamento hispano, discutieron entre sí. Alguno de ellos, _disgustado con
la aseveración de un orador, salió pisando fuerte por los pasillos de madera
del aula.
Traslucían todos el dolor de quienes habían perdido recientemente su
Patria.
Al final de ésta, que pudiéramos llamar CONVE CIÓ , se pusieron
de acuerdo después de un auténtico ejercicio democrático, con plena libertad
59¡

�de palabra que México les había garantizado y concordaron en este evento
tres cosas fundamentales:
"
a) En el ideal de la República en el exilio.
b) En recordar con ternura de padres a los seres queridos perdidos en
la guerra o a sus compañeros de causa que habían dejado enterrados
en vida en las cárceles franquistas o muertos para la eternidad en la
noble patria de Quevedo y de Cervantes; y por supuesto,
c) En su amor sin mácula por España agradecimiento por la
hospitalidad mexicana.

La C:apital en lo~ años cuarenta era una ciudad recoleta, tranquila,
segura_ familiar y cammable. Fue la época de la integración de los
republicanos a su nueva patria y así la conocieron. El cielo era azul las
panaderías olían a pan y en los mercados se percibían olores a frutas, fl~res,
aves~ carne, pescados y ~xquisiteces de la comida mexicana. Se podía
cammar del brazo de la muJer amada sin que nadie se metiese con uno y sin
temor a asaltos, robos, secuestros y demás plagas actuales.

.

El mundo se entreabre a mi camino;
Dicen que el mundo es grande ...
Pero había tantos mundos todavía
Que descubrir entre tus besos, MADRE."
Pedro Garfias

Mi tarea como director de extensión cultural era contratar
intelectuales de todas las especialidades del saber humano para que dictaran
sus cátedras en nuestra querida universidad. Lo mismo invitaba filósofos que
abogados ingenieros, matemáticos, médicos que músicos, literatos,
politólogos, economistas humanistas y pensadores en general.
La República fue pródiga en esa aportación.
En estos ires y veQires visitaba COI) frecuencia la Ciudad de México
y me hospedaba en el Hotel Ritz de la calle Madero.
Cercano estaba y aún está el templo de La Profesa; una iglesia llena
de Historia que fue centro de la conspiración en contra de la Constitución de
Cádiz que pretendió imponerse a ueva España en 1820 y que nos hacía
también recordar el afrancesamiento de la época porfiriana a fines del siglo
592

" ... desde las puertas de la Profesa
hasta la esquina del Jockey Club
no hay española, yanqui o francesa
ni más bonita ni más traviesa
que la Duquesa que adora a veces
el Duque Job."
Gutiérrez ájera ...

Lo Años Cuarenta ...

"España de tiniebla y de amapola,
¿cómo estos verdes frágiles
pueden fingirte ante mis ojos duros
que vienen deslumbrados de mirarte?
El corazón me pesa como un monte,
Mis pasos se retardan esperándote,
Tiro de ti, como un barquero tira
De su barca a la orilla de los mares.

XIX de Gutiérrez Nájera, fundador dé la revista "AZUL" quien -ármaba con
el pseudónimo del "Duque Job" y que, según JUSTO SIERRA, representaba
"la flor de otoño del romanticismo mexicano" .

Desde mi cuartel general contrataba a los más destacados
intelectuales, dignos de ser escuchados por los universitarios de mi tierra.
lgual contrataba a mexicanos que a extranjeros y por supuesto, los favoritos
eran los republicanos del exilio, a quienes admirábamos más en la medida en
que los conocíamos mejor.

Gao : Con ul Honorario de la Univer idad

Uno de los primeros que contacté fue el filósofo José Gaos
discípulo de Ortega y Gasset y exrector de la Universidad de Madrid en 1~
época de la guerra civil. Le pedí una cita y solicité que me ayudase a invitar
a los mexicanos y españoles refugiados que él conociese y que fuesen dignos
exponentes de sendas culturas o de la cultura universal del hombre. Por
supuesto que el primer invitado fue él mismo.
_
Sin _vislumbrar_aún que m~ tocaría el honor, de ser, treinta y seis
anos despues Secretano de Relaciones Exteriores de mi país, le dije al
maestro Gaos: "Voy a nombrarlo "Cónsul Honorario" de la Universidad de
uevo León para que Ud . Otorgue la "visa" correspondiente a determinados
593

�intelectuales que Ud. me sugiera. Entiendo, le dije, que Ud. ayudó a formar
el grupo denominado HJPERIÓN."
La realidad es que Gaos fue maestro de los Hiperiones integrado por:
Ricardo Guerra, Emilio Uranga, Lt1is Villoro, etc., quienes fueran apoyados
p_or Leopoldo Zea y Samuel Ramos.
Con su distinguida personalidad, su cabeza brillante, dolicocéfala,
llena de sustancia gris y sus expresivas manos, con las que escribió "LA
FENOMENOLOGÍA DE LA MANO", Gaos tomó mi broma con buen
humor y cumplió cabalmente su cometido con el ·título con que lo había
bautizado. Gaos era permanente invitado a dictar conferencias en la
Universidad. Un día me preguntó: ¿ Y esta vez de que quiere Ud. que hable?
Maestro, le dije, como Ud. es, en mi concepto ~n antimetafísico me
gustaría que hablase ~a contrario sensu- de la METAFIS~CA.
Le gustó la idea porque, después de todo la FÍSICA y la
METAFÍSICA podrían ser lados de la misma moneda o, en todo caso, su
conferencia sería un ejercicio dialéctico.
Las cátedras de Gaos eran perfectas. Durante una hora dictaba sus
conferencias filosóficas sin una nota, sin un papel. Todo dicho con precisión.
De su maestro Ortega decían lo mismo: que hablaba con el mismo rigor y
fluidez con que escribía.
Estaba dictando su curso de METAFÍSICA, cuando uno de sus
oyentes, educado en las tesis de Gabino Barreda, heredero del "Catecismo
Positivista" de Augusto Comte ( 1798-1857) y maestro que fue de muchas
generaciones de mexicanos en el siglo XIX y principio del XX, le hizo a
Gaos una pregunta.
BARREDA Pronunció, el 16 de Septiembre de 1867 su "ORACIÓ
CÍVICA", en que declaró las tres etapas de la evolución social:
1a. la teológica;
- 2a. la metafísica;
3a. la positiva.

Vasconcelos en su conferencia en la FACULTAD DE DERECHO
-en la época del Ateneo de la Juventud, que denominó "Gabino Barreda y
las ideas contemporáneas" declaró en ella una especie de ACTA DE LA

INDEPENDENCIA DE LA FILOSOFÍA MEXICANA.
Ni tardo ni perezoso Gaos respondiole: Me recuerda Ud. mi
estimado interlocutor a un campesino de España que andaba de cacería. A1
avistar las perdices les apuntó ·con la escopeta PERO A LA CARABINA SE
LE ATORÓ LA BALA. .. y al campesino se le frustró el guiso deJ día.
Igual a Ud. estimado señor-dijo Gaos- se ha quedado embalado en
las doctrinas del POSITIVISMO, superadas ya por otras doctrinas
filosóficas.
Nos díó pena ajena con el preguntador porque lo "había cornada el
toro'', más allí nos percatamos del ¡CARÁCTER HISPANO, QUE NO
TIENE PELOS EN LA LENGUA PARA DECIR SU VERDAD!. o para
decirlo -con EL PERSPECTIVISMO de Ortega y Gasset- el carácter
hispano se funda en la tesis del "yo y mi circunstancia ... ", que es, en mi
concepto, síntoma de seguridad vital.

García Bacca
Llevé después a dictar conferencias a JUAN DA VID GARCÍA
BACCA. Las conferencias de la Dirección Cultural eran muy populares, se
llenaban de amantes de la cultura y de un heterogéneo público a donde
muchas veces nuestros oyentes eran abonados y lo mismo escuchaban
charlas de Historia Patria con eJ Dr. Arnaiz y Freg que conferencias
relacionadas con la fisica atómica que nos brindaba el maestro Graef
Femández.
Como eran regularmente en verano para aprovechar vacaciones, yo
las prolongué hasta los días de otoño o invierno, en que el clima en mi tierra
es más agradable ya que -cuentan los detractores que- en verano, el diablo
veranea en Monterrey.

La pregunta estaba basada aún en las tesis de Comte y de Barreda,
que ya habían sido superadas en la cultura nacional por las enseñanzas de
Antonio Caso y sobre todo de José Vasconoelos; es decir; las nuevas
corrientes filosófioas europeas de Bergson y otros maestros.

Cuando los cursos o seminarios eran dictados por aJgún republicano
ilustre, no faltaba refugiado que invitase al conferenciante a comer, con el
señuelo de que su mujer le iba a cocinar exquisíta paella y que habría
excelente dotación de vinos españoles para acompañarla, con el añadido de
que estaría presente un refugiado muy bueno para el cante flamenco y
particularmente ese día nos iría a deleitar con pregones andaluces.

594

595

�Recuerdo que en esa ocasión, el invitado de honor al ágape era el
propio Dr. García Bacca.
Empezamos a temprana hora comiendo tapas e ingiriendo vino. Nos
comentaba García Bacca que acababa de tener una polémica con un Dr.
Méndez Plancarte en un periódico de la Capital, porque el atacante no estaba
de acuerdo con las tesis de sus libros y porque a García Bacca se le había
ocurrido, ¡qué osadía! colgar los hábitos y casarse en el Ecuador, en donde
había conocí.do a su esposa ...
A las tres p. m. estuvo lista la paella, seguimos escanciando vino de
la Rioja y el jaleo continuó hasta las siete de la noche eh que el Dr. García
Bacca, viendo el reloj, me pidió de urgencia que lo llevase al Hotel para
refrescarse un poco y lo esperase para llevarlo a su conferencia de las 8 p. m.
en donde, ligero de equipaje, dictó -corno si nada- su clara conferencia, en
cuyo auditorio aparecieron serios y circunspectos, con cara de medallón
antiguo, los asistentes a la paella.
En medio de la comida se cantaron los pregones, se escuchó aJgo de
flamenco y cante, se habló y gesticuló a tutiplén. Ustedes, ¿de qué creen que
se hablaba? ¡Pues de España, de la guerra civil y de su recién adquirida
nueva patria!

Por supuesto que no sólo se invitaba a la Universidad a los
republicanos; se ihvitaba a muchos mexicanos ilustres: \Octavio Paz, José
Al varado, Jesús Reyes Heroles, Carlos Pellicer, etc.
Era un envidiable "mano a mano" en el mundo intelectual de
Monterrey entre mexicanos y republicanos que en fondo se identificaban en
lo mismo: libertad, democracia y, por supuesto en su amor a la República
Española y a la REPUBLICA MEXICANA.

Pedro Gartias
A Pedro Gartfas, lo conocí la noche del primer aniversario de la
República en el Aula Magna a que me he referido antes.
Y desde el momento en que empezó a hablar se echó a Monterrey al
bolsillo. Muy pronto le conseguimos trabajo en el Periódico Universitario.
Conocí junto a él a Margarita, su esposa y con él ratifiqyé lo poco que sé de
Literatura, desde la Edad de Oro hasta la poesía de la guerra española, desde
García Lorca hasta J1,1an Rejano desde Benjamín James hasta Manolo
Altolaguirre) desde Luís Cernuda hasta Rafael Alberti, atravesando siempre

596

por el florido campo de las generaciones particularmente desde la del 98
hasta la del 27.

Leon Felipe
Alguna vez Uevé a León Felipe a Monterrey. Recuerdo que lo visité
en su casa de Miguel Schultz para hacerle la invitación. Concordó su
seminario con uno de tantos 14 de Abril que allí celebramos. En esa visita
me tocó juntar a Garfras con León Felipe.
·
León Felipe dictó unas conferencias extraordinarias en la Dirección
Cultural que yo manejaba. Estas tuvieron ocasión a finales de la Cuaresma y
casi en la Semana Santa y León Felipe sostuvo claramente sus tesis
anticlericales mostrando su predilección por el Evangelio según San Juan . Se
corrió la voz entre los timoratos, que León Felipe era un hereje y un
apóstata, de manera que el público disminuyó su asistencia.
Por las noches, después del trabajo diario y de las conferencias, nos
la pasábamos con León Felipe y con Garfias en tertulias literarias. Monterrey
se animó mucho intelectual y sensiblemente en esa temporada. Escritores,
literatos, músicos y aficionados, facilit~ban sus hogares para tener el
privilegio de escuchar a los poetas, Cori frecuencia le pedíamos a León
Felipe su poema autobiográfico:
¡QUÉ LASTIMA
que yo no tenga una casal
Una casa solariega y blasonada,
Una casa en que guardara
a más de otras cosas raras
un sillón viejo de cuero, una mesa apolillada
y el retrato de un mi abuelo
que ganara una batalla!
Otras veces nos hablaba del ''PAYASO DE LAS BOFETADAS" o
de su traducción al castellano de "HOJAS DE HIERBA" de Walt Whitman.
Pedro, a su vez, recitaba su "Primavera en Eaton Hastings'' y de tanto oír los
poemas, ya los sabíamos de memoria.
"Porque te siento lejos y tu ausencia
habita mis desiertas soledades
que profunda esta tarde derramada
sobre los verdes campos inmortales"
597

�En la comida aniversario del 14 de Abril de 1946 Garfias escribió y
dijo frente al poeta, sus "Apuntes para un Retrato de León Felipe".

Aurelio Romeo Lozano

Vivió y murió en Monterrey otro famoso republicano y gran médico:
el Dr. Aurelio Romeo Lozano.

Entresaco algunos breves párrafos:
"Torpes entendimientos equivocan su voz, Ja tergiversan, la
mixtifican. Creen percibir en ella tonos retóricos y destemplados sones de
política antirreligiosa"
"NUNCA MEJOR POETA FUE PEOR COMPRENDIDO, PUES
SU CRUZADA ES RELlGlOSA Y ANTIPOLÍTIC.A".

Era, además, un extraordinario filántropo.
Había sido Presidente de la Cruz Roja Internacional. Podríamos
equipararlo en el tiempo como la versión espafr)la republicana de José
Eleuterio González "Gonzalitos", un ilustre médico jalisciense que vivió a
mitad del siglo XIX en Monterrey y que tuvo, al igual que Romeo Lozano,
las mismas características de hombre de ciencia, cultura y filantropía.

Terminó así:
A su muerte, a Pedro Garfias le tocó pronunciar la oración fúnebre
correspondiente que intituló:

11920-46

"Veintiséis años de conocer al poeta, de admirarle, de amarle. Yo
quisiera decir de León Felipe:

"ADIOS DE GLORIA AL DOCTOR ROMEO"
''No parece sino que para hablar de una vida sea necesario ondear un
nombre. o parece sino que, para llorar a gritos una muerte, sea menester
una larga enumeración de títulos.

"Que su calva, su barba y su bastón;
su fuego interno y su ternura
su sonrisa infantil y su explosiva cólera,
cada vez le asemejan más a LEÓN FELIPE".

Y bien, bon Aurelio Romeo los poseía en abundancia y por lo bien
ganados, podía ostentarlos con entera dignidad. Pero aquellos que más le
honraban eran, precisamente, los que con más altivez rechazó.

Joaquín Rodríguez y Rodríguez

A Monterrey llegó en fin, un grupo de refugiados que asentaron sus
reales y dejaron profunda huella, integrándose a toda clase de actividades
sociales. Eran muy queridos.
El Doctor en Derecho Joaquín Rodríguez y Rodríguez, y su esposa
Dña. Laura del Castillo fueron otros ilustres refugiados. El doctor fue mi
amigo. Conversé con ambos muchas horas. A él y su familia los llevábamos
a la región narmtjera de Montemorelos a pasar el día. Como un niño nadaba
en el río de la zona recordando quizá, los años de su niñez en su España; que
él consideraba, perdida para siempre.
Dejó mucha obra escrita y dictó muchas cátedras en el ITESM de
donde era maestro regular. En Monterrey murió y se le hizo un merecido
homenaje.

No admitió nunca honores ni favores de nuestro viejo régimen ·
decadente, falaz y ensangrentado. Aún así fue tan alta su obra, su prestigio y
su austeridad, que lo llevó a ocupar uno de esos puestos de tan indiscutible
crédito internacional, que a todas las frentes honran y a todos los corazones
ensalzan: Presidente de la Cruz Roja.
Salió de España en una camilla y vino a morir a México -que él
llegó a querer tanto como a su propia España entrañable- después de varios
años de trabajo profesional y oscuro en Monterrey. Por el sereno poder de su
genio, de su indomable voluntad, ya hace días que manos temblorosas
habían confeccionado dos banderas: la de México y la de España
Republicana que hoy, unidas en amoroso abrazo alrededor de su ataúd,
defienden su cadáver de las injurias del olvido.
A ver, vosotros, los de la hispanidad, los que sentís o fingís sentir en
la delgada piel de vuestro espíritu toda la sangre y todo el llanto de España
(¿qué es la cultura sino llanto y sangre?). Un gran español ha muerto. Otra y

,.
598
599

�fecunda raíz española ya está hincada para la eternidad, en vuestra clara y
generosa tierra. ¡Venid a llorar conmigo sobre su tumba!
Y si vuestros ojos están secos y exhausta vuestra fuente más noble, nada
importa: muchedumbre de niños mexicanos, que su certera ciencia y su ternura
inconcebible curó y salvó, mañana y siempre, avivarán, en estos aires que él amó
tanto, bajo estos cielos que el destino quiso para él definitivos, la luz de su
memoria."

Is ac Costero

A Monterrey llegaron también el Dr. Luis Fumagallo,' Don José
Salinas Iranzo, el Lic. Mariano Ruiz, el profesor Alfredo Gracja, cofundador
de la Librería Cosmos, el Dr. Daniel Mir y algunos otros que no recuerdo.
Por supuesto, llegaron también distinguidas republicanas que
continuaron allí sus carreras universitarias, interrumpidas por la guerra. En
medio de sus estudios y atenciones familiares continuaban siendo
exponentes del salero y la gracia de la mujer hispana.!

Alvaro Cu todio

Dictó conferencias, también invitado por mí el Dr. ISSAC
COSTERO, anatomopatólogo que dio gran impulso a esta dramática área de
la medicina que lidia no sólo con los vivos, sino también con los muertos y
que es importantísima ciencia que se utiliza en la medicina legal.
El Dr. Costero, en reciprocidad de invitaciones, me invitó a su vez a
la Facultad de Medicina a presenciar una de sus cátedras. Acepté
ingenuamente la invitación pensando que dictaría una cátedra teórica en la
materia. ¡Cuál no sería mi sorpresa cuando me condujo a presenciar, en el
anfiteatro de la Facultad de Medicina y en primera fila, la disección en
cátedra viva -perdón por la paradoja- de un cadáver con el que el maestro
Costero trabajaría, haciendo el análisis poco a poco, de los males del difunto,
hasta llegar al diagnóstico final.
La verdad es que me tuve que aguantar un trago amargo al cual no
estaba acostumbrado, particularmente por los olores de ultratumba.
Los abogados lo más que aguantamos es el olor del café de
Sanborns el de un expediente judicial o el olor político con que a veces se
corrompe !ajusticia.
Costero dejó una profunda huella en la Facultad de Medicina de
Nuevo León y por supuesto, también dejó escuela en todo México.
Y así fueron a mi tierra el Dr. Mariano Ruíz Funes, maestro
originario de Murcia e ilustre catedrático del Derecho Penal· el Dr. Luís
Recaséns Siches, filósofo del Derecho;-el Dr. en Teología José Gallegos
Rocafull , cuyas cátedras estaban pletóricas de hombres de iglesia y de
estudiantes de filosofía de la religión. Gallegos Rocafull era un teólogo que
discordaba con el franquismo ... y era un republicano cabal.

600

Invité alguna ve~ también a Alvaro Custodio, quien presentó, por
primera vez, "Medea" de Eurípides en el histórico "Obispado" .
Custodio también presentó teatro de la Edad de Oro, en un lugar
denominado "Villa de Santiago", rodeado de hermosas montañas; con sus
calles estrechas sinuosas y empedradas. Está llena de rincones con sabor
provinciano, parecida a Guanajuato, en donde se reinventaron los
Entremeses Cervantinos.
Don Alvaro presentó, entre otras, "Fuente ovejuna" de Lope de
Vega. Sucedió en la inauguración al aire libre un incidente en el cual, como
en la Fuente ovejuna original, el
puebJo de Santiago denunció un crimen y se vengó del "Comendador"
pueblerino.
La anécdota corre así:
Acababa de matar un policía a un estudiante de la región. El autor
era un cabo de policía de apellido Alanís que gozaba de total impunidad.
Cuando en Fuenteovejuna alguno de los actores preguntaba en la
obra en sí misma ¿quién mató al Comendador?, en lugar de responder
¡Fuenteovejuna, Señor!
Todo el pueblo de la Villa de Santiago se ponía de pie y coreaba:
"¡ El cabo Alanís señor! "
Haciendo así una valiente exposición de un injusto crimen que tuvo
que romper - ante la denuncia popular- la impunidad del autor.

601

�De Pedro he escrito mucho y hablado mucho. Pedro Garfias vivió en
Monterrey y allí terminó, presintiendo su muerte. Allí le pusimos el sudario,
lo enterramos y le hicimos su tumba, cuya lápida dice simplemente:
"PEDRO GARFIAS, POETA".
Dejó honda huella en Monterrey, ya que allí escribió gran parte de su
obra mexicana y se le recuerda permanentemente. Poco antes de morir
escribió un poema del "Adios a Monterrey" que dice:
"Se me va Monterrey si yo me voy
Si yo me quedo, a lo peor se va.
Mejor me voy con Monterrey a cuestas ...
Alguien lo recuperará.
Y toda ella y Cerro y Silla y hombres,
Todos metidos en mi morral
Y todo con más cerros y más hombres,
Para otros ojos permanecerán.
Ya todos o casi todos los republicanos que se avencindaron en mi
tierra murieron. Algunos dejaron descendencia, otros regresaron a su España
querida. TODOS nos dejaron ejemplo y enseñanzas.
Fueron los refugiados -hay que reconocerlo así- quienes, en
concordancia con el espíritu inquieto de Fray Servando Teresa de Mier,
revitalizaron en su momento, la cultura regiomontana.
Después, creció más la Universidad de Nuevo León; el Tecnológico
que apenas iniciaba sus labores en 1943. Aumentaron las universidades, los
museos y asociaciones culturales de todo género y Monterrey hoy en plen o
florecimiento intelectual, puede enorgullecerse de que en algún momento de
su existencia los refugiados españoles le inyectaron la vehemencia del saber
y del lenguaje.
Ser republicano y demócrata es la mejor manera de entender la
integración de un gobierno. Ustedes conocen mejor que nadie lo que la
República Española significa en la Historia y sería prolijo abundar en ella.
México inició su republicanismo desde 1824 y aunque tuvo
variaciones históricas sobre el mismo tema -porque los conservadores se
posesionaron varias veces del poder o sufrimos a un Santa Anna que fue
presidente once veces y cambiaba de chaqueta como si nada-; pasando por
un intento de monarquía extranjerizante; atravesando por la vigorosa figura
602

de Don Porfirio y llegando, en fin, a la Revolución Mexicana, México ha
logrado sobrevivir en la Democracia, el Federalismo y la República
0

Por ello, nos fue fácil a los mexicanos fntegrar a la República
Española a nuestro afecto; porque en el fondo concordaba con la idea
mexicana original de gobierno. Porque nuestras Constituciones más
importantes, de 1824, 1857 y 1917 fueron y son republicanas: Porque los
republicanos españoles nos complementaron con su ejemplo y con sus ideas.
Porque transmitieron sus sabias enseñanzas en todo México y porque ahora,
siendo mexicanos, sólo nos queda -como en el caso que presento a su
consideración- su recuerdo, su legado y eterna presencia.
En fin y para terminar:
Los refugiados aportaron a Monterrey no sólo su presencia física
sino su cultura. También nos dejaron una cosa importante: Una particular
alegría española de vivir.
Y en medio de este gran renacimiento cultural, cuyo centro fue la
Universidad Autónoma de Nuevo León, aparecía, siempre constante entre
mexicanos y españoles el lenguaje castellano y la presencia del Caballero de
la Triste Figura.
"Que los gigantes de verdad gigantes,
caigan a tierra como espigas rotas.
Que las princesas de verdad princesas,
Sean rescatadas de las zafias manos.
Libertad para el preso,
justicia para el pobre,
respeto para el loco,
para el gobernador honrado, ínsulas,
y palabras de miel y aros de sol
para la dulce, dulce Dulcinea."
La ancha risa a los campos
Y el dolor en la entraña,
Si en la tierra el tropiezo
El ideal arriba, más arriba,
¡que viene Don Quijote y va hacia Dios!

603

�BANDERA DE PROVINCIAS
Moisés González Navarro
El Colegio de México
Bandera de Provincias fue una revista que, en cierta forma, rebasó los

extremos que desgarraban Jalisco al final de la gue'\a cristera. Nació en la
primera quincena de mayo de 1929, concluyó casi un afio después. En cierta
forma cumplió un papel semejante a Renacimiento, la revista en que Ignacio
Manuel Altamirano reunió a algunos de los literatos más sobresa lientes, .
liberales y conservadores, al final del imperio. · Se adhirieron a Bandera de
Provincias revolucionarios como Manuel Martínez Valadez, Agustín
Basave, Saúl Rodiles y Enrique Martínez UILoa, y cristeros como Yañez, E.
González Luna y Antonio Gómez Robledo.' Aunque fundamentalmente
literaria no escapó a la inquietud política. Rodo!fo Delgado comentó El
Campanario de Basilio Vadillo, quien cuando fue gobernador pocos años
atrás se daba tiempo para impartir conferencias nocturnas de Sociología en la
Academia de la Escuela Normal. Delgado señala que esta novela muestra la
inadaptación de los indios a la vida mestiza predominante en Jalisco.2
Vadillo simultáneamente propuso mejorar la Escuela Politécnica y fundar
una Facultad de Filosofía y Letras. 3
Enrique Martínez Ulloa intentó interpretar la "huraña" Guadalajara, a
partir de 1914 estaba desapareciendo la rígida demarcación social, y la
religión estaba perdiendo su lugar primordial para convertirse en
superstición de mujeres y niños, se recuperaba pero ya no ocupaba el primer
lugar en la vida social, porque las actitudes favorab les y antagónicas a la
religión transcurrían dentro de "formas obsoletas". La Revolución renovó
Guadalajara a partir de 1920. Acertó al señalar la enorme importancia de las
organizaciones obreras, en adelante los gobiernos se apoyarían en ellas para
oponerse a los militares. Destacó el "aristocratismo" de las tapatías, tanto de
las admirables y exquisitas como de las "intolerablemente pasivas".4 Según
Martínez Ulloa las pinturas de Clemente Orozco y 1~ Revolución eran obra
de una minoría frente a una mayoría hostil, fue popular, es decir el pueblo en
general, pero no limitada al proletariado como la rusa. 5
H.G.H. exaltó al romántico González Flores, desgarbado, se iluminaba
de pronto, fue extraordinariamente trabajador, a veces escribía dos y más
artículos diarios, preparaba una conferencia y varias charlas. Vivió la
pobreza del periódico provinciano, se lanzó románticamente a la rebelión, es
decir, "con plenitud en un abismo de ideas".6 EfraÍI• G0nzález Luna escribió
sobre France, Proust, Cocteau, Valery, Bergson, Maritain y Claudel, este
último era el más cercano "en el espíritu y en la sangre", era un "gran poeta.
. . saturado de religiosidad".7 Samuel Ramos, modesto, ponderado y cordfal,
605

�Notas bibliográficas

impartió 5 conferenoias en enero de 1930 sobre la cultura criolla en
concurridísima sala de la Preparatoria. 8
Agustín Basave recordó la feria de San Juan: Las familias rezanderas
coreaban avemarías, sobre el contralto de las mujeres se oían el flautín del
niño y dos octavas más bajas la voz del padre. Recordó la lastimera oración
del tullido y los patéticos tonos de los lectores del viacrusis. Gangueos,
toses, hipos periódicos e inquietudes. Y rezos, rezos interminables: miserias
que piden alivio, necesidades que claman ayuda, penas que se amortiguan
cuando se confían a la virgen. Afuera del templo se ofrecían· calabazates
dorados de Guadalajara; encajes y deshilados de San Miguel; monos de San
Pedro; sarapes de Zacatecas; fruta pasada de Aguascalientes; concha,
caracoles y erizos de las Peñas; borreguitos de Silao; guantes de Salamanca;
"milagros" de plata y de cera; naranjas y limas, plátanos costeños, cañas,
cacahuates, fritangas y herbolarios. Abundaban los limosneros, dos ciegos
dialogaban en verso sobre la Pasión y Muerte de Cristo, cada vez que se
pronunciaba este nombre los del coro se descubrían con respeto. Al terminar
se arrodillaban y "decían unos cuantos latines bárbaros Y el viejo pedía por
ambos la caridad de las buenas gentes, por el amor de Dios, y luego se
marchaban por las calles adornadas con festones de papel de china."9
Yañez confesó, "no somos socialistas ni para gritar contra la riqueza, ni
para soñar en la igualdad", palabras semejantes pronunció en una huelga de
la UNAM a mediados de 1944.10 Don Agustín también recordó al padre
Plascencia, rebelde hasta la muerte, esa fue la tragedia de la vida del más
destacado modernista de Jalisco, romántico esencial "por sus desencantos en
el ejercicio de· su misterio". 11 Comentó El Plebiscito de los Mártires
haciendo suyas unas palabras con que J. Jiménez Rueda condenó el asesinato
de Juan Díaz Covarrubias: "arrancado de la vida en plena Juventud, por uno
de tantos actos estúpidos en que abunda nuestra historia", .exaltó a Anacleto

1 Bandera

de Provincias, 1ª. Quincena de mayo 1929, p. I.

2

Bandera de Provincias, 1ª. Quincena de julio 1929.

3

Bandera de Provincias, 1ª quincena de julio 1929, p. l. 't

4

Bandera de Provincias, 2ª quincena de julio 1929.

5

Bandera de Provincias, 1ª quincena de septiembre 1929, pp. 2-6.

6

Bandera de Provincias, 2ª quincena de noviembre 1929, p. J.

1 Bandera

de Provincias, lª. Quin cena de diciembre 1929, p: 6.

8

Bandera de Provincias, Iª. Quincena de enero 1930, p.! .

9

Bandera de Provincias, 2ª. Quincena de enero 1930, p.l .

10

Bandera de Provincias, 2'. Quincena de febrero, p. l .

11 Bandera

de Provincias, 2ª. Quincena de marzo de 1929.

12

Bandera de Provincias, Núm. 23 1930, p.2.

13

Bandera de Provincias, 2ª. Quincena abril 1930, pp. 3-4.

Señor y compañero, autoritario y comprensivo, grave y chancero, luego que
se situaba en la posición del maestro .. . humilde, recio, estudioso,
batallador, grave, Joven, santo.
También elogió el "magnífico" prólogo de E. González Luna a este
libro· estaba seguro que lo "más maravilloso de su historia comienza
ahora '. 12
En fin , criticó con severidad los concursos de oratoria, por su
suficiencia pendeja y vanidad intolerable. Lamenta que cuando se hablaba
de la urgencia de técnicos subsistieran esos focos de impreparación.
Concluye lapidario: "Esto y la oropelesca oratoria de Gómez Arias
avasallaron a los efebos. ¿Esto es juventud?". 13
,1

606

607

�1846
MONTERREY ANTE LA INVASIÓN AMERICANA
Bertha Villarreal de Benavides
Colegio de Cronistas e Historiadores
de Nuevo León

Para los americanos el sufrir el cataclismo de la Guerra Civil (1861-65)
que en su país, fue devastadora. La guerra mexicana, como ellos la llamaron,
13 años antes, fue totalmente olvidada y á través de los años poco
mencionada. Después de la invasión a nuestro país, testigos presenciales
escribieron artículos para los periódicos. Algunos generales como Zachary
Taylor, Winfield Scott y otros, publicaron sus memorias, cartas y reportes
que enviaban a Washington. Desde los campos de batalla, diarios de
soldados y voluntarios, así como libros, muchos de ellos con hermosas
ilustraciones como The Mexican War and his Heroes (1850) War between
the United States and Mexico de Kendell (1851) A Complete History of the
Mexican War 1846-1848 de Gilberto Espinosa (1849) y muchos otros más.
¿Quién provocó esta guerra? Es dificil determinarlo, pues los americanos
afirman que México la provocó, que México nunca aceptó el Tratado de
Ve/asco de 1836, cuando el Presidente Santa Anna era prisionero de los
texanos estuvo de acuerdo, y sin embargo en 1845 México rompió
relaciones con Estados Unidos por la Anexión. Por otro lado no debemos
olvidar el sueño americano del Destino Manifiesto con la idea de expansión
latente.
La Anexión de Texas señaló el inicio de la guerra mexicana, pero tal
anexión no puede ser considerada como un acto de hostilidad en contra de
México. Fue el ·resultado de una serie de sucesos anteriores, como el hecho
de que los centralistas mexicanos pretextaran esta anexión para derrocar al
gobierno de Herrera y producir una fiebre de guerra entre amplios sectores
de la población mexicana.
El 3 de noviembre de 1843, Almonte comunica al secretario de Estado
Norteamericano: "El gobierno mexicano
(es decir, Santa Anna) está
resuelto a declarar la guerra tan pronto como se reciba la información (de
la Anexión) ".
Circulares del Ministerio de Guerra mexicano del 12 al 16 de julio de
1845 señalan: 'Los comandantes deben reclutar tropas con el propósito de
qacer la guerra contra los Estados Un idos"

609

�El problema de la frontera en el Río Nueces y el movimiento de Taylor
hacia el Río Grande en marzo de 1846 ha sido proclamado muchas veces
c_omo provocación de la guerra.
El famoso general Ulysses Grant, dijo no una sino muchas veces: " Es
lp. más injusta guerra impuesta por el fuerte contra una débil nación",
Estados Unidos trató a México injustamente. No todos los americanos
estaban en pro de esta guerra.
Joshua Giddings (1795-1864) representante de Ohio en el Congreso de
Estados Unidos, no sólo condenó la guerra contra México sino que dijo 1Es
injusta, no santa y asesina" y fue más allá votando en,_contra de que se
armaran las tropas.
El editor Horace Greely (181 l-72) estuvo orgulloso de proclamarse en
el New York Tribune 's en contra de la atroz y cobarde guerra contra
México. 1

La guerra con México es notable por el número de "Primeras veces",
nos dice el historiador americano Steven R. Buttler.
La primera guerra de los Estados Unidos e11 el extranjero
La primera guerra en el mundo quefuefotograflada
La primera guerra e11 que los barcos de vapor tuvieron una actuación
importante
La primera vez que corresponsales de guerra reportaron la noticia desde
el frente de batalla
La primera vez que la U.S. Militar Academy de West Poit,t participó con
cadetes que fueron grandes figuras en la Guerra Civil, como Robert E.
Lee, Thomas J. Stonewall, Jackson Bra.xton, Bragg, Ulysses S. Grant,
George G. Meade. 1

Barcos de vapor

En el verano de 1845 los Estados Unidos bloquearon parte de la costa
mexicana en el Golfo por los rumores de la próxima declaración de guerra y
muy pronto el desarrollo naval con tropas y armamento se incrementó desde
Corpus Christi en el Río Nueces hasta la desembocadu1ra del Río Grande
donde se construyó Forte Brown (Brownsville) y de esta forma empezaron a
llegar tropas a la isla de San José (a 35 km. de Corpus). •México reclamaba
en ese tiempo esas tierras que iban desde el Río Nueces hasta el Rio Grande.

610

Las tropas americanas eran transportadas desde New Orleans hasta la
isla de San José en barcos de vapor. En el mediodía del 25 de juli·o de 1845
a bordo del Alabama, el general Zachary Taylor con ocho compañías
desembarcó en Corpus Christi. De este campamento hay una litografía de
David Withnty fechada en octubre de ese año.
·
En el mes de diciembre Taylor pidió con urgencia a sus superiores que
autorizaran un nuevo vapór para él y sus tropas. Le fue concedido bajo su
comando y se llamó el "Harney". La población en Corpus crecía &lt;;lía con día,
de 1000 a 3860 en enero de 1846, no eran solamente soldados los que habían
incrementado la población sino infinidad de comerciantes tanto mexicanos
como americanos. En mayo 18 de 1846 (la guerra había sido declarada el día
13) el ejército americano con pequefias embarcaciones hizo las primeras
incursiones río arriba por el Grande a fin de saber hasta donde podían llegar.
Otro problema que se suscitó fue que la Marina de los Estados Unidos,
a pesar de tener una gran flota no tenía barcos de bajo calado para aguas
poco profundas. Como para navegar por el Río Grande necesitaban de este
tipo de navíos, los pidieron de inmediato.
La flota de la Marina de Estados Unidos bajo el comando del comodoro
Cunner patrullaba el Golfo de México. Su misión era bloquear las costas
mexicanas y asistir a las fuerzas del general Taylor.
La flota consistía en once fragatas dirigidas por la nave insignia
Cumberland. El 16 de mayo desembarcó a 1200 hombres para ayudar a la
defensa de Punta Isabel, conocida hoy como Puerto Isabel. Era ésta una
pequeña villa en la Laguna Madre, a 5 millas noroeste de Brazos Santiago.
Originalmente se llamaba Frontón y era una estación mexicana de aduanas
que servía a la entrada del puerto de Matamoros así como a gran porción del
noreste de México. Durante la invasión fue un gran depósito de provisiones
y fuerte del ejército americano al que llamaron Fuerte Polk, en honor del
Presidente de los Estados Unidos. Servía de protección al depósito de
víveres y municiones al cual circundaba. Hoy solo existe un muro que está
junto al faro de este puerto.3
Otro lugar que aparece en documentos y cartas es Brazos Santiago. Es
un paso estrecho entre la isla del Padre frente al Golfo de México y la
Laguna Madre. Este paso está en el lado opuesto a Puerto Isabel y a unas
ocho millas de la bocana del Río Bravo.
Los barcos pasaban sin peligro de encallar debido a la profundidad de
sus aguas y allí desembarcaban. No sólo las provisiones y el material de
guerra sino también los pasajeros. De las pocas construcciones que allí
611

�existieron hoy sólo hay dunas; debido a los ciclones no hay vestigio alguno
de lo que fue.
Los barcos de bajo calado lle,garon a Brazos Santiago. Los primeros
fueron el "Neva " que era un vapor de 141 toneladas. El "Natchez" y el
")lugusta" de 276 toneladas, vapor muy ligero. La ruta para avanzar hacia
Monterrey era Matamoros vía Camargo y Mier; los caminos eran muy malos
aparte de insalubres debido a las charcas y ciénagas. Era preferible, por lo
mismo navegar hasta estos puntos por el Río Grande.
El ejército americano continuó llevando tropas y abastecimientos a
través del Río Grande durante casi dos años, tiempo que duró su
permanencia en México. Muchas son las referencias en cartas y documentos
de estos hechos como la que tomamos de las cartas privadas del coronel
Jefferson Davis. Hemos visto una de agosto de· 1846 desde Boca del Río
Grande que dice: "Aquí estoy diariamente esperando que el barco ascienda
por el río. Estoy muy irritado por su tardanza y porque mucha de la gente se
reporta enferma. No se ve preparación para la guerra por parte de los
mexicanos. 4 "
Taylor no necesitó de una declaración de guerra por el Congreso para
saber que México ya consideraba que ésta se había iniciado.
Inicio de las hostilidades

Al otro lado del Río Grande, en Matamoros, estaba el general Mariano
Arista. acido en San Luis Potosí en 1802. (Tenía entonces 45 años). En el
México independiente era ya capitán, mas tarde obtuvo la estrella de general
brigadier. Cuando en 1833 no se alió a la causa de Santa Anna fue exiliado,
viviendo temporalmente en Cincinati Ohio. Después de la pérdida de Texas,
Arista regresó del destierro y en l 839 fue comisionado para hacer campaña
contra los rebeldes cerca de Tampico, con cuartel general en Monterrey.5 El
24 de abril de 1844 llegó a Matamoros para tomar el mando del Ejército del
Norte.
Su primer encuentro fue en Palo Alto. El día 8 de mayo el general
Mariano Arista al mando de un ejército de 3,268 hombres se enfrentó en el
llano de Palo Alto a las tropas del general Zachary Taylor con 2,228
combatientes. Era mediodía cuando empezó la batalla que duraría toda la
tarde. A las 5 P.M. ante una falta de coordinación entre los infantes y la
caballería del ejército mexicano, se suscitó una gr~n confusión. Se
entremezclaron los caballos con los de a pie, desorganizando así lo que podía
haber sido una victoria, puesto que habían resistido todo el tiempo el fuego
certero de la artillería norteamericana.
612

Las bajas mexicanas fueron 4 oficiales, 98 de tropa y 126 heridos. Del
lado de los americanos 11 muertos y 43 heridos. Uno de los oficiales
muertos. fue ,el ~ayor ~inggold magnífico estratega que con el hábi I manejo
de _la arttllena dio el triunfo a los suyos. De no haber sido por la superioridad
artillera de Taylor los resultados hubieran sido diferentes.

Resaca de la Palma

. Amanecí~ el 9 de mayo sin que los ejércitos mexicano y americano se
hubieran movido de sus lugares. Después de la batal!a del día anterior el
general Arista decidió moverse a otro sitio a 6 Km. de allí entre este pun;o y
Matamoros, a una barranca rodeada de chaparrales · llamada Resaca donde
formó su defensiva. Nunca pensó Arista que las fuerzas am~ricanas
atacarí_an ese día, pues ya estaba atardeciendo y quedaban pocas horas de
lu~. S1,n embargo el general Taylor avanzó con fuerza apoyado por su
art11le~1a. Al caer la noche la batalla estaba perdida para los mexicanos que
se ~ehraron a Matamoros, con un saldo de 160 muertos en acción y 228
her~dos. Las bajas del ejército americano fueron menores 39 muertos y 82
heridos. El día 11, hubo canje de prisioneros.
El 13 de mayo el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica
declaró formalmente la guerra a México. Cuatro días después el todavía
comandante en jefe, el general Arista, reunió a sus oficiales para estudiar la
situación y la condición de su ejército, y al ver que era imposible la defensa
desde Matamoros hasta la costa, acordaron la retirada de las tropas.6

El mapa de Arista

Antes de invadir México, el ejército americano tenía un conocimiento
muy superficial del territorio mexicano al sur de Río Grande. Se basaba
únicamente en el mapa de Texas de Stephen F. Austin, de 1830, en el que
a~arecían Monterrey, Saltillo y otras poblaciones pero muy simplificado. O
b_ien en otro mapa de Texas de 1844, del teniente William H. Emory, pero
sm puntos de referencia sobre la región que pudieran indicar las rutas
apropiadas para ir avanzando.

EJ ~e?eral Taylor organizó ~n grupo de exploradores a fin de investigar
las c?nd1c1ones del terreno los nos las montañas, los poblados; y sobre todo,
las distancias entre éstas, pero no fue fácil y los voluntarios texanos a quien
fue encomendada esta misión, regresaron sin mucho éxito.
613

�La suerte favoreció al general Taylor al vencer el ejercito mexicano en
la batalla de Resaca de la Palma, cuando el general Mariano Arista se vio
forzado a retirarse con sus tropas y dejar su campamento con todas sus
pertenencias muebJes de maquetería, cubiertos de plata, baúles, etc. El
tesoro más importante fue el libro de órdenes de la División del Norte, el
diario bitácora de los eventos y los mapas. Uno en particular muy valioso
porque mostraba los estados de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, muy
superior al que ellos conocían de S. Austin, pues estaba detalladamente
trazado. Ranchos, villas, ríos, manantiales, etc. Los caminos con los pasos a
través de las lomas y montañas. La ruta hacia Monterr~festaba claramente
dibujada. Podía ser a través del paso de las Calabazas en el río San Juan
pasando por los pueblos de China, la Manteca y Cadereyta; pero Taylor más
adelante elegiría el camino vía Mier y Cerralvo en su avance.
Para los americanos fue un regalo del cielo el tener en su poder tan
valioso mapa. El general Taylor ordenó a su grupo de ingenieros topógrafos
que lo copiaran de inmediato. En esta comisión estaban él teniente George
Meade, que ejecutó cinco variantes, así mismo los tenientes John Pope,
Benjamín Calvin y el capitán Joseph Mansfield. Una copia fue puesta a
disposición del Departamento de Guerra, antes de la marcha de Taylor al sur
del Río Grande.
Del mapa original de Arista del cual se tomó el modelo inicial, se
encuentra en la Sociedad Mexicana de Geografra y Estadística,
indudablemente existen más pero se desconocen dónde; tal vez en los años
venideros aparezcan algunos ejemplares de este mapa tan importante.
La Universidad de Texas en sus archivos tiene una gran colección, en la
que están el de José Juan Sánchez dedicado al general Isidro Reyes en
febrero de 1840, el de "Correcto mapa del Sitio de Guerra en México", de
John Distrunell de 1847 y otros.7

Voluntarios

Debido a la Declaración de Guerra entre México y E{l:ados Unidos el 13
de mayo de 1846, en el Diario del Presidente James Polk aparece lo
siguiente: "Muchos miembros del Congreso vinieron a verme hoy por la
mañana, prevalecía gran ansiedad por saber el número de voluntarios que
llamaría yo a las armas para la frontera mexicana y los Estados Unidos en
donde se tomarían. Todo lo que pude decir fue que probablemente se
llamarían unos 20,000 y que serían tomados de los Estados del Oeste y
Suroeste".

Se convino en llamar inmediatamente al servicio 20,000 voluntarios y
procedimos a prorratear esta fuerza entre los Estados de Texas, Arkansas,
Illinois, Missouri, Ohio, Indiana, Ken_tucky, Tenne~see, Alabama, Mississipi
y Georgia.

Como puede apreciarse en el escrito del día 14 al Presidente Polk se le
hacían demasiados 20,000 voluntarios, pero dos djas después, el día 16,
escribió en su diario lo siguiente: "El principal te/na que se trató fue la
guerra con México. Una circular confidencial a todos nuestros Cónsules en
el extranjero, exponiendo las causas de la guerra con México y las miras del
Gobierno que ya había sido impresa fue presentada por el Secretario de
Estado y obtuvo la aprobación del Gabinete. Yo la hJ,bía aprobado antes. Se
trató de la campaña contra México y particularmeílf.e. contra las provincias
del Norte. Presenté mis puntos de vista al Gabinet~ ·y fueron aprobados"
James Polk continua diciendo:
"Mi plan era hacer avanzar un ejército de 2,000 hombres sobre Santa
Fe y cerca de 4,000 hombres sobre Chihuahua, conquistando de golpe las
provincias del Norte, dajando que el general Scott ocupara la región de la
parte baja del (Río Bravo) del orte y del interior. Después que se retiró el
Gabinete, mandé por el coronel Benton, a quien sometí mi plan habiéndolo
aprobado" y continua:
' Durante la sesión de Gabinete sometí a su consideración el prorrateo
entre los Estados de los 50,000 voluntarios cuyo reclutamiento estaba
autorizado. Se asignó a cada Estado y territorio de la Unión una parte de
!;Sta fuerza para hacer que cada uno tuviera interés en la guerra, los 20,000
hombres que debían llamarse al servicio inmediatamente tendrían que
tomarse de los Estados del Oeste y Suroeste y los 30,000 restantes habían de
organizarse en los otros Estados y territorios, -.teniéndolos listos para
cualqu ier llamado del gobiemo"8 .
De esta forma se hizo el llamado a través de. la prensa, boletines y
pancartas a miles de hombres que se apresuraron a enrolarse como
voluntarios en diferentes Estados de la Unión. A unos los atraía la aventura,
el d~ poderse convertir en héroes, a otros el .Poder lograr tierras que aparte de
su paga les ofrecía el gobierno al terminar su contrato de 1 ó 2 años. Había
casos en que se les contrataba ~~I~ por tres meses cpm~ e~a ~I ~aso de los
texanos. A éstos era muy dificil controlar por $u md1sc1plma y mal
comportamiento· en muchas ocasiones se les ordenab~ regresar a su lugar de
origen . Los voluntarios querían ganar la guerra bajp sus propias reglas, no
tenían preparación, les faltaba patriotismo y era total el desconocimiento de
la situación. La disciplina del ejército no podía permitir insubordinaciones y
615

614

�castigaba severamente a los infractores, usando en algunos casos la pena
capital.9
Cuando se formaron las compañías de voluntarios de los diferentes
Estados de la Unión, éstas tuvieron que diseñar y adquirir su propio
uniforme así como sus caballos y sillas de montar, el gobierno americano les
proporcionaba las armas.
Muchos fueron los Estados de la Unión Americana que participaron en
esta guerra, ya que el número de voluntarios en estos dos años llegó a
67,905, según las estadísticas de Heitman "Historical Register".
Dentro de la División de Campaña al mando del mayor general Buttler
durante el sitio de Monterrey estaban los siguientes regimientos de
Voluntarios:
1er. Regimiento de Ohio, comandado por el coronel Abercromnier.
ler. Regimiento de Tennesee, al frente del coronel Campbell.

En abril de 1846 el Congreso de Estados Unidos autorizó a los
generales Zachary Taylor y Windfiel Scott a tener 734 oficiales y 7,885 de
otros rangos. El ejército estaba muy bien organizado.
La Infantería

Cada regimiento tenía 1O compañías, dos denominadas Francos y ocho
Batallones. Uno de los Francos era denominado de Granaderos, que se
col~caban a Ia_der~cha del batallón, y otra Caballería Ligera o-de Rifle, que
se situaba a la 1zqu1erda. Un hombre de cada compañía era el explorador.

La Artillería

_

f.

Otra de las fuerzas del ejército que tenía impórtante función, era la
artillería.

El 2° Regimiento de Kentucky también estuvo presente así como la
afamada División de Texas al mando del general Pickey Henderson . Siendo
Gobernador de Texas, pidió lícencia para venir a combatir a México.
También firmó junto con Davis y el general Worth la Capitulación de
Monterrey. 10

La del general Taylor era la Compañía 1ª de Artillería K. También se
contaba con artillería ligera y artillería montada, en la que cada soldado tenia
su propio caballo. Los llamados "Dragones" eran los que tenían irrandes
privilegios, todos eran americanos, bien adiestrados y montaban ma~íficos
cabaJlos. El uniforme que portaban variaba, los de infantería usaban pantalón
celeste, chaquetilla azul marino con galones y botonadura dorada, kepí con
escudo y coronado con pluma roja, cinto blanco y colgando de éste cintas
rojas con borlas. 12 La guerra de estos dos años costó al gobierno de los
Estados Unidos 1_63 millones de dólares y por el Tratado de Guadalupe
obtuvo 529,017 millas cuadradas de territorio mexicano es decir, su costo
fue de .48 centavos por hectárea.

En la Iª. División al mando del general Twiggs las compañías de
voluntarios de Colombia, con el capitán Shiver el Batallón de Maryland,
bajo el mando del teniente coronel Watson, la Compañía de Louisiana,
comandada por el capitán Blanchard y el batallón de Baltimore y
Washington, al frente el capitán John Kenly. 11

Los sueldos del ejército variaban, un general ganaba 200 dólares
mensuales, un coronel 90, un general Brigadier 104, un capitán 50 y así
sucesivamente. El sueldo más bajo que era el de soldado raso de 8 dólares.
También a ellos como voluntarios se les recompensaba con tierras que
podían ser desde 200 hectáreas, más 100 hectáreas por cada añc, de servicfo.

El Regimiento de Mississipi que lo comandaba el coronel Jefferson
Davis, personaje del ejército americano que tuvo importante participación
en Monterrey. Davis era yerno del general Taylor y fue 1Jno de los que firmó
en la Capitulación de la ciudad el 24 de septiembre. Años mas tarde, en la
Guerra Civil de su país, sería el Presidente de los confederados.

EJ Ejército Americano

El ejército americano que participó en la guerra contra México estaba
formada por oficiales y cadetes de la Academia Militar de los Estados
Unidos, fundada en 1802, considerada como una de la mejores del país a
principi9s del Siglo XIX, destacándose por la carrera de Ingeniería y
Cieocias de la Guerra.

El 47% de los "Regulares" del general Taylor eran extranjeros de estos
el 24% irlandeses y el l 0% alemanes. " Estos eran tratados con insolencia y
malos tratos de parte de sus compañeros americanos y que en muchos de los
casos terminaban con deserciones, sobre todo de ,os que profesaban el
catolicismo" 13
~ ),.

617
616

�Según las estadísticas, de los 42,374 de los Regulares 4,900 murieron
de enfennedades, 2,850 desertaron, 4,149 fueron dados de baja
di~capacitados y 930 murieron en combate

~iografias

Es importante mencionar a los oficiales del ejército americano que
participaron en el sitio de Monterrey y que más tarde serían grandes
protagonistas en la historia de su país.

General Zachary Taylor

Nació en Montebello Virginia en noviembre 24 de 1784. En 1806
empezaría su carrera militar que duraría 40 años. En 18451el Presidente Polk
lo destinó a Corpus Christi para formar una fuerza con 4,000 hombres.
Durante la invasión a México con su ejército ganó las primeras batallas
en Palo Alto y Resaca de la Palma, Monterrey y Buena ~ista. Su
permanencia en México fue de septiembre_ de 1846 a 8 de no~1embre de
l 84 7 El Partido Whig en 1848 lo designa como su candidato a la
presidencia de su país, ganando la elección para ser el 12vº Presidente de los
Estados Unidos de América. 14
Hiram Ulysses Grant
Nace en abril 27 de 1822 en Point Pleasant, Ohio. El 22 de marzo de
1839 entró a West Point. Por un error en la inscripción fue registrado como
U S Grant, graduándose en 1843 y empezó a firmar su nombre como Ulises
S Grant.
En 1846 entra a las órdenes del general Taylor. Participó en el sitio de
Monterrey. En la Guerra Civil de su país fue comandante en jefe del
Ejército de la Unión 1861-65, Secretario de Gue~ra 1867-?~ y en 1869 fue
electo como el 18vo Presidente de los Estados Unidos. Muno a la edad de 64
IS
anos.
George Gordon Mead

Nació en 1815 en Cádiz España. Con sus padres ' regresó a Estados
Unidos en 1816. En 1830 entró a West Point. En 1835 se graduó con
honores en la Élite de Cuerpo de Ingenieros. En la guerra contra México su
participación fue muy importante por la destreza con que ejecutó los mapas
618

y planos, entre ellos el de la Ciudad de Monterrey. En 1847 fue llamado a
Washington en la Guerra Civil, tuvo un gran papel con el grado de 'General,
estando al mando del ejército de la Unión en la batalla de Gettysburg. Al
tenninar la guerra fue designado como Comandante en la División Militar
del Atlántico. Murió en 1872 a la edad de 57 años. 16

WiUiam Jeokins Worth

,¡

Fue educado como cuáquero. Entró a la guerra de 1812 en Ja cual sirvió
como ayudante adjunto del general Winfiel Scott. 5&gt;irvió ocho años como
comandante de West Point. Por su actuación en el sitio de Monterrey,
obtiene el grado de GeneraJ Mayor. Más tarde fue transferido con el general
Scott en la marcha hacia la ciudad de México, murió a los 55 años.
William O ButlerNació en Kentucky, sirvió en la Guerra de 1812. Practicó Leyes hasta
que el Presidente Polk lo asignó general mayor de los ·voluntarios a cargo del
general Taylor. Por su actuación en Monterrey recibió la Espada del
Congreso y otra más en su Estado natal. Sustituyó al general Scott antes del
tratado de paz. Trató de servir al ejército de la Unión en la Guerra Civil en
1861 pero no lo aceptaron por su edad. Murió de 89 años.
Persifor F. Smith
Nació en Filadelfia, estudió Leyes, participó en la Guerra de los
Seminales 1836; después en el sitio de Monterrey. Por sus méritos recibió el
grado de brigadier. Murió a la edad de 60 años en Fort Leverworth
Braxton Bragg
Era uno de los mejores oficiales del general Taylor. Fue ascendido a
mayor después del sitio de Monterrey. Participó en Buena Vista, obteniendo
el grado de teniente coronel y más tarde sería general en la Guerra Civil,
distinguiéndose por su valentía.
John A. Quitman

Nació en Rhinbeck N. Y., estudió leyes y fue magistrado de la Suprema
Corte en 1828-1834. Combatió por la independencia de Texas en 1836, con
el grado de general de brigada. Combatió en Monterrey y en la ciudad de
México y más tarde fue Gobernador de Mississipi. Murió a la edad de 59
años.17

619

�Abner Doubleday 1819-1898

Nació en Ballston NY en 1819 de una famjlia muy religiosa. Siendo
muy joven se interesó por la literatura española y francesa. En 1838 ya era
éadete de la Academia Militar. En 1845 se le asignó a las tropas del ·general
Taylor. Participó en las batallas de Monterrey y Buena Vista. En la Guerra
Civil obtuvo el grado de general. Pero por lo que todo el mundo le conoce es
por ser el "Padre del Base Ball" él inventó este juego y sus reglas, los
historiadores deportivos, saben que el primer juego se jugó en Texas, pero
quieren probar que fue en Brownsiville en 1848 cuando Doubleday estuvo
allí estacionado con el ejército por varios meses. Murió en 1898 a la edad de
79 años. 18

Batalló~ activo de San Luis Potosí: comandante de Batallón José Salazar
1er.. B~1gada ~e.Caballería: general graduado coronel Anastasio Torrejón
Reg1m1ento Ligero: comandante Mariano Velázquez
Jº y 7° Regimiento general Antonio Jáuregui
Segunda Brigada de Caballería: general Manuel Moreno
Segunda Brigada de Caballería: general graduado Manuel Romero
3º Regimiento Activo de Guanajuato coronel Mariano Moret
Esc_uad~ón de ~anceros de Jalisco comandante Juan N. Nájera
Art1llena 29 Preza.s de diferentes calibres
Batallón de Zapadores coronel Mariano Reyes
En el Ejército del Norte eran 3,768 Infantes 1,283 Jinetes, 290 Artilleros,
229 Zapadores. 19

Pedro Ampudia

El Ejército Mexicano

General en jefe: General Pedro Ampudia
Mayor General: general graduado coronel José García Conde
Comandante de Ingenieros: capitán Luis Robles
Comandante de Ariillería: general graduado coronel Tomás Requena

Tropas

l3. Brigada de Infantería al mando general graduado coronel Simón Ramírez
3er. Regimiento Ligero coronel Nicolás Enciso
4° Regimiento Ligero le(. Ayudante Prudencia Serrato
Batallón Activo de Aguascalientes l er. Ayudante José Fierro
2ª Brigada de Infantería al mando general graduado coronel Francisco Mej ía
2° Regimiento Ligero (Con José M. Carrasco)
6º Regimiento de Infantería: comandante de Batallón Mai:iuel Montero
Batallón Activo de Querétaro: comandante de Batallón José M. Herrera
Tercera Brigada de Infantería coronel José López Uraga

Cuarto Regimiento de Infantería

1er. Regimiento Activo de México: José Francisco Berra
3er. Regimiento de Infantería: coronel Florencia Azpeitia
Cuarta Brigada de Infantería: coronel Nicolás Mendoza.
I er. Regimiento de Infantería: teniente coronel Gregorio Gelati
Batallón Activo de Morelia: tenient~ coronel Joaquín Orihuela
620

Nació en La Habana en 1805. Abrazó la causa de la Independencia en
1.8!1
Comandante de Artillería del Ejército el Norte 1835-1841. Estuvo en el
1
s1t10 del Alamo y ascendió a General de Brigada. ·
Vuelve al n_orte como Jefe de la 4ª División del Norte de Tamaulipas.
Cua~do esta~a listo para enfrentarse a Taylor, fue sustituido por el general
Mariano Arista, quedando como Segundo en Jefe. Participó en las batallas
de Palo Alto y Resaca, pasó luego a San Luis Potosí, pero regresó a
Mo~t~rrey ~ reforzar al ejército replegado. Declaró a esta ciudad en estado
de s1t10 y dispuso la defensa al caer la plaza se retiró al interior. Participó en
las batallas de la Angostura, Cerro Gordo y Churubusco. Santa Anna lo
nombró Gobernador de Nuevo León, en junio de 1853-54. Ministro de
Guerra YMarina ,del G~binete del Presidente Juárez. Reconoció al Imperio
en 1863 y a la ca1da de este fue encarcelado. Murió en la Ciudad de México
en 1868 a la edad de 63 años.
Mariano Moret

Nació en Segovia) Jalisc?~ se distinguió como militar, participó en la
defensa de Monterrey, ascend10 a coronel en 1856. Anteriormente en J854
recibió provisionalmente el Gobierno y Comandancia Militar de Nuevo
León de manos de Pedro Ampudia. Murió en San Luis Potosí en 1886.
Anastasio Torrejón

. Nació en 1796, inició su carrera militar en 18 l 6 como teniente de los
real 1stas, combatiendo en varias ocasiones contra los Insurgentes. En 1840

,
1

621

�era general de brigada Tuvo a cargo las brigadas en la defensa de Monterrey
en 1846.

Francisco Mejía
Nació en 1791. Soldado desde 1812. Realista incorporado al Ejército
Trigarante. En 1821 ascendió a general. En 1840 fue Jefe del Ejército del
Norte. Participó en el sitio de Monterrey. Murió en Vanegas en 1852 a la
edad de 61 años. 20
Aproximación a

uevo León

En mayo 18 el ejército cruzó fácilmente en el punto que Meade había
indicado, tres millas río arriba. Tomó posesión de Matamoros que Arista
había abandonado sin disparar ni un solo tiro. La mayor parte del verano el
ejército permaneció allí.
·,

,,.,,,,,.
-

/

"Dejamos Matamoros en agosto 5 había dos opciones a escoger en
barco río arriba o a pie. Los dos primeros días lloviendo y luego bajo un sol
candente, la piedra caliza radiaba mucho calor, así que se tomó la decisión
de hacer la marcha durante la noche. Las inundaciones habían contaminado
casi todo el agua para beber. Del regimiento 1/3 se reportaba enfermo; el
pueblo era insalubre, dimos gracias a Dios cuando partimos. En estas
condiciones esperábamos que la guerra terminará pronto". Esto relata el
teniente George G Meade en sus memorias ..
__,,,..,

_,,,.

Anticatolicismo

Uno de los problemas que tuvieron que encarar el general Taylor y sus
oficiales era el anticatolicismo de muchos de los voluntarios, esto era el
producto de la cultura protestante y que veía al catolicismo como erróneo e
ilegítimo y hereje en el cristianismo. Sin embargo en las tropas regulares
había gran número de católicos, la tendencia de ignorar los privilegios de la
Iglesia Católica, en un país católico, incrementó el hostigamiento hacia la
iglesia; algunos de los voluntarios cometieron actos como el de usar la
iglesia de San Francisco en Monterrey como establos, hecho que irritó a los
mexicanos. Las autoridades americanas tuvieron miedo de que estos hechos
en campaña pudieran desencadenar una guerra santa, por eso el Presidente
Polk acudió a los obispos John Hoghes de Neva York; Michel Portier de
Mobile y Peter R. Kendrick de St. Louis, Mo. pidiendo consejo y ayuda
para que algunos sacerdotes católicos acompañaran A las tropas en su
movilización a México. Uno de los prelados a los que se les turnó el caso fue
el director de George Town College, Rev. Peter Verhager, quien recomendó

a los jesuitas: Rev . John Me Elroy y Anthony Rey. Como no había•_vacantes
de capellanes en el ejército de Taylor fueron alistados como civiles, pero
dándoles el trato de capellanes. Ambos hombres acompañaron al general
Taylor en la campaña de Monterrey.
El padre Me Elroy permaneció en el ejército hasta mediados del 47 y
regresó a su casa por problemas de salud, el padre Rey dejó Monterrey en
enero 15 de 1847. Iba a Matamoros cuando cérea de Marín fue asesinado por
unos bandoleros. 21
Otro paso fue el de una proclama hecha en Washington para
salvaguardar los derechos religiosos y decía: "Su religión, sus altares e
iglesias, son propiedad dei clero y los ciudadanos, los emblemas de la fe y
sus ministros serán protegidos y se considerará inviolable". También se les
hizo saber a los mexicanos "cientos de nuestro ejército son católicos y
cientos de miles de nuestro país son miembros de la Iglesia Católica" ...
(Merey to Taylor la proclama en junio 6 de 1848, dor;umento Nº 60 de la
J(jh Congreso) .

La marcha hacia Monterrey
En agosto 8 Taylor y su staff ocuparon Camargo. La temperatura era de
45° centígrados; no corría ni una gota de brisa; el lugar era inhóspito, aguas
estancadas, mosquitos, arañas,
escorpiones, tarántulas, era lo que
encontraban los soldados, así como una humedad asfixiante. Estos datos los
describe el general Quitman en su Diario.
En agosto 25 la columna del general Worth se dirigió a Cerralvo, que
distaba a 60 millas. El cambio para los soldados fue notable pues en muchos
documentos se hace referencia a que el pueblo, de 1,800 habitantes con casas
de piedra de un solo piso, árboles frutales y agua corriente y cristalina, fue
un oasis para las tropas. Aquí aguardó Worth, a que se unieran el general
Taylor en septiembre 9 y cuatro días después el general Buttler con sus
voluntari os que sumaron 6,640 hombres.
El destacamento traía 1,500 mulas, 180 carretas y 160,000 raciones.
Mientras tanto los informes que recibían eran de que los mexicanos
reconocían la importancia de Monterrey y el general Tomás Requena 2º en
comando de las fuerzas mexicanas del Norte, dejó Linares en julio 9 con
1,800 sobrevivientes del ejército de Arista. Más tarde se les uniría tropas de
la ciudad de México.

623

622

�Santa Anna ahora al mando del ejército mexicano designó al general
Ampudia para la defensa de Monterrey.
La aproximación por el Estado de Nuevo León fue un cambio
placentero, para las tropas americanas al adentrarse
estos ~errenos, a
diferencia del área del Río Grande. Eran tierras bien cultivadas con
riachuelos de agua transparente, con flor de espigas y árboles frutales como
higueras y granados. El aire fresco, el agua que venía de las montañas fría Y
clara los caminos eran buenos. El cambio para los saldados era favorecedor.
("John Kenly'' Memorias de un voluntario de Maryland)

Pº:

El teniente George Meade en sus Memorias dice: "Cuando llegamos a
Cerralvo el panorama cambió completamente, es un lu~ar delicioso c~n agua
fresca y cristalina que baja de la sierra, árboles de hm?nes, naranJ~~ q_ue
daban sombra al pueblo y producían frutos en abundancia, al fin el eJerc1to
había entrado a un saludable país.22
En el Diario de Rankin Dilworth en septiembre 1O de 1846 se lee:
"llegamos al mediodía entre la 1 y las 2 PM. Tiene varios ojos de agua cerca
de nuestro campamento, las corrientes de las acequias pasan por las calles
del lugar, hay también una iglesia muy bonita. Cerc~ del campamento hay
unos enormes sabinos· tenernos reportes de que la ciudad de Monterrey se
está fortificando fuert;mente. Septiembre 1 l, la orden de marchar llegó hoy,
seguramente no muy lejos vamos a encontrar resistenci~ . .
"La Iª División marchará hasta el día 13 y la 2ª. División de voluntarios
en los días siguientes, todos los pioneros se van mañana resguardados por el
Escuadrón de Dragones".
"Septiembre 13: Nosotros marchamos esta ~añana ,directamente a
través de las montañas y bordeando los arroyos, la tierra aqu1 es escarpada Y
rocosa, acampamos a 12 millas de Cerralvo y el siguiente p~so era Marín a
donde llegó Taylor el 15 de septiembre y las tropas pudieron descansar
placenteramente. Desde la torra de la iglesia pudieron_ver el vall~ de San
Juan y en la lejanía a Monterrey. Aquí estamos a 25 millas de la c1udad,_ ~n
día de marcha forzada y dos de fáciles. No sabemos que clase de recepc1011
'
de tropas que e 11 os t·1enen" .23
nos darán en la defensa, m· e1numero
El Nogalar o "Walnut Springs" como lo llamaron los americanos
situado a 8 km. de Monterrey, era un sitio en aquel tiemp_o lleno de nogales Y
varios ojos de agua cristalina, el cual les pareció ideáJ para que fuera ~I
campo de operaciones y campamento para ejército· c;lesde allí se_ ~odia
divisar la ciudad y los caminos que conducían a Monterrey. Cond1c1ones
propicias para preparar el ataque en los días venideros.

624

Corresponsales de guerra
~ Guerra de México o Invasión Americana, 1846-1848, fue el primer
confhcto en que se emplearon corresponsales de guerra, y la prensa de
Nueva Orieans, e] Picayune fue la pionera en este.esfuerzo, mandando a su
corresponsal George Witkins Kendall a cubrir los acontecimientos desde el
campo de batalla.

El periódico norteamericano Picayune, conocido ampliamente por su
calidad literaria ganó ceiebridad por sus artículos de los sucesos en el
territorio mexicano.
Otros periódicos de la Unión Americana imitaron al Picayune, pero el
principal rival era el Delta de Nueva Orleans. Su corresponsal James D.
Freaner, que escribía con el seudónimo de "Mustang" era el mas fuerte
competidor de Kendall, envfando la noticia desde el campo de batalla.
El "New Orleans Picayune" se fundó en 1837, el nombre se derivaba
de la palabra española "picayon" la más pequeña .moneda en circu lación
valuada en ese tiempo en 6 ¼ centavos, el nuevo -periódico se vendía 4
ediciones por 25 centavos.
En 1842 Kendell se encontraba en Nuevo México en donde cubrió la
noticia de la ''Expedición a Santa Fe" allí fue hecho prisionero y se le envió
preso a la ciudad de México, estuvo en San Lázaro recluido junto con
leprosos hasta que el embajador de los Estados Unidos logró su libertad. Más
tarde escribió un libro "Narrative of the Texas Santa Fe Expedition" 2
volúmenes (New York 1844). El cual se vendieron 40,000 copias. Fue
testigo presencial en la mayoría de las batallas en la guerra con México y
fue herido en una pierna en la batalla de Chapultepec.
Para el pueblo americano lo que ·estaba acont~iendo fuera de su país
era de gran interés, era la primera vez que los Estados Unidos combatían
contra un país extranjero, por eso fue da gran importancia las publicaciones
que informaban del diario acontecer en los campos de batalla y la prensa
jugó un papel muy importante.
En el caso del periódico Picayune de Nueva Orleans, para informar lo
más rápido posible a sus lectores y adelantarse a otros periódicos s~ recurrió
a métodos antes no practicados.

625

�Un evento relacionó a Kendall con México. En julio de 1845 el
Departamento de Guerra de los Estados Unidos ordenó ar general Taylor su
movilización y la de sus tropas, las cuales se embarcaron en New Orleans
ru~bo al a Bahía de Arkansas, donde desembarcaron y se dirigieron a
Corpus Christi. México había roto las relaciones diplomáticas en enero de
1846. Taylor recibió la orden de marchar hacia el Río Grande en abril y se
principió la construcción de un fuerte en la parte norte del Río frente a
Matamoros.
Al enterarse de todo este mov1m1ento el periódico Picayune tomó
cartas en el asunto, mandando de inmediato a Kendall el cual Uegó a Corpus
Christi en mayo 25 . Allí contactó a un guía mexicano para que lo condujera
hasta Punta Isabel, a donde llegó el 6 de junio. Las tropas:se movilizaban, de
uno y otro lado de la frontera, ese mes de mayo el Reriódico Picayune,
arregló con los barcos, la entrega de los artículos desde Brazos Santiago. El
21 de mayo reporta que Ampudia advirtió al general Taylor que abandonara
el campo frente a Matamoros, a lo cual el general se negó. Mientras tanto el
periódico Delta en su publicación dice que Arista da el ultimátum a Taylor.
El periódico Jeffersonian "lo último y más importante desde Texas

GUERRA, GUERRA ".
Para estos corresponsales lo más importante era lr a delante con la
noticia y para esto tenían sus correos especiales, que cabalgaban hasta donde
salían constantemente los barcos hacia New Orleans. Allí entregaban los
escritos para ser impresos tan pronto arribaran a las costas de Louisiana. El
Picayune para ahorrar tiempo, tenía tipógrafos que durante la trayectoria por
mar armaban la noticia y llegaba directa a la prensa, y si era el artículo de
gran importancia salían los extras a la venta de inmediato.
Las batallas de Palo Alto y la Resaca de la Palma el 8 de mayo fueron
presenciadas y comentadas por los reporteros, el Picayune a grandes
columnas a las IO pm del día J6 de mayo, después de 8 días del suceso, el
pueblo americano se enteraba de los acontecimientos "GREAT BATI'LE ",
"GENERAL TAYLOR
Victorioso).

VICTORIUS" (Gran Batalla General Taylor

Mientras el ejército de invasores convergía en el río Grande, Kedall
llegó a Matamoros, a la cual encontró conyertida en uria ciudad americ~na,
tiendas, cafés restaurantes y hoteles, le recordaba a Nueva Orleans. El hielo
había sido introducido en el mercado y los "Mint Juleps" eran considerados
un gran paso a la civilización.
El siguiente movimiento que tuvo que dejar definido Kendall era la ruta
que debían seguir sus correos con la oficina desde el lado mexicano. Se
626

adelantó a Reynosa y envió un comunicado el 6 de julio. Esa carta se publicó
en el Picayune nueve días mas tarde.
·
El ejército avanzaba hacia Camargo y Mier. Para el mes de agosto
Kendall había completado su sistema express, río abajo desde Camargo,
cortándole el tiempo de envío hacia Nueva Orleans a 1O días y estaba listo
para continuar con los Texas Rangers de Me Cullochs, en sus
reconocimientos en dirección de Cerralvo y de tal forma, enterarse del
estado de los caminos y lo que les esperaba al e~cuentro con las tropas
mexicanas. Durante esa semana Kendall envía sus reportajes desde Cerralvo
de un campamento cerca de .Marín desde "San Francisco" (a las 12 del
mediodía en septiembre 19. y el 20 a las 8 am) debido a lo rápido que se
estaban presentando los acontecimientos la noticia debía llegar lo más pronto
posible al periódico en New Orleans.
En los siguientes tres días Kendall fue testigo presencial desde la línea
de fuego, ya que se unió a la avanzada por el lado poniente de la ciudad en la
columna del General Worth, y bajo una fina lluvia que calaba hasta los
huesos, se acercaron hasta las faldas de la colina de la Federación , tuvieron
que cruzar el río Santa Catarina, con el agua hasta la cintura. La infantería
mexicana empezó a disparar desde lo alto, al avanzar apreciaron los lanceros
abriendo fuego. La historia que publicó más tarde el Picayune de la Batalla
de Monterrey fue dramática. Kendall escribía que el sonido de los disparos
de los cañones se oía como si fueran cientos, por el eco que producía en las
montañas. La lucha fue sin cuartel, la captura del Obispado, el avance desde
las azoteas de la casas, paso a paso describió todas las escenas y de los que
tomaron parte y por último la rendición de la ciudad.
El tiempo apremiaba y el correo con la noticia de la batalla de
Monterrey salió inmediatamente por ruta preestablecida, Marín, Cerralvo
Mier. El jinete cabalgaba día y noche hasta llegar a Punta Isabel (Puerto
Isabel) donde el barco de vapor James L. Day esperaba para zarpar de
inmediato, llegando a ueva Orleans la noche de octubre 3. También
"Mustang" del Delta estuvo presente en la batalla, pero Picayune se adelantó
en la noticia y al día siguiente la información de los hechos se publicó con
grandes titulares de 'La Captura de Monterrey" el tiraje fue muy grande,
ese día el Pony Express estaba listo para llevado también al norte de Estados
Unidos y en la parte este, Mobil Montgomery, Charleston Willmington y
Richrnont, el Picayune fue el primero en publicar y extender la noticia de la
victoria, y los detalles de los hechos de los cuales fue testigo Kendall 24
Durante la ocupación el ejército americano en México circularon los
periódicos:
•
The North American México, que empezó en septiembre 29 de I 84 7.
627

�•
•
•
•
•
•
•
•

Star (American Star México).
Rover eJ Yankie Doodle eran semanarios humorísticos impresos en la
ciudad de México.
The American Pioneer, en Monterrey.
American Star y Wash Tower, en Jalapa.
American Flag, Reville y Republic ofRío Grande, en Matamoros.
American Star, en Puebla.
Senteniel, en Tampico.
Chronical Eagle, Free American The Genios ofLiberty y eJ Sun of
Anahuac en Veracruz.

En el Archivo Municipal de Monterrey hay un ejemplar de The
American Pioneer, de mayo 27 de 1847, en el que aparte de noticias de la
ciudad aparecen anuncios y en uno de éstos dice:_
American Hotel - grande y cómodo. Hotel estilo americano en la esquina del
mercado
Horses per week ...... 5.00
Horses per day ....... 1.00
Boarding por día ..... J.50
Dinner ................... 75
Breakfast ............... 50
Supper ........................ 50

Preparación para el combate
La ciudad de Monterrey se encontraba bien fortificada y con 3,768
infantes, 290 artilleros y 229 zarpadores combatientes para defenderla. Los
invasores empezaron a reconocer las posiciones enemigas designando a los
ingenieros topógrafos para que planearan por donde se debía hacer el primer
ataque. A los norteamericanos les impresionó el 'F1:1erte Negro" así
llamaron a la Ciudadela a la que consideraron muy difícil de abatir. El
reporte que dieron al general Taylor, era que toda la ciudad estaba muy bien
resguardada. "Es un pequeño Gibraltar" escribió el soMado Henry. "Los
defensores dentro de la ciudad son como 9,000 las campanas de las iglesias
repican y las cornetas y tambores tocan al compás"

El teniente George Meade dibujó un mapa del sitio, para que el general
Taylor pudiera tener una idea de la situación, al estudiarlo el general decidió
dividir las fuerzas, atacando los dos fuertes de las lomas fortificadas y
nombró al general Worth para que dirigiera la 1ª. División y las brigadas de
los voluntarios, este destacamento tomó el camino de Saltillo entre la sierra
y la loma del Obispado llevando 2,000 hombres.

628

A las 2 P.M. del 20 de septiembr-e, la Segunqa División con cuatro
regimientos y 400 texanos a caballo se .movilizó en av¡¡ozada.
Meade y otro ingeniero guiaban a la tropa por· un atajo entre los
maizales. La llave para entrar a la ciudad era tomando el Obispado.
Primer día de combate

A las 7 am del día 21 otras fuerzas norteamericanas atacaban el Fortín
de las Tenerías, al noreste de la ciudad. El combate fue terrible, los
defensores resistieron heroicamente y las fuerzas invasoras comenzaron a
retirarse al ver que la caballería mexicana venía a la carga por el norte, los
americanos rechazaron el ataque. Fue un respiro momentáneo a las 12 del
día cayó en manos del enemigo.
Las tropas mexicanas que se encontraban en el puente de la Purísima y
en el Rincón del Diablo comenzaron a efectuar un nutrido fuego sobre el
enemigo que se encontraba en las Tenerías. Ellos trataron de atacar el rincón
del Diablo pero a cada intento eran rechazados y tuvieron algunas bajas. El
general Butler al mando de la División de Campaña de las tropas de
Voluntarios fue herido.
Al · poniente de la ciudad el general Worth atacaba el Fortín de la
Federación. El general Torrejón con su caballería contraatacó pero fue
detenida por una cerca de troncos detrás del cual estaban parapetados los
americanos. El ejército mexicano tuvo muchas bajas entre ellas el teniente
coronel Moret quien a pesar de estar seriamente hefidn seguía dirigiendo a
sus hombres. La lucha fue en vano y tuvieron que retirarse, dejando el
campo libre para que Worth y sus hombres atacaran a la Federación sin
problemas, pues este Fortín solo contaba con 80 hombres y 2 cañones en
muy mal estado.25
En las Memorias de Abner Doub/eday, encontramos esta magnifica
descripción: "Estamos en medio de un hermoso valle rodeado de sierras de la
mas pintoresca descripción. Las montañas no declinan suavemente, dan un
salto en una serie de abruptos y rocosos precipicios de. cerca de una milla de
altura, una eonvulsión natural que los mantiene aparte". Mas adelante
continúa: "Hay algo profundamente impresionante en el silencio, .es la brisa
que juega entre los maizales, el trino de los pájaros en los arbustos y el
zumbar de los insectos. Naturaleza pacifica y serena que no simpatiza con
las severas pasiones del hombre. De nuevo sintiendo una depresión que me
invade parece que el aire estuviera lleno de tristeza, de una música solemne,

629

�e involuntariamente veo a los que me rodean, y me pregunto cuáles serán los
que puedan ver la luz ae un nuevo día. Ese silencio fue interrumpido por el
general Worth ordenando que nuestra Compañía tenía que movilizarse hacia
lá cima de la colina". El asalto a la Colina de la Independencia (Obispado)
tendría lugar a las 3 A.M. del 22 de septiembre con frío y una llovizna que
calaba hasta los huesos. 450 hombres empezaron a escalar la loma, tratando
. .
d
26
de tornar pos1c10nes
y aguar ar a que amanezca.
Segundo día

En la correspondencia del teniente Dana drce "El sol ha aparecido entre
una densa neblina, nuestras arenas están listas". En otro de sus párrafos
"Aquí estamos viendo el Palacio y pensando cual sera el mejor método p~a
tomarlo .... Sabemos que es una fortificación de gruesos y fuertes muros;
dos veces nuestros soldados han avanzado y fueron obligados a retraerse, no
encontramos la forma de llegar".
A los 60 infantes del 4° Regimiento de Infantería que cubrían el flanco
noroeste del Obispado los tomaron por sorpresa y después de una fuerte
batalla el ejército americano se posesionó del lugar. Teni_endo en sus manos
los fortines tuvieron control absoluto del camino de Saltillo, única población
que estaba en condiciones de abastecer a Monterrey.
Ese mismo día, en la noche, inexplicablemente el general Pedro
Ampudia decidió abandonar la línea de defensa exterior y concentrar las
fuerzas en la ciudad. 27

Tercer día

En las Memorias de Ulysses Grant nos relata: "La División de Twiggs
estaba en la parte baja de la ciudad muy bien cubierta del fuego enemigo.
Pero en las calles que llevaban al centro llamado plaza, como todos los
pueblos de españoles americanos, allí, por todos lados y direcciones, estaba
la ru1illería. Las casas de techos planos de uno y dos pisos estaban
guarnecidas por la infantería y., desde los techos protegidos con saco~ de
arena disparaban. Así que nuestro avance era de mucho peligro
especialmente en las bocacalles.
''Cuando avanzábamos nos dimos cuenta de que faltaban municiones, lo
cual se reportó al general Twiggs. Él ordenó que había que retroceder,
avisando que necesitaba refuerzos de las cinco compañtas. Los Regimientos
el 3º y 4° al avanzar habían tenido muchas bajas, de los 12 oficiales del
'
630

Regimiento, S habían muerto. Yo me ofrecí a pedir ayuda, tomé' un caballo
y montando al costado de éste con un solo pie en el estribo y un brazo sobre
el cuello del caballo. De esta forma logré protegerme del fuego y así pude
atravesar varias calles sin rasguño. Pasé por un lugar y vi a un centinela
camjnando frente a una casa, · me detuve y le pregunté qué estaba haciendo
allí. Encontré que la casa estaba llena de heridos, oficiales, y soldados
americanos, desmonté y fui a ver y encontré al capitán Williams herido en la
cabeza, el teniente Territt se encontraba muy mal, se le veían en sus heridas
los intestinos. Era un buen número de soldados. Volví a montar prometiendo
traer ayuda". 28
Hay muchas descripciones de testigos presen~iales de este duro
combate en el avance hacia la catedral. Abner Doubleday en sus Memorias
dice: "Teníamos que abrir paso a través de los muros de las casas para poder
avanzar, estos eran muy gruesos y tardamos mucho en poder lograrlo.
Encontramos a una familia que probablemente esperaba ser masacrada, y a
un niño que sostenía un cuadro con la imagen de ' Cristo, me lo acercó
implorando compasión, exclamando ¡Es nuestro Señot!"29
Era muy triste ver que los civiles, principalmente mujeres y niños, que
no habían podido abandonar la ciudad y que refugiados en sus casas, eran
testigos de esta brutal contienda.
Creed Taylor, de los voluntarios texanos, dice: "Mujeres mexicanas que
se encontraban en sus casas durante los encuentros, salían a la calle,
administraban sin prejuicios asistencia médica a los hombres de los dos
bandos. Cada· habitación era un hospital en miniatura"~º
Existen hechos en la historia que dejan recuerdos imborrables. Este es el
caso de 'La Doncella de Monterrey" (The Maid of Monterrey). Una carta
publicada en el periódico Louisville Courier .fechada en Monterrey el 17 de
octubre de l 847, decía: "Mientras me encontraba en uno de los fortines, la
tarde del 21, vi a una muchacha mexicana afanosamente ocupada en traer
pan y agua para los heridos de ambos ejércitos. Vi a este ángel auxiliador
levantar la cabeza de un herido para darle agua y alimento, después vendar
la _cruel herida con un pañuelo que desprendió de su propia cabeza.
Habiendo agotado las provisiones regresó a su casa para traer más pan y
agua con que socorrer a otros. Cuando volvía, oí un disparo de fusil y vi caer
muerta a la pobre criatura inocente. ¿Fue un disparo accidental? No quiero
pensar de otra manera, me dolió el corazón; aparté los ojos de la escena e
involuntariamente los levanté al cielo, pensando Gran Dios ¿Esto e.s la
guerra? Al día siguiente pasé por el lugar, el cadáver aún estaba allí, el pan a
su lado y también el cántaro roto en el que todavía unas gotas de agua eran el
emblema de su diligencia. La sepu ltamos, mientras cavábamos una fosa, las
631

�balas de cañón eaían en derredor como una granizada". Inspirado en este
hecho que presenciaron muchos combatientes, un voluntario texano escribió
la canción "The Maid of Monterrey", 31 la cual fue muy popular entre los
soldados. Estos solían cantarla o tararearla en los campamentos, recordando
en su canto a aquel soldado herido y agonizante que bendecía a la señorita
'!La muchacha de Monterrey".

La Capitulación de Monterrey

Los hombres del general Worth habían traído un cañón desde la colina
de la Federación hasta el punto denominado la Plaza de Armas Y la
Catedral, en donde estaban almacenadas las municiones mexicanas. El
general Ampudia y sus mejores h?mbres est~ba~ ~ambién dentro de la
iglesia, cayó tan cerca un proyectil que causo pamcq entre la_ gent~ ,del
pueblo así como los militares. De inmediato el general Ampudra en~10 al
coronel Francisco Moreno con una bandera de Parlamento a fin de pedrr que
se pactara el armisticio en el cual se permitiera ~
soldados me~i~,anos
salir de la ciudad, llevando consigo su equipo mtl1tar. Esta propos1c1on la
recibió Taylor a las 3 am del día 24 de septiembre. Cuatro horas mas tarde
respuesta de Taylor fue de que exigía una rendición incon,dicional. Ampud1a
replicó solicitando una entrevista personal con Taylor. El r~~ultado de las
negociaciones fue un convenio para que se reunieran los com1s1.onados y que
acordaban los detalles de un armisticio. Por parte de los americanos fueron
nombrados el general William J. Worth, el coronel Jefferson Davis Y J.
Pickney Henderson. Por parte de los mexicanos a dorí Manuel María de
' Ortega y Tornas
' Requena. 32
Llano, el general Jase, Mana

!ºs

!ª

Las condiciones del armisticio fueron que los mexicanos podían retener
sus armas de cinto y equipo, así como seis piezas de artillería, Y que los
norteamericanos no los siguieran durante ocho semanas.,
Estos tres días de la batalla le costaron al ejército americano la pérdida
de 120 hombres, 368 heridos y 43 que no aparecieron, o sea el 8.5% de sus
6220 efectivos. El ejército mexrcano perdió 367 soldados entre mu~rtos Y
heridos equivalente al 5% de sus 7,303 participantes. Dejó a su partida 23
piezas de artillería más algunas carabinas y mosquetas así como 60,000
cartuchos.
El día 25 el ejército mexicano salió de la ciudad rumbo a Saltillo, Y más
tarde a San Luis Potosí. Tan pronto como las tropas dejaron la ciudad el
ejército americano marchó con su bandera entonando el "Yankee Doo~le" Y
28 cañonazos los saludaron desde el Obispado. El cese al fuego en la cmdad
no trajo la tranquilidad de inmediato. El general Taylor tuvo que controlar a
632

los voluntarios indisciplinados que querían hacer des.órdenes en la ciudad, él
se retiró al Nogalar de donde despachaba todas sus órdenes y dejó en la
ciudad a la mayoría de sus oficiales que o.cuparon cerca de 100 casas de
particulares.

La ocupación de la ciudad

En la correspondencia del teniente Dana se lee: 'La mañana del día 28
la última división del ejército mexicano dejó la ciudad, a ·nosotros nos
comisionaron a seleccionar habitaciones para los oficiales y los soldados.
Así que tomamos posesión de las casas de uno y otro lado de la Plaza. A mí
me tocó la habitación del 3er piso toda para mf. Gauft, Me Laws Gardner y
Pitz vivirán en el mismo piso. Como mis compañeros no estaban a gusto en
sus cuarteles se cambiaron a la Sala del Congreso de este Estado, es una sala
muy grande y elegante con grandes pinturas, sillas mesas aquí y allá. Bajo
ésta hay dos cuartos muy tranquilos y privados.
La casa en la que nosotros nos encontrarnos pertenece y habita don
Manuel no sé que, (Manuel María de Llano) es un soltero rico de la
aristocracia de este lugar. Estuvo viviendo do~ días con nosotros
prometiendo mudarse. Como no lo hacía mandé traer un carruaje y seis
hombres que lo ayudaran a hacerlo, se llevó lo que quiso y cuando se fue
dijo "mil gracias".
Ahora en mi cuarto tranquilo oigo el traqueteo de los carretones por las
calles emf:edradas, por cierto mucho mejor empedradas que las cíudades
nuestras". 3
Otra de las casas que ocuparon los oficiales fue la de "las Aguilas", por
los tenientes John Pope, Jeremiah Scarritt y George G. Meade, el cual en la
Guerra Civil de su país sería el general que comandarla al ejército de la
Unión y héroe de la batalla de Gettysburg. Ellos tres habitaron Ja casa del
general Ortega por dos meses. Meade es sus Memorias dice: "Somos la
envidia del ejército". Esta era una casa muy grande y de lujo y contaba con
cocinera, doncella y mayordomo. 34
Otra de las descripciones que tenemos de la ciudad en esos días es la del
convento de San Andrés y es también del teniente Dana: "En un lado
opuesto de los cuarteles, hay un convento. Aquí hay como cinco campanas.
El intedor de la Iglesia de este convento es de lo más castizo y bonito que
he visto en México. Es realmente muy hermoso lugarcito, tiene cinco altares,
pinturas finas y otros ornamentos. En el altar principal se encuentra una talla
en madera de El Salvador, de pie, soportando su cruz. Hay imágenes .de la
633

�Virgen por todos lados. Aquí en la ciudad hay un puente que tiene una
imagen de la Virgen que tiene una vela encendida día y noche. El patio de
e~te convento está rodeado por una galería (claustro) de donde cuelgan
pinturas muy antiguas y muchas de ellas de un gran valor pictórico,
principalmente retratos de santos y monjas de cuerpo entero. Hay varios
sacerdotes ancianos en este convento"

La ca a y los molinos de Arista

De la casa que pertenecía al general Mariano Arista hay muchas
referencias en cartas y diarios de los soldados americanos. Iban muchos a
verla como atracción turística. El teniente Samuel Rayan Curtís la describe
detalladamente: "Al poniente de la ciudad en la calle qu'1 sale al camino.de
Saltillo, se encuentra un edificio largo de un solo piso y como todas estas
casas de sencilla fachada con grandes puertas. La entrada es para los que van
a pie o en carruaje y al entrar a la casa la cual se compone de pequeños
cuartos al frente y un pórtico que se extiende a todo lo largo del edificio que
será de 33 metros. Los piso de mármol, como todos los pisos en México
muy tersos y elegantes". Desde el pórtico hay un hermosísimo jardín
costosísimo en su ornamentación con muros, enredaderas, estanques y
caminos empedrados. Este jardín tiene más o menos la misma superficie de
la que ocupa la casa y todos los puentes, andadores y plantas están
arreglados con una simetría matemática de precisión. Cientos de personas
visitan este jardín y las flores que uno recibe de las sirvientas con su cortesía
y le muestran el lugar a todo el que lo solicita. Probablemente para los
norteamericanos la presencia del general Arista al principio de la contienda
los impresionó pues hay muchas referencias de lugares a•los que le adjudican
ser el dueño como "Los Molinos de Arista". Según la descripción que hace
también el teniente Curtís vemos que se trata de los Molinos de Jesús María,
a la salida de Monterrey. Salimos rumbo a Saltillo a las 6 pasando por el
jardín de Arista, el Obispado siguiendo la rivera del río San Juan (Santa
Catarina). Entramos en un valle que es cerca de una milla de ancho y las
montañas de uno y otro lado de otra milla de alto aproximadamente. A seis
millas de la ciudad están los famosos Molinos de Arista. El agua es
conducida al molino por una atarjea de piedra, la cual la soportan unos arcos.
El molino es de piedra, y adjunto está un gran tanque, también de piedra tal
vez de 100 pies cuadrados que usan para tostar el trigo filtrar el agua antes
de secarlo. Al molino lo mueve una caída de agua de unos 15 pies (5 metros)
todo el molino está encalado de blanco dándole una apariencia de gran
nitidez. Mas abajo del molino el agua se distribuye para irrigar a la ciudad de
Monterrey. 35

634

"Descripciones como esta hoy en día nos ayudan a conocer el
Monterrey de aquel tiempo ".

Daguerrotipos

Se cree que la primera cámara fotográfica daguerrotipo que llegó a
México en marzo de l 840 fue la de Fanny Calderón y de la Barca esposa del
embajador de España y autora del libro de La vida en México. Este nuevo
invento le había sido obsequiado por el historiador de Boston William H.
Prescott y ella y su esposo hicieron las primeras fotos en Chapultepec. En
1840 también Jean Francois Prelier, radicado en México, trajo de Francia los
primeros daguerrotipos, fotografió algunos sitios del Puerto de Veracruz y la
prensa le dio gran difusión a este descubrimiento.
Los historiadores americanos dicen que la primera guerra que se
fotografió fue la de México. Lo que sí conocemos son 38 daguerrotipos de
escenas del ejército americano en Saltillo, sus calles, la catedral, y familias
de los habitantes de esta ciudad. Todas estas fotos pfasmadas en placas de
vidrio fueron extrañamente encontradas en un granero en Berhany
Connecticut en 1960 por Archiva! Hanne. Lo raro era que la familia dueña
del granero no tenía ningún contacto, ni lazos con antepasados que hubieren
paiticipado en la guerra, ni saben como llegaron allí.
Hasta ahora no se conoce ninguna foto de Monterrey de estas fechas,
pues no hay informes de cuantos fotógrafos estuvieron en la fuerra . Muchos
de ellos eran aficionados y no dejaron constancia de su obra. 3
Del tiempo que duró la ocupación de la ciudad de Monterrey por el
ejército americano, sí hay constancia de un fotógrafo de nombre William P.
Schwartz. En una carta suya de diciembre 7 de 1847, informa a su familia
del éxito de su trabajo. Desde que empezó en Buena Vista (Saltillo), tomó
más de 40 fotografías, que se instalaron en su estudio en Monterrey. Dice:
'Hoy terminé un espléndido trabajo para el general Wool". Más adelante en
su carta circe: "La miniatura es una caja de oro y plata, este marco a mí me
cuesta 75 Dlls. Espero obtener 100 por el trabajo completo. Mañana
principio otro, que creo será superior, para el Cónsul Español y su hija. El
estuche y la caja serán de oro y costará mínimo 250 Dlls. Mis aparatos son
de lo mej or y los materiales excelentes". 37
En las cartas de Schwartz no sólo encontramos datos referentes a su
trabajo; también hay descripciones de su estancia en la ciudad, él describe
detalladamente La casa de las Aguilas que era de once cuartos, dos cocinas,
las cocheras, los patios. "El patio es espléndido todo empedrado con fuentes,
635

�en el centro rodeada de no menos de 250 macetas llenas de flores de variadas
clases y colores, y también hay unos 20 naranjos llenos de fruta". Sabemos
que esta casa es la de las Aguilas porque hace una descripción de las
inconfundibles rejas con sus águilas doradas que en este tiempo era el
cuartel del ejército americano.

Pinturas y litografias

El mayor evento de los años 1846-1848 fue la Invasión Americana y al
terminar esta guerra un sinnúmero de estudios sobre este conflicto. Esto
trajo consigo la información visual y coincide con aspectos importantes en
el desarrollo cultural americano: el crecimiento de la litografía y el
advenimiento del periodismo popular. Hay varias perspectivas de estos
trabajos:
!ª. Categoría: Testigos presenciales que pintaron los edificios y su
arquitectura ca i como eran, con la orientación de las unidades militares.
2ª. Categoría: Muestran una adecuada topografía del lugar basándose en
vistas de México, anteriormente publicadas, a las que añadían figuras y
detalles describiendo eventos de los cuales fueron testigos presenciales.
}3. Categoría: En ésta las figuras son adecuadas pero no el sitio exacto del
lugar pues el artista fue testigo presencial, pero más tarde trabajó
haciéndolo de memoria.
4ª Categoría: Estos son simplemente inadecuados pues no muestran la
objetividad topográfica, fueron hechos y etiquetados con sentimientos
sociales-raciales y nacionalistas.
.

•

Estos grabados son pro-amencanos y pro-mexicanos.

38

De los tres artistas que produjeron los trabajo más importantes son:
Carl ebel pintor alemán de gran renombre. El no fue testigo presencial
pero se basó en un trabajo periodístico de George W. Randall quien sí
presenció esta guerra. Nebel, en sus pinturas de la toma de Monterrey son
concebidas con un profundo sentido del paisaje. 39
Otra serie muy valiosa fue elaborada en la técnica de acuarela por el
teniente Henry Walke de la Marina de Estados Unidos basada en los apuntes
del comodoro Mathew Perry, en la captura de Veracruz.
Julio Michaud en su A/bum Pintoresco de la República Mexicana que
contiene
7 litografías alusivas a la guerra, pone mucho énfasis en la
emocióp del combate mismo, en el choque de los ejércitos cuerpo a cuerpo.

636

Michaud es menos artístico que Nebel, pero es más directo en el tratamiento
del asunto.
Un pintor que dejó plasmadas cuatro imágenes de Monterrey de 1846,
que son maravillosas fue el capitán Daniel P. Whiting, del ejército
• americano. Nació en Nueva York en 1808, se graduó de militar en la
Academia de West Point en 1832, combatió en Monterrey y allí lo relevaron
de sus deberes para que se dedicara a pintar, lo cual fue un éxito cuando sus
pinturas se convirtieron en grabados. El primero fue "La Ocupación de
Corpus Christi" que se produjo en Baltimore y fueron 200 copias. A
Whiting no le gustó como quedaron y arregló que se hicieran de nuevo en
Nueva York, junto con las cuatro de la ciudad de Monterrey. Este era un
portafolios editado por G W Endicot en 1847 "Monterrey desde la Catedral"
"Monterrey desde la loma de la índependencia" (Obispado), "Sierras de
Monterrey", "Desde el camino de Saltillo", "Valle desde Saltillo desde
Monterrey" (San Pedro Garza García). Según datos de la familia Whiting
solo se hicieron 24 juegos40 •
Una carta del teniente apoleón y Dana fecha n0viembre de 1846 dice:
"Whiting ha terminado su cuadro y está muy bonito, es el primero de una
serie que intenta pintar para publicarlos los va a mandar con el capitán La
Motte ahora que regrese a Washington, donde van a hacer los grabados. Yo
no tengo la menor duda de que Whiting va a tener mucho éxito y lo hará
independiente, va a obtener 10,000 dólares si termina lo planeado.
El general Worth lo dispensó del servicio para poder hacer estas vistas y
lo autorizó a rentar un caballo para poder ir a las colinas. En el panorama
que hizo desde el techo de una de las casas de la Plaza Mayor se ve al fondo
el Obispado. La próxima será desde el Obispado.
En noviembre 9 en otra de sus cartas dice: "Whiting tiene mucho
trabajo dibujado no ha estado aquí desde hace 5 días pintando en las colinas
yo lo acompañé 3 días".
Noviembre 16: "Whiting ha progresado muy bien con otra pintura muy
hermosa, esta vista fue donde nuestra columna estaba en el can.ino entre dos
lomas donde el capitán Me Kavertt fue muerto. En la pintura aparece la
columna, lo que la hace más interesante".
En otra carta de noviembre 30: "Whiting casi termina la 3ª pieza, estas
pinturas creo serán de gran éxito y fortuna".
·

637

�El conflicto de esta guerra que dio principio en mayo de 1846, con las
campañas del noroeste de México, sería una contienda de muchas batallas
que finalizaría con eJ "Tratado de Guadalupe" que entró en vigor el 29 d;
mayo de 1848.

Los dibujos y pinturas del capitán Whiting eran muchas más, pero en un
envío que hizo a Baltimore, el barco de vapor que las llevaba naufragó en el
río Mississipi y todo este material se perdió.
Volviendo a la correspondencia del teniente Dana de diciembre de 1846
~ice: "Esta noche voy a despedirme de don Manuel (se refiere a don Manuel
María de Llano), el propietario de esta casa. El doctor aquí tiene una gran
botica, en el mismo edificio. Es un buen tipo y vale unos 600,000 Dlls. Ha
sido Senador de México en tiempos de la Federación y amigo de Poinsett y
Woddy Thompson. Él es también un h0mbre culto y bien informado. Ha
tomado interés en las pinturas de Whiting. Esta tarde fue a despedirse de él
y le dio un largo y afectuoso discurso y al abrazarlo por un momento sus
ojos se humedecieron. Le dijo que si la guerra continuaba, él abandonaría
sus propiedades con valor de 200,000 ó 300,000 Dlls. y se iría a Francia,
hasta que las cosas se calmaran para siempre. Whiting le pidió su dirección
para mandarle una copia de sus grabados. Le contestó que no se la daría,
porque sería mal interpretado y tal vez lo podían llamar traidor a su país. Es
un hombre correcto y bueno, uno de los pocos mexicanos que he conocido
que me agrada y respeto".41
La trayectoria de Whiting continuó durante la guerra, pintando. Después
de la batalla de Cerro Gordo, en Veracruz, lo ascienden a Mayor. Años mas
tarde combatió en la Guerra Civil de su país, se retiró en 1863, debido a su
salud. Pasó el resto de su vida paralitico y murió en Washington en 1892.
Sus pinturas perdurarán siempre en la historia de Monterrey.

La mayoría de los historiadores mexicanos hacen referencia a esta
guerra como la del "47". Creo, sin embargo, es de justicia recordar y
reconocer a todos aquellos hombres y mujeres que directa o indirectamente
participaron en esta lucha y en la que muchos de ellos ofrendaron su vida en
el año de 1846 y que en esta ofrenda Monterrey tiene su sitio en ·1a historia.

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7

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8

El general Taylor permaneció en el campamento del Nogalar hasta
noviembre 6 de 1847, de donde salió rumbo a Camargo. Allí abordó el vapor
Mayor Brown, río abajo, llegando a Matamoros, y el 27 del mismo mes de
Brazos Santiago se embarcó rumbo a Nueva Orleans. La ocupación del
ejército americano continuaría en la ciudad, y en el país hasta junio de
1848.42
El sitio de Monterrey, fue un hecho muy significativo e importante por
el heroísmo de sus combatientes. Los nortearriericanos quisieron
inmortalizarla dándole el nombre de "Mónterrey Square" a una hermosa
plaza en Savannah Georgia. También se la dieron a las montañas Jacks de
las cordilleras del sur, entre los estados de Pennsylvania y Maryland, a un
famoso paso que lo llamaron "Monterrey Pass", y en la cumbre de éste el
"Monterrey Peak."

638

Diario del Presidente Polk.

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Tanto la ~iud~d Metropolitana de Monterrey, nuestra ~iudad como
M,1:,~terrey California, deben su nombre gracias al título de don Gaspar de
Zuniga Y Acevedo, Virrey gobernante de la Nueva España en la época
cuando ambas poblaciones fueron fundadas.
'
Cu~ndo don Diego de Montemayor decidió repoblar la antigua Villa de
San ~u,s, abandonada después de la muerte de su fundador don Lui s
CarvaJ~I Y de la Cueva, tras haber sido enviado a prisión por la Inquisición
don Diego en un golpe de audacia y sin informar al Virrey don Gaspa/
tomó la determinación de llamarla, tal vez para protegerse por haberse aut~
n~n_ibrado Gobernador de la nueva Ciudad Metropolitana, con el título
utilizado por aquel entonces, por don Gaspar de Zúñiga de Acevedo, Conde
de Monterrey.
Mi~n~ras que Monterrey California, recibió su nombre como
agrade~_im1e~to
el apoy~ económico dado por don Gaspar a don
Sebast1an V1zca1no, para continuar su expedición en lo que hoy es la alta
California.
·

por

Don Gaspar tenía derecho a más de un título nobiliario. Heredó también
de su ma~re, el título de Señor ~e los Estados de Biedma y Ulloa y de la
Casa de Ribera a mas de ser Pertiguero Mayor de Santiago. Además, recibió
por herencia paterna, el Mayorazgo de Acevedo y Fonseca, y el título de
Conde de Monterrey.
Si don Gaspar tenía derecho a títulos tan importantes, ¿porqué prefirió
desde niño, utilizar, como su título principal, el de 'Conde de Monterrey"?

Otra situación peculiar fue el cambio de apellido paterno, de Acevedo,
al materno de Zúñiga, lo cual llevó a efecto, tras de haberse convertido en
Virrey de la ueva España. Con anterioridad, utilizaba el de su padre, de
J\:eve~o: ,¿Acaso sería_ por r~corda~ su in_fancia? Don Gaspar, desde muy
111!10, v1v10 durante su mfanc1a y primera Juventud en la Vil la de Monterrey
e mcluso ahí mismo realizó sus estudios.

642
643

�¿O sería por la historia de dicho título, y ser el Conde de Monterrey
uao de los títulos nobiliarios más antiguos y distinguido entre los nobles
españoles?
Pero, ¿cuál es la historia de este título, y en especia:!, la genealogía del
título de Conde de Monterrey?

. _Fue d~n Ortún Orti_z de Stuñiga, o Zúñiga, quien regresa al apellido
ongmal, meto de don Diego López de Stuñiga y. s1.. esposa doña Urraca
Pérez, el Sexto Señor de la Casa.
.

El título de Conde de Monterrey, parte de un antiguo vizcondado
perteneciente a la familia Zúñiga, conocida también con su primitivo
apelativo de Stuñiaga.

Tras haber heredado el título, don Ortún, al lado del rey de Navarra don
Teobaldo, decidió ir a Siria y Tierra Santa, a fin de luchar en la recuperación
de~ Santo Sepulcro. Co~o el rey fue muert~ en batalla en aquellas tierras, en
sena! de duelo, don 0mm, cambió el color de la ban-da del escudo a negra
tal y como ha continuado hasta nuestros días.
'

Los Zúñiga provenían del tronco real de Navarra. Sin embargo, la
historia recuerda como los primeros vizcondes de Monterrey, al rey de
Navarra, don Iñigo Jiménez Arista y su esposa, doña lñiga, quienes
vivieron en el siglo IX.

Si~ embargo otros tratadistas heráldii;os, afirman que dicho cambio no
se llevo a cabo en la época de don Ortún, sino fue obra de su tataranieto don
l~i~? Ortiz de Stuñiaga o de Zúñiga, quien heredó el título. Don iñigo
v1v10 de 1312 a 1350.

Al paso de los siglos en el XJI pasa a manos de don Iñigo de Stuñiga,
o de Zúñiga, quien vivió de 1104 a 1134.Don lñigo, retomó el antiguo
apellido de los primeros usuarios del título, el de Zúñiga.

Según cuenta la hist-oria, fue rico-hombre y Guarda Mayor de dos reyes:
don Alfonso y don Pedro. Más tarde, Camarero Mayor de la Reina doña
Blanca Y tras la trágica muerte del rey don. Pedro, don Iñigo enlutó la banda
en se_ñal ~e duelo. Ello es ·que no hay seguridad quien fue el autor del
cambio, srn embargo, la banda negra, continua como parte del escudo
heráldico.

Ahora bien, para explicar los cambios de apellidos de los receptores del
título, hay que recordar la costumbre de la época. Por aquel entonces y hasta
entrado el siglo XVII, no necesariamente los hijos llevaban el apellido
paterno, antes bien era más usual, que tomaran el materno. Sin embargo, en
ocasiones, ni siquiera éste, preferían llevar el de alguno de los abuelos o de
un pariente distinguido.
Además, bastaba convertir el nombre del padre o de la madre, en
apelativo, puesto que en estos siglos, se iniciaron algunos apellidos llamados
patronímicos, donde el hijo de lñigo, tomaba el apellido de lñiguez; el hijo
de Gonzalo, se convertía en González; el hijo de Pedr~ usaba el apelativo
de Pérez, el de Lope, López.
Por esta costumbre, el vizcondado de Monterrey pasó a manos de don
Diego Iñiguez, quien tomó como apellido, el nombre de su padre, aunque en
ocasiones se hacía llamar, don Diego de López Stuñiga fue el Cuarto
Señor de la Casa.
Don Diego López de tuñiga tiene un lugar preponderante en la
historia de España. El año de 1212, en la batalla de las Navas de Tok&gt;sa, fue
uno de los primeros guerreros en romper las cadenas que rodeaban la tienda
de Mohamed. Gracias a esta hazaña, y para conmemorar su triunfo, obtuvo
del rey autorización para añadir a su escudo heráldico, el cual era la misma
insignia r_eal de Navarra, una banda a través del campo y alrededor del
mismo campo del escudo, colocó una cadena de oro con ocho eslabones.
\

¡,

644

, __ En el s_iglo ?&lt;,f:'., vi_vía un riquísimo caballero, don Diego Stuñiga, 0 de
Zumga, quien s1rv10 baJo las órdenes de los reyes don Juan I y don Enrique

m.

Gracias a su protección adquirió gran influencia, a grado tal que dentro
del tes~amento d~I propio rey don Enrique III, fue nombrado encargado de la
custodia y educación del príncipe don Juan, quien más tarde reinó bajo el
nombre de Juan II.
.
Casó don Diego, en _1392, como puede verse, rápidamente hemos hecho
un largo recorrido desde el siglo JX al siglo XIV, con doña Juana García de
Le~va, Señora de Villabarquín. Procreando siete hijos varones y dos
muJ~res. G~ac!~ a la ~norme fortuna que acumuló y al favor de los tres reyes
a ~u1enes s1rv10, logro establecer Mayorazgos para todos sus hijos varones.
Dichos M&amp;yorazgos fueron ratificados en Segovia el 6 de agosto de 1404 y
de ahí nació el Mayorazgo de Monterrey como podremos ver en lín~as
posteriores
El primogénito, don Pedro de Zúñiga, recibió el título y Mayorazgo de
Conde de Plasencia. El segundo hijo, don Sancho, murió sin sucesión. El

645

�tercero, don Iñigo Ortiz de Zúñiga, recibió el título de Mariscal de Castilla y
Conde de Nieva.

Pedro de Sandoval y doña Mencia de Zúñiga quien desposó con d¿n Juan de
Luna.

El cuarto hijo fue don Diego López de Zúñiga, llamado El Mozo, para
diferenciarlo de su padre por llevar el mismo nombre, el cual nos interesa,
recibió el vizcondado de Monterrey y Biedma, que haoia pertenecido a la
Corona hasta la época del rey don Juan II, quien hace la donación a don
Diego, para que formara el Mayorazgo precisamente para .el cuarto hijo, y no
para el primogénito, sin embargo, este mayorazgo, si debería ser heredado
por el hijo mayor.

Con la existencia de dos familias se suscitaron una serie de problemas
por la posesión de la cuantiosa herencia, y más que nada, por el Mayorazgo
de Monterrey, por ser, además de muy rico, un puesto estratégico para la
guerra, la cual llevaba ya, muchos años en la España qe la época.

Otro de los hijos, don Gonzalo de Zúñiga fue Obispo de Palencia y
Jaén. Don Iñigo de Zúñiga, Señor de San Martín y Marqués de Carnarasa. El
último de los hijos don Diego Ortiz de Zúñiga, obtuvo Ja Casa de Sevilla.
Todos estos títulos fueron herencia paterna, a mas de los que obtuvieron por
derecho propio, por la gran herencia recibida también por parte de su madre
doña Juana.
Las dos hijas tuvieron gran herencia. Mencia de Zúi'figa, quien casó con
don Diego Pérez Sarmiento y fueron Señores de la Casa de Salinas y Leonor
de Zúñiga se desposó con don Alonso Pérez Guzmán Señor de Lepe.
De todos estos hermanos, como ya se dijo, nos interesa seguir la
sucesión de don Diego López de Stuñiga o de Zúñiga, quien tras la muerte
de su padre, en 1417, se convirtió en el propietario del Primer Mayorazgo
y Señor de Monterrey, al cual adjuntaron entre otros oienes, la aldea de
Ancinas con su Casa. Igualmente la aldea de Quintanilla y Muñopedro
ambas con sus respectivas Casas.
La merindad de Santo Domingo de Silos, pasó más tarde a ser también,
parte de la Villa de Monterrey con vasallos, términos, jurisdicciones y
rentas. A partir de esa época, el Mayorazgo fue uno d~ los más ricos del
remo.
Don Diego, quien recibió el Mayorazgo de su padre, en 1406, desposa
a doña Elvira de Biedma cuarta eñora de la Casa de Biedma, con quien
procrea un hijo, don Juan de Zúñiga y Biedma y dos hijas, doña Teresa de
Zúñiga y doña Beatriz de Zúñiga. La primera casó con el Conde de Santa
Marta y la segunda con el Conde de Rivadeo.
AI fallecimiento de doña Elvira, en 1415, don Diego contrae segundas
nupcias con doña Constanza Barba de Monsalve. Nacen~'de este matrimonio,
cuatro nuevos hijos, dos de ellos varones, don Pedro de Züñiga, y don Diego
López de Zúñiga y dos mujeres, doña Leonor de Zúñiga casada con don
646

Don Diego López de Zúñiga el Viejo, como ya se ha dichp, fue quren
logró de_l. rey don ~uan II: la formación d_el Mayorazgo de Monterrey para su
cuarto h1JO, don Diego Lopezel Mozo, sm embargo, éste, decidió desheredar
al _primogénito d~ su primer matrimonio don Juan de Zúñiga y Biedma, a
quien correspond1a el Mayorazgo, al considerar que "ya era muy rico por
heren~ia mat~rna". Por ello solicita al rey don Juan, "alterar el Mayorazgo y
repartir sus bienes entre sus restantes hijos'' y es autorizado el 6 de diciembre
de 1428 y en 1432, se incluye la Villa de Monterrey, la cual, hasta ese
momento, había quedado separada para el primogénito del primer
matrimonio.
Así recibe don Pedro de Zúñiga y Barba, el primer hijo de la segunda
esposa, con la anuencia del monarca, don Juan Il, quien olvidó que había
sido él mismo quien constituyó el Mayorazgo y el Señorío de Monterrey
para don Diego El Mozo y su hijo primogénito de la primera esposa y se
oficializa el despojo a don Juan, quien muy joven aún cuando sucedió, no se
percató de ello hasta tras el fallecimiento de su padre al leer el testamento.
Don Juan,· reclamó por la fuerza su derecho a esa herencia. Luchó
contra su medio hermano Pedro, quien ya había tomado posesión de la Villa
de Monterrey. Lo derrotó y ocupó la fortaleza, La cual quedó en su posesión
durante muchos años, tras la firma entre ambos hermanos, del Concordato el
18 de enero de 1458, gracias a la intervención del Objspo de Coma, quien
para evitar un duelo mortal entre ambos hermanos, propuso a don Juan, la
entrega a su medio hermano don Pedro, parte de las tierras pertenecientes al
Mayorazgo de Gálvez, Baides, Moradillo, Ancinas y Quintanilla. Pues éste
había quedado inconforme con la pérdida de parte de su herencia.
Así evitó el Obispo, se llevara a cabo el reto que había hecho don Pedro
a su hermano. El evitar derramamiento de sangre entre ambos hermanos, y
la firma del tratado, dejó al rey don Enrique muy complacido, y por ello,
confirmó el título de vizconde de Monterrey a Don Juan de Zúñig.a.
Don Juan contrajo matrimonio con doña María de Bazán, hija de los
Vizcondes de Valduema. Tuvieron dos hijas, doña Teresa de Zúñiga quien
casa con don Sancho Sánchez de Ulloa, y como primogénita, heredá el
647

�Vizcondado de Monterrey. Su esposo, don Sancho Sánchezde Ulloa nac10
en San Vicente de Ulloa en 1442, hijo de don Lope Sánchez de Ulloa
heredó la casa de los Ulloa por su padre y fue el Primer Conde de
Monterrey, pero poco más adefante conoceremos su historia.

representante del ·rey y la máxima autoridad tanto civil como religiosa y tras
derrotarlo por las armas, lo desterró a Portugal.

, La segunda hija, doña María de Ulloa quien contrae nupcias con don
Alvaro de Sotomayor.

Sin embargo, la crueldad y los excesos de e tos señores gallegos en
contra de los habitantes de la comarca, hicieron que, ¡nolestos, se levantaran
en armas, encabezados por algunos nobles aquellos, que se habían opuesto
con las armas en contra del rey de Cast:lla.

Don Juan fallece el 6 de enero de 1474 y pasó el Mayorazgo, por
herencia, primero a manos de su hija doña Teresa y más tarde, este
Mayorazgo es heredado por su nieta doña Francisca quien lo retiene hasta
1491, pero ya como condado.

Este fue un movimiento que dieron por llamar, ·"de los hermandinos"
en su l~cha y al ~ito de "aba~o las fortalezas", el pueblo que se les unió,
destruyo la mayona de los castillos de los nobles·que se habían refugiado en
Portugal. Uno de los pocos respetados, fue el Castillo de Monterrey.

Ahora, tras tan largo camino, se inicia el Condado de Monterrey. Tal y
como se dijo en líneas anteriores don Sancho fue el primer Conde de
Monterrey por una historia de guerra y traiciones. Para dar a conocer estos
hechos, tendremos que ver un poco de la historia de España en el siglo XV.

Pero no solo peleaban contra los nobles gallegos sino contra el rey y
llegaron en su lucha a grado tal que invadieron Castilla.

Pero antes, veamos como nació éste castillo-fortaleza de Monterrey. El
ayuntamiento de Monterrey, se encuentra dentro de la Pi;ovincia de Orense,
perteneciente al Partido Judicial de Verín en Galicia y se encuentra
prácticamente en la frontera con Portugal, lo cual lo cd~vierte en un sitio
estratégico y sumamente importante para las guerras.
Desde la época cuando los celtas se encontraban en la Península, se
con truyó en lo alto de una colina, una pequeña fortaleza bastante
inexpugnable, por tener su acceso tan solo por un camino muy difícil.
Más tarde, a la llegada de los romanos, éstos convirtieron la fortaleza,
en un castillo romano al que llamaron, Monte Regio. Al P:3SO del tiempo, y a
la llegada de los visigodos, se hicieron fuertes en esta fo rtaleza la cual
permaneció en sus manos hasta la llegada de los moros.
Más tarde, con el arribo de los árabes a España, la pierden los godos y
pasa a sus manos. Cuando es recuperado el castillo por los cristianos en la
edad media , se convierte -en castillo-fortaleza y castellaniza su nombre como
Monterrey.
Por aquellos años de la segunda mitad del siglo XV eran los señores
gallegos, sitio donde se ha dicho está establecida la fortal za de Monterrey
indisciplinados y arrogantes, y no querían aceptar la autoridad del rey de
Castilla contra quien luchaban ferozmente. Llegó a grado tal la osadía de los
nobles gallegos, que don Berna! Yánez de Mos coso, tomó pri ionero al
Arzobispo de Santiago don Alonso de Fonseca, quien era en Galicia, el
648

Mas muy pronto se cansaron los ~e¿dinos- de su lucha, y fueron
abandonados a su suerte. Al disminuir,fa fiereza de los sublevados, algunos
de los nobles que habían buscado refugio en Portugal, tras habei: sido
destruidos sus castillos, regresaron, entre otros, el Arzobispo de Santiago
don Alonso de Fonseca quien al lado de don Sancho Sánchez de Ulloa y
algunos otros nobles gallegos, encabezaron al que llamaron "Grupo de
Occidente".
Tras cruenta lucha, lograron derrotar y aniquilar a los hermandinos, y
pretendieron reedificar sus castillos. El Arzobispo de Fonseca, apoyado por
el Grupo de Occjdente, de nuevo tomó posesión de su sede y de su cargo, de
representante real.
Uno de sus privilegios de autoridad civil del Arzobispo de Fonseca, era
el otorgar las autorizaciones para la construcción de los castillos. El
Arzobispo hizo uso de este derecho, negando a don Lope Sánchez de
Moscoso, sobrino político de don Sancho Sánchez de Ulloa, autorización
para la construcción de una nueva fortaleza. Al serle negado el permiso por
el Arzobispo, don Lope, se inconforma y don Sancho, se molesta con el
Arzobispo y apoya a su sobrino político en su defensa de su derecho de
construcción de una nueva fortaleza.
Forman un grupo armado al cual se unen varios de los nobles que
habían luchado tanto al lado de don Sancho como al lado del Arzobispo
Fonseca, mas ahora, en contra del Arzobispo por lo que consideraban una
arbitrariedad.

649

�El ejército de don Sancho era muy superior al del Arzobispo quien no lo
creía así, sin embargo, el día de Corpus Christi y Santiago, lo derrotan en
u~a memorable batalla, donde llegan incluso a tomar el Pendón de Santiago
y desgarrarlo, cometiendo un exceso en su lucha.
Para conmemorar el triunfo, cada uno de los caballeros toma un título
nobiliario. Don Lope Sánchez de Moscoso Conde de Altamira. Don Pedro
Álvarez de Sotomayor se convierte en Conde de Carmlña y don Sancho
Sánchez de Ulloa se posesiona del título que su esposa doña Teresa de
Zúñiga, había aportado al matrimonio, el del vizcondado de Monterrey, y
convierte este título en Condado.
Poco después, el rey Enrique IV para evitar más conflictos y lograr la
paz entre el Arzobispo de Fonseca y los nobles gallegos les confirma los
títulos nobiliarios y éstos regresan el pendón de Santiago ya rehabilitado, al
Arzobispo Fonseca.
Ahí nace el condado de Monterrey, gracias a la lucha y el apoyo dado al
rey de Castilla por don Sancho Sánchez de Ulloa, quien se convierte, en el
Primer Conde de Monterrey.
Del matrimonio de don Sancho y doña Teresa de Zúñiga y Ulloa, nació
una sola hija doña Francisca, heredera el Mayorazgo y del título de Condesa
de Monterrey tras la muerte de su padre, varios años más tarde.
Sin embargo, don Pedro de Zúñiga, quien había perdido el vizcondado
de Monterrey, entabla demanda en contra de los Condes de Monterrey en
1480, en la demanda acusa al padre de doña María Teresa, de ' despojo que
el Vizconde le había hecho de su Villa de Monterrey" .
Los Condes contestan la demanda, sin embargo, don Pedro ganó el
pleito y en 1489 dictan en Jaén, sentencia a su favor. Para darle
cumplimiento, 'el 16 de diciembre de 1490, el Conde den Sancho, por sí y
en nombre de su hija doña Francisca, (su esposa ya había fallecido) , se
desistió del pleito, y apartó de la tenencia Monterrey y su fortaleza". Ahora
bien, alguna de sus tierras, no fueron incluidas. El 3'0 de abril de 1491
Diego de Castro por orden de los reyes, lo recibió y la entregó a Fernando
de Laserna, escudero de don Pedro López oe Barba o de Zúñiga.
Sin embargo, en la misma ejecutoría, don Pedro quedaba obligado a
pagar al Conde don Sancho, el valor de las construcc1bnes que éste había
hecho en Monterrey incluida una torre de homenaje. Pero don Pedro, se
niega a aceptar tal condición y don Sancho anna nuevo pleito el cual gana.

En la e~ecutoría se ordena a don Pedro, el pago de •·un quento y seis mil
cuatrocientos ochenta y cuatro maravedíses".
·
o paga don Pe_~ro López de_Barba su compromiso, y la herencia y el
problema, pasan al huo mayor de este, don Francisco, quien, tan terco como
su padre, tampoco acepta pagar. Se sigue ejecutoria de embargo y ahí de
nuevo regresa.. el año de 1500 el Condado de Monterrey a manos de don
Sancho Ysu h1Ja doña Francisca, pero tan solo por poco tiempo.
Don Franci_sco, el heredero de don Pedro, a pesat de no ser el dueño de
M~nterrey decide vender el predio a la Corona y por aquel entonces, la
Re1_na Isabel ?e Castilla, tratando de lograr hacer la paz entre ambos
panentes, decide, en 1504 comprar el señorío por 'once quentos de
maravedises". Ambos parientes quedan conformes con el trato.
~as el_fallecimiento de la reina en ese mismo año, y el de don Sancho
un ano mas tarde, en 1505, no permiten se complete la compra de
Monterrey. El rey Fernando y su hija doña Juana; consideran demasiado
generosa la oferta de la reina Isabel, y hasta 151 O, pagan por el Señorío ' diez
quentos de maravedises" pasando así este castillo fortaleza, a manos de la
Corona.
Doña Francisca, heredó de sus padres, la Casa y Estado de Monterrey
más no _el M~yorazgo ni el condado, los cuales aportó, a más de otros biene;
al matr~mon10, para unirlos a los estados de Biedma Ulloa, el Señorío de la
Ca~a R1ber~ Y 1~ Pertiguería Mayor de Santiago, le permitían ser, una de las
muJeres mas ricas de Castilla y León, sin embargo el Condado de
Monterrey, quedó en manos de la Corona hasta 1512.
. Los reyes Cató! icos deciden en 1493, casar a doña Francisca, con don
Diego de Acevedo, quien había nacido en 1476. Don Diego era hijo de don
Alonso de Acevedo y doiia María de Ulloa, Señora, de Cambados ya que
afír~an los reyes, " los Condes de Benavente, padres del desp~sado 1 1~
quenan como nuera".
Así contraen nupcias y recibe la pareja, los bienes de los Mayorazgos de
Ace edo y Fonsec~ e1! Salamanca _los lugares de Moriningo Sandomingo,
B~en~barba, Garc1gal111do y la Villa de Bivalfuente. Además las Casas
prmc1pales de los Condes de Monterrey aunque aún no el Mayorazgo ni el
c~ndado por estar en ese momento, en pleito iniciado por su tío don Pedro
Lopez de Barba o de Zúíliga. Además, las Casas Solares ea Salamanca en
l~luerta, en Extremadura, Santa María de la Ribera, Loraina y muchas otras
tierras en el Mona~terio de la Anunciación en Salamanca.
651

650

�Don Diego de Acevedo, falleció en batalla en 1496. el mismo año en
que nace su único hijo, don Alonso de Acevedo y Zúñig . Su madre, doña
Francisca, viuda, contrae un segundo matrimonio con don Femando de
Andrade, Primer Conde de Andrade, procreando tres hijaS, María Teresa y
Catalina.
' 1526, dejó como
Dona Francisca de Zúñiga y Ulloa, quien fallece en_
herencia a su primogénito, don Alonso de Acevedo y Zúñiga Señor del

Estado de Biedma y Ulloa, de la Casa de Ribera, Pertiguero Mayor de
Santiago, títulos heredados de su padre, y los Mayorazgps de Acevedo y
Fonseca, recibidos de su primer esposo. Don Alonso contrajo nupcias con
doña María de Pimentel hija del Quinto Conde de Benavente y de doña Inés
de Mendoza.
Don Alonso, sirvió bajo las órdenes de Carlos I de España y V de
Alemania. Luchó contra Solimán y triunfó en la batalla' de Perpiñán, a la
cual envió a su costa una compañía de lanzas. Fue llamado por el
Emperador Carlos, a la Ciudad de Corufía para que fuese testigo de la
·elección del Cardenal Adriano. como Gobernador de esos reinos.
Fue Adelantado de Cazarla y Caz.ador Mayor de la Reina doifa Juana y
del Emperador Carlos I. Heredó además, las Villas de Verín, Pozos y
Ribera, las cuales se encontraban en la falda del cerro donde estaba
establecida la fortaleza de Monterrey.
Los reyes habían comprado la Villa de Monterrey en 151 O sin
embargo, para 1512, decidieron venderla por la necesidad de obtener dinero
para continuar la guerra llamada de La Liga.
Además, el Procurador de la Villa don Gonzalo Rodríguez de la
Passera compareció ante el Bachiller Francisco de Aguirre, Alcalde y
Corregidor de la Reina, diciendo que la villa era un fuerte que estaba situado
en un cerro sin que se pudiera entrar en ella sin subir un cuarto de legua en
cuesta áspera, por lo cual no se podía llegar en carro y que por esta causa se
despoblaba ya que no había en ella más que once vednos casados, tres
clérigos y dos o tres viudas, cuando antiguamente tenía doscientos cincuenta
o trescientos habitantes.
Que en siete u ocho años se habían caído doscientas casas, porque los
vecinos se habían ido a vivir a Verdín y a Pazos lugares al pie de la cuesta de
la Villa. El no poder extraer el agua, obligaba a los vecinos a acarrearla
desde un cuarto de legua igual la leña el pan y todas las cosas necesaria .

652

Y sí la Villa no se poblase, sería fácil tomarla por estar en frontera con
Portugal. Por lo cual dijo el Procurador, "no había más remedio que pedir a
Su Alteza, que la hiciese franca, la cual no le rentaba sino cinco mil
seiscientos maravedíses de alcabala, que en lo que por tres años estaba
encabezada".
\

Tras tan dramático infonne, el rey don Fernando el Católico necesitado
de ~inero y aún disgustado por tanto pleito entre parientes por e;te Señorío,
decide v~nderlo al Arzobispo don Alonso de Fonsec~, homónimo de aquel
que lucho contra _don Sancho, el primer Conde de Monterrey, porque, a la
muerte de don Diego de Acevedo, el primer esposo de doña Francisca de
Zúñiga, Segun~a Condesa de Monterrey, su hijo había quedado bajo la
tutela del Arzobispo de_ Fonseca, tío de don Alonso de Acevedo y Zúñiga, y
era por tanto, al úmco a quien podría interesar comprar la Villa de
Monterrey.
. Así el 20 de julio de J 512, la Corona otorga contrato de venta, de la
Villa de Monterrey para añadirla al Mayorazgo del hijo de don Diego de
Aceve~~ y doña Francisca de Zúñiga, don Alonso de Acevedo y Zúñiga y.
sus leg1t1mos sucesores.
De nuevo'. la Villa ~e Monterrey, queda en manos de un Zúñiga, pero
no por ser el meto del pnmer Conde de Monterrey, ni legítimo descendiente
de los Zúñiga, vizcondes de Monterrey, sino a través de la familia de
Acevedo.
Para evitar nuevos pleitos entre parientes, decide el rey hacer a don
Alonso, Conde de Monterrey por Cédula Real, la cual fue fechada ea Madrid
el 24 de diciembre de 1513, dice: "Doña Juana, por _la gracia de Dios Reina
de Castilla, de León, de Granada, etc. Por hacer bien e merced a vos don
Alonso de Acevedo y de Zúñiga, cuya es la Villa d~ Monte-Rey, aca;ando
los muchos y buenos y leales servicios que me habéi&amp; hecho e face&lt;les cada
día y en alguna enmienda y remuneración de ellos, mi merced y voluntad es:
que seades Conde de Monte Rey y que os podáis intitular e intituléis, llamar
y llaméis y firméis Conde".
•
Para dar realce a la Villa de Monterrey, don Alonso fundó en 1555 el
Colegio de la Compañía de Jesús, cuando era su Comisario General San
Francisco de Borja, y aún vivía su fundador San Ignacio de Loyola.
Don Alonso de Acevedo y Zúñiga, Tercer Conde de Monterrey

falleció en 1555 heredando el título su primogénito, don Jerónimo d;
Acevedo y Zúñiga. El cuarto Conde de Monterrey, habia nacido en J522,
653

�y fue, dice la historia. un "caballero de muchas virtudes Y, muy aficionado a
las letras".
El cuarto Conde vivía en Salamanca, en su Villa de ]?avilafuerte, hasta
que el rey, Felipe II, lo designó Embajador extraordinario ante el C~ncilio de
Trento en 1561 sin embargo, don Jerónimo, no acepto tal nombramiento.
Don Jerónimo de Acevedo y Zúñiga, contrajo matrimonio con doña
Inés de Velasco y Tovar, hija de don Juan de Velasco marques de Berlanga y
de doña Juana Henríquez de Ribera. Sus hijos fueron, el primogénito Gaspar,
quien más tarde se convierte en el quinto conde de Monterrey.
El segundo de ellos fue Baltasar, Comendador Mayor de León,
Embajador en Roma luchó contra Inglaterra. Más tarde, Embajador en
Flandes, en Francia y en Alemania.
Don Baltasar a su regreso a España, sirvió bajo el rc¡y Felipe lll, quien
lo designó Consejero de Estado y de Guerra y por la confianza que le tení~,
lo nombró ayo de quien más tarde, fue Felipe IV. Don Baltasar, contraJo
nupcias con doña Francisca de Claberhout, condesa de Croix, y Dama de la
Serenísima Infanta doña Isabel.
~

Los hijos de este matrimonio fueron: Jerónimo, quiJn falleció de niño.
Maro-arita, Melchor de Fonseca, quien murió antes que su 5padre. Doña María
de Pimentel y Fonseca, casada con el segundo Condé 1:le Olivares. Doña
Juana y doña Ana de Acevedo y Zúñiga quienes no cas~ron. Don Baltasar
falleció en 1622.

A los 18 años, don Gaspar decidió presentarse ante el rey don Felipe II,
para ofrecerle su persona y sus Estados para apoya~ la empresa que en ese
momento, el rey, llevaba a cabo, en Portugal.
El rey aceptó complacido el ofrecimiento de don Gaspar y le
encomendó la defensa de la frontera de Galicia, desde la ribera de Miño
hasta el mar y desde el río hasta la frontera de León.
Don Gaspar, al ver la importancia de la encdmienda, envió seis mil
infantes y trescientos caballos a Portugal, gasrando en ello, gran parte de su
inmensa fortuna personal. Fue un buen guerrero, ya que tomó l 4 plazas en
Portugal, y luchó contra Francis Drake, el pirata inglés cuando éste, con mil
infantes y cien caballos, pretendió tomar la Coruña. ,
En 15 83, a los 23 años, contrajo matrimonio con su prima hermana,
doña Inés de Velasco, quien llevaba el mismo nombre de su madre. Doña
Inés hija de don Tñigo de VeJasco Condestable de Galicia y de doña Ana
Ángela duquesa de Aragón, aportó una gran fortuna al matrimonio.
Fueron sus hijos, don Jerónimo el primogénito, quien falleció muy
pronto. Don Manuel quien contrae nupcias con doña Leonor de Guzmán,
hija del famoso Conde-Duque de Olivares. Doña Inés de Zúñiga casa con su
primo hermano, don Gaspar de Guzmán, EL conocido Conde Duque de
Olivares, sí, el mismo que había sido esposo de una de sus tías, hermana de
su padre y quien era, además, hermano de la esposa de su hermano Manuel.

f

Al falledmiento de don Jerónimo, heredó el título, su hijo Gaspar,
quien fue el quinto Conde de Monterrey y con quien nu stra ciudad, quedó
unida para siempre.
Don Gaspar de Aceved.o y Zúñiga, nació alrededor de 1560 y heredó,
además del condado de Monterrey, el título de Señor de los Estados de
Biedma y Ulloa y de la Casa de Ribera a más de Po.rtiguero Mayor de
Santiago. A los doce años, al fallecer su padre, queda bajo la tutela de su
madre doña Inés de Yelasco y Tovar, quien se traslada, acompañada de su
cuñado don Alonso de Fonseca y sus hijps, Gaspar, Baltasar y Melchor, a la
Vi) la de Monterrey.

Don Alonso de Fonseca, apoya a doña Inés en la educación de sus hijos,
y los inscribe en el Colegio de los Jesuitas, el cual había sido establecido en

Monterrey por don Alonso de Acevedo y Zúñiga, antepa~ado de los hijos de
doña Inés de Velasco.
654

Doña María de Aragón murió soltera. Doña Catalina de Fonseca,
ingresó a la orden religiosa de la Santa Cruz de Valladolid y doña Isabel de
Zúñiga y Fonseca, marquesa de Tarazana, fue casada con don Francisco de
Ayala, conde de Aya la.
El rey don Felipe II, dijo que: para que "sus reinos de las Indias gozasen
el saber, prudencia y cristiandad del quinto conde de Monterrey, lo designó
IX Virrey de la Nueva España y Capitán General". Lo nombra Virrey a los
35 años de edad, el 28 de mayo de 1595, siendo por tanto, uno de los
virreyes más jóvenes nominado para la ueva España.
Ahora bien, hay que considerar que el ser nominado "virrey", era un
premio y una forma de apoyar a quienes habían otorgado servicios especiales
a la corona por la facilidad de que quienes fuesen a las "lndias", obtuvieran
bienes económicos. El 7 de junio, el rey don Felipe U, ordena se envié a don
Luis de Velasco al Perú, como premio por sus servicios, y el traslado al
virreinato de la Nueva España, de don Gaspar de Acevedo y Zúñiga.
655

�La encomienda de los virreyes, debería de ser de seis años, sin
embargo cinco virreyes, sobrepasaban sus períodos, uno de ellos fue
precisamente el Conde de Monterrey. El salario que recibían los Virreyes
era de $60 mil pesos anuales. También se dice, que los reyes preferían
nombrar virreyes solteros o viudos, aunque en ocasiones designaba a
hombres casados como pago a sus servicios especiales.
Llega el nuevo virrey don Gaspar, a Veracruz en septiembre de 1595, ya
viudo, su esposa había fallecido en 1592. Le torno tres meses el camino a la
Ciudad de México por la cantidad de festejos que durante el recorrido se
llevaron al cabo. Fueron tantos y tan costosos, dichos festejos, que el virrey
don Lurs de Velasco, se vio en la necesidad de solicitar dinero prestado.
Dicho préstamo, fue votado y aceptado el 18 de septiembre de 1595, por el
Cabildo de la Ciudad de México, ya que en ese momento, tan solo se
disponía de cuatro mil pesos, y para toda la- pompa necesaria para la
recepción de un nuevo Virrey, se requerían al menos, veinte mil pesos, lo
cuáles fueron aprobados y solicitados en préstamo por la Ciudad
En Acolman, el nuevo virrey, se reunió con su antecesor don Luis de
Velasco, donde sostuvo conferencias para enterarse de las necesidades y
"trabajos" del virreinato. Al fin el 5 de noviembre de 1595 hizo don
Gaspar, su triunfal entrada en la capital.
El conde de Monterrey fue un buen gobernante, protector de los indios
y de Jos humildes Él fue quien revocó el decreto por el cual se obligaba a los
indígenas que pagaran sus tributos con gallinas cuando carecían de dinero.
Cuando el rey Felipe ordenó se reunieran los indios en congregaciones
y pueblos, lo llevo a cabo, por ser indispensable cumplir las ordenes reales,
sin embargo, usó tacto, y cuando dispuso de los indígenas libremente, el
propio Virrey don Gaspar, domingo a domingo, se presentaba personalmente
en la Plaza de San Juan y Santiago en la Ciudad de México, para evitar se
eng;iñase o se abusara de los indios.
Además de los indios, apoyó a los criollos, a aquellos hijos de
españoles nacidos en la Nueva España. En 1600, nombró corno Gobernador
de Yucatán a don Carlos de Sámano y Quiñónez, criollo que había sido
también Adelantado en San Juan de Ulúa.
Al fallecimiento de Felipe 11 , su sucesor, el rey Felipe lil lo designó, el
19 de mayo de 1603, Virrey del Perú, lo cual, en aquel entonces se
consideraba una promoción pues el sueldo de Virrey del Perú, era superior
al del Virrey de la Nueva España.
·
656

Don Gaspar se prepara para entregar a su sucesot, don Juan de Mendoza
Y Luna, Marques de· Montesclaro y Castilvayuela, el vireinato de la Nueva

Espaiia. Y para poder entregar a su sucesor, quien venia en compañía de su
esposa, un alojamiento digno,_pide que el Cabildo solicite un préstamo.
Los rec.ibe en Otumba, población donde "por costumbi;e anticuada
entr~gaban los virreyes el Sacro Caduceo, cuando le reciben el nuev~
gobierno, de donde salen ya con todo el mando de estos Reinos". Como don
Gaspar Y su s~cesor, tienen que 9uedarse algún ti~mpo en esta po_blación por
no es~ar term111ados los prep~rativos de los festeJOS n:i el alojamiento donde
deberian hospedarse en la Ciudad de México, los cuales "estaban aún sin
aderezarse con la decencia debida", obliga al aún virrey don Gaspar a
quedarse durante ocho días con su sucesor y su esposa en Otumba y afir~a
el Padre Cavo _en sus ~scritos, que el Conde de Monterrey fue tan e~pléndido
en su hospedaJe, que en los ocho días que con ellos se detuvo gastó casi la
renta de un año de Virrey".
'
, De ah_í, don ~a_spar se dir:igió a Acapuko para embarcarse a Perú, y
que ~I salir de M_ex1co, lo acompañaron tropas de mexicanos que henchían
los aires de alaridos en señal de sentimiento, demostración que hasta
entonces no se había hecho con otro Virrey".
Llegad~ al Perú, en 1604, donde se enteró, que •el nuevo Virrey de la
ue_va E~pana, don Juan de Mendoza y Luna, le había formado un Juicio de
Res1denc1~ por ha~er _gastado inútilmente, doscientos mil pesos en pago a
congregaciones de md1os''.
. El Conde demostró que no había sido así y logra se revoque la sentencia
dictada por el Consejo de Indias.
~n Perú gobernó hasta su fallecimiento en 1608. Su cuerpo es llevado a
Es~a_na donde se le da sepultura en la Capilla Mayor del Convento de
religiosas de la Concepción de Santa Ursula en la ciudad de Salamanca. Le
sucede en el título su hijo don Manuel de Acevedo y Zúñiga, Sexto Conde
de Monterrey, T~rcero de F~entes, Señor de los Estados de Biedma y Ulloa
Y de la casa de Ribera. Pertiguero Mayor de Santiago. Virrey de Nápoles
Cabal lera de la Orden de Santiago.
·
'
Contrajo matrimonio con su prima hermana doña Leonor María de
G_uzmán, hija del segundo Conde-Duque de Olivares y de doña ,María de
Pime~te~ y Zúñiga, no tuvieron hijos, por tanto el título pasó, a su
fallecimiento, el l635, a manos de una sobrina doña Inés Francisca de
Zúñiga y Fonseca, hija de don Fernando de Ayala y doña Isabel de Zúñiga y
Fonseca.
657

�Doña Inés Francisca, fue nieta de don Baltasar de Zúñiga, hennano de
don Gaspar, y bisnieta de don Jerónimo de Acevedo y Zúñiga, y doña Inés
dé Velasco y Tovar. Doña Inés, contrajo nupcias con don Juan Domingo de
Haro y Guzmán, Gobernador y Presidente de Flandes. Como tampoco hubo
descendencia, el título pasa ahora a manos de una sobrina por parte del
esposo, doña Catalina de Haro y Guzmán, quien a su vez era n_ieta en
cuarta generación de don Jerónimo de Acevedo y Zúñiga. Recibe el título de
Octava Condesa de Monterrey, Marquesa de Eliche y de Carpio, CondesaDuquesa de Olivares.
Doña Catalina de Haro y Guzmán casa con don Francisco Álvarez de
Toledo Beaumont y Silva, Décimo Duque de Alba y procrean una sola hija,
doña María Teresa, quien en 1722, hereda todos los títulos que sus padres y
ascendientes habían ido acumulando.
Doña María Teresa Álvarez de Toledo y Haro, ovena condesa de
Monterrey, es a la vez, Undécima Condesa de Alba. Contrae nupcias con

don Manuel de Silva y Haro, Noveno Conde de Gálvez. Tuvieron por hijos:
el primogénito don Fernando de Silva y Haro. La segunda hija, doña
María Teresa, casó con don Jacobo Stuart Fitz-James Colón y Portugal,
Tercer Duque de Berwicks. Más tarde encontraremos de nuevo el apellido
Stuart-Fitz unido al condado de Monterrey.
'

través de su madre doña Catalina, sobrina bisnieta del Cuarto ·conde de
Monterrey y esposa de don Jacobo Stuart-Fitz James Colón y Portugal.
Don Carlos Miguel, contrae matrimonio con doña Rosario Ventimiglia
y Moneada, y se convierte en el duodécimo Conde de Monterrey,
juntamente con una gran cantidad de títulos heredados de sus padres, abuelos
y demás ascendientes que murieron sin hijos.
De ahí el título pasa a don Jacobo Luis Stuart-Fitz Jame y
Ventimiglia, Décimo tercer Conde de Mont_errey, Décimo quinto Duque
de Alba, Octavo Duque de Berwick entre otros muchos títulos. Contrae
matrimonio con doña María Francisca de Sales Portocarreño, Novena
Condesa de Montijo.
Continua la genealogía del Condado de Monterrey con el Décimo
cuarto Conde de Monterrey, don Carlos María Stuart-Fitz James y
Portocarrero, quien nació en 1848 y en 1877, contrajo nupcias con doña
María del Rosario Falcó y Osario. Condesa de Siruela. Falleció don Carlos
María en 190 l.
Pasa el título a manos de su hijo don Jacobo de tuart-Fitz James y
Falcó quien nació en 1878. Contrajo nupcias con doña María del Rosario de

Silva y Gurtubay, Marquesa de San Vicente del Barco.

El Décimo Conde de Monterrey, don Fernando de Silva y Álvarez,

casado con doña María Bernarda de Toledo y Portugal hija de los Condes de
Oropeza. Tuvieron un solo hijo, don Francisco de Paula, Duque de Huscar
quien casó con doña Mariana de Silva y Bazán, hija de los Marqueses de
Santa Cruz y fueron padres de doña María Teresa Cayetana, quien recibió el
titulo de Condesa de Monterrey, por haber fallecido su padre antes que su
abuelo.

En 1957 hereda ese título y cuarenta y tres m•ás, veinte de ellos de
grande de España, doña María del Rosario Cayetana de Stuart-Fitz
Jame y de ilva, quien nació en 1928 ahora felizmente casada y desde
hace muchos años, con el Duque de Martínez Irujo, con quien procreó cinco
hijos y una hija. Don Carlos Fitz James, el primogénito, Alfonso Martínez de
!rujo, su segundo hijo. Jacobo Fitz James Stuart el tercero.

Doña María Teresa Cayetana de Silva y Haro, quien contrajo

Don Fernando el cuarto, y Cayetano Martínez lrujo el quinto, así como
su hija Eugenia . Desde hace varios años, ha empezado a ceder a sus hijos los
títulos, quedando aún la entrega del título del Conde de Monterrey.

matrimonio con don José Álvarez de Toledo y Góngora, Marques de
Villafranca, no tuvo descendencia. Doña María Teresa Cayetana. Décima
tercera duquesa de Alba, ha pasado a la historia por haber sido la supuesta
modelo de muchas pinturas de don Francisco de Gaya y Lucientes, entre
otros muchos oleos, la muy conocida f\1aja Desnuda, que aún se puede
admirar en el Museo del Prado.
Al fallecer la Duquesa de Alba en 1802, y no existir descendencia
directa, recibe dicho título don Carlos Miguel Stuart-Fitz James y Silva,
bisnieto por parte de su esposo, de la Novena Condesa de Monterrey, doña
María Teresa Álvarez de Toledo y Haro, quien había heredado el título a

Continuo añadiendo, el "don" al principio de cada nombre de los hijos
de la Duquesa de Alba, a pesar de que ellos ya no los acostumbran, sin
embargo, por ser cada sigla, indicativo 'de origen noble', he dejado este
título de "don".
La condesa, habita actualmente en Madrid, aun cuando prefiere vivir en
evilla. Ha invertido una gran cantidad de dinero en reparar la antigua
fortaleza castillo de Monterrey, donde acostumbra veranear en ocasiones.

658
659

�La genealogía lineal del Condado de Monterrey quedaría de la siguiente
manera:
Nacimiento
Condes de Monterrey
1442
Don Sancho Sánchez de U1 loa
Doña María Teresa Zúñiga
Doña Francisca de Zúñiga y Ulloa
Don Diego de Acevedo
Don Fernando de Andrade
Don Alonso de Acevedo y Zúñiga
Doña María Pimentel

Matrimonio

1493
1476

1562

Don Jerónimo de Acevedo y Zúñiga l 522
Doña Inés de Velasco y Tovar
1560

Don Manuel de Acevedo y Z_úñiga
Doña Leonor María de Guzmán

1585

Doña Inés Francisca de Zúñiga
y Fonseca
Don Francisco de Haro y Guzmán

1526
1496
1540
1558

1496

Don Gaspar de Acevedo y Zúñiga
Doña Lnés de Velasco y Aragón

Defunción
1505

1583

1608
1592
1653

1710
1716

1662

Don Jacobo Luis Stuart-Fitz James
Doña María Francisca de Sales
Portocarrero

1821

1844

1825

1860

Don Carlos María Stuart-Fitz James y
Portocarrero
l 849
Doña María del Rosario
Falcó y Osorio
1854

1877

Don Jacobo Stuart-Fitz
James y Falcó
Doña María del Rosario
de Silva y Gurtubay

1878

1920

Doña María del Rosario
Cayetana Stuart-Fitz
Don Alfonso Martínez Irujo

1928

1900

1881

1901
1906
1954
1934

Los títulos a que tiene derecho a usar la actual Conclesa de
Monterrey, además de éste, son Undécima Duquesa de Berwick; Décimaoctava Duquesa de Alba. Duquesa de Liria, Xérica, de Arjona, de Montoro y
de Huéscar.
Condesa Duque de Olivares, Marquesa de Carpio, de Moya, de Osera,
de Cora, de Eliche, de la Mota. Marquesa de San Leonardo~ de Sarriá, de
Tarazona. de Villanueva del Río, de Villanueva del Fresno, de Barcarrota, de
Salvatierra y de Algaba.

Doña Catalina de Haro y Guzmán
Don Francisco de Toledo Beaumont

1733
1739

María Teresa Álvarez de Toledo y Haro 1691
Don Manuel de Silva y Haro
1677

1755
1728

Es además, Vigésima quinta Condesa de Lemas, de Lerín, de Baños, de
Osomo, de Miranda del Castañar. De Andrade, de Aliaga, de Ayala, de
Fuentes de Valdepedro, de Gálves, de Villalba, de San Esteban de Gormaz,
de Fuentedueña, de Casarrubios del Monte de Galve y de Siruela.

1802

Es, como ya se ha dicho, la Decimosexta Condesa de Monterrey,
Condestable y gran Canciller de Navarra, veinte veces Grande de Espafla
Señora de muchas Baronías y Estados, Gran Maestre de Sevilla. Posee la
Orden del Toisón Oro, del Collar de Carlos ITI, la Real Orden de Inglaterra,
la Cruz de Honor y esto tan solo por nombrar algunos títulos a los que tiene
derecho.

1868

El título de Conde de Monterrey está considerado uno de los más
importantes aún actualmente.

Don Fernando de Silva Álvarez
de Toledo
María Bernarda de Toledo y Portugal

1714

María Teresa Cayetana de
Silva y Álvarez
José Alvarez de Toledo

1762

Don Carlos Miguel Stuart-Fitz James 1794
Doña Rosario Ventimiglia y Moneada
660

172?

1817

661

�.roAN IGNACIO FLORES MOGOLLÓN (1698 y 1718-1719),
FRANCISCO DE BARBADILLO Y VITORIA (1719-1722),
.roAN JOSÉ DE ARRIAGA Y BRAMBILA (1722-1725),
PEDRO DE SARABIA CORTÉS (1725-1730)
Y BERNARDINO GASPAR SALVADOR MENESES MONROY
Y MENDOZA BRACAMONTE Y ZAPATA (1730-1731)
-Aportes Historiográficos para un estudio histórico-social-

Ma. Luisa Rodríguez-Sala1
Con la coll!boración de Rosa Iba Tena V.,
Patricia Alfaro y Jesús Lazada G.
Los materiales que conforman este trabajo se -insertan en un proyeeto
mayor de investigación 2 y sus dos primeras partes han sido publicadas en
esta misma revista. 3 En ella entregamos al lector el' análisis de las fuentes
primarias que proporcionan información sobre los cinco primeros
gobernadores, Francisco Báez Treviño, Gregario Salinas Barona, Cipriano y
Luis García de Pruneda y Francisco Mier y Torre, de quienes ejercieron el
mando en el Nuevo Reino de León durante Jas dos primeras décadas del
siglo XVIII.
En este nuevo aporte incluimos el análisis dt las fuentes primarias que
corresponden a los tres siguientes mandatarios. Esta secuencia cronológica
tiene como fin constituir una serie de artículos que, sistemática y
paulatinamente, cubran el análisis histórico-sociológico del ejercicio del
poder de todos los gobernadores de esa etapa· de la historia regional
novohispana.

'•

'

Por razones metodológicas limitamos el periodo del siglo XVlll hasta
los años previos a la constitución de la Comandancia General y la posterior
fonnación de las Provincias Internas. Lo hemos hecho así en función de que
la etapa de las reformas borbónicas marca definitivamente una nueva
conformación en el ejercicio de la admin istración de las diferentes
provincias del septentrión novohispano. Durante ella las tareas políticas,
admin istrativas y militares que hasta entonces habían quedado en manos de
los gobernadores pasaron a las del Comandante General y del Intendente de
las nuevas regiones que conformaron l0s bastísimos a lejanos territorios
norteños de la Nueva España.
Como en nuestra inicial aportación, en ésta también partirnos de un
resumen de las actividades de los personajes bajo estudio que está basado en
la consulta de obras -secundarias. Éstas han servido de guía y orientación,
tanto para la localización de los materiales primarios, como para su
663

�complemento. Nuestros materiales primarios proceden, fundamentalmente,
del Archivo General de Indias en Sevilla (AGI) del Archivo ·Histórico
Nacional de Madrid (AHN), y, por supuesto, del Archivo General de la
Nación de la capital mexicana (AGN). Ha sido en esta parte del proceso de
investigación, localización de materiales en el archivo mexicano en el cual
hi.tn trabajado eficazmente los becarios del proyecto quienes aparecen como
colaboradores de esta nueva publicación.
Esperamos que la acogida que nos ha brindado HUMANITAS nos
permita continuar entregando a los lectores los trabajos sobre los
subsecuentes gobernadores. Sin duda que la consulta de estos materiales
permitirá a los interesados en la historia regional de esa parte del septentrión
oriental novohispano aportar, a su vez, nuevas informaciones y con ello
enriquecer el proceso de investigación que continuamente debe nutrirse del
conocimiento de los colegas interesados en temas similares.
Sin más, pasamos a la exposición, análisis y resumen de las fuentes
primarias que hemos locaUzado para esta investigación, las cuales, en la
mayoría de los casos, confirman y amplían la información secundaria hasta
ahora disponible.

JUA IG ACIO FLORES MOGOLLÓ , 1718.

.

.

Fue este personaje gobernador en dos ocasiones, la primera a finales del
XVII y la segunda en 1718. De acuerdo a Cavazos, en 1698 fue designado
juez de residencia del gobernador del Nuevo Reino de León, Juan Pérez
Merino. Para 1700 era alcalde mayor de Jiquilpan y San Juan Perihuán.

La cédula real está fechada en el Buen Retiro a seis de mayo de J689.
Se le asignó un salario de 360 mil maravedíes al año y se le otorgó el puesto
por encontrarse vacante debido al fallecimiento de su anterior ocupante.
2.- PASAJERO~ L.13, E. 2748 del 7 de julio de 1689 procede de
CONTRA TACION, 5540A, L.3, Fol.166.
Esta fuente no contiene información adicional a la anterior.

3.- INDIFERENTE 2077 N.379 de 1689:
Expediente de concesión de licencia para pqsar a Guanajuato a favor de
Juan Ignacio Flores Mogollón, tesorero de la Caja Real de Guanajuato, en
compañía de un criado:

El interesado solicita licencia para embarcarse en la flota del año O en
naos de azogues que fueren en su lugar y que pueda llevar un criado soltero
para sus servicios y que se le den las ropas y armas que fueren de su
agrado.
4.-CONTRATACIÓN, 5458, N.3, R.3, del 17 de julio de 1689:
Expediente e información y licencia de pasajero a Indias de Juan Ignacio
Flores Mogollón, gobernador del Nuevo Reino de León y Boca de Leones
vecino de Sevilla, a Nueva España:
'

En este expediente se da cuenta de la merced que se le ha concedido
para el puesto de Gobernador del uevo Reino de León se refiere a su
.
'
prnner periodo y lleva también la Real Cédula que dice:

Como consta en cédula real de S.M me ha hecho merced del puesto de
tesorero de la Caja Real de la Ciudad de Santa Fe, Minas de Guanajuato y
se le da licencia para embarcarse en la flota de Nueva España del cargo del
Conde de Villanueva.

Mi Presidente y Jueces Oficiales de la Casa de Contratación de /a
Ciudad de Sevilla a Don Juan l$17acío Flores Mogollón, vecino de esa
ciudad, residente en esta Corte, a quien he hecho merced del Gobierno de
las P~ovinci~s del Nuevo Reino de León y Boca de Leones en Nueva España,
por cmco anos para suceder a Don Juan de Bergara, último provisto en él,
he concedido licencia para embarcarse y hacer su viaje en la primera flota.
naos de Azogues o Navío de Registro y Bandera mía... y que pueda llevar
~res cria~~s para su servicios, sin pedirle a él por lo que toca a su persona
mformacwn alguna, pero para los tres criados se ·han de presentar en ese
Tribunal hechas ante las Justicia de sus TIERRAS ...y por.que en la licencia
que pidió para los tres criados incluyó dos negros, permito que éstos puedan
pasar ajustándose primero con el asentista, precediento el tomar la razón de
este despacho por los contadores de esa Casa.
Fecha en Madrid a 19 de diciembre de 1698.

664

665

Esta información la hemos ampliado con los documentos localizados y
analizados en AGI y que corresponden a sus dos periodos. Son los
siguientes:
1.- CONTRATACIÓN, 5451, N.88, del 7 de julio de 1689.
Expediente e información y lícencia de pasajero a Indias de Juan Ignacio
Flores Mogollón, tesorero de la Caja Real de la Ciudad de Santa Fe y minas
de Guanajuato, a Nueva España:

.'

�5.- CONTRATACIÓN, 5790, L.3, Fol.282-290 del 19 de dic. de 1697:
Nombramiento de Juan Ignacio Flores Mogollón como Gobernador y
Capitán General del Nuevo Reino de León:

El título de Gobernador y Capitán General del Nuevo Reyno de León y
Boca de Leones en la persona de Don Juan Ignacio Flores Mogollón ... mi
Gobernador y Capitán general de las Provincias del Nuevo Reyno de León
en Nueva España, por cinco años y ahora atendiendo a los serv{cios del
Padre y Pasados de Vos, Don Juan Ignacio Flores Mogollón, vecino de la
ciudad de Sevilla, residente en esta corte, y deseo que tenéis de continuarlo
tal donativo que habéis hecho de tres mil y quinientos pesos excusados de
plata entregados en oro en las arcas del Real Tesor ... para suceder al dicho
Don Juan de Vergara, luego que cumpla su tiempo o que vaque por su
muerte (Fol.285r.) ... y podáis llevar y llevéis vos, vuestros lugarthenientes
que para el buen gobierno de este cargo es mi voluntad que podáis poner en
las partes y lugares que fueren necesarios... con tal que los tenientes que asi
hubiéreis de nombrar siendo letrados y llevándolos de estos reynos sereis
obligado a presentarlos en mi consejo y cámara de Indias para que sean
aprobados ...
En Madrid a I 9 de diciembre de 1697.

De acuerdo al mismo documento, fue también tesorero de la Caja de las
Minas de Guanajuato, uno de los motivos por los cuales pasó a la Nueva
España, si bien contaba ya con el título a futura de gobernador del uevo
Reino de León para suceder al último que detentaba el puesto.
Después de haber desempeñado este cargo, es muy probable que haya
regresado a España, ya que unos años más adelante, en 1707, recibió nueva
licencia para embarcarse, ahora para ocupar la gobematura del Nuevo
México. En esa .ocasión también se le dió comisión para tomar la residencia
a su antecesor en ese cargo, José Chacón.
Hasta aquí los documentos en AGI correspondientes a su primer
periodo gubernativo a finales del XVII, los siguientes están relacionados con
su segundo periodo, ya en el XVJII, son:
6.-CONTRATACIÓN, 5464, N.2, R.28 del 30 de abril de 1708:
Expediente de información y licencia de pasajero a Indias de Juan Ignacio
Flores Mogollón, gobernador de lo político y militar de la Nueva México,
con sus criados Lucas López de. Fonseca, natural de Madrid, hijo de Lucas
López de Fonseca y de Tomasa Cañete, y Manuel Galtier, criado, natural de
Madrid, hijo de Manuel Galtier y de Francisca Fuente, a Nueva España:

666

Sus dos criados eran de 17 años, ambos, solteros y no religiosos; sus
dos esclavos negros, uno Bentura García, color claro de mediana estatura,
con dos dientes menos, de 27 años; el otro Pedro, negro atezado, alto de
cuerpo de buen semblante, y ambos cristianos, no sujetos a matrimonio. En

este documento está incluido el título en el cual se constata su primer
nombramiento como gobernador del"Nuevo Reino de León, lo que aconteció
durante el periodo del anterior rey, asimismo se menciona el hecho de haber
dado infonnación en el año de 1701.
Fue el virrey, Marqués de Valero quien le debió confirmar su cargo
como gobernador del Nuevo Reino de León en su segundo periodo, sucedió
el 24 de marzo de 1718:
... atendiendo a que Don Francisco Báez Treviño se halla continuamente
padeciendo el accidente de perlesía e imposibilitado de servir el gobierno
del reino,... tomó posesión en julio del mismo año. Durante su
administración atendió a la recomposición de caminos, organizó la escolta
para los ganaderos, realizó frecuentes campañas de pacificación y prestó
especial atención a las misiones y pueblos recién fiindados por el licenciado
Barbadillo, dictando reglas de trabajo para los Indios. En 1719 practt'có la
visita general de los pueblos y entregó el mando a su sucesor, el licenciado
Francisco de Barbadil/o .4

En AGN localizamos solamente tres referencias que, indudablemente,
corresponden al gobernador; algunas más pudieran ser de sus parientes.
La primera de las de él resulta de importancia, ya que permite asentar
que don Juan Ignacio se encontraba en la Nueva España, cuando menos
desde 1688, año en que figura como testigo del matrimonio de una pareja de
mestizos que se celebró en la población de Santa Catarina Mártir. Como se
estableció en uno de los documentos de AGI, en 1689 recibió el cargo de
tesorero de la caja de las minas de Guanajuato, muy probablemente haya
residido ya en la Nueva España y viajó a la metrópoli para tramitar o
comprar un cargo.
En las dos restantes queda claramente expuesto el haber desempeñado
la gobernatura del Nuevo México y haber sido acusado de malos manejos
financieros, referidos a pagos de los .Presidiales. Como se verá, son
documentos interesantes que dan razón de los pleitos y dificultades que
enfrentaban los gobernadores, no sólo en lo que se refería a los aspectos
militares, también los de la administración financiera.

667

�1.- MATRIMONIOS, Vol.45, Exp. 35, Fol. 1.97, año de 16~8:

Solicitud matrimonial, contrayente: Matheo Jorge, mestizo, Inés de Vargas,
mestiza. Testigos y ocupación: Juan Ignacio Flores M(!gollón; Nicolás
Torres, Mercader. Santa Catharina Mártir.
2.:. CÁRCELES Y PRESIDIOS, Vol.18, Exp. 2, Fols. 50v.-51r., año de
1716:
.
:
Autos sobre ajustes de cuentas entre Juan Flores Mogollón y los soldados.
Nuevo México.
Se trata de los autos concernientes al ajuste y liquid'ación de cuentas
con los soldados de su castillo presidia! que, según dichos autos, Flores
Mogollón dejó pendientes durante su gobierno. Se les oraena a los jueces
nombrados por el virrey, Duque de Linares, que procedan a comunicarle a
Flores Mogollón el mandato virreinal y se ponga en ejecúción la liquidación
de los adeudos. Se les indica que el ex-gobernador deberá presentar los
libros de cuentas de los presidiales a fin iniciar los ajustes financieros.
Consta en el documento que el día 8 de octubre de 1715 le notificaron
los jueces nombrados, personalmente a Flores Mogollón en su casa de la
Villa de Santa Fe en el Nuevo México, el mandamiento virreinal y los autos
correspondientes. El ex-gobernador declaró haberlos oído y entendido, pero
no estar de acuerdo con ellos, ya que tenía en su poder los libros de cuentas
que señalaban no ser procedentes los adeudos, y, mucho menos los ajustes
de cuentas y liquidación.
Flores Mogollón procedió al envío, de inmediato de una carta
aclaratoria, misma que corresponde a la siguiente referen')ia.
3.- CÁRCELES Y PRESIDIOS, Vol.18, Exp. 3, Fols. 282-283r., año de

1716:
Sobre que se le conceda licencia para salir a Juan Ignacio Mogollón,
Gobernador de la Provincia. Nuevo México.
Se trata de la carta que Flores Mogollón envía, desde la Villa de Santa
Fe de la Nueva México el 27 de octubre de 1716, en respuesta y aclaración
de lós autos que' le fueron comunicados el año anterior. Es un documento
representativo de las frecuentes desavenencias que se producían entre
autoridades de los Reinos septentrionales. En este caso, e~ clara la dificultad
que se dio y la enemistad que existía, entre los dos gobetnadores del Nuevo
México, don Juan lgnacio y su sucesor, el general Juan Pérez Hurtado.
Cada uno de ellos se acusa mutuamente de manejos turbios en la
administración del Reino. Flores Mogollón pone de manifiesto la política

668

injusta y cruel del gobernador en funciones con dos grupos indígenas, los
yutas _Y los jicaril/a, además de los varios robos que, según él, había
cometido el gobernador.
.
~simismo aclara el estado de las cuentas con los presidiales, e
inclusive, presentando los libros de cuentas, deja asentado el que tenían
adelantados sus salarios hasta el año de I 720 a través de los situados
recibidos y los pagos realizados por Flores Mogollón. Nuevamente señala
que el g?bernador en turno deseaba ocultar estos hechos y por ello in.terponía
su autoridad a fin de que su antecesor no pudiera salir del territorio del Reino
del Nuevo México y diera a conocer esta situación. Termina la carta
pidiendo al virrey, se aclara el asunto y no permita que en adelante co~
falsedades se atropelle su respeto y vengan a ser tenidos de sus súbditos con
desprecio ...
.. Los siguientes documentos probablemente cor~espondan, o bien a sus
h1Jos o sus hermanos, llevan los nombres de Francrsco y José o Juan José
con los mismo apellidos de don Juan Ignacio. Se ·trata de las referencia;
siguientes:
4.- ESCRJBANOS, Vol. 21, Exp.13 Fols. 64-66, del 13, 23 y 30 de abril de
1708:
Certificación del grado de Bachiller obtenido por Don Francisco Flores
Mogollón y solicitud para obtener el de abogado, para lo cual se le señaló el
pleito que sigue Francisco Muñoz contra Francisco Ladrón de Guevara
sobre ajuste de cuentas. Ciudad de México.
Se trata de un documento en el cual se certifica los estudios realizados
~n _la_ Real y Ponti_ficia Universidad y la experiencia profesional en asuntos
Jurid1cos, del bachiller que lleva los mismos apellidos que el gobernador. No
se proporciona información que permita establecer el parentesco con don
Juan Ignacio, por la fecha de emisión del documento, bien podría tratarse de
su hijo, ya que el entonces gobernador del Nuevo Reino de León, estaba ya
a~entado en la Nueva España en 1688. Desconocemos si llegó casado o lo
hizo en la Nueva España. También puedo tratarse de un hermano.
S.- INDIOS, Vol. 45, Exp. 42, Fol. 58-60, año 1721 :
El virrey confiere comisión a José Flores Mogollón para que pase al pueblo
de Zac~ulpilla a ~a averiguaci~n de excesos de los naturales de este pueblo y
Sagualmgo, Santiago Mamatlan y Real y Minas de Zacualpa.

La información contenida en el expediente no permite aclarar el
parentes~o _entre esta persona de nombre Juan Joseph Flores Mogollón y don
Juan Ignacio. Se aclara que se trataba de un licenciado de la Real Audiencia ·
669

�quien fue comisionado por el virrey, Marqués d~ Valer~, ~ara averiguar Y
escuchar los testimonios relacionados con ciertos mc1dentes que se
produjeron en los poblados a que se hace referencia. Sucedió ~sto en el año
de 1721. Nuevamente podemos aventurar que fuera su hijo o su hermano.
6.-JUDICIAL, Vol. 23, Exp. 63, Fol. 154v.156v., del 26 de marzo de-1748:
El licenciado Don Juan José Flores Mogollón, relator de, la Real Audiencia
y don Alonso de Adán se comprometen a que puesto ~on Juan ·José de
Sevilla en la posesión de su oficio de escribano real, enterara cada fin de
año a las cajas reales, 160 pesos hasta cubrir lo que debe 'de los tributos que
estuvieron a su cargo cuando fue Alcalde Mayor de Zempoala por cuyo
motivo se le había embargado y rematado su oficio o de lo contrario lo
harán ellos con sus emolumentos.
'
Aparece el mismo personaje de la referencia anterior aún como
miembro de la Real Audiencia, ahora como su relator. Sucedió esto más de
veinte años después que en la primera mención. Debido a su permanencia en
esta dependencia, es muy posible que se pudiera haber tratado de un hijo de
don Juan Ignacio.

FRANCISCO DE BARBADILLO Y VITORIA, Gunio o julio de 1719,
interinamente fue sustituido por Luis García de Pruneda, hasta 1723).
De acuerdo a Cavazos, nació en la villa de Escaray, provincia de
Logroño el 28 de mano de 1670. Fueron sus padres Cristó~al de Barba?illo
y Antonia Licea de Vitoria Lecea. Pasó a la Nueva Espana con el ':•rrey
Duque de Linares y se desempeñó en el car?o ~e alcalde del. ~rimen,
distinguiéndose por su rectitud, saliendo muy bien hbrado de la v1s1ta q~e
efectuó el oidor Francisco de Garzarón, visitador apostólico deJ Santo Oficio
de la Inquisición, sólo fue culpado de varias soltzlras de presos hechas por
su orden, sin noticia de la sala, de lo que se le absolvió.
En ocasión del problema de las encomiendas en el Nuevo Reino de
León, el virrey, Duque de Linares, convocó a Junta de Gu~rra y Hacienda, la
cual comisionó a Francisco de Barbadillo como juez con a¡mplias facultades.
Llegó a Monterrey en diciembre de 1714 y una de láS sol_uciones_ que
propuso fue la de fundar pueblos de indios para contrarrestar la influencia de
los encomenderos. Estaba decidido a realizarlo e inclusive fue de opinión
que si el propio gobernador no estuviera de acuerdo le quitaría el mando.
Organizó una de las Compañías Volantes para Ia protección de los'pueblos y
de las haciendas de ovejas.
!

habían huido de las misiones y con ellos repobló el pueblo de San Antonio
de los Llanos, , actual Hidalgo en Tamaulipas. También impulsó la
refundación de las misiones del Río Blanco y Labradores, repobló Jas de
Hualahuises y Gualeguas y fundó, en las inm~diaciones del Valle del Pilón,
las de Purificación y Concepción.
Resolvió el conflicto de jurisdicción ·surgido entre las poblaciones de
Hualahuises y Linares, trasladando ésta última con fecha del 14 de
noviembre de 1715. Utilizó con frecuencia el procedimiento de expropiación
de tierras para establecer poblados, tanto en el Piló,1 como al oriente de
Monterrey y así fundó la misión de Nuestra Señora de Guadalupe en febrero
de 1715 a la que le dio el título de Pueblo en enero del siguiente año.
A cada uno de los pueblos que fundó les otorgó instrucciones precisas
acerca de su gobierno, nombrándoles un protector y señalándoles
misioneros, quienes, según su opinión, debían ser, cuando no ángeles, más
que hombres.
Restituyó a los franciscanos las mlSlones que había secularizado el
obispo Camacho y Ávila. Se distinguió como pacificador y libertador de los
indios, abolió las congregas, como se conocían las encomiendas en la región
y que habían sido eJ origen del problema con los habitantes españoles
encomenderos.
Pasó poco más de año y medio en el cumplimiento de su misión y
regresó a México en abril de 1716, en donde volvió a su puesto de alcalde de
corte. Sin embargo, su ausencia de Nuevo León dio de nuevo cauce al
problema, razón por la cual fue designado gobernador y tomó posesión el 4
de julio de 1719. Durante su mandato auxilió al Marqués de Aguayo en su
misión frenté a los franceses en territorios de los Texas. Restableció la
Compañía Volante y a los protectores de los indios. Importante fue el
levantamiento de un censo ganadero que redundó en proponer la creación de
un Obispado en Monterrey. Duró en su cargo cuatro años para volver, en
1723, a la capital del virreinato.
En ese mismo año contrajo matrimonio en la car,ital novohispana con
doña Juana Rosa Eolio Ojeda y Guzmán, quien era viuda de don Martín de
Urzúa y Arizmendi, conde de Lizárraga. Otorgó testamento sin estar
enfermo el 29 de diciembre de 1724 ante Francisco Dionisia Rodríguez,
escribano real. Murió en la ciudad de México el 14 de mayo de 1726 en su
casa de la calle de los Donceles y fue sepultado en la capilla del Rosario del
.
5
Convento de Santo D ommgo.

Emprendió jornada a la Sierra de Tamaulipas con los capitanes Juan
Guerra Cañamar y fray Juan de Losada logrando bajar a los indios que
670

671

�En AGI hemos localizado documentos que permiten ar_npliar la
información que hasta ahora se tiene de este personaje, ta~to por_ ~o que se
refiere a sus estudios como a sus cargos anteriores a su vmculac1on con el
septentrión. Así hemos localizado que_ ~jerció pu:st~ oficial en_ el otro
extremo de la Nueva España, en la mend1onal Provincia de Yucatan Y que
11.egó a Ja Nueva España, muy probablemente, antes ,de. la fecha que
menciona don Israel Cavazos, quien asienta que pasó con el virrey Fernando
de Alencastre Noroña y Silva, Duque de Linares y Marqués de Valdefuentes,
quien llegó en enero de 1711. De acuerdo a la documentación ~e AGI,
obtuvo su permiso de la Casa de Contratación en 1702 para P'.15ª.r a e3erc~~ el
oficio de teniente de gpbernador y capitán general de la Provincia de Menda
de Yucatán y Auditor de la gente de Guerra.

3.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 211, Fol..309, del 20
de septiembre de 1714:
Real Audiencia. El Rey ordena a los oficiales reales de la co1'le de ·México
presten al licenciado Francisco de Barbadillo Victoria, Alcalde de Corte en
la Real Sala del Crimen, dos mil pesos, que ha de reintegrar de los salarios
que se le deben por la comisión que desempeñó en el Nuevo Reino de León.

Los documentos los anotamos y comentamos sólo en forma general ya
que se realizó un amplio estudio socio-históric? ?e. este personaje~~ el cual
se analizaron, a partir de estas fuentes arch1v1st1cas, su actua~1on como
gobernador y los antecedentes ocupacionales y personales de este interesante
.
6
personaJe.

4.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 217, Fol. 318, del 3
de octubre de 1714:
Nuevo Reino de León. Ordenando a los oficiales reales de la Corte suplan al
licenciado Francisco Barbadillo Victoria, en la comisión que se le dio en
este Nuevo Reino.

Las fuentes localizadas y consultadas en AGI en su orden cronológico son:

5.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 219, Fol. 320, del 16
de noviembre de 1714:
Nuevo Reino de León. Para que de conformidad con el penúltimo capitulo
de las Instrucciones que se le dieron a Francisco de Barbadillo Victoria,
mande a los oficiales reales de San Luis Potosí se les den las cantidades que
librare como se previene.

1.- INDIFERENTE, 161, N.4 79, del 23 de julio de 1700:
Relación de Méritos y servicios de Francisco Barbadillo Vitoria, abogado
de los Reales Consejos:

2.- JNDJFERENTE 135, N .14 7, del 6 de mayo de 1701:
Relación de Méritos del Bachiller Don Francisco Barbadillo Vitoria,
thenienle de Gobernador que ha sido de Yucatán.
3.- CONTRATACIÓN, 5791, L.!, Fol.! Sv.-18 del 27 de julio de 1702:
Nombramiento de Francisco Barbadillo Vitoria, como theníente de
gobernador de Yucatán:

,,

4.- INDJFERENTE, 138, N.27, del 30 de abril de 1711: ·
Relación de Méritos y servicios de Francisco Barbadillo•Vitoria, alcalde del
crimen de la Audiencia de México:

En AG se han localizado los siguientes documentos, l0s cuales, sin duda
alguna, completan los que proceden del archivo sevillano, son:
1.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 208, Fol. 20 del 7

de septiembre de 1714:
Para que el gobernador del Nuevo Reyno de León y demás justicias d~ -~/,
por donde pasare el señor Francisco de Barbadillo que va a el con comlSlon
672

del virrey a ejecular varias operaciones del servicio de ambas Majestades le
den todas las asistencias prevenidas so pena de dos mil pesos.

2.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 209, Fol. 20, del 7
de septiembre de 1714:

6.-REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 220, Fol. 320, del 16
de noviembre de 1714:
Nuevo Reino de León. Comisión que se le dio a Francisco de Barbadillo y
Vitoria en este Reino, además de la dada al Virrey, y use de la Capitanía del
mismo cuando lo necesitare.
7.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Yol.38, ~xp. 223, Fol. 324, del 4
de febrero de 1715:
Nuevo Reino de León, Comisión que se le dio a Francisco de Barbadillo
para que proceda contra Pedro de la Serna y los que alborotaron a los
INDIOS de Matehuala.

8.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Yol.38, Exp. 226, Fol. 326v., del
l3 de febrero de 1715:
Nuevo Reino de León. Para que el licenciado Francisco de Barbadillo
Victoria, Alcalde del Crimen de la Real Sala de esta Corte, comisionado en
este Reino, remita las diligencias de los despachos que ejecute.

673

�9.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38 Exp. 228, Fol. 328, del 11
de abril de 1715:
Nuevo Reino de León. Milicias, Ordenando a los oficiales reales de San Luis
Potosí den a Francisco de Barbadi/lo Victoria, la cantidad qué importm·á la
compra de los bueyes que necesita para la formación de /Qs pueblos que está
efectuando en e.ste Reino.
·

10.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 230, FoL 328v., del
11 de abril de 1715:
Nuevo Reino de León. Ordenando se remita a este Reino a nombre de
Francisco de Barbadillo Victoria, la herramienta que se menciona.
11.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 234, Fol. 337, del
11 de abril de 1715:
Nuevo Reino de León. Para que el licenciado Francisco de Barbadillo
Victoria ejecute su parte sobre lo resuelto en la junta in:;erta como se le
previene.

12.-Historia, Vol.30, Exp. 12-13, Fol. 186v.198, del 10 de mayo de 1715:
Consulta que hace el Señor Alcalde de Corte Don Francisco Barbadillo
Victoria a su Excelencia, sobre la pacificación de los INDIOS en el Nuevo
Reino de León:

13.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 235, Fol. 340, del
15 de junio de 1715:
Nuevo Reino de León. Sobre la comisión que se le encomendó al licenciado
Francisco de Barbadillo Victoria, Alcalde de la Real Sala del Crimen, en
este Reino, con relación al nombramiento de misioneros para la
pacificación de (os INDIOS, en esta jurisdicción.

14.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp.,233, Fol. 33lv., del
17 de junio de 1715 :
Nuevo Reino de León. Felicitación al licenciado Francisco de Barbadillo
Victoria por su victoria, por su labor de pacificación de los INDIOS
alzados, q1Jienes prometieron deponer las armas en la ciénaga de Juan
Pérez, próxima a Tamaulipas.

15.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 231, Fol. 329, del
19 de junio de 1715:
Nuevo Reino de León. Ordenando a Francisco de Barbadillo Victoria,
Alcalde de la Real Sala del Crimen de esta Corte, hacer entender a los
españoles vecinos de este Reino, la indignación dirl Rey y Virrey
respectivamente, porsusfechorías en los pueblos de INDIOS de este Reino.

674

16.- ~~LES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 232, Fol. 330, del
19 de Jumo de 1715:
Nuevo Reino de León. Confirmando el título de Capitán del Presidio de
Cen:atbo, pedid~ a favor de Juan Guerra Cañamar por el fiscal de Su
Ma1estad, Francisco de Barbadilló Victoria.

17.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 237, F ol. 342v., deJ
3 de octubre de 1715:
Nuevo Reino de León. Informe que rindió el licenciado Francisco de
Barba~iflo Victoria, sobre su misión civilizadora en este Reino y la
fundaczon de un nuevo pueblo que piensa llamar "La ºurificación ".
0

18.- INDIOS, Vol. 42, Bxp. 155, Fol. 184v.-187, año 1719:
Para q~e Francisco Barbadillo haga el informe que se le pide en orden a /a
pretensl?n de los religiosos del convento del Real de Charcas y que ejecute
lo demas que se le ordena sobre lo representado por Martín de Uros
toc~n!e ~l deterioro del pueblo de San Francisco de Matehuala, sobr;
rec1b1r dmero para las Misiones y la edificación de la iglesia. Real de Minas
de Charcas, Zacatecas. San Francisco de Matehuala.

19.- INDIOS, Vol. 44 Exp. 5, Fol. Sv.-8v., año I 720:
Para que Fran~isco de Barbadillo ejecute las providencias que se le
ord:nan, de pedimento de _l~s naturales de la nación T/axcalteca, del pueblo
Y fio~tera de ,san Sebastwn del Venado y otros sobre diversas quejas de
Martm de Unas por no querer que continúe la escuela en dicho pueblo y
por abusos que comete. San Sebastián del Venado, San Gerónimo de la
Hedionda.
20-INDIOS, Vol.44,Exp.115, Fol.141-141v., año 1721:
El virrey delega su superior jurisdicción en Francisco Barbadillo
gobernador del Nuevo Reino de León para que por lo que toca a fo milita,'
conozca de las causas de los naturales de los pueblos de Matehuala si~
perjuicio de la jurisdicción que por lo politico compele a la Real Audiencia
de Guadalajara. San Francisco de Matehuala. Charcas, Guadalajara.
21.-JUDJCTAL, Vol. 8, Exp. 5 Fol. 47-97v., del 11 de diciembre de 1724:
Estafa. Jui~io Penal. M_ediante Real Cédula e Jrdena al virrey de
CasaÍ:'erte mforme el motivo por el que se ha aprehendido al señor Oliveros
F_racr~r, de origen irlandés. Para las investigaciones se comisiona al
hc&lt;:_ncrado ,!"ranci~co _Barbad_il!o, Alcalde de Cone, quien explica que el
senor Frac1~r ped1a dmero d1c1endo que venia a la Nueva España a recibir
una herencta en Oaxaca, lo cual no era cierto, es decir, se le imputa el
675

�delito de estafa en contra de varios INDIOS. Las audiencias se ~levaron a
cabo en Cuicatlán y Papa/o. Se presentaron veinte testigos a declarar, se
suscita un incidente de tachas de testigos contra el doctor Santiago
Estebanson, el expediente está incompleto por lo que no se sabe cuál fue la
sentencia definitiva.

.

22.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol.45, Exp. 108, Fol. 21, del 2

de junio de 1726:
Informar con autos de los crímenes cometidos por el gobernador Francisco
de Barbadillo Victoria. Nuevo Reino de León. INDIOS.

23.- CONCURSO DE COTLLLA, Vol. 3, Fol. 359-585v., años de 17291731;
Acusación a don José Miranda por abusos. Carta emitida por el Consejo en
que se pide al Virrey que conceda la ejecución y cumplimiento de la
demanda que hizo don Gerónimo de Osilia y Rayo en nombre del finado
Francisco Barbadillo, en contra de don Ignacio José de Miranda, factor de
don Alejo López de Cotilla, finado y Manuel Jiménez de los Cobos, oficiales
reales de la Real Hacienda y Caja de la Ciudad de México por los
innumerables abusos y mala administración del citado empello; la cual fue
aceptada y pronunciada el 20 de agosto de 1726 por don Gerónimo de
Osilia y Rayo; en dicha demanda se obliga a Don Alejo devuelva a la Real
Caja 78,400 pesos y 6 reales que extrajo con motivo de pagar una libranza a
don Feliciano Montero, vecino de Sevilla, más 45,000 pesos que dijo haber
ajustado la mencionada libranza, añadiendo a esto la multa que le fue
impuesta; y a don Ignacio de los Cobos se le pida devuelva 3,000 pesos
faltantes en la· caja según el corte hecho y se Le multe por 1O, 000 pesos. A
las tres personas mencionadas se les condena a la privación perpetua de su
empleo o de cualquier otro, al mismo tiempo les son embargados sus bienes,
dándoles tiempo para pagar dicha multa y si no lo hicieren les serán
rematados; en el caso de don Alejo López de Cotilla se cobrará dicha multa
a sus fiadores y albaceas. Se incluye la relación de las deudas y acreedores
que tiene. Constituye la ley expresa por el señor Barbadillo. San Diego
Guaxuquilla, Guadalajara.

24.~ INTESTADOS Vol.199, Exp. 6, Fol. 182-201, años de 1781-1801:
Hecho a instancias del defensor de capellanías de esta ciudad sobre que se
pasen a aquel juzgado los 500 pesos que quedaron retenidos de los bienes
de don Antonio Flores, correspondientes al capital de la capellanía que
fundaron Me/chora Reyes y Francisco Barbadillo. México.

JUAN JOSÉ DE ARRIAGA Y BRAMBILA, (mayo de 1723).

Cavazos lo considera uno de los gobernantes más arbitrarios del Reino
de León, especialmente por su mal trato de los indígenas. No recibió el título
ni del _rey ni del virrey, sino que le fue transferido por su titular, Don
Gregario de Luce~_ª• quien no lo llegó a tomar y, •teniendo facultades para
ello, se le transfino, desde luego con la aprobación del virrey, Marqués de
Casa-Fuerte. Tomó posesión el 16 de diciembre de 1722 de manos de su
antecesor, Don Luis García de Pruneda, quien había quedado como interino
después de cumplido el periodo de Barbadillo.
'
Fue de inusitada crueldad con los indios exceptuados los tlaxcaltecas a
quienes prohibió el uso de armas, las penas que les impuso por infringir e¡ta
orden fueron de gran crueldad. En general su comportamiento fue
problemático y ocasionó las protestas de los habitantes de la Misión de
Guadalu~e, sin mucho resultado. Se enemistó con su antecesor a quien trató
de acuchillar, la protesta de éste fue mejor acogida en la capital y se envió un
representante de la Real Audiencia, don Francisco A¡,tonio de Bustamante
quien realizó una información sumaria en Monterrey y la remitió a la capital'.

p~r ha~er faltado ~ sus obligaciones, no sólo en lo político y económico,
smo aun en las ordenes militares a fin de que los pueblos estuviesen
ª.mp~rados, por ello fue removido de su· cargo, entrando en su lugar el

s1gu1ente gobernante de este siglo XVIII.

Muy escasas son las referencias que localizamos, tanto en AGI como en
AGN .. Del primero procede la siguiente información que completa la ya
conocida, es:
1.- MP-ESCU(?OS, 321, ( 19 de enero de 1728 a I8 de febrero de 1728),
procede de MEXICO, 566: Cartas y ExpedienLes de personas seculares
1724-1728:
,

Contiene ex.elusivamente la representación iconográfica del Árbol
gene.a~ógico de JUAN JOSÉ D_E ARRT~GA Y BRAMBfLA, Gobernador y
Cap1tan general del Nuevo Remo de Leon. De acuerdo al árbol genealógico
se establece que fue hijo de Don Francisco Arriaga Bocanegra y de doña
Ana Esquive! y Castañeda, nieto paterno de Don Antonio Brambila de
Arriaga y doña Ana Pérez de Bocanegra. Sus bisabuelos paternos Jo fueron :
Francisco Brambila y Arriaga y Juana Ordaz de Mérida y los maternos Juan
de Estrada y Juana Pérez de Bocanegra.
'

l ,

'

676

7

677

�En AGN la documentación sobre este gobernador es la siguiente:

PEDRO DE SARABIA CORTÉS, (31 de marzo de 1725).

1.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 30, Exp. 873, Fol. 266, del
17 de marzo de 1681 :
Alcaldes Mayores. Concediendo el cargo de Alcalde Mayor de Acatlán y

De acuerdo a Cavazos se asienta que nació en Jerez de la Frontera,
Andalucía,_hacia 1685, hijo de Francisco de Sarabia y de Casi Ida de Angulo.
En 1706 sentó plaza como cadete de caballería, participando en el cordón de
Gibraltar. Intervino en el aniquilamiento del socorro que las fuerzas inglesas
intentaron introducir en Orihuela, participó en otras muchas campañas
militares en España. Entre los hechos más importantes destaca el que fue
hecho prisionero en Cataluña, en 1709, para recobrar su libertad seis meses
más tarde y participar en el reencuentro de Almanza, en 171 O. Fue herido y
ascendido a ayudante mayor de caballería del regimiento de José de Oribe y
tomó participación en el sitio de Barcelona hasta su rendición.

P.ixtla a Juan de Arriaga Brambila. Acatlán y Piaxtla.

Un breve asentamiento según el cual el virrey Conde de Paredes y Marqués
de la Laguna nombró a Don Juan de Arriaga y Brambila por alcalde mayor
de Acatlán y Piaxtla por tiempo de un año, más o menbs... con el salario
ordinario de doscientos cincuenta pesos de oro común por año de dieciséis
meses. De acuerdo a este documento debió haber radicado en la Nueva

España, cuando menos, desde esa fecha.
2.- MATRIMONIOS, Vol. 125, Exp. 29, Fol. 205-221, año de 1726:
Solicitud matrimonial, él soltero, ella viuda. Contratarztes: Roque Pérez
Fernández de Zalgo, español, 38 años; Matía Theresa Carcaño Fabio de
Timei, española. Testigos y ocupación: Joan Joseph de Atriaga Brambila,
Gobernador de Nuevo Reino de León; Francisco de Abila, labrador; Marcos
de Ochoa, mestizo; Joan Pérez Fernández Zalgo, presbítero; Joan Cortez y
León, religioso; Juan de San Joachin y Vicente de San Miguel, frailes; Fray
Thomás de San Ciprián, Domingo de Goycochea, español, almacenero;
Joan Joseph de Goycochea, clérigo presbítero; Fray Joseph de la
Encarnación, Fray/es Joseph de Herrera, español, mayordomo. Jurisdicción
deApa.
·

De su contenido extractamos que, el para entonces, ya ex-gobernador,
había regresado a la ciudad de México al dejar el gobierno del Nuevo Reino
de León, y era residente en ella. Tenía su domicilio frente a la iglesia
parroquial de Santa Catarina Mártir. El motivo por el cual aparece en este
documento es por haber figurado como testigo en la información que ofreció
don Roque Pérez Fernández de Zalgo, para poder contraer matrimonio.
Según la declaración de Arriaga y Brambila, era su conocido y amigo íntimo
de tiempo atrás, e inclusive, le había acompañado en su viáje al norte cuando
fue a tomar posesión de su cargo de gobernador y se qued0 a vivir en el
Reino la mayor parte del tiempo. En virtud del trato que tenía 90n el
solicitante, manifestó que éste era soltero y libre para contraer matrimonio,
que sabía que al tiempo de marchar al Nuevo Reino de León era soltero, que
no contrajo matrimonio en aquel Reino y tampoco a su regreso a la capital.
Asimismo informó que sabe que no tiene contraída palabra de casamiento en
los Reinos de Castilla, ni que haya hecho votos de castidad o religión, ni que
sea pariente espiritual, afin o consanguíneo de la con quien pretende
casarse, ni que haya otro algún canónico impedimento público o secreto que
se lo impida.

678

En premio de sus servicios se le concedió la merced, el 2 de diciembre
de 1716, de la alcaldía mayor de Tehuanrepec y la capitanía general, su título
le fue expedido el 25 de junio de 1717. Después de cumplir con su cargo de
alcalde mayor fue designado sargento mayor del castillo de San Juan de
Úlua que estaba vacante por enfermedad de su titular.
Por estar vacante el gobierno del uevo Reing de León, después del
sumario a Arriaga y Brambila, fue nombrado por el virrey, Marqués de
Casa-Fuerte, como gobernador interino con fecha del 11 de octubre de J725.
Entró en Monterrey en diciembre del mismo año. Importante durante su
periodo fue el haber establecido acuerdo con los gobernadores de Coahuila y
San Luis Potosí para llevar a cabo una intensa campaña de pacificación de
sus respectivas regiones. A partir de su gobierno fue el gobernador quien
propuso a los integrantes del ayuntamiento de Monterrey, lo que hasta
entonces era atribución del propio Cabildo, ya que se trataba de oficios
vendibles. Practicó la visita oficial a los pueblos e hizo revista de la gente
armada.
Entregó el término de su periodo de cinco años, el gobierno a su sucesor
y regresó a la ciudad de México en donde se dedicó al comercio y estableció

su residencia en la calle de los Donceles. Ahí murió el 13 de mayo de 1736.
Casó con doña Feliciana Dionisia de Castro, quien le sobrevivió hasta 1743 .
Rindió testamento un día antes de su muerte ante el escribano real, Juan
Antonio de Arroyo y mandó que se dijesen 1,000 misas por su alma y que
fuese enterrado en la iglesia de San Francisco .8
En AGI localizamos sólo dos referencias, las que contienen muy escasa
infonnación, sin duda que el historiador neolonés, don Israel Cavazos,
dispuso de alguna Relación de Servicios y Méritos, de la cual extrajo la
amplia información que proporciona. No aparece este documento en AGI,
679

�muy probablemente esté en el Archivo Municipal de la ci~dad de N!onterr:~·
Entre los datos nuevos, sabemos que pasó a la Nueva España en compama
de un hermano, Antonio y que esto sucedió en julio de 1717, según ha
quedado asentado en la documentación de la Casa de Contratación de Sevilla
y que es la siguiente:
1.- CONTRATACIÓN, 5469, N.2., R.74 del 18 de julio de 1717:
Expediente de información y licencia de pasajero a Indias de PEDRO
SARA VIA CORTÉS, alcalde mayor de Tehuantepec con ~ hermano Antonio
Saravia Cortés y su criado Diego Sánchez Maldonado, ,:,atura! de Toledo,
hijo de Pedro Sánchez Mudarra y de Angela Femánr:lez Maldonado, a
Nueva España.

2.- ESCRIBANÍA, 236B, 1715-1717:
Residencia de José Rodríguez Ledesma y Cosme de Mier y Es!rada, alcaldes
mayores de Tehuantepeque, por PEDRO SARABIA CORTES, su sucesor.
Fenecida en 1722.

Se completan las referencias con las dos únicas que de las existentes en
AGN le corresponden, éstas permiten confirmar parte del trabajo de
Cavazos. De acuerdo a ellas pudimos constatar que: ejerció el cargo de
alcalde en Tehuantepec y que le fue levantada residencia, prestando especial
atención a los posibles agravios que realizó con motivo de). repartimiento de
indios en la región. En cuanto a datos personales se asienta que su esposa fue
doña Feliciana Dionisia de Castro y que don Pedro había ya fallecido para
1746, siendo sargento mayor.
1.- INDIOS, Vol. 47, Exp. 101, Fol. 190v.-192v-.

añ&lt;? de 1723:

Para que el juez que pasare a tomar residencia a Pedro de Sarabia del
empleo de Alcalde Mayor de Tehuantepec, administre justicia a los
naturales de los pueblos que se expresan en los agravios ejecutados con el
repartimiento que les hizo. San Juan Guechecobi, Santa María Guinagati,
Santiago Lachuguiri y Santiago Guiteo, Tehuantepec, Oaxaca.

Contiene el documento la solicitud mancomunada de los naturales de
los e;uatro pueblos citados en la referencia, pertenecientes a la jurisdicción y
cabecera de la Villa de Tehuantepec en el Obispado de Oaxaca en la cual
piden se les haga justicia en ocasión de la próxima residencia que deberá
rendir el actual Alcalde Mayor. Se trata del ex-gobernador, don Pedro de
Saravia, quien había desempeñado el cargo desde 1717.

ejercicio del cargo de alcalde mayor de don Pedro. El motivo de la demanda
de justicia radicó en los perjuicios que les ocasionan los crecidos
repartimientos que a la fuerza les ha cargado y dado el Alcalde Mayor y sus
tenientes.
De acuerdo al documento los indígenas dejan asentado que dichas
autoridades les habían repartido géneros a crecidos y subidos precios, más
de su justo valor y recibiendo de los naturales, al tiempo de su recaudación,
la paga en los frutos que cultivan de sus tierras como son la grana, la pita,
la vainilla y la sal, con rigor de justicia a menos precio de su justo valor...

A partir del contenido de la queja que, conjuntamente y a través de un
apoderado, presentaron los naturales de los cuatro pueblos, no hay duda de
que se trató de una explotación del alcalde mayor y sus colaboradores; sin
embargo, desconocemos la respuesta de éste, ya que no se encontró ningún
otro documento.
2.- GENERAL DE PARTE, Vol. 35, Exp. 193, Fol. 149, del 7 de septiembre
de 1746:
Incitativo de justicia para que la de su Majestad de los partidos y lugares
donde se hallare don Francisco Antonio Salcedo y Villavicencio, procedan a
administrársela a la parte de la suplicante de doña Feliciana Dionisia de
Castro, viuda del sargento mayor Don Pedto de Saravia Cortés, en razón de
lo que expresa, conforme a derecho, bajo la pena de 200 pesos. México.

El contenido de este documento señala el hecho de que a la fecha del
mismo, don Pedro había ya fallecido y su viuda estaba solicitando el pago de
un adeudo por la cantidad de 121 pesos. Se hace referencia al vale que había
otorgado el deudor desde el 4 de septiembre de 1739 y que no había
cubierto. Señala la viuda tener conocimiento de que su deudor radicaba en el
Nuevo Reino de León y estaba en posibilidad de efectuar el pago de su
deuda. La decisión del virrey es en el sentido de ordenar a las justicias más
cercanas que procedan a notificar al deudor y a recoger el dinero y
enviárselo a la viuda, quien, de acuerdo al documento radicaba en la capital
de la Nueva España.
BERNARDINO GASP AR SALVADOR MENESES MONROY Y
MENDOZA BRACAMONTE Y ZAPATA, CONDE PEÑALVA, (junio
o julio de 1730, hasta su muerte un año y medio más tarde).

Los indígenas habían presentado su demanda de justicia ante la Real
Audiencia desde el año de 1720 y la renovaron ante el virrey con fecha del
11 de agosto de 1723, precisamente en ocasión del ya próximo término del

Don Israel Cavazos proporciona amplia información sobre este
gobernador, de ella, sólo alguna parte no la hemos encontrado confirmada en
las fuentes primarias localizadas en los dos archivos consultados,
especialry,ente la relacionada con su actividad como gobernador. En tanto
que de ellos, así como de otra fuente secundaria 9 proceden bastantes más

680

681

�datos, que penniten redondear la figura de este distingl!lido personaje, no
sólo del septentrión, también del resto de la saciedad novohispana. De estas
dos fueotes entresacamos y arreglamos a continuación la1nformación sobre
el personaje, misma que quedará .complementada con los do·cumentos que
hemos localizado y que resumiremos en sus respectivas referencias
:trchivisticas:
Don Bemardino Gaspar Salvador Meneses Monroy y Mendoza
Bracamonte y Zapata, Conde de Penalba, nació en Talavera de la Reina,
Castilla la Vieja, el 5 de agosto de 1672 y fue bautizado en la Parroquia de
San Salvador de la misma población eJ siguiente día 13. Recibió la merced
del hábito de la orden de Santiago y se cruzó caballero el '¡ 1 de diciembre de
1691.
El título condal le fue concedido en 1632 a don Bernardino Meneses y
Bracamonte, muy probablemente su abuelo materno. En otra fuente primaria
se cita que se le concedió este título a don Bernardino Monroy, lo poseyeron
D. Antonio Javier de Meneses y Doña Francisca Meneses Monroy y
Mendoza. 10
No fue el primogénito de su línea y su calidad de s(!gundón pudo muy
bien haber influido en su paso a Indias. Parte de la riqueza familiar, por vía
paterna, procedía del mayorazgo de los Rodríguez de Monroy; sin embargo
la falta de descendencia del primogénito permitió que los bienes vinculados
a su línea paterna pasaran a Bemardino y sus descendientes. Entre dichos
bienes le correspondió la regiduría perpetua de la Villa de Madrid, cargo que
nunca ocupó, no obstante haber figurado como su propietario en l 729.

alcalde de Mesta un año más tarde. Durante 1702 aparece como mecenas de
un folleto religi0so y se tiene consignado que eJ matrimonio vivía en la calle
d~ ,Tacuba. Curi~samente, en ese mismo año· les fueron expuestos cuatro
huerfano~ a quienes llevaron a recibir el ba1:1tismo en el Sagrario
Metr~pohtano duran_te el año de 1702. Se trató de dos niñas y dos varones,
las pnmeras en bautizarse fueron las mujeres, Petra Josefa y Luisa Clara, el
29 Y 2~ de agosto respectivamente y José Agustín y Francisco Javier, el 27
de septiembre y el 12 de diciembre.
Don ~emardino y su mujer permanecieron casados pocos años, ya que
para mediados de 1706 se separaron, acogiéndose doña María Josefa al
convento de clausura de Santa Clara en la misma Gapital para pasar más
t~rde al de S~nta Catalina de Siena. El motivo de esa separación debió haber
sido un escandalo en la sociedad novohispana, ya que la Condesa fue
acusa?ª por don Bernardino de adulterio, el cual, por supuesto, ella nu~ca
acepto. A los pocos meses de su estancia en el convento dio a luz, el 24 de
enero d~ 170?, un varón de quien siempre afirmó era hijo legítimo habido en
su matnmomo ~on don Bernardino. Su bautizo, retrasado varios meses, dio
lugar a un pleito entr~ los esposos, ya que don Bernardino se negó a
r~~ono~erlo y se reservo el que constase en la partida de bautizo como su
h1Jo. Sm embargo doña María Josefa obtuvo por ple-ito el mantenimiento de
su ltijo Y de elJa por parte de don Bernardino. Este, al paso del tiempo
parece ser que llegó a aceptar su paternidad, probablemente por haber sido el
único descendiente del matrimonio.
~ste niño recibió el nombre de Bernardino Pablo Francisco y llevó los
apellidos Meneses Calderón. Fue religioso de la Orden de Predicadores en el
Conven:o de Santo ~omingo ~~ México y se le conoció como Fray
Bernardmo; por su calidad de rehg,oso quedó, automáticamente excluido de
la sucesión al mayorazgo de su padre. Por su parte Fray Bernardino renunció
a todos los demás bienes familiares y pasó el título al hermano del Conde
don Pedro.
'

Don Bernardino, ya en la Nueva España y durante su permanencia en la
villa de León, se casó por poder en la capital novohispana el 3 de noviembre
de 1695. Su mujer lo fue doña María Josefa Calderón Salgado y Castilla y
las velaciones se celebraron el 26 de enero de 1696 en la Iglesia de Santa
Clara. La joven, probablemente haya nacido en la ciudad de México entre
junio de 1675 y junio de 1676, hija de don Antonio Calderón Maqueda,
natural de Ecija y avecindado en la Nueva España desde 1653, militar,
comerciante en plata y dueño de haciendas en Guichapa, Cadereita y los
alrededores de la capital novohispana. La madre lo fue doña Francisca
Salgado Castilla o de Brito Salgado y Castilla, la segunda esposa de don
Antonio con quien casó, después de enviudar, en 1673. La esposa aportó a su
matrim.onio una fuerte dote en bienes valuados en 40 mil pesos.

El gobernador fue dueño de grandes extensiones cie tierra en Acámbaro
Celaya y el Nuevo Reino de León dedicadas a la cría de ovejas laneras. E~
territorio neolonés fue propietario de las haciendas y agostaderos de Nuestra
Señora d~l_Rosario y San Rafael y Nuestra Señora del Rosario y San José
con 150 s1t10s y 80,000 cabezas de ganad&lt;?, además de 700 mulas y caballos.
En Acámbaro poseía siete sitios de ganado mayor y menor con una
extensión de 13 caballerías.

El matrimonio debiónaber residido en León hasta su regreso. a la ciudad
capital hacia 1696. Para el año de 1699 don Bernardino figura como padrino
de bautizo; en 1701 fue alcalde ordinario en el ayuntamiento capitalino y su

El enorme número de ovejas en sus propiedades le obligó a solrcitar el
envío, d~sde el pueblo de Xilotepec: de 200 indios a quienes se les pagaría
su trabajo para ayudar en la trasquila y traslado del ganado; sin embargo,

682

683

�sólo pudo contar con 69 de ellos. La falta de mano de obra le ocasionó
grandes pérdidas, debidas al retraso en al inicio de la trashumancia:
En terrenos de Guanajuato tenía las haciendas de San Rafael y la de
Nuestra Señora de la Encarnación• o El Obraje, misma que, hacia 1715,
vepdió a don Luis de Luyando. La primera estaba situada en jurisdicc\ón de
Aoámbaro y la segunda hacia Salamanca, coo extensión de J2 caballerías de
tierra de riego; en San Miguel el Grande era dueño de otra propiedad, la
hacienda de San Diego de los Altos, cercana a la Villa de San Felipe.
El rey, en reconocimie.nto a sus dilatados méritos y los de sus
antepasados y a sus treinta.años de servicios políticos y militares en la Nueva
España, le despachó título del gobernador del uevo 1 Reino de León.
Sucedió esto en junta del Consejo de Cámara de índias el 29 de febrero de
1729. La duración del nombramiento fue por cinco años y el sueldo anual
ascendió a dos mil pesos de minas. Procedió al juramento de su cargo en la
Villa de Madrid el 4 de julio de 1729 y entró en su ejercicio en la ciudad de
Monterrey en junio de 1730.

Durante su breve gobierno prohibió a los alcaldes mayores ausentarse
sin licencia, dispuso la limpieza de las calles y solares, prohibió la extracción
de semillas por la escasez, mandó que los vendedores ambulantes
establecieran tiendas, dictó medidas para el pago de impuestos del
aguardiente, extinguió a los protectores del pueblo de Gualeguas; consiguió
del virrey, Marqués de Casafuerte, autorizara que Monterrey continuara
eligiendo sus alcaldes y regidores y dichos empleos no fueran oficios
vendibles. En octubre de 1730 realizó la visita general a los pueblos,
logrando hacerla hasta los más apartados como Labradores y Río Blanco.
Murió en Monterrey, sin hacer testamento, porque murió sin que se supiera
y se halló muerto en su cama. Fue sepultado en la catedral el 8 de noviembre
de 1731.
Para 173 S su hermano y heredero del título, don Plidro, reclamó la
entrega de los bienes que había dejado don Bernardino; sin embargo, no hay
constancia de que se los hubieran entregado todos o parte. De lo que sí hay
es de que cinco años más tarde, la viuda solicitó, por su parte,
específicamente la entrega de las alhajas que estaban guardadas en un baúl.
En enero de 1749 llegó a Monterrey un apoderado de los condes, a
quienes les fueron entregados los bienes del ex-gobernador. Entre éstos
figuraba un lignum crucis engastado en oro, en que está fondado el vínculo
del condado, una venera de oro y diamantes de la Orden de Santiago, un
dosel de lienzo y un estandarte con las armas del conde/ según diligencias

que se encuentran en el Archivo Municipal de Monterrey. 11

684

Pasamos al análisis de las fuentes primarias localizadas de AGI
.
'
provienen dos Relaciones de méritos y servicios, una correspondiente al año
de 1724 y la otra comprende hasta el mes de mayb de 1729. Si bien son
b~st~nte simi!ares, se complementan una a otra. Se encuentran bajo los
s1gu1entes registros:
1.- fNDIFERENTE, 142, N.71 del 4 de noviembre de 1724:
Relación de Méritos y servicios de Bernardino de Meneses Monroy
Caballero de Santiago, Conde de Pena/ha, alcalde mayor de Guichiapa.;
Gilotepeque, ampliada hasta el l 8 de febrero de 1726. y,
2.- INDIFERENTE, 144, N .54 del 20 de mayo de 1729:
Relación de Mér_itos y servicios de Bernardino de Meneses Monroy,
Caballero de Santiago, Conde de Penalba, regidor de Madrid:

Procedemos a su análisis y descripción para lo cual tomamos, de cada
una de ellas, los contenidos que permitan proporcibnar lo más exhaustivo
posible, la secuencia cronológica de las actividades de ~ste segundo Conde
de Penalba:
Don Bernardino se inició en la milicia en España al servicio directo del
rey como gentilhombre de Boca por espacio de ocho años, desde 1684 hasta
16?~· Fue en este año en el cual, en reconocimiento a su notoria calidad y
mentas y a las prendas de capacidad y juicio, el virrey de la Nueva España
Conde de Galves, por estar vacante el empleo de Alcalde Mayor del Partid~
?e ~hetla, le otorgó ese nombramiento. La fecha del mismo es del 22 de
Jumo de 1693 y tomó posesión el siguiente 1o. de agosto. Permaneció en ese
carg~ hasta el 24 de enero de l 694 desempeñándolo con entera aprobación,
manifestando su celo al Real servicio en beneficio de aquellos vasallos. En
reconocimiento a ello fue designado por el mismo virrey como Alcalde
Mayor y Capitán a Guerra de la Villa de León, su partido y jurisdicción, en
el actual estado de Guanajuato. Tomó posesión de ese nuevo caroo el 15 de
mayo de 1694 y lo disfrutó hasta el 10 de junio del siguiente, fecha en la
cual, por su buen ejercicio, le fue prorrogado hasta diciembre de 1696.
Retomó a la capital novohispana por haber sido electo por el cabildo de
la ciudad como su alcalde ordinario de primer voto, cuyo cargo corresponde
al de alcalde de Hijosdalgo en Castilla. En esa calidad asistió, en compañía
o~os funcionarios, el corregidor y capitulares, a todos los actos oficiales y
pu~li~os en que se requería su presencia. Participó con un buen gasto para el
lucimiento de los actos que se celebraron en 1701 con motivo de la
aclamación del rey.

d:

685

�El siguiente virrey el Marqués de Valero, tomó en cu,enta lo_s _bu:nos
servicios que don Bemardino había prestado a la corona y ,o com1S1ono en
1717 para efectuar la visita general de minas y haciendas de la Nueva
España. Inicialmente fue a los Re~les de San Luis de la Paz, San !edr?,
Guadalcazar y San Luis Potosí y debido a los logros en el~as y al desmte~es
en sus actividades, se le aprobó todo lo que propuso para el . meJor
funcionamiento de esos reales. Al mismo tiempo se le pidió extendiera su
visita a los demás reales de minas de la Nueva España.

El desarrollo de este trabajo le llevó dos años y durante ellos logró
magníficos resultados, especialmente allegar recursos a la Real ~acienda, ~o
logró a costa de mucho trabajo y de efectos en su salu,d. ~espues ?e un ano
de su desempeño recibió el agradecimiento de la metropoh y la prorroga del
cargo por un año más.
Como reconocimiento a esta labor le fue expedido, en 9 de agosto de

1721, el nombramiento de Alcalde Mayor del Parti~9, de Gui~hiapa Y
Jilotepec con el título de Teniente de Capitán Gene~al. del_ Partido ~ su
Jurisdicción. Tomó posesión el 27 de septiembre del mismo ano. Se trato de
un importante cargo que creó el virrey con el fin de que ~,ubies~ [l~rsana de_
confianza y satisfacción que cuidase de que las Compamas Mzlzczanas_, °:l
de Jnfanteria, como de Caballería, que se hallaban en tod~ la Provincia,
estuviesen disciplinadas y prontas para todo lo que se pudiese ofrecer al
Real Servicio.
Muy probablemente permaneció en ese puesto !1ast~ el_ momento en que
fue nombrado gobernador del Nuevo Reino de Leon, s1 bien fue p~opuesto
para ocupar varios de importancia en la administraci6n en d1_ferentes
posesiones españolas en ultramar. Es así com? en sus dos Relaciones se
asienta, según documentos consultados por quienes las el~boraron,. que en
varias ocasiones fue consultado por la Cámara del Consejo de Indias para
proponerlo en varios empleos . El primero fue en el año de l 725 dur_ante ~I
cual la Cámara lo propuso en tercer lugar para el Gobierno y Presidencia
de Philipinas; poco después, y según constancia de~ s~ptiembre de_J725 lo
propuso la Cámara en segundo lugar para el Correg1m1ento de la Czudad de
la Plata y Villa Imperial del Potosí. También figuró su nomb.-e par~ ocupar
las Presidencias de las Reales Audiencias de Quito y de GuadalaJara, los
Corregimientos de México y de la Vera-Cruz y el Gobierno de Campeche.
Finalmente fue propuesto en primer lugar para el Gobierno del Nuevo
Reyno de León, el que le confirió Su Majestad en 18 de febrero de 1726.
En la documentación de AGI no aparece ninguna otra información
concerniente a sus empleos, el último que desempeñó fue el de gobernador
del uevo Reino de León, ya que, según información d Cavazos, murió en

686

él en noviembre de 1731, adicionalmente se consigna, en fuente de AGN,
que describiremos más adelante, el haber fallecido ya para el año de 1735.
· En lo que sí son ricas las dos Relaciones es en las informaciones que
conciernen a sus antepasados y que permiten establecer, sin duda alguna, que
se trató de una familia fuertemente vinculada con la administración de la
corona a la que sirvieron directamente, su padre, su abuelo paterno, sus dos
abuelos matemos. un sobrino materno y un tío paterno.
"
Es así como sabemos que fue hijo legítimo de -don Gaspar de Monroy, _
Conde de Peñalva, Caballero que fue de la Orden de Santiago y de doña
Juana Theodora de Meneses y Monroy, Condesa de Peñalva.
Su padre, don Gaspar, sirvió a la corona durante treinta y dos años
ininterrumpidamente en territorios de España y de Nápoles y nunca tuvo
cargos en las posesiones españolas de ultramar. Fue gentilhombre de la Boca
y se inició en el servicio oficial como administrador de la Renta y Los
Millones en la ciudad de Segovia en donde también fue Superintendente de
su Casa de Moneda. Poco después actuó como Corregidor y Capitán a
Guerra de la ciudad de Trujillo en Extremadura en donde permaneció desde
noviembre de 1681 hasta junio de 1688. Tuvo a su cargo la Administración
de las Rentas y Millones de la Ciudad y sus Partidos y durante los dos
.últimos años en la región ejerció como Superintendente de las mismas en la
totalidad de Extremadura.
También administró los Millones y la Tesorería de la Ciudad de Alcaraz
y tuvo a su cargo la Superintendencia General de todas las Rentas en España.
En este mismo ámbito de la administración real fue Corregidor y Alcalde
mayor de la ciudad de Palencia y estuvo comisionado en ella como Juez
Conservador de las Rentas de Alcabalas, Cientos y Millones de la misma
ciudad y de todos sus Partidos, ejerciendo también el cargo como su
Superintendente General de Rentas Reales. Para el año de 1752 fue Regidor
de la Ciudad de Madrid.
Fuera de la Península, don Gaspar ocupó el cargo de Teniente de la
Compañía de Lanzas del Cardenal Aragón, cuando éste fue virrey de
Nápoles y sirvió, además como gobernador de la ciudad y Presidio de Soma
y Casales.
Por lo que se refiere a su abuelo paterno, don Antonio Rodríguez de
Monroy se asienta que desempeñó durante muchos años el cargo de Regidor
de Madrid y disfrutó, en consecuencia, de todas las concesiones de su
tiempo.

687

�De mayor importancia como servidor en la adni,inistración de las
posesiones de Ja corona lo fue el abuelo. n:iatem~, de quien el goberna~or
heredó su nombre e inclinación a este serv1c10 oficial. Lo fue don Ber~ardmo
de Meneses, Conde de Penalb~, también Caballero de Sant1ag~ Y
gentilhombre de la Boca del rey. Ocupó en E~paña los cargo~ ?e correg1~or
ere las ciudades de León y Toledo y fue el primero de la fam1ha que p~o a
las Indias. Fue designado Gobernador y Capitán General de la Isla _Espanola
y como tal, también Presidente de la Real Audie~cia de S~nto Domingo. Fue
en este cargo que se distinguió por haber defen~1do a la ciudad de_l ataqu~ de
una armada inglesa, al mando del general Gm llenno Pen º. ~e~1e, enviado
por Oliverio Cromwell para ocupar la Isla. Los ingleses, d1v1d1dos en dos
escuadras, lograron desembarcar a la orden del general V~~ables
pretendiendo tomar la capital de la isla. Ante este sue,eso acu~to con
prontitud el gobernador con su ejército y acompañado de su h1Jo,. don
Gutierre de Meneses, Conde de Foncalada y también Caballer~ d~ Santiago.
Lograron rechazar a los invasores, ponerlos en fuga con la perdida de dos
mil quinientos hombres, entre ellos varios oficiales, les tomaron ocho
banderas y la gran mayoría de los pertrechos de guerra llevados para el
ataque.
Sin que aparezca en las Relaciones, proporcionamos inform~ción
adicional sobre este ataque inglés. En la defensa y rechazo del mismo,
participó, también con gran éxito y como _apoyo im~ortante para don
Bernardino un destacado personaje de la vida novoh1spana, el letradoabogado, o'idor y recopilador de las Leyes de Indias, ~I doctor d~n Juan
Francisco de Montemayor y Córdoba de Cuenca. Habta dese~penado el
cargo de Presidente de la Real Audiencia de Santo Domingo_ Y de
gobernador interino de la Isla, poco antes del arribo de ,.don Bernardmo, en
J 655, y por ello era buen conocedor de la si~uaeión ya _que había
participado en la defensa de la Isla en ocasiones anteriores. Sus
conocimientos sirvieron, especialmente al nuevo gobernador, d~n
Bernardino, para la fortificación de la ciudad, la preparación de la_ estra_t~g1a
militar y la moral de sus habitantes para enfrentar los ataques de mvas1on Y
defensa. La consecuencia histórica de este triunfo español fue la de p~eservar
su dominio sobre La Española y evitar su posesión por parte de los ingleses
· 12
como suced .,
10 en Jama1ca.
Al abuelo del futuro gobernador del Nuevo Reino de León el tri~nfo
alcanzado en Santo Domingo le valió el agradecimiento del rey. Este
propuso a los miembros del Consejo d~ Jnd~as tomaran en. cue~ta a do~
Bernardino para promoverle a otra Pres1denc1a de Rea! Aud1enc1a, fue ?5'
que le fue concedida la de la Provincia d~ Charc~, misma que no ll~go a
ejercer pues falleció en Cartagena de Indias, el ano de 1656 en cammo a
. ocupar su puesto.

Otro dato de especial interés contenido en estas Relaciones es la
específica mención a los servicios de las mujeres importantes de la familia.
Se citan: A la tía de la abuela materna del futurn gobernador, doña Ana de
Mendoza y de la Cerda, Condesa de Coruña, Marquesa de Flores Dávila,
camarera mayor de la emperatriz doña María de Austria, a quien acompañó y
sirvió durante su viaje a Alemania y regresó con ella a' España. En
recompensa a sus servicios, recibió del emperador Fernando Tercero, real
titulo de Condesa del Sacro Romano Imperio para ella y sus sucesores.,
expedido el 4 de noviembre de 1644. Continuó con el cargo de camarera
mayor de la reina, su sobrina, la abuela del futuro 'gobernador doña Al berta
Josepha de Mendoza, esposa de don Bernardino. Esta mujer recibió, por
cédula real del 22 de diciembre de 1651, dos mil ducados al año en lugar de
los beneficios que disfrutaba en su cargo de camarera mayor. Se mantuvo
esta renta, también por cédula real del 7 de septiembre de 1661, en su hija,
doña Juana Theodora de Meneses y Mendoza, la madre del gobernador. No
llegó a disfrutarla y le correspondió a su hijo, don Bernardino de Meneses y
Monroy.
.
Por línea paterna tuvo otro destacado pariente, el hermano de su abuelo,
el clérigo, don Tomás Rodríguez Monroy. Sirvió al rey durante 24 años en
los empleos de Inquisidor Apostólico del Reino de Granada, capellán mayor,
dignidad y canónigo de la Iglesia de Cuenca y Presidente de la Chancillería
de Valladolid en cuyo cargo falleció. Dejó como heredero universal a su
hermano, don Antonio y éste a su hijo, don Gaspar,-quien, a su vez, heredó
en don Bernardino.
Sin especificar la rama familiar, también figuró, un sobrino de don
Bernardino, quien fue su sucesor de sus particulares servicios. Se trató del
Marqués de Lanzarote, gentilhombre de la Cámar~. del Rey y Mariscal del
Campo de los Reales Ejércitos, falleció en guerra viva en 171 O.
Las referencias localizadas en AG permiten confirmar parte de las
informaciones que han procedido de las dos fuentes secundarias que hemos
resumido párrafos arriba y de las interesantes Relaciones de servicios y
méritos de don Bernardino de Meneses y Monroy; son las siguientes:
1.- GENERAL DE PAR TE, Vol. 18, Exp. 322, Fol. 310 único, del 25 de
octubre de 1701 :
Licencia al Conde de Penalba, criador de ganado en la jurisdicción de
Querétaro para que en lo que resta de este año pueda matar quinientas
cabras y ovejas viejas por mitad

689
688

�Don Bernardino solicitó se le concediera permiso P!lfll sacriflc_ar 500
ovejas y cabras viejas que ya no eran_ productivas, antes de que murieran Y
no pudiera obtener ninguna ganancia de ellas. Le fue otorgada por ~J
contador deJ Real Tribunal de Cuentas, en atención a que el ~onde hab1a
enterado en la Real Caja 25 pesos para ayuda de la co~strucc1on del. ~eal
Palacio y haber cubierto su media annata. Sin embargo, solo se le au~enzo el
sacrificio de la mitad del ganado y se le indicó que debería quedar suJeto a la
inspección del alcalde del sitio en que se efectuara la matanza a fin de que se
respetara lo acordado.
2.- GENERAL DE PARTE, Vol. 19, Exp.218, Fol.167 del 26 de agosto de

1709:

·d
Vuestra excelencia manda a la persona que fuere requerz a con este
despacho saque J00 pesos de multa al ten~e~te de Jilotepec y notifique de
cumplimiento a los 200 indios que se obbgo dar al Conde de Penalba Y
ejecute lo demás que refiere. Jilotepec.
•

Documento relacionado con la posesión de ganado del Conde de
Penalba. En su contenido se expresa que tuvo necesidad de contratar 200
indígenas para que participaran, tanto en la trasquila de las ovejas_ como en
su pastoreo en su traslado a los nuevos agostade~os. Para ell~ convmo con el
teniente y alcalde del pueblo de Jilotepec, a quienes entre~o 44~ pesos que
deberían, a su vez, pasar a los indios para _el gasto de_ su~ av1os. Sm embargo,
estas personas sólo contrataron y enviaron 69 md1genas, con lo cual
ocasionaron grandes pérdidas al Conde, ya que los ganados _no fueron
trasquilados a su debido tiempo, se retraso su salida y con ello dieron a luz
en el camino y se murieran muchas crías.
,
El documento reviste el interés de describir estos aspectos relacionados
con la trashumancia del ganado, el que era conducido, en el caso, de la
jurisdicción de Querétaro a las planicies norte~as. Debi~o ~ lo extenso ~e los
rebaños era jndispensable contar con el trabaJO de los md1ge~as, a qu1:nes,
además del gasto de su traslado se les pagaba, .~egún se ~1enta, un Justo
salario por su trabajo. Por otro lado, era tamb1en necesario observar l~s
tiempos adecuados para preparar al ganado e iniciar la trashumancia
calculando que las cabezas preñadas llegaran a dar a luz en los nuevos
agostaderos.
3.-TIERRAS, Vol.310, Exp. 3, Fol.97, del 6 de julio de 1714:

_

Celaya.- Bernardino de Meneses y Monroy, Conde de Pena/ha, Dueno de ~a
Hacienda de Nuestra Señora de la Encarnación, contra Manuel de Albarran
Carrillo Dueño de la de San Cristóbal, y los naturales del pueblo de San
Pedro Chupicuaro, sobre propiedad de tierras. Jurisdicción de Guanajuato.

690

El expediente remite a las diligencias que se realizaron para determinar
los linderos de la hacienda que don Bernardino pretendía vender a don Luis
de Luyendo. Consta que el Conde de Penalba era su propietario y que, por
iñdicaciones·de la Real Audiencia, el escribano real, el 22 de noviembre del
mismo año procedió a medir, amojonar y delimitar las tierras de la hacienda,
sin haber contado con el conocimiento de los titulas del Conde, ya que éste
no se los exhibió.
La hacienda de Nuestra Señora de la Encarnación estaba ubicada en los
límites del pueblo de Acámbaro en jurisdicción de Celaya.
4.- TIERRAS, Vol. 310, Exp. 3, Fols. 240-241 v., del 8 de octubre de 1715:
En vista a la restitución de las tierras que se refiere y para que se haga
justicia y no opongan el embarazo en la medida 'de sus linderos. Pídes~le
testimonio de uno de los amparos de posesión que tienen presentados en
esta Real Audiencia en tres titulas los naturales.

Un año más adelante, en 1715, se produjo otro documento en el cual,
sin encontrar claramente especificado el nombre del Conde de Penalba se le
reclama la restitución de algunas tierras a los naturales del pueblo de San
Pedro Chupícuaro de la jurisdicción de Celeya. Los indígenas habían
presentado los títulos de propiedad en la Real Audiencia en donde constaban
los linderos de sus posesiones. No se acJara en el documento la decisión que
se tomó y si realmente el Conde de Penalba había tomado parte de las tierras
de los vecinos del poblado mencionado. Sin poder confirmar que se tratara
de don Bernardino, sí es muy probable que asi haya sido, ya que este
personaje, como se vio en otras referencias, era propietario de haciendas en
esa misma jurisdicción.
S.- GENERAL DE PARTE, Vol.24,Exp. 275, Fol.I84v. del 4 de agosto de
1717:
Comisión al Conde de Pena/ha para la visita de las minas y haciendás para
ver si están en regla. Ciudad de México.

Importante expediente en el cual, además de constatar que don
Bernardino fue comisionado para la visita a las minas y haciendas de sacar
plata ubicadas en territorio de la Nueva España, exceptuada la Provincia de
Guadalajara y de la Nueva Galicia, t~mbién se incluye una detallada
Instrucción de su cometido. A través de ella conocemos los aspectos que,
relacionados con la actividad minera, preocupaban e interesaban a las
autoridades.
En términos generales el visitador debería anotar en cuadernos
separados lo relativo al estado y funcionamiento de las minas y haciendas y
691

�lo relacionado con las actividades de los dueños, administradores o
mayordomos, es así que: En cada mina y hacienda, averiguar, a pW1to fzjo si
están labradas, beneficiadas y arregladas a lo que disponen las reales
ordenanzas de minería que de esto tratan.
Y si sus dueños, administradores o mayordomos han incurrido en algo o en
pqrte en que no desdeñen las labores y beneficios expresados para que
vayan en aumento sin decaer, desde luego que se están refiriendo a las minas

manantiales o de lluvia y el cuidado que se debería de tener de contar con
g~nt~ preparada para poder desaguarlas y evitar con ello el abandono y
perdida de la mina.
No disponemos del \nforme que el visitador Conde de Penalba debió
habe~ _rendid~ _de esta visita ~olamente mencionó, en su Relación de
SerVlcws y Mentos, el haber realizado esa comisión.

y haciendas.
En cada caso se especifica muy detalladamente lo que el visitador
debería observar e investigar sus actividades se centran en los siguientes
puntos:

Por el interés que para el control de la actividad minera reviste el
do:umento es muy conveniente su conocimiento íntegro, aquí sólo lo
senalamos para consulta de especialistas.
6.- TIERRAS, Vol. 2985 Exp. 107 Fol. 2, Año 1718:

A) La mayor preocupación de las autoridades, de acuerdo al contenido de las
Instrucciones, giraba en tomo al azogue y a la determinación de su uso y

necesidades. Al respecto se señala al visitador muy puntualmente, las
averiguaciones que debería efectuar para: a) determinar, con toda precisión,
la cantidad de azogue que cada hacienda consumía anualmente, b} la
adecuación en su uso, e) su control d) las necesidades reales que de este
material se requería, de acuerdo al beneficio que cada hacienda producía y,
e) en caso de faltar este indispensable material, las causas de ello, exigiendo
especial atención a que no se pudiera traficar con el azogue, llevándolo de
una hacienda a otra o bien robándolo para su comercio indebido.
B) El visitador también debería averiguar los restantes consumos materiales

que requerían las haciendas para su debido funcionamiento, como eran el
maíz y la sal las candelas de cebo. Y asentar en qué lugares y en qué forma
se deberían proveer estos articulas.
C) Otro punto de interés que se desprende de la consulta del texto es el

relativo a la consideración del elemento humano. o sólo era necesario
conocer quiénes prestaban sus servicios en las haciendas y minas también
en qué forma lo hacían, si realmente se les pagaba su trabajo, si se les
destinaba a las labores que se les especificaba, si los indios naboríos se les
empleaba o no en labores de las minas, qué tan cerca estaban sus pueblos de
los lugares de trabajo, si el número de los indios que trabajaban en las
haciendas era el adecuado o no y si no, de dónde y cómo deberían contratar
más recursos humanos.

.

f!eal Provisión para que en conformidad del auto de esta Real Audiencia
mserto se trabe ejecución a todos los bienes pertenecientes de Don
Bernardino de Meneses, Conde de Penalba, por las cantidades de cuatro mil
peso~ de principal, y de mil doscientos de réditos corridos, y demás que
co:1wren hasta la efectiva paga décima y costas, a pedimento de Doña
Mzcaela Garivay, viuda de Joseph de Ledesrna.

U~ ?ocumento si_n mayor valor historiográfico para el conocimiento de
las act!v1dades de don Bernardino, exclusivamente saber, a través de su
~ontenido,_ el ~echo ~e . que como todo propietario y personaje de
1mpon_anc1a soc10-ec?no1nrca en la región, adquiría deudas y compromisos
financieros que no siempre eran cubiertos a tiempo. En el caso lo contrajo
con un procurador. de _la Real_ Audiencia, cuya viuda reclamó el pago de la
deuda que no hab1a s1~0- :ub1erta en siete años. Se decretó el embargo de
parte de sueldo que rec1bma don Bernardino con cargo a las Reales Cajas de
Pachuca, seguramente por el año en que se produjo la recomendación
corre~pondió al pago relacionado con su comisión de visitador de las mina¡
y haciendas.

7.-TIERRA , Vol. 2814 Exp. 14, Fol.12, Año 1722:
Huichapan. Queja presentada ame el visitador General de la Nueva España
por los naturales de los pueblos que componen la provincia de Huichapan,
conl~a su Alcalde Mayor, Conde de Penalba, sobre sus visitas, /as cuales les
ocas10nan derramas. Jurisdicción Hidalgo.

En reJación con las actividades laborales, se precisa claramente la
necesidad de contar con gente experta e inteligente, esp ialmente para Ja
labranza de las minas a fin de que éstas no decayeran por falta de cuidado.
Especial mención se hace al problema que, con frecuencia, se presentaba en
el interior de las minas, el de la acumulación de agua por filtraciones de

Su contenido no aclara si el Conde de Penalba que en él se menciona
corresponde al título que ostentara don Bernardino. Es muy probable que así
haya sido, ya que por la fecha, bien pudo ser que Meneses Monroy hubiera
tenido el nombramiento de alcalde mayor del poblado de Huichapan cuyos
n~t~rales se qu~j~ron de los perjuicios que les había ocasionado las' varias
v1s1tas que realizo a los poblados y no sólo a la cabecera. El motivo de la

692

693

�queja debió haber sido que en dichas visitas se le solicitaba coopera~ión para
recibirlo, ya que manifestaron que ya no les .alcanzaba lo que teman para
satisfacer /os reales tributos.
o contiene el documentos mayor
información.

En este expediente consta que la viuda, doña María Josepha Calderón,
~lgado y Castilla, reclamó la entrega de los bienes de su difunto marido,
especialmente las veneras de oro y piedras encerradas en un baúl en que se
halla guardada la Santa Reliquia de un Lignum Cruzis perteneciente al
Vinculo del poseedor del Condado... Hizo este reclamo atendiendo a que
tenía necesidad de cubrir 1O mil pesos que le faltaban y que éstos eran parte
de su dote matrimonial.

8.- GENERAL DE PARTE, Vol. 30, Exp.163, Fols. 123v.-124v., Año 1735:
Para que fas Justicias hagan que los depositarios de los bienes del fl_nado
Bernardino Meneses, Conde de ?enalba, den cuenta de los bienes,
escrituras y de lo cobrado a los deudores a petición de Pedro Meneses
Monroy, hermano del citado conde. Nuevo León, Monterrey.

A la muerte de don Bernardino, acaecida en Monterrey durant~ los
primeros días de noviembre de 1731 sin haber dejado testamento, sus bienes
fueron depositados ante al alcalde de la ciudad y tres testigos 13 . _El _alcalde
ordinario lo fue don Joseph Adriano de la Garza y eJ depos1tano, don
Domingo Miguel Guajardo. En 10 de enero de 1734, el he~ano Y heredero
de don Bernardino, don Pedro presentó, por apoderado, solicitud a ~m de que
te fuera entregado despacho oficial para poder recuperar los bienes del
difunto. En el memorial se hace referencia, por un lado a las deudas que
varios vecinos del Reino de León tenían con don Bernardino, cuyo pago
deberían entregar a su heredero. Por ótro, se menciona que, a la muerte del
Conde de Penalba, parte de esas deudas, fueron cobrad_as por Luis _García de
Pruneda, que como sabemos era importante personaJ~. en e! ~~mo Y por
Joseph Fernández Fajardo. El hermano heredero tamb1~n soltc1to que estas
personas le entregasen los libros de cuentas y demas. documentos que
poseyeran relativos a los bienes que fueron de don Bernardmo.
El virrey envió despacho al gobernador y oficiales d~I _Reyno de León,
ordenando se procediera a dar cumplimiento a lo que sohc1taba don _Pedro.
0 hay seguimiento del destino de los bienes probablemente, no volv1~ron a
ser reclamados, o si lo fueron solamente se entregaron parte de los mismos,
entre ellos una reliquia del Santo Lignum Crucis engastada en oro Y que
estaba vinculada con el mayorazgo que ahora pertenecía a don Pedro de
Meneses Monroy y Mendoza. Decimos lo anterior ya que, unos ~ños más
tarde, en 1740, la viuda de don Bemardino, reclamó parte de los bienes. u
petición se localiza en:

9.- GE ERAL DE PARTE, Vol. 27, Exp. 196, Fol.182, 19 de julio de 1740:
Para que el gobernador del Nuevo Reino de León, notifique al depositario
de los bienes libres del Conde de Pena/ha, entregue a la parte de la Condesa
de Penalba los bienes que se hallaron en su poder pertenecientes al difunto
conde su marido, como asimismo con su intervención las veneras sacadas
del ·b~úl, guardadas en la santa reliquia de un Lignum Crucis. Nuevo Reino
de León, Monterrey.

De interés para la prec1s1on de la vida del personaje de los dos
documentos anteriores se desprende, en resumen, que el Conde tenía una
acomodada posesión económica y detalladamente, lo sigui.ente:
) El hecho de que el Conde de Penalba no dejó designado heredero y que
el título recayó en su hermano, residente en Madrid.
B) Entre sus bienes se encontraban alhajas valiosas y una reliquia vinculada
con su condado y que ésta, probablemente, no le fue entregada a su sucesor
en el título y mayorazgo.
C) Que su viuda recibió como parte de la devolución de la dote que aportó a
su matrimonio, una hacienda de ovejas.
Las restantes referencias localizadas en AG corresponden a la viuda y
heredera de otro título que por ser similar en nombre al que nos incumbe, el
de los Meneses de Monroy y Velasco, frecuentemente se los confunde. É te
otro fue el del Conde de Marce! de Penalba. Es por esta razón que no las
incluimos aquí.

ota bibliográficas
1 Investigadora titular 'C" de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones
Sociales, UNAM .

2

Personajes y Escenarios Espacio-temporales en la Con trucción de la Actividad
Científico-Técnica Nacional que se desprende de la línea de investigación El Perfil
de la Ciencia y el Científico en México: Pasado y Presente bajo la coordinación de
la autora en el Instituto de Investigaciones ociales de la UNAM. La investigación
está auspiciada por el Programa PAPIIT de la DGAPA de la UNAM y sus resultados
se han discutido en el marco académico del Seminario Permanente Jnterin.stitucional
e lnterdisciplinario de Ciencia y Tecnología.
3

HUMANITAS, úmeros 24, 1997, pp. 417-447 y 27, 2000, pp. 595-618.

4

lbidem., tomo 1, p. 154.
695

694

�fbidem., tomo 1, pp.42-il3.

-s

Esta investigación está enmarcada en el mismo proyecto de esta revisión
historiográfica y ba quedado a cargo de la licenciada Patricia Alfaro, quien ha
rescatado la documentación que existe ·en el AGN, publicado en HUMAN ITAS, No.

6

2~, 1998.
7

Ibídem., tomo I, p.31.

8

Israel CA VAZOS G., Diccionario Biográfico de Nuevo León.. .,1 tomo 11, p. 444.

9

Base de Datos sobre la Nobleza Mexicana elaborada por el investigador doctor

LA CONSTRUCCIÓ DE LA IDENTIDAD EN LAS COLONIAS
TLAXCALTECAS DEL NORESTE DE MÉXICO:
EL CASO DE AN ESTEBAN DE LA NUEVA TLAXCALA

Rodolfo Esparza Cárdenas
Profesor investigador del
Centro de Estudios Multidiscipiinarios de la
Universidad Autónoma de Zacatecas.
Doctorando del Programa de Doctorado en Historia,
de la propia universidad

Javier Sanchíz, investigador éteJ Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM.
"·

ºNueva España, TITULOS DE CASTILLA, 11, R.5., Fol. 7v. '

1

11

Israel CA VAZOS G., Diccionario Biográfico de Nuevo león. .. , tomo II. pp.3 10-

11.

En relación a este personaje, véase: Ma. Luisa RODRÍGUBZ-SALA y Miguel B.
DE ERICE, Juan Francisco de Montemayor y Córdoba de Cuenca, abogado, oidor
y recpilador de leyes del XVLJ, (en prensa, Instituto de Investigaciones Jurídicas,
UNAM).
12

13

Israel CA YAZOS G., Diccionario Biográfico de Nuevo León..., tomo 11. pp.3 !O.

Los estudios de la época de la colonización española de los que hoy es
México, sucedida durante los Siglos XVI, XVII y XVIII, a menudo
presentan un panorama en el cual las naciones autóctonas, asumen una
actitud pasiva y casi de franca resignación, ante la dominación europea.
La pasividad provendría entonces de la asunción de su condición de
pueblos sometidos a un poder político que los orgar,iza en un nuevo estatuto,
sin que obrara sinergia alguna en la constitución y desarrollo del proceso
colonizador.
La elaboración de un escenario bajo tales condiciones impide el
reconocimiento del alter social también participante cancelando con ello la
posibilidad de reconstruir la complejidad del hecho histórico y la
recuperación: primero, de la existencia de conglomerados americanos con
gran capacidad de organizacjón social; después, de l,is formas diversas de
resistencia política y cultural instrumentada por los pueblos colonizados y
finalmente de su participación intencionada o no, en la construcción de una
nueva sociedad.
La colonia tlaxcalteca de San Esteban de la Nueva Tlaxcala, establecida
en el sureste del actual estado de Coahuila, es expresión particular de una
acción premeditada por las partes involucradas, donde cada cual aporta sus
motivos e intereses propios -que son fondo y esencia para el hecho
histórico-, y los hacen confluir en un espacio jurídico y político donde
organizan el reconocimiento mutuo y convienen comunes objetivos.
En este contexto el concepto de "colonia tlaxcalteca", refiere, además
del establecimiento fisico de este grupo en las tierras de Coahuila como
concreción de la política española de consolidación territorial, la
manifestación de sus propios intereses por ampliar su presencia étnica y
cultural en el nuevo mundo novohispano. Más el juego que resulta cuando

696

697

�se combinan los intereses manifiestos y latentes, de los grupos étnicos
participantes, sus expresiones culturales, su función como agentes políticos,
culturales o religiosos, devela una trama que dibuja a la socíedad histórica en
su construcción permanente. En el devenir, la trama se vuelve tramas y la
sociedad, sociedades en su doble dimensión, sincrónica y diacrónica·
tr.;lzando líneas y elaborando consignas para las generaciones venideras,
donde los objetivos originales se cumplen, se trastocan, se olvidan o se
cambian.
La presencia tlaxcalteca por lo tanto, denota acción, acción asociada a
objetivos, con intención trascendente, poco o muy organizada a nuestros
ojos, pero que finalmente tuvo impacto en la conformación de los perfiles
que pueden definirse para cada aspecto de la vida colonial de esos días, o
mejor dicho, de aquellas decenas de años, que fueron pintando los colores de
una nueva geografía humana.
Ahora bien la información sobre la colonización del noreste de México,
permite hacer 'varios cortes. El primero acomodaría a los cronistas y
funcionarios civiles y religiosos de los siglos XVI, XVII y XVIJI, quienes
con sus diarios, relaciones e informes, dan cuenta de las vicisitudes de la
época. Después, en un segundo momento localizado a finales del siglo XIX,
encontramos el registro de los trabajos pioneros con interés historiográficos.
Algunos de ellos acusan cierto descuido del rigor científico, con las
consecuencias consabidas, pero otros, sólidamente apoyados en las fuentes
originales o de primera mano, perfilan un conocimiento más certero. En este
sentido, los cortes no pueden ser tajantes y contundentes, pues en una época
conviven estudiosos que revisan y divulgan, generalmente sin renovación
alguna, lo que otros han abrevado en los archivos históricos, formando,_ sin
embargo, un binomio necesario. Incluso es posible establecer en dtcho
panorama perioclos de revisiones y repeticiones que llegan al desgaste,
alternados con otros en que salen a la luz documentos, que luego son base
para análisis críticos, mediante los cuales se descubren y construyen nuevas
visiones de la bistoria regional. Lo anterior ha sido la tónica hasta nuestros
días.
No obstante, es posible señalar un tercer corte, el cual se establece al
considerar los estudios sustentados fundamentalmente en archivos
regionales. El mediodía del siglo XX, sirve para fijar el extremo inicial del
impulso y ha proseguido en los últimos treinta años, coincidiendo por un
lado, con la emergencia de la historia regional, como forma nueva de hacer
historia, según la escuela francesa de los Annales y la microhistoria italiana;
y por otro, con la conmemoración, en septiembre de 1991 , de los
cuatrocientos años del arribo a las tierras norteñas de cuatrocientas familias
provenientes de la provincia de Tlaxcala.

Por lo que hace a la información específica respecto a los tlaxcaltecas y
su acción colonizadora, es factible establecer varias etapas. En la inaugural,
su presencia en las crónicas, diarios o relaciones, está. formando parte del
proceso español de colonización, como una pieza más en el juego de las
políticas virreinales. No hay interés específico ni en ellos, ni en los otros
grupos indígenas, salvo como parte del éxito o del fracaso de la acdón
española.
Luego, con los historiadores de finales del Siglo XIX, la visión apenas .
sufre modificaciones. Sólo después del primer tercio del Siglo XX, el tema
tlaxcalteca va cobrando lugar aparte, pero su tratamiento es más de carácter
descriptivo que analítico, y los tópicos abordados se vuelven reiterativos a la
vez que generalizantes. Los estudios de fondo interpretativo inician en los
SO's y avanzan decididamente después del año de 1970. Sin embargo, y no
obstante el fuerte soporte archivístico de las inve~tigaciones, Los aspectos
políticos y administrativos son preponderantes. Ahora bien, la década de los
ochenta ya registra estudios que abordan problemas relacionados con la
economía, Ja tecnología agrícola, la organización religiosa, su accionar como
milicianos y algunas de las pautas culturales presentes en las colonias
tlaxcaltecas.
Mas, ¿Qué es lo que ha ido quedando en el tintero? Varios son los
asuntos, por ejemplo, se tiene noticia de movilizaciones diacrónicas de
tlaxcaltecas, para fundar otros pueblos al oeste y al norte de San Esteban,
pero no hay estudio que profundice en la organización social asumida en
cada comunidad o en el conjunto de Jas poblaciones, lo cual ayudaría a
establecer rasgos comunes o diferenciales, o bien las actividades económicas
desarrolladas en el seno de éstas y su influencia en las relaciones de
intercambio de productos, que se tejió ya entre sus iguales, o con otros
conglomerados étnicos. Igualmente pasa con la caracterización operativa de
su vida política interna, y la que se desarrolló de cara la Corona.
El gobierno en sus comunidades, la concreción de la justicia, la
jerarquización socio-económica y su dinámica asociada a la posesión de la
tierra y de los medios de producción; la asimilación religiosa y el estudio de
los procesos de aculturación en general, que medíáron en la construcción
social de esos años, son otros tantos tópicos sin trabajar o abordados
tangencialmente; de manera que, la presencia, y persistencia de los
tlaxcaltecas, específicamente en las tierras de Coahuila y en el noreste de
México, se desdibuja, se mitifica y en la mayoría de los casos se ignora en lo
profundo, afectando el reconocimiento de su participación fundamental en
la conformación histórica de la región

699
698

�No obstante, los avances señalados resultan de vital importancia, porque
con tales acercamientos a la vida cotidiana de las colonfas, la perspectiva
española, con todo Jo que esto implica, se va trocando por-otra _desde la cual
se les observa desde dentro, con un¡¡. connotación basada en pautas extraídas
de lo indígena posibilitando así una visión que los presenta elaborando su
propio destino, otorgándoles por ello vida propia y percibiéndolos
intencionadamente participantes, en un esquema de colonizados que
colonizan, aprovechando su circunstancia histórica y revirtiéndola en su
beneficio incluso con carácter de conquista.
De esta manera, para situarnos en un plano que ayude a incrementar las
perspectivas, podemos considerar las pautas y motivaciones prehispánicas
que eran de observarse en la fundación de pueblos y revisar su relación con
los procesos integrativos de la idenfidad étnica y social; fuego, con el marco
señalado, pensar por ejemplo, en la fonna y el espacio donde se ubicó la
colonia de San Esteban, proveniente de Tizatlán, Tlaxcala; pueblo de indios
que se asentó, frente a una villa española, literalmente a unos pasos de
distancia, con lo cual fue inevitable compartir primero, un espacro vital
concebido distintamente, después, el hecho de haber incurriendo en una
violación a lo estipulado por las Ordenazas Reales de 1573. Así podemos
cuestionar ¿Qué significados encierra este hecho?, ¿Fue éste un acto
deliberado de Francisco de Urdiñola o al menos únicamente de Urdiñola?,
¿Acaso existió un propósito de desacato, o quizá de prepotencia
gubernamental o política?, ¿[gnoraba o quiso ignorar que s:.ibsistía de fondo
una contradicción de carácter institucional?, ¿A qué atendió cuando se
ejecutó tal fundación?, ¿Hubo influencia tlaxcalteca en la determinación?.
Veamos.
·
Conviene tener presente que el estado español tuvo su primera
expresión institucional en las tierras del actual México, en el ayuntamiento
que Cortés estableció en la Veracruz. Con él dio el conquistador base
jurídica a su presencia y sus acciones, intentó invalidar el precedente de
desacato a las autoridades caribeñas en el que había incurrido y también
buscó establecer un canal directo de carácter legal con la metrópoli. El
hecho ofreció ciertamente, un ejemplo indeseable para la corona hispana,
pero también un espacio político-jurídico que supo aprovechar para su
beneficio. Así, el cabildo, fórmula que había demostrado su valor político y
estratégico durante la guerra de reconquista culminada por los reyes
católicos, pero que había languidecido por inconveniente a la tendencia
absolutista en ciernes, resurgió en América como uno de los más eficaces
instrumentos de institucionalización del poder civil español, y tuvo en las
capitulaciones, un par instrumental por cierto igualmente probado en esos
tiempos y lares de inigualable valía para fincar un nuevo estado de las cosas,
que perduraría más de trescientos años.
700

En efecto, las capitulaciones' fueron el recurso para normar y regular la
relación entre la corona y los súbditos. El juego de intereses, fue para estas
partes generalmente contradictorio. Para la corona española la expansión
territorial estaba en primer plano, y en él competía con Inglaterra, Portugal,
Francia y Holanda. En la base se encontraba el usufructo de las riquezas que
surgían del comercio y del tributo asociado al trabajo minero, agropecuario y
al mismo trabajo humano. Pero también, en un tercer campo de interés,
importaba dejar en claro el poder real, frente al poder de la iglesia y al de los
particulares, reflejados en sus intereses por los privilegios heredables, e!
enriquecimiento expedito, el asenso social de carácter nobiliario y la franca
disputa en los ámbitos político, civil y religioso por posesiones, rentas cargos
y títulos.
En este pat1orama las capitulaciones fueron instituyentes del interés de
la corona; a través de ellas lograba el reconocimiento de su autoridad por los
particulare_s, puesto que a nombre del rey se exploraba, se descubría y se
tomaba posesión del lugar y sus habitantes, igualmente se aseguraba el
establecimiento de centros de población y su permanencia en ellos, ya que
no sólo buscaba la riqueza potencial, sino la ubicación estratégica, aspectos
que no siempre coincidían y que producían, especialmente en el segundo
caso, el pronto abandono de los asentamientos por parte de los colonos
quienes pretendían fundamentalmente, una riqueza fácil y no tanto abonar la
.expansión del imperio.
De esta manera y como se ha dicho, dependiendo de la riqueza
potencial o de su ubicación estratégica para asegurar la presencia española,
era que se tomaba la decisión para la fundación de pueblos mediando la
respectiva capitulación donde se asentaba que la empresa en la enorme
mayoría de las veces, corría por cuenta de los particulares, los cuales
debieran ser necesariamente súbditos de la corona española. Así fueron
surgiendo villas, ciudades y lugares de españoles, pero también pueblos de
indios con propósitos evangelizadores, pacificadores y co1nerciales. Tal
proceso implicaba una nueva organización territorial y la práctica de una
administración civil, militar y eclesiástica de carácter colonial. Es decir, con
los asentamientos así concebidos, avanzaba la institucionalización de los
intereses de la corona, una nueva forma de organización espacial y
discursiva, no sin la resistencia de los núcleos de poder aludidos, quienes
negociaban paso a paso, sus coincidencias y discrepancias. Mas lo dicho
conformaba sólo una parte, porque junto al proceso señalado se deslizaba
otro contrario, que pudiéramos llamarlo contrainstitucional, promovido por
las comunidades y naciones autóctonas.

701

�Cuando la historia se reconstruye en tomo a los conquistadores, los
descubridores, los gobernantes y alcaldes, o siguiendo los pasos ~e l~s
evangelizadores, se siguen de hecho, las pautas com~nta.~as, y la m:rcia
sigue imponiendo sólo una perspectiva de la colomzac1on, la espan~la,
soterrando, además, los procesos sociales complejos, y generando es~ac1os
históricos donde el conglomerado es opacado por el individuo. Mas, dejemos
aquí este punto y acerquémonos un poco más a n~estro propósito.
Consideremos ahora algunos aspectos de los patrones de asentamiento
identificados en la cultura prehispánica, que tendrían que ver con la
construcción de identidad de la colonia de San Esteban; partiendo de la
noción de que la identidad se conforma con significados, hechos que se
simbolizan, que se comparten y que penetran las individua(jdades, dándoles
sentido histórico de pertenencia.
Conviene recordar que las movilizaciones humanas, dentro de un
esquema de conquista o colonización, contienen un elemento que repercute
en la asunción del papel de dominado, en tanto quebranta las voluntades y
acrecienta el sentimiento de desarraigo. Ahora bien, todo parece indicar que
las colonias tlaxcaltecas combatieron estos efectos, incluso desde el génesis
mismo de la migración en su natal provincia; de otra manera no hubieran
mantenido su consistencia ideológica y cultural por tres,.ientos años, como
aconteció en San Esteban. Lo anterior constituye un acto contrainstitucional,
desde la perspectiva española, e instituyente y a la vez que institucional,
desde la perspectiva indígena. Una forma de resistencia_que va integrando
una nueva realidad social premeditadamente congruente con sus pautas
culturales e históricas.
Para cuando acontece la fundación de San Esteban, la presencia de
patrones de asentamiento desarrollados por los indígenas en la selección
ritual de sus entornos, estaban, como afirma el Dr. García Zambrano2,
incorporados a las estrategias fundacionales pensadas por la Corona, en un
intento de recuperar el control de la urbanización que prescribía la metrópoli
y que debían dar un perfil físico, con peso ideológico, a los asentamien.tos.
La recuperación de los pueblos y villas españolas establecidas
tempranamente, aunada a una persistencia inducida de !&amp;,tecnología agrícola
y del comercio, fue parte de la estrategia. También, alarmados por la
disminución de la población indígena a manos de encomenderos y mineros,
pero también como resultado de las epidemias, se imple~entó un progr~a
de reubicación de las etnias nativas en "los pueblos de indios" o de doctrma,
práctica que tenía varios propósitos, entre estos, aprop~arse de sus tien:~s,
facilitar su adoctrinamiento y vigilar los procesos sociales de convers1on
colonial.
702

..

Pero estas medidas fueron insuficientes para el control de las fonnas de
vida indígena, y consecuentemente para su reintegración social, puesto que
el patrón de convivencia urbana impuesto, carecía de la significación ritual
ancestralmente dominada, resultándoles extraño y distante respecto del
sustrato ideológico, que daba pautas formativas de su comportamiento
sociocultural. Por tanto, las sustituciones de las pautas que permitieron
reencontrar el marco simbólico local u autóctono, en un contexto más
europeo, imperativo y desplazador, poco a poco fueron cobrando
importancia con prácticas que incluían el retomo en sus viejos Lugares o muy
cercanos a ellos3 y un ablandamiento en su intención descalificadora de sus ·
tradiciones y costumbres.
No obstante, una de las problemáticas inherentes a la movilización, fue
la adaptación de la mentalidad indígena al cambio que implicaba
desarraigarse de sus asentamientos en las rinconadas, al pie de las
montañas4, cargados con la presencia de sus elementos cosmogónicos, para
ocupar las llanuras, o espacios que carecían de las señales básicas para la
fundación. Lo anterior aconteció específicamente para los tizatlanos de San
Esteban. El altepetetl, el cerro de agua, de profundo significado
cosmogónico, estaba ocupado por los de la villa. El ojo de agua, que
generalmente servía de epicentro para el trazo del asentamiento indígena,
estaba en tierras del Alberto del Canto y su expropiación hubiera generado,
entre otras cosas, graves resistencias, como finalmente aconteció.
Desde esta perspectiva es posible pensar en otro motivo además, del
asentado en los autos, o del que puede desprenderse de la visión hispana ya
comentada, la cual no rebasaría el carácter pragmátíco, para que Urdiñola
decidiera asentar el pueblo de San Esteban donde lo hizo, es decir, en un
sitio que no respetaba las cinco leguas que debían mediar entre uno y otro
asentamiento. A nuestro juicio, lo señalado significa que el elemento cultural
indígena, presionó la decisión y contribuyó a construir un ambiente de
concertación y mestizaje en las esferas formales, aportando con ello un
factor de cohesión social para los tlaxcaltecas, clave para la formación de su
fue_rte identidad extraprovincial, que luego fue fondamental en su
constitución como colonia madre.
Por otro lado, el avistamiento desde las alturas de las tierras posibles de
ser tomadas y que era también parte de los viejos rituales, había dejado clara
la necesidad de acercarse al cerro y al ojo de agua, aunque ya no sería
posible tomarlo como eje para el emplazamiento del pueblo. Lo señalado
permite una posible explicación, dado que era impe ativo constituirlo en el
centro cosmogónico del pueblo, de la intención de los tlaxcaltecas de
posesionarse de las tierras en torno al ojo de agua principal, originando una
intenninable serie de litigios, donde se acusa el propósito fundacional, pero
703

�que sirvieron también de mecanismo reafirmador e 'integrad?r de su
procedencia, propósito y pertenencia étnica.

que se empataban en su connotación de actos de conquista, que igualmente
les pertenecía, tal y como lo intentaron plasmar en las capitulaciones. 9

Otro elemento de análisis nos lo dan las fuentes etnohistóricas de la
época colonial temprana, cuando aluden a los pr~ce_dimientos, de carácter
ritual empleados por los indígenas en el establec1m1ento de los poblados.
Así en los "Títulos de pueblos y tierras", instrumentos implementados por la
co:ona, para regular la presión de las nacione~ indígenas, quienes
reclamaban sus derechos sobre poblados y territorios, detentados desde
tiempos inmemoriales, y que fueron luego ut!lizad?s _por éstos, como recurso
para neutral izar el despojo y confirmar su ongen etmco, se recogen patrones
prehispánicos para la fundación y emplazamiento de s~s p~blad?s, aportand~
también valiosas informaciones sobre los elementos rituales mas frecuentes
y que resultan muy interesantes para nuestro propósito.

Así también, de la recuperación reiterada de acciones inscritas en la
leyenda y en las tradiciones guerreras, asociadas a un proceso migratorio, se
derivaba "la reatirmación de la supremacía de un linaje y el señalamiento de
un lugar evocador del ambiente físico sacralizado del sitio de procedencia." 1º

Uno de ellos, es el relato que contiene la esencia, compartida por los
pueblos del altiplano mexicano, de la peregrinación ori_~inaria, el cu~I
otorgó las pautas cosmogónicas que orientaban la ocupac1on de un espacio
geográfico, previamente conquistado.6 Para el caso de los tlaxcalteca~, el
relato es recuperado para el mundo novohispano, entre otros, por Diego
Muñoz Camargo7, en él hace referencia a la migración moti~ada por la
búsqueda de un lugar saturado de significados y recu~r.dos míticos, ~onde
desfilan los lugares, caudillos, batallas y contactos. La d1aspora que registran
todas las naciones mesoamericanas, comportó, dice García Zambrano, "el
refrendo de la supremacía a aquel los gobernantes capaces de demostrar sus
poderes al reeditar, en el mayor número de asenta_~ientos destin~~os a su
progenie, los principios relacionados con la ocupac1on y preservac1on de un
universo primordial."8
En este sentido, parece ser que para los tlaxcaltecas la discontinuidad
del espacio físico, no era impedimento para considerarlo .parte de la
provincia original, es decir, donde hubiera tlaxcaltecas el espacm _se sumaba
a la provincia. Así, la migración al norte implicaba un_~crecentamtento de_su
territorio, una expansión de su etnia y una reafirmac1on de su compromiso
cultural y cosmogónico. El que a sus colonias les nombraran, Nueva
Tlaxcala, va más allá de una simple acción de imitación a la costumbre
española como algunos han señalado, hay en ello un componente ~~e
vincula el elemento mítico unificador imperativo. Lo nuevo trae a colac1on
lo viejo; constituye un vínculo inseparable, ineludible e~ el pensamiento
donde hace síntesis el pasado y el presente, el origen y destino; donde cobre
vigencia la raíz que nutre e identifica. Por otro lado, la intención de los de
San Esteban de multiplicar sus asentamientos, tenía aquí otro de los
fundamentos que no reñía con los políticos y económicos hispánicos sino
704

Desde esta perspectiva cobran especial signifrcado tanto la actuaeión
del . Cabi_ldo de Tlaxcala durante la negociacion, como las propi~
Cap1tulac1ones de 1591, pues con ellas se simboliza la acción guerrera
~mprendida ya en otro plano, incluso con armas, reafinadas por el proceso
integrador de la aculturación. Ciertamente habrían sido tales herramientas
pro~o~~ion.ad~s por la parte contraria, mas con ellas y enriquecidas en
trad1c1on md1gena para tratar los asuntos cómunales obtuvieron una
importante victoria, en tanto les permitió recupernr condiciones sociales
económicas y políticas para entonces perdidas en la provincia. La reiterada
referencia a las capitulaciones, que es frecuente localizar en los documentos
de la época, estaba asociada no sólo al acto político o jurídico involucrado
sino a este significado cultural.
,
'

I;

Luego, en esta misma tónica, está la exaltación de la migración de las
cuatrocientas familias, número de mucho peso simbólico, que algunos han
querido corregir desde la aritmética simple, en aras de la veracidad histórica.
Todavía hoy lo mismo en Tlaxcala que en S~ltillo, la referencia a las
cuatrocientas familias, es un hecho que vive en la conciencia popular que
cuando se toca, se cuaja de emoción, admiración y orgullo y conecta a la
distancia física e histórica, un origen común, que identifica.
Ciertamente unas y otra tuvieron peso real y pragmático en los ámbitos
~urídico y político-administrativo y así con ese carácter, fueron esgrimidas
incontables veces, pero cada vez que fue necesario sacarlas a relucir
reforzaban su participación en la construcción de la identidad, reviviéndos~
en los entretejidos subjetivos de la comunidad. Pc-r eso fue importante
conservarlas en la conciencia hacerlas objeto de intercambio y de
transmisión social, pero sobre todo de vinculadón cosmogónica, como
punto de convergencia de los mundos míticos indígenas y soporte esencial
para la supervivencia. En este sentido fueron estos elementos, sumamente
eficaces en San Esteban, ya que el núcleo integrador funcionó hasta finales
del siglo XIX.
Para finalizar me referiré, siguiendo a García Zambrano, a los
procedimientos empleados para poblar y hacer valer sus derechos sobre el
lugar habitado y su territorio circU11dante, los cuales se desarrollaban con el
705

�concurso de dos ceremonias fundamentales: la ceremonia de definición de
linderos y la selección del lugar para organiz.ar el poblado. Ambos
ceremoniales precedían a los ritos fundacionales en sí y eran requisitos
indispensables de ese acto.
. Los manuscritos coloniales tempranos refieren acciones como el pregón
que dignificaba la escenificación del acto fundacional, encabezado P?r el
gobernante del poblado, sus descendientes y los demás estr~tos sociales.
Seguía el escogimiento de un cerro o montaña que fu~c1onaba co~o
determinante geográfico del circuito de linderos por defimr. La montana
sagrada constituía el punto de partida y llegada del recorrid? ritual,
efectuado alrededor de las tierras legadas por los ancestros; y el conJunto, es
decir, cerro, cuevas, manantiales, debería estar alineado en la dirección
donde nace el sol. El asunto del agua es muy interesante, pues se valoraba
como el mejor obsequio que un pueblo conquistado podía presentar en señal
de obediencia y sumisión al grupo conquistador. 11
Como hemos dicho, en el valle donde se fundó San Esteban, existían
sólo algunos de los elementos simbólicos necesarios para cumplir los rituales
identificados para estos casos; además, el acto estaba intervenido por
Francisco de Urdiñola, quien representaba los intereses de la Corona,
incluidos los que velaban por el establecimiento de la autoridad y con ello el
peso institucional del estado español.
No obstante, llaman la atención algunos de los pasajes referidos en el
traslado de la fundación de San Esteban. 12 Por ejemplo, y con relación al
asunto del agua arriba comentado, se asienta que el día d0s de septiembre de
1591, después de pedir Urdiñola a Cristobal Pérez, teniente de Alcalde
Mayor, Diego de Montemayor, Juan Navarro, Alcalde Ordinario, y Alberto
del Canto, Regídor, «vean la parte y lugar más cómoda que hay en esta
jurisdicción de aguas y tierras para la población y fundación de los indios
tlaxclatecas", escuchó su respuesta en que señalan la parte más cómoda Y
que "el dicho cabildo y regimiento les dará de las cuatro partes del agua que
tiene esta villa para sus servicios las tres partes de la dicha agua y que la una
quede para servicio de la dicha villa ... ".

Pero también existe la posibilidad que el acuerdo fuera auténtico y
suscitó por ello resistencia para su cumplimiento entre los vecinos de la
viJla. Lo ant~rior lo confirmaría el hecho de que dos días después, y cuando
todo parecía 1r sobre ruedas, _según se puede desprender del tono de los datos
asentados por el escribano, ordena Urdiñola visiten, tanto tlaxcaltecas como
esp~ñoles, l~s tierras y las aguas del valJe, para Juego, bajo amenaza de
castigo a quien no acatara sus disposiciones, hacer merced, además del
agua otorgada para el pueblo, de la quinta parte de toda el agua de varios de
los vecinos, para uso en las sementeras.
. Otro elemento indicativo en los actos fundacionales indígenas está
~mculado al hecho de que una vez amojonado el territorio y fijados los
lmderos, los pueblos vecinos traspasaban los límites y se sumaban al
recorrido en señal de aceptación de la nueva presencia en el lugar. Este
elemento también está presente en San Esteban, aparece como un a~to
aparentemente sin mayor importancia, si no se tiene el antecedente del ritual
prehispánico. El traslado refiere que el día cuatro de septiembre, cuando
tlaxca~tecas y españoles hacían el recorrido para ver las aguas, tierras y
estancias del valle y "anduviéndolo todo hasta la estancia última que está
poblada que es la de Cristobal Pérez Teniente de alcalde mayor, que está
cuatro leguas de esta villa ... el cual dicho Teniente de Alcalde Mayor en el
medio
. . del camino se juntó con el dicho Teniente de Gobernador' Cabildo,
reg1m1ento y acompañamiento, y para que conste de la dicha diligencia
mandó se asiente por auto ... "
'
De cualquier forma, y aunque el análisis del traslado aporta otros
elementos que no tocaremos hoy, parece que estamos frente a evidencias de
que en el caso de San Esteban, medió dur¡inte su fundación el
reconocimiento de pautas y patrones indígenas, lo cual develaría una ac~ión
intencionada de los tlaxcaltecas por introducir,· y preservar, desde las
capitulaciones mismas, instrumentos que fortalecieran su identidad étnica y
cultural.
Para nosotros la consideración de estos elementos, permitiría enriquecer
las posibilidades interpretativas y los significados históricos, al relativizar el
peso institucional español en acciones de esta y otra naturaleza, para
convenir una construcción social bajo intereses propios de las partes pero
inteligentemente conciliados.
'

Resulta inquietante esta declaración pues parece cubrir el requisito
ritual antes apuntado. Se podría pensar que Urdiñola lo hubiere concertado,
quizá como mero trámite, pues el 27 de octubre en el seno del cabildo,
Alberto del Canto ofreció y dio seis días de agua cada mes, Juan -Navarro Y
Santo Rojo dieron cuatro días, Alonso González, Ginéz Hernández Y
Cristobal Pérez dos días cada uno, es decir se incumplía el ofrecimiento.

De no haberse encontrado esta solución, la frontera norte, que entonces
tenía ahí sus límites, hubiera tenido otros elementos constitutivos y no
seríamos, en síntesis, lo que actualmente somos.

706

707

�Notas bibliográficas
Las capitulaciones se establecían ordinariamente entre la corona y un individuo no
extranjero. En el caso de las eapitulaciones de 1591 el virrey las pacta .con el
Cabildo de Tlaxcala, con lo cual implícitamente les reconoce, tras una ardua
negociación, un estatus especial como grupo.
1

Mu~oz Camargo, Diego. Historia de Tlaxcala. (Ms. 210 de la Bibliote
Nacional de París). Gobierno del Estado de
. . . ca
Autónoma de Tlaxcala/ CIESAS. México. 1998.

Ots y Capdequi, José Ma. Instituciones. Salvat Editores. Madrid. 1959.

Los elementos teóricos y conceptuales instrumentados para realizar el análisis en
esta parte, han sido tomados del articulo del Dr. Angel Jalián García Zambrano,
intitulado El poblamiento de México en la época del contacto, 1520-1540.

2

3

ldem. pp 239-243.

4

ldem. p. 243.

5

Jdem . p. 245.

6

ldem. p. 247.

Muñoz Camargo, Diego. Historia de Tlaxca/a. (Ms. 210 de la Biblioteca Nacional
de París).pp. 63-I09. Gobierno del Estado de Tlaxcala/ Universidad Autónoma de
Tlaxcala /CIESAS. 1998.
7

8

García Zambrano. Op.cit. p. 247.

En un borrador localizado en Francia de las capitulaciones de 1591, los tlaxcaltecas
se conciben como militares conquistadores, aliados de los españoles, lo que originó
que en la presentación de los propósitos de las capitulaciones, se hiciera énfasis que
venían en calida9 de madrineros y no de conquistadores.

9

10

Jdem. p. 248.

11

ldem. pp. 249-256.

12 Guerra Escandón, Javier. fundación de San Esteban de la Nueva Tlaxcala.
Gobierno del Estado de Coahuila. Saltillo. 1976.

Bibliografia

García Zambrano, Angel Julián. El poblamiento de Méxica en la época del
contacto, 1520-1540.
\

Guerra Escandón, Javier. La fundación de San Esteban de la Nueva
Tlaxca/a. Gobierno del Estado de Coahuila. Saltillo. 1976.
709
708

flaxcala/ Universidad

�APUNTES SOBRE MJNERÍA EN
LAMPAZOS NUEVO LEÓN, 1885 - 1908
Cesar Morado Macías
Subdire(:tor del Archivo General
d I Estado de Nuevo León
Precisiones metodológicas

,.

El objetivo de esta ponencia es explicar la dinámica de la actividad
minera desarrollada en Lampazos, Nuevo León, entre 1885 y 1908, como
parte de un proceso de expansión económica regional vinculada a la
industria metalúrgica y siderúrgica emergente en Monterrey, a partir de l 890
y 1900 respectivamente. A diferencia del enfoque teórico del enclave que
supone una autosuficiencia de los centros mineros, aquí se parte del supuesto
de que dichas comunidades no pueden desarrollarse aisladamente, sino como
parte de una dinámica regional que Mario Cerutti ha venido estudiando
desde hace dos décadas. 1 Lo nuevo tal vez es la idea de particularizar el
análisis sobre solo una actividad económica: la minería; y hacerlo sobre un
caso específico, el municipio de Lampazos.2
Se eligió este sitio por varias razones l ) para estudiar la
revitalización de un centro minero explotado durante la época colonial hacia
una minería de metales industriales; 2) dimensionar el polémico impacto del
ferrocarril en el proceso; 3) contrastar el desarrollo minero con actividades
económicas de tradicional presencia en la región -ganadería-; 4) valorar el
comportamiento de las inversiones de los empresarios regiomontanos en un
ámbito espacial, cuyo control político estaba en disputa por ser lugar de
residencia del general Fr-ancisco Naranjo, acérrimo rival del gobernador
Bernardo Reyes· y 5) analizar el impacto de la crisis de 1907-1908 en la
, minera
•
1ampacense. 3
econom1a
En esta ponencia se muestran algunas conclusiones preliminares a
éstos planteamientos. Evidentemente, por tratarse de una investigación en
proceso, su derrotero final depende del intercambio de opiniones que los
colegas ofrezcan a la hipótesis general que subrace al trabajo: la idea de que
el desarrollo minero regional si bien estuvo condicionado por la estabilidad
política infraestructura ferroviaria, legislación moderna y tecnología de
vanguardia en una sinergia de minería-metalurgia-siderurgia, tuvo, en el
factor del "apalancamiento financiero" su principal virtud y defecto, al
influir en el flujo de capital que los mineros-banqueros regiomontanos
habían decidido invertir desde 1890 en el modernizador y riesgoso rubro de
la minería, dinero que tuvieron que reintegrar a sus cuentahabientes durante

711

�la crisis del período 1906-1908, pagando la factura del capitalismo regional
por su inserción en la dinámica del mercado mundial.4

J. El debate y el impacto del ferrocarril en Lampazos

Este año, finalmente ha sido publicado un texto que sintetiza la larga
polémica generada entre historiadores_ y _economist~s ~el de~arrollo en tomo
al impacto del ferrocarril en el crec1m1ento econom1co. _Sandra Kun~ Y
Priscilla Conolly5 exponen que el atractivo de los _ferrocatnles ~orno -~bJeto .
de investigación en historia económica, se tradujo en la prolifera~,o~ de
variados enfoques sobre el tema, que transitaron desde el franco opt1m1smo
de Schumpeter Rostow y Jenks, basta el esceptici~mo de Fi~low y Fogel,
generando en el período de polarización de ambas mterpretac1ones, algunas
propuestas alternativas.
Antes de arribar al caso que nos ocupa, -la minería de Lampazos-, es
preciso revisar los postulados más generales del debate, .ant~s de fij3: _sobre
ello una posición. La postura de Rostow sostuvo qu~ _I~ mtrod~cc1on del
ferrocarril ha sido históricamente el más poderoso 1mc1ador singular de
despegues de crecimiento sostenido". 6
Siguiendo sus tesis, se distinguían por lo menos dos activ_idades
dentro del sector ferroviario las primeras, relacionadas con el tendido de
lineas, levantamiento de puentes, estaciones etc., u~icadas dentro d~ la
industria de la construcción y por otra parte, las denvadas de su estricto
funcionamiento, como proveedor del transporte para mercancí~s. Acord~ a
este planteamiento y siguiendo a Albert Hirschman, las prrmeras senan
concebidas como "eslabonamientos hacia atrás", esto es la demanda de
hierro, explosivos, durmientes, locomotoras, carbón y demás ins~mos; en
tanto que el aspecto de oferente de servicios _de transp~rte, estimulador
directo de la economía abaratando las mercanc1as y ampliando mercados,
serían considerados como "eslabonamientos hacia adelante".
El principal defecto del enfoque rostowiano era que hacía aparecer al
ferrocarril como único motor del desarrollo, además de que resulta muy
difícil evaluar la contribución autónoma de este medio de transporte en una
economía determinada. Para solucionar este problema, Roberto Fogel
propuso el "enfoque del ahorro social'', a fin de cuantificar el impacto
directo del ferrocarril en la economía encontrando sorprendentemente que
para Estados Unidos en 1890 fue de ap~n~s el 9% del PIB. 7 Sin emb~rgo,
este método reducía el impacto ferrov1ano al transporte de mercanc1as Y
suponía la existencia de formas alternativas de transporte, para evaluar Y
determinar el ahorro.

Ambos esquemas, presentan deficiencias a la hora de intentar
aplicarlos al ~aso de México debido a su ingreso tardío en la era del
ferrocarril. Siñ-embargo, por lo que se refiere al norte nuevoleonés donde
las condiciones orográficas obstruyeron ancestralmente el tráfico de
mercancías, el tendido de la línea ferroviaria entre La.redo y Lampazos
rum~o a Monterrey en 1882, abrió esta región a la capital nuevoleonesa para
fundir los . me~ales y al mercado norteamericano para exportarlos, en
consecuencia, estos apuntes están más cerca del "enfoque dinamizador" de
Rostow que de las tesis del "ahorro social".
·
Sorprendentemente, -antes que a Monterrey- el ferrocarril llegó de
Laredo a Lampazos el 15 de abril de l 882. Reyes González alcalde en
tumo, describió al gobernador cómo el Ayuntamiento, de acue;do con uno
de los empleados de la empresa organizó el festejo: "A la hora de la llegada
estaba una gran parte del pueblo reunido en la estación. Eran las doce del
día. Entraron dos locomoLoras. la que conduce el material de construcción
Y l~ de pasajeros, la música ejecuLó el Himno Nacional y enseguida otras
variadas piezas. A continuación el señor Manuel M Villa/onguín, orador
nombrado al efecto pronunció una alocución. ~ Enseguida, uno de los
empleados de la compañía puso el tren a disposición del público para
hacerlo pasear una milla, volviendo enseguida al pun.to de partida... , ,11

Sin duda, fue eJ acontecimiento más importante para el pueblo
durante los ochenta. No sólo se trataba de instalar un camino de fierro en ta
antigua ~uta M~nterre~-Laredo. La idea era también, instalar un resorte para
el cambio: Las autoridades locales, los comerciantes y ganaderos estaban
convencidos de las ventajas que representaban el poder mover rápidamente
sus mer~ncías a lugares vecinos. La velocidad -humana experiencia de la
~odern1dad- era un factor económico importante en una región en la que el
tiempo empezaba como nunca a considerarse en función de pesos y
centavos.
El trabajo . ferroviario .en su conjunto lo realizó la Compañía
Construct~ra Nacional Mexicana, empresa privada con capitales
norteamencanos representada en Lampazos por William Headen quien se
~ncargó_ de .·:cabildear" desde 1880 las negociaciones sobre expropiación e
1ndem01zac1on de terrenos por donde pasaría el camino de fierro. 9 Tarea
nada fácil, s~~ún consta en varios ~onflictos ventilados ante el Juzgado
Segundo Jud1c1al de Lampazos. Es Justo señalar, la influencia política de
Francisco Naranjo para lograr que el camino de fi~rro llegara a su pueblo
natal'. _aumenta_ndo significativamente el valor de los terrenos que había
adqumdo gracias a la ley sobre terrenos baldíos. Como político y como
empresario estaba consciente de las ventajas competitivas que ahora tendrían
713

�sus negocios al contar con los medios para importar insumos y exportar
mercancías.
La tarea de la construcción había iniciado con la necesidad de
entroncar las vías férreas mexicanas con las princip~les del territorio
norteamericano, como el gobierno de México no estaba en posibilidades de
financiar proyectos con tales niveles de inversión, habí~ concesionado la
realización de tales proyectos a empresas extranjeras. Fue el caso de la
Nacional Mexicana, que aun después de la Revolución h~recló su nombre al
ramal ferroviario construido.
Los concesionarios, dinero en mano procedieron a enganchar
trabajadores para las tareas de desmonte y construcción. A fin de atraerlos,
tuvieron que ofrecer salarios superiores a los pagados a los agricultores y
peones agrícolas de la región. Pagando un peso diario, aunque sin derecho a
comida lograron su objetivo. o hubo contratos a largo plazo, día que se
trabajaba, día que era pagado.
Uno de los problemas que implicó el trabajo fue 'el abasto de agua
para los campamentos en que se instalaron los trabajadores, cuando no
llegaban las carretas que la transportaban se abandonaban momentáneamente
las labores debido al intenso calor. No podemos determinar con exactitud el
número de hombres empleados en este proyecto, el ingeniero Headen
engancha dos grupos en septiembre de 1881; uno de ochenta y otro de
noventa trabajadores. 10 Muchos de ellos se arraigarían en el pueblo
quedándose en él para di frutar de la obra construida.
La minería y la ganadería fueron los ramos más favorecidos por el
ferrocarril. La primera por la ventaja que representab? el transporte del
mineral, la importación de maquinaria, el traslado del personal. La segunda,
porque facilitó la exportación de carne a Laredo y Monterrey, además de
propiciar el transporte de ganado para su engorda, o cruza como en el caso
de las haciendas y ranchos del general Francisco aranjo ..
Mientras tanto, para la agricultura -tercera actividad económica del
municipio durante el Porfiriato- le abrió mercados significativos, sobre
todo el trigo, al crecer la demanda de harina que se fabricaba en Lampazos y
cuyo excedente se exportaba a puntos vecinos. 11 Para el maíz, la ventaja fue
que permitió su rápida comercialización, evitando con ello su
almacenamiento prolongado en las bodegas. por tratarse del principal
cultivo durante el periodo, acarreó buenas ganancias, aunque muchas veces
fue víctima de la sequía. En síntesis, el ferrocarril fue la plataforma de
comercialización de todo lo que Lampazos produjo durante este tiempo y
puerta de entrada al mercado internacional.

2. Una minería del plomo: La sierra de la Iguana.

Estabilidad política y socfal, capitales disponibles, infraestructura
ferroviaria y legjslación moderna que fomentaba el desarrollo del ramo,
hicieron posible a partir de 1885 la revitalización de la minería
nuevoleonesa. A fines del siglo XIX con el auge de la industrialización,
creció ampliamente la demanda de metales industriales. La industria
eléctrica norteamericana requería grandes cantidades de plomo. Por esta
razón y gracias al Arancel Mackinley para 1893 teníamos en Monterrey
funcionando a las tres primeras plantas metalúrgicas de América Latiná:
Asarco, Peñoles y Nuevo León Smelting. 12 (Conocidas populannente como
fundición 3, 2 y 1 respectivamente).
Los peritos mineros habían localizado en varios puntos de Nuevo
León, numerosas vetas de plomo argentífero, muchos de estos fundos eran
los mismos que fueron explotados durante el periodo colonial; sin embargo,
las bajas leyes de plata que contenían y la baja de su precio en el mercado
hacían incosteable su explotación. Ahora interesaba más el plomo, e] zinc,
el cobre y el hierro. México dejaba atrás la minería de metales preciosos y
se introducía en los industriales. Tan sólo en Monterrey, tenían su domicilio
social más de cuatrocientas empresas dedicadas a la explotación de esta
nueva minería, 13 funcionando con capital de empresarios regiomontanos.
Hace algunos años m1c1amos una investigación en torno a la
problemática de esta pequeña y mediana minería. Entre 1890 y 1908
clasificamos nueve centros mineros, en función de la localización de sus
fundos.
No. de
Centros Mineros
METALES EXTRAIDOS
Fondos
explotados

I. Lamoazos
II. Cerralvo
III. Villaldama
rv. Monterrev
V. Vallecillo
VI. Santa
Catarina
VII. Monclova
VIII. Sierra
Moiada
lX. Ramos
Arizoe

16
15
5
31
32

Plomo, Hierro, Zinc, Cobre
Plomo, Cobre
Plomo, Zinc, Cobre
Plomo, Cobre, Zinc
Plomo, Zinc
Plomo, Cobre, Zinc

75
7

Plomo, Cobre, Hierro
Plomo, Cobre, Zinc

19

Plomo, Cobre, Zinc

3

,.

715

�;

Para el caso de Lampazos, la revisión de los r.egistros notariales
--escrituras constitutivas de las empresas- evidenció la ,existencia de dos
zonas mineras perfectamente definidas. Una minería del hierro en tomo a la
Sierra del Carrizal y otra del plomo en la Sierra de la Iguana. Iniciaremos
por abordar esta última.

de la cabecera municipal con una altitud media sobre el nivel del mar de
l 540 metros, destacando el Cerro del Carrizal con 1920 metros sobre el nivel
del mar como su punto más alto. La localizaoió;1 de los fondos implicó
también el surgimiento de pequeñas comunidades eh torno a las minas como
se verá más adelante.

Esta historia de la minería empieza por la leyenda. Existe un gran
contenido de pensamiento mágico y religiosidad en las comunidades
dedicadas a esta actividad. 14 Lampazos no es la excepción. El mito sobre la
riqueza de las minas de la Iguana se reproduce todo el siglo XIX; numerosos
gambusinos, mineros y exploradores denunciaron la veta durante este
periodo con la esperanza de amanecer en la riqueza. 15 Según los registros
mineros solo encontramos explotaciones exitosas hasta 1890. La leyenda lo
explica de otra manera. El hundimiento de las minas de la Iguana durante la
época colonial y el abandono de éstas, obedecía a la maldición que había
caído sobre el mineral, cuando un tipo de apellido Olivares, negándose a dar
una limosna al señor cura lo había arrojado sobre los terrenos; éste
maldeciría la explotación prediciendo que no volvería a producir riqueza
sólo hasta extinguirse la quinta generación de Olivares. La veta del Refugio
fue descubierta en 1895; se ubica justo al frente del Mineral de la Iguana.
En su hallazgo también figura otra leyenda, pues Julio Rangel durante un
aguacero nocturno vio arder el cerro, memorizó el punto. y al día siguiente
descubrió la veta. Lo cierto es que las nuevas tecnologías para la búsqueda,
traslado y fundición de metales hicieron rentable El Refugio. Este como
muchos otros fundos de la región fue explotado de manera significativa
durante el Porfiriato, hasta que la revolución carrancista paralizó la actividad
minera en la región.

En términos cuantitativos y tomando en cuenta el nivel de empleos
generados más que los montos de producción de metales, es fácil concluir
que la minería del plomo, representó cerca del 100% de los mineros
lampacences desde 1880 hasta 1902. La ocupación minera local se duplicó
hacia 1893 a partir de la demanda generada por el funcionamiento de las
plantas metalúrgicas de Monterrey. Hasta entonces los mineros lampacenses
significaban entre IO y 12% del total de uevo León. Con el advenimiento
de Fundidora Monterrey nuevamente el porcentaje de mineros locales se
duplicaría hasta alcanzar una cifra cercana al 30% del total, producto -ahorade una minería del hierro.

Años después, Epigmenio Ayarzagoitia, prospero empresario
minero, benefactor de Lampazos, describió el resto de las minas trabajadas
en ese periodo: San Francisco, Los Reyes, Socavón núm. 1, La Paciencia,
La Esperanza, El Salvador. Según sus cálculos cada una había producido
más de medio millón de pesos. Afirmó que en los últimos años en que
administró El Refugio, le producía más de mil toneladas mensuales de
plomo y zinc. Ya en el período postrevolucionario, lamentó la decadencia
de este mineral y lo atribuyó a "los nuevos directores, el arrendamiento a
compañías con malos empleados, quiene~ de manera atropellada e injusta,
por extraer mucho mineral, desbordaron la mina y taparon con tepetate fas
. ' causan d o la ruma
. ".111
la bores en produccwn,
En el anexo sobre compañías mineras - al final de esta ponenciapuede comprobarse que la mayoría de los fondos mineros explotados por
éstas empresas se sitúa en la Sierra de Lampazos o de la Iguana, al oriente

3. Una minería del ltierro: El Distrito minero de Golondrinas

Con la fundación de la Compañía Fundidora de Fierro y Acero
Monterrey en 1900, fue necesario realizar numerosos estudios a fin de
localizar el imprescindible mineral de hierro lo más cerca posible a
Monterrey.
En este contexto se dio el descubrimiento y explotación de varios
fundos mineros conociéndose como El Grupo Golondrinas, por hallarse
localizado al oeste de esta estación de Ferrocarril acional, a ciento treinta y
tres kilómetros de la capital regiomontana. Al parecer, el único punto del
territorio nuevoleonés donde se extrajo hierro en ese periodo.
La región que circunda al Mineral de Golondrinas es casi plana en
una extensión aproximada de cincuenta kilómetros al norte, veinticinco al
este y treinta al sur de dicha estación, a una altura de cuatrocientos treinta
metros sobre el nivel del mar, Los límites de esta llanura son: por el norte,
la meseta de Catujanes y las Mesillas; por el este la Sierra de Lampazos y
Minas Viejas; por el sur a Bustamante y al oeste la Sierra del Carrizal.
De los depósitos de hierro en el distrito de Golondrinas los que
fueron explotados desde la primera década del siglo XX por Fundidora
Monterrey fueron:

a) El Cinco de Mayo (depósito inferior)

b) La Cueva
716
717

�e)
d)
e)
f)

La Piedra Imán (foto de la portada)
El Anillo de Hierro
El Cinco de Mayo (depósito superior)
Dos Hermanos

Localización de Jundos mineros

Si partimos del valle hacia el poniente, la primer mina que
localizamos es Piedra Imán, al lado oriente del Carrizal. Se llegaba a ella
por un camino que evade cañones y lomeríos a su paso. La veta estaba
incrustada en lo más escarpado del cerro, haciendo peligrosa la circulación
de los carros cargados de mineral a través del ferrocarril de vía angosta.
Los accidentes de trabajo, aunque minimizados por la empresa según comprobamos en varios informes- eran frecuentes y también el
sufrimiento de los trabajadores, quienes desde temprana hora en medio de
las palmas, el sotol y la lechuguilla del paisaje ingresaban en los tiros sin la
plena seguridad de salir con vida. Evidentemente, la calidad del metal
extraído - rencüa sesenta y cinco por ciento de hierro metálicer- no
correspondía con la calidad de vida de los primeros mineros del hierro en
América Latina.
Siguiendo con la ubicación de los fundos mineros, el de Dos
Hermanos quedaba comprendido en el denuncio de Las Cisalpinas a la
misma altura del criadero de Piedra Imán sobre la falda oriental del Carrizal.
De él se estarían importantes cantidades de hematita con indicios de pirita.
A una distancia aproximada de ochocientos metros al sur de este
depósito y sobre el camino de Piedra Imán se localizó el depósito inferior de
El Cinco de Mayo. Aquí se extrajo mineral de hierro de gran calidad y en
buenas cantidades. El depósito superior, de la misma mina se localizó
trescientos cincuenta metros al oeste del depósito inferior, en el valle que
existe entre El Pico de la Candela y el del Carrizal. Al igual que los
anteriore fue explotado por Fundidora Monterrey desde la primera década
del siglo.
A la mina conocida como La Cueva se podía llegar por una
desviación del camino que lleva al Cinco de Mayo. El metal se extraía de La
Cueva a través de un túnel de quince metros de alto y siete a nueve metros
de ancho. La calidad del mineral extraído igualaba en calidad al de piedra
I_mán y según el Informe Bartoccini 17 la compañía tenía grandes expectativas
sobre la explotación de estas vetas. El criadero de Anillo de Hierro se
718

localizaba prácticamente a la misma elevación de la Piedra Imán. El metal
de esta mina, era idéntico al de La Cueva -magnetita con pirita de hierrer-.
El uso de nuevas tecnologías aplicadas por los ingenieros d minas
para el transporte de los minerales al Ferrocarril acional se hacía a través
de carros voleadores de tres toneladas de capacidad a través de un camino de
hierr? de ochocientos metros, luego por medio de una vía angosta de tres mil
doscientos metros de largo y por trenes de cinco carros de tres toneJadas de
capacidad cada uno, movidos con tracción animal. ·En algunos tramos, porLo esc~pado de los cerros, se utilizaban modernos cables aéreos para
transfenr los ~etale~. El uso de ésta tecnología solo era posible por el algo
monto de las mverstones, cabe recordar que el capital social de Fundjdora
Monterrey, destinataria del hierro extraído era de 1Omillones de pesos.
Las descritas anteriormente, no serían las únicas minas del Distrito
de Golondrinas explotadas en ese periodo. Al sur de la mina El Cinco de
Mayo Y al lado oeste de la serranía, se localizaban más criaderos de hierro
con cierto contenido de c_obre. La primera de ellas estaba entre esta mina y
en la falda este ~el Pie? de la Candela: Los Placeres ampliamente
explotadas; enseguida la rnma La India, luego La Violeta y La Constitución
todas ellas con hierro y La Constancia y Los Ángeles situada en la fald~
occidental del Cerro Boludo.
Al norte de El Cinco de Mayo se ubicaban varios criaderos de hierro
Y cobre: El Lobo, La Providencia, La Unión, El Tíber, El Gran Nilo, La
Estrella y otros dos de menos importancia. La mayoría de estos fundos
mineros eran explotados por empresarios regiomont~nos.

4. Empresas y empresarios mineros

Cuando decimos que se desarrolló en los principales centros mineros
de Nuevo León una pequeña y mediana minería, lo referimos respecto a la
gran minería nacional de metales industriales; por ejemplo el cobre de
Sonora o el plomo de Chihuahua. Sin embargo, para nuestro marco
referencial de estudios sobre historia regional y más particularmente sobre la
economía de Lampazos, este desarrollo minero fue muy importante.
.
Primero, porque pe~itió revitalizar el mapa colonial de la geografia
mmera nuevoleonesa y reactivar economías municrpales muy frágiles, como
la de Lampazos. Segundo, porque al vincularse con la primera industria
metalúrgica -plomo-y siderúrgica-hierrer- de América Latina, instauró una
cultura minera que muchas décadas resistió la erosión del tiempo.

�Desglosemos las causas del surgimiento de éstas empresas:
J. Parte fundamental del auge minero lo posibilité el tendido del
F~rrocarril Nacional Laredo-Monterrey que permitió trasladar los metales a
Monterrey de donde provenía gran parte del capital destinádo al fomento del
ramo. Esa centralización hacía que la mayoría de las empresas tuviesen su
domicilio social en la capital regiomontana y no en las lo~alidades donde se
encontraban Jos fundos a explotar.
·

2. Otro aspecto que también influyó en este desarrollo fue el aspecto
normativo; con la expedición en 1884 del Código de Minería que desplazó
por fin las viejas Ordenanzas de Minería vigentes desde el s_iglo ?CVIII,
facilitó la inversión, ya que al dejar atrás el engorroso "denuncio", siempre
polémico y no exento de influyentismos políticos, instauró el Título de
Propiedad Minera, que al combinarse con el espíritu liberalizador de la Ley
Minera de 1892 transformó la visión de los pequeños empresarios que antes
solían ver a esta actividad económica como algo exclusivo de l~s grandes
capital ístas.
3. Esto último nos lleva a plantear el origen de los capitales disponibles
destinados a la minería y en particular de la lampacense. En esta localidad,
desde hacía un par de décadas existían regulares capitales invertidos en
tierras y ganadería. Algunos de ellos se combinaron y reprodujeron con el
comercio legal e ilegal que fluía por la región, ámbito de influencia
fronteriza.
4. Otro elemento favorable fue la pacificación de la región, sin el riesgo de
que los indios bárbaros asolaran los minerales y produciendo el caótico
abandono de los laboríos, los medianos terratenientes y ganaderos podían
confiar en invertir sus excedentes en un ramo ampliamente fomentado por el
Estado. Anteriormente, la ubicación de Lampazos le hacía fácil presa de
ataques indios, llegándosele a llamar "tierra de guerra viva".
5. Influyó también política de fomento industrial del gcr ierno de Bernardo
Reyes que eximía de impuestos a las industrias nuevas y que veía en la
minería un detonador de la modernidad económica regional, cuyo auge
habría de mostrarle orgulloso al general Porfirío Díaz en 1898 cuando visitó
en Monterrey varias empresas y mineral~s. Díaz expresó: "General Reyes,
así se gobierna, así se corresponde al soberano mandato del pueblo.

a~ Far_nilias lo~ales de arraigada tradición ganadera que ahora deciden
d1vers1ficar las mversiones hacia rubros más diná1ñicos de la economía: el
caso de los Naranjo, los Zuazua y los Zertuche.
b) Familias de migrantes italianos que se arraigan en Lampazos y establecen
redes de parentesco que conllevan implícitamente relaciones económicas:
Ferrara y Bortoni.
·
c) Destacados empresarios de la élite regiomontana que descentralizan
recursos ª. l.ugares que consideran polos en desarrollo, el caso de los Maíz,
lo~ Mendm~haga, Antonio V. Hernández y muy particularmente Patricio
Mil~o: La 1mp~rtancia d~ la familia Milmo, en el proceso de desarrollo del
cap1tal1smo reg1omontano es indiscutible, en particular de Patricio, su
patriarca. 18
. Su presencia como inversionista minero adquiere relevancia si se
considera su participación en la metalurgia, como elemento de vinculación
entre una Y otra área. La Compañía Minera Fuqdidora y Afinadora de
Mo~terrey, no fue la únic~ plataforma desde dohae irradió y convirtió
cap1tal~s: con el resto de los integrantes de la élite empresarial regiomontana.
Su actividad empresarial y capacidad de asociación es impresionante. En
1899, como gerente de la Compañía Minera de Fierro Mexicana inició un
largo litigio contra la Compañía Minera E.1Nilo, por la posesión' del fundo
denominado El Cinco de Mayo.
Para noviembre de 1902, el licenciado Esteban Horcasitas decidió
editar el avance del conflicto durante los tres años que llevaba. 19 Gracias a
las 139 páginas de Horcasitas, abogado de la Compañía de Fierro Mexicana
ente~dem~s la importancia j~rídica y social, de la contienda posesoria, sobr~
la mina Cmco de Mayo, ubicada en el Cerro del Carrizal, jurisdicción de
Lampazos, sostenida primero ante la Secretaría de Fomento en México y
después en los tribunales del estado de Nuevo León. 2º
Al abrir el interdicto, sei'ialó como constitutivos de despojo los
hechos siguientes:
l) Haber practicado la Compañía Minera demandada, cinco tiros mineros,
sobre la base más alta del Cerro del Carrizal, terreno correspondiente al
fundo minero El Cinco de Mayo.
2) Llevando operarios a trabajar en la explotación de los dichos tiros.

Hemos localizado casi una veintena de empresas vinculadas a las
minas lampacenses entre 1890 y 1910. En ellas participan como accionistas
básicamente cinco·tipos de inversionistas:

3) Construyendo jacales, para su permanencia en el mineral.

721

�4) Formando patios mineros y sacado mineral de los nuevos tiros.

5. Los mineros lampacences

5) Abriendo una vereda para subir y bajar las mulas que acarrearon el metal,
a la estación Golondrinas del Ferrocarril Nacional Mexicano,.con objeto de
embarcarlo en furgones y conducirlo a la fundición. 21

La argumentación contraria estuvo a cargo de Juan F. Burchard,
destacado inversionista minero en la región, apoyado por Emeterio de la
Garza, que tampoco era novato en cuestiones de litigios mineros.
Para reforzar a Milmo, estaban sus consocios Juan Weber y Eugenio
Kelly. 22 Dada la dimensión de los intereses en conflictos, éste ~eyrolongar~
toda la década, para venir a concluir en 1908 con un acto cuyo lmsmo quedo
para la historia: La formación de la Compañía Minera Alianza y Concordia,
S.A.
Concluyendo de esta manera, una lucha sin cuartel, para conservar
en poder de un fundo minero que abastecía sus plantas en .Monterrey, motivo
suficiente para financiar su disputa legar por dos décadas. Sobresalían como
accionistas en la ueva Unión y Concordia: Eugenio Kelly, Daniel Milmo
Gustavo A. Madero por sí y por Francisco Madero; Alfonso de Támava,
Andrés Farías y Hermanos. 23
Al igual que la mayqría de las empresas mineras, en que
participaban socios que tenían inversiones en otros rubros ponían de
manifiesto -a lo largo de sus más de cien artículos- en sus estatutos, la
posibilidad de realizar transacciones económicas en actividades afines; es
decir, eran entidades con gran tendencia especulativa, típica del desarrollo
capitalista alcanzado.
d) Personajes vecinos de la economía regio11al del norte nuevoleonés que sin
ser lampacenses deciden arriesgar sus capitales en las minas de este
municipio, el caso de Epigmenio Ayarzagoitia -conocedor de la minería
como su hermano Ambrosio- y Antonio Santos de Villaldama, el de
Adolfo Larralde de Sabinas son casos representativos.
e) Finalmente, tenemos a numerosos lampacenses que -aunque casi
siempre de manera minoritaria- suscriben acciones mineras. Estos pueden
rastrearse a través del Cuadro de Compañías mineras 1896-1908 que para tal
efecto hemos diseñado. A la hora de la crisis, como la que azotó la minería
regional entre 1906 y 1908 estos pequeños empresarios serían los peor
librados del problema, como veremos más adelante.

722

Hablar de los mineros lampaceases es introducirnos no sólo en los
tiros y socavones, no sólo en la oscuridad de los túneles donde se oculta la
plata fundida con el plomo, el hierro con el zinc. Es pensar el mundo desde
la mina, entenderla como universo.
Sin la protección de leyes laborales -al menos hasta antes de
1906- deficientemente alimentados y viviendo acinados en pequeñas
chozas improvisadas como vivienda, transcurrió la vida de estos
trabajadores.
El citado informe Ayarzagoitia-Naranjc ya comentado, es
importante porque nos confirma los sistemas de trabajo que veníamos
localizando en registros notariales. Resulta raro hablar de trabajo minero "a
medias" en plena etapa de monetarización de las relaciones laborales. No
suena demasiado colonial, pero ciertamente se dieron estas formas de
asociación en nuestra región, aunque evidentemente ya para el Porfiriato,
casi todos los trabajadores mineros perciben un salariq fijo.

En 1891 localizamos el primer registro estadístico confiable sobre
trabajadores mineros; la Memoria de Gobierno de Bernardo Reyes, da cuenta
de veinte mineros empleados por la compañía Minera de Fierro Mexicana
explotando hierro en Piedra Imán, La Cueva y El Cinco de Mayo. 24
Dos empresas más, explotan minas de plomo en la Sierra de la
Iguana: La Compañía Minera El Carmen ocupa doce mineros en el fundo
San Juan de los Lagos y en la Compañía Minera Guadalupe laboran
veinticuatro personas explotando la mina del mismo· nombre.
Apenas seis años después; en 1897, la Compañía Minera La
Fraternal explota la mina El Refugio con ciento veinte trabajadores. Se
trabaja también explotando plomo en las minas La Luz, La Esperanza, La
Reina, El Sacramento, La Alianza, La Providencia, Santa María, La Paz y
Las Tres Niñas, dando empleo a ochenta mineros más. 25
Conforme aumentaban las demandas de metales por parte de las
fundidoras de Monterrey, se van intensificando las explotaciones en tomo al
Carriz.al y la Iguana, en busca de hierro y plomo respectivamente . ._Aparecen
poblados mineros acerca de las bocaminas, se concesionan las tradicionales
tiendas de raya que monopolizan la distribución de bienes de consumo,
circula dinero y aparecen diversiones, expendio de mezcal para olvidar -al

723

�menos momentáneamente- el calor de los tiros, el riesgo de los derrumbes,
la tierra de origen.

GRÁFlCAI
CURVA DE CRECIMIENTO DEMOGRÁFICO EN
LAMPAZÓS, 1870.1910 •
HABrT~S

-

POBLACIÓN

10000
9000

3000

8000
7000
1

6000

5000
4000

· 2000

3000
2000
1000

o
1870

1875

1880

1865

1890
AAOS

1895

1900

1905

1910

----------- ----~===-=--=---=----_
-_
-_____. . ;_

1000

GRÁFICAII
ORIGEN DE POBLACIÓN LAMPACENSE
EN 1900 ...
■ ZACA1ECAS

■ TAMAU.IPAS

DSAN u.ns POTosf

1880 1890 1895 1899 1900 1901 1902 1903 1S04 1905 1906 1907 1908

DCOAHUll.&gt;

DNI.JE.VOU:ON

AÑOS
"FUENTE;

AGENL Memoria$ del Gobiemo de B&amp;mardo Reyes, ~ n c i a ele Alceldas y Estadistica
oo Mqniapios del periodo 1870.1g10

-FUENTE: AGENL . Ceoso de Población de Nuo-,o Loón. 1900.

FUENTE:

724

AGENL. Memoiias del Gobierno de Bernardo Reyes, Correspondencia con el Mlnlstetlo de Fomento
COrrespondencia de Alcaldes de Lampazos yEsladistica de Lampazos en el periodo 1880-1908 •

�Han venido de otras zonas mineras de Nuevo León, San Luis Potosí,
Zacatecas y Coahuila, cargando la esperanza del rápido enriquecimiento.
Han venido también a producir una cultura minera. Son trescientos para
1899, pero llegarán a mil doscientos cerca de l 903, trastocando
sensiblemente la estructura product:iva y social de la regiórr. 26
A pesar de las penurias, la minería les permite un ingreso muy
superior al que perciben los agricultores lampacenses éstos casi nunca pasan
de los cincuenta centavos de salario diario, los mineros en cambio pueden
ganar hasta 1.50. El sueldo está en función de cierto nivel de especialización
que produce el trabajo y del grado en que aprovechan las nuevas
experiencias quienes nunca han laborado en la minería. Sin embargo, existe
un considerable número de trabajadores que llegan desde las zonas mineras
de San Luis Potosí y Zacatecas, 5.5% y 1.82% r-espectivamente, además de
las entidades vecinas: Coahuila 6.55% y Tarnaulipas 2.13%, según consta
en el censo de 1900. (Ver Gráfica I, JI y lU).
El problema no eran tanto los salarios sino las coóaiciones de trabajo
al interior de las minas, el hecho de pasar varios días abajo sobreviviendo al
calor y la humedad -también a la posibilidad de los derrumbes- creaba un
ambiente favorable a la proliferación de enfermedades. Los higienistas del
porftriato no cesaron en hacer recomendaciones a los émpresarios mineros
sobre cómo mejorar la ventilación, evitar el estancamiento de las aguas en
los túneles asear las instalaciones pocas veces eran atendidas.
Si bien el índice de accidentes en las minas lampacenses no
alcanzaba las trágicas dimensiones de la zona carbonífera de Coahuila, en el
Archivo Municipal de Lampazos hay varios registros de accidentes mortales
con peligrosa regularidad. Tan sólo en 1903 encontramos dos referencias
una de la mina El Rosario el ocho de febrero donde hay ocho heridos y otra
en junio tres cuando un derrumbe en Piedra Imán mata a. cuatro personas y
deja un herido. El juez del lugar acota en su informe que: " no hay delito
. " 27
que perseguir
.
Ante el desamparo laboral y los golpes de la' vida, son dos los
refugios del minero. Uno, el religioso que aún espera la llegada de un
investigador que averigüe la riqueza de los fenómenos religiosos en todas
estas regiones, la relación plata-Iglesia en periodos de auge y la proliferación
de imágenes al interior de las minas.
Otra actitud a considerar en la historia de esta actividad es la
derrama económica de los salarios mineros que, en opinión de varios jueces
locales '"sólo ha servido para fomentar el amor al meical
y a las mujeres
,
726

.
pu'b/'
. 1c~ " .2s . Ev1dentemente,
dos valiosas mercancías que el naciente
capitalismo incorpora a su lógica implacable de óferta-demanda. No es
casual que sea en los años ochenta cuando aumente la producción local de
mezcal tanto en Lampazos como en el poblado vecino de Bustamante.
.
También será en esta década cuando el alcalde segu_ndo judicial
mfonne de _numerosos escándalos suscitados en las "casas de asignación ",
de una sociedad lampacense que no acepta abiertamente la prostitución
antes solapada en la discrecionalidad pueblerina y ahora manifiesta com~
cualquier otro mecanismo de comercialización.
Los salarios que iban a dar a estos centros de diversión provenían en
1899 de apenas unos trescientos mineros, un escaso 7.7% del total del
gremio nuevoleonés. Dos años después la cifra prácticamente se duplica cuatrocientos ~ov~nta y n~e~e en 190 1- y para 1903 alcanza su punto más
alto cuando mil ciento vemtmueve trabajadores representan el 28.7% de la
población_ mi~era nuevoleo~esa. Para 1906 los efectos de la crisis ha dejado
con trabajo solo a cuatrocientos cinco empleados, un escaso J7.8%. 29 La
ilusión de la riqueza empieza entonces a desmoronarse. Con ella, la moral
de mineros y empresarios que experimentaban en sus bolsillos la crueldad
del mercado mundial.
,,

6. Integración de Minería y Ganadería
Una de las cuestiones más olvidadas en el estudio de las
comunidades mineras mexicanas es el relativo a la integración de la minería
con el resto de las actividades económicas. Haciendo aparentar a los pueblos
~i~eros como "enclaves", aisl_ados del resto de la dinámica económica,
v1v1endo solos en torno a sus minerales. Ultimamente, la discusión entre los
historiadores de la minería ha transitado hacia posturas que detectan una
gran integración de la minería con la ganadería, la agricultura y el comercio,
de donde se provee a los minerales de traccjón animal, alimentación,
innumerables insumos. Se establece una especie de "consumo productivo"
que nunca es estudiado a profundidad porque su dimensión escapa a las
estadísticas sobre montos de producción o exportaciór, de metales.
Buscando apuntar hacia éstas actividades paralelas y complementarias de La
mi~ería larnpacense hemos inclui~o un_ apartado sobre ganadería y
agricultura, comprobando que los inversionistas, al menos los grandes
-Milmo, Naranjo, Zuazua- son también los dueños de las minas.
Con base en la documentación analizada creo que podemos
diferenciar dos tipos de ganadería en este periodo, 1885-1910: 1) De un lado
tenemos a una ganadería tradicional, heredera de toda 1~ tradición practicada
727

�desde el siglo XVIII 'en la región, tímidamente desarrollada ante la amenaza
de ataques indios y concentrada en muy pocas manos. Así lo fueron en su
m_omento los casos de Sobrevilla y Escarriaga. Es una ganadería preocupada
por su seguridad, sobrevivencia y lucha contra la sequía. Demasiado
distraída en estas cuestiones como para plantearse un desarrollo más allá de
,los términos de una ganadería extensiva. En el Porfiriato la practican los
pequeños rancheros, incapaces por conocimiento y margen de inversión de
grandes desarrollos, pero diseminados por todo el territorio lampacense y
que se diferencian de los hacendados por dos razones: ·primero porque son
gente totalmente dedicada al campo -no incursionan en la política o la
milicia para obtener terrenos baldíos- que comparte toda una serie de
valores que podemos llamar "campiranos" donde se incluye desde la técnica
de la ordeña al amanecer, hasta la domesticación del ganado "bronco".
Segundo, porque se trata de rancheros "directamente involucrados en el
proceso productivo", es decir, se trata del patriarca familiar que apoyado 'en
los hijos y nietos saca adelante los trabajos del rancho, el cuidado del
ganado, la comercialización de la leche y el queso, además de la carne.
Colateralmente, se preocupa por sembrar granos básicos para alimentar a su
familia, sembrar maíz -para de perdido asegurar las tortillas- y algo de
forraje para su ganado. Éste puede ser mayor, menor o combinado, pero
siempre en escaso número y expuesto al azote de la sequía. Entran en esta
categoría, ranchos que podemos ubicar en el cuadro sobre ganadería de
Lampazos en 1891; el de Las Lajas de Januario Villarreal, dueño de ciento
cincuenta vacas y cincuenta becerros; el de Las Peñitas de Clemente
Quiroga, propietario de ochenta ejemplares de ganado vacuno y sesenta
caballos; San Ambrosio, de Apolonio Flores con medio centenar de vacas,
otro tanto de chivas -caprino- y algunos caballos. En general, todos los
ranchos que crían menos de once mil quinientos ejemplares.
2)
Paralelamente a esta pequeña y mediana ganadería, tenem.os también durante
el Porfiriato el caso de los hacendados cuya visión iba más allá de la lógica
de la ganader(a extensiva. Ésta, no se nutre sólo de la tradición sino de:
a)los nuevos aportes de la actividad pecuaria, b)la política sobre terrenos
baldíos que favorece la extensión de haciendas y la creación de otras, como
la de Dolores, fundada por Naranjo en 1887, c)la Uegada de capitales
foráneos a Lampazos por parte de acaudaladas familias: Milmo, Perrera y
Bortoni, todos extranjeros.
Empezando por la primer variable señalada, los ganaderos
lampacenses a diferencia de los del sur dél estado - más preocupados por la
agricu !tura- no sólo fueron formados por la lógica de extensión y
expansión de la ganadería vacuna o caprina, sino que una vez que tuvieron
acceso al control sobre la tierra óptima para este desarrollo se preocuparon
por la "cruza de ganado". Fue el caso de la ganadería de los Milmo en San
Patricio donde cría toros de lidia, el de Francisco Naranjo que lleva a la
728

Anguila veinticínco mil borregos buscando meiorar la raza·
Et
b'
J
•
se
~ntercam. !º fue favore~,ido ampliamente por el ferrocarril que permitió la
1mpo~c1on Y e_xportac1on de ganado, además de que generó una importante
plusval1a a las t1(:rras cercanas a las vías.
·

. Continuando con el segundo aspecto, el hecho de contar con grandes
extensiones de terreno para agostadero favor.eció la cría de grandes núcleos
.ganaderos en torno a las !1aciendas de Horcones, Dolores, La Anguila y de
ranchos c?mo ~I Armadtllo de Francisco Zuazua que en J 891 concentra
cerca de diez mtl cabezas de ganado menor.
·
Quien más desta~a es Patricio Milmo que en cuatro ranchos: El
Pescado, El Jabalí, Santa María y Los Marranos reúne cerca de catorce mil
cabezas. d~ ~anado, esto en apenas el principio de la década de Jos noventa
cuando in1c1a el auge ganadero.
. A diferencia de los peq~eños rancheros, aquí se requiere de una gran
cantidad ~e gente para las delicadas tareas de cuid~r el ganado. Son los
famosos peones de campo" que aparecen en los censos y que por sesenta
centavos, diarios trabajan de ''sol a sol", a fin de f iberarse, al menos
momentaneamente de la "tienda de raya".

En cuanto a las características generales de esta ganadería hemos
elabora?~ ~n cuadro q~e muestra la existencia de ganado entre 1880 y 191 o.
Este anal1s1s comparativo nos muestra varias conclusiones:
\ºn~iderando el valor más que el número de cabezas, se trata
~ayor_,tanamente ,de una ganadería vacuna, por los grandes volúmenes de
inversión, que estan muy cerca de los cincuenta mil pesos anuales entre 1890
Y 1900. El n~_mero de ejemplares aumenta substancialmente entre 1889 y
1~91, ~anten1endose estable el resto de la década, sobre un promedio de
Clíl CO ~d cabe~s. Para el año de 1908, no obstante la dura sequía que azota
la reg1on, el numero se mantiene cerca de cinco mil. Así aunque sólo
pro~edia un 5.7~ del ganado total de Nuevo León entre ' 1890 y 1900
considerando el numero de cabezas, los volúmenes de inversión superan
cl_ar~mente al de las cabras y borregos. En general, entre ] 895 y 19 ¡ o el
numero de ganado vacuno se mantuvo estable por encima de ta sequía.
1)

2)_ El ganad~ lanar y el caprino se disputan el segundo lugar en valores y el

pnm_ero en numero ~e cabezas -durante los años noventa-. A diferencia del
capnno que se mantiene estable durante la década, el lanar se dispara hac·
. a cerca de 40 mil en 1900.
ia
arn.ba en 189 5 pasando de qumce

�Respecto al ganado equino, mular y asnal existente en ~ampazos es ______ _
preciso señalar que juega un papel muy impórta~t; para ~J resto aeta
ganadería puesto que se trata de "animales de t_rabaJo , especies cuyo grado
de domesticación permite a los rancheros mamobrar los atos d~ ganado, lo
usa como medio de transporte y en épocas críticas hasta como alimento.

CUADROIV
ESTADÍSTICA GANADERA DE LAMPAZOS,
1880-1910

Por lo que al caballo se refiere, usado preferentemente como medio
de transporte registramos mil ochocientas cabezas en 1890. La cifra se
duplica en un par de años y tenemos dos mil novécientos cuarenta y ocho
para 189 l. Este número aumenta ligeramente e( resto de la década y alcanza
para 1908 los tres mil ejemplares. De todos los ganaderos que registran sus
caballos en 1891, sorprende la cantidad de trese:ientos que poseía el rancho
de Los Pozos, propiedad de Francisco Villarreal. Es probable qué busque
mejora de ganado ya que no requiere tanta caballada para cuidar sus cuatro
mil cabras y dos mil borregas. Tiene además otras'cien yeguas en su rancho
La Noria y cuarenta machos.
Para el caso de fas mulas -híbrido nacido de caballo y burra o burro
y yegua- cuya gran capacidad de trabajo y resistencia justifica ampliamente

CANTIDAD

--CAPRINO

-+-OVINO

-r-EOUINO

...... VACUNO

su crianza, se Jocaliz.an ciento cincuenta en 1889 aumentando a trescientos
en los siguientes años, manteniéndose alrededor de doscientos treinta y cinco
los próximos años y luego bajando a cincuenta y seis para 1900.

44000
42000

Se trata de un ganado muy útil porque reúne la agilidad del caballo y
la resistencia del asno. Además de ser utilizados para "estirar" las carretas
llenas de pastura o cultivos, Jos encontramos vinculados a las minas; en
todas partes donde hubo vía angosta de ferrocarril para trasladar los metales
de las bocaminas a las estaciones ferroviarias y se usó tracción animal,
actuaron mulas.

140000

!¡ 38000
! 36000
. 34000
' 32000

i' 30000
i 28000

126000
i

Su número es muy similar al del ganado asnal, a quien utilizan los
rancheros como animal de carga y también para subir a terreno escarpados,
ya que en zonas donde el acceso es dificil, prácticamente a través del asno es
la única forma d~ ascenderlos.

24000

No obstante están considerados en la gráfica núm. IV de manera
conjunta, caballos, asnos y mulas, promediando apenas un 4.1% del total de
la ganadería lampacense entre 1890-1900, su imponancia no es tanto en
números, sino más bien en su potencial de trabajo. Esto se reafirma si
observamos los precios de estos ejemplares, entre 1890 y 190(\ se cotiz.an los
burros un peso arriba de los caballos; ni qué decir de las valiosísimas mulas
que valen hasta cuatro o cinco veces más que un equino.
AÑOS

7) Integración de Minería y Agricultura

Tercera actividad econom1ca de Lampazos durante el Porfiriato
después de minería y ganadería; la agricultura jugó un papel complementario
FUENTE:

AGEHl. Memoriu de GobernadOllls- Estadistica de Municipios y Correspondencia de Lampa.ios
del periodo 1680-1910

731

�de ambas. Producía los granos -maíz y frijol- que . alimentaban a los
mineros y con la ''pastura", los tallos de estas plantas se nutría eJ ganado.
Si tratamos de ubicar la geografía de la agricultura lampacense
vemos que ésta se ubica cerca de ta vertiente del río Candela y Salado. Por
"na parte se dan las grandes haciendas: Horcones, Las Presas, El Cannen,
El Carrizal, Dolores que luego visualizaremos individualmente; por la otra
parte, aparecen propiedades pequeñas de riego cuyas principales
preocupaciones tienen que ver con la insuficiencia de agua, y con los nulos
recursos tecnológicos para su utilización o para la rotación de cultivos. Sin
embargo, en el ámbito de la economía municipal su producción es
importante porque responde - si no a la exportación- por lo menos a las
demandas locales.
Un recorrido por las principales haciendas y ranchos de Lampazos
en este periodo nos indica una acentuada inclinación a la producción
ganadera y que la agricultura era una actividad -en el mejor de los casoscomplementaria. Siendo la primera, un rubro que dependía casi en forma
excesiva de pasturas naturales los cultivos forrajeros tienen poca
importancia.
La agricultura, además es una actividad que funciona como
mecanismo para arraigar a los empleados y sirvientes de las haciendas,
otorgándoles pequeñas parcelas a fin de que puedan satisfacer sus
necesidades; se trata en términos productivos de una actividad casi por
completo asociada al "gasto" de las haciendas y ranchos. ,.
Ante las escasas tierras de riego se desarrolla una agricultura
temporalera que tiene en el maíz su cultivo más importante. Hemos
explicado ya cómo la agricultura de riego está profundamente asociada y
geográficamente distribuida en perímetros inmediatos a diversas fuentes de
agua. No se trata para nada de una irrigación ejecutada a través de sistemas
complejos que permitiesen la expansión de las superficies regadas aunque se
situasen lejos de las fuentes de abasto inmediato.
Además, la cantidad de agua disponible se pensaba en función de la
posibilidad de mantener más o menos cabezas de ganado. 30 Al menos es lo
que explica el general Francisco Naranjo en marzo de 1906 al alcalde, acerca
de la posibilidad de construir una presa sobre el río Candela.3' Las obras
vinculadas con el manejo del agua se encaminaban a facilitar el abasto del
líquido a los hatos. Había una fuerte dependencia del Ojo de Agua de
Lampazos así como de los arroyos en tiempos de lluvia. 1En varias haciendas
hemos podido documentar la existencia de represas, obras sencillas de
terracería, pensadas como simples abrevaderos para el ganado.

Por lo que a maquinaria y tecnología se refiere, evidentemente no se
contaba con una utilización generalizada de maquinaria moderna, como en
las ricas haciendas de La Laguna en Coahuila o las del sur de Nuevo León,
debido en gran parte a que no eran productores de cereales.
Esto provocó una cierta igualdad relativa de posibilidades
tecnológicas entre medianos y grandes propietarios. Hemos encontrado
inventarios, en la correspondencia de alcaldes del Archivo Municipal, donde
aparecen arados "Olivier" abundantes arados de palo y alguna que otra
sembradora y "rastrillo con dientes".
Por lo que se refiere a la producción de las-fincas consideradas de
manera individual, los datos son escasos e imprecisor.. Apenas tenemos la
estadística de las más grandes; para 1889, la hacienda de Horcones produce
mil cargas de maíz - vale cuatro pesos cada una- diez de frijol-a 8.50y dieciocho de cebada, que se comercializaba a tres pesos por carga. En
orden de importancia por volumen de producción, seguía la hacienda Las
Presas con ochocientas cargas de maíz, treinta de ceh&gt;ada y quince de frijol.
Luego El Carmen con quinientas de maíz, doce de cebada y cinco de frijol.
Finalmente, la antigua hacienda del Carrizal con seiscientas cargas de maíz,
veinte de cebada y diez de frijol. 32 A veces esta producción local ni siquiera
era suficiente -sobre todo si había sequía- para satisfacer las necesidades
de los propios lampacenses.
Es el caso del año de 1892, en que el periódico El Lampacense
publica que la producción de maíz no es suficiente y peor aún porque la
monopolizan tres personas. Situación que a juzgar de los editorialistas ha
provocado que suba el precio del almúd a cincuenta centavos. La solución
que ellos plantean a esta crisis de abastecimiento es la libre introducción de
maíz. 33
Hemos analizado la producción agrícola en Lampazos entre 1880 y
191 O, llegando a varias conclusiones.
1) Es el maíz, el cultivo más importante del municipio durante el
Porfiriato. En términos económicos su producción significó entre 1880 y
19 10, más del 65% del valor total de la producción agrícola.
Durante los años ochenta nunca sobrepasó un valor anual de
cuarenta mil pesos. De ahí y hasta 1895 si sólo nos basamos en el valor total
de la producción, creeremos erróneamente que aumentó la producción,
cuando lo único que aumentó fue el precio, al situarse la carga de cuatro a
seis pesos.
733

732

�Será a partir de 1900 con un grado mayor de comereiafüación y
nuevas técnicas agrícolas cuando tenemos las mayores cifras. Esta
producción obedecía en gran parte al aumento de la demanda de una
población que ha crecido un 60% entre 1880 y 1890. · _Ent_onces se
multiplican los molinos de nixtamal en el pueblo y disminuye su
·
•, 34
1mportac1on.

_ Cultiv~rlo en los pequeños ranchos y hac¡endas aunque fuese en
pe~uenas canttdades, aseguraba un ahorro significativo para la familia del
peo~ _Y tener asegur~do_ por lo menos un elemental sustento para él y su
fam!ha. Un caso s1m1lar ocurre con el pilonci119 cuyo cultivo apenas
pudimos documentar entre 1880 y 1900 La caña de azúcar es el menos
~epresentativo de los cinco cultivos del suelo lampacense que hemos
rndagado. Su producción Y_ con~umo es doméstico aunque suponemos que
en o~o momento de _su ~1stona pudo haber sido abundante y cubierto
necesidades fuera del amb1to lampacense. En síntesis, tenemos durante el
Porfiriat_o un desarrollo co~plementario entre minería, agricultura y
ganadena, ~n pr~ceso compleJo ~ue apenas hemos esbozado aquí, pero que
merece ser mvest1gado a profundidad.

Otro cultivo que también se ve impactado por la demanda interna es
el mezcal. Aunque sabíamos de su abundancia en Bustamante, las cifras
sobre el producto en Lampazos son importantes.
Eduardo de la Garza y hermano por un Jado y Alfredo Barrientos
35
compiten en la elaboración y distribución del mezcal en la región· Lo
elaboran: "mediante la gima, despojando el maguey maduro de penca y raíz;
la cabeza se cocía en hornos subterráneos, se maceraba con pisones de
madera en pilas ademadas con piedra, el producto era depositado en cribas
de cuero hasta que se fermentaba, luego se vertía en ollas de barro para
ponerse a fuego lento, en un horno cubierto con un cazo de cobre lleno de
agua fría. Una vez hervido el caldo, se formaban vapores que se
condensaban y vierten el exterior por una penca de maguey o una canal de
., 36
madera .

Su producción es muy inconstante, pero si observamos
detenidamente el cuadro V, detectaremos un aumento muy significativo
justo en 1904 y 1905, en pleno auge de la minería local y con gran poder
adquisitivo mientras que cuando llega el impacto de la crisis minera y con
ello agudiza del desempleo, la producción de mezcal desciende a la mitad en
1906 y se mantiene estancada también en 1907.

El frijol , por su parte, alimento esencial de los mexicanos se
sembraba en las haciendas lampacenses para el consumo de sus habitantes.
Las cosechas no alcanzaban a satisfacer las necesidades locales y había que
importarlo de Coahuila. (Gráfica V) Influyeron en su cultivo su gran
capacidad para resistir los cambios meteorológicos y para crecer en tierras de
temporal, también hay que decirlo porque a la gente del campo le gusta
comerlo fresco, recién salido de la vaina, vale decir "recié;r apaleado" como
se conoce a la técnica de golpearlo para extraer las semillas.

1
1
1

-MAIZ
I

PR.OOUCCIÓN

1 190000 ,
1 85000 .
1

1
1
1
1
1

1

-,.

80000

75000
70000

65000
60000

55000

50000 .
45000 ·
40000

35000
30000

1 25000
1 ¡' 20000
15000
1 10000
5000

1'
f!
!

1
le

1
734

GMFICAV
VALOR t&gt;E PRODUCCIÓN AGRÍ COLA EN
LAMPAZOS, 188-S-1910
-

MEZCAL

�, L~ crisis impactó también a la ganadería y I&amp; agricultura. La primera
;;~~ cretd~87on 10 que respecta al ganado vacuno- en términos relativos un
~ e~ re
y l 900. En un 675% en lo que se refiere a ganado ca r
~;~1m1e¡°to explicable por la~ amplias márgenes de reproducción- y ~nmuo~
. ~ en o que se refiere al ovmo. En este mismo péríodo el ganad
.
crec10 89.20%. (Ver Cuadro IV).
o equino

8) La crisis de 1906-1908, su impacto en la minería regional

Ignorada durante mucho tiempo, la crisis de 1906-1908 fue acaso un
referente vago en los estudios sobre historia económica del periodo.
Recientemente, Abdiel Oñate, acaba de precisar con claridad el origen y
alcalce de esta crisis a la que él concibe como "clásica" del capitalismo.
Explica el hecho de que estuvo precedida de una crisis bursátil y de crédito,
seguida de un crac bancario. El momento más alguido se presentó cuando
los bancos no pudieron hacer frente a los retiros de depósito en metálico por
parte del aterrorizado público. Las entidades bancarias, en tanto lugar físico
de los mercados monetarios y de capital se vieron afectados directamente al
no poder respaldar sus emisiones de billetes por oro en el corto plazo. 37

,
d
· f Producto de
. la crisis ' hacia 191 o, el numero
e reses era
~:ª~to~~e:el ~to;•:;~ ~iol 8951.9 ~; tanto que las cabras habían descendido
,
.
'
en
, esto es un 3] .57%. Los ovinos por su
parte, decrecieron de 38,000 a 26 750 un 43 17º/ du t 1 .
,
p 1
'
· ;ro ran e e mismo penado
~r o que se ~efiere a producción agrícola, donde el cultivo de maíz es eÍ
mas repres~ntat,vo la baja es evidente, según se puede constatar en la g . fi
correspondiente. (Ver Cuadro V).
ra 1ca

En uevo León existían dos bancos de emisión, el Banco de uevo
León y el Banco Mercantil de Monterrey.38 El listado de sus accionistas era
también el de los principales empresarios mineros de la entidad.

Notas bibliográficas

Patricio Milmo y Vicente Ferrara, por solo citar dos casos, habían
logrado un exitoso "apalancamiento financiero" al llevar a la minería capital
extraído de sus bancos. Ahora el éxito de la estrategia se revertía. En Nuevo
León cerraron muchas minas. En Chihuahua, emporio minero y bancario, la
crisis llevó a cerrar a las ricas minas de Santa Eulalia y Santa Bárbara
explotadas por la transnacional ASARCO. En Monterrey, la crisis pasó de
las minas a las plantas metalúrgicas y los propietarios de la Fundición
Número Dos -Peño les- tuvieron que rentarla a la ASARCO para que siguiera
produciendo.
El efecto de la crisis y Lampazos no fue menos desastroso. Solo
tomando la variable demográfica encontramos que mientras la población
había ·crecido en términos relativos un 68.93% entre 1880 y 1900. Para
191 O había decrecido un 14.11 % en relación al inicio del siglo XX. Por lo
que se refiere ea la población de mineros ocupados, producto del desarrollo
de la minería del plomo, el número creció 291 % entre 18'90 y 1902. En tanto
que gracias al surgimiento de la minería del hierro creció un 99.11 % tan solo
de 1902 a 1903. Este último año sería el período de mayor producción de
metales como de población ocupada, representando ésta última un 28.7% del
total de mineros nuevo leoneses. Para 1908, la totalidad de los mineros
lampacenses eran solo 1708 el mismo nivel de 18890, había decrecido un
estrepitoso I30.26% entre 1903 y 1908.

1 V~ase Ma:io Ceruni "~urguesía y Capitalismo en Monterrey ( 1850-191 O)" Cl
L
atmoamencanas. México. 1983. 185 p.
. aves

2

Fue fundado como misión de Santa María de Los Dolo'res o F O'
Salazar, buscando consolidar la evangelización de indios y 1~ coton~ r~óy d1elgo de
4
1zac1 n e norte
nuevoleo , p d
.
nes. ara etener e1ataque constante de "indios bárbaros" e fundó
villa española en 1752 con el nombre de San Juan Bautista de Horc~!itas En ci°mo
el congreso local la_declaró ciudad con el nombre de Lampazos de N~ran·o 877
honor del entonces mtluyente político nuevo leonés Francisco Naran.
. ~d, ~n
este lugar, donde invertía grandes capitales tanto en ganadería como e~º~¡~~~i:. 0 e
; Sobre minería en Nuevo León ver César Morado "Mine ,
1d
.
Capital'
· 1
na e n ustna Pesada
1smo reg1ona y mercado norteamericano 1885-191 O" G b'
d
·
León. 1991. 138 p.
'
· o 1emo e Nuevo
4 Par~ una visión general de la minería mexicana se recomienda v
1
colectiva de Juan Luis Sariego, Luis Reygadas, Miguel t,.ngel Gó er \ o~ra
~arrera "El Estado y la minería mexicana. Política, trabajo y socied~esd y avierl
siglo XX". FCE/SEM IP. 1988. 571 p.
urante e

5

Vér Sandra Kuntz Ficher y Priscilla Connolly (Coordinadoras) "F
-1
Obras. pu_
· bl'reas ". ¡nst1tuto
·
de lnvest1gac1ones
. .
José' María Luis Mora· serrocam
· L es y
de Historia Económica Mexicana. 1999. 259 p.
· ene ecturas

.,
737
736

�Citado por Kuntz-Connolly, op. cit. pág. 1O.
El método consistla en averiguar cuánto se gastaba la economía en transportar
personas y mercancías por medios no ferroviarios y cuánto de este gasto se había
ahorrado al transportarlo en ferrocarril.
6

:nsultado en la Bi~lioteca ~attie Lee Benson, como parte del acervo bibliográfico
e The Benson Latm American Colection de la Universidad de Texas en Austin
Texas, EUA.
•

7

AGENL. CALN, Crónica del alcalde Reyes González al gobernador Bernardo
Reyes. Lampazos, 15 de abril de 1882.

20

Tb'd
1 ., p. 5.

21

lbid., p. 6-8.

8

22

En el acerco del AMLN se localizan los recibos de pago correspondientes a
numerosos propietarios lampacenses entre 1880 y 1882. Por tratarse de una empresa
privada no fue posible localizar en archivos públicos los expedientes que detallan la
construcción.

9

La Compa~fa de Fierro Mexicana se fundó en l 887, por Patricio Milmo su futuro
yMeém~ Eugenro Kelly, Daniel Milmo Y Juan Weber. Milmo sería el gerente para
x1co y Weber para el exterior.
23

AMLN, Carta del lng. William Headen al Ayuntamiento Local explicando el
contrato de trabajadores. Lampazos, 18 de septiembre de 1881.

AGE. FN, Protocolo de Crispiniano Villarreal, tomo 2. ff. 36-48.

10

Aunque las estadísticas de las Memorias de Gobierno de Bernardo Reyes
contienen errores, hemos confrontado las cifras con los informes de los alcaldes
lampacenses y verificado un aumento considerable en la producción de trigo,
posterior al año de 1883.

24

ABE. BRC, Memorias de Gobierno de Bernardo Reyes: 1_891, pp. 521-522.

25

lbid., 1897, pp. 873-875.

26

lbid., 1899-1903, pp. 1114-1115.

11

27

12

AGENL. CALN, notificación del juez local Juan González al alcalde José M ·
Herrera, Lampazos, 3 de junio de J903.
ana

Morado Macias, César, op. cit. pp. 7-18.

Morado Macias, César, 'Economía minera en torno a Monterrey. Las primeras
industrias metalúrgicas de América Latina". Ponencia presentada en el Tercer
Congreso Internacional de Minería, Denver, Colorado, EUA, 6-10 de junio de 1994
pp. 35-50.

28

lbid., Carta del juez local del Mineral de Piedra Imán ,il alcalde Carlos M G
Lampazos, 4 de octubre de 1908.
· arza,

13

14 El desarrollo de la religiosidad en las comunidades mineras es un tema que
reclama investigador. Todavía no existen en nuestro país enfoques · serios al
respecto.

Urge una interpretación sociológica de las numerosas leyendas generadas en este
contexto; constituyen verdaderos documentos antropológicos y etnográficos.

29
AG.ENL. BRC, Memorias de Gobierno de Bernardo Reyes. Se consultaron sólo
las existentes en biblioteca, 1890-1906.

30
AGENL. CALN, Francisco Naranjo Garza al alcalde José María H
explic d J
f
.
errera,
an o os mo_1vos para construir una presa sobre el río Candela. Lampazo 18
de marzo de J906.
s,

15

16

Leopoldo Naranjo, op. cit., p. 99.

31

lbid.
. A PESAR DE Bernardo Reyes y de que este había encarcelado a su h ··
Francisco, el general Naranjo seguía haciendo negocios.
JJO

32

Astolfo Bartoccini, Minas de fierro y minas de carbón de piedra. Monterrey,
México, Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, 1906, pp. 7-32 .
17

18 Ver Mario Cerutti, "Patricio Milmo, empresario regiomontano del siglo XIX".
En: Formación y desarrollo de la burguesía en México, México, D.F., Siglo XXI
Editores, 1978, pp. 231-266.

Esteban Horcasitas, Conflictos de posesiones sobre fundos mmeros, Compañía
Minera de Fierro Mexicana contra Compañía Minera El Nilo. Monterrey, México,
edición de la Compañía Minera de Fierro Mexicana, 1902, 130 pp. El ejemplar fue
19

738

AGE!'l~- CF, Expediente sobre la producción agrícola de Nuevo León. Monterrey
15 de d1c1embre de l 889, 28 hojas.

33

Periódico El Lampacense. Ejemplar de junio 12, 1892.

34

AGENL. CF, Expediente citado en nota 43, ff. 14-18.

35

,,

Según aparece en la publicidad del periódico El lampe.cense durante. el añ d
0 e
1892.

739

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FRONTERA

2. LA PAZ

3. EL NILO

APITAL

5,000

20,000

12,000

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1896

1896

1898

A

N

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V

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Manuel Zuazua/Juan Zuazua T./Carlos
Guzmán T./José Ángel Zuazua/ Francisco
Zuazua/Jesús Zuazua/José Ma.
Vil laseiior/ Ramón Vil laseñor/Carlos Treviño/
Enrique Gorostieta/Francisco Cantú
Cárdenas/Vicente Garza antú/Carlos Lozano/
Mauro Martínez/lnocencia C. de
Zertuche/Manuel Zertuche/Jesús Ma . Zertuche/
Avelino Zertuche/Car!os Lira/Miguel
González/José Ma . Zertuche/ Fortunato
Zuazua/Juan Zuazua Valdés/ Antonio
Aguirre/ Florentino Arroyo.

F

NTE

PFLP T : 8
F: 264-278

Manuel Garza Guerra/Tomás
M ndirichaga/Justo Maíz/ Agustín Maíz/José
Maíz/ Joaquín Maíz/Pedro Lambretón/Juan
Guzmán/ Manuel Cantú Treviño/ Arnulfo
Guevara/Julian Odriozola/Ángel J .
Odriozola/Apolonio Santos.

PFLP T: 9
F: 2_32-244

Emiliano de la Garza/Ignacio Santos/Emiliano
Galindo/ Avelino Z. Garza/ Andrés Martínez
Cárdenas/Tomás Mendirichaga/Angonio V.
Hernández/Tomás Farías.

PFLP T: 9
F.77-79
PTCP T: 45
F.90-91

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EN LAMP ZO 1896-1908

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EMPRE A

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08 ERVA 10 E
Para explotar minas
denunciadas en
jurisdicción de
Lampazos.

Para expJotar fundo
minero llamado "La
Paz", en la
municipalidad de ·
Lampazos.

Para explotar minas .en
la sierra del Carrizal en
Lampazos de Naranjo .

(1)

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PFLP T: 21
F: 276-291

Para explorar dicha
mina ubicada en
jurisdicción de
Lampazos.

4. LA LUZ

40.000

1899

Tomás Mendirichaga/A. Escajadillo/E. Miguel/
Gustavo Dresel/Vicente Ferrara/Ramón G .
Rivero/G . Bortoni/Andrés Garza Galán/ Miguel
Ferrara/A. García Cano/M. Hernández/Enrique
Gorostieta/J. Castaño/e. López.

5.
LA
ESPERA ZA

10,000

1899

Jesús Leal Tijerina/Alejandro Martínez/Pedro
García Serna/ Pomposo Campillo/M.J.
Russell/H . Russell/ M. Russell/Mariano
Guerrerq/ Vicente Guajardo/ María Garza
Chavero/ José B. Tome)/ Eleuterio González/
Gregorio Castaño/ Adolfo Garza/ Anastacio
Martínez/J.A. Robertson/ Vicente Garza/
Francisco Naranjo/Nestor Pérez.

6.

18,000

1900

/ Maíz Hnos./ Adolfo Larralde/Carlos
Rangel/Gudelio Martínezl Arnulfo Guevara/
Andrés Martinez Cárdenas/ Constantino
Mainero/ Ambrosio Leal/ /Jacinto
Quiroga/Santiago Barragán/ /Cayetano Ancira.

PFLP T: 23
F: 101-105

Para explotar minas San
Miguel, dos de abril,
Victoria. ubicadas en el
cerro de Lampazos.

12.000

1900

Ausencia Femández/Juan B. Elizondo/José
Ma. Treviño Fernández/José Armendaizl Celso
epúlveda/ eci Iio Lozano/Gaspar
Mass/Ambrosio Lozano/ Pedro Rocha/
Florentino Cantú Treviño/ Ramón Díaz/ Pedro
Arizpe.

PFLP T: 24
F: 329-339

Para explotar el fundo
minero Santa María
ubicado en el lomerío de
la Iguana inmediato a
las antiguas minas "la
Voladora" y
"Guadalupe",
jurisdicción de
Lampazos.

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.¡:,.
I',)

PA CUALITO

7. ANTA
MARÍA DE
IG UANA

8. EL SIGLO
XX

l l ,000

9. LA
SITUACIÓN

12,000

10. DEL
NORTE, S.A.

36,000

11. SAN
BARTOLO

20,000

1900

1900

1900

1901

PAT T: 35

Para explotar un fundo

F: 1037- 1047 minero situado en el
lomerío de la Iguana,
jurisdicción de
Lampazos.

Plutarco Yill~señor/Juan Guzmán/Miguel
Ferrara/ Domingo M. Treviño/ Francisco Cantú
Cárdenas/ Celso Sepúlveda/Domingo Valdés
Llano/José María Yillasefior.

PFLP T: 25
F: 103-202

Para explorar y explotar
fundo minero "El
Carmen", ubicado en el
cerro de Lampazos.

Adolfo Larralde/Donaciano Verástegui/Juan N
de la Garza Y Evia/José María Garza
·
Pérez/Placido Lozano/ Cayetano
Ancira/Filemón Lozano.

PFLP T: 25
F: 410-413
PTCPT: 45
F: 223-226

Para explotar dos fundos
mineros denominados
"La Situación" y
"Ampliación de la
Situación" situados en el
lado oriental del cerro
de Lampazos.

Antonio V. Hemández/Luis Manero/Francisco
G. Sada/ Andrés Parias/Andrés Martínez
Cá~denas/ Francisco Madero/Francisco L.
GoJón/ Amado Femándezl Ignacio García
Lozano/ Mariano González Treviflo/ Gregario
~ambrano/Enrique Miguel/ Antonio y
Hemán~ezl Rodolfo Y. García/José L. Garza/
Ambrosio G. Escajadillo/ Celestino Flores.

PTCP T: 45
F: 121-126

Para explotar las 25
pertenencias mineras
con el nombre de la
Cobriza, situada en la
sierra de Lampazos ..

Adolfo Larralde/Juan N. de la Garza y
Evia/Pláci?o.
Lozano/Donaciano
Yerastegui/T1moteo Ortiz/ Juan B. Elizondo/
Jesús C. Martínez.

PFLP T: 26
F:114-117

Para explotar fundo
minero situado en el
Iomerío de la Iguana.

�25,000

1901

Adolfo Larralde/Juan N. de la Garza Y
Evia/Plácido Lozano.

PFLP T : 28
F: 34-37

Para explotar fundos
mineros llamados las
Tres Nif\as y la
Voladora, situados en el
lomerio de la Iguana, en
Lampazos.

13 . EL
ROSARIO

21 ,600

1901

Enrique Gorostieta/Francisco Cant~ C./~osé
Ma. Villasef\or por Gregorio Casta~oN1cente
Garza Cantú por Manuel Zuazua/V1cente Garza
Cantú por Juan Zuazua Tamez/ Vicente Garza
Cantú por José Angel Zuazua/Vicente Garza C.
por Jesús Angel Zuazua/ Vicente Garza C. por
Francisco Zuazua /Vicente Garza C. por
.
Manuel ZertucheNicente Garza C. por Abelmo
ZertucheNicente Garza C. por Jesús Ma .
Zertuche.

PFLP : 29
F: 158-163

Para explorar y explotar
minas San Francisco Y
El Rosario, situadas en
jurisdicción de
Lampazos .

14 . FLOR DE
PEÑA

24 ,000

1902

Luis Garza/Ausencio Femández/Adolfo
Larralde.

PFLPT: 31
F: 61-66

Para explotar dicha
mina situada en el Cerro
de Lampazos_.

15. SANTA
MARÍA

5,500

1906

Adolfo Larralde/Fermín Garza Pérez.

PFLP T: 46
F: 278-281

Para explorar y explotar
fundo denominado
"María", "Ampliación a
María, "Tres Estre/las"
y "Ampliación a Tres
Estrellas" en la sierra de
Lampazos.

16. LOS
CEDROS

10,500

PFLPT: 49

Para explotar fundo
minero del mismo
nombre en la sierra de
Lampazos.

12. LA
CONSTANC IA

ENLA
IG UANA

-.J
.$&gt;.
.$&gt;.

1907

--

Adolfo Larralde/ Fermín Garza Pérez/Jesús C.
Martínez.

F:289-292

FUENTE: PONDO NOTARIAL DEL AR HIVO GENERAL DEL ESTADO 1896-1908.
Abreviaturas: PFLP= Protocolo de Francisco L. Pérez. PTCP= Protocolo de Tomás
Anastacio Treviño. T = omo. F= Folio

. Pacheco. PAT= Protocolo de

-.J

.$&gt;.
V,

NOTA:
Todas las compañías tenían su domicilio social en Monterrey. la mayoría funcionaba como sociedades anónimas.
Las fechas indican el año en que se realizaron las inversiones e incluyen sólo el capital inicial. Los montos
invertidos están todos en pesos de la época. Para dimensionarlos mejor cabe aclarar que en ese período el sueldo
rural' de Nuevo
' León, era en promedio
. de-50 centavos, por lo que cada mil pesos destinados al negocio de la minería;
equivalía apr_o~irnadamente a dos mil salarios mínimos·. Los lugares señalan donde Se' ubicaban los fundos mineros
a explotar por las empresas.

�LA CO CIE CIA DEL NORESTE:
SEMBLANZA IDSTORIOGRÁFICA DE
ISIDRO VIZCAYA CANALES

Manuel Ceballos Ramírez 1
Academia Mexicana de la Historia
En 1992 se editó un voluminoso libro con el sugestivo y referencial
título de Desde el Cerro de la Silla: armas y letras de Nuevo León. En él
Francisco Ruiz Salís era el autor del capítulo 'Apuntes para la historia del
pensamiento científico de uevo León". En este apartado aparecía un
apéndice titulado "De la forma de hacer historia", que era a su vez, una
entrevista que Ruiz Solís realizó a quien consideraba "uno de las máximos
exponentes de la historia regional": Isidro Vizcaya Canales. 2
En esta entrevista el maestro Vizcaya Canales se mostraba socrático
cuando reconocía la carencias locales en la investigación del pasado, el
poco saber histórico que aún predominaba y la ausencia de análisis en las
obras de historia nuevoleonesa, ya que muchas de ~llas eran publicaciones
documentales. Ante lo mucho que había por investigar, poco le faltó para
decir con Sócrates: sólo sé que no sé nada. También 'se declaraba aristotélico
al saberse colega de otros historiadores pero más colega de la verdad . o lo
dijo, pero lo insinuó: Amicus Plato. sed magis amica veritas. Por ello
proponía a su entrevistador cuestiones que tenían que ver con la
profesionalización del oficio de historiar en Nuevo León, es decir con la
necesidad de crítica, de autocrítica y de revisión de los procesos de análisis
en la elaboración de las investigaciones históricas propias y de los demás. Y
ya entrado en el tema también se mostraba desmitificador y con ello
científico. Además completaba su actitud crítica al apreciar el quehacer
histórico con una visión antietnocéntrica. Cuestión ésta que sorprendería al
mismo Manuel Payno.
Al ser interrogado sobre el proceso de desarrollo de la historia
regiornontana, Vizcaya Canales sin temor se lañ"iaba sobre lo esencial
respondiendo: "La mayor parte de la gente no tiene· idea de ese proceso [de
desarrollo]. Lo que se maneja son los clichés que se han oído siempre,
como el que señala que ' la ciudad se levantó en un desierto ' lo que a mi
juicio constitu e una distorsión de lo real, como la historia que se enseña en
las escuelas". Esta afirmación da cuenta del primer fundamento de su
quehacer historiográfico: la apreciadón de la complejidad de los hechos
históricos, es decir, la superación de la historia como mera y simple
narración, y más como ejercicio de explicación. Por ello se pronuncia contra
las visiones simplistas y distorsionadas. Así por ejemplo, el capítulo

5

747

�.,
dedicado al mes de enero del libro Monterrey 1882: cr.ónica de un año
memorable, es una extensa y erudita demostración de que ~onterrey no está
asentado en el desierto. Luego de enterarse de todos los testimonios que cita,
el lector acaba virtualmente empapado al percatarse de la abundancia de
agua, fuentes y corrientes. Y recordando a Payno, quie? escribier~ , a
mediados del siglo XIX, asienta cómo Monterrey "puede sm exagerac10n
lt~arse un jardín". 4 Con la misma agudeza _d~muestra ·q~e . la
industralización de Monterrey no inició con el establec1m1ento de la fabrica
de textiles La Fama en I 854, sino en 1867, cuando un cqnjunto de factores
intervinieron para comenzar el proceso industralizador.~. Y con no menor
ironía le espeta, por otros motivos, al tan respetable, don Carlos María de
Bustamante el ser el iniciador de las aberraciones acerca de los hechos de
Acatita de Baján. Luego de citar un texto del historiador oaxaqueño escribe
Vizcaya: "Estas cuantas líneas, redactadas en forma taf curiosa'. s?n el
origen de toda una leyenda. Bustamante demuestra su desconoctm1entro
absoluto de lo que eran las cuatro Provincias de Oriente y habla de ellas
como si se tratara de un rnunicipio". 6 Líneas más adelante no se libran de la
afilada pluma en ristre de Don Isidro ni el mismo José Eleuterio González ni
David Alberto Cossío.

,

el tema en los primeros renglones de la introducción ·va sobre su asunto:
"Los acontecimientos de este medio año en las cuatro Provincias Internas de
Oriente: Coahuila, el Nuevo Reino de León, Nuevo Santander y Texas, estántan entrelazado~; que es imposible tener una idea piara· de estos sucesos
cuando se intenu, describir solamente lo que sucedió dentro de las fronteras
de cada una de las entidades. Es indudable que las Provincias .Internas de
Oriente constituían una unidad geográfica". 9 Y luego de haber recorrido casi
300 páginas con todo y su esmerado aparato crítico, en un breve comentario
que dedica a la ya mencionada cuestión de Acatita de Baján, es donde se
lanza certero sobre su argumentación: "Era de esperarse -escribe- que los
historiadores regionales hubieran subsanado esa deficiencia, pero no ha sido
así. Nunca han intentado hacer una historia unificada de las antiguas
Provincias Internas de Oriente y han fraccionado los acontecimientos
concretándose a relatar lo que sucedió en algunas de las entidades". 1º

En los albores de la independencia: las Provincias internas de Oriente
durante la insurrección de don Miguel Hidalgo. El autor, una vez enunciado

Un tercer hilo conductor de las investigaciones del maestro
Vizcaya, consecuencia de los dos anteriores, es el apremio por contextualizar
la historia. En Los orígenes de la industralización de Monterrey aclara en la
introducción: "Aunque la investigación que constin:ye su núcleo versa
fundamentalmente sobre hechos económicos, y más en particular sobre el
desarrollo industrial de la ciudad, no por eso dejan de ser ajenos a él otros
aspectos de la vida de Monterrey, que constituyen el erimarcamiento humano
en donde lógicamente aquéllos se presentan. En tal virtud, para cada uno de
los periodos tratados ea la obra se anotan los principales acontecimientos
políticos y culturales y se hace una referencia a los modos generales de vida
de la población: costumbres, diversiones, desarrollo urbano, y aun algunos
de los principales sucesos extraordinarios". 11 Y en su más reciente obra
Tierra de guerra viva, de suyo más monográfica, siente la urgencia de narrar
los contextos: "Debo aclarar que es imposible bacer un relato de las
incursiones de los indios durante seis décadas sin tocar otros aspectos de la
historía nacional y regional durante el mismo tiempo. Son los años que tiene
lugar la guerra de Texas, la guerra con los Estados Unidos y la intervención
francesa, además de multitud de conflictos internos ( ... ) Por lo tanto, además
de lo relativo a los indios se incluyen muchos otros acontecimientos". 12 Pero
donde sí deambula muy a su sabor, se libera de la presión de la fidelidad
documental, y contextualiza sin cortapisas monográficas es en Un siglo de
Monterrey. Recuerdo que al ser invitado. por la Academia de Investigación
Humanística a prologar este libro del maestro Vizcaya Canales escribí en el
prefacio: "Es de destacar el equilibrio y la buena articulación del relato y la
forma amena con que lo desarrolla ( ... ) se introduce en los patios de las
casas y nos narra no sólo la vida cotidiana, sino las preocupaciones de
hombres y mujeres por los acontecimientos políticos, por los cambios
económicos, fºr la inmigración de extranjeros y por la modificación de
costumbres". 1 Es el cas'o de constatar cómo los hombres y mujeres que se

748

749

'I

En un segundo momento el maestro Vizcaya Canales habló de que la
historia regional no debía circunscribirse sólo a Nuevo León, sino también a
Coahuila y a Tamaulipas sin olvidar "las alusiones indispensables a Texas". 7
Es decir al noreste entero. Con ello exponia la segunda base de "su forma de
hacer la historia": la interdependencia de los eventos históricos y la
interrelación de los espacios geopolíticos. Con ello enmendaba la visión de
su interlocutor que en un lapsus mentis, ya convertido en lugar común entre
nosotros, hacia que al referirse a Nuevo León parecía solo estar pensando en
Monterrey. Y qÚe otra aberración concibe a ésta última como una self-made
city, construida por la audacia de sus "capitanes" y de sus obreros ambos
héroes en mangas de camisa. Es por esto que Vizcaya Canales rechaza
aquella "historia de bronce que de acuerdo al historiador Luis Oonzález
consiste en buscar y hacer héroes donde no los hay", como se ha hecho a
veces a nivel municipal. Y recuerda cómo la primera versism rle Los orígenes
de la industralización de Monterrey fue guardada por quienes le habían
pedido que la escribiera, ya que "al final probablemente np les gustó, porque
no fue el elogio de los grandes héroes de Mont~rrey sin ei:11ba~go pagaron_ el
trabajo y se quedaron con él. El ITESM postenormente rescato esos trabaJOS
y así se publicaron seis años después en 1969".8
Sin duda, el texto donde Vizcaya Canales demuestra con creces su
conciencia del noreste, y en el que se siente que se muev.e a sus anchas, es

�r

rescatan del pasado van respondiendo a las preguntas, los cuestionamientos,
las curiosidades, y hasta las obsesiones y los traumas de un historiador. Y así
como las cosas se parecen a su dueño, las historias son el vivo reflejo de
quien las recrea, recobra y procrea. La historia resultá· por ello hija del
historiador, por eso Henrj Marrou•afinnó que toda histoffá es inse~arable de
guien la escribe y depende de la riqueza humana del h1~toriador. 4 En otro
libro donde Vizcaya Canales muestra la habilidad para contextualizar es en
Monterrey 188~: crónica de un año memorable. Étmismo desde la
introducción lo aclara: "La relación se ha dividido . doce capítulos,
correspondiendo cada uno a un mes en el cual se enum ran los principales
sucesos acaecidos en ese.lapso, incluyéndose además un _··aspecto específico
de los quehaceres cotidianos: aspecto de la ciudad, ·condiciones de la
educación, industria y artesanías, servicios religiosos, salubridad y estado de
la medicina, actividades rurales, periodismo y vida intelectual, y algunos
otros asuntos". 15
Sin lugar a dudas estos tres hilos conductores est'án presentes en los
libros y artículos que Vizcaya Canales ha escrito desde 1968 a la fecha : la
visión crítica del pasado, la consideración del noreste como fundamento
espacial de sus explicaciones históricas, y la contextualización como
estructura formal de argumentación histórica tal como lo asienta Hayden
White. 16 A partir de estos tres hilos conductores surgen los núcleos
generadores de su producción historiográfica. Entre éstos encontramos los
grandes temas: la Independencia, las Provincias Internas de Oriente las
invasiones indígenas, y la complejidad de los procesos de la formación de
Monterrey. 17 Incluso los textos más monográficos o documentales como el
de Montemorelos en la primera mitad del siglo XIX, el del obispo Andrés
Ambrosio de Llanos y Valdez, el de Rafael de· lriar.te, el de Nemesio
Salcedo, el de Pedro Herrera Leyva, y aún el de la noticia del Periódico
Oficial ,se conectan con esos grandes temas contextuales. ~8
Por otra parte, Vizcaya Canales es un historiátlor que enfoca su
interés al siglo XIX. Incluso sus incursiones en el México borbónico, tienen
la conciencia de apreciar los procesos de modernización )1secularización que
aunque cronológicamente fueron en el ~iglo XVUl, P,ara efectos de la
periodización histórica ya pertenecen al siguente. Sólo por excepción y a
petición de parte de Los orígenes de la industralización Itegan hasta l 920, y
bien saben los historiadores que el siglo XIX bien pudo haber terminado
poco antes de ese año. Específicamente en 1914 tanto para Europa como
para México, con el inicio de la Gran Guerra para la primera, y con el
desmanteJamiento del antiguo ejército porfiriano para §1 segundo. A este
propósito en la presentación de Un siglo de Monterrey es~fibí que este "libro
trata de un siglo no sólo muy atractivo para los historiadores,
sino de mucha
,
750

'

importancia en la conformación de algunas poblaciones mexicanas, de las
cuales Monterrey no fue la excepción, sino más bien el paradigma". 19
~or :ierto que ~I maestro V~aya Canales ha cumplido su misión de
~e~ un histona?or del siglo XIX casi como un destino, pues irónicamente la
unica_ vez_que incursionó en el siglo XX, le fueron cercenados cuarenta años
de histona. En efecto, según su propio dicho Ea industrialización de
lv!onterrey abarcaba hasta 1960, pero en opinión de un dictaminador -que
c1ert~~ente no era historiador-, esas cuatro décadas no cumplían con los
requisitos para la pu~licación. De que se hará una nueva edición de ese libro
es ya un , compromiso , q~e ha tomado el Archivo General del Estado de
Nue~o ~~on; pe~o no se s1 pasadas poco más de tres décadas de ta primera
pubhcac~on, pudiera hacerse esa reedición incluyendo aquellos cuarenta años
que no vieron la luz en la primera.
~na de las c~~stiones más insistentes que me h~ asaltado a lo largo
de los d1as de reflex1on en torno a la obra historiográfica de Isidro Vizcaya
Canales es _la ?~egun~ de cómo fue que llegó a este grado tan consistente del
quehacer histonco. Como llegó a tan alto grado de iniciación y co' mo ·fu
· T
1 ·
·
eque
as1m1 o tan a .pie de la letra un oficio tan sutil, confuso y de tantas aristas si
no tuvo prop1am~nte una escuela o una masa crítica que lo arropara. Las
respuest~s que fu, enco?trando fueron_ ~enerosas. E.n primer lugar se aprecia
con1 claridad
que
se trato de, una vocac1on para seguir los pasos , tos art 1·tug1os
·
· •
•
Y a~ 1~smuas1ones de Cho. Constato que ha sido tal la fidelidad de este
seguimiento que no_ pude menos de recordar a Philippe Ariés cuando escribió
aquel bello texto t1tu_lado "~n niño descubre la historia". La vivencia del
res_c~te del pasado, dice Anes, ha sid~lara él un fenómeno de naturaleza
rehg1osa, alg? n:1~Y cercano a la ~racia. En segundo lugar, encontré que en
la autoaprec1ac1on d~ , su trabajo como historiador, el maestro Vizcaya
Canales hablaba tamb1en de □ n alto grado de casualidad y desenfado. Esta
fu~ _la c_lave para entender una actitud, muy suya, de positivo desahogo y
ongmaltda_d que se not? ~n todos sus textos y que le dan el sabor de un estilo
muy propio, alegr~, agil redondo y comprensivo; y al mismo tiempo
documentado
y·dracional. Además
como él mismo lo confiesa hacer h'st
·
.
1 ona
al d .
e~a , ~o 1vert1. o y e~~c1onante. '( _en esto toca la esencia del quehacer
h!sto~1co al sentir los lablles, escurridizos/y sutiles límites entre el arte y la
c,e_n~rn. Fue e~t?nces cuando debí _recor~ ~ Stendhal quien escribió que la
fehc1dad cons1stia en tener por oficio la propia pasión.
Será por esas historias tan gratificantes y amenas que han salid d
la plum~ Vizcaya Canales, que sus pares y sus lectores han opinado Je é~
tan positivamente. Israel Cavazos Garza ha considerado su prod · ,
. · ' fi "
.
ucc1on
h1stonogra
1ca sumamente val 1osa", y lo ha destacado como "una ti
. ·
fí
•
,, 21
.
1gura
consagrada de Ia h1stonogra 1a regional . Francisco Salinas Treviño habla

?e

751

�'

de él como uno de los "más destacados historiadores" de Nuevo León. 22
Renato Javier Canní no pudo evadir unir aJ hombre con .su origen y escribió
que "el amor que le tiene a estas tierras y a su historia se filtra en todos sus
trabajos y lo ha llevado a ser uno de los historiadores más destacados".23 Y a
este propósito recue~do cómo hubé de dictaminar junto con el doctor Octavio
-flerrera la obra, Un siglo de Monterrey del maestro Vizcaya Canale_s, quien
usaba el pseudónimo de Bruno Ibáñez. Se trataba de un concurso propuesto
por la Comisión de Historia de Monterrey 400. Lo cierto es que luego de leer
los diferentes textos -encontramos dos cuya calidad era digna del primer
lugar. Pero nos asaltaba la pregunta de quién podría ser Bruno Ibáñez, pues
no cualquiera podría presentar un texto tan bien escrito, CQn tanto
conocimiento del pasado de la ciudad y con una f1uiqez sorprendente.
Cuando el notario público que daba fe del concurso, abrlf, los sobres de los
ganadores y el tal Bruno Ibáñez no era otro que don Isiqrp Vizcaya Canales,
los dictaminadores sabíamos que no nos habíamos equivoeado.
Como tampoco don Isidro ha equivocado l0s rumbos de sus
investigaciones al tomar al noreste como el punto de referencia principal. Y
viene al caso recordar cómo en una ocasión un integrante de la Academia
Mexicana de la Historia a boca de jarro me sorprendió con su afirmación: el
noreste no existe para la historia. No estoy seguro si su tan agresivo y
apremiante cuestionamiento era una provocación, o el inicio de un proceso
mayéutico, o bien la pregunta de una muy cartesiana duda metódica. Lo
cierto es que se encontraba con una persona de la Universidad Autónoma de
Baja California, y ambos estaban decididos a confrontar opiniones y
conocimientos. Inspirado en un texto sobre Gregario Marañón donde se
asienta que la cualidad más alta del historiador es ser un "espíritu tolerante
de capacidad infinita", los disuadí de dejar el asunto par,a tiempos mejores.
Porque para quienes tenemos la experiencia de la formación geopolítica de la
gran llanura nororiental mexicana, la unidad del noreste mexicano es un
dogma de fe histórica. Es más, hay testimonios vivos y fehacientes de esta
unidad. Es el caso sin duda, de don Isidro Vizcaya Cana.les siendo, como es
él mismo, un hombre del noreste; vale decir un noresteño, para usar la forma
un tanto arcaica que aún usamos en la región para relacionar al hombre con
el lugar. Recuérdense los nombres de algunos lugares y ranchos como
Ramireño, Martineño, SaJineño, Veleño, etcétera. Su padre, originario de
Mier en Tamaulipas, y la familia paterna de Matamoros en es~ mismo
estado. La familia .materna con cuna en Lampazos, Nuevo León. El nacido
en Laredo Texas, y educado indistintamente en Nuev~\a1 .&lt;;do y Laredo.
Luego de sus estudios en Ciudad Juárez, y unos año~ en algunos otros
Lugares, radicó definitjvamente en Monterrey. No .tsé si fueron las
sugerencias de Manuel Payno escritas a mediados de su muy prefeddo siglo
XIX, las que lo convencieron de esto último. Sugerencias que por cierto él
cita por ahí en Tierra de guerra viva, aunque de forma incompleta, pero no
1

752

porque oculte la verdad, sino porque no venía al ca59 explayarse. Sea lo que
fuere, deseo terminar tal y como Payno finalizó ague! escrito dedicado a
Monterrey: "Concluiré este artículo -escribe Payn9- diciendo una palabra
sobre sus habitantes. S~lvo algunas afecci~9es pronunciadas de
provincialismo, es la clase de gente mejor que yo pe conocido: amables y
hospitalarios, no desdicen del carácter mexicano, halfiendo además la ventaja
de encontraF particularmente entre las mujeres una {sencillez y un candor y
modestia apreciabilísímos. Si Monterrey estuviera ~ornpletamente libre de la
terrible plaga de los indios bárbaros( ... ) sin duda progresaría mucho y sería
uno de los más deliciosos países para pasar una vlda quieta y tranquila". 24
No cabe duda que Don Isidro ha escogido la mejor parte: una vida quieta y
tranquila, in fide et lenitate, sin más indios bárbaros que los de sus libros, y
los que seguramente encontró en sus años de militancia política.

Notas bibliográficas
1

Una primera versión de este texto fue expuesta en el homenaje que la Academia de
Investigación Humanística y el Museo Metropolitano de Monterrey ofrecieron a el
maestro Isidro Vizcaya Canales al presentar su más reciente libro Tierra de guerra
viva, el de 22 de marzo del 2001.
2

Francisco Ruiz Solís, Historia del pensamiento científico de Nuevo León, en
Miguel Covarrubias, Desde el Cerro de la Silla, armas y letras de Nuevo León,
Monterrey, Universidad Autónoma de Nuevo León, 1992, pp. 157-177.
3

Idem. , p. 176.
;

Isidro Vizcaya Canales, Monterrey 1882: crónica de un año memorable,
Monterrey, s.e., 1991, p. 4-7.
4

Isidro Vizcaya Canales, Los orígenes de la industra/iz~,ción de Monterrey 18671920, Monterrey, Libería Tecnológico, 1971 , 2a. edición (la. ed. 1969), pp. v, I y

5

SS.

Isidro Vizcaya Canales, En los albores de la Independencia, la Provincias Internas
de Oriente durante la insurrección de don Miguel Hidalgo y Costilla 1810-18/l,

6

Monterrey, ITESM, 1976, p. 294.
7

Isidro Vizcaya Canales, Tierra de guerra viva: invasión de los indios bárbaros al
noreste de México 1821-1885, Monterrey, Academia de Investigación Humanística,
2001 , p. 13.
8

Francisco Ruiz Solís, Historia del pensamiento ... , p. 175-176.

9

Isidro Vizcaya Canales, En los albores de la .. . , p. XIIJ.
753

�10 ídem.,

LA CASA DE SAN ANTONIO
Y EL COLEGIO JESUITA DE SEGUIN, TEXAS (1873-1880)

p. 293

11

[sidro Vizcaya Canales, los orígenes de la ... , p. XV.

12

Isidro Vizcaya Canales', Tierra de guerra ... , p. 13.

Manuel Ceballos Ramírez, "Presentación", en Isidro Vizcaya Canales, Un siglo de
Monterrey, desde el grito de Dolores hasta el Plan de San luis 1870-1910,

José Roberto Mendirichaga
Universidad de Monterrey

13

Monterrey, Academia de Investigación Humanístjca, 1998, p. IX.
14

Henri-lrénée Marrou, De la connaissance historique, Paris, Seuil, 1966, p.51 ss.

15

lsidro Vizcaya Canales, Monterrey /882 ... , p. l.

Hayden White, Metahistory, the Historica/ lmagination in Nineteenth-Century
Europe, Baltimore, The John Hopkins University Press, 1973, pp. 18-2 l.
16

De estos temas, aparte de los trabajos más conocidos ya citados encontrarnos
también 'Composición étnica de la población de Nuevo León a la consumación de la
lndependencia", Humanitas, v. 1O, 1969, pp. 447-450; "Monterrey, los primeros
años después de la Independencia", Humanitas, v. 11, 1970, pp. 531-538; "Factores
adversos para el desarrollo de las Provincias Internas en los últimos años de la
dominación española", Humanitas, v. 13, 1972, pp. 293-300; Monterrey bajo sitio,
octubre 23 y 24 de /9/3, Monterrey, Archivo General del Estado de Nuevo León,
1988.
17

Isidro Vizcaya Canales, "El periódico oficial del gobierno de Nuevo León en el
siglo XIX", Humanilas, v. 9, 1968, pp. 405-415; "Montemorelos en la primera mitad
del siglo XIX", Humanilas, 1971, pp. 325-330; 'Don Ambrosio de Llanos y
Valdez", Humanitas, v. 14, 1979, pp. 457-467.

Por circunstancias que aquí abordaremos, la cjudad de San Antonio y
la población de Seguin, situada ésta a unas millas de la primera, ambas en el
Estado de Texas, se convirtieron en el más esforzado intento de restauración
para la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús a finales del siglo XIX.
Las Leyes de Reforma -particu !armente la llamada Ley Lerdo
(S~b~stián Lerdo de Tejada), de 1873- desterraban a todos los religiosos,
religiosas y sacerdotes extranjeros. Para los jesuitas el golpe fue más fuerte
ya que no se habían repuesto aún de la supresión general de 1767, a lo que
había que agregar la dispersión de 1821. La restitución había iniciado en
1853, partiendo de sólo cuatro jesuitas en la república.
Ya veremos aquí de qué manera San Antonio y Seguin se
constituyeron para los jesuitas de la Provincia Mexicana en el refugio para
el destierro. Tierra de transición, ciertamente, y espacio yermo y amargo en
muchos aspectos, no estuvo con todo, exento de algunas alegrías y resultó
ser ciertamente ejercicio ignaciano para templar fe y carácter.

18

19

Mnauel ·ceballos Ramírez, Presentación, en Isidro Vizcaya Canales, Un siglo

de ... , p. XI.
20

Philippe Ariés, El tiempo de la historia, Buenos Aires, Paidós, 1988, pp. 45-46.

21

En Isidro Vizcaya Canales, Monterrey 1882 .. ., p. Vil.

2&gt;

- ldem., p. VI.

23

En Isidro Vizcaya Canales, Monterrey bajo ... ! p. 6.

24

Manuel Payno, "Monterrey, capital del Departamento de Nuevo León", Panorama

de México. Obras Completas, v. 5, México, Conaculta, 1999, pp.102-103.

754

Pero vayamos a la narración de lo sucedido. Remontémonos al último
tercio del siglo antepasado, en el tránsito del letdismo al porfiriato.
Pensemos: ¿por qué son tan importantes San Antonio y Seguin para la
Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús? Porque preparan el retomo a
la patria y afinan virtudes cardinales y teologales en la pequeña comunidad
religiosa a la que nos referiremos.
Saltillo habrá de ser la Traca Mexicana: el Colegio de San Juan
Nepomuceno (1878-1914), tema de investigación que nos ocupa desde hace
poco más tres años, dentro del doctorado en Hist,oria de la Universidad
Iberoamericana, y capítulo que no puede entenderse- sin el antecedente de
San Antonio-Seguin. Algunas ideas de este trabajo intentarán pasar, pues, a
formar parte de la tesis que sobre el Colegio de San Juan Nepomuceno
( 1878-1914), de Sal tillo trabajamos.

��En cartas al General de la Compañía en Roma, el padre Pedro Beckx,
quien había sido rector de Lovaina y a quien el padre Artola conocía
perfectamente, éste le había solicitado permiso y consejo para ·establecer
provisionalmente la Provincia Mexicana en Texas. La respuesta fue
aprobatoria.

solicitaban permiso para abrir allí un colegio, se encamfoaran a Seguin,
poblado situado a IO leguas de San Antonio y que contaba con apenas dos
mil almas. 7

Los que se van y los que se quedan

Así las cosas, viajando de Nueva York a Galveston y "des·pués de
sufrir la cuarentena en el puerto", el P. Artola, acompañado del escolar
Rodolfo Dewey (quien teóricamente le serviría de intérprete pero quien
venía enfermo y meses después moriría) llegó a San Antonio, Texas. Desde
allí pidió a sus subalternos espirituales que cruzaran el Río Bravo y se
dirigieran a esta ciudad, que está situada a unos 240 kilómetros de la
frontera y que en ese tiempo contaba con una población mexicana de más de
cinco mil habitantes.
Monseñor Dubois era el obispo de Galveston y, por entonces, de todo
Texas. El padre Artola le manifestó que "... la Compañía, mientras allí
permaneciera, trabajaría con gusto en favor de los fieles en los lugares que
su lima. señalara, pues no tenían quehacer alguno los, sacerdotes que se
hallaban libres de la educación de los novicios e i11strucción de los
estudiantes". 6
Se habilitó una casa de renta y allí se instalaron los precursores. Los
primeros en llegar a San Antonio fueron los padres Jerónimo Aguirre,
Esteban Antícoli, Francisco Barragán, José Bordas, Luis Manci, Tomás
Mas, Luis Mónaco y Luis Morandí. También, los escolásticos Lorenzo
Alzola, Santiago Larracoechea, José Mercado y Luis Pinelli, al igual que los
hermanos _coadjutores Anselmo Arbelleri y Emilio Guerrero.
Mientras tanto, las noticias sobre México no eran nada halagüeñas. La
Suprema Corte de Justicia había fallado en contra de los religiosos
extranjeros. Nada podía hacerse al respecto, sino acatar la injusta pero
innegable disposición. El fallo era del 19 de agosto de 1873 .
Para reforzar la residencia, llegó a San Antonio a principios de I 874
el padre José Soler, quien ese mismo año sería nombrado Superior de la
Casa y sólo duraría un año en su encargo, debiendo el padre Artola asumir
posteriormente en forma directa el control de la misma.
"Mas, aquella casa -escribe el mismo Decorme-, apenas inaugurada,
empezó a ser el potro para el pobre P. Artola". ¿Por ,qué? Porque muy
pronto, como veremos, al subdividirse ese mismo añó la diócesis de
Galveston y crearse la de San Antonio, el nuevo obispo, monseñor Domingo
Pelli~er, presionado por otra congregación religiosa que alegaba derechos
de antigüedad y se dedicaba a la enseñanz.a, pidió a lds jesuitas, quienes
758

Había problemas en la Casa de San Antonio. "El descontento brotaba
en la Comunidad y la murmuración se abría paso con tanta mayor facilidad,
cuanto más raquítico era el espíritu religioso de algunos y más heterogénea
la mezcla de los extranjeros", escribe Gutiérrez Casillas. 8
"Por bien de paz -sigue escribiendo el mismo h"storiador- el Visitador
permitió ir a sus provincias a quienes lo pidieran". En diciembre de 1875
muere el escolástico José Mercado y ese mismo año se había ido a San Luis,
Missouri, el P. Mónaco, profesor de Teología. Al año siguiente se iría a
Nueva Orleans el P. Antícoli, también profesor de Teología. Y lo mismo
sucedería con el P. Bordas y el Hno. Guerrero. 9
Entre tanto, las noticias sobre México eran, en esencia, las mismas: no
se permitía el regreso de los religiosos extranjeros y se persistía en la
intención de dejar inmodificables las Leyes de Reforma y sus decretos
reglamentarios. Algunos benefactores mexicanos -como don Antonio
Escandón y don Alejandro Arango-, muy fieles a la Compañía y a la
Provincia enviaban ciertos recursos económicos e insistían, sin inmiscuirse
en las decisiones del P. Visitador, en mantener la casa de San Antonio y la
supervivencia de la comunidad en Texas mientras pasara lo más duro del
temporal anticlerical en México.
En febrero de 1875, el P. Visitador daba cuenta a Roma de las
dificultades para consolidar en Texas a la Provincia Mexicana. Escribía:
"... No hay escolares que educar, ni iglesia, ni ministerios que los ocupen
regularmente. Si dispersamos a estos pocos sujetos, los perderemos
seguramente... Sería triste ver disuelta una Provincia que en diez años se ha
. do con tanto Ira bOJO...
. ,,. 10
d up / zca

¿Qué hacer? El Noviciado no cuajaba. La Provincia había perdido
temporal o definitivamente a valiosos integrantes, qúe habían tramitado y
obtenido el regreso a sus respectivas provincias o que, incluso
correspondiendo a la Provincia Mexicana de la Compañía habían solicitado
licencia para estudiar en los Estados Unidos.
Los ingresos eran muy escasos para mantener a la comunidad los
pocos fondos pecuniarios se agotaban la ayuda de los benefactores
759

�mexicanos era insuficiente; y ni el Episcopacio Norteamericano ni las
mismas Provincias Jesuitas de los Estados Unidu5 parecí~n entender la
gravedad de las cosas, además de 9~e no er?D los meJores tiempos para la
misma Iglesia Católica en Norteamenca, particularmente en el Sur.
Fue entonces cuando surgió la idea de crear en Seguin un colegio para
alumnos internos y externos, aprovechando la plan:~ de p~ofesores ya
existente y la rica experiencia educativa de la Compama: Tema, pues, _una
doble finalidad: la de mantener en ejercicio a sus profo~ores Y en estudio a
sus entonces novicios; y la de, a través de la educaci_~n ~o~~¡ remune~ada,
allegarse fondos para subsistir e impartir una educac1on catohca de calidad.
Era la primavera de 1876.

El Colegio de N. S. de Guadalupe

Comprendía el condado de Guadalupe los pobl~do_s de Seguin, _San
Lucas, Lockhart y Gonzalez, más las estaciones ferrov1anas comprendidas
entre Luling y Cíbolo. 11
Los benefactores mexicanos, el obispo Verea, m~mseñor Pellicer, el
Provincial de Castilla, el P. Visitador. .. todos coincidían e~ que era u~a
buena idea establecer un colegio de educación media supenor en Segum.
Con mucho sacrificio y los últimos ahorros, se compró un edificio que había
sido escuela y se le adaptó para el mismo fin.
Se hicieron prospectos o folletos, los que describían el l?gar: "El
Colegio de Guadalupe está situado en un terreno de_algu~a elevación, en la
parte más hermosa de la ciudad. Corren aqm casi constantemente,
refrescantes brisas que hacen este lugar agradable y sano a la vez ... ".
·Mercadotecnia pura! El resto de lo que se decía en el citado prospecto era
~ás adecuado a la realidad: la tradición enseñante de los jesuitas, la calidad
•
•
12
de la educación, lo razonable de las colegiaturas
y pensiones.
Desde el folleto promociona!, el Colegio, como prpyecto educativo, se
mostraba ambicioso. El Curso Preparatorio (un año) in.~luía Lectura,
Escritura Elementos de Gramática Inglesa, Caligrafia, Historia, Geografía,
Aritméti~a y Doctrina Cristian~--El Curso ~lásico era ~e. seis añ_os: In_fima
de Gramática, Media de Gramat,ca y Supenor de Gramat1ca (_Latm, _G~1ego,
Inglés, Historia, Geografía, Aritmética, Declamación y D~ctrma ~n:t,ana);
Bellas Letras; Retórica y Filosofía. Y el Curso Comer,c1al (tres anos), al
tiempo que incluía algunas de las asignaturas antes citadas, a~regaba los de
Teneduría de Libros e Idiomas (francés, alemán, español e italiano).

760

La pens1on por diez meses para los internos tenía un precio de
$250.00 (no especifica si dólares o pesos, posiblemente porque estaban a la
par); y para los externos la cuota iba de $3.00 a $7.00 mensuaJes,
dependiendo el grado. Se trataba, pues, de una educación elitista por el
monto del cobro, aunque merecería ser comparada con la de otras
instituciones educativas católicas e incluso evangélicas de la ép~ca.
Sin duda, los jesuitas mexicanos volvían sobre 1a idea que ellos
mismos promovían tanto en Europa como en Am~rica a finales del siglo
XIX: formar a las élites católicas en un programa con énfasis en ciencias y
humanidades. Ellos estaban convencidos, por otra parte, de que había que
preparar a quienes en muy corto tiempo asumirían el mando de haciendas,
minas y comercios, o deberían ejercer las profesiones liberales con un
espíritu diferente al empleado en una educación laica.
Para entonces ya había regresado el P. Manci, quien se encontraba
estudiando Teología en Maryland. Y además llegaron el P. Angel Barber,
que estudiaba en Inglaterra, y el P. Andrés García Rivas, quien sería el
primer Rector del Colegio de Seguin.
Recién llegados a Texas, les jesuitas mexicanos habían colaborado
pastoralmente en la parroquia de San Fernando (hoy Catedral de San
Antonio), que a la sazón era para mexicanos y franceses. Luego, al mudarse
a Seguin, la parroquia del lugar fue confiada al P. Morandi . Se atendían,
además, las comunidades de Greytown (P. Barragán); San José, Espada,
Medina, El Carmen y San Juan Capistrano (P. Mas); Indianola y Cuero (P.
Manci), más las misiones de San Marcos, Fort Concho, Fort Davis, Presidio,
González, Luling, Santiago, Lake Jackson y Matagorda.
Del curso de 1876-1877, así como del de 1877-1878, no conocemos
registros, pero en el Archivo Histórico de la Provincia Mexicana de la
Compañía de Jesús, en la Ciudad de México, existe un diario anónimo que
narra, en bitácora seriada, los cursos de 1877-1878 y J879-1880, último año
lectivo después de lo cual cierra el Colegio. 13
•
Fueron, pues, cuatro años de enseñanz.a, los de este Colegio de
Nuestra Señora de Guadalupe. ¿Qué sucedió durante estos periodos
lectivos? La historia es fascinante, por _más que la disciplina y sistema
educativos de los jesuitas resultasen fundamentalmente los mismos en todo
el mundo. Por tratarse de una bitácora, muchas cosas quedan a la
imaginación, pero está allí el perfil de una manera de educar "para la
formación del corazón y del entendimiento", CQmo rez.aba el citado
prospecto.

761

�Resultó ser, por tanto, de una corta existenc~a esta insti~ción
educativa. Ya dijimos que como primer Rector del Colegio y por es~ac10 de
dos años habría de estar el P. Andrés García Rivas, quien; salmantino, fue
destinado a la Provincia Mexicana, luego de haber sido profesor en los
colegios de La Habana y Puerto Rico. Igualmente, habían lle~ado a Seguin
los PP. Barber y Manci (este último, de 1878 a 1879, sen~ ~I segundo
Rector aclarando que fue de los precursores). Y un tercer y ultimo Rector
sería ei P. Larracoechea, también precursor, a quien tocaría atender el curso
lectivo 1879-1880.
'
El alumnado y sus prácticas cotidianas

Al parecer, hemos escrito ya lo suficiente acerca de los profesores y
del plan de estudios del Colegio. Hagamos ahora referencia al alumnado y a
la forma en que éste distribuía su día.
·Quiénes eran los alumnos? ¿De dónde procedían ·mayoritariamente?
•
•• ? E
· Cuál t.,era su horario de oración, estudio, clases, comidas
y recreac1on. ¿ n
~ué consistían este orden y esta disciplina de los que tenían fama los
colegios jesuitas?
Vayamos al año escolar 1877-1878, no sin antes mencio~ar que para
entonces habían llegado igualmente a Seguin los PP. Ignacio Velasco,
procedente de Ecuador, quien fungiría como Prefecto del Colegio; el Ese.
Lorenzo Alzola Prefecto de Externos; el Ese. Alberto Cuscó y Mir, quien
venía del prestigiado colegio jesuita británico de Stonyhurst; el Hno. Coadj.
Manuel Martínez (una institución dentro de la Provincia, quien era maestro
de Escuela); y el Ese. Miguel Mulry quien llegaba de Nuev3. York.
Como profesores externos, tenemos los registros . de Mr. Ferr, Mr.
Shaffer, Mr. Rosenfeld y Mr. Ireland (este último, después gobernador de
Texas).
Como alumnos del Colegio, sin poder precisar grados y acentuaciones
escolares y dando únicamente el apellido ei:i la mayoría (costumbre jesuita
de la .época, por otra parte), encontramos a Becquer, Bolado, Coindreau, W.
Coit, Collado, F. Corbett, Cordero, De la Vega, George Frazier, Fruchard,
Garcés, Garza, Herbert Glenn, Frank Hickman, Hogan, Hutchins, Lavoder,
Mayer, M. Pero, F. Price, J. Ramos, Carlos Solano, hook, José Urana,
Fritz-William, White... los que en su mayoría procedían pe diversos puntos
de Texas (Columbus Eagle Pass, Fort Stockton, Galveston ... ) o del mismo
San Antonio-Seguin, más unos cuantos de la Ciudad de México, cinco para
ser más precisos.
762

En el citado diario del Colegio de Seguin aparecen nombres de
hermanos escolásticos (seminaristas jesuitas) que habían llegado allí
seguramente para reforzar la enseñanza de ciencias e idiomas,
particularmente, pero de muchos de los cuales no sabemos su procedencia y
provincia eclesiástica. V.gr.: los Ese. Melmoe (teólogo de Iowa), Donnely
(Lavaca) Duzi, T. Moczygemba y Seully. En cambio sabemos que los PP. F.
Garesche, F. McLoughlin y E. O'Sullivan, colaboraban en la Casa o el
Colegio de Seguin. Igualmente, poco o nada nada sabemos, en su relación
con el Colegio, acerca de los PP., Ese. o Coadj. jesuitas, del clero secular o
del clero regular: Stephen E. Buffard (Galveston), Crowly, Tbomas
Hardwood, Hurbugh, Keley (sacerdote irlandés), Thomas Major (Kentucky),
Juan O'Brien, Shea (ayudante del P. Foresten Lavaca) ...
También de este tiempo y en el Colegio de Seguin, figuran como
colaboradores los HH. Coadjutores Carlos Blurne y José Amorena, este
último quien realizó el extenso catálogo de la Biblioteca Arrillaga que aún
se conserva en México. 14
¿Qué hacía este alumnado durante una jornada ordinaria? Levantarse
a las cinco y media de la mañana, asearse, ir a misa y oraciones, desayunar,
atender a sus clases matutinas y vespertinas, comer en silencio escuchando
alguna lectura edificante o instructiva, hacer el estudio largo, practicar algún
deporte, merendar (medio pan o alguna fruta), rezar el rosario en común,
cenar, ir a últimas oraciones a la capilla y acostarse temprano.
Y, ¿en qué consisitían los pasatiempos? En hacer y elevar cometas y
globos; en jugar dominó o croquet· en hacer trucos. En tocar instrumentos
musicales, ensayar en el orfeón o ir de paseo a fincas campestres aledañas o
bañarse en el río. En comer "muchas sandías". En ir de cacería menor...
Vida ordenada y sencilla, pues. Templar el cuerpo y el alma. Ejercitar
la inteligencia. Muy ocasionalmente, realizar algún festejo especial o recibir
alguna visita importante, como al Padre Visitador o al obispo Verea.
Efectuar las disputas públicas en ciencias; llevar a cabo los exámenes
ordinarios y públicos, más las clásicas distribuciones de premios.
Disfrutar de ciertos asuetos por fiestas religiosas en los que se daba
"comida de primera clase'' (la que consisitía en "un plato más, vino,
bizcocho y café"). Descansar en jueves y trabajar en sábado. Cantar el Veni
Creator... , el Ave Maris Stella y las Vísperas Sole!T\.nes en domingo. En eso
consistía la jornada, que se volvía forma de vida y hábito a fuerza de repetir
.
. 1es. 15
1os mismos
actos y ntua

763

�Regreso a México y fin del colegio

enc~u:iaron sus p~os hacia la frontera, cruzaron de nuevo el Río Bravo, y
se dmgteron a Salt11lo y a otras ciudades del país.
_

En mal año se había establecido el Colegio de Nuestra Señora de
Guadalupe, en Seguin, Texas. ¿Por qué? Porque en ese preciso 1876, a
finales del mismo, triunfaba finalménte el general Porfirio Díaz con el Plan
de la Noria lanzado cinco años atrás, echando a Sebastián Lerdo de Tejada a
territorio norteamericano, como exiliado político. 16
Las cosas irían mejorando en México. Se· iniciaba, con el ascenso de
Porfirio Díaz al poder, un régimen de mayor tolerancia hacia la Iglesia
Católica. Desde Texas, el padre Visitador empezaba a mover a sus soldados
espirituales hacia la ansiada Patria Mexicana. Aún no podía hacerlo
abiertamente, pues se mantenían voces adversas al retomó de los religiosos
de sotana negra, pero se inició un tránsito discreto pero efectivo de Texas a
México.

Parajunjo de 1880, distribución de premios y fecha en que se anunció
el cierre del Colegio de Seguin, "la suerte estaba echada": se podía y se
debía regresar a México. Nadie seguiría la obra jesuita de Seguin,
seguramente por falta de más personal calificado y porque el modelo
educativo no era fácil de implementar sin un 'colchón' económico que
mitigara el déficit que estaba a la vista y asegurara la futura tarea. La Iglesia
Católica de San Antonio, por otra parte, sufría de por sí su propia
problemática, la que mucho tenía que ver con escasez de vocaciones y un
más activo laicado que contribuyera a hacer presente. e~ catolicismo de
manera más firme y contundente.
La verdad es que dos años antes ya se había iniciado este retomo.
Gracias a la invitación del obispo de Linares, monseñor Francisco de Paula
Verea, quien demandaba la presencia de los jesuitas mexicanos en la ciudad
de Saltillo, capital de Coahuila, el padre Visitador había enviado a los
precursores de lo que muy pronto sería el Colegio de San Juan
Nepomuceno, prestigiada institución educativa que funcionaría de 1878 a
1914, fungiendo dualmente en sus inicios como colegio de internos y
externos, a la vez que como noviciado de la Provincia Mexicana, junto con
el de San Simón.
Estos precursores a Saltillo fueron los padres Ignacio Velasco (quien
se convertiría en primer Rector de San Juan y en 1882 sería preconizado
obispo de Pasto, Colombia) y Francisco Barragán (paisano del anterior); el
escolar Alberto Cuscó (catalán) y el hermano coadjutor Manuel . Martínez
(mexicano, originario de Puebla).
Así que, en cuanto terminaron los cursos del año escolar 1879-1880
en Seguin, profesores y hermanos (tanto escolásticos como coadjutores)
764

Escribe el padre Decorme:
No quedó en Tejas .. sino el P. Luis Morandi con el oficio. de párroco
de lof pueblecitosde Santiago y de San Marcos hasta fines de 1884, en que
logro vender la casa y abandonar esta misión verdaderamente desgraciada
para los Jesuítas mexicanos. 17

Conclusión

. Cerramos así este capítulo de la azarosa etapa de la Provincia
Mexicana de la Compañía de Jesús, de los años 1873 a 1880, la mayor parte
de la cual se desarrolla en Texas, en esta región de Bexar-Guadalupe.
¡Cuántos sacrificios hubieron de pasar los jesuit'¾s mexicanos a causa
de estas Leyes de Reforma! ¡Cuánto terreno perdido, en lo que a
evangelización y difusión de la fe se refiere!
Reconocer los vestigios de la Casa provisional de San Antonio·
loca~zar_ lo que queda de este Colegio de Nuestra Señora de Guadalupe, e~
Segum; intentar rastrear y realizar fichas biográficas de estos alumnos, a
través de sus descendientes; acudir a los archivos eclesiásticos y civiles de la
época a fin de 'cruzar' la información; integrar la correspondencia particular
que tenga que ver con el asunto ... puede ser tarea interesante para quien ama
el pasado y va tras sus huellas.
Finalment~, c~mo hem~s. expresado a lo largo de este trabajo, el
retomo de los Jesuitas a Mex1co hasta su actual consolidación, no se
expli~ía sin este fundamental c~pítulo de la vida congregacional y
e?ucat1va de la orden de San lgnac10, la que por ;-,pacio de poco más de
siete años -tres en San Antonio y cuatro en Seguin- tuvo en el Estado de
Texas de la Unión Americana su refugio y estancia provisional.

Notas bibliog~áficas

Charles Hale, en su articulo "Los mitos políticos de la nación mexicana: el
liberalismo y la revolución", explica: "La primera época de consenso ideológico
comenzó con el triunfo de la causa liberal en l 867. La derrota de Maximiliano del
partido conservador y del ejército francés en manos de Benito Juárez reivindi~ó la
Constitución de 1857, las leyes de reforma y el gobierno republicano. Con el triunfo
1

765

�del liberalismo, en palabras de Juárez, la nación habia ganado su segunda
independencia" (Cfr _- Historia Mexicana , Vol. XL VI, Abril-Junio 1997, Núm. 184,
El Colegio de México, México, pp. 821-822 et seq. ).
2Joseph

H. Schlannan, en México, tierra de volcanes , Tr. ,de Carlos de Maria y
Campos, Decimoquinta edición, Editorial Porrúa, México, 1993, pp. 303-305 y 325.
No han faltado quienes han acusado a la Iglesia de México de todos los di~turbios y
levantamientos que sucedieron de 1821 a 1850. Josefina Zoraida Vázquez coincide
con Luis G. Cuevas en que esta acusación es infundada; y refiriéndose
concretamente a este momento histórico, escribe: "Un análisis de la documentación
referente a los críticos aí'los de 1833-1834 -durante los cuales la Iglesia protestó por
los decretos que la afectaban- resulta útil para ponderar su actuación y desmentir que
hubiera azuzado la protesta popular contra el régimen de Gómez Farías". En
"Federalismo, reconocimien~o e Iglesia", ponencia presentada en el "I Coloquio de
Historia de la Iglesia en el Siglo XIX". Ver: Historia de la Iglesia en el siglo XIX,
Manuel Ramos Medina (Comp.), Centro de Estudios de Historia de México
Condumex-EI Colegio de México-El Colegio de Michoacán-UAM-Iztapalapa,
México, 1998, pp. 93-94 .
3Jan Bazant hace referencia a lo sucedido en julio de 1859 y señala : "Las leyes que
afectaban las posesiones de la Iglesia fueron decretadas días después, las que
detenninaban la separación de la iglesia y el estado, hacia finales de mes. Estas
llegaron a conocerse como las leyes de Reforma" (Breve historia de México. De
Hidalgo a Cárdenas, 1805-1940 , Diálogo Abierto 34, Segunda edición, Ediciones
Coyoacán, México, 1995, p. 75). Por su parte, la historiadóra Valentina Torres
Septién, refiriéndose a este periodo de la vida nacional, advierte: "Lo que queda
claro es la intención de limitar la acción de la Iglesia católica no sólo en la
educación, sino en otros campos de la vida del país. El deseo de transformar una
sociedad corporativista en una sociedad compuesta por individuos, cuya lealtad
primaria era hacia el Estado, se trataba de lograr mediante estas acciones legislativas
tendientes a destruir el poder económico de la Iglesia ...". En la educación privada
en México, /903-1976, Centro de Estudios Históricos, El 'Colegio de MéxicoUniversidad fberoam ericana, México, 1997, p. 31 .
4

8azant, op. cit., p. 89.

5José

Gutiérrez Casillas, en Jesuitas en México durante el sig{o XIX, Col. Biblioteca
Porrúa 52, Segunda edición Editorial Porrúa, México, 1990, p, 204.

Gerard Decorme, en eJ capitulo VJII titulado "El destierro y sus tristes
consecuencias, 1874-1878", en Historia de la Compañía de Jesús en la República
Mex"icana durante el siglo XJX, Tomo 11, Tip. · El Regional, ·Guadalajara, 1914, p.
323.
6

7Decorme,

op. cit., ibid.

~Agrega Gutiérrez Casillas: "Los estudios carecían de los elementos indispensables
para su formación . Los pocos bienes de la Provincia no alcanzaban para alimentar
tanto inquilino. La casa alquilada era insuficiente; los alrededores, miserables y
despoblados" . Op. cit., p. 212 .
766

9

lbid , pp. 212 y 413-414. Hay que señalar que esta permisión para alejarse de
Seguin incluía no sólo a los de otras Provincias de la Compaftía sino a los de la
~isma Provincia Mexicana. Para mencionar a los que llegaron a Seguin, por ese
tiempo y después, de la Provincia de Castilla estarían el P. Jerónimo Aguirre y el
Hno. Coadj. Emilio Guerrero. De la Provincia de Nueva York eran el Ese. Rodolfo
Dewey, el P. Francisco McLaughlin y el P. Miguel Mulry. Los P.P. F_e.d_e.rico
Garesche y Edmundo O'Sullivan correspondían a la Provincia de Missourí. Y el P.
Nicolás Serra pertenecía a la Provincia de Aragón.
IOlbid. , p. 214.

''oecorme, p. 337.
12

Folleto de cuátro páginas, impreso en castellano y en inglés (de este último no
hemos podido localizar un ejemplar) , el que se titula: " rospecto del Colegio de
Guadalupe, Condado de
ldem, en Seguin, Texas, Estados-Unidos. Guadalupe
College. A.G. Rivas, S.J. Director", s/f. Debe ser de 1&amp;76, que es cuando se abre
el Colegio.
'
13 D~ario

del Colegio de Seguin, manuscrito de 58 páginas en formato pequeño, sin
paginar, documento resguardado en el Archivo Histórico de la Provincia Mexicana
de la Compañía de Jesús, Legajo XXXII, 1-A.
14

Gutiérrez Casillas, p. 283 .

15Todo

lo relativo a este punto se localiza en el anteriormente citado documento
manuscrito, passim.
16

"Si Juárez apenas había ganado la reelección de 1871 , no era lógico esperar que el
mucho menos popular Lerdo fuera reelegido para el puesto. Así, cuando Díaz hizo
su tercer intento para llegar a la posición más exaltada a principios de 1876, el apoyo
de Lerdo se desintegró y la revuelta militar triunfó antes de fin de año. Lerdo se fue a
\ los Estados Unidos, abandonando el campo a su rival", escribe Bazant. Páginas más
adelante, agrega el mismo historiador que el l 5 de enero de 1877, Díaz promete que
"la religión católica no sería persegu ida ... ". Op. cit., pp. 89 y 92.
17Un acontecimiento triste, que se suma a este final , había sido dos años antes la
muerte del padre Luis Pinell i, párroco de Piedras Negras, en noviembre de 1878 el
mismísimo Día de Finados. Fue víctima de una pulmon ía fulminante y su cue~o
quedó enterrado bajo el altar de la parroquia de Eagle Pass, Texas. Cfr.: Gutiérrez
Casillas, op. cit., p. 226. En cuanto a los números finales del Colegio de N. S. de
Guadalupe, éstos no podrían ser más desastrosos. En carta manuscrita del 30 de julio
de 1880 dirigida por el P. Santiago Larracoechea al P. Artola, quien se encontraba
por esos días en Tepotzotlán, el primero informaba que el balance del año escolar
1879-1880 era de $6,564 pesos de gastos frente a $4,967 de ingresos, déficit de
$1,597 pesos que lograba disminuirse gracias a $962 pesos3por concepto de misas y
ministerios, quedando $400 pesos en caja y $600 por cobrar, con lo que el déficit
contable ascendía a $2,500 pesos. En Legajo XXXIl-1-A del Archivo Histórico de la
Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús.
767

�LOS PROBLEMAS POLmcos INDIANOS,
EL HUMANISMO POLITICO Y LA AUTORIDAD IMPERIAL

Horst Pietschmann
_Universidad de Hamburg
Las Indias, Islas y Tierras Firmes descubiertas por Colón, su naturaleza,
hombres, animales, plantas etc. despertaron desde el principio eJ interés y la
curiosidad de los humanistas, como lo demuestra él caso de Pedro Mártir de
Anglería. Este interés humanista variaba, por supuesto, tanto en la intensidad
como en los aspectos de las realidades extrañas y nuevas percibidas. La
proliferación del interés de la alta nobleza en tener pruebas de lo que se
consideraban testimonios de las « novedades » indianas -« novedades »
consideradas exóticas y raras- en las cámaras de « mirabilia », que
acostumbraba mantener la alta nobleza de aquel entonces, es otro testimonio
de la atención que hace despertar el hallazgo de un mundo, muy pronto
identificado como « novus » 1• Naturalmente humanismo y alta nobleza son
ámbitos sociales distintos, pero les une en muchos casos el interés común por
las nuevas « ciencias » y sus debates sobre la naturaleza, el ser humano, su
organización social, su historia y sus expresiones culturales en el cánon de
las ciencias que tanto se discuten en esta época del Renacimiento, que vió,
además, surgir y afirmarse no sólo el papel del individuo sino también la
disolución de formas tradicionales de sociabilidad y organización social, de
religiosidad, pensamiento y comportamiento2• Desde luego, todos estos
procesos contribuyeron a la división de opiniones y pareceres y causaron
preocupación a los gobernantes que sentían responsabilidad y se preocuparon
por su papel de tales. Por primera vez este tipo de interés y estos debates
trascendieron el ambito de las escuelas teológicas y filosóficas en amplia
medida.
El impacto no sólo de la novedad "América" sino de las "novedades"
que se daban en el interior de Europa excitaban enormemente las mentes de
la gente tanto común, noble o eclesiástica, como culta o más o menos
ignorante ya antes de la reforma luterana. Rebeliones y riñas no declaradas se
pueden observar desde la segunda mitad del siglo XV. Predicadores hasta las
esferas más altas del clero denunciaban tanto la corrupción de la iglesia como
de la sociedad y profetizaban el fin del mundo o el advenimiento del
Milenio3• Por todas partes se vieron cometas y otros signos raros en el cielo
que inducían a laicos y a sacerdotes a predicar contra la cumbre de la iglesia
y su corrupción, pidiendo la reforma de la iglesia__y profetizando el fin del
mundo etc. 4
•

769

�Voces más políticas y pragmáticas, siguiendo a la tradición del siglo
anterior, pidieron un nuevo concilio para remedio de todo. La agitación era
tal en el primer decenio del siglo XVI que Luis XIJ logró que se reuniera en
1512 un conciliábulo scismático bajo la presidencia del cardenal Carvajal,
castellano, de manera que el papa Julio II se vió constreñido a la convocación
deJ V Concilio Laterano que deliberó hasta 1517, gobernando ya el papa
Medici León X.., quien a lo menos más que su predecesor adoptaba la idea
de una reforma eclesiástica. El Concilio sólo fué concurrido por una parte de
las provincias eclesiásticas europeas. Especialmente los otlispos del Imperio ·
faltaban mayoritariamente y la concurrencia de las regiories al norte de los
Alpes en general estaba muy escasa, a pesar de q~e el emperador
Maximiliano apoyaba la idea del Concilio al igual que el rey francés. Había,
en cambio, muchos representantes italianos y espafíoles. Por estas
circunstancias no se ha prestado mucha atención al ,Quinto Concilio
Laterano, que coincidió con el estallido de la reforma l4~erana y remedió
muy poco, si acaso algo, de lo que Lutero denunció en su~ famosas tesis. En
lo que concierne la disciplina del clero especialmente de1 clero regular, sin
embargo, el concilio dictó reglas y disposiciones más estrictas, de manera
que marcaba un hito importante en los intentos de disciplinamiento del clero,
entre las reformas eclesiásticas, como se habían impuesto más y más en la
España de los Reyes Católicos al promoverse por ejemplo el avance de las
corrientes observantes frente a las conventuales dentro de las órdenes
mendicantes, y el climax de este movimiento, marcado por el Concilio de
Trento a mediados del siglo XVI. 5
·
Este movimiento fué impulsado también mucho por corrientes distintas
del humanismo en Europa, que no sólo propugnaba a varios niveles y en
múltiples formas directa- o indirectamente la reforma de la iglesia, sino
promovió bastante también la formación intelectual, el estudio y la lectura a
lo menos entre la población urbana medianamente acomodada, sirviéndose
del nu·evo medio de difusión que era la imprenta 6 . Como es sabido el
humanismo tenía ya muy temprano un sentimiento de la novedad de lo que
promovía y se autodeclaró prácticamente como el moviento innovador por
excelencia al introducir para la época precedente el cqpcepto de ' Edad
Media" y "medieval". Aparte del nuevo interés filológico-anticuario el
humanismo cultivó y difundió muchas ideas en toda una variedad de campos:
teología, pedagogía, filosofía, historia· natural, derecho, matemáticas,
medicina, política, ética, economía, guerra 7 etc., de manera que detrás del
milenarismo y profetismo exaltado mencionado con anterioridad se
encontraba también una corriente más sólida de estudio y, al mismo tiempo,
de pensamiento autónomo, individualista, que cultivaba todos los temas que
preocupaban a las nuevas élites letradas en las ciudades, que, a su vez
planteaban muchos interrogantes a la iglesia como institU&lt;~ión y al clero en lo
individual, poco preparados a responder a las nuevas inquietudes. Con la
770

lectura más difundida, la imprenta produciendo libr d
,
.. .
hasta teológico y finalmente las b'bl' .
os e caracter rehg1oso y
torno al significado de párrafos lde1a: impresas au_mentaban los debates en
debates que no se silenciaban con
a s_a~ta escr:1tura hasta entre laicos,
.crítica filológica como la que b:~só e~1c1ones de la biblia basadas en la
Cisneross. Quizás más en el h pu ~c
rals~o o la promovió el cardenal
.
umarnsmo a norte de I Al
zonas c1rcunmediterráneas del mund
. t'
.
os p,es que en las
ética y de moral tal V"'Z por se
, o cns tano importaban problemas de
.
'
"'
r mas novedoso el fi ·
d 1 . .
comercial 9 con sus anexos de I b
.
. enomeno e capitalismo
letras de ca~bio etc en un mu.ndª anca mtemac1onal, del crédito en base a
·
o aun muy " · f ,,
· •
·
motivo la crítica a la curia romana y al
d go i~o y trad1c1onal. Por este
,
papa o tema un eco muy fi rt ta
mas que no se comprendían las impl. .
,.
ue e, nto
papa~o y de sus estados seculares. rv:~eª:~:e;/~~~~cas d; la actuación ?el
quena moralizar no sólo al cler
.
.}ª un avonarola, quien
también frente a .una poblaciónº'u~~:o a la _po~l_ac1on en general, fracasaba
identidad ,o en la Europa más nort - na mas a1c~ y de fuerte espíritu de
surgían ref~rmadores como Calvinoe~ ape~~s tstallada ¡~ reforma luterana
que nada querían moralizar en térmi~osw~~;ti1~n os ~nabaptrsta_s, etc. que más
pa~a empezar a realizar el reino de Cristo a os a l_a poblac1on en general,
a01vel de las comunidades urbanas E ta y en :a tierra, y, por lo general,
~ menos, 1530 en la fase inicial de ~o
!º~/e:~:~~• entre 1500 _Y,_ más
tiempos bajo el concepto de "di'sc P1mam1ento
.
.
. 11 ado
social"
, en1 los
d ult1mos
conceptos "confesionalizacio'n" y "terrr'tona
. 1rzac1on'.
. .,
, vmcu a o con los

;i:•

Generalm~nte la historiografia especializada man .
,
menos desde la segunda mitad del siglo XVI
.d eJa el concepto mas o
d
, cuan o tanto del lado t T
c_omo e parte de los protestantes se impone la "Kirchenzucht"12
? ico
tiempo,
se
había
generalizado
ma·s
I
Y,
a
mismo
,
.
o menos o que sol' d
•
ab~olut1~mo" o también "despotismo" a nivel d 1
. ia enommarse
decir a 01vel del nuevo fenómeno surgido a loe I as au!o~1dades ~e~lares, es
"estado" o 'estado moderno". Aquí est
ti argo e Renac1m1ento: el
tradicional que en determinadas épocas ::doesc, la1rn_a!me,nte, frente al concepto
·
.
o me uso como el fe ó
dommante
a partir de entonces hasta el final del
.
, . n meno
cronología que se ha mencionado al c .
d antiguo reg1men. La
om1enzo e este párrafi
h
bl .
esta ec1~0, por cierto, mayoritariamente sin tomar et1 cuenta el caso o se - a
Hemos visto que determinados postulados del h
.
. espanol.
político delante de la iglesia se realizaron en E u~an1smo evidentemente
Reyes Católicos con el apoyo decidido de los spanrta yad eln época de los
.
.
reso es e poder
1
especia 1mente el d1sciplinamiento del clero regul
secu ar,
I
época de ambos Reyes hemos visto el Quinto
~/ecu ar. Al ~n~I ~e la
propósitos similares. Podemos concluir que esta ri~110 ~~erano insistir en
dos primeras décadas del siglo XVI se vent'I' p ' emat1ca_ que ya en las
1 o en partes amplias d E
ya sea en los postulados humanistas, ya en la políf
, .
e uropa,
planteado también al joven Carlos de G t
!ca practt~a , se le habrá
an e, qmen no solo recibió una

¡°ª

c:O

771

�educación en la tradición renacentista borgofiona, sino quien estaba en
contacto con Erasmo, al cual pagaba una pensión, quien tenía un preceptor
humanista de la talla de Adriano de Utrecht, posteriormente papa, y quien
tenía consejeros españoles en su corte que le deben de haber informado sobre
los acontecimientos en la Península·. De manera que con cierta seguridad se
p4ede decir que al joven príncipe la problemática de imponer disciplina a
vasallos, fieles, clérigos, frailes etc. no debe haber sido ajena, tanto más que
en persona se sometía a una forma de disciplina rigurosa ideada para reyes,
como por ejemplo comer sólo, para no hablar de la etiqueta cortesana que
impuso y el reclamar el tratamiento de Majestad", hasta entonces reservado
a Dios sólo.
Sus predecesores ya se vieron enfrentados ~n la Península, en Italia y
en América con la problemática, que les preocupaba tanto que se decidieron
a adoptar una medida extremadamente drástica como la 'expulsión de los
judíos, sabiendo que ésto significaba una pérdida demográfica, económica
etc. grave. También en los inicios de la expansión en América tuvieron que
intervenir de forma enérgica para imponer disciplina y el ,órden al separar a
Cristóbal Colón de sus cargos y enviando al comendador icolás de Ovando
como gobernador. Puede considerarse como esfuerzo disciplinador también
la orden generalizada que se da a conquistadores a que funden ciudades para
establecerse en ellas, ciudades en las cuales debían d~ vivir todos los
europeos que emigraban a América .. Junto con aspectos militares esta
medida intentó evidentemente generalizar el control social interno que se
ejerce en sociedades urbanizadas, evitando que la dispersión produzca
fenómenos de "deculturación" al mezclarse europeos e indígenas, como
efectivamente se pueden observar en toda la expansión europea, así, por
ejemplo, en La Española inmediatamente después de la destitución de Colón
y hasta la llegada de Ovando, o más tarde entre los franceses en el Canadá
en donde la corona no insistió tan estrictamente en la concentración de los
colonos en ciudades de nueva fundación - una "deculturación" que la
historiografía moderna, por cierto, interpreta con razón como el surgimiento
de una identidad cultural nueva, pero que no estaba bien vista entre los
gobernantes de la época, que tenían sus experiencias con elementos de la
población que se pasaban del mundo musulmán al cristiano o veceversa.
Hasta el fingirse nobles algunos colonos en la Española preocupaba a la reina
Isabel y provocó una orden terminante que manda que personas que por su
calidad tenían que ganarse la vida por el trabajo de sus manos en estos reinos,
debían de seguir practicándolo también en América 13 • De manera el imponer
disciplina a los emigrantes era desde el principio un aspecto importante en la
política de los reyes, a tal punto que ya Fernando e Isabel comenzaron a
legislar en contra de la emigración de cristianos nuevos, gitanos y otros
elementos demográficos residentes en la Península que se-consideraron poco
fiables tanto en lo religioso como en lo civil. La historiografía americanista
772

"
ha prestado poca atención a estos fenómeno5, insi&lt;:tiendo mucho más, en
cambio,a resaltar e interpretar las medidas dirigidas a convertir a los indios al
cristianismo. Sin embargo esta temprana legislación es una prueba para el
hecho que desde muy temprano América sirvió de válvula de escape para
elementos sociales poco a gusto en la Península.
. Invirt!endo esta perspectiva también se podría decir que cµalquier
medida de imponer una determinada disciplina social implicaba formas más
o me~os s:veras de rep.resión. En suma, podemos decir también, que
América fue un laboratono en el cual se reflejan, incluso quizás con más
claridad que en cualquier otra parte europea, distintas tendencias
renacentistas, h~~anistas, sociales y políticas de la época puesto que
lle~aban a Amenca representantes de casi todos los grupos sociales y
reg1onal~s y hasta al~nos extranjeros, especialmente italianos, pero siempre
en un numero suficientemente pequeño para que el historiador lo puede
enfocar y, gracias a las mismas inovaciones de la época, también lo
suficientemente bien documentado para permitir su reconstrucción. El
problema principal en las últimas décadas, sin e~bargo, ha sido que se
p~odu~o una separación bastante rígida entre historiadores que investigaron la
h1stona de España y/o de sus regiones por un lado y americanistas po el
otro, que en medida creciente se despreocuparon del impacto de los
acontecimientos peninsulares en la incipiente historia colonial americana ..
Desde la primera Guerra Mundial la historiografía, tradicionalmente
más bien orientada hacia los problemas religiosos de la época, empezó a
interesarse por la formación del « estado moderno» como una de las
noved~des que empezaba a articularse a lo largo del siglo XVI y
postenormente. En este contexto se destacó por regla general el impacto del
derecho romano . el surgimiento de la burocracia moderna, que basaba su
actuación sobre papel y escritura, y la transformación de los reyes, desde la
época medieval responsables de la justicia y de paz y guerra, en gobernantes
de tipo moderno que dictaban reglas y normas para los aspectos más variados
de la vida cotidiana a través de sus burocracias ; reyes además, que reinaban
cada vez más no sólo sobre hombres, sino sobre hombres que vivían en un
territorio determinado que demarcaba la extensión geográfica Je la autoridad
regia o sea de de su dominio 14. Este proceso desde hace algunos años•se ha
empezado a llamar "territorialización'. El antiguo concepto bajomedieval del
estado expresado en la noción 'rey y reino reunido en cortes", -que
simbolizaba la bipolaridad entre el rey y la totalidad de sus vasallos y estaba
aun tan difundido en los reinos hispánicos a comienzos del reinado ele Carlos
V que las Comunidades aun la invocaban sin vacilar-, estaba en vías de ser
sustituido por el concepto del "monarca" propiamente dicho, es decir p9r el
príncipe que se elevaba por encima de la totalidad de sus vasallos que vivían
en el territorio sobre el cual gobernaba. Al mismo tiempo el término
773

�''vasallo" paulatinamente es sustituido por el de "súbdito", aunq~e todavía
por mucho tiempo ambos términos aparecerán paralelamente e mcluso de
.
documen tois .
forma yuxtapuesta en un mismo
La historia de las ideas destacó en un sinnúmero de publicaciones el
impacto de las corrientes intelectuales en este proceso de la forrna.c~ón del
'' estado moderno", resaltando según los intereses científi,cos predom1~antes
los aspectos más variados. Pero ya pronto se encontraban a~tore~ persp1ca~es
en esta línea de investigación que se daban cuenta que el mteres hum?11_1sta
por las facultades fisicas e intelectuales del hombre, su ~aruraleza, su ammo
y su historia16 influía también en los gobernantes :
•.

(( Es, pues, necesario para el gobernante y se da por descontado que es posible de
conseguir, dado el desarrollo que la ciencia ha alcanzado, conocer en sus
variedades los temperamentos humanos, para explicarse sus caracteres y penetrar
los resortes de sus movimientos. Sobre ello se puede actuar, prpvocand~ la refor1:1_a
de los mismos, al modificar los factores que influyen en esa diferenc1ac1on
psicológica básica. El político del Renacimiento está dispuesto a reco~o~er la
intervención de elementos naturales, fisiológicos, conforme a_lo que los medicas le
dicen, y elementos culturales, educativos, en los que moralistas y psicólogos h~~en
hincapié. En cualquier caso, a nosotros lo que nos in~eresa es pomprobar la basrca
condición de manipulabilidad que con ello adquieren, ante la '!'ente de, un
renacentista, el ser del hombre, la sociedad, el mundo. En consecuencia, el caracter
de instrumento manejable que el Estado, creación humana, tiene, relacionado, de
una parte, con todo el sistema de legalidad de la Natu~aleza, ~ de otra,. con '?do el
conjunto de circunstancialidad de la Historia, cuyas diferenc10s y part/culandades
,.¡7
son también, en cierto mo do, ley natural.

El texto citado de Maraval I demuestra que a principios de los años 1970
empieza a apreciarse una nueva línea de pensamiento sobre la historia de los
orígenes del fenómeno del estado que hasta hace relativamente poco se llamó
la aparición del " estado mo~erno", o s_ea _la_de inte~pret!r
~c~ivid~d de
gobierno como intento de imponer d1sc1p~ma . social. , D1sc1plmam1ento
social" viene a ser, y ya no sólo dentro de la h1stonografia alemana, desde los
años 1980 uno de los paradigmas centrales de fa historiografia sobre 1~ ~dad
moderna, que se va analizando en sus distintas facetas~ _s~cular relig1o~a,
mixta, iniciado por el estado para realizar sus fines o ,~x1g1do -~º~, amplios
sectores de la sociedad a los gobernantes por la corrupc1on de las
cosrumbres o el rompimiento de la unidad ¡eligiosa etc. etc. No es posible en
este contexto de perseguir en &lt;letal le el trayect~ de los d_ebates
historiográficos sobre la problemática. Lo que si conv,~ene es precisar la
diferencia de este nuevo concepto frente a los antiguos de « estado
moderno » y « absolutismo &gt;&gt;. Estas son fundamentalment~ dos : mien~ras los
conceptos anteriores representaban una « óptica desde ar:riba », es decir la de
los gobernantes y de su aparato gubernativo, respectivamente de su forma de
gobernar el concepto de « disciplinamiento social » incluye ambas

!ª

774

perspectivas, la de los gobernantes y la de los afectados, es decir 1~ sociedad
o la historia « desde abajo» también, ya que la sociedad por su dirigentes e
incluso frecuentemente por la mayoría de sus compunentes hasta exigió la
imposición de disciplina por parte de las autoridades ; en segundo lugar el
nuevo concepto integra por completo las dos esferas casi siempre muy
vinculadas una con otra, es decir la secular de los gobernantes y la religiosa
de los eclesiásticos de las distintas « confesiones cristianas», que desde la
aceptación del « cuius regio eius religio » a mediados del siglo XVI
-ténnfoo que por otra parte señala muy bien también la vinculación del
concepto de territorialización con la del poder del príncipe- a más tardar son
factores decisivos de la política disciplinadora. De aquí se entiende también
fácilmente el porque del tercer concepto, vinculado con los dos anteriores o
sea el que se ha llamado « confesionalización" 18.
Estarnos pues, delante de tres conceptos derivados del alemán y muy
vinculados entre sí : "Sozialdisziplinierung", "Territorialisierung " y
"Konfessionalisierung ". Aunque la historiografia alemana, que yo sepa, no
ha hecho esfuerzos serios de generalizar estos co¡iceptos para la época
moderna en Europa, aparece cada vez más que estos conceptos, manejados
con cierta flexibilidad podrían ser conceptos "unificadores" para la historia
moderna europea, porque pueden superar la antigua división entre "reforma"
y "contrareforma", catolicismo y protestantismo, y los antiguos debates sobre
el "estado moderno" en sus vertientes católicas 'y protestantes etc. Lo
unificador consiste precisamente en el hecho que la práctica política, social y
religiosa se asemejaba de tal manera en las zonas controladas por las distintas
confesiones cristianas que, por ejemplo, entre la "Ktrchenzucht " protestante
y la disciplina religiosa católica había pocas diferencias en cuanto a sus
efectos y frecuentemente también en cuanto a los . métodos de imponerla.
Aunque las autoridades que imponen la discipJina sean diferentes y
parcialmente también los métodos, el resultado "sd&gt;'cial" es casi siempre el
mismo, a lo menos en los comienzos: una fuerte cohesión social, religiosa
etc. interna lograda mediante castigos para disidentes; al mismo tiempo las
autoridades religiosas son cada vez más unidas con las seculares, a tal punto
que en determinados caso el brazo secular ayuda en asuntos religiosos y el
religioso en asuntos seglares; y los súbditos se convierten realmente en tales
volviéndose más manejables y abiertos a influencias ejercidas desde arriba;
paralelamente la atractividad de los cargos que ofrecen las autoridades tanto
seglares como religiosas crece a tal punto que el ponerse a su servicio se
convierte frecuentemente en un honor, remunerado con privilegios y
distinciones sociales. Visto de esta forma el proceso histórico desde
comienzos del siglo XVI los tres conceptos permiten evaluar mejor la
interacción entre poderes y grupos sociales seglares por un lado, e ideas,
instituciones y potencias religiosas, por el otro. Al mismo tiempo trasluce de

775

�forma mucho más clara su arraigo en el humanismo de líÍépoca del
Renacimiento.
Hasta dónde estos conceptos caben aplicarse al caso español y
especialmente al de América duránte el reinado de Carlos V? Hemos dicho
que cronológicamente se postulan los desarrollos vinculados con. los tres
conceptos mencionados desde la segunda mitad del siglo XVI en adelante.
Pero qué tiene que ver todo ésto con Carlos V?: uestra hipótesis es que es el
emperador que aun hoy tan frecuentemente especialmente en la tradición
historiográfica alemana, se califica como 'último emperador en la tradición
medieval universalista" , que supuestamente quería establecer la monarquía
universal, influenciado por su canciller Gattinara y las ideas del imperio de
éste quien actuando como un gobernante renacentista y retomando
antecedentes de sus abuelos peninsulares adelanta. ya en la primera mitad del
siglo XVI en sus reinos españoles estos procesos que se vinculan con los tres
conceptos alemanes referidos. Lo que queremos destacar es que Carlos V en
este contexto ibérico no sólo se presenta como uno ' de los gobernantes
renacentistas caracterizados por una parte importante del humanismo político
de la época ha sido ha sido no sólo el decidido predecesor de estos
desarrollos, sino que encontró en la Península ya las bases sentadas para esta
política y que el caso de América quizás es el mejor elemplo para
demostrarlo. Tanto en cuanto al disciplinamiento social como en cuanto a la
confesionalización y la territorialización el emperador promovió jalones en el
desarrollo qu llevaban a España quizás a ser la primera monarquía en
Europa, en la cual largamente se habían impuesto estos procesos que
anteriormente se vinculaban más bien con el reinado de Felipe 11. Hasta en
las posturas personales del emperador se dejan perseguir estas tendencias
,
desde muy temprano.
,
Los inicios de Carlos en sus reinos peninsulares, por cierto, demuestran
a primera vista no sólo muchos aspectos de un príncip.e renacentista, sino
presentan bastantes alusiones al y vínculos con el humanismo político, como
por ejemplo se puede observar en el discurso famoso qu _pronunció el obispo
Mota en nombre de Carlos en las Cortes de La Coruña n 1519 poco antes
de partir para Alemania a coronarse Rey de Romanos y E'tnperador electo en
el cual Carlos se pone en la tradición de los emperadores romanos que desde
España llegaban a dominar el Imperio y sugiere ª ·· los españoles -sus
« súbditos »- que através de él se convertirán en lds protectores de la
cristiandad. Paralelamente se autodenomina en reales provisiones con alusión
a la antigüedad romana « Don Carlos . . . rey de Ca illa, Aragón etc ...
domador de las gentes bárbaras» al hablar de América, intitulación utilizada,
por cierto sólo durante poco tiempo 19 .

776

. . ~arlo~ V como gobernante que destaque por sus medidas de
d1sc1phnam1ento social podría aparecer ~ fJri:Uera vista como una
~xagera~ión bastante grande, sobre todo si se piensa precisamente en la
1~uenc1a de Er~mo y Adriano de Utrecht sobre el joven príncipe y en el
circulo de bumamstas, tanto de filiación flamenca, como italiana y española,
q~e rodeaba al emperador a lo menos en los primeros dos decenios de su
remado. ~on ~odo hay bastantes indicios que indican que al joven César tanto
las_expene~c~as deJ enfrentamiento con Lutero. y del rompimiento de la
unidad religiosa, asj como el levantamiento comunero castellano
const~tuyeron experiencias con tanto impacto sobre su persona que le hacen
r~acc1onar con bastante violencia frente a lfüertades. reales o supuestas de
?1uda~es, frente a heterodoxias religiosas que le acosaron no sólo en el
!~peno al~mán, sino también en la Península con judaizantes y moriscos y
mas tarde incluso con brotes protestantes. Frente a estas tendencias no debe
d~ ~xtrañar el incremento paulatino de la presión de autoridades religiosas y
civiles en favo_r de la ~omogeneidad ideológica, religiosa y social que, al fin
Y al cabo, solo pod1a ponerse en práctica con e] consentimiento del
emperadorº. o hay que olvidar en este contexto que incluso humanistas de
1~ ~11~ de Erasmo le escribían a Carlos V sugiriéndole que imponga tal
d1sc1plma 21 .

~~y fuertes in~icios i?cluso que para Carlos el principio de la
.exaltac10n de su autoridad le importaba más que si las cosas se decidfan de
u~a u otra forma. Tal impresión_~e sac~ a lo menos de ideas expresadas por él
mismo de forma secreta a su huo Felipe, así cuando en las instrucciones de
1548 para el príncipe Felipe escribe, refiriéndose al personal que gobierna en
su nombre sus extensas posesiones :
. "que tengan cuidado de entretener los súbditos en Justicia, policía, y que sean
calificados para el(o, y a la buena gobernación de dichos reinos y Estados, cada uno
según lo que se le encomienda; y demás desto, que tengan continuo cuidado de la
guarda~ seguridad de _e~los. Y vos ternéis gran miramiento que hagan y exerciten
sus of}cws como conviniere, ~ no excedan de sus instrucciones, ni usurpen más
auton~ad de la que se les diere, y que sepan que haciendo al contrario seréis
deserv1do y des~onlento dello, y que no lo sufri;éis, y mandaréis remediar muy de
ve_r~s como quier ?ue sea~. Y aunque no debreis creer las quexas, si algunas se
h1c1eran de los dichos Virreyes o gobernadores no dejaréis d1:. entendellas
informaros de la verdad; porque no haciéndolo sería dar ocasión a que los di h e
.
b
d
fi
,
c os
Virreyes o go erna ores uesen mas absolutos y a los vasallos de desesperarse. ..22

, De estas frases efectivamente se ~ed~~ que al emperador Je importaba
mas_ la forma de gobernar que la apltcac1on de una política precísa, en el
sent!do que _con recon~cer y obedecer a la superioridad del rey/emperador se
pod_1~~ baraJar y suge~1rsele conceptos y medidas políticas muy distintos. La
dec1s1on la adoptana luego en base a informes, consultas y pareceres
777

�elaborados por la burocracia, una opinión que él mi_smo ~xpresaba poco
después del párrafo citado, al hablar de problemas amencanos.
. .
indios sobre lo cual ha habido diversas
. y cuanto al ,:eparllm1ento ~e ~~~mucha; veces y tenido diversos respectos Y
informaciones y avLSos se ha p~allca
d d a Don Antonio de Mendoza como
Pareceres, y últimamente escnpto y ma~ a o ase y enviase el suyo. Como habréis
•
N
E
-apara que se mform
, b.
visorrey en la ueva span
.
·a ara agora y en lo venidero, y sera ien
entendido, la cosa es de muc~a ,mpor;7c1 fnación que en esto hiciéredes, por los
que tengáis gran advertencia en la
de arriba. y ansí, no dexaréis, habida
dichos respectos t~~ados en es~e otro p bien consultar muy bien con hombres de
la dicha informac1on, de examinarla muy 1· ydan las cosas de allá, y que tengan
. . .
. teresados Y que en ien
.
,
muy buen JUICIO no m d uardar
. ' la preeminencia
.
. r eal, y lo que toca al bien comun
principal fin y respecto e g
I
t . ·ento que se hará sea moderado y menos
de las dichas indias, y co~/ sto e repar ,m,
perjudicial que ser pueda.

:/;~lo

b d' . ' n a la autoridad real y deliberación y consejo
Respeto y ~u
mac10
ara ser un buen gobernante son ' pues,
como los dos pn?c1p1os centrales _P d obierno para Carlos y las expresa
condiciones para implementar medidas de gde un tratado de política de la
con tal claridad que pod_ría¡" ser to;a ;~mprendería su postura en acuerdo
época. o sorprendena s1 e ~mpera ?rt
etándola -dicho en ténninos
con la si,tuación legal v1ie~=~ d: ;:icipación política mayor de sus
contemporaneos- como .~na o
re resentación estamental, ya que
súbditos en compar~c1on con la
p ser oídos y consultados, fórmula
prácticamente todos tienen el derecho de do en la legislación indiana del
que efectivamente se encuentra a menu d . hablar de ui1a especie de
em erador. De esta manera hasta se po na .
lítica ues,
de una po
' p
" .mPd.1v1.d ua¡·iza c·10' n" de los derechos. representativos,
24
muy en la línea del humanismo político

-º~

.
., d
nuevo ceremonial al estilo
~~ralelamente la mtro:u:c;~n bu;oc~Ztico peninsular confinna hasta
borgonon en su corte Y su P
. .d d formaba parte de los nuevos
dónde _la puesta e? escena de esta supenon ~an en el arte y la arquitectura
principios de go_b,erno, que hast~ se e;cue;e estos principios habían sido
imperial. Por cierto, m~ch_os e emen os redecesores de Carlos, pero es él
·
t' Felipe U sólo
Practicados ya con antenort dad por los p
d tal manera que postenormen ,
quien. los ~delant~d e los en una for~a arquitectónica y espa~ial,, ~I
necesitaba ue mo e~,
.
convertirse en gobernante mmov1l
emprender la construcc~o~ d~uEs~:1~lriante es en este contexto el estrecho
o, a lo menos, _roe~ movil.
Y . -~
a hacer visible lo sacro del orden
vínculo ~on la 1gles1~ y con la h~e~1g\: ~~ancia del control sobre la iglesia
gubernativo establecido. De ª 1
s conflictos frecuentes con la
mediante el patronato u otras pr~rroga ,vas y Io

ª-

l

autoridad papal que de ahí se denvan.
778

Este vínculo eclesiástico anterior a mediados del siglo XVI contribuyó
con frecuencia a desorientar a los historiadores, especialmente en .lo que se
refiere a Carlos V, porque según la organización admini_strativa, la situación
legal, política etc. movía al emperador a actuar en uno de sus reinos de una
forma, y en otro de otra manera o, incluso, le inducían aparentemente a
pasividad frente a problemas similares. Para poner un ejemplo cabe traer a
comparación la actuación de Carlos en el Impetio, en dónde intentó imponer
órden y disciplina mediante importantes y extensas legislaciones en forma de
varias "Reichspolizeiordnungen"25 • En esta legislación se mand.an observar
reglas muy extensas hasta para la vida cotidiana, la manera de vestir
aspectos sociales, laborales, la justicia etc. etc., y casi cada mandamiento va
acompañado de amenaza de penas para eventuales infractores. Si buscamos
algo similar en la Península no lo encontramos, porque al pare.cer el rey aun
no tenía que legislar en tales asuntos. Mirando más de cerca encontramos que
tales mandamientos y normas se dictaban en parte por los concejos
municipales, en parte por las iglesias metropolitanas, obispados, sínodos
provinciales o concilios provinciales y hasta p9r la inquisición. Esta
diferencia es bastante lógica, puesto que al romperse en el imperio la unidad
religiosa muchas cosas que antes se reglamentaban a lo menos en teoría por
autoridades eclesiásticas y municipales se trataron ahora de forma muy
distinta según la confesión a la cual se había adherida cada región . De ahí
también el esfuerzo imperial de proyectar unas normas uniformes y
coherentes sobre todos los principados y señoríos del imperio. De manera
que el disciplinamiento social, como ya se dijo, se efectuaba en cado uno de
los reinos, principados etc., heredados por Carlos V, de manera diferente,
según la situación « constitucional &gt;&gt; o legal de cada uno. En Castilla hay
relativamente p9co legislación real de tipo disciplinadora, ahí con mucho la
mayor parte se encuentra en los campos eclesiástico y municipal. En
América, en cambio, dónde ni la administración eclesiástica ni la municipal
estaban aun muy desarrolladas, es mucho más numerosa la legislación real de
este tipo que en Castilla. Aunque no se tiene una cuantificación y
comparación sistemática del volumen de la legislación imperial para Castilla
y para las Indias, ni es posible intentarla en el marco de este estudio, no
parece ser aventurado, de sostener que hay mucha más legislación de tipo
general, como ordenanzas e instrucciones, para América que para Castilla
con sólo revisar brevemente el registro de la legislación impresa castellana y
una eolección de documentos pertinente para América26•
·
Por supuesto que esta presión para imponer uha determinada disciplina
social no sólo se ejerce por parte de las autoridades religiosas y civiles, sino
también por grupos influyentes de las élites sociales que ejercían esta
presión en la vida cotidiana de aglomeraciones urbanas,sea de manera
informal, sea de manera legal, como puede observarse en actas de cabildo y
como parece indicarlo la historia de los estatutos de limpieza de sangre27 que
779

�aumentan paralelamente al incremento de la presión gube~amental, p~ro se
imponen frecuentemente por cabildos eclesiásticos o seculares, es decrr por
instituciones más o menos representativas de determinados sectores de la
sociedad. No sólo la "pureza de la fé' y de la "sangre" se convierten en
elementos de presión social, agravados especialmente por lgs mecanismos de
denuncia utilizados en la inquisición, en combinación con los métocjos de
interrogación, el secuestro de bienes y Ja infamia atribuida a los culpados Y
sus familiares, sino el control de la vida intelectual en gene~al aumenta con la
creciente censura de libros e ideas por los tribunales inquisitoriales y el
control gubernamental. Con la publicación del « Index librorum
prohibitorum" a mediados del siglo, y aun gobernando Carlos V esta pres1on
en favor de una ortodoxia religiosa y del pensamiento llega en España a un
apogeo ya en tiempos del emperador, mientras la his_torí~grafia ~o muy
familiarizada con Españ.a suele atribuir este desarrollo mas bien a Fehpe II. Y
su época.
Aumentando la presión en un sistema de tuberías interconectadas, las
leyes físicas postulan o el rompimiento del mismo en su parte más dé~il o la
apertura de válvulas de escape. Lo mismo se puede esperar de un sistema
social bajo múltiples presiones. Como en España no se observ~ el
rompimiento cabe preguntar por las válvulas de escape que se hayan abierto
en tiempos del emperador para grupos sociales que no tóler¡tba~ o ~u ían de
esta presión ideológica en aumento paulatino. En el caso d~ la h1stona de las
ideas hasta la Italia papal podía ser una válvula de escape, ya que en ella, se
alegó, existía "libertad de prensa" como reprochó Las Casas a Ginés de
Sepúlveda cuando éste hizo publicar ahí s~s alegatos _en el debate con_ ~I
dominíco que no había podido editar en Castilla. Pero e_v1dentemente t~~~1en
América podía ser semejante válvula de escape, Junto a los eJerc1tos
españoles que luchaban en medida creciente a lo largo de la Europa,
sumergida en conflictos bélicos religiosos o de oposición frente al
predominio de la dinastía habsburga o de cara al avance turco por m~r y
tierras de los balcanes. El mismo Hernán Cortés demuestra estas alternativas
en su biografia incluso antes del reinado de Carlos, habiendo querido ir con
el Gran Capitán a Italia y no lo pudo poner en práctica por una lesi?n _de su
pierna, se fué luego a América, que por cierto a pesar d~ los yac1m1entos
auríferos en La Española aun no era un lugar muy -atractivo para la
emigración y hasta la Especiería parecía haber movido más a los ánimos
castellanos que la temprana América. Recién la hazaña 'conquistadora del
mismo Cortés entre 1519 y 1521 - justo en los años iniciales del reinado de
Carlos V- contribuía a cambiar la situación y hacer atractivas las nuevas
posesiones americanas.
Aún no disponemos de estudios sistemáticos de este escapismo frente a
la presión política, religiosa ideológica y social creciente, pero hay indicios
780

crecientes desde el comienzo del reinado de Carlos V, que parecen indicar
que América fué elegido efectivamente como una t¡erra de mayor libertad
por muchos españoles que emigraban a las tierras de reciente descubrimiento
Yconquista. Cortés mismo le propuso a Carlos la idea que con más razón que
en A_lemania podía nom_brarse "emperador'~ 8de las ~~erras americanas ganadas
de infieles por medio de las armas , abnendole nuevo horizonte
'civilizador" aJ "domador de las gentes bárbaras"29. Los misioneros
men_dic~nt~s que C?rtés pidió a la corona para empezar la evangelización de
Los md10_s ~han alla e_n plan de "apóstoles" con visiones proféticas de una
nueva cnstiandad meJor que la corrompida en Europa30 . El mismo nombre
que Cortés dió a la tierra por él conquistada: "Nueva España", parecía ser un
programa, porque podía significar tanto "otra España (más)" así como una
"Esp~a. nueva y re~o~a~,ª"· No sabemos aun bien, hasta dónde la conquista
de _Mex~~o, que_ comc1d10 con la derrota de las Comunidades, produjo una
em1grac1on crecida desde la Península, sólo sí que en Jas islas del Caribe gran
parte de los colonos abandonó a sus asentamientos previos para trasladarse a
México.
Si bien ~stos. estudios que vinculan a la historia de España en un
momento preciso e importante de su historia con otro acontecimiento crucial
en América estan aun largamente por hacer, las mismas medidas tomadas por
~¡ emper~dor, tras su regreso de Alemania a la Península, destacan la
1mportanc1a de América en su horizonte político de los años 1522-l 524.
Apenas regresado a Castilla y liquidadas las postrimerías de las
Comunidades con penas para los unos y perdón para los otros, Carlos toma
una serie de medidas muy significativas, que todas pueden considerarse
como enfocados hacia América: nombra al general recientemente electo de la
ór~en dominicana, García de Loaysa, como su confesor, lo promueve a
obispo de ?sma ~ lue~o lo nom~~a Rresidente del Consejo Real y Supremo
de las Indias, de reciente creac1on . El mendicante encumbrado de esta
forma espectacular había sido electo en 1518 en Roma general de los
domínicos como sucesor del Cardenal Tomás de Vio, el famoso Cajetano,
encargado de tratar con los problemas del luteranismo incipiente. La elección
se hizo poco después de la clausura del V Concilio Laterano, del cual ya
hemos hablado. Es poco probable que García de Loaysa, a pesar de que al
parecer no tomó parte en el concilio -como una serie importante de sus
correligionarios- no haya sido enterado muy pormenor de los
aconteci~!entos romanos, de l~s problemas de la iglesia en aquel momento y
de la pol_1~1ca con la cual la ~ur'.a pensaba enfrentarlos. Parece que después de
s~ elecc1on en Ro~a se fue rap1dam~nte a la Pe~ínsula, a la cual. llegó en
v1speras del estallido de las Comumdades, movimiento en el cual vemos
aparecer ocasionalmente monjes mendicantes como actores prominentes 0
co~~ insp!radores intelectuales a la ~or~ de re~a~tar propuestas, proyectos
etc. . Obviamente el emperador considero a Amenca, después de la solución
781

�del problema comunero, como el problema de politica · interior de mayor
preferencia. Parece tan grave que rompe -poco después del un levantamiento
en Castilla que reclamó derechos, usos y costumbres antiguos- precisamente
con el esquema institucional heredado, erigiendo un nuevo organismo
supremo dentro del montaje institucional castellano y pone al frente de esta
&lt;:ntidad no a un personaje de experiencia americana o de filiación h4manista
sino al general de una órden mendicante -arraigada ~n la escolástica y
reformada poco antes en el sentido de la observancia estricta de las reglas de
fundación - que acaba de enterarse en Roma de las medidas de imponer
disciplina al clero, acordadas por el V Concilio LateranQ. Evidentemente se .
habían ido a América muchos de los elementos castellan6s inquietos por uno
u otro motivo que necesitaban de una vigilancia y de un control político y
social más estricto del que la incipiente organización eclesiástica podía
ejercer33 • Hay más que meras sospechas que el mismo conquistador de
México y sus afiliados, que habían dado pruebas de cierta « cercanía
ideológica» a las Comunidades, eran uno de los objetos principales de esta
medida.
El organismo que efectuaba este control en la Península en gran medida
era la Inquisición. Los poderes inquisitoriales, por cierto, se encargaban muy
rápidamente a determinadas personas eclesiásticas o entidades monásticas.
En 1ueva España existía un poder inquisitorial provisional con aprobación
papal desde 1522. Recién en 1532 el obispo Zumárraga fué introducido
formalmente en el oficio de Inquisidor de Nueva E~paña. Ya antes el
dominico Juan de Betanzos, quien temporalmente ostentaba este poder, inició
en 1526/7 una veintena de juicios por blasfemia ópntra otros tantos
conquistadores. Richard Greenleaf, quien mejor estudió tjsta institución en la
incipiente Nueva España, sospecha que la inquisición dolninicana se empleó
como instrumento político contra los afiliados a Herná,p Cortés34 • Siendo
dominicos García de Loaysa al frente del nuevo organismo directivo
metropolitano y en Mexico el inquisidor Betanzos , es de suponer que
Betanzos procedió o por orden de García de Loaysa o a lo menos en
consentimiento con él, si tomamos en cuenta las confidencias mutuas
especiales y las comunicaciones rápidas entre los miembros de una misma
órden monástica. De manera que Hernán Cortés y sus afÜiados eran, como ya
se sospechó, os primeros que se tenían que disciplinar i través de la nueva
entidad administrativa superior. Si este propósito resultó s0lo del interés de la
corona en reducir políticamente a un conquistador exit0so que amenazaba
c,,n elevarse demasiado por encima de su modesto estatus de hidalgo o si
este interés provenía del hecho que Cortés mismo, al 'desprenderse de la
subordinación del gobernador de Cuba, Velázquez, había empleado formas
de justificación que asemejaban demasiado a las de las Comunidades queda
por estudiar más a fondo 35 • En el ca o visto, al parecer, colaboran autoridades
seculares y eclesiásticas, pero éstas últimas a lo menos necesitan de un
782

P~; .

~espald~, ~erte
p8:1e. de _las rimeras para !ograr poco a . poco la
reducc1on o el d1sc1plmam1ento de un conquistador con demasiados
P?deres.Los dominícos, por otra parte, parecían representar corrie.ntes
diferentes como indican los conflictos internos de los miembros de la orden
en América. Algunos de sus miembros parecían moverse más bien en la línea
« pr~fética » que el concilio quiso «reducir». Por otra parte era
prec1s_amente Hemán Cortés quien había pedido am emperador frailes
mendicantes para la evangelización de los indios, rechazando de entrada el
empleo del clero secular para esta empresa36
Los_ pro~esos que la inquisición fulminaba contra blasfemos y pronto
~ontra . JUd~,~~e~, conversos iniciaron también la política de
con_fes1onahzac1on , aunque todavía en la línea tradicional que habían
segu1?0 los reyes católicos, es decir procediendo contra los elementos
marginales de la. f~ católica que parecían seguir practicando ritos y
costumbres no cr1st1anas. Poco a poco, sin embargo el cánon de los
' pecados" persona 1es aumentaba conforme la Inquisición 'se consolidaba y se
empezaba a proceder también contra determinadas ideas que pertenecían a la
ampli~ ~ama d~l ideario cr~stiano37. El hecho de haber impuesto la obligación
de residir en ciudades o villas a los españoles facilitara este aumento de la
presión. Por ?~ra part~ h~y que admitir que la extensión de la tierra y su
~scasa poblac1on contr1bu1a a que este control en Am'érica siempre era menos
mtenso que en la metrópoli y las posibilidades de escape eran mucho más
g~a~des. Pero -~n _los centros coloniales, en donde residían las autorrdades
civiles y ecles1ast1cas, el control y la disciplina se impusieron de tal forma
que elementos disidentes se iban desplazando cada vez más hacia las
perife~ias de la_s posesiones españolas. Así por el ejemplo en el siglo XVII el
profetismo religioso se puede detectar todavía en el área de Guadalajara
Durango, Chiapas u otras regiones periféricas, pero ya muy raras veces en lo¡
centros coloniales. Mientras aun carecemos de investigaciones sistemáticas
de estos problemas ~~lo se p_uede a;anzar, hasta ahora, la hipótesis, que el
proceso de la exp~ns1on espanola fue llevado a cabo lo menos en gran parte,
por_~lemento~ soc1ale~ ~ue se encontraban también huyendo de las presiones
polit1cas, sociales, rel1g1osas que aumentaban en la metrópoli conforme se
1mpon~an los fenómenos mencionados de los nuevos tiempos18 •
Postepormente les seguían emigrantes más interesados en el lucro económico
y el ascenso social, y más dispuestos al acomodo político según pareceJ9_
. La creaci?n del Consejo de Indias es, al mismo tiempo, la primera
medida en la linea de lo que se ha llamado "territorialización". La nueva
entidad_ tiene claramente ~ompetencias supremas para una zona geográfica
d_et~rmmada, ~, la cua_l tiene_ q~e. gobernar y "oir en justicia", es decir
s1rv1endo tamb'.en ?e. tnb_u_nal Jud1c1al ~upremo. A partir de aquel tiempo este
proceso de terntonalizac1on en las Indias progresa rápidamente, primero con
783

�la creación de toda una red de tribunales superiores de justicia que acumulan
determinadas facultades de intervención gubernativa, es decir las
'Audiencias y Chancillerías" americanas 40 . En el caso novohispano se creó
ya en 1527 la primera audiencia y chancillería al frente de la cual se puso con
Nuño de Guzmán un elemento que· bien pronto destacó por sus crueldades y
arbitrariedades, aunque a primera vista parecía tener las cu~lidad s
necesarias oomo para enfrentarse militarmente con Hernán Cortés si hacía
falta. Con respecto al concepto "territorialización" es significativo de
observar muy pronto el surgimiento de una interminable serie de pleitos de
competencia entre unas y otras autoridades por la extensión de su
jurisdicción. Estos pleitos demuestran muy claramente que los funcionarios
de las distintas instituciones estaban muy conscientes que su jurisdicción se
ejercía en determinados ámbitos territoriales y obre la población que o
residía permanentemente en este ámbito territorial o se encontraba ahí
casualmente en el contexto de un delito o cualquier roze con residentes de la
región.
Sustituido uño de Guzmán unos años más tarde por el obispo
Ramírez de Fuenleal aquel organismo empezó su papel de organizar el
gobierno de la tierra41 hasta que en 1536 llegó el primer virrey Antonio de
Mendoza a México, después de haberse solucionado,por fin, la serie de los
famosos pleitos de Colón por medio de un compromiso entre la corona y los
herederos del almirante, logrado en 1535. Con el virrey se inicia la fase
definitiva de territorialización en ueva spaña porque 'ya se encuentra en
América no sólo un 'alter ego" del rey, sino que podía actuar también a
través del llamado real acuerdo de la misma manera como actuaba el rey en
la Peninsula: disponía de sus subalternos a lo largo del territorio,
corregidores y/o alcaldes mayores, y se asesoraba c0n la chancillería y
audiencia en real acuerdo siempre que ocurrían casos graves 42 . Es a partir de
aquel tiempo que empieza el reconocimiento sistemático de la tierra por
medio de las conocida relaciones geográficas y por visitas de autoridades
que inventarian pueblo de indios por pueblos de indios, sus habitantes sus
productos, las distancias que separan uno del otro, su situación administrati a
« en tiempos de la gentilidad » etc. ,etc. De esta manera la autoridad real
llegaba a toda partes, con frecuencia muy lenta, ha a se puede decir,
efectiva ólo en dar a conocer que había a unas cuantas jornada del lugar un
representante del rey que impartía justicia imparcialmente.43 Es interesante
de observar cuan rápidamente se impu o I sistema de recurrir a la justicia en
caso de disidencia hasta entre los indios. Los pleitos aumentaban tanto que
pronto había que aumentar el número de los los juece 44 . Precisamente los
indios parecían muy dedicados a pleitear delante de los tdbtmale de justicia
superiores, a tal punto que para ello se estableció en México un Juzgado de
Naturales,. propios para ellos en el cual el virrey falló pleitos en persona45. i
bien conocemos bastante bien el aspecto institucional de este proceso muy
784

poco, s~ sabe del porqu~ -~ cómo _se logró que también los indios aceptaron
ta.i:i raptdamente la s_um1s1on a _la Justicia real. Lo cierto es en todo caso que
?1ª~ º. m~nos a med~ados del ~1glo XVI Nueva Esp.!ña estaba dividida ya en
JUn~d,cc1~nes Y hab1a rec_onoc1do ampliamente el monopolio del ejercicio de
la v10lenc1a por los organismos reales jmpuestos por la co'rona a tal fin.
.

Es evidente que mucho se podría decir todavía al respecto. Lo que
es ~ue aparezca ciar~ que gran parte de la historia política, religiosa,
a mm1strat1va etc.de aquel t1~mpo también se puede leer como una historia
que _se mueve en~e
vertientes de los tres conceptos que he~os ido
exphc~ndo . al . pnnc1p1O, o sea territorialización --disciplina socialconfes1onal_1zac16n. Estos conceptos pueden ejemplificarse muy bien en el
caso ~e~1cano, que responde más que cualquier otro paralelo a las
caractenst1cas_ q_ue los _tre~ ~nceptos pretenden resumir. Mientras en Europa
co_n. su~ trad1c10nes JUd1c1ales arraigadas, los complicados sistemas de
pnv1leg1os y deber_es vasallíticos eJ proceso de transformación se detecta con
mucho mayor dificultad, en América, en donde no había muchos
antecedentes
que respetar
· d"10s, que no se
. .
. . , -a no ser en casos de puebl os de m
resistieron a la dommac1on española o incluso eran al 1ados que gauardando
sus usos, c:ostumbres y d~rechos, si no se oponían a la fé cristia~a46 _, ya que
los conquista~ores Y pnmeros colonos tenían poca posibilidad de crear
d~r~bos propios, a no ser los que se podían deducir de las capitulacione 41
S1 bien la redefinición paulatina de estos derechos por parte d ¡
s ·
11 •
1p , d
.
e a corona
evo en e . ero, e conquista más reciente, a la rebelión de Gonzalo Pizarra,
Y, p~r lo tanto a una grave amenaza de la autoridad del emperador al perder
la vida. e~ ella el primer virrey que Carlos V había enviado allá, estos
acontec1m1entos no obscurecen fundamentalmente Ja vi·s,·o·n
·b
s·
.
,.
am a expuesta.
1 ,
1 s.e. eva uana de forma s1stemat1ca la legislación de Carlos v. para
A~enca muy _probablemente resultarían tres areas principales de actividad
legisladora: pnmero la que se refiere a poner las ba es al eiercicio del d
1 . ·1 1 ¡· .
:i
po er
en o ~1v1 ~ o. ~e 1g1oso, es decir todo lo vinculado con territorialización y
confes1onahzac1on, segundo Jaque trata de los naturales y su 1·ncorpo a ·,
·d
· 1d
. •
.
r c1on a
un or. en socia e caractensticas
y tercero la que se refi1ere
.
. . hispano-cristianas
.
propiamente a medidas d1sc1plmadoras aplicadas a los pe · ¡
·d
, . 48
nmsu ares
res, entes .e~ Amenca. . Por supuesto nada de lo q~e se ha ido desarrollando
en estas paginas es algo nuevo sólo se trataba de ver hasta donde el
d
H"
•.
b' C
caso e
. 1spanoa~enca aJo arios. V. respondía a las nue,..as corrientes
mterpretat1vas que de los fenomenos históricos del siglo XVI
h ·d
d
11 d
1 'I .
.
se an I o
esarro an o en os u timos
tiempos,
especialmente ea Alemania, en don
· de
.
.
se en fr enta ban 1as comentes diferentes de la época qut'za•s
· 1 · e
. .
.
con mayor
v,o enc1a. amparar un 1mpeno en disolución poJítica lenta con u
,
d fi
·,
,
.
no en v1as
8
de ormac1~n, c?mo f¡ 1s:anoamenca, parecería un intento que valdría la pena
be perseguir mas_a on o, _ya que en suma se puede afirmar que ¡ existen
astantes paralelismos -deJando de lado aquí por supuesto 1
•
as enormes
1;P~rt_a

!ª~

785

�diferencias que desde Juega también hay-, y que habría que analiz.ar
determinados casos y problemas americanos y compararlos con estudios
monográficos hechos para regiones europeas, come se han elaborado ya
ampliamente, así, por ejemplo, referentes a los casos de recatolización
de'spués de Trento en regiones temporalmente adheridas a determinadas
cQrrientes protestantes. Como en América los casos concretos caían en gran
parte en la responsabilidad de determinadas agencias gubernativas o
eclesiásticas habría que ver hasta dónde la aplicación concreta se hizo con
variantes frente al plan general. Mucho queda todavía por estudiar en este
línea que, con todo, promete la posibilidad de integrar a Hispanoamérica en
el conjunto de la historia europea de la época moderna a lo menos a grandes .
rasgos y con respecto a lo que sus gobernantes idearon para sus nuevas
posesiones ultramarinas y lograron imponer a grandes rasgos.

Amerika im Nachrichtennetz des habsburgischen Imperiums 1493-1598. Mainz
2000, especialmente pp. 211 ss.
Hay qu~ mencionar
·
e~ _este contexto, sin embargo, que desde algunos años la
preocupación de los part1c1pantes en la expansión europea en describir y analizar la
naturaleza y los hombres encontrados en relatos, crónicas etc. y ta historiografia que
se ?cupó de esta temática se han visto atacados por una historiografia que podría
~ahficarse, de fonna algo superficial de postmoderna. Esta resaltó que fueron
mcapazes par~ un v~rdadero 'enc~entro"_con el otro y observaban la realidad que
encontraban solo b~JO la perspectiva de intereses económicos, de conquista, poder
etc., e~. por eJemplo autores como T.Todorov, S. Greenblal1 y muchos otros. Podían
recu~1r estos _aut~res al hecho _que anteriormente esta época se había llamado
también por h1stonador~s an~losajones « age of reconnaissance ) &gt; ( así por ejemplo
J.Parry ), empleando un Juego verbal con « Renaissance ». Frente a estos intentos ya
Anthon~ :agden, European Encounters with the New World : From Renaissance to
~omant1_c1sm . New Haven 1993, adoptó una visión mucho más moderada y
d1~erenc1ada. Hace . P?cos añ_os, finalmente, el historiador australiano. Keith
Wmdsc_huttle, The K1lhng of History. How Literary Critics and Social Theorists are
murdermg our _Past. ~ew York, London, Toronto &amp; 1997, lanzó un contraataque
b~ta~te polémico hacia esta escuela, centrándose exclusivamente en ejemplos de
h1st~na no- e~ropea y, entre ellos, a la historia de la conquista de México. Por este
motivo_ nos hm1tam~s aqu~ a refe~ir estos debates en torno a América en el
hum~nts~o renacent1st~, sm considerarlos de mucho interés para lo ue a
contmuac1ón se expondra.
q
2

l
Y el humanismo político que en gran medida había contribuido a
elaborar los elementos de saber que los gobernantes forjaban en instrumentos
para aplicar una política que a muchos hombres del humanismo no les habrá
parecido bien. Este problema tal vez se aclara más ,también con una
referencia americanista. Los dos grandes adversarios en torno a América de
la época del emperador, Fray Bartolomé de las Casas -_y Juan Ginés de
Sepúlveda, en su vejez escribieron una obra de teoría política cada uno.
Ambos postularon un poder monárquico moderado, ' « civil» y con
« participación política» de elementos sociales cultos e instruidos. Ambas
obras, sin embargo, no pudieron imprimirse en España sino aparecieron
publicadas en Alemania, en dónde el enfrentamiento religioso indeciso
procuraba cierto margen de « libertad» para publicar obras de contenido
político e filiación humani ta que no estaban en la línea de la política
practicada en la Península49 •

ota bibliográfica
1 Cfr. P.edro Mártir de Anglería, Décadas del nuevo mundo. '2 vols. México 1964,
como u.na de tantas ediciones. Cabe recordar que la obra se escribió de fonna
intermitente durante 30 años por el humanista italiano que vivió la mayor parte de
aquel tiempo en la corte real, muriendo en 1526 en Granada, cfr. ahora Juan Antonio
Vilar Sánchez, J526. Boda y luna de miel del emperador Carlos. V. La visita imperial
a Andalucía y al Reino de Granada. Granada 2000, quien insiste bastante en la vida
cultural de la corte y del emperador mismo y su tinte humanista en aquel tiempo; cfr.
también la gran obra de Antonello Gerbi, La natura delle Indie Nove. Da Cristoforo
Colombo a Gonzalo Femández de Oviedo. Milano- apoli 1,975; también Fredi
Chiappelli, ed., First lmages of America. The Impact of the New :World on the Old. 2
vals. Berkeley - Los Angeles - London 1976; igualmente Wolfgang Reinhard, ed.,
Humanismus ...cit. nota no.7. Sobre el interés de la nobleza europea en detenninados
productos americanos cfr. ahora Renate Pieper, Die Vermittlung einer Neuen Welt.

Esh bien conocido el• caso de Savonarola en Florencia , por eiemplo
,
,.,
. r am b'1en
mue os otros a1tos miembros del clero se empeliaban de forma similar a · fl · 1
' bl'
.
m u1r a
gran pu 1co como por eJemplo G. de Yiterbo, generál de la orden agustina que
paral?lamente alb~rg~ba a un Lutero, cfr. John W. O'Malley, Rome and the
Rena1ssance. Stud1es m Culture and Re ligion. Variorum Reprints. Aldershot 1981 .
Para . el caso español es sobrada~ente conocido el estudio clásico de Marcel
Bata1llon, . Erasmo y Esp~ña. Estudios sobre la historia espiritual del siglo XVI. 2
vols. México - Buenos Aires 1950, y que estas corrientes contribuyeron a la
'6
de Ios Reyes eato·,·reos en f:avor de la reforma de la iglesia.
pres1 n
3

4

:ara Ital ia cfr. O_l1~'Via . N~ccoli, Prophecy and Pe~ple in Renaissance Jtaly.
P~1_nceton 1990
ong1~al 1tallan~:R?~ª 1?87!- Desde otra perspectiva cfr. también
F1hppo Tamburm1, Ebre, Saraceni Cnst1an1. Vita sociales e vita religiosa dai· eg· tr'
della penitenzíera apostolíca (secoli XIV - XVI). Milano 1996.
r IS 1

~E!

1

Hay pocos. estudios comparativos
de. estos
problemas·• en cierta medi"da eompensa
L ·
.
.
ou1s D~pre, Don E.Sahers,_ ~ds., Chnst1a~ S~irituality, vol. 3. New York 1989 ; de
forma mas general cfr. tamb1en Georges Mmo,s, L'Eglis~ et la science Hi'st · d'
1
d D ·
. G .
•
•
oire un
ma enten u. e samt Augustm a a11lée. Paris 1990, especialmente pp. 253 ss.
6
Cfi-. _Eliz.abeth L. Eisenstein, The Printing Revolution in Early Modem Euro e.
Cambridge 1983.
p

787
786

�storico italo-g~~an!co di Trento, vol. 12, 1986, pp.169•J92; para el lado católico cfr.

7

Para los dos renglones mencionados al final cfr. por ejemplo Heinrich Lutz, ed.,
Humanismus und Ókonomie. Acta Humaniora. Weinheim 1983; y Franz Josef
Worstbrock, Krieg und Frieden im Horizont des Renaissancehumanismus. Acta
Humaniora. Weinheim 1986; de la misma serie cabe mencionar Wolfgang Reinhard,
ed., Humanismus und Neue Welt. ActaHumaniora.Weinheim 1987.

P- e. II .Concilio d1 Trento e la Rifonna Tridentina. Atti del Convegno Storico
lnternazional~, Trento, 2 - 6 settembre 1963. 2 vols. Roma, Freiburg Base!
Barcelona, W1en 1965.
'
'
13

C~. f:orst Pie_tschmann, _La evangel~za~ión y !:i. política de poblamiento y
ur_bam~c1ón en Hispa~oa~énca, en: PontJfic1a Commissio pro America Latina, ed.,
Hist~na de la _Evan~ehzac16n de América. Trayectoria, identidad y esperanza de un
Contme~te. S1mpos10_ Internacional, Ciudad del Vaticano, 11-14 de mayo de 1992.
Actas. Cmdad del Vaticano 1992, pp.489- 510.

Cfr. Henning Graf Reventlow, Epochen der Bibelauslegung. Vol. III: Renaissance,
Reformation, Humanismus. MUncheo 1997.

8

9 Cfr. Giuseppe Ragazzini, Marco Ragazzini, Breve storia dell'usura. Bologna 1995,
especialmente pp. 119 ss.

14

'º Sobre Savonarola cfr. Donald Weinstein, Savonarola and Florence. Prophecy and
Patriotism in the Renaissance. Princeton 1970.
11 Traducción literal del alemán "Sozialdisziplinierung". Este término fué acuñado
por el historiador alemán Gerhard Oestreich en los 1960's - cfr. el mismo, Geist und
Gestalt des frühmodemen Staates. Ausgewlihlte Aufslitze. BerLin 1969.· y empezó a
difundir lentamente durante los l 970's y 1980's, produciendo una bibliografía
creciente de trabajos insistiendo en la conceptualización por un lado y la
investigación empírica por el otro. El concepto se impuso cada vez más frente al
concepto de "absolutismo", produciendo debates entorno a este nexo, cfr. Heinz
Duchhardt, Absolutismus - Abschied von einem Epochenbegriff, en: Historische
Zeitschrift, vol. 258, 1994 pp. 113·122; en línea más positiva Winfried Schulze,
Gerhard Oestreichs Begriff ,,Sozialdisziplinierung in der frühen Neuzeit", en:
Zeitschrift für Historische Forschung, vol. 14, 1987, pp. 265-302. El estudio más
amplio, que supera al ámbito de Alemania, presentó R. Po-Chia Hsia, Social
Discipline in the Reformation: Central Europe 1550• 1750. London - New York 1989.
Peer Scbmidt, Neoestoicismo y disciplinamiento -5ÓCÍal en Tberoamérica colonial
(siglo XVII), en: Karl Kohut, Sonia V. Rose, eds., Pensamiento europeo y cultura
colonial. Frankfurt - Madrid 1997, pp. 181 - 204, quizás fué el' primero en vincular
el concepto con la línea clásica del humanismo influido por el neoestoicismo,
tacitismo y ciceronianismo en Justo Lipsio y persiguiéndolo en Hispanoamérica del
siglo XVII. Omitirnos a citar aquí más bibliografía sobre el concepto para no
exceder.

12 Concepto del alemán antiguo que literalmente quiere decir .,disciplinamiento
eclesiástico", refiriéndose a los esfuerzos de las iglesias cristianas para reglementar
no sólo la vida religiosa de sus fieles sino también la vida cotidiana tanto en casa y
en familia como en público, intentos que no sólo se dieron con variada intensidad en
distintas iglesias y provincias eclesiásticas, sino también se i01pusieron de forma
diferente: del lado católico generalmente por concilios provinciales y sínodos
diocesanos, del lado protestante por consistorios, consejos parroquiales o autoridades
religiosas y civiles individuales, cfr. por ejemplo Heinz Schilling, "Geschichte der
SUnde"
oder
"Geschichte
des
Verbrechens"?
Überlegungen
zur
Gesellschaftsgeschichte der frUhneuzeitlichen Kirchenzucht, en: Annali dell'lnstituto

S~bre la vinculación de este proceso con el Renacimiento cfr. Federico Cbabod
Escnt~s sobre el Renacimiento. México 1990 (Original italiano:Torino 1967),
especialmente pp. 523 ss. ; para España cfr. J.A. Femández-Santamaria The State'
War ~d Peace. Spanish Political Thought in the Renaissance '1516-1559,
Camb~1dge, London, ~ew York, Melboume 1977; también Christian Hennann:
coo_rdmateur, Le Prem.1er Age de l'Etat en Espagne (1450•1700). Collection de la
Ma1son des Pays Ibénques, vol. 41 . Paris 1989 ; más recientemente Jean Frédéric
S_chaub, e~., Recherche sur l'Hi_stoire de l'Etat dans le Monde Ibérique. ¡5c _ 20•
s1ecle._ Pans 1993; con perspectiva más amplia recientemente Wolfgang Reinhard
Gesch1c~te der ~taatsgewalt. Eine vergleichende Verfassungsgescbichte Europas vo~
den -;11tangen__b1s zur Gegenwart. Mtincben 1999; el mismo, ed., Verstaatlichung der
Welt. . Eu~opfilsche Staatsmodelle und au13ereuropaische Machtprozesse.-Schriften
des Htstonschen Kollegs, vol. 47. München 1999.
15

Cfr. Horst Pietschmann, El Estado y su evolución al principio de la coloniza ·6
espaflola de América. México 1989 ( Original alemán: MUnster 1980 ).-Esctd~
l~m~ntar _que_ ~a~a la España de la época moderna aun no disponemos de un
d1cc1onano h1stonco del desarrollo del lenguaje político-social como por ejemplo el
de Otto ~runn:r, ?1emer C_onze, Reinhart Koselleck, eds. ,Geschichtliche
Grundbeg:•~e. Histonsches Lex1kon zur politisch-sozialen Sprache in Deutschland
Cu~ ed1c1ón. 9 tomos en 8 vols. Stuttgart 1992 - 1997. Esta falta impide rea)j~
estudios en base al desarrollo de ámbitos de conceptos emparentados Ju t 1
1
. •n o a
t d " . bct· ,,
concep
· ¡ o e su - 1to .y e. nuevo concepto de "estado", que se difunde n, ca bna,
por
eJem~ o, persegu1r el s1grnfic~do del concepto de ,,nacjón". En tiempos de los Reyes
~at~l_1cos, _a lo menos, todavia encontramos el ténnino de nación aplicado a cada
1nd1v1duah~ad de las posesio~es de ambos reyes, aplicándose aun a la « nación
vasca»,
se dirigen al rey de Portugal p1·d·1endo su
. ·6 mientras las- Comunidades
,
me d iac1 nen el conflicto por ser como somos de una misma nac,·ón" am 1· d
1
"6
1
l"d
.
' p ian o as1
a noc1 n a a tota I ad de los remos y señorí~s castellanos cfr. Horst p· ts hm
El
bl
d 1"
·
·
'
ie c ann
p~o ema e nacmnahsmo' en España e la Edad Moderna. La resistencia d~
Castilla contra el emperador Carlos V, en: Hispania, vol. LII no 180
_ b -1
1992, pp. 83-106.
' ·
' enero ª n
1
16

Cfr. para el caso español Luis Gil Femández, Panorama social del h
·
español ( 1500-1 800). Madrid 1981.
umamsmo

· 788
789

�José Antonio Maravall, Estado Moderno y Mentalidad Social. Siglos XV a XVII.
2 vols. Madrid 1972 vol. l. p.79.
17

2
~

E_Imencionad~ humanista espaflol Juan Ginés de Sepúlveda expresa ideas políticas
s1m1lares en vanos de sus escritos, cuando habla del gobierno de una "sociedad
civil", cfr. Juan Ginés de Sepúlveda, Obras completas. 4-vols. Pozoblanco 1995 1998 (aun es incompleta esta edición crítica y falta precisamente la edición de la
mayor parte de los escritos políticos.).

Del latin "confessio", concepto clave en los debates sobre la reforma protestante, Y
signifiqmdo "imponer una confesión" (alemán:" Konfessionalisierung").

18

t9 Cfr. Cortes de los antiguos Reinos de León y Castilla, vol.4. Madrid 1882 ; Y Horst

Pietschmann, El Estado y su evolución al principio de la colonización española de
América. México 1989.

25

El término significa traducido ,,ordenanzas de buena policía". Estas ordenanzas
contienen amplias disposiciones sobre el comportamiento social, trajes adecuados
para los grupos estamentales etc. etc., en cada caso acompal'lado de amenazas de
penas determinadas para los infractores.

°

Cfr. por ejemplo Virgilio Pinto Crespo, Inquisición y control _i~e?Iógico en la
España del siglo XVI. Madrid 1983; Bartolomé Bennassar, lnqu1S1~1ón española:
poder político y control social. 2° edición. Barcelona 1984, para mencionar sólo dos
títulos de los muchos en esta línea.

2

21

Así, por ejemplo, en 2 de septiembre de 1527 Erasmo le_escribía una carta a Carlos

v. en latín de la cual a continuación se f,ita de la traducción coetánea al castellano :
« ... assi en gran manera desseo que ess a grandeza que doma y soiuzga poderosos
reyes, touiesse otra tal autoridad y felicidad en d~m~ las reb~el~ de algunos malos.
Confiando yo en el amparo de los pontífices y prmc1pes, y prmc1pal~ente de vuestra
Magestad, con gran peligro de mi persona prouoque contra m1 _toda la secta
Lutherana ; que pluguyesse a Dios no estuuiesse tan derramada ! Y s1 d~st~ alguno
quisiere testimonio, testificarlo a el Sieruo Arbitrio de Luthero qu_e escnu10 contra
mi, y los dos libros en que yo le respondo. Agora que el negocio de Luthero se
comienca a mitigar, esto en parte con mi trabaio y peligro, leuantanse ay algunos que
procurando so color de religión sus intereses particulares, co~ ~e~ordena'.13s rebueltas
desasossiegan a España, prouincia en tantas maneras fe_hc1ss1ma: ~•~rto yo por
Christo peleo no por interesses de hgombres. De semeiantes prmc1p10s auemos
muchas vezes visto Jeuantarse muy graues tempestades. Ala verdad esta cosa de
Luthero por muy mas liuianas causas se leuanto .... ", OPUS EPISTOLARUM DES.
ERASMI ROTERODAMI; DENVO RECOGNITUM ET AVCTUM per P. S. Allen,
M.A.,D. Litt.collegii corporis Christi praesidem et H. M. Allen. TOM. VII: l 527~
J 528. Oxford, pp. J60. Independientemente de los motivos que Erasmo tuvo en
escribir una carta de esta índole, no cabe duda que puede leerse como un llamado al
emperador de imponer órden y disciplina. Otro testigo para u~a postura d~ este tipo
podría ser hasta el posterior cronista del emperador, Juan Gmés de Sepulveda, ~n
quien se encuentran 'llamados" de este tipo también. De esta manera hasta se podna
defender la hipótesis que hasta los humanistas más destaca~os aconseJan al
empera~or de imponer disciplina política, religiosa y, tal vez, hasta mtelectual.

Manuel Femández Alvarez, ed., Corpus documental de Carlos V. 5 vals.
Salamanca 1973-1981 , vol. 2 p. 588. Para una interpretación más detallada de este
párrafo y de su contexto cfr. Horst Pietschmann, Carlos V y la formación del Estado
en Indias, en prensa en las actas del Congreso sobre Carlos V en Granada, celebrado
a principios de mayo de 2000.

22

0

23

26

Cfr: Faustino G!I A~uso, Noticia bibliográfica de textos y disposiciones legales de
los remos de Castilla impresos en los siglos XVJ y XVII. Madrid 1935. Del reinado
de Carlos V se encuentran unas 180 impresos legales, por cierto considerablemente
más que en época de los Reyes Católicos, mientras en época de Fefipe II aumentan a
algo más de 300, inc!uye~do ya· muchos destinados para las Indias. Compárense
estos da_tos co_n la leg1sla~16n de la época de Carlos V que registra por ejemplo el
Cedulario l~diano de Enemas, la misma Recopilación de Leyes de Indias y tantas
otras colecc10nes de ordenanzas municipales, de audiencias etc.
27

Cfr. por ejemplo el estudio ya clásico de Albert Sicroff, Les controverses des
statuts de « pureté de sang » en Espagne du XVe au XVII e siecle. París 1960.
28

Cfr. Víctor Fr.ankl, Imperio partic~lar e imper!o universal en las cartas de relacióQ.
de Hemán Cortes, en: Cuadernos H1spanoamencanos, no. 165, 1963, pp. 443-455 ;
cfr. también J. H. Elliott, Cortés, Velázquez and Charles V, en : Anthony Pagden,
ed. , Hemán Cortés. Letters fi-om Mexico. New Haven and london 1986.
·
29

Cfr. Horst Pietschmann, La resistencia española al imperio: Las Indias en los años
iniciales del reinado de Carlos V, en : Estud ios de Historia del Derecho Europeo.
Homenaje al P.G.Martínez Diez. 2 vals. Madrid 1994, vol. 2, pp. 13-29.

°

3

Cfr. Georges Baudot, Utopía e historia en México. Los ¡:,rimeros cronistas de la
civi lfaación mexicana ( l 520-1569).Madrid 1983 ; también Charles Boxer, The
Church Militant and Iberian Expansion 1440-1770. Baltimore and London 1978 ·
también Pedro Borges, Misión y civilización en América. Madrid 1987'.
recientemente Josep Ignasi Saranyana, director, Teologla en América Latina. Desd~
los orígenes a la Guerra de Sucesión (1493-1715). Vol. l. Madrid-Frankfurt 1999
especialmente cap ítulo XIV, pp. 6 l3 ss. Una versión preliminar de esta obra , tra~
discutir en un capítulo primero la posibilidad de una teología americana, enfocaba en
un largo capítulo segundo la 'Teología profética de los siglos XVI y XVII'', como el
aspecto qu izás más importante en los comienzos de la América cristiana, lo cual fué
modificado considerablemente en la edición pos~erior citada arriba; cfr. también : el
mismo, director, Historia de la Teología Latinoamericana ..Primera parte: siglos XVI
y XVII. Edición preliminar.Pamplona 1996, pp. 41 - 192.

Femández Alvarez, ed., Corpus documental, vol. 2, p. 589.
790

791

�31 Sobre García de Loaysa no existe una biografía satisfactoria, probablemente por la
dificultad de acceso a los fondos de archivo del monasterio de San Esteban en
Salamanca, sede de la provincia dominicana de Castilla la Vieja.- Sobre el Consejo
de Indias es todavía imprescindibe Ernesto Schafer, El Consejo Real y Supremo de
las Indias. Su historia, organización y labor administrativ.rña.sta la terminación de la
Casa de Austria. Sevilla 1935 - 1947. Hay obras más recientes, pero ninguna que
rélate los datos básicos tan pormenorizadamente. Para la reorganización de la
administración centraJ en general cfr. Fritz Walser, Die spanischen
Zentralbehordenund der Staatsrat Karls V. Bearbeitet, erganzt und herausgegeben
von Rainer Wohlfeil. GOttingen 1959.

vinculación de la órde~ con Roma y los concilios del siglo XVI, ni sobre García de
Lo~ysa. Para los franciscanos en América se encuentran bastantes datos en otros tres
volumenes de actas de tres congresos sobre la órden celebrados todos en La Rábida
en 1985, 1987 y 1989.
]7

C~. Solange A!b~rro, lnquisition et Société au Mexique 1571-1700. México 1988 ;
la misma, La act1v1d~? del_ Sa?to Oficio de la Inquisición en ueva España, 15711700. _INAH, ~ot 7cc1on C1ent1fica. Fuentes para la Historia, vol. 96. México 1981
(estudios cuant1tat1vos de la actividad de la inquisición novohispana.).
38

A pesar de que aun no tenemos un estudio a fondo de la participación mendicante
en la rebelión, a lo largo del libro de Joseph Perez, La révolution des "Comunidades"
de Castille. Bordeaux 1970, aparecen a menudo tanto dominicos como franciscanos
del lado de los levantados.
32

Son significativas al respecto las obras de Manuel Giménez Femández, Bartolomé
de las Casas. 2 vols. Sevilla 1953 - 1960; el mismo, Las Cortes de La Española en
1518, en : Anales de la Universidad Hispalense, vol. XV : 2, 1954, pp.47ss.; el
mismo, Hemán Cortés y su revolución comunera en la ueva España en: Anuario
de Estudios Americanos, vol. V, 1948, pp. 1 ss.; los trabajos de este autor, a pesar que
apenas sobrepasan el marco cronológico del comienzo del reinado de Carlos V,
permiten ver con toda claridad las facciones políticas enfrentadas, aunque la
designación que adoptó el autor para ellas - « colombinistas » y « femandistas » - no
responde ya al estado de nuestros conocimientos.
33

Richard E. Greenleaf, La Inquisición en Nueva Espai'ia. Siglo XVI. México 1981
(Original inglés: 1969), p.23 .
34

Cfr. Horst Pietschmann, La conquista del imperio mexica por Hemán Cortés:
vencedores vencidos y vencidos vencedores, en: Memorias de la Academia
Mexicana de la Historia, correspondiente de la Real de Madrid, tomo XLI, 1998,
pp.123 - 148; cfr. también los dos artículo de Manuel Giménez Femández, citados en
nota no.33; quizás el hecho que ninguno de los que participaban en la conquista de
Mexico con Hemán Cortés haya sacado mucho beneficio de esta hazaña se puede
atribuir a esta política de la corona, implementada en aquel entonces por el domínico
García de Loaysa, cfr. al respecto Bemard Grunberg, L'univers des conquistadores:
les hommes et leur conquete dans le Mexique du XVI e siecle. Paris 1963.
35

Sobre las divisiones internas se encuentran bastantes ejemplos en: Los Dominicos
y el Nuevo Mundo. Actas del I Congreso Internacional, Sevilla, 21-25 de abril de
1987. Madrid 1988 ; Los Dominícos y el Nuevo Mundo. Actas del II Congreso
Internacional, Salamanca, 28 de marzo - 1 de abril de 1989. Salamanca 1990
(mayormente contribuciones sobre el siglo XVII) ; Los Domínicos y el uevo
Mundo. Actas del 111 Congreso Internacional. Granada, 10 - 14 de septiembre de
1990. Madrid 1991 ; a pesar del aporte enonne de datos empíricos que aportan estos
congresos resulta sorprendente de no encontrar en estas actas estudios sobre la
36

792

~s sumamente dificil de calcular el número de emigrantes año por año,
especialmente para el período de los Reyes Católicos y los inicios del reinado de
Carlos V, cfr. María del Cannen Martínez Martfnez, La emigración castellana y
leonesa aJ nuevo mundo (1517-1700). 2 vols. Salamanca 1993, vol. 1, p.86, en donde
la ~uto~ presenta un gráfico de elaboración propia que arroja un incremento de la
em1grac.1ón para los años 1524-1529, con todo los datos no reflejan más que una
tendencia.
39

S

.

. on mteresames al respecto las cartas de emigrantes particulares que se h
publicado en los últimos tiempos ; empezaron James Lockhart and Enrique o:en
Letter~ and Pe~ple of ther Spani~h lndies. Sixteenth Century. Cambridge Lati~
American _Stud1es, vol. 22. Cambridge &amp; 1976, una primera selección de tales carta,
qu~ los editores presentaban como emanados de tipos sociales detenninados entre los
emigrantes españoles. Posteriormente Enrique Otte publicó un cúmulo mucho más
grande de ~les cartas, cfr. el mismo, Cartas privadas de emigrantes a Indias, 15401616. Sev1l1~ s.a. (! 988) ; ahora véase el intento de sistematización de Rocío
Sánc~~z Rubio Isabel Testón úflez, El hilo que une. Las relaciones epistolares en
el Vt~Jo y el Nuevo Mu~do (siglos . XVJ-XVJII). Mérida 1999. El problema que
constituyen tales cartas privadas consiste en la dificultad de categorizar socialmente
a sus ~utores Y, además, que prácticamente faltan cartas privadas de los primeros
con~u1stadores. ~e estos hay en _casos extremos maldiciones como las de Lope de
Agu1rre, cfr. lngnd Galster, Aguirre oder Die Willkür der Nachwelt. Die Rebelli
des ~askisch~n Konquistadors Lope de Agujrre in Historiographie u~~
Gesch1chtsfikt1on (1561- I 992). Frankfurt/M. 1996· es curioso que el conquistad
·
d
or
que meJor se pue e perseguir a través de su correspondencia es el alemán Philip
.
l
.
.
P
von. Hutten, quien e~~vo a serv1c10 de los Welser en Venezuela, en dónde fué
asesmado. Cfr. la ed1c1ón de sus cartas a sus familiares en Alemania editadas
Ebe~hard Schmitt y Friedri~h Karl von Hutten, eds , Das Gold der Neuen Welt.
Pap1ere des Welser Konqu1stadors und Generalkapitans von Venezuela Philipp von
Hutten 1534 - 1541 . Hildburghausen 1996; Eberhard Schmitt y Gotz imme d
Tod am Tocuyo. Die S~che nach den Hintergründen der Ermordung Philip~s \~~
Hutten 1541-1550. Berlm 1999; von Hutten provenía de una familia humanista_
primo Ulrich von Hutten, intelectual humanista, capitaneó incluso un levantamien!~
fracasado de la pequ.eñ~ nobleza contra C~rl~s V. us cartas dejan ver, entre otras
cosas, como la conv1cc1ón del fracaso hacia insistir estos' personaies en su
:e
•
~
empe110
hasta Ia muerte •me¡uso por motivos
de honor.

bf;

793

�40 Sobre los procesos institucionales, a los cuales hay que hacer alusión aquí
constantemente, existe una bibliografía amplísima que se puede verificar por un
instrumento de trabajo reciente muy útil, me refiero al CD-ROM « IUSTJTlA.
Congresos del Instituto de Historia del Derecho lndiano. (Actas y publicaciones).Digibis-Fundación Hemando de Larramendi. lSBN: 84-931401-1-2 (Madrid 2000).

41 .Cfr. Ethelia Ruiz Medrana, Gobierno y Sociedad: Segunda Audiencia y Antonio
de Mendoza. Zamora, Michoacán 1991.

Cfr. José Ignacio Rubio Mañé, El virreinato. Segunda edición. 4 vols. México
1983.

42

43 Cfr.por ejemplo el estudio de caso de Woodrow Borah, La transición de la épo~a
aborigen al periodo colonial: el caso de Santiago Tejupan, en: Jorge E. Hardoy y
Richard P. Schaedel,eds., Asentamientos urbanos y organización socioproductiva en
la historia de América Latina. Buenos Aires 1977, pp.69-88; también Rik Hoekstra,
Two Worlds Merging. The Transformation of Society in the Valley of Puebla,15701640. Latin America Studies,vol.69. CEDLA, Amsterdam 1993, para citar sólo dos
ejemplos del aluvión de la bibliografía.

Sobre el desarrollo urbano y su historia cfr. el panorama historiográfico de Horst
Pietschmann, Stadtgeschichte des kolonialen lberoamerika in der Historiographie der
Nachkriegszeü, en: Jesús Ma. Usunáriz Garayoa, ed., Historia y Humanismo.
Estudios en honor del profesor Dr. Valentín Vázquez de Prada. 2 vals. Pamplona
2000, vol. 1, pp. 419-441.
44

Cfr. Woodrow Borah, El Juzgado General de Indios en la
1985.

45

ueva Espafla. México

Cfr. Abelardo Levaggi, coordinador El aborigen y el derecho en el pasado y el
presente. Buenos Aires 1990.

46

Cfr. Horst Pietschmann, Estado y Conquistadores: Las Capitulaciones, en: Historia
(Santiago-Chile), vol. 22, 1987, pp. 249-262.
47

Si bien no registra toda la legislación de Carlos V para América, se encuentra gran
parte de la que aquí interesa en Richard Konetzke, Colección de documentos para la
historia de la formación social de Hispanoamérica. 5 tomos en 3 vols. Madrid 19531962 vol. l · los documentos nos. 32- 244 provienen de la épóca del emperador y
facilitan una visión global de su política respectiva.
48

49

lannis Genesii Sepulvedae de regno &amp; regis officio libri tres. Koln 160 I ( de este
libro salió por cierto,anteriopnente una edición en Aragón, Lér(da 1571 ); Bartolomé
de las Casas1 De imperatore seu regia potestate. Speyer ( Spira) 1571 .

794

Sección Quinta

COMENTARIOS
y
RESEÑAS

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                    <text>ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANISTICOS

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

�Derechos Reservados ©
Por el Centro de Estudios Humanísticos de la U.A.N.L.

HUMANITAS
FONDO
UNIVERSITARl!"I

La responsabilidad derivada de los estudios contenidos en este
Anuario, corresponde exclusivamente a sus respectivos autores.
1

ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE UEVO LEÓ

CENTRO DE ESTUDIOS HUMA ÍSTICOS DE LA
U IVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

QUINTA EDICIÓN
Septiembre de 2001.- 500 ejemplares

Director
_Dr. Agustín Basave Femández Del Valle

Jefe de la Sección de Filosofía:
Dr. Ricardo Miguel Flores Ca tú

Jefe de la Sección de Letras:
Dra. Alma Silvia Rodríguez

Jefe de la ección de Historia:
Profr. Israel Cavazos'Garza

Jefe de la Sección de Ciencias Sociales:
Lic. Ricardo Villarreal Arrambide

HUMANITAS
Correspondencia: Centro de Estudios Humanísticos,
Dirección: Biblioteca Magna Unjversitaria, "Raúl Rangel Frías"
Av. Alfonso Reyes, No. 4000 Nte., Col. del Norte, C.P. 64440
Monterrey, N .L. México

�ÍNDICE

SECC I ÓN PRIMERA
FILOSOFÍA
DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE:
Amor y amistad . ............................................ 15
DR. RICARDO MIGUEL FLORES: Esclarecimientos sobre
la noción de "Metapolítica "-Corrientes y planteamientos- . ......... 33
DR. HEINRICH BECK:
Las etapas de la vida: infancia-juventud-adullez-ancianidad . ........ 57
DR. EUDALDO FORMENT:
Reflexión filosófica sobre la eutanasia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 67
DR. RAMÓN VEGA GALAZ:
JI Raporto tra I 'intelletto e la volanta. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 89

BEATRlZ SÁNCHEZ PIRELA: El mito y lafllosofia ............. . io9
LIC. PEDRO CORTÉS RODRÍGUEZ: Investigaciones publicadas
en la Sección de Filosofía de 1960 al 2000
-Anuario Humanitas del Centro de Estudios Humanísticos- . .... . .... 123
DRA. MATILDE ISABEL GARCÍA LOSADA:
Fundamentos para una filosofía de la cultura .......... . . .. ... .. . 145
DRA. MARÍA DEL CARMEN DOLBY MÚGICA:
La utopía del 1rabajo en Simone Wei . .... . ... ... .. ... . .. . ..... .. 149
MTRO. LUIS RJONDA ARREGUÍN:
El destronamiento de la metajisica tradicional . ..... . .. ...... .. ... 165

s E e C l Ó-N s E G u N D A
LETRAS
DRA. ALMA SILVIA RODRÍGUEZ:
Un método para la enseñanza de la lingüística . ...... . ............ 185

�LIC. PATRICIA ISABEL BASAVE BENÍTEZ:
Reflexiones éticas en torno a la conciencia moral y el destino
a través de varias tragedias de Sófocles ..... .. ................ .. 207

LIC. LUCILA HINOJO A CÓRDOV A:
Cine y Globalización: Un análisis de la ajena
cinematográfica en Monterrey, N.L. México (1980-2001) ..... ..... 409

DRA. ALHELÍ MORÍN LAM: La adquisición de habilidades
lingüísticas a través de la interacción con textos literarios . ........ .227

M.C. ROGELIO CANTÚ MENDOZA:
Re.forma Universitaria, Estado y Globalización . . . . . . . . . . . . . . .. . . 425

LIC. ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA. LIC. JUANA GARZA
DE LA_ ?ARZA, LIC. ROSALBA MARTÍNEZ MORALES:
Donacwn a la Compañía de Je ús: Estudio Filológico . .. ......... 251

DR. ROBERTO MARÍN GUZMÁ : Las Bases Sociales de los
Al-ikhwan Al-mu limun, lo hermano mu u/manes en Siria:
Sectarismo y dicotomía ciudad-campo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 441

MARTÍN AGUSTÍN DE NA VA MARTÍNEZ:
Confabulario: El Drama del Ser . ....................... . .... . 289

LIC. LTLlA A DE [TA RUBIO:
El culto a las ánima del Purgatorio: Una devoción que no muere . .. 471

MTRA. DORA GONZÁLEZ CORTINA:
Esbozo de un Poeta ................... ... ............ . . .... 299

LIC. ALVADOR AB RTO MORALES:
Arte y Comunicación: El objeto en el transobjeto . . . ....... . ..... 487

MARTHA E. GARCÍA SEPÚLVEDA: Constructivismo:
Convergencia de teorías del aprendizaje y principios . ........... . 3 J3

LIC. PORFTRJO TAMEZ SOL! : Los Sistemas de a eguramiento
de la calidad en la Educación Superior mexicana:
La experiencia de la Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel Frías ". .. 535

!-1TRA. MINERVA MARGARITA VlLLARREAL:
Graffiti 2000: Revoltosos y profanvs . ...................... ... 325
LIC. _ALEJ~NDRO DEL BOSQUE: Huella del pensamiento
oculhsta en El vergonzoso en palacio " de Tirso de Malina . . . . . . . 329

SECCIÓN TERCERA
CIENCIAS SOCIALES
DR. MARIO CERUTTI: Grupo JMSA : Crisis y respuesta
empresarial en Monterrey (1982-2000) ...... .. .. ... .. ... ..... . 349

E

ClÓN CUARTA

HI

TORTA

ISRAEL CAV AZO GARZA:
Crédito y transacciones del Momerrey de antaño . ..... . ....... .... 553
TOMÁ MENDIRJCHAGA CUEVA:
Monterrey Antiguo: asas y materiales de construcción (f]) . ........ S69
A TIAGO ROEL GARCÍA:
La República Española en Monterrey . .......... . .......... . . ... 589

DR. LUI RUBIO: Economía ¿para qué? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 69
MOl É GONZÁL • Z AVARRO: Bandera de Provincia ... ..... 60S
DR. FREDDY MARJÑEZ NAVARRO:
Empresas de Economía Social: Sus valores y flexibilidad
ante_ un ':'undo gl~b~l. Caso: Movimiento Cooperativo
Des1ardms Y Movumento Cooperativo Mondragón ............ ... 385

BERTHA VILLARREAL DE BE AVJDES:
1846 - Monterrey ante la invasión Americana . ... ................ 609
MARÍA CONCEPCTÓ HINOJO A VELA CO:
Historia de una Genealogía:
Don Gaspar de Zúñiga y Acevedo, Quinto Conde de Monterrey . ..... 643

8

9

..

'

''

�ancy E. Hidalgo Freeze, 851. -- Futuros de la e~uc~ción en
México, Ana María Teresa Salas del Río 855. --- El aprend1za;e de la
lengua personalizado, Femando R. Treviño Morales, 859. --- El acto de_
morir, María Enedina Martínez Martínez 863. --- Agustín Basave, M1
Maestro, Lic. Amoldo G. Leal Cordero, 867.

y cognición,

MA. LUISA RODRÍGUEZ- ALA:
Con la colaboración de Rosa/ha Tena V., Patricia A/faro y Jesús Lazada G.:
Juan Ignacio Flores Mogollón (I 698 y 1718-1719), Francisco de
Barbadil/o y Vitoria (1719-1722), Juan José de Arriaga y Brambila
(1722-1725), Pedro de Sarabia Cortés (1725-1730) y Bernardino
Gaspar Salvador Meneses Monroy y Mendoza Bracamonte y Zapata
(1730-1731).
-Aportes historiográficos parq un estudio histórico-social- . . . . . . . . . 663
RODOLFO E PARZA CÁRDENAS: La construcción de la
identidad en las colonias tlaxcaltecas del noreste de México:
El caso de San Esteban de la nueva Tlaxcala .. . .... ...... .. . ... .. 697
CÉSAR MORADO MACÍAS:
Apimtes sobre minería en Lampazos, Nuevo León, 1885-1908 . . . . . . . 7 l 1
MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ: La conciencia del noreste:
Semblanza historiográfica de Isidro Vizcaya Canales . . . . ..... . .... 747
JOSÉ ROBERTO MENDIRICHAGA: La casa de San Antonio
y el Colegio Jesuita de Seguin, Texas (1873-1880) . . . . ............ 755
HORST PJETSCHMANN: Los problemas políticos indianos,
- el humanismo político y la autoridad imperial . ...... .. . . ......... 769

SECCIÓ

QUINTA

....
' '.

COMENTARIOS Y RESEÑA
Repertorio de Casos y Nociones de Ética, Dr. Agustín Basave Femández
del Valle 797. --- Entretelones de la Política mexicana, Dr. Ricardo Miguel
Flores, 801. --- Hacia la reconciliación política de México. Dr. Ricardo
Miguel Flores 805. --Mesa redonda en Frankfurt/M con Michail
Gorbatschow, Dr. Heinrich Beck 81 l. --- La fenomenología y los
fundamentos de las ciencias, Lic. Pedro Cortés Rodríguez, 829. -- El bien,
el mal y la razón. Facetas de la ciencia y la tecnología, Rolando Picos
Bovio, 839. --- El poder de la palabra: Cultura, Censura y Voz, María
Maritza Alvarado Ramírez, 845. --- Etnia y Cultura política: Los mexicanos
en Estados Unido , Arcenio Ortega Lozano 849. --- Evaluación pedagógica
10
11

�Sección Primera

FILOSOFIA

�AMOR Y AMISTAD

Profr. Dr. Jur. Dr. Phi!. Agustín Basave Femández del Valle
Presidente Honorario Vitalicio de la Sociedad Mexicana
de Filosofía y Director del Centro de Estudios Humanísticos
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
La soledad es una de las últimas y fundamentales experiencias que
acompañan al hombre en su historia. Soledad que nos pone ante el espejo•
para hacernos cargo de quiénes somos realmente. Podemos abrimos a
nuestra esencia auténtica, o podemos sucumbir por la vertiente de la
inautenticidad.
Aunque todo ser humano nace en el seno de una familia, cobijado con el
manto protector del cariño familiar, puede llegar el momento de sentirse
torturadoramente solo, abandonado, perdido en un mar de incertidumbre y
riesgo. Ante todo habría que distinguir entre la soledad augusta -siempre
poblada de compañías- y el aislamiento misantrópico, deshumanizado,
desintegrador. Para muchos hombres de hoy, el aislamiento es por lo común
el único modo de contacto con la soledad, con una soledad aparente que en
realidad es pseudo-soledad. El aislamiento destruye al hombre, le impide
que Uegue a ser verdaderamente él mismo. La soledad puede configurarnos
si no se endurece y si se abre a lo que le llama desde un destino que nos
trasciende y que, en términos cristianos, se llama Providencia. Hay hambre
de mundo y de naturaleza en los viajes, en las excursicnes. Pero también un
hambre de prójimo y de comunidad que sólo se sacia en el encuentro
benevolente -no concupiscente- con la persona que se quiere. El mundo de
nuestros días nos ofrece muchas posibilidades de comunicación -antes
desconocidas- y, sin embargo, nunca antes el hombre se había sentido tan
solo. Hay una crisis en la realización de la caridad, del amor, de la amistad.
Y si queremos explicar fundamentalmente esta crisis en la vivencia del amor
habrá que tomar conciencia de que el apoyo, la raíz, el cobijo y el
sostenimiento último del ~er humano no se encuentran ni en la naturaleza, ni
en el prójimo, ni en la comunidad. Naturaleza, prójimo y comunidad
-limitados, finitos siempre- no brindan un supremo y sobrehumano arraigo,
un bien saciante en el cual podamos poner nuestra absoluta confianza. La
ciencia, la investigación, la técnica, los -viajes no conducen a la más alta
~umanidad cuando en la cúspide no está Dios y Religión. Con Él y sólo con
El la cercanía humana se produce. Se supera el anti-espíritu en la gran
ciudad, la aglomeración y la separación, los motivos del enajenamiento, la
rebelión contra una realidad que no quisiéramos asumir.

15

�Cuando estamos en disponibilidad, habitados por el amor surge el
diálogo de gran intensidad que absorbe totalmente a dos seres humanos.
úbitamente salen de su mundo habitual. e encuentran -de repente sin
saberlo cómo- totalmente referidos el uno al otro. Se pierde de vista todo lo
demás -al menos queda marginado momentáneamente y puesto en segundo
término- y emerge entonces el intercambio y el encuentro como
contemplación recíproca y como marcha de dos seres humanos. El uno
hacia el otro en recíproco y creciente interés. Esas dos personas se separan
momentáneamente de las otras p rsonas y de las cosas que habitualmente
constituyen su mundo, pero que ahora serían motivo de perturbación y
distracción. e quiere proteg1 r el diálogo como gema preciosa. Irrumpe la
profunda sabiduría del corazón que habla con abundancia y sin miedo a la
convenciones ociales. mpi zan a sentirse las ocultas penetraciones la
vivas experiencias las intensas ansias, los silenciosos amores. e buscan y
s hallan -en mayor o menor grado- las palabras que corresponden al
diálogo. La rigidez, la convulsión de la experiencia cotidiana media ha
quedado atrás. Se rompe la coraza social que separaba y sepultaba la
profundidad per onal y las agua profundas del manantial humano uelven a
h rvir y a lanzarse hacia lo alto, "ad astro " con riqueza de pensamientos
experiencias nunca sospechados. Es una 1nmen a felicidad posesionarse de
esa riqueza y transmitirla, comunicarla donarla al ot,o. De repente un
prójimo cualquiera que se creía vulgar, es capaz de decir cosas profundas,
de formar expresiones plenas que le maravillan a él mismo. Es que ha
llegado a tocar su mismidad personal ha descubierto su riqueza encerrada
durante tantos años de vida. Parece como si le asaltase I sentimiento d
estar empezando a vi ir, de experimentar una fuerza radicalmente
transmutadora, de liberar la mejor mismidad. Y ahí están lo amigos o los
amantes lle ándose recíprocamente hacia las profundidades de su mismidad
cada vez má amplia o más profunda como un quehacer felicitario qu
nunca parece terminar. Encu ntro de espíritus en la comprensión corazones
vinculados en el amor o en la amistad. Misterio indecible que no puede
apresar e con palabras. El monólogo aislador ha quedado atrás. Dos amigos
o dos amantes alcanzan la más profunda interioridad del diálogo e to an
ere en juntos. Lo demá es gratitud di ha, gozo, por haber encontrado el
uno al otro. Hay tambi ·n -¿por qué no decirlo?- cierta nostalgia porqu las
horas bellas y felices pasan rápidamente in que podamos detenerlas. Pero
después, ese diálogo sigue irradiando nuestra vida como un sol poniente que
nunca se apaga.
os hemos transformado, no hemo liberado del
aislamiento nos ha sucedido algo salvador. Dio no puede e tar ausente en
1 verdadero diálogo de amigos y amantes. Lo encontramos en nuestra
oledad y lo encontramo en nuestro diálogo. os acompaña siempre: en la
despedida, en el recogimi nto, en la franquía y en la reno ación.

16

Quienes no han acabado de comprender que el hombre es amor, en su
más íntima contextura pueden hablar como M. D. Cheriú, de una intrusión
del amor en el juego de mis decisiones intelectuale '. Pero si la existencia
del ser humano se nos presenta, fenomenológicamente, como una dádi a de
amor que nos compromete a vivir amorosamente ¿cómo hablar del amor
como de un intruso' cuando es la estofa -por mucho que la maltratemo - de
qu estamos hechos? El amor vidente no puede ser jamá un intruso. El
amor vidente desata la imaginación. El amor vidente es creativo. El amor
vidente nos vuelve a la libertad interior a la desnudez originaria a la
con ersación encilla y humilde con Dios. El e tado de inflación en que
suele vivir nuestro yo termina donde comienza el amor vidente. El perderse
amorosam nte es el ganarse. La victoria del amor sobre el egoísmo es la
mejor victoria del hombre. La humildad de nue tro ser no tiene por qué
quitarnos la alegría de nuestra vida amorosa. E! lenguaje d I amor
trasciende al lenguaje de la obediencia. La voluntad de Dios se incorpora
existencialmente se asume como propia. La disponibilidad y la fidelidad
permeadas por el amor revisten un carácter fruiti o.
os sentimos
vinculados amorosamente a una fuente sagrada. De ahí proviene nuestro
querer y ahí retoma una y otra vez. Hablo del amor que construye qu
edifica éticamente y ayuda a edificar a los otros. o hablo de un imple
concepto ni de un puro statu ontológico inerte, ino de vida creación o
cuasi-creación de inmortabilídad exigida inexorablemente por el amor.
Porque "el amor -como advierte Pablo de Tarso- e paciente es ervicial· el
amor no e envidio o no es jactancioso, no se engríe; es decoroso no e
egoísta; no se irrita· no se toma en cuenca el mal· no e alegra de la
inju ticia; se alegra con la verdad, todo lo escucha, todo lo cree, todo lo
espera, todo lo oporta. El amor no acaba nunca ' 1• El amor que vi n d lo
alto no traumatiza sino libera; no entristece, sino aiegra; no s fugaz · sino
eterno. Dios no es el policía que persigue al infractor, ino el Benevolent
divino que espera el retomo del hijo pródigo a la ca a paterna.
El amante genuino el amante perfecto ama más allá de la recompensa o
la retribución. La ley del amor es la graruidad. El amante ama porque sí' .
Diríase que el amor es su substancia, su ser.
o se trata de una virtud
suplementaria sino de una dimensión óntica. i siquiera ab admitir que el
amor sea su propia recompensa, porque el verdadero amor e gratuito es
dona ión . Un ' amor egoísta no es amor. o cab amar so lamente a una
per ona a costa de los demás· ni tampoco cabe en buena tesis amar al
prójimo para complac r e en el prójimo. Al prójimo se le ama porqu es ' I
para promoverle hasta el máximo para servir! de interesadamente. ste
amor es un trasunto del amor de Dios un re plandor del amor divino en su
creatura que se comunica a otra creatura.

17

�Aunque el amor es sumamente difícil de definir, porque no es algo que
se tiene sino una manera de ser, ocúrreseme proponer la siguiente definición :
El amor es un afecto vivo, benevolente y promociona! del hombre, que se
profesa a Dios y al ser humano. Trátase de un sentimiento fundamental e
irreductible que es la forma más profunda y más rica de relación y de
vínculo. Tiende hacia la unidad espiritual y, en el caso del amor-pasión ,
también a la unidad física. La sexualidad no es la única razón de ser del
amor, aunque es una consecuencia de efusión cordial y personal. Es el amor
personal el que informa la sexualidad y no la sexualidad la que informa al
amor personal. El sexo es un don de Dios, una perfección a partir de la cual
tiene su significado toda paternidad o toda maternidad. "Basta de
tremendismo moral". Lo sexual no debe de ser recluido a la categoría de lo
nefando, inconfesable y prohibido; ni a la región del morbo, la cínica
impudicia y el exhibicionismo degenerado. En todo caso el centro de
gravedad de la convivencia de hombre y mujer no es - ni siquiera en el
matrimonio- lo sexual, sino lo personal y más aún, lo divino. Por importante
que sea, lo sexual no pasa de complemento y de incremento. El cariño y la
unión personal está muy por encima del acoplamient0 infrahumano.
o
confundamos lo sexual con lo sexuado. Mientras lo sexual se ejerce durante
una época de la vida, lo sexuado nos acompaña desde la cuna hasta la tumba.
Se nace hombre o se nace mujer. Desde el punto de vista somático y
psicofísico, se trata de dos diversas realidades sin mengua de la fundamental
unidad del ser humano. Tan persona humana es el hombre como la mujer.
No hay dos especies humanas, pero sí existen dos versiones de lo humano,
dos polos que se implican y complican. Para comprender mejor a la mujer
se necesita conocer al hombre y para conocer mejor al hombre se necesita
conocer a la mujer. Por el sexo participamos en una fuerza creadora
superior, transpersonal y cósmica. Por lo sexuado realizamos una
creatividad espiritual - masculina o femenina- que proviene de nuestro ser
religado a Dios y toca los más profundos y últimos estratos de lo humano.
La versión masculina y la versión femenina de lo humano no poseen un
elemento dinámico, un factor relacional y un valor propio. Son versiones
complementarias que fecundan y enriquecen la vida espiritual. Son
itinerarios hacia Dios. Alrededor de los valores encamados por la mujer y
de los valores realizados por el hombre gira el mundo. Y aún hay formas
inéditas de ser hombre y de ser mujer.
Amarse a sí mismo legítimamente es dejarse ser como Dios nos quiere,
es liberarse de pasiones insanas para mejor llegar a la mismidad personal. El
amor libera. Nos libera a nosotros mismos y ayuda a liberar a "los demás.
Más allá de una cierta y necesaria ascesis está la aceptación indulgente de
nosotros mismos, la gratitud aJ don de ser "Yo mismo" que viene de lo alto.
Esto es lo que nunca supo comprender bien Pascal. Tendía a odiarse, a
autoacusarse, a autocastigarse en exceso. Esta actitud puede conducir al
18

toaniquilamiento espiritual. El entendimiento conoce, la voluntad ama.
;:ro la voluntad ama lo que el entendimiento le prese_nta como ama~le.
üe el entendimiento conozca "de facto ", es preciso que la vo ~nta o
!ueva y la voluntad se mueve, a su vez, por la amabilidad del ob~et? que
descub.re el entendimiento. Ciertamente el amor nace del _conoc1m1ento,
uesto ue no se puede amar lo que no se conoce. Pero solo el ~mor es
fecundo: Somos polvo y ceniza, sombra_ que desapare~e, ~na v~~a que
t
archita y seca. Sin la conciencia de nuestra m1sena espmtual y
~:º~u~s:a~ndigencia física no podemos llegar a la sabiduría. El amor es el
oder ue mueve a la vida, el conductor unitivo. G~acias ~I _amor se une lo

:ª;'

~ue est:ba separado, La reunión presupone una unidad ongmal, ab~can~e.

El amor no existe sin la emoción aunque no se reduce a la ~moc~o~. e
habla también , en nuestro tiempo, del concepto de am~r-social: _hab1!0
firme disposición- del pensamiento y d~I comport,~.rruento nac1dobl e~ a
preocupación por la comunidad y por su bien . Agustm1anamente dh~ ,~ ;•
el amor es el supremo principio de orden. Por eso hablamos e or o
amoris ". Ha quedado atrás el deber, la obligación. No ~e trata de que el
deber se quebrante sino de que se trasciende por el _amor. Este, Y,ºº otro, es
el sentido de ese precioso aforismo que ha esculpido San Agustm en frase
· . Ama y haz lo que quieras '. Porque el que
ama,
1ap1'd ana.
, • verdaderamente
d· · ,
todo lo hará por el bien de la creatura amada. La umca con , 1c1on es amar,
amar rectamente. Todo Jo demás -bien~s, sucesos, alegria- ~endrá por
añadidura. En el supremo reino del amor rema supremamente la libertad.

-;1

Sin el amor la vida no sería digna de ser vivida. Con el _amor, se tiene la
clara conciencia de un destino del hombre. En el recmto _profund~ Y
misterioso de mi intimidad surge, gracias al amor, un nuevo remo henchido
de plenitudes insospechadas. Una realidad viva y tremolante proyect~ _su
palpitar sobre los seres del cosmos... Es la fuerza creadora del esp1ntu
(" lato sensu ") la que se afirma y se revela.
Cuando el ser humano, por soberbia, aspira a ~o~ las amarr_as que lo
religan al Ser necesario, cuando aspira a la propia mdependenc1a y ~ree
posible constituirse en un ser autosuficiente, cae fuera de la comunidad
amorosa y se pierde en la nada.
El amor lleva a plenitud la indigencia. El amor es una actitud peculiar y
• ·tu , a la cual se le -puede asignar -como lo bha dhecho
permanente de1 espm
·
Joaquín Xirau- cuatro notas fundamentales: 1) El amor supone a un anc1a
de la vida interior. 2) El sentido y el valor de las personas y de las cosas
aparece a Ja conciencia amorosa en su radiación más alta. 3) H~y en el amor
ilusión, transfiguración, "vita nova " o "renovata_". 4) ~~ ptemtud del, ~or
supone reciprocidad y por tanto, en algún sentido, fus1on . Un recon~~to
afán de entregarse, de expandirse, y de gozarse con esta expans1on,
19

�car~~teriza al amor. En este sentido, el amor presupone abundancia de vigor
espmtual, exuberancia. Sólo es capaz de verterse el que rebosa. Se trata de
una espontánea generosidad; Scheler ha observado que la mirada amorosa ve
en las personas Y en las cosas, cualidades y valores que la mirada indiferente
o rencorosa es incapaz de descubrir. El amor ilumina en el ser amado
,perf~ciones virtuales y latentes, y organiza en unidad jerárquica una
P!urah~ad de valores. Todo - incluso los · defectos- 'ion puestos, por la
v1denc1a amorosa al servicio de algo superior.
Aunque en el amor un ser esté fuera de sí íntimamente unido a otro
conserva su individualidad. Porque la fusión amorosa no es disolución de
personalidades.
El odio es desorden. Y es desorden porque es ceguera. La actitud
rencor~sa tod,~ lo de~truye; _cierra los caminos y les . quita eficacia y
f~cund1dad. La reah~ad -dice Joaquín Xirau- se reseca y se quiebra.
P!erde1~ las cos~s la gracia y con ella la posibilidad de toda revelación. ada
dice n~ nos dtc~ na_da . Todo deviene insignificante, silencioso y gris.
Destru1?0 el ~ent1do mflam~d_o de las palábras y de las cosas que designan ,
resulta 1m~os1ble entender rn interpretar nada ni aún pronunciar palabras con
pleno sent1do". 3
E~ la más profunda s_ubj_e~ividad encontramos una intersubjetividad, una
c?~.un~dad amorosa. Smtet1camente podríamos decir que tenemos una
v1s1on innata del amor, solidariamente unida a la noción de ser humano.
Hay un amor q~e nac~ de la indigencia del hombre. El yo se toma al tú
para abrazarlo Y umrlo a s1. Pero este anhelo -expresión de la insaciedad y
?e. la_ soledad del yo~ es signo de pobreza. Se busca una plenitud y una
rntim1dad que no se t1ene. En esta búsqueda el tú es puesto al servicio del
yo.
_Pero hay también otro amor que no surge en la indigencia, sino en la
plemtud. Ya ~o se trata d_e u? tú al servicio del yo, sino al contrario, de un
yo qu~ comunica su propia nqueza al tú . Y esta comunicación se verifica
por afan de comulgar en una intimidad que rebosa bondad, por alegría de
donarse. _En u~o o en otro caso, el amor es un estado o propiedad del ser.
Toda la vida gira en torno del amor que realiza la unitaria comunión de los
seres.
Esa tens!?n de la in~igencia .ª la p~eni_tud, de lo imperfe-cto a lo perfecto,
es 1~ traducc1on_ de un ntmo existencial meludible: La inquietud. En este
se~t1do metafis,co, el amor es una categoría de la existencia humana
Tratase de un temblor metafisico -y no de una simple emoción psicológica~
20

que es inspiración y fuerza creadora· tensión hacia lo real, hecha de visión
cognitiva, que nos adentra en los misterios del ser.
El amor existe. De esto no nos puede caber duda, puesto que lo
sentimos y lo observamos. Si no lo experimentá emos, no podríamos
comprenderlo. Y si no comprendiésemos el amor perdería su sentido el
problema del fin y del desüno humanos.
Cuando se ama, se experimenta el sentimiento de una fu ión de almas
que intensifica la vida espiritual, hasta el grado ?e vivir la duración en un
sentido absoluto que apunta a una verdadera eternidad.
Agustinianamente hablando, podríamos decir que un hombre es. su
amor. El origen de la actividad humana, la fuerza creadora y constructiva
del hombre, se llama amor. Todo impulso toda pasión, todo entimiento
tienen su raíz en el amor-fuerza. Y hasta nuestro entendimiento requiere un
objeto (valor) que suscite en nosotros un deseo (amor) por conocerlo.
Mi destino es iluminado por el amor. El amor me revela que estoy
hecho para la perfección, que mi aspiración o sed infinita de vida y más vida
no se aquietará hasta llegar a su término: La suprema perfección .. El instinto
sexual no es más que una primera fa e -imperfecta y provi aria- del amor.
Como necesidad orgánica desaparece una vez satisfecho. Como deseo por
la posesión del cuerpo, se desvanece cuando la hermosura fisic~. se marchita
o se corrompe. Por eso el auténtico amor es amor de perfecc1on amor del
bien, de la belleza, de la sabiduría. El verdadero amor es el amor de Dios.
El espíritu humano no tiene otro centro de reposo. Fuera de este supremo
centro gravitatorio todo es desorden y agitación.
A más de mover nuestra vida el amor le da su valor exacto. Cuando el
hombre se siente impulsado por el amor debe ante todo examinar hacia
donde lo dirige el amor. Si se inclina a lo terrestre o corruptible por í
mismo como último de ideratum, su vida gira en torno del tiempo y de la
nada. i se dirige a lo eterno y perdurable su vida se hace valiosa. En lo
perecedero no puede encontrarse felicidad. Y nos importa,. sobre todo,
encontrar el camino más corto y seguro para llegar a ese fehz estado de
reposo. Conviene conocer y valorar cada ente para darle el grado de amor
que merece.

El alma es en este mundo sólo por el amor; en efecto, donde ama ah í
es· tal como ama es", apuntó penetrantemente el maestro Eckhart.4 Yo diría
que el amor nos define, nos calibra, hasta el grado de poder afirmar, -como
lo he propuesto- : D;me lo que amas y te diré lo que eres.
21

�Hay en todo hombre una especie de raíz o soporte de todas sus actitudes
generales, que los griegos llamaron 'ethos ". Y el núcleo fundamental de ese
"ethos" es -en términos agustinianos- el "ordo amoris ". Se trata de un
orden axiológico objetivo que nos hace preferir y postergar de acuerdo con
su rango jerárquico, los valores que orientan nuestra vida. Es necesario tener
µn amor ordenado y rechazar un amor desordenado. San Agustín lo supo ver
con admirable clarividencia: "Vive, pues justa y santamente aquel que es
un honrado tasador de las cosas; pero éste es el que tiene el amor ordenado
de suerte que ni ame lo que no debe amarse, ni ame más lo que ha de amarse
menos, ni ame igual lo ~ue ha de amarse más o menos, ni menos o más Jo
que ha de amarse igual".
Conocer a fondo a una persona es conocer -escudriñanr.o- el orden de su
amor. Y tan importante resulta el amor en nuestra vida que San Juan de la
Cruz no vaciló en decir: "A la tarde te examinarán en el amor ,.6_ Dicho de
otro modo, a la hora de la muerte seremos juzgados por nuestra caridad 0
falta de ella. Max Scheler se interesó profundamente en el orden y el
desorden del corazón. No pudo cuajar su proyecto de completar un tratado
"Del ord~ amoris y sus trastornos", pero nos dejó unos apuntes valiosísimos
que ~adUJo al español Xavier Zubiri, en edición de Juan Miguel Palacios,
publicada por Caparrós editores. Me interesa destacar puntos coincidentes
que hago míos: "Y lo supremo a que el hombre puede aspirar es a ·amar las
co~as, ~n la medida de lo posible, tal como Dios las ama, y vivir con
ev1denc1a, en el propio acto de amor, la coincidencia entre el acto divino y el
ac~o ~umano en un mismo punto del mundo de los valores". 7 El ardo amoris
obJet1vo lo establecemos con la recta ratio. Claro está que la revelación
para el cristiano, puede dar nuevas luces y afianzamos en nuestra¡
preferenc_i~s y desdenes. Ese orden del amor nos expresa en todos nuestros
actos espmtuales, de tal modo que Scheler ha podido decir que "Quién posee
el ordo am~r~s d~ _un hombre posee al hombre". ¡Es verdad! Dime lo que
amas Y t~ dzre qwen eres, se me ocurrió decirlo, hace algunos años, antes de
haber_ leido el Ordo Amoris de Max Scheler. El desorden del justo ordo
~mons ~s "un desorden del corazón". El legitimo amor propio es, en última
m~tancza, un_ amor· de la propia salvación. El amor desmesurado de sí
mis_mo _constituye una estéril y destructiva visión narcisea. 'La eterna
sab1durta que ~abla_ de nosotros no es estridente e imperante, sino
absolutamente s1lenc1osa y previniente, y resuena tanto más fuertemente
cuanto más desoída es en la conducta". 8

del amor nos h~ce superamos, porque el hombre está hecho para ser
superado, pero no por los caminos nietzscheanos del "Übennensch" sino por
los caminos del ordo amoris. Y la dirección de ese ordo amoris apunta a
D·ios centro personal de la habencia. "Antes de ens cogitans o de ens volens,
es el hombre un ~ns amans. La riqueza, las degradaciones, la diferenciación,
la fuerza de su amor, circunscriben la riqueza, la especificación de
funciones, la fuerza de su posible espíritu y de su posible horizonte al
contacto con el universo". 9
El buen ordo amoris nos salva de los ídolos y del encaprichamiento.
¡Cuidado con la seducción de los bienes finitos que usurpan el lugar del Bien
infinito! Cuando el hombre se encapricha de modo absoluto se erige en
trágico absoluto. Se pueden idolatrar otros entes o se puede auto idolatrarse.
En ambos casos se marcha a la autodestrucción, al fracaso radicpl.
¿Podremos constituirnos alguna vez, en un microcosmos del mundo de los
valores? A diferencia de Scheler, yo no creo en una cultura del corazón
independiente, en absoluto de la cultura intelectua_l. Hay un primado de
dirección -sólo de dirección- del Logos" sobre el "E:hos ". Pero el amor
abraza y excede a la verdad, porque las verdades si no son administradas
por el amor, pueden contribuir a dañar a las personas. El amor injusto o
trastornado es consecuencia del odio al orden del amor. Cabe pensar en el
odio "como una reacción contra alguna forma de amor falso". ·El resentido
profesa un amor aparente, no un amor leal. Alguna vez, antes de odiar el
hombre resentido amó lo que ahora detesta. Y detesta por su impotencia
para lograr lo que el otro ha logrado. La rebelión del órgano cordial contra
el orden del amor es lacerante. Los ámbitos selectivos para el amor los
forjamos con nuestras disposiciones recibidas o heredadas y con nuestra
libertad y entusiasmo.

, . Antes de ser un sentimiento, el amor es una tendencia o movimiento
ontico de nues~o ser, que conduce cada ente hacia la perfección ~xiológica
que le es peculiar_ Y que c~rresp~nde. E? este sentido, el amor edifica el
mundo Y nos ed1~ca. Quien mira el silencio en torno suyo - adviert
Goethe con su habitual sabiduría- ve cómo edifica el amor" El d'
·
'""' .
mam1smo

El conocimiento filosófico del amor se centra en la intuición que se nos
da del mismo como un afecto vivo benevolente, promociona!. El amor es
siempre personal: Se profesa a Dios o se profesa al prójimo. A los entes de
la creación se les ama como seres creados donde advertimos la huella de
Dios. En consecuencia el ·amor tiene su fundamt'nto en el Dios personal
pimordialmente y en la pérsona humana después. En Platón el amor no es
visualizado como respuesta al vaJor, sino como afán de perfección. Pero 'el
amor -como advierte lúcidamente Dietrich von Hildebrand- es una respuesta
al valor y no un apetito. El interés real P.Or una persona, la solidaridad con
su felicidad y su dolor, la alegría por su esencia, el sentimos arrebatados por
ella, son una respuesta inequívoca a un ser humano determinado y a la
belleza de una personalidad". 1º Ciertamente el hombre está muchísimo más
alto, en la escala de valores, que un animal· pero también puede darse una
plena respuesta al valor y amar a un animal con el cual se cuasi-convive. La
respuesta por excelencia al valor se da en el acto hun~ar.J más trascendente y

22

23

!~

�más ob~eti~o: Amor a Dios como Bien saciante y absoluto en sí mismo y
para_ m1 ?11s~o. ada comparable a la respuesta que se da a la belleza y
sant1~ad ~firutas. o se trata solamente de absoluta dependencia ontológica
de Dios, sino de verdadero amor, del más alto amor. Al ser amado el Bien
abs~lu!o se anhela la unjón eterna con Él. Dios -y sólo él- nos preserva de
~ufn m1ento eterno y nos destina a la felicidad perenne siempre que
correspondamos a la llamada.
Toda persona amada es fuente de felicidad para quien ama
verdaderamente.
ólo en el amor personal se da una intención unitiva
¿Lla~ar~mos sobrevalor a esa respuesta? Me parece que basta apuntar la
pe~uhandad del amor personal. El amado se convierte P-n bien objetivo para
quien ama. Los otros _bienes relacionados con la perso,,a amada pueden
conmovernos y convertirse en bien objetivo e indírectó para nosotros los
amantes. "En el orden del amor, los cónyuges han de ocupar el primer 1'ugar
en el ma~co del amo~. La primacía tiene su fundamento en el
entrela~m1ento de la mirada del amor esponsalicio, en su particularidad
categorial en el consenso que resulta de él y en la mutua entrega corporal •.11
, .. Amar es ~n s_ali~ ~e la vida de cada cual, como cuando amamos al
proJ1mo. ~~ vida md1v1dual no queda anulada, sino enriquecida cuando se
ama al pro11~?· Lo _que sucede es que el amor a sí mismo se calla y no
bus~a s_u felicidad, smo la del otro, la de nuestro semejante. La caridad
-antit~s1s d~I egoísmo, de la indiferencia y de la dureza de corazón- se
constituye siempre en Dios. Diríase que se está derramando bondad santa
El ~orazón fundido al ser absoluto, se transfigura con la entrega benevolente:
Ah1 encontramos la fuente de la felicidad personal, aµnque no podamos
~egar los amores naturales intensos y profundos. En cualquier amor
mtenso Y profundo se ~a una intención unitiva, en alguna manera. Hay
fuerza Y dulzura, audacia ~ ternura. Por eso exclama, Siegfried Johaness
Hamburgu~r, en forma magistral: "Tratemos de mirar de verdad, cara a cara
Y de corazon al. amor, a este fenómeno originario de fenómenos originarios
trate~os de abrimos de verdad a la sublime libertad y grandeza que Je e~
peculiar co~ to~a t~rnura. Y de su audacia esencial podríamos decir que su
ro stro nos ilummara con sus rayos' .12 Si el hombre es un ens amans ·cómo
no co_mprender esa libertad del amor esa grandeza y esa ternura q~~ le es
peculiar? Por algo -quiero recordarlo nuevamente- decía San Agustín· A
Y haz lo que quieras. No se trata de una invitación al libertinaje sino de ai::~
verdaderamente al amado o a la amada porque si se ar:a auténticamente
t?do lo que se ~aga será en beneficio de la persona amada. ¡Su rema
libertad que trasciende el mundo del deber! y a la par, suprema granleza y
fuerza que se compara con la muerte que se enfrenta con ella y la vence.

24

La amistad -acto intencional del ser humanq- es siempre una salida
hacia un encuentro. ¿Encuentro con quién? Con el otro, con el tú consciente
y operante corno yo. o se trata solamente de lanzar un sentirruento, una
voluntad, sino de recibir lo que viene del otro. El amigo es para el amigo un
centro emisor y un centro colector. Se sale en busca de un ser en quien
podemos depositar la confianza. Al encontrarlo nos explayamos intelectual
y emocionalmente, exponiendo nuestros pensamientos y nuestros
sentimientos en el orden que sean. En el encuentro confidencial con el otro
que es un amigo, nos encontramos también con nosotros. Es nuestro yo que
encontró su otro yo, nuestro "lagos" que halló su "dialogos ". Y en la
compenetración-comprensión nos vemos en reflejo, en directo en cuanto dos
amigos integrantes de la nostridad son "dos mitades de la misma alma . La
salida de sí mismo, la búsqueda y la llegada a la benevolencia activa y
recíproca nos amplía el horizonte mundanal y la intimidad humana. La
convivencia amistosa acrecienta el campo de la autocomprensión intensifica
la consistencia espiritual y nos regala un nuevo territorio de copropiedad
amistosa. Porque nacimos para er amigos, aunque a veces no empeñemo
en cultivar enemistades.
Cuando encuentro a la persona amiga siento que me atiende y me
encuentro mejor a mí mismo, más enriquecido, con mayor comprensión, más
cerca de la plenitud. Los amigos ven reflejados sus respectivos 'yo ' en el
' tú" como fruto de una noble sinceridad que pide duración, profunda
duración y estabilidad en la amistad.
El amor que engendra amistad está más allá de la confidencia - aunque
la suponga-, más cerca de la abnegación - aunque no se confunda con ellaen el corazón de la ofrenda personal no concupiscible. Al darnos en la
amistad -singular paradoja- nos recibimos. En el amigo encontramos
reflejado nuestro yo todo, como en un espejo. Una palabra un gesto una
mirada o una acción basta:1 para encontrarnos reflejados en el amigo. No
todas las palabras nos llegan al fondo de la intimidad.
ecesitamos
expansión de sentimientos amistosos más que puros fonemas meras
emisiones de voz. 'Mi amigo tiene que ser otro con el que yo pueda er símismo tanto que, cuando esté con él, me sienta más' mí-mismo que cuando
estoy a solas', advierte Moisés Ma. Campelo O.S.A. 13 Acuciados por la
curiosidad de investigarlo todo, nos topamos con nosotros mismos, con las
cosas y con los otros. Si el yo se enajena en lo exterior en las cosas
distorsiona el sentido humano de la entrega. Si al verse reflejado en el otro,
el yo queda estanciado en una mirada narcisista . entonces se tuerce la
dirección y se pervierte el sentido de entrega humana. Cuando no vemo en
el otro un tú que se aproxima, es que hemos anulado concupiscentemente a
la persona del prójimo. Habrá sensualidad sexualidad o diáspora, pero no
habrá amistad. En el reflejo del .yo en el tú tiene que sentir e de alguna
25

�manera, la presencia de un Yo -con mayúscula-, que acoja al yo humano
como un tú amparado. Si el otro no me indica a Dios en presencia es porque
el espejo está sucio o empañado. O puede ser que el yo se incapacite por
egoísmo o soberbia para el reflejo en el tú que nos indica la presencia de
Dios. Porque en última instancia, como advierte San Agustín, "ama
verdaderamente al amigo quien ama a Dios en el amigo, o porque está en Él,
'
14
o para que éste esté con El".
La amistad está en el ámbito del ser y no del tener. Yo no tengo amigos
como tengo automóviles, libros y ropa. Soy amigo. Y mi más verdadero ser
lo encuentro en el darme. Hay mayor felicidad en el dar que en el recibir.
Pero es preciso saber "olvidarse" en el amigo para ganar la mayor riqueza
del programa existencial que somos. Esa misteriosa posibilidad de extensión
del "ego" hacia el "alter ego " es raíz estructural de la amistad. La simpatía
-apropiación espontánea de la vivencia ajena- y la estima -reconocimiento
de la valía ajena- son pródromos de la amistad. El que llega a la amistad
- verdadera y ha logrado "descentrarse" completamente para descansar en otro
centro reconocido. El amigo quiere para el amigo lo que quiere para sí. Más
aún, quiere su realidad como es y con el proyecto de ser que entraña; quiere
la realización plena del amigo, cómo él mismo la quiere. No estamos ante
un simple respeto, sino ante un querer positivo, ante una benevolencia
personal. La amistad pide reciprocidad o correspondencia para ser en
plenitud. El camino difícil de la amistad supera los peligros de narcisismo
misantropía, ambición o soberbia. La amistad se pued~ empeñar y hasta
romper con el más leve acto o movimiento de voluptuosidad intelectual o
sentimental. Quien busca prosperar a cuenta del otro, quien no se compadece
del amigo caído o en aprietos, quien a expensas del amigo ensalza su ego no
se puede abrir a la verdadera amistad. Puede ser un diestro salteador de
caminos o un judas solapado, pero nunca un amigo. No ver en el tú, sino
solamente al yo,-sin considerar que del tú se debe hacer un yo dentro del sí
mismo por una comprensión cabal de ofrenda, es trastocar la amistad por
extraviadas sendas de soberbia. El soberbio es incapaz de convivir
comprensiva y ecuménicamente. Está incapacitado para la vida de
comunidad amorosa o amistosa. Peor aún: quien se ama a sí mismo y no
ama a Dios y a los prójimos, no se ama. El vacío de amistad se adentra en el
soberbio y termina por aniquilarle, cuando no enmienda rumbos. Cara a la
muerte, San Agustín expresa su amistad heróica: ' o quiero salvarme sin
vosotros", les dice a sus amados feligreses.15 Los otros, la comunidad, el
mundo, todos los hombres estamos vinculados en el destino felicitario.
La benevolencia activa y recíproca que está entrañada en la amistad, es
una entrega amplia, total, sin reticencia.
,,

La amistad nos lleva por todas partes e involu~ra to~as nuestras
dimensiones. Con amistad somos más nosotros que sm amistad,- T~da
amistad humana -preciso es recordarlo-, requiere un apoyo en el Dios_ Bien
Supremo, que avala y ampara -como caus~ fontal únioa- los demás bienes.
Amor que no sea un reflejo del amor de Dios, es un pseudo-amor que, a la
postre, se deshace como nube de verano o se _romp_e como la ola frente al
acantilado. y es que la verdadera amistad -~1 lo p1~ns_o yo, por lo, m~n?ses un salto a la Trascendencia. Porque la amistad es tri d1cador del -~u d1vmo
en mi ser y en el de los otros amigos. Indicador en el estado de itinerantes
hacia la patria final.
Sin dejar de ser personal sino más bien por serlo, la amistad d~ algún
modo se dirige a todo ser personal. La virtual universalidad _de la a~~tad se
encuentra -más allá de la congenialidad simpátic~ y de la es!1ma objetiva- ~n
fondo personal que reconoce y quiere al descubnr una re~hdad humana que
espeja, en alguna fonna, la realidad divina del más fiel amigo.
Encuentro en · la amistad una vivencia metafísica -la más auténtica Y
exigente- que nos conduce al "Agape " puro en sentido cristiano, a la
experiencia de la entrega y el sentido nuevo de la Vida. No .cab~ con~encer
del sentido de esa vivencia a quie~ no te~ga alguna expen~n~ia am1~tosa.
'Dame uno que sea o que haya sido amigo y lo ·entendena , podnamos
decirle al escéptico. La vivencia de la amistad ~~oble y gen~ros~- no~ hace
tocar Jo Absoluto al sumergirnos en una comunion que es m1steno mas que
problema.
La práctica de la amistad está en cns1s. Una época pragmática Y
materialista como la nuestra no es propicia a la amistad. En no pocas
ocasiones - y es el menos malo de los casos- la amis?1d ha _degenerado. en
camaradería. Se ignora que la amistad enoblece la vida. Sm ella, la vida
humana -sucia en tantos aspectos- no valdría la pena de ser vivida. Con ell~
experimentamos la presencia de Dios. Porque al encontrarme con el ser-tú
del otro me encuentro -entre el yo y el tú- con el Tú absoluto. En este
sentido en la amistad no hay dos, sino tres sujetos.
A más de cosas, el mundo contiene encuentros. Y dentro de los
encuentros se dan encuentros de intimidades, de mismidades personales que
permanecen ocultas, reservadas en aqu~llas relaciones sociales tópicas,
comunales mostrencas. En el "animal insecurum ", que es el hombre, se da
una atracción hacia los ideales, hacia los nobles sueños, hacia la plenitud
subsistencia!. Otros como yo, experimentan esos mismos impulsos. No
estamos solos. Al darnos cuenta del parentesco ideal nos proporcionamos
mutuamente alimento anímico, nos sentimos acompañados en la búsqueda
de lo valioso, de lo infinito. Por encima del yo empírico se alza nuestro yo

26
27

�ideal. ¿Por qué no ayudamos recíprocamente a alcanzar ese yo ideal? Si
nunca estamos a la altura de nosotros mismos, siempre requerimos ayuda del
amigo. La vida es aventura desconocida e incierta. Estar:}untos-fmitamente
en la aventura humana, con simpatía activa y recíproca, es abrirse a la
vivencia de un Dios personal y amistoso.
Los amigos se sienten contentos de estar juntos de penetrar
paulatinamente en las profundidades psíquicas, en las interioridades
espirituales. Y todo ello con el más absoluto y noble desinterés. El amor de
amistad es incondicional, Dios fusiona la bondad y la beÚeza de los espíritus
afines. La unión amistosa ~nriquece todos los estratos del ser humano.
Detrás del verdadero amigo está Dios. Más allá de la diclÍa y de la desdicha
e tamos s_iempre con el amigo. ''Una amistad que pudiera terminar alguna
vez -advierte sabiamente Aristóteles- nunca ha sido una auténtica amistad".
A un verdader?. amigo se le quiere basta después de la muerte. Aunque
desaparezca VISlblemente, nos habla, desde la eternidad, palabras de
consuelo. En realidad, la amistad rota por la muerte fue una concreción
terrena del común teotropismo. El desarrollo de la amistad , visto
. desde esta
perspectiva, no tiene límites. La presencia del Absolutoijen los amigos les
hace ~entirse posesionados por la bondad absoluta. Hay urra nueva y serena
segundad. os tomamos pacíficos, benevolentes, comprensivos, generosos.
¿Cómo no ver en la amistad un don del cielo?
El hombre amistoso es amistad encamada para los demás. Parte de
Dios Y_ se entrega al amigo.
ada espera para sí mismo; ningún interés
mezqumo le mueve; sólo el encuentro con un tú concreto e individual
polariza su atención y su afecto. En ese encuentro descubre lo trascendente.
Y al descubrir lo tras~endente se convierte en un testigo 9.e Dios realizando
de esta manera la amistad con la fuerza de un testimonio. 16 ' Amigo de los
hombres" 17 , ll~ma an Pablo a Dios. esotros somos testigos de su amistad,
de su clemencia de su compasión.
"~a verdadera amistad, benevolencia activa y recíproca está más allá de
lo ~ele1table y de lo útil. Es incumbencia cordial y profunda de ayudar al
amigo en la empresa de vivir. A diferencia del servicio que es unilateral -y
gen~ralmente pagado- la amistad es una prueba constante de colaboración
desinteresada". Esta definición esencial de amistad -que tuve la satisfacción
d,: formular en el Ideario del Club de embradores de Amistad, hace algunos
anos~ ~~pone que la voluntad humana no se perfecciona cabalmente sino a
cond1c1on de amar el Bien Total, el único que la puede satisfacer. El hombre
n? se realiza más q~e superándose. Pero no por el camino del superhombre
metzscheano. _Realizamos nuestro bien en la medida en que nos olvidamos
~e nosotros ~•smos para pe~dernos en el bien. Ya lo dejó dicho Platón en
El Banquete . Aquel a quien el amor no toca, camina en la oscuridad".
28

"Aún antes que el amor erótico deje sentir un lla°:ado misterioso _en el
corazón del joven o de la joven, ese corazón se ha ab1~rto ya a la amistad.
La amistad existe en los jardines de infantes, en los asilos de ancianos y
hasta entre locos. Los hombres que han alcanzado las más altas cumbres de
la vida espiritual renuncian, con cierta frecuencia, a los placeres del amor
más no a los de la amistad. Y es significativo que Cristo, que no quiso para
sí el amor que une al 'hombre con la mujer ha vivido a fondo la comunión
de la amistad (Magdalena, Marta, Lázaro Juan). Mientras que el amor
erótico no tolera ser compartido la amistad sí. La amistad quiere el diálogo
sincero, simple espontáneo. Está hecha de serenidad y de luz, no de
embriagueces de los sentidos. Es más específicamente humana que el ~or
erótico. Exige una igualdad entre sus componentes,,mayor que la eX1g1da
,, 18
por e1amor .
La disolución progresi a de la amistad - Charitas" en su sentido
etimológico- ha producido el actual hombre absurdo q~e en su volunta~ _Y en
su desesperanza produce sudores de angustia. Coexiste con sus proJ irnos
-que siente muy lejanos- como mera conti~üeda? física. in amistad no ~~y
verdadera comunicación.
o hay conv1venc1a porque no hay relac1on
auténtica entre el yo y el tú. Resulta explicable, en este supuesto que un
estado omnívoro planifique lo económico y lo político lo público y lo
privado, lo moral y lo inmoral. La técnica, que sólo,ti~ne razón de n:iedio, se
transforma, insensiblemente, en un desideratum ultimo obscureciendo la
amistad. Ya no se sabe qué hacer con la transformación del medio ambiente.
Y el mundo tecnocrático, moralmente neutro, se mueve por el mito del
progreso sin referencia posterior a nada. Perdida la regulació~ m~ral y
amistosa las fuerzas de la técnica nos ponen frente a la amenaza inminente
'
.
de la destrucción de la humanidad o de gran parte de ella. e nos quiere
hacer creer que la división del mundo en dos fracciones -no enemigas por
naturaleza- que se disputan, con diferentes propósitos y con di ersos modos
el dominio de la comunidad internacional es tan inevitable como la ley de la
caída de los cuerpos.
unca se dirá bastante sobre el valor de la verdadera amistad .
Concordancia de los quereres entre aquello que entienden no ser más que
para un sólo valor. Comercio para ayudarse mutuamente a gozar de lo que
no muere. Unión complementaria en un nosotros a despecho de la
divergencia de caracteres y de la diversidad de opiniones. Corazones que
nada escatiman cuando se trata de sufrir o de alegrarse con el otro; que es un
"alter ego ": "Mantengámonos unidos --decía Domingo de Guzmán a
Francisco de Asis- y nadie prevalecerá contra nosotros". La amistad no se
finca sobre un engaño. El interés el placer la simpatía fácil el buen humor,
las agradables lisonjas a cambio pel sacrificio de lo mejor que hay en la

29

�existencia deJ otro. i la amistad es por naturaJeza duradera, no hay que
preocupamos demasiado por Jos que rompen la benevolencia activa. Los
que cesan de ser amigos -aseguraba San Francisco de ales- no lo fueron
jamás". Pero que las decepciones, aJ fin y al cabo inevitables en este alle
de lágrimas , no paralicen nuestras manos de sembradore . Estamos de paso
en este escenario; somos peregrinos de una realidad más alta.
uestro
tránsito debe dejar no obstante la huella de un eñorío sobre el contorno y
de una amistad que venza la prueba de la muerte ..

mundo mejor un México que e té destinado a cumplir un destino ele ado_ Y
honroso en el seno de la sociedad mundial. El sol sale en cada genera~1on
buena que pasa por el mundo. Y cuando nos hallemos cansados de cammar
hacia las estrellas para buscar un poco de luz para los hombres en la noche
repo aremos al pie de la alta montaña silente ~on la 1irrne esperanza en la
venida de una nueva tierra y un nue o cielo. Ha en esta espera
esperanzada, amor al destino entrega amorosa a un orden uni er al que nos
trasciende nos cobija.

Contra la mística operante del odio, es preciso emprender una cruzada
de la amistad. AJ puño cerrado hay que oponer la mano abierta. La amistad
y ólo la amistad puede al ar al hombre en el plano de la con ivencia
social. Y hasta en el plano de nuestro destino último d per onas será la
amistad d Dios la que nos al e.

ota bibliográficas

La muerte del amor petrifica los corazones. La leña eca del sistema
cordial, en un odiador, sólo sirve para arder. El desamparo espirituaJ no
pu de ser más lacerante. El que endiosa a una creatura, a la ciencia al arte,
al dinero a la voluntad de poder no llega a una verdadera solidaridad con
los demás. Lo más probable es que concluya en un egoísta enamoramiento
de sí mismo.

1

Epístola de los Corintios 13, 4-8.

2

Joaquín Xirau: Amor y Mundo, Fondo de Cultura Económica, p. 117.

3

Op. Cit., p. 132.

4

Maestro Eckhart: ermo LV n. 552.

s an Agustín: De Doctrina Christiana,L. I, c. XXVII-XXVIll

Me parece que el mundo contemporáneo no ha ensayado a gran escala
una educación para el amor. Y para que el mundo sea habitable por el
hombre requerimos una educación para el amor. Las universidades no han
querido creer en el amor como fuent de luz y de ciencia, de calor y de
consuelo para el hombre y la sociedad. Sobran eruditos y faJtan sabios. Ha
poca gente feliz. Siento una compasión infinita por es pequeño, admirable
ser que ive y muere entre asfalto y humo siempre atenazado por I reloj
molesto por eqfermedades que produce la civilización, saturado d
problemas, siempre a la búsqueda, pero generalmente frustrado antes de
haber encontrado el amor.
Me dan miedo las paJabras devaluadas por ausencia de autenticidad. La
palabra amor ha de ser un acontecimiento en nue tra vida. i no ocurre sería
mejor que no la dijésemos y no la escribié emos. Porqu la palabra genuina
es ser lo que somos. i somos plenos -&lt;:orno se puede ser pleno en esta vidalo único que nos falta
la plenitud d los demás. ¿O es que acaso el
hombre no está encomendado aJ hombre? i ya no hay amistad, si ya el
hombre no cuida del hombre, de nada sirve seguir construyendo tanta
ciudades vacías de calor humano.

6

7

ax cheler: Ordo Amoris, p. 22 Caparrós editores, Colección Espirit, Madrid
1996.

8 Max
9

10

11

30

cheler: Jbidem, p. 39.

ax cheler: Ibídem p. 45-46.

Dietrkh von Hildebrand: la esencia del amor, p. 73 E
avarra, S.A. Pamplona España, 1998.

A, Ediciones de

Dietrich von Hildebrand: Ibídem p. 399.

12 iegfried Johannes Hamburguer· "Künheit der Liebe", Wahrheit, Wert und Sein,
hrg. Walduin Schwartz, Rregensburng, 1970), S. 100.
13

Moisés Ma. Capelo, O. .A.: La inquietud, esa postura humana, p. 239, Editorial
Studiurn Madrid, 1969.
14

o estamos aún logrados acabados, concluídos. eguimos en camino,
encomendados los unos a los otros. Crezcamos juntos y forrnemo un

San Juan de la Cruz: Dichos de Luz y Amor, p. 59.

San Agustín: ermo, CCCXXXVI, 2.

is an Agustín: o lo salvus esse sine Vobis, ermo XVII, 2.
31

�16

El hombre y su Dios, p. 1 I6, Ed. Paulinas.

17

San Pablo: Tím. 3,4.

is

I

ESCLARECIMIENTOS SOBRE LA OCIÓ DE
«METAPOLÍTICA»
-Corrientes y planteamiento -

. L

gnac10 eep: Psicoanálisis de la Amistad.

Dr. Ricardo Miguel Flores
Jefe de lc1 Sección de Filosofía
Centro de Estudios Humanísticos - UA L
Presentación

En los últimos lustros ha sido cada vez más frecuente en los medios
académicos y, en general intelectuales el uso del vocablo metapolítica, el
que, como veremos, está urgido de una explicitación adecuada, así no sea
sólo por el hecho de que distintos autores se sirven del mismo según diversas
y aún heterogéneas connotaciones, toda vez que su utilización no se restringe
únicamente a finalidades de índole académica.
En el presente texto intentaremos mostrar las principales concepciones
que sobre esa noción es dable encontrar en el pensamiento actual, en la
inteligencia de que, por su misma relativa novedad, aún no encuentra una
concreción y delimitación bien perfilada en cuanto a sus contenidos, los
cuales, de acuerdo a las distintas corrientes del pensamiento, y aún, visiones
del mundo, presentan variaciones y matizaciones diversas.
o tiene esta colaboración -sería imposibe- pretensiones de
exhaustividad, ni es nuestro propósito, al menos por ahora, formular una
evaluación crítica de estas distintas corrientes del pensamiento metapolítico.
EUo exigiría un trabajo de más largo aliento, y un espacio y condiciones de
las que por el momento no disponemos. Tampoco la selección efectuada
conlleva desde luego adhesión alguna a cualquiera de las distintas escuelas.
Es así que nuestro propósito se circunscribe a una presentación sucinta, -que
esperamos suficiente a dicha finalidad-, de algunas de las ideas má
resaltantes en las varias manifestaciones teóricas hoy' en circulación . Con
todo, no nos inhibiremos de efectuar alguna anotación crítica incidental
eventualmente. Esperamos que estas breves acotaciones contribuyan a
disipar posibles equívocos.
La " ueva Derecha"
Una de las acepciones prevalecientes de "metapolítica" es la que
asimila la palabra a una actividad predominante o exclusivamente cultural,
que en todo caso es antecedente y precondición explícita de la actividad
política, y aún incluso, faena abiertamente dirigida a la toma del poder
32
33

�político, después de realizar una labor de reemplazo del anterior paradigma
cultural, que dotaba de sustento al poder político dominante, como veremos.
A finales de los años sesenta, el grupo cultural francés conocido
como la nouvelle droit encabezado por Alain de Benoist va a ser quien
ponga en circulación el vocablo en una acepción virtualmente coextensiva a
la de teoría del poder cultural del filósofo italiano Antonio Gramsci, "que
más que preparar el ascenso al poder de un partido político pretende
transformar las mentalidades, a fin de promover un nuevo sistema de
valores. Es por lo que la ND ha escogido ser una escuela de pensamiento y
no un movimiento político . . . . . Su objetivo es suscitar el debate ideológico,
totalmente necesario y urgente en un momento en el que la sociedad europea
está invadida por el desencanto, la incertidumbre y la tentación de la
renuncia" 1• El proyecto cultural metapolítico consiste en difundir en la
llamada sociedad civil una concepción del mundo, cdn el consecuente
impacto histórico.
Ahora bien en el presente contexto, una concepción áel mundo va a ser
entendida como una C-Onfiguración cultural mucho má amplia q·ue una mera
ideología; esto es, se trataría de un mismo proyecto histórico y un mismo
horizonte sociocultural, compartiendo valores ideas e ideales básicos
influidos por la antropología y aún la biología del grupo portador de tal
cosmovisión. Diversas ideologías pueden ser comprendidas bajo una misma
concepción del mundo.
La Nueva Derecha, en su labor de revisionismo histórico va
si~plem~nt~ a invertir _el signo de la revolución cultural propuesta p~r el
filosofo 1tahano Antonio Gramsci, tomando inverso el sentido de varios
conceptos gramscianos; ese va ser el caso de la conocida noción de
intelectual orgánico: "La noción de este nuevo tipo de intelectual se resume
en ~uatro imperativos: Primero, tomar posiciones frente ji lo inmediato, es
decir, ser obse~ador comprometido de la situación. presente aunque
gua_r~ando una libertad de apreciación y de reflexión; segundo, no dejarse
apns1onar por una dialéctic~ bipolar, es decir, por la posibilidad de tener que
escoger entre la derecha hberaJ o la utopía cristiano-marxista igualitaria·
tercero, cre~r y .er:i1itir un discurso de ruptura de esta ideología dominante, en
la que el liberalismo_ y la socialdemocracia no representan más que dos
facetas ~~mplementanas de una misma concepción del mundo igualitaria
econom1c1sta; lo que supone en el mundo del simulacro en que vivimos
crear una nuev~ dimensi~n mítica, capaz de dar sentido a la realidad pues 1~
fuerza de una idea proviene ante todo de su capacidad lírica. A la ND Je
~01:esp?nde h~cer nacer la emoción poética del siglo XXI. El cuarto y
ultJ~o imperativo es el compromiso total y permanente entre la teoría y la
acc1on." 2
34

En esta visión de la Metapolítica que -como y~ °!"encionamo~, no es la
· ·ca- es patente el rechazo a las visiones homogeneizantes y umficadoras
Un!
I d
dé
globalismo unimundista, ya se presenten en clave neo J"b
I era . e tercera
· " "nuevo centro" etc. y asimismo hay un claro desplazamiento que la
v_•~~
en las antípoda~ de lo que se ha dado en. llamar opinión políticamente
SI
correcta. Hay patentes afinidades con las corr~entes ne~paganas europeas,
y entronca con una larga tradició?. idealista e ,,mte_lectualista_ toda ~ez q~e se
adscribe explícitamente a la noc1on de que la idea es pnmero . Q_m_enes
promueven esta visión ven con sumo desd~n tanto la~_formas de act~v1smo
desaforado como los "arribismos" pragmáticos refonmstas, ya que mientras
las primeras resultan patéticas y car_entes d~ futuro, los segundos s~n planos,
inconducentes e incapaces de suscitar pas1~nes. A:la:~º plazo _nmguna de
estas dos posiciones es viable, sus nucleam1ento~ poht1cos se p1~rden en ,el
limitado horizonte de las reivindicaciones matenales y cortoplac1stas, ~ les
es inherente una proclividad contemporizadora con lo~ poderes mun~1~les,
allanándose a su proyectos, y supeditándoles sus propias agendas pohtJcas
de las que finalmente abdican.
11

11

11

Pretende la Metapolítica de la ND, erigirse en un n~evo poder cul~~al
alternativo que se sitúe más allá del horizonte de despliegue de las 1eJ~S
opos1c1ones
izquierda-derecha, . libe~alismo-soci~lis~o,
Y
aun
socialdemocracia-comunismo neoliberahsmo-keynes1amsmo y otras,
planteando nuevos ejes de problematicidad como podría ser el plano de
confrontación entre partidarios y adversarios de los d_erechos humano_s (~ por
lo tanto de una esencia o naturaleza humana única, y del cons1gu1ente
"derecho natural"), de una nueva "Europa imperial aliada con los pueblo~ del
Tercer Mundo" 3, y de partidarios y adversarios de "un nuevo paganismo
sobrehumano".
En los hechos, la nouvelle droite se desmarca de todos los partidos
políticps actuantes, y no ejerce nin~na acción política partidaria ya que
estima que los partidos políticos han sido netamente superados por los n,1ega
mass-media, y en general, la llamada "industria cultural"; en consecuencia es
en ese ámbito donde habrá de actuar preferentemente.
Tesis definitorias de la ND son -entre otras- la de la concepción
esférica de la historia, que se remitiría a _ielz:sc~e.' en la _cual se asi_ste a una
supuesta indeterminación de los procesos h1stoncos s1_endo a9u_1 pa~ado
presente y futuro no ya instancias puntuales de _una !mea ~~1d1recc1onal
preestablecida ni momentos ínsitos ~n. un es~~nano ~e _repettc!ones
~ea
idénticas o analógicas (como en las d1stmtas v1s1ones c1cli~~), smo mas bien
perspectivas que coinciden en todo momento actual. As1m1smo. postula .en
afinidad con lo anterior, que el mundo es un caos sm sentido

:ª

35

�predetenninado, y el hombre sería un "animal que da sentido a las cosas"; en
consecuencia, no habría ninguna suerte de normas preestablecidas ya que
éstas son meras convenciones creadas por los hombres. La transformación
cultural propuesta implicaría la creación de nuevas normas conducentes a
una nueva subjetividad colectiva de una fuerza tal que su vigencia y
legitimidad funcionales parezcan naturales y absolutas.
Subyacente a las concepciones que sobre la historia y la sociedad
tiene la ueva Derecha, encontramos una específica visión del hombre y de
la razón. El hombre aquí "no es sino que deviene" creándose a sí mismo en
perenne mutación que le permite diverger cultural y antropológicamente, a la
inversa de las visiones judeocristiana y helénica, para las que habría una
naturaleza común ante la· que las diferencias étnicas y culturales serían
derivadas y provisionales. Por tender siempre a "lo má.5'', hacia "metanaturalezas" el fin buscado y explícitamente postulado sería un
"sobrehumanismo", con tintes heroicos aunados a la técnica moderna y a la
voluntad de poder.
En cuanto a la razón virtualmente se proscribe • la "lógica
monovalente aristótélica", que canoniza los principios de exclusión binaria y
de contradicción por incompatibilidad para postular una lógica sintética que
reconcilie los antagonismos conceptuales, dando lugar a "nociones nuevas
por fusión" .4 Esta concepción de la Metapolítica pretende superar una serie
de dualismos que operan en el paradigma cultural vigente en Occidente
como materialismo y metafísica, conservadurismo y revolución, liberalismo
y socialismo, individualismo y colectivismo etc., tratando de instaurar la ya
expuesta visión diferencialista, "antiuniversal" y neopagana.
Vi ión desde la Hermenéutica

la Teoría Crítica.

Decíamos líneas arriba que no era esta la única manera de
conceptualizar la metapolítica; existen otras visione al respecto que
conviene explicitar con la mayor nitidez posible, resaltando desde ahora que
no todas hacen uso explícito del vocablo. Una segunda versión de esta
noción que se va abriendo paso progresivamente la encontramos en la
confluencia -en lo que respecta al tema que nos ocupa- de las corrientes
hermenéuticas y analíticas del pensamierrto, que tienen en común la
pretensión de elaborar una filosofia sin metaftsica, posición que tiene
diversas consecuencias no desdeñables en el ni el correspondiente al de la
metapolítica y, por ende, al de la política sin más.

mucho los estrictos marcos referenciales de una corriente filosófica o d~ una
postura académica, toda vez que el problema _hem:ien~~tico sur~e a partir ~.el
momento en que se toma conciencia de la co1mpllcacion de 10terpretac1on
en todo entendimiento y comprensión humanos, que de ongen aparece. ya
como necesariamente interpretativo. Ello es porque la comprensión
(verstehen) tiene siempre como supuesto una pr~inteligencia de su~o
atravesada por múltiples condicionamientos,. de,rwa~o_s d~ l~ . comun
situación histórica de una sociedad y de la propia htstonctdad md_1v1d~~I de
cada quien presente en todo individuo junto con su orig n e h1stonc1dad
vital.

!ª

Así toda comprensión por un lado es históri a y deudora de tales
condicionamientos; por otro, si conocemos dicha condicionalidad, ¿no
podríamos también explicarla? Esto es ¿cabe separar la _pre inteligencia o
precomprensión que tenemos, de los tema o asuntos mismos de que nos
ocupamos? En la línea de la fenomenología má clásica (Hus erl, Sc~eler
Ingarden, Bochensk.i) esto es considerado factible· hoy día, el p nsamtento
hermenéutico en su desarrollo ha ido nucleando en tomo suyo una
concordancia cada ez más unánime en el sentido de que tal abstracción es
imposible; a esta aporía se le ha dado en llamar cí:,culo ~ermenéutic?; este
habrá de consistir entonces en que toda comprenston esta de suyo signada
por Ja preinteligencia del comprensor o cognoscente. En toda pret_ensión de
explicitación de dicha preint~lige~cia, se , tendría ~ue r~cumr a otra
preinteligencia, y así hasta el mfimto. ~l _ctrculo e~ mel~d1ble. El .lector
avezado desde aquí podrá estar en cond1c1one de ir den ando tests que
tienen ineludibles consecuencia en el ámbito de la teoría Y aún de la
actividad políticas.
Ello da pie a las siguientes contundentes afirmaciones de Emerich
Coreth uno de los principales e ponentes de las posiciones hermenéuticas:
"Tal cí~culo significa que jamás se da un punto de partida absol.uto y libre de
condicionamientos . .. Es siempre el hombre concreto, determinado en cada
caso, el hombre que se xperimenta y entiende en su mundo, el q~e _pregunta
por el ser del hombre. La precomprensión concreta no puede eltmmarse en
modo alguno. o podemos saltar por encima de nosotros mismos. De de
nuestra existencia concreta no podemos reflejarnos hacia un puro "yo
pienso". Siempre cargamos con nosotros mismos: con nuestra situación
histórica. .. "6 •

La hermenéutica 5-en un principio técnica y arte de la interpretación
textual- ha devenido en la filosofía del presente como una teoría
generalizada de la interpretación posición crítica esta que desborda con

En todo el amplio horizonte de las ciencias humanas y o iales
encontramos a la hermenéutica jugando un papel decisivo en el
esclarecimiento de los métodos de dichas ciencias; un politólogo
suficientemente informado acerca de estas cuestiones es consciente de que
los asuntos que se configuran como objetos de estudio en su ámbito de

36

37

�conocimiento no se establecen de manera permanente e inequívo a, sino que
muestran facetas multiformes en buena medida mediacionadas en su ser o en
su sentido por el lenguaje; en consecuencia, todo s ntido sólo es tal dentro
de un univer o de discurso, en donde un entramado de elemento
co movisionales ideológicos, lingüístico y antropológico-culturales
confonnan la constelación necesaria, mas aún no sufici nte a efectos de su
·compr nsión e interpretación.
Para una satisfactoria «comprensión de lo otro» e nece ario
desplazar. e de un universo de discurso a otro lo cual sólo es po ibl en una
consideración del I nguaje como un trascendental · y/o existencial
(Heidegger, Jasper ) que dé píe a una «fusión de horizontes» Gadamer7 •
Ello no conlleva en manera alguna un deslizamiento relati ista o una apuesta
en las ciencias humanas y sociales por la arbitrariedad o la impo tura ; d lo
que se trata es no eludir inderogables exigencias metodológicas de ubicar e
"a la altura de los tiempos" según gustaba de decir Ortega y Gas et.
La actual hennenéutica desborda lo confinados límite a que la
había circunscrito en su momento el historicismo alemán de Wilhelm
Dilthey, quien la conceptuaba como metodología general de las ciencias del
espíritu. Así mientras las ci ncia físico naturales pondrían en op ración un
dispositi o metodológico analítico-causal e plicativo (Erk/iiren ) de us
respectivos objetos, las ciencias del espíritu Jlevarían a cabo la ya apuntada
Verstehen de las realidade humanas y culturales que son objeto propio de su
consideración.
Hoy día no obstante la cuestión hermenéutica no se r cortaría
entonces n una problemática regional limitda al campo d las cienci
humanas, sino que se presenta con carácter univer al, por configurar el
universo todo del dis urso humano en u totalidad al ser la interpretación
tanto principio implícito como intención final explícita del entendimiento y
la int lec ión humanos.

herrnen ia fundacional del uni erso del discurso humano, siendo la lengua
propia una isión del mundo perspecti a o cocreación mediacional que filtra
Y· a la ez colorea los perfil de realidad que se presentan ante ~l ser
humano. De esta suerte, la hermenéutica se configura como honzonte
semiológico gen ralizado desde el cual juzg r críticamente toda
interpretación particular, p. ej ., de las ciencias . humanas tomand.o en
consideración que esta perspec iva teórica se eng~ en una e~Fc1e. _de
estructuración modélica que permite articular la propia construcc1on cnt1ca
de la realidad.
Aquí la erdad no habrá d ser concebida co~o conformidad
inamo ibl con una realidad "asegurada" en su congelación pre ente a la
con iencia sino adecuación-conformación "justa" ( e' sentido de justeza)
d é ta frente a las realidades a las que -mediante un perman nte proceso-de
pr cisión y ajuste- les pennitiría ftjar u alor de posición y en lo posible su
consistencia ontológica.
n el p nsamiento contemporáneo es dable encontrar a enidas que
recorriendo sinuosas tra ectorias úbitamente convergen y así se suscitan
amalgamas fusiones impre i ta · emos enton s ~ómo_ Karl Ott~ Ap 1,
dis ípulo de Jürgen Hab nnas (E uela de Frankfurt) ~mtet1~ _n un solo h~
teórico tesis hemenéuticas, analíticas y de u propia trad1 1ón de teoria
crítica. Apel plantea que hay di ersos mundos o comunidades
comunicati as subyaciendo a cada una de ellas sus propias condiciones de
posibilidad de comunicación. En las condiciones actuales de globa~izació~.
hegemonía del capitalismo mzmdial integrado (com~ lo conceptuah~n Fehx
Guattari y Toni
egri) la verdadera y umver al omuntdad de
comunicación para pel sería la humanidad 1 1ent ntera la que estaría
en vía de tran itar ha ia la aceptación d una detenninadas reglas de juego
lingUísti o, en un sentido wittgensteiniano.

Para Gadam r Coreth, Betti, Ricoeur te. el lenguaje representa la
interpr tación o «hermeneia» fundamental o primigenia del mundo o

La transformación de la filosofia que postula pe! plantea orno
erdadero aquello que ha de pre entar e como conjunto supuesto de
condiciones que hacen posible todo discur o comunicativo; por end no
ya como en Habermas I asentimiento al que se arriba mediante dis ursas.
Pretende A~ 1haber encontrado un nue o pu~t~ carte iano re.fundacional de
la filo afia O en el apriori de la compren 10n argumentativa que en la
comunidad comunicativa real adquiere una posición destacada dentro de la
preestructura hermenéutica de la inteligencia. De uerte tal qu todos los
restante supue tos de la comprensión -de índole material e istenci 1cuyo relie e en muchas oc ion s desdibuja y torna opaca las reglas del
juego argumentati o, de jure deb n subordinar e en principio al mencionado
apriori, o pena de extra iar el ignificado genuino que en justi ia les
corr sponde.

38

39

En esta línea de sentido «interpretación» habrá de r abrir un texto
obra producción, conte to o discurso redirigiéndolo y conexionándolo con
u entido antropológico, partiendo de la captación d u significado
inmediato y a continuación proceder a u de odifi ación•;- codificación lo
qu implica la mediación de un código lo cual finalmente no sólo no romp ,
ino ratifica el pi nteamiento nuclear de la hermenéutica dilth yana, donde
comprender justamente habrá de ser aprehender un sentido o poner en
relación un fenómeno con una conexión total conocida 9•
'

�Habermas en todo caso no discurre lejanamente al horizonte
hennenéutico; éJ se pregunta cómo es posible en la sociedad moderna una
identidad (como comunidad de convicciones de un sujeto colectivo),
tomando en consideración la ausencia unificadora de mitos, religiones, y
aún, sistemas filosóficos, de que carece la sociedad pluralista. Su respuesta
la construye en la línea de que tal identidad sólo es asequible mediante
asentimientos obtenidos a través de discursos libres de dominio, esto es, en
situaciones com~nicativas ideales opuestas a los hechos. (contrafácticas).
Habermas parte de una plataforma de ideas que pretende reflejar una
situación histórica dada, en la·que el binomio dialéctico 'fuerzas productivasrelaciones de producción',- es sustituido por la interacción contingente entre
la esfera del actuar instrumental y la del actuar práctico-simbólico.
Ello debido a que, en la revisión que de la original herencia
frankfurtiana (Horkheimer, Adorno), efectúa Habermas, quedan claramente
diferenciadas, por un lado, la apropiación de la naturaleza por los hombres
mediante instrumentos (lógica o razón instrumental), y por otro, la
interacción comunicativa en una comunidad ética m~diante. el lenguaje
(razón comunicativa). Tan netamente distinguibles son a~bas esferas que, en
el marco de la sociedad actual y su devenir tecndcrático, la lógica
instrumental ha avasallado, "sobreconformado", a la esfera de los discursos
comunicativos, quedando relegados en particular, los discursos referentes a
los fines, los valores y la liberación.
El interés emancipatorio que Habermas conserva de sus
predecesores vá más allá del esquema de Marx nucleado en torno al trabajo,
la superación de la lucha de clases y la abolición de las mismas junto con el
Estado; todo ello no supondría sin más la superación de toda fonna de
opresión y servidumbre. La propuesta habennasiana gira en tomo a la
necesidad de liberar primero a la propia esfera de la interacción
comunicativa de su sujeción a la razón instrumental, y a la vez, supeditar a
los afanes emancipatorios los cánones de la ciencia, , posibilitando una
reunificación de teoría y praxis, en un nivel superador del actual estado de
cosas, signado por la hegemonía tecno-burocrática y cientificista, lo que
sitúa todo su planteamiento en un claro nivel. metapolítico.
La dialéctica deviene entonces reflexión que se traduce en lenguaje
libre de dominación, implicando necesariamente la inmersión del sujeto en Ja
totalidad que es conocida y una práxis dialógica no exenta de dificultades. El
conocimiento de suyo, conlleva interés y pautas valorativas; en el caso de las
ciencias naturales, estas se hallan sometidas al mismo espacio de dominación
instrumental vigente, en las condiciones actuales. A las ciencias sociales, por
su parte, la actual tecnificación de la sociedad las aliena, ocultando su
40

genuino interés práctico y su vocación liberadoras, lo que las ubica en u_n
ámbito de entendimiento político, desplazándolas de entrada, de fung1r
meramente como espejo de Jas ciencias naturales, uncidas al carro victorioso
de los intereses de la dominación y de la racionalidad instrumentales.
La teoría crítica de Habennas, pese a su conjunción de ideas
asimilables a la dialéctica de la ilustración de Horid1eimer al pragmatismo
de Pierce y James, al interaccionismo simbólico de 'Cooley, Mead y Wright
Milis a la misma hermenéutica del ya mencionado Gadamer, y a las
tradi;iones filosóficas representadas por Marx, el psicoanálisis el idealismo
alemán, el historicismo y aún el positivismo, desarrolla su propia
especificidad que gira en derredor de la tesis de la emancipación que para
Habermas y Apel, va a representar la única idea aún promovible heredada de
la tradición filosófica. Hay quienes ven precisamente en Gadamer y
Habermas, y en menor medida en Apel a los últimc;; representantes de la
gran tradición filosófica de Europa.
Para este último pensador, el gran mérito de la filosofía
hermenéutica al modo de Gadamer va a consistir en reaccionar contra el
proceso de reducción sufrido por la teoría del conocimiento procede~te de
Kant, en la moderna lógica de la ciencia, incluidas todas las anantes
positivi tas. Y es que la hermenéutica ha puesto en evidencia los
presupuestos tra cendentales -otrora ocultos- de esta lógjca a la que subyac
la relación sujeto-objeto defendida por Descartes y Kant y adicionalmente,
al radicalizar la reflexión sobre la &lt;&lt;comprensión» ha descubierto estructuras
de suyo impensables en el esquema diádico planteado superando
simultáneamente tanto el idealismo gnoseológico como el solips_ismo
metódico, esto es, Kant y su antecedente, Descartes.
Esto conlleva implícitamente y conduce nece ariamente a la
tematización del lenguaje como un a priori irrebasable -si bien
reconstruible- del comprender. En Gadamer -desde la óptica de Apelencontramos aplicada críticamente la radicalización de la idea de
hermenéutica a la autocomprensión filosófica de las ciencias del espíritu,
superadora en definitiva de la concepción objetivista, sumamente restrictiva
del positivismo -que en el neopositivismo lógico habrá de reaparecer- para la
que «comprensión» meramente habrá de significar la tematización vivencia!
por empatía de los procesos o actos psíquicos de otras personas.
Se trata aquí de una concepción deformadora y sustitutiva del
verdadero problema hemenéutico original: el acuerde con los otros acerca
del mundo objetivo, esto es, acerca del sentido y verdad del descubrimiento
lingüístic::o de lo real en tanto que real. Y es que para Karl-Otto Apel como
ya vimos, la verdad estribará en lo que ha de supone se para que pueda darse
41

�una comunicac1on el conjunto de condiciones de posibilidad a priori que
posibilita los di cur os

satura Ja manera de ver del sujeto. conforma su horizonte y le posibilita o
cancela opciones de intelección.

La hermenéutica plantea consist nt mente que no nos es dable a lo
humanos -y esto envuelve consecuencias políticas inocultable - al anzar
mediante reconstrucción o realizar a posteriori la pleni,ud concreta del
mundo de la significación o de comprensión de otro hombr o de ott:a época
histórica. Ciertamente, Gadamer llega a hablar de mezcla de horizontes, mas
esto es en el mejor de los casos, una aproximación. i lo anterior fuera
exigibl sin más, toda posibilidad de intelección quedaría por principio
obliterada, dada la radical singularidad de cada «mundo de significación».

Se puede colegir de todo lo anterior, final~. nte que. si bien es
posible seguir afinnando -en consonancia con las pos1c1ones clásicas- qu~ :'
mundo es el horizonte total toda ez que abarca nuestra total comprens1on
del mundo también se debe puntualizar que por estar referido a una
situación social e histórica determinada el horizonte deviene «horizonte
total relativo». Aquí el «horizonte total absoluto» en Gadamer Y Coreth
-notoriamente influidos por Heidegger en e ta cuestión- se de plaza
precisamente al hombre -punto axial de todas las ~ue tiones- y a su e~encia
con ertido en nue o a priori pero no por ello desvinculado de la cuestión del
ser. La designación que sintetiza esta visión es bien conocida: « r-en-elmundo».

En concordancia con lo anterior plantea el ya citado Emerich
Coreth: &lt;&lt;Pero cuanto más e trate de entender una totalidad concreta por
ej mplo a otro hombre, o una obra literaria del pasado que contien o
presupone todo un mundo de relaciones humanas de maneras de
comportarse, de formas de pensamiento o de mentalidade , tanto más debe la
intele ción tanto como sea posibl , intentar iluminar el tra fondo para ganar
el horizont correcto de comprensión» 11 •
Precisan Coreth y los hermeneutas que el «mundo de la ida» al qu
se r fería Dilthey «abarca -en heterogénea unidad- man ras de er mu
distinas intenciones teoréticas intereses prácticos valoraciones afectiva ,
tomas de posición y modos de obrar los cuales en cuanto forman el
trasfondo atemático sólo pueden er investigados conclusi amente a partir
de afirmaciones o de sucesos singulares . . . Interpretar afirmacione
singulares sin atención a su origen y a trasfondo o sea interpretarla
«ingenuamente» a partir de la compren ión previa propia conduce a errores»
12

De ahí la importancia decisiva del concepto -fundam ntal n
hermenéutica- de horizonte: «totalidad comprendi~a conjunta
atemáticarnente o bien preentendida, la cual penetra, condicionándolo
determinándolo en el conocimiento -la percepción o la int lección- de un
contenido sinyular que se abre dentro de esa totalidad de una manera
determinada» 1 • Hay horizontes parciales heterogéneo ubicados a distinta
e calas, configurando entre todos un horizonte de totalidad donde se ins rtan
la vida histórica y la intelección humana. Cada horizonte oncreto pos e su
propia respecti idad su específica manera de aprehendt11r sentidos de mirar
la realidad y de leerla, condicionante de cada contenido singular así
fonnalizado. Por esta vía la conocida dicotomía de «objeto formal»
«objeto materia))) queda superada, y la escisión entr un suj to puro
nfrentado a una objetividad pura queda a su vez en entredicho de de el
momento en que e todo el mundo de la experiencia y la comprensión el qu
42

utonomi mo Metapolítica del d eo.
in hacer necesariamente uso de la expresión «metapolítica&gt;&gt;
encontramos una muy original y poco at ndida i ión metapolítica en el
pen ador y luchador so ial italiano Antoni? (Toni) egri 14 . -~ercano a 1~
filosofla francesa posestructuralista de Gllles Deleuze
Fe!Jx Guattan
escribirá varios textos con este último además de sus propios escritos. Con
estos autores comparte el propósito de rearmar un nuevo tipo de diagnóstico
que conjugue "las dimensiones del inconsciente y de la subjeti idad con las
dimensiones ocio-políticas idio incráticas resituando los síntomas propios
de esta era de la infonnación planetaria" 15 • Tanto Guattari como egri se
sirven de la noción de Capitalismo
undial Integrado (CM1 en lo
16
ubsecuente) acuñado por el primero en la e aboración de todo u
andamiaje conceptual político y metapolítico. De lo que se trata para egriGuattari es de estructurar una nue a armazón referencial que haga po ibl la
formulación de nueva propue tas 17 abriendo paso al ejercicio d la
imaginación la creatividad ocia! y a la rehabilitación-reapropiación de los
conceptos de &lt;&lt;nece idad» de «deseo» entendidos en el presente conte to
como fundamentos de la ida comunitaria.
Proponen estos pen adores en un escrito de 1984 18 una redefinición
de comunismo entendido ya no má como inónimo de «aplastami nto del
hombre bajo el pe o del colecti ismo», sino como la vía más ad uada y
deseable d lib ración de las singularidades individuales y colectivas, que
indefectiblemente habrá de pasar por la abolición de toda suerte de
regimentación /o control de los pensamiento y de lo d~eos .

43

�Y no es que no haya conciencia por parte de egri acerca del
estrepitoso fracaso del llamado «socialismo real», en su momento socio y
cómplice de las potencias capitalistas. Ambos tipos de regímenes son
considerados desertores de las grandes promesas de la ilustración: libertad,
igualdad, fraternidad; y no sólo esto, sino que incluso serían copartícipes de
u,n sometimiento de la vida humana en sus distintas dimensiones: trabajo
ante todo, pero también deseo sueño, arte, etc. «El hombre que, no hace
mucho, hacía de su trabajo y de su calificación una fuente de dignidad, se
encuentra sea cual sea su posición constantemente amenazado de caducidad
social: desempleado, menesteroso asistido en potencia» 19. El trabajo «se ha
convertido en el nido de todas las irrracionalidades en que se anudan todos
los apremios y todos los sistemas de reproducción y de amplificación de esos
apremios, que consiguen así infiltrarse en las conciencias, y proliferar en
todas las avenidas de la subjetividad colectiva&gt;&gt; 20 .
El hecho es que el problema del capitalismo permanece más allá de
posiciones triunfalistas a lo Fukuyama, dado que el hombre en este sistema
pereciera trabajar sin descanso en su propia exclusión en lugar de trabajar en
función de un enriquecimiento de las relaciones del hombre con los demás
hombres, con la naturaleza y consigo mismo. Hoy día, lo sabemos, el trabajo
está comprometido, cuestionado, diseccionado. Algún autor habla de
«abolición» 21 del trabajo no en un sentido filosófico o antropológico de
"realización personal", "actividad práctico-sensorial" o aún, "actividad
autónoma de transformación de la materia", sino del "trabajo" que "se tiene o
no se tiene", esto es, el trabajo propio del capitalismo industrial que viene a
ser propiamente una construcción social consistente en una actividad
destinada a inscribirse en el flujo de intercambios a escala de toda la
sociedad, que posibilita y vehiculiza de manera normalizada la producción y
reproducción del todo social. Implica competencias socia'.mente definidas
puestas en operación mediante procedimientos socialmente homologados.
Entendido así el trabajo en el CMJ, éste restaura las peores formas
de dominación, servidumbre y explotación al obligar a todos a luchar contra
todos para obtener un puesto laboral en el sentido definido· se perpetúa
entonces un estado que, en las condiciones actuales tiende a enrarecerse y a
enmascarar y disimular aún más, si cabe, la verdadera situación del
«trabajador». Por un lado, es un verdadero precario: « . .. la figura central y
la condición "normal" no son más las del "trabajador" -ni a fortiori la del
obrero, el empleado, el asalariado-, sino la del precario que ya "trabaja", ya
no "trabaja", ejerce de manera discontinua múltiples oficios, de los cuales
ninguno es un oficio, no tiene profesión identificable y tiene como profesión
el no tenerla; no puede por lo tanto identificarse con su trabajo y no se
i~ent!~ca, sino que considera como su "verdadera" acti 1 idad aquella por el
eJerc1c10 de la cual se esfuerza en las intermitencias de su "trabajo"
44

remunerado» 22 . Por otro, el capital exige que simultáneamente sean los
trabajadores "autónomos" y "creativos" en su trabajo.
Las condiciones macrosociales son tales que se ha generado una
salida de la "sociedad de trabajo" sin reemplazarla por ninguna otra· se
disuelve el sentido específico anterior de pertenencia social. André Gorz lo
establece: « os sabemos, nos sentimos, nos aprehendemos a cada uno de
nosotros como desempleado en potencia, subempleado en potencia precario
temporario 23 , de tiempo parcial en potencia.» 24• Guattari hablará de nogarantizados.
Según Lester Thurow2 5 -uno de los corifeos más entusiastas del
globalismo- "el capitalismo le declaró la guerra a la clase obrera y la ganó".
Esta sensación satura de manera más o menos vaga la percepción del
imaginario social de una manera progresiva en particular a partir de la
hegemonía neoliberal establecida desde finales de los setenta en todo el
mundo. A partir de ese momento «la reproducción material y cultural de las
sociedades entra en crisis y la anomia, la barbarie, las guerras "civiles"
larvadas o no el miedo a un desfondamiento de la civilización y a la
implosión de la economía globalizada, basada en la finanzas, en la cual el
dinero produce dinero sin vender ni comprar nada más que dinero se
extienden a todos los continentes. El dinero se conviertió en un parásito que
devora la economía y el capital, en un depredador que saquea la economía»
26

Volviendo a egri y a la especificidad de su propuesta él afirma que
los «agenciamientos capitalísticos» se han apropiado del discurso del
comunismo para despojarlo de su capcidad de aná)j is y de su propuesta de
liberación. Y es que egri y su escuela conceptúan al comunismo como el
«conjunto de las prácticas sociales de tran formación de las conciencias y de
las realidades en los niveles políticos y sociales, históricos y cotidianos
colectivos e individuales, conscientes e inconscientes» 27 . Será ante todo la
"lucha colectiva por la liberación del trabajo" la que habrá de ser llamada
comunismo.
Hay un claro énfasis en lo que se ha dado en llamar "las nuevas
subjetividades" originadas según esta visión, a partir de los años sesenta en
particular, al calor de los conflictos de año 68, los cuales permitieron la
aparición en la escena social y política de nuevos actores ociales nuevas
singularidades colectivas dotada de una especial movilidad, creatividad y
variabilidad espacio-temporal y canalizadoras de nuvos procesos de
singularización del deseo.

45

�Se rompe con los anteriores moldes masificadores de lo social y se
rechazan todas las formas de colectivismo organizado en empresas
capitalistas y/o socialistas, en procura de una mayor y mejor productividad
social, que desemboque en la re-construcción del trabajo, espacio que, al
lado del ámbito de lo propiamente cultural configura una topología
metapolítica. El concepto de trabajo en estos autonomisti, no permite su
cristalización en ninguna forma de propiedad privada ni considera los
instrumentos de producción como un fin en sí mismo, sino como elemento
mediador a cuyo través se habrá de posibilitar el desarrollo pleno de la
singularidad y una nueva producción de subjetividad. (Es claro que se trata
de una revisión del concepto de sujeto revolucionario, entendido en clave
marxista). Su visión del poder es acotado como horizonte de liberación
como auto-valorización y auto-producción de las singularidades.
El llamado de Negri a una «subversión creativa» que comprenda no
sólo privativamente el espacio de las luchas políticas o P&lt;;&gt;)ítico-partidistas lo
sitúa a las claras en un nivel propiamente metapolítico, y do distancia de las
corrientes «posmodernistas» de un Lyotard o un Vattimo: « . .. .los cambios
se han vuelto claramente irreversibles. Los nuevos modos de subjetivación
han dislocado literalmente los viejos escenarios de la lucha de clases,
implantándose en las raíces imaginarias y cognitivas de las nuevas
dimensiones del "producir", convirtiendo su toma de conciencia en un acto
de voluntad transformadora. Los procesos de singularización de deseo se han
apoyado así, sobre prácticas colectivas que constituyen desde entonces
nuevos territorios políticos. Su dramática afirmación ha cuestionado nuestro
"vivir" social y lo ha promovido como base de una mejm expresión subjetiva
del conjunto de los sistemas de producción materiales y semióticos. Su
contestación de la propiedad privada es una negación radical de todas las
formas de colectivismo ciego . .. »28.
Las llamadas "nuevas subjetividades" aluden a una amplia gama de
nuevos actores que demandan de suyo la construcción y reconocimiento de
s~ propio espaci~ de demarcación social y de demandas diseñadas a partir de
dLvers1dades socioculturales: movimientos de estudiantes y de jóvenes en
general, de las mujeres, de minorías religiosas, étnicas y/o lingüísticas, etc.,
así como de formas altamente renovadas de las tradicioraales luchas de los
trabaj~do~es; son movimientos de "defensa y reconquista de la ruptura" 29 , de
margmahdades desbordadas que, al decir de Negri, ¡;on portadoras en
potencia de las necesidades y deseos de las grandes 1mayorías. En una
expr~sión prima facie paradójica,
egri-Guattari afirman que son
precisamente las marginalidades las instancias capaces de «unversalidad».
Par~ esta inno~a~ora y ~ud~ líne~ de pensamiento. metapolítico, los
«universales pohticos» no Lmphcan nmguna afirmación ·con pretensión de
verdad trascendente y no se desmarcan de los espacios de poder y deseo de
46

los hombres concretos; incluso se trataría de desplazarse de la dialéctica
aliado-enemigo hacia una posición que marca un salto cualitativo en este
sentido: se trata entonces de un universal político que «se constituye por el
descubrimiento del amigo en su singularidad, del otro en su irreductible
hetrogeneidad, de la comunidad solidaria en el respeto de sus valores y
finalidades propias»30 .
Es tesis nuclear de esta metapolítica del deseo que deben ser las
finalidades humanas las que califiquen y orienten la producción, no
viceversa. La organización capitalista del trabajo para la ganancia es la
instancia que en su proceso de redefinición de las formas de exacción de
plusvalía y sus nuevas y más sutiles formas de mando y dominación se
opone a la libertad, la creatividad y el deseo, mediante diversos dispositivos
como el control social establecido vía los medios de comunicación, la
informatización de toda la actividad económica y múltiples actividad~s
sociales, la articulación/supeditación de todos los tiempos y espacios
societales al modo de producción ampliado que así sobrecodifica los
imaginarios, las subjetividades, y aún los deseos y la vida privada,
tomándose iJocalizable y «desterritorializado» el poder.
Para esta corriente metapolítica, la «intelectualidad», que es
«presencia y tarea común» deviene forma del trabajo y de la comunicación
productiva, y en consecuencia trama y conducto de lo social y lo político;
otras formas de aparición de lo intelectual han perimido; no más crítica
externa de lo existente, ni compromiso con un supuesto «proceso de
transfonnación»; en todo caso, los procesos se han de reconducir a una
productiva autoposición y determinación del «sujeto intelectual colectivo».
Se trata de erigir un nuevo «poder constituyente» y de la aparición de un
nuevo sujeto revolucionario, ajeno a toda mirada expropiadora y
cosificadora del otro. «En la ondulatoria constitución del proceso
revolucionario, entre éxodo y retomo, entre miseria y riqueza, entre
anticipación y movimiento de masas, el momento sincrónico de la nueva
creación consolida la diacronía de los acontecimientos y actualiza una
irreversible genealogía. Construir la agencia política del intelecto general
hacia la producción de poder constituyente es un proceso que transforma la
ausencia de memoria (a lo que siempre la vida nos constriñe) en presencia
del producto total de las luchas pasadas y presentes. Trabajo vivo sobre un
capital históricamente acumulado y ont~lógicamente fijado . En cualquier
caso: comenzar desde el principio no es volver atrás» 31•

47

�Tradicionalismo

El escritor argentino Alberto Buela, en el número correspondiente al
año 1997 de la Revista Disenso 32 nos da noticia de la concepción
metapolítica presente en la corriente denominada tradicionalismo, que en el
presente contexto hace referencia a una línea de pensamiento que se ocupa
'del estudio de un supuesto saber primordial común a todas las civilizaciones
distinguiéndolo claramente de tradiciones específicas de pueblos
particularmente considerados, cuyos valores históricos habrían de ser objeto
de conservación en aras del mantenimiento de una identidad sociocultural.
Es Silvano Panuniio 33 , uno de los autores que traza los lineamientos
centrales de esta visión tradicional; pero su más destacado difusor en nuestra
lengua ha sido el pensador sudamericano de origen italiano Primo Siena, el
cual estima biunívocos y correlativos los conceptos de trascendencia y
metapolítica al ser esta última expresión y traducción de una ciencia de
índole más bien sagrada, y no precisamente profana. Se trataría entonces -en
esta visión ciertamente heterodoxa- de una penetración del misterio
escatológico de la historia, el cual habría de consistir en todo caso en un
proyecto providencial que comprendería las vidas todas de hombres y
naciones.
Por lo tanto, es «ciencia» a la vez que «arte regia y profética»; es
una visión metafísica de la política en la que hombre&lt;: que actúan con
rectitud tratan de realizar un paradigma «metapolítico» en el sentido
indicado, una Civitas Dei o ciudad espritual primigenia ,que sirve de pauta a
la política real. En realidad, es una visión supratemporal y supraempírica que
trata de cohonestar dos mundos, el de los modelos o paradigmas ideales y el
de las realidades efectivas, el cual debe acomodarse en todo caso al primero.
Mención aparte habría que reservarle al pensador italiano Julius
Evola "manjar difícil de digerir" como lo ha calificado el sabio especialista
en religiones Mircea Eliade 34. Evola, ha sido poco difundido y es poco
conocido aún en nuestros días; adicionalmente, ha habido una serie de
distorsiones sobre su pensamiento, de tal suerte que escritores poco rigurosos
lo han tildado sin mayor criticidad de "fascista", con un desconocimiento
total de la compleja y en último análisis polémica relación que este autor
mantuvo con dicho movimiento político. Asienta el propio Eliade que «Todo
contribuye al aislamiento de Evola en el ámbito del pensamiento y de la
cult~ra modernos: el rigor de sus análisis filosóficos, sá espíritu crítico y el
coraJe de defender como sea una ciencia "tradicional", que opone a la ciencia
laica fragmentada, atomizada» 35.

48

La concepción metapolítica y metabistórica ~voliana se ubica en una
línea en la que encontramos a Gobineau, Chamberlain, Spengler y
Rosemberg; de ellos, hoy día ciertamente sólo el tercero conserva cierto
prestigio, que a últimas fechas luce remozado· es inevitable que cada vez
que se vuelve a hablar de crisis de la civilización yío de la cultura se vuelva
a Spengler, a Toynbee, a Ortega a Keyserling, y otros con idénticas
preocupaciones.
Evola en realidad es ignorado por los especialistas porque rebasa
con mucho los estrechos límites de sus rígidos marcos de investigación al
uso. Los diletantes, por otro lado, lo rehúyen al no asimilar su "erudición en
verdad prodigiosa" (Eliade), y la inmensa mayoría de los académicos (sobre
todo los enfeudados a la "opinión políticamente correcta") recelan de la
ausencia de concesiones en la exposición que hace de sus ideas este vigoroso
pensador, que en aparente paradoja, señala no tener ideas "propias", sino
manifestar y tratar de poner en claro, nociones otrora patrimonio común a los
distintos pueblos y culturas desde la más remota e insondable antigüedad.
Imposible resulta desde luego hacer aquí una exposición exhaustiva
del pensamiento de este autor como tampoco lo hicimos en el caso de la
otras corrientes, dados los limitados propósitos del presente escrito· mas no
nos eximiremos de señalar algunas de las ideas que más resaltan del notable
polígrafo italiano que por origen de sangre, perteneció a la nobleza de su
país.
Evola cultivó y propuso la más radical alternativa a la civilización
moderna: la idea de Tradición . Esta es concebida como un tipo ideal o
categoría metafísica opuesta al mundo ''anómalo y decadente" representado
por la llamada modernidad, siendo las civlizaciones tradicionales las
genuinas depositarias de una normalidad y una sacralidad, hoy periclitadas
en un Occidente "anormal y extraviado" .
El «mundo de la Tradición» presentado por Evola es ajeno a toda
suerte de fantasía individual. Utilizando un método inductivo y con un
impresionante acopio de datos históricos y antropol.ógicos desbordante de
erudición, Evola recorre las manifestaciones tradicionales de civilizaciones
tales como la antigua China, la Grecia más arcaica, la civilización azteca el
Egipto de los faraones, Roma el Islam, la India aria, la antigua Persia
Mesopotamia, Babilonia, la Europa cristiana medieval y otra y efectuando
un proceso de depuración de sus datos históricos y contingentes, obtiene un
precipitado mediante el cual, los «principios generadores» de cada una de
estas civilizaciones son remitidos al plano metaftsico donde de acuerdo a
Evola, es posible encontrarlos en estado puro.
49

�Julius Evola es un crítico muy severo del método histórico
científico, particularmente en su versión positivista decimonónica, c~y_os
procedmientos realizarían operaciones de violencia destructivas del espmtu
de aquello que se quiere investigar. El método evoliano similar en mucho al
de otros autores como el ya mencionado Eliade, así como Walter Otto
consiste en tomar con seriedad lo que hombres de otra culturas dicen de sí
mismos, y en particular, no permitir que se subordinen a una "rigurosa
historicidad", y a una "linealidad histórica", aspectos tan delicados de las
culturas como son las manifestaciones espirituales y sacras, eje de las
'
.
indagaciones
del presente autor. Pocas obras es posible encontrar tan aJenas
a las oscilaciones de las modas intelectuales de las diversas tendencias en
Historia.
De acuerdo a Evola, el hombre tradicional era con ciente de una
realidad más alta, de carácter suprasensible, metaftSico y sagrado al lado de

lo sensible, material y profano. Frente al devenir del mundo, el "transmundo"
del Ser.
o sería todo esto asunto de fe o de teoría, sino cuestión de
experiencia. Configuraba lo invisible de tal suerte lo real que tenía tanta o
quizá mayor densidad que lo visible, captable por los sentidos del cuerpo. En
el orden del mundo de la Tradición, «es la naturaleza superior la que
fundamenta y justifica la naturaleza inferior; las instituciones sociales y
políticas, la vida misma, carecen de sentido si no e por referencia al
principio superior del Ser. De este modo, se conocían medios de contacto
entre uno y otro plano: la Iniciación era el acto del tránsito· la Acción
heroica y la Contemplación, las dos grandes vías de aproximación, el Rito y
la Fidelidad, la mediación; la Ley tradicional, el gran soporte; y el símbolo
· 36.
terreno, e l lm peno»
Es más que obvio que el mundo de la Tradición, no existe ya hoy en
sentido social, "civilizacional", al menos por lo que toca a Occidente. Lo que
convencionalmente es llamado "tradición" sólo es un residuo de formas
socioculturales anteriores al mundo moderno, que poco o nada tienen que
ver con los planteamientos de Evola. Con todo, es dable aclarar, qu para
Evo1a "lo moderno" es un modo propio de ser de cierto tipo humano,
opuesto en todo al mundo tradicional constituyendo ambo dos polaridades
opuestas de la existencia, las cuales es posible encontrar en todas las etapas
de desarrollo de la humanidad, sólo que en la era actual. lo moderno habría
desplegado con mucha mayor amplitud sus potencialidades.
Para esta visión metapolítica -que incorpora inocultables afinidade
con la obra de Ernest Jünger- la única forma viable de conciliación entre
ambos mundos sería la inequívoca subordinación del inferior (moderno)
respecto del superior (tradicional), del cual el primero recibiría el rumbo y la
ori ntación.
50

Lo moderno, en esta heteróclita visión, no cabría ser reducido ni a la
primacía de lo cuantitativo ni al individualismo al irre~lismo, al capitalismo
0 al comunismo ni mucho menos al mero consumismo; tampoco es el
desarrollo sin precedentes de la ciencia y la tecnología occidentales. Se
trataría ante todo de un principio metafisico, manifestable en diversos
niveles de la realidad, que van desde el religioso hasta el político, por el que
el hombre quedaría encerrado en el marco de una fatalidad superior e
ineluctable tomase la forma que tomase.
La historia actual, en esta visión, acontecería en cuatro ciclos
históricos de descenso -como enseñaban varias sabidurías desde antiguocada uno más corto a similitud de la ley mecánfoa de la aceleración.
Habiéndose impuesto pues el mundo moderno sobre el tradicional, el tiempo
humano se ha "materializado" la decadencia habría traído consigo la
irrupción de las cuatro edades sucesivas, encontrándose la humanidad en un
proceso de caída por apartamiento del estado primordial originario.
in embargo, la libertad quedaría a salvo, de forma tal que no habría
fatalismo ni al principio ni tampoco al final de la historia. El que vuel a a
imperar el espíritu dependerá en último análisis de la acció~ de algunos
hombres que ubicados en un plano metapolítico, logren reconducir la
presente edad hacia un punto de restauración del orden primigenio, el cual
vendría signado por la sacralidad, la jerarquía y la primacía de lo
trascendente así como por la efectiva subordinación de los aspectos
económicos, prácticos, y en general, materiales de la existencia.
Hasta aquí la presentación de las distintas visiones metapolíticas.
Como se ve, son muy diversas entre sí y aún opuestas. Todas pretenden
situarse más allá de los discursos políticos habituales y aún de las disciplinas
académicas que abordan lo político. Algunas pretenden incidir claramente en
las realidades políticas efectivas mientras que otras se repliegan en un
espacio pura o marcadamente teorético. El tiempo decidirá si llega a
unificarse el sentido del vocablo o si la equivocidad del término habrá de
prevalecer. También está por verse si finalmente serán Jas visiones
heterodoxas las que se apropien de esta noción, o si esta devendrá en una voz
académica, aséptica y "políticamente correcta". El diferendo apenas inicia.
n todo caso, esperamos que estas concisas consideraciones hayan
contribuido en alguna medida a un mejor conocimiento de distintas
concepciones de la metapolítica la mayoría de las cuales, ciertamente
transcurren por las márgenes de la producción teórica y cultural 37
erigiéndose en visiones alternativas a los paradigmas actualmente
prevalecientes.
51

�Notas bibliográficas
1

Alain de Benoist y Guillaume Faye, Las ideas de la «Nueva Derecha», Ediciones
de Nuevo Arte Thor, Col. El laberinto Barcelona 1986, pp. 142-143. Las siglas ND
en todos los casos van a significar "Noueve/le Droit''. o "Nueva Derecha".
2 ,

/bid, p. 144.

/bid., p. 146. De hecho, han ido cobrando cierto auge movimientos europeos
neomonárquicos, partidarios de la restauración de alguna de las diversas formas
imperiales que a lo largo de ]a historia se han sucedido en dicho continente. Los hay
desde promotores del Imperio Francés o del Imperio Austro-húngaro, hasta del
antiguo Imperio Romano, por no hablar de los perennes grupos neo-nazis, que
sueñan con la instauración de un Cuarto Reich, -ario y "nórdico" desde luego- (no
hay más que ver el fenómeno Heider en la Austria actual. Incluso hay quienes
proyectan una Restauración Carolingia, vía la abolición de toda la modernidad,
después de una eventual crisis terminal de Occidente. Spengler cabalga-de nuevo.
3

4

!bid., . p.16.

13

Jdem ..

14 Politólogo italiano, nacido en Padua en 1933, en cuya Universi~ad fue profes~r de
ciencias políticas y sociales. Sus escritos se mueven en el espacio del pens~m~ento
político y del derecho, así como en el de la filoso~a francesa ale~ana e 1tah~na.
Hegel, Max Weber, Descartes, Marx y particularmente Spmoza ~onc1tan
destacadamente su interés. En los af1os sesenta fue uno de los teóricos del
operarismo italiano. En los setenta derivó esta línea hac_ia la auto~omía obr~ra. Ha
dado cursos en la Universidad de París VII y en el Coleg1u Internacional de Filosofía
(París). Ha estado en prisión acusado de estar vinculado a las _Brigadas ~.oJas. A ~u
reciente retomo a su patria, nuevamente el Estado le ha brmdado un hospedaje
carcelario", por razones que nos resultan poco claras. Entre sus principales escritos
se encuentran El poder constituyente, Marx más allá de Marx, Fin de siglo Y La
anoma/la salvaje (sobre Baruch de Spinoza). También ha escrito un ensayo sobre
Leopardi. De estas obras, sólo Fin de siglo ha aparecido en casteJJano
(Paidós/I.C.E.-U.A.B., Col. Pensamiento Contemporáneo I 9, Barcelona 1992).

Félix Guattari. Cartografías del deseo. Francisco Zegers Editor. Santiago de Chile
1989, p. 18.

15

Se introdujo para referirse al hecho de que el capitalismo contemporáneo se ha
convertido en un fenómeno que compromete al planeta entero ("globalización" es el
vocablo que finalmente se ha impuesto, pero dice menos que la · expresión de
Guattari). Se caracteriza por el hecho de que sus interacciones son constantes aún
con países que históricamente parecían habérsele escapado, y porque tiende a
sobreconformar o sobrecodificar toda actividad humana, de tal suerte que, a nivel
planetario, nada escaparía a su control.
16

s Nombre derivado de Hermes, el «mensajero divino» que traía a los hombres los
mensajes de los dioses; y de ahí hermeneus: heraldo traductor.
6

Coreth, Emerich. ¿Qué es el hombre? Esquema de una antropología filosófica.
Herder, Barcelona, 1982.
7

Hans-Georg Gadamer es considerado uno de los filósofos alemanes de más
prestigio en la actualidad y el máximo exponente de esta línea de pensamietno, que
de alguna manera compendia y prolonga las tradiciones más clásicas de la filosofia
centroeuropea. Su principal obra es Verdad y método. Fundamentos de una
hermenéutica filosófica ..

17 Esta línea de pensamiento no sufre del síndrome de &lt;1parálisis por análisis» tan
extendido entre las diversas versiones de la hermenéutica.
18

«Las nuevas alianzas», en Cartografías del deseo, cit.

19

/bid, p. 146.

20

Ídem

8

Ver nuestra reseña al libro de Alan SokaJ y Jean Bricmont Imposturas
intelec/uales, a publicarse en Humanitas, Anuario de ir.vestigación de la

Universidad Autónoma de Nuevo León, núm. 27, Monterrey 2000.
9

Dilthey, Wilhelm. Introducción a las ciencias del espíritu. FCE, México 1979,

21

passim.

André Gorz, Miserias del presente, riquezas de lo posibie. Paidós, Col. Estado y
sociedad 62, Buenos Aires 1998.

10
Apel, Karl-Otto. La transformación de la filosofía . Ed. Taurus, Madrid 1985, 2
vols.

22

Gorz, op. cit., p. 63 .

23

Lo que en México llamamos comúnmente "trabajador eventual" .

24

Op. Cit., p. 63.

25

Citado por Gorz, cit., p. 19.

11

Coreth, Emerich. Cuestiones fundamentales de herme/2éutica. Ed. Herder,
Barcelona 1972, p. 103 .
12 '

!bid ,. p. 104.

52

53

�26

Gorz, op. cit., p. 15.

27

Negri, op. cit., p. 147.

28

/bid, pp. 160-161.

~9 Por desconocimiento de teorías más explicativas y abarcadoras, así como de más
alta densidad teórica como las de Negri, Guattari, Michael Hardt y otras similares, a
muchos "analistas" políticos de hoy día se les escapan fenómenos nuevos que van en
esta linea, como los movimientos estudiantiles y universitarios que hoy vemos en
Irán, México (UNAM,
ormales Rurales), Colombia, Perú, Ecuador y
próximamente, Argentina. En 1997-98 asistimos a fenómenos análogos en Francia.
Los viejos paradigmas carecen de la red conceptual idónea para la asimilación de
estas manifestaciones arborescentes, que poco tienen que ver con los fenómenos
sociales de carácter estudiantil de los sesentas y setentas, independientemente de que
los actuales nuevos actores así lo construyan en. su imaginario. Era notable la
insistencia con que usaban varios editorialistas palabras como "inaprensible",
"evanescente", "inasible" y otras similares, para referirse al movimiento de la
UNAM. Periodistas y aut0ridades enloquecían porque cada vez que se dialogaba con
el CGH (Consejo General de Huelga), este se hacía representar por diferentes
personas. A un sistema domlllante ilocalizable sólo se le puede combatir por
movimientos con similares características. Para quienes están fuertemente aferrados
a los anteriores paradigmas todo esto resulta inasimilable.

30

o podemos dejar de mencionar que en México se publica una revista bajo el
nombre de «Metapolítica» desde el afio de 1997 por ·el Centro de Estudios en
Política Comparada A.C. y la UAP, dirigida por César Cansino; es un importante y
loable esfuerzo sin duda. Sin embargo, estimamos que la mayor parte de los
materiales que han aparecido -que en su mayoría son de calidad- se ubican
prevalentemente en el marco de la Ciencia Política y la Politica Comparada.
17

egri, p. 162.

31

egri, Fin de siglo, Paidós/I.C.E.-U.A.B., Col. Pensamiento Contemporáneo 19,
Barcelona 1992, p. 159.

12

Buenos Aires, 1997.

Obra principal: ·Metapo/itica: La Roma eterna e la nuova Gerusalemme (Roma
1979).

ll

34 Recensión sobre su libro Rivolta contra il mondo moderno, publicada en
«Vremea» ("El Tiempo"), aflo VIII aúm. 382, mayo 31 de 1935, apud. «Ci udad de
los Césares», s/f, Santiago de Chile., p. 13. En el mismo texto Eliade dice a las
claras que en dicha obra es posible 11 si no encontrar respues a a 'viejas preguntas, por
lo menos contemplar una explicación del mundo y de la historia de una fascinante
grandeza". Ediciones Heracles de Buenos Aires publicó en castellano en 1994

Rebelión contra el mundo moderno.
H

Ídem.

36

!bid., p. 7.

54

55

�LAS ETÁPAS DE LA VIDA:
INFANCIA - JUVENTUD - ADULTEZ - ANCIANIDAD
SU SENTIDO Y AYUDAS PARA SU REALIZACIÓN.
'

Prof. Dr. Phil. Dr. h. c. Heinrich Beck
!: Bamberg/Alemania
Muy estimados Señoras y Señores, queridos colegas, antes de
comenzar con mi investigación, perrnítasame recordar el fallecimiento del
Profesor Rafael Gil Colomer, con el que mantuve una muy buena amistad
personal, y ante todo una· relación profesional muy apreciada por mí. En mi
opinión, deberíamos continuar actuando según su intención y espíritu. En
este sentido, concebí también la siguiente consideración filosófica. 1
Introducción: Nuestra intención.

El hombre necesita ayuda en todas las fases de la vida, para poder
cumpl ir su sentido. ¿Pero en qué consiste este sentido, la tarea de la vida: en
el conjunto y en la específica particularidad de sus etapas?
Esto es una cuestión teórica que pertenece a la antropología
filosófica, la cual pregunta por la estructura y disposición básica del ser
humano como tal. Esta reflexión antropológica tiene que anteceder la
cuestión por las ayudas posibles y necesarias, las cuales se proporcionan a
esta estructura de sentido -y esta última cuestión es un tema central de la
filosofía de educación- que se entiende como filosofía práctica. Así en la
consideración siguiente, siempre el paso primero será preguntar por la
estructura de sentido que subyace, y el paso segundo ·será preguntar por los
medios de ayuda.
Como estructura básica de sentido descubrimp,s por el análisis ontofenomenológico de los datos empíricos una disposición del ser humano a
realizarse en un movimiento circular. Pues, el hombre vive en su inicio, en
su Jase pre-natal, en una íntima unidad con-su fondo maternal, y después, en
su infancia, en una unidad igualmente íntima con su familia, que es en cierto
modo su útero social. En la juventud, el hombre sale de esta unidad
inmediata, enfrentándose con ella críticamente y explorando nuevos
horizontes de la vida, mientras que en la edad adulta vive permanentemente
expuesto al mundo, en el que tiene que aceptar responsabilidades y probarse.
En la ancianidad, él busca una nueva unidad de la paz y armonía con la
57

�sociedad circundante, y pasa últimamente por la puerta de la muerte, como
esperamos a una más íntima unidad con su fondo divino.
Esto dice: La~vida del hombre comienza en una unidad primordial
con su ambiente persona], desde la cual entonces egresa, diferenciándose y
desplegándose, y se confronta consigo mismo y los otros seres humanos
para últimamente volver a una nueva unidad, ahora integral más rica y
profunda. Así, el ser humano pasa por tres estados: El e tado primero
significa la in-sistencia en una originaria unidad del ser en la que está
protegido· el segundo estado implica un ser ex-puesto frente de la realidad
una ex-sistencia en el sentido estricto de la palabra, que incluye muchos
riesgos; y el estado tercero significa la re-insistencia en una unidad más
comprensiva y perfeccionada en la que alcanza una nueva protección y
seguridad. Se manifiesta una disposición del ser a realizarse por un
movimiento circular, que se articula en los tres momentos de la in-sistencia,
ex-sistencia y re-insistencia. Pero esto significa sólo una finalidad esencial
qu en su realiza.ción con reta siempre depende de circunstancias
contingentes y podría también fracasar, así exige el compromiso personal del
hombre mismo y ayudas de otras per onas.
En e te contexto, quiero incluir una referencia al egregio filósofo y
pedagogo argentino ' Ismael Qui/es. Él desarrolló una así llamada
"Antropología In-sistencial", la cual al fin hemo elevado a un entendimiento
del ser "in-ex-reinsistencial" .2
Anotemos que este entendimiento filosófico triádico del s r es
abierto aun entendimiento teológico como "Analogía de !a Trinidad". egún
esto, el Ser Divino, en que todo el ente participa, implica una estructura tripersonal y describe un movimiento circular: Dios con su primera persona, el
padre, fundamentalmente reposa e insiste en su unidad de de la cual él
procede y se pronuncia en el Logos u hijo, que incluso se ha encarnado y
expuesto al mundo -lo que significa un paso eminentemente ex-sistencial- se
llena cumple y lleva al cabo en el Espirito anto, e to ignifica un
acontecimiento perfectamente re-in- istencial. En esta perspectiva, la ida
humana a través de sus etapas parece ser llevada y acompañada por la vida
trinitaria divina, en el sentido de una analogía remota y de participación
óntica. Claro no consideramos tal posible continuación teológica como
suposición lógica de nuestra argumentación filosófica, pero quizá podría
servir para profundizar el entendimiento.
En lo siguiente quiero mostrar más en concreto como este arco
circular de la vida se articula a través de sus singulares etapas, y así la ida
se manifiesta como una aventura llena de sentido.
58

l. Comienzo de la vida e infancia
a) Estructura de sentido

En su inicio, su estado pre-natal, el hombre in-siste en su fondo
materno y vive bajo el corazón de la madre, ~n una 1rnidad inmediata con
ella y en casi ilimitada, divina protección. Por el acto ex-sistencial del parto,
es pronunciado por su madre, puesto fuera de su fondo y e -puesto aJ
mundo, lleno de promesas, pero también de peligros; y ya el primero paso al
mundo podría acabar en un fracaso y significa un riesgo ex-sistenciaJ la
salida de la primordial seguridad.
Pero, por el estar-en-frente-de-su-madre, cara-a-cara con ella para el
niño se hace posible una nueva ahora más expresi a y explícita aceptación
por parte de la madre y una otra entrega a ella. De esta manera, el hombre
entra a una nueva unidad con su fondo-madre, en la que está más protegido y
asegurado que antes: resultado de un amor ahora más decidido y consciente.
En este sentido, el biólogo y antropólogo alemán Adolf Portmann describe la
familia como útero sociaJ y el filósofo Hans André habla de un
acercamiento por distanciamiento.3
Es decir: Por el paso del parto se mediatiza una más profunda e
íntima unidad entre madre e hijo, en un movimiento circular in-exreinsistenciaJ de la vida. Así, se origina la primera etapa de la vida, la
infancia. Esta importa una unidad con el ser de una estructura de sentido
muy rica y profunda, que abarca la unidad tanto con sus padres su fondo
relativo y limitado, como con Dios su fondo absoluto e ilimitado· es reunido
con Dios por medio de sus padres o sea en una inmediatez mediatizada.
Pues, para el ·niño, los padres saben todo y saben hacerlo todo, son
omniscientes y omnipotentes. El niño todavía no distingue de manera
objeti izante-racional entre prototipo infinito divino de padre y madre por un
lado, e imagen limitada humana padre y madre por otro. El niño concibe el
uno en la otra en una unidad inseparada, conforme a su modo primiti o
arquetípico de conocimiento.
Permitan un ejemplo de mi propia e periencia. Después de una
espléndida puesta del sol, el pequeño hijo cogió la mano de su padre y le
cuchicheó: "¡Tú papá, repítelo por favor!".
Semejante como con sus padres, parece ser la relación del niño con
la naturaleza. Para él, por ejemplo el sol es amoroso y puede incluso sonreír,
y las figuras y procesos cósmicos tienen un rostro personaJ.
59

�Igualmente, el nifio no ya desde inicio se objetiviza y se determina
asimismo de manera racional, y ya no se confronta consigo mismo como
problema.
Pues: El niño es un ser jugante, entregado al ser sin fin. u hábito
priginario y actitud fundamental, o sea su virtud inmediata, es la apertura y
confianza -en cuanto no ya es perturbado por influjos atemorizantes desde
fuera.

b) Ayudas para la realización del sentido

A partir de tal iluminación del sentido de la infancia, preguntemos
ahora por posibles recursos de su mediación concreta. Esta tiene que sucéder
en un lenguaje proporcionado a esta etapa de vida, que hace comprensible el
sentido meta-flsico por imágenes físicas, como en el modelo y en los
cuentos.
El modelo opera en cuanto el educador en la imagen de su propia
vida hace transparentes los valores de sentido que pueden llevar la vida,
como honradez, disposición a ayudar etc., y así invita a la imitación.
Los cuentos de hadas, las fábulas, comunican por sus símbolos en lo
general el mensaje: El hombre vive primero cobijado en el bien; pero luego
él tiene que salir de ésta su seguridad primordial y ex-ponerse a los ataques y
peligros del mal; pero cuando se prueba -¡y lo depende de su compromiso!entonces triunfará el bien y él logrará una nueva y más profunda seguridad.
Así a la mirada intuitiva del niño se presenta la verdad in-ex-reinsistencial
del ser como orientación y confortación en el camino de vida, y como
nutrimiento del alma.

2. Juventud

de la religión, de la moral, de la política etc. preguntando por su sentido
legitimo.
Correspondientemente cambia la relación con la naturaleza. Esta
pierde su transparencia simbólica-arquetípica y se convierte en un objeto de
análisis racional.
También cambia la relación consigo mismo: El joven se confronta a
si mismo y es su más importante objeto e incluso su·mayor problema. Él ale
de sí y se siente como fuera de sí mismo ajeno de su mismo enigma
provocado particularmente por los cambios psico-físicos de la así llamada
aceleración y pubertad. Esta irrupción ex-sistencial del joven se señala también en una
mutación correspondiente de su estructura corpórea. El cuerpo del niño tenía
un perfil concéntrico: su tronco y cabeza relati amente grandes con us
cortas extremidades, marcaban el centro del cuerpo. Por el contrario el
joven parece más bien excéntrico: sus brazos y piernas extendidas le
desplazan de su centro.
En el fondo de una tal estructura de sentido, la virtud fundamental
para e ta etapa de la vida parece ser la capacidad particular de preguntar al
salir de todo y confrontarse a todo.

b) Ayudas para realizar el sentido
Como ayuda adecuada para realizar el sentido, se ofrece el lenguaje
del concepto racional y ·abstracto. Pues él, permite distanciarse de la
experiencia inmediata y captar la realidad como objeto. Sirve en la es uela a
mediatizar informaciones sobre hechos empíricos, y además a impulsar una
auténtica confrontación del joven argumentando y motivando. Pero por
último el joven está solo y tiene que encontrarse en su soledad y el
educador deb ria respetarlo.

a) Estructura de sentido

Pertenece a la finalidad de la vida, que una vez que el hombre salga
de su ser protegido de la infancia, se exponga al mundo con todos sus
riesgos. Por un tal paso ex-sistencial ntra a una nue a estructura de su vida:
la juventud.
Esta se manifiesta primero en otra relación con sus padres: Pues,
ahora está dispuesto a confrontarse a ellos críticamente, y como representan
el orden de la sociedad también tiende a oponerse a las formas tradicionales

60

Quizás en aquel estar expuesto y ajeno de todo que caracteriza esta
etapa de vida, se da un consuelo. Pues la sociedad garantiza al joven un
cierto "espacio de libertad y experimento", en cuanto el joven no es
expulsado de decidirse definitivamente en el ámbito de la relación entre los
sexos, de la filosofía, la religi ón y preparación profesional. Y este permiso
indica que el joven en su estado de inseguridad y búsqueda, es aceptado y
protegido.

61

�Ancianidad y consumación de la vida

3. Edad adulta.

a) Estructura de sentido

a) Estructura de sentido

Sin embargo, el hombre no puede -¡y no debe!- continuar siendo un
joven impulsivo y fantasioso ~~rante tod~ su vida; ~n día ~iene . ~ue
abandonar el espacio de protecc1on y segundad de la libertad Juvenil y
resolverse a tomar decisiones vinculantes. Lo cual significa entrar en una
nueva etapa de la vida: la edad adulta.
11

El hombre se hace "adulto", cuando elige entre las diversas
posibilidades que se le han presentado en su juyentud, y se decide a
realizarse en una de ellas; así "se elige a sí mismo". El se define, por un acto
de autodeterminación: sea hacia un compañero (respectivamente una
compañera) de vida, una profesión determinada en la sociedad, una
determinada filosofía o religión .
Por eso, el hombre entra en ciertas estructuras de una ineludible
propia y auténtica responsabilidad. El hombre ahora e_n ellas in:siste cór~~
pópu/o y es encontrable y aceptable, así él es en c1~rto_ sent1_do tam~1en
protegido por estas. Se manifiesta el _camino in-ex~~e1Ds1sten~~l de vid~:
desde una primera in-sistencia en la unidad y protecc1on de la nmez a traves
de la ex-sistencia y ex-posición de la juventud a una nueva, ahora, más
decidida y profunda unidad e in-sistencia en la vida pública.
Pero por otra parte, en estas estructuras fijas de responsabilidad, la
vida también es ex-puesta a muchas agresiones y provocaciones, en las
cuales tiene que probarse, y bajo este aspecto, esta etapa de vida significa
simultáneamente un nuevo estado de ex-sistencia.
Así, como virtud fundamenta/ en la edad adulta, se pone de relieve la
confiabilidad y fidelidad, es decir una manera de vivir definida y
confiablemente, que capacita a permanecer finne también en situaciones
difíciles.

b) Ayudas para realizar el sentido
Particularmente por sus altas pretensiones, el buen logro de la edad
adulta necesita la ayuda de los demás hombres. Ésta, ante todo tiene que
consistir en compañerismos decididos, firmes y confiable , en ami stades que
también acompañan a través de situaciones dificiles, lo que no excluye que
los compañeros de parte representan opuestas convicciones y las defiendan
con duros argumentos, salvo el mutuo respeto.

Pero, un día el hombre tiene que despedirse de su trabajo y
profesión de su ser un miembro efectivo ~ ~til de la s?ciedad. Ade~~s,
también ha terminado su tarea y responsabilidad educativa en la fam1ha.
Pasa a una otra etapa de su vida: la ancianidad.
\1
Este tránsito seguramente tiene dos cara : P&lt;;ir una parte, puede ser
experimentado como una muerte; hay que dejar una vida que recibió su valor
y reconocimiento por su productividad. Pero por otra parte el hombre puede
sentirlo como nacimiento en una nueva libertad, amplitud y bondad humana.
Un tal estado de ser significa en cierto modo un pendular entre ex-sistencia e
in-sistencia: El hombre ex-siste más allá de sus obligaciones que hasta ahora
han llevado su vida, y simultáneamente puede descansar del trabajo y
esfuerzo de la vida, es decir in-sistir en la paz y armonía y una más profunda
unidad del ser.
De esta manera el hombre puede ganar en cierto sentido una
juventud o incluso infancia segunda, ahora re-insistiendo en el ser protegido
de aquellas etapas de vida a través de la experiencia ex-sistencial de la vida
intermedia. Pues emergen recuerdos, por los cuales se revitaJizan
-parcialmente con intensa plasticidad- experiencias de las tempranas fases de
vida y especialmante de su mañana, en la que se testificó una profundidad
arquetípica del ser. Y como la observación lo comprueba por su nueva y más
madura cercanía a la niñez, frecuentemente los abuelos entienden los niños
mejor que los padres mismos y no parecen ser sosterjbJes por los padres
(como, al revés, tampoco los padres por los abuelos).
Como sentido y tarea de la ancianidad y de la edad avanzada se
manifiesta un abarcar de nuevo en su conjunto la vida desplegada en el
recuerdo y en la sencillez del corazón y dirigirse a lo único y esencial es
decir: el entregarse. Este sentido puede experimentar su gradación suprema
en el acto último de la vida: en el morir.
Pues en el morir, el hombre tiene que salir de~sí y de todo el mundo
espacio-temporal, ha de dejarse a sí mismo ya todo y entregarse. Dejarse a sí
y entregarse; ¿a qujén? ¿ir y pasar a donde? Según la,experiencia cotidiana
el hombre puede salir de sí, entregarse del todo y así llegar a ser libre cuando
se encuentra ante un Tú que le comprenda, acepte y acoja. Pero entonces se
sugiere aceptar que el pleno salir de espacio y tiempo apunta hacia un Tú
más allá de los límites de espacio y tiempo, que - comprende y acepta
63

62

�i-limitadamente, es decir, apunta a lo Divino. En cuanto el ser-en-el-espacioy-tiempo es un ser-fuera y ex-puesto el salir del mundo significa, según su
sentido y finalidad el regreso al fundamento divino protector y liberador y
ahí el proceso de la vida logra su consumación re-insistencia!.

puesto responsable adecuado para él, o cuando la persona mayor no puede
gozar de libertad y sosiego. Precisamente entonces es el momento de aceptar
el fracaso y con él a sí mismo· así quizá se podría abrir un camino a una má
profunda maduración y humanidad.

Cuando al fin, se pregunta por la virtud fundamental que
corresponde a la última etapa de la vida, se destaca la actitud de
agradecimiento de estar agradecidq para toda la vida recibida, y también
para las ayudas concretas de las cuales el anciano se experimenta cada vez
más dependiente.

Resulta de manera concreta y real, lo que exige el sentido de la vida:
no fijarse ni agarrarse en ninguna etapa y estado de la vida, ni en la juventud,
ni en la adultez, ni en cualquier otra forma. Es decir, la tarea siempre es ir y
pasar -esto significa un despedir e del mundo pasado que se cierra-, abrirse
a lo que quiera venir, un entr~garse y recibirse a sí mismo y a todo, muriendo
y siendo nacido de nuevo, continuamente. El entregar y dejar, y el recibir y
aceptar, marcan los dos aspectos del amor, el cual se revela como el más
profundo sentido de la vida en cada fa e. Este contexto alude una sentencia
del vangelio, que dice: "Quien quiera retener su vida, la perderá; pero quien
es dispuesto a perderla y a entregarla por mí (es decir: en el Espíritu del
, 114
amor etemo que se ex-pone), 1a ganara.

b) Ayudas para realizar el sentido

Tales ayudas, que últimamente deben asistir a realizar la tarea
humana inmanente de esta etapa final de la vida, pueden ser -si el hombre es
susecptible- del arte y de la música que mediatizen interpretaciones del
sentido de vida en un lenguaje intuitivo-racional. te lenguaje tiene una
cierta semejanza con el lenguaje simbólico y arquetípico de la niñez pero
también se distingue de él por incluir la experiencia concreta y real de la
vida y su explicación y confrontación racional.
Y sin duda, suben en su importancia actos interhumanos de atención,
entendimiento y aceptación, especialmente cuando se está ante la tarea de
acompañar a un hombre en los últimos momentos de su vida. En esta
situación se puede proporcionar ayuda esencial en cuanto se sabe participar
con su corazón y espíritu en la otra persona y orientar e en la misma
dirección en la cual ella ahora tiene que ir y entregarse. Seguro ésta nuestra
capacidad y apertura es muy limitada y no es suficiente para proteger a esta
persona, pero quizás sirve como canal, por el cual el Amor Transcendente
puede llegar.
Conclusión
.
En nuestro análisis onto-fenomenológico e ha manifestado que la
vida humana es perfilada como un "ritmo triádico": e diferencia en
singulares etapas y a tra és de ellas busca u integración, eh un movimiento
es~iral de .despl~gamiento y resplegamiento. Esto significa un progresivo
sahr ex-s1stenc1al de una seguridad relátivamente más pequeña para que
luego p~e~a suceder el ingreso re-insistencia! en una seguridad mayor. Este
aco~tec1m1ento: en ~o~o ca o tiene el carácter de transformación, de crisis y
de nesgo. La vida fac1lmente sufre d formaciones y puede también fracasar.
Así cuando el niñ~ ~o experimenta una protección digna de parte de sus
~adres Y no es perm1t1do a entregarse en el juego, o cuando las preguntas del
¡oven no on tomadas en serio o cuando el adulto no puede encontrar un
64

ota bibliográfica

•

Ponencia presentada al IV Congreso Internacional de Filosofia de la Educación:
' Educación ética y ciudadanía" realizado en Madrid, 21/25 oviembre de
2000.
.

Líneas fundamentales de este esbozo ya se encuentran en mis artfculos: "El sentido
de las etapas de la vida: niflez - juventud - edad adulta - ancianidad. Una Reflexión
onto-antropológica y filosófico-educatjva", en una trad. cast. por Millán Arroyo
Simón publ. en: Educadores. Rev. de Educación de la Fed. Esp. de Religiosos de
Enseí'\anza, núm. 172 oct-dic. 1994, págs. 473-499· y: "Die Lebensetappen: Kindheit
- Jugend - Erwachsenenzeit - SenforenaJter. Eine anthropologische und
erziehungsphilosophische Betrachtung", en: Jost Reischmann (Hrsg), Generationen.
Andragogische Überlegungen (Festschr. ftlr Wemer Faber 'zum 70. Geburtstag), Bad
Heilbrunn 1999, págs. 141-164. Acá a se ven muchas referencias a la literatura
correspondiente, y no parece necesario repetirlas todas aquí.
1

2

Cf. Antropología filosófica in-sistencial, Obras de Ismael Quiles 1, Buenos Aires
1983. Cf. también las documentaciones de los Coloquios Internacionales sobre Ja
Filosofla In-sistencial, ed. por la 'Fundación Ser y Saber' (Presidenta: Maria
Mercedes Terrén), Buenos Aires 1979. Quiles mismo, ·en sus últimos escritos

expresivamente aceptó el desarrollo ulterior de su "enfoque in-sistencial" a ~
"principio in-ex-reinsistencial", que importa una concepción triádica del ser; Cf.:
"Como ser si mismo", Obras de Ismael Qui les 20, Buenos Aires 1991 , pp. 98-103 . .
65

�Cf. también mi libro: "Ex-In-Sistencia. Posiciones y transfonn~ciones de la filosofía
de la ~xistencia. _Introducción a la dinámica del pensamiento existencial", trad. por
F~anc1sco J. We1sman y Julio Raúl Méndez, Ed. 'Fundación Ser y Saber', Buenos
Aires 1990, y aquí esp. la presentación e interpretación del enfoque in-sistencial de
Ismael Quiles en cap. 6; y cf. también mi primera exposición de la visión filosófica
triádica del ser: "El ser como acto. Continuación especulativa de la doctrina de Sto.
iomás sobre el ser, inspirada en el principio dialéctico de Hegel", trad. y pres. por
Juan Cru~ Cruz, Ed. _Dniv. de Navarra, S. A., Pamplona 1968. -En este contexto hay
q~e mencionar también Agustín Basave Fernández del Valle, con el cual Quiles y yo
mismo hemos colaborado creativamente cf. p.e. su obra egregia: "Filosofía del
hombre", México, 1985.
3

Cf. Adolf Portmann, Zoologie und das neue Bild vom Menschen. Biologische
Frapnente zu einer Lehre vom Menschen, Hamburg 1956; ders., 3iologie und Geist,
Zilncb- Frankfurt/M. 1973. -Hans André, Annaherung durch Abstand Der
Begegn~ngsweg _der Sch~pfung, Salzburg 1957; ders., "Ausbergungs- und
Schutzh~llener1~re1gnungen m der Schopfung", in: F. Poggeler (Ed.), "hmerlichkeit
und Er21ehung , Gedenkschr. Gustav Sie- werth, Freiburg 1964; ya eso también del
au~or: "_Natur-~eschichte-Mysterium. Die Materie als Vermittlungsgrund der
Sems~re1gnung 1m Denken von Hans André", en la 2ª edición alemana de mi obra
mencionada en nota 2: "El ser como acto ... " con el título alemán: "Der AktCharakter des Seins ... " , Frankfurt/M.-Berlin-Bem-New York-P¡µ-is-Wien 2000.
4 Cf.

Me 8, 35.

REFLEXIÓN FILOSÓFICA SOBRE LA EUTANASIA
Dr. Eudaldo Fonnent
Vice-Decano y Catedrático de la
Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad de Barcelona

Mi intento en estas páginas es el de aportar uná,mayor clarificación en
el debate actual sobre la eutanasia, tremendamente ¡::omplejo. Lo intentaré
desde la filosofia entendida en su clásica acepción sapiencial de búsqueda
del sentido último y global de la vida y más concretamente en su dimensión
metafísica, que procura realizar el paso, del fenómeno o Jo superficial a lo
nouménico o fundamental; y también en su dimensión antropológica
fundada en la primera en cuanto justifica al concepto de dignidad de la
persona, lo ~ue nuestro Séneca sintetizó en el aforismo moral: Horno res
sacra homini , el hombre es algo sagrado para el hombre.

l. Delimitación de la cuestión
Es innegable que la discusión actual de la eutanasia comporta una gran
confusión. Uno de los principales motivos es que no siempre las palabra
que se emplean se toman en idéntico sentido. Según se utilicen se presenta
su no reconocimiento social y legal como una falta de misericordia y de
solidaridad por no reconocer un derecho humano, o bien, los que se oponen
a las campañas en favor de este reconocimiento como defensoras de un
homicidio inhumano.
.

2

Un significado preciso, en el que podrían coincidir todos, partidarios o
no, sería el siguiente: causar la muerte de otro, para evitar sufrimientos
considerados insoportables (por ser una personas disminuidas o enferma o
moribundas) a petición de esta persona o bien por considerar que su vida no
es digna.
Según esta definición para que se dé eutanasia, se requieren tres elementos
esenciales:
l. Intención de dar muerte. No es una muerte por imprudencia o

accidente. i lo es aplicar un tratamiento necesario para aliviar el dolor, pero
se acorta la vida (efecto secundario).
No lo es la renuncia a la terapia desproporcionada, el llamado
encarnizamiento terapéutico.
66

67

�A veces a éstas dos últimas, de las que no se discute su moralidad, se
les llama "eutanasia pasiva" y crea confusión, porque parece que hay
el;)tanasias morales o permitidas.
2. Buscarse la muerte del otro, no la propia (suicidio).
No hay "eutanasia autónoma" (autoeutanasia). Sí lo es la ayuda o
cooperación al suicidio.
3. El sentimiento subjetivo de eliminar el dolor o deficiencias por
compasión. Si falta este elemento es una fonna de homicidio, lo que revela

que la eutanasia, es otra forma de homfoidio, que se

puede llamar

3

"homicidio por compasión" . La eutanasia es siempre una forma de
homicidio, porque un hombre da muerte a otro, por un. acto positivo o ¡tor
una omisión. &amp; un acto grave de violación de la ley moral de no matar.

Sus defensores no utilizan, por lo general, esta expresión, sino otras
más aceptables, de manera consciente o inconsciente, como proporcionar
"muerte dulce" o "muerte digna" . Pero lo cierto es que la eutanasia implica
algo que no es accidental: un ser humano mata o da muerte a otro,
consciente y deliberadamente, aunque la intención sea buena y los medios
poco llamativos.
Si la definición es importante, no Jo es cambio la clasificación. Depende
del significado y contribuye a aumentar la confusión. A.si, por ejemplo, se
habla de eutanasia directa -la que busca la muerte-, e indirecta, que intenta
mitigar el dolor aunque con ello, acorta la vida del paciente, y esta última,
4
según la definición no es eutanasia.

problema no se refiere a una pura cuestión religiosa, que pertenezca a la
íntima de la mera conciencia individual y, por tanto, mientras no sea
obligatoria puede aceptarse en una sociedad democrática que admite el
pluralismo, porque es un problema que afecta la defensa de la dignidad de la
persona, que siempre requiere ser asumido por la sociedad y sus autoridades.
Se advierte que alcanza a la concepción de la dignidad personal, porque
ya en la principal razón que se aduce para legitimar la eutanasia es el del
derecho a la "muerte digna" expresamente querida por quien padece
sufrimientos atroces. Ante agonías interminables se debería permitir que el
enfermo decidiera voluntaria y libremente que no aumentase su sufrimiento
se le ayudase a morir, a tener una muerte digna, que sería así la expresión
7
final de una vida digna.
Se da en esta argumentación una grave confusión entre la dignidad de la
vida, en el sentido de modos de vivir y la dignidad de la persona.
Ciertamente hay vidas dignas e indigna, e igualmente muertes dignas e
indignas, pero la persona tiene siempre la misma dignidad. Desde su inicio
hasta su fin. o se fundamenta en aspectos biológicos, o éticos, o de otro
tipo.
Se puede dar una profunda explicación metafísica. Siguiendo la
definición clásica del pensador romano Boecio y las reflexiones de San
Agustín, Santo Tomás descubrió que el constitutivo personificador, lo que
hace que el hombre, o mejor, un individuo de esta naturaleza sea una persona
es su "ser" propio. Según su metafísica del ser, todas las perfecciones de las
cosas, que son expresadas por su esencia y se resuelvan en último término
en el acto del ser. La persona, sin embargo, a diferencia de todo lo demás,
sin la mediación de algo esencial, directamente se refiere al ser.

Más interés tienen Jos términos relacionados, como el opuesto de

s
distanasia , que significa retrasar el advenimiento de la muerte por todos los
medios, proporcionados o no, aunque no haya esperanza de curación y
aunque signifique añadir sufrimientos, sólo es aplazarla horas o días. Se
llama "ensañamiento" y "encarnizamiento terapéutico", aunque sería mejor
denominarla "obstinación terapéutica"6

II. La dignidad personal

El ser propio de cada persona es el que le da su carácter permanente,
actual y en idéntico grado. En cambio, si el constitutivo formal de la persona
fuese alguna propiedad esencial, como, por ejemplo, la salud del hombre no
sería siempre persona. Todos los atributos de la esencia individual humana
cambian en sí mismos o en diferentes aspectos, en el transcurso de cada vida
humana. Pueden incluso considerarse en algún momento en potencia, o en
hábito, pero no siempre en acto. Además, como son poseídos en distintos
grados, según los individuos y las diferentes circunstancias individuales,
habrían entonces distintas categorías de personas.

Los aspectos tenninológicos son de gran importancia, aunque en el
debate se niegan o afirman principios fundamentales· sobre la persona,
dignidad de la persona humana, su vida, su libertad y sus derechos, mucha
veces no explícitadas, que regulan los diferentes argumentos. Por tanto, el

cualquiera de los atributos humanos, que se explican por la naturaleza.

68

69

Precisamente, por significar directamente el ser propio, se infiere, por
una parte, que la realidad personal se encuentra en todos los hombres. Ser
persona es lo más común. Está en cada hombre, lo que no ocurre con

�Todos los hombres y en cualquier situación de su vida, 'independientemente
de toda cualidad, relación, o determinación accidental y de toda
circunstancia biológica, psicológica, cultural, social, etc., son siempre
personas en acto. Un enfermo, un moribundo es tan persona como uno sano.
Por otra que todo hombre es persona en el mismo grado. En cuanto
personas todos los hombres son iguales entre sí, aún con las mayores
diferencias en su naturaleza individual y, por ello, tienen idénticos derechos
inviolables. unca son aj pueden convertirse en "cosas".
Como hombres somos distintos en perfecciones como personas,
absolutamente iguales en perfección y dignidad. En la noción de persona, en
la que se expresa directamente el ser, se alude igualmente de modo
inmediato al ser participado en un grado máximo, en el del espíritu. Persona
nombra rectamente al máximo nivel de perfección, dignidad, nobleza y
perfectividad, muy superior a la de su naturaleza. Tanto por esta última
como por su persona, el hombre posee perfecciones, pero su mayor
perfección y la más básica es la que le confiere su ser personal. En nuestra
época, es conveniente recordar que la dignidad de la persona no se valora
por su capacidad de hacer y producir, sino por su mismo ser.
Por consiguiente, la persona indica lo más digno y lo más perfecto del
mundo. "La
persona significa lo más perfecto que hay en toda la
8
naturaleza"9 o como dice también Santo Tomás: "Es lo más digno de toda la
naturaleza" . De este modo expresa también lo que posee "más" ser, y, por
lo mismo, lo más unitario, lo más verdadero lo más bueno y lo más bello. 'º
Por ello, los derechos humanos, el primero de ellos es el de la vida es
independiente de estado de salud. Tan digno es esperar la muerte con '1os
men_os _dolores posibles o esperarla con plena conciencia y experiencia del
sufnm1ento final. La eutanasia no tiene que ver con la dignidad personal.

!ª

El derecho a vida deriva directamente de la dignidad de la persona.
Todo ser humano trene derecho a la vida por el mero hecho de pertenecer a
la especie humana, por ser persona. La enfermedad no afecta a este derecho.
No se puede hacer depender el derecho a la vida a la calidad de ésta a una
"mala calidad de vida". El dolor y la muerte no sirven para medir la dignidad
humana, no es "contro 1es de calidad".
.
" La vida humana es siempre vida
personal y goza de la dignidad de la persona.
Este es un convencimiento básico de la humanidad¡ fundamento de la
concienci~ ética, gracias al progreso moral y jurídico: de los hombres y
naciones, ha llegado a ser afirmado por todas las sociedades y protegido.' 2
70

ID. El misterio del dolor

Una muerte digna no implica la ausencia de dolor. o es un criterio
apto para medir la dignidad humana. Es más, igual que la muerte, si es
aceptada, si se afronta con grandeza de ánimo, revela la dignidad personal.
La persona humana siempre es digna y aun en el umbral de la muerte
conserva la misma dignidad.
La eutanasia no es un signo de civilización, o de progreso. Pueden dar
esta falsa apariencia, porque parece una fonna más de luchar contra el dolor
y el sufrimiento, que tanto ha progresado en nuestra época. Pero lo que hace
es eliminar al que sufre para que deje de sufrir y así se dice no pierda
dignidad. Sin embargo, un ser humano no pierde la dignjdad por sufrir. Lo
indigno es basar la dignidad del hombre en el hecho de que no sufra. Su
fundamentación está en su ser personal.
El dolor, el sufrimiento y la muerte no son un obstáculo a la vida
humana, son ingredientes de ella. Como decía Torras y Bages: "El
sufrimiento o la contrariedad son un ingrediente tan íntimo en la presente
vida terrenal, que sin ella se vuelve asquerosa y hasta insoportable. o
habría nada peor, si eso fuera posible, que un hombre que no tuviese ningún
dolor de cabeza, ninguna contrariedad, que todo ocurriese a su placer que
nadie le contradijese, que todo el mundo le diese la razón, que todo el mundo
le obsequiase, que al momento de tener un deseo enseguida experimentase
13
su satisfacción; quien viviera en esa atmósfera se ahogaría".
No es fácil comprender el val.ar positivo, del sufrimiento cuando en
nuestra cultura, el placer sensible es un valor supremo, por encima de él no
existiría nada superior. Fuera del placer, no hay nada. Es una nueva idolatría
y puede decirse que, en estos momentos, se vive la "religión del placer" . Para
el hedonismo actual la vida tiene sentido en cuanto se puede "disfrutar" y
para ello es necesario la salud, que es así considerada como otro valor
absoluto porque permite. Una vida de "calidad" no debe implicar ni el dolor
ni el sufrimiento.
La idolatría del placer hace al hombre débil en todos los sentidos. Le
corrompe y le debilita. El ser humano no se forja con placeres, sino en la
fragua de la austeridad y del esfuerzo personal. Explica Torras y Bages que,
por ello: "La nobleza del sufrimiento digno, racional y voluntariamente
aceptado, ha sido comprendida y admirada por los hombres de todas las
civilizaciones; ha dado lugar a las grandes creaciones poéticas ha
inmortalizado a los que lo han sabido practicar, y su vida heróica se ha
considerado ejemplar, siendo propuesta como digna de admiración a los
71

�. penmte
. que
demás hombres". 14 El dolor no destruye al hom bre, al contrano
se pueda engrandecer.
Ciertamente, para la razón humana, el dolor y el sufrimiento son un
gran misterio inexplicable Sin embargo, en las culturas que no han perdido
el sentido común, se encumbra al hombre que ha sido señor de sí mismo, que
tia sabido dominarse, encauzando u ordenando el placer y venciendo al
dolor. En las diferentes culturas, de distintos lugares y tiempos, se ha
enseñado la fuerza educativa de las contrariedades, e incluso su necesidad
para la formación perfecta del hombre. "El padecer enseña; y quien no lo
conociera, no conocería la vida en toda su realidad; porque el sufrimiento es
IS
parte imprescindible de ella".
Además de ser necesario para vivir humanamente, el sufrimiento tiene
un segundo valor: lleva a la sabiduría. " El sufrimiento ha hecho más sabios
16
que la filosofía". El sabio conoce las cosas en profundidad, sabe "de que
va" todo, y por esto, puede juzgar rectamente. Sabe que la vida no solo nos
proporciona placeres y satisfacciones. Ayudan a comprender nuestra vida y
sus limitaciones. El ignorarlo es muchas veces fruto de la cobardía. "Así
como no hay en la tierra hJz sin sombra, tampoco hay vida. sin sufrimiento.
Querer ignorarlo, taparlo con aparentes placeres, hacerse la ilusión de que la
vida sólo nos tiene que proporcionar satisfacciones, es un engaño, es un
17
atentado a la verdad, inventado por la cobardía". La vida del hombre, en
todas sus edades, es un combate. Siempre la vida humana es lucha. Es
natural su rechazo, y esforzarse en mitigarlo, pero su huida no es el valor
supremo de la vida, al que tiene que subordinarse todo. Es un bien el aceptar
el hecho cierto e inevitable del dolor y es bueno luchar para mitigarlo.
Un tercer y último valor de las aflicciones, infortunios y desgracias que
salen al paso de toda vida humana es que pueden transformarse en amor.
"Quien. no sabe prácticamente lo que es sufrir, difícilmente llegará al
verdadero amor, porque no hay amor sin dolor". Desde los menos elevados a
los más sublimes, a todos los amores les acompañan inseparablemente los
dolores. La razón es comprensible: "El amor verdadero ·es un sentimiento
purísimo, desinteresado, y quien poseído por él se da a los otros, olvidándose
y sacrificándose a sí mismo, suponiendo que se ha des'prendido el que lo
práctica de todo egoísmo. Y la destrucción del egoísmo se obtiene con la
18
.
violencia". La lucha interna contra el amor en exceso de sí mismo , va
acompañada de sufrimiento.

se da nunca por ~encida, porque sabe el hombre, a quien guía el amor, que
con esta lucha su corazón se purifica, se engrandece y se eleva. Es una
especial comunicación de sabiduría (los griegos ponían a la tragedia como
una escuela de perfección humana), es una ciencia de procedimientos
misteriosos una ciencia que no hincha, que interesa no sólo a la inteligencia
sino a todos los sentidos y potencias del alma, que la ablanda de manera que
19
la hace apta para amoldarse a las formas más perfectas de vida". El dolor
dignifica, en definitiva, a la persona, que lo afronta con la grandeza de ánimo
descrita, que lo vive con dignidad.
Frente al dolor humano además de combatirlo con los cuidados
integrales a la persona, qu~ lo sufre, hay que respetarlo con una actitud llena
de humildad paciencia y misericordia. El hombre que ..,ufre demanda, con su
dolor, servicio y respeto amorosos. El dolor es un misterio como lo es el
amor, reclamado por el primero, y todo lo más importante de la vida
humana.
En definitiva, ninguna persona es jamás inútil y tampoco, por lo dicho,
el que sufre. Incluso puede decirse que la persona que sufre es más útil
porque al afrontarlo valientemente y asumirlo íntegramente, sin perder la
esperanza, es una expresión muy alta de la naturaleza humana.
En la actitud eutanásica parece descubrirse un intento de serv1c10.
Podría decirse que hay algo bueno, porque es un bien compadecerse por el
dolor de los demás, pero este sentimiento no justifica ninguna conducta
mala. Los motivos por los que se actúa, aunque sean buenos no cambian el
fin intrínseco del actuar.
La sensibilidad subjetiva no es fuente de moralidad de los actos. Si
fuera así no sería posible la convivencia, cualquier acto podría quedar
legitimado en virtud de los motivos íntimos de su autor. Se puede y debe
comprender y ayudar a quien obra torcidamente. Se deben valorar las
circunstancias que influyen en los actos humanos y modifican la
responsabilidad, incluso anularla. Pero todo ello no cambia la moralidad del
acto hacer que sea bueno lo que está mal. Un fin o motivo subjetivo por
muy loable que sea no justifica un medio malo, en este caso matar, ni puede
dar lugar a una norma general sobre lo que esta bien.

La verdadera piedad y compasión no consiste en .¡uitar la vida del que
sufre, sino en ayudarle. Lo humano no es matar a los disminuidos, los
enfermos o los moribundos, sino en estar junto a ellos.

Todas las grandes obras de arte han expresado esta conexión entre dolor
y amor. "Son una eterna aspiración a la sublimación de la vida que encuentra
obstáculos, pero que no se rinde que lidia con la propia insuficiencia, que no
72

73

�IV. El misterio de la muerte

Igualmente el hombre siente el rechazo a la muerte pero tiene que
aceptarla como el sufrimiento. En la actualidad, la sociedad parece negar su
existencia, o en todo caso no querer involucrarse en ella. En la vida
comunitaria parece que no se tenga que producir, ni que se dé, la muerte de
sus miembros. En el mundo antiguo se tenía un sentimiento de la tragedia
de la existencia, de la soledad del hombre en el mundo y de la fatalidad de la
muerte. En cambio, en la sociedad de producción y de consumo se niega a
integrar en su idea de la felicidad la presencia y la experiencia de la muerte,
y se construye, una imagen de la felicidad artificial y, en definitiva falsa.
El ocultar la visión de la muerte del otro, se ha dicho, que obedece a un
motivo profundo sería, por tanto, el escepticismo e indiferencia en el orden
intelectual, y el pragmatismo y positivismo en la vida práctica, del mundo
20
postmodemo. El historiador de la muerte Philippe Aries a esta nueva
concepción de la muerte, que ha producido una alteración fadical en todo lo
referente a la muerte, la ha denominado con una expresión rhuy significativa:
21
"muerte excluida".
Sin embargo, guste o no la certidumbre de la muerte es la mayor que
22
posee, porque es consciente de su inevitabilidad. En ' la historia de las
errores humanos no se encuentra el de que no se morirá. La muerte es un
límite infraqueable. Puede esperarse que la ciencia consiga retrasar cada vez
más la vejez y ampliar la duración de la vida humana, pero no, vencer a la
muerte.
La muerte es sentida como humillación, porque revel~ la limitación y la
finitud, no sólo de su vida biológica sino también cultural o humana. Revela,
en definitiva, tal como se dice popularmente en Españ'a, que "no somos
nada".
El hombre no muere como los animales, que percibeDsu muerte, porque
sienten los procesos fisiológicos que la causan, pero de una manera
resignada, ciega y unívoca. "Los animales mueren su propia muerte, de una
manera ciega, apacible, siempre igual. Se acuestan resignadamente a la
espera de la muerte. Parecen tener un presentimiento -instintivo, sensible- de
su inminente morir. Perciben el acaecer sin inquirir sus causas (... ) En los
hombres, en cambio, la muerte no tiene un sentido unívoco, sino análogo.
Hay miles de modos diversos de morir, y sin embargo todos ellos conservan
. ' fun damental: son modos de morir humanos" .23
una unt'd ad o conex1on

74

La muerte humana es análoga, porque cada muerte es distinta, aunque
conserva una unjdad esencial, el no aceptarse como un puro hecho natural,
sino como un drama incomprensible. El ser humano 'no está preparado por su
naturaleza, como los animales, para morir adecuadamente en cualquier
momento de su vida. Se ve obligado a prepararla. Es el único viviente que
prepara su muerte, de la que está totalmente seguro.
En el momento actual, se quiere ignorar lo que Viktor Frankl denomina
"tríada trágica": la muerte, el dolor y sufrimiento que provoca el mal, y la
culpabilidad, que nace del juicio consiguiente de la conciencia a la
realización de un acto no conforme con el criterio objetivo de la moralidad.
Es muy importante no ignorar estos males, como pretende la cultura actual
porque: "en realidad, ni el sufrimiento ni la culpa ni la muerte -toda esta
triada trágica- pueden pnvar a la vida de su se.ntido". 24 Incluso pueden
ayudar a encontrarlo.
Desde el ámbito psicológico Frankl insiste siempre en la necesidad,
para no perder la salud psíquica y conseguir la felicidad, de encontrar un
sentido a la vida, incluso posible desde el mismo sufrimiento. El principio
práctico de que "la vida ha de tener un sentido bajo cualquier circunstancia".
Es igualmente aplicable a los tres componentes de la 'triada trágica' -dolor,
culpa y muerte-, hasta el punto de que podemos convertir el sufrimiento en
una realización y un logro humanos deducir de la culpa la oportunidad de
cambiar a mejor, y ver en la transitoriedad de la vida un incentivo para
actuar de manera responsable. El hombre puede hallarlo en "llevar a cabo
una acción o crear una obra". También en "experimentar algo o encontrarse
con alguien". De manera que: "el sentido puede hallarse no sólo en el trabajo
.
bº ,
1
2s
smo tam 1en en e amor" . Lo ofrece la filosofía el mero pensamiento
sapiencial, y sob~e todo la religión.
La muerte biológica -la cesación de la función del organismo vi o como
un tod? y sin posibilidad de recuperación ya que células, tejidos y órganos
sobreviven P?r p~rí?dos ~e tiempo variable- es un hecho indiscutible, por
ser
e~penenc,a mmed1ata. Todo lo dotado de vida orgánica acaba por
m~n~. Sm embargo, por su carácter único y definitivo, no es posible
?bJet1var y transmitir su vivencia humana. La experiencia de la muerte es
intransmisible, porque, como indica Agustín Basave: "Propiamente no
tenemos la e~periencia de la muerte del otro. Asistimos a su agonía, pero no
a su muerte".

?e

El hombre la teme por presentir que será una experiencia penosa y
at:rradora. Es patente que al morir irá apareciendo la soledad, y cada vez
mas absoluta. Se irá alejando del ritmo del mundo y se quedará impotente a
75

�sólas consigo mismo. Sabe que la muerte es algo propio de su naturaleza
humana, pero ante la idea de la muerte la siente como una amenaza, como
una intrusión y como algo doloroso y repugnante.
Ve la muerte como separación violenta no sólo del propio "yo" con su
cuerpo, pues es consciente de que su cadáver no será "él", sino también con
todo su mundo. "El hombre no es sólo unión substancial de cuerpo y alma,
sino relación esencial con el mundo: coexiste con cosas, cuasi-convive con
animales y convive con hombres. No sólo se da un deseo natural hacia el
propio ser, sino también un anhelo de convivencia humana y de estar en el
27
mundo".

V. La medicina paliativa y el ensañamiento terapéutico

Es natural tener miedo a morir y hacerlo de modo doioroso. Incluso el
miedo a morir de un modo dramático o en una situación penosa puede lleva
a desear la muerte. Sin embargo, la experiencia enseña 'que enfermo que
sufre cuando pide que lo maten, está pidiendo que le alivien los
padecimientos, su soledad, la incomprensión, la falta de afecto. Si los recibe
deja de solicitarlo.
Debe reconocerse que el moribundo tiene derecho a una muerte
auténticamente digna. Este derecho, además de incluir los derechos de
conocer la verdad de su situación, de decidir sobre las intervenciones que se
le ha de someter, el derecho a no sufrir inútilmente, se refiere también al de
recibir consuelo y esperanza, que le alivien el sufrimiento moral.
Siempre este modo de paliar el dolor del enfenno ha estado presente en
la deontología médica. Es conocido el antiguo aforismo médico de que si no
puedes curar tienes que aliviar, y si no puedes aliviar, debes consolar. La
actual · medicina paliativa, que se realiza en las Unidades de Cuidados
Pal~ativos, formados por equipos de personal sanitario, procuran atender al
paciente para ayudarle a tener verdaderamente una buena muerte. o se le
mata, sino.que se le ayuda en el trance de la muerte, porque ayudarle a morir
no es lo mismo que "matarlo".
Si se piensa bien es contradictorio defender la eutanasia, el homicidio
por compasión ante el dolor en nu~stra época la medicina ha hecho un gran
progreso en el tratar enfermos terminales y es posible aliviar el dolor casi en
s~ to~aJidad. Sie~pre lo ha hecho la medicina, pero los actuales adelantos
c1ent1ficos perrmten conocer mejor y atender más · adecuadamente a
necesidades físicas, psíquicas, espirituales y religiosas y sociales.
76

Esta medicina paliativa, que hoy se considera una especialidad médica,
no es una alternativa a la eutanasia, porque no pertenecen al mismo género,
como el color blanco y el negro, que son colores opuestos. El cuidado
paliativo es un acto médico, en cambio, no lo es la eutanasia. La acción
eutanásica no es un acto médico sino un acto homicida impropio del médico,
aunque siempre sus defensores hacen intervenir al médico. La eutanasia no
es una forma de meclicina. La razón de ser d.e la meaicina es la curación del
enfermo, guardando siempre del respeto a la digni4ad humana. El médico
nunca puede provocar la muerte, aunque sea por compasión. La eutanasia es
un grave atentado a La vida humana y a su dignidad . La eutanasia no es un
acto médico sino un acto inm9ral y antisocial.
Los cuidados paliativos, la "ortotanasia" como le llaman algunos, son
lo opuesto a otra auténtica acción médica al encarnizamiento terapéutico.
Es alternativa a este acto de "ensañamiento", como también se le llama, pero
que sería mejor denominarle "obstinación terapéutica", porque expresa mejor
la actitud del médico, que se "obstina", con un e:\ce~o de celo, en luchar
contra la muerte con unos medios que sólo sirven para prolongar su
sufrimiento. Es un acto médico pero gravemente inmoral, como indican los
defensores de la eutanasia, porque la utilización de los medios es para
experimentar en el enfermo terminal o con instru.;,entos nuevos. o se
respeta la dignidad de la persona o se la instrumentaliza. Otras veces, la
obstinación en continuar el tratamiento es consecuencia de un exceso de celo
del médico, en su intento de retrasar la muerte, sin renunciar a ningún medio
proporcionado o desproporcionado, aunque afecte a la situación del
moribundo. Si la "obstinación" no es para beneficio del enfermo, hay
también una instrumentalización, y es inmoral.
No hay que olvidar que la persona es "un ente capaz de ser un fin en sí
mismo" y consecuentemente "un ser capaz de amar y ser amado con amor de
28
donación" . Siguiendo a Aristóteles, Santo Tomás sostenía que amar es
29
querer el bien para alguien. También que hay dos especies de amor
humano: el am.~r de poses~ón y el amor d~ be~evotepcia o de donación . El
amor de poseswn, que se tiene a los seres 1rrac10nales, y que por aberración
puede tenerse a las personas, no es desinteresado, porque en el fondo es
amor de sí. Aunque hay un objeto amado, el amor no se detiene en él, sino
que vuelve al sujeto del que parte. En cambio el amor de donación, que
merecen las personas, no es interesado, porque sólo se busca el bien de lo
amado, que aparece como un fin del mismo sujeto.
Con la tesis de que la persona es el máximo bien y, por tanto, un fin en
sí misma, Santo Tomás inicia una de sus obra.,, el Comentario a la

77

�Metajlsica de Aristóteles, afirmando que: "Todas las ciencias y las artes se

ordenan a una sola cosa, a la perfección del hombre, que es su

felicidad" .30

La persona designa siempre lo singular, lo individual. Las cosas no

personales, son estimables por la esencia que poseen. • En ellas todo se
.ordena incluida su singularidad a las propi dades y operaciones specíficas
de sus naturalezas. De ahí que los individuos unicamente interesan en cuanto
~on porta~ores de ellas. Todos los de una misma especie son por ello
intercambiables. o ocurre así con las personas, porque interesa en su misma
individualidad, en su personalidad.
_A ~i'.erencia de todos los demás entes singulares, la persona humana es
un md1v1duo único irrepetible
insustituible. Mer.ece, por ello ser
n_ombrado no con un nombre que diga relación algo genérico o específico,
smo con un nombre propio, que se refiera a él mismo. Las personas tienen
nombre propio y si se da también a objetos, como lugares geográficos, casas
~arcos, etc. o a otros seres vivos como los animales domésticos es por que
tienen una relación directa con personas. e les ha nombrado con un nombre
·
·
•
propio
no por s1• mismos
smo
por estar en el contorno per onal. 31

ª,

.
Ú~icamente a las _pe~sonas, ca~a una de ellas en su concreción y
s~ngu!andad, tal como s1gn1fica el tennmo persona, se subordinan todas las
c1enc1as, teóri~as ~ práctic~s, las técnicas, las bellas artes, toda la cultura y
todas sus reahz~c!ones. Siempre y todas están al servicio de la persona
humana. ~ la felicidad de las personas, a su plenitud de bien o la perfección
-especulativa, mo_r~I,_estética, biológica de otra dimensión-, e aquello a lo
que deben estar dmg1dos todos los conocimientos científicos sean del orden
que sean, e igualmente la misma tecnología, y todo lo que hace el hombre.12
Todas son siempre relativas_ a la p rson_a. o hay nada, en este mundo, que
~e~ un ab oluto, todo esta siempre referido a ta felicidad de las persona , el
un1co absoluto en el orden creado. Todo se ordena o está al servicio de las
personas humanas, porque tiene la primacía de la persona en todo orden
humano o natural. Todo es un medio para la persona todo está a su servicio
Cada persona, en su singularidad es lo sumo y lo supremo.

legítimamente dejarse de emplear tratamientos extraordinarios o
desproporcionados a los resultados y que las decisiones deben ser tomadas
por el paciente, si tiene capacidad, o por los que Roseen los derechos legales,
y siempre que no haya una voluntad suicida. La renuncia a la terapia
desproporcionada es moral, porque no es eutanasia, aunque a veces se le
llame "eutanasia pasiva". La muerte no ha de ser buscada, pero tampoco
desmesuradamente retrasada.
Sin embargo el problema no queda solucionado, porque tampoco es
fácil distinguir entre los medios terapéuticos ordinarios y los medios
terapéuticos extraordinarios o es posible establecer normas rígida porque
lo que para uno es ordinario será extraordinario para una persona será
extraordinaria para otro, depende de circunstancias de lugar, de tiempo. o
es posible dar una casuística. Hay que dejarlo a la conciencia del médico. Lo
cual no quiere decir que no se base en principios generales.
En la actualidad es necesario advertir que porque: se ignora esta
función de juzgar y dictaminar de la conciencia y se sustituye por la de
unicamente crear. La conciencia del médico como 1-: de ningún hombre
posee el poder de determinar de modo autónomo, lo criterios del bien y del
mal, y actuar en consecuencia. o es verdad, tal como a veces se cree que la
conciencia en un momento determinado establece su verdad o su ley y desde
ella guía sus actos concretos.
El hombre está obligado a seguir el dictamen de su conciencia, pero no
entendida de este modo, que hace que el juicio moral sea verdadero por el
34
hecho mismo de que proviene de la conciencia. Esta visión de la
conciencia moral parece ignorar la necesidad de la ley general. La conciencia
pone al hombre ante la ley, porque es un acto intelectual práctico que aplica
una ley general sobre el bien a una determinada situación, e presar así un
juicio sobre la conducta moral que hay que elegir aquí y ahora.
Secundariamente, recae también sobre el acto ya realizado, aprobándol o si
fue bueno o reprobándolo en caso contrario.
La conciencia es juez y testigo, pero no legisla. En cuanto juzga exig la
creatividad e incluso ingeniosidad, pero no de modo absoluto porque u

VI. La interrupción de trata miento m 'di cos

o obstant~, _hay _que reconocer que se presenta en ca os concretos el
pr~blema de_ ?1stmgu1r entre la obstinación terapéutica de lo que on
cuidados so~1cttos_Y c?nstantes obligatorios, porque no hay regla matemática
para deter~mar s1 existen o no esperanzas la práctica médica muestra que
enfermos .mcurables ya se curaron.
1 criterio mora l es que se puede
78

verdad y su autoridad deriva de la ley moral. La conciencia individual no
sustituye nunca a la ley moral tomando las prerrogati as de una instancia
suprema del juicio moral, decidiendo categórica e infaliblemente sobre el
bien y el mal, el tomarla así en realidad equivale a su negación. 35
El médico tiene que aplicar la norma de la interrupción del tratamiento
desproporcionado a los resultados según su conciencia, formada con su
79

�expenencta, con un criterio
Evidentemente se le da una
parecida en otras profesiones,
no es fácil determinar la línea
tienen dudas razonables.

recto y prudente en cada caso concreto.
gran responsabilidad, pero también se da
como la de juez, o como la mía de profesor,
divisoria entre el suspenso y aprobado, y se

El médico tiene que dejar que la naturaleza siga su curso, si hay que
emplear medios desproporcionados que sólo prolongar la agonía. No es una
forma o un tipo de eutanasia una "eutanasia pasiva", sino conformarse con
los medios normales que la medicina puede ofrecer. En definitiva no dejarse
llevar por un tecnicismo abusivo y aceptar la condición humana: que
implica la inevitabilidad de la muerte.
No es eutanasia, que si es una forma de homicidio, porque la aceptación
de la muerte inevitable no es su provocación intencionada. No h'ay
eutanasia. No hay deliberada voluntad de acabar la vida. No se busca
deliberadamente la muerte, sino que se acepta su llegada, aunque en las
condiciones menos penosas.
La diferencia por la intención es esencial. Se trata de un problema de
intención, el médico sabe si quiere causar la muerte del enfermo o renunciar
al encarnizamiento terapéutico. También lo es en otra situación, que puede
confundirse igualmente con la actitud eutanásica. El aplicar analgésico para
aliviar los sufrimientos sabiendo que pueden acortar la vida del paciente En
el tratamiento del dolor, cuyo efecto secundario es la muerte, no es
eutanasia, por lo que se persigue aliviar el dolor, que parece ser que se puede
controlar entre un 90 y 95 por ciento de los casos. La administración de loa
analgésicos no pretende la muerte ni como fin ni como medio, solamente es
prevista y tolerada. Puede parecer difícil la distinción, pero algo parecido
ocurre en otros casos con un alpinista, que asume riesgo cierto, pero no
tiene ánimo suicida. No obstante, la aparente pugna aliviar el dolor y acortar
indebidamente la vida o no anticipar la muerte, está ya superada por los
adelantos médicos porque hay ya muy pocos riesgos de abreviar la vida del
paciente.

vn.

El acto voluntario indirecto

Estos dos casos pertenecen a lo que se llama acto voluntario indirecto o
voluntario en su causa, que es el propio de aquella acción que siguen dos
efectos uno bueno y otro malo. Para que sea licito el voluntario indirecto, es
decir, para que no sea imputable el efecto malo, a quien pone la causa
indirecta, deben observarse las siguientes reglas.

80

Primero: La acción tiene que ser buena en sí misma o indif~r~nte. R~gla
que es una consecuencia del siguiente principio: unca es licito , re~hzar
acciones malas (mentir, sobornar ...) para alcanzar efect~s b~enos u opt1~1os.
No se puede hacer el mal para lograr un bien (el fin -no Justifica lo~ medios).
Por ejemplo, robar para dar a los pobres, mentir para salvar la vida de un
hombre.
Segundo: el efecto inmediato o primero tiene que s_er el bueno ~ no el
malo. Para algunos sí son al mismo tiempo, con tal de mtent~r el pnmero
por ejemplo, al bombardear una ciudad y destruir a culpables e mocentes.
Tercero: debe intentarse únicamente el efecto bueno y limitarse a
permitir el malo. Sólo se permite de una manera indirecta y con ~esagrado.
Si se intenta un efecto malo a través de uno bueno, es un acto mmoral Y
perverso. Tampoco es lícito intentar los dos. Única _Y exclusivamente hay
que intentar el bueno, se permite el malo porque es 1~separable del bueno,
pero con disgusto y desagrado.
Cuarto: que exista una proporción del bien que se ~uiere logra~ y ~I mal
que se permite. La determinación de una causa propo~c•o~ada, que JUS_t,fi_q~e
los efectos malos de la acción, corresponde a la conc1enc1a y es el pnnc1p10
más dificil de aplicar. Debe procurarse que los daños no sean mayores que la
ventaja que se obtiene.

VIII. Valor social de la vida humana

i en la cesación de los cuidados inútiles, ni en la suministración de
analgésicos que acorten la vida implican que se dé al médico el poder de
realizar el acto positivo de dar muerte, por acción u omisión, que no debe
tener nunca. La humanidad ha progresado en humanitarismo retirando de los
gobernantes y jueces el poder de decretar la muerte y ahora sería muy
extraño que lo otorgasen a los médicos, o bien a otras persona que
convirtiesen a los médicos en verdugos.
Tampoco tiene este poder el individuo. o es legítima la decisión de
una persona de disponer de su propia vida: adíe tiene derecho a eliminar
ninguna vida humana, ni tampoco la vida "propia" No se tiene derecho al
suicidio no se tiene derecho a matarse, y, por ello es inmoral, e incluso un
'
delito de ayudar a alguien a matarse, de asistirlo.
Por otra parte, se tiene el deber moral prestar ayuda a alguien en peligro
de muerte, y es también un delito no hacerlo porque toda persona tiene
derecho a que los demás la ayuden cuando está en pel igro.
81

�La vida humana comporta inte-reses individuales y sociales. La vida
humana es un bien primordial que no está a disposición de nadie, ni de sí
mismo. La vida no es una propiedad absoluta del hombre. o son verdad
afirmaciones como: "mi vida sólo es mía" , "puedo hacer con ella lo que
quiera", "nadie puede decinne lo que tengo que hacer con mi vida", "tengo
derecho a vivir pero no se me puede obligar a vivir", y otras parecidas.
La vida es mía pero sólo relativamente, porque soy responsable de lo
que hago con ella. No es un bien absoluto, tal como algunos entienden la
propiedad de las cosas u objetos, que pueden usar y abusar. Toda propiedad,
en cambio, tiene una referencia social. Mucho más la tiene la vida, que no es
del mismo orden que uoa finca. La vida se me presenta como algo anterior a
mí, y que por tanto es indisponible, un patrimonio recibidó y que administro.
Si me quito la vida quedan perjudicados mis familiares y también la
humanidad. Es sólo desde la concepción individualista de la vida humana,
egocéntrica y ciega para la convivencia, que puede reclam~rse el derecho de
dejar voluntariamente de vivir, el derecho a matarse. Con ello se decide
sobre la propia vida y la de los demás.
El derecho a la vida es indisponible, y, por ello, la sociedad tiene el
derecho de alimentar forzosamente o tratamientos nonnale;s, que no implican
riesgos, a quien se niega a comer o a recibirlos. El suicidio es ilícito. o se
admite el derecho a suicidarse, y si no es delito lo es por razones prácticas,
ya que no es posible castigar a quien ha cometido este acto, y si se ha
36
frustrado porque podría hacer aumentar sus deseos de matarse · El suicidio
jamás puede ser considerado un derecho del hombre, como no se aceptó en
la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la Organización de
37
las Naciones Unidas.
El derecho a la vida es inalienable e irrenunciable. La vida es un bien
irrenunciable. No se puede negociar con nadie, ni siquiera con nosotros
mismos. Es intocable, porque como otros bienes, como la libertad, la
educación, condiciones dignas de trabajo y en mayor medida está en relación
directa con la dignidad humana y el misterio del ser personal. i nadie puede
contratarse como esclavo, renunciando a su libertad, mucho menos la vida,
38
que es la raíz de este bien. Por ello, el Estado cuyo deber es respetar y
hacer respetar los derechos fundamentales de la persona los considera estos
derechos como irrenunciables, e igualmente tiene que hacerlo con el primero
y fundamental, ya no recuperable que es el derecho a la vida, base de la
39
dignidad humana.

La negación de la licitud del suicidio no impÜca .una violación del
derecho a la libertad. Por el contrario, l? protege .. Es cierto ,que, como ya
enseñaba Aristóteles y Santo Tomás, la libertad o libre albedno es el poder,
radicado en la razón y más inmediatamente en la volun~d, de hacer~ ~e no
hacer, de hacer esto o aquello. Por ella, cada hombre eJerce el domm10 de
sus obras, dispone de sí mismo, se autoposee por su voluntad 400 se
autodetennina. En este sentido: "libre es lo que e~ c~usa d~ sí_". Sin
embargo, no es simplemente una libertad, que es de md1ferenc1a. .º es la
pura licencia para hacer cualquier cosa, sea buena o mala. S1 se la
concibiese únicamente como esta capacidad para hacer lo que. sea, con su
respeto habría que permitir todos los delitos. La libert~d es un b1e_n que hac~
toda referencia al bien de la misma persona, es dec1r no puede 1~ contra s1
mismo. La posibilidad de realizar lo mejor que es capaz, el .que v10la ro?,ª•
no ejercita propiamente su libertad. Es por tanto, un medio de perfecc1on
en la bondad. Por ella, tiene la posibiUdad de hacer lo adecuado o no h~c~rl?.
En la libertad intervienen asl tres elementos: la voluntad, como prmc1p10
intrínseco; el fin: el bien propio; y un acto: la elección. La libertad humana
es querer el bien elegido. Así cuando decide su propia muerte, el hombre usa
su libertad pero la usa mal, porque no elige su bien, no la utiliza con un
adecuado uso ético.
En conclusión, creo que como filósofo, con S"renidad y ecu~nimidad,
sin prejuicios, desde un tratamiento exclusivamente r~cional, la vida es un
bien que supera el poder tanto del individuo como del estado, y, por ello la
eutanasia es moralmente inaceptable, aunque algunas personas la defiendan
de buena'fe. Es un homicidio, que hay que rechazar y excluir como criterio
ético y legal, por ser contrario a la dignidad de la pers~na humana y
peligroso para la convivencia social y la regulación las relaciones entre los
ciudadanos.

Notas bibliográficas
1

SENECA, Epistolae. 95, 33.
2

Etimológicamente:.(del griego eu y thánatos) significa buena muerte. Es un sentido
muy general. El significado usual: (desde muy antiguo) procurar la muerte sin dolor
a los que sufren. Es más específico, pero es ambiguo: Un· significado actual:, que
es más estricto: causar muerte por piedad ante el sufrimi~nto, atendiendo· o no a su
petición.
3

Forma de homicidio: dar muerte a otro, matar por acto positivo (sustancias tóxicas
mortales) o por omisión (negarle asistencia médica debida).

82
i

•

83

�Se acostumbra a proponer la división entre activa o pasiva (negativa), según el
medio sea por acción o por omisión (por vía natural: supresión alimentación, o vía
artificial, por métodos sofistificados). También: voluntaria o involuntaria por
requerimiento del paciente, o por acuerdo de otras partes.
4

5Del

griego "dis" y "tánatos", que significa mal y muerte.

6

Se llama entonces "adiscanasia": suspender un tratamiemo desproporcionado.
"Ortotanasia": de "ortos" y "thánatos", significa recta muerte y expresaría la
actuación moral en al muerte. No se acude a eutanasia para designarla, por implicar
homicidio.
l

Barcelona, Foment de Pietat Catalana, 1925 y 1927; vol IX, pp. 203- 230, pp. 211212.
14 JDEM,
15

Ibid., p. 211.

Ibid., p. 214.

16

17

fbid ., p. 211 .

18rbid.,

Para la defensa de la eutanasia se suele presenta un "caso limite", una situación
terminal especialmente llamativa, para excitar la sensibilidad colectiva y , la
necesidad de "arreglar este problema", presentando la solución con eufemismos
ideológicos y semánticos, aprovechando la complejidad conceptual y terminológica.
Generalmente no se habla de "matar un enfermo", ni incluso quitarle la vida, sino
"ayudar a morir", facilitar la "culminación de la vida", ayudarle a su
"autoliberación".
'

Cu/te de la carn, en Obres completes, op. cit., vol. IJI, pp. I91-225, p. 207 .

p. 219.

7

8SANTO
9

TOMAS, Summa Theologiae, I, q. 29, a. 3, inc.

Ibid., De Potentia, l, q. 9, a. 3, inc.

A diferencia de todos los demás entes singulares, la persona humana es un
individuo único, irrepetible e insustituible. Merece, por ello, ser nombrado no con
un nombre que diga relación algo genérico o específico, sino con un nombre propio,
que se refiera a él mismo. Las personas tienen nombre propio y si se da también a
objetos, como lugares geográficos, casas, barcos, etc., o a otros seres vivos, corno
los animales domésticos es porque tienen una relación directa con personas. Se les
ha nombrado con un nombre propio no por sí mismos sino por estar en el contorno
personal.
11

La experiencia horrorosa e increíble del nazismo, no es la de un pueblo salvaje
sino de uno de los más cultos y tecnificados, muestra que comenzó con la "muerte
por compasión" y la aceptación de la tesis de "vidas humanas sin valor vita!" vidas
'
que por su precariedad no merecen ser vividas.
12

Ha habido dificultades porque cada época tiende a ver como prácticas
inadmisibles !as brutalidades que en la anrerior se consideraban nonnal, pero
desaparece el sentido crítico y se cierran los ojos ante las que la propia época admite
en sus leyes o costumbres. As!, por ejemplo, la esclavitud\ la tortura, racismo
infanticismo, menosprecio a la mujer, abandono de ancianos y enfermos.
13

'

JOSE TORRAS Y BAGES, La ciencia del palir, en Obr~s completes, Obres
Completes, vol. 1-VIII: Barcelona, Ed. Iberica 1913-1915; y vol. IX y X:
84

19

lbid., p. 220.

20

,

Cf. PHILIPPE ARlES, La muerte en Occidente, Barcelona, Editorial Argos
Vergara, !982.
21Cf.

IDEM, El hombre ante la muerte, Madrid, Taurus, 1983.

22 A

la seguridad de la propia muerte, le acompaña otra certeza: la ignorancia del
momento en que se sufrirá. Como decía San Agustín: ''La muerta es cierta, pero su
hora es incierta" ( Sermones 97, 2). No obstante advertía que la misma muerte y el
conocimiento del momento en que se producirá, es positiva para la misma actividad
humana; de lo contrario se vería disminuida o paralizada.
23

PHILIPPE ARIES, El hombre ante la muerte,, op. cit., ¡,p. 59-60.

E. rRANKL: logoterapia y análisis existencial, Barcelona, Herder,
1990, p. J51. Frente a la llamada psicología profunda -la del psicoanálisis Freud,
Adler Jung, Fromm, etc.- el psiquiatra y austríaco judío Viktor Frankl ( 1905-1997)
ha propuesto la "psicología de altura". Sostiene que el sentimiento de vacío, por no
poder satisfacer la necesidad de encontrar un sentido a su p)"opia vida o voluntad de
significado, que es el impulso básico del hombre -en lugar del instinto de placer o el
sentimiento de inferioridad y voluntad de hacerse valer en la comunidad- se
manifiestan en el aburrimiento, o "una falta de intereses" y en la indiferencia, o
"falta de iniciativa" (lbid. , p. 277). En el mundo actual, por el vacío existencial,
resultado de una frustración existencial, y por .el aburrimiento y la apatía que le
acompañan : "amenaza con proliferar aquella tríada neurótica de masas que se
compone de depresión, adicción y violencia, lo que significa prácticamente: suicidio,
en el sentido estricto de la palabra, suicidio crónico en el sentido de la
drogodependencia y sobre todo violencia incluso contra otros" (lbid ., p. 280.). La
"logoterapia" es el método terapéutico que intenta ayudar al enfermo, con la palabra,
para que encuentre sentido a la vida y sobre todo un "sentido
,, último".

24VrKTOR

25 fbid.,

p. 286.
85

�Si se ermite renunciar a otros derechos como el de clr arse u_ opinar, es porque
00 queckn anulados definitivamente. o se pierden por la renuncia en un momento

3

BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE, Metaji:.ica de la muerte
México Editorial Limusa, 1983, p. 62.

26 AGUST

27

29Cf.
30

se e plica, por ejemplo que obligue y sancione el uso del cinturón de seguridad
en los coches, aunque al conductor no le apetezca: La vida de ~~da uno no es sólo
de su particular y privado interés, sino que la sociedad está leg1umada para que ~o
arriesgue gratuita O imprudentemente. o reconoce el derecho a acabar con la propia

39 Asl

lbid., p. 136.

21JAIME

dado.

BOFILL, Obrafilosófica, Barcelona Ariel 1967, pp. 18-19.

A TO TO A , Summa Theologiae 1-JI, q. 26 a. 4, inc.

A TO TOMAS, In Metaphys, proem.

vida.

'ºMetafisica, 1, c. 2, n. 9, 982b26.

31Esta

especial singularidad se advierte en el mismo nombre "persona" ya que tiene
un estatuto lógico-gramatical único. La persona, a diferencia de los demás nombres,
tanto comunes como propios, no significa primeramente la naturaleza humana el
concepto de hombre, predicable de cada uno de los hombres, porque lo son
realmente, ya que realizan esta naruraleza universal en su individualidad. El t rmino
persona nombra directamente lo individual. lo propio y singular de cada hombre.
32 i las más geniales creaciones culturales, cienrifico-técnicas, artísticas, o de
cualquier otro tipo, no tendiesen al bien, de las personas en su singularidad, que son
solamente las que pueden ser felices carecerían de todo sentido y, por tanto, de
interés alguno.
33

El paciente incluso tiene el derecho a aceptar que se ensayen medicaciones
técnicas en fase experimental, que entrañen riesgo. o hay tampoco en este caso
eutanasia porque su intención no es la de acabar la vida, sino la servir
generosamente a la humanidad. aturalmente tiene también siempre el derecho de
interrumpir este tratamiento.
34La

moralidad queda identificada en este sentido con la autenticidad, y se convierte
no sólo en subjetiva sino también en individualista.

35 La

llamada "objeción de conciencia" no niega la e istencia de la ley moral, sino
que considera que no deb obedecer a la autoridad pública, porque se le pide una
acción que considera que repugna abiertamente a la ley moral. e resiste a una
orden de la autoridad, porque según la ley moral la juzga su conciencia que la viola,
y, por tanto, tan malo es mandarla como obedecerla.
36Se

considera delito a quien le induce. La inducción y el auxilio matar a otro es tan
reprobable si se hace con su consentimiento como sin él. adie puede hacer daño a
otro aunque este se lo pida.

37

El enfenno no tiene derecho al suicidio. Si lo tuviese, como no podría ejercer sólo
su derecho, las personas que lo cuidan se verían obligadas a respetarlo. Tendrían así
una "obligación de matar", que no podrían rechazar con objeción de con iencia
porque, contra el ejercicio de los derechos humanos no cabe In misma. e llegaría
así a algo absurdo y que repugna.
86

87

�IL RAPPORTO TRA l'INTELLETTO E LA VOLONTÁ
(TOMMASO D' AQUINO E I. KANT A CONFRONTO)
Dr. Ramón Vega Galaz

l. Introduzione
San Tommaso quando tratta il tema dell'azione umana, spiega come
concepisce le facolta superiore dell'uomo, cioe l'intelletto e la volonta,
quando agisce e il suo rapporto tra di loro. Noi prenderemo spunto di questa •
dottrina tomistica per spiegare come concepisce lui il rapporto tra l'intelletto
e la volonta nell'azione volontaria.
Per altro canto, tenteremo di accennare alcuni aspetti dell'intelletto e la
volonta in Kant i quali appartengono al inconoscibile mondo del noumeno,
vogliamo anche vedere se la spaccatura introdotta da Kant tra fenomeno e
noumeno, che in qualche modo si potrebbe rimandare alla scissione tra
natura e liberta, sia giusta eppure come sía possibile ricuperare questa unita
perduta nella concezione antropologica molto frequente nella filosofia
occidentale dopo Cartesio.
Dopo l'introduzione seguiremmo il seguente schema di lavara: 2. 11
rapporto dell'intelletto e la volonta in Tommaso d'Aquino. 3. 11 rapporto
dell'intelletto e la volonta in Kant. 4. Differenze tra Tommaso e Kant. 5.
Conclusione.
2. Il rapporto dell'intelletto e la volonta in Tommaso d' Aquino

Prima vorrei fare una precisazione riguardo all'agente, cioe, che quello
che agisce e sempre il soggetto o la persona in cuí si trovano queste facolta o
potenze. 1
Nella genesi dell'atto volontario non si da una sequenzialita temporale
come potrebbe sembrare quando si osserva il quadro complessivo presentato
nella tabella, vedere piu giu. Piuttosto si tratta di un'azione insieme
spirituale-fisica, cioe, dove intervengono tanto le facolta superiori (intelletto
e volonta) come quelle osservabile attraverso i sensi estemi.
[n questo lavoro a noi interessa soltanto lo studio riflesso, come fa l'etica
nel suo metodo2, visto sin dalle facolta superiori, quelle che specificano
l'azione umana, in quanto che esse non appaiono di modo cosi perfetto negli
esseri inferiori all'uomo, cioe negli animali e nelle vegetali. Questo ci
interessa ovviamente come e stato visto per Tommaso d' Aquino, cosa che fa
nella S. Th. , 1-Il inquadrato nelle questioni 8 alla 17.
89

�LA GENES! DELL' ATTO VOLONT ARIO
INTELLETTO
VOLO TA
Ris etto

l)La semplice appren-sione
(I-Il, .9, a.l
3) 11 giudizio del fine come
assequibile
1-II, .12, a.l ad 1,3)

i fini
2) La semplice volizione
I-11, .8, a.2
4) La intenzione del fine
(I-11 q.12; q.19, a.7ss)

etto ai mezzi

II consi
11 giudizio discretivo pratico
. 14, a.6
9) L'imperium (I-II, q.17)

6 11 consenso I-II .15
8) L'elezione (I-ll, q.13)
10) L'uso attivo del volere
(1-II, .16

11) L'uso passivo delle facolta
essecutive
I-ll .16, a.l

2) La fruizione
I-Il, .11

Sebbene, come dice Centi3; Tommaso non ha nessuna pretesa di
schematizzare geneticamente )'atto volontario4, noi lo abbiamo presso per
avere un riferii:nento che ci serva d'aiuto a questa esposizione. Inoltre,
possiamo dire, che oggi si discute sulla importanza di una oppure di un'altra
f~colta, sebbene questo fu molto discusso nel medioevo, c'e ancora oggi chi
tifa per la volanta o chi tifa per l'intelletto. Sembra che mettere l'intelletto in
prim_o luo~o, darebbe la ragione a quelli arroganti scientifici che pensano di
dominare II mondo attraverso la sua conoscenza scientifico-esperimentale.
Ma qui c'e una trappola, perché dominare vuol dire appunto mettere in primo
luogo d'importanza la volanta. Piu che dominare il mondo si tratterebbe di
av~re la pretesa di essere_il deposito della verita una sorta di legislazione
um~er~ale n~lla qual_e tutti do~remmo accudire a chiedere consiglio nelle piu
va_n~pmte s1tua~1ont della vita, lasciando di lato la tradizionale sapienza
cristiana dove s1 trova veramente il deposito della verifa. Se mettiamo in
P:imo _luogo ~'impo~anza la volonta sembra che abbiano ragione quelli che
s1 l~s~1ano gu1dare p1u per il cuore che per la testa\ invece non e questa la
pos1Z1one ~he prend: Tom~aso e che neppure vuole discutere su questo
ª:gomento m mod? s1stematico, piuttosto si vede nella S. Th. J, q.82, a.3 una
nsposta molto art1colata a questa questione, facendo la distinzione tra la
funzione ~~mpliciter dell_'intelletto e la volanta e quella sequndum quid.
Sarebbe p1u eccellente l'mtelletto che la volonta quando viene considerato

90

simpliciter, ma sarebbe piu eccellente la volonta quando viene considerate
sequndum quid, secando se sia per amare a Dio o amare le cose inferiore
all'uomo, perché e meglio amare a Dio che conoscerlo ed e meglio conoscere
le cose inferiore all'uomo che amarle. Forse gli manca dire qualcosa su che
cosa sia meglio rispetto all'uomo. In somma, nella trattazione che fa
Tommaso sull'atto volontario, vengono descritte le funzioni dell'intelletto
sempre in stretto rapporto alla volonta, tutte tre operazione dell'intelletto che
vengono anche riconosciute nel mondo classico, al meno per Aristotele,
appaiono in questo studio del Angelico, cioe, la semplice apprensione, il
giudizio e il ragionamento. La domanda su quale sia superiore non appare
mai in questa parte della Summa Theologiae, non' e interessato in essa.
Quello che si puo vedere e un'armonia tra le due facolta rimanendo molto
fedele al modo di filosofare nella fede. Un'altra caratteristica che si puo
estrarre dalla teorizazione tomistica e che spesso utilizza delle analogie tra le
operazioni dell'intelletto con quelle delle volanta, siccome l'intelletto
raggiunge per natura la verita una volta che ricercando la trova cosl la
volanta si unisce al bene, una volta trovato. Quindi, verita e bene sono gli
oggetti delle nostre facolta superiori che si trovano aldila delle nostre
sensazioni sono i trascendentali che come spiega Tomma o se equivalgon o
all'essere (bonum, veritas et esse conventurtur). E che cosa e l'essere se non
altro che un riflesso dell'essere divino, che troviarno en tutte le cose create
partecipato dell'Essere che E atto puro? Vediamo in seguito un riassunto di
ciascuno dei passi della genesi dell'atto volontario. elle questioni che
comprendono tutti gli articoli per spiegare alcuni dei passi della genesi
dell'atto volontario, prenderemo spunti soltanto di quelli che a nostro avviso
facciano un riferimento piu diretto al rapporto intelletto-volontá,
concentrandoci soprattutto nella risposta, anche se alcune volte non potremo
non far riferimento alle risposte che fa l'Aquinate.
2. 1 Rispetto al fine
.
Tommaso parlera in questa sezione di quattro atti riguardanti il rapporto
mtelleto-volonta. Vedere il quadro della genesi dell'atto volontario
presentato nella pagina 2.
2.1.JLa semplice apprensione6
Tommaso vuole dimostrare che la volanta e móssa dall'intelletto. Per
fare questo impiega il concetto di causa formale, cioe, che l'intelletto muove
la volonta come causa formale presentando a essa l'oggetto che sarebbe
appunto !'ente e il vero nella sua universalita, ed e ne! vero dove viene
appres~ il bene. Per altro canto il fine muove la volanta come causa agente
determmando nel soggetto la sua direzione, fine che e il bene nella sua
. universalita oggetto della volanta, .di questa maniera la volanta a sua volta
I

91

�muove le altre potenze deJl'anima. Questa mozione non viene del intelletto
speculativo, ma del intelletto pratico. lnoltre e chiaro che nell'atto di
intendere e la volanta che muove l'intelletto perché il vero e contenuto nel
bene universaJe, come un bene particolare, ma l'intelletto muove la volonta
rispetto alla specificazione dell'atto. Questo vuol dire che essendo l'intelletto
chi presenta l'oggetto alla volanta, l'intelletto diventa cosi un motore che
determina !'atto di mozione della volonta.

volizione dei mezzi. Alla volizione dei mezzi si puo chiamare scelta, mentre
alla volizione del fine intenzione, ma sempre il moto e uno.

2.1.2 La semplice volizione7

2.2. 1 ll consiglio10

Qui Tommaso vuole sottolineare che l'oggetto del volere non soltanto
riguarda il fine ma anche le cose ordinate aJ fine. Cosi come la facolta della
vista abbraccia tutte le cose che in qualche modo partecipano del colore cosi
la facolta chiamata volonta abbraccia tutte le cose che partecipano del fine.
Questa analogia si puó fare anche rispetto all'intelletto se consideriamo !'atto
del volere in rapporto all'atto dell'intelletto. Cioe, cosi come l'atto piu
genuino dell'intelletto e l'intelligere, l'atto piu genuino della volanta e il
volere il fine, perché questo oggetto e formato dall'atto stesso di volere, casi
c~me l'intelletto ha come oggetto le cose intelligibili, cioe i primi principi.
01 questo modo la volonta ha l'originalita di voJere tanto il fine come le cose
che si ordinano ad esse.

11 consiglio procede di modo risolutivo, cioe agli effetti noti per
esperienza alla causa, e non di modo compositivo: cioe dalla causa agli
effetti (a.5). 11 consiglio appartiene all'intelletto propriamente, ma e insieme
alla volonta vale a dire un atto íntimamente unito ad essa (a.l), giacché
nell'elezione si trova molta incertezza che richiede quindi una ricerca sui
rnezzi da scegliere prima di agire (a.l resp). Questo consiglio ha per oggetto
soltanto i mezzi, non i fini (a.2 resp), ma potrebbero essere soltanto nel caso
che in una ricerca quaJche oggetto sia stato un fine e in un'altra un mezzo.
Ma il consiglio non delibera sui quasi insignificanti, né su quelli che sono
gia determinate nel modo di essere esecutati come per esempio negli arti
(a.4 resp).

2.1.3 JI giudizio de/fine come assequibile8

2.2.2 JI consenso 11

Nel primo articolo della q.12 Tommaso vuole chianre di chi e l'atto
intenzionale. Nella risposta 1 e 3 spiega come l'intenzione sebbene e un atto
della volanta ha come presupposto il giudizio della ragione, la quale ha come
funzione ordinare la tendenza della volanta. Se l'intenzione e chiamata a
volte occhio non e perché sia un atto dell'intelletto, piuitosto si fa in senso
metaforico, appu.nto perché e il presupposto della volanta per agire verso il
fine. Lo stesso si fa a livello sensitivo per muoversi, abbiamo bisogno degli
occhi per sapere dove andare.

I1 consenso e atto della volonta relativa ai mezzi. Mentre la ragione puó
aprendere l'universale senza avere necessita di sentire i singolari ogni volta
che realiza quest'azione, le potenze sensitive banno sempre bisogno della
presenza delle cose che sano il suo oggetto. Ma come l'atto della potenza
apetitiva e un'inclinazione verso le cose, sotto questo aspetto consentire e
atto di una facolta apetitiva. Ossia che sebbene consentire fa riferimento alla
facolta conoscitiva, si riferisce alla facoltá apetitiva di modo analogo
(a.l, resp). lnoltre, siccome il consiglio ha come oggetto i mezzi, pure il
consenso ha come oggetto i mezzi, giacché prima erano presupposti
l'apprensione del fine 12, la semplice volizione 13, il giudizio I4 , e l'intenzione I 5
i quali sono riferiti al fine.

2.1.4 L'intenzione deljine9

Una volta dimostrato che l'intenzione e un atto della volonta
presupposto l'intelletto, segue il ragionamento per dimostrare che
l'intenzione non soltanto ha per oggetto il fine ultimo, ma pure altri fini
P:ima di raggiungere !'ultimo. Questo vuol dire che si possono perseguire
s1multaneamente due oggetti (vid a.3), cioe, il fine ultimo e il fine
intennedio, per esempio, la guarigione e la confezione della medicina con la
condizione che siano oggetti ordinati nella stessa direzione. Allora s~no due
moti nell'intenzione? o, piuttosto il moto della volonta vers~ ¡ mezzi
ordinate al fine hanno due aspetti in quanto il fine costituisce la ragione della
92

2. 2 Rispetto ai mezzi
Rispetto ai mezzi si considerano se1 atti neUa genes1 dell'atto
volontario. Vedere quadro nella pagina 2.

2.2.3 ll giudizio discretivo pratico 16

Questo giudizio lo studia Tommaso sotto l'asperto della possibilita o no
di procedere all'infinito. Cioe, al consiglio possono presentarsi infinite cose
da indagare prima di dare il consenso. Ma questa ricerca risponde Tommaso
non e infinita, ma finita in atto in due sensi: rispetto ai suoi principi, e
rispetto al suo termine. Il primo priricipio sarebbe il fine nell'ordine pratico.
Altri principi sono i dati dei sensi che ovviamente per Tommaso non ci
93

�ingannano, altri princípi sano quelli acqu1s1t1 attraverso le scienze siano
speculative che pratiche. Tutti questi principi non sano messi a prova, ma
accettati sen.za consiglio. L'altro senso della ricerca finita in atto e quello del
suo termine; cioe quello che non possiamo eseguire immediatamente. Perció
nell'ordine dell'operazione la prima cosa e appunto la conclusione della
ricerca, per esempio nella decisione di camminare sarebbe questa la
conclusione o termine dei consigli precedenti.

2.2.4 L'elezione 17
L'elezione consiste in ~n moto dell'anima verso il bene prescelto
(resp. 1) ma questo bene prescelto non e il fine in quanto il fine nell'ordine
operativo si presenta come principio non come conclusione. Per ¡¡ medico
per esempio, la salute non e oggetto di elezione ma di fine orbene iÍ
principio_ di oper'.12ione della sua attivita nella quale deve scegli~re ¡ mezzi
per r~ggmngere ti suo fine (la salute dei malati). Dunquf: soltanto si puó
sceghere_ un fine che sia ordinato a fini superiori. Casi come capita nella
speculaz1one quando si prendono principi che sano conclusioni dimostrati in
un'altra scienza tranne quelli principi indirnostrabili (resp. 3). Inoltre, nella
scelta intervengono l'intelletto e la volanta, la prima lo fa formalmente,
mentre la seconda materialmente, pero, siccome un atto di una detenninata
potenza dell'anima appartiene 1 essentialiter ad essa, e riceve la forma di una
potenza superiore, cosl !'atto d'elezione appartiene (essentialiter alla volonta
che riceve la forma deJl'intelletto (resp.l). Ma, pasto il fine J'elezione dei
. non conduscono necessariamente ad esse. Perché casi
'
mezz1
come dai
. . .
'
prmc1p1 non sempre segue una conclusione necessaria, a meno che non
comprometta la verita dei principi, cosl nell'elezione dei fini non siamo
costretti a scegliere i mezzi che conducono al fine. Solo la felicita vuole
I'uomo necessariamente, invece l'elezione dei mezzi e sempre libera (a.6).

2.2.5 L 'imperium 18
.
~'imperium o il comandare e essenzialmente un atto della ragione ma
interviene anche la volonta, cosi come nell'elezione veniva conformata dalle
due fa~olt~ sup~ri~re, _casi anche il comando presuppone la mozione della
v_olonta, g1acche gil ~tt1 della volonta e della ragione possono reciprocamente
nflettere su se stessr la volanta vuole ragionare, e la ragione ragiona sui
vol ere (a.l). La v~lonta puó essere comandara perché uno puó disporre il
comando che vog 11a (a.5). La ragione puó anche essere comandata in quanto
per capace di ritl_ettere su se stessa. Comanda tanto l'esercizio dell'atto, come
il suo og~~tto. R1spetto al oggetto ci sono due atti, uno sarebbe l'apprensione
della :enta la quale sfugge al comando ma l'assenso o il dissenso cadono
sotto 11 comando solo delle cose conosciute che non siano i primi principi, ¡

94

quaJi appartengono aJl'ordine di natura e quindi non sottostanno al comando
(a.6).

2.2.6 L'uso altivo del volere 19
Questo uso ha sempre per oggetto i mezzi, invece il fme ultimo non puo
essere usato. Soltanto si potrebbe usare il fine ultimo quando esso viene
capito nel senso soggettivo, mai in senso asso I utc; Percio solo i mezzi in
rapporto al fine si dicono utili, cioe utilit ed uso si equivalgono (a.3). L'uso
avviene una volta faha l'elezione, accade cosi perché la volanta e in rapporto
al suo oggetto in due modi, primo in quanto l'oggetto e voluta naturalmente e
in secando luogo in quanto posseduto realmente, lo quale implica piu
perfezione rispetto alla prima relazione volonta-oggetto. La prima relazione
appartiene all'elezione, mentre !'uso appartiene alla seconda, quindi !'uso
segue l'elezione. Ma quando la ragione ordina un mezzo al fine viene usata
perla volanta, e in questo caso l'uso precede l'elezione (a.4).

2. 3 Rispetto al conseguimento del fine
La genesi dell'atto volontario finisce con queste due punti, uno estratti
da que!Ji relativi ai mezzi, cioe !'uso passivo delle faccolta esecutive e
un'altro della sezione di atti relativi al fine, vale a dire, la fruizione.
Vediamo.

2.3. 1 L'uso passivo del/e Jaco/ta esecutive20
Per capire cosa sia l'uso bisogna prima avere chiara la distinzione tra
operazione in quanto principio interiore dell'agire, cioe le potenze dell'anima
e gli abiti operativi, oppure in quanto alle cose esterne queste ultime sempre
vengono applicate mediante i principi interiori. Ma nella q.9, a.l si dimostro
che la volonta muove tutte le potenze dell'anima agli atti propri, dunque ]'uso
appartiene principalmente alla volonta nella quale pero interviene l'intelletto
come faccolta direttiva, invece le altre potenze come principi esecutivi .

2.3.2 Lafruizione21
Questa e !'ultima operazione della genesi dell'atto vo!ontario.
Etimologicamente viene di frutto, !'ultimo che si aspetta dall'albero ' casi , il
fine che e !'ultima cosa attesa, il quale produce godimento una volta
raggiunto. Siccome fine e bene sono oggetti della volanta, la fruizione e atto
della potenza apetitiva quando questo viene raggiunto (a.l resp). Ma la
fruizi?ne non si limita all'ultimo fine, anche se questo sia il suo significato
proprio, dove la volanta trova riposo assoluto, c'e anche cose che ci offrono
qualche ·godimento che produscon9 fruizione, che pero si chiamano cosl non
95

�in senso proprio (a.3). Si puo pure parlare di una fruizione imperfetta in

quanto ancora non posseduta, ma che c'e nell'intenzione e non nella realta
(a.4).
3. JI rapporto dell'intelletto e la volonta in Kant

Kant non fa un studio apposta di queste facolta come lo fa Tommaso
d' Aquino, piuttosto studia le condizioni di possibilita della coñoscenza
(Kritik der reinen vernunft) e della morale (Kritik der praktischen vernunft).
ono due ambiti spaccati l'uno dall'altro che poi tenta di riconciliare
attraverso la critica del giudizio (Kritik der Urtei/skrajt). Cioe, sarebbe lo
studio di tre facolta; l'intelletto speculativo l'intelletto pratico, e il giudizio.
Allora dove sta la volanta? Kant la studia dal di fuori cioe, concepisce
l'azione umana solo in relazione alta legge e pertanto alla ragione pratica
viene aggiunta dall'esterno l'attivita della volonta 22 • Esporremo
sinteticamente le prime due opere nelle seguente sezioni.
3.1 L 'intel/etto in Kant

A noi ci interessa soprattutto la concezione dell'intelletto in Kant in
quanto interviene nell'azione del soggetto. ebbene Kant non fa un studio
dell'intelletto in rapporto all'azione umana sí possono comunque vedere
alcuni affennazioni della Critica de la ragione purc/3 che servano a capire il
suo ruolo in essi.
Kant vuole stabilire le condizioni sulla quale l'intelletto possa
conoscere, cioe 'La facolta di produrre spontaneamente rappresentazioni
(Verstand) ,,u_ Per conoscere bisogna "rivolgerci alla ·scienza delle leggi
dell'intelletto, ossia alla logica"25 . Logica che non e la classica fonnale, ma
Kant la presenta come una scienza nuova, la cosiddetta logica
trascendentale. Ma Kant aliara deve giustificare l 'uso delle categorie
a priori, perché appunto questa logica e quella che si occupa della
conoscenza a priori degli oggetti. Secando Kant vi sono dodici categorie
a priori nell'intelletto, alla giustificazione di esse Kant le chiama deduzione
trascendentale delle categorie. Ma tutto questo va indirizzato alla conoscenza
dei cosiddetti fenomeni, perché Kant non ritiene legittimo l'applicazione
delle categorie al mondo noumenico. "11 Noumenon non e oggetto di scienza
l'elaborazione conoscitjva dell'uomo e valida solo se ristretta nell'uso
«immanente, cioe ammissibile per gli oggerti dell'esperienza»
(KrV, III, p.519)"26 • Ma in Kant gli oggetti sono reali soio «in quanto stanno
in una connessione empirica con la mia coscienza reale&gt;&gt; (ib. p. 340) cioe
oggetto e realta non e la stessa cosa. Cosi l'essere e conosciuto non nella
realta, ma racchiuso nena psicología umana. La verita soggettiva viene
96

priviJegiata al di sopra di quella oggettiva. L'accordo non sara gia come nella
filosofia classica tra «rei intel/ectus», piutostto sara «accordo tra contenuto
rappresentativo e strutture logiche del soggetto, tra dati dell'esperienza
fenomenica e categorie logiche»27 • E questa la rivoluzione copemicana di
Kant, «ammettiamo che gli oggetti debbono adeguassi alla mente e non
viceversa»28 . Per causa dell'incapacita dell'intelletto umano per conoscere la
cosa in se, rimane frustrato, ma del punto di vista pratico non accade cosi.
Cioe, un uso legitümo della ragione con i suoi principi a priori si da solo
nella pratica. Percio, la metafísica solo sara possibile nella misura in cuí si
capisca come metafisica dell'azione29 • Cosi, "si potra almeno affennare che .
«io sono moralmente certo», riposando la fede sul «mio sentimento morale»
(Cfr. KrV p. 536 s) e non su una giustificazione teoretica"3º. Cioe per Kant
solo puo avere certezza teoretica nell'uso trascendentale della ragione, ma
nell'uso pratico solo «fede morale» 31 . In altre parole "la razionalita pl_Jra
rimanda, come a sua condizione, a una realta che si puo cogliere solo
mediante una certezza morale, fideisticamente" 32 •
La liberta umana ci sarebbe il suo riscontro a Iivello trascendentale, ma
in questo livello rimane «sempre un problema» (KrV. p. 522)33 • Iavece, a
livello pratico la liberta non ha questa problematica, non interessa se
un'azione sia libera o necessaria, o detenninata dall'influsso della ragione34 •
La liberta pratica viene dimostrata mediante l'esperienza quando la ragione
da le legge oggettive della liberta che possono accadere o non accadere,
diverse di quelle legge della natura.
Per Kant, l'uomo "compie, quasi spontaneamente una discriminazione
tracio che accade di fatto e cio che accade di diritto1 tra massima soggettiva
e legge oggettiva, tra semplice rappresentazione dell'utile e universale
rappresentazione del dovere, tra natura e liberta ( ... ) la liberta e in
contraddizione con la natura, che la ragione si oppone antiteticamente alla
facolta sensitiva di desiderare, escludendo l'ipotesi di una terza opzione
altemativa"35 . In conclusione, il ruolo dell'intelletto si limita nel dare al
soggetto !'imperativo categorico del dovere come comando di ogni azione.
3.2 La vo/onta in Kant

La volonta in Kant e autonoma, arriva aquesta conclusione attraverso il
suo modo di fare filosofia, cioe, criticamente. Questo lo fa soprattuto in due
delle sue opere; la Grundlegung zur Metaphysik der Sitten, e nella Kritik der
praktischen Vernunft. Metodologicamente nella prima opera non si domanda
ancora sulle condizioni di posibilita della morale, come lo fa nella seconda
piuttos~o ·utiliza un metodo analitico-regressivo, induttivo-socratico pe;
pervemre analíticamente al principio supremo della moralita36 • Cosi "non e
possibile pensare alcunché che possa essere ritenuto buono senza restrizione

'

97

�fuorché una buona volonta (ein gwer Wille) "37• Cioe fa ricurso ai "«principi
di una buona volonta.»"38 per fondare la moralita.
Si vede chiaramente come Kant fondamenta la morale nel soggetto che
pensa essendo egJi stesso a darsi la legge tentando cosl di non perturbare la
volonta con qualche movente straneo alla raggione. In questo modo, non
c'entra in Kant la possibilita di una morale suJ principio di perfezione o
ricerca della felicita, cosi chiaro ed esplicito nell'etica aristotelico-tomistica.
Come aserisce Lambertino: "Kant e esplicito ne! coodannare
indiscriminatamente l'etica degli «antich i», perché essi avrebbero conferito
un « alore incondizionato .(ohne Einschrankung)» ai beni materiali e
spirituali, elevandoli a valore etico intrínseco avulso dai «principi di una
buona volonta)&gt; (l. KANT, Grundlegung... , IV, p. 394.), depauperato cio ' di
ogni incidenza dell'elemento fonnale. (... ) 11 principio della perfezione e
giudicato «del tutto inetto» a fondare la moralita, nonostante che esso
«sottragga alla sensibilita» tale compito, per affidarlo alla ragione (l. KA T,
Grundlegung.. ., IV, p. 443.). Anche se non e la sensibilita, ma «l'intelletto e
la ragione» a dettare !'impulso, sarebbe ugualmente «la particolare
costituzione della natura umana ... che darebbe la legge»; !'impulso sarebbe
ugualmente «estraneo» alla volonta, cui verrebbe cosi precluso il «darsi da
sé la propria legge» (l. KA T, Grundlegung. .. , IV, p. 444.). Sarebbe sempre
un «oggettm) a determinare la volonta, anche se non mediante l'inclinazione
-come nel principio della felicita- ma «mediante la ragione applicata ai
possibili oggetti della nostra volonta in genera[e)} (l. KANT Grwidlegung. ..
IV, p. 443 .). La legge, conseguentemente, sarebbe appena «contingente»
(l. KANT, Grund/egung. .., IV, p. 444.), perché leg~e della razionalita
peculiare dell'uomo, non della razionalita in quanto tale" 9

perfezione della fiJosofia clasica sia adecuato. '~1alizzando ulteriormente il
concetto di perfezione, nella Kritik der praktischen Vernunft, Kant lo
riconduce addirittura al principio epicureo. Esso infatti, presupponendo un
«fine», un «oggetto» o una «materia» della volonta, ~arebbe «sei:n~~e
empirico, e quindi adatto al principio epicureo della dottrma della fehc~t~
non al principio razionale puro della dottrina morale e del dovere» (Krmk
,41
•
•
der praktischen Vernunft, V, p. 41. )' . Per Kant avrebbe una vera antmom ia
tra morale e felicita considera l'etica soltanto come "«scienza che ci insegna
come dobbiamo diventare degni della felicita» .42
Per Kant non e possibile la moralita se non e tramite una volonta pura
di qualche altro moventi empírico. Vale a dire la ragione pura &lt;leve essere
immediatamente pratica altrimenti quella azione cornpiuta diventa inmorale,
appartenente a una ricerca egoistica della felicita. Come dice Lambertino:
" ... Mentre la moralita si articola secando la norrnativita della razionalita
pura, la felicita si adagia sul determinismo della sensibilita· mentre la
moralita asseconda le istanze oggettive di uno spirito puro la felicita
asseconda le esigenze soggettive di uno spirito condizionato dalla sensibilita;
la moralita e oggetto della volonta, la felicita oggetto della facolta inferiore
di desiderare; la moralita e urgenza necessitante a priori, 1'aspirazione alla
felicita esigenza fattuale contingente".43

Kant elimina tutta posibilita di una volonta che cerchi la felicita, perché
secando lui questo sarebbe edonismo, non gli sembra che il principio di

La virtu non eeliminata in Kant, c'e ancora qualche traccia pero molto
lontana dall'aristotelismo-tomistico. "Si e che; in Aristotele, il seguire la
passione come criterio di vita esclude l 'incidenza operativa della ragione
mentre il seguire la ragíone come criterio di vita non esclude, anzi comporta
naturalmente 1'incidenza operativa del piacere; per Kant, invece !'antinomia
e assoluta. La virtu diventa casi per Aristotele, condizione· del
conseguimento del bene supremo: a esso puó approdare solo il virtuoso. 11
bene supremo e liberta dalla materia, e, nella misura in cui l 'implicanza della
materia e necessaria per il composto umano, sara la virtu la norma di ogni
comportamento (Nella Metafisica cosi viene definita la sapienza: «la sola tra
-le scienze ad essere libera, perché e la sola che opera per se ste sa»
(A 2, 982 b 27-28), cioe la sola che e pura da tutte le tensioni della volonta e
dell'azione). 11 carattere eudemonistico, quindi, insito nella teorizzazione
aristotelica della morale, non puó essere disgiunto da quello normativo
assiologico della perfezione e del bene morale, anche se la vita morale e
subordinata aU'attivita teoretica, in un rapporto non ben definito da Aristotele
ein una prospettiva che non potrebbe risultare famil"an:. a Kant'"' 4 • Possiamo
dire che il suo concetto di volanta e quasi divino, non collegato all'esigenze
sensibili della natura umana. Divino perché affida tutta la morale alla fonna
della raggione cioe, all'imperativo categorico del dovere. Con questa
concezione non sarebbe possibile cercare la felicita, e quindi possiamo fare
un'analogia dicendo che Dio non. ha bisogno di una ricerca della felicita

98

99

Cerca le condizioni di posibilita della morale trovandole nell'autonomia
della volanta, eliminando conseguentemente la causal ita perché e eteronoma.
"La liberta nella sua definizione negativa, e «la proprieta della causalita
degli esseri razionali di poter agire indipendentemente da cause estrane che
la determinano», cioe da ogni «qualche cosa di diverso (etwas anderes)»
dalla volanta in se stessa e quindi sempre riconducibile a «un eteronomia
delle cause efficienti (Grzmdlegung. .. , IV, p. 446 s.)» 40 • Per Kant la causalita
solo e possibile nel mondo fenomenico ~a non nel mondo noumenico al
quale appartiene la liberta, e quindi anche la volonta libera ed autonoma.
Percio, parlare di causalita nel mondo della liberta sarebbe per Kant
inconcepibile, cosi come lo fa Tommaso, nel quale i mo enti che causano
l'azioni della volanta sono vere cause efficienti, oppure formale come nel
caso del intelletto, ma realmente possibili.

�perché Egli e felicissmo in se stesso, cosi possibile una volonta quasi divina
ne anche avrebbe bisogno di questa ricerca. Agire in conformita al principio
della perfezione sarebbe «come volere sviluppare i talenti solo perché
contribuiscono ai vantaggi della vita ..., solo per la felicita che aspettiamo da
essi» (Kritik der praktischen Vernunfl, V, p. 41.). Appare quindi naturale a
f$:ant il ripudio di tale principio e il ripiegare nel principio formale del dovere
«come unico principio possibile» (Kritik der praktischen Vernunft, Y, p.
41.) a conforma della solita rigida alternativa che articola tutte le movenz.e
del suo sistema. Ma, anche se egli e indotto dal suo apparato concettuale a
tacciare di ernpmsmo, anzi di edonismo ogni sistema non
formalistico-rigoristico, tale riduzione univoca del concetto di perfezione
sembra arbitraria. 11 concetto di perfezione, infarti, riveste nel contesto
etico-noetico dell'eudemonismo razionale un significato tutt'altro che alieno
da un'implicanza deontologica".45
'

4. 4 La volonta

Per Tommaso la volanta e un'apetito razionale, una tendenza della parte
superiore dell'uomo, appartenente per tanto alla sua natura spirituale e che
coagisce coll'intelletto. In Kant la volanta e quasi sparita, perché tutte
J'azione sono domínate dalla ragione pratica, che non e altra che la stessa
ragione pura che diventa pratica nelle azioni.
4.5

fl

Bene

Se la volanta e quasi sparita dalla teorizazione kantiana, non e raro che
il bene sía per lui una cosa da non perseguire. Cioe soltanto la legge
rappresentata nell'interno di ogni soggetto puo essere l'unica guida d'azione,
fino a quando essa diventi norma universale per tutti. Invece per Tornmaso e
praticamente il motore che giustifica tutte le azione, e al cui tende l'uomo
con necessita di fine. 48
·

4. Differenze tra Tommaso e Kant

4.6 La virtu

Alcune diferenze che i possono estrarre della considerazione fatte
prima si riassumono nelle seguente righe.

4. 1 JI Soggetto

Mentre in Tomrnaso il soggetto che agisce esempre il composto anima
corpo in Kant e né psicologico né empírico, il soggetto e trascendentale, ma
trascendentale nel senso che si trova aldila del proprio pensiero.46
4.2 L'anima

L'anima . di Tornmaso e vista come un ita al corpo come forma,
singolare e capace di operazioni intllettuali, onde appunto l'intteneto e una
facolta separata dall'organo. 47 In Kant !'anima e noumenica, cioe
incognoscibile attraverso i concetti della raggione pura. Sebbene ambedue
ammettono la sua immortalita, ma da presupposti teorici moito diversi.

Per Kant le virtu aiutano a diventare ad essere degni della felicita . Vede
nelle virtu una connessione causale con la felicita, ma avulsa da ogni
implicanza di sentimento o d'inclinazione e da ogni risonanza di
compiacimento.49 Per San Tornmaso le virtu sono il primo anaJogato della
ragione pratica. Sano i fini a perseguire per raggiungere la vita buona, la
vita felice.
4. 7 La felicita

In Kant la felicita non ha niente che vedere con la morale, c e
addirittura un'antinomia. 5 Cioe, per essere morale bisogna non essere felice,
altrimenti sarebbe egoismo ricercare la felicita. Invece in Tommaso la
felicita e appunto il fine ultimo naturale al quale siamo tutti inclinati, che
appartienene alla struttura psicotogica di tutte te creature.

°

4.8 La liberta

4.3 L 'intelletto
Tommaso concepisce l'intelletto come facolta dell'anima pero cbe non
ha bisogno di un organo per operare altrimenti non sarebbe capace di astrarre
i concetti universali e realizare tutte le altre operazioni intellettuali ch
soltanto si possono ammettere in una facolta spirituale. Per Kant l'intenetto e
una facolta soprattutto attiva, cioe, capace di conoscere a priori attraverso le
categorie tutte le realti1 e i suoi principi.
100

Ambedue affermano la liberta, pero con sfumature molto diverse.
Mentre Tommaso fa una distinzione tra la liberta d'especificazione e la
liberta d'esercizio per chiarire l'intervento sia dell'intelletto sia della volanta
nella scelta libera. Cioe, la liberta sarebbe la facolta dell'intelletto e la
volanta. Per Kant la liberta sarebbe una conseguenza della razionalita umana
101

�e niente altro, la liberta sarebbe infinita di possibilita per agire cioe viene
accentuata la capacita di scegliere, cioe l'autoafermazione lasciando di lato
l'intenzionalita com'era logico aspettassi.
'
4.9 La legge

La legge morale sarebbe una regala della virru in Tommaso
fondamentalmente insegna quale sono i modi per arrivare alla virru. JI
contenuto della l_egge_ ~orale naturale sono le virru. Questa legge morale
sarebbe anc?e l~gge d1vm~. In Kant la legge e il primo analogato, quello che
deve c?mp1ers1 necessanamente per diventare buoni, e un imperativo
~ategonco della morale autonoma. In Kant il legislatore noh sarebbe Dio, ma
ti soggetto stesso.

4.1OLa mora/e
Tommaso imposta quindi una morale eudemonistica d'accordo
al'.'i~eal_e aristotelico d'etica ma con le opportune aggiunzioni 'di elementi
~nst1~rn'. dove l'attivita pi~ a~ta del~'u_omo e ~uelle inferiori vengono integrati
m un unita che con la graz1a e poss1blle ragg1ungere il fine ultimo.
.
_Kant invece imposta una morale rigorista dove l'attivita superiore ed
mfenore del uomo vengono di armonizare a causa életre sue permesse
formalistiche.

5.

Conclusione

Direi che _i~ rapporto intelletto-volonta in Tommaso d'Aquino e
a~bastanza equ1ltbrato, fa delle distinzione giuste per capire il ruolo di
~1ascuna ~e'. le facolta s~n~ lasciare spazio per una interpretazione
1ntellettual1st1ca o volontanst1ca. Come dice Danié!ou "Tommaso d' A ·
·1·
·i ·b • . .
quino
sta bI IS~e un_ equ1 1 no d1ffi~1le e r~ramente raggiunto, tra gli abissi paralleli
del raz1onalis~o e del fide1smo . Altri autori come Fabro Cardonan e
Clavel! prefenscono fare un'accentuazione della volanta al d'
d 11•· 11
.
1 sopra
e rnte etto per sodd1sfare meglio l'esigenza dell'amure cristiano Penso
c~e comun~ue si faccia. dobbiamo evitare di cadere ¡n qualch~ sorta
d rntellettuahsmo oppure dt volontarisrno.
'.,

L'immanentismo porta necessariamente a questa separazione che soltanto
cambiando il metodo implicito nel!a sua filosofía potrebbe ricollegare questi
due mondi. embra che Kant nella Critica del ,giudizio abbia voluta
ricuperare la causa finale prima perduta nelle sue criti..;he anteriori, ma non
riesce a unirli, rimane in un "come se"SJ, cioe soltanto la finalita sarebbe
1 ,
54
possibile nel soggetto. Bisognerebbe una conv~rs1one come propone
Cardona/ 5 questa conversione intravede una intenzione in tutta teorizazione,
per cui l'inizi~ della filosofia sar~bbe n~lla sua opinion~ un fatto della
volanta. Perche no? Se la filosofia e proprio amare a la sap1enza. Tomma o
si trova nella ritlessione tradizionale cristiana. Vale a dire, ritlette all'intemo
della fede senza rinunciare alla scienza della sµa epoca. Casi come oggi
fanno alcuni autori come Gilson, Fabro, Guardini;1 Wojtyla 56 per citare
alcuni di loro che partendo dell'esperienza che ci viene da! senso comune e
senza pretendere dimostrare l'esistenza delle cose estramentali riflettono su
di essa. Kant invece si muove nella tradizione luterana per cosl dire cioe,
non e per niente realista neppure d'accordo con l'eventuale unita tra natura e
liberta. Kant e piu d'accordo col schema formale legge-coscienza, cosa cht::
in Tommaso non c'entra niente. Percio neanche ammette una tendenza
naturale nell'uomo verso il piacere perché non quadra col suo sistema teorico
"la tendenza al piacere non esprime come vorrebbe Kant semplicemente una
dimensione connaturale alla natura dell'essere razionale umano ma una
dimensione connaturale alla natura dell'essere razionale come tale: non e
pretesa dall'implicanza della sensibilita nell'essere e istenziale umano, ma
dal dinamismo della razionalita come tale. E, mentre Kant non puo, in virtu
di certe premesse formalistiche, ravvisare nell'aspirazione di tutti gli uomini
verso la felicita se non un dato fattuale, inetto ad assurgere a valore di diritto
l'etica tomistica vede in essa un'inclinazione di natura un'inclinazione cioe a
cui la natura non puo sottrarsi e che e rivelativa di una legge intrin• eca
dell'essere cosciente. Se «omnes prosequuntur id est quaerunl
delectationem» (In decem libros Ethicorum .. ., 1. VII, e~t. XIII, n 1509.) e la
natura come tale nella sua dinamica essenziale che tende al piacere cioc che
deve tendere al piacere".

Rispetto a Kant dovrei concludere che non si puo ricuperare la
spaccatura
ti
· introdotta nella sua filosofía tra natura e liberta' , tra mon do
enomenico e mondo del_ nou~eno. La condizione per ricuperare questa
frattura sarebbe un cambio rad1cale nel metodo irnpiegato per filosofare.
102

103

�Notas bibliográficas
1Cfr. LUÑO, A. R., Etifa, Lemonnier, Firenze, 1992, p. 97. Vedere anche POL?,
L., Curso de teoría del conocimiento 11, Eunsa, Pamplona, 1989, p. 239. vedere m
questo senso anche WOJTYLA, K., Persona y acción, BAC, Madrid 1982, 350,
pp., dove fa tutta un'impostazione personalistica del agire umano.

Cfr. LUÑO, A.R., op. cit., p. 56-59.

2

Citato in CENTI, T. S., L 'atti umani, Introduzione e note alla S. Th. /-//, qq. 1-21
di S. Tommaso d' Aquino, ESD, Bologna, 1985.
3

"Qui si procede in ordine di natura, ovvero di dignita: nel quale ordine detta legge
la prossimita degli atti al fine". CENTJ, T.S., op. cit., p. 256. "S. Tommaso espone
non secondo un ordine genetico, ma sistematico". Jbid p. 280. "L'ordine genetico
degli atti non e da prendersi con assoluto rigore; ma con una certa elasticita". lbid.
p. 332.

20

Cfr. S. Th., 1-ll, q. 16, a.l.

21

Cfr. S. Th., 1-1!, q. 11.
Cfr. LUÑO, A. R., Etica, Lemonnier, Firenze, 1992, p. 141.

22

Nell'originale tedesco Kritik der reinen Vernunft. _(ArV) _Qu~st'afferm:zioni
verrano pressi dall'opera di LAMBERTINO, A., JI rigorismo ellco in Kant, 2 . Ed.
Maccari, Parma, 1970, 377 pp. Eppure del COPLESTON F., Storia dellafi/osofia,
Vol. VI, Paideia, Brescia, 1989, pp. 598.
23

24

COPLESTON F., op. cit., p. 283 .

25

/bid. p. 283.

26

LAMBERTINO, A., op. cit., pp. 29-30.

27

Cfr. LAMBERTINO, op. cit., p. 30.

28

COPLESTON, F. op. cit., p. 261.

29

Cfr. LAMBERTINO, op. cit., p. 62 .

4

s Cfr. Per esempio l'opera italiana odiema Va dove ti porta il cuore, di S.
TAMARO. Oppure tutta l'impostazione della cosidetta etica dei sentimenti (Cfr,
LEWlS, C.S. L 'immagine scartata, Ed. Marietti, 1964, p. 132).
Cfr. S. Th. l-11, q.9, a. l.

6

Cfr. S. Th. l-/1, q.8, a. l .

7

8

9

30 !bid.
31

Cfr. S. Th. 1-11, q.12, a.! ad 1,3.

Cfr. !bid

32 _
Cfr. !bid.

Cfr. S. Th. /-!/, q. 12.

p. 69.

33

Cfr. lbid. p. 63.

°Cfr. S. Th. f-11, q. 14.

34

Cfr. Ibid. p. 63.

Cfr. S. Th. 1-/1, q. 15.

35

!bid. p. 62.

12

Cfr. 2.1.1 La semplice apprensione, p. 3.

36

Cfr. LAMBERTINO, A., op. cit., p. 71.

13

Cfr. 2.1.2 La semplice volizione, p. 3.

37

14

Cfr. Cfr. 2.1.3 11 II giudizio del fine come assequibile, p. 4.

1

11

is Cfr. 2.1.4 L'intenzione del fine, p. 4.

·

KANT, I., Grundlegung zur Metaphysik der Sitten, p. 393.
LAMBERTINO, A.,op. cit., p. 72.

38

KA T, 1., Grundlegung.. ., Iv, p. 394. Pres·so da LAMBERTINO, A., op. cit. p.
313.

Cfr. S. Th., l-11, q.14, a.6.

39

LAMBERTJNO, A., op. cit. p. 313.

Cfr. S. Th. , 1-/1, q.13.

40

LAMBERTINO, A., op. cit. p. 127.

18

Cfr. S. Th., 1-II, q. 17.

41

LAMBERTJNO, A. op. cit. p. 314.

19

Cfr. S. Th., l-1/, 16.

16

17

105
104

Presso da

�42

Kritik der praktischen Vernunft, V, p. 130. Citato in LAMBERTINO, A., op. cit.

p. 344.

CARDO A, C., Metafisica de la opción intelectual, 2a. ed. Rialp Madrid
1972.

43

LAMBERTINO, A., op. cit. p. 356.

CARDO A, C., Metajisica del bien y del mal, Eunsa, Pamplona, 1987.

44

LAMBERTINO, A., op. cit. p. 331.

45

LAMBERTINO, A., op. cit. p. 314.

COLOMER, E., El pensamiento alemán de Kant a Heidegger !, Herder
Barcelona, 1993.

46

SANZ, V. Historia de /ajilosofia moderna, Eunsa, Pamplona, 1991 529 pp.

I"'

47

D' AQUINO T., De unitate intellectus contra averroístas, Cittá
1989, pp. 101-152.

48

Cfr. S. Th. l, q.83:1-II pp.1-5.

49

Cfr. LAMBERTJNO, op. cit., p. 356.

uova Editrice,

D'AQUINO, T. Summa Theologiael, q.82, l-11, q.~, q.17, ESD, Bologna
1985.
D'AQUINO, T., De unitate inte/1.ectus contra av,erroistas, Cittá
Editrice, 1989, pp. 101- 152.

°Cfr. LAMBERTTNO, op. cit., p. 356.

uova

DANIÉLOU, I, Dio e Noi, 3a, ed., Ed. Paoline, 1965.

5

51

COPLESTON, F., Storia del la Filosofia, Vol. VI Pai&lt;leia Brescia, 1989.

DANIÉLOU, J., Dio e Noi, 3ª. Ed. Editorial Paoline, 1965, p. 58.

52

GILSON, E., El realismo metódico, Rialp, Madrid, 2a. ed., 1952.

CARDONA, C., Metafisica del bien y del mal, Eunsa, Pamplona, 1987, pp. 115117.

KANT, l., Critica del giudizio, Laterza, Bari, 1963.

53

LEWIS, C. S., L 'immagine scartata, Ed. Marietti, 1964.

54

LAMBERTINO, A., // rigorismo etico in Kant, 2a. ed., Maccari Pa_rma
1970.

Cfr. COLOMER, E., El pensamiento alemán de Kant a Heidegger /, Herder,
Barcelona, 1993 ..P. 268.

Cfr. ARTIGAS, M., La inteligibilidad de la naturaleza, Eunsa, Pamplona, 1992.
Cfr. SANZ, V., Historia de la filosofia moderna, Eunsa Pamplona, 199 I, p. 483 .
Cfr. COLOMER, E., El pensamiento alemán de Kant a Heidegger !, herder,
Barcelona, 1993, p. 265-267.

ss CARDO A, C., Metafisica de la opción intelectual, 2ª. Ed., Rialp, Madrid, 1972.
56 LUÑO, A. R., Riflessioni metodologiche sulla grande catechesi del mercoledi di
Giovanni Paolo ll, Anthropotes, Roma, 1992, pp. 11-25.

LlJÑO A. R., Etica, Lemonnier, Firenze, 1992.
LUÑO, A. R., Riflessioni metodologiche sulla grande catechesi del
mercoledi di Giovanni Paolo II, Anthropotes, Roma, 1992, pp. 11-25 .
POLO, L. Curso de teoría del conocimiento ll, Eunsa, Pamplona 1989.
SANZ, V., Historia de lafilosofia moderna, Eunsa, Pamplona, 1991 .

Bibliografia

WOJTYLA, K., Persona y acción, BAC, Madrid, 1982.

ARTIGAS M., La inteligibilidad de la naturaleza, Eunsa, Pamplona, 1992.
ARTIGAS, M., El hombre a la luz de la ciencia, Palabra, Madrid 1992.

106

107

�EL MITO Y LA FILOSOJ:li.A
Beatriz Sánchez Pirela
Ph.D en Filosofía
Université Laval, Quebec, Canadá

"Toute idée, humaine ou divine qui prend le passé pour racine a pour
feuillage /'avenir." Víctor Hugo (La Légende des siecles)
El mito trasciende la razón para hacerse eco c;íe un argumento que
explica el fenómeno de la ex.istencia, y todo lo que representa la presencia de
Dios en su relacjón con la vida, instancia sagrada, significada bajo un
carácter divino y asidero de la gestación del pensar en otra dimensión de la
razón. En cuanto al mito tenemos a bien considerar a Platón, quien percibe
éste en el orden del discurso pleno de riquezas, donde se aloja cierto grado
del saber. Él le asigna al mito un rol y un espacio privilegiado en sus
reflexiones, sobre todo cuando éstas son referidas al misterio de la
existencia, y toca temas sobre Dios y el Alma. Para este pensador griego,
estos temas representan el más alto grado de la expresión y no dan cabida
para hablar de ellos sino a través de las significaciones, en la analogía o en el
mito. "Pero hay una manera más bella todavía de aplicarse a eso: es cuando
usando la dialéctica y tomando el alma, que es por eso, se planta ahí y se
siembra ahí, con la ciencia, los discursos capaces de defenderse ellos
mi:;mos, al igual que el que los ha sembrado, los discursos que, lejos de ser
estériles, portan una semilla, de otros discursos (Platon; 1969:276,277). La
dimensión filosófica alojada bajo el manto del mito es velada... en el
lenguaje poético y simbólico. Manifestación ésta que guarda una reflexión
sobre la creación y la existencia. La filosofía de la mitología es expuesta por
F.W.J.Schelling," quien plantea que el concepto y el conocimiento de Dios
constituyen el origen de todo pensamiento mitológico en su estado original
(politeísmo), el cual transciende a partir de la toma de consciencia del
verdadero Dios, que inspira el "monoteísmo de la conciencia original", pues
para él "La filosofia de la mitología es no según la intención, sino según el
objeto -en una esfera superior- filosofía de la naturaleza"
(F.W.J.Schelling;1994:172). La perspectiva del mito en su concepción
filosófica nos remite al problema del origen, a partir de donde se crea la
conciencia mítica. "El mito se convierte en un problema filosófico en la
medida que se expresa en él una orientación originaria del espíritu, una
manera entre otras para la conciencia de organizar el mundo" (Emest
Cassirer; 1972: 18).

109

�Lo E piritual entre los dominios del Mito

El mito se inspira en temas que se destacan por su dominio espiritual
sobre todo aquellos significados en el misterio que envuelve a la creación.
"Por misterio se entiende, como cada uno sabe, una teología (Gotterlehre),
gue bordea la teología pública (la mitología) y que subsiste cerca de ella,
secreta, es decir comunicada sólo a los iniciados. Puesto que los Misterios no
son nada más que la (fase) interna, esotérica de la mitología misma y que
ésta no se explica sino en la consciencia misma más que en el término del
proceso (F :W :J : Schelling; 1994 : 107).
Lo referido al misterio, virtualmente, es desplegado místicamente bajo
~I velo de un discurso tejido entre la analogía y las figuraciones simbólicas.
Este se escapa de ser explicado bajo un razonamiento lógico. "Para hablar de
este principio, puede ser permitido llamarlo: el misterio a condición que el
termino &lt;~misterio» no sea hipostásico y tomado por la denominación de una
entidad realmente existente fuera del mundo. El término «Misterio» significa
únicamente límite de la competencia del espíritu humano (Paul Diel ·
1971 :3 8). Evidentemente, el Gran Misterio encierra el principio de la vida'
bien podemos interpretar esto en el ello tiene su asidero en las
si_gnific~cion_es míticas, lenguaje inexpresivo, poético, metafórico mejor
dicho m1met1zado de todo aquello que queda suspendido de la discusión. "El
sobrepasa toda discusión. Su evidencia espiritual debe ser distinguida de la
evidencia sensorial del mundo y de la evidencia sensi.tiva de la vida. El
Misterio es la evidencia espiritual pues es evidente al espíritu (él mismo)
que no es más que un modo de la existencia que el mister'io de la existencia
lo sobrepasa necesariamente (Paul Die!; 1971 :38).
La creación queda atrapada en el mito bajo una argumentación velada e
inexplicable a la naturaleza humana. "Por otra parte el concepto de misterio
no designa más de lo que está manifiesto, lo que no está ni concebido ni
co~prendido, lo extraordinario y lo extraño, sin indicar allí con precisión la
calidad»_ ~R~dolf Otto;_ 1969;28). El mito tiene su argumento primario en la
concepc1on interpretativa del Gran Misterio, que se diluye en un intento de
hacer visible todo lo que es invisible bajo el velo divino. "Lo esencial es
invisible p~ra los ojos" {A. De Saint-Exupery; 1982 : 138). La argumentación
s~bre .el origen guarda un sentido histórico y sagrado. "El mito cuenta una
h1~tona _sagrad~; relata un acontecimiento.que ha tenido lllgar en el tiempo
pr_1mord1al, el tiempo fabuloso de los «comienzos». Dicho de otro modo: el
mito cuenta cómo, gracias a las hazañas de los Seres Sobrenaturales una
realidad ha venido a la existencia, sea ésta la realidad total, el Cosm~s 0
solamente u~ fragm~nto: una isla, una especie vegetal, un comportamiento
hu_mano, (M1rc~a ~hade;l983:12). El pensamiento mítico es expresión del
ongen. Un mito siempre se refiere a los acontecimientos pasados: 'antes de
110

la creación del mundo', 'no obstante los primeros tiempos', o en todo caso
hace mucho tiempo" (Claude Lévis Strauss· 1974:231).
En el plano simbólico, Gilbert Durand nos define el mito como, "un
sistema dinámico de símbolos de arquetipos y de esquemas, sistema
dinámico que, bajo la impulsión de un esquema, tiende a componer un
relato"(Gilbert Durand; 1979 :82). El carácter simbóljco del mito resguarda
el momento sagrado del origen al desplegar toda qna explicación que a
simple vista pue~e parecer subjetiva, sin embargo cuando se liga el mensaje
esgrimido en las significaciones nos presenta una realidad filosófica de la
vida.
El mito rebasa la argumentación del orden del discurso puesto que su
fundamentación comporta un ritual espiritual indefinible a simple vista, pero
con hondas significaciones cuando se le interpreta en su dimensiona!idad.
"El mito es la primera forma de esta adaptación espiritual de la comunidad
humana a su ambiente" (George Gusdorf; 1984:338). Es allí donde se
plasma la dimensión espiritual que denota el sentir religioso referido a !o
momentos del origen bajo un carácter ontológico. Así pues, "El Gran
Tiempo del mito, cuya intención transfigura toda la experiencia primitiva,
afirma una transcendencia concreta mediante la cual lo cotidiano es asumido
sin esfuerzo por lo ontológico"(George Gusdorf 1984 : 124). De esta
manera, se descubre este principio bajo la potestad absoluta del Misterio
divino al plasmar una particularidad determinante de! sentir espiritual
societario bajo principios idealistas. "Pues, en todas las mitologías de todos
los pueblos, el fin ideal de este deseo esencial, la realización ideal de la
armonía, la cua1idad humana sobreconscientemente idealizada, se encuentra
expresada por el símbolo divinidacf' (Paul Diel; 1971 122).
El mito bien sea una inspiración particular o 'bien societaria busca
legitimizar los ideales de su verdad en torno a lo inexplicable, llegando esto
a representar una fuerza inmanente en aquel para explicar
cosmogónicamente la presencia divina. "Al ser la c~ación del Mundo la
creación p?r excelencia, la cosmogonía pasa a ser el ;modelo ejemplar para
tod~ especie de creación. Esto no quiere decir que el mito de origen imite 0
copie u~ modelo cosmogónico" (Milcea Eliade; 1983:28). Lo cosmogónico
se convierte a su vez en pensamiento religioso al desatar en sí mismo un
proceso ontológico que traduce sentimientos sublimes.
. Allí, el Cielo no es percibido como un espacio ,sino como la fuente
pru~ordial de la revelación divina. Este también figura en algunas
s~c1edades como la divinidad misma. "La trasce·n'dencia no se revela
directamente en la inaccesibilidad, la infinidad, la eternidad y la fuerza
creadora del cielo (la lluvia). El modo de ser celeste es una hierofanía
111

�inagotable. Por consiguiente, todo lo que pasa en los espacios siderales y en
las regiones superiores de la atmósfera". (Mircea Eliade; 1977:48).

representaciones de las religiones monoteístas. (Usener citado por E.
Cassirer; 1972:40).

La trascendencia del pensamiento mítico queda demostrada en su
potencialidad espiritual, significada en la dimensión del pensamiento
_cosmogónico, cuya significación se conforma no sólo en el principio del
movimiento del universo sino que además se erige en modelo de norma
morales y éticas societarias que reflejan un estilo particular de enseñanza.
"El mito es primeramente pedagogía de la transgresión. El pensamiento
Cosmológico es pensamiento del cosmos. Pero el cosmos no es simplemente
la suma de las cosas que pueblan el universo visible, del conjunto de los
seres naturales la colección de los seres que tienen en ellos mismos el
principio de su movimiento". (Jean Ladriere· 1970: 192).

El Sentir Mítico: religioso y sagrado

El Cielo es una matriz que inspira las significaciones eternamente
sublimes, en la medida que establece un modelo para toda obra creada o que
se va a crear. "La cosmogonía es el modelo ejemplar de toda especie de
«hacern:.no sólo porque el Cosmos es el arquetipo ideal a la vez de toda
situación creadora y de toda creación sino también porque el Cosmos es una
obra divina; está, pues, santificado en su propia estructura". (Mircea Eliade;
1983 :39). En su totalidad se destaca el cosmos como un modelo sagrado por
ser éste la esencia de la obra de Dios o de los Dioses, en ,virtud de la cual es
el ente principal del proceso teogónico que caracteriza el pensamiento
mítico.
El proceso mitológico es un proceso teogónico: un proceso en el cual
Dios mismo deviene, y por el cual él se manifiesta progresivamente como el
verdadero Dios. Cada grado de esta producción de Dios por él mi smo en la
medida en que puede ser comprendido como un punto necesario de
transición, tiene su propia importancia: pero sólo la totalidad, la coherencia
sin falla de todos los momentos de la realidad mítica en d venir, permite en
el sentido de comprometerse y de mostrar su verdadero objeto (Ernest
Cassirer; 1972:21 ).
Este proceso demarca el sentir religioso de un pueblo, cuya explicación
desdobla una razón bajo la presencia de significaciones profundas que son
indescifrables a simple vista, en la medida que éstas encierran razonamientos
concordantes con la especificidad de una logicidad mítica.
La mitología no es otra cosa que la teoría (lagos) del mito, dicho de
otra manera, la "morfología de las representaciones religiosas'. Lo que ella
se esfuerza de mostrar no es nada menos que "la necesidad y la legalidad de
la representación mítica para convertirse allí en inteligibles, no solamente las
producciones mitológicas de las religiones populares' sino también las

Nuestra fundamentación para interpretar el mito en la perspectiva
filosófica, tiene su asidero precisamente en el_sentir religioso c~mo una
categoría que sirve de gestación de la visión filosófica étnica. De acuerdo a
Max Müller la formula religiosa es una característica de la religión que se
desarrolla del misterio de lo suprasensible, de lo indefinido, de lo
sobrenatural y de lo absoluto divino.
La religión, dice e! eminente indigenista, "es una facultad mental que,
independientemente, a veces incluso a pesar del buen sentido y de la razón
hace al hombre capaz de tomar el infinito bajo diferentes nombres y diversas
formas. Sin esta facultad, ninguna religión, ni siquiera la más grosera
adoración de ídolos y de fetiches, no seria posible, ya la sola condición de
oír atentivamente, nosotros podemos oír en todas las religiones un gemido
del espíritu, un esfuerzo para concebir lo inconcebible para expresar lo
inexpresable, un suspiro hacia el infinito (Max Müller, citado por A.
Reville; 1986:31 ).
Lo religioso es comprendido aquí en su condición de razonamiento en
torno a lo sagrado, que nos remite a pensar en la expresión de una dialéctica
sacramental, en su carácter formador de una conciencia religiosa regidora de
la moral societaria. Siendo esto un factor clave entre los elementos que
determinan el pensamiento mítico-filosófico. "No es dudoso que la
fenomenología de la religión haya renovado profunqamente el problema del
mito remontandq así a una estructura mítica que sería la matriz de todas las
figuras y de todos los relatos determinados propios tal o cual mitología y
relacionando a esta estructura mítica difusa, las categorías fundamentales del
mito: participación, relación a lo Sagrado, etc." (Paul Ricoeur; 1960: 158).

a

El sentir religioso se presenta en el orden de una conciencia societaria,
cultivada y elevada a la trascendencia de la palabra. "La religión es la
determinación de la vida. humana por el sentimiento de un lazo que une el
espíritu humano aJ espíritu misterioso del cual él reconoce la dominación
sobre el mundo y sobre él mismo y sobre al cual él quiere sentirse unido".
(A. Reville; 1986:34). El espíritu religioso se manifiesta en el pensamiento
mítico-filosófico de un pueblo dejando expreso test-ii'nonio del grado de
elevación de su sentir espiritual.
La religión no puede reposar en un fundamento también inestable: si
ella puede pretender a alguna verdad interna, ella debe aparecer como la
\

112

113

��Sin embargo, la significación de este símbolo -producción suprema del
sobreconsciente -no puede ser comprendida más que por relación al conjunto
de la simbolización mítica. Si es verdad que la producción del
so?reconscient~. bajo ~~ forma_ subli_m~ es la motivación justa, la moral y,
mas la producc1on esp1ntual mas autentica del sobreconsciente son los mitos
resulta de ahi que la significación escondida de las imágenes míticas deb~
ser la motivación justa: fundamento de la ética. (Paul Diel; 1971 :22).
La significación del símbolo sagrado aloja el secreto divino por lo
tanto esto reb~a la_~omprensión del discurso en la lógica racional al dejar de
tener una exphcac1on en el orden establecido al respecto. El pensamiento
mítico encierra el misterio del origen en su más profunda representación
espiritual y en sus ideales visionados sobre la percepción del mundo. ' Las
im_ág~nes los símbolos, los mitos, no son creaciones irresponsables de la
ps1qms; ellos responden a una necesidad y llevan una .función: ponen al
desn~do
más secretas modalidades del ser". (Mircea Eliade· 1952: 13).
Lo s1mbohco se desdobla en un lenguaje significado, conformante de un
fondo de ideas plenas de significaciones espirituales, donde se conserva la
vali~ez mític~-filosófica en virtud de explicar bajo un carácter específico lo
relat1v_o a Dws y a la existencia. El müo evidentemente, no puede ser
sometido a la "validacón" lógica formal, ni racional, en tanto es una realidad
indemostrable. ' Puesto que no es racional, es decir que él no puede
desarrollarse en c~~ceptos,_ nosotros no podemos indicar lo que él es más que
notando 1~ reac~1on sentimental particular que su contacto provoca en
nosotros. El es, diremos nosotros, de tal naturaleza que toma y emite de tal 0
cual manera el alma humana". (Otto Rodolf; 1969 : 13).

!~

Las significaciones simbólicas en él están íntimamente
interrelacionadas con las fuentes básicas del pensamiento mítico es decir
son su _ese~cia'. ~anifest~ndose a través de un estilo poético que l~gitima el
lenguaje s1mbol1co tendiente a explicar lo inexplicable. "La revelación la
p_alabr~ que ella nos dirige presenta ella misma esa relación sirviéndose 'del
s1mbol1smo de la palabra; así, ahí ella, la palabra originante se simboliza ella
mis~a por ella misma, P?r la palabra reveladora' . (Jean Ladriere· 1970:221 ).
El s1m~ol? resguarda baJO su velo un conjunto de detalles y de ideales que
pa~a asimilarlos no es posible una sola mirada, pues allí se expande todo lo
existente P?r obra de la inteligibilidad y de la sabiduría omnipotente que allí
queda subhmemente significada.

indisolublemente unidos y se relacionan correlativamente el uno. del otro".
(Ernest Casirrer; 1972:39). En el pensamiento mítico, el lenguaje poético y
simbólico llega a constituir la raíz del paradigma mítico-filosófico, puesto
que llega a conformar una manifestación del decir que es el decir de la
palabra del origen. "Las representaciones mistéricas son pues siempre
productos de la conciencia mitológica, que, al término del proceso ve
también claro sobre el comienzo'. (F.W.J. Sc)1eling;l994:107). Es la
percepción de Dios o de los dioses en sus facultades omnipotentes diluidas
ahí en el pensamiento mítico como una necesidad funcional de éste. 'Es
verdad que el pensamiento mítico busca también de establecer entre la
causa' y el 'efecto' una suerte de continuidad insertando entre ellos, entre el
estado final y el estado inicial, toda una serie de ténninos intermedios. Pero
estos últimos conservan también un carácter más substancial". (Ernest
Cassirer; 1972 :79).
El mito en su esencia comporta una dimensión filosófica en la
medida que expresa la visión originaria del espíritu y,tfel alma en su relación
de carácter espiritual. Ella está fundamentada en el encuentro de la
omnipresencia divina bajo el sentimiento sagrado, bien entretejido bajo el
velo mítico. Mientras, en la apariencia lo planteado podría ser considerado
subjetivo, éste comporta en sí mismo su objetividad al tratarse de temas que
guardan un carácter suprasensible, sobre Dios, el alma, el espíritu, es decir
todo lo que se refiere al Misterio de la creación se conjuga ahí. En esta
dimensión, argumenta E. Cassirer que la objetividad del mito está en sus
modalidades, en los procesos que allí se efectúan en la medida de
reconocerse los factores determinantes que permiten a la conciencia librar e
de la_ ~laustración pasiva dentro de la sensibilidad en lo que respecta la
creac1on de un mundo organizado pues se trata del principio espiritual del
cual se apropia el mito como modo de pensar, en tanto el mito trasciende
toda significación simplemente material, él tiene como una función precisa
ahí, necesaria para la comprensión del mundo.
"

_E~ . est~ orden, consideramo~ imp~~ante ·, p_untualizar que la
subJetJv1dad presente en el pensamiento m1tico-filosofico del mito cobra
~u objetividad en la manifestación significada de lo suprasensible, lo cual se
interpretaría como un principio del conocimiento que descubre a partir de ahí
la busqueda de una verdad, que no es evidente a simple vista en razón de
representar el lenguaje simbólico lo inexplicable para el ser humano.

rr_iag~1fica baJo el vel? del. entendimiento entre el pensado sagrado y lo
s1g~~fica~o s~b:e la ex1stenc1a que denota un encuentro enfre el lenguaje y lo
p_oet~co-s1~bolico. "Se entrevé entonces una teoría general de las
s1gnificac1ones en la cual el elemento mítico y el elemento lingüístico están

La objetividad del mito se consigue pues de preferencia ahí donde
parece ser lo más alejado de la realidad de las cosas de la "realidad efectiva"
en el _sentido que un realismo o un dogmatismo ingenuo dan a este término.
El muo es objetivo porque no es más que el reflejo de.ima existencia dada y
es una manera particular de contribuir lo que permite a la conciencia de

116

117

P:' nues~a manera de ver, en el pensamiento mítico-filosófico se

�escapar y de oponerse a la simple receptividad de las impresiones sensibles

(Emest Cassirer; 1972:31. Subrayado nuestro).
El mito guarda una forma específica de conocimiento fundamentado en
las observaciones y saber empírico. Un ejemplo de ello lo constituye sus
postulados astrales, astrológicos y matemáticos allí presentes. Es una
·manifestación en la cual puede interpretarse un estilo de conocimiento que
no está explícito, sino que queda implícito en la figuración del lenguaje,
guardián de estas sabidurías.
La obstinación con la cual la mitología se ha mostrado cerrada hasta
aquí a todas las explicaciones sirve para probar que ella formó parte de los
(fenómenos) cuya comprensión perfecta dependió de una evolución superior
de la propia conciencia que no se pudo esperar vencer la obscuridad que
rodea su sentido como su origen, salvo en virtud de una ampliación general
del pensamiento humano. Mientras que la filosofía supondrá que la
condición actual de las cosas y de la conciencia humana en general es la
medida universal y la sola válida que considera esta condición como
necesaria y eterna en el sentido lógico, ella no podrá comprender nada de lo
que rebasa, de eso que trasciende la condición actual de la conciencia
humana. (F.W.V. chelling;l994:92).
Las ideas expresadas en la cita anterior por F.W.V. Schelling contienen
una magistral verdad sobre el mito, en virtud de la posición que toma ahí la
explicación de la conciencia humana sobre lo divino. La presencia mítica es
desarrollada a través de un proceso teogónico el cual representa el estado
primario del pensamiento filosófico, al generar aquella, una conciencia,
desarrollada a partir de la atribución facultativa de Dios como regulador de
una justicia celestial, base del modelo de respeto que debe imperar en la
tierra. 'El proceso teogónico en la cual ella se hace día resulta de una ley de
la conciencia, no particular sino universal de una ley del mundo podemos
nosotros decir -hay una significación cósmica. u contenido es por
consiguiente universal, sus momentos son momentos verdaderamente
objetivos sus figuras expresan conceptos necesarios y, en un sentido no
simplemente transitorio, sino permanentes". (F.W.J. Schelling;1992 :20).
Este proceso teogónico se desdobla en significaciones imbuidas entre la
analogía y la palabra simbólica cuyas significaciones van más allá de er
una reafirmación sobre lo divino, en la medida que representan un panorama
ideal de la vida figurado en el lenguaje sublime del mundo celestial para su
efecto terrenal.

el reflejo fiel de cada fase cultural. Pero llega un momento donde no nos
percibimos más de ella, donde bien lejos que ella acompañe el desarrollo
espiritual, es ella quien aW tiene lugar. Es que la lengua manifiesta capas
profundas de la humanidad, lo que nos prohibe para siempre de ver ahí una
simple obra y una creación de los propios pueblos. (Wilhelm Von
Humboldt;l974: 147).
La dimensión del planteamiento de W. V. Humboldt, en relación a la
lengua como expresión del pensamiento cobra especial atención en nuestro
punto de vista, puesto que nosotros concebimos a la lengua integral del
pensar, tanto en su carácter del sentir de un pueblo como en la manifestación
de su modo específico del pensar. "El mito y la lengua están en contacto
perpetuo y recíproco, ellos se portan y se condicionan el uno al otro. Se
consigue al lado del sortilegio por la imagen el sortilegio de la palabra y del
hombre, que constituye una parte integrante de la visión mágica. (Ernest
Cassirer; 1972:62) El mito está ligado indisolublemente a la lengua de un
pueblo, siendo ésta la manifestación integral de su sentir espiritual y de su
pensar. En el mito, la manifestación del decir va más _allá de una expresión
imaginaria o fabulosa, pues lo imaginario sirve de resg~ardo en sí a las ideas
inmanentes del espíritu. 'La función específica y esencial que la lengua llena
en los hombres concierne a la energía que ella despliega al servicio del
pensamiento y que juega ahí un rol creador, una tal función que es un sentido
infinitamente más profundo, inmanente y constitutivo' . (Wilhelm Von
Humboldt; 1974: 163).
El paradigma de expresión que se reafirma en el mito es el del lenguaje
figurado, el cual manifiesta el sentir espiritual que sirve de ente annonizante
entre éste y las fibras significadas del símbolo, manife:_stación de un lenguaje
interiorizado en una cultura, que sobre la base de lo imaginario erige el pilar
de la palabra.
Pero la palabra comporta la posibilidad de hacernos salir de lo visible,
de otro modo que el discurso. Mientras que éste nos l~eva el fundamento, la
palabra nos transporta hacia eso que es absolutamente. origen, en el momento
que el discurso repite el origen originado la palabra revela el origen
origiQante. Sin embargo, esto no es posible mas que si hay ya en nosotros de
qué efectuar ese adelanto verdadero y radical de lo visible, de qué tomar la
palabra como palabra, de qué acordarnos al lenguaje de lo originante. (Jean
Ladriere· 1970:221 ).

La lengua está profundamente comprometida en el desarrollo espiritual
de la humanidad ella acompaña paso a paso los flujos y los reflujos: ella es

La palabra poética comporta un estado sublime del decir cultivado en lo
imaginario que da cuenta de una genealogía tradicional, poseedora de su
propia esencia filosófica que cristaliza la palabra original. La fortaleza de la
palabra está en su propia esencia. "Su esencia más pura se despliega

118

119

�inicialmente en la poesía. Ella es la lengua primitiva de un pueblo" (Martin
Heidegger; 1988:69). Es el lenguaje del mito la expresión poética de un
pueblo, es la manifestación del pensamiento en su especificidad, alojada en
los dominios intrínsecos de un pensamiento filosófico que se despliega en
una dimensión propia y diferente del espacio de la filosofía intelectual
occidental. En la propia expresión de M. Heidegger "¿Acaso no es la lengua
quien es la prodigiosa Memoria de la humanidad, la única 'salvaguarda' que
a la vez 'libera' y da todo lo que debe ser guardado en el pensamiento?" (Les
Hymnes de Holderlin). La lengua en su expresión particular de cada pueblo
o sociedad resguarda su verdad en el mito. Ella se constituye en la regidora
del decir mítico al manifestar los sentimientos que animan a la reafirmación
espiritual en la dimensión cosmo-religiosa.
Nosotros interpretamos el espacio celestial en el mito, un eco revelador
de la significación de la voluntad divina, cristalizada en la obra creadora.
Esta se eleva a la figura trascendental del Misterio irrevelable que se
instituye en la fuente de inspiración, inmanente de lo divinb. Bien podríamos
decir al respecto que la verdad en su esencia es inmortalmente invisible por
ende, no puede estar sujeta sólo al tratamiento del paradigma de la razón de
la filosofía occidental. El pensar mítico-filosófico es la manifestación de una
verdad esgrimida sobre la base de significaciones y analogías en una
dimensión que aún se escapa de nuestra comprensión. Si la naturaleza divina
es representada en el cosmos y ésta es significante de una verdad, entonces
la trascendencia filosófica desplegada bajo un razonamiento específico en
torno al Ser Supremo es inmanente de la verdad del mito, que resguarda la
realidad de un razonamiento figurado y no de una razón razonada.
Actualmente, el carácter de la ciencia nos conduce sólo por este camino de la
razón racionalizada, obviando la profundidad del pensar en su esencia,' que
en todo caso, es uno de los principios fundamentales de la filosofía.
El pensamiento mítico-filosófico tiene su asidero en la interpretación
significada de la creación, fundamentada en la concepción divina y
evidenciada en la existencia.
Que los símbolos sean signos, eso es cierto: son expresiones que
comunican un sentido; ese sentido es declarado en una intención del
significante, vehiculada por la palabra; aún cuando •los símbolos son
elementos del universo (el cielo, el agua, la luna o las cosas, el árbol, la
piedra erigida), es aún en el universo del discurso que estas realidades toman
una dimensión simbólica (palabra de consagración de invocación palabra
mítica) (Paul Ricoeur; 1960:21 ).
n
~I pensamiento mítico dignifica el sentir espiritJal de los pueblos,
pues es un ejemplo de un estilo propio que resguarda una concepción del
120

origen, instituida en la raíz del respeto y de la justicia' terrenal.
Evidentemente, bajo esta dimensión la validez del mito no sólo es histórica
sino filosófica en virtud de la trascendencia de la palabra plasmada ahí como
una verdad específica.
Nosotros estamos convencidos que la filosofía, como tal, en el presente,
ha de expandirse a los horizontes del mito, pues en su dimensión cultural nos
dejaría importantes conocimientos en este norte filosófico. · En el
pensamiento mítico se encuentran alojadas reflexiones sobre la esencia y la
existencia en su especificidad que aunque no están a simple vista, sino
salvaguardadas en las significaciones simbólicas, no. se puede soslayar esta
dimensión del pensar que es el decir del origen, que resguarda verdades
inmanentes de la palabra original, lo cual indudablemente nos aporta
reflexiones y conocimientos redundantes en aportes filosóficos que nos
atañen hoy en día. Entre el buscar y el descubrir se restituiría el lugar que le
corresponde al pensar mítico, decir del mito.
En este marco de ideas expuestas, nosotros planteamos el pensamiento
mítico Amerindio en el ángulo filosófico, reservorio y testimonio memorial
del sentir espiritual y de su verdad específica sobre Dios y la creación.

'
1

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121

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EN LA SECCIÓN DE FILOSOFÍA DE 1960 AL 2000
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París.

El Anuario Humdnitas del Centro de Estudios Humanísticos de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, se ha consolidado como un espacio
fundamental para las disciplinas humanísticas, en el que convergen y toman
expresión las investigaciones de diversos pensadores nacionales y
extranjeros. Tal labor es de la más elevada importancia para el hombre y su
saber contemporáneo. Es digno reconocer este vasto trabajo que se ha venido
objetivando desde 1960 hasta la fecha en el norte de la República Mexicana,
gracias en gran parte, al impulso del constante empeño intelectual y
compromiso filosófico del Dr. Agustín Basave Fernández del Valle.
En este artículo se presenta un listado de las 276 investigaciones
publicadas en la Sección de Filosofía de Humanitas en sus 27 ediciones, que,
en su primera etapa de l 960 hasta 1981 se publiciÍron continuamente. Se
interrumpe la edición de 1982 a 1989, en 1990 aparece el número 23, se
vuelve a inte~mpir la edición de 1991 a 1996 y no es hasta 1997 en su
nueva etapa, cuando se vuelve a editar continuamente hasta hoy.
En el trabajo filosófico de Humanitas, se puede encontrar una amplia
gama de líneas temáticas dentro deJ universo de .la filosofía , en donde
observamos se han abarcado una gran multiplicidad de problemáticas y
concepcione filosóficas. uestro artículo logra reunir aquí, los títulos de
dichas investigaciones y los nombres de sus autores, todo ello con el
principal afán de brindarle al estudioso de la filosofia, un panorama muy
genérico de la obra pensada y escrita, que ha contribuido y ha sido parte de
esta Sección de Filosofía.

123

122

�Hemos seguido la numeración empleada por Abraham Téllez
Aguilar en Índices de Humanitas para la Sección de Historia del Anuario·:
número de Anuario, año, y numeración continúa de los artículos· a razón de
que así organizados, ofrecen una fácil ubicación de los textos al lector.
Mencionamos además del nombre del autor· la institución perteneciente
cargo o el lugar de residencia del autor, y el título de investigación : como
datos considerados en cada publicación de artículo.

12. Dr. Octavio icolás Derisi
(Universidad Católica de Argentina' Santa María de los Buenos Aires)
El realismo axiológico en /ajilosofia tomista.
13. Dr. Pedro Caba (Madrid, España)
La acción en la metafisica presencial, FILOSOFÍA DEL HACER.

Núm. 2, 1961
úm. 1, 1960

Investigadores locales
1. Dr. Agustín Basave Femández del Valle
(Director del Centro de Estudios Humanísticos
Universidad de Nuevo León)
Significación y sentido de la muerte.
2. Dr. Christian Brunet (Universidad de uevo León)
Hegel y el problema de la subjetividad.
3. Lic. Consuelo Batel lo
(Instituto Tecnológico de Estudio Superiores de Monterrey)
Ju/ies Lecquier un precursor de la autonomía filosófica.
4. Dr. Miguel Angel Cantú González
Existencialismo y psicoanálisis.
S. Lic. Alberto García Gómez (UdeNL)
La nacionalidad mexicana.
6. Lic. Manuel Mendoza S. (ITESM)
Santo Tomás de Aquino y el pensamiento de nuestro tiempo.
Colaboradores Foráneos.
7. Dr. José Vasconcelos
Filosojia de la educación.
8. Dr. Luis Recaséns iches (Universidad acional Autónoma de México)
la objetividad intravital de los valores.
9. Dr. Fritz Joachim von Ritelen (UNAM)
Lajilosofia de los valores en la hi toria y en lajilosofia alemana
actual.
IO. Dr. Michel Federico ciacca (Universidad de Génova)
El suicidio metafisico.
11. Dr. Patrick Romanell (Universidad de Texas)
Bergson en México: Un tributo a José Vasconcelo .
'Abrahar¡1 Téllez Aguilar, 'Índices de Human itas", en Humaniras Anuario del
Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de uevo León,

Investigadores locales
14. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UdeNL)
Filosofia y filosofar.
15. Lic. Consuelo Botella T.
(Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey)
Las categorías.
16. Lic. Rabasa Luis (México D. F.)
La jilosofia de la materia en un tomista contemporáneo.
17. Robert S. Hartman
(Centro de Estudios Filosóficos de la Universidad Autónoma de México)
Lo analítico y lo sintético como categorías metodológicas.
Colaboradores foráneos.
18. Dr. Antonio Gómez Robledo (Embajador de México en Brasil)
Introducción a la política aristotélica.
19. Dr. Ludwig Schajowicz (Universidad de Puerto Rico)
El hombre y sus generaciones.
20. Dr. Alberto Caturelli (Universidad de Córdoba)
Breve ensayo sobre el ser.
21 . Dr. Pedro Caba (Madrid España)
Soledad en•el hombre.
22. Dr. lvo Hollhuber (Salzburg Austria)
Revalorización de la fi/osofia y jurisprudencia amenazadas de
desquiciamiento en sus conceptos básicos.
23. Dr. Patrik Romanell (Universidad de Texas)
Fe contra ciencia: Una resolución al conflicto.
úm. 3, 1962

Investigadores locales
24. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UdeNL)
Significación y sentido de la vida humana.
25. Hugo Padilla (Universidad de Nuevo León)
Algunas ideas axiológicas en las ideas de Husserl.

úm . 27, 2000, pp. 623-636.

124

125

�Colaboradores foráneos
26. Dr. Ismael Quiles (Universidad del Salvador, Buenos Aires)
La experiencia in-sistencial como fundamento originario de la
experiencia de la persona y de su encuentro con el ser.
27. Dr. Juan David García Bacca (Universidad Central de Venezuela)
Sobre el caos, el comienzo del mundo y el inicio del filosofar.
28. Plumberto Piñero Llera
(Presidente de la Sociedad Cubana de Filosofia)
El esencial problematismo de la.filosofia.
29. Regís Jolivet (Université Catholique de Lyon)
Libertad y determinación.
30. ergio orti (Udine Liceo Clásica)
Actitud problemática y fe en la razón.
31. Dr. Pedro Caba (Madrid España)
Sobre preguntar y saber -Para una introducción existencial de la
epistemología-.
32. Dr. Patrik Rpmanell (Universidad de Texas)
Los aforismo de Locke acerca de la educación y la salud.
33 . Dr. José R. Echeverría (Universidad de Puerto Rico).
Reflexiones sobre la historia.
.
.
.
34 . Héctor Neri Castañeda (Wayne State Umvers1ty, Detro1t)
Lenguaje, pensamiento y realidad.

42. Dr. Pedro Caba (Madrid, España)
Metafisica de/fundamento y fundamento de la metafisica presencial.
43. Dr. Ismael Diego Pérez (México, D. F.)
Ideas síntesis de algunos problemas generales de ética.

úm. 5, 1964
Investigadores locales
44. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-Ude L)
Estructura y sentido de !~ lógica.
45 . Lic. María Guadalupe Martínez Berrones (Universidad de Nuevo León)
Estructura y sentido del poder.
Colaboradores foráneos
46. Dr. Ivo Hollhuber (Salzburg, Austria)
La muerte como problema del orden.
47. Dr. Pedro Caba (Madrid, España)
Lafilosofia presencial: yo, autoconsciencia y temporalidad.
48. Dr. Patrik Romanell (Universidad de Oklahoma EUA)
La significación del fragmento de arte médica de Locke.
49. Dr. Ismael Diego Pérez (México, D. F.)
Introducción al pensamiento del hombre por el mito.

úm. 4, 1964

Inve tigadores locales
35 . Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UdeNL)
Estructura y sentido del conocimiento.
36. Prof. Gonzalo Hemández de Alba (Universidad de Nuevo León)
En torno a Sartre y el problema de la historia.
37. Dr. Hans-Gunter Pott
(Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey)
Imagen y verdad.
Colaboradores foráneos
38. Dr. Michel Federico Sciacca (Universidad de Génova)
Jnterprelación crítica del existencia/ismo.
39. Dr. Adolfo Muñoz Alon o (Universidad de Madrid)
La cuestión del principio y fundamento en lafilosofla de Balmes.
40. Dr. Alan Guy (Universidad de Touluse)
La fenomenología de la ciencia y de la muerte en José Gaos.
41. Dr. Juan David García Bacca (Universidad Central de Venezuela)
La negación.
126

úm. 6, 1965
Investigadores locales
50. Dr. Agustín Basave Fernández del Valle (CEH-UdeNL)
Teología natural o filosófica.
51. Dr. Wonfilio Trejo (Universidad de uevo León)
Sobre el método de la investigación y de la interpretación histórica
Colaboradores foráneos.
52. Dr. Michel Federico Sciacca (Universidad de Génova)
Derecho a la educación y al saber.
53. Dr. Juan David García Bacca (Universidad Central de Venezuela)
Sobre el conocimiento y sus clases. Ensayo fenomenológicomatemático.
54. Giorgio del Vecchio (Universidad de Roma)
Verdad, libertad, caridad y justicia.
55. Dr. Ismael Diego Pérez (Universidad acional Autónoma de México)
Teoría del conocimiento filosófico.
56. Dr. lvo Hollhuber (Salzburg, Austria)
127

�Prolegómenos a una lógica integral de la verdad.
57. Mons. Dr. Octavio icolás Derisi
(Rector de la Universidad Católica de Argentina)
Arte contemporáneo y filosojia.
58. Dr. Ismael Quiles (Universidad del Salvador, Buenos Aire )
El nirvana budista y la experiencia mística.

71.
72.

73.
74.

úm. 7, 1966

Investigadores locales
59. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UdeNL)
Fundamento y esencia de la belleza.
60. Lic. Consuelo Botella de Flores (Universidad de uevo León)
En torno al valor
Colaboradores foráneos.
61. Dr. Fritz J. von Rintelen (Universidad de Maguncia)
Lo trágico en la actitud espiritual griega.
62. Prof. Regis Jolivet (Université Catholique de Lyon)
So/ilude et amour
63 . Dr. Alberto Caturelli (Universidad de Córdoba)
La metafisica intramundana de Xavier Zubiri.
64. Dr. Ismael Quiles (Universidad del Salvador)
La doctrina de interioridad según louis Lave/le y la in-sistencia.
65. Dr. Ismael Diego Pérez (Universidad acional Autónoma de México)
Introducción a la filoso/la de la belleza

um. 8, 1967

Investigadores locales.
66. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-Ude L)
Lafilosofia de la coordinación de José Vasconcelos.
67. Dr. Francisco Sucio Palomino (Ude L)
Postw·afenomenológica de Maurice Mereleu-Ponty.
Colaboradores foráneos
68. Dr. Ismael Diego Pérez (Universidad acional Autónoma de México)
Originalidad en el pensamiento vasconceliano.
69. Dr. José Salvador Guandique (Universidad del Salvador)
Vasconcelos y Gavidia.
70. Dr. Antonio Gómez Robledo
(Universidad Jaime Balmes, Saltillo, Coahuila, México)

75.

Platón y su época.
Lic. Augusto Cesar Carden as G.
Abstracción y goce estético.
Dr. Alberto Caturelli (Universidad de Córdoba)
Pluralismo cultural y sabiduría cristiana. Ensayo de filosofia de la
cultura.
Dr. Pedro Félix Hernández Ornelas (Univer~idad Iberoamericana)
Notas para unafilosofia de lo social.
Dr. John L. Brown
El demonio de lo absurdo. Irracionalismo en las artes contemporáneas.
Dr. Adolfo Muñoz Alonso (Universidad Central de Madrid)
Los preliminares teilhardianos de la vida.

Núm. 9, 1968

Investigadores locales
76. Dr. Agustín Basave Femández del VaJle (CEH-UdeNL)
Fundamento y esencia de la verdad.
77. Dr. Francisco Romo Palomino (Universidad de Nuevo León)
Por una verdad humana.
Colaboradores foráneos.
78. Lic. Carlos González Salas
El riesgo de la libertad.
79. Dr. Robert S. Hartman
(Centro de Estudios Filosóficos de la
Universidad Autónoma de México)
La naturaleza de la valoración.
80. Dr. Michel Federico Sciacca (Universidad de Génc,va)
Ser el "Otro ".
81. Prof. Manuel Gonzalo Casas
Sentido de la formación humana en el humanismo renacentista
82. Dr. Humberto Piñera Llera (New York University)
De la idea al concepto.
83. Dr. Fritz J. von Rintelen (Universidad de Maguncia)
La posibilidad de un encuentro entre las culturos de los pueblos.
84. Dr. Ismael Quiles (Universidad del Salvador)
El nirvana como estado inconsciente.
85. Dr. Ismael Diego Pérez(Universidad acional Autónoma de México)
El mito del hombre.
86. Dr. Ivo Hollh~ber (Salzburg, Austria)
El eje metahistórico del porvenir europeo.
129

128

�87. Dr. Patrik Romanell (Universidad del Paso Texas)
Una crítica del darwinsmo social.

l 03. Dr. Pedro Félix Hemández Ornelas
(Universidad del Estado de Louisiana)
La teoría aristotélica sobre los dos entendimientos.

úm. 10, 1969
úm. 11 , 1970

Investigadores locales
88. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UdeNL)
Estructura y sentido del lenguaje.
89. Dr. Francisco Romo Palomino (Universidad de uevo León)
Situación filosófica del estructuralismo.
Colaboradores foráneos.
90. Dr. Fritz J. von Rintelen (Universidad de Maguncia)
Historicidad y sentido transtemporal.
91. Dr. Michel Federico Sciacca (Universidad de Génova)
Gorgias y Aristipo como precedentes históricos del "estetismo"
moderno.
92. Dr. Alan Guy (Universidad de Touluse)
Filosofia e interioridad según Jacques Chevalier.
93 . Dr. J. A. Doerig
Suiza crisol de razas y puente de culturas.
94. Dr. J. E. Bolzan (Universidad Católica de Argentina)
Un capítulo olvidado en la historia de la química: Aristóteles.
95 . Prof. Enzo Farinella
Michel Federico Sciacca.
96. Dr. Adolfo Muñoz Alonso (Universidad Central de Madrid)
Las peculiaridades de la filosofía actual.
97. Dr. Alberto Caturelli (Universidad de Córdoba)
La idea del tiempo y de la historia en la filosofía de Sciacca.
98. Prof. Sergio Sarti (Universidad de Trieste)
Significado y presencia.
99. Dr. Ismael Diego Pérez (Universidad acional Autónoma de México)
El problema de la libertad en la ética.
l OO. Lic. Carlos González Salas
Metafisica y fenomenología de la muerte en la jilosofia de Agustín
Basave Fernández del Valle.
1O1. Lic. Manuel Mendoza Sánchez
Critica de algunas corrientes filosóficas.
102. Dr. Patrik Romanell (Universidad del Paso Texas)
Locke: Un médico ecléctico.

130

Investigadores locales
104. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UdeNL)
Fundamento y esencia del bien.
105. Lic. Jorge Montemayor Salazar (Universidad de uevo León)
Consideraciones sobre algunos pasajes de La obra "Así hablaba
Zaratustra " de Federico Nietzsche.
Colaboradores foráneos.
106. Dr. Fritz J. von Rintelen (Universidad de Maguncia)
La filosofia del espíritu viviente en la cambiante_situación actual.
107. Dr. Michel Federico Sciacca (Universidad de Génova)
Reflexiones sobre el barroco.
108. Dr. Alan Guy (Universidad de Touluse)
Ortega y Gasset y el pensamiento germánico.
109. Prof. Luigi Bagolini
Fenomenología del poder.
11 O. Dr. Zdenek Kourim (Gidy, Francia)
Ensayo de lafilosofia de la cultura americana: Leopoldo Zea.
111. Dr. Alberto Caturelli (Universidad de Córdoba)
La historiá como proceso educativo en Clemente de Alejandría.
112. Dr. José Salvador Guandique (Universidad del Salvador)
Ortega contra Unamuno.
113. Dr. Ismael Diego Pérez (Universidad Nacional Autónoma de México)
Teoría general del conocimiento ético.
~
114. Lic. José Aguirre Cárcer y Alvarado (Universidad de Sevilla)
La posición filosófica de Agustín Basave.

úm.12, 1971

115. Dr. Agustín Basave Fernández del Valle (CEH-UdeNL)
Filosofia de la ciencias.
116. Lic. Jorge Montemayor Salazar (Universidad de Nuevo León)
El tema de la libertad en la filosofia de Karl Jaspers.
117. Humberto Martínez González
(Universidad Nacional Autónoma de México)
En torno a la metodología trascendental de Kant.
131

�118. Dr. F. R. Delgado
Un ejemplo de análisis Filo-Lógíco-Psiquico.
119. Prof. Fernando Rafael Casasús (Universidad de Monterrey)
Gabriel Marcel.

Núm. 13, 1972

Investigadores locales
120. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UANL)
Filosojia de la religión.
121. Prof. Mario A. Aguilera Mejía
(Universidad Autónoma de uevo León)
Un filósofo en el olvido.- Ju/es Lequier
122. Dr. Héctor González Uribe
(Universidad Nacional Autónoma de México)
Hombre y Sociedad.
123. Dr. F. Rubén Delgado (Universidad Autónoma de uevo León)
Un incursión psicofilológíca en Derecho.
Colaboradores foráneos
124. Dr. Michel Federico Sciacca (Universidad de Génova)
La pérdida de la verdad.
125. Dr. Fritz J. von Rintelen (Universidad de Maguncia)
Incrementos y mermas de la realidad en las ciencias y lafilosojia.
126. Dr. Edmund S. Urbanski (Howard University, Washintong D.C.)
Hispanoamérica y Angloamérica: Disparidades en la conducta social.
127. Dr. José Rubén Sanabria (Universidad Iberoamericana)
Meditación en torno a la soledad.

úm.14, 1973

Investigadores locales
128. Dr. Agustín Basave Fernández del Valle (CEH-UA L)
Las principales corrientes filosóficas del siglo XX.
Colaboradores foráneos
129. Dr. José Rubén Sanabria (Universidad Iberoamericana)
Meditación sobre la esperanza.
130. Lic. Carlos González Salas
Lafilosofia del hombre de Agustín Basave Fernández del Valle.
131. Dr..Adolfo Muñoz-Alonso (Universidad de Madrid)
Las ideologías como forma de· comunicación.

132. Dr. Michel Federico Sciacca (Universidad de Génova)
Las dos perspectivas metafisicas.
133. Dr. Juan David García Bacca (Universidad Central de Venezuela)
Sobre el sentido de "consciencia " en "La Celestina"
134. Dr. Octavio Nicolás Derisi (Universidad Católica de Argentina)
Los fundamentos metafisicos del orden moral.
135. Dr. Humbreto Piñera Ll. (Universidad de Madr_id)
La doble agonía de reflexión y pasión en Pascat;, Unamuno.
136. Prof. Luis Rionda Arreguín
(Director de la Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad de Guanajuato)
Don Carlos de Sigüenzay Góngora y el principio de razón suficiente.
137. Dr. Joaquim de Montezuma de Carvalho (Sociedad de E. Mozambique)
Estudo em torno de "Era de Galileu ".
138. Dr. J. E. Bolzan (Universidad Católica de Argentina)
Aristóteles y la formación de minerales y metales.
139. Dr. Fritz J. von Rintelen (Universidad de Maguncia)
La pregunta por el sentido y valor en lafilosofia asiática,
principalmente en la de la India.
140. Dr. Osear Hasperué Becerra (Acapulco, Guerre.ro)
El hombre, problema primordial del hombre.
141. Dr. José Salvador Guandique (Universidad del Salvador)
De Husserl a Vierkhandt pasando por Heidegger.

Núm. 15, 1974

Investigadores locales
142. Dr. Agustín Basave Fernández del Valle (CEH-UANL)
Análisis crítico del materialismo dialéctico e histórico.
Colaboradores foráneos
143. Dr. Mich~I Federico Sciacca (Universidad de Génova)
Contemplación y acción.
···
144. Dr. Fritz J. von Rintelen (Universidad de Magun~ia)
Una contemplación filosófica sobre la obra de Fausto de Goethe.
145. Zednek Kourím (Gidy, Francia)
Itinerario existencial de Gastón Berger: de la fenomenología a la
perspectiva.
146. Dr. lvo Hollhuber (Salzburg, Austria)
The ambiguity of mysticism.
147. Prof. Sergio Sarti (Universidad de Trieste)
Bosquejo de una teoría de la mediación lógica. l'
133

132

�148. Dr. J. E. Bolzan (Universidad Católica de Argentina)
La incompenetración de los cuerpos.
1~9. Dr. José Salvador Guandique (Universidad del Salvador)
Perfiles sobre Caso y Vasconcelos.
150. Harold Eugene Davis (Washintong, USA)
Man in contemporary society: Alienation and anomie.
151. Dr. Ismael Quiles (Universidad del Salvador)
La educación persona/isla según Teilhard de Chardin.
152. Dr. Humbreto Piñera LI. (Universidad de Madrid)
La doble agonía de reflexión y pasión en Pascal y Unamuno.
153. Dr. Osear Hasperué Becerra (Acapulco, Guerrero)
Un mundo nuevo para el nuevo mundo.
154. Prof. Luis Rionda Arreguín (Universidad de Guanajuato)
La escisión del hombre en la época moderna.

úm. 16 1975

Investigadores locales
155. Dr. Agustín Basave Fernández del Valle (CEH-UANL)
Versión femenina y versión masculina de lo humano.
Colaboradores foráneos
156. Dr. José Rubén anabria (Universidad Iberoamericana)
Wittgenstein y lafilosofia.
157. Dr. Patrik Romanell (Universidad de Texas)
Man and the conjlicts of lije.
158. Dr. Octavio icolás Derisi (Universidad Católica de Argentina)
Nobleza de la persona humana.
159. Dr. Alan Guy (Gily, Francia)
Esperance, raison, et temps selon María Zambrano.
160. Prof. Dr. Evanghelos A. Moutsopoulos (Universidad de Atenas)
On sorne systems of aesthetic categories.
161 . Dr. Ismael Quiles (Universidad del Salvador)
La evolución según Aurobindo y Teilhard.
162. Zednek Kourím (Gidy Francia)
La dificil prognosis para la universidad.
163. Dr. Bernard P. Dauenhauer (Universi_dad de Georgia)
Finitude, hope, and the human community.
164. Dr. Alberto Caturelli (Universidad de Córdoba)
La política de Maurras y la filosofia cristiana.
165. Dr. Michael A. Wenstein (Indiana)
The structure of anti-positivist philosophy in Latin America.
134

166. Dr. Santiago Vida) Muñoz
Espistemología antropológica.

úm. 17, 1976

Investigadores locales
167. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UANL)
Fi/osofia de la cultura.
168. Prof. Fernando R. Casasús (Universidad de Monterrey)
¿Por qué se comunica el.ser humano?- Apuntes para unafilosofia de la
comunicación.
Colaboradores foráneos
169. Lic. Carlos González Salas
Dios y las pruebas de su existencia en lafilosofia.
170. Prof. Luis Rionda Arreguín (Universidad de Guanajuato)
Spengler, Toynbee, Senghor y la proyección de sus conceptos
fundamentales.
171. Prof. Carlos Cossio (Buenos Aires, Argentina)
La descripción en el propósito descriptivo de la fenomenología.
172. Dr. Michel Federico Sciacca (Universidad de Génova)
Revolución, conservatismo y tradición.
173. Dr. Fritz J. van Rintelen (Universidad de Maguncia)
La elevación por el espíritu.
174. Zednek Kourím (Gidy, Francia)
Dos emancipaciones de lafilosofia en México: Caso y Vasconcelos.
l 75. Dr. Juan David García Bacca (Universidad Central de Venezuela)
El concepto de naturaleza en el renacimiento y en nuestros días.
176. Dr. Octavio icolás Derisi (Universidad Católica de Argentina)
El problema fundamental de la filosofía. La ubicación precisa de la
inteligencia en su objeto formal propio.
177. Dr. I.smael Quiles (Universidad del Salvador)
El hombre según las filosofías de oriente y occidemte.
178._Dr. J. E. Bolzan (Universidad Católica _de Argentina)
Lugar y ubicación.
179. Dr. José Salvador Guandique (Universidad del alvador)
Perfiles sobre Caso y Vasconcelos.
180. Dr. Osear Hasperué Becerra (Acapulco, Guerrero)
Servir o destruir al hombre.

135

�181. Dra. Judith G. García Caffarena
(Universidad acional del Rosario, Argentina)
Normayuso

. Núm. 18, 1977
Investigadores locales
182. Dr. Agustín Basave Fernández del Valle (CEH-UANL)
Pensamiento y trayectoria de Max Scheler.
Colaboradores foráneos
183 . Lic. Carlos González Salas
El concepto del hombre en la filosofla.
184. Prof. Dr. Evanghelos A. Moutsopoulos (Universidad de Atenas)
Dos peligros actuales conformismo y deformación
l.
Preliminares metodológicos
JI
El mito científico.
lll
El mito artístico
IV.
El mito histórico.
V
Las estructuras deformantes.
185. Dr. Patrik Romanell (Universidad de Texas)
Naturalism and evolution: A study in contrasts.
186. Dr. Fritz J. von Rintelen (Universidad de Maguncia)
Sinn und Bedeutung von Humanismus und Humanittit heute.
187. Dr. J. E. Bolzan (Universidad Católica de Argentina)
Aristóteles y la lista de cualidades en Meteor 385 a JO.
188. Prof. Sergio Sarti (Universidad de Trieste)
Antinomie Logiche e Idea Dell 'essere.
189. Dra. Celina A. Lertora Mendoza (Universidad Católica de Argentina)
Ciencia y método en Roberto Grosseteste.
190. Dr. Alberto Caturelli (Universidad de Córdoba)
La pedagogía, la política y la mística en José Antonio de San Alberto.
191. Dr. Luigi Bagolini (Bologna Italia)
Perfettismo e Giustizia.
192. Dr. Ivo Hollhuber (Salzburg, Austria)
Presencia del hombre teótropo en la historia.
193. Dra. Judith G. García Caffarena
(Universidad Nacional del Rosario Argentina)
Importancias filosóficas en la lingüística de Noam Chomsky y su
concepción del uso creativo del lenguaje.

136

Núm. 19, 1978
Investigadores locales
194. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UANL)
Análisis crítico del positivismo lógico .
Colaboradores foráneos
195. Dr. Octavio Nicolás Derisi (Universidad Católica de Argentina)
Nuevos aportes a la metaflsica tomista.
J96. Dr. Fritz-Joachim von Rintelen (Universidad de Mainz)
Der tod und die Fragenach dem sinn.
197. Prof. Dr. Evanghelos A. Moutsopoulos
(Rector de la Universidad de Atenas)
Psycho-and Bio-cybernetics in Plato 's acoustics ~nd theory of
education.
198. Dr. Toshimitsu Hasumi.
Étude comparative de la philosophie del 'existence chez Heidegger et
de la pensée philosophie du Zen.
199. Bemard P. Dauenhauer (Universidad de Georgia)
Rationality and its finitude.
200. Harold Eugene Davis
El pensamiento social en las américas.
201. Sylvie Kourím- Dr. Zednek Kourím
Segunda entrevista con Ferdinand Gonseth.
202. Prof. Dr. Jean-Marc Gabaude (Universidad de Tolouse)
Hétérodoxie et hispanilé.
203. Celina Ana Lertora Mendoza (Universidad Católica de Argentina)
Acerca de las fuentes escolásticas de Spinoza.

Núm. 20, 1979
Investigadores locales
204. Dr. ~gustín Basave Femández del Valle (CEH-UANL)
Hacza una nueva metafisica.
205. Lic. Jorge Montemayor Salazar (Universidad de Nuevo León)
Apreciaciones de Nicolás Berdiaeff sobre el sentido de la historia.
Colaboradores foráneos
206. Prof. Stanistalus Ladusans
Un siléncio que nao silencia.
207. Prof. Dr. Evanghelos A. Moutsopoulos
(Rector de la Universidad de Atenas)
Las categorías estéticas.
137

�208. Harold Eugene Davis (American University)
Elements of traditionalism in Latin American thought.
209. Dra. Judith G. García Caffarena
· (Universidad acional del Rosario, Argentina)
El hombre y el universo en las civilizaciones griega y hebrea.
21 O. Dr. lvo Hollhuber (Salzburg, Austria)
· La tragedia de la nación de annena.
211. Prof. Santiago Vidal Muñoz
La filosofia de la ciencias humanas.
212. Dr. Osear Hasperué Becerra
(Director de la Casa de Cultura Americana, Acapulco, Guerrero)
Servir o destruir al hombre.
213 . Dr. José Salvador Guandique (Universidad del Salvador)
Sorel y Pareto- Adversarios de la ciencia política.

Núm. 21, 1980

El tomismo en Argentina y la recepción de la Encíclica Aeterni Patris.
223. Dr. Humberto Piñera Llera ew York University)
Idea del tiempo.
224. Dr. Alfonso López Quintás (Universidad Complutense de Madrid)
El problema de la enseñanza de la filosofia.
225. Prof. Santiago Vidal Muñoz (Universidad de Chile)
¿La filosofia, objeto de la pedagogía?
226. Dr. J. E. Bolzan (La Plata, Argentina)
La generación y sus causas según Aristóteles. De generatione et
corruptione, JI, 9-1 J.
227. Dr. Miguel de Costa LeLva (Universidad de Concepción, Chile)
Enrique Malina Garrrzendia y su concepción del espíritu.
228. Dr. Luigi Bagolini (Bologna, Italia)
Mito y cultura en la tradición y en el proyecto social.

úm. 22, 1981

Investigadores loca!es
214 . Dr. Agustín Basave Fernández del Valle (CEH-UANL)
Crisis y lisis de la metafisica.
215 . Lic. Jorge Montemayor Salaz.ar (Universidad de uevo León)
Felicidad y virtud en la reflexión ética de Aristóteles.
Colaboradores foráneos
216. Prof. Dr. Evanghelos A. Moutsopoulos
(Rector de la Universidad de Atenas)
La rupture de l 'unité constitutive de la paro/e, de la musique et de la
danse, et la critique platonicienne du théatre.
217. Dr. Patrik Romanell (Universidad de Texas)
Sorne sobering rejlections on the human situation.
218. Dr. Octavio Nicolás Derisi (Universidad Católica de Argentina)
La intecionalidad de la conciencia.
219. Dr. José Rubén Sanabria (Universidad Iberoamericana)
El conocimiento en lafilosofia moderna.
220. Dra. Judith G. García Caffarena
(Universidad acional del Rosario, A_rgentina)
Significado-Lenguaje-Esencia-Realidad en las "Investigaciones
filosóficas de Ludwig Wittgenstein.
221 . Prof. Stanislaus Ladusans (Sao Paulo, Brasil)
Una investigacao filosojológica conmemorativa do centenario de
Enciclica "Aetemi Patris" de Leao XIII (1879-1979)
222. Dr. Alberto Caturelli (Universidad de Córdoba)
138

Investigadores locales
,
229. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UANL)
Haber, ser y estar.
Colaboradores foráneos
230. Prof. Dr. Evanghelos A. Moutsopoulos
(Rector de la Universidad de Atenas)
Modeles Historiques et modeles culterels.
231. Dra. Judith G. García Caffarena
(Universidad acional del Rosario, Argentina)
Notas sobre el concepto de ''Juegos de Lenguaje ", en las
investigaciones lógicas, de Ludwig Wittgenstein.
232 . Dr. Humberto Piñera Llera (New York University)
Una meditación sobre la vida.
233. Dr. Luigi Bagolini (Bologna, Italia)
Problemas de filosofia de la economía.
234. Lino Rodríguez-Arias Bustamante
Filosofia y filosofía del Derecho. Enseñanza y concepto de la filosofia
'del Derecho.
235. Celina Ana Lertora Mendoza (Universidad Católica de Argentina)
La introducción de Aristóteles en Oxford Medieval.

139

�úm. 23, 1990

Investigadores locales
236. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UANL)
Ontología de la historia.
237. Lic. Jorge Montemayor Salazar
· (Universidad Autónoma de Nuevo León)
Exposiciones filosóficas de Alfonso López Quintas respecto a la
historicidad y de Alberto Caturelli sobre fas grandes concepciones de
la historia.
238. Lic. Pedro Gómez Danés (Universidad Autónoma de uevo León)
La relación inter-personal (soledad-diálogo-amor).
Colaboradores foráneos
239. Prof. Santiago Vidal Muñoz (Universidad de Chile)
Determinantes reales y espirituales del acto humano.
240. Dr. Javier Hervada (Universidad de avarra, España)
Problemas que una nota esencial de los derechos humanos plantea a fa
filosofía del derecho.
241 . Dr. José Rubén Sanabria (Universidad Iberoamericana)
Para una ontología de la muerte.
242. Dr. J. E. Bolzan
(Centro de Investigación de Filosofía atura!, La Plat~, Argentina)
Heisenberg: Física contemporánea y filosofía clásica. '

úm . 24, 1997"

243. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UA L)
La dimensión comunicativa del hombre.
244. Dr. Henrich Beck (Universidad Otto Friedrich, Bamberg, Alemania)
Técnica entre sentido y contrasentido - Análisis filosófico de nuestra
cultura tecnificada en su dinamismo óntico
245 . Dr. Ricardo Miguel Flores Cantú
(Centro de Estudios Humanísticos de la UANL)
La gnosis moderna.
246. Mtro. Luis Rionda Arreguin (Universidad de Guanajuato)
Temas relevantes irracionalismo religioso.
247. Dra. Matilde Isabel García Losada
• A partir de este número, ya no se establece la división de la Sección en
Investigadores locales y Colaboradores foráneos.
140

(Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas,
Buenos Aires, Argentina)
Filosofia de la cultura y la filosofia existencial.
248. Dr. Envin Schadel (University of Barnberg/Germany)
Music as a holistic model of being.
Núm. 25, 1998
249. Dr. Agustín Basave Fernández del Valle (CEH-UANL)
Fundamento y esencia de los valores- Significación y sentido de la
axiología.
250. Dr. Ricardo Miguel Flores Cantú
(Centro de Estudios Humanísticos de la UANL)
Nicolás de Cusa y la docta ignorancia- Consideraciones históricofilosóficas.
251. Dr. Eduardo Forment (Universidad de Barcelon~
El legado agustiniano de "La ciudad de Dios".
252. Dr. Alberto Caturelli (Universidad de Córdoba)
La sinderesis. Y el relativismo ético contémporaneo.
253. Dr. Henrich Beck (Universidad Otto Friedrich, Bamberg, Alemania)
Técnica entre sentido y contrasentido. La contrariedad complementaria
entra los hemisferios culturales de Europa, de JI.frica y de Asia - En
punto de partida de América-.
254. Dr. Mariano Crespo
(Academia Internacional de Filosofía, Liechtenstein)
Fundamentos de una teoría fenomenológica-real isla del juicio.
255. Dra. Matilde Isabel García Losada
(Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas,
Buenos Aires, Argentina)
Un filosofar existencial de unafilosofia de la cultura.
256. Mtro. José Antonio Daca! Alonso
(Escuela de Filosofia, Universidad la Salle, México, D. F.)
La Filosofía del derecho de J. Kant.
257. Mtro. Enrique l. Aguayo Cruz Alonso
(Escuela de Filosofía, Universidad la Salle)
La muerte en lafilosofia de Agustín Basave.
Núm. 26, 1999
258. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-U.A~~L)
Fenomenología ideo-existencial en la teoría de la habencia.
259. Dr. Ricardo Miguel Flores Cantú
141

�(Centro de Estudios Humanísticos de la UANL.
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey)
El bien común: noción analógica y proyección social notas para una
comprensión fundamental.
.
260. Dr. Henrich Beck (Universidad Otto Friedrich, Bamberg, Alemania)
La esencia de la cultura occidental: su relación existencial con el lagos
y su alienación como provocación.
.
261. Dra. María Lucrecia Rovaletti (Universidad de Buenos Aires)
La platonización del cuerpo en la experiencia anoréxica.
262. Dr. Joaquín Lomba (Universidad de Zaragoza, Españ~)
La semita medieval como conformador de la cultura europea.
263. Prof. Jesús Conill (Universidad de Valencia Espafia)
Re-examen de la fenomenología de Zubiri.
264. Dra. Luz García Alonso
(Academia Hispanoamericana de Ciencias,
Artes y Letras correspondiente a la Real Espafiola)
El amor personal.
265. Dr. Mariano Crespo
(Academia lnfemacional de Filosofía, Liechtenstein)
Filosofia del amor.
266. Dr. Jorge García Gómez (Long Island University)
La teoría orteguiana de las ideas y las creencias
-una dificultad interpretativa-

273. Mtro. José Roberto Mendirichaga (Universidad de Monterrey)
Religión y ateísmo en el cambio de milenio.
274. Ramón Kuri Carnacho (Universidad Autónoma de Zacatecas)
Ética y política en el relativismo contemporáneo.
275. Líe. Martha E. García Sepúlveda
~
(Facultad de Filosofía y Letras de la
,.
Universidad Autónoma de uevo León)
El realismo en filosofia y educación.
,
276. Prof. Luis Rionda Arreguín (Universidad de G:uanajuato)
El hombre como ser indescifrable.
·í
'

úm. 27, 2000

267. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UA L)
El diálogo filosófico ínter-cultural en un mundo globalizado.
268. Dr. Ricardo Miguel Flores Cantú
(Centro de Estudios Humanísticos de la UANL.
ITESM Campus Monterrey)
Principios fundamentales de filosofia de la sociedad.
269. Dr. Henrich Beck (Universidad Otto Friedrich, Bamberg, Alemania)
Exigencies of ethics in technical culture principies of ethics in
concordance with nature.
270. Dr. Joaquín Lomba (Universidad de Zaragoza, Espafia)
Moral, cosmos y hombre en la estética musical griega.
271. Dra. Matilde Isabel García Losada
(Consejo acional de Investigaciones Científicas y Técnicas,
Buenos Aires, Argentina)
La existencia como juego.
272. Dra. María del Carmen Dobly Múgica
El sufrimiento y la desdicha en Simone Weil.
143
142

�FUNDAME TOS PARA UNA FILO OFÍADELACULTURA
Dra. Matilde Isabel García Losada
Investigadora en el Conicet'
-Buenos Aires- Argentina
Es mi propósito ofrecer los fundamentos de una Filosofía de la Cultura.
Desde la integración concebida como actitud y quehacer del filósofo 2
habré de desenvolver una Filosofía de la Cultura que -fundada en una
metafísica abierta a la trascendencia y con el despliegue de la cuestión
axiológica-3 se desarrolle como proyección práctica de un fi1osofar
existencial.
El filósofo -en y desde un quehacer filosófico integrador- ha de
proponerse desenvolver una Filosofía de la Cultura como iluminación y
vivificación de los valores fundantes de la cultura en su desenvolvimiento.
Y desde la iluminación y vivificación de los valores fundantes de la Cultura
como son la Verdad y el Amor.
Considero valores fundantes de la Cultura a la Verdad y el Amor y en
su síntesis y como paradigmas al genio y al santo. Ellos respectivamente
encaman el valor intelectual y el valor moral en grado sumo. Valores que
han sido encamados y encamables cronotópicamente.
Al genio, al santo y también al héroe4 los concibo como encamadores
-esto es, iluminadores y vivificadores- de la Cultura en su desarrollo.
Los valores fundantes de la cultura -la Verdad y el Bien- han de
mantenerse presentes, vivos, y como tales han de des~ollarse en y desde su
génesis existencial.
En orden a ello, el hombre, la persona - libertad creativa-creadora
amante y libertad-creyente- ha de desplegar la verdad y el amor en sus
síntesis; y ha de tender a desplegarlos en grado sumo. En tal medida
contribuirá a iluminar y vivificar la cultura en su desenvolvimiento.
El filósofo, que despliegue su filosofar como saboreo -(entendido como
el concebir y el experienciar en y desde la síntesis de pensamiento y
sentimiento)5- de la Verdad como Amor y el Amor como Verdad en su
integración y desde ella, ha de proponerse re-crear a la Verdad y al Amor
como valores, y a re-crear los paradigmas del genio y del santo y -también145

�LA UTOPÍA DEL TRABAJO E SIMONE WEIL
del héroe. Genio santo y -también- héroe, en que aquellos valores se han
encarnado y se encarnan espaciotemporalmente.
María del Carmen Dolby Múgica
Doctora en Filosofla por la Universidad de avarra.
Catedrática de l.E.S. en Cantabria. Licenciada en
Antropología Social y Cultural por la Universidad de Deusto.
Investigadora en la línea del Pensamiento Clásico en la
Universidad de avarra.

Habiendo llegado a este punto corresponde decir que ofrecer los
fundamentos de una Filosofía de la Cultura en los témrinos en que la
propongo, supone otra propuesta: la del existir como "Juego cordial" la que
habré de desarrollar en lo siguiente.
El Existir: 'Juego Cordial'

La existencia como libertad es un juego. Que devenga, que e
desarrolle como "juego cordial" es el resultado de una respuesta _del_ ho~bre,
la persona quien desde la libertad que es ha de responder a una mv1tac16n: a
jugar su existir como juego cordial' .
Si el filósofo como sujeto integrador, saborea el 'Grund" su 'Grund'
como "el Gran Integrador , como el Jugador Cordial Mayús~ulo ·
entonces acaso le corresponda iluminar -desde un filosofar, concebido Y
experien~iado como' Juego Cordial"- al existir como Juego Cordial".

y así, el filósofo que saboreé al 'Grund", su "Grund" como "el Gran
Integrador' , ' el Jugador Cordial Mayúsculo' ha de hacer luz -desde_ su
filosofar como ' Juego Cordial"-,6 en el existir como 'Juego Cordial
también. Y esto, en la medida en que considere a la integración y la asuma
como actitud y quehacer.
Ahora bien, cabe preguntarse ¿quién invita al hombre a la persona a
jugar su existir como "Juego Cordial"?
Es el Grund' es el Gran Jugador", el Jugador Cordial ayúsculo',
' Amante de amantes' el que nos invita, invita a la persona, a jugar nuestro
existir como' Juego Cordial'. Juego que está regido por una única regla: La
generosidad la cordialidad el Amor sin más el Amor sin medida.
Al responder a la invitación de su "Grund' a jugar su existir como
Juego Cordial ' el hombre asume su ser capaz de Dios y como tal desarr?ll_a
su existir como un desafio en el que desenvolverse desde su ex1stJr
saboreado como "Juego Cordial es al mismo tiempo d sarrollars como
jugador de un juego a lo divino 7• En efecto, de de su existir saboreado
desde la integración de sentir y pensar el hombre que se asume como ser
capaz de Dios, se propone desen olver su existir como juego a lo- divino
como juego a desplegar-desde la integración- la Verdad y el Amor en grado
máximo, juego que tiene como modelos -acaso como supremos ganadoresal genio al santo y al héroe en su síntesis.

Introducción

El ideal planteado por imone Weil es el de con. truir una civilización
forjada en la espiritualidad del trabajo que permita a los seres humanos un
grado más profundo de arraigo en el Universo. Un trabajo que no cumpla
esta condición de espiritualidad, es decir, de conciencia sobre lo que se está
haciendo, produce un total desarraigo a los que lo realizan.
El problema se plantea con respecto al trabajo fisico pues todo trabajo
intelectual es per se una tarea realizada con conciencia y de alguna manera
dirigida por la persona que la ejecuta.
Los análisis de Simone Weil se centran sobre todo y especialmente en
el trabajo obrero. La propia Simone quiso experimentar la condición de
trabajadora manual y a pesar de la dureza de las condiciones impuestas
entonces en Francia a la clase obrera, no dudó en dejar su puesto de
profesora e ir a trabajar a distintas fábricas. Sus experiencias como obrera las
describe minuciosamente en su "Journal d'usine" 1 en el que cuidadosamente
anota sus logros y derrotas en el temido trabajo por piezas, es decir en la
brutalidad impuesta al obrero y a la obrera por una cadencia superior a la
normal y que altera no sólo el ritmo biológico sino y sobre todo la capacidad
de atención y de gusto por lo que se hace.
Del mismo modo describe las relaciones entre sus compaiieros en
concreto, el trato del que son receptores por parte de sus jefes así como sus
miedos ante el posible despido forma última de desarraigo pues llevaría al
paro y a la consiguiente no participación de la vida sociaJ.
Anota también la tristeza de los rostros, el cansancio excesivo
acumulado en el cuerpo que hacen de la jornada de cada trabajador y de cada
trabajadora una dura carga que imposibilita a la vez las relaciones felice con
los demás. y el cultivo de la mente.
149

146

�Del mismo modo, el orgullo del trabajo bien hecho, la sensación de que
se ha contribuido a una labor importante, no pueden brotar en una situación
de desarraigo tal y como lo ve la propia Simone Weil. El trabajo que debía
servir para realizar una importante dimensión del ser humano, acaba
convirtiéndose en la causa mayor de explotación y marginación humana.
Toda esta problemática no se arreglaría sin más, según la opinión de
Simone Weil, con un aumento de sueldo o incluso con la expropiación de la
propiedad privada y su paso a la clase proletaria o a sus representantes como
en el caso de la U.R.S.S. pues no es sólo una cuestión de plusvalías o de
propiedad sino de apropiación de la propia tarea por parte del obrero y de la
obrera, cosa que se seguía sin dar en el régimen comunista que ella
analizaba. En tal régimen imperaba también el dirigismo y las cadencias
forzadas en las fábricas e incluso de una manera más rígida que en el propio
capitalismo.
Como punto de referencia para terminar esta introducción, valgan estas
palabras de Simone Weil, escritas al comienzo de su" Joumal d'usine":
"Non seulement que l'homme sache ce qu'il fait -mais si possible qu'il
en pen;oive 1·usage- qu'il peryoive la nature modifiée ¡our tui. Que pour
chacun son propre travail soit un objet de contemplation"

El desarraigo obrero

En su obra "Echar raíces" dice lo siguiente:
Bernanos h_a escrito que al menos nuestros obreros no son inmigrados
como los de la Ford. La principal dificultad social de nuestra época procede
del hecho de que en cierto sentido sí lo son. Aunque no se hayan movido
geográficamente, se les ha desarraigado moralmente, se les ha exiliado y
admitido de nuevo, como por tolerancia, a título de carne de trabajo. El paro
es de seguro, un desarraigo a la segunda potencia" 3 .
11

¿Cuáles son las causas o motivos que producen el desarraigo obrero?
Siguiendo a Simone Weil podemos enumerar muchas de ellas tal y como las
ha ido plasmando en diferentes escritos.
Primera: Los obreros no se sienten en su casa en las fábricas sino en un
lugar·extraño:

LA UTOPÍA DEL TRABAJO EN SIMONE WEIL

María del Carmen Dolby Múgica
Doctora en Filosofia por la Universidad de avarra.
Catedrática de I.E.S. en Cantabria. Licenciada en
Antropología Social y Cultural por la Universidad de Deusto.
Investigadora en la línea del Pensamiento Clásico en la
Universidad de avarra.

Introducción
El ideal planteado por Simone Weil es el de construir una civilización
forjada en la espiritualidad del trabajo que perrruta a los seres humanos un
grado m~ ?,rofundo
arr~igo en el Universo. Un trabajo que no cumpla
est~ cond1c1on de espmtuahdad, es decir de conciencia sobre Jo que se está
haciendo, produce un total desarraigo a los que lo realizan.

?~

.
El problema se plantea con respecto al trabajo fisico pues todo trabajo
mtelectual es per se una tarea realizada con conciencia y de alguna manera
dirigida por la persona que la ejecuta.
Los análisis de Simone Weil se centran sobre todo y especialmente en
el trabajo obrero. La propia Simone quiso experimentar la condición de
trabajadora manual y a pesar de la durez.a de las condiciones impuestas
entonces en Francia a la clase obrera, no dudó en dejar su puesto de
profesora e ir a trabajar a distintas fábricas. Sus experiencias como obrera las
describe minuciosamente en su "Journal d'usine" 1 en el que cuidadosamente
anota sus logros y derrotas en el temido trabajo por piezas, es decir en la
brutalidad impuesta al obrero y a la obrera por una cadencia superi~r a la
normal y que altera no sólo el ritmo biológico sino y sobre todo la capacidad
de atención y de gusto por lo que se hace.
Del mismo modo describe las relaciones entre sus compañeros, en
concreto, el trato del que son receptores por parte de sus jefes así como sus
miedos ante el posible despido, forma última de desarraigo pues llevaría al
paro y a la consiguiente no participación de la vida social.
Anota también la tristeza de los rostros, el cansancio excesivo
acum_ulado en el cuerpo que hacen de la jornada de cada trabajador y de cada
trabaJadora una dura carga que imposibilita a la vez las relaciones felices con
los demás. y el cultivo de la mente.

150
149

�Del mismo modo, el orgullo del trabajo bien hecho, la sensació~ de ~ue
se ha contribuido a una labor importante no pueden ~rotar en u_na s1tuac16,n
de desarraigo tal y como lo ve la propia. Simo?e Weil. El trabaJo que deb1a
servir para realizar una importante d1mens1ón del ser . humano, acaba
convirtiéndose en la causa mayor de explotación y marginación humana.
Toda esta problemática no se arreglaría sin más, según la .ºP.~ión de
Simone Weil con un aumento de sueldo o incluso con la expropiaqon de la
propiedad privada y su paso a la clase proletaria o a s~s representant~s como
en el caso de la U.R.S.S. pues no es sólo una cuestión de plusvalias o de
propiedad sino de apropiación de la propia tarea P?r parte del ~brero Y de la
obrera, cosa que se seguía sin dar en -~I régm_1~n . comumsta que e_lla
analizaba. En tal régimen imperaba tamb1en el dmg1smo y las cadenct~s
forzadas en las fábricas e incluso de una manera más rígida que en el propio
capitalismo.
.
.
Como punto de referenci~ para term_inar esta m~oducc16n,. va_lga'~- estas
palabras de Simone Weil, escntas al comienzo de su Journal d usme .
"Non seulement que J'homme sache ce qu ' il f~it ~ma~s si p~ssible qu ' il
en per9oive l'usage~ qu'il per9oive la nature mod1fiee ¡our lu1. Que pour
chacun son propre travail soit un objet de contemplation''

El desarraigo obrero

En su obra "Echar raíces" dice lo siguiente:
"Bernanos ha escrito que al menos nuestros obreros no son inmigrados
como los de la F~rd. La principal dificultad social de nuestra época proc~de
del hecho de que en cierto sentido sí lo son. Aunque no se hayan -~ov1do
geográficamente, se les ha desarraigado moralmente, s~ les ha .exiliado Y
admitido de nuevo, como por tolerancia a titulo de carne de trabaJo. El paro,
• 113
es de seguro, un desarraigo a la segunda potencia .
.
¿Cuáles son las causas o motivos que producen el desarraigo
obrero?.
Siguiendo a Simone Weil podemos enumerar muchas de ellas tal y como las
ha ido plasmando en diferentes escritos.

Primera: Los obreros no se sienten en su casa en las fábricas sino en un
lugar extraño:

"La fait qu'on n'est pas chez soi a l'usine, qu 'on !l'y a pas droit de cité,
qu 'on y est un étranger admis comme simple intermédiaire entre les
machines et les pieces usinées ce fait vient atteindre le corps et !'ame; sous
cette atteinte, la chair et la pensée se rétractent. Comme si quelqu'un répétait
a·l'oreille de minute en minute, sans qu'on puisse rien répondre: Tu n'es ríen
ici. Tu ne comptes pas. Tu es la pour plier tout subiJ et te taire" 4
"Le temps lui a été long et il a vécu dans l'exil. 11 a passé sa joumée
dans un lieu ou il n'était pas chez lui; les machines et les pieces a usiner y
sont chez eJles et il n ·y admis que pour approcher les pieces des machines.
On ne s'occupe que d'elles, pas de lui"5•
Esta es la situación real en las fábricas. Simone comenta que sólo una
vez, en 1936, durante la toma de las fábricas por los obreros y las
consiguientes huelgas, se sintieron en su casa, con una alegría que les ven ía
de sentirse hombres, incluso con independencia de sus reivindicaciones:
"Joie de pénetrer dans l'usine avec l'autorisation souriante d'u:11 ouvrier
qui garde la porte. Joie de trouver tant de sourires, tant de paroles d 'accueil
fraternel Comme on se sent entre camarades dans ces ateliers ou, quand j 'y
travallais chacun se sentait tellement seul sur sa machine!. .. Enfin, pour la
premiere fois, et pour toujours, il flottera autours de ces lourdes machines
d' autres souvenirs que le silence, la contrainte, la soumission. Des souvenirs
qui mettront un peu de fierté au cour, qui laisseront un peu de chaleur
humaine sur tout ce métal" 6.
Segunda: El miedo a perder el empleo y el dinero como únicos
estímulos del trabajo y que ocupan el lugar preponderante en el alma del
obrero y de la obrera. Cualquier incidente, desde la fatiga a un cambio de
órdenes, puede ser el causante de no seguir el ritmo de trabajo, de no llegar
al número de piezas requerido y por consiguiente de recibir menos salario:
"Mais il s'ensuit que la peur du renvoi et la convoitise des sous doivent
cesser d ·etre les stimulants essentiels qui occupent sans cesse le premier plan
dans l'ame des ouvriers .. .Ils (les incidentes) correspondent toujours a une
diminution de saJaire dans les cas du travail au pieces, de sorte qu 'on ne peut
les souhaiter" 7•
Tercera: La falta de iniciativa y de libertad en los obreros que se
convierten en esclavos de las máquinas y que se limitan, como si fueran
objetos inertes, a ejecutar las órdenes de los jefes que las emiten de forma
imprevista y despófoa:

l50
151

�"Ce qui les y contraint surtout, e, est la mani.ere dont il~ subi~sent les
•
, ·t out .d'un ,coup
ordres ... Le travail nouveau est Lmpose
.. ' sans preparat1on
, ' .sous
la forme d'un ordre auquel il faut obéir unmedtatement et sans replique_.
Celui qui obéit ainsi ressent alors brutalement que son temps est ~~ns ces~e a
la disposition d, autrui ... on esta chaque instant dans les cas de su ir un º,~s re.
Gomme un objet inerte que chacun peut a tout moment changer de place .
Cuarta· La angustia e inseguridad producidas por el cambi? i?'previsto
de un trabaj.o a otro, de un modo brusco y desconsiderado que s1 bien rompe
la monotonía, conduce a una care?~i,a absoluta de futuro y por lo tanto a la
imposibilidad de todo tipo de previsIOn:
"Rien ne pire que le mélange de la monotonie e~ du ..~asard· ils
s' aggravent I un rautre, dti moins quand le hasard est ango1ssant .
Quinta: El vacío de pensamiento como único remedio para no sufrir. El
ensamiento se esconde, se retira, dejando un cue¡-po que . se . mueve
p , .
te i·nu·tando el ritmo y los movimientos de las maquinas. El
mecan1camen
L bó
' d 1
hombre se convierte en máquina, como d~cía_ M~rx, en un es a n ~as e a
cadena de producción. Así la tentación mas d1fic1I de superar en la vida de la
fábrica es la que incita a no pensar:

je peux done monter dans cet autobus, en user por mes 12 sous au meme titre
que n 'importe qui? Quelle faveur extraordinaire! Si on m'en faisait
brutelement redescendre en me disant que des rnodes de locomotion si
commodes ne sont pas pour moi, que je n 'ai que a alJer a pied, je erais que
~a me sembleraü tout na tu.re l. L 'esclava ge m'a fait perdre tout a fajt le
sentiment des avoir des droits. Cela me para'it une faveur d'avoir des
moments ou je n'ai rien a supporter en fait de brutalité humaine. Ces
moments, e'est comme les sourires du ciel, un don du hasard. Espérons qu
je garderai cet état d ·esprit, si raisonnable.
1

Mes camarades n'ont pas, je erais, cet état d'esprit au meme degré: il
n'ont pas pleinement compris qu'ils sont des esclaves. Les mots de juste et
d'injuste ont sans doute conservéjusqu'a un certain point un sens pour euxdans cette situation ou tout est injustice" 14 •
PaJabras tremendas y significativas de ba$1 dónde puede llegar la
marca de la esclavitud, es decir a la pérdida del sentido de nuestros derechos
como personas libres.
Septima: El tener sólo en cuenta las necesidades de la producción y no
las de los productores. Las máquinas exigen que los hombres se adapten a
ellas y no al revés:

"Celle de ne plus penser seul et unique moyen de ne pas en sou ffr"ir,,10
Si no fuera por el descanso del sábado p~r la tard7, dice Simone que
acabaría siendo una bestia de carga, dócil y resignada, totalmente
destrozada 11 .

. vacio impuesto al pensamiento,
.
s·i~one se siente
y ante este
desprovista de algo fundamental de su ser: la falta de pensarmento:
"Sens prófondément l'humiliation de ce vide imposé a la pensée"12
Y sigue anotando sus sentimientos:
,
, par 1,ese Iavage "13 .
"Lundi 13 (mai) rnais intelligence degradee

exta: La degradación del ser humano que le convi~rt~ en esclavo Y que
es causa de que al salir de la fábrica, cualquier trato rec1b1do como pers~n~,
sorprenda. La esclavitud en el fondo es la causa de que no se pueda v1v1r
libremente el resto de las horas, de la pérdida de los derechos:

"Si dur qu ·ait toujours été le sort du mineur, cependement le mineur quj
abattait son pie sur le charbon agissait encare en homme libre. C'est lui qui
déterminait lui-meme le rythme du travail; c'est lui qui triomphait de la
matiere au mayen d'un outil adapté a la forme de son corps. Á présent le
drame ne se joue plus entre le charbon et l'homme, il se joue entre le
charbon et l'air comprimé. C'est l'air comprimé qui, au rythme accéleré qui
est son rythme propre, pousse le marteau piqueur contre la muraille de
charbon, et s'arrete et pousse encore. L'homme, contraint d'intervenir dans
cette lutte de forces gigantesques, y est ecrasé. Accroché au marteau piqueur
ou a la perforatrice, tout le corps secoué, comme la machine, par les rapides
vibrations de l'air comprimé, il se borne a maintenir la machine apliquée a
chaque instant a la muraille de charbon ... Á présent c' est fui qui fait corps
avec la machine, qui s'ajoute a elle comme un rouage supplémentaire et
vibre de sa trépidation incessante. Cette machine qui n'est pas modelée sur la
nature humaine, mais sur la nature du charbon et de l'air comprimé et done
les mouvements suivent un rythme profondément 'étranger au rythme des
mouvements de la vie, plie violemment un corps humain a son service. Et
cette situation qui semble insupportable au bout de cin~ minutes, le rnineur
la subit des jours et des jours et huit heures chaque jour" 5•

"En sortant de chez dentiste (mardi matin, je crois-ou ~lfi~ot jeudi
matin), et en montant dans le W réaction bizarre. Comment, mo1, 1esclave,
152

153

�Como consecuencia de todas estas causas el ser humano, trabajador
trabajadora manual se degradan en sus relacione con los compañeros, con
la familia, y en su ser espiritual. El trabajo que realizan apenas requiere
atención y por lo tanto apenas hay uso de lo que les caracteriza como
personas, su razón y sobre todo, les impide aquella atención necesaria para
captar los auténticos valores de Verdad Bien y Belleza que exigen la
máxima atención y cuyo eje se encuentra en Dios:

"Más adelante, con la fuerza de su experiencia corno obrera de fábrica
Simone Weil condenó el trabajo en cadena el trabajo organizado según el
método Taylor, del cual dice que no exige sino una clase de atención
demasiado baja, incompatible con la atención superior para la que el hombre
está hecho. Por consiguiente, dado que "ese tipo de trabajo no puede ser
transfigurado, es necesario suprimirlo" (Weil Simone, La condition
ouvriere, Ed. Gallimard, "ldées'' París, 1951, p. 272). Verdadero "atentado
contra la atención de los trabajadores" es asimilable al "imperdonable pecado
contra el Espíritu porque aniquila en el alma la facultad que constituye en
ella la raíz misma de toda ocación sobrenatural". imane Weil concluye
que el ideal de trabajo humano sería "saber pasar de la atención uncida a la
atención libre de la reflexión y viceversa" (Ibid. p. 112). En efecto junto a la
atención "profesional" hay "otra atención situada más allá de toda obligación
social y que constituye un enlace directo con Dios". Más allá de la atención
"inferior, discursiva, razonadora" existe una "atención intuitiva" reveladora
del Absoluto" 16.
La persona humana trabajadora manual acaba entonces embrutecida
por la dureza de la vida que le impide desarrollar sus capacidades y por
supuesto es infeliz. Todo ello le lleva a ser incapaz de reaccionar ante las
injusticias cometidas a sus compañeros, ya no sólo por miedo sino porque al
ser víctima de tina vida injusta acaba siendo inepta para toda rebelión o
réplica. Ante la violencia se calla y aparece entonces la a~titud de sumisión y
de total resignación.

°

intel:-:~:~::, dv:!~: ~e ~ta~~e:r~in i~::olucion;5, han sido inducidas por
uerte.
paces e pensar sobre su propia
imone Weil se coloca de est
•
privilegiada, cercana pero distant: ::nra ~ SI~ quererlo, en una posición
pro ue ta
,
ª misena Y expone una serie de
real~za: u~ ~~~aJ~c:;~gran/gl~:o~breros ded su situación proletaria haciéndoles
'
0 0 cuan o menos esperanzador.
en re!~~a~r;:~t~~· :;~~;ae;e::r~~~!sca;.~s tenga; un carácter utópico son
podido encamar en sociedades más avan.zadgunos
e sus aspectos ya se han
as.

Propue tas para una humanización del trabajo fi ico

"Es fácil definir el lugar que d b
•
1
social bien ordenada. Debe er su ce~tr: ::~rr~~:l"~~baJo físico en una vida
Y para que realmente ocupe este lugar •
.
propue ta extensibles a otro trabajos manuales a imone trae una sene de
decir factibles de poner en práctica en el trabaio
deplarte
del ~e Idoso.obreros, s
:i
campesina
Una de las principales que Simone defiende es 1
•
naturaleza de los estímulos del trabajo en los b
a de cambiar la
dinero y el miedo a erder el e
o reros manuales. En vez del
habilidad el conocimi:nto de lo q~:~:º~sia?nller endsu lugar la iniciati a, la
.,
d .
· evan o a cabo para qué y
quienes, es ec1r la introducción del pensamie
d '
. .,
para

;',~~:tot::! d:

d:1::;;lid:~º,:C~:I ~:
mayoría de los trabajadores tra:~::i:a: :::~~!10nal q~e les_?ermita a la
una mayor responsabilidad y valía social Tod
rta cuahfi~ac1on y con ella

::~~~:; ~ 1
2

0

;

;~presa,~• concie:~~

y

Los propios obreros vaciados de su espíritu no son capa es de dar
cuenta del todo, de su situación de sufrimiento y esclavitud. on otros, los
intelectuales o propagandistas los que hablan por ellos:

s I fu . .
.
o un compendio de lo que d b
er a nc1on de una persona que trabaJ·e manua1mente en nuestra sociedade . e

"Le malheur de rouvrier a I' usine est encare plus mystérieux. Les
ouvrieres eux-memes peuvent tres difficilement écrire parler ou meme
réflé ir a ce sujet, car le premier effet du malheur est que la pensée eul
s' evader" 17.

Todas estas soluciones evitarían el de~arraigo ob
..
precariedad de estar de más, de carecer de dere h rero y su sensa~1on de
obreros serían el núcleo al que converge , c os.dPor contrapartida los
·
nan to os los · t t d
imp 1e~ento y mejora de la productividad, incluida la fab~~ en_~s de
maqumas adecuadas a la constitución humana.
cac1 n e

"La desgracia en si misma es inarticulada. Los desgraciados suplican
silenciosamente que se les proporcione palabras para expresarse. Hay épocas
154

155

�En definitiva un programa en el que el centro radicaría e~ _el ser
humano en su realización como persona, en su capacidad de serv1~10 a la
sociedad y en modo alguno en la mera pr~ductividad .º ganancia. L_as
situaciones de ritmos y cadencias en el trabaJO y despotismo ~~presan~l
tendrían que ser igualmente abolidas. Se trataría de un~ revolu_c1on que sm
proponerse aumentar la productividad directame?t~, ~mzás 1~ mc~ementara
en un clima en el que los trabajadores manuales s1 smtteran mas felices.
Sería toda una revolución al servicio del ser humano:
"La révolution politique; la révolution économique ne de~iendron~
réelles qu'a la condition d'-etre prolongées par ~ne_ révolution !ec~mque, qui
établira a J'interieur meme de la mine et de I usme, la dommatton que le
travailleur a pour fonction d' exercer sur les conditions du travail" 20
Los textos de la autora son múltiples y difíciles de seleccionar. . o
obstante, unos pocos son suficientes para ava_lar mis tesis y la interpretación
que he hecho del pensamiento de Simone We1l.
La filósofa propone una formación o cu~ificación pr~fesional de la
clase obrera con el fin de evitar una situac1on muy comente entre los
trabajadores y es La de que:

, . "De hecho, la parte verdaderamente miserable de la población de las
fabn~s -los adolescentes, las mujeres, los obreros inmigrados, extranjeros 0
coloniales- estaba abandonada. La suma entera de su· dolor contaba mucho
menos en la vida sindical que la cuestión de un aumento salarial de las
categorías ya holgadamente retribuidas" 23•
Para Simone:
"Sólo la JOC (Jeunesse Ouvriere Catholique) se ha ocupado de la
de~v~ntura de _lo~ obr_eros ª?olescentes: la existencia de una organización así
qu1zas sea el urnco signo cierto de que el cristianismo no está muerto entre
nosotros" 24 •
Y sigue afirmando:
"El Estado no está particularmente cualificado para asumir la
defensa de los desventurados" 2 .
Y a continuación plantea la gran cuestión sirviéndose de sindicatos
como la JOC, de grupos de estudio y de movimientos juveniles y oficiales:
\ , o podríamos nosot~os (apasionar al pueblo) ... proponiéndole la
construcc1on de una clase trabaJadora de nuevo tipo? 1126 •

• '
. ,,21
"La machine est un m1stere
pour 1•ouvner
.

Para cambiar este estado de cosas Simone plantea la necesidad de
instrucción de los jóvenes, futuros obreros y obreras. Critica la dejación que
ha habido en este ámbito por parte de la clase dirigente:
" ada muestra mejor la carencia esencial de la clase capitalista que la
negligencia de los patronos respecto del aprendizaje ... los P~,tronos desde
hace veinte O treinta años, han olvidado pensar en la fonnac1on de buen_os
profesionales. La falta de obreros cualificados contribuyó c~mo cualquier
otro factor a la ruina del país. En 1934 y 1935, el momento mas agudo de la
crisis de desempleo, cuando la producción estaba en p~nto muerto, las
fábricas mecánicas y de aviación buscaban -buenos profesionales Y no_ los
encontraban. Los obreros se quejaban de que las pruebas eran demasiado
, s1·d o tiorma dos para superarlas "21
dificiles; pero no ha b1an
Incluso la negligencia vino también del lado del Estado Y del
sindicalismo que se limitó a solicitar salarios más elevados para los obreros
ya remunerados, dejando de lado a los marginados y por supuesto
desocupándose de la formación profesional de los obreros:
156

He aquí el gran reto que plantea Simone Weil : la formación
profesional de la clase trabajadora pero va aún más lejos y se atreve a
fo~u_lar algo verdaderamente maravilloso. Desea que la clase trabajadora
part1c1pe de la cultura intelectual para que:
"Los obreros jóvenes se sientan en el mundo del pensamiento como
en casa"27 •
,
, . Evidentemente, se trataría de acercar a la clase obrera la cultura
clas1ca Y la del propio país. Simone habla aquí de la divulgación y sobre todo
de la traducción de las grandes obras:
"Por ejemplo: ¡qué intensidad de comprensión nacería de un contacto
e~tre el p~eblo y la poesía ~iega, cuyo objeto es casi siempre la desdicha!
Solo habna que saber traducirla y presentarla. Así, un obrero con la angustia
d~l desempleo clavada en la médula de los huesos comprendería el estado de
Ftlotectes c~ando le quitan su arco, la desesperación con la que contempla
sus manos impotentes. También comprendería que Electra tenga hambre
~lgo que . un burgués, salvo en el momento presente, es absolutamente
incapaz de comprender"28 .
157

�transfonnation sociale portent a faux; s 'ils étaient réalisés, ils laisseraient la
mal intact; ils visent a changer trop et trop peu, trop peu ce qui est la cause
d1,1 mal, trop les circonstances qui y sont étrangeres. Certains annoncent une
diminution, d'ailleurs ridiculement exagérée, de la durée du travail; mais
faire du peuple une masse d' oisifs qui seraient esclaves dell){ heures par jour
n'est ni souhaitable, quand ce serait possible ni moralement possible, quand
ce serait possible matériellement. Nul n·acceptar~t d'etre esclave deux
heures; 1•esclavage, por etre accepté, doit durer assei'chaque jour pour briser
quelque chose dans l'homme. S'il y a un remede póssible, il est d'un autre
ordre et plus difficile a concevoir. Il exige un effort d' invention. Il faut .
changer la nature des stimulants du travail, diminuer ou abolir les causes de
dégout, transfonner Je rapport de chaque ouvrier avec le fonctionnement de
J'ensemble de 1 'usine, le rapport de l'ouvrier avec la machine, et la maniere
dont le temps s'écoule dans le travail" 34 .

Se trataría en definitiva de:
"Una reconciliación entre la cultura y el pueblo"29

qt

1~:~:!~1:~

En esa línea trabajó la propia Simone
quería ha:r
¡¡randes obras maestras a las masas popul~res. 30u resumen
proyecto de articulo de Electra así lo atestiguan :

1:

.

Incluso a los intelectuales les encomienda _un_a tarea en los
sindicatos: dar cursos a los obreros, organi7:ir las bibliotecas pero sin
participar activamente en sus políticas concretas
A pesar de que Simone plantee también una ;~ríe de med_ida~ algo

11
d centralización etc...
la esencia e su
descabelladas sobre ta eres, es
. 1 y nunca debe pervertirse su
mensaje es válida. El ser humano es racwna de elegir su voluntad. El
esencia~ es decir s~ bc,apac~dª!e c~~:~~ d~ producción sería hacer de él
convertirlo en un es a _on_ mas.
sto ue imane Weil tenía por la
una cosa inerte. Es s1gmfi~at1~;. el gu M~demos" en ti que de fonna
pelí~ula de Charldes C~baphn dia~::1~º~ímica lo que Simone detalla en sus
magistral al autor escn e me
escritos.

~=

¿En qué medida es factible la realización de todas o de algunas de
las propuestas de la filósofa? ¿Se han conseguido llevar a la práctica algunas
de ellas? ¿Caben otras muchas por realizar?
Las respuestas serán divergentes según la situación econom1ca,
social y polí6ca de los distintos países, pero no cabe duda alguna de que los
esfuerzos pueden y deberían de converger en la dirección a la que apunta
Simone Weil para conseguir eliminar el desarraigo de la clase obrera y
hacerla así más dichosa.

.
ada obrero y obrera esté más cualificado haría
El consegmr que c
d
d · ·dad humana
posible no sólo un trato a la clase obrera más aco: e ~º~es:¿~~lidad y con
sino y sobre tod~ u~a relacd1'ón ~n~e ~o~;oq:~a;e~~or fundamental ha sido
respecto a las maquinas su omm1O, a
hasta ahora el siguiente:

Notas bibliográficas

"Les choses jouent le róle des hommes, les ho~es jouent le róle
. du ma 1,,33
•
des choses; c'est la racme
, a1go extrano
- sino que .los
Las fábricas ya no senan
. obreros
d , se
anan
sentirían en el las como en casa, o por 1o menos en sus dom1mos. Se de
su
b., de la utilidad de su trabajo y del desarrollo de una parte .
Todo esto traería consigo una cierta alegria en el tr~baJo,
eso sí, nunca exenta de dificultades.

;~;;:ct:~u';:no.

Para terminar citaré estas frases de Simone Weil:
. de JOte,
· · un l'eu
ou '. meme s'il " est
1
"L'usine devrait etre un lieu
. évitable ue le corps et l'ame souffrent, !'ame puisse auss1 pourtant gouter
m . .
q
· d · ·es n faudrait pour cela ychanger, en un sens peu
des Jo1es, se noumr es JObt ~ucoup Tous les systémes de réforrne ou de
des choses, en un sens
·

158

1

Weil, Simone: Oeuvres completes. Écrits historíques et _TJo/itiques. L 'e:xperience
ouvriere et l'adieu a la révolution 0uillet 1934-juin 1937). Journal d'usíne, Tomo

rr, Ed. Gallimard, París, 1991.
2

Weil, Simone: Op. cit., p. 171 "Se trata no sólo de que el hombre sepa lo que hace
sino, si es posible, de que se de cuenta de su empleo, que perciba la naturaleza
modificada por él, que para cada uno su propio trabajo sea un objeto de
contemplación". La traducción de esta cita asf como de todas las demás es mía.
3

Weil, Simone: Echar raíces, Ed. Trotta, Madrid, 1996, p. 52. La versión francesa
es: L 'Enracinement. Prelude a une dec!aration des devoirs envers /'etre humain, Ed.
Gallimard (Col!. Idées), París, 1962.
Weil, Simone: Expérience de la vie d'usine. Lettre ouverte a Ju/es Romains.
Oeuvres completes. Écrils historiques et politiques,¡. Tomo 11, p. 291 y 292. "El
4

hecho de que no se esté en casa en la fábrica, que no se tenga aJU derecho de
ciudadanía que no se sea más que un extraño admitido como simple intermediario
159

�esclava, puedo subir a este vagón y usarlo por sesenta centimos con el mismo
derecho que cualquiera? ¡Que favor extraordinario! Si se me hiciera descender
brutalmente diciéndome, que los medios de locomoción asi de cómodos no son para
mi, que no tengo otra cosa que ir a pié, creo que todo eso me parecerla natural. La
esclavitud me ha hecho perder completamente el sentimiento de que tengo derechos.
Estos momentos, son como las sonrisas del cielo un regalo del azar. Esperemos que
guarde este estado de espíritu tan razonable. Mis camaradas no tienen este espiritu
en el mismo grado: no han comprendido plenamente qu son esclavos. Las palabras
justo e injusto, han conservado sin duda hasta cierto punto, un sentido para ellos- en
esta situación en la que todo es injusticia".

.
· d este hecho alcanza el cuerpo Y el ~l~a;
entre las máquinas y las piezas fabr~~a a:iento se retraen. Como si alguien rep1!1era
bajo este menoscabo: la c~e y el p le udiera responder: Tú no eres nada aqut. Tu
al oido minuto a mmuto, sm que se p fr" 1 t d Ycallarte".
no cuen tas . Tu. estás alll para someterte su tr o o o
L

ha vivido en el exilio. Ha pasado

s Jbid., p. 297. "El tiempo se le ha ~echo argocasy a· las máquinas y las piezas para
d de no se siente en su
,
.
1
s\J jornada en un _ugar on
él no se le admite más que para aproximar 1as

fabricar están alh_ en su casa, y ªan más que de ellas y no de él" .
piezas a las máqumas. o se ocup
.

evre des ouvrieres méta/los, Oeuvres completes.

11
357 y 358.''Alegría de penetrar en la
Écrits historiques e~ pofrt,ques. _Tom~ :~brero que guarda la puerta. Alegria al
fábrica con la autorización sonnente e d
.d fraternal Cómo nos sentimos
tantas palabras e acog1 a
·
encontrar tantas sonrisas,
do yo trabajaba cada uno se sentla
ntre camaradas en estos taUer~s enElosfique ~~ar;imera ez y para siempre, flotarán
totalmente solo sobre su máquina. 0 m, p eprdos que el silencio la constricción,
d
áquinas otros recu
'
.
alrededor de estas pesa as m
de orgullo al corazón, que deJarán un
la sumisión. Recuerdos que darán un poc~,
poco de calor humano sobre todo este metal .
Weil Simon : La v1e _e! la

6

g,'

.
. . .
293 3o1. "Mas se deduce que el
Weil, imone: Experience de _la v,e: ;sine, ~ de
los estimulantes esenciales
miedo al paro y el deseo de d~ero, ~a:; ecne el alma de los obreros .. .los incid_emes
que ocupan constantemente edl _prn:1er ~ó de salario en el caso del trabajo por piezas,
corresponden siempre a una ismmu~1 n
de manera que no se les puede desear .

:er

7

.
en Ja que e perimentan las
1
a !bid. p. 291 y 293. "Lo que ~es
e~¡ ªe ~~~e;eparación, bajo la forma de
órdenes ... EI trabajo nuevo es tmduc~r ~á id1!m~n~e y sin réplica. El que obedece de
una orden a la _que hay que obe e lme~te ue su tiempo está continuamente a
esta manera siente entonces bruta
tq la s1'tuación de padecer una orden.
. . d
está a cada momeo o en
.
dispos1 tón . e º~º··· se
d
ede en todo momento cambiar de sitio".
Como un obJeto inerte que ca a pu

con:tr::

!bid., p. 294 . "Nada hay peor que la mezcla ?e m~noton ¡a y azar' se agravan la una
al otro, por lo menos cuando el azar es angust1ante .

9

15

Weil Simone; Apres lo visite d'une mine. Oeu res completes. Écrits historiques et
politiques. L'engagement syndical (1927-juillet 1934), Tomo J, Ed. Gallimard
París, 1988, p. 96 y 97. "A pesar de lo dura que haya sido la suerte del minero que
abatía u pico sobre el carbón, trabajaba todavía un hombre libre. Era él el qu
determinaba el ritmo del trabajo; era él el que triunfaba sobre la materia por medio
de un útil adaptado a la forma de su cuerpo. Hoy en día, el drama no se libra entre el
carbón y el hombre sino entre el carbón el aire comprimido. Es el aire comprimido
que al ritmo acelerado que es su ritmo propio empuja el martillo neumático contra
la muralla de carbón, y se para y empuja 1odavía. El hombre obligado a incervenir
en esta lucha de fuerzas gigantescas, es allf aplastado. Enganchado al martillo
neumático o a la perforadora con todo el cuerpo sacudido, como la máquina por las
rápidas vibraciones del aire comprimido, se limita a mantener la máquina aplicada a
cada instante a la muralla de carbón ... Hoy en día, es él el que hace cuerpo con la
máquina, se añade a ella como una rueda suplementaria y vibra con su tr pidación
incesante. Esta máquina que no ha sido modelada atendiendo a la naturaleza
humana, pero sí a la naturaleza del carbón y del aire comprimido, y cuyos
movimientos siguen un ritmo profundamente extrafto al ritmo de los movimientos de
la vida, pliega iolemamente el cuerpo humano a su servicio. Y esta situación. que
parece insoportable al cabo de cinco minutos, el minero la sufre durante días días y
ocho horas cada día" .
16

Devaux, André A.: Naturaleza y papel de lo atención según Simone Wei/, en
Re ista Archipiélago, Cuadernos de Critica de la Cultura, nº 43 (2000) pp. 21-28,
p.24.
17

11
io Weil, Simone: Journal d'usine, p.192 . Es 1a de no pensar' el único medio de no
sufrir".

11

Weil, Simone; Experience de lo vie d 'usine, p. 289. " La desgracia del obrero en
la fábrica es aún más misteriosa. Los obreros mismos dificilmente pueden escribir,
hablar o incluso reflexionar sobre este asunto, pues el primero efecto de la desgracia
es que el pensamiento se quiere evadir".

Cfr.: Ibid. p.192 y 193 .
11

12 lb"d
1 • p. 21 O. "Siento profundamente la humillación de este vacio impuesto al
pensamiento".
13

• ¡·1genc1a
· degradada por la esclavitud".
lbid. p. 224 . "Lunes, 13 de (mayo) pero mte

Weil, imone: la persono y lo sagrado. Texto entresacado de lo scritos de
Londres, en Revista Archipiélago, Cuadernos de Crítica de la Cultura nº 43 (2000),
ri-90.
9 Weil, imone: Echar raíces, p. 232.
20

.
1 al\
creo ' oCó
más bien
14 lbid p. 234. "Saliendo del dentista (marte~ por ª ~ ana
yo el
la
.Jueves . por 1a mau~ana) y subiendo al autobus reacción extraf\a. ¿ mo ,
160

Weil, imone: Apres la visite d'une mine, p. 97. " La revolución política, la
revolución económica no llegarán a ·ser realidad más que a condición de ser
161

�prolongadas por una revolución técnica, que establecerá en el interior mismo de la
mina y de la fábrica la dominación que el trabajador tiene como función de ejercer
sobre las condiciones del trabajo".

esfue_rzo ~e i~vencióo. Es preciso cambiar la
.
trabajo, disminuir o abolir las causas d I . d~aturaleza de los estimulantes en el
obrero con el funcionamiento del c . e dte ro, tr~sformar la relación de cada
con la máquina, de manera que el t,.:nJunto e la fábnca,_ la relación de cada obrero
mpo pase en el trabajo".

Weil, imone: Journal d'usine p. 261. "La máquina es (sea) un misterio para el

21

obrero"
imone: Echar raíces p. 64.

22

Weil

23

[bid. p. 65.

24

lbid.

15

Ibid.

26

lbid. p. 66.

27

Ibid.

28

Jbid. p. 69 y 70.

29

lbid. p. 70.

° Cfr.

Weil, Simone: Antigone. (Fragment inédit). Electre (Fragment inédit).
Oeuvres completes. Écrits historiques et politiques.Tomo U, p. 333 y 339.

3

Cfr. Weil, Simone: Jntroduction a des cours a /'intention d'ouvriers. Sur une
tentative d' education du prolétariat. Oeuvres completes. Écrits historiques et

31

politiques . Tomo I p. 45 y 56.
32

Weil, Simone: Echar raíces, p. 71 a la 75.

Weil, Simone: F.xperience de la vie d'usine p.295. "Las cosas desempeflan el
papel de los hombres y los hombres el de las cosas; esto es la ra!z del mal".

33

!bid. p. 301. "La fábrica deberla ser un lugar de alegría, un lugar en el que, in luso
si es inevitable que el cuerpo y el alma sufran, el alma pueda por lo menos disfrutar
d las alegrías, nutrirse de ellas. Es preciso por esto cambiar alli en un sentido pocas
cosas en otro sentido mucho. Todos los sistemas de refonna o de transfonnación
social contienen falsificaciones; si se realizaran dejarfan el mal intacto· aspiran a
cambiar mucho y demasiado poco, demasiado poco lo que es la causa del mal,
demasiado las circunstancias que le son extrañas. Ciertas personas anuncian una
disminución, por lo demás ridlculamente e agerada, de la duración del trabajo; pero
hacer del pueblo una masa de ociosos que serian esclavos dos horas diarias, no es ni
deseable, aunque sea posible, ni moralmente posible aún cuando lo sea
materialmente. Nadie aceptará ser esclavo durante dos horas· la esclavitud para ser
aceptada debe durar bastante cada dla para doblegar cualquier cosa en el hombre. i
hay un remedio posible, es de otro orden y más dificil de concebir. Exige un

34

162

163

�EL DE TRO AMIE T O D
LA METAFÍ ICA TR ADI CI O AL

Mtro. Luis Rionda Arreguín
Profesor Emérito de la
Facultad de Filosofía y Letras
de la Universidad de Guanaj uato
La doctrina filosófica de David Hume, quien nació en 1711
y murió en 1776, constituye el punto de partida para que Kant
lleve a cabo la elaboración de su propia filosofía. Visto como
un representante del empirismo en Inglaterra, establece, como
Locke y Berkeley, que nuestros conceptos se originan de la
e periencia. El idealismo de ste último según el cual el ser
d todo lo que llamarnos una cosa s, única y exclusivamente
su ser percibido", esto es nuestras representaciones significa
que todos los objetos del conocimiento humano son
fundamental mente idea . Estas se derivan ya sea de las
impr siones de los sentidos e teriores, o bien de los estados
interiores de la conciencia. En suma, desde el punto de vista
de Berk ley ~I er de las cosas se agota en ser percibido.
1
mundo e iste únicamente como idea o representación en mi
conciencia.
Lo que posteriormente dará lugar al escepticismo de Hume
será precisamente el idealismo de Berkeley. La postura de
Hum , que es al mi mo tiempo su punto de rartida, señala que
la m nte del hombre en cualquier época contiene una sucesión
de percepciones fuera de nuestro control pero que constituye
algo enteramente necesario. En efecto encuentra que nue tra
perc pciones no sólo se conectan de una manera necesaria sino
regular. 'Todas las percepciones de la mente humana - die
Hume- se resuelven en dos clases di tintas, que yo llamar
Impresiones e Ideas. La dife rencia entre stas consiste en los
grados de fue rza y de vivacidad con que hieren la m nte y se
abren camino en nuestro pensamiento o conciencia. A aquellas
p rcepcione que entran con mayor fuerza violencia podemos
llamarla impre iones ... Por ideas quiero significar las débiles
imág ne de éstas en la refl xión y el razonamiento'. 1
Lo que el filósofo scocés quiere indagar es el origen de
nuestras idea .
egún la ontología empiri ta que representa
165

�.
. . en la esencia de las cosas , las
las perce~c1ones c?nst1tuy 1 es íritu. Las impresiones son , a
cuales estan conten1d~s en e
poseen mayor intensidad . A su
su juicio, las per_cepc1on_es ~ue ,P . amente copias o imágenes
vez las ideas vienen sien_ o un1cl
mo las posee el espíritu
d las impresiones ta co
1 'd
deseo ort as e
. to y del razonamiento .
.en los procesos del pensam1en
im resiones se refieren a ,las
De este modo, las
p
erimentamos al ver , o1r o
percepciones vivas e intensas quedexlporosas Por su parte las
·
s placenteras o O
•
·
•
d
tener sensac1one
d. bu. a das por cuanto son copias , e
ideas son vagas y des d' J
d con Locke 'en que la razon
.
Hume está e acuer o
t
impresiones._
·11amente la registradora que ano ,ª
constituye simple y sene, d I ex eriencia. Siendo esto as, ,
automáticament~ los d~tos e a lat experiencias derivadas de
estima que las ,~presiones sob~o son las réplicas o copias que
los sentidos, las ideas en ~am . 1
Vemos gustamos , oímos y
de esas exper1enc1as.
d
id y
d
recor amos
d os haber visto gusta o, o o
olemos; pero a su vez recor am
olido.
t a Hume que hay Ótra división de
Por otro !ad?, encuen ruede ampliarse por igual a nuestras
nuestras percepciones que p
.d
. es decir que la s
.
como a nuestras t eas,
.
H
en
impresiones
ueden ser simples o compleJ~S.
, ay .
percepcion~s pim resiones simples y compleJ~S, as~ como
consecuencia,
p
1.
' Percepciones o impresiones ~
ideas simples y comp eJas.
ue no admiten distinción n1
ideas simples
son
aquell_a,s
qd
una superficie coloreada es
·, " 2
La percepc1on e
.
separac1on
.. ,
. .
la idea de la misma
.
simple
As1m1smo,
una 1mpres1on .
·.
1 De tal suerte que entre nuestras
superficie es una idea s1_mp e.
parecido excluyendo lo
impresiones e ideas existe un g_ran
'
tocante a sus grados de fuerza y viveza.
atañe a las percepciones complejas tanto
Po~ lo que .
tienen la característica de que pueden
impresiones como ,deas,L
.. , de una manzana en la que se
tes
a v1s1on
dis,tinguirse en par .
de olor, color, sabor y . perfu.~ e
las cualidades
on
reunen
.
.
d
tra constituye una 1mpres1
fácilme.nte distinguibles l~ntde: ¡e e~a misma impresión es una
~ompleJa. IP?r lo ~::tº¡xiste la circunstancia , que a Hume le
idea cor:np eJa.
. , . el que se presente siempre
arece digna de atenc1on.
.
~orrespondiéndose las impresiones y las ideas . .

El que toda idea simple tenga una impresión simple es una
regla que se cumple sin excepción alguna. La idea de color
rojo y la impresión correspondiente según Hume solamente son
diferentes en grado pero no en naturaleza. Por lo que toca a
las ideas complejas, advierte que muchas d-;; éstas carecen de
impresiones que tengan relación con ellas . Tal es el caso de
aquella ciudad cuyo suelo está revestido de oro y sus muros de
rubíes, sin que se haya visto nunca una ·urbe parecida. •En un
momento dado tomó conciencia clara de que aún existiendo
una gran semejanza entre nuestras ideas e impresiones
complejas, no constituye una norma que deba cumplirse de
manera necesaria y universal el que unas sean copias exactas
de otras .
Cuando David Hume aborda en su Tratado de la
Naturaleza Humana el asunto concerniente a por qué en todo
es siempre necesaria una causa, trae a su m~'moria un principio
general de la filosofía que sustenta que todo cuanto empieza a
existir debe tener una causa de existencia . Por lo que tiene
que ver la causa última de las impresiones, es para Hume una
cuestión carente de explicación para la razón humana , por la
sencilla razón de que no es posible tomar una determinación
cierta si emergen del objeto o se engendran por el poder
creador de la mente, o bien son creadas por el poder de Dios.
El intenso desarrollo alcanzado en el campo del
conocimiento del mundo físico durante el siglo XVIII era fruto
indudable del método científico. El mismo Hume trató de
incorporar el método ex peri mental de razonar en cuestiones
morales. Su intención de apoyar las ciencias en el ser humano
obedecía al hecho de que todo conocimierto se encuentra
condicionado por el hombre . Como buen empirista critica las
ideas innatas, lo a priori. La ciencia es una investigaci ón, es
decir, una práctica que concierne a los hechos tal y como los
presentan los sentidos y finaliza en ellos. Hume opina que
para que las ideas tengan buen fundamento n.ecesitan ocupar el
puesto de los hechos que se dan en los sentidos. De este modo
infiere que no es posible pensar algo que no hayamos sentido
con anterioridad, "sea por medio de nuestros sentidos
externos, sea por medio de nuestros sentidos internos".
En el Enquiri o Investigación sobre el entendimiento
humano existe un pasaje en el que Hume expresa que es
evidente que hay un principio de conexión entre los diferentes
167

166

�pensamientos o ideas de la mente, y que en su aparición. a la
memoria o imaginació~ se introducen unos a otros con :~erto
método y regularidad.
Propone tres formas de conex_1on o
asociación de ideas: la semejanza, la contigüidad en el tiempo
y en el espacio y la causa y efecto. La imaginación pued~ a su
juicio conectar o asociar una idea a otra que le sea semeJante.
La conexión por semejanza se presenta cuando en el desarrollo
de nuestro pensamiento se pasa de una ide~ a _otra que _le sea
parecida. Asimismo, la asociación por cont1gü1dad cons1~t~ en
pasar de \a idea de un objeto a la de otro 9~e le sea pr?x1mo
en e I tiempo o en el espacio . Pero la conex10n q u~ _da origen a
asociaciones más firmes y abundantes es la conex1on de causa
a efecto· ésta sin embargo es necesario según él s~meterla ~ un
examen a fondo y por separado.
'Si las ideas -d1c~estuvieran sueltas e inconexas , sólo la casualidad las uniría; Y
es imposible que las mismas i~eas simples _pasaran a
convertirse regularmente en compleJaS (como comu~mente lo
hacen) sin algún vínculo de unión entre ell~s, s1? alguna
cualidad asociante, mediante la cual una idea introduce
naturalmente otra ... la naturaleza de alguna manera señala a
cada uno esas ideas simples que son las más propias para ser
. " .4
unidas en una comp l eJa
Encuentra Hume que tanto en el mundo psicológico _c.omo
en el natural existe una especie de atracción que se man1f1esta
en formas muy diversas. En la época de Hume el ejemplo de
la física newtoniana había llevado a los psicólogos Brown,
Hartley y Priestley a establecer como fundament? de la vida
psíquica la ley de asociación de representaciones , como
análogo en cierto modo a la ley de atracción de las ~asas. 5 Al
parecer periódicamente juntas d~s , re_presenta~,o~~s, se
produce entre ellas una cada vez mas 10t1ma asoc1_ac1on. El
orden y regularidad que manifiestan nuestras_ ideas, so~
resultado de los principios que las unen y asocian entre si.
Del mismo modo que hay leyes que rigen los fenómenos del
mundo físico, para Hume existen igualmente leyes de
asociación que ordenan el fondo de la vida psíquica.
De lo asentado infiere que la validez del conocimiento
necesita estar basado sobre conexiones mutuas de nuestras
representaciones. El que las ideas. se asocien ~onforme a los
principios de semejanza y contigüidad en el ·tiempo Y _en el
espacio, hace que mecánica e involuntariamente surJa en

?esotros el hábito de asociar, que a su vez dará origen a las
ideas de su sustancia y de causalidad.
La crítica formulada por Berkeley acerca de la idea de
sustanci~ _material asevera que el ser de las cosas consiste en
s~r perc1~1das, en ser ideas o representaciones. Un color O una
figura existen en cuanto son percibidas por la vista O por el
tacto: ~n suma, el mundo se agota en ser una idea en mi
~onc,1enc1a. Al negar la existencia de la materia el filósofo
rngJ~s concluye que lo único que permanece es el yo que
perc~b~ . Las cosas del mundo externo en tanto que se pueden
perc1b1r s_on_ en tal . caso ideas y, por consiguiente sólo
pueden ex1st1r e~ la conciencia. Puesto que el mundo corpóreo
se _reduce a una 1d~a. o perc~pción mía, lo único que realmente
existe es el_ yo esp1r_1tual. SI bien es cierto que Berkeley niega
la ~ustanc1a material el mundo, acepta por otro lado la
realtda~ del yo espiritual y de Dios, los cuáles al no poder ser
perceptibles no son susceptibles de ser reducidos a ideas.
. , Las tres. grandes ideas de la metafísica que a partir de los
filosofo~ g_neg?s predominaron en occidente serán objeto de
un
an1qullam1ento sistemático
por parte de Hu
Concre t amente e I M undo, el yo y Dios. Para el real ' me .
·
·1·
1smo
anst?te 1co 1a substancia es el ser individual del cual
ed
I
L
,
.
.
se
Pr tea a go. o un1co que existe es el ser individual en tanto
~ue todo lo de~ás_, ~os accidentes, es lo que puede d1ecirse de
el. El hombre 1_nd1v1dual por ejemplo, es una substancia de la
cual puede decirse que es un animal racional, que es sabio
blanco y otr?s predicados más. En suma, mientras que lo qu~
es lo denomrnamos esencia, aquello que es subsistir se llama
substancia. La substancia según Aristóteles es, por lo tanto el
substrato o soporte de los accidentes que se predican de el la.
Ahora _bien, ~ara admitir la idea de un objeto O substancia
es necesar10 aludtr a la impresión que la ha causado. Hume no
co_m parte es_ta postura porque la i~ea de substancia no se
ong1n~ de _nrnguna impresión de sensación o de reflexión, sino
qu~ mas bien _es resultado de ' una colección de ideas simples
unidas por la imaginación" . E~ otras palabras, no hay realidad
alguna llamada substancia . Esta como tal no existe . Para
Hume 1~ substancia lejos de ser el soporte ~n que se apoyan
las cual1d~des que de ella se dicen, es solamente una palabra
que se ref1~re a un haz o colección de cualidades . Las ideas
de sustancias y de modos no son sino colecciones de ideas
169

168
'I

�simpl
unida por la imaginación y a las que se ads riben
.
6
nombres que las d es1gnan.
Con frecuencia aceptamos la e istencia de un~ entidad
oculta a la que llamamos sub tancia la cual . str e para
soportar las cualidades que le son in eparable . _1 esto queda
ent ndido entonces podemo d finir una substancia como algo
que puede existir por sí mismo. Pero uced que_ d acue_rdo
con la filosofía de Hum en la idea de ub rancia no _ex1 te
ningún sustrato o fundam nto que trasc_iend~ a l~.s cualidades
sino que ésta al ser asociada por la 1mag1~a~1on enge~dran
en mí la creencia o ilu ión de que ex1 t determinada
substan ia o co a material.
La idea d sub tancia ólo puede pro enir d impresione
causada por la vista el oído I ta to o bien por emociones Y
pasiones.
sí la substan ia orno algo que tiene realidad
fu ra de mí no existe ólo exi te como un conjunto de idea
simpl
agrupada por la imaginación. D_ acuer~o con la
crítica que ha e Hume de la idea de substancia ~ateria_l lo que
captamos d una cosa s un conjunto de impr s1on s diferentes
unas de otras que con ideramos están soportadas por la
substancia · sin embargo no hay nada que nos haga aprehender
una substancia como substratum de estas impre ione o que
nos autoric a presuponerla'.
Lo que realment
ncuentro al toparme con un objeto . on
las impresiones de color
abor olor dureza redonde~ Y
ua idad que al er referida a una entidad produce en m1 la
cr encia de que existe la substancia nara~ja. En un_a palabra
para Hume la idea de ~ubst_anci_a mat r1al_ se _d ri a de un
proce O a ociativo de la 1maginac16n q~ ~I 1mag1nar _que e_ntre
nue tr s impresion s hay una cont1nu1dad
un1_form1dad
neces ria nace en nosotros la ilu ión de que hay obJeto que
e i ten real y objeti amente .
Hasta aquí el filó ofo esco ·s hacen urado la ubstancia
materiale
ahora s propone exponer su objecion
de la
substancia spiritual el yo . 1 espíritu o ~a ~o~ci ncia, ~o que
uele llamarse el o es el sujeto como pnnc1p10 determ~nante
del mundo del conocimiento o de la acción.
n te sentido se
entiende por ujeto el alma como substancia a la ual on
inmanentes ciertos caracteres o de la cual emergen
d terminadas ac ion s. Ari tóteles eñala n su Metafísica
170

que 'el sujeto es aquel lo d lo que s puede decir todo, pero
que a su vez no puede ser dicho de nada". De esta manera el
alma es el substratum inmutable e inmaterial en que e tán
soportadas nuestras vivencias p íquicas las cuales son
diferentes distinguibles y separables unas de otras .
Asevera que cuando penetró en lo - que se llama mi yo
"siempre tropiezo con alguna u otra particular percepción d
calor o frío ... amor u odio, pena o placer.
unca puedo a ir a
mi yo en ningún momento in una p rcepción ... cuando por
algún tiempo mis p rcepciones son suprimidas como durante
un profundo sueño dejo de darme cu nta de mi yo
ciertamente puede decir e que no e i to . 9 Esto no quiere
decir, según Hume que no e pueda hacer referencia al yo ',
al alma · lo que suc de e que no existe el ' yo '
como
ubstancia o soporte de nue tros hechos psíquicos
ino
únicamente como un conjunto de percepciones o i encía
unidas por asociación.
Así pues el yo sub tancial no existe, lo único que tiene
realidad son nuestras percepciones las cuales al ser asociada
hacen surgir en nosotros la ilusión de que existe el ' o como
ubstancia e piritual. En efecto, Hume se atreve a afirmar qu
el yo" no es más que un manojo o col ción de diferentes
percepciones que se suceden unas a otra con inconcebible
rapidez, y que se hallan en un perpetuo flujo y movimiento ...
La mente es una suerte de teatro donde varia percepciones
uc sivamente hacen su aparición pasan repasan se alejan
e combinan · en una infinita variedad de posturas y
ituaciones.. .
on únicamente las sucesivas percepcione las
que con tituyen la mente .. . ' 1º i el espíritu es comparable a
un teatro Hume es todavía más pr ciso cuando sustenta que e
un teatro cuyo lugar desconocemo como tampoco nada
sabemos de los materiales de que está compuesto .
1 dolor y el placer las pasione y las sensaciones, la
alegría y la tristeza se suceden unas a otras· pero de ninguna
de esas impresiones se origina, a juicio de Hume la idea del
yo. Hay sin duda en I la preocupación por determinar la
impr sión que origina la idea de ubstancia espiritual. En una
palabra somete a examen el problema de la identidad per onal
y de la hipótesis de la inmaterialidad del alma . Asegura que
no han faltado quienes imaginan que en todo momento " omos
íntimamente conscientes de lo que llamamos nuestro YO ...
171

�que estamos ciertos ... de una demostración de su perfecta
identidad y simplicidad". 11
Todavía más, se pregunta si es permanente o transitori~ la
impresión de la que pudiera derivar~e la ide_a del Y?· Est_1?1a
que el yo o la persona no ~s red_uct1ble a nmg~na_ 1mpres1on,
sino que sentimos su ex1stenc1a y su cont1nu1dad en la
existencia.
Entiende por impresiones todas nuestras
sensaciones, pasiones y emociones, en su primera apariencia
en el alma. "Si alguna impresión -dice- da origen a la idea
del yo esa impresión debe continuar siendo _invariablemente la
misma durante todo el curso de nuestra vida, puesto que se
supone que el yo .existe según esa manera. Pero no exis~e
ninguna impresión constante e invariable" . 12 De aquí conclu~e
que no hay una impre ión permanente de la substancia
espiritual.
Sin embargo, existe un pasaje del Tratado en el que
abandona lo que con anterioridad había sostenido de que la
impresión continua de 1 yo no existe, cua?do expresa q_ue "1 a
impresión que tenemos de nosotros mismos ~stá siempre
íntimamente presente para nosotros".
uestra idea del yo,
entendida como identidad personal, tiene su origen en un
continuo proceso del pensamiento en el que las ideas_ ,se van
enlazando entre sí. No hay duda que toda percepc1on que
forma parte de nuestro yo constituye, de acuerdo _co_n Hume,
una realidad distinta que existe separada y se distingue de
cualquier otra percepción.
En consecuencia, la identidad no es algo que pertenezca a
esas percepciones diferent~s y q_ue las una _entr~ sí,. ~ino más
bien lo único que puede umr las ideas en la 1ma1grnac1on son la
semejanza, la contigüidad y la causalidad. De esta man~ra el
hombre como yo espiritual es un mero desfile de percepciones;
pero la identidad que le adjudicamos es una inv~nción nuestra,
algo puramente ficticio. Por esta razón Hume sustenta que lo
que nosotros llamamos espíritu no es más que un haz o
colección de percepciones o vivencias; pero el yo, como
substancia espiritual que soporta o sostiene nuestras vivencias,
carece de realidad.

las cualidades sensibles. Berkeley por su parte aniquila dicha
substancia cuando afirma que el ser de las cosas consiste en
ser perc i_bid.~s, "no pueden ... subsistir fuera de un espíritu que
las perc_1ba , se agotan en meras ideas o representaciones.
Esta tesis es aceptada por Hume, pero la hace extensiva a la
substancia espiritual. Cuando la ~onciencia es sometida a
examen ~o _encontramos junto al percibir un yo que percibe.
Por cons_1gu1e~te, el alma, lo que llamamos el yo, no es sino un
haz de v1vencras o percepciones.
Imbuido del empirismo que representa, enseña que el
significado de un concepto consiste en establecer la
percepción de donde procede. Esto quiere decir que para el
pensador escocés la rel_ació_n entre causa y efecto sólo puede
conocers~ por la expen~nc_ia, pero de ninguna manera por la
pura razon, ~sto es a pnon. Su gran aportación reside, pues,
en t haber
aplicado esta demanda a la causalidad. "Ahora b'1en,
· 'f
es o ~1gn1 1ca que _la conexión entre causa y efecto, aún
d~spues d~ ha_ber sido hallada por la experiencia, continúa
siendo arbitraria y carente de cualquier necesidad objetiva". 13
. Para empezar, Hume se propone precisar el origen de la
idea de causalidad. Encuentra que ésta debe proceder de
alguna relación entre los objetos.
Estos, a su vez,
conceptua_dos como causas o efectos son contiguos. Por ello
se puede Ju_zg_ar la contigüidad como esencial a la causalidad.
Observa as1m1smo que si hay algo fundamental en la relación
entre causas y ~fect~s es "la prioridad de tiempo en la causa
antes del efecto . Sin embargo, un objeto contiguo y anterior
~ ~tro no por el lo ha de ser considerado como causa de este
ultimo. Vemos de ordinario que las cosas acaecen de un modo
~egular, ~on todo Hume_ considera que "no hay en la metafísica
ideas . ~as oscura~ e,, inciertas que las de poder, fuerza 0
~onex,_on necesana.. .
por la sencilla razón de que "es
1mp~s1ble para nosotros pensar en algo que no hayamos
sentido pr_ecedentemente sea me'diante nuestros sentidos
externos o mternos". 14

De esto concluye Hume que tanto la substancia material
como la espiritual constituyen una ficción. ~ La "cosa" o
substancia corpórea era para el materialismo e( substrato de

. Así, pues, ~i, la experiencia externa ni la interna nos dan
ninguna 1mpres1on de cómo las causas producen los efectos
Sabemo:, efectivamente, que el calor invariablement~
?campana ª. la llama; p~_ro no hay razó~ para conjeturar 0
imaginar ~ual es la conexión entre ellos. Por el simple hecho
de que exista un enlace entre dos objetos por ser contiguos y

172

173

�anterior uno respecto del otro, no es razón suficiente se gún
Hume para pensar a uno como causa y al otro como efecto. En
la experiencia - dice - "un acontecimiento sigue a otr~; pero
nunca podemos observar un enlace en1re ellos. Parecen Juntos ,
,, IS
pero nunca en 1aza d os .
Si se aplica por ejemplo el principio de causalidad al
fuego y al calor, lo único que captamos_ es una suces1on
temporal, un antes y un después, pero de n 1ngt1na manera ~na
conexión necesaria. Aún cuando hasta ahora hayamos sentid o
calor cada vez que aparece el fuego, no existe na~a que no ~
permita concluir lógica y racion_almente_ que as1 sucedera
siempre y necesariamente. Esto qu1e~e decir que para Hume es
imposible que el principio de causalidad pueda estar fundado
en la razón . Por el lo lo más razonable en ~u concepto es
recurrir a la experiencia, si es que se qu ¡ere realmente
fundamentarlo. Y lo que la experiencia nos hace ver es ~~e
entre los fenómenos del mundo físico existe u~a relac1on
constante y temporal, pero no una conexión necesana.
Si por experiencia en el pasado hemos percibido q~e a un
fenómeno le sucede otro temporal y constantemente, digamos
que cada vez que se enciende fuego s~. experi~enta ca.lor, no
hay nada que nos permita de una suces1on entre dos fenome~?s
pasar a concluir que lo que entre ellos existe es una cone~1on
necesaria. Si con frecuencia observamos que estos dos t_1pos
de hechos coexisten y se suceden en el tiempo, llamamos al
primero causa y al segundo efec_to, .:sto es se fo~ma ~ntre esas
dos representaciones una asoc1ac1on de experiencia de tal
manera, que al aparecer en la conciencia la i?ea de fuego
(causa) le asociamos !JOT hábito o costumbre la 1_dea del calor
(efecto). Así, la necesidad causal según H~me_ l,eJOS ~e s~r ~na
realidad objetiva queda reducida a una dus1on ps1colog1ca .
Esto significa que para él la ciencia se suste~ta con ~~yor
certeza en el hábito y la costumbre que en la razon y la log1ca .
El enlace entre dos hechos requiere ser registrado como
invariable para que se engendre en nosotr~s el habito que no s
permita presumir una conexión necesarta, y nos . ~leve a
reflexionar en uno de los término s cuando se man1f1este el
otro. De todo esto Hume resuelve que el origen de la_
de
causa se resume diciendo que "después de una repet1c1on de
casos similares, el hábito. hace que el espíritu espere la
aparición de un acontecimiento de su acompañante usual, Y a

i?~ª

174

creer que éste existirá". En efecto, a juicio de Hume, la más
eminente figura del pensamiento filosófico británico la
ca~salidad no es objetiva sino subjetiva y psicológica:' un
obJeto que sea anterior a otro y al mismo tiempo unido a él
hace que la idea del uno disponga al espíritu a formarse la idea
del otro.
Por con~iguiente, el considerar que dos hechos, el fuego y
el calor estan juntos en la realidad exterior llevó al hombre a
concebir que esos dos acontecimientos están unido s 0
enlazados en su imaginación. Por ello, en el hábito del
espíritu está el origen de la idea de causalidad. Cuando una
persona es colocada repentinamente en alguna parte del
~u"?º• en lo que primero que repara es en un suceso
s1gu1endo a otro, es decir que los objetos se suceden de modo
continuo. Y si habiendo obtenido más experiencia esa misma
~erso_na se percata que los fenómenos están unido s
1n~ar1ablemente entre sí, entonces deducirá que un fenómeno
e~•st_e por la ~p~rición de otro; pero de lo q_ue no llega a tener
nrngun conoc1m1ento es de la causa, esto es de por qué uno de
los objetos p~oduce el otro, cuando no hay argumentaci ó n
alguna que lo impulse a realizar esa inferencia .
. Nadie después de haber visto que un cuerpo se mueve
impulsado por otro , puede inferir - indica Hume- que cualquier
otro . cuerpo se moverá después de recibir un impulso
semeJante. Esto significa que las inferencias derivadas de la
experiencia no son producto de la razón sino de la costumbre .
Fue Spinoza quien alguna vez expresó que " pertenece a la
naturaleza de la razón, considerar las cosas cerno necesarias ".
Pues bien, deseando conocer la idea de conexión necesaria
Hume s_e lanza a la _búsqueda de los orígenes de donde pueda
ser posible que derive esa idea . "Cuando miramos - dice- en
torno nuestro hacia los objetos externos y consideramos !a
operación de las causas, ni en un solo caso somos capaces de
descu?rir algún poder o conexión necesaria, alguna cualidad
~ue ~incule el efecto con la causa y que hace que uno sea la
1nfal1ble ~onsecuencia de la otra. Solamente encontramos que
uno efectivamente, de hecho, sigue a la otra. El impulso de
una bola de billar va acompañado del movimiento. en la
segunda. Esto es lo que aparece a los sen tidos externos . La
mente no siente ninguna sensación o impresión interna
proveniente de esa sucesión de objetos. Consecuentemente, en
175

J

�ningún simple y particular caso de causa y efecto hay algo que
•,
• ,, 16
pueda sugerir la idea de poder o conex1on necesana .
. Esto es así, porque del hecho de que un objeto se deje ver
no es posible formarse un juicio sobre cuál es el, ~fecto q~e
habrá de producirse. No hay nada en el mundo f1s1co, se~un
Hume, que nos haga imaginar que de alguna cosa pudiera
seguirse algún otro objeto al que pudi~ra lla~·arse ~u efe_cto .
De aquí colige que aún cuando en el universo un obJe~o sigue
a otro en sucesión ininterrumpida", no nos dan la idea de
conexión necesaria. Esta surge por la inclinación que produce
"la costumbre de pasar de un objeto a la idea de su habitual
acompañante". Por más relacionados que se encuentren a la
vista dos objetos no nos producen la idea de que entre ellos
están conectados necesariamente.
Más bien, conexión .y
necesidad son, a juicio del filósofo escocés, cualidades de las
percepciones, no de los objetos, no percibidas en los cue~pos
sino sentidas interiormente por el alma. En suma, la necesidad
existe en la mente, no en los objetos.
'
Con frecuencia escuchamos que hay una ley de causalidad
según la cual existe ·una conexión necesaria entre causas y
efectos; es decir que dadas ciertas condiciones de carácter
natural éstas pueden producir determinados resultados. Hume
sustenta que viendo los objetos de la naturaleza que nos
circundan y pensando en la acción de las causas, " .. . nunca
podemos , en ningún caso particular, descubrir un poder o
conexión necesaria, una cualidad que une el efecto a la causa y
hace del uno una consecuencia infalible de la otra . Sólo
encontramos que el efecto sigue realmente a la causa. El
impulso de una bola de billar va acompañado del movimi~nto
de la otra . Esto es todo lo que aparece a los ·sentidos
externos" . 17
En resumen , no hay impresión original alguna de la que
proceda la idea de causa, como tampoco hemos visto la
conex1on necesaria. Por los sentidos captamos hechos, pero
jamás leyes basadas en conexiones necesarias. La causalidad
presenta según Hume tres aspectos que deben ser resueltos,
previo examen y discusión de las razones en que se sustentan
cada uno de ellos. No habré de profundizar en el tema,
simplemente diré que para este filósofo la causalidad puede
ser tres ·cosas: secuencia temporal , contigüi'dad y conexión
necesaria.
La primera significa que el efecto debe ser
17 6

precedido por la causa . La segunda lleva en sí la idea de que
1~ causa debe tocar al objeto que manifiesta al objeto .
Finalmente, la conexión necesaria implica que al darse la
causa, debe seguirla el efecto inevitablemente .
~esp,e~to al tercer aspecto, considera que nada de fo que
~n c1ent1f1co puede _venir en conocimiento de una cosa que se
ignoraba es necesano en un sentido -lógico y racional. Toda
cr~encia se origina más bien de la habitual .conjunción entre un
obJeto y algún otro . "En otras palabras:
habiendo visto
- apunta !fume- , en muchos casos, que dos clases de objetos
cu~lesqu1era -,11ª?1ª y cafor, nieve y frío - , siempre han estado
unidos entre s1 s1 la !Jama o la nieve se presentan nuevamente
a los sentidos: la mente es llevada por la c-ostumbre a esperar
calor o fno , y a creer que tal cualidad existe
efectivamente ... " 18
Pues bien, este pasar del pensamiento de la causa al efecto
no es, a su modo de juzgar, algo que derive de la razón sino
que p_roc~de ni más ni menos que de la costumbre y 'de la
expenenc1a . De este modo, cuando observamos un hecho
esperamos otro que permanentemente le sigue . Precisamente ,
el _h aber tomado de
ewton la teoría de la gravitación en
~al1~ad de _mod,el~ le permitió a su teoría de la asociación en el
amb1to ps1colog1co, describir las leyes que hacen posible
trabar u_na_ repre~entación con otra u otras . Es por ello que un
acontec1~1en~o inex_pl icable de la naturaleza lo constituye "el
que las 1de_as de º?Jetos o eventos sucesivos y contiguos que
?Pªr~cen . ~1empre Juntos en la experiencia se asocien en fa
1maginac1on, presumiéndose por tanto un·a conexión causal
entre ambos" 1~
Poseído de un escepticismo, Hume refuta a los estudiosos
de la ontología que defienden la creencia según la cual el alma
Y el mu_ndo exterior constituyen cada una de ellas una realidad
sustanc~al. . En oposición a ellos, la reflexión que hace Hume
sobr_e s1 m1~mo hace que no pueda ,percibir otra cosa que no
~ea percepc1on~s .. ,Por consiguiente, lo que forma el yo según
el es u~a asoc1ac_1on de percepciones o vivencias , pero como
sustanc~a no existe .
Lo mismo sucede con la realidad
sustancial del mundo externo. Cuando pongo Ja atención en
una mesa , lo que percibo no es esta cosa a ia que llamo mesa
lo q_ue hay ante mí es un haz o colección de percepcione¡
particulares que al asociarse entre sí forma,n en mí la creencia
177

�de que la mesa existe. Por lo tanto, el mundo ~o exi~t~, como
sustancia, más bien es producto de una compos1c10n de
percepciones.
Después de haber abordado temas relacionados con la
metafísica tradicional, la cual le confería al mundo _Y al alma
el carácter de sustancias Hume infiere en cambio que la
metafísica es imposible.
El mundo Y ~I . alma, que
corresponden en la metafísica antigua a la, sustanc1~ et~rna_ e
interna, son, para el filósofo que desperto a Kant e . sueno
dogmático", ideas ficticias, ya que no les corresponde ninguna
impresión.
Descartes que había iniciado la cuestión metafísica, apunta
Manuel García Morente, acerca de si e~isten o no las
sustancias llegaba a la conclusión de que existo yo, el mu~do
y Dios. P~steriormente, Berkeley enfatizaba dici~~do que s1 el
mundo se agotaba en una vivencia o represen_t~c1on, en,to~ces
solamente existo yo y Dios , pero no la extens1on . _Por ultimo '.
Hume terminaba asegurando que en virtud de que n I el al_ma, 01
el mundo, ni Dios existen, puesto que no son sustancias, lo
que existe son solamente vivencias .
Del mismo modo que la composición que_ resulta de la
mezcla de mis vivencias se refiere a cosas inventadas por
nuestra imaginación, sin embargo, lo que hay no son
sustancias sino únicamente vivencias. Por otro lado, el que
junte de 'manera arbitraria mis vivencias, dándole a _esa
composición el nombre de yo, si~ qu~ a esa p~labra l_e
corresponda una determinada sustancia ex1stent_e en s1 ~ por s1,
sea el alma O el yo, es algo que carece de sentido ~venguarlo .
Concluyendo, si el mundo y el alma no existen como
sustancias en sí y por sí, Juego solo puedo tener ~e _el las una
creencia . Creo que esta mesa existe, porque el habito por la
asociación de ideas me ha acostumbrado a creerlo de esa
manera . Asimismo, creo que el alma existe,. diría_ Hume, en
virtud de que el hábito de asociar _mis v1venc1as me ha
determinado a proceder creyendo que as1 sucede.
La idea de causalidad fue objeto de profundas crít_icas en
el pensamiento filosófico de la antigüedad, 1~, cual hizo ~~e
esta idea fuera concebida como una 'suceston o conex1on
cronológica constante, base de la previsión . de . los
acontec\mientos". Se pensaba que la constancia y un1form1dad
178

temporal de la relación de sucesión garantiza que el efecto sea
previsible a partir de la causa, aunque no sea deducible de
ella. El examen que realizó Hume de la causalidad lo condujo,
partiendo de la impresión de una causa y un efecto, a concluir
que no es posible que pueda existir una cualidad o conexión
necesaria que una el efecto a la causa.
Puedo tener la impresión de calor y la impresi.ón de
dilatación, pero lo que este filósofo no encuentra es el enlace
que junte y haga que uno de ellos sea el resultado infalible y
necesario del otro. Por consiguiente; de acuerdo con él es
vana la pretensión de querer predecir el advenimiento de un
efecto determinado si no se recurre a la observación y fa
experiencia . Estas, junto con la uniformidad que manifiestan
la repetición periódica de determinados hechos similares , han
dado origen al hábito de creer que esas regularidades tendrán
- lugar también en el futuro y harán posible la previsión.
"Luego esto de la causalidad es otra ficción, como el yo, como
la existencia, como la substancia. Son haces, asociaciones de
ideas" . 20
El que basados en los conceptos de causa y efecto
llevemos a cabo la conexión de un hecho con otro es algo que
es producto del hábito que nos acostumbra a creer en el
advenimiento de uno de ellos después · de haber visto el
anterior. Estamos, pues, frente a una creencia que tiene su
fundamento en la psicología y que hace proceder la reacción
de causa y efecto del hábito y la costumbre.
El agujero en el que Hume estaba sumido parecía no tener
salida. El único camino que podía emprender era volver de
nuevo a las antiguas certezas de explicar, pensar y predecir de
acuerdo a la ley de la causalidad y el principio de la
uniformidad de la naturaleza. Tenían para él estos principios
una credibilidad tal que el obrar habitual de los hombres
estaba regido por ellos. Los ontólogos creían que el mundo y
el alma tenían realidad sustancial. Hume, por el contrario se
las niega. El alma es un simple montón o colección de
percepciones; a su vez el mundo, las cosas, no es sino una
colección de impresiones unidas por la imaginación designadas
por nombres determinados . Así como los académicos hablaban
de duda, también Descartes dudaba de algunas opiniones
suyas , llegando a suspender todo juicio acerca de ellas . Por su
parte, "según Hume, una vez que el filósofo ha decidido poner
179

J

�en cuestión sus hábitos de pensamiento y creencias naturales,
cuanto más indague, más profundamente quedarán minados" .21

objeto de un señalado interés y preocupac1on por la filosofía .
Hizo de ésta su más ferviente e intensa ocupación hasta
volverla una investigación empírica del ser humano, opuesta a
la tendencia filosófica de convertir al hombre en simple objeto
de especulación . Fue Hume no sólo uno de los más destacados
representantes de la Ilustración , sino que la lectura de sus
libros tuvo la virtud , como diría Jeremías Bentham, de hacer
que su s ojos " se librasen de cataratas " . Entre sus cualidades
más relevantes estuvo siempre la de ilustrar el entendimiento
de s~s se~ejantes . Su filosofía ha sido vista como un diálogo
consigo m1smo, en la qu~ el escéptico y el dogmático tratan de
llegar a un acuerdo entre sí.

No asumió resistencia alguna a ser considerado como
escéptico; por el contrario aceptó esa denominación teniendo
conciencia de su lucha encaminada a destruir dogmas que
parecían inconmovibles . Aún cuando se llamaba a sí mismo
escéptico, fue finalmente juzgado como precursor del
positivismo . La creencia en la realidad del mundo y del yo ,
según Hume, constituyen realidades ficticias derivadas de la
imaginac1on. Escéptico al fin, sostiene que no. solamente no
conocemos cómo son las cosas , sino que no sabemos si en
realidad existen.
o hay más que una realidad de la que
tenemos certeza : nuestras percepciones . El mundo exterior ~o
existe, pero el hábito o costumbre de creer en él no lo
podemos extirpar de nosotros . Como tampoco la duda acerca
del mundo es posible que la excluyamos . En otras palabras ,
considera que es inexplicable saber si el mundo existe o no.

Notas bibliográficas
1

David Hume : Tratado s o br e la naturalez a humana. Selecc iones
de Hume , compilado por Charles W. Hendel. Editorial Angora,
1959 , p . 29 .

Albert Einstein no se explicaba cómo después de leer a
Hume algunos filósofos que lo sucedieron se dedicaron a
escribir textos tan insustanciales y poco claros. Sin embargo ,
es indudable la poderosa influencia que ejerció sobre los más
sobresalientes sistemas filosóficos que vinieron después. Se
podría ver en este pensador una anticipación del positivismo
por la marcada inclinación que manifestó por la observación
de los hechos; pero podría ser juzgado también como un
escéptico puesto que puso en duda nuestro conocimiento sobre
la existencia de las cosas .
Más sería posible estimarlo
también como el filósofo que habiendo tomado de Newton el
método de investigación experimental, resolvió aplicarlo a la
investigación del ser humano.
En efecto, sustentaba que así como los cuerpos se mueven
en el universo de un modo uniforme y regular;, siguiendo las
leyes de la mecánica clásica newtoniana, otro tanto sucedía
con la conducta del hombre cuya regularidad estaba regida por
la causalidad. La misma previsión que puede hacerse de los
fenómenos naturales es posible llévarla a cabo con la manera
como los hombres dirigen sus acciones y gobiernan su vida , es
decir con su comportamiento .
Durante su vida se ocupó de tareas muy distintas. Fue
diplomático, soldado, político, bibliotecario; pero también fue
180

2

lbid. p. 30 .

3
Jo sé Ferrater Mora : D icc ionar io de f il os ofía. Tomo l.
Editorial , 1980 , p. 23 5 .
4

Alianza

David Hume : Tratado s obre la naturaleza humana. 1959 , p. 32 .

5
Ernst von Aster : His toria de la Filosof ía . Editorial Labor, 1956 ,
p. 287 .
6

Franc iseo Romero : Historia de la Filos of ía mo derna . Fondo de
Cultura Económica , J 959 , p. 228 .
7

Michele Federico Sciacca. His toria de la Filos ofía . Luis Miracle ,
Editor, 1954, p. 364 .
8

Nicola Abbagnano : Dicc ionario de Filos ofía . Fondo de Cu ftura
Económica , 1963 , p . 1103 .

9

David Hume. Tratado sob r e la naturaleza humana.
1959 , p . 86 .
.

10

!b id. p. 87 .

11

!bid. p. 85 .

12

!bid. p. 86 .

I8 l

�Nicola Abbagnano: Historia de la Filosofía. Tomo 11. Montaner
y Simón . 1995, p. 272.
13

Selecciones de Hume: Investigación sobre el entendimiento
humano. 1959, p. l 3 J.
14

Citado por Josiah Royce en El espíritu de la filoso/fa moderna.
Editorial Nova, p. 102 .
lS

Selecciones de Hume: Investigación sobre el entendimiento
humano. 1959, p. 132.
16

17

Josiah Royce . Opus Cit . p. 1Ol.

18

David Hume: Investigación sobre el enten_dimiento humano. 1959,

p. 102 .
James oxon : la evolución de la filosofía de Hume .
Universidad, 1987, p. 93.
19

Alianza

Manuel García Morente : Lecciones preliminares de Filosofía.
Editorial Porrúa. Colección "Sepan cuantos", No . 164 , 1994, p.
144.
20

21

James Noxon : Opus . Cit. p. 25.

182

Sección Segunda

LETRAS

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                    <text>40

.Sobre los procesos institucionales, a los cuales hay que hacer alusión aquí
constantemente, existe una bibliografía amplísima que se puede verificar por un
instrumento de trabajo reciente muy útil, me refiero al CD-ROM « IUSTITIA.
Congresos del Instituto de Historia del Derecho Indiano. (Actas y publicaciones).·
Digibis-Fundación Hemando de Larramendi. ISBN : 84-931401-1-2 (Madrid 2000).
41

.Cfr. Ethelia Ruiz Medrano, Gobierno y Sociedad: Segunda Audiencia y Antonio
de Mendoza. Zamora, Michoacán 1991.

42

Cfr. José Ignacio Rubio Maflé, El virreinato. Segunda edición. 4 vols. México
1983.

43

Cfr.por ejemplo el estudio de caso de Woodrow Borah, La transición de la épopa
aborigen al período colonial: el caso de Santiago Tejupan, en: Jorge E. Hardoy y
Richard P. Schaedel,eds., Asentamientos urbanos y organización socioproductiva en
la historia de América Latina. Buenos Aires 1977, pp.69-88; también Rik Hoekstra,
Two Worlds Merging. The Transformation of Society in the Valley of Puebla,15701640. Latín America Studies,vol.69. CEDLA, Amsterdam 1993, para citar sólo dos
ejemplos del aluvión de la bibliografía.
44

Sobre el desarrollo urbano y su historia cfr. el panorama historiográfico de Horst
Pietschmann, Stadtgeschichte des kolonialen Iberoamerika in der Historiographie der
Nachkriegszeit, en: Jesús Ma. Usunáriz Garayoa, ed., Historia y Humanismo.
Estudios en honor del profesor Dr. Valentín Vázquez de Prada. 2 vols. Pamplona
2000, vol. 1, pp. 419-441.
45

Cfr. Woodrow Borah, El Juzgado General de Indios en la Nueva Espafla. México
1985.

46

Cfr. Abelardo Levaggi, coordinador, El aborigen y el derecho en el pasado y el
presente. Buenos Aires 1990.

47

Cfr. Horst Pietschmann, Estado y Conquistadores: Las Capitulaciones, en: Historia
(Santiago-Chile), vol. 22, 1987, pp. 249-262.
48

Si bien no registra toda la legislación de Carlos V para América, se encuentra gran
parte de la que aquí interesa en Richard Konetzke, Colección de documentos para la
historia de la formación social de Hispanoamérica. 5 tomos en 3 vols. Madrid 19531962, vol. I ; los documentos nos. 32- 244 provienen de la épóca del emperador y
facilitan una visión global de su política respectiva.

49

Iannis Genesii Sepulvedae de regno &amp; regís officio libri tres. Koln 160 I ( de este
libro salió, por cierto,anteriopnente una edición en Aragón, Léri1da 1571 ); Bartolomé
de las Casas, De imperatore seu regia potestate. Speyer ( Spira) 1571 .

794

Sección Quinta ,

COMENTARIOS
y
RESEÑAS

�BREVE COMENTARIO A LA OBRA
"REPERTORIO DE CASOS Y NOCIONES DE ÉTICA"
Dr. Agustín Basave Femández del Valle
Presidente Honorario Vitalicio de la Sociedad
Mexicana de Filosofía y Director d,el Centro de
Estudios Humanísticos de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
La vida humana -que duda cabe- tiene una textura ética. Las
acciones humanas, para ser verdaderamente humanas, tienen que tener
justificación. En cuanto el hombre prefiere la realidad buena, estamos en el
ámbito de la justificación, del contenido. El ajustamiento de las conductas al
mundo de la moral, ha permitido que se hable de la moral como estructura.
Inútil ha resultado la pretensión de huir de la ética, para subsumir esa
dimensión del hombre en un psicologismo barato. Nada decimos contra el
legítimo ámbito de la psicología, pero una Qosa es la psicología y otra cosa
es la vana pretensión de tragar toda la dimensión ética del hombre para
reducirla a complejos psicológicos. ¡Estulto reduccionismo!
Luz García Alonso, notable tratadista de ética, nos presenta una
nueva obra intitulada "Repertorio de Casos y Nociones de ética " (Editorial
• Centro Universitario de la Ciudad de México, México, D. F., 1999).
Personalmente considero a la autora Luz García Alonso, como la más lúcida
y valiosa filósofa, en México, de nuestro tiempo. Agradezco cumplidamente
a la Doctora García Alonso, la cordial dedicatoria impresa que me dirige, en
compañía de otros dos colegas y amigos. Correspondo a esa antigua, noble y
fiel amistad que nos honra a ambos. Quiero destacar, en breve comentario, el
provecho que se obtiene tras la lectura de su nueva obra. Después de su
"Ética o Filoso/la moral", publicada en 1986 por la Editorial Diana, nos
obsequia ahora un repertorio de casos acompañado de un apretado resumen
de nociones básicas en materia de ética general y de .ética especial. Su libro
está estructurado en tres capítulos y dieciocho artículos. Por la estructura
misma, que aúna el repertorio de casos y el prontuar-io ético, viene a llenar
un vacío en la bibliografía mexicana. Los casos morales tan bien escogidos
son pautas para los estudiosos que se inician en la materia ética. Plantean
problemas, incitan a la meditación teorética y a la decisión práctica. Hay
casos con orientación moral, otros con orientación que señala las fuentes de
moralidad, casos en que el fin o las circunstancias cambian la especie del
objeto y útiles ejercicios para determinar la especie moral, la calificación y
el grado respectivo de bondad o maldad de los actos. No todo se reduce a
esta acumulación de casos diversos, sino que viene un gracioso cuento-caso
de Camiia Matacarnantes con el análisis de los problemas concretos
planteados en el cuento. El libro concluye con invitaciones para realizar
797

�ejercicios éticos, eminentemente prácticos. No voy a exponer la pluralidad
de casos ofrecidos por la autora, me limitaré a poner de relieve la utilidad de
las nociones sintéticas de ética, que ayudan, en forma n~table, al desarrollo
de una cultura ética valiosa y al desarrollo pers011a1 del criterio moral.
A la luz de la filosofía aristotélico-tomista, Luz García Alonso
'empieza por examinar las exigencias de la conducta ética orientada al fin
último de toda la vida humana. Deslinda el orden técnico -o del hacer- del
orden moral. El fin del hombre es la vida feliz. La moral nos impulsa a
realizamos en todas nuestras dimensiones humanas. Consiguientemente, hay
que tener una visión integral de la persona: la intemporali~ad, la interioridad,
la apertura espiritual, la naturaleza y división del acto.ivoluntario. El acto
voluntario queda anulado por falta de empleo rayional, temporal o
definitivamente. La ignorancia es otro factor que suprime el carácter
voluntario del acto. Si la ignorancia es invencible no hay culpa moral.
Era necesario que la autora suministrase los criterios de moralidad,
la recta razón ( criterio próximo) y la ley natural (criterio remoto). La
conciencia es, a diferencia de los otros dos criterios, el criterio subjetivo de
moralidad. Necesitamos obedecer a la ley moral y a la conciencia. Para ello
es preciso formamos una conciencia recta, acorde con la ley moral. La recta
razón nos insta a gobernar las pasiones y a solidarizamos con nuestros
semejantes. Objeto, fin y circunstancias constituyen .las fuentes de la
moralidad. Hay quienes piensan que la ética es un, saber carente de
cientificidad. La afirmación proviene de un cientificismo desorbitado,
reduccionista y ciego para las ciencias filosóficas. Justamente la ética es una
ciencia filosófica que trata de asuntos necesarios y llega, con todo rigor, a
conclusiones ciertas. Por supuesto que.,para llegar a conclusiones ciertas no
se requiere el modo geométrico a la manera de Benito Spinoza. Toda ética
es primariamente ciencia especulativa y secundariamente ciencia práctica.
En rigor, no cabe una mera ciencia práctica sin el apoyo de la ciencia
especulativa. Por_eso cabe decir, que la ética es una ciencia teórico-práctica.
Si queremos llegar a nuestro último fin, es preciso que actuemos a la altura
de nuestra dignidad absoluta, comportándonos de conformidad con la recta
razón. La moralidad no coarta la creatividad y el ejercicio de la libertad, pero
sí estudia el fin y los medios de los comportamientos humanos. El mal
-desacuerdo con la recta razón- nos impide la consecutlón de la felicidad
suprema. Hacer el bien a las personas es norma de benevolencia que rige
toda la existencia humana. Los más perfectos y los más -semejantes merecen
más amor. El orden del amor emp,ieza por Dios, continua con el amor al
propio "yo" y se prolonga hacia el amor a los otros. El bien común temporal
-meta de la ética cívica- no es extraño a la moral, aunque se trata de un fin
intermedio infravalente. Trátase de un bien útil más que ~e un bien honesto.
En la creación, sólo la persona es lo absolutamente digno por su naturaleza

798

espiritual. Los seres infraespirituales carecen de dignidad. Las luces de la fe
complementan a la luz de la razón natural. La ética nos deja en los
umbrales de la religión. Además de la vía didáctica para desarrollar los
tei:na~ ~ticos,_ ~ue la aut?ra desarrolla en ejemplos prácticos para obtener
prmc1p1os teoncos que sirvan de pautas generales de conducta, no olvidan
los fundamentos metafísicos que toda moral tiene.
.
Cuando estamos ante una disyuntiva de enfrentarnos a una elección
errónea, cualquiera que sea la posibilidad que escojamos, resulta lícito actuar.
a favor del mal menor. Lo que no cabe, es intentar o querer directamente un
acto intrínsecamente malo. El principio del mal menor sólo rige si las dos
alternativas contempladas son las únicas posibles. En todo caso, nunca es
lícita la cooperación formal al mal o la cooperación material inmediata a una ·
acción intrínsecamente mala.
.
Las virtu~~s, infusas, innatas y adquiridas por su origen;
mtelectuales y voltt1vas por las facultades que perfeccionan, son habitudes
buenas. Las virtudes cardinales -fuente de todas las virtudes prácticas- son la
prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza; la primera intelectual y las
tres últimas volitivas. Volitivas porque gobiernan permanentemente la razón
sobre los apetitos. La doctora García Alonso ha realizado, en apretado
resumen, el estudio de cada una de las virtudes y la conversión de las
virtudes (innatas que se convierten en virtudes terrenas adquiridas).
Una vez conclu~do el estudio de la ética general, la Doctora pasa a
ofrecer su "Síntesis de Etica Especia?': la persona humana y sus bienes, los
deberes respecto a las personas y la manera ética 9e sortear las cierta~
dificultades para superar el relativismo moral. Para los que se inician en ética
y para los mismos profesores universitarios que imparten esa importantísima
materia, esta nueva obra de la doctora García Alonso ofrece una segura guía
por los territorios de la moral y un ejercicio loable par.a formarse un criterio
ético que nos sirva de pauta desde que tenemos el uso de la razón hasta que
nuestra vida concluya su "Status Viatoris". La contribución a la ética de
habla española, que realiza Luz García Alonso en esta nueva obra por
nosotros comentada, resulta muy provechosa para la didáctica moral y para
la criteriología ética.

799

�ENTRETELONES DE LA POLÍTICA MEXICANA ·

Jorge Carpizo
Anatomía de perversidades
-Reflexiones sobre la moral pública en MéxicoDr. Ricardo Miguel Flores
Centro de Estud,ios Humanísticos -UANL
El gradual abandono de un ideario noble, generoso, nutrido en mucho
de lo mejor de nuestra historia, por parte de la clase política adscrita al hasta
hace poco partido mayoritario, ha traído -entre otras negativas
consecuencias- un enrarecimiento de la política, caracterizado por
asesinatos, vendettas, escándalos de corrupción, y una serie de revelaciones
que han dejado a muchos ex-funcionarios con una reputación punto menos
que destruída.
El progresivo apoderamiento de los principales ::argos del gobierno -y
del partido- por parte de cuadros marcadamente tecnocráticos y globalistas
ha dejado al país en un estado de impresentable re~aca y desmantelamiento
institucional, terreno más que fértil para el enseñ9reamiento del país por
. parte del primer grupo que se presentara como "diferente", "honesto",
"eficiente", y demás calificativos que hasta la saciedad se blanden en las
contiendas políticas al uso casi en todo el planeta, así resulte que a la postre,
-fundamentalmente por los compromisos previamente contraídos con el
exterior- el "cambio" resulte, en "más de lo mismo", y la democracia
controlada, devenga amarga decepción para un país que poco o nada voltea
a ver lo que pasa en el mundo, lo que le permitiría al menos, prevenirse, y no
pecar de una candorosa ingenuidad política.
El libro de Jorge Carpizo -doctor en Derecho Constitucional, presidente
fundador de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, ex-Procurador
General de la República y ex-Secretario de Gobernación- que aquí
reseñamos, es un fiel reflejo del lamentable detérioro al que los últimos
sexenios condujeron al país.
El texto es fundamentalmente un áspero alegatb con el desaparecido
político guerrerense Mario Ruiz Massieu, quien en su libro póstumo EntregJi
inmediata, se ocupa, de una maner_a que Carpizo considera calumniosa, q~
quien fuera su superior en diversas· bportunidades, ta11to en la UNAM, como.
en el sector público. A tb largo del escrito JC va pormenorizando
puntualmente las relaciones que entre ambos políticos se establecieron, las
cuales involucionaron progresivamente desde el aprecio y la estima
801

�personales -aunque el autor puntualiza que no hubo nunca una amistad muy
cercana- hasta el distanciamiento, el desafecto, la ruptura y finalmente, el
enfrentamiento.
Muy ordenado y sobrio en su exposició~, Carpi~o organi2:&lt;1 este
volumen de 185 páginas -publicado por Nuevo Siglo Agu1la~ e? septiembre
de 2000- en ocho capítulos y siete anexos, con una bibliografía que
básicamente incluye boletines, entrevistas y artículos del autor, así como los
libros de MRM y algunos más.
Señala Carpizo en la "Introducción" que no se trata ~e polemizar con
un muerto sino de "el cumplimiento de un deber con la sociedad, con la que
me consid~ro obligado a proporcionar información; tiene por objeto volver a
rebatir las difamaciones y aprovechar la oportunidad para, más all_á de
personas, personalidades y apellidos, hacer públicas ~)?unas reflexiones
acerca de por qué, con_alguna frecuencia, ocurren en Mex1co casos como el
de MRM, y todos los q.ue aún ignoramos". (p. 13) ..
El libro es en buena parte un alegato en el que Carpizo se defiende de
las imputaciones que Mario Ruiz Massieu le fo~ula, y paralelame?te_ una
defensa vehemente de su gestión al ocupar diversos cargos pubhcos,
particularmente la Procuraduría Gen~ral de la Repú_blic~ y la Sec~et~ría de
Gobernación, que dirigió en un sexenio que para la h1stona ya quedo signado
por asesinatos políticos, un levantamiento arma?º• -supuestamente
indígena - un "declive" del PRI inducido desde Los Pmos -en buena parte
mediant~ la entrega de gubernaturas al PAN-, un desmesur~do crecimi~nto
de la inseguridad pública y el narcotráfico, un detenoro fi~an~1ero
disimulado, pero que abiertamente estalló durante la s1g~1ente
administración, y sobre todo, una notoria subordinación ~ lo~ orga?_1smos
"multilaterales" internacionales, a través de la progresiva mserc1on de
México en los así llamados procesos de globalización, pero realizada de
manera tan apresurada y acrítica que las consecuencias económicas adversas
para buena parte de la población, aún no se terminan de pagar.

ª!

Sexenio de espejismos en el que México se iba a unir
bloque de
países del "primer mundo", e iba a obtener una gran prosperidad por su
asociación con los países de América del Norte vía el ~LC, tal. q~e como
nunca se hizo necesario a sus funcionarios del más alto mvel escnb1r sendos
libros a fin de justificar sus acciones y mejorar su imagen ante una soci:~ad
seriamente agraviada, -expresión que utilizara el malogrado polittco
sonorense Luis Donaldo Colosio- que ya no ante la historia, ya que para los
tecnócratas y sus aliados tal entelequia carece de entidad; en todo caso, no
significa nada.
802

Anatomía de perversidades está desde luego a años-luz de ser una obra
exultante; los diagnósticos políticos que incluyen distan de ser sofisticados o
de apoyarse en las ciencias sociales, aunque poseen una indudable
significación e interés por provenir de un ex-funcionario de alto nivel y son,
sin embargo, coherentes, estructurados y por momentos, incisivos. No
entramos aquí, porque no nos corresponde, a juzgar las situaciones de hecho
que involucran personas, o a justipreciar o resolver las controversias que el
libro plantea. Cada lector sacará sus propias conclusiones. El mismo Carpizo
apunta que hay mucho escepticismo acerca de quiénes en Méx1co son
realmente honestos en la esfera pública, y en consecuencia, quiénes hablan
realmente con la verdad.

Como otros autores, recurre al cada vez más socorrido expediente de
apoyarse en el texto de Gregorio Marañón Tiberio, historia de un
resentimiento, para referirse a MRM, el cual, a partir del capítulo 7 es
llamado el señor X A veces es Claudio, a veces es Tiberio, otras se trata de
Calígula, según Carpizo. Lo mismo hace Salinas de Gortari para "analizar" a
su sucesor en la Presidencia. Achacar resentimiento o envidia al prój imo
muchas veces puede ser coartada para disimular (en ocasiones a sí mismo)
esos u otros defectos propios. La clásica "paja en el ojo ajeno". Aquí no
tenemos elementos para dirimir quiénes de los involucrados eran o no
realmente "resentidos", "corruptos" o "delincuentes".
Jorge Carpizo hace una muy afortunada y atendible propuesta en la
página I 04, que de llevarse a cabo, muchas cosas cambiarían -para bien- en
México. Dice, después de identificar en manos de qué tipo de personajes se
encuentran las grandes fortunas (políticos, empresarios, banqueros, dueños
de comunicación masiva, comunicadores, líderes religiosos, líderes sociales
y sindicales, artistas): "Mi proposición consiste en que todas las personas
que se encuentren en esos grupos y cuya fortuna sea superior a los cinco
millones de pesos (más o menos equivalente a medio millón de dólares)
hagan una declaración pública de todos sus bienes, los de su cónyuge e hijos:
inmuebles, acciones, cuentas bancarias, empresas, fideicomisos, obras de
arte, cuentas en el extranjero y en los paraísos fiscales; quienes mientan en
esas declaraciones serán merecedores de los castigos correspondientes".
Añade el ex-procurador: "Que después de declarar los bienes
expliquen el origen de éstos; quienes los puedan justificar y demostrar que el'
origen es lícito quedarán tranquilos y protegidos por la ley; si no lo pueden
acreditar -habría que discutir cómo se va a proceder- habría que confiscar
esos bienes de acuerdo con normas jurídicas. El primer efecto benéfico para
la sociedad se obtendría de inmediato: caerían muchas, pero muchas
máscaras . . .. ". Lástima que esta idea no se haya llevado aún a cabo.
803

�Qu:~

El libro, como ya dijimos, es bastante revelador y sintomático.
como un documento histórico de relieve para que en e~ futuro;: =oria
bezas de esa atropellada y convulsa etapa e nues
rompeca
¡ t ·efectúa para
reciente Es también la respuesta puntual que e au or
f an
defende~se unto por punto de las ·afirmaciones que vulneran o ~ues ion
su. honor o :robidad y es finalment~, u~ ,escrito qu_e pu~d~ con el lt1e;;,fi~~
!orado más como una seria contr1buc1on a la ~eJora e a mora p
:éxico, en cuyo caso, su publicación no habrá sido en vanqf

s:~

- 1

HACIA LA RECONCILIACIÓN POLÍTICA DE MÉXICO
José Alberto Aguilar Iñárritu
México en el camino de la tercera vía
-Hacia un nuevo pacto de la diversidad-

Dr. Ricardo Miguel Flores
Centro de Estudios Humanísticos - UANL

Al calor de la intensa campaña electoral que se dio en México en 1999
al celebrarse por vez primera elecciones primarias abiertas a toda la
ciudadanía, se recabaron .multitud de propuestas y demandas de amplios
sectores sociales a todo lo largo y ancho de la geografía nacional, por parte
de los diversos equipos adscritos a los precandidatos a la Presidencia.
También por vez primera hubo debates públicos televisados, y se dio un
proceso de difusión sin precedente en el país, de las varias plataformas
políticas contendientes. Fue justamente el 1-'ar!ido Revolucionario
Institucional el que abrió los espacios a todo el electorado a fin de dirimir
quién habría de encabezar el esfuerzo electoral, y de difusión de tesis y
propuestas en los comicios de julio del 2000, contrastando su· innovadora
apertura con el monolitismo -abierto o disimulado- de otras formaciones
· políticas.
El libro que aquí comentamos emana precisamente de esa ardua
movilización so•cial, y surge al calor de la lucha de las cuatro alternativas
políticas y perfiles personales sujetos al escrutinio de fos votantes, que en su
totalidad fueron convocados a participar. De hecho, como se señala en el
prólogo, el libro surge de "transformar un documento político vivo", que
recaba las demandas y aportaciones concretas de muchos ciudadanos, y que
se habría de transformar en el programa de la importante corriente que
encabeza el Lic. Roberto Madrazo, programa que fue legitimado por
millones de votos, cuya cuantía claramente sanciona ·esta amalgama de tesis
que de suyo, contribuye a enriquecer el debate político nacional, y a delinear
un perfil que nítidamente se establece en el espectro político e ideológico del
Méx~co de los albores del siglo XXI. ·
Esta documentada y analítica obra, que -más allá de preferencias
político-electorales- es una referencia, valiosa para todo aquel que se aboque
al estudio de la realidad política y social del México de nuestros días- fue
publicada gracias a los auspicios de la Fundación Carlos A. Madrazo, A.C.,
-con sede en Yillahermosa, Tabasco- y su autor es el licenciado José Alberto
Aguilar Iñárritu, quien se desempeñó como coordinador de la plataforma

804

805

�política en la contienda electoral de referencia. E~onorríista d~ ~rofesión,
refleja en su texto amplitud de horizontes_ y apreciables conocm11:,ntos de
otras áreas· en la información de autor consignada en la solapa, se senalan en
particular derecho, la filosofía, la ciencia política y la informática, y ello
se ve reflejado a lo largo del volumen.

;I

Editado en un formato visualmente atractivo, e impreso finamente en
papel de alta calidad, este documento de 192 páginas da inicio .a la serie
«Reflexión Colectiva: nuestra propuesta, nuestra fuerza ... », e incluye en
su portada un fragmento de la polícroma obra de Rafael Cauduro El ter~ible
ángel de la libertad, que alude de forma inequívoca justamente ª, 1~ reahdad
a la que este análisis-propuesta trata de responder: un Mex1co roto,
fragmentado, cuyas partes son ahora difíciles de ens~mblar, y que con
dificultades trata de insertarse en un mundo globahzado y altamente
competitivo y que no logra armonizar sus "tiempos y espa~ios diversos~ cuya
coexistencia simultánea, periódicamente impone ·la neces1dad de trabaJar en
favor de su reconciliación, para volver a pactar la construcción de una nueva
época" (de la Introducción, pág. 11).
Dividido en siete capítulos, más presentación, prólogo e introducción,
los primeros hacen referencia precisamente a lo que constituyen las Siete
tesis de Roberto Madrazo, a saber: La reconciliación política de México,
Hacia una economía con rostro humano, Hacia una sociedad del bienestar
para el desarrollo humano, Estado de derech?:. S~~uridad pública, seg~ri?ad
de la democracia, El campo: La reconc1hac1on temporal de Mex1co,
Mujeres: De la igualdad de derecho a la igualdad de hech?, y fin~ln:iente,
Desarrollo regional: La reconciliación de la diversidad es~ac1al de Mex1co.
A todo ello se agregan ocho anexos, de los cuales los primeros siete
constituyen justamente las Siete Propuestas de Roberto _Madraz?, 1?ientras
que el octavo aporta información valiosa presentando d1ve~sos md,cadores
socioeconómicos de México, fundamentales para contextualizar los restantes
contenidos. Finalmente aparecen las fuentes y referencias documentales.

ij
incluirse en este tipo de material. En ocasiones no lse incluyen ni aún en
documentos de índole más formal, que por su naturaleµ estarían obligados a
ello, como por ejeinplo, los conocidos Planes nacionaies de desarrollo, como
ha sido notorio sobre todo en el más reciente, el! correspondiente a la
administración foxista.
Uno de los méritos más destacables en este Hbro es el diagnóstico
-sintético, pero certero- que se nos presenta en la Introducción. En ella, con
un lenguaje cuidadoso se va haciendo un recorrido por los últimos sexenios
dejando entrever una lúcida dialéctica cuyos .ejes referenciales .son los
avances y retrocesos, así como las inclusiones-exclusiones que de manera
alterna se han ido sucediendo en las últimas décadas.1También es notorio el
manejo que de las coordenadas espacio-temporales se efectúa a lo largo de
todo el libro, ya que se parte del hecho de que no todas las regiones y
sectores del país viven · en el mismo tiempo ( qyl desarrollo político,
económico y social, se entiende), debido a lo ~ue algunos analistas
denominan las "distintas velocidades del desarrollo".;Así podemos encontrar
segmentos de la actividad nacional que manejan teq,~ología de punta, y se
encuentran incrustados a todas luces en una dinámica ¡nuy avanzada en línea
con lo que sucede en países del así llamado "primer mundo", a la vez que
aparece la marginación, el atraso y el deterioro en ,vastas zonas del agro
mexicano así como en los sectores periféricos de las .~iudades. Por así decir,
. entre los siglos XVI y XXI.
!,
Sobre la consolidación de la Nación, se hace not11r que "fue el resultado
de desarrollar fórmulas incluyentes, nunca hubo lhgar para el dominio
excluyente de ningún proyecto, aunque este contara con el aval del
progreso", pero agrega a continuación: "En esta crónica de conflictos, de
negaciones y afirmaciones, los períodos de progreso están correlacionados
con el dominio de tiempos y espacios que son capaces de asegurar la
supervivencia, incluso el desarrollo de la diversidl:\d, En tanto que los
períodos de crisis se significan por la incapacidad c!.el eje dominante de
avanzar sin incluir" (pp. 11-12).

i

Se advierte al lector que se optó por mantener en el texto "cierto ritmo
de retórica discursiva" ya que ni con mucho se pretendía -por ob:ias
razones- construir un texto academicista o plagado de los consabidos
esoterismos que distancian al ciudadano de los asuntos públic?s. La ob~a
consta de dos partes; la primera es un análisis-propuesta ·de la c1rcunst~nc1a
mexicana generada desde la perspectiva de los siete ~~mponentes lm_eas
arriba mencionados, mientras que la segunda se vertebra por las siete
propuestas presentadas al electorado, más. l~s _Une~~ de ~cció~ ''.que
responden en concreto al panorama descnto. l.Que ; hacer. Y l.Como
lograrlo~" (pág. 7), que como ahí se señala, son aspectos que no suelen

El problema es que de un tiempo acá esos equilibrios y la tónica de la
no-exclusión se han visto primero comprometidos (a partir de 1983), y luego
rotos (a partir de 1988), de forma tal que "El apremio por instaurar el
cambio, llevó a la burocracia a ceder la estafeta a la tecnocracia, y la
tecnocracia a su vanguardia. Al imponerse lclilª agenda de ajuste
internacional, se desmantela toda resistencia política, y legal y, con ello, se
termina de liquidar la funcionalidad del viejo model0_de consensos. Lo que
se abate no se sustituye, ese fue el mayor problema; la reforma correcta en lo
económico, pronto carecería de sustento social" (pág. 14).
·.

806

807

\

�1

Más allá de la más que discutible afirmación de la "reforma correcta en
lo económico", cabe hacer notar que el libro vive sus mejores momentos
cuando desarrolla aspectos concernientes a lo específicamente político o a
los diagnósticos de la problemática social, ya que los asuntos relativo~ .ª la
economía resultan finalmente desenfocados al no lograr perfilar con mt1dez
J,ina genuina tercera vía que realmente se desmarque con nitidez del
paradigma globalista-neoliberal-privatizador.
Certeramente afirma que "poco o nada se hace en favor de restituir la
República y gana terreno cada vez más la polarización. La de~isión _cupular
supedita la vida interna de los partidos y genera mucha d1stanc1a entre
militantes, simpatizantes y dirigencias . . . . Con ideologías corridas
difusamente hacia el centro, ayunas de elaboraciones frescas y de·
compromiso, en la práctica partidista pesa más el posiciqnamiento electoral
de coyuntura o los intereses personales y de grupo, que la lucha por llevar a
la realidad los principios originales de cada partido y menos aún de
renovarlos de manera seria y comprometida" (p.24).
Un apartado que no tiene desperdicio para el lector avezado es el
referente al Partido Revolucionario Institucional (pp. 29-32), que hay que
leer con especial atención. Ahí se efectúa un interesante análisis lque
remonta el origen de la crisis del partido a las "burocraciás que retardaron las
propuestas de Carlos Alberto Madrazo" en los años s~senta. Insiste varias
veces el documento en que la fuerza histórica del priísmo radica
fundamentalmente en la militancia de base y en las regi~nes. Posula rescatar
"el espíritu de 1929 cuando surge el PNR, para unir en un nuevo pacto
inten~o al priísmo de todas las regiones y otorga a la vida local del ciudadano
,el carácter de eje de nuestra organización" (p. 30).

principios, sino figurar, y no quedar fuera del presu;uesto. Siempre·se e~tá
con las maletas listas, por si circunstancias altamente 'f:onvenientes llegaran a
aconsejar emigrar a otro partido o -aprovechando la actual coyuntura y la
que ya se dibuja- dizque fundar uno nuevo, este sí, "auténtico"
"democrático", abierto a todos los "consensos", 1_ y demás verborre~
neode':'ag_oga al uso. Si deveras emigraran todos los empanizados,
globahsto1des, pragmatistas y demás fauna dañina para el partido, éste y el
país ganarían mucho sin lugar a dudas.
El tiempo y las circunstancias políticas ·serán quienes delineen el futuro
que le depara a esta corriente ideológico-política y a su documento-insignia
que representa este libro, del que todo mexicano realmente preocupado por
las difíciles circunstancias d~ su patria, puede extraer elementos para una
reflexión documentada, ~na visión prospectiva y una discusión inteligente.
En todo caso, adherimos al noble propósito de transitar del "México-roto"
hacia un México integrado, limpio, sano, próspero, ordenado y sobre todo,
soberano; metas todas ellas que deben ser anhelo de todo mexicano bien
nacido. Las tesis, visiones y conductas opuestas se las dejamos a los
apátridas a los que les da igual si México tiene o no fronteras, si somos o no
~exado_s, o si nos autogobemamos o nos dan línea desde los organismos
mternac1onales del poder global unimundista.

Propugna enfáticamente la necesidad de mantener la lucha por
democratizar los mecanismos de selección de candidatos. A lo cual añade:
"Los priístas ya no queremos que cada vez que la campaña presidencial se
acerca, nuestro partido sea invadido por centenares de burócratas que solo
entonces se acuerdan del PRJ: Ocupan oficinas, las mejores
responsabilidades de la campaña y luego, con esa trayectoria improvisada,
se sienten con derecho suficiente para decidir y ocupar, los espacios por los
que la gente del PRI ha luchado toda su vida" (p. 30, subrayado nuestro).

Y qué decir, añadimos por nuestra cuenta, de los priístas empanizados,
-que abundan entre los llamados "bebesaurios", pero que también podemos
encontrar en las filas de los "dinosaurios"- que difícilmente representan nada
de lo que han sidq las líneas vertebradoras del priísmo histórico. Sólo
procuran puestos publicos -preferentemente con pocas responsabilidades
pero en lo posible/"lucidores"- no importando convicciones, ni ideología, ni

808

809 .

�. ,\

. MESA REDONDA EN FRANKFURT/M'. 'CON MICHAIL
GORBATSCHOW

Prof. Dr. h.c. Heinrich Beck
Otto-Friedrich-Universitat Bamberg/Alemania

I

1'

,'

Me llamo Heinrich Beck. Soy profesor de filosofía en la cátedra
'Filosofía I' de la Universidad Otto-Friedrich en Bamberg y además profesor
en numerosas universidades de Europa y América, como Salzburg, Madrid,
Buenos Aires. Soy también miembro de la Academia Europea de Ciencias y
Artes y de la Academia Internacional de la Ciencia. Uno de mis temas
principales es la filosofía de la cultura y del enc1:1entro cultural. En este
contexto quisiera mencionar en particular mi libro: ''Paz creativa a través del
encuentro de las culturas del mundo". éste apareció primero en una edición
alemana de 1995 en la editorial europea de las ciencias Peter Lang
(Frankfurt/M.-Berlin-Bem-New York-Paris-Wien), luego en 1996 en una
edición inglesa en la editorial Indian Books Centre (New Delhi / India) y en
una edición española en la editorial de la Universidad del Zulia (Maracaibo,
Venezuela), y a fines de 1998 aparecerá en una edición china en la editorial
Chinese Social Science Publishing House (Peking). Se encuentra aquí en
parte la edición inglesa en circulación. El libro ha motivado también a la
Señora Profesora Stepaniants, profesora en la Universidad Lomonossow en
Moscú y miembro de la Academia Rusa de las Ciencias, a proponerme como
colaborador aquí en nuestro círculo de la Fundación Gorbatschow.
Quisiera también informar que están presentes en esta oportunidad
algunos colaboradores y estudiantes míos, como el ~eñor Dr. Voigt, el Señor
Gregor y tres damas, quienes están muy interesadas en participar en la
discusión, si es posible.
11

'I

(¡Señor Beck -por favor!)
Quisiera referirme primeramente a la exposición del Señor Panarin
y luego a la del Señor Stepin, incluyendo allí también aspectos del Señor
Hanafi.
En primer lugar quiero expresar que saludo como bienvenidas a las
tendenci_as que se percibieron en las exposiciones de_~mbos colegas rusos, y
esto se explica también en cuanto que nosotros realizamos en Bamberg, en
nuestra Universidad, desde hace años un proyecto de investigación
811

�filosófica, el que se expresa en el titulo del libro "Paz creativa a través d~l
encuentro de las culturas del mundo" y que se halla , en convergencia
profunda con lo que ambos han expuesto hoy.
El tenor básico de los pensamientos del Señor Panarin me parece ser
el siguiente: Nos encontramos dentro de un proceso acelerado ~e una
globalización del mundo, el que se ve condicionado esencialment~ por la
tecnificación. Esto significa que las diferentes culturas se experimentan
como dependientes del hecho de entrar en un intercambio _entre sí? ca~~ vez
más abarcador y de desarrollar nuevas formas de. comumcac1?n Y
cooperación entre sí; ellas corresponden con la dependencia mutua cr~~1ente,
a la que llegan las diferentes culturas y ámbitos del m~n1?: Us~ed _dtJO que
esa creciente y mutua influencia, información y comumc~cton, s~gn1fica una
ampliación tanto de los logros positivos co~o eje los negativo~ _de las
culturas, y Ud. agregó a ello que la transferencia d~ los logros pos1t~vos_es
más dificil que la de los negativos y que ella requiere una estrategia bien
planeada, una puesta en acción expresa y decidida de ~odas las culturas
participantes.
Mi primera pregunta es: ¿A qué se debe -según su ?pinión- el q~e lo
positivo requiera un empleo de ~erzas e_special ~ lo negativo, ;,n c~n:ib10,,5e
expanda como por sí solo? y ¿Que se entiende alh como l?~os pos1t1vos Y
"negativos" de una cultura, podría Ud. nombrar algunos eJetnplos?
A ello vinculo una segunda pregunta: ¿Qué significa "positivo" Y
qué significa "negativo"?, ¿Cu~l es el criteri_?, la . medi~~ con la. cu!l se
califica algo como "logro positivo" o como mamfestac1on negativa del
desarrollo?
De la exposición del Señor Stepin creo poder extraer una respuesta
por lo menos a mi primera pregunta, pero no estoy_muy seguro de haberlo
entendido correctamente. Según él lo positivo consiste en el respeto que el
hombre ofrenda tanto a la naturaleza como al hombre mismo. Se trata de la
disposición a encontrarse mutuamente con respeto y a promoverse'. aún
cuando la convicción de conciencia del otro no concuerde con la propia, en
este caso se requiere tolerancia. Pero no sé si yo aquí no estoy interpretando
sus pensamientos con falta de diferenciación.
_
¡

Lo negativo en un desarrollo cultural podría cubrÍfse en gran medida
con lo que el Señor Stepin ha intentado c~r~cterizar .como "d~sarrollo
tecnológico de la civilización", cuya negat1v1dad se ·e~contrana en l~
intención, que casi siempre se comprueba, de no respet~r m la naturaleza m
al hombre sino de someterlos y explotarlos, es decir no amarlos como
valores de' sentido en sí y como finalidad en sí mismos, sino utilizarlos
812

'

finalmen~e como val~res aprovechables según· distintos intereses y usarlos
como obJetos ~ m:?1os_del propio poder, de la e?(periencia propia. Esto
f~vorece la , dITecc1on 1~anente de la civilización técnica, la que se
construye mas sobre la cantidad que sobre la cualidad, es decir sobre todo en
u?, aumento del ámbito de influencia propio en lugar de el cultivo del
dialogo.
En mi segun~a_p:e~ta se trata del criterio, de la medida a partir de
la cual se. ~ueda enJmc1ar s1 una manifestación cultural se puede valorar
como pos1t1va o como negativa. Esto significa: ¿Por qué no hay que
c?nsiderar.~l hombre y a la naturaleza como meros valores a aprovechar, ·
smo tamb1en -¡y en primera instancia!- como valores de sentido, que
merecen ser respetados como finalidades en sí mismos? ¿Se relaciona esto
acaso con una di~idad de las cos~s, la que se funda finalmente en lo diviqo?
No ~n vano filosofos, poetas y hteratos rusos han ofrecido frecuentemente
partiendo de una experiencia profunda y de la contemplación de la realidad'
exp?sici~nes significativas sobre este tema. Una prefgunta importante serí~
aqm: ¿Como hay que operar filosófica-argumentativamente para aclararle a
algme~ que se haya entregado a la ideología del con~umo, que él se halla en
el cammo falso y que pasa de largo, y como Ud. dif e "se ha equivocado"
frente a la tarea de la vida?· ·
Vamos ahora hacia un tercer complejo de preguntas. La atribución
de la a~titud de valor negativa al occidente y de la positiva al oriente (según
se p~rc1be c~arame~te en ~u exposi~ión), me parece ser demasiado global;
habna que d1ferenc1arla mas y anahzarla. Si se entiende por el "occidente"
fundame~ta!men~~ Europa, com?, lo co~finn~ría la sugerencia del "espíritu
del renac1m1ento (aunque tamb1en van mclmdos otras esferas continentales
en tanto que han sido influidas por el espíritu de Europa como
No~eamérica, Sudamérica_ y el J~pón actual), entonces hay que preiuntar si
aqm al lado de las manifestaciones marcadamente negativas no se han
lograd? tambi~n valore~ culturale~ positivos que no pueden pasarse por alto
y son irrenunciables. Pienso por eJemplo en la exposición y fonnulación del
valor de la persona individual, como sucede en la proclamación de los
derechos humanos en la 9/claración de la independencia americana de 1776
o la realizada por medio de la Asamblea Nacional Alemana en la Iglesia d~
Paul en Frankfurt en I 848/49, y finalmente luego de la caída del
nacional~ocialismo por medio de la Asa~blea General de la ONU en París
en 1948 . Además hay que recordar que en la filosofía europea de la
antigüedad y de la edad media hasta bien entrada la modernidad la
naturaleza no se entendió sólo como objeto, sino com0 sujeto, esto es c~mo
sujeto de ser propio, de facultades propias y de una dignidad propia. y . No
es_acaso también la té~~ica, cuyos orígenes se halla'!) en Europa, desd~ sí
mtSma un producto·pos1ttvo de la cultura humana -independientemente de su
813

�empleo gigantesco para la destrucción- el que prácticamente se realiza desde
siempre? Pensemos en sus lados aprovechables, por ejemplo en la· medicina.
Del mismo modo es sabido que no se puede excluir µn _mal uso en la
aplicación de los derechos humanos en concreto. Esto no cambia nada en el
hecho de que los logros culturales ·mencionados en sí mismos y a partir de sí
i:epresenten un valor positivo. Representaría una versión muy unilateral si se
registran solamente ejemplos del mal uso y. no se incluyen ejemplos de su
uso con sentido. Naturalmente son el mal y las perversiones un facto
histórico que no puede pasarse por alto. Y queda para mí un problema
irresuelto, el de ·por qué, como el Señor Panarin incluyó en su exposición,
sólo lo positivo requiere un .empleo particular de fuerz:as; mientras que lo
negativo, en cambio se explaya en la realidad como por s(solo.
.,
Similar a como en las culturas de Occidente se debe reconocer al
lado del fenómeno del sin sentido y de la inhumanidad, documentaciones de
sentido profundo y de humanidad auténtica, así también habría que preguntar
si en las culturas del Oriente no hay acaso que reclamar junto a los valores
inalienables de humanidad, ciertas distorsiones y excesos en lo negativo.
Opino que la crítica al Occidente debe ser realizada en primera línea por
representantes del Occidente, y la crítica al Oriente por representantes del
Oriente; de lo contrario, la crítica fácilmente percibida cqmo agresión desde
afuera, puede conducir a una defensa precipitada y a una autovaloración
acrítica. De mayor ayuda sería el diálogo que se basa en¡el reconocimiento
mutuo.
Concluyendo quisiera agregar aún que considero poco efectivo el
preguntar: .¿Cómo se reparten el valor y el disvalor, lo positivo se en.cuentra
más bien en el Oriente y lo negativo más en Occidente, ó a la inversa? Sino
que habría que preguntar en cambio: ¿En qué consiste lo positivo humano,
en qué consiste lo negativo?, para referirse a lo positivo~n ambos lados e ir
conjuntamente a lo negativo.
t

Quisiera resumir el problema de la siguiente marr,era: Cuando en los
carriles de la globalización una contiQuación del1o:1 desarrollo de la
racionalidad y la consecuente racionalización y tecnifieyción son en cierta
medida procesos necesarios por naturaleza, los que obligadamente tienden a .
la destrucción, ¿no queda acaso con ello una ; catástrofe global
preprogramada? Un tal pesimismo frente al futuro no parece apropiado para
motivar un empleo activo de las fuerzas.

814

Quiero ah_ora intentar dividir a este problema radical en tres pasos.
1. Es sabido que: Según la concepción moderna el acontecer de la
natural~za cam~n~ hacia una entropía abarcadora, esto es al equilibrio de
contrano,s :nergetico~,. a la de~trucción de todo orden, al caos. Sin embargo
los pronost1cos definitivos del futuro son dificiles y no se sabe nunca si las
leyes de la naturaleza ya son totalmente conocidas y si es que juegan un
papel otros factores no conocidos. En todo caso, procesos entrópicos,
cons_tr~ctores del orden se hallan insertados también en el acontecer
en~~~1co, Y e! proceso de la historia humana se diferencia en sí, en mi
opm1on, esencialmente d_e un proceso natural, el que se cumple según leyes.
Pues el hombre se e~penme~ta como responsable de su obrar, lo que indica
qu_e e~e obrar no_ esta determinado por factores anónimos. El futuro aparece
mas bien dependiendo de la decisión del hombre.
, . Esto vale especialmente para el desarrollo de la racionalidad y de Ja
!ecn~ca. Que ese debe llevarse a cabo, quiera ap~ecer como una ley
mev1table..Pero el modo, como esto suceda, se ofrece seguro hasta un cierto
grado a nuestra responsabilidad y decisión libre, y especialmente si él se
empleará p~~ la destrucción y para el mal, o para objetivos humanos y para
la construcc10n de un orden de paz digno del hombre. ·,
2. Ha~ que desarrollar por ello la racionalídad en un modo en el que
. ella sea apropiada, no solamente de dominar y de disponer sobre el hombre y
la naturaleza, sino de investigar las estructuras y los procesos de la realidad
en s~ sentido !nmanente y de corresponder a estos requerimientos llenos de
sentido. ~or eJe~plo ª. u~ organismo biológico o psicológico no solamente
reconstruirlo ~egun obJet1vos determinados, sino concebirlo como totalidad
llena de sentido, respetarlo y promoverlo. Esto significa: No necesitamos
solamente una lógica de dominio, sino sobre todo también una lógica de
cor~espondencia y de responsabilidad. Pues responsabilidad significa en
realidad un responder a una pretensión de sentido.
La lógica de dominio es abstracta: Ella resalta las estructuras del ser
dado n_atura_lm~~te, las desmembra analíticamente en sus elementos y los
comunica smtet1camente con nuevas estructuras, que corresponden a las
inte~ci?nes e intereses de! hombre. Ese _p~oceder es la base para la ciencia y
la tecmca moderna, por eJemplo en la f1s1ca, la química, biología medicina
psicología, sociología, economía y política. Ello ha posibilitado' el enorm~
adelanto moderno y puede obrar como lo experimentamos continuamente
tanto hacia lo positivo como hacia lo negativo2•
'
En tanto tal "lógica del dominio y del imperio"·aesde el comienzo de
la moden;iidad pu~o surgí~ y desarroll_arse bajo las co'ndíciones culturales de
Europa y del Occidente, tiende el Onente y el ámbito cultural afro-asiático
815

�desde los comienzos hacia otro estilo del pensar: . Aquí aparece la
racionalidad menos abstracta y menos colocada al frente de lo dado po~ la
experiencia sensible, esto es en cierta medida tomándola "de~de ~riba''., ~mo
que aparece más bien como estr1;1ctura lógica ?,e, 1~ expenenc1~ es~1~,1tual
intuitiva e insertada en ella. Se la podría llamar lo_~1ca de la sa?1d~na . La
'.'lógica de dominio" corresponde más a la conc~pc10n an~o-~ocentr~c~ de la
realidad del cosmos, según la cual el hombre tiene una pos1c1on espe~1~l Y se
siente con derecho a dominarlo, a subordinarlo y a pon~rlo a su serv1c10. -~ª
"lógica de la sabiduría" al contrario correspond~ m~s bien a una conc~~~1on
· tr·tea de la real1'dad del Oriente y del. ambtto cultural
afro-asiat1co,,
cosmocen
.
centúa al hombre como miembro que sirve en el cosmos y que esta
~~~o:ado substancialmente en el mismo rango .y que acentúa la unidad del
todo.
3 Se muestra que hoy son necesarias ambas cosas: tanto ~u~ el '
hombre d.isponga sobre la naturaleza y pueda seguir desarrollando la t~ntca,
como también que no pierda en ello la orientación al conte~t~ de s~nt~d,o del
todo y que no envíe al cosmos al a~ismo de ~a des~cc1on. Ast t1~~e el
hombre de hecho una posición especial. Pues solo el tiene responsab1hdad,
con ello está al mismo tiempo más arraigado en_ ~I cosmos qu~ los otros
seres De ello resulta que la lógica de la responsabthdad, que en vistas d_e _l?s
peli~os apocalípticos de nuestro mundo tecnificado representa la cond1c10n
de la supervivencia, debe ser elaborada a través de un gran encuentro de
Occidente y Oriente, un desarrollo sintético de las cultu_ras -~el mundo._ En
ello consiste una de las tareas principales de la globahzac1on en el siglo

xxI3.

IV

¡Muchas gracias! Quisiera referinne primero al prime~ ~o_mplejo ~e
preguntas, la cabeza de Jano del progreso tecn~lógico, S!J pos1b1_hdad hacia
¡0 constructivo y bueno y su posibilidad alternat!va de lo destru~!1vo Y m~lo.
y quisiera volver aquí especialmente una vez m~ ~ la ob~ervac10n del Senor
Panarin de que los productos negativos de la tecmca se !tlxplaya~ como por
sí solo;, los positivos en cambio requieren un ~mpleo f~t1gante, una
estrategia responsable y bien planeada. Usted llevo ~se fenomeno de
tendencia a la entropía de todos los aconteceres, de las l~yes naturales ?ªc!a
la máxima destrucción del orden, hacia el caos. P~ro s1 esto fuese a~1, sm
limitación alguna, entonces no tendría ningún senti?o e_l esfuerzo-fatigante
por lo bueno. Si esa concepción pesimista de la h1stona del mun~o fu~~e
obligatoria y nosotros debiéramos sentimos conden~dos a una res1gnac10n
sin escapatoria, ¿para qué nos encontramos ahora aqm?

!ª

816

No, yo qu1s1era más bien presentar la tesis contraria: Nuestro
conocimiento científico-naturalista del mundo es limitado, no sabemos con
seguridad absoluta, cuándo ni cómo y si es qu~ el caos finalmente se
presentará; y en ningún caso debemos propiciar al cáos, ya sea por medio de
un no hacer nada o incluso· por medio de un obrar destructivo. El mal en
sentido moral depende -a diferencia de un caos posible en la naturaleza- del
uso de nuestro entendimiento y libertad, de lo cual somos nosotros mismos
responsables. El mal no es una perdida de sentido y de orden, sino un afán
querido en contra del sentido, un absurdo intencional.
Como consecuencia del poder creciente tanto constructivo como
destructivo de la técnica, el uso irresponsable y malo de la misma ha llegado
a representar un peligro para la base de la existencia de la naturaleza y de la
humanidad en su totalidad; lo malo arrastra a cuenta propia todo en el
abismo, y con ello también a sí mismo. Hasta aquí la alternativa ha sido: ser
bueno o ser malo; en un futuro en cambio será: o. ser bueno o no ser de
ninguna manera. El obrar bueno y responsable -así aprieta irrechazable en
nuestra conciencia- se convierte en la condición del ser. Para poder
sobrevivir debe el hombre necesariamente obrar bien, y debe volverse
necesariamente mejor en su ser. Así se da vuelta la tesis obligadamente: En
lugar de una tendencia hacia la destrucción y hacia lo malo aparece una
tendencia hacia un orden lleno de sentido y hacia el bien.
La condición debería ser pues, que el hombre no áierre los ojos
frente a la realidad cambiante. La presión del sufrimiento creciente podría
justificar esa esperanza.
Pero esto incluiría un cambio fundamental del pensamiento: En los
carriles de la globalización y dependencia progresiva de todos con todos se
debe cambiar el pensamiento del medio-fin, puramente técnico·instrumental,
que aparentemente está libre de valor, pero que en realidad es irresponsable
y de valor confuso. Se debe cambiar por un pensamiento de sabiduría, y
correspondientemente el p,rimero debe integrarse en el último. En ello se
encuentra la única chance de supervivencia para la humanidad. Un
pensamiento nuevo, éticamente orientado nos obligará justamente desde la
historia misma, el realista será en un futuro en ético.
V

La pregunta es pues, si ambos tipos de racionalidad, la técnica
instrumental y la ética-filosófica no pueden intermediarse una en otra
"dialécticamente", algo así como que el primero en cierta medida represente
la "tesis" y el último la necesaria "antítesis" actual, en los cuales habría que
buscar una "posibilidad de síntesis" de ambas. Quisiera señalar tres aspectos:
817

�1. El pensamiento ético-filosófico puede ser consi~erado 'sólo como
"antítesis" del pensamiento técnico-instrumental, si éste se cierra frente a
aquel, esto es pretende ser "puramente" técnico y no sólo se abstrae de la
pregunta por el sentido, sino que incluso la niega y la transforma en una
pregunta sin sentido, como es el caso en la -llamada ac,titud "positivista".
Pues él, un pensamiento que se entiende "puramente técnico", .desafía
nuestra situación mundial hacia una contradicción comprometida.
2. Unido a ello se presenta algo más. Una "síntesis" de a_mbas
formas de racionalidad, que ·no hay que malentender como su "mezcla" o
como un mero agregado exterior de la una a la otra. Como si el pensamiento .
técnico pudiese obrar primero poniendo entre paréntesis todas las preguntas
por el sentido y por el valor, se concentra sólo en puntos vista orientados a la
posibilidad de logro, en donde la extensión del poder de disposición sobre la
naturaleza se presenta como motivo en el fondo, y finalmente, con
posterioridad o al margen, esto es como "desde afuera", se conforma con
ciertas limitaciones que le vengan desde las consideraciones éticas. La
perspectiva ética, esto es el respeto de la naturaleza, no 11-sólo como valor
aprovechable por el hombre, sino como valor de sentido ~n sí y tomada sin
otro fin que sí misma, entraría pues como dimensió1n interna en el
pensamiento técnico y obraría en cada paso del peniar. Una síntesis
auténtica, como se promueve acá, no se agota en un agregado exterior de
formas de racionalidad, las que permanecen unas en otras extrañas en su
esencia, sino que significa algo cualitativamente nuevo respecto a los
elementos de partida, algo que no existía con anterioridad. Se trata de un
espíritu nuevo en el pensamiento técnico mismo.
3. Está claro que un tipo de "dialéctica" tal, un progreso así
entendido de la tesis a la antítesis y hacia la síntesis, no puede ser
"impuesto" simplemente a los métodos científicos existentes como un
esquema rígido y "ordenado" o como norma para su de~arrollo posterior.
Ella es más bien un suceso vital, que exige una confront~ción libre de las
direcciones y puntos de ubicación. Esto significa: Una buena "dialéctica" se
realiza permanentemente como "dialógica". Aquí deben encontrarse sobre
todo_el Occidente y el Oriente y las grandes culturas eomo compañeros
abiertos, en tanto que ellos desde sus acentuaciones espirituales diferentes,
tienen que brindar una contribución irrenunciable para el desarrollo de la
humanidad del hombre. Habría que aceptar con paciencia el sufrimiento
ineludible provocado por los déficits y límites experimentados del poderse
comprender, esto podría ser un paso necesario hacia una humanidad más
madura.
El prmc1p10 no debe decir: Reconducción de la dialógica a la
dialéctica, para deducir así la respuesta a todas las preguntas de un sistema
818

preconcebido y con ello básicamente producidas a priori, sino inversamente:
Recon~ucción de la dialéctica a la dialógica, para recibir así la respuesta
respectivamente recién a partir del diálogo. Lo .esencial, Jo que hace
realmente progres.ar a la, hu.manidad, no puede nunca obligarse, más bie~e
deb~ .~onar a p~1r de s1 mismo y puede ser recibi&lt;;lo. Esto supone, claro, la---dec1s1on de amesgar por lo menos un mínimo en confianza, pese a todas las
heridas y desilusiones experimentadas en el pasado.4

VI
Nuestra experiencia a las puertas del siglo XlXI de que se quiebran o
se disuelven los órdenes tradicionales, y la necesidad de lograr un orden de
paz que abarque a todo el mundo, insinúa vueltá a la teoría del caos de las
ciencias naturales. Se podría pues entender también -pero pienso que esto
sería un malentendido- el empleo de la teoría del ,caos en la historia en el
Señor Stepin, como un aliento para el mal: Pues a través del mal surge el
caos; a través del caos surge -así lo afirma la teoría del caos- un nuevo
orden, así pues lo malo provoca un nuevo orden.
Quisiera ahora hacer una observación filosófica a fin de aclarar ese
complejo de preguntas, observación referida a la teo,ría del caos de las
ciencias naturales, y luego decir algo sobre la pregunta de un traslado de es·a
teoría de las ciencias naturales a la historia humana, en donde voy a
referirme a lo ya dicho.
1

1. Me refiero a que la ciencia natural moderna se limita en su
método a describir lo más exactamente posible los hechos dados en la
experiencia y a colocarlos en un contexto según las leyes, por ejemplo
constatar, a) que un nuevo orden sólo puede surgir,cuando previamente los
órdenes antiguos se disuelven, y b) que entonces, c1:1ando esa condición está
cumplida surge el nuevo orden también de hecho en la naturaleza -conforme
a leyes- porque ella debe surgir, y esto según la conclusión lógica,
necesariamente. La ciencia natural pregunta en el sentido de su método, bajo
qué condición y cuándo surge el nuevo orden según la experiencia -y que tal
vez surja necesariamente-, pero no de dónde surge ello, y de dónde hay que
ver la causa suficiente. Esa pregunta se formula, d,ado que el contenido de
sentido del nuevo orden no estaba presente con anterioridad y no puede venir
desde la nada. Ella es un problema filosófico que sobrepasa a la formulación
de pregunta de las ciencias naturales. Particularmente la ciencia natural debe
dejar abierta la pregunta de si la causa opera con necesidad absoluta, como
ocurre fácticamente o si otros efectos no serían' pensables bajo otras
condiciones.

819

�2. Esto conduce luego a otra pregunta, la de una trasferencia de la
teoría de la ciencia natural a la historia humana. Pues parece manifiesto que
en todo caso en el ámbito humano un nuevo orden no surge_desde el caos
con necesidad absoluta y "como por sí mismo". Pues, para decirlo por medio
de un ejemplo: si un vínculo de amistad entre los hombres se destruye por
medio de un acto malo 1 ofensivo, no está de ninguna manera por anticipado
y asegurado, con necesidad natural, que el compañero P,erdone y -surja así
una amistad tal vez más profunda y mejor; aparece como posible que el
compañero se niegue o incluso rechace esa solución. Sería muy riesgoso
destruir conscientemente los órdenes antiguos, teniendo Ja buena intención
de lograr un nuevo orden, en la creencia de que ello conducirá
automáticamente al éxito. Según la experiencia, el hombr~ tiende más bien a
vengar lo malo con lo malo, y a devolver lo bueno por lo bueno. Así podría
hablarse de una "dialéctica de lo malo" y una "lógica de lo bueno": Lo malo
devuelve a la larga lo malo y destructivo a los mismos autores; lo bueno, en
cambio, opera lo bueno y constructivo. A causa del desarrollo progresivo de
la técnica y de la dependencia creciente de todos con todos, se vuelven esos
efectos cada vez más extens.os y más profundos -y así parece no quedarle a
la humanidad otro camino abierto- en su esfuerzo por escapar a la
autodestrucción amenazadora, que el de transformarse. Se podría hablar aquí
casi de una "obligación por lo bueno".
Ella no sucede sólo al nivel del pensamiento mediante el
reconocimiento filosófico de las conexiones, sino que se opera también
emocionalmente, por medio del miedo creciente a la destrucción profunda y
al caos total, y por medio de una presión creciente del sufrimiento. En este
sentido se puede trasladar efectivamente la teoría del caos a la historia
humana y a la situación actual, y en ello se encuentra un argumento racional
para la esperanza.
Esto no significa que para la construcción de uq muevo orden, que
asegure la supervivencia de la humanidad, sea necesaria inevitablemente la
destrucción violenta de los órdenes viejos, se sugiere mas bien como camino
alternativo un diálogo, el que con respeto mutuo y valorando a los
compañeros, podría conducir hacia una nueva concepción y al cambio libre
del comportamiento.
r

Y mucho menos significa que a la destrucción y al caos le seguirá
con seguridad absoluta una vuelta hacia lo bueno. Incluso no habría que
excluir un fin en la catástrofe.
Pero con todo eso, también es pensable una marcha hacia un orden
nuevo desde el caos total inquietante, si se sigue a tiei;npo la razón y la
presión del sufrimiento de la historia.

Quiero intentar iluminar según mi perspectiva una idea central de
n?estr?. proye_cto, idea a la cual nos hemos estado referiendo siempre en la
d1scus1on: la idea filosófica de un "globalismo humanista" En prun·e 1
· · d
•
•
r ugar
qms1e_ra etermmar más de cerca el concepto de "globalización" y luego ¡0
especifico del carácter "humanístico" reclamado.
"Globalizació?" se refiere al proceso e_n el que se encuentra
a~tualmente ~a ~umanidad y por lo cual ella se dispone a transformarse de un
sistema m~camco en un sistema semejante a un organismo. Mientras que en
un m~camsmo el todo resulta de un ensamble exterior de las partes, en .un
orgamsmo~ _en cambio_ se determinan las partes en su constitución interna y
en su func10n por medio de la vinculación al todo. Ese es por ello más que la
mera suma de las partes y está antepuesto a ellas. ··
.
Correspondientemente las partes de la humanidad, las naciones y las
d1fe~entes culturas del mundo, se experimentan hoy en dependencia
creciente unas de las otras. Esto se puede observar en todos los niveles en el
de l_a econom!a, de la política y del desarrollo espiri~al, y se manifie~ta en
u_n mtercamb10 cada vez más abarcador y profundo. Las culturas dadas
s1st_emas se ven expuestos cada vez más y más a la presión de cambiars~
teniendo en .:uenta los . _re_~uerimientos del intercambio y de una
complementac1on mutua, dmg1endose hacia el bien del todo. De otra manera
no sería posib~e una superv!vencia. Pero esto significa que ellas son
desafiadas a hberarse de ciertos endurecimientos tradicionales y d
abs~lutizaciones propias, a trascender sus modos acostumbrados de ver
realidad y a defirnrse nuevamente a partir del encuentro con otras culturas.

1:

· Así podría surgir una paz dinámica y humanamente creativa. Similar
a como una melodía se realiza por medio de una consonancia de tonos·
mel~dí~ que es más que una mera ~urna de tonos, y representa alg~
cualitativamente nuevo,
nueva cualidad de totalidad, que anteriormente
no estaba presente, así podría provocarse una nueva cualidad de humanidad
por medio de la reunión correspondiente de las culturas. Con ello sería
trascendidas e integradas las culturas actuales. Ellas quedarían conservadan
en sus aspectos humanos positivos, excedidas respecto a ciertas Jimitacione:
y a déficits humanos y con ello elevadas hacia un ser humano má
abarcador, más profundo y más pleno. Queda claro que con un cambio tas
radical tienen lugar simultáneamente graves reservas, miedos y sufrimientos~
estos podrían interpretarse en cierta medida como los "dolores de parto" d '
una nueva humanidad.
e

µ6a

821

820

1

1

�Con ello aparece a la vista el p~etendido "car~cter huma·~ista" ?_el
"globalismo" que ya se va iniciando. El mismo consiste .:n su d1mens~~n
ética: esto significa en el requerimiento de respeto y at~nc10.n, pero tamb1en
en la tolerancia, en 1~ disposición al cambio y en otras virtudes hum~n~, que
sólo son de esperar bajo dicha condición. Tal vez sea la expenenc1a de
.di~logo en nuestra rueda de trabajo ya un ejemplo para un proceso de
globalización humanístico.

vm
En este contextos~ formula ante todo la pregunta: ¿cómo habría que
operar concretamente para realizar el proyecto? Quisier~ proponer aquí !res
pasos (los que tal vez no habría que tratar necesanamente en estricta
sucesión temporal, sino más bien simultáneamente).
El primer paso debería investigar en el di~lo~o ~e las di~eren_t~s
culturas y sus representantes la pregunta: ¿En que consiste , la s1tuac1on
básica y la estructura básica del hombre, de lo humano_en comun, lo que se
imprime de modo diferente en las diferentes culturas? En base a eso en
común y vinculante entre las culturas se pu~de forr~mla~, en un se~undo
paso la pregunta por lo diferenciante:
¿Como se ~mpnme el comu~ ~er
hombre en las diferentes culturas?, ¿En qué consiste lo tal vez tlp1co
europeo, lo típico asiático, lo típico africano, americano, etc ...?, _¿cuáles son
los aspectos básicos de su diferenciación? y 3.. ~a pregunta: _¿Como pueden
encontrarse los diferentes y varios en atenc1on, tolerancia mutua y en
disposición_ a compleme_ntarse~ ¿~onsiste el sentido de la. evoluci_~n,? la
dirección objetiva de la d1ferenc1ac1on, tal vez en una_clase de mtegrac1on.
'
Seguidamente quisiera exponer sobre estos tres · aspectos algunas
hipótesis como puntos de discusión.
,.

Al Ier. paso: Lo conjunto, lo humano en general podría
representarse como un trenzado de vínculos del hombre con_ 1~ naturaleza,
consigo mismo, con los otros hombres y con lo absoluto y lo d1vmo.
Si ser hombre significa primero fundmentalmente una relación con
la naturaleza, así podría significar esto, que en todas las_ cul~u~~• la
naturaleza debería representar un valor básico, esto es la d1spos1c10n de
considerar y tratar a la naturaleza no sólo como valor aprovechable por ~l
hombre, sino también como valor de sentido en sí mismo. La cultura podna
entenderse como resultado de un diálogo del hombre con la naturaleza, en
donde el espíritu humano reacciona a los desafíos del lado de la naturaleza,
en cierta medida "responde" "responsablemente" a su preten~ión, en tanto
que él capta las estructuras de sentido inmanentes d~ la misma y busca
822

formarlas luego conforme al sentido. Es decir: Un primer aspecto, que es
propio del hombre como tal, parece ser la i:fj§posición de entablar un vínculo
con la naturaleza y llegar aun "diálogo" con ella. Ese será más fructífero,
cuanto mayor sea la atención y la valoración y cua~to más profundo sea el
amor y la intuición.
Un segundo aspecto es el vínculo del hombre consigo mismo. Cada
hombre es un diálogo consigo mismo. Él no puede simplemente identificarse
consigo mismo sino que tiene que confrontarse consigo mismo y tiene que
trabajar en sí mismo. Así se muestra como segundo valor básico y como
tarea de lo humano general, la atención, la formación y la educación de sí
mismo ..
Otra experiencia general y comprensiva dice: Aquel que ha
aprendido a respetarse a sí mismo como hombre, se halla en condición de
respetar a los otros en tanto que hombres. Así se presenta como tercer
aspecto de valor fundamental el respeto de los otro~ ~ombres -lo que exige
una cierta tolerancia-, y también una disposición oásica a ayudar, la que
esencialmente va más allá de la mera tolerancia. Esto incluye también
respeto frente a la comunidad y a la cultura a la que pertenece cada hombre.
Un cuarto aspecto de valor, que fue recordado varias veces y que
fue subrayado por el Señor Gusseinow es la relación a lo supremo e
incondicionado. Este se deja interpretar como lo divino, lo que sucede en las
distintas culturas de modos diferentes. Así resulta el respeto frente a lo
divino y sus manifestaciones como valor básico fundamental.
Finalmente habría que discutir filosóficamente en esta dimensión la
pregunta por una responsabilidad incondicionada del hombre. ¿ Tendría
nuestra responsabilidad incondicionada, así como nosotros la
experimentamos en la conciencia moral, su fundamento adecuado en un ente
incondicionado? ¿Significa el "responsabilizarse" un responder a aquella
pretensión sentida en lo profundo?
En todo caso, resumiendo, yo vería la identiqad. .de lo humano común
a todas las culturas en esa cuádruple relación del hombre: con la naturaleza,
consigo mismo, con los otros hombres y sus comunidades culturales y con lo
incondicionado y divino. Aquí no se entenderían, sabido, esas cuatro
dimensiones dialógicas de valor como un simple aditivo estar al lado, sino
como un estar integrativo uno en el otro. Demasiado sobre el complejo de
preguntas I, el que me parece fundamental para todo lo siguiente.
Sóbre esa base se puede formular, ya en un segundo paso
concretamente la pregunta, de cómo se imprime de manera diferente el ser
823

�humano en común en las diferentes esferas culturales continentales. Se
podría exponer, por ejemplo, y esto nuevamente como hipótesis de trabajo,
que el hombre europeo-occidental, tiende a tomar una distancia racional
frente a la realidad. Esto significa ~n relación al vinculo con la naturaleza un
peligro de extrañamiento científico-técnico y una destrucción y explotación
sin consideración, pero también la chance particular de utilizar la naturaleza
según una planificación con sentido y responsable.
Frente a ello, el hombre de la esfera cultural afro-asiática se
encuentra menos dirigido a dominar racionalmente sobre la naturaleza y a
cambiarla activamente, que a participar en sus estructuras de sentido
experimentadas intuitivamente ya integrarse en ellas, esto es a vivir en
armonía y balance con el cosmos. Según muestra la experiencia, tienen
ambas, tanto la disposición más antropocéntrica de Europa y del Occidente,
como también la disposición más cosmocéntrica del Oriente y de las culturas
afro-asiáticas, ciertas ventajas como también desventajas, ellas parecen estar
determinadas por la historia a un diálogo crítico y constructivo.
Quizás pueda también decirse algo similar sobre la relación diferente
respecto al hombre: Parece que, en el ámbito cultural europeo y occidental
fue desde siempre la acentuación del individuo un gran tema. El lado
negativo de ello es el individualismo, el egocentrismo y el particularismo,
con sus consecuencias destructivas para la unidad y la conexión con el todo.
Pero hay también lados positivos como la ya mencionada exposición de la
dignidad irremplazable del hombre (sin perjuicio de cierto mal uso
amenazante). Frente a ello parece estar más impreso en otras culturas el
encuadre del individuo en la comunidad humana y en el cosmos.
Analógicamente se podría preguntar, si el vínculo con lo absoluto y divino
muestra caracteres diferentes típicos en las culturas africanas y asiáticas, en
el sentido de una unidad acentuada con el cosmos; en las europeasoccidentales muestra una delimitación racional más aguda.
En un 3er. y último paso habría que probar si las diferencias
culturales, según lo caracterizado recién o según otros criterios, no se
fructifican, mutuamente. Allí podría encontrarse una tarea esµecial para el
futuro. Si se impone la suposición de que en la evolución del ser hombre, lo
uno y general humano, aparece en formas culturales distintas y contrarias
justamente para que sea posible una plenificación y _realización del ser
hombre -tal vez, similar a como en la naturaleza se· puede en~ender la
diferenciación de los sexos: por medio de su encuentro e intercambio se
funda una mayor riqueza de la vida a nivel biológico y psíquico-espiritual.
Una buena globalización, esto es integración a la base de un diálogo
respetuoso, tolerante, compañero, significaría una paz creativa, dinámica y
824

humana, 1~ que representa una cualidad nueva del ser hombre. Una paz tal,
h~ta aqu1 no lograda, no se puede construir naturalmente sólo desde )a
cabeza ella -debe crecer desde el corazón: Con ello queda implicado el
problema de la confianza mutua. Se podría tener la impresión de que ta
~onfi~nza ac_tual~ente no ~e halla en curso. Se dice que ella es cuestión de
~ent!mentahsmo , y esto tiene poco que ver con la realidad socjal, política y
c1entifica. P:ro la confianza no tiene por qué ser un sentimiento ciego ella
gan~ _s~ cuahda? humana completa más bien recién, cuando se funda en una
dec1s1on consciente y responsable y cuando lleva a entrar
,
•c ,
d , d
.
-.
en razon.
¿. orno po na eve01r una unidad a partir de una multitud de cuÍturas ·
d~ferentes, las que en parte han tenido malas experiencias entre sí, si ellas
solo desconfian constantemente las unas de las otras? •Cómo
1,
concebible la gl?bali~~ión como proceso humanístico sin el.ri;sgo de p:;r1;
menos una medida mm1ma en confianza mutua?
·

IX
. Señor presidente Gorbatschow, Señoras y Señores, el Señor
Gussemow ha formulado una p~egunta al comienzo de su exposición, ta que
corre~~onde a la _s_ospecha de s1 la "tendencia a la globalizacion" no es en
defi01t1va expres10n de un oculto neo-imperialismo occidental de
·, d h
,
,
una
pretens_1~n e egemo01a de la cultura occidental sobre todo el mundo. A
ello qms1era agregar tres puntos.
I. No se p~e?e excluir que efectivamente este sea el caso, en parte.
Esto se pued_e ~erc1b1r_ cl~~mente y puede discutirse. Pero me refiero a que
es? _no es la umca mot1vac1on y tendencia en occidente. Hay tendencias muy
critica~ y opues~s?, como p~r . ejemplo hace poco lo expresó, en una
e~tre~1sta de telev1s1on el ex-mm,stro alemán de relaciones exteriores: HansD1etr1ch Gen~cher, quien, con buenos argumentos, se declaró en contra de
Samuel H~ntmgton, el que apoya una pretensión tal de hegemonía de. la
cultur~ ?cc~dental, y Genscqer no es el único en Occidente que expone aquí
una cnt1ca impetuosa con/ ifrden racional .

. . 2. Aunque la pretensión de hegemonía apostrofada continúe
existiendo, las tendencias del proceso de la historia van mas' JI'
desconoc1en
., doIa. Para poder sobrevivir no
· le queda a la humanidad a tra,
0
elección que la de reducir las pretensiones de hegemonía y dominio d ¡ ª
1
. 1
b.
e as
cu turas part1cu ares y a mse a un diálogo universal. La presió d 1
sufrimiento por medio de la falta de orden, la iniusticia y f: ltan de
d
·
:i
ª e
responsabI·1·d
t a crece mmensamente y esto también como consecue · d I
. .
d 1 bl . ,
nc,a e
crec1m1ento enorme e a po ac,on de la tierra y del desarrollo co t· d
, .
d
, b'
,
n mua o
de 1a tecmca
en to os 1os am ,tos. As1 hoy aparece el contrario antiguo de un
825

�"idealismo digno de creer", que flota ajeno a la realidad de las cosas; y de un
"realismo sobrio", que abstrae los valores humanos y no los respeta; la ética,
en cambio aparece como un mandamiento de vinculación a la realidad y de
la inteligencia.
.
Y yo opino que aquí se encuentra una de nuestras tareas más
urgentes en el marco de la fundación Gorbatschow: Formular los principios
de la inteligencia, los que hay que considerar en cada "diálogo intercultural"
y de una "globalización del mundo" sobre base humanística. Allí se podría
reflexionar especialmente sobre una "dialéctica de lo malo", ya formulada, y
una "lógica de lo bueno". Puesto que, como ya lo dice el habla popular: El
que siembra lo malo, cosechará lo malo, y así finalmente se perjudicará
también a sí mismo. Si el más fuerte subordina y explotá al más débil, lo
debilita más aún y lo hace más incapaz de servirlo a él, el más fuerte; y no
solamente más incapaz sino que también despierta en él una voluntad en
contra. A esta actitud le falta inteligencia, maldad es expresión de tontería. Si
en cambio, el más fuerte está dispuesto a servir al más débil
desinteresadamente, lo fortifica y lo hace con ello más capaz y sobre todo lo
lleva a tener voluntad de servirlo a él, el más fuerte. No existe algo más
inteligente que lo bueno, podríamos decir también: que ~I amor, y no hay
nada más tonto que el odio, el egocentrismo, la falta de ~~sponsabilidad. Lo
malo devuelve lo malo, de lo bueno afluye lo bueno. Estb último vale sólo,
según lo comprueba la experiencia, cuando al otro se lo r~speta y se lo ama,
no sólo a causa del provecho que se espera obtener a· través de él, sino
fundamentalmente como fin en sí mismo.
;
A ese razonamiento filosófico simple habría que enfrentarle por
ejemplo la teoría mencionada de Samuel Huntington, quien recomienda a
Occidente fijarse a la hegemonía y dominancia, para poder sobrevivir en la
concurrencia de las culturas. Probablemente conduce en la misma dirección
aquello a lo que el Señor Stojanovic se refirió con "egoísmo iluminado",
algo que tiene que ver con mi visión. Sólo que yo no nombraría a eso
"egoísmo", pues con ese concepto se asocia en la mayoría de los casos la
disposición a "aprovecharse" de otros hombres en beneficio de la propia
persona y a sobrebeneficiarse. Se puede tratar más bien sólo del
conocimiento de que se sirve mejor al própio ego, si se respeta al otro
sinceramente y como fin en sí mismo, y no en vistas a la ventaja propia que
se espera de ello. Acá se hace referencia a algo cualitativamente otro y
nuevo. Con ello aparecería también el sentido del mandamiento cristiano del
amor en el círculo de nuestro debate filosófico-racional.
3. A partir del contexto de una "globalización humanística"
dimensionada éticamente, la que tiene significado fundamental para la tarea
existente del encuentro de las culturas mundiales, resulta para mí la pregunta
826

que quisiera dirigir también con gusto al Señor Gorbatschow. · Sería
pensable que Rusia, debido a su lugar geográfico tenga una tarea hisfórica,
est? es que esté vocacionada a intermediar· entre las culturas de Europa y
Asia? Esto no quiere significar sólo un "adicionar" o "mezclar" los
elementos culturales europeos y asiáticos y las tendencias sino en cierta
medida a partir del "material" de ambas dejar surgir algo ~ualitativarnente
nuevo. ¿"Salto creativo de la evolución" a través de Rusia?
Una síntesis genuina de las culturas en la historia se comporta tal vez
similar a una unión de elementos generativos diferentes en la química. La
unión de hidrógeno y oxígeno en el agua representa, frente a una mera
mezcolanza de esos elementos, una estructura substancial esencialmente
nueva y muestra características de comportamiento cualitativamente nuevas
las que no se pueden adjudicar a los elementos iniciales. Concretamente est~
podría significar, para recurrir a una tesis expresada ya anterionnente el unir
.
'
creat1vamente la contemplación cosmocéntrica del asiático, la que no
adjudica al _ho_mbre posición especial alguna, sino m~s bien lo integra como
miembro s1rv1ente en el cosmos, con la concepción antropocéntrica del
europeo, de subordinar la naturaleza al hombre y hacerla servil. La síntesis
de esas posiciones opuestas, en una consideración verdaderamente "ontocéntrica" podría decir: Ambos, tanto el hombre como el animal, y por sobre
todo, todo ente con sentido, debe ser atendido y amado no sólo en vistas al
valor aprovechable para el hombre, sino fundamentalmente como fin en sí
mismo. Esto no excluye una valoración relativamente diferente del ente
según su rango de ser diferente y su posición en el cosmos. Sobre todo el
hombre se diferencia de todos los otros seres restantes, en tanto que a él (y
solamente a él) se le adjudica responsabilidad para con la naturaleza, por
medio de lo que él al mismo tiempo está más profundamente arraigado que
todos los otros seres en el cosmos. Con ello se formula por ejemplo la
pregunta: ¿En qué medida es éticamente fundado en un caso limite el herir a
la naturaleza o el matar a otros seres, cuando ello representa en una situación
dada evidentemente el mal menor y cuando de otra manera no se pueda
proteger al todo envolvente?
Una propuesta tal de síntesis de principios europeos y asiáticos,
tendría que ser discutida referida a cada caso, en el diálogo de las culturas,
por ejemplo en el ámbito de la bio-ética y de la ética médica. No puedo
juzgar que ideas y qué ejemplos en la historia de las ideas rusas puedan ser
demostrativas para el tema de un encuentro cultural creativo. Se trataba, en
definitiva con lo mío de ejemplificar esa tarea fundamental del futuro por
medio de algunas referencias concretas a la perspectiva de una
"globalización humanística".

827

�LA FENOMENOLOGÍA
Y LOS FUNDAMENTOS DE LAS CIENCIAS

Notas bibliográfü:as
1

Cf. Uwe Voigt (ed.), Die Menschenrechte im interkulturellen Dialog. (~chriften
zurTriadik und Ontodynamik. Tomo 14) Frankfurt/M. Bem-New Yórk-Pans 1998.

.

2

Cf. acerca del contexto: Heinrich Beck, Kulturphilosophie der Technik. Zu
Technik-Menschheit-Zukunft, Trier 1979.
3

Cf. Heinrich Beck-Ismael Quiles (edd.), Entwicklung zur Menschlichke~tt durch
Begegnung westlicher und ostlicher Kultur. Akten d~s IV. Interkontmenalen
Kolloquiums zur philosophischen In-sistetenzanthropolog1e vom 1. Sept. 1986
an der Universitlit Bamberg (Schriften zur Triadik und Ontodynam1k. Tomo 1),
Frankf./M.-Bem-New York-Paris 1988.

· Edmund Husserl
Ideas relativas a una fenomenología pura y una.fi/osofiafenomenológica
Libro tercero: La fenomenología y los fundamentos de las ciencias
Ed. Instituto de Investigaciones Filosófic~-UNAM,
México, 2000, 157 pp.

?·

Lic. Pedro Cortés Rodríguez .
Centro de Estudios Humanísticos
FFyL-UANL

4

Cf. Heinrich Beck, Díalogísíerung der Díalektik -Ja. Díalekti~jerung der Díalogík Neín! Zu den ontologíschen Bedingungen des Díalogs (in krítíscher
Auseínandersetzung mít hegel). En: Erwín Hasselberg, Ludwig Martienssens, :rand
Radtke (edd.), Der Díalogbegriff am Ende des 20. Jahrhunderts ..1nt~mat1onale
wissenschaftlíche Konferenz anlaBlich des 225 Geburtstag vo~ G. Fnednch Hegel,
Berlín 1996.
:,

La traducción al español del tercer libro de las Ideas relativas a ~na
fenomenología pura y una filosofía f enomenológica ·de Edmund Husserl,
aparece publicada en la colección Filosofia Contemporánea del Instituto de
Investigaciones Filosóficas de la Universidad Nacional Autónoma de
México, y llega a complementar los dos libros anteced€ptes ya traducidos: el
primero por José Gaos "Introducción general a la fenomenología" (FCE,
1942) y el segundo por Antonio Zirión "Investigaciones fenomenológicas
sobre la constitución" (UNAM, 1997).
"La fenomenología y los fundamentos de las .ciencias" es el título que
lleva el último libro que integra Ideas, su traducción directamente del
alemán y realizada a partir del tomo V de la colección Husserliana, edición
reimpresa de 1971, corrió a cargo de Luis Eduardo González y bajo la
revisión de Zirión. En la presentación del libro que ahora comentamos,
ambos fenomenólogos advierten y proponen lo siguiente: " . .. considere el
lector no sólo al traductor como un fenomenólogo, sino también al
fenomenólogo como un traductor."(p. 7) Aludiendo a una doble prospectiva
de este trabajo editorial.
El libro, además de la
presentación referida, contiene cuatro capítulos
/
con sus notas críticas y .úna misma cantidad de anexos. De estos últimos el
primer anexo es el más extenso y de mayor relevancia,.:no por ello los tres
posteriores carecen de importancia, dado que .en aque1, Husserl explica las
ideas centrales que el lector debe con~iderar para seguir el tránsito del
segundo al tercer libro.

1

, l

En el capítulo primero "Las distintas regiones de la realidad" el
filósofo alemán nos presenta una distinción de las tres esferas de la realidad
-cosa material, cuerpo y alma o yo anímico-, la manera en que éstas son
concebidas para toda comprensión del mundo y cuya!'diferenciación es de
828

829

�.

.

alta importancia para los dominios de la ciencia de~de la persp~cti~a del
fenomenólogo. Examina inicialmente a la cosa mate~zal c.uando es o~J~to ~e
estudio de la intelección, el análisis de la cosa matenal es un act~,on_gmano
entendido como percepción material. No se insinúa una percepc1on ~nt~rna,
de tal o cual cosa, para Husserl la· percepción material en ~oncreto s1gn1~?ª
"un caso especial de percepción de A~GO .E?CTENSO . La p~~cepc1on
~aterial es una experiencia que nos permite .teonzar _sobre y a partir de ella
dando como resultado una fundación del pensamiento de la naturaleza
material. Con tal ~onsideración se aleja de todo realismo ingenuo.
La ciencia de la naturaleza material tiene su origen en las cosas mismas,
en objetos ya dados: "La experiencia teórica -apu~ta Husserl-:- ~ las
intenciones cognoscitivas teóricas conforman una modal~dad de pensan:i1en~o
que se produce exclusivamente a través de las apreh_ens10nes de expenenc1a
materiales." (p. 12) Una ejemplificación de tal 1_dea ,se , ~resenta e~ el
proceder del científico de la naturale~: hay fis1co~ ·~eonco~ _Y fis1cos
experimentales, ninguno de estos se pnva de u~a act1v1dad teonc~ en su
campo de investigación. Sin embargo, el trabaJo de una comumdad de
investigadores de la naturaleza que apunta a un sa?er_ de objetivid~des no se
encuentra desprovisto de la entrega de un yo amm1co. El es~ud10 de e_ste
segundo aspecto, que nunca deja de ser natural, correspondena a otro tipo
de disciplinas.
.!
El dominio particular de las investig~cione~ fe_nome_~ologicoepistemológicas es un rango que tiene como fi~a~1~ad la clan~cac1on de las
regiones de la realidad para los conceptos y los JUICIOS de las diversas esferas
del saber.. Con tal dirección en la reflexión, podemos afirmar que l~s
ciencias de la naturaleza material poseen un dominio de estud10
estrechamente cerrado y desde luego con miras estrictamente positivas.
1

Lo real, desde el punto de vista de la especulación fil~sófica
sistemática, es todo aquello que ontológicamente existe para el suJeto, Y
según el filósofo alemán: "TODA CIENCIA ~E LA R!1LIDAD EXPLICA
CAUSALMENTE si en verdad y con validez ob1etzva SE PROPONE
DETERMINAR LO QUE ES LA REALIDAD" (p.14) La ~iencia de _la
naturaleza material opera conforme al nexq causal de una realidad m~tenal
obligadamente existente. En este punto es donde se vuelve necesana una
capacidad fenomenológica esclarecedora de ~odas aquellas n~tas que u~a
ciencia de la experiencia positiva no logra vislumbrar y _defimr. Cualquier
tipo de investigación científica requiere rigor y p~ofund1d~d en los nexos
real-causales, y la ciencia de la naturaleza matenal, analizada ?~s?e que
Husserl nos enseña la filosofia fenomenológica, representa la poszb1/zdad de
ir más allá de un proceder científico dogmático en sentido trascendental.
830

El cuerpo es la segunda región de la realidad aprehendida por la
ontología fenomenológica. El cuerpo se concibe no como un objeto material,
sino como un depositario de campos sensoriales variantes en estados
sensitivos. El campo sensorial conforma una unidad con el cuerpo
permitiéndole integrar los diversos estados entre las sensaciones: vista, tacto,
gusto, etc., son protagonistas del puente conectivo entre la ,experienéia
sensorial y el pensamiento. De este modo, se aprecia que las sensaciones se
caracterizan por ser corporales más que materiales.
Husserl anuncia la creación de una nueva cienéia que se encargue del
estudio de la corporalidad y la sugiere como una sorriatología, cuya principal
orientación sería la de establecer una mediació'n entre percepción y
experiencia corporal apuntando hacia la conformación de la experiencia
teórica y determinar asimismo al pensamiento teorét~co. En somatología "se
investiga sistemáticamente las relaciones con las cljstintas esferas de las
sensaciones." La ·.somatología se asume en un pláno de actitud natural.
Incluso el filósofo alemán le asigna una equivalen·cia metodológica con la
zoología y la botánica fisiológica, debido a que éstas se apoyan en una
formalización y clasificación de conocimientos para la búsqueda de
objetividad en todo investigar.
Un tercer elemento atribuido a la concepéión ontológica de la
fenomenología con respecto a la focalización de una fundamentación
científica espiritual y natural-material, consiste en 'la integración del yo
anímico entendido como la región más conspicua de,!a realidad, y en radical
disposición para la especulación cognoscitiva. Incumbe al saber filosófico
averiguar sobre la naturaleza del yo anímico aunque ·se entrecruza con ciertas
tematizaciones psicológicas.
De la dualidad humana en su carácter de ente aglutinado y como un
compuesto de yo anímico y cuerpo, aquél encuentra su objetivación en éste,
ambos se intercomunican mediante los estados anímicos y las experiencias
somáticas. Así pues, el yo anímico se aprehende en la conciencia de las
sensaciones hasta llegar a una interiorización que depende de la formación
de las representaciones exteriores, de este modo da pas0 a la vida intelectual.
Ahora bien, si la realidad de lo anímico está dotada de una
espontaneidad tal que le facilita conducirse en el terreno de la
intencionalidad y por ello dista de una investigación causal ¿en qué sentido
se habla del yo anímico como una realidad psíquica?. Dentro del esquema de
los entes de una metafísica tradicional y convencionalista, se canalizaría al
yo anímico como una entidad de naturaleza psíquica. No obstante desde la
óptica fenomenológica se descarta un paralelismo psicofisico arraigado en el
aristotelismo. En efecto sobre el estudio del estrato!,anímico se sugiere la
831

�'

meticulosidad de una psicología racional, siorupre )' cuando ésta prevalezca
independiente de toda.explicación material-causal.
Hasta aquí encontramos deslindadas tres regiones de ia realidad, sin
embargo, el filósofo alemán deja varias cuestiones abiertas con respecto al
estrato del yo anímico ¿pueden conjugarse la psicología ~acional y ~I saber
filosófico? ¿hasta dónde alcanzan las limitaciones en cada una de __ellas al
estudiar una misma esfera? ¿existe la posibilidad de una re1visión conjunta de
tal estrato? Y de ser así ¿cómo esclarecen la naturaleza del yo anímico? Es
en su sucesor docente Martín Heidegger en donde tienen resonancia estas
cuestiones, en la ontología fundamental se redimensionan en un contexto
filosófico, cuya derivación repercute en el análisis existencial del estar-ahí
(Dasein) y su horizonte interpretativo de posibilidades animicas.1

.'

En el capítulo segundo Husserl continúa expresando la relación entre la
fenomenología y las ciencias, sin dudar reitera la actitud adoptada en todo
análisis fenomenológico " ... siempre adoptamos en seguida la actitud
eidética y estudiamos eidéticamente todo lo perteneciente a la esencia."
(p. 33) Como ya había dejado expreso en Ideas Jy en varias de sus obras2, la
fenomenología se caracteriza como una disciplina nueva que estudia y
describe lo esencial, que capta el apriori intransgredible del ser, y se orienta
a la fundamentación filosófica de una auténtica toma de posición teórica.
Precisamente por todo ello la investigación fenomenológica se distingue de
la psicológica.
La intuición esencial es la que importa a la fenomenología como
disciplina eidética, es decir, el dato apriorístico comprendido y abstraído
desde el intelecto desde el universo de la experiencia mat~rial. "Todos los
conceptos proceden de la experiencia, los generales y los particulares, y su
utilidad debe quedar probada en el curso de la experiencia. Siempre debemos
estar dispuestos a revisarlos guiados por ella." (p. 38) Esto implica que los
significados conceptuales de nuestras intelecciones no proceden de una
naturaleza abstracta, sino que tienen su origen de la experiencia al intelecto.
Se anuncia en consecuencia considerar el concepto de "región" ontológica
particular como existencia de ciencias se conciba, .y 4ue éstas nos
proporcionen las notas conceptuales características de la realidad que-les es
propia. Hacia esta división de regiones apuntan las conce~idas en el capítulo
primero, en dicho sentido la fenomenología se matiza ~e un psicologismo
experimental. Se responsabiliza a la ciencia empírica de~investigar sobre la
existencia y a las disciplinas eidéticas como la fenomenología referidas a la
esencia.

_i \ ,

¡

3

experimental tiende a llegar a una desconexión '&lt;le la intuicíón material
d7spué_s d~ _haber indagado_ en las circunstancias j correspondientes a las
v1venc1as m~e~s en la_ realidad, con esto la labor ~icológica experimental
se eleva al. amb1to ra~1onal
disciplina eidétict. adquiriendo un nuevo
rang?. El ngor y la s1stemat1c1dad en las disci¡tjnas eidéticas tiene Ja
finalidad de una certeza inamovible y racional~~hte explicativa una vez
llevada a cabo la investigación fenomenológica. '\,

?~

l

Una de las principales discrepancias que Husserl observa entre Ja
fenomenología y los planteamientos psicológicos de Bolzano, Lotze y ·
Brentano, es que estos nunca contemplaron a la investigación eidética
enfoc~d~ a la fundamentación psicológica y filosófica basada en el
conoc1m1e~t~ de esencias. La influencia para el trazo de la investigación
fenomen?log1c~ de estos pensadores se encuentra por parte de Bolzano 'en
las cons1derac1ones ~roposicionales para la constitución de los juicios
enmarca~os ·en el ~1a_grama de la mathesis universa/is, y de amplia
resona~c1a en una log1ca formal. De Lotze se r~scata la idea un tanto
pascah_an~ de establecer todo tipo de interés impulsado por conciliar el
enten?,1m1ento con el corazón. No obstante, la aportafión de Brentano para la
creac1on de la filosofía fenomenológica es más es,pecifica y de carácter
meramen_te conceptual'. según propias palabras de iHusserl: "Brentano ha
estado leJos de concebir una fenomenología en nu~stro sentido .. . Ofreció a
la m_ode~nid~d la idea de la TNTENCIONALID;\b, obteniéndola de la
conc1enc1a misma a través de la descripción inmane.vte... al menos muchos
de lo~ concept~s q~~ _ac~ñó ti~nen su fuente en la ~intuición ... pero de la
esencia de l?s _anahs1s mtenc1on~les le permaneqt'6 oculta." (p. 71) La
feno?1en?log1a_ng~r~samente va ma~ ali~ de todo planteamiento proveniente
de_l amb1to ps1c~l?~1co y de !as c1enc1as naturales-materiales, ya que al
0~1entarse ~l a~ahs1s y descn~ción de esencias no se obstina por una
?usqu~d~ mfimta de deducciones. La concie~cia participa así de
msust1tmble, porque en ésta se hallan los problerrliis fundamentales de la
intencionalidad. Consecuentemente Husserl señala con mucha razón la
equivocac!ón d~I psicólo?o que apoyad~ en la 2omparación superficial,
toma la vida amm1ca como lo hace el físico con l~s realidades materiales.
Así pues, una justificación metodológica que se adeéue a la pertinencia de la
investigación fenomenológica no guarda una relación paralela con los
p~oce~imientos adoptados por la psicol~gía empírica a partir de las otras
c1enc1as.

La ciencia se sigue vislumbrando como una actividad sumamente
sistemática y rigurosa, en cambio la fenomenología éh cuanto psicología

. Los postulad~s medulares de la filosofía fenomenológica se van
haciendo argu~ent~t1vamen~e contu~dentes en su intención por despojar a
todo quehacer c1ent1fico estricto, d~I, mgenuo _rrejuic!o·de la ciencia empírica
que se co~forma ~o~ una comprens10~ a m:d1as, como'lo es la pura intuición
de la realidad obJet1va. El tercer capitulo La relación de la fenomenología

832

833

�con la ontología" hace patente la necesidad de los entes !' q~e _se .parten las
ciencias para clarificar intelectivamente los conceptos ~iolog,c~s q~: dan
pie a los juicios eidéticos. Por ello Hu~serl recurre a la ~~~emat1zac1on de
un itinerario fenomenológico que consiste_ en desconf
: 10n trascendental
de to estrictamente correlativo a la conc1enc.1a, es de , la puesta_e?tre
paréntesis de la dimensión noemática repre~enta~a por \ ~und~ ~bJet1vo.
Como es sabido ta reducción trascende_ntal (E~o~) conslts1ste~at1~a~ente
en dos direcciones: la noética, referida al amb,to de ·{ c?nc1enc1a, Y la
noemática el correlato de la conciencia. La puesta entre millas del mundo
entitativo ~e dirige a los entes sin más. Pero el sentido . scendental de la
desconexión posee como compromiso que valiéndos~ de una toma de
Posición teórica propia, se busque eidéticamente el sign_ifjcado de los actos
vivenciales de un yo puro.
\.''

!ª

,

r

Concierne pues, abogar por una correspondencia de significados
entre intuición eidética · e intuición material, es obvio que en a~b_as el
contenido de los análisis radica en la división de l9s entes ex1g1da a
posteriori en la discursividad. La reducción trascendent~I º s~ qued~ en una
mera idealidad como parecía insinuarlo Husserl en pnm;era m_s~nc1a. Mas
que llegar a consolidar la edi~cació~ d:l, mé_tod~ fenof~olog1co ~on su
meta de fundamentación de la mvest1gac1on c1ent1fica, qu~ no desdenamos,
se nos presenta el apuntamiento ontológico y la exigei ia de un inda?ar
trascendental ensamblado de notas entitativas y f e una genuma
experimentación eidética.
¡

f

,i

La fundamentación fenomenológica del quehacer cie¡ tífico se redondea
con lo que nuestro autor denomina el "método de la clatticación". La idea
de un proceder metódico de la investigación se t~ toma_ un tanto
complementaria en su consideración interpretativa, que . aulatma~ente se
acentúa en el último capítulo de la obra que coi:n~~tamos, Cabe _s:~alar que
1
dicha idea del método, a causa de su incompatib1hdad c¡ n 1~ v1s1on d~ las
dóctrinas neopositivist~s'. redireccio_na los _desvíos del pe~tm1ento filosofico
en su labor epistemolog1ca y al mismo tiempo se conv1f .e en una certera
crítica de la noción de ciencia acabada y absoluta.
j
·La actividad de la reflexión tradicional~ente se ha Jifinido por su afán
de develar algo que permanece oculto, de arrojar luz soi,fe la penu~bra, es
decir, siempre hay implícita una pretensión de c_la~ificar med1_ante el
cuestionamiento. La clarificación husserliana rebasa d1d\0 planteamiento al
remitirnos a la forma de enunciación de los conceptos. Si se apela a una
evidencia intelectual es porque nos precede la comprensión, y en ningún
modo el progreso tan modernamente estimado de las 'ciencias natur~les,
significa que nuestra época se haya vuelto en todos sus sentidos

comprensible. El conoc1m1ento que del mundo podemos explicar desde
distintas disciplinas, se vale de conceptos creados por el sujeto.
Para tener un proceder científico-conceptual que indique hacia la
comprensión4, el fenomenól6go identifica tres momentos: 1) Los conceptos
lógico-formales, 2) Los conceptos regionales y 3) Lo.s conceptos
particulares. Los primeros son aquellos que sustentan genéricamente la
argumentación, le siguen los que determinan el ámbito de relación óntica, y
los últimos son los que establecen significados peculiares como patrimonio
conceptual de cada ciencia.
Así el objetivo de la clarificación se dirige a explicitar mediante un
procedimiento conceptual las realidades de conocimiento de toda actividad
asumida como ciencia, el concepto no pierde su naturaleza discursiva
haciendo patente la singularidad investigada tal y como ésta se nos presenta
en intelecciones. Mediante figuras simbólicas nos r~presentamos un estado
de cosas, pero nunca nos desprendemos de .nuestr~. particular subjetividad.
La ventaja de la conciencia fenomenológica es que permite escudriñar de
una forma abarcadora, entre la fundamentación de rtuestros prejuicios y en
el confluyente acontecer de lo subrepticio.
·
.

1'

La clarificación en la exploración científica1aventaja a descifrar la
expresión del mundo en su íntimo significado, el fenomenólogo no
necesariamente recomienda hacerse experto de la eñunciación, dicho en sus
palabras "la meta de la clarificación puede formulars~ así: crear de nuevo, en
cierto modo, el concepto predado, extraerlo de la fuente primigenia de la
validez conceptual -de la intuición-, y prestarle dentro de la intuición los
conceptos parciales p~rtenecientes a su esencia original." (p. 117) Propone
abocarse a una explicitación de la intuición que resulta simultánea para la
conciencia. Se sobrepasa. una mera significación verbal, y que en su
naturaleza, lo analizado no se mutila de sus circunstancias y multiplicidades.
Se presenta muy tangible una primacía en el diferenciar sobre el comparar.
Alrededor de una metodología sugerida por Husserl se podrían
añadir muchos aspectos que tiendan a uniformi~r su legado, nosotros
discrepamos de que se entienda la fundamentación fenomenológica como
una serie de reglas a seguir, y atribuyéndonos sus enseñanzas procuramos
atender atentamente a la investigación fenomenológica comprometida con el
pensamiento disciplinario. Tenemos la firme convicción de que cada
momento del mundo circundante es en sí, en su particularidad, susceptible
de comprensión conforme a su estado convergente. Nj la idea de una ciencia
concerniente en exclusiva a la transformación de la realidad, deja
definitivamente de lado una fund~mentación en las realidades primarias y
originarias que existen ontológicainente insoslayablts. Husserl no llega a
¡

834

835
! '
e

�estructurar una ontología fenomenológica. r';!ro cuando menos quedan
esbozadas sus líneas directrices.
La actitud fenomenológica de fundamentación científica de este
libro tiene sus relevancias, entre ellas, su concentración en no eludir, en
acercamos a las posibilidades de fortaleza en el pensar, y, volver inteligible
el impulso que nos confronta con nosotros mismos y con la dinamicidad de
la vida, representa un insondable estimulo para dejar de concebir el presente
encubierto de extremismos bipolares: no argumenta a favor de un presente
tan proclamado en la mayoría del filosofar contemporáneo, entendido en
calidad de mísero y resentido pasajero o de superfluo altanero progresista.
Husserl continúa invitándonos a pensar cuestionando. Nos exige confrontar
pensamientos, por ello su lectura detenida nos lleva de complejidad en
complejidad. Aplaudimos de esta manera la traducción al castellano de este
tercer y último tomo de un proyecto plagado de desafíos como lo son las
Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofta /enomenológica.

a~ontecer_ya experimentado. Por ello la indicación lleva explícito un señalamiento 0
si s~ .qu~~re . una determinación, aspecto que emana -en )a integración de 'la
explu~1ta~10n conceptual que considera el comprender desde los umbrales de la
descnpc1ón fenomenológica.

Notas
1

Cfr. Ser y Tiempo, tr. José Gaos, FCE, México 1986 y ¿Qué es la metafísica? tr.
Xavier Zubiri, pp. 46-54, Ed. Siglo Veinte, Argentina, 1974.
2

Edmund Husserl, Meditaciones cartesianas, § 5 y 7, FCE, México 1986.

3

Husserl acepta que la fenomenología puede ser considerada una psicología
experimental, siempre y cuando ésta no contemple mediante la descripción
fenomenológica una sobrevaloración del experimento. En particular el § 8 de Ideas
/JI se encuentran frecuentemente pasajes que denotan una similitud entre
fenomenología y psicología experimental, v.gr.: "Quien crea q1:1e lo que se realiza en
la fenomenología se realiza también en la psicología mediante la experiencia interna,
habla tan sabiamente como quien opina que lo que la geometría se lo ofrece también
la observación física y el experimento." (p. 56) La fenoi;nenología en tanto
psicología experimental se transforma en psicología descriptiv~, y por último, en el
afán de apelar a la intelección eidética, tendríamos en parte, eJ sano desarrollo de
una fenomenología pura.
4

Sumado al camino descriptivo de la filosofía husserliarra, ·se encuentra la
consideración de la explicitación conceptual. La indicación que se hace de esta
consideración, notamos que se dirige a vislumbrar una comprensión exhaustiva del
campo de conocimiento en toda pretendida actividad científica. Si se entiende que la
esfera de la realidad total como un complejo de existencias descritas y explicitadas
conceptualmente en cada una de sus regiones, la comprensión más allá de una mera
ontología fenomenológica, también se expresaría en palabras y significados de un
836

837

�LEÓN OLIVÉ: EL BIEN, EL MAL Y LA RAZÓN.•FACETASDE LA
CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA, MÉXICO: COL. PROBLEMAS
CIENTÍFICOS Y FILOSÓFICOS, PAIDÓS-UNAM, 2000, 212 pp.

Lic. Rolando Picos Bovio
FFyL-UANL

J

'··

En la vida diaria utilizamos corrientemente iqs términos "ciencia" o
"científico" para referirnos de manera indistinta a c·ualquier conocimiento
que identificamos con criterios inmediatos de racionalidad y objetividad. Lo
científico es lo -verdadero frente a cualquier otra forma de conocimiento
especulativo que no comparte los criterios rígidos de la objetividad
científica.
Esta imagen de la ciencia y de la práctica científica es el sustrato
ideológico que ha legado la sociedad tecnológica al nuevo siglo y que ha
convertido a la ciencia en un concepto nebuloso y abstracto, difícil de
establecer con claridad.
A la visión pragmática de la ciencia han contribuido tanto el
cientificismo positivista en su afán de disociar la realidad de la producción
del conocimiento -el entorno histórico-cultural donde nacen las "tradiciones
científicas"- como la filosofías especulativas de corte metafísico y religioso.
La interpretación instrumental de la ciencia también tiene mucho
que ver con la forma en que aprendemos qué es -la tradición académica- qué
fines persigue y cuáles son sus características. A inicios del siglo XXI la
disociación ciencia-sociedad parte de una consideradón teleológica de la
ciencia que nos remonta a la concepción aristotélica de los universales. ·
Frente al problema de definir la ciencia Olivé señala que no existen
respuestas fáciles ni acuerdos comunes para delimitar lo que es científico de
lo que no lo es "la ciencia, asegura, no puede definirse. Cualquier intento de
hacerlo, es decir, de establecer condiciones necesarias y suficientes que
algo· debe satisfacer para calificar como ciencia corre el, riesgo de abarcar
demasiado o de dejar muchas cosas fuera " (Olivé 2000. p.27) Su

antirreducionismo lo lleva a plantear la cuestión a un nivel metacientífico en
donde la historia de la ciencia, la sociología de la ciencia y la filosofía de la
ciencia dan cuenta de ese qué, a partir de sus diversas determinaciones. El
punto común que lleva esta posición tiene que ver con la postura pluralista y
relativista que asume como guía para plantear los problemas de la ciencia.

839

�i~

·1~

"&lt;

Al establecer que existe una diferenciación entre lo científico y lo
pseudocientífico Olivé busca establecer el corpus de la ciencia y los tipos de
razonamientos asociados a ella. Frente a otro tipo de explicaciones parte de
que en la base de la ciencia se encuentran fundamentalmente problemas
lógico-semánticos, metodológicos y epistemológicos que requieren
, respuestas adecuadas a su naturaleza. Cuando planteamos, por ejymplo, la
relación de los significados de los términos científicos cqn las teorías de que
forman parte o que son patrimonio común del lenguaje científico se hace
dificil definir conceptos "duros" como, "hipótesis", "exJ?)icación", "verdad",
"objetividad", etc, cuya naturaleza puede variar de una tepría a otra.
Si señalamos la manera en qué estructuramos el conocimiento
científico en cada campo de la ciencia nos encontr~tnos con problemas
metodológicos que confirman que la pretendida unidad del método es
imposible. Aquí Olivé se ubica en la corriente qué relaciona la historia de las
ciencias con la historia del método.
Aunque pudiera parecer que se mueve peligrosamente en los
terrenos relativistas, el abordaje que hace el autor de los problemas
epistemológicos es certero, pues la pregunta ¿Qué es eso de conocimiento
genuino acerca del mundo? se aborda en relación a los fines que persigue la
ciencia que marca los criterios -no fijos y establecidos para siempre, sino
cambiantes de acuerdo al propio progreso científico- de lo que es un
conocimiento legítimo "El análisis de muchas controversias científicas y el
desarrollo de las diferentes disciplinas científicas, sugiere que no existe un
conjunto único incontrovertible de criterios, ya no digamos a lo largo de la
historia de la ciencia, sino ni siquiera en un momento determinado" (p.36)
Uno de los puntos más interesantes en el texto tiene que ver con la
revisión que hace del concepto de "progreso" en la ciencia, en donde destaca
en particular la contribución que hace Thomas Kuhn a -fa discusión con su
libro "La estructura de las revoluciones científicas" (Kuhn 1970) que rompe
con la tradición de hacer ver el progreso de la ciencia como sólo un proceso
de acumulación de conocimiento, teorías o métodos.

"
Aunque no se trata a fondo el concepto de paradigma
kuhniano sí
centra su atención en los llamados problemas de inconmensurabilidad de las
teorías (dos teorías son inconmensurables cuando están articuladas en
lenguajes que no son completamente traducibles entre síJ donde hace ver la
evolución de Kuhn hacia posiciones constructivistas, cercanas a la
dialogicidad habermasiana, pero diferentes en el sentido de que no existe la
precondición de un diálogo libre de toda restricción. En su interpretación
basta co11 que uno de los sujetos del diálogo aprenda el lenguaje del otro para
posibilitar la comunicación.
840

En la línea planteada por la sociología alemlárya (Beck 1999) relativa
ª. los _efectos de la tecnología en el mundo, el aborcláje de la filosofia de la
c1enc_1a que propone no deja de lado el estudio pe los problemas y las
relaciones entre la naturaleza, la técnica y la ética. En esto es claro su
diferencia frente a la asepsia ideológica de 1~ corrientes realistas
pragmatistas o empiristas y su casi nula consideradón de las c~msecuenci~
del mundo tecnológico.
:

''
1

Olivé pone en relación el concepto de progi'&amp;so científico con el de
sus costos sociales y naturales y argumenta Jque las innovaciones
tecnológicas deben ser reguladas socialmente en fu4ión de sus efectos. Para
ello, como lo plantea a lo largo del texto, es impórtante· la comunicación
pública de la ciencia y la sustentabilidad del model t1de racionalidad en que
se basa que no debe atentar contra el bienestar hum i.o.
'i,·
¡:;

..
Esta reflexión sobre las caras de la tecno ;~ía lo coloca como un
cnt1co de la modernización a priori sobre cual ier costo donde las
decisiones en la materia son tomadas por una éli . No lo dice en estos
términos, pero aboga por una democratización noitlel lenguaje científico
per? sí del conocimiento sobre los efectos de das tecnologías en 1~
soc1e~ades modernas ~ "posmodernas". Vale ~a
entonces discutir la
relac1on costo-beneficio sobre bases que trasc1endí{n la esfera económica
Hablar de costos implica asimismo hablar de valorJ y de los problemas d~
la responsabilidad moral de los científicos y los tecriólogos. Tras el rechazo
de la pretendida ideología de la neutralidad valorafva en la ciencia señala
que las co_m~nidades científicas no pueden ser ajenas al impacto que generan
sus conoc1m1entos en el mundo. Hablar de clonación, manipulación genética
o bioética es hablar de dilemas morales concretos del científico en términos
de otra racionalidad, una racionalidad no instrumental. Esto exige retomar la
esfera de los intereses propios de la ciencia y de cuándo los intereses
epistemológicos son válidos.

PTª

Ubicados en la esfera del pluralismo i~cluyente cuyo eje -lo
reconoce 01 ivé- es la obra de Larry Laudan, el planteamiento de una teoría
pluralista en la ciencia atraviesa necesariamente pe.,~_Ía interdisciplinariedad
y la naturalización de la epistemología. Esto.no significa eliminar su carácter
normativo en las ciencias, sino reconocer que no exiiten un conjunto de fines
fijos en la ciencia. En la óptica pluralista la noción misma de progreso es
evaluada de a~uerdo con un_ contexto ~el~tivo a, ciertos estándares que
tampoco son mmutables. BaJo estos prmc1pios ~e critican entonces las
visiones clásicas del realismo con su pretensión ;,finalista (encontrar la
descripción verdadera del mundo); del empirismo (I'a verdad de acuerdo a
teorías empíricamente adecuadas) y del pragmatiimo (la resolución de
~

841

-¡
~·

�.,
problemas y las int~rvenciones exitosas en el mundo sobre cualquier ?tra
consideración) aunque' ello no significa -Olivé es mesurado_en ese s~ntidoun rechazo abierto a "la concepción pluralista no toma partzdo por nmguna
de ellas, al menos en lo que toca a la legitimidad de los_fines que ?roP_onen Y
más bien deja abierfa /a posibilidaá de enco~trar pasa1es de la historia de la
ciencia y del quehacer"cientifico contemporaneo en los que algunas v~c:s
persiga alguno de es0r fines y en otras ocasiones se busque algo d1stmto
(p.136-137)
~

s:,

. Marcando su distancia con las posturas · neopositivistas, Olivé
relaciona a las teor!as constructivistas en la ciencia con el esquema pluralista
que propone y analiza tres modelos de constructivismo en la ciencia del siglo
XX.

La tesis central de éste es que los hechos .científicos tienen una génesis
Y ~n desarrollo y no son dados ni tienen una- existencia independiente de los
sujetos, por lo que son construcciones sociales.
.

.

Bajo·el esquema de la critica a la ''.visión h~geliana" de la historia de ·
la ciencia-en el trabajp se refuerza la tesis plurahsta que rechaza l~s ~nes
únicos y un punto . tje llegada donde confluya todo_ .~l conoc1m1ento
científico.
•¡

!

1·

.

Una observación importante es que el modelo plura is~ exige
plantear el carácter delracionalidad del cambio cien!ífico y dife~enc~arlo de
la racionalidad instrumental, pues lo que hace racional a _la c1e.nc1a es el
proceso de desarrollo en el cual encuentra las razone~ su_fi_c1entes pai:a creer
que se han alcanzado ciertos fines (abandonar fines meahza?les Y sistemas
inconsistentes de teorías) en tanto que ésta última es relacionada con los
agentes del cambio científico. Olivé no abunda en el concepto porque
supone tiara la distinción que remite a otras lecturas, fundamentalmente a
Habermas.
Consciente O inconscientemente existe en el trab~jo una re!terada
defensa contra las acusaciones de relativismo a que pud1e~~ d~ pie esta
visión. Se rechaza punto por punto que "todo este perrmt1do pues los
aspectos centrales de la racionalidad científica están a ~alvo _de, ~er
establecidos de manera anárquica. A~más se subraya el caracte~ ?~stonco
de los estándares de racionalidad y el hecho fundamental ~e la pos1b1hdad_ de
establecer la comunicación entre diferentes par~d1gn_1as: no existe
necesariamente una ruptura epistémica tajante en la h1stona del desarrollo
científico.
~

~~ desarrollan las tesis_ de Kuhn, Fleck y ~oyd para explicar las
caracte_nsticas de este planteamiento clásico en la sociología de la cienda y
~e ~lanfica el concepto en la oposición de la visión; de Kuhn y Fleck, que
ms1sten_ en resaltar ~I papel de los presupuestos epistemológicos y
~eta~s1cos en los metodos y las teorías de las actividades y prácticas
c1ent1ficas y, por el otro lado, de un constructivismo-devastador que sostiene
que el conocimiento científico es una constr!.Ícción producto de tas
comunidades científicas.

Como se puede apreciar lo que se está discutiendo en otro nivel es el
problema clásico de la objetividad y de la neutralidad valorativa en las
ciencias. Si el conocimiento es una construcción social significa entonces
que no existen realidades independientes que justifiquen una visión
universalista; existe sí, una relación estrecha entre conocimiento e interés.
'.ara ejemp~ific~r se mencio_na el caso de las teorías en biología que
mtentaron Justificar el racismo, que desde un punto de vista de
constructivismo devastador tendrían razón porque se·basan en un esquema
autorreferenciat
· ·
El constructivismo que propone Olivé se basa en una tesis
ontológica y otra epistemológica. La primera tesis señala que los objetos no
tienen una e~is~encia i_ndependiente de los marcos conceptuales y ta segunda
que el co~oc1m1ento c1ent1fico depende de, y está con~treñido por la realidad
y esos mismos recursos conceptuales y metodológicos de las comunidades
científicas.

Luego de revisar las nociones sobre razón y racionalidad y señalar el
doble carácter de la acción de los hombres sobre el mundo (los hombres s_on
racionales e irracionales de acuerdo a diferentes ,condicio~es),_ ~e puntualiza
que la racionalidad no es una facultad, sino un metodo en func10n del cu_al se
aceptan O rechazan fines, metas o deseos. Se c'.itica a las teoría de la ratwnal
choice porque parte de la racionalidad de med10s afines en el p~oblema de la
elección y esto, argumenta, es sólo una parte de los atributos de la
racionalidad humana.

El ~u~do entonces _siempre se v~ _&lt;;lesde alg~n punto de vista, pero
esto no significa necesanamente la mcompatibiVidad de dos marcos
conceptuales. Siguiendo las posibilidades del pluralismo la interacción
comunicatjva es posible si se supera los aparentes obstáculos de la
inco~mensurabilida~, . ello po~ibi,lit~ la posibilidad de que sujetos que
provienen de trad1c1ones ep1stem1cas diferentes lleguen a consensos
fundamentales. Esto es decisivo para el avance de la ciencia.

842

843

�MEREDITHTAX:
EL PODER DE LA PALABRA: CULTl/RA, CENSURA Y VOZ,
LIMA, PERÚ, 1ª EDICIÓN, FLORA TRISTÁN, 1995

María Maritza Alvarado Ramírez
División de Estudios de Posgrado
.
FFyL-UANL
El hombre a través del tiempo se ha visto envuelto en una lucha por
obtener el poder político, social, económico y cultural. El hombre ha
planeado y puesto en practica estrategias para hacer frente a esa forma de
dominación. Se han creado organizaciones sociales dedicadas a la difusión y
protección de los Derechos Humanos.
En la actualidad la lucha por el poder se encuentra basado en un
sentido tradicional sometiendo a la mujer ante una cultura patriarcal; no
podemos negar la importancia de las mujerés a través de la historia. El
mundo ha cambiado tanto pero sigue existiendo la hambruna, las rivalidades
étnicas, el tráfico internacional de mujeres y niños, ,los movimientos de
población en busca de empleo, los conflictos étnicos y raciales. Tal como lo
ex-présara la poeta afro-estadounidense Audre Lorde, "Hoy en día las
mujeres, y en especial las mujeres del sur, constituyen la vasta mayoría de
las personas pobres y políticamente desfavorecidas del mundo, los
verdaderos prisioneros del hambre y abandonados de la tierra" (p. 18).
Las consecuencias son devastadoras haciendo de las mujeres
minorías, blanco de acciones; aislándolas en una justicia social y económica
en la cual la democracia ha presentado un desarrollo desigual. La
democracia es el poder del pueblo en la cual debe existir una hegemonía
equitativa tanto para niños, mujeres, hombres y ancianos en cualquier plano.
Existe una enorme ambigüedad acerca de los Derechos Humanos en
la mujer. De acuerdo con Meredith Tax, "Una creciente red de clérigos y
políticos conservadores se oponen superficialmente al internacionalismo del
Nuevo Orden Mundial en nombre de la tradición y la soberanía nacional,
combatiendo a las mujeres y las minorías étnicas o religiosas, al mismo
tiempo que invocan un ideal de comunidades benignas gobernadas por
ellos... Nuestra esperanza fundamental reside en la alianza que se viene
desarrollando entre el movimiento mundial de mujeres y otros movimientos
sociales progresistas" (p. 17).
Es importante destacar que los Derechos y deberes están unidos
siendo ;álidos frente a todo individuo manifestando que toda persona tiene
845

�. l
1

derecho al reconocimiento de su dignidad, sin discriminación alguna por su
color, raza, sexo, idioma, religión u origen social. De la dignidad de la
persona emana la justicia, la vida, la libertad. la igualdad, la seguridad, y la
solidaridad convertidas en valores como raíces culturales. Según Ama Ata
Aidoo, "La cultura de una com~nidad es realmente la totalidad de maneras
en la que la comunidad conduce su _vida: sus nacimientos, desarrollos,
estudios, trabajos, entretenimientos y muertes" (p. 18).
Es preciso entender que vivimos en un círculo manipulado por los
hombres en el que las mujeres escritoras no tienen voz. Se encuentran
excluidas de la igualdad política, marginadas, ridiculizadas, privadas de una
intervención cultural en la sociedad.
Las mujeres siguen sometidas ante la cultura patriarcal aun cuando
se habla de una igualdad. "Sus programas para lograr la igualdad adolecen de
fetichismo legal, una creencia sostiene que. sí se consigue aprobar las leyes
correctas, las mujeres adquirirán la igualdad... todos podemos pensar en
países en los cuales las mujeres son iguales ante la ley pero no de hecho.
Nuestros problemas no estarían resueltos incluso si cada país eligiera o
nombrara a mujeres en el 50 por ciento de las posiciones de poder" (p. 23).
De ahí que la igualdad no se trata sino de un criterio puramente
teórico ya que la realidad es otra. "Los medios de comunicación han hecho
posible una nueva forma de denominación cultural... Sus productos son
montados de acuerdo al nivel del gusto más amplio, enfatizando el sexo y la
violencia para llegar a un mercado lo más grande posible con comerciales de
cigarrillos, bebidas gaseosas y cerveza" (p. 24). En cuanto a la realidad de
los escritores es algo similar. Los grandes autores constituyen renombre y a
las editoriales les gusta tener variedad, pero cabe destacar que la mayoría son
hombres y ellos tienen la preferencia; siendo las mujeres una minoría
creando un escaso interés entre las editoriales. Aun cuando las escritoras
ofrecen ideas nuevas y puntos de vista diferentes son censuradas por el
gobierno.

.
El uso ~e la expresión es un ideal común por el que todas las
~ac1ones deben esforzar~e; debe ser defendida en el ámbito jurídico
incluyendo todos los medios de comunicación social sin importar el género
de l~s personas que hacen uso de ella. En,la India, dice Ritu Menon, "quienes
escnben desde una perspectiva de génerq son a menudo acusadas de tener un
• ses~o .º d: practi~~r una disciplina vaga, mientras que a las que asumen una
part1c1p~1pn poht1ca se les dice que se vuelvan mas académicas y no gasten
tanto tiem~ en el activismo" (p'. 33).

', .) f:-

la literatura escrita por mujeres, los críticos varones les- restan
menfos 1g~or~?do s_us o_bras y reseñándolas en forma negativa, Cristina da
Fo~sec~ d1ce: La h1stona dbmuestra que las cosas no ·han cambiado para las ·
(íl~Jeres esc~1toras. Gabriela Mistral (1889-1957); la chilena que ganó el
pnmer rem10 Nobel para toda América Latina (1945), mayormente por sus
por.mas de amor a un hombre, recibió el Premio Nacional de Literatura enC?Ile sólo va~ios ª~?s más tar?e, e incluso hoy es recordada principalme~te
como una mu3er fe1s1ma y lesbiana" (p. 42).
·
,
_A p~sa'. d_e ~odos los obstáculos; el porcentaje de mujeres· escritoras
ha crec1d_o sm mt1m1darse ante las censuras, posturas políticas, confiscación
! de matenales, amenazas de muerte y violación. La única manera de luchar
con~a la cen~ura basada en el género es persistir aun cuando la dictadura del
patnarcado siga.
·
Las mujeres _tienen el derecho a la libre expresión porque abren las
puertas a otr~ mu3eres . que desa:!ªº .los métodos ·establecidos por los
hombres. Segun Mered1th Tax Las. mujeres tienen derecho a ser
controversiales: no tene_mos que estar de acuerdo con •alguien para defender
su derech? de hablar. Tienen derecho a ser célibes o sin hijos, a divorciarse,
a ser_lesb~anas, o a tener much_os atn~ntes ... Una ·democracia se define por
una capacidad para tolerar las d1ferenc1as" (p. 54).

La libertad debe ser vista como una participación autónoma en la
vida social. Contando con la libertad de elección y expresión, esto es una
capacidad positiva, para llevar a cabo decisiones y actuar eficazmente
determinando una existencia cultural equitativa. Meredith Tax, definé: "La
censura como todo medio a través del cual se impide que las ideas y obras de
arte que expresan posturas discordantes con la ideología dominante lleguen a
su público potencial. Tales trabajos pueden ser confiscados o pi:ohibidos,
ignorados, difamados, menospreciados o deliberadamente malinterpretados,
con el fin de silenciar a sus autores y mantener el orden existente" (p. 28).

846

847

�VÍCTOR MANUEL DlJRAND PONTE,
ETNIA Y CULTURA.POLÍTICA
LOS MEXICANOS EN ESTADOS UNIDOS
CENTRO REGIONAL DE INVESTIGACIÓN
MULTIDISCIPLINARIAS, UNAM, MÉXICO 2000, 114 pp.

Lic. Arcenio Ortega Lozano
División de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL
Víctol- Manuel Durand Ponte nos presenta en éste libro en forma
singular, el estudio de l_a cultura política ,de los mexicanos en Estados
Unidos, esto no s6 I o por el hecho de incluir tres variables (socializaci6n,
nivel socioeconómico y pertenencia a una etnia) sino por el concepto que
propone de etnia.
En su libro Durand establece que la étnia es una de las variables más
importantes para comprender la cultura política, haoi~ndo la distinción entre
el concepto tradicional de etnia, que hace referencia a una población humana
de una misma raza y con un origen, lengua, religión y cultura propia y su
concepci~n de la etnia como un proceso de dominación en donde el grupo
mayoritarío (los norteamericanos anglos) para dif&lt;;¡renciarse de las minorías
(mexicanos, africanos, orientales, etc.) los define en términos raciales,
tratándolos como inferiores.
Esto es sustancial para intuir la postura del autor con relación a lo
fundamental de la etnia para comprender la cultura política. Lo anterior esta
sustentado por el estudio de diversas comunidades en Estados Unidos que
establecen redes sociales de apoyo a los migrantes; sin embargo pese a su
importancia no realiza trabajo de campo y solo lo hace de acuerdo a la
literatura a su alcance.
Las luchas políticas de los mexicoamericanos son presentadas en un
breve pero sustancioso resumen y establece cómo se constituye la etnia
como sujeto político, aunque se hacen planteamientos simplistas al
considerar que el comportamiento político de la etnia es d_e acuerdo a la
poHtica de moda en el sistema norteamericano, sin considerar factores como
el propio aprendizaje de la etnia, entre otros.
Durand al presentar en sí el estudio de la cultura política lo hace a
través de la reinterpretación de una sola encuesta realizada entre 1989 y
199_0 y aunque aclara que son datos antiguos, la encuesta en cuestión se

849

�refier~ a la cultura política de los latinos por lo q_ue al polarizarlos hacia los
mexicanos en Estados Unidos pierden algo de vahdez

RAFAEL FLÓREZ OCHOA:
EVALUACIÓNPEDAGOGICA YCOGNCIÓN,

COLOMBIA, MC GRAW HILL INTERAMERI~ANA, 1999, 226 pp.
•
·
La vida de los mexicoam~ncanos
siempre_
sera· un
, tema de interés
ue vale la pena leer éste libro, sm embargo d_ado~ 1os
~~:st::na~ientos actuales al sistema político norteamericano es mmmente
un cambio en su cultura política.

Lic. Nancy E. Hidalgo Freeze
División de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL
En este libro el autor define el tema de ·la evaluación educativa con
un enfoque cognitivo, dejando de lado los métodos cuantitativos
tradicionalmente empleados en estos procesos.
El autor menciona que pretende "mostrar caminos, señales y
modelos que permitan a todos los actores educativos evaluar el proceso y los
resultados de la educación con miras a su mejoramiento". Por lo tanto, se
abarcan temas como los fundamentos de la evaluadón de las instituciones,
de los programas y de los currículos educativos; la evaluación de la
enseñanza en las ciencias naturales, sociales, humanidades y matemáticas; la
evaluación del rendimiento académico de los alumnos y la del profesor.
En la introducción el autor resume en cincc párrafos la historia de la
pedagogía desde Kant hasta nuestros días¡ considerando las metodologías de
enseñanza y evaluación más representativas de cada periodo; concluye este
apartado mencionando que en nuestros días la pedagogía requiere ser abierta,
flexible¡ transdisciplinaria y multimetodológica, ya que su objetivo es el de
formar humanidad y hacer la vida más fácil a las personas, de acuerdo a su
cultura y época. En el capítulo I se critica al paradigma positivista que, hasta
hace unos años, ha sido guía de los métodos de investigación educativa de
tipo cuantitativos y objetivistas. En contraste con esto, explica el nuevo
paradigma epistemológico cognitivo que apoyá a los enfoques
construc_tivistas ·y de investigación educativa de tipo cualitativos que se
defienden a lo largo del libro.
En los capítulos II y III se abordan las perspectivas teóricas de la
pedagogía contemporánea acerca de la enseñanza y la evaluación,
concluyendo que enseñar, aprender y evaluar son en realidad tres procesos
inseparables.
Posteriormente se revisan modelos teóricos d~stacados en las últimas
décadas para analizar y evaluar las instituciones, los programas educativos y
sus currículos; en el capítulo IV el autor repasa los ~odelos convencionales
centrados en la medición de variables y en el V los modelos de evaluación
cualitativa.

850

851

�El capítulo VI está dedicado a la fonnación como objeto de
evaluación, mediante la propuesta de modelos metacognitivos y
autoreguladores para la evaluación del desempeño académico de los
estudiantes, desde el punto de vista de las metas de formación según las
diferentes perspectivas pedagógicas.
El capítulo VII se titula "la evaluación del aprendizaje en las áreas
de ciencias y de matemáticas" y en éste se revisan tres experiencias de
enseñanza y evaluación: la del principio de Arquímides, la de la teoría de
Grafos y la del principio de proporcionalidad; se concluye que la evaluación
no es una técnica general y abstracta sino una actividad ligada a la .
enseñanza. En el siguiente capítulo se aborda el mismo tema pero respecto a
las humanidades y ciencias sociales.
En el capítulo IX se sintetizan pautas y recomendaciones para
mejorar el diseño y la aplicación de los instrumentos convencionales ·de
evaluación, pruebas tipo ensayo y pruebas objetivas de rendimiento
académico. El capítulo X aborda el tema de los profesores, su evaluación y
la formación de nuevos docentes con capacidades valorativas diferentes a las
convencionales. En el capítulo XI se muestran caminos para convertir la
evaluación educativa que realiza el profesor en el aula en proyectos de
indagación cualitativa que produzcan nuevos conocimientos para mejorar la
práctica y enriquecer la teoría pedagógica.

epistemológico, que no es otraJ cosa sino el
1
,
.
cualitativos to que por c,·erto nlo t
• emp eo de metodos cognitivos
'
es an nuevo.
·
Es interesante revisar el enfo
la evaluación de instituciones y p
que co~ que el autor aborda el tema de
ayuda del análisis de sistemas rogra~as e b ucativos, ya que lo hace con la
currículo como lo hacen la mayo.:' dnol o a orda desde la evaluación del
,
ria e os autores.
Lo que podría considerarse como
recomendaciones que el autor hace
1 .,
una novedad son . las
específicas institucionales que harí:~ : ~ap,:u!o IX sobre las condiciones
docente~ así cómo el "Anexo II"
as v~l,da una evaluación de los
identifi¿ar el perfil pedagógico d
que ~onsiSíe en un cuestionario para
•¡·d
e Ios pro1esores ambos a artad d
ut, ' ad para administradores de insft .
d ' .
p
os e gran
.
' uc10nes e ucat,vas y/o académicos.

. . ~I final de cada capítulo el autor menciona
b1bhograficas que utiliza, por lo tanto si usted e '
,
las referencias
algo de evaluación educativa o le in;eresa ad s una persona que ya conoce
~spe~to específico de ésta, puede remitirse a d~n::arse frofu~dame~te en un
mteres.
,c as re1erenc1as segun sea su

-

Cada capítulo se inicia con una situación imaginaria relacionada con
el tema que se desarrolla en él, y finaliza con las conclusiones y referencias
bibliográficas respectivas. Al final del libro se incluyen como anexos un
glosario de términos cuantitativos y un ejemplo de escala Ukert para medir
las aptitudes pedagógicas de los profesores.
Como manual, se trata de un libro realmente recomendable para
neófitos en la evaluación educativa. Es claro y fácil de manejar. La
estructura de los capítulos, iniciando con situaciones hipotéticas y
finalizando con conclusiones particulares, es muy apropiada sobre todo para
estudiantes de los primeros semestres de una licenciatura en pedagogía y
áreas afines; abarca de manera sintética todas las áreas que se pueden
englobar en el término "evaluación pedagógica".
Los fundamentos que el autor menciona en el capítulo I para orientar
desde la perspectiva cognitiva a la evaluación, están basados principalmente
en la crítica al positivismo y a los resultados obtenidos empleando sus
métodos, así también en el elogio a lo que él llama el nuevo paradigma

852
853

�DANIEL RESÉNDIZ NÚÑEZ: ·
FUTUROS DE LA EDUCACIÓN EN MÉXICO,

COL. UMBRALES DE MÉXICO, ED. SIGLO XXI, 2000, 146 pp.

Lic. Ana María Teresa Salas del Río
División de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL
El texto comprende siete capítulos a través de los cuales el autor
explica cómo se encuentra la educación superior en México. Hay que tener
muy en cuenta que al redactar un texto es necesario cuidar tanto la
coherencia lógica de lo se dice así como la secuencia de capítulos, este
último aspecto debe cuidar la continuidad en los temas y el autor rompe con
esto al presentar como segunda parte al problema de la cobertura y colocar al
final el de gobernabilidad, aún cuando ambos ~e relacionan y complementan.
La pregunta es ¿por qué separarlos? Al manejarlos de esta forma
Reséndiz hace que el lector se pierda y se presenten algunas interrogantes:
¿qué tiene que ver esto con todo lo que manejó anteriormente?, ¿por qué
habla de principios en la universidad y esto en qué afecta a la educación
superior?, incluso parece haber contradicción entre estos apartados, debido a
que por un lado retoma que deben acceder a este nivel educativo la mayoría
de la población y por otro estipula que al exceder el límite de heterogeneidad
se impide cumplir con los principios bajo los cuales operan las
universidades.
El problema de la coherencia se resolvería si el autor coloca lo
referente a gobernalidad después de presentar la naturaleza del problema, ya
que en esta sección se especifica que todo se origina gracias a la tendencia a
mantener patrones del pasado; esto daría lugar para entrar a desarrollar los
principios que rigen las universidades y lo relaci0nado con la toma de
decisiones dentro de ella, asuntos que retoma en el último capítulo, para
posteriormente desarrollar los desafíos que se presentan en la educación
superior. Por lo tanto estos primeros capítulos servirían de marco contextual
para dar lugar a los temas restantes y las posibles soluciones que marca el
autor.
Lo relacionado con la contradicción que parece existir entre los dos
temas, el mismo autor propone la solución, se establece que efectivamente
debe contarse con una cobertura amplia en la educación superior para
alcanzar un escenario similar al de los países desarrollados, pero debe existir
colaboración entre la educación pública, privada y todo:.- los responsables de
. 855

�! 1111
la educación, y como se traduciría esta ayuda, el problema se resolverá si se
da mayor difusión a profesiones que están olvidadas, otra forma es ' la
creación de instituciones que ofrezcan alternativas q11e ayuden a cumpli~ con
la demanda de educación que s~ presenta y no sólo a ,nivel superior, sino
también medio superior, básico y otros.
En el capítulo dos se encuentra una dificultad: el abuso de gráficas,
éstas son un medio que ayuda tanto al escritor para ejemplificar lo que dice
así como al receptor para la comprensión del texto, sih embargo hay 'que
utilizarlas de forma adecuada para que cumpla con ambos objetivos. ¡En•este
caso el autor hace uso excesivo de ellas y por lo tanto enreda al leé}or, (il1 un
solo apartado utiliza seis tablas lo que provoca que continuamente
interrumpas la lectura para tratar de entender lo que expuso y algunas veces
te confunde más. Solamente hay que utilizarlas en puntos clave y no colocár,
una cada vez que manejas algún dato, como lo hizo Reséndiz, además es un'
libro que expone la problemática de la educación superior y al hablar de
tantos datos estadísticos entrarías a otro tema.

educación conocen los desafios aquí enumerados
,
al respecto, hay que cuestionar si las poi 'f
d que ;s lo que se ha hecho
para cambiar, si los que toman las decisio~:~as ª , opta a~ son las necesarias
Y_si la -~espuesta es negativa hay que tomar ::~d~;:~1tados para hacerlo,
educac10n es un elemento muy im orta t
respecto ya que la
país y por lo tanto no se debe dejar :n m:~/:ª lograr el des:mollo de un
que no aporten soluciones.
e personas que no conozcan o

Este mismo inconveniente se hace presente en el tema de
financiamiento, añadiendo que el lenguaje que utiliza hace que éste ~ea de
dificil comprensión ya que las personas que no están familiarizadas con la
economía tendrán complicaciones para entender lo que el autor trata de
explicar. Es cierto que existeiÍ problemas en los costos de la educación
superior por lo que parte de la población no culmina sus estudios y los que se
benefician con los subsidios son los hijos de familias sin preocupaciones
económicas, sin embargo el objetivo del libro no es ahondar en la economía
sino exponer cómo se encuentra y a dónde va la educación superior en
México, por lo tanto no debe perderse eljentido del tema.
En el resto de los temas: {a1!~ad, pertinencia, equidad, no se
presentan contrariedades en la comprensión debido a que son variables que
se han presentado en el aspecto educativo desde tiempos remotos por lo que
son conocidos por todos los que tienen que ver con la educación; éstos son
los desafios que aquejan a la educación en México y constantemente se
realizan esfuerzos en mejorarla, para ello s~ crearon políticas que tratan de
aminorar los problemas, sin embargo hay qu~ seguir creando alternativas que
la favorezcan para alcanzar uno de los mvores escenarios y que pueda
compararse con los de países desarrollados, de esa manera nuestros
profesionistas serán competitivos no sólo a nivel nacional sino internacional.

.

En conclusión es un texto que no aporta datos novedosos_acerca de
lo que pasa en México con la educación, y esto pasa no sólo a nivel superior
sino en todos los niveles educativos, pero cumple con el objetivo pone a
reflexionar acerca de lo que sucede; si y a todos los relacionados con
856

857

�EL APRENDIZAJE DE LA LENGUA PERSONALIZADO
GRIFFITHS, GRIFF. PERSONALIZING LANGUAGE LEAMING.
CAMBRIDGE HANDBOOKS FOR LANGUAGE TEACHERS.
UNITED KINGDOM: CAMBRIDGE UNIVERSITY PRESS, 2000.

Fernando R. Treviño Morales
pivisión de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL
El libro es una colección de actividades para la enseñanza del inglés.
Diseñados especialmente pa~a profesores activos, dinámicos, creativos que
siempre están enfocados a trabajar con diferentes ideas para desarrollar su
labor educativa mediante ·1a integración de sus experiencias personales frente
al grupo, sus sentimientos hacia la comunicación, valores y opiniones de sus
alumnos en sus salones de clases.
Las actividades están encaminadas para ser usadas como
suplementos enriquecedores de sus propios materiales en el curso, dándole
además una dimensión personal a este proceso comunicativo en la enseñanza
del idioma inglés a diferencia de lo impersonal que resulta lo generado en un
libro de texto.
En nuestra labor como maestros de un idioma estamos conscientes
que el estudiante necesita ser motivado para lograr exitosamente su
aprendizaje. La interacción más personal de forma efectiva para incrementar
la motivación, con ésta se pretende lograr que el aprendizaje del contenido
lingüístico se efectúe con un enfoque más directo hacia el estudiante. Si éste
piensa que lo que se le pide que haga es relevante para su desarrollo y que
están siendo valorado sus sentimientos, pensamiento, opiniones y
conocimientos que además es crucial para realizar con efectividad sus
actividades, entonces se sentirá más involucrado en las tareas que realice, y
consecuentemente motivado para aprender una lengua extranjera.
A pesar de que los libros de texto son el material principal de la
clase, no logran alcanzar este nivel de interacción en el estudiante. Una gran
parte del material que se utiliza, particularmente eón los diálogos que se
representan o se realizan, son representados por lo generar con personajes
imaginarios. Gran parte de las actividades de lectura y de comprensión
auditiva giran en tomo a temas previamente seleccionados, que resultan de
poco interés para el estudiante (por ej. la pronunciación o las explicaciones
gramaticales) se presentan por lo general en ejercicios desarrollados en base
a este estímulo inicial.
859

�Un ejemplo típico de la enseñanza basada en un libro de texto que se
enfoca en actividades de "likes and dislikes", es como el siguiente: el área
del lenguaje se presenta o se practica dentro de un contexto con personajes
ficticios que no tienen una relación directa con el estudiante. La lección se
lleva a cabo en conversaciones de·Ios alumnos en la que se discute lo que
h,ficen los personajes y lo que les disg1:1sta hacer, quizá caracterizando a
alguno de éstos. Toda una lección podría ser dedicada a una sola referencia
superficial de lo que el estudiante siente sobre aspectos que le interesan.

·
Creo que este libro es de gran a d
que las actividades aquí presentadas d~u ~ pai:_a -~os ma~~tros de inglés ya
maestro-alumno creando una atm, ti
dn un ete1,;.o positivo en la relación
clases para desarrollar un ambie e~a a e~ada y agradable en el salón de
que los alumnos como el maes:oe di:fic~n ia?za en~re _los participantes, y
. enseñanza del inglés.
ru en eSías tecmcas creativas en la

o:

No cabe duda que habrá estudiantes que se sentirán motivados sin
importar el material que utilizan, pero no siempre sucede así. También es
común que haya estudiantes que no se sentirán motivados con actividades
que no guardan relación con su propia visión del mundo. Esto es fácil de
comprender, puesto que al trabajar de una forma tradicional, se le impide al
estudiante, lograr una individualización al omitir contenido personal
significativo.
Sin embargo, los maestros que enseñan una lengua extranjera, tienen
muchas posibilidades de utilizar material en clase que sea interesante. Las
clases en la enseñanza de una lengua extranjera tienen una gran flexibilidad
que no presentan otras áreas, el objetivo de la enseñanza de una lengua se
puede lograr sin que el maestro se tenga que limitar a enfocarse únicamente
en el texto o en un tema.
Algunos maestros tienen sus reservas en cuanto la aplicación de un
enfoque humanístico, lo que les preocupa principalmente es que consideran
que no pueden jugar el papel de "psicólogo" en sus clases, temen ahondar
mucho en la personalidad de sus estudiantes, además creen que el salón no
es el lugar adecuado para llevar a cabo esto. Sin embargo estos maestros
piensan que sus clases deben ser muy activas y que sus alumnos necesitan
estar siempre motivados y que además el aspecto personal es relevante para
el aprendizaje de una lengua.
La participación del maestro en las actividades, mejora el ambiente
de la clase en general. El maestro debe realizar participaciones similares a
las del alumno. Si al alumno se le pide que relate un evento importante que
le haya sucedido en el pasado, el maestro deberá hacerlo también. A
diferencia de las actividades tradicionales, las que aquí se proponen se
adecuan a este tipo de actividades. Todos sabemos que el maestro puede
completar correctamente un ejercicio gramatical, pero nadie sabe cuando
resulta especial para el maestro darle significado a determinadas fechas
dentro del programa de estudios.

860

861

�. FEDERICO ORTIZ QUESADA: EL ACTO DE MORIR. MÉXICO:
MC GRAW HILL INTERAMERICANA, 2000. 77 pp
María Enedina Martínez Martínez
División de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL

•·"

Esta obra es un ensayo de setenta y siete páginas dividido en cinco
capítulos numerados y titulados cada uno de ellos, su extensión varía de siete
a diecinueve páginas. La importancia del acto de morir implica que en el
campo de la medicina comienza a surgir una nueva epistemología que
repercutirá tanto en la teoría como en la clínica. El impacto de las recientes
tecnologías y de la ética en nuestra cotidianidad, reclama una reflexión
oportuna y precisa sobre temas que conciernen al ser humano y afectan su
vida.

El médico urólogo mexicano Federico Ortiz Quesada ha publicado más
de mil artículos científicos y periodísticos, y veinte libros, de su especialidad
la medicina y el área de humanidades; por mencionar algunos: Fascículos de
medicina (1970}, Salud en la pobreza (1982}, La medicina y el hombre
(I 986}, El adivinador de lo cierto (1988}, La medicina esta enferma (1991},
Memoria de la muerte (1996}, Hospitales (1998}, Health carefor the age of
learning (1999}, en junio 2000 aparece El acto de morir en la colección
medicina: Ciencia y humanismo de Me Graw Hill lnteramericana.
Tal parece que Ortiz Quesada escribió este ensayo dirigido al personal
del área de la salud que labora a la cabecera del enfennj con la finalidad de
invitamos a conocer y apoya~ al moribundo así como a reflexionar en torno a
la filosofia de la vida y en el terna de la muerte. ¿Qué le acontece al hombre
cuando muere? ¿Cuáles' son los pensamientos, miedos, dudas del
moribundo? La muerte, tema central de la vida del hombre, fue y ha sido
siempre preocupación para quien se sabe finito, Ortiz pretende explicar este
fenómeno lo más cercano posible a la re~lidad del morir desde el enfoque:
social, ético, científico, psicológico y artístico.
Este ensayo combina información proveniente ·de dos disciplinas la
ciencia de medicina y la experiencia literaria alusiva al tema de la muerte,
para lo cual el autor se basa en el cuento del escritor tuso León Tolstoi "La
muerte de Iván Ilich" (1886), breve relato acerca 'de las percepciones
863

�existenciales de un juez moribundo, meditaciones sobre su vida, vacilaciones \
ante la inminencia de la muerte; personaje que aparece a lo largo de la obra,
aunque se introducen anécdotas de otros personajes; además comentarios '/Y
conocimientos de artículos de me.dicina en tomo al morir y poemas de varios
literatos.
El argumento de la obra es sencillo y pr9fundamente reflexivo. El título
anuncia con precisión el tema El acto de morir, mismo que acontecía en el
domicilio del sujeto. Hoy en día nacer y morir son actos que se realizan en
un hospital; dichós cambios obligaron al médico, entre otras cosas a tratar de
cerca al moribundo. "La m_uerte de Iván llich" constituye la columna
vertebral de la historia. El_protagonista, próximo a morir a consecuencia de
una larga enfermedad reflexiona, acerca de su vida y su muerte.
El universo de la obra tiene lugar en una aldea rusa del siglo XIX que
presencia la muerte de un hombre cuya vida transcurrió bajo el rubro de la
pobreza emocional e intelectual. Muerte que obliga a reinterpretar la vida.
Aparece el amigo Piotr Ivánovich, la esposa Praskovia Fiódorovna, la hija, el
hijo, el criado Guerásim y otros personajes. Incluye comentarios de Ortiz
contrastando la medicina de esa época con la contemporánea.
El ensayo se compone de cinco capítulos. El primero "La muerte de
Iván llich" nos alerta sobre la precaria condición humana del mundo laboral
en que se desenvuelve el protagonista. Tolstoi aborda con genialidad la
psicología de las personas cercanas al moribundo. Ortiz comenta la dualidad
de pensamientos y sentimientos por los que transitan las personas ante la
presencia de la muerte.
El segundo capítulo "Muerte en vida" conecta' con el princ1p10 al
concretar el sentir de la familia del protagonista, quien no supo generar amor
en ellos ni amistad en sus amigos. Se puede afirmar que el personaje central
descrito por Tolstoi corresponde a un tipo de carácter receptivo-pasivo con
orientación improductiva al cual le consiguie·ron su primer trabajo, la
sociedad le impuso a tal grado sus criterios que orientó su elección
matrimonial y finalmente, la esposa es quien decide s◊~re su vida y la de sus
hijo~, a lo que se agrega una frustración y depresión por'no haber conseguido
un ascenso laboral. Result(l conveniente subrayar la relación existente entre
las alteraciones de la afectividad y algunos padecimientos somáticos como el
cáncer.
En la tercera parte "la vida como mercancía" reseña el carácter social de
la burguesía rusa decimonónica, inmersa en el modo de producción
mercantil capitalista que generó relaciones estrictamente materiales, donde
los sujetos se comportan como cosas, su punto de referencia es el dinero.

864

'

'

Tolstoi describe con precisión el roe
d
protagonista y un fenómeno free
p eso , e enfermedad que vivó el
el médico, quien es visto comoueunnte del esa epoc~ es la desconfianza hacia
ma necesario Lo cu ¡
¡· b
puesto que la medicina no tenía aún la ca acid d
.ª es, ~xp ica le
Aunque ciertas posturas del médico com p I a. e curar s1stemat1camente.
que en el fondo encierra
o a ~,ct1tud prepotente es actual, ya
. .
una sensac10n de in
'd d
seguq a
por el
desconoc1m1ento del fenómeno patológ·
enfermo se hace a sí mismo acerca ~co { por otrdo lado,_ la pregunta que el
dolencia.
e ª grave ad e importancia de su

d.,,

J

El siguiente capítulo "Una lar a a on,1 ,,
.
.
muerte intrapersonal, es consecuen~·
ª refl~Ja que la actitud hacia la
e históricas, dando como resultado ,a e concepciones culturales, religiosas
psíquico y físico. Una característicaun u:~n: o mayor grado de sufrimiento
es su anhelo de certidumbre y I q , lt· e e recon.o~~rse en el moribundo
"C d
a u ima percepc1on que
.
uan o yo muera todo morirá conmigo". (P. 62).
experimenta.
El quinto capítulo "La muerte n
• ,, d
.
la futilidad de la vida las , lt· o existe e~c~1be el descubrimiento de
.
'
u imas percepciones y s
·
expenmenta el moribundo d . d
,
ensac1ones que
fi .
, enva as de los múlf ¡
b.
is1opatológicos por los que atraviesa E Td
.
ip es cam JOS
"Los hombres viven su muerte y muere~ e~;;
:~~:~,,~~-;~~~io griego:

~a~

"Se acabó la muerte -se d..•Jo Ivan
,
e
muerte
era
la
luz.
d

1r·ich- L a muerte no existe" (P 73)
·

·

E
• n vez

El ambiente convencional frío y deshuma . d
europea del siglo XIX, el proce~o de enfermedad mza
de la burguesía
Ili~h, así como los comentarios y argumentos cientí agom~ ~ mue~e d~ I_ván
y literarios que introduce Ortiz en cada
d I ficos, et1cos, ps1colog1cos

?

~:f

Tostoi, están trabajados con una calidad
q:e ~: ªJe:~:d~s ~el tuen_to de
hasta la última línea. Incluye alusiones 'de ti o
. es e a pn_mera
mercant_il materialistas, las etapas de depresión),péti::~~:I c~:~/elac1ones
pe~s?naJes, . la transferencia y contratransferencia en la eta de
med1co-pac1ente), psicológica (la conceptualización de
relac1on
las que tra~sita el moribundo), científica (la enferm~dad
f~ses por
externos e internos, los avances tecnológicos y médico q . , . )a ~ctor~s
(las ~escripciones emotivas y objetivas a t~avétrrg1~os ' hterano
selecc10nados).
e os poemas

.'?s

~~:~~~!:s

865

�La estructura circular del cuento: "La muerte de Iván Ilich", se
interrumpe constantemente con lo~ comentarios _Y ~rgumentos de Ortiz ~on
la finalidad de obtener un conocimiento real y objetivo en El Acto de morzr.
La presente obra de Ortiz, encuentra en el cuento "La muerte de lván
Ilich" de León Tolstoi, el más importante apoyo para fundamentar su·te_xto Y,
por las reiteradas referencias que hace al escritor ruso, es . pertmente
deslindar las perspectivas de cada autor para efecto de lograr claridad en los
postulados de cada cual.
En Jo concerniente a Tolstoi, encuentro gran habilidad para crear el
ambiente social de la burguesía europea del siglo XIX; así como una clara
descripción de lo que el moribundo puede llegar a percibir en dicho trance.
Por su parte, Ortiz nos conduce de la narración. fantásti~a a la
descripción real transitando de una a otr~ de manera sutil Y _convmcente.
Contrasta la medicina del siglo decimonónico con la contemporanea.
También hace énfasis en los cambios que ha sµfrido la relación
médico-paciente y nos conduce a la importancia de un deber s~r ético q~e
dirija a los profesionales de la salud (médicos, enfe~eras, trabajador s?c1al
y todo aquel que tenga relación con un enfermo term1~a.l) a tratar ~I p~c1ente ·
como ser individual, es decir, con todas las caractenst1cas y subJet1v1dades
propias de una persona y a la vez tomar e~ c~~nta su ~arácter social. Esto es
que si vive en un determinado momento h1stonco social su ?1u~rte va a estar
influida por el contexto y asimismo la persona al monr mfluye en su
entorno, al menos el que le es más próximo.
Como colofón Ortiz nos ilustra con una serie de reflexiones emotivas Y
objetivas que desarrolla a partir de una acertada selección de poemas de
diversos autores y que le dan las últimas pinceladas que com~letan este
cuadro descriptivo-narrativo del ineludible Acto de m.orzr, porq~e
paradójicamente dicho sin duda alguna, todos vamos a expenmentar algun
día vivir el morir.

AGUSTÍN BASAVE, MI MAESTRO
Lic. Arnoldq Gerardo Leal Cordero
Secretario de la Sociedad Católica Mexicana de Filosofía

Lo escuché en el año de 1976 cuando disertaba sobre Martín
Heidegger sobre el ser y el tiempo, asistí por pura curiosidad no conocía al
conferencista ni el tema, pero me llamó la atención ei titulo de la
conferenci~, cuando disertaba sobre aquel tema, yo desconocía el contenido,
lo q~e ~-e impactaba eran sus gestos, los ademanes enérgicos, la actitud, la
conv1cc10n, en fin el modo en que exponía.
~e quedó en mi mente grabada su personalidad, que por momentos ·
m~ hacia recordar aquellos hombres de la mitelogía, por que hasta
físicamente su rostro no se me hacia común, desde entonces Jo he seguido y
cada día que pasa lo admiro más.
S~n tantas las circunstancias que han influenciado mí vida y una de
ellas es sm duda el haber conocido al Dr. Basave, me ha influenciado
fuertemente su pensamiento, pero aún mucho más su ejemplo,
Ha ej~rcido a c~b~lidad, su misión como maestro, durante la mayor
parte de su vida, he rec1b1do comentarios de muchísimos discípulos que al
igual que yo reconocemos un don que tiene como maestro en el arte de
saber transmitir vivencialmente la cátedra. En la forma en que transmite sus
enséña~za~ _siempre mueve. las voluntades por lo que dice, pero además por
la conv1cc1on con que lo dice, y esto en el proceso educativo es de lo más
eficaz que podamos hallar.
El maestro Basave ha nutrido los espíritus de más de medio centenar
d~ ?~neraciones, y no se h~ restringido únicamerrte al aula sino que su
m1s1on de educador la ha reahzado dentro y fuera del aula académica, en los
c?ngresos ~n !os periód!cos en. los coloquios y en cualquier situación y
circunstancia siempre esta reflex10nando con autenticidad y con un trasfondo
siempre educativo pues no quiere pasar de esta vida sin antes haber dejado
su mensaje.
.
. Como se pu~de advertir estoy h~ciendo una referencia personal y
v1venc1al de una vertiente de nuestro amigo el Dr. Agustín Basave a la que
ha dedicado junto con la investigación la mayor parte de su vida, la labor
docente. Su experiencia educativa ha sído muy completa en el ámbito de la
Educación Superior, su labor ha sido tan fecunda no sólo por la cantidad de
años como académico sino además por sus libros que desbordan los límites

866

867

�universitarios y se dirigen hacia más alumnos, maestros, puebl_o·s. Y sus
investigaciones y su misión educadora _trascienden a otros. pueblos del
mundo para enseñar porque como le escuché decir•alguna ocas1?n en el aula
vengo a enseñarles qué es la Antropología Filosófica y vengo a enseñarles,
porque quiero aprender de ustedes.
Durante más de 50 años de serv1c10 educativo ha ocupado los
peldaños más significativos de la Educación Superior; Maestro, Maestro
Emérito, Directivo, Consejero Universitario, Director de Facultades,
Fundador de Facultades, Maestrías . y Doctorados, Fundador de
Universidades, Rector universitario, Rector Emérito, Maestro en distintas
universidades del mundo, Escritor prolífero, Conferencista incansable, en fin
una carrera completísima en la Educación Superior.
Su obra se en_cuentra fundamentalmente en el ámbito filosófico,
jurídico, literario, educativo, humanístico y lo que ha desarrollado en materia
educativa se encuentra en ensayos, artículos, conferencias, y una obra
voluminosa y respetable es la que ha dedicado al tema de la educación
superior (Ser y Quehacer de la Universidad).
Nuestro autor hace filosofía con la finalidad de la salvación y hace
educación con la finalidad de trasmitir la filosofía en forma pedagógica ya _
que a lo largo y ancho de toda su obra siempre está presente la filosofía y el
tema de la educación.
Nuestro autor nos ha enseñado que no se puede vivir sin filosofía,
porque la filosofía nos enseña _como ~s bueno viv_ir'. así tambi~n toda
educación supone una filosofía, smo sena un despropos1to educar sm saber
para qué, sería una educación sin sentido se podrá estar de acuerdo o no,
pero no se puede hablar de la educación sin una filosofía.
El Dr. Basave se ha ocupado de reflexionar entre otras cosas sobre
todo el tema del hombre, al respecto ha señalado ideas claras, innovadoras Y
categóricas y como el hombre es un ser que tiene ~imensión educativa ha
señalado en su obra educativa el derecho que tiene el hombre ha ser
educado como lo mencionamos hace un momento el tema de la Universidad
ocupa u~ lugar destacado en su visión educativa tampoc?,olvida los nom?res
de Sócrates y Platón ya que la filosofía de la educawrn en Basave tiene
raíces griegas y cristianas, desde luego que también se nutre de su larga
experiencia educativa.
Con la educación se modifica el carácter del hombre, su voluntad se
forja, educar significa formar, es dar al hombre su perfección propia Y para
Basave la educación es precisamente el de desarrollar la naturaleza del
868

,hombr~,
acentúa el carácter soc1·a1 de la educac10n
· , sm
·
1-.1 'd · particularmente
,
'r' vi ar el lugar que ocupa la tecnología educativa, la didáctica, la sicología
todas ellas deben tener un carácter de1auxiliar a la educación pero debe~
fundamentarse en la filosofía.
El ~aestro Basave advierte de los riesgos de la especialización tal y
como lo senala Ortega Y Gasset en la rebelión de las masas pues insta al
hombre e~ estrecheces y lo mantiene al margen de grandes ca~pos del saber
Y de _la vida, observa lo poco con intensidad pero con una reducida visión
considera que la especialización es uno de los males de nuestra época po;
eso propone una educación integradora, formadora que humanice que ubique
al hombre en la habencia.
, Todo e_l esfuerzo de la educación desde luego que bien vale la pena
ca~a dia la soc1eda~, en general toma mayor conciencia de ello, para nuestr~
filoso:º 1~ educac1on no tan sólo debe culminar en la voluntad O en el
corazon, smo que debe de alentar a la realización plena del hombre.
. Rousseau decía que el niño hay que preservarlo del vicio. Basave
nos dice que la edu~~ción nos debe enseñar el modo de estar siempre
enamorados, la e?ucac1on para los latinos es una acción de sacar una cosa de
otra, d~ con':'ertJr una cosa menos buena a otra mejor es una tarea de
perfecc1onam1ento, es el transito de lo que es a lo que debe ser por eso
Basave nos propone. ~n modo de ser, de vivir enamorados, aquí su tesis
central es una educac1on para el amor, y como dijimos hace un momento que
le preocupa la cues~ión social por eso propone una educación para ]a
d~mocrac:ª• para la h~ertad, n?s señala los peligros del progreso material,
sm ~es~enar sus ventaJas y deJa ~ír su voz enérgica contra una educación
total1tarra.
Preciosas líneas escribe sobre la labor docente, asume corno su
maestro a Cristo quizá aquí es donde nace la inspiración de su forma de vida
toda su ~ida es un ejemplo, es fiel como educador, conferencista incansable'
c?ted,rát1co g~neroso, viajero co~o aprendiz, investigador con rigo;
c1ent1fico, a~1go en t_oda la extens1on de la palabra, ·yonsejero bondadoso,
ma~stro. umversal, siempre dando palabras de aliento, siempre dando
~est1m?n10 de _su fe católica, d~ su _mexicanidad, de hombre sabio y bien
~nte,nc1onado siempre dando test1momo de esposo cristiano y padre ejemplar,
1deol?go y filosofo excepcional, amante de la verdad, enamorado de la
etermdad, orador magnético, hombre a cab ildada, ' universitario con la
c_amiseta bien puesta, tigre de. h~~so colorado. Basave es un educador que
tiene f~,, que cree en 1~ perfect1brl1dad del hombre, que tiene confianza en la
educac1on, por ello siempre lo observamos con una actitud de educador
869

�cordial, es un hombre de sincera religiosidad, \;uit0, coH una conducta morál
coherente entre su doctrina y su vida, siempre viviéndola c0n pasión.
Basave cree en una educación esperanzadora, de paz entre los
pueblos y entre los hombres, hay en su vida una tendencja mística, por eso
frente a la multiplicidad de entes, busca la unidad, la totalil:iad de todp cuan~
hay, la habencia, sus ideas su actitud, su labor, ~on de un digno rep~esentaqte
de la educación, por eso como filósofo, es un pedagogo que nos quiere
enseñar el modo de vivir.
El tema de la filosofía de la educación de Basave no es por lo que
sea conocido su pensamiento pero es un tema que en lo personal me atrae,
me interesa muchísimo, simple y sencillamente porque es mi maestro, lo
asumo con la dignidad que representa y también con el compromiso y la
responsabilidad que conlleva.
El Dr. Basave ha vivido en un siglo que pudiéramos caracterizar por
su avance científico y tecnológico, un siglo en el que el hombre ha perdido la
conciencia del pecado y se ha olvidado de Dios, una época donde el hombre
vive de prisa, donde el mundo se ha hecho pequeño y ha habido un deterioro
del ecosistema.
Nuestro autor se ha interesado desde la filosofía de los temas más ·
acusantes del hombre, en este sentido adquiere relevancia su visión
educativa.
Soy discípulo del Dr. Basave desde 1981 cuando me impartió la
cátedra de Antropología Filosófica, posteriormente asistí a dos seminarios
que impartió, t1no de Metafísica de la Habencia que duró alrededor de dos
años y el otro de Vocación y Estilo de México, también he asistido a
innumerables conferencias, nos invitó a fundar la Sociedad Católica · ,
Mexicana de Filosofía, la cual ha realizado 14 Congrésos Nacionales de
Filosofía y un Congreso Mundial de Filosofía a la que asistieron más de 400
Filósofos de todo el mundo.
Nos ha invitado a muchas mesas redondas cuando fue rector de la
Universidad Regiomontana, por mencionar algunas, una charla con José
Fuentes Mares la que recuerdo como un encuentro de un hombre alegre,
irónico carismático, otra con Pablo Castellanos, con R,aúl Cardiel Reyes,
José Luis Curiel, con Joseph Seifert, con Jorge Carpizo entre otros, todos
ellos se les percibía un afecto muy especial y un reconocimieñto a la
sabiduría del Dr. Basave.

870

1

~~ra nuestro ,ma~~tro la filosofía es un instrumento, es una guía para
la salvac1on y la educac1on es una de las más nobles tareas del ser humano
porque es la a~_ción de la filosofía para ayudar al prójimo, por ello hay una
estrec?~ relac10n entre la filosofia y la educación por que la primera es
reflex_10_n que se expande y que se mantiene estática, la segunda es la acción
que v1v1fica y reduce la reflexión.
El Dr. Basave ha escrito sobre educación con una visión universal
con una concepción filosófica, y en su más hondo sentido es un humanism~
~orque es una elevación a la realización de valores, qe la democracia, de' la
libertad, de una educación para el amor; este es el sentido de la educación de
Basave Y la escuela; el maestro y todos los que comparten esta
responsabilidad deben de responder a esta idea.
La visión educativa de nuestro autor nace de su teoría del hombre
esto es algo básico, que tiene su raíz en la Antropología Filosófica así pue~
la peda_~ogía, la psicología de}ª educación, la didáctica y la sociol~gía de la
educac1on na~e~ de su filosofta, esto es, nacen de las entrañas de su vida y
de lo que ha v1v1do, hace que todos los esfuerzos educativos se conviertan en
un programa orgánico, .consciente para realizar su idea filosófica del hombre.

El filósofo de la teoría de la habencia tiene una posición
antipositivista, también está en contra de la especialización, se ha entregado
con profunda pasión a la Un iversidad Autónoma de Nuevo León. Sin
embargo, se le reconoce también en otras Instituciones' Educativas a las que
ha apoyado como la Universidad Regiomontana, la Universidad de
Monterrey, la Universidad de Guadalajara y muchísimas más a las que su
sabiduría y su actitud generosa se ha dado siempre.con un fervor docente, es
un hombre de comunicación cordial, de una gran simpatía y amistad para
co? los jóvenes, con una elocuencia en la que sabe. Cree en la relación que
existe y que se establece entre el educando y el educador, siempre con una
incitación alentadora, crítico, agudo, irónico respetuoso, siempre se dirige
como un hombre libre que le habla a otro hombre libre.
/

Trabaja incansablemente largas jornadas diarias y ya ha dejado
huella como filósofo, escritor, investigador, docente, como mexicano
universal, de un saber profundo, de admirable y ' respetable cultura, de
constante virtud, su cátedra simple y generosa suscita inquietudes, porque su
saber no es un saber de reposo sino de orientación y de realizaciones.
La Pedagogía del encuentro del Dr. Basave es vibración humana, es
el resorte que impulsa a la afirmación de sí mismo por ello el tema del
hombre ocupa _un lugar importantísimo por ello su interés legítimo por la
docencia y la investigación. Es un filósofo que busca y enseña la verdad, le ·
871

�gusta la vida intensa, es generoso y produce sin descanse, ha 5ido vasto su
p~nsamiento procurando guardar siempre la unidad de todo cuanto hay.
El caudal de su saber y la amplitud de su cultura, le permite
contemplar a la educación de una posició!1 clara y geo'eros~. Considera al
maestro que debe dar el ejemplo en la caJle, en la casa, en la escue_la, y que
·su autoridad viene de la estima de los alumnos, de sus convicciones, de su
sinceridad, de sus conocimientos, también observa en el maestro no sólo un
motivador y animador sino fundamentalmente un modelador.
Se mantiene fiel a · su concepción de hombre y a sus principios
cristianos nombra con frecuencia a los santos, sabios y artistas, como
ejemplo de lo que puede llegar a realizar una buena educación, pues ellos
son modelos de perfección.
Finalmente, con todas estas razones, doy este testimonio de gratitud con
una fe intuitiva de cuando lo vi por primera vez y una fe evidente ahora
después de 20 años.

CANJE

ALEMANIA
Zeitschrift far Kulturaustasch, Institut für Auslandsbeziehungen; Stuttgart.
Mundus. A Quarterly Review of German Research. Contributions on Asia,
Africa and Latin America Art and Science.
Vorlesungs und Verzeichnis Personal.
Halle- Wittenb'erg. Wintersemester 2000.

Martin-Luther-Universitat.

Literature Music Fine Arts. A Review of German Language Research.

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Annuario. Universitá degli Studi di Padova.

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Anales. Universidad de Cuenca. Ecuador.
Boletín de la Academia Nacional de Historia.

Atti. Classe di Scienze Morali, Lettere ed Arti. Instituto Veneto di Scienze,
Lettere ed Arti. Tomos 157 III - IV, 1999 y Tomo I, 2000.
Giornale di Metafisica. Revista bimestrale di Filosofia.
Instituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti. Libros recibidos:

ESPAÑA

-Caliaro, Ilvano. L 'AmÓrosa Guerra.

Anales de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Madrid.'
Archivo Ibero-Americano. Revista trimestral de estudios históricos.
Augustinus. Presencia de San Agustín en España.
Convivium. Revista Filosofía..Universitat de Barcelona. No. 13. 2000.
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-Barcham, William L. Grand in Design.
-Maiullari, Franco. Sogno e Omerta nell'Edipo Re.
-Melchionda, Maria Grazia. Ji Mondo Muliebre ne! settecento.
-Delcorno, Cario. La Tradizione del/e "Vite dei Santi Padri ".
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-Benzoni, Pietro. Da Céline a Caproni.

Dialectics and Humanism. The Polish Philosophical Quarterly Review
Warzawa. Polonia.
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An.alogía filosófica. Revista de Filosofía, Investigación y difusión. Año 14,
No. 1, 2000.

PORU'UGAL

Analogía filosófica. Números especiales, No. 4, 1999 y No. 7, 2000:

Bo1eti,n da Faculdade di Direito da Universidade de Coimbra. Vol. LXXV
Cotmbra, 1999.
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Matamoros Franco, Nora María:
Hermenéutica analógica, Comunicación y empatía.

1

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_Revi~ta da História das ldeias. Publicación anual del Instituto de Historia y
Teona de las Ideas de la Facultad de Letras de la Universidad de Coimbra.

Carrillo Canán, Alberto:
Interpretación y Verdad -Acerca de la ontología general de Heidegger-.

Revista da Faculdade de Letras. Universidade de Porto.

AnáMnesis. Revista semestral de investigación teológica publicada por los
Frailes Dominicos de la Provincia de Santiago de México. Año X; Nos. 1 Y
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Armas y Letras. Universidad Autónoma de Nuevo k.eón. Números
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Ciencia UANL. Números correspondientes a 2001 .

Cultura Universitaria. Revista de la Un iversidad Central de Venezuela.

Nueva Revista de Filológia Hispánica. El Colegio de México.

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Universidad Simón Bolívar.

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876
877

�1
1,

Acabose de imprimir el día 1 de
Septiembre de 2001, en la
Imprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de
Nuevo León. . El tiraje. fue de
500 ejemplares.

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

�GRUPOIMSA:
CRISIS Y RESPUESTA EMPRESARIAL EN MONTERREY
(1982-2000)
Mario Cerutti 1
Facultad de Economía/UANL
Doctor en Ciencias Sociales
Utrech University, Holanda

Se aborda aquí el desenvolvimiento más reciente del Grupo IMSA, uno
de los que más ha destacado en Monterrey en lo,s últimos años por su
respuesta a la crisis del modelo sustitutivo de importaciones, a la apertura
comercial impuesta desde mediados de los años 80 a los correspondientes
procesos de integración y globaJización, aceleradoslen la última década del
siglo XX. Lejos de considerárselo excepcional, seÍparte de la premisa que
IMSA y sus directivos son portadores de no pocas de las características que
han defmido al empresariado que opera en Monterrey, algunas de las cuales
son detectables .desde sus orígenes. Entre otras: a) alta capacidad de
adaptación a coyunturas adversas o que requieren pronta respuesta; b) sólida
presencia familiar en la conducción y propiedad de las empresas; c)
combinación de propiedad familiar con gestión profesional; d) experiencia
para operar simultánea o sucesivamente con los mercados interno e
internacional; f) y una tan histórica como fructífera vinculación con la
economía de los Estados Unidos2.

i

··~t.:a-

[
1

.
tJ
~

, i

l. De los orígenes a los años 70
Los orígenes del Grupo IMSA se sitúan en los años 30: cuando nació
[ndustrias Monterrey, SA3. Se trata, por lo tanto, de una empresa surgida
tras la crisis de 1929 e incorporada desde temprano aJ llamado "proceso
sustitutivo de importaciones": así, su desarrollo previo al "cisma" de 1982
se efectuó bajo la protección creciente de las políticas federales y estatales4 •
Textiles, alimentos y elaboración de la madera -tres de sus bases inicialessitúan a la IMSA de los 30 como abastecedora 'de productos livianos,
destinados al consumo masivo. La planta galvaI)izadora de lámina, en
cambio, supuso una distinción inicial que -alejápdose de las restantes
actividades- estaría destinada a marcar hasta el. presente la vida de la
compañía.5
.
·

J·

· ·.

IMSA no será una empresa especialmente rele~añ.te hasta los años 70,
cuando acentúa su proceso de diversificación , ·~elativa, inaugura sus
relaciones con capitales estadounidenses y remata -e.n 1976- conformándose

349

�Ninfa Canales de López

como Grupo Industrial IMSA6 . Durante los ~~arenta años que hab~an pasado
desde su fundación, un apeJlido sobresaho de manera ostensible ~n la
propiedad y en la gestión de la compañía: Clarion?. Otro, hgad~
familiarmente al anterior, comenzó a emerger para consolidarse en los 70.
Canales (cuadro 1).
Cuadro 1
LOS APELLIDOS CLARIOND Y CANALES
EN IMSA Y ASOCIADAS
Accionistas (1936-1978)

Fuente: RPPCNL, 1936-1954 y 1974-1978

11

año

miembros de la familia

empresa

María Ga~ Vda de Clariond
María Garza Vda de Clariond
María Garza Vda de Clariond
Eugenio Clariond Garia
1946
Muebles Tubulares SA
Eugenio Clariond Garza
Femamlo Canales Salinas
1954
Muebles Tubulares SA
Eug~pio Clariond Garza
Ma del Consuelo Glariond de Canales
Ninfa Reyes R.etana de Clariond
Fernando Canales Salinas
1974
Wonder Buildings de México SA Eugenio Clariond Reyes Retana
Santiago Clariond Reyes Retana
Benjamín Clariond Reyes Retana
1974
Industrial de Lámina SA
Ma. del Consuelo Canales Clariond
Susana Canales Clariond
Marcelo Canales Clariond
Femando Canales Clariond
1974
Corpín SA
Eugenio Clariond Garza
Femando Canales Clariond
Ma. del Consueló Clariond
Marcelo Canales Clariond
Susana Canales Clariond
1976 Grupo Industrial IMSA SA Ma. del Consuelo Clariond Garza de Canales
Ninfa Reyes Retana de Clariond
Susana Canales Clariond
Benjamín Cla,riond Reyes Retana
José Clationd Reyes Retana
1978
Grupo IMSA SA
Eugenio Clariond Reyes Retana
Santiago Cl~iond Reyes Retana
Benjamín Clariond Reyes Retana
Fernand! Canales Clariond
Ma. Consué1o Canales Clariond
Sus~a
,, Canales Clariond
1936
1940
1941

Industrias Monterrey SA
Industrias Monterrey SA
Industrias Monterrey SA

350

·

Pero lo que interesará remarcar en este trabajo es la respuesta de la
empresa a la crisis de 1982 y 'a la apertura que se manifiesta desde mediados
de los 80. Tal coyuntura coincidió con un cambio en la jefatura del grupo.
En IMSA la conducción del proceso de reconversión interna y salida al
exterior correspondió a Eugenio Clariond Reye:;s-Retana, nieto del
inmigrante francé.s Jacques Antoine Clariond y de María Garza de Clariond,
e hijo mayor de Eugenio Clariond Garza y Ninfa Reyes Retana.
Eugenio Clariond Reyes -un egresado del Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey- explicaba tiempo atrás la situación que
tuvo que enfrentar al hacerse cargo de la Dirección General del entonces
Grupo Industrial IMSA:
!

Tomé de manera gradual la Dirección General ,tras la muerte de Don
Mauro Amarante. Nuestro negocio principal era entonces (1981) el
procesamiento de lámina de acero. Su dinamismó .''. respondía al mercado
nacional, de acuerdo con el esquema de una econo,i,ía protegida. Nuestros
productos -lámina galvanizada y/o pintada, alcantarillas metálicas, paneles
aislados, flejes para empaque, defensas para carreteras- atendían un
mercado cautivo con precios relativamente altos y-calidad regular (aunque
mejor que la de nuestros competidores nacionales). 7 '

En esos años 70, lMSA experimentó sus · · primeras alianz.as con
capitales estadóunidenses: constituyó la Wonder Buildings de México SA
(en 1974, con Modular Technology Corporation) y la Robertson Mexicana
SA (en el mismo año, con H.H. Robertson). ·según Clariond, estas
asociaciones permitieron incorporar "nuevas soluciones constructivas":
losacero (lámina para losas de concreto), techos con aislamiento, edificios
autoportantes, muros aislados, vigas estructurales y sistemas de ventilación
industrial figuraban entre ellas. Se prolongaba y- mejoraba así un perfil
previo sustentado en la construcción de naves ifidustria1es, hangares,
bodegas y techados con lámina de asbesto-cemento.
Pero eran productos dedicados básicamente al mercado interior.
"Exportar -recuerda Clariond- no era tema relevante entonces porque no
podíamos ser competitivos en el mercado mundial"8, De todos modos, el
actual presidente del grupo recuerda que Industrias Monterrey "fue una
empresa que en alguna medida se adefantó a las circunstancias". Durante los
70 "instalamos la primera línea de galvanizado continuo y la primera de
pintado (Pintro) en América Latina". Si bien esos préductos "no tenían ni la
calidad ni la sofisticación que presentaban sus si.inilares en los paíse~
1

351

�industrializados", se alcanzó experiencia exportadora y una base tecnológica
que posteriormente fue vendida en Argentina, Venezuela y Brasil. 9
En mayo de 1978 el conglomerado pasó a llamarse 9rupo IMSA SA,
denominación que mantiene hasta el presente. El dominio 'Jamiliar, a escala
qe acciones (4.050,000 de cien pesos cada una, cuadro 2) ~ra completo.
Cuadro 2
ACCIONISTAS DEL GRUPO IMSA SÁ (1978)
nombre
acciones
. 3J7,S00
Eugenfo Clariond Reyes
337,500
Santiago Clariond Reyes
Ninfa Canales de López
337,500
María Canales de De la Garza
337,500
337,500
Benjamín Clariond Reyes
José Clariond Reyes
337,500
Fernando Canales Clariond
506,250
Ma. del Consuelo Canales Clariond
506,250
Susana Canales de Odriozola
506,250
506,250
Marcelo Cana\es Clariond

Total de acciones
Fuente: RPPCNL, 22 de mayo de 1978

4.050,000

II. La crisis de 1982 y la entrada al GATT
La crisis de 1982 no supuso un excesivo dilema financiero para IMSA.
Una cauta política interna evitó el endeudamiento en dólares: ''nuestros
activos estaban todos atados al peso", rememora Eugenio Clariond. La
quiebra técnica que afectó a muchas empresas mexicanas no logró
descargarse sobre este grupo, cuya estructura financiera no se vio afectada.
De todos modos, "fueron tiempos difíciles"'º. La.~administración de
Miguel de la Madrid "llegó tratando de calmar los ánimos: y las e"?presas nos
preparamos para un periodo de ajuste", facilitado porqye la baJa del peso
tomaba más competitivos los productos mexicanos. El agotamiento del auge
petrolero, el terremoto de 1985, la entrada de México al c;iATT y la apert~ra
de las fronteras al comercio internacional tuvieron "consecuencias
.
. ,, .11
potencialmente
desastrosas so bre nuestros negocios
La .conducción de IMSA -ante la magnitud de la crisis- optó por una
salida relativamente diferente a fa ultraespecialización implementada por
352

Cementos Mexicanos (CEMEX) 12: mantuvo · cierta diversificación
productiva, aunque operando casi siempre sectores relacionados. Pero fueron
parecidas sus políticas en: a) terminar de consolidarse en eJ mercado interior·
b) atacar los mercados externos, en particular los Estados Unidos y Améric~
del Sur! c) emprender, ya en los 90, una decidida -política de inversiones en
el extenor, en especial en Latinoamérica.
.
Según palabras del propio Clariond, la coyuntura del 82 y el posterior
mgreso al GA TT reveló a IMSA el siguiente panorama interno:
* El galvanizado de lámina era, de lejos, la más importante actividad del
grupo, aun~,ue port~dora de escaso val_or agregado. Se estaba en riesgo,
empero, de sucumbir ante la competencia externa"y existían dudas frente a
la capacidad del principal competidor nacional.
* En ~ 975, en el tramo final del sexenio de Luis Echeverría Álvarez
In?u~tnas IMSA había adquirido Stabilit SA, productora nacional de Iámin;
P,las_hca reforzada con fibra de vidrio. Dado que Industrias IMSA fabricaba
l~1~a de acero para techos, existía alta complementariedad entre ambas
actividades. "Fue una inversión interesante, y desde 1975 hasta 1986 se
desarrolló en ~nción d~J mercado interno. Pero nunca nos propusimos
exportar: las resmas mexicanas y otros insumos nacionales costaban mucho
y eran de calidad inferior".

* El negocio de muebles metálicos era "muy vulnerable ante la competencia
externa". Su reconversión exigía grandes inversiones y una "completa
reingeniería de los procesos".

7

* "El r sto de n_ues~os ~egocios era de una dimensión pequeña, con
tecnolog1a Y maqurnaria anticuadas, con sistemas de producción obsoletos y
productos de baja calidad" 13.
. C~a~iond recuerda, y reconoce, que durante la ~rimera fase de apertura
s1stemat1ca, que llegó con la entrada al GATT, hubo serias resistencias
dentro del sector empresarial mexicano: "algo similar a Jo manifestado en
!odas 1~ economías latinoamericanas" basadas en la sustitución de
unpo_rtac~o~,es. Pero ~a desde el mismo, 1986, al menos en IMSA, se tuvo
conciencia que al pa1s no le quedaba mas que abrirs~". 14
Tener la . frontera abierta brindaba, entre otras, la oportunidad "de
acceder a meJores y más competitivos insumos y ;materias primas. Pero
~obre todo, obligaba a ser competitivos para poder mantenerse en el mercad~
interno. La realidad ~bligaba a ~~a profunda reconversión de las ·empresas
en Monterrey, urgencia que tamb1en afectaba a los proveedores de Jas fumas
locales. 15

�~~ª- ,entrar

m. La expao ióo de los 90
Para fines de los 80 en consecuencia, IMSA había resu'elto concentrarse
en áreas que presentaban oportunidades, mientras mantenía o desen olvía
cierta diversificación. El abandono de algunas actividades (muebles, textiles,
oomercio de automotores) fue simultáneo al reforzamiento vertical de otras
más experimentadas como los productos metálicos, y a la incursión en
negocios nuevos, como la fabricación de baterías. 1?5te mecanismo
operativo, coincidente con la salida al exterior -acelerada desde principios de
los 90- modificó de forma radical la estructura organizati\la de IMSA. En
este apartado se describirá cómo fue transformada la empresa.
l. Acumuladores

La relativa diversificación del grupo 1M A, su sana estructura
financiera, la posibilidad de tomar posiciones en el mercado nacional y las
presiones/oportunidades de la apertura alimentaron uno de sus pasos
decisivos: la compra, en 1986, de Acumuladores Mexicanos A (fabricante
de la marca LTH).

¿Por qué baterías? La respuesta parece compatible con la experiencia
histórica de este empresariado: "Porque en una economía globalizada -y con
el respaldo de una tecnología apropiada- esta empres·a podía jugar un
importante papel en el mercado de los Estados Unidos", sintetizó Clariond.
Aunque supuso ciertas dificultades iniciales, Acumuladores Mexicanos
pronto estuvo en condiciones de absorber varios competidores internos:
Acumuladores Monterrey ESB de México y Roberto Diener y Cía. En 1987
IMSA contaba ya con una "División Acumuladores", integrada por
Acumuladores Mexicanos y Acumuladores del Centro, que trabajaba en
Tlaxcala. En marzo de ese año, por otro lado, fue creada ENERMEX SA,
que fusionó en 1989 a Operadora Acumuladora del NorJ:~ SA, constituída
también en 198?1 6, y que estaría destinada a identificar todas las empresas de
la División Acumuladores.
La consolidación en el mercado interno soportó e imptijsó la salida hacia
el exterior. El Tratado de Libre Comercio abrió la oportuni.~ad de ingresar al
ingente y duro mercado de la América del orte, y la fortaleza derivada de
esta incursión facilitó la expansión -similar a lo sucedido con -CEMEXrumbo al sur continental. Un factor de trascendencia fue producir para las
ensambladoras de automóviles que, además de requerir altos niveles de
calidad, se convirtieron en clientes importantes. Hacia 1997, IMSAENERMEX proveía a Ford Motor, Volkswagen, Chrysler, General Motors,
issan, Mercedes Benz, BMW, cania y Daewoo, entre otras 11 .
l,

354

en el mercado estadounidense un paso decisivo fue la
a~qu1s1c1on de Advanta~e Batteries, firma que en 1998 distribuyó dos
millones de b~terfas (equivalente a sesenta millones de dólares). Mientras se
avanz.aba hacia el norte, se comenzaba a operar en el sur. "Compramos 1
5?% de INACEL, principal productor de baterías automotrices en Argentin:
T1em~~ después nos hicimos cargo del 100% de su paquete accionario.
A~qummos la Fulgor, en Venezuela, segunda empresa en el ramo en es~
~ª'~- Com~ra~os. -~urex importante productor en Brasi1"18. El cuadro 3
md1ca la d1stnbuc10n operativa y geográfica de la División Acumuladores
entre 1996 y 1998.
·
Cuadro3
ENERMEX/DIVI IÓN ACUMULADORE (1996-1998)* 1
empresa
país

Acumuladores Mexicanos
Acumuladores Monterrey
ESB de México
Aislantes León
Roberto Diener y Compañía
Advantage Battery
Acumuladores Fulgor
INACEL
Enermex Industrial do Brasil
Dispandina
Durocaucho
•Biosafe Productions Corporation
_

México
México
México
México
México
USA
Venezuela
Argentina
Brasil
Colombia
Colombia
puerto R'1co

Incluye acumuladores automotrices, acumuladores industriales

artes

~om~one_ntes automotrices, sistemas para captación y uso de luz solar ; e:uipos d~
1

1ummac1ón de emergencia.
'
:~~~~~_: Grupo lmsa. página web; Nuestra Gente, publicación bimestral, enero

~n 1998 ENERMEX vendió 9.7 millone.s de baterías, un 9% más que en
1?97. Pero las ven~ en el exterior crecieron en un 20%. Si se restringen las
cifras a Estados Umdos Canadá y Europa, las ventas subieron en un 24o/c
~n tanto que en }udamérica lo hicieron en un 17%. 19 1998, precisamente, fu~
Secl~rado. año clave para el futuro d~I negocio de baterías automotrices".
" egun el mforme anual de la compañia, ENERMEX consolidó su posición
hco~o la mayor emp~esa de su giro en Latinoamérica" y se abrieron ''nuevos
o~izontes para continuar el crecimiento a lo largo de todo el continente"
Aliado con Johnson Controls -el mayor productor de baterías en la Améric~
355

�\

del Norte-, Grupo IMSA y su subsidiaria Advantage Battery afirmaron su
presencia en mercados de alta competitividad por cuanto "la excelencia
tecnológica y la capacidad de abastecimiento global son exigencias cada vez
mayores de las principales compañías armadoras de automóviles del
mundo".
,

incursionado asimismo en Argentina, Brasil y Chile. En 1998 emprendió
"acciones importantes para diversificarse geográficamente". Con la
~ompanhia Side~gica Nacional (CSN) de Brasil firmó un convenio para
mstalar en Parana la firma CNS-IMSA Acos Revestidos dedicada a
alimentar las industrias de la construcción y de electrodoméstic~s.

De manera paralela, IMSA, Johnson Controls y Varta AG-de origen
alemán- se asociaron para atacar el mercado sudamericano, un área 'que
ofrece grandes oportunidades de crecimiento". Para 1999, se estimaba una
producción de baterías superior a los 20 millones de unidades, más del doble
de lo contabilizado en 199820 •

En el caso de Chile, IMSA anunció en may? de l 999 la adquisición de
Er~p~esas IPAC SA (con la cual tenía participación desde 1994), una de los
prmc1pales compañías locales dedicadas a la construcción de paneles y
perfiles de acero (con plantas en Lonquén, San Bernardo y Talcahuano). Con
Var~o Pruden -de alta pres~ncia en los Estados Unidos- IMSA inauguró en
noviembre de 1999, en Santiago, una planta productora de edificios de acero
(centros c?merciales, fábricas, hangares), similar a la que estableció en
Nuevo Le~~ para a~~car los mercados mexicano y texano. A principios de
1999 adqu1no tamb1en el 100% de los activos de la planta galvanizadora de
Altos .Ho~os de México (A~HSA), en Monclova, con lo que agregó una
capacidad mstalada de 220 mil toneladas anuales de lámina galvanizada. 21

,·

2. IMSA Acero
La División Acero, hasta cierto punto, simboliza al Grupo IMSA. Por un
lado, porque deviene de una de sus actividades más antiguas el galvanizado
de lámina. Por otro, surgió de la empresa que le ha dado nombre al grupo:
lndustrias Monterrey SA. Finalmente, porque el acero sigue siendo -pese a la
muerte de Fundidora de Fierro y Acero- uno de los elementos emblemáticos
de Monterrey.
En la actualidad IMSA Acero produce placa y lámina de acero rolada en
frío y en caliente; rollos, cintas y hojas de acero lisas y acanaladas,
galvanizadas o pintadas; perfiles tubulares, polín estructural y tubos
galvanizados; sistemas metálicos prefabricados; estructuras, muros, techos y
equipos de ventilación industrial. Aunque Industrias Monterrey . SA
funcionaba desde mediados de los 30, no fue sino hasta los 80 cuando
comenzó a exportar de manera sistemática. Estados Unidos, Centro y Sud
América, Asia y Medio Oriente han sido algunos de los mercados abordados
en los últimos quince años, atacados en particular para abastecer la industria
de transformación (línea blanca, refrigeración y ipalefacción, aire
acondicionado, sector auto.motor y envases).
Esta División caminó en 1991 un paso fundamental: compró la planta
de Aceros Planos, una importante subsidiaria de la antigua Fundidora de
Fierro y Acero de Monterrey. Productora de placa, lámina rolada en caliente
y en frío, Aceros Planos (APM) soportó -tras su privatización- un fuerte
proceso de modernización tecnológica y bajo el control de IMSA, reingresó
al mercado en 1994.
La competitividad alcanzada en el sector acerero lle·,ó en 1997 a la
compra de Industria Galvanizadora SA (INGASA, en Guatemala), principal
productor de lámina galvanizada 'de América Central. IMSA Acero ha

El cuadro 4 resume la ?~ti~ia brindada por el In}o~me de 1998 de Grupo
IMSA. Incluye otras dos d1V1s1ones que, por razones de espacio no hemos
agregado a esta sintesis: IMSALUM (productos de aluminio, uno de cuyos
pu,n~Jes es Cuprum, adquirida en 1998) e IMSATEC (productos de acero y
plast1co, con origen en la adquisición de Stabi lit en 1975).

división

Cuadro 4
CONGLOMERADO IMSA (1998)
principales subsidiarias
principales productos

1. Industrias Monterrey lámina de acero rolado en caliente
2. APM (Aceros Planos)
lámina de acero rolado en frío
IMSAACERO
3. INGASA
lámina de acero galvanizado
4. IMSA Vareo Pruden
lámina de acero prepintado
lámina de acero acanalada
perfiles tubulares
edificios metálicos prediseñados
5. GES América
6. Enertec México
7.Enertec Venezuela
~aterías para automotores
ENERMEX
8. Enertec Brasíl
filtros para automotores
9. Enertec Argentina baterías marinas
1O.Enertec Colombia
baterías para motocicletas
11.ESB de México
baterías industriales
12. Cuprum
perfiles de aluminio industrial
13. Lousiville Ladder Group escaleras de aluminio, acero y madera
- Escaleras
escaleras para ático
IMSALUM
- Davidson Ladders
puertas y ventanas de aluminio·
1

356

357

�IMSATEC

andamios
- Lousville Ladder Company
fachadas de aluminio
14. Tiendas Alutodo
cercas residenciales
15.Centro Aluminero Constructa
16. Alcomex
17. Flour City Internacional de México
l 8. Stabilit
19. Glasteel
paneles de acero con.aislamiento térmico
20. IMSA ITW lámina plástica reforzada con fibra de vidrio
-IMSA Signode
productos de 11cero para carreteras
-IMSA Paslode torres de transmisión ae energla eléctrica
-IMSA Ramset
galvanizado por inmersión
-IMSA Stahl
aceros y plásticos para embalaje
21 . Forjas Metálicas
sujetadores industriales
22. Multypanel
edificios metálicos prediseñados
23 .Metl-Span
24. Empresas IPAC
-IPAC Vareo Pruden
Fuente: Grupo IMSA, Informe, 1998.

Respecto a sus operaciones con y en el exterior, 1998 arrojó ya un
resultado llamativo: el 39.9% de los ingresos de IMSA provinieron de las
exportaciones y de las ventas realizadas por subsidiarias en el extranjero,
porcentaje que fue superado en 1999.
Desde el punto de vista
organizacional, por otro lado, la política de IMSA tiende a la puesta en
marcha y control de comercializadoras (orientadas a la distribución y al
marketing, según el esquema estudiado por Alfred Chandler22) de sus
propios productos, labor que ocupa ya un lugar significativo en el
conglomerado.

Y desde diciembre de 1996, y "con el ánimo de profesionalizar la
administración y abrir la propiedad de la empresa", IMSA ·realizó su primera
emisión primaria de acciones: fueron registradas en la BoJ.sa de Valores de la
Ciudad de México y en el New York Stock Exchange (NYSE).
Simultáneamente se incorporaron cinco consejeros externos al Consejo de
Administración, donde hasta entonces sólo figuraban las familias Clariond y
Canales23 .
Esta conversión en empresa pública y la complejidad creciente del
grupo no ha quitado, empero, el sello de propiedad y amplio control familiar
que IMSA muestra desde 1936. El Informe de 1999 indica que de los 17
miembros del Consejo de Administración, ocho llevan alguno de los
apellidos Clariond o Canales (cuadro 5). Los restantes, u 'ocupan áreas muy
técnicas (como las direcciones de Consultoría o Jurídica) o son miembros
muy selectos de familias empresariales de larga data (como Enrique

358

Zambrano Benítez y_Andrés Marcelo Sada Zambrano),
una extensa trayectoria en la propia empresa.

0

son cuadros con

Cuadro 5
!APELLIDOS CLARIOND/CANALES EN EL CONSE~ODE ADMINISTRACION(l999)

cargo, parentesco y anos en el grupo
Presidente ejecutiv91 y secretario del Consejo
40 años
Padre del anterior, presidente del Consejo
Eugenfo Clariond Garza
. ,
.
Y uno de los fundadores en 1936
BenJarrun Clanond Reyes* Director general de IMSATEC, hermano de Eugenio,
.
_ex gobernador de Nuevo León, 27 ailos en la empresa
Marcelo Canales Clanond* Dtrec~or de Planeación Estratégica y Finanzas del grupo,
pnmo de Eugenio, hennano del actual gobernador de
Nuevo León, en la empresa desde hace 21 ailos
Ernesto Canales Santos
Miembro del Consejo de Administración desde J998 ,
primo del anterior
Santiago Clariond Reyes
Director general de IMSA Acero, tesorero del Consejo,
hennano de Eugenio, 35 ailos en la empresa
José Gerardo Clariond Reyes
Director adjunto de IMSATEC
hennano de Eugenio, con 12 años de antigüedad
Consuelo Canales de Valdés
Directora general de Chanalesco.
Hennana de Marcelo Canales.
En el Consejo de Administración desde J998
• B · .
·.
Fuente, Informe, 1999 p 26
enJamm Clanond ~eyes es primo del actual gobernador de Nuevo 'L~ón:
Fe~ando Canales Clanond. Como candidato triunfante por el Partido de Acción
Nacional (~AN), . a Canales . Clariond le tocó reemplazar simultáneamente al
septuagenario Partido Revolucionario Institucional (PRI).

nombre del ejecutivo

Eugenio Clariond Reyes-Retana

IV. Alianzas estratégicas y fusiones
. ~rupo _l!'1SA m~ifiesta en la actualidad una clara propensión a: a) Ja
d~ver_s1_fi~ac1on geografica; b) hegemonizar ó compartir proyectos mediante
a qms1c1ones, . fusiones y alianzas estratégicas. Ambos aspectos se
encuentran obviamente conectados.
~n cuanto a la~ adqui~iciones y alianzas estratégicas, su objetivo fue
defimdo por el propio Clanond: 'En previsión para el futuro Grupo IMSA
ha to_mado una s~rie de me~i~~ para fortalecer su posición, competitiva y
amphar _e! ~otenc1al de crec1m1ento de sus negocios. Lo ha logrado a través
de adqu1s1c1ones y asociaciones inteligentes y oportunas que complementan
359

�sus habilidades". Y luego: "Las asociaciones que hemos establecido con
empresas líderes en el mundo son una muestra de la transformación que
estamos viviendo y la capacidad de Grupo Imsa para participar con socios de
clase mundial". Es una postura que Clariond ratifica en el Informe de 1999:
_ Uno de los pilares del crecimiento rentable que ha experimentado
Grupo IMSA ha sido su capacidad de realizar adquisiciones y asociaciones
inteligentes. A principios de 1999 adquirió el 100% de los activos de las
plantas de galvanizado y pintado de Altos Hornos de México (AMHSA), con
lo que consolidó su posición como la empresa líder de América Latina en el
mercado de acero recubierto ( .. ). En mayo, IMSA Acero firmó un contrato
con Jpsat Mexicana para la comercialización conjl.,lnta de productos
complementarios, el abastecimiento de planchón de acero por los siguientes
cinco años, y la posible construcción de una nueva planta de acero
galvanizado dirigidos a la industria automotriz (.). 2-1

Lo que IMSA ejecuta en este sentido configura uno de los datos
sustanciales de la respuesta de una gruesa porción del gran empresariado
regiomontano a un entorno internacional delineado por él Tratado de Libre
Comercio para la América del orte, por la integración multinacional de los
mercados y por la globalización. María de los Ángeles Pozas25 ha efectuado
un suscinto análisis de las "estrategias de globalización" de un conjunto de
consorcios regiomontanos, muchos de los cuales son descendientes de
algunas de las empresas-madre26 surgidas a fines de siglo o en el periodo de
entreguerras, firmas que continúan teniendo como base articuladora alguna
o varias de las familias fundadoras de la industria en Monterrey.
Dichos conglomerados, señala la autora, "presentan un alto nivel de
globalización en sus actividades productivas" y han anudado en tiempos
recientes un elevado número de alianzas estratégicas con empresas
extranjeras. Otros elementos comunes que muestran estos conglomerados
serían "su gran tamaño, su amplia participación en el mercado nacional y sus
experiencias previas de alianzas y convenios estratégicos con socios
extranjeros". Esto último explica "su rápida respuesta al cambio en el
entorno después de la apertura económica de 1986".
Según Pozas, las alianzas estratégicas serían 'uno de .los mecanismos de
penetración de mercados más importantes en el contexto del nuevo modelo
de producción". Pueden incluir fusiones entre dos o más empresas, pero' hay
otro tipo de alianzas: tecnológicas, convenios . permanentes de
subcontratación, inversiones conjuntas para proyectos específicos y
convenios de asesoría técnica". Dada "la fragmentación e inestabiljdad de
los merc!\dOs actuales estos arreglos facilitan respuestas rápidas a cambios
abruptos en el mercado", y permiter1, además
360

la distribución de riesgos y pérdidas a lo largo de la cadena
productiva. Participar en el negocio del cliente o det proveedor contribuye a
disminuir la incertidumbre y a garantizar eficiencia, calidad y envíos justo a
tiempo. En otras palabras, las fusiones y adquisiciones incrementan el
control de la empresa sobre la cadena productiva y le permiten el acceso a
los mercados de la competencia. Otros tipos de alianza van dirigidos a
minimizar costos de transacción tales como ·acceso a la información,
abastecimiento de materias primas y componentes, seguridad contra el
fraude y ajuste de precios. 27

Una definición relativamente matizada y algo más precisa de lo que son
las alianzas estratégicas presentan Yoshino y Srinivasan Rangan. Estos
autores comienzan recordando que "el principal factor que ha impulsado las
alianzas estratégicas ha sido la aparición de una feroz competencia globaJ".
AJ quedar rebasada la eficacia de las estrategias sencillas, las empresas se
han visto obligadas "a innovar constantemente para tomar la delantera a
rivales igualmente innovadores de todo el mundo". Es un escenario continúan- que requiere simultáneamente "adquirir capacidades en diversas
áreas: van desde el desarrollo de tecnología hasta los procesos de
producción, _desde el análisis económico de las plantas hasta el marketing y
la distribución". Esas capacidades, además, deben ~dquirirse con extrema
rapidez y con recursos limitados, muy recortados, lo que "constituye la parte
realmente fundamental de la iniciativa empresarial''. Las aJianzas
estratégicas, concluyen Yoshino y Rangan, hacen factible a las empresas
"remodelar creativamente sus estrategias competititivas en respuesta a la
globalización". 28
Al argumentar su definición de las alianzas estratégicas, ambos analistas
aseguran que uñ dato fundamental es que ponen "en relación facetas
específicas de los negocios de dos o más empresas''. En el fondo, siguen, se
trata de una combinación mercantil "que aumenta la eficacia de las
estrategias competitivas" de las firmas participantes "al hacer posible el
intercambio mutuamente beneficioso de las tecnologías, las cualificaciones o
los productos que poseen". Una alianza puede adoptar diferentes formas, que
va desde un contrato a distancia hasta un proye'cto conjunto. Sus tres
características "necesarias y suficientes" son: a) las dos empresas o más que
se unen "siguen siendo independientes tras la formación de la alianzas; b) las
empresas participantes_comparten los beneficios de la alianza y controlan
los resultados de las tareas asignadas; c) las 'empresas participantes
contribuyen continuamente en una o más tareas estratégicas clave
(tecnología, productos, etcétera). "Las fusiones, las absorciones y las
adquisiciones en las que una empresa asume el control de una nueva entidad
no son alianzas", rematan Yoshino y Rangan. 29
361

�Las alianzas estratégicas en el sentido que expresan estos dos autores
han sido uno de los matices centrales de las últimas respuestas del
e~presariado asentado en Monterrey. ~a lista de ac~erdo~ efectu~dos en
años recientes no sólo es muy extensa smo que crece d1a a d1a, y articula las
grandes firmas locales con colegas ·de la América del Norte, de Europa Y de
Asia. IMSA sobresale -entre otros casos ~actibles de e~~di~r- en cuanto a
mostrarse abierta a este tipo de comportam1ento, a esta dmam1ca (cuadro 6).
Clariond Reyes, al recordar las "medidas adoptadas par.a :ortalecer la ·
posición competitiva de IMSA y ampliar~~ potenci~~ -d~ crec1m1ent~ d~ sus
negocios" las definió como la búsqueda de adqu1s1cwnes y asoc1ac1ones
inteligentes y oportunas que complementan habilidades". La al_i~za de
IMSA con Johnson Controls -en 1998, para acentuar su penetrac1on en ,el
enorme mercado de baterías de los Estados Unidos- es un claro ejemplo. La
operación efectuada con la misma Johnson Controls y con· la ~lema~a Varta
AG apuntó a aumentar la capacidad productiva de IMSA e mtens1ficar su
presencia en la producción y distribución de baterías en Sudamérica. "De
esta manera, resumió Clariond, IMSA -de ser una empresa nueva- se
convirtió en uno de los principales productores del mundo, con una
perspectiva de desarrollo enorme, y con costos, tecnología, cuidado
· 11zac1on
· . ' de punta" .30
ecológico y redes de comercia

Cuadro 6
ADQUISICIONES Y ALIANZAS DE IMSA (2000)
Empresa integrada

División

año

IMSA
ACERO

1997 Galvanizadora lngasa
(Guatemala)
1997 COMESI (Argentina)
1998 Companhia Siderúrgica
Nacional (Brasil)
1999 Vareo Pruden Intl. (EUA)
1999 ISPAT
1999 AHMSA (México)
2000 BHP Coated Products (EUA)
2000 BHP Constructions Products
(EUA)
1991 Illinois Too! Work (EUA)
1994 Metl Span Corp. (EUA)
1994 Butcher Boy Corp. (EUA)
1996 Empresas íPAC (Chile)
1996 Simet (Costa Rica)
1997 Glassteel lnc. (EUA)

IMSATEC

1

362

tipo de inversión

Adquisición de !a empresa
Adquiere el 26%
Coinversión en Brasil
Coinversión en México
Coinversión en México
Adquisición de activos
Adquisición de empresa
Adquisición de empresa
Incorporación de Signode
Adquisición de empresa
Participa;;ión minoritaria
Participación minoritaria
Coinve sión
Adquiere los activos

1999 Tecno Steel (Chile)
1999 Empresas IPAC (Chile)
1

2000
2000
TMSALUM 1994
1994
1998

Warmont Co (USA)
Bayer (Alemania)
Davidson Ladders (EUA)
Stapleton Ladders (EUA)
Emerson Electric Co. (EUA)

Adquisición de la empresa
Adquisición del 50% a la
empresa Riordan(ahora
IMSA Chile).
Coinversión
Coinversión
Adquisición'de la empresa
, Adquisición de la empresa
Fusión de fábrica de
escaleras

ENERMEX 1993 Acumuladores Fulgor
1993 (Venezuela)
1994 Advantage Battery Co. (EUA)
Inacel (Argentina)
1994 Durex (Brasil)
1998 Johnson Controls (EUA) y Yarta
AG (Alemania)

Adquisición de la empresa
Adquisición de la empresa
Adquisición de la empresa
Adquisición de la empresa
Fusión de fábricas de
baterías

Fuentes: Clariond, "Slntesis histórica", "Nuestra respuesta";
Informes; página web IMSA.
V. Comentario final
Con más de 1800 millones de dólares de ventas en 1999 (de las cuales
el 40% se realizó en el exterior)31, y con socios estadounidenses,
sudamericanos y europeos, Grupo IMSA parece haber respondido con
ductilidad y eficacia al cambio de modelo de crecimiento económico que se
sustentó en México a partir de los años 80.
Tras un serio proceso de reconversión organizacional, asumiendo el
control de múltiples empresas y contado siempre con el sector acerero como
eje del sistema (representó en 1999 el 45% de las ventas totales del grupo),
su caso parece bastante mostrativo de la dinámica que hao desenvuelto parte
de los grupos y familias empresariales de Monterrey desde mediados de los
80. Como es notorio, se contaron entre los primeros .en descartar el mercado
interno como fuente exclusiva de beneficios, y optaron en no pocos casos
por-apuntar hacia el mercado externo.
·
5

Desde mediados de los 80, firmas como ALFA'., Cementos Mexicanos,
Gruma, Proeza o Pulsar apuntaron a la intemacíonc!.lización. Si CEMEX se
ha convertido en la tercera cementera del mundo, Pulsar y. sus subsidiarias
producen la cuarta parte de las semillas que se c~nsumen en el mundo y
absorbe alrededor del 40% del mercado estadounidense de legumbres. En el
caso específico de IMSA, la dimensión y características de sb presente puede
inferirse de lo que su más alta conducción ha denominado "metas
363

�divisionales" del futuro inmediato: a) procurar un tipo de desenv?lvimiento
que permita asegurar el liderazgo en México y, donde__sea posible, en el
mercado de la América del Norte; b) continuar la expans1on en los merca~?s
de Centro y Sudamérica; e) explorar las oportunidades que b~i~da la Umon
Europea· e) mantener la atención en el desarrollo y adaptac1on de nuevas
'
.
.
1 . d 32
tecnologías y/o procesos; d) continuar pendientes de negoct?s re _acJona os
-ya · sea complementarios o por similitud- para lograr smerg1as con las
actividades del grupo; e) explorar, desde esta última base, alianzas,
.
d
., n
asociaciones, compras o ciclos e expans1on.

Notas bibliográficas

entrevistas personales realizadas durante 1999 y 2000. Variantes relativas a estos
planteamientos básicos fue la constitución -por parte de los.accionistas de IMSA- de
Automóviles SA (comercializadora de automotores, 1945).
6 El Grupo Industrial IMSA se cpnstituyó el 15 de octubre: de l 976 sobre la base de
405 millones de pesos. Su Consejo de Ad.ministración
presidido por Eugenio
Clariond Garza. Sus hijos Eugenio, Santiago y Benjamín eran secretario, tesorero y
primer vocal, respectivamente. Otros componentes oel Consejo: Marcelo Canales
Clariond, Ramiro Salinas Ruiz, Mario Martínez Solís y Jorge Garza Treviño. El
grupo o conglomerado quedó integrado por las siguientes empresas: Industrias
Monterrey SA, Clover SA, Automóviles SA, Automotriz del Noreste SA,
Constructora IMSA SA, Láminas Especiales SA y Muebles TubuJares SA.
RPPCNL, libro 4, volumen 217, folio 583.

t

7

Ponencia presentada en el coloquio "Empresas y empresarios en el centro y norte
de México (siglos XIX y XX)", Mazatlán, 17-20 de maro de 20Q1. ~I autor destaca
la contribución de Isabel Ortega Ridaura, Lylia Palacios y Eva Rivas Sada en ~a
búsqueda de información, realización de _entrevis~~ y discusión colectiva. DeJa
constancia del acceso que se tuvo a la mforrnac1on sobre el Grupo fMSA '. en
especial gracias a la receptividad de su presidente ejecu,~iv_o, Eugenio Clanond
Reyes. El trabajo es uno de los resultados del proy~cto,, Mqr,iterrey 1940- 1?97.
Desarrollo industrial y formación de grupos empresariales , avalado y financiado
por CONACYT (proyecto 25810-H).
1

Clariond Reyes, "Síntesis histórica del grupo IMSA", m~meo, 1999; "El Grupo
IMSA y el Tratado de Libre Comercio", ponencia presentada en el coloquio
Revolución Industrial y Desarrollo Regional en Sociedades Periféricas, Universidad
Autónoma de Nuevo León, septiembre de 1995; "IMSA: su expansión en América
Latina (I 990-2000)", ponencia presentada en eJ coloquio Monterrey 19402000.Crecimiento Industrial y Desarrollo Empresarial, Universidad Autónoma de
Nuevo León, noviembre de 1999; entrevistas citadas.
8

Jbidem.

9

Propietarios, empresarios y empresa en el norte de Mexico, México, Siglo
XXI Editores, 2000.

2 Cerutti,

3 La empresa fue fundada el 14 de febrero de 1936 sobre_ una base de ~ 40 mil pesos.
Sus accionistas fundadores fueron Arturo Garza (28 acciones), Eugemo Dom!nguez
(22), María Gar~ viuda de Clariond (8) y Roberto _N. Garza ~22). Al ser_reg(strada
se indicó su objeto: confección de ropa, produc~1ón d~ _h?nna, galvam~c1ón de
lámina y fabricación de artefactos de madera. ~1c~a d1vm6~ :orrespond,a ? que
Industrias Monterrey reunió en su momento constitutivo las actJV1dades de la fabnca
de ropa La Sultana, el molino de trigo Nuevo León, la fábrica de artefacto~ de
madera La Sultana y la planta galvanizadora de lámina La Sultana. RPPCNL, libro
3, vol. 101, folio 293 .

Incluían desde inversiones en infraestructura hasta participación pública en
numerosas industrias estratégicas, y desde estímulos fiscales hasta subsidios_Y una
agresiva política arancelaria. Para estímulos fiscales vé~se Isabel ~rtega _R1d~ura,
"Política fiscal e industria en Monterrey, 1940-1960", tesis de maestr1a, Universidad
Autónoma de Nuevo León, 2000.
4

Clariond Reyes, ''Nuestra respuesta". Tanto en México como en Brasil y en
Argentina se desenvolvió durante los setenta una parcial salida de artículos
industriales hacia el mercado externo. En algunos casos este comportamiento fue
alentado por el Estado, dado que se observaban ya con claridad -y se trataban de
contrarrestar- los límites y estrangulamientos del proceso sustitutivo.
El
empresariado de Monterrey se contó entre quienes operaron en este sentido, e IMSA
fue uno de esos casos. Recuerda Clariond: 'Esta 0cursión temprana en la
exportación hacia-el mercado latinoamericano era una actividad limitada. No sólo
porque en esa época nuestra prioridad era el mercado interno: también por el
desarrollo alcanzado por IMSA. Pero en estos países latinoamericanos poseíamos
mayores ventajas comparativas. Nuestra tecnología -e dichos mercados- era
considerada tecnología de punta, lo cual nos permitía posicionarnos con rapidez. Los
costos de inversión eran mucho menores y las ganancias altas", comparando con lo
que hubiera supuesto entrar "a mercados con economías de gran escala como la
estadounidense". Clariond, ibídem.
10 "El final del sexenio del presidente López Portillo,· fue. terrible", Clariond;
''Nuestra respuesta".
11

"Esta última actividad se convirtió, a lo largo de nuestra historia, en el eje de
cimentación del grupo. Su participación en la rama de product?s me~licos se !°e
ampliando (con la) fabricación de muebles metálicos (1946),_ la .Producción de fleJ:~
de acero. (1956) y la primera roladora y acanaladora continua (?,ura~te los 60) :
Eugenio Clariond Reyes, "IMSA: nuestra respuesta a la apertura , m1meo, 2000 ,

5

Clariond, "Síntesis histórica"; entrevistas,

12

Sobre CEMEX vé~e _Juan Ignacio Barragán y Mario .Ceruttl, "CEMEX :
mercado interno, apertura, empresa glQbal 1999'\. mimeo, 19,99; y Cerutti,
Propietarios, emprescuios y empresa, citado.
·
365

364

�13 Clariond puso ejemplos como Muebles Alfa y Muebles Infantiles Alfa. Iniciados
muchos años atrás, esos negocios eran "parte fundamental de las operaciones de
JMSA". Muebles Alfa se había especializado en muebles y componentes tubulares.
'El proceso productivo era ineficiente, su escala de producción muy baja, las
prácticas comerciales implicaban invertir cerca del 50% de las ventas anuales en las
cuentas por cobrar''. Frente a la apertura, la fábrica de muebles infantiles, instalada
en Torreón, "necesitaba cambiar todo: diseño, procesos, escala. Los productos
taiwaneses se vendían regalados en el mercado internacional, y los americanos
competían por su alto contenido de partes inyectadas en plástico". Después de .
prolongadas discusiones y análisis se decidió que "no era razonable continuar en
esta actividad y procedimos a liquidar y vender los activos de ambas empresas. ¿Qué
habrla sucedido si JMSA sólo hubiese operado con muebles? Habría sido, sin duda,
un caso más de empresa mexicana incapacitado para adaptarse a la globalización".
Clariond, "Síntesis histórica"; entrevistas.
·
14 Un trabajo que sintetiza con extrema claridad las resistencias y recelos que en
Amédca Latina despertaron la apertura y el alejamiento del modelo sustitutivo es el
de Carlota Pérez, "La modernización industrial en América Latina y la pesada
herencia de la sustitución de importaciones", Comercio Exterior, vol.46,5, mayo de
1996. "La industrialización por sustitución de importaciones -menciona Pérez- fue
mucho más que una política gubernamental. De modo gradual el modelo se fue
convirtiendo en un conjunto perfectamente coherente de conductas, conceptos y
prácticas que incluían a empresas, trabajadores, gobierno, bancos, consumidores y
políticos, y fue cristalizando en instituciones que se reforzaban mutuamente".

"En el curso de estos aí'los también nuestros proveedores mexicanos se han
reconvertido, de manera que lejos de ser una limitación resultan un apoyo al
crecimiento global de la empresa". Clariond, "Nuestra respuesta'1; entrevistas.
15

l 987-1989; Clariond, ibídem; Grupo IMSA, Informes anuales.
Grupo JMSA, página web, ENERMEX. 17 Clariond, Ibídem. Fulgor fue cerrada a
principios del 2000. El mercado venezolano es atendido desde Brasil.

por su parte, aportó su planta de baterías en Torreón (México) para la asociación
mexicana con Grupo IMSA. Johnson Controls y Varta, que tenían una alianza
estratégica previa, contribuyeron con las dos plantas que operan en Brasil y
Argentina y una comercializadora en Colombia, para fonnar la asociación de
América del Sur''. Clariond, "Síntesis histórica"; Informe; 1998, p.13.
21 Clariond, "Síntesis histórica"; El Norte, Negocios; Grupo IMSA, página web,
División Acero; Informe, 1998. La vinculación con AMHSA llevó a una
negociación de muy alto nivel, finalmente frustrada, para fusionar al conjunto de
esta empresa (que ·se declaró en suspensión cte pagos en mayo de 1999 con una
deuda de 1,800 millones de dólar.es).

22 Alfred D.Chandler, Jr., Escala y diversificación. La dinámica del capitalismo
industrial, Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza, 1996.

23

Clariond, "Síntesis histórica"; "Grupo lmsa: su expansión '.

24

Informe, 1998, p.3; Informe, 1999, p.3 .

25

Pozas, 'Estrategias de globalización y encadenamientos productivos: el caso de
Monterrey". En Esthela Gutiérrez (Coord.), La globa/ización en Nuevo león,
México, Universidad Autónoma de Nuevo León/El Caballito, 1999, p.122.
26

Cerutti, 2000, cap. 14.

27

Pozas pp. 120 y ss.

28

Michael Yoshino y U. Srinivasan Rangan, Las alianzas estratégicas, Barcelona,
Ariel, 1996, pp.9~1O.

16 RPPCNL,
17

Clariond, Ibídem. Fulgor fue cerrada a principios del 2000. El mercado
venezolano es atendido desde Brasil.
18

19

Grupo TMSA, informe anual, 1998, p.11.

Según el propio Clariond, al asociarse con Johnson Contróls, IMSA continuó
aumentando su penetración en el mercado de la América del Norte: "el mayor
comprador de baterías en Estados Unídos, Sears Roebuck, adquirirá el 50% de sus
baterías a IMSA, mientras que Autozone -lider de los comercializadores de
autopartes- se ha convertido en uno de nuestros grandes clientes". El infonne anual
1998 de la empresa menciona además la importancia de estas alianzas, fonnadas "a
través de la contribución de sus negocios existentes en la región. ENERMEX aportó
sus siete plantas productoras de baterías en México, Brasil, Argentina y Venezuela,
asf Gomo sus comercializadoras en Estados Unidos y Colombia. Johnson Controls,
20

29

Ibídem. Vitro y ALFA también han desenvuelto con· insistencia este recurso.
CEMEX, en cambio, ha respondido a la globalización con una inusual expansión
sustentada en la especialización y en una red de comercialización a escala mundial.
Cabe aquí citar aquí un protagonista directo de una de estás grandes alianzas a escala
mundial: José Manuel Lara Bosch, consejero delegado del grupo editorial Planeta,
con sede en Espaf\a. El 23 de diciembre de 1999 se anunció en Barcelona "un doble
acuerdo de cooperación" entre Planeta y el grupo Bertelesmann, de ralees aJemanas.
Planeta se presentó como "líder mundial de la edición en castellano", mientras que
Beter~lamann se proclama lider de los mercados. europeo y anglófono. EL acuerdo
llevará a la creación de "una sociedad editora y distribuidora de libros de bolsillo".
¿De qué se !Tata esta alianza por el mercado del libro? Según Lara Bosch, "en los
negocios hay colegas y competidores", pero también "co/peditores, según un
neologismo de mi invención. Son aquellos grupos que, sin dejar de ser rivales,
colaboran ocasionalmente en algunos proyectos, como ahora (lo hacemos nosotros
con) Bertelsmann. Creo que esta operación será muy buena para ambos". La
Vanguardia (Barcelona), 24 de dici_embre de 1999, p.37.

°Clariond, "Nuestra respuesta".

1

366

367

�JI

Informe, 1999, pp.2-3. En 1998 ascendieron a 1515 millones.

ECONOMÍA ¿PARA QUÉ?

"Las empresas tienden a integrar actividades que requieren cap~cida~es sim!l~es
a las que ya poseen". Jesús María Valdaliso y Santiago López, Historia econom1ca
de la empresa, Barcelona, Crítica, 200.0, p.53.

Dr. Luis Rubio
Director del CIDAC

32

l 3 Clariond

Reyes, "Nuestra respuesta".

La política económica permite elevar los ingrese:; y los niveles de vida
de la población o no cumple su cometido. Este es; en síntesis, el propósito de
cualquier estrategia de desarrollo económico. Lo importante no es la
infraestructura ni la macroeconomía, las inversiones o las tasas de inflación.
Lo que cuenta es el resultado final medido en · términos del beneficio que
deriva la población después de que todas esas variables han sido
computadas. Bajo esta medida, la política económica de los últimos lustros
dista mucho de haber logrado su objetivo medular, aunque es evidente que
sus avances son significativos, sobre todo en algunas partes del país.
Ciertamente, ninguna estrategia de política económfoa puede ser exitosa si
no se le da tiempo al tiempo. Pero la pregunta que deberíamos hacemos los
mexicanos es si la estrategia general de la política económica es la
equivocada o si la falla se encuentra en la manera en que ésta ha sido
instrumentada.

Llevamos años de disputar la bondad de la política económica de los
últimos tres lustros. Pero la disputa es cada vez met;tbs pragmática o analítica
y cada vez más ideológica. Lo que importa, según parece exhibir el debate
público, es demostrar quién tiene la razón y no el logro del objetivo
elemental de la actividad económica. Unos critican y se oponen a la política
económica por el mero hecho de que ésta no satisface sus preferencias
políticas o ideológicas, en tanto que otros la defienden a rajatabla, como si
los beneficios fluyeran de manera obvia y natural para todos. Pero si uno
escarba un poco •más, si uno observa la realidad más profunda, la que de
verdad cuenta, es bastante evidente que ésta ha cambiado de manera radical.
Si bien sobreviven algunos empresarios y muchos políticos que todavía
suspiran por un mundo fácil, libre de importaciones) generoso en subsidios,
la mayoría de los empresarios y de los partidos políticos ya reconoce que la
globalización de la economía es un hecho que no puede ser ignorado y, más
importante, que no va a desaparecer porque uno cierre los ojos.

368

El objetivo de cuaJquier política económica en un país en desarrollo no
puede ser otro que el de lograr tasas de crecimiento elevad~ que pennitan
aumentar las oportunidades de empleo y riqueza . de la población.
Indudablemente, los últimos tres gobiernos se han abocado a ese propósito.
Pero, por sugestivos que sean algunos indicadores, el líecho es que los
resultados son magros. La economía -o, al menos iuna ·parte de ésta- ha
venido experimentando una transfonnación sumamente profunda que explica
369

�. ''

el optimismo de muchos funcionarios gubernamentales, as{ como &lt;le algunos
empresarios. Sin embargo, la medida última del éxito de una política
económica no puede residir en el mero encuentro de los cambios que se
háyan realizado o, incluso, de las exportaciones que se hubieran logrado,
sino en la mejoría palpable en los n'iveles de vida de la población, es decir,
en el bienestar que logren las personas comunes y corrientes. Desde esta
perspectiva, los cambios que indudablemente se observan en la escena
económica del país siguen sin alcanzar ese objetivo esencial y, por esa
razón, siguen siendo reprobados (y, en este sentido, reprobables) por la
mayoría de la población. Un funcionario gubernamental decía hace poco que
el gobierno merecía un diez en comportamiento, pués había hecho todo lo
que el libro de texto indicaba que debía hacerse en materi~ económica, pero
cero en desempeño, dados los resultados.
Quizá sea justa esa calificación, pero no es evidente que el gobierno
haya hecho todo lo necesario para lograr el objetivo de alcanzar tasas
verdaderamente elevadas de crecimiento en un futuro razonable. El
propósito de este capítulo es el de discutir qué es lo que el gobierno ha hecho
en relación al mundo con el que el país ha interactuado. Tal vez fuera
justificable un diez de calificación para la política económica, pero sólo si
ésta se midiera en un vacío. Si comparamos lo que se ha hecho en México
respecto a lo que ha pasado en el resto del mundo, la realidad es que lo
avanzado en el país no es particularmente trascendente. Ese es quizá nuestro
problema: llevamos casi tres lustros tratando de alcanzar un objetivo móvil,
pretendiendo que está fijo. Mientras no reconozcamos esta simple realidad,
la economía mexicana continuará dividida e incapaz de satisfacer a la
mayoría de la población.

La economía mundial
H-ace veinte años nadie hablaba de la "economía mundial". El término
que empleaban los economistas y funcionarios gubernamentales era el de
"comercio internacional" y se referían al intercambio de bienes entre países.
Hoy en día sólo se habla. de la economía mundial porque ya no se pueden
distinguir las diferencias entre la inversión nacional y¡ la extranjera, el
comercio y la producción y la economía nacional y la ,,mundial. Hasta el
lenguaje cotidiano denota la profunda t~ansfonnación que ha sufrido el
mundo en que vivimos.

El lenguaje es un mero síntoma del problema que nos circunda. La
economía mexicana vivió profundamente aislada del resto del mundo desde
los años treinta hasta mediados de los ochenta. A lo largo de esas cuatro o
cinco décadas se desarrolló en el país una base industrial nada despreciable,
370

pero casi totalmente al margen de lo
,
importaba muchas cosas pero ráct' que ocw:r1a en otros países. México
una fuente de compet;ncia ppara i~~endte n~nguna de ellas representaba
·
rtab .
·
a m ustr1a mexicana Es d ·
tmpo
an msumos para la industria, materi
.
·. . ecrr, se
pero no productos manufa"cturados E
tas pru:r_ias, maqumana, etcétera,
efectivamente cerrada Buenas
. hn bes e sentido, la economía estaba
·
razones a fa
· ·
.
retrospectiva, el costo fue monumental
p~ra _seguir ese c~mmo pero, en
desempleados subempleados
' y se re eJa en el enorme número de
del gran núm~ro de empresa[ personas_ en la economía informal, además
expectativa de mejoría.
que no tienen, en su estado actual, mayor
La economía mexicana -se cerró
1
.
.
circunstancias, cada una d-e las cuales por ~ ~o~bmac1ón de una serie de
comenzar, la Gran Depresión evidenci~~:~a JU~ttficable en sí misma. Para
de empleo e ingresos distintas a 1
. e~es1dad de contar con fuentes
materias primas. Lo importante er:s vmcu ad~- con la. exportación de
desarrollar actividades con alto valor(~ paradoJ1camente, ~igue siendo)
fuentes de riqueza. En segundo término ~~egado -~ue produJ:sen muchas
Revolucionario, pero sobre todo el
creac1on ~el Partido Nacional
contingentes sectoriales vino asoc· d
despues el PRI con sus
cada vez más urbana ~n la cual ,a aª con el desarrollo de una sociedad
'
se esarro !aron gru O d • ,
po derosos -sobre
todo sindicatos y empresarios. que lograr
P s e mteres
.
. muy
apoyos de diverso tipo por parte del b'
on protecciones y
de la Segunda Guerra Mundial se ~~e '.emo. En !e~~er lugar, luego del fin
Naciones Unidas para América' L t' o¿ª Com1s1on Económica de las
filosófica a la noción de i'ndustr· ~•.
que otorgó legitimidad
·~ndustria infantil se fundamentab'ª m,anti·¡EPAL),
" en 1 ·' · •
ª region. El concepto de
1
mdustrialización tardía debían a;d:~ ~esa~gu~ento ~e. que los países de
decir, no someter a la competencia intemacio:~1;• s~bs1d1~) y p~oteg_e~ (es
a fin de crear una base industrial t
. a ciertas mdustnas bas,cas,
argumento esbozado por la CEPAtu osufic1e~te . .La legitimidad de este
agresivas, subsidios para los proy ;e tr;,duJ~ en políticas industriales
protección para todo el que la idieraec os ~vont~s de los burócratas y
generalmente en la forma de c:rruptelays edstuv1e~e dispuesto a pag~ por ella,
e un tipo u otro.

PRM

i

m! (

Por encima de todas estas circu t .
.
proceso de industrializacio•·n
nsb~.c1a~ ,reales, cuamjo se; inicia el
, .
por su stltuc1on de ¡
rta •
caractenst1ca principal del país era la
stru . ,
:n1Pº ClOoes, la
generis que otorgaba primacía absolu~:na cc1on de ~ s1ste~~ po~ítico sui
burocracia política por encima de
J lo~ bene~c10s Y. J)nVLÍ7gJos de la
economía, el resultado de estas .
ctaua q.mer otra oons1derac1ón. En la
d .
c1rcuns nc1as y de, los crite ·
d
~e envaran, fue una brutal centralización .d 1 - . ~1os que e ellas
impoi:ante . no residía en promover un d~Ó~o declSl~ne~, donde lo
sostenido, smo que el control l'ti .
-_ -.
~nomtco sano y
po I co se mantuv1e~a en manos del partido y
371

�La reforma económica y la economía mundial

que los beneficios de la actividad económica fluyeran hacia sus miembros.
adie debió sorprenderse cuando una eco~o~í~ fundamentada en ese
tipo de criterios y condicionantes quebrara a pn~c1p1os rt~ los ochenta. P~r
más que los gobiernos de Echeverría, López Port11lo y M!~uel d~ la_ Madnd
en sus primeros dos años trataron de darle respi:ac1on artificial, a. la
economía (sobre todo, los dos primeros, por medio d~I gasto P~?lico
financiado por inflación y deuda externa), el hecho es que, con exce~c1on de
los años en que el crecimiento se benefició del incremento_en l~s mgresos
petroleros, la econo~ía mexic~na lle a dos y media decadas de
estancamiento en términos per cap1ta.
Si bien se lograron tasas de crecimiento muy elevadas a finales de los
de
setenta, 1a rea lt'd ad es que ese buen desempeño fue . producto
.
1
circunstancias totalmente coyunturales, como fue -~1 bru~ }rec1m1ento ~n ~s
precios del petróleo a nivel intema~ional, ~o que mcentivo ~n extraord1~ano
crecimiento de la inversión en esa mdustna durante esos anos. Es ~ecir ~e
no haberse presentado esa circunstancia excepcional, la econom1~ habna
comenzado a estancarse años antes. En este sentido desde el comienzo _de
los setenta, nuestra economía acusa un pro?lema ~structural, por lo que solo
con un cambio de tal envergadura será posible sahr adelante. Buena parte de
ese cambio fue iniciado desde mediados _de los ochenta, P,ero da~os _los
resultados, es evidente que el camino hacia adelante todav1a será d1fic1I Y
pedregoso.
La reforma económica ha sido un esfuerzo de más o m~nos quince _años
por cambiar una realidad económica de estancamiento,_~ incluso de l!ge_ra
tracción en términos per cap ita, de una manera definttJva. En su esencia,
con
·
la reforma económica, iniciada por de la Madn'd , persigue
c~e~ las
condiciones para que la economía logre tasas muy elevadas de _crec1m~ento,
pero sus resultados, por encomiables e imponentes q~e sean, sigue~ siendo
muy limitados. Si bien la reforma ha perseguido insertar al pa1s en la
economía internacional, es evidente que los logros en ese r~bro, a la fecha,
son sumamente modestos, particularmente si se juzga a partir de la~ ta~as de
crecimiento per copita. Las export~cio_nes m:xicanas son extraordinarias ·Y
su tasa de crecimiento todavía mas 1mpres1onante~ per~ no _han logrado
transrninar sus beneficios hacia el resto de la econom1a. La realidad_ ~s que la
economía mexicana ha incrementado sus niveles de exp~rtac1on Y de
importación de manera literalmente increíble, pero no se ha insertado en la
economía mundial.

372

Hace tiempo que dejó de existir alguna distinción significativa entre la
economía nacional y la internacional. Las únicas diferencias que persisten
son las que se anquilosaron en las mentes de los políticos y empresarios que
se niegan a aceptar el cambio que acoge al mundo y que nadie puede parar.
Esa negativa tiene explicaciones muy lógicas ·-como la de mantener la
soberanía o la de proteger intereses particulares-, pero no por ello menos
irrelevantes en esta época. La globalización de la economía mundial es un
hecho que nadie puede parar ni acotar. La pregunta que todas las naciones
tienen que hacerse es: ¿cuál es la mejor manera de integrarse a ese proceso
mundial para derivar los máximos beneficios posibles como resultado?
Desafortunadamente la pregunta que la mayor parte de nuestros
políticos y empresarios se hacen es muy distinta: para ellos la pregunta
relevante es: ¿cómo podemos evitar que nos rebase la globalización? La
premisa de la que parten es que la globalización constituye una amenaza que,
por lo tanto debe ser contenida o limitada por encima de cualquier cosa. La
realidad es que nadie puede lograr semejante objetivo hoy en día. La
globalización es un hecho innegable. La disyuntiva para los gobiernos no
consiste en aceptar o en rechazar la globalización, sino -al menos
hipotéticamente- en aceptar insertarse en ella, o no. Para ello, tienen que
tomar su decisión a sabiendas de las consecuencias de sus actos. En teoría,
los gobiernos retienen la opción de insertarse o no, en teoría, la decisión es
suya. Sin embargo, en la realidad la decisión no existe ni es suya. o es suya
esa decisión porque la población, los ciudadanos en potencia, la están
tornando día a día en cada uno de sus actos: el Internet, las exportaciones, las
importaciones, etcétera. Pero la decisión no existe porque la opción es
meramente hipotética: no insertarse en La economía mundial es equivalente a
condenar a la población a la pobreza, al desempleo y al oprobio, y los
mexicanos ya tuvimos muchas décadas precisamente de eso.
La evidencia respecto al hecho de que las dos economías -la nacional y
la internacional- son indistinguibles, es abrumadora. Quienes no lo quieren
ver así se engañan a sí mismos. Pero eso no ha impedido -que existan toda
clase de políticos, economistas, burócratas, empresarios, intelectuales y
demás que no sólo se nieguen a ver la realidad, sino que argumenten en
contra de una decidida .inserción en la economla global. Con ello, lo único
que causan es un retraso todavía mayor en la recupe¡ación de la economía,
con las consecuencias que esto inevitablemente trae sobre los niveles de
empleo e ingresos.

�A la luz de estos conceptos, si uno compara el co~iunto de reformas a
la economía que se instrumentaron en los pasados quinue años con los
cambios que han tenido lugar en la economía internacional en las últimas
décadas, lo menos que se puede decir es que la economía mexicana ha
sufrido una transformación muy modesta. Es decir, por más que los cambios
que han tenido lugar en la estructura de la economía mexicana y en los
reglamentos que la rigen -como privatizaciones, apertura a importaciones,
etcétera- hayan sido sumamente grandes y ambiciosos, el rasero idóneo para
determinar el grado de avance no es el de comparar la estructura de la
economía actual contra la de hace una década o dos, sino con lo que han
hecho otros países en el resto del mundo. En realidad, las reformas
económicas emprendidas en México deben ser evaluadas respecto a otros
países y, quizá más apropiadamente, respecto a los cambios que experimenta
la economía mundial en su conjunto. Bajo este parámetro, lo que resulta
evidente es que la reforma económica mexicana no sólo ha sido insuficiente,
sino más bien modesta y, en muchos rubros, no necesariamente la adecuada.
De esta manera, en lugar de analizar qué tan radical fue en su momento
la apertura de la economía, valdría la pena evaluar si esa apertura fue
suficiente; de la misma forma, en lugar de analizar las medidas de reforma,
lo idóneo sería analizar los resultados. Los últimos tres gobiernos han sido
excepcionalmente generosos en su propensión a auto-congratularse de los
cambios que realizaron. De hecho, a la luz de nuestra historia, no es poco
mérito haber logrado privatizar algunas decenas de empresas o haber
liberalizado las importaciones. Baste ver el resultado de los repetidos
intentos por privatizar la petroquímica para reconocer que los logros de los
años anteriores no fueron pequeños.
Pero la evaluación relevante no es la de los medios empleados, sino la
de los resultados obtenidos. Lo que verdaderamente importa no es lo que
pretendía el gobierno o la bondad de los instrumentos a que se acudió, sino
el hecho de que los beneficios para el mexicano promedio han sido
sumamente pobres. Hay quienes argumentan que se trata de un problema de
tiempos -"los beneficios tardan tiempo en aparecer"-, en tanto que otros
critican la naturaleza de las reformas mismas "sólo benefician a los ricos".
La experiencia de los últimos dos años sugiere que no es ni una ni la otra.
Las partes de la economía -y las regiones del país- que están creciendo a
gran velocidad han logrado desparramar lQs beneficios hacia sus empleados
y sus comunidades en la forma de salarios descomunalmente altos para el
promedio nacional. Esto muestra que la rápida inserción a la economía
mundial se traduce en beneficios tangibles para todos. Por su parte, la
rentabilidad de las exportaciones tiende a ser menor que la rentabilidad de
las empresas en sus ventas domésticas. En este sentido, las reformas, lejos de
beneficiar a los ricos, benefician a los verdaderos empresarios que saben
374

en,c?ntrar opo~~idades donde otros ven caos. Por ello, el verdadero tema
cnt1co ~ara MeXJco .no e~ si se debe refonnar la economía -porque no hay
aJternat1va al~na- smo como es que vamos a crear el millón de empresarios
que hagan posibles los empleos y los ingresos del resto de los mexicanos.
Pero esa no es la forma y tendencia que ha cobrado el debate en tomo a
e~tos temas. El debate nacional en tomo a las refonnas de la economía ha
sido orques!ad_o por los perdedores y por los resentidos, en total ausencia de
los ?enefic1ar1os_ actuales o potenciales de las mismas. El debate se ha
perdido en las disputas políticas, que son inevitables, pero no por ello
conduce,ntes a _contribuir a . una rápida y duradera recuperación de la
e~onom1a. ,En cierta forma, la transformación de fa economía ha acabado
s1en~o. _rehen de los int_ereses partidistas y sindicales que la impiden, con
pern1~1osas co~secuenc1as para el resto de la población. A pesar de lo
anterior, _el m~Jor ar~?1ento ~~rechazara los críticos de la apertura es el
d~ la ~:1dencia empmca: la umca parte de la economía que funciona sin
d1scus1on algu,na_-y func!ona muy bien- es la que está plenamente insertada
en la economia mtemac1onal. En lugar de pretender cerrar la economía 0
echar pa~a atrá~ l~s refonnas, lo que nos falta es insertar al resto de la misma
en esa misma log1ca.
Pero la generosidad de los elogios que se han propinado a sÍ mismos
nuestros políticos en los últimos años poco tiene que ver con la realidad de
sus hechos. La apertur~ de la economía fue totalmente insuficiente, toda vez
que no fue general, smo sumamente discriminatot ia.-. La apertura fue casi
c~mpleta ~n el sector manufacturero, que había sido el más protegido por
decadas. Sm embargo, el celo liberalizador fue sumamente acotado: no hubo
apertura alguna en el sector bancario, ni en las comunicaciones, por no
hablar del sector energético. Es decir, a los empresarios del sector
manufact~rero, poco a~ostumbrados a la competencia de por sÍ, se les obligó
a competir con los meJores deJ mundo (a través de las importaciones) pero
con l~s m~nos amarradas, pues todos sus proveedores de insumos -de
matenas _pnmas, telefonía, crédito, etcétera- siguieron protegidos. Para el
empres~no promedio el problema de la apertura no fue tanto su velocidad
-por mas que esa sea su ~ercepción- s_ino_el hecho de que sus competidores
Y s~s proveedores, gracias a los cnterio~ del gobierno, los sacaron del
mercado.
La globalización
~

La globalización es un concepto muy traído y&gt; llevado que se emplea
mucho pero ~e define poco_, Esa ausenci~ ~e definición lleva a monólogos
que no permiten avanzar DI en el conoc1m1ento ni en la resolución de los
problemas del país. En términos generales, la globalización ocurrió porque
375

�se dieron cuatro mini-revoluciones a lo largo de los años ochenta, cada una
de las cuales transformó una parte del mundo. En conjunto, cambiaron no
sólo la lógica de la actividad económica, sino la forma de producir, la
naturaleza de los empleos disponibles y las fuentes de riqueza.
. La primera revolución que tuvo lugar fue la que se inició con el súbito
y desenfrenado cambio tecnológico de los setenta y ochenta, sobre todo en el
ámbito de las comunicaciones. La aparición de siste~as digitales de
comunicación, los faxes, los satélites, los teléfonos celulares y toda la
parafernalia de computadoras que se comenzaron a a.sociar con estas
tecnologías transformó las relaciones de poder entre los chversos grupos de
la población y alteró la capacidad de los gobiernos en e! mundo entero de
controlar a sus poblaciones. Las comunicaciones también cambiaron la
manera en que se podían vincular las empresas entre sí y las plantas de una
empresa con sus directivos. En forma inmediata hicieron posible la
existencia de plantas manufactureras en los lugares más recónditos del
mundo, todas ellas comunicadas en forma permanente como si estuvieran en
el terreno de junto. Puesto en otros términos, las distancias dejaron de
medirse en términos de kilómetros para definirse en términos de segundos,
cuando no de nanosegundos.
La segunda revolución fue la financiera. Con la revolución de las
comunicaciones y el desarrollo de las computadoras, la actividad financiera
cobró nuevas formas y características alrededor del mundo. La tecnología
hizo añicos la existencia de barreras nacionales, permitiendo que los flujos
de capitales tuvieran lugar alrededor del mundo, al margen de las
preferencias de un gobierno u otro. Las empresas, independientemente de
que fuesen mexicanas, canadienses, alemanas o chinas, comenzaton a
explorar nuevas fuentes de financiamiento más allá de sus fron~eras Y se
comenzaron a vincular directamente con los mercados financieros. Las
finanzas adquirieron una importancia descomunal en el desempeño de la
actividad económica, muy por encima de cualquier otra consideración. La
inversión extranjera se transformó en el factor individual más trascendente
para el desarrollo económico, sobre todo porque, incrementalmente, las
empresas dejaron de ser nacionales en su comportamient9 económico, para
convertirse en instituciones cada vez más cercanas a la lógica internacional
que a la lógica interna de cualquier país. Los países se 'han visto ante un
dilema muy real y muy específico: si quieren ver crecer sus economías,
tienen que aceptar las reglas de la globalización, pues hoy en día son los
mercados los que deciden. Este ya no es el mundo de los -políticos, sino el de
la inversión extranjera.
La tercera revolución ha sido de orden político. Las ideologías han
tendido ·a disminuir en importancia y hoy virtualmente no hay país en el
376

~und~ ,que no decl~e su vocación por los mercados o se dedique a atraer la
mve~smn del exterior. Por ello, cuando un gobierno proclama seguir el
camm? correcto, en realidad no está diciendo nada excepcional, pues todos
los p~tses del mund? van_
el mismo camino. Lo crucial hoy en día es la
veJ_octda~, del c~b10 y esta depende en buena medida de la capacidad de
arttculac1on de alianzas políticas. Los gobiernos se encuentran cada vez más
li~itados en_su capacidad para afectar el acontec~r cotidiano y son cada vez
m~s dependientes de los mercados para alcanzar el buen desempeño de sus
pa1ses. Por su parte, los grupos e intereses opuestos a alguna reforma que sea
cla':'eyara el desa1:0Jlo se convierten en impedimentos monumentales para
el eXJto de los pa1ses. El reto de los gobiernos es vencer esos intereses
específicos. en aras de . un. desarrollo general, algo muy fácil de
conceptuahzar, pero muy d1fic1I de llevar a la práctica. Lo que es evidente es
que la ~conomía ya no puede funcionar al margen de la política, ni viceversa.
La ~ahdad de. la democracia de cada país -y, por ello, su capacidad de
go?1~mo efectivo- se convierten en factores cruciales para el desarrollo.
Maxim~ cuan~o la población quiere todo al mismo tiempo: quiere todos los
beneficios sociales, y la democracia.

Pº:

Finalmente, la cuarta revolución es la industrial. A partir del embargo
petrolero árabe de 1973, las empresas japonesas comenzaron a transformar la
manera de pr~ducir alrededor del mundo. En lugar de transferir simplemente
~l. c?sto del mcremento .en los precios del petróleo, las empresas de Japón
m1c1aron un proceso dedicado a elevar la productividad y la eficiencia de sus
plantas. Lo que hicieron transformó al mundo. Tradicionalmente, una planta
com~r~ba materias primas y, al final del proceso, vendía coches o
telev1s1ones o lo que fuera, ya terminados. La transformación industrial en
los ochenta consistió en convertir la producción en pna secuencia de varios
pasos ,in~ependi~ntes que se unirían sólo al final. En lugar de producir
automo~1.les y todas sus partes en un determinado lugar, se inauguró la
pr?d~~c1on de lo que son, para todo fin práctico, mercancías industriales.
Histoncament~, c~ando se hablaba de mercancías, commodities en inglés, se
pensa~a en terrnmos de productos naturales o ,animales: oro, plomo
naranJas, puercos; la revolución industrial de los setenta comenzó a produc;
partes y componentes industriales como si fueran mercancías. De esta forma,
en lugar de que se manufacturaran cien mil televisores en un solo lugar, se
comenzaron a fabricar sus partes en distintos Jugares~ con economías de
es~ala su_mamente elevadas. Una fábrica comenzó a producir, siguiendo este
mismo eJemplo, un millón de cinescopios, para venderse en diversas partes
del ~undo, en tanto que, en otra fábrica, se producían las cajás de los
!elev1sores. El punto es que la producción se diversificó en aras de
mcr~m~ntar la produ~tividad y Ja calidad. de los bienes, en tanto que se
multiphcaron los fabricantes de partes y componentes. El resultado de todo
esto fue que el valor de los recursos naturales comenzé a declinar respecto al
377

�de los bienes industriales. La política económica -una que promoviera la
estabilidad- se tomó en el factor central del desarrollo económico: una
política fallida hundía a cualquier economía.
La suma de todos estos cambios, de estas cuatro revoluciones, ha hecho
que el mundo se transforme. La economía internacional, en la cual todos
estamos insertos, nos guste o no, consiste en intercambios de dinero e
información por un lado, y de inversión y comercio, por el otro. La
información -desde conferencias hasta comunicaciones, 'transmisiones por
computadora, libros, cines, etcétera- hace que todo el resto funcione. Es la ·
información la que determina las acciones de los mercados financieros,
razón por la cual todas las empresas y todos los gobiernos se desviven por
controlar o, ante la imposibilidad de lograrlo, por influir en la información
que circula acerca de ellos. Muy pocos logran afectar la información ·en
mayor medida, pero no hay duda que la combinación de información y flujos
de capital puede tener consecuencias dramáticas, como los mexicanos
descubrimos a finales de 1994. No hay nada hoy en día que pueda limitar los
efectos de la información sobre la actividad financiera o económica; no
queda más que derivar mejores resultados en la activida_d e~onómica.Y, en la
realidad política para que éstos se traduzcan en meJor mformac1on. La
manipulación resulta infructuosa y hasta contrapro-ducente.
La propensión casi natural de los gobiernos es no sólo a tratar de
controlar la información, sino a generar toda clase de diques en la actividad
económica, suponiendo que éstos van a contener a cierta parte del trillón de
dólares diarios que se intercambian en los mercados internacionales. Las
economías que son vulnerables lo son por una pobre política económica que
no es resistente frente a la realidad internacional: una política económica que
rechaza la realidad del mundo o que parte del principio de que se puede
ignorar las circunstancias que dominan al mundo en que, nos guste o no,
estarnos insertos.

Los países exitosos

El debate sobre el crecimiento econom1co es Jntenninable. Los
economistas más serios reconocen que realmente nadie -sabe qué es lo que
hace que una economía crezca. Todos, ·por supuesto, ·tienen sus propias
ideas, pero nadie puede afinnar a ciencia cierta que tal o cual políti:a va a
ser el factor transformador. En México, tras la crisis de 1994, volvieron a
hacer su aparición quienes propugnan por una política industrial como la
salvación para todos nuestros males. Algunos han citado el caso de Japón Y
del sudeste de Asia para ejemplificar las virtudes de la planificación. Una
vista rápida a esa región demuestra la falacia del concepto mismo. En Asia
378

cada país es diferente. Unos, como Singapur, son casi sta/inistas en su
man~jo econ~mico; en tan_to que otros, como Hong Kong, dificilmente
podnan ser mas adeptos al libre comercio y refractarios a cualquier cosa que
suene a intervención gubernamental.
, _un ~studio_ reciente' demuestra que el éxito tiene poco q\,le ver con la
poht1ca m_dus~na~ y todo q~e ve~ con la · política económica y con Ja
estructura mst1tu_c1onal a un nivel mas general. El estudio afirma que hay dos
co_munes denommadores en todos los países exitosos del sudeste asiático. El
prm1:er factor que todos estos países tienen en común es que no tratan de
manipul~r las fluc~aciones de corto plazo que ocurren en la economía. En
l~gar de mtent_ar evitar o controlar cada altibajo en las tasas de interés, en el
~1po de cambio o en la balanza comercial, esos gobiernos se abocaron
mte~amente a crear un clima pr~~icio para el desarrollo de las empresas. Se
dedicaron a desarro_llar la educac1on, sobre todo la primaria y secundaria, así
com_o el entrenamiento dentro de las empresas; premiaron el ahorro y
castigaron el ~nsumo. Por encima de todo, procuraron evitar fluctuaciones,
logrando un clima de confianza, desconocido en nuestras latitudes.
.
El .segundo factor en común fue que privilegiaron el desempeño
mterna:1~nal de sus economías por encima de su desempefío doméstico. En
sus dec1s1ones, lo primero que buscaban responderse,era: ¿cómo iba a afectar
~aJ o c~al acción la competitividad de la industria en la economía
mternac1onal?, en lugar de preguntárselo en relación al mercado interno y al
empleo. Apostaron por el desarrollo de las exportaciones como factor
proi:notor del m~rcado interno y no al revés. Además -y muy importante- se
dedicaron a convertir en héroes a las empresas que lograban éxitos en los
mercados internacionales, creando con ello toda una cultura de calidad y
sobre todo, desarrollando apoyos políticos -y confianza- en tomo al curs¿
adoptado.
El éxito de l?s países del sudeste asiático es ampliamente conocido.
Pero ~ay que precisar que no todos siguieron los ~ismos lineamientos. Lo
que _s~ es comun ~s su énfasis en eJ desempeño de una macroeconomía sana
-poht1c~. monetana estable, baja inflación-, el desarrollo de una excepcional
edu~ac1on y un elevado ahorro _interno. Al privilegiar ·Jas exportaciones
enviaron una señal qu~ nadie podía ignorar, respecto lo que era prioritarl~
Y lo ~ue no lo era: Lo interesante es ~ue estos principios han sido -igualmente
c~ciales para pa1ses como Alemama y Suecia que, con sus variantes han
si~o de los más exitosos en el continente euroReQ, Todos ellos generar~n un
cli?1a de confianza tal, que ninguna crisis económicaJta.sido suficiente para
q~1tar!e el tapete a las tendencias a largo plazo. Algo muy díferente a nuestra
h1stona de 1976 a la fecha.
·
·

a

379

�¿Qué política económica?

En el México de hoy la discusión sobre las opciones de polltica
económica es sumamente álgida pero muy poco realista. La discusión
refleja un sistema político cerrado donde existen pocos resquicios para la
participación política, por lo que lo común son las afirmaciones categóricas,
las propuestas de cambio absoluto o la critica ad hominem. Pero la realidad
cotidiana de muchos me icanos que no tienen opciones y cuya realidad es
poco halagadora crea un amplio mercado para la discusión y debate, aunque
éste tenga lugar in relación alguna con la realidad objetiva del país y de la
economía. De nada sirve, por ejemplo compararnos con los países europeos
y sus sistemas de seguridad social cuando aquí no hemos logrado siquiera
construir casas de manera eficiente con todo el dinero que se ha
despilfarrado en INFO AVIT. Pero más allá del realismo o no del debate,
ha circunstancias muy específicas que han hecho todavía más difícil
construir un debate ensato y sobre todo, lograr que la población en general
acepte lo costos de una transformación en aras de un futuro mejor.
El resultado de esta polarización es que los me icanos no hemo
logrado arribar a un consenso obre la dirección del desarrollo económico.
De e ta manera, aunque exista reconocimiento del hecho de que la
globalización es una realidad indisputable y de que el país va a progresar
sólo en la medida en que la asumamos como tal, no hay consenso sobre
cómo enfrentarla. Típicamente, quienes apoyan la política económica, aun
cuando desaprueben la gestión gubernamental, ven en I· globaliza ión una
oportunidad para el desarrollo del país por lo que promueven una rápida
inserción en su dinámica a través de exportaciones, importaciones, inversión
extranjera, Internet y demás. Por ello demandan esfuerzos mucho más
inten os por desregular y privatizar, así como por transformar el sistema
educativo del país y en esa medida, elevar la eficiencia y productividad e
insisten en la absoluta transparencia del actuar gubernamental y de las reglas
del juego. u prioridad es el largo plazo a lo cual supeditan los costos
inmediatos del cambio. Para este grupo, las oportunidades no esperan, por lo
que cada día que se retrasa la aprobación de diver as iniciativas de ley o que
se posponen decisiones de privatizar o invertir, de introducir una mayor
competencia o de mejorar el entorno institucional para la actividad
económica se da un paso atrás en la posibilidad de lograr un desarrollo
económico sano que produzca empleos e ingresos para todos los me icanos.
Por su parte, quienes reprueban la política económica no
necesariamente rechazan la globalización pero la ven más como una
amenaza. Reconocen que el mundo del pasado ya no es posible, pero eso no
380

les _impide i~tentar p~es~rvar algunos de los instrumentos gubernamentales
de 10~ervenc1ón economtca así como beneficios privilegios y trofeos que en
esa epo~a se cosecharon. Proponen una mayor eq1 idad en el desarrollo
económ_1co Y_ convocan a un nuevo pacto social que redistribuya los
b~nefic1os, evite los extremos de pobreza y riqueza y garantice un mínimo de
bienestar. Su priorid~d se encuentra en el corto plazo, a través de cambios
graduales que _garant1cen la viabilidad socio- política del proceso. Para este
gru~o, el gobierno debe mantener sus instrumentos de acción política y
social, ~ emple_arl~s para proteger a los que menos tienen y asegurar que los
beneficios se d1stnbuyan más rápidamente.
. ~asta hace unos afios la mayoría de los mexicanos parecía aceptar que
la urnca manera de avanzar era a través de un curo más o menos intennedio
entre estas ~os posturas: Un c_urso en el que se perseguían los objetivo de
tran_sfonnac1~n económica, mientras se asistía a los má desprotegidos. Es
dec1r, ~e ha~•~ logrado ~~formar un consenso, al menos tentativo, respecto
a la onentac1on de la pohtica económica. La crisis económica de 1995 dio al
~aste ~on ese virtual cons~nso y, desde entonces, no ha habido ni siquiera la
mtenc1ón de ol erlo ª,forJar. E~ por eso que la confrontación de posturas es
tan ~r~ocupa~te. o s_olo no ex1s~e consenso, sino que el clima político en
los ult1~os anos ha sido de creciente confrontación. La intolerancia s ha
convertid?, en la norma en lugar de ser la excepción. Peor: en lugar de ver a
la ~~blac1on co°:10 la razón de ser del gobierno y el objetivo último de la
pollt1ca económica, los actores políticos se mueven como si lo único
t~po~te fuera ganar e_l punto del momento. Lo peculiar del caso es que las
d1feren_c1as de ~u?sta~c1a entre los partidos, a juzgar por sus posturas de
camp~n~ en la _ultima Justa electoral, tienden a ser mucho menores de lo que
su retonca sugiere.
. ~as disputas P?líticas en tomo a_ la economía han tomado una gran
d1ver~1d~d de vertientes. Algunos disputan la esencia de la política
econom1ca., en tanto que otros critican algunos de sus componentes. Sin
embargo, son pocos los mexicanos que rechazan de manera tajante la noción
general de que la economía mexicana sólo puede prosperar en Ja medida en
que és?- se tome más competitiva y de que se facilite el acceso de toda la
población a los ~eneficios . del desarrollo. En un sentido amplio, la
abrumadora mayona de las disputas no son sobre la esencia sino sobre los
deta.lles específi_cos. Quienes tienen que trabajar para vivir, suelen ser más
flexibles que quienes dominan el arte de la retórica.
Pe~o no hay la menor duda de que muchas de Jas fallas de ia política
económ1_ca de estos ai'íos residen precisamente en errores elementales de
conc~pc16n, _m~chas veces producto de objetivos políticos o económicos
ulteriores d1stmtos a los objetivos que debían perseguir las reformas
381

�mismas. En efecto, el número de desaciertos y errores en los que se ha
incurrido a la hora de instrumentar la política económica a lo largo de estos
años ha sido literalmente infinito. Por ejemplo, muchas de las
privatizaciones, sobre todo aquellas que se realizaron en sectores en los que
no existía competencia efectiva en el momento de privatizar, resultaron
c;atastróficas.

~inen l~ . iniciativa individual y las posibilidades de innovación; d) la
tnde_seab1hdad _Y lo ~emicioso de entornos macroeconómicos inestables y, en
partíc~lar, de inflaciones _demasiado elevadas que constituyen un impuesto
regresivo; . y e) la necesidad de un marco institucional que promueva la
competencia ~nt? de los ~ctores públicos como de los privados para generar
un mayor crec1m1ento y bienestar social.
.

Pero ninguno de los errores o fallas niega la necesidad de llevar a cabo
una profunda transformación de la economía. Es importante recordar que las
reformas a la economía se iniciaron a mediados de los ochenta, en uno de los .
momentos más críticos y caóticos de la economía mexicana, luego de que el
gobierno prácticamente se había colapsado con su v_irtual quiebra, en 1982.
La economía se había estancado, el país bordeaba la hiperinflación, la
recesión pendía como amenaza permanente y la deuda externa anula.ha
cualquier posibilidad de recuperación sostenida. Las reformas se lanzan, en
ese contexto, como la única alternativa al caos de aquel momento.
Evidentemente los resultados de esas reformas todavía no favorecen a todos
los mexicanos, pero el dinamismo de al menos una gran porción de la
economía mexicana ciertamente muestra que existen opciones y
oportunidades que quince años atrás parecían imposibles. En este sentido,
nadie puede dudar que la reforma de la economía mexicana es algo
indispensable e ineludible a pesar de los errores del pasado. En todo caso, la
lección principal de los últimos años es que hay que crear un entorno
institucional apropiado para que las reformas puedan ser exitosas. La
ausencia de ese marco institucional llevó a que muchas de las reformas
gubernamentales fracasaran, o que resultaran ser mucho menos favorables de
lo que prometían. No hay duda de que sin reformas, sin instrumentos de
mercado, sin derechos de propiedad bien definidos y ~in un entorno de
competencia cabal en el mercado interno, el desarrollo del país seguirá
estancado.

Parti~ndo _de esas premisas es posible discutir los detalles, donde hay
mucha mas latitud de lo que parecería a primera vista. Temas como el de
estructura industrial en el que caben las preguntas ele si el desarrollo debe
tener lugar en tomo a unas cuantas empresas grandes o a muchos núcleos de
empresas chicas son no_ sólo pertinentes, sino trascendentales para el
des~ollo d_el paí~. Lo mismo va para temas como los que siguen: la gran y
creciente d1s~anc1a entre el norte y eJ sur del país y el riesgo de un
desmembramiento; el papel de los estados y municipios en la promoción del
desarrollo y de la inversión; la naturaleza de la política tributaría: más
impuestos indirectos o mayor énfasis en el uso de éstos como mecanismo
red!s~ibutivo; l~s prácticas monopólicas; la lucha contra la pobreza; la
pohtlca_ monetaria y el objetivo de inflación. TodoA
s-estos temas son sujetos
necesarios de debate y, por más que nos digan, no hay una sola manera de
lograr los objetivos en cada uno de ellos. Por supuesto que todos tenemos
nuestras prefer~ncias, pero en estos temas lo único' absoluto es lo que no
podemos cambiar -las premisas del párrafo anterior- porque están más allá
de nuestra capacidad de influencia. Todo el resto es precisamente la esencia
de lo que debería ser un proceso democrático.

¿Hacia dónde?
El debate ha sido de sordos, en gran medida porque no existe, o se ha
perdido, un consenso mínimo sobre la realidad objetiva que nos circunda.
Como decía Alberto Díaz&lt;2&gt;, para poder llegar a debates concretos y útiles, se
tiene que reconocer que en la actualidad ningún modelo económico es viable
si no se aceptan varios postulados como dados e inevitables en nuestra
realidad: a) la realidad de la globalización en la producción mundial, la
apertura comercial y de flujos financieros en los mercados internacionales;
b} la necesidad de reestructuración del papel del Estado, sobre todo en lo que
concierne a la relación de éste con la economía y los mercados; c) el fracaso
de métodos de planeación que pretendan tener objetivos tan restrictivos que
382

problema .de fondo no reside en tal o cual reforma' sino en los
. El
. .
~nnc1p1os que onentan la estrategia general de desarrollo. La pregunta
importante es: ¿cómo vamos a poder romper el círculo vicioso de Ja
desigualdad, la pobreza o el estancamiento en que vive una enorme
proporc~ón de los mexicanos en el contexto de la globalización que
caractenza al mundo? La política económica debe abocarse precisamente a
enfrentar ese reto. Desde esa perspectiva, lo importante no es el instrumento
o el vehículo específico, sino la orientación general de la estrategia de
desarrollo. Ante todo, esto entraña un conjunto de;,;definiciones filosóficas
que, ~ 1~ fech~,, nadie ha querido to~~ a co~ciencia. Por déca9as, la política
econom1ca giro en tomo a la noc10n de que el centro de gravedad del
d~s~ollo eran los productores, es decir, los empresarios, fueran éstos
pubhcos o privados. Esta noción justificó la protección de la planta industrial
-el mo~elo de economía cerrada- por muchos años. La apertura de la
econorma entraña, al menos en concepto, un rompimiento con esa
concep~i~~ fundamental. En una economía abierta en Ja que se persigue Ja
compet1t1v1dad, el centro de . gravedad reside en el individuo en el
consumidor que ahora, sin barreras impuestas a la jmportación de' bienes,
383

�puede decidir lo que más le conviene y, por lo tanto, forzar a los productores
a servir sus intereses y 110 al revés. En México, sin embargo, no hemos
acabado de definimos. Pervive un conjunto de acciones, regulaciones y
priorjdades gubernamentales que privilegian a los productores -el paradigma
de una economía cerrada-, mientras que existe un conjunto de políticas, leyes
~ instituciones que enarbolan el principio de que el consumidor es rey.
Mientras no acabemos por definir este entuerto, la estrategia de desarrollo
seguirá a la deriva o, lo que es lo mismo, seguiremos adoleciendo de una
estrategia de desarrollo. Sin estrategia de desarrollo, seguirán dominando los
contrastes de crecimiento y estancamiento, pobreza y riqueza, desarrollo y
subdesarrollo que caracterizan al país en la actualidad.

Notas bibliográficas
East Asia Mirac/e. Growth and Public Policy, Banco Mundial,
Washington, D.C., 1993.
1The

2 Ciudadanos

críticos y gobierno falible, Nexos, no.224, agosto, 1996.

EMPRESAS DE ECONOMÍA SOCIAL:
SUS VALORES Y FLEXIBILIDAD ANTE UN MUNDO GLOBAL
CASO: MOVIMIENTO COOPERATIVO DESJARDINS
Y MOVIMIENTO COOPERATIVO MONDRAGÓN

Freddy Mariñez Navarro
Ph. D en Sociología
Profesor Titular del ITESM

El objetivo de este trabajo es presentar, por una parte, la diferencia de
valores entre la empresa privada capitalista y la empresa privada
cooperativa. Apreciando esta distinción, analizaríamos por otra parte, la
participación en los dos tipos de empresas y, por último, a través de un
estudio de caso, analizaremos el proceso de flexibilización empresarial en
las dos experiencias cooperativas más importantes del mundo. Se trata del
Movimiento cooperativo Mondragón en el país Vasco, (España) y el
Movimientpo cooperativo Desjardins en Quebec, .Canada. Es importante
destacar que estas experiencias se han dado en dos sectores económicos
diferentes:
. el uno, en el sector industrial, y el otro 'en el sector financiero ,
respectivamente. Nuestro propósito es el de identificar que aun con la
ideología de gestión capitalista aplicada, y el impacto de las mutaciones en
el proceso de la producción, estas dos experiencias han sabido combinar los
principios y valores de la cooperación con las mutaciones tecnológicas y
laborales.

l. Las razones de ser de la empresa privada capitalísta
La empresa privada capitalista se construye bajo su forma actual en el
siglo XIX, tanto en Europa como en los Estados Unidos. Su objetivo,
estando en vigencia, habría sido el de valorizar los patrimonios productivos
privados, movilizando para este fin el trabajo humano de manera eficaz.
~n este sentido, la noción de empresa, según la Yisión economicista, es
cons1~erada como una unidad económica en la cual están agrupados y
c?ordmados los factores humanos y materiales de la actividad económica
(Emite de Letaille, 1968).
Otra definición, explicada por AJexandre Nowick (1977), nos precisa
~ás aún el objetivo de la empresa. Se trataría, pues, según este autor, de dos
niveles de objetivos. El uno concierne aquellos objetivos que revelan la
384

385

�amplitud estratégica, es decir, el eje sobre el cual se mide el progreso
técnico, económico y social que pennite alcanzar el objeto puesto, la baja de
los costos, el perfeccionamiento de los medios, etc. E l otro nivel se refiere a
los objetivos más precisos de la empresa. Estos son la maximización de la
ganancia, e l crecimiento, el aumento y e l logro de la competitividad de una
parte del mercado, que desde la posguerra ha reposado sobre la producción
en serie de bienes estandarizados, así como sobre el modo de producción de
la organización del trabajo, dominado por e l paradigma fordista.
Es de esta manera que a mediados del siglo pasado apareció una
definición de empresa moderna que estima una cantidad numerosa de
unidades operativas distintas y que al mismo tiempo está dirigida por una
jerarquía de cuadros asalariados. La empresa moderna -dice Alfred D.
Chandler- "emplea
uoa jerarquía de cuadros asalariados medios · y
superiores, encargados de supervisar y de coordinar el trabajo de las
unidades que están bajo su autoridad" ( 1988:3).
En este sentido, por los años 60, John Galbraith había escrito con
respecto al crecimiento de las empresas modernas, sobre el divorcio entre la
propiedad del capital y la dirección efectiva de la empresa. Dicho de otra
manera, este economista define una tecnoestructura que ejerce el poder a
través del control de las informaciones y de las decisiones. La empresa
moderna, entonces, es definida de la siguiente manera:
( ...) es una entidad colectiva e imperfectamente definida; en las
grandes sociedades, ella engloba el presidente, e l administrador
delegado, los directores generales o directores que tienen la
responsabilidad de efectivos o de departamentos importantes, los
titulares de otros principales puestos del Estado Mayor, y quizás los
jefes de divisiones o de servicios no incluidos entre los precedentes
(1972: 92).
Si se toman los conceptos arriba mencionados, nosotros podemos de ahí
deducir que desde el propietario de la empresa del siglo pasado hasta e l
manager asalariado de nuestros días, pasando por . el propietarioadministrador del inicio de siglo, la empresa se ha desarrollado alrededor del
paradigma del control. Es lo que Philippe Lorino define en su trabajo Étre
citoyen dans l'entreprise, como:

asegurarse que los recursos confiados por un propietario son
nonnalmente valorizados (1991, Le Monde })iplomatique).
.
De esta manera, es así como la empresa tOIJUl su valor y su cultura,
1mpr~~ada de un concepto reductible a lo económico. Se trata, por
consiguiente, en esta perspectiva, de reafirmar a la organización empresarial
como la verdadera organización de la producción con un sistema fundado
sobre la ideología c_apital~sta, de donde es mejor deducir que este tipo de
empresa no es p.os1ble sm una relación social de subordinación de los
trabajadores con respecto a los propietarios de los medios sociales de
prod,ucción o ~e los t~cnócratas, quienes establecen el control y el poder a
tra:e~ de la !d~olog1a del trabajo (trabajo-mercancía, por tanto, una
actividad econom1ca), y de la ideología de gestión (taylorismo, fordismo, y
hoy, en el marco de la flexibilización, el toyotismo y otras formas de
regulación empresarial). El mismo Philippe Lorino (1991) estima que:
( ...) el taylorismo y el fordismo se afirman como construcción de las
racionalidades sociales
contra las racionalidades individuales
evitando que la holgazanería de la mano de obra obrera n¿
desperdicie las potencialidades del capital, las ganancias anuales de
productividad y, por consecuencia, el crecimi~nto económico.
Hoy, en los inicios del siglo XXI, nos encontramos con la aparición de
la empresa red, con alianzas y formas globales de, organización, producto
ella del desarrollo de la tecnología de la información y comunicación. La era
global, t~I _como. lo denomi~a Octavio Ianni (1999) fia hecho más complejas
las c?nd1c1ofes de fonnac1ón de la conciencia y de lazos sociales de los
trabaJadores . Por otro lado, George Soros estima que "la actividad de
~sión _Y adquisición alcalza niveles sin precedentes a medida que las
mdustr1as se consolidan sobre una base global. Las transacciones
transnaci?nales s?n ca~a vez más corrientes(...) Comienzan a emerger
mo~op_ohos y oligopohos globales(...) Al mismo tiempo, el número de
a~c1omstas _c~ece y la importancia de la propiedad de obligaciones en la
riqueza familiar aumenta a un ritmo acelerado" (1999: 161).

Es necesario tener en cuenta que esta tendencia se ha ~xtendido por
todas partes, penetrando en otros sistemas socioeconqmicos diferentes a los
valores de la empresa capitalista. Nos referimos concretamente a la empresa
de economía social cooperativa.
'

( ...) El control del esfuerzo en la utilización de recursos por la medida
de un trabajo asimilable a una energía física, medida por unidades
mecánicas simples (cantidad, piezas producidas, horas), para

386

387

�II. Los valores y principios de la empresa cooperativa

riesgos y en los frutos de esta empresa del funcionamiento de la cual
los miembros participan activamente (OIT, 1966).

Para explicar los rasgos específicos de la organización cooperativa, es
necesario partir del conocimiento de la historia de los 28 pioneros de
Rochdale (Inglaterra) en 1844. Ellos constituyeron un grupo de actores
r~lativamente desamparados en cuanto a los recursos de los cuales
disponían, pero que tenían intereses comunes a corto y largo plazo; bien
para mejorar su situación inmediata como consumidores, así como la
anticipación de un mejor orden social. Partiendo de esto, ellos se
constituyeron en tensión conflictual contra el modelo de organización y de
reproducción dominante que fue el del capitalismo industrial de la época. 1
Esta fórmula de empresa privada cooperativa, expresada
pioneros de Rochdale, ha sido precisada varias veces por la
Cooperativa Internacional (ACI), 1895, 1937,° 1966 y 1995,
Conferencia sostenida en Manchester, Inglaterra en la ocasión de
años de esta organización. Los criterios fueron (ACI, 1995):

por los
Alianza
en la
los cien

-Afiliación voluntaria y abierta
-Poder democrático ejercido por los miembros
-En cuanto a la estructura financiera, los miembros contribuyen de
manera igual al capital de su cooperativa, teniendo ahí el control. Los
.miembros no se benefician más que de una remuneración limitada del
capital suscrito como condición de su adhesión.
-Las cooperativas son organizaciones autónomas de ayuda mutua,
gerenciadas por sus miembros.
-Las cooperativas proveen a sus miembros, a sus dirigentes electos, a
sus administradores y a sus empleados la educación y la formación
requerida para poder contribuí efectivamente al desarrollo de su
cooperativa.
-Para proveer un mejor servicio a sus miembros y reforzar el
movimiento cooperativo, las cooperativas obran conjuntamente en el
seno de las estructuras locales, nacionales, regionales e internacionales.
-Las cooperativas contribuyen al desarrollo sustentable de su
comunidad en el marco de orientaciones aprobadas por sus miembros.
Estos principios habían sido resumidos por la Organización
Internacional del Trabajo (OIT) mediante el concepto siguiente:
Una asociación de personas que se han agrupado voluntariamente
para alcanzar un objetivo común, mediante la constitución de una
empresa dirigida democráticamente, proveyendo una cuota parte igual
del capital necesario y aceptando ahí una justa participación en los
388

Otra perspectiva, más académica, la ha elaborado Claude Vienney
(1980), quien estima que estas organizaciones son una combinación de un
grupo de personas y de una empresa recíprocamente ligada por una relación
de actividad y una relación de socio.
Sub~ayamos, de esta manera, que esta definición permite distinguir la
cooperativa con la empresa privada capitalista, puest.o que ésta no liga las
personas en una relación recíproca de actividad económica y de socio, entre
otras cosas.
A pesar de estos valores bien definidos, que precisan el funcionamiento
asociativo de este tipo de empresa, es necesario (emarcar que éstas han
sufrido la influencia de la estructura económica dominante en la que ellas
han adquirido la forma de empresa en la cual se dan reglas particulares de
funcionamiento apropiadas a sus objetivos específicos. De donde se puede
observar su complejidad desde el punto de vista de la combinación de
valores. 2
La puntualización anteriormente señalada, nos obliga a tener en cuenta

la distinción entre los valores asociativos y los valores empresariales
privados. El primer grupo de valores se inscribe en los principios de la
economía social. Dicho de otra manera, la valorización de la democracia, de
la equidad, de la solidaridad, de la autonomía y •de la autogestión, de la
distribución y de la responsabilidad social y del cambio social (a mediano y
largo plazo). El otro grupo de valores se expresa a través de la ideología
fundada en la ética de la empresa privada capitalista. Ellos son la
valorización de la competencia, de la productividad, de la eficacia y de las
exigencias de calidad.
Claude Vienney (l 980) ha propuesto, para el eguilibrio y el
funcionamiento de la empresa cooperativa, cuatro reglas - necesarias al
mantenimiento de las relaciones deternµnadas eñtré los dos elementos
constitutivos de la combinación cooperativ:.: la relacfórr de actividad° y la
relación de socio.
'l . Regla relativa al grupo de personas
(igualdad de socios)
2. Regla relativ?- a las relaciones Grupo de personas-empresa
(relación de activicl_ad) _·
·· .
3.Regla relativa a las relaciones Empresa-grupo d~ personas
•.

389 -

�(repartición proporcional)
4. Regla relativa a la Empresa
_
(apropiación colectiva de los resultados reinvertidos)',

.

-

Esta particularidad explicitada, hace de la empresa cooperativa una
especificidad administrativa, compuesta, primero, por tres dimensiqnes: el
lazo entre propietarios y usuarios el control democrático, y la motivación de
los propietarios como motivación de usuarios (B. Nadeau 1981 ); y
segundo, por el acento en el equilibrio de los valores. Sobre esto, J. Craig
(1979) sostiene que lo más difícil en la deterrninaci_ón de un sistema eficaz
de gestión cooperativa, es de definir claramente la teoría de la gestión
cooperativa que se despeja, sabiendo circunscribir tanto sus similitudes con
los otros tipos de empresas como sus originalidades.
Para distinguir la ética valorativa de la empresa privada cooperativa y
de la empresa privada capitalista, presentamos el cuadro de distinción
siguiente:

LA EMPRESA PRIVADA
CAPITA.LISTA
Asociación de Capitales

LA EMPRESA COOPERA TTV A
Asociación de personas

ID. La participación en la empresa: dos éticas y dos conceptos
La participación de los trabajadores ha sido el corazón de profundos
debates a todo lo largo del capitalismo, del socialisrno realmente existente y
de la historia del movimiento cooperativo. A la or~aniz.ación taylorista y
fordista, expresión de la legitimidad del poder y de la propiedad privada
como gestion del .trabajo, han emergido tipos de organizaciones tendientes a
proponer la democracia de los trabajadores en el seno de las empresas.
Desde las cooperativas a las empresas autogestionadas y colectivas, pasando
por el control de los sindicatos, se ha manifestado siempre esta tendencia.
La participación puede ser considerada como una herramienta de
gestión que permite a la organización funcionar y alcanzar los objetivos.
Pero ¿de qué objetivos se trata? ¿Privados o colectivos?

Tipos de participación

Para tener una noción más exacta de este concepto, describiremos los
tipos más importantes de participación:

a. La participación en las condiciones de trabajoJ
Adhesión limitada

Afiliación voluntaria y abierta
Administración democrática
(un voto: un miembro)

Voto según el número de acciones

Esta fórmula permite en alguna medida a los trabajadores hacerse
entender. En la empresa privada capitalista, el éxito de esta participación no
depende más que del poder de negociación de los sindicatos. En la empresa
cooperativa, las condiciones de trabajo dependen de los lazos entre los
mecanismos de participación asociativos y la negociación colectiva.

Interés limitado sobre el capital

Dividendo ilimitado

Repartición prorrateada en
función de las actividades
Formación cooperativa
(A los miembros, empleados y
comunidad)

Dividendos sobre la acción

b. La participación en la gestión de la empresa

Ninguna regla legal
(Puede suscribirse a obras
educativas)

También llamada ca-gestión, este tipo de participación implica una
repr~sentación obrera en el seno del consejo de a'dministración. En esta
gestion el trabajador busca precisament~ llenar sus n~cesidades de
pertenencia, de desarrollo y de afiliación, así como sus necesidades de orden
~nanciero y económico. Esta forma de democracia, en nuestra opinión, está
ligada al mundo de gestión que Daniel Mercure (1989) denomina "El
proyecto organizacional como modo de gestión de lás perspectivas de futuro
en una organización":

lntercooperación
(Solidaridad entre miembros y
cooperativas)

Ninguna regla o imposición legal

Devolución del activo neto
(En caso de disolución de la
cooperativa)

Distribución entr.e los accionistas
en función del número de
acciones

0

390

39)

�Es favoreciendo la participación de los empleados en la
definición de los objetivos y de las modalidades de realización del
proyecto organizacional que una tal filosofía de gestión intenta
desarrollar en ellos una fuerte identificación para con su organización
y su misión. Para hacer esto, la empresa favorece la localización de
un gran número de mecanismos de participación consagrados al
examen y a la revisión de sus objetivos.

c. La participación en la propiedad

En la empresa privada capitalista esta participación se practica a través
del sistema de interés monetario que se traduce por una redistribución de los
beneficios que toman la forma de bonos o de venta de acciones a los
trabajadores a tasa preferencial.
En la perspectiva cooperativa este tipo de participación se explica a
través del "Principio de bonificación". Es decir, los beneficios realizados
por la cooperativa son distribuidos a los propietarios-usuarios de la
cooperativa no en función del capital que ellos detentan en ella, sino
proporcionalmente a las transacciones que ellos han hecho con su
cooperativa.

El significado de la participación en la empresa privada capitalista y en la
empresa cooperativa

Después de haber descrito los tipos de participación, precisaremos
primeramente el significado de la participación de los trabajadores en la
empresa privada capitalista. Para ésta el término "participación" no
concierne más que a la gestión. Mostraremos, en este punto, las definiciones
siguientes:
La participación refiere a un proceso en el cual dos o más partes
influyen cada uno al otro en la ejecución de algunos planes, políticas
y decisiones (George Thomason, 1973).
El concepto de participación de los trabajadcres es altamente
complejo y controversia!. En términos muy generales, eso debe ser
descrito como una situación en la cual los trabajadores han obtenido
o le han dado el derecho para tomar parte en la toma de decisiones
gerenciales (CIR, 1980).
392

Habitualm~nte, la parti~ipación en la empresa privada capitalista
presea~ ~~s tipos de _modalidades: la participación en las ganancias, la
co-asoc1ac1on o co-gestión y la práctica consultiva.
En cuanto a la empresa cooperativa, se puede decir que los trabajadores
serían plenamente pr~pietarios de su empresa, y ellos asegurarían ahí el plan
de c?ntr~I. «Contrru:1amente a la empresa priva~a capitalista, en la cual los
prop1etanos ?el capital.emplean los trabajadores, en la empresa cooperativa
son los_ tra?aJadore~ quienes emple_an el capitab&gt; (Roch Bastien, 1987). Bajo
este criterio, la A~1anza Cooperabva Internacional ha precisado, en 1959,
que _«~as cooperativas son organizaciones democráticas. Sus asuntos son
adm1~1strados según procedimientos adoptados por los miembros que tienen
los ?1_1smos derechos de voto (un miembro-un voto), y la participación en las
dec1s1ones que tocan a su asociación» (Hirschefeld, André, 1967).
C.E_ Gu~n, en su libro Worker's self-management in the United States
(l 98~), 1denh~~a la democracia entre las diez condiciones que apuntan a
definrr -~ fac1htar el funcionamiento de las cooperativas obreras de
produccton.
.
~I funcionamiento democrático de una coopt:rativa obrera debería
1m~J1car una cierta autoridad jerárquica, como en todas estas organizaciones
des1~adas Y_ ~ceptadas por los trabajadores, cuyo principal rol sería
coord1~a~ achv~dades de los miembros de la cooperativa, a fin de alcanzar
l~s obJet1vos fijados. Pero implicaría también ciertas formas de democracia
direc_ta: los _trabajadores deberían participar en las decisiones que les
conciernen directamente en la operación de la empresa, y estar informados
de las otr~ decisiones que conciernen al funcionamiento de la organización
en su conJunto.
Articulamos este análisis del significado de la participación con el
proceso de flexibiliz.ación que hoy desarrollan las empresas cooperativas
que he~os tomado como caso de estudio. Tales son: el Movimiento
cooperat~vo Desjardins en la provincia de Quebec, Canada, y el Movimiento
cooperativo Mondragón, en el país Vasco, España.

N. Condiciones par~ el funcionamiento de una cultura empresarial
cooperativa en la globalización
~ o~?anizaci~n~s cooperativas se enfrentan en este periodo de crisis y
globaltzacton a la s1gu1ente paradoja:
393

�■

por una parte se constituyen en opc1on viable en la búsqueda de la
integración y cohesión social, dándole respuesta a múltiples problemas
sociales, económicos, políticos y culturales; y por la otra,
■ se supone que para que la cooperativa tenga éxito, es necesario llevar a
cabo simultáneamente un conjunto· de reglas que pertenecen a tres sistemas
de recursos, y que su aplicación difiere de un lugar a otro, de un país a otro
y de una región a otra. Estos tres sistemas son:

cooperativa, y el macrosociológico, que se involucra con la sociedad
envolvente.

LA COOPERATIVA: Nivel microsociológico
l. SISTEMA CULTURAL
A nivel microsociológico, este sistema comprende:

El sistema cultural~

Este sistema es el que produce las lógicas que permiten orientar la acción ·
social y darle al mismo un significado. Por ejemplo, las representaciones,
los símbolos, los valores, las normas, las leyes, los mitos, las ciencias, la
manera de hacer técnicas forman parte de este sistema. En este sistema se
pueden distinguir cuatro elementos importantes: los valores, las normas, las
legitimaciones y el conocimiento empírico.

1.
•
•
•
•

Valores empresariales
La competencia
La productividad
La eficacia
Valori:zación de las exigencias de calidad

2. Valores asociativos

El sistema social:

Este sistema estructura la producción de los diversos recursos materiales o
no materiales, necesarios para la obtencjón de los objetivos sociales. Una
parte importante de este sistema está constituido por las relaciones de
intercambio y de producción de bienes que constituye el campo económico:
mercados, finan:zas, bienes de equipos y de consumo, etc. Otra parte
importante de este sistema es el relacionado con las relaciones de poder que
determinan los límites de las relaciones de poder en función de los puestos,
etc., lo que constituye el campo político.

•
•
•
•
•
•

La democracia
La equidad
La solidaridad
Valorización de la autonomía y de la autogestión
Valori:zación de la repartición
Valorización de la responsabilidad social y del cambio social (a mediano
y largo plazo)
• Rigor Y precisión de las normas y de las reglas en función de los valores

Il. SISTEMA SOCIAL

El sistema de personalidad:

Sistema que estructura los recursos (energías y sinergias) relacionados con
la afectividad. Por ejemplo, los sentimientos de seguridad, de pertenencia,
de identidad, la voluntad de compromiso, el amor, el odio, etc. son
movilizados colectivamente a través de este sistema. En la dinámica de los
sistemas de la cultura y de la personalidad es donde se hacen los efectos de
movilización y de implicación colectivas.
Es importante destacar que en el conjunto de la producción social, cada
uno de los tres sistemas está en relación constante de interdependencia y de
contradicción con los otros. Así, cada uno de los sistemas tiene en la
práctica configuraciones distintas. El sistema cultural de México es muy
diferente al de Brasil, y estos dos al de Venezuela, etc. Con base en los tres
sistemas mencionados, presentaremos el cuadro de condiciones óptimas del
éxito de una cultura empresarial cooperativa. Éste, según Bemard Denault
( 1992), se clasifica en dos niveles: el microsociológico, que compete a la
394

A nivel microsociológico, este sistema comprende:
Del lado de la empresa:
• Recursos financieros adecuados: capitalización,
• Recursos materiales adecuados: locales, maquinas, etc.,
• Administración dinámica y eficaz,
• Control democrático,
• Reparto equitativo de las tareas y del exce.dente.
Del lado asociativo:
• Movilización colectiva
• Implicacjón efe.ctiva
• homogeneidad de necesidades
• Competencia de los líderes y"de los miembros
• Homogeneidad de intereses
395

�En el sistema social de recursos existe un subsistema de administración,
definido por los siguientes elementos:
• Dinámica y eficacia
• Democracia
• Verificación de la calidad de los productos y de los procesos
• Circulación rápida de la infonnación
• Respeto y valoración de las personas en cuanto a su aporte al grupo
• Máxima utilización de las competencias individuales
• Formación continua
• Flexibilidad y adaptabilidad frente a los cambios internos, Y a las
condiciones del mercado

m. I TEMA DE PERSO ALIDAD
A nivel rnicrosociológico, este sistema comprende lo siguiente:
• Integración de la ideología y de los valores colectivos
• Fuerte sentimento de pertenencia
• Orgullo de pertenecer a una cooperativa dinámica
• Voluntad de compartir
• Voluntad individual de implicarse colectivamente
• Confianza con respecto a la organización y la dirección
En el aspecto macrosocial, es decir, la incidencia de la. sociedad en las
cooperativas, podemos ver sólo dos sistemas de recursos mteractuando: el
cultural y el social.

LA SOCIEDAD ENVOLVENTE: Nivel macrosociológico
l. ISTEMA CULTURAL

el plan de las legislaciones generales, no cree impedimentos a la libertad de
asociación o de adhesión

11. SISTEMA SOCIAL
A nivel macrosociológico, este sistema comprende:
• Gobierno democrático.
• Políticas adecuadas que valoren el aporte cooperativo como una
contribución positiva al esfuerzo de prqductividad nacional y que
reglamente a las cooperativas en las mismas corydiciones que otros tipos
de empresas.
• No ingerencia del Estado en el funcionamiento interno de las
cooperativas.
• Economía dinámica y productiva.
• Economía de mercado abierta y que respete las leyes de la libre empresa
y
de la libre competencia: reducción de los monopolios y de los
oligopoliqs.
• Estabilidad relativa: social, económica y política. ,
• Negociación de conflictos. No antagonismos irreductibles.
• Desarrollo social cuyos pilares fundamentales sqn: la justicia social, la
prudencia ecológica, la eficacia económica (evaluada socialmente), la
aceptabilidad cultural y el ordenamiento equilibrado del espacio.
No hay duda que la globalrzación significa la con,stitución de un proceso
socio-económico y político presidido por la privatización del capital que se
amplía por todo lo ancho del planeta. En este contexto, una gestión
vinculada a factores gerenciales modernos, como la flexibilización
tecnológica, laboral y salarial, y que estimulan la calidad y la competencia,
nos lleva a darle a la economía social asociativa un rol protagónico para la
restitución de los lazos sociales.

A nivel macrosociológico, este sistema comprende:

V. La flexibilización en la empresa cooperativa moderna
• Pluralismo
• Valores democráticos: igualdad de las personas, significado del bien
común, autonomía educación generalizada, respeto del espíritu de empresa
respeto de los derechos del hombre, toleranc_ia, ~iversidad . .
.
• Valores dominantes de la. empresa capitalista: product1v1dad, eficacia,
iniciativa, libertad de empresa competencia, desarrollo tecnológico
• Legislación adecuada: que explícitamente favorezca el desarrollo
cooperati~o y los derechos de los cooperativistas. Y que implicitamenle, en
396

Según diversos estudios referidos a este tema, se parte de que la
flexibilidad de la empresa concierne la producción, la tecnología, la
organiz.ación del trabaj&lt;_:&gt;, el tiempo del trabajo, la estructura de Los empleos,
el contrato de trabajo, el mercado de trabajo y otros elementos que ponen en
obra las empresas para adaptarse a los cambios de hoy.
Anna Pollert ( 1989) define la empresa flexible en términos de
adaptabilidad a la expansión, a la contracción o a los cambios del mercado
397

�de los productos. Ella explica también las dos corrientes del pensamiento
gerencial desarrolladas en el curso de los años 80. Se trata del modelo
japonés de organización de la producción y de la estructura del mercado del
trabajo, y de las estrategias gerenciales nacidas en los Estados Unidos.
Otro autor, Robert Boyer (1986), ha establecido cinco principipos de la
flexibilidad. En primer lugar, la adaptabilidad de la organización de la
producción, cuyos componentes son el equipo de usos múltiples, la
adaptabilidad de los productos o servicios a las necesidades del consumidor
y a la demanda instantánea. En segundo lug3:r, la . actitud de los •
trabajadores a cambiar de puesto de trabajo; es decir, -la adaptabilidad de
los trabajadores a tareas variadas, complejas o no. El tercer pincipio se
refiere a la movilidad de los trabajadores; dicho de otra manera, a la
posibilidad de variar el empteo local y global. En cuarto lugar, tenemos ·el
principio de la formación de los salarios, explicándose éste por la
sensibilidad de los salarios a la situación de las empresas y del mercado del
trabajo. Por último, el autor hace referencia a la cobertura social y se
expresa por la eliminación de los dispositivos desfavorables al empleo en
materia de fiscalidad y transferencia sociales.
Estos cambios y mutaciones que han sufrido las empresas los últimos
años han sido resumidos a través de cuatro interpretaciones. La primera
hace referencia a las modificaciones de la estructura del trabajo, marcada
por la fuerte segmentación del empleo; 1a segunda insiste en la continuiddad
del carácter fordísta de gestión, pero adaptado a los cambios en el curso de
un contexto de neoliberalismo. La tercera ha sido centrada en el estudio del
paradi.gma tecnológico, argumentando la emergencia dt: una lógica de
producción post-fordista, y la cuarta reposa sobre el modo de regulación de
nuestras sociedades; es decir, los cambios en curso revelarían mutaciones no
solamente del sistema de producción y de la relación salarial fordista, sino
también del conjunto de normas de consumo, al igual que de los
mecanismos sociales y estatales de regulaciones.
Estas cuatro interpretaciones ponen en evidencia los cambios de la
empresa privada capitalista en este contexto de globalización, en el cual la
empresa cooperativa tampoco ha escapado. En este sentido, nosotros
estudiaremos las dos experiencias cooperativas anteriormente mencionadas,
puesto que ellas han intentado poner en marcha algunos principios de
flexibilidad a riesgo de combinar los principios y valores que las guían
desde el punto de vista ético, y la gestión flexibilizadora.

398

Movimiento Cooperativo Desjardins

Este movimiento fue fundado por Alphonse Desjardins en 1900 en el
momento de la creación de la primera Caja Popular en Lévis, provincia de
Quebec . . Es necesario subrayar que en este momento la organización
cooperativa proyectada por Desjardins tuvo como norte el ahorro como
fuente del crédito. Él proponía, en 1913, que se drenaran los pequeños
capitales de parroquias para acumular en los grandes centros donde la
agricultura no sa~a ningún beneficio. Eso destruye el equilibrio necesario
para la prosperidad de un país.
El otro elemento es la influencia de los modelos de crédito y ahorro
popular de Europa. Yves Roby (1985) ba escrito lo siguiente:
Inspirándose en ciertos modelos europeos de ahorro de Nueva
Inglaterra y de una Caja popular de la región de Quebec, Desjardins
propone el modelo de la Caja Popular. Unas· ciedad cooperativa con
capital variable y responsabilidad limitada.
Así, las Cajas Populares se difundieron por todo lo ancho de la
pro~incia de Quebec, teniendo necesidad después de reagruparse
regionalmente de manera que favoreciera la solución de problemas
comunes. Es a partir de 1920 cuando se comienza una nueva integración: se
trata de las un iones regionales que se han convertido en Federaciones más
tarde. 4 En 1980, se inicia otra integración: La confederación de las Cajas
Populares y de . Economía Desjardins. Hoy, el pilar de este movimiento
puede describirse de la manera siguiente:
Cajas Locales: cuyos servicios están en los dominios del ahorro y crédito
así como servicios múltiples diversos.
Federa~iones: las que favorecen el crecimiento y el desarrollo de las cajas
que estan afiliadas a ellas. Sus servicios se inscriben en la gestión de los
fondos de liquidez y de inversión, el sostén técnico, el empleo y gestión de
recursos humanos, formación de empleados, etc.
Confederación de Cajas Populares y de Economía Desjardins de

Quebec: ella es responsable de la orientación, de la planificación y de la
coordinación de conjunto de las actividades en el seno del movimiento. Este
nivel de integración es el más importante para el alcance de los principios y
de los valores cooperativos que la organización en general debe desarrollar:

399

�La confederación se ocupa, en virtud de la ley de las Cajas de Ahorro
y Crédito, de la inspección y de la verificación de las Cajas y ·de las
Federaciones, además de poner a su disposición múltiples servicios
comunes en dominios tales como las comunicaciones, los asuntos
jurídicos, la investigación, el desarrollo de los servicios, la gestión
documental, el desarrollo de los recursos humanos, etc. (Revista
Desjardins, 1986).
En el curso de las décadas 70 y 80, el movimiento Desjardins se
convierte en un conjunto financiero que ofrece un abanico de servicios en
toda la región de Quebec. Éstos servicios están aco~pañados por una nueva
tecnología que ha estado orientada a adaptarlas a las necesidades de los
miembros-usuarios. Dicho de otra manera, se ha impla!ltado una estrategia
de flexibilización cuyo principio de base, según la clasificación de Robert
Boyer, es la organización de la producción. Mostramos en qué consiste
este principio en Desjardins.
Teniendo en cuenta el trabajo de Gaetan Trembley y Michel
Beauchamp (1993), sobre la evolución de las nuevas tecnologías de
información y la transformación de la ideología cooperativa en el seno de
este movimiento, nosotros presentamos los elementos que caracterizan este
tipo de flexibilización: tal es la adaptabilidad a ajustar los equipos a un
procedimiento variable en volumen y composición:

l. Sistema integrado de las Cajas (SIC), 1969-1980

Este sistema está integrado por lo siguiente:

Información y teletratamiento: Este es un sistema constituido alrededor
de una computadora central que asegura el tratamiento de los datos.

Los principales servicios de este sistema son:
- Sistema intercajas
- La Carta Visa
- Los cajeros automáticos
- Adhesión a las redes: Interac, Visa Internacional

2. El reemplazo del SIC (Sistema Integrado de Cajas), 1984-1988

Esta estrategia se caracteriza por Jo siguiente: ·

Puesta en marcha de un sistema de banco de datos (SGBD)
.
Para rempla2:3r el SIC, la empresa puso en funcionamiento cuatro
sistemas, caracterizados por ser secuenciales y con una utilización del
software:
a. Transacciones operativas
b. Administrativos
c. Productos bancarios
d. Efectivos
Razones para su ejecución:
-Hacer el sistema más agil
-aumentar la capacidad de tratamiento, poniéndoles un periodo más
grande.
-Recibir y dar más información
-Presión de un ambiente cada vez más competitivo (Marketing sobre
la oferta)
Los servicios ofertados son:

Razones para su ejecución:
a. Para responder a las exigencias de la contabilidad
b. Para obtener relaciones administrativas necesarias que respondan
a una gestión eficaz.
c. Para acumular informaciones socio-económicas de los miembros
d. Para ofrecer nuevos servicios

400

- Terminales de punto de venta
- La carta de crédito
-El home-banking
Es -~ecesario _s~brayar que esta moderniz.ación soci'o-técnica de la
::odu~c1on de se~1c1os en Desjardins ha estado acompañada por el aumento
miembros
as1 como por transformac-iones
·a ni·ve] .1.1.1
:..st·tu
· ¡
•
•
.
.
~
l CIOna
organizac1onal y cultural que han tocado los valores cooperativos.
'
401

�El Movimiento Cooperativo Mondragón

Los inicios del movimiento cooperativo Mondragón lo podemos ubicar
en 1941 en el momento en que José María Arismendi-Arrieta, joven
sacerdote católico, llega a la pequeña población de Guipuzooa, país Vasco,
España. La primera tarea que hace José María fue la creación, en octubre de
1943, de una escuela profesional democráticamente administrada.
Creado en 1956, ULGOR se constituyó en la primera unidad productiva
de Mondragón. Esta- empresa se dedicó a la fabricaci?n de estufas y cocinas
de gas (J naki , Gorrona, 1985). Hacia finales de los años 50s, se
desarrollaron otras empresas cooperativas: FUNCOR, ARRASATE, la
Cooperativa de Consumo San José, y otras. Estas cooperativas, a causa de su
situación financiera, social y técnica, fundan en 1959 la Caja Popular
Laboral que nace de una necesidad de financiamiento independiente y
propio del movimiento cooperativo (Quintín García, 1970). Esta entidad es
el punto de partida de una nueva etapa para el movimiento cooperativo en el
país Vasco. La Caja Popular Laboral permite un proceso asociativo de
carácter progresivo que contribuirá a la elaboración del grupo cooperativo
asociado actualmente (Jnaki Gorrona, 1985).
Vemos entonces que el trabajo y el ahorro pueden considerarse como
los pilares del movimiento cooperativo Mondragón. Éste comprende,
también, dos organismos de intercooperación. De un lado, la escuela
profesional en el dominio de la educación y, por otro lado, en el dominio
financiero, la Caja Popular Labot:al. Ésta representa el grupo más
importante del país Vasco. egún Gorrono (1985), ella ·se reparte en los
sectores siguientes:
91 cooperativas industriales
8 cooperativas agro-alimentarias
44 cooperativas de educación
14 cooperativas de viviendas
6 cooperativas de servicios
I cooperativa de c,onsumo

Según Willian Foote Whyte y Katheen King Whyte (1988), se puede
constatar en el movimiento Mondragón un proceso. de flexibilización en la
organización del trabajo. A fines de los años 70 e inicio de los 80, las
empresas que componen el complejo ULARCO5 han experimentado
diversos cambios en la gestión cooperativa. Según la revisión de esta
gestión, miembros de ULARCO han realizado un diagnóstico de las
empresas, llegando a la conclusión siguiente:
a. El personal de los departamentos en las cooperativas estudiadas, jugarán
un rol principal en el lazo de los objetivos eco_nómicos y tecnológicos de las
empresas y el rol social de los miembros,
·
b. Las grandes tensiones en los sitios de trabajo revela la inherente
c?ntradícción entre el sistema democrático del gobierno cooperativo y el
sistema autoritario y rígido en las relaciones de organización del trabajo
acordado en los principios científicos de F. Taylor, 1
c. La gerencia de las cooperativas explorará posibilidades, creando nuevas
formas de organización del trabajo que sería económicamente eficientes y
más armónicas con los valores en los cuales el movimiento cooperativo fue
basado.
d. El personal empleado de las cooperativas participará en el rnarco de sus
responsabilidades para desarrollar la línea gerenciai de los programas.
Este proceso de reflexión reorganizativa puede corresponder al
principio de flexibilidad denominado "jerarquía de las calificaciones", la
cual es definida como una adaptabilidad de los trabajadores a tareas
variadas, complejas o no .
W.Whyte (1989) muestra los resultados de una entrevista hecha por
Fred Freundlich de la Universidad de Cornell, a administradores de la
empresa ULARCO.

Los principios económicos de base del complejo cooperativo
Mondragón son expresados a través de una contrato de asociación entre la
Caja Popular Laboral y las cooperativas individuales, de la que cada una de
ellas se convierten en miembro. Estos principios son la creación de empleo,
la propiedad del capital, los salarios diferenciales, la distribución del
beneficio y la organización democrática.

402

El radio de alivio de la monotonía de la asamblea en los grupos de
trabajo. Los grupos de trabajo aumentaron su autoestima y hacen
sentir responsabi Iidades
al
grupo para su desempeño. Los
trabajadores dieron la bienvenida a la oportunidad para aprender
nuevas habi Iidades y perfeccionar las relaciones con sus supervisores.
Trabajadores y gerentes comentan sobre cóm_o el comité de gerente y
los grupos de trabajo aumentaron contactos entre la tienda más baja y
la más alta gerencia. Gerentes y trabajadores {quienes deben estar al

403

�día con sus resultados) creyeron ampliamente que el programa
ha hecho crecer la productividad y calidad y, ha reducido los
pérdidas y las existencias (inventario en procesos).

Notas bibliográficas

•

Hemos presentado, a grandes rasgos algunos ejemplos de
tlexibilización de la empresa cooperativa. En el movimiento Mondragón, se
puede constatar que los principios y valores cooperativos pudieron haber
sido desnaturalizados, si éste no hubiera sabido combinar la especificidad de
la empresa cooperativa con los principios de la empresa privada capitalista.
in embargo, es importante señalar que en esta experiencia la visión de esta
cooperativa es más gestionaria-asociativa que política-asociacionista. Esta
perspectiva ha permitido que las mutaciones dadas a nivel internacional en
el marco de las empresas sean valoradas con sentido económico y de
gestión, pero sin descuidar el aspecto asociativo.

Este autor esboza los siguientes aspectos de esta realidad: J) el trabajo entra
como fuerza productiva fundamental en la reproducción ampliada de capital,
toma~o ~n esca!~ global;· 2) el paso del fordismo al toyotismo, o a la
organización flexible de la producción, es simultánea al paso de la economía
nacio_nal ~ la global; _3) en el ámbito de la fábrica _global parecen multiplicarse
las d1vers1dades, desigualdades y tensiones que ir.volucran raza, sexo y edad
como detenninantes socioculturales que atraviesan·· relaciones, procesos y
estructuras; 4) en el ámbito del capitalismo global, las metamofosis de la fuerza
de trabajo se realizan en una escala diferente de las que ocurrían en el ámbito
del capitalismo nacional; y 5) la sociedad global en fonnación con la
mundialización del capitalismo incluye necesariamente el desarrollo de la
cultura en escala también mundial.

1

La reflexión sociológica no puede emerger, en efecto, más que en el marco de una
ruptura con la tradición, ruptura denominada Revolución Industrial"
"Democrática" y "Refonna", o más , para tomar el vocabulario de actualidad'
"modem!dad". La ruptura se ha manifestado en dos orientaciones . La primera que
g~ard~ siempre su título de nobleza, las diversas ciencjas sociales; la segunda, ha
~ido siempre, ante todo, despreciada: son esas utopías que, contrariamente a la
mterr~gación que se pone a ésta, no han sido solamente discursos, sino verdaderas
tentativas concretas de producir un mundo social nuevo (Nicole Ramonigno, 1994).

A manera de reflexión

o hay duda que el neoliberalismo significa la constitución de un orden
presidido por la privatización del capital que se despliega sobre el trabajo.
En este contexto, y observando la experiencia de los casos estudiados, nos
resta decir que tanto en la cooperativa Mondragón como en la cooperativa
Desjardins, dos elementos se han articulado: primero, el poder de una
tecnoestructura gerencial · y, segundo, la redefinición de una gesti ón
vinculada a factores gerenciales modernos que pudiera caer en riesgo de
estimular más la calidad y la competencia que la solidaridad, la
responsabilidad y el cambio social, si no se saben complementar los valores
de empresa y los valores de asociación.
Por otro lado es importante señalar que dado al concepto de
cooperativa y de u valores, la privatización de capitales, característico del
capitalismo global , no es una amenaza como lo habría sido en el caso de la
economía de Estado. Por el contrario es en este marco en que la razón
cooperativa puede constituirse en base fundamental para rescatar los lazos
en la sociedad a través de la asociación de per onas y de capitales sociales
con el objeto de ver la economía como un conjunto de actividades de
producción de bienes y servicios reproducibles que funcione según las
reglas sociales. Se trata en este contexto de reapropiarse los postulados de
la economía social. Para ello nos interrogamos lo siguiente: ¿cómo conciliar
en el marco de la flexibilidad , los valores de la empresa capitatista y los
valores de la empresa asociativa de la economía social? El ejempl o de
Mondrag&lt;;m y Desjardins puede despejarnos algunas dudas.

2

B~s~dose en q~e toda economía como conjunto de producción de bienes y de
servrc1os rep~oducrbles deba funcionar según las reglas sociales, Claude Vienney
(1994) ha estimado que las representaciones de las actividades, de los actores y de
las reglas de la economía construidas por los economistas tal como ellas han sido
fijadas al final del siglo pasado, corresponden a la generalización mercantil rentable
en competenci~, y _esta construcción, constitutiva de la ciencia económica, desplaza
en ~fecto hacia otras modalidades de organización todas las actividades que
funcionan según reglas diferentes, y las califica fuera de lo social.
3

Cualquiera que sean sus fundamentos, el resultado del ejercicio del poder va a
depender de los recursos de los actores. La posibilidad de acceso y de utilización de
estos recursos detenninará la posisición de dominación del actor en la organización
Y, por consiguiente, el volumen de su poder, a condición, por supuesto de que los
recursos en cuestión sean movilizables y pertinentes para la situación consid.erada.
En los cinco principios de la flexibilización de la empresa moderna, analizado por R.
Boyer (1986), la participación de los trabajadores en las condiciones de trabajo
cada ?ía_se reduce, ya· que los obreros pierden cad~ vez más su poder de
negoc1ac1ón como actores sociales concretos.
4

Sobre este punto es interesante consultar el trabajo de Jacques Lamarche
denominado La saga des caisses populaires, Montreal, Les Éditions La Presse
1985.

'

405
404

�Dunop Paris, 1968

ULARCO está compuesta por las empresas cooperativas siguientes: ULGOR,
ARRASA TE, COPRECJ EDERLAN y FAGOR ELECTRONlC.

5

GALBRAITH John K, Le nouvel etat industríel, Gallimard, 1974.
GARCJA Quintin, Les coopératives industrie/les de Mondragon, Les
Éditions ouvrieres, Paris, 1970.

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La industria cinematográfica es en la actualidad uno de los motores de
la economía mundial de los países más desarrollados (llamados, también,
"centrales" o del "hemisferio Norte", por ser el á:rea geográfica donde se
concentra el mayor poder económico). Es, además, un producto cultural que
por sus características comunicativas se ha convertido en uno de los
instrumentos de ideologización más poderosos, dejando en desventaja a los
países menos desarrollados (periféricos o del hemisferio Sur), cuyas
industrias culturales no pueden competir en los mercados mundiales
dominados por las grandes transnacionales de los medios de comunicación.
Tal es el caso de México, donde la industria cinematográfica mexicana
ha sido afoctada al articularse de manera desventajosa al proceso
globalizador, particularmente al mercado en corr;ún: creado a partir de la
firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre yanadá, Estados Unidos y
México, donde las industrias culturales de nuestro -país no fueron sujeto de
negociación y quedaron a merced de las "libres fue~s del mercado".
La globalización está transformando, de diferente manera, las
estructuras de las industrias culturales de todas las naciones, como es el caso
de la industria cinematográfica mexicana, ocasionado una cada vez mayor
concentración de la propiedad y control, por parte de capitales
transnacionales, del proceso de producción, distrieución y exhibición de
bienes culturales asociados con esta industria, las películas, convirtiéndonos
sólo en consumidores.
Hasta hace unos pocos años (mediados de la década de J990), se
hablaba de una crisis prolongada de la industria cinematográfica que hacía
recordar con nostalgia la década de 1980, cuando se producían entre setenta y
cien películas por año y las salas se llenaban de espe¡;tadores.

408

De 1990 hasta 1995, la producción cinematográfica disminuyó
considerablemente; las continuas crisis económicas que desde 1982 había
atravesado nuestro país afectaron a la industria del cine, crisis económicas
409

�que también recayeron en los bolsillos de las clases populares al ver
disminuido su poder adquisitivo alejándose de la asistencia a las salas de
cine.

artística, es industria, es inseparable de una tecnología específica y compleja,
surge en un contexto económico y cumple diversas funciones sociales. Todo
esto ofrece múltiples oportunidades de investigación.

Sin embargo a partir de 1996,se empieza a ver un cambio. Éxito~ de
taquilla de películas mexicanas como Sexo, pudor y lágrilñas Y la pre~1ada
internacionalmente Amores perros, hacen pensar en una naciente
recuperación del cine nacional con los millones de dólares rec~udados no
sólo en México, sino también en otros países como Estados Unidos, con la
vuelta a la salas por los espectadores. i bien ' una golondrina no h~ce
verano , algunos analista vislumbran una posible 'nueva época del eme
mexicano'.

La investigación de 'la comunicación mexicana en realidad se ha
ocup~~? po~o del ci~e, privilegiando más el estudio de la prens,a, la radio y la
telev1s1on_, incluso interne~. Lo mismo se aplica al ámbito regiomontano,
donde existen pocos estudios que documenten la historia y evolución de la
presencia del cine en la localidad. De ahí la idea de contribuir a trazar futuras
líneas de investigación con este breve aporte.

ll. La economía política mundial y la industria del cine

Según CA AC E, 'el año 2000 fue pródigo para el cine mex!cano: se
produjeron 27 largometrajes, cifra que supera con creces el promedio de los
últimos cinco años, que ascendió a 15 filmes" (citado por Tegel, 200 l, p. 25).
Por otra parte, Marién Estrada (2001, p. 3 8) escribe en la Revista
Mexicana de Comunicación que en el año 2000 se estrenaron 265 películas
de las cuales 165 fueron de Estados Unidos (incluyendo coproducciones con
otros países), 18 de Mé ico 14 de Italia y el resto de otros países._ El núme~o
de espectadores en toda la República fue de 130 millones,_ 1O millone~ mas
que en 1999. Si bien esto datos son alentadores n? _deJ~~ de re?eJar la
situación de desigualdad en la que e encuentra la part1c1pac1on mexicana en
el mercado de películas que se exhiben a nivel nacional.
Una situación parecida es la que se observa en la oferta cinematográfica
·que se exhibe en las salas de cin~ del área me~ropolita1~~ de Monterrey, N. L.
donde e muestran las particularidades de la mtersecc1on de lo global con lo
local. Las pantallas del área metropolitana están en su mayor parte ocupadas
por películas de origen estadounidense y la exhibición de película
nacionales y de otros países es escasa.
Lo interesante es que aparentemente dado el éxito de taquilla de las
películas mexicanas mencionadas anteriormente, parece e tar e generando un
"nuevo gusto" (que no renovado), por parte del segmento joven del públ'.co
asistente al cine y que pudiera ofrecer un pronóstico alentador para el eme
nacional. Pero, ¿quién está gananado más con esta situación?
egún Allen y Gomery ( 1995, p. 64 ), ' uno de. los aspectos má
fascinantes y, para el historiador, emocionantes del cine. isto desde el ~unto
de vista histórico es la intersección del cine como un sistema de relaciones
estéticas, sociales, tecnológicas y económicas con aspectos diferen~es de _l~s
diversas culturas nacionales desde 1890". El cine es una mamfestac1on
410

. Se empezará el análisis con la revisión de algunos aspectos
relacionados con las tendencias económicas y políticas mundiales desde
donde se intentará evidenciar los mecanismos generativos (causaies) que
están detrás de la oferta de cine.
De entre los enfoques teóricos de la comunicacíón que buscan explicar
el comporta~iento de los medios en las sociedades, la economía política es
una ~erspect1va que se centra en el análisis de los emisores para estudiar la
prop_iedad y control de los medios, así como sus vínculos con los grupos
dom man tes.
.Se_gún ~~seo (citado por Lozano, 1996 p. 80-81 ), el enfoque
~co,_1om_ico-polit1co parte de cuestionar la propiedad y control de las
11~st1~uc1~~es de los ~edios, 'identifica sus procesos de producción,
d1stnbuc1on y recepc1on y analiza las conexiones entre medios de
comunicación y medios de producción y reproducción en una economía
mundial capitalista".
Investigadores de la comunicación como Schiller, Hamelink, Mattelart,
E_steino~, Beltrán y Fox (por citar algunos), ,comparten, con algunas
d1ferenc1as entre sí, esta perspectiva desde una visión macro (Lozano, 1996,
p. 82-83). Analizan los condicionantes externos a los medios, en especial los
económicos (anunciantes cadenas o grupos empresariales a los que
p_ertenecen), los políticos (relación con el gobierno. regulaciones legales que
~,gen, s~ fun~i~namiento, mecanismos de censura y autocensura), y los
1deolog1cos (v1s1ones del mundo de los propietarios y de los agentes externos
que los influyen. ideología dominante en la sociedad en que funcionan los
medios).

411

,.

�¿A quien pertenecen las compamas _cinemato~ráficas? ¿C~mo se
distribuyen las películas y después se exhiben? ¿Co~o · se rel~cLona la
propiedad, distribución y exhibición de las películas a mvel mundial con la
oferta en las salas de cine de Monterrey?
Un breve asomo a la situación del cine de las décadas de 1980 Y 1990
se~virá como antecedente al estudio del momento actual.

m. La industria del cine durant

Once años después de publicado el libro (1990), encontramos que sus
ideas conservan vigencia como explicación al desarrollo del cine actual
latinoamericano, entre ellos el cine .mexicano.
Las ideas centrales son que el objetivo mayor de la actividad
cinematográfica, así como el del conjunto de las estructuras de la industria
transnacional de la cual ella forma parte, es el de construir la pérsonalidad y
el carácter del sujeto social necesario para la reproducción del sistema
dominante.

la década de 1980

El cine nació hace ya más de un siglo y la industria cinematográfica
surgió como parte del proceso de expansión industrial y tecnológica ~e _las
naciones centrales, como resultante y sustento, a la vez, del poder econom1co
y político que dicha naciones habían comenzado a instalar sobre la mayor
parte del mundo.
Una poderosa industria cultural y comunicaci?nal c~ec~:nte, sust_ituta de
las tradicionales instituciones educativas y formativas, s1rv10 para alime1~t~r
la actividad cinematográfica y para transnacionalizar modelos de producc1on
y de uso que fueron rápidamente impuestos en Latinoamérica.
Hace JO años Octavio Getino (1990) publicó un libro que se convirtió
en clásico de lectura para los estudiosos del cine, Cine latinoamericano.
Economía y nuevas tecnologías audiovisuales, en ~I que el autor hace un
análisis del cine latinoamericano de entonces a partn de los elementos de la
producción industrial: la producción distribución y exhi~ición d~ pel_í~ulas,
consideradas éstas como filmes/mercancía, donde descnbe la s1tuac1on de
desigualdad y dependencia de los países latinos respecto a las grandes
transnacionales de la industria cinematográfica.
En su análisis, Getino expone la historia del cine latínoa~neric~n~ de la
década de 1980, la que se encontraba marcada por d~s tend~nc1as pr1:1c1pales.
Una priorizaba los aspectos económicos, industnales ~ comerciales en
consecuencia asociada o sometida a los intereses transnac1011ales d~I-modelo
hollywoodense, donde la labor principal en ~I pla1~0-de la producc_1on era la
de ensamblaje o maquila, según las pautas 1deolog1co-_cultu~al_es impuestas
por dicho modelo. La otra privilegiaba lo aspectos 1deolog1c~-cultur~les
desde una perspectiva nacional y tendía a generar modelos de cine pro~10s
congruentes con las características y necesidades re~les de _nuestro~ pa1ses.
Sobre ambos niveles se debatía el desarrollo del eme latinoamericano de
entonces.

412

Dicho objetivo se sustenta en dos ·líneas complementarias: la
ideológico-cultural y la económico-comercial, que permite al sujeto social
consumir y reproducir estos valores y propuestas proporcionando, a la vez,
rentabilidad y lucro.
Ideología y economía coinciden, así, en un único· proceso destinado a la
convalidación y el refuerzo de los intereses de las naciones centrales y de las
fuerzas sociales y políticas locales aliadas a tales intereses.
En el periodo del estudio de Getino, 11 compañías o majors producían
en Estados Unidos el 93% de la actividad de cine y televisión (Getino, 1990,
p. 18 ). En esos años, el 60% de las pantallas del mundo capitalista estaban
ocupadas con películas de origen estadounidense.
Producción y comercializacjón, pese a ciertas competencias internas, se
retroalimentaban en la medida que las majors tenían injerencia directa o
indirecta en las empresas fabricantes de insumos, en los estudios de
filmación o sonido, en los grandes laboratorios, en !a.distribución y cadenas
de exhibición.
Esto repercute, incluso actualmente, en la relación costo-beneficio de la
producción cinematográfica de los países latinoam~ricanos, donde resulta
más caro produc•r y comercializar una película en comparación con las
empresas transnacionales.
La situación de hegemonía o de dominación en términos globales
permite a las compañías transnacionales del cine-beneficiarse de todo lo que
ella pueda brindarles. En cuanto a la exhibición, Getino (1990, p. 106)
menciona el caso de México, cuando en 1986 el sector dueño de las salas
retenía para sí entre el 50 y 60% de los ingresos netos de boletería, esfo es,
después de deducidos los impuestos que había que pag.u- al pa'ís- (17%). El
resto era para el productor y distribuidor.
·'
1

413

�Junto a estos componentes aparecen otros, de los que destaca por su
importancia el de las instituciones gubernamentales encargadas de definir
políticas para la actividad, la regulación, el fomento, los mecanismos más o
menos abiertos de censura, o simplemente el "dejar hacer" según la ley del
más fuerte, que es lo que ocurre en los países latinos.
México era el segundo país en orden de importancia en cuanto a
presencia estatal en la producción y comercialización cinematográfica. Dicha
presencia se fue reduciendo sensiblemene al pasar los años. La producción
nacional de entonces apenas ocupaba el 20% en pantalla, pese a contar con
un volumen de 80 a 90 largometrajes al año· según los organismos estatales,
ese era de 30 a 33%. Sin embargo, ninguna de estas dos cantidades coincide
con lo que exigía la Ley de Cine vigente entonces (la de 1949) que•establecía
la obligatoriedad de un 50% en pantalla para las películas nacionales.
En 1986 de 336 películas estrenadas, 175 (más ·del 50%) eran de
procedencia estadounidense, 78 correspondían a empresas productoras
nacionales y las 83 restantes provenían de l 9 países . (Italia 16; Gran
Bretaña, 11 · Francia, 9; España, S; Brasil 5; Argentina, 4; Cuba, 2). Como se
observa en los datos que arrojó el estudio de Getino, las empresas más
beneficiadas en ese año fueron las productoras de Estados Unidos.
Estos datos muestran una aproximación a las co_ndiciones del cine
mexicano antes de que se firmara el TLC y se aprobara · la Ley Federal de
Cinematografía de 1992, cuyo Reglamento acaba de ser aprobado en marzo
pasado (2001 ). De esta aproximación se resume que las condiciones de la
producción, distribución y exhibición en nuestro país estaba dominada por
las empresas estadounidenses además de que la industria fílmica mexicana
mostraba una tendencia al decrecimiento.
La competencia desventajosa que vivía el cine nacional en relación con
el control de las majors de nuestros mercados se amplía y profundiza más
allá de las fronteras del país en la siguiente década.

IV. La industria del cine en la década de 1990
La década de 1990 se ha dado en llamar " la década de la globalización'
(aunque algunos historiadores ubican el inicio de este proceso desde la época
de la colonización de América), por historiadores y economistas que sitúan el
surgimiento de la globalización al término. de la Segunda Guerra Mundial ,
cuando las economías empobrecidas de los países participántes les impulsó a
formar alianzas estratégicas para sobrevivir de los estragos de la guerra.
414

La globalización se ha convertido, también, en el paradigma obligado
desde el cual abordar la investigación en ciencias sociales, incluyen.do la
comunicación, y en este contexto el enfoque de la economía política ha
estado desarrollando líneas de investigación que analicen los efectos que la
recomposición geográfica y económica está teniendo en los patrones de
flujos de intercambio de productos comunicativos (como las películas de
cine) entre los países centrales y periféricos,
Entre otros investigadores de la comunicac1on internacional
contemporáneos, Cees J. Hamelink, profesor de Comunicación Internacional
en la Universidad de Amsterdam, ha publicado varios libros acerca del nuevo
en~or~o de la _comunicación mundial, donde describe una situación que
comercie en vanos aspectos con la que Getino nos mostraba para la década de
1980.
En World Communication, publicado en ! 99'3, )Hamelink explica que la
comunicación mundial está configurada por cu-atro tendencias que se
originaron en la década de 1980 y maduraron en la de 1990: la digitalización
la liberalización del mercado, la consolidación y la globalización cultural. '
La digitalización facilita la convergencia de las telecomunicaciones,
computadoras y teconología electrónica audiovisual. Esta integración ofrece
rapidez, flexibilidad, fiabilidad y bajos costos. La máxima de esta tendencia
es 'rápido, pequeño y barato". Los principales usuarios de la comunicación
mundial son las corporaciones transnacionales de manufactura y servicios,
algunas de las cuales también son propietarias de los circuitos internacionales
de la industria cinematográfica.
Esta tendencia va de la mano con las presiones políticas e industriales
para cambiar de un tipo de servicio público de información y
telecomunicación a un ambiente competitivo para la comercialización de
estos servicios por operadores privados. La estrategia parece ser "más
mercado menos Estado", donde la palabra clave es "desregulación".
La liberación del mercado de las comunicaciones está generando un
control de las exportaciones por parte de los países más desarrollados, donde
las grandes corporaciones buscan alianzas para posicionarse en eJ mercado
con una mayor participación . Esto trae como consecuencia una competencia
desigual de los países menos desarrollados que no pueden competir con sus
industrias culturales menos poderosas.
Aunque· todavía es posible distinguir las compañías manufactureras de
c?mputación, las compañías de servicios telefón"icos,- ·¡as casa~-editoras, las
difusoras y productoras cinematográficas com0 actores industriaíes
415

�separados, todas ellas están convergiendo en una sola actividad industrial. Se
está incrementando y consolidando el control del mercado de la
comunicación mundial en fas manos de unos pocos mega-conglomerados.

ad~~uada :ate~?ría de análisis; pero lo que sí es incuestionable es un proceso
de globah?.ac1on cultural" que resta cada vez más espacio a la cultura local.

Las emergentes mega-industrias combinan la produoción de mensajes
(desde librerías digitales hasta entretenimiento televisivo), la manufactura y
operación de sistemas de distribución (desde satélites hasta switches
digitales), y la construcción de equipo para la recepción y procesamiento de
información (desde HDTV hasta teléfonos). Un ejemplo que ilustra esto es el
de la compañía japonesa Sony que fabrica equipo electrónico y que adquirió,
con la compra de Columbia Pictures y la CB acceso al componente del
mensaje.

V. El cine mexicano en el contexto de la globalización

Para Hamelink, la globalización significa que el mercado mundial de
las comunicaciones se expande y afecta cada vez más a los mercados locales
de los países menos desarrollados. Las grandes compañías de medios han
saturado sus propios mercados locales y la lógica para seguir creciendo es
extenderse fuera de sus fronteras.
Según el autor, el producto de mayor exportación de Estados Unidos es
su cultura "pop" que se traduce en películas música, programación
televisiva, videos, que le aportan bil Iones de dólares anuales. Los japoneses y
europeos están comprando gran parte de esta mercancía de exportación· pero
Latinoamérica y México especialmente se están convirtiendo en su principal
mercado potencial.
La creciente estabilidad política de algunos países latinos en desarrollo,
la apertura de sus mercados el incremento del poder adquisitivo de los
sectores más beneficiados con la ' nueva economía" son condiciones que
hicieron que en la última Cumbre Iberoamericana realizada este año en
Canadá Estados Unidos llevara como agenda principal la de estrechar lazos
comerciales con los países latinoamericanos.
Actualmente son 12 los imperios dominantes de la comunicación:
Disney Capital Cities-ABC· Time Warner-Turner (ahora Turner-AOL);
News Corporation (de Rupert Murdoch); Bertelsman-EMl; General ElectricNBC; Westinghouse-CBS (hoy CB
lnc.)·
ewhouse/Advanced
Publications; Viacom; Microsoft; Matra-Hachette-Filipacchi · Gannett y TeleCommunications lnc. (TCI), coloso de cablevisión (Maza 2000).
Conforme los conglomerados mundiales de la comunicación extienden
sus actividades a más países, la producción de la cultura y de la información
adquiere un matiz cosmopolita y sugiere la emergencia de una cultura global.
Sin embargo, Hamelink menciona que el concepto' cultura global" no es una
416

. En México, estas tendencias de la comunicación mundial se
mamfiestan en ~r~s rasgos principales que caracteri?.an al cine nacional: "a)
un proceso casi inexorable de contracción, en particular de la producción
nacional· b) otro de _co~cen~~ación en pocas emprésas, tanto de la producción
como .de r la .,d1stnbuc1on y exhibición-' y c) una
tr
.
ace. 1erada
ansnac1ona 1zac1o_n, es decir, una cada vez mayor articulación subordinada
al mercado mundial, a su vez dominado por la industria cultural más
poderosa del mundo, la de Estados Unidos" (Sánchez Ruiz, 1998, p. 57).
. Los primero~ años_ de la década de 1990, durante el sexenio de Carlos
Salmas de Gortan, la industria fílmica nacional quedó sin la protección
estatal con la venta de las productoras, distribuidoras y exhibidoras que
c~ntrolaba el Estado, quedando sólo el IMCINE (Instituto Mexicano de
Cinematografía) como intancia de apoyo estatal.
Según la Ley Federal de Cinematografía, expedida el 29 de diciembre
de 1992 (menos de do~ semanas de firmado el TLC), el porcentaje de
pantalla para las producciones nacionales debía descender del 50 aJ ¡ Oo/c
1998. Esta medida, según el crítico e investigador José Felipe Coria, pr~:0
la desbandada de productores privados, ya que "entre 1990 y 1991
desplomo' la pro ducc1on
· · en un 75%" (Caria citado p9r Estrada 1998).
se

:i

, La ~evaluación de diciembre de 1994 empeoró las cosas. La crisis del
pais no solo afectó ,ª la indu_stria, sino también al espectador. En agosto de
l 988, cuando tod~v1a no se liberaba el precio del boletaje el salario mínimo
era de ocho pesos y un boleto de cine costaba un peso con ~eis centavos.
.
~n 1993, el precio en taquilla fue liberado, medida sana, pero la
~-ituacion para el _espectador no fue fácil. En 1998, diez años después y
iberados l,os pr~c1os, el salario mínimo era de 30.20 pesos y el costo del
boleto hab1a subido, en promedio, a 25 pesos.
Dt~rante el sexenio del expresidente Salinas de Gortari los prod · t
que sub
,
ti
.
'
uc os
r
ieron mas sus, cost_os ueron la educación y d entretenimiento. El
P odu~to que aumento mas de precio fue el cine: 491.5% ( El M rt
0 e,
Negocios, octubre 14 de 2000).

417

�Además, el público mexicano dejó de ir al cine por el pésimo estado de
las salas y porque perdió la confianza y el gusto por su propio cine. El
número de salas de cine fue disminuyendo de I990 a 1995 para, a partir de
1996, comenzar a recuperarse.

Tabla 1
Salas de cine y espectadores en México de 1990 al 2000
AÑO
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000

O.DESALAS
1913
1658
1616
1415
1434
1502
1639
1728
1760
1799
2077

1

ESPECTADORES
íMlLLONF.S)
194.5
170.0
134.0
103.0
82.0
70.0
80.4
94.6
104.0
120.0

130.0

Fuentes: CA ACINE' Sánchez Ruiz, l 998; Estrada, 1998,
1999, 2000, 2001.

En este terreno, el de la exhibición los empresarios del ramo se
quejaban de no poder deducir el IV A de sus gastos, salvo los
correspondientes a alimentos y bebidas. Además, los exhibidores pagaban a
los gobiernos estatales entre el 6% (en el D.F.) y el 8% (en el interior del
país) de los ingresos brutos en taquilla por concepto de impuesto sobre
espectáculos públicos; el 40% de la recaudación se lo llevaba el distribuidor.
En 1994 se inicia la construcción de los primeros complejos de
exhibición Cinemark en Aguascalientes y Monterrey.
En 1995, el error de diciembre y el alza del dólar habían
descapitalizado al cine mexicano. Cinernex se asoció con el banco PJ
Morgan y establece su primer complejo en la ciudad de México. La
compañía Organización Ramírez abrió su primer multiplex bajo el nombre de
Cinépolis. A pesar del aumento de precio del boleto (20 pesos), los nuevos
complejos comienzan a atraer a la clase media. Los dnes populares, en
418

cambio, empezaron a cerrar al no poder sostenerse con boletos de cinco
pesos.
. En este año . 1995, con todo y el peso devaluado, México· compró
pehculas estadoumdenses pdr un total de 125 millones de dólares . También
se ª?~ueba la Ley de Inversión Extranjera que permite al capital extranjero
part1c1par hasta en un 49% en la industria nacional.
En 1996, con un costo de más de 100 millones de dólares la
producción de Tilanic dejó al país una derrama económica de 50 millone~ de
dólares.
En 1997? el hecho de mayor trascendencia (ue el otorgamiento, por
parte d~I, gob~erno federal~ de 135 millones de· pesos para el Fondo de
Prod~cc1on Cmematográfica. El expresidente Ernesto Zedilla asiste a la
prem1er de Titanic acompañado de su familia.
·'
En 1998 se incrementa a 147 millones de pesos el fondo de
FOPROCINE. Una reforma a la Ley Federal de Cinematografía está lista
para ser aprobada.

~~ 1999, a pesar de que varias películas sufrieron retrasos por la
retenc1on del fondo ?e FOPROCINE, fue el año de suerte para las dos
grandes empres~ _privadas ~exicanas que incursionaron en este campo.
Sexo. pudor y lagnmas, la primera produccjón de Argos Films, fue tomada
por ~~a de las m_aJors transnacionales de la distribución. El despliegue de
pu~hc1dad, comu~ para las películas hollywoodenses, rindió frutos y la
pelicula de Antor_110 Serrano logró recaudar 12 millones en taquilla (al cierre
de 1999), que prácticamente fueron para la 20th Century Fox (Estrada
2000).
'
Otra empresa que llegó al cine fue Estudio México Films, empresa
herm~na de OCESA, la compañía más importante, si no la única de
organizac!ón de conciertos en el país, y que forma parte de Corpora~ión
lnte~amencana de Entretenimiento (CIE), que encabeza Alejandro Soberón
K~n, q~e ingresó al negocio fílmico tanto en producción, a través de Alta
~ista F1lms, ~orno en distribu~ión, por medio de Nuvisión. Las dos primeras
cmta~ -produc1das por Alta Vista Films fueron Todo el poder, de Fernando
Saranana y Amores Perros, de Alejandro Gonzále~}ñárritu.
. También, en julio de 1999, Jack Valenti, presidente de la Motion
Pictur_es Association - famoso por sus intervenciones en política interna en
matena de cine en países como Venezuela, Brasil y Argentina-, de visita en
419

�México, informó de la creación del Comité Binacional México-Estados
Unidos para hacer coproducciones y montar talleres de guiones.
En su visita, Yalenti se reunió con el expresidente Zedilla y lo felicitó
por el combate de su gobierno a ·1a piratería. Sin embargo para algunos
observadores Valenti vino a México para presionar, reducir y evitar
s~nciones a '10s exhibidores nacionales que no cumplieran con el 10%
obligatorio de pantalla para el cine mexicano establecido en la Ley, así como
negociar el cobro del impuesto al copiado de películas norteamericanas
destinadas a exhibirse en cines. Curiosamente, Valenti también estuvo en
México en 1992 y 1998, conincidentemente cuando se intentó llegar a
acuerdos para integrar reformas a la Ley de Cinematografía (Estrada, 2000).
En cuanto a la producción de películas, la producción fue repuntando
poco a poco a partir de 1997, de tal manera que en el año 2001 se realizaron
27 películas mexicanas -cinco más que en 1999- aunque no todas :filmadas
en territorio nacional, y cuatro extranjeras. El FOPROCINE produjo 14
películas.

VI. Lo que se ve en las pantallas de cine en Monterrey

En Monterrey, el comportamiento de la oferta de cine no es distinta a la
que se ve a nivel nacional. Aquí es donde se obser:va la dimensión empírica
de la intersección de lo global con lo local.
El siguiente cuadro muestra una estimación de la distribución
comparativa del número de películas exhibidas y país de origen exhibidas en
promedio, en las salas cinematográficas del área metropolitana de Monterrey,
.L., tomando como ejemplo 2 semanas de 1991 1998 y 2001. Como
unidades de análisis se consideraron las carteleras cinematográficas
publicadas en los periódicos locales El Norte y Metro, para los años 1991 y
1998; y sólo El Norte para el 2001 .
\¡

Cuadro 1

Estimado de la distribución comparativa del número de películas exhibidas y
país de origen exhibidas en las salas cinematográficas de Monterrey, .L.
PAISES

Sobre el pay system mexicano, Marien Estrada realizó una entrevista
muy interesante a varios actores jóvenes que han participado en los recientes
éxitos de taquilla, quienes le hablaban de las condiciones laborales injustas
para los trabajadores del cine nacional. A manera de ejemplo, Sexo, pudor y
lágrimas recaudó 117 millones de pesos los cuales se repartieron
(descontado el 15% de !VA) un 25% para la distribuidora 20th Century Fax
60% para la exhibidora, 12% para la productora Argos y el salario de
Demián Bichir, por seis semanas y media de rodaje fue de 60 mil pesos
(Estrada, 2000). A eso se le llama "competitividad".
El actual presidente, Vicente Fox, realizó en marzo de este año una
visita de "trabajo" de dos días a varias ciudades del estado de California, en
Estados Unidos, que culminó con una cena con personalidades de la política
y del cine de ese país (El Norte, 24 marzo 2001, El). Ese mismo mes, se
aprobó el nuevo Reglamento de la Ley Federal de Cinematografía, que no
prevé sanción en caso de no cumplirse con el 10% de tiempo en pantalla para
cine nacional. Esto, junto con la prohibición del doblaje, que ya tampoco
tiene. efecto, debilita la Ley. La políticia exterior (¿y cultural?) del Ejecutivo
Federal parece ser la de atraer la inversión extranjera (como también lo
evidenció en su reciente viaje a China) ofreciendo las condiciones de
"competividad' de nuestro país.

México
E.U.
Canadá
In!!.laterra
Francia
España

PEUCULAS
No.

1991

55
59

33.7

o
o
o
1

%
36.2

o
o
o

o

Coproduc.
Otros
No espec.

o

o
o
o

48
163

29.4
99.4

TOTAL

o
1

o
o

0.1

Alemania

o

PELICULAS
No.
2
43

1998

%
4,1
87.8

o

2.0

PELJCULAS
No.
1
17

2000

1

3.8
7.7

o

o

o

o
o
o

o-

o

2

4.0

3
2

1

2.0

49

o

99:9

26

2

o

%

3.8
65.4

o
o
o

l l.5

7.7

o
99.9

Fuente: Periódicos El Norte y Metro.
El cuadro anterior muestra la diferencia por año en la ofert.a local y q1,1e
se explica por los mecanismos generativos expuestos anteriormente.
películas de origen estadounidense siguen acaparando las pantallas; sin
embargo, se observa una creciente participación de las coproducciones entre
varios países, incluyendo México. La interdependencia entre las economías
de los países que caracteriza a la globalización se manifiesta en la exhibición
de las coproducciones que se ha incrementado.

Las

También la configuración de las salas de cine muestra cambios
interesantes. De los cines que se anunciaban en cartelera en J9g¡, se
420

421

�---

encontró que de las 64 salas que existían en ese año, 31 todavía daban
"función" en 1998 y 33 ya no aparecen. Para el 2001, puede decirse que
todos los cines se agrupan bajo el coneepto "multiplex", que va desde 2 salas
hasta 12. Las opciones independientes son la Cineteca Nuevo León con 2
salas y el Planetario Alfa.
Cuadro 2

Salas de cine y número de películas exhibidas
en Monterrey .L., en 1991, 1998 y 2001

Salas de cine
Películas diferente
exhibidas

1991
64

1998

163

49

136

2001
194
25

Fuente: Periódico El Norte.

merece un fest_ejo. Cel~brar esos tri_unfos y comparti;los con el público ayuda
a crear un meJor ambiente en la cinematografia nacional. Son los cineastas
los ~ue están obligados a aprovechar la buena fama de sus películas, y
c?ns1d~rar que apar~cen en. prensa, radio y televisión es importante para
difundir sus producciones. Mientras más se hable del cine mexicano, mejor.
, No está fá~il para los productores de cine mexicano competir con las
pehc~I~ extranJeras: s~bre todo con las norteamericanas. Al problema
econom1co d~ financ1am1ento de producción hay que sumar el promociona!,
pero ~ue tienen que aprovechar es que el cine mexicano está en el ánimo
del publico y esto es una oportunidad.

!º

. Este 'nu~v_o cine mexicano" merece recib,lr atención de quienes
dec1_den las pol1t1_cas cult~rales en nuestro país. Hahrá que esperar que el
gob1~rno del presidente Vicente Fox cree las condiciones para que sobreviva
Y meJore. Esperemos que sí. Todos los cineastas, actores, escritores, técnicos
Y es~ectado_res lo mere~emos. M_erecemos tene~ un espejo propio que
compita, en igualdad de c1rcunstanc1as, con otros esp~jos de identidad .

Como se observa en el Cuadro 2, la tendencia parece ser "más salas"
con ' menos oferta". Incluso en los estrenos, una misma película se oferta
hasta en 40 salas a la vez.
En J991, cines como el Modelo, Alameda, Regio, Cinema Diana,
Roma, Linda Vista, Forum, Galmia, E/izando, Encanto, Juárez, Rodríguez,
Aracely, Reforma y otros, daban funciones de dos y hasta tres películas por el
costo del boleto. Algunas de estas salas han sido remodeladas para
destinarlas a fines comerciales· otras, están abandonadas o han sido
derruidas.

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Mexicana de Comunicación, 78, 35-39.

VU. Alguna conclusiones preliminare

----------------(2000, Mar./Abr.). De película, las andanzas en el cine
mexicano. Revista Mexicana de Comunicación. 72, 12-16.

En este apunte se describen algunos de los mecapismos generativos
(causales) que están detrás de la oferta de cine en Monterrey. De manera
preliminar (este estudio aún no concluye) se puede - adelantar que las
tendencias que se venían desarrollando desqe 1980 y 1990, se manifiestan de
forma muy parecida en el 2001, aunque con las particularidades que la
globalización como proceso dinámico, está produciendo en el
comportamiento de las industrias culturales nacionales y locales,

--------~-------(2000, febrero 21 ). Más que un star -"YSlem, falta un pay syslem
en el eme mexicano. Milenio, 48-51 .
-----. ---------~( 1998, Oct./Dic.). Sombras y (pocas) luq_es del cine en México.
Re\llsta Mexicana de Comunicación, 56, 25-33.
.
---

De lo anterior se puede adelantar que el hecho de que algunas películas
mexicanas logren éxito en taquilla y en algunos festivales internacionales
422

para

---. ----( 1998, Ene./Feb.). Un año de buenos deseos y magros avances
el eme mexicano. Revista Mexicana de Comunicación, 52, 21 .-26.
423

�----------------( 1997, Feb./Mar.). Escenas) sucesos y cifras del cine en México.
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REFORMA UNIVERSITARIA, ESTADO Y GLOBALIZACIÓN

M.C. Rogelio Cantú Mendoza
Subdirector de Estudios de Posgrado
Facultad de Filosofia y Letras - UANL
Todas las entidades o dependencias públi'cas al tener ese carácter,
constituyen parte integrante de un todo que es el Estado.
Las instituciones educativas, escuelas· primarias, secundarias o
universitarias, en tanto sean y constituyan un patrimonio oficial y su
operativización sea normada por leyes oficiales y además sus insumos se
financien con recursos públicos, tienen que concebirse como parte del
Estado.
Las instituciones académicas públicas realizan una de las funciones
esenciales del Estado: el servicio educativo de la po6fación . En este caso, de
la población que no tiene recursos para sufragar un servicio privado o bien
porque así lo prefieren simplemente.
Es por ello que, de manera coherente, pudiéramos decir que el todo
condiciona a las partes. Si el todo que es el ESTADO se reforma, es obvio
que alguna transformación pudiera esperarse en relación a las entidades
públicas orientadas a la prestación del servicio educativo de nivel superior.
Entonces diríamos que la reforma del Estado propiciará o está
propjciando la Reforma Universitaria.
Ante esto, pudiéramos plantearnos tres interrogantes: ¿Qué factores están
determinando la transformación del Estado? ¿En qué consistirá la refonna
del Estado Mexicano? y ¿Qué tipo de cambios se están produciendo y
producirán en la Universidad Mexicana?
La primera interrogante pudiéramos contestarla en términos sintéticos
afirmando que los factores que determinan la transfonnación del Esta:do
mexicano están localizados en el entorno global; es decir, que la nueva
organización mundial condiciona de diversas maneras para que ef Estado
redefina su estructura, su presencia en la sociedad: la economía, la salud., la
educación etc.
Estas transformaciones, en el caso de'México, han propiciado que desde
1976 se acelere un proceso de cambios y que el Estado de Bienestar pase al
Estado Neo-liberal. Este proceso aún no concluye.

424

425

�Como sabemos, este proceso de reforma del Esttdo ha consistido
esencialmente en una reducción de sus funciones, en un adelgazamiento
-dirían otros- y en la renuncia a administrar ciertos sectores de la economía,
lo cual se ha materializado en un marcado desarrollo de privatización de
empresas, bancos, funciones distributivas, etc.
En el caso específico de la reforma universitaria en México se puede
considerar como un largo proceso que tiene un parteaguas en 1980.
Antes de los ochenta, la reforma universitaria era pensada en forma más
intrínseca, como un proceso que habría de gestarse desde adentro, como
ejercicio de la autonomía.
La propia reforma del Estado y su nueva v1s1on que se empieza a
configurar en esa década empezaría a concebir la reforma universitaria como
un proceso sujeto cada vez más a factores externos, donde el "Estado
evaluador" tendría un papel protagónico.
os permitirnos hacer enseguida una descripción de antecedentes y del
contexto en que está ocurriendo este proceso de reforma universitaria.

l. Antecedentes y contexto

La descripción del escenario actual en que se encuentra la educación
superior en México es de por si una tarea complicada, pero mucho más lo es
el tratar de sefialar los elementos y características deseables de lo que debe
ser la educación superior de nuestro país en el presente siglo.
Intentaremos sin embargo, describir aquí cuáles son las características
esenciales de la educación universitaria aotual y sus problemas más
relevantes, para pasar en una segunda parte de este artículo, a señalar los
que son los retos y tendencias con los que se enfrentará la educación superior
de los inicios del nuevo siglo XXl.
La Universidad Mexicana que tenernos al iniciar el siglo XXI debe sus
características esenciales desde luego al modelo de universidad pública
diseñada por el Estado en su proyecto edHcativo de modernización y como
planteamiento de los gobiernos emanados de la Revolución Mexicana y cuya
normatividad básica se encuentra en el Art. 3o. Constitucional y en la Ley
Federal de Educación, así como en las leyes orgánicas de las universidades
públicas estatales donde se regulan las funciones de docencia, investigación
y difusión de la cultura.
426

Por otra parte, se puede considerar que otro conjunto de cara~terísticas
de la realidad de la educación superior van a ser configuradas como
consecuencia de los procesos de mo.vilización sqcial y estudiantil de las
décadas de los sesenta y setenta así como de los programas estatales que
pretendían dar respuesta a los problemas planteados por la nueva realidad
que México vivía.
os abocaremos a caracterizar esta realidad de la Universidad
Mexicana a principios de los setenta, corno elemento previo para explicarnos
lo que esto significa en cuanto a retos y desafíos.
Si pretendiéramos concretar en dos palabras el inicio de este proceso de
desarrollo universitario, éstas podrían ser las siguientes: crisis y
masificación.
Estos términos serían la síntesis de un proceso que culminaría en un
producto que hoy conocemos como la educación superior, pero que desde
luego, al hablar de las universidades públicas no constituye una realidad
homogénea, sino más bien el conjunto se inclina hacia la diversidad y la
complejidad. Las estrategias del Estado a esta problemática han sido,
primero, la Reforma Educativa de los setenta y en la época actual, el
Proyecto de Modernización de Educación en Méxicó:
En la primera etapa de caracterización sobre la educación superior se
pueden destacar los siguientes aspectos:
• Contradicción entre el crecimiento demográfico y las necesidades
sociales con respecto a la capacidad de oferta de educación superior en las
universidades públicas.
• Lo que algunos percibieron como 'el descenso de la capacidad de
integración de la universidad como forma de disfuncionalidad entre ésta y el·
desarrollo de la sociedad ."
• Otro aspecto de la crisis suele ser reconocido en _la convulsión política
que vive la universidad en 1968 y principios de la siguiente década.
• Este elemento determinaría consecuencias muy diversas, tanto en el
Estado como en la sociedad, lo que propiciaría, entre otras cosas, una nueva
etapa de desarrollo de la educación privada, así como un planteamiento
oficial de respuesta ar conflicto estudiantil.
• Como elemento fundamental para comprender las características de la
educación superior actual es necesarío ~onsiderar las á_cciones emprendidas

�por el Gobierno Federal presidido por el Lic. Luis Echeverría y que suelen
caracterizarse por "dos premisas fundamentales:
1. Deseo de las autoridades del país de conciliarse con los sectores
disidentes del 68.
2. La voluntad de modernizar la economía y la política del país'.
Como consecuencia de estas premisas se puede explicar un conjunto de
a'Cciones que ocurrirían en relación a la Universidad, , entre las cuales
destacan: un incremento notable en el presupuesto que se canalizaría a la
educación superior impulso a un clima de tolerancia o de 'apertura
democrática" en los centros de estudio mantenimiento de una oferta
ampliada de educación superior, que beneficiaría fundamentalmente a los
sectores medios urbanos.
'
Es por ello que en este contexto se explica la creación de CONACYT,
la fundación del Colegio de Bachilleres y de la Universidad Autónoma
Metropolitana.
Otro elemento configurativo de esta nueva situación es el inicio del
planteamiento, por parte del sector oficial de la crítica respecto a la
deficiencia de la Universidad para formar los cuadros técnicos que requería
el desarrollo industrial de México.
¡Por otra parte, se agrega como elemento del desarrollo de la educación
superior la aparición y auge del sindicalismo universitario.
Este conjunto de elementos configurarían la base de la educación
superior ahora en un nuevo contexto: la universidad masificada.
Vertiginosamente la UA L pasó de ser una universidad de 16,000 alumnos
a una macro universidad de 100,000 estudiantes, por citar un ejemplo de
universidades locales.
Lo anterior significó un incremento en la complejidad de los problemas
que estas instituciones tendrían que atender para el cumplimiento de sus
funciones sustantivas y para lo cual algunos plantearon una reforma
estructura 1.

1981
1990

785419
1078190

118999
187124

15
17

Aún sin que signifique una reforma estructural de fondo, la expansión
de la matrícula ha obligado a las universidades públicas a reconsiderar el
acceso irrestricto, para empezar a modificar sus políticas de ingreso,
inclinándose por el examen de selección como es el caso de la UANL.
Puede considerarse como un planteamiento adicional ·-a esta
caracterización el hecho de que las políticas de· ingreso irrestricto resultaron
no sólo en el crecimiento desmedido de la universidad pública, sino también,
más tarde, cuando los recursos gubernamentales se contraen, en una pérdida
progresiva de la calidad educativa de este sector.
Otro elemento de reforma parcial es la decisión de reducir a las
universidades públicas hacia el cobro de cuotas estudiantiles, que tiende a
reducir el peso de la aportación oficial y a modificar la cultura en cuanto a la
gratuidad de la educación superior.
Como se ha visto) ''en el cuadro 1, el crecimiento de la matrícula de la
universidad pública se ve aparejado con el incremento también del acceso a
instituciones privadas, y además al incremento en número de las mismas,
pasando en 1976de9I a 151 en 1981" .3

CUADRO2
Año
1970
1976
1982

-APoblación
20-24 edad
4,287,158
5,222,100
6,593,230

-BMatrícula total
E.S.
230451
526504
946531

B/A
º·

5.4
10.2
14.3

Fuente: Secretaría de Educación Pública
CUADRO 1
Evolución de la matrícula en instituciones públicas y pr~vadas en México
Año

1970

Matrícula
Total

188011

Matrícula
1nstituciones
Privadas

27276
428

.

% Privado

¡

Como elementos con-figurativos de esta situación de la educación
superior es necesario citar la alta concentración de la matrícula en las
licenciaturas de ciencias sociales y administrativas en comparación con las
otras.

15
429

�CUADRO 3

Areas
Ciencias Agropecuarias
Ciencias Naturales y Exactas
Ciencias de la Salud
C. Sociales y Administrativas
Educación y Humanidades
Ingeniería Y Tecnología
TOTAL

1970

2425
3766
10976
26936
2073
27706
69882

%
3.5
5.4
15.7
38.5
3.0
33.9
100

1981

17.315
71.10
30149
83996
6.306
54047
198923

%

8.7
3.6
15.2
42.2
3.2
27.2
100

Por otra parte, suele abordarse el tema de la eficiencia termin~l como un
aspecto indicativo de la calidad educativa y que por tanto, apreciarse como
deterioro en cuanto expresa una baja utilidad de los recursos empleados, ya
que ésta ha disminuido del 55% en 1975 al 51.1% e_n 19~2. No ob~:ante, ~sto
no es homogéneo, pues -como ya se ha dicho- la diversidad tamb1en aqui se
manifiesta al tener instituciones con una eficiencia del 70% y otras del 40%.
Sin pretender que éstas sean las únicas o prin~ipales caracte~ísticas de la
Universidad Pública, puede afirmarse que contribuyen a defimr otras que
suelen mencionarse en el análisis de la Educación Superior, entre ellas la
inadecuada funcionalidad o relación de sus licenciaturas con los mercados de
trabajo y las necesidades sociales, como forma de referirse a su falta de
pertinencia y eficacia.
El otro elemento que suele agregarse es la falta de equidad, en cuanto
que no responde a necesidades de amplios grupos de ia pobla~ión ?e
diversas regiones del país, por lo que en el ejercicio del gasto educativo, aun
cuando es insuficiente puede ser calificado de inequitativo.
Otro de los graves problemas de la educación superior es, sin du~a, el
reto de la calidad de los contenidos que se aprenden en sus aulas, es dec1r, en
cuanto al nivel que ha alcanzado el desarrollo científico y tecnológico en los
diversos campos. Este problema está asociado desde luego al factor
económico debido a que el gasto educativo en este nivel es insuficiente Yse
observa ostensiblemente en la dificultad tan grande que tienen las
universidades públicas para equipar sus bibliotecas y laboratorios con los
adelantos tecnológicos deseables.

La economía mexicana sufrió en 198-1 una grave sacudida
derrumbe del auge petrolero, que a partir de 1982 se convirtió en
finan~iera" y que impactó negativamente en los recursos financieros
canalizaban a la educación superior, agravada por la inflación ·
salarios de profesores, planes de equipamiento, etc.
'

con el
"crisis
que se
afectó

, !'Iº

obstante lo an_terior, el desarrollo económico y tecnológico de
Mex1co se han convertido en factores que inciden en el desarrollo de la
Universidad Pública, la cual se ve involucrada en un flujo continuo de
nuevos patrones de conocimiento y en el papel potencial de incidir
positivamente en ese desarrollo científico tecnológico, para lo cual la
A UIES impulsa diversos programas de evaluación y de mejoramiento de la
calidad de los servicios que prestan las instituciones de educación superior.
Estas reformas que pretenden poner en sincronía la educación superior
con los avances científico-tecnológicos y el desarrollo socioeconómico se
configuran ahora en una nueva óptica, una reinterpretación de las funci~nes
del Estado Mexicano, lo cual va a incidir en las políticas que en esta
m~teria ~e tomen, particularmente en torno a las universidades públicas y
as1, cuestiones como la matrícula, e! gasto, e! tipo de administración, etc.,
son revaloradas en un nuevo contexto.
El otro aspecto condicionante en las formas de apreciación de la
Educación Superior es el referente a la globalización, que en buena medida
propi~iar~. influencias en cuanto a percepción del currículum, perfiles,
acred1tac1on , formas de vinculación con las necesidades sociales, etc.
De esta forma, algunos aspectos que antes parecían tradicionales, ahora
~on elementos cuestionables; por ejemplo, señala .Philip H. Comb, en su
informe a la SEP. " Estrategias para mejorar la Galidad de la educación
superior en México", que la mayoría de las universidades estatales tienen
dentro de sí las preparatorias y que basta que un alumno acredite ese nivel
para que ingrese a la licenciatura; señala, además, que la mayoría de
maestros universitarios sólo tienen grado de licenciatura.

Es sin embargo en el Programa Integral para el Desarrollo de la
Educación Superior (PROIDES) en 1986 cuando se reconoce en sus
diag1Jósticos un conjunto de problemas derivados del rápido crecimiento de
las uni_versidades públicas y la falta de una planeación adecuada, Jo que
afectana la naturaleza de sus funciones: desgraciadamente muchos de los
propósitos planteados por PROIDES en sus estrategias para -mejorar la
~altdad _de la educación superior quedaron en el papel, y las· reformas e
111novac1ones se postergaron.

430
431

�A partir de 1990 y como consecuencia del Programa para la
Modernización
Educativa se inaugura
una cultura
por
la
auto-evaluación y la evaluación externa, de tal forma que, baj~ la direcci~n
de la Comisión Nacional para la Evaluación de la Educación Superior
(CONAEV A), se rindieron informes auto evaluatorios por la may_oría de las
universidades y se retoma la preocupación por la calidad educativa en este
nivel.
Después del CO AEVA, se multiplicarán las iniciativas orientadas a la
evaluación y la planeación de la educación superior; surgiendo entre otros.
los siguientes organismos y programas:
CO PE : Consejo acional para la Evaluación de la Educación Superior.
PROMEP: Programa acional para el Mejoramiento del Profesorado.

FOMES:

CIEE :

Fondo para la Modernización de la Educación Superior.
Comités lnterinstitucionales para la Evaluación de la Educación

Superior.
Este conjunto de organismos y programas motivan la denominación de
la nueva tendencia del ' Estado evaluador" cuyas políticas son vistas por
diversos académicos como formas de control de las universidades, más que
como iniciativas para el mejoramiento de la calidad educativa. Así la
evaluación -dice R. Glazman- aparece como mecanismo básico y como
sustento de la nueva relación entre gobierno y universidades 'pero que en
conjunto perfilan ya la nueva política educativa del Estado Neoliberal".
Esto desde luego no se ha materializado en innovaciones pero cada vez
es más perceptible en programas que los criterios para asignar subsidios
serán más de tipo cualitativo: reformas, proyectos inno;vaciones, y no de
tipo cuantitativo, que sólo asociaban el otorgamiento del subsidio al núm~ro
de alumnos con lo que se premiaba el incremento con las consecuencias
conocidas.

programas de licenciatura. Cabe señalar, sin embargo, que en términos
totales, las instituciones privadas sólo atienden al 22% de la matrícula,
mientras que el 78% restante se atiende en las de carácter público, lo cual
debe tomarse en cuenta al asignar los recursos.
Como se ha reconocido, entre 1970 y 1980, la población de las
universidades públicas se triplicó al pasar de 250 mil a 810 mil y en la
siguiente década el crecimiento fue del 50%, incor.porándose otros 400 mil
estudiantes, terminando el periodo con aproxi,madamente un millón
doscientos diez alumnos.
El
fenómeno
de
crecimiento
desproporcionado
implicó
improvisaciones, duplicación innecesaria de programas e insuficiente
desarrollo de métodos y contenidos educativos como aspectos del deterioro
académico, según señala el "Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000".
Este programa reconoce que las limitaciones financieras de los ochenta
"ocasionaron rezagos institucionales en materia de instalaciones y
equipamiento, por lo que se ha pretendido rectificar a través de programas
como FOMES para mejorar las bibliotecas, laboratorios y centros de
cómputo de las universidades públicas en los últimos años".
Suele reconocerse también, como característica de las universidades
públicas en sus planes de estudio, su falta de flexibilización, ya que
predomina la rigidez académica, con excesiva carga horaria, elevados
porcentajes de materias obligatorias y esquemas seriados que impiden la
movilidad de estudiantes.
Otro factor que expresa una calidad no satisfactoria de la educación
superior es la falta de centros de investigación de alto nivel y la inadecuada
vinculación con las necesidades regionales.

Esta modificación de políticas puede influir en un fvturo en el sentido
de racionalizar la canalización del subsidio e impactar positivamente en la
calidad de la educación superior, pues las universidades se verán motivadas
a iniciar reformas e innovaciones i se invol.ucra la participación de los
académicos universitarios.

Este aspecto de falta de vinculación se explica a partir de que en la
conformación de la oferta educativa no se han considerado adecuadamente
el comportamiento del mercado de trabajo profesjonal ni las perspectivas
reales del empleo, esto debido a un ineficiente seguimiento de egresados, por
lo que la oferta educativa se configura por otros criterios, a veces ajenos a las
necesidades sociales, pues en muchos casos la vinculación sólo se orienta
hacia el sector moderno de la economía, con lo que criterios de un desarrollo
sustentable de las comunidades no son atendidos.

Actualmente el subsistema universitario se integra por 39 instituciones
públicas y 49 particulares y de las 39 públicas, 36 son autónomas_. En el
conjunto de universidades públicas se imparten un total de 44 7 diferentes

Quiero señalar, sin embargo, que, quizás, uno de los principales
problemas derivados de la improvisación propiciada por el crecimiento
repentino de la universidad pública es el de la improvisación docente es

432

433

�decir, la contratación de profesores para cubrir asignaturas' sin pasar por un
adecuado proceso de formación pedagógica.

universitario destacando sus propuestas de: promover la educación externa,
tener un mejor control de calidad, evaluación a la docencia entre otras.
La OECD también sugeriría a México que las universidades mejoren la

Los nuevo contextos: Estado neoJiberal y globalizació n

comunicación con la sociedad, se asocien con agentes externos de la
economía y promuevan la venta de servicios.

Los programas impulsados por la ANU1ES para mejorar la calidad de la
educación superior en México pretenden impulsar su transformación a través
de acciones que son desarrolladas ya sea por la UNAM o por las
universidades estatales con objetivos que permitan responder a los nuevos
retos y desafíos que tiene la educación superior a los cuales nos referimos a
continuación.

Por su parte, el Banco Mundial, en 1994, formularía su propio
diagnóstico; asociando la mala calidad educativa a la expansión de la
matrícula de las décadas de los setenta y ochenta, lo cual se agrava con la
reducción del PIB y de los subsidios reales a las IES.

Aún cuando no es posible expresar criterios uniformes de valoración
acerca de los retos y tendencias que habrán de afrontar las universidades
públicas y las privadas, pues éstas responden a motivaciones y proyectos
distintos, sí se puede, sin embargo, hacer un esfuerzo que nos permita
caracterizar la orientación que han de seguir las innovaciones en el caso de
las universidades públicas a efecto de responder a los nuevos contextos que
el desarrollo social y científico-tecnológico le presenta.
Entre los diferentes factores que estarán condicionando el desarrollo de
la Educación Superior en las albores del siglo podemos mencionar los
síguientes:
El proceso de globalización que estará influyendo en todos los sectores
de la economía y del intercambio de bienes y servicios estará
manifestándose también en la educación superior, en todo lo que tenga que
ver con el flujo de la información, con la movilidad e intercambio estudiantil
y magisterial, por lo que se requerirá de un planteamiento curricular con
mayor compatibilidad y .flexibilidad, que favorezca -comp se ha dicho- el
flujo e intercambio en todos sentidos.
El Estado Mexicano, con esta nueva orientación neoliberal y de apertura
al entorno global, ha recurrido a diversas formas de interacción internacional
que se traducen en procesos de evaluación desde la perspectiva global de la
universidad mexicana, destacando entre otras, las siguientes:
El informe de Philip H. Comb, que a nombre del ClDE rindiera a la
SEP sobre la educación en México.
La OECD (Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico) a solicitud de México realizó una evaluación del sistema

434

El Banco Mundial cuestionaría también la eficiencia en el uso
institucional de los recursos públicos. También este organismo formularía
sus recomendaciones para que las !ES, incrementen la diferenciación
institucional, fortalezcan la base financiera con cuotas y venta de servicios,
coincidiendo con la OECD en cuanto a la evaluacióp externa como estrategia
para mejorar la calidad educativa, recomendando también el fortalecimiento
de vínculos con el sector productivo.
Por otra parte, la UNESCO reconoce como características de un buen
gobierno universitario: la libertad académica, el gobierno cooperativo,
derechos y responsabilidades claras, selección meritocrática, estabilidad
financiera y rendición de cuentas sobre el uso de recursos y ejercicio de
funciones.
En este sentido, cabe destacar las observaciones de la UN ESCO
respecto a las dos grandes misiones de la universidad:

•

Participar en la solución a los principales problemas globales, regionales
y locales: pobreza hambre analfabetismo exclusión social, desigualdad
internacional.

•

Trabajar en propuestas para el desarrollo humano sustentable,
ampliación del conocimiento, respeto universal a los derechos humanos,
fortalecimiento de la democracia dentro de las instituciones y de !a
sociedad, comprensión a la diversidad étnica cultural y religiosa, a favor
de la paz.

Es por ello que en la revaloración de la educación superior, el Estado no
puede sólo sujetar las funciones universitarias a criterios de mercado 0
puramente cuantitativos, pues las misiones que antes se mencionan implican
una política social y humana, donde la universidad t1E'ne mucho que hacer,
pero seguirá requiriendo del apoyo estatal.

435

�Muy apegado al aspecto anterior, se requiere pensar la ;universidad ya_~o
en términos locales, sino con una estructura que favorezca la colaborac1on
nacional e internacional, en tomo al estudio de problemas comunes, que
propicien el desarrollo de la docencia y la investigación.
La educación superior del futuro tendrá el reto d~ dar una mayor
diversificación de opciones y alternativas en cuanto a carreras, a efecto de
reconvertir las tendencias actuales de concentración en las áreas de
administración.
El desarrollo curricular según algunos autores·, deberá favorecer una
formación más general, es decir. estar orientada hacia un perfil amplio, no
especialista lo cual debe ser materia de posgrado: esto con objeto de buscar
una mejor articulación con el mercado de trabajo.
Los términos de flexibilidad del desarrollo curricular no sólo han de
permitir el interc-ambio, sino ademá la adecuación a estudiantes con
condiciones, posibilidades y ritmos de aprendizaje distintos, como forma
también de atender el reto de la equidad que se ha venido planteando.
Desarrollo de la infraestructura tecnológica que permita la
telecomunicación y aprovechamiento de los recursos computacionales en la
solución de problemas de enseñanza.
Se requerirá un nuevo planteamiento de la relación de la universidad con
la comunidad, de los conceptos de autonomía, administración y
financiamiento.
La Universidad tendrá que reinterpretar y actualizar los conceptos de
pertinencia, equidad, eficiencia y eficacia en una relación más específica con
cada una de sus funciones de docencia investigación y difusión de la cultura
a efecto de poder responder al reto de trascendencia que reclaman los nuevos
programas de modernización educativa.
Pero sin lugar a dudas, para enfrentar estos retos la universidad habrá de
afrontar el desafio de la formación y actualización de sus profesores:
Se requerirá propiciar una práctica docente en la que la mediación del
maestro permita, además, la utilización de los medios electrónicos de
comunicación e informática; que se base en estrategias de enseñanza y
aprendizaje activas e interactivas, de mediación y construcción social del
conocimiento.

La pr_áctica d~cente que. propicie aprendizajes, ~ignificativos, es decir,
que penrntan explicar la realidad y comprenderla y así lograr la utilización
del saber para transformar esa realidad y humanizarla.
~

Este planteamiento, si •bien reclama la utilización de los medios
tecnológicos avanzados, requiere más que nada de la participación de un
pro_f:sor formado pedagógicamente, a fin de poder jugar ese rol de
fac1htador del aprendizaje significativo de sus alumnos, capaces de aprender
en las aulas y aplicar en el trabajo, para poder aprender por su propia cuenta.
Esto es un verdadero reto, en virtud de que en las universidades,
generalmente, el profesor de nuevo ingreso es un egresado de esa misma
carrera donde ahora imparte clase y no ha sido capacitado para el desarrollo
de _h~bilidades indispensables para la docencia, que le permitan tomar
dec1s1ones adecuadas para la planeación, ejecución y evaluación de todos los
aspectos del proceso de enseñanza-aprendizaje.
·

'

_ Por otra parte, si reconocemos que la educació~ superior contribuye
directamente al desarrollo de los individuos y la sociedad, en el caso del
~st~do c?mo principal promotor del desarrollo individual y social, no se
Justifi_ear1a un desent~ndimiento de ese deber dei apoyar la educación
superior, sobre to~o s1 pensam~s que al Estado es a quien corresponde
promov~r las meJores alternativas de compensacjón social y que las
oportunidades no se cancelen por razones económicas a los individuos con
capacidad e interés para estudiar en las universidades públicas.
Sobre la regulación de las formas de financiamiento de la educación
superior y de las aportaciones de los estudiantes universitarios así como
so?r: los sis:emas de becas, es algo en lo que se debiera legi~lar en los
prox1mos anos, a efecto de dar transparencia y certidumbre a la
administración dé asuntos tan importantes que en más de una ocasión han
sido motivo de conflicto.
l

Cabe mencionar que otro _a_specto que requiere de mayor transparencia y,
por I? ~anto, ~e ~egl~entac1on es todo lo referente a la participación de
academ1cos e mst1tuc1ones en relación a programas de estímulos (FOMES y
PR?~EP), cuyos procesos incluyen tomas de decisión verticales y
subJet1vas y frente a los cuales, los académicos como individuos o las
mismas dependencias universitarias no tienen manera de apelar.
En este sentido podríamos concluir que la reforma universitaria·-habrá de
transitar un proceso condicionado por factores globales, de nuevas políticas
estatales y nuevos requerimientos sociales, pero muero podrá hacerse si se

436

437

�promueve la participación de académicos y autoridades en meJores
condiciones de normatividad transparencia y certidumbre.
. La nueva realidad del México plural habrá de propiciar las condiciones
para que también la universidad mejore· sus procesos de discusión y análisis
~e sus propias funciones académicas en lo cual la prácti9a de la colegialidad
debe ser la estrategia por seguir.
Empiezan ya a registrarse las nuevas orientaciones para el sistema
educativo y particularmente para la educación superior: diversificación del
sistema en torno a instituciones con proyecto de desarrollo centrados en la
enseñanza, nuevas políticas de equidad, no como incremento de la
masificación, sino como estrategia para saber donde crecer; el impulso a la
educación a lo largo de la vida que llevará a revisar los esquemas
pedagógicos y de las carreras en sí, se promoverá un proceso de integración
del sistema de educación superior y a la vez de diferenciación para
aprovechar similitudes y diferencias, adecuándose a las necesidades
regionales con las que se vincula cada universidad.

3º

Construcción de marcos jurídicos estables y de largo plazo para la
participación de programas orientados a la modernización de la
educa~ión superior que incorporen características de transparencia
y certidumbre en las relaciones individuales y colectivas.

4º

Reesiructuración del marco normativo para el desarrollo de la
docencia, impulsando la carrera académica y, así mismo, el
conjunto de las relaciones laborales de carácter colectivo.

Sería importante que en la construcción de los nuevos escenarios de la
educación superior la participación de los· académicos enriquezca la
discusión y el contenido de los proyectos.
·
Bibliografía

GUEV ARA IEBLA, G. la crisis de la educación superior en México
Ed. Nueva Imagen, México 1989, p. 11.
'

i

También se estará discutiendo el tema del financiamiento de la
educación superior como uno de los principales desafíos, para apoyar las
actividades científicas y tecnológicas como base del desarrollo económico y
social.

GUEV ARA

Ya se registra también un interés del gobierno feder I por impulsar la
carrera académica a fin de profesionalizar los cuerpos académicos de las
instituciones de educación superior lo cual podrá implicar una
reconsideración de las formas de reconocimiento a la labor docente en la
universidad, con mecanismos de mayor regulación y a la vez flexibilidad
operativa para mejorar la calidad de la enseñanza; y la integración
interi nstitucional.

COOMBS, PHILIP H. Estrategia para mejorar la calidad de la Educación
Superior en México, Ed. Fondo de Cultura Económica - SEP México

Es así que la Reforma Universitaria acompañará o será consecuencia de
la Reforma del Estado, donde el proceso legislativo será de gran importancia
y habrá de ocuparse de esos grandes problemas que tien~n las universidades
públicas:

Revista Trayectorias, UANL.

IEBLA, G. Op. cit. p. 14

ZÁLEZ RUIZ, JOSÉ E. Perspectivas de la Educación Superior,
Universidad Autónoma de Puebla, México, 1987.

GO

199 l.

'

Gobierno Federal. Programa de Desarrollo Educatiyo 1995-2000, México.
Revista Educación 2001.

1° Marco jurídico en que se debe vivir la autonomía universitaria.
2º

Delimitación normativa de la obligación del Estado para financiar
la educación superior, definiendo los criterios de gratuidad en
cuanto a su alcance y significado.

438

439

�LAS BASES SOCIALES DE LOS AL-IKHWAN AL-MUSLIMUN
LOS HERMANOS MUSULMANESEN
SIRIA:
,
SECTARISMO Y DICOTOMIA CIUDAD-CAMPO
~

Dr. Roberto Marín Guzmán 1
lÍnjversidad de Costa Rica
)l¡

~

t'

f

Debido al desarrollo del secularismo, a la imposición del capitalismo, a
las reformas liberales y a las dictaduras mi litares, Siria ha vivid0 en el siglo
XX, desde su independencia de Francia en 1946, una agitada vida política.
La mayor y más conservadora oposición a los distintos gobiernos ha estado
representada por el movimiento fundamentalista musulmán y de los allkhwan al-Muslimun. Este grupo religioso de renovación del Islam y de
alternativa a los llamados "fracasos del secularismo", ha tenido una enorme
influencia y se ha convertido en la principal fuerza de oposición y en una
impo1tante alternativa. Su impacto ha sido, asimism-0, de gran relevancia a
nivel internacional. ¿Cuáles son los orígenes sociafes de los al-!khwan alMuslimun en Siria? ¿Son los Hermanos Musulmanes población urbana o
rural? ¿Por qué surgió este movimiento? ¿Cuáles so1~ sus metas y los medios
utilizados para lograr sus objetivos? Este ensayo responde a estas
interrogantes y tiene como principal propósito estudiar las bases socia les de
los Hermanos Musulmanes en Siria, la lucha de clases que se ha generado y
la dicotomía ciudad-campo. Asimismo se analiza el enfrentamiento sectario
entre la mayoría sunnita contra la minoría 'alawita en el poder.

I. Estado y Política : Algunas reflexiones sobre la histor ia política de
Siria y la reacción fundamentalista

La provincia de Siria durante la época de dominio otomano (siglos XVI
al XX) no logró tener el proceso de moderniz¡:1eión y experiencia de
desarrollo industrial que vivió Egipto, por ejemplo;' durante el gobierno de
Muhammad 'A li ( 1805-1848) en el siglo XfX. 2 Durante todo el siglo XIX
Siria estuvo en un constante esfuerzo de integración al mercado mundial que
eventualmente abrió la región a las inversiones extranjeras. Al terminar la
Primera Guerra Mundial y luego del efímero reinado de Faysal, hijo del
Sharif Husayn de la Meca, de la familia Hashimita, Siria inició su periodo
del Mandato francés. Esto provocó el resentimiento de los musulmanes
sirios, en especial en Alepo, que no aceptaban pasar de las manos de los
turcos musulmanes a lo que llamaban "el dominio de los franceses infieles''.
Durante los años de presencia francesa, que el mi~Jno colon ialismo había
dividido la Gran Siria (Siria, Líbano, Palestina y Jorda:1ia);' la política de la
441

�potencia occidental fue permitir una mayor participacióh de las minorías
más pobres en el ejército. Esta institución sirvió para muchos como medio
para la movilidad social. 4
Las luchas nacionalistas que se desarrollaron después de la Segunda
Guerra Mundial en muchos territorios dominados por los países
occidentales, también se vivieron en Siria. La élite política bajo la dirección
de ShukrJ al-Quwwatli logró la independencia de Siria y el grupo de los
nacionalistas tradicionales llevó a Shukri al-Quwwatli a la presidencia de la
República. En esos momentos un grupo de 1&lt;! mayoría sunnita del país
controlaba el poder y regía los destinos de la nación. Sin embargo, algunos
cristianos de la clase media alta y de la clase alta participaron asimismo de
la administración del país.
Como reacción al dominio colonial y a la lucha nacionalista secular,
empezaron los movimientos fundamentalistas que ofrecían una alternativa
religiosa frente al secularismo que rápidamente se imponía. En Siria
empezaron a fundarse algunas hermandades desde finales del siglo XIX las
conocidas como jami'at que actuaban principalmente como sociedades de
beneficencia. El grupo de los al-Jkhwan al-Muslimun de Siria, siguiendo de
cerca la línea de esta Hermandad en Egipto se fundó en 1935 en Alepo.
Durante los años anteriores a la independencia de Siria (1946) los Hermanos
Musulmanes en este país se oponían al dominio francés y al imperialismo
occidental que habían dividido el Mundo Árabe en una serie de territorios
que posteriormente llegaron a ser Estados. 5 Para 1944 e estableció una
oficina de los Hermanos Musulmanes en Damasco, donde el doctor Mustafa
al-Siba' i, de una familia de 'u/ama' llegó a ser el al-Muraqib al- 'Am
(Supervisor General) de 1945 a 1961. Dirigió a los al-lkhwan al-Muslimun
sirios de acuerdo con los principios de los Hermanos Musulmanes de
.
6
Eg1pto.

establecer un orden islámico (al-Nizam al-Jslami). 9 Desde su puesto de
profesor de la Universidad siria y luego de decano d~ la Facultad de Shari'a,
tuvo una posición estratégica importante para reclutar discípulos.'º En su
rechazo a las potencias mundiales, Mustafa al-Siba' i también se opuso a los
soviéticos a quienes consiaeraba tan imperialistas como los poderes
occidentales. En el contexto internacional de la Guerra Fría, este líder
fundamentalista planteaba como alternativa el n~utralismo.11 Frente al
capitalismo y al marxismo, proponía una tercer; alternativa: la opción
islámica que, en su opinión, descansaría en la justicia social y en la
responsabilidad de la comunidad que surge de _las creencias religiosas y del
activismo moral. 12
En 1948, sólo dos años después de obtenida la independencia, Siria
envió su débil y desorganizado ejército contra Israel. El fracaso frente a
Israel que dio muestras de poseer un ejército fuerte, organizado y eficiente,
provocó que las fuerzas armadas sirias derrotadas culparan del fracaso al
go~i~r~o. Esto trajo como consecuencia una serie de golpes de Estado que
se 1111c1aron en marzo de 1949 y que no concluyeron sino hasta febrero de
1954. Los coroneles que tomaron el poder sucesivamettte Za' im Hinnawi y
hishakli eran de origen kurdo, lo que refleja la práctica francesa de dar
participación en las fuerzas armadas a miembros de los distintos grupos
minoritarios.13
La estabilidad política apareció hacia mediados de la década de 1950
cuando confluyeron varias corrientes sociales y políticas. Entre ellas se
deben señalar el surgimiento del partido del Ba 'th (Hizb al-Ba 'th al- 'Arabi
al-Ishtiraki), la influencia del nasserismo y la presencia del comunismo. Los
fundadores del Ba 'th alah al-Din al-Bitar y Michel ' Aflaq 14 no pudieron
ganar una mayoría electoral no obstante el hecho 1de que sus programas
hacían un llamado a toda la población y en especial apelaban a las minorías
('alawitas, isma' ilitas, druzos, cristianos) y a los sectores más pobres de los
sunnitas. ' 5 Desde entonces tanto el ejército como el Ba' th reclutaban a los
~ect~res marginales urbanos y rurales asunto que ~ventualmente llegó a
tnfiuir en toda la política de iria.

Aunque los Hermanos Musulmanes se consideraban una sola
comunidad, a pesar de estar en varios países, lo cierto es que cada grupo era
autónomo. Así los al-lkhwan al-Muslimun de Siria actuaban
'
.'
independientemente, aunque Mustafa al-Siba' i era fiel a las ideas de Hasan
al-Banna'.7 A pesar de que al- iba' i había estudiado en al-Azhar y aunque
teorizó sobre el socialismo islámico, siempre se apegó a las doctrina de alBanna'.8 En sus prácticas políticas también fue partidario de la Jihad y del
uso de la violencia como medio para lograr los fines propuestos, y se opuso
con fuerza a los programas de secularización del Estado y la sociedad que
difundían algunos políticos de la época. Sus ideas revolucionarias le
llevaron a padecer prisión primero en Egipto y luego también en Siria. El
concepto de revolución que planteaba al-Siba' i tenía como propósito

El golpe de Estado que depuso a al- hi hakli en 1954 trajo mayores
desafíos para los Hermanos Musulmanes. El nuevo gobierno reactivó la
represión contra ellos, además de la oposición que debieron enfrentar los allkhwan al-Mu limun de los nasseristas y de los comunistas las dos
principales fuerzas que caracterizaron la pQlítica de iría en la década de lo
cincuenta. El partido del Ba'th tuvo que detener la influencia del
comunismo en el ejército y también acordar con Egipto la unión siriaegipcia en la República Árabe Unida (RAU) que duró de febrero de 1958 al

442

443

�otoño de 1961. 16 No obstante esto, fueron los mismos smos los que
decidieron terminar con esta unión por varias razones. Entre ellas se pueden
mencionar las diferencias con Egipto y la imposición de Nasser de medidas
socialistas sobre las empresas sirias. También se ha señalado qu~ al tener
Egipto una industria más fuerte, reflejo, aunque lejano, de las reformas de
Muhammad 'Ali, actuaba frente a Siria como el equivalente de la relación
metrópoli-periferia. Al ver su economía afectada en proporciones
insospec~adas, los dirigentes sirios terminaron la unión. Egipto siguió
utilizando el nombre de la RAU por muchos años más, mientras en Siria se
desarrolló con fuerza un sentimiento sunnita anti-Nasser. Algunos oficiales
sirios anti-nasseristas, como el coronel ' Abd al-Karim al-Nahlawi, llegaron
a ocupar las posiciones más altas.17
Los ba ·th istas asumieron el poder tras el go Ipe de Estado de 1 8 de
marzo de 1963, para lo cual contaron con una coalición de oficiales
unionistas y nasseristas. 18 Debido a que algunos querían volver a la unión
con Egipto, se vivieron serios problemas internos )' p~gnas dentro del
partido del Ba'th contra los oficiales nasseristas. La lucha culminó en julio
de 1963 con la victoria del Comité Militar del Ba'th sobre la facción pronasserista dirigida por el coronel Jasim · Alwan. Durante estas pugnas el
sectarismo parece no haber jugado un papel preponderante, aunque la
mayoría de los pro-nasseristas era sunnita, mientras que los ba'thistas, en
especial en el Comité Militar estaban representados por oficiales 'alawitas,
druzos e isma' ilitas. Esto último quiere decir que pertenecían a los distintos
grupos minoritarios, pues tal parece haber sido la política del Comité Militar
de reclutar oficiales procedentes de las minorías. 19
'
Estas luchas políticas entre ba ' thistas y nasseristas se transformaron
posteriormente en enfrentamientos sectarios, sobre todo a raíz de la
presencia y participación más directa de los a/-lkhwan d!-Musfimun . Desde
1963 y en lo sucesivo, los Hermanos Musulmanes consignaron claramente
en sus planes la oposición al gobierno del Ba' th y a sus programas seculares.
Los al-lkhwan al-Muslimun planteaban un resurgir del l~lam corno la única
alternativa frente al secularismo. También proponían la Jihad como praxis
político-religiosa para lograr los fines propuestos. Esto último significaba el
uso de medios violentos para obtener los objetivos y, como en otras
experiencias fundamentalistas, se declaraba a los gobernantes ser Iíderes de
la Jahiliyya, el periodo de oscurantismo, anterior a la revelación del Islam.
Al asociar a los gobernantes con el politeísmo, los islamistas concluían que
la lucha era justa para acabar con la idolatría y volver hacia los verdaderos
fundamentos del lslam.20 De esta forma los fündamentalistas lograban dar
una muy simple justificación religiosa a sus planteamientos de violencia,
que traducían en la práctica de la Jihad. 21

En estos años el líder de los Hermanos Musulmanes fue 'lsam al'Attar, que sucedió a al-Siba'i. Sin embargo, por su oposición al gobierno al. Attar recibió una fuerte represión e inclusive la expulsión del país. Al. Attar no compartía las ideas y prácticas violentas, no obstante estar en el
exilio. Por ello rompió con varios de los líderes de,Ja Hermandad en Siria
que eran partidarios de la Jihad. 22 Al-' Attar dirig1a a sus seguidores por
medio de sus representantes Muwaffaq Dabul, profesor en la Universidad de
Damasco, ' Adnan Sa' id en Latakia (al-Ladhaqiyya) y Amin Yakan en
Alepo.23
En 1964 y 1965 la oposición de los Hermanos Musulmanes al gobierno
ba 'thista se intensificó; la violencia se hizo presente y la represión militar
del gobierno fue instantánea. La desobediencia civil la dirigió entonces el
shaykh Rasan Habannaka, dirigente de los Hermanos Musulmanes de Hama.
A mayor violencia de los al-lkhwan al-Muslimun, mayor la represión
gubernamental, pero ésta no puso fin a la existencia de la Hermandad que
hacia mediados de la década de 1960 era cada vez más activa en su lucha
contra el régimen. A pesar de esta radicalización de algunos, al-'Attar, desde
el exilio, insistía en la comprensión y pedía moderacíón. En l964 se dio una
revuelta anti-Ba'th en la ciudad predominantemente sunnita de Hama. Las
fuerz.as ba 'thistas del gobierno la aplastaron violentamente. La lucha
sectaria sunnita contra las minorías de los ' alawitas, los druzos y los
isma ' ilitas se intensificó asimismo dentro del Comité Militar del Ba' th . En
diciembre de 1964 expulsaron de Siria al mayor-general Muhammad
' Umran, del grupo 'alawita, acusado de conspirar y de intentar crear un
grupo de oficiales musulmanes heterodoxos, el llamado bloque de la
Fatimiyya. Esto llevó a nuevas medidas del entonces presidente sunnita
Amin al-Hafiz, contra los 'alawitas, en particular contra el general Salah
Jadid, entonces jefe del gabinete. o obstante los intentos de Amín al-Hafiz
de mantenerse en la presidencia de la República y lograr un bloque sunnita
unitario, el golpe de Estado de 1966 lo separó d~ poder, junto con los
líderes del partido del Ba' th , Salah al-Din al-Bitar~y Michel 'Aflaq ? A
partir de entonces entraron al poder los oficiales y miembros del Ba'th que
simpatizaban con el ala izquierda del partido. 25 De esta manera los
izquierdistas y la minoría · alawita controlaron el poder. Los oficiales del
ejército y los líderes del partido; desde entonces, eran mayoritariamente
'alawitas.
La participación de Siria en la Guerra de los Seis Días de 1967 y su
derrota frente a Israel, además de la pérdida territorial de las Alturas del
Golán, provocó serias dificultades y descontento interno. En el seno del
partido del Ba' th empezaron a salir a flote las disputas por el liderazgo y las
445

444

�respuestas diferentes que cada grupo daba a los fracasos militares a la
amenaza israelí y al contexto internacional de la Guerra Fría. Las facciones
políticas y de liderazgo dentro del Ba 'th cobraron también un cariz sectario
y la lucha se dio entre dos líderes ' alhajitas: el general Salah Jadid y el
general Hafiz al-Asad, que procedían de distintas tribus, lo que refleja la
importancia tribal en la formación de los Estados modernos del Medio
Oriente. 26 Salab Jadid era de la tribu al-Haddadin y Hafiz al-Asad de la tribu
Mutawira, 27 Este último, como era ministro de defensa, controlaba el
ejército. En 1970 Hafiz al-Asad con el apoyo de las fuerzas armadas derrotó
a la facción de Jadid y se convirtió en el primer presidente de Siria que no
era sunnita (febrero de 1971).28 De esta manera un 'alawita asumía la
dirección de los destinos del país, favorecía a su propio grupo minoritario y
creaba una gran brecha frente a la mayoría sunnita. Los Hermanos
Musulmanes no pudieron jugar un papel decisivo, aunque aparentemente al, Attar favorecía a Hafiz al-Asad sobre su contrincante, ya que lo
consideraba más moderado. 29
Desde el punto de vista religioso y para los al-Ikhwan al-Muslimun la
derrota militar de 1967 provocó la división de la H~rmandad en dos
importantes grupos con distintas praxis políticas y con diferentes medios
para lograr los fines: los moderados de Damasco seguidores de ' Isam al'Attar que los dirigía desde Alemania Occidental, y los más radicales
partidarios de la Jihad y la violencia ubicados en el norte de Siria en
especial en las ciudades de Hama y Halab (Alepo). 3º
Es importante hacer algunas reflexiones sobre los 'alawitas o
nusayríes, que forman una sub-secta de los shi ' itas y por lo tanto creen,
como los shi ' itas, en la autoridad divina y en la elección del imam. También
dan al imam características especiales, como l3i infalibilidad la
impecabilidad, el conocimiento de lo oculto, la posibilidad de elegir a
alguno de sus hijos como heredero siguiendo el principio del nass elección
hereditaria. Agregan, asimismo, otros principios de la doctrina del Islam
sh i· ita, ~orno, por ejemplo, aseguran que todo gobierno es impostor si no es
el del imam oculto, o el de su representante como asimismo se ha dado
entre los shi'itas de Irán. Los 'alawitas, dentro de las sub-sectas de la hi ' a
están más cercanos a los isma'ilitas que a los duodecimanos, por lo que
consideran que el imam oculto, el que aparecerá como el mahdi o mesías
será el séptimo imam, no el duodécimo como creen los partidarios de la
íthna 'Ashariyya. Los 'alawitas, como los isma' ilitas, desarrollaron una
doctrina esotérica privada y oculta, que supone la exístencia de sucesivas
emanaciones divinas, con las que el los pueden entrar en contacto.31 Por estas
ideas se les ha llamado los de al-bataniyya, que quiere decir el grupo de los
que tienen lo oculto, lo secreto.

446

Debido a todas estas ideas a los , 1 .
herejes, ya que sus doctrinas o
a ~wttas los consideraron como
contrario, el Islam no acepta n son .estnctamente musulmanas. Por el
. .
·
emanaciones de D·
.
termmos de la unidad y unicidad total, el tawhi
ios, pues cree mas en
e~ el Qur'an, por ejemplo en la surat al-Ikhla~ de Allah, tal como aparece
acepta el desarrollo de las doct .
(CXII). Tampoco el Islam
rmas secretas T · 1Di I
(m. 1328), el líder fundamentalista or e·e.
aq1 a_- n bn Taymiyya
sub-secta y consideró a los se .d' p d ~ mplo, ataco con severidad a esta
.
gu1 ores e la usa ·
, 1 .
hereJes muy extremistas_J2
ynyya, o a aw1tas, como
Es en todo el contexto político ex licad
.
.
.
enfrentamientos sectarios
P
º. en lineas anteriores y de
e:
.
que se consolidaron 1
• .
1undamentalistas,
en
especial
el
d
os
mov1m1entos
I
·,
e os af-Ikhwan al u ¡ •
s1. 1uac1on política y sectari·a ha marca do 1as caract . t. -MUS 1mun.
Esta
.
tiene el fundamentalismo islámico en s· .
_ens ,cas especiales que
~1asta . el pre ente: de la lucha de la ;~a, ª. partir ~e la década de 1970
alaw1ta y de la religión contra el secul . yona sunn1ta contra la minoría
las bases sociales de los H
ansmo. Al lado de ello el estudio de
,.
ermanos Musulmanes y
. .
1
po 1t1cas
. .
a las
. . del Ba' th nos perm 1•te as1m1smo
obser a I su
d" opos1c1ón
1- . ,
mov11rnentos fundamental1"stas
r a ra ica izac1011 de los
~es~~~ 1
d'
·
enfrentamiento ciudad-campo.
' ª
isputas sociales y el

II. Las base ociales de los al-Ik/Jwnn ni- M us¡·1mu11 en iria
~-n estudio detallado de los seguidores de 1
en Sma, así como sus líderes
I
os al-lkhwan al-Muslimun
M
.
, reve a que la mayoría es d
.
ay_ontariamente los componentes de este
e 0~1gen urbano.
media de las distintas ciudades S h . grupo son sun111tas de clase
Musulmanes, sobre todo or ue a. r ~ an mvol_u~rado con los Hermanos
han visto diezmado su pide; olíti~~z de las ~ol_it1cas del régimen del Ba'th
urbanos que apoyan a los g p ~ ~ econom1co. De entre los habitantes
'u/ama' pobres y mal pagad~:ºt un am:ntalistas se agregan también los
dentro de los bazares de las ciuda~se:etenos -~rtesanos y l?s comerciantes
han favorecido los intereses de esto . as polit1cas del partido del Ba 'th no
dirigido hacia la intelligentsia secu1:fr?os ~,~banos, smo más bien se han
los obreros de la industr1·a y las m· , ' ?3s m1 itares, los elementos rurales
monas.
'

g~e:~~

En los años sesenta los 'u/ama' diri .
con~r~ los procesos de secularización dei
much~s de l~s revueltas
trad1c1onalmente a las familias de 1
. . Los u/ama pertenecen
os comerciantes urb
1
notables, que eran los líderes locale
d
anos y a as de los
s que esempenaban, desde el punto de

447

�principalmente a los asuntos religiosos y jurídicos, usualmente combinaban
~stas ~ctividad~s ~on el comercio y las labores artesanales 40 ya que les era
1mpos1ble sub~1strr solo con el salario por los servicios reJigiosos. De esta
manera. se dieron una serie de coincidencias entre la clase de los
come:c1antes Yel grupo de los 'u/ama'. No era de extrañar que las tiendas de
los u/ama se encontraran con frecuencia en Jas cercanías de las
mez~uita .41 La siguiente tabla muestra, para 1980, el pago por sus
funciones . Es oportuno recordar que 1980 fue uno de los años álgidos de la
lucha fundamentalista.

vista político y administrativo, la relación intermedia entre los diri_gentes
otomanos y el pueblo. 34 Un miembro del _grupo de los 'u/ama' que fue
partícipe de los al-Jkhwan al-Muslimun fue Muhammad 'Abd al-Hamid, que
dirigió a los militantes islamistas en Hama. Lo mataron durante la revuella
de 1982. En Alepo estuvo el shaylch Muhammad Abu Nasr al-Bayánuni que
fundó la sociedad Jama 'al Abu Dharr. En Damasco destacó el shaykh
Hasan Habannaka.
Los al-Jkhwan a/-Muslimun trataron de movilizar a los 'u/ama' como
grupo contra el régimen en la década de 1970 e involucrarlos en la Jihad. El
líder de los a/-lkhwan al-Muslimun en esa época fue a· 1d Hawwa, quien
era también 'alim. Logró dirigir a gran número de los ·u/ama' en la lucha
contra la Constitución de 1973, cuya aprobación había generado una gran
revuelta.35 Por la participación de todos ellos en la lucha contra el régimen y
debido también a la represión del gobierno, un mayor número de ·utama' se
involucró en el grupo de los al-Ikhwan al-Muslimun. 36 Es.oportuno recordar
que en Siria los 'u/ama' no constituyen una agrupación muy grande. En
otros países, como en Irán, por ejemplo, los ·utama ' son un grupo fuerte,
cohesionado y numeroso. Según algunos datos recopilados por Hanna
Batatll, en Irán en J979 había 120.000 mullahs, lo que se podría interpretar
como la existencia de un mullah por cada 308 iraníes. 37 En Siria, por el
contrario, se ha calculado que en 1960 había sólo 1761 miembros del grupo
de los 'u/ama' y para 1970 eran 2843, 38 según el al-Ta 'dad 'Am li al-Sukkan
(Censo) de 1960 que incluía a los muwaqqits (los que están a cargo del
tiempo, las horas para la oración, los meses musulmanes, las fases de la
luna etc.) los sirvientes de las mezquitas y los que recitan el Qur'an. Esto
significa que había un miembro del grupo de los religiosos, que incluía a
muchos más que los estrictamente mullahs de Irán, por cada 2592 habitantes
en 1960 y uno por cada 2217 sirios en 1970.39 La presencia de miembros de
los 'u/ama' era un poco más alta en las ciudades que en las zonas rurales, lo
que daba como promedio uno por cada 1638 habitantes de las cíudades
contra uno por cada 3042 habitantes de las zonas rurales en 1970. Tal vez
debido a que los 'u/ama· eran poco numerosos y escasamente organizados,
la gente no tuvo reacciones contra este grupo como tal, pues no los
consideraban explotadores de las masas populares. Cu,ando hubo alguna
queja contra alguien del grupo religioso, se dio en forma particular contra un
determinado qadi (juez) o un muftí Uurisconsulto), no contra toda la
agrupción. Los ·u/ama' no formaron , sino hasta recierúemente, un grupo
cohesionado y organizado.

1

Tabla número 1
alarios mensuales en libras irías de los 'u/ama' y otras
persona conectadas con ellos. Año 1980
Posición

Salario

imam (director de la oración)
mudarris (profesor)
khatib (predicador)
mu'adhdhin (el que llama a la oración)
qari' (recitador del Qur'an)
muwaqqit (el que contabiliza el tiempo)
khadim (sirviente)

385-61 O
285-455

250-420
285-320
190-270
180-250
305-385

_Fuente: AI-Jarida al-Rasmiyya, No.11, 1980, pp.466-467,
c1tc1do por Hanna Batatu, "Syria's Muslim Brethren", p. l J7.

.

L~ tabla_a~terior muestra los salarios de los miembros del grupo de los
ulama . El reg,men del Ba'th obviamente, no les favorecía y por ello se dio
su desc?ntento y oposición al gobierno. Las razones religiosas bien pueden
haber srdo un pretexto para muchos aunque no debemos dudar que para
otros fu_eran planteamientos sinceros. Para muchos la oposición al gobierno
se manifestaba en una lucha de clases y en un enfrentamiento contra la
mino~ía. 'alawit~. en el poder, en un deseo de rescatar su liderazgo
economrco y poht,co en la sociedad.

En términos generales los 'u/ama' no recibían buenos salarios. Más
bien eran mal pagados y quizá por ello se dio su reacción contra el régimen
y su apoyo a los al-lkhwan al-Muslimun. Aunque los ·u/ama' se dedicaban

El partido del Ba 'th tampoco favorecía a la burguesía mercantil, que no
estaba de acuerdo con los planes de nacionalización de la industria y el
·
•
42
co~e~c,o exter~o~. ~stas medidas gubernamentales y las políticas
soc1al1stas del reg1men iban en detrimento de los intereses tradicionales de
las clases sunni_tas de dueños de tierras, comerciantes y manufactureros.~·' El
Estado promov1a como alternativa la difusión de las cooperativas agrícolas y

448

449

�de consumo. Posterionnente las reformas del Ba 'th tuvieron un impacto
negativo en ciertos sectores de la población, pues aunque estas medidas
intentaban mejorar la situación de algunos, también perjudicaban a muchos
otros. La reforma agraria, la sustitución de la vieja relación del terratenientemercader los nuevos planes de crédito agrario estatal y las redes de mercado
v distribución dominadas desde entonces por el Estado, recibieron el
.r
\
. 1 .
44 L
rechazo de amplios sectores de la población, en cuenta . os 1s amistas.
a
nacionalización de muchas industrias se consideró un ataque a los negocios
y a la propiedad, lo que amplió aún más el descontento contra el Ba'th y el
rechazo a sus reformas. A raíz de ello muchos opositores consideraron los
programas anti-gubernamentales y anti-Ba' th de los fundamentalistas eomo
la alternativa a seguir. A todo lo anterior debe señalarse que el control que el
Estado ejercía del comercio, así como las restricciones que imponía a las
importaciones y su más activo papel en las redes mercantiles, impidió que
los grandes comerciantes tradicionales pudieran seguir disfrutando de sus
lucrativas fuentes de riqueza, lo que volcó a este grupo e ntra el Ba'th. De
esta manera se ampliaba la oposición al régimen .
En Hama, por ejemplo, los sectores tradicionales de líi ciudad sufrieron
grandes pérdidas económicas y de influencia a raíz de los privilegios que
otorgaba el partido del Ba'th a las zonas rurales. 45 El gobierno del Ba'th dio
mayor poder e influencia a las villas que tan solo unos pocos años antes
habían estado subordinadas a la ciudad de Hama. Las fábricas estatales que
se fundaron en los alrededores de Hama contrataban mano de obra
principalmente de las zonas rurales en detrimento de la mano de obra
urbana. La intervención del Estado en la reforma agraria y la disponibilidad
de crédito también venían a cambiar la estructura tradicional que se tenía y
la relación ciudad-campo, dando prioridad a las zonas rurales sobre las
, .
d 46
urbanas. Así se transformaba lo que hasta entonces hab1a impera o.
Las pequeñas industrias textileras dentro de la ciudad también
sufrieron la competencia de las grandes fábricas estatales ubicadas en las
zonas rurales, a lo que se debe agregar el control estatal de los salarios
mínimos y el aumento tanto de los costos de vida como del precio de las
materias primas, en especial el algodón para la industria textilera. Todo lo
anterior incrementó ese resentimiento de los sectores urbanos contra el
gobierno ba 'thista y sus reformas. 47 Los 'u/ama' se unieron a ese
descontento general, pues como grupo principalmente urbano, rechazaban
los privilegios que se daban a las zonas rurales en ~etrimento de las
ciudades. La lucha se tornó entonces en un enfrentamiento de clases, en una
pugna entre ciudad y campo.
'
Los 'ulama' de Hama y los notables tradicionales, los comerciantes los
450

artesanos y los terratenientes se revelaron contra el Ba 'th siguiendo los
llamados del fundamentalismo. La mayoría de los que aceptaban seguir la
lucha fundamentalista pertenecía a los sectores urbanos menos favorecidos y
no tanto a los campesinos ni a otros habitantes de las zonas rurales. Por ello
e~ factible observar que la mayoría de las personas receptivas a los mensajes
fundamentalistas eran maestros y algunos burócratas. Sin embargo, para
estos últimos, debido a que su trabajo dependendía del gobierno, el apoyo a
los fundamentalistas fue en alguna medida discreto y limitado, ya que la
ideología de los al-lkhwan al-Muslimun se caracterizaba por su campaña
radical anti-estatal y anti-Ba' th . También entre la clase obrera en las fábricas
y entre algunos campesinos que simpatizaban cqn la da ·wa islamista, el
apoyo a los fundamentalistas tuvo la misma tendenc,ia.
La violencia que desataron los Hermanos Musulmanes en Hama
formaba parte de sus programas de la Jihad y tenía como propósito acabar
con todas las reformas del Ba 'th que les afectaban directamente. El dirigente
de esta agrupación en Hama, Marwan Hadid, $e convirtió en el más
importante líder fundamentalista del norte de Siria. 48 Hadid tenía una amplia
experiencia pues había pa11icipado en Egipto, ju11to a Sayyid Qutb, en los
programas violentos de oposición a asser, e inclusive estuvo encarcelado.
Después de su entrenamiento guerrillero con el Fatah palestino en 1968, se
convirtió en el más prominente líder fundamentalista sirio partidario de la
Jihad de la lucha armada contra el Ba ' th en la década de 1970. Ya desde
1969 se había dado en Siria una división entre los dirigentes
fundamental istas cuando los a/-lkhwan al-Muslimun, dirigidos entonces por
Amín Yakan, que rompió con ' Isam al- ' Attar y el shaykh ' Abd al-Fattah
Abu Ghudda, desafiaron a al-· Attar en Alepo pf r sus planteamientos
moderados. En Hama los Hermanos Musulmanes también tuvieron la
orientación de Sa' id Hawwa y ' Adnan Sa'ad al-Din. En al-Ladhaqiyya los
dirigió otro importante líder, ' Adnan Sa · id. De esta manera los al-Jkhwan
al-Muslimun de Hama y Alepo. influidos por Hadid se prepararon para la
Jihad contra el régimen. Marwan Hadid se radicó en Damasco y tuvo como
aspiración asesinar a las más influyentes personalidades gubernamentales.
Sin embargo, las autoridades lo apresaron en l 976 y murió en Ja cárcel.49
Cuando en 1973 el presidente Hafiz al-Asad promulgó una
Constitución secular, el país vivió intensas manifestaciones políticoreligiosas dirigidas por los Hermanos Musulmanes. Otra vez la violencia
volvió a las calles. 50 Para ello esta Herma_ndad contó farnbién con el apoyo
de los 'ulama' de toda Siria. El impacto poíífi.eo de estos movimientos fue
tan sonado que el presidente se vio en la imperiosa necesidad -de acloptar
algunas medidas conc_iliadoras; como. por ejemRlo una enmienda a la
Constitución que ;•afinnaba q~e ef presidente de la·Repúbl iea tenía qoe ser
45í

�musulmán.5'
En 1973 la guerra árabe-israelí tuvo también un gran impacto sobre
Siria y sobre los Hermanos Musulmanes. Durante la gue;ra fueron· pocos los
que se acercaron a los al-Jkhwan al-Muslimun pues, como era de esperar,
apoyaron al presidente en esa difícil confrontación militar contra Israel. Los
Hermanos Musulmanes criticaron al gobierno por la pérdida de las Altura
del Golán en 1967 y por aceptar después de la guerra de 1973 las poi íticas
del proceso de paz de Kissinger, lo cual para ellos significaba seguir las
órdenes impuestas por Estados Unidos. Asimismo a~usaron a Hafiz al-Asad
de tener estrechas relaciones con el Shah de rrán, a quien se consideraba
enemigo del Islam y de su propio pueblo iraní. 52 Con el propósito de calmar
los ánimos de sus enemigos político-religiosos, en especial los Hermanos
Musulmanes, Hafiz al-Asad llevó a cabo la Hajj menor (la peregrinación
menor) en 1974.53 También empezó a asistir sistemáticamente a las
oraciones del juma 'a (viernes) en una mezquita de Dama&amp;co.54_
De 1975 a 1983 los Hermanos Musulmanes se tornaron más activos en
los planes de violencia y predominaron los programas de los más radicales
principalmente los de las ciudades del norte. En 1975-1976 el papel que
Siria jugó en la guerra civil en el Líbano provocó una mayor actividad de
Jihad de los Hermanos Musulmanes, ya que a Hafiz al-Asad se le acusaba
de intervenir en favor del gobierno maronita del Líbano.55 Esto significaba
que Siria apoyaba en el Líbano a un sistema sectario de derecha, frente a la
alianza palestina-izquierdista-musulmana. Los fracasos de Hafiz al-Asad de
lograr imponer su voluntad a los maronitas en el Líbano, lo mismo que su
negativa de que las fuerzas palestinas ayudaran a sus compatriotas en Tel alZa ' tar contra los maronitas que los tenían sitiados, lo que finalmente resultó
en una masacre de palestinos en este lugar, trajeron como consecuencia que
los Hermanos Musulmanes de Siria reactivaran su lucha contra Hafiz alAsad . Les mismos palestinos en sus informativos, como en el Wafa,
seiialaron estos asuntos e insistieron en el hecho de que Hafiz al-Asad
intervenía en el Líbano apoyando a la parte equivocada.56 De esta forma el
secretario general del Frente Árabe de Apoyo a la Revolución Palestina en
Beirut emitió una declaración los días 22 y 23 de mayo de 1976/ 7 en la que
afirmaba estos asuntos de la intervención siria y hacía un llamado al
nacionalismo_ árabe para hacer frente a la persistente conspiración
a islacion ista:'8
Los al-Jkhwan al-Muslimun luchaban también contra la corrupción del
gobierno y demostraban su descontento por los problemas económicos que
se manifestaban en la debilidad del sector empresarial y en la alta tasa de
inílación. Además de lo anterior, los Hermanos Musulmanes volvieron a

acusar con fuerza al presidente de Siria de participar en el Líbano al servicio
de los intereses israelíes, maronitas, sauditas y amer;canos. 59 Finalmente se
pued_e inferir que los islamistas sirios aprovecharon la coyuntura que
c?,ns1_dera?~n favorable par~ reactivar sus luchas, al notar que parte del
eJerc1to sino se encontraba en el Líbano. Entonces¡ pensaban que tendrían
mayores opciones de éxito frente a un aparentemente diezmado ejército
sirio.

En ~976 culminó toda esta militancia de los grupos fundamentalistas
e~1 _u~~ :10lenta re;uelta ar~ada de la Jihad. Esta nueva gran protesta la
d1ng10 Adnan Sa ad al-D111, que entonces ocupaba la posición de alMuraqib al(~up~rvisor General) de los a-lkhwan al-Muslimun y era
por tanto el hder principal en la lucha contra el partido del Ba 'th. En 1976 el
gobierno ba'thista de Siria se volvió más represivo contra los Hermanos
Musu!manes debido a que éstos practicaban acciones guerrilleras y
terroristas contra líderes 'alawitas, agentes de seguridad y miembros del
Ba'th. Con estas acciones los islamistas pretendían hacer evidente la
situación minoritaria del régimen de Hafiz al-Asad.

!m

En junio de 1979 las actividades de la Jihad se intensificaron y como
resultad~ mataron en Alepo a ochenta y tres cadete de artillería que
pertenec1an al grupo de los 'alawitas. Hirieron a muchos más. También
atac~ron edificios g~bernamentales, estacione de policía y centros del
partido. del Ba th. Todas estas acciones sigu¡eron marcando las
separaciones entre los Hermanos Musulmanes más moderados de Damasco
Y los más radicales del norte de Siria. Estas distintas tácticas no lleoaron a
resolverse sino hasta octubre de 1980 con la creación del Frente Jslá,~ico de
Siria (A!-Jabha al-lslamiyy a fi Suriya) que quedó bajo la dirección del
Secretario General, el shaykh Muhammad Abu al- asr al-Bayanuni de
Ale~o. Este Frente incluyó a los Hermanos Mu ulmanes, el grupo qu~ se
hab1a se~arado de al- ' Attar alguno 'u/ama' y otros grupos pequeños. La
fu:rza mas_ poderos~ del Frente era el grupo de Hama dirigido por 'Adnan
Sa_ ad_ al-~m._Otro 11nportante miembro de este grupo era Sa' id Hawwa, el
pr111c1pal 1deologo del movimiento de renovación islámica en Siria.''' Otros
grupos también se unieron en este Frente como el Jama 'at Abu Dharr Hizh
al-Tahri~ al-Is/ami (el Partido de la Liberación Islámica) algunas pai~es de
la !~ma al al- 'Ufama' (La Liga de los ·utama') y otros grupos menos
politizados que se unieron a los al-Jkhwan al-Musli1111¡n. 62 No obstante esto,
!ºs Herman~s Musulmanes del norte de Siria con líderes como Amin Yakan ,
Adnan a 1d, el shaykh 'Abd al-Fattah Abu Ghudda, Sa'id Hawwa y

;.

452

453

�'Adnan a'ad al-Din, eran partidarios de la idea y praxis de que solo una
bien organizada lucha armada podía derrotar al gobierno de Hafiz al-Asad .
En marzo de 1980 se dieron grandes manifestaciones y boicots contra el
gobierno de Hafiz al-Asad en las ciudades de Hama, Homs y Halab (Alepo)
y se llevaron a cabo ataques contra los comunistas sirios y los asesores
militares soviéticos. Debido a estos ataques semejantes a los que se habían
vivido el año anterior, el gobierno lanzó una mayor y más sistemática
represión contra los Hermanos Musulmanes en especial en Alepo. Los a/Ikhwan al-Muslimun respondieron con mayor violencia e inclusive
intentaron asesinar al presidente, lo que a su vez intensificó la represión
gubernamental y los abusos del régimen que dio muerte a varios líderes de
los Hermanos Musulmanes encarcelados en la prisión Tadmur.63 Otra
medida represiva del gobierno se puede notar en la ley número 49 del 8 de
julio de 1980 que establecía la pena de muerte a los que se asociaran a los
Hermanos Musulmanes.64 El gobierno durante todo el año de 1980 dio duros
golpes a los al-Ikhwan al-Muslimun, que a su vez declararon la Jihad sobre
todo por la muerte de Marwan Hadid y de muchos otros miembros de la
Hermandad.r, 5
Los primeros años de la década de 1980 resultaron complejos para los
Hermanos Musµlmanes y en general también para el Frente Islámico de
Siria. 66 Durante esos años fue dificil atraer nuevos seguidores por la
represión militar y también debido a los problemas económicos y las
reformas del gobierno que tendían a la liberalización de la economía. A todo
ello debe agregarse el mejoramiento de las relaciones internacionales de
Siria con Jordania, Egipto y Arabia Saudita, que también trajo como
consecuencia una mayor limitación en el reclutamiento de nuevos miembros
para los movimientos islamistas. 67 Estas buenas relaciones de Siria con sus
vecinos los programas de liberalización de la economía y el impacto de la
riqueza del petróleo árabe, contribuyeron a mejorar la situación de los
sectores urbanos que hasta entonces eran los que se acercaban a los
Hermanos Musulmanes como la única alternativa, debido a que el gobierno
no había resuelto sus problemas económicos.
En medio de todas estas crisis, tanto económicas, como políticas y
militares, los al-Ikhwan al-Muslimun buscaban un mayor apoyo popular.
Los Hermanos Musulmanes que padecían todas estas dificultades, también
notaban que su mayor problema era el constante aumento de la minoría
· alawita en el gobierno, donde este grupo jugaba un papel cada vez más
preponderante, que iba en detrimento de la mayoría sunnita del país.
Algunos sunnitas, no obstante, ocupaban posiciones importantes como
ministros, legisladores, así como algunos puestos de influencia dentro del
454

partido del Ba'th. Sin embargo, el poder militar y las decisiones finales
~stab~n en manos del presidente Hafiz al-Asad y ¿e sus correligionarios
alaw1_tas. Por ~11? los Hermanos Musulmanes acusaron al presidente de ser
sectario Y al reg1men de tener "falsos musulmanes", debido a los líderes
secu!ares del partido del Ba'fh y sobre todo por la presencia de los 'alawitas
a quienes muchos consideran herejes. Los ' alawitas tienen en general en eÍ
Islam u_na situación cuestionada.68 Simultáneamente· los 'alawitas se aliaron
al pr~s1dente Y _bu~caron la protección del gobierno, pues temian por su
segund~d. El obJet1vo de los Hermanos Musulmanes de sacar a los sunnitas
~e~ gob1en:o Y que les apoyaran en su causa contra los 'alawitas, solo tuvo
ex1tos parciales.
. Los al-J~hwan al-Muslimun también se opusieron al hermano del
p~-e~1dente, R1f at al-Asad, por sus métodos represivos en defensa del
reg11nen en especial por el uso de los Saraya al-Difa · (Escuadrones de
Defensa)_Y al-Wah~d~t al-Khassa (Unidades Especiales) para perseguir a
los ~pos1tores al reg1men. Al mismo tiempo debemos recordar que tos
su~111tas se o~~nen al papel desproporcionado que juegan las minorías en un
pa1s que.trad1c1onalm~nte es sunnita (75%), que gobernó en el pasado sobre
lo~ ~emas ~n ~na so_c1edad que tiene diversas minorías étnicas y religiosas:
cristianos 9¼ alaw1tas 11.5%, druzos 3% y los isma'ilitas 1.5%.
. _De 1976 a 1981 el gobierno ba 'thista de Hafiz al-Asad arrestó a 1384
act1~1stas que participaron en manifestaciones u otras acciones contra el
g~b1erno. El pro'.e:or Oe~me~ian siguiendo a Hanna Batatu y a Raymond
H111nebusch, realizo ~n m111uc1oso estudio de los antecedentes ocupacionales
de estos 1384 detemdos y llegó a la conclusión de . que: existía un alto

y

porce~ta.je de estudiantes (27. 7%), profesores 7. 9% profesionales J3%.
Este u!~,m~ gr';,'fº incluía 79 ingenieros, 57 médkos, 25 abogados y JO
f~rmaceuhcos. Estos patrones generales también se evidencian en el
bde~•azgo de las sociedades islámicas sirias. No fue zm accidente que en
~bnl _de 1980 el gqbierno proscribiera los sindicatos de abogados.
mgemeros y doctores. 0

Estos movimientos fundamentalistas en Siria en especial los al-Ikhwa11
a!-Muslimu11, que son fuertes en las ciudades, no tienen la capacidad de
~enetrar en las zonas rurales y sus planes no representan los verdaderos
intereses de los campesinos. Tampoco logran incursionar en el sector militar
-con _m~y pocas excepciones-, asuntos que·se han visto como debilidades del
m~v1m1en~ _además de la profunda desunión de la comunidad sunnita en el
pa1s. La s1gu1ente tabla nos deja ver que la mayoría de los miembros de los
al-Jkhwan_al-Muslim un procedía de los grupos urbanos, de los 'u/ama· y de
los profesionales.
455

�Dandal Jabr

Clase Media

Tabla número 2
Liderazgo Del Movimiento Fundamentalista irio
Nombre

ducaci6n

Muhammad Abu
al-Nasr
al-Bayanum

· Alim

Familia
Ulama'
de Alepo

Aliliaci611

Procedencia

ituaci6n achml

Alcpo

Secretario General
del Frente lslármco
Muriócn 1988

Anurde la
Soc. Abu Dharr

'Alim

·u1ama'

llama
Líder de los
Hermanos Musul•
manes de llama

· Ali Sadr al-Din
AI-Bayanum

Abogado

' Ulama'

Líder de los
Hermanos Musulmanes en Alepo

Alepo

Supervisor de los
1lcrmanos Musulmanes

' AdnanSa' ad
al-Din

Educador
ycscrrtor

Clase Medra
0aJa

llama
Profesor en los
Emiratos Árabes
Unidos. Líder
Grupo Islámico del
Norte de Siria

Fue al-Muraqib al-· Am
de los l lermanos
Musulmanes y del
frente Islámico en
el exilio

Man1an Hadid

Tal11r Khayrallah
,\dnan Uqln

'Alim
Sufi

Clase Media
Baja

lngcmero
Agricola

familia
de productores
de algodón

' fllim

Ulama

l11ge111ero

Clase Metha

CJVJ) ~

Líder del Grupo
Islámico del
Norte de Srna

Hama
Líder
1slán11co indcpendiente . Entrenado
porOLP
Alepo
Jefe de Sección
militar

Alepo

olic1al del
CJCrCllO

Am1n Valsan

Líder del Grupo
Islámico del
Norte de Siria

Mulmm1m1d l larawi l·anna~éu Clase Medra
tico)
profesor
llmvcrsidad
de Damasco

Líder del Grupo Damasco
de Damasco a
favor de al- Atlar

456

Alepo

Comerciantes

Uno de los tres
lideres del Frente
Islámico. Ideólogo
Murió en 1989
Murió 1:11 la cilrccl
en 1976

Desconocido
Lidcr de facc16n
d1s1dentc de los
rundamentalistas,
seguidor de Marwan
Hadid
Desconocido

Expulsado de la
posición de profosor
Trem: un laboratorio

Líder de los
Hama
Hem1anos Musulmanes de Hama

l lusni ' Ahu

Profesor Comerciantes
de Francés y · Ulama'

Organizador de
los Hermanos
Musulmanes en
Alepo

. Ahd al-Fattah
Abu Ghudda

· Alim
y prolesor

Líder del Grupo Alepo
lslá1111co del Norte ·'
de Siria

· Adnan sa·id

Hama

Dentista

Murió luchando ( !982)

Salim Muhammad
al-Harmd

Sa' 1d 1-lawwa

' Abd al-S.
al-Za' im

Organizador de Dayr al-Zur Miembro del liderazgo
los Hermanos
nacional de los HerMusulmanes
manos Musulmanes

Artesanos

Alepo

Líder del Grupo Latq1yya
Islámico del Norte
de Siria

Asesinado en 1979

Murió luchando ( 1979)

Al-Muraqib al-' Am

Desconocido

Fuente: R. Hrair Dekmejian, Islam in Revolution. Fundamentalism in the
Arab World, Syracuse University Press, Syracuse. 1995, pp. 1 14-115.

De la tabla anterior se pueden hacer varias interpretaciones y algunas
observaciones, dado que resume lo que se viene explicando de los orígenes
urbanos de los seguidores de los movimiento fundamentalistas, así como de
los líderes que pertenecen a las diferentes profesiones liberales y al grupo de
los 'u/ama'. De entre los 'u/ama' destacan Muhammad al-Bayanuni, ' Abd
al-Fattah Abu Ghudda Salim Muhammad al-Hamid, Tahir Khayrallah y
a'id Hawwa. Este último fue el principal teórico de los a/-lkhwa11 alM11s/il111111 en Siria. Otros seis líderes tenían profesiones: un ingeniero. un
abogado. un dentista, un profesor. Otro importante dirigente de los allkhwan al-Mu li1111111, 'Adnan ' Uqla. era ingeniero y oficial del ejército. Su
predecesor "Abd al- attar al-Za'im, era dentista. Hu~ni "Abu. que dirigió la
rama de los Hermanos Musulmanes en Alepo era profesor de francés. 71 El
doctor Muhamrnad Harawi fue profesor de farmacia en la Universidad de
Damasco. "Ali al-Bayanuni era abogado y 'Adnan Sa 'ad al-Din era profesor
y escritor. 72 Recordemos que mucho de los primeros seguidores de los
Hermanos Musulmanes en Siria procedían del grupo de los ·utwna'. Así.
Muhammad Mubarak y Sa!ah al- hash, que fundaron la rama de la
Hermandad en Damasco en 1937, pertenecían al grupo de los "u/cmw',;;
También el shaykh ' Abd al-Fattah Abu Ghudda que estableció la rama de
los Hermanos Musulmanes en Alepo en 1935, la cual se llamó primero la
Casa de aL-Arqam, también llegó a ser mudarris (profesor) de Shori'a y ru1.:
miembro del grupo de los 'u/ama'. 74

457

�De la tabla anterior también podemos deducir las bases sociales de los
al-lkhwan al-Muslimun y a su vez nos permite entender las razones por las
cuales los intelectuales, los miembros del grupo de los 'u/ama ', los
comerciantes, los industriales y en general los sectores urbanos se oponían a
las políticas del gobierno que tendían a favorecer tanto a la minoría 'alawita
en el poder como a los sectores rurales en detrimento de las ciudades.
Finalmente es oportuno preguntarnos: ¿CómO' lograron los
fundamentalistas financiar sus costosas actividades? ¿Qué apoyo recibieron?
Los al-lkhwan al-Muslimun han recibido también _ayuda internacional en
distintas épocas y bajo diversas circunstancias. Por ejemplo el gobierno
saudita en los sesentas y setentas apoyó económicamente a los Hermanos
Musulmanes de Siria. Lo mismo han hecho otros grupos privados sauditas,
aún en tiempos más recientes. La OLP asimismo ha dado armas y
entrenamiento militar a algunos fundamentalistas sirios en distintas épocas.
También pueden mencionarse los grupos del Kata'ib libanés y del Partido
Turco de Liberación acional. 75
Los al-Ikhwan al-Muslimun de Siria tienen estrecha relación con los
Hermanos Musulmanes de Jordania y han recibido de éstos gran apoyo.
Algunos líderes fundamentalistas sirios han logrado, asimismo, establecer
centros de entrenamiento en Jordania y muchos de ellos han encontrado en
el Reino Hashimita un verdadero santuario. El gobierno sirio del Ba'th ha
intentado acabar con este santuario en Jordania, para lo cual ha movilizado
su ejército hacia la frontera de este país vecino y ha enviado a agentes
secretos para capturar líderes fundamentalistas, enemigos de Hafiz al-Asad,
radicados en el Reino Hashimita.

l 980 debido a las numerosas pérdidas de sus miembros por represión
política. encarcelamientos y persecución por par.:e de las autoridades
gubernamentales. A las razones anteriores se deben agregar también los
desacuerdos entre algunos de sus líderes. Un serio problema que les debilitó
enormemente fue la disputa entre el al-Jabha al-Islamiyya y los poderes
externos como Iraq Jordania e Irán. La disputa entre Sa'ad al-Din y 'Adnan
'Uqla a raíz del mayor acercamiento del primero a Iraq y sus repetidas
manifestaciones pro-Iraquíes, así como sus reuniones con altos oficiales de
Estados Unidos en 'Amman en 1982, que 'Uqla criticó y se opuso
vehementemente, también tuvo graves repercusiones sobre el
fundamentalismo islámico en Siria. El conflicto entreSa'ad al-Din y 'Adnan
' Uqla también se exacerbó debido al acercamiento del primero a Saddam
Husayn y del segundo al Ayatullah Khumayni en Irán. 76 Iraq e Irán se
enfrentaron en una cruenta guerra de 1980 a 1988 que polarizó aún más a
estos dirigentes. Mientras Saddam Husayn se asociaba al secularismo, el
Ayatullah Khumayni simbolizaba el islamismo, aunque para muchos otros
fundamentalistas sirios excepto 'Uqla, Khumayni representaba a un
régimen sectario shi'ita. Las disputas entre estos dos líderes
fundamentalisfas sirios llegó a su culminación el 25 de abril de 1982
cuando a ' Uqla se le expulsó de lo al-Ikhwan al-Muslimun, lo que provocó
que formara su propia organización .77

Iraq, en su oposición y enemistad con Siria, también ha proveído
armas, entrenamiento y protección a los fundamentalistas y ha sido
asimismo un santuario para muchos de ellos perseguidos en Siria. Egipto,
por otra parte, también ha apoyado a los fundamentalistas, sobre todo en la
lucha de los sunnitas contra las llamadas "pandillas" 'alawítas que actúan
dentro del régimen . En resumidas cuentas, todo este apoyo internacional
durante tantos años ha sido básico para los fundamentalistas sirios que
lograron entonces ayuda económica, solidaridad para sus planes y asistencia
técnica y militar de algunos grupos y de naciones vecinas:

En los años siguientes continuó la opos1c1on de los Hermanos
Musulmanes y de los otros grupos fundamentalistas en Siria, no obstante la
derrota en Hama y la represión política. Por ello el presidente Hafiz al-Asad
con el proppsito de calmar los án irnos de los fundamental istas, en 1985
proclamó una amnistía general y liberó a ~ientos de prisioneros.78
Posteriormente en 1988 se dio un enfrentamiento interno y una seria
polémica entre los líderes fundamentalistas ' Adnan Sa' ad al-Din y el shaykh
'Abd al-Fattah Abu Ghudda.79 Estas controversias como las anteriores
debilitaron al movimiento islamista en Siria, lo mismo que las muertes d~
dos de sus más influyentes líderes: Muhammad Abu al-Nasr al-Bayanuni en
1988 y a' id Hawwa en 1989. Estos asuntos, además de las fuertes medidas
represivas, han mantenido las actividades de los Hermanos Musulmanes en
este país mucho más controladas durante la década de 1990 que en la década
anterior, sin que ello signifique que los movimientos fundamentalistas hayan
desaparecido o hayan perdido su vigencia.

o obstante todo ese apoyo internacional, la represión militar del
gobierno logró controlar a los al-Ikhwan al-Muslimun y a los otros grupos
incluido el Frente Islámico de Siria. Hafiz al-Asad con habilidad política y
con fuerza se mantuvo en el poder. Los islamistas tuvieron asimismo serias
crisis internas que los debiljtaron enormemente hacia finales de la década de

Por todo lo anterior es factible concluir que los al-Ikhwan al-Muslimun
el más importante y persistente de los grupos fundamentalistas contra el
gobierno secular en Siria tiene sus bases sociales en los sectores urbanos y
en los grupos de los intelectuales, de los comerG-iantes urbanos y de los
'u/ama'. Un alto porcentaje de los miembros de loi Hermanos Musulmanes

458

459

�proviene de familias de 'u/ama' como se demostró en este ensayo. Al ver su
situación de prestigio, liderazgo y de influencia en la sociedad amenanada
por el creciente poderío de la minoría ' alawita, los al-lkhwan al-Mus/imun,
en conjunto con los 'u/ama·, dirigieron la más sistemática oposición contra
el gobierno del Ba'th. Su propósito consistía también en anular a la minoría
en el poder y restablecer la preeminencia de los sunnitas. Debido a que las
políticas del Ba ' th favorecían a los sectores rurales sobre los urbanos,
muchos comerciantes, intelectuales, industriales y en general habitantes de
las ciudades se unieron al fundamentalismo como alternativa contra el
secularismo y contra el gobierno. Todo esto generó que e1:1 el levantamiento
político se gestara una lucha de clases al lado también de un enfrentamiento
ciudad-campo.

353. Carl Brockelmann, History o/ the lslamic Peoples, Capricom Books, New
Yo~k, 1_960, PP:492-501. Marshall G.S. Hodgson, The Venture o/ Islam, The
U111vers1ty of Ch)cago Press, Chicago, 1974. Vol. m. pp.272-281. Guido Valabrega
la Revolución Arabe, Bruguera Barcelona, 1971 pp.13-43. Peter Mansfield Th;
Middle Eas1. A Po/itica/ and E'conomic Survey, Oxford University Press, Lo~dres,
1973, pp.3 J 5~320. Ira Lapidus, A History o/ lslamic Societies, Cambridge University
Press, Cambridge. 1995, pp.644-679. Marín Guzmán, La Guerra Civil en el Líbano
pp. ! 50~ 152. John ?alvani, Iraq y Siria. Dos experiencias Baathisias, Edicione~
Periferia, Buenos Aires, 1974, p.90. Quintana, "Etnicidad y clase", p.599.
6

Hinnebusch, "Syria", p.43. Galvani, Iraq y Siria, .pp.89-93 . Tabitha Petran Syria
Ernest Benn, L~ndres, 1972, passim, en especial pp 74 ss. Patrick Seale, Th;
Str~ggle /or Syna Oxford University Press, Londres, 1965, p.! 02. N.A. Ziadeh,
Syrw and lebanon Emest Benn, Londres 1957, pp.197 ss. ' Umar F.'Abd Allah
The lslamic Struggle in Syria, Mizan Press, Berkeley,' l 983 passim, en especial
pp.96-10 l.

otas bibliográfica
Doctor en Historia del Medio Oriente por The University of Texas, at Austin.
Profesor Catedrático de Historia del Medio Oriente y de Lengua Árabe en la
Universidad de Costa Rica. Profesor visitante en el Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey.
1

P.J . Vatikiotis, The History of Modern Egypt. From Muhammad 'Ali Lo Mubarak,
The Johns Hopkins University Press, Baltimore, 1991, pp.49-69. Roberto Marín
Guzmán "Las políticas económicas de Muhammad · Ali y el inicio de la integración
de Egipto a la economía mundial ( 1805-1848)", en Miscelánea de Estudios Árabes y
Hebraicos , Vol. XL-XLI, Fase. 1, 1991-1992, pp.173-204. Roberto Marín Guzmán,
2

la Guerra Civil en el Líbano. Análisis del contexto polí1ico-económico del Medio
Oriente, Editorial_Texto, San José, Costa Rica, 1985, (segunda edición San José,

1986), pp.73-84 .
Véanse: Santiago Quintana Pali, "La Economía Política en Sitia", en fatudios de
o. l 1980, pp.689-770, en especial, pp.712-716. Santiago
Quintana Pali, "Etnicidad y clase: la minoría dominante 'alawi, minoría en Siria", en
Estudios de Asia y Áfríca, Vol. XVI, úmero 4, 1981, pp.579-623, p.599. Marín
Guzmán, la Guerra Civil en el líhano pp.4 1-71 .
3

Asia y África, Vol. XV,

~ Para más información véase: Raymond Hinnebusch, "Syria",1 en Shireen Hunter,

The Poli1ics of ls/amic Revivalism. Diversity and Unity, Indiana University Press,
Bloomington, 1988, pp.39-56, en especial p.40 y 46 para la participación de los
·alawitas en el ejército sirio. También: Roberto Marín Guzmán, El Fundamentalismo
Islám ico en el Medio Oriente Contemporáneo. Análisis de Casos , Editorial de la
Universidad de Costa Rica, San José, 2000, passim, en especial pp.248-249.

7

Para más infonnación sobre Hasan al-Banna', su importancia político-religiosa y la
labor_ de lo~ _al-!khwan al-Muslimun en ~gipto, véanse: ~nouar ' Abdel-Malek, la
pense~ po!ll!que ar~be contemporaine, Editions du Seuil, París, 1970, pp.71-75 .
Tamb_1én, veans~: R1fat al-Sa 'idi, Hasan al-Banna ·, El Cairo, 1979, passim, en
especial pp.46-)9. Morroe Berger, Islam in Egypt Today. Social and Political
Aspect.~ º[ Popular Religion, Cambridge University Press Cambridge, 1970, passim.
en e~pec1al p.91 . l~haq Musa al-Husayni, Al-fkhwan al-Muslimzm, Beirut, 1952,
pa~s1111, _pp.17-19. Richard P. M itchell, The Society of the Muslim Brothers, Oxford
U111vers1ty Press, New York y Oxford, 1993, possim en especial pp 1-11 Nazih
Ayub_i, "The political reviva! of Islam: the case of Egy~t" en /nternati~nol Journal
o/ M1ddle _East Studies, Vol. XII, Número 2, 1980, pp.481-499 . Kenneth Cragg,
Cou~sels m Cont~mporary Islam , Edimburgh Universiry Press, Edimburgh, 1967,
p~ssim,_ en ~specral p~. I 13 ss. Olivier Carré Myslique et politique. Lecture
revolu11onn~1re du Qur an par SC1JJ 1id Qutb, fi·ere musu/111011 radical, Les Éditions
du Cerf, Pans, 1984, passim, en especial pp.7-8. Gilles Kepel, Muslim Extremism ;11
Egypt. The PropheL and Pharooh, Un iversity of California Press, Berkeley &amp; Los
Angeles, 1984, passim, en especial pp.26-27 . Marín Guzmán, El Fundamemafismo
Islámico, passim, en especial pp. 111-135.
_Para más i~fo~~.ción véase : · Abd Allah, The !sla111ic Slruggle in Syria, p.97.
~rnnebusch, Syna , p.43 . La tesis doctoral de Mustafa ál- iba' i en al-Azhar se
tituló: AI-Sunna wa Makanatuhaji al-Tashri · al-Is/ami.
9

Francesco Gabrieli, The Arab Reviva/, Thames and Hudson, Londres, I 96 I, pp.5 l79. Gustav von Grunebaum, El Islam, Editorial Siglo XXI, Madrid, 1974 pp.325-

Hrair Dekmejian , Islam in Revolution. Fundamentalism in the Arob World
Syracuse University Press, Syracuse, 1995, pp. l 06-107 . ' Abd Allah The Is/ami~
Strug~le in Syria, p.9~. Mu~~afa al-Siba' i, lshlirakiyyat al-Islam, Dar al-Qawmiyya,
El Ca1ro, 1958, pass1m. Sa 1d Hawwa, Jawalat fi Fiqhayn al-Kabir wa al-Akhar
Dar al-Qadisiyya,. _Alej~dría, 1980, passim, en especial pp.19-21, pp.76-82 ;
pp.126-127. Tamb1en : Hrnnebusch, ''Syria", p.43.

460

461

5

�10 Para mayor información véase: 'Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria, p.99.
Marín Guzmán, El Fundamentalismo Islámico, passim, en especial, pp.256-257.

Guerra Civil en el Líbano, pp.190-196.
18

Clovis Maqsud fue el creador del Neutralismo Positivo. como alternativa a los dos
bloques, el capitalista y el marxista. Véanse: Clovis Maqsud Ma ·na al-Hiyad alIjabi, Beirut, 1960, passim, en especial pp.113-151. Albert Hourani : Arabic Thought
in the liberal Age, 1798-1939, Cambridge University Press, Cambridge, 1983,
p.357. Abdel-Malek, La pensée politique arabe conte_mporaine, pp. l 06-11 O. Marín
Guzmán, la Guerra Civil en el Líbano, pp.208-211.
11

Para más información véase: Rabinovich, Syria under the Ba 'th, pp.49-59.
Támbién: Marío Guzmán, Elfundamentalismo islámico, passim, en especial pp.250251.
19

Para mayor información véase: Dekmejian, Islam in Revolution, p. l 05. También:
Marín Guzmán, El fundamentalismo islámico, passim, en especial pp.250-251 .
20

12 Para

más infonnación véase: 'Abd Allah, The Jslamic Struggle in Syria, pp. 91-99.
Véase también, Mario Guzmán, El Fundamentalismo Islámico, passim en especial
pp.257-258.
Abd Allah, The /slamic Struggle in Syria, passim, en especial p.98 p. l OO. Itamar
Rabinovich, Syria under the Ba 'th, I 963-1966, Hebrew University Press, Jerusalén,
1972, passim, en especial pp.5-6, pp. l 1-12, pp.21-27.
13 •

Para más información al respecto véase: Sa' id Hawwa, Al-Madkhal Jla Da ·wal allkhwan al-Muslimin, 'Amman, 1979,passim, en especial p.22.

21

John Esposito, Voices of Resurgent Islam , Oxford University Press, Oxford y
Londres, 1983, passim, en especial pp.99-133 y pp.150-174. Recuérdese que lo
desarrollaron Mawdudi, Shari 'ati y Khumayni. Para el caso de Siria véase: Sa' id
Hawwa, AI-Madkhal /la Da \ val al-Jkhwan al-Muslim in, passim, en especial p.22.

12 • Abd

Véase: Miohel Aflaq y Salah al-Din al-Bitar, Al-Qawmiyya al- 'Arabiyya wa
Mauqafuha min al-Shuyu 'iyya, Damasco, 1944, passim. Michel Aflaq, Fi Sabil alBa 'th, Damasco, 1954, passim, en especial pp.43 ss. Véase también: Hourani,
Arabic Thoughl, p.357. Sylvia Haim, Arab Nationalism. An Anthology, University of
California Press, Berkeley, 1962 pp .61-72. La constitución del Ba'th aparece en las
pp.233-241 . Marín Guzmán , la Guerra Civil en el Líbano, pp.191-197.
14

Para más información véase: Duslur Hizb al-Ba 'th al- 'A rabi al-lshtiraki, s.p.i.,
s.1.e., s.f.e., passim, en especial p. l donde asegura que existe una nación árabe con
un mensaje eterno y p.7 donde se afirma que el lazo nacional entre el individuo y su
nación constituye la base de la virtud política. Esa persona es la que habla la lengua
árabe, es la que vive en la tierra árabe y cree que pertenece a la nación árabe. Véanse
también : Hourani, Arabic Thought, pp.357-358. Marín Guzmán, la Guerra Civil en
el Líbano, passim, en especial pp.127-150.
15

Allah, lslamic Struggle in Syria, pp.89-90 . Véase también: Dek.mejian, Islam
in Revolution, p. l 07. Así escribió: "As one deeply committed to reform ' Attar could

not condone revolutionary violence" (p. l 07). Para más detalles véase también:
Marin Guzmán, Elfundamencalismo islámico, pp ..259-260.
23

Hinnebusch, "Syria", p.44. Véase también: Hanna Batatu, "Syria's Muslim
Brethren", en MERIP Reports, Vol. XII, Número 9, 1982, passim. Hanna Batatu,
"Syria's Muslim Brethren", en Fred Halliday and Hamza Alavi, State and ldeofogy
in the Middle East and Pakistan, MacMillan Edcation, Londres, 1988, pp.113-132.
De ahora en adelante la versión publicada en 1982 del ensayo de Hanna Batatu
llevará (I) cada vez que se cite. La versión revisada del 'ensayo de Hanna Batatu
publicada en 1988 llevará de ahora en adelante (11) cada vez que se cite en este
trabajo. Con esto el lector podrá cotejar con rapidez la información que se cita.
Véase: Batatu "Syria's Muslim Brethren'' (JI}, pp.125-127.
24

Anouar Abdel-Malek, Dialéctica social, Editorial Siglo XXI , México, 1972,
pp .132-133. Peter Mansfield, The Arabs, Penguin Books, Middlesex, 1980, pp.406
ss. Jacques Couland, Israel et le Proche-Orient arabe, Éditions Sociales, París,
1969, pp.72-75. 'Abd Allah, The Jslamic Struggle in Syria, passim, en especial
pp.100-101. Rabinovich, Syria under the Ba 'th pp.59-66 . Jacques Couland, L'éveil
du Monde Arabe, Éditions Sociales, París, 1964, pp.76-85, pp.96-1 Ol. Hourani,
Arabic Thought, p.357. Marín Guzmán, la Guerra Civil en el Líbano, passim, en
especial pp.190-196. El Yemen participó nominalmente de RAU . Para más
información véanse también : AI-Anwar, 21 de mayo de 1963 . Al-Hayal, 12 de junio
de 1963 .
16

Para más información véanse: Abdel-Malek, la pensée politiq11e arabe
contemporaine, pp.216-221 y pp.222-228. Rabinovich, Syria under the Ba 'th,
passim , en especial pp.77 ss. y pp.180-189. Marin Guzmán, la Guerra Civil en el
Líbano passim, en especial pp. 190-21 l .
25

Para más información véase: Abdel-Malek, la pensée politique arabe
contemporaine p.222; así escribió con relación al exilio de Salah al-Din al-Bitar: "11
doit quitter son pays, en 1966 et s'exile au Liban, apres la victoire de l'aile gauche
du Ba'th a Damas." También: Couland, l'éveddu Monde Arabe, pp. 85-90.
26

Véase: Philip Khoury y Joseph Kostiner, Tribe and the State Formafion in the
Middle East, University of California Press, Berkeley y Los Angeles, 1990, passim

Dekmejian, Islam in Revolution, p.105. Nikolaos Van Dam, Strugglefor Power in
Syria, Croom Helm, Londres. 1981 , pp.41-42. Véase también: Marin Guzmán, La

en especial pp.J 7 ss., p.129, p.138, donde se explican las cuatro tribus de los
'alawitas: Matawira, Haddadin, Khayyatin, Kalbiyya. Véase también: Rabinovich,

462

463

17

�Research l~stitute, lslama~ad 1 s.f.e., pp.20-28, pp.37-40, pp.57-62, pp.90-94, pp.98179. Henn Laoust, Essa1 sur les doclrlnes sociales et politiques de Taki-d-Din
Ahmad b. Taimiya, lnstitut Fran~ais d'Archéologie Orientale, El Cairo, 1939,
passim.

Syría under the Ba 'th, pp. 154-164. Marín Guzmán, El fundamentalismo islámico,
passim, en especial pp.252-253 .

Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (11), p.126. Véase también: Rabinovich, Syria
:mder the Ba 'th, pp.154-164. •Abd Allah, The ls/amíc Struggle in Syria, passim.
27

ll

. . fi

.

ara mas m _ormac16n ~é~nse; Dekmejian, islam in Revolution,passim en especial
p.! 12. ~alvan,, !raq Y S1na, pp.55-106, en especial pp. 82-99. Seale, The Strugg/e
for ~n~, pass,'!', en especial pp.39-41 y pp.87 ss. Petran, Syria, pp. lo¡ ss.
Rabmovrch, Syria under the Ba 'th, p.6. También: Quintana, "Etnicidad y clase''
pp.579-623.
.

Para más infonnación véanse: Martin Kramer, "Syria's 'alawis and shi'ism" en
Martin Kramer, Shi 'ism, Resistance and Revolution, Westview Press, Boulder,
Colorado, 1987, pp.237-254, en especial p.245. 'Abd Al/ah, The /slamicStruggle in
Syria, passim. en especial pp.57 ss. Quintana, "Etnicidad y clase", passim, en
especial p.599.
28

34

Albert Hourani, A History of the Arab Peop/es Harvard Universíty Press
Camb~idge, ~~ssachusetts, 1991, pp.209-298 y pp.302-31 O. Lapidus. A History 0j
lslam,c Soc1et1es, pp.637-643 . Marín Guzmán, La Guerra Civil en el Líbano
passim, en especial pp.4 l-84.
·

Quintana, "Elnicidad y clase", pp.608 ss. Véanse también : Batatu, Syria'.f Muslim
Brethren, (ll), pp.125-127. Hinnebusch, Syria, p.44 .

29

35

· " , p.42. Galvan1,· Iraq y Siria, pp.89-92. Para más información
. H.mne bu~~ h, "S yna
vease tamb1en: Mario Guzmán, El Fundamentalismo Islámico passim en especial
pp.237-238.
'

Batalu, Syria's Muslim Brethren, (11), pp.125-127. Véase también: Hinnebusch,
Syria, p.44.
30

Michael Hudson, Arab Polilics. The Searchfor legitimacy, Yale University Press,
New Haven &amp; Londres, 1977, passim, en especial pp. 63-64. Batatu, " yria's
Muslim Brethren", (íl), pp. 121-124. Roberto Marín Guzmán, El Islam: Ideología e
His1or1a, Alma Mater, Editorial de la Cooperativa de Libros de la Universidad de
Costa Rica, San José, Costa Rica, 1986, passim, en especial pp.167-180. S.M . Jafari,
The origins and early deve/opmen/ of Shi"a Islam, Longman, Londres y New York,
1979, passim, en especial pp.289 ss. Abu Muhammad al-Hasan b. Musa alNawbakhti, Kitab Firaq al-Shi'a, editado por Helmutt Ritter, Eslambul, 1931,
passim. Henri Laoust, Les schismes dans /'Islam. lntroductioh a une étude de la
religion musulmane, Payot, Paris, 1977, passim, en especial p.70, p.73, p.151 ,
pp.258-259, p.303. Muhammad Amin Ghalib al-Tawil, Ta'rikh al- 'Alawiyyin, Dar
al-Andalus, Beirut, !966 passim, en especial p.466 y también pp.468 ss. donde
enfatiza los asuntos contemporáneos de los ·alawitas. Kais Firro, "The Syrian
Economy under the As.ad regime", en Moshe Ma'oz y Avner Yaniv, Syria under
Asad. Domestic Constraints and Regional Rísks, Croom Helm, Londres y Sydney,
1986, pp.38 ss. Dominique Sourdel, Islam, Walker and Company, ew York, 1962,
pas.rim, en especial pp. 90~93. Véase también: Quintana, "Etnicidad y clase", passim,
en especial pp.589 ss. · Abd Allah, The lslamic Str11ggfe in Syria, passim, en especial
pp.42-48.

p

31

12

Para más in ormación sobre las opiniones del fundamentalista Jbn Taymiyya con
relación a los 'a lawitas, véase: Loust, les schismes dans /'Islam, pp.258 ss. Taqi alDin lbn Taymiyya, AI-Siyasa al-Sha'riyya, editado por A.S. Nashshar y A.Z.
' Ariyya, s.p.i., El Cairo, 1951, pp.6-7. Malcolm Kerr, /s/amíc Reform. The Politícal
and legal Theories of Muhammad 'Abduh and Rashid Rida, University of
California Press, Berkeley y Los Angeles, l 966, passim en especial pp.55-56 y
pp.89-90. Qamaruddin Khan The Political Thought of lbn Taymlyya, lslamic
464

36

_ "Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria, pp.11 6-118. Véase tamb'é •
I n.
Hmneb u.~c h, "Syrra
· ", p. 42 . Marín Guzmán, El Fundamenta/ismo Islámico , passim
en especial pp.237-238.
'

Batat u, "Syna
. 's Mus ¡·1m Brethren", (11), p. 116. Para el caso de los mul/ahs de Irán
pu~de v~rse : Michael Fischer, lran- From Religious DiS'p11l€; ro Revolution, Harvard
Unrvers1ty Press, Cambridge Massachusetts, 1980, passim.
l7

38

Ba~atu, "Syria's ~usli~ Brethren": (11), p. l 16. Véase también: Paul Balta y
Clau~me Rulle~u, l fran msurge, Parrs, 1979, passim, en especial p. 152. Véanse
tambi~n: Al-Ta d~d 'A!n li al-S11kkan, (Censo), 1960, Damasco, 1960, passim, en
esp_ecial ~p.224-2.&gt; 1, citado por Batatu " yria's Muslim Brethren". {11), p. 116. AlTa dad Am_ li a/-Sukkan, (Censo), 1970, Damasco, 1970, pass1111, en especial
pp,225 ss., citado por Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (ll). p. l ¡6.
39

. 's Mus 11m
· B. ret hren", (H), p.116. Véanse también : Dekmejian, Islam
. Bat atu, "S
. yna
tn Re_
volullon, pp, 112 ss. Hmnebusch, "Syria'', pp.48 ss. Para más infonnación véase
también: Marin Guzmán, Elfundamentalismo islámico, p.237.
40p

á 'f".

.

. ara m s m,o~ac1ón véanse: Hanna Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (1), p.14.
Hmnebusch, "Syrra", p.42.

41

• B~tatu, . "Syria's Muslim Brethren", (11) p.117.
cornc1~encra que alg~nos de l~s apellidos de los
profesional º. comercial. P~r eJemplo, al-' Attar, el
Shash, muselina, etc. También en Egipto se dio una

465

También asegura que no es
·u/ama' tengan un significado
perfumero, Tunji, orfebre, alsituación semejante de que los

�'u/ama' tenían asimismo otras ocupaciones como comerciantes o artesanos. El padre
de Hasan al-Banna', por ejemplo, era profesor (mudarris) de religión y también
reparaba relojes, de ahí que se le conociera con el nombre de al-Sa ·ati.

· Abd Allah The Islamic Struggle in Syria, passim, en especial pp.106-109.
Hinnebusch," yria", pp.44-45. Dekmejian, Islam in Revolution, p.107.

°Kramer, "Syria's 'alawis and shi'ism", p.246. ' Abd Allah, The Islamic Struggle in

5

Dekmejian, Islam in Revolution, p.112. Raymond Hinnebusch, "The lslamic
Movement in Syria: Sectarian Conflict and Urban Rebellion in an AuthoritarianPopulist Regime", en Ali E. Hillal Dessouki, lslamic Resurgence in the Arat, World,
Praeger, New York, 1982, p.160. Galvani, Iraq y Siria, pp.89-93. Véase rambién:
Marín Guzmán, El Fundamenralismo Islámico en el Medio Oriente Contemporáneo,
passim, en especial p.238.
42

Syria, pp. l 06-107.

Quintana, "Etnicidad y clase", p.616. Kramer, "Syria's 'alawis and shi'ism", p.246.
John J. Donohue, "La nouvelle Constitution syrienne et ses détracteurs", en Travaux
et Jours o. 47, abril-junio de 1973, pp.93-111.

51

Roberto Marín Guzmán, El Derrumbe del Viejo Orden en Irán. Ensayo histórico
sobre la caida de la dinastía Pahlavi (/925-1979), Editorial de la Universidad de
Costa Rica, San José, Costa Rica, 1989, passim. · Abd Allah, The lslamic Struggle in
Syria, pp.66-67.
5l

Dekmejian, Islam in Revolutíon, pp.1 12. Fred H. Lawson, "Social Basis of the
Harna Revolt", en MERJP Reports, Vol. 12, No. 9, 1982, pp.224-228. Véase
también: Marin Guzmán, El Fundamentalismo Islámico en ef Medio Oriente
Contemporáneo passim, en especial pp.238-239.

41

Para más infom1ación sobre el Ba'th y sus refonnas en Siria, véanse: James Bill y
Carl Leiden, Politics in the Middle East, Little, Brown and Company, Boston,
Toronto, 1979, pp.309-311. Kamel S. Abu Jaber, The Arab [Jo 'th Socia/ist Party:
History, Jdeology and Organization, Syracuse University Press, yracuse, 1966,
passim, en espei;ial pp.99- l O1, pp.167-174. Sami Hanna y George Gardner, Arab
Socia/ism. A Documentary Survey E.J. Brill, Leiden, 1969, passim, en especial
pp.305-312. Galvani, Iraq y Siria, pp.99-103. Véase también: Batatu, " yria's
Muslim Brethren", ([l), pp.125-127. Hinnebusch, "Syria", p.44 .
44

45

n Gustav von Grunebaurn, Muhammadan Festivals, Curzon Press, Londres, 1981,
pp.15-49. Marín Guzmán, El fundamentalismo islámico, passim, en especial p.265.
54 · Abd

Allah, The lslamic Struggle in Syria p.111. Dek.mejian Islam in Revolution,

p.109.
.s.s Para más información véase: Quintana, "Etnicidad y clase", pp.620-621.

Véase: Wafa, 23 de mayo de 1976. También: Mario Guzmán, la Guerra Civil en
el Líbano, pp.278-279.

56

Para más infonnación sobre todo ésto véase: Bataru, "Syria's Muslim Brethren",
Wafa, 23 de mayo de 1976. Véase también : Marín Guzmán, la Guerra Civil en el
Líbano, pp.278-279.

51

(lf), pp.125-127.

Para un estudio detallado de esta relación ciudad-campo en el norte de Siria, en
concreto para la ciudad de Alepo en el siglo XVlll, en la época anterior a la
modernización, que bien puede entenderse corno el patrón general para otras urbes
sirias, véase: Abraham Marcus, The Middle East on the Eve o/ Modernity. Aleppo in
the Eighteenlh Century, Columbia University Press, New York, 1989, passim, en
especial pp.121-218. Véase también: Galvani, [raq y Siria, passím, en especial
pp.81-98. Quintana, "Etnicidad y clase", pp.610-61 J.
46

Wafa, 23 de mayo de 1976. Véanse también: AI-Nahar, 24 de mayo de 1976. AINahar, 26 de mayo de 1976. Wafa , 29 de mayo de 1976. Wafa, 2 de junio de 1976.
También: Marín Guzmán, La Guerra Civil en el Líbano pp.278-282.

58

'Abd Allah, The /slamic Struggle in Syria, pp.70-73. Hinnebusch "Syria", p.5254. Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (11), p.128. Vé&lt;!se también: Marín Guzmán,
El fundamentalismo islámico, p.267.

59

41

Para mayor infonnación véase: Lawson, "Social Basis of tlle t-fama Revolt",
pp.24-27. Véanse también: Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (II), passim.
Hinnebusch, " yria", p.50. 'Abd Allah, The /slamic Struggle in Syria, passim, en
especial pp.191-192. Galvani, Iraq y Siria, pp.99-103. Marín Guzmán, El
Fundamentalismo Islámico en el Medio Oriente Contemporáneo, pp.263-264.
48

' Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria, pp.103-107. Véase también: Marín
Guzmán, Elfundamentalismo islámico, p. 264 .

AI-Nadhir, 29 de abril de 1980, pp.7-10 . Véanse también: Batatu," yria's Muslim
Brethren", (11), passim, en especial p.129. De~mejian Islam in Revolution, p.109.
También: Marln Guzmán, El Islam : Ideología e Historia, p.89. Para más
información véase la versión de los al-lkhwan al-Muslimun de estos acontecimientos
en: Al-Nadhir, No. 16, 29 de abril de 1980, pp.7-10. También: Al-Nadhir, No. 17, 25
de mayo de 1980, pp.26-27 .

60

61

49

Véanse: AI-Nadhir, 8 de febrero de 1976. AI-Nadhir 7 de abril de 1980. nmbién :
466

Véase por ejemplo: Sa' id Hawwa, Al-Madkhal /la Da 'wal a/-f/(hwan al-Muslimin,

passim.

467

1¡

�62

Para mayor información véanse: 'Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria,
pp.107-128. Hinnebusch, "Syria", p.45. Al-/khwan a/-Muslimun, Vol. 111, 1985,
pp.37-48, citado por Hinnebusch, "Syria", p.45. Marín Guzmán, Elfundamentalismo
islámico, passim, en especial pp.269-270. Para más información sobre el Frente
Islámico en Siria (AI-Jabha al-lslamiyya ji Suriya) véase: Bayan al-Thawraf allslamiyya fi Suriya wa Minhajuha, 9 de noviembre de 1980, passim, en especial
pp.10-12. También: Al-Nadhir, 21 de marzo de 1981, passim.

AI-Nadhir, el órgano informativo de los Hermanos Musulmanes en Siria en 1979
publicó muchos artículos en defensa del Ayatullah Khumayni y de elogio por el
triunfo de la Revolución Islámica en Irán. Véase por ejemplo: AI-Nadhir, 5 de
noviembre de 1979. También: Al-Nadhir. 20 de noviembre de 1979. En algunos de
esos artículos advertían a Hafiz ,al-Asad que lo que había ocurrido al Shah en Irán
podía también acontecerle a él en Siria. Para más detalles véase también : Marín
Guzmán, Elfundamenta/ismo islámico, passim, en especial pp.246-247.

63 • Abd

77

Allah, The lslamic Struggle in Syria, pp.84-86 y p.119. Alasdair Drysdale,
"The Asad Regime and its Troubles", en MERIP Reports, Vol. 12, No. 9 1982,
passim. También: Dekmej ian, Islam in Revolution, p. l 09.

64

Batatu, "Syria's Muslim Brethren" (11), p.130.

Véase: Al-Nadhir, 1 de abril de 1980, citado por ' Abd Allah, The lslamic Struggle
in Syria, p.109.

6s

Para más información véase: Al-Nadhir, 21 de marzo de 1981. ' Abd Allah, The
lslamic Struggle in Syria, pp.1 18 ss.

66

67

Dekmejian, Islam in Revolution, p.116. Para más información véase también: AlNadhir, junio de 1982, p.32 . Judith Perera, "The Shifting Fortunes of Syria's Muslim
Brothers'', en The Middle East, Mayo de 1983, pp.25-28 . Véase también:

Hinnebusch, "Syria", p.45. Al respecto escribió: "He objected to the alliance Sa'ad
al-Din was forming with Iraq, a secular regime fighting the world's only Islamic
republic, the U.S. contacts, which, he charged, dernonstrated complacency coward
imperialism." Véase también: 'Abd Allah The lslamic·s,,-uggle in Syria, passim en
especial pp. 181- 184.
78

Nikola B. Schahgaldian, "Sectarian Politics and the lc;lamic Challenge in Syria",
en MiddleEast lnsight, Vol. IV, No. 2, Junio/Julio, 1985, p.28. Dekmejian, Islam in
Revolution, p.118.

Kramer "Syria's · alawis and shi' ism", passim, en especial p.246. Dekmej ian,

Islam in Revolution, p. l 08.
68

16

79

Véanse: AI-Watan al- 'Arabi, 27 de mayo, 3 de junio y 1Ode junio de 1988, citado
por Oekmejian, Islam in Revo/ution, p.118 y p.258.

Kramer, "Syria's 'alawis and shi' ism", passim, en especial p.247.

Dekmejian, Islam in Revolution pp.112-113, cita la misma información contenida
en Hinnebusch, "~yria", p.48. Véase también: Batatu, "Syria's Muslim Brethren",
(II), p.129.

69

70

Dekmejian, Islam in Revo/ution, pp. l 12-113. Batatu, "Syria's Muslim Brethren",
()), p.20, también : Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (11), p.129.
Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (II) p.129. Véanse también: ' Abd Allah, The
/slamic Struggle in Syria, passim, en especial pp. l 07-108. Marín Guzmán, El
fundamentalismo islámico, passim, en especial pp.241-245 .
71

72

Dekmejian, Islam in Revolution, p.117. · Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria
pp.123-128. Batatu, ''Syria's Muslim Brethren", (1), p.20. También: Batatu, "Syria's
Muslim Brethren", (11), p.129. Hinnebusch, "Syria", p.44.

n Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (11) p.115. Para más detalles véase: Marln
Guzmán, El fundamentalismo islámico, pp.245 ss.
74

Batatu, "Syría's Muslim Brethren", (1 1) p.116 y también p.120.

7~

Para más información véase: Hinnebusch, "Syria", p.51.
468

469

�EL CULTO A LAS ÁNIMAS DEL PURGATORIO:
UNA DEVOCIÓN QUE NO MUERE
• Liliana De Ita Rubioi
Docente del Colegio de Sociología
Facultad de Filosofia y Letras - UANL
Presento a continuación algunas reflexiones que son producto del
trabajo de investigación documental, análisis· de los elementos que
intervienen en el culto a las benditas ánimas dél santo purgatorio y propuesta
de interpretación filosófica acerca de los mismos. La perspectiva de la
investigación realizada ha sido originalmente la de la filosofía de la religión
inserta en el espacio más amplio de una filosofía de la cultura; sin embargo,
en el presente artículo he retomado algunos de los aspectos del culto que
considero relevantes para los estudiosos de los hechos sociales y
humanidades por razones de su vigencia, de su extensión y por ser una
práctica muy antigua que ha conservado sus elementos originales como
esenciales, aunque se actualiza en la experiencia cotidiana y cerrada de los
sujetos que la realizan.
A pesar de que el culto aparenta estar semiolvidado, en la vida
cotidiana es practicado por una gran cantidad de creyentes de diversos
sectores poblacionales, en sus espacios domésticos, por lo que considero que
es un culto subyacente. Analizar los aspectos que supone la práctica de esta
devoción en los ámbitos de la vida fam il iar nos acerca a una sociología de la
vida cotidiana, ya que la creencia se prolonga en acciones individuales en
primera instancia, pero que atañen al comportamiento humano en sociedad,
en su relación con los demás.
El estudio de la rel igión resulta de gran consideración y relevancia para
los interesados en 'los acontecimientos sociales y en ,las humanidades, porque
analiza un hecho universal: la creencia religiosa; y permite al mismo tiempo
el acercamiento a los aspectos psicológicos individuales y colectivos t¡ue
ellas entrañan.
Ambas dimensiones de la religiosidad: individual y colectiva, son de
gran importancia para el estudio de las culturas, ya que aportan información
sobre un ámbito relacionado con la experiencia humana u,niversal.
Según la opinión de diversos estudiosos de la religión, a lo largo de
todas las épocas, desde la prehistoria hasta nues_t:ros días; los seres humanos
han experimentado la "presencia" y proximidad de lo sagrado, que es
471

�concebido como una instancia superior que se sustrae a la razón, invisible,
omnipotente, misteriosa y majestuosa que les provoca asombro y temor a un
tiempo y genera -como reflejo en el estado de ánimo individual- eJ
''sentimiento de criatura". Afirma Rudolf Otto que dicho sentimiento "es un
efecto subjetivo que produce en la disposición de ánimo un objeto externo; el
sentimiento de criatura es el sentimiento de dependencia que se reconoce y
da cuenta de sí mismo, es decir sentimiento de la criatura que se hunde y se
anega en su propia nada y desaparece frente a aquel que está sobre todas las
criaturas." 2
Movidos por ese sentimiento de dependencia y por la mezcla de temor
y admiración que les inspira esa presencia inefable, los seres humanos
establecen con ella un pacto para conjurarla, a través de la constitución de un
sistema religioso y de la serie de creencias y prácticas que conllevan, según
los diversos procesos establecidos culturalmente.
1

Tnnumerables manifestaciones de la religiosidad nos han sido legadas
por las diversas culturas que han poblado la humanidad, lo que ha conducido
a los especialistas en el ámbito, a sostener que no hay una organización
social que no cuente con un sistema religioso; he aquí, por lo tanto, un
aspecto esencial a considerar en el análisis de todo sistema social.
La religión es una práctica universal y acompaña a la humanidad desde
sus orígenes. Uno de los más importantes sociólogos que tocan el tema de la
religión, Emilio Durkheim, sostiene que los primeros sistemas de
representación que los seres humanos se han hecho del mundo y de sí
mismos son de origen religioso y constituyen, además, una cosmovisión .
Deduce este pensador la formación de todo conocimiento y filosofía a partir
de la religión que ha contribuido, según su opinión, a conformar la. esencia
del espíritu humano. 3 . A pesar de que hoy en día muchas personas pueden
estar en desacuerdo con los sistemas, creencias religiosas y aun con la
posibilidad de existencia de lo sagrado, la presencia y manifestación de la
religiosidad en todos los pueblos constituye un hecho insoslayable, cuya
exploración es de gran trascendencia y vigencia.
Formando parte del sistema religioso católico se encuentra un culto que
ha sido poco estudiado -a pesar de su amplia extensión geográfica y de
haberse preservado prolongadamente en el tiempo: el culto católico ' a las
benditas ánimas del santo Purgatorio." Este culto nos permite analizar el
conjunto de prescripciones morales, sociales y económicas que le subyacen,
las cuales regulan la conducta individual y colectiva de millones de personas
creyentes y se anteponen incluso, a las normas sociales en la determinación
de los actos humanos, aunque generalmente hay concordancia entre ambos.
Por las condiciones de intimidad en las que el culto se practica, se ha
472

mantenido como algo marginal con respecto a otros eventos centrales para el
catolicismo y, por lo tanto, también ha sido poco estudiado.
En nuestro país actualmente se practica, la "devoción o cu)to a las
benditas ánimas del santo Purgatorio" en diversos sectores geográficos y
poblacionaJes, caracterizándose su celebración por realizarse en forma más
personal y familiar que masiva o colectiva. El acercamiento al culto permite
a los estudiosos ingresar en una esfera de la religión que se desarrolla en
forma paralela a la propuesta eclesiástica oficial, ya que se desenvuelve
fundamentalmente en los espacios domésticos, íntimos y cotidianos que
marcan su práctica con elementos de una vivencia y elaboración muy
personalizados, así como con una fuerte carga cultural y emocional. Las
características antes citadas nos han llevado a ubi.car esta devoción como
parte de la religiosidad popular, entendiendo por creencia popular: " ... la
relación que tienen las masas con una religión superior y más universal, que
comprenden y practican sólo en parte y deforman en cierta medida,
mezclándola con un patrimonio religioso ancestral." 4
A través del análisis de esta expresión de la religiosidad popular es
posible estudiar algunas de las creencias religiosas más arraigadas entre la
población católica, en el ámbito mundial y nacional, las cuales tienen
implicaciones morales directas en la vida cotidiana de sus practicantes.
Partimos entonces de la tesis de que este culto como toda idea religiosa es
parte fundamental de una cosmovisión y particularmente una guía de
comportamiento en vida para garantizar la salvación d.c-1alma; pero al mismo
tiempo, esta devoción supone relaciones cotidianas a través de actos rituales
entre el ferviente y lo sagrado, las cuales se velan por mantener, ya que
suponen beneficios para todos los participantes .. Los beneficios para el
practicante consisten en apoyo en las necesidades y problemas cotidianos de
índole emociona!', económico y relacionados con el aspecto de la salud y la
integridad física y moral , principalmente; al ánima que es invocada como
mediadora entre el orante y la divinidad se le ofrece a su vez la intercesióndel orante con ruegos y súplicas a favor del perdón de sus pecados y la
remisión de sus penas, lo que implica una estancia más breve en el lugar de
la expiación · para la Iglesia este sistema de intercambio de favores reporta
beneficios de índole económico, así como el fortalecimiento de uno de sus
dogmas principales: la existencia del ánima y del purgatorio.
El culto a las ánimas del Purgatorio es considerado · parte de la
religiosidad popular debido a que surge como respuesta a las necesidades de
salvación para una gran cantidad de población que de otra manera, debido a
sus faltas cotidianas, se encuentra lejos de la santidad que se -requiere como
condición de acceso al cielo inmediatamente después de la muerte, ya que
carece de los medios económicos, por ejemplo, para lucrar indulgencias. Con
473

�11!11

relación a las expresiones de la religiosidad popular, anuel Mandianes
e presa: ' ...la religión del pueblo servía de articulación entre el aquí y el má
allá entre la vida ocia! y espiritual de la comunidad s y la nece idad que la
comunidad siente de relacione con los muerto ." 5 Es precisamente una d
las funcione del culto que analizamos la de restablecer el vínculo entre el
mundo de lo vivo que se define como el e pacio de lo profano y el mundo
de lo muertos, de lo agrado, que el ámbito de la di inidad.
Por 'religio idad popular' compr nde, ademá una gran cantidad de
estudio o de la religión a la r alidad d complejas y ariadas
reelaboraciones que el contacto entre diversas tradicione culturale ha
permitid y que e refiere a lo procesos de contacto, fu ión e inclu o
elimina ión entr las práctica religiosa aportada por cada tradición· para el
caso del catolici mo me icano, que es la religión oficial" de nuestro país y
el fundamento d I culto que e tudiamo se reconocen influencias africanas
asiática europea
americanas prehi pánicas en las creencias religiosa
actuale . iguiendo el mismo orden de ideas, creemos qu : el término
catolic1 mo popular es útil para studiar medios urb no o camp sino
mestiz '. 6 en los que e lleva a cabo el culto m ncionado. La devoción a la
ánima en tanto e presión de la religio idad popular muestra cierta
caracterí tica que e atribuyen a este cipo de r ncia : por principio el culto
e tran mite por medio del proceso de ocialización que realiza la familia y
forma parte del acervo cultural de un grupo determinado· se con truye sobr
una i ión que considera que lo sagrado se manifiesta d forma inmediata a
la factualidad humana por lo que se inserta directamente en la ida
cotidiana· con tituye un grup d creencias sincr 'tica ya que -como se ha
mencionado- r interpretan el si tema religio o oficial y cambian su
significado de acuerdo con la experiencia cultural del grupo e inclu o
individual, como creencia, e basa n relato de tipo mítico cuya veracidad
no e pr cisamente lo importante. ya que el mito narra ¡gniticado má que
ac ntecimientos e una ivencia esencialmente emocional.
La de ación o culto a las ánimas d I Purgatorio urge hace nue
iglos, ntre 1150 y 1200 D , periodo en que Jacques Le Goff -importante
historiador medievalista- ha ituado el urgímiento ofic1a1·• de la creencia en
el Purgatorio en la e catología 7 católica. A pe ar d que e te culto preci o
pueda datar e en el siglo doce de nue tra era la creencia en un principio d
vida que anima al cuerpo y es independi nte de él y superior a los seres
humanos ubyace a todas la religiones y e desarrolla como parte de sus
creencias desde los orígenes de la humanidad, de tal forma que ha sido
consid rada como la idea filosófica primera. Toda las religione , desd la
má incipientes por su organización hasta las má complejas, part n de la
convicción en la exi tencia de dicho principio ital y le atribu en
determinadas características propi dade y facultades particulare &gt;
474

superiores, algunas de las cuales tienen un sentl
culturas.

O

común

entre diversas

Son los atrib~tos que se confieren a las en. ades anímicas tos que
conducen a con~eb1rlas _orno inmortales y uperio s, condiciones sobre la
cuale~ se fundame_nta el mter ·s en lo que ucede l pués de la muerte. Anle
la fi~itud Y frugalidad_ de su exi tencia, los seres h manos han desarrollado
un sistema de creenc_1as escatológica , entre las uale podemo situar el
culto_ que ahora e tud1~mos. Queda fuera del pres 'hte artículo el estudio de
la diferentes
· ·
d'
1 concepct0nes y denominacione de 1·a ent'idad es a111m1cas
en
,versas cu ~~ra , ya que representa un extenso y p fundo trabajo de análi 1
Y comparac1on_ ~~e nos aleja de nue tra di qui iciones. os ceñiremo
ent?nces al analts1s de la concepción católica respecto al alma humana q '
esta en el trasfondo de la devoción que nos mueve; la reflexión.
' ue
El . 'ánima , qu~ es el nombre con el que se denomina al alma en el
purgato_no posee un tipo de realidad compleja y compue ta ya que e t L
~~e~:c1a corpóre~ ~?mo espiritual. ~a pa~e espiritua, está aún relaciona:an a~
~ en que 1 _10, con el que tiene mtercambios se nutre de materias
corp~~eas emanaciones de la sangre y el aire que respira. o ob tante su
· eternamente·
drelac1on
· con
d el cuerpo. el alma puede separarse de· '"..it y v·1v1r
espues e la muerte . ~ realiza dicha separación y el alma atraviesa ui~
proces~ ?e tran formac1on a través de la purificación que logra la lib
··
del espmtu.
erac1on
. En el ánima se conden an los actos morale , debido a que en ella
residen_la voluntad la razón y los afectos e la equipara a la conciencia se
la cons1der_a el sustrato de la personalidad · asimismo dado que en ella resfden
la~ sensac1?n_es, experimenta el dolor y el placer. Los atributos que se
asignan_ al anima ha~ det~rminado que sea la instan~ia sobre la cual recaen
los cas_t1gos Y la_ pen1tenc1a, para que pueda experimentar sufrimiento dol
ang~s_t~a Y dema estados de ánimo por medio de ' ios cuales se efe~túa 01~
rem1s1on de los daño ocasionados y a través de lo cuales es purificada. Por
el pecado ~: ha m_anchado el alma y extinguido su vida y por ello la
transformac1on requiere actuar directamente sobre eJla.
h
Tomando en cuenta que el _pecado es un acto .deliberado de la voluntad
umana que s~ re~la contra Dios, la restitución de la relación requiere la
toma de_ c?nc1enc1a por parte del pecador que se manifiesta mediante el
arrepen!1,m1ento res~ecto de sus culpas y la penitencia que implica
aceptac1on de las mismas y dolor por haberlas cometido De Jo a t ·
deduce
·
enor de
se
. q_ue 1a pos1·b·t·d
1 1 ad del perdón de los pecados se finca
en lantoma
conc1en~1a,_ por parte del pecador, respecto de las faltas cometidas y en el
arrepent1m1ento respecto de la mismas. Finalmente, el sacramento de la
475

�1

Penitencia comporta "satisfacción": liberado del pecado, el pecador debe
reparar sus pecados: debe "satisfacer" de manera apropiada o "expiarº sus
pecados. Esta satisfacción se llama también "penitencia".
La necesidad de los ritos de purificación es concebida en todas las
rt':ligiones como una condición para salvaguardar el orden cósmico y divino,
para mantener separados los atributos del mundo de lo sagrado respecto de
los del mundo profano, ya que la mezcla los disolvería. En el catolicismo, al
igual que en otras religiones, se establece la necesidad de un rito de
purificación antes de que las almas impuras puedan presentarse ante la
divinidad, considerando que el pecado mancha el alma y constituye, además,
un desequilibrio en el orden de !a justicia y una ruptura de la relación con
Dios con motivo de actos de rebelión voluntaria del ser humano en su
cont;a por lo que sutone una enemistad con él. El purgatorio, desde sus
orígenes, se concibe como un "lugar" para la maduración del alma antes de
presentarse con su creador, como una segunda oportunidad para enmendar
las acciones equivocadas que le atan a lo material, a los afectos y pasiones y
le impiden liberarse tr1nsformada en espíritu.
l

Jacques Le Goff sostiene en su estudio sobre el surg11niento del
purgatorio, que en el intervalo de los siglos ll al IV DC, los principales
padres de la Iglesia católica reflexionaron en torno al destino del alma entre
el juicio individual y el juicio final; y dado que mediab:a un tiempo entre
ambos, propusieron la existencia de un "lugar": locus intermedio al cielo y al
infierno en el que se purifican las almas de aquellos que mueren en gracia
por haber sido bautizados, pero que en vida cometieron faltas, las cuales no
son graves síno cotidianas y comunes a los seres humanos y de las que se han
arrepentido sin que aún terminen de satisfacer los daños ocasionados. De
estas reflexiones surge la tesis acerca de la existencia del purgatorio:
purgatorium como un "tercer lugar" en la geografía del más allá, en la
escatología católica, no siendo ni el cielo ni el infierno. El surgimiento del
purgatorio causó la división entre las iglesias cristianas de oriente y
occidente, ya que según los representantes de la primera, no hay mención de
un lugar" tal en !as Sagradas Escrituras, además de que dicha creencia se
opone a la esencia del cristianismo que postula que el sacrificio de Cristo
restablece por sí mismo el lazo roto al constituir el perdón de los pecados.
La tesis citada que destaca el sacrificio de Cristo, se n1antiene esencial
a la religión protestante que por lo mismo no concibe la posibilidad de
existencia del purgatorio. Por su parte, la iglesia de occidente, hoy Iglesia
católica retoma un pasaje bíblico del Antiguo Testamento contenido en el
segundo libro de los Macabeos, el cual hace referencia a la conveniencia de
orar por los difuntos, y lo interpreta como la posibilidad de la existencia de
una segunda oportunidad para las almas, la cual es localizada en un lugar

476

determinado en el que se efectúa la purificación de los pecados después de la
muerte. La interpretación que han realizado los representantes de la Iglesia
católica basa su tesis en la argumentación de que si no existiera una segunda
oportunidad para las almas de los difuntos, no tendría ningún caso orar por
ellos.
Pese al desacuerdo de fondo en la interpretación de las Sagradas
Escrituras, después de largo tiempo y vacilaciones, la creencia en el
purgatorio es "oficializada" en el siglo XII DC e impulsada por parte del
papado. El Concilio de Trento sostiene que el purgatorio existe y la iglesia
puede interceder a favor de quienes se encuentran en él; por su parte ·el
Concilio Vaticano ll sostiene que la Iglesia, al tener perfecta conciencia de la
comunión que reina en todo el cuerpo místico de Jesucristo, es decir, entre
toda la comunidad de cristianos ya desde los primeros tiempos, guardó con
gran piedad la memoria de ·los difuntos y ofreció sufragios por ellos, porque:
"santo y saludable es el pensamiento de orar por los difuntos para que
queden libres de sus pecados". 8 Podemos inferir de estas argumentaciones el
origen del culto a las ánimas del purgatorio y e.l posterior desarrollo e
inclusión de los elementos que en él participan.
La noción de culto actual se deriva del término griego Téréo, que se
relaciona con los significados de cumplir, guardar y observar. El significado
predominante de la noción de culto es de observancia religiosa ya sea de los
preceptos divinos o de las enseñanzas de la sabiduría. En sentido figurado, el
culto significa la observancia de la ley, de los mandamientos o de la
tradición: los valores espirituales, doctrinas, costumbres y sabiduría, entre
otros.
Partiendo del hecho de que lo que el ser humano toma bajo su custodia
y observación es aquello que le es valioso, se infiere que le es imprescindible
mantener un contacto con las ánimas del purgatorio en tanto instancias
mediadoras entre lo sagrado y lo profano, debido a su misma condición y
estado. Las ánimas se eneuentran en un ' lugar" intermedio entre la tierra y el
cielo, entre lo profano y lo sagrado; son estancias sustanciales que tienen
padecimientos necesidades y sentimientos que las afectan y, al mismo
tiempo, son espirituales superiores e inmortales, ya que participan de lo
sagrado y pueden comunicarlo al observante de la devoción. Debido a sus
atributos, las ánimas del purgatorio son sentidas en estrecha cercanía con la
vida doméstica del ferviente, quien tiene presentes los sufrimientos que ellas
mismas experimentaron en vida y que continúan padeciendo en el más allá y
considera que por ese motivo pueden comprenderlo y apoyarlo más
directamente intercediendo ante la divinidad de la ,·eual se encuentran más
próximas ya que moran en un lugar santo.
477

�Las visiones, testimonios y representaciones del purgatorio muestran a
las ánimas envueltas en un terrible fuego que arde pero no consume Yque las
hace padecer un grande e incesante dolor. Es el fuego un~ de l_os sí~bolos
primordiales en la iconografía católica del pur~ato~!~;. s1m?ol1za la
destrucción de las fuerzas del mal a través de la punficac1on; as1 como la
regeneración, es considerado agente de transformación, ya qu_e todas las
cosas nacen de él y a él vuelven. Este elemento al estar asociado con lo
enercrético puede simbolizar la pasión animal o la espfritualidad: por ello
aplic~do al purgatorio, parece representar tanto la puri_fic_ación respec~~ de las
pasiones humanas para librarse de ellas, como el surg1m1ento ~el e9spmtu que
es la entidad que se ha regenerado. Según Juan Eduardo C1rlot, el fuego
tiene también un sentido de mediador entre formas en desaparición Y formas
en creación, lo que -aplicado al purgatorio- representa la ~esaparición de los
actos morales culposos y también de la mancha que el pecado imprime en el
alma y al mismo tiempo, la creación de una nueva entidad espiritual.
El tiempo en el purgatorio es un tiempo dilatado motivo por el que
cualquier castigo que en él se expía es experimentado como si fuera_ eten~o
por parte de las ánimas: diversos testimonio~ y visiones destaca_n la v1venc1a
que del transcurrir del tiempo tienen las án11nas en el pur~atono, el cu~I es
sentido -insisto- como dilatado como si hubiera transcurrido una eternidad.
En ese sentido es un tiempo que fluctúa en relación directa con la intensidad
del castigo y con la di posición del ánimo. La vivencia del tiempo en el
purgatorio es parte del castigo, ya que prolonga el sufri'.nien~o. Las oraciones
e invocaciones a favor de la ánimas del purgatorio reiteran entre us
peticiones y súplicas por que se acorte el tiempo de sus sufrimientos Y se
apresure el momento en el que irán a reunirse con su creador.
Aplicar la noción de culto a favor de la benditas ánimas del santo
purgatorio tiene también el entido de observar lo que hay ahí de ense1~anza.
aprender a través de sus experiencias en ese lugar para no caer en los m1s1110s
errores. Es ésta una idea esencial a esta devoción, ya que la noción de culto
tiene en sus orígenes también el ignificado de espiar o ~cechar los traspié
de una persona lO_ En este caso la persona que es espiada es un ánima. que
está ahí para ejemplificación, para dar testimonio de la justicia divina ~nte las
faltas cometidas por los seres humanos. La condición de. las ánimas influye
en los creyentes y evita que se comporten de la mi ma manera que ellas lo
hicieran. Es esta perspectiva del culto la que le marca fundamentalmente con
tintes moralizantes. Cuando e espía a otro se conocen sus actos. sus
motivaciones más íntimas y se pueden juzgar también sus aciertos errores;
pero cuando se 'espía' la condición de las ánimas pur~antes. el cuadro es
evidentemente dramático para dejar una huella en quien lo obser a. de
manera que norme su conducta de acuerdo a lo preceptos religioso ..
478

Como todo culto, según sostiene Lothar Coenen, el que se erige a favor
de las ánimas del purgatorio representa también una dependencia para el
observante, ya que se ata con aquello que pretende custodiar y se subordina
al intentar mantenerlo a salvo; así como al cumplir ·con todos sus preceptos,
proceso en el que sacrifica su propia libertad. El devoto de las ánimas del
purgatorio norma su vida y sus actos observando y guardando
fundamentalmente los preceptos religiosos, así como una jerarquía de valores
y reglas de comportamiento establecidos en relac¡ó~ con ellos, ya que de lo
contrario sabe que el castigo le espera irremediablemente. El practicante del
culto a las ánimas se torna dependiente también de los actos ritualizados q~e
se requieren realizar para mantener abierta la relación entre ambos mundos y
para conjurar lo sagrado.
Diversos elementos rituales part1c1pan en la pevoción a las ánimas
desde el origen del culto y ellos mismos conllevan una función moralizante
al constituir un conjunto de prescripciones para la vida cotidiana. En este
culto intervienen elementos que denominaremós "oficiales" por ser
propuestas emitidas directamente por la institución eclesiástica católica y
elementos populares, es decir, que surgen de las necesidades, intereses y
vivencias del propio sector de creyentes practicantes. Los elementos
populares son, entonces, las expresiones e interpretaciones del culto oficial,
de acuerdo con vivencias más personales que realizan los devotos, con su
experiencia interna de ferviente emoción vinculada a su realidad cotidiana.
El culto oficial a las benditas ánimas del Santo purgatorio crea sus
propios aspectos normativos morales y sociales, sobre los que descansan y
establecen también aspectos económicos que son relevantes, los cuales se
intersectan con las creencias religiosas, La Iglesia católica propone que
todos los miembros de la comunidad que se encuentren en gracia los cuales
son considerados miembros del cuerpo místico de Cristo, pueden apoyarse
unos a otros para· alcanzar la gloria, por lo que el culto se erige como un
sistema de intermediación e intercambio de "favores" entre las ánimas y los
seres humanos, que se denomina "la comunión de los santos." Este sistema
de intercambio está soportado por un entramado tejido por los sufragios, las
indulgencias, las misas, las testas y las oraciones, principalmente, que son los
medios propuestos por la Iglesia para interceder por tas ánimas. y que en su
mayoría comportan un considerable aspecto económico.
Por "sufragios" se entiende la realización de todo tipo de obras
virtuosas que los seres humanos ofrecen a favor de la salvación de las ánimas
del purgatorio, sea por todas ellas o por algunas en especial, aunque de
cualquier manera el beneficio es extensivo a la totalidad. La aplicación de los
sufragios para aminorar los sufrimientos de las ánimas en expiación es
justificada por la Iglesia con base en la tesis de que, al formar parte los seres

479

�humanos con sus almas del mismo cuerpo místico que ellas, se establece una
comunión entre todos los miembros, que permite que los actos ofrecidos sean
extensivos y benéficos al cuerpo en su conjunto. Debido a que las ánimas en
el purgatorio se encuentran ya imposibilitadas para hacer algo por su propio
beneficio, es muy necesario ayudarlas a través de sufragios, o sea, con
nuestros méritos de conveniencia, nuestras oraciones, obras satisfactorias,
limosnas, lucrando indulgencias y sobre todo, mediante el Sacrificio de la
Eucaristía o ceremonia de la Misa.

.

''

La Iglesia Católica sostiene también que ayudamos a los difuntos con
muchos actos de virtud en el transcurso del día, con una señal de la cruz, con
una limosna, con una contrariedad aceptada, con una tentación vencida por
amor, con sacrificios y obras de caridad. Con lo anterior se instituye la
costumbre de realizar obras satisfactorias y orar por aquellos que amamos y a
quienes podemos favorecer. Debemos amar a todas las almas que son nuestro
prójimo, desde luego; nuestra condición humana nos aproxima a aquellas que
son de nuestra misma familia terrena, con las que tenemos deberes especiales
de caridad, tanto más cuanto que esas almas dolientes no pueden hacer nada
por sí mismas; no pueden ya ni merecer, ni satisfacer, ni recibir los
sacramentos, ni ganar indulgencias si no lo hicieron en vida· no pueden más
que aceptar y ofrecer sus sufrimientos. La misma Iglesia propone el sacrificio
de la misa como un medio fundamental para la remisión de las penas; en
todas las celebraciones hace orar a los participantes por las ánimas y aplica
sobre ellas los méritos de Cristo y de los Santos a través de las indulgencias.
La Iglesia Católica esgrime en apoyo de este culto que Dios acepta
todos los actos sobrenaturales que se elevan hacia él; acepta el sufrimiento de
estas almas que no pueden ya hacer nada por sí mismas y recompensa a los
practicantes del culto también por su caridad; de esta manera podrán apreciar
cada vez mejor el valor de la vida presente el vacío de las cosas terrenas, la
gravedad del pecado, la necesidad de reparación el valor del sacrificio de
Cristo en la cruz y de la Misa. Sostiene la institución eclesiástica que Dios se
complace en recompensar hasta los más pequeños serviciQS de los devotos de
las ánimas. Además, las almas del purgatorio beneficiadas, tras su
liberación, no dejarán, por gratitud de ayudar a sus intercesores; más aún,
antes de su liberación, ruegan por sus bienhechores ya .que sin exclusión
practican efectivamente la caridad y toman como un deber especial el rogar
por aquellos de sus familiares que quedaron en la tierra.
Otro de los elementos del culto son las Indulgencias: la Iglesia católica
ofrece indulgencias para las ánimas del purgatorio en virtud del poder de atar
y desatar que Jesús le concedió; mediante la indulgencia que se concede en
vida al pecador arrepentido, queda reparada la pena tempornl por los pecados
que ya fueron perdonados; por ello quien ha ganado una :ndulgencia plenaria
480

está preparad@ para entrar inmediatamente en el Cielo sin tener que pasar por
el purgatorio. Si esa indulgencia se le aplica a un alma del purgatorio, ésta
queda liberada en el acto de sus penas, ya que la indulgencia hace efectivo el
sacrificio de Cristo y los actos bondadosos de los santos para que los
cristianos puedan obtener por su misericordia la remisión de las penas
temporales debidas a sus pecados. El sistema de indulgencias marca sus
propias normas de conducta, ya que para merecerlas se requiere cumplir
ciertas condiciones: haberse confesado, haber recibido la comunión
eucarística, estar exento de cualquier afecto al pecado, aun al venial, llevar a
cabo la obra que se especifica y relaciona con la indulgencia, que puede ser
una peregrinación, visitar durante un tiempo conveniente a personas en
dificultades: enfermos,
pns1oneros,
ancianos y discapacitados,
principalmente; así como rezar por las intenciones del Papa.
Durante el siglo XVIII asociado al culto a las ánimas del purgatori o
surge entre la población de nuestro país, una costumbre impulsada también
por la lglesia a favor de la salvación de las almas . Algunas personas en vida
se preocupan por el destino postrero de su alma, así como la de sus familiares
y como forma de garantizar su salvación realizan legados piadosos o testas
por medio de las cuales ceden algunos de sus bienes muebles, inmuebles y
dinero principalmente, a la Iglesia a cambio de que después de su muerte se
realicen misas y oraciones a favor del descanso de su alma. En los legados es
posible apreciar las consideraciones que los testantes incluyen como
justificación del acto, las cuales exponen motivos personales asociados con
las propias creencias escatológicas.
El trabajo Qe investigación en el que se han sustentado las presentes
reflexiones se centró primordialmente en el análisis y la interpretación de la
oración en el culto, considerando que es uno de los elementos que se
conserva más activo en sus dos manifestaciones: oficial y doméstica, y sobre
todo porque ocupa la parte esencial del mismo, ya que la oración es estimada
como la vía pri vilegiada para el perdón de los pecados, tanto del orante como
de las ánimas, cuyo sufrimiento mitiga y acorta . Dado que el culto popular se
transmite por tradición oral de una generación a otra, el análisis de las
oraciones nos coloca en la esencia de las creencias religiosas involucradas y
de la experiencia personal compartida socialmente respecto a las mismas. A
través -del análisis de la oración se pueden derivar los preceptos de vida
fundamentales para el creyente ya que funcionan como narraciones de la
ca ída en pecado que mueven a la reflexión, invocaciones, conjuros y súplicas
a las entidades espirituales y, en ellas, se ofrecen también recomendaciones
para una buena conducta.
La trascendencia de la orac1on para este culto radica -según mi
interpretación de Van Deer Leeuw- en el aspecto mágico, poderoso y creador
481

�que adquiere la palabra del hombre pronunciada en el terreno de su relación
con Dios, con lo sagrado. Afirma este filósofo que no pueden separarse la
palabra potente y la plegaria que es un encantamiento· de aquí que los
nombres sean lo principal en la oración. Por medio de su palabra el ser
humano conjura a la divinidad y realiza los actos que nombra; por ello al
o_rar, el devoto de las ánimas materializa la realidad que desea y aplica sobre
ellas los beneficios de lo símbolos que invoca de la divinidad a la que a!
mismo tiempo compromete, con apoyo de ofrendas a manifestar e a
presencializarse. Para Van Der Leeuw, en la oración mágica la realidad es
sustituida o corregida por la palabra· un uce o mítico queda actualizado por
el poder de la fórmula n el sentido literal y se hace fructífero; se transforma
una realidad desagradable introduciendo una mejor, lo que · s posible debido
al poder creador de la palabra. En las oraciones que se expresan en el culto a
la ánimas bendita del purgatorio, se habla de perdón intentando con el
decir crear una realidad diferente para las ánimas en pena. Los símbolos que
se pronuncian describen la relación del ser humano con lo sagrado y la
realizan en la experiencia para que el nexo se restablezca se actualice.
Por otra parte la oración o sentencia acarrea el restablecimiento de la
relación entre Dios y los eres humanos: ' Dio y el hombre sostienen una
íntima conversación. Pero la oración sigue siendo siempre repuesta; el habla
de Dios se une a la palabra del hombre la petición a la concesión.' 11
Asimismo, para Bernhard Welte la oración tiene fines utilitari tas por su
esencia relacional· la oración permite el restablecimiento del vínculo entre el
ser humano y la divinidad, roto por el pecado; es por ello que forman parte
esencial del culto que implora por respuestas, por intercesiones por apoyo en
las necesidade y alivio en los sufrimientos.

emocional del creyente, sino que conllevan una serie de prácticas y acciones
que_ realiz~m e~ ~u vida cotidiana y que tienen, además de repercusiones
sociales e 1deolog1cas, efectos económicos.
A pesar de que la Iglesia Católica ha sido ampliamente criticada por
mantener la creencia en el purgatorio y, sobre todo, debido a los caudalosos
beneficios ec~nómicos que le ha reportado, dicha creencia se mantiene y los
devot~s _se SUJ~tan a ~u~ preceptos y a las prescripciones que ellos implican
para v1v1r su vida cot1d1ana. Quedan fuera de este. artículo una gran cantidad
de temas relacionados con la devoción que aquí analizamos, ya que el culto
es complejo y ha sido analizado con apoyo de diversas disciplinas· de e ta
manera hemos logrado obtener una vasta información. En todo caso, sepa el
lector que se ha reaJizado una selección de los aspectos que se consideraron
de mayor interés y relevancia para el análisis social de esta práctica.

ota bibliográficas
1

Docente del Colegio de Socio!ogia de la Universidad Autónoma de Nuevo León
cuenta con estudios de Licenciatura en Pedagogía en 1~ Universidad Nacionai
Autónoma de México y Maestría en Filosofia de la Cultura en la Universidad
Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
2

OITO, Rudolf. Lo Santo: lo racional y lo irracional en la idea de dios. p. 19.

3

DURKHEIM, Émile. Las formas elementales de la vida religiosa. Introducción.

4

POBL~TE, Renato. P.S.J. "Religión de masa, religión de élite" en Documentos del

CElAM. p. 124.

Para el practicante del culto la oración es vi ida como el aspecto que
entraña una plena y directa relación con Dios, además de que está más a su
alcance, ya que puede realizarla él mismo sin necesidad de hacer intervenir a
los representantes de la institución eclesiástica· la oración es el poder que
ejercita el devoto en la intimidad para conjurar a la divinidad, para hacerle un
'pedido" o súplica, por lo que ocupa un espacio importante dentro de u
actividades cotidianas y llama nuestra atención. Analizar las fórmulas en las
oraciones nos lleva a obtener una guía para el buen comportamiento en vida a
fin de evitar el purgatorio y también una guía para que ayudemos a !as
ánimas, que ya han ingresado a él a salir con mayor rapidez.
Hasta aquí he presentado en forma breve algunos de dichos elementos
del culto que se relacionan con las costumbres o comportamientos de los
seres humanos en sociedad. Hemos analizado algunas particularidades del
sistema de intercambio que implica esta devoción que consideramo de
interés, ya. que no se limitan al ámbito de la vivencia individual íntima y
482

s MANDIA ES Castro, Manuel. La religiosidad popular, p. 45.
6

•

MASFERRER Kan, Elio. "Nuevos movimientos y tendencias religiosas en
América Latina" en Religiones: cuestiones teórico-metodológicas. p. 50-51.

~ Escatología: r~ma de la teología que trata de las cuatro postrimerías: muerte, juicio,
mfi~mo y g~ona, asf como de los temas afines como el Purgatorio y la segunda
venida de Cristo o Parusía. _Diccionario Ca1ólico. Sagrada Biblia, p. 102.
8

2 Ma. 12, 46.

9

CIRLOT, Juan Eduardo. Diccionario de símbolos, p. 215.

10

COENEN, Lothar, el al. Diccionario teo/óuico
del Nuev,o Te.stame ,, /o, p. 392 .
o
11

''vAN DER LEEUW. Op cit,

p. 413.
483

�WELTE, Bemhard. Filosofia de la religión.
Barcelona, Herder, 1982. 282. pp.

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(Vol. J.) Salamanca, Sígueme, 1930. (Biblioteca de Estudios Bíblicos No.
26).
\
1

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(Trad. de Manuel Silvar y Arturo Rodríguez). Barcelona, Herder, 1993.
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III/1 y IV). (Trad de J. Valiente Malla). Madrid, Ediciones Cristiandad,
1979. 636 pp. 480 pp. y 790 pp. - Tratado de historia de las religiones.
(Trad. de Tomás Segovia). 4ª ed. México, Ed. Era 1981. 462 pp.
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México. Alianza Editorial, 1991 .
POBLETE, Renato. Documentos del CELAM Marco antrqpológico.
POUPARD, Paul. (Dir.) Diccionario de las _religiones. (Trád. de Diorki),
Barcelona, Herder 1987. 1889 pp.
VAN DER LEEUW. Fenomenología de la religión. (Trad. de Ernesto de la
Peña). México, FCE., 1964. 671 pp.

484

485

(Trad. de Raúl Gabas).

�l. ARTE Y COMUNICACIÓ : EL OBJETO E¿ EL TRANSOBJETO

Salvador Aburto Morales
Facultad de Psicología, UANL

" ... el pensamiento no puede funcionar
sin presupuestos metaflsicos.
No todo es perfectamente comprobable,
refutable, verificable. La misma exigencia
de la verificabilidad es metafisica. '
Katya Mandoki, Prosaica 1998.

Entre las preocupaciones actuales de las ciencias del arte, se encuentran
su propia definición y las relaciones epistemológicas que las configuran
como tales, en torno a su objeto de estudio.
uestra propuesta de
aproximación cuenta, de inicio, con un axioma interdisciplinario que precisa
uno de sus multidimensionales campos de estudio: el arte es comunicación.
u fundamentación no es contemporánea en su totalidad, pues sus
1mplícitos se encuentran en muchas de las preguntas y discusiones científicas
que se ha planteado el hombre a lo largo de la historia. Desde los primeros
temas alusivos a las funciones del arte que se registran en la filosofía, hasta
aquellos trabajos en lo específico que mucho después dieron forma a la
estética como ciencia.
os referimos a aquellas teorías del arte que lo abordan en el marco de
sus elementos, recursos y efectos comunicacionales. desde el contexto en
que se genera y todo aquello que lo justifica social y culturalmente.
Al efecto, los absolutos de nuestra cultura occidental suelen tomar eomo
punto de partida las teorías platonianas que le adjudican al arte un papel y
funciones espirituales, es decir en el alma de los hombres. Esas son
consideradas como las teorías antecedentes en la estética occidental, pues en
varias de estas obras se alude a la belleza como un aspecto exclusivo de la
naturaleza de los seres humanos.
Resulta evidente también una primera teoría de-. la comunicación en el
arte, toda vez que la belleza como conveniencia, utilidad o placer, ligada al
amor, a las almas, a la verdad, a la armonía y al bien, surge y cobra vigencra
aún en nuestros días, en el universo de la interacéión simbólica, referida
tanto al mundo de las ideas como a la esfera de los -sentimientos. en cuyas

487

�formas y contenidos, intermedian procesos que •spn estrictamente
comunicacionales.
Aun cuando en aquellos momentos del esplendor griego, el mundo
filosófico del arte se circunscribía prácticamente a sólo algunos géneros de
ras artes escénicas, plásticas y literarias, fue núcleo de sus discusiones el
legendario papel del arte en la reproducción de los deseos y las
preocupaciones del hombre a partir de la realidad común· estimulada por la
naturaleza, atribuyendo a las habilidades en la comunicación, la maestría y el
éxito del artista creador.
La falta de testimonios parece indicar que después no hubo más
espacios filosóficos de libertad para discutir y determinar conceptos sobre el
arte o la belleza, ya que en la cultura occidental los valores estéticos fueron
por mucho tiempo un asunto exclusivo de los grupos y de las instituciones en
el poder; y para convertirse en preocupación científica estético-filosófica
tuvo que reaparecer en el episteme hasta avanzado el siglo XVII.
En los testimonios de las culturas de la Edad Antigua y de la Edad
Media no se manifiesta mucho el interés en los principios y en las funciones
del arte. Sólo durante el Renacimiento se volvieron a d-ar las condiciones
histórico-sociales propicias para revisar aquellas mismas cuestiones que
fueron rescatadas de los ideales grecolatinos, para el establecimiento de
nuevos cánones acordes con las nuevas tendencias en la organización
económica y social.
Sorteando caminos que irían desde las especulaciones favorecidas por la
alquimia, la moral y la fe en la metafisica hasta en su irr.egular sometimiento
a las leyes de la razón y el positivismo, nuevamente aparecerá la sensibilidad
-como un concepto que es básico para las artes- como el principio y fin en la
búsqueda, las reflexiones y las obras de arte. Italia,1 España, Francia,
Inglaterra y Alemania, en Europa, marcarían las pautas del pensamiento
occidental sobre los criterios y las funciones atribuidas al arte.
Sería largo enumerar todos los cambios suscitados en aquellos
momentos, pero es obvio que en Europa, nuevos grupos soc;iles se vieron
favorecidos al activarse ciertos espacios de libertad para el trabajo intelectual
y artístico, y para la lucha de clases. En el marco de dés t.1brimientos como
el del Nuevo Mundo y su colonización, la implementación de otros sistemas
para la acumulación de capitales, los grandes inventos como el de la
máquina de vapor y el de la imprenta, y en general, todas las condiciones
favorables para el despliegue de la industrialización, las revoluciones y las
transformaciones sociales, también incidieron en los campos la interacción
social y del arte.
488

P~a 1_~ cultura de los siglos XVII y :XVTII, las condiciones de la
co.mun1cac1on en el mundo habían cambiado. Se dio por sentado que el arte
era un asunto de las facultades de lo sensible, teniendo como reto dificil de
superar el posible sometimiento de su subjetividad y su carácter inestable a
~as leyes de_ la ra_zón, pero, por fortuna, legitimado como espacio para la
independencia y l_i?ertad, como atributo de la propia capacidad creadora del
homb~~: Aparec10 una sola condición limitante: la crítica de arte.
Parado~1ca~ente, esta condición favorecería la extensión de la cultura y la
comumcac1?n en ~I a_rte con la incorporación de un público participativo
cada vez mas amplio, mteresado y numeroso.
. Por el nuevo .:amino 'independiente" del arte, surgieron muchos
atributos de ~alorac1on como conceptos en torno a :-u objeto de estudio: Jo
bello, lo sens1~le, la contemplación, el goce, el gusto la ficción, etc. siendo a
su vez esas ~1smas pautas las que legitimaron a la crítica y a la historia del
arte como primeras disciplinas estéticas.
J~nto a la crítica y a la historia del arte se genera un nuevo camino
reflexivo para e~ conocimiento estético validado por dos fenómenos que
pueden ser cons1d~rados efectos de la comunicación: el gusto y el juicio.
Ambos, _desde la mirada de la memoria dominante que todavía ahora discute
Y le_s _atribuye la categoría de preceptos epistemológicos, bajo las condiciones
esprntuales -trascendentes- del arte.
. ?~sde aquella estét~ca e~pirista configurada a fines del siglo XVII y
pnnc1p1os ~el ~VITI, sera posible retomar en lo sucesivo enfoques centrados
en la ~xpenenc1a y en la imaginación que también son ámbitos interactivos
es decir, de la comunicación en el arte. Cuando Shafterbury afirma que ' tod~
belle~ es verdadera" se pu~d~ interpretar que quedan incorporadas para la
posteridad, las verdades subjetivas en el marco ético-estético de la naturaleza
huma~~- El sentimiento y la intuición serán desde entonces materia de
reflex1on en el arte.
, ~esde a~uel nuev? ~rden, la verdad se fragmentaría en dos: cuerpo y
espmt~, razon y sent1m1ento, mente y alma o ideas y emociones. Se
volver~a . acelerado y seguro el paso de la ciencia bajo los criterios
mecanic1s.tas cada vez más alineados haci&lt;J la objetividad; y provocaría todo
lo contrano en los campos del conocimiento subjetivo.
L_a ~ubjetividad fue adjudicada a todos aquellos campos axiológicos del
conoc1m1ento que, como el arte, surgen de la percepción y del juicio sensible
de los seres humanos. La propia definición de Baumgarten que le diera
nombre a · la estética como la "ciencia del conocimiento sensible 0
489

�gnoseológico inferior", convirtió el arte y su objeto de estudio ~~ _hec~?s
involucrados en procesos de valoración. Los_esfuer:zos, pára su obJet1va?1on
aparecen en los discursos de una comunid~d c1ent1fic~ •. que otorgo la
exclusividad de este campo "moraF' a los estudios de la estettca.
La estética ostentaría su propiación epistemológica desde trincheras
filosóficas y se enfrentaría a las discusiones sobre el método.
Afortunadamente, aún Descartes ratificaría lo estético centrad? en_ la belleza
como categoría y como objeto de estudio, ubicando su amb1t~ d~- las
preocupaciones mecanicistas y racionalistas del siglo X~III. Le _anad10 un
elemento inasimilable -el ' no se qué", la vaguedad, el 1nconsc1ente- ~ lo
bello reconociendo en la razón su condición limitada ante el reto de explicar
todos los fenómenos del hombre y de sus mundos posibles.
La interacción siguió su curso y nuevas categorías habrían de ampliar
aquel concepto de la belleza perfecta. Después de es~ que cor~ig~ errores a
través de la razón se dio paso a lo pintoresco, lo sublime, lo com1co y hasta
lo feo, en las nuevas preocupaciones que apu~taron hacia la~ relaci_ones e~tre
el sujeto y el objeto artísticos, es decir, a su caracter m~eract1vo
-comunicacional- en la configuración estética y sus nuevas versiones en
campos del arte, como el gusto, la producción el talento, la contemplación,
etc.
Fue la apertura de otros espacios para la comunicación soc!~I, lo que
garantizó al hombre su rol activo y participativo en l_a valorac1on d~
cualidades sensibles, dando origen a los nuevos paradigmas de _la estet1ca
moderna que füe incorporando todos los ámbitos estéticos posibles_de la
interacción social y simbólica. Una sociedad emergente demandana ~1~a
mayor participación y la generación de nuevos campos para la expres1on
artística.

!ªs

Los textos fundadores de Baumgarten (Estética 1750), Diderot (Los
Salone 1759) y Winckelmann (Historia del arte en la amigüedad, 1764)
só lo marcaron ciertas fronteras éticas - las axiológicas- para con el
conocimiento científico. Siguieron Addison, Hutcheson, Shaftesbury, Hume
y Home con diversos puntos de vista sobre el gusto como categorí~ estética,
entre.los contextos de la experiencia y la crítica, y en las confrontaciones ~ue
se hacían válidas para la argumentación del sujeto trascenJente y el suJeto
empírico en el arte.
La Estética como ciencia se encargaría de estudiar la belleza, la
naturaleza del arte y la experiencia estética. Temas cuya reflexión atribuirían
al hombre -por sus sentimientos e imaginario- una activa participación en
los procesos de la subjetivación en el arte. Sentimientos e imaginación serían
490

las facultades en la naturaleza estética de los seres humanos, encargados de
vinGular el entendimiento y la sensibilidad como atributos de la percepción y
la producción -gusto e ingenio- en el arte.
Ambos atributos surgieron desde los albores de la civilización, cuando
percepción e imaginación en el hombre dieron paso al pensamiento y a la
conciencia del sí mismo (Bronowski, 1979), haciéndole responsable de las
representaciones de la realidad compartida histórica y socialmente. Ahora
podrían ser relacionadas con otras configuraciones estéticas que no son
exclusivas del Arte y que obedecen a los nuevos contextos de la diversidad
cultural en la comunicación humana, como la moda el folklore y la
publicidad.
El siglo XIX consolidó esos y otros aspectos en el estudio del arte. La
filosofia mantuvo su interés en sus funciones y su relación con el
pensamiento. Entre los primeros estetas se incluyeron algunos artistas, y se
preocuparon aún más por las condiciones para la producción creativa y su
consumo. Se perfilaba otro asunto polémico para posteriores generaciones:
¿la esencia del arte -lo e tético- se encuentra en los objetos o en los
sujetos?
La esencia en nuestro axioma inicial se refiere a los aspectos de la
sen ibilidad que pueden ser comunicados entre los seres sensibles del
mundo, a través de sus representaciones y de los objetos como textos. Pero
¿y sus condiciones?. En las ideas de Schiller aparecen la libertad y el instinto
de juego como condicionantes de una belleza autónoma que radica en los
hombres libres personas verdaderas, quienes son capaces de vivir el estado
estético.
Contemplar el inundo y contemplar el arte exigen de una misma
facultad sensible. Y entre el mundo y el arte, median procesos de la
comunicación sensible. Este paradigma en el arte cobra vigencia en nuestros
días, dejando como reto la posibilidad de encontrar teorías que relacionen,
por una parte aspectos naturales. físicos y materjales en los objetos y
acciones estéticas, y por otra, las condiciones espirituales. que son las
rudimentarias y/o sutiles de la tradición metafísica y de las axiológicas del
quehacer artístico. Un verdadero reto de carácter ontológico.
Las ideas de Herbert Spencer, por ejemplo, responderán a aquellos
aspectos naturistas en una visión bilogicista mecánica de lo estético, hasta
concebir en ella una posible búsqueda del ritmo con el universo. Mientras
que en las ideas de Shelley y Ruskin, aparecen los propósitos de ligar al arte
con aspectos de la bondad y lo divino; tesis llenas del misticismo, que
491

�atribuyen su trascedencia al poder de la imaginación y de las emociones en
los seres humanos.
Para nuestro propósito en torno a la configuración de lo estético desde
una teoría de la comunicación, ya estaban ahí las principales preocupaciones
generadas a lo largo de nuestra historia por los mundos posibles del hombre
moderno a través de la evolución artística. Su fundamento descansa' en las
relaciones interactivas de aquellos ámbitos del pensamiento reflexivo que se
atribuyen a la sensibilidad de los seres humanos y que se desarrollan en
espacios de libertad para su realización como personas.
Tres grandes construcciones filosóficas centradas en el ::;er humano y su
sentido, que arribaron con el siglo XIX, han tenido que ver con este
particular enfoque. Son sus ideas que inciden en el papel de la espiritualidad
en los procesos cognoscitivos con los cuales se construye la realidad
simbólica. Aspectos sutiles que transitan en la comi,micación para el
establecimiento de las normas y el consenso, cosas qup garantizaron la
supervivencia humana: en la fortaleza de las estructuras sociales, y su
equilibrio con la vigencia del imaginario que por sus acciones caracteriza
culturalmente a todo el género humano.
Hablamos de los efectos gnoseológicos, ontológicos y epistemológicos
en las teorías del arte a) de las teorías neoplatonianas desencadenadas con el
Renacimiento sobre el arte como lenguaje del alma b) el pensamiento crítico
de Kant que otorga validez a un conocimiento generado en la esfera de las
emociones y los sentimientos por los caminos de una aproximación intuitiva
y c) la fenomenología de Hegel que además acerca la naturaleza mística del
Ser a la concepción de su totalidad en un espíritu absoluto -universal, total-,
que compromete las nuevas dimensiones filosóficas par~ dar cabida a un
universo abierto e infinito, que dio libre tránsito al hombre moderno en
postmodemo.
En efecto, c'on la modernidad el pensamiento se expandería para dar
paso a nuevos paradigmas para el arte. Transitando del realismo al idealismo
y del romanticismo al formalismo, se sentaron las bases para otros
movimientos más sorprendentes generados a la par del desarrollo de las
ciencias sociales y sus diversos enfoques: el marxismo, el funcionalismo, el
estructuralismo, la teoría general de sistemas y Jas dit0rsas reflexiones
contemporáneas desde la fisica cuántica, las aportaciones1 cibernéticas y los
enfoques ecologistas.
En la actualidad pueden ubicarse como principales fuentes
epistemológicas para argumentar y explicar la naturaleza del arte las
determinadas por la estética marxista, la de la producción? la de la recepción
492

de la o~ra,_ la de las :~guardias, la estética analítica, la fenomenológica, la
hermeneut1ca, la sem1ot1ca, y las teorías sobre la virtualidad, entre otras.
. La com~~icación en el arte como tema de reflexión, tiene que ver con
las •?eas esteticas de los arüstas y los pensadores en todas esas vertientes
surgida~ del contexto social y cultural contemporáneo en que se desarrollan.
Con la mfl~encia d~ los medios de comunicación, el despliege· tecnológico
generado solo amplio su espectro de estructuración y sus efectos,
~n un somero recuento tal sería el caso de la teoría clel reflejo de
Lucka~,~• el concepto . de apropiación, interac~jón comunicativa y la
po~~1on de la conc1enc1a social en Kagan, el carácter relacional entre lo
obJ~t1vo y lo subjetivo en Morawsky, las configu~aciones del arte en la
soc1eda? de consumo para Bordieu, García Canclinl y Juan Acha, y otras
aportaciones desde los enfoques socialistas.
Desde la escuela de Frankfort con la estética de la producción el
concepto de mimesis y el carácter transitivo de lo estético en Benjami~ la
estéti_c,a negati_va de Adorno y el concepto del gozo -del eros- para Marc~se,
tamb1en tendr!an que ver con una teoría de la cornun.icación en el arte.
Son teorías de la comunicación las aportaciones de la interacción en una
teo~ía de la re~~pción, la fundamentalidad de la experiencia estética, lo
posible Y la ficc1on en el arte para Iser y Jauss, respectivamente. También lo
son en su esencia psicosocial los fenómenos, lo vivencia! en las ideas
estéticas de lngarden, Dewey, Vigots.ky y el mexicano Samuel Ramos.

?tro

tanto habrá que adjudicarle a las vanguardias, desde donde
Kandmsky defendió el arte como lenguaje universal y kinestésico. Otros
pe~sadores como Wittgenstein lo harán en torno al papel de la actitud ante el
obJeto, o como Heidegger sobre los enigmas metafísicos en su esencia
poética.
Baj~ la estética amdítica el referente también puede ser lingüístico. No
hay teona del arte, sino objetos que se aproximan a la realidad como
conocimiento. Son los objetos mentales inventados, ~firmaría Croce, como
los textos son en cualquier comunicación, pensamos.
Desde la fenomenología, el arte será lo que sucede, lo íntuído, lo
aparente. ~ como un. hecho social estará ligado ar orden global de los
comportamientos sociales. En ambos· enfoques, la producción la
config~raci_~n y la recepción estética son evidentes procesos' de
comunicac1on.
493

�El arte es una forma sensible de configurar las visiones ambitales dél
mundo que el hombre ha plasmado en su _13:ga hist?ria .. R~~uiere desde u~a
perspectiva formalista, de la voluntad art1st1ca segun R1eg.1 y d~ la ,e~pat1a
según Woflin. Ambas, voluntad y empatía, son esferas d~ lo ps1col~g1co en
la interacción. Finalmente, según Gombrich, para esas formas de mtrar en el
arte se requiere, entre otras cosas, de la cooperación del espectador para
~onfrontar lo real en el hecho de ver y negar la esencia deJ hecho en aras de
la ilusión provocada por la experiencia.
Es necesario destacar que hasta mediados del siglo XX toda
preocupación reflexiva sobre el arte era adjudica~a · ~ 1~ estética. Pero ante
esa situación, también se desarrollaron otras d1sc1plm,a's que comparten
ciertos aspectos del fenómeno estético. Tal es el caso de ciertos enfoques de
la psicología social la antropología cultural, 1~ so~iolog~a y
lingüística
aplicada, que sumados á la filosofía, la h1stona y la ettca, fueron
obedeciendo a una nueva configuración.

!ª.

Fue precisamente tras ese auge que en Alemania se señaló por vez
primera la necesidad de configurar una ciencia especial
los problem'.15
de la creación y del arte, separada por completo de la estet1ca. Max Dessoir,
Emil Utitz y W. Worringer, atribuyeron a una nueva ciencia general del arte,
el estudio de las leyes del arte, las cualidades de los artistas y las obras en
.
.,,.
.
.
.
..
cuanto a manifestaciones, materias, tecmcas e 1ntenc1ones.

r~ra

Se mantenía como dominio de la estética los ámbitos de la naturaleza
del hecho estético y se le deslindaban del resto de las manifestaciones. Lo
artístico y lo estético podían diferenciarse. Worringer insistiría en el
sentimiento como categoría inobjetable y en forma confúndente afirmaría:
"en el arte todq es expresión". Las posibilidades para que esta frase se
convierta en un axiom·a, se debe integrar a su estudio, toda vez que en la
comunicación es imposible suprimir su carácter expresivo, dado por su nivel
o
, de
_uso
_ real, es decir vivo.
Praornático
Como se podrá inferir, la comunicación artística efectivamente es, ante
todo un hecho pragmático. Como experiencia o valoración, se vive. Las
teorías del arte lo son con respecto a un hecho co¡nunicacional. Su
complejidad ha merecido las fragmentaciones que todos conocernos. La
misma que ahora nos empeñan en que pueda ser argumentado como un
proceso continuo y que para el desarrollo de su conocimiento, invitamos a
aproximarnos a él reflexivamente, buscando su posible unidad .

desahogarse en todos los órdenes de lo establecído, por su tránsito en ambos
caminos. Argumentar y explicarlos corresponde a las ciencias del arte que
contraen ese compromiso y responsabilidad en el marco de las emergencias
económicas, sociales y culturales del mundo contemporáneo.
En la resistencia posmodernista, encontramos los postulados de Frederic
Jameson que se ubican en la cultura de nuestra soc:edad de consumo, de los
medios de comunicación y el capitalismo multinacional; cuyos rasgos
principales son la transformación de la realidad en imágenes y la
fragmentación del tiempo en serie de perpetuos presentes. Jurgen Habermas
por su parte, neoconservador, cree aún en los ideales de la modernidad y
propone como salida la racionalidad comunicativa . .
Desde la reacción, Jean Baudrillard manifiesta que lo esencial no es el
cambio sino las conexiones (la era de las redes en el "Éxtasis en la
comunicación") porque "todo el universo se convierte en una pantalla de
control". Jean Francois Lyotard a su vez en "La condición postmoderna"
anuncia el fin de la modernidad debido a los cambios en la ciencia y en la
técnica, el s¡iber cambia el status, los métodos son ahora los juegos del
lenguaje, las clases tradicionales también cambian, IC1s individuos aparecen
como "nudos de circuitos de comunicación' y en lugar del gran relato
aparece el pequeño relato.
Vattimo en "El pensamiento débil" anuncia la disolución de la ca'tegoría
de lo nuevo como experiencia del fin de la historia, apunta que toda
experiencia se convierte en imagen, que la realidad mantiene su carácter de
ilusoria y que el Ser debe ser entendido como huella, como recuerdos.
Paradigmas que se abren a los sueños, deseos, utopías, supervivencia y
memoria del hombre sensible y responsable.
Las ciencias del arte no pueden ser ajenas a estas preocupaciones
porque son las del hombre configurado por la expansión de su universo a
través de los medios de comunicación. Un proyecto de aldea global para el
mundo contemporáneo, donde lo antropológico va cediendo espacio a lo
cosmológico, para atender todos los confines de la .expresión estética entre
los factores sensibles de la creación y del uso de imágenes.

Nuestra postmodernidad señala Hal Foster ( 1985), sólo tiene dos
caminos: la resistencia o la reacción. Reconstruir o repudiar al modernismo.
Oponer e o alabar el status. Sus paradigmas no han terminado de

Otros autores contemporáneos que ubican cop mayor prec1s1on la
naturaleza de nuestras inquietudes desde los ámbitos ·de la comunicación en
el Arte, son: George Dickie y Arthur Danta desde una teoría institucional del
arte, y Katya Mandoki con una teoría del arte desde la vida cotidiana. Los
primeros porque señalan que el mundo del arte es un mundo -socialhabilitado por las instituciones que proporcionan las estructuras para las
obras. Y la segunda, por acercarnos a la esencia -psicológica- del arte en la

494

495

�vida que compartimos todos los seres humanos, lejos de los mitos estéticos
institucionalizados.
Sabemos que la institucionalidad en el Arte, cobra sus ventajas en los
argumentos sobre los procesos que lo llevan hasta la distri?~ción y el
consumo como hechos sociales. Pero sabemos poco de las cond1c1ones de la
aprehensión y recreación sensibles del mundo, en las esfer~s ~ra~áticas de
la cultura contemporánea. Sabemos de sus factores de mc1denc1a en los
campos de la educación, pero se mantienen ocultos ciertos fenómenos
rudimentarios de la sensibilidad que se fortalecen a través de la interacción.
Una teoría de la comunicación en el arte para empezar, tendría que ver
quiz.ás con el desarrollo de la percepción. Uno de los fenómenos
psicológicos interactivos más importantes que nos definió y diferenció de las
demás criaturas en la tierra. Científicos naturalistas y filósofos que han
estudiado esto en lo particular, pocas veces han tenido que ver con las
expresiones artísticas y estéticas. Más allá de lo fisiológico-sensorial, en la
percepción estriba la capacidad de los seres humanos para la abstracción,
pero de su sensibilidad dependen las acciones en la configuración de otras
realidades más o menos estéticas, las mismas que se encuentran en constante
competencia y predominio a través de imágenes en el mundo, las sociedades,
la comunicación y las culturas complejas.
Es evidente que la percepción en los seres humanos, involucra algo más
que los órganos de los sentidos. Muchos como Herbert Read, han
considerado esencial en el arte la acción de mirar. Y desde la pragmática de
la comunicación, en igual medida suele ser importante escuchar, como
también pueden serlo ciertos procesos senso-motrices, corporales,
psicológicos, psicológico-sociales y diversas precogniciones que no por
sutiles, pueden ignorarse en este campo que es de importancia vital para la
historia de la civilfaación.
Junto a la percepción, aparece otra cualidad humana, la de comunicarse
creando innumerables formas para hacerlo. Hablas, lenguas y lenguajes
como formas de representación se han ido adecuando a nuestras necesidades
tanto en lo individual como en lo social. Ser y tener conciencia de sí mismo
y de lo social, es la suma de nuestras capacidades representacionales para
pensar y expresarlo, pudiendo recurrir a formas estéticas.
Filosóficamente, la configuración histórico-social del hombre
postmoderno requiere de exploraciones y nuevas posturas ante su
indiscutible trascedencia. Y en la actualidad se cuentan con suficientes
precedentes teóricos para superar las explicaciones antropológicas y sociales

que atendieron las inquietudes generadas por los paradigmas de la
modernidad.
¿Qué es el hombre? Seguirá siendo el punto de partida para el
conocumento científico. Y recuperando el núcleo esencial en estas
reflexiones en tomo del arte, el hombre que se configura en efecto histórica
y socialmente, vive su trascedencia desde lo estético a través de su facultad
de sensibilidad (Mandoki, 1998). Se evidencian con ello capacidades y
habilidades reflexivas a partir de sus sensaciones, emociones y sentimientos
que constituyen su esfera afectiva.
o podríamos renunciar a la condición expresiva de esa configuración ·
estética en los seres humanos, con lo cual nos estamos refiriendo a un hecho
comunicativo. El cual debe ser apreciado -sea estético o artístico- como un
fenómeno que surge desde la esfera afectiva y que se encuentra todavía
rudimentariamente inmerso en los proceso psicosociales de ·Ia
comunicación.
Esto no significa renunciar a las aportaciones que dejaron las teorías
sobre los factores sociales como determinantes del arte. Sino abundar sobre
los condicionantes históricos para su valoración y su relación coparticipativa
y codeterrninante. Por ello, en lo general se vuelven vigentes los
planteamientos sobre el particular de Platón, Aristóteles, Kant y Hegel, que
nos señalan la propiedad de lo estético en los ámbitos de lo espiritual, de lo
trascendente.
Y en lo particular, nos convencen las disertaciones de Martín Buber
quien extiende ontológicamente sus respuestas hacia la naturaleza del ser,
desde su indiscutible condición dialógica, es decir, comunicativa. Junto a
Buber es posible entender al arte como un proceso comunicacional
trascendente, porque da identidad a aquellos individuos sensibles
incoporporados a sus naturales capacidades para la interacción.
Con lo anterior, podemos entender que el arte en esencia es
comunicación porque compromete a sus interlocutores a asumir como seres
humanos la responsabilidad de su trascedencia subjetiva; obvio será también
descubrir, que el arte es además un fenómeno vivencia!. Para esto, será
oportuno recuperar en las tesis de John Dewey (1949) las condiciones
vivenciales del arte a través de la experiencia. Desde esta perspectiva,
nuevas lineas reflexivas y exploratorias de lo psicosocial en el Arte, se
perfilan.
Sólo desde lo psicosocial serán posible abordar como fenómenos de la
facultad de la sensibilidad en los seres humanos, todos los vínculos

497
496

�histórico-sociales éticos y estéticos del objetü' del arte. De hecho, en nuestros
días han ido cobrando una mayor vigencia los planteamientos psicológicos
en el Arte, que para su desarrollo también requieren de la continuid_ad en los
estudios desde la esfera de las acciones de los actores humanos.
Por eso tampoco podemos omitir las aportaciones de algunos libre
pensadores en ese campo, que incursionaron en lo espiritual desde las
filosofías orientales e incidieron en diversos ámbitos del arte, para buscar
soluciones al bienestar del hombre y propiciar su interacción armónica -y
por lo tanto ética y estética- con los demás, incluyendo todos los mundos
posibles que somos capaces de crear y recrear.
Pese a que en su mome·nto fueron objeto de dudas y escarnios por
atreverse a subjetivar en esta área del conocimiento, nos bastará mencionar
desde el campo de lo psicológico, a S. Freud C. Rogers, C. Jung, F. Pearls,
M. Erickson, V. Satir y J.L. Moreno. Y pese que ahora no nos ocuparemos
de relacionarlos en todas sus dimensiones con las tesis de otros filósofosestetas como Vigotski, Dewey y Buber, algunos de sus principios
elementales se deberán considerar condiciones para la dialéctica de la
interacción entre lo psicológico y lo social en las configuraciones estéticas.

entendemos que lo sensible en lo estético de los seres humanos, es
interactivo, un fenómeno multidimensional.

La configuración de lo estético

No creemos necesario hacer más exhaustivo el recuento de autores ni de
enf?~ues al respe~to: P?rque_eso constituiría un objetivo que no elegimos. La
estet1ca como d1sc1plma científica, ha tenido un escabroso camino de
legitim_i~ción y vali~aci~n co~o mucha~ de las ciencias social~s y
human1st1cas. Para Jose LU1s Balcarcel (1976) esto se debió a muchas de las
tendencias retór!c~s, posiciones irracionales y las aseveraciones dogmáticas
-de fe-, que la h1c1eron vulnerable. Se refiere a las ~ndencias sociológicas.
:~ro el ?esarrollo del conocimiento desde las posturas mecanicistas,
tamb1_en es cierto que propiciaron la emergencia de enfoques que han ido
rompiendo con muchas ~e a~uellas especulaciones. Al decir de Bunge
( 1978), con el d~s'.'1rrollo c1en_tifico se fueron legitimando "disciplinas que
otrora f~eron art1st1cas_ y filosoficas; ayer, la antropología, la psicología y la
:~onom1a; hoy,_la sociología y la historia; mañana, quizás la estética y la
et1ca".

os referimos a de las aportaciones del psicoanálisis, la gestalt, la
psicología humanista y el psicodrama, que en su momento fundamentaron y
extendieron sus vínculos con la pintura, la escultura, el diseño, la poesía y el
teatro. Psicologizar el arte en aquellos momentos tomó tintes de
impertinencia. Ahora, desde una perspectiva psicosocial, estamos seguros
que será pertinente y oportuna su aplicación ante los nuevos paradigmas de
lo afec1ivo en nuestra cultura y el arte.

. .C?mo ciencias de lo humano y particularmente del espíritu, a
d1sc1plmas ~orno la estética les ha costado más trabajo precisar su
fundamenta~1ó_n ~ntológica, epistemológica, su metodología y sus relaciones
c?n .º1:ªs d1sc1phnas. Pero ha sido precisamente de esa relación con otras
d1sc1plm~s, de donde quizás ha surgido la mayor fuente de conocimientos
para explicar y argumentar su precisión.

A la esfera psicosocial corresponde explicar lo estético como una
posible predisposición - actitud- social e influencia. En el marco del
imaginario, lo ideológico, los valores, las creencias y las acciones como
construcciones normativas y axiológicas sociales, desde la práctica será de
particular interés, valorar la intervención del componente afectivo en tales
predisposiciones sensibles, corno determinante en la configuración artística
y/o estética.

Nacida al a~par? de la filosofía -como otras tantas- en la actualidad ya
no ~e yuede_d1~~c1ar de estudios semiológicos, lingüísticos, económicos,
soc1~log1cos, h1stoncos, de la sociología del arte, de la historia del arte y de
la ~sicología del arte. Disciplinas al decir de Marx (1966), para cuyo análisis
al 1g~al que en 'las formas económicas de nada sirven el microscopio ni los
react1~os químicos. El único medio de que disponemos, en este terreno, es la
capacidad de abstracción".

Desde el espacio psicosocial podrían descubrirse los vínculos del
sentido analógico y paradigmático del lenguaje artístico. Lo mismo podría
suceder con las construcciones culturales desde los ámb:to~ de sus valores,
tradiciones, hábitos y la vida cotidiana. Puede ser en cierto sentido complejo,
pero complejo es el objeto de estudio del conocimiento en el arte. La
tradición nos indica tomar impulso desde la estética, pero hasta aquí

Es~a capacidad de abstracción, curiosamente es la que se abrió paso al
pensamiento reflexivo sobre la sensibilidad y la percepción en los seres
humanos, ha~i~ espacios legítimos del arte. Surgieron categorias y conceptos
para lo estet1co como: la belleza, la intuición, los sentimientos la
imagi_~ación, ~I g_usto y el placer, la contemplación, la mimesis, la poiesi~, la
creac1on, el mstmto sensible y de juego, la imagen y el imaginario la
empatía y la simpatía simbólica, cuyo conocimiento fragmentó la realid~d a

498

499

!e

�través del lenguaje, para acercarnos, relacionar y con~truir, otr~ .. Como
esferas O ámbitos del conocimiento en el arte, han sido const1~1das en
realidades simbólicas, donde la praxis suele ser el reto de la teona con la
cual se transforman.
· Fines gnoseológicos nos ubican_ más ~n- la feno~enología de las
acciones estéticas del hombre en ámbitos art1stlcos. !art1cul~ent~ ,,en la
génesis de la expresión artística, para certificar a decir de Wornnger: en el
arte todo es expresión", desde cuyo planteamiento inicial fue p~~puesto
configurar la ciencia general del arte y s~par~- cautelosamente la estetLca, Y la
fi1osofia del frte. Porque las realidades s1mbohcas del mundo co~temporaneo
urgen de la construcción de nuevos paradi~as que lo ~xphquen e~ su
configuración de complejidad, diversidad y dialogo de los iguales (Galmdo
1998).
Desde el campo de la estética, la comunicación ~n el arte re~uiere
detenerse más en las acciones y relaciones del sujeto con comportamientos
artísticos en un mundo sensible. Sus vínculos y relaciones, cu~º?º la
sensibilidad opera en las fronteras de la realida~ y la cultur~ artística a
través de analogías y contradicciones entre los ámbitos de la r~ah~ad natural,
histórica y social. Hay que explicar l~~ circun~tancias comunicativas ~~a la
experiencia, la afectividad, la reflex1on e~otiva: ~l desarrollo cognitivo Y
lingüístico que participan en la configurac1on estet1ca de los seres hu~anos.
Una aproximación a los problemas. en_ la d~,notación, ~a con~otac1on, la
canalii.ación de la expresividad y su s1gn1ficac1on compartida socialmente.
El campo estético para su estudio ubica la realidad ~sti':'1 en _el
contexto de la afectividad en la vida cotidiana. Desde una ps1colog1a so~1,al
psicológica del arte, a la manera de Vigotski se atribuye a t~da_ ~eevoca~1on
emocional una reacción estética reconfiguradora de aprop1ac1on afe~ttva,
cognitiva y lingüística. Y desde los planteami~nto~ de Mandok1, la
redefinición de la estética la acreditaría como la c1enc1a de .la facultad_ de
sensibilidad de los seres humanos en el arte y en otros ámbitos de la vida
social y cotidiana.
Esos otros ámbitos de lo estético en la vida social y cotidiana quedan
implícitos en este cuerpo argumentado por considerarse áFeas ?e interés _para
todas las ciencias del arte. Trátase de igual en algunas tenden:ias educ~ti~as1
en el desarrollo de ta creatividad, en la axiología, en estrategias econom1cas
de mercado en la investigación sobre culturas, etc.; que pueden ser
abiertament: incluídas en otras las líneas para su estudio.
Visto así, lo esencial que aquí nos ocupa de la comunic~ción en el arte,
refiere a las facultades de sensibilidad y las capacidades para la

interacción del sujeto estético desde sus sentimientos. Cuestión medular de
los enfoques postmodernos en torno a la recepción de la obra de arte que
fueran antecedidos en los siglos XVTI y XVIII por los de la contemplación y
el gusto, que dan prioridad al papel del receptor.
Sánchez Ortiz conside~a precursores a Valéry') Benjamin y Sartre en el
marco de la reacción positivista del análisis formal de la obra de arte. La
poiesis, el aura y la escición entre la producción y la contemplación, darían
bases para fundamentar una estética de la recepción que tuvo sus fuentes
generadoras, primero en la Escuela de Praga con Gadamer ( desde la
hermenéutica) e Ingarden (desde la fenomenología); y definitivamente en los
manifiestos de Jauss (1967) e Iser ( 1968) en la Escuela de Constani.a para
recrear todas sus consideraciones en el método y en el objeto,
respectivamente.
Desde la perspectiva de Jauss (estética hennenéutica), la verdad artística
es el paradigma de la verdad científica. Para !ser (estética de la negatividad),
la verdad artística es la subversión de la verdad científica. El primero,
centrado en el método: el arte es un horizonte de espectativas. Para el
segundo, centrado en el objeto: el arte es vacíos, distancias, puntos de vista,
discontinuidades, contrastes, fragmentaciones, segme.itaciones y montajes;
para que el receptor se defina a sí mismo frente al texto.
Para Jauss el concepto central tiene que ver con el mundo como posible,
la reinvidicación de lo intuitivo y la liberación hacia nuevas normas de
comportamiento social por la disolución de intereses de la vida práctica
(cotidiana), como poiesis, aisthesis y catharsis.
Iser por su parte, remplai.a el concepto de experiencia estética en clave
antropológica, profundii.ando en su teoría de la ficción desde la categoría
antrop_ológica del juego como configurador de "lo que no existe todavía"
siguiendo las insinuaciones de la obra de arte (performance) como artefacto,
como objeto transicional, mediador entre la realidad y la imaginación.
Ese carácter ficticio de la obra de arte, dio cootinujdad a las tesis de
Gombrich sobre la ilusión y los ideales artísticos;. cuya fundamentación
como las de Jauss e !ser, compaginan con nuestro ~studio exploratorio. Las
posibilidades hermenéuticas y fenomenológicas para abordar el arte se
extenderán con las perspectivas de Gombrich (1959) porque "el
comportamiento artístico está enraii.ado en las profundidades de la mente, en
la forma de ser y de relacionarse de los humanos".
Gombrich atribuye al arte, ser impulso, capacidad innata a la
orientación espacial, al orden, al reconocimiento de objetos y expresiones, y
501

500

�al placer que provocan en nuestro organismo y en nuestra mente. No hay
esencia en el arte -agrega~ sólo obras, objetos, procesos o fenómenos que
provocan placer vía la sensibilidad, imaginación, intelecto, mente y
naturaleza humanas. Como una propuesta argumentalmente válida, ratifica
nuestras intenciones de búsqueda en los seres humanos, sensibles, que se
comunican .

.

Cuando señala que el artista no goza de una sensibilidad especial ni" de
una capacidad expresiva innata, ha de entenderse que las atribuye a todo el
género humano. Y sólo los distingue cuando aquellos aprenden técnicas para
dominar materiales, se enfrentan a la producción como problema". mediante
el conocimiento, la imaginación, la manipulación técnica y un lenguaje con
el cual crean obras que ilusionan.
La práctica artística llevada al terreno de los valores, sirve a Gombrich
para heredamos otra línea reflexiva vigente para la ontología desde los
terrenos de la metafísica para atribuir al fenómeno artístico en esencia, un
delicado equilibrio entre la virtud y la felicidad en las concepciones del arte
y del mundo, a través de los valores estéticos establecidos por la via del
consenso, pero cambiantes, reversibles, comprometidos c0n la tradición en
efecto, pero críticos y tolerantes.
·
Es el mundo de la complejidad, la diversidad y el diálogo de los iguales
que nos ha tocado vivir (Galindo, 1998), que bajo la visión paradigmática
del postmodemismo nos exige nuevas configuraciones para el hombre y sus
proyectos culturales. Esto es necesario para certificar si es que todo ha
concluido, si efectivamente se avecina nuestro exterminio, o si es el tiempo
de recapacitar en nuevas posibilidades de interacción para incidir en nuestra
trascedencia subjetiva o espiritual. uevas miradas que nos miren desde las
dimensiones interiores pueden transformar un mundo en permanente
configuración como lo hace el hombre mismo.

La sensibilidad en el transobjeto

'¿Cómo es que el diario hacer de las cosas se convierte
en esa forma de hacer que es genuinamente artística?
¿Cómo es que nuestro disfrute cotidiano de escenas y
situaciones se desarrolla en una satisfacción peculiar que
caracteriza la experiencia que es enfáticamente estética?
Estas son las preguntas que la teoría debe responder."
John Dewey
En el marco de una filosofía de lo estético en la naturaleza del hombre,
y sin pretender hacer aquí una evocación histórica del tema, concretamente
502

nos interesa partir del concepto dialéctico del hombre como forma social de
vida, peros~ olvid~ y haciendo énfasis en que de entrada, esto corresponde
a su esencia sensible. Esto equivale, a reconocer Los orígenes de este
plateamiento en las escuelas socráticas- que distinguieron como
fundamentales las diferencias entre cuerpo y alma, ideas y sentimientos.
De ambos conceptos, es el alma y los sentmientos los que mayores
probl~mas ~ c~mplicaciones han provocado en las construcciones y
reflexiones c1ent1ficas. A menudo se les sustituye por otras denominaciones
como espíritu, esencia, ser o sí mi mo. Impresición que en nada afecta si se
les identifica no con las formas, sino con la sustancia del hombre.
Esta sustancia en la naturaleza del hombre, la encontramos en las
pr~ocupac!o?es de
científicos y fiJósofos corno un problema
ep1stemolog1co, o~tológico y gnoseológico desde la metafísica en el pasado,
Y desde la ontolog1a para la actualidad. Kant, Hegel y Marx entre otros y en
su momento, se constituyen en piedra angular para muchas de esas
construcciones teóricas en los diversos enfoques de las ciencias del hombre.
~a naturale~ del ser y su sentido pese las notables aportaciones
filosoficas naturalistas de Kant, fenomenológicas de qegel y dialécticas de
M~, _pasó que _:1 reconocimiento de la sustancia del hombre y su
m~v,_m1ento, tamb1en ha despertado muchos temores al psicologismo -como
adJetlvo- en el arte. Este hecho en contraposición, detiene el desarrollo de las
ciencias del arte por atribuírsele una tarea predominante en lo exterior es
decir social; y por lo tanto más en función de las obras de arte como obj;tos
Y en la producción, que referido a la facultad de sensibilidad en todos los
seres humanos.
Por ello es conveniente insistir en la recuperación de aportaciones
como las de Vigotsky en este campo. La "estética desde abajo" deberá ir al
encuentro de la "estética desde arriba", porque "Jamás comprenderemos las
~eyes ~ue rigen los sentimientos en una obra de arte, y corremos el riesgo de
m~urr~r _en los i:nás burdos errores sino efectuamos una investigación
ps1colog1ca especial... las investigaciones sociológicas del arte no están en
condiciones de explicarnos enteramente el propio mecanismo de acción de la
obra de arte"(Vigotski, I970).
Y precisamente de todas las configuraciones del ser, particularmente la
de su sentido, el de la sensibilidad desde la "estética de abajo", espera ser
explorada por su pertinencia y grado de pertenencia en las ciencias del arte.
En ocasiones parecerá orientarse hacia y desde una conceptualización
puramente psicológica por ciertas fuentes y sus términos, pero amparados en

503

�la inter, trans y multidisciplinariedad del campo, para una psicología del arte
será enfáticamente necesario de de lo psicológico social.
e entenderá por ello que para estos los fines, sostenemos como
principio axiomático que lo estético en la naturaleza del hombre estriba en la
capacidad interactiva de su sensibilidad como facultad en el arte. El hombre
es un ser sensible que toma conciencia de ello y se desarrolla histórica y
socialmente a través de la interacción desde su su tancia individual y en la
relación ética que e tablece con lo demás seres sensibles integrantes del
mundo. Bub r ( 1994) abunda sobre esto y el arte deberá ser considerado un
hecho testimonial.
ólo agregaríamos parafraseando a arx (1966) que "también el
hombre crea con arreglo a las leyes de la Estética' . Y que lo hace como
eñalara Hegel: en apego a otras leyes -aún menos objetivas- que nos
marcan con su sentido el camino hacia el 'espíritu absoluto' la
espiritualidad que podrá ser renovada -a través del arte- para enfrentar con
nuevas opciones tal vez lo único seguro para este mundo: nuestro propio
auto-e terminio.

. Vig?tsky lo había entendido así al defender un espacio para ta
ps1colog1a d~I ~rte de~de la realidad física que da lugar a to psicológico del
alma en la s1gu,ente cita de Baruch Spinoza "... adie ha determinado hasta
~I _Presente lo que puede el cuerpo... e dirá que es imposible atribuir
umcamente a 1~ le~es de la na~uraleza, con iderada sólo corporalmente, las
cau as de los ed1fic1os, de las pinturas y demás cosas de esta especie que se
hacen ~olo por e~ ~~e del hombre y que el cuerpo humano, si no estuviese
determinado Y d1ng1do por el alma no hubiera podido edificar un templo

~ara_ el cono~imiento científico in titucionalizado en lo general
-prec1s~namos occidental- sigue iendo algo muy dificil de abordar, porque
l?s occidentales ~os h
esforzado in medida. en conocer la leyes que
ngen el pensam1en!o log1co y conocemo relativamente poco sobre lo
factores que con t1tuyen nuestra esencia humana, incluyendo los que
configuran al arte y que radican en la sen ibilidad.

~º-

Afortunadamente para nuestro enfoque, nuevos paradigmas se
desplazaron para devenir en las teorías cuánticas, de la cibernética y del
caos, aceptando finalmente, que encubierta por la materia se encuentra otra
dimensión que a pesar de su discutible objetividad" -porque no se veacompaña al hombre e interviene en los retos del conocimiento muchos de
los cuales, no han sido enfrentados.

.
Paree~ que esa e encia o ustancia, a ece más identificada con el
11npulso 1tal como cualidad energética se esconde o no la h mo querido
recono~ r en l~s formas stéticas que utiliza el hombre para manifestarse
?mu~1car o mteractuar, en la forma que pr picia su contexto tanto
h1stónc? como social. Pero, ademá , e que n lo método ortodoxos
pr~d~~mante de la investigación científica institucionalizada. no es clara la
ob~ettv1d~d que de can a en nue tra subjetividad. Porque los nuestros no son
obJetos a1 la_bles· p rmanec n como fenómeno y proc os tanto en el sujeto
que e e ludia como en el observador.

El mundo que nos ha tocado vivir es un mundo de cambios. Para Jesús
Galindo, esto debe ser entendido como la fuente de conflictos y dos únicas
alternativas en el diálogo: la posible unidad o la diferencia insalvable.
También urge a una nueva manera de mirar el mundo y justifica la
reconfiguración filosófica desde la ontología y la religiosa desde una
renovación ética, estética y espiritual.

Para el epi teme contemporáneo tiende a ser válido trazar otra erie de
ruta~, sugeridas desde la naturaleza subjetiva de la esencia del ser y su
ent1do. ~ero su sola discusión no alejaría del objetivo específico en esta
e plorac1on que olo pretende llegar a encontrar lo caminos directos para la
apr hensión y recreación sen ibles del mundo
I on Goodman 1976) y el
lugar que ocupan el arte.

Áreas del conocimiento como el arte y la religión no podrían sostenerse
sin la discusiones medulares que dan fé a la existencia de las
configuraciones sustanciales del er, más allá de lo meramente físico o
corporal. En algún momento de la historia de nuestra cultura, también le fue
despojado al ser la cualidad de su eternidad, de su trascendencia,
reduciéndolo al aquí y al ahora lógico-racional, por los mismos problemas
ontológicos y epistemológicos que estriban en las limitaciones de la
percepción y el ejercicio del poder desde las instituciones que validan
nuestro conocimiento.

o preocupa la naturaleza del hombre de de su facultad de sensibilidad
que es objeto de la estética, y que no e cluye presencias sutiles desde el
cuer_po_ como la fue_rzas itales, la energéticas, u actividade , conceptos
ent1m1entos, sensaciones y vaguedade que e hac n omnipresentes en toda
clas de interacción humana.
Es oportuno señalar también, que el arte no sería el único medio a través
del cual e manifiesta la en ibil1dad de los eres humdno . La vida cotidiana
Y la cultura popular están llenas de otra manife tacione sensible . El arte

504

505

�quizás sea de las más complejas, y su campo ha sido tradicionalmente
atribuido a los estudios de la estética.
Explorar la subjetividad de las manifestaciones estéticas como el arte,
es actividad que corresponde a la investigación cualitativa. Donde puede ser
común y natural pasar de ser observadores a saberse y observarse
observados, investigadores subjetivados en el campo de.· los investigados,
educadores potencialmente factibles de ser educad&lt;?s, o lo mismo
instructores que participantes en la misma instrucción ...
Sólo cuando hemos podido entender también a la objetividad corno el
resultado de la objetivacióñ de lo subjetivo, resulta posible -desde el mundo
de las ideas o abstracciones- entender o al menos darse el permiso de
aproximarse a la naturaleza de esa sustancia que por sutil -bajo las
condiciones del episteme contemporáneo-, a veces nos parecería que solo
amerita comprenderse, que demos fe de su existencia quizás para cambiarla,
y que para eso se requiere naturalmente, enfrentar el reto de vivirla.
Por eso la sensibilidad en cuanto variable determinante en la interacción
y la expresión artística, requiere tomar impulso para su estudio desde Martín
Buber quién ubica la sensibilidad en la esencia dialógica de los s_e~es
humanos; para ser yo en fuflción del tú que me compromete y responsabiliza
del todo, en una amplia configuración de integración que es ética y estética.
Sería grave problema, si la comunidad científica no aceptara la
necesidad gnoseológica de mirar sus objetos de estudio como algo que nos
compromete desde lo interior en los diversos modos de mirarlos. ¿Qué
configura la esencia estética del hombre que el científico convencional no
puede mirar? Un mundo sutil en permanente configuración -estética-,
yuxtapuesto no siempre en forma equilibrada entre las Rartes y el todo,
puesto que depende de las relaciones yo-tú -de carácter ' ético-; y en eso
transcurre, toma sentido o se nos va, la vida.
Esto, John Dewey lo complementa atribuyendo a la categoría estética y ética- la función de organizar los mundos posibles -interna Y
externamente- desde su caracter experiencia!, es decir, vivencia!. ¿Qué hace
a la vida configurable estéticamente? Creemos que es un asunto que tiene
que ver con esa facultad de sensibilidad que descansa en la afectividad de los
seres humanos. Siguiendo uno de los caminos trazado por Yigotski desde su
psicología social de las emociones, la reevocación vivencia! de los
sentimientos garantizará que su expresión sea siempre reconfiguradora desde
esta esencia ética y estética del ser que nos ocupa.

506

Es esa sensibilidad esencial la que se exp_~
- ·,a desde el interior del
individuo y lo lleva como dice Buber, desde ia ,i percepción del "ello"
-siempre exterior- a la cocreación del "tú" que lo define, le da identidad y
lo responsabiliza del muodo donde "yo y tqj' integran holística e
ideológicamente todo lo que nos pertenece para lfpropiamos, compartir y
generar nuevos mundos y sus rumbos hacia el corlbcimiento universal. Un
procreso de creación que ha sido permanente, desde los albores de nuestra
humanidad.
Es esa misma sensibilidad esencial que para Dewey tiene que ver con la
experiencia estética que solo puede ser propia si se vive. Es la esencia
rudimentaria de lo afectivo, en cuya reflexión estriba el desarrollo cognitivo,
lingüístico y emocional, que otorga al arte, igual que a la filosofia y a la
religión, su propiedad reflexiva en el estudio de la naturaleza humana.
Roman lngarden (en Osbome, comp., Estética, 1976) nos proporciona
el eslabón que une la dialoguicidad a la percepción y la experiencia para
definir en la concreción de la obra de arte su co-creación en función del
observador adecuado o competente, sensible. Establece las diferencias con el
objeto estético, resultado de la creación material, de las cualidades
estéticamente neutras de la técnica en cuyas condiciones objetivas (las de la
obra de arte) ubica las subjetivas, interoperantes del !¡&gt;bservador competente.
La sensibilidad se encuentra también implícita en los modos de percibir
y sentir la vida, a los otros seres, objetos, ideas, imágenes, sensaciones y a sí
mismo. Sólo que cuando esto ocurre en la vida cotidiana, las manifestaciones
de la sensibilidad suelen parecer y ser efímeras y d pendientes de contextos
hasta ahora poco aludidos porque no han llamado 18fi:ltención de los teóricos
del arte.
i
Creemos que cuando menos se deben estudiar n los ámbitos artísticos
de formación, desde la sensibilidad del hombre comb facultad del ser, para
abordar sus efectos y sus medios, cómo funcionan, cómo inciden en el
sujeto, desde dónde surgen, cómo pueden ser desarrollados y cómo son
interpretados. Una tarea que no sólo implica la objetivación de su
subjetividad desde el registro icónico, sino a la ve-z quinésico léxico y / o
acústico, en que suele ser comunicada.
Si filosóficamente hablando, esto que también es ético, correspondiera
solamente a la estética, estaríamos transitando hacia un paradigma
delimitado entre el arte y la obra de arte, para involucramos en otro que
it1cluyera otros aspectos como la vida cotidiana. Esto convierte a la estética
en una transdisciplina como afirma Katya Mandoki (1998), con un
transobjeto centrado en el ser humano social e histórico; porque lo objetivo
507

�de su estudio ya no es1 en los objetos sino en los s~jetos y la rel~ción que se
suscita a partir de la percepción, la cual afecta siempre al SUJeto y no al
objeto.
Para Mandoki, debe incluirse a la prosaica como parte de la estética,
paia darle esa nueva estructura paradigmática amplfa, rompiendo viejos
mitos y miedos acumulados por los estetas para salvaguardar su vieja "tarea"
de validar el arte y la obra de arte. A partir del objeto estético, ese que para
Ingarden ya es un esqueleto estéticamente neutro.
Mitos como: la separación del arte y la vida porque el mundo sensible
está inmerso en ella; la actitud --exclusiva~ estética porque la facultad de
sensibilidad corresponde a todos los seres humanos; del desinterés y del
distanciamiento estéticos, porque la apropiación es una de sus finalidades; el
mito de su universalidad, por sus nexos con el juicio y los valores que son
transitorios; de la oposición entre lo estético y lo intelectual, porque la
sensibilidad forma parte de ambos; de la estética del arte, en función de la
diversidad e intertextuajidad en las _artes; y de la potencialidad _estética de
las obras de arte, polque lo úmco que verdaderamente existe, es la
sensibilidad del sujeto.
Mandoki añade: "Los miedos de la estética ante los precipicios del
relativismo, del subjetivismo, del psicologismo, de lo prosaír.o y cotidiano,
del hombre mundano y del hombre de la calle, al mal gusto y a lo inmoral
han funcionado como verdaderos obstáculos epistemológicos en e! afán de
los teóricos de la estética, por aferrarse a !a obra de arte como objeto
privilegiado de su disciplina. Si se sueltan del fetiche de la belleza, es solo
para agarrarse de inmediato a otro: el Arte".
Pensarnos ·que enfrentar los miedos a las implicaciones del
subjetivismo: a lo inmoral, al psicologismo, a lo indeseable y a las impurezas
cotidiana, son tareas de las ciencias del arte, como obligada adecuación
ontológica, epistemológica y paradigmática del momento de
reconfiguraciones que vive la comunidad científica. "Y es que el esteta sigue
trabajando sólo en los museos y salas de arte, bibl.iotecas y di1potecas, para
no ser pertl.lrbados por los olores, las temperaturas los movimientos de
masas y cuerpos, los gestos y los golpes de la vida cotidiana."
.,
Reconfigurar suele ser más complicado que configurar. Revisar y
revalorar teorías y conceptos en búsqueda de su unidad exige tiempo y
tolerancia, establecer nuevas relaciones y correr riesgos, incluyendo el de
equivocarse. Pero no debe extrañamos, porque ese ha sido el largo camino
del conocimiento.
508

. _P~r ejemplo, para Dewey la sensibilidad es de origen orgamco 0
bmlog,oo y cultural. Para Mandoki, la sensibilidad siempre mira
corresponde a una representación; aunque no a una conciencia de la mirad~
ni ~e. ~o que es mirado. La relación entre lo orgánico y cultural con las
p~s1b1hdades que ofrece una toma de conciencia de la mirada y lo que se
m1ra, marca una de nuestras principales rutas de acción. Este es un
compromiso del educador por el arte y sus tareas para encontrar la forma de
encauzar -técnica y metodológicamente- aJ hombre sensible creador 0
productor artístico, para identificar las fuentes y abreviar los c~inos de su
expresión como reconfiguración ambital.
Siendo el hombre, sujeto y transobjeto en el estudio de la facultad de la
sensibilida?, sus ví~culos serán siempre una relación social, y la objetivación
de s_u realidad social configuradora de la intersubjetividad en la cua( se
manifiesta su propia individualidad. Es por lo tanto una realidad
antropomórfica, es decir, inherente a la naturaleza del ser humano.
. La naturaleza de lo estético en la comunicación de los seres humanos,
hen~ ~~e ver come dice Mandoki con "los fenómenos ordinarios de la
sens1bil1dad como ocurren en las relaciones interpersonales, en nuestra
forma_ de comunicarnos y de vivir (los que) habrían de plantearse hasta la
actualidad cuando el estudio del presente y de lo cotidiano se vuelven
posibles por la episteme contemporánea."
_Para ~bicar la naturaleza de lo estético en el ámbito fenomenológico de
la vida, cita a Dewey: "entre lo cotidiano y lo artístico, se encuentra la
frontera de la mirada. La vida es ciega estéticamente, en ella se funden todos
los planos del Ser y no se ve a sí misma: se vive ... (sin embargo) la prosaica
(qu~~ no trata con el Ser sino con el percibir sensible del vivir. .. mira
estehcamente a la vida ... es exotópica".
-~~ndoki delimita en la poética, el ámbito que, se relaciona con la
sens1b~lidad en el campo exclusivo de las artes, al que corresponde la
m~yona de las aportaciones teóricas de los estétas. Desde la prosaica, la
mirada del otro produce la imagen estética del yo en la vida cotidiana-cita a
Bajtin-. Desde la conceptualización de Buber, ese otro es eJ tú que prevalece
cuando el yo se da cuenta de que encierra los límites de su - aniverso
configurado ética y por supuesto, estéticamente .
De esta manera, la poética como el área de la estética involucrada en la
p~oducción artística, mira la prosaica como fa prosaica mira la vida. Mirar la
vida puede concebirse así como la génesrs de _esta cuestión. A la calidad en
e~ c~nocimiento ~ci?nal que se ha generado la ciencia, es imprescindible
anadir la potencialidad del conocimiento sensible como capacidades
509

�complementarias que nos impelen al estudio y a la investigación en los
múltiples campos de la actividad humana, como en este caso lo es el arte.
Podrán integrarse a ambas capacidades -sensible y racional- en otros
enfoques, otras como las de la acción para el sujeto pr~crico, ~e. la emoción
para el sujeto psicológico, la de la fe para el suJ_et? rehgtoso, d~ la
interacción para el sujeto social, del desarrolo orgamco para el suJeto
biológico, de la construcción para el sujeto técnico, etc. uestra propuesta es
aquí psicosocial e integradora desde su contexto histórico social hacia una
teoría de la comunicación en el arte.
Todas esas y otras pósibles configuraciones en torno a la naturaleza del
hombre, podrían tener efectos de continuidad con nuestro estudio, porque
para el desarrollo de las ciencias del arte, h~ce fal~a y conviene e~frentar su
complejidad multidisciplinaria como algo melud1ble en las a~md~des que
tiene nuestra propia naturaleza esa con la cual ahora nos 1dent1ficamos
desde el papel de investigador.
Convendrá ser muy cuidadosos al trazar la ruta más segura que nos
lleve a la sensibilidad. En este caso, proponemos hacerlo desde el campo de
la interacción humana como proceso para la expresión sensible
-cognoscitiva, afectiva y lingüística- y configuradora de los espacios
multidimensionales en los que se trabaja para la form~.ción en el arte.
Aunque también tiene que ver con las formas en que nos predispo_nen a la
armonía y la plenitud, por su acción estética reconfiguradora de la vida.
Las reflexiones de cualquier modo segu1ran aludiendo problemas
históricos sobre las relaciones entre el arte y la naturaleza, el arte Y el
hombre, la tarea y funciones del arte, la sustitución del concepto arte ~or el
de artes, y sobre todo si la relación que se da entre el arte y la estética es
solamente por el factor sensible o nó. Sobre quién es el sujeto que lo
trasciende, si la percepción es individual o social, si P?see una identidad
objetiva o pertenece sólo al ámbito del ideal. Cuestiones ontológicas que
sólo son posibles si recurrimos a enfoques transdisciplinarios como el que
aquí pretendemos.
En sus relaciones con la naturaleza por ejmplo, se seguirá discutiendo
cuanto corresponde a lo exterior y cuanto a lo interior. Y en este sentido si
el hombre imita, crea, o construye bajo los efectos de esta relación sensible.
Si esto le corresponde a un área del conocimiento configurada como ciencias
del arte si sus bases fueran eminentemente prácticas o de una sensibilidad
específi~a: Preguntarnos si existen hombres que no sean sensibles, si las
tareas del arte son de todos los hombres o sólo de ciertos hombres sensibles;

nos compromete con respuestas desde ámbitos de la subjetividad afectiva,
aún pendientes de ser explorados.
Algunas preguntas se mantendrán sin respuestas precisas por algún
tiempo. Porque hacen falta reflexiones que relacionen la identidad humana
con su amplia dimensión ecológica --en un mundo cada vez más conciente de
su globalidad-. Del arte corno expresión especializada, pero a la vez corno
espacio de educación. Como un fenómeno que se da desde la interacción
humana y desde su supervivencia en condiciones cótianas, pero sobre todo
como parte del aprendizaje para la vida, del ser y su_ sentido.
Harán falta otros lugares donde puedan ser correlacionadas la
sensibilidad, la imaginación y la intuición en las esferas humanas, sociales y
culturales de la afectividad, lo mágico y lo innato; suficientemente discutido,
pero fragmentariamente y desde afuera. Aunque rio sea facil defender que el
fenómeno estético es orgánico y que se mueve como la energía, entre la
individualidad (desde lo interno e histórico) y la totalidad (externa social y
ecológica), que requiere de la reflexividad de los sentimientos, para
trascender en imágenes paradigmáticas de la vida. Que se encuentran en las
huellas -la memoria- del hombre, como esencja y testimonio de su
trascedencia.
Por otra parte es necesario acotar que muchas cosas de estas, que apenas
comienza para el mundo occidental, han conformado las verdades que
forman parte del conocimiento heredado y sostenido culturalmente por la
tradición en el arte, la religión y la filosofia, en el mundo oriental durante
más de cuatro mil años. Lo mismo pudo haber ocurrido en muchas de las
comunidades del mundo occidental, cuyas tradiciones poco se libraron de la
batalla por la imposición de los dominantes lógico-racionales colonizadores
del "absoluto occidental".
Con esta mirada, el conoc1m1ento que se construyó en algunas de
nuestras culturas latinoamericanas por citar un ejemplo, sólo ha merecido
espacios por su valor sincrético, entre lo mágico y lo mítico, como realidades
subterráneas validables unicamente desde el folklore y nunca como el sueño
legítimo al que tiene derecho, la naturaleza de todo hombre responsable y
omnipresente en su realidad histórico-social.
A mediados de siglo, pensadores mexicanos también seo ocuparon de
estas condiciones de la tradición metafisica del arte en algunas de sus
propuestas filosóficas. Antonio Caso quien pubfrcó sus Principios de
Estética en 1925, insistió en la relación estética entre la inteligencia y la
intuición,. y el compromiso del artista con la esencia del saber. José
Vasconcelos de amplia influencia desde el concepto latinoamericano de la
511

510

�raza cósmica y su propuesta filosófica para una todologia; publicó en el
marco de una trilogía, la estética en I 935 reforzando las teorías neokantianas
sobre el "a priori" estético en el ritmo, melodía y armonías en el
conocimiento humano.
Después, Samuel Ramos publicaría en 1950 su Filosofia de la vida
-artística para insistir y profundizar en las teorías de sus antecesores sobre los
"a priori" de Ja intuición y el sentimiento en las verdades estéticas del Arte, y
reforzaría la necesidad de construir una teoría del arte desde las
configuraciones de la personalidad del artista. Destacan sus
conceptualizaciones sobre la subjetividad estética y su dependencia del
sujeto artístico, y retoma el concepto del "espíritu objetivo" de Hegel, para
definir la obra y el objeto del arte.
Ramos también señala que el arte "responde a una necesidad enraizada
hondamente en la naturaleza humana." Y desde lo psicológico demanda "el
desarollo de ciertas facultades específicas para determinadas creaciones",
como la memoria, la fantasía (la imaginación), la voluntad artística o
intención deliberada (la actitud), la proyección sentimental (lo afectivo), la
abstracción o formas de expresión metafóricas, la creación como
estructuración interna (psicológica) y el gusto como facultad estimativa (de
interacción).
También insiste en la condición vivencia! y el valor estético del
recuerdo para la configuración estética de la imagen de la realidad. Tiempo,
espacio y sentido en la configuración artística; la cualidad irracional de sus
valores y la condición de que "el arte tiene que mantenerse siempre dentro
de los límites de la vida humana", atribuyendo a la poesía el "ofrecer una
intuición del mundo y de la vida", señalando como razgos fundamentales del
fenómeno estético: la metáfora y el ritmo.
Samuel Ramos adjudica a ciertas formas a priori de la percepción el
sentido de la visión de las artes plásticas, cuestionando ''No existe ... una
visión objetiva de la realidad ... Tal vez la realidad objetiva es en sí misma un
caos que nos desconcertaría ... Al artista no le importa la realidad en sí
misma, sino la realidad con la huella que le imprime el e~píritJ humano."

cuya supremacía tiene una sencilla razón psicológica: produce en el
espectador (también en el bailarín) puro goce estético."
· No sólo exclusivo de la danza, el trabajo corporal dice Ramos que
"rescata por un momento al hombre natural que yace enterr~do baj? ~na
espesa costra de civilización." Y desde su Filo~,ófia de ~a :v~da arhsllca,
propone de esta manera una estética para la mult1phc1d~d de las
manifestaciones artísticas", asunto implícito para este marco teónco. Por lo
que sus conceptos también se verao renombrados y reconfigurados desde los
predominantes de la comunicación en el arte, aspectos ~?e se :~fieren a la
interacción sensible de los seres humanos y su configurac1on estetlca.
os queda claro que su estudio implica la observación y el an~lisis del
sentido de orientación de su identidad fenomenológica y gnoseológ1ca, Y su
carácter dialéctico entre las diversas constelaciones del conocimiento. Un
asunto que podría ser estrictamente interactivo y pragmático, desde la
realidad del instante social en que suele ser configurado como arte. Pero que
se vuelve complejo en su relación psicológica con la vida en el m~~ento que
se vive o se recuerda como imágenes. Acción o contemplac1on por el
instante que se vuelve ritmo según Bachelard (1~32), imp~lsos en la vida del
hombre que suelen contener el motivo y dar sentido a la misma.
Si bien es cierto que el conocimiento suele atender al pensamiento, Y
que el sentimiento da la forma para la creación en imágenes como símbol?s,
inevitablemente el conocimiento se moverá y generará entre los espacios
emocionales de la inteligencia y del pensamiento para traducirlos por
asociación y af!alogía desde nuestra sensibilidad, a través de es~dos de
conciencia múltiples. Es una interacción reconfigurarlora en su esencia, la de
nuestras cogniciones y metacogniciones, muy ~are_cida a la fa!:tasía la
ensoñación que fue el sentido del aura para BenJamm y la reacc1on ~stet1ca
en el abordaje psicosocial de Vigotski. ¿El arte_ es en esencia _una
comuaicación afectiva? Entonces desde y en la propia naturaleza sensible,
afectiva, estética del ser, debiera ser explorada.

r.

Y al referirse a la música "si no guarda con el alma una relación
representativa, está ligada de otro modo especialmente con la esfera
emocional, de la que se ha considerado . . . como notoria forma de
expresión", para señalar más adelante que "Un sentimiento puede
desarrollarse en dos direcciones opuestas, hacia adentro o hacia afuera, para
convertirse en contemplación o en acción". Samuel Ramos concluye en
cuanto a la expresión corporal y su relación con la danza como "liberadora,

Por fortuna nada ha podido detener las reflexiones a este respecto,
como son los ;estimonios en ciertas ideas de los griegos, las propuestas
renacentistas, las tendencias místicas concentradas en el siglo XV~, _Y en
todas las que desencadenadamente abrierqn paso al barroco, al neocla_51co,, a
las vanguardias, al modernismo de los siglos X1X y XX, Y mas aun
enncontramos en los discursos vigentes de las rupturas en el
postmodernismo contemporáneo. Y son ~vid~ncia también de que ha
prevalecido entre otros, el contexto comumc~ctonal para ~I arte, centrado
algunas veces en el emisor, ya en el mensaje y- sus códigos, ~tras en el
receptor y sus espacios, como también en los efec os y usos del mismo.

512

513

�La comunicación es inherente a todos los quehaceres del hombre. Por lo
tanto no es de extrañar que sus reladones se den en un amplio espectro del
conocimiento humano clasificado en disciplinas. Pero cierto es que también
para acentuar su relación con el arte, hubieron de darse ciertas condiciones
sociales y culturales en este que es un aspecto del comportamiento humano,
para que las artes tuvieran la oportunidad de expanderse en innumerables
formas de expresión conocidas como la cultura artística en el mundo actual.
Porque la situación cultural del mundo contemporáneo en toda su
complejidad, fue uno de los efectos de la comunicación en general: el
rompimiento de esquemas, géneros, estilos; la abierta 'tendencia a la
integración de las artes desconociendo sus fronteras; el cuestionamiento a los
límites entre el arte y lo popular; el papel que ejerce la tecnología en las
comunicaciones humanas y su influencia cultural para propiciar nuevos y
amplios acercamientos con otras culturas; y la ruptura en los parámetros de
la identidad nacional.
La comunicación en el mundo, nos ubica en una sociedad de consumo
donde los medios masivos seducen y modifican al hombre con nuevos
gustos, valores, patrones, esquemas y estilos para la sensibilidad y el sentido
de la vida. Hemos configurado una cultura de masas donde los valores
artísticos se identifican con nuevos esquemas de altemanancia para lo
popular. La masificación en el arte va convirtiendo la cultura en una
industria para eJ consumo, para el entretenimiento y para la enajenación del
sentido hacia la materialidad como bienestar.
Es un amplio espectro para la cultura en cuyos ámbitos tienden a
gestarse esfuerzos profesionales de especialización por lo multidímensional
de su campo de estudios. Es tiempo para la emergencia, en los discursos
artísticos y en el reordenamiento gnoseológico ante el cambio y el tránsito
paradigmático.

inteligencia artificial estallan en la vida contemporánea universal, y justo
entonces, eJ contacto entre la religión (espíritu), la magia (imaginario) y la
ciencia (objetivación) vuelve a surgir con toda la vitalidad y el entusiasmo
de Jas nuevas generaciones de cultivadores del sab~r."
"Ahí se encuentran (en lo que llama una convergencia paradójica) los
personajes más duros del materialismo positivista con los más volátiles del
esoterismo espiritualista. No siempre hay condiciones de diálogo, pero están
frente a frente y la información los acerca tecnológicamente cada día más. El
futuro es un puente de comunicación entre algunos de ellos, pero también el
pasado, y sobre todo el presente, son motivos suficientes para ir sintiendo la
ugencia de búsqueda de alternativas a las trayectorias actuales y en particular
a sus inercias suicidas de destrucción planetaria." · ·
La cultura se mueve de la ética del deber; en el pasado, hacia una
emergente ética del placer. Y "es la emotividad la dimensión central de la
vida moral, son los sentimientos los que unen y separan a las personas ... la
vida social, opera con sentimjentos más que con argumentos. La gente lo que
busca es sentirse bien." Pero poco sabemos de los misterios de nuestra
propia afectividad, porque hemos atendido al deber de lo social reprimiendo
los conflictos generados desde las necesidades de lo individual.
El arte es espacio libre para la expresión y recepción de la sensibilidad,
y sus cualidades suelen ser infinitas. Una teoría del arte en este mundo

contemporáneo ya no tiene que ver solo con el sentido de la perfección, la
belleza, la armonía, o lo sublime. Posiblemente tiene que ver con todo lo que
el hombre contemporáneo se de permiso de sentir .estéticamente. No existen
cánones y el elemento que lo trasciende se encuentra -en apariencia- oculto
en la multiplicidad de las variantes e interpetaciones estéticas que ofrece
nuestra cultura, en on proceso interactivo y pragmático.

No se pueden evadir estas condiciones comunes y los nuevos conflictos
que genera. Y que el único camino para enfrentarlos, es la comunicación.
Tam?ién lo son las condiciones para la per~epción de una unidad posible o
de una diferencia insalvable en la construcción de una ment'alidad cósmica o
para la identidad de una mentalidad particular separada del resto de las
mentalidades.

La comunicación en la cultura artística se referirá siempre a los
procesos histórico-sociales que desde el orden de lo sensible, fundamentan la
importancia del arte en nuestra sociedad y en sus diferentes culturas. Sus
referentes son en el orden de la producción, distribución y consumo de
objetos e imágenes estéticas bajo los diversos aspectos- de la actividad
artística que pudieran corresponder al campo de lo económico, político,
educativo, psicológico, antropológico, lingüístico, etc.

Un quehacer de la ontología - según Jesús Galindo-, más que para un
resurgimiento de la Metafísica "momento en que la filosofía de la ciencia la
epistemología y la cosmología del pensamiento científico están en una labor
de profunda reflexividad, al tiempo que la robótica, la informática y la

Desde las configuraciones estéticas, la comunicación reafirma todos los
aspectos de la cultura artística, por lo cuaJ pudiera denominarse
comunicación artística. Y aún así, estaríamos habla,ndo de u~ basto campo~
dadas las_condiciones de la comunicación en nuestro tiempo, cuyo desarrollo

514

;1
515

�-principalemente tecnológico- ha ampliado el universo de las interrelaciones
humanas inherentes también a sus formas y contenidos estéticos.

¿Qué es y ¿cómo se comunica la sensibilidad en el arte?, constituyen
una doble pregunta científica en Ja cual se justifica su exploración
ps"icológica y otros estudios consecuencíales. Aunque el contexto de esta
aventura científica en cuanto a lo artístico-comunicacional· pudiera llevamos
a sus orígenes en los albores de la civilización, es evidente que .para su
precisión, nuestras preocupaciones se asumen en moJnentos en que ya ha
sido posible configurar pese a la subjetividad, a la cultura artística como el
universo de las ciencias del arte.
Nuestros señalamientos apuntan a la necesidad de construir teorías del
arte bajo la anuencia inter, traos y multidisciplinaria que permiten las
condiciones ontológicas actuales en favor del arte para propiciar su
conocimiento y su desarrollo, y que en este caso se trata de un enfoque desde
el contexto de la comunicación, donde será imprescindible hacer referencia a
los aspectos que a su vez le son compartidos en campos· de la psicología
cognoscitiva, la psicología social, la lingüística aplicada y la antropología
cultural,
Como resultado de estas deducciones, hemos de preparar una teoría de
la comunicación artística, con el diseño de un modelo descriptivo de
aproximación en lo general, dividido en cuatro niveles de análisis: lo
intrapersonal, lo interpersonal, lo lingüístico-instituciC'mal, y lo
simbólico-cultural; y una tendencia exploratoria de inducción desde la
experiencia, a manera de su comprobación. En lo particular, la exploración
deberá detenerse en los procesos y fenómenos individuales que se suceden
en las condiciones pragmáticas de la vida cotidiana, cuando la comunicación
como interacción, obedece a los confines de su reconfiguración estética en
ciertos ámbitos artísticos de formación, para la aprehe~ión y recreación
sensibles del mundo.
Esto significa, que el verdadero paradigma -como elemento sucesivo de
cambio-, irá apareciendo al tiempo que se va construyendo, desde la teoría
de la comunicación hacia los rudimentos de lo afectivo en la configuración
estética -la experiencia-, de manera dialéctica. Porque en la interacción
humana prevalece la naturaleza del hombre que no· es precisamente
mecánica ni completamente material. Es fenomenológica, trascendente y con
muchas otras dimensiones que pueden ser irracionales, insospechadas e
imprecisas. No todo será perfectamente comprobable, refutable ni verificable
---como lo afirma Mandoki-.

516

Sólo cuidaremos como lo advierte Vigotsky, que nuestro pensamiento
procure "no asombrarse, no reírse, no llorar, sino comprender"desde los
C(?nfines que nos brinda la psicología del arte, para una urgente y necesaria
"estética desde abajo" por los canales psicológicos de la.internalización, la
evocación, la reflexividad y las configuraciones sensibles.

Hacia una teoría de la comunicación artística

Son muchos e incontables los productos y efectos de la interaccjón
humana; entre ellos que se encuentra el arte. Contextualizado en el amplio
universo de nuestras culturas, alterna, coincide y se yuxtapone con los otros,
en un amplio espectro de categorías que t.ambién son comunicacionales.
Como transobjeto -por deducción- lo estético del arte, puede ser
comprendido también como un fenómeno configurado por el sujeto social,
pero que suele ser un reflejo de lo individual, de lo trascendente y de lo
vanal, de lo objetivo y de lo subjetivo, como tamlJién suele ser la vida
misma. Pero además, también puede convertirse en único e irrepetible,
cuando guarda correspondencia con el sentido del ser, secuencia y
consecuencia de la aprehensión y recreación sensibles del mundo.
Para Sluzki ( 1976): "Un interés y una dificúltad adicional provienen del
hecho que los fenómenos de la comunicación humana poseen múltiples
niveles de análisis que cualesquiera de ellos, en fonna aislada, empobrece
notoriamente el hecho observado. Pero, por otra parte, de no hacerse así, el
monto de información vehiculizado en toda situación de interacción humana
es tan enorme que su estudio resulta poco menos que imposible."
La cita, sintetiza una de las dificultades de la investigación en este
campo. Estudiar la comunicación humana implica frecuentemente,
fragmentarla. Eso la empobrece, la aleja de su ineludible realidad a
priorística. La detiene y como en cualquier proceso, se contamina, se altera,
se vuelve otra cosa.
Sin embargo, así hemos elegido enfrentar el reto de su complejidad, en
tanto ciertos fenómenos relativos a la interacción de los seres humanos
siempre lo son; y porque es prioritario precisar las rutas que nos llevan de la
facultad sensible al desarrollo de los campos de la cultura artística, y este
también es un proceso complejo de la interacción- humana.
La complejidad de la comunicación hui:nana proviene de su
multidimensionalidad. Lo mismo tiene que ver con fenómenos externos, más
517

�Katya Mandoki (1998) "no todo es perfectamente comprobable, refutable,
verificable ... " Una sola óptica no ha bastado y en la estética tenemos solo
una muestra.

o menos objetivables, que con aspectos internos poco claros o expiorados. Y
compleja puede ser así mismo, cualquier configuración estética.
Porque está ligada a la experiencia que también debe ser estética, cuyas
dimensiones enunciativas y axiológicas se pierden en el instante y en las
~ualidades de la vida cotidiana. Su marco suelen ser un complejos de
cogniciones, precogniciones, metacogniciones, sensaciones, sentimientos,
percepciones lingüísticas, prelingüísticas y metalingüísticas, denotaciones,
connotaciones, metáforas y paradojas sintagmáticas, y los paradigmas del
imaginario colectivo· que suelen encubrirse en las estructuras de los registros
que pueden ser icónicos, kinésicos, acústicos y/o léxicos.
Pero esta complejidad no es exclus.iva de la comunicación social. Parece
perfilarse desde todos los quehaceres culturales del hombre postmoderno.
Rotos los cánones para la conciencia, se ha dejado al pensamiento en libertad
para aproximarse a la naturaleza del cambio, desde unas bases que fueran
antropológicas y que ahora se trasladan hacia las cosmológicas de universos
infinitos y de los mundos posibles.
Para Jesús Galindo, en el horizonte deseable: "Alguien tiene que actuar
y proponer, (y) lo tiene que hacer con una estrategia y una gran capacidad de
respuesta perceptiva, de reconfiguración descriptiva ... tarea de muchos 1 de
diversos tipos de actores y sujetos de acción ... las condiciones de
comunicación potenciales con la infraestructura tecnológica actual tendrán
que ser desarrolladas. Y... los sentimientos, las razones, las intuiciones y las
sensaciones tendrán un peso semejante, es decir, las voces y los silencios
operarán sobre la formación comunitaria '.
"Y...- termina- los escenarios posibles de transición también trabajan
sobre la lógica de lo probable y lo imprevisible, pero se requiere en principio
voluntad, sin este poder nada humano pasará, y aún asi, con voluntad, el
resultado puede ser muy lejano al deseado o esperado" (Gal indo, 1995).
Elegimos partir desde esa amplia perspectiva ética, con la estructuración
de una teoría de la comuncación donde puedan ser ubicadas las principales
áreas sensibles del hombre.Una teoría que corresponda a la actualidad
paradigmática y epistemológica, creando espacios desde donde se pueda
navegar hacia los diversos intereses de las ciencias del arte, teniendo como
marco la cultura artística, y para su comprobación exploratoria en nuestro
1
caso, ciertos ámbitos de formación.

.

Desde la comunicación como disciplina científica, nuestra propuesta
teórica tiene la multiplicidad y muJtidimensionalidati paradigmática que a
tantos preocupa, y que pocas veces nos ofre.ce la Pºf.'bilidad de enfrentarse
como proyecto de vida. Enfrentar la comunicaciót .en sus dimensiones
objetivas, subjetivas, intersubjetivas y transobjetivas; exije una mirada a La
alternancia, yuxtaposición y convergencia de sus múltiples niveles de
análsis; desde sus diversas formas enunciables: física, ideológica y
culturalmente, así como su ampliación a los contenidos que se atribuyen a
categorías estéticas de la sensibilidad.
Aún así, creemos posible poder precisar cuando menos tres esferas
paradigmáticas en nuestro tránsito exploratorio sobre la sensibilidad como
facultad y categoría estética en ámbitos de la comunicación artística. Esferas
que corresponden respectivamente a las epistemologías positivistas, a las
sistémico-estructuralistas y a las dialéctico-vivenciales, configuradoras del
episteme ecológico contemporáneo. Al final del camiño, constataremos si la
inestablidad elegida fué estéril~ o si como en la vida, la inestabilidad le es tan
inherente al ser como lo ha sido el cambio a la sociedad.
Bajo el primer paradigma, a la comunicación se le puede apreciar como
un continuo de fenómenos objetivizables que relacionan al hombre consigo
mismo y con el sistema social y económico que le rodea a través de la
producción y el consumo. La actitud del investigador-observador suele ser
valorativa y superficial, es decir, de y desde la superficie.
En el otro, la comunicación corresponde -además de la producción y
consumo-, a las cosas que resultan de la interacción humana incorporándolas
como entidades ideológicas o como atributos que vinculan a las personas
inmersas en costumbres, ritos, actitudes, conductas y ~nsamientos. Obedece
al enfoque de la teoría general de sistemas deide lo estrictamente
antropológico, y la actitud del investigador-obsérvador es hacia la
comprensión de las estructuras humano sociales, cuyo referente inmediato
proviene de la conducta grupal o comunitaria.

En el entendimiento de que descubrir nuevos paradigmas no significa
omitir los anteriores aunque sí estar dispuesto a sus desplazamientos y a sus
coincidencias, toda vez que nos percatamos de que en este campo como cita

Ambos enfoques, fueron la base de otro estudío .que desarrofíamos en
aproximación a un modelo para el estudio de fa teoría de la comunicación
masiva {Aburto, 1986), donde nos fué posible situar Ii,necesidad de ampliar
el conocimiento hacia los aspectos imprecisos de fa sensibilidad como
variable de la percepción en la comunicación humana. Ahí también
aparecieron otras posibilidades paradigmáticas para la actitud y se

518

519

�despertaron nuestras inquietudes sobre el papel que juega el componente
afectivo en la comunicación artística.
Así fue gestada nuestra tercera esfera paradigmática. Esta, apenas viaja
hacia su encuentro y definición, entre las preocupaciones científicas más
contemporáneas del pensamiento cosmológico, que obedece a su caracter
ecológico y holístico. Prevalecerá aquí, la necesidad· de incorporar a la
realidad de las cosas y sus vínculos, la realidad simbólica que provee al
hombre no sólo de satisfactores por la vía del trabajo, la producción y sus
relaciones, sino también a través del imaginario, los su(}ños, Las evaciones,
sus fantasias, su memoria, sus utopías, sus adaptaciones y en general, sus
luchas por la vida.
Significa, una vuelta al humanismo centrado en las configuraciones
enunciativas y reflexivas, de una interaccjón viva -como condición realentre los seres humanos de nuestras culturas diversas y complejas. Por
obedecer a su peculiaridad hermenéutica y fenomenológica, exije la
intervención de una mirada especial y de la credibilidad en los mundos
posibles que nos mantienen unidos o separados por los sentimientos
(Galindo, 199S), entre valores e ideales de libertad, de independencia, de
respeto y tolerancia, de democracia y de amor. Mismos que la ciencia
moderna y su tecnología no lograron retribuir, desde sus recursos y
perspectivas técnico-metodológicas que se concentraron más en mejorar los
satisfactores materiales, ahora fuente de desequilibrios.
Este modelo teórico que ahora pretendemos configurar desde la práxis,
podría ser graficable solo en las primeras dos ópticas y su descripción
teórico-deductiva nos ocupará de inmediato En la tercera óptica, por su
estructura fenomenológica, dialéctica y reflexivamente ontológica, por su
configuración paradigmática en acción y en tránsito será inductivo y
descriptivo sobre la práxis. Pues sólo así podrá ser comprendido y
comprobado por ahora, discursivamente durante y reflexivamente después de
la exploración,
por su movimiento y su sentido,
en un plano
inevitablemente basado en Ja experiencia, en lo vivencia!.
Con él, se constituyen las bases de la exploración para lo sensible en
nuestra teoría de la comunicación artística y su aplica~ión en ámbitos de
formación. La comunicación deberá asumirse como interacción, acciones en
movimiento, donde "los actores toman su proceso reflexivo y se mueven con
autonomía en su propia exploración creativa y activa." (Gal indo, 1998).
Ambas configuraciones, atienden a una estructura conceptual de
interrelaciones, que ubica espacios reconocidos para la comunicación en
general, pero que pretendemos sean también espacios de exploración en su
520

naturaleza estética. Son estos espacios, segmentos de un proceso interactivo:
para la comunicación intrapersonal, para la comunicación interpersonal, para
. la comunicación institucional determinada por configuraciones lingüísticas
convencionales, y para la comunicación cultural determianda por el sistema
social y sus diversos símbolos paradigmáticos desde la contrucción del
imaginario social.
Será importante dar inicio desde su óptica h¿e superficie y de su
estructura, porque se trazará deductivamente el mapa de acceso hacia la
interacción. Y desde ahí, se abordarán las condiciones proclives para la .
comunicación sensible. Las premisas soñ histórico sociales en la
configuración estética para la formación artística, por lo que predominará un
enfoque psicosocial y un transobjeto: el sujeto sensible.¿Para qué? Para el
desarrollo teórico de una psicología del arte.
Ontológicamente, nuestro esbozo posee las deficiencias de una postura
heterodoxa. Pero estamos seguros de que no podría ser de otra manera
acorde a nuestros fines: una modesta contribución exploratoria y reflexiva,
requerida para el señalamiento de nuevas líneas de investigación aplicada a
las ciencias del arte. Porque en el campo de la sensibilidad de los seres
humanos, resulta todavía insuficiente el patrimonio científico para la
creación de una cultura de la comunicación.
_ Frente a una cultura de la información -cuantificable-, creemos que la
comunicación es una cualidad y es el hecho humano social más trascendente,
pero que ha sido poco estudiado cuando ocurre en condiciones pragmáticas,
cotidianas vivas. Sólo la práxis puede completar lo que para la teoría será
siempre una limitante: vivirla.
Comunicarse, además del plano físico, biológico y social, tiene que ver
con dimensiones de la vida interactiva, ubicadas predominantemente en la
memoria -también colectiva- y en la capacidad orgánica para el
conocimiento sensible a partir de la percepción -su mirada- que se
encontrará con el "ello" y después con el "tú"' q1.1e lo hace reflexivo y
responsable para asumir la conciencia de sí mismo, como el nucleo
configurador y reconfigurador de nuestro universo común, para ser con
"eso" y con su esencia, uno mismo.(Buber, 1994).

�humana que es más amplia e incorpora los aspectos dialécticos no muy
concretos, que son los que ahora nos preocupan.

Delimitando el campo de la comunicación

"Un fenómeno pennanece inexplicable,
en tanto el margen de observación no es
suficientemente amplio como para incluir
el contexto en el que dicho fenómeno
tiene lugar."
Watzlawick, 1971 .

¿Y cuál sería el más amplio margen de observación para inclui~ el
contexto de nuestra comunicación?, para poder observarla con la plenitud
requerida en este estudio. Más de veinte años en la docencia, maestro en
ciencias de la comunicación primero, y titular del curso "teoría de la
comunicación visual" en una carrera de artes después, tan sólo han servido
para tomar conciencia del infinito universo de estos fenómenos atribuídos a
nuestro sujeto social, en principio, aunque no exclusivament;.
No exclusivamente social, porque "al hombre que se comunica" le
resulta imposible renunciar a su historia, y por lo tanto, también pueden
vérsele como fenómenos del sujeto psicológico. Y más lejos aún, retomando
la idea de Mandoki sobre una posible transobjetividad, tampoco podrá
dudarse de su naturaleza sensible, técnica, simbólica, orgánica, económica,
intelectual religiosa, etc.
El reto en este espacio será poder incorporar en el mismo sujeto -sin
pervertir su estudio- t~das las dime~siones que co~ p~rtinenc~a _pu_ed~n s_er
posibles, para convertirse en transobJeto desde una opt1ca mult1d1sc1phnar1a,
que prácticamente ubicará su contexto desde el cual será observado, muy
cercano al concepto ecológico y holístico de la comunica9ión. Este término,
utilizado por Bateson desde 1976 en su obra Pasos hacia una ecología de la
mente, no es más que un proceso de aproximación formal a la inc~rporac!~n
de todos los mundos posibles en los cuales se puede dar la mteracc1on
humana.
Con el objeto de ir precisándolo en estricto apego a los fines de este
estudio, nos referiremos en lo general a un amplio espacio cultural donde se
construye la realidad simbólica. Esta es la que sirve de soporte y estructura
toda suerte de interacciones entre los seres humanos, a partir de un proceso
inicial y determinante que es la percepción personal. Percepción y ~ul~ra
como fronteras, porque en cierta forma es condición para nuestro obJettvo,
distinguir los ámbitos de la comunicación como parte de la interacción
522

Porque al decir de Mandoki: '' ... todo acto de comunicación sensible se
establece en un diálogo de alguien con alguien en concreto, y que se
considera sensiblemente lo dicho con lo no dicho, lo que puede decirse con
lo que no puede decirse, lo que se ha dicho antes c1bn lo que se podría decir
despues." Aunque ese ser dialógico ya definido po Buber, además posee en
sus cualidades individuales la de comunicarse con cosas - sus imágenes por
ejemplo- que no son tan concretas pero sí necesarias y determinantes en su
comunicación y supervivencia.
La interacción humana prevalece a la comunic!3ción aunque compartan
a posteriori las cosas y sus efectos en un mismo proceso, porque 'todo
enunciado es un eslabón en la cadena, muy complejamente organizada, de
otros enunciados" cita Mandoki 1998. Si esas cosas y esos efectos son otra
cosa y no comunicación en el sentido dialógico, intentaremos describirlo.Y
si lo son, entonces trataremos de materializarlo, enunciándolo para darle esa
misma categoría de eslabón con imprecisiones. La calidad de vincular podrá
ser precisada sólo a posteriori.
Entonces, quizás uno de los primeros eslabones de la comunicación
humana sea la misma percepción. Aunque conviene advertir que también se
necesitan ciertas condiciones para la vida. Y si la vida es la de un creador,
Mandoki señala que éste ' objetiva estéticamente a través de la obra una
mirada sensible a la vida" y "para la prosaica el enunciado no solo in-forma:
con-forma." Vivir, percibir, sentir y conformar parecerían tener que ver con
los espacios y elementos rudimentarios de toda creación.
Percibir en este sentido estético o de la sensibilidad humana, tiene
mucho más que con ver con el concepto de la mirada sensible a la vida, que
con el simple hecho de percibir. Y será necesario~arnpliar con prudencia
nuestra exploración, a la frontera que distingue a la mirada sensible de la
percepción de las cosas. Ver y oir, no será lo mismo que mirar y escuchar,
porque esto implica también, sentir.
Por el camino de la deducción, fragmentaremos nuestro universo sólo
con la finalidad que nos exije el análisis, pues la comunicación obedece a la
naturaleza extensiva y totalizadora (orgánica, corporal y kinestésica) de
todos nuestros sentidos. Ver y oir serán, en el proceso, los eslabones para
llegar a mirar sensiblemente conscientes de que "los sentidos no están
aislados ... no se ve tan sólo con los ojos, sino con el oído, el cuerpo todo" y
que "la sensibilidad se materializa a través de _lenguajes en actos de
comunicación." (Mandoki, 1998).
523

�También como un eslabón, la visualidad es apenas otro de los
fenómenos complejos para las ciencias del arte. No todo lo que se ve puede
explicarse serena y claramente. Tampoco se pue~e precis~ que ~~~e de lo
visual responde estrictamente al impreso sensorial del OJO. La v1s1on suele
estar entrelazada al movimiento y requiere del concepto orgánico del cueq,o
-sensorial y reflexivo- como señala Merleau-Ponty (en Osborne, 1976) en un
mundo sensible y abierto. Kant desde su tiempo, nos antepondría la
intuición.
La tendencia a la abstracción en la cjencia para construir modelos,
variables, indicadores -señala Merleau-Ponty, la aleja del mundo existente.
Por eso quizás, conviene hacer notar que la mirada sensible nos refiere el
pensamiento "al sitio, al suelo del mando se_nsi?le y ª?ierto, y -~orno es ~n
nuestra vida y para nuestro cuerpo (no la maquma de mfonnac1on) el mio,
centrado, callado y atento a la orden de mis palabras y de mis actos, y los
cuerpos asociados, los otros que me persiguen y persigo, con quienes persigo
un ser único, presente y real."

y como esos, son muchos los fenómenos inaprehensi'bles determinados
por la interacción del hombre. Por lo que será nuestra intención, llegar a
comprenderlos en su esencia para explicar y argu~enta!, desd~ tod~s los
ángulos que nos sea posible, en una tarea de aprox~mac1on física baJo _las
condiciones de una investigación cualitativa que nos involucra desde la vida
con el fenómeno mismo ...
Y es que será dificil espectar sin dejar de vemos reflejados en esos
fenómenos, cuando provienen de espacios del imaginario, de la lucha por la
supervivencia, de la memoria, de los sueños, de los sentimientos, de l~s
sensaciones, de los juegos y sobre todo, del diálogo posible para el espacio
de representación donde habita nuestro ser.
Bajo estas condiciones, las posibilidades de un modelo para_ la
comunicación en las artes, pese a su finalidad dialéctica y autoconstructiva,
pudiendo parcialmente ser gráfico y descriptivo, a veces nos parecerá
insuficiente en los ámbitos de su esencia sensible. Porque nada de lo que
aporte en su problematización ya desde l_o intrapers_o~al, interpersonal,
institucfonal o cultural, deberá de ser tan radical y defimt1vo que obstruya o
limite nuevas perspectivas de análisis, en cualquiera de sus ámbitos.
Un reto para la ortodoxia, pero a cambio, deberá .poseer en . su
flexibilidad cierta ambigüedad -ontológicamente necesartas- para irse
adaptando por el camino científico que allana e ilumina algunos de los mitos
que por el hecho de psicologizar, han mantenido durante tanto tiempo al arte
524

y a las artes, alejadas de las mesas de discusión de la comunidad científica.
Desde la cognición, la actitud, el lenguaje y la cultura, nos proponemos
~xplorar las bases interdisciplinarias del arte para su abordaje desde la
multidimensionalidad del sujeto sensible, como transobjeto.

El arte es comunicación, afirmamos como nuestro axioma de inicio.
Aunque no podemos ignorar otras afirmaciones implícitas como las
siguientes: que es experiencia (John Dewey), que es expresión (Worringer),
que es una reacción estética configuradora (Vigotski) y sobre todo como
apunta Friedlander con contundencia, que el arte es necesariamente·
psicológico por obedecer a procesos mentales de intemalización.
Para la fundamentación de nuestro enfoque comunicacional, sólo se
requieren dos afirmaciones más ineludibles para nuestro tiempo: desde la
estética postmodemista: el arte es el artista, y desde una teoría de la
comunicación humana: no existe la no-comunicacié. n (Watzlawick, 1971);
axiomas desde los cuales, a continuación será posiqle proponer y constatar
entre otras, nuestras primeras deducciones. A manera de ejes reflexivos del
"árbol de búsqueda" (Galindo, 1998) que puede conducirnos a dar respuesta
a la doble pregunta científica que nos ocupa: ¿Qué es? y ¿Cómo se
comunica? la sensibilidad en el arte:
• El arte es una expresión de conducta sensible.
• El arte es la comunicación sensible del artista.
• La conducta sensible del artista forma parte de su comunicación
estética.
• En toda comunicación estética como conducta, ·prevalece una actirud.
• En la actitud artística también es detectable una carga afectiva.
• El nivel afectivo en la comunicación estética forma parte del lenguaje
artístico.
• El lenguaje artístico fonna parte del contexto para la personalidad
estética.
• Es posible aplicar metodologías para desarrollar- las capacidades en la
expresión sensible en los estudiantes.
• Las metodologías para desarroltar la capacidad de expresión de la
sensibilidad siempre son insuficientes.
525

.•

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LOS SISTEMAS DE ASEGURAMIENTO DE LA CALIDAD
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR MEXICANA
La experiencia de la Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel Frías"
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

Porfirio Tamez Solís,
Maestro en Bibliotecología
Director de la Biblioteca Universitaria
"Raúl Rangel Frías", UANL
l. Introducción

La globalización, una de las muchas consecuencias del liberalismo
económico, ha invadido prácticamente toda actividad social, y hoy dia es
común escuchar que tanto las naciones en lo general, como las empresas en
lo particular deben participar activamente en un intenso proceso de
adopción de sistemas de calidad para subsistir.
Por supuesto que esto ha significado nuevos y mayores retos para ellas,
particularmente en lo referente a la expansión de mercados, clientes y
competidores, que trae como consecuencia una mayor competencia entre
los competidores por esos mercados siempre en expansión, y por los
clientes, buscando de manera prioritaria el posicionamiento estratégico de
la organización en el entorno regional, nacional e internacional.
Esta circunstancia ha motivado a las organizaciones a implantar
estrategias y procedimientos administrativos que permitan conservar los
mercados y clientes, principalmente mediante la satisfacción de sus
necesidades, para lo cual se han disefiado, entre otras acciones, sistemas de
aseguramiento de la calidad de los procesos.
Resulta por demás interesante observar cómo a nivel mundial, tanto en
el área de prestación de servicios como en la de producción de bienes se
aplican actualmente diversos sistemas de aseguramiento de la calrdad: en
industrias de hoteles y restaurantes, plásticos, textiles, instrumentos,
minería, aeronaves, transportes, alimentos, construcción, aeronáutica,
educación, entre otros.
En el inicio del siglo XXI la educación en México ~nfrentará entonces
los retos producidos por esa tendencia globaliza.dora del desarrollo
mundial. En el nivel superior la perspectivas~ antoja todavía más compleja
dado que la oferta educativa ~n ese nivel compite de manera muy
534

535

�importante por los clientes, por los alumnos, quienes están a la búsqueda de
las mejores instituciones educativas a fin de formarse como los
profesionistas más competitivos para el mercado internacional.
Es en ese contexto en el que las bibliotecas de las instituciones de
. educación superior deberán crecer bajo un nuevo concepto, adecuado a
esas tendencias, que considere la aplicación de principios de calidad en sus
procesos administrativos.
·
Los retos que enfrentarán las bibliotecas universitarias tienen su origen,
desde cierta perspectiva, en la tradición académica de la Universidad que
las ha vinculado con cierta mística del servicio, cuando en realidad
constituyen un aspecto lisa y llanamente pragmático: u:1a institución de
educación superior que no cuente con apropiados sistemas bibliotecarios
apropiadaos ofrecerá una educación deficiente y carecerá de elementos que
respalden sus procesos de docencia investigación y extensión.
La biblioteca es -se ha insistido con frecuencia- el centro, el corazón
mismo de la Universidad, sin embargo, en no pocas ocasiones esta
declaración ha sido solamente discurso político, slogan de campafla, y no
compromiso institucional. La realidad es que las bibliotecas universitarias
mexicanas y su desarrollo son del interés exclusivo de los académicos
(principalmente de aquellos formados en el extranjero, o en instituciones
de educación superior mexicanas de prestigio, que al regresar a sus
instituciones de origen exigen bibliotecas como las que utilizaron en su
autoexilio) que no de los políticos.
El escenario actual, los recursos y las necesidades de las bibJiotecas
universitarias mexicanas es, en la mayoría de los casos verdaderamente
dramático, muy' lamentable; se advierte por doquier la urgencia de tomar
las medidas pertinentes que garanticen el suministro de servicios
bibliotecarios con calidad, como corresponde a las instituciones de
excelencia que se han estado tratando de formar durante la última década, y
con mayor razón ahora que al inicio de un nuevo siglo el reto para la
educación es -se ha expresado con frecuencia en círculos oficiales del
sector educativo- adoptar la calidad y la mejora continua como estrategias
esenciales de desarrollo.
Por supuesto que en función de los recursos asi5nados para este
propósito por medio del Fondo para la Modernización de la Educación
Superior (FOMES) en los últimos diez aflos, las bibliotecas recibieron un
impulso importante, pero también lo es el que los rezagos en esta materia
han sido tradicionalmente tan grandes, que todavía no se han logrado
superar. De hecho falta mucho por hacer, sobre todo si se desea modernizar
536

la infraestructura académica de las instituciones de educación superior para
lograr calidad en los servicios educativos.
Cabe aclarar, sin embargo, que el problema financiero no es el único ni
el más importante que enfrentan las bibliotecas de las universidades
públicas estatales (UPES) mexicana;, sin embargo, es prácticamente
imposible prestar servicios bibliotecarios de calidad cuando se carece de un
presupuesto específico y suficiente sobre el cual se desarrollen las acciones
previamente -planeadas.
.

.

Partiendo de un estudio realizado a las bibliotecas de las universidades
públicas estatales en México a mediados de la década pasada (Arellano,
1994) se sabe que el primer problema que ellas enfrentan es el relacionado
a la concepción que se tiene. No obstante que la esencia de su trabajo es de
apoyo a la -infraestructura académica, en la mayoría de las universidades
mexicanas se les ubica, bien en el área de cultura, bien en la de apoyo
administrativo, sin lograr obtener un lugar importante en ninguna.
El documento citado ofrece cifras verdaderamente aterradoras, por su
dramatismo, relativas a las bibliotecas universitarias. El mensaje es
sumamente claro: en materia bibliotecaria dentro de' las UPES todavía hay
mucho por hacer: aplicación de recursos financieros frescos, ubicación
apropiada en la estructura organizacional de la institución,
profesionalización de las tareas, los servicios y el personal bibliotecarios,
aplicación de sistemas de aseguramiento de la calidad, actualización y
diversificación de los acervos documentales y su organización,
mejoramiento substancial de los servicios bibliotecarios y de info11nación,
así como de los edificios bibliotecarios, actualización de la infraestructura
de cómputo y telecomunicación, etc.
El campo de la bibliotecología no es ajeno a esta fuerte tendencia de
cambio que impera en la educación, ya que se vive un momento de
transición, que por cierto puede durar mucftos años, pues algunas de las
bibliotecas universitarias ,mexicanas calificadas de tradicionales se están
moviendo lentamente haéia el ambiente digital, pero conservando un pie en
el mundo anterior, pues al mismo tiempo que seleccionan, adquieren,
organizan, promueven y hacen circular libros, revistas y otros materiales en
formatos convencionales y en medios electrónicos prestando los servicios
bibliotecarios tradicionales, buscan también posicionarse estratégicamente
en un entorno digital (Akeroyd, 1999).
Por ello es que si se quiere coadyuvar al desarrollo y consolidación del
nuevo modelo educativo que en México se pretende crear (ANUIES,
1999), los bibliotecarios mexicanos debemos promover y lograr en cada
537

�institución de educación superior de México la prestación de ~ervicios
bibliotecarios con calidad, aunque entendemos que la calidad es el
resultado de varios factores que deben concurrir en tiempo y espacio, que
la ausencia de ellos, lógicamente, impedirá el logro de esta meta, que la
calidad exige un esfuerzo constanle y sostenido por parte.de los individuos,
• y las instituciones, en la búsqueda de la mejora continua de los servicios.
En su momento, más cercano tal vez de lo que pudiéramos advertir, los
responsables de Jas bibliotecas universitarias en Méxi~o enfre~~rem~s dos
opciones: o nos sumamos a la nueva_ tendencia. admm1s~a,t1v~ y
convertimos nuestros centros de trabajo en entidades dmam1cas,
competitivas e incluso capaces de generar recursos económicos, o de lo
contrario seremos superados por el cambio y quedaremos fuera de toda
posibilidad de modernización.

2. La calidad en la Educación Superior
México no es ajeno a esta tendencia internacional de adopción de
sistemas de aseguramiento de la calidad; antes al contrario, el concepto de
calidad está muy presente en la vida nacional, pues resulta particularmente
interesante que hoy día en el país, cuando se viven intensamente grandes
retos (pues es evidente que a lo largo y a Jo ancho de. Ja "nación se respira
un ambiente de cambio, se experimenta un periodo de transición en
diversos frentes sociales: en lo político, económico, laboral, académico,
etc.), el gobierno federal utilice éste como su ténnino administrativo
preferido, sob~e todo considerando que a la fecha más de 2 100 emp~esas
mexicanas, de giros muy diversos, han certificado sus procesos baJo la
normatividad ISO 9000.
Aunque se debe advertir que el empleo del término "calidad': en el
vocabulario oficial no es nuevo, cabe recordar que desde los tiempos
posteriores a las elecciones de julio de 2000, las dedaraciones del Dr.
Rafael Rangel Sostman fueron muy frecuentes en cuanto a este asunto. El
entonces presidente del Comité de Educación del equipo de transición Y
ahora ex colaborador del presidente Vicente Fox, se pronuncraba en el
sentido de que la próxima administración federal buscaría establecer la
adopción de algún sistema de aseguramiento de la calidad por parte de las
instituciones de educación en México como estrategia para posicionarse
ventajosamente en el que -según afirmaba- sería un muy competido
mercado de los servicios educativos y particularmente en lo referente a la
asignación de los siempre magros presupuestos federales y estatales.

538

Se afirmaba con insistencia que la certificación del estado de la calidad
de las instituciones educativas y de sus resultados escolares y académicos
sería una premisa fundamental para el gobierno entrante, y tan importante
lo sería que incluso se pensó en recurrir en su oportunidad a instancias
externas para certificar de manera objetiva la operación con calidad de las
escuelas mexicanas, extendiendo por cierto esta idea a toda la
infraestructura educativa.
Aquellas declaraciones de los funcionarios de la transición se han
convertido hoy día en la propuesta del régimen, pues ha sido el . propio
presidente Fox quién a través de anuncios públicos ha manifestado que su
administración pugnará por establecer una cultura de la calidad en el
gobierno federal, para lo cual algunas secretarías de estado -no especificó
cuáles- implantarían sistemas de aseguramiento de la calidad en sus
procesos administrativos basados en la norma ISO 9002.
La Secretaría de Educación Pública ha dado ·a conocer de manera
oficial (en el mes de abril del presente año), durante la reunión del
Programa para la Normalización de la lnfo.ílJlación Administrativa
(PRONAD) por el Subsecretario de Educación Superior~ así como por
funcionarios adscritos a la oficina del Dr. Julio Rubio, en el sentido de que
algunas de sus direcciones se certificarán bajo drcha normatividad en el
verano del presente 2001 e impulsarán su aplicación en las IES mexicanas.
Lo que resulta a todas luces interesante es el hecho de que aún antes de
que exista de manera específica una política educativa al respecto, se sabe
que, hoy día, 18 instituciones de educación superior en el país
(principalmente institutos tecnológicos), cifra que representa el 0.86% del
total de organizaciones reconocidas, han certificado algún proceso
administrativo. Debe destacarse que las lES mexicanas certificadas
representan el 43% del total de aquellas que han -seguido esta tendencia a
nivel mundial, mismas que suman 42.
Bajo esta óptica pareció un acto de congruencia por parte de la SEP que
durante la Reunión lnternacional "Administraeión y gestión de la
educación superior en el siglo XXI: Visión internacional del PRONAD",
efectuada en Puebla, Puebla del 4 al 7 de abril próximo pasado se efe~tuó
una mesa redonda bajo el tema "Certificación de procesos. -en la
universidad a través de la norma [SO 9000", en la que participaron las
Universidades Autónomas de Baja California, - Hidalgo, México,
Veracruzana y Nuevo León, cuyos representantes debatieron ampliamente,
apoyados por un público sumamente informado e inter-esado en ef tema,
sobre lo.s aspectos técnicos y prácticos de dicha inicíativa.
539

�x_vu

Tampoco resultó una sorpresa del todo que durante 1~
Reunión
Ordinaria del Consejo de universidades públicas e Inst1tuc1ones Afines
(CUPIA), ta Asociación Nacional de Universidades e lnsti~cio~es de
Educación Superior (ANUIES) haya convocado a tres de las um,vers1dades
públicas (Autónomas de Baja California, México y Nuevo ~eon) que en
.México han avanzado de manera importante en este sentido, para que
dieran a los rectores una perspectiva fresca, real y consistente .de los
aspectos técnicos y financieros de la aplicación _de s_i?temas de
aseguramiento de la calidad y la búsqueda de la cert1frcac1on de esos
procesos.
3. Sistemas de aseguramiento de calidad en blbliotecas universitarias

Es conveniente recordar que este concepto de cambio en el enfoque
administrativo no es nuevo para las bibliotecas mexicanas, pues desde el
momento en que dejaron de pensar en los procesos_ ~écnic~s _Y en ~•
desarrollo de colecciones como el centro de toda la act1v1dad b1bhotecar1a
y se enfocaron más en los servicios y en la satisfacción de _las necesid~des
de información de los usuarios fue como se creó el ambiente apropiado
para pensar en la calidad de los servicios bibliotecarios.
Según Johannsen ( 1996) la aplicación de sistemas de cali_da~ _en
bibliotecas se inició en la década de los noventa. De hecho, fue a prmc1p1os
de 1992 cuando aparecieron en la literatura profesional los primeros
reportes sobre este asunto.

y no obstante que el de calidad es un concepto un tanto elusivo, las
empresas, las Qrganizaciones, incluidas ahí las bibliotecas, en el m~ndo
entero se han dado a la tarea de adoptar la calidad como estrategia de
trabaj¿. A partir de allí es que se han desarroll~do diversos si~temas de
aseguramiento de la calidad, incluso nonn~~ aplicables_ª. la calidad en la
elaboración de productos o en la prestac1on de serv1c1os, aunque esta
circunstancia se debió en buena medida al ambiente resultante de la
globalización comercial y económica que tomó fuerza desde mediados de
los ochenta.
Ahora bien, es preciso señalar enfáticamente que no existe un modelo o
sistema de aseguramiento de la calidad que sea universa~mente ~ceptado
por las organizaciones ni por las bibliotecas; por el co~trano a parhr de_ los
pronunciamientos de los llamados "gurús" de la calidad, como Demmg,
Isihkawa, Juran, Taguchi, Hitochi Kume, ~ar~zo~, Albrech_t, Peters,
McCann, entre otros diferentes expertos y/o mst1tuc1ooes se dieron a la
540

tarea _de d~s~ollar diversos modelos, algunos con sjmilitudes entre sí, que
ofrec1an d1stmtos enfoques sobre la administración de Ja calidad.
Tal vez los modelos de aseguramiento de la calidad más conocidos a
nivel mundial sean:

1. Business Process Re-engineering (BPR) o Reingeniería de procesos
2. Total Quality Management (TQM) o Administración total de la calidad
3. Continuos Quality lmprovement (CQl) o Mejoramiento continuo de la
calidad
.
4. ISO 9000, Sistema de calidad basado en un conjunto de normas
5. British Standard Accreditation, que es el equivalente británico para el
modelo ISO 9000, y
6. lnvestors in People (liP), norma británica enfocada a la administración
de los recursos humanos, la cual enfatiza la capacitación, el adiestramiento
Y desarrollo de personal como estrategia clave para el aseguramiento de la
calidad en las organizaciones.
Aunque existen otros menos conocidos en las Américas como el
Eur?pean mo~el far total quality management o el Malcolm Baldrige
Natwnal Qualtty Award, los que, aunque premios europeos a la calidad,
constituyen modelos prácticos en la materia.
_se~n la opinión de diversos especialistas (Dobson y Emst, 1999,
G~1a, sm fecha, Meera, 1998, Místry, 2001 y Reyes Palacios, 1997),
q_menes han llevado a cabo estudios comparativos serios de algunos de los
sistemas de aseguramiento de la calidad mencfonados, todos los modelos
disponibles para bibliotecas son válidos y útiles para el propósito que se
pretende, en tanto que constituyen alternativas para atender un asunto de
gran relevancia como el que se discute ahora.
La Biblioteca Universitaria "Raúl Rarigel Frías", de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, optó, desde 1996, por la adopción de la
normatividad ISO 9002 oomo el modelo óptimo para el establecimiento,
documentación y mantenimiento de un sistema de . aseguramiento de la
calidad de los productos y servicios que ella ·ofrece, logrando la
certificación a la calidad en el mes de octubre de 2000, convirtiéndosela así
en la primera biblioteca universitaria de· las Américas y la tercera a nivel
mundial en obtener tal reconocimiento.
Las siglas ISO hacen referencia a la Organización Internacional de
Normalización por su nombre en inglés: lnternational Standard
Organization, entidad que tiene su sede en Ginebra, Suiza,y que a lo largo
de su fructífera existencia ha emitido miles de nonnas relacionadas con
541

�diversas áreas de la actividad productiva, comercial, de servici9s y del
medio ambiente.
Esta organización emitió en el año 1987 (con una reed ición en 1994) la
norrnatividad ISO 9000, la cual consiste un conjunto de normas
relacionadas con la calidad en la elaboración de productos y en la
prestación de servicios. La parte fundamental de este conjunto de normas la
constituyen los apartados ISO 9001, 9002 y 9003, que tienen diferentes
enfoques en lo relacionado con la calidad.
Así, mientras la norma ISO 9001 comprende 20 elementos o requisitos
por cumplir en lo referente al diseño, desarrollo producción, instalación y
servicio, la norma ISO 9002 exige el cumplimiento de 19 de los elementos
antes mencionados, omitiendo el relacionado con el diseño y, finalmente,
la norma ISO 9003 se enfoca principalmente a la inspección y pruebas
finales de la elaboración de productos o en la prestación de servicios.
Por supuesto que en lo referente a la aplicación delt modelo ISO 9002
en las bibliotecas digitales es posible encontrar defensores y detractores.
Aquellos que rechazan el modelo ISO 9002 en general lo hacen porque
piensan que tiene un enfoque muy orientado a la empresa, que obliga a
hacer las cosas de determinada manera, que excede la atención en la
determinación de los procesos e instrucciones de operación, pero sobre
todo porque la normatividad -afirman-, es muy exigente.
Sin embargo, cabe recordar que las normas ISO 9000 definen los
elementos básicos que las organizaciones deben cumplir para administrar
la calidad, que las normas ISO 9002 constituyen una guía sobre qué hacer
en materia de calidad no sobre cómo hacerlo; esto, el cómo, es absoluta
responsabilidad de la organización que las adopta, y finalmente debemos
recordar que para las bibliotecas el uso de normas no es un concepto nuevo
de ninguna manera, pues desde hace largo tiempo ellas emplean normas
internacionales de catalogación, de entradas bibliográficas de creación de
bases de datos, entre otras por lo que el empleo de normas para la
administración de la calidad no debe representar un reto demasiado difícil
para ellas.
La recomendación conducente en este polémico asunto sería, por
supuesto, informarse detalladamente sobre las características, estructura y
operación del modelo ISO 9002, considerar su aplicación a la institución
para la cual se elabora sí ese modelo se ajusta a las expectativas, recursos
(porque su aplicación es muy económica, n(:) así el proceso de consultoría,
capacitación y certificación) y las necesidades de la propia institución y del
personal que lo operará.
542

Finalmente, cabe mencionar que la nueva versión de las normas ISO
9000, ed~ción 20_~0, representan un enfoque totalm'e~te actualizado que
presta mas atenc1on a la g~stión de la calidad, a la administración por
~rocesos con enfoque al cliente y a la mejora continu;, se enfatiza el
liderazgo Y la participación activa del personal en la toma de decisiones
basada en hechos.

4. La experiencia de la Biblioteca Universitaria "Raúl Range) Frías"
con el tema de la calidad

, Al compartir la experiencia de la Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel
Frias" (~MU) en la aplicación de la normatividad ISO 9000 para el control
de la calidad de procesos y servicios, y referirme particularmente al origen
al susten~o de .esta de~!sión, cabría hablar del desarrollo en los empleado~
de un reg1onal1smo critico a la manera expresada por Luis Porter (1997).
_Es -~ecir, s~bíamos que había una tendencia internacional hacia la
a~ll~ac1on .de sistemas de aseguramiento de la calidad de los servicios
b1bltotecan?s, que esa tendencia era parte de un proyeso de modernización
de las unidades de información, que se extendería de los países
desarrollad~s a los subd_e~arro,lla~os pero no sabíamos que con el tiempo
esa tendencia se convertma pract1camente en política educativa en México.
En cambio, q~!simos, ~ partir de ideas e iniciativa propias, de un
pr~ces~ de_ autocnhca, considerando nuestra propia visión de la biblioteca
un1ve~s1tar1~, de la _naciente biblioteca digital y de las formas que nos
parec1an mas apropiadas para el mejoramiento dei servicio bibliotecario
encarar de una manera diferente, propia, si vale la expresión los retos de
prestar un servicio bibliotecario con calidad.
·
'
. Muchas organizaciones en el mundo estaban empleando con éxito
sistemas de aseguramiento de la calidad, particularmente las normas ISO
9000; algunas no se certificaban, otras sí; de hecho dos que habían
adoptado la normatividad con antelación al 1996 lograron la certificación
e~tr~ 1999 Y 2000: Los dos ejemplos conocidos son: la Dirección de
B1b~1otecas de la Universidad Autónoma de Barcelona y la Biblioteca del
Instituto Tecnológico de Malasia.
En ~a BMU, los empleados considerábamos que, al iniciar operaciones
en ~~ptiembre de 1995, enfrentábamos enormes retos, algunos de carácter
pohtico, otros de tipo financiero, algunos más de orden académico los
retos más relevantes fueron:
·
'
543

�•
•
•
•

•
•

•
•

Establecer nuevos principios teóricos respecto a la biblioteca digital
que nacía
Proponer nuevos paradigmas respecto al servicio
Diseñar nuevos servicios bibliotecarios y de documentación
Integrar de manera apropiada las colecciones ~ecesarias para los
usuarios
Formular nuevos paradigmas laborales
Transformar la mentalidad de los colegas bibliotecarios y capacitarlos
meJor
Fortalecer la infraestructura de cómputo y comunicación, y
Operar de manera eficiente y competitiva la naciente biblioteca.

De allí que al analizar diferentes sistemas de aseguramiento de la
calidad, en particular el modelo ISO 9002, al observar que tenia una
estructura específica (ISO 9000, 1998) y poseía ciertas características que
hacían pensar era la herramienta apropiada para satisfacer las necesidades
de la biblioteca, fue lo que en última instancia ofreció el sustento, las
razones por las cuales fue adoptado como el sistema de aseguramiento de
la calidad de la BMU.
Con el avance del proyecto se identificaron cualidades y/o
características que correspondían a los planteamientos teóricos e incluso
superaron las expectativas. Las cualidades más relevantes fueron:
l. Sistema de aseguramiento de la calidad de productos y servicios
bibliotecarios de manera demostrable,
2. Ofrece una visión globalizadora y conceptual de los servicios,
favorece una comprobación objetiva de su aplicación, fa cual es llevada a
cabo por terceros,
3. Tiene aceptación y reconocimiento internacionales, 1
permite una reducción significativa de desperdicios de tiempo e insumos,
4. Facilita la planeación estratégica,
5.Perrnite la elaboración de planes funcionales más lógicos y estructurados,
6. Favorece el trabajo en equipos, la motivación entre los empleados así
como la comunicación grupal,
7. Forma empleados más preparados, productivos y más comprometidos
con la organización,
544

8. Permite, a través del manual de calidad, la capacitación y actualización
de los nuevos empleados,
9. Favorece, por su estructura y diseño, la mejora continua,
1O. Permite estar a la vanguardia en lo relativo a sistemas de aseguramiento
de la calidad pues es un modelo que se evalúa con frecuencia, de hecho se
tiene ya acceso a la versjón 2000 de la norma que da especial atención a la
gestión de la calidad y el cuidado del medio ambiente,
11. Enfatiza la elaboración de registros relativos a procesos e instrucciones
de operación, a los cuales llama documentos, como estrategia básica de
control del sistema.
12. Puede emplearse simultáneamente con otras estrategias de calidad, y
13. Asegura una clientela objetivamente más satisfecha.
Para ello fue necesario que todo el personal de la BMU participase de
un intenso programa de capacitación, con frecuencia ofrecido fuera del
horario de trabajo, pero que generó un adecuado clima organizacional, un
sano ambiente de cordialidad, de entusiasmo, de interés, de expectación. La
meta, a inicios de 1996, se había ftjado claramente; la nuestra sería la
primer biblioteca universitaria mexicana en lograr la certificación ISO
9002, el reto era enorme, pero no menores eran el conocimiento, el
compromiso el sentido de unidad y de equipo que se manifestaba entre los
empleados.
Las cuatro galerías existentes en la BMU se convirtieron en muy poco
tiempo en seis. La demanda por parte de los artistas consagrados y noveles
por participar en eventos plásticos crecía día con día: así desfilarían por los
espacios plásticos disponibles Martha Chapa y sus manzanas, Héctor Cantú
Ojeda y sus formidables acuarelas, Vladimir Cora con sus enormes
esculturas talladas en madera, Saskia Juárez y sus hermosos paisajes
regionales, y tantos otros nombres nacionales y extranjeros que han ·sjdo
para los universitarios de .Nuevo León una verdadera introducción al arte.
A manera de ejemplos se puede mencionar a Jaime Flores, Helga Krebs,
Gerda Gruber Kenji Yoshida, Teresa Cito, Raytnundo Sesma Pierre
Alechjvnsky, Guillermo Ceniceros, Edmundo Ayarzagoitia Graham, Javier
Sánchez, Marcos Huerta, etc.
Los servicios documentales que ofrecía la biblioteca: acceso a bases de
datos, suministro de documentos, elaboración de bibliografías, consulta
545

�personal y telefónica, etc., ganaron cliente~, tanto e~ ,la academia ?º~º en
la industria, en aquellos lugares donde la mfonnac1on actual, fidedigna Y
confiable es necesaria para la toma de decisiones. Otros servicios
bibliotecarios generales tuvieron gran demanda, principalmente entre los
estudiantes. Las cifras de usuarios crecieron hasta llegar en cierta época a
• una suma récord de S 000 visitantes por día.
Los acervos de la BMU integrados en diversos formatos empezaron a
crecer, partiendo de un fondo inicial de 30 000 volúmenes hasta llegar a
más de 230 OOÓ en cinco años. La consulta a maestros e investigadores
constituyó la estrategia básica para el desarrollo y la consulta de
colecciones.
Con el tiempo se abrieron los espacios universitarios a usuarios de otros
niveles educativos; así se inició un sólido programa de formación de
usuarios para estudiantes de educación básica y media básica. Los
resultados fueron sorprendentes, porque los chiquillos aprendían con
enorme rapidez y pedían otro tipo de servicios.

Algunos procesos administrativos tienden a la deshumanización, a la
identificación de las personas como simples inst~mos en un proceso
productivo. La experiencia de BMU con la adopción de ISO 9002 ha sido
muy diferente, pues ofreció a los empleados la posibilidad de crecer en
conocimientos, habilidades y actitudes.
Ante lo expuesto cabe preguntarse ¿cuál será la respuesta de las IES
mexicanas, particularmente de las UPES, a la implantación de una política
de calidad en el sector educativo por parte de la SEP? Es dificil predecirlo,
pero sin duda que el modelo centro/ periferia implantado por las
autoridades federales en administraciones anteriores no ha funcionado
eficientemente en el pasado; en cambio, la idea de impulsar un
regionalismo crítico, es decir, ante la posibilidad de propiciar en los
estados y en sus JES la inventiva, creatividad e iniciativa para cualquier
proyecto universitario siempre dará resultado, pues significa el esfuerzo y
compromiso de los propios universitarios.

S. Comentarios finales
De esta manera surgió la idea de ofrecer anualmente el Campo infantil
de Verano (a la fecha se han celebrado tres anualidades), con un objetivo
específico: ofrecer a niños de S a 12 años, durante el receso escolar, una
opción de diversión y aprendizaje en las instalaciones de la BMU. Para lo
cual se integró un programa formado por seis materias: literatura
(promoción lectura!), cómputo, música, teatro, deportes y valores, que
mantenía ocupados a bibliotecarios y estudiantes por casi seis horas diarias
durante dos semanas.
Con toda esta intensa actividad vinieron también nuevos retos: una
altísima rotación de personal (promedio anual de 25%), insuficientes
recursos económicos asignación de espacios de ~ para diversas
dependencias universitarias, etc.
El proceso de aplicación y desarrollo del sistema de aseguramiento de
la calidad continuó. De esta forma, en noviembre de 1999 se llevó a cabo
una . pre~auditoría de operación; la recomendacién de la agencia
certificadora fue muy concreta: procedan a la certificacion.
La auditoría para certificación se celebró en julio de 2000, la cual
concluyó con cero no conformidades; la meta se había logrado: la BMU
logró certificarse. La recepción del certificado se dio en una ceremonia
especial el 12 de octubre de 2000.

546

La aplicación de sistemas de administraciórr de la calidad en la
educación en México se ha venido impulsando de manera prioritaria por la
Secretaría de Educación Pública, y muy probablemente no será en el corto
plazo para las IES una opción graciosa que puedan escoger, sino una
obligación de parte de las instituciones y personas.
Existen diferentes modelos de sistemas de aseguramiento de la calidad.
Sería conveniente, como ejercicio académico, conocerlos, analizarlos y en
su momento escoger el más apropiado para cumplir con las expectativas,
necesidades, intereses y recursos de las instituciones y el personal que los
emplearán.
El modelo ISO 9002 es una opción no fácil, simple o económica, pero
existen razones fundamentadas para su adopción.
La educación no es un asunto de inmediatez; se requiere tiempo,
paciencia y constancia para observar resultados en los educandos así como
en las instituciones. De la misma manera, la aplicación de ·sistemas de
aseguramiento de la calidad en bibliotecas drgitales no puede ser un
proyecto o programa a corto plazo, pero debe ser ejecutado con toda
oportunidad.
·

547

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,.
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Iniciarte, Esteban. Los mitos del hombre sobre sí mismo. Premiá Editora,
1983.
Landmann, Michael. Antropología filosófica.
Autointerpretación del
hombre en la historia en en el presente. UTEHA No. 63, 1978.
Zea, Leopoldo. Ensayos sobrefilosofia en la historia. Editorial Stylo 1948.
Frondizi, Riseri. Introducción a los problemas fundamentales del hombre.
Breviario. No. 260. Fondo de Cultura Económica 1992.
Abbagnano, Nicolás. Historia de la filosofia Tomo III. Montaner y Simón
Editores 1956.

Sección Segunda

LETRAS

178

�IDEOLOGÍA Y LENGUAJE

Dra. Alma Silvia Rodríguez
. Centro de Estudios Hwnanísticos
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales

Hablar de la relación entre ideología y lenguaje, es extremadamente
complejo, implica desprender un velo de artificios culturales preconstruidos
de- lo que pensarnos en tomo a las ideas y la realidad; recuperar el sentido
original de los términos. Considerar además, el hecho de que lo aprendido
está sujeto a dos vías de conocimiento: objetiva y subjetiva La primera,
referida a objetos susceptibles de ser transmitidos, comunicables. La
segunda, que alude a un saber aparencial, es decir, aquello que conocemos
como saber-episteme y saber-doxa.
A lo que se añade otra circunstancia, hay verdades de razón que tienen
una categoría lógica y están fundadas en el principio de no contradicción,
por tanto, son evidentes a priori; mientras que las verdades de hecho se
fundan en el principio de verdad suficiente.
Entonces ¿dónde colocamos el concepto de ideología? ¿Qué relación
guarda éste con el lenguaje?
De acuerdo a la etimología, la palabra ideología alude al conjunto de
ideas y valores que configuran un sistema de creencias. Sin embargo, si
estudiamos los diversos matices que se le han dado a través de la historia, es
claro su matiz peyorativo no identificado con su significado originario. Cada
época, cada cultura, tiene su propia perspectiva, en cuanto es percibida; esto
es, aprehendida o representada

Destutt de Traicy, acuña el término, con el espíritu de la Ilustración,
siguiendo la línea de Rousseau, para referirse a la disciplina, creada a su
juicio por Locke y desarrollada por Condillac. Para él, ideología es la
ciencia de las ideas, pero bajo el presupuesto de reducir la sensación a lo
mental.
El significado racionalista de ideología significa en este caso, la idea
como representación mental, o conjunto de conceptos, susceptibles de
análisis o tratamiento científico (Pastor Ramos, 1986), a partir de: un plano
histórico: posiciones que se ocupan en mundos sociales, históricos, las
cuales pueden ser distinguidas y relacionadas sólo en términos de
diferencias, gradación jerárquica que se visualiza en la integración de los
181

�miembros de una familia, en una estructura de linajes, etc. Y otro
existencial: significados relacionados con la pertenencia al mundo (ori~en
de la vida, sufrimiento, muerte, cosmos, orden natural, bueno, malo, vida
después de la muerte). Formas de discurso: mitología, religiones, discurso
moral, secular. En fin, todo aquello _que cualifica a alguien para una
determinada posición dentro del mundo al que pertenece. En ese plano
existen posiciones significativas del mundo existencial, las distinciones de
Yo / Otros, masculino / Femenino, ciclo de la vida, infancia, juventud,
madurez y vejez.
" ' Carl Marx, utiliza después del concepto de ideología, con una
connotación normativa, para destacar la ruptura entre libertad y verdad, que
convierte al hombre en un ser carente de sentido, poseedor de una falsa
conciencia al que relaciona directamente con la clase dominante. Desde esta
perspectiva, los elementos para el análisis de la ideología se identifican en el
siguiente esquema:

DESARROLLO DEL
PENSAMIENTO

►

ELEMENTOS PARA UN
ANÁLISIS DE LA

PROCESOS POLÍTICOS

IDEOLOGÍA

►

~

FUERZAS DE
PR0DUCOÓN
(RELAO0NES
ECONÓMICAS)

Mannheim se refiere a ideolofia, como el conjunto de conocimientos o
creencias ~erdaderas o falsas condicionadas socialmente. Los sociólogos
co~temporan~s_la d~~en como una interpretación de la realidad que se
resiste al análisis obJettvo. Pero también ideología puede referirse a las
creenc~as de un ~po social; actitudes, formas de comportamiento; acciones
encarmnadas a mtegrar a individuos en un orden social de naturaleza
dialéctica ~ ahí se detjva el significado más conocido o habitual, sistema
coherente de ideas, basado en principios universalmente válidos. También el
de ~njunto de cteenciás asumidas por una élite revolucionaria para
cohesionar al grupo y justificar actos violentos, o bien la cristalización de
los sentimi~mtos ~ n~rmas de acción_ de las distintas clases sociales. °fn otro
pl~o, está el . s1gruficado peyorativo determinado por la visión de la
reali~ a partrr de una valoración moral; una concepción de los hechos
as~da desde_ una ~ ~ v a personal. La ideología, por tanto, puede ser
~e _upo reflextva o mtwtlva, pero en ambos casos, hay una relación
mtrínseca entre la vivencia cognitiva y la experiencia lingüística El "decir
~go'~ presupone el representar en sí un objeto; expresar locutivamente el
m~nor del hombre. La r~~esentación es un modo de significar, cuya forma
mas completa de expres1on es, el "decir predicativo". La comunicación
lin~stica, es un reflejo de la conciencia, pues vincula semánticamente
obJetos, trazos del mundo r~ en su contenid.o significativo (Burgoa, 1999).

Siguiendo con la definición de ideología, Villoro la define como el
conjunto de ~unciados que expresan creencias que cumplen una función
SOCI~, _ entendida como: cohesión entre los miembros de un grupo, 0
doID1D10 de un grupo o una clase sobre otra (Villoro, 1986).

. . Brown hace una aproximación a los componentes de la ideología
di~1~d~ que el concepto reúne: respuestas a cuestiones trascendentales para
el mdi~duo; ~ un compromiso práctico; propone un cuerpo de conceptos o
a:eenc1as relac1on~ con preferencias afectivas y por tanto, tienen como
nucleo central vanantes periféricas, es decir, individnafüadas (Pastor
· 1986). ~e ~ manera se podría decir que la ideología parte fundamenutl
de la eXIstencia humana, del ser en el mundo.

es

(iiiiiiiiiiiiii¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

ESTRUCTURAS DE
DISCURSO

)
182
183

�1

IDEOLOGÍA

1

◄

►

CONDlCIÓN HUMANA:
SER EN EL MUNDO

+

~to

CONCIENCIA

,,

1

UNIVERSO IDEOLÓGICO

ti
CULTURA

11

..

,~

+

Expt·ricncia

Doctrinas
Asumida~

no
Científica

'

Dl\'lSIONES DE LA
SUBJETIVIDAD HUMANA

+

i

11

11

+
Sistemas
Institucionalizados

(APRENDIZAJE)

Erich Fromm señala que la ideología es un factor detenninante para_ la
salud mental; pues la necesidad de tener una identidad propia, r~ces fi~as
que pennitan el establecimiento de relaciones sociales con los demas. (Ench
Fromm 1992).
El criterio axiológico constituye la base de los procesos
psicodinámicos interiorizados de manera _co~~iente o inconsciente, para
conformar la personalidad y el carácter del md1v1duo.
El fenómeno de cambio y variación en el significado del ténnino, se
entiende como la tendencia que predetennina a las palabras de acuerdo a
una situación comunicativa, histórica, temporal y social. Lo que significa
que en el seno semántico de la lengua, se encierra la _experiencia perceptual
y reflexiva de la experiencia humana acerca de los obJetos del mundo.
En efecto, la significancia de un término, alude no sólo a su significado
de base sino también al contextual. Es decir a su posición en el discurso de
acuerd~ a nexos lógicos, relaciones de sentido y reglas de convención
admitidas. En otros términos, la noción de contexto abarca el aspecto
cognitivo (experiencia acumulable y estructurada en la me_~oria), el aspecto
cultural (visión del mundo compartida por los parttctpantes en una
184

interacción) y el aspecto social (situaciones institucionales). Lo que
establece una diferencia cuando se habla de texto (lo puramente lingüístico)
y de discurso (el texto contextualizado). Según Gunter Kress: "Where the
materiality, form, and structure of language are at issue, tbe emphasis to be
textual; where tbe content, function, and social significance of language are
at issue, the study tends to be of discourse. ( ... ) Discourse is a category tbat
belongs to and derives from social domain, and text is category that belongs
to and derives from linguistic domain. Toe relation between the two is one
of realization: discourse finds its expression in text. (Gunter Kress, 1985).
La validez del acto comunicativo, se establece en correlación a un escenario
específico, que obliga a los hablantes a producir diferentes tipos de
significados para regular el intercambio de mensajes de manera apropiada,
lo que presupone una comprensión del predicado que se enuncia, y esto es
justamente lo que determina que la palabra sea el fenómeno ideológico por
excelencia, según lo ha expresado Voloshinov.
Ningún signo cultural pennanece aislado, es parte de la conciencia
verbalmente constituida que percibe o establece la relación entre forma
lingüística y contenido, entre significante y significado, lo que pone de
relieve que los contenidos de la conciencia están en el lenguaje. La
construcción del yo se realiza en el lenguaje. El hombre es portador de
significados, de ideas, que se manifiestan en actos discursivos normados por
ritos.
El discurso es la representación del mundo simbólico de los actos del
hombre. Greimas postula que estudiar el discurso como objeto, supone una
aproximación al sujeto que construye el mundo y se construye a sí mismo.
Volosbinov insiste en esta misma idea, a la que vincula con el concepto de
ideología. Misma que se hace efectiva a través del lenguaje, en la
interacción social, en un territorio interindividual que necesariamente
implica un interlocutor real o imaginario, cercano o lejano, individual o
colectivo.
El concepto de territorio interindividual lo explica E. Parrilla diciendo
que la ideología presupone un marco espacio-temporal en el que entran en
juego una serie de factores como: contexto en el que se expresa; condiciones
inmediatas de los interlocutores; rol social de los mismos y medio o canal en
el que se expresa el mensaje. Voloshinov es uno de los primeros lingüistas
en afirmar que en el discurso está implícito el sujeto. La forma verbal, es el
. propio sujeto en referencia a su comunidad:

185

�hacia el hecho de que el hombre, artífice de su propio proyecto de_vida,
norma su acción de acuerdo a una ideología.

Propiedad
1

·1
1

l

REGLASDE
INTERPRETACIÓN

J
1

Background knowledge
conocimiento que todo el
mundo posee, sea en
cuanto auténticos
universales de
conversación, válidos
siempre y doquier, que
tienen la función de
permitir un
desenvolvimiento
ordenado y racional.

1
Emergent grounds
Conocimientos
específicamente
necesarios en un
determinado momento
del intercambio
comunicativo.

Foreground
knowledge
Conocimiento de esas
reglas de la
comunicación que
vienen al caso en
determinada
situación, mas no en
otra

Sociosituacional
Una especie de
cultura, constituida
por una serie de
supuestos
referentes a los .
elementos que
fonnan parte del
contexto
inmediato, o sea,
los interlocutores,
el lugar fisico
donde se desarrolla
la comunicación.

Trascendent grounds
conocimientos que los
participantes
consideran en la
conversación
potencialmente
relevantes en un
momento concreto de
la interacción.

En la base de la ideología está el signo, la palabra escrita en_ el ~bito
de la conciencia, en un tiempo particular, histórico y a la vez, existenctal e
infinito. Lo que marca la postura para decir que la ideología es innegable e
insustituible en la vida humana.

No cabe duda, de la importancia de este fenómeno, cuya función
primordial en la vida de los seres humanos es la ordenación de los hechos a
través de la praxis. El hombre es consciente y reflexivo de su proceso de
vida. La afirmación de que las ideologías interpelan a los sujetos significa
que son formas sociales, que aluden a cuestiones trascendentales como.
¿Quién soy?, ¿Qué es justo, bueno, etc?, ¿Cuál es el fin último del
hombre? ... sucesos relacionados con creencias, con ritos que funcionan por
rn.edio de prácticas discursivas.
La construcción de un orden discursivo obedece, en cierta manera, al
resultado histórico de luchas liberadas por el poder y la dominación. El
poder ideológico, como dice Thompsom, no es sólo cuestión de significado,
sino de dar una utilidad de poder al significado.
De esta manera, es pertinente retomar el concepto de ideología.
Rernling, la define como un mosaico de creencias compartidas con otros
individuos, capaces de provocar un compromiso con ellas; una acción social
que genera valores, normas, actitudes y conductas que identifican a un
grupo y sus miembros.
El universo ideológico se construye de esta forma, a partir de una
subjetividad que pone en juego factores psíquicos y socio-históricos. Es
decir, es existencial, desde el momento que determina la conciencia moral y
la definición del sujeto de acuerdo a su rol social, sexo, generación; pero
también, histórico, porque refleja la pertenencia al orden temporal.

No puede haber entonces, un vacío ideológico; las ideologías existen a
fin de dar significado o sentido a la existencia. Por eso Sohulze sefiala que la
función de la ideología debe ser estudiada desde lo sociológico a lo
sociopsicológico. En el primer plano, sitúa los valores fundamentales; en el
segundo, el papel del sujeto en el medio social. El siguiente cuadro, muestra
los dos planos y la referencia en que la ideología, según este autor, es
demitificada:

En ~e ámbito conviene destacar que la dialéctica del tiempo implica,
un presente, cuyo ~perativo categórico es el tiempo de la existencia, desde
donde el hombre asume la realidad total revelada en el ethos; desde donde
hace uso del libre albedrío. La conciencia como acto, apunta en esta forma,

186
187

�EXPLICATIVA
Aclara las

creencias

injustificadas.

aporías ontológicas del tiempo, surgidas en una metanarrativa de
legitimación, nos obligan a volver a los horizontes del texto, a la mímesis,
que nos ofrece el carácter transhistórico o acrónico del relato; donde la
persona cobra conciencia de su propio ser y nos descubre los juegos del
mundo a través de la enunciación y lo enunciado.

HEURÍSTICA
Orienta a descubrir la razón
de las creencias a partir del
análisis social.

Hay un trasfondo filosófico en el estudio de la ideología. Las múltiples
redes de la historia de la humanidad, se entretejen en el texto y el signo
devela lo significado. No hay significante que no remita a la idea mostrando
en su desnudez la búsqueda del hombre por la verdad y su lucha por un
orden social ético, aspectos sobre los que Ricoeur busca fundamentar la
historia

DESMITIFICADORA

SOC:IOLÓCICA

FUNCIONES
IDEOLOGÍA
SOCIOPSICOLÓCICA

Equilibrio
Social

Integración
Social
Desintegración
Sistema
Social

Desde esta perspectiva, que la ideología ofrece una disyuntiva: la
construcción e integración social del sujeto o la destrucción del hombre y el
orden cósmico. Situación que en nuestro tiempo, se manifiesta en
ambigüedades, verdades disimétricas y heterogéneas, sociedades
fragmentadas, los grandes relatos convertidos en otros más entre muchos, la
norma subvertida, cuestionada .. la condición posmoderna que plantea la
libertad como absoluto, donde todo es permisible o se resuelve como escribe
Octavio Paz, con toda clase de sucedáneos: religiones políticas,
embrutecedoras diversiones colectivas, promiscuidad sexual, guerra total,
suicidio en masa, etc. Es la tendencia destructiva de nuestra civilización que
se acentúa en la medida en que el sentimiento de soledad crece en el alma
En estas circunstancias, el hombre retorna a la magia buscando restablecer
el contacto con el todo, su origen mismo (Paz, 1994).
Estudiar la relación entre ideología y lenguaje constituye, por tanto, un
elemento esencial de reflexión en esta etapa histórica que vivimos. Las

La problemática radica en el estatuto filosófico de la refiguración. El
mundo del texto es una trascendencia de lo inmanente, un faera
intencionado por un dentro, donde se debate la dialéctica del acontecimiento
y del sentido para conectar la experiencia tal como es expresada y
comunicada, con el intercambio intersubjetivo en sí. La instancia del
discurso es la instancia del diálogo que se nutre de emoción y razón, ciencia
y tecnología, idealismo y positivismo; es el tiempo cósmico que denota, se
revierte y coexiste con múltiples concepciones acerca.de un ideal único del
bien o con la idea de una sociedad desprovista de reglas comunes. Lo no
ético en lo psíquico. (Ricoeur, 1995)
La dialéctica del acontecimiento y sentido forma parte de cualquier
formación discursiva La totalidad estructurada de todos estos fenómenos
que Pecheux denomina interdiscurso, no agota la estructura del discurso. Al'
contrario, vincula lo significado con el signo, aspectos que son estudiados
por la semántica y semiótica Numerosos lingüistas preocupados por el
tema, al igual que los sociolingüistas, han desarrollado esta rama de
investigación importantísima, cuyo enfoque se orienta hacia el análisis de la
actuación lingüística y la situación social.

Cabe aclarar, sin embargo, que dada la complejidad que reviste la
relación entre significado y referencia; entre lenguaje y condición
ontológica del ser en el mundo, la dialéctica de la interacción comunicativa
y su determinación, sigue siendo objeto de discusión y debate.
Desde la postura posestructuralista o posmoderna, el discurso es un
j~e~o.de poder y de deseo. Focoault busca demostrar que el sentido emerge
histoncamente, como una gesta teatral, pero sistémica y funcional. Incluso
que en el orden del discurso libre de todo ritual, existen procedimientos de
exclusión y mecanismos de rechazo que, entran en juego como parte de una
ritualización del habla (Foucault, 1973).

188

189

�Pero el discurso no sólo posee efectos persuasivos, encierra un
contenido proposicional que no necesariamente se identifica con una forma
de partidarismo discursivo. Es un signo material, que nos remite al hablante.
al mismo tiempo que refiere al mundo.
Ante este hecho, Lyotard pregunta ¿dónde puede recibir la
legitimación de los metarrelatos?
No en el criterio de operatividad que cumple una función gramatical y
que, por tanto, no es pertinente para juzgar lo verdadero y lo justo, tampoco
en el consenso obtenido por discusión que sólo violenta la heterogeneidad
de los juegos del lenguaje y hace posible la legitimación.

. .
'j

.:ti

'
1

-tt

¿Qué dice la tesis del positivismo lógico? Camap, destaca los aspectos
cognitivos del uso del lenguaje, que permiten representar en la mente de los
hablantes lo que producen ;f comprenden. De acuerdo a esta tendencia, el
análisis metodológico seriá de naturaleza deductiva, a partir de principios y·
teorías. Pero frente a esto surge la contraparte, la sociocrítica y
sociopragmática que postulan la necesidad del método inductivo.
Las controversias nos llevan al campo de la pragmática, que en los
últimos años ha puesto sobre la mesa, la necesidad de estudiar la presencia
de las formas culturales en la actividad lingüística, reconociendo que la
forma de interpretación de los significados, está condicionada por la práctica
social. De ese modo, al analizar la lengua no puede dejarse de lado la
situación comunicativa, tema que interesa por igual a la etnografia del habla

El eje de las discusiones se desplaza entre uno y otro sentido, buscando
retomar las mutaciones temporales como transformaciones de las relaciones
que constituyen un sistema o como oscilaciones de estas transformaciones
en tomo al límite constituido por el mismo sistema (Abbagnano 1974).
Estas preocupaciones, lejos de ser banales, han hecho estremecer a los
especialistas de la lengua, obligándolos a ver en el habla y no en la lengua,
el gome de la ciencia del lenguaje, como apunta A. Alonso.
·
En esta corriente, se afirman las contribuciones hechas por Searle al
redefinir la proposición e incluir la intencionalidad y reconocer los actos
ilocutivos que crean y modifican las condiciones para interpretar las
acciones como actos y juzgar la propiedad de éstos. Todos nosotros, además
de decir algo (acto locutivo) hacemos algo (acto ilocutivo) que produce
efectos al decirlo (acto perlocutivo).

190

.
1:,&lt;&gt;s ~dios ~echos por Grice sobre lo extradiscursivo y lo
mtradiscurs1vo, al igual que las investigaciones de Ducrot entre
significación y sentido, así como las aportaciones de Beneviste, Halliday y
otros destacados sociolingüistas, han ayudado a reformular el problema total
del lenguaje.
Pero el tema del poder y del discurso ha desencadenado también otras
posturas, las teorías de la manipulación, del simulacro, de política y poder.
En .tanto. el discurso se encuentre ligado con el poder, el tópico incluye,
obligatonamente, el componente político, pues el poder uti.liz.a y pone en
juego el proceso discursivo que expresa a travé del acto del habla, la fuerza
que requiere. El lenguaje es el soporte que se reviste de asociaciones
sincréticas que pertenecen al ámbito de las ideologías y son comunicadas en
diversas formas.
.
El.espacio de la interacción socioverbal implica subrayar la dimensión
mt~ctJ.va ~e lo~ sujetos_ participantes en la comunicación. El proceso
emtsor-destmatano es un mtercambio de significación y semiologización,
que comprende la apropiación de las circunstancias específicas de la
producción y la recepción.
El análisis ~e los mecanismos de commúcación, se vuelve complicado,
pues el que algwen refiera algo en un cierto momento, es un acontecimiento
del habla Pero ese acontecimiento recibe su estructura del sentido como
significado (Ricoeur, 1995), que envuelve la postura ideológica del
hablante. En esta forma la dialéctica entre acontecimiento y sentido cobra
una nueva dimensión, desde el momento en que todos los seres humanos
necesi~~~ y uti.liz.amos el lenguaje, el texto, la conversación, y la
comumcacton.
Las ideologfas son objeto de interés desde múltiples perspectivas. Sin
em~go mer~ destacarse su ubicación en los planos de la cognición, la
soetedad Y el ~scurs:o, ~ o s tratados por Van Dijk quien hace notar que
~ prefer&lt;:°eta no significa que sólo a través del discurso pueda expresarse
la ideolo!f:1 aunque es en éste, donde juega una función primordial su
reproducc1on. Sea que se refiera a las ideologías dominantes en cuanto al
género, la etnicidad, el papel de las élites, o bien a las manifestaciones
políticas, coloniz.ación, distribución de la riqueza, empleo, vivienda y otros
(Van Dijk, 1994)

.
En la necesidad de explicar el texto y la interacción de los procesos
mvo~u~~o~ ~ el uso del lenguaje, es pertinente por tanto, un enfoque
multidi~et~linario que pueda ayudarnos a explicar la dialéctica entre
acontectmtento y sentido, que se asocia en la actualidad con problemas
191

�irresolutos como la discordancia que existe entre los grupos de las élites,
entre aquellos que soportan o rechazan y se resisten a las ideologías
dominantes, apoyando a los grupos dominados. Pero también en el hecho de
que los grupos dominados puedan abrazar las ideologías de élite, aunque sea
para tener reconocimiento o bien, otros recursos.
Aunado a estos problemas, se presenta la necesidad de hacer una
reflexión critica acerca del papel que juegan los medios de comunicación en
la transmisión de ideologías. Al respecto, Thompsom señala que el
desarrollo de la comunicación de masas expande en gran medida, el alcance
de la ideolowa, pues permite que formas simbólicas se transmitan a grandes
públicos. La ideología se manifiesta por formas simbólicas significativas, en
la medida en que sirven, en circunstancias sociohistóricas particulares para
establecer y sostener relaciones de poder y dominación.
Es innegable que el estudio de la ideología está emparentado con la
cultura hegemónica, puesta al servicio de los intereses económicos que
dominan el mercado. Robert Stam destaca por ejemplo, el eurocentrismo
como un residuo discursivo que impone un control de los recursos y alcanza
un poder institucionalizado y globalizado. La dominación neocolonial
reforzada por los grandes emporios económicos.
En este nuevo contexto global, donde las comunicaciones y las grandes
compañías transnacionales dominan la economía mundial, el impacto
ideológico a través de los medios masivos de comunicación, es uno de los
fenómenos más relevantes de nuestra cultura. Los consorcios compiten por
el poder y el control de la cobertura mundial a nivel cibernético, además del
televisivo. Las noticias sobre las naciones subdesarrolladas provienen de las
agencias de los países desarrollados e inevitablemente suponen una
perspectiva occidentalizada Los medios legitiman su dominación incluso
desde el punto de vista internacional de las relaciones entre los Estados y las
regiones mundiales (Van Dijk, 1994).
Destaco como hecho sobresaliente en este ámbito, el surgimiento y la
consolidación de Cable News Network (CNN) que abrió un nuevo concepto
de hacer noticias, al convertir en realidad la teoría de la aldea global y
distribuir vía sistema satelital noticias a cinco continentes.
Mcluhan dijo que la introducción de nuevas tecnologías desemboca
siempre en un cambio social e ideológico, al anteponerse los valores
tradicionales a los de la nueva sociedad que nace. Lo que significa, en
nuestra situación, conquista de mercados.

192

Choms~y afirma por otro lado, la influencia y el poder que ejercen los
Estados Umdos en el nuevo orden mundial. Su política exterior y su
procede~, en cuant_o a dec1s1ones económicas están determinadas por una
1deologia egocentnsta, cuyo enunciado clave es: actuar multilateralmente
cuando pueda y unilateralmente cuando se necesite (Chornsky, J 998)

_ La re_vo~ución ideológica está ocurriendo a la par que surgen cambios
soc10econom~cos y geopolíticos. El fenómeno de convergencia digital que
surge de la ahanza entre empresas de telecomunicaciones y las de productos
cuJtu~ales, ha cread~ l~s ~uevos emporios de comumcac1ón, que se
conV1erten en otras instituciones de poder y dominación. Las noticias
henden a una homoge~eización de ~ntenidos. Hay una ideología que
pro~ecta ~ modus _v,vend1, un estilo de vida bajo una perspectiva
occ1dental1zada, que llene como finalidad asegurar un modelo económico
que promueve una sociedad alienada por el conswnismo.
~areciera ~ue este es el camino o la nueva forma de controlar y acceder
a la_ mfonnac1ón, la que l~gitimiza las actuaciones de las ideologías
d?nun~tes. En esta tendencia la dominación conlle\ a en sí misma una
disyuntiva fatalista: homogeneización o destrucción.
Te~ecomuni~ciones, Internet, tecnología avanzada, comunidad
consu~1sta estratificada en razón a ingresos y raza. . toda una postura
1deolog'.ca élJ&gt;?Yada por tratados que unifican y estandarizan. La nueva
etnolog1a adV1erte que lo que tiene frente a sus ojos, es ante todo un
conJunto de fonnas híbridas, supervivencias contaminadas de modernidad
que han puesto en la circulación los signos de un lenguaje diferente (Millru/
1997).
,
¿Cómo poder evaluar los efectos de esta nueva herramienta política?
Los al_~ances que tiene este problema nos obligan a estudiar los
estados~nac10n ~ue se apuntan como los actores dominantes del futuro
escenano mundial. Hasta hace poco tiempo, los conflictos se ubicaban
d~~~o d~I context? de la civilización occidental, ahora hablamos de ocho
ctV1ltzac1one~: occ1d~tal, confucionista, japonesa, islámica, hindú, eslávicaortodoxa, latm?am~cana ~ muy pronto quizá la africana, que actúan como
age~tes ~e la h1~to~a y no simplemente como objetos de ella... El proceso de
la h1stona con~ua _Los focos de conflicto cultural tienen lugar en dos
ntveles: en el_m1croruvel en que los grupos chocan por el control territorial .
en el macro~~el en el ~u~ los esta~?s de diferentes civilizaciones compite~
por poder mihtar, econormco y pohnco (Hunington, 1993).

193

�A esto todavía podría agregarse, que en base ál modus operanti de la
ideología, que las relaciones de dominación no pueden dejar de lado los
mitos, que de una manera simbólica, construyen la identidad colectiva y la
unificación de un grupo.

INTERACOÓN COMUNICATIVA
1

,

.

1

1

En la práctica, la simbolización de un mito, puede darse bajo la fonna
de narrativización, en la medida en que el proceso ritual produce
simultáneamente experiencias comunicativas a través de varios canales
sensoriales. Los que constituyen la historia puesta en códigos semióticos,
que más tarde forjarán un destino colectivo.

COMPETENOA
LINGÜÍSTICA

PARALINGÜÍSTICA

Capacidad de producir e
inteq&gt;retar signos verbales, puede
descomponerse en competencia
fonológica, semántica y textual.

Capacidad de modular algunas
características del significante
como énfasis, cadencia de la
pronunciación, además de
intercalar risas,
•

KINÉSICA
Capacidad de realizar la
comumcación mediante
ademanes y gestos.

"

...

El análisis de los procesos simbólicos es revelador. La vida se
entreteje con los mitos. En la mitología contemporánea se han desarrollado
cuatro mitos: el del progreso, la supremacía de la técnica, el dogma de la
comunicación., y la religión de la época. El progreso es una realidad pero
también una ideología. El mito del progreso nos dice que no podemos
detenemos, nadie se atrevería a retroceder. La supremacía de la técnica
conlleva la toma de decisiones que se dictamina en base a criterios
operativos, incluso para solucionar problemas humanos. La comunicación
nos obliga a estar interconectados. Somos apátridas si no estamos accesibles
a todo el mundo. La religión se asocia con el mito del pragmatismo. La
cultura ancestral va desapareciendo a causa de una ideología neoliberal que
impone como única inteligencia válida la astucia en los procesos monetarios
y financieros. El dinero es una correlación semiótica que asocia el nombre a
una persona, a una cantidad pura, a una cifra e impone una nueva religión
(Castaingts, 1999).

1

1
PROXÉMICA

EJECUTIVA

Capacidad de variar las
actitudes especiales y las
distancias interpersonales
del acto de la comunicación
como el tocarse.

Capacidad de acción social
de utiliz.ar el acto lingüísti~
para realizar en concreto Ja
intención comunicativa.

1

l

PRAGMATI !A
Capacidad de usar los signos
lingüísticos y no lingüísticos
de manera adecuada a la
situación y a las propias
intenciones.

1

SOOOCULTURAL

OTRAS EVENTUALIDADES
COMPETENOAS

Capacidad de reconocer las
situaciones sociales y las
relaciones según los papeles
desempeñados.

¿Qué se infiere desde esta perspectiva?

Al examinar todos estos hechos, así como la dinámica económica generada
por la globalización, he querido llamar la atención del proceso histórico en el
cual estamos insertos, situación potencialmente crítica que se refleja en el
lenguaje. El interés que reviste el estudio de la ideología y el lenguaje, es
incuestionable.
Desde luego que este análisis no es simple, pues implica adentramos
en tos procesos discursivos al mismo tiempo que en los de producción y
recepción., mediados en contextos particulares, a lo largo del tiempo, que
puede implicar a su vez, otros mensajes entretejidos en la dialéctica del
acontecimiento y el sentido. Lo que significa ahondar en la competencia
comunicativa que hace posible y actuable, para todo individuo, el significar
y el comunicar; analizar ta interacción comunicativa y trascender a otros
planos y competencias eventuales.
194

_Las evide~cias y los argumentos que he expuesto, justifican por sí mismo
~ ~p~rtanc1a ~e 1.as ideologías. El dominio de la ideología -como escribe
o o~ o~-, comc1de con el dominio de los signos y la a/abra es la
matena mas reveladora de las formas ideológicas.
p
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VIDA Y OBRA DE GOETHE
Profr. Dr. Phil. Dr. Jur. Agustín Basave Femández del Valle
Presidente de la Sociedad Mexicana de Filosofia.
Director del Centro de Estudios Humanísticos.
Universidad Autónoma de Nuevo León

En 1958 fui invitado por el gobierno de Bonn para hacer una gira de
estudios por las universidades alemanas. Pude observar, directamente, la
caracterología cultural del espíritu germano. Y en alguna de mis obras dejé
consignadas las vivencias y las reflexiones suscitadas en el contacto con el
pueblo y la cultura de Alemania. Helas aquí: El alemán es tenaz, brusco,
introvertido, disciplinado, meditador, sentimental, melancólico. En cierto
modo, porta en su alma el ancestral germano que huele a bosque y sabe de
nieblas. Antes que por los cabellos rubios, los ojos azules y el cuerpo
atlético, le reconocemos por su sentimiento de la naturaleza. Diríase que
respira para estudiar y estudia para respirar. Pensamiento y vida se unen
íntimamente en él. Sintiéndose colocado, lanzado o enviado a un mundo en
perpetuo "devenir'', se plantea el problema de su existencia - sin
literaturiz.arlo, es decir, sin frivoliz.arlo- con ejemplar honestidad intelectual.
En tensión continua vive sumergido. Vida y muerte, amor y libre
esparcimiento, tierra natal y universo, cristianismo y panteísmo. La
polaridad de la cultura alemana está a la vista.
Los germanos han entrado tarde, y lentamente, en la Historia Universal.
Pero no han buscado aplausos baratos ni han creído que la vigencia de su
cultura pudiera depender de una propaganda cultural hábilmente llevada. La
universalidad de la cultura alemana no ha sido establecida por el
departamento cultural del "Reich". Sin programada, e incluso a pesar de la
propaganda en contrario, Eckkhart, Silesuis, Kant, Hegel, Bach y
Beethhoven, Durero y Holbein, Holderlin y Novalis, Heisenberg y Planck
han fecundado al mundo por encima de los prejuicios germanófobos que han
pretendido -¡torpe y mez.quina pretensión!- organizar un boicot en el ámbito
de las ciencias y de las bellas artes. Esta tardía entrada de los germanos en la
Historia Universal, desde la oscuridad de un mundo boscoso y natural, tiene
la ventaja de ofrecer una visión más inmediata -menos histórica y librescade la naturaleza y del natural anexo de las cosas. Una visión fresca, poética,
vital, montada sobre una experiencia inmediata y auténtica del ser. Una
introspección constante acompaña a estos "escultores de la niebla". Saben
que su espíritu es demasiado violento, profundo y cósmico. Pero su
temperamento es demasiado lento y su sentimiento del tiempo muy agudo.
197

196

�Al metro fijo prefieren el libre ritmo. La mera cuestión de forma -que
apasiona a los latinos- se les deslíe como cosa artificial menuda. La vida
humana objetiva -arte, derecho, Estado, ciencia, filosofía- no es una
magnitud rígida y separada, sino algo muy próximo al hombre, algo flexible
y familiar. No se trata de una eternidad terrena sino de una móvil
aproximación terrena a la eternidad. Las formas anticuadas se pudren muy
rápidamente en Alemania; y no por manía de novedades sino por
sensibilidad temporal y por conciencia histórica.
El espíritu nórdico del alemán se· abre, sin el menor síntoma de envidia
o,__ de resentimiento, a la belleza del Sur. Su alma musical, que discurre
prodigiosamente en el intimismo subjetivo de un paisaje nebuloso, se extasía
ante la plástica soleada del alma mediterránea. Fue así como Goethe se
escapó a Italia y satisfizo, además, su curiosidad científica. Pero aunque la
forma externa no tenga, en el espíritu alemán, la fuerza y el perfil que tiene
en el espíritu latino, eso no significa que carezca del sentido de la forma.
Acaso Kant -''Ulises del concepto"- ¿no ha visto muchas formas con el ojo
del pensamiento? ¿Es que podemos olvidar los acordes tan firmes de forma
-y a la vez tan matemáticos y tan lozanos- de Juan Sebastián Bach?.
Admirador de lo apolíneo, el alemán es, con obstante, mayor admirador de lo
, dionisíaco. Su espíritu atiende más al "Werden" (Devenir) que al "Sein"
(Ser). Consciente de su ser en camino, no gusta fijarse en un sistema
doctrinal despegado de la realidad cambiante.

1

•

1

11•

.'¡.,. ,,

t

~.

1

..

Me llevaría demasiado lejos expresar todas las impresiones que recibí
en mi breve convivencia con el pueblo alemán. Intentaré, no obstante,
reducirlas a fórmula esencial. Los alemanes son grandes ensimismados.
Ocupados siempre en el mundo de las ideas, se mueven sin la precisión y la
gracia latina. Tienen un alma musical, atmosférica, nebulosa, ~ •
profunda ... Sus sentimientos fluidos tocan una extensa gama de registros.
Como el huevo, son duros por fuera, pero blandos por dentro. Huelen a
selva. Poseen un enorme sentimiento de la naturaleza. El rumor cósmico les
envuelve y les permea su intimidad metafisica. Aman el orden. Su tipo
humano es musical más que plástico.
Pero el espíritu alemán no puede encerrarse en unos cuantos rasgos.
Podemos imaginárnoslo -como al de Goethe, una de sus expresiones más
felices- de múltiples modos. Tal vez lo que más nos atraiga de este espíritu
alemán es el hecho de que esté henchido de posibilidades, rebosante de vida.
Es un devenir perene que se ·realiza en un sinnúmero de fórmulas y se
proyecta al exterior en mil maneras diversas.
La Alemania presuntuosamente aria, de los ''junkers" prusianos,
obnubilada por el delirio guerrero, no alcanza a ocupar la mayor ni mucho
198

~enos la mejor parte del estilo o modo de ser alemán. Yo he conocido,
direc~ente, una Alemania soñadora, laboriosa, pacífica, idealista, musical,
filosofica ... Esa, y no otra, es la Alemania que quiero. La profundidad de la
~ul~ ale~ana -que no es mejor tópico- hecha de soledades sonoras y de
mtenores silentes, merece consideración aparte.
Alguna vez dijo don José Ortega y Gaset que la cultura alemana es "la
cultura ~e las realidades prof'.wtdas". Y la historia se encarga de comprobar
la ~erac1dad del ?serto ortegiano. "El alma alemana -escribe sin ambagesencierra hoy en s1 la más elevada interpretación de lo humano, es decir de la
cul~a europea". Meditativos y sentimentales, los germanos han sabido
ofrecemos, impetuosamente, un río de música excelsa de filosofía
significativa y fecunda, de ciencia y de técnica...
'
Hace tres siglos se decía que los alemanes no eran, como sus vecinos
fr~ceses, capaces_ de poseer ?11ª literatura vernácula personal, superior.
Basto _la Dr~aturgia de Lessmg para probar al mundo, no sólo que
Alemania podía tener una literatura propia -nos recuerda Antonio Caso- sino
que ya la tenía y la había olvidado para complacerse sin tino en la imitación
de los productos del espíritu francés . Goethe , Herder, Schiller dieron al
traste con la fábul~ ofensiva para el genio alemán, y, en nuestros días, se
sabe ~ue ~lemama es maestra del mundo en letras, ciencias filosofía.
Todavia mas -agrega el maestro Caso-, la evolución filosófica de Alemania
es ~caso el único fruto intelectual de la civilización cristiana que pued~
eqmp~arse ~ d~sarrollo d~l pensamiento helénico, de Pitágoras y Heráclito
~ Platon Y Aristoteles. Se dice: Sócrates y Kant; son los dos Sócrates, los dos
mcom~arables fundadores y renovadores de la historia del pensamiento".
(Antomo Caso, p. 28, del libro México, Imprenta Universitaria, 1943).

!~s

. . ~orque saben de soledad, los alemanes saben de intimidad. y en su
mturudad han ~alado con sin igual profundidad. A lo largo de la historia
~e?1ana -Eckhart, Leibnitz, Kant- no hay tal vez palabras que resuenen más
~1s~en_temente que las de ''Einsamkeit", "Innerlichkeit", es decir, soledad,
mtenon.~d... Otro rasgo esencial del idioma alemán es, qué duda cabe, el
predoIDIIllo del verbo ''werden". Este verbo, aunque no tiene una traducción
exacta al castellano, significa "se torna", "se hace", "pasa a ser". ¿Por qué
ese uso tan frecuente de ''werden"?. Es que los germanos tienen como uno
de los rasgos más profundos de su vida, ese sentido de fluidez, de constante
c?rrer de las cosas hacia el futuro. Su alma primaveral de la impresión de
no, d~, nube, d~ vapor... Por eso los alemanes se distinguen -en su honda
vocac1on filosofica-, meditando sie~pre por el ser y sobre el tiempo,
especulando :onstantemente en esa peculiar atmósfera -fluida y vaporosa- de
su pensar. Solo ellos han tratado esforzadamente -digámoslo en frase de
Unamuno que nos recuerda Madariaga- de esculpir la niebla.
·
199

�Los germanos conquistaron el Imperio Romano y llegaron a ser, en
cierto modo, romanos. Habían tenido una mitología y una moral propias,
pero aceptaron el cristianismo con docilidad de niños. En 887 formaron la
primera monarquía que después, en 918, pasó a la Casa de Sajonia.
Othón I transformó la monarquía en el Sacro Imperio Romano
Germánico, que llenó los principales capítulos de la historia de la Edad
Media. Es falso, consiguientemente, hacer arrancar la historia de Alemania
del viejo Ducado de Prusia, transformado en reino por Federico I en el siglo
XVII y reconocido universalmente al fumarse los tratados de Utrecht en
l113.
La tenacidad, el valor, la devolución a la familia, el espíritu de
disciplina y trabajo, la religiosidad y la fuerza guerrera de los antiguos
germanos perduran en los actuales alemanes. Todavía hoy los alemanes
siguen dando la impresión de fuerza juvenil, de vida espontánea, sincera,
original. ¡Qué magnifico ejemplo de espíritu de hombría en la desgracia! Un
pueblo tan castigado por los horrores de la guerra total, desgarrado sin
misericordia, calumniado hasta más no poder, privado de una buena parte de
su juventud y de su intelectualidad, apenas transcurridos siete años de haber
surgido después de la devastación, ha enseñado al mundo lo qµe se puede
hacer con su Gemmüth (espíritu), con su fidelidad a ese tesoro cultural que
han hecho en la historia y que es no sólo información, sino también -¡y acaso
más!- educación, formación.

...

Máximo país de inventores, poetas y filósofos, Alemania es también - y
esto sin duda alguna- el pueblo más musical de la tierra. Yo siempre he
considerado un enorme privilegio de los alemanes esa facultad de no sentirse
a gusto en el mundo, de valorarlo primordialmente por los ecos que pueda
tener en su alma.... Poseer un espíritu que pueda hacer resonar los ecos o
crear dramas interiores de sonidos con sus propios recursos, ¿no será esto un
don más envidiable que el de un espíritu todo superficie, mera placa sensible
apta solamente para fotografiar la realidad que mute y engorda?.
Johann Wolfgang von Goethe nació en Francfort del Mein - año de
1749-, en el seno de una familia acomodada y de linaje. Infancia feliz de un
espíritu abierto a todas las formas de belleza y de verdad. Hijo de un padre
culto que se preocupa de que el niño aprenda lenguas clásicas y modernas:
latín, griego, hebreo, inglés, francés, italiano. Pero además, el padre le insta a
ejercitarse en ciencias exactas, naturales e históricas: geografia, botánica,
matemáticas, religión, dibujo, música, poesía. El niño y el adolescente se
dedica a la asimilación de libros decisivos para su formación. A los 8 años
conocía -como puede conocer un niño- la Antigüedad Clásica y el
Medioevo germano. Se había aficionado, de modo especial, a las obras de
200

?~i?io Y Virgilio. Diríase que su amistad con los grandes clásicos se había
1D1ciado ya, desde temprana edad.
"

En 1_3,~ulta ciudad d~,Leipzig estudia Derecho y adquiere el grado de
D?ctor Iuns : La preparac10n de este genio universal responde a una gran
van~d~d d~ mtereses. Fue pintor, abogado, estadista, alto funcionario
ªcbnfnistratt;?• poeta: hombre de ciencia (botánica, geología, anatomía,
teona cromatt~a) llego a ser director teatral y actor. Pero el talento literario
s~?resale Y pi:va sobre todas las demás facultades. Goethe escribió poemas
hnc~s, filosoficos, ~atorios, baladas, novelas, tragedias, dramas
'6_losoficos, cuentos, sátiras, poemas épicos ... , supo asimilar, como nadie los
hiw, ~tes Y después, el espíritu de la antigüedad -clasicismo- y el espíritu
romantlco.
. La voluntad, ~bre, la inteligencia lúcida y la acción generosa
~dq~eren~ en el espmtu de Goethe, una conjunción feliz. El triunfo de la
~te!igenc1a y de la inteligencia amorosa diría yo, sobre el azar y sobre los
m~~t~s, se am~lgaman en este gran genio de la literatura alemana. Desde el
pnncipio se advierte en Goethe una inclinación a la wúdad y a la armonía.
.
En la corte de su ~go el duque Carlos Augusto de SajoniaWelfilar, J. W. Goe~e adqwere experiencia política (1775-1832), maneja
~ s Y asuntos mtemos del ducado; recibe un título de noble se
con~1erte en consejero privado y se le nombra primer ministro del peq~eño
We~ar. Como es!e pequeño ~aís estaba ubicado entre las potencias, a veces
h?s~e~, de ~ia Y Austna, aprende ahí la necesaria moderación y
d1sc1plina tan md1spensables para sobrevivir. Deja atrás el período romántico
del Sturm umf_ Drang, desde entonces creyó que la humanidad mejora más
con la evoluc1on razonada que con la revolución violenta.
En la vi~ de Goethe pasan varias y muy interesantes mujeres:
Charlotte von Ste~, dama fina, cultivada y atractiva. Fundamentalmente
recta, Carlota de Stem -que se había enamorado de Goethe- insiste en que se
respeten dlas, normas morales y sociales. Al final de su v1·da, Goethe
compren era, en toda su cabal significación, esta actitud ejemplar.
?ep~do por la falta de esperanza de su amor, el poeta alemán luchó
cons1~0 mismo hasta lograr el auto-control. En Italia conoce de mujeres y de
amonos. En Wetzlar descubre el amor - principal nutriente de su vida-y una
nueva ~usa: Carlo~ Sofia Enriqueta Buff, joven, hermosa y serena que es
prometida de ~ ~go. Nuevo dolor amoroso de Goethe, con un intermedio
de p~ez.a ~omanti~a en donde él y Carlota - verano de 1772- se abandonan
con c1~rta mocencia a extremos de intimidad y ternura que no culminan en
tragedia. Goethe ha conocido a un joven romántico llamado Jerusalem que
201

�pone fin a su vida y a su pasión sin esperanza por ~a. ~spo~ d~ :
di lomático con un tiro de pistola en la cabeza. Este swcidio evirai:a~ .
m~cha part'e, el suicidio de Goethe, qu~ se convi_erte en un s:;iicidio
' r· un·agro·an·o , en la novela "Sufrimientos
del Joven Werther , obra
roman ico
.
d · ·,
, ·t
maestra de la novela romántica de todos los nempo~, que a qwno un ~XI 0
· 'tado enorme veloz. De esta novela que ha servido de tema a una opera
musi
'
de Massenet,
se ha' dicho que "es una maravilla, una melo día en prosa de. un
alma lírica como era la de Goethe". Se casa con una muJer sencilla,
perseverante en su personalidad femenina, de clase mo~es_ta.' p~p~ar,
refractaria a los refinamientos de la corte, natural de_ T":°°gia. Cristlana
Vulpius, su compañera de muchos ~os, h~~ que le deJa viudo en 1816. La
tragedia del hijo que se mató, cicatnza dific~~~nte en el_ alma de Goe1?e.
Pero este abuelo respetable y viudo tiene un idilio e~ Manenbad con Ulric~
von Levetzov. No quiero entretenerme más en las muJeres de Goethe, P~~o Sl
quiero apuntar que sirvieron de inspiración en su obra, y que nunca deJO de
ser un devoto del eterno femenino.

L,

' '(:

1" ,1,

i
'

•.

En el viaje a Italia -Verona,Venecia, Roma, Nápoles, Si~i~a-,
cla~1cos,
realizado d e 1786 a 1788, Goethe adquirió los ideales. rigurosamente
.,
y renovó su amor y su inspiración. En Roma se reJuveneci~ y se apasiono
por la grandeza clásica greco-romana. Entendió lo. que si~ficaba la noble
sencillez y serena grandeza (lo edle Einfalt und slllle Gros~e) de l~ cultura
clásica antigua. Roma se incrustó en su alma para toda la vida. La htera~a
clásica, que ya trae en el hondón de su a~a, pro~uce frutos en el ~emo
alemán que nos regala su Jfigenia en Tauride, escnta a la m~era ~ega.
Hermann y Dorotea, bello idilio de campesinos con fuerte ~spmtu nac1on~l
, ·co·, Egmont, maravilla del clasicismo de todos los -tiempos.
germam
.
. El sabio
.
,
Johann
Wolf:gang
von
Goethe
continuó
sus
mvestlgaciones
que h abia en
, ·
· ·t,
científicas en suelo italiano, en materia de ingeniería Y. bo~ca; v1s1 0
museos y admiró cuadros y esculturas célebres que son patnmoruo de toda la
humanidad.
A su regreso a Weimar conoce al poeta Schiller y se ~cia una
amistad limpia, fecunda, imperecedera, ejemplar. Dos colosos de la lit~r~tura
alemana cambian ideas -a veces antitéticas- y ~o~cuerdan e~ un clas1c1sm~
que está muy distante del mediocre .n~o-clas1c1smo frances, Y que está
s?perado, por la parte mejor del romant1c1smo germano.
Atento a la realidad de la naturaleza, realiza estudios de .~eología,
biología y publica su "Teoría Cromática" o "Teoría de los colores . Goe~e
e para los alemanes, la figura central de su cultura y hasta la encamac~~n
~cional. Entendimiento y sensibilidad abiertos a todos ~~s rumbos. Pas10n
de vivir que ofrece todas las medidas humanas. Fus1on perfecta ?e la
vivencia y d~ la poesía. Amó a las mujeres, a la naturaleza y a los hbros.
202

Pero amó, sobre todo, con pasión creciente, a la vida. De su vida quiso hacer
una obra de arte. Trabajó, como escritor de oficio, para eternizar, o mejor
aún, eviternizar su obra. Y su obra cristaliza la vida espiritual de su tiempo.
Escribió a golpes de amor, para escudriñar el alma y para esculpir la belleza.
Su siglo le rindió pleitecía y le reconoció significación universal.

"Gotz von Berlichingen"(1771) es un héroe romántico -arrogante en el
perfil y servicial en el gesto- que anuncia una nueva era. Se trata de un
caballero de Alemania feudal de los tiempos imperiales que lucha con los
nobles poderosos y prelados influyentes. Hay en ese drama revolucionario
una rebeldía titánica, quijotesca, de energía individual, altiva y visionaria, de
hombre solo que se insurge contra el medio y lucha contra una oligarquía
poderosa. Sin pretenderlo y sin quererlo, se constituye en denodado defensor
de la democracia moderna. Es el arte romántico que se placía en la
contemplación del héroe desgraciado, mártir de su ideal de redentor de
masas, de agítador en pugna con la oligarquía del Sanedrín. Los jueces
ponen en la noble cabeza de este capitán de bandidos un INRI que nos
impregna de redentor espíritu cristiano y de letra evangélica. Pero mientras
Jesús lucha sólo con la palabra, Gotz usa la espada. La desgracia del hombre
Goethe nos deja un amargo sabor y nos hace pensar en la implícita
condenación de la ~olencia. El mejor y más bravo mozo bajo la capa del
cielo, con la sencillas y nobles virtudes de la germanidad, es un caballero
individualista del ideal, paladín de la justicia y de los desvalidos que muere
pronunciando las palabras: Libertad, Goethe simpatiza con el héroe, pero -no
hay que olvidarlo- odia la anarquía. Al filo de los tiempos nuevos,
impersonales, Gotz von Berlichingen sigue siendo un caballero medieval
amante de la tradición y de la tierra germánica. Pero su energía y su
insurrección sirven a los tiempos nuevos,;--"Egmont (1788) guarda, en su estructura y perfil, un estrecho parentesco
con el Gotz von Ber/ichingen. También Egmont es un héroe vencido. Pudo
haberse salvado, pero no lo quiso. Creyó, h~ el fin, que su sino era el de
ser mártir de la independencia flanienca y de la libertad de conciencia. Antes
de que el Duque de Alba le lleve al patfüulo .declara su ideal y ofrece su
vida: ''Muero por la libertad, por la que siempre viví y luché, por la cual,
finalmente, hoy, sufriendo, me inmolo". El lirismo de las últimas escenas da
mayor relieve al protagonista. Sabe que va a morir y ama la dulce vida, la
"hermosa y grata costumbre de ser y de obrar''. "He de coger tu mano,
mirarte una vez más a los ojos, sentir vivamente todo lo que vales, y luego
resolverme a dejarte y decirte: adiós". Esta vez Goethe parece tomar partido
por el personaje. La muerte de Egmont, a diferencia de la de Gotz, semeja
una sinfonía triunfal. Advierte que su sangre no se ha vertido en vano. Incita
al pueblo valeroso para que siga adelante. "¡Defended vuestro patrimonio!
Y no os duela caer, siguiendo el ejemplo que yo os doy, para salvar lo que
203

�más amáis". No se trata de un simple drama histórico -las guerras de
secesión de los Países Bajos- . sino de una apología de la libertad y del
titanismo. El pueblo, el idilio y la política son los tres planos de la acción
dramática. Goethe -genio multifacético. proteico, tornadizo como la vida
misma- atraviesa por su etapa romántica. No obstante, Egmont revela la
influencia clásica en sus formas que asimiló Goethe. Hay en el personaje
una firme confianza en el destino, en el daimon que visita al hombre con
visión divina para cumplir la vocación y ser fiel a sí mismo, sean cuales
fueran los peligros.

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Die Leiden des jungen Werthers (los sufrimientos del joven Werther).
(1774), es la maxtma plasmación artística de la etapa romántica
goetheana.
Esa sensibiUdad -exagerada, enfermiza- marca el estilo y el
tono espiritual de una generación. Ese sentimiento desmesurado -melancolía,
lágrimas, suicidio- es de pura cepa romántica. Goethe ha estado al borde del
abismo, pero ha logrado vencer su sentimiento. Werther le acaba de curar.
Los anhelos de amar, pletóricos de realismo poético, nos permiten penetrar
en la intimidad de la burguesía alemana. Argumento parvo y tenue,
ingenuidad y frescura de los protagonistas, pero, sobre todo, un magistral
estudio del corazón humano. Las cartas de Werther nos muestran voces de
pasión y ángulos secretos, antes desconocidos, propios del romanticismo
intimista. Son experiencias transfiguradas de la vida del joven Goethe. Son
sentimientos que, al no encontrar cauce, revierten sobre el corazón doliente.
Son afanes - vagamente panteístas- de comunión con la naturaleza. pero en
Los sufrimientos del joven Werther hay algo más: la intuición certera de
nuestro "status viatoris". "Sí; es verdad que sólo soy un caminante, un
vagabundo sobre la tierra. Pero ¿Y vosotros, sois algo más?" (libro Il, 16 de

junio).
En los dolores del joven Werther están los dolores de su siglo. El
estampido del pistoletazo denuncia que existe un mal wertheriano y ésto es
lo que le da una resonancia infinita en la noche de los tiempos. Aún ahora
seguimos evocándole con su frac romántico, el frac azul con grandes botones
dorados, con una violeta prendida al ojal, los cabellos revueltos sobre la
frente encubriendo los rasgos geniales del suicida Goethe practica una
vivisección del alma romántica, de ese dolor cósmico universal del vivir,
-lachrimae rerum, que dijo Virgilio-, y aunque aparentemente se mate por
una mujer, se mata por un mundo que no lo quiere y al cual él quiere
demasiado rabiosamente. Como todo suicida romántico, se mata a sí mismo
para echar su cadáver sobre la mujer desdeñosa o voluble, para castigarla,
para que lleve sobre su alma ese peso agobiador. Pero Werther se mata por
algo más, se mata por la dicha imposible del mundo, se mata por haber
perdido la ilusión de la vida, por dolor universal (Weltschmerz). El personaje
se alimenta de tristezas, goza sufriendo y se encoleriza cuando gana en el

juego. Habiendo tantas mujeres lindas y libre 'l t ,
Carlota, una com rometida
, .
s, e ema que enamorarse de
titulo, una actitud ~e superioJ;;~~e:Uc::Soee.HGaopeathed· adopta, des?~ el
d
· uJ
·
sa o su sarampion
::::e::O!:sttc _ar una so~sa de ironía. Pero al enfermo ¡0 pueden juzgar
y al Joven, los Jovenes. y éstos siguen comprendiendo a Werther ...

1:S

El estado de alma del enamorado
b·
•
claro y tibio alegra el alma de Werth cam ia con e1 tiempo. Un día de sol
¡ ta1m
.
er, en tanto que un día nublado le
a~teranen= ~::it~t:pi:::!e?sei·claa eLs~tción_, el día la hora y el mim{t~~:
.
.
• 1 eranamente el W rth
.maravilla. Tiene la sencillez y la grandeza de una tra .
~ er ~s una
la fi~a gigantesca de Werther lo absorbe todo y b~=~:n~ega. SoElo que
melodia en prosa de un alma exquisita.
coro. s una
¡Pobre Werther su tristeza aún nos alcanza!.
lphigenie (1787) constituye uno de los dramas realm t
literatura alemana escrita en verso libre Esta .
en e magnos de la
bº 1 anh da ,
·
pieza maestra alcanza m
ien a
e1a smtesis entre la anti
Gr ·
uy
entre el clasicismo y el cristianismo.
eci;_,Y. la mod~ma Alemania,
personaje cristiano que a apela la verdad y a {
eimar conJunta~s en un
en la tragedia de Eurípides. Orestes se salva ::i:t::t' no al engano,_ como
h~~ana y, sobre todo, gracias al arrepen~ento
~o~ deduna piadosa
cnstiana. Aquí no se utilizan
Y ª a e e pura cepa
.
recursos como en la obra ·
· 1
.
gnega, smo a
influencia ennoblecedora, purificadora de
desesperado. Bella descripción de lo eterno ~: m~Jer sobre el ~ombre
Goethe encontró en Charlotte von Ste· l
_memno que la gratitud de
m, e amor mmortal del genio alemán.

kenas

Torquato Tasso {1790) es una b
t b. ,
Italia, que describe la tragedia del o r~au o i~grafica, escrita al regreso de
~q~ell~s que le volvieron la espal¿'~uan::~::::e;e. sensible ante todos
ms1~ficante esposa plebeya: Christiane Vul ius
eimar una hermos~ e
agobiado por su desequilib .
, P · Al lado del poeta latino
no menta1, está el hombre de
d
1
:aegante,
di~lomático ~ cortesano, llamado Antonio. El
d~' ~ag:_z,
ce prefenr a Antomo sobre el desequilib d T
oe te
superar la crisis y adaptarse Prá ti
ra o asso que al fin puede
tragedia clásica de tipo psic~lógi~oc~ntebno hay acción, exterior en esta
clásica goetheana.
·
ª 0 ra maestra mas de la tragedia

equili~1:

Para ventilar su cólera t l
los lideres de la Revoluci: ; os
-divertido y satírico- que nos
Reine/ce el Zorro (Reine/ce Fuchs)
·

d
esmane\~ los vicios de la turba y de
;sen . Goethe, ~ poema épico
S tr a mdaJestuosa epica de Homero:
e ata e una amable reproducción

:::::::i

204
205

�clásica de la historia de animales a fines de la Edad Media, la mayoría de
ellos astutos y engañosos como el Zorro.

Las Elegías romanas (Romische Elegien, 1795) es un conjunto de
poemas sensuales y paganos que evocan la apasionada vida amorosa de
Goethe con la plebeya-Cbristiane.

Herman y Dorotea (17971 es un perfecto poema idílico que relata el
cortejo y la conquista de Dorotea Goven refugiada) por un joven noble que
la corteja y termina por conquistarla. Este poema épico se desarrolla en una
~~eña ciudad alemana, serena y laboriosa, escenario de la unión de dos
almas realmente preciosas. Al leer el idilio parece que estamos leyendo un
lindo cuento griego.
En la vida de Goethe se da una indisoluble unión de realidad y poesía.
Él lo sabe. Escribe su autobiografia -no completa- que abarca sus tiempos
de Francfort, Leipzig, Estarsburgo y Wetzlar, hasta 1775. "Dictung und
Wahrheif' (1811) es el libro en que Goethe nos describe su idilio en
Sesenheim con Friederike Brion. Pero no solamente se trata de una bella y
famosa presentación de un idilio, sino de un suministro de detalles culturales
e históricos verdaderamente atractivos para personas de sensibilidad estética
y de cultura general.

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El despertar de Epiménides "Des Epiménides Erwachen" (1815)
representa el tardío reconocimiento que Goethe realiza en tomo al vigor del
movimiento nacional de regeneración de Alemania, después de la derrota de
Napoleón en Waterloo, y su decisión de interesarse más en la vida política
de su patria. Hasta entonces estaba satisfecho con la permisión, que el
déspota glorificado realizaba sobre la cultura alemana, apreciada y
fomentada por el propio Napoleón, para que rigiese los destinos espirituales
de Europa. No le interesaba especialmente el dominio político de Europa
por parte del general corso, sino que se recluía en el solo ámbito cultural.
Goethe fue un genio versátil. Su versatilidad humana y cultural se pone
de relieve en su conocimiento profundo de las culturas occidentales y
orientales. "Der westostliche Divan" (El Diván ocidente-oriente, 1819) es
una muestra del conocimiento y de la sensibilidad que Goethe tenía de la
cultura oriental. Esa bella colección de poemas de amor escritos durante la
amistad del poeta con Marianne von Willemer constituye su principal obra
literaria en relación con la cultura del Islam. Incorpora la figura de Mahoma
a la de Jesús y Apolo. Aunque personalmente no me agrada la amalgama,
reconozco el esfuerzo por familiarizar a los lectores alemanes y europeos
con las obras de los poetas árabes, persas e bindús. Hafiz, el gran poeta
persa del siglo XV, influye en Goethe que se reviste con atuendo oriental en

206

su_ amor a Mari~e. Los poemas de Hatero y su Leika -dos enamorados
onentales- consiguen brindarnos la atmósfera y la mentalidad del Oriente.

_"Wilhem Mesiters Wa:zderjahr" (Los Viajes de Wilhem Meister),
escnto en 1829 P_ODe de rehev~ la eno~e sabiduría y el importante legado
cultur~ d~l patriarca .de Weunar. La educación del héroe -trabajo y
~en~ciamient&lt;&gt;:- ~cmvterten en un magnífj.co ciudadano al que fue un
mdivi~uo ~gocen~co. Ya no ~ trata simplemente de un estreta sino de un
humam~o ~studian~e de medie!°ª en épo~a de revolución industrial y de
~~a~ion mte~c10~. _ Se dice -y no sm razón- que el esquema de la
~mc1a P~dagogi~a .disenada por Goethe está inspirada por las teorías del
educador sw7:° Hemnch Pestalozzi, cuyo noble propósito era preservar el
~lma Y el cai:ac~r de los seres humanos en medio de los conflictos de una
~poca matenalista y mecanizada. Hay, como en el Quijote, relatos
mterpolados -acaso excesivos-, simbolismo exasperado, al lado de
verdaderas lecciones de sabiduría.
Prescindo de otra_s . ?br~s de Go~the, por razones de tiempo, para
consa~arme a la exp?~1c1~n, ~t~rpretación y valoración de "Fausto"(1808),
la ~emal representac1on sunbolica y poética de la vida humana. Con toda
r~n, Goethe califica de "inconmesurable" a su obra maestra. "Como la
Dzvma Comedia y el Do~ º':~ote ", cada uno en su tiempo, Fausto marca el
final de una era y _el pnnc1p10 de ?tra, al iniciar
-aislado- la época
moderna. Para preciar su talla, -adVIerte Francisco Monterde- solo pueden
emplearse ~omo puntos de referencia los términos de comparación elegidos:
las obras siíua:das a su misma altura cimera. ("Goethe y el Fausto" pág. 11
Y 12 UNAM, unprenta universitaria 1949).
'
. Hay una leyenda alemana sobre el doctor Fausto, un aldeano natural de
We1m~, que Goethe transforma en una de las grandes obras maestras de la
humamdad de todos los tiempos. La leyenda germana es devuelta a su
pueblo por &lt;;i~the, pero transformada en una obra de arte inexaustible.
Cuando tenmno el magno poema dramático, Goethe le confesó a su amigo
Eckermann: lo que me resta de vida puedo considerarlo como un puro regalo
Y, en el fo1:1d~, es indif:rente lo que ya pueda hacer y cómo lo haga. El
Fausto nos mc1ta a estudiar el problema del sentido de la vida humana una y
otra ;ez. Se ha ~cho que Fausto esJa segunda Biblia de los Alemane~. Pero
no solo e~ eso, sm~ que es una de las más profundas obras que ha producido
l~ h~amdad. . Ahí, en el Fausto, están la verdad y la utopía, la magia y la
ciencia, la realidad y el símbolo, la salvación y la perdición... La obra que
~~. toda la vi~ de Goethe engrosada con valiosas experiencias,
m~c1ones y reflexi?nes, consta de dos partes. La primera, obra de juventud,
encie~ una atractiva y magna bellei.a. Margarita, la cándida y buena
Margarita, nos subyuga con su sencillez y con su entrega.

207

�Mefistófeles, símbolo del ángel que se reveló ante Jehov~, Y el doctor
Fausto, representación del hombre, de la especie, frente al mcontrastable
destino discuten, pactan, se implican y complican para separarse ~almente.
La segunda parte, escrita en los años de vejez, resuelve la acc1on con el
perdón de Fausto que llega de lo alto. Parte dificil de interpretar y de :alorar
para la mayor parte de las personas que desean penetrar en el senttdo del
poema dramático.

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He aquí, en síntesis, la trama. del primer acto: E~ docto~ Fausto,
saturado de años y de hastío, se encuentra en su laboratono,_ W1 día e:11 q~e
las campanas del día de resurrección le ins~ a volver ~ J?t0s. ~ c1enc1a
profesada por él, no sólo ha dejado de propor~10narle ~a felicidad, smo que le
ha sumido en la depresión. Desesperado conJura al diablo que ~e le_ aparece
en la figura de Mefistófeles y le propone W1 pacto: Le retomara la Juventud
para que pueda disfrutar de los goces del saber y de la vida -nunca alcanzada
en sus largos años de estudio- a cambio de que le entre~e. su alma. Acf?pta
Fausto el pacto y transformado en joven, pletórico de ilus1on~, es llevado
por Mefistófeles a una ciudad distante donde conoce a Marganta: Fausto se
enamora de esa joven linda y honesta, y la enamora co~ palabras tiernas, con
valiosos regalos, con argucias mefistofélicas que termm~ por acabar con la
pureza de Margarita. Seducida la desventurada Joven, sufre las
consecuencias de su pecado: Su madre muere de dolor por culpa ~e ell~; su
hermano, perece en un duelo a manos del propio Fausto Y ~arg~~-nnsma
se convierte en criminal al cometer involW1tariamente un infattc1d10. Los
tribunales la condenan sin piedad, y la mandan encerrar en ~a ?~solada
cárcel para expiar su delito. Fausto, con el auxilio de las artes diabobcas de
Mefistófeles, acude a salvarla, pero ella prefiere morir. ~tes de q~e el
hacha del verdugo cortase el hilo de su vida humana Marganta se arrepiente
y haya la gracia divina.
La segunda parte es la tragedia de Fausto,_así como la p~mera parte lo
fué de Margarita. El rejuvenecido Fausto sigue a Mefistofeles que _lo
conduce a un mundo halgüeño que le ofrece riqueza, poder, honores Yglon~El drama está lleno de simbolismos: El pasado griego, representado por Pans
y Helena, es evocado por Goethe. El doctor Fausto intenta seducir a Helena,
hechizado por su hermosura. Pero la visión griega de_l~ hermosur~ ~e Helena
se le escapa, se esfuma ante su vista. La belleza clas1ca es, dec1~1damente,
inconquistable; es ella la que tiene poder sobre el hombre, y no este el que
tiene poder sobre aquella.
Pero Fausto no es una simple figura de la paganía, vive en la era
cristiana y se siente pecador que no encuentra reposo. Al llegar el momento
de saldar su cuenta con Mefistófeles, Fausto muere. Se entabla un lucha
208

entre las potestades del cielo y el demonio. El diablo pretende arrebatarle el
alma; pero las potestades celestiales interceden cerca del Altísimo para la
salvación de aquel hombre que buscó el bien y la belleza, pese a todos sus
extravíos. Fausto alcanza el perdón por la gracia de Dios, y con la
intercesión de sus Santos. El cielo es siempre propicio a los que se esfuerzan,
a los que buscan la misericordia y el Perdón de Dios. Goethe rinde homenaje
a la Madre Gloriosa. No olvida tampoco a la pobre penitente Margarita. El
"chorus misticus" cierra la última página que es un canto a lo eterno
femenino que es el amor y la gracia:
Todo lo efimero,
símbolo es solo;
es aquí un hecho
lo inasequible;
aquí se cumple
lo indescriptible;
(lo eterno femenino
siempre arriba),
con potente acicate
nos aqueja.

Fausto constituye la médula de toda la obra Goetheana. Fausto sufre el
engaño de Mefistófeles, pero al final Mefistófeles resulta ser el engañado.
Fausto, que había aprendido el arte y la ciencia, tomó conciencia de su
finitud y de las posibilidades infinitas de su afán de plenitud subsistencia!. El
poema humano se convierte en un poema cosmogónico y en una búsqueda
de la destinación humana. Goethe se aparta de la leyenda medieval y la
supera con el problema del destino de los seres humanos.
La primera parte del Fausto se publicó en 1808, y la segunda en 1832.
No resulta hiperbólico decir que estamos ante el más grande drama
filosófico de Europa Moderna. La búsqueda sincera de la verdad y de Dios
triunfa sobre el deseo de poder y de goce. Paulatinamente va menguando la
influencia de Mefistófeles, porque en el fondo hay en Fausto un carácter
intrínsecamente noble. Después de la noche clásica del aquelarre, la
perfección y la sublimación van tomando cuerpo en el alma del inquieto
Fausto. El encuentro de Fausto con Helena de Troya -bello símbolo- realiza
plenamente la síntesis del clasicismo y la cristiandad, de Grecia y Alemanía.
Precisamente Euforion, hijo de Helena y de Fausto representa el fruto
sazonado de la antigua cultura mediterránea y la moderna cultura germánica.
Es "la progenie perfecta de las dos grandes culturas de la humanidad" apunta
Wemer P. Friederich (Historia de la literatura alemana, pág 122, ed.
Hermes S.A. México 1973). Viejo y ciego Fausto sigue planeando, soñando
Y esperando hasta el final de su existencia. Ambicioso, ciertamente, pero

209

�insatisfecho consigo mismo. Nunca pudo ser el hedonista holgazán y
materialista en que Mefistófeles había proyectado convertirlo. Por sus nobles
aspiraciones y por su alto axiologísmo, que remata en teotropismo, Fausto,
arrebatado al diablo, es llevado al paraíso. Hay una frase inmortal que
Goethe estampa por boca de Fausto como verdad lapidaria: wer immer
strebend sich bemüht, den konnen wir erlósen (quienquiera aspira sin
desmayos no es irredimible). La lección que nos brinda Fausto es,
precisamente, la de la perseverancia de la búsqueda de la verdad, del bien y
de la belle:z.a, y de la abertura a la gracia que viene de lo alto. Buscó y erró,
pero encontró la Mansión de su Padre con el auxilio divino.
Hablamos de Dios per analogiam (por analogía), como se decía
modestamente en la Edad Media, por más que el Ser Supremo se nos
aparezca en todas partes:

So weit dds 0hr, so weit das Auge reicht,
Du.finde$t nur Bekanntes, das Ihm gleicht.
Und deines Geistes hoechster Feuerflug
Hat schon am Gleichins hat am Bild genug.

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(Hasta donde llega el oído , hasta donde llega la mirada,
no encuentras más que lo conocido, que se Le parece,
y el vuelo ígneo más elevado de tu espíritu
se conforma con la comparación, con la imagen)
(Prolemio, 1816).
En su madurez, Goethe "invoco a Dios con muchos nombres, y tiene de
Él una última seguridad por más que se pierda en lo inseguro", apunta con
agudez.a y profundidad mi inolvidable amigo, catedrático de filosofia en
Mainz, Fritz J. von Rintelen (Humanidad y Espíritu Occidental pág. 50
Centro de Estudios Humanisticos de la UANL, 1962). Durante algunos años
-1783 a 1786- J. W. Goethe suprimió casi totalmente la diferencia de Dios y
el mundo por influencia de Spino:z.a. Pero Goethe se desprende de Spino:z.a y
acoge la idea clásica y cristiana de espíritu. La realidad divina es, en cierto
modo, inmanente al mundo, pero también es trascendente. Dios en y sobre el
mundo. Concepto unitario y múltiple. El amor omnipotente nos abraza. En
la segunda parte del Fausto, Goethe habla inequívocamente de la esfera
superior del amor espiritual:

"Pues éste es el alimento de los espíritus
Que se impone en el éter más libre:
La revelación del amor eterno,
Que solo irradia felicidad".
(Pater Seraphicus, Fausto, JI, 5).
210

(Denn das is er Geister Nahrung,
Die im fresiten Aeter waltet.
Ewigen Liebens Offenbarung,
Die zur Seligkeit entfaltet).
En la misma segunda parte del Fausto, el amor de Dios se nos presenta
como fondo del mundo entero, como fuente de vida espiritual superior y
~orno fuena purificadora. A s lo largo de la obra vamos advirtiendo ese
llllpulso fáustico hacia algo superior, abierto, puro inconmesurable.
¿Qué_ es lo que busca, en definitiva, Goethe en todas sus obras? ¿Cuál es
la h~~~d superior que se afana en proponemos?. Goethe busca la
conc1l1ae1on de la profundidad romántica germana con la elevación el , ·
· El ,
, .
aszca
grecolattna. l.Illpetu FaUStico no menosprecia el Espíritu. El clasicismo es,
orden, _forma, valor ~e. la consistencia, validez de la verdad objetiva y fe en
el sen~do de lo e~mtual. Pero e! ~lasicismo tiene un peligro: simplifica
demasiado la realtda~.. El ~omantictsmo se caracteriza por su aspiración
pr?funda, por_ su mo~dad mterna_ -mar sin orilla, melodía infinita- por su
afan de plemtud .de ~1~. Pero . ti~ne el peligro de las contraposiciones
do~osas Y de la mte?~ndad subJetlva. La sabiduría última de Goethe supo
conJuntar el romantic1sm~ y el clasicismo, en pleno equilibrio para
s~brepasar el velo de la finitud. Espíritu unido a la vida y no mero intelecto
frío y calculador.
Este hombre que ejerce un atractivo casi hipnótico sobre todos los
~ombres cultos de los más diversos países hizo de su vida un rfi1 ·tal
l.Ill
ced
· ,·
pe
VI
pere ero, casi lllltico. No es sólo patrimonio del pueblo alemán, que le
ama con respe~oso entusi~mo,_sino ~e todos aquellos hombres que quieran
enarbolar el triunfo de la mteligencta y la victoria de la acción noble y
generosa. Por eso Goethe es un compañero eviterno del género humano.
. , El 22 d: Marzo_ de 1832, Goethe se sintió indispuesto y se recostó en un
~v~. Habta ~baJ~do, con su habitual entusiasmo, en una investigación
científica sobre ~1enc1as naturales. Le pidió a Otilia, que le acompañó hasta
el ~al, que !bnera la ;entana. No le faltaba aire, sino luz. "Pronto vendrá
la pnmavera , exclamo. Por su fiel acompañante, sabemos que las últimas
palabras de G?ethe ~eron: ¡Luz, más luz!. Estas palabras son su divisa:
~~lo de clan~d, afan de perfección, deseo de plena y fruitiva visibilidad
espmtual. Tamb1en n~sotros, en este mundo oscurecido por el funcionalismo
llllope, por el_ p~gmattsmo rampante, por el hedonismo egolátrico, seguimos
buscando y pidiendo: ¡Luz, más luz!.

211

�LA COTIDIANIZACIÓN DE LA POESÍA

Lic. Alejandro del Bosque

Cuando Octavio Paz obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1990,
el pueblo de México se sintió órgulloso de que fuera un mexicano al que se
le concediera, independientemente de que se le otorgara a un poeta ilustre. El
~mo pueblo que más tarde se sentiría agobiado por la inevitable muerte
del también ilustre Superman. Años después, en 1998, la no tan ilustre
muerte del poeta cimbra los corazones de sus admiradores, mientras que en
forma paralela la muerte del ilustre programa Siempre en Domingo llena de
congoja al 90% de la población teledependiente. ¿Qué pasa con la poesía a
fin de siglo? ¿Ya no pasa? ¿Es pasa de siglos anteriores? En esta época
posmoderna en que todo se mide por ratings, ¿cuál es el rating de la poesía
en la vida de los lectores? ¡,Quién es el osado o el iluso (según la
perspectiva) que dedica un tiempo de su vida a Jeer un poco de poesía? ¿Por
qué la poesía cada vez camina menos por las calles? Federico García Lorca
decía al respecto:

"La poesía es algo que anda por las calles. Que se mueve, que pasa
a nuestro lado. Todas las cosas tienen su misterio, y la poesía es el misterio
que tienen todas las cosas. Se pasa junto a un hombre, se mira a una mujer,
se adivina la marcha oblicua de un perro, y en cada uno de estos objetos
humanos está la poesía. . .Por eso yo no concibo la poesía como
abstracción, sino como cosa real existente que ha pasado junto a mí. .. " 1
El poeta, tal como lo sugiere Lorca, vendría a ser una especie de
hábil cirujano que opera a la vida con sumo cuidado y delicadeza. La
disecciona con una mezcla de pudor y arrojo. El papel del ser humano, al
que comúnmente se le confiere el cargo de poeta, es percibir y registrar las
acciones o situaciones cotidianas (que ya son poéticas en sí mismas) a través
de la palabra escrita mostrándoselas a los demás para su consecuente
identificación. Pero el poeta, como diría el filósofo Karel Kosik, suele ser
desterrado inevitablemente de la ciudad. Tiene un enemigo implacable, una
especie de dictador anónimo, que lo combate y lo exilia. Con el destierro del
poeta, afirma Kosik, se destierra también lo bello, lo sublime y lo íntimo.
Con ello, la ciudad es remedo de sí misma. En Monterrey, Nuevo León, la
poesía busca un mejor destino. De un tiempo a la fecha, se le ve refugiada en
numerosas paredes públicas. "Acción Poética" es un _intento valioso de
proyectarla. Sin embargo, es criticable la selección burda de algunos textos
seudopoéticos, patéticos o almibarados que distorsionan la genuina idea de
213

�volver accesible la genuiM poesía. Ciertamente, la poesía del siglo XXI
necesita abandonar los subterfugios en los que tímidamente se ha recluido, y
salir de nuevo a la calle. La calle está atascada de poesía, pero la poesía
debe evidenciarse. Es necesario recuperar el sentido primitivo de la poesía:
devolverla a sus orígenes ancestrales, regresarla a la calle, cotidianizarla.

-. 111

·Por qué cotidianizarla? La sensibilización es la antesala de los
cambios(,sociales. La poesía puede ser una alternativa de sensibilización en
tanto se cotidianicen sus modos de ser leída, apreciada y escrita. Cotidianizar
la poesía no significa empobrecer el lenguaje literario para que sea asequible
~ todos los lectores; significa vitalizarlo, de tal forma que
in'dependientemente de su complejidad sea posible interpretarlo dentro de su
propio discurso. En este sentido, el lector podrá desconocer el significado de
algunas palabras que aparezcan en el poema, pero po&lt;l:á apreciar!º. por el
contexto vital en que está inscrito o al cual hace referencia. ¿De que strVe un
poema que emplea un lenguaje elevado desde su. inicio hasta el fin~ si
termina convertido en una cueva en donde nadie encuentra la salida?
Cotidianizar la poesía es renunciar a seguir creándola y percibiéndola como
simple abstracción de la experiencia humana. El problema n~ es _tr~~tir
abstracciones, pues finalmente la vida está llena de ellas, smo msistrr en
transmitirlas de un modo abstracto en donde el lector es visto también como
una abstracción. En una ocasión, el pintor Degas expresó: ''No consigo hacer
lo que quiero y sin embargo estoy lleno de ideas..." Mallarmé le respondió:
"No es con las ideas, mi querido Degas, con las que se hacen los versos. Es
con las palabras"2 Y sin embargo, para el lector las palabras son generadoras
no sólo de sensaciones sino también de ideas. Cotidianizar la poesía no es
esj:,lavizar la palabra bajo el yugo de las ideas; es adecuarla a sus propias
necesidades para que viva en cada verso, se libere, y al final pertenezca al
lector que elija hacerla suya. Cotidianizar la poesía es familiarizar a los niños
y adolescentes con ella; no es subestimarla al pensar que no podrá ser
comprendida por ellos; es elegirla prudentemente adecuándola a sus
intereses personales; es acercarla para que la reconozcan como un evento
coloquial, y no como un objeto extraño o ajeno a sus vidas; es hacerles ver
que cada espacio de la tierra está inmerso de poesía; que ellos también son
capaces de crearla mientras defiendan y ejerzan su derecho a imaginar; es
enseñarles que el trabajo de un poeta es relevante porque tiene el atributo de
mirar con otros ojos lo que para otros es inadvertido. Cotidianizar la poesía
es permitir un diálogo con el alma. Significa que el lector se dé el permiso de
leerse, reconocerse, confrontarse, desnudarse a través de un poema; e~ darle
oportunidad al ser de revelarse. Cotidianizar la poesía no es plasmar
deliberadamente mensajes o problemáticas sociales para que parezca más
coloquial y comprometida; tampoco es abortar la voz intimista del poeta en
aras de una sociedad; más bien es proyectar una voz poética genuina
· teniendo en mente la atmósfera social que la influye, pues una voz poética

no está desvinculada del contexto social en que se crea. Cotidianizar la
poesía es ~~garla ~n la ciudad (bardas de las calles, plazas, bibliotecas,
escuelas publicas y pnvadas, Internet, etc) sin que se le acorriente vulgarice
prostituya o distorsione.
'
'
Divulgar la poesía es una de· las empresas más desafiantes y lo ha
sido ~ tr~vés del tiempo. Desde los celtas, la palabra, antes que his;oria, era
poes1a divulgada. El ser de su cultura se mostraba mediante la palabra oral, y
la palabra .º:al se cantaba y además era poética. Dicho ser, como se sabe, no
se transmiha en forma escrita porque los druidas (respetados sacerdotes
"c~ltas) temían que s_u sabiduría se corrompiera, y que su religión se
menoscabara. Esta actitud es comprensible pues la palabra poética gozaba de
un. ~status sagrado al ~r portadora y ~diana de valores míticos y
religi~sos. Esto le confena un enorme prestigio social a la poesía, que hoy se
extrana.
Por su parte, los griegos escuchaban y veían poesía homérica cual
ho~ se ve televisi?n. Platón mismo reconocía el efecto desbordante y
pasional de _la_ poes1a (papel que actualmente tienen las telenovelas) a pesar
de su escepticismo respecto a las aptitudes políticas de los poetas. Los poetas
son: desde esta perspectiva, seres vulnerables que alteran el orden racional y
na~1onal al prom~ver o exaltar los instintos con el arma de las palabras. De
ahí,_ la preferencia de Platón por los filósofos: seres que construyen 0
r~stitu~en el ~rden a través de sus reflexiones. Si bien Platón parece
~v~rciar poes1a y ~osofia, su época refleja una condición social muy
distmta. La cultura ~ega se construyó con base en mitos que se tomaron
populares, Y fue precisamente la poesía el vehículo transmisor de esos mitos
Grecia_ sería inimaginable sin Homero, como más tarde Roma sin Virgilio:
Los mitos son una prolongación del pensamiento humano, y el pensamiento
hum~~ es una pro~ección individual (poesía) y universal (filosofia) que se
antoJa mseparable. La poesía y la filosofia, vistas como las dos partes
complem~ntarias de ~ t~do, le otorgaron un rostro, una identidad a la
cultura gnega. De la identidad se desprende la identificación de un pueblo
por ve~s~ habla~o y comprendido por medio de la palabra. La palabra
humanizo a sus dioses, y al hacerlo, los volvió cotidianos.
. , Por_ to~o lo an!e~or ~ama la atención el que, al igual que Platón,
~stot~les ~1sta en distmgmr entre poesía e historia en su poética. 4 Para
el, la diferencia entre un poeta y un historiador es que el primero cuenta las
cosas como deberían haber ocurrido, y en cambio el historiador se limita a
contarlas ~orno ocurrieron. Esta apreciación es cuestionable dado que el
poeta_no tiene la verdad entera en su pluma, y el historiador no siempre
descnbe fielmente lo que observa. ¿Cuál podría ser entonces el parentesco
entre ambos? Quizá que tanto el poeta como el historiador relatan

214
215

�acontecimientos: uno, íntimos; el otro, sociales. En este sentido, la poesía
seria una historia de influencias y registros de la existencia. La poesía es
histórica en la medida que como historia cuenta, transmite, recrea, traduce,
sugiere, insinúa, evoca u oculta una visión privada del mundo ~ través de
acontecimientos íntimos. Y éstos son cada uno de los versos que mtegran un
poema: relato o discurso lírico. Como tales, los acontecimientos íntimos, por
más que se intente, no pueden desligarse de la soci~d~d en ~o~d~ se
producen, y la sociedad, a su vez, es hacedora de acontecumentos histoncos.
Poesía e historia no se contraponen. Cada una, a su manera, muestran su
versión o aversión de lo vivido. Cada una, miente o desmiente, instituye o
restituye. La poesía es una historia de influencias, y ~l poeta, haced~r. de
verdades personales, es la síntesis de lo que percibe y ha percibido
(influencias sociales), de lo que recibe y ha recibido (influen~ias cultur~:s),
de lo que lee y ha leído (influencias literarias) y de lo que ~ive Y h~. vivido
(influencias vivenciales). Dichas influencias moldean la ~ea poehca. del
autor (apolínea o dionisiaca, disciplinada. o informal, nguro~ o ?bre,
intimista o sociable, comprometida o evasiva, o todas aquellas mterlíneas
que se guste considerar). Del modo particular en que el ~oeta ej,e~cite. su
propia línea dependerá no sólo la conformación de_ su propia voz lmca smo
también el acercamiento con los lectores de su ttempo, y su consecuente
identificación. La cotidianización de su poesía no depende pues de una
determinada línea que se siga, sino de las adecuaciones lingüísticas y de la
voluntad comunicativa que el poeta realice con base en su entorno
sociohistórico. Es decir, el poeta requiere emplear un lenguaje accesible al
lector que favorezca el proceso comunicativo. Un lenguaje accesible no
significa empobrecerlo para ser co°1:prendido. Se puede~ emple~ las
palabras más dificiles de un modo sencillo, o las palabras_ ~as ordman~s de
un modo extraordinario, como diría William Carlos Wtlhams. El m1smo
Aristóteles recomendaba el uso moderado y efectivo de recursos estilísticos
al escribir un poema. Exceder es oscurecer. Y un poema oscuro no es
accesible, no comunica y renuncia a las posibilidades de ser cotidiano. La
poesía de Homero fue admirada por sus adecuaciones lingüísticas Y su
voluntad comunicativa. ¿Cómo aprehender la historia de Grecia sin cada uno
de los acontecimientos íntimos que se plasmaron en su obra? El ser humano
aprende de la historia, y aprehende con la poesía. Finalmente, poesía e
historia son fuente de conocimiento, y éste no es único ni absoluto. La poesía
pues, no es la historia, pero sí puede ser una historia de influencias y
registros de la existencia.
Los registros son cada uno de los diversos indicadores expresados a
través del lenguaje (letras, palabras, versos, textos) que muestran, sugieren,
evocan o representan aspectos del universo individual y social en el que está
inmerso el poeta. Dependiendo de la naturaleza del poema y de la lectura
que el lector realice de éste, es posible identificar una gran variedad de
216

registros: estilísticos (registros retóricos como el símil, la metáfora, la
anáfora, etc), culturales (registros que aluden a un aspecto social, tradicional
o popular), biográficos (registros relaciQJlados con algún aspecto de la vida
del poeta), geográficos (ubican un espado o sitio determinado), políticos
(reflejan un aspecto ideológico o problemática de esta índole), religiosos
(muestran un aspecto sagrado o lo. cuestionan), míticos (aluden a una
creencia milenaria o literaria), simbólicos (evocan o representan un aspecto
personal o social relevante), tonales (aluden al modo de comunicación del
poeta: intimista, discursivo, elegiaco, irónico, solemne, erótico, incisivo,
vehemente, filosófico, coloquial, nacionalista, etc), rítmicos (se refieren al
~ovimiento interno de sonidos e imágenes a partir de la entonación y las
p ~ ; movimiento que también puede ser captado por medio de
asociaciones con animales, lugares y acciones. Así, dependiendo del
movimiento de las palabras, el lector puede relacionar el ritmo de un poema
con el movimiento de un animal, lugar o con algún tipo de acción. Ejs: ritmo
de serpiente, delfin, mar (olas), selva, orar, arrullar, etc), cromáticos (aluden
a la sensación que provoca el asociar palabras con colores.5 Palabras rojas=
sensación de dolor o pasión; palabras amarillas=paz, calor espiritual, alegria;
palabras azules= frío, serenidad, reflexión; palabras blancas=nacimiento,
vida, pureza; palabras negras= tristeza,muerte; palabras grises=indecisión,
mediocridad, fastidio), táctiles (se refieren a la sensación que provoca el
asociar palabras con el sentido del tacto. Palabras duras= sensación de
abandono, crudeza, agresividad, intolerancia; palabras blandas= ternura,
calidez, diálogo, esperanza, apertura); palabras semiduras= incertidumbre,
soledad, indiferencia).
La poesía no es uno sino varios registros de la existencia. El poeta
no está obligado a estar siempre consciente de cada uno de los registros que
está transmitiendo a través de la palabra, pero sí responsabiliz.arse de la
calidad de la hechura de su obra. Horacio pensaba que el poeta debía
corregir su verso, salvo que éste ya no tuviera remedio, y entonces sugería:
''Pues bórralo; vuelve al yunque esos versos que no están bien forjados". 6 La
identificación de los diferentes registros que pudieran interpretarse en una
obra poética es decisión del lector. Sin embargo, tal identificación será más
efectiva en tanto el poeta depure su texto. A mejor (no necesariamente
mayor) identificación de registros poéticos, mayores posibilidades de que el
lector logre un acercamiento con el texto, y de que éste se "cotidianice". En
la Edad Media, de alguna manera, los trovadores estaban conscientes de
esto. Componían cantares de gesta que los juglares divulgaban en forma
itinerante utilizando su voz e instrumentos de cuerdas. La simbiosis trovador
(composición) y juglar (voz y música) enriqueció las posibilidades
. comunicativas del evento poético. El juglar fue un puente insustituible entre
el trovador y el escucha. Sólo el verdadero juglar era aquél que sabía
identificar la riqueza de los registros de la obra del trovador, y transmitirla
217

�con creatividad a un heterogéneo público mediante su canto. En nuestros
días no hay más puente entre el poeta y el lector que el propio libro, pero
éste ha dejado de ser una prioridad de lo cotidian~. Es so~rend~ creer ~ue en
alguna ocasión la poesía sirvió para combatir la existencia ~onotona.
Durante los siglos IX y XI las familias vikingas repetían de memona algunas
de las sagas más famosas para sobrellevar los l~gos ~vi~mos. Igualmente
sorprende el que en alguna ocasión el lector fue mc~~o mvitado _de honor en
el universo poético. Recuérdese el caso de La Dzvma Comedia en do~de
Dante involucra a un tercer viajero (aparte de Virgilio) que es el lector. Este
vive literalmente el tránsito del infierno al paraíso. La Divina Comedia fue
un poema cotidiano de su época no sólo por su grandez.a arquit~t~~ca, sino
PQ_rque su autor no olvidó contemplar al le~t~~ al ~~e se e~b~ ~mgiendo'. ~
grado de hacerlo partícipe de su cosmovision lmca e histonca. Tambien
sorprende el saber que en alguna ocasión la poesía fue !omada ~n cuenta para
propiciar el crecimiento espiritual de~ ~ombre. ¿~omo olvi?ar al_ p~eta
náhuatl Nezahualcóyotl quien con su vision humamsta propago y reitero la
importancia de mantener vivas las tradiciones ancestrales d~ su pue~lo
creando y consumiendo poesía? ¿Cómo olvidar cuando los antiguos ~abios
toltecas educaban a su pueblo con poesía al insistirles que un pueblo sm ella
(flores y canto) estaba destinado al olvido?

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El gran olvidado por gran parte de la poesía de nuestro tiempo es el
lector. De ahí que éste termine refugiándose en otros géneros. Al respecto,
Ali Chumacero declaró en una entrevista:
"Una novela maneja cuestiones inmediatas que el lector
encuentra enseguida, las confronta, pero no las enfrenta, va
hacia ellas, las reconoce, las hace suyas y trabaja con ellas, es
decir, piensa. Con el cuento pasa lo mismo, el teatro también,
pero la poesía es más sutil, es más dificil, es menos ~c~esibl~,
es menos fácil de captar, y por lo mismo, es un genero mas
7
dificil que cualquier otro".

Por lo anteriormente expuesto en este trabajo, se observa que la
poesía sí era un género accesible en sus orígenes. ¿En qué mom_ento de
nuestra historia se tomó menos cotidiana, y por lo tanto poco accesible? Es
dificil precisarlo, pero el inicio de la Modernidad en el s~~lo
3?'oja
ciertas pistas. Dos siglos antes, &lt;;ervantes, en Don Quyote, anticip? un
destino indeseable para la poesía. El la comparaba con una hermosa y tierna
doncella a la cual las demás doncellas o ciencias debían respetar, Y que
corría el riesgo de ser "manoseada", incomprendida. Pero el Siglo de las
Luces no sólo deificará a la Ciencia por encima de la poesía, sino que
también marcará el inicio de la crisis del sentido cotidiano del quehacer
poético. Con el siglo XVIII empiez.an a cuajar los valores atribuidos a la

XVl!l.

Modernidad: progreso, cambio, ganancia, utilidad, entre otros. El destierro
de la poesía inició con la Modernidad al no comulgar con esos valores en
sentido pragmático. Progreso: ¿quién progresa leyendo o creando un poema?
Cambio: ¿quién cambia a raíz de leerlo o crearlo? Ganancia: ¿qué se obtiene
materialmente al hacer eso? Utilidad: ¿para qué sirve hacerlo? ¿Por qué no
sustituir ese sentido pragmático de la Modernidad por uno espiritual en
dond~ se le permita a la poesía ofrecer su razón de ser y existir? A la poesía
no solo se le ha desterrado de muchas ciudades, también se le ha
disc~ado en tanto se le considera inferior al compararla con el género de
la narrativa (novela, cuento). Ello se debe a que durante mucho tiempo
buena parte de la poesía gestada a partir del encumbramiento de los valores
modernos, se ha recluido en el monasterio de las abstracciones. Y fmalmente
la Modernidad rinde tributo a lo real y a lo concreto. La narrativa
(particularmente la novela) se convierte en el género consentido de la
Modernidad por el manejo de asuntos concernientes a la realidad. No es que
la poesía sea irreal, pero sí ha sido presa, en muchas ocasiones, de una
abstracción desmesurada.
La transición de una poesía sociable a una poesía más intimista, y
por lo tanto, de una mayor tendencia al cultivo de las abstracciones tal vez
se hizo más evidente en el siglo XIX con el Romanticismo:
'
"La lírica monológica presupone una concepción del mundo y
del hombre considerablemente más individualista y subjetiva,
no raras veces egocéntrica. Nace con el Idealismo y el
Romanticismo en los que se exalta el yo, una exaltación que
trae consigo un afán de originalidad y con ello una obsesión
por la innovación que desemboca en una, a veces, .furibunda
rebelión contra formas y normas preestablecidas y un rechazo
de los modelos tradicionales. " 8

La visión romántica de producir arte por el arte mismo obedece a
una necesi~d ?el poeta de liberarse de preceptivas anquilosadas, y de rendir
culto _al_ ~entimie?t~ a pes~ ~e o por encima de la razón. Es una respuesta a
una vision neoclasica restnctiva en donde el enseñar deleitando (recuérdense
las fábulas) se convirtió en un enséñar abrumando. Si bien la estética
neoclásica permitió la exploración de conductas humanas universales vía
estudio. racional de los animales, también cuadriculó la comprensión de su
compleJa naturaleza. La poesía, asfixiada y artificialmente cotidiana buscó
la salida romántica. Sin embargo, el poeta romántico, decepcionad; por la
brutalid~d del mecánico e inhumano desarrollo industrial (resultante de la
Mo~~dad) optará por el aislamiento y la evasión. El poeta romántico
elegira comprenderse, no comprender a una sociedad que le es hostil. Su
época no le inspira, más bien le parece que expira, y su objeto de inspiración

218
219

�debe estar en cualquier otra parte. Cabe aclarar que la poesía romántica no se
vuelve inaccesible por el hecho de ser más introspectiva, pero sí se fractura
la necesidad de cotidianizarse.
Tal vez, por la anterior razón, la poesía de los simbolistas (segunda
mitad del siglo -XIX) represente uno de los más grandes esfuerzos por
modificar la percepción que se llega a tener del género. ~-orno se ,sa~e, el
simbolismo cuestiona los excesos sentimentales de la estetica romantica, Y
propone que la palabra sea un instrumento evocador-suge~ente haciendo un
uso reflexivo de los recursos musicales de la lengua, rompiendo con el verso
'{ormal y la métrica tradi~ional: al emplear ~l vers~ libre com~ ~xpres~ón
lírica predilecta. Con el sllllbohsmo, la poes1a no solo es rehabilitada smo
también se coloca en un primer sitio al ser un instrumento de las nuevas
9
necesidades expresivas de fin de siglo. Según Marcel Raymond, uno de sus
méritos fue haber elevado la poesía hasta un plano vital. Y una forma de
cotidianizar la poesía es precisamente volviéndola vital y necesaria par~ el
ser humano. Con los simbolistas la poesía se renueva, pero el progresivo
empleo de símbolos como mero artificio literario, la dependencia excesiva
de los recursos musicales, y el descuido de los contenidos líricos contribuyen
a su desgaste. Los simbolistas, a diferencia de los escritores realistas,
pensaron que no estaban comprometidos a mostrar la realidad cruda en
forma objetiva, sino sólo sugerirla. Con el tiempo se pensará qu~ l~ poesía
no está obligada a mostrar la realidad social con un enfoque cotidiano p~r
temor a convertirla en un panfleto literario, y a despojarla de su esencia
subjetiva. El destino de la poesía refugiada en sí misma y vista como una
mera abstracción estaba traz.ado. Lo que se consideraba como verdadera
poesía debía combatir, no compartir, los valores enajenantes de la
10
Modernidad.

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No por nada, la poesía vanguardista del siglo XX es una respuesta
caótica a una época igualmente caótica. Las escuelas futurista, dadaísta,
cubista surrealista y ultraísta renuncian a ser condescendientes con una
socied~d devoradora de sí misma y de otras. Por ello, la palabra poética no
requiere comprometerse con su entorno ni mucho menos volverse cotidiana
o accesible. Tal parece que las vanguardias poéticas compartieron un
pensamiento común: Una sociedad inaccesible es indigna de una palabra
accesible. De ahí que la poesía vanguardista recurra constantemente a la
experimentación técnica que con el tiempo se percibió forz.ada, oscura,
agotada en sí misma. La palabra poética colapsada a nivel sintácti~o f'.ue un
síntoma del proceso de descomposición que vivió el hombre del siglo XX.
¿Para qué volver cotidiana una poesía que por desencanto comprensible no
desea ni entenderse a sí misma? Lo cotidiano se volvió intrascendente y
fugaz. ¿Para qué cotidianiz.ar la poesía? Durante mucho tiempo se ha
pensado que la vida es poesía, pero si en el siglo XX la vida se percibió
220

inmunda, ¿para qué escribir un poema "accesible" dirigido a un mundo
"inaccesible"? Este tono escéptico y amargo prevalece en la visión de
numerosos poetas, y es natural. Sin embargo, el siglo XX ofreció también
otra cara. Hoy más que nunca las posibilidades de que la poesía recupere el
sitio que merece están dadas. Poetas mexicanos como Rosario Castellanos
'
Jaime Sabines o Xavier Villaurnitia, sólo por mencionar algunos,
demostraron con su obra que la palabra poética lleva intrínseca la posibilidad
y la realidad de ser accesible y cotidiana. Ante el declive de los movimientos
poéticos, vistos como un paradigma, el poeta del siglo XXI se ve obligado a
definir y proyectar su propia voz en un mundo altamente competitivo. Cada
~eta es una isla, en cuanto a que se afana por adquirir su propia
pers.onalidad literaria, pero no es una isla a la que cualquier lector puede
arribar. Por ello, el poeta neéesita abandonar su refugio sin que esto
signifique renunciar a su condición de isla, o sea, a su propia identidad como
poeta en una época donde ningún o cualquier movimiento literario puede
cobijarlo. Abandonar su isla para visitar y conquistar (de ser posible) las
islas de· sus futuros lectores. El poeta requiere regresar a la ciudad o al
campo de donde fue marginado o de donde se autoexilió en el pasado. Sin
embargo, ¿el que regresa debe recuperar el concepto de poeta vidente
manejado por Rimbaud o el de poeta sacerdote de Allen Ginsberg? ¿Debe
recuperar la idea de que la poesía es una necesidad de la memoria popular?
¿De que una ciudad sin poesía es una ciudad sin nombre? ¿Acaso estas
interrogantes son una pura idealiz.ación del papel que puede desempeñar la
poesía? Si la ciudad desdeña actualmente la capacidad profética o sagrada
de los poetas, no es del todo culpa suya. La Modernidad crea necesidades
que luego se vuelven desechables. Gran parte de la poesía contemporánea
repudió este destino, y al hacerlo, renunció a ser una necesidad colectiva. Se
hizo necesaria a sí misma, y sobrevivió creyendo que lo era. La ciudad, la
del nuevo siglo, necesita una poesía que la interprete, que no sea su espejo,
sino el espejo de otra ciudad, la que inventa y reinventa el poeta. En alguna
ocasión, Gregory Corso afirmó que "Alguien tiene que ser el Cristóbal
Colón de la mente. Alguien tiene que despertar la conciencia. Y esto es lo
que hace el poeta. Pero a diferencia de Cristóbal Colón, quien descubrió un
mundo nuevo que ya estaba ahí, el poeta debe construir un mundo que no
11
existe hasta que él lo pone ahí." La ciudad tiene ansias de ser expresada,
pero no como calca, sino como vivencia que se asimila y traduce a sí misma.
La traducción poética de una ciudad es un desafío del nuevo milenio. María
Zambrano no se equivoca en su concepción trágica de la poesía al sostener
que ''todo poeta es mártir de la poesía; le entrega su vida, sin reseryarse
ningún ser, para sí, y asiste cada vez con mayor lucidez a esa entrega". 12
Pe:o e_sta visión doliente del poeta mártir no es necesariamente apocalíptica;
mas bien esperanz.adora. El poeta que reinventa su ciudad, sin ningún afán
~~tico o aristotélico, da su poesía, que es la vida, para que la ciudad siga
ex.tstiendo. Que el poeta no tema las expulsiones citadinas. Su poesía puede
221

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subsistir como un virus inoculado en las calles que pretendan alejarlo.
Poesía-sida de la cual el ser humano necesita contagiarse por accidente. La
poesía es un accidente. La vida es un accidente de !ª poesía. L~ ciudad
necesita accidentarse con la poesía. Más que una callejera, la poesia es ~a
aventurera a la que el poeta o cualquier ser humano que la ame, ,necesita
sacar a pasear para que corra con mejor ventura. Desent~rrar la _p~esia que se
encuentra sepultada en la tumba de numerosas libr~nas_ y bibli~tecas. La
aventura de la poesía es conquistar nuevos lectores srn dejar de ~ar,ª ~os
viejos. Se trata de una seducción silenciosa y perpetua. El poema, unpudico
y descarado, debe ofrecérsele al lector, coquetearle con cada uno de sus
v~os. Que el lector desvista, encuere, cada una de las palabras que lo
integran, y haga el amor con ellas. Que las palabras no sean muros
infranqueables de ciudades. Que no sean sólo cuerpos d~ ~os que se e~e
placer rutinario y momentáneo. Que también sean espmtu que moviliza
ciudades enteras. Que no sean más un espíritu deshecho y desechado por el
hombre. La poesía, pues, necesita accidentarse con el _lector urb~o para
reparar todos los instantes de ausencia forzada o voluntana.1:'1 po~sia, la del
siglo XXI demanda sensibilizar al hombre nuevo que se está foIJando, Y la
sensibmu:ción humana es la antesala de los cambios sociales. La poesía,
como se ha visto, sí puede ser una alternativa, la más noble, , de
sensibilización cuando se procura cotidianizar sus modos de ser leida,
apreciada y escrita. Sin embargo, ¿cómo sensibilizar a un lector a través de
la poesía cuando se afirma que México es un pueblo_ que ~o lee, Y _que
mucho menos lee poesía? ¿Y si no lee, cómo hacer surgir en el la necesidad
de leerla para que con ello propicie cambios sociales favorables en su
entorno?

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México es un país que tiene sed de poesía, pero poco se quiere
averiguar al respecto. La poesía, como el agua, es vital al saciar las
necesidades del espíritu. La poesía, como el agua, abunda, pero luego
escasea y se raciona. La poesía, como el agua, deb~ volver a las c~sas, pero
evitando su desperdicio. México es un país, contrano a lo que se piensa, que
puede despertar socialmente leyendo poesía. Numerosos adolescentes no
leen poesía no porque no quieran sino porque no la conocen. Cuand~ se les
brinda la oportunidad de conocerla también se les brinda la oportumdad de
ser sensibilizados. Por ello es necesario fomentar una lectura plural del
poema.
¿Qué es una lectura plural? Anteriormente se destacó la importancia
de que el lector identifique los diversos registros que pue~en prese~~s_e en
un poema dependiendo de la naturaleza de éste. Tales r~gistros (es~:ihsticos,
culturales, simbólicos, tonales, etc) pueden ser reconocidos a traves de dos
vías: conocimiento e intuición. Por conocimiento, el lector requiere haber
realizado lecturas hacia afuera del poema: vida, época, línea lírica del autor,
222

estudios críticos de su obra. Por intuición, el lector precisa haber realizado
lecturas hacia adentro del poema: placentera, descriptiva, analítica, lúdica,
sintética, valorativa, critica, creativa y humanista ¿Qué es entonces una
lectura plural? Es ofrecerle al lector un mosaico de diferentes alternativas de
comprensión del evento poético por me~o del conocimiento y de su propia
intuición.
Regularmente no se enseña poesía en las aulas, y cuando esto llega a
ocurrir, el alumno aprende a aborrecerla o temerla al imponerle textos
dificiles o incomprensibles inadecuados a su edad; o se le obliga a analizar
un 'Jl_oema sin haberle despertado previamente el gusto por éste. Una lectura
plural le permitiría a la persona elegir relajadamente el o los tipos de lectura
que más se le faciliten para apreciar un poema.
a. Placentera: Leer, no para identificar registros sino para precisar las
sensaciones que despierta la lectura de un poema. Se sugiere listar una serie
de sensaciones (por medio de sustantivos) que provoque dicha lectura.
Palabra clave: sensaciones. Esta es una de las lecturas elementales en el
proceso de sensibilización respecto a la poesía,
b. Descriptiva: Leer para identificar los posibles registros observados en
un poema. Se sugiere, tras una observación detenida, exponer los registros
que se encuentren precisando de qué tipo son. Puede haber registros que
cumplan dos o más funciones al unísono; por ejemplo, que sean culturales,
simbólicos y míticos al mismo tiempo. Palabra clave: identificaciones.

c. Analítica: Leer para interpretar los registros anteriormente descritos.
Interpretarlos a partir de su intencionalidad. Se sugiere interpretar los
diferentes registros como una especie de ideas que el poema busca transmitir
o que le transmite al lector. O imaginar que el poema es una especie de árbol
que le dice al lector: "Dime cuántas y cuáles ramas (ideas) observas en mí, y
qué supones que quiero expresarte con ellas, independientemente de que tú
creas en ellas o de que tú las quieras o no cortar". Palabra clave:
interpretaciones.
d. Lúdica: Leer para relacionar los registros anteriormente identificados.
Relacionar (como jugar, experimentar) para familiarizar o contraponer
diversos registros a nivel intratextual (dentro del mismo poema) o
intertextual (entre un poema y otro(s) del mismo autor). Se sugiere imaginar
que un poema es una casa cuyos versos son muebles que guardan una
relación entre sí, y que el lector puede acomodar y reacomodar. También se
recomienda contemplar dos poemas del mismo autor como si fueran dos

223

�casas habitadas por dos familias que guardan un parentesco, pero que
mantienen sus propias características. Palabra clave: relaciones.
e. Sintética: Leer para agrupar los registros analizados en una totalidad o
idea eje. Esta idea eje sintetizaría las diversas intencionalidades que los
poemas, según el lector, mostraron a través de sus diferentes registros. Se
sugiere pensar que los diferentes poemas son seres humanos: únicos e
irrepetibles. Que cada poema (ser humano) tiene su propio carácter, y que en
su relación con los demás poemas (seres humanos) guarda divergencias, pero
también coincidencias. Una de sus coincidencias es que son una extensión
~ mismo dios. Y este dios es la idea eje. Es necesario darle un nombre a
este-dios. Palabra clave: agrupaciones.

.,( .is
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1

f.
Valorativa: Leer para apreciar los registros a partir de los logros
poéticos o para cuestionar sus limitantes. Se sugiere observar si el poema
leído incurre o no, en algunas de las siguientes limitantes: restringido poder
expresivo, comunicativo y evocador; ambigüedades involuntarias (empleo
de palabras vagas que traicionan el sentido intrínseco del poema); uso
injustificado de palabras altisonantes, "corsé"(apretadas), neologismos y
arcaísmos; mezcla arbitraria de tonalidades; presencia de lugares comunes;
uso de expresiones cursis; pobreza de vocabulario; estilo verborreico y
presuntuoso; monotonía o ausencia rítmica; negligencia rítmica (alteraciones
de ritmo); indefinición estilística (al no imprimir un estilo uniforme y
personal); ausencia o abuso de recursos retóricos; errores de ortografía y
redacción; imitación burda o inconsciente de lineas poéticas en desuso o
desgastadas; bisutería lingüística (palabras que por ornamentales y falsas
parecen forzadas); uso excesivo de adjetivos; empleo de versos gratuitos
(ausencia de una economía lingüística); malabarismos técnicos (buscar
sorprender con recursos de estilo y estructura que no se dominan);
autorepresión del yo lírico; amasamiento de versos Guntar lineas que parecen
versos; escribir uno después de· otro sin ilación o sin congruencia);
desarticulación interna (entre lo que se expresa y el cómo se
expresa);intencionalidad meramente autobiográfica; soberbia discursiva
(asumir posturas o presentar ideas que no se perciben sinceras o humildes);
panfletarismos (el poema visto como un receptáculo de ideas sociales o
políticas; sacrificar el verso por la idea); seudoerotismo (proyectar una
actitud engañosamente sensual), entre otras. Palabra clave: apreciaciones.

g. Critica. Leer para juzgar la significación de los registros sintetiza~os y
valorados a partir de su utilidad social. Se sugiere emitir juicios en tomo a
los poemas analizados contestando y justificando algunas de las siguientes
preguntas. Los poemas: ¿Son un medio de expresión de sentimientos y
vivencias traducidos de un lenguaje ordinario a uno literario? ¿Son una
forma de conocimiento sensible y critico del Otro (el antes desconocido,
224

~gnorado) y de lo Otro .~lo . antes desconocido, ignorado)? ¿Son un
~ento de tr~sf~?11acion mterna al lograr cambiar la percepción que
tien~ el lector de_ ~i D11sm?? ¿Son un vehículo de cambio social? ¿Son un
medio de. evasion(re~o) o enfrentamiento(crisis)? ¿Contribuyen a
mantener viva la memona y el pensamiento de un pueblo? ¿Son una fuente
de fo1:8leza y-~ placer_? ¿Son un medio·de liberación del miedo y del dolor?
¿PefDllten
necesidades espirituales? (,·Logran una 1·unpieza
·
..tua1 dsatisfacer
,
espm
e vacios, soledades, silencios? ¿Reflejan una idiosincrasia
popular? ¿Muestran una época y anticipan otra? Palabra clave: juicios.
~

para

. Creativa. Leer
as~ar los registros con los que el lector haya
sentido mayor empatia. Internalizarlos para apropiarse de ellos. Transferirlos
o ~olarlos a ~a ~xperie~cia pérsonal vivida o conocida. Analogar dichos
registros c~n situaciones vivenci~es. Se .sugiere que el lector escoja un
verso fa;onto del poem,a en cuestI~n, qu_e identifique el tipo de registro que
hay en el, y lo analo~e con una vivencia personal. Ejemplo: Moldear, con
~ P~~. de ~lastilina, ~ ~egistro internalizado y explicar con qué
s1~,cion VIvencial se relaciono, y lo que se quiere comunicar con esta
ac~i~n. ~a poesía, aquí, más allá de ser leída es sentida. Palabra clave:
aslDlllaciones.

i.
Humanista. Leer para integrar los registros al conocimiento de la vida y
d~l ,se~ humano. Integrarlos para compartirlos con los demás en forma
dialogica, tolerante, comprometida y propositiva. Se sugiere que dos
perso~s lean el mismo poema, y que cada una comparta su aprendizaje
e~omendo su p~to de vista (dialógica), respetando el de ambas (tolerante),
senal~~o en que se estuvo de acuerdo y en desacuerdo respecto a lo
transDlltido por el poema (comprometida), y sugiriendo aquello que se
podri~ c~biar a nivel interno y personal a raíz de haber vivido esta
expenenc1a de_ lectura: Los cambios internos, finalmente, son el preámbulo
?e . los cambios sociales. La lectura humanista es una de las más
mdi~ensabl:s,_ y es enriquecida por las otras. La poesía, aquí, más allá de
ser leida es VIVlda. Palabra clave: integraciones.

. :'ía

conocimiento o vía intuición, la lectura plural tiene un enfoque
cotid!ano en tanto ~ontempla al lector que está deseoso de acercase a la
po~s1a, Y no sabe como, o al que piensa que es muy complicada, 0 al que
preJuzga porque desconoce otros tipos de poesía.
E! impulso y ejercicio de una lectura plural puede ser un eficaz
?Ie~amsmo de sensibilización. Prepararía al lector a no seguir mostrándose
mdiferente ante los eventos sociales que impactan en su vida, a reaccionar
resp~nsablemente, y a demandar en forma propositiva cambios urgentes. La
poesia no es la panacea de las transformaciones sociales, pero sus modos
225

�cotidianos de ser escrita, leída y apreciada, pueden sensibilizar a quienes
mañana trazarán un destino distinto para México. Un país privado de poesía
es un país privado de destino. La poesía es destino: nombra, bautiza,
confirma, engrandece, sepulta, recuerda y eterniza a los pueblos. Pero
también olvida cuando es olvidada. Es tiempo de abrir la puerta, otra vez, y
dejarla entrar.
·

de _los simbolista~, sus c~~es líricos fueron más sencillos, y no por ello menos
valiosos. Los gohardos cnticaron el materialismo de las autoridades eclesiásticas
Hafiz _defendió s_u deseo ~e expresarse en una sociedad sunnita opresiva, y Villó~
mo~tro una_ actitud relaJada y desafiante ante la vida. En ellos, el empleo
anticonvenc10nal, pero coloquial del lenguaje, les atrajo numerosos seguidores que
los apoyaban ocultament~.
11

Notas bibliográficas

12

Anaya. op.cit. p. 235.
Zambrano. op.cit. p.43.

F(lderico García Lorca. Larca por Larca. Huracán, La Habana, 1974. p. 69.

t
2

Paul Valéry. Teoría poética y estética. Visor. La bolsa de la Medusa, 39, Madrid,
1990.p.83

3

Al respecto María Zambrano sostiene: ''No se encuentra el hombre entero en la
filosofia; no se encuentra la totalidad de lo humano en la poesía. En la poesía
encontramos directamente al hombre concreto, índividual, En la filosofia, al hombre
en su historia uníversal, en su querer ser". María Zambrano. Filosofia y poesía. FCE,
México, 1996. p.13
4

Aristóteles. Poética. Versión directa del Dr. Juan Davidgarcía Bacca. UNAM,
México, 1946. pp. 13-14.

Bibliografía
Anaya, José Vicente. Poetas en la noche del mundo. UNAM, México, 1997.
Aristóteles. Poética. UNAM, México, 1946.
Dilthey, Wilhelm. Poética. Losada, Buenos Aires, 1945.
, García Lorca, Federico. Larca por Larca. Huracán, La Habana, 1974.
Horacio. Arte poética. Porrúa, Sepan Cuantos# 240. México, 1986.

5

Se recomienda, para una mayor comprensión del lenguaje de los colores, la lectura
de Vasil V. Kandinsky. Sobre lo espiritual en el arte. CINAR Editores, México,
1994.
6 Horacio.
7 El

Arte poética. Porrúa, Sepan Cuantos #240, México, 1986.

Kandinsky, Vasil V. Sobre lo espiritual en el arte. CINAR Editores México

1994.

,

Kosik, Karel. La ciudad y lo poético. Nexos, México, febrero 1998.

Norte. Alí Chumacera, octogenario, poeta severo. 11 de julio de 1998, 9-D.
Spang, Kurt. Géneros literarios. Síntesis, Madrid, 1993.

8

Kurt Spang. Géneros literarios. Síntesis, Madrid, 1993. p. 63

9

Palabras de Rimbaud: ''No llamo poetas a esos que hacen versos, rimados o no.
Llamo poeta al hombre capaz de cambiar profundamente al mundo. ¡Si un poeta tal
vive entre nosotros, que se manifieste! Pero debe ser la suya una voz capaz de
ahogar el trueno de la bomba. Y su lenguaje capaz de fundir el corazón de los
hombres y de hacer hervir la sangre". Se es poeta, agrega José Vicente Anaya, por la
calidad de Ser poeta, no por el manejo artificioso del lenguaje o de la preceptiva
(que siempre es pasajera y se fundamenta en reglas caducas). ''Debemos aportar luz
y no una iluminación artificial". José Vicente Anaya. Poetas en la noche del mundo.
UNAM, México,1997. p. 168.

Valéry, Paul. Teoría poética y estética. Visor. La bolsa de la Medusa 39.
Madrid, 1990.
'
Zambrano, María. Filoso.fiay poesía. FCE, México, 1996.

10 El aliento subversivo de la poesía de los poetas simbolistas tiene su antecedente en
los poetas goliardos (siglo XIII), en el poeta musulmán Hafiz (siglo XIV) y en
Villón (siglo XV) por mencionar sólo algunos. En los tres casos su poesía fue vista
como una airada protesta contra los valores sociales establecidos, pero, a diferencia

226

227

,

�SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ: Voz en el tiempo
Lic. Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Lic. Letras Españolas, UANL.
Lic. Educación Media Superior
Lic. Juana de la Garza
Li~. En Letras Españolas, UANL.
Lic. En Educación Media Superior
Lic. Rosalba Martínez Morales
Lic. En Letras Españolas, ITESM.

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PRÓLOGO

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El cambio de enfoque hacia los estudios de género nos ha hecho
reconsiderar la importancia de discernir la ubicación de cada individuo en
particular y sus circunstancias y opresiones. Hoy se sabe, desde esta
perspectiva, que las mujeres especialmente dotadas e inteligentes tienden a
rechazar las limitaciones que les impone el rol social femenino en cuanto
servidumbre y represión de sus capacidades, por lo mismo muestran rebeldía
e insatisfacción.
Al comprender la categoría de género más allá del sexo biológico,
nos acercamos a una nueva forma de pensamiento en tomo a la cultura, el
lenguaje, el arte~ el conocimiento... Es en este sentido que abordaremos a
una de las escritoras más sorprendentes de México y Latinoamérica: Sor
Juana Inés de la Cruz.
La personalidad de la monja mexicana (nacida probablemente en
1651) tiene mucho en común con nuestra generación femenina, pues su vida
y su obra, insertadas en la historia de la sociedad novohispana del siglo
XVII, se acercan ampliamente a las tendencias feministas contemporáneas
en el sentido humanista de la palabra; es por eso que sus textos son fuente
inagotable de estudio y reflexión, pues está presente y actual en una época
muy distinta de la que le tocó vivir, donde el nivel intelectual de las monjas
era muy bajo y la producción artística, filosófica y científica fue
insignificante. Sor Juana Inés de la Cruz es la excepción.

229

�Se ha hablado ampliamente sobre la posición de Sor Juana Inés en la
corte virreinal: su belleza, discreción, elegancia, posibles amoríos y hasta su
adulación a los poderosos; su negación al matrimonio, la falta de recursos, la
ausencia del padre y tantas cosas más que se han dicho al paso de los siglos,
algunas de las cuales no han podido ser plenamente comprobadas. Sin
embargo, muy por encima de todas estas afirmaciones y/o suposiciones,
están la inteligencia, el saber y, sobre todo, su inquietud constante por
puntualizar el lugar que la mujer debe ocupar en el mundo.
Esta trilogía de ponencias, si bien son individuales, ·pretenden
mostrar las diferentes facetas que la Décima Musa manifestó en su obra
literaria, por lo que nuestro trabajo será enfocado, en un primer momento, a
la producción lírica de la autora, centrándonos en su poesía amorosa. Luego
nos adentraremos en su teatro profano, específicamente en "Los empeños de
una casa". Para cerrar, abordaremos la "Respuesta a Sor Pilotea de la Cruz".
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POESÍA AMOROSA:
MURMULLOS DE AROMA SOLITARIO
"Uno a la vez
los libros, cuando su hora ha llegado
salen de los anaqueles
caminan pesadamente (¡una vez más,
[empolvados, con huellas
de dedos,
más prístinos!)
para dar a luz:
la pasión de cada poema
concluye en una Pascua,
una nueva vida.
Los libros de los muertos
sacuden sus hojas,
semillas de palabras vuelan y
se albergan en la tierra negra".
Denise Levertov
Los libros de una mujer llamada Juana de Asbaje y Ramirez de
Santillana, en efecto, salen de sus anaqueles y llegan a nosotros. ¿Quién fue
Sor Juana Inés de la Cruz? Ante todo, fue un ser de palabras, que vivió para
y por la palabra en un mundo muy distinto al nuestro, insertada en una

sociedad y en un contexto histórico singularmente opresivo, en el cual
refulge como mujer, monja, intelectual y poeta y sella la historia de la Nueva
España del siglo XVII.
_Como poeta, Sor Juana vive su momento histórico siguiendo
altei:n~nvamente los senderos del conceptismo y del gongorismo,
deslizandose de los claroscuros de Quevedo hacia los juegos conceptuales de
Lope de Vega, para caer irremisiblemente en el modelo preferido de su
época: Góngora. Dos de sus más extensos y complejos poemas Primero
sueño y El divino Narciso están elaborados con estilo netamente culterano.
La exuberancia de su producción poética, tanto de carácter intimo
(~ca _Personal~ como de índole popular (lírica coral constituida por los
villancicos), as1 como la netamente religiosa, se haya vaciada en los más
diversos metros hispanos, ya tradicionales, ya clasicistas: romances
redondillas, liras, silvas, sonetos, décimas, endechas...
'
Sería absurdo cerrar los ojos ante esta verdad elemental: la poesía es
un producto social, histórico y, ante todo, eminentemente personal e intimo.
La poesía lírica presu~one un ''yo" fuerte y afirmativo. Como mujer sensible,
Sor J~~ ama y a~a con toda su alma a México. Su voz de poeta refleja
con pas10n este sentinnento:
"De la común maldición
libres parece que nacen
sus hijos, según el pan
no cuesta al sudor afanes.
Europa mejor lo diga,
pues ha tanto que, insaciable,
de sus abundantes venas
desangra los minerales".
Canta a la tierra que le "'.iO nacer y, a pesar de expresarse en una
época y en un país en que el pensamiento no se extemaba por la mujer, en
sus romances se íncrustan ideas de libertad. También escribe a los árboles, al
agua Y a las flores y mezcla sus conceptos en construcciones sonoras como
ésta:

"Y con sus ecos süaves, las Aves;
y con sus dulces corrientes, las
[Fuentes;
y con sus cláusulas de olores, las
[Flores;
y con sus verdes gargantas, las
[Plantas... "
231

230

�El contacto con la naturaleza, tanto fisico como espiritual, es uno de
sus fuertes vínculos terrenales; otro lo constituye la fragilidad de su salud, lo
que la hace expresar en uno de sus sonetos:
"[...]
[...]

la parca fiera, que en seguirme da
quiso asentar por triunfo el mortal pie.
Para cortar el hilo que no hiló,
la tijera mortal abierta vi".

Vemos en ella una actitud realmente moderna frente a la naturaleza.
Nos encontramos ante una mujer profundamente interesada en los
fenómenos naturales, lo que nos revela un espíritu propenso a la relación de
todo lo que se encuentra en su medio fisico.
Aunque, Amado Nervo 1 afirmó que con todo y ser genial, a .su
poesía le falta el amor; nosotros coincidimos con Alfonso Reyes, qmen
tajantemente dice: se eq:uívoca. Ella misma lo confiesa en el romance 56:.
"Yo me acuerdo ¡oh, nunca fuera!,
que he querido en otro tiempo
lo que pasó de locura
lo que excedió de extremo;
mas como era amor bastardo,
y de contrarios compuesto,
fue fácil desvanecerse
de achaque de su ser mesmo".
Se inicia en la lírica amorosa desde los más tempranos años de su
juventud, en un ambiente mundano y terrenal, aun dentro de las paredes del
convento, desde donde escribe a su gran amiga, la marquesa de Mancera,
este romance:
"[...]

[... ]

En el fragmento anterior vemos su concepto de fraternidad, el dolor
y la melancolía por la ausencia de la amiga, pues "su alta valoración de lo
femenino se muestra también en sus poemas de amistad amorosa hacia sus
amigas y protectoras, expresión de afecto que aún hoy en día pocas mujeres
se atreven a mostrar entre ellas";2 mas en otro de sus poemas expresa que en
la amistad el amor más alto es aquel que no espera correspondencia ni
premio:
"Que estar con digno cuidado
con razón correspondido,
es premio de lo servido
y no dicha de lo amado".
Al referirse a su poesía amorosa, dice Octavio Paz que "No hay en la
historia de nuestras letras otro ejemplo de una monja que haya sido con el
aplauso general, autora de poemas eróticos"3 y, en efecto, sus
aproximadamente cincuenta poesías amorosas constituyen un caso singular
en el devenir de la lírica latinoamericana.
Uno de los temas que en ella se aborda es el del amor apasionado, el
que lleva a la exaltación erótica:
"Esta tarde, mi bien, cuando te
[hablaba,
como en tu rostro y tus acciones vía
que con palabras no te persuadía,
que el corazón me vieses deseaba;
y Amor, que mis intentos ayudaba,
venció lo que imposible parecía:
pues entre el llanto, que el dolor
[vertía,
el corazón deshecho destilaba.

pobre de mí,
que ha tanto que no te veo,
que tengo, de tu carencia,
cuaresmados los deseos,
la voluntad traspasada,
ayuno el entendimiento,
mano sobre mano el gusto,
y los ojos sin objeto
sin ti, hasta mis discursos
parece que son ajenos".

Baste ya de rigores, mi bien, baste:
no te atormenten más celos tiranos,
ni el vil recelo tu quietud contraste
con sombras necias, con indicios
[vanos,
pues ya en líquido humor viste y
[tocaste
mi corazón deshecho entre tus
[manos".

232

233

�"Detente, sombra de mi bien esquivo,
imagen del hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo.

Es un admirable soneto en el cual el yo poético reconoce que el amor
es más fuerte que la palabra misma; trata el tema de los celos de manera
tajante: los concibe como necedad, como falsos caminos en la relación
humana, para luego establecer el contraste, tratando la misma problemática
con ingeniosa candidez:

Si al imán de tus gracias, atractivo,
sirve mi pecho de obediente acero,
¿para qué me enamoras lisonjero
si has de burlarme luego fugitivo?

"Si es causa amor productiva
de diversidad de afectos,
que, con producirlos todos,
se perfecciona a sí mismo;
y si el uno de los más
naturales son los celos,
¿cómo, sin tenerlos, puede
el amor estar perfecto?"

Mas blasonar no puedes, satisfecho,
de que triunfa de mí tu tiranía:
que aunque dejas burlado el lazo
[estrecho
que tu forma fantástica ceñía,
poco importa burlar brazos y pecho
si te labra prisión mi fantasía".

Ante esta antinomia, tú, yo, nosotros, lectoras y lectores del siglo
XXI, no podemos menos que sonreír con un dejo de ironía al percibir, en la
voz de la poetisa, las dualidades de los sentimientos humanos.
Pero también se enfrenta al desengaño y a la ira:
"Cuando mi amor y tu vileza veo,
contemplo, Silvio, de mi amor errado,
cuán grave es la malicia del pecado,
cuán violenta es la fuerza de un
[deseo".

Aquí se nos presenta la mediación entre dos mundos, el real y el
fanta~mal: le habla a ~~ sombra, a una imagen, a una ilusión... en fin, a un
~ec~zo que se matenaliza por medio del yo poético y nos muestra el amor
idealizado, que no se puede ver, pero se siente.
¿ Y qué ?ecir de las famosas redondillas, donde increpa a los
hombres r~~rochándoles su necedad al acusar a la mujer, siendo que ellos
son la ocas1on de lo que culpan?

e incluso al odio:
1-... , . , 11111

"Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo qu~ culpáis;

"[... ] Yo te aborrezco, y aun condeno
el que estés de esta suerte en mi
[sentido.
[...]
En fin, eres tan malo y fementido,
que aun para aborrecido no eres
[bueno".
Muestra el sentimiento de culpabilidad que la fuerza de estas
emociones produce.
Su poesía nace de la vida, abarca lo real y lo imaginario, lo pensado
y lo soñado; sus poemas de amor son poemas de soledad: nostalgia, deseo,
desolación, amargura, arrepentimiento. Abundan los temas de la escritura y
de la muerte. El soneto 165 ''Una fantasía contenta con amor decente" es retomando a Paz- el compendio de su poesía amorosa y en él dice:
234

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?
[... ]

Dejad de solicitar
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

235

�Tan severo en mi contra has
[procedido,
que me persuado, de tu duro intento,
a que sólo me diste entendimiento
porque fuese mi daño más crecido.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo."
Aquí la poetisa se revela como una de las primeras defensoras de l?s
derechos femeninos y su palabra se alza con libertad y crudeza contra el afan
de conquista masculino, denuncia el machismo que impera en su época_ Y
llega a nosotros como eco penetrante, pues "la desvela el lugar de la muJer
en el mundo del espíritu".4 Su sátira contra los hombres y su defensa de las
mujeres dejan de ser una opinión y se transforman en reacciones ante las
experiencias vividas.
Apreciamos, en todos los textos hasta aquí citados, la voz del sujeto
femenino y nos comunica con esta mujer singular quien, además, nos habla
'
de "la libertad
que, por descontado, tendremos cuando leamos sus versos". ,5
pues para ella no hay c9sa más libre que el entendimiento humano; es decrr,
respeta su propia libertad como ser pensante y, por ende, la de nosotros, sus

11..1

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lectores.

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Los temas que maneja en su poesía amorosa rebasan los l~te~ de
este ensayo· baste con decir que en ella "define su actitud ante la frivolidad
del mundo' y las vanidades humanas",6 diciendo que todo es un engaño
colorido, necedad, diligencia errada, en fin, "es cadáver, es polvo, es sombra,
es nada"; mundo que la hostiga y la persigue y que la mueve a tomar un
derrotero diferente en su poesía, alejándose de lo terrenal y buscando la
autonomía espiritual por medio de la razón, ya que el libre albedrío sólo se
logra a través del discernimiento, cuando afuma que:

Dísteme aplausos, para más
[baldones;
subir me hiciste, para penas tales;
y aun pienso que me dieron tus
[traiciones
penas a mi desdicha desiguales,
porque, viéndome rica de tus dones,
nadie tuviese lástima a mis males".
Incluso en sus últimos años, en los de su renuncia voluntaria,
encuentra consuelo y dice que, gracias al razonamiento, puede alzar el vuelo
de la tierra a las alturas; es entonces cuando el feminismo de Sor Juana se
transforma y su universo de signos, su mundo de palabras se abre hacia el
espacio sin fronteras del amor a lo divino y confiesa con humildad que
considera locura lo antes escrito sobre el amor terreno:
"Traigo conmigo un cuidado,
y tan esquivo, que creo
que, aunque sé sentirlo tanto,
aun yo misma no lo siento.
[...]

ll 1 ._,1111 1J ¡

"para el alma no hay encierro
ni prisiones que la impidan,
porque sólo la aprisionan
las que se forma ella misma".
Cuando la injurian por los aplausos a su habilidad, no protesta sino
que se rebela diciendo:
"¿Tan grande, ¡ay, Hado!, mi delito
[ha sido
que, por castigo de él o por tormento,
no basta el que adelanta el
[pensamiento,
sino el que le previenes al oído?

236

Pero valor, corazón:
porque en tan dulce tormento,
en medio de cualquier suerte
no dejar de amar protesto".

Vemos en Sor Juana una mujer que se define en su escritura con
trazos fuertes. Sin embargo, a esta misma poetisa se le exige que actúe en su
vida cotidiana como un ser pasivo; es decir, como poeta adopta un rol activo
que la sociedad le impone, mas como mujer debe borrar sus propios intereses
y deseos.
Podemos percibir en ella un sujeto inmerso en una sociedad que la
critica, la oprime y la atormenta con una sarta de rumores y comentarios
sobre su personalidad, su afán por el conocimiento y su refinada sensibilidad
poética, pero a la vez la adula y enaltece. En este entorno rodeada de
.
'
anstócratas y letrados, ella cultiva la poesía amorosa.
237

�A pesar de ser un sujeto único en su época: monja, poetisa, música,
pintora, teóloga y, como la llama Octavio Paz: "metáfora encarnada,
concepto viviente, beldad con tocas, silogismo con faldas, criatura
doblemente temible: su voz encanta, sus razones matan",7 aunque rodeada de
alabanzas, percibimos una constante en la vida y obra de nuestra monja
mexicana: es la soledad su verdadero estado. El in.fiemo de permanecer
acompañada pero sola es patente en todos sus poemas amorosos q~e, al
mismo tiempo, son destellos de soledad en los que asoman la nostalgia, el
deseo, la desolación, la amargura y el arrepentimiento que la hicieron decir:
"No quiero más cuidados
de bienes tan inciertos,
sino tener el alma
como que no la tengo".
Mas aun sola y recomida por sus pensanlientos, su razón se impone
y la fortifica:
"Finjamos que soy feliz,
triste pensamiento, un rato;
quizá podréis persuadirme
aunque yo sé lo contrario:
que pues sólo en la aprehensión
dicen que estriban los daños,
si os imagináis dichoso
no seréis tan desdichado.
Sírvame el entendimiento
alguna vez de descanso ..."
La verdadera dicha -dice- es aquello que ni se puede merecer ni se
pretende alcanzar en la vida terrena; es algo que sólo se logra con la muerte.
Muy por encima de la complejidad estilística y maestría con que la
poetisa mexicana manejó las estructuras rítmicas donde se combinan el vigor
con la delicadeza, la experiencia con lo imaginario, lo personal con lo
universal, las dos cualidades presentes en su obra toda son el gusto y la
proporción, pues su creación "lleva el sello inconfundible de su recia
personalidad; (... ] y alcanz.a belleza estética";8 pero no es sólo estético el
interés de sus textos, también es histórico, pues los consideramos
documentos de una sociedad y "deben estudiarse dentro del sistema de
9
símbolos con que, simultáneamente, se oculta y se revela", ya que si bien en
su lirismo no se patentiza consciente y concretamente una poesía de carácter
social, sí está implícita en el reflejo del drama de su vida y en el captado
rumor de su época.

Es precisamente lo implícito lo más valioso de la obra de Sor Juana;
lo que de ella nos fascina es su forma de asumirse como mujer a pesar de
estar inmersa en una estructura jerárgica religiosa y patriarcal. Pocos seres
están tan vivos a pesar de siglos de lejanía en tiempo y espacio.
El reflejo de la sociedad a que nos referimos no lo enlazamos
necesariamente a un realismo documental, pero sí a la expresión literaria de
un proceso individual y social que conduce al creador a un realismo poético
en el que el amor está presente en todas las etapas de su existencia y en todas
las formas de expresión literaria y sólo terminará "cuando el silencio y la
muerte nada tengan ya que decirse";'º pero mientras tanto, la pasión de su
poesía amorosa, su semilla de palabras vuela y se alberga en nosotros,
porque sus murmullos son -citando nuevamente a Paz-: "astros que giran
alrededor de un centro fijo. Dos cuerpos, muchos seres que se encuentran en
una palabra. El papel se cubre de letras indelebles, que nadie dijo, que nadie
dictó, que han caído allí y arden y queman y se apagan. Así pues, existe la
poesía, el amor existe. Y si yo no existo, existes tú". 11

LOS EMPEÑOS DE UNA CASA:

ENTRE HIELO Y FUEGO
Para acercarnos al teatro novohispano, debemos tener presente que este
género literario siguió dos rumbos definidos: por una parte representaba las
costumbres, los ritos paganos, los fenómenos de la naturaleza ... ; por otra, la
llegada de los españoles trajo consigo toda una serie de transformaciones en
la vida de los mexicanos; esto y la enorme influencia de la iglesia propició
que el teatro se secularizara, enriqueciéndose con la critica de los vicios
humanos y tomando como temática central lo religioso en la mayoría de sus
aspectos.
Sor Juana Inés de la Cruz incursionó en las dos formas dramáticas
anteriormente citadas, creó tanto teatro sacro como profano.
Un suceso inusitado en el siglo XVII es el hecho de que una
religiosa escribiera comedias de capa y espada. Los empeños de una casa,
considerada la mejor, fue creada para celebrar a los virreyes, condes de
239

238

�La letra por "Bellísimo Narciso..." es un poema que proyecta, a
Paredes, y al arzobispo Francisco de Aguiar y Seijas. Se representó por
primera vez el 4 de octubre de 1683.
Su estructura corresponde a la forma de representación propia de la
época, es decir, se acompaña de otras piezas menores escritas por la propia
Sor Juana. Así, el esquema en que se presentó la comedia fue:

través de un juego dialéctico, el sentimiento de alabanza de los humanos
hacia sí mismos.
El Sainete primero de palacio es interesante porque nos muestra a la
monja mexicana "en sus relaciones con la filosofia, la literatura y las
12

Loa que precedió a la comedia que sigue.
Letra que se cantó por "Divina Fénix, permite..."

costumbres del siglo". Nuevamente usa abstracciones -El A.mor, El
Respeto, El Obsequio, La Fineza, La Esperanza- y un personaje real, el
~de. Critica la sociedad cortesana cuando La Esperanza dice:

Jornada primera de la comedia.
Letra por "Bellísimo Narciso ..."

"['...]

siempre vivo en Palacio,
aunque con nombre supuesto.

[...]

La Esperanza en Palacio

Sainete primero de palacio.
Jornada segunda de la comedia.
Letra por... "Tierno, adorado Adonis."
Sainete segundo.
Jornada teréera de la comedia.
Sarao de cuatro Naciones.
En este ensayo, nos concretaremos a realizar breves comentarios
sobre las siete piezas menores, para luego enfocar nuestra atención sobre la
comedia propiamente dicha.
En la Loa primera, utilizando entes abstractos como representaciones
de valores -La Dicha, La Fortuna, La Diligencia, El Mérito, El Acaso y La
Música-, la autora nos presenta su concepción filosófica sobre el alcance de
la felicidad plena; para ello entabla una discusión donde cada uno de los
"personajes" muestra su esencia, definiéndose a sí mismos y tratando de
alcanzar la supremacía que todos creen poseer respecto a los otros, para
llegar a la conclusión (tan propia de la poetisa) de que se podrán lograr
dichas menores, pero la verdadera felicidad es inalcanzable.
En la letra por "Divina Fénix, permite ..." se aprecia que, aunque este
texto estaba dedicado a la condesa de Paredes, la escritora se vale de ella
para ofrecer un canto al amor, pues salvando la formalidad de las
dedicatorias se afana en describir la indiferencia que se manifiesta cuando no
se comprende el amor que una persona profesa hacia otra. Personifica este
sentimiento como un ser que todo lo puede y domina sin necesidad de

sólo es digna de desprecio".
Introduce, además, un nuevo juego dialéctico: ahora respecto al tema
del desprecio, concluyendo que nadie es merecedor a nada si no es por la
intervención de algo parecido a la fortuna (azar, quiz.á Dios). Aprovecha para
dar la concepción de los valores de la época en una perspectiva universal. De
este sainete dice Octavio Paz que es un simulacro de los llamados galanteos
de palacio, que se alejaban de las costumbres tradicionales y estimulaban la
libertad erótica; se aprobaban las infracciones, pero no su legalización. 13

La letra por "Tierno, Adorado Adonis..." es sólo una alabanza al hijo
de los virreyes y su importancia estriba más que todo en el lenguaje.
En el Sainete segundo efectúa una crítica superflua a las dos
primeras jornadas de la comedia. Se caracteriza, sobre todo, por su
humorismo y porque muestra la relación de la escritora con sus
contemporáneos. Es importante porque es el que más nos aproxima a ella, ya
que la sitúa dentro de la época y "nos acerca al siglo y al ambiente en que
inició la década final de su existencia, no sólo por medio de alusiones a
sucesos de aquellos días o menciones de personajes [... ], nos acerca a su
modo de pensar, a sus opiniones sobre determinados hechos[... ] y nos revela
las reacciones de la poetisa ante la sociedad en la cual vivió". 14 Cabe agregar

241

provocar dolores físicos.
240

�que además de la crítica social, la autora se acerca a la crítica literaria. Éste
es otro de los aspectos que la ponen en contacto con la modernidad.
La obra cierra con el Sarao de cuatro Naciones, en el que surge la
discusión entre lo que es amor y lo que es la razón y la obligación. A pesar
de ser una fórmula de bienvenida final a la familia real, Sor Juana no
desaprovecha la oportunidad para hablar de la igualdad entre el hombre Y la
mujer en la institución del matrimonio:

"[...]

cu

En resumen, todo es un juego escénico, versificado con soltura sobre el tema
del amor convertido en galantería cortesana, conocida por Sor Juana, no sólo
en las comedias que leía, sino en sus días tan breves como brillantes de la
vida palaciega". 15
Ese 'juego escénico" a que Lazo se refiere toma para nosotros,
lectores del siglo XXI, una múltiple perspectiva. Dentro de las circunstancias
que determinan la obra podemos apreciar el testimonio que, a través de Doña
Leonor, nos da la autora sobre su crecimiento intelectual, cuando expresa :

los dos amantes esposos,
que en tálamo conyugal
hacen la igualdad unión
y la unión identidad".

-i

g

En este apartado sobreialen las alusiones mitológicas e intelectualistas, para

t:,
~

lo que la poetisa emplea la más bella de las retóricas.

~

{ ..]

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~

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t:

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1

.

"( 1

":..

.:.:~:

En las siete piezas menores abundan los silbos, música, canciones Y
danzas. Todos ellos se refieren al teatro, a la propia comedia, a los asistentes

y, sobre todo, a la condesa de Paredes; pero la autora subraya su posición en

{ ..]

el ambiente cortesano.

{ ..]
En cuanto a la comedia en sí, podríamos sintetizarla de la siguiente
manera: la acción se sitúa en Toledo y se da en tomo a un polígono amoroso
formado por lineas que parten de dos hermanos, Don Pedro Y Doña Ana.
Don Pedro ama a Doña Leonor y no es correspondido, pues ésta quiere a
Don Carlos. Doña Ana ama a Don Juan; el polígono se cierra porque Ana,
veleidosamente, se enamora también de Don Carlos. Debido a una
combinación de intrigas y coincidencias, a la casa de los hermanos van a
parar los personajes envueltos en la caprichosa trama, lo que origina una
serie de escenas de ocultamiento de varios de ellos, encuentros equívocos Y
situaciones inesperadas que conducen al usual desenlace: el matrimonio de
Doña Ana con Don Juan, de Don Carlos con Leonor y del gracioso Castaño
con Celia, la criada confidente.
En esta obra, dice Raimundo Lazo: "se combinan y tienden a
exagerarse los caracteres de la comedia calderoniana de capa y espada [ ... ].
242

{ ..]

"Inclinéme a los estudios
desde mis primeros años
con tan admirables desvelos,
con tan ansiosos cuidados,
que reduje a tiempo breve
fatigas de mucho espacio.
de modo que en breve tiempo
era el admirable blanco
de todas las atenciones,
era de mi Patria toda
el objeto venerado.
y como lo que decía,
fuese bueno o fuese malo,
llegó la superstición
popular a empeño tanto,
que ya adoraban deidad
el úiolo que formaron".

Del mismo modo nos habla, indirectamente, de su apariencia
personal y de su situación en la corte:
"Decirte que nací hermosa
presumo que es excusado,
pues lo atestiguan tus ojos
y lo prueban mis trabajos.
[... ] Entre estos aplausos yo,
con la atención zozobrando
243

�entre tanta muchedumbre,
sin hallar seguro blanco,
no acertaba a amar a alguno,
viéndome amada de tantos.
Sin temor en los concursos
defendía mi recato
con peligros del peligro
y con el daño del daño".

"que como un hombre está
lo hermoso como sobrado,
es bueno para tenerlo
y malo para ostentarlo ".
El mundo del México virreinal se abre ante nosotros a través de la
lectura del texto en sus más variados aspectos: el de los matrimonios
concertados, cuando Doña Leonor expresa:

"y porque acaso mi padre,
que ya para darme estado
andaba entre mis amantes
los méritos regulando".

Así continúa describiéndose a lo largo de ciento catorce versos: se
refiere a su origen, a su apariencia fisica, a sus estudios, a su fama, a las
habladurías que en torno a ella se suscitan, a las "bachillerías" que eran su
única dote. Respecto a su autodescripción, debemos enfatizar que nos admira
su actitud al presentarse sin alardes, pero dejando de lado la falsa modestia
tan común en la mayptía de los seres humanos. Es lo que Ezequiel Cliávez
llama "el equilibrio de sus cualidades".

16

Don Rodrigo, padre de Doña Leonor, es el prototipo del macho
misógino; refleja el pensamiento del hombre de la época cuando se refiere al
sexo femenino:

Además de percibirla como sujeto colonial en los detalles
autobiográficos, la lectura del texto nos acerca a la mujer que piensa, siente Y
filosofa sobre aspectos tan variados como el amor, al cual se refiere
diciendo:

"Porque el amor que es villano
en el trato y la bajeza
se ofende en la.fineza".

"¡Oh mujeres! ¡Oh monstruo
[venenoso!
¿Quién en vosotros fia,
si con igual locura y osadía,
con la misma medida
se pierde la ignorante y la
[entendida?"

Fortalece su juicio argumentando que cuando el amor no es sincero

Este personaje es una muestra del concepto en que se tenía a la

provoca envidias, lleva al soborno y está empañado por los celos. Opina que
el verdadero amor es el que busca la felicidad del ser amado antes que la

mujer en el periodo colonial. Importan las apariencias, no los sentimientos.
El padre no se preocupa de la hija, sólo del qué dirán.

suya propia y, sobre todo, que nunca debe darse por compromiso. Aquí Sor
Juana denuncia la sociedad machista en la que se halla inmersa, pues Don
Pedro no vacila en engañar a Doña Leonor, mintiéndole sin ningún recato
con tal de conseguirla. Se atreve -caso insólito en este tipo de sociedad- a
criticar la hermosura fisica en el sexo masculino, cuando ese don no se
complementa con inteligencia, humildad, ternura y fineza. Pone en boca de
Doña Leonor estas palabras al describir la apostura de Don Carlos:

244

Además, podemos mencionar la necesidad de dote para llegar al
matrimonio, la venganza obligada a las ofensas, la obediencia ciega a los
padres, la profusión de servidumbre en las clases altas... Todas las
costumbres están estrechamente ligadas con el concepto de honor. Al
manejar esta temática, Sor Juana nos pone de frente a la cultura patriarcal:
Doña Leonor se queja de que su padre decidirá a quién darla en matrimonio.

245

�corazón de las Esferas
perturbará el orden con que
el cuerpo del orbe alienta;
primero, trocado el orden
que guarda Naturaleza,
congelará el fuego copos,
brotará el hielo centellas;
primero que yo de Carlos,
aunque ingrato me desprecia,
deje de ser, de mi vida
seré verdugo yo mesma;
primero que yo de amarle
deje...."

Ella se rebela y escapa de su casa, con lo cual mancilla su dignidad y la de su
familia, pues:
"[...]
[...]

el honor
es W1 cristal tan terso,
que, si no le quiebra el golpe,
le empaña sólo el aliento".

Es decir, la duda, la sospecha, ofenden tanto que llevan a la
deshonora. Don Rodrigo sólo piensa en él y en su afrenta, nunca en su hija y
en lo que ella siente. Al creer que es Don Pedro el que la sacó de su casa, no
vacila en consentir a la boda:
~

~l
(¡~.

"[... ]
[...]

~r
~

J

~-

( )

en vuestra casa la hallé
y en lo que me habéis
[propuesto
de si Leonor querrá o no,
eso no es impedimento,
pues ella tener no puede
más gusto que mi precepto".

Poco le importan el amor y la felicidad de su hija. La opinión de la
mujer no cuenta. Todo se arregla entre hombres.
Pero ésta se rebela contra la autoridad paterna. La subversión de
Doña Leonor va cobrando tal fuerza que rompe la aparente frialdad a que la
obliga su condición de mujer; pasa del hielo al fuego:
"[...]

Primero
que yo de Don Pedro sea,
verás de su eterno alcáz.ar
fugitivas las estrellas;
primero romperá el mar
la no violada obediencia
que a sus desbocadas olas
impone freno de arena;
primero aquese fogoso
246

~

E incluso habla de irse al convento y hasta de matarse si la orillan a
tomar tal decisión. La mujer reprimida se convierte en ascua para defender
su amor. Exige respeto a su identidad como ser humano y postula un código
de conducta diferente al de su época.
Como podemos apreciar, no todo queda en la mera intriga tan propia
de la comedia cortesana. La autora lanza, además, una dura crítica a la
iglesia cuando pone en boca del criado Castaño, estas palabras:
"Dame licencia,
Señor, de contarte un cuento
que viene aquí como piedra
en el ojo de un vicario
(que deben ser canteras)".
También ironiza a costa de los malos poetas que piden aplausos y
obtienen abucheos:
''No me silbéis, demonios,
que mi cabeza
no recibe los silbos
aunque está hueca".
247

�En otro momento satírico la autora retoma sus famosísimas
redondillas, poniéndolas en la voz de Don Carlos -personaje a quien describe
como un dechado de masculinidad equilibrada- para increpar a los hombres
usando una voz varonil:
''y sus malicias erradas
en su mismo mal contentas,
si no las ven desatentas,
no las tienen como honradas;
[... ]

pues al que ;e desvanece
con cualquiera presunción,
le hace daño la atención,
y es porque no 1a merece" .

Con este personaje, Sor Juana diferencia el hombre justo del que no
lo es; ante la situación de sospecha, él se abstiene de juzgar a la mujer por el
solo hecho de serlo:

"[ ...]

es muy bajo quien sin causa,
de la dama a quien adora,
se da a entender que le
[ofende,
pues en su aprensión celosa
¿que mucho que ella le
[agravie
cuando él a sí se deshonra?"

Es muy notable que la autora no mide a los hombres de la misma
manera que ellos catalogan a la mujer. Distingue claramente el individuo por
su actitud, y no por su sexo.
La mexicanidad de Sor Juana se percibe en la comedia a través de
Castaño, pues a pesar de que la obra se ubica en España, el s~ente ~la
como los mexicanos e introduce ciertas notas localistas en la acc1on; ademas,
en él está presente la sabiduría popular y hasta nos atrevemos a decir que la
248

autora pone en su boca expresiones que en la época eran consideradas
exclus:,vas de gente culta; también lo utiliza para romper las fronteras entre
ficción y realidad, al disfrazarse de mujer y dirigirse al público consultando a
las señoras sobre prendas íntimas. Para nosotros esto es una sátira que la
monja hace sobre los enredos de aquella corte que tan bien conocía.
Es muy significativo que el desenlace feliz se logre, en gran parte,
gracias a Castaño y no por la intervención de la Iglesia. También es digno de
mencionar que sea el mismo Castaño quien cierre la obra en nombre de su
~ora y que pida perdón por los yerros cometidos. ¿De qué pide perdón Sor
Juana, si la comedia, técnicamente, es perfecta y ella lo sabe? Sin duda,
además de inteligente, nuestra monja es osada y hasta temeraria, pues lanza
su sarcasmo final al disculparse por lo que tal vez nadie pudo comprender en
su momento: su denuncia y su propuesta.
Aunque el propio Paz, de alguna manera, realiza una "critica
'..{1:
,,11
c.
f:élllCa
sobre el teatro pro1ano
de Sor Juana al opinar que la sinceridad con
que la autora se refleja en Los empeños... es ''una nueva prueba de su
narcisismo y .de su coquetería; asimismo, de su inseguridad psíquica"18 y que
dicha obra es ''una comedia agradable, que todavía hoy se puede ver con
, " ,19 nosotras estamos convenc1ºdas de que en el texto el
gusto, y nada mas
hielo aparente de la superficialidad y las virtudes estereotipadas de su
personaje central a que alude el crítico, no son tales. Por el contrario,
apreciamos en el análisis de la obra que su autora se afirma como mujer y
afronta su situación histórico-social de manera muy sutil, donde la llama de
su convicción es más fuerte que lo gélido de la envoltura. En este texto
aparentemente ligero, "la escritora no se calla, sino que su lenguaje no se
escucha; ella está ahí, pero oculta bajo velos".20
Todavía hoy, tres siglos después de su estreno, la comedia sigue
cautivando el interés del espectador por su ritmo veloz, casi cinematográfico,
por las agudezas e ironías que en ella se presentan con un leguaje cargado de
ingenio y sutilezas, de juegos de palabras y de retruécanos. También nos
seduce su jovialidad dentro de la erudición, la manera tan peculiar y delicada
de abordar la temática amorosa.

249

�En nuestro tiempo sigue provocando la misma admiración e idéntico
afán de acercamiento a su obra desde diversos enfoques. Al estudiarla desde
la perspectiva de género, descubrimos que su capacidad de atracción es
universal y atemporal, porque Sor Juana es hielo que se transforma en fuego,
se desliza entre la frialdad de los convencionalismos literarios de su ép~~a,
pues no hay en ella -retomando a Paz- la más leve transgresión a la estetlca
del decoro y se nos revela como la mujer apasionada que nos hace ver las
diversas aberraciones sociales; con espíritu critico y combativo se enfrenta a
una sociedad en la que la mujer estaba terriblemente limitada para expresar
sus opiniones: rompe el tabú que prohibe que las mujeres piensen y se
expresen. Pide una nueva forma de comportamiento social y moral, "que las

d" 21
conductas, los sentimientos y las pasiones se funden sobre la v~rda •
Reclama su derecho de mujer y de ser humano, que los conflictos se
resuelvan no por el códjo del honor ni de la posición, sino por el respe~o al
otro.
Navegando entre los linderos del razonamiento y la sens~bilidad,
define sus rasgos de independencia, entereza y energía en un ~b1~nte de
contrastes violentos entre severidad y disolución, entre rehgios1dad Y
sensualidad extrema. Su feminismo no es una mera reacción contra la
sociedad, contra el trato que se le da a la mujer; tampoco es solamente una
critica ante el cerrado universo femenino, sino que va más allá: traspasa los
convencionalismos impuestos por la sociedad y propone que la mujer debe
ser en esencia, libre; libre por su capacidad de raciocinio, por su afán de
'
· · por su amor a la vida, por la defensa de su propia individualidad
superac1on,
como ser humano, porque:

"[...]

trocado el orden
que guarda Naturaleza,
congelará el fuego copos
brotará el hielo centellas".

RESPUESTA A
SOR FILOTEA DE LA CRUZ:
GRITO ETERNO EN EL SILENCIO
"¡Oh infeliz altura, expuesta a ~tos riesgos!
¡Oh
signo que te ponen por blanco de la
envidia y por objeto de la contradicción!"

Sor Juana Inés de la Cruz
Además de su excelente y reconocida poesía lírica y de su no menos
admirable producción dramática, Sor Juana Inés de la Cruz destaca por su
brillante creación literaria en prosa.
Los escritos prosísticos de la literata son: el Neptuno alegórico, la
Carta atenagórica, la Respuesta a Sor Filotea de la Cruz; y otra serie de
textos menores que incluyen la dedicatoria del segundo volumen de sus
obras en la edición de Sevilla en 1692, los Ejercicios devotos, los
Ofrecimientos para el Santo Rosario de quince misterios, la Docta
explicación del misterio, la Protesta que, rubricada con su sangre, hizo de su

fe y amor a Dios; la Petición que, en forma causídica, presenta al Tribunal
Divino, y los Tres documentos en el libro de profesiones del Convento de
San Jerónimo.
La Respuesta a Sor Filotea de la Cruz tiene su antecedente en la
Carta atenagórica, en la cual refuta un sermón que habla de las finezas de
Cristo al final de su vida, escritQ por el Padre Vieyra, jesuita portugués. Sor
Juana la redactó por mandato del Obispo de Puebla, don Manuel Femández
de Santa Cruz y tenía por objetivo atacar al Arzobispo de México, don
Francisco de Aguiar y Seijas.
La Carta "[ ...] es un escrito polémico y teológico [ ...]; está dirigida a
un destinatario incógnito aunque, a juzgar por la forma respetuosa y
deferente con que lo trata, de alto rango. Escribe esta crítica no por voluntad
propia sino para obedecerlo".22
Elaborada en un lenguaje claro y directo, con frases cortas pero con
razonamientos secos y pesados, la Carta, a través de la teología, despierta

250

251

�una polémica que provocará un número considerable de réplicas Y

Basada en las represiones de la Iglesia hacia la mujer respecto a la

comentarios enunciados por varios clérigos y laicos, quienes enjuiciarán
duramente a la autora por su doble situación de religiosa y de mujer, pues

lectura del Cantar de los Cantares, expone su queja contra las ideas y
costumbres de su época:

provocó un escándalo que una monja criticara a un sacerdote.
"Pues ¿cómo me atrevería yo a tomarlo en mis indignas
Entre los comentarios destaca uno escrito por el propio Obispo de
Puebla bajo el seudónimo de Sor Filotea de la Cruz; este texto es, de hecho,
el prólogo a la publicación de la Carta atenagórica; en ella, don Manuel
Femández se muestra ambiguo, ya que por una parte elogia a Sor Juana y,
por otra, la critica.
Este debate epistolar desembocará y producirá la famosa Respuesta a
Sor Filotea de la Cruz, la cual será analizada y comentada en nuestro ensayo.
I

El lo. de marzo de 1691 está fechada la Respuesta a Sor Filotea de
la Cruz; ''texto que a veces adopta la forma de alegato, otras la de las
memorias y otras la de la exposición de ideas".

manos, repugnándolo el sexo, la edad y sobre todo las
costumbres? Y así confieso que muchas veces este temor
me ha quitado la pluma de la mano y ha hecho retroceder
los asuntos hacia el mismo entendimiento de quien
querían brotar... " 26
Del mismo modo, aprovecha para declarar que ella nunca ha escrito
por gusto, sino siempre obligada por los otros; por supuesto que no
puntualiza quiénes son esos otros. Esta afirmación será repetida muchas
veces más durante el desarrollo del documento y la utilizará como
justificante a su contradictoria condición de religiosa y literata mundana.

23

Inicia con un saludo para su destinataria y con un agradecimiento
por tomarla en cuenta como objeto de estudio y de polémica. Desde el

Más adelante inicia el relato autobiográfico de cómo nació y se
desarrolló su amor por el conocimiento; deja, inteligentemente, en manos de
Dios la razón de su excesivo apego a las letras y a las ciencias:

principio del escrito la autora se complace en mostrar humildad:
"¿Por ventura soy más que una pobre monja, la más mínima
criatura del mundo y la más indigna de ocupar vuestra
·,

?"24

"Lo que sí es verdad que no negaré [...] que desde que me
rayó la primera luz de la razón, fue tan vehemente y
poderosa la inclinación a las letras, que ni ajenas
reprensiones, [...] ni propias reflejas [... ] han bastado a

atenc1on.

que deje de seguir esté natural impulso que Dios puso en
Humildad tan exagerada que, en momentos, llega a parecemos falsa, pero es

mí: Su Majestad sabe por qué y para qué; y sabe que le he

parte de los recursos que sustentarán algunas de sus ideas y propuestas.

pedido que apague la luz de mi entendimiento dejando
sólo lo que baste para guardar su Ley, pues lo demás

Después de la introducción y de resaltar su modestia, Sor Juana pasa
al verdadero inicio de su defensa: justifica el por qué de su inclinación por

sobra según algunos, en una mujer; y aun hay quien diga
27
que daña".

las letras mundanas, diciendo que para leer las Sagradas Escrituras.
Continúa narrándonos sus afanes por apagar esa insaciable sed de
25

"[... ] yo me conozco tan incapaz y para cuyo manejo soy tan indigna";

para ello se apoya en los libros sacros y en la autoridad de San Jerónimo.

252

sabiduría; cómo eligió la vida del convento, ya que se consideraba negada
para el matrimonio; el claustro y el casamiento eran los únicos caminos entre
los cuales podía elegir. Decide tomar el primero, pues cree que ahí podrá
seguir sus estudios:

253

�"[...] era lo menos desproporcionado y lo más decente
que podía elegir en materia de la seguridad que deseaba
de mi salvación; a cuyo respeto [... ] cedíeron y sujetaron
la cerviz todas las impertinencillas de mi genio, que eran
de querer vivir sola; de no querer tener ocupación
28
obligatoria que embarazase la libertad de mi estudio".
También habla de su postura frente a la institución del conocimiento.
Ella no tiene las mismas oportunidades para estudiar que los sujetos del
género masculino:
"[... ] proseguí, digo, a la estudiosa tarea (que para mí era
descanso el) todos los ratos que me sobraban a mi .
obligación) de leer y más leer, de estudiar y más estudiar, sin
.
1·b
más maestro que los nusmos
1 ros"29
.
Ante esta situación represiva, Sor Juana afronta su problemática Y
sigue el camino del autodidactismo; pero no niega que hubiese gustado de
compartir sus estudios y experiencias de investigación con otras personas
dedicadas a lo mismo.
El hecho de ser mujer y aspirar al conocimiento hacía de Sor Juana
una persona diferente a todas las demás, lo que por la propia naturaleza
humana le acarreaba la envidia y el odio de la mayoría de sus semejantes:
"Cierto, señora mía, que algunas veces me pongo a
considerar que el que se señala -o le señala Dios, que es
quien sólo lo puede hacer- es recibido como enemigo
común, porque parece a algunos que usurpa los aplausos que
ellos merecen o que hace estanque de las admiraciones a que
. ban, y as1'le persiguen
.
,,30
asprra
.
Ella tenía plena conciencia de las envidias que provocaba, Y lo
demuestra cuando explica la razón del aborrecimiento que Cristo provocó en
sus contemporáneos.

Después, la escritora rescata toda una tradición femenina en el
ámbito histórico y cultural: nos presenta una lista de mujeres célebres por su
sabiduría, las cuales sirven como ejemplo para afirmar que a lo largo de la
historia han existido mujeres doctas que ayudaron al desarrollo del género
humano; pero sobre todo las utiliza como modelos para demostrar que el
sexo femenino tiene derecho al conocimiento. Repasa los nombres y los
hechos de Débora, de la reina de Sabá, Abigaíl, Pola Argentaría, Hipasia,
Catarina, Eustaquia, Cristina Alejandra, y muchas otras más pertenecientes
al mundo cristiano, pagano, antiguo y al de su temporalidad: "Al revelar lo
oculto, Sor Juana insiste en la valoración de lo femenino y provee a las
mujeres de modelos de identificación".31
Sor Juana considera que el hecho de que las mujeres puedan estudiar
es algo lícito y provechoso para la sociedad; así mismo, piensa que la
interpretación de las Escrituras debe ser prohibido no sólo a las mujeres
torpes, sino también a los hombres no preparados adecuadamente para ello:
"Y esto es tan justo que no sólo a las mujeres, que por tan
ineptas están tenidas, sino a los hombres, que con sólo
serlo piensan que son sabios, se habría de prohibir la
interpretación de las Sagradas Letras [...] porque hay
muchos que estudian para ignorar, especialmente los que
son de ánimos arrogantes, inquietos y soberbios, amigos
de novedades en la Ley". 32
Ahí reside -&lt;lice- la razón del surgimiento de las herejías. Utiliza la

ironía para rechaz.ar-las ideas de la época sobre la inferioridad intelectual de
su sexo, pues opina que ni la tontería es exclusiva de las mujeres ni la
inteligencia privilegio de los hombres. Cree que deberían existir ancianas
doctas que serian las encargadas de la educación de las niñas y las jóvenes,
ya que la familiaridad íntima de éstas con maestros hombres puede resultar
sumamente peligrosa.
Más adelante -y basándose en la interpretación de las traduccionesla escritora justifica, revalora y explica las sentencias más conocidas de las
Sagradas Escrituras en tomo a lo poco recomendable que es el pennitir a las

254

255

�mujeres el acceso al conocimiento, pero ella las interpreta detenidamente y
las cambia en argumentos en favor de la causa que defiende.

Dice, con toda claridad, que el estudio es para quien tiene aptitud y
que no debe ser cuestión de género sexual.

Esta defensa que hace respecto al sexo femenino la lleva a retomar el
caso particular de los ataques que ha recibido por escribir la Carta
atenagórica. Ella cree que no fue Qll crimen; se queja de sus censores y se
muestra dolida no sólo por las criticas hechas a la Carta, sino también a su
poesía lírica. Cita a los grandes poetas y poetisas de la Biblia y a la tradición
católica para demostrar que el ejercicio de la poesía no está reñido con la

Debemos mencionar que, a pesar de lo trascendente de la temática
que aborda, Sor Juana se apoya en comentarios deliberadamente pueriles
para enfatizar sus ideas:
"[...] pero, Señora, ¿qué podemos saber las mujeres sino
filosofias de cocina?",36

vida religiosa:
"(... ] cómo vemos que la Iglesia ha permitido que escriba una
Gertrudis, una Teresa, una Brigida, la monja de Ágreda y otras
muchas?".33
I
Argumenta que la institución Iglesia permite escribir a las mujeres

.g

santas y a las que no han sido canonizadas. Reclama su derecho a expresarse

E
C.)
e:

-

~~-

~

Ironiza con la circunstancia femenina, pero al mismo tiempo defiende
esa circustancia y se afirma como mujer.

por medio de la escritura.

().'.)

•(',

mas inmediatamente después se lanza a una disquisición filosófica sobre la
observación en el campo culinario, que en esa época -y en algunas culturas
hasta en la actualidad- era considerado de bajo nivel intelectual, por lo que
se dejaba al sexo femenino. Ella sostiene que:
"Si Aristóteles hubiera guisado, mucho más se hubiera
escrito".37

'

Sor Juana "Consciente siempre de su condición_de mujer -de su
género- manipula las formas discursivas, poniendo en tela de juicio los usos
del poder''.34 Aborda una serie de temas relegados a las mujeres:
matrimonio, honra, amor, virginidad... y entabla una discusión en tomo a la
desigualdad patente de los sexos, es decir, subraya la desventaja de la mujer
por el sólo hecho de serlo, sin tomar en cuenta su desarrollo mental. Esta
controversia rebasa los límites del discurso femenino de la época.
Su defensa a la capacidad intelectual, a la prudencia y al talento que
deben tener las mujeres que se dediquen al estudio, la hace con base en la
justicia, pues argumenta que hay hombres que, por arrogantes y soberbios,

Al grito silencioso con que reclama un trato digno, Sor Juana agrega:
"Yo de mí puedo asegurar que las calumnias algunas veces me han
mortificado, pero nunca me han hecho daño, porque yo tengo por
muy necio al que teniendo ocasión de merecer, pasa el trabajo y
pierde el mérito".38
Dice que por obediencia ya no tomará la pluma para defenderse, sino
que acatará la voluntad de sus superiores; en ese callar se manifiesta la
dignidad de la mujer, porque lo hace no por sumisión sino porque

originan múltiples sacrilegios. A éstos:
"Hace daño el estudiar, porque es poner espada en manos del
furioso, que siendo instrumento nobilísimo para la defensa,
en sus manos es muerte suya y de muchos [...] éstos
malévolos, mientras más estudian, peores opiniones
engendran" .35

"[..] me parece que no necesita de que otro le responda,
quien en lo mismo que se oculta conoce su error".39 .
La Respuesta termina haciendo hincapié en que Sor Juana escribió
su famosa Carta atenagórica por mandato de alguien a quien no podía
257

256

�CI:)

..J

desobedecer, ·y su publicación fue realizada sin su consentimiento ni su
autorización. Cierra totalmente con las fónnulas de cortesía, agradecimiento

Pero ella misma aclara:

y despedida.

"[... ] una herejía contra el arte no la castiga el Santo Oficio,
sino los discretos con risa y los críticos con censura[ ... ] yo
no quiero ruido con el Santo Oficio[...] lo que sí es verdad
[... ] es que me ha hecho Dios la merced de darme
grandísimo amor a la verdad [...] ni ajenas reprensiones
[... ] ni propias reflejas [... ] han bastado para que deje de
seguir este natural impulso que Dios puso en mí".41

El texto analizado refiere, en cierta fonna, la vida de su autora Y su
deseo invencible de saber, a pesar de todos los obstáculos que se cruzaron en
su camino; además de hacer una exposición de su método de trabajo. Su
argwnentación, de acuerdo con Octavio Paz, adopta la fonna de espiral: cada
avance es un regreso; y puede sintetizarse en unos cuantos puntos: no es
esencial sino fonnal la contradicción entre la vida religiosa y los estudios
profanos; no es reprensible el ejercicio honesto de la poesía; Y recl~a p~a
ella y todas las mujeres la oportunidad de educarse en las letras, las c1enc1as
profanas y las sagradas. Su argumentación incluye una censura a las
instituciones de su épyca, donde subraya la posic~ón tan desigual ~ntre
hombres y mujeres. Demanda igualdad de oportumdades en el acceso al

En este sentido, La Respuesta... es "[... ] el primer tratado feminista
escrito por una mujer latinoamericana, como también la primera metáfora
42
del silencio". En efecto, Sor Juana no deja su vocación por temor, sino
porque ya no quiere hacerlo para una sociedad que la oprime y la constriñe
por su condición de mujer. El silencio es su respuesta.

saber.
Juana Inés fue un espíritu independiente y libre. "Su condición de
mujer y monja hacen doblemente significativa esta posición espiritual de Sor
Juana, particularmente en una época en que la mujer vivía una vida de casi
absoluta clausura y, en este sentido, la monja de México fue una verdadera
40
precursora de las modernas reinvindicaciones femeninas". Ella sufrió en
carne propia el resultado del aplastante juicio de todos aquellos que
consideraban a quienes transgredían las ideas y creencias establecidas
merecedores del castigo y la abjuración.
Su texto puede ser considerado como la primera tesis sobre la
libertad que, por derecho, tiene todo ser humano -hombre o mujer- para
decidir sobre sus actitudes ante el mundo y ante la cultura, pues Sor Juana
recalca que esta facultad es un don divino y el individuo puede Y debe
decidir con dignidad qué hacer con ella. Proclama su derecho a realizarse de
acuerdo con sus intereses y aptitudes, siguiendo los dictados de su
personalidad.

Cuando se niega a decir más, afronta su situación histórica y las
instituciones de poder que la acosan - familia, estado, religión, cultura-. Su
Respuesta... no fue una abdicación, sino una afirmación silenciosa de lo que
creía y pensaba.
Además de su trascendencia humana y filosófica, este documento
expone las incongruencias de la época en que fue escrito, pero que bien
podría ser la nuestra. Su autora exige, con su silencio, un cambio de actitud
en el sistema eclesiástico y patriarcal. La Respuesta... representa una defensa
de las aficiones y creencias intelectuales de Sor Juana y, a la vez, las de
muchas otras mujeres de su época y de la actualidad. Ella se aceptó y asumió
en ténninos que no eran los de su tiempo, sino de una modernidad en su más
amplio sentido. Al concebirse como ser humano y libre es, a pesar de su
circunstancia histórica, precursora de las mujeres que hoy pretendemos
-exigimos ser- ser.

EPÍLOGO
Para nosotras, Sor Juana Inés de la Cruz es un ser humano que se
concibe libre a pesar de las circunstancias y la consideramos precursora de la
258

259

�Notas bibliográficas

nueva mujer. Se instala en la libertad al margen de una sociedad inevitable:
esto es lo que la hace tan contemporánea.
1

En sus textos nos lleva a comprender que el entendimiento va ligado
siempre a la palabra; su productividad y excelencia en las letras son producto
del insuperable manejo de la lengua, de los variados modos de ver y expresar
el mundo; a través de la poesía, el teatro, la prosa, llega a nosotros como una
mujer de pensamiento desarrollado y totalizante.
Al abordar su producción textual desde el punto de vista de género,
admiramos su capacidad para asumirse como creadora que no permite la

Amado Nervo: Juana de Asbaje, pp. 113-114.

2

Aralia López González: Anticipaciones feministas en la vida y en la obra de Sor
Juana Inés de la Cruz. En Y diversa de mí misma entre vuestras plumas ando. p.
347.
3

Octavio Paz: Sor Juana Inés de la Cruz o Las trampas de la fe. p. 368.

4

lbíd, p. 359.

5

Ezequiel A. Chávez: Sor Juana Inés de la Cruz. Ensayo de Psicología, p. 40.

6

lbíd. p. 41.

7

Octavio Paz.· O'P·

subyugación de ninguna autoridad. Vemos en ella a la mujer que va contra
I

.

corriente, inmersa en ,s~ mundo, pero luchando por lo esencial e irreductible
de su personalidad, de su identidad femenina. En este sentido, Sor Juana es
una escritora totalmente vigente y sus textos son aplicables en el ámbito

c·1t
!

p. 359.

8

Sor Juana Inés de la Cruz: Poesías escogidas! p. 21 .

9

Octavio Paz: Op. Cit. p. 348.

completo de la realidad actual. Las restricciones que la cultura le impuso,
queriendo negarle el derecho a escribir y su necesidad de autoafirmación,

10

Xavier Villaurrutia: Nostalgia de la muerte. Poemas, teatro! p. 53.

son las mismas restricciones y necesidades de la mujer del siglo XX.

11

Octavio Paz: Libertad bajo palabra! p. 206.

12

Mucho se ha hablado sobre las persecuciones que ensombrecieron sus
últimos años, pero aun en esos momentos en que niega su propia libertad
ahogándola en la obediencia, y renuncia al mundo desprendiéndose de
cuanto tenía, salva su libertad interna de pensamiento y su personalidad,
convirtiendo el diálogo con sus contemporáneos en completo monólogo,
monólogo que se apaga en 1695, pero quedan los ecos de su voz. Es una voz

Sor Juana Inés de la Cruz: Obras completas! Prólogo de Francisco Monterde.
pp. XII-XIII.
13

Cfr. Octavio Paz: Sor Juana lhés de la Cruz o Las trampas de la/e! pp. 133-135.

14

Sor Juana Inés de la Cruz: Op. Cit. pp. XIII-XIII.

15

Raimundo Lazo: Historia de la literatura hispanoamericana. El periodo colonial
(1492-1780). p. 180.

que ha recorrido más de tres siglos y no deja de intrigar y apasionar a los
16

críticos, eruditos y lectores comunes. Es una voz que nos hace parafrasear,
en el aquí y en el ahora, en el momento en que la obra se desprende de su
autor y se transforma en realidad autónoma, las palabras de Amado Nervo:
ésta es una mujer que habla a las mujeres todas de Latinoamérica.

17

Este término fue empleado por Mary Ellman en 1968, refiriéndose a la
interpretación, generalmente hecha por críticos hombres, y parte de un concepto de
mujer que responde a estereotipos seculares. Tomado de "Glosario de términos de
crítica literaria feminista ", de Cecilia Olivares. p. 28.
18

*Cabe mencionar que este estudio forma parte de una investigación
literaria que será publicada próximamente como libro.

260

Ezequiel A. Chávez: Sor Juana Inés de la Cruz. Ensayo de Psicología. p. 92.

Octavio Paz: Op. Cit._ p.139.
261

�41
19

lbíd, p. 626.

20

Simone de Beauvoir: El segundo sexo! p. 303.

21

lbíd, p. 307.

42

22

Sor Juana Inés de la Cruz: Op. Cit.

pp. 829-830.

Marjorie Agosín: Silencio e imaginación! p. 16.

Bibliografía

Octavio Paz: Sor Juana Inés de la Cruz o Las trampas de la fe.

23

lbíd, p. 537.

24

Sor Juana Inés de la Cruz: Obras completas! p. 827.

25

Jbíd, p. 829.

26

Ibídem.

p. 512.

Agosín, Marjorie. Silencio e imaginación. (Metáforas de la escritura
femenina). Editorial Katún. México, 1986.
Álvarez, María Edmée. Literatura mexicana e hispanoamericana.
Porrúa. 12ª. Ed. México, 1971.

Ed.

Aguirre, Mirta. Estudios Literarios. Editorial Letras Cubanas. Cuba, 1981.
,

21

lbíd,

p. 830.

28

lbíd,

p. 831.

29

Ibídem.

30

Jbíd,

Beauvoir, Simone de. El segwzdo sexo.
reimpresión. México, 1981.

I

p. 834.

Aralia López Gonz.ález: "Anticipaciones feministas en la vida y en la obra de
Sor Juana Inés de la Cruz". En Y Diversa de mí misma entre vuestras plumas ando.
p. 347.

33

Novena

Cruz, Sor Juana Inés de la. Obras Completas. Prólogo de Francisco
Monterde. (Sepan Cuantos. No. 100). Editorial porrúa. 5ª. Ed. México,
1981.

31

32

Alianza Editorial.

Sor Juana Inés de la Cruz: Op. Cit. p. 840.
Jbíd, p. 843.

34

Electa Arenal: "En torno a un párrafo de la Respuesta a Sor Filotea de la
Cruz". En Y Diversa de mí misma entre vuestras plwnas ando! p. 301.

_ _ _ _ Poesias Escogidas. Editorial Pax-México. 2ª. Ed. México,
1968.
Chávez, Ezequiel. Sor Juana Inés de la Cruz. Ensayo de Psicología.
(Sepan Cuantos No. 148). Editorial Porrúa. 3ª. Ed. México, 1975.
Fe, Marina. Otramente: lectura y escritura feminista. (Sección de obras de
lengua y estudios Literarios. SIN). Programa Universitario de Estudios de
Género. Fondo de cultura Económica. México, 1999.
Gutiérrez, Estrella. Literatura Española, hispanoamericana y argentina. Ed.
Kapelusz. 7ª. Ed. Buenos Aires, 1959.

35

Ibíd,

pp. 840-841.

36

Ibíd,

p. 838.

31

Jbíd,

p. 839.

38

lbíd,

p. 846.

39

Ibíd,

p. 846.

40

Estrella Gutiérrez: Literatura española, hispanoamericana y argentina" p. 240.

Lazo, Raimundo. Historia de la Literatura Hispanoamericana. El periodo
colonial (1492-1780). (Sepan Cuantos No. 38) Editorial Porrúa. México,
1965.
López-Portillo, Margarita. Estampas de Juana Inés de la Cruz. Difusión
Fomento Cultural. S/N/Ed. México, MCMLXXVIII.

Milán, María del Carmen. Literatura mexicana.
Edición. México, 1963.

262
263

Editorial Esfinge.

2ª.

�Nervo, Amado.
México, 1995.

·
Juana de As baJe.

Instt· tuto Mexiquense de Cultura.

THE IDGH SCHOOL ENGLISH TEXTBOOK
OF THE UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
-A BRIEF EXAMINATION OF ITS READING SECTION-

Olivares, Cecilia. Glosario de términos de crítica literaria feminista. El
Colegio de México. México, 1997.
paz Octavio. Libertad bajo palabra.
Ec;nómica. 2ª. Edición. México, 1990.

Editorial Fondo de Cultura

Sara Alicia Ancira Aréclúga
Preparatoria 15
Coordinación de Preparatorias
Universidad Autónoma de Nuevo León

Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de lafe. (Sección de

obras de Lengua y Estudios Literarios. SIN). Editorial Fondo de Cultura
Económica. 3ª. Edición. México, 1983.
Poot-Herrera, Sara. y diversa de mí misma, entre vuestras plumas ~ndo.
Homenaje internacionaJ, a Sor Juana Inés de la Cruz. El Colegio _de
México. México, 1993.
Villaurrutia Xavier. Nostalgia de la muerte. Poemas teatro.
Mexicanas.' 36). Fondo de cultura Económica. México, 1984.

(Letras

Whether we like it or not, the currículum in most American
schools is not defined by courses of study or suggested programs, but
by one particular artifact, the standardized, grade-leve] specific text in
mathematics, reading, social studies, science ... and so on. The impact
of this on the social relations of the classroom is also immense. It is
estimated, for example, that 75 percent of the time elementary and
secondary students are in classrooms and 90 percent of their time on
homework is spent with text materials.
Apple 1986: 85

Introduction

Remarking the importance textbooks play in the teaclúng learning
process, the issue of concem of this paper is to present a sample of the
reading section of the English texthook, designed for hlgh school students of
the Universidad Autónoma de Nuevo León in Monterrey, México. The
author, as one of the developers of this material seeks to present reading in
the EFL (English as a Foreign Language) course. Different theoretical views
of reading are presented and also approaches in wlúch students can irnprove
reading. Toe reading section of this textbook, named Time to Read!, is
exarnined through one of its reading passages and tasks.

264

Toe purpose is to demonstrate the interactive reading that is done in the
reading section of the textbook besides evaluating if thls is what the
textbook's writers claim. An approach that, by means of pre-, whlle- and
post-reading activities, permits students to have access to the context of
situation of the text and to its content according to Wallace ( 1992) proposal.
A brief description of the general features of the syllabus is introduced as
"the teacher brings Í.!;lto the classroom the syllabus, often embodied in a
textbook" (Allwright and Baily 1991: 18). Then, since the general objective
265

�of the English course in high school of the Universidad Autónoma de Nuevo
León is to dcvelop reading comprehension in order to obtain and use
infonnation from English written texts. A general overview of research
findings and theoretical views of reading in the EFL course are introduced.
Considering the relevance of this examination, since this textbook is
studied by nearly 30,000 university students at this level. "There are of
course teachers who use other teaching/learning materials, but usually these
come to supplement or support the basic textbook. l Ience, it is the one
single textbook that detennines choices of content and method" (Dendrinos
1992: 25). This paper attempts to be an objective presentation and
examination of the textbook"s reading section in which it was detected the
incorporation of top down and bottom-up reading processes which are
recommended since both are complementary. However, findings about
effective readers detected that they were able to decode faster. Based on
that, textbooks are the principal instructional means in which most of the
skills and knowledge to be leamed are embodied. exercises that seek. to
promote fast decoding, that is word recognition exercises are proposed by
the author to be included to improve the material in its reading section.

Considering the relevance of tenns used in reading literature it is necessary
to present sorne definitions given by Wallace,
•
•
•

•

Bottom-up processing: ways of reading texts which attend to linguistic forms at
the leve} of words or sentences.
~cherna:. a mental m?d_el which we use to relate new to already known
mform~tion. We do thls m ways which are socioculturally influenced.
Strategies: ways of reading which are employed flexibly and selectively and
which vary depending on th~ text-cy_pe, :1°d the context and purpose of reading;
a strategy approach to teaching reading 1s concemed with the ways in which the
rcader processes the text.
Top-down _Processing: ways of reading texts which attend to global meaning
~d ~e _acttvated largely by existing knowledge of the world rather than specific
lmgwstic features of the text.
{1992:145-7)

Pointing out _the importance of reading in foreign language, it is relevant
pres~nt the d1fferent models of reading that have been influenced reading
mstruc~on. T?e bottom-up ~iew of reading process, developed by Gough
(1972 m Dav1es 1995: 59), mvolves basically decoding in a process that
goes from identification of letters, sounds of the letters: to sentences and
fmally m~~g and thinking. In contrast, within the theoretical frame of
psyc~o!mgwstics top-do~ reading processes have been developed in which
predi:tion and c??-finnanon are emphasized and visual decoding becomes
only the recogrution of a graphic display as written language" (Smith 1971,
1973 ~d Goodman 1969, 1970, 1975 and 1985 in Davis 1995: 61). Based
on studies of beginning readers in the first language, Goodman proposed the
already ':e~l known 'psycholinguistic guessing game' in which anticipation
and p~edicnon play the central role, paying less attention to visual features.
In ~s cont~xt, top-do~ ~odels are useful for explaining reading in
be~ers witho~t experhse m word recognition. However, they do not
effic1ently descnbe proficient reading performance (Samuels and Kamil
1988: 32).

!º

t?

READlNG IN THE EFL COURSE
Scholars such as Krashen and Nutall (Nutall 1982) have identified
reading as an effective provider of language input in class or outside class,
alone or with others, through reading not only vocabulary and syntactic
devclopment is encouraged but also ~'Titing. Thus, reading promotes
language acquisition.
With regard to the role reading plays in a language course, most of the
time a difference between reading in the native language and in foreign
language is present. In the latter, reading is usually related to language
learning or improvement. lt has explicitly the purpose of teaching the
language per se. This is different from what happens when reading is
achieved in the native language. Although it is recognized that reading
increases language proficienc, either in the native or foreign language. The
value of reading in the foreign language includes not only language
improvement but also to be considered "as a means for achieving a nonlinguistic purpose" (Nuttall 1982: 19). As Williams ( 1984: 4) points out, the
role of reading is different depending on the reader and text language. For
the native reader, language helps him in Jearning to read. Conversely, for
the foreign reader, reading leads him to leam language. Thus, reading
materials that promote language learning and reading for authentic purposcs
are powerful tools in the foreign language class.

266

Toe psy~holingu_istic model of reading has become the most popular view
of rea~g ~ _Enghsh _language teaching. In this approach, reading is 'a
psy~ho~gws~c guess~g ~ame' which is similar with that proposed by
SIIllth m which. reading 1s defined as "the reduction of uncertainity"
(Goodman 1967 m Wallace 1992: 39-40). Reading in this model is related
to sel~t strategies depending on reader purpose, text-type and context. The
rea~er mterprets, constructs, and reconstructs the meaning of the text via a
senes ~f hypotheses that, through the reading process, are confirmed or
contra~cted by. the reader and then new hypotheses are set out and so forth.
According to this reading model,

267

�.. .this is done on every cognitive leve!, including an optical cycle, so
that readers do not have to decode every letter or word: instead, they
reconstruct the text according to the graphic cues they have sampled,
aided by knowledge ofthe language and its redundancy rules.
Paran 1996: 25

Words seem to have a status in language skin to that of molecules in
physical structures and good readers become remarkably adept at
recognizing thousands of them at a glance.
1988:232

However scholars such as Eskey (1988 in Paran 1996:27, Wallace 1992:
42) remarks,the importance to attend bottom up processes. ~en attention
is given to the graphophonic and syntactic features of ~e t_ext •~tead _of the
top-down process, that is schematic knowledge, which 1~ utihzed ~ the
Goodman's approach for reading and that has been extens1vely used m the
foreign language classroom. Bottom up process is recommended based _on
the limited linguistic competence of the readers of second language, which
makes difficult to take advantage of the contextual cues that the native
language readers or advanced language learners use.

Rumelhart (1977, 1984 in Samuel and Kamil 1988:27-31, and Davis
1995:63-6) introduced the interactive model whose objective "was to
propose an altemative to serial, bottom-up models by incorporating the
possibility of 'parallel processing', that is the simultaneous processing of
information from more than one source". This model incorporates
identification of a letter depending on the word it appears, identification of
the word determined by the semantic and syntactic context where it appears,
and at same time the text is interpreted according to the schematic context in
which is presented. Thus, as Rumelhart puts it, reading is a process in which
sensory, semantic and pragmatic information are involved.

Research has shown that good readers are not related to the ability to
guess rather to their ability to decode. In such studies ~ood readers
demonstrated that they did not depend on contextual cues mstead, they
decoded faster. In fact, although they were aware of context, they did not
need it for reading (Paran 1996 and Wallace 1992). This leads to assume
that this is the result of learning to read. Results of this research did not state
the level of language proficiency of the "good readers". When readin~ is
incorporated in a language course it is done with the_ pmyose of promotmg
effective reading. Less use of context and fast decoding 1s not only a result
of reading instruction through the use of a series of different strategies but
also it is related to the knowledge level of the language.
A reconciliatory approach that takes into account both, the top-down and
bottom up processes, is introduced as an interactive m~del of reading. ~he
reader in this model interacts and constructs the meanmg of the text usmg
different strategies. Interaction occurs when in the reading process the
bottom-up and the top-down processes are present as complementary and
compensatory. The 'physical page' of the text with its words and sentences
supports and is supported by the prior knowledge of the content ~r ~he te~t
type, "readers attend to what is on the page, as wel~ as to what 1s m theu
minds" (Moran and Williams 1993:65). In a same vem, Paran (1996: 25-34)
in Reading in EFL: facts or fictions points out the importance of visual input
in reading, stressing the relevance of the bottom up view of rea_ding process
as a result of research. Since, the strength of the top-down readmg approach
has been overemphasized, good readers, according to him, do n~t. depend
only on prediction and testing hypotheses but also, on word recogmtton. As
Eskey and Grabe put it,
268

According to Eskey and Eskey and Grabe (1988), the interactive model
&lt;loes not underline the top-down reading process, in which educated
guessing based on few visual hints substitutes progressively the tortuous
word by word decoding. Instead, it proposes a continual interaction between
the top-down and bottom-up processes. Each contributes to reconstruct the
meaning of the text. "In this view, good readers are both good decoders and
good interpreters of texts, their decoding skills becoming more automatic but
not less important as their reading skill develops" (Eskey 1988:94). Both
bottom-up recognition abilities and top-down interpretation procedures must
be encouraged concurrently for the developing reader. Accuracy and
fluency in reading result from this interaction which meets the needs that the
reading process requires.
As a development of his interactive model, Rurnelhart (1984 in Davis
1995:66) proposes the 'schema theory' model. Schema as a "unit of
knowledge" gives a frame of reference to interpret the world and, for the
reading purposes, the world of the text. This model is based on the
assumption that visual information and words can be interpreted in the light
of relating these to our prior knowledge and experience; and that prior
knowledge and that experience embodied an unlimited number of general as
well as specific units of knowledge or schemata. An individual's schemata
are in permanent modification since it may change over time and with
experience.
Bartlett (1932 in Anderson and Pearson 1988: 39), the first scholar to use
the term schema refers to it as "an active organization of past reactions, or
past experience". For schema theory reading is an interactive process
because comprehension is given thanks to the interaction between the
269

�reader's background k:nowledge and the text. Moreover, the rele~ance of
schema in reading is based on the premise in which the interpretation of a
text is due to the background or schematic knowledge of the reader not only
to the text itself (Carrell and Eisterhold 1988:79, Reid 1993: 39-41).
Widdowson (1990: 103), who explains that the need for e~ending the
schematic k:nowledge promotes the acquisition of language, pomts out the
value of schema in language learning. To meet such a need allows
participating in a more effective way in ~e world we live in, als? s?cial
networks become wider. Language then, 1s a wanted means for achie:mg .ª
p~table end. Similarly, Nutall (1982) found that language le~g 1s
related to non-linguistic content rather than language content 1tself.
Widdowson recommends that a key question in designing a language course
is that of "What do we need to teach that will stimulate the le~~ ~f
language?" He argues that in order to succeed in_lan~ge teaching 1t _is
necessary to consider content other than langua~e 1tsel! smce students will
recogniz.e this as a worthwhile process for extending therr schema.
Schema or schemata are defined as "cognitive constructs which allow for
the organization of information in long-te~ memory" (Widdows~n 198~ in
~ Wallace 1992:33) and for Cook (1989 m Wallace 1992: 33)
mmd,
stimulated by key words or phrases in the text or by the cont~xt, ac~vates a
k:nowledge schema". Toe k:nown information paves the mcommg ne~
knowledge and what it is known as knowledge of the world serves for t~s
purpose. Toe relationship between the new information and the old one 1s
what is named comprehension (Anderson and Pearson 1988_:3:). Schem~
not only help to organiz.e knowledge but also encourage predict1on of ':hat 1s
next in the text. Toe beginning of the text stimulates a schema ~d while ~e _
text is reading such a schema it is confirmed or refuted. Read~g texts with
familiariz.ed content and its way of organization facilitates readmg process as
Widdowson puts it,

'th:

. ..the act of reading does not involve so much the accumulation of
new knowledge as the confirmation of predictions based on. what is
already known. We bring to reading, as we do to all expene~ce of
language use, what Frank Smith calls 'the theory of the ~orld 10 the
head' .. .and this theory leads us to set up hypotheses, or 10 my terms
schematic projections, to be tested as further information comes in
from the discourse process.
(1983: 61)
Most approaches in reading take for granted what_ the reader _brings to the
text related to the knowledge of the topic, reading strategies and also
reading purposes. Schema then, is a powerful_ source for r~ading. 1t
describes what the reader knows about the top1c of the reading whose
content may be about an academic subject or sports. That stored knowledge
270

is what is known as content schemata. When the reader detects that the text
~s a new~paper article or a scientific article that knowledge the reader brings
1s what 1s named as formal schemata. Thanks to it the reader knows how
particular texts are typically organized (Carrell 1983b in Carrell and
Eisterhold 1988: 79 and Moran and Williams 1993:66). However, Davis
( 1995:68) points out that evidence has demonstrated that different sources of
inforl1;1ation interact each other in different ways and can not be possible to
establish clearly such distinction of schema as is pointed out by Carrell
(~983b,_ 1984, 1987 in Davis 1995). Moreover, this supports the Rumelhart
Vlewpomt about the constant modification of schemata.
The reader needs to bring together linguistic knowledge, for example
knowledge of how texts are constructed, and familiarity with the
discourses within a text, to draw upon a relevant schema.
Wallace 1992:37

1:º overcome ~e conflict between using top-down and bottom up view of
reading or the we1ght of each in the reading process in the EFL course it is
important to consider what Widdowson (1990: 163) refers as systemati~ and
schematic knowledge with regard to communicative approaches which can
~e pe~ent to r~ding. In language use, the process of expressing and
mterpreting meamngs involves two types of knowledge. On one hand, the
knowledge of the formal properties of the language such as semantics and
syntax,_meaning o~ the words and their combination for forming sentences
embod1ed systematic knowledge. On the other one, schematic knowledge is
referred to the knowledge of the world we are related to. Concepts, beliefs,
cultural values, etc. are included in this sort of knowledge. Both types of
knowledge serve as a point of reference for constructing meanings through
the use of ~anguage. Syst~matic knowledge, in 'natural use of language' is
not an end 1tself but rather 1t be(?omes a meaos for carrying meanings. When
the sche1;11atic knowledge is incomplete; knowledge of the language, that is
systematic ~owledge, works as back up for understanding the meanings.
For the. n~ttve speaker then, systematic knowledge is used as a
commUlllcative resource.
However, controversia} debate is aroused about reading and the role that
language plays in this process for non-native readers. To what extent
reading can be considered "a reading problem or a language problem"
(Alderson 1984 _in Mor~ ~d Wil~ams 1993:67). On one hand,-reading
theory recently 1s underlining the unportance of giving more attention to
language knowledge for getting information from a text. On the other,
background knowledge, namely schemata, and reading strategies used in the
first l~guage become the way for compensating limited second language
profic1ency. Nunan (1984 in Nunan 1989: 33) detected that pertinent
271

�background knowledge was a main factor in reading compr_ehension rather
than grammar complexity for high school students of Enghsh as a second
language.

It is argued that considering reading only as 'a psycholingu~sic guessing
game' for foreign language leamers, this promotes !h~ concept~on that l~ck
of language proficiency can be easily overcome. This 1s a qu~stionable v1e~
for language learning. Although guessing seems to be a vahd strate~, t~s
can not compensate limitations in the knowledge of the l~guage, mainly m
the vocabulary area, since it has been demonstrated that m many cas~s ~nly
few word meanings are guessed from their context. Moran and W1lhams
(1993: 67) conclude, "good readers typically do not gue~s. They have large
vocabularies and automatic word rccognition". The 1m~ortance _of how
reading is perceived in the language course, l~ads to. cons1der readmg as a
speculation process oras linguistic one. _That 1s why 1t could be worthy not
to focus exclusively on top-down readmg process, b~t also o~ language
structure of texts, as is being incorporating in recent readmg matenals.

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4::
~

FEATURES OF THE SYLLABUS
A brief description of tbe EFL course in bigb scbool

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f.:.

~
t;•

The general objective of the English course in hil?1 sc~ool _ of the
Universidad Autónoma de Nuevo León is to develop readmg sk1lls m ord~r
to obtain and use information frorn English written texts. The program 1s
formed by two, 80 hours each, courses. Among the principal features of the
course are,

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&lt;~

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•

English as a Foreign Language -EFL.
• Focus on reading comprehension through which the student develops the
necessary skills for obtaining infonnation from written texts.
. .
.
Grammar,
finding
and
organization
of
information,
and
commurucat1ve
prachce
•
derived from the exploitation of authentic written texts.
• Students are encouraged to participate in an active way in the process of
learning.
• Diverse methodological and didactic tools are used in order to evaluate the
leaming process.
• Perfonnance, in tearns, of tasks oriented towards developing reading
comprehension skills
• Problem-solving as a resourcc for leaming.
Munguía et al. 1993
Reading comprehension as the main goal of the course i~ ~mong the
relevant features as well as the task oriented and group act1v1ty for the
pedagogical implications are brought into l_anguage classroom. As the
textbook's writers (Munguía et al. 1993) cla1m the textbook sets ~p tasks
that develop critica! thinking skills such as classifying and sequencmg, and
272

then applies these skills to language study. This leads to more effective
learning. With regard to the student participation in the language leaming
process, this textbook underlies the idea that students take responsibility for
their own learning, since more students are involved in the learning process,
they become more motivated. For this reason students are encouraged to use
a variety of reading strategies including, prior knowledge, skim.ming,
scanning for specific information, guessing meaning from context, using
cognates, using outside resources (magazines, TV artd radio programs, etc.).
These strategies seek to help students to be more aware of their own learning
styles and to become familiar with the new ones.
Pair artd group work are presented as key features among the general
teaching techniques artd activities offered in the textbook according to its
teacher's guide (Munguía et al. 1993). Pair work means that student-talking
time is increased, since each group has nearly forty students, and students
can do extensive practice in the short time the class lasts. While reading
they can exchange not only opinions but also hints about particular reading
and learning strategies. Toe promotion of group work seeks to provide an
opportunity for students to talk with more confidence in an informal setting.
It is also a way to activate the students' schemata, artd 'standardize' the
different students' backgrounds artd then the whole class will be able to face
the dif!erent activi~es derived from reading, besides considering a worthy
educationally practice that encourages cooperation.
Four sections through eight units in each of the two courses are given in
the high school English syllabus. First the topic: Time to Read! In which
topics are introduced through authentic texts in order to help students
become aware of reading strategies and different types of texts. Second,
Skill: In which a specific reading skill is presented. Third, Clearing it up: It
presents language structure and how it functions. Last, Words at work,
which seeks to develop vocabulary, an important resource for reading.
. This ~llab~ tries to cover topics of general interest, but seeking to give
information of mterest to high school students in order to get them involved
in interactive reading. Taking into account that the use of real Janguage
devel~ps. student' _self-confidence in their reading ability, most reading
matenal 1s authenhc, nearly 80%. Authentic material permits students to
reflect on the structure and use of language at its own place. Its value in the
foreign language class is based on that it was written for native speakers and
that it was written with an authentic communicative objective that is, to
persuade, to inform, to explain, etc. (Swaffar 1985: 17). For this reason
advertisements, signs notices, brochures, newspaper and magazines articles
have been included.

273

�There are two reasons for selecting and designing a topic-base language
syllabus: The first is concerning with educational motives. According to
Abbott (1987 cited by White 1988: 65), who argues that students learn
through English, and by means of this focus students in the English content
can involve with other sections of the school currículum. In other words
Abbott refers to this as an opportunity for "learning the language through
exposure to content." Hence, it is assumed that English language becomes
itself a means and an end at the same time, as a result an educational value is
given. Toe second reason that favors the use of topic-based syllabus, White
(1988: 66) adds, is that referring to motivation. Even only sorne inf~rmation
content is related to other areas of the currículum, the plethora of covered
topics, tries to capture students attention in issues from trivial ones, but
interesting for them (i.e., movie stars biodata), to social and controversia!
issues (i.e., political, social matters). This leads to learn English while
information from different issues is obtained.
e¡¡
..J

Toe idea of authel)tfoity generates controversy since it has b~en
considered that texts, which appear outside their original 'environment' and
enter to a classroom for pedagogic reasons lost their identity of 'authentic'
(Meinhof in Wallace 1992: 79). However, in this syllabus, English becomes
a meaos for getting information from real world with topics that seeks to
provide not only interesting content but also to develop linguistic
competence. The guided principie for the selection of texts was that they
conveyed a message for the reader. This leads to consider the challenged
view of authenticity that Widdowson and Breen (in Wallace 1992:81)
propose, since in this view authentic reading is in essence interactive and
authenticity does not relate only to the text itself but in the interaction
between the reader and the text. The text is reconstructed each time that is
read according to the reader purposes. The classroom then, is as genuine as
any other context for reading any text, an authentic or one specially written
for the language class. In the language classroom the task is to allow
students to have access to the context of situation of the text and to its
content in order to promote interactive reading (Wallace 1992).
To conclude, the reading material of this textbook seeks that reading
passages be of real interest and as authentic as possible regarding the level,
be well presented and accompanied by purposeful activities. This will lead
to reading with 'understanding' and enjoyment as is recommended by
Cunningsworth (1995: 73). Taking into account the viewpoint of language
as a social phenomenon, authentic texts with their type sizes, drawings,
typefaces of print and writings help learners to be aware of "what has
stimulated the communicative event and what its purpose is" (Dendrinos
1992).

274

W~th the purpose t~ give a context, the reading material which embodies
the Time to read! sectlon of the English Course in high school is presented
as follows,
English Course 1
Unit 1 -Topic: Current Issues
Readings: Environment, Acid
Rain, History of Computation,
The Success of the PC

English Course 2
Unit 1 -Topic: Toe Arts
Readings: P. S. High -Tech Art
Material, Toe Art of Making
Videos, The Kahlo Cult, Digital
Museum, now?

Unit 2 -Topic: Wonders:
Natural and Man-Made
Readings: The River Nile
Niagara F alls, Taj Mahal a;
Agra, India, United Nations
Headquarters

Unit 2 -Topic: Space Technology
Readings: What was the World
Like?, Toe Moon: Luna Landers
Telescope for Hire, Making Spac~
Affordable

Unit 3 -Topic: Famous People
Arnold Schwarzenegger, Julia
Roberts

Unit 3 -Topic: Me and Them
Re~dings: Fashion, Tracy Gold,
Child of War, Bodyline: She Gets
herKicks

Unit 4 -Topic: Science World
Readings:
Chemical
Elements, Genetics, Light and
Radiation
Unit 5 -Topic: Health Care
Readings: Test your Fitness
Level, Managing Stress, Tell
us what you think: Should
people have the right to .
smoke? This is what you
thought: Are we taking
antismoking measures too
far? Vitamins and Minerals
Unit 6 -Topic: Jobs
~ea~gs: Parents' ruling on
Job rrks teen-agers, Children
who
work,
Marketplace,
Dallas News Classifieds
Unit 7 -Topic:
Phenomena

Natural

Unit 4 -Topic: Love
Readings: Somewhere I have never
Traveled, High-Tech Romance
Unit 5 -Topic: The Future
Readings: Water: Raising Source
of Violence, Customer Service
Emerges
as
Profession
Responsibility for the Future'
Careers: Management for the ye;
2000 and Beyond
Unit 6 -Topic: Achievements
Readings: What Makes a Great
School?, How to Land a Job, Talk
about Initiative, For this "Hall of
Framer", Success Knows no
Bounds
Unit 7 -Topic: History
Readings: Coke, The Beginníng of
Costumes, Com Flakes, Jeans

275

�Readings: Toe Changing Face
of the Earth, Old Faithful,
Cooper Canyon
Unit 8 -Topic: Marketing
Readings: Advertising and the
Marketing Mix, Products, Toe
New York Hotel Guide

TEACHING MATERIALS IN THE READING EFL COURSE
Unit 8 -Topic: Trends
Readings: Debate about US · and
Iraq, Hot
Dates in South
African History, New Victirn in
South Africa: The Ecology,
Watch-Advertisernent.

An example

In order to design and implement materials for an EFL course informed

Toe reading tasks in each text are developed in three sections, prereading, while reading, and post- reading. These link prior knowledge of the
topic, current knowledge of the language, and unaware reading strategies
with those, with a specific purpose, developed in class. Reading in the EFL
course must include those activities that allow the readers put into practice
the use of the context ang,knowledge of the world.

decisions must be made. On one hand, Wallace (1992:42-3) presents a
sensible view for assisting second language readers, that is text, context and
reading task would be presented in such a way that readers can overcome
their current linguistic knowledge and actívate also their schernatic
knowledge. In order to interact successfully with the text the second
language reader needs to have access to the content and to the context.
Wallace (1992:86) proposes to link students existing schematic knowledge
to the text they are reading through pre-, while- and post-reading activities.
On the other hand, Eskey and Grabe (1988: 231), Paran (1996:30) and
Moran and Williams (1993: 67) propose to develop vocabulary and
autornaticity of word recognition because the relevance of visual input in
bottorn up processing has been found. Good readers decode faster.

Toe pre-reading phase introduces the topic, it seeks to stimulate the
student's previous knowledge of the topic presented in the text (the student's
schernata), or introduces sorne language activities in order to be prepared for
interpreting the text. Toe while-reading phase aims to help students to
understand the structure and content of the text. The post-reading activities
attempt to relate the text to the students' own reality, _involving their
opinions about what has been read. Students 'personalize' the text content
through post reading activities (Munguía et al.1993).

Based on this view is that the present paper seeks to examine a sample of
the section Time to read!, of Unit 1 of the English textbook of the second
course. The objective of the unit is that the learner will be able to use the
stated or implied information in the text in order to infer ideas of a text. It is
important to mention that students are not in groups according to their
English level. Instead, they forro high school groups without regarding
English level of proficiency. High beginners, low intermediate and even
sorne advanced English level students can be in a single group !

With regard to if the goals of the course meet the program and students'
needs, this textbook's aims and objectives fit with those of the syllabus.
Both, syllabus and textbook were designed by a high school English
acadernic committee (where I work) in órder to meet local needs. Students'
needs were detected by a survey about English proficiency requirernents of
the different schools of the university. Most students when they finish high
school, go to such schools for pursuing higher studies. As a result, reading
for getting information frorn written texts was detected as the need. The
topic-based syllabus focused on reading becomes the means to meet such a
need. Reading then, is considered an exceptional resource for learning and
use of the language. In this syllabus information content becomes the
principie in which syllabus content is organized (Cunningsworth 1995: 58).
Student's attention is on the information provided by the text rather than in
the language itself. Independently of the opportunity that such sort of
syllabus gives for promoting educational values, through different and
interesting topics as an instrument for developing critica! thinking in
university students.

With the purpose to examine if the reading section helps students to have
acc_ess to the content according to Wallace's terms, i.e. throughout pre-,
while- and post-reading activities. A sample of material developed by
myself for Time to read! of Unit 1, of the second English course, is
presented as follows.

Taken from Mungía et al. 1993, 1995

276

The Three stages in the reading section of tbe higb scbool textbook
Pre-reading
Pre reading activities help to get an idea of the content and the tone of the
text, to detect if the text deserves to be read and what strategies are needed
for reading that text. Toe activities included in this section seek to rnake
more efficient readers and give support to understand in a better way the

277

�foreign language written text (Crandall 1995: 89). The main asset of these
activities is that they help students to actívate their prior knowledge that is,
what he knows of the topic, to the text genre and for expanding the prior
knowledge when students are working together in teams. The latter leads to
build a common schema in the classroom, which is important, when there
are students with different backgrounds. Also, it is recommended by Moran
and Williams ( 1990) the fruitfulness of carrying out the pre-reading
activities in groups to stimulate discussions and exchange information. This
way, it is possible to level the pervious knowledge that is necessary to face
the common text presented in class. An important outcome of us~g these
types of activities is that it avoids word by word reading.

..l

Research evidence has demonstrated that the existing knowledge, that is
to say, schcma, helps to understand texts in a second language. However, in
a typical high school English as a foreign language course, topics and
interests are diverse and knowledge specializ.ation is not achieved yet, this
can be overcome througp the pre-reading activities. Moran and Williapis
(1993) explain the purpose of pre-reading activities as those for eliciting the
existing information, factual or personal, depending on the text and the
activities. This argument is supported by that proposed by Carrell
( 1988: 105) about the relevance of activating schema. That is, schema by
itself is not a condition for comprehension. Pre-reading activities for
Wallace (1992:86) are useful not only for compensating insufficient
linguistic and sociocultural knowledge, but also as a way to activate
background knowledge.
Toe following is the pre-reading task proposed for the reading text of
Frida Kahlo. See the 'content page' reading in the appendix in order to
answer this task.

This reading material belongs to the unit named The Arts. It is the third
reading section of unit 1 of the second English course. Toe questions
presented in the pre-reading phase, as a scanning task, look for content and
genre _as s_ources _for actívating students' schema. Since it is a content page,
scanmng 1s cons1dered the natural reading strategy for approaching the text
and locates specific information. The purpose is to familiarize students to
use ~ content table, as a point of reference for anticipation and scanning in
reading process (Grellet 1981). The original page is kept in order to give the
'natural' context of the text. The purpose is to actívate schematic knowledge
formal as well as content. Also, it is presented to prepare students for what
is coming next, that is, an invitation for the 'reader' to read about Frida
Kahlo, which is the text which follows in the while-reading section. I
selected this text, from a North American art magazine because it presents
art issues related to México and Frida Kahlo. She is a famous Mexican artist
among young people not only because of her artistic work but also for her
interesting life. Also, students can realize how Mexican people have a
presence for instance, in art, in an international scenario.
It is important to point out the relevance of pre-reading activities in the ------~ame_ of interactive reading process. Its role is decisive since this reading
v1ew 1s related to the schema theory and its key feature is the activation of
schema. The main job of pre-reading is to actívate the existing schema in
the reader. Even pre-reading activities seem to be too obvious in the
lan~ge textbook as an uncommon way to start reading an article, they are
exphc~t val~ble pr?ced';l1'es for introducing a topic. This with the purpose
of setting a mental envrronment that suits, to sorne extent, with the content
o_f the_ reading material. They occur in a 'natural' setting that is, in every day
s1~tions as a ~ool for ~eing prepared to face the content of every day
reading. The difference 1s that these pre-reading activities are carried out
without awareness. Pre-reading also tries to motívate and arouse interest for
the topic of the reading.

Pre-reading task

0n what pages would you expect to find an answer to the following
questions?
Are there any books on art and artists for children? _ _ __
What ts new in the art world in México? - - - Who 's who in México about art collection? - - - What does Frida Kahlo and women 's liberation in the 70 's have in
common? - - How has a changing world been photographed? _ _ __

The following are the while-reading tasks proposed for the reading text of
Frida Kahlo.

While-readiog tasks
Task 1
Read the f ol/owing text as quickly as you can and tick the right completion.
The text is about ...
_Art marketing through the sel/ing ofT-shirts, clocks, pins, posters, etc.
_How a f ema/e painter has attracted a big group offol/owers for the last

278

279

�two decades.
_ How lije and artistic works ofan unknown artist became famous ali
around the world because of a bus accident.
_The members ofa religion founded by a Mexican artist.
The text probably comes from ...
_a weekly newspaper
_a specialized magazine
an ar/ book
_ a Mexican art brochure

interact. While reading meaning is created as the reader uses both the
linguistic and schematic knowledge and the input offered by the text
(Wallace 1992:39).
Task 1 looks for providing a general understanding of the text in order to
prepare students to smaller units of information such as paragraphs,
~entehces and words. It gives a context for understanding more specific
information of the text (Williams 1984:39). Also, the second part of the task
seeks to actívate the formal schemata. It gives a context about the origin of
the text, that is, an article from a specialized magazine. This leads students
to detect how this sort of text is typically organized (Carrell 1983b in Carrell
and Eisterhold 1988: 79 and Moran and Williams 1993:66).

Task2
Mark these statements T (True) or F (False) according to the information of the
text. Underline the sentence(s) on which you based your answer.
(1)

Kahlo 's selfportraits are ,well known ali around the world._
Frida Kahlo 's house became a museum.
Kahlo 's biographies are written only in Spanish._
Many people admire Frida Kah/o. _
Frida Kah/o was born in 1954.
Nowadays, Kah/o 's works are high-valued_
"Casa Azul" is a Kahlo's painting._
Check your answers with a partner

.J

In Task 2, students are asked to answer, by inferring, if each statement is
true or false according to the text. Also, in order to go deeper in the text,
students have to justify each answer by underlining in the text the
information on which they based their answers. Toen, seeking to encourage
communication and discussion among peers it is asked they to check the
answers with a partner. Asan extension, which is not included in the task
students are asked to rewrite correctly the false statements. Also, for writin~
purposes students can write a composition guided by the seven true
statements given.

Post-reading task

1tt11r111 'rtlfl

Toe while-reading activities as they are named occur with the text to be
interpreted. Toe airn of these reading activities is "to encourage learners to
be flexible, active, and reflective readers" (Wallace 1992:93). This section
encourages students develop strategies that skilled readers use. Reader's
purpose, text-type, and context are basis for an effective reader to select
strategies. Toe while-reading section attempts to prepare students through
different reading strategies to process information of texts. These strategies
are included to take advantage of the context of the text as well as of the
textual cues as sources of information for predicting and to minimize
uncertainty in the reading.
This section attempts to prepare students for effective reading in the same
terms as Wallace (1992:42) puts it, predicting and sampling with selectivity
of the visual cues, taking only the ones relevant to the prediction,
accompanied by "the ability and willingness to reflect" which leads to
effective reading. With this airo in mind is that a dialogue between the
writer and the reader is promoted through the while-reading activities. Texts
do not embody meaning by themselves. lnstead, they have "potential for
meaning". Such potential only can be accomplished when writer and reader
280

Write a report on Frida Kah/o. You can make inquirings at Marco or Museo de
Monterrey.

. In. this textbook post-reading activity promotes to bring into the real
sttuation of the student what has been read in the text. This could be
performe~ by means .of discussion, expressing personal opinions, carrying
o~t a proJect, a bulletm board, a poster etc. Toe purpose is to do something
with or related to the information provided by the text. Doing this, students
are_ •~I~ser' to the te~t _and reading becomes a purposeful activity. Besides,
activ1t1es such as writing and speaking are encouraged with a meaningful
purpose.
For example, in this post-reading activity students are asked to go to one
of the museums of the city in order to get information about Frida Kahlo's
life and her anistic work. They can be organized by teams or individually.
Students report to the class what they found in the museum as a result of an
interview or visiting the museum' s Iibrary. When there is an exhibition of
Kahlo's paintings this activity is much better. Also, in order to relate this
281

�text with the previous one presented in this unit, named The Art of Making
Videos, students are asked to make a video in their visit to the museum. By
teams, they present in class what they decided to video the current museum
exhibition or the interview asking for Frida Kahlo data.
Broadly speaking, in this section students are encouraged to work without
a teacher's direct supervision, they· work by themselves, asan opportunity
for relating text information to their own reality. This leads to consider this
activity valuable as an educational resource not only in the language area,
but it is also enjoyed by the students because this activity is not controlled by
the teacher. Students work freely and according to their own view as a result
of the information given by the text.
Also, in this phase students develop critical thinking. Since the postreading activity works as a space for exercising free expression, it is an
opportunity for the stude,nts to give their viewpoint related to the topic of the
text. It is assumed tbttt it is in this phase, including the issues of certain
readings, where the Énglish course meets educational purposes and reflects
what is understood for education in the wider sense of the word.

Q)

..l

Word Recognition Exercises
-A proposal for the High School English Textbook

Ut1IIIUt1 .t llrtlt

A useful result ofthe overview presented previously, about reading in the
EFL course, is related to the certain characteristics that the native language
readers or advanced language learners own that lead them to be effective
readers. These characteristics are not exclusively based on approaching a
text from attending its global meaning by activating the existing knowledge
of the world. Nor in reading texts attending just to linguistic forms of the
text at the level of words or sentences, since both reading processes are
recommended as complementary and compensatory in the interactive view
of reading. Instead, the found characteristic refers to decode faster through
gaining automaticity in word recognition, a specific application of the
bottom-up process, a neglected area in this textbook.
In this English textbook, both reading processes are incorporated in order
to help students to compensate their restricted knowledge of the English
language. Grammar and vocabulary accompany the reading section. They
attempt to support the reading process and to strengthen language learning.
Their tasks are derived from the reading material which works as a resource
for language learning. Grammar and vocabulary are presented in the context
of the text to support reading and, at the same time, be supported by it in this
English textbook (see an example of grammar and vocabulary exercises in
282

appenclix). However, word recognition exercises focusing on improving
reading have never been included.
Good readers know the language. They can decode, with occasional
exceptions, both the lexical units and syntactic structures, they
encounter in texts, and they do so, for the most part, not by guessing
from context or prior knowledge of the world, but by a kind of
automatic identification that requires no conscious effort.
Eskey 1988 in Paran 1996:30

Knowing vocabulary does not guarantee that the reading process is done
quickly and efficiently. That is, the reader can know the meaning of a word
or a set of words but, he or she can not recognize them immediately while
reading. This complication decreases students' opportunities of interpreting
the text since cognitive and perceptual dimensions are involved. Toe reader
must not only know the meaning of the word or words but also the reader
must recognize the visual forms of those words (Eskey and Grabe
1988:232).
Automaticity of word recognition can be developed by extensive reading,
which must be encouraged, since we learn to read by reading. Also, there
are exercises that encourage and develop automatic process (Eskey and
Grabe 1988:232-4 and Paran 1996: 30). Lack of variety and to be frequently
considered only for beginning students are limitations that this type of
exercises presents. Nonetheless, they are recommended to use throughout
the learning process, advanced students included. Examples of word
recognition exercises are as follows,

Word recognition (timed exercise)

In each exercise, circle the word (or words) which exactly matches those
printed in bold.
l. ensure
a. insure
2. on board
a. aboard

b. sure

c. insurance

d. ensure

b. abroad

c. on board

d. a board

b. superstitious

c. superstitions

d. surreptitious

b. apples

c. applies

d. apple

b. ornen

c. omens

d. amen

3. superstitious

a. superstition
4. applies

a. applied
5. omen

a.men

283

�6. extremely
a. extremely

c. extreme

b. extremity

d. Extremes

Taken from Paran 1996:31

Advanced word recognition exercise
Word recognition (timed exercise)
automated: automatic automating automated automation áutomatic
autonomous
revolutionised: revolutionized revolutionize revolutionary revolutionizes
revolutionised
assembled: assemble assembled assembly assembled assemble

assembled
emphasis: emphasize /mphatic emphasis emphasize empathize
experimental: experitnentally experiment experimental experimerited
experimental
constructed:
construction
constructive
constructed
construction
construct
electronics: electrics electric electronic electricity electronics
audible: audible audio-visual audible auditory audit audition
audible

modules: modular modality module modules module modular
televideo: telephone television telecom televideo televised

Taken from Paran 1996:32

Paran (1996:32) points outs that although this type of exercises is
restricted in diversity and they are not very popular; they are effective for
promoting automaticity. Since it is considered for the most elementary level
of reading, advanced students can consider them as useless." However,
according to Paran, research has found that word recognition in advanced
bilinguals is less automatic than in L1 readers. "This type of exercise should
be used as much as possible, and extended throughout the learning process,
evento advanced learners". Computers can be useful tools, for this purpose,
since there are programs that help readers to gain automaticity, e.g. two
words appear in order to detect if they are identical, as a form of game.
Variants of this type of exercise go from identifying a single word to
match not only forros to forms, but also meanings to meanings or key words

284

to synonyms or antonyms. Also, there is the 'phrase identification' exercise
which is the beginning for 'chunking', that is "reading in meaningful groups
of words" as an advanced type of recognition level. This type of exercises is
relevant for developing readers because while reading students can recognize
that they can process English in meaningful phrases. Also, these exercises
promote fast reading which is the key feature of good readers. In each
fi_xation of th~ir eyes, good readers process quickly chunks of meaningful
discourse which leads them to construct the meaning of the text as an
integral unit (Eskey and Grabe 1988:233). The following are examples of
phrase recognition exercises,
Phrase recognition exercises
A. Key phrase: lazy day
crazy day
hazy day
cloudy day
lazy day
windyday
nasty day
lazy day
B. Key phrase: on the floor
on the book
in the flood
on the bay
in the blood
on the door
on the floor
in the door
on the door
on the floor
on the flower
in the lore
in the flour
in the flood
on the floor
C. Key phrase: drive a car
drive a truck
rent a car
drive a bus
drive a car
dry a car
wash a car
park a car
drive a truck
buy a car
buy a truck
buy a bar
drive a bus

drive cars
car driver
drive a tractor
drive two cars
drive a car

Taken from Adams 1969 in Eskey and Grabe 1988:234

An example of word recognition exercises for the reading text presented
previously in this paper is as follows,

285

�prop~sed by Es~ey and Grabe (1988) and Paran (1996). As it has been
menttone~ prevt~usly, each unit _has a topic with three or four reading
passages ~ the Tzme to read! sectton. Each reading text is worked with its
correspondin~ _grammar _and vocabulary exercises. In each reading passage a
wor~ recogm~on exerctSe will be included formed by vocabulary of the
prevtous ~eading text. Because these are timed exercises, students can
record therr performance of these exercises in order to detect to what extent
they have increased their reading speed at the end of the course. Hence the
prop~sal is to add in bo1!1 textbooks these exercises, even if they are s~ple
exer~1ses, they are an mtegral and progressive answer to strengthen the
reading process of the English high school students.

Phrase recognition (timed exercise)
-In the next exercise circles ·the key phrase or phrases.
Key phrase:
modemmusic
country music
classical music
classical means
classical movie
classical museum

classical music
classical artist
common music
classical films
classical paintings
classical music
classical move

Word recognition (timed exercise)
In this exercise, circle the word (or words) which exactly matches those
' printed in bold.
microphone:

.. . l:.
'

~

'

1,"

•hJi"·I
•
1tJtt11

JI

tttr, ... lt

1

microspore

microtone

macrophage

microphone

microphage
iostruction: institution instruction insulation institutions instructing
culture: cultivate culture cu/tic cultures cultured
obsolete: absolute obsolete obsolesce obsolete obstacle
interactive: intercalate interactive interaction interact interactions
overload: overload overlord overland overlain overleap
digitizing: digitalis digitalize digitized digitalized digitizing
painting: paintings painting painted painters painterly
available: available avalanche availed avalanched availability
visitors: visors vistas visits visitors visitan! visitor
Consciousness raising, the identification of problem areas, and the
breaking down of psychological obstacles to reading faster in English are
among the purposes of these exercises. Also, they are useful tools for
Spanish speakers to develop word recognition because the alphabet has
different letter-sound value, for instance, in Spanish /j/ is in English /h/
(Eskey and Grabe 1988: 233-4). Hence, as a result of the review and
analysis presented in this paper, it would suggest to add these exercises in
the high school English textbooks of the Universidad Autónoma de Nuevo
León whose objective is to develop reading comprehension in second
language leamers. Although, it is recognized that only extensive reading can
increase reading rate, it is recommended to devote word recognition
exercises few minutes per class as timed exercises and as a complementary
way to support the bottom-up process in an interactive reading model.
Since the English course in high school embodies two textbooks, the
word recognition exercises will be developed in both of them in the reading
section. Beginning from the easy ones to the more challenging ones as those
286

Conclusion
Designing or _selec~g a textbook is a big responsibility, it is not an easy
The
Engl1sh ~extbook for high school of the UANL is developed by local
teac~ers m order to meet local needs. The implementation of the interactive
reading model was the recommendation of the EFL review presented in this
~aper.. As the most sensible way to approach reading the interactive model,
m which top-down and bottom-up processes are complementary and
compe?8a~ory, should _be taken into account in reading in a second language.
As ali m ~e, balance 1s the key. In the reading language course, the issue is
to_ sel~t 1f students ~eed to do_ linguistic analysis for reading or speculation
will serve as the bas1s for reading through playing a guessing game. In this
paper a ~ple o~ the reading section Time to read! of a reading
comprehens1on English textbook has been examined through its pre- whileand post reading activities. Since these were presented as ways to a~cess to
content b?' me~ of relating schematic knowledge and the text, and trying to
promote mteractive reading.

task.. It underlies prm~iples that will guide the learning process.

B_eginning readers need more contextual support for compensating their ·
restn~ted lan~ge knowledge. In an intermediate level English class the
goal ts to prov1de contextual support and promote efficient decoding. As
stud~nts become better readers, they must be able to depend less on context.
Outs1de the cl~ssroom, readers face texts without any help, between reader
and text there 1s no s~~porting context, neither specific tasks for activating
schema, at le~t explic1t~y. However, texts with a context and activating
sch~ma ar~ sttll re~evant m adv~ced students in reading courses. Adopting
an mteractlve reading model brmgs considerations in relation to currículum
methods and materials. "The major virtue of the interactive model.'
howe~er, is that it &lt;loes direct our attention to both the top-down and bottom~
up skills that fluent and accurate reading demands" (Eskey 1988:99).
287

�Since the reading section of the examined textbook is developed in
Wallace's terms, i.e. through pre-, while-, and post-reading activities in order
to permit students to have access to the context and the content of the text as
a way to overcome their restricted linguistic knowledge. Grammar and
vocabulary are present in the textbook for reading and language learning
purposes. A word recognition exercise is suggested to be included in the
reading section to encourage fast decoding and strengthen reading learning
process.

C'¡¡

..1

Of course, word recognition exercises do not pretend to substitute reading
as the main means for developing identification skills. Practicing these
exercises during few minutes of the class, along with the pre-, while- and
post-reading activities, and the grammar and vocabulary exercises included,
meet purposes for developing effective readers. Hence, by means of adding
word recognition exercises, it is sought to strengthen the reading process of
the English high school students. "In short, it is only this kind of local
processing that allows for global reading with true comprehension" (Eskey
and Grabe 1988: 236).
Word recognition exercises alone do not solve the challenge of reading in
a second language. Vocabulary and grammar development seeks to enrich
the course. There are no given recipes in language teaching. Up to now, the
reading course has been satisfactory since it has been detected that students
approach reading texts with more confidence and more enjoyment. Of
course, there is still much to do. Informed decisions are necessary to guide
the 'what' and the 'how' in textbooks. Theory, empirical studies and direct
feedback from students and teachers must be taken into account to select
appropriate reading passages, promote cooperative learning, design
purposeful tasks, etc. in order to promote effective readers. This brief study
has tried to be an example. By now, the task about adding word recognition
exercises is accomplished as a manner to improve the English material.
Results from the implementation of these exercises will show if betterment is
achieved. Constant evaluation is required in designing or selecting a
textbook due to its relevant role in the teaching-learning process.
Textbook instruction constitutes as much as 90 per cent of instructional time.
Woodward, Elliot and Nagel 1986 cited by Dendrinos 1992:24

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290

291

�VIOLENCIA VERTICAL Y HORIZONTAL: UNA REVISIÓN EN
LITUMA EN LOS ANDES
Lic. Lucila Alvarez de la Cruz

ITESM
"El infierno es los otros"

Sartre
Violencia, fenómeno colectivo caracterizado por el empleo de la
faerza en determinados grupos sociales o ideológicos que hacen de
ella un elemento de cultura. Violencia, empleo desmedido del poder
fisico, acción o actitud por la que se perjudica a alguna persona.

La agresividad amenaza la tranquilidad de la sociedad de finales del
siglo XX. La maldad d~edida se manifiesta en situaciones inverosímiles
en las actividades cotidianas de las personas. Para comprobarlo basta
escuchar las noticias por radio, o ¡;i queremos tener apoyos visuales
encendamos el televisor, imágenes brutales y sádicas aparecerán a todo
color. El periódico nos infonnará del salvajismo y de la irracionalidad de las
fonnas en cómo se resuelven los problemas políticos que afectan el bienestar
público. En la literatura podemos apreciar también, algunos ejemplos de
manifestaciones absurdas y pesímistas para resolver conflictos públicos y
personales.

..l

111•1111

•u~,.,...,,,,

Lituma en los Andes es una novela representativa de la anarqtúa
racional para respetar al otro, para tener claro hasta dónde llegan los límites
de las relaciones humanas y el clima de respeto que exigen. En ella se pone
en evidencia la actitud negativa y fatalista de los personajes, y en cierta
manera del autor quien se vale de recursos narrativos para crear una
atmósfera cruel donde la irracionalidad gobierna el espíritu de los
participantes de la historia y por tanto, la violencia es uno de sus temas más
evidentes.

Mario Vargas Llosa despliega bajo el discurso literario, uno de los
temas escalofriantes de una civilización cuyo progreso y dominio de la
naturaleza lo llevan con triunfo hacia un nuevo siglo. El trabajo literario de
este escritor peruano revela una conciencia de tomar de la realidad social y
política de su país, un hecho para traerlo al texto, sin perder de vista que se
trata de una ficcionalización, una actitud humana generalizada, la maldad y
la morbosidad de destruir, de solucionar los problemas por medio de la
violencia, de la agresión fisica, psicológica y moral en distintos niveles y al
parecer bajo distintos motivos, sin embargo, coinciden en la transgresión del
293

�respeto a la dignidad del ser humano, en su valor más importante: el respeto
a la vida.

mitológicos que habitan en la cordillera y viven amenazando a los habitantes
de esos sitios.

En este análisis se hace una distinción entre los motivos, de carácter
colectivo y de tipo personal proporcionados por esta novela, para mostrar
con claridad por qué se habla de distintos niveles de violencia. Hacemos una
clasificación para distinguir la violencia vertical, guerrilla versus gobierno (o
viceversa), y horizontal, el ser humano embriagado que atenta contra otro
para satisfacer su espíritu indómito, aquí se percibe la irracionalidad de una
conducta gobernada por los instintos.

La técnica narrativa se confabula con la transgresión. La
información da al lector indicios para hacer del texto una aventura
detectivesca. Estamos ante un narrador ausente como personaje de la historia
que analiza los acontecimientos desde el exterior. Su postura es mostramos a
los p~otagonistas de la novela desde afuera para luego progresivamente ir
acercandonos a cada uno. Con esta técnica el lector queda casi al mismo
~vel _de cono~imiento sobre las circunstancias de los participantes en la
histo1:ª· De ahí qu~ e_l receptor del texto escrito se convierte en un testigo de
a~tos impunes y v1c~a de ~ n:mador que no sabe mucho de la situación y
s1 lo sabe, no nos qwere decir mas. De esta manera el decodificador tiene en
común el mismo acervo de datos que Lituma, personaje principal de la obra.
Y es una forma de alterar la tranquilidad de quien lee para inmiscuirlo en
una ~erra de ne~os, porque en cualquier momento pueden aparecer los
guemlleros y termmar eón los personajes.

A través de las siguientes reflexiones se intentará poner de relieve
cómo la agresión fisico y psicológica se impone a la civilización y al
progreso del hombre. Cómo se patentiza la agresión con motivos
inexplicables para destruir, para aplastar la cordura y la capacidad de
discernir y ponen en evidencia que la racionalidad del hombre no ofrece
grandes diferencias con el resto del reino animal, del cual se vanagloria de su
facultad cognitiva. La violencia parece ser un maleficio del cual no puede
desprenderse, al contrario parece encauz.arla, darle más posibilidades de
aplicación, de validez ya vertical, ya horizontal.
lituma en los Andes es una novela de descubrimiento y asombro. La
estructura narrativa se solidariza con el contenido de esta manera se
involucra al lector, intenta atraparlo por medio de la dosificación de la
información y .de esta manera ponerlo a pensar a cerca de los responsables de
las sádicas matanzas y llevarlo al final al asombro con la aclaración del
problema inicial. Para asociar cómo la violencia se percibe desde el plano de
la estructura narrativa y ver cómo ésta es un medio importante para
inmiscuir a quien lee, presentamos una descripción de la organización de la
técnica.

La trama de esta novela es la historia del cabo Lituma y su
compañero Tomasito quienes tienen la tarea de investigar el destino de tres
personas que han desaparecido y temen hayan sido víctimas de Sendero
Luminoso, el grupo rebelde que ocupa las montañas donde se encuentran
estos soldados. En su tarea por averiguar su paradero los personajes están a
la expectativa de ser sorprendidos y aniquilados por las fuerzas rebeldes;
mientras, pasan sus días recopilando datos para descubrir qué ha sido de los
tres hombres y en su estancia en ese inhóspito lugar empiezan las
confesiones del motivo por el que se encuentran ahí, experiencias personales
y revelaciones macabras se van narrando. Estos acontecimientos permiten ir
preparando un inesperado final. En su búsqueda de información, los
personajes tienen contacto con otras personas quienes les hablan de los actos
criminales de Sendero Luminoso y de la voluntad caprichosa de seres

294

La organización de datos es simétrica. El texto está dividido en
primera Y segunda parte. Cada una tiene cinco capítulos, (a la segunda le
corresponden cuatro y el epilogo) Cada capítulo tiene tres historias. Del uno
al nueve _coinciden en: a) Exposición del problema de los desaparecidos y
comentanos que apuntan a culpar al grupo rebelde de la cordillera de Perú.
b) Presentación de algunas formas en que son asaltadas las víctimas de
Sendero Luminoso, su ideología y las sangrientas estrategias para deshacerse
de la_ gente que r:presenta al sistema con el que están en desacuerdo. c) El
corteJo y las relaciones personales entre Mercedes y Tomasito.
Al inicio de la novela nos enteramos del problema que tienen que
resolver los personajes principales. El cabo Lituma y su subordinado Tomás
Carreño deben descubrir el paradero de tres hombres. -"Pero qué está
pasan~o aquí- ~xclamó ~l guardia civil-. Primero el mudito (Pedrito Tinoco),
despues el Albmo (Caszmiro Huarcaya). Ahora uno de los capataces de la
carretera (Medardo Llantac quien luego cambia su nombre por Demetrio
Chanca)" (Vargas 11). A partir de esta circunstancia surgen las teorías sobre
los supuestos responsables de las desapariciones. "Se los habrán llevado más
bien a su milicia. A lo mejor hasta los tres eran terrucos. ¿Acaso Sendero
desaparece a su gente? La mata, nomás y deja sus carteles para que se sepa"
(Vargas 15).
Las dos primeras narraciones se encargan de dar evidencias de las
manifestaciones bestiales de los terroristas, para achacarles las últimas
de~apariciones y, comentar sobre los espíritus malignos y caprichosos que
exigen sangre para estar contentos. Estas versiones dan pistas al lector para

295

�que se imagine el destino que pudieron tener los tres hombres. La inclusión
de los atracos de los rebeldes a personas inocentes es con el fin de conpcer
su desmesura para adquirir lo que creen que buscan: bienestar para su
pueblo.
En Lituma en los Andes la información está intercalada. Es un juego
de datos que enmascara dos vertientes de violencia: un grupo armado en
busca de poder y posibles pretextos de sacrificios humanos para los dioses
manes de la cordillera andina. La estructura narrativa está organizada por
bloques de comentarios.
Primero acompañamos al cabo en sus
averiguaciones, luego presenciamos el trabajo sádico de los rebeldes y por
último caemos en un juego de voces y pensamientos en la plática de los
guardias civiles.
El lector tiene un abanico de actitudes negativas, salta del
campamento de Lituma y Tomás, su subordinado, para llevarnos a la escena
donde los senderistas aplican su fuerza física y destrozan a personas de una
manera indignante. Además, pasar de un punto de vista del cabo y su
subordinado a lo que piensan los dueños de la cantina sobre los diosecillos
malignos de la cordillera y la pregunta latente de ¿Qué pasó con los
desaparecidos?, puede mantener un interés en la lectura y asombro ante
actitudes irreconciliables, aparentemente, en el ser humano.
La estructura narrativa, es una organización dosificada de datos que
van marcando· un lineamiento de responsabilidad al grupo rebelde. En el
epílogo se invierte el orden de aparición de información. Ahora, los hechos
relacionados con el romance de Tomás y Mercedes se resuelven al inicio con
la llegada de ella al campamento y con su firme decisión de declararle su
amor. Lituma va a la cantina y ahí se da cuenta de una pista importante. Uno
de los responsables directos de las acciones vandálicas es, el alcohol.
El alcohol es el que da libertad al hombre para olvidarse de sí y en él
encuentra la redención al destruir al otro. Por fin se da la respuesta al
problema inicial. Es preciso mencionar que Lituma se entera de lo que pasó
pero eso no resuelve nada, no hay motivos para castigar a los responsables,
son muchos los que estarían involucrados. "Todo hombre es una jaula en la
que hay encerrado un animal, &lt;&lt;una bestia&gt;&gt; cuando se suelta, causa
estragos" (Vargas 1994, 288). Lo único que le queda es reprobar el acto y
desilusionarse de la naturaleza malvada del hombre.
El narrador pone trampas a su receptor, pues se comporta diferente
en cada una de las tres narraciones dentro de los capítulos numerados. Las
charlas que tiene el cabo y su subordinado son la mejor oportunidad para
hacer una transgresión de tiempos, intereses cruzados en imágenes mentales

296

que parecen penetrar los pensamientos de Lituma. El relato de la historia del
enamoramiento funciona como un medio para gastar el tiempo mientras se
aguarda el ataque de los terroristas. Pero aunque tiene como finalidad pasar
~ momen!~ agradable para olvidarse de la atmósfera de peligro en el que
viven, el diálogo surge como una manifestación de agresión a la linealidad
de la historia.
Escuchamos a un narrador que nos habla en estilo directo nos
aborda de repente y ~ombina situaciones presentes. El autor asigna' a la
palabra un desdob~amiento, se crea una interpolación de tiempo y distancia,
aparece una especie de_ ~ontrapunto. Con una organización contrapuntística
se puede llegar a ~asmi~ _el estado emocional de los personajes, el conflicto
que surge con las ~troID1s10_nes ?e ellos en los pensamientos del otro y en la
apare~te auton?IDIª de la histona de las extrañas relaciones personales que
se da mdependientemente de la voz de Tomás, son una manera de mantener
la atención del lector, ge contagiarle de la incertidumbre que existe de
trasfondo.
/
/

-¿Qué edad tienes? - le preguntó de repente, la mujer.
(Pregunta de Mercedes en el relato que está contado Tomasito a través de la
voz de un n~~or qu~ conoc~ , lo que ella le cuestionó en ese momento)

-Es ~na cur~sidad tn1a tamhten- exclamó Lituma-. Nunca me lo has dicho.
¿Que edad trenes Tomasito? (Vargos 58).
(In~ervenció~ _de ~ituma como si en la contextualización de esa anécdota
tuviera el pnvilegio de penetrar en los pensamientos)
En esta cita el narrador confronta un interés en común la edad de
To~asito. Lo peculiar es que a través de un aparente diálogo q~e sólo se da
graci~ a una voz narradora mezcla dos tiempos diferentes y a la vez
pareciera. que acerca los personajes. El relato amoroso es una polifonía de
coment~os d~nde la narración que lleva Tomás se sale de cauce y toma
auton?mia. Mi~ntras, el .~arrador utiliza un discurso directo libre pero sigue
una línea de informacion y respeta aparentemente un tiempo real con
algunos retr?cesos narr~tivos. Estas regresiones en el tiempo sirven para
conocer acciones ocumdas que vienen a aportar información valiosa para
hace~ un rec~ento detallado de hechos que ayudan a determinar quiénes
podrían estar mvolucrados en el delito.
t:na ~ez me~cionado cómo es la forma que ampara esta historia
vamos a identificar como se desarrollan las acciones negativas. Este análisis
pretend~ esquivar el convertirse en un comentario sensacionalista al
pron~c1ar que la violencia inunda el corazón humano. Sería fantasioso
c?ns1de:ar que la humanidad está corrompida y sólo por medio de la
v10lenc1a puede lograr algo, sin embargo, existen ejemplos considerables que

297

�pudieran dar validez a este comentario. Por esta razón, el anális~s s~bre la
violencia se va a centrar en la realidad del contexto en el que vive L~tuma,
se hace 'una revisión histórica de los participantes de la historia para
identificar la violencia vertical y luego se exponen algunas actitudes
encaminadas a mostrar cómo el hombre se declara enemigo del bienestar de
su prójimo cuando transgrede los límites de la cordura para satisfacer sus
necesidades marcadas más por un instinto.
Conocemos sobre la presencia de la guerrilla Sendero Luminoso en
los cerros de Naccos. ''Esta organización rebelde le declaró la guerra al
Estado peruano en 1980. La situación social en ese tiem~? no era_ ~uy
alentadora por la criminal (así calificada por los rebeldes) _política econonnca
de Femando Belaúnde Terry, presidente de Perú. El parecía haberse
encargado de hacer más ricos a los ricos y más pobr~~ a los po~res.
crisis
era más resentida por la espalda del pueblo. Esta política agredía, ~~a~
hundía a las masas de la ciudad y del campo en el hambre y la nnsena.

L:t

..l

( Cfr. Valqui 21)
La administración de Belaúnde y su parlamento constituían un régimen
al servicio de los monopolios norteamericanos. Esto causaba disgusto en
algunos sectores del pueblo y se creaba una atmósfera de violencia, empieza
entonces, una campaña contra guerrillas.

Cateos, cercos, rastrillajes militarización de ciudades y poblados,
patrullajes imposición de estad_o de sitio _Y, algunos ~~que~, de queda.
Bombardeos con aviones supersonicos y helicopteros, utihzacwn de armas
quzmzcas. Además de persecuciones, detención, secuestros Y
desaparecimientos, tortura (que incluía aplicación de ~o:"iente eléctr_ica a
pechos y órganos genitales), liquidación fisica y exterminio de campesinos Y
trabajadores (Va/qui 22).
La violación a los Derechos Humanos, el desamparo a la niñez, el
hambre, la desnutrición, la falta de atención a las necesidades de salud,
educación entre otras carencias de la población peruana, se daban a la par
con las es~ategias brutales para restaurar el orden (o bien desorden) legal.
Mientras, Sendero Luminoso se organizaba,

(. .. ) reunía a miles de comerciantes ambulantes, taxistas, tolerados,
autoconstructores de barriada, pedigüeños, cantantes callejeros de Lima Y
el Callao. Miembros todos ellos de la llamada economía subterránea o
ilegal, pues resultaban ser presa fácil de esa fuerza guerrillera clandestina
y emboscada. Allá en los sótanos de la sociedad habían de encontrarse Y
empezar a causar problemas ( Va/qui 8).

Sus militantes se infiltraban en zonas populosas al este de Lima y en
los conos del sur desde donde controlaban y promovían las invasiones de la
tierra y cometían sus actos delictivos. Sendero Luminoso ha sido calificado
por la ONU como ''terrorista y genocida" (Valqui 5), título ganado por sus
pretensiones de conseguir adeptos para continuar con sus objetivos de luchar
contra el Estado.
Entre los objetivos importantes de Sendero Luminoso destaca la
paralización de la economía y desestabilización del gobierno empujándolo a
tomar decisiones cada vez más impopulares bajo el imperio de
circunstancias que se le escapan. Su estrategia consiste en multiplicar
acciones de comando, los actos de sabotaje y los atentados en un territorio
cada vez más vasto y obligar de esta manera a las fuerzas armadas a
dispersarse en todo el país.
El grupo guerrillero se nos presenta como el maleficio de Perú, su
aparición es sigilosa y f/,,manifiesta con una crueldad incisiva y la frialdad
para aniquilar a los enémigos del pueblo, es decir a la clase dominante.
En el texto vemos como los terrucos realizan sus actos, cómo se
encargan de hacer su justicia, cómo muestran la solidaridad con su pueblo y
se desaparecen ·brutalmente a una serie de personas. Aquí se presenta la
violencia vertical. Los personajes al sentirse víctimas de una situación social
injusta, usan la violencia como una forma de liberación colectiva.
Consideran que para construir se necesita primero destruir. "Para la paz se
hace la guerra" (Dorfman 19).
El hombre cree que la violencia cobra sentido cuando va dirigida
contra los de arriba, como respuesta a la opresión. Se piensa que se puede
controlar ese tipo de limitación y se rec~e a la agresividad.
En la novela hay un orden establecido para mostrar al lector cuando
va a aparecer el grupo rebelde a realizar alguno de sus atracos: aparición,
justificación de la víctima, justificación del agresor y ejecución. Esta
secuencia se presenta cada vez que salen a hacer sus cruentas acciones:
cuando matan a los turistas franceses por la simple condición ·de estar de
paseo, les hacen mazamorra sus cabezas. En la matanza de las vicuñas
donde argumentan que el rebaño que cuidaba Pedrito Tinoco, el tonto del
pueblo, es una reserva del enemigo, es decir inventada por el imperialismo.
Para una clara explicación presentamos la modalidad de la información en
dos casos, el contagio de las actitudes vandálicas y la declaración en contra
de los científicos.

299
298

�La masacre en Andamarca

mayoría campesinos, pero también mestizos, de pantalones vaqueros y
champas (. ..)" (Vargas 117).

Aparición
,
"Entraron a Andamarca por los dos caminos por lo que se podza llegar al
poblado (. .. ) Lo hicieron al rayar el alba ( .. .) Querían_ ev,~tar que,
aprovechando la oscwidad, se escapara alguno de los de la lista (Vargas
74).

Justificación de la víctima
"No somos políticos ni tenemos nada que ver con la política, comandante.
Nuestra preocupación es la naturaleza, el medio ambiente, los animales, las
plantas" (Vargas 111).

Justificación del agresor
.
.
"Estas hienas servían al gobierno títere que asesznaba campesinos,
tiroteaba obreros, vendía al país al imperialismo y al revisionismo ?'
trabajaba día y noche para que los ricos fueran más ricos y los pobres mas
pobres" (Vargas 77).

Justificación del agresor
"Su caso es típico. Del intelectual que traiciona a su pueblo. Del que sirve
al poder burgués, a la clase dominante. Lo que usted hace no tiene nada
que ver con el medio ambiente sino con su clase y con el poder" (Vargas

Muerte
"Los ajusticiaron poniéndolos de rodillas y apoyándoles la cabeza en el
broquel del pozo. Sólo se usaron manos, piedras y garrotes. ~ c ~ ,
participando, ejecutando la justicia popular los andamarqumos zrzan
tomando conciencia de su poderío"(Vargas 78).

Muerte
"A los dos técnicos se los han llevado para allá, y como son de menos
jerarquía les darán un¡ tiro en la cabeza. Usted y yo en cambio somos
privilegiados. Me lo dcaban de explicar. Una cuestión de símbolos, parece.
Usted es creyente, ¿no? Rece por mí se lo ruego, yo no lo soy. ¿Podremos
juntarnos? Resistiré mejorsipuedocogerlelamano" (Vargas 122).

El espíritu colectivista se deja influir por el deseo de viol~ los
derechos humanos de algunos vecinos. Los terrucos lograron contagl~ la
agresividad para que los andamarquinos, bajo la influencia de lo~ terronstas,
destrozaran los cuerpos de personas que tenían un lugar particular en la
sociedad.

Capturaron al alcalde, al juez de la paz, al jefe de co1:_eos, a los
dueños de las tres bodegas y a sus mujeres, a dos desmovilizados del
ejército, al boticario y prestamista don Sebastián Yupanqui y a los dos
técnicos enviados por el banco agrario para capacitar los chacaceros en
riegos y en abonos" (Vargas 76).
De una forma deshum~ pagaron con su vida el sistema político de
un gobierno a quién representaban. En el caso de la invasión d~ _Sendero
Luminoso al pueblo de Andamarca, podemos ver una comuruon entre
agresividad colectiva en busca de poder, ayuda?os por la e~.ajenación en que
se sumergen los habitantes de ese lugar, qwenes extasiados apoyan una
acción criminal y dejan salir una bestia implacable de la maldad que
encierran y una vez libre es sumamente peligrosa.
El caso de la intelectual
Aparición
"Ellos llegaron al amanecer, cuando los ex~edicionarios ~s_!aban
levantándose. Era una cincuentena de hombres, migeres, algunos mnos, la
300

110).

En estos ejemplos se percibe como el grupo rebelde se encarga de
quitarle a su enemigo, el gobierno, personas que representan y apoyan su
sistema. Su recurso está en función de una maldad sin límites. No sólo les
satisface matar, sino hacerlo de alguna fonna en la que el ser humano sufra y
adquiera conciencia que va a ser maltratado y lo sienta hasta las entrañas.
Así, la milicia usa la fuerza y pone en marcha una estrategia criminal
para acercarse al poder. Hacen alusión a una frase de Lincoln, (claro,
distorsionada): "La violencia es del pueblo, por el pueblo y para el pueblo".
La crueldad, evidencia de la sinrazón, y trasmitida por medio de estrategias
macabras de ataque, es el medio por el cual la guerrilla se defiende
afirmando: ''frente a la violencia institucionalizada la lucha armada es un
recurso legítimo y necesario del pueblo para restituir su voluntad soberana"
(Belmont 10).
Por otra parte, los militares no son unos guardianes del orden. No
están exentos de realizar abusos de poder. En ocasiones son ellos quienes
inician las actividades vandálicas. El ejército en lugar de dar seguridad se
ocupa de hacer más dificil y penosa su estancia en la cordillera. Tal vez, su
origen se deba a la dificil tarea de combatir contra civiles, pues resulta casi
inevitable que los soldados se conviertan en enemigos de sus propios
ciudadanos, y así, poco a poco comienzan a ser sus propios verdugos.

301

�Hay que considerar que no sólo los actos violentos son los causantes
del desprecio por parte de la gente. Son además, las condiciones deplorables
en las que viven y las consecuencias que les ocasionan a los habitantes de
esos lugares. Estos disciplinados personajes no edifican campamentos,
defecan al aire libre, dejan basura por todos lados, penetran en los poblados,
catean casas, roban el alimento y las pertenencias de los habitantes,
fomentan la prostitución, agreden, intimidan y amenazan a los pobladores.

La patrulla se quedó ese día en Andamarca. En la tarde y la noche
los guardias republicanos y los guardias civiles hicieron registros y
decomisaron prendedores, adornos, objetos que parecían de valor, y las
bolsas y ataditos de dinero que encontraron escondidos en los colchones y
dobles fondos de baúles y roperos. (Vargas 85)
El ejército y la policía adoptan una postura agresiva en contra de los
conciudadanos y ya no identifica quién es el delincuente o quién no. En este
caso sería bueno consultar a Maquiavelo para encontrar una solución viable
al ambiente político y social irrespirable en Perú. En especial éste:

Digamos que primero hay dos maneras de combatir: una, con las leyes,
otra, con la fuerza. La primera es indistinta del hombre; la segunda, de la
bestia. Pero como a menudo la primera no basta, es forzoso recurrir a la
segunda. Un príncipe (en este caso el gobierno y su ejército) debe saber
entonces comportarse como bestia y como hombre (. ..) Un príncipe debe
saber emplear. las cualidades de ambas naturalezas y que una no pueda
, durar mucho tiempo sin la otra (Maquiavelo 36).
Entonces, hacer algo inteligente para resolver la situación radica en
considerar la posibilidad de usar la cabeza para entablar un diálogo y llegar a
un consenso donde el pueblo salga beneficiado. Sin embargo, en muchas
ocasiones las partes en conflicto son demasiado necias y no conciben una
solución oportuna alejada de lo bélico. La capacidad de discernir del hombre
parece llenarse de bruma y caprichos donde se patentiza quien tiene el poder
y se sobrepone a un concilio de los intereses y ganancias colectivas.
En esa atmósfera de violencia, el sadismo es una característica
importante. No se trata sólo de matar, "matar es lo de menos" (Vargas 310),
se trata de disfrutar la superioridad con respecto al que se intimida; se trata
de gozar como se saca del juego a personas que forman parte del sistema. No
se investiga si éstos son o no simpatizantes del gobierno, tienen una posición
solvente y eso es suficiente para su liquidación. "A esos francesitos en
Andahuaylas, por ejemplo. Los habían bajado del ómnibus y les habían
machucado las caras hasta volverlas mazamorra" (Vargas 68). O el que sufre
Pedrito Tinoco, víctima de los soldados que van a investigar lo de la matan.za

de vicuñas. Como era el único en el lugar, lo acusan y lo quieren hacer
declarar con el tratamiento de quemarlo con fósforos y encendedores.
Castigo inhumano pues el pobre hombre por vivir lejos de la civilización con
vicuñas como amigas, desconoce la lengua y su capacidad para comunicarse
es casi nula. Por tanto, tendría que tolerar la cruel prueba de resistencia o
hablar de los responsables de la muerte de los animales (hecho que quedaba
descartado). "Empezando por los pies, y, poco a poco, subiendo. Con
fósforos y encendedores, como lo oye. Era lentísimo. La carne se le
cocinaba, empezó a oler a chicharrón" (Vargas 69).
Es por eso, frente a estos actos de crueldad extrema se puede
calificar como afición por lo morboso de ver el cuerpo humano convertido
en miserias, utilizado para convertir su dignidad en piltrafas. La
manifestación del sometimiento de la víctima expresada en el texto, tiene su
posible origen en la búsqueda de las diferentes caras que tiene el hombre
para poner en evidencia el lado oscuro de su conducta, es un posible
a~erc~ento a las distjiítas facetas que lo conducen a una desmesurada
v10lenc1a y lo condenan a la brutalidad. "La violencia lo escoge a uno desde
q~e n~~e, y lo que -~ebemos determinar es cómo la utilizamos, en qué
direcc10n o contra qwen descargo esta energía que monta en mí y que tiene
que salir por ?,lguna parte" (Dorfman 15).
Hay varios caminos y circunstancias que pueden conducir al crimen.
Las ~o~diciones de hacinamiento, de desesperación por falta de empleo, por
la perdida de valores morales y familiares, de desconfianza ciudadana entre
otros. Pero, ¿es posible que se crea aún en los sacrificios humanos o se
recurra a ellos como una justificación de la bestialidad humana para resarcir
conductas inverosímiles?
Esta novela nos permite acomp~ar a Lituma en busca del paradero
~e _las tres perso~~ misteriosamente desaparecidas. Hay elementos que
m~can la culpabilidad de Sendero, sin embargo, se presentan indicios
valiosos que descubren una cruda realidad que hubiera sido mejor no
conocer, como lo comenta desilusionado el protagonista, al final de la obra.
"M_e arrepiento de haberme enterado tanto en saber lo que les pasó a ésos
meJor me quedaba sospechando. Ahora, me voy y te dejo dormir. Aunque
tenga que pasar la noche a la intemperie, para no molestar a Tomasito"
(Vargas 312).
.
En Lituma en los Andes, hay una extraña manera de enajenación
hgada con lo mitológico. El fetichismo nubla la razón de los habitantes de·
Naccos; 1~ _violencia se mezcla con la fantasía. Se utiliza la mitología para
~esp~nsab1lizarla de las tres desapariciones (asesinatos).
Entonces,
identificamos la violencia horizontal caracterizada por la lucha entre seres

302
303

�que ocupan un mismo nivel existencial de desamparo y alucinación, es decir,
"máquinas golpeadoras desatándose en contra de hermanos que son tratados
como enemigos" (Dorfman 26) .
Los hombres se olvidan de las leyes morales y sucede entonces una
guerra civil en la cotidianidad de sus vidas, sin que_ e~to les llegue a
asombrar. "Vivir significa tener que matar. (Al matar s1gmfica que no hay
vida para el otro, para algún otro)" (Dorfman 25) .
La violencia horizontal se caracteriza por burlar la tranquilidad del
prójimo y hacerlos víctima de las orgías provocadas por el abandono _de la
razón a través del alcohol. En la novela se habla de la presencia de
divinidades caprichosas que habitan los cerros, su función está relacionada a
atribuirles a ellos la inaceptada responsabilidad de los crímenes.
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El diablo es el responsable mayor de los actos negativos en la
novela. El maligno espíritu gobierna la tierra y es él quien viene a realizar
sus criminales acciones. Sus amigos son los huaynos, el muid, los apus, el
pishtaco. Los huaynos son los que ocasionan los desprendimientos de nieve,
rocas y barro que desde lo alto de la cordillera, bajaban como con una
tromba de muerte. El muki es el vengador de los cerros explotados por la
codicia de los humanos. Mata sólo a los mineros. Los apus son los dioses
manes, los espíritus tutelares de los cerros de la cordillera. "Cada elevación
de los Andes por chiquita que sea, tiene su diosecillo protector. Los apus
deciden la vi&lt;ia y la muerte en estas tierras. A ellos les debemos el estar
aquí, mis amigos" (Vargas 174) .
Pero sin duda, los más temibles y sádicos personajes son los
pishtacos, personas comunes pero con peculiares formas de relacionarse con
la gente.
Apostado en los caminos, detrás de las rocas, encogido entre
pajonales o debajo de los puentes, aguardaba a los viajeros solitarios. Se
les acercaba con mallas, amigándose. Tenían preparado su polvito de hueso
de muerto, y al primer descuido, se los aventaba a la cara. Podía, entonces
chuparles la grasa. Después los dejaba irse ,vacíos, pellejo y ~eso
condenados a consumirse en horas o días. Estos eran los benignos.
Buscaban manteca humana para que las campanas de la iglesia cantaran
mejor, los tractores rodaran suavecito, y , ahora último, hasta que el
gobierno pagara con ella la deuda externa. Los malignos eran peores.
Además de degollar, deslonjaban a su víctima como a res, carnero o
chancho y se la comían. La desangraban gota a gota, se emborrachaban
con su sangre (Vargas 67).

304

La presencia de estos seres sobrenaturales obliga a los habitantes de
Naccos a reali7.ar sacrificios humanos para mantener contentos a estas
caprichosa criaturas. El progreso del pueblo en la novela, se manifiesta con
la construcción de una carretera que costa la cordillera, por tanto se requiere
mantener a los dioses tranquilos por la violación de su morada.
-Poco se puede contra ellos- prosiguió doña Adriana-. Pero algo sí.
Desenojar/os, distraerlos. No con esas ofrendas de los indios en las abras.
Esos montoncitos de piedras, esas florecitas, esos animalitos, no sirven
para nada. Ni esos chorros de chicha que les derraman. En esa comunidad
de aquí al lado les matan a veces un carnero, una vicuña. Tonterías. Estará
bien para tiempos normales, no para éstos. A ellos lo que les gusta, es el
humano (Vargas 45).

Hay que considerar que esas explicaciones como dice Lituma no hay
' que entenderlas con la cabeza, pues no tienen fundamentos racionales. La
imaginación se toma de~ctora y se encarga de fundamentar la realidad en
ese contexto. El horubre nos presenta su agresividad a través de
fantasmagorías en tomo al incompresible acto ya efectuado: el canibalismo.
No son los rituales los destinados a matar a personas para mantener el
favor de los seres divinos, es tener una razón que valide el gusto por matar,
por convertir el cuerpo humano en un medio para satisfacer los deseos de
aniquilación de una manera denigrante.
-¿Te ves comiéndote a tu paisano? ¿Eso es lo que te sueñas? -Yo
rara vez entro en el sueño- aclaró el barrenero, con toda docilidad -. Ellos
nomás. Cortándoles sus criadillas, tajándose/as y banqueteándose como si
fueran un manjar.- Le vino una arcada y Lituma lo sintió encogerse-.
Cuando entro en el sueño yo también, es peor. Esos dos vienen y me las
arrancas a mí con sus manos. Se las comen en mi delante. Prefiero chupar
antes que soñar eso. (Vargas 312)

Lo increíble, resulta que la educación no parece tener efectos
favorables en la extraña actitud de los habitantes de esa población. "Saber
leer y escribir, usar saco y corbata, haber ido al colegio y vivido en la
ciudad, ya no sirve. Sólo los brujos entienden lo que pasa"(Vargas188).
Pero, "¿Cómo era posible que esos peones, muchos de ellos acriollados, que
habían terminado la escuela primaria por lo menos, que habían conocido las
ciudades, que oían la radio, que iban al cine, que se vestían como cristianos
hicieron cosas de salvajes calatos y caníbales" (Vargas 205).
,

Una forma de acercarnos a esa niebla que empaña la razón del hombre
Y lo conduce a comportarse como animal, es la bebida alcohólica. Dionisio
305

�es un personaje cuya actividad se centra en ofrecer a los hombres del pueblo,
la oportunidad de sacar su animal interior por medio de la borrachera. Los
invitaba a ser felices de esa forma, a olvidarse de pensar para entrar a otro
nivel, a un nivel en el que se comulga, en el que por un momento se puede
salir de la cárcel que aprisiona el espíritu.

Con la borrachera viajas, dice Dionisio, visitas a tu animal, te
sacudes la preocupación, descubres tu secreto, te igualas. El resto del
tiempo estás preso, como los cadáveres en las huacas antiguas o en los
cementerios de ahora. Bailando y bebiendo se borran las diferencias y nos
volvemos como espíritus: indios, mestizos y caballeros a la vez; ricos y
pobres, mujeres y hombres al mismo tiempo. No todos viajan bailando,
cantando o chupando, sólo los superiores. El que no pone a dormir su
pensamiento el que no se olvida de si mismo, ni saca las vanidades y
soberbias ni se vuelve música cuando canta, ni baile cuando baila, ni
borrachera cuando se emborracha. Ése no vive: es decadencia y está
vivomuerto. No serviría ni para alimentar a los de la montaña tampoco.
(Vargas 274)
La evasión es una actitud para experimentar la felicidad, para
alcanzar por un momento la libertad. Al parecer salirse del cauce de la
normalidad en las acciones, trae un cierto alivio para el espíritu. Ese alivio
es de alguna forma la manifestación de la violencia, una antítesis, pues esa
misma actitud lo conduce por un camino oscuro. Esa raíz mágica lleva al ser
humano haci~ una sensación ilógica y destructiva. Según la experiencia de
un participante en la matanza de Demetrio Chanca, las actividades realizadas
en cada uno de los sacrificios dejan un amargo sabor de boca. Y no
precisamente por el hecho de devorar los cuerpos una vez que los han
matado, sino por las consecuencias que le siguen una vez finalizado el rito.
El recuerdo los esclaviza, les
patentiza mediante los sueños, sus
inexplicables acciones. La única solución para olvidarse de la sensación
gustativa es chupando. Sin embargo, esto los vuelve a convertir en
partícipes de nuevos banquetes humanos. "Ni cuando duermo se quitaafirmó el barrenero-. Cuando chupo nomás. Por eso me he vuelto tan
chumaco. Pero me hace mal, se me abren las úlceras" (Vargas 311 ).
Entonces, la agresividad no libera al hombre, lo envicia, lo encierra
en un círculo, lo compromete de por vida para que éste sea su medio para
ganar más víctimas. Para derramar sangre como si fuera una actividad
cotidiana.
La enajenación domina al ser humano, también lo incapacita para sentir
culpabilidad en el hecho realizado. Sólo puede experimentar la propia
incomodidad alejada de la comprensión de sus actos. La incomodidad es la
306

respuesta a querer repetir lo más pronto posible un platillo de carne humana.
Con la iniciación en esos hábitos alimenticios se crea un gusto por volver a
disfrutar de otra orgía.
"La violencia se ve como una manera habitual de defensa, un
método disponible, el más fácil en ocasiones para que a uno lo maten
también" (Cfr. Dorfman 12). La inseguridad está a la orden del día. Como
diría Borges, la muerte está a la vuelta de la esquina: acecha al hombre desde
siempre y desde todas las partes, y el único aliado es uno mismo, pero
paradójicamente, el enemigo ya ha entrado, yo soy mi propio enemigo
(Borges en Dorfman 13). Entonces, la violencia surge como necesidad para
seguir viviendo, es tomado como un acto connatural como respirar o dormir.
Y la maldad manifestada en los hechos, empieza a confundirse con lo
biológico, con lo instintivo, se convierte en un recurso que le ayuda al
hombre a conseguir algo.
Al parecer la vio~encia se hace de muchos aliados: la naturaleza y la
leyenda, son cómplices quienes la ayudan a existir. El universo mismo se
unifica en torno a esta actitud negativa, pues tiene como fin cambiar su
sentido. Naccos, el pueblo, por tanto tenía una fuerza mágica. Eso lo
convierte en un lugar atractivo para el peligro pues los cerros se convertían
en refugio de enemigos.

Todos los cerros están llenos de enemigos. Viven allí dentro. Se la
pasan urdiendo sus maldades día y noche. Hacen daños y más daños. Ésa
es la razón de tantos accidentes. Los derrumbes en los socavones. Los
camiones a los que se les vaciaron los frenos o les faltó pista en las curvas.
Las cajas de dinamita que estallaban llevándose piernas y cabezas (Vargas
44).
La cordillera es un lugar adecuado para camuflar en él. El misterio
de seres fantásticos con influencia sobre los humanos que transitan o viven
en esos lugares; y la superioridad de la clandestinidad de un grupo de
rebeldes en busca de poder político, la convierten en un sitio con
características malignas.
Luchar por el poder usando la fuerza, puede tener sentido. Matar por
alimentar la simpatía de diosecillos no conocidos, resulta absurdo. (Aunque
como dijo Tomás ''yo me creo cualquier cosa( ... ) A mi la vida me ha vuelto
el hombre más crédulo del mundo." (Vargas 47) Sin embargo, no es natural
matar por satisfacer aparentemente a criaturas, o como resultado de las
consecuencias de un pasatiempo. Va contra la cualidad distintiva del ser
humano en relación con los animales: su capacidad pensante. Su distinción
de ente racional lo lleva a superar barreras intolerables de comprobar su
307

�poder mediante la sinrazón y la crudeza de sus acciones. Es n~cesario como
decía Marx "liberarnos de las quimeras mentales, de las ideas, de los
dogmas, de '1as esencias imaginarias bajo cuyo yugo languide~emos. "(Marx
en Villoro 47) Diorusio también lo dijo: "Cuando los pensamtentos se van,
uno es feliz." (Vargas 105) Los pensamientos son los esclaviz.antes, los
inútiles pero nunca los que permiten penetrar en mundos asfixiantes, al
contrario, debemos cambiar esas ilusiones por pensamientos que den al
hombre bienestar y disfrute de una vida más segura.

y a sea vertical u horizontal, la violencia es tema importante en Lituma
en los Andes. Su presencia pone a reflexionar al lector en cómo lo instintivo
e irracional del hombre lo conducen a su destrucción. Ya no es la falta de
educación la causante de la agresividad, ya no aplica la preocupación de los
filósofos al referir que la mejora de la condición humana es la difusión de
ideas en la sociedad, porque la principal causa de la esclavitud es la
ignorancia. Los personajes en la novela se convierten en blan~ se~o de
los guerrilleros, o bien carnada para ser sacrificados ante los tem1bles dioses,
(en realidad posible víctima de ebrios con antojo de un bocado humano).
El fenómeno de la agresividad pone en duda el papel de la evolución
del hombre a través del tiempo. Parece que no se han superado las crisis de
un pasado histórico escrito con sufrimiento. Hagamos memoria, la conquista
de los pueblos indios de América por la cultura española es prueba
fehaciente de ello. La brutalidad y la imposición de violencia dieron como
resultado la dependencia del nuevo mundo hacia España. "La agresión ha
comenzado haée mucho tiempo: América es fruto de una violencia
prolongada de un saqueo continuo, de la guerra civil y fratricida en toda su
geografia" (Dorfman 12). Ahora, se puede percibir cómo se repiten las
mismas actitudes, todavía hablamos de una violencia enmarcada en un afán
de solucionar los conflictos sociales y políticos por medio del abuso y del
aruquilamiento de los representantes del sistema, y ~ medio de_exp~ner la
bestialidad del hombre todavía no superada a traves de su histona y la
evolución de su pensamiento.
La novela de Vargas Llosa es un viaje por la cordillera andina, una
aventura atrevida y desgarrante que nos permite conocer la intranquilidad en
la que viven los personajes. No por ser los malhechores tienen ganada la
felicidad, también ellos pagan en carne viva las consecuencias de una ~erra
de todos contra todos. Los policías son asediados con una estrategia de
malestar de nervios por los rebeldes, quienes les darían un peculiar
tratamiento para atormentarlos y luego matarlos. El pueblo ubicado en el
centro de esta rebelión se ocupa por lo tanto en transgredir las leyes sociales
y morales y hacer uso de su poder para darles una muerte útil a quien
consideran necesario.
308

La estructura narrativa y la presentación de la información ponen a
trabajar a quien lee. Lo invitan a conocer un uruverso en la que la ley del
más fuerte es la que gobierna. También puede producir un grito de
impotencia al revelar la magnitud que puede llegar a adoptar una sociedad
teñida de sangre que ambienta un escenario donde al parecer la mayoría se
esfuerza en contextualizar un infierno de relaciones personales destructivas.
Vargas Llosa declara a la literatura como "esencialmente mentirosa
es decir, lo que presenta como realidad es fundamentalmente una ficción e~
decir, una mentira. ( ... ) Aclara sin embargo que cuando una ficción' es
lograda, se trasluce y se transparenta una verdad profunda. Pero que no es
j~ás la verdad explícita no de un tema, ru de unos personajes, ni de una
psicología y menos de una historia" (Espejo de escritores 155). De ahí que
concluya que la maestría con que trata un tema de una vigencia continua da
la posibilidad de aceptar como reveladora esta novela. El trabajo es una
ficción que puede asociarse con una realidad sociocultural íntimamente
parecida a la que estamos expuestos y por eso puede resultar dificil
identificar qué es cierto y qué no.
En esta novela se aprecian actitudes humanas nada alejadas de
nuestras experiencias conocidas a través de los medios de comurucación.
Eso sí, alejadas del morbo y del amarillismo con que pueden conocerse a
través ~e periódico~ baratos o noticieros alarmistas. La lectura nos lleva por
los pehgrosos Caminos de los cerros andinos. Nos hace testigos de los
atracos impunes que sufren las víctimas de Sendero; nos deja sorprendidos
por la magnitud que adquiere la agresión.
Por más insensible que sea el lector, la novela hace que al terminar
el recorrido decodificante, el valor agregado esté en función de ver algo más
que recursos impositivos para obtener algo. Puede aumentar el valor de
nuestra capacidad cognitiva para afrontar los problemas de nuestra realidad
social y cultural con afirmaciones racionales, es decir que cumplan los
requisitos de una tolerancia y respeto al derecho de los otros. Cultivar un
?ªgaje de pensamientos asociados a un bienestar colectivo, de expresar los
mter~ses usando la capacidad comurucativa y labor eficaz de la palabra
convmcente y clara, de pedir la paz, pero sin hacer la guerra.
Y detrás de ese marco de intolerancia y violación a los derechos del
hombre y su integridad fisica, queda la incertidumbre si después de todo eso,
al final, seremos capaces de alcanzar una reconciliación con lo que haya
esc~pado de la voracidad humana. Estaremos a la expectativa de ver si es
posible que la educación supere con creces la conducta instintiva del
hombre.

309

�En este análisis mostramos la violencia en dos vertientes,
manifestada en línea vertical, de las personas que en distinto nivel de poder
se atacan para establecer una ideología dominante y la horizontal, donde hay
actitudes transgresoras cuya función es destruir al prójimo, es la imposición
de conductas basadas en creencias donde el sector social se encarga de matar
a su propio hermano. Lituma en los Andes es una novela con una fuerte carga
de pesimismo ante las relaciones personales y gregarias, es ~a muestra
cruda de lo complicado que el ser humano puede hacer de su vida y de las
interacciones colectivas donde hay una ausencia de seguridad.
La violencia es una actitud generalizada, ya vertical, ya horizontal,
pero cuyo dominio puede estar bajo un control ante la conci~ncia de. 1~
repercusiones y un interés fehaciente de aprender a hacer un clima prop1c10
para respetar la dignidad del hombre; aprender a dominar la bestia ~ue m?~ª
en el interior, buscar alternativas para deshacerse de esa mtenc10n
destructiva y dar la oportunidad de conciliar el sentido común con los
conocimientos logrados a través del progreso científico y tecnológico y esa
presunción de civili:zación, para establecer un equilibrio que restituya un
lugar donde poder vivir.

Bibliografía
Belmont, Jesús. Una guerrilla sin ideología. Época, Semanario de México,
No. 274, 2 de Septiembre de 1996. pp.16-26.
Dorfman, Ariel. Imaginación y violencia en América. Barcelona: Anagrama,
1972.
ESPEJO DE ESCRITORES. Hanover: Ediciones del Norte, 1985.
Maquiavelo, Nicolás. El Príncipe. México: Editorial Porrúa, 1994.
Valqui, Camilo. Perú: Una luz en el Sendero Luminoso. México:
Fontamarra, 1988.
Vargas Llosa, Mario. Lituma en los Andes. México: Planeta 1993.
. Desafios de libertad. México: Ed. Aguilar Nuevo Siglo, 1994.

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Villoro, Luis. El concepto de ideología y otros ensayos. México: Fondo de
Cultura Económica, 1985.

SI TE DICEN QUE CAÍ: LOS RUMORES DE ESPAÑA EN RUINAS

Lic. Georgina Del Angel Gaviño
ITESM
Juan Marsé, escritor barcelonés, tiene entre su producción un
considerable número de novelas, de las cuales algunos títulos son:
Encerrados con un solo juguete (1960), Esa cara de luna (1962), Últimas
tardes con Teresa (1966), La oscura historia de la prima Montsé (1970), Si
te dicen que caí (1973), La muchacha de las bragas de oro (1978), Un día
volveré (1982),y otras tantas. En sus obras, Marsé dibuja a la Barcelona de
posguerra, escenario para historias dirigidas, en algún momento, a una crítica
no sólo sobre los vencedores de la Guerra Civil española, sino también
acerca de los opositores al franquismo; en otros casos, muestra una realidad
fragmentada, que se rey&lt;&gt;nstruye a partir de las voces de participantes y
testigos; de las ideas de quienes sólo han escuchado y elaboran rumores, de
quienes se encuentran al margen del poder, construyendo discursos
periféricos al Oficial. Contempla, también, a partir del pasado alucinante de
la guerra y sus consecuencias inmediatas, un futuro nada alentador. Una
nueva generación carente de compromiso y conciencia acerca de las
situaciones de España posterior al conflicto nacional aparece en las
narraciones; una juventud llena de ambición y ansias de sobrevivir, que se
ciñe al régimen, mientras saca provecho y ventajas del rol social que le ha
tocado desempeñar. Aunque en el otro extremo está quien es capaz de
adecuarse a la realidad del país y lucha inútilmente, de manera ingenua,
hasta morir lentamente, hasta acabarse por dentro y corromper u olvidar sus
ideales. Si te dicen que caí cumple con estas características. Obra concebida
a finales de la década de los sesenta, mientras que el régimen franquista
ejercía un aplastante control sobre los textos elaborados en el territorio, años
de represión y morda:za, años oscuros en los cuales se evitaba ver la
problemática de España, aguijón hiriente de sectores marginados aplastados
por la voz que entona ese himno al cual la gente debe responder con
reverencia y total sumisión.
En la novela del siglo XIX solía hacer acto de presencia un narrador
omnisciente, era el intermediario entre el lector y los personajes. Irrumpía
pues, este ente cuya función era contar las acciones y situaciones en la
novela, y dirigir al lector para que descubriera una historia completa, cerrada
en tanto verdad absoluta. En cierta manera, este ser de ficción constituía una
seguridad, una certeza; esa certidumbre en la novela contemporánea se ha
ido desdibujando, al desvanecerse este ser supremo y un tanto autoritario
(Sánchez-Rey 334) Ahora, en el caso de Si te dicen que caí no hay una sola
311

310

�persona enunciando, contando; sino más bien varias, turnándose. Los
encargados de ofrecemos datos y hecho~, d: dru:se a conocer ~elant~ ~el
lector, son los mismos personajes de la histona. Sm embargo existe algwen
que hace descripciones sobre los participantes en el,relato, aunque_s~ ~oz no
dictamina tajantemente qué es verdad y por donde ha de diri~se la
narración, además de que no está presente en todo momento c?nstrwdo en
la novela. En este texto, la voz del narrador se une a un Juego, ª. una
polifonía; voces que se enfrentan para reunir los ped~s de una_ realidad.
Quien va contando la historia sobre los Trinxies y la realidad en ~as d~ la
Barcelona de posguerra, resulta ser, probablemente, una figura mas a qmen
Ñito le ha expuesto sus aventis, descubiertas ahora ante el lector; e~ una
persona enterada, a través de otros, sobre lo revelado en esta obra. ?eJando
con esto la idea de un dialogismo, en el que los personaJes van
proporcionando diferentes versiones acerca de los hechos generados en el
barrio del Guinardó. Pues bien, se hace a un lado a un Narrador que or?ena
todos los eventos según su concepción de éstos;_ hechos que :xpondría al
lector, dirigiéndole, como un dictador, sólo a partir des~ propios esta~os
pues sólo él tendría en su poder el total de la informa~10n. Desde aqm se
denota la renuncia hacia la dirección de un poder centralizador, Y se exponen
los puntos de vista individuales que subyacen a éste, o que estarían
enterrados bajo una voz dominante, en el caso de presentarse un narrador
omnisciente.
"Cuenta que al levantar el borde de la sábana que ~ubría. el rostro del
ahogado, en la cenagosa profundidad de pantano de ~us OJO~ ~biertos ( ... ) El
comportamiento de un cadáver en el mar es lillprevisible. Al ve~e
reconocido, el ahogado volvió desdeñosamente la cabeza en el fondo UU:b~o
y sus cabellos ondul~on tre~dose con_!ªs,,algas: n? bebas agua o m~nras
podrido como yo, Nito, dice que le diJo. (Mars~ _1,1) En esta ci~ se
encuentra al narrador refiriendo un relato o una visto~ acerca de c1~rto
momento O acontecimiento, esa perspectiva pertenece a Nito pues pareciera
que él la hubiera contado al narrador con anterioridad; sin embargo, a~q~e
las palabras fueron emitidas por el celador, el ser que no~ expone la histona
las reproduce, las hace suyas. Aquí también encontramos_ mse~~ la voz ,del
cadáver, del Java, pues Antoñito evoca la advertencia recibida de este
personaje hace años ''no bebas agua o morir~s podrido." Y así s~cede e1; _los
casos de otros personajes, pero tal vez adqmera ?1ayor relevancia con _Nito,
Marcos ya hasta cierto punto con Sor Paulina, pues en determmado
momen~o el lector llega a pensar que estos personajes son los ~arradores, Y
de alguna manera lo son, dependiendo del fragmento y ~el tiem~~ de la
secuencia a la cual dirige el lector su atención. Todo lenguaJ~ es un ?.ialogo ,Y
esto se hace evidente en esta obra, es pues un fenómeno plunvocal. Debena
confesarme también del baile, no, es decir, es lo mismo, va muy junto con un
pecado con el otro y será como si confesara los dos a la vez: verá usted,
312

monsén, le diré yo volvía de la fiesta algo mareada y así llegué al refugio, en
ese estado de pecado vi todo. Era como si ensayaran una función ... "(Marsé
239) Las enunciaciones de los participantes en la novela de Marsé son
convertidas en sustancia narrativa, y esto va dando lugar a cierta ambigüedad
pues no existen fronteras nítidas entre las palabras producidas por el narrador
y las elaboradas por los personajes.
Al avanzar en el relato se reproduce el habla de diversos personajes,
convirtiéndose en la narración. En las secuencias de Ñito con Sor Paulina,
por ejemplo, se tiende a olvidar quien es el narrador y se le confiere este
papel al celador, pues el lector se va adentrado en el recuerdo de este
hombre. El narrador, entonces, deja casi en libertad a los personajes para
hablar y referir sus recuerdos, sus actos y sus opiniones por sí mismos, con
su propia voz. "En alguna parte de su mente olvidadiza Sor Paulina murmuró
los nombres de Jesús, Maria y José. Mientras el celador seguía desgranando
silabas siempre en el mismp tono." (73) Pero, una vez estando dentro de la
narración de Antonio, Ja\¼i, Marcos o algún otro personaje, descubrimos que
ésta a su vez, se edifÍca en conversaciones pensamientos verbalizados,
opiniones e intervenciones de otros participantes de la historia, de nuevo, el
encargado de contar los sucesos o las aventis, cita o se apropia de las
palabras de otras personas del relato. Para hacer emerger la narración. La
palabra pasa por el campo de las palabras y los acentos ajenos, hay un
proceso dialogizante. "Si hubiese sabido para qué, se habría lavado todo él y
restregado la roña de los pies con piedra pómez, de verdad, la abuela me
habría expurgado quitado ese olor a intemperie de mis ropas y yo no me
habría hecho ni una paja( ... )" (Marsé 19) Sarnita cuenta sobre Java, pero la
voz del primero cede lugar a la del personaje de su relato. Ambos discursos
se fusionan, pertenecen a los dos desde el momento en que Sarnita toma las
palabras del líder de pandilla para la construcción de su aventi. "Era una voz
impostada recreando intrigas que todos conocíamos a medias y de oídas:
hablar de oídas, eso era contar aventis ( ... ) " (Marsé 39) Por eso, la
información se ofrece como en un efecto similar al de las cajas chinas, pues
se crea a un narrador que relata lo contado por otro (el celador), quien a su
vez alimenta sus historias de lo dicho por otros, y así como una cadena.
"Las voces existen siempre en un ambiente social; no existe una voz en
total aislamiento de otras voces" (Wrescht 71) Si te dicen que caí, es un
entramado de voces pertenecientes a diferentes personas ficticias. La
construcción de la historia se realiza a base de la unión de eslabones de
aportaciones, intervenciones, perspectivas. Aparece una serie de
participantes, se relacionan a lo largo de la novela, se mienten, tratan de
manipular al otro, esconden, cuentan y van armando el rompecabezas que
constituye la historia de los grupos marginados y de los vencedores. Se
evidencia una fragmentación del mundo narrativo como reflejo de las
313

�g

diferentes realidades en la España de la posguerra, esto lo consigue Marsé al
edificar su relato sobre una diversidad de discursos que, si observamos,
pertenecen principalmente a la gente del barrio: a pandilleros, prostitutas,
una catequista y unos disidentes; esas historias subterráneas, que se
desarrollan en los refugios antiaéreos de la ciudad, en el cine, en un
cuartucho del señorito Conrado. Estos relatos subvierten el monologismo de
la cultura dominante implantada junto con un régimen totalitario. Es decir, se
rechaza un sistema logocéntrico, y en la novela se da un espacio para atender
y conocer las concepciones, opiniones e interpretaciones de otros, de los
vencidos, cuyas voces eran devaluadas y confinadas al silencio por el
aplastante discurso Oficial que emerge de un aparato de poder como el del
dictador Franco, cuyos cimientos descansan en la represión y sometimiento
del otro; un Estado cuya función radicaba en no admitir otro poder, otra
razón y otra verdad fuera de sí. "El correlato social de las tendencias
novelizadoras en el discurso literario, tiende a ser concebida simplemente
como la contrapartida heterogénea y dinámica a la cultura monológica y
estática de la clase dirigente." (Picó 280)

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En Sí te dicen que caí, se da la reactivación de la memoria popular, de
la sociedad española de posguerra, sometida por la fuerza centralizadora de
un Estado represor e intolerante. A lo largo de la novela las voces construyen
y desconstruyen la historia de los niños pandilleros, las prostitutas, la
catequista de una capilla miserable y los opositores al régimen; mientras el
discurso del grupo dominante se perfila, principalmente, en los vacíos de las
conversaciones- y narraciones de los personajes marginados. Esto se hace
más evidente en tres de los capítulos de la obra (11, 17 y 14). En estos
apartados aparece alguno de los chicos de los Trinxies frente a un
interrogatorio del alcalde, sin embargo la única voz que escuchamos es la de
los muchachos, no la del tuerto. Y aunque conocemos sólo las respuestas de
los pandilleros, el lector va dando sentido a los vacíos y establece la posible
pregunta formulada o exigida por este hombre. En cada uno de estos
capítulos los chicos dan su versión acerca de los hechos y los delitos que se
les atribuyen, exponiendo su verdad por encima de la que el representante
del régimen enarbola. ''Nada camarada, al contrario: el martirio de Santa
Susana virgen y mártir, una aventi inventada por el Sarnita. ¿Qué la
llevamos al refugio a la fuerza, que la raptamos al salir del cole,
engañándola? Ni hablar, ella vino por su gusto ..." (Marsé 218)
En este caso no importa si lo dicho se considera verdad o mentira
puesto que se evaluaría bajo los parámetros de una ideología centralizadora
que establece su verdad unívoca, cuyos límites definen la gradación para
establecer el índice de verosimilitud en una declaración como la del Tetas,
Sarnita o cualquier ser de la periferia. Ciertamente se presenta una relación
entre opresor y dominado, si vemos así a los pandilleros con respecto al

tuerto, y los chicos sólo arman su discurso como respuesta o defensa ante
quien ejerce su derecho de hablante por pertenecer al grupo que detenta el
pod~r. Pero ~n ese inte1;og~torio van saliendo las concepciones que la clase
dommante tiene de s~ misma: son los sacrificados por la patria, los
benefact?res y perseguidores de la corrupción; ideas que exigen a cambio
una fe ciega del resto de la población aunque no comulguen con ellas. Sin
~mbarg_o, _en el discurso de Sarnita, por ejemplo vemos que la gente tiene una
i~ea ~stinta, pu~s se "rumora" que sobornan, pretenden ignorar las
situac10nes en el eme Roxy y les gusta hacer notorio su poder, su influencia
al forzar a otros a levantar la mano ante un himno cuya función es hacer
recordar la victoria lograda por los nacionales mediante múltiples sacrificios·
ademá~ ~e manife~ la omnipresencia de Franco y su aparato de poder e~
las actividades cotidianas de España. " (... ) encuentran cerrado e] paso frente
a la Delegación Provincial de la Falange; La acera la ocupan una treintena de
hombres con camisa azul, que, rápidamente apeados de un camión y
' alineados en doble fila, cantan. Muchos peatones se paran receloso y serviles
unen sus flacas voces a,t'Ios ...." (Marsé 31)
/

Marsé pone en movimiento las voces de quienes han sido destinados al
silencio, aquell~s. que ~ven en los barrios bajos y desquebrajados. Bajo la
aparente tranquilidad IIDpuesta por el régimen, sería necesario escarbar
porque existe un cúmulo de realidades desconocidas o ignoradas, qu;
c?nforman a España. ~¡ te dicen que caí, fragmento del himno falangista y
SIIDbolo del Estado remante en el país Ibérico, hace referencia al discurso
dominante contra una pluralidad de perspectiva, de verdades. Pero el título
sólo es la fachada. Ese discurso no puede acallar las palabras introducidas a
un_ dinamismo, pues de una voz a otra se edifican y transforman las historias.
Primer? se dice que ~arco se _fue de marinero, luego otro declara que está
escondido en un espacio reducido en su casa, luego que sí estaba escondido
pero huyó y finalmente murió al pisar una granada cuando iba con Aurora o
Ramona, como se llame. Se da información a lo largo de la novela, que
afecta y trastoca los datos conocidos por el lector anteriormente afectando
así la concepción de éste con respecto al relato. Cons~yendo y
de~bando, y como las aventis, llega un momento en el cual no se puede
precisar qué es real y qué es ficticio, ambos forman parte de la vida. " ( ...) a
Java se le ocurrió por vez primera introducir a la aventura inventada un
personaje real que todos conocíamos ( ... ) Java perfeccionó el método: se
metió él mis~o en la~ historias~ acabó por metemos a todos ..." (Marsé 39)
Pasan de labio en labio y se vahdan en ese camino, aunque nadie sabe con
~erte~ origen o la idea primera. De nuevo, los límites entre lo real y lo
unagmano se atenúan; se enfatiza, pues, la estructuración ambigua de la
novela, sobreponer dos planos: realidad y ficción.

e!

314
315

�cu

.J

"Hay una fractura en la linearidad temporal en la obra, como repudio de
un logos histórico." (Masiello 93) Con el manejo del tiempo en la novela, se
da la idea de un mundo narrativo fraccionado. En un mismo capítulo se
mezclan sucesos desarrollados en momento y espacios distintos. "El celador
se alejaba: ¿quién llora aquí, coño?( ... ) - Doctor, decía, acérquese, toque.
Presionando con los dedos la tensa piel del vientre, bajando, tanteando el
hueso bajo la pelvis. Hay que abrir en seguida, dijo el otro, y en sus manos
Juanita notó más delicadeza, más calor ( ... ) y alguien dijo: Anastasia, y otro
respondió anestesia, burro, y entonces ella vio caer la plasta sobre su nariz
una plasta negruzca que olía a mocos. "(Marsé 42) Los recuerdos traen del
pasado los instantes relacionados con la Guerra Civil, entre los disidentes del
régimen franquista, pero se regresa siempre al punto del cual parten y la
narración continúa. También Ñito se sumerge en sus regresiones, de modo
que da lugar a la aparición de Sarnita y la pandilla por algún año de la
década de los cuarenta; viviendo en una ciudad resquebrajada, casi muerta,
en ruinas. Pero luego, por ejemplo, retorna a la charla con la monja acerca de
los cadáveres de la familia del Java. Es un ir y venir constante, dando en
cierta manera la idea de movimiento frente a la petrificación de un Estado
que pareciera detener la sucesión de los eventos, pues pretende equilibrar la
realidad en un centro. El orden temporal de la historia se quiebra, dando
lugar a diferentes bloques que la conforman, y parecieran sus límites
difuminarse. "(... ) una memoria en continua expansión vasta y negra como
la noche, retrocediendo en el tiempo y también anticipándose a él,
adelantándolo para verlo llegar desfigurado, desmentido, desfigurado por las
musarañas del.olvido." (Marsé 360) Ahora, si recordamos el material de las
narraciones elaboradas por los personajes, entonces encontramos varios
tiempos que inciden en un mismo fragmento. Las voces son tomadas por
quien cuenta los sucesos, y esas enunciaciones fueron producidas en un
punto del pasado. Se traen de ese instante y se insertan en el relato de las
aventis, o en otros de Marcos, Serdam y otros seres de ficción. El pasado
determina el presente, y por tanto se vierte en el futuro. De nuevo, en este
caso se hace patente la idea de la cadena o las cajas chinas, el tiempo, el
pasado dentro del presente y ambos contenidos en el futuro.
Básicamente, la historia sobre los Trinxies se desenvuelve en la década
de los cuarenta, así se marca en algunas partes de la narración. Aunque se
llega hasta la década de los cincuenta, y esto lo creo por la mejoría en el
aspecto económico evidenciada casi al final de la obra. En los primeros años
posteriores a la Guerra Civil, la economía quedó en pésimas condiciones, de
tal manera que no se producía lo suficiente, para cubrir la demanda del país.
(Tusell 705) Podemos ver entonces en Java y sus compañeros, a los pobres
entre los pobres, satisfechos a fuerz.as, al poder comer al menos un gato de
vez en cuando. Pero además de la economía, también la ciudad aparecía en
ruinas tras el conflicto armado. Un mundo cuarteado heredaban los Trinxies,
316

los Luises y las huérfanas. "tras las acacias deshojadas se alzaban fantasmas
de edificios en ruinas. Balcones descarnados mostraban los hierros
retorcidos y rojizos de herrumbre, y ventanas como bocas melladas
bostezaban al vacío." (Marsé 20) Miseria tras la destrucción, reflejada
también en los personajes, un poco en sus descripciones físicas. Sarnita
estaba tiñoso, llena de azufre su cabeza; el Tetas con pus en el oído, Luisito
estaba tísico; esto como resultado de la mala o carente alimentación de los
muchachos y de la suciedad en el barrio.
1

En España coexistían varias realidades, cerca del barrio del Guinardó,
estaba la zona de los chalets, de los 'finolis', a la cual los pandilleros no
podían acceder. Es como si en el barrio se concentrará la basura de la
sociedad, eso son los pandiJleros, semejantes a lo depositado por la familia
de Susana en esta región marginal, una bolsa desesperadamente examinada
por los niños, encontrándose con cáscaras de naranja y diferentes deshechos.
"Y recordará también las fronteras del barrio, los límites invisibles pero tan
reales de los dominios)Íe los Kabileños y chanegos, la línea imaginaria y
sangrienta que los separaba de los finolis del Palacio de la Cultura y de la
Salle, niños de pantalón de golf, jugando con gusanitos de seda en sus torres
y jardines de la Avenida Virgen de Montserrat." (Marsé 37) Los vencedores
de la Guerra Civil son quienes pueden disfrutar de mejores condiciones de
vida. El señorito Conrado, que representa a la clase dominante, dueño de
edificios de los cuales obtiene rentas para vivir una situación bastante
desahogada, aunque él sufría el odio de sus inquilinos, quienes se llegaban a
mostrar suplicantes por no poder cubrir el alquiler. La élite de poder está en
posibilidad de ejercer su influencia económica total para someter a los
mendigos del Guinardó; se relatan en la obra varias historias en las que el
hambre, la miseria y la desesperación por sobrevivir, lleva a muchachos y
mujeres a la prostitución.
Por otra parte está la Iglesia, con una estrecha relación entre la élite
económica y política. Esta institución crea una serie de grupos para
proporcionar ayuda al pobre, para regalarles ropa ya vieja, sin pretender
solucionar sus problemas reales, de raíz y de manera efectiva. Junto con la
Iglesia, está el poder del Estado, representado por el tuerto. Es irónico, tanto
la clase privilegiada económicamente como el grupo del gobierno son
representados por dos lisiados de la Guerra Civil. "( ... ) el muñeco roto que
se deja mecer y mimar y calentar por una huérfana lela, el soldadito de
plomo paticojo que ganó la guerra, caprichoso, maniático, mandón." (Marsé
207) el alcalde va a sostener una persecución encarnizada de los rojos del
bando republicano que se escaparon de ser fusilados. Él se encarga de las
torturas para los rebeldes, quienes son descubiertos por la gran capacidad del
tuerto de ver más allá de las apariencias; como con Ramón cuando descubre
su mentira, pues observa a este personaje cuando se lava las manos, y llega a
317

�la conclusión: sólo un sacerdote se las lava de esa manera. Y así va
encontrando la verdad que busca. "( ... ) otros tenían mirilla: un anciano
desnudo y con un gorro de papel en la cabeza, haciendo el saludo militar, y
ante él una sombra golpeándolo con vergajos; un joven cubierto de sudor y
vómitos ... " (Marsé 323) Poder político, económico y religioso; tres pesados
pilares cuyos cimientos, la sociedad española debía soportar.
Otro grupo en la novela, es el de los opositores al régimen franquista.
Se menciona la división entre los integrantes pues durante la Guerra se
afiliaron a grupos con distintas ideologías o proyectos. ''El peor defecto ~ue
cometió la oposición española, y que le impidió actuar de manera efectiva
fue la división. No encaró un problema por exceso de confianza en una
coyuntura que parecía significar el fin de regímenes como el español."
(Tussell 711) Algunos conservaban sus ideales acerca de cambios profundos
en la sociedad para un progreso; otros esperaban que con el fin de la
Segunda Guerra Mundial, la intervención de Estados Unidos y los procesos
de Nuremberg; el régimen franquista tendría que esfumarse. Al ver que eso
no sucede, se desilusionan. Entonces empewon a concentrar sus fuerzas en
satisfacer sus propios intereses, sin importarles ya la nación. " ( ... ) tejiendo
laberintos en la memoria, de amigos torturados y baleados hasta los huesos;
hablarían de la noble causa que acabaría sepultada bajo un sucio código de
atracadores y estafadores de un hermoso ideal cuyo origen ya casi no
podían precisar. Evocaría hombres como . torre~ que se ~eron
desmoronando ... "(Marsé 365) Sus buenas mtenc1ones sucumbieron
lentamente, ep ese lapso se deciden a responder y provocar al Estado ~~n
violencia con actos terroristas. Se dejaba ver entonces una reacc1on
virulenta,de quienes detentaban el poder. "''Las acusaciones del persegui~or
empujan al perseguido a mirarse a sí mismo, a auto-observarse" (Clanc1er

94)
Un mundo caótico, derrumbado. Son entonces explicables las acciones
de los Trinxies con las niñas, al amarrarlas y quemarlas; sólo representaban
la realidad en la cual vivían. " ( . .. ) su hermanito que quiso defenderla le
retorcieron sus partes y le azotaron la espalda, parece ser que después se los
cortaron y se los pusieron en la boca, y que a ella los falangistas le raparon la
cabeza; pues eso representaban, monsén, la galleguita se interpretaba a sí
misma con lágrimas de verdad y esa atrevida Virginia hacía el papel del
hermano amarrado a la escalera con la espalda despellejada..."(Marsé 240)
Cuando se ha sufrido demasiado, la salvación, el medio de mantenerse es
teatralizar la propia vida, llevar una carrera frenética contra el juego de la
vida y la muerte. Estos niños de España, son la generación que apenas vivió
parte de la Guerra Civil, mientras Serdam o Marcos pertenecen a los que
estuvieron inmersos plenamente en ésta. Los chicos heredan un mundo
miserable, ven y sufren situaciones atroces, y para no volverse locos deben
318

deshacerse del tormento de la memoria. Entonces convierten en ficción lo
que realmente ha sido vivido, para pretenderlo ajeno, como para
transportarlo a Otro ser diferente a ellos, desenvuelto en el escenario gracias
a ellos. Y esta es la culpa de los opositores al régimen, de los ganadores de la
guerra, pues no pueden pedir una España distinta a la que ellos horadaron.
"Es pues la sociedad la que por medio de sus instituciones sociales y
culturales va a trasmitir, de una generación a la siguiente, fuentes de
agresividad colectiva." (Clancier 104) La violencia, la actitud despiadada
frente a la gente, a los demás, a su existencia, la falta de ilusiones, son dadas
por la generación anterior a los muchachos; y ellos sólo repiten cuanto ven,
porque es lo natural pues lo han visto desde chiquillos. Entonces la
esperanza para el país Ibérico está anulada por varios años más. La guerra
los dejó abandonados, solos, y los muchachos sólo sobreviven tratando de
ejercer un dominio contra quien se pueda, para no sólo jugar el papel de
dominado sino al mismo tiempo ser dominador. En este punto podemos
llegar a la idea que estos papeles no son exclusivos entre la población y el
Estado, pues también J~a es líder de un grupo y puede desempeñarse como
tal ante ellos, y los Trinxies frente a las huérfanas. Hay toda una
jerarquiz.ación del poder en la que los españoles de este tiempo están
colocados. Lo lógico para el lector sería calificar de malo al Estado y de
buenos a los pandilleros, pero- las personas, sus actitudes son relativas (si se
busca juzgarlas), así como lo es la verdad o el tiempo. Depende del punto de
vista, del momento escogido para examinar, y aún así también está sujeta a
nuestras condicionantes o determinaciones para interpretar, para observarlas
y evaluarlas.
"Hemos parado en ser una ruina que, compasivamente, nos aplicamos
con adornos y fastos. Llamar ruina a la ruina, despojarnos de esos adornos
seria un primer paso para salir." (Gil 128) Si te dicen que caí constituye una
denuncia del estado general de la sociedad española. La niñez suburbana,
callejera y gris; la orfandad, las persecuciones y represiones; la insolidaridad
y la crueldad; miseria y muerte que poblaban la historia cotidiana de España.
Y esto se pretende dejar en el olvido, esto que se generó del enfrentamiento
de hermano contra hermano, sembrando violencia y cosechando
precisamente eso. Realidades sepultadas tras la visión optimista sostenida
por el franquismo, en el cual la corrupción es erradicada, la prostitución
controlada, y los pobres son auxiliados debidamente; no se dispone a ver las
historias que quedan de lado a su verdad. Se de la sociedad hipócrita; en la
que, por ejemplo, la pomografia y el sexo, además de las aventis, son un
medio de evasión; asuntos que se mantienen en lo oculto, aunque es como un
secreto a voces. El Estado impone y exalta, junto con la Iglesia, rígidos
principios, sin tomar en cuenta el contexto de quienes debían de respetarlos;
los cuales, en apariencia, deben ser cumplidos por la colectividad. "Java le
subió la falda, ella abrió las piernas. La música vibrante anunciaba el final de
319

�la película. Se encendieron las luces: una quincena de espectadores _de pi~
entre butacas, saludando la pantalla en blanco mientras sonaba e! himno.
(Marsé 185) "(... ) la Congregación había resuelto no ocuparse mas de. esas
pobres descarriadas; que otros organismos ya las controlaban Y gra~ias a
Dios la moral y la decencia volvían al país." (Marsé. 292! Una sociedad
edificada en tanta hipocresía y represión, que genera mevitablemente una
explosión de la pornografía entendida ésta como expresión _lógica Y como un
antídoto subversivo y popular. Pero también es el medio por el que se
domina al otro, en el caso de Conrado con respecto a Ramona o Java,
despojándolos de su humanidad y convirtiéndolos en objetos con_ l?s cuales
se podía realizar una transacción monetaria, para tenerlos _al servicio de sus
deseos sexuales. El cine en el cual trabaJan las prostitutas Y lugar ya
conocido por los clientes, bien se sabe qué pa~a _dentro, pero sólo en la
oscuridad se cumple la función real del establecumento; a la luz, entr~ los
presentes, sólo se encuentran personas que quieren internarse ~ otra r~alidad,
la de la pantalla grande. "( ... ) el mismo des~o atroz qu~, vio un día en la
piel de Ramona, morena y sucia como un estlg°;1a: tambien en ese cuerpo
desmedrado en esos dientes picados y en esos OJOS muertos se operaba la
misteriosa ~utrefacción de la ciudad, aquella indiferencia de charco
enfangado recibiendo sucesivas humillaciones y engaños." (Marsé 205)
El título de la novela enmarca el rumor, el dialogismo, las voces que se
entremezclan. Hay una persona que avisa a otra sobre la caída de quien es_tá
formulando el condicional. El tiempo está fracturado y mezclado, es decir,
una enunciación se emite en el pasado y la retoma alguien más en el
presente, hac~ suyas las palabras de otro para expresar su idea. Se hace
palpable la ambigüedad; entre dos planos (yo y otro o p~d? Y presente), el
real y el ficticio, ambos son parte de esa estructura condici~nal, pu~s algo
sucede en lo real para dar paso a lo posible, a lo que todavia no existe. Y
luego, el discurso de los vencedores de la Guerra ~ivil referido por la frase
del título de esta novela, muestra del himno omrupresente, eco del poder
totalitario. Es la primera cara de la obra, el lector tiene contacto primero con
esta construcción; sin embargo, al igual que en el seno de la frase, resulta
una voz que luego se conjuga y da paso a una pluralidad ?e perspectivas
refiriendo a una realidad percibida de una manera muy particular por cada
personaje. Una multiplicidad de murmullos que subyacen al canto aplastante.
Un himno se recuerda la lucha y se reafirma la victoria de los franquistas,
pero también retrata la situación del resto de España, la ~esesperación, la
confusión, las ruinas, los escombros por donde es preciso excavar ~ara
encontrar un aliento de vida. " ... todo el mundo espera o busca alguien.
Cartas O noticias de algún pariente desaparecido, o escondido, o muerto.
Siempre veréis a alguien que llorando busca a alguien que sabe algo malo de
alguien" (75) Todos saben algo y en cierta manera nadie sabe _sobre ~o que
sucede, de las personas, de la Guerra, los niños, la muerte. La ruma esta en la
320

gente también, lisiados, marcados con alguna cicatriz, enfermos; como en el
fmal de todo, sólo sobreviven pues eso es ganancia.
En su novela, Marsé abre un espacio para exponer una galería de
personajes en situaciones cotidianas, eso se refleja en el manejo de un
lenguaje sencillo y al captar el habla, la manera en que se desarrollan los
diálogos y cómo los refieren las personas. Recrea un mundo sórdido,
inmerso en la destrucción, y escoge exponer la vida de quienes viven al
margen de la tan benévola realidad aceptada por un régimen dictatorial.
Muestra situaciones limite: pobreza, violencia, prostitución; y a sus
personajes desarrollándose en medio de éstas. Pero su critica no sólo se
cierne sobre los poderosos del país, sino también sobre el resto de la
población, los opositores y los pandilleros. No lleva a cabo un tratamiento
maniqueísta sino un poco más justo y por tanto más real de la cuasi-vida en
España. Introduce el erotismo con menos pudor, lo muestra como un coto de
poder utilizado por ciertas personas sobre sus subalternos en la jerarquía de
domino.
En la novela de Juan Marsé se revela y se escucha a la sociedad de
Barcelona, son relatos sobre putas y maquis, miseria y niñez, carencias
materiales y humanas. Y a través de sus narraciones se ven las situaciones
extremas en un barrio como el de Guinardó, y como ése otros tantos en el
país. El discurso del poder se encuentra también, pero se adivina, se advierte
en las palabras de los personajes . Entre voces están las de la nueva
generación, raquítica y enferma, envilecida, con el alma emputecida;
heredera de un mundo destruido. Como en la sociedad española, que debió
aprender a moverse en dos planos de la realidad para sobrevivir; estos niños
arman un perorata para satisfacer a las autoridades, mientras se desarrollan y
hacen de las suyas en los que fueran refugios antiaéreos; evadiendo, huyendo
de la sonada omnipresencia del régimen opresor. "(... ) entonces todos
pensábamos esto no puede durar y ahí ·están todavía los que hoy siguen
pensando todavía eso no puede durar, algún día tiene que acabarse, no
aguantará, sin saber que estas palabras llegarían con la vacuidad del eco
hasta los sordos oídos de sus hijos y sus nietos ... " (Marsé 368)

Bibliografia
Clancier, Anne. "Psicoanálisis, Literatura y Crítica" Ediciones Cátedra.
Madrid. 1979.
Gil, Pablo, ''La novela social españolas" .Editorial Seix Barral. España.
1975.

321

�Marsé, Juan. "Si te dicen que caí" . Plaza &amp; Janés Editores. México. 1997.

EXPRESIONES E IDENTIDADES JUVENILES EN MONTERREY:
EL SKA COMO ADSCRIPCIÓN A REDES SOCIALES

Masiello, Francine. "Texto, ley, transgresión: especulación sobre la novela
de vanguardia". Revista Hispanoamericana,julio-diciembre. 1985.
Lic. Joel Morales Hemández
Sánchez-Rey, Pablo. "El lenguaje literario de la novela: la "nueva novela"
hispánica". Editorial Mapfre. España. 1991.
Tusell, Javier. "Historia de España". Editorial Taurus. España. 1998.

Hoy día, compartimos un mundo lleno de representaciones a las que
les conferimos uno o muchos significados. Éstas, son las manifestaciones de
la concepción del mundo que es determinado por una situación sociohistórica específica.
A finales del siglo XX, siglo de múltiples cambios y transformaciones,
el significado de un sinnúmero de representaciones, se reproduce a gran
escala. El significado que conferimos a las representaciones del mundo
cotidiano, ya no sólo cobra sentido por medio del lenguaje, como la
capacidad del ser human/de compartir intersubjetivamente, un mundo de
representaciones
-pa§amos del hamo sapiens al horno videns, según
Giovanni Satori-; es por ello que, además de palabra, es imprescindible la
multiplicidad de aspectos que dan sentido a 'este mundo de vida': signos,
imágenes, metáforas, en donde ya no es sólo la palabra lo que encierra un
significado, sino además, un lenguaje que se desarrolla a partir de las
construcciones de sentido que se dan a través de la apropiación de lo
cotidiano y del contexto social por medio de la interiorización del mundo
objetivo, de "lo otro"; donde el lenguaje, las imágenes, los símbolos, los
iconos, las prácticas culturales, conforman el sentido social de las
representaciones del mundo por todos compartidas, donde "lo otro" es
diferente, pero que no se vuelve anárquico, sino que se reconoce como
distinto.

LA JUVENTUD NO ES MÁS QUE UNA PALABRAº
"La juventud es un concepto asociado a tiempos sociales"
José Manuel Valenzuela Arce
Se puede decir que la juventud es una palabra, es un concepto
construido a partir de la realidad social e histórica en donde se desarrollan o
circunscriben los actores a los que se les adjetiva. Analicemos a manera de
preámbulo cómo es que en la última mitad del siglo pasado se le ha asignado
una connotación a la 'juventud'; un sentido y una significación de acuerdo al
contexto, a una totalidad.
Después de la segunda Guerra Mundial se establecen de una forma
muy definida, lo que serían las dos formas que volverían bipolar la geografia
322

323

�-con todos los adjetivos posibles- del planeta. La 'sociedad libre' mostraba
las ventajas de una incipiente economía industrial, desarrollada en una
estructura científico-tecnológica en donde la dinámica belicista proveía
fuertes elementos para la producción y reproducción de una economía
sustentada en el mayor beneficio al menor costo posible; la llamada
'racionalidad' capitalista.
Herbert Marcuse analiza acertadamente los avances tecnológicos y
científicos de la sociedad industrial contemporánea, que provocan "la
rendición del pensamiento" y que convierten al ser humano en un "hombre
unidimensionalnl, relacionado con lo que él llama la raison d'etre de la
racionalidad capitalista: una constante amenaza de conflicto entre poderes
que vuelven i"acional esa lógica capitalista. La sociedad industrial
avanz.ada, señala Marcuse, produce y reproduce elementos de coerción y de
dominación con base en proyectos sociales sustentados bajo la lógica de la
dominación tecnológica, en una visión del progreso lineal.

Es esa racionalidad volcada en su raison d'etre, de riesgos ecológicos, de
degradación de la mano de obra trabajadora, de la explotación de los recursos
naturales y de la llamada 'racionalidad instrumental' lo que vuelve irracional
la dinámica capitalista industrial.
Debido a ello y en la medida en que grupos sociales accedían a los
''beneficios" del desarrollo -en especial la clase media- se configuró lo que
hoy día con()(?emos como la 'juventud' o 'los jóvenes'. Esta acepción alude a
la forma en que los incipientes actores, subsecuentes a la segunda gran
guerra, concebían una realidad que denotaba elementos que imposibilitaban
una convivencia social. Así, estos nuevos actores sociales son clasificados o
catalogados a partir de adjetivos, que encerraban todo un universo de
significado y de sentido, principalmente bajo la premisa de la 'protesta
juvenil' y de 'movimientos juveniles' que cuestionaban la forma en que la
sociedad se desarrollaba en un contexto de opresión y dominación. Pero
estos grupos de jóvenes, poseedores de las ventajas materiales de la actividad
capitalista, cuestionaban no las necesidades elementales de convivencia e
interacción humana, sino que cuestionaban el status quo como forma de
organización social, por espacios sociales, políticos y culturales para su
universo de acción, en donde afloraran formas alternativas de organización
social.
Fueron aquellos jóvenes de una clase media urbana incipiente los que
poseían cierto capital intelectual como para acceder a los círculos en los que
era posible organizarse de manera colectiva. Sin ahondar demasiado, fue en
los Estados Unidos en donde los beatnik's comenzaron a cuestionar -por
medio de la literatura como forma de acceder a un universo social- la
324

sociedad contemporánea y sus elementos irracionales. Jack Kerouac, A/len
Ginsberg, Michel MacClure, Gary Snyder, Lawrence Ferlinghetti, Nea!
Casady, Gregory Corso; todos ellos abandonan la 'sociedad cuadriculada' y
critican por medio de la violencia verbal en sus escritos. Los provos surgen
en Ámsterdam, también en círculos intelectuales donde, a través de los
llamados happening 's -lo que hoy sería un performance- critican el status
quo por medio de la interacción no violenta en lo cotidiano con actuaciones
que cuestionan la sociedad 'libre'. El movimiento hippie aglomera todas las
características de lo que la 'juventud' denotaba. Caracteriz.ados por su
concepción pacifista y hedonista del mundo, en una realidad bélica y
bipolar; éstos se oponían al sistema en su conjunto: a su materialismo, al
conformismo que caracteriza a las ciudades masificadas, a la burocracia que
dirige y anquilosa la fluidez de la vida y al cuadro de valores dominantes, es
decir, la propiedad, el trabajo, el dinero, la competencia, las diferencias de
, clase, la segregación racial, la represión ideológica, etc. Así mismo, hubo en
algunas partes del mundp otros adjetivos: en Alemania se les denominó
halbstarke, en Gran ~taña teddy-boys, en Italia vitelloni, en Francia
blusons noirs, en Suecía skunafolke, en Dinamarca anderupen, en Japón kami
- nori - zoku, en España gambe"os, en Polonia hooligans, etc. Pero fueron
los movimientos estudiantiles universitarios y la aparición del rock 'n rol/ a
finales de la década de los sesenta lo que devino verdaderamente en la
construcción social de la 'identidad juvenil'. Miles de jóvenes "quedaban
colgados y abrumados por las notas desgarradoras de Janis Joplin y la
organización de los estudiantes de la Universidad de Berkeley, devenían
caleidoscopios luminosos con el virtuosismo de Hendrix y transitaban de la
mordacidad iconoclasta a la densidad poética de Morrison, a la vez que se
proclamaba 'todo el poder para la imaginación ' en la Sorbona y el mayo
francés, y miles de jóvenes agudizaban sus criticas a las formas plásticas del
american way o/ lije con Zappa, Dylan, Báez, Richi Haven, etc. De esta
forma los cambios sociales que simbolizaron los movimientos estudiantiles
de 1968 enmarcaron un nuevo contexto donde muchas cosas se
polarizaron...y ganaba fuerza una identificación construida desde los limites
de adscripción/exclusión: nosotros los jóvenes. Grandes grupos estudiantiles
se radicalizaron y esto se expresó en sus formas de expresión musical"2

Para comprender el concepto y la palabra : aproximaciones teóricas a
la(s) ideotidades(es) juvenil(es)
Después de la caída del muro de Berlín se dice que la historia ha
terminado, algunos otros se adscriben a la concepción que la modernidad
todavía es un proyecto inconcluso; otros -no sé a ciencia cierta- pretenden
formar parte de un 'tercer mundo'. Lo imprescindible es la forma como nos
325

�desarrollamos socialmente
comunicacional y cultural.

sobre

una

dinámica

global

económica,

La sociedad industrial contemporánea se ha circunscrito sobre grandes
centros urbanos, de concentraciones poblacionales de grandes dimensiones
donde el espacio habitable cada vez se convierte en un artículo de primera
necesidad.
Las áreas urbanas se convierten en el centro acaparador de flujos
migratorios en donde convergen un sinnúmero de pobladores provenientes
de áreas agrícolas, que no han sido inscritas en la dinámica industrial
capitalista y por tanto, los pobladores tienen que migrar a las ciudades.
Además, cada vez es más constante el número de pobladores indígenas en
los centros urbanos, por lo que las grandes ciudades se convierten en centros
de interacción heterogéneos y díversificados.
Asimismo, las políticas neoliberales llevadas a cabo por los programas
políticos de los años ochenta, configuraron las perspectivas orientadas a esa
heterogeneidad urbana. El disminuido papel de un Estado, que en su
momento fue benefactor, repercutió sobre las políticas de asistencia social, y
desatendió los instrumentos sobre los que se otorgarían los elementos de
cohesión y sentido de pertenencia a una determinada ubicación geográfica
y cultural. De esta forma, se pasa del Estado - como agente catalizador de
sentido- al mercado, como aquel agente que confiere las bases para una
configuración. del significado de pertenencía a un determinado espacio social
y urbano.
Partiendo de tal construcción de significado inserto en una realidad
urbana latinoamericana, subdesarrollada y dependiente, es como tratamos de
ubicar el concepto de cultura, "como aquella dimensión de significación que
3
confiere sentido presente en todas las practicas sociales"
Por lo tanto, y debido a la multiplicidad de escenarios en los que se
figura lo urbano, la cultura no puede encasillarse en un sólo aspecto, es un
término evanescente, difuso. Es preferible señalar al carácter adjetivo de la
cultura: 'lo cultural'4 de una práctica social que vuelve más concretas las
características de la cultura, y en ese sentido, las expresiones musicales
juveniles pueden ser 'lo cultural' de una práctica social de un grupo social
poseedor de una cultura en particular, esto como forma de sentido y
significación a su interacción dentro de un contexto heterogéneo.

interacción del poder económico, político y cultural. Coincido en que "lo
urbano remite a relaciones de poder y violencia simbólica: la violencia
simbólica consiste en la capacidad de imponer conjuntos de significaciones a
otros, esto es, a partir de la estructuración clasista de las sociedades, la
desigualdad social se manifiesta como desniveles culturales".5
Por tanto "la cultura urbana designaría las significaciones (traducidas
en prácticas, sujetos y estructuras) que se ocupan de modelar o modular el
sentido de la espacialidad".6
Así, dentro del proceso de globalización se desarrollan un sinnúmero
de identidades múltiples, en un espacio fracturado por el fácil flujo de
información a través de los medios de comunicación, espacio constituido por
desniveles sociales. "Esto quiere decir que en el espacio de la sociedad civil
(en la concepción gramsciana) hay posiciones dominantes y posiciones
dominadas, identidades hegemónicas e identidades subaltemas"7 y agregaría
además identidades mru;ginadas e identidades imaginarias. 8
/

En el nivel superestructura!, en el nivel de lo simbólico, estas
escisiones pueden ser comprendidas de acuerdo a la forma en que los jóvenes
se adscriben a un rol determinado por las prácticas sociales y a la forma de
conferir un significado que puede devenir, en sentido de la acción, a raíz de
compartir las mismas prácticas con un grupo que trasciende un carácter de
clase y que se inserta en el plano de lo simbólico y del reconocimiento
recíproco de pertenencia. "Los estilos juveniles marcan aspectos culturales
importantes que rebasan las adscripciones de clase.... pero definidas por las
redes de relaciones en las que el joven participa".9
De esta forma, la identidad colectiva se construye a partir de un campo
intersubjetivo -en este caso de expresiones juveniles-, de fronteras
simbólicas de distinción e identidad donde la autopercepción y la
heteropercepción -en un sentido puedo decir dialéctico- devienen en
identidades sociales específicas.
Podríamos decir que la cultura juvenil es la construcción de sentidos y
significados en donde el umbral de adscripción o diferencia está inscrito en la
relación que se guarda con los otros y los demás. Es la autorepresentación y
la heterorepresentación lo que hace que 'el nosotros' cobre sentido.

Dentro del contexto urbano es imprescindible hablar del espacio social
dentro del que 'lo cultural' se desarrolla, en el carácter público de la
espacialidad. En el contexto urbano 'moderno' las ciudades expresan la

Definitivamente todos y cada uno de nosotros nos desarrollamos en un
universo social y en nuestro 'mundo de vida' donde "se atiende de manera
general los procesos estructurales de la sociedad y sus transformaciones, y
los efectos que éstos tienen sobre los patrones de interpretación colectiva con
énfasis en su transmisión cultural y en su organización lingüística. Por lo

326

327

�tanto, 'el mundo de vida' implica una realidad estructural, su reproducción
mediante patrones de sociabilización y la construcción de mundos
simbólicos". 1º

las podemos catalogar de acuerdo al punto de referencia que utiliza
13
Valenzuela.

Bajo esta premisa, es pertinente precisar que el siguiente trabajo
teórico busca sustentar los resultados empíricos sobre las siguientes bases, es
decir; hasta qué grado las expresiones juveniles en nuestro contexto se
adscriben a una acción social; "entendida como aquélla que se realiza a
partir de objetivos compartidos y colectivamente definidos, en una
construcción colectiva de sentido por parte de los actores, en una visión
común que orienta la participación de los individuos en contraposición con
los actos de agregado o imitación".11

Contrabando Machaka: la construcción del significado y del sentido de
la identidad juvenil en Monterrey

Así mismo, se tratará de comprender cuál es la situación que guarda la
manifestación juvenil a estudiar, de acuerdo con algunas de las siguientes
identidades y acciones juveniles:

i.
:;¡

z

@ Identificaciones Gregarias.-

r

tl
"O
&lt;:I

E
o
e:: •

'2
·
:::,
&lt; ~

Aquí quedan comprendidas expresiones, estilos y gustos definidos por
imitación. Los jóvenes participan de elementos comunes sin que
necesariamente existan vínculos entre ellos.
@ Red Simbólica.- (Redes imaginarias de sentido)
Formas· de identificación en las que los jóvenes participan en la
conformación de sentido de la red. Las redes simbólicas son procesos de
inter-reconocimineto entre los miembros de la red. Aquí los jóvenes se saben
de una red juvenil , se reconocen en la música, se encuentran en las tocadas y
ellos son activos creadores de canciones, textos o espacios donde dan cuenta
de su situación.
@Grupo.-

Debido al incipiente sincretismo dentro del que se circunscribe la
realidad social actual de la sociedad regiomontana y su consecuente
dinamismo, surge para la imaginación sociológica -tal y como
Milis la
desarrolla-, un extenso y complejo sistema de procesos socioculturales,
económicos y políticos.

'!'.

Desde compañías transnacionales cementeras y cerveceras -cuyos
dueños forman parte de la lista de los 200 millonarios del mundo- las que
delimitan los rasgos cara~erísticos de una sociedad trabajadora sin obreros;
en donde estas grandes empresas son quienes hacen esta sociedad
trabajadora, donde también coexisten colonias urbanas ~ue llevan por
nombre: "Revolución Proletaria" o "Tierra y Libertad", cmdad donde el
'espíritu del capitalismo' se erigió sin las bases de 'una ética _protestante' Y
donde "la razón social empresarial" se instauró como bastión del pacto
fundado entre el llamado Grupo Monterrey con el Estado nacional
benefactor, para propiciar el inicio de la apertura de la economia mexicana
después del desgastado milagro mexicano, así como de la mano del ll~ado
neoliberalismo comienza a fundamentarse un tipo de neoconservadunsmo
que revierte lo 'rescatable del proyecto de la modernidad, la capacidad del ser
humano de regirse sin la ayuda de poderes suprahumanos.
Ciudad donde convergen majestuosos centros comerciales, cadenas
de tiendas - norteamericanas principalmente- que resignifican y reconfiguran
el espacio social. Zona urbana delimitada por áreas rurales, en donde las
relaciones de parentesco regulan la dinámica comunitaria, a la vez que se
inscriben en procesos mediáticos de información.

Posee una estructura definida en la que participan diferentes
conformaciones de poderes y liderazgos. Los grupos poseen códigos más o
menos explícitos, presentan una rutina cotidiana compartida, portan
elementos que les identifican y les diferencian de otros grupos. La identidad
se establece por la posición de 'los otros' y no por una definición grupal
compartida que trate de ganar sus propios espacios de reconocimiento". 12

La complejidad de los asentamientos irregulares vu~lve conflictivas
zonas marginadas, espacialmente, marginadas de redes sociales y culturales
de interacción del acceso a eventos culturales y donde el traslado del hogar a
los centros d~ trabajo o educativos absorbe la mayor parte del tiempo
disponible para la diversión y el esparcimiento.

De esta forma, podremos llegar a concebir a las manifestaciones y
acciones juveniles dentro del marco urbano, como una de las diversas formas
a través de las que se construyen y dan sentido a las identidades sociales, y

Aun así la ciudad de Monterrey se inserta en la dinámica global del
desarroll~ -que Canclini analiza-, dinámica global circular para algunos
pocos, y tangencial para la mayoría.

328

329

�En esta dinámica, "lo emergente es una sociedad cada vez más
compleja, en la que adquieren relevancia actores cuyas demandas y acéiones
no se encuentran asentadas en el proceso de producción, sino en un nivel
diferente que comprende el ámbito de la cultura, las relaciones entre los
géneros, los jóvenes, la preservación ecológica, etc." 14
En nuestro análisis son los jóvenes los principales actores que surgen
como 'los hijos de la crisis', y los que no se insertan en una dinámica
totalmente homogénea, ni mucho menos incluyente, con respecto al proyecto
enmarcado desde los intereses políticos e ideológicos de la globalización.

..l

La ciudad se representa desde el momento en que el sentido es
construido sobre la base de los grupos que sustentan los medios de poder,
tanto económicos como políticos, donde este sentido de 'la sociedad' se
encuentra desprovisto de las múltiples imágenes culturales y cotidianas que
cobran significado en lo que Daniel Bell llama 'las contradicciones culturales
del capitalismo'.
La dinámica capitalista aísla y separa el ámbito de lo material y lo
simbólico, lo enmascara en un trazo uniforme de lo social. Para este caso, la
construcción social de la realidad se da en el marco de los avances técnicofinancieros, así como en el escenario de una 'transición a la democracia', lo
que disfraza la complejidad de una sociedad cada vez más heterogénea,
sincrética, diversa; sociedad que Gianni Vattimo llamaría: postmodema. 15
Aquí la globalización marca la pauta, "en las tendencias globalizantes
del modernismo capitalista neoliberal, las industrias culturales han jugado un
papel fundamental, pues apuntan hacia la estandarización de pautas
culturales, para luego cambiarlas en una lógica efervecida en la que
prevalece la búsqueda de la ganancia". 16 Es aquí donde las expresiones
juveniles se revierten de un significado acorde a la dinámica capitalista. En
esta dinámica capitalista, "los jóvenes se convierten en un mercado de
consumo fara las industrias culturales explotadoras de prototipos
juveniles." 1
Pero así como en este proceso de globalización, las industrias
culturales han jugado un papel importante como factores que inciden en la
estandarización de prácticas juveniles y pautas culturales, de igual forma
"esta sociedad muestra un juego dialéctico entre uniformación cultural
gracias a los medios de comunicación así como también, diferenciaciones y
desigualdades, donde aparecen y se construyen nuevos procesos de
identificaciones colectivas y resistencias culturales". 18
330

Aún y cuando los medios de comunicación y las industrias culturales
modelan casi por completo los patrones de vida como agentes de
socialización, también son el factor que implica una justificación para tratar
de mantener ese sentido de identidad, de creaciones de distinción en grupos
juveniles; características que revisten de sentido a un grupo generacional más
o menos definido.
A través de los medios de comunicación algunos jóvenes se adscriben
a manifestaciones juveniles que le son propias:
'...por medio de programas especiales de radio que se dedicaban al rock
local principalmente... ' 19

en donde grupos musicales de ska acceden cada vez más a espacios de
reconocimiento.
Debido a ello y eµ"Ía medida en que aparecen grupos musicales de ska
o de otros géneros én la escena del rock en Monterrey, comienza a
expandirse y extenderse -a través de los medios- lo que se denominaría la
"Avanzada Regia". Con la "Machaca Regia" se explota al máximo la
disposición y el arraigo que-cientos y miles de jóvenes consideran como
significado y sentido de prácticas sociales de pertenencia e identidad.
¿Pero cómo se configura esa identidad heterorepresentada y construida
socialmente por los medios hacia el interior de las colectividades juveniles?
¿Cómo esa identidad se vuelve difusa y diversificada dentro de las redes
sociales de adscripción de los jóvenes en Monterrey?
En este sentido, es preciso señalar los ámbitos dentro de los que la
dinámica de la globalización se inscribe_ en las prácticas juveniles:
a)
en el ámbito de lo imaginario, en donde los medios de comunicación
construyen dimensiones amplias de reconocimiento.
b)
el ámbito de lo cotidiano, en donde la vida diaria establece relaciones
estrechas de reconocimiento.
Desde la perspectiva del ámbito cotidiano, guarda una gran relevancia
el significado y el sentido hacia el interior de los grupos de jóvenes, en donde
las ventajas y las desventajas con respecto a los medios de comunicación se
intersectan con relación a la construcción del sentido y su reproducción:
'... primero lo veía como desventaja porque pensé que lo volverían muy
comercial y luego no sé, sentía como que a las tocadas empe7.aba a ir
gente que ni sabía ni qué y como que nada más por modita, por ir, pero
pos' no sé, o sea para los grupos creo que está bien, es una manera de
331

�darse a conocer, que más gente sepa de ellos, entonces creo que es una
ventaja... ' (sic)
En este sentido, el ámbito de lo imaginario se amplía conforme los
grupos musicales traspasan fronteras, pero en el ámbito cotidiano disminuye
el nivel de estrechez de los jóvenes que se adscriben al ska.
De esta forma, el ska como forma de manifestación musical de
expresiones juveniles se inserta en la dinámica capitalista de las sociedad del
consumo, pero guardando parte de su sentido de identidad colectiva.
Hacia el interior del ámbito cotidiano, en el plano del universo de
acción de los jóvenes que se adscriben al ska, en las tocadas "podemos ubicar
redes, recursos o mecanismos instrumentados por la comunidad o el grupo
con el objetivo de satisfacer sus necesidades fisicas de reproducción, así
como también aquéllas cuya finalidad se orienta hacia la reproducción de su
20
universo sociocultural"; dicha reproducción se percibe de manera alterada
por el papel de los medios de comunicación:
' ... o sea como te digo, para los que ya nos gusta el ska desde hace un
buen, como que sí dices ¡hay!: viene mucha gente que nada que ver,
como que lo ves así como desventaja... '
desventaja al momento en que dichas expresiones musicales también se
manifiestan y. son apropiadas por los medios, y en especial, la expresividad
de ciertos grupos musicales que intentan reflejar, por medio de la letra en
algunas de sus canciones, la realidad social contradictoria:
'...es que de repente (los medios) sí hacen que canten diferente y que
cambien muchas letras y que no la canten igual como lo cantan aquí (en
las tocadas), que si dicen maldiciones lo quitan y eso... '
pero el papel difusor de los medios engloba y establece más vínculos entre lo
cotidiano y lo imaginario, es decir:
' ... pero como quiera, está bien para que, pa' que lleguen más 'vatos' que
les gusta esa onda y que estemos más unidos...'
pero el vínculo de la progresión y la regresión se vuelve estrecha en la
mirada de un actor principal hacia el interior del ska en Monterrey:
'... pero no, ta' mal porque le quitan... lo censuran... '

332

Es así como a través de la promoción y la censura, del paso de lo
cotidiano a lo imaginario, juegan dialécticamente -lo que hace cambiante,
evanescente y difuso- lo cultural de un grupo juvenil, puesto que su
producción y reproducción está siempre en constante movimiento:
' ... está bien, tan si quiera para que luego le va a empezar a gustar de
repente y le va a dejar meter más a esa onda y luego ya no nomás va a
ser sólo publicidad, le va a gustar mucho esta onda subterránea y
también... ' (sic)
Así, "la mediación entre sujeto y producto simbólico es establecida por
la experiencia de vida y no por la marca unívoca de los medios de
comunicación". 21
Podemos afirmar entonces que en los ámbitos cotidianos, los que se
reproducen a través de los medios de comunicación pueden devenir en
ámbitos imaginarios rel~ionados sin que uno sobrepase al otro, sino que sea
una relación recíproca(
Entonces, el consumo simbólico de experiencias musicales juveniles
"como una interacción social, diluye el peso fetichizado de los objetos para
resaltar su connotación en la esfera humana mediante su integración
simbólica a las relaciones sociales e interpersonales, con la que el consumo
simbólico nos remite necesariamente al campo de las relaciones
22
intersubjetivas" entre los jóvenes adscritos al ska.
Es a través de estas relaciones intersubjetivas como se construyen las
identificaciones colectivas de significado, reconocimiento y sentido. El
ámbito cotidiano aún permanece indisoluble coino el espacio dentro del que
la dinámica homogeneizadora de la globalización todavía no termina de
introducirse de manera significativa. ·
Lo que es imprescindible, es el papel de los medios de comunicación
como agentes que evitan que las expresiones juveniles puedan devenir en
grupos con fuertes índices de cohesión, ésto debido a su incisiva influencia
en la reproducción constante del ska y la adscripción de grandes grupos de
jóvenes al movimiento, lo que evita una organización definida y estructurada,
y por el contrario, se establecen redes simbólicas de reconocimiento e
identidad producidas y reproducidas también en el ámbito de lo cotidiano, es
decir, en las tocadas.
Este sentido intersubjetivo de la identidad es donde las prácticas
comunes, a las que los jóvenes confluyen en las tocadas, establecen redes
simbólicas tal y como l~ señala Valenzuela Arce y la cual analizamos en el
333

�capítulo anterior; puesto que la relación del nosotros se da de una manera
disgregada, sólo vinculada por rasgos distintivos de reconocimiento
simbólico como parte de una colectividad, sin un vínculo demasiado estrecho
entre la red, sin interacción directa del nosotros con los mismos.
La adscripción, por lo general se da a partir del ámbito de lo
imaginario a lo cotidiano, de los medios de comunicación a las tocadas, y en
situaciones esporádicas, es a través de la reproducción de la mismas redes
simbólicas.
De la autoconciencia se parte a la heterorepresentación del otro, el
nosotros, sólo cobra sentido al introducir mi autoconciencia en el ámbito de
lo cotidiano del ska. La adscripción de lo cotidiano a lo imaginario puede
darse también
' ...'pos' por un camarada que empezó y luego él me invitó y yo fui a las
tocadas...y luego yo me empecé a juntar con los demás...'
En los demás se establece lo exterior, que deviene por medio de la
interacción simbólica en el nosotros, en la unidad mediada por el sentido y la
pertenencia, pero en este caso, el nosotros no es único e indivisible, no es un
grupo ni una colectividad material, el nosotros es efimero, evanescente;
cobra sentido sólo en los espacios de interacción construidos por la
colectividad simbólica para establecer vínculos; es decir en las tocadas:

' ...nosotros nada más andamos de rol, y en las tocadas, ya sabemos a qué

'... todos estos que veo en la fila son las personas que yo siempre veo en
las tocadas y yo dije: ¿entonces quiénes están adentro?.... no les hablo a
todos pero ya los conozco de vista....ah!!, aqui están las chavas, este, los
otros greñudos y dije entonces: ¿quiénes están adentro? si aquí están
todos los que yo conozco... ' (sic)
La adscripción como jóvenes se vincula a la participación conjunta de
prácticas donde se comparten el espacio y el tiempo, donde interactúan y se
reconocen mutuamente, donde "el sentido de la acción social se establece en
un marco de redes de significado que comprenden diversos ámbitos de
interacción cuyos encuentros son de tal magnitud que, a pesar de las
diferencias, posibilitan la construcción colectiva".24
Las diferencias no se establecen al interior del nosotros, sino con los
demás. El universo de los jóvenes se configura y cobra sentido
independientemente del ti/nipo social general. Por ello, la interacción social
se plasma sobre dos perspectivas, sobre lo simbólico y lo instrumental. Los
jóvenes se insertan en una dinámica aparte del progreso social, están fuera, se
encuentran al margen, y por lo tanto son diferentes. Ahí reside su adjetivo de
ser 'lo cultural' de las expresiones juveniles, una subcultura alterna a la
cultura hegemónica que establece normas y pautas universales para todos,
dentro de los que la sociedad se establece.
'...la manera en que te ve la gente, de que: ¡hay mira!, tú todavía andas
en esas cosas y ya tienes edad para no se qué, la ,la, la; si de por sí... '

hora nos vamos a juntar, pero es que como varios, casi la mayoría
trabaja....casi no tienen tiempo, pero nomás cuando nos ponemos en
contacto, cuando va a haber una tocada y a qué hora nos vamos a reunir
y ya ... '

En términos aparentes, en el ámbito de lo social, la libertad se expresa
siempre y cuando no se rompan los lineamíentos establecidos, y aquí las
expresiones juveniles tienen, por lo tanto, que adaptares a la cultura
hegemónica:

Es este interreconocimiento lo que establece redes simbólicas de
participación en las redes juveniles como lo es el ska, en donde los jóvenes
se saben parte de una red, se conciben como parte de ella, desde el interior al
exterior y viceversa. El reconocimiento es tácito, es explícito al describir la
asistencia y la dinámica en una tocada por parte de una joven 'skankee':

'...si porque aunque no quieras la sociedad te las pone, la sociedad casi te
obliga diría yo... '
pero las expresiones juveniles que se diferencian de la cultura hegemónica no
necesariamente afirman una condición de protesta por la diferencia, sino que

'...unas chavas que son las que siempre veo, que también siempre andan
ahí igual que yo... '

' ...la sociedad así lo ve, así como que hay, miren esa! y luego no sé, todos

. y donde la fila de espera para lograr ingresar a una tocada se convierte en el
espejo que otorga el reconocimiento del otro en mí, "en el reconocimiento
recíproco, esto es, basado en el conocimiento de que la identidad del otro fe
me reconoce a mí, identidad que a su vez depende de mi reconocimiento".

por lo tanto, los jóvenes tiene que pasar de un universo mediado por redes
simbólicas intersubjetivamene compartidas de reconocimiento y pertenencia,

334

te sacan la vuelta... '

335

�a la _distinción otorgada por la inscripción, a interacciones mediadas por
relaciones con respecto a fines en la sociedad contemporánea:

' ...pues yo creo que.... toda la gente cambia, eeeh! pero yo, pues yo digo
que sí seguiré yendo a alguna quio'tra tocada pero ya en diez años, ya
º t iva 11
sere'td
o a una eJecu
..... '
De esta forma, el proceso de exclusión- inclusión se lleva a cabo
mediante la incorporación de los jóvenes a las redes de trabajo y al mundo
socialmente definido por las pautas y normas vigentes en la sociedad
regiomontana.
Así, la hegemonía de un grupo en particular se establece mediante las
pautas socialmente aceptadas, mientras que las expresiones culturales que no
s_e adapten a dichas pautas -como lo es el ska en la ciudad cíe Monterrey-,
tienden a desarrollarse en el ámbito "underground". Aquí se presenta la
subordinación, la exclusión de una subcultura juvenil, de expresiones
juveniles "que participan de una cultura general de la sociedad de la que
forman parte, pero lo hacen en un nivel distinto, ya que las sociedades
clasistas, estratificadas presentan desniveles culturales correspondientes a
posiciones sociales jerarquizadas".25
Las expresiones juveniles en Monterrey las podríamos señalar como
culturas populares, es decir: "la construcción de un ordenamiento y sentido
socialmente . significativos de los sectores sociales no dominantes o
subalternos". 26

-

1

111

Es aquí, donde la construcción del sentido por parte de los jóvenes, en
redes de intereconocimiento intersubjetivo de identidades colectivas
simbólicas, se presentan como agentes que se encuentran fuera de la
dinámica social general, y por lo tanto, tienden a ser no incluidas en dicho
proceso, y para ello tiene que resignificar el sentido que ellos otorgan a su
ámbito cotidiano para insertarse en las disposiciones que, principalmente, el
mercado de trabajo representa.
La contradicción es explícita cuando cada vez más la sociedad presenta
imágenes disímiles del mundo de la vida, y el significado del universo social
se vuelve más heterogéneo, pero aún persiste la visión lineal unitaria de la
historia, de la modernidad neoliberal que la globalización representa. Por el
contrario, una modernidad global debería otorgar una multiplicidad de
sentidos y significados, en donde la libertad del ser humano no radique en la
exclusión / inclusión a esa visión lineal de la vida, sino a la infinita
posibilidad de la adscripción a un sinnúmero de imágenes y concepciones del
mundo.
336

Es en ese ámbito, donde los medios de comunicación inciden para que
este tipo de expresiones juveniles no puedan devenir en grupos fuertemente
cohesionados, en la medida en que estas expresiones comparten elementos de
la cultura hegemónica y se representen de una manera subalterna y no
contradictoria; por ello el sentido no deviene en conciencia colectiva de sí y
para sí del nosotros, y sólo se mueven en el umbral de la
adscripción/diferenciación conforme a redes subjetivas que otorga el
consumo simbólico de bienes y productos, así como su reproducción.

La Juventud Imaginada: las expresiones juveniles en la aldea global

"La madre de la identidad es la diferencia"
Luis Jesús Galindo Cáceres
Nuestro contexto. se manifiesta contradictorio y sincrético. La ciudad
puede caracterizarse como emergente, en donde surgen tensiones entre
formas tradicionales de lo social y la dinámica modernizadora global.
La vida urbana se mezcla entre lo global y lo local. Los glocalismos
resignifican la multiplicidad de información propiciadas por las redes de
información mediáticas. Las grandes ciudades "no son áreas delimitadas y
homogéneas, sino espacios de interacción, en las que las identidades y los
sentimientos de pertenencia se forman con recursos materiales y simbólicos
de origen local, nacional e intemacional".27
Por lo tanto, los ámbitos de los jóvenes en la llamada sociedad de
masas se vuelve múltiple, de múltiples glocalismos de expresiones juveniles
que diversifican a la juventud, en esta situación específica en donde esta
multiplicidad logra evitar una amalgama homogénea de la juventud para
legitimar sus expresiones culturales. Cada vez más, esta juventud es
contenida como elemento de cambio social.
La amenaza de la homogeneización por parte de la globalización
siempre será latente, es por ello que las identidades juveniles manifiestan,
mediante prácticas culturales que promueven a través del rock como género
musical un elemento que perpetúa la coexistencia de un dinámico proceso
lineal de identidades y la construcción en el ámbito de la cotidianidad de
redes intersubjetivas de reconocimiento. "El rock, como elemento
polisémico, transclasista y transgeneracional ha participado como símbolo
identatario y ha influido en la conformación de diversos metadiscursos
juveniles. Conjuntamente con su condición imprescindible como género
337

�musical, el rock ha sido referente simbólico generacional. Su búsqueda de
autenticidad ha producido identificaciones prófugas o fugitivas de la oferta
institucionaliz.ada; ha conformado prácticas ritualizadas que participan en
ciertos modos de vida juveniles, con códigos y símbolos propios, que buscan
legitimidad asumiéndose como auténticas y leales a una condición alternativa
28
siempre amenai.ada".

negativos de la racionalidad capitalista, y la incipiente multiplicidad de
imágenes del mundo presentadas por la globaliz.ación.
En esta sociedad la heterogeneidad se presenta ipso facto, las
migraciones y la americanoglobaliz.ación de la sociedad regiomontana
implica un sincretismo y donde los medios disponibles para la construcción
del sentido legítimamente otorgado por el Estado van desapareciendo.

Y ante la amenai.a constante, es el resguardo del mundo subterráneo en
el espacio social lo que lo preserva, jugando hábilmente con los beneficios
que otorgan las redes de comunicación y de información globales, para su
reproducción como ámbito autentico de adscripción juvenil.
El imaginario de la juventud es mantener el ámbito cotidiano del ser
joven y a la vez insertarse en la dinámica que 'la sociedad' presenta como
legítima. Que el nosotros pueda insertarse sin ninguna modificación en el
todos que nos espera allá afuera.
Pero eso no es lo único para construir una identidad juvenil acorde a
las exigencias de la aldea global. Es imprescindible aprovechar las ventajas
que la globalización otorga para que esta identidad juvenil difusa y
evanescente pueda devenir en un movimiento juvenil que se presente con
conciencia plena del universo en el cual nos inscribimos: el riesgo de la
desaparición de grupos étnicos, de los desastres ecológicos y nucleares, del
aumento de la pobreza, de las falacias democráticas, de los imperialismos
financieros y mercantiles, de la privación de los derechos elementales del ser
humano para sobrevivir por parte del Estado o el mercado: tierra, educación,
libertad, salud, trabajo, etc. Para que de esta forma los jóvenes quepan en la
globaliz.ación circular y dejen de ser ejércitos de consumidores para devenir
en grupos colectivos organiz.ados y propositivos.

Conclusiones inconclusas

Por lo tanto la construcción de expresiones culturales originales por
parte de los jóvenes, expresados en el rock globalizado, toma gran relevancia
el ska como un género que fusiona diversos aspectos de un mundo
multicultural y que se inserta en una ciudad emergente de donde retoma los
elementos característicos de la región y se articula de manera significativa a
través de los medios de comunicación y establece redes de significado para
grupos de jóvenes en Monterrey: desde el cabrito a la machaca.
'

Es la globalizació(de un aspecto de la cultura de la juventud; una
resignificación del sentído del ska en la ciudad que establece formas de
organización e identidades de los jóvenes del área metropolitana de
Monterrey.
Esto que he preseQtado no es más que una aproximación, un asomarse
a lo que existe allá afuera para nosotros los jóvenes, una totalidad en la cual
estamos inscritos, totalidad no única e indivisible, sino múltiple y divisible.

Notas bibliográficas
• Título de una entrevista realizada por Anne Marie Matailie a Pierre Bourdieu en
Les jeunes et le premier emploi, París 1978. pp. 520-530.
1 Véase:

Marcuse, Herbert, El Hombre Unidimensional, Ed. Joaquín Mortiz. México
1968 pp. 15

''Es gracias a aquellos sin esperanza que nos es dada la esperanza"
Benjamín.W
Para hacer una conclusión preliminar se necesita terminar por el
principio. Partimos de un mundo objetivo igual para todos, la interiorización
de ese mundo depende de la perspectiva social en la cual nos encontramos.
La función social que los hombres y mujeres hacen de esta concepción del
mundo determina el contexto y la trayectoria que el devenir presenta. Ese
devenir se transforma en progreso en la sociedad capitalista. Pero el progreso
también deviene en la irracionalidad del proyecto modernizante de la
sociedad. Dicho proyecto enseña sus debilidades para presentar los efectos
338

2

Valenzuela Arce, José Manuel: Oye como vá. Recuento del rock tijuanense.
CONACULTA-COLEF 1999pp. 33. Cursivas añadidas.
3

Rosales Ayala, Héctor: La obstinación de soñar. Políticas culturales en la Ciudad
de México. UNAM 1993.
4

En este sentido, Néstor García Canclini, en su texto La G/obalización Imaginada
(Paidós 1999) concentra el concepto de 'lo cultural' "como aquel conjunto de
procesos a través de los cuales representamos e instituimos imaginariamente lo
social, concebimos y gestionamos las relaciones con los otros, o sea; las diferencias,
ordenamos su dispersión y su inconmensurabilidad mediante una delimitación que
339

�19

fluctúa entre el orden que hace posible el funcionamiento de la sociedad y los actores
que lo abren a lo posible" pp 62

20

lbid. pp. 334.

21

lbid.

lbid. pp. 26

22

lbidem. Pp. 341.

lbid. pp. 27

23

5

Rosales Ayala, Héctor: La obstinación de soñar. Políticas culturales en la Ciudad
de México. UNAM 1993. pp. 25

6

7

Este y todos los entrecomillados en negritas insertos en el texto, son extracciones
de grabaciones entrevistas que se realizaron para esta investigación.

8

En este sentido, Benedict Anderson alude a las 'comunidades imaginarias' y
Comelius Castoriadis explora los 'imaginarios colectivos'.
9

Valenzuela Arce, José Manuel: El color de las Sombras. Plaz.a y Valdés - COLEF
1998.
10

lbid. pp. 334.

Habermas, J. (1989) La Ciencia y la Técnica como Ideología. Editorial Tecnos
pp.22.

24

Valenzuela Arce, José Manuel. (1998) El color de las sombras. Chicanos,
Identidad y Racismo pp342.
25

Bonfil Batalla, Guillermo. (1991) Pensar nuestra cultura. CONACULTA. pp. 56.

26

11

Valenzuela Arce, José Manuel (1997): Vida de Barro Duro. Cultura Popular
juvenil y graffiti. pp 101

Valenzuela Arce, José Manuel. Nuestros Piensos. Culturas Populares en la
Frontera México- Estados Unidos. CONACULTA pp76.
27

García Canclini, Néstor.(1999) La Globalización Imaginada. Piados pp. 165.

12

Este marco conceptual es extraído de las aportaciones de José Manuel Valenzuela
Arce en su libro Vida de Barro Duro. Cultura Popular Juvenil y graffiti.

28

Valenzuela Arce, J.M. (1999) Oye como vá. Recuento del Rock tijuanense.
CONACULTA pp.32.

13

"Las identidades sociales son procesos intersubjetivos por medio de los que se
construyen los umbrales del nosotros, ustedes y ellos; en oposición y diferencia.
- fronteras simbólicas donde se establecen relaciones de adscripción y rechazo
- ejes centrales de reconocimiento de las identidades y las distinciones
- toda identidad social es dinámica, está sujeta a contextos, es situacional.
- se construye dentro de espacios y campos de poder.
14

1 11

¡ 111

Valenzuela Arce, José Manuel. (1998) El Color de las Sombras. Chicanos,
Identidad y Raiísmo. p. 254.
15

"En la sociedad de la comunicación generalizada y de la pluralidad de culturas, el
encuentro con otros mundos y formas de vida es menos imaginaria: las 'otras'
posibilidades de existencia se llevan a efecto bajo nuestros ojos....Vivir en este
mundo múltiple significa hacer experiencias de la libertad entendida como oscilación
continua entre pertenencia y disasimiento" Vattimo, Gianni (1994) En tomo a la
posmodernidad Editorial Tecnos pp. 18
16

Valenzuela Arce, José Manuel (1998): El color de las sombras. Chicanos,
Identidad y Racísmo. CONACULTA pp. 247
17

lbid. pp. 250.

18

Ibid. pp. 254.

341
340

�1

SOBRE LA INDETERMINACIÓN EN UN RELATO
DE EDGAR ALLAN POE
José Miguel Sardiñas
Centro de Investigaciones Literarias,
Casa de las Américas; La Habana, Cuba.

El objetivo de este comentario es analiz.ar aspectos de la constitución
de "The fall of the house of Usher", desde el punto de vista de algunas de
sus indeterminaciones. Este es un texto con muchas zonas ambiguas, y por
esta razón quisiera observar algunas de ellas, valorar su importancia -en
construcción de sentidos de la obra- y analizar cómo han intentado
precisarlas algunos críticos.
Más, pues, que interpretarlo y añadir a mi lectura, lo que juzgué
aprovechable del cúmulo de opiniones y análisis que se han vertido sobre él
a lo largo de un siglo -forma en que normalmente procede uno para
comentar un texto literario-, quisiera tomarlo como objeto de recepción
virtual, tanteando parte de su estructura apelativa, y estudiar, a modo de
ejemplos, algunas de las recepciones que, efectivamente, ha tenido entre
lectores especializados como críticos. Aunque, desde luego, mi lectura
permeará inevitablemente todo el análisis.
Por otra parte, la elección de Poe obedece al hecho de que él forma
parte muy notable de la larga historia de la estética del efecto
(Wirkungsiisthetik), predecesora de la estética de la recepción (Weinrich,
1993,201), en virtud de su poética de la unity ofeffect.
Según esta idea, con la cual se estaba canonizando el género, todo el
cuento debía concebirse -y muy meticulosamente, hasta en sus detalles- en
función del efecto que quisiera provocar en su desenlace. Lo que significa
que debía escribirse teniendo en cuenta el modo en que esperaba ser leído,
calculando cuidadosamente las reacciones posibles del lector.
Y me centro en the fall of house of Usher, en particular, por la
frecuencia en que la critica se vuelve sobre este cuento, para ensayar
interpretaciones. Esto es, sin duda, un reconocimiento de sus méritos
literarios; ya notaba Borges (1980, 282) que clásicas eran las obras que
conservaban a lo largo del tiempo la capacidad de comunicar cosas a los
hombres, y aunque éste tal vez no sea un clásico, sí es muy elocuente. Pero
es, sobre todo, una muestra de la presencia de indeterminaciones, pues la
critica suele nutrirse de ellas.
343

�I
El concepto de indeterminación fue desarrollado por R. Ingarden
(1993,32 et sqq.); W. Iser lo retomó en un artículo básico de 1975 y lo
integró a otro concepto importante, en esa fecha, aún no muy claramente
formulado, de la estética de la recepción: el de la estructura apelativa
(Iser,1993).
La indeterminación es, pues, uno de los componentes de ese
"conjunto de elementos intratextuales cuya función básica cosiste en exigir
la participación del lector, quien de ese modo se ve apelado a completar el
sentido del texto" (Vital,1994, 21). Algunos de esos elementos son
insinuaciones, la estructura profunda de una ironía, las secuencias o escenas
incompletas, los datos de referencia que piden deducción, los blancos o
vacíos de información (Vital, 1994, 40), las alusiones, la llamada
intertextualidad, etc. Sin embargo, conviene distinguir, aunque sea
rápidamente, la indete~ción como noción general, de términos como
blanco, vacío o espacio de indeterminación, en los que Iser trabajó después
de La estructura apelativa del texto.

'

II lt IHI•

La noción general indica una propiedad, inherente a todo texto
literario, que surge, en parte, de lo que Iser (1993,101) denominó "la
peculiaridad" de dicho tipo de texto frente a otros: aquél produce o
constituye a su objeto, no representa ni comunica un objeto que exista fuera
y con independencia de él. Por tanto, la posibilidad de comparar el objeto
constituido con otro que pudiera ser su modelo es nula (vieja exigencia
teórica, formulada por primera vez con ardor por los formalistas rusos). Lo
que el texto literario dice es lo único que podemos saber, en rigor, del objeto
que, a partir de sus perspectivas esquematizadas, vamos constituyendo o
concretando durante el acto de lectura qtigarden, 1993, 35-36; Iser,1989,
150-153).
Cuán amplia pueda ser la indeterminación es algo que depende en
definitiva de cuántas preguntas pueda dirigir al texto el lector, si bien,
muchas de ellas corren el riesgo de ser útiles. Ningún texto puede -ni
necesita- detallar todos los objetos y rasgos de objetos que viriualmente
"caben" en una habitación descrita en una novela; ninguno tampoco dispone
de posibilidades para ser exhaustivo en la narración de los hechos asignables
a un tramo de la vida de un personaje. "Un objeto llamado literario no
alcanzarla nunca el final de sus determinaciones" (Iser, 1993, 104); más aun,
mientras más se empeña en introducir precisiones, más detalles deja
ambiguos o calla.

Pero la indeterminación surge también por otros motivos, que Iser no
menciona, pero que vale la pena recordar. Uno de ellos parece ser un
principio estético: la funcionalidad o pertinencia de cuanto rasgo o detalle se
precisa. Normalmente suponemos que todo lo que un texto especifica tiene
una intención y ese es un presupuesto de la crítica (Freundlieb, 1982, 35). La
otra motivación es deductible de lo que Iuri Tynianov denominó principio de
construcción (Tynianov, 1965, 114-119, 120- 137). Según este principio, en
toda obra hay una correlación jerárquica de elementos que define cuál de
ellos se prioriza y cuáles se subordinan al priorizado. Como consecuencia de
esta relación, muchos pueden sufrir deformaciones funcionales; una de ellas
probablemente sea el quedar poco menos determinados.
Los lugares de indeterminación, en contraste, no dependen
fundamentalmente de una propiedad del código lenguaje literario ni de una
propiedad de los textos que la manifiestan, sino de una propiedad estética
conformadora, subyacente a cada texto particular. Son vacíos mucho más
significativos y que exigen más del lector que las indeterminaciones
generales. De hecho, son los que el lector está obligado a "llenar'' para dotar
de coherencia y de continuidad a la historia que concreta o realiza. Y he
puesto entre comillas el verbo llenar no por artificio retórico, sino para
marcar un als ob tácito, porque no es esa exactamente la operación que se
espera del lector en estos casos: no se trata de que imaginemos el cabello
gris no especificado en un texto que trate de un anciano, sino de que seamos
capaces de suplir relaciones no establecidas de modo explícito. Iser
caracteriza a~í el concepto:
"En lugar de una exigencia de complementación muestran una
exigencia de combinación. Pues sólo cuando los esquemas del texto son
mutuamente referidos, comienza a constituirse el objeto imaginario, y esta
operación solicitada del lector posee en los espacios vacíos un momento
central desencadenante. Por su medio queda marcado el potencial del
ensamblaje de sus segmentos en el texto, que ha sido dejado en blanco.
Consecuentemente, materializan las "articulaciones del texto", pues
funcionan como los "goznes pensados" de las perspectivas de
aprendizajes..."( 1987,280).
Pueden ser formas de indeterminación de este último tipo el corte
argumental en un momento de suspense, la introducción de nuevos pai~jes
y líneas de acción, los comentarios del narrador que ofrece puntos de vista
divergentes, la no confiabilidad del narrador (Iser, 1993, 108-110) y las
comprensiones de periodos temporales o de recorridos por el espacio.

344
345

�11

que~ e~ ~ estado sin provocar inquietud, es lo que trataré de explicar a
contmuac1on.

En "Toe fall of the house of User" hay indeterminaciones de los dos
tipos. Este relato nos pone frente a un objeto que pudiéramos llamar "de
pequeñas dimensiones", no ante una multitud de épica ni ante un "fresco"
realista. Posee una concentración apreciable de la acción en tres personajes,
en un sólo lugar y en un corto lapso de tiempo; comienza in medias res y
apunta con varios detalles de modo directo hacia el final (Oliboni, 19861987, 73-74). Sin embargo, abunda en ambigüedades, como ya he dicho;
algunas de ellas incluyen sucesos inexplicados que parecen apuntar hacia lo
irracional y por eso es lógico que se les intente buscar una explicación. No
abarca el texto, por ejemplo, dónde ocurren los hechos, ni en qué época.
Menciona una Edad Media como pasado de la familia Usher -rasgo
frecuente en la novela gótica-, y ello implica que el relato es situado en un
tiempo posterior a esa época y en un espacio donde ella transcurrió, pues es
sabido que ese periodo no es común para todos los pueblos; los nombres
ingleses son otro indicio. Pero en rigor nada dice al respecto.

Para comenzar por una categoría textual de primer orden, es poco lo
que sabemos del narrador-personaje. Son más los datos que deducimos de
~ comentarios y acciones (formas de caracterización indirecta) que lo que
el expresamente nos da de sí. Incluso, la atribución de género es durante un
?uen trecho una operación lógica no lingüística: toda vez que la lengua
~gle_sa carece de desinencias de género en adjetivos, participios, etc.; lo
infenmos del hecho extratextual de que en los cuentos de Poe normalmente
narra un hombre, y del otro, intratextual, pero sustentado en una costumbre
~n un elemento cultural y por ende referencial-, de que la entidad que narra
dice andar sola y a caballo: "I had been passing alone, on horseback" (Poe,
1975,231). De esta forma no solían viajar más que hombres. Sólo después
aparece la marca de género (It's proprietor, Roderick Usher, had been one of
my boon companions in boyhocf'; "Although, as boys, we had been... ", [Poe,
1975, 232, subrayó]).

Tampoco precisa el texto la causa de la atmósfera peculiar que
envuelve la casa, que al parecer es objetiva (la perciben dos personajes), ni la
enfermedad que padece Madeline Usher, ni lo concerniente a su muerte y
conservación. Los motivos para mantenerla en un sótano antes de inhumarla
tampoco convencen a los críticos, aun cuando el texto aporta varios. No
obstante, en caso de aceptarlos, el texto calla acerca de la forma de conservar
el supuesto cadáver, ya que la expresión utilizada sugiere que se trata
exactamente de conservación ("preserving her corpse" [Poe, 1975, 240]) y el
tiempo que se esperaba que éste yaciera en el sótano lo exigía forzosamente,
a fin de evitar la descomposición.
1

l t,1

Y la lista de indeterminaciones podría prolongarse más: cómo pudo
una persona tan débil y enferma como Madeline, romper el sello de metal
con que se aseguró la puerta del sótano, por qué se selló así esa puerta (¿qué
se temía?, ¿qué se prevenía?), qué grado de participación tuvo el personajenarrador en todo ello, por qué mueren simultáneamente los hermanos, por
qué coincide esa muerte con el hundimiento de la casa, qué relación guarda
el poema de Roderick con el resto de la historia, etc.
Pero añadir más ejemplos de zonas imprecisas sólo servma para
mostrar que el texto acumula una cantidad suficiente de indeterminaciones
como para dar resultado, durante el proceso de concreción,
a la
constitución de una obra con múltiples intersticios entre las perspectivas
esquematizadas (lser, 1989, 149). Cuáles de ellos puede necesitar llenar un
lector real cualquiera para sentir que el texto es coherente, y cuáles pueden

346

.
Pero este es un rasgo no esencial, por lo menos desde el punto de
vista narratológico. Es una indeterminación que no indica una ausencia
significativa. El que sepamos poco del narrador no quita credibilidad a su
historia, del mismo modo que no se la conferiría una serie de datos sobre sí
. elementos que dirigieran la atención del lector hacia su'
a menos que hubiera
credibilidad, y no parece ser el caso. Hay, en cambio, otras
indeterminaciones, también concernientes al narrador, cuyo grado de
relevancia es más dudoso: su relación con Roderick Usher, por ejemplo.
En ese lento acercamiento al protagonista que se da por grados, en
una secuencia que va desde planos muy generales hasta el primer plano,
revelando "semelhancas com o movimiento da camera" (Oliboni, 19861987, 74) el narrador tiene ocasión de informar que es un viejo amigo de
infancia del protagonista, a quien desde hace mucho tiempo no ve y nunca
llegó a conocer profundamente, a pesar de lo cerca que estuvo de él:
"Although, as boys, we had been even intimate associates, yet I really knew
little of my friend. His reserve had been always excesive and habitual" (Poe,
1975, 232). Es todo lo que dice del vínculo que ha mantenido con Roderick
(más bien, caracteriza psicológicamente a su amigo).
Uno puede entonces preguntarse por qué Roderick llama
precisamente a alguien tan distante, cuando necesita compañía. Conociendo
el grado de aislamiento en que vive, es de suponer que no tenía muchas
personas a quienes acudir por ayuda. Pero aún así, su proceder resulta poco
convincente. Acaso no haya otra explicación que el traste de otra rareza de
una personalidad poco común.
347

�Sin embargo, una crítica, Cynthia S. Jordan, detecta una relación
que, por lo menos en principio, el texto no parece acentuar muy
particularmente. C. S. Jordan presta atención enfáticamente a las relaciones
de géneros y aún de sexos, en consonancia con la metodología feminista que
sigue, y encuentra una "homoreotic attraction" en el narrador hacia el amigo
(Jordan, 1987, 8).

Y así, interpreta la figura de Roderick como la de un andrógino en
quien toma cuerpo un supuesto conflicto entre el narrador y el personaje
femenino. El narrador, llamado por el protagonista y unído a él por atracción
sexual, rechaza el lado femenino que Roderick muestra, y quisiera mantener
con él una relación que excluye a la mujer en absoluto (al punto de ayudar a
sepultarla viva).

Jordan establece nexos de carácter simbólico entre componentes
espaciales y sexos, prolongando de esta forma la caracterización metonímica
del espacio que también otros críticos (Olinoni, 1986-1987, 74) han
observado:

Una prueba posible de ello es -siempre de acuerdo con la crítica- esa
especie de acto fallido que comete el narrador al decir que fue despertado, la
noche final, por un íncubo, en lugar de por un súcubo. Con esto, el autor
pareciera sugerir que el narrador se sienté tan atraído por la parte viril que,
inconscientemente, se ve a sí como mujer visitada por un demonio varón:"...
Poe would seem to be suggesting that the narrator's homoerotic attraction to
Roderick has caused him to see himself in sorne way feminized" (Jordan,
1987, 8).

"The 'vacant and eye-like windows' (... ), the 'fine tangled web-work' of
fungí 'haning... from the eaves' ( ...), and the carck which runs from roof to
, fundation prefigure Roderick's 'luminous' eyes, his 'hair of a more than
web-like softness and tenuity' (...), and his oddly spilt personality, ali of
which seem ominius enorlgh to the narrator. But he experiences 'a shudder
even more thrilling thail before' when he looks at the reflection of the
House in the tarn, the 'remodelled and inverted images' (...) which
represented Madeline, Roderick's physical and physicological counterpart"
(Jordan, 1987, 6-7).

1111

1

Las razones que da para esa equivalencia tan unívoca y segura,
atañen a Madeline: ella no habla en el texto, más bien, ha sido silenciada por
su condición de mujer, y el estanque es también silencioso ("silent taro",
escribe Poe, 1975, 233). Ella está enferma y su mal arrastra de alguna forma
a su hermano, cosa verificable textualmente; también el estanque es descrito
como un lugar de muerte -rasgo que se comprueba revisando el campo
1
semántico con que es referido-, aunque la autora no repare en ello.
Finalmente, "she will be buried at a 'great depth' (... ) in the house, in a
chamber that líes beneath the surface of the tam and of the narrativa"
(Jordan, 1987, 7).
Pero en cuanto a la forma de asociar a Roderick con la mansión, etc.,
no da argumentos. Combina elementos de este relato con los- de otros
"woman-centered tales", para concluir que, como la composición de la
balada de Roderick "is reminiscent of Morelia and Ligeia, who had been
characterized by their musical language" y como "Poe's plysical description
of Roderick is in fact (... ) very similar to that of the beautiful Ligeia"
(Jordan, 1987, 9) el protagonista de nuestro cuento reúne rasgos femeninos.
Estos coexisten con otros que, de acuerdo con los papeles que la cultura ha
asignado a los sexos, la crítica lee como masculinos; tales, la actividad y la
energía.

348

Ahora bien, tomando esta probabilidad con todas las precauciones
que impone la ambigüedad de la palabra íncubo desde hace siglos,2
retomemos el punto de partida de esta indeterminación: ¿es de carácter
general, o marca, por el contrario, un vacío generador de significaciones
implícitas? O dicho de otra forma: ¿es de las que es inútil llenar, o de
aquéllas que el texto pide que se llenen, como condición para lograr una
comprensión?
Evidentemente, para C. S. Jordanes de las segundas, porque entre
otras cosas, le permite hablar de un "eminently unreliable narrator" ( 1987,
11 ), y una voz narrativa con esa condición abre posibilidades de
interpretación grandes ( como no es de confiar, todo lo que diga puede ser
sometido a discusión). Pero hay razones que sustentan la opinión contraria,
aun soslayando diferencias de puntos de vista teóricos.
Decidir si una indeterminación es irrelevante implica tener una
visión clara de las perspectivas que el texto ofrece, y esto, en verdad, es un
proceso altamente subjetivo, que diferiría de un lector a otro. No obstante,
hay algunos elementos dignos de atención, si se trata de situarse en el lugar
que el texto sugiere como idóneo para ser leído: el título, el epígrafe, las
dedicatorias, etc.; todo aquello que Genette denomina enunciados
paratextuales lato sensu, y que, sobre todo en el caso de los dos primeros
enumerados, contienen pautas de lectura (Genette, 1987, 8). Sin embargo, la
profesora Jordan no repara en esto en ningún punto de su amplia
interpretación.
Para ir directamente al enunciado que me parece más significativo,
el epígrafe de este relato, "Son coeur est un luth suspendu; / Sitot qu' on le
349

�touche il resonne", puede entenderse como una alusión a un tipo de relación
humana en que una persona, más que accionar, reaccione a los impulsos de
otra (el corazón resuena cuando es tocado). Y en vista de que aquí la
participación del narrador como personaje es más bien secundaria, de testigo
que cuenta lo que ocurrió a otros en su presencia, suponer que el epígrafe
pueda referirse a él
y a la protagonista sería forzar las cosas.
Contrariametne, Madeline podrá no hablar en el texto, pero su función es a
todas las luces más importante en el desarrollo de la trama: es quien sostiene
y desencadena el conflicto que da vida a la narración (y ya se sabe que un
relato sin conflicto no es ni siquiera narración, ya no digamos cuento). Por
tanto, es a ella a quien se debe de aludir el tipo de relación sugerido por el
epígrafe. La relación entre ella y su hermano debe ser uno de los. ejes ~e
sentido del texto, y es hacia ahí donde se supone que el texto pide mas
atención. Así, pues, si es aceptable la lectura que hice del principio de
cQnstrucción de Tynianov, las demás relaciones -incluida en ellas la del
protagonista con su amigo- son de un rango menos importante en este
cuento, y pueden experimeritar como deformación una indeterminación de
carácter general.
Desde luego, no es posible ignorar lo que juzgo es el resultado de
que no se haya reparado en el epígrafe. El que la_ a~tora ~omentada ~ubiera
recurrido a él no garantiza en modo alguno la comc1denc1a, en relac1on con
la clase de indeterminaciones, ni tampoco respecto a la captación de las
perspectivas esquematizadas. Pero tampoco es legí~o desconoc~r textos
como epígrafes, que no sólo son componentes de este signo compleJo que es
toda la obra, sino componentes particularmente significativos ( Genett, 1987,

145-149).
Como hemos visto, el tipo de relación de los hermanos parece ser el
núcleo de significación de este texto. Ello no es óbice, sin embargo, para que
constituya también una de sus zonas de indeterminaciones. Y en esta ocasión
sí es posible adelantar que se trata de lugares int~ncionalm~nte impre~isos.
Es probable que un indicio de ello sea la variedad de mterpretac1ones
plausibles que admite, apoyadas en esquemas de conocimiento ("knowledge
frames", Freundlieb, 1982, 26), a veces alejados entre sí.
Todo cuanto dice el texto de particular es que ambos hermanos son
gemelos, los últimos de una antigua familia'._que están enfermos~ ,que habitan
solos (sin otra compañía que la de algún uJ1er) la vetusta mans1on, y que se
tiene un afecto que el texto da pie para considerarlo peculiar; por lo menos
Roderick profesa ese tipo de cariño a su hermana. De acuerdo con lo que
afirma el narrador, aun en el estado de deterioro mental del protagonista
tiene como causa la enfermedad de su "tenderly beloved sister":

350

"He admitted, however, although whit hesitation, that much of peculiar
gloom which thus afficted him could be traced to a more natural and far
more palpable origin -to the severe and long-continued illiness-indeed to the
evidently approaching dissolution -of a tenderly beloved sister... (Poe, 1975,

235-236).
El texto no va más allá, de manera explicita. Sin embargo, Tzevetan
Todorov parece destacar un vínculo incestuoso entre ambos personajes.
Todorov utiliza nuestro texto como exponente de su concepto de lo extraño,
es decir, del acontecimiento sobrenatural explicado de modo racional.
Observa que, en éste, lo extraño tiene dos fuentes: las coincidencias y la
experiencia de los límites. Y ofrece una coincidencia: "La resurrection de la
soeur et la chute de la maison apres la mort de ses habitants" (Todorov,
1970, 53), cuyas explicaciones radican en la catalepsia y en la fisura de la
casa. En cuanto a la experiencia de los limites, asevera que es el estado
extremadamente enfermizo de los hermanos lo que turba al lector (Todorov,
1970, 53), y añade, precisando la causa de este efecto, tras evocar a Freud,
que "le sentiment d' etrangeté part done des themes évoqués, lesquels sont
liés
des tabous plus uo moins anciens" {Todorov, 1970. 53-54). No
menciona el incesto, pero lo alude cuando habla de tabúes en relación con el
fundador del psicoanálisis.

a

Por otra parte, D. Freundlieb comprende las peculiares relaciones de
Roderick y Madeline como una manifestación, entre otras que contiene el
texto, de ras fuerzas de atracción y repulsión que gobiernan al cosmos,
según la teoría expuesta por Poe en Eureka: "Poe's cosmology -aseverapermits the reader to explain events, actions and the whole episodes as
affects of the interaction of the two basic forces of attraction and repulsion"

(1982, 38).
La sensibilidad hiperestética que permite al protagonista escuchar de
lejos los ruidos más secretos de su hermana, incluso los de su fisiología, es
una manifestación de la repulsión. El hecho mismo de que él la haya
sepultado viva, a sabiendas, era un esfuerzo por detener una unión de
cuerpos que acabaría por ocasionarle la muerte, y no por la maldición que la
transgresión simbólica de un tabú atraería sobre sus cabezas, sino por ser
una consecuencia de la fuerza de atracción: "Every attempt at aproximations
of two bodies as an effect of attraction leads to an increase in repulsion in
order to prevent, al least temporality, the contact and final coalition of
matter" (Freundlieb, 1982, 39).
Luego, tanto el brazo mortal como el hundimiento de la casa, son
formas mediante las cuales ''the phase of increasing and accelerating
contraction" (Freundlieb, 1982, 38) que vive el universo deja de sentir su
351

�influencia. Dicha fase aparece descrita en Poe como un periodo de colapso,
como un proceso inverso hacia el "original state of absolute unity and
non-materiality" (Freunlieb, 1982, 37).
De acuerdo, pues, con esta interpretación, los hermanos interactúan
porque están unidos por el destino, porque son instrumentos de fuerzas que
los rebasan, del mismo modo en que rebasan al barón de Metzengerstein y al
conde Berliftzing en "Metzengerstein" (Freundlieb, 1982, 37).
Finalmente, tampoco sería descabellado pensar en una relación de
dependencia parapsicológica, teniendo en cuenta elementos como el
epígrafe, ya comentado brevemente; la actitud receptiva, de escuchar como
hipnotizado los sonidos que suben desde el sótano, y reactiva, frente al grito
de Madeline, que adopta Roderick la noche de la tormenta; la forma también
reactiva en la que él muere, y la condición de hermanos gemelos de estos
personajes, entre quienes 7xistía no sólo una "striking similitude", sino
también "sympathies of a $éarcely inteligible nature" (Poe, 1975, 240).
/

La parapsicología no es infrecuente en la literatura fantásticaextraña, a la que The /ali of the house of Usher pertenece; aquella, como el
mesmerismo y la frenología, forma parte de la llamada red temática del 'yo'
(Todorov, 1970, 113 et sqq.), característica de este género, y que agrupa
fenómenos anómalos de percepción de la realidad.

- --._~,11,,, 11

De acuerdo, pues, con esta lectura, Roderick enferma más a medida
que su hermana se extingue, puede escuchar durante días sonidos (''yes, I
hear it, and have herad it. Long -long-long- many minutes, many hours,
many days, have I heard it" [Poe, 1975, 224]) que el narrador empieza a oír
sólo cuando son tan altos que compiten con los del viento, y finalmente
muere frente a Madeline porque entre . ambos existe una comunicación
extrasensorial probablemente involuntaria y una dependencia atípica, en las
cuales él toma parte como receptor, como individuo paciente. Un hermano
gemelo no puede morir sin que ello cause efectos en el otro. 3
De este modo, después de haber enumerado o comentado .una serie
de indeterminaciones presentes en "Toe fall of the house of Usher", es
posible intentar reunir algunas reflexiones, de carácter general, dispersas en
el trabajo

111
Acaso la primera y la más obvia sea que, tantas indeterminaciones,
unas obedecen a rasgos inherentes a todo texto literario y otras a marcas
virtuales de intención del autor implícito. Decidir cuándo estamos ante una
352

de ésas y cuándo ante una de aquéllas no siempre es factible con el mismo
grado de seguridad. Identificarlas -no importa de qué tipo sean- es una
operación posterior, por lo menos lógicamente, que la de haber identificado
esas guías del lector que son las perspectivas y esto a su vez es un proceso
complejo y subjetivo.
Sernas textuales como los que ha estudiado Genette (1979) sin duda
sirven de orientación, aún cuando no conduzcan a todo lector al mismo sitio
(lo cual es imposible, tratándose de códigos ambiguos como la lengua y los
diferentes lenguajes literarios de géneros, corrientes, individuos, etc.). Sin
embargo, es preciso tomarlos en consideración.
Por otra parte, y aunque no he reseñado en su totalidad las críticas a
las que me he referido, creo que con lo comentado puede verse que no
siempre los críticos están tan conscientes de la operación hermenéutica que
realizan, como sería deseable. No siempre parten del supuesto de que cuando
interpretan, lo que realmente hacen es construir discursos propios
precisamente sobre los lugares imprecisos de un texto, sobre sus vacíos, y no
descubrir discursos existentes de manera implícita (Freundlieb, 1982, 25).
Contrariamente a quienes, como el propio Iser (1993, 99) y D.
Freundlieb (1982, 25), han propugnado casi por la abolición de las
interpretaciones, a favor de otras estrategias críticas, soy el criterio de que
las interpretaciones tienen un valor digno de consideración. Pero no creo
conveniente que no se formulen sin mostrar sus puntos de partida más
elementales, porque contribuyen a canonizar lecturas que, por más
autorizadas, no dejan de ser personales y, sobre todo, resultados de un lector
entre otros.
Notas bibliográficas
1

En relación con el estanque se usan expresiones como black, lurid, unruffled
lustre, silent sullen, dim, still, rank miasma y danlc; que indican carencia de vida,
estatismo.
2

Si bien es cierto que a lo largo del tiempo se ha intentado mantener la oposición,
justificada por razones etimológicas, entre ' íncubo' y 'súcubo', y que de hecho se ha
mantenido en la mayoría de los casos, no lo es menos que ha habido vacilación en el
uso, y el primer término ha cubierto a veces el campo semántico del segundo,
deshaciendo la oposición; así, por ejemplo, Guazzo, en su "Compendium
maleficiarum" (1608), escribía: "[The incubus] can assume either amale ora female
shape; sometimes he appers as a fullgrown man, sometimes as satyr; and if it is a
woman who has been recived as a witch, he generally assumes the from of a
rankgoat"(Hope, 1981 , s.v. 'incubus' 254). Por otra parte, 'íncubo' ha significado
también pesadilla o sueño de contenido erótico en general: "lnasmuch as the
353

�nigthmare dream is sexual in latent content, incubus is often used interchangeably
with the mare demon" (Hope, 1981, 254).
3

Detrás de esta creencia se halla el valor simbólico generalizado entre varias
mitologías, que asigna a los gemelos la calidad de dualidad en la unidad: "dans
toutes les traditions, des jumeaux, dieux ou héros, se querellent ou s'entraident,
maquant ainsi l'ambivalence de leur situation, symbole de le situation meme de
chaque etre humain divisé en lui-meme"( Chavalier, 1982 s.v. ''.jumeaux", 546).

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355
354

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Cuarta

HISTORIA

�NUEVO LEÓN, MEDIO SIGLO DE HISTORIOGRAFÍA
1951-1999

Israel Cavazos Gana
Universidad Autónoma de Nuevo León

Sin pretender ser exhaustivos, presentamos aquí un mero repaso general
de lo que han sido los estudios históricos relativos a Nuevo León, en la
segunda mitad del siglo XX. Cubriendo no sólo este período sino todo
tiempo anterior, se han ocupado de ello diversos autores e instituciones. En
1986, el Comité Mexicano de Ciencias Históricas, con la publicación del
libro: Mil tres textos sobre la historia de la frontera norte, dedicando a
Nuevo León un breve trabajo en las páginas 241 a 294. También el
historiador David Piñera Ramírez, en su obra: Historiografia de la frontera
norte de México... ; y el Instituto de Investigaciones Históricas de la
Universidad Autónoma de Tamaulipas, en el libro: De historia e
historiografia de la frontera norte, investigación coordinada por el Dr.
Manuel Ceballos Ramírez.
Abarcando también todos los tiempos, han sido celebrados en Nuevo
León dos seminarios de bibliografia regional. El primero, en 1995 y el
segundo en 1999; ambos auspiciados por la Universidad Autónoma de
Nuevo León.
En 1996, la UANL editó nuestro trabajo: &amp;critores de Nuevo León.
Diccionario biobibliográfico que, al registrar a los autores, incluye a
aquellos que han escrito obras de carácter histórico.

Hemerografia histórica

Dentro de este mismo medio siglo, han aparecido publicaciones
consagradas a difundir trabajos o información sobre el tema. Entre éstas
conviene mencionar a Roe/, órgano de la Sociedad Nuevoleonesa de
Historia, Geografia y Estadística, lnter Folia, publicación mensual de la
Biblioteca Universitaria "Alfonso Reyes". En su sección "Autores
Nuevoleoneses", registra la producción bibliográfica de cada uno, figurando
casi todos los historiadores.

Otra publicación es Human itas, anuario del Centro de Estudios
Humanísticos, de la UANL. El primer número apareció en 1960. En 1999 ha
salido el no. 26; incluyéndose en todos una importante Sección de Historia,
509

�con colaboradores nacionales y extranjeros, pero comprendiendo siempre a
los más destacados de carácter local.
La Dirección de Investigaciones Humanísticas de la UANI.::, por su
parte, sacó a la luz su órgano trimestral Actas, cuyo primer número salió en
julio de 1977. Aunque tuvo como subtítulo: Historia, Letras y Artes,
predomina en su contenido la historia. Se significó por incluir amplias notas
sobre archivos, relaciones, crónicas, viajes, derroteros, iconografia, etc. En
cada número llevó un apéndice de diez o más páginas con algún texto de los
más raros del pasado local.
Otra publicación notable ha sido el Boletín del Archivo General del
Estado de Nuevo León. A partir de 1978 ha sobrevivido en vatjas "épocas",
difundiendo valiosa información sobre sus abundantes fondos documentales.
Hubo en este mismo intervalo, tres publicaciones ocasionales. Una, La
voz de Zaragoza que s,tó 14 números (sept. de 1961-oct. de 1962). Otra: El
triunfo de la República, semanario del cual aparecieron 19 números (30 de
enero al 5 de junio de 1867). Y otra más: 1872, año de Juárez, de lo que
salieron 12 números (enero a diciembre). La primera, conmemorativa del
centenario de la batalla del 5 de mayo; la segunda por igual celebración de la
caída del II Imperio, y la tercera por los cien años de la muerte de Juárez.
Las tres fueron fundadas y dirigidas por el periodista e historiador Ricardo
Covarrubias y contienen valiosas colaboraciones y notas históricas sobre
cada uno de aquellos episodios.

Edición de documentos
El investigador del pasado nu~voleonés ha visto enriquecidas sus
fuentes, en los últimos cincuenta años, con un considerable número de
ediciones documentales. Consignaremos aquí sólo algunas. Para el siglo XVI
ha sido publicado, entre otros, los siguientes: 1580, Relación de las personas

nombradas por Luis de Carvajal, para llevar al descubrimiento del Nuevo
Reino de León, en edición facsimilar y versión paleográfica.
En 1982, apareció la obra de Alfonso Toro (compilador) Los judíos en
la Nueva España, en edición que comprende el texto de expedientes contra
numerosos judios, y, completo, el proceso de Luis de Carvajal, el viejo a que
fue sometido por la Inquisición en 1589-90, y que ocupa 165 páginas de ese
libro.
Lo publicado en relación al siglo XVII, sobre el Nuevo Reino de
León, es más abundante. En 1966 el ITESM editó nuestro Catálogo y
510

síntesis de los Protocolos del Archivo Municipal de Monterrey, 1599-1700,
en 350 p. A partir de entonces aparecieron cinco volúmenes más, abarcando
hasta 1801. Los índices analíticos de estos libros fueron redactados por Lilia
Villanueva de Cavazos. Años más tarde, en 1998, el Congreso del Estado
auspició la edición de El Nuevo Reino de León a través de 3,000

documentos, en síntesis, del Archivo Municipal de Monterrey, 1598-1705.
El Archivo General del Estado imprimió en 1985 el libro Indios, frailes
y encomenderos, siglos XVI y XVII, de Eugenio del Hoyo. En 247 páginas
reproduce 32 documentos sobre los tres enunciados del título. El más
extenso, de 1715, es el de las Ordenanzas para los pueblos de indios
fundados por Barbadillo. En el mismo año de 85, el Archivo editó, del
mismo autor, la obra Esclavitud y encomiendas en el Nuevo Reino de León,
siglos XVII y XVIII, que en 259 págs. comprende numerosos textos de títulos
de encomiendas. Sobre este mismo tema, la Universidad de Sevilla editó en
1992 el libro de Silvio Zavala: Entradas, congregas y encomiendas en el
Nuevo Reino de León, que transcribe muchos textos y referencias de
documentos relativos.
En el mismo año de 92, Producciones Al Voleo publicó el notable

Documento del Parral, sobre el largo pleito del Nuevo Reino de León con la
Nueva Vizcaya, ventilado en 1643. Se pone como autor a Eugenio del Hoyo,
en lugar de a Wigberto Jiménez Moreno, que fue quien lo encontró. Del
Hoyo escribió la excelente introducción y realizó la versión paleográfica.
Tres años más tarde, en 1994, el autor de esta nota publicó el libro Actas del
Ayuntamiento de Monterrey, 1596-1690, en 496 pp. Aunque no del todo
referente a Nuevo León, conviene citar la importante obra de Ernesto de la
Torre Villar: Coahui/a, tierra anchurosa de indios, mineros y hacendados.
Este voluminoso libro de 722 páginas auspiciado en 1985 por Sidermex,
incluye varias cartas del general Alonso de León, (nuevoleonés) al virrey
conde de Galve, sobre el poblamiento de Texas.

Catálogos y guías
Formando parte esencial de las fuentes de la historiografia de Nuevo
León, daremos aquí un vistazo rápido a algunos catálogos y guías.
Uno de los primeros publicados al inicio de esta media centuria es el
número 3 del que preparó Bertha Ulloa Ortiz con el nombre de Catálogo de

los fondos del Centro de Documentación del Museo Nacional de Historia en
el Castillo de Chapultepec. El texto apareció en las páginas 5 a la 62 del
Tomo XI, no. 2 (1952) de las Memorias de la Academia Mexicana de la
Historia. De esta impresión se hicieron algunas separatas o sobretiros. En la
511

�explicación del texto, escrita por el Dr. Silvio Zavala, director entonces del
Museo, expresa que "comprende una parte de la micropelícula tomada ... en
Nuevo León... en 1950", en una serie titulada "Monterrey" y que en el
catálogo aparece el contenido de los rollos 4, 5 y 6, de los once de que
consta la serie. Este cuaderno registra los títulos de 159 expedientes del
Archivo Municipal de Monterrey, del ~iglo XVII.

Redactado por J. Jesús Avila Avilá, en 1990 apare.ció el índice de la
Correspondencia con la Secretaría de Guerra y Marina, tomo I, 182_3-1864,

en 243 pp. y el tomo 11, 1864-1944, en 206 pp.
En 1990 fue impreso el tomo I del Catálogo [del} Ramo Militar, 17971840, en 513 pp., redactado por Leslie Aguilar Bernal. El tomo 11, 18411848, hecho por la Sección de Clasificación, apareció en 1991, en 675 pp.

En 1958 el Congreso del Estado publicó el libro 134 años de vida
institucional, que comprende el índice de los decretos y leyes más
importantes. Este trabajo de 398 páginas fue preparado por Pedro R. Nava y
se han hecho dos ediciones posteriores.

En 1998 fue publicado el catálogo A ustedes les consta. Una historia de
dinero, guerra y mercancías, Tomás Crescencio Pacheco, 1856-1865. El

Por cuanto al Archivo General del Estado es la ínstitución que mayor
número de catálogos y guías ha publicado. En 1978 el de Límites, mercedes
y fundaciones, en 22 pp. y el de Asuntos Eclesiásticos, en 48 p. En 1980 el
Indice y catálogo de as/s concluidos, en 132 pp:

Historias generales

En 19.87 aparecier~n los dos primeros volúmenes de los índices de los
Protocolos [de] Bartolomé García, y en 1989 los tres volúmenes restantes.
Este trabajo que cubre los años de 1844 a 1859 de ese notario, lo redactó Ma.
del Carmen Jiménez Villanueva.
·
J. Jesús Avita Avila redactó el catálogo de Documentos relativos a la
legislación laboral, 1826-1924 publicado en 1988, en 100 pp.
En ese mismo año apareció el índice del Ramo Educación, 1840-1936.
César Morado Macías hizo el catálogo de Intestados. Justicia, 1827-1951,
publicado en 1989, en 109 pp.; él mismo redactó el de Comerciales. Justicia,
1804-1904, tomo I, en 207 pp. El tomo II de ese mismo ramo, de 1904 a
1912, fue hecho por Leonor Ponce y Margarita Báez, publicado en 1990, en
192 pp. y el de Asuntos de Tierras. Justicia, 1744-1956. También por César
Morado Macías, se publicó en el mismo año, en 92 pp.
Del Ramo: Gobernadores han sido publicados los siguientes índices:
Correspondencia de Bernardo Reyes, 1884-1908, editado en- 1988, sin
paginar; ...de Antonio 1 Villarreal, 1910-1915, en 35 pp.; ... de José E.
Santos, 1918-1920, en 102 pp.; ambos en el mismo año. El de la
Correspondencia de Aarón Sáenz, 1926-1930 fue publicado en 1989, en 175
pp.; el de la de José Benítez, 1926-1931, en 161 pp.; el de la de Plutarco E.
Calles Chacón, 1929, en 33 pp.; y el de la de Francisco A. Cárdenas, 19281934, en 134 pp.

índice de este notario lo redactó Ma. Magdalena Alvarez Hemández. El
volumen tiene 31 Opp.

Hasta 1950 sólo se disponía de los textos "clásicos" de José Eleuterio
Gon.zález, David Alberto Cossío y Santiago Roel. De las dos primeras no
había reediciones. De la de Roel, de 1938, sí. En la década de los 50's fueron
hechas dos: 1954 y 1955 y tenemos a la vista una de 1963 y otra de 1984.
En 1968 Editorial Trillas publicó en 250 p. la Breve historia de Nuevo
León, de Timoteo L. Hernández. Esta obra tuvo dos ediciones sucesivas, una
de 1969 y otra del 70, y cuatro reimpresiones de 1971 al 74.
Auspiciada por el gobierno local, apareció en 1984 la Historia de
Nuevo León, de María Luisa Santos Escobedo, en 148 pp. Al año siguiente el
Tecnológico de Monterrey, publicó la obra de Rodrigo Mendirichaga: Los
cuatro tiempos de un pueblo. Nuevo León en la historia, en 531 pp.
profusamente ilustrada.
En 1989 fueron dados a la estampa los libros Nue vo León, una historia
compartida, de José Luis García Valero, y Nuevo León en la historia, de
Andrés López de Castro et al., auspiciada por la SEP, en 192 pp.
El Colegio de México y el Fondo de Cultura Económica, editaron en
1995 nuestra Breve historia de Nuevo León, en 231 pp. y de la cual han sido
hechas ya varias reimpresiones.

A nivel escolar

Esa década de los 80' s fue fecunda en este aspecto particularmente en
obras de carácter didáctico. Mencionaremos sólo algunas.
512

513

�Cuando la SEP empezó a publicar las monografias históricas de cada
Estado, fue incluída la nuestra titulada: Nuevo León. Montes jóvenes sobre
las antiguas llanuras, publicada en 1982, en 223 p. y en edición de 90,000
ejemplares. Para 1996 habían sido hechas tres reimpresiones, de más de
100,000 ejemplares cada una.
En 1984, la Geografia e historia de Nuevo León, para el 3er. grado,
en 60 pp., sin citar al autor. Tres años más tarde, en 1987, Editorial Trillas
publicó en 128 pp. la Geografía e historia de Nue-vo León, de Ismael
Vidales. Del año siguiente, 1988, conocemos la Síntesis de historia de Nuevo
León, de Jorge Mascareñas et al., en 102 p., y la Historia de Nuevo León, de
Francisco Mendoza Rangel et al. , publicada por Ediciones Castillo, en 145 p.
Dentro de ese mismo género escolar, la SEP editó en 1994 el libro
Nuevo León, historia y geogra.fia, de Edna Alicia García Zúñiga et al., en
159 pp.; y en 1997, Ecj(ciones Castillo sacó a la luz pública la Geografia e historia de Nuevo Le6n, para el tercer grado de secundaria, de Héctor J~ime
Treviño Villarreal et al., en 208 pp.

En 1985 apareció el libro Efemérides nuevoleonesas. Natalicios,
decesos, biogra.fias, preparado por Alfonso Reyes Aurrecoechea, en 106
páginas. Cuatro años después, en 1989, vió la luz pública un tomito de 98
pp. Con igual título de Efemirides nuevoleonesas, de José Raymundo Reta
Díaz, bajo el no. 45 de los Cuadernos de Archivo, del Archivo General de
Estado de Nuevo León (citaremos AGENL).
Con el nombre de Cronologías nuevoleonesas, "desde la conquista
hasta los años presentes", fue editado en 1994 en 223 pp. El texto lo dispuso
su autor Saúl Balderas, no por años sino por lo sucedido mes por mes.
Apareció como el número 3 de la "Colección Monterrey 400", del mismo
Archivo.
Hay otro µbrito de 85 pp., escrito por Abel Moreno López, titulado:
Guía cronológica de la historia política de Nuevo León, en edición del
mismo autor, en 1996.
·

La cultura ~n Nuevo León
Antologías
En cuanto a compilaciones de textos de historia de Nuevo León,
conviene consignar dos, una y otra aparecidas en el mismo año de 1989. La
Antología histórica, de Raúl Rangel Frías, auspiciada por el Gobierno de
Nuevo León, en 350 pp.; y la obra Nuevo León. Textos de su historia,
compilados por Celso Garza Guajardo, en tres volúmenes de 699, 556 y 318
pp. Esta obra forma parte de la serie promovida por el Instituto de
Investigaciones José María Luis Mo?l y fue editada por éste y por el
Gobierno de Nuevo León.

Sobre historia de la cultura en Nuevo León, hay varios libros
fundamentales. Del de Rafael Garza Cantú: Algunos apuntes acerca de las
letras y la cultura de Nuevo León en la centuria de 1810 a 1910. Publicado
en aquel año del centenario, ha sido hecha en 1995 una edición facsimilar, en
621 pp., auspiciada por el Conaculta y por el Gobierno de Nuevo León. De
la de Héctor González: Siglo y medio de cultura nuevoleonesa, editada por
Botas en 1946, hay también una segunda edición hecha en 1993 por el
Gobierno de Nuevo León, en 311 pp., con un magnífico prólogo de Alfonso
Rangel Guerra.
En 1981, la Dirección General de Investigaciones Humanísticas de la
UANL, patrocinó la publicación de la Historia de la cultura nuevoleonesa,
de Genaro Salinas Quiroga, en 559 p.

Efemérides
La historia de Nuevo León ha sido ofrecida también a los lectores en
forma de efemérides. De este género mencionaremos aquí el libro
Cronología de Nuevo León, 1527-1955, de Antonio Morales Gómez. Fue
publicado en 1955 por la Editorial B. Juárez, de la ciudad de México, en 292
p. Si bien pudiera considerarse como una historia continuada por cuanto a
que muchos de los años de la cronología son tan amplios como pequeños
capítulos.

En 1992 fue editada la obra: Desde el cerro de la Silla. Artes y letras de
Nuevo León, auspiciada por la UANL y bajo la coordinación de Miguel
Covarrubias, quien figura como editor. El libro consta de 438 pp.
profusamente ilustradas.

La UDiversidad y otras escuelas
En 1957 la Universidad de Nuevo León publicó nuestro libro en 160 pp.

514

El Colegio Civil de Nuevo León. Contribución para su historia, Sobre esta
515

�misma escuela, Hermilo Salazar Suárez imprimió en 1991 su estudio Raíz en
el tiempo. Cróníca del Colegio Civil, en 178 pp. editado por la Preparatoria
no. 3. En 1993 apareció el volumen de 191 pp. Testimonios sobre el Colegio
Civil (1868-1993) con textos de diversos autores.

De la crónica del Nuevo Reino de León escrita en el .siglo XVII por
Alonso de León, Juan Bautista Chapa y Femando Sánchez de Zamora y
publicada por Genaro García en 1909, fue hecha en 1961 una se~da
edición y más tarde, en 1985, otra auspiciada por el Ayuntamiento de
Monterrey. Editorial Porrúa, por su parte, la publicó también en 1975, en el
no. 60 de la Biblioteca Porrúa, en las págínas 1 a la 215 con otros títulos de
la Colección de Documentos inéditos o muy raros para la Historia de
México. La Facultad de Filosofía de la UANL, editó en 1995 únicamente la
parte de Alonso de León, en una colección titulada Clásicos de la Historia
'
en 118 pp.

Genaro Salinas Quiroga publicó en 1983 el libro de 334 pp. Reseña
histórica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, y diez años más
tarde, en 1993, fue publicado el folleto de 70 pp. Datos históricos sobre la
fundación de la Universidad Autónoma de Nuevo León, de J. Guadalupe
Lozano Alanís. Este mismo último autor editó en 1990 su libro Ciudad
Universitaria. Crónica de su.fundación, en 128 pp.

En los Estados Unidos el historiador Carl L. Duaine, residente en
Corpus Christi., editó en 1971 la triple crónica, traducida al inglés, bajo el
título de Cavems of Oblivion, con ilustraciones de Thomas V. Landrith, en
500 ejemplares de 245 pp. En ocasión del tercer centenario de la crónica de
Juan Bautista Chapa, el Gobierno de Nuevo León patrocinó en 1990 la
edición separándola de las otras dos, con el título de Historia del Nuevo
Reino de León de 1650 a 1690, en 173 pp. La Universidad de Texas en
Austin editó· en 1997 este mismo libro con el nombre de Texas &amp;
northeastem Mexico 1630-1690, en 235 pp.; en traducción al inglés de Ned
F. Brerley e introducción de William C. Foster.

En 1980 fue publicado el libro 50 aniversario. Escuela Industrial
Alvaro Obregón. Reseña histórica, volumen de más de 120 pp. s/n
, profusamente ilustrado.
Femando Váz.que✓Alanís y Catarino García Herrera, editaron en 1991
su libro Historia de fa Facultad de Derecho y Ciencias Sociales ... 18241891, en 346 pp. y en 1998 la UANL publicó el libro de 164 pp. Reseña
Histórica de la Facultad de Arquitectura, 1946-1996, escrito por Jesús E.
Guajardo Mass.

Nnevo León prehispánico

.

La bibliografia sobre esta etapa del pasado nuevoleonés, no es muy
prolífica. De lo más importante escrito en los últimos 50 años citaremos aquí
sólo tres estudios: Arte rupestre en Nuevo León, de William Breen Murray,
publicado en 1987, por el AGENL, en el no. 13 de sus Cuadernos..., en 69
pp.; la tesis de licenciatura en arqueología de Moisés Valadez Moreno: Las
sociedades pre y protohistóricas de Nuevo León, presentada en 1992 a la
Escuela Nacional de Antropología e Historia, en 317 pp. publicada en 1999
por la UANL con el título de La arqueología de Nuevo León y el noreste, en
258 pp. y el bello libro: Boca de Potreril/os, del mismo autor et al.,
promovido por el Museo Bemabé de las Casas, de Mina, N. L. y editado por
la UANL, en 149 pp. profusamente ilustrado.

Sobre Nuevo León colonial
La producción historiográfica sobre la etapa virreinal de Nuevo León,
es más o menos abundante en la segnda mitad del siglo XX.

516

En relación a esa época, Ediciones Pauraque publicó en 1954 un librito
de 95 pp. titulado Orígenes y formación del Nuevo Reino de León' escrito
por Rodrigo Mendirichaga.
Una importante obra, indispensable para el conocimiento de fines del
XVI hasta las primeras décadas del XVIII, es la Historia del Nuevo Reino de
León, 1577-1723, publicada en 1972 por el Tecnológíco de Monterrey, en
dos volúmenes con 662 pp., en pagínación seguida. Siete años después, en
1979, Ediciones Al Voleo la sacó facsimilar en un solo volumen, impreso en
los talleres de Editorial Libros de México.
Del mismo autor, el AGENL publicó en 1985 un libro que ya citamos
por caer en lo que son colecciones de documentos: Esclavitud y
encomiendas... ; y otro también ya mencionado por igual motivo: Indios,
frailes y encomenderos.... Eugenio del Hoyo es autor también de un tomito
de 62 pp. que publicó el mismo Archivo en sus Cuadernos... (no. 14) con el
nombre de Señores de ganado, Nuevo Reino de León, siglo XVII.
Para esa misma etapa, se tiene la controvertida tesis de Andrés
Montemayor Hemández: Las congregas en el Nuevo Reino de León,
presentada en 1971 a El Colegio de México. (Ed. multilit. 1971, 158 pp.) El

517

�AGENL editó un trabajo del mismo autor con el mismo título en 90 pp. en el
no. 54 de los Cuadernos....
Referentes a la primera mitad del XVIll, conviene citar la Descripción
del Nuevo Reino de León, 1733-1740, del gobernador José Antonio
Femández de Jáuregui, en 115 pp.; y las Noticias de los poblados del Nuevo
Reino de León, 1739, en 134 pp., de Antonio Ladrón de Guevara, ambos
publicados por el ITESM, el primero en 1963 y el segundo en 1969.
En 1988 el mismo AGENL, editó en el no. 36 de sus Cuadernos..., La
catedral del Nuevo Reino de León, en 127 pp.; y en 1989 El Obispado del
Nuevo Reino de León, en el no. 26, en 103 pp.; ambos escritos por Aureliano
Tapia Méndez; y en 1990 editó en el no. 48 el libro Mil días de riqueza. San
Antonio de la Iguana, en 151 p. escrito por Mario Treviño Villarreal.
/

Sobre los municipios dd Estado
,

Acerca de los municipios en general, había sido publicada en 1942 la
obrita de Ti.moteo L. Hemández: Relación histórica sobre el origen de las
cabeceras municipales... , en 64 pp., muy útil como manual de consulta.
Sobre el mismo tema Gustavo Garza Guajardo editó en 1986 Las cabeceras
municipales de Nuevo León. Fundadores, nombres, decretos, en 141 pp.
En 1981 la UANL editó el libro Textos municipales, antología de tantos
autores como pueblos, en 207 p.; con síntesis relativas a cada uno de los
lugares.
El Gobierno de Nuevo León auspició en 1993 la edición en 217 pp. del
libro Heráldica municipal de Nuevo león, reproduciendo los escudos de
cada uno de los municipios y su significado, con textos de Femando García.
Hasta 1950 los libros referentes a cada municipio no sobrepasaban una
decena. En la última mitad del siglo XX, en cambio, la producción ha sido
abundante. Indudablemente que han contribuído a ello la creación de la
Sociedad Nuevoleonesa de Historia en 1942; la del Colegio de Historia de la
Facultad de Filosofia y Letras de la UANL, y la de la Asociación Estatal de
Cronistas de Nuevo León, en 1987.
Al revisar lo de cada uno de los pueblos, encontramos con que para el
de Abasolo se cuenta con el tomito de 74 pp. titulado Abasolo, 1827-1852.
Aspectos históricos, escrito por Martín Saláis Cantú. Apareció en 1986 bajo
el no. 8 de los Cuadernos..., del AGENL.
518

Sobre Agua/eguas sólo se tenía la Monografía... , de Protasio P. Cadena
editada en 1942. En este medio siglo sólo ha sido publicado en 1980 el _texto
de las Diligencias para el establecimiento del lugar de Ntra. Sra. de la
Concepción de Gua/eguas y Bucareli, 1773, en 10 pp., publicada como
suplemento de Actas de la UANL.
En 1993 fue publicado el libro: El municipio de los A/damas... su
territorio, su gente, en 296 pp., sin escrito por José Guadalupe Lozano
Alanís; con breve información histórica.
El municipio de Allende ha sido más afortunado. Además del A/bum del
primer centenario... , editado por José Flor Navarro en 1950 (ya casi dentro
del segundo medio siglo del XX) han aparecido después, en 1986, el libro de
Lilia Idalia Alanís Allende: ayer y hoy, de 81 + 36 pp. con información
histórica y gráfica. En 1993, Bernardo Flores Salazar imprimió en México su
monografia Allende, Nuevo León, de 174 pp. El mismo autor editó en 1997
su Guía turística de Allende... en 97 pp., que comprende también referencias
históricas. En 1994 Lilia Idalia Alanís et al. produjeron el lujoso volumen_de
gran formato; Allende, Nuevo León.. Inventario de un pueblo, en 137 pp. y
en 1997 Amparo García et al. editaron la obra Testimonios: documentos y
fotografias de Allende... , en 258 pp., con amplia información gráfica de valor
histórico.
El municipio de Anáhuac ha sido estudiado por Hortencia Camacho
Cervantes. En 1988 la UANL le editó Anáhuac, frontera nuevoleonesa.
Persistencia de la historia, en 105 pp. En 1994 la misma investigadora
escribió una versión infantil con el nombre de Un cuento de historia para los
niños de Anáhuac, en 29 pp.
Sobre el municipio de Apodaca no hay mucho que leer. En 1951 fue
publicado nuestro folleto de 64 pp. San Francisco de Apodaca, en
colaboración con Rodolfo Garza Osuna; y en 1985 apareció el librito
Apodaca, puerto aéreo de Nuevo León, de Ramiro Estrada Sánchez, en 97
pp., que en la parte antigua reproduce textualmente lo nuestro.
·
Sobre Aramberri hay dos pequeños libritos. Uno Aramberri... 16261950 y otro de igual título, ambos de Jaime del Toro. El primero en el no. 27
de Cuadernos... del AGENL impreso en 1988 en 81 pp.; y el segundo spi, en
24 pp.s/n.
En relación al municipio de Bustamante hay también dos trabajos, uno
El Señor de Tlaxcala, en 57 pp.; el otro, El viento de la llanura, monografia·
del lugar en 107 pp.; ambos escritos por Héctor faime Treviño Villarreal y
519

�editados respectivamente con los números I y 46 de los Cuadernos... del
AGENL, en 1.986 y 1990.
En cuanto al municipio de Cadereyta, tenemos a la vista la monografia
San Juan Bautista de Cadereyta, publicada en 1995 por J. Guadalupe
Hinojosa Cantú, en 234 p.
Referentes al municipio de Cerra/vo, hay tres libros: Ce"alvo, la cuna
de Nuevo León, de Femando Vázquez Alanís, publicado en 1992, en 172
pp.; Cerralvo, Nuevo León, de Rogelio Velázquez de León, editado en 1993,
en 104 p.; y Gran Reseña de Ciudad Ce"alvo... cuna del Estado, 15821993, de Leonardo Contreras, publicado en 1994, en 311 pp.
Los tres textos más importantes sobre la congregación de Colombia,
fueron publicados en 1991, a raíz de la construcción del puente
internacional. Primero, el ~ue lleva por nombre Nuevo León. Destino y
desafio. Antología de capítÚlos y documentos sobre la frontera, para explicar
el origen de Colombia. to compiló Celso Garza Guajardo y comprende 69 J
pp. Después, el trabajo de Héctor Jaime Treviño Villarreal: Colombia.
quimera y realidad. Sucesos y personajes de la congregación; en 190 pp.,
publicado en 1991 con el no. 64 de los Cuadernos.... En el mismo año la
UANL, publicó el libro de Hortensia Camacho Cervantes, en 275 pp.
Fundaciones y asentamientos en Nuevo León. Cuatro villas en el norte,
referente a las desaparecidas villas de Azanza, Mier y Terán y Llanos y
Valdés, y a la congregación de Colombia.
En 1977, Esteban Leal Villarreal editó su libro en 173 + 29 pp. China,
Nuevo León. Ensayo histórico sobre un pequeño pueblo; y en 1966 apareció
el libro Valle de San Felipe de Jesús de China, en 299 pp. escrito por
Erasmo Leal Flores.
También en 1977 fue publicado el folletito de 36 pp. 1826. Doctor
Arroyo, datos de su fundación, de Víctor Manuel Zapata Báez. Mas tarde, en
1991, la UANL auspició la edición de la monografia Doctor A"oyo, espejo
de sol, en 187 pp., escrita por Francisco Javier Alvarado Segovia; y en 1998
fue publicado el folleto Doctor Arroyo, la esperanza del hombre del
desierto, de Francisco Merla y Andrés Huerta, en 31 pp.
Sobre el municipio de Doctor Coss conocemos una sola monografía:
Doctor Coss, ensayo histórico, publicada en J993 por José Guadalupe
Hinojosa Cantú, en 89 pp.

520

Sobre el de Doctor González, sabemos también de un sólo libro: Doctor
González, Nuevo León. Apuntes históricos, de Roberto Chapa Martínez, en
148 pp., editado por la UANL en 1983.
De los libros referentes a la municipalidad de Galeana, conviene citar la
Monografta de Galeana, Nuevo León, de Alejandro Luna Salazar, impresa
en 1989, en 137 pp.; y el libro Galeana, Nuevo León, de Saúl Balderas Peña,
publicado por el Congreso del Estado en 1998, en 177 p.
El municipio de García carece de libros de carácter histórico. hay sólo
lD1 librito de Ramiro Garza, acerca de vivencias personales; otro de
anécdotas y leyendas, de Alejandro Valadez Arrambide; y un álbum de fotos
antiguas de Juan Gerardo Garza.
De los seis municipios que ostentan nombres de generales, consignamos
aquí los trabajos siguientes: el de Hemán Salinas Cantú, Municipio de
General Bravo. Historia de su fundación, tradiciones y relatos. Fue
publicado en 1966 y consta de 134 pp. Gustavo Garza Guajardo publicó en
1990 sus Testimonios de ciudad General Escobedo, en 32 pp., más
descriptivo que histórico. En 1997, Juan Ramón Garza Guajardo editó:
General Escobedo. Historia de sus Ayuntamientos, 1868-1997, en 95 + 30
pp.
En 1999 Andrés Puente Muñoz et al. editaron el libro Personajes.
· Testamentos del "valle de la Mota, General Terán ... , en 113 pp.
Del municipio de General Treviño, nada ha llegado a nuestras manos,
salvo algún artículo.
Tenemos a la vista la monografia General Zaragoza, Nuevo León,
paraíso de sur, obrita de Emma Reyna García, impresa en 1993, en 86 pp.
En este medio siglo únicamente ha sido publicado un solo libro sobre el
municipio de General Zuazua. Lleva el nombre de Si las palmas hablaran,
Z~ua. Nuevo León, Lo escribió Raúl Martínez Villarreal. Sólo tiene 30 pp.,
editadas por la UANL. Sobre una hacienda de Zuazua, la de San Pedro, hay
dos libritos: Pláticas y recuerdos de un pasado. La hacienda de San Pedro.
Un caso de historia oral, escrito por Carlos Gustavo Leal Velasco, editado
en 1988 en 77 pp. y reeditado en formato más pequeño en 1995, en 124 pp.
El otro lo escribió Gerardo Jiménez Cantú y se llama Camino a la hacienda
de San Pedro, con algo, muy poco, de historia y con la descripción de la casa
grande; impreso en 1993 en 32 pp., sin contar más de 32 de ilustraciones a
toda plana.

521

�Sobre el municipio de Guadalupe, apareció en 1973 nuestro libr? .El
Señor de la Expiración del pueblo de Guadalupe, de 137 pp., con noticias
históricas sobre el lugar. En 1997, Francisco Arredondo Cano editó su
Ciudad Guadalupe, el gigante de Nuevo León, con notas históricas tomadas
de lo nuestro y con crónicas de los últimos años. En diciembre de 199~, pe~o
fechado ya en el 2000, salió nuestro libro Ciudad Guadalupe... en la hzstoria
y en la crónica, en 350 pp., profusamente ilustrado.

De Herreras a Montemorelos
En relación al municipio de Herreras, sólo se cuenta con el libro de
Jorge Pedraz.a. Salinas: Los Herreras, raíces de un pueblo, en 143 + 38 pp.,
publicado en 1989.
'

De la municipalidad de Hidalgo no conocemos libro alguno de esta
segunda mitad del sigI/. El interesado puede documentarse s~ ~mbargo, ~n
la Revista Hidalgo, que en las décadas de 1950 y 1960 publico Margarito
Alcántara y que trae abundante información histórica y gráfica sobre ese
lugar. En 1984 salió el volumen de 138 pp. 50 aniversario, 1934-~984, con
la historia gráfica de Cementos Hidalgo. En 1990 fue pubhcado un
cuadernito de 26 pp. titulado 162 años de la fundación del municipio de
Hidalgo, síntesis monográfica escrita por Antonio B. Villarreal.
Sobre el municipio de Higueras, en 1963 apareció el librito de Juanita
Gom:ález y Rogelio Villarreal con el nombre de Monografía del municipio
de Higueras. Primer centenario de su erección en villa, y que consta de 60
pp.
El municipio de Hualahuises dispone de mejor información. Además de
algunos trabajos sobre tradiciones, cantos religiosos, etc., hay tres libros con
referencias históricas: Monografia de Hualahuises, impresa en 1978, con 37
pp. Perfil de un pueblo. Villa de San Cristóbal Hualahuises, e~t:tdo en
1987, en 170 pp. y reeditado en 1993 en 211 pp., con algunas adiciones y
ligeros cambios; ambos escritos por Napoleón Nevárez Pequeño. En el no.
55 de los Cuadernos... del AGENL, Pedro Gomés Danés publicó San
Cristóbal de Gualagüises, haciendas ranchos y encomiendas, siglo XVIII, en
105 pp., confundiendo la misión de San Cristóbal con el valle de este
nombre.
Del municipio de /turbide desconocemos si haya sido hecha publicación
alguna.
'

522

Por lo que atañe a Lampazos de Naranjo, es uno de los lugares con
mayor información histórica. Leopoldo Naranjo publicó en 1934 el que .es y
ha sido el primer libro sobre algún municipio de Nuevo León. Convertido en
rareza bibliográfica fue, por fortuna, reeditado en 1998, con motivo del
tercer centenario de esa ciudad. Su título: Lampazos. Sus hombres, su
tiempo, sus obras. La reedición en 309 pp. fue auspiciada por el Congreso
del Estado. El prologuista del libro mencionado, Ernesto Zertuche, publicó
años más tarde, en 1982, su libro Lampazos, mi hidalga tierra, en 380 pp. El
joven investigador Mario Treviño Villarreal, editó en 1990 su trabajo: Mil
días de riqueza. San Antonio de la Iguana. Figura con el no. 48 de los
Cuadernos... del AGENL, en 151 pp. Más tarde, en 1994, fue realizada una
investigación en equipo, formado por Héctor Jaime Treviño, J. Jesús Avila,
Bárbara Leticia Martínez Cárdenas y César Morado Macías, realizando el
libro: Historia de Lampazos de Naranjo... , en 874 pp.
La historia de Linares, sigue, lamentablemente sin ser investigada y
escrita. Existen algunos estudios parciales. En 1963 un cuadernillo de 61 pp.
titulado: Linares, la primera ciudad nuevoleonesa que se rebeló contra el
imperialista Vidaurri, escrito por Pablo Salce Arredondo; y otro folletito de
34 pp. editado en 1989 por la UANL, Linares, ayer y hoy, de Armando Leal
Ríos. En 1995 fue publicado el libro Linares colonial. Calles, solares, casas
y gente de la villa de San Felipe de Linares, 1774, en 149 pp., trabajo
realizado por Rolando Guerra Gom:ález y Raúl García Flores. En 1997 fue
inaugurado el Museo de Linares. Uno de los impresos conmemorativos fue:
·Linares, el caminar de un pueblo, en 77 pp. Trae información histórica en
textos de Rolando Guerra Gom:ález et al., así como buenas ilustraciones. La
fuente primordial para el estudio del pasado linarense, es el Calendar of the _
Pablo Salce Arredondo manuscript collection, compilado en 1976 por
Carmen Piñero, de la Latín American Collection, de la Universidad de
Texas, en Austin.
En cuanto al mumcipio de Marín, a la antigua Monografía del
municipio de Marín, publicada en 1943 por Alberto Sánchez, vino a sumarse
la Historia de la villa de Marín, escrita por Ramiro Leal Gom:ález y
publicada en 1994, en 89 pp. descontadas las de las ilustraciones.
En 1998 Dalila Salinas publicó el librito Melchor Ocampo. Pueblo
joven, gente que pasa, en 80 pp.
Del municipio de Mina, tenemos para su estudio la tesina presentada en
1985 a la Universidad Mexicana del Noreste por Ernestina Lozano de Salas.
Se titula: Mina, huella geológica, colonizadores y entorno cultural, en 350
pp. El Cedulario del Archivo de Mina... Ramo Justicia 1828-1949, de la
misma autora con la colaboración de Agapito Renovato, fue publicado por el
523

�Gobierno de Nuevo León, en 198 pp. Sobre aspectos parciales conviene citar
el librito La hacienda del Muerto, de Edmundo Derbez, editado en 1997, en
86 pp., y el trabajo científico Boca de Potrerillos, en 1998, citado ya al
referimos a la época prehispánica.
De los municipios del sur, tenemos en nuestras manos el librito Mier y
Noriega, testimonio de su fundación, preparado por Jesús María Chávez
Muñoz y publicado en 1999 en 57 pp.

Montemorelos sólo cuenta con dos pequeños ensayos: Origen de la
ciudad de Montemorelos. Síntesis de una investigación histórica, de Ciro R.
Cantú, en edición al mimeógrafo hecha en 1966, en 28 pp.; y Montemorelos,
anales de su historia, de José de Jesús Martínez Perales, publicado en 1993
en 151 pp. En el anuario Humanitas de la UANL, ediciones de 1967 y 1976,
, hay dos artículos amplios sobre aspectos parciales de la misma ciudad, de
Ciro R. Cantú, y en el de 1,971 otro de Isidro Vizcaya Canales.

I
En el orden alfabetico seguido hasta ahora, correspondería ocupamos
aquí de Monterrey, de que_nos ocuparemos aparte.

De Pesquería a Villaldama
En relación al municipio de Pesquería y al de los Ramones, no
encontramos publicaciones hechas en este medio siglo. Resulta interesante
advertir que sobre esta última municipalidad el estudiante alemán Martín
Drüeke, de la Facultad de Filosofía de la Universitiit des Saarlandes, realizó
como tesis un trabajo sobre el fundador de los Ramones titulado Das
Vermachtnis des Don Plácido Rodríguez Vaca, aus Capadero, Méxiko, N.
L.. und seine Sprachlichen Besonder heiten. Text aus dem Jahre 1787, en
117 pp.
Sobre el municipio de Los Ramones, no sabemos de trabajo histórico
alguno.
No cabe duda que Sabinas Hidalgo es un municipio afortunado, por
cuanto es de los que más información histórica tienen. Antes de 1950 sólo se
contaba con la Monogra.fia ... , de Miguel Guadiana lbarra (1944), y con el
libro Sabinas Hidalgo. Tradición, leyenda, historia, de Francisco J.
Montemayor (1949). El primero de éstos ha sido reeditado en 1933, en
ocasión del tercer centenario del lugar. En 1974 Celso Garza Guajardo
publicó su libro El Real de Santiago de las Sabinas, 1693-1829, de 100 pp.
En 1990, este mismo autor editó un volumen de crónicas bajo el título de
Aquellos años que soñé, en 530 pp. y produjo además algunos ensayos sobre

524

diversos aspectos históricos como Los barrios de Sabinas... (eds. 1986 y
1990); El ojo de agua. .. (1981); el cuadernito Para contar la historia de
Sabinas... (1993); El Real de Santiago... homenaje en el 300 aniversario,
con documentos facsimilares, en el mismo año; su Diario de actas del
Ayuntamiento... 1895-1900, en 1999; etc.
Por su parte otros autores han bordado sobre varios temas sabinenses.
Rodolfo de León Garza editó Legado histórico de Sabinas, en 1990; Benito
López Valdés sobre Historia del deporte en Sabinas... (1997) en tres gruesos
volúmenes; Celso Garza Ríos, en su librito La huella de mis pasos por las
calles y barrios de mi pueblo, (eds. 1989 y 1992); Roberto Garza Cruz con
su breve Monograjia. El valle de Santiago de las Sabinas, 1983, en 31 pp. y
Santiago A. V ara Jiménez con su Memoria de un pueblo sobre el Archivo de
esa ciudad, publicado en 1987 en 69 pp.; etc.
Del municipio de Salinas Victoria desconocemos alguna publicación
hecha en el período que aquí estudiamos. Sólo hemos visto el folletito 164
aniversario de la erección en villa... orígenes e historia, en 15 pp.
El de San Nicolás de los Garza sí cuenta con diversos textos impresos
sobre su historia. En 1978 Tomás Mendirichaga Cueva publicó en el no. 19
del anuario Hwnanitas de la UANL, un amplio artículo titulado El municipio
de San Nicolás de los Garza, que más tarde, en 1993, el Ayuntamiento de
esa ciudad le editó en forma de librito, en 52 pp. El mismo Ayuntamiento
publicó en 1984 el libro San Nicolás de los Garza. Páginas de su historia, en
300 pp., escrito por Héctor Jaime Treviño y Celso y Gustavo Gana
Guajardo. En los años 1983 y 84 fue publicada la revista San Nicolás,
órgano informativo. En el no. 5 de 1984, fue incluída una Monogra.fia de
San Nicolás, en 47 pp., que suscriben Ramona Faz Anaya e lbacdi García
Ayala En 1997 la UANL publicó un lujoso volumen de gran formato
titulado San Nicolás de los Garza a 400 años. Retos frente al tercer milenio
en 172 pp. Figuran como editores Luis L. Galán Wong et al. y contiene 29
artículos de igual número de autores. El capítulo V, sobre historia, escrito
por Celso Garza Guajardo.
En lo que respecta a publicaciones históricas referentes al municipio de

Santiago, las hay sobre diversos aspectos: el deporte, la música, los límites,
los toreros, etc. Citaremos aquí sólo las de carácter general. El libro Del
valle de Guajuco a villa de Santiago, escrito en 1899 por Calixto García
Prieto y editado por Héctor Javier Barbosa, en 1993, en 150 pp.; la La
historia de Santiago Nuevo León, de Juan Alanís Tamez, impresa en 1989,
en 180 pp. y La iglesia parroquial de Santiago Apóstol, de Héctor Javier
Barbosa, edición de 1968, en 164 pp.

525

�El municipio de San Pedro Garza García cuenta con algunas fuentes
impresas sobré su pasado. En 1982, Tomás Mendirichaga Cueva publicó su
bien documentado libro El municipio de Garza García, en 11Opp. Seis años
después, en 1988, fue editado el cuadernito San Pedro Garza García, de
Federico Ortiz Moreno, en 45 pp. con breves datos históricos. En 1991, el
AGENL, publicó en el no. 65 de sus Cuadernos..., el libro de Carlos
González De Nogales a San Pedro, en 136 pp. y en 1993 el mismo autor
editó su obra San Pedro de los Nogales, en un tomo de 291 pp.,
profusamente ilustrado. Por su parte Juan Ignacio Barragán editó el lujoso
volumen de gran formato Génesis de un municipio de vanguardia. San
Pedro Garza García, en 168 pp. con abundantes ilustraciones y algo de
noticias históricas. El libro no tiene año de edición, probablemente en 1990.
De Santa Catarina hay una monografia publicada en 1989 en 168 pp.
titulada Santa Catarina a través de la historia, a base de recopilaciones y
efemérides arregladas _por Antonio Guerrero. Otro libro que lleva .por
nombre Santa Catarimí en el tiempo~ editado en 1995. Contiene 33 artículos escritos por 13 autorts; en 199 + 44 pp. Otro que se llama Santa Catarina,
un acercamiento a su h~toria, impreso en 1996 y escrito por cinco autores,
en 142 +20 pp.; cubriendo únicamente los siglos XIX y XX; y una
Cronología de Santa Catarina, 1999, de Francisco Sepúlveda García, en 132
pp. que abarca desde 1577 hasta el año de la edición. En 1999, la UANL y el
Ayuntamiento editaron el libro en gran formato Santa Catarina hacia el
siglo XXI. Pasado, presente y futuro, en 188 pp. con textos de Luis J. Galán
Wong, eta/.
Sobre Va/lecillo, el AGENL editó en 1987, en sus Cuadernos... un
librito de 113 pp. titulado San Carlos de (sic por del) Vallecillo. Real de
Minas, 1766-1821, escrito por Mario Treviño Villarreal. Conocemos
también la breve monografia Vallecillo... los caminos de su historia,
publicada por el Gobierno de Nuevo León en 1993, en 76 pp., preparada por
Juan Manuel González Sánchez.
Acerca del municipio de Villa/dama, tenemos a la vista el libro
publicado por la UANL en 1998, en 157 pp. titulado Villaldama, de Maria
Luisa Santos Escobedo, profusamente ilustrado. La misma autora escribió en
1999 el cuadernito Villa/dama, información básica, en 22 pp., con fines de
divulgación; y, por su parte Pedro Nabor González Cárdenas imprimió en
1999, en 80 pp. un estudio histórico sobre Historia de dos templos, de esa
misma ciudad.

La historia y Monterrey
La primera historia de Monterrey fue indudablemente la que en 1936
publicó Vito Alessio Robles con el título de Monterrey en la historia y en la
leyenda siendo el primero en inventar juderías y sinagogas a la ciudad.
En la segunda mitad del siglo XX los libros de carácter general no han
sido muy abundantes. En 1971 la Asociación de Editores y Libreros de
Monterrey, editó la Historia de Monterrey, de Andrés Montemayor
Hemández, en 463 p.
En 1996, El Diario de Monterrey y Editorial Grijalbo auspiciaron la
edición de una Enciclopedia de Monterrey, en tres volúmenes de 479,427 y
443 p. sobre aspectos diversos.
Sin cubrir la historia en forma continuada han salido, entre otros, los
libros siguientes: Episodios de ayer, de José P. Saldaña, impreso en 1959, en
229 p. Un primer tomo de Narraciones regiomontanas, en 1959, en 171 pp.
y otro de igual título de 160 pp. impreso en 1961; ambos escritos por Carlos
Pérez-Maldonado. Empresas Editoriales editaron en 1973 en un solo tomo de
540 pp. dos libros de José P. Saldaña Grandeza de Monterrey que había
publicado en 1968 y Estampas antiguas de Monterrey, de 1942. De este
· último el Gobierno del Estado sacó una 3a. edición en 1981 en 236 pp.
Manuel Neira Barragán publicó en 1983 su libro El Monterrey de Ayer,
de 392 pp., en edición auspiciada por el Ayuntamiento.
En 1985, Ediciones Castillo imprimió el libro Historia del agua en
Monterrey... , escrito por Enrique Torres ·López y Mario A. Santoscoy, en
273 pp., profusamente ilustrado; y en el mismo año salió el volumen de 359
pp. Monterrey, área metropolitana, coordinado por Mario A. Santoscoy y
editado por Central Distribuidora de Publicaciones, también con numerosas
ilustraciones.
En 1990 el AGENL, publicó en el no. 56 de sus Cuadernos... el librito
de 85 pp. de José P. Saldaña, apuntes sobre Monterrey. Una visión histórica.
Con el título de Una ciudad para vivir..., Alfonso Rangel Guerra sacó
en 1991 una compilación de textos de diversos autores, sobre la ciudad, en
258 pp., edición auspiciada por el Fondo Editorial Nuevo León.

527
526

�En edición coordinada por Gustavo Gana Villarreal, salió en 1995, el
volumen en .gran formato Atlas de Monterrey, en 509 pp. sobre múltiples
aspectos pero con amplia información histórica.

También el Gobierno del Estado auspició la publicación facsimilar de
El Cura de Tamajón, semanario publicado por Guillermo Prieto en
Monterrey, en 1867. Lo editó Santiago Roel, hijo, con un estudio preliíninar
suyo.

El Fondo de Cultura imprimió en 1997 el tomito de 137 pp. Visión de
Monterrey, escrito por Abraham Nuncio y en 1998 apareció el libro
Monterrey 400. Estudios históricos y sociales, en 320 pp., en edición de la
UANL coordinada por Manuel Ceballos Ramírez.

Isidro Vizcaya Canales imprimió en 1991 su libro en 74 pp. Monterrey,
1882. Crónica de un año memorable. De esta obra el AGENL hizo una 2a.
edición en 1998, en 141 pp.
En 1990 apareció el libro de José P. Saldaña El Gral. don Porfirio Díaz
en Monterrey, 1898, en edición auspiciada por el Ayuntamiento de la ciudad.
Consta de 74 pp. mas las de las láminas s/n.

Monterrey colonial
De los libros documentales sobre esta etapa, citaremos el Indice del
Ramo Causas Criminales del Archivo Municipal de Monterrey, publicado
por Eugenio del Hoyo en 1963, en 102 pp.; el Catálogo y Síntesis de los
Protocolos... del mismo Archivo, del cual hemos publicado seis volúmenes
ya citados al referirnos ¡i!Nuevo León Testamentos coloniales de Monterrey,
editado en 1991 en 248 pp. y 246 Testamentos de Monterrey, impreso en
1999, en 287 pp., ambos de Lilia Villanueva de Cavazos y el volumen Actas
del Ayuntamiento de Monterrey, 1596-1690, editado por nosotros en 1994,
en 496 pp.

\

Rodolfo Ríos Vázquez imprimió en 1996 su libro La .fundación de
Monterrey, publicado por Ediciones Oficio, en 113 pp. y del que hay una 2a.
edición de 1999. La Gran Logia de Nuevo León auspició en 1996 la edición
del libro ¡Feliz· cumpleaños, Monterrey! de J. Guadalupe Lozano Alanís, en
151 pp.

El siglo XIX
Un libro que casi abarca todo lo acontecido en el XIX es el de Isidro
Vizcaya Canales titulado Un siglo de Monterrey. Desde el grito de Dolores
hasta el Plan de San Luis, 1810-1910. Se lo publicó la Academia de
Investigación Humanística en 1998 y tiene 190 pp.
Sobre un solo año de la primera mitad de ese siglo, el de 1838, hay el
libro de 184 pp. Sin novedad, Monterrey, escrito por Edmundo Derbez
García y editado por la UANL en 1998.
Jorge Pedraza imprimió en 1970 su libro Juárez en Monterrey, de 156
pp. en edición auspiciada por la Escuela Normal Superior. El Gobierno de
Nuevo León patrocinó una 2a. edición en 1972, en igual número de pp.

528

Monterrey en el siglo XX
_

Cubriendo casi todo el siglo XX y dispuesto el texto por decenios, José
P. Saldaña editó su libro de 251 pp. ¿Y qué hicimos? Monterrey en el siglo
XX, impreso en 1988.
Referente también a casi todo ese siglo, la industria local Villacero
publicó en 1996 el libro de 447 pp., de Jorge Pedraza Salinas, Monterrey
entre montañas y acero. Comprende desde enero de 1896 hasta julio de
1996, vísperas del IV Centenario de la ciudad.
En 1970, Humberto Buentello Chapa publicó su libro de 75 pp. La
inundación de 1909. Sus aspectos trágico y político, en edición auspiciada
por la Universidad Regiomontana. Sobre este mismo suceso, el AGENL,
imprimió en 1989 el librito de 125 pp. El río fiera, bramaba. 1909, reedición
del que escribieron Osvaldo Sánchez y Alfonso Zaragoza, con el título de La
inundación en Monterrey, 27 y 28 de agosto de 1909, aparecido en aquel
año.
El mismo AGENL, en el no. 23 de sus Cuadernos..., editó el de Isidro
Vizcaya Canales titulado Monterrey bajo sitio. Octubre 23 y 24 de 1913, en
71 pp.
José P. Saldaña publicó en 1967 su librito Monterrey de 1920 a 1930
con la tónica de "El elemento sano ", en 40 pp.
Bajo el signo de Ediciones Pacelli, Adalberto Arturo Madero Quiroga
editó en 1989 Abe/ardo L. Rodríguez en Monterrey. Crónica histórica, en
134 pp.

529

�En 1988, apareció Gilberto, la huella del huracán en Nuevo León, libro
de 244 pp. escrito por varios autores coordinados por Abraham Nuncio, y
publicado por Ediciones Castillo.

En 1987 J. Guadalupe Galván Galindo, imprimió el folleto titulado
Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en Monterrey, en 24 pp.

De otros edificios
Hist-0ria de los templos

Tomás y Javier Mendirichaga editaron en 1980 el libro La catedral de
Monterrey en 41 pp. mas 30 de gráficas sin. La publicación fue auspiciada
por la Sociedad de Historia Eclesiástica Mexicana y la impresión en los
talleres de Editorial Jus. Diez años más tarde, en 1999 Emediciones hizo una
2a. edición de esta obra, en 79 + 30 de ils.
En 1989 el AGENL publicó el librito de 129 pp. La catedral del Nuevo
Reino de León, de Aureliano Tapia Méndez, en el no. 36 de sus Cuadernos...
En 1994 salió el lib,to Monterrey. Siglo XVIJJ. Ciudad sin catedral, en
125 pp., referente a la trustrada construcción de una nueva catedral, escrito
por Gerardo Zapata Aguilar.
En esta segunda década del siglo XX han aparecido dos libros de 291
pp. sobre el Obispado. Uno en 1975 de Xavier Mendirichaga y Cueva
titulado El Obispado. Breve historia del antiguo palacio de Nuestra Señora
de Guadalupe... , con una 2a. edición de 1976. En 1999 Lourdes Islas editó el
libro de 135 pp. El Obispado a través de la historia, compilación de trabajos
de diversos autores.

En 1991 fue publicado el libro de 139 pp. El Palacio de Gobierno de
Nuevo León, de Samuel Flores Longoria. Tres años después, en 1994, J.
Jesús Avila Avila publicó el folleto de 55 pp. Palacio de Gobierno. Símbolo
de progreso y disputa de su posesión, impreso por Oficio Ediciones.
En 1953 apareció nuestro libro: El muy ilustre Ayzmtamiento de
Monterrey, de 22i pp. del cual hay otras dos ediciones, una de 1980, en 215
pp. y otra de 1996, en 155. Sobre este mismo edificio hay el libro Tribunal
Superior de Justicia. Restauración y puesta en valor del antiguo Palacio
Municipal, publicado en 1979 y el cuaderno Las Casas reales y el antiguo
Palacio Municipal, escrito por Luis Préstamo Martínez e impreso en 1996,
totalmente basado en el nuestro.
Rodolfo Arroyo Llano publicó en 1987 el ensayo de 52 pp. La histórica
casa del Mirador. En 1993 apareció el librito de 78 pp. La Casa del Senado,
de Lilia E. Villanueva de Cavazos; y en 1995 el Consejo para la Cultura de
Nuevo León patrocinó la edición de Estación del Golfo, de 83 pp., con textos
de varios autores.

Sobre la industria

En 1983 Xavier Mendirichaga publicó su ensayo El templo de San
Francisco de Monterrey, ya desaparecido, en edición del Gobierno de Nuevo
León, de 21 pp.
Sobre el templo de la Purísima en 1959 salió el libro Estación en Santa
María la Purísima, de Aureliano Tapia Méndez, de 84 pp. y treinta años
después el mismo autor sacó la obra La Purísima. Historia de una imagen y
de su templo, impreso en gran formato, en 185 pp., profusamente ilustrado.
Sobre el mismo tema, Armando Ravizé Rodríguez editó en 1986 el libro El
templo de la Purísima de Monterrey en 56 pp. sin., con escritos de diversos
autores.
Sobre el templo del Roble, en 1959 apareció nuestro libro de 104 pp. La
virgen del Roble. Historia de una tradición regiomontana, y en 1970 el de
Silvino Robles Gutiérrez, Monografia del santuario de Nuestra Señora del
Roble, en 45 pp.
530

La historiografia sobre la industria en Monterrey es más o menos
amplia. Aquí consignaremos únicamente los libros más relevantes.
El Centro Patronal de Nuevo León editó en 1965 el libro de 93 pp. de
José P. Saldaña Apuntes históricos sobre la industrialización de Monterrey.
Isidro Vizcaya Canales editó su obra Los orígenes de la
industralización de Monterey (1867-1920), publicado por el Instituto
Tecnológico en 1969, en 194 pp.
El historiador José Fuentes Mares, escribió en 1976 el libro Monterrey.
Una ciudad creadora y sus capitanes, publicado por Editorial Jus, en 203 pp.
En 1991, el AGENL, imprimió el catálogo titulado La política de .
fomento industrial 1886-1950, redactado por César Morado Macías, en 183
pp.
531

�La UANL, auspició en 1997 la edición del libro de 301 pp. Fábricas
pioneras de la industria en Nuevo León, de Javier Rojas Sandoval.

Acerca de industrias

En relación a estudios sobre algunas industrias en forma particular,
conocemos los libros siguientes: el que publicó Nemesio García Naranjo
sobre la Cervecería Cuauhtémoc en 1955, con el título de Una industria en
marcha, librito de 93 pp. El AGENL lo reeditó en 1990, en forma facsimilar
en el no. 45 de sus Cuadernos...

'

Sobre la Fundidora, Manuel González Caballero publicó en 1980 el
libro de 148 pp. La maestranza de ayer... la Fundidora de hoy, editado por la
misma industria en su 80° aniversario. En 1989 Noriega Editores publicaron
el libro La muerte dejFundidora... en 160 pp., escrito por Juan Zapata _
Novoa. En 1996, Sandra Arenal recopiló testimonios de varias personas que
publicó en el libro de 232 pp. titulado Fundidora diez años después.
Rodrigo Mendirichaga escribió el libro Una historia para la historia,
referente a Hylsa (Hojalata y Lámina, S. A.). La publicación apareció en
1978, en 181 pp.
En 1981 fue publicado el libro de 105 pp. Ensayos sobre la historia de
una industria; su autor Roberto G. Sada, el tema: La.historia de Vidriera
Monterrey, llamada ahora Vitro.

1

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Ignacio Martínez Jr. editó en 1960 el libro de 152 pp. Apuntes históricos
del Banco de Nuevo León, 1892-1942. En 1983 Tomás y Rodrigo
Mendirichaga publicaron La banca en Monterrey. Apuntes para ·una
historia, libro de 98 pp. en edición privada de la Sociedad General de
Crédito. En 1980 apareció Banamex en Monterrey. 90 años, de 66 pp.
profusamente ilustrado.

La salud y los hospitales

En 1968 Toe Wellcome Historical Medical, de Londres imprimió el
libro escrito en 1881 por José Eleuterio González, Los médicos y las
enfermedades de Monterrey, editado por Francisco Guerra, en 121 pp.
Hernán Salinas Cantú publicó en 1975 el libro de 158 pp. Sombras
sobre la ciudad. Historia de las grandes epidemias... que ha sufrido
Monterrey. Del mismo autor apareció en 1988 Visión histórica del Hospital
Civil de Monterrey... , en 134 pp. impreso por Ediciones Castillo y en ese
mismo año y del mismo autor el AGENL sacó el librito Donde el dolor se
apaga, de 77 pp. en el no. 22 de sus Cuadernos...
En 1994 Rodrigo Mendirichaga editó su libro Solitario y magnífico.
Hospital Muguerza, 1934-1994, en 160 pp.

Aspectos culturales

El comercio y la banca

"Cuatro décadas de teatro en Monterey, 1900-1940" es el título de un
artículo de Manuel Neira Barragán, publicado en las pp. 511 a la 530 del
Anuario Humanitas de la UANL, no. 11, de 1970.

Sobre este aspecto la historiografia regiomontana no es muy abundante.
José P. Saldaña escribió en 1966, Mercado Colón, apuntes históricos, en 42
pp., que trae además datos sobre la construcción del Condominio Monterrey,
que sustituyó al viejo Mercado.

El AGENL editó en 1989 Una etapa cultural de Monterrey, 1939-1940,
en el no. 33 de sus Cuadernos..., en 65 pp. El autor, Genaro Salinas Quiroga.

En 1994, José Cárdenas Cavazos publicó el libro de 113 pp. Tradición y
evolución del Mercado Juárez, y sobre la edificación del nuevo en el mismo
sitio.
En 1983 apareció el libro de Rodrigo Mendirichaga 100 años de
comercio en Monterrey, de 197 pp., en edición auspiciada por la Asociación
de Editores y Libreros...

Alfonso Rangel Guerra escribió en 1993 el libro de 224 pp. Arte, A. C.
Los frutos y los años, conmemorativo de los 35 años de la institución (19551990).
En 1994 fue publicado el libro de 99 pp. Las tandas de Monterrey.
Visión retrospectiva de la farándula, que incluye "Algo del Monterrey de
entonces".

532
533

�Raymundo Izcoa Flores escribió el libro La Prensa regiomontana.
Apuntes para su historia, 1826-1996, edición auspiciada por el
Ayuntamiento de la ciudad en 1997, en 107 p.

De este libro hay una segunda edición hecha en 1996 por Grafo Print
Editores, en un sólo tomo de 577 pp.

La UANL, editó en 1998 el libro de 190 pp. Músicos y música popular
en Monterrey (/900-1940), escrito por Alfonso Ayala Duarte.

Celso Garza Guajardo et al. publicaron en 1982 un tomito de 117 pp.
titulado Personajes populares en la cultura de Nuevo León., que contiene 15
semblanzas. ·

Patrocinado por Valúe, Casa de Bolsa, apareció en 1998 el libro Cien
años de arte y cultura en Monterrey, a través de su gente, museos y
exposiciones, de 275 pp., escrito por Josefina Rodríguez de Longoria.
En ese mismo año de 1998, la UANL editó el libro de Armando V.
Flores Salazar Calicanto. Marcos culturales en la arquitectura
regiomontana, siglos XV al XX, en 105 pp.
Rodrigo Mendirichaga imprimi'su libro de 263 pp. titulado. El
Tecnológico de Mont.irrey. Sucesos, anécdotas, personajes. Lo publicó .
Ediciones Castillo en' l982.
En 1992 apareció el volumen de 342 pp. La aventura de 200 años.
Apuntes para la historia del Seminario de Monterrey, preparado por el
''Equipo de Historia del Seminario del bicentenario, 1792-1992".
Finalmente en 1995 Humberto Salazar publicó lo que él llama
crónica, titulada Nuevo León, cincuenta años de cultura (1945-1995), en 95
pp.

Biografias. Obras generales
Además de los Quién es quién que en realidad no son obras de
investigación, en la segunda mitad del siglo XX han aparecido algunos libros
que reúnen biografías.
En 1956 la UANL editó el libro de Genaro Salinas Quiroga Elocuencia
nuevoleonesa, en cuyas 214 pp. incluye 36 breves biografías de igual
número de oradores cuyos discursos inserta.
El cronista de Monterrey, José P. Saldaña, publicó en 1982 la obra En el
marco de la historia, en 237 pp, con 28 semblanzas de personas que cultivan
la historia.
Dos años después, en 1984, apareció nuestro Diccionario biográfico de
Nuevo león, con 540 pp. en dos volúmenes, ilustrado. Lo editó la UANL.
534

La Escuela Normal "Miguel F. Martínez" auspició en 1986 la edición
de un tomo sin paginar con el nombre de Maestros nuevoleoneses,
reproduciendo en forma facsimilar las 34 biografías que habían sido
impresas de manera separada en forma de serie.
Sin año de edición pero situaeo en 1989, apareció el libro Biografías de
mujeres destacadas del Estado de Nuevo León. , editado por el Gobierno del
Estado y el Consejo Estatal de Población, en 272 pp. con más de un centenar
de semblanzas escritas por diversos autores.
Del historiador Ricardo Covarrubias salió, en edición póstuma hecha en
1990, el libro Nuevoleoneses ilustres, en 264 pp. con más de dos centenares
de notas biográficas.
En 1992 la Cámara Nacional de Comercio de Monterrey publicó la obra
de Rodrigo Mendirichaga Perfiles de emprendedores del comercio en Nuevo
León. Biografias breves, en 176 pp. con 38 semblanzas en orden alfabético.
Un año después, en 1993, Juventino González Ramos dio a la estampa
su librito de 112 pp. Letras sueltas. Universitarios distinguidos, con textos
relativos a una decena de reflexiones sobre personajes.
El gobierno local editó en 1995 el libro Presea cívica "Estado de Nuevo
León, 1986-1995, con 175 semblanzas de quienes habían recibido hasta
entonces esta distinción.
El mismo Gobierno del Estado y la Sección 21 , Nuevo León, del
SMIB, publicaron en 1995 un volumen de 272 pp. titulado Nuevo León
Semper Ascendens. Vida y obra de maestros ilustres. De este libro, la
sección 21 hizo en 1996 una segunda edición. La obra trae la biografía de un
maestro de cada uno de los municipios.
En ese año de 96, la UANL editó nuestro libro Escritores de Nuevo
'León. Diccionario biobibliográfico, en 382 pp.
También en 96, Irma Braña Rubio y Ramón Martínez Sáenz publicaron
en Ediciones Castillo el tomito de 87 pp. Diccionario de escritoras
535

�nuevoleonesas, siglos XIX y XX, con más de un centenar de semblanz.as
breves.

En ese mismo año de 96, la Universidad Mexicana del Noreste editó el
libro Educadores de Nuevo León, en 219 pp. con 36 semblanz.as escritas por
diversos autores.
El Gobierno del Estado publicó en 1998 el libro de 279 pp., Medalla al
Mérito Cívico. Presea "Estado de Nuevo León, 1986-1998", que trae las
semblanz.as de 239 personas que han sido acreedoras a esta distinción.

En 1978 Gerardo de León publicó el libro de 31 O pp. Jornadas
regiomontanas. Pensamientó y acción de un esforzado regiomontqno,
relativo a la vida de Manuel L. Barragán.
Editorial Jus editó en 1972 el libro de Aureliano Tapia Méndez,
Belaunzarán. Un obispo mexicano entre la Independencia y la Reforma, en
192 pp. años después en 1988, el mismo autor y Luis Avila Blancas
publicaron el libro de 119 pp. Fray José María Belaunzarán.
Lujosamente impreso y en gran formato, apareció en 1993 el libro de
199 pp., bellamente ilustrado, Juan F. Brittingham y la industria en México,
1859-1940, escrito por Juan Ignacio Barragán y Mario Cerutti.

Biografías individuales
En 1977, la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL publicó el
folleto de 67 pp. titulado,Eduardo Aguirre Pequeño. Una vida dedicada a la
educación, la ciencia y )á cultura.
Napoleón Nevárez Pequeño imprimió en 1985 el folleto Don Germán
Almaraz, vida y obra, en·34 pp.
En 1975 la UANL editó el ensayo biográfico José A/varado, el joven de
Monterrey, de Raúl Rangel Frías, en 41 pp.; y en 1994 fue impreso en 34 pp.
el de Lilia Cavazos de Horstmann José A/varado. Introducción a su vida y
sus ideas.
Francisco Javier Alvarado Segovia publicó en 1995 El doctor José
Francisco Arroyo de Anda y Villagómez, un sabio, un santo, en 58 pp.
En el mismo año de 95 Editorial Oficio sacó el libro Un hombre
abogado. Ricardo Agustín Aya/a Vil/arrea/; preparado por Enrique A. Ayala
y Arnulfo Vigil, en 346 pp. y que comprende textos del biograficado y
testimonios de diversos autores.
Sobre la vida de uno de los primeros impresores de Nuevo León, la
Universidad of Texas Press, de Austin publicó en 1963 la obra de Lota M.
Spell Pionner printer. Samuel Bangs in México and Texas, en 230 pp.
Tenemos a la vista una publicación hecha en 1976 titulada Homenaje a
Agustín Basave Fernández del Valle ... , en 231 pp. que recoge 66 testimonios
de igual número de autores.

536

Enriqueta Medina y Federico Arreola son los autores de una breve
biografia de Don José Calderón Penilla, precursor del desarrollo industrial
de Nuevo León, impreso en 1994, en 41 pp.
Sobre el pintor Federico Cantú han sido publicados el libro Federico
Cantú, seis décadas de trabajo, 1922-1980, impreso en 1980, en 193 pp.; el
cuadernito de 23 pp. impreso en 1986 con el título de Federico Cantú y su
obra, escrito por Raúl Rangel Frías; el libro Diálogos con Federico Cantú, de
Roberto Chapa Martínez, que incluye textos de José Alvarado y José
Navarro, editado por la UANL, en 1988, en 55 +112 pp. de ils. sin; y el
ensayo de Humberto Salazar, Federico Cantú, el Ulises de Cadereyta,
·publicado en 1994, en 30 pp. La UANL y el Consejo Cultural de Nuevo
León editaron en 1999 el libro de Abraham Nuncio El espejo habitado.
Federü:;o Cantú y su obra, en 118 pp.
La bibliografia sobre Luis de Carvajal es amplia, pero en el lapso que
estudiamos de lo publicado en Nuevo León sólo han llegado a nuestras
manos el libro Luis de Carvajal, el Viejo, fundador de Nuevo León. Su
tiempo, su vida y su obra a los cuatro siglos de su muerte, escrito por
Hernán Salinas Cantú y publicado en 1991, en 141 pp.; y en ensayo de
Daniel Sifuentes Espinosa, Luis de Carvajal y de la Cueva, de 46 pp.,
impreso en 1994.

En 1993, Ricardo Torres Martínez publicó el libro de 238 pp. La
predestinación de un hombre. Vida y obra de Eloy Cavazos, en edición
auspiciada por la Cigarrera La Moderna.
Sobre la vida del padre Cervantes, apareció en 1961, en 312 pp., el libro
Un perfil sacerdotal, escrito por Isaac Hernández; y diez años después, en
1971, Aureliano Tapia Méndez publicó su obra Pablo Cervantes, un
sacerdote de su tiempo, en 134 pp.
537

�Hemán Salinas Cantú publicó en 1979 su Biografia del Dr. Pascual
Costanza, fundador de la primera escuela médico quirúrgica de Monterrey,
en 1828, en un librito de 88 pp.
En 1994, fue impreso el ensayo biográfico en 25 pp. Tomás Cueva, el
militante, escrito por Eduardo Segovia Jaramillo.
Sobre la vida de Juan Bautista Chapa, en 1988 fue editado nuestro breve
estudio de 60 pp. El cronista anónimo, que apareció bajo el no. 25 de los
Cuadernos... del AGENL. Este mismo trabajo fue traducido al inglés por
Edna E. Brown e impreso en multilit en 60 pp., en Corpus Christi, Texas.
En 1991, Roberto Chapa Martínez imprimió su librito de 58 pp.
Realidades de una vida. Dr. Hermenegildo Chapa Campos, editado por la
UANL.

~

.

i\ J

Lo que se ha escrito sobre el general Mariano Escobedo en otras partes
es más o menos amplio. De lo publicado en Nuevo León en la segunda mitad
del siglo XX consignaremos aquí lo siguiente. El folleto de 32 pp. sin,
editado en 1952, titulado Mariano Escobedo. Polémica Santiago Roe! Prof
Pedro Reyes Velázquez; nuestro libro Mariano Escobedo, en reedición hecha
en 1988 por el Gobierno de Nuevo León, de nuestra primera edición de
1949; esta nueva edición en 136 pp.; y el cuadernito de 16 pp. escrito por J.
Jesús Avila y editado en 1990 por el AGENL, titulado Mariano Escobedo de
la Peña.
Sobre el arzobispo Alfonso Espino y Silva, Aureliano Tapia Méndez
publicó en 1977 la Oración fúnebre pronunciada por él. El texto está seguido
por una cronología biográfica del prel8:do, redactada por Tapia Méndez y por
Gerardo Charles García. El folleto tiene 67 pp.
Femando Garza Quirós ha escrito dos libros sobre un mismo personaje.
En 1970 publicó El Niño Fidencio. Un personaje desconocido, en 85 pp.
Dos años después, en 1972, editó El Niño Fidencio y el fidencismo , en 161
pp. De este último hay nuevas ediciones; la 4a., de 1980, en 180 pp.
En 1992, el Gobierno de Nuevo León y la Universidad Regiomontana,
publicaron la obra de Guillermo Dávalos Amaya, Belisario de Jesús García.
Su obra musical, en 160 pp. El Gobierno de Nuevo León auspició en 1994 la
edición del libro en 47 pp. Belisario de Jesús García... músico, poeta y
militar montemorelense, escrito por Carlos Treviño Quiroga.

Aunque el poeta Pedro Garfias no nació en Nuevo León, el hecho de
haber vivido sus últimos años en Monterrey donde murió en 1967, propició
la publicación de algunos ensayos. Ya en 1962 Santiago Roel García había
editado su libro Pedro Garfias, poeta, en 110 pp. En 1979 apareció el folleto
de 39 pp. de Raúl Rangel Frías Oyeme, Pedro; y en 1990 el librito de 64 pp.
Mi amigo Pedro Gar.fias, escrito por Alfonso Reyes Aurrecoechea.

De García a Gutiérrez
Con el título de En busca de Catarino Garza, 1859-1895, la UANL
publicó en 1989 este libro de 362 pp. compilado por Celso Garza Guajardo
con una amplia colección de documentos entre los cuales figuran las
Memorias del personaje.
La Sociedad Mexicana de Geografia y Estadística editó en 1962 el libro
de Plinio D. Ordóñez El licenciado don Lázaro Garza Aya/a. Salió con el
no. 18 del Congreso Nacional ... [sobre] la Guerra de Intervención y que
consta de 254 pp.
Diez años después, en 1972, fue publicado el folletito de 16 pp. con el
nombre de Semblanza de... Darío Garza Cantú, servidor de la República y
fundador del municipio de General Bravo, N. L., escrito por Hemán Salinas
Cantú.
Producido fuera de México pero referente a un personaje nuevoleonés,
en 1984 apareció en Austin, Texas, el libro de Clotilde P. García, Capitán
Bias María de la Garza Falcón, de 71 pp.
El Ayuntamiento de Monterrey imprimió en 1990 el folleto de 48 pp.
Perfil de don Isaac Garza Garza, de autor anónimo.
Por su parte la Sociedad Numismática de Monterrey editó en 1979 el
ensayo de 40 pp. Eugenio Garza Sada, perfil biográfico, debido a la pluma
de Ricardo Margáin Zozaya.
En 1994 fue publicado el folleto de 35 pp. Roberto Garza Sada. La
pasión por la excelencia, escrito por Enriqueta Medina y Federico Arreola.
Rodolfo Arroyo Llano publicó en 1976 su libro Manuel Z. Gómez,
gobernador y comandante militar de Nuevo León durante la Intervención
francesa, en 255 pp. La obra incluye el texto del Diario de campaña, del
coronel Miguel Palacios.

538
539

�Sobre el banquero Rodrigo Gómez tenemos a la vista dos libros, uno de
Gerardo Guidi Kawas, Vida y obra de Rodrigo Gómez Gómez (1897-1970),
de 119 pp.; y otro escrito por Enrique Martinez Torres titulado Rodrigo
Gómez, un nuevoleonés al servicio de México, editado por Banorte en 1993,
de 101 pp.

En 1985, apareció el libro de 207 pp. Hacia los altares. Perfil
biográfico [del padre Juan José Hinojosa] escrito por José Ortiz Bernal. Del
mismo autor es el librito de Juan José Hinojosa Cantú, siervo de Dios. ·
Aureliano Tapia Méndez publicó en 1976 el libro José Juan de Jesús
Herrera y Piña, VI obispo de Tulancingo y V arzobispo de Monterrey. Fue
impreso en los talleres de la Editorial Libros de México, en 254 pp.

El doctor José Eleuterio Gonz.ález ha sido uno de los personajes más
estudiados. De los trabajos que acerca de él han sido publicados en la
segunda mitad del siglo XX, citaremos aquí los siguientes: La vida y la obra
de Gonzalitos, publicada en Londres en 1968 por la Wellcome Historical
Medica! Library, en 121 pp. La vida... ocupa 90 pp., las restantes el estudio
Los médicos y las enfermedades de Monterrey, 1881, escrito por José
Eleuterio G9nz.ález. En 1975 apareció la Biografia del doctor don José
Eleuterio González, Gonzalitos, en reedición facsimilar en 264 pp. de la que
en 1888 publicó Hermenegildo Dávila. En 1976, Aureliano Tapia Méndez
' editó su libro José Eleuterio González, benemérito de Nuevo León, en 186
pp.; y el mismo autor jÚblicó en el mismo año El doctor José Eleuterio
González, historiador'· del noreste de México, en 120 pp. La Sociedad
Numismática de Monterrey le auspició en 1978 al mismo autor, la edición de
José Eleuterio González, ·perfil biográfico, en 41 pp. Hemán Salinas Cantú
escribió Don José Eleuterio González. Semblanza en 26 pp. que le publicó el
Gobierno de Nuevo León en 1988. Cuatro años más tarde, en 1992,
Ediciones Castillo le publicó a Rodrigo Mendirichaga el libro, ... Y su nombre
se repetirá, en 407 p.; y en 1994 este mismo escritor imprimió la breve
semblanza José Eleuterio González, benemérito de Nuevo León, en 54 pp.
Finalmente, en 1999 la Universidad Pedagógica Nacional y la Secretaría de
Educación de Nuevo León, editaron el libro Gonzalitos, educador, en 192
pp. Hasta aquí lo relativo al doctor Gonz.ález.

La UANL publicó en 1995 el trabajo Rodolfo de León Garza, maestro,
- bibliófilo, cronista, en 78 pp. Aunque está suscrito con la autoría de Mario
Treviño Villarreal, sólo hasta la página 12 llega la nota biográfica; el resto lo
integran el curriculum, notas de autores diversos y breves escritos del
biografiado.

En 1971 fue impreso en Monterrey un voluminoso tomo de 1106 pp.
titulado El centinela fiel del constitucionalismo, referente al general Pablo
Gonz.ález, su hijo.

La Fundación Tarahumara editó en 1994 el libro titulado El mundo de
Pepe Llaguno, en 131 pp. El texto fue escrito por Francisco Núñez de la
Peña.

En 1967, Apolinar Núñez de León editó el folleto de 16 pp. s/n. Algunos
apuntes biográficos del Sr. Gral. y Lic. don León Guzmán, auspiciado por la

En 1996, Aureliano Tapia Méndez imprimió en México su libro Don
Andrés Ambrosio de Llanos y Valdés, tercer obispo del Nuevo Reino de
León, en 196 pp. mas 54 de ilustraciones.

Gran Logia del Estado de Nuevo León.

De Herrera a Montes de Oca
Ediciones Oficio, publicó en 1991 el libro de Encarnación Pérez
Gaytán, Arte y política en la vida de Lucy Herrera, en 115+18 pp.

El AGENL, editó en 1993 el libro Amante del desierto. Eugenio del
Hoyo, 1914-1989. Consta de 118 pp., 36 de las cuales se refieren al
personaje; el resto, al catálogo de fondo documental que lleva su nombre
existente en ese Archivo. El libro fue compilado por J. Jesús Avila Avila.
Héctor Jaime Treviño Villarreal publicó en 1987 el folleto de 30 pp.
Alonso de León precursor de la ciencia geográfica en el noreste de México,
editado por la Sociedad Nuevoleonesa de Historia y por el Gobierno de
Nuevo León.
En 1993 el Ayuntamiento de Monterrey auspició la edición de nuestro
libro de 104 pp. El general Alonso de León, descubridor de Texas. De las pp.
63 en adelante trae como anexos el acta de fundación de Monclova, los
Diarios de las jornadas de 1689 y 1690, y el testamento del general.

Del maestro Miguel F. Martinez, además de la biografia escrita por
Plinio D. Ordóñez en 1950 en 242 pp. y que se sale un año del lapso que
estudiamos, han sido publicadas sus Memorias que consignamos en la parte
relativa a este tipo de libros y, además, el librito de 43 pp. de Horacio
Salazar Miguel F. Martínez, publicado en 1994 en la serie Los hombres de .

Nuevo León.
540

541

�En 1966 Eduardo Aguirre Pequeño publicó el libro Biografia y
pensamiento vivo del doctor Angel Martínez Vil/arrea/, en 338 pp.
Comprende esta obra una compilación de textos sobre el personaje, de
diversos autores; de trabajos, escritos, ponencias, etc. del biografiado.
Transcribe, además, en 155 pp. (de la 127 a 282) textos sobre el
materialismo didáctico. Ramiro Estrada Sánchez editó en 1985 su librito de
75 pp. Buena tarde, Angel. Vida y obra.

Sobre el obispo Ignacio Montes de Oca, Aureliano Tapia Méndez ha
publicado dos libros, uno dé 120 pp. basado en el Diario del prelado, fue
publicado en 1979, en 132 pp.; el otro, El Diario de lpandro Acaico, editado
en 1988 y del cual sólo en las 127 primeras pp. escribe sobre el personaje, en
las siguientes hasta la 146, sobre la Academia Hispanoamericana de
Ciencias. La iconografia ocupa poco más de 70 pp. sin.

No cabe la menor duda de que fray Servando ha sido el personaje
nuevoleonés mas estudiado. Independientemente de las obras de O'Gorman
y de muchos otros libros escritos en México y en otras latitudes, lo editado
por paisanos o casi paisanos suyos en la segunda mitad del siglo XX, no es
tan desdeñable. Registraremos aquí el libro más literario que histórico de
Artemio de- Valle Arizpe, Fray Servando publicado en 1951 en 208 pp. y que
bajo el no. 1067 forma parte de la Colección Austral.

De Ordóñez a Suárez

En 1959, Editoriay.fus publicó el libro de 200 pp. de Alfonso Junco, El
increíble fray Servando. Psicología y epistolario, en el no. 66 de la colección
Figuras y episodios de la historia de México. Apolinar Núñez de León sacó
en 1976 en la Editorial Alfonso Reyes, de Monterrey, su librito de 55 pp. El
padre Mier y la primera imprenta. El Gobierno de Nuevo León y la UANL
editaron en 1977 el libro.fray Servando. Biografia, discursos, cartas, en 347
pp.
El Instituto Nacional de Administración Pública auspició en 1982 la
edición del libro de Margarita García Flores Fray Servando y el federalismo
mexicano, en 240 pp. Rodolfo de León Garza, escribió en 1987 el librito de
77 pp. Fray Servando, un visionario itinerante, que le publicó la UANL.
Años más tarde este mismo autor, ampliando la información, publicó en
1993, Fray Servando, vida y obra, en 254 pp., auspiciado por el Fondo
Editorial Nuevo León.
El Archivo General del Estado dedicó al padre Mier su 5a. Semana de la
Historia, realizada en noviembre de 1989. Las cinco conferencias
pronunciadas por igual número de participantes, aparecieron en síntesis, en
un cuaderno de 58 pp. impreso en ese mismo año.
En 1994 el Gobierno de Nuevo León editó el libro Fray Servando
Teresa de Mier. Vida y obra, de 133 pp. con textos de Consuelo Sánchez de
Abrego, Felipe C. Martínez Alcántara y Leonardo Contreras López.
En relación al fundador de Monterrey, el novelista español Mariano G.
Somonte publicó en 1971 el libro Don Diego de Montemayor, en 127 pp.
542

Producciones Al Voleo, Monterrey, editó en 1989 el libro de 113 pp.,
E.frén Ordóñez, pintor mexicano contemporáneo, obra con textos de diversos
autores, profusamente ilustrada, en compilación de Aureliano Tapia Méndez.
En 1960, Plinio D. Ordóñez publicó el libro de 147 pp. El benemérito
educador nuevoleonés Sera.fin Peña. Sobre el mismo personaje, Lilia E.
Villanueva de Cavazos escribió el ensayo Sera.fin Peña, benemérito de la
educación, en 33 pp.
Oficio Ediciones, imprimió en 1994 el libro de 396 pp. Macario Pérez,
maestro de siempre, escrito por José Roberto Mendirichaga con un apéndice
de discursos, cartas, etc. a partir de la p. 299.
El Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, editó en 1997 el libro
· en 160 pp. Un homenaje a Alfredo Ramos Martínez, con textos de Xavier
Moissén L., Fausto Ramírez e Israel Cavazos Garza; obra profusamente
ilustrada.
En 1978 la UANL editó un cuaderno de 20 pp. sin titulado Homenaje al
Lic. Raúl Rangel Frías, entrega de la medalla Alfonso Reyes, con los textos
que se pronunciaron en aquella ocasión. El AGENL, publicó en 1990 el
librito de 128 pp. escrito por Jorge Pedraza Salinas con el título de Rangel
Frías, su obra y su tiempo, que figura con el no. 5, de los Cuadernos... Del
mismo autor hay un folleto de 57 pp. titulado Raúl Rangel Frías, editado en
1994 en la serie "Los hombres de Nuevo León". En 1997 el Gobierno y el
Congreso de Nuevo León imprimieron el libro de 154 pp. Raúl Rangel
Frías, benemérito de Nuevo León, con textos de diversos autores. Sobre
Rangel Frias hay otras publicaciones que consignaremos en las de carácter
autobiográfico.
Como homenaje al cumplir 70 años, la UANL editó en 1998 el volumen
Alfonso Rangel Guerra, interpretaciones, testimonios, cartas, en 228 pp.,
con textos de diversos autores.
543

�En relación a la vida de Alfonso Reyes la producción ha sido abundante
en estos cincuenta años. Citaremos aquí únicamente lo de autores locales. En
1963, la UANL publicó y editó un ensayo de Raúl Rangel Frías titulado
Evocación de Alfonso Reyes, en 37 pp. que fue reeditado por el Gobierno de
Nuevo León, en 1978, en 47 pp. Alfonso Rangel Guerra publicó en 1982 un
librito de 43 pp. con el nombre de Alfonso Reyes en nuestro tiempo, en el
cual reproduce dos estudios suyos, "Alfonso Reyes y su idea de la historia" y
"La odisea de Alfonso Reyes". En el mismo año de 82, Raúl Rangel Frias
publicó el libro Secuencia de Reyes. Las palabras, en 134 pp., editado por la
SEP Nuevo León. En 1985, Jorge Pedraza publicó el libro Alfonso Reyes en
la generación del Ateneo de la juventud, libro de 145 pp. cuya edición
auspició el Ayuntamiento de Monterey. Aureliano Tapia Méndez sacó en
1989 el textp Alfonso Reyes ante Dios y ante la muerte, de 102 pp. con otras
tantas, sin n.umerar, de ilustraciones. En 1991 el AGENL, editó el libro de
134 pp. Alfonso Reyes en tres tiempos, que salió con el no. 58 de los
Cuadernos...
La Universidad y el Gobierno de Nuevo León auspiciaron en 1966 la
edición de El general Bernardo Reyes, obra escrita por E. Víctor Niemeyer
Jr. El libro fue impreso en 261 pp. por Editorial Jus. En 1994 el mismo autor
editó un tomito de 46 pp. titulado Bernardo Reyes, en la colección "Los
hombres de Nuevo León" El Centro de Estudios de Historia de México
Condumex, editó en 1984 el volumen de 549 pp. Guía del Archivo del
General Bernardo Reyes, 1881-1913, antecedida por una "Semblanza",
escrita por María Teresa Franco, y por la hoja de servicios. En 1985 la
UANL, publicó un librito de 60 pp. titulado Perfil de la organización_
administrativµ del régimen del general Bernardo Reyes, escrito por Roberto
Chapa Martínez. El AGENL editó en 1988 la Correspondencia de Bernardo
Reyes, 1884-1908, en 106 pp., y la directora de este mismo Archivo, Leticia
Martínez Cárdenas, imprimió en 1989 ~l folleto de 25 pp. Bernardo Reyes,
escritor.
Editorial Regiomonte Reinero, publicó en 1992 el libro de Adalberto
Arturo Madero Quíroga titulado Alfonso Reyes Aurrecoechea, el hombre, en
241 pp.
Tomás y Rodrigo Mendirichaga, son los autores del libro Vida y obra
de Valentín Rivera. El inmigrante, editado en 1989, en 275 pp.
Sobre el historiador Santiago Roel conocemos algunas breves
semblanzas. La escrita por Plinio D. Ordóñez en 1961, con el nombre de
Bosquejo biográfico del erudito historiador neoleonés Lic. Santiago Roe/;
editada al mimeógrafo, con portada impresa, en 15 pp.; y el folleto de 35 pp.
544

El licenciado don Santiago Roe/ Me/o, editado en Impresora Monterrey,
escrito por Aureliano Tapia Méndez.

Enriqueta Medina y Federico Arreola editaron en 1994 el folleto de 43
pp. Don Roberto G. Sada, en la serie "Los hombres de Nuevo León".
En 1983 fue publicado el folletito de 32 pp. Perfil biográfico del Gral. y
Lic. Aarón Sáenz, escrito por Adalberto Arturo Madero Quíroga; y en 1990
otro de sólo 23 pp. editado por el Gobierno de Nuevo León titulado Perfil de
don Aarón Sáenz Garza, de autor anónimo.
Viviano Medrano Martínez imprimió en 1962 un cuadernito de sólo 12
pp. Vida y obra de Moisés Sáenz, en edición del Gobierno del Estado con
carácter de difusión.
En 1964 fue impreso en Editorial Vallarta el folleto de 62 pp.
Semblanza biográfica del Dr. Mateo A. Sáenz, de quien hay un anecdotario
citado ya en las autobiografias.
Ediciones Oficio imprimió en 1992 el libro de 414 pp. Mi padre, escrito
por Irma Salinas Rocha, sobre la vida de-Benjamín Salinas Westrup.
En 1973, Hernán Salinas Cantú editó el folletito de 19 pp. Semblanzas
. del Gral. Bonifacio Salinas Leal. Leticia Martínez Cárdenas escribió el
librito de 75 pp. General José E. Santos. Actuación revolucionaria y
política, editado en 1986 en el no. 2 de los Cuadernos... del AGENL.
En 1998 la UANL patrocinó la edición de Jrma Sabina Sepúlveda,
escritora vil/aldamense, escrito por María Luísa Santos Escobedo, en un
folleto de 55 pp.
Sobre el cardenal Adolfo Suárez Rivera conocemos el librito de 87 pp.
titulado Bodas de plata episcopales... , editado en 1996, profusamente
ilustrado.
Erasmo E. Torres López imprimió en 1997 el folleto de 40 pp. titulado
Alfredo To"oel/a Romaguera 1845-1879. Un poeta y dramaturgo cubano en
Monterrey.
Sin año de edición pero ubicado en 1997, apareció el folleto de 65 pp.
Profr. Luis Tijerina Almaguer, apuntes biográficos, escrito por Juana del
Carmen Martínez Treviño.

545

�La UANL, editó en 1999 el libro Aureliano Tapia Méndez, caminos de
investigación, organizado por José Cárdenas Cavazos, en 195 pp.
Publicado por el Gobierno de Nuevo León apareció en 1986 el folleto
de 49 pp. Constantino de Támava, el pionero. La radiodifusión en

volumen titulado Santiago Vidaurri. Correspondencia, 1855-1864, con la
síntesis de 4,002 cartas, en 253 pp. En 1994 César Morado Macías imprimió
el folleto de 69 pp. Santiago Vidaurri. El poder en los tiempos del cólerá, en
la colección "Los hombres de Nuevo León", editada por el Gobierno del
Estado.

Latinoamérica.
Dentro de la segunda mitad del siglo XX, apareció en 1959 el libro
Carlos Villarreal A. editó en 1965 el folleto de 45 pp. Gral. Jerónimo
Treviño, breves pasajes históricos en los que tomara parte... , Auspició esta
edición la Presidencia Municipal de Cadereyta.
Dos años más tarde, en 1967, Raúl Rangel Frías publicó su libro
Gerónimo Treviño, héroes y epígonos, en 107 pp., con viñetas de Federico
Cantú. La Secretaría de Educación Pública, reeditó esta biografía, en el
mismo año, en 126 pp. con el no. 84 de los Cuadernos de Lectura Popular y
el Gobierno de Nuevo León hizo una nueva edición en 1983, en 80 pp.

¡'

Antonio l. Villarrea/. Vida de un gran mexicano, de 179 pp., escrito por
Fortunato Lozano con el título de El gobierno revolucionario de Antonio l.
Villarreal, 1914, Celso Garza Guajardo publicó en 1988, en 112 pp. los
acuerdos, decretos y demás documentos de esa administración; que
reprodujo en el libro Profesor y general Antonio l. Villarreal, 1879-1944,
publicado en 1994, en 133 pp. Sobre el mismo personaje Meynardo Vázquez
Esquive}, escribió Antonio J. Viflarreal, el revolucionario, folleto de 39 pp.
editado en 1994. Hay otro folletito de sólo 24 pp. escrito por Rodolfo de
León Garza, General Antonio J. Villarreal. El proceso de 1900, Villa/dama,
Nuevo León, sin fecha de edición [¿1998?]

De Carlos Jesús G6mez Flores es el folletito de escasas 22 pp. titulado

Julián Treviño Elizondo. Toda una vida al servicio del transporte, impreso
en Monterrey en 1998.
En 1965, Porfirio Valdés publicó en México el libro Excmo. Monseñor
Dr. Guillermo Tritschler y Córdova... en 295 pp. mas 20 de ilustraciones. En
1997, Aureliano Tapia Méndez editó su obra Don Guillermo Tritschler y
Córdova... , de la cual hay una 2a. edición hecha en 1998 en 241 pp. + l 00 de
ilustraciones.
Aureliano Tapia Méndez imprimió en 1976 su libro Fray Rafael José
Verger y Suau, el obispo constructor, en 193 pp. + 54 de iconografia. En
1990, el Ayuntamiento de Sant-Any, tierra natal del prelado, publicó en
catalán la obra fr. Rafe/ Josep Verger i Suau, escrita por Andreu Pon~ i
Fullana, en 353 pp. con un amplio apéndice documental de 140 pp.
En 1989 Rogelio Garza Elizondo escribió un folleto titulado General
lldefonso Vázquez, publicado por el AGENL en sólo 17 pp.
Etelvina Torres Arceo es autora del folleto de 63 pp. María Valdés
Morales, maestra toda su vida, en edición del Gobierno del Estado hecha en
1994, en la colección "Los hombres de Nuevo León".
Sobre el controvertido gobernador de Nuevo León, Santiago Vidaurri.
Aunque no publicada aquí, conocemos la tesis doctoral de Ed. Moseley The
carrer public of Santiago Vidaurri, presentada a la Universidad de Alabama
en 1963, en 387 pp. En 1991, Leticia Martínez Cárdenas, publicó un primer
546

La Universidad Mexicana del Noreste publicó en 1992 el folleto de 46
pp. Melitón Villarreal. Vida y obra de un filántropo nuevoleonés, escrito por
A. Guerrero Aguilar.
La cronista de Villaldama, María Luisa Santos Escobedo, imprimió en
1999 el folleto Sacerdote Nabar Villegas Villarreal. Vida y obra, en 41 pp.
•El folleto trae además dos testimonios de discípulos del biografiado.
En la serie "Los hombres de Nuevo León" figura el folleto de 38 pp.
Lorenzo H Zambrano Gutiérrez, escrito por Enriqueta Medina y Federico
Arreola. Fue publicado en 1994 por el Gobierno de Nuevo León.
En 1962, la Secretaría de Gobernación reimprimió el folleto de 24 pp.

La vida del general Ignacio Zaragoza, texto reproducido del que cien años
antes, en 1862, editó Manuel Z. Gómez. En ese mismo año Rodolfo Arroyo
Llano publicó su libro Ignacio Zaragoza, difusor de la libertad y la justicia,
en 179 pp. También en ese año la Sociedad Mexicana de Geografia y
Estadística publicó el libro de 142 pp. Epistolario Zaragoza-Vidaurri, 18551859, compilado por nosotros. El historiador coahuilense Federico Berrueto
Ramón, editó también en 1962 su obra Ignacio Zaragoza, en 342 pp.
En un folleto de 21 páginas Alfonso Reyes Aurrecoechea publicó en
1983 su Evocación de Francisco Zertuche, en edición de la preparatoria 1,
en el no. 3 de la colección "Las uvas al viento".

547

�Hermenegildo Dávila editó en 1892 su Biografia del Sr. general don
Juan Zúazúa, librito de 90 pp. ya muy raro en nuestros días. Por fortuna el
Colegio Coahuilense de Investigaciones Históricas, lo reprodujo en 1980 en
la Revista Coahuilense de Historia y lo divulgó en un sobretiro de 92 pp.
Más tarde, en 1983 el AGENL hizo una 3a. edición facsimilar de la de
Saltillo. En 1970, Florencio Galindo Treviño había publicado su Don Juan
Zuazua, general de generales, en un librito de 99 pp.

Autobiografías

Apartándolas del grupo de biografias, registramos aquí un número
considerabl~ de Memorias o autobiografias.
La Universidad de Nuevo León y el Gobierno del Estado auspiciaron en
1964 la edición de nuestro libro de 257 pp., Cedulario autobiográfico de
pobladores y conquista(iores de Nuevo León.
En 1978 Ediciones de Cultura Popular imprimió el libro Mi testimonio.
Memorias de un comunista mexicano, del líder obrero Valentín Campa, en
360 pp.
El escultor Fidias Elizondo escribió su Boceto de mi semblanza tallado
en el tiempo, publicado en 1976 por el Museo Metropolitano de Monterrey
en un folleto de 28 pp.
En 1992, el exgobemador de Nuevo León, Luis M. Farias, publicó un
libro autobiográfico con el nombre de Así lo recuerdo. Testimonio político.
Lo editó el Fondo de Cultura Económica en 347 pp.
En los Talleres de El Porvenir, dé Monterrey, Nemesio García Naranjo
publicó sus Memorias, en diez volúmenes. Ninguno de los tomos está
fechado y al parecer la edición puede situarse entre los años de 1956 y 1963.
Ningún volumen es menor de 300 pp. y dos superan las 400.
Hay una autobiografia de Roque Garza, publicada en 1963: Sólo 45 pp.
están dedicadas a notas personales y de la 47 a la 78 a su producción en
verso.
Otra más breve aún, de sólo 1O pp. es la de monseñor Jorge Garza
Salinas titulada 25 años [de vida sacerdotal], impresa en 1991.

548

Ediciones Castillo editó en 1986 la autobiografia del deportista Raúl
González R., con el '1ítulo de Así gané... , mi espíritu de lucha y voluntad de
tiempo, en 141 pp.
El AGENL, reeditó en 1990 la Breve apología [delj coronel José
Bernardo Gutiérrez de Lara, tomada de la que se publicó en 1827. La nueva
edición tiene 35 pp.
De la pintora Saskia Juárez, hay una breve autobiografia en la entrevista
que le hizo Celso Garza Guajardo y que fue publicada en 1985 con el título
de Monterrey de las montañas, en un folleto de 24 pp.
Impreso en Editorial Servigraf, de Monterrey en 1987, apareció el libro
de 109 pp. titulado Memorias de un revolucionario constitucionalista,
autobiografia del general lampacense Crescenciano López Zuazua.
El cómico regiomontano Tello Mantecón relata su vida a través de
preguntas formuladas por Celso Garza Guajardo. La entrevista fue publicada
con el título de Tello Mantecón en la cultura popular, en el no. 52 de los
Cuadernos... del AGENL, en 73 pp.
En 1997 el Fondo Editorial Nuevo León et al. publicaron las Memorias
de mi vida, del maestro Miguel F. Martínez, en 460 pp. que abarcan desde
1850, año de su nacimiento, hasta el 23 de enero de 1919, fecha de la muerte
de su esposa.
El presbítero Severiano Martínez M. escribió también sus memorias,
que aparecieron en 1985 bajo el título de Hacia una meta (Ayer y hoy),
publicadas por Ediciones Castillo en un tomito de páginas sin numerar.
En 1992, apareció el libro de 96 pp. Feliz infancia, relato autobiográfico
de Rosa Maria Noriega de Sarmiento.
Basado en un manuscrito de notas personales de 1821 a 1849, Luís
Sierra Nava publicó el libro José María Parás, en edición de 173 pp.,
auspiciada por la UANL.
La Facultad de Filosofia y Letras de la UANL, editó en 1985 el librito
de 58 pp. El trecho andado. Seis conversaciones con Raúl Rangel Frías en la
que hace autobiografia a través de preguntas formuladas por Celso Garza
Guajardo. Este mismo texto lo reeditó en 1993 la Presidencia Municipal de
Guadalupe en 1993, en 133 pp. añadiendo desde la p. 97, algunos textos de
diversos autores. En 1990 Raúl Rangel Frias escribió y publicó sus
Memorias editadas por el Gobierno de Nuevo León, en 238 pp.

549

�También autobiográfico en forma de entrevis~, la UANL Y el Co~ejo
Cultural de Nuevo León publicaron en 1996 el hbro Ensayo de ~na vida¡
Conversaciones con Alfonso Rangel Guerra, de Celso Garza GuaJardo. E
libro tiene 104 pp. mas 32 de iconografía sin.

GUADALAJARA EN UN LLANO*

Moisés González Navarro
El Colegio de México

El Ayuntamiento de Monterrey, auspició en 1990 la edición del libro
autobiográfico, El otro mundo de Salvatore Sabella, en 157 PP·
Impreso en Editorial Alfonso Reyes, apareció en 1968 el Anecdotario
de Mateo A. Sáenz, en 447 pp.
En 1991 Ediciones al Voleo sacó el libro titulado El cronista centenario
don José Pedro Saldaña Treviño, en 192 pp. autobiográficas a través de una
entrevista con ·Aureliano Tapia Méndez con una iconografía de 30
ilustraciones.
Editorial Jus public/en 1958 el libro de 622 pp. Mi atormentada vid?,
de la violinista Celta Treviño Carranza, con el no. 2 de la sene
"Autobiografías de grandes artistas mexicanos".
En 1992 aparecieron las memorias de Luis Carlos Treviño con_ el ,título
de XEX, probando. La vida de un hombre enamorado de un micrófono,
publicadas por Ediciones Castillo, en 115 pp.
1

•

1

Notas bibliográficas
• Este vol. I fue impreso por Ediciones Al Voleo y, aunque ~e _aut~r, debo dejar
constancia de que este trabajo lo hizo Agapito Renovato, por _mdicac1on~s.nuestras
cuando el Archivo estuvo a nuestro cargo. Lo mismo debo dectr de_las ediciones del
Indice del Periódico Oficial de Nuevo León. En 1979 fueron publicados los tomos
de los años de 1890 a 1930, en 699 pp.; el de 1931 a 1950, en 582 pp. ~ el d~ 195~. a
1970, en 694 pp. Hasta la década de 1940 los índices fueron hechos baJo la drre~ton
de Domingo Cantú, eficiente encargad_o del Archivo., Los de fines de esa_ decada
hasta 1954 fueron hechos bajo el cwdado de Roman C. de la Garza: Jefe del
Archivo. Los de 1955 a 1976, años en los que el Archivo estuvo baJo nuestra
dirección los redactaron Margarito Arizpe, Agapito Renovato y otros empleados.
De suert; que quien aparece como redactor lo sería únicamente de 1977 en adelante.

550

La capital de Jalisco se asentaba en una llanura bien cultivada, gozaba de
una "primavera perpetua". Mariano Otero, con el entusiasmo de sus 25 años,
escribió en 1842 que la mayoría de sus paisanos se distinguían por la rectitud
de juicio y la moderación de principios; otros, en cambio, calificaban de
apasionados a sus políticos. Tirios y troyanos coincidían en que era acogedora
y amable; pero según Mathieu de Fossey sus diversiones eran meras
"reunioncitas": bailar al són de las guitarras, almuerzos en las huertas de los
barrios, paseos a los baños de Los Colomos o a la villa de San Pedro,
cabalgatas a la luz de la luna, etc. Destacó, en cambio, la originalidad de su
música, según otros "las clases bajas " cantaban aires ligeros españoles y las
señoritas cavatinas italianas.
Otero no veía en Guadalajara los contrastes de la ciudad de México,
entre maravillosos palacios e inmundas casas de vecindad. Las casas céntricas
eran de estilo morisco, con anchos patios y las más lejanas tenían huertas. Pero
un viajero francés vió lo que los ojos tapatíos de Otero no habían visto:
informes construcciones de adobe, horadadas con algunos agujeros a modo de
puertas y ventanas. Sus moradores dormían en petates en compañía de
incontables pulgas y chinches. En opinión de Emest Vigneaux, los "pelados"
de Guadalajara sobrepasaban a sus colegas de otras partes por su turbulencia,
corrupción y energía; sin distinción de sexo ni edad se confundían con una
masa semidesnuda y asquerosa. Otro extranjero añadió que superaban, por
1
dificil que pudiera parecer, a sus colegas capitalinos •
En 1888 había 26 templos en servicio, y se estaban fabricando 5, 14
portales, 21 plazas (casi todas con jardines o al menos arboladas), 14 puentes
en el río de San Juan de Dios, el cementerio de Belén, varios hoteles cómodos
y elegantes, 28 mesones en los barrios (muchos bien situados, cómodos y
aseados), 32 fondas, numerosas cantinas de la, 2a, 3a, y 4a clases, algunas
"magníficas y en número que desearíamos que fuera menor del que es". Dos
eran los paseos principales: San Juan de Dios, de Mexicaltzingo a la Alameda,
y el camino de San Pedro, 3 los mercados más importantes, y 23 baños "de
inmersión", muchos de ellos con tanques de natación. Había 180 teléfonos,
telégrafo, correo diario a México. La aguda campanita del Correo, situada en
551

�una de las torres de la catedral, había anunciado noticias extraordinarias, la
llegada de Hidalgo, la muerte de Lozada, y en mayo de 1888 anunciaría el
2
arribo del primer tren de México •
En efecto, el 15 de mayo de 1888 cerca de 300 personas viajaron, en 3
carros pullman las señoras, en dos los secretarios de Gobernación, Fomento y
de Justicia con su séquito, y varias personas "notables": lo.s ministros de
Estados Unidos y de Santo Domingo, el cónsul de Chile y el secretario de la
delegación norteamericana; los gobernadores de Morelos, Puebla y Tlaxcala;
el gerente general del Ferrocarril Central, Eduardo Liceaga, Ramón Carmona
y Valle, Pedro Lascurain, etc. El resto viajó en elegantes vagones; cuando
descendieron del tren la temperatura debe haber sido 26 grados, calidez
todavía no 1llitigada por el aroma encantador de la tierra mojada que
"embalsama el aire".
El Duque Job escry,ió que en ninguna parte eran tan ricos los pobres
como en el Hospicio c;a6añas, este edificio se erigió e~_1802, en sus prime~os
años acogía a unas 150 personas de ambos sexos, runos y adultos . V anos
visitantes "emularon" a Cabañas con sus donativos, por ejemplo, el banquero
Agustín Cerdán regaló 50 pesos. Al baile asistieron Concha Palomar de
Corcuera ("habría inspirado madonas inmortales del arte antiguo"), Ester
Tapia de CasteJlanos (poetisa y futura esposa de un hacendado gobernador
carrancista se dijo que sus ricas alhajas vivirían menos que "sus versos
4
inmortales"), Emilia Hayhoe (de futura prominente familia cristera), etc.
El pueblo común se desquitó de esta versallesca ostentación con un
corrido:
Más valía que hubieran traído a la madre que los parió muchachitos
tapatíos que ¿no les arde la cara? de ver" entrar ese tren para ese Guadalajara...
el tren es una tarasca, pero de lo muy primero, que corre en pos del dinero, que
hasta los elotes masca .
Ocho años después el presidente discretamente se autoinvitó a la
inauguración del tren Guadalajara-Ameca, pero pidió al gobemádor Luis C.
Curiel no se gastaran más de $20,000 en su recepción. Se recaudaron
$16,970.90 entre 125 contribuyentes (de cinco a mil pesos e/u), entre quienes
figuraban hacendados (los hermanos Fernández del Valle y Manuel L.
Corcuera), comerciantes barcelonetes (Gas, Fourtoul, Chapuy). Manuel
Caballero escribió que pasaron por los fertiles terrenos de la "soberbia" finca
de Atequiza. En Guadalajara 70,000 "espontáneos" (obreros, señoras,
rancheros venidos de muy lejanos lugares) vitorearon al "Héroe de la Paz". El
menú de la cena fue cuidadosamente discutido por expertos gourmets: José
552

López Portillo y Rojas, Justo Fernández del Valle, Ricardo Lancaster Jones,
etc. A la cena asistieron además de los ya mencionados, Federico G. K~ardt
(cónsul del Imperio Alemán, Ernesto Paulsen (cónsul de Suecia y Noruega),
los Corcuera, los Collignon, licenciado Ramón Corona, Toribio Esquivel
(¿Obregón?), licenciado y diputado Ireneo Paz, Sebastián Allende (hacendado
¿padre del futuro gobernador revolucionario?), etc. Justo Fernández del Valle
brindó en nombre de los comerciantes, los agricultores, los industriales y los
propietarios por la paz reinante a cuya sombra florecen el comercio, la
industria y la agricultura, se asegura y sube el valor de la propiedad, y vive
tranquilo el hombre honrado, lo mismo el mexicano que el extranjero6.
El ferrocarril comunicó Guadalajara con Ameca, cantón en el que se
asentaban las más prósperas haciendas agrícolas7. Es natural, por tanto, que el
camino se haya di.spuesto con ''innúmeras yuntas de bueyes, labriegos bien
ataviados y empuñando azadas, haciendo ademán de manejar arados
mecánicos, trepados en caballos o mulas de las castas más caras y guijando
bueyes de los que pueden rayar con la uña.
En realidad, Díaz conoció Ameca desde 1872 en sus andanzas contra
Sebastián Lerdo de Tejada, deseoso de entrevistarse con Lozada. En 1896
llegó a Ameca acompañado de casi un millar de personas, rehusó "la silla de
manos" que le ofrecieron, a pie se encaminó a la casa de la familia Cañedo. El
presidente municipal, el licenciado José Maria Fregoso, el comerciante y
. posterior Jefe Político Adolfo Martínez, entre otros, se esmeraron en sus
atenciones8.
Por supuesto, la llegada del ferrocarril afectó las diligencias que
comunicaban Guadalajara, .lapotlán y Tepic. Las diligencias salían de
diferentes hoteles; en 1888 El Cosmopolita era el más caro, los cuartos de
primera clase costaban dos pesos, 50 centavos la comida y otro tanto la cena9•
Alberto Santoscoy en un Memorandum de 1900 sobre Jalisco, en
especial sobre Guadalajara, apoyado en el "sabio" Dr. García Diego señaló
que la poblaban razas mestizas y europea, "uno que otro indígena y rarísimos
de negra y europea". El tapatío era esbelto, de buena estatura, bien
desarrollado, inteligente aunque de fisonomía "un tanto severa". Los hombres
eran altivos, decidores, rijosos, resignados, humildes cuando se les trataba con
dulzura o afecto y altaneros hasta rayar en lo ofensivo y agrestes cuando se les
zahería. También eran impasibles, generosos, quisquillosos, irascibles, y no
muy dedicados al trabajo. Las tapatías eran bellísimas, púdicas, pacientes,
hacendosas, madres heroicas, buenas hijas, excelentes esposas, muy afectas a 10
las prácticas religiosas, sentimentales y rencorosas •

553

�,

Muy probablemente esta rosada caracterización de García Diego sea
válida, en parte, para la burguesía. En 1898 dos años antes de que Salado
Alvarez escribiera su primera carta a Nervo y en que García Diego escribió su
Memoran.dum sobre Guadalajara, Mariano Azuela escribió su primera novela,
1
María Luisa, si bien la publicó hasta 190?1 • Estos dos escritores en su
juventud tenían en común ser alteños y jacobinos, pero pertenecían a
diferentes clases sociales, generaciones, profesiones y sensibilidad. En efecto,
María Luisa es el esbozo de unos pobretones estudiantes tapatíos a fines del
siglo XIX, habitan en una casa de asistencia de la calle de _Belén, cerc~ del
hospital del mismo nombre, con 1Oduros cubrían la mensualidad de comida Y
ropa limpia, asiduos a la vida bohemia jugaban baraja y bebían. Los
seminaristas, naturalmente, hacían una vida monacal: se levantaban a las 5 de
la mañana para asistir a misa a Santa Mónica, desayunaban a las 6, después de
estudiar se iban al colegio. A la una de la tarde comían, de 7 a 8 todos juntos
, se iban a dar una "vueltecita" al portal o a sentarse en el atrio del sagrario a oir
una pieza de música de lJl banda. Antes de dormir discutían sobre los errores
modernos desmenuz.ánd6los con citas de los Santos Padres y de las Sagradas
Escrituras. Los alumnos del Liceo los llamaban "cuervos", porque
caritativamente se comían a los protestantes, a los herejes y a los masones.
1

\

Muy diferente era el ambiente del cercano barrio de San Juan de Dios,
habitado por molenderas astrosas, "mujeres de mal vivir", rateros turbulentos,
en suma, "todo un mundo de ebriedad, rapiña, inmundicia y vicios". Descarga
su ira contra la elástica moral burguesa amparada por un cura gordinflón, y
12
denuncia el mestizaje como producto de la seducción • Azuela y el poeta
Francisco González de León en un café atisbaban de lejos a los consagrados
José López Portillo y Rojas y Victoriano Salado Alvarez. Pese a que años
después Los de_Abajo consagró a Azuela, Salado Alvarez olímpicamente lo
13
condenó: "No hay obra duradera en forma descuidada... y mala ortografia" •
A principios del siglo XIX Guadalajara llegaba al Norte al panteón de
Belén, el santuario de Guadalupe y Mezquitán; al Sur a Analco, Mexicalzingo
y San Antonio; al Oeste al río de San Juan de Dios, el hospicio Cabañas y la
calle de San Andrés; al Poniente la calle Tolsá, la penitenciaría Escobedo y la
huerta Leal, apenas comenzaban a formarse las colonias Francesa y
Americana; la Moderna en el Sur y Oblatos al Oriente. Cuando la iglesia
condenó "las faldas de medio paso", algunos apedrearon a sus usuarias.
14
'
'
Durante poco tiempo trabajaron cobradoras en los tranvtas
. A la o1·1garqwa
15
colonial se unieron extranjeros ricos • El mundano Salado Alvarez se burla de
que los tapatíos, incluido él, creían que Guadalajara era la Atenas de México,
no había paseo como su plaza de armas y el Degollado era el más capaz y más
bello de América, sobre todo cuando se escuchaba la imponente marcha Ecos
16
de México, "algo así como el canto patriótico de Jalisco" • Aunque en 1878
554

algunos calificaban de "soberbio" este teatro, y estaban seguros de que al
concluirse su bóveda sería "la primera en su género en todo el país" 17, a fines
de marzo de 1904 urgía repararlo para mejorar su seguridad e higiene 18•
Algunas de esas opiniones eran subjetivas, objetiva, aunque exagerada, es la
de José Guadalupe Zuno: pasear por dentro de los jardines los catrines y los
"peladitos" por fuera "es alfo semejante a la discriminación racial en los
1
Estados Unidos del Norte" , de cualquier modo atenua el optimismo de
Santoscoy. José López Portillo y Weber también notó esa diferencia, pero le
bastó señalar que numerosas muchachas de la clase media y del pueblo bajo
opacaban a las emperifolladas aristócratas20•
El gobernador Miguel Ahumada inició en enero de 1909 la entubación
del río de San Juan de Dios, gracias a esa obra en 700 hogares no faltaría el
pan en esos años de crisis2', por tanto, no tendrían que recurrir al robo, el
delito más frecuente22•
El bandolerismo se combatió con severidad hasta que el gobernador
Joaquín Angulo consideró en 1847 que era incompatible con la generosidad de
los jaliscienses y no combatía las causas del delito: miseria y desocupación23,
como lo hizo Ahumada al entubar el río de San Juan de Dios. De cualquier
modo, la penitenciaría se terminó en 1881, iaea acariciada por Otero desde
24
1834 • Mucho se habría desilusionado si hubiera visto los castigos que se
imponían a los reos contumaces: la incomunicación, "la loba" (calabozo frío,
obscuro y húmedo) y "el povo": columna cilíndrica como de un metro de alto
· con un diámetro tan justo y limitado que apenas cabían en su parte alta los dos
pies juntos, ahí debía permanecer, bajo un sol abrasador o una tupida lluvia,
dos o tres horas, si se caía "se le prolongaba el tiempo de castigo"25• Estos reos
habrían envidiado a los cerca de 70 asesinos "adrede", impunes en la primera
década de este siglo, algunos seguían viviendo en el mismo rancho, cuando
mucho se pasaban al otro lado de la barranca, su único castigo posible era la
26
ley del Talión • A principios del siglo el Jefe Político de Guadalajara prohibió
las reuniones de tres o más personas en las horas de trabaja27• Varios
sacerdotes y las religiosas del Hospital de la Beata Margarita organizaron una
comida el 17 de septiembre de 191O a 383 presos, aproximadamente una
cuarta parte del total de los comensales, el resto lo componían empleados,
vigilantes, periodistas y un largo etc. de otros invitados. La comida la obsequió
Isaura Dávila Vda. de García, la cerveza "el altruista y popular caballero" José
28
M. Schnaider •
Según Salado Alvarez el carácter de Guadalajara era muy sombrío,
29
fatalista, inquieto y fatídico , generalización tan subjetiva como que la
criminalidad de esa época era "casi inexistente"30• Puede documentarse, en
cambio, la fama de que en la cárcel de mujeres de Guadalajara las reclusas
555

�hacían "lindos encajes" 31 •
Mendigos, mal entretenidos y la obscenidad tenían raíz colonial. Esta
última se manifestaba en letreros y pinturas "indecentes" en las paredes de los
edificios. A mediados del siglo XVIII fue necesario prohibir que las personas
se bañaran desnudas en el río de San Juan de Dios, del puente de Medrano a la
32
Alameda • En Guadalajara, en nombre de la civilización y de la moral, a fines
del siglo XIX se prohibieron los calz.ones. Conforme a ese criterio pudibundas
damas protestaron porque las cariátides del kiosko de la plaza de armas,
encargado a Paris, mostraban sus "redondeces" sin recato alguno33• El
periódico La Democracia Cristiana condenó en 1904 los escaparates de las
tiendas céntricas porque eran "una hoguera de lascivia"34•

\

l

A mediados del siglo XIX el 5 de octubre una turba harapienta
, acompañaba a la Virgen de Zapopan haciendo contorsiones, o de rodillas, y
quemando petardos. Los 1Jlilotes de los indios de Zapopan culminaban en una
completa orgía, a la q~é' sólo ponían término el cansancio o el sueña35 • Sin
embargo, en 1868 algunos personajes diariamente viajaban en carruajes
públicos de Zapopan a Guadalajara por sólo 18 centavos; guayines
particulares hacían de 5 a 6 viajes, según la demanda. Veinte años después
tranvías de mulitas unieron Zapopan y Guadalajara, y en 1907 se utiliz.aron
36
tranvías eléctricos • En 1904 una "inmensa multitud de viandantes" tapatíos
acompañó a la Virgen a su regreso a Zapopan, fueron tantos que, pese al
servicio de los trenes hasta las 3.30 del día siguiente, algunos lo hicieron un
día después. Pero, a diferencia de los indios que tanto escandalizaron a los
viajeros extranjeros, en 1904 sólo hubo una que otra ratería "y pequeños
37
escándalos, pero en menor medida que en años anteriores" •
El salto de Juanacatlán fue crecientemente visitado a partir de la
inauguración, el 6 de octubre de 1889; de un tranvía que unía la estación
38
ferrocarrilera El Castillo con Juanacatlán • En 1888 se inició el destino
turístico de Chapala aprovechando el ferrocarril a Ocotlán, de ahí se viajaba en
un barco de vapor (inaugurado en 1868) hasta Chapala, fue tanto el sobrecupo
en marzo de 1889 que naufragó ocasionando la muerte de 28 personas.
También por entonces se construyó el primer hotel de la ribera, Villa
39
Montecarlo • Cuando a mediados de 1904 se anunció que tranvías eléctricos
unirían Guadalajara con Chapala, se dijo que esta población se convertiría "en
40
una de las estaciones balnearias más importantes de América" • Por lo pronto
se cubrió la distancia de Guadalajara a Chapala en automóvil en el "increíble"
tiempo de cincuenta y seis minutos41•
La Sociedad Agrícola Jalisciense la fundaron en 1789 algunos de los
principales hacendados; tres años después se autorizó la fundación del Banco
556

de Jalisco, entre sus socios figuran miembros de la Sociedad Agrícola
Jalisciense, entre ellos Palomar Hnos., en menor número comerciantes,
industriales y Alfonso Heymann agente de seguros de una firma británicá. Por
su parte el Banco de Londres y México fundó sus primeras agencias en
Autlán, Ciudad Guzmán, Encarnación de Díaz, Lagos de Moreno, Mascota,
San Gabriel, Sayula, Teocuitatlán y Tepatitlán; el Banco de Jalisco también
tenía una sucursal en Zapotlán. Los Bancos de Aguascalientes y de
Guanajuato (corresponsales del Banco Central Mexicano) tenían una agencia
en Encarnación de Díaz, y sucursales en Lagos de Moreno y Mascota, en fin,
el Banco Occidental de México tenía corresponsal en San Gabriel y agencia en
Sayula42• Sobresale la ausencia de Ameca, importante centro agricolaganadero. La Cámara Agrícola Jalisciense nació el 27 de febrero de 1899 con
200 miembros, entre ellos Manuel Cuesta Gallardo. La Cámara tiene en su
programa lo obvio (mejoramiento de la agricultura, formación de un banco
agrícola, equitativa distribución del impuesto predial), y novedades como el
uso de maquinaria para que el peón deje de asemejarse a la bestia de carga
para convertirse en el árbitro de las fuenas ocultas que la mecánica, la
zoología, la química y demás auxiliares han puesto a disposición del hombre
43
para imperar sobre la naturaleza como verdadero rey de la creación •
La Cámara Agrícola Nacional ofreció en 1909 una novedad mayor:
44
mejoramiento de los agricultores y de los jornaleros del campo • Esta
novedad corresponde a la creciente inquietud rural que se muestra, entre otros
ejemplos, en la zarzuela del laguense Carlos Kegel En la hacienda, estrenada
en Guadalajara en 1907, y después representada en otros teatros. El Imparcial
la asemejó a La Gleba de Federico Gamboa, su tema era de "dificil solución
45
cuando menos por ahora" . Representaba el maltrato de los peones y
46
justificaba el asesinato de un hacendado abusivo • En fin, la Cámara de
Comercio se fundó desde el 20 de junio de 1888 para ocuparse de asuntos
mercantiles, industriales y apcolas. En 1908 agrupaba a 98 de los más
poderosos burgueses tapatíos4 •
Victoriano Salado Alvarez, uno de los mayores apologistas de su clase
social, la burguesía, en una carta dirigída a Amado Nervo, fechada el 10 de
febrero de 1898, comenta que el "Quijote sólo tuvo una intención que hasta los
más burgueses nos proponemos: escribir lo mejor posible para que nuestras
obrillas alcancen la perfección que se halla en nuestras manos". Con
posterioridad rechaz.ó que se apostrofara a los burgueses de feos, tontos y
faltos de aptitudes artísticas, ellos habían hecho en México cuanto había
"digno de recuerdo", y en carta a Francisco Olagufüel irónicamente se
autocalifica de "humilde burgués". Salado Alvarez recuerda que Rafael
Delgado mostró en cuatro pinceladas a don Eduardo como el "prototipo de los
burgueses indígenas", claro, él. era criollo, y al fin de su vida católico y
557

�sentimental como Justo Sierra Méndez48•

,

\

Atulque El Correo de Jalisco fustiga las vanidades sociales, considera al
49
lujo una manifestación de cultura y de progreso • El Economista Mexicano
añade que los ricos gastan menos de lo que deben gastar, los pobres más de lo
que deben. Remedio, que las "clases medias". leyeran a Samuel Smiles. Puesto
que los ricos no practicaban el evangelio, es decir, ser "los tesoros de los
pobres", al menos deberían seguir el criterio positivo: volver a la circulación la
mayor cantidad de dinero posible, "manera indirecta, pero segura de proteger a
los demás, porque el lujo de los ricos "hace prosperar el comercio de telas y de
joyas que a su vez beneficia a industriales y a obreros"5º. En 1909 la Cámara
Agrícola de Tabasco pidió el arbitraje voltultario para dirimir las controversias
entre los empleados de las fincas rurales y su patrón, "a fin de dar una solución
práctica y definitiva a las dificultades que estas controversias traen al gremio
agrícola". El Economista Mexicano juzgó plausible tal proyecto, por la larga y
dolorosa experiencia de e,sas dificultades, unas veces causada por los vicios de
los peones y otras por/el despotismo de sus capataces y patrones, pero no consideró definitiva táI solución. De cualquier modo, estas controversias eran
poco importantes en el Centro y en el Norte, mucho en Veracruz, Tabasco,
Chiapas, etc. En la novena jtulta preparatoria de la Cámara Central de
Agricultura, Miguel A. de Quevedo representó a Jalisco en esa reunión51 •
V. Jura en Una Auto-Novela tapatía de 1908, dentulció que a la mujer
mexicana que perdía el afecto del marido le quedaba, como a los gatos, el
apego al hogar o refugiase como las beatas en la iglesia. Las mujeres casadas
eran "sumisas hasta la esclavitud", pero si se estableciera el divorcio no
encontrarían otro marido, "Amantes cuantos quisiera"52•
La situación de los obreros era diferente. A la mitad del siglo XIX había
4 fábricas textiles en Guadalajara, y una en Tepic, dos de papel, en Batán y
Tapalpa; las textiles no tenían más de 25 años de existencia en 1853. Los
empleados principales de "La Prosperidad Jalisciense" eran un director con
sueldo de $3,000, tul tejedor, un cargador y un herrero, con sueldos anuales de
$1,300 y $1,200. Los 210 operarios ganaban 60 centavos diarios en 18521854, más del doble nominal que los acasillados, pero sin la ración
alimenticia. Cada uno de los 11 diputados ganaba, 1,200 pesos. Probablemente
en las ricas minas de plata en los cantones de Autlán, Lagos y Etzatlán
("Hundido", "Cinco Minas", "Cabrera" y "Gachupines", de la jurisdicción de
Hostotípaquillo), el salario nominal de los mineros era mayor53• En la
industrialización jalisciense jugó un papel sobresaliente José Palomar, quien
en nombre de los industriales jaliscienses había escrito desde el 25 de octubre
de 1848 que las fábricas de Jalisco habían ahorrado tul millón de pesos
anuales en la compra de mantas e hilaza54 •

El semanario Las clases productoras inició su publicación el 30 de
octubre de 1877, para proteger su independencia no admitiría militares ni
civiles a sueldo del gobierno. En marzo del año siguiente deseoso de
conquistar la paz pidió la pena de muerte a quienes se sublevaran o asaltaran
en los caminos, se opuso a las alcabalas, y organizó una caja de ahorros y una
sección de auxilios mutuos. Aunque se abstuvo de opinar sobre una huelga del
taller de Ancira y Loreto, pidió un arreglo amistoso. Más ampliamente explicó
su posición al condenar, el 6 de abril de 1879, a La Comuna, destructora de
todas las riquezas y aplaudió al obrero "que todas las edifica y las conserva".
Condenó también el "estilo salvaje" de vida del indio, del jornalero, del
artesano pobre que se conformaba con vivir en chozas de mecate, siempre
acompañado de un machete o de un fusil, en evidente contraste con las
"tendencias positivistas" de los países cultos deseosos de una "rápida
adquisición de las riquezas". En 1879 informó satisfecho que ya tenía
sucursales en Colonia Brizuela, Cuyutlán, Atemajac de las Tablas y
Ahualulco; dos años después en Encarnación de Díaz y Colotlán, varias más
en otros estados. A iniciativa del Gral. Rosendo Márquez se formó en 1887 la
Compañía Ferrocarrilera Jalisciense, que proyectó el ferrocarril GuadalajaraChamela. José López Portillo y Rojas explicó con motivo de una Exposición
celebrada del lo. de mayo al 6 de junio de 1880, que sólo quedaban a la
sociedad dos caminos: "el crimen o el trabajo", pidió "guerra a la guerra1155•
La fábrica de hilados y tejidos de Atemajac tenía 300 operarios; 200 el
Batán, de cigarros y papel, ambas eran propiedad de la Viuda e Hijos de
Corcuera. Francisco Martínez Negrete era el dueño de La Experiencia, en ella
trabajaban 30 hombres y 40 mujeres. Manuel Fernández del Valle era el
propietario de la fábrica de hilados y tejidos La Escoba; Fernández del Valle
Hermanos eran dueños de la de hilados Río Blanco56• Los propietarios de estas
fábricas también eran importantes hacendados.
Los franceses, en particular los barceloncetes, con base en su éxito
comercial establecieron varias fábricas textiles, borraron en buena medida la
insolencia del ejército de Bazaine que al ocupar Guadalajara en 1864, tachó de
"judío" al padre de Jesús López Portillo, quien acabó sirviendo al Imperio
porque las dotes "de persuasión del Hapsburgo eran sobresalientes"57•
Además, muchas pollitas tapatías se morían de ganas por bailar con los
oficiales de Bazaine y, sin duda, despreciaban a los casi desnudos soldados
~epublicanos, con sus lanzas mal hechas y sus estribos de mecate, y a los
infantes que medio se cubrían con un "mal cotón" 58• Por supuesto, no todos los
jalisciences se afrancesaron, Ignacio Luis Vallarta pronunció fogoso discurso
el 5 de mayo de 1867, la República derrotó al pretorianismo, la teocracia y la
extranjería59.
559

558

�La francofilía corresponde al desprecio que en Guadalajara tenían en
1878 por los artículos de fabricación local, al grado de ponerles nombres de
60
París o Londres para venderlos • El afrancesamiento fue tan grande que, se
61
decía, Olagwbel había leído el Quijote en francés • También los alemanes
fueron bien recibidos, por ejemplo, a modesto viajero le descubrieron
62
"continente y modales casi aristocráticos" • Se encumbraron los Collignon,
Teodoro Kunhardt, Peter Hermano, Friedic Petersen H., etc., así como el
63
libanés Juan Chalita • El abogado Ignacio Matute celebró que los chinos que
se establecieron en Guadalajara hubieran comunicado a los tapatíos
laboriosidad y conocimientos agrícolas, los mexicanos les correspondieron
64
ofreciéndoles "las verdades reveladas por el cristianismo" •
En 1888 había en Guadalajara 5 consules: Teofilo Fourtoul (Francia),
Manuel Fernández del Valle (España), Justo Femández del Valle (Guatemala),
Teodoro Kunhardt (Alemania), y Federico Newton (Estados Unidos), Carlos
65
Behm era vicecónsul ,dé Noruega • Como los extranjeros más integrados al
país eran españoles y franceses, comerciantes de ambas nacionalidades fueron
invitados a la ceremonia religiosa con la que el comercio de Guadalajara
renovó la jura del patronato especial de Nuestra Señora de Guadalupe en
1898. Excepcionalmente asistió "don Felix Dávila, honradísimo sujeto",
representante de los comerciantes que no habían obtenido los favores de la
fortuna. Nada más conforme, por una parte, con los principios de la igualdad
cristiana; y por otra, nada más conveniente que en acto de tanta trascendencia
para todo un Cuerpo se hiciera visible el concurso del interesado.
También se invitó a los cónsules de España y de Francia por los
estrechísimos vínculos que los unían con los mexicanos, "pero principalmente
por la comunidad de creencias". Aunque no se prescribió "especial
ceremonioso vestido", para evitar un posible gravamen o bochorno, todos
vistieron de negro, entre ellos los representantes de la "Sociedad de Artesanos
y Obreros". El canónigo magistral les pidió acompañar la fe con la caridad, la
justicia y la equidad en las transacciones mercantiles, porque no creía que se
hubieran postrado al pie de los altares con las miras raquíticas de acrecentar
66
sus "intereses mundanos" •
En fin, se celebraban las fiestas nacionales laicas del 16 de septiembre, 5
de mayo, 18 de diciembre (victoria sobre los franceses en La Coronilla) y 28
de enero (victoria sobre Lozada). Entre las fiestas religiosas sobresalían el 29
de junio fecha en que una multitud iba a San Pedro Tlaquepaque, y entre las
exclusivamente tapatías el 26 de julio (los tastoanes en Mezquitan), el 15 de
agosto en Atemajac (tan animado como el 26 de julio en San Pedro), y el 5 de
67
octubre en Zapopan .

En los primeros años del Porfiriato había una sociedad mutuacooperativa en El Bramador, 8 en Guadalajara, entre ellas, la Jurídica José M.
Vérea, su cuota de ingreso ascendía a 5 pesos, la mensual a uno. Modesta era
la "Auxilios Mutuos" (cuota mensual de 25 centavos). El ingeniero Juan
Ignacio Matute fundó la mutualista "Las Clases Productoras" en 1879, él
mismo la sostenía, y "La Providencia" que llegó a tener un fondo de mil
quinientos pesos y 170 socios. "La Alcalde" tenía por objeto propagar la
religión católica y crear una caja de ahorros en casos de enfermedad o
68
inhabilitación no culpable • Es natural que cuando el 16 de septiembre de
1890 se fundó la "Sociedad Mutualista Hidalgo", Ignacio Matute haya sido
nombrado su presidente honorario, su órgano oficial fue El Porvenir del
Obrero, se disolvió hasta el 7 de junio de 1909. La "Sociedad Mutualista
dependientes de comercio" se fundó a fines de 1902, para socorrer las
necesidades extremas, exigía una conducta apegada a la moral cristiana69•

Las mutualistas, sin embargo, no impidieron las huelgas, por ejemplo, la
de los mineros de San Sebastián del Oeste en 1888, la del 16 de febrero de
1901 en "La Experiencia"; aunque conjurada muy rápidamente, de esta
emergió un grupo de jóvenes que inspirados en Tolstoi contribuyeron a crear
el Partido Obrero Socialista en 1903, y un año después, La Aurora Socialista,
70
periódico dirigido por Roque Estrada • Por entonces el salario minero
71
oscilaba entre 50 y 75 centavos • El periódico La Democracia Cristiana
respondió a una queja de que sólo se ocupaba de los ricos, apoyado en León
XIll, que todos eran ''hijos de un mismo Padre", y sin hipérbole podía decirse
que eran comunes todos los bienes "aunque no siempre la sociedad ofrece esa
bella imagen que dibuja la caridad cristiana" 72•
El tejedor Ramón Morales fundó a fines de 1903 en la vecindad
"amarilla" la Sociedad de Tejedores, desapareció en 1907, combatió los bajos
salarios (25 a 50 centavos) y la jornada de 16 horas. Además, los propietarios
sólo pagaban el trabajo, pero no las "posturas" (acomodo del hilo para
confeccionar las telas) ni las "faenas" (acabado y aderezo de los rebozos y el
planchado). Tanto o más grave era que los patrones despedían a obreros
víctimas de accidentes y enfermedades profesionales. En su fundación
pronunciaron sendos discursos, Ramón Morales, los abogados Miguel
Mendoza López y Roque Estrada, y los estudiantes de jurisprudencia
Guillermo e Ignacio Ramos Praslow. El último domingo de enero de 1904 se
eligió presidente a Ramón Morales y "Abanderado" a Justo González, casi
todos continuaron la lucha social, por ejemplo, en una huelga que declararon
casi mil tejedores, aunque obligados por la necesidad reanudaron sus labores
3
en menos de 15 días7 • El salario de los sábados no se pagaba a los mineros de
Etzatlán, la empresa retenía una quinta parte y el resto se entregaba para el
culto de la parroquia74•

560
561

�Los operarios de las sastrerías de Guadalajara solicitaron en 1907
aumento del salario: los sastres lo consiguieron de 50 centavos en prenda y de
$1.50 en traje entero. Sin embargo, fueron aprehendidos 80 operarios y su
propio abogado Francisco Díaz de León. A principios de 1905 se inició la
construcción del edificio de la Compañía de tranvías Luz y Fuena en San
75
Femando, se inauguró el 14 de septiembre de 1907 • La empresa dispuso al
mes siguiente que se pagaran l Ocentavos por hora a los conductores; estos se
negaron a aceptar el nuevo salario, y fueron substituidos por los inspectores.
Ante los inconvenientes de la suplencia, la empresa tuvo que revocar su
disposición y regresaron los cesados. La mayoría de los obreros textiles de
Juanacatlán se declararon en huelga en 1909 por las abusivas multas que
padecían; entrevistaron al gobernador de Jalisco para solicitar su ayuda, este
ofreció hacerlo en lo que fuera justo. a cambio de que actuaran con
, prudencia76• Manuel Cuesta Gallardo, ahijado del presidente Díaz, formó la
Compañía Hidroeléctrica, e Irrigadora de Chapala, dominó la industria
eléctrica y los tranvías, e-'"mició la desecación del lago de Chapalan.
En 1830 había 247 _establecimientos de beneficencia en Jalisco, según
Longinos Banda número "bastante corto", 102 se concentraban en el cantón de
Guadalajara (el 41 % del total); 31 tanto en La Barca como en Ahualulco
(12.5%); y 27 en cada uno de los vecinos cantones de Sayula y de Zapotlán,
casi una décima parte del total. En fin, en el poco comunicado Autlán había 14
y 13 en Lagos (7% en c/u), y en los aun más incomunicados Tepic había 20
(8%) y en Colotlán sólo 9 (4%). Las diferencias entre Guadalajara y el resto
no era sólo cuantitativa sino cualitativa; la capital de Jalisco contaba con el
muy elogiado hospicio Cabañas y el grande y hermoso hospital de Belén para
hombres y el de San Juan de Dios para mujeres, la casa de pobres indigentes,
el colegio de niñas indígenas de Cuescolatitlán, el "excelente" Monte de
Piedad, la escuela correccional de Artes y Oficios, colegios, escuelas y
conventos78 • También son dignas de recordarse las 158 casitas que el obispo
Alcalde construyó cerca del Santuario de Guadalupe para familias pobres, lo
emuló el vicepresidente de la Cámara de Comercio quien en 1894 construyó
79
una vecindad, modelo de moralidad e higiene • Alcalde también hizo una
pequeña industria de telares80• Los hacendados y el clero eran entonces
quienes tenían mayores recursos económicos, los de Ameca no pocas veces
aliviaron en épocas de escasez a los tapatíos pobres, cuando los precios del
81
maíz subían "a un precio exhorbitante" • El presbítero Miguel Leandro
Guerra donó su hacienda de Santa Bárbara, a pocas leguas de Lagos de
Moreno, para que con sus productos se establecieran dos escuelas primarias y
82
una "de agricultura teórica-práctica" .
Al finalizar el Porfiriato existían en Jalisco el Liceo del padre Guerra y el

Hospital Rafael Larios en Lagos de Moreno; Ameca, Mascota, y Teuchitlán
contaban con sendos hospitales fundados con bienes del mascotense Hilarión
Romero Gil. La cabecera del cuarto cantón tenía el Hospital Villalbazo; ·en
Huejuquilla el Alto había un hospital particular; San Gabriel y Atoyac tenían
su montepío; Tequila el Hospital Tomasa Martínez de Flores.
Guadalajara conservaba el Hospital de Belén, pese a que con la expulsión
de las Hermanas de la Caridad el clero dejó de aportar de 6 a 7 mil pesos
anuales para su sostenimiento, lo que acarreó un déficit, que en 1878 remedió
el gobierno del Estado con una contribución del 5% sobre el aforo de tabaco
en rama. En 1890 contaba con 365 camas, 100 plazas para dementes, una
sección para presas y una maternidad. En 1901 le agregaron dos nuevas salas.
Fuera de Guadalajara sólo en Yahualica y en Autlán había hospitales
sostenidos por el gobierno.
El hospicio Cabañas seguía siendo uno de los mejores del país; contaba
con una Casa de Expósitos, un Asilo de Huérfanos, una Escuela de Artes para
mujeres y el Asilo de Mendigos. En 1880 los beneficiarios del Hospicio eran
530, 594 al año siguiente. En 1890 había 18 niños en la Casa de Expósitos,
330 en el Asilo de Huérfanos, 129 en la Escuela de Artes para Mujeres, 21
ancianos y 71 mendigos, que junto con los empleados y los asilados externos,
sumaban 694 personas.
Las conferencias de San Vicente eran por su difusión en todo el territorio
nacional; y por la variedad y magnitud de sus auxilios, una de las instituciones
de beneficiencia privada más importantes del país. En la octava década del
83
siglo había en toda la república 60 conferencias • En 1888 sus 600 socios
socorrían en Guadalajara con alimentos a más de 100 familias pobres; 4
conferencias proporcionaban médico y medicinas, en un hospital atendían a
más de 100 pacientes. Aunque el año anterior gastaron más de $20,000 todavía
había miseria (porque no era "posible socorrer a todo mundo"), pero inferior a
84
otras partes • Esta asociación se formó en Autlán en 189085• Las conferencias
de Jalisco fueron las más caritativas, siendo su director Luis Silva repartieron
en 1893 más de 113,000 pesos entre los pobres, sin contar lo gastado en otras
obras de caridad. Las conferencias de varones eran 17, con 408 socios, y las de
damas 1O, con 789 socias. Al pasar de los años aumentaron su número y
mé~~s. De mayo de 189~, a ).unio de 1895, visitaron a 4,908 enfermos,
surmmstraron 686,821 raciones , 29,554 recetas, 2,539 piezas de ropa, en

* * Una ración constaba de una pieza de pan de a centavo, 6 tortillas, 4 onzas de
carne, 2 onzas de pasta de arroz, llll huevo y medio cuartillo de leche.

562
563

�total gastaron $46,728, incluyendo lo empleado en la construcción de varios
hospitales.
El año de 1902 celebraron su quincuagenario en Guadalajara, al año
siguiente el presidente del asilo de San Vicente de Paul agradeció su ayuda
tanto a los tapatíos como a las "respetables colonias extranjeras". La
Democracia_Cristiana preguntó en 1903 si poniéndose la mano en el pecho
habían correspondido (conforme a los recursos que el Señor les había dado)
beneficiando al desválido y al huérfano: "No, señores, muy lejos estamos de
ello". Excitó a la caridad cristiana tanto a los ricos que todo lo tenían de sobra,
como a los muy pobres que algo podían dar para las víctimas de la peste
bubónica de Mazatlán86. El arzobispo de Guadalajara explicó en su visita
pastoral a Cocula que las conferencias de San Vicente beneficiaban a los
87
decrépitos obreros enfermos y "espiritualmente a sus benefactores" • Las
, conferencias de Guadalajara atendieron en 1906 a 3,226 enfermos, hicieron
20,447 visitas, entregaro)l 901,180 raciones, proporcionaron 1,170 socorros,
surtieron 71,597 rece~s, proporcionaron ropa a 3,401. Cerraron ese año con
un déficit de 572 pesos. En 1908 contaban con cuatro hospitales en
Guadalajara (uno recién terminado, el del Sagrado Corazón de Jesús, el de la
Beata Margarita, y el Guadalupano) y en Zapotlán, Atotonilco, Arandas,
Etz.atlán, San Gabriel, Tepatitlán, A.meca, Encarnación, Zapotlanejo, Santa
Ana Acatlán, Tlajomulco, Tala, Ahualulco, Cuquío y Degollado. Sostenía dos
orfanatorios que albergaban a más de 300 niños, y dos escuelas. Dieron
catecismo a 14,599 niños, suministraron 676,575 raciones, 2,390 piezas de
ropa, 21,636 recetas y 5,070 socorros; dieron cristiana sepultura a 191 difuntos
88
y realizaron 29,830 obras piadosas y 18,715 visitas •
Aunque estas conferencias fueron la institución mejor organizada
subsistieron las obras individuales, por ejemplo, cuando una señora de San
Ignacio Cerro Gordo se deprimió al vér que ellos tenían tanto (casó con un
rico español), los demás padecían hambre, el marido rápidamente le puso una
89
tienda para que regalara a quien quisiera • Un hombre "inmensamente rico"
de El Grullo "tocaba una campana para llamar diariamente a los menesterosos
90
para regalarles comida, ropa y dinero" .

La Democracia Cristiana reprodujo un articuló de La Tribuna que por
un lado recordó las críticas a los vicios de los obreros ( dilapidación de sus
jornales y poca constancia escolar), y por el otro, aunque reconoció la
existencia de numerosas instituciones caritativas, pidió algo casi imposible,
que aristócratas, banqueros, literatos, fabricantes y hombres de ciencia se
mez.claran con jornaleros y proletarios, dándoles educación, consuelo,
sociedades de socorros mutuos, cajas de ahorro, y escuelas para niños y
adultos. Algunas de estas instituciones ya existían, lo casi imposible está en la
564

mez.cla. La Democracia_Cristiana pidió, en los primeros días de 1903 a
"nuestras Damas Cristianas", que siguiendo el ejemplo de las más
aristocráticas damas españolas, visitaran las covachas de las casas de vechl.dad
de los barrios, donde sólo cabía una persona, que dormía sobre montones de
paja, petates o girones de trapos, peor aun era su miseria moral. A fines de ese
año de 1903 consideró el amor de los ricos una necesidad del alma, en los
pobres era un "sentimiento de lujo"91•
El hospital de Etzatlán v1via angustiosamente, en agosto de 1908
comunicó al abogado Andrés Arroyo de Anda que se estaban acabando sus
recursos, casi sólo quedaban los 120 pesos trimestrales que había donado el
presbítero Cayetano López de Nava, la contribución de la mina El Amparo no
bastaba ni para los 14 a 20 enfermos de la mina de Santo Domingo92. En fin,
en la celebración del centenario de iniciación de la guerra de independencia se
repitió el reparto de juguetes, dulces y ropas a los niños pobres de las escuelas
oficiales de Guadalajara93•

Notas bibliográficas
1

Gonz.ález Navarro, Moisés. Anatomía del poder en México 1848-1853. México: El
Colegio de México; segunda edición; 1983, pp. 277-279.

2Romo· de Vivar y Torres. Guadalajara. Guadalajara: Banco Industrial de Jalisco;
1964, pp. 161-166.
3

Banda, Longino. Estadística de Jalisco (1854-18631- Guadalajara: UNED; 1982, p.
262.

4villa Gordoa, José. Guía y A/bum de Guadalajara para los viajeros. Guadalajara:
Tipografia, Litografia y Encuadernación de José M. Iguiniz; 1888, p. 16. Gallo Pérez,
Celia Guadalupe. Una visión de la Guadalajara de fines del siglo XIX y principios del
actual. Guadajalajara: UNED; 1986, p. 23. Femández Somellera, Gabriel. Fiestas
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Jalisco" por Manuel Caballero, en nombre de los excursionistas que vinieron en el
tren inaugural el 15 de mayo de 1888. Guadalajara: Imprenta del "Diario de Jalisco";
1888, pp. 9-17.
5

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extranjero. México: El Colegio de México; 1993-94; II, p. 191.
565

�6

19

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Guadalajara; 1970, pp. 169 175. Salado Alvarez, Victoriano. Memorias. México:
E.D.I.A.P.S.A.; 1946, II, pp. 67-68.

°Dávila Garibi, Ignacio. Memorias tapatías. 2a. ed Guadalajara: Banco Industrial de
Jalisco; 1953,p. 275.

7

21

Salado Alvarez, Victoriano. Memorias. México: E.D.I.A.P.S.A.; 1946, I, p. 111.
Zuno, Reminiscencias, I, p. 112.
·
2

Nájar Herrera, José M. Geografia particular del estado de Jalisco. Guadalajara:
Imprenta del "Diario de Jalisco"; 1897, p. 50.

Chávez Hayhoe, Arturo. Guadalajara de Ayer. Guadalajara: Banco Industrial de
Jalisco; 1956, p. 77.

8

22

Díaz Navarro, José C. Ameca Jal. y sus costumbres en 191O. s.p.i.; 1964, pp. 197-198,
276-280.

Banda, Longino. &amp;tadística de Jalisco (1854-1863). Guadalajara: UNED; 1982, pp.
241,244.

9

23

Villa Gordoa, José. Guía y Albúm de Guadalajara para los viajeros. Guadalajara:
Tipogra.fia, Litogra.fia y Encuadernación de José M. lguiniz; 1888, pp. 54 126.

González Navarro, Moisés. Anatomía del poder en México 1848-1853. México: El
Colegio de México; segunda edición; 1983, p. 123.

10

2

Santoscoy, Alberto. "Historia de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos y el culto
de Esta Milagrosa Imagen" en Obras Completas. l. Guadalajara: Gobierno del Estado
de Jalisco; 1984, p. 439.

4?iutarco, Elias Calles. Enciclopedia Temática de Jalisco. Guadalajara: Gobierno del
Estado de Jalisco; 1992, II, pp. 145, 262.
25

11

Azuela, Mariano. Epistolario y Archivo. México: Universidad Nacional Autónoma de
México; 1969, p. 119.

Chávez Hayhoe, Arturo. Guadalajara de Ayer. Guadalajara: Banco Industrial de
Jalisco; 1956, p. 50.
2

12

Azuela, Mariano. María Luisa y otros cuentos. México: Ediciones Botas, 1938
segunda edición; pp. 1, 6, 19, 41, 56, 160, 167,178,236.

6:Brambila, Crescenciano Pbro. El obispado de Colima Apuntes Históricos,
geográficos y estadísticos. Colima: Talleres de Ediciones de Occidente; 1964, p. 152.
21

La Democracia Cristiana, 4 de mayo de 1903.

13

Elías Calles, Plutarco. Enciclopedia Temática de Jalisco. Guadalajara: Gobierno del
Estado de Jalisco; 1992, VI, pp. 67-68.

28

Chávez Hayhoe, Arturo. Guadalajara de Ayer. Guadalajara: Banco Industrial de
Jalisco; 1956, p. 44.

1

4Muría, José Maria. Cándido Galván. Angélica Peregrina (comps.). Jalisco en la
conciencia nacional. México, Guadalajara: Gobierno del Estado de Jalisco Instituto de
Investigaciones Dr. José Maria Luis Mora; 1987, II, pp. 519-522.

29

Salado Alvarez, Victoriano. Memorias. México: E.D.1.A.P.S.A.; 1946, I, p. 113.

3

15

Camarena, Enrique Francisco. Narraciones tapatías. Los acontecimientos principales
en la sociedad, en la cultura, política y la vida provincial de Guadalajara, Jal., con
sus costumbres, escándalos, y personajes distinguidos, de 1900 a 1950. Guadalajara,
s.e.s.f., Tomo I, Primera Parte y Segunda Parte, pp. 6-7.
1

6Dávila Garibi, Ignacio. Apuntes para la Historia de la Iglesia en Guadalajara tomo
primero. México: Editorial Cultura; tomo 5; 1957, p. 74.
17

Semeria, José P. Geografía de Jalisco. Guadalajara: N. Parga; 1878, p. 85.

18

La Democracia Cristiana, 20 de mayo de 1904.

°Martínez Réding, Fernando. Los Tapatíos. Un modo de vivir. Guadalajara:
Ayuntamiento de Guadalajara; 1987, p. 226.
31

Chávez Hayhoe, Arturo. Guadalajara de Ayer. Guadalajara: Banco Industrial de
Jalisco; 1956, p. 28.

32

Semeria, José P. Geografía de Jalisco. Guadalajara: N. Parga; 1878, p. 107. Olveda,
Jaime. La Oligarquía de Guadalajara. México: Consejo Nacional para la Cultura y las
Artes; 1991, p. 87. Ramírez Ascencio, Indalecio. Antecedentes históricos de_Arandas,
Jalisco. Guadalajara: Imprenta Vera; 1967, p. 110.
33

Martínez Réding, Femando. Los Tapatíos. Un modo de vivir. Guadalajara:
Ayuntamiento de Guadalajara; 1987, pp. 170, 221.

566
567

�3

!La Democracia Cristiana, 8 de mayo de 1904.

35

González Navarro, Moisés. Anatomía del poder en México 1848-1853. México: El
Colegio de México; segunda edición; 1983, p. 278.

Victoriano. Memorias. México: E.D.I.AP.S.A; 1946, I, p. 109. 11, p. 128.
49

El Economista Mexicano, 7 de marzo de 1908.

50

/bid, 25 de abril de 1908.

3

6Laris José T. y Alfonso M. Orozco. Zapopan. Su evolución rural, social y religiosa,
en cuatro siglos. Guadalajara: s.p.i., pp. 91-92.
37

La Democracia Cristiana, 9 de octubre de 1904.

38

Arana Cervantes, Marcos. 100 años en la vida de Guadalajara. Guadalajara: Cámara
Nacional de Comercio de Guadalajara, Tomo I; 1990, p. 48.
39

Semería, José P. Geografia de Jalisco. Guadalajara: N. Parga; 1878, p. 73.
, Enciclopedia Jalisco, XI, p. 1OO.
40

La Democracia Cristiana(Í7 de julio de 1904.
/

51

El Economista Mexicano, 13 de marzo, 26 dejtmio de 1909.

52

Jura, V. Una auto-novela tapatía. Guadalajara: Imprenta de "La Libertad"; 204 pp.
[incompleta]. [Dedicada a J. López Portillo y Rojas]. 1908, pp. 7, 27, 43-44.
53

Banda, Longino. &amp;tadística de Jalisco (1854-1863). Guadalajara: UNED; 1982, pp.
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54

González Navarro, Moisés. Anatomía del poder en México 1848-1853. México: El
Colegio de México; segunda edición; 1983, p. 170.
55

41

González Navarro, Moisés. El Porfiriato. La Vida Social. México: Editorial Hermes;
1957, p. 721.

Palacios Bravo, Bertha Alicia. "Las clases productoras". Guadalajara: Cámara
Nacional de Comercio de Guadalajara, Universidad de Guadalajara; 1983, p. 112.
5

42

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Tipografia, Litografia y Encuadernación de José M. Iguiniz; 1888, pp. 87-89, 127-128.
57

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5

43

\

Rodríguez García, Rubén. La Cámara Agrícola Nacional Jalisciense. Una socie~ad
de terratenientes en la Revolución Mexicana. México: Instituto Nacional de Estudios
Históricos de la Revolución Mexicana; 1990, p. 25.
44

Diario Oficial, 21 de diciembre de 1909, pp. 674-675.

45

Elías Calles, Plutarco. Enciclopedia Temática de Jalisco. Guadalajara: Gobierno del
Estado de Jalisco; 1992, VII, pp. 203-205.

8Loreto, Magdalena, pp. 25, 28.

59

González Navarro, Moisés. Prólogo. Vallarta en la Reforma. México: Biblioteca del
Estudiante Universitario; Primera reimpresión; 1979, p. xxxii.
60

Semería, José P. Geografia de Jalisco. Guadalajara: N. Parga; 1878, p. 108.

61

Barquin y Ruiz, Andrés. Bernardo Bergóend S.J México: Editorial Jus; 1968, p. 7.

62

~oreno Rivas, Yolanda. Historia de la música popular mexicana. México: Alianza
Editorial Mexicana; 1989, p. 69.

Jura, V. Una auto-novela tapatía. Guadalajara: Imprenta de "La Libertad"; 204 pp.
[incompleta]. [Dedicada a J. López Portillo y Rojas]. 1908, p. 13.

63
47

Hernández Allende, Constando. Historia de Jalisco. Guadalajara: UNED: T. 4, p.
157.

Martínez Reding, Fernando. Los Tapatíos. Un modo de vivir. Guadalajara:
Ayuntamiento de Guadalajara; 1987, pp. 196-199, 264.

64

48

Salado Alvarez, Victoriano. De mi cosecha. &amp;tudios de crítica. Guadalajara:
Guadalajara: UNED; 1991, pp. 11, 16, 18, 23-25, 35-38, 42, 61, 70. Salado Alvarez,
568

Garibay, José (&amp;l). Genialidades del Sr. Lic. D. Ignacio Matute. Colección de varios
artículos publicados en la prensa de esta ciudad, formada por un amigo del autor.
Guadalajara: Tip. de A. Román; 1990, p. 5.

569

�65

Villa Gordoa, José. Guía y Albúm de Guada/ajara para los viajeros. Guadalajara:
Tipografia, Litografia y Encuadernación de José M lguiniz; 1888, p. 95 .

79

Arana Cervantes, Marcos. 100 años en la vida de Guadalajara. Guadalajara: Cámara
Nacional de Comercio de Guadalajara, 1990, I, pp. 52-53.

....__
66

80

Santoscoy, Alberto. Obras Completas. Guadalajara: Gobierno del Estado de Jalisco;
1984-86, I, pp. 344-348, 358-368.

González Navarro, Moisés. Anatomía del poder en México 1848-1853. México: El
Colegio de México; segunda edición; 1983, p. 278.

67

81

Villa Gordoa, José. Guía y Albúm de Guada/ajara para los viajeros. Guadalajara:
Tipografia, Litografia y Encuadernación de José M. Iguiniz; 1888, p. 99.

Semeria, José P. Geografía de Jalisco. Guadalajara: N. Parga; 1878, p. 93.

82

Azuela, Mariano. El Padre Agustín Rivera. México: Ediciones Botas; 1942, p. 30.

68

Villa Gordoa, José. Guía y Albúm de Guadalajara para los viajeros. Guadalajara:
Tipografia, Litografia y Encuadernación de José M Iguiniz; 1888, pp. 83-85.
69

83

González Navarro, Moisés. El Porfiriato. La Vida Social. México: Editorial Hermes;
1957, p. 505.

La Democracia Cristiana, 5 de octubre de 1902. Ramírez Flores, José. La revolución
maderista en Jalisco. México: Universidad de Guadalajara Centre d'Etudes Mexicaines
et Centramericaines; 1992, p. 30.

84yilla Gordoa, José. Guía y Albúm de Guadalajara para los viajeros. Guadalajara:
Tipografia, Litografia y Encuadernación de José M. Iguiniz; 1888, pp. 68-69.

7

8

ºElías Calles, Plutarco. Er,éic/opedia Temática de Jalisco. Guadalajara: Gobierno del
Estado de Jalisco; 1992, ¡t. 317. Historia Jalisco, t 4, p. 317.

5villaseñor, Bordes. Autlán. Guadalajara: UNED: 1998, p. 302.

86

La Democracia Cristiana, 25 de enero de 1903.

71

fünénez Pelayo, Agueda. Santa Rosalía y Ayutla. Guadalajara: El Colegio de Jalisco,
Secretaría de Desarrollo Rural; 1994, p. 129.

87

72

88

La Democracia Cristiana, 18 de mayo de 1902.

73

Ramírez Flores, José. La revolución maderista en Jalisco. México: Universidad de
Guadalajara Centre d'Etudes Mexicaines et Centramericaines; 1992, pp. 30-32.
74

Correa Gómez, "La Explotación", p. 28.

75

Camarena, Enrique Francisco. Narraciones tapatías. Los acontecimientos principales
en la sociedad, en la cultura, política y la vida provincial de Guadalajara, Jal., con
sus costumbres, escándalos, y personajes distinguidos, de 1900 a 1950. Guadalajara,
s.e.s.f., Tomo I, pp. 49, 170.
76

Archivo parroquial de Cocula, Libro de Gobierno 2, foja 144.

González Navarro, Moisés. El Porfiriato La Vida Social. México: Editorial Hermes;
1957, pp. 505-508, 520,524.

89

0rozco y Orozco, José Zózimo. San Ignacio Ce"o Gordo. Un pueblo de Jalisco, con
su hacienda su gente y su historia. Guadalajara: Imprenta Castro Impresores; 1983, p.
69. .
90

Gómez Zepeda,Ignacio. Historia del Valle del Grullo. Segunda Parte. Arandas:
Editorial "Tierra Mía"; 1992, p. 15.
91

La Democracia Cristiana, 4 de mayo de 1902. 25 de enero de 1903. 13 de diciembre
de 1903.

González Navarro, Moisés. El Porfiriato la Vida Social. México: Editorial Hermes;
1957, pp. 338, 342-343.

92

77

93

Camarena, Enrique Francisco. Narraciones tapatías. Los acontecimientos principales
en la sociedad, en la cultura, política y la vida provincial de Guadalajara, Jal., con
sus costumbres, escándalos, y personajes distinguidos, de 1900 a 1950. Guadalajara,
s.e.s.f., I, p. 63. Romero. "Industria Eléctrica", pp. 54-55.

Ar&lt;:hivo parroquial de Etzatlán, Libro de Gobierno 1906-1914, fojas 134, 137.

Paez Brotchie, Luis. Jalisco, historia mínima. Guadalajara: Ed. Ricardo Delgado;
1940, 2 vols. p. 102.

78

Banda, Longino. Estadística de Jalisco (1854-1863). Guadalajara: UNED; 1982, pp.
261-262.

570

571

�MONTERREY ANTIGUO
CASAS Y MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN

Tomás Mendirichaga Cueva
Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística

I
En los testamentos de antiguos pobladores del Nuevo Reino de León
frecuentem~nte hay referencias a sus casas, pero la descripción de las
viviendas es muy escueta, así como la referencia a los materiales de
construcción. Los testadores, a veces, sólo declaran "la casa de mi vivienda"
o bien "la casa de mi morada, con su solar..."

I

Mencionaremos 1as alusiones que hicieron a sus viviendas, durante el
siglo XVII, algunos vecinos de Monterrey en sus últimas voluntades
testamentarias. Pero antes advertimos que no se mencionan casas en el
testamento inconcluso de Diego de Montemayor el Mozo, fechado en abril
de 1611, ni en los del capitán Martin de Aldape, dictado a principios de
marzo de 1646, y de Alonso García, otorgado en diciembre de 1662, ni en
otros testamentos.

1

\
1

Juan López, en su testamento otorgado a fines de 1634, declara: •~ta
casa donde vivo, con su sitio de huerta y corrales..."1 José de Treviño dicta
su testamento en la hacienda de San Francisco (Apodaca) a mediados de
noviembre de 1646, mencionando entre sus bienes "una casa y solar que

tengo en la ciudad de Monterrey..."2
El alférez Andrés de Charles dice a fines de julio de 1658 que tiene

"una casa de vivienda en que vivo, con su sala y aposento y sitio de
3
hu?rta... " El capitán José Ayala, en su testamento fechado en 1666, afirma
que tiene un solar de casa y huerta en Monterrey.4
El general Diego de Ayala, a fines de diciembre de 1682, dice que es
dueño de un solar "donde tengo edificado un aposento y un alto encima... ".
En el inventario de sus bienes, a mediados de enero de 1683, se alude a
dicha casa con aposentos bajo y alto ''y señalados cimientos en el dicho

sitio...". 5

573

�Leonor de la Gana, viuda del capitán Nicolás de la Serna, declara en
octubre de 1687 1ue su casa se compone de una sala, un aposento b!ljo y
otro alto y cocina.
Pedro Salas, a mediados de 1698, afirma que su vivienda era una
1
"salita y aposento techado de morillos y su jacal encima..."
Las propiedades rústicas tenían viviendas tan modestas como las de
Monterrey.
En su testamento, fechado en 1643 en la hacienda de Los Nogales
(ahora municipio de Gana García, Nuevo León), el capitán Miguel de
Montemayor cita entre sus bienes dicha hacienda, "con casas hechas en
8
ella... "
Había una finca rural que, seguramente, contaba con casas de buena
construcción. Elena de la Gana, esposa del capitán Juan Cavazos, quien
testó a fines de 1659, dice que su hacienda de Santo Domingo (en el actual
municipio de San Nicolás de los Garza) tiene "casas de altos y bajos y
ventanas y toda cubierta de vigas labradas..." 9 Por su parte, Juan Cavazos
dicta su testamento dos décadas después, en 1680, en la misma hacienda de
Santo Domingo, y afirma que las casas de vivienda eran "muy cumplidas",
' " cuatro cuartos a ltos y ba¡os
. ... " 10
ya que teman

mediados de 1668, se menciona la casa que tenía en su hacienda de la
Pesquería Grande (municipio de García, Nuevo León), la cual "se compone
de cuatro cuartos, techados de morillada, y más el torreón; con todo bien
14
techado... " También las haciendas de Santa Catalina y San Francisco,
ahora municipios de Santa Catarina y Apodaca respectivamente, que eran de
los capitanes Lucas García y Bias de la Garza, tuvieron a mediados del siglo
XVII "casafuerte y torreón".
Una descripción más detallada es la de la casa que fue del general
Antonio de Urresti, redactada a la muerte de su viuda María Francisca de
Larralde, ocurrida a fines de 1769. En el inventario de bienes se asentó que
la finca estaba techada de viguería y cubierta con mezcla de hormigón de
piedra y teias; los pisos eran de ladrillo. Una ''portada grande", con
"marco de piedra labrado", daba acceso al zaguán. Tenía portales "con
cuatro pilares y arcos de piedra" y tienda. Además dos salas grandes,
recámaras, dos piezas que habían servido de tiendas y trastienda, despensa,
alacenas y un " tapancj grande" donde se guardaban las semillas. Las
puertas eran de madéra tallada y las ventanas tenían la madera labrada.
Puertas y ventanas lucían marcos de cantería. 15 La finca estaba en la esquina
suroeste de las actuales avenidas Zaragoza e Hidalgo, en el predio que ahora
ocupa el Condominio Acero. -

II

\

El general Diego de Ayala decía, a fines de 1682, que su casa de la
hacienda de San Diego, en la jurisdicción de Monterrey, "es una salita, con
un alto- encima... " 11
En 1688, la vivienda del capitán Pedro de la Ga17.a el Mozo, en su
hacienda de San Nicolás (ahora municipio de San Nicolás de los Gana),
12
tenía un aposento bajo y otro alto.

A mediados de 1691, la casa del difunto alférez real Juan de Treviño,
en su hacienda de San Agustin, jurisdicción de Monterrey, era una sala
grande y un aposento, con techo de morillos y "su jacalillo encima. .." Su
hacienda de Santa Rosa (municipio de Apodaca) sólo tenía un jacal de
adobe y la cocina. 13
Los inventarios de bienes, levantados después del fallecimiento del
testador o testadora, contienen referencias muy interesantes a las casas y los
materiales de construcción, ya que en ellos se hace la descripción y el
avalúo de las fincas. Sin embargo, los más antiguos inventarios que
conocemos son muy concisos. En el que se redactó a la muerte de Clara de
Rentería, viuda del sargento mayor Jacinto García de Sepúlveda, fechado a
574

A fines del siglo XVII y principios del XVIIl algunas viviendas sólo
consistían en una salita y un aposento. Otras tenían sala, aposento y cocina.
Había casas con sala, uno o dos cuartos y cocina, corral y huerta con árboles
frutales, sobre todo naranjos. La de Mateo Villafranca, en 1650, tenía la
huerta, arboleda y corrales. La que fue· del portugués Sebastián García, que
compró el sargento mayor Pedro de la Rosa Salinas a fines de 1671, era
"una sala y dos aposentos de tapias, techado todo de morillos", y colindaba
con la de Villafranca. Ambas fincas ocupaban el sitio donde ahora se
encuentra el edificio del Casino de Monterrey, esquina noreste de las calles
Zuazua y Abasolo.
Las paredes eran de adobes, aunque también las había de piedra y lodo
o de piedra y cal. Los techos eran sostenidos por vigas o morillos. Había
viviendas con techos sólidos, como las casas de María González Hidalgo,
que tenían, en 1716, " torta de hormigón sus azoteas..." y la del capitán Juan
Esteban de Ballesteros, fallecido a fines de 1723, que tenía azotea "de
argamasa a modo de hormigón...". Pocas veces se mencionan los techos de
tejas, quizás a dos aguas. En la descripción más antigua de la iglesia
575

�parroquial, fechada a mediados de 1673, se asentó que es~b~ ~'cubierta de
teja... " 16 La casa del alférez real Pedro de Almandoz, a pnnc1p1os de 1705,
era con techumbre de teja. Las viviendas más humildes se cubrían ·con
carrizo, paja o hierba.
Las cocinas estaban aparte, con el fin de evitar el incendio de las
viviendas y eran chozas que tenían techos de carrizo o hierba. Los patios,
traspatios,' huertas y corrales estaban cercados con tapias de adobes o "de
piedrd', quiz.ás lo que después se llamó "sillar".
·
La mayor parte de las viviendas era de un solo piso, con techo plano, o
sea de terrado. No pocas, sin embargo, tenían "un jacal encima" o "un alto
(un cuarto) encimd', como las del capitán José de Ayala y Diego Sá~nz.
Algunas tenían zaguán y tienda,_como la del sargento mayor Juan Franc1s~o
Sánchez de Robles, y también trastienda y bodega, como las casas de Maria
González Hidalgo. Las mejores debieron tener el suelo pavimentado con
losas o ladrillo.
En el siglo XVII casi todas las casas eran, indudablemente, de un solo
piso. También las había con "un alto encimd', que debió ser un cuarto o
aposento, otras viviendas tenían ''un jacal encima", seguramente con te.cho
de paja. A mediados de 1655 el gobernador Martín de Zavala dono al
convento franciscano dos tiendas, "con dormitorios arriba de ellas" y
· para asegwarlas de las aguas..."17
"cubiertas de zacate arnba
Las casas altas o de dos pisos ya se mencionan a principios del siglo
xvrn. En 1720 hay referencias a una que era del sargento mayor Pedro
Guajardo y, en 1725, el sargento mayor Antonio López de Villegas era dueño
de dos casas "de altos". En esa época se hace referencia a los balcones. En
1720 una finca que había sido del mencionado Pedro Guajardo tenía balcón
en ei segundo piso y, en 1726, la casa que fue del capitán Joaquín de
Escamilla tenía "su alto" y balcón.
Algunas casas tenían su tienda, con puerta a la calle. _Ya hemo~ ;isto
que, a mediados del siglo XVII, el gobernador Zavala hizo donac1on al
convento franciscano de dos tiendas, con dormitorios en los altos y
techumbre de zacate. Una década después, en un informe municipal de 1664
se mencionan las ocho tiendas que había en Monterrey.
En el siglo XVIIl son más frecuentes las alusiones a las tiendas. El
alférez real Francisco de Treviño, en su testamento dictado a fines de 1700,
dice que su casa cuenta con un aposento "que sirve de tienda...". A fines de
enero de 1705, el alférez real Pedro de Almandoz declara en su testamento
que en su morada hay "un aposento que hace tienda..." Los herederos de
576

Almandoz vendieron la finca al capitán José de la Mota quien, en su última
voluntad testamentaria, a mediados de 1724, menciona la tienda. En 1716 la
casa de María Gonz.ález Hidalgo se componía de trece cuartos, incluyendo
la tienda, trastienda y dos bodegas. Cuando falleció el capitán Juan Esteban
de Ballesteros, a finales de 1723, en una de sus casas había un cuarto "a
modo de tienda... "

III

En 1626, la iglesia de San Fmcisco tenía "torre fuerte" y la casa del
capitán Miguel de Montemayor, donde vivía con su esposa Mónica
Rodríguez y-sus hijos, eran dos asposentos "con una torrecilla alta"
A principios de 1683 se dice que en las casas reales (antiguo palacio
municipal) había una ,torre o "aposento alto", donde vivió el gobernador
Juan de Echeverría, /quien había fallecido a fines de diciembre del año
anterior. Las casas de María González Hidalgo también tenían, en 1716, una
torre "con un aposento debajo...".
Las citadas fincas de María Gonz.ález Hidalgo, a fines del siglo XVII,
constaban de ocho cuartos en la planta baja y uno en la alta; eran "de las
mejores" de Monterrey y estaban valuadas en más de 4,000 pesos. En 1716 la
propiedad se había extendido pues se componía de trece piezas, incluyendo
la tienda, trastienda, bodegas y una torre; su construcción era de adobe y cal,
techada de viguería y con "torta de hormigón sus azoteas..." 18
La casa de Antonio Guerra y su esposa Antonia de la Garza, que en

1700 vendieron al capitán Lucas Gonz/4lez Hidalgo, era "una salita pequeña
y un aposento, techada de morillos y su fábrica de tapia y adobes..."
Antonia la había heredado de su abuela Beatriz García, viuda del sargento
mayor José de Treviño, cuyo solar habían comprado éstos al sargento Frías,
o sea el cirujano Juan Martínez de Frías. 19 La finca estaba en la esquina
suroeste de las actuales avenidas Zaragoza y Padre Mier.
María de las Casas dice en su testamento, dictado a fines de 1703, que
su vivienda era una sala techada de morillos. Después de su muerte, la finca
fue adquirida por el capitán Joaquín de Escamilla, quien afirma en su última
voluntad testamentaria, fechada a principios de 1711, que la casa se
componía de una sala y un aposento y que era "de adobes, techada de
morillos, con su jacal... " A principios de 1726 la viuda de Escamilla, Teresa
de Guzmán, declaró que dicha casa tenía cinco piezas, "lo más de ello
obrado de cal y piedra... " Por su parte, en el inventario de bienes de
577

�Escamilla se asentó que las cinco piezas, "con su alto", eran "de piedra y
adobe". La finca, por último, fue valuada en 3,000 pesos y, en el peritaj~, se
alude a "su alto" y " balcón". 20 Se ubicaba en la esquina suroeste de las
calles del Padre Jardón (antes Ocampo) y Diego de Montemayor.
A principios de 1705 ~l alférez real Pedro Almandoz menciona en su
testamento su casa, construida "de adobe y lodo de tierra muerta" y techada
"con vigas y carrizo". La finca tenía zaguán, sala, dormitorio, tienda,
desván, cocina y corral. En el inventario de bienes se dice que tres de las
piezas estaban techadas de morillos y cubiertas de teja, mencionándose,
además, los árboles frutales y dos hornos. La propiedad, valuada en casi
1,500 pesos, se edificó en un solar mercedado a Almandoz a fines de
octubre de 1689.21 Se encontraba en la esquina sureste de la avenida Padre
Mier y la calle Escobedo, donde se levantó en 1922 el edificio de la Casa
Langstroth.
La casa que había sido del sargento mayor Pedro Guajardo, fallecido a
principios de 1720, se componía de trece piezas y era "obra de cal y
piedra"; estuvo en la calle Corregidora, entre la avenida Zaragoza y la calle
Escobedo, lado norte de la que fue después plaza de Hidalgo. Otra finca que
también había sido de Guajardo, que colindaba con la anterior, eran "cuatro
cuartos bajos y altos, de lodo y piedra y revocada con argamasa..."; la sala
del segundo piso tenía balcón; se ubicaba en la esquina noroeste de la
22
avenida Zaragoza y la calle Corregidora.
En 1725 el sargento mayor Antonio López de Villegas era dueño de
dos casas "de altos", una de once piezas y la otra de doce, ésta con un
23
corredor " todo de cal y canto".
La que fue del general Antonio Femández Vallejo, que en 1722 compró
María Báez de Treviño en 3,000 pesos, tenía quince
piezas y era " lo más
24
principal de toda ella fabricado de cal y piedra... " Estuvo en la esquina
suroeste de las que después se llamaron avenidas Morelos y Zaragoza,
donde se levantó el Hotel Monterrey, inaugurado en agosto de 1933.
A principios del siglo xvm se había iniciado la reconstrucción del
templo de San Francisco, ubicado en la ahora avenida Ocampo, donde está
el edificio del Círculo Mercantil Mutualista. En un " libro de cuentas" del
convento franciscano se asentaron algunos datos interesantes. En 1726 se
trabajaba en la capilla mayor, edificada con piedra "sacada a punta de
barra'', es decir, con "sillar", vigas de sabino y morillos. La testera o ábside
se hizo con piedra y lodo, "que es poco menos que mezcla en esta tierra... !"
En 1738 ya estaba terminada la restauración de la iglesia, "de piedra y lodo,
y sus pretiles y azotea con cal y arena, con piedra tosca..."

578

~a iglesia de San Francisco se concluyó en 1752 Tenía
aproX1.IDadam~nte 8 metros de ancho y 27 de largo. Los muros eran de casi 1
~etro '~ me~o de espesor. Estaba cubierta con vigas de sabino y piedra
tosca moli~ y cal. El techo y los pretiles eran una "torta" o mezcla de
arena, cal y piedra almendrilla. En el citado "libro de cuentas" se di
la mezcl
· dr~ y caI "es uno y otro costoso en este país (el Nuevoce
que
, a de pie
Reino
~e L~on), .que 1:10Zido y batido está probado ser bueno para la última torta
· se asento, que la
" e dichadi 1gles1a y resistir las muchas aguas···" Tamb'ten
e J:zormigón", con la que se cubrían los techos, era una mezcla de
pte a mohda o almendrilla, cal y arena... El templo contaba "para m or
firmeza, con dos pilares grandes (contrafuertes) hasta el rerrz:ite...,,2s ay

~º';;

IV

/
• A mediados del 1siglo XVIII la casa del sargento mayor Juan Francisco
Sanchez de Robles tenía zaguán y tienda sala y "un alto"· era "sufi'b . ,J
iedra (. ·sill ?I "
1
h
,
' 26
a nea ue
P • ¿ · ar./·•· Y os tec os tenían vigas de sabino. Estaba en la
esquma sureste de las calles del Padre Jardón y Zuazua, donde ahora está el
Museo MARCO (Museo de Arte Contemporáneo).
. ~n la mi~a época la casa de María Josefa de la Garza viuda del
capitán Andres Femández de Tijerina, se componía de sala 'y aposento
estaba "l~brada de piedra'' y techada de viguería y morillos. La finca s~
construyo en un solar concedido por el ayuntamiento de Monte e
Fem~dez de Tijerina a principios de agosto de 1706.27 En 1747 su v:d~
ve~dio, en 1?0 pesos, al capitán Manuel Femández de Riancho Villegas
Ówen,.una decada después, la traspasó. por 900 pesos al general Antonio d~
rre~t. A la muerte de María Francisca de Larralde viuda de Uresti
ocurr,1da a fines d~ 1769, la finca,_cuya d.escripción ya dimos, tenía portales:
zaguan, salas, recamaras y otras piezas, tienda y pisos de ladrillo· las puertas
~ven~~as eran de madera labrada, con marcos de piedra, y el te~ho con "su
rmigon de mez.c/a, piedra Y tejas... " Se ubicaba en la esquina-suroeste de
1as actuales avemdas Zaragoza e Hidalgo, donde ahora está el C d . .
Acero.
on ODllillO

1:

G !3:bién a mediados del siglo xvm, la mansión del general Luis
arcia ,e Pruneda Y su esposa Juana de León, llamada "la casa grande" se
com?om~ de cuatro solares con varías viviendas "de cal y piedra" , vigu;ría
Y teJas, cercado de adobes y pretilado de cal y piedra..." 28 Esta finca
estuvo en la actual avenida Padre Mier, quizás muy cercana a la calle de
Escobedo.

579

�En 1770 la casa de Alejandro de Uro y Campa y sú esposa Matiana
Femández Vallejo debió ser como muchas otras de esa época: "de piedra
(¿sillar?) con techos de vigas.. .',29 Se encontraba en la esquina sureste de las
calles que después se llamaron Morelos y Escobedo.
Sin embargo, en la segunda mitad del siglo XVIIl Monterrey tenía
varias fincas que podrían calificarse de mansiones.
En 1762 la de Josefa Francisca Cantú, viuda del general Francisco
Ignacio Larralde, estaba ''fabricada de cantería labrada, la que, por lo
costoso de su erección y abundancia de oficinas y altos de que se compone,
con el fondo de huerta, guardada de un corral fuerte de piedra", debía valer
8,000 pesos.30 Estaba en la esquina noreste de las calles Z ~ Y Abasolo,
donde se levantó el actual edificio del Casino de Monterrey, maugurado la
noche del 31 de diciembre de 1922.

En 1780 se estaba construyendo una finca de María Josefa de Larralde,
quien fue esposa de Ignacio Usel y Guimbarda y Cosme Damián de Arrese.
La casa, ''fabricada a todo costo", tenía un valor de más de 3,000 pesos?
Ahí se instaló a principios de 1793 el seminario conciliar, fundado ese año
por el obispo De Llanos y Valdés. Estaba ubicada en la esquina noreste de
las actuales calles de Zuazua y Padre Jardón (antes Ocampo). Aparece
señalada en el plano de Monterrey trazado por Crouset en 1798.

V

Trataremos, por último, del convento franciscano, la iglesia parroquial,
las casas reales y el colegio de San Francisco Xavier.
El convento y la

En 1767 la residencia del general José Salvador Lozano y su segunda
esposa Petra Gómez de Castro, "construida de sillería . de pie~ra, con
corredores interiores, altos y balcones decentemente fabricados ... , estaba
31
valuada en 12,000 pesos.
La que fue del general Antonio de Urresti y María Francisca de
Larralde, cuya descripción y ubicación ya mencionamos, tenía en 1~69 ~a
portada con marco de piedra labrada, pisos de ladrillo y techos de viguena,
puertas y ventanas de madera tallada, con marcos de cantería, y portales con
"arcos de piedra".
La casa que había sido del general Domingo Miguel Guajardo y su
segunda esposa Leonor Gómez de Castro, se decía en 1770 que era "de
32
suntuosa fábricd', con piezas "labradas de sillería a cal y mezcla..."
Dicha finca fue adquirida en 1784 por el obispo Verger en 6,000 pesos,
convirtiéndola en palacio episcopal. Estuvo en la esquina noreste de l_as
avenidas Zaragoza y Morelos, donde construyó su edifico la firma comercial
Salinas y Rocha, inaugurado a fines de 1942 y hoy desaparecido.
La residencia almenada del gobernador Ignacio Usel y Guimbarda Y su
esposa María Josefa de Larralde tenía veinticinco piezas, incluyendo la
cocina, trascocina, caballeriza, carpintería y cochera. Los tec~os eran
sostenidos por cuatrocientos ochenta y cinco vigas de madera, siendo los
pisos, en la mayoría de los cuartos, enladrillados. En 1772 fue valuada en
más de 6,000 pesos.33 La finca aun está en pie, muy reformada, e~ la
manzana comprendida por las calles de Abasolo al norte, del Padre Jardon al
sur, Mina al poniente y avenida Constitución al oriente.
580

iJf~sia de San Francisco

Fray José Arlegui, en su Crónica sobre la evangelización franciscana
en el norte de México, publicada en 1737, afirma que el convento de
Monterrey fue establecido en 1603. Por su parte, el historiador Wigberto
Jiménez Moreno (1909-1985) le rectifica y aclara que ''parece existía desde
35
1602". Sin embargo, es probable que su fundación sea anterior, pues en la
petición de un solar para casa, que solicitó Juan López el 5 de junio de
1600, se dice que dicho terreno" "está frontero del hospital..." Lo que nos
hace suponer que en esa fecha ya existía el convento franciscano.
El convento y la iglesia de San Francisco tuvieron la advocación del
apóstol San Andrés. Las noticias sobre su historia son escasas. En los
primeros años su recinto sirvió, quiz.ás, de refugio a los vecinos en algún
levantamiento indígena. El cronista Alonso de León afirma que en el ataque
a Monterrey, consumado "al amanecer" del 8 de febrero de 1624 por los
huachichiles al mando de Guajuco y Colmillo, los religiosos se defendieron
"desde el convento... " 36
Con motivo de la entrada del gobernador Martín de Zavala, el
ayuntamiento regiomontano redactó un documento sobre el estado en que se
hallaba el Nuevo Reino de León, fechado el 2 de agosto de 1626, en el que
se dice que "el monasterio" de San Francisco tenía "el Santísimo
Sacramento, pila de bautismo con su bautisterio, muy grande cementerio
para entierro de naturales, torre fuerte en la dicha iglesia y muy buenas
31
campanas..." Es probable que la iglesia y el convento hayan sufrido
graves daños o desaparecido, durante la inundación ocurrida en septiembre

581

�de 1636.38 La iglesia se incendió a principios del siglo XVID, iniciándose
poco después su reconstrucción, como ya lo mencionamos.
.

La "iglesia mayor"
La construcción de la iglesia parroquial de Monterrey se inició, quizás,
a fines de 1626 o principios de 1627 al oriente de la plaza de armas, donde
ahora se encuentra la catedral.
_ Los trabajos debieron ser muy lentos pues, en el m~s de enero de 1_635,
el obispo doctor Leonel de Cervantes recom~ndo_, al ayuntanllento
regiomontano que prosiguiera su ayuda para la ~enmnac10~ del templo. Es
muy probable que la parroquia haya desaparecido en ~eptiembre de 163~,
debido a una inundación, como lo da a entender el cromsta Alonso de Leon
en el capítulo VII, discurso tercero, de su Relación.
En los años siguientes se levantaron uno o dos templos más, que
frecuentemente se tuvieron que reparar debido a las lluvias o nevadas.

\

A principios de 1661 se asentó en acta del cabildo reinero q_u~ , la
parroquia "está demolida..." La edificación de un nuevo templo se decid10, a
principios de 1663; dirigió las obras el sargento Juan d: Mo_ntalvo, pe~o aun
no se concluían en 1667. A mediados de 1673 la 1gles1a parroqmal ya
estaba terminada, "cubierta de teja y con puertas de madera", con sacristía,
· bautisterio y "torre de las campanas..." Una década desp~és, a ~es de
1681, el obispo doctor Juan de Santiago d~ ,León G~ab1to, debid~ al
deterioro del templo, ordenó su urgente reparacion. Todav1a a fines del siglo
XVII se le hicieron otras reparaciones y mejoras.
La construcción de la actual catedral de Monterrey se inició a
principios del siglo XV~, en el lugar _que h~bíai: ocupado los templos
9
primitivos, siendo conclmda a fines del m1smo siglo.

Las casas consistoriales
Las antiguas casas reales, ubicadas en el costado poniente de la ~laz.a
de armas, eran una sala y un aposento "y otro pequeño que servia de
cárcel..." En 1653 el gobernador Zavala emprendió, en el mismo solai:, la
construcción de las nuevas casas del cabildo, con un proyecto del alferez
Juan Alonso Bazán cuyo costo ascendió a 3,000 pesos; Bazán tuvo como
ayudantes al sargento mestizo Juan de Montalvo y al inglés Ro~go Nore_s.
La obra se concluyó en 1655, en el sitio que ahora ocupa el antiguo palacio
municipal de Monterrey.

582

El edificio tenía la puerta principal hacia el norte, con un portal que
daba acceso a la sala de cabildo. El recinto estaba cubierto con techo de
tejamanil, sostenido por veintisiete vigas. La sala hacia el oriente, o sea a la
actual avenida Zaragoza. Otras piezas eran "el escritorio", con puerta y
ventana al poniente; la cárcel, el aposento del carcelero y la cocina. Además,
un zaguán o pasillo techado de morillos y un patio interior. La fachada tenía
diez canales de madera labrada, "con argamasa de cal y arena", y estaba
rematada por catorce almenas "de piedra y cal, labradas de colorado". La
cárcel tenía quince canales como los de la fachada. 40

El colegio y la iglesia de San Francisco Xavier
El 13 de marzo de 1702, el padre Jerónimo López Prieto solicitó al
gobernador Juan Francisco de Vergara y Mendoza la merced de un terreno
"de una cuadra en cuadro... desde la una a la otra (calle), que queden
(ambas calles) por linde,,os...", con el fin de construir una capilla a San
Francisco Xavier y fqndar un colegio seminario. El padre López Prieto
decía, además, haber recibido en el mismo terreno un solar, como donativo
de Francisco de Treviño, para cementerio. El gobernador concedió la
merced en la misma fecha.41
Un año después ya se había iniciado la construcción de la capilla, pues,
el 15 de mayo de 1703, el alférez Luis de Salazar solicitó la merced de un
solar ''por detrás de la capilla que están fabricando de San Francisco
Xavier... ,,4i
Manuel Campuzano Cos y Cevallos, ju_e z de tierras y aguas, confirmó
el 22 de diciembre de 1708 la merced, sugiriendo que se aumentara su
extensión para que hubiera ''plantíos de viña, árboles, legumbres y otras
cosas comestibles... ".
El 7 de enero de 1709 se llevó a cabo la medición del terreno, la cual se
hizo con "un cordel torcido de hilo henequén". Se inició en la esquina
noroeste de las calles que, dos siglos después, se denominarían Morelos y
Escobedo, donde había un pequeño puente sobre una acequia. La medida se
dirigió hacia el poniente por la calle real (Morelos) y, siguiendo "dicho
camino", llegó al despoblado. Luego prosiguió hasta un montecillo, en un
paraje pedregoso, a orillas del camino real a la villa del Saltillo, donde
concluyó la "línea" o cuadra oriente- poniente, con 250 varas (210 metros)
de extensión, o sea el costado sur del terreno. Desde ahí se tiró el cordel de
sur a norte, hasta un chaparral "muy espeso y agreste", y después se hicieron
otras tres medidas, aunque no se pudieron completar las 200 varas (168
metros), debido a que se interponía el camino real a El Topo y los valles de
Las Salinas y El Carrizal, donde concluyó la línea norte-sur o primera

583

�cabecera, también llamada "cabezadd', es decir, el lado poniente del
terreno. Después, dirigiéndose de poniente a oriente, se tiró la medi~ de
250 varas, correspondiente a la cuadra del costado norte., Por últim?, _se
completó la medición tirando el cordel de norte a sur, trazandose el lnmte
43
del costado oriental o segunda "cabezadd', con sólo 135 varas.
En el documento que se redactó con ese motivo, se dice que al terreno
"no se le pudo dar .figwa cuadrada con la igualdad de varas por cada
viento", quedando con un "ámbito desiguaf' y siendo su circuito un
"cuadrado desiguaf' de 836 varas y dos tercias.
A fines de septiembre de 1710, el padre López Prieto solicitó al
gobernador Francisco de Mier y Torre y al ayuntamiento de Monterrey su
ayuda para techar con teja la iglesia. El cabildo, presidido por el gobernador,
. 44
decidió el mismo día aportar 600 pesos para " e1reparo" de la 1.gles1a.

En esa época el ayuntamiento de Monterrey hizo notar que el terreno de
San Francisco Xavier invadía las calles colindantes. Por otra parte, objetó la
validez de la merced otorgada en 1702 por el gobernador Vergara y
Mendoza, ya que debía haberla concedido el cabildo regiomontano y no el
gobernador.

A principios de 1714 la Compañía de Jesús se hizo cargo de la iglesia Y
el colegio.

A principios de 1717 el cabildo revalidó la merced. La nueva medición
se llevó a cabo el 4 de febrero de dicho año, partiendo "desde la esquina que
hace la casa del Gene/al Don Francisco Báez Treviño, de la parte del
cementerio...", es decit, desde el cruzamiento de las calles después llamadas
Morelos y Escobedo. (La casa del general Francisco Báez de Treviño y su
esposa Catalina de Maya estaba en la esquina noreste de Morelos y
Escobedo, enfrente de la iglesia y el colegio de San Francisco Xavier,
ubicados en la esquina noroeste de dichas calles). Luego siguió de oriente a
poniente por la calle real (Morelos), ''por delante del dicho colegio", hasta
completar doscientas veinticinco varas (casi 190 metros), dejando espacio
para una calle o mejor dicho callejón (Capitán Emilio Carranza). Desde ahí
se trazó la medida de sur a norte, ''por la parte del poniente", llegando a la
otra calle real (Padre Mier), con 90 varas y media (76 metros). Entonces se
midieron de poniente a oriente otras doscientas veinticinco varas del costado
norte. Por último, "se corrió la medida a cerrar este solar", siguiendo la
linea de norte a sur con otras noventa v~as y media.

Hemos visto que, en 1702, cuando el padre López Prieto solici_tó al
gobernador Vergara y Mendoza la merced de tierra para fundar la capilla Y
el colegio, aclaró haber recibido, en el mismo terreno, un solar donado por
Francisco de Treviño para que se destinara a cementerio.

En la medición de 1717 se asentó que ésta se llevó a cabo "quedando
siempre calle real en todo este circuito", que se componía de 631 varas
castellanas. El terreno, se decía, estaba "circunvalado por todos cuatro
vientos con calles reales... "

Catorce años después, el 15 de mayo de 1716, Francisco Alejo_ ~e
Treviño donó al colegio parte de un solar que había comprado al cap1tan
Antonio García de Sosa. El terreno estaba "enfrente de la portería o puerta
principal del dicho colegio..." y tenía 31 varas (26 metros) de largo, !ªs
cuales debían medirse "desde la esquina de lo restante de un solarczto,
enfrente de dicha portería, hasta igualar con la calle real que c~"e desde
las tapias de la huerta o patio del palacio para la puente, que es lzndero del
solar de San Xavier... " El mismo terreno tenía 21 varas (17.64 metros) de

La propiedad de San Francisco Xavier quedó con 225 varas de frente a
las dos calles reales (Morelos y Padre Mier) y 90 varas y media a los dos
callejones (Escobedo y Capitán Carranza).

A mediados de 1711 el gobernador De Mier y Torre inspeccionó las
obras de la capilla y el colegio, dando fe de que había una iglesia con
sacristía "muy capaz" y siete cuartos bajos "capaces y fuertes", destinados a
clases refectorio y vivienda. Los altos con un dormitorio "largo", una sala,
un c~o sobre la sacristía y un corredor. El solar tenía "bastante patio".
Había un portal y la fachada tenía "una puerta grande ..." La construcción
era "de piedra, toda fuerte y decente... ,,4s

\

ancho "que corren desde lo último de dicho pedazo de solar, hasta igualar
con la calle real, que hace frente al colegio de San Xavier..." Treviño decía,
por último, que hacía la donación "para la decencia y desahogo de la
iglesia y cementerio de dicho colegio" con el fin de "que forme alguna
plazuela enfrente de la dicha iglesia con las cuatro bocacalles que le
corresponden...,,46 El predio que donó Treviño a los jesuitas no hemos
podido ubicarlo.

La iglesia de San Francisco Xavier sirvió de parroquia, por lo menos,
desde mediados de 1709 hasta principios de 1716, mientras se construía la
nueva iglesia parroquial, ahora catedral.

584

Sin embargo, en el documento de la medición se anotó, qwzas
posteriormente, que el terreno tenía 250 varas "de levante a poniente" y 90
varas "de sur a norte".47

585

�El colegio de San Francisco Xavier cerró sus puertas hacia 1745. A
mediados de 1747, el gobernador Vicente Bueno de la Borbolla y el cabildo
regiomontano informaron al virrey conde de Revillagigedo que la iglesia y
el colegio estaban abandonados. Con autorización del virrey, el cabildo
decidió la venta de los materiales de dicha propiedad para que, con su
importe, se techaran la iglesia y su sacristía, con el fin de que ahí se
colocara la "milagrosa imagen" de la Santísima Virgen del Nogal o del
48

Roble.

Dos décadas después, a mediados de 1768, se decía que la iglesia de
San Francisco Xavier "hoy existe demolida..." Es probable que el extenso
predio de los jesuitas haya sido fraccionado en lotes. Además, se abrió un
callejón en medio, con el fin de dividirlo en dos manzanas. En 1796 se
afumaba que dicho callejón estaba trazado con doce varas ( 1O metros) de
ancho. En el plano "anónimo" de 1791 aún no aparece, pero en el de Juan
Crouset ( 1798) ya está delineado. Es la actual calle cerrada de Parás, entre
las avenidas Padre Mier y Morelos.
A fines del siglo XVIII, la manzana comprendida por las actuales
avenidas Padre Mier al norte y Morelos al sur y las calles de Parás al oriente
y Capitán Emilio Carranza al poniente, era propiedad de María Josefa de
Mier, viuda de Juan Rosillo Enciso y Rosicler. Dicha manzana de tierra,
dividida en dos partes, fue vendida por Josefa en 1791 y 1793.

\

El 19 de noviembre de 1791 Josefa de Mier vendió al padre Matías
López Prieto, en 3,500 pesos reales, la primera mitad de la manzana con una
casa de ocho piezas, fabricadas "de piedra", y su solar, que tenía el frente
hacia el sur, es decir a la calle real (Morelos), lindando al oriente con el
terreno que había sido de los jesuitas, al poniente con un callejón (Capitán
Emilio Carranza) y al norte con la otra mitad del solar, en el que había una
casa pequeña.49 El padre López Prieto falleció a mediados de 1797. El 4 de
junio de 1828, Gregorio Zambrano compró en 3,200 pesos al convento
franciscano de Monterrey dicha finca, cuyo frente, hacia el sur, tenía 32
varas ( casi 27 metros) y dos tercias y de fondo al norte 44 varas (casi 37
metros) y tres cuartas. Al norte colindaba con la casa de Luis Ugartechea y
Mier y la del sacerdote Pedro de Hombre, al sur con la Calle Principal
(Morelos), al oriente con un callejón (Parás) y al poniente con otro callejón
(Capitán Carranza).5º Zambrano falleció el 15 de agosto de 1873. En el
inventario de sus bienes se menciona la finca, de dos pisos: el superior, con
diez habitaciones y tres corredores grandes, era la casa familiar; la planta
baja, con dos almacenes, uno hacia el oriente, o sea a la calle de Parás, y el
otro hacia el poniente, es decir a la calle de Puebla (ahora Capitán Emilio
Carranza), "con sus correspondientes salones", era la casa comercial de
Zambrano; además un patio y corredor, cuarto para criados, traspatio con

noria, faballeri~, pajero y "comunes". La finca fue valuada en 20,000
5
peso~. Los hiJOS de Gregorio Zambrano y María Josefa Martínez la
:m~ero~,al B~~ de_~uevo Le?n, S.A., en 25,000 "pesos fuertes del cuño
exzcano · La ":15~~cion bancana tomó posesión de esta residencia el 1° de
mayo d~ 1892, tnlClando sus operaciones el 1° de octubre y "otorgánd
las escrituras el 26 de diciembre del mismo año" 52 En el mi
di ose
l
t · l edifi · M
·
smo pre o se
evan o e
c10 onterrey, inaugurado el 16 de julio de 1960.
El 8 de julio de 1793 Josefa de Mier vende a José María Flores en 600
pesos en reales, la otra mitad de la manzana con casa y solar que colindaban
al sur con la pr~piedad vendida al padre López Prieto. La ~asa, compuesta
de una sala, cocma y corral cuyo solar estaba "cercado de sillería" tenía
frente a ~'la calle que corre a espaldas de San Javier'', 0 sea a l; aveni:
53
Padre Mier.
El 14 de abril de 18,06 los hijos de José María Flores vendieron en
1,400 pesos la finca al Ssléerdote Pedro Hombre.54 A la muerte del padre De
8;ombre, ocurrida a médiados de 1842, quedó como heredera de todos sus
bienes Josefa Flores, viuda de Andrés Viteri.
La casa con~ba con zaguán, dos salas, dos recámaras, despensa, cocina
Y un cuarto ,~ontiguo, cochera y caballeriza. Al frente y los costados había
corr~dores, compuestos todos de siete pilares". Tenía en la fachada un
porton con herraJes y ventanas enrejadas. Las paredes eran de sillar y los
techos lucían grandes vigas y "tabletas" de sabino.
El 27 de octubre de 1857 los ocho hijos de Andrés Viteri y Josefa
Flores venden, _en 8,250 pesos, a José Morell la casa que había sido de sus
p~dres, con "diez piezas principales". El terreno en que estaba construida
dicha casa medía 38 varas (casi 32 metros) y dos tercias de frente al norte 0
sea a la actual avenida Padre Mier, y 42 varas (35.28 metros) y tres c ~ s
de fondo al sur, por donde colindaba con la casa de Gregorio Zambrano.55
Despu~s de la mue~e de José Morell y de su esposa Juana Anguiano, la
finca recayo por herencia en sus diez hijos quienes el 28 de di · b d
1888
di
,
ciem re e
, v~n eron 1a propiedad en 9,500 pesos a Ramón García Chávarri
sec~etano general de gobierno de Nuevo León durante muchos años. La ca~
tema 33 varas (27.72 metros) y tres cuartas de frente al norte y 40 varas
(3~.6~ metros) Y media de fondo al sur. En dicho predio se construyó el
edificio L~ Nacional, inaugurado el 22 de agosto de 1938. El solar que a
fines del s~glo XVIII: vendió María Josefa de Mier a José María Flore; y
que, ~ ~ves d~ los anos, fue propiedad del padre De Hombre, Josefa Flores
~; Viten, J?se Morell Y_ Ram~n García Chávarri, tenía su frente hacia la
tual avemda Padre Mier y hndaba, al oriente, con la calle Parás y, al

587
586

�varas (31 metros) y media de frente y 27 varas (22.68 metros) y media ele
fondo. La vara de tierra se valuó en 5 pesos.59

. poniente, con. la del Capitán Emilio Carranza; al sur c?lindaba con el solar
que Josefa de Mier vendió al padre Matías López Prieto y que, en 1~28,
adquirió Gregorio Zambrano, cuyos hijos vendieron en 1892 al Banco de

~zpe p~gó 187 pesos y 4 reales. El terreno lindaba al norte "con el
c_alle1on que tl~ne por medio la casa de don Manuel Morales ...", ubicada

Nuevo León, S.A.

es~ e~ la esqwna sureste de las ahora avenida Padre Mier y calle Escobedo
(edi:fic10 Langs~oth), ~l _sur con la iglesia de San Xavier, al oriente con la
c~a de Antomo Bemdi y al poniente con el solar adquirido por De la
Rigada.60

Otras ventas de solares
A fines de 1796 el ayuntamiento de Monterrey hizo la venta de dos
predios, en el extenso terreno que había sido de los jesuitas.

Una década después, a fines de junio de 1807, Arizpe vendió en 1 200
pesos a José V alera, administrador de alcabalas del Nuevo Reino de Leó~ la
casa "de piedra'' que había edificado en el medio solar, "haciendo esquin~ a
la calle de los Arcos (Padre Mier)", con la cual lindaba por el norte y con el
"callejón que ~e titula_ del Norte a la Presa (Escobdo)", al orien;e; al sur
esta~a la mencionada igl,esia y al poniente el solar de De la Rigada. La
propiedad se hallaba cércada por el callejón (Escobedo) con "tapia de
· se levantó, en los años 1930-193 I, el edifico
sz·¡¡ares... " .61 En d.icho / predio
Isaac Garza.

El 9 de noviembre, Manuel Antonio de Rigada e Inda solicita un solar
"en el paraje que antes sirvió de viña" a los jesuitas, ubicado en "la calle

real y principal (More/os) ..."
El día 14 el cabildo otorgó a De la Rigada la merced. Al día siguiente
se hizo la medición. El solar tenía 39 varas (32. 76 metros) y tercia de frente
y 87 varas (73 metros) y media de fondo, siendo valuada la vara de terreno
56

en 12 pesos.

Dicho terreno tenía al norte "la casa vieja de los Prunedas", en la
actual avenida Padre Mier, al sur la calle real (Morelos), al oriente "los
cuartos" de la antigua iglesia de San Xavier y al poniente una calle (Parás)
de doce varas de ancho que lindaba con "la propiedad del licenciado Prieto
(el padre López Prieto)...". El ayuntamiento vendió el solar a De la Rigada
· en 472 pesos en plata.

\

~especto a la iglesia de San Francisco Xavier, el doctor José Eleuterio
Gonza~ez (1813-1888) afirma: "Todavía en 1812 existían las paredes y la
torrec1t~ con Untf campana pequeña, según dice el Sr. Dr. Benavides", 0 sea
2
el padre José Angel Benavides. (Obras completas tomo segundo páo-in~

353).

57

D~ la Rigada construyó su casa, donde vivió con su esposa ~osa M~a
de Sada. Después del fallecimiento de ambos, la finca recayo en María
Josefa Guerra, viuda de Manuel de Sada y madre de Rosa Maria. A la
muerte de Maria Josefa, sus hijos, los Sada, vendieron, el 4 de marzo de
1826 en 3,500 pesos, la propiedad a Juana de Ugarte. Los linderos eran: al
norte' la calle "que se nombraba de la Aduana (Padre Mier). ..", al sur la
calle real "que va a la plazuela de La Purísima (More/os) ...", al oriente la
casa y solar del difunto Valera y "la casa del Congreso", ésta en la esquina
noroeste de Morelos y Escobedo, donde luego estuvo el primer
palacio de
58
gobierno de Nuevo León, y al poniente un call~jón (Parás). Es d_ecir, que el
predio adquirido por Manuel Antonio de la Rigada a fines ~el siglo
abarcaba la mitad de la maman.a comprendida por las avemdas Padre Mier
y Morelos y las calles Escobedo y Parás. En la esquina nore~e de Morelos Y
Parás se levantó, en 1901, el edificio de la casa comercial La Reynera,

'

'

~

El ~ri~adier Joaquín de Arredondo, nombrado en 1813 comandante de
las Prov?1ci~ Internas de Oriente, con sede en Monterrey, ocupó los bienes
que ~ab1an sido de l_os jesuitas e instaló su cuartel general en el extinto
colegio de San Francisco Xavier. Unos. años antes de la consumación de la
~d~~endencia, en 1821, el callejón abierto a fines del siglo xvm para
d1V1drr, la extensa propiedad, se le llamaba "el callejón de Arredondo".
Despues se le nombró "el callejón ancho de don Gregorio Zambrano O de
los Zambrano". Como hemos dicho, es la actual calle cerrada de Parás.

XV"l!1•

Notas bibliográficas
1

Ramo Civil, volumen 4, años 1632-635 expediente 1 folio l vuelta. Archivo
Municipal de Monterrey.
'
'

fundada en 1855.
2

El 14 de noviembre de 1796, José Francisco Arizpe solicita al
ayuntamiento medio solar, "a espaldas" de la citada iglesia, el cual tenía 37

588

~rotocolos de Instrumentos Públicos, volumen 2, años 1642-1649, número 68,
fohos 111 a 112 vuelta. Mismo archivo.

589

�3 Ramo

Civil, volumen 8, años-1654-1659, expediente 27, folio 1 vuelta. AMM.

Ramo Civil, volumen 16, años 1685-1687, expediente 12, folio 14 a 17 vuelta.

4

AMM.
5 Civil,

21

Merced de solar al alférez real Pedro de Almandoz en Civil, volumen 19, años
1690-1698, expediente 12. Testamento e inventario de bienes en Civil, volumen 30,
año 1706, expediente 5, AMM.
22

volumen 15, años 1981-1689, expediente 3. AMM.

Testamento del sargento mayor Pedro Guajardo e inventario de bienes en Civil,
volumen 47, año 1720, expediente 8. AMM.

6

Protocolos, volumen 5, años 1691-1694, número 26. AMM.

23

Protocolos, volumen 11, años 1717-1725, número134. AMM.

·1

Protocolos, volumen 6, años 1695-1700, número 65. AMM.

24

Protocolos, volumen 11, años 1717-1 725, números 72 y 13 5. AMM.

8

Civil, volumen 5, años 1640-1645, expediente 22.AMM.

25

9

Protocolos, volumen 3, años 1650~1679, número 62. AMM.

Xavier Mendirichaga. El templo de San Francisco de Monterrey.Monterrey,
1983. Página 12.

6
;z
10

Protocolos, volumen 16, años 1756-1769, número 46. AMM.

Protocolos, volumen 4, años 1681-1690, expediente 3. AMM.
27

11

Civil, volumen 15, años 1681- 1689, número 3. AMM.

12Protocolos,

La fecha de la merced de solar otorgada al capitán Andrés Fernández deTijerina y
la descripción de su casa se mencionan en Protocolos, volumen 14, años 1743-1747,
número 124. AMM.

volumen 4, años 1681-1690, número 46. AMM.

Inventario de bienes del alférez real Juan de Treviño en Protocolos, volumen 4,
años 1681-1690, número 61. AMM.

28

Protocolos, volumen 15, años 1748-1755, números 28 y 30. AMM.

29

Protocolos, volumen 17, años 1771-1773, número 23. AMM.

30

Protocolos, volumen 16, años 1756-1769, número 85. AMM.

31

Protocolos, volumen 18, años 1774-1779, número 12.AMM.

32

Protocolos, volumen 18, años 1774-1779, número 22. AMM.

13

Inventario de bienes de Clara de Rentería en Civil, volumen 11 años 1664-1669,
expediente 7. AMM.
14

Inventario de bienes de María Francisca de Larralde en Civil, volumen 100, año
1770, expediente 5, folios 20 vuelta a 21 vuelta. AMM.

15

\

Tomás y Xavier Mendirichaga. La Catedral de Monterrey. Segunda edición.
Monterrey, 1990. Página 17.
16

17

33

34

Protocolos, volumen 17, años 1771-1773, número 56. AMM.
Civil, volumen 124, año 1748, expediente 1, folio 34 vuelta. AMM.

Protocolos, volumen 3, años 1650-1680, número 31. AMM.
35

las casas de María González Hidalgo, en Protocolos, volumen 4, años 16811690, números 56 y 58, y volumen 1O, años 1713-1716, número 144. AMM.

Estudios de Historia Colonial. México, 1958. Página 146.

18Sobre

36

Relación, discurso segundo, capítulo XII.

37

19

Protocolos, volumen 5, años 1691-1694, número 79, y volumen 7, años 17001704, número 21. AMM.

Acta del ayuntamiento de Monterrey, fechada al 2 de agosto de 1626, en Actas de
Cabildo. AMM.

Testamento de María de las Casas y compra de su vivienda por el capitán Joaquín
de Escamilla en Protocolos, volumen 7, años 1700-1704, números 101 Y 103.
Testamento del capitán Joaquín de Escamilla en volumen 9, años 1709-1712,
número 89. Testamento de Teresa Guzmán en Civil, volumen 53, año 1726,
expediente 6. AMM.

38

20

590

Cronista Alonso de León. Relación, discurso tercero, capítulo VII.

39

Tomás y Xavier Mendirichaga. La Catedral de Monterrey. Segunda edición.
Monterrey, 1990.

591

�58

40 Expediente sobre la construcción de las casas del cabildo de Monterrey. Años
1653-1655, en Civil, volwnen 7, años 1650-1654, expediente 6.AMM.

·

Testimonio de la merced de solar al padre Jerónimo López Prieto, el 13 de marzo
de 1702, en Civil, volumen 36, año 1709, expediente 19, folios 1, vuelta y 2. AMM.

41

59

Protocolos, volumen 33, años 1824-1826, folios 351 vuelta a 355. AMM.

e·1v1·1, volwnen 158, año 1796, expediente 11 . AMM.

60

Protocolos, volumen 23, años 1796-1797, número 42. AMM.

61

Pfotocolos, volumen 27, años 1805-1807, folios 244 vuelta a 245. AMM

Civil, volumen 26, año 1703, expediente 4, número 28. AMM.

42

Medición del terreno concedido al padre López Prieto, llevada a cabo el 7 de
enero de 1709, en Civil, volumen 36, año 1709, expediente 19, folios 4 a5 vuelta.
Posesión dada el mismo día, en folios 5 y 6. AMM.

43

44

Civil, volumen 37, año 171 O, expediente 20. AMM.

45

Civil, volumen 38, año 1711, expediente 29, folios 4 a 5 vuelta. AMM.

46

Protocolos, volumen 10, años 1713-1716, número 149. AMM.

Medición de 1717 en Civil, volumen 44, año 1717, expediente 23, folios 4 vuelta
y 5. Testimonio en Protocolos, volumen 11, años 1717- 1725, número 1, folio 8

47

vuelta. AMM.
Carlos Pérez-Maldonado. Documentos históricos de Nuevo León, 1596-1811.
Monterrey, 1947. Páginas 56-60.

48

49 Protocolos,

\

50

volumen 21, años 1789-1792, número 118. AMM.

Protocolos, volumen 34, años 1827-1829, folios 288 vuelta y siguientes. AMM.

Protocolo del escribano público Tomás Crescencio Pacheco. Año 1874. Folios
23-47. Archivo General del Estado de Nuevo León.

51

Ignacio Martínez Jr. Apuntes históricos del Banco de Nuevo León, S.A., (18921942). Monterrey, 1960.
53 Protocolos, volumen 22, años 1793-1795, número 46. AMM.

52

54

Protocolos, volumen 27, folios 184 vuelta a 191 vuelta y 194 vuelta y siguientes.

AMM:
Protocolo del escribano público Tomás Crescencio Pacheco. Año 1857. Folios
236 a 246 vuelta. Archivo General del Estado de Nuevo León.

55

Civil, volumen 158, año 1796, expediente 11, y Protocolos, volumen 23, años
1796-1797, número 40. AMM.

56

57

Protocolos, volumen 23, años 1796-1797, número 40. AMM.

592

593

�CIPRIANO Y LUIS GARCÍA DE PRUNEDA, DOS HERMANOS
GOBERNADORES DEL NUEVO REYNO DE LEÓN (1707-1710) y
FRANCISCO MIER Y TORRE (1710-1714):
Aportes Historiográficos para un estudio histórico-social.

Ma. Luisa Rodriguez-Sala •
Con la colaboración de Rosalba Tena V., 1
Patricia Alfaro y Jesús Lozada G.

Este trabajo forma parte de un proyecto mayor de investigación 2 y
una primera parte del mismo ya ha sido publicada en este mismo anuario 3.
En ella entregamos al lector el análisis de las fuentes primarias que
proporcionan información sobre los dos primeros gobernadores, Francisco
Báez Treviño y Gregorio Salinas Barona, quienes ejercieron el mando en el
Nuevo Reyno de León durante los primeros años del siglo XVID.
En este nuevo aporte incluimos, por razones de espacio, el análisis
de las fuentes primarias que corresponden a los tres siguientes mandatarios.
. Esta secuencia cronológica tiene como fin constituir una serie de artículos
que, sistemática y paulatinamente, cubran el análisis histórico-sociológico
del ejercicio del poder de todos los gobernadores de esa etapa de la historia
regional novohispana.
Por razones metodológicas limitamos el periodo del siglo xvm
hasta los años previos a la constitución de la Comandancia General y la
posterior formación de las Provincia Internas. Lo hemos hecho así en
función de que la etapa de las reformas borbónicas marca definitivamente
una nueva conformación en el ejercicio de la administración de las diferentes
provincias del septentrión novohispano. Durante ella las tareas políticas,
administrativas y militares que hasta entonces habían quedado en manos de
los gobernadores pasaron a las del Comandante General y del Intendente de
las nuevas regiones que conformaron los bastísimos y lejanos territorios
norteños de la Nueva España.
Como en nuestra inicial aportación, en ésta también partimos de un
resumen de las actividades de los personajes bajo estudio que está basado en.
la consulta de obras secundarias. Éstas han servido de guía y orientación,
tanto para la localización de los materiales primarios, como para su
595

�complemento. Nuestros materiales primarios proceden, fundamentalmente,
del Archivo General de Indias en Sevilla (AGI) del Archivo Histórico
Nacional de Madrid (AHN), y, por supuesto, del Archivo General de la
Nación de la capital mexicana (AGN). Ha sido en esta parte del proceso de
investigación, localización de materiales en el archivo mexicano en el cual
han trabajado eficazmente los becarios del proyecto, quienes aparecen como
colaboradores de esta nueva publicación.

Honduras, el virrey Duque de Alburquerque, nombró a don Cipriano para
suceder/e "en atención a sus largos y buenos servicios militares ''.. Le
nombró por dos años con sueldo de 2000 pesos anuales, el 18 de mayo de
1707, pero sólo gobernó un año. Sintiéndose enfermo "no testó porque
luego se privó ". Murió en Monterrey y fue enterrado en el convento de San
Francisco el 27 de mayo de 1708. A su muerte quedó gobernando el Cabildo
de la ciudad 4 •

Esperamos que la acogida que nos ha brindado HUMANITAS nos
permita continuar entregando a los lectores los trabajos sobre los
subsecuentes gobernadores. Sin duda que la consulta de estos materiales
permitirá a los interesados en la historia regional de esa parte del septentrión
oriental novohispano, aportar, a su vez, nuevas informaciones y con ello
enriquecer el proceso de investigación que continuamente debe nutrirse del
conocimiento de los colegas interesados en temas similares.

. No apareció documentación en AGI a su nombre, pero sí se Je
men;10na en la de su hermano, don Luis, quien también fue gobernador; de
ella extractamos:

Sin más, pasam/s a la exposición, análisis y resumen de las fuentes
primarias que hemos localizado para esta investigación, las cuales, en la
mayoría de los casos, confirman y amplían la información secundaria hasta
ahora disponible.

CIPRIANO GARCÍA DE PRUNEDA: (agosto de 1707 a julio de 1708)
Según Cavazos, los dos gobernadores hermanos, don Cipriano y Don
Luis, pertenecieron a familia de gran influencia en el reino, muy
probablemente, a partir de sus respectivos matrimonios con dos hijas del
general Alonso de León. Los hermanos llegaron a la Nueva España con el
gobernador don Domingo de Pruneda y Arce, su tío, en el año de 1676.
Fueron naturales de Santibáñez, del Valle de Carriedo en Burgos, hijos de
Don Juan García de Pruneda y Arce y de doña Leonor Fernández.
Don Cipriano estaba asentado, hacia 1680, en el Valle del Pilón,
jurisdicción de la Villa de Cadereyta, fue su alcalde mayor hasta 1687:

Participó en diversas campañas contra los Indios y obtuvo el grado de
capitán. En 1692 fue designado alguacil mayor del Santo Oficio de la
Inquisición. Estuvo dedicado a la cría de ganado y al comercio, hacía
frecuentes viajes a San Juan del Río y México. En 1701 figura entre los
vecinos del Pilón que solicitaron licencia para fundar la villa del Santísimo
Sacramento, para esa época había alcanzado el grado de general y estaba
casado con doña María de León, hija del General Alonso de León. Estando
el gobernador Gregorio Salinas Verona para pasar a ocupar el gobierno de
596

Don Cipriano tuvo dos hijos, uno de ellos llevó su mismo nombre y
fue presbítero, bachiller y doctor, como sacerdote ejerció en diversas
parroquias, en 1738 tenía el cargo en el curato de Sierra de Pinos. El otro,
José, fue doctor y maestro, nació en la jurisdicción de Cadereyta hacia
1685. Estudió en el Colegio de San lldefonso en la ciudad de México y
obtuvo el grado de licenciado en la Real y Pontificia Universidad, el 6 de
julio de 1711 y el de maestro de filosofía, el 30 de agosto del mismo año,
más tarde también obtuvo el doctorado. Fue canónigo de la catedral de
Puebla y, como su hermano, cura en la población de Sierra de Pinos en
donde murió en el año de 1734. De acuerdo a datos de Osores 6, José fue
originario del Nuevo Reino de León, gozó de beca del Real Seminario de
San lldefonso de México y se graduó de bachiller, maestro y doctor en /a
Universidad de la capital y fue en ella doctor y maestro. También fue cura
propio y juez eclesiástico de Sierra de Pinos, en la diócesis de la Nueva
Galicia y en la de Puebla de los Angeles, canónigo de su Catedral.
En AGN localizamos documentos que confirman lo señalado por
don Israel Cavazos y amplían la información que procede de AGI es la
. .
'
s1gwente:

1.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 134, Fol.172, del 18
de mayo de 1707: Nuevo Reino de León. Capitanes Generales: Título de
Gobernador y Capitán General de este Reino a Cipriano García de
Pruneda.
Se aclara en este documento que el cargo de gobernador no le fue
concedido inicialmente a don Cipriano, que éste suplió a su original
propietario. Le había sido otorgado por merced real al capitán don Juan
Bautista de Anz.aldo y Peralta, caballero de Santiago, quien por enfermedad
se vio imposibilitado de ejercerlo. Debido e ello el rey consideró necesario
597

�otorgárselo a persona benemérita a fin de que pudiera encarar las frecuentes
hostilidades que los enemigos del Nuevo Reino de León ocasionaban.

nueve meses y diez y seis días, ya que falleció el 27 de mayo de 1708. El
adeudo se debió a la falta de situados.

Por su contenido sabemos que el gobernador en funciones, don
Gregorio Salinas Baraona, no podía continuar en el car_go, ya que ~abía ~ido
designado para el gobierno de Honduras a donde debena pasar de mmediato.
En atención a esta situación y, después de consulta con el virrey, el rey don
Felipe, decidió el nombramiento en la persona de don Cipriano Garcí~ de
Pruneda debido a sus largos y buenos servicios militares y por concurra en
él las calidades y prendas necesarias. Se le confirmó su título por el virrey
Duque de Alburquerque en la capital novohispana el 18 de marzo de 1707.

La decisión del virrey, después de recibir respuesta a su consulta a
los oficiales reales de la Caja en Zacatecas, fue en el sentido siguiente: pagar
un ~o ~e salario a los capitanes y soldados de los dos Presidios, ya que con
antenondad se les había abonado un año de paga. Asimismo ordenó cubrir la
totalidad del salario que había devengado don Cipriano, en virtud de que
había depositado cumplidamente la fianza que se le requirió para iniciar de
su cargo.

Fue nombrado por el tiempo reglamentario de dos años, con salario
anual de 2,000 pesos de oro de minas, pagaderos por los oficiales _de la Real
Hacienda en Zacatecas. El resto del documento repite las formalidades que
' se contenían en estos noµibramientos, entre ellas, presentarse con el título
ante la Real Acuerdo de,-Ía Nueva España con el fin de hacer el juramento de
rigor. Don Cipriano n6 lo realizó personalmente, lo hizo por poder, el oidor
más antiguo, don Antonio de Santillán, el 26 de mayo el mismo año. Otr~ de
los requisitos usuales para ocupar el cargo era el de cubrir la fianza que fiJara
el Cabildo de la ciudad de Monterrey.
2.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 152, Fol. 189, del
25 de septiembre de 1709: Nuevo Reino de León. Para que los oficiales
reales de Zacatecas paguen al Capitán Pedro de Tagle y Villegas, como
apoderado de los capitanes y soldados presidia/es de Cerralbo y Cadereyta
el año de sus sueldos que se expresa y lo debido a la Viuda del Gobernador
de este Reino, General Cipriano García de Pruneda.
A partir de este documento se confirman y precisan dos fechas: el
inicio formal del gobierno de Don Cipriano que tuvo lugar el 11 de agosto de
1707 y el de su fallecimiento, el 27 de mayo de 1708. Como era lo usual en
la administración virreinal, el pago de salarios, no sólo de los subalternos,
también de los gobernantes, sufría serios retrasos. En este do_cumento se
confirma ese hecho Al gobernador difunto se le había quedado a.deber todo
el tiempo que desempeñó el cargo y a los capitanes y soldados de los
Presidios de Cadereita y Cerralbo un total de dos años de sueldos.
Correspondió al apoderado de la viuda de don Cipriano y de los militares de
los Presidios, don Pedro de Tagle Villegas, Caballero de la orden de
Alcántara, presentar el memorial para el requerimiento de los adeudos.
Comprendían éstos, en el caso de los militares, sus salarios desde agosto de
1707, día en que tomó posesión de la gobernación Don Cipriano, hasta el 11
del mismo mes de 1709. En el caso del ex-gobernador el adeudo era de
598

3.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol 38, Exp. 166, Fol. 213, del 30
de septiembre de 1711: Nuevo Reino de León. Ordenando al gobernador de
este Reino que vistos los autos -que se le devuelven, proceda a tasar y que se
paguen las costas que se debieren al General Matías de Aguirre por los
inventarios que hizo de los bienes de Cipriano García de Pruneda.
Aclara el documento el haberse llevado a cabo un inventario de los
bienes de Don Cipriano, los que importaron un total de 70,000 pesos. Lo
realizó el entonces alcalde ordinario de Monterrey, el general Matías de
Aguirre. A pes~ de las varias solicitudes que Aguirre realizó, el año de 1711
en el cual radicaba en la Villa del Saltillo, ante la viuda, heredera del exgobemador, para que se le cubriera el pago de su trabajo, no lo había
logrado, principalmente debido a que la viuda, doña María de León tenía
dificultades con su cuñado, el gobernador en funciones. Tampoco' había
procedido su demanda judicial, ya que era necesario que se concluyera la
residencia que se efectuaba al gobernador.
Finalmente, el mismo año de 1711 por indicaciones del virrey, el
Duque de Linares, se procedió a aclarar la situación y ordenar, si fuera el
caso, al pago que se le adeudaba. Fue esa la decisión, ya que en alguno de
los autos de la sucesión, apareció un recibo por 400 pesos, sin poderse
comprobar si la cantidad había sido pagada a cuenta del inventario al general
Aguirre.
Las siguientes referencias corresponden, en su mayoría, a su hijo
mayor, quien llevó su mismo nombre y, como ya se asentó, fue presbítero y
bachiller y, de acuerdo a los datos de AGN, también doctor. Localizamos un
documento más que debe estar relacionado con su otro hijo, José y, uno más,
probablemente correspondiente a su nieto, el también clérigo, Juan Ángel,
pero aquí con el nombre de Juan de Dios. Las referencias documentales son:

599

�4.-TIERRAS, Vol.527, Exp. 8, Fol.8, años de 1732-34:
José García Pruneda contra María Rosa de la Peza, viuda de Pedro de
Tagle Vi/legas, sobre propiedad de unos sitios nombrad~s San Diego,
ubicados a orillas del río San Juan, Jurisdicción de Nuevo Leon.
En este expediente, al parecer, se inicia el pleito por la propiedad de
tierras, que continuará años más tarde, el otro ~jo del gobemad~r, el
bachiller don Cipriano. Corresponde a tierras en los hnderos de la p~op1edad
familiar en la jurisdicción de la villa de Caderta, que fueron propiedad .de
doña Rosa de la Peña o como aparece en este documento, de la Pez.a, qwen
fuera mujer del capitán Tagle Villegas a quien la madre del bachiller vendió
parte de la propiedad.

\

interrogatorio propuesto para la comparecencia de los testigos que presentó
García de Pruneda, los testimonios de los treinta testigos y un bello e
interesante mapa en el cual los peritos demarcaron los centros y lindero~ que
señalaban las tierras en litigio, mismas que estaban ubicadas en jurisdicción
del Nuevo Reino de León, concretamente de la Villa de Cadereyta.
Incluimos aquí una fotocopia del mapa.

5.- INQUISICIÓN, Vol. 883, Exp. 4, Fols. 11-12v., 2 de diciembre de 1746
y 10 de abril de 1747: Juan de Dios García de Pruneda, relig_ioso'. P_rof~so
' de la Compañía de Jesús, solicita confesar y ejercer los demas mzmsterzos
de su instituto. No hay inéonveniente en que los ejerza.

El pleito se entabló entre dos clérigos, el demandante, presbítero y
vecino de la ciudad de San Luis Potosí y el demandado, don Francisco
Xavier Bermúdez de Castro, presbítero del Arzobispado de la ciudad de
México y abogado de su Real Audiencia. El litigio abarcó diez sitios que
reservó para sí su dueña original, doña Maria Pérez de León, la viuda del
gobernador y madre del bachiller antes de la venta de los 65 sitios restantes·
el comprador lo fue el capitán don Pedro de Tagle Villanueva. La reserva'
territorial quedó asentada en la escritura de venta y fueron destinados a
pastos de ganado mayor y caballadas. Los diez sitios del litigio corrían
desde:

Se trata de una solicitud que presentó el jesuita ante el virrey para
que le fuera levantada la suspensión para el ejercicio de sus ministerios. Le
había sido impuesta por su provincial debido a unos supuestos ei:ores
contenidos en los papeles que había escrito una señora de n~mbre M~a de
Jesús, y que habían sido transcritos por el religioso en su cali&lt;~ad de dir~tor
espiritual. Llevaba un año en esta situación y había ya procedido a rectificar
su error ante el Tribunal del Santo Oficio, ofreciendo acatar totalmente la
decisión del mismo.

... la orilla del río de San Juan para el rumbo oriental, e incluían y
comprendían las TIERRAS de los puestos y parajes nombrados el
Paso del Obispo y los Horcones y en ellas ha habido poblaciones de
arrendatarios del Bachiller Don Cipriano García de Pruneda con
ganados y demás bienes de campo. Lindaban, por la parte de abajo
con TIERRAS de los Padres de la Compañía de Jesús del Colegio de
la Ciudad de San Luis Potosí y para la parte de arriba con las que
fueron de Doña Rosa de la Peña.

El jesuita pidió al virrey le informara la decisión del Tribunal,
misma que había sido presentada en la audienci_a de_ l_a mañ~a del 1O de
abril de 1747· el decreto fue en absolutorio y los mqws1dores informaron no
haber inconv~niente para que don Juan de Dios pudiera volver a ejercer sus
ministerios.

El documento, como puede apreciarse, confirma plenamente la calidad
de propietarios de tierras de la familia García de Pruneda, que en el caso,
pasó como parte de la herencia a los hijos.

6.- TIERRAS, Vol.738, Exp.3, Fol.30, año de 1751: Villa de _San Juan
Cadereyta: Cipriano García de Pruneda, contra Francisco Javier ~ermúdez
de Castro sobre posesión de los sitios nombrados El Paso del Obispo, Los
Horcones y Ayancual, ubicados a orillas del río de San Juan, cita el rancho
de Tlahualilo y la hacienda de Nuestra Señora del Rosario.
Amplio expediente en el cual se proporciona detallada inf?rmación
para comprobar que las tierras en litigio eran propiedad del bachil!er Don
Cipriano García de Pruneda, el hijo mayor del gob_ernador. ~demas de la
parte jurídica propiamente dicha, en el expediente se mcluyen: el
600

7.- TIERRAS, Vol.2986, Exp. 16, Fol. 47r.-50v., años 1750-51: Real
Provisión para que dentro del término que se asigna se remitan a esta Real
Audiencia los autos y diligencias que se expresan y citatoria con término y
señalamiento de estrados, a pedimento del doctor Don Cipriano García de
Pruneda.
Documento complementario del anterior, con carácter estrictamente
legal y signado por el virrey Conde de Revillagigedo, a través del cual se
establecen los antecedentes del pleito entre el hijo mayor del ex-gobernador
Yun capitán de la región, por el uso de agua y posesión de tierras. Se solicita
el envío de autos y diligencias y la celebración de una junta en la Real
Audiencia. A través de su contenido se confirma que Cipriano, el hijo, era
601

�presbítero _del Obispado de Guadalajara y dueño de haciendas en la
jurisdicción de San Luis Potosí.
Las dos últimas referencias están referidas a los bienes del difunto
bachiller Don Cipriano, no revisten mayor interés, sólo el hecho de que para
1757 ya había fallecido el hijo mayor del que fuera gobernador del Nuevo
Reino de León.

8.- TIERRAS, Vol. 3110, Exp. 2, Fols. 126-146, años de 1757 a 1_762:
Obligación otorgada por Don Casimiro López de Li;ra, ayudante Y teologo
en el Colegí.o Seminario Pontificio y Real del Senor San Jos~ph de esta
ciudad, vecino de ellas, en nombre de Don Antonio de Rivas, vecino del ~eal
de San Marias de Sierra de Pinos, de la cantidad de 10,866 pesos, 5 tomines,
medio grano, proveídos del remate que se celebró de la hac~enda de
Santiago en dicha jurisdicción, a favor del concurso forma:w a bienes que
' fueron del Bachiller Don &lt;¡ipriano García de Pruneda, ya difunto.
/

9.-TIERRAS, Vol. 3110, Exp. 3, Fols. 147-439, años de 1758 a 17??: Au~os
ejecutivos y criminales contra don José Antonio Rivas. 1758._ J?i_lzgenczas
practicadas por el vicario de Sierra de los Pinos sobre las ex~zbzczones que_
han mandado hacer a Don José Antonio de Rivas del dinero que esta
:hiendo del concurso del bachiller Don Cipriano García de Pruneda.

\

LUIS GARCÍA DE PRUNEDA, (agosto de 1708 a julio de 1710).
Como ya se asentó en relación a su hermano, su predecesor en el
cargo, llegaron juntos a la Nueva España en 1676.
De acuerdo a Cavazos, pa~ticipó en diversas jornacf~, de
pacificación llegando a obtener el grado de general. Rec1b10 el
nombramiento de gobernador del Virrey Duque de Alburquer~ue el ~ ~ de
julio de 1708 por dos años con sueldo de 2,000 anuales. Tomo poses1on el
17 de julio, r;cibiendo el cargo de manos del Cabildo, que gobernó desde la
muerte de su hermano.
Fue un gobernador arbitrario que tuvo diferencia~, primero ~on el
Cabildo institución a la que exigió la entrega de los archivos; los ediles se
quejaro~ en México y el gobernador tam~ién l? hizo, aleg~do que el
Cabildo trataba de usurparle sus funciones, sm servrr como se debia al rey, al
dejar en depósito la venta de los oficios vendibles. G?bernó_hasta el 4 de
julio de 171 Oy entregó el cargo a su sucesor, don Francisco Mier YTorres.

Para 1714 era juez comisionado de tierras y en ese mismo año el
gobernador le encomendó la pacificación de los indígenas rebeldes dé la
sierra de Tamaulipas.
Por segunda ocasión, en 1722, ocupó corto tiempo la gubernatura
interina. Fue dueño de enormes extensiones de terrenos en la región en
donde se había asentado la familia, el Valle del Pilón y sus inmediaciones.
En todo el reino gozó de gran influencia y obtuvo, inclusive, del Virrey
despacho para que el gobernador Juan José de Arriaga no tuviera
conocimiento de los negocios y causas de la familia de don Luis, lo que le
ocasionó serias dificultades con la autoridad máxima local, mismas que
llegaron hasta el conocimiento de la cámara real. Esta información
mencionada por Cavazos, se encuentra asentada en el legajo de
ESCRIBANÍA, 204A de 1729 de AGI, en donde se anotó lo siguiente:

Luis García de Pruneda, regi.dor perpetuo y alcalde provincial de la Santa
Hermandad de Monterrey, con Juan José de Arriaga, gobernador del Nuevo
Reino de León, sobre ciertas injurias que le hizo y excesos cometidos en el
uso de su empleo. Determinado en 1731.
No sólo fue dueño de tierras, también de cargos públicos ya que
compró oficios vendibles para toda su familia, fueron los de regidor
perpetuo, juez provincial de la Santa Hermandad y otros.
Como su hermano, casó con otra de las hijas del general Alonso de
León, doña Juana, con quien tuvo, que esté documentado, un hijo, Juan,
nacido en Monterrey, a quien, desde que tenía entre 10 y 11 años, le compró
el cargo de alguacil mayor de Monterrey, que gozó hasta 1732, en que pasó a
ser regidor perpetuo.
Las influencias de don Luis y sus arbitrariedades le ongmaron
enemigos y así fue golpeado en la plaza mayor de la capital neolonesa, sin
que se supiera por quién.
El 28 de mayo de 1738 fue nombrado gobernador de Coahuila, pero no
llegó a tomar posesión, ya que terminado el periodo del gobernador al que
iba a sustituir, Clemente de la Garza Falcón, el cargo lo dejó recaer en su
hijo, don Juan García de Pruneda. Éste lo inició hasta diciembre de 1739 a
pesar de que había sido nombrado desde julio, ya que el gobernador en
funciones no quiso dejar el puesto, alegando tener asuntos pendientes que
resolver. Don Juan lo desempeñó hasta 1744, año en que fue reemplazado por Pedro de Rábago y Terán; retomó a Monterrey y recuperó los cargos
603

602

�oficiales de los que era titular por compra efectuada por su padre, eran éstos
el de alguacil mayor y regidor perpetuo. Además de desempeñarlos se
dedicó a administrar la fortuna heredada de su padre. Casó con doña
Gertrudis García Guerra y tuvieron un hijo, Juan Ángel, quien sería
presbítero y bachiller, con estudios y graduación en Guadalajara, obtuvo el
curato del Valle del Pilón, en territorios familiares y ahí murió en 1765.
Don Luis, el padre, en viaje a la capital del virreinato, murió en el
San Juan del Río cercano a la capital, el 16 de septiembre de 1739. Su mujer,
doña Juana, murió en Monterrey algunos años después, el 22 de marzo de

1741 7 •

~!

durante
periodo del Marqués de Casa-Fuerte. Durante su primera
gobernacion, según su Relación, acudió voluntariamente al pueblo de
Nuestra Señora de Guadalupe con la Campana que tenía, un tercio de
Tabaco para los INDIOS, cuatro vacas, otros tantos novillos, caballos y
yeguas~ _una yunta de bueyes. El virrey Duque de Alburquerque le agradeció
esta accion en carta fechada el año de 171 O.
. . Recibió residencia como Juez Subdelegado de Comisión del
Privativo del Repart!"':iento de Tierras, en el desempeño de este cargo, tomó
p~e . en las expediciones para la reducción y población de los indios
chichimecas asentados en su distrito, seguramente, se refiere el documento a
1~ campaña que l.levó a cabo entre el grupo de los indígenas que habitaban la
sierra de Tamaulipas, según lo asienta Cavazos.

Documentos en AGI:

Aparte del documento citado párrafos arriba que procede del ramo
' de ESCRIBANÍA localicé el sigw'ente, en el cual se comprueba y amplía la
'
información que ha brin~o don Israel Cavazos:
INDIFERENTE, 148, N.23. Relación de los Méritos de don Luis García de
Pruneda, Teniente General, Gobernador y Capitán General que ha sido del
Nuevo Reyno de León, Regidor Perpetuo y Alcalde Provincial de la Ciudad
de Monterrey, su Capital.
/

\

La información para la Relación fue presentada en Madrid el 15 de
marzo de 1738 y turnada al Consejo de Indias; está avalada por cartas,
certificaciones y testimonios de autoridades civiles y religiosas de la Nueva
España, expedidas en diferentes años. Son, cartas del virrey Duque de
Alburquerque y del Provincial de los Franciscanos en Zacatecas, cinco
testimonios de escribanos acreditados en las ciudades de México y
Monterrey y, finalmente, carta del arzobispo-virrey en funciones en 1737.
De acuerdo a estos informes consta que .don Luis era, para 1737, Regidor
Decano de Monterrey y Alcalde Provincial de la Hermandad.
A continuación, en el documento, aparece una larga referencia a los
cargos que ocupó, probablemente mencionados en orden cronológico. Las
actividades propias de esos puestos son representativas de los mecanismos
de integración territorial, dominio y asentamiento poblacional de los grupos
español e indígena.
Don Luis se inició en el servicio militar-político en el septentrión,
como Teniente y Capitán del Presidio de San Juan de Cadereita durante un
año, posteriormente fue Teniente General del Nuevo Reyno de León durante
cuatro años, para pasar a ser Gobernador y Capitán General en dos
ocasiones, la primera bajo el virrey Duque de Alburquerque y la segunda

604

Durante la visita que como juez de comisión, efectuó don Francisco
de Barbadillo de 1714 a 1716 para tratar de resolver las dificultades creadas
por los encomenderos, don Luis, según su Relación, .. .por su acertada
conducta Y la experiencia, había sido el único que le había asistido en
cuanto ~e le había ofrecido y al establecimiento de cinco Poblaciones... Por
ello el Juez-visitador le dio las gracias en carta del 3 de febrero de 1716.
Entre l? que realizó don Luis García de Pruneda en servicio o atención a
Barbadill~,, de~taca el haber parti_cipado en el asentamiento de los indígenas
de la nacwn 1anambre que habian bajado de las sierras en son de paz y
. estaban esperando el apoyo español en la población de San Antonio de los
Llan?s. Con ellos formó una población, los proveyó de maíz que trajo de sus
propiedades en el Valle del Pilón para que pudieran sustentarse en tanto
procedí~ ~ recoger la primera cosecha, para que esto fuera posible les
proporciono yuntas, aperos y semillas y después de haberlos dejado ya
ase~tados desde el año de 1715, regresó a la capital del Nuevo Reyno de
Leon.
, Como juez subdelegado de repartimiento continuó acciones que
ten~an a asegurar el ~oblamiento de indígenas y españoles, fue así que hizo
~os1ble que a los habitantes de la Misión de San Cristóbal les midieran sus
tierras, lo que no habían podido conseguir en muchos años por carecer de
recursos para costear este trabajo de deslinde de propiedades. Don Luis
procedió a ~yudarlos, pagando a su costa, 300 pesos, la mitad al escribano,
120 al meduior y 30 al fiscal. También procedió a la defensa de las inisiones
Y d?ctrinas q~e el Obispo de Guadalajara, don Diego Camacho y Ávila,
habia pretendido que pasasen a su jurisdicción, manteniéndolas para el Real
Patronato. ~n términ~s ~e~erales,. en la Relación queda manifiesto que,
durante sus diferentes eJercicios oficiales, procuró mantener la defensa de los
desvalidos frente a muchos intentos dañosos que hubieran ejecutado los

605

�Jueces, si el dicho Don Luis no hubiese sacado la cara en su justa defensa.
Según lo establecido en el documento, esta fue la causa por la cual los
gobernadores y otras autoridades no lo aceptaban y le tenían ojeriza y
procuraban desabrimientos dirigidos a que se ausentase, para no ser
estorbo a sus intentos... Sin duda es esta otra parte de la situación que dio
lugar a los enfrentamientos con el gobernador de que dimos cuenta párrafos
atrás, sin que ello signifique que no haya existido un protagonismo por parte
de don Luis, como personaje influyente en el Nuevo Reino.

se dice que fue diez y siete años Gobernador de la Provincia de Coaguila, en
cuyo actual ejercicio falleció, dejando la opinión de no haber habido otro
semejante después de Hernán Cortés para el Real Servicio en aquella Nueva
España. Y, finalmente, dedica un párrafo a los méritos del hijo, don Juan
García de Pruneda y León, quien, a la fecha de la Relación era alguacil
mayor y regidor perpetuo de la Monterrey, en cuyos empleos y en lo demás
que se ha ofrecido, ha imitado a sus predecesores con inteligencia, conducta
y celo.

De acuerdo a las informaciones de su Relación si él no hubiera
actuado así y los gobernantes se hubieran impuesto, o sea, ...que a ser dable,
quedaban desconsolados y en peligro de perderle, así los Pueblos reducidos
como los nqturales, que le buscaban para su asilo y recurso, todos como
padre.

La intención final del documento informativo consistió en buscar
como en todas las Relaciones de Servicios y Méritos, el que se le'
reconocieran a don Luis sus propios méritos y se le concediera lo expresado;
en el caso, obtener que recayera en su hijo la orden real que se había
expedido en favor de su abuelo, don Alonso , de León para que a sus
descendientes se les atiendan y sean preferidos en los empleos honoríficos
de la República, de la cual hasta ahora no han usado...

Otro de los mecanismos usuales del periodo consistió en el apoyo y
fomento de las misio_µés, tanto las ya establecidas y que contaban con
pobladores indígenas ya pacificados y, consecuentemente, reducidos y
asentados, como aquéllas que buscaban atraer y suavizar a los que aún no
habían alcanzado ese nivel de sometimiento. En este quehacer también
destacó don Luis; asimismo, en la ayuda y apoyo personal e institucional a
los religiosos, en el primer caso, proporcionándoles habitación y bastimentos
a quienes iban de paso por la zona; en el segundo, atendiendo a las
necesidades de los templos establecidos y consagrados. Fue así que obsequió
imágenes y las dotó de limosnas para su sostenimiento, alguna de ellas, que
hizo traer desde la ciudad de México, a las iglesias de los pueblos de San
Miguel de Aguayo, San Pedro de Boca de Leones y al hospicio que
estableció en la misión de Franciscanos Descalzos de Guadalupe en el
mismo Boca de Leones. Durante los cuatro años que figuró como
mayordomo del Santísimo en Monterrey y ante la carencia de las
necesidades para el lucimiento necesario de la exposición y procesiones deJ
Sacramento, lo dotó de gran cantidad de aceite y ceras, también donándole
ornamentos, blandones y un rico palio de tela guarnecido de flecos de oro.

En AGN localizamos varias referencias que, en términos generales,
confirman y, en algún caso, amplían la información de fuentes secundarias y
la de AGI acerca de los cargos, actuación y actividades de quien fue
gobernador por dos veces.
Se confirma la posesión de tierras, el poder e influencia que tenía la
familia García de Pruneda y la preocupación por apoyar lo religioso; es así
.que sabemos que el gobernador y su mujer, doña Juana de León, instituyeron
dos capellanías.
· En cuanto a los cargos que ocupó, a través de referencias del archivo
mexicano, se conoce que, adicionalmente a lo que está asentado en su
Relación, fue capitán protector de los indios pelones y borrados. En el
mismo archivo existen copias de algunos de sus nombramientos más
importantes, entre ellos el de gobernador.
Las referencias mexicanas, citadas en orden cronológico, son las siguientes:

Otro de los mecanismos para afianzar el poblamiento español
consistió en sufragar obras urbanas, don Luis se dedicó a la composición de
calles, edificios, abasto de agua y mantenimiento con pocitos, a expensas de
su propio caudal.
El documento concluye con la mención del desempeño del gobierno
y capitanía general de dos de sus familiares directos, su hermano, Don
Cipriano y su tío, Don Domingo de Pruneda. Dedica una más detallada
relación a las actividades de su suegro, el general Alonso de León, de quien

606

1.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 167, Fol. 214 del
lo. de octubre de 1711: Nuevo Reino de León. Ordenando se mantenga en su
capitanía de Protector de INDIOS Pelones y Borrados al General Luis
García de Pruneda.

Este documento da cuenta de que Don Luis había desempeñado el
cargo de capitán protector de INDIOS desde 1702, año en que se
encontraba, con grado militar de capitán, avecindado en el Valle del Pilón.

607

�Para entonces era propietario de haciendas de labor y criador d~ g~do
mayor y menor y como tal había recibido a su cuidado un grupo de mdios de
la nación de los borrados. Estaban asentados con jurisdicción religiosa de la
Villa de Cadereita y recibían instrucción de su misionero. Par~ 17?8 don
Luis requirió se le confirmara el título de protector, con las obligaciones Y
prerrogativas del mismo. Éstas consistían, sucintamente expuestas, ~n:, la
obligación de asentar a los naturales en sitio c~rcano a una m1sion,
proporcionarles medios de sostenimiento en la~ tlerras ~e la~or de las
propiedades del protector y cubrirles por su trabaJo el salano estl~~ado en
la región. Desde luego que se debería vigilar que los n~turales recib~eran la
adoctrinación en la religión católica. Como prerrogativa estaba fiJado el
derecho para asentar a todos los indios pertenecientes al mismo ~po, ya
fuera sacándolos de su barbarie o bien, tomando a su cargo aquellos que
estuvieran ya asentados en otros sitios. Con ello era ~•~a la finali.dad del
título, fungir como encomendero que tenía a su servicio un considerable
número de trabajadores, si bien, en el caso, cubriéndoles un salario.
Don Luis reciliió el reconocimiento de su anterior cargo con fecha
del 1Ode marro de 1708 y quedó como:

1

...capitán protector de dos naciones de INDIOS Borrados así com~ d~ los
aguipanes en la hacienda de labor o en la que tuviere... y mante~a. ba;o de
la Doctrina de la Villa de San Juan de Cadereita y a la obed1enc1a de Su
Majestad y del ministro y evangelio de ella, atendiendo a su educación,
doctrina y enseñanza...podrá sacar y sacará todas iguales perso~ que de
los dichos ramos y naciones de INDIOS estuvieren en otra cualquier part~
de este Reyno... y los congregará en la dicha su hacienda, donde los tendra
sujetos y tendrá su libro de cuenta y razón donde los asentará por sus
nombres y pagará los días de su trabajo según la costumbre de este Reyno...

El memorial que acreditó su cargo le fue expedido el 1o. de octubre
de 1711.
2.-REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 147, Fol. 18~ del 18
de junio de 1708: Nuevo Reino de León. Capitanes Generales. Titulo de
Gobernador y Capitán General de este Reino a Luis García de Pruneda.
Con motivo del fallecimiento de Don Cipriano, el virrey vio la
necesidad inminente de nombrar quien cubriera el puesto y en vis~ d~ los
antecedentes de don Luis decidió otorgárselo con fecha del 18 de JUillO de
1708.

608

Al igual que sucediera con Don Cipriano, el nuevo gobernador no
estuvo presente en el juramento de rigor, seguramente radicaba en sus
propiedades del Valle del Pilón y no era fácil y menos rápjdo el trasladarse a
la capital novohlspana. Por esta razón rindió el juramente ante el Real
Acuerdo, a su nombre y por poder, por el oidor más antiguo, el mismo que lo
hiciera con su hermano, don Antonio de Santillán. La fecha fue el 21 de
junio del mismo año.
El documento, al igual que todos los del mismo tipo, le señala sus
obligaciones y derechos y no difiere, en nada, del que le fue otorgado a su
hermano y a otros gobernadores de la misma época.
3.- TIERRAS, Vol.2958, Exp. 185, Fols. 325-325v., 30 de marzo de 1712:
Real Provisión para que la justicia más cercana al Nuevo Reino de León
pase a él para lo cual se le da comisión en forma y, siendo cierta la relación
que en el escrito inserto se expresa, notifique al justicia, le entregue luego
las diligencias que en virtud del despacho librado hubiese ejecutado y,
entregadas, proceda a ejecutarlas y, hechas, las remita a esta Real
Audiencia como se manda. De pedimento del General Luis García de
Pruneda, con el Capitán Lorenzo de la Garza.
Documento legal en el cual se ordena proceder a ejecutar las
diligencias previstas en un pleito por tierras entre don Luis y un capitán. Es
de interés destacar que en el texto queda asentada la enemistad entre el
entonces gobernador, Francisco de Mier y Torre y García de Pruneda, y,
consecuentemente, el poco aprecio que los alcaldes ordinarios de Monterrey,
hacían a cumplir las diligencias en el citado pleito, razón por la cual se
emitió la real provisión.
4.-REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 182, Fol. 253 del 14
de marzo de 1713: Nuevo Reino de León. Título de Regidor y Alcalde
Provincial de la Santa Hermandad de la Ciudad de Monterrey en este Reino
y sus territorios a Luis García de Pruneda, por remate que se hizo de dichos
títulos.
Se asienta en su contenido el hecho de que este tipo de oficios o
empleos tenían calidad de vendibles y renunciables y como tal se sacaban a
remate y se adjudicaban al mejor postor. En el caso el remate salió a postura
en el año de 171 O y fue don Luis quien ofreció la mejor, se le adjudicó y
pagó por el oficio la cantidad de cuatrocientos cincuenta pesos que depositó
en la ciudad de México. Se le otorgó la certificación el 11 de marzo de 1713
por los oficios de Regidor y Provincial de la Santa Hermandad de la Ciudad
de Monterrey y Nuevo Reyno de León y sus Jurisdicciones. En el mismo

609

�expediente queda claro que este tipo de nombramientos requerían aprobación
real, que se formulaba a través de un memorial. Es de interés transcribir
algunas partes de su contenido, ya que permiten conocer las características
de estos cargos, en el memorial se establece:

...En virtud de que en Vos, Don Luis García de Pruneda concurren
todas las partes y calidades que se requieren para el uso y ejercicio
de dichos oficios con acuerdo del dicho mi Virrey he tenido por bien
de elegiros y nombraros, como por la presente os elijo y nombro, a
Vos Don Luis García de Pruneda, por mi Regidor y Alcalde
Provincial de la Santa Hermandad de la dicha Ciudad de Monterrey y
sus Jurisdicciones en el Nuevo Reyno de León por todos los días de
una vida, según como lo han usado los demás Provinciales de la
Santa Hermandad de la Nueva España y de las demás ciudades y
villas y lugares de mis Reynos y Señoríos .. con facilidad de nombrar
theniente conforme a lo pedido por dicho mi fiscal y juntamente
cuadrilleros por Jf'uestra cuenta y riesgo para la mejor ejecución de
mi Real Justicfa y de este empleo y cumplimiento de Vuestra
obligación teniendo voz y voto en el Cabildo de dicha Ciudad y el
lugar y asiento que le toca y pertenece y gozando de todas las gracias,
honras y preeminencias, prerrogativas, excepciones e inmunidades
que gozan los demás Provinciales de las Hermandades ....

5.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 190, Fol. 276 del 5
de octubre de 1713: Nuevo Reino de León. Para que los oficiales reales de
Zacatecas sin embargo de las órdenes prohibitivas paguen a la parte del
general Luis García de Pruneda lo que se le estuviese debiendo por razón
del sueldo que devengó en el tiempo que ejerció el cargo de gobernador de
este Reino y lo que restare debérselo de /os situados que fueren a su cargo.
Como era lo usual también este gobernador estuvo sujeto a la
dilación en el pago de su salario como gobernador. En el documento no se
proporciona ninguna información adicional a la ya conocida.
6.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 203, Fol. 291 del 20
de julio de 1714: Nuevo Reino de León. Para que el gobernador de este
Reino y capitulares de la ciudad de Monterrey pongan en posesión al
general Luis García de Pruneda en el empleo de Alcalde Provincial de la
Hermandad y Regidor en caso de que éstos no cumplan con su obligación.
Como se puede deducir, el cargo adjudicado a don Luis como el
mejor postor y que le había sido confirmado por real memorial del mes de
610

marzo _de 1713, no lo había podido disfrutar, pasado más de un año de la
recep~tón de la comunicación real. Muy posiblemente se debió esto a las
enemtstades que el gobernador tenía.
7.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 203, Fols. 185r18~v., del 20_de julio de 1714: Para que el Gobernador del Nuevo Reyno de
Lean Y Capitulares de la Ciudad de Monterrey pongan en posesión el
~mpleo de Alcalde Provincial de la Hermandad y Regidor, y en caso que
esto~ _no c~mplan con su obligación, lo ejecuten cualesquiera de las
Justi~ias mas cercanas bajo las penas que se incluye y lo demás que se
previene.
El problema referente a la dilación en la toma de posesión de los
empleos de Alcalde Provincial y Regidor de la Hermandad de Monterrey por
p~e d~ García de Pruneda, se aclara un tanto en este documento. Se
evidencia el que don Luis y su sucesor en el gobierno, don Francisco Mier y
Torre, llevaban muy malas relaciones, razón que explica la casi total
ne_gación de este último de acceder a otorgarle los cargos. A lo largo de la
pnmera parte del docum~nto el gobernador en funciones, hace serios cargos
a su antecesor en el senttdo de tener enorme influencia entre las diferentes
autoridades del Reino, a quienes había nombrado y protegido. Llega a
acusarlo de no ~aber saca~o a remate durante su periodo ningún cargo, de
que todos l?s JUe~es está? a su merced y ninguno tiene libertad para
refrenarlo, m para mtervemr adecuadamente en los pleitos que pueda haber
en _su con~a, protegiendo siempre sus intereses. Según Mier y Torre, don
Lws_ ?arc1~, de ~eda detentaba todos los puestos importantes de la
aclmipistrac10n, razon por la cual era intocable... pues concurriendo en este
s~jeto el oficio de provincial de la Santa Hermandad, el de Comisario de
flerras, ~l de Cor:z~ario de Policía, el de Alguacil Mayor, el de Regidor y el
de Escribano Publzco se coge todo el círculo dilatado de autoridad en este
R_eino y hará _tr_a~os y logros de conveniencia propia en los pleitos... En
v~d del pefJWCto que esta posición de privilegio podía ocasionar en el
Remo, de acuerdo a la opinión del gobernador en funciones éste considera
81:1 obligación comunicar todo lo anterior al virrey, a fin de ~ue enterado, se
s~rva mandarme lo que tuviere por más conveniente que será lo mejor, como
siempre.
La respuesta de la capital fue positiva para el poderoso don Luis ya
que el virrey, después de la consulta con el fiscal de la Real Audienci; e
inclusi~e, con su asesor personal, consideró que, en vista de que se habí~
procedid? al remate y éste h~b_ía sido favorable a Don Luis y a su hijo don
J~, teman el derecho a rec1brr sus empleos. Ordenó, asimismo, que se les
hbrase de inmediato los empleos y en caso de no hacerlo las autoridades de
611

�Monterrey, se acudiese a las más cercanas para que ejecutasen las órdenes
reales.
No encontramos ya documentos posterior, de donde se infiere, que
se les otorgaron los cargos a don Luis y, muy probablemente, también a su
hijo, Juan.

8.- GENERAL DE PARTE, Vol.24, Exp.83, Fol. 109r.-110r., del 30 de
octubre de 1724: Para que el Alcalde Mayor o cualquiera de los Ordinarios
de la ciudad de San Luis Potosí, administre a la parte de Luis García de
Pruneda sobre la cantidad de pesos que por escritura demanda a Juan
Antonio Quiroz y su fiador.

El contenido del documento no aporta información nueva, se trata
solamente de requerimientos legales a fin de que los oficiales reales de San
, Luis Potosí lleven a cabo las diligencias para proceder al cobro de la deuda
que tenia pendiente la p~e contraria con el ex-gobernador.
/
9.- GENERAL DE PARTE, Vol.31, Exp.168, Fol. 106r.-107v., del 17 de
agosto de 1737: Para que las justicias de Su Majestad de los partidos y
lugares donde residieren los deudores del General Luis García, pena de 500
pesos, procedan contra ellos en forma y conforme a derecho, dando cuenta
dentro del término de cuatro meses como se previene.

\

De su contenido no se desprenden nuevos datos para el
conocimiento de la vida y obra de Luis García de Pruneda, exclusivamente,
que en ese año tenía aún deudores y reclamaba el pago de esas deudas.
10.-CAPELLANÍAS, Vol. 102, Exp. 1227, Fol.1-18, año 1749: Grupo
documental: Capellanías, Juzgado de Testamentos, Capellanías y Obras
Pías: Escritura de reconocimiento e _imposición de dos capellanías que
instituyeron Luis García de Pruneda y Juana de León, su esposa, una y otra
de Manuel de Riancho Villegas.
A través de este documento se comprueba el uso habitual, por parte
de personajes destacados de la sociedad novohispana, del establecimiento de
estas ayudas. Estaban destinadas a ayudar a quienes se encontraban en el
periodo de formación religiosa y pretendían la ordenación sacerdotal.
Durante el tiempo que se disfrutaba este apoyo, quien lo detentaba debería
destinar una parte del capital principal, el que aseguraba la ayuda monetaria,
al pago de misas para la salvación de las almas del fundador o fundadores de
la capellanía, generalmente eran éstos matrimonios o individuos con buena
posición económica.
612

-FRANCISCO MIER Y TORRE, (junio de 1710 a octubre de 1714).
De acuerdo a Cavazos, el 5 de julio de 171 O entró al cargo de
Gobernador y lo recibió de manos de don Luis García de Pruneda. Estableció
compañías en San Antonio de los Llanos para pacificar i los janambres,
personalmente realizó varias de las campañas. Desalojó a los pelones de la
Sierra de Papagayos y logró asentar a los alazapas que tenían veinte años de
estar dispersos y sin reducción. Fundó el pueblo de San Antonio de los
Alazapas, junto al de San Miguel de Agua-yo. Dispuso el arreglo de las
minas de Boca de Leones, también se fundaron durante su gobierno, la
misión de San Miguel de Linares en el río Salado por fray José Díaz y la
Villa de San Felipe de Linares. Fundó el Colegio Seminario de los padres
oblatos con licencia del Obispo don Diego Camacho y Ávila. Entregó el
gobierno en 1714 a Francisco Báez Treviño en su segundo periodo 8 •
En AGI localizamos los siguientes documentos:
1.-CONTRATACIÓN, 5461, N.13 del 11 de diciembre de 1705: Expediente
de información y licencia de pasajero a Indias de Francisco Mier y Torres,
alcalde mayor de Miaguatlán, a Nueva España:
Por decreto real del 9 de noviembre de 1702 se le concedió la
Alcaldía de Miaguatlán y se le dio el título el 27 de febrero de 1705.
. En el documento no queda aclarado si, en esa fecha, llegó a partir a
la Nueva España, lo más seguro es que haya permanecido en España hasta el
año de 1708, ya que en esa fecha aparece nuevo expediente de contratación:

2.- CONTRATACIÓN, 5464, N.2, R.87 del 19 de abril de 1708: Expediente
de información y licencia de pasajero a Indias de Francisco Mier y Torres,
alcalde mayor de Miaguatlán y gobernador del Reino de León, con sus
criados Lucas de Miranda, natural de Camargo, hijo de Antonio Miranda y
de Magdalena de Maza y Andrés Martínez, natural de Cabarceno, hijo de
Gaspar Martínez y de María García, a Nueva España: Don Francisco de
Mier y Torres, como mejor proceda, hago presentación ante Vos del Real
Título de S.M en el cual fue servido conferir en mí, la Alcaldía Mayor de
Miaguatlán y de la futura de Gobierno del Nuevo Reyno de León en la
Provincia de la Nueva España y por otra Real cédula fue servido
concederme licencia para que pueda pasar a dicha Provincia en la Capitana
de Barlovento o otro cualquier navío que salga de estos Puertos, como
también la de poder llevar dos criados de mi asistencia y servicios y
613

�respecto de que éstos esperan de sus TIERRAS las informaciones que se
requieren por S.M, para pasar a los Reynos de Indias.
Se anexa la Cédula Real que dice:

Por cuanto a mi Real decreto del 24 de septiembre próximo
pasado de este año, hice merced a Don Francisco de Mier y Torres
del Gobierno del Nuevo Reino de León en las Provincias de la Nueva
España; y ahora me ha suplicado que para poder pasar a servirle,
fuese merced concederle licencia, embarcándose en la Capitana de
Barlovento o en otro cualquier navío que salga de los Puertos de
estos Reinos para las Indias. Por tanto mando a todos los Jueces y
Justicias de las Ciudades, Villas y lugares y Puertos de estos mis
Reinos a que en todo o en parte tocare su cumplimiento de embarcar
al dicho Don Francisco Mier y Torres con dos criados y la ropa que
necesitaren en cualquier navío que salga de los Puertos de España, de
él sin pedir información alguna y presentándolas los criados, hechas
en sus TIERRAS ante las Justicias de ellas y con su aprobación por
donde se certifique no son casados en estos Reinos ni de los
prohibidos a pasar a los de las Indias y con las señas de sus personas
que así es mi voluntad. Fecha en Madrid a tres de diciembre de 1707.
Yo El Rey.
De acuerdo al título concedido se establece que el rey Felipe, le hizo:

\

... la merced de la Alcaldía Mayor de Miaguatlán para suceder en el
ejercicio de ella a Don Germán Pheliz Dávila y Ponce de León por
tiempo de cinco años de que os di despacho e título el 27 de febrero
de 1705, y ahora en atención al servicio que me habéis hecho de tres
mil pesos, los dos mil de ellos en_tregados de contado en esta corte y
los mil restantes que ofrecisteis enterar en las Cajas de México, he
tenido por mis Reales decretos de 24 de septiembre y de 6 de octubre
de este año, en haceros merced de futura de Gobierno de el Nuevo
Reyno de León en calidad de que en caso de que hallándoos sirviendo
la expresada Alcaldía Mayor de Miaguatlán, vacare el Gobierno de el
Nuevo Reino de León, pueda entrar en uno de estos dos empleos Don
Bernardo de la Cantera con advertencia de que uno ni otro no ha de
ocuparse por Vos y el referido Don Bernardo más tiempo que el
regular de los cinco años y con la calidad de que por vuestra muerte
no llegare el caso de entrar en la posesión del expresado Gobierno de
el Nuevo Reino de León, sean de restituir a vuestros herederos en la
Caja de México los dos mil pesos del referido contado. Y que lo que
debiereis de media annata por esta merced habéis de cumplir con
614

pagarlo en ellas. Por tanto mando al Presidente y oidores de mi Real
Audienci~ de la Ciudad de México.... de que cumpláis con el pago de
los dos mil pesos en la Caja de México antes de tomar posesión.... y ...
os d~n Y pague? con cada un año todo el tiempo que sirviereis el
Gobierno a razon de dos mil pesos de Minas a 450 maravedíes cada
uno de salario.... Dada en Madrid a 3 de diciembre de 1707.
En AGN, e_xtr~amente, a ~esar de los cuatro años que duró el gobierno
de este personaJe, solo se localiz.aron cuatro referencias bajo sus apellidos
de ~as cuale~ tres de _e,llas, sin duda pertenecen al gobernador y aportan, e~
algun caso, informacion complementaria a la consultada en los documentos
de A:GI: La otra, probablemente, corresponda a alguna de sus parientes son

~~~=

'

1.- REALES CÉJ?ULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 155 Bis, Fols.194195v. ~~l 3 de dic~embre de 1707: Nuevo Reino de León. Merced que se
co~cedw , a Francisco de Mier y Torres para ocupar la Alcaldía de
Miahuatlan con la promesa de concederle por cinco años la gobernatura de
este Reino.
. S~ trata de una copia del documento localiz.ado en AGI e incluido en su
licencia par~ pasar a Indias según el expediente de Contratación citado en la
referencia numero 2 de documentos localiz.ados en el archivo sevillano.
2.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 156, Fols. 195v.l ?6v. del 2~ de abril de 171 O: Nuevo Reino de León. Ordenando se cumpla y
e1ecu(e el título que el Rey Felipe hizo merced a Francisco de Mier y Torres
del puesto de Gobernador y Capitán General de este Reino.

En el contenido de este expediente se le confirma, el 23 de abril de
1710, ~~a ~ciar el ejercicio del cargo que, por título a futura, se le
concedio ~ Mier y Torres en el año de 1705 para ejercer la gobernatura del
Nuevo Remo de León.
A través de su apoderado, Juan Ignacio Rose!, prestó el juramento ante
el Real Acuerdo en la ciudad de México el 28 de abril de 1710.
Probablemente no acudió personalmente por encontrarse aún ejerciendo la
alcaldía de Miahuatlán.
3.-REALES CÉDULAS DUPLICADAS Vol. 38, Exp. 199, Fols. 285v-288
del 6 de marzo de 1714: Comisionando al Sargento Mayor Pedro de la
Fuente Campo para que pase a este Reino y proceda contra el Gobernador
615

�del mismo, Francisco de Mier y Torre y los Capitanes que se mencionan,
por la venta de INDIOS y muerte de otros que se ejecutaron sin sustentación
de la causa y que de cuenta como se le manda.

Documento de importancia ya que su contenido muestra la
preocupación de la administración central en que se juzgue adecuadamente a
los indígenas rebeldes y no se cometan excesos con ellos, aprovechando su
condición de sublevados. Con motivo de la rebelión del grupo de los
janambres ubicados en la sierra de Tamaulipas se tomaron prisioneros a dos
de sus jefes, los indios Pancho el Cañero y Andresillo. Los oficiales bajo
quienes quedó su custodia procedieron, sin previo juicio, a ejecutarlos y a la
venta de otros indios capturados. Estos capitanes estaban bajo la jurisdicción
del gobernador Mier y Torre. Las autoridades de la Real Audiencia fueron
informados déestos hechos y procedieron a la averiguación de los mismos.

\

En el expedien1 se encuentra una larga carta explicativa e
informativa del gobern_,attor en la cual describe detalladamente la situación
que se suscitó con motivo de los ataques de los indígenas y los daños que
éstos ocasionaron en la región. En ella se señala las medidas que las
autoridades y los pobladores asumían ante estos ataques. En el caso fueron:
inicialmente, la actuación del gobernador, quien acudió personalmente a
entablar pláticas de convencimiento con los rebeldes, a petición de los
mismos, la consecuencia inmediata fue una paz poco duradera, ya que al
poco tiempo resurgieron las hostilidades con agresión directa a los colo~os Y
sus propiedades. La siguiente medida, por acuerdo de todos los vecmos,
militares y encomenderos, fue la promulgación de un auto para que a ningún
indio se le permitiese andar a caballo ni portar arco y flecha, a fin de que los
pasajeros y cualquier persona pudiese distinguir fácilmente a los amigos de
los enemigos.
Al mismo tiempo se acordó que entre todos los escolteros que
ingresaban a la región, conduciendo sus rebaños a los agostaderos, se
integrara una compañía volante que corriese la falda de la Sierra y no dejase
entrar a los poblados, ni haciendas ninguna escuadra enemiga, con cuya
providencia cesaron muchos daños... luego que se quitó esta compañía
volante se volvió a encender su crueldad...
En la misma carta y a manera de confirmación del compromiso
adquirido con las políticas y el servicio reales, el gobernador informa su
participación en uno de los mecanismos de integración territorial,_ el
poblamiento con naturales y españoles. Es así que señala haber procedido,
por una parte, a fundar un Pueblo de INDIOS aracapas que andaban
sublevados, por la otra, haber contribuido con parte de sus caudales al
616

establecimiento de villas de españoles. Éstas fueron la de San Phelipe de
Linares y la de San Antonio de Valdefuentes. Al mismo tiempo contribuyó al
establecimiento en la capital neolonesa de un Colegio Seminario para que se
estudie gramática y philosophia. Por supuesto que todo ello no implicó costo
alguno para la Real Hacienda.
. . En . esta . información que justifica su quehacer políticoadministrativo, Mier y Torre hace especial mención a su desavenencia con
su antecesor, el poderoso general Luis García de Pruneda, quien, al parecer
trataba de minimizar y desvirtuar su proceder. No sería aventurado decir qu~
atrás de la acusación contra el gobernador en el injusto proceder de sus
oficiales, estuviera la mano de quien buscaba continuar ejerciendo el control
político y social de la región.
El documento, que no reviste mayor relevancia, concluye con un fuerte
extrañamiento al gobernador y una orden para enjuiciar de los oficiales que
actuaron en contra de los indios rebeldes.
4.- BIENES NACIONALES, Vol. 1755, Exp. 16, Fols. 1-2, año de 1729:
Recaudos de la capellanía que mandó fundar doña María de la Torre y Mier
con 1182 pesos de principal.

Notas bibliográficas

1

Doctora en Historia e Investigadora de tiempo completo titular "C" en el Instituto
de Investigaciones Sociales de la UNAM.
2
.-

Personajes y &amp;cenarios &amp;pacio-temporales en la Construcción de la Actividad
Científico-Técnica Nacional que se desprende de la línea de investigación El Perfil
de la Ciencia y el Científico en México: Pasado y Presente bajo la coordinación de

la autora en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM La investigación
está auspiciada por el Programa PAPIIT de la DGAPA de la UNAM y sus resultados
se han discutido en el marco académico del Seminario Permanente Jnterinstitucional
e Interdiscip/inario de Ciencia y Tecnología.
3
.-

Francisco Báez Treviño y Gregorio Salina Barona o Naraona, Primeros
Gobernadores del XVIII en el Nuevo Reyno de León. Su estudio histórico-social en
fuentes primarias en: HUMANITAS, Número 24, 1997, pp. 417-447.
4

.- Israel CAVAZOS GARZA, Diccionario Biográfico de Nuevo León. .. , tomo I,
p.167.
617

�s__ AGI., INDIFERENTE, 148, 148, N.23 del 15 de marzo de 1738.
. 'n
Relación de Méritos y servicios de Luis García de Pruneda gobernador~ c~~zt:
general del Nuevo Reyno de León, regidor perpetuo y alcalde provmcza e

MI EXPERIENCIA CON EL NORTE MEXICANO

Monterrey.

Dr. Ernesto de la Torre Villar

Félix OSORES, Alumnos Distinguidos del Colegio de San P~dro, San Pablo Y
San Jldefonso de México, Librería de la Vda. de Ch. Bouret, Cinco de Mayo 45,
México, 1908, pp.262-63.

Universidad Autónoma de México

6 _

1 __

Israel CAy AZOS G., Diccionario Biográfico de Nuevo León. .., tomo I, p.168

8

Ibidem., tomo II, pp.3 16-17.

•-

Mi tierra, mi pueblo, en donde me cortaron el ombligo, como allá
coloquialmente se dice, es sierra fría y húmeda. Rica vegetación, mezcla de
pinos y helechos, de duraznos, ciruelas y manz.anas, profundos barrancos dan
al ambiente aromas vegetales y frescos. Ese fue el hábitat de mi niñez y
juventud. Mas tarde conocí otros medios pero mi encuentro con el mundo
norteño, con los cactus y el desierto fue tardío. Hombres y campo, recios y
soleados, lejanos de los "muñecos de niebla" como denominara María Caso
a los serranos los conocí ya tarde, impresionándome hondamente. Conocí el
desierto por Manuel José Othón y luego por breve estancia en Monclova.
Mis primeros contactos con los hombres de estas latitudes fueron
afortunados. Tarde conocí y gusté de las obras de Nemesio García Naranjo,
brillante inteligencia y atildada pluma. Supe de él por mi padre y la historia,
que me mostró los errores que la soberbia intelectual hace cometer a muchos
hombres, la equívoca conciencia de su superioridad.
La historia misma me descubrió a fértil e incansable escritor, a Alfonso
Junco. Convencido de sus creencias, fue sincero y valiente con sus ideales.
Procl~ó con arrojo, plena conciencia y firmeza ejemplar, su credo político
y religioso. Deshizo entuertos y mantuvo una posición viril en encontrados
debates históricos. Con galanura cultivó poesía y crónica y mantuvo hasta el
último día el sentimiento gozoso de la vida que gozó a plenitud. Mentes
medrozas no han entendido su alta posición en el debate histórico realizado
con altura y saber. Admirados de Sánchez Santos, ha sido el periodista más
saliente de credo católico de las últimas décadas del ya pasado siglo.

\

Junco fue entusiasta taurófilo. Valoró a los Armillitas vecinos pero
cantó entusiasmado la destreza del ciclón Lorenzo Garza. La tierra norteña
nos ha dejado figuras incomparables en el mundo de los toreros. Manolo
Martínez es un recuerdo inolvidable y Eloy Cavazos, figura señera,
magistral, ejemplar. Es la silueta máxima de este mundo en el que la
ganadería tiene mucho que contar.

618

La cría de animales que van a sustentar al hombre e integrar una cultura,
es elemento primordial en esta región. Si define aspecto esencial de la
cultura maternal, su valor nutricio ha sido ensalzado por antropólogos y
619

�hombres de letras eminentes. Alfonso Reyes no escapa a ese elemento tan
importante.
No he de hacer catálogo exhaustivo de letrados e historiadores, sino
mencionar cómo a lo largo de mis lecturas he conocido y gozado escritores
de contrario signo que me han impresionado. Si gocé la prosa cálida y
arrojada de Junco, también aprecié el valor y desenfado de José Alvarado.
Estas provincias abiertas al desarrollo humano íntegro, al uso de la libertad
producen mentes de todos los signos, por eso la autenticidad de Junco y
Alvarado son igualmente apreciables, como apreciables fueron las
disenciones entre el "chato" Miguel Ramos Arizpe y fray Servando,
columnas venerables del desarrollo político-intelectual en estos horizontes.
Y ya que mencionamos los mismos horizontes que la historiografia
mexicana ofrece, preciso es señalar que los más amplios, los más abiertos
son los que nos dan Lafpra, Tamarón y Romeral y Morfi, varios de ellos
dados a conocer desde
tierras. Si el elemento humano presenta como es
natural ciertas afinidades, por derivar de un tronco común, la naturaleza es
diversa, rica en magnitudes de horizontes en espacios abiertos dominados
por el esfuerzo humano y en donde se vive en plena libertad.

estas

\

Conocí como primer panorama la Historia de Nuevo León, escrita con
prudente mesura por un hombre del Norte, de San Luis Potosí, David
Alberto Cossío y más tarde gusté de la maestría que Carlos Pérez Maldonado
puso en sus pinturas tanto de El Obispado, como en la aguda semblanza que
hizo de Luis de Carvajal. Inolvidables páginas las de Gonzalitos en las que
se aprecia el amor a la tierra, la descripción de los semejantes y el pasado
que se perdió violenta y tristemente.
Grandes señores de la cultura a quienes tuve el privilegio de tratar
fueron don Genaro Salinas Quiroga y don Raúl Rangel Frías, seres
talentosos constructores de cultura, directores de hombres, de pueblos.
Nuevo León les debe mucho de su proyección humanista, de la creación de
instituciones y proyectos culturales. Grata amistad me une aún con Alfonso
Rangel Guerra, impulsor de cultura, regiomontano excepcional en la labor
educativa.
Y ya en un plano más amistoso, pues lo he visto crecer junto a mí, en
aprendizajes y proyectos, se encuentra Israel Cavazos. Brotado de la misma
mata, del Colegio de México, nunca pensé que su capacidad de trabajo fuera
tan enorme, tan desbordante. Metido en empresas sobrehumanas, como es el
catalogar un archivo, organizar una biblioteca, redactar cientos de biografías,
vivas, palpitantes, investigar sobre la minería, la fundación de ciudades, los
primeros colonos, los hombres de gobierno, todo ello sazonado en limpia,
620

cálida y bella forma le convierte en uno de los historiadores más destacados
de Nuevo León y de México, como se acreditó al otorgarle el Pr~mio
Nacional de Historia. Modesto, recatado, no se envanece de esas distinciones
y prosigue callada y tenazmente su labor. Orgulloso triate-abuelo, el auxilio
moral y espiritual de su compañera, convertida ya en dulce autora de
leyendas, lo ha convertido en manantial inagotable de historia neoleonesa.
Monterrey se ha convertido en imán de ricas vocaciones. Aquí han
desarrollado lo mejor de su obra espíritus de recia formación. Eugenio del
Hoyo, enamorado de la obra de López Velarde, nos dejó a más de la recia
organización de la Biblioteca Cervantina, una de las mejores historias de
Nuevo León. Con sobresalientes ideas elaboró su historia precisa exacta
'
'
modélica, escrita con atractiva prosa.
Si de Zacatecas llegó Eugenio, Agustín Basave procede de recia estirpe
neogallega. Su formación filosófica, honda, recia, le ha permitido elaborar
serias reflexiones en torno a la historia universal y sobre todo de la nacional.
Su preocupación esencial la reflexión, ha enriquecido el cultivo de la
historia, no sólo la regional sino también la universal.
De cálidas tierras michoacanas vino con misión espiritual un hombre
que ha sabido combinar el apostolado con el quehacer literario e histórico.
Aureliano Tapia Méndez cultiva la historia eclesiástica vigorosa y
sabiamente. Penetra los caracteres muy diversos de santos y sabios prelados;
su labor de pastores, de directores del pueblo de Dios y sabe discernir muy
bien, crecimiento y esplendor de las diócesis. Con sano y recto criterio, acata
el mandato agustiniano "Toma et legere" y su labor editorial ya llegó a los
niveles que hace décadas tuviera la realizada por el P. Jesús Cantú Corro.
He dejado para mis últimos renglones recordar la cálida presencia de
don Alfonso, el de Monterrey, como Erasmo lo fue de Roterdam.
Leí a don Alfonso Reyes, mucho antes de tratarlo. Sus estudios en torno
a los clásicos castellanos fueron el caballito de batalla de mis aficiones
literarias. Gocé agradecido la valoración que hizo de Amado Nervo y con
entusiasmo delirante la presentación de la Ortodoxia de Chesterton. Mucho
me divirtieron sus sabrosos escritos de cocina y me deslumbró la pericia
lingüística que puso en El Deslinde, su filoso:fia literaria tan honda y precisa.
Empecé a tratarlo al ingresar al Colegio de México. Su atildada cortesía
iba de mano con su extraordinaria bondad. Fue el único funcionario que me
dio gusto tratar. Comprensión y apoyo de estudiantes e investigadores,
permitió al Colegio convertirse en enorme y cordial familia. Prohijó mi
estancia en París y se alegraba al recibir noticias de los avances hechos y
621

�sobre todo de las novedades que aparecían en tomo a la filosofía, el
pensamiento y las letras helénicas.
En el Colegio conocí sus preciosas versiones de la Riada, la C!disea y d~
la Ética griega y ahí mismo disfruté de su Ifigenia Cruel. En ese tiempo rel~1
y aproveché para una de mis antologías su .N(éxico en una nue~, _la mas
prodigiosa y bella síntesis de la historia mexicana. En ella ~ealizo ~o el
resumen de las letras españolas, obra aunque vasta, grata y deleitable, smo la
reducción magistral de un acontecer lleno de pasiones, de acciones nobles Y
de detestables procederes, de más sacrificios que satisfacciones. Enorme
capacidad de abreviamiento para no mencionar sino lo positivo, lo que en
realidad valora la vida toda de un pueblo.
Su magisterio, su ejemplo fue definitivo en nuestra formación. Me
, complace conmemorar su partida, mas su obra repone en parte su falta.

ÍNDICES DE HUMAN/TAS

Abraham Téllez Aguilar
Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM

La revista Humanitas fue publicada anualmente desde 1960 hasta
1981 por el Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo
León con la ayuda del Patronato Universitario y la del Gobierno del mismo
Estado. Representa una fuente de información valiosa para los estudiosos de
las ciencias sociales.
En cada número de Humarritas encuentra el interesado secciones sobre
filosofía, letras, historia, ciencias sociales, además de noticias, reseñas y
comentarios, escritos por especialistas nacionales incluyendo los del propio
Centro y extranjeros preocupados por la historia de México.
El propósito de la revista hasta su último número fue el de publicar
''todos los trabajos aprobados de sus investigadores y aquellos otros que se
soliciten a escritores nacionales o extranjeros de reconocido prestigio".
Por la seriedad de los trabajos de investigación que presenta y por sus
_años de labor ininterrumpida esta publicación de una universidad de
provincia resulta una "rara avis" en nuestro medio humanístico; por
desgracia, su fructífera vida terminó en el año de 1981, seguramente por
razones económicas, mismas que han afectado y afectan a numerosas
publicaciones periódicas de nuestro país.
El propósito de este trabajo es evidentemente parcial, ya que ofrece
únicamente el índice completo del área de historia y deja fuera a las otras
mencionadas e igualmente valiosas; sin embargo, creemos que esta pequeña
obra servirá para acercar a los historiadores -y esperemos que a otros
especialistas- a dicha publicación en donde seguramente encontrarán
artículos interesantes.
Es importante notar que, por lo general, Humanitas se especializa en
historia regional -tan en boga en nuestros días- y sobre todo relacionada con
el norte de la república; afortunadamente tampoco desdeña asuntos
nacionales e internacionales. Los temas de esta revista son variadísimos,
desde el México prehispánico hasta nuestro siglo, incluyendo artículos
acerca del resto de América y Europa. Además se encuentran interesantes
estudios biográficos, de teoría de la historia, de metodología y otros.

622

623

�Pensamos que este índice será una buena herramienta de tranajo para el
gremio de investigadores de centros, institutos y universidades.

INDICE CRONOLÓGICO

Número 1, 1960
1. Israel Cavazos Garza: "Algunas características de los pobladores de
Nuevo León en el siglo XVII", pp. 467-479.
2. Carlos, Pérez Maldonado: "¿Porqué se vino a vivir a Monterrey el
doctor Don José Eleuterio González?", pp. 481-488.
3. Eugenio del Hoyo: "Vocablos de la lengua Quinigua de los indios
borrados del noreste de ~éxico", pp. 489-515.
4. Jorge Fernando Jfiuribarría: "La conspiración del padre Arenas", p.
517-542.
1

Núm. 2, 1961
5. Israel Cavazos Garza: "La obra franciscana en Nuevo León", pp. 437452.
6. José P. Saldaña: "Don Martín de Zavala", pp. 453-469.
7. Tomás Mendirichaga Cueva: "Médicos y hospitales en el Nuevo Reino
de León", pp. 471-494.
8. Silvio Zavala: "Los comienzos de la colonización española en el Nuevo
Mundo", pp. 495-508.
9. Rodolfo Ruz Menéndez: "La patrja lejana", pp. 509-515.
10. Xavier Tavera Alfaro: "El pesimismo mexicano a la mitad del siglo
XIX", pp. 517-524.

Núm. 3, 1962
11. Israel Cavazos Garza: "Índice de Reales Cédulas relativas a Nuevo
León", pp. 331-359.
,,
12. Eugenio del Hoyo: "La verdad sobre la Villa de Cerralvo", pp. 361-375.
13. Tomás Mendirichaga Cueva: "Breve reseña del Archivo Parroquial de
la Catedral de Monterrey, I", pp. 377-387.
14. Francisco R. Almada: "Hombres de Nuevo León y Coahuila en la
defensa de Puebla y prisioneros en Francia, 1863", pp. 389-414.
15. José Ignacio Gallegos C.: "Evangelización en Durango", pp. 415-422.
16. Daniel Cosío Villegas: "Magdalena, la ingrávida", pp. 423-440.
624

17. Joaquín Meade: "Semblanza de Fray Joseph Arlegui", pp. 441-463.
18. Alberto María Carreño: "Los Estados Unidos en Antón Lizardo",. pp.
464-478.
19. José Bravo Ugarte: "La confederación chimalhuacana y las fuentes
históricas", pp. 479-500.
20. Xavier Tavera Alfaro: "Imágenes de Sebastián Lerdo de Tejada", pp.
501-511.
21. José Torre Revello: "Historia del Archipiélago Malvinero", pp. 513530.
22. Monelisa L. Pérez-Marchand: "¿Hacia una filosofia de la historia
interamericana? Tesis de Víctor Raúl Haya de la Torre y su confrontación
con la tesis de Toynbee", pp. 531-550.
23. Lino Gómez Canedo: "Fray Rafael Verger en San Femando de
México", pp. 551-575.

Núm. 4, 1963
24. Israel Cavazos Garza: ''El licenciado Francisco de Barbadillo Vitoria.
Pacificador y fundador de pueblos", pp. 375-390.
25. José P. Saldaña: "Memorias del general Jacinto B. Treviño", pp. 391409.
26. Eugenio del Hoyo: "Don Martín de Zavala y la minería en el Nuevo
Reino de León", pp. 411-426.
27. Tomás Mendirichaga Cueva: "Breve reseña del Archivo Parroquial de
la Catedral de Monterrey, II", pp. 427-444.
28. Tranquilino Cortés: ''Diario de operaciones del sitio de Puebla, teniente
coronel Tranquilino Cortés ( 1827-1869)", pp. 445-462.
29. Alberto María Carreño: ''Nuestra primera pérdida territorial", pp. 463474.
30. Silvio Zavala: "La cultura en el Nuevo Mundo", pp. 475-494.
31. José Ignacio Gallegos: "La fundación de la ciudad de Durango", pp.
495-503.
32. Jorge Femando Iturribarría: "lnevitabilidad de la dictadura del general
Díaz después de la caída de Lerdo", pp. 505-520.
33. Ernesto de la Torre Villar: "La visión de México y los mexicanos en
algunos intervencionistas", pp. 521-541.
34. Antonio Nakayama: ''Urdiñola en Sinaloa", pp. 543-554.
35. José Torre Revello: "La primitiva Gobernación del Río de la Plata y la
división efectuada en 1617", pp. 555-567.
36. Ignacio Rubio Mañé: "Los primeros discursos del general Guadalupe
Victoria, primer presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos,
ante el Congreso Nacional, 1824-1826", pp. 569-620.

625

�Núm. 5, 1964

37. Israel Cavazos Garza: "Las incursiones de los bárbaros en el noreste de
México, durante el siglo XIX", pp. 343-356.
38. José P. Saldaña: "Retablo de la calle Juárez", pp. 357- 398.
39. Eugenio del Hoyo: "Un capítulo desconocido de la obra de don
Femando Sánchez de Zamora", pp. 399-411.
40. Tomás Mendirichaga Cueva: "Breve reseña del Archivo Parroquial de
la Catedral de Monterrey, III", pp. 413-421.
41. Carlos Pérez Maldonado: "El licenciado Don Rafael Pérez Maldonado,
primer ministro de hacienda que hubo en México", pp. 423-431.
42. José Ramírez Flores: "Los Tochos de Jalisco", pp. 433-438.
43. Jorge Fémando Iturribarria: "La amenaza intervencionista durante el
primer período constitucional del general Díaz", pp. 439-456.
44. José Ignacio Gallegos: "La intervención francesa en Durango", pp. 457468.
/
45. E. Víctor Niemeyer Jr.: "Bernardo Reyes en la historia de México", pp.
469-475.
46. José Torre Revello: "La fragata corsario La Argentina en las costas
americanas septentrionales" , pp. 477-493.
47. Pedro A. Barboza de la Torre: "El contenido de las fuentes de la
historia", pp. 495-498.
48. Ray F. Broussard: "San Antonio, 1835-1845, una ciudad en transición",
pp. 499-529.

57. _J~aq~ Meade: "Mapa y breve relación de las demarcaciones políticoadministrativas de la Nueva España, a principios del año de 1776" pp . .453488.
'
58. Rodolfo Ruz Menéndez: "Interesante manuscrito de la villa de Sotuta
Yucatán, relacionado con el pintoresco cura Pardío", pp. 489-492.
'
59. José Torre Revello: "La investigación histórica", pp. 493-501.
Núm. 7, 1966

60. Israel Cavazos Garza: "El Municipio de Santa Cararina en la historia"
pp. 301-313.
'
61. José P. Saldaña: "La Decena Trágica", pp. 313-339.
62. Tomás Mendirichaga Cueva: "Breve reseña del Archivo Parroquial de
la Catedral de Monterrey, IV", pp. 341-351.
63. Eugenio del Hoyo: "Don Martín de Zavala, promotor de la agricultura y
de la ganadería en el Nuevo Reino de León", pp. 353-372.
64. José Fuentes Mares: "La lucha por el poder en 1871", pp. 373-380.
65. Ciro R. de la Garza Treviño: ''El general Don Luis Caballero,
gobernador de Tamaulipas, y el fusilamiento del general Eugenio Aguirre
Benavides", pp. 381-393.
66. Ricardo Lancaster-Jones: "Don Francisco de Paula Verea Obispo de
Linares y de Puebla", pp. 395-415.
'
67. Frédéric Mauro: "La ciencia histórica y el estructuralismo", p. 417-424.
· 68. Pedro Luis Heller: Los historiadores griegos como dramaturgos" pp.
425-43~
,

Núm. 6, 1965

69. Lótta M. Spell: "Samuel Bangs, impresor pionero en México y Texas",
pp. 441-451.

49. Israel Cavazos Garza: "La villa de San Carlos de Marin", pp. 305-317.
50. Eugenio del Hoyo: "Evangelización en el Nuevo Reino de León", pp.
319-328.
51. Tomás Mendirichaga Cueva: "Indice de artículos del historiador
licenciado Don Pablo Herrera Carrillo (1895-1957)", pp. 329-342.
52. José P. Saldaña: "La tragedia de Tlaxcalaltongo", p. 343-394..
53. José Bravo Ugarte: "Cómo se llegó al modus vivendi de 1929", pp. 395405.
54. Federico Berrueto Ramón: Santiago Vidaurri y el Estado de Nuevo
León y Coahuila", pp. 407-420.
55. Joaquín de Arrigunaga Peón: "Falso mayorazgo de la casa de Montejo",
pp. 421-437.
56. Ciro R. de la Garza Treviño: "El general Don Luis Caballero y los
orígenes de su rebelión", pp. 439-451.

Núm. 8, 1967

626

70. Israel Cavazos Garza: "El Municipio de Los Ramones, Nuevo León",
pp. 359-371.
71. Tomás Mendirichaga Cueva: "La primera Universidad de Nuevo León,
1933-1934", pp. 373-392.
72. José P. Saldaña: ''Visitas del presidente de la República Don Benito
Juárez a Monterrey", pp. 393-412.
73. Ciro R. Cantú: "Origen de la ciudad de Montemorelos, síntesis de una
investigación histórica", pp. 413-437.
74. Ignacio Bemal: "La historia olmeca", pp. 439-448.
75. Gutierre Tibón: "El héroe tepozteco. Sicoanálisis de un mito universal"
pp.449-459.
'
76. Moisés Gonz.ález Navarro: "El desarrollo económico y social de
México", pp. 461-477.

627

�77. Ciro R. de la Garza Treviño: "Madero y Huerta. La trágica decena de
febrero de 1913", pp. 479-495.
78. José Ignacio Gallegos: "Síntesis histórica de la ciudad de Durango", pp.
497-509.
79. Ray F. Broussard: "Comonfort y la Revolución de Ayutla", pp. 511528.
80. Barbara June Macklin: "El niño Fidencio. Un estudio del curanderismo
en Nuevo León", pp. 529-563.

Núm. 9, 1968

98. Jesús Rodríguez Frausto: "La colonización estanciera en Nueva
España", pp. 509-546.
99. ~ru:é,s Montemayor Hernández: "Factores que_ influyeron erÍ la
colomzac1on de la frontera del norte a mediados del siglo XVI y a principios
del XVII", p. 547-559.
100. R?~e C. Tyler: "Las reclamaciones de Patricio Milmo", pp. 561-583.
10 l. p1etrich ~auck B.: ''Estudios previos para un trabajo sobre los
reqws1tos a.l titulo de procurador y sobre los orígenes sociales de los
procuradores en el Imperio Romano", p. 585-593.

Núm. 11, 1970

81. Israel Cavazos Garza: "Cuatro gobernadores coloniales de Nuevo León.
Ensayos biográficos", pp. 327-338.
82. José P. Saldaña: "La República en ruta hacia el norte", pp. 339-359.
83. Tomás Mendirichaga Cueva: "La Universidad de Nuevo León (octubre
' de 1934-septiembre de 1935)", pp. 361-388.
84. E. Víctor Niemeys,1 Jr.: "La presencia de Nuevo León en el Congreso
constituyente de Querétaro de 1916-1917", pp. 389-403.
85. Isidro Vizcaya Canales: "El periódico oficial del gobierno de Nuevo
León en el siglo XlX", p. 405-415.
86. María Guadalupe Martinez Berrones: "Historia de España. La campaña
electoral: 1936", pp. 417-430.
.
87. Francisco R. Almada: "La División de Operaciones", pp. 431-455.
88. Antonieta Espejo: "Una visita de inspección al abrigo de roca llamado
Cueva Ahumada, en la villa de García, Nuevo León", pp. 457-468.
89. José Torre Revello: "Duración de los viajes desde España al Nuevo
Mundo (1525-1810)", pp. 465-476.
90. Malcolm D. McLean: "Moros y cristianos en Tejas", pp. 477-480.
91. Heinz Otto Sieburg: "La revolución rusa de octubre de 1917", pp. 481499.
1

Núm.10, 1969
92. Israel Cavazos Garza: "Esbozo histórico del seminario de Monterrey",
pp. 411-427.
·
93. Humberto Buentello Chapa: "Toponimias americanas", pp. 429-445.
94. Isidro Vizcaya Canales: "Composición étnica de la población de Nuevo
León a la consumación de la Independencia", pp. 447-450.
95. E. Víctor Niemeyer Jr., "La actuación de las diputaciones de Coahuila,
Nuevo León y Tamaulipas en el congreso constituyente de Querétaro de
1916-1917", pp. 451-478.
96. Manuel Neira Barragán: "Compositores nuevoleoneses", p. 479-495.
97. Gutierre Tibón: "Las dos chinas poblanas", pp. 497-507.

628

102. Israel Cavazos Garza: "Fichas para una biblio-hemerografia histórica de
Nuevo León, 1960-1969", pp. 361-387.
103. Eugenio del Hoyo: "Los primeros avances de la colonización española
al noreste de la Nueva España (1519-1528)", pp. 389-411.
104. José P. Saldaña: "El general Don Porfirio Díaz en Monterrey" pp. 413~2
'
105. Tomás Mendirichaga Cueva: "El Consejo de Cultura Superior (19351943)", pp. 453-510.
106. Manuel Neira Barragán: "Cuatro décadas de teatro en Monterrey 19001940", pp. 511-530.
'
107. Isidro Vizcaya Canales: "Monterrey, los primeros años después de la
Independencia", pp. 531-538.
· 108.Andrés Montemayor Hernández: "La congrega o encomienda en el
Nuevo Reino de León, desde finales del siglo XVI hasta el siglo XVIII" pp.
539-575.
'
109. Daniel Cosío Villegas: "Porfirio vs. Gerónimo", pp. 577-584.
110. Jorge Femando Iturribarría: "Oaxaca en la Colonia", pp. 585-602.
111. Luis González: "La historiografia local: aportaciones mexicanas" pp.
603-619.
'
112. Rodolfo Ruz Menéndez: "Dos aspectos desconocidos de la personalidad
literaria del escritor yucateco Manuel Barbachano y Tarrazo", pp. 621-644.
113. Gutierre Tibón: "Mito y magia en la fundación de México", pp. 645683.p
114. Edward H. Moseley: "Santiago Vidaurri: héroe de la reforma" pp. 685695.
'
115. Malcolm D. McLean: "Compitiendo contra el correo real. Con un
nombramiento para el más grande de los cuatreros de Texas", pp. 697-700.

Núm. 12, 1971
116. Israel Cavazos Garza: "Guía del ramo militar del Archivo General del
Estado de Nuevo León (1797-1850)", pp. 227-246.

629

�117. Eugenio del Hoyo: "¿Sefarditas en el Nuevo Reino de León?", PP· 247254.
l
·
118. Ernesto Zertuche González: "Juan Ignacio Ramón, general nuevo eones
de la insurgencia", pp. 255-275.
.
119. Ciro R. Cantú: "Don José Parás Ballesteros, pnmer gobernador
constitucional de Nuevo León", pp. 227-323.
120. Isidro Vizcaya Canales: "Montemorelos en la primera mitad del siglo
XIX", pp. 325-330.
12 l. Carlos R. Cantú Cantú: "Los sucesos del 2 de abril de 1903 en
Monterrey", pp. 331-361.
.
.
,
122. Tomás Mendirichaga Cueva: "La Umvers1dad de Nuevo Leon (19221943)", p. 363-386.
.
, .
.
123. Ernesto de la Torre Villar: "La cmdad de Me:x1co en vanos
testimonios", pp. 387-418.
. , .
. .
124.Wigberto Jiménez Moreno: "Antecedentes histoncos sobre el mest1zaJe
' y la tranculturación en la f::1ja fronteriza mexicana", pp. 419-434.
Núm. 13, 1972

125. Israel Cavazos Garza: "El municipio de General Escobedo", pp. 263271.
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126. Agustín Basave Femández del Valle: "Don Vasco de Qwroga en su
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138. Israel Cavazos Garza: "Matehuala, jurisdicción del Nuevo Reino de
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140. José P. Saldaña: "El general Jesús González Ortega en la historia" pp.
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141. Tomás Mendirichaga Cueva: "La segunda Universidad de Nuevo León
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142. Ernesto de la Torre Villar: "Un patriota jalisciense: Tadeo Ortiz de
Ayala, diplomático mexicano", pp. 534-592.
143. Rodolfo Ruz Menéndez, "Alexander Agassiz, olvidado viajero a
Yucatán", pp. 593-605.
144. Ildefonso Villarello: "La fundación de la ciudad de Piedras Negras", pp.
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145. José Ignacio Gallegos C.: "La revolución de 1810 en Durango", pp.
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146. Malcolm D. McLean: "Las causas de la controversia entre Austin y
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150. José P. Saldaña: "Apuntes políticos y socio-económicos de Monterrey",
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151. Gerardo de León Torres: "Tres Benítez gobernadores de Nuevo León",
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152. Carlos González Salas: "Problemática de la historia colonial de
Tampico", pp.511-527.
153. Jorge Femando Iturribarría: "Oaxaca antes, en y después de la
Independencia", pp. 529-543.
154.Luis Rublúo: "Carta historiográfica para Carlos Pereyra, 1871-1971",
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155. Xavier Tavera Alfaro: "La sombra de Lerdo", pp. 563-573.
156. Miguel Civeira Taboada: "Francisco l.ambrano y su diccionario
biobibliográfico de la compañía de Jesús", pp. 575-585.

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�157. Guillermo Arrambídez Arellano: "Breves apuntes del territorio de la
Baja California", pp. 587-619.
158. Am'bal Abadie Aicardi: "El cine como instrumento de la leyenda negra.
Notas profanas de un espectador", pp. 621-629.
159. Laurens Ballard Perry: "El significado de Icamole. El papel del noreste
en la insurrección de Tuxtepec", pp. 631-666.
160. Ernesto de la Torre Villar: ''Notas para la historia del trabajo Y de las
comunicaciones en México. La compañía de tranvías y las luchas obreras,
1900-1945", pp. 667-754.

176. Ernesto de la Torre Villar: "El norte en la historia general de México",
pp. 505-517.
177. Gutierre Tibón: "Israel hoy, notas de viaje", pp. 519-536.
178. Nettie Lee Benson: "Desarrollo del movimiento por la Independencia
en México y los Estados Unidos de América", pp. 537-550.
179. Richard G. Santos: "Juan Nepomuceno Seguín, espía tejano en la
comandancia del noreste de México", pp. 551-567.
180. Malcolm D. McLean: "Our Spanish heritage in Texas", pp. 569-616.
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Núm. 16, 1975

161. Israel Cavazos Garza: "Cirujanos en Nuevo León en el siglo XVIll",
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162. José P. Saldaña: "Madero y su época",p p. 393-417.
163. Tomás Mendirichag~ Cueva: "La segunda Universidad de Nuevo León
(año lectivo 1944-1945)7, pp. 419-438.
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164. Ciro R. Cantú: "Don Juan Manuel Muñoz de Villav1cenc10, gobernador
del Nuevo Reino de León", pp. 439-448.
165. Aureliano Tapia Méndez: "Fray José Verger y Suau, técnico de
misiones", pp. 449-496.
166. Rafael Montejano y Aguiñaga: "La historiografia potosina", ppp. 497528.
167. Carlos Gonz.ález Salas: "Ensayos de historia regional de Tamaulipas",
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168. Lino Gómez Canedo: "¿Quién era el religioso que Lu\s CarbaJal traJo
de la Huasteca?", pp. 559-566.
169. Carmen Castañeda: "Los archivos de Guadalajara", pp. 567-584.

181. Eugenio del Hoyo: "La diputación de mineros en las minas ricas de los
zacatecas, democracia corporativa", pp. 299-319.
182. Ana María Herrera A.: '~Vida y obra del periodista Luis B. Herrera
Juárez", pp. 321-361.
183. Maria del Carmen Velázquez: ''Exigencias de una metodología
científica para la historia regional", pp. 363-373.
184. José Maria Muriá: "Sugerencias para dotar de nuevas perspectivas a la
historiografia regional", pp. 375-385.
185. Maria Elena de Galaviz de Capdevielle: "Crónica del padre Fray Luis
de Guzmán de la rebelión de los jonaces en 1703", pp. 387-401.
186. Julia Tuñón: La importancia de la historia oral para la historia regional",
pp. 403-411.
187. José de Jesús Dávila Aguirre: "Las monografias en la historia regional",
pp. 413-425.
188. Carlos González Salas: "Dos cronistas franciscanos del Nuevo
Santander'', pp. 427-437.
189. Ernesto de la Torre Villar: "Los Estados Unidos de Norteamérica y su
influencia ideológica en México", pp. 439-474.

Núm.17, 1976
Núm. 19, 1978

170. Israel Cavazos Garza: "El habla del noreste de México. Comentarios",
pp. 419-426.
171. Ciro R. Cantú: "El gobernador Manuel de Santa María y los insurgentes
en el valle del Pilón, la guerra de independencia", pp. 427-440. .
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172. José P. Saldaña: "Próceres de la Reforma y de la Intervenc1on
Francesa", pp. 441-461.
173. Ernesto Zertuche Gonz.ález: "Lo que ví y lo que oí en la Decena
Trágica", pp. 463-470.
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174. Tomás Mendirichaga Cueva: "La segunda Umvers1dad de Nuevo Leon
(año lectivo 1945-1946)", pp. 471-488.
175. Gerardo de León Torres: "Encarnación Brondo Whitt, cronista de
Nuevo León y Chihuahua", pp. 489-503.
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190.Eugenio del Hoyo: ''Notas y comentarios a la Relación de las personas
nombradas por Luis de Carbajal y de la Cueva para llevar al descubrimiento,
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191. Carlos R. Cantú Cantú: "Retirada de Hernán Cortés a la muerte de
Moctezuma", pp. 283-293.
192. Tomás Mendirichaga Cueva: ''El municipio de San Nicolás de los
Garzas", pp. 295-316.
193. Artemio Benavides H.: "De la historia social a la historia de la sociedad.
El sermón en la Colegiata de Guadalupe de Fray Servando Teresa de Mier en
1794", pp. 317-330.
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210. Ricardo Elizondo Elizondo: "Reminiscencias sefardistas en el_ folklor de
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212. Genaro Salinas Quiroga: "Los siete sabios de Mexico , pp. 521-527.
213. Juan Fidel Zorrilla: "El Plan de la Loba", pp. 529-542.
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214. Carlos González Salas: "Fray Francisco Ramírez y Gonzalez, pnmer
vicario apostólico de Tamaulipas", pp. 543-552.
Núm. 22, 1981

215. Gerardo de León Torres: "Geografía histórica colonial del norest~ de
México", pp. 183-200.
216. Hemán Salinas Cantú: "Biografía del doctor Jesús María González", p.
201-212.
217. Genaro Salinas Quiroga: "Psicología de los pueblos y del mexicano",
pp. 213-218.
218. Tomás Mendirichaga Cueva: "La segunda Universidad de Nuevo León
(año lectivo 1947-1948), pp. 219-237.
219. Juan Fidel Zorrilla: "Crónica de Tamaholipa", pp. 239-254.
220. Ignacio del Río: "Aculturación e integración socioeconómica de los
chichimecas en el siglo XVI", pp. 255-268.
221. Philip W. Powell: "Génesis del drama de Carbajal", pp. 269-278.
Hasta aquí el índice redactado por Abraham Téllez Aguilar. En 1990
reapareció Humanitas lográndose publicar un sólo número, el 23. Desde su
nueva reaparición en 1997 han salido los números 24 al 26. En la Sección de
Historia de estos cinco números, ha publicado los artículos siguientes:
Núm 23, 1990
222. Mario Cerutti: "Poder regional, gobierno central y periodismo liberal en
México en los años de la Reforma", pp. 223-246.
223. Tomás Mendirichaga Cueva "La segunda Universidad de Nuevo León
· (concluye)", pp. 247-262.
224. Celso Garza Guajardo: ''El exilio de Catarino Garza Rodríguez", pp.
263-267.
225. Carlos González Salas: "La obra del coronel don José de Escandón en la
evangelización del Nuevo Santander": pp. 269-288.
226. E. V. Niemeyer Jr.: "La delegación michoacana en el Congreso
Constituyente de Querétaro de 1916-1917", pp. 289-310.
227. William Collins: "Las empresas cortesianas de construcción naval", pp.
311-320.
Núm. 24, 1997
228. Israel Cavazos Garza: "Sabinas Hidalgo, Nuevo León. (Comentarios
sobre su origen)", pp. 353-372.
229. Ernesto de la Torre Villar: "El movimiento emancipador. "Los ideales
de la ilustración y móviles reales", pp. 373-382.
230. Manuel Ceballos Ramírez: ''Los dos Laredos en busca de su identidad.
Una historia sesquicentenaria", pp. 383-396.

635
634

�231. Osear Martínez: "Testimonios históricos de la arquitectura de vivienda
en Monterrey. Periodo anterior al establecimiento del Obispado de Linares
(1664-1777) pp. 397-415.
232. María Luisa Rodríguez-Sala: et al. "Francisco Báez Treviño y Gregorio
de Salinas Barona o Baraona, primeros gobernadores del siglo XVill en el
Nuevo Reyno de León. Su estudio histórico-social en fuentes primarias", pp.
417-447.
233. Lydia Espinosa Morales: "El convento franciscano de San Andrés, en la
ciudad de Monterrey", pp. 449-482.

Núm. 25, 1998
234. Israel Cavazos Garza: "Algunas fuentes para la evangelización del
noreste", pp. 473-485.
, 235. Tomás Mendirichaga Cueva: "La segunda Universidad de Nuevo León
(año lectivo 1948-1949)" pp. 487-511.
236. Teodoro Amerli~JÍ'y Zirón: "Origen y desarrollo de la ciudad de
Monterrey", pp. 513-522.
237. Patricia Guadalupe Alfaro Guerra: "Francisco Barbadillo y Victoria,
apuntes sobre su historia", pp. 523-545.
238. Manuel Ceballos Ramírez: "Monterrey y los dos Laredos: relación
bicentenaria", pp. 547-555.

Núm. 26, 1999
239. Israel Cavazos Garza: "Haciendas y ganados en el Nuevo Reino de
León. Siglos XVII y XVill", pp. 441-461.
240. Manuel Ceballos Ramírez: "Estados Unidos en la historiografia católica
mexicana: La interpretación del siglo XIX", pp. 463-470.
241. Ernesto de la Torre Villar: "El deceso de Felipe II. Sus repercusiones en
Nueva España", pp. 471-495.
242. Jesús Canales Ruiz: "Don Benito Juárez y Cantabria", pp. 497-507.
243. José María Muriá: "Iglesia y Estado en Jalisco durante la República
restaurada y el porfiriato", pp. 509-519.
244. Tomás Mendirichaga Cueva: "El barrio antiguo de Monterrey", pp.
521-537.
245. Mario Cerutti: "Gran propiedad y organización de la agricultura en el
norte de México. La experiencia de la Laguna (1870-1920)", pp. 539-557.
246. Jorge Sada Ortega: "Dioses, abejas y tributos en el México antiguo:
presencia y persistencia de elementos de religión prehispánica", pp. 559-571.

636

Sección Quinta

COMENTARIOS
y

RESEÑAS

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>UNIVERSIDAD AUTO NOMA DE NUEVO LEON
2000

�CENTRO DE
ESfUDIOS
HUMANISfICOS

ANUARIO
HUMANITAS
2000

Universidad
Autónoma de
Nuevo León

�. "~
FONDO

UNfVERSITARIO

�HUMANITAS-4

�~
TTNTVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
~2000

�Derechos--.Reservados ©
por el Centro de EstudióifHúmanísticos de la U.A.N.L.

HUMANITAS

La res onsabilidad derivada de los estudios conte~dos en este
Anuari~, corresponde exclusivamente a sus respectivos autores.

ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVOLEÓN

CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS DE LA
UNIVERSIDAP AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Director
CUARTA EDICION
Septiembre de 2000.-500 ejemplares.

Dr. Agustín Basave Fernández Del Valle

Jefe de la Sección de Fi.losofia:
Dr. Ricardo Miguel Flores Cantú

Jefe de la Sección de Letras:
Dra. Alma Silvia Rodríguez

Jefe de la Sección de Historia:
Profr. Israel Cavazos Garza
HUMANITAS

Jefe de la Sección de Ciencias Sociales:

Correspondencia:
Centz:o . de
Estudios
Human1sticos.Dirección
Biblioteca
Magna
Universitaria.- Av. Alfonso Reyes
No. 4000 Nte. Col. del Norte, C.
Postal 64440_, Monterrey, N.L.

Lic. Ricardo Villarreal Arrambide

�ÍNDICE

SECCIÓN PRIMERA
FILOSOFÍA
DR. AGUSTIN BASAVE FERNANDEZ DEL VALLE:
El diálogo.filosófico inter-cultural en un mundo globalizado ......... 13
DR. RICARDO MIGUEL FLORES: Principios fundamentales
de filosofia de la sociedad ..................... . . : . . . . . . . . . . . . 27
HEINRICH BECK: Exigencies ofethics in technical culture:
principies ofethics in concordance with nature . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49
JOAQUIN LOMBA: Moral, cosmos y hombre en la estética
musical griega . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

6l

DRA. MATILDE ISABEL GARCÍA LOSADA: La existencia
como juego . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

81

DRA. MARÍA DEL CARMEN DOLBY MÚGICA:
El sufrimiento y la desdicha en Simone Weil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 91
MTRO. JOSÉ ROBERTO MENDIRICHAGA: Religión
y ateísmo en el cambio de milenio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . l 03
RAMÓN KURI CAMACHO: Ética y política en el relativismo
Contemporáneo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 115
LIC. MARTHA E. GARCÍA SEPÚLVEDA: El realismo
en filosofia y educación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . l 41
MTRO. LUIS RIONDA ARREGUÍN: El hombre como ser
Indescifrable .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . l 61

SECCIÓN SEGUNDA
LETRAS
DRA. ALMA SILVIA RODRIGUEZ: Ideologí,a y lenguaje . . . . . . . 181

�DR. AGUSTIN BASAVE FERNANDEZ DEL VALLE:
Vida y obra de Goethe .................. • . • . • • • • • • · · · · • • · · · 197

DR. MIGUEL ROJAS üÓMEZ: La identidad cultural
como sistema teórico ............. . ....................... . 475

LIC. ALEJANDRO DEL BOSQUE: La cotidianización
de la poesía ............... . ........ • • • • • • • • · · · · · · · · · · · · · · 213

MTRO. BENIGNO BENAVIDES MARTÍNEZ: Democracia e
inclusión en la sociedad regiomontana ............... .......... 499

LIC. ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA, LI~. JUANA
GARZA DE LA GARZA, LIC. ROSALBA MARTINEZ
MORALES: Sor Juana Inés de la Cruz: voz en el tiempo ......... . . 229

S·E CCIÓN CUARTA

SARA ALICIA ARÉCHIGA: The high school English textbook . . . . . 265
LIC. LUCILA ÁLVAREZ DE LA CRUZ: Violencia vertical
y horizontal: una revisión en Lituma en los Andes ......... • • ... • • 293
LIC. GEORGINA DEL ÁNGEL GAVIÑO: Si te dicen que caí:
Los rumores de Espaiía 9n ruinas . . ... • • • • • • · • • · · · · · · · · · · · · · · · '.?11
LIC. JOEL MORALES: Expresiones e identidades juveniles
en Monterrey: el ska como adscripción a redes sociales .... - ... - . • 323
JOSÉ MIGUEL SARDIÑAS: Sobre la indeterminación
en un relato de Edgar Allan Poe .. . ...... • • • • • • • • · · · · · · · · · · · · · 343

SECCIÓN TERCERA
CIENCIAS SOCIALES

HISTORIA
PROF. ISRAEL CAVAZOS GARZA: Nuevo León,
medio siglo de historiografía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 509
MOISÉS GONZÁLEZ NAVARRO: Guadalajara en un llano . . . . . . 551
PROF. TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA: Monterrey antiguo.
Casas y materiales de construcción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 573
DRA. MA. LUISA RODRÍGUEZ SALA: Cipriano y Luis García
de Pruneda, dos hermanos Gobernadores del Nuevo Reyno de León
(1707-1710) y Francisco Mier y Torre (1710-1714): aportes
historiográficos para un estudio histórico-social . . . . . . . . . . . . . . . . . 595
DR: ERNESTO DE LA TORRE VILLAR: Mi experiencia
con el norte de México . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

619

ABRAHAM TÉLLEZ AGUILAR: Índices de Humanitas . . . . . . . . .

623

LIC. RICARDO C. VILLARREAL ARRAMBIDE:
El carácter y el proceso social ......... . - - - • • • • • • · · · · · • · · · · · 359
MTRO. JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD: El nuevo sistema
de partidos obliga a la revisión de la Constitución de 1917 - ..... - • • 367
MTRA. LÍDICE RAMOS RUIZ: Políticas publicas y mujeres . . . . . . 401
DR. JOSÉ MARÍA INFANTE: Las tareas de la psicología política. . . 411
MTRO. JAVIER ROJAS SANDOVAL: Monterrey. Conflictos
laborales: del despliegue industrial a la Constitución de 1917 • .. - • • • 437
LIC. ROLANDO PICOS BOVIO: La lógica de las ciencias
sociales: una disputa histórica y metodológica ... . • • • • • • • • • • • • · · 467
8

SECCIÓN QUINTA
COMENTARIOS Y RESEÑAS
Diccionario biográfico de Coahuila, Mtro. Israel Cavazos Garza, 639. -Estrellas en el campo del olvido, Dra. Alma Silvia Rodríguez, 647. -Relativismos, imposturas y otros .fraudes, Dr. Ricardo Miguel Flores, 651. --La Huella del Otro, Lic. Pedro Cortés Rodríguez, 659. ---La irónica
llegada de Godot, Dr. Poi Popovic, 663. --Sociolinguistics, Lic. Gabriela
A. Elizondo Regalado,669. -En busca de· la enseñanza perdida,. Un
modelo dinámico para la educación superior, Lic. Jesus Ordoñez Martínez,
673. ---El buen lector se hace, no nace. Reflexiones sobre la lectura y
formación de lectores, Lic. María de Lourdes Urbina Carrillo, 677. --La
9

�arqueología de Nuevo León y el Noreste, Lic. Héctor Alemán Hernández,
681. ---Bingo 6. English for children, Lic. Francisco Javier Treviño
Rodríguez, 687. ---Angustia y Ansiedad. Causas, síntomas y tratamiento,
Lic. Raúl Romo Vallejo, 691. -La casa ecológica, Lic. Alberto René
Romo G. 695. ---Un hilito de sangre, Lic. Dora Gonz.ález Cortina, 701. Cultura de calidad de servicio, Lic. Ma. De los Ángeles Carrillo, 707.

Sección Primera

FILOSOFIA

10

�EL DIÁLOGO FILOSÓFICO INTER-CULTURAL
EN UN MUNDO GLOBALIZADO

Profr. Dr. Phil. Dr. Jur. Agustín Basave Femández del Valle
Presidente de la Sociedad Mexicana de Filosofia.
Director del Centro de Estudios Humanísticos.
Universidad Autónoma de Nuevo León.

El hombre es un ser constitutivamente dialógico. Y es dialógico porque
tiene una dimensión comunicativa. Comunicación es el proceso personal de
actos intencionalmente dirigidos por medio de signos, a una o varias
personas, para que asimilen el concepto o el conjunto de conceptos idóneos
para modificar o reforzar comportamientos. Las ideas personales son
privativas de cada quien; lo único que cabe es suscitar ideas similares.
Mientras que en las transfusiones de sangre se recibe realmente la sangre del
otro, en la comunicación de ideas sólo se reciben signos o símbolos
convencionales, pero no las ideas vivenciadas por el otro. El símbolo sólo es
vehículo de una realidad que se quiere transmitir en el mensaje. Y el
mensaje esta referido al receptor que tendrá que descodificarlo. Trátase de
inducirle a una vivencia suya aunque similar a la del emisor. La buena
comunicación produce actitudes vitales concordes entre emisores y
receptores. En la medida en que no exista similitud entre las ideas del
emisor y las ideas del receptor, cabe.hablar de "descomuniciación". No es lo
mismo una mala comunicación donde existe al fin y al cabo una
rudimentaria aunque deficiente comunicación, que una descomuniciación en
donde se da una ausencia total de comunicación. Cuando las ideas son
totalmente disímbolas en la mente del receptor, respecto al emisor, es que ha
habido una falta de comunicación. Y la descomunicación es un fracaso
causado por una mala técnica de comunicación. El emisor quería que se le
entendiese en determinada fonna y se le entendió en una forma totalmente
diversa. De ahí la importancia de preguntarse: ¿Cómo me va a interpretar el
que me va a interpretar?, ¿cuáles son sus parámetros?, ¿qué se va a suscitar
en su proceso cognoscitivo si yo emito tal o cual mensaje?. Todas estas
interrogantes corresponden a un serio y profundo estudio del receptor o de
los receptores.
El hombre es un animal comunicante -con buenos o malos resultadosporque tiene una dimensión comunicativa. La existencia de un lenguaje oral,
gráfico, y mímico testimonia esa dimensión comunicativa.
Nos
comunicamos con los otros por imperativos de nuestro desamparo
ontológico o insuficiencia radical. Pero, aunque no existiese ese desamparo
13

�ontológico o insuficiencia radical -hipótesis de trabajo-, nuestro afán de
plenitud subsistencia}, de comunicación con los otros, nos e;idenci~~ esa
dimensión comunicativa tan íntimamente humana. Razon, volic1on y
emoción -elementos del acto espiritual, sintético y acentuado en alguna de
sus vertientes- son elementos entrañados en la comunicación virtual o actual.
Porque no existe un animal racional, o animal espiritual, o espíritu e~carn~~o
que carezca de función comunicante como fruto de su d1lllens1on
comunicativa.
La dimensión comunicativa del hombre es radical apertura a los otros.
No se trata, tan sólo, de una apertura pasiva, sino de una vocación
comunicante, que en algunas personas, puede profesionalizarse. La
comunicación humana interpersonal, la comunicación social y la
comunicación a través de los medios masivos -la menos humana de las
comunicaciones- son tres formas que adopta la dimensión comunicativa del
hombre. Puede abordarse la comunicación desde diversas disciplinas
científicas pero, sin olvidar, que el fenómeno comunicativo proviene de lá
dimensión comunicativa. La lingüística, la filosofía, la sociología y la
psicología acometen, desde diversos objetos formales, el mismo fenómeno
de la comunicación. Cabe, también, un estudio interdisciplinar de la
comunicación humana que aborda múltiples relaciones y estructuras de
comunicación. El fenómeno comunicativo no sólo incluye contenidos
intelectuales, sino también contenidos operativos, actitudinales, valorativos...
En la vida personal, en la vida grupal, en la vida institucional, en la vida
social y en la vida internacional, la comunicación ejerce una enorme
influencia. Pocos investigadores examinan la comunicación en toda su
riqueza metodológica. ·Podemos hablar de un déficit metodológico. La
comunicación humana se da desde la sociedad y en la socialidad, porque el
hombre no es una mónada aislada, porque se realiza existiendo individual y
comunitariamente. La comunicabilidad es inescindible de la sociabilidad.
Pero la comunicabilidad es vida dinámica y relacional de persona a persona
y de persona al todo social e internacional. Aunque como individuos
estemos vinculados a los deinás, es lo cierto que también somos
independientes de ellos. Los símbolos y los mitos -parte del lenguajetienden el puente en el vacío entre los próximos que a veces parecen muy
lejanos. Se trata de conseguir un nuevo enlace mutuo.
Desde la mismidad del ser humano, la libertad de una persona que se
sabe sujeto se comunica en situación y en circunstancia, sin sentir ningún
desgarro ni suponer ningún fracaso; se comunica por afán de plenitud
subsistencia}, por apremios de su ser dialógico que anhela no una simple
apropiación esencial de los objetos sino una destinación existencial de los
conocimientos y de los efectos. Aunque transida de temporalidad, la
comunicación existencial busca otra existencia en diálogo. En esta búsqueda
14

aparentemente hay una fuga de la de la mismidad íntima, una anulación de la
intimidad recóndita pero en el fondo es todo lo contrario, se trata de una
afirmación rotunda de la mismidad personal que sólo surge frente al otro y
los otros. No es lo mismo dirigirse a un individuo, a un sujeto libre
concreto, que dirigirse a la sociedad, a la colectividad. No estamos inmersos
en la conciencia común, sino aclimatados en un mundo social en donde
encontramos cosas con las que coexistimos y personas con las que
convivimos. No hay comunicación sin mundo. La inteligencia se comunica
con la inteligencia en un mundo que no carece de situaciones y de
circunstancias. Un mundo espacio-temporal y objetivo que nos permite
oomunicarnos y relacionarnos. Mundo de cosas, de bienes, de valores, de
com'portamientos prácticos. Mundo en que la razón de cada hombre se
comunica cognoscitivamente, tratando a los otros como cosas o
reconociéndolos como personas. En el primer supuesto se establecen
relaciones de dominación. El emisor se esfuerza por convertir al receptor en
instrumento. Le anula el interés propio. En la comunicación existencial, que
es siempre interpersonal, no se busca una racionalidad universal sino a
hombres concretos con mundos concretos. Si somos esencial libertad y
radical trascendencia podemos dirigimos por comunicaciones sociales o por
comunicaciones interpersonales o intersubjetivas. Los ámbitos-del-yo-tú se
convierten, por la comunicación, en ámbito-del-nosotros. El hombre que se
va haciendo incesantemente dentro de su estructura vocacional, se convierte
en "gestor sui", en un mundo lleno de posibilidades: "el regnum hominis ",
en donde los hombres se comunican social e interpersonalmente. Porque
vivir es comunicarse, porque no se puede vivir sin hacerse, superándose,
comunicándose. Si el hombre es "mit-sein", un ser-con-otro, está
comunicándose desde que tiene uso de razón hasta que muere. La aventura
de ser es, a la vez, la aventura de comunicarse con otros, de existir en común
por la comunicación. Las formas de preocupación y atención al próximo, en
la solicitud, no podrían darse sin la comunicación. Ser-en-la-habencia. Y
si somos "seres relativamente a otros", la comunicación está en la base de la
relación, del vínculo. El otro es un "alter ego" que puede ser mi compañero,
mi amigo o mi enemigo, pero jamás una cosa. Uso las cosas y me comunico
con los hombres.
El abismo entre un yo y un tú se supera con el amor. El otro me llama
solicitado por mi existencia. Esta vinculación por el amor no tiene por qué
ser llamada -como lo hace Jaspers- "combate amoroso". Yo diría que no hay
combate amoroso sino colaboración, vinculación, unión amorosa. La
trascendencia en la inmanencia -indiscutible en el amor- se da en la
comunicación intersubjetiva. Viviendo en Ja instancia de la subjetividad
creadora, tan alejada de la "masa", surge la transformación valoral por obra
del amor en toda la extensa gama de sus clases: Amor pasional de hombre a
mujer, amor de amistad, amor paternal, amor maternal, amor fraternal, amor
15

�al prójimo. Hay entre estos amores, uno que viene de lo alto hacia nosotros
y que nos ha amado primero, porque fuimos escogidos por El desde la
eternidad. Nuestra vida, en este sentido, se presenta como una dádiva de
amor que nos compromete a vivir amorosamente. No se trata de obligación
sino de compromiso. Compromiso con ese Supremo Amor, que es el
absoluto, y en el cual reside la plenitud· de toda perfección posible. Cuando
el hombre no quiere aceptar ese Absoluto, único capaz de ser el patrón de
nuestras limitadas perfecciones, es que sus propios y mezquinos intereses le
han cegado para su dimensión teotrópica. Convivencia más impulsiva,
instintiva, que reflexiva. El diálogo intersubjetivo entre el yo y el tú se da
at:tte el tú eterno del cual somos reflejos en nuestro amor. Nuestra relación
total como hombres con la totalidad de los demás no se comprende sin el tú
trascendente en el mundo. El hombre sólo se libra de su ego-ismo, en el
sentido del yo-ello, rastreando la sombra del tú trascendente en el universo
y en la imagen en el propio yo. Tales de Mileto observaba que conocerse el
hombre a sí mismo es lo más dificil que existe. Sócrates insistió, una y otra
vez, en aquel imperativo digno de estamparse en el pórtico del templo de
Delfos: "Conócete a tí mismo". Pero, ¿cómo conocemos a nosotros mismos
en nuestra individualidad si no es examinando nuestra personalidad en su
dimensión comunicativa?. Porque hombre que no se comunica no es
hombre. Y hombre que no ve en los otros el vestigio e imagen del tú
trascendente, padece miopía intelectual cuando no ceguera. Porque no cabe
pensar un ser fundamentado sin el Ser fundamentante. El hombre no puede
ser reducido a un haz de elementos bioquímicos, concebidos tan
extrañamente que producen algo más perfecto -el espíritu- que sus mismos
componentes. La intercomunicación de persona a persona se da entre
espíritus encamados y es inconcebible dentro de un monismo materialista.
La apertura del yo dirigida hacia todas las creaturas, se da dentro de un orden
cósmico con sus múltiples grados de perfección y fundamentada en la
apertura-religación del yo al tú trascendente. Cuando la comunicación
social, egoísta, hace de los otros objetos de uso y explotación, la sociedad se
convierte en una lucha del hombre contra el hombre, en un campo de odios,
de injusticias y de crim.enes. Cuando la comunicación es interpersonal se
forja una sociedad auténticamente humana, siempre que el yo rudimentario
-que todo lo calibra por el interés- sea sobrepasado. Entonces, y solo
entonces, la ley de la recta razón y de la auténtica libertad normarán la
convivencia social. Amando, haremos lo que queramos. Amando y
comunicándonos sentiremos la responsabilidad comunitaria.
Una vez esclarecido el aspecto dialógico del hombre, réstanos por
esclarecer el significado y el sentido del diálogo ínter-cultural. Apenas
empieza, desde hace menos de una década, a tratarse de constituir una
filosofía inter-cultural. Se trata de una manera de forjar y de practicar la
filosofía que brota de un diálogo imprevisible, que surge desde los
16

dialogantes de diversas etnias filosóficas que van historizando sus
potencialidades hasta llegar a un punto de afinidades, de convergencias
comunes. Todo ello sin pretenciones de dominio ni de colonización por
parte de un grupo cultural sobre otra diversa tradición en materia de cultura.
Se trata de un proceso continuo, siempre abierto, en el cual se aprende a
compartir las experiencias filosóficas de todos los pueblos de la tierra. Con
cierto optimismo, Raúl Fomet Betancourt nos habla de "un proceso
eminentemente polifónico donde se consigue la sintonía y armonía de las
diversas voces por el continuo contraste con el otro y el continuo aprender de
sus opiniones y experiencias"'. Esta Filosofia intercultural se realiza en
actitud hermenéutica, partiendo de la finitud humana -a nivel individual y a
nivel cultural- renunciando a la absolutización de cualquier cultura para
arribar a un intercambio y a un contraste que se convierte en habitud. Cabe
preguntar, si la verdad depende del simple intercambio y contrastación, ¿cuál
es el criterio de certeza?. Hasta ahora no han elucidado los partidiarios de la
filosofía intercultural el problema de la verdad. Estamos de acuerdo en lo
beneficiosa que resulta la renuncia a toda postura hermenéutica reduccionista
que opera con un único modelo teórico-conceptual paradigmático. Se busca
descentrar la reflexión filosófica de todo posible centro prepotente o
predominante. Lo que cuenta es la intercomunicación, la interconexión que
nos lleva a una supuesta y nueva "figura de una razón interdiscursiva ". Se
quiere -y en este punto con razón- que no se sacralice la cultura propia, que
se supere el etnocentrismo, aunque se parta de la propia tradición cultural.
La propia tradición cultural sólo sirve como tránsito y puente para la
intercomunicación. Abrir un tanto el espacio compartido e interdiscursivo
no es garantizar la comprensión cabal de la cuestión de la identidad de una
filosofía, ni de la identidad cultural de una comunidad humana determinada,
sino tan solo hacer posible esa comprensión. En todo caso, cabe hablar de
cierto enriquecimiento continuo posibilitado por la dinámica de una
transculturación constante. El transporte de una tradición a otra y de esa otra
-u otras- a nuestra tradición es apenas convertimos en agentes-pacientes, de
procesos de universalización que no garantizan, tampoco, la verdad porque
la verdad no depende del número de quienes la profesan. Porque la tontería,
la estulticia, también pueden universalizarse.
La filosofia intercultural pretende buscar la universalidad desligada de
la figura de la unidad, que resulta fácilmente manipulable por culturas
dominantes. ¿Hemos Uegado alguna vez a la verdadera universalidad?.
¿Puede la filosofía intercultural llegar a la verdadera universalidad?. ¿Y esa
supuesta universalidad, nos haria abrazarnos a la verdad o colectar el
máximo número de experiencias posibles?. Ciertamente es deseable una
universalidad que incremente la solidaridad entre todos los centros culturales
que componen nuestro mundo. El enriquecimiento es patente. Pero este
enriquecimiento no entraña, por sí mismo, un criterio de vivencia y una
17

�reflexión filosófica personal que nos conduzca a la anhelada verdad que
resulte evidente. Porque la evidencia es el supremo criterio de certeza.
El diálogo intercultural en filosofía puede librarnos de una estrecha
filosofía monocultural para conducirnos a una visión intercultural. Me
simpatiza el sello de la apertura que ofrece la filosofía intercultural, pero no
creo en abstracciones superculturales. Hoy en día se piensa "que no hay ni
puede haber diálogo ahí donde reina todavía el monólogo de una filosofía
que escucha su propio eco, es decir, donde filosofía se confunde todavía con
la imperial expansión de un /ogos sofocante de otras fonnas de racionalidad.
Posibilidad fundante del diálogo es entonces, para decirlo positivamente,
-apunta Raúl Fomet Betancourt-, el despunte de la polifonía del logos
filosófico; la multiplicidad de las voces de la razón, como ha dicho
2
Habermas" • Me parece que la multiplicidad de las voces de la razón, que
tanto valoriza Habermas, es tan sólo un medio para que nuestra razón se
ponga a filosofar en una soledad, poblada de compañías, y con una
meditación propia, personal. Menos aún podría aceptar que "esas voces no
están ordenadas a priori por una unidad metafísica, sino que son más bien
voces históricas, expresiones contingentes que se articulan como tales desde
el trasfondo irreductible de distintos mundos de vida". Advierto, en este
historicismo flotante, el peligro de un caos de opiniones que se suceden en el
transcurso de la historia. Aunque estén cargadas de "contexto y de cultura",
esas voces históricas caóticas sólo pueden conducir, a lo más, a una
comprensión del mundo y de la historia, pero no a una filosofía rigurosa,
abierta a las otras filosofías, pero no relativista ni escéptica. Una cosa es el
derecho a ver las cosas desde su contexto y cultura, y otra cosa muy
diferente es absolutizar el perspectivismo. Está muy bien buscar una
"comunicación no dominante ". Pero estaría muy mal hacer depender la
verdad de esa base histórico-práxíca. Hablar en el diálogo intercultural
filosófico no sólo sobre sino con y desde una correspondiente diferencia
histórica no es de por sí forjar una filosofía con verdades de validez
universal. Liberar la filosofía para la polifonía cultural es un avance para la
relación entre la filosofía europea y la filosofía latinoamericana. La
recíproca comunicación, con el despliegue de la propia voz de quienes se
comunican forjará un diálogo más libre, sin pretendidos imperialismos
unilaterales que siguen aquel veredicto de Hegel "Was bis jetzt sich hier
ereignet, ist nur der Widerhall der Alten Welt und der Ausdruck fremder
3
Lebendigkeit. . ." . Un verdadero diálogo intercultural abierto y paritario no
tiene por qué despertar sospechas de inculturación hegemónica. Los
filosofemas latinoamericanos son tan legítimos, en cuanto filosofemas, como
lo pueden ser los filosofemas europeos. En vez de una inculturación
unilateral, el auténtico diálogo intercultural puede conducirnos a una
intertransculturación abierta, alternativa. La propia teoría del entender que
tiene cada cultura, tiene que ser revisada en ese auténtico diálogo
18

in~ercultural. Desafío hermenéutico que no tiene por qué constituir una
relativización postmodema, sino de una nueva reubicación de las culturas.
Las posibles unilateralidades pueden ser removidas en nuestros modelos
filosóficos. Pero vale la pena que los contenidos universalizables no sean
minados por sugerencias de un relativismo disolvente. Transformar la razón
para enriquecerla y liberarla no puede significar abdicar de la razón. Aunque
nuestro modo propio de pensar no puede imponerse como lugar del
encuentro con el otro, cabe esperar que el encuentro con el otro nos resulte
una interpelación para repensar nuestra postura filosófica. La alteridad que
nos sale al encuentro en forma de vida o cultura nos ofrece un nuevo
horizonte de comprensión, por encima de falsas certezas y de precarias
seguridades de nuestros filosofemas.
¿Qué representa para la filosofía el diálogo intercultural?. Pienso que
un genuino diálogo intercultural representa un nuevo acceso hacia nuestra
propia filosofía. Quiero decir que la llamada filosofia intercultural no es
más que un medio y nl,lllca un fin. Prefiero hablar de diálogo intercultural
como valioso auxiliar en la forja de nuestra propia y personal filosofía, que
de una filosofia intercultura/. El diálogo intercultural condµce, puede
conducir, a la solidaridad humana, a la comprensión del otro desde su
aspecto exterior hasta su alteridad. Me opongo a un concepto de una
totalización dialéctica.. Se apunta "la necesidad de pasar de un modelo
mental que opera con la categoría de la totalidad, y que fija y cierra la verdad
en ella a un modelo que se despide de esa categoría y que prefiere trabajar
con la idea de la totalización dialéctica, para expresar con ese cambio
categorial justo su cambio de actitud frente a la verdad: Para este modelo la
verdad no es condición ni situación, sino proceso'"'. Yo puedo poner en
juego mi verdad y hasta someterla a la dialéctica de la contrastación que se
crea necesariamente por el carácter interdiscursivo del diálogo intercultural,
pero esto no significa que la verdad sea un proceso. La dialéctica no da la
verdad. Busquemos los mutuos enriquecimientos, la pluriversión de la
realidad, sin relativismos de ninguna especie. Una cosa es pensar la
substancial conexión de la realidad pluriversa y otra cosa muy diferente sería
deshacer esa pluriversión de la realidad en aislamientos relativistas.
Concuerdo con Fomet Betancourt en La idea zubiriana de la "respectividad"
como un modelo de intelegir superador del relativismo. Comprender y
apreciar al otro desde su ordenamiento y relación histórica con el mundo y la
verdad, será siempre sano. La interpelación del otro es una invitación a un
proceso de diálogo intercultu.ral siempre fecundante. La interdisciplinariedad
constituye una buena oportunidad metodológica y epistemológica para el
diálogo intercultural en un mundo global que quisiéramos ver convertido en
un concierto inconcluso y siempre abierto. Abrirnos a otras fuentes, a otras
referencias, a otras tradiciones, puede ser ocasión propicia para rehacer y
universalizar más nuestra tradición histórica. La perspectiva ecuménica de
19

�la llamada aldea global busca constantemente una nueva e inédita
universalidad de superior calidad. Pero esta perspectiva no puede significar
" la liquidación de la filosofía como una forma de saber sistemático y
universal". Pensar sistemáticamente con anhelo de validez universal es
propio de todo auténtico filosofar aunque se trate de un saber finito y falible
hecho desde una circunstancia histórica y geográfica; ese saber, -si es
filosófico- presentará siempre las notas de sistema y de universalidad. No
importa si ese saber sistemático y universal acaece en América, en África, en
Asia, en Europa o en Oceanía. Una filosofia no es universal porque se
autoproclame como modelo hegemónico, sino por caracteres íntrínsecos de
su validez. Todos los lenguajes que se hablan en un mundo global pueden
ser recogidos en tejido de saberes y experiencias cualitativamente superior al
tejido etnocentrista, monofánico y unidimensional.
Vivimos en un mundo quebrado lleno de compartimentos o estancos,
donde ya no impera una dichosa unanimidad como aquella lograda en el
Medioevo, cuando aún no se hablaba de Europa sino de la Cristiandad. Hoy
en día, la disyuntiva política más importante se plantea en estos términos:
Pluralismo democrático o transpersonalismo totalitario en cualesquiera de
sus formas (fascismo, nacional-socialismo, comunismo).
Pluralismo
equivale a civilización que permite subsistir a los sectores sociológicos
disidentes. Totalismo político equivale a barbarie. Barbarie de una
intolerancia fanática que destroza personas humanas. La tolerancia entendida rectamente- se ejerce hacia la persona y nunca hacia el error o los
errores. La tolerancia proviene de la igualdad esencial de naturaleza, de
origen, y de destino -sin mengua de las desigualdades accidentales- y está
fundamentada en el amor de caridad. Confucio lo dijo en forma negativa:
''No hagas al otro lo que no quieras que te hagan a tí". El Nuevo Testamento
nos lo dice en forma positiva: "Trata al otro como quisieras que te trataran a
ti". Esta regla de oro de la convivencia humana, la podemos extender a los
estados y al diálogo de las etnias. Cuando se enfrentan cosmovisiones o
sistemas últimos de pensamiento y vida, que resultan inconciliables, sólo
cabe el método de la persuación. Al fin y al cabo la verdad se impone sola y
no necesita de imposiciones. El pluralismo no trata de llegar a una síntesis, a
un sincretismo de sistemas irreconciliables, pero permite la convivencia
pacífica y favorece la paz activa. La pretensión de ultimidad en materia
filosófica, teológica o religiosa, no permite el supersistema sincrético
pluralista. ''No podemos superar una situación pluralista -advierte con razón
Raymundo Panikkar- sin quebrantar el principio de no contradicción y sin
negar nuestro propio conjunto de códigos: Intelectuales, morales, estéticos y
5
demás" • El estudio interdisciplinar no está en el mismo estadio que el
estudio intercultural. Las actitudes humanas fundamentales en la base
misma de las distintas tradiciones de los diversos pueblos de la tierra son
mutuamente irreconciliables. La historia de la humanidad está plagada de

20

guerras. Para evitar una catástrofe bélica que destruya la humanidad o parte
de ella sólo cabe, a mi juicio, la tolerancia bien entendida. Una tolerancia
bien entendida hacia las personas -que nacen, sufren y mueren como yo-, no
hacia las doctrinas que pueden ser falsas o verdaderas. No creo en "el
pluralismo de la verdad", porque la verdad no puede confundirse con la
perspectiva. El perspectivismo es, a la postre, relativismo. Y "el relativismo
se destruye a sí mismo cuando afirma que todo es relativo y, por lo tanto,
6
también lo es la afirmación misma del relativismo'' • Ciertamente no
podemos proclamarnos poseedores de la verdad absoluta, pero eso no
significa que la verdad misma sea pluralista. Cada persona y cada cultura es
una fuente de entendimiento, de autocomprensión. Del hecho de no poder
imponer mis parámetros y mis categorías de entendimiento a otros, no cabe
concluir que la verdad es plural. Una cosa son las convicciones generales, y
otra cosa muy diversa es la verdad en su sentido ontológico y en su sentido
lógico. Comprender la lógica interna de una persona no significa prestar
nuestra anuencia a esa lógica interna que puede ser errónea. Está bien que
cada cultura posee una visión propia de la realidad y un cierto mito como
horiwnte de cosas y sucesos; pero una cosa es la explicación y otra cosa es
la justificación. No todas las visiones de la realidad son igualmente ciertas.
Me parece muy sano la toma de conciencia de nuestras limitaciones, pero las
diversas limitaciones o finitudes humanas no impiden la existencia de la
conciencia suprema. No hay muchas verdades, pero la verdad no puede ser
abstraída de su relación con un espíritu encarnado, inserto en la situación y
en la circunstancia. ¿Porqué ha de ser una verdad universal tan sólo una
extrapolación de nuestra mente?. Hay criterios unánimemente aceptados que
no dependen de mi mente ni de las otras mentes. Las verdades lógicas y las
verdades matemáticas no son verdades relativamente universales, sino
verdades universales sin más. Estas verdades no son tales porque un grupo
particular humano así las ve, sino todo lo contrario, así las ve porque son
verdades universales. No puedo concordar con mi colega y amigo
Raymundo Panikkar cuando afirma: "Cualquier teoría universal, del tipo que
sea, niega al pluralismo. Cualquier pretendida teoría universal, es una teoría
particular, que junto con otras pretende tener validez universal, traspasando
los límites de su propia legitimidad, más aún, ninguna teoría puede ser
absolutamente universal. porque por el hecho mismo de la teoría, la
contemplación de la verdad no es una contemplación universal, como
7
tampoco es una verdad teórica todo lo que hay en la realidad" • Una teoría
universal, de acuerdo con mi tesis, no niega al pluralismo. El hecho de que
alguien esgrima una teoría no significa que esa teoría quede circunscrita a
una subjetividad particular. El hecho de que la contemplación de la verdad
sea realizada por una persona, no quiere decir que esa teoría sea
forzosamente subjetiva. La contemplación de la verdad no es atributo de
ninguna subjetl\, idad particular. Aunque la teoría brote de una praxis, la

21

�calificación de verdadera o falsa no la da la praxis sino la evidencia como
último criterio de certeza.
Superar doctrinas exclusivistas y abrir vías de comunicación entre
culturas compartimentalizadas, a veces congeladas, me parece algo muy
importante. Sin abandonar cualquier ·postura crítica, podemos y debemos
buscar la certeza, aunque se nos diga que tenemos "obsesión por la certeza".
Porque amo la verdad y la certeza, nunca me resignaré a explicaciones
provincianas, partidistas, facciosas, banderizas. Estas visiones causan
rivalidad y guerras. La mutua comprensión y cooperación entre las
~diciones religiosas no puede significar el abandono de la verdad en la
religión y de la verdadera religión. Si todas las religiones fuesen verdaderas
no habría ninguna religión verdadera. Abrirnos a los demás no significa
aceptar siempre los sin sentidos que nos propongan, los errores patentes que
nos propongan. Creo en la experiencia humana en su conjunto, pero no creo
en la verdad como fruto de transacciones y de componendas. El método
cartesiano de la duda permanente no tiene fin. Hay certidumbres vitales
directas -la existencia es una de ellas- que no admiten una duda sensata. La
primera certidumbre no es pienso, sino existo. Yo invierto el entinema de
Renato Descartes y digo: Existo, y luego pienso, quiero, proyecto, siento. ..
Vemos el todo a través de la parte -totum per partem- pero esta visión
limitada no es, no tiene que ser, una visión puramente subjetiva. Quiere
decir, simplemente, que vemos el todo, pero no totalmente. El mundo y la
vida humana no son simplemente -como creen algunos autores- objeto de un
panorama visual visto a través del color, de la forma y del cristal de una
ventana particular. Si así fuese, no cabría hacer ciencia ni rigurosa filosofía.
Todo quedaría reducido a ventanas, a perspectivas del significado de la vida
humana y del universo. Los científicos, conscientes del todo, no ven sus
respectivos sectores de la realidad desde ángulos simplemente visuales. La
validez universal de las proposiciones lógicas y de las proposiciones
matemáticas no son cuestiones de simples perspectivas. En la vasta zona de
lo opinable -de la doxa, como dirían los griegos- puede haber discordancias.
Ahí, en esa zona -y no en la zona de la episteme- es donde buscamos una
cierta concordancia en medio de la discordancia. Concordancia en las
reglas para un verdadero diálogo; discordancia en las doctrinas. Podemos
sintonizar nuestros corazones sin mengua de las divergencias en las
convicciones filosóficas y religiosas. Esta feliz armonía invisible, sólo
captable por simpatía, constituye la única vía para llegar a una socio-síntesis
pacífica y amorosa.
Para incrementar nuestra información .en este mundo global en que
vivimos, se nos abren muchísimos caminos. Tenemos acceso a libros sin fin,
a máquinas, a archivos, a eruditos que nos asombran con su memoria.
Oriente y Occidente se encuentran, se conocen mejor y se fecundan
22

mutuamente por medio de avanzadas tecnologías. Marshall McLuhan, en su
celebre obra "La Comprensión de los Medios como las Extensiones del
Hombre ", nos advierte lúcidamente:

Los hombres pasan a ser, súbitamente, nómadas colectores de saber, tan
nómadas como jamás lo fueron anteriormente; libres como en ninguna
ocasión anterior de la especialización fragmentada, pero implicados
también en el proceso social total como nunca antes lo estuvieron, puesto
que con la electricidad prolongamos globalmente nuestro sistema nervioso
central, estableciendo instantáneamente una interrelación de todas las
experiencias humanas. Acostumbrados desde largo tiempo a un estado de
relaciones al estilo bolsa de valores o de sensaciones de primera página,
podemos captar más fácil y prestamente el significado de esta nueva
dimensión cuando se nos señala que en las computadoras es posible hacer
"volar" aeroplanos que todavía no se han construido. Se pueden
programar las especificaciones de un avión y se puede poner éste a prueba
bajo cierta variedad d&lt;;, condiciones extremas antes incluso de que haya
salido del tablero de dibujo.
Lo mismo ocurre con productos y
organizaciones nuevos de muchas especies. Ahora, con la computadora,
podemos habérnoslas con complejas necesidades sociales, con la misma
certidumbre arquitectónica que anteriormente procurábamos conseguir
para nuestra vivienda privada ,,a
Podrá ser cierto que la gama de elecciones en proyectos, énfasis y metas
dentro del campo total de los procesos recíprocos electromagnéticos, es
mucho mayor que la que jamás pudo haber sido bajo la mecanización; pero
este progreso tecnológico no ha traído aparejado, de por sí, un progreso en la
resolución de los últimos y más significativos problemas humanos: La vida,
el amor, el sufrimiento y la muerte. McLuhan sostiene que la propaganda
termina cuando el diálogo comienza. Hay un slogan humorístico que
Marshall McLuhan ha acuñado para convertir en algo tangible el lavado de
cerebro que los televidentes, los radioescuchas y los lectores de periódicos
reciben todos los días. El primitivo slogan The Medium is the Message (El
Medio es el Mensaje) se ha convertido en este otro nuevo slogan: The
Medium is the Massage (El Medio es el Masaje). Los medios masivos de
comunicación, con su diario "masaje", manipulan a sus receptores. Ya el
genio alemán J. W. Goethe nos hablaba de la Zeitungsfieber -fiebre
periodística- que nos aliena en cierta manera. El diálogo global debe ser
reconstruido. Pero no nos hagamos muchas ilusiones con la revolución de
los medios masivos de comunicación. Internet puede proporcionarnos un
acceso a mayor cantidad de personas, una acrecentada información y una
rapidez sorprendente, pero Internet no va a resolver la crisis contemporánea,
aunque incluya todos los catálogos directos de las bibliotecas, de los centros
académicos y de investigación de tantas bibliotecas en el mundo. Se puede
23

�"hablar" interactivamente por Internet durante horas casi todas las noches,
pero también se pueden insertar pornogra:fias de todos tipos, mensajes de
gentes perversas, incitaciones al mal. Los propagandistas de Internet suelen
decirnos que "Internet es un lugar amistoso". Yo diría que Internet puede
ser un lugar amistoso o un campo de batalla. No desconozco ese posible
intercambio democrático de información, que elimina barreras, en la
comunicación en linea. Pero ¿cómo es posible hacer juicios sobre La persona
con quien se habla en base a la mera apariencia?. Los hombres se convierten
en gentes, y las gentes se convierten en lo que quieren ser o simulan ser. La
comunicación puede realiz.arse en forma asincrónica -se escribe un mensaje
para un receptor que no se encuentra en ese momento frente a su televisor- o
en tiempo real (el receptor está viendo en su pantalla lo que escribe el
emisor). El correo electrónico se puede realizar en una microcomputadora o
en cualquier computadora que esté disponible. Pero yo me pregunto: ¿Qué
significado tiene para el genuino filosofar y qué importancia reviste para la
filosofía esa red de redes de computación?. Ciertamente Internet llega a
millones de usuarios en todo el mundo. Seguramente se abre una nueva
puerta a la información actuali.2:ada. No podemos negar la importancia que
tiene para el filósofo el estar a la altura de su tiempo; pero con pura
información -por más reciente que sea- no se hace filosofía. Si ya vivimos a
escala mundial, en esta aldea global, Internet es un medio muy importante,
de primera línea, en la globalización del mundo. Pero la globalización del
mundo, con toda la inmensa información actual que nos proporciona, no
suple ni suplirá nunca el filosofar personal, comprometido, originario,
metódico, fundamental y teleológico. El filósofo debe tener un acervo

decoroso de información para estar a la altura de su tiempo, pero la
erudición excesiva mata la veta creadora. Se puede navegar horas y horas
por Internet sin haber tenido un solo momento de auténtico filosofar. He
dicho que la filosofía se hace en la meditación y en la soledad; pero también
en el diálogo.
El diálogo-oposición, mera yustaposición de monólogos, es un "diálogo
de sordos" un diálogo infecundo. El diálogo-colaboración, en cambio, es un
diálogo verdadero, abierto, receptivo, fecundo. Dos o más personas -como
en los diálogos platónicos- buscan juntos la verdad. Pero la buscan no
simplemente por trivial juego o ejercicio mental, sino por imperativos de
saber último, sapiencial. Su método de aprender de los otros, de fecundarse
mutuamente, no impide que defendamos la verdad. Nos abrimos desde
nuestro punto de vista no para vencer al otro, en brillante polémica, sino para
buscar juntos desde nuestras diferentes posiciones, la verdad. Este diálogo
füosófico no puede ser un diálogo multitudinario, sino interpersonal. Los
estudios mutuos pueden cambiar la opinión de los participantes. Los
diálogos interpersonales hacen variar, con frecuencia, la interpretación del
otro. Yo diría que el diálogo-colaboración es un locus veritatis, un lugar de
24

la verdad, una fuente de comprensión humana, un origen de una nueva
teoría. El proceso del mutuo aprendizaje no tiene fin, concluye con la vida.
En el diálogo-colaboración los dialogantes no usan trucos,
estratagemas, desafíos. Ofrecen su inteligencia y muestran su confianza
básica. No importa que no aprobemos lo que los otros piensen o hagan, ante
la esperanza de encontrar juntos la verdad. Porque tenemos una dimensión
ecuménica que nos lleva a desarrollar, en lo comunitario y universal, nuestro
estado de proyecto social ecuménico del ser-todos-juntos-en-el-mundo. Y
en este ser-todos-juntos-en-el-mundo, cada cual realiza su vocación singular,
única, incanjeable, insustituible. Algunos, que hemos sido llamados por la
filosofía, sentimos el imperativo de llegar a un conocimiento científico,
fundamental y teleológico, de todo cuanto hay, por las primeras causas; así
como a los últimos y más significativos problemas de la vida humana. Amor
a la sabiduría como propedéutica de salvación. "In amore sapere, et in
sapientia amor". Amar conociendo y conocer amando. ¿O es que acaso no
somos constitutivamenté, por empañado que esté en nosotros el amor, un ens
amans?. La verdad "luz, alimento" es comunicada después de ser poseída.
Todo hombre está empeñado en la indagación de la verdad. Y cuando se la
descubre amorosamente en el silencio de la meditación, se pega al alma y le
infunde vida interior.
No es bien mostrenco, sino asunto íntimo,
descubrimiento histórico, con filiación personal. El hombre no inventa la
verdad, se acerca a ella y la recoge con reverente humildad. Pero en este
acercamiento, el ser humano rasga la corteza de las cosas para alumbrar su
secreto íntimo. Desde la propia intimidad inagotable percibimos el llamado
de una verdad infinita que nos trasciende y que funda la realidad de las
verdades finitas. A/ere Flammam Veritatis. Si la administración de la
verdad está confiada a la libertad humana, es preciso alentar la flama de la
verdad. Condenados como estamos a la muerte, debemos apresurarnos -con
inquebrantable voluntad y sin descanso- a dar nuestro mensaje -grande o
pequeño, pero siempre auténtico- antes de pasar a aquel estadio en donde
tenemos la certeza -los creyentes- de que sobran los mensajes porque todo
está a la vista, en su más prístina patencia. Pero todo develamiento, todo
mensaje debe estar al servicio del amor que abraza, administra y excede a la
verdad. La verdad nos hará libres. Pero a la hora de vísperas seremos
juzgados por el amor. A la luz del amor y de la sabiduría, la filosofía reviste
no tan sólo un alto valor teorético sino un noble y generoso valor edificante.

Notas bibliográficas
1

Raúl Fomet Betancourt: Filosofla intercultural. pág. 1O Universidad Pontificia de
México, A.C., México, 1944.
2

Raúl Fomet Betancourt: lbidem, pág. 13.
25

�3

G.W.F. Hegel: Vorlesungen über die Philosophie der Geschichte, en: Werke in
zwanzig Biinden, tomo 12, Frankfurt 1970, p. 114.

PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE FILOSOFÍA
DE LA SOCIEDAD

4

Raúl Fomet Betancourt: Filosofiía intercultural pág. 21, Universidad Pontificia de
México, A.C., México, 1944.
5

Raymundo Panik.kar: Sobre el Diálogo Jntercultural, pág. 108, Editorial San
Esteban, Salamanca 1990.

6

Raymundo Panikkar: lbidem, pág. 112.

7

Raymundo Panikkar: Ibidem, pág. 120.

8

Marshal McLuhan: la Comprensión de los Medios como las Extensiones del
Hombre. pág. 437, 9" Impresión, Editorial Diana, México, D.F., 1982

Dr. Ricardo Miguel Flores.
Centro de Estudios Humanísticos -UANL.
ITESM - Campus Monterrey.

1. Lo social como dimensión constitutiva de lo humano.

En los días que corren, muchas tesis sociales y políticas -no todas
precisamente orientadoras- se difunden y contribuyen a formar o a deformar
la atmósfera cultural de nuestros tiempos. La diseminación y multiplicación
de diversos desórdenys sociales patentiza la imperiosa necesidaq de
establecer orientaciones precisas y bien definidas y que tal labor se ejecute
sobre bases firmes.
Lo primero que procede efectuar es analizar la esencia de lo social, ver
en qué radica específicamente la socialidad del ser humano. Precisar si lo
social es inherente al hombre o, si se trata de un mero sobreañadido o
accidente que le sobreviene en su devenir.
Pensamos -e intentaremos evidenciarlo- que el impulso que hace al
hombre abrirse a sus congéneres le es constitutivo, le viene dado con los
demás datos de su naturaleza. El ser del hombre transcurre en radical
abertura a la alteridad, pero lo decisivo aquí habrá de ser la alteridad
específicamente personal.
El carácter social de la existencia humana es primigenio, radical y
esencial; estamos constitutivamente abiertos a lo social sin que este dato nos
prive de autonomía personal, ni la mencionada apertura agote o exprese la
totalidad del ser humano. Decir "sociedad" o "socialidad" alude a convivir o
relacionarse con el prójimo, con el cual co-generamos "ámbitos" de
convivencia y de relación recíproca.

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La esencia del hombre no está constituida únicamente por la
individualidad de la persona, aunque esta última constituye en sí misma un
ámbito de responsabilidad e imputabilidad. La sociabilidad de la persona
está fundada derivativamente en la racionalidad; con todo, cualquier
concepción del hombre que omita la dimensión social debe ser tenida por
incompleta, y en último análisis, por falsa.
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�De esta suerte, la sociabilidad en el ser humano debe ser conceptuada
como un elemento fundamental, no como un factor que se "adiciona" a las
notas definitorias del hombre. Es así que persona y sociedad están tan
esencialmente ordenadas y referidas la una a la otra, que no cabe concebirlas
con existencia "independiente".

Ciertamente, la persona individual es un todo autónomo, un ser
subsistente, y por tanto, un ser único; sin embargo su ser es limitado, y por sí
sola no puede realizar completamente la plenitud ideal del ser humano. Para
ello requiere de la complementariedad social; esto coadyuva a paliar su
insuficiencia.
El ser humano, en efecto, requiere de la sociedad para su
perfeccionamiento; le es indispensable formar parte de comunidades
permanentes -algunas de las cuales son de derecho natural, como luego
veremos- y sentir que vive en ellas; ello conlleva a la vez, originalidad y
diferenciación con respecto a los demás miembros, ante los cuales la
personalidad del individuo no desaparece, antes bien se perfila en más clara
configuración.
Así, el hombre se encuentra ante un horizonte más variado y rico, que le
saca de su soledad estrecha y mezquina, le despega de su autosuficiencia y le
invita a una plenitud de vida comunitaria. Cerrarse al autodespliegue que la
vida en comunidad proporciona, implica un empobrecimiento y, aun, una
mutilación de la persona, la cual en este caso deja en un vacío un aspecto
fundamental de la realización del ser humano.
Desde una perspectiva realista, el "hombre aislado" no existe; es una
ficción producto de elucubraciones vanas de algunos diletantes versallescos.
Hay una unión necesaria de los hombres entre sí, ontológicamente
determinada. Esto ha sido permanentemente reconocido por los
representantes del derecho natural a lo largo de su historia, y por todos los
siglos pasados, e incluso por algunos pensadores racionalistas como Hugo
Grocio y el genial Gottfried Wilhelm Leibniz.
Todo está entrelazado; hay una necesidad ontológica de la familia, de la
nación, de la profesión, del Estado, que resulta de la naturaleza del hombre.
La familia, y. su fundamento, el matrimonio, son anteriores al Estado.
Asimismo la comunidad nacional, basada en la sangre, la lengua y la cultura
(incluidas la historia, la religión y las costumbres, desde luego), está a su vez
constituida por familias, las que están en primera instancia referidas al
municipio, como expresión más próxima o más tangible de la presencia del
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Estado. En el interior de la nación, economía y cultura juegan un papel
decisivo en cuanto a la diferenciación de las personas según sus funciones en
el ámbito profesional o en cuanto a tendencias y orientaciones políticas
manifestadas en toda agrupación.
El ideal social humano alcanza su perfección en el Estado. Desde
Aristóteles, el Estado es llamado wia sociedad perfecta, precisamente porque
la vida social del hombre encuentra en ella su plena expansión. La familia
-lo mismo que las demás agrupaciones intermedias- tiene necesidad de una
organización social más elevada para poder subsistir y durar, y para alcanzar
la felicidad de la vida. La vida política constituye una copmnidad necesaria
al hombre, y específicamente distinta de la vida económica. Salvo la egregia
excepción de los eremitas, prácticamente nadie es libre de vivir o no en el
Estado, ya que esto se impone de suyo debido a la ley moral natural, que
reclama el perfeccionamiento de la naturaleza social del hombre. En esto
radica propiamente el fundamento de la autoridad del Estado y la de quien lo
dirige.
Lo debido a la autoridad pública y al Estado -y que éste tiene derecho
de exigir- descansa en última instancia en la necesidad que tiene el hombre
de vivir en una comunidad política concreta. Esto que configura lo que el
ciudadano debe al Estado, no consiste en manera alguna en una mera suma
de derechos que los individuos habrían transferido a dicho organismo
político y a quienes ocupen el poder a través de un pretendido "pacto" o
"contrato" social (nuevamente los dislates versallescos) y de sumisión a la
autoridad, sino que es algo que está fundado en la función esencial del
Estado, a saber: el establecimiento, conservación e incremento del bien
común y del recto orden social, de él derivado.
De todo lo anterior cabe colegir, que no puede haber ni un primado
exclusivo de la persona individual ni tampoco de la colectividad. Ninguna
sociedad ni comunidad, por relevante que sea, goza del derecho de anular o
absorber a la persona individual, convirtiéndola en puro instrumento, aún y
cuando toda sociedad y comunidad legítima tenga un fin específico dotado
de un valor propio en la jerarquía de los fines, y posea un ámbito de legítima
y sana autonomía respecto de todas las demás, a contrario sensu de lo
planteado y llevado a cabo por el liberalismo, que deja a personas y
comunidades en condición débil, inermes ante las diversas formas
desbordadas de poder.
Por su parte, el estatismo, no menos ciego, con su burocracia y su
Estado-empresario, anulaba la libre expansión de la personalidad humana y
prescindía -o al menos, consideraba prescindible- la labor de las
comunidades naturales, que juzgaba "imperfectas"; sólo el Estado socialista

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�estaría en condiciones de realiz.ar una labor en este sentido fecunda y
creadora. No vio que es insustituible la obra de personas, familias,
comunidades intermedias de diverso tipo, particularmente las que por
naturaleza están destinadas a ser formadoras de conciencia.
El pecador estándar aparece en todos los sistemas. Mito insostenible
a estas alturas de la Historia -entre otros-, el mito del "hombre nuevo
marxista". Es increíble la producción de disparates que en esta materia se ha
generado en los últimos recodos de la historia. Explicable si vemos el
abandono de sanos principios que pueden contribuir a dotar de genuina y
sólida vertebración a una sociedad. Sin virtudes sociales, las comunidades
involucionan, retroceden; las estructuras sociales son importantes
ciertamente, pero estas últimas son en todo caso vivificadas por personas, y
primero son las actitudes profundas de las mismas. Es desde "dentro" de los
hombres concretos de carne y hueso que se gestan estructuras y sistemas
sociales.
Lo que ni wia ni otra concepción visualiz.aron con claridad, es que al
Estado -bien entendido- corresponde una grandeza, una nobleza y wia
dignidad tales, que sólo se logra si ordena, hace durar y progresar la vida de
las comunidades y de las personas y practica la justicia distributiva de tal
modo que la afluencia de bienes -así culturales como materiales- que
constituyen el bien común -y el bien particular de cada uno- efectivamente
cumpla con su destinación universal, generándose entonces un auténtico
orden humano.

2.

Derecho natural y ser de la sociedad.

Pretendiendo asentar aquí algunos principios de ordenación social,
indispensables a toda vertebración social rectamente entendida, principios
que emanan de la naturaleza esencial del hombre, habremos en función de
ello, de referirnos antes a la corriente jurídica del derecho natural, toda vez
que de ella derivan en buena parte algunos de los postulados luego
examinados.
Como es sabido, toda concepc1on del derecho tiene por base
-explícita o implícitamente- una determinada concepción del ser del hombre.
Es el derecho natural lo que denota la expresión "naturalmente justo" o
"conforme a la naturaleza humana", lo exigido por la estructura óntica de su
ser. Aquí la naturaleza moral del hombre juega un papel preponderante.
El derecho natural es la ley natural en su dimensión interhumana: la
ley natural constituye el fundamento de las obligaciones morales del hombre
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en relación con el cumplimiento de los fines vitales esenciales, y a la vez,
base moral para exigir el respeto de los demás para exigir dichas
obligaciones.
De lo anterior resulta ser el derecho natural el complejo de las
prerrogativas fundadas en la responsabilidad moral individual del hombre, y
ordenadas a la realización de la totalidad de sus finalidades esenciales. Es
conocido por el hombre por wia doble vía; en primer término, a través de la
intuición de su conciencia; en segundo lugar, mediante el conocimiento de
su naturaleza. La primera consiste en la captación de las verdades jurídicomorales más generales y susceptibles de aprehensión inmediata, relacionadas
con el comportamiento interhumano.
Esta primera forma de conocimiento de lo "naturalmente justo" es
dada a todo hombre con su razón moral, con la conciencia en cuanto
cualidad de su naturaleza racional. Le hace posible al hombre obrar
conforme al derecho y é)' Ía justicia en casos que exigen de él una deci~ión
inmediata.

La conciencia jurídico-moral y los fines vitales esenciales
constituyen los conceptos centrales de la doctrina del derecho natural. Del
modo de actuación de éste resulta la distinción de su contenido. El derecho
natural que actúa de modo inmediato a través de la razón como conciencia
jurídica moral es el derecho natural originario y consiste en los principios
jurídico-morales más generales. El derecho natural aplicado consiste en los
principios jurídicos especiales resultantes de la aplicación de los generales a
las circunstancias socioculturales concretas. La mutabilidad de las
circunstancias, condicionadora de tal aplicación, hace que el derecho natural
aplicado sea mutable.
La aplicación de los principios jurídicos tiene una especial
relevancia ya que se trata de principios jurídicos aplicados comunes a todos
los pueblos, esto es, el jus gentium. Consiste éste en las normas
fundamentales comunes a todos los órdenes jurídicos, deducidos del derecho
natural originario, y a las cuales se llegó en virtud de la misma experiencia
en el tratamiento de la naturaleza humana en el proceso de configuración de
sus ordenamientos sociales.
En más de una ocasión, en las distintas sociedades y épocas
concretas, se hace necesaria la definición detallada de los principios jurídiconaturales por el legislador mismo y la aplicación de la potestad coactiva para
asegurar su estricta observancia. Aquí se origina la razón de la ampliación de
la competencia del poder del Estado.
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�La concepción del derecho natural es solidaria de una específica
visión de la sociedad, a la que responde y a la vez sustenta. Una filosofia de
la sociedad concorde con la línea del derecho natural deberá, por razones de
elemental congruencia, poseer un carácter realista, toda vez que toda
sociedad, asociación o comunidad es relación real entre personas humanas
para realizar entre todas un fin o bien común. Si se quiere evitar toda suerte
de sofismas, ficciones e imposturas en esta materia, de debe aceptar que "la
relación real es dimensión esencial del ser humano, de todos los seres
concretos y del universo como conjunto" 1•
Por ende, la sociedad no puede ser conceptuada como una simple
palabra o un mero nomen; se tata de una "relación de pensamientos, afectos,
libertades y conductas de los seres humanos que constituyen el todo social"2;
nada más opuesto a la visión nominalista, para la que bastan los conceptos y
los nombres que los expresan, sin atribuir mayor importancia al problema de
la realidad. De ahí provienen múltiples equívocos inconducentes cuya
concreción en situaciones específicas ha incidido no pocas veces én
desarmonías y graves desajustes sociales.

3.

Principios sociales fundados en el pensamiento realista.

Expondremos a continuación una visión panorámica de los
principios filosófico-sociales más importantes ínsitos en las ricas fuentes del
pensar realista, cuya consistencia puede ser evidenciada en un plano
estrictamente filosófico, al que nos habremos de ceñir.
El primer principio filosófico-social que debe ser asentado es el de la
naturaleza de persona espiritual y moral del hombre, matizado de modo
especial con la dignidad personal fundada en la responsabilidad moral por
sus fines vitales suprasociales. Es justamente de la esencia del hombre que
deriva el conjunto de condiciones requeridas para su pleno despliegue a
través de la sociedad, así como la naturaleza de la sociedad y la índole de sus
fines. Ya la sola enunciación de este primer principio deslinda totalmente la
concepción realista de las concepciones individualista y colectivista del
hombre, de la historia y la sociedad, marcando diferencias que se irán
ahondando conforme vayamos desplegando los subsecuentes principios.
En segundo término se debe postular la naturaleza social esencial deJ
hombre; principio asentado en su multivariada vinculación a la sociedad en
orden a la consecución de sus fines vitales esenciales.
Todos los hombres tienen una naturaleza individual y social; todo
hombre es un ser vivo dotado de un alma espiritual, y por ende, todo hombre
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tiene los mismos fines vitales condicionadores del pleno despliegue de su
naturaleza. Para dicho despliegue el hombre necesita completarse mediante
su inserción en distinos órdenes sociales (familia, municipio, Estado,
comunidad internacional y otras formaciones sociales). Ello se fundamenta
en la desigualdad existente entre los hombres respecto a disposiciones,
inclinaciones y fuerzas, así como de vocaciones y talentos. El pensar realista,
entendido en toda su integridad, postula, frente a todo individualismo y
liberalismo, la vinculación ontológica del hombre al ser social, base de la
solidaridad correctamente entendida y también, frente a todo colectivismo y
socialismo, el valor y destinación suprasocial de su persona, cuya
realización, sin embargo, está condicionada, por su vinculación a lo social.
En tercer término, debemos consignar la destinación supratemporal
del hombre en Dios, que es su origen y fin, así como de la sociedad, y en
general, de toda la Creación. Ciertamente, este principio sólo adquiere su
plena claridad dentro de la íntegra cosmovisión cristiana, pero aún así,
limitadamente, es accesi9le a la naturaleza racional del hombre. Esta visión
rompe con todas las cosmovisiones puramente "terrenales" u "horizontales"
del hombre, que prescinden de la vinculación del hombre, de la sociedad o
del Estado, respecto de Dios.
El cuarto principio que habría que postular es el de la autoridad
suprahumana de la ley moral natural, fundada a su vez en la esencia
vinculante de la ley moral, la cual reconduce a la voluntad creadora divina.
Se le considera social a este principio por cuanto obliga por igual tanto al
hombre individual como a la sociedad como tal. Visiblemente este principio
ético no es compatible con una serie de interpretaciones racionalistas y
materialistas de la ética, que pretenden derivar su obligatoriedad de la
"autonomía de la razón" individual o de la necesidad social; tal es el caso del
utilitarismo y pragmatismo éticos, de la ética del sentimiento, del
materialismo dialéctico, del psicoanálisis freudiano, y en general, de todas
las corrientes inmanentistas.
Para Johannes Messner, a quien libremente reinterpretamos
prosiguiendo algunas de sus líneas maestras en este apartado, el principio
filosófico-social supremo es el del amor fraternal para con el prójimo, esto
es, el desear y procurar su bien, una actitud de tanto respeto hacia él como a
uno mismo. La fraternidad universal aparece como la relación interhumana
fundamental, y la relación entre hombre y hombre aparece determinada por
su relación con Dios. Todo ello sustentado en la igualdad de naturaleza de
todos los hombres, fundada en la comunidad de destino final en Dios y de su
amor paternal para con todos. Esta visión es diferente de la mera filantropía
fundada en el humanismo ateo del liberalismo individualista y de la idea de
fraternidad tomada de la Ilustración por el socialismo, perdida en el principio
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�de una forzosa solidaridad de clase y en la lucha de clases como principio
supremo, nociones ambas notoriamente insuficientes.

vistas a la realización de un bien común, que a su vez, deberá revertir sobre
las personas concretas.

El principio que presentamos en sexto lugar es un principio hoy día
olvidado las más de las veces debido a las concepciones prevalecientes: se
trata de la esencia moral del derecho. Esto significa que la fuerza del
derecho habrá de fundamentarse en la ley moral natural; se trata de postular
un derecho capaz de obligar en conciencia, negando toda vigencia moral al
derecho positivo que contradíga la ley moral natural. Por tanto, aquí se
desliga al derecho de su mera reducción a la coactividad (aunque la implica
como una de sus notas constitutivas), a la coerción fisica o a la "voluntad
popular", así como a cualquier sucedáneo análogo. El derecho tiene que ser,
como enseña en sus lecciones orales el ya citado maestro E:fraín González
Morfin, "moral autolimitada". Todo derecho habrá de ser moral, mas no
viceversa. Así, la fuerza del derecho no habrá de desembocar en el "derecho
de la fuerza".

Planteamos en noveno lugar el principio del Estado como estructura
de autoridad al servicio de la libertad. Este principio obliga al Estado, desde
nuestra perspectiva, al reconocimiento y garantía de los derechos de libertad
individuales, derechos que tienen su raíz en las diferentes obligaciones
sociales del hombre.

En séptimo lugar tenemos el pnnc1p10 de la objetividad del
ordenamiento de la justicia. Esto es, la actitud de dar a cada uno lo suyo,
tomando como base principios objetivos. Ello significa que el fundamento
del orden de la justicia lo constituyen derechos determinados en cuanto a su
contenido, toda vez que no son aceptables las concepciones que trasladan la
razón y esencia de la justicia a un mero sentimiento o a una mera voluntad
juridícas, o aún, a un igualitarismo de las aspiraciones jurídicas de los
hombres.
Por contrapartida, las concepciones jurídicas individualistas,
colectivistas y formalistas no saturan de contenido objetivo concreto las
exigencias de realización de la justicia, produciéndose en consecuencia, en
aparente paradoja, un exigir demasiado del orden de justicia del derecho
positivo o una búsqueda de dicho orden en el equilibrio de las relaciones
sociales de poder, cuando no, de meros intereses desbordados de grupos de
presión.
Un principio muy relacionado con los citados en último término es
el del principio del Estado como estructura de autoridad al servicio del bien
común, que es tanto como decir al servicio del conjunto de condiciones que
deben posibilitar la realización de las tareas vitales esenciales del individuo.
El Estado en ningún caso deberá ser un instrumento de protección al
servicio del mecanismo de los intereses sociales, que prescinde de toda
intervención y regulación, como pretende la concepción liberal; tampoco una
máquina administrativa al servicio de un Estado-providencia. Debe ser en
todo caso, una comunidad de vida del pueblo fundada en el orden moral, con
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Destacamos aquí por su relevancia en la misma línea que venimos
recorriendo los siguientes derechos: derecho a la libertad de conciencia,
derecho al libre ejercicio de la religión, derecho a la libertad e integridad de
la persona, a la inviolabilidad del domicilio y a la autodeterminación de la
familia en proporción a su responsabilidad; derecho de los padres a la
educación de los hijos, incluyendo la religiosa y moral; derecho a la libre
expresión de la propia opinión por diversos medios (respetando los derechos
de terceros y el orden pyblico); el derecho a la libre asociación con diversos
fmes (con las mismas limitantes apuntadas); el derecho a la cooperación y
asociación en la gestión del bien común (condicionado al estadio de
evolución social).
El décimo principio que postulamos para una recta ordenación y
estructuración de la sociedad es el del fundamento moral del poder del
Estado y de la adecuada inserción de éste en el orden moral. Es tanto como
hablar de una "constitución no escrita" superior a todo ordenamiento legal: el
orden ético-jurídico. En los hechos, el poder del Estado está expuesto
permanentemente a una deformación como consecuencia de los defectos
propios de la naturaleza humana en su estado ontológico actual. Por tanto, en
casos graves, y con base en el deber de obediencia a los ordenamientos
éticos, puede haber situaciones en que constituya un deber, o al menos un
derecho, la resistencia al poder del Estado; esto cuando haya disposiciones
que vulneren gravemente el recto orden moral, el cual obliga en conciencia.
A continuación planteamos el principio de la autonomía individual y
de los derechos propios de las sociedades fundadas en la naturaleza humana,
ya sea de forma mediata o inmediata. Son consideradas comunidades
naturales o fundadas de manera inmediata en la naturaleza, la familia, -con
su cauda de derechos supraestatales-, el municipio o comunidad vecinal, así
como la comunidad profesional.
En rigor, son estas comunidades las que forman directamente el
Estado, y es en su seno que los individuos reciben la ayuda más inmediata en
la realización de sus cometidos vitales esenciales. Estas comunidades
naturales deben ser fortalecidas ante el desbordamiento del poder estatal, así
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�como de los poderes corporativos. No ven las cosas de la misma manera
quienes sustentan concepciones individualistas o colectivistas de la sociedad
y del Estado, ya que unos le trasladan todos los derechos al individuo, y los
otros a la colectividad; pero ambas perspectivas pierden de vista los derechos
de las comunidades naturales, que tienen un papel importante a realiz.ar entre
individuo y Estado.
Además de las comunidades fundadas "inmediatamente" en la
naturaleza humana, las hay fundadas de manera "mediata"; aquí se incluyen
las comprendidas bajo el rubro de la libre asociación, ya mencionado más
arriba. De estas últimas pueden nacer genuinas comunidades o meras
agrupaciones de carácter pragmático (v. gr.: sociedades anónimas); a estas
últimas pertenecen las organizaciones de autoayuda económica o social
(cooperativas, sindicatos). Se trata de un sano pluralismo social.
Principio número doce en materia social: la alta dignidad del trabajo
humano. El trabajo ocupa, por su vinculación a la persona humana y a la
realización de sus fines vitales esenciales, una posición preeminente, a
diferencia de las concepciones prevalecientes en las unidades económicas
capitalistas o en las de raigambre estatista-socialista, donde el trabajo es
visto meramente como un factor de la producción. Dice Messner en relación
a este punto: " . . . la posición jurídica natural del trabajo en la economía
exige la realización del derecho al trabajo, y con ello de la posibilidad de la
adquisición del sustento vital como objetivo de la política económica
estatal, así como la realización del derecho del trabajador a compartir la
responsabilidad y la gestión en la esfera laboral de la empresa, de la
comunidad profesional y de la economía social" 3.
En décimotercer lugar consideramos al principio de la propiedad
privada y su función social de orden. Éste se constituye tanto en base a la
naturaleza individual como a la social del hombre. Este principio es uno de
los más importantes supuestos de la paz social ya que en los hechos viene a
ser la más poderosa garantía de la responsabilidad y la libertad personales así
como el núcleo generador del más vigoroso impulso del fomento del bien
común material de la sociedad, por cuanto es capaz de movilizar con la
máxima fuerza el interés personal en función del bien común, y a través de
ello, de ordenar todos los bienes de la tierra a su finalidad de destinación
universal.
Mas para que se garantice efectivamente la realización de su función
social, se precisa de un orden social de la economía, tal que por un lado,
otorgue la máxima efectividad posible al estímulo anexo a la propiedad, y
por otro, propicie tal distribución de la misma, que haga posible la mejor
realización de las vocaciones personales.
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Otra consideración importante, para ampliar e iluminar este
principio capital es que la propiedad, como derecho de disponer de los
bienes, se funda en la naturaleza de la persona humana; por ello, rectamente
entendida, la propiedad no puede ser una forma transitoria o contingente de
la relación del hombre con los bienes de la vida social.
Algunas razones fundamentales que justifican el derecho de la
persona humana a poseer bienes son: en primer lugar, porque por la razón y
la voluntad libre, el ser humano puede subordinar a sus fines personales
propios los bienes materiales, y tener dominio sobre ellos, poder de disponer
de ellos conforme a la razón con exclusión de los demás, y en segundo,
porque requiere para la plena realización de su destino personal, temporal y
eterno, de bienes materiales.
González Morfin enfatiza certeramente que es la propiedad, ante
todo, relación con otras _personas y con la sociedad, a propósito o en razón de
la relación con los bienes materiales. Concebir la propiedad únicamente
como relación de la persona individual con las cosas es insuficiente e
individualista, ya que omite la relación de las personas con otras personas, y
de todas ellas con el bien común de la sociedad. Pero también es inválida la
otra postura extrema, que únicamente visualiza la relación de la sociedad globalmente considerada- con los bienes materiales, con prescindencia de las
personas concretas, deslizándose hacia el colectivismo totalitario.
Hay que precisar, por otra parte, que del hecho de que exista un
derecho natural de propiedad personal, no se deriva que la distribución
concreta de la propiedad, en un país y época determinados, sea de derecho
natural. Las formas históricas de distribución de la propiedad no son de
derecho natural, y siempre se pueden y se deben mejorar. No siendo dichas
formas históricas de derecho natural, sin embargo, a través de ellas tiene el
hombre que realizar su capacidad de derecho natural de tener propiedad
privada.
El bien común precisa de propiedad personal para que haya
reponsabilidades, libertad y sana autonomía, ya que la falta de propiedad
personal favorece el desbordamiento incontrolado del poder político o
económico en perjuicio de personas, familias o agrupaciones legítimas,
promoviendo una subordinación injustificable respecto del poder.
No obstante lo anterior, el bien común también requiere de
propiedad pública, siempre respetando el principio de subsidariedad,
concebido
como
"complementariedad escalonada,
que
regula
constructivamente las relaciones entre desiguales: entre persona y persona,

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�persona y sociedad y viceversa, (y aún) entre sociedad y sociedad", o
también como "solidaridad entre desiguales"4•
Sintetizando, la propiedad es una relación de la persona con los
bienes materiales y, a propósito de esos bienes y por razón de ellos, es
también una relación con otras personas, y con la sociedad y el bien común.
Por su propia naturaleza los bienes materiales tienen un destino universal;
mas este destino no significa propugnar el establecimiento de la indefinición
absoluta en la relación con esos bienes, sino que se requiere de formas justas
de apropiación en las distintas comunidades humanas, en su sucesión
histórica, a efecto de que, en un esfuerzo constante de generalización de la
propiedad, dicho destino universal efectivamente se cumpla.
Esto último debido a que "por su propia naturaleza, que se funda en
la personalidad de los seres humanos, en las exigencias del bien común y en
el destino universal de los bienes, la propiedad tiene una indudable vocación
a la generalización. La mejor defensa de la propiedad personal es difundirla
y generalizarla lo más que se pueda dentro de un orden económico, sin
desconocer que las crisis negativas dificultan y posponen el planteamiento y
la solución de los problemas, de generalización de la propiedad" 5
El décimocuarto principio que consideramos esencial es el de la justicia
social, cuyo fundamento radica en el fin social de la economía. Este
principio exige la proporcionalidad en la distribución de los frutos de la
cooperación económico-social entre las distintas personas y grupos. El
criterio de proporcionalidad es de una parte, la igualdad esencial de
naturaleza y destino de todos los seres humanos y por otra, la diversidad de
talentos y aportaciones concretas de grupos e individuos.
A contrario sensu de una creencia muy difundida, la justicia social no es
un principio que sólo alude a derechos, sino que también alude a deberes, ya
que el bien común resulta perjudicado si se satisfacen pretensiones que no
van acompañadas de la consiguiente contraprestación.

Nada más lejos de esta propuesta de una sana economía social de
libertad ordenada, que la subordinación liberal-individualista de la economía
a la sola libre competencia, a los ciegos mecanismos de un mercado
omnienglobante que prescinde de criterios racionales de redistribución y
equidad. Asimismo se aparta de este principio la subordinación colectivista y
socialista de la economía al Estado, al cederle a éste enteramente la
organización de la misma.
No podemos dejar de mencionar, en décimoquinto término, el principio
del derecho y del deber del Estado a la intervención en beneficio de la
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finalidad social de la economía. Se funda a su vez este principio en la
finalidad que tiene el Estado de realización del bien común, donde radican
todos sus derechos y esferas de competencia.
Este principio fue combatido por el liberalismo manchesteriano y todos
los defensores del laissez-faire, y ahora es rechazado por la corriente neoliberal. Ellos propugnan la ilimitada libertad de los derechos individuales y
la reducción de la acción del Estado a la mera protección de la libertad de la
persona y de la propiedad ("Estado-gendarme"). En cambio el principio de
la acción subsidiaria del Estado en la economía es rechazado por los diversos
socialismos, por sostener que el Estado no se debe limitar a una función de
orden, sino que es el primer responsable de la economía, y le corresponde
organizar y dirigir la producción, circulación, distribución y consumo, es
decir, todo el ciclo de la operación económica.
Hay también una serie de principios sociales de Derecho natural
internacional que aportan elementos que clarifican y precisan determinadas
relaciones jurídicas fundadas en la naturaleza humana. Esto se expresa
fundamentalmente en el enunciado de que, como consecuencia de la
igualdad fundamental de la naturaleza humana y de la unidad de la
humanidad de ella resultante, todas las naciones constituyen de algún modo
una comunidad con su propio bien común, que a todas les vincula.
Condición básica de tal comunidad es un mínimo de igualdad jurídica
entre las naciones (derecho a la existencia y a la autodeterminación de cada
Estado). Hay un principio jurídico natural que sanciona la obligatoriedad de
los tratados: pacta swzt servanda, fundado, para la concepción realista
solidaria, en el orden moral y divino del mundo. La soberanía nacional de los
Estados se subordina al bien común internacional.
Tres principios de filosofia social concentrarán ahora nuestra atención
de manera muy especial y con algún detalle: son el principio de la libertad, el
principio de la subsidiariedad y el de solidaridad.
Por libertad habremos de entender -tanto en el plano personal como
social- la capacidad de autodeterminarse que tiene el hombre. Dice Basave:
"La conciencia del deber y el sentido de responsabilidad patentizan la
existencia de la capacidad personal de ser origen de un suceso. Porque la
persona tiene iniciativa y es autora de sus acciones, tiene que estar a las
consecuencias de su actuar y responder por lo realizado. Por esta vía -la de la
acción- se introduce la medida del bien y de lo justo. El acto libre recibe su
sentido plenario, no por el simple actuar, sino por la recta actuación" 6• A lo
cual añade: "Soy libre porque soy espiritu. Mi ser tiene una densidad tan
grande y una dignidad tan peculiar, que se puede decir perfecto en su orden
39

�ontológico. Ningún ser particular satisface adecuadamente mi medida.
Tengo una capacidad infinita de conocer y de amar más allá de los entes que
conoz.co y que amo" 7•
La libertad, en una filosofia realista, estando afincada sobre la
responsabilidad moral, recibe un sentido positivo que es el ser una libertad
para algo, esto es, para la realiz.ación de los fines esenciales que
corresponden al hombre por su naturaleza, con lo que a la vez recibe una
fundamentación sólida y una delimitación clara.
La concepción individualista carece de una fundamentación sólida
desde el momento que tiene una noción ilimitada de la libertad del hombre,
según la cual cada hombre cedería una parte de dicha libertad ilimitada a
efecto de instituir una potestad ordenadora que posibilite hacer uso del resto
conforme a la propia voluntad. Es la línea del "contrato social".
En contraposición a esta última, se halla la idea colectivista de libertad,
conforme a la cual es el Estado quien asigna a cada individuo su respectivo
margen de libertad, de acuerdo a las necesidades del conglomerado social,
definidas por el propio Estado, condicionadas a su vez por la técnica y la
economía, convirtiéndose así la libertad en una mera necesidad reconocida.
En ambas concepciones prevalece un sentido negativo de libertad -sólo
estar libre de algo- o no tener obstáculo externo para obrar conforme a la
propia voluntad. En un sentido positivo, y conforme a un planteamiento
realista, hay que dejar claramente establecido que no existe libertad sin
restricciones, ya que estas últimas pertenecen a su misma esencia, entre otras
razones, debido a que está referida de suyo la libertad a los medios, y existe
gracias a que la voluntad está determinada al bien irrestricto.
Basave abunda al respecto: "La libertad del hombre no es ilimitada. La
libertad de pensamiento -al parecer exenta de límites- está sujeta, a más de
las leyes de la lógica, a múltiples influencias de otras inteligencias, a
intereses y pasiones. El entendimiento humano topará siempre con la
realidad objetiva, con la verdad". Cita a continuación a Reverdy quien
afirma: "Grave error este de querer ilimitarse en un mundo limitado..." 8•
En una concepc1on realista de filosofía social, todo derecho tiene
esencia social, por tanto, todo derecho, por personal que fuere -como
veíamos en el caso del derecho de propiedad- está referido intrínsecamente a
los vínculos que la persona tiene constitutivamente con las otras personas, y
con la sociedad en cuanto tal.

40

El hombre tiene por misión realizar en libre autodeterminación sus
finalidades existenciales; por ello constituye la libertad característica
distintiva de su dignidad en cuanto hombre. Asimismo posee el hombre un
derecho inviolable a las libertades sociales, ya que de no existir libertad de la
voluntad ni responsabilidad moral, no habría razón para reconocer en la
persona un valor, fines, derechos y libertades suprasociales.
Diversos autores en la línea del pensamiento realista proponen como
ideal la mayor libertad dentro de los límites de un orden moral de vida. Es
así que el orden de la libertad queda en esta concepción comprendido como
parte del orden moral, resaltando la íntima dependencia que en realidad
existe entre la efectiva medida de la libertad con respecto al nivel de
moralidad realmente vivido.
Sin embargo, para que realmente se manifieste el recto orden moral en
la vida social, y que fehacientemente puedan ser cumplidas las obligaciones
morales vinculadas a 195 derechos de libertad, siempre se necesita la recta
interacción del poder ordenador del Estado; de modo que resulta falaz
esperar que de la sola espontaneidad del actuar de los particulares haya de
surgir "el mejor de los Estados posibles". La justicia no puede emanar de una
sociedad totalmente abandonada al libre actuar de las fuerzas del mercado,
como un estómago con úlcera que se digiere sólo, no; la justicia y la equidad
para ser tales, tienen que ser promovidas y procuradas intencionalmente.
Esto no anula en manera alguna la sana subsidiariedad que debe existir
en las relaciones entre sociedad y Estado: "tanta sociedad como sea posible,
tanto Estado como sea necesario". Entendiendo aquí "sociedad", conforme a
lo ya señalado más arriba, tanto individuos como sociedades menores, ya
sean naturales o de libre asociación, con su cauda de derechos preestatales y
supraestatales.
En otras palabras: "tanta libertad como fuere posible, tantas
restricciones como fuere necesario". Las restricciones aludidas corresponden
primordialmente al Estado, toda vez que posee legítimamente la potestad
ordenadora, a objeto de fundamentar y garantizar la máxima libertad efectiva
en la concreta situación moral de una sociedad.
Para precisar mejor nuestro pensamiento, hay que señalar con toda
claridad que ciertas limitaciones a la libertad establecidas por el Estado,
sobre todo en materia económica, y más específicamente relativas al derecho
de propiedad, en la medida en que se basan implícita o explícitamente en el
principio de "tanto Estado como sea posible", constituyen en realidad una
falsa solución y un errado intento de resolver la problemática social
planteada hoy en día. No sólo no son auténtica reforma social, sino que
41

�obstruyen el paso a lo que seria una genuina reforma basada en principios
sólidos, y congruentes con la naturaleza humana. Evidentemente, no puede
haber verdadera función social de la propiedad privada, cuando y donde ni
siquiera hay propiedad privada.
Tiene que haber en la sociedad suficiente aprecio por la libertad y la
responsabilidad; de lo contrario, se verá resentido el orden social de la
libertad, y se abre un flanco a la colectivización del hombre. Es preciso
pugnar por un orden social tal que el Estado no sólo no prive a las personas
y grupos de su responsabilidad, sino que antes bien, les posibilite y brinde
condiciones propicias a la misma.
Contrariamente a una versión muy difundida, la libertad no es lo que
resta al individuo como ámbito para el libre actuar y desenvolvimiento
humanos, depués de lo que el Estado exige y toma para sí mediante su total
esfera de actuación, incluyendo sus disposiciones, leyes y reglamentos. Más
bien se trata de un principio primario del orden social, ya que los derechos
de libertad están fundados en obligaciones morales ínsitas en la naturaleza
humana.
Todo ello es de tal manera que la primera función cardinal del Estado
viene constituída por la protección de tales derechos como esferas de
responsabilidad y actuación personal, siendo la segunda el posibilitar la
realización de las vocaciones personales a través de la creación de los
supuestos necesarios. El Estado, por tanto, ha de ser un ordenamiento de
autoridad al servicio del orden de la libertad y del bien común.

4. El principio de subsidariedad.
Ahora pasaremos a abordar con algún detenimiento el pnnc1p10 de
subsidiariedad, que ya ha sido aludido en diversas ocasiones. Ante todo hay
que decir que el hombre y las unidades sociales menores tienen finalidades
propias qué cumplir, fines que están impresos en la naturaleza humana y que
por ello, tienen un carácter esencial. Tanto el hombre considerado
individualmente como las comunidades intermedias son los depositarios de
la responsabilidad moral primaria en materia de actividad y de ordenación
social, con sus propias esferas de actuación y derechos propios, con
funciones cuya realización sólo corresponde al conglomerado social,
representado por el Estado, de manera secundaria.
Esta última responsabilidad consiste precisamente en capacitar a los
individuos y grupos intermedios, para la realización personal y responsable

42

de sus tareas y en asumir incluso dichas tareas cuando individuos y grupos
no estén en condiciones de ejercerlas.
No olvidemos que la palabra "subsidiariedad", desde al ángulo de su
etimología, viene de la palabra latina subsidium, que significa ayuda. El
principio de subsidiariedad se refiere no sólo a derechos, sino también a
deberes. La posibilidad de cumplimiento de unos deberes irrenunciables de
personas y de comunidades es protegida por el principio de subsidiariedad en
cuanto principio de derecho natural y de orden social.
El orden de libertad exigido por el principio de subsidiariedad se
encuentra ligado al esfuerzo y a la responsabilidad; por tanto, se trata de una
tarea dificil para el hombre. Asimismo es difícil para el Estado y sus órganos
competentes el crear por medio de un orden de libertad la máxima medida de
conciencia de responsabilidades y de disponibilidad de colaboración en
beneficio de la comunidad, en relación a grupos e individuos y evitar las
tentaciones de desbordamiento.
La subsidiariedad -ya lo hemos señalado- debe darse a distintos niveles:
primero, en la relación entre personas humanas desiguales, vinculadas por la
solidaridad, ya que, sin esta última, la desigualdad se hace ventaja ilícita del
que sabe, puede o tiene más respecto del que sabe, puede o tiene menos. La
desigualdad existe como oportunidad de complementación a través de la
solidaridad del amor y la justicia. A nivel de relaciones entre personas, la
subsidiariedad exige que el superior -sea cual fuere la razón de superioridadrespete la dignidad y las capacidades de propia realización del inferior, sin
absorberlo ni inutilizarlo.
También debe de manifestarse la subsidiariedad en las relaciones
recíprocas entre persona y sociedad. Respecto de su propio bien común, cada
una de las sociedades o comunidades dispone de medios más abundantes y
eficaces que los medios con que habitualmente cuenta la persona individual.
Familia, empresa, escuela, sindicato, universidad, organizaciones políticas e
instituciones religiosas deben respetar y complementar a sus miembros en
vez de anularlos y despersonalizarlos.
La importancia de la subsidiariedad en las relaciones entre sociedad y
persona se pone claramente de manifiesto en todo el conjunto de actividad y
decisiones económicas, de derechos y obligaciones de la persona con la
economía tan frecuente y arbitrariamente menospreciados y violados por la
autoridad política o por los grandes intereses económicos particulares. En
un esquema de filosofía social rectamente entendida, se deben visualizar las
exigencias de la subsidiariedad de modo integral, de tal manera que no se las
circunscriba exclusivamente al marco de las relaciones entre gobierno y
43

�particulares; deben extenderse también con congruencia inflexible a todos
los tipos de relación entre la persona y todas las diversas formas de
organización.
También en las relaciones entre una y otra sociedad deben aplicarse los
principios de la solidaridad entre desiguales, esto es, la subsidiariedad. Ello
debido a que, en su nivel y proporción correspondiente, tanto las
organizaciones públicas como las privadas pueden practicar el dominio
ilegítimo de la sociedad más fuerte e influyente sobre la más débil y
vulnerable.
A continuación hemos de señalar algunas caracterizaciones esenciales
que perfilan mejor el principio que estamos examinando.
- El principio de subsidiariedad evidencia que el bien común se
subordina al bien de las personas humanas concretas. Este principio rechaza
toda forma de independización colectivista absolutizada de los fines sociales,
y por ende, le resulta inaceptable el Estado totalitario o el estatismo del
Estado-providencia.
- Este principio también expresa que el hombre no puede ser reducido a
mero instrumento al servicio de los fines sociales, ya que posee verdaderos
derechos suprasociales, y es capaz de responsabilidad moral por el hecho de
ser persona. Por ello es inaceptable su reducción a mero factor de la
producción, ya sea en economías individualistas de mercado, o en
estructuras colectivistas de economía planificada.
- La subsidiariedad expresa asimismo el origen común de todos los
derechos morales, tanto de los individuos como de las comunidades con
finalidades fundadas en la naturaleza humana. A tales comunidades
pertenecen la familia, el municipio, la comunidad profesional, la nación, el
Estado, la comunidad internacional y las iglesias. Los derechos referidos son
originarios; en manera alguna son derivados. Todos estos derechos tienen su
origen en la naturaleza humana. "(Estas comunidades) . . . . tienen una
esencia igual en su origen y unos derechos morales de igual origen. Los
derechos de estas comunidades no derivan de derechos de otros ....; antes
bien, los derechos de cada uno han de ser respetados por todos los demás.
Esto quiere decir, principalmente, que el Estado es sólo una más entre estas
comunidades, tiene derechos propios, pero tambien tiene que respetar los
derechos de los otros." 9.
- El principio de subsidiariedad constituye la ley de prelación de las
responsabilidades de la vida social. Ello significa que el individuo y las
sociedades menores tienen la primera responsabilidad en la realización de las
44

funciones vitales del hombre. Individuo y comunidad tienen obligación
moral de realizar responsablemente sus propios fines a partir de sus propias
fuerzas, en la medida de lo posible; asimismo pueden esperar y pretender la
ayuda de la comunidad estatal sólo en cuanto no les sea posible alcanzar
dichos fines por sus propios medios.
- También es el principio de subsidiariedad ley de prelación de los
derechos en la vida social. Ello se sustenta en que la responsabilidad moral
personal se funda en derechos naturales que como tales son preestatales y
supraestatales. Su respeto y garantía constituyen una finalidad esencial del
bien común encomendado al Estado. Lesionar estos derechos es lesionar las
obligaciones de bien común encomendado al Estado y el orden éticojurídico. Corresponden estos derechos tanto a individuos como a
comunidades menores fundadas de manera inmediata o mediata (mediante el
derecho natural de asociación) en la naturaleza social del hombre.
- Constituye ademsis el principio que estamos examinando la ley de
prelación de las libertades en la vida social. Ello conlleva sustancialmente la
exigencia de una política de bien común con la tendencia a la ampliación de
la esfera de la libertad de conformidad con el principio ya enunciado de
"tanta libertad como sea posible, tantas restricciones como sean necesarias".
Los últimos tres aspectos mencionados se pueden unificar en uno sólo: el de
los límites de la intervención del Estado en las esferas de la vida social y
económica.
- El pnnc1p10 de subsidiariedad es también el pnnc1p10 de la
descentralización del poder social, ya que el bien común se despliega con
mayor amplitud y riqueza en la medida que sea más vigoroso el
desenvolvimiento de las sociedades miembros conscientes de sus
responsabilidades e intereses, y también en la medida en que la autoridad
central de la sociedad se limite a una actividad meramente rectora,
coordinadora y de supervisión.
- El principio de subsidiariedad como principio de orden social exige
la "sociedad libre". Bien entendida, sociedad libre es la sociedad en la cual
están -de hecho y de derecho- garantizados los derechos naturales de los
ciudadanos -sólo limitados por las exigencias del bien común-. Se hallan
garantizados asimismo -en orden a la consecucion de sus fines e intereses en
los diversos ámbitos sociales- los derechos de las comunidades naturales y
asociaciones. Tiene para ello que haber la posibilidad del aseguramiento de
estos derechos por medio de procedimientos jurídicos frente al Estado. La
libertad de opinión pública es el criterio más seguro y a la vez garantía de
dicho orden de libertad, por lo que puede establecerse que sociedad libre será
aquella sociedad cuyo Estado no teme al juicio libre de dicha opinión.
45

�De igual manera, el principio de subsidiariedad exige la "sociedad
abierta". Una sociedad será considerada abierta en la medida que sus
ciudadanos, tanto individua.mente, como agrupados en sus asociaciones,
posean libertad de tráfico con el extranjero, incluyendo el libre intercambio
cultural en el ámbito de la ciencia, el arte, la literatura, libre contacto en el
ámbito social y político (sindicatos y partidos políticos); libertad en el
ámbito del intercambio religioso, a través de las iglesias y sus miembros.
También se requiere, en esta misma línea de sentido, de reconocer plenos
derechos a los extranjeros, compatibles desde luego con las exigencias del
bien común, en la misma medida que a los propios ciudadanos (con
excepción del derecho de voto, la elegibilidad para los cargos públicos, y en
general, la participación en la política interna del país huésped).
Todo esto equivale a una sociedad que no teme al juicio de la
opinión pública mundial, ya que lo anterior está referido fundamentalmente
al derecho a la información sobre las condiciones, tendencias y orientación
de cada país.
- El principio de subsidiariedad en su carácter de principio jurídico y
de orden social, da origen al principio de la autoayuda al servicio de los
intereses de comunidades y asociaciones, conforme a las exigencias del bien
común y dentro del orden por él implicado. En lo referente al Estado, este
principio limita la ayuda que éste pueda otorgar, reduciéndola a grupos
incapaces de hacerse cargo por sí mismos del logro de sus intereses
particulares, y ello sólo en la medida y el tiempo necesario, procurando al
máximo evitar su conversión en dádiva patemalista. Bajo el aspecto de la
autoayuda, el principio de subsidiariedad deja traslucir el derecho a la
asociación realizada con miras a dicho fin, pero también el deber que tienen
los miembros de una sociedad de asegurarse por sí, mediante su agrupación
y la creación de instituciones, la posición que les corresponda legítimamente
en el juego de las fuerzas socio-económicas, y con ello, la realización
responsable y personal de sus fuerzas individuales y sociales. Aqui juegan
un papel insoslayable, tanto el sindicato como la cooperativa. Es muy
relevante el papel que a esta última forma de agrupación le corresponde
conforme al principio de subsidiariedad, debido a que su finalidad descansa
en el fomento e incremento de la capacidad de colaboración o aportación de
sus miembros, y mediante ello, la promoción de su legítimo interés
particular, convergiendo todo en el aumento de la productividad de la
economía y en el bienestar general de la sociedad.
- El de subsidiariedad es el principio que garantiza el derecho a la
actuación social y política; define, en general, la relación del individuo y de
la sociedad con sus respectivos derechos y deberes; los miembros de una

sociedad mayor de edad se saben responsables de la evolución y orden de la
misma, y hacen uso en plenitud de sus derechos de libertad.
- El orden de subsidiariedad de la sociedad política y socialmente
capaz evidencia con nitidez que en sí mismo no es finalidad ni derecho del
poder del Estado imponer sus ideales políticos y sociales en contra de la
voluntad de los individuos y la comunidad, sino que ha de someter a las
decisiones de la sociedad las formas y modalidades que ésta quiera imprimir
a su operar político, a condición de que no sea lesionado derecho alguno. En
este proceso configurador se entremezclan tanto intereses como ideales, y se
forman a veces grupos contrapuestos que deben conciliar sus posiciones en
aras del bien común de la sociedad.
- Al igual que el principio del bien común, el de subsidiariedad
configura una ley ontológica del orden social; no son sólo principios
formales. Ello porque los miembros de la sociedad -individuos y
comunidades- poseen, C9I)lO consecuencia del orden ontológico de ·la
naturaleza humana, sus propios fines individuales y comunitarios. Es por
esta razón que el principio de subsidiariedad constituye un principio
estructural concreto y vinculante del orden social en todas sus esferas:
estatal, económica, social y cultural.
Serian materia de otros esfuerzos el estudio de otros principios sociales,
cuyo análisis prolijo requiere de considerables desarrollos, imposibles de
consignar en este limitado espacio. Entre ellos resaltan destacadamente los
principios de solidaridad y bien común. Bástenos por ahora apuntar estos
basamentos, cuya presentación estimamos oportuna.

Notas bibliográficas

1

González Morfin, Efraín. Temas de filosofía del derecho. Oxford University Press
y Universidad Iberoamericana. México 1999, p. 11.
2

Jdem., p. 103.

3

Messner, Johannes. La cuestión social. Edicio3 nes Rialp. Madrid, 1960, p. 347.

4

González Morfin, Efraín, en : M. VV., Manual de Doctrina Social Cristiana; cap.
11.6: "La subsidariedad". Ediciones del IMDOSOC. México, 1991, p. 129.

46

47

�5

González Morfín, Efraín. Cuestiones económicas fundamentales. Ed. LimusaNoriega. la. reimpresión. México 1991, p. 77.

EXIGENCES OF ETIDCS IN TECHNICAL CULTURE:
PRINCIPLES OF ETIDCS IN CONCORDANCE WITH NATURE

6

Basave, Agustín. Filosofia del hombre. Fondo de Cultura Económica. México
1957,p.179.

Heinrich Beck/ Otto Friedrich
University of Bamberg
Germany

7 ,

Jdem, p. 180.

8

Reverdy. ApudBasave. Op. cit., p. 181.

In the present period of world history, during which the narural
foundation of our technical culture is under attack and the survival of
mankind is endangered, the urgency of ethics according to nature springs up:
of ethics respecting the whole of nature - and included within the nature of
man -and doing justice to it. Therefore, with regard to our technical culture,
we have to ask anew for the principies of natural ethics.

This contibution is projected in the context of intercultural encounter
and dialogue because the relation to nature seems to differ typically from
European to Asiatic c•e: the first one intending more a rational and
technical mastering and domination of nature, the second one rather a
spiritual paticipation and integration in nature. In order to overcome actual
problems of mankind, a cooperation of both intentions seems necessary -a
task which will be dealt with in this essay.
In the first part we shall expose the "idea of nature" as the dynamic

essence of being in an evolutionary context and hence deduce the
fundamental ethical principie that nature is to be preserved and protected in
its substance, moreover it is also to be disposed as far as that seems to be
necessary for thebenefit of the whole.
In a second part we shall try to apply this principie to three concrete
fields ofhuman life: health care medicin~, education, religious spirituality.

Finally we have to draw the Conclusion concerning a "responsable
naturality" in human life habit.
L part: The idea of nature and the principie ofethics according to nature

J. step: The idea ofnature
a) Classic component

48

A source of the idea of nature is expressed by the direct meaning of the
term "nature", as explained for instance by Thomas Aquinas who continues
1
corresponding dispositions of Aristotle • Hence the Latín tenn "natura" or
"nascitura" derives from "nasci", i.e. "being boro", marking the bringing
49

�forth of living beins. Accordingly, the term "nature" is applied to the
intrinsic principie of this bringning forth; in a higher degree of
generalization, "nature" means the intrinsic principie of ali productive
movements, i.e. of ali productive beigns, even the lifeless ones, as far as
those lifeless beigns are productive by themselves, by their own essence, and
not by something added from outside. Therefore the term "nature of beign"
very generally stands for the essence of this beign as a productive cause, for
the essence as principie of its own essential activity, or: the essence of a
beign regarded as something dynamic. Hence "nature man" signifies: the
essence of man, i.e. that what man is and by which man is constitued;
"nature man" is the source of the actions and ways of behaviour that are
typical of man and that make the difference between the humans and the
expression of other beigns, such activities as thisking, feeling and
corresponding physical actions. Those acts are caused and coined by the
2
nature of man and therefore they are "natural" to him •

b) Modern component
In a way typical of modem times the idea of nature is developed further
by the concept of evolution. According to it, nature of man is in a continuous
ontodynamicmanner connected with the nature of animal and plant )and in
the end with the nature of lifeless matter, too). Hence the term of ""hole of
nature" (or of "wrold") signifies the totality of ali beins extended in space
and time, whilethe higer kinds of being arise from the lower ones in the
course of evolution. Such an evolutionary concept of nature might be
recommended to us already by the dynamis-energeia-teaching of Aristotle.
According to this, every physical beign is formed matter and, and according
to its nature it is based l. upon an universal material substratum and 2. upon
essential forms that are different in each single case; forms such as those of
crystal, plant, animal and man. In this context materiality is to its forms as
possibility (dynamis) is to its gradual realizations (energeia); possibility aims
at realization; therefore to possibility realization is the sense of beign (its
3
goal, télos); to material substratum of ali nature, beign formed is the sense .
In the course of evolution of the species of life -in phylogenetic
development - the simpler and lower species underlie the more complex and
higher ones, such as the realm of minerals is the base for the realm of plants,
this for the realm of animals, this finally for mankind. But the course of
evolution of individual life - the ontogenetic development -according to tbe
often correctly so-called "bio-genetic basic law'' is a faint duplication or
repetition of the phylogenetic development. Therefore, in the course of
evolution of individual life the simpler layers of beign are the genetic and
constituting foundation of the higher ones. Regarded in this way, materiality
in a certain dispositive structure is the base of vegetable life, this underlies
50

sensiti~e, and this spiritual life; thus, without an according embryonic
formation of the typical human cerebral cortex, mental functions of this man
cannot take action later on, violating certain cerebral regions or even altering
them by extended abuse of alchol or drugs affects the mind, too.
It's becoming clear: The lower components constituting what is
~egetable and sensitive in man - these lower components constituting what
1s veg~table ~d sensitive in man - these lower components are the base for
the higherentrrety. t~at ultimately is determined by spirit. The entirety
employs _the p~tentiahty the lower components creatively, trnscending the
mere!~ b10log1cal ~phere, mtegrating it into a more comprehensive context of
meanm_g; cf., for mstance. the field of human sexuality. In exemples like
these, 1t can _be o~served concretely how the biological sphere can and
shou!d be crattvely _mtegrated into a more comprehensive context of personal
and mte~ersona_l h~e. Therefore. the spiritually deterrnined entirety is the
trescending realizatton of meanmg for the biological sphere its typical
human goal or "télos',4.
'

º:

2. The principie of ethics according to nature

. He!1ce an _ethical maxim arises from this ilumination of beign of nature
whic~ 1s apphcable for actions which respect the dynamic structure of
me~rung t~at w~ ha~•e discovered in the whole of nature, applicable for
ac~ons which - m this sense - arein accordance with nature and is natural.
This ethical principie is: Ontically lower beings, as far as possible, have to
be ~reserv~d, cared for, developed for the sake of themselves and of what is
ontically higher, because they are the base for the higher ones and for the
whole.
Bu~: They h~ve to be preserved only as far as possible - that means:
unless ~ any srngle case momentous circunstances occur forcing the
destruct10n ~f the lower being for the sake of the higher and entire ones.
N_atural fmahty procceds from the lower to the higher being . After ali, the
higher one doesn't offend the essential dignity of the lower one without a
momentous cause; the higher one rather integrates the lower one as its
substratum, preserving it in an altering way. (This action is comprehensively
expressed by the three meanings of the Gennan word "aufheben": "to
preserve", "to remove" and "to raise".)
Hence we see two important issues: a) a conclusion for the "normal
case" and b) another one for the " borderline case". A) 1n the normal case,
the lower one as ~e subtra~ has to be preserved within the higher entirety.
B) In the borderlme case - 1.e. whenever the higher one can continue or start
51

�existing by no other means - the lower one, after ali, has to be destroyed. On
this - and only on this - occasion destruction happens according to the
finality of the lowers one's very own nature, for its nature is to serve the
higher entirety. For example: When a hand suffers from an incurable disease
(for instance cancer), this hand must be amputated: for the sake of the whole
organism - and this is in concordance with the natural finality of the hand,
i.e. to serve the whole organism.
From this point of view, a normative and measuring line refering to the
idea of "according to nature" can be drawn: a line reaching from the
inorganic-biological to the moral-religious sphere. For instance, within the
natural constructive order of life, inorganic forms serve as nutriment of the
vegetable organisms, those as food of the animals, and all of this as
nourishment of man. In that the destruction of lowerforms and beings really
is necessary, it is in accordance with nature. Lower forros being destroyed
for the benefit of higher ones - that is the way of nature rising by continuous
development. Nature, seen from an ontodynamic and evolutionary point of
view, reveals itself as bearing the idea of sacrifice deep inside - as told by
Hans-André5. Reality consists of different layers, and the lower layer has to
serve the higeher one, even by giving up its own essence and existence; and
whatever thereby may vanish in favour of the higher and more
comprehensive wholeness aleays stays "aufgehoben": preserved, removed
and raised within the higher one.
Acting against nature is sonething completely contrary. E.g.: Man may
torture or kill animals without obeying any convenient necessity based on
natural order- just for fun of destruction or - let's think of someexperiments
on animals - just to satify a scientist's desire to play. Acting like this is
hostile to nature, it is a contradiction against the structure of meaning we
found in nature.
Take another example: In the regular case maintaining, tending and
i.mproving physical health is an action according to human nature, also in
order to intensify mentel efficiency. Given the borderline cases - and they
may be very numerous -, cases of conflict: Suppose the situation that argent
human task can be carried out in no other way, it may seem to be justifiable,
if not required, to tolerate damaging health asan inevitable lesser evil. Take
for instance a student, studying for his examination, thereby suffering from
exaggerated intellectual strain; or a doctor doing his night-duty at hospital,
continuously sacrificing his sleep. On the contrary the following cases are
hostile to the order of meaning discovered in human nature: A way of
studying tolerating injuries to health without any urgency, just because of
grim fanatism stirred by particular inclination to investigation and learning,
or because of personal ambition - this would be against nature, for thereby
52

the body is actually despised. Similarly, in a manner which is also discordant
to nature, a doctor would act when allowing his sleep to be robbed by an
obvious hypochondriac, expecting advantagesfrom the visit to that patient.
Of course this example shows that in the concrete single case disceming and
apt judgement can be difficult and has to be based on an accurate sense of
responsibility.
Therefore the cognitive conditions of the - maybe numerous - "borderline cases" of natural behaviour are getting clear. Pssively tolerating or even
actively causing an evil - e.g. an injury to health - has to take place only
under these two circunstances. l) The evil obviously has to be th.e lesser one
compared with the evil that is to be avoided, e.g. failing the examination.
And 2) the thus ensuing other evil, the violation of nature, recognizably has
to be th.e only practicable meam by which under the given circunstances the
greater evil can be avoided. E.g. postpoining the examination or
compensation by sports, diet or mild medications must seem to be un or no
sufficient solution.
We see. These ethical principies, through plausible, are very difficult to
be applied and put in action in sorne single concrete cases. In every given
case one has to realice that health, e.g., isn't an absolute and highest value;
just by accepting physical suffering which is inevitable or imposed by life a
way towards spiritual and moral maturing can be opened. The normal case
founded by nature-related ethics, which is natural and according to nature,
needn't be preferred by the course of the life and fate in the majority of all
cases.

JI. part: "Ethics of naturalness" in some concrete fields ofculture
Hence from the attempt to throw light on the structure of meaning of
nature and of a corresponding principie of ethical behaviour according to this
structure, now in a second part of our consideration let' s try to outline the
meaning of "natural ethics" by exemples of different fields of application: l.
from the already mentioned field of h.ealth care and medicine, 2. from the
attached field of education, and 3. in the contextof a spiritual religious view
oflife"

l. The principie of medicine according to nature shouldn't primarily haveto
be fighting disease, but maintaining, tending and strenghthening health. It's
told that in anccient China the doctor whose patient fell ill was punished for
having neglected his most important duty. The first step towards health care
would have to be, at any rate, decidineg to respect one's own body: not only
as a necessary instrument for higher intellectual efforts, in the context of a
merely technical thinking of means and purpose, not only even primarily as
53

�an object of crude or refined pleasure of life, lost in hedonistically idolizing
the body - but: as an integrating link of a meaningful human way of life.
Respectfully attending the senseful contexture of the body prepares for a
way of nourishment not opposed, but according to nature; it also prepares for
an order of life that provides a natural change betwwen work and sufficient
sleep, fresh air, light and relaxation.
This approach is continued by the principie of medica! ethics according
to nature: "On the side of nature, not contrary to it!"or: in concordance with
nature. not in discordance with it, i.e. not primarily fighting disease, as our
technical way of thinking may seggest us, but addressing and strenghthening
healing powers from within the organism. This also implies: 1n the case of
doubt at first those meansmust be chosen that are least violent against nature.
According to the sequence of treatment already demanded by Hippocrates:
"Verbis, Herbis, Lapide" (i.e.: by words, by plants, by scalpel), constantly
the mildest way that is possible has to be choosen in the first place: the
word, i.e. medical advice which ought to make the patientconscious of his
way of living and - if necessary - motívate a change, e.g. within the range of
nourishment towards dietetics. This way being not successful. the next step
is the "plant", i.e. treatment by remedies. By that one has to prefer milder
and less dangerous drugs. Only if this is hopeless, too, the scalapel may
exercise its right. Even a violent operation can be according to nature, if it is
the las resort and if a healthy human life cannot be reached by other meaos,
as it is in the case of cancer mentioned above. The natural rule for such a
k.ind of operation - "As much as necessary, as little as possible" - seems to
be inverted in practice frequently - herein we see anew the temptation of
technical culture. In contrast to this the sound nuclueus of the body,
6
remaining even during disease, ought not to be offended . According to an
understanding of culture based on nature, it is the task of the physician to
restore the order, the absence of which is the disease.
2. Analogous aspects as in medicine can be found in education - our second
example. The educator confronted with psychical and social chaos has gol
this chance: Primarily he hasn' t to fight negative symptoms and fix them by
doing so. He rather should address what is positive in the young person,
setting that free and strenghthening it. Surely, an adecuate educations sees
the mistakes of man, sees evil, destructive inclinations and attitudes, such as
presurnption, lust of cruelty, boundless retaliation and so on, and certainly it
can be claimed that there is nearly no undisturbed order. Consequently
disorder can be overcome by mak.ing conscious of the underlying order and
by affirming this order. Le. in the midst of 9bvious inhumanity one hasn't
only to threaten and to work by the meaos of frightening and deterrence.
That may be helpful and necessary additional measure. Moreover, basically

54

th~ repressed and refused capacity of humaneness has to be addressed; by
thts solely the power of overcoming can arise.
This happens through so-called positive educational methods such as
appreci~~ion and praise, stimulation and encouragcment. By those r:ieans the
the pos,ttve has to be emphasi1,cd. So-called negative educational methods
such as ignoringso_meon~ in a deliberate manner, or blame and punishment:
ca~, yes must ass,st. J?•rectl) facing and attacking a negative action and
attttude._ But _ali "negatlon of the negative" - through negative meaos - can
~e :ffic1ent m the long nin only on the condition that there is a further
lmk.in? "position of the already (or still) positive" - through positive means.
That 1s: In accordance withhuman nature and in tlús sense "natural" a
mod:rate way .º.f education crytallizes which finds the golden mean between
a ~a_1vely pos1t1ve and an e~uall) o~esided negative attitude, Sensitively
gatrung the adequate proport1on - th1s way is based upon a fundamental
7
affirmations of man •
3. -~ene~ the a~ces_ to_ religíous spirituality and to the concept of a natural
~pmtualtty which 1s m accordance with human nature finally discloses
1tsel~. Nature of man causes and coins longing for the experience of the
beatiful, the true and the good, the longing for being understood and
~cc~pted as a person. But: Those contents of meaning obviously are not
l~m~ted by themselves; therefore our longing is unlimited and unsatiable. No
hm1t~d creature can be_ satisfactory; who could undcrstand us thoroughly,
whu 1s able to love ~s without any reservation? That is why the movement of
º~. nature tends by 1tself through the whole of finite being to the infinite and
d1vme.
Certainly this movement is in a practice exposed to confusions and
perversions, the horizon _of the true God is darkened by the deceptive
appear~nc~s of se!f-made 1dols we are chasing. Our nature, originally a good
one, _with tts _longmg for love and for God, is in a very bad state. Spirituality,
the hfe-shapmg mentality, the movement of love related to God must bear
especially resistance that is to be faced. Spirituality is to stand the test when
confronte~ with what seems to be absurd. But whence can arise the power of
conquest, 1f not from an even more original positive wlúch however buried
underlies the whole of negativity - as it is just this positivit; that is ncglected
and distorted?
~at_ i,s the espre_ssio~ of spirituality according to its very meaning?
~ertai_nly tt s_n?t the v10l~t1on ?f our_limiting physical nature by the spirit's
unpat_1ent stn_vm_g for uruficatlon with God - another temptation of our
technically thinkmg culture, rather is it an attitude of receptivity and trusting

55

�III. Conclusion
Summing up: We have started from a philosophical illumination of
"nature" and have considered phenomena of medicine, education and
religious spirituality. What is meant, in this context, by "natural ethics" or
"etlúcs of naturalness" - especially with regard to our technical culture?
''Naturalness" is a habit, a positive state of our very human nature. This
state partly has to be developed by working patiently on ourself, by selfconquest and practice. In the state of "naturalness" man is able to act more
authentically; to this estent, it is an ability and virtue concerning morality.
As Aristotle puts in: ''Nature is an aim, a télos, according to which we call
9
the state of perfection of each thing the nature of each thing." That is to say:
Naturalness always is the best, perfect state of a being. It is a state of our
being: the state by which our aptitudes come into play freely, in a senseful
proportion. A kind of behaviour that deserves to be called "natural" therefore
is realized "as by itself', because it freely results from the full nature of man
and is according to it. For that reason a deep, creative freedom and clmness
and a plain simpleness, verity and beauty is often typical of mature
naturalness.
Originally "naturalness" is a gift given to everyone; once lost, one can
never force it back but solely permit its coming anew. Threby an alert
knowledge of nature and what is in accordance with natured is required and a resolute personal effort. Therefore "naturalness" always is in the
perspective of nature, but it extensively trascends natural powers, due to the
commonly poor state of our nature. Thus one could almost say: There is
nothing more supematural than the natural.

Summary

l. part: The idea o/nature and the principie o/ ethics according to nature

aa) = the lesser evil
bb) = the only practicable way

and its cognitive conditions:

calmness and serenity, calmly permmiting the positive and divine to come
8
through the patience and courage of everuday life .

JI. part: Application o/ this principie:

l. Health care and medicene
2. Education
3. Religious spirituality

lll. Conclusion

Notas bibliográficas
1

Cf. E.g. Thomas Aquinas STh III q2 al i.c. in its relation to Aristot/e Phys. JI, J.
192 b21 an~ ~ataph. iy, 4.1014 b16-1015; idem, Comm. In Phis. Arist. lib. II lect.
14. 268 ~~) m 1t~ relatto~ to Aristotle Phys. II, 8. I 99 a26-33.- As for the history of
concept nature of Henbert N. Nobis. Die Ummwandlung der mittelalterlichen
Naturvorste_llung. Ihre Ursach~n und ibre wissenschaftsgeschichtlichen Folgen [The
transformation of the medieval conception of nature. Its causes and ists
consequences for the histo1?.' of sci~~ces]. In Archiv für Begriffsegeschichte XIII
(1969) p .. 34-57. Idem, Frühneuze1tliche Verstandnisweisen der Natur und ihr
Wandel bis aum 18. Jahrhundert [Understandings of nature in the beginning of
th
modero times and their change until the 18 century). In: Ztschr. F Philos. Forsch.
XX (1966) p. 5~5-538; for the concept of rigbt rooted in nature see Nikolitsa
Georgo1:oulou-N1ko~akakou,_Zur Problematik cines natürlichen Rechtes [Problemes
concerrung natur~l ng~t]. Publicated in the context of habilitation, Bamberg 1975.F~herm~re: Fr'.ede~1ch Rapp. (ed. ), Naturversilindnis und Naturbeherrschung.
Philosophiegesc~ch~bche Entwicklung und gagenwart:inger Kontext [Concept of
na~e and dorrunation of nature. The development in the course of history of
ph1losophy and todau' s context], München [Munic] 1981.
2

l. The concept of nature
a) classic componen!:
b) modern componen!:

dynamic essence ofbeing
evolutionary context of the beings

2. The principie of ethics according to nature
a) nornal case:
perserving the lower laying
for saker of the higher whole
b) borderline case:
destroying the lower layer
for sake of the higher whole
56

"Ethics o/naturalness" in
some concrete fields o/ culture

Dealing_with t~e question whet_h~r hum~ nature can be perceived, one basically
has to see. Man 1s no merely spmtual be1gn, but essentially co-implies aphysical
body. ~herefore man does not possess an immediate view of bis intrinsic nature he
rather_1s to elaborate spiritual insight from (sensual) experience. I.e.: From hu~an
behav10_ur and. actions given in experience and their continous peculiarities the
under~ymg reahty of "human-beign" can be disclosed. The entire structure ofhuman
behaviour can_not be under~tood exceptas an expression of "human-beign".- Typical
h~an_ behav101:11" reveals 1tself e.g. as speaking (and listening) related to a body,
d1sclosmg meanrng. Thereby a fpurfold relation is exprsed: 1) to the fellow-man (fo
I speak ''to" him), 2) to myself (for Tknow about myself as a speaking ane), 3) to th;
57

�subhuman resp. to the material world (for I speak about it), and 4) to the ·•superhuman" (for when speaking I experience myself beign demanded by the obliging
absolute call of truth).- lt is according this fourfold essential relation of man to
respect the fellow-man, one self, subhuman nature and the absolute and divine.
Hence certain outlines ofbehaviour according to nature and of"natural ethics" result
from the (mediate) knoeledge about the relational intrinsic nature of man.
Cf. Aristotle, Metaph. IX, 6-8 (1048 a.25 -1051 a.3); ibid. VIII,3 (1029 a.2 f.),
VIII,1 (1042 a.26-30); De anima II,l (412 a.4 -10); moreover Josef Stallmach.
Dinarnis und Energeia. Untersuchungen am Werk des Aristoteles zur
Problemegeschichte von Moglichkeuit und Wirklichkeit [Dynamis and Energeia.
Inquiries into the work of Aristotle about the history of the problem of possibility
and actuality], Meisenheim a. Gl. 1959.

3

The concept of stratification of being at ali times was articulating during the
history of philosophy (and even of biology, psychology and sociology) in different
ways. Cf. e.g. the "ontological !ayer model" of man I Aristotle (De anima), Duns
Scotus (Quaest., supra lib. Arist. de anima), Karl Marx (Zur Kritik der politischen
Okonornie, In: K. Marx/F. Engels, Ausgew. Werke, Moskau 1983, S. 186-190),
Nicolai Hartmann (Der Aufbau der realen Welt, Berlín 1964), Philipp Lersch
(Aufbau der Person, München 1970) etc.- For the sake of apt understanding one
thereby nas to kepp in mind - as must be emphasized in confrontation with a dualisti
concept of man (especially that of Descartes) - that "layers of being" never can be
regarded as "complete substances"; rather they express the hierarchically ordered
structure found as content of the human person's self-experience. This person
experiences itself as the identical "subjet" of ali of its "layers". The discemability
and plurality of those "layers" results - as especially Aristotle and Thomas of
Aquinas have shown - from the ontological body-spirit-constitution of man,
whereby the intellectual spirit forros and fills the matter of the body - remaining in
substantial unity with it -, gradually expressing itself tbrough matter and being
experienced by it ("anima forma corporis").. This meaningful order of the "lower
one" and "higher one" can axiologically be falsified by devaluating (or even
despising) Toe lower one and taking as absolute the higher one. For a critica!
discussion of dualistic-technical objectification of the physical sphere by the spirit,
see: author, Kulturphilosophie de Technik. Perspektiven zu Te,chnik - Menschheit Zukunft, Trier 1979, pp. 102-107..

4

6For approp,~te
. perspectives an medica! ethics based an philosophical principies of
Thomas Aqumas cf.: Eberhard Sievers, Natur als Weg. Thomas von Aquin und
gesundes Leben ~ature ~s Way. Thomas Aquinas and healthy life], Koln [Colo e
1966. In connection to this t?e au1hor ·s recension in: Salzb. Jahrb. F. Philos. XII~l:
(?68-~9)_ 446-450. Regardmg_ the consecuences of a "natural ethics of sexuality"
~ • He1~rrch Beck, Arnulf R1eber, Antropologie und Ethik der Sexualitat zur
1deolo~~chen Ausein~derse~zung um korperliche Liebe [Antropology and Ethjcs of
Sexuaht1. About the 1deolog1cal discussion on physical !ove]. München [Munic] _
Salz?urg 1982,. esp. chap 13 (ethik der Ehe und der nicht-ehelichen Sexualitat
[Ethics of Mamage and of extramarital sexuality]) and chap. 14 (Familienplanun
und Geburtenkontrolle als Problem der Verantwortung [Family planning and birtf
control as a problem ofresponsability]).
7

Cf, tWhe_ auth~r 's Philosophie der Erziehung [Philosophy of education]. FreiburgB ase1- 1en [V1enna] 1979, p. 202.
8

~f.. the author 's ~tropologischer Zugang zum Glauben. Eine rationale
~editatlon [An~horpo!~g1éal acces to faith. A rational meditation], Salzburg1:1-°chen. [Muruc]. 2 ed. 1982, and idem, Natürliche Theolo ie Grundrib
phtlosophischer Gotteserkenntnis [Natural Theology. Outlines of g hiloso hical
knowledge about God], Munchen [MunicJ-Salzburg 1986.
p
p
9

Aristotle, Politics I,1 ,8; )252 b.33-35.

Cf. Hans André, Vom Sinnenreich des Lebens. Eine Ontologie glaubiger
Wurzelfassung [About the sensual realm of life. An ontology of believing roottracing]. Salzburg 1952, idem, Annliherung durch Abstand. Der Begegnungsweg der
Scopfung [Approximation through distance. The encounter-orientated way of
creation]. Salzburg 1957; see also the author's Natur- Geschichte - Mysterium. Die
Materie als Vermittlungsgrund der Seinsereignung im Denken von Hans André
[Nature -History - Mystery. Matter as basist ofmediation for the actualization of
Being according to the conception of Hans André], in: Salzb. Jahrb. F. Philos.
XII/XIII (1968/69) 95-129.

5

58

59

�MORAL, COSMOS Y HOMBRE
EN LA ESTÉTICA MUSICAL GRIEGA

Joaquin Lomba
Universidad de Zaragoza
España

La definición del arte como «imitación de la naturaleza» ha sido
interpretada desde su planteamiento por los griegos hasta nuestros días de las
más diversas maneras, según haya sido en cada época el concepto tanto de
«imitación» como de «naturaleza». Por ejemplo, el concepto de naturaleza
de siglo XVII y comienz.os del XVIII inspirado en el racionalismo cartesiano
y en la física newtoniana marca un tipo de música muy distinta a la del
romanticismo en los que priva la expresividad y el sentimiento. Otro tanto
ocurre con la ruptura del lenguaje musical tonal clásico por la dodecafonía y
con el cubismo en pintura y sus correspondencias con el positivismo lógico,
la fenomenología y la fisica de los «quanta» de Planck. 1
Por eso, para una correcta interpretación del hecho musical entre los
griegos, será preciso tener en cuenta la idea que de &lt;/&gt;üau; y de
/uµr¡au; tuvieron cuando, por primera vez, definieron el arte
como µÍµr¡m~ ÚÍq &lt;f&gt;ÓaEOJ~. Una consideración de estos conceptos en el
marco general del arte ya lo he expuesto en otros lugares2. Aquí me ceñiré
solamente al hecho musical que, por otro lado, resulta situarse, como
veremos, en el centro de toda la cultura griega, tanto en el orden teórico
como en el práctico, hasta el punto de ser consideradas las demás artes como
ayalµara, simples adornos. El que ahora no dispongamos de sus partituras
ni podamos oír su música tal como entonces sonaba, supone una pérdida
mucho mayor de la que supondría el carecer de toda la música del Barroco.
Y, a pesar de esta importancia de la música en Grecia, no se
conserva ningún tratado exclusivamente dedicado de modo monográfico y
omnicomprensivo a la estética musical. Los teóricos matemáticos de la
música como son los pitagóricos, no se ocupan de la ejecución musical; y, a
la inversa, los seguidores de Aristoxeno, aferrados a la práctica instrumental,
rechaz.an toda especulación metafísica. Platón, por su parte, sigue la
tradición teórica de los Pitagóricos (olvidando, por consiguiente la
dimensión práctica) a la cual añade, de acuerdo con Damón, el valor moral y
educativo de la música. Aristóteles insiste igualmente en el valor educativo
de la misma, aunque con mayor amplitud de criterios respecto a su maestro,
sobre todo el libro VIlI de la Politica, pero se desentiende tanto de la
práctica como de la teoría musical. La única excepción, de suma importancia
aunque bastante tardía (del s. 11 de nuestra era) es la de Arístides Quintiliano,
61

�cuyo tratado llEp~ µouatK1J~ Sobre la música maneje hace algunos años,
3
habiendo sido publicado en castellano precisamente muy recientemente •

incorruptibles, a su vez, poseen movimiento porque tratan de imitar la
perfección final del Motor Inmóvil.

En efecto, Aristides Quintiliano es el primero en unir teoría y
práctica, metafísica y ética, cosmología y educación, recogiendo todo lo
dicho sobre el tema por la gran tradición anterior de Damón, los Pitagóricos,
Platón, Aristóteles, Aristoxeno y el Neoplatonismo. Así se expresa el propio
4
Arístides Quintiliano al comienzo de su libro : "Intentamos presentar la
música misma en su totalidad, tal como es, y tratamos de mostrar todas sus
formas en la voz y toda sus sustancia en los cuerpos y, además, averiguar si
hay algunas razones de semejanza entre sus relaciones numéricas y lo más
estimable de todo lo que hay en nosotros, el alma, y junto a esto mostrar que
aquel que utilizase la música para el ascenso del alma no parecerá ignorante
acerca de este universo/todo (
1ravroi;)".

.
Y la tercera nota de la 1/nSau;. es que ese movimiento mimético del
Universo y del ser se r~ali_za de forma rectilínea en el mundo sublunar
(expresand?, con este movl.Ollento lineal el ámbito del nacer y del perecer de
~a generacion. y la co~pción) el cual a su vez, imita el movimie~to
mgener~d~ e mcorruptible de las esferas celestes. Ahora bien éstas al
quer~r imitar c~n el movimiento y la temporalidad la inm~vilidad
eterrudad de las id~as. de Platón o del Motor Inmóvil, solamente lo podr~
?acer _c_on el _movimiento circular, el cual es a la vez movimiento e
~oVIhdad, n~rnpo ~ eterni1ad por su carácter cíclico y cerrado en sí
IDismo, como dice Aristóteles : "Cada punto es comienzo medio y fi .
'
ID, Y,
POr tanto, un_a_co~ que, se mueve en círculo está siempre al comienzo
y al fin
Y el~a no estáJ~as alb. Por esta misma razón, la esfera parece que en algún
sentido ~s movida y está quieta; ya que ocupa el mismo lugar; la razón de
ello e~~ en que todas las propie~des de que hablamos corresponden al
centro. el -~s, r~spec~o de esa magrutud, el comienzo, el medio y el fin [ ... ].
La traslacion tien~ siempre lugar en tomo al medio, pero no en la dirección
d~I extrem~ extenor; he aquí por que la _esfera permanece en su lugar y, en
cierto sentido s~ masa total siempre está quieta a la vez que es movida de
una manera contmua".

wv

Para entender esa totalidad musical como imitación del UniversoTodo que incide en la totalidad del ser humano, empezaré señalando tres
caracteres del Universo de los griegos que serán el fundamento de cuanto
diga sobre su música.
Sea el primero el de su aspecto esencialmente dinámico, móvil. Es el
carácter radical del ser y de la &lt;f&gt;Úau; a la que Aristóteles definió como5
«aquello que tiene en sí el principio del movimiento y del reposo»,
entendiendo por reposo, ~pEµÍa, no la falta absoluta de movimiento,
aKÍv17m~ sino que la parada que permite seguirse moviendo (como el pie
que se apoya y reposa en el suelo para que el otro avance y pueda caminar el
\
hombre entero). Porque lo que no se mueve en absoluto, ro aKLVlJWV, es
porque no necesita moverse; y no lo necesita porque es perfecto, no precisa
cambiar, caminar hacia ningún ideal de perfección. Es el caso del Motor
Inmóvil que es absolutamente perfecto en su acto puro de pensarse a sí
mismo. El resto del ámbito del ser, se constituye en acto y en potencia
porque todo ser, ro
siempre, mientras es algo, ~v.fpr&lt;=ia y tiene una
perfección, .,J-vrEAEXELa, todavía puede ser más y estar más
acabado, óvvaµu;. .
~

~

6v,

,

De ahí el segundo carácter de la rpuau;. en contraste con otras
concepciones panteístas, animistas o basadas en el dominio del azar: el
Universo griego es un todo mimético que, configurando a imitación de las
ideas, como una gran obra de arte hecha por el Demiurgo platónico, aspira a
parecerse lo más posible a los paradigmas modélicos. Y lo mismo en el caso
de Aristóteles para quien6 : "los seres que están sujetos a cambio, como la
tierra y el fuego, imitan a las cosas incorruptibles; aquellas, en efecto, están
siempre en actividad pues tienen por sí y en sí el movimiento" Y esas cosas

62

Ahora bien, el círculo, la esfera, tienen dos características que
afectan a _todo arte pero, sobre todo a la música, a saber: la posición de un
solo Y ~co centro,_ ~mo ac~bamos de ver, y la reducción a esta figura de
las noc10nes matematicas de ntrno, armonía proporción y simetría.
.
En cuanto a lo primero, hay que observar que toda la cultura griega
gITa en tomo de todo el l!niverso y de todo cuanto hay y se piensa a un solo
punto que hace las func10nes de mediación absoluta a la manera como el
cen~?_de la esf~ra lo hace con relación a todos los puntos de la figura. Es la
P?sicion de la tic?'1 en el centro único del universo esférico, el papel de la
cop~a ~ntre el SUJet?, Y predica~o del juicio, la función del término medio en
el stlogis~o, la ~ocion de la vITtud como mediación entre los extremos, la
construccion de! agora Y del altar a la diosa Hestia Koiné en su medio en el
centro de la pohs, co~o sím~o_lo de la taovoµ,á E 1aoKpaná democ;áticas
Y, desd~ ~I punto de vista estetico, de la ubicación en las obras de arte, en un
solo Y uruco punto, del centro de interés, de gravedad y geométrico8.
La música, por su parte, tendrá, en primer lugar, como elemento
fun~e~tal, el d~
consti~ción de los tonos a base de mediaciones
~atematic_as, armomcas y antméticas. Y, en segundo lugar, dada la
unportancia que veremos tendrá la música sobre las demás artes, reunirá en

!ª

63

�su centralidad cultural todas las funciones estéticas, éticas, políticas Y
educativas de la sociedad.
En cuanto a lo segundo, bastará recordar la compleja pero evidente
partición del alma del mundo que hac~ Platón en ~I Timeo, para darse cuen~
de la estructura matemática y annóruca de la misma. Y ello es tanto mas
importante cuanto que el alma de este mundo, encargada de bacer_rotar a las
esferas de los cuerpos celestes imprimirá al cuerpo de los Illl~mo~ una
estructura y ritmo aritméticos y geométricos idénticos a ella. Mas aun, el
alma del hombre estará hecha por el Demiurgo del resto del alma del n:iundo,
teniendo así la misma composición numeral que el r~sto del Uruver~.
Precisamente la plasmación de estos ritmos, propo~~iones Y ,armomas
matemáticas eternas y siempre válidas en la estructurac10n de la h_~ea recta
sublunar y en su movimiento que discurre entre . la_ generac10~ '! la
corrupción permitirá que estos, la recta y su moverse, 1m1ten el mov1Illlento
circular y eterno de las esferas celestes, del mis~ o mod~ q~e ~stas,_ a ~u vez,
con su movimiento circular ritmado, annóruco y Slllletnco, llll1tan la
inmovilidad de lo Perfecto.
Con todo ello, el Universo griego se ha constituido como una,,
Totalidad dotada de un orden unitario. La xwpa platónica, ~a blr¡
aristotélica en sus diversos niveles, habrá quedado ordenada, hecha Koaµoc;
gracias a un EÍooc;, forma matematizada, que lo configura.
Basten estas rápidas y breves alusiones a la constitución del TodoUno del KÓaµoc; para entrar directamente en el orden cósmico y moral de la
música.
9

Empecemos con un texto de Arístides Quintill~o : "Examin:~os
ahora detalladamente cada una de las cosas que se discuten en m~s1ca
trando con claridad la semejanza de cada una de ellas con la Totalidad.
mos
. .da I
d la
Tal como ninguna de las otras cosas bellas está ~~nstttw ~ margen_ ~
consonancia con la Totalidad, así tampoco la musica se hubiera constituido
nunca, ni, una vez constituida, actuaría tan poderosamente, a ~eno~ que,, por
medio de su mucha semej anza con las realidades que es~ 1_11ª~, alla de
nosotros, se hubiera procurado una fuerz.a firme y, en verdad, d1v10a .

y es que Platón había dicho ya antes 10 "El movimie~to, a °:1i
entender, presenta no una sola forma, sino muchas. Un sabio podn a
enumerarlas todas, nosotros, si acaso, esas dos que conocemos [ ... ]. :arece
en verdad que así como los ojos han sido hechos para 1~ as_tronomia: ~os
oídos lo fueron para el movimiento armónico y ~ue estas cie~cta~ ~la mus1ca
y la astronomía] son como hermanas, al decir de los p1tagoncos Y de
nosotros mismos que comulgamos en ello".

64

Veamos, entonces, la estructura matemático-música! de ese
movimiento de la Totalidad celeste que se oye y a cuya imitación se
constituye la música.
En efecto, lo primero que hizo el Demiurgo, muy en consonancia
con los requisitos del mito de la Línea Dividida del libro VI la República"
de Platón, fue constituir el alma del mundo matemáticamente con los
contrarios del binomio del ravróvy del 0árEpov lo idéntico y lo diverso,
armonizándolos con la oDafa. El resultado lo dividió, a su vez en partes de
valor 1, 2, 3, 4, 9, 8, 27 serie numeral que no es sino la sucesión de dos
primeras series yuxtapuestas de lo par y lo impar. Por fin, los espacios que
quedaban entre cada uno de estos números, los llenó con cinco medias de
nueve octavos y dos de doscientos cuarenta y tres partido por doscientos
cincuenta y seis. No es cuestión de desarrollar aquí el complejo proceso
matemático por el que llegó a esta solución. Pero lo más importante es que
los números de este resultado coinciden con la octava musical griega
compuesta de dos cuartas con sus corresponrlientes tres tonos y un semitono
o AÉ1µµa cada una.
De este modo, el alma del mundo tiene una estructura matemáticomusical así como el alma del ser humano también la tiene, puesto que está
hecha de los residuos de la primera. La música, pues, resulta ser un arte en
que el alma del hombre imita el alma del mundo, porque ambas son
musicales.
Ahora bien, esta imitación tiene varias características que la hacen
superior a cualquier µ1µr¡mc; practicada por otras artes. En primer lugar, no
sólo es una música teórico-numeral la que se está manejando, sino una muy
concreta, cual es la producida realmente con sonidos. Se trata de la música
celestial que emiten los astros al rozar con el éter. Los Pitagóricos, Platón y
el propio Aristóteles, lo sostienen, subrayando todos el hecho de que esa
música es generalmente imperceptible al oído humano. Arístides Quintiliano
12
lo sintetiza de este modo : "estos somdos son imperceptibles para nosotros
(pues nuestros sonidos no son adecuados para ello, ya que, debido a la gran
distancia y a la mezcla con el cuerpo, están demasiado turbios, tal como
aquellos de nosotros que tienen sus oídos peor fonnados no oyen nuestra
propia voz ni, lo que es más truenos y estruendos semejantes), si bien para
los mejores de quienes han vivido entre los hombres sin vileza estos sonidos
golpean de cerca el oído y en absoluto quedan excluidos de tal felicidad.
Ciertamente, dicen, del mismo modo que para nosotros es dificil por
naturaleza llegar a ser videntes de las realidades superiores, mientras que a
quienes han alcanzado la cima de la virtud y de la ciencia de lo apropiado les
es posible observar sin daño la presencia de las formas divinas, así también
65

�nos es completamente imposible oír de manera espontánea el s?nido del
universo y, sobre todo, a las personas indignas, pero los hombres vrrtuosos Y
sabios, aunque en raras ocasiones, participan generosamente de tal honor Y
buenaventura, bajo el auspicio de las realidades superiores. Dicen que e_stos
sonidos son producidos en el orden que corresponde a los somdos
musicales".
En segundo lugar, los protagonistas últimos de la música son el alma
del artista y el alma del mundo a la que aquel imita, pero utilizando como
materia al movimiento. Se trata de una noción de alma, tanto del mundo
,
como del hombre, que esencialmente es movimiento, µEmfioJ.17 o KLV1]0"tq
(curiosamente la palabra µErafioJ.rÍ es un término musical Y la de
O"vy,a'vr¡mq expresa la conmoción que produce la música). En este sentido,
la música se centra en el movimiento que como en los cuerpos celestes, se
plasma en el µÉJ.oq perfecto, en el movimiento rítmico y armónico del
sonido instrumental, de la voz (en el canto) y del cuerpo (en la danza). .
/

Arístides Quintiliano no sólo abunda en estas nociones al definir la
música como13 " conocimiento trvmO"tq) de lo conveniente ( ro 1rpÉ1wv) en
cuerpos y movimientos" añadiendo poco más adelante:: "evidentemente, la
música se ocupa del µÉJ.aqperfecto, pues para lograr la perfección del canto
es necesario considerar no sólo la melodía sino también el ritmo y la dicción:
respecto a la melodía, simplemente la voz en sí misma, respecto al ~tmo, el
movimiento de ésta, y respecto a la dicción, el metro. Lo que concierne al
melos perfecto es el movimiento, tanto de la voz como del cuerpo, Y,
además, los tiempos y los ritmos derivados de ellos".
El mismo Arístides Quintiliano va mucho más adelante sintetizando
el pensamiento sobre todo platónico. Habla el alma que es movida por la
14
música, lo cual da por evidente y dice : "Que el alma es naturalmente
movida por la música de los instrumentos es algo que todos conocen", Y para
.
1o enuncia
. as1' 15 : " ~1 a1m~ es un~
probarlo da dos argumentos. El pnmero
cierta armonía y una armonía de números y que la armoma musical está
constituida por esas mismas proporciones; y, por consiguiente, cuando los
semejantes son puestos en movimiento también se mueven a la vez los de la
6
naturaleza semejante". Y el segundo es que 1 : "La materia y la naturaleza de
los instrumentos es análoga a la primera constitución del alma, mediante la
cual ella se ha unido a este cuerpo" y tras entretenerse en demostrar que los
nervios, piel, aire y demás elementos y miembros que el alma, al caer en este
mundo, hace surgir en su propio cuerpo y los estructura de una manera muy
17
similar a los instrumentos musicales, concluye : "¿Qué hay de asombroso
en que el alma, que ha tomado físicament~ un cuerpo semejant~ a las_ cosas
que mueven los instrumentos (nervios y viento) se mueve al mismo tiempo
que estos se mueven -en que cuando el viento suena melodiosa y

66

ritmicamente el alma sea afectada por simpatía mediante el viento que hay
en ella, y en que cuando un nervio es armónicamente golpeado el alma
resuene y se tense a la vez mediante sus propios nervios--, si también la
citara se observa que sucede algo semejante? En efecto, si se colocara una
pequeña y ligera pajita en una cualquiera de dos cuerdas homófonas y se
golpeara la otra, tendida lejos de la primera, se vería muy claramente que la
cuerda que lleva la pajita se mueve al mismo tiempo. Extraordinario es,
pues, a lo que parece, el divino arte, al ser capaz de actuar o producir un
efecto incluso a través de cosas inanimadas. ¡Cuánto más necesario es que la
causa de la semejanza actúe sobre lo que se mueve por medio de un alma!
Así pues, los instrumentos que se armonizan mediante nervios guardan
alguna semejanza con la región del cosmos y la parte de la naturaleza
anímica, etérea, seca y simple, pues son menos pasionales, inadecuados para
la modulación y enemigos de la humedad, ya que con el aire húmedo alteran
su buen estado, mientras que los instrumentos de viento guardan semejanza
con la región del cosmos y la parte de la naturaleza anímica ventosa, más
húmeda y cambiante, pues afeminan en exceso el oído, son adecuados para
modular repentinamente y obtienen su constitución y su capacidad a partir de
la humedad. Son mejores instrumentos los que se asemejan a lo mejor y no
tan buenos los otros". No puede darse una mayor síntesis del Todo cósmico
y del hombre como totalidad de cuerpo-alma en la música tanto teórica como
instrumental.
En tercer lugar, la música, así entendida ejerce una µ{µr¡mq que no
pueden llevar a cabo las otras artes. En efecto: entre las muchas maneras que
distingue Platón de µ{µ17cnq se encuentran: la ÓµoÍ(J)cnq o imitación general
y por analogía la µÍµ1]0"lq (JavmmzK,f o la orientada simplemente a los
sentidos para que estos obtengan placer aun a costa de la deformación del
objeto, y la µÍµr¡mq ElxamtK,f o la puntual y exacta respecto al modelo.
Esta última y no las otras dos es la elegida para la µ[µ17cnq musical. No se
trata pues, de una imitación simbólica, aproximada analógica y apariencia!
(una «doxomimética» como la llamará Platón) de la música del orden
cósmico sino de una reproducción exacta de sus proporciones, de una
óp06r17q o rectitud, de una «.mimética sabia», tal como Platón la plantea 18 :
"La rectitud propia de estas artes les vendrá, según creo y hablando en
general, de la exacta correspondencia en los aspectos de cantidad y de
cualidad más bien que de placer". No es extraño que Aristídes Quintiliano
19
hable de la total y precisa exactitud que la música exige : "En verdad, la
música es una ciencia ( tlmomefµr¡) en la que el conocimiento (yvmcnq) es
seguro e infalible, pues nada de lo que en ella se dice, tanto en sus cuestiones
como en sus conclusiones, admitiría cambio o variación".

Y, por fin, una cuarta característica de la mimesis musical es la que
se refiere al material-objeto que se emplea para imitar. Platón en la

67

�República20 distingue entre las artes que utilizan un medio externo al sujeto
para hacer la imitación, como es el mánnol. la pintura, la madera, y aquellas
que se sirven del propio cuerpo, alma y ser para hacerla, como es la poesía,
la narrativa, la tragedia y la música, entendida ésta como la unión de
canto/poesía, danza y melodía instrumental. Y dentro de todas estas, la más
importante es la tragedia y la música puesto que personifican íntegramente
en el sujeto-artista la imitación.
Y, obviamente, dentro de la tragedia y la música, la primacía se la
lleva esta última, puesto que en el quehacer musical se apropia la misma
alma, el yo más profundo. de la armonia que le es esencial, mientras que en
la tragedia se imita a un personaje ajeno al actor. La µÍµ,¡au; µovatKiÍ, en
este sentido, se sitúa en un lugar privilegiado de las artes, no comparado con
ninguna otra, puesto que la acción imitativa la asume la persona entera,
desde su alma hasta su cuerpo, al poner todos sus elementos en movimiento,
al ritmo armonía y melodía esenciales del KÓaµot;. De esta manera pienso
que la música, al menos en su esencia más profunda, deja de ser mera
1roiT7ms fabricación externa, fabril y propia de siervos, como en las demás
artes, para convertirse en ,rpa~:;, en acción humana )- moral. Y no es
mero liyaJµa !¡0ot;.
Ante estos hechos podemos ir pensando ya que la música se presenta
como el fundamento único y último de un todo humano, cual es el del
conjunto de las pasiones, de la moral, de la política, del pensamiento y de la
educación.
Y penetra en ese mundo interior )- totalizado del hombre, además de
por las razones dichas más arriba, por otro motivo, éste puramente sensorial,
a saber: por su dimensión acústica, a la vez que visual y diríamos que táctil.
Lo que entra por el oído cala directa y más profundamente en el alma. Lo
1
reconocen unánimemente Platón en la Repúb/icd" y Aristóteles en la
Política y en Sobre el almd"2 cuyo pensamiento resume Aristides
Quintiliano. Este, en efecto, hace que la música invada todas las edades del
hombre y todas las actividades del mismo, precisamente porque, entre otras
razones, penetra por el oído23 : "A mí me parece que el bien específico de
este arte [de la música] es principalmente que, a diferencia de las demás no
se la considera útil para una sola materia o para un breve intervalo de
tiempo, sino que cualquier edad e incluso la vida entera y toda acción
pueden ser perfectamente ordenadas (Km:aKovaw=0EÍr¡) únicamente con
ella. En efecto, la pintura y todas las artes similares que persiguen la belleza
visual aportan sólo un pequeño beneficio y, al ser fáciles de percibir, por
todos, no reflejan con el transcurso del tiempo ningún progreso en la
complejidad del conocimiento. La medicina y la gimnasia han aportado el
beneficio que concierne al cuerpo, pero a partir de la infancia son incapaces

68

d~ b~n~:ficiar a sus seguidores con los bienes derivados de su aprendizaje. La
dtalecttca y su correspondiente inversa [la retórica] sería de provecho al alma
en lo qu~ ª. la sabid~a ~/JpÓvT/CJ_ls) se refiere si la han encontrado purificada
por la mus1ca, pero sm esta no solo no le han aportado ningún provecho sino
que en algunas ocasiones le han corrompido. Unicamente el arte mencionado
antes, _la música, se extiende por toda materia, por así decir, y la atraviese
todo tiempo: ordena el alma con las bellezas de la armonía y conforma el
cuerpo con ritmos convenientes: y es adecuada para los niños por los bienes
que se derivan en la melodía, para los que avan7,an en edad por transmitir las
bellezas de la dicción m~trica y, en una palabra, del discurso entero, y para
los mayores ~orque explica la naturaleza de los números y la complejidad de
las proporciones, porque revela las armonías que mediante estas
proporciones existen en todos los cuerpos y, lo que en verdad es más
importante y más definitivo, porque tiene la capacidad de suministrar
razones de lo que es más dificil de comprender a todos los hombres, el alma
tanto del alma individual como del alma del universo".
'
.
Que la _música abarca de una manera total el mundo del placer, es
obvio y no precisa de mayor confirmación textual pues se encuentra en todos
los text~s clásic?s: si bien hay que tener en cuenta que el placer que
proporciona la musica, como todo objeto bello, si sitúa dentro del ámbito de
los p~aceres puros, de aquellos que se obtienen sin que previamente se
expenmente _el dolor por la carencia y necesidad de su objeto, sino que se
24
hallan gratwtamente, tal como los describe Platón en el Filebo . El
problema estar~ en admitir placeres moralmente buenos y malos, en fijar el
papel de los pnmeros en la educación y en decidir si los placeres son los
jueces ~~?s en la valoración estética musical. De la moral y educación y
en decidir st los placeres son los jueces últimos en la valoración estética
musical. De la moral y educación se hablará enseguida. Del tema de la
val~ración úl~~ de la música, está claro para Platón que no son los placeres
los ~ueces d:fi_ruhvos. Y ello es obvio por el carácter teórico-matemático que
reviste la mustca en su base. Ya. se habló más arriba del criterio de la rectitud
Y no del placer a la hora de enjuiciar una obra de arte. Pero refiriéndose más
en concreto a la música dice25: "Por consiguiente, el placer no será
l~gítimamente el único juez más que en aquello que no produce ni manifiesta
nmguna utilidad, ni ninguna verdad ni ninguna semejanza o imitación de
aquello que, por otro lado, no causa ningún daño". El juicio último, por
tanto, d~ la a~téntica belleza musical, estará en el pensamiento, lo cual puede
ser patrimoruo no del propio artista sino del contemplador; y no de un
contemplador cualquiera sino de uno que tenga sabiduría, como veremos
más adelante.

69

�Sin embargo, dada la importancia de los placeres en la vida humana,
los proporcionados por la música serán fundamentales en la educación del

desarmonizar el alma de acuerdo con la armonía o desarmonía de la música
escuchada, hacerse virtuoso o vicioso, según sea la música oída.

niño, como pronto veremos.
Que la música comporte en su raíz el orden moral, se desprende de
cuanto se ha dicho. El número. proporción y armonía con que el Demiurgo
estructuró el alma del mundo y del hombre no son sino los cánones
matemáticos de todo arte, pero sobretodo de la música y de la virtud. La
virtud es armonía; ~o re~te hasta la_ sacieda~ P~atón~;•L,~ virtud es se~ejante
a la armonía musical" . Y lo mismo Aristoteles : Es en los ntmos Y
melodías donde encontramos las semejanzas más perfectas, en consonancia
con su verdadera naturaleza, de la ira y de la mansedumbre, de la fortaleza y
de la templanza, como también de sus contrarios y de todas las otras
disposiciones morales. ¿o no lo demuestra así la experiencia, cuand? ~uiera
que sobreviene un cambio en nuestra alma después de estas audiciones?
(... ]. En las demás sensaciones no se da imitación alguna de los estados
morales, por ejemplo en las del tacto y gusto y débilmente en las de la vista
( ... ]. En las obras musicales, por el contrario, hay directamente imitaciones
' b.1en pensar que
de estados morales" y en otro lugar28 : "O no deberemos mas
la música tiene alguna influencia en la virtud y que así como la gimnasia
confiere al cuerpo ciertas cualidades, otro tanto hace la música con el
carácter, acostumbrándonos a recrearnos rectamente? O también, y sería esto
una tercera posibilidad, que la música contribuye en algo al entretenimiento
intelectual y a la cultura moral".
Pero es Aristides Quintiliano, una vez más, el que mejor sintetiza
este pensar común a toda Grecia29 : "La música nos persuade con la mayor
eficacia, ya que hace la mimesis mediante aquello con lo que también se
realizan las acciones mismas de verdad. Efectivamente, si en las cosas que
hacemos la voluntad (/3ouJ,.:I¡) va en primer lugar, le sigue la razón (A.6yoq)
y tras ella se realiza la acción (1Cpa~iq), en la música, mediante los
conceptos ( É voÍai) se imitan los ethos y las pasiones del alma, _con las
armonías y la modulación de la voz las razones, y con los ntmos y
movimientos del cuerpo, la acción". Y el mismo, de una manera más
sintética3º: "La música es la primera pues ya desde la infancia modela los
comportamientos éticos por medio de armonía y dispone más
melodiosamente el cuerpo mediante los ritmos".
Componer música, por tanto, o ejecutarla, es en definitiva, imitar
con melodías, ritmos, danzas, voces la armonía- virtud o la desarmoníavicios que se tienen en el alma, la cual, a su vez. es imitación de la armonía
de las esferas celestes o desasimilación de las mismas. En este sentido,
componer o ejecutar música, ya no es tanto mera «imitación» cuanto
«expresión» del propio interior. Y a la inversa. Oír música es armonizar o
70

, . Y como _en Gr~cia la ética individual y colectiva, la personal y
pohtt~a ?? se diferencian, la música adquiere un papel decisivo en la
constt~c1on del Estado y de la sociedad. Platón tiene un texto sumamente
expresivo en que _cue_nta con lo que antiguamente sucedía al contrapunto de
31
lo ~ue en su _prop10,ttempo se daba en los teatros : "En tiempo de las leyes
antiguas, amtgos mtos, el pueblo no era señor absoluto de la situación sino
que de alguna man~r~ obedecía libremente a las leyes. En primer lugar a las
que regulaban la mus1ca de aquel tiempo, para exponer desde sus orígenes el
proceso hac~a el exces~ de libertad (...]. La autoridad que regulaba esas
cosas, conociendolas pnmero y juzgándolas con conocimiento de causa para
lueg?, en consecuencia, castigar a los que contravinieran las n~rmas
musicales, no se encontraba en los pitos, ni en las voces discordantes de la
masa como actualmente". Platón pasa luego a descubrir épocas posteriores
en q~e e~pezaro:° a ~ue?rantarse las leyes musicales y a componer músicas
que mducian al liberttnaJe, Y entonces, dice: "en consecuencia el público de
los ~eatr_os_ se ':olvió de silencioso que era, en vocinglero, con;encido de que
sa?1a dis1:111gwr lo bello de lo feo en el campo de la música y a una
ans~ocra~ta musical sucedió una detestable teatrocracia. Si, al menos
hubiera sido est? ~a democracia reservada a los hombres libres y dentro del
cam~o. de la mus~~ el daño no hubiera resultado muy sensible. Pero en el
doIDlillo de, la. mus1ca, nació lo opinión de que todo el mundo entendía de
todo Y podía Juzgar de la ley, con lo que vino la libertad. Comenzaron a
perder el temor a ley al creerse competentes, y la seguridad en sí mismo dio
~ugar a l~ desvergüenza, pues dejar de temer lo opinión del que es mejor por
~solenc1a, supo~e verdaderamente una desvergüenza viciosa, nacida de la
h?ertad enardecida. Como consecuencia de esta libertad, viene la que se
ruega a obedecer a las autoridades; luego, según huye de la servidumbre y no
se hace caso_ a las advertencias del padre y de la madre y de las personas de
edad; ya casi al final de esta carrera, se busca la manera de no obedecer a las
!eyes Y, al término mismo de ella, deja uno de preocuparse de los
Juramentos, los compromisos y las promesas y, en general, de los dioses".
Y ~sta visión no se perdió lo largo del tiempo pues siete siglos más
32
tarde ~sttdes Quintiliano se expresaba de este modo : "Si en nuestros días
toda cmdad Y casi todos los pueblos aman el orden y la amistad entre los
hombres, no por ello la m~ica es inútil( ... ]. Se ha de decir de la música que
h~mos de estarle agradecidos por reunir en amistad a cada uno consigo
°:11smo Y a unos con otros en la ~omunidad, y hemos de acogerla para
stem~re, vel~do ~o~ la salva~dia de la concordia mutua. y se ha de
traba_¡ar no solo pubhc~ente smo también en privado, pues tal como hay
una salud de lo comun y una en lo individual, así también hay una
71

�consonancia en la ciudad entera respecto a sí misma y una consonancia en
una sola alma respecto a sus partes".
Que la música sea, además de arte, sobre todo conocimiento, ciencia
( J1m:n:17µr¡), se desprende de todo lo dicho: no se trata solamente de
proporcionar un placer sensible a los oídos sino, sobre todo, de captar
originariamente las proporciones matemáticas que o~ganizan el ~er del
cosmos y de la composición musical. Y esto es atnbuto exclusivo del
pensamiento, de la más alta especulación, de aquella que se sitúa en ,lo_s
pródomos de la intuición de las ideas platónicas, del Motor Inmovil
aristotélico o del Uno neoplatónico. El saber matemático, sobre todo si se
enlaza en sus raíces con la ética y la política, es el conocimiento científico Y
racional por excelencia. De ahí su afinidad estrecha e incluso identificación
con la filosofia. Baste recordar aquel testimonio de Sócrates que, en vísperas
33
de morir confesaba a sus amigos lo siguiente : "Con mucha frecuencia en el
transcur~o de mi vida se me había repetido en sueños la misma visión, que,
aunque se mostraba cada vez con distinta apariencia, siempre decía lo
mismo: «Oh Sócrates! Trabaja en componer música». Yo hasta ahora,
entendí que me exhortaba y animaba a hacer precisamente lo que venía
haciendo y que, al igual que los que animan a los corre~ores, ordenáb"1;1~ el
ensueño a ocuparme de lo que me ocupaba, es decrr, de hacer mus1ca,
porque tenía yo la idea de que la filosofia, que era de lo que me ocupaba, era
la música más excelsa". Y no contento con ello, nos regalaba con aquella
encantadora leyenda de las cigarras que según la cual éstas, que
originariamente habían sido seres humanos que s: pasaban la vi~ -~antando
y haciendo música, se habían convertido en estos msectos cuya mtsion era el
de dar cuenta a las diosas de lo que hacían los hombres. Y concluye con esta
35
bellísima coda34: "pero es la mayor, Calíope , y a la vez que va detrás de
ella, Urania36, a quienes anuncian los que pasan la vida en la filosofia Y
honran su música. Precisamente éstas, por ser de entre las Musas las que
tienen que ver con el cielo y con los discursos divinos y humanos, son
también las que dejan oír la voz más bella".
El propio Aristóteles relaciona estrechamente la natural inclinación
del hombre a imitar, la cual le diferencia claramente de los demás animales,
con el hecho de que tenga también ~or naturaleza tendencia al ritmo y
armonía, todo lo cual da conocimiento 7 : "El imitar es conatural al hombre
desde la niñez y se diferencia de los demás animales en que es muy
inclinado a la imitación. Y, por la imitación adquiere conocimiento,
obteniendo así placer por la imitación [... ] siéndonos, pues, conatural el
imitar, así como la armonía y el ritmo".
Pero es otra vez Arístides Quintíliano el que con singular maestría
sintetiza todo el pensamiento anterior y sentir de toda Grecia respecto las
72

relaciones entre música y conocumento. Ya lo hemos leído en el texto
3
anteri~r ~: "En ve~dad, la música es una ciencia ( Jmar-,fµr¡) en la que el
conocumento (yva&gt;utq) es seguro e infalible". Y en otro lugar insiste en la
estrecha relación entre ambas, sólo que ahora añade dos notas: el carácter
pr~~~ar de la música respect~ a la filoso:fia y la tonalidad mistérica y de
1Illc1ac~on que ambas encie~ : "Así pues, en tanto que es la principal
campanera Y colaboradora de esta -me refiero a la filoso:fia- la música se ha
de_ practicar y enseñar de modo completo, y, considerando la relación que
e~ste _entre ambas, la que hay entre los pequeños misterios respecto a los
mtstenos mayores, se ha de atribuir a cada una la dignidad y el honor
op~~os, Y se ha de estrechar su unión por ser la más conveniente y
legi~a. En efecto, la filosofia es culminación de todo conocimiento
(yváJo-Ea&gt;q á7ráur¡q 'rEA.émovpyoq) y la música es educación preliminar
(7íp07íaLÓEÍa); y mientras que la primera es en realidad una estricta
cere1:11onia mistéri~a que completa mediante recuerdos lo que las almas
perdieron por las crrcunstancias de su generación, la otra es la iniciadora en
los misterios y una ceremonia preliminar propiciatoria que anticipa y da a
aprobar unas cuantas cosas que serán culminadas en la filoso:fia.
Ciertamente, la música proporciona los principios de todo aprendizaje y la
filosofia sus cimas".
Este c~cter p~opedé1;1tico es el que nos concentra en el último punto
de la ~~ncepc1on musical gnega: su necesaria y esencial utilidad para la
educacion. Que se trata ante todo, de dotar al hombre, desde su niñez de una
sensi~~dad es~ecial para el bien, a través del placer que se experimenta en
1~ mus1ca deb1~ente armonizada, es decir, en la que se expresan las
~des: ,Es prec1~ encauzar la sensibilidad infantil para que sólo sienta
mclinac1on ~or la ~~• p~ lo cual se le ha de hacer disfrutar los placeres
q~e proporc1~na la mus1ca aJustada a los cánones matemáticos de la virtud y
displacer Y disgusto por las músicas por todo servicio. Platón lo dice todo a
lo ancho Y largo de su obra, por ejemplo, en este pasaje40: "Cuando la voz
llega hasta el alma, entonces, me parece, se da la formación de la virtud a la
que hemos dado el nombre de música". Y, en consecuencia establece una
sintesis del currículum que todo niño ha de seguir en s~ educación41 :
"Apenas el niño_empieza a comprender el lenguaje, la nodriza, la madre, el
pedagogo, el mismo padre, que se esfuerzan sin tregua en hacerlo lo más
perfec!o posible [ ...]. ,Más tarde, cuando ya se le envía a la escuela, se
recomienda mucho ~as. al maestro la buena conducta del niño, que sus
progresos en el conocumento de las letras o de la citara; el maestro, por su
p~e, pon~ en~~~ el máximo cuidado y, cuando los niños saben sus letras y
están en d1spos1c1on de comprender las palabras escritas como ocurriera con
el lenguaje hablado, hace leer a toda la clase, la coloca e~ filas en los bancos,
los versos de los grandes puertas y les hace aprender de memoria esas obras
llenas de buenos consejos y también de disgresiones, de elogios en que se
73

�exaltan los antiguos héroes, para que el niño. movido por la emulación, los
imite, y aspire a ser semejante a ellos. Los citaristas, a su vez, ponen el
interés en inspirar al niño la sabiduría y en apartarle del mal. Y, además,
cuando el discípulo sabe ya tocar su instrumento, el maestro le da a conocer
otras obras bellas, las de los poetas líricos, que él hace ejecutar en la lira,
obligando así a las almas de los niños a que se compenetren con los ritmos y
melodías, a que las asimilen de tal fonna que queden con ellas más
amansados y tranquilos y a que, bajo la influencia del ritmo y la armonía, se
formen para la palabra y para la acción, ya que toda la vida humana tiene
necesidad de ritmo y de armonía".
Aristóteles, amplio el horizonte de la música, poniendo como fines
de la misma, los siguientes: en primer lugar, el de ser juego y descanso del
trabajo. En segundo término, el de construir un medio para poner fin a las
preocupaciones mediante el placer que proporciona. Tercero, el de ser una
maravillosa Ká0apau; de las pasiones que estorban al hombre la
contemplación. Cuarto, el de poder gozar de la belleza en medio del ocio. Y
quinto, sobre todo, la educación del ciudadano en la vida del ocio, la
contemplación y de la virtud individual y social. Así se expresa en el libro
VIII de la Política42 : "Es preciso investigar si no será la naturaleza de la
música más valiosa que la utilidad de la misma y sí, en consecuencia,
deberemos participar no tan sólo del placer común que de ella deriva y que
todos perciben (porque la música implica un placer natural y por esto es
amable su uso en todas las edades y a todos los caracteres) sino ver también
si de alguna manera no influye la formación del carácter y del alma [ ... ] la
música es una de las cosas que dan placer y la virtud, por su parte, consiste
en goz.ar, amar y odiar rectamente, se impone con evidencia la necesidad de
aprender y habituarse sobre todo a juzgar con rectitud y a complacerse en los
caracteres virtuosos y en las bellas acciones".
Y en otro lugar de la misma obra, establece un currículwn paralelo al
de Platón43 : "Cuatro son las materias que se acostumbra a enseñar: lectura y
escritura, gimnasia, música, y a veces, en cuarto lugar, dibujo. Las primeras
letras y el dibujo se enseñan por ser útiles en la viga y tener muchas
aplicaciones; la gimnasia porque estimula el valor; en cuanto a la música,
podría uno preguntarse por qué. En la actualidad la mayoría la cultivan por
placer, pero quienes en un principio la incluyeron en la educación lo hicieron
porque como a menudo hemos dicho, la naturaleza misma procura no sólo
del trabajo adecuado, sino también estar en capacidad de tener un ocio
decoroso, el cual es, para decirlo de nuevo, el principio de todas las cosas.
Siendo ambos necesarios, el oc10 es, con todo, preferible al trabajo y tiene
razón de fin, por lo cual hemos de investigar cómo deberemos emplear
nuestro ocio[ ... ]. El ocio parece encerrar en sí mismo el placer, la felicidad
y la vida bienaventurada. Y esto no lo tienen los que se afanan sino los que

74

h~elgan, porque el_ q_ue se afana lo hace por alcanzar algún fin que no posee.
m1entr~s que la fehc1dad es un fin, y la acompaña, en opiníón de todos, no la
pena smo el placer [ . ..]. ~~ c~aro, por consiguiente, que deben aprenderse y
formar parte de ~a ~ducac10n ciertas cosas para poder dirigir nuestros ocios y
que estos co.¡10c1m1entos y disciplinas tienen un fin en sí mismas mientras
que _aquellas otras orientadas al trabajo se estudian por necesidad y como
medios_ ?ara otros fmes. Por esto los antiguos incluyeron la música en la
educac1on, no porque fuera necesaria (no lo es en absoluto) ni tampoco útil
[ .. . ].,No nos queda,' pues, sino considerarla como un pasatiempo en el ocio y
qu~ esta es l~
aparente. de haberla introducido en la educación, por
estimarla el divertmuento propio de los hombres libres".

~º-

Por fin, oigamos a Arístides Qintiliano resumir setecientos años más
4
tarde, e~ta tradici~n pedagógica de la música4 : "Las causas de la eficacia de
la mus1c~ son evidentes. Nuestro primer aprendizaje se produce por medio
d~ seme3anzas, que descubrimos atendiendo a los sentidos. Sin duda la
p~tura Y el arte plástico educan sólo mediante la vista y, sin embargo,
est:Imulan al alma y la conmuevo; ¿cómo, pues, no la iba a cautivar la música
que ~ace 1~ invitación no por medio de un solo sentido sino de más? La
poes'.a se srrve del oído sólo mediante dicciones puras, pero sin la melodía
siempre mueve nuestras pasiones y sin ritmos no siempre las pone en
mt:Imo contacto con I_o que subyace tras ella. La prueba de esto es que si
alwu:ia vez_ es_ ne~esano mover la pasión durante la interpretación, eJlo no se
cons1,~e sm mchnar de alguna manera la voz hacia la melodía. Únicamente
la ~ms1ca educa no sólo con la palabra, sino también con imágenes de las
acciones, y no 1~ hace mediante imágenes inmóviles o fijas en una única
figura ~o~oral, s1?-o. mediante imágenes animadas que modifiquen su forma
Y movtIDiento en mt:Ima unión con cada uno de los hechos que narran [ ... ].
Por
ello, una educ~ción de este tipo debe estar dirigida principalmente a
~os ~os, para que mediante las imitaciones y la semejanzas realizadas en la
mfanc1a lleguen a conocer y desear a través del hábito y el ejercicio las cosas
q~e en la ~dad adulta se realizan. !n serio". Y un poco más adelante dice lo
?11smo
otro punto ~e vis~. : "En efecto, toda educación ejerce su
mfluencia o a traves de la tmpos1c1ón, como la educación que procede de las
le~e~, o a tr~vés de la persuasión, como la que se hace en las reuniones; la
mus1ca doDlllla de am~os modos, en que no sólo subyuga al oyente con la
palabra _Y con el µÉA-or;, sino que también lo arrastra, con diversas
modulaciones de la voz y de las figuras corporales, a la íntima unión con lo
que las palabras expresan".

?º.

t?~º

?ªJº

De ~ste mod? se explican las rígidas prescripciones de Platón y las
recomendac10nes mas !~~as de 1Yistóteles, de imponer el Estado y los
gob~~antes en la :ducac1on los voµoz dorio, por su carácter moral y varonil
Y frigio por empujar a la valentía y por su tono orgiástico y salvaje y de

75

�rechazar el lidio, por afeminado y el jónico por incitar a la embriaguez, a la
orgía, a la üf3pu;y pérdida de la crw&lt;/&gt;pocrúvr¡.
Orden cósmico, moral, político, filosófico y educativo se han
reunido en un todo en la música, entendida ésta como una estructura
armónica, rítmica, proporcional matemática y, por tanto, construida por
accesible a la razón científica y discursiva. Pero ¿Se reduce a esto sólo la
música? Porque tanto la inspiración práctica de los aristoxenistas prácticos
como la construcción racional y teórica de los pitagóricos no se terminaba
ahí. Se exigía un plus; ese plus que a partir del Renacimiento se llamará
«genio». «inspiración». Además, entre otras cosas, urgía en Grecia la
apelación a algo superior a la razón porque, en principio, el instrumentista, el
bailarín, el poeta, el cantor, eran normalmente trabajadores (siervos o
esclavos) que, por ser tales, no gozaban de privilegío del hombre libre, cual
era el del pensamiento, el del saber teórico. Y a la inversa, el hombre de
pensamiento no podía descender a la manualidad habitual de los hombres no
libres. Es la razón de q¡¡e Aristóteles, más abierto al hecho musical y a sus
variantes que su maestro Platón, recomendarse cierta moderación en la
enseñanza del uso de los instrumentos musicales en la educación de los
niños, no fuera que llegase un momento en que dependiesen de las manos,
enemigas en ello, del intelecto.
Por eso tanto Platón como Aristóteles, apelan a una µavía o «locura
divina» como causa de la inspiración musical, por encima de la pura técnica.
46
Ambos son explícitos a este respecto. Platón afirma lo siguiente : "Así, la
Musa misma crea inspirados y por medio de ellos empiezan a encadenarse
otros en este entusiasmo. De ahí que todos los poetas épicos, los buenos, no
es en virtud de una técnica por lo que dicen todos esos bellos poemas sino
porque están endiosados y posesos, que esto mismo le ocurre a los buenos
líricos, e igual que los que caen en el delirio de los Coribantes no están en
sus cabales de bailar, así también los poetas líricos hacen sus bellas
composiciones no cuando están serenos sino cuando penetran en las regiones
de la armonía y el ritmo poseídos por Baco y, lo mismo que las bacantes
sacan de los ríos, en su arrobamiento, miel y leche, cosa que no les ocurre
serenas, de la misma manera trabaja el ánimo de los poetas, según lo que
ellos mismos dicen [ ... ] Porque es una cosa leve, alada y sagrada el poeta, y
no está en condiciones de poetizar antes de que esté endiosado, demente, y
no habite más ya en él la inteligencia [ ... ]. Pero no es en virtud de una
técnica como hacen todas sus cosas y que hablan tanto y tan bellamente
sobre sus temas [ ... ] sino por una predisposición divina, según la cual cada
uno es capaz de hacer bien aquello hacía lo que la Musa le dirige; uno
compone ditirambos, otro loas, otro epopeyas, otro yambos. En las demás
cosas cada uno de ellos es incompetente. Porque no es gracias a una técnica
por lo que son capaces de hablar así, sino por un poder divino, puesto que si

76

supiesen, en virtud de una técnica, hablar bien de algo, sabrían hablar bien
de todas las cosas. Y si la divinidad les priva de la razón y se sirve de ellos
como se sirve de sus profetas y adivinos es para que, nosotros, que los
oímos, sepamos que no son, privados de razón como están, los que dicen
cosas tan excelentes, sino que es la divinidad misma quien las dice y quien a
través de ellos, nos habla".
'
Y Aristóteles viene a decir algo similar de manera más escueta47 :
"Por eso el arte de la poesía [entiéndese también la música] es de hombres de
talento o de exaltados; pues los primeros se amoldan bien a las situaciones y
los segundos salen de si fácilmente". Y Aristídes Quintiliano, mucho tiempo
despu~s, sigue en la mism~ línea48 : "esta exposición muestra el principio
(&amp;pzr¡v) supremo (1rpwdcrrr¡v) y más natural (&lt;/&gt;vcrtKonárr¡v) de la
melodía es el entusiasmo ( J v0oucriacrµdv). En efecto, dicen que el alma -que habiéndose inclinando hacia las cosas de aquí por la pérdida de la
sabiduría (&lt;/&gt;pov,fcrE{J)(:;), llega a no existir sino en la ignorancia y el olvido
/
'
,
'1/
.
( Ev ayvwcru~ Kat 11,r¡01J), debido al letargo corporal, y se llena de agitación
Y enajenación ( rapázou TE Ka'i rcwr¡'crEws) -se constituye en el mismo
momento en el que es generada de una manera vacilante, y en su vida de
aquí obtiene más o menos provecho [de la sabiduría (&lt;/&gt;pov,fcrEws)] de
acuerdo con ~iertos períodos. Dicen que el alma, a la que no le falta nada de
locura Ú!ªvLas) a ~ausa de su mucha ignorancia y olvido, ha de ser
restablecida por medio de la melodía, y que o bien los hombres dulcifican la
parte irracional (d'loyov) con alguna imitación (µiµrycrEZ), como hacen
cuántos son de ethos rudo y más salvaje, o bien mediante el oído y la vista se
apartan de tal temor, como hacen cuantos han sido derrocado si son de
naturaleza más o_rdenada. Por ~llo dicen que las ceremonias báquicas y
cuantas son semeJantes a ellas tienen una cierta razón de ser: servirían para
que la enajenación ( nrÓr¡cris) de aquellos que son más ignorantes, bien por
la forma de vida o bien por la fortuna, fuera purificada ( JKKa0aÍp Erai) por
las melodías y las danzas que junto a los juegos se realizan en ellas. Que
t~d~ pasión (nav 1rd0or;) es locura (µavfa) lo muestra también el poeta
d1c1endo
acerca
de
la
mujer
enajenada
por
el
deseo
s: •'
, E1rwr¡µEVTJs):
,
/
. de Proteo lo deseó con locura
( ul
Efll 0uµiav
«La muJer
( l:rcEµ,fvaw)». Y cuando dice sobre el Dios que se lamenta por la muerte
de su hijo: «Loco, demente (µaivóµEvr¡ &lt;/&gt;pivar;)». Y también muestran
est? los sabios al d/enominar a toda pasión (1rav ná0or;) «pequeña posesión
(µiKpav iml E,¡llav)». Su razonamiento demuestra esto a partir de los
extremos, pues si lo extremo de toda pasión es locura (µaviá), es evidente
que las demás cantidades también serán pequeñas locuras
/
,
( aµiKpat µaviai), por más que al llevar una parte mayor o menor de
sabiduría (&lt;/&gt;pó'vr¡aEws) la desgracia quede ensombrecida".

77

�¿Qué quiere decir todo esto? Que la auténtica música es cuestión de
algo superior a la razón, de algo que está por encima de la armonía
matemática y que, por tanto, ni el ejecutor instrumentista, bailarín y cantor,
ni el espectador medio pueden calar hasta el fondo, pues dejarían de ser
operarios y espectadores medios. ¿Para qué, pues, el orden cósmico, moral y
social impuesto por la música matemática? Creo que se trata de fijar un
criterio inamovible, alcanzables sólo por el sabio, para discercir el buen y
virtuoso músico del farsante e impostor que dice estar inspirado por las
Musas. Sólo estará aquel que de su música, arrebatado por ellas, pero dentro
de los cánones que únicamente el sabio conocerá. Él será quien decida sobre
la bondad, las moral y estética de los vÓµot usados, sobre la conveniencia o
no de determinadas músicas para ser ejecutadas y empleadas en la
educación. La matemática musical será el criterio de la auténtica musa
inspirada por las Musas. tras perder la razón el compositor o ejecutor. En
este punto, Platón es claro49 : "No es, en efecto, en manera alguna necesario
que el compositor juzgue de la rectitud, es decir, de si la imitación es bella o
no lo es, aún cuando en general tengan que saber lo relativo a la armonía y el
ritmo. Los ancianos, por su parte, han de examinar los tres elementos dichos
( el placer. la utilidad, y la rectitud) para distinguir el primer grado de
excelencia y luego el segundo".
Orden cósmico y moral regido por la mus1ca, por una mus1ca
racional-matemática pero que se resuelve en última instancia en una locura,
µavta, y entusiasmo J-v0ovaiaµ6~divinos. De este modo, la razón griega,
en filosofia, en ciencia y en música queda reducida a su papel auténtico, el
de razón instrumental al servicio de instancias más superiores, afincadas en
la belleza y en lo divino.

' Aristóteles, Física, 265 b.
8

Veáse Amheim, R., El poder del centro, Madrid, 1984.

9

Arístides Quintilfano, Sobre la música, III, 9, 107.

10

Platón, República, 53 l a.

11

Platón, República, VI, 509 c-511 e.

12

Arístides Quintiliano, Sobre la música, ITI, 20, 120.

13

Aristides Quintiliano, Sobre la música, 1, 4, 4.

14

Arístides Quintiliano. Sobre la música, II, 17, 86.

15

16

Arístides Quintiliano, Sobre la música, Il, 17, 86.
Arístides Quintiliano, Sobre la música, II, 17, 86 y ss.

17

Arístides Quintiliano, Sobre la música, Il, 18, 89-90.

18

Platón, Leyes, 667 e.

19

Arístides Quintiliano, Sobre la música, I, 4, 4.

20

Platón, República, 369d- 389 b.

21

Platón, República, 531 a.

22

Aristóteles. Política, 1339 b-1340 b, Sobre el alma, 420 b.

Notas bibliográficas
1

23

Arístides Quintiliano, Sobre la música, I, 1.

24

Platón, Filebo, 51 a ss.

25

Platón, Leyes, 667 d y ss.

Ver Fubini, E. "Estética musical del siglo XVII a nuestros días. Barcelona, 197 J.

2

Ver, mi Principios de la filosofia del arle griego, Barcelona, 1987. Es muy
interesante: Lippman, Musical Thought in Ancienl Greece, New York, 1975 y
MoutsopouJos, E., La musique dans l'oeuvre de Platon, París, 1959.

26

Arístides Quintiliano, Sobre la música, Introducción, traducción y notas de Luis
Colomer y Begoña Gil, Madrid, 1996.

Platón, República, 431 e, 443 d, 44. Ver también Protágoras, 326 b. donde dice.
toda la vida humana necesita eurritimia y equilibrio". Platón define en el Filebo, 1,
a, a la virtud en términos de media, proporción y annonía.

4

Arístides Quintiliano, Sobre la música, I, 3-4.

27

5

Aristóteles, Física, 192 b.

28

6

Aristóteles, Metafis,ca, 1050 a.

29

3

78

Aristóteles, Política, vm, 1340 a 18-30.
Aristóteles, Política, VIII, 1339 a 11 y ss.
Arístides Quintiliano, Sobre la música, II, 57.
79

�30

Aristides Quintiliano, Sobre la música, II, 54-55.

31

Platón, Leyes, 699 a.

32

Aristides Quintiliano, Sobre la música, Il, 6, 64.

33

Platón, Fedón, 60 d.

34

Platón, Fedro, 258 e.

35

Caliope es la Musa de la elocuencia de la poesía épica.

36

Urania es la Musa de la astronomía. La conexión de esta moza con la fi.losofia es
que originariamente los filósofos eran observadores del cielo.
37

Aristóteles, Poética, 1448, b.

38

Aristides Quintiliano, Sobre la música, I, 4, 4.

39

Aristides Quintiliano, Sobre la música, III, 27, 133-134.

40

Platón, Leyes, 672 e.

41

Platón, Protágoras, 323 e.

42

Aristóteles, Política, 1339 b-1340 b.

43

Y un texto similar es el siguiente: "Acerca de la música [ ... ] no es fácil definir su
in.fluencia y decir el motivo porque debe cultivarse; si por divertimiento y reposo,
como el sueño y la bebida[ ... ] ¿O no debemos más bien pensar que la música tiene
alguna influencia en la virtud y que así como la gimnasia confiere al cuerpo ciertas
cualidades, otro tanto hace la música con el carácter, acostwnbrándonos a recrearnos
rectamente? O también, y sería esto una tercera posibilidad, que la música
contribuye en algo al entretenimiento intelectual y a la cultura moral" (Aristóteles,
Política, 1339 a 11 y ss.
44

Aristides Quintiliano, Sobre la música, II, 4, 56-57.

45

Aristides Quintiliano, Sobre la música, II, 6, 59.

46

Platón, Ion, 533 d.

47

Aristóteles, Poética, 1454 a.

48

Arístides Quintiliano, Sobre la música, III, 25,129.

49

Platón, Leyes, 671.

LA EXISTENCIA COMO JUEGO

Matilde Isabel García Losada
Investigadora -miembro de la Carrera del InvestigadorConsejo Nacional de Investigaciones Científicas (CONICET)
Buenos Aires, Argentina.

Nos proponemos desenvolver el tema de la existencia como juego en el
marco del desarrollo que el mismo ha tenido en los representantes de la
Filosofía existencial argentina que se han ocupado del tema. Son ellos,
Carlos Astrada1 y Vicente Fantone 2•
El seguir el despliegue de la existencia como juego tanto en Carlos
Astrada como en Vicente Fantone nos ha de conducir a adentrarnos en sus
respectivas metafisicas.
Carlos Astrada, quien acompaña a Heidegger a través de su analítica del
Dasein, aporta a la estructura de éste un nuevo existenciario: el juego3.
Considera Astrada que en la esencia de la existencia humana misma se
oculta un carácter de juego.
La actividad lúdrica es un elemento
constitutivo del ser de la existencia humana, un existenciario.
El jugar de la existencia humana "no es absolutamente un jugar con las
cosas, tampoco un jugar con el ser, sino que en este jugar, la existencia

humana juega el ser',4
Hay juego metafisico: el desocultamiento del ser.
La existencia
humana juega el ser, lo desocul~. El telón de fondo de su juego existencial
es la nada. La existencia humana juega el ser, y sólo gana la nada, la
certidumbre de su esencial nulidad.
En el juego existencial se revela la nada, se descubre la existencia como
un estar sosteniéndose en ella (en la nada).
Adviértase la concepción
nihilista de Carlos Astrada.
El jugar de la existencia humana posee una regla fundamental: el juego
existencial no conoce ninguna etapa final y tranquilizadora más allá de sí
mismo; es el juego finito de un ser finito. Este juego sólo temporaliza y
totaliza la finitud como estructura ontológica básica de la existencia humana.

80
81

�El sentido finitista de esta concepción es una constante a través del
desarrollo del pensamiento de Carlos Astrada, quien ha cortado toda amarra
con la supuesta trascendencia de un objeto metafisico; fuera de la finitud
existencial del Dasein no es posible pensar ningún ser.
La existencia
humana concebida como proceso temporal finito no está abierta a la
trascendencia, se desarrolla al hilo de la historia, horizontalmente.
En Vicente Fantone quien desde la filosofia oriental ha llegado a la
filosofia existencial en sus años de ·madurez es reconocible un pensar
integrador.
El hombre es libertad, potencia creadora. La libertad es raíz última de
la existencia humana.
"No soy sino mi libertad; pero no soy mi libertad, por que no soy; tengo
que ser".5

es, se plenifica en cuanto desenvuelve su capacidad de Dios. Es decir, el
hombre ?esde su ~bertad, y desde su ser capaz de Dios juega, desenvuelve
su capacidad de deificarse. Este es su juego a lo divino. El desenvolvimiento
de esta capacidad de Dios, íntima aspiración humana, conduce al hombre a
su plenitud.
Como jugador de su juego existencial - un juego a lo divino- el hombre
se deifica, se plenifica en cuanto desenvuelve su capacidad de Dios. y en
este deificarse se desarrolla como un ser co-referido a lo divino, a Dios. Si
es desde su propio fundamento, Grund, que el hombre es fundado como
capaz de Dios, entonces, es desde su propio fundamento que el hombre está
llamado a jugar su juego existencial como jugador de un juego a lo divino.y
es en y desde su experiencia anonadante - en y desde la que el hombr~
reconoce su Grund; y es en ella y desde ella que advierte su estar llamado a
d~i~carse- en y desde su ser capaz de Dios - como jugador de un juego a lo
dzvmo.

I
El hombre en su libertad y desde su libertad creadora, jugador de un
juego a lo divino. La libertad que el hombre como persona es, es creadora.
"No puedo delegar mi libertad, porque lo que nadie puede pot mí es
crearme".6

Cada hombre es en Fantone una elección de ser algo y en definitiva,
tender hacia Dios.
El hombre es capaz de Dios, y lo es en tanto deja de ser todo aquello de
que es capaz como pensante, sentiente y volente, para no ser sino la pura
nada de su capacidad. El hombre es capaz de Dios en la medida en que se
anonada; y esa capacidad es en él su fundamento, su Grund.1
El hombre se anonada como pensante, sentiente y volente, y es en esa
experiencia anonadante donde reconoce su Grund, su fundamento.
Se
reconoce capaz de Dios y desde ésta, su capacidad de Dios, el hombre se
desenvuelve como un ser que se deifica, en su juego existencial, como
jugador de un juego divino.
Cabe preguntarse ¿Qué es este juego a lo divino?
Vicente Fantone, si bien usa la expresión, no se explaya en el tema, pero
sugiere su sentido. El hombre es para Fantone, libertad. La libertad es raíz
última de la existencia humana. La libertad que el hombre es, es creadora, es
libertad creadora, porque el hombre desde la libertad que es se crea a sí
mismo. Como jugador de un juego a lo divino el hombre se deifica, esto

82

El hombre es para Fatone, libertad, potencia creadora, despliega su ser
al dar el ser a sus posibles. Dar el ser en que consiste su "juego divino". A
este respecto se expresa así: "Este es nuestro juego, un juego a Jo divino.
No podemos ser dioses, pero estamos condenados a jugar a ser dioses
porque somos libres " 8
El ~uego existencial, el juego de la libertad, está regido por la ley de la
generosidad. En el amor, "la única libertad creadora de libertad" en la
ge?erosi_dad ha_ encontrado Vicente Fatone la ley que rige el' juego
existencial, el Juego de la libertad, ''juego a lo divino", según lo ha
expresado Fatone en su aspiración a la divinidad. El hombre religioso que
hay en Vicente Fatone ha expandido, ha expresado su ser en la búsqueda del
Ser. Búsqueda en la que Vicente Fatone articula las dimensiones horizontal
y vertical de lo real. El gozne de la búsqueda del Ser es el hombre mismo
quien desde la libertad que es se despliega desde su juego a lo divino y en s~
aspiración a la divinidad, se encuentra consigo mismo.
El análisis de la existencia como juego en Carlos Astrada y Vicente
Fatone nos permite advertir su distinta concepción del ser.
Carlos Astrada no ha transigido con un ser concebido como absoluto
trascendente, supratemporal. El inmanetismo de Astrada le ha impedid¿
una apertura a la dimensión vertical. En Vicente Fatone, el ser concebido
como trascendente se despliega en las dimensiones horizontal y vertical de lo
real.

83

�Consideramos importante profundizar, ahondar en el "juego a lo
divino", cuyo sentido, según hemos ya indicado, Vicente Fatone, sugiere.
La persona es el gozne del juego que es su existir.. En otras ~a~abras, el
existente es el gozne de su juego existencial como Juego a lo divrno. Es
decir, el existente es quien articula su juego existencial en la. doble
dimensión - horizontal y vertical - de este juego. Juego al que el eXJstente
es invitado, vocado y covocado por su "Grund". Jugar el existente su juego
existencial, desplegar la persona su juego existencial, coin:o jugador d~ un
"juego a lo divino, en la dimensión vertical de este Juego aswmr al
convocante, su "Grund", el "jugador cordial mayúsculo", la Concordia
Suma.9
Si es que las reglas del juego son propuestas por quien propone el
juego10; entonces es el "Grund", el "Jugador cordial _mayúscul~" el _que le
propone al existente como única .regla _de su Juego. eX1~enc1al, la
generosidad, la cordialidad, el Amor, srn medida, el Amor, sm mas.
Así, la persona, que es en su raíz última libertad, jueg_a su liberta?,. se
juega y juega con, el juego de su libertad c~nj~gada atend1end_o a l? uruca
regla de este juego: la generosidad, la cordialida?, el Amor sm ma~. El
juego existencial como juego cordial es un Juego de conc~rdia, de
concordancia. Un juego que el existente juega en y desde lo Cordial - en Y
desde el cual quedan asumidas, integradas, abarcadas y superadas- las
diferencias , en respuesta al "Grund", lo Cordial sin más.
Jugar el "juego a lo divino" es con-cordar el existente- en el d~spliegue
de la libertad que él es -con la Concordia Suma en y desde el sUIDlfla como
tal dimensión vertical del juego existencial como "juego a lo divino"-. Y
jugar el "juego a lo divino" es también concordar el existente consigo mismo
y -desde su concordar- jugar su existir c?mo libe~d c?n-jugada,~on el otro
-tú cordial 11 - dimensión horizontal del Juego ex1stenc1al como Juego a lo
divino"-.
El "Juego a lo divino" el "gran juego cordial" es un juego que el
existente - el jugador del juego a lo divino -juega endiosándose,
deificándose. Y es un juego que el Grund- el Jugador Cordial Mayúsculo juega encarnándose, entrañandose, en el existente. J?e ahí que, el existent~
sabiéndolo o no saboreándolo o no, al desplegar su libertad que es desde s1
mismo y así afirmarse como libertad -al afumarse des~e su "Grund"Concordia Suma entrañando en él- se afirme concorde, cordial.
Ahondemos aún más en el "juego a lo divino".
Desde su existir
saboreando desde la integración de sentir y pensar, la persona -que se asume
como ser capaz de Dios- se propone desenvolver su existir como "juego a lo
84

divino", es decir, como juego a desplegar desde la integración- la Verdad y
el Amor en grado máximo; juego que tiene como modelos -acaso como
supremos ganadores- al genio, al santo y al héroe 12, es su síntesis. Genio y
santo, quienes ha encarnado y encarnan respectivamente el valor intelectual
y el valor moral en grado sumo.
Cada existente consigo, y en su relación con el otro, juega su juego
existencial, que es juego a ser genios, a ser santos y a ser héroes. Que así
como genio, como santo y como héroe en su síntesis, la persona, el existente,
como capaz de Dios puede presentificar a su Dios, a su "Grund" y
presentificarlo al otro -tú cordial- presentificante, también, de la Concordia
Suma.
En y desde su aceptar el existente jugar su existir como ''juego a ser
genio, a ser santo y a ser héroe", o si queremos, en y desde sus aspiración a
encarnar la Verdad y el Amor en su síntesis -el existente se plenifica y como
tal se deifica, se asume como capaz de Dios- su "Grund" que lo voca y convoca a desplegarse desde la libertad que él es y con el otro -tu cordialgenio, santo y héroe- Es decir, a desenvolverse -en tanto existente- como
jugador de un ''juego a lo divino".
Si Carlos Astrada y Vicente Fatone han desenvuelto del modo expuesto
su pensar en tomo al tema de la existencia como juego, entonces nos
hacemos una pregunta. ¿A qué responde ese desenvolvimiento? Y
13
respondemos: a su convicción •
Atendiendo su etimología14, la convicción es el acto de con-vivir con
aquello que se cree, con aquello que es objeto de la creencia.
El acto de con-vivir, de vivir con, es para quien lo vive suficiente
prueba, demostración decisiva de aquello que vive. Esta convicción, este
acto de convivir, esta famifüµidad de conviviente y convivido -que es al
mismo tiempo, convencimiento, prueba suficiente- es para la persona sujeto de la convicción-fuente del dominio de sí misma, de su fuerza y
persistencia interior (eykpateia).
La convicción, la vivencia, finitista, tempralista, de Carlos Astrada y la
convicción de la integridad de lo real en Vicente Fatone, sustenta el
desenvolvimiento del pensamiento metafísico de estos autores, en el que se
enmarca la cuestión de la existencia como juego.
Carlos Astrada ha insistido en desarrollar la existencia como proceso
temporal finito, como juego finito de un ser finito que desenvuelve al hilo de
la historia, horizontalmente sin apertura a la dimensión vertical.

85

,

�Vicente Fantone desde su concepc1on integradora de lo real ha
propuesto a la existen~ia como juego a lo divino. Y ha _sugerido lín~~s para
el despliegue de la cuestión. El existente, gozne d~ su Juego a lo divmo, lo
despliega en una doble dimensión -horizontal y vertical-.

Si compromiso es obligación contraída, fe empeñada, empeño, el
filósofo es decir, quien ha hecho la profesión civil de la filosofia a través de
su filosofar, no se ha empeñado en desarrollar en pensar probo, honrado, que
se desenvuelva como expresión de su ser como libertad? ¿Acaso no ha
contraído consigo mismo la obligación de desarrollar un pensar tal? ¿No es
ello una exigencia, un imperativo?.

Ahora bien si convicción es aquello que se vive, aquello con lo cual se
con-vive, enton~es, desenvolver un pensar sustentado en la convicció? es
desenvolver un pensar probo, honrado. Damos aquí el tema de la prob1da~
del pensamiento. El pensador, o mejor, si queremos, el filósofo, está
llamado a pensar con probidad.
Quien haga profesión civil de la filosofia acaso tenga l~ vive~cia de ~sta
probidad. En ese caso la probidad es vivida, encarnada:, S1 ~l. filo~ofo vive,
vivencia la probidad -"honradez, integridad en el obrar -. S1 il~amo~ el
término desde su etimología, entonces, con-vive con ella, es_decrr, con-vive
con su probidad vivida, e)'lcarnada. Y, en y desde esa prob1~d encarna~a,
vivida, el filósofo -sujeto de ella-, despliega su pensar con probidad.
Ahora bien ¿qué implica, qué supone para el filósofo desplegar su
pensar con probidad?
Para el filósofo, desplegar su pensar con probidad supone integridad
moral integridad en el obrar. Ello significa decir que el filósofo ha de ser
15
íntegr~ (del latín: "integer-gra-integrum") recto, probo, ~tac~able • Es
decir, no ha de desenvolver un pensar que repugne a su conc1enc1a.
El desenvolver su pensar con probidad, desde una probidad encarnada,
vivida, con la cual el sujeto, la persona (el filósofo) convive es lo ~~e nos
posibilita afirmar que al ser la probidad vivida, encarnada, y, con-v1vrr con
ella, dicha probidad es convicción en su suj~to, la pe~sona en nuestro ~as?~ el
filósofo. Dicho de otra manera, el filosofo -suJeto de la conv1cc1onvivencia su compromiso de probidad y convive con su vivencia. Es como
persona un comprometido a ser probo, honrado.
De ahí es decir, del acto de vivir con surge en la persona, sujeto de_ la
convicción,' el dominio de sí, su fuerza y persistencia interior ( evkpaateia)
Y, en consecuencia, la aristocracia de la conducta.
Habiendo llegado a este punto corresponde que nos interrogemos:

¿Hay compromiso en lafilosofia, en elfil~sofar, y, "el.filósofo_? ,,
Para responder hagamos luz en el termmo compromiso desde su
. logia
, 16.
etlillo

Consideramos que además de la convicción que resalta en cada uno de
los autores expuestos. Ella es, la finitud de Carlos Astrada y la integridad
de lo real en Vicente Fantone; dichos filósofos tienen una convicción común:
la vivencia de la probidad con la cual han convivido. La probidad vívida,
encarnada y vivida como compromiso ha sido en ello convicción.
Y desde su vivencia de la probidad, con la cual han convivido, esto es,
desde una honradez, integridad en el obrar - vívida, encarnada y más aún
entrañada - han desenvuelto la probidad en el orden del pensar, han
desarrollado un pensamiento probo, honrado.

Queremos enfatizar lo que sigue. Porque ofrecer un pensar probo,
honrado, es la función -y más aún- el "servicio social" 17 del :filósofo, éste
ofrece a la persona lo que es el resultado de la unión de su ser y quehacer
filosofantes.
Así lo hari ofrecido los autores que hemos analizado en punto al tema de
la existencia como juego, en cuyo marco hemos ofrecido también nuestro
propio desenvolvimiento de la cuestión.

Notas bibliográficas
1

(l 894-I 970) De su reproducción correspondiente a su pensamiento existencial
nombramos: El juego existencial, Buenos Aires, Eds. Babel, 1933, 139 pp;
Idealismo fenomenológico y metafisica existencial, Buenos Aires, Universidad
Nacional, Facultad de Filosofía y Letras, Instituto de Filosofia, 1936, 132 pp.; La
ética formal y los valores; ensayo de una revaloración existencial de la moral
kantiana orientado en el problema de la libertad; Facultad de Humanidades y
Ciencias de la Educación, Universidad Nacional de La Plata, 1938, La Plata,
Argentina, I 42 pp; El juego metafisico; para una filosofia de la finitud, Buenos
Aires, El Ateneo, 1942, 165 pp.; Temporalidad, Buenos Aires, Cultura viva, 1943,
205 pp.; La revolución existencia/isla haca un humanismo de la libertad. La Plata,
Nuevo Destino, I 952, 204 pp.

86
87

�2

1903-1962) Seleccionamos de su producción: El existencialismo y la libertad
creadora. Una crítica al existencialismo de Jean Paul Sartre. Buenos Aires,
Argos 1948, 181 pp.; La existencia humana y sus filósofos Heidegger, Jaspers,
Barth, Chestov, Berdiaeff, Zubiri, Marcel, Lavelle, Sartre, Abbagnano. Buenos
Aires, Raigal, 1953, 193 pp.; Introducción al existencialismo.
Buenos Aires,
Columba, Colecciones Esquemas, v.4, 1953,63 pp.; El hombre y Dios; Buenos Aires,
Columba, Colección Esquemas, 1955, 63 pp.; Temas de Mística y Religión, Bahía
Blanca, Instituto de Humanidades, Universidad Nacional del Sur, 1963, 87 pp
(Publicación Póstuma).
(

3

Aporte a la estructura del Dasein que resaltamos, y con el que el filósofo argentino
se ha anticipado a su maestro Heidegger, quien llega al juego en las obras del
''último Heidegger" El concepto de juego desempeña un papal importante en Was
heisst denken?, 1954 (trad esp. ¿Qué significa pensar? 1958); en el ensayo sobre
"La cosa", (Das Ding) en Vortrage und Aufsatze, 1954, y en Der Satz vom Grund
1957 trad. Esp. : El principio de razón, 1958. Astrada ha aportado el juego como
existenciario del Dasein en El juego existencial, 1933, obra que se prolonga en : El
juego metafisico, 1942.
4

El juego existencial. Buenos Aires, Babel Eds, 1933, 133 pp.; p. 25

5

La existencia humana y sus filósofos.

6

lbídem

7

Temas de la Mística; data cit p. 7.

8

Data cit. p. 189.

Madrid, España, Espasa Calpe, 21 ª. 1992; héroe tomado de lat, heros, herois, y éste
del griego npoc, m. Deriv heróico-ca adj. (su uso se generalizó antes que el de
héroe). l"Aplícase a las personas famosas por hazañas o virtudes y por extensión
decese también de las acciones, 2/ pertenecientes a ellas"/ Con esclarecedores
desarrollos. Lo heróico pertenece al orden de la acción. Se considera que si bien el
genio y el santo encarnan respectivamente el valor intelectual y el valor moral, en
grado máximo, su encarnación conlleva el modelo del héroe.
Al proponer el
modelo del héroe, asociado al genio y al santo, se quiere resaltar la importancia de la
acción.
13

Damos aqw, en un tema que hemos desarrollado en nuestro libro de próxima

aparición: "La filosofia existencial en la Argentina.- Sus introductores". Eds. Plus
Ultra, 152 págs. Buenos Aires, Argentina.
14

Del latín convictio-onis: 1º (de convivo) el acto de vivir con intimidad,
familiaridad, 2° (de convinco) convencimiento, prueba, demostración decisiva. (Cf.
Luis Macchi, Diccionario de la Lengua Latina, Buenos Aires, Don Bosco, 6ª.
Edición con interesantes desarrollos).
Y también del griego contener junto,
gobernar, retener el aliento y dominio de sí que tiene de si mismo la fuerza y la
persistencia interior. (Cf. Sebastián Yarza, Diccionario Griego-Español, Barcelona
España, Ramón Sopena 1988).
'
15

Cf. Diccionario de la Lengua Española, Real Academia Española, 21ª. Madrid,
1992, Eds. Espasa Calpe, Madrid, España, "integro-a" (del latín interger-gra-grum)
adj./2 ''Diciese del recto, probo, intachable).
16

El existencialismo y la libertad creadora; ... data cit. p.178.

9

Anonimia y polionimia; insistimos en este punto desde Vicente Fantone, ningún
nombre es el nombre y todos los nombres son el nombre de la realidad última.
Nosotros desde nuestra propuesta de ahondar en el pensamiento de Vicente
Fantone, preferimos designarla "jugador cordial mayúsculo", "Concordia Suma".
Porque si el amor es la única libertad creadora de libertad, en Fantone, entonces, hay
que insistir en designar al Grund como "Jugador Cordial Mayúsculo", "Concordia
Suma".

C. Real Academia Española Diccionario de la Lengua, data cit. "Compromiso"
(del latín compromissum-i"n) Bajo la acepción 1) del citado Diccionario se lee
"Obligación contraída, palabra dada, fe empeñada". En la acepción 2) "empeño"
entre otras acepciones-Con interesantes desarrollos
17

Cf. Matilde Isabel García Losada. Filosofia e Integración. El Filosofar como
Vía.;I.S.B.N.950-751-096-6 Eds. Almagesto, Buenos Aires, Argentina, 1994, J13
pags. En especial el cap. IX.

10

Cf. Graciela l. Scheines, Juguetes y jugadores, Buenos Aires, Argentina, Editorial
del Belgrano, 1981, 327 pags. Los juegos de la vida cotidiana, Buenos Aires,
Editorial Universitaria de Buenos Aires, 1985, 133 pag. Prólogo, Introducción y
Compilación de Graciela l. Sheines a quien pertenece también el último capítulo:
''jugar es fundar un orden" pp. 127-132 con desarrollos interesantes.
11 El otro es ''tu cordial" en cuanto juega su existir como libertad desde el corazón y
más aún, desde lo entrañado y también es cordial en cuanto presentificante de la
Concordia Suma.
12

Cf. J. Corominas ). Pascual Diccionario Crítico Etimológico Castellanos e
Hispánico, data cit, Real Academia Española Diccionario de la Lengua Española

88

89

�EL SUFRIMIENTO Y LA DESDICHA EN SIMONE WEIL

Dra.Maria del Carmen Dolby Múgica

A LA ESPERA DE DIOS

La desdicha es uno de los temas principales de la filosofia de
Simone Weil. Ella supo captar -como pocos- el verdadero alcance de la
desdicha -que es más que sufrimiento-, y darle una respuesta trascendente.
Supo llevar a cabo el engarce entre la desdicha y lo divino e intemporal.
Pocas personas han tenido, como lo tuvo Simone, un termómetro
espiritual tan fino y .exacto para descubrir, en las diversas situaciones, el
rostro de la desdicha.
Simone Weil la describe como algo diferente al propio sufrimiento.
"en el ámbito del sufrimiento, la desdicha es algo aparte, específico,
irreductible: algo muy distinto al simple sufrimiento. Se adueña del alma y la
marca, hasta el fondo, con una marca que sólo a ella pertenece, la marca de
la esclavitu". 1
La define también como:
''un desarraigo de la vida, un equivalente más o menos atenuado de
la muerte"2
La persona desdichada vive apenas con la mitad de su alma. Pero la
pregunta que aparece es la siguiente: ¿cuándo podemos decir que hay
desdicha en un ser humano?. La respuesta que da la filosofia es Esta:
"sólo hay verdadera desdicha si el acontecimiento que se ha
adueñado de una vida y la ha desarraigado, la alcanza directa o
indirectamente en todas sus partes, social, psicológica, feica. "3
Y no podemos preguntar a la vez que Simone Weil, ¿qué ocurre en
el interior de las personas que han sido y son víctimas de la desdicha? En
primer lugar se encierran en sí mismas y son incapaces de ayudar o incluso
de desear ayudar a los demás. La desgracia, de alguna manera, las hace
egoístas, aunque determinadas personas, puedan, por su alta calidad moral,
sustraerse a esta situación:
"aquellos que han sido mutilados por la desdicha no están en
condiciones de prestar ayuda y son incapaces, incluso, de desearlo ". 4

91

�En segundo lugar, la desdicha curte el alma:
"la desdicha endurece y desespera porque imprime en el fondo del
alma, como un hierro candente, como un desprecio, una desazón, una
repulsión de sí mismo". 5
Y en tercer lugar, la desdicha puede alejar a las personas que la
padecen, de Dios, en una especie de noche oscura y terrible:
"la desdicha hace que Dios esté ausente durante un tiempo, más
ausente que un muerto, más ausente que la luz en una oscurra mazmorra.
Una especie de horror circunda toda el alma. Durante esta ausencia no hay
nada que amar, el alma deja de amar, la ausencia de Dios se hace
definitiva ". 6
Sin embargo la posición de Simone Weil ante la desgracia no es
pesimista, y encuentra una salida liberadora de la misma. La escapatoria sólo
puede estar en Dios, en la posibilidad de que el alma, a pesar del
sufrimiento, siga con la mirada hacia lo alto y entonces dice, recogerá su
fruto:
"es preciso que el alma continúe amando en el vacío, o que, al
menos, desee amar, aunque sea con una parte infinitesimal de sí misma.
Entonces Dios vendrá un día a mostrársele y a revelarle la belleza del
mundo, como ocurrió en el caso de Job. Pero si el alma deja de amar, cae
7
en algo muy semejante al infierno ".
¡Cuán semejantes fueron las experiencias que tantas personas
sufrieron en los campos de concentración durante el Nazismo! Y, sin
embargo, ¿¡cuántas de ellas descubrieron a Dios a través de su desgracia!
En el hondón de su alma desgarrada encontraron la fuente de la vida, de la
belleza y de la verdad. Hay múltiples testimonios de personas que en la
oscuridad de su personal mazmorra, supieron conservar el coraje y la mirada
hacia lo alto y atravesar el tiempo para llegar a la eternidad:
"aquel cuya alma permanece orientada hacia Dios mientras está
atravesada por un clavo (por un sufrimiento, por una desgracia), se
encuentra clavado en el centro mismo del universo. Ése es el verdadero
centro, que no es su punto medio, que está fuera del espacio y del tiempo,
que es Dios. Por una dimensión que no pertenece al espacio, y que no es el
tiempo, por una dimensión totalmente distinta, ese esclavo ha horadado un
agujero a través de la creación, en el espesor de la barrera que separa al
alma de Dios. Por esta dimensión maravillosa, el alma puede, sin dejar el
lugar y el instante en que se encuentra el cuerpo al cual está ligada,
atravesar la totalidad del espacio y el tiempo y llegar a la presencia misma
de Dios". 8

92

Bellas y profundas palabras que señalan una vía de acceso a lo
trascendente, a través del sufrimiento. Un camino que podría ser transitado
por la mayoría de los seres humanos, dado que la desgracia siempre acaba
golpeándonos. Se podría desde esta óptica, hacer un uso diferente de nuestro
sufrimiento y de nuestra desgracia.

PENSAMIENTOS DESORDENADOS
En esta obra, Simone sigue ahondando en la temática de la desdicha.
En sus ''Nuevas reflexiones sobre el amor a Dios y a la desdicha",
encontramos un cambio en su consideración de la desdicha. De ahora en
adelante se va a fijar en aquellos que la padecen.

Para la filosofía, los desdichados lo son no sólo de un modo casual e
incluso injusto, sino qué de alguna manera se han hecho dignos acreedores
de la misma, en concreto por su complicidad con el crimen o por su cobardía
al no denunciar situaciones injustas atentatorias de los derechos humanos
más elementales. Podemos recordar cuánta complicidad hubo y ha habido en
la historia de la humanidad al respecto:
"sea cual sea el grado de desdicha en que está sumido, es como
mínimo lo que se ha merecido. Pues antes de ser reducido a la impotencia
por la desdicha, se ha sido cómplice por cobardía, inercia, indiferencia 0
ignorancia culpable, de crímenes que han puesto a otros seres en una
desdicha por lo menos semejante. Probablemente, no se podrían haber
impedido por lo general, esos crímenes, pero se les podría haber
denun~iado... La desdicha que se sufre no es en estricta justicia un castigo
demasiado grande para esa complicidad y no se tiene derecho a
compadecerse de uno mismo. Sabemos que, al menos una vez, un ser
perfectamente inocente sufrió una desdicha peor; es preferible dirigir la
compasión hacia él a través de los siglos ".9

Es evidente que aunque merezcamos una parte de la desdicha que
afecta a la humanidad, ninguno de nosotros la desea, seria algo así como ir
"contra natura", una perversión, en palabras de Simone Weil. No obstante
para ella:
"el conocimiento de la desdicha es la clave del cristianismo ".'º
Para Simone, sólo hay una forma de conocer la desdicha: haberla
padecido, ~berse encontrado con ellas cara a cara. Pero tampoco, según
ella, es suficiente haberla padecido sino que es necesario amarla, querer esa
dureza que desgarra el alma a pedazos:
93

�"hay que amar tiernamente la dureza de esta necesidad que, siendo
dominación la cara vuelta hacia nosotros y obediencia la cara vuelta hacia
Dios. Hay que estrecharla en nuestros brazos. según cuando nos ofrezca sus
11
puntas y al estrecharla la hagamos entrar en nuestra carne".

Aquellas personas que son capaces de entrever a Dios por medio de
la be~~eza del mundo, cuando son tomadas por la desdicha, es posible que
tamb1en sean c~p~ces de comprender que constituye una vía distinta de
acceso de lo divmo, aunque estén al borde de su resistencia y tengan
tensadas todas sus resistencias espirituales. El ser humano fiel:

Nos podemos asombrar de su insistencia en la necesidad de aceptar y
amar la desdicha que supone la muerte, de por lo menos, una parte
importante del alma. A esta cuestión Simone Weil diría:

de Dios".

"debemos agradecer a Dios con todo el corazón, habernos dado
como soberana absoluta la necesidad, su esclava insensata, ciega y
perfectamente obediente. La necesidad nos conduce con su látigo. Pero
estando sometidos a su tiranía, basta con que elijamos a Dios como tesoro,
con que pongamos en Dios nuestro corazón; desde ese momento veremos la
otra cara de la tiranía, la cara que es obediencia pura. Somos los esclavos
12
de la necesidad, pero también los hijos de su Señor ".

La persona que padece la desdicha, desde esta óptica no sólo es
capaz de acercarse a través de ella a lo divino sino también esta experiencia
le capacita para asumir como propia y de modo natural la desdicha ajena.
Incluso le da el poder de devolver al desdichado con su compasión, parte de
la dignidad que la desdicha le había arrebatado:
"aquel que proyecta su ser en un desdichado hace nacer en él, por
amor, al menos por un momento, una existencia independiente de la
desdicha... proyectar el propio ser hacia un desdichado es asumir
momentáneamente su desdicha, tomar voluntariamente aquello cuya esencia
misma consiste en ser impuesto por la fuerza y contra su voluntad... sólo
Cristo lo ha hecho, y los hombres cuya alma está enteramente ocupada por
Cristo pueden hacerlo. Éstos, al proyectar su propio ser sobre el
desdichado al que socorren, llevan a él, no realmente su ser, pues ya no lo
13
tienen, sino al propio Cristo".

Si Simone Weil hace hincapié en la desdicha, es debido a que su
padecimiento, siempre inevitable en nuestra condición de humanos, puede
acercarnos a Dios al igual que la belleza del mundo o el amor a los demás.
Pero ella es consciente que es un don que se despilfarra abundantemente y
del que sólo algunas personas saben extraer su verdadero tesoro:
"se estaría a menudo tentando de lograr lágrimas de sangre, viendo
cómo la desdicha aplasta a desdichados incapaces de hacer uso de ella.
Pero considerando las cosas fríamente, no es despilfarro más lamentable
que el de la belleza del mundo ¿Cuántas veces la claridad de las estrellas, el
ruido de las olas del mar, el silencio de la hora que precede al alba, vienen
14
en vano a reclamar la atención de los hombres?".

94

. "~7 el fondo de sus propios.gritos encontrará la perla del silencio

La experiencia de tantas personas llevadas al borde des sufrimi'e t
~
b
n~
po a corro orar ~sta frase. El fondo de su ser y más allá de sí mismas se
en~ntrar~n con D1~s. El eco agustiniano está presente. Trascender nues~as
te~bles_crrcunst:inc1as y trascendemos a nosotros mismos, para encontrar en
el silencio grandioso de la espera un astro de lo trascendente.

/LA GRAVEDAD Y LA GRACIA
En esta obra, Simone. ~eil analiza la psicología de las personas
tocadas por el dolor, por el sufrimiento, por la desdicha. Hace una especie de
fenomenología de la persona desdichada.
Un rasg~ ~portante que descubre en la persona que sufre, es el
querer hacer partícipes a los demás de su sufrimiento:
.
"tendencia a extender el sufrimiento más allá de uno mismo". 16
. . La pers?na que_sufre quiere, o_bien que otras personas participen del
sufri.mi~nto o bien, susci~ la compasión de los que le rodean. No obstante,
en oc~sio~es no se logra mnguno de los dos objetivos, y es entonces cuando
en el mt~_rior d~ s:1" desdichado se produce una deformación de la realidad:
se daña na representación del universo en uno mismo. Cualquier
cosa hermosa y buena resulta entonces como una injuria". 17
. La_ desdicha no sólo provoca una deformación en nuestra visión de la
realidad smo, y sobre todo, un vacío en el pensamiento. y ante este
profundo Y osc~o vacío, que Simone compara con la noche oscura del alma
tema muy quendo por los místicos españoles, sólo caben dos salidas. Una, 1~
de caer en la desesperanza o en la adoración de falsos ídolos y otra la de
esperar ~.ue ~ea llenado por el pan espiritual, es decir, por Dios y su gr~cia:
quzen por un momento soporta el vacío, o bien, obtiene el pan
sobrenatural, o bien cae. El riesgo es terrible, y hay que correrlo, e incluso
exponerse a un momento sin esperanza. Pero no hay que arrojarse a él".'ª

95

�Cuando el vacío no es llenado por la necesidad de ~ios, aparece
entonces la ""imaginación colmadora", esencialmente mentirosa Y ~ue
permite que se adore a personas que, en la mayor parte de los casos,_ ru lo
merecen, 0 ¡0 que es peor, se adore a una cosa que no es otra que el dinero.
De las dos opciones quizás la del dinero sea la más degradante:
.
l
, ,, 19
"dos efectos bajos aunque el dinero o es mas .
La imaginación que colma falsamente el vacío co~. ídolos hum~os o
materiales, impide que el sufrimiento no cumpla su _funcion de catar~is .º de
purificación que desde la óptica weiliana tan necesana es en nuestra limitada
condición humana.
. .
"así es como las personas normales pueden_ ser _pns1~~e~"fó
esclavas, prostituidas, o pasar por cualquier sufrimiento sm purificacwn .
Para Simone Weil, la desdicha, el sufrimiento, la desgracia, son
camino hacia Dios, por la que reconocemos nuestr~ miseria, nu~str~ nada.
Son los que nos abren la puerta que conduce al cammo de la sabiduna Y no
sólo la ignorancia socrática:
.
. .
" · cómo habría de considerar yo la desgracia y el reba1am1ento a
q ue la mi~ma condena hacen posible el conocimiento de la miseria humana,
,, lasabºd
'?" .21
conocimiento que es la puerta ue
1 una.
A la sabiduría nos puede llevar no sólo el reconocimiento de
nuestros límites cognoscitivos, a pesar de los grandes avances cie~tíficotecnológicos sino, y sobre todo, el reconoc~i_ento de nues~os límttes al
experimentar nuestra impotencia frente al sufrimiento y la desdicha.
El planteamiento de Simone Weil es harto realista. A lo _largo d~ la
historia de la Filosofia, ha habido muchos filósofos que han quen~o, o bien,
soslayar la realidad del mal con explicaciones excesivamente racionales, o
bien, proyectar su desaparición en un futuro cer~ano, _construye~d~ una
utópica sociedad feliz y perfecta en la que no tendría cabida el sufrimiento.
Lo que Simone quiere mostrar es que tanto el goce de la hermosura del
mundo, coo el padecimiento del dolor, son vectores reales de nuestra
existencia a los que no podemos sustraemos.
Su inspiración es, en este caso, tanto griega co~o cristiana. Griega,
en el sentido de entender la filosofia como una pre¡arac1on para la muerte:
2
"por eso, filosofar es aprender a morir".
Cristina, porque se da cuenta del sentido auténtico del dolor en el
cristianismo:
"la extrema grande=a del cristianismo procede del hecho de que no
busca un remedio sobrenatural contra el sufrimiento sino un uso
,E.. • . t ,. 23
sobrenatural de1su_¡,
1m1en o .

En esta fórmula, se encuentra resumida su posición ante la desdicha
y el sufrimiento: saberlos convertir en una senda que conduzca a la persona
que los padezca hacia lo trascendente. Ha dado del mal una solución
religiosa, única posibilidad de asumirlo en su totalidad sin que el alma se vea
definitivamente destrozada por la desgracia.
Dentro de la temática weiliana sobre el sufrimiento, la desgracia y el
mal, hay un aparato especial que habla del sufrimiento y del mal en los
inocentes. Algo que ha escandalizado a muchos filósofos y literatos, y que
incluso les ha llevado a la negación de Dios.
A Simone le sorprende también que la desdicha, el mal, sea capaz de
habitar en el alma de personas inocentes. La desdicha que diríamos nosotros,
de miles y miles de niños hambrientos, de los que huyen dejando sus cosas
porque la devastación de la guerra se avecina, y la de muchas personas que
sufren largas y dolorosas enfermedades.
/
En este punto, Simone contacta en concreto con la preocupación
planteada por el propio Fedor Dostoievski en los hermanos Karamazov, sólo
que le dará una solución radicalmente diferente. Cita libremente, como era
su costumbre, las palabras de lván:

"por más extraordinarias que sean las maravillas que esta enorme
fábrica prof.aorcione, si cuesta wza sóla lágrima de un solo niño, me niego a
admitirla". 4
Simone se refiere al capítulo Rebeldía o Rebelión en la obra "Los
hermanos Karamazov", del que podemos sacar muchas otras palabras que
sirvan para complementar las traídas por Simone. Así, por ejemplo, dice
lvan:

"toda la ciencia del mundo no vale lo que las lágrimas de los
niños... pero ¿qué haré de los niños?. No puedo resolver esta cuestión. Si
todos deben sufrir para ayudar con su sufrimiento a la armonía eterna, ¿qué
papel desempeñan los niños? No se comprende por qué deben sufrir ellos
también en nombre de la armonía. ¿Por qué servirán de material destinado
a prepararla? Comprendo perfectamente la solidaridad del pecado y del
castigo, pero ésta no puede aplicarse a los pequeños inocentes. Y si
verdaderamente son responsables de las fechorías de sus padres, esa verdad
no es de este mundo y no la comprendo... mientras pueda hacerlo, rechazo
admitir esa armonía superior. Creo que esa armonía no vale lo que las
lágrimas de un niño".25

96
97

�Simone las comenta de este modo:
'yo suscribo totalmente ese sentimiento. Ningún motivo, cualquiera
que sea el que pueda dárseme como compensación a la lágrima de un niño,
puede conseguir que yo acepte esa lágrima. Absolutamente ninguno de los
que la inteligencia puede concebir, únicamente uno que sólo le es inteligible,
sin embargo, al amor sobrenatural: Dios lo quiso así. Y también por ese
motivo aceptaría un mundo que no fuera más que el mal de la lágrima de un
·~ ,, 26
mno.
Sobrecogedoras palabras las de Simone Weil. Por una parte afirma
algo que quizá muchos filósofos y algunos que no lo son, ya han advertido:
la dificultad de comprensión intelectual del mal, aunque algunos pensadores
como es el caso de San Agustín, hayan intentado dar de él una explicación
27
racional.
Por otra parte, llama la atención su aceptación estoica del mismo, a
pesar de que el mal degrada y afecta al núcleo de las personas. Por último y
aquí radicaría el aspecto fundamental, busca dar al mal un sentido que esté
más allá de lo meramente racional y que entre en los limites de lo
sobrenatural, es decir, de lo religioso. No hay respuesta exclusivamente
humana, horizontal, para esta cuestión. Nuestra desdicha jamás podrá
comprenderse desde una posición meramente humana. He aquí su mensaje.

CONCLUSIONES

Desde la óptica weiliana, lejos de ser el mal un obstáculo
infranqueable para llegar a Dios, la desdicha humana es o puede ser, el punto
de engarce y de encuentro entre Dios y el hombre. Hay numerosos textos
que avalan esta afirmación:
"cuando se ama a D-ios a través del mal como tal, se ama
verdaderamente a Dios. Amar a Dios a través del mal como tal. Amar a
Dios a través del mal odiado, odiando ese mal. Amar a Dios como autor del
mal que se está odiando. El mal es al amor lo que el misterio a la
inteligencia. Igual que el misterio obliga a la virtud de la fe a ser
sobrenatural, así hace el mal con la virtud de la caridad. Tratar de buscar
compensaciones y justificaciones al mal es tan perjudicial para la caridad
como tratarde exponer el contenido de los misterios en el terreno de la
inteligencia humana".28

"nosotros somos los que más lejos estamos de Dios, en el límite
extremo del que todavía no resulta imposible volver a él. En nuestro ser,
Dios se halla desgarrado. Nosotros somos la crucifixión de Dios. El amor de
98

Dios por nosotros es pasión ¡De qué forma podría amar el bien al mal sin
sufrir? Y también el mal sufre al amar al bien. El amor mutuo entre Dios y
el hombre es sufrimiento". 29
De estos textos se desprende la total aceptación de la necesidad
representada en este caso por el mal y sobre todo la concepción que Simone
tiene de Dios como el Bien puro y de nosotros, como mortales, de una
mezcla de bien y de mal. El ascenso a Dios hay que hacerlo
irremediablemente a través del mal, del sufrimiento, de la desdicha. En
Simone, encontramos ecos del Maniqueísmo, al que tanta fuerza se enfrentó
el propio San Austín de Hipona. La creación para esta filosofia:
"es el bien hecho trozos y esparcido a través del mal... Dios ha
creado un mundo que es, no el mejor posible (como diría Leibniz) sino el
que contiene todos los grados de bien y de mal".30
Y todo esto es lo que hay que aceptar para que desde esta realidad
del mal, del sufrimiento, de la desdicha, lleguemos a Dios. El sufrimiento
está ahí, existe y, por lo tanto, la consecuencia que deriva de este
planteamiento es la siguiente:
"no debo amar mi sufrimiento porque sea útil sino porque es ". 31
Está clara ya la perspectiva weiliana del mal, del sufrimiento, de la
desdicha. La respuesta única posible para su aceptación está en Dios y en
concreto, en el cristianismo, en Cristo, en su cruz:
"la desdicha está realmente en el centro del cristianismo. El
cumplimiento del único y doble mandamiento "Ama a Dios", "Ama a tu
prógimo ", pasa por la desdicha". 32

"la única fuente de claridad lo bastante luminosa como para
iluminar la desdicha es la luz de Cristo. En cualquier época, en cualquier
país, allí donde haya desdicha, la luz de Cristo es su verdad. Todo hombre
que ama la verdad al punto de no correr a las profundidades de la mentira
para huir del rostro de la desdicha, tiene parte en la cruz de Cristo, sean
cuales sean sus creencias. Si Dios hubiera consentido en privar de Cristo a
los hombres de un país y una época determinada, lo reconoceríamos por un
stgno cierto: entre ellos no existiría la desdicha. No conocemos nana
semejante en la historia. Allí donde hay desdicha, está la cruz oculta, pero
presente a cualquiera que elija la verdad en lugar de la mentira, el amor en
lugar del odio. la desdicha sin la cruz es el infierno y Dios no ha puesto el
in.fiemo en la tierra. Recíprocamente, aquellos cristianos, tan numerosos,
que no tienen la fuerza de reconocer y adorar en cada caso de desdicha la
cruz bienaventurada, no participan de Cristo ". 33

99

�Estas últimas palabras nos dan la clave definitiva del pensamiento de
Simone Weil.34• Su punto neurálgico no es otro que el del mal en el mundo,
su padecimiento y su solución que pasa por el engarce que lleva a cabo entre
el drama de la desdicha y la cruz de Cristo.

Notas bibliográficas

Weil, Simone: A la espera de Dios, Ed. Trotta, Madrid, 1973, 31 amor a Dios Y la
desdicha.

19

ibid. "La imaginación colmadora" Pp. 68.

20

Ibid.

21

lbºd
· ' ". Pp. 84.
1 ., "Descreac10n

22

Ibid. "Renuncia", pp. 70.

23

ibid., "La desgracia". Pp. 120.

24

ibid. "El maf'. Pp. 116.

1

2

Ibid.

3

Ibid. Pp. 77

5

lbid.

6

lbid.

7

Ibid.

8

Dostoievski, Fedor: Los hermanos Karamazov. Ed. Nauta. S.a., Barcelona, 1990,
capítulo IV; libro V, Rebeldía. Pp. 503.
26

Weil, Si.mone: La gravedpd y la gracia, Ed. Trotta., Madrid, 1994. "El mal", pp.
116.
/

Ibid. Pp. 76

4

25

I

27

Cfr. : Mi artículo: Dolby Múgica, María del Carmen: "El problema del mal en
San Agustín y la racionalidad de lo real" en Revista Agustiana, Vol. XXX, 19898.
Pp. 437-454.
28

Weil. Si.mone: La gravedad y la gracia, Ed. Trotta, Madrid. 1994. "El mal". Pp.
115.

29

Ibid. "La Cruz". Pp. 129.

Ibid. Pp. 85.
30

Weil, Simone. Pensamientos desordenados, "Nuevas reflexiones sobre el amor a
Dios y la desdicha", Ed. Trotta, Madrid, 1995, pp. 75.

lbid. ''El mal". Pp. 111 y 118.

9

10

Ibid. Pp. 79.

11

ibid. Pp. 77.

31

32

Weil, Simone: Pensamientos desordenados, Ed. Trotta. Madrid, ''Nuevas
reflexiones sobre el amor a Dios y la desdicha", pp. 83.
33

12

lbid. ''La desgracia". Pp. 119.

lbid. Pp. 85.

ibid. Pp. 78.
34

13

ibid. Pp. 82.

14

ibid. Pp. 88.

15

ibid. Pp. 89.

Weil, Si.mone: La gravedad y la gracia. Ed. Trotta, Madrid. 1994, "Vacío Y
compensación", pp. 57.

16

17

lbid. Pp. 58.

18

ibid. "Aceptar el vacío". Pp. 62.

Las Obras c~mpletas de Simone Weil están en curso de publicación, en 16
volúmenes, por la editorial Gallimard de París. En España, la editorial Trotta ha
traducido y está traduciendo al español sus obras más importantes:
- A la espera &lt;.{e Dios. Prólogo de Carlos Ortega, Trotta, Madris. 1993.
- La gravedad y la gracia. Trotta, Madrid, 1994 (introducción, traducción y notas de
Carlos Ortega).
- Pensamientos desordenados. Trotta, Madrid. 1995 (traducción de M. Tabuyo y A.
López).
- Echar raíces. Trotta. Madrid. 1996 (traducción de J. R. Capellá y J. C González
Pont).
101

100

�. .
títul . "Cuadernos" "Cartas a un
- Próximamente aparecerán los s1gwentes
.os. d L d " '
. •
" y "Escritos e on res .
religioso", "lntuiciqnes precnstlan~
d B
Ai·res ha publicado en los años
"
l ed.t . 1 Sudamencana e uenos
- Por otra parte, a lona . .
b
d s ·mone Weil: "Carta a un religioso
1953, 1954, y 1961 las s1gme~t~ ras e Je Dios"· "La fuente griega", "La
(traducción de M. E. Valentet1e): Espdera d dos' acerca del amor a Dios";
avedad la gracia"; "pensamientos esor ena
gr
y . . ,, (
·
tr ductor para todas las obras).
"Raíces del ex1sllr e1nusmo a
d. . , b erak" y "Reflexiones sobre
. .
b . "E
os sobre la con ,cwn o r
- Las s1gwentes o ras. nsay
.,
. I" han sido publicadas en Barcelona,
las causas de la libertad y de la opre~1on socia
ta última obra hay una edición
en Nova Terra y en Paidós, respectivamente. e es .

RELIGIÓN Y ATEISMO EN EL CAMBIO DE MILENIO

?,

D

de México, de 1977, Premiá (tra~ucción de_ L. C:l~~ ~!v:~~ más completas es la
- Sobre la vida y la filosofia de Sunone We~;Lun . de s,·mone Weir' I · 1909-1934
.
·,
f; s·
ne Pétrement- a v,e
' ·
de su anuga y b1ogra a un~
1973
Í979 Hay edición española: Pétrement,
II: 1934-1943, Fayard, Pans,
Y
·.
Simone: ''Vida de Simone Weil", Trotta, Madrid, 1998.

Mtro. José Roberto Mendirichaga
Universidad de Monterrey

Nosotros los cristianos creemos y enseñamos, y hasta
hacemos depender de ello nuestra salvación, que la
Filosofia, esto es, la aspiración a la verdad (iapientiae
studium), y la religión no son distintas una de la otra.
San Agustín, en De vera religione

Un libro que ha despertado muchísimo interés y está siendo traducido a
varios idiomas es el texto titulado ¿En qué creen los que no creen, de
Umberto Eco y Cario María Martini: el primero, intelectual de la
Universidad de Bolonia; y el segundo, culto clérigo y cardenal de Milán.
Fundamentalmente, lo que polemizan estos coautores, pues que se trata
de cartas entre ambos, primero publicadas en la revista italiana Liberal y
luego editadas en fonna de libro, es la cuestión de si pueda existir una ética
natural que funcione independientemente del dato revelado. .
El profesor Eco sostiene que basta la primera para ser fundante de toda
conducta humana rectamente informada. Por su parte, el cardenal Martini
señala que, si no incluimos a Dios como autor de la ley eterna y de la ley
natural, no habrá un fundamento lo suficiente sólido ni confiable; y que
después de la encamación, muerte y resurrección de Cristo, coincidiendo lo
anterior con lo expresado por Teihard de Chardin, nada escapa a lo crístico. 1
¿Y cuál es la razón por la que el público se ha volcado sobre este libro,

tan sugerente en su título y tan vivencia! y claro en su contenido? Que al
mundo de hoy le inquietan los problemas de Dios. Se vive un
neoracionalismo, que no otra cosa es la corriente más fuerte del llamado
posmodemismo filosófico; y por otro lado, simultáneamente, se percibe y
registra una fuerte necesidad de vinculación con lo Absoluto, Dios.
Pero no con un Dios idealista, como lo concibieron Kant y Hegel.
Tampoco alejado del fenómeno humano y tema de disquisiciones. No,
nuestro mundo de hoy demanda un Dios personal: que se ocupe de sus
creaturas; que se vuelva hombre con los hombres sin perder su categoría
divina, omnisciente, todopoderosa. Se trata, pues, de un Dios encamado,
concepción naturalista que coincide con el plan de salvaciónjudeo-cristiano.
102
103

�A lo anterior hay que agregar que, a causa del milenarismo actual, en
este tránsito del segundo al tercer milenio, se están presentando una serie de
signos que denotan la vital necesidad de encontrar una fundameotante a todo
el discurrir y el quehacer humano, para llenarlo de sentido y de esperanza.
En nuestro trabajo intentaremos hacer una apretada síntesis de este tema
de la religión y el ateísmo a la luz de la filosofia, revisando conceptos que
ciertamente han sido dados a través del tiempo y del espacio, pero que hoy
adquieren una nueva dimensión, dada la complejidad del mundo en el que
nos ha tocado vivir, al mismo tiempo que por una serie de elementos que nos
re'R,_eren a una constante histórica, con las variantes propias del cambio
epocal que cada vez se define con más claridad y presenta ya una
característica que permite realizar una primera lectura intrepretativa.

¿Religión o Religiosidad?
Podríamos hablar de religión~también, de religiosidad. O de ambas. Y
luego, vincularlas, relacionarlas con lo que se denomina ateísmo, problema
de nuestro tiempo y, al parecer, de todos los tiempos, pero que en este
momento se ha extendido a grandes capas de la sociedad y se ubica tanto en
los llamados países socialistas o exsocialistas, como también en aquellos que
se pronuncian por el capitalismo, con sus muchas variantes y tonalidades.
Por religión entendemos "la creencia en una garantía sobrenatural
ofrecida al hombre para su propia salvación y las prácticas dirigidas a
obtener o conservar esta garantía" (Abbagnano). El mismo autor define la
religiosidad como "la actitud religiosa fundamental ...", que puede ser
interior o privada, o institucional, cuando se da en el orden de lo público.2
En este último sentido, podríamos hablar de la contagiosa religiosidad
del pueblo mexicano, definida como un conjunto de creencias y prácticas
religiosas populares donde se mezcla lo pagano con lo cristiano, en tanto que
la religión predominante seria la católica, seguida por la presencia de iglesias
evangélicas históricas (presbiteriana, anglicana, metodista, bautista, etc.), y
otras mucho más recientes denominadas "sectas".
Ahora bien, religión y/o religiosidad las contraponemos a ateísmo,
porque éste es generalmente concebido como "la negación de la causalidad
3
de Dios" (nuevamente, Abbagnano). En un sentido absoluto, debiera
hablarse de antiteísmo (negación de Dios), ya que ateísmo como
agnosticismo, por la partícula a (sin), debieran indicar que el tema-problema
de Dios no importa a quien se clasifica o autoclasifica en esa categoría
Pero antes de pasar a la descripción de las diversas formas tradicionales
del ateísmo y su presencia en la historia, hasta nuestro momento actual,
debemos aclarar que puede existir una religiosidad que nada tenga que ver
104

con l.o institucional
y que pertenece al ámbito de lo individual . Lo antenor
·
está ·
po
. rque
nn~resa en la naturaleza humana esta necesidad vital d;
~culamos Y religam~s al Absoluto (de aquí viene religw de religare cum)
o que_San Agustín fiJa maravillosamente en aquella~ de: "Nos creast '
para Tt, Señor, Ynuestro corazón estará quieto hasta que descanse en Ti".4 e

Los Divenos Ateísmos
Nicola Abbagnano' 00 sól0 autor d.e l c l~•co
' · Dlcc10nario
. .
de filosofía
1
o co aborador y defensor de un ex1stenc1alismo filosófico creyente y
~ndente, dentro de la llamada filosofia perenne, nos señala en su
maxnna obra los tres grados o formas del ateísmo tradicional:

sin

a)
. -~I primero de estos ateísmos es un materialismo "que se basa en
la optruon de que la naturaleza precede al alma" lo
h
.d
modernameot
•c1o
,
que a s1 o
. .
e soslem
por Berkeley en Los principios del
;:;~c1m1e~to h~~o, qui~ sitúa a 1~ ~~eria como la más sublime
Plat ~ y ... elimina a Dios como pnnetp10 metafisico". Ya el propio
00 ~mo ~al~ Abbagnan&lt;: se encargó de refutar esta concepción
f
~ ~ c a , al ~dicar . que, s~ la existencia de un primer motor
mmatertal, resulta tmpoStble el IDlsmo movimiento de los cuerpos.
b) .
Una segunda forma de ateísmo resulta ser negar la posibilidad
validez de la prueba cosmol ' ·
. .
Y
al . l d I b
ogi~ por un escepbctsmo que sitúa a Dios
mve e o umano, con imperfecciones y debilidades en un
:!;;;m;rfismo qu~ Hume_postula en _sus Diálogos sobre la,religión
h
anto Tom_as, m_~ ante sus _c mco vías, se ha encargado de
ec ar . ~Jo estas tests esceptlcas que ruegan la posibilidad de acceder al
~n~ento de 1~ verdad, y antes lo había hecho Aristóteles al estudiar
: ~enet~sustancial de _las co~ mediante la metafisica y encontrar que
1 ausa e causas es Dios, pnmer motor y acto puro.

ah .

c)

1

Fin~en_te, un tercer ateísmo viene a ser el panteísmo

r

~~~0 que idenbfica ~ Dios con el mundo. En el panteísmo, todo1:

ios. os e1ementos Vitales, los animales y hasta 1 .
h
sobre todo, el ateísmo profesado a ser un gradeolDlsmo . ombre. y
negac · ,
·d
superior en esa
. . I?n, sosteru o como una reacción al problema del mal d 1
infeltc1dad del ser h
(Sh
Y e a
distin .
, .
u.mano
openhauer o Sartre). Habría que
gurr ~ut, igualmente, entre el deísmo (Dios como causa del
mundo y SUJeto .ª las características que la simple razón pueda atribuirle
por lo que se ruega ~a revelación) y el teísmo (Dios como Creador dei
mundo y como Ser vivo), ambas doctrinas diferentes del ateísmo.s

105

�La Praxis Atea de nuestro tiempo

Más sobre lo mismo (tipología del ateísmo)
Nuestro filósofo de casa, Agustín Basave Fernández del Valle, en un
libro denominado La sinrazón metaftsicd del ateísmo, _texto que en ~os
ochenta surgió como producto de sus ~nferenc~~ en ~rasil y de la po~enor
adición de nuevas reflexiones, nos dice que el _ate1~~ contemporaneo,
aunque teóricamente dependiente del ateísmo decllllonomco, presenta una
·tud social inusitada. No tan sólo por las muchedumbres ~ue se ~an
~ prácticamente de la religión, sino por la n~ación explí_c1ta de Di~,s
en aras de un supuesto progreso científico o de un cierf:o humamsmo nove! .
y agrega: "No resulta hiperbólico afirmar, como lo hizo P~b~o VI, que_ el
ateísmo es el fenómeno más grave de nuestro tiempo' (Enc1clica Eccles1am
suam) ". 6
En este tercer capítulo de su libro, Basave nos recu~rda}ue la, verdad~ra
ciencia no aleja de Dios, sino que nos acerca a El. El te1~mo bien
fundamentado -nos dice- no echa mano ni de Dios para _convertrrle en un
agente de circulación cósmica que ordena las trayectonas de I_os astros,
corrigiendo sus irregularidades (...)~ Dio~ no es un mer? exp~ente para
cubrir nuestras lagunas científicas...". y cita a Carlos Pans, gran rntelectual
católico, cuando éste afirma que Dios no puede representar"---~ operador
explicativo que introduzcamos en la serie de las causas cosmologicas, en la
7
cadena de los razonamientos inmanentes".
Para Basave "la ciencia se va colocando a la luz de la me~afisica,
aunque sea diver~ e inferior en grado de abstra~ión". No es lo rmsmo_ el
cientismo, "pretencioso y ciego para otras realidades ~ara s~s _propios
límites", que la ciencia como tal. De ~ f~a- del p~s•~;1~º logico, que
pide verificar empíricamente la propos1cion Dios existe , e 1g~ente la
del sicoanálisis freudiano, que "pretende reducir la idea ~e Dios a ~era
ilusión"; 0 la del monismo materialista del marxismo, que siempre remite a
8
la materia

!~

t

Pero no menos preocupante es para Basave, en su reflexión sobre este
alejamiento de Dios pof\el hombre, la deifica~ió~ de lo humano. P~a
nuestro pensador mexicano con reconocumento y proy~c1on
internacionales, el pensamiento de Stimer, Feuerbach, Comte... no es ~mo_un
humanismo
incompleto, porque carece de fundamento Y t ~ o
teleológico. Así, señala el filósofo: "El ansia infinita_ de ver~ y de_ bien
sólo en Dios encuentra el reposo. El hombre no se satisface consigo ~smo,
ni agota su ser en su ser propio, porque es menes~roso, _po~ue neces1~ una
alteridad suprema para la cual, por otra parte, está ~nstttuttv~en1: :b1erto.
Es lo que no ha podido comprender el antropocentnsmo absolutista .

Xavier Zubiri, filósofo exprofesor de la Universidad Complutense, en
su obra Naturaleza, historia, Dios, afuma que en el citado libro no ha
querido dar una demostración racional de la existencia de Dios; que no ha
dado ni tan siquiera un concepto de Dios. Ha querido, más bien, plantear la
constitutiva y ontológica religión de la existencia. 10
Para el anterior filósofo, "la cuestión acerca de Dios se retrotrae así a
una cuestión acerca del hombre. Y la posibilidad filosófica del problema de
~os . ~nsistirá en descubrir _la ~ensión humana dentro de la cual sea
cuest:Ion ha de plantearse, meJor dicho, está ya planteada". Por eso, "cuanto
digamos de Dios, incluso su propia negación (en el ateísmo), supone haberlo
descubierto antes en nuestra dimensión religada", agrega el filósofo
hispano. 11
Con Zubiri, pues, tenemos que aceptar que "un verdadero ateísmo es
12
cosa por demás dificil y sutil". Habría que agregar que, en México y en
América Latina, lo que se entiende por "ateísmo" es, más bien, un
"anticlericalismo", mucho de lo cual se da en los países latinos por una
secular oposición entre el pensamiento más libre y los efectos de una
evangelización eclesiástica, más que eclesial, que lamentablemente fue
confundida o identificada, a causa de sus mismas contradicciones, con el
poder temporal o con el poder del dinero, lo que en ocasiones hizo empañar
su vertiente divina.
Vivencia} y experimentalmente, con todo, hemos de confesar que
existen no pocos sinceros ateos en el medio filosófico e intelectual en
general. Muchos de ellos ansían positivamente conocer a Dios y ligarse a su
visión y principios, pero un fuerte racionalismo mal entendido (del que el
llamado "laicismo educativo" de la escuela pública tiene buena parte de
culpa) y un alejamiento de la filosofia perenne y de la teología cristiana los
han hecho vivir en esta angustia, en esta continua búsqueda, situación que no
es ajena al creyente en el sentido de la definición final, pero difiere
radicalmente de aquélla, en razón de la confianza que da el saber que Dios
no puede engañarse ni engañamos, por lo que existe una vida ulterior, un
Padre amoroso que cuida de sus creaturas y las trae hacia Sí, y un plan de
salvación que incluye los medios para poder alcanzar la vida eterna
Por lo tanto, en este punto respetuosamente discrepamos de Zubiri,
cuando da a entender que el ateo es alguien él mismo, existe tal posibilidad
en toda existencia y vida humanas, pero aquí se trata de algo más complejo.
H~y valiosísimas personas a las que el concepto y, más aún, la persona de
Dios parece no convencerles. Y no estamos hablando de libretinos
narcotraficantes o leones; tampoco de ciudadanos que instalados en ~
molicie han hecho del dinero y del placer su dios: estamos refiriéndonos a

106
107

�honestos profesionales, a sinceras mujeres de bien, a profesores y artistas, a
intelectuales vertebrados y orgánicos...
¿Qué pasa con ellos? Aquí sí coincidimos con Zubiri en su ap~eciación
de que /a soberbia de la vida -parafraseando a San Juan Evangehsta-,Y el
endiosamiento de la existencia son las constantes de este ate1smo
contemporáneo. 13 No poco del problema de est~ at~ísm~ de la elite
intelectual y artística tiene que ver con esta autosufic1enc1a ab1~rta o ve~ada
Pero es indudable que existen muchos que, apegados a una rectitud de Vlda Y
a un continuado ejercicio de humildad, permanecen sin poder reconocer a un
Dios personal, a un Dios que vive en la mente y en el corazón de aquellos
que han abrazado su verdad y lo han abrazado a Él, que es "Camino, Verdad
y Vida".
"... Creo sinceramente que en la filosofia actual se ha cometido un
lamentable olvido, altamente sintomático: el pasar por alto esta religación",
nos confiesa Zubiri. 14 Nosotros agregamos que, si en ligar de dar en muchas
de nuestras universidades sólo marxismo, o existencialismo, o
posmodemismo filosófico, o alguna novedad postul~ por auda~s (y
repetimos sólo, pues que la filosofia debe analizar la realidad toda y mnguna
cuestión le puede ser ajena o vedada, en ese intento por desmenuzar
conceptualmente esta realidad e ir hasta sus últimas causas), sin inicim: con
clásicos y seguir con el estudio de las principales escuelas de pensamiento
hasta llegar a nuestros días, es imposible alcanzar esa visión que la filosofia
perenne aporta, como parte de una propedeútica y de un ejercicio intelectual
cuya carencia estamos pagando caro, sobre todo en la educación superior.
Por otra parte, habría que entender o comprender, igualmente, lo que
para el universitario, el intelectual y el artista particularmente significan la
falta de congruencia entre el decir y el hacer, que se detectan sobre todo en
los negocios y en la política, lo que resulta ser una negación de los postulado
en la ciencia de ciencias, en la ciencia radical o de raíces, como define
García Bacca a la filosofia
La destrucción de la casa común (el ataque a la ecología que nuestros
inmediatos antecesores y nosotros mismos hemos cometido); el atropello a la
vida humana (aborto, eutanasia, mal uso de la genética, etc.); el situar al
mercado por encima de otras realidades humanas y, lo que es aún peor,
elevarlo en un sitial, como un nuevo Balá, edificado); y el permanecer
impasibles e insolidarios ante las grandes catástrofes y conflagraciones
mundiales... son algunas formas de este ateísmo práctico, que se traduce en
un ignorar a Dios y prescindir de Dios, a partir de ignorar y prescindir
también del prójimo; al explotar al hermano, al permanecer sordos a su
llamado, como si se pudiera amar a Dios sin amar al hermano. San Juan lo
ha dicho más fuerte: somos mentirosos, si decimos lo primero y no hacemos
lo segundo.
108

Por tanto, nuestro ateísmo contemporáneo adquiere algunos rostros.
~gun~s de ellos son claramente identificables, pero los más son vagos e
~precisos, porque son sucedáneos de Dios que engañan a los más débiles e
1gno~tes mediante ~a sutil mercadotecnia y el abuso de mensajes
subltmmales _e~ los medios de comunicación masiva, que despistan sobre la
verdadera felicidad humana y el auténtico sentido de la existencia misma.
. Porque, ~~en se siente impelido y frustrado al no poder adquirir tales
bienes_Y serv1c1os - el auto último modelo, la ropa de marca, la loción de
exc~~sivo aroma y flamante presentación, la botella de equis cosecha, la
~100 del reservado club, el imperdonable viaje (y aquí recordamos a
Em.manuel Kant, quien no salió de Konigsberg y a pesar de ello entendió al
mwido en su to~idad)-... es víctima de esta neoesclavitud q~e se llama
m~ o ~en de vtda, o lo que se quiera, que el neoliberalismo económico y
social ha ID1puesto de manera consciente o inconsciente.

Religión YReligiosidad en los albores del nuevo milenio
Rafael Díaz-SaJ~ es profesor titular de Sociología en la Universidad
Complutense ~e-~adri~. _En un trabajo titulado "la religión vacía Un ensayo
sobre la trans1c1on religiosa en Occidente", publicado dentro del volumen
Formas modernasi.de religión, Díaz-Salazar, basado en investigaciones de
~po como el Eurobarómetro (1989), la Encuesta Europea Sobre el
~,stema de Valores ~1990-1991), la Encuesta Kerkhoft y otras, ha llegado a
m~esantes con~lus1_one_s ~rea de la religiosidad europea, cada vez más
r~da _con 1~ _ms~tuc1onalidad, pero no necesariamente próxima a
extmgwrse, ':ll s1qwera tendiente a la baja, todo esto a finales de nuestra
actual centuna, que _marc~ también el final del milenio y la proximidad de
uno nuevo, lleno de mcertldumbres pero también de esperanzas.
En_estas encu~as, el citado in~estigaor-docente ha encontrado que "en
las ~iedad~ . ~1den~e~ no_ e":1ste un vacío de religiosidad, ya que
persiste la religiosidad cnstiana mstitucionalizada tanto de un modo expreso
co,m~ de un m~o difuso:'- Vamo~ a tomar, para análisis, los casos de Suecia,
Belgica Y_P?lorua, para 1r del pais europeo que empíricamente se considera
men~s rehgi~so al que se ~nsidera más religioso. Así encontramos que en
Suec!a un 3 ~ 1/o de ~a ~blac1on se autodefine religiosa, un 62% no religiosa y
un_7_¼ atea, en Belgica, un 61 % de la población es religiosa, un 22% no
religiosa, un 7% ~ea Y un 10% respondió que no sabe o no contestó·
en~etanto, ~ Polo1a, el 90% de la población se autodefine religiosa, ~
2.51/o no religiosa, un 1% es atea convencida y un 6% no sabe o no contestó.

109

�dado en todas las culturas y civilizaciones, desde el inicio de la humanidad
hasta nuestros días.

Continuando con la estadística mostrada por el autor, creen en la
resurrección un 38% en Suecia, un 37% en Bélgica y un 62% en Polonia En
cuanto a la práctica de la oración, en Suecia el porcentaje es de 34%, en
Bélgica de 53% y en Polonia de 85%. Y en cuanto a importancia como
valor, la religión es considerada como tal por un 27% de la población sueca,
15
un 45% de la población belga y un 87% de la población polaca.

T~bién, que, existen distintos ~pos de ateísmo - materialismo,
escepnc1smo, pante1smo y expresa profeSión de la negación de Dios- frente a
lo~ cuales se da _el Ateísmo, como reconocimiento privado y público de que
Dios es un Ser Vlvo y el Creador de cuanto existe.

Enseguida, Díaz-Salazar encuentra que hay un tránsito de una religión
institucional a una religiosidad creciente, particularmente entre los jóvenes.
Por ejemplo, asiste a ritos eclesiales, en Suecia, un l 0% de la población; en
~gica, un 31 %; en Polonia, un 84%, y nunca se dirigen a Dios, un 49°/4 en
16
Suecia; un 38%, en Bélgica; y solamente un 4%, en Polonia

Igu~e~te, que e~te ~eísmo no está opuesto a la auténtica ciencia y
tecnologia, smo que comc1de en su objeto final y en su causalidad con el
Creador de la n~aleza, debiendo aceptar que existen quienes no aceptan
este orden superior y perfecto, o al menos no reconocen que el Artífice de
este orden es este Ser Absoluto y Fundante a quien llamamos Dios.

Pero debemos seguir en nuestra visión a futuro. ¿Qué sucederá después
de la desesperanza del posmodernismo filosófico de Lyotard, V~o,
Derrida, Habermas...? Es tema que habremos de abordar en otro traba.,o.
Dejemos ahora que un filósofo español de gran prestigio, profesor emérito
de la Universidad Complutense, lo mencione: "Para mí, personalmente, en
tanto que creyente, Dios no ha muerto... ( ...) Creo no haber perdido
totalmente la sensibilidad para el misterio, y hay capítulos de la ética que no
sabría cómo abordar si desde algún modo no lo hago desde la religión". Para
Aranguren, al igual que para Díaz-Salazar y otros muchos catedráticos
españoles de universidades tanto europeas como norteamericanas, la
cuestión es que la religión se va paulatinamente a desinstitucionaliz.ar y va a
crecer como religiosidad, situación esta última que no deja de ser
preocupante, porque siempre hará falta la Madre y maestra que es la Iglesia,
con su magisterio ordinario y extraordinario, para guiarnos y orientarnos en
17
cuestiones de fe y costumbres.

C~mo ~ de esta negación de lo divino están, entre otras, una
soberbia de la Vl~ y un endiosamiento de lo humano, potenciado lo anterior
con un neohedomsmo y un neomaterialismo que lo han penetrado todo O casi
todo, de tal forma que resulta muy dificil sustraerse a sus tentáculos y a sus
efectos.
.

En pocas palabras, para Aranguren y otros filósofos, politólogos,
historiadores y sociólogos españoles, la cuestión consiste que en esta Iglesia
Institucional se actualice y se abra a todas las corrientes, conservando la fe
esencial, de tal forma que el impacto sea menor y los jóvenes,
particularmente, mantengan su interés en esta realidad.

A manera de conclusión

~~almente, digamos que el nuevo milenio nos presenta sombras, pero
tamb1en luc~: podero~ luces que nos indican que, pese a todo, el ser
human~ ~ ~•gue maravillando ante el Misterio (con mayúsculas) y se dan
una reli~~s1dad Y una religión que van tras lo divino, donde una de las
cara~tensttcas es que busca e8!3 ~ueva religión alejarse de lo institucional y
~ a r por el sendero de lo mttmo y de lo sensible, con los consiguientes
nesgos de un subj~tivismo religioso que se aparte de la ortodoxia, cayendo
en ~ he~erodoxia . que conduciría fácilmente a la adoxia Esto último
quedaría ~1 reswrudo en este pensamiento de la filósofa española María
Zambrano. Y en cuanto al nuestro - a nuestro Dios-, se le deia estar· se le
tolera".
'J
'

7~

Para t ~ a r, creem?s _con el ~samiento de un filósofo del siglo XV,
un humanista _del Ren~~lfillento - Nicolás de Cusa, autor de un pequeño
tratado denommado Dialogo del Dios escondido- cuyo texto fragmentario
no_s p~ede ayudar a entender teísmo y ateísmo; creencia y adhesión al
Misteno, o negación del mismo:

Gentil.- ¿Hay una verdad o varias?

Muchos otros aspectos podrían ser abordados en este profundo y
apasionante tema del ateísmo contemporáneo y su vinculación o alejamiento
con lo religioso.

Cristiano.- N~ ~y más que una sola. Pues no hay más que una unidad,
la _ verdad comc1de con la unidad, ya que lo verdadero es ser una única
Ullldad...

Lamentablemente, hay limitaciones espacio-temporales que lo impiden,
además de que el tema exige más estudio e investigación. Por ahora,
intentemos recapitu19f lo dicho señalando que la religión brota de la misma
naturaleza del ser humano y es el resultado de una religiosidad que se ha

Gentil.- Tal vez es esto lo que te atrajo a la adoración, a saber, el deseo
de ser en la verdad.

110

�Cristiano.- Esto mismo que dices. Rindo en efecto, culto a dios, _no~
conocer
y 1s
al que da nombre, smo
que tu gentil1'dad cree s--1samente
u:u
.

mismo dios, que es la misma verdad mefable.
Notas bibliográficas

12

"Conviene dejar consignado, desde luego, que un verdadero ateísmo es cosa por
demás difícil y sutil. Lo que suele llamarse ateísmo suele consistir, l~s más de las
veces, en actitudes puramente prácticas, y casi siempre en negaciones de cierta idea
de Dios: por ejemplo, la contenida en el credo cristiano. Mas la no creencia en el
cristianismo y, en general, la no aceptación de una cierta determinada idea de Dios,
no es rigurosamente ateísmo simpliciler". lbid., pp. 391 .
13

lbid., pp. 367.

14

, En este texto ante el planteamiento de Eco en el sentido de que basta una éti~a
'
. y del º!1°º'.Marti
laica que reconozca
el valor de la vida
. 01· afirma que " es ,,necesano
(p
)
95
un fundamento que no esté ligado a ningún pnnc_1p10 n:1u~le_o negocia 1e n~nn~
y
. "Me cuesta trabajo ver cómo una existencia msprrada por estas
(al:::~, sinceridad, justicia, solidaridad, perdón) puede sostenerse ~r mu:
tl·empo y en toda circunstancia, si el valor absoluto de la nonna mMor . ~? 'st
· o sobre un Dtos
· personal" (p: 98)
fundado en principios metafisicos
. ·. artm1 ms1 e
, · 1aica
· " ·.. es en el fondo una ética natural que
el
en que 1a ética
· 01 siquiera
·
· creyente
tamente
desconoce" (p. 111}, para que no quepa duda de que quien cr~ tiene, J~ncon la confianza y la cert~ que le da la fe sobrenatural, la virtud teol,,ca Y ~l
absoluto don de Dios, una confianza y una certeza ~um~as que. se fun an en a
filosofía, como que no hay opción entre fe y verdad c1ent1fica. V~r.. Umberto Eco Y
' Cario MaríaMartini: ¿En qué creen los que no creen?. Taurus, Mex1co, 1997.

:·¡,

y . Nicola Abbagnano en Diccionario de .filosofw (Tr. De Alfredo N. Galletti,
se;~da edición revisada aumentada, F.C.E., México, 1974), pp. 983 Y 984.

2

y

3

lbid., pp. 116.

4

San Agustín, en Confesiones I, l.

5

Abbagnano, op. Cit., pp. 116-n8, 295-296, 1094.

lbid., pp. 395, nota 2.
Pat:_a una mejor comprensión del fenómeno del ateísmo latinoamericano, léase la
obrá'\4/ encuentro de Dios - Filosof,a de la religión- del jesuita Jaime Vélez Correa
(Conferencia del Episcopado Mexicano-Consejo Episcopal Latinoamericano,
México 1990), particularmente lo relativo a los tipos de indiferencia religiosa y de
ateísmo teórico y práctico que se dan en AL. Al primer grupo, de acuerdo a Vélez
Correa, corresponden " ... aquellos bautizados que, sin renegar de su fe, viven al
margen de ella; dicen creer en Dios, en Jesucristo y aun en su iglesia, pero nunca o
rara vez cumplen con las prácticas religiosas y sostienen que no pecan, porque no
hacen mal a nadie...", un segundo grupo son los desarraigados de su primera
educación religiosa, que al cambiar de poblado, ciudad o país no encuentran el
ambiente necesario para crecer en la fe o en la educación de la misma; y un tercer
grupo son los secularizados, entre los que hay que contar a los que son víctimas de
la sociedad hedonista, los que interpretan libremente la fe, los que se adhieren a
movimientos espiritualistas orientales, los que siguen la dianética, el tesosofismo o
hasta el satanismo, los que practican las magias blanca o negra o creen en la
superchería, el ocultismo y la adivinación". Y al segundo grupo, establece el mismo
autor, es decir, a los indiferentes teóricos, " ... pertenecen los ateos estructurales que
defienden el sistema capitalista a ultranza, los marxistas radicales que identifican feiglesia-explotación-engafto, los científicos con mentalidad secularista, los
intelectuales que pregonan la imposibilidad de conocer a Dios por ser una
irrealidad... " Op. Cit., pp. 435-443.
15

·
, metafltSica del ateísmo
Agustín Basave Fernández del Valie, La. s,nraz.°'!
(Universidad Regiomontana-Publicaciones Pauhnas, Mexico, 1986), pp. 54-55.

6

7

8

9

Rafael Díaz-Salazar, Salvador Giner y Fernando Velasco (Eds.): Formas
modernas de religión, Colección Alianz.a Universidad 783 Alianz.a Editorial
Madrid, 1994, pp. 71 , 75,79 y 83.
,
'

lbid., pp. 57.

16

lbid., pp. 51-62,passim.

17

lbid., pp. 64.

10

Xavier Zubiri: Naturaleza, hombre, Dios (Editora Nacional, Madrid, 1981 ), pp.
397.
11

lbid., pp. 367.

112

Ibid., pp. 104.

Agrega Arangunen: "Desde la perspectiva cultural, yo diría que toda nuestra
civilización sigue siendo cristiana. Ahí ha estado el marxismo, con toda esa su
escatología intramundana de raíz cristiana: y si ahora ya ciertamente no se habla de
proletariado, es porque el proletariado se ha aburguesado, pero se quiere volver otra
vez a rescatar la palabra pobres y la teología de la pobreza en esos congresos que
hay, así como la teología de la marginación, siendo el marginado de hoy el tipo de
humano que es un poco el símbolo que ha sustituido al proletariado del siglo
pasado". /bid , pp. 32.

113

�is Ver· Nicolás de Cusa, en De Dios escondido_ y De/? ~úsqueda de D_ios (Bib~oteca
de Iniciación Filosófica, Tercera edición, Agu1lar, Mex1co, Buenos Aires, 199 ), PP

ÉTICA Y POLÍTICA EN EL RELATMSMO CONTEMPORÁNEO

36-37

Ramón Kuri Camacho

Al observar a una sociedad crispada, desalentada, desesperanzada,
insegura y, por momentos, enloquecida de dolor y odio ante tanto agravio y
escándalo nacional o al leer los debates protagonizados en la prensa y T.V.
sobre los acontecimientos que vivimos resulta inútil negar la gravedad de
una crisis moral cuyas consecuencias provocan fracturas en el edificio
mismo de la sociedad e indigencias que muestran con claridad que una gran
parte de los mexicanos estamos aquejados por el mismo mal. La simbiosis
es
profunda y los medios impresos y electrónicos intelectuales,
universidades, partidos políticos, etc. expresan con creces lo anterior.
En efecto, limitándose a transmitir sus posiciones tradicionales ya
conocidas y recreándolas a la luz de los acontecimientos de estos últimos
tiempos, algunos intelectuales o partidos políticos no buscan ni quieren
encontrar pasados o nuevos fundamentos, erigiendo la contingencia del
presente en su único absoluto e imponiéndose ante nosotros más que por su
pensamiento histórico-político por el testimonio de su actitud moral1
espiritual • No son ciertamente muchos de ellos, esa conciencia viva,
despierta y vigilante que distinga con claridad entre las formas
históricamente condicionadas por tanto frágiles y contingentes y las ideas
perennes (ya de antemano negadas), convirtiendo así lo históricamente
vigente en natural y por ende en absoluto.
Mucho se ha hablado de las graves consecuencias del "lubricante del
sistema" como eufemísticamente se llama en México a la corrupción, mucho
se discute la pobreza y miseria lastimosas de las injusticias, del abuso del
poder, etc. pero muy poco se habla sobre la verdadera causa que la ha
provocado. La corrupción, pobreza y miseria generalizadas, no ha sido sólo
originada por las circunstancias históricas, geográficas, culturales o sociales
(ausencia de una ilustración, un Voltaire, un Kant o una revolución
industrial) ni por la deficiencia o carencia de reglamentos y controles como
pretenden los susodichos haciéndoles compañía Octavio Paz y liberales que
los acompañan. Estos males han sido tan sólo uno de los lógicos resultados
de la negociación del ser donde existimos y nos encontramos actuando.
Como primer paso de la conciencia y más radical fundamento de toda
conducta y hacer hwnanos, es decir, de la negación del esse (ser) cuyo acto
nos hace existir y al negarlo, el corazón de lo real queda desarticulado,
114

115

�eclipsando en consecuencia la ley moral universal, el concepto mismo de la
naturaleza humana y destruyendo lo que Suárez llamó Derecho natural
comunitario2 columnas todas ellas de la coexistencia humana Y que el
liberalismo (~orno la expresión de la negación del ser) abolió en su triple
negación del pasado indígena, pasado español y pasado católico.
Pero fue la dictadura de los liberales porfiristas (herederos del
liberalismo) que al cambiar de modo sustancial el liberalismo por el
positivismo, difundió entre las elites políticas y mili~es de la época el grave
error de negar la existencia de la ley moral umversal Pat:1 pretender
sustituirla sobre la arena movediza de los puros pactos y capnchos de los
grupos en el poder, quebrantando así el fundamento de la convivencia
social.
El vendaval revolucionario barrió con esas mismas elites. Luego de
más de diez años de feroz lucha entre los distintos caudillos revolucionarios
y tras el cuartelazo de Agua Prieta, el grupo de los sonorenses" (Obregón,
Calles De la Huerta) estableció el nuevo sistema de la "familia
revol;cionaria" como una especie de "familia perfecta". Este sistema
calificado por algún escritor peruano (Vargas LLo~) de. "dicta~ura
perfecta", ha sostenido los mismos error~s ~e ~a anstoc?c1a porfirista,
convirtiendo a la ley al derecho y a las mstituc1ones en instrumentos al
servicio de los intereses de las nuevas oligarquías nacidas de la familia
revolucionaria, generando toda una cultura guerrera y maniquea de cultura
de mural3, donde unos son los buenos y otros los malos y cuya ley no escrita
(tapaos los unos a los otros) dio cohesión a la tal familia para mantenerse en
el poder por tantos años.
La eficacia devastadora de la corrupc1on institucionaliz.ada nos ha
sumido en el subdesarrollo, en la peor crisis político-económica del s. XX Y
sobre todo en una profunda crisis cultural y moral que 'ha dado pábulo para
debates p~lémicos y controver~ias donde en apariencia parece dificil
despejar los problemas de todo factor subjetivo y someter algunos puntos
discutidos a un análisis que les preste interés universal. Es cierto que no
hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista, _Pero l~ solución no
vendrá solo porque se implementen nuevas y mayores mstanc1as de control
ni por la sola democracia, cambio de elites, ni por que sea imposible
sustraerse al nuevo mandato civiliz.atorio de la economía de mercado y sus
innovaciones tecnológicas4 o porque nadie intente la necedad de no
modernizar México y convertirlo en un país de instituciones.
5

La solución auténtica está tanto en el retomo al ser cuyo acto nos funda
y hace existir, así como en el reconocimiento (con Sto. Tomás y Gregorio de
Rimini) de que la naturaleza esencial del hombre como personas, es la fuente
116

~utab~e de la dignidad de los derechos del hombre y por tanto de la
existencia de l~ ley mor~l ~ objetiv_a y la vivencia de esa misma ley. Porque
la ley moral unpone límites, senala cauces y establece las condíciones
fundamentales para que el Bien Común sea una realidad. Es decir, la
persona humana posee una estructura ontológica anterior a toda relación
dialogante e interpersonal y en tanto que ser personal como subsistente
distinto e incomunicable, funda y causa (por fuerza de su incomunicabilidad
ontológica) sus perfecciones, relaciones y dignidad. Es que el ser hombre
n_o es un concepto nacido de la historia, cultura, naturaleza o dado en ellas,
smo un ser cuyo constitutivo ontológico, es poseer el ser, derivando en
consecuencia su condición de persona moral y social. Sólo así es posible
hablar de derechos humanos, pues éstos se fundan en la radicalidad
ontológica de lo que el hombre es. Por que los derechos humanos no son
arbitrarios, ni obvios y evidemes. por sí mismos, para hacer una justificación
universal de ellos, deben estar fundados por y ante la razón.
Precisamente el he~o de que el espíritu humano no ponga la dignidad
personal, la cual más bien se muestra a partir del ser de la persona, sino que
la encuentre y descubra, no puede explicarse si se desconoce el hecho de que
el ~erecho natural procede de la naturaleza esencial de la persona y de sus
6
obJetos • Este derecho prohibe determinadas acciones porque violan
derechos según su naturaleza y pide otras porque son esencialmente
co~~ctas .º buenas. Y sin la aceptación de este hecho no hay ni moral ni
P?lítI~a m derechos naturales, ni derechos humanos, como se desprende de la
histona moderna de la discusión acerca de los derechos humanos.
. Ahora bien, comprender la digoidad humana es completamente
diferente de comprender derechos de la persona, sino que más bien el
comprender la dignidad de la persona es condición para la comprensió~ de
sus derechos. Esto significa, en el sentido más profundo que el hombre no
es s,ól~ un "ser vivo político", sino un ser ordenado a la comunidad personal
a~entic~ con ~tras personas y a la autoentrega recíproca.
De ahí la
diferencia (en cierto modo infinita) que existe moral y jurídicamente entre el
ser. humano que se deja llevar únicamente de sus pulsiones más o menos
racionales y del que regula sus actos por la exigencia de ese mundo jurídico
moral de horizontes infinitos que da el reconocimiento de la naturaleza
esencial del hombre. Pues con Suárez afirmo la necesidad de establecer en
el acto moral la exig~ncia metafisica de adaptarse a la rectitud objetiva que
lo haga totalmente abierto al mundo y a la sociedad e impida que en nombre
de l~ Moral s~ apl~en minorías y derechos individuales. Es la categoría
!ºmista d~ finis ~?tinendus y que Suárez identifica con el fin objetivo de
unp~rtanc1a decisiva en el hombre.
Este fin es el que se obtiene
precisamente por las acciones morales, objeto de las leyes positivas y el
Derecho natural comunitario7.
117

�Por tanto en el mismo acto moral se halla también incluido un elemento
jurídico de r:laciones obligatorias, que enseña la in~erabilidad de to?o
derecho contra todo delito del pueblo como del g~b1erno, ~e las mayon~
como de las minorías. Es la concepción iusnaturalista que impone ~umplir
un conjunto de obligaciones que brotan del ser e impulsan a consegwr e! fin
específico del hombre que es el desarrollo de su naturaleza corporea,
espiritual y social.
Pero esta concepción metajurídica del acto moral, está expul~da por
~mpleto de los debates sobre Moral_ y Política en la casi total ~ayona de _lo~
arriba señalados. Entiendo: es pedirle peras al olmo. El olvido (o meJor.
negación) de estas graves cuestiones no es otra cosa que parte de una
inmersión más profunda, como parte de la vorágine de derrumbe~ de la
"negociación del ser", generando una crisis en la . c~ . son s1;11~omas
negativos, la pura facticidad y el poder ~~er, el, _eJerc1c10 narc~s1sta e
idolátrico de la inteligencia mexicana, el relativismo etico c?ntemporaneo'. ,el
subjetivismo religioso, el esteticismo individualista y el eclipse de la ~oc1on
de naturaleza humana con su afirmación de que el hombre es la medida de
todas las cosas y, en consecuencia que la autoconciencia e~ ~ ~o~ento
esencial de lo verdadero, destruyendo de esta manera el esprntu c1v1co, la
moral colectiva y el sentido de ciudadanía y de comunidad.

I
En efecto cuando Descartes enunció su famoso argumento cogito ergo

Así se inicia la paradójica aventura de la modernidad: por un lado, es el
reinado de la subjetividad pero su reino no es de este mundo. En efecto la
modernidad no renuncia a la herencia del pasado; en concreto, no renuncia a
las pretensiones de universalidad que le vienen del pasado, pues en modo
algunos se piensa abolir la pretensión universalista de la razón y de la ética.
Pero al rechazar el principio fundante anterior (la trascendencia) se ve en la
dificil tarea de buscarle un nuevo fµndamento claro que desde el sajeto
humano. Por eso la filosofia no dejará siempre de preguntarse: ¿por qué ser
moral? ¿por qué la moral ha de ser universal? ¿por qué una razón tan amplia
como el género humano? Es decir, aquello que antes (la existencia de la ley
moral universal) era evidente, se convierte ahora en la faena principal de la
filosofia. Pero el hombre moderno arriesga esta aventura, por la sencilla
razón de que espera todo lo mejor de ella, convirtiéndose el progreso en el
objetivo de la humanidad, y no la humanidad en el objeto del progreso, tal
como lo testifica el descoraz.onamiento de la "cosificación" de Lukacs, la
razón teológica de Weber o la razón instrumental de los frank.furtianos, que
se remiten a la misma coµciencia del fracaso del proyecto ilustrado.
.
Esta conciencia del fracaso inicial es lo que precisamente ha dado pie a
la famosa "dialéctica de la ilustración". Se reconoce, por un lado, que
progreso no equivale necesariamente a humanización pero, por otro, se
piensa que no hay vuelta atrás: no se puede renunciar a la conquista de la
razón ilustrada sino que hay que ver cómo se corrige su rumbo
(Habermas,v.gr.) Si no hay vuelta atrás (entendámos bien: si no hay recurso
a Dios), entonces hay que fiarse de la capacidad critica de la razón, pues ésta
tiene en si capacidad para darse cuenta de sus errores y de corregirlos.

sum, no solan:ente suministró una valiosa prueba de la propia existenc~a de
una sustancia pensante, en el sentido dramático de que nue~tro ~ensamt~nto
es sustancia, y que en la ilustración equivaldrá a la autoconc1enc1a del sujeto,
es decir a la fundamentación de la subjetividad humana sobre el poder del
conocinriento del sujeto. El sujeto se erige así, en principio ~dante de
todo el conocimiento incluido el de Dios, convirtiéndose este último en el
pagano de la nueva conquista, que hasta entonces _había ejercido ese papel
fundante del sujeto. Quiero decir con ello, que s1 la filosofia mode~ ha
podido turbar tan radicalmente la vida e~iritual d~ Occ1dent~,
conduciéndola primero por las corrientes del momsmo pante1sta Y de~ues
clasificándose definitivamente en su auténtico núcleo de antropologismo
ateo trascendental, como lo atestigua la filosofia contemporánea, esto se
debe sobre todo al atractivo que trae consigo el principio del acto del que
arranca, a saber: el principio de la conciencia como fundament?,del ser, o lo
que es lo mismo, la afirmación de la primacía de fundamentac10n del ser en
la conciencia.
118

Llama la atención la evolución del perfil que caracterizaría a la función
critica de la razón: si en Horkeimer, por ejemplo, la critica de la razón
instrumental se inspira en las huellas de Dios, es decir, en la conciencia del
vacío que ha dejado el paso de Dios por la historia (entiendo como un vacío
de Dios o añoranza de lo totalmente otro), en Habermas la razón
comunicativa es una exigencia normativa, esto es, un principio que hay que
poner sobre la mesa si queremos llevar adelante el proyecto ilustrado, con el
matiz de que en la historia hay huellas de esa razón comunicativa (en la
presencia creciente de los derechos humanos en las modernas constituciones
democráticas, v.gr.) hasta llegar a un Dubiel en el que la función critica es
una función misma de la razón científica evolucionada que ha llegado al
convencimiento de que el progreso humano no es igual a la racionalidad
tecnológica.
Todas estas posiciones coinciden, sin embargo, en que no hay vuelta
atrás. El principio de la subjetividad es innegociable, por que eso sería
entregarse de pies y manos a las fundamentaciones religiosas. Y si bien,
119

�generaciones contemporáneas conceden que no hay vuelta atrás, la pregunta
por la fundamentación de la moral: ¿por qué ser moral?, inhiere a :astos
sectores de la humanidad, empujando a algunos de ellos a reconsiderar
virtudes clásicas (concretamente griegas) como formas de conquista de
sabiduria y de prudencia8•
¿Es eso así? ¿Hay que dar por definitivamente buena la tesis de que no
hay vuelta atrás? ¿O hay que aceptar la apuesta de Husserl por recuperar el
mundo del espíritu, otrora gestionando por la religión? ¿O la tesis de
Adorno de jugárnosla por "lo particular y especial", por lo que no es de
antemano un caso de concepto? Si tras lo dicho, analizamos brevemente el
concepto de virtud como una recuperación de lo clásico y momento
"particular y especial", advertiremos rápidamente qué sucede con tal
concepto si no se tiene en cuenta la dimensión perdida.
En nuestra cultura, en la profundidad de nuestras vidas, hablar de virtud
es hablar del bien. Pero si nos fijamos en el uso cotidiano de este término
(en la T.V. en la prensa, en nuestras conversaciones, en las Universidades,
etc.) observamos algo llamativo: ser virtuoso es ser mejor; no ser bueno, es
no ser mejor. En el mundo griego areté significa algo así como excelencia,
capacidad de sobresalir. El virtuoso es poseedor de unos dones que le
conceden una cierta preeminencia, un cierto poder. Por eso el anciano Peleo
aconseja a Aquiles a "ser siempre el mejor y estar encima de los otros",
pues siendo mejor que los demás probará su virtud. Es decir, para el
ejercicio de la virtud, será necesario el contraste, la competencia: el
reconocimiento del otro. Pensemos, sin embargo, lo que el reconocimiento
del virtuoso significa.
Si el héroe, si la virtud del héroe necesita el
reconocimiento de su excelencia sobre el otro, lo que hay que reconocer es la
excelencia de tal manera que no hay lugar para el reconocimiento de la
inferioridad del inferior. Ese no puede ser reconocido. A ése sólo le
quedan dos salidas: a) echar mano del resentimiento y construir, como dice
Nietzsche, un nuevo concepto de yirtud en función de la debilidad o b) dar
por bueno el concepto de virtud del fuerte e intentar exceder, es decir,
conquistar la virtud.
Hay muchas razones para pensar que este planteamiento es algo más
que anécdota del pasado griego y simple ejercicio filosófico. En el umbral
de la modernidad Campanella recoge la misma tesis y convicción en sus
Aforismos políticos.
"Núm. 10. Ejerce dominio por naturaleza, quien
sobresale en virtud. Está sometido por naturaleza aquél que carece de
virtud. Donde se hace lo contrario, el dominio es violento. Núm. 11. La
excelencia en la virtud, de acuerdo con la doctrina política, está en relación a
las fuerzas del espíritu o del cuerpo de ambas a la vez. Núm. 12. Ejerce
dominio más fácilmente aquél que sobresale por ambas, como Cesar. En
120

segundo lugar, el que sobresale por el espíritu como Uiises. En tercer lugar,
el que sobresale por el cuerpo, como Ayax. Núm. 27. La naturalez.a... crea
los débiles de mente y cuerpo para esclavos. Crea a los que están bien
dotados de vigor intelectual y corporal para caudillos, capitales y reyes". En
su Cuidad del sol el poder supremo se entrega al más sabio, claro que sólo
hasta que aparezca otro más sabio que él.
Tras lo dicho ya nada extraña la figura de Nietzsche. La virtud es poder
y nada tan contradictorio a Occidente como una moral del débil. Lo "bueno"
es lo "noble", lo superior, lo excelente con capacidad de crear valores. Los
débiles, sin embargo, se vengan de tal superioridad denigrando sus
cualidades y motejándolas de malvadas. Y naturalmente, nadie como la casta
sacerdotal encarna esa venganz.a con su notoria falta de aptitudes corporales,
metabolizándose en creación de valores espirituales. Así consigue movilizar
a los desposeídos de la tierra contra los guerreros. Nace la moral de esclavos
que convierte el fracaso en triunfo, la debilidad en fuerz.a. La historia de la
humanidad es la lucha entre valores "nobles", personificados por la Roma
clásica, y los "malos", personificados en el pueblo judio. A la aristocracia
política del Renacimiento se oponen la Reforma, la Revolución Francesa y
ahora, los movimientos democráticos que no son sino supervivencia
secularizada del igualitarismo judeocristiano. Moral de esclavos, con su
carga de resentimiento y de envidia.
Ahora bien, si la virtúd es poder o excelencia, ¿cómo no relacionar esa
sensibilidad con el conocimiento moderno de la verdad? ¿cómo no advertir
que las prácticas retóricas del "ser excelente", "ser mejor", "ser exitoso",
"hazlo tú mismo", "sé eficiente", con su optimismo desenfrenado, pretensión
trans-nilista y praxis autorredentora, no son otra cosa que las ideas
nietzscheanas de la creación de valores propios y que terminan por
deslumbrar a los lúcidos y confundir a l9s paletos?. Es, en efecto, el nuevo
lenguaje de los consumidores poshumanos y posmodernos que invitan a algo
grande y fascinante. " Supongo que con observar que con esto se le predica a
los empleados de las grandes empresas para que produzcan mejor y más
rápido es suficiente para recaer que se trata de esclavos alentando esclavos
9
con el lenguaje de los amos" es un nuevo lenguaje que corporiz.a algo
sumamente serio y grave: la soberbia como conjunción y síntesis del mal
moral. Y es que desde la búsqueda de esta "creación de valores propios" y
excelencia vana, se puede llegar finalmente a la soberbia, es decir, a la
desviación egocéntrica de la propia excelencia. Sto. Tomás nos dice que la
"soberbia es el apetito inmoderado de la propia excelencia, fuera de la recta
razón", pero que no es un vicio capital como los demás vicios capitales, sino
que es algo más: es la máxima capitalidad y fin al que tienden todos los actos
malos como punto de llegada, y al que se acceden desde los otros. La
soberbia, por tanto, supone una actitud muy consciente y, por lo mismo,
121

�mayor responsabilidad y culpabilidad. Pero este lengua~e es prec~sament~ lo
que ahora nos propone la T.V., instituciones, empresanos, colegios, ~te.. ~s
el síntoma y símbolo de nuestra época. Pues la verdad moderna ~e re~!e a a
subjetividad. El discurso metafísico cartesiano pretende una_ hberacion d~l
hombre liberándole de la obligatoriedad de la verd~d que se unpo?e por via
de autoridad. Lo obligatorio del conocimiento no viene de fuera, smo que lo
decide el sujeto. En efecto, el cogito que intenta contraponer~ a la duda
radical y destruirla, es decir, el cogito que pretend~ salvars~ pomendo en tela
de juicio todo contenido del concepto, es un cogtto que solo_ confía en sus
propias posibilidades. El poder del sujeto es poder sobre el objeto.
Nietzsche ya va sólo a conducir hasta sus últimas co1:15ecuenci~ esta
aventura moderna anunciada al superhombre que se alzara por enclllla de
los demasiados m~chos, proclamando la muerte de Dios, y al proc~am~ esta
última, lo que hacía en realidad, era proclamar _la muerte del _rac1onal1sm~.
Ser virtuoso es ser mejor, ser excelente, ser exitoso, sobresalir, sab~r m •
Siempre la competencia y el reconocimiento del poder del otro. Siempre
perdedor.

n
No es de extrañar que el espacio en el que actualmente nos movemos,
crecemos y vivimos (Universidad, Política,. T.V., etc.), fom~nte la
autoexaltación el éxito y la excelencia, como objeto y norma de la vida, ~on
los cuales tod~ se mida, pese y regule: "La Universidad y _la _Excel_encia",
"L p lío·ca y el Éxito" etc. De esta manera, la machacona msistencia de la
.
" , terrmn
. an por
" efia1c1enc1
· o ·a", el "e'xi·to", ,la "excelencia" y el ''vencer siempre
, d
depositarse en los campos de creencias y conductas observan onos Y
·
, donos unos a otros, respondiendo mal a nuestros fracasos y errores, no
j'::ándonos algunos kilos de exceso, imponiéndon~s reglas estresantes Y
~siógenas y sin posibilidad alguna de amar, sonrerr, gozar, perdonar o
sufrir.
En efecto, todos estos aspirantes al "éxito_ y ser excelentes", se
programan algunos ayunos que en nada le~ envidianan las obras maes~as de
austeridad de la Edad Media. Pues lo que llllporta hoy es el cuerpo bnllante,
la esbeltez, la belleza, las piernas lisas, los senos d~~s. Se pretende la !~tal
excelencia de nuestro cuerpo así como el co°:1p_leto ~XIt~ de nuestro esp~tu.
Es que no existe una sola intersección, resqwc10 o ~,cº~, de °:uestras_v~da~;
donde ta nueva mística publicitaria del "ser excelente Y rend~ al m~~o
haya dejado de intervenir. Dar lo máximo, rendir _al máXImo, VIV~r. _al
máximo, ser un motor siempre encendido, se conVIerte e°: com~e~1~1on
continua, rapidez, eficiencia y tensión emotiva pe~anente sm pos1bihdad
alguna de aflojar, enfermándonos y deshumaruzandonos. Pues en la
122

urdimbre cada vez más compleja de las técnicas de comunicacion, ser
excelente, exitoso, magnifico, único, extraordinario, creativo, esteta,
ilimitado (superhombre), prestigioso, famoso y poderoso, sólo consigue
despojarme de lo humano, dañarme como persona, destruyendo lo que
somos en vista de un insano deberíamos ser, vaciando así el sentido del
lenguaje e impidiendo la serena meditación y la auténtica palabra que brota
del silencio porque brota de la profundidad. Asistimos de esta manera a un
grave despojo de lo humano y a un gran desamparo y orfandad.
No es de extrañar entonces que hayan aparecido corrientes escépticas y
posfilosóficas y que han terminado por sustituir el cogito ergo sum
cartesiano, por el deseo luego existo. Es decir, lo racional fue sustituido por
lo volitivo; lo universal fue abolido y lo particular concreto fue
universalizado; lo absoluto fue declarado prescindible y, por todas partes, se
erigió el imperio insubstancial de lo relativo. La grandiosa esencia de las
cosas fue sustituida por el juego de relacionar hechos como si los hechos
fueran acontecimientos que les ocurren a todas las cosas. Así, el concepto
fue sustituido por la imagen sensible. La justicia fue sustituida por el pacto.
El bien fue sustituido por el éxito. La belleza por la ocurrencia. Sólo así se
puede entender a una sociedad que acatando y divulgando urbi et orbi a
través de la moda el pensamiento débil, el disenso, el caos, el devenir, la
diferencia, el instinto, la seducción, el fin de la historia y otras consignas,
termine titubeante, inse~a, desmoralizada, deformada y defundada, con un
presente sin expectativas, sin creer ya en sí misma, sumergiéndose en el
desierto acumulado de la inactualidad. No del otro modo se puede explicar el
arrobo y hechizo de quien, bombardeando a placer por los medios
electrónicos de información, fascinado por el gran negocio del mal, termine
negándolo en sí y sintiéndose decente.
En efecto, en un mundo donde lo indecente, la putrefacción y la maldad
es la noticia (el bien y la honradez nunca), la T.V. vende todos lo días el mal
que no cesa, el escándalo que no termina, y el hedor y pus que contaminan.
Tiroteados de continua por esta pestilencia, necesitamos como drogadictos
más y más escándalo, más y más violencia, más y más miedo, agarrándonos
cada día a vísceras más purulentas, terminando por sentirnos a salvo y
decentes, viendo sólo el mal en el ojo ajeno. Los fetiches de la cultura
moderna (especialmente la T.V.), se configuran así, como una alienación y
una petrificación de lo vivido, consiguiéndose justamente que la gente no
piense demasiado o, más bien, no tenga pensamiento. Es la mediocridad
desolada de un "nuevo fundamentalismo laico", que construye diariamente
un mundo donde la maldad siempre es noticia y que, a fuerza de presentarlo,
termina por negarla, aboliendo con ello lo sagrado 10• Es el nuevo
fundamentalismo laico lleno de heroísmo que, unas veces se pone al servicio
de la pasión, desplegando una prodigiosa virtuosidad en la argumentación
123

�sofistica. Otras veces se pone al servicio de la razón, como una lámpara
impotente, asistiendo a los transportes del deseo y dicerniendo
perspicazmente su malicia; pero como le gusta intervenir y nunca permanece
espectador, no hace más que aumentar la atracción dándole ~ sabor. d~
perversidad inteligente y artística, pues corresponde al artista (d1xit
Aristóteles) el seguir siendo artista cuando peca adrede.
Ahora bien, si tomamos en cuenta las distintas etapas históricas, es
evidente que el escepticismo y el relativismo no aparecen como un~ noved~d
contemporánea, pero por la generalización de sus efectos nocivos s~na
conveniente saber en qué radica su novedad, profundiz.ando algunos matices
del comportamiento humano afectado por este mal.
Uno de los principales problemas actuales es el agnosticismo práctico,
instrumentalizado a favor de un generalizado concepto de libertad,
entendido como sinónimo de indeterminación y contrario a todo dogmatismo
metafisico, que aparece siempre comprometido con una incómoda
trascendencia ontológica que intenta subordinar la inteligencia al ser. Es
lógico que una libertad, entendida como una absoluta_ ~dete~~ci~n no
pueda coexistir con verdades que son, en tanto obJe~vas'. limitaciones
también absolutas. Por ésta razón, la voluntad necesita tmponer a la
inteligencia una práctica y sistemática negación de todo supuesto ontológico,
siendo la naturaleza humana lo primero que se eclipsa al ser sustituido por el
puro arbitrio de los pactos. De esta manera, todo puede ser igualmente válido
para quien no acepta ofrendar su "libertad" a la justicia natural de la
inteligencia con la verdad. Si nada es definible ni definido, sólo ~uedan
sistemas provisorios de explicación y descripción. Luego todo es opmable,
cuestionable, refutable, aún en contra de la misma evidencia, imperando asi
la voluntad del nuevo modelo humano sobre la inteligencia y a través de ella,
intentando dominar sobre la realidad, dejando intacta su autonomía, su
autarquía y su indeterminación.
La grave consecuencia de p~ner a la voluntad arbitraria por encima de
los requerimientos de la naturaleza humana, se ve claramente, cuando se
piensa que, puestas en conflicto las voluntades existentes, se impondrán
ciertamente las más poderosas, a pesar de los esfuerzos teóricos de un
Habermas, Rawls o Apel. Es que sólo el respeto a la noción metafísica de
naturaleza humana y de las cosas, garantiza la igualdad esencial de todos los
hombres; la exaltación de la voluntad garantiza la igualdad universal. Este es
uno de los primeros y más persistentes relativismos contemporáneos, en
tanto que verdadera inversión moral.
En la introducción a su opúsculo sobre la ciencia política, Marcel Perlot
afirma que "en lo que respecta a las ciencias humanas, es necesario remitirse
124

a la op~ón general, de modo que, en lugar de soluciones diversas y
c?n~overtidas, pre_v:itezca la_ que goza de más amplia aceptación". Esto
significa, _e~ definitiva, termmar con las ciencias humanas y traspasar la
respo~sa~ilidad a los medios de comunicación, convertidos, en gestores de
una ciencia nueva llamada opinión mayoritaria.
Es lógico pensar que si se puede decir y escribir tan gran desvarío es
porque el fundamento ontológico del ser humano ha sido devas~do
qu~d~do en pie el relativismo que prospera en el seno de un agnosticism~
practico. De esta forma, el original lema escéptico "nada es verdadero
porque no hay verdades", se traduce pragmáticamente como: todo vale
porqu~ ~ada vale ,de! todo. Lo que significa que en la vida práctica, el
escepticismo academtco ha pasado a ser un relativismo con fundamento
agnóstico Y voluntarista. Así se explica la dureza con que se exige y el gozo
con ~!1e se pro~!ama la c~existencia, _como fruto de una muy "madura
~elacion humana que permite hoy, a diferencia de otros tiempos oscuros
mt~r~ambiar ~~siciones jgualm_ente respetables, ya en lo religioso, éti~o:
e~tetico o político: Pues la ''vida misma exige relativizar" lo que desde
siempre se h~ considerado como verdadero, bueno, justo o bello, con lo cual
se proc~a q~tar el molesto aguijón a todo futuro retomo, que intente ajustar
1~ mteligenci~ al ser. La flexibilidad intelectual y la apertura a toda forma de
~1~, es el p~er paso para aceptar que la verdad de un juicio depende del
exito operativo que_ alcance y del grado del consenso que logre, algo así
com? una verdad exitosa y popular, desgajada por completo del ser, pero con
su eJe puesto en _el puro poder-hacer, impidiendo de esta manera (en tanto
qu~ co~enso exitos~ y popular), V.gr. con la genética que lleguen a la
existe°:c1~ seres destmado a ser enfermos o bien, de acuerdo a criterios
cre~a~sticos y zoológicos, destinados a ser débiles o inútiles. Porque el
relativismo es un hecho capital en donde hasta la contradicción es admisible
p_ues ~~die pu~de intentar afirmar algo de algo, sino tan sólo manifestar un~
s1~cion _refleJa respecto de aquello que lo impacta y le convoca, acudiendo
de mmediato al conse-?50 de la mayoría. Por tanto no importa si el juicio es
verdadero o falso: lo importante es que sea sincero, flexible, comprensivo,
elegante Y de buen modo, capaz de suplir con creces a la verdad al bien a la
belleza y a la justicia.
'
'
. Como el predominio de la voluntad de poder se concretiza en lo
~articul~, Y la ra~n expresa a lo universal, el concepto pierde fuerza, las
ideas _deJ~ de ser importantes, la garantía de los inversores no es más la
Con:-ti~c1on Y la Ley, s~o los lob_bies, las ideas que oscurecen bajo el
cre~~ento de las sens_aciones. El discurso educativo es sustituido por los
aud10VIsuales. El salan?. d~l ~ocente es menospreciado. y dado que lo
fundamental es transmttir Imagenes sensibles, lo universal se esfuma,
125

�endiosando lo contingente y particular. Este es otro de los más duros y
tosudos relativismos contemporáneos.
Pero hay más, el odio a los principios, el desfondamiento ontológico y
moral, la negación de todo fundamento (Nietzsche, Heidegger, Derrida,
Vattimo, etc.) y olvido de la naturaleza humana, todo ello insuflado por una
filosofía que exalta lo contingente y los hechos por sobre toda consideración
(Rorty, v.gr.), todo ese proceso debía prescindir de la noción de Bien y de
mal, de la ley moral objetiva, porque son universales, manifestándose en
infinidad de problemas particulares. De ahí las afirmaciones de un escritor
mexicano, plenas de hechos y asiertos contundentes: "Podemos preguntarnos
si hay en el mundo hoy una modernización que no incluya el saneamiento de
las finanzas públicas( ... ) la inversión extranjera, la actualización
tecnológica, y los costos que cada una de esas cosas implica ... " 11 Y más
adelante: "En ningún país han podido implantarse sin altos costos sociales y
aún sin imposiciones de corte dictatorial..." 12•
Es que el poder es algo concreto y particular y el poder y la política se
miden por el éxito y la eficacia. Hay que agradecerle a nuestro paisano
intelectual su sinceridad y su franqueza al presentarse como un fervoroso
creyente en los hechos concretos (los éxitos del mercado) y como auténtico
representante de la modernidad, en suma: como verdadero positivista de la
Política. Pues negado el valor universal que a todos reúne, sólo queda el
predominio de lo particular concreto, que a todos divide. El Bien fue
sustituido por el Poder, y el Poder se mide por el éxito, no por su función
teleológica cual es la del servicio a la dignidad del hombre. No hay duda
alguna que éste es otro férreo y rudo relativismo contemporáneo.
Jungla. La Justicia es sustituida por el Pacto y por el Pacto lo celebran
los que pueden celebrarlo, es decir, los poderosos del mundo. O sea, los
dueños del capital, del mercado y la tecnología. ¿Existe acaso alguna otra
alternativa?, le pregunta sin tapujos Aguilar Camín a Carlos Mosivais. Esta
es otra inversión moral con su cauda de consecuencias relativistas.
En tal clima, la dignidad del ser humano se oscurece, el origen eterno
del hombre es negado, la unidad ontológica de la especie humana es
destruida y nuestro origen temporal es desdeñado, ya sea como ancianos o
como jóvenes mozos. Pues la vida que importa es la de los adultos participes
del Sistema y del "nuevo mandato civilizatorio", a saber: la idolatría del
mercado y sus leyes. La propiedad de algunos garantiza la ausencia de
propiedades de las multitudes, condenadas al hambre, a la miseria y a la
desesperación. La Verdad es objeto de escarnio y se miente en la mañana, en
la tarde y en la noche, por la prensa, la radio y la televisión, esto es, por las
126

~es ran~s vocingleras del Apocalipsis, con sus ruidos, sonidos,
nnprecaciones y frases vacías e insubstanciales.

111
~on este panorama, si bien parece dificil liberar al esclavo que besa sus
propias ca_denas, sumergida como está nuestra sociedad en el ritmo de lo
pur? contmgente, móviles afectivos e intereses económicos todavía es
p~sible mostrar la posibilidad que aún tiene de ser libre, cono~r el amor y
eJercer la paz.
. ~ora bien, si ser libre es ser cada vez más perfecto en virtudes
espmtuales Y morales, podemos afirmar que nuestro mundo es un mundo de
esclavos _que _pretende alcanzar la libertad en las cadenas de su propia
decadencia. Si el amor es afirmación del bien, la comunidad actual no lo
&lt;:&lt;&gt;noce ni es su origen ni en su profundidad. Si la paz es la plenitud de la
libertad Y del amor, ~~i6'nces el corazón de nuestra sociedad está desgauado,
pues no poseemos mnguna ~ esas virtudes, pero si estas virtudes son títulos
fundamentales de la cultura cristiana, creo que aún tenemos la posibilidad de
po~e~rlas Y que_ representen para el hombre actual su deber-ser, como
acti~dad en. el tiempo con trascendencia histórica y ontológica, que haga
posible la qwebra de la decadencia moral o de una amoralidad generalizada.
Y ~s que la inmanencia contemporánea no sólo representa la falta total
d_e se~~do de trascendencia ontológica, aunque la supone, sino también una
situacion de pura !emporali~ad y ontologización del presente que intenta,
una Y otra vez, ol':1dar los IDismos hechos históricos en cuanto representa la
elocuente presencia del pasado y renunciar, de algún modo a la misma
trascen_dencia histórica que tiene un compromiso moral con ;l futuro de la
hum~dad. No es extraño ~í, que se elija la fama de hoy cualquiera que sea
su onge~ antes que ~a glon~ ~~ª. de }?s sabios y de los héroes. Así se pone
m~fiesto la pnmera lllJusticia etica que no tiene pasado ni futuro,
lllJUSticia por fuena de no tener ni un deber-ser ontológico, ni para sí ni para
los otros.

?~

. E~~ inmanentismo temporal que ontologiza el presente, al perder la
r~lig~c10n con el ser que lo funda, tiene que ignorar también los títulos de la
di~dad humana, para tenninar reivindicando supuestos derechos de los
anun~les, vegetales y ~e !ª_mis~a masa inerte. En consecuencia, la persona,
reducida a una pura mdiVIdualidad eficiente, terminará exigiendo deberes
para con la na~~leza pasando a ser ésta creadora de la vida y del hombre.
Algunos_ mov1ID1entos ecológico-panteístas, así lo manifiestan. Esta
reverencia al mundo na~ ~s. un~ _forma oscura de religiosidad y constituye
otra de las formas de lllJUsticia etica que consiste en subordinar la acción
127

�inteligente del hombre a una supuesta justicia natural exigida por el mundo
animal, vegetal y mineral. El hombre de la nueva inmanencia pertenece al
mundo y como tal no es señor del mundo sino parte integrante y súbdito
eficiente.
Advertimos así un grave desajuste ético fundado en la falta de
creatividad e iniciativa, por muestra de un relativismo que muestra la
permeabilidad del modelo inmanentista a las novedades que conmueven sus
sentimientos y bloquean su reflexión. El nuevo modelo humano, no sólo es
permeable en las noticias sino que se convierte en eco de las noticias, en un
simple individuo que responde, reacciona, vota, condena, odia o aplaude sin
necesitar preguntarse o interrogarse. Perdida la intimidad y alienado en la
pura facticidad no sirve ni es servido, sólo ocupa un puesto de producción y
un lugar de consumo. Se trata quizás de la más grave injusticia ética
relativista contra el esse (ser) cuyo acto nos hace existir así como en contra
el ser hombre.
Todas estas formas de injusticia ética que provienen de la pura
inmanencia contemporánea permeabiliz.an y trascienden los limites sociales
hasta alcanzar las mismas instituciones políticas, afectando la
instrumentalización de sus disposiciones y estructuras. El poder político que
desconoce su origen, es pura inmanencia que procura, antes que la gloria del
deber cumplido, la fama de la astucia y el éxito individual. Por el mismo
motivo de fama y poder, se legisla lo que halaga y lo que gusta, aún a costa
de la justicia ática de la sociedad. Algo semejante ocurre cuando se acepta,
por un lado, el desorden y la decadencia moral de la comunidad y por otro,
se castigan jurídicamente sus consecuencias. No menos grave es la
desintegración social que produce la pura inmanencia de la pura facticidad
para vivir. La primera desintegración es la religiosa, representada por la falta
de intimidad. La carencia de silencio interior y de reflexión contemplativa
conduce a la crisis comunitaria de la liturgia y a la constante necesidad de
variaciones que hagan más atractivo el servicio religioso. La segunda forma
de desintegración social es la perdida de la armonía de la inteligencia con la
verdad, merced al agnosticismo y al relativismo gnoseológico que conduce a
la sociedad humana al error generalizado del voluntarismo. Como se ha
dicho, lo bueno y lo verdadero, guardan relación con lo que tiene éxito y
popularidad, porque estos son los únicos criterios que se esgrimen ante
alguna duda u opinión en contrario. Esta ruptura con la verdad penetra en la
intima vida familiar y en la función escolar, en las que impera la "amplia
información y el sano acuerdo" acerca de lo que acontece, por encima de
toda evaluación paternal o magistral. La tercera forma de manifiesta
desintegración que produce el imperio del "puro vivir" es la relación entre la
voluntad y el bien objetivo. De esta manera, el bien personal y comunitario
puede ser indistintamente, lo conveniente, lo útil o placentero, porque la
128

voluntad al subordinar a la inteligencia impone o exige títulos de bondad a
todo aquello que por su utilidad, mantenga la autonomía del poder-hacer. De
hecho, la sociedad civil y las instituciones políticas y se han encargado de
generaliz.ar y legalizar lo conveniente, lo útil o lo placentero, sea o no
contrario al ser-personal o comunitario. La voluntad de uno, de algunos o de
muchos es quien decide cual sea el bien legitimo y objetivo.
Sin embargo, tiempo hubo en que la política se entendía como la
doctrina de la vida buena y justa. Esos tiempos eran en los que existía una
filosofía política, cuyos objetivos expresa Aristóteles al final de su Ética a
Nicómaco: "como nuestros antecesores han dejado sin investigar lo referente
a la l~gislación, quiz.á sea mejor que lo consideremos nosotros y, por tanto,
estudiemos, en general, lo relativo a la politeia, a fin de llevar a su fin, en la
medida de lo posible, la filosofia de la que pertenece al hombre". No se trata
de emprender una tarea hasta entonces desconocida. Se trata, simplemente,
de llevar la filosofía práctica (que para Aristóteles es filosofía sobre lo que
pertenece al hombre) a S)l fin. Se busca algo que no está dado al principio. del
proceso lo c¡ue sí se da es el impulso que lleva al fin: la política es un
reco~do, de p~cipio a fin, gracias a la ética, es decir, el impulso que
empuja el recomdo. El problema histórico, es que el armónico modelo
teórico aristotélico no había conseguido dar ni garantiz.ar la vida a la
población._ Con Maquiavelo y Tomás Moro la política se fija, como objetivo,
no ya la VIda buena y ordenada sino más elementalmente la conservación de
la vida. lejos queda el interés por buscar una correspondencia o
fundamentación entre los comportamientos virtuosos de los ciudadanos y la
naturaleza humana. La reflexión se vuelve sobre los datos más crudos de la
existencia y de ahí brotan las nuevas preguntas con las que tendrá que
habérselas la filosofia social: ¿qué hacer políticamente para asegurar la
reproducción de la vida? (Maquiavelo); ¿qué tipo de organización social y
económica permitirá luchar contra el hambre? (Moro). Lo que se está
pidiendo es una técnica eficaz de conquista y conservación del poder, por un
lado, y de buena organización de la sociedad y de la producción material, por
otro. La vieja convicción que había dominado la historia de la filosofia
práctica, según la cual los temas de filosofía moral no pueden encontrarse
sino encamados en grupos sociales concretos, es decir, que la moral o es
moral de Y_ en Uflª sociedad o no se encuentra en ninguna parte, deja lugar a
un nuevo mteres por la moral en cuanto tal. La ética se vuelve formal
centrándose en la pregunta ¿por qué es moral? Y desentendiéndose del
contenido de la moralidad... Nietzsche será quien saque las consecuencias de
los sobresaltos de la modernidad. Hasta llegar ahí pasarán años. Nietzsche se
burla de la opinión que fundamenta la moral en la pureza de los sentimientos
íntimos, en la inconfundible voz de la conciencia o en la universalidad del
imperativo categórico. Nada de fundamentación, sólo actos creadores del
hombre. Reemplacemos la razón por la voluntad. Tendriamos, así, dos
129

�modelos de relación entre ética y política: a) el modelo clásico de filosofia
práctica, que no concibe la separación entre ambas, b) el moderno modelo
que las separa. Es hoy tan evidente esta escisión, que todos cuentan con ella
aunque, eso sí, utilizando argumentos encontrados. Los políticos entienden
que la política es un asunto tan riguroso, y la ética algo tan vago e
indefinido, que ésta bien puede valer como llamada general a muy generales
principios de comportamiento, buenos para la multiplicidad de opciones
políticas, pero a sabiendas de que ésta es una ingeniería con precisas y
materiales reglas de juego.

11

No es extraño que ante esta formidable escisión moderna (aquí la
política, allá la ciencia), continúen los intentos de reconciliación que vienen
desde Hegel, pasando por Marx y llegando a Habermas (éste, ahora el más
llamativo e importante con su ética discursiva). Habermas se apoya más en
Kant que en Hegel, es decir, su ética es conscientemente formalista, pero
recoge la preocupación comunitaria hegeliana, reformulada, sabemos, en
clave de acción comunicativa (lejos, pues, del idealismo objetivo hegeliano).
Por eso reformula el imperativo categórico kantiano. Más que entender como
válida aquella máxima de que lo que yo desee se convierta en ley universal,
lo que procede es someter a mi máxima a los demás, para que ellos decidan,
con razones, sí se acepta como ley universal. Ahí está la clave de la ética
discursiva.
De la insatisfacción que produce ese intento dan fe sus propias palabras,
cuando confiesa que la ética discursiva nada puede decir sobre ei hombre en
el mundo, la violencia, los hogares destrozados, las guerras o las dictaduras:
lo suyo es convocar a los presentes para que digan qué piensan. Pero, ¿qué
pasa con los que no tienen palabra, con los sin voz? Son aquellas víctimas
que son sólo un grito, que sólo puede hacerse oír a través de terceros, sea
porque les recuerde, sea porque les interpreten. Por definición, no tienen
voz: sólo pueden encontrar eco en otros; por eso, ni siquiera pueden ser
considerados como habitantes. En una comunidad de diálogo, los sin voz no
son pocos y son, sin embargó, y sobre todo, los que dan sentido a la
compasión. Porque la compasión está en el origen de la construcción ética de
toda sociedad. Es el grado de amor de donación que por encontrarse en un
nievel superior, permite que el ser-para-otro se convierta en un valor que nos
hace dirigimos al tú de un modo muy particular y concreto, compartiendo,
sufriendo y alegrándonos con los demás.

S~de o Nietzsche rivalizan en el descrédito de un sentimiento "que no tiene
p~e.~te la filoso~a" (Sade, Nietzsche), que "no puede reclamar para sí la
digrudad de la virtud" (Kant). Para toda la modernidad, la compasión es
s?spechosa p?r cuant~ parece dar por perdida la lucha contra la injusticia;
solo cabe ~lgun remedio para aminorarla. Se explica que alguien como Kant
?º entendiera de. compasión. Hijo de su tiempo, esperaba del progreso
mcesante y de la libre competencia la consecución de las más altas cotas de
bienes~ general. Había, sin embargo, ya entonces, razones para pensar en la
compasion como categoría moral: en la sociedad, como en la naturaleza
"domina el sufrimiento y el dolor''. La solidaridad con el hombre sometido a
~st~ _circunstancias, eso es la compasión, algo que pertenece casi
mstmtivamente al hombre. La compasión es, en efecto, un sentimiento y,
como tal, algo particular y material. Pero es un sentimiento mediado
racionalmente: el otro es digno de compasión, no mero objeto doliente, sino
un sujeto con su dignidad herida, ultrajada o frustrada. He aquí la otra
categoría moral: la dignidad. La dignidad y la compasión son la mediación
s~ns~ble o naturalizada e,.ntre lo particular del sentimiento y lo universal de la
di~d~d hWfana. ¿Estamos tan lejos del Kant que funda racionalmente el
sen~ento ~oral, el de la dignidad que todo hombre lleva consigo?. Existe
una diferencia, nada despreciable, que nos arrojan todos los sufridos de la
tierra: esa dignidad que tiene el indígena, v. gr., o todos los pobres de
nuestro país, objeto de mi compasión, no la tienen realmente. La tienen
como ~xige_~cia, como _anticipo; pero lo que tienen, de hecho, es el ultraje o
la h1;11ID_llac1on.. C1:1lqwer universalidad que trata al otro como si ya tuviera
su d1grudad, deJana al otro swnido en su desgracia y el yo que con el otro se
relaciona podría abandonarse en la placidez de la posesión ética. Compasión
es el nombre de la ética intersubjetiva. No simétrica, sino de acuerdo a la
asimetria real. Hacer depender la universalidad de la asimetria es evocar un
modo de pensar hondamente arraigado en la mentalidad occidental. Lo
universal pertenece a la familia de la reconciliación, el consenso lo
originari? .º lo natural, mientras que lo asimétrico es lo particular, difere~te y
p~oblematico. E~ lo an~ógico que llama la atención sobre lo particular, lo
diferente. La Ulllversahdad analógica aquí es el grito del necesitado. y la
re~puesta a ese grito es la negación de la negación. No hay sujetos morales
mas que como respuesta a esa demanda. Su filosofia moral arranca de un
hec~o,_ no el de la razón, sino el de la miseria lacerante, el desempleo y el
sufrimiento en el mundo: la constatación de que si grande es el dolor de los
pobres Y de la humanidad, no menos poderosa es la voluntad de no
resignarse.

IV
"La compasión es menos que una virtud, es una debilidad nacida del
miedo y de la infelicidad". Este topos que recoge Horkheimer y Adorno, en
su Dialéctica de la ilustración, viene de lejos. Spinoza, Kant, el Marqués de
130

Este hecho es rápidamente reflexionado: el ser que sufre, que tiene
ham~re, que muere po~ diarr~as, que sufre el desempleo y la impunidad, no
es visto c~mo un objeto_ d1~0 de conmiseración, sino como un objeto
humano pnvado de una digrudad que le pertenece. Ahora bien, después de
131

�11
11

'!1

todo lo dicho, ¿sobre cuáles valores podemos construir nuestra esperanza del
mañana?. La inmanencia contemporánea a fuerza de ontologizar el presente,
nos ha ayudado a narcotizamos y vivir una cultura del olvido y de los
derechos del hombre. Nietzsche, para quien "sin la capacidad de olvidar no
seria posible ninguna felicidad", descansa en paz. Este empobrecimiento,
este olvido del pasado se manifiesta en la expresión de la ética política, pues
evidentemente la politica tiene que ser ética. El sentido popular de la justicia,
pero sobre todo de la injusticia, remite consiente o inconscientemente a una
exigencia de la política con ética. Porque ética y política se confunden pues
el ethos es la vida buena y ordenada del miembro de una comunidad. Como
el modelo clásico aristotélico, la polis es la suma de voluntades de hombres
libres y, asimismo, el principio rector de las conductas individuales. Y es que
sólo podemos tener la posibilidad de ser libres, conocer el amor y vivir en
paz, es decir, ser modernos, si somos capaces de quebrar el presente con la
presencia del pasado olvidado con profundo y vivo sentimiento de
compasión, que reconcilie la ética y la política y la tradición comunitariaindividual en una relación intersubjetiva primigenia. La compasión es un
sentimiento de total solidaridad con el necesitado, pero cuando ese
sentimiento se hace moral, cuando ese movimiento casi instintivo se llena de
razón, queda informado racionalmente, al considerar al sujeto que el otro no
es un pobre hombre, sino a un hombre al que se le ha privado de la dignidad
de hombre. La dignidad humana es un asunto de compasión que incluye a
fracasados o vencidos que, tomando en cuanta la historia del sufrimiento
cuestiona al otro que causa la desigualdad. Desde este concepto de
compasión como amor personal que quiere el bien no para sí, sino para el
otro, es decir, como ser-para-otro, es posible hablar de ética porque sólo
entonces se afirma su universalidad en toda su radicalidad. Porque,
¿podemos ser libres, amar y vivir en paz sin el pasado que no está presente,
es decir, el de los sufridos y las víctimas?. Sin esta atención al pasado no
hay verum ni bonum universales, sino un concepto de verdad y de moral
particular, nacionalista o colonialista. Porque no podemos renunciar a la
trascendencia histórica, al compi:omiso con el futuro de la humanidad, si
somos incapaces de que el genio del recuerdo nos posea aprehendiendo al
pasado que es pasado y que no está presente: el pasado de los vencidos y los
olvidado ("lo desechado por el concepto" en sentido radical: lógico e
histórico). Historia, modernidad, futuro, universalidad, sólo pueden existir si
se toma en serio el pasado ausente: tomarse en serio conlleva cuestionar la
inmanencia del presente construido sobre sus cadáveres. Y esto no es asunto
de utopías sino de memoria: de razón anamnética. Por eso es que ( como
arriba dijimos) sólo podemos ser modernos si rompemos con la presencia del
pasádo olvidado 13• ¿Con quiénes pues?. Con las víctimas, el ejercito de
perdedores, todos aquellos que no pueden descansar tranquilos porque se les
ha privado de su dignidad. Son perdedores que nos están esperando: han sido
anteriores a nosotros pero no han quedado atrás, sino que se nos han
132

adelantado. Y si nos esperan es porque tiene una factura que pasarnos, unos
derechos que debemos saldar. ¿Por qué nosotros, si ellos son anteriores a
nosotros?. Porque nuestro bienestar y felicidad tienen que ver con ellos y el
verum y el bonum son universales, es decir, abarcan pasado, presente y
futuro, como la concreción plena de libertad, paz y amor. Son los derechos
pendientes que nos presentan los otros y que sólo podemos actualizar si nos
comprometemos con el presente haciéndonos cargo, hoy, de esas y estas
injusticias. La actualización de las esperanzas pasadas e insatisfechas puede,
en primer lugar, alumbrar nuestra conciencia y, luego, transmitirnos una
nueva esperanza. La esperanza no nace de seres satisfechos sino
insatisfechos. Esto, que es verdad en psicología individual, vale igualmente
en la apreciación histórica. Es decir, sólo si somos capaces de ser una
generación que hagamos nuestra la liberación de las generaciones pasadas
(quebrando el presente), podemos esperar algo distinto de lo que hoy
tenemos. Pues la recuperación de ese pasado es el espacio actual en donde se
decide nuestro futuro. La racionalidad de la modernidad, la racionalidad de
este "modelo civilizatorió" se agota en una ontología de presente (mercado,
innovaciones tecnológicas, hechos, etc.) del puro actualismo que olvida el
pasado. Sólo si pasamos de una concepción de la historia como ciencia a una
concepción de la historia como recuerdo, sólo entonces se puede salvar el
olvido del pasado. Y es que la ciencia y la memoria se comportan, respecto
al pasado, de manera diametralmente distinta. Lo que aquella da por
cancelado, ésta lo entiende como pendiente. Las diferencias son
particularmente llamativas en asunto de justicia o injusticia. Pensamos en
aquellas víctimas y en aquellos verdugos triunfadores. La ciencia archivará
el caso de las víctimas que murieron injustamente por defender una buena
causa. La memoria, sin embargo, puede perfectamente reabrirlo y reconocer
que ahi hay algo pendiente. Si lo hace no es por juego estético ni por pura
investigación histórica, sino porque entiende que esos derechos pueden y
deben ser saldados. ¿Cómo?. En una estructura de la memoria capaz de
garantizar esa universalidad que obsesiona a la modernidad (¿por qué ser
moral?), pero que no logra porque sistemáticamente deja fuera lo desechado
por el concepto. San Agustín es de gran ayuda aquí, cuando en el libro XI de
Confesiones, nos conduce a una profundidad , que el espíritu está, por así
decir, distentido y distraído en la misma medida en que está tenso y atraído
hacia la única significación que constituye, la identidad del drama del
hombre, en cuanto totalidad temporal. Manejando las paradojas de una
manera genial, nos dice que hay tres aspectos del presente. "un presente del
pasado, un presente del presente y un presente del futuro", a los que
corresponden la memoria, la atención y la espera. Estas son las
presuposiciones fundamentales del acto de contar y recontar. Como nos
enseña la fenomenología de "seguir una historia", al narrar comprendemos el
ahora de no sé qué evento narrado en relación al pasado inmediato, el cual es
133

�retenido en el evento presente y en relación con el desarrollo futuro que es
anticipado por el receptor.
Ahora bien, esta estructura del presente hace posible la estructura de la
historia del hombre, en cuanto ella misma reúne el recuerdo, la espera y la
atención. Es decir, sólo el presente transporta consigo la dialéctica del
pasado, presente y futuro, en cuanto que el hombre es distensio animi, o sea,
un "alargamiento" del alma misma, que conduce a San Agustín a afirmar
esto: "Concluyo de ahí que el tiempo no es sólo una extensión
(distentionem), sino una extensión de algo, lo cual yo no sé qué es. Sería
sorprendente que eso no sea una extensión del espíritu mismo (ipsius
animi)". Y luego exclama: "está en ti, mi espíritu, que yo mida el tiempo.
No, no me contradigas, ¡eso es!. Tampoco te contradigas tú mismo, en la ola
tumultuosa de tus impresiones. Está en ti, que mido el tiempo". ¿Cómo es
posible eso?. Es necesario admitir que el futuro disminuye, en la espera,
mientras que el pasado parece crecer como ese sonido que ha vibrado y
vibrará, "pues lo que se ha escurrido, ha vibrado; lo que queda vibrará, y es
así que se acaba: mientras que la intención presente transmite el porvenir al
pasado, que crece alimentándose de todo lo que pierde el porvenir, hasta el
momento en que, agotándose el porvenir, todo es pasado" (XI, 27). Esto
significa que nuestra memoria tiene la extensión,
como nuestra espera, en
la medida en que el decrecimiento del uno es el crecimiento del otro. "El
porvenir, entonces no es amplio, puesto que no existe: un amplio porvenir es
una espera del porvenir que lo concibe como tal; el pasado no es un pasado
porque no existe: un pasado amplio es un recuerdo del pasado que se lo
representa como amplio" (XI, 28).

así

Y a vislumbramos el inmenso alcance de esta meditación sobre la
distensio animi. San Agustín toca aquí el principio mismo del acto narrativo
y la estructura de la memoria que garantiza la universalidad, a saber: que
esta extensión de alma hace posible la extensión misma de la historia. Esto
es lo que quisiera eliminar toda la filosofia analítica, la historia, la crítica
estructuralista y posestructuralista, la posmodernidad y la ontopoética, en
beneficio de paradigmas intemporales. Pero la resistencia del relato a una
reducción, descansa sobre la distensio a.ninti, la cual no es unidad del
presente eterno, ni la simple pluralidad de un tiempo diferente: la distensio
animi, se haya engendrada por la dialéctica entre recuerdo, espera y
atención. Al afirmar que no hay un tiempo futuro, un tiempo pasado y un
tiempo presente, sino W1 triple presente. San Agustín nos encamina hacia la
investigación y vivencia de la estructura temporal más primitiva de la
acción. Es fácil reescribir cada una de las estructuras temporales de la acción
en los términos del triple presente. ¿Presente del futuro? En adelante, es
decir, a partir de ahora, me comprometo a hacer esto mañana. ¿Presente del
pasado? Tengo ahora la intención de hacer esto porque acabo de recordar a
134

los millones de víctimas de la historia. ¿Presente del presente? Ahora hago
esto porque ahora puedo hacerlo: el presente efectivo del hace testifica el
presente potencial de la capacidad de hacer, constituyéndose en presente del
presente, avanz.ando por el camino que abrió la meditación sobre el
alargamiento del alma. Pues lo fundamental es el modo cómo la praxis
cotidiana ordena uno con respecto al otro: el presente del futuro, el presente
del pasado y el presente del presente. Esto es lo que Walter Benjamin asume
como r~spu~sta filosófic~. Benjamín no predica una concepción fragmentaria
de la histona, en el sentido posmoderno relativista, en virtud de la cual las
hi~orias partic~ares carecen de relación y, por tanto, de responsabilidad
uruversal. Aqw se trata por el contrario, de subrayar la universalidad más
ra~cal de cada uno de n_uestros actos en un proceso que va del logos al
nuthos, de la doxa a la ep1stcme, de lo contado a lo sabido de la memoria a
la razón. Son acciones que nos comprometen con nuestro' presente, pero al
hacerlo, nos comprometemos con las generaciones pasadas y su historia de
dolor Y su~ento. Porq~e hay hechos, como los que acontecen hoy día en
nuestra patna, que cuestionan toda W1a visión de la historia comprendida
como la suma, de todos los hechos que ha protagonizado este país. Hay
hechos, en efecto, que en sí _misi:ios comprometen toda una época, y épocas
que ~o~prometen . toda la histona. Este es el caso de nuestro país. Proyecto
econonuco cuestionable, democracia inexistente, impunidad cínica
responsabilidades, complicidades, fallas y defectos compartidos etc. Poco ~
poco va haciéndose diáfano el cambio en la consideración d~ la historia
nacional: si antes el pasado era algo muerto, que había que animar desde el
presente. Y la ruptura de este presente es una ruptura que reivindica ese
pasado.
Pero la evocación no es un acto meramente intelectual sino una
exp~ri~ncia del s~ento, que ejerce como de analogado con el
sufrimi~~to de las VIctunas. En tal sentido, el recuerdo es compasión. La
compas1on se produce en relación a un sufrimiento que conocemos: pero
eso~ ~o~ conocimient~s limitados. Consecuentemente, el recuerdo que no es,
de llll~~o, un a~to racional_, sino sentimiento y voluntad, tiene que volverse
r~fl~xion P1?"~ mcorporar _mtelectualmente el significado que conllevan las
victimas ano~as. Y la dificultad de saber, por el silencio de los sujetos del
recuerdo, deb1hta nuestra capacidad de compasión. Pero a renglón seguido,
hay ~ue ~ubrayar su fuerza. El recuerdo de la víctimas es capaz de cuestionar
1~ v1ctona_ eterna, capaz de exorcizar los gérmenes letales del presente
siempre dispuestos a repetir la historia, capaz de neutralizar la parte
pecadora que todos tenemos. Y es que no vivimos una cultura sensible al
pasado ni al recuerdo: subordinados a una cultura de la imagen y del
presente, cuya ~anifestación más obvia es ser actualmente modernos (el
TLC, _el consunusmo, etc.), vamos perdiendo la sensibilidad y la capacidad
narrativa. Hace falta una cultura bien distinta para captar la fuerza del
135

�pasado, que no es la de los malos y la de los buenos como la historia oficial
nos lo ha prodigado. Porque este enemigo no ha dejado de vencer. ¿Qué
dirían nuestros contemporáneos si les contáramos que la posibilidad de un
futuro mejor está condicionado al hecho de que las víctimas de la historia
pueden ser de nuevo sacrificadas, en esto de que dejemos sueltos a sus
antiguos verdugos? No lo entenderían porque aquellas víctimas y aquellos
verdugos están bien muertos. Porque mientras la causa de los vencidos no
triunfe, los vencedores de antaño seguirán causando víctimas, nuevas
víctimas, nuevos sufrimientos. Esto implica el reconocimiento de una
solidaridad de generaciones: las causas nobles de generaciones pasadas
permiten superar las injusticias que se cometen en el presente. Y no habrán
muerto de nuevo en vano si su causa triunfa en la posteridad.
Toda esta reflexión, naturalmente, es vértebra en el punto de apoyo del
Ser que nos hace existir, a saber, en el fundamento absoluto, externo,
trascendental en la relación de responsabilidad entre las generaciones
pasadas y las presentes o, sí no, el clamor de las víctimas porque se les haga
justicia para que no triunfen eternamente los verdugos sobre las víctimas, en
un clamor que profanamos bajo la figura de la vigencia de los derechos, si
las generaciones actuales no hacen suya, la causa de las víctimas de la
historia (indígenas, pobres del campo y de la ciudad, judíos, negros,
palestinos, etc.), el enemigo entonces vencerá de nuevo.
En una sociedad en la que el hombre es la medida de todas las cosas, la
desmesura que atropella es fatal. Cada valor que anima produce las toxinas
que son idénticas en naturaleza, pero letales. Sin punto de apoyo en el esse
(ser) que nos funda, el hombre abandonado a sí mismo, olvida, niega o
rechaza, errando siempre peligrosamente y atendiendo el consejo
nietzscheano de que para vivir hay que olvidar. El resultado es que los
jóvenes nada saben de ese pasado, porque no se comprometen con romper el
presente. A nadie se le oculta que esa apatía debilita las defensas
democráticas e insensibiliza respecto a la solidaridad con pueblos que viven
en el dolor y la opresión. Los mexicanos todavía podríamos alargar el
ejercicio del recuerdo en la frase de Alfonso Reyes: "esas voces oscuras de
abuelos indios que lloran en nuestro corazón, no han tenido desahogo". ¿No
pasa acaso el ejercicio de la justicia y de la moral política por ese recuerdo?.
México debe darse una razón (por lo demás, igual a Occidente), sino no
vivirá tranquilamente. Lo que significa hacemos cargo de las esperanzas
insatisfechas en el retomo al ser, manantial que estos valores atrás hemos
recordado, como una plusvalía significativa con que hacer frente, hoy, a las
amenazas del hombre. Plusvalía es una verdadera alternativa a la
desintegración económica-política-moral de México y que hoy
presenciamos. Porque cuando una persona tiene que rob:u para comer,
136

cuando los niños toman las calles y ya no regresan más a una vida dentro de
las normas, cuando el país se compone de personas destruidas en la familia,
en el empleo, en la credibilidad hacia los lideres .. . todo esto significa que al
ser humano se le destruyó el alma. La gente acepta esta quiebra y ruptura, y
ya no puede restaurar en su vida un régimen de trabajo y de orden. Pero
cuando esto ocurre, es el momento de impulsar grandes decisiones: es el
momento de los grandes heroismos que se plasman en lo t.sencial en la
búsqueda y recuperación de los grandes principios y en la invitación a
grupos a formar núcleos de honestidad. Porque tiene que haber grupos de la
sociedad con una gran sensibilidad social y un gran humanismo, humildad y
discreción, que vivan honorablemente, que reflexionen y que vayan siendo
como células lideres. Si por definición estamos ante un abismo epoca!, todo
está en cuestión, todo debe ser pensado, México tiene que cuestionarse. Los
tiempos epocales son tiempos de inventar hipótesis o de entender qué nuevos
problemas hay, más que responder a los viejos. Ni la vuelta hacia atrás, ni la
huida hacia delante, son recomendables. La vuelta hacia atrás es la tentación
de quien vive extraño a .su tiempo, sin gozarlo ni sufrirlo. Esa vuelta hacia
atrás tiene nombres y apellidos: confesionalismo, fundamentalismo,
nacionalismo. Es todo lo contrario del retorno del ser que nos funda y llena
de sentido. La huida hacia delante está representada por las manías
contemporáneas de la posmodernidad. La post-histoire, con su renuncia a la
pretensión de universalidad (y por tanto de solidaridad), es una frivolidad
que sólo puede pagar quien sólo puede realizarse por su cuenta.
México es, sobre todo, la tierra que ha sido trabajada por la acción de
fray Pedro de Gante, Motolinia, Fray Andrés de Olmos, Bartolomé de las
Casas, Sahagún, Tata Vasco, Miguel Sánchez, agustinos, carmelitas y
jesuitas de los siglos XVTI y XVTII. Sin duda Hidalgo y Costilla, Morelos,
Juárez... han tenido un rol en su formación ¿quién lo puede dudar?. Pero no
la han fundado, inspirado, modelado, como lo han hecho estos primeros
hombres que, al "indigenizarse", se convirtieron en los padres de una
identidad nacional fundamentada en la fe cristiana y la cultura y sensibilidad
indígenas. Son con todo derecho los Padres de la Patria.
Las más antiguas instituciones presentes hoy en México, las órdenes
religiosas, las Universidades, la Iglesia, son cristianas. Nuestras primeras
organizaciones civiles y empeños democratizadores, emergen del Derecho
natural comunitario novohispano'4, que es una institución preestatal y
prepolítica, que sirve de base al derecho positivo en todas sus ramas, lo
mismo que la ley natural es fundamento de todas las leyes positivas. Por ser
preestatal, este derecho natural comunitario descubierto por Suárez y
enseñado por los jesuitas novohispanos, es derecho natural social, propio de
personas jurídicas integrantes de la comunidad universal humana. Por su
137

�Notas bibliográficas

carácter natural, el derecho natural comunitario es anterior a la Iglesia, al
Estado y a las sociedades desprovistas de estructuración jurídico-política.
1

Es el caso de los debates protagorúzados entre Carlos Monsivais, Héctor Aguilar
Camín, el subcomandante Marcos, o el periodismo de Carlos Ramírez, Jaime Avilés,
etc., o las toneladas de heces fecales que han salido a la luz pública con motivo del
"affaire" Raúl Salinas de Gortari y la guerra de las televisoras etc., etc.

No es necesario ser creyente para hacer tales afirmaciones: puede bastar
la observación de los hechos, en un espíritu de total libertad intelectual,
libertad de las supersticiones obscurantistas del s. XX y de sus ídola fori. (L.
Kolakowski).
Entonces ¿qué otra cosa proponer?. ¿Un siglo veintiuno mejor, laico,
pluralista, democrático, animado de los mismos valores y esperanzas de los
europeos y con una "iz.quierda puesta al día"?. ¿Una derecha razonable que
permita un capitalismo moderado?. Los europeos han tenido esa visión del
hombre y del mundo, y sabemos a dónde han sido llevados y a dónde nos
llevará. ¿O hace falta recordar que después de haber sido proclamada "la
muerte de Dios" y enseguida la muerte del hombre, un río de sangre, de
muerte y de destrucción se abatió sobre Europa?

1

,¡

¿El milenarismo de los Testigos de Jehová o la versión laica que nos
propone Emest Bloch?. ¿Un regreso al paganismo y sus constelaciones, el
derrumbe demográfico, la desnudez de los,; cuerpos, el vegetarianismo, la noviolencia, el deep ecologism?. Significa olvidar que el hombre hace millones
de años ha dejado de ser un animal natural. Y que, en todo caso, nuestro
paganismo no será jamás el de los antiguos que se desarrollaba en el espíritu
del tiempo, en las estructuras de la ciudad, en las costumbres de todos los
días y que no podrá ser distinto de la decadencia de nosotros. ¿La
indiferencia del propio destino (tal como lo enseña el relativismo
posmodemo) y, por ende, al destino de los demás?. Esta sería una moral de
vaca que pasta en un prado y nada más. ¿Resignación? ¿Fatalismo?. El
hombre de hoy parece indiferente a las preguntas que la humanidad no ha
dejado nunca de formularse. Para él, la muerte, el dolor, el sufrimiento es
"injusto", "absurdo". Y ¿la vejez?, la publicidad nos ofrece cientos de
lecciones para negarla. El mundo mismo procede del absurdo y del
sinsentido total. A juzgar de los mil modos, más o menos degradantes, que el
hombre de hoy utiliza intentando evadirse de estas interrogantes, perderse,
olvidar, distraerse, no ha encontrado una razón para vivir en tal vacío de
razones. En el mejor de los casos, este genero de soluciones no puede
conducir más que a una u otra forma de decadencia dulce, humillante y
destructiva del hombre. La respuesta a los enigmas de la vida. Está,
insistimos, en un proceso que va de lo contado a lo sabido, de la memoria a
la razón, fracturando el presente y haciendo justicia al pasado de los
olvidados en un retorno al esse (ser), y a los valores enraizados en el pasado
mexicano y en la dignidad de su cultura (sincrética y cristiana de fe "laica"),
que la proyecte con vigor hacia el futuro y le dé la fuerza y el coraje
necesario para afrontar su propio destino.
138

2

Francisco Suárez, De legibus, Libros I y II. Defensio fidei, Libro III.

3

Entrevista a Carlos Castillo Peraza, Un optimista trágico. La Jornada semanal 23
de jurúo de 1996.
'
4

Héctor Aguilar Camín, revista Proceso, No. 1003.

5

Kuri Camacho, Ramón, Metafrsica medieval y mundo moderno: retorno a la
jilosofia del ser, BUAP, UA,Z, UANL, 1996.
6

Josef Serfert, El hombre como persona en el cuerpo. Espíritu, cuadernos del
Instituto Filosófico de Balmesiana, 1995, No. 112.
7

8

Francisco Suárez, Ibid.
Esta ha sido la posición última de Octavio Paz: retomar a las virtudes clásicas.

9

Marino, Antonio, Retórica y política en Más allá del bien y del mal, Analogía
Filosófica Revista de Filosofia, 1995, No. 3.

° Kuri Camacho, Ramón, Ibid.

1

11

Proceso, Ibid.

12

Ibid.

13

Kuri Camacho, Ramón, Ética compasiva y razón anamnética, Diálogo, 1194, No.
28, Revista de la UAZ.
4

~uri Camacho, Ramón, La Compañía de Jesús: imágenes e ideas. La ideología
;esurta y Juan de Palafox y M y otros estudios novohispanos. (en prensa).
'.

139

�EL REALISMO EN FILOSOFÍA Y EDUCACIÓN

Lic. Martha E. García Sepúlveda
Catedrática de la facultad de Filosofia y Letras, UANL.

l. Características del realismo
En sentido amplio, el término "realismo" incluye una diversidad de
comentes, aun opuestas, según considere la realidad trascendente, inmanente
al sujeto o se sostenga la primacía de la realidad frente al yo. El hecho de
queJa realidad sea objeto del conocer y se adose al ser, a la verdad, entraña
una problemática metafisica y gnoseológica fundamental para esclarecer qué
es el conocimiento y cómo aprende esa realidad, y por tanto, pertinente para
asentar cualquier saber.

,,
1
1

En sentido estricto el realismo consiste en la afirmación de una realidad
que existe en sí y que no es simple proyección del sujeto cognoscente; es el
contrapunto gnoseológico y metafisico del racionalismo y del idealismo.
11:

Antonio del Toro expresa: "Conocimiento realista o filosofia realista, en
su sentido más propio, viene a ser sinónimo de ciencia o filosofia verdadera,
perfeccionamiento del conocimiento natural y espontáneo".'
Vemeaux distingue entre el realismo que surge del idealismo (realismo
idealista) y el realismo (realismo realista) que se opone al idealismo. El
realismo trascendental implica un realismo empírico: Kant, para refutar al
idealismo, argumenta que la conciencia inmediata de los cuerpos, como
fenómenos en el espacio, es una condición de la conciencia que tenemos de
nuestros estados interiores en el tiempo. ''Ningún idealista puede evitar
hablar del ser o de lo real, y lo hace sin el menor escrúpulo, pues habla del
ser para nosotros, no del ser en sí que declara incognoscible."2
1.- ''El conocimiento se regula por el ser, que a todas luces le es anterior.
Si se considera el sujeto, éste debe ser para poder conocer y su modo de
conocimiento depende de su tipo de ser. Por lo tanto, el cogito cartesiano
debe ser invertido: no por que pienso existo, sino porque existo pienso. Si
se considera el objeto, también él debe ser para poder ser conocido, y su
manera de aparecer depende de su tipo de ser''. 3
2.- "En algunos casos lo que conocemos existe en sí, independientemente
de nuestro conocimiento, de nuestro pensamiento, de toda actividad de
141

�nuestro espíritu. Desde el punto de vista crítico, habría que distinguir
cuando menos tres casos: la existencia puede ser concluida (como
consecuencia de un razonamiento), puede ser concebida (por un concepto
abstracto), y puede ser percibida (por conciencia o sensación).
Pero
solamente nos interesa el último caso, pues sólo se puede concluir o percibir
una existencia si se parte de uan experiencia en la que nos es dada.',4
Observa Vemeaux una contradicción y propone elegir entre idealismo o
realismo: ''todo ser está puesto por el espíritu humano (idealismo)" y "algún
ser no está puesto por el espíritu humano" (realismo), o en otras palabras,
todo ser se reduce al conocimiento que podemos tener de él o algún ser no se
reduce al conocimiento que podemos tener de él.

'"111,,

Versiones del realismo empírico de Kant son el realismo natural o
presentacionismo, el realismo ingenuo y el materialismo; inspira también al
positivismo y el empirism,p inglés inspira el neorrealismo o "realismo
transfigurado", como lo dJÍlomina Abbagnano.

El realismo exagerado se remonta a Platón, para quien las ideas esencias
son lo verdaderamente real, entes inmutables. Las ideas o esencias no son
conceptos ni parte integrante del mundo sensible, pero sí objetos inteligibles.
San ~~ sostiene que las esencias no son sino ideas divinas, y de ahí
su condic1on de suprema realidad.
~ara el realismo exagerado, los universales, lo que consideramos
habitualmente como entidades abstractas, son verdaderas y formalmente
reales, con una realidad suprema y radical, fundamento del mundo sensible.
Como es éste al que ordinariamente aceptamos como real, los medievales
acuñaron una expresión para delimitar la doctrina del platonismo·
"universalia ante rem".
·
El realismo moderado parte de Aristóteles, que concibe lo inteligible
como estructura de lo sensible; la idea no tiene existencia sino en la mente.
El mundo fisico está constituido por entes individuales, pero las esencias de
éstos son estructuras inteligibles, comunes a numerosos individuos. La
prima~ía ~~tológica corresponde a las sustancias o esencias, que se plasman
en los mdividuos o en el intelecto.

El intento de superar la oposición entre el idealismo y realismo, para
salvar la acusación de dogmatismo y refutar al idealismo desde su terreno,
hace surgir al realismo crítico, promovido por neoescolásticos de la escuela
de Lovaina (Mercier, Gosselin y Marechal, entre otros). Se trata de salir del
idealismo por el camino del análisis trascendental: define la independencia
ontológica del objeto respecto del sujeto, pero no como dato, sino como
resultado de un proceso, a partir de lo dado en la conciencia. Es un nuevo
sistema idealista, pues no tiende un puente entre el orden lógico y el orden
real.

En el realismo moderado la universalidad se da formalmente en el
concepto, pero está potencialmente en las cosas sensibles. A través del
proces~ de abstracción, la mente humana alcanza lo que de inteligible hay en
lo sensible, la estructura común o específica, ese proceso es universalizante
en la medida en que consiste en la inmaterializ.ación de la realidad corpórea.

En el terreno propiamente realista encontramos escuelas y
denominaciones que podemos enlistar como realismo exagerado, realismo
moderado, tomismo, realismo metódico, realismo metafisico y realismo
gnoseológico (neotomismo).

_Y~ que la cabecera de la línea del realismo, en sentido estricto, es
Aristoteles, parece pertinente que para caracterizar el realismo se consideren
previamente algunos conceptos básicos de su demostración tales como Ser
potencia, acto, hilemorfismo y causa.
'
'

El concepto "critico" que adjetiva al realismo es reivindicado tanto por
Vemeaux, como por Llano, no así por Gilson, que refuta el "realismo
critico" de los neoescolásticos de las primeras décadas del siglo XX.

Sophia es el grado máximo del saber humano: sabiduría, saber del ser en
cuanto ser, y de ella se ocupa la metafisica·6

El realismo es "critico" no en el sentido kantiano de "critica", sino en el
sentido etimológico de análisis. Llano afirma que la gnoseología realista ha
de ser reflexiva y critica en la acepción original de estos términos e incluso
"le corresponde realizar la critica de la critica, basándose en el conocimiento
5
de la realidad."

Grados de saber, según Aristoteles
Sophia:
Sabiduría, Filosofia primera: saber del Ser en cuanto Ser
Episteme:
Filosofia o saber fundado sobre lo universal

142
143

�Las causas o principios del ser son:

Techne:
Saber práctico, valorativo

•

La causa material o materia: aquello de lo cual el ser está hecho.
mármol o el bronce es causa material de la estatua, por ejemplo).

•

La causa formal o forma: es el principio que supera la indeterminación,
la esencia entrañada en la cosa. (La forma determinada que surge de la
madera, el mármol, el bronce, etc.: un mueble, una estatua o una
máquina).

Empeiria:
Saber empírico o saber de experiencia
Minemosine:
Memoria
Aisthesis:
Saber de los sentidos, saber común pragmático

De la unión de la materia con la forma resulta el individuo, objeto o ser
real (hilemorfismo).

La filosofia es el quehacer más propiamente humano, porque ~ace de un
saber universal y la actitud de contemplación reflexiva se onenta a la
fundamentación intelectual de todo saber.
El Ser se hace inteligible a través de las cosas o seres sensibles; para
captar la substancia, se necesita de la mirada del espíritu.
Aristóteles concibe el Ser como algo que se hace presente a través de la
inteligencia; asimismo como substancia, cosa, ente, esencia: substancia
primera o conjunto de determinacion~s para que ~a ~?sa sea tal; co~o
accidente: determinaciones no necesanas en la conshtuc10n de las cosas, el
ser se manifiesta en las cosas mediante categorías (substancia, cantidad,
cualidad, relación, lugar, tiempo, acción, pasión, ~osición y esta_do); como
Acto: ser plenamente constituido, que le da sentido a la matei:ia Y como
potencia o materia prima, ésta sirve para constituir un ser detenmnado, pero
por sí misma no es un ser determinado.
Acto es perfección, principio determinante, del ser; . la potencia es
indeterminada. Ambos están sobre las categonas y trabaJan en todos los
seres (sometidos a cambio o movimiento)_, exce~to
el q~e "~u. ~r o
esencia es ser actualidad". El Ser necesano es Dios, motor IIlDlOVil , en
términos de Aristóteles. El Acto, la idea, la forma o esencia es anterior a la
potencia.

e,?

Otro de los conceptos claves es el de "hilemorfismo" (de hyle=materia y
morphe=forma). Los seres materiales se rigen por estos dos principios:_ la
materia, principio indeterminado de toda cosa y la fo~a sustancial,
principio determinado, que hace ser tal cosa y no otra.. El ~~~orfismo_ es
consecuencia de la distinción entre el acto y la potencia, pnnc1p10 que nge
todo el universo y explica desde el ángel hasta el mineral amorfo; sólo el
Acto puro está excluido de esta ley.
144

(El

•

La causa eficiente es el tercer principio determinante del ser: aquello por
intervención de lo cual, el ser es producido como efecto. (El escultor es
causa eficiente de la estatua que esculpe.)

•

Causa final o finalidad: aquello por lo cual o para lo cual un ser está
hecho.

Vargas Montoya considera que esta última es la más importante de todas,
por su relación directa con la acción y potencialidad del agente. 7
Respecto al hombre, el alma (lat. "anima") es la forma del cuerpo
(materia), es el principio de la vida. Ambos configuran a la persona, una
sola sustancia, pero cada uno, materia y forma son incompletos. El alma es
una y tiene facultades o modos de obrar: facultades nutritivas, sensitivas,
apetitivas, motrices e intelectuales. De la unión sustancial del alma y
cuerpo infiere Aristóteles que el hombre posee sentidos internos y sentidos
externos; de la simplicidad del alma, concluye su inmortalidad.
El supremo bien del hombre es.la felicidad, fin en sí misma. El medio de
lograrla es la armonía con la actividad intelectiva del alma, al que las
tendencias inferiores deben someterse. Esta armonía necesita del ejercicio
de la virtud.
"La felicidad es, en rigor, una repercusión en el alma de lo que para
Aristóteles constituye el supremo bien humano: el ejercicio de la más alta y
diferencial facultad del hombre, que es el entendimiento ( ...) momento
supremo de la contemplación intelectual: fruición del comprender, o la
prolongación sin límite de ese instante luminoso en que el espíritu entiende o
descubre la verdad. Para alcanzar ese bien supremo se requiere de la virtud,
que es a la vez fuerza que potencia las diversas facultades y tensión
armónica entre las mismas. " 8
145

�La virtud se manifiesta como un "hábito del término medio".
En vista de la proyección aristotélica e~ lo ~ue se configura como
"filosofía perenne", fuente del humanismo uruversahsta que se propen~e en
educación, es inevitable el adentrarse en su pensamient?. .~~ l~ ~s!!1a
manera sucede con la tarea de Santo Tomás de Aquino, qmen cnstiamza Y
depura las enseñanzas de Aristóteles: Brevemente r_eseñamos , algunos
tópicos: la relación de saberes, l?s. _rasgos de -~ realismo filosofico, la
conciliación entre razón y fe, y su vis1on antropologica.

El alma se compone de sentidos externos: vista, audición, tacto, etc.;
sentidos internos: imaginación, memoria, sentido común y cogitativa, y las
funciones superiores son la inteligencia y la voluntad.
La lógica es el instrumento de sistematización de S. Tomás, como lo fue
para Aristóteles.
El tomismo no debe ser confundido con la neoescolástica, cuyo método
para sustentar su realismo no resulta demostrativo de la naturale:za del
conocimiento.
Justo el realismo metódico es la reacción de defensa de la realidad y del
realismo gnoseológico; es propuesto por Etiénne Gilson, que expresa que
quien parte de la sola conciencia como dato, termina en el idealismo. El
realismo acepta como dato la rigurosa realidad objeto-sujeto, sobre la que se
proyecta luego la critica en el sentido etimológico para demostrar y
argumentar su validez. Gilson rechaza la crítica, en el sentido dado por
Kant.

Grados de Saber según S. Tomás de
Aquino.

Saber Sobrenatural
Saber teológico
Saber natuJal
Saber teológico natural
Saber filosófico
Saber filosófico especiali:zado
Saber práctico
Saber del sentido común
El saber teológico está basado en la revelación y el~ filosófico en la
investigación. Razón y fe no pueden hallarse en conflicto, pues ambas
proceden de la sabiduría divina.
En el conocimiento intelectual se ilumina la forma universal de las cosas,
y se engendra en el sujeto la idea o concepto, que es el universo en la mente.
El entendimiento humano, por virtud natural, en cuanto contemplació~
reflexiva proyectada sobre las cosas sensibles ~filos~fia), n~ puede ver ~ue
es la divina sustancia; se puede demostrar la extstenc1~ d~ Dios por, l~ razon,
pero su esencia sólo se vislumbra mediante el_ conoclfille~to analogico: l~
perfecciones inferiores manifiestan las perfecciones supenores. S. ornas
expone cinco vías para demostrar la ~xistencia d_e Dios, _las cuatro pnmeras
tienen como fondo común la causahdad; la qwnta se mfiere del orden Y
gobierno de las cosas del universo.

!

El realismo metafísico y el gnoseológico son concreación del problema
del ser y del conocimiento.
"El realismo gnoseológico consiste en la
aceptación de la realidad trascendente a la conciencia, y por tanto,
independientemente de ella y anterior al momento cognoscitivo, aun en el
supuesto de que hubiera que justificarla a
de éste.
Realidad
trascendente a la conciencia y además múltiple".

¡artir

Alejandro Llano sostiene que la gnoseología es la metafísica de la verdad.
La metafísica no puede encomendar a ninguna otra ciencia la justificación de
sus propios principios, que son los primeros del conocer humano, alcanzados
en su universalidad.
Por último, es interesante reconocer el neotomismo, que no forma
escuela; se integra por investigadores de diferentes especialidades que
consideran a la Filosofía como algo permanente abierto y ponen de relieve
los principios metafísicos y gnoseológicos hallados por S. Tomás: el acto de
ser en la estructura del ente, el reconocimiento de la realidad trascendente al
sujeto y a los datos de la conciencia, y de la realidad de estos últimos; el
reconocimiento del pluralismo de la realidad y apertura a nuevos datos y
perspectivas, pero sin rehacer los principios generales del saber.

Alma y cuerpo -forma y materia- son sustancias incompl~tas; requieren
después de su separación una nueva unión, con lo cual se realiza la perfecta
bienaventuranza.

146

147

�2- Postulados ftlosóficos centrales.

En el realismo empírico (sea de origen inglés o alemán) se sostiene que la
razón o el conocimiento humano (sensible o intelectual) son capaces de
explicarlo todo. Se minusvalora la complejid~d de lo real y se sobrevalora
el valor y la capacidad de la razón o de los sentidos.
Subyace en este realismo una visión monista de la realidad, así como un
inmanetismo.
En el empirismo inglés se postula:
a. Todo conocimiento humano comienza a través de los sentidos. , .
b. Algunos empiristas afirman que el conocimiento sensorial es el umco
tipo de conocimiento.
El neorrealismo angl95ajón participa de los mismos postulados.
Kant afirma que el idealista trascendental es un realista empírico.
a. No niega la trascendencia del conocimiento, pero afirma que la
subjetividad no es simple receptividad, sin creatividad, poniendo ~on ello
énfasis en la dimensión inmanente subjetiva (hace depender al objeto del
sujeto).
.
.
,
b. Los fenómenos sensibles, matenales, son objetos de la razon
especulativa, que vuelca sobre ellos sus con~e~dos m~nta,les y ~~ersales
previos, produciéndose entonces el conocumento cientí~c~ teon~ . ~se
funden aquí empirismo e idealismo); lo demás (deber, fin ú1tuno, rehgion,
etc) es objeto de la razón práctica, dirigido,ª la acción.
, •
c. El hombre sólo puede conocer fenomenos y no la cosa en s1, ~or la
imposibilidad de la razón para tener una intuición intelectual de la nnsma.
10
Esto significa la omisión de la Filosofia primera.
Del realismo aristotélico-tomista o realismo moderado, sintetizamos los
siguientes postulados:
a. Concepto de filosofía.- la filosofia es el conocimiento científico que
mediante la luz natural de la razón considera las primeras causas, a través del
orden natural. La filosofia y el conjunto de las otras ciencias tienen el
mismo objeto material (todos los seres cognoscibles), pero la filosofia
considera formalmente las causas primeras, mientras que las otras
consideran formalmente las causas segundas.
b. Sólo la metafisica y la lógica constituyen, cada una de por sí, una
ciencia universal.
148

. c. La Filosofia se divide en tres partes generales: a) la lógica, que
mtroduce en la Filosofia propiamente dicha y tiene por objeto el ser de la
razón que dirige al intelecto hacia la verdad; b) la Filosofia especulativa, o
simplemente Filosofia, que tiene por objeto el ser de las cosas o ser real, y c)
la Filosofía práctica o moral, que tiene por objeto los actos humanos.
d. Relación Filosofia-Ciencia. Los principios que se basan las ciencias
particulares están subordinados a los de Filosofia, de manera indirecta. La
Filosofía dirige a las otras ciencias con una dirección que podríamos
denominar política, ya que las ciencias particulares son autónomas. El
estudio de la Filosofia primera o Metafísica no se ha de colocar al inicio
sino al fin de la investigación.
'
e. Conocimiento. La certeza que nos proporciona el sentido común es
válida, y la ciencia yerra si la contradice, pero la Filosofia tiene como
fundamento la evidencia que le procura la inteligencia y no la autoridad del
sentido común.

f. El Ser es el objeto formal de la inteligencia. El objeto de sus
conocimientos es lo que en realidad son las cosas, independientemente de
nosotros mismos.
El Ser como tal es inteligible, todas las cosas son
inteligibles en la medida en que son.
g. Intelectualismo moderado. Lo que es, es lo que causa la verdad en
nuestro espíritu: la razón puede alcanzar con certeza plena las verdades más
elevadas, pero con dificultad y a condición de estar disciplinada.
h. Hilemorfismo. Toda substancia corporal es un compuesto de dos
partes substanciales que se complementan, una pasiva y por sí absolutamente
indeterminada (materia) y otra activa y determinante (forma).
i. Animismo. El ser humano posee dos principios incompletos ambos,
uno de los cuales (el alma racional) es espiritual. Alma y cuerpo forman una
sola sustancia.
j. No es posible dudar, sin caer en el absurdo, ni de la existencia de las
cosas corporales (atestiguada por los sentidos) ni de la existencia de los seres
espirituales (demostrada por la razón).

k. Captación de los universales. La esencia de una cosa es lo que
necesaria y primariamente es, como principio primero de inteligibilidad.
Las esencias de las cosas son universales en la mente, pero consideradas en
sí mismas, no son universales ni individuales.

149

�1 Potencia-Acto. El ser, considerado en relación a la. plenitud ~: la
perfección que esta palabra significa, se divide en ser propia~e~te d1c ? o
acto y capacidad de ser o potencia. Nada pasa de la potencia a acto, smo
por W1 ser en acto.
m. El Acto puro es Dios.
Dios es conocido por analogía, y es
absolutamente distinto de las cosas.
n. El hombre está ordenado a
es Dios.

W1

fin último fuera de él y este fin último

L a V irtud es W1 medio para el desarrollo de las facultades superiores y
11
el logro de la perfección.
O.

3- Relación de los postulados al campo educativo.
De los postulados del realismo empírico es patente la p!oyección. que
algunos de los mismos filósofos impleme~w:on en sus te?nas _educativas,
pedagógicas y didácticas. Enlistamos las s1gwentes correcc10nes.
a Al rechaz.ar el innatismo de las ideas, buscan en la expe~e~c~a Y el
medio ambiente, en el aprendizaje y lo adquirid? el prmc1p10. del
conocimiento, al cual vinculan con la vida. Este vmculo es un acierto
considerado por la teoría curricular.
b. La reducción del conocimiento a la experiencia sensible lleva a una
sobrevaloración de las ciencias de la naturaleza.
E la dimensión de los hábitos, el sistema educativo realista empirista
def~~nd: la ética como norte de la instru~ci~n. J. Herbart, F. ~acon, J.
L k J Amós Comenio, entre otros, Justifican con la moralidad una
oc e,. , · m
. tegra•
si·n embargo también hay quienes la eluden, por
fiormac1on

de los intereses son los hombres y el medio ambiente.
despertarse el atractivo del educando.

Para instruir ha de

Paciano Fermoso expresa que la doctrina herbertiana sobre el interés es
una reacc1on contra el imperativo categórico kantiano y su
trascendentalismo. 12
En B. Russell (1872-1970), los objetivos de la educación son la libertad y
el juicio critico. Fermoso reproduce un fragmento de los Ensayos sobre
educación de Russell. Expresa: "Yo fomentaría el hábito de la discusión
inteligente entre muchachos y muchachas mayores, no les permitiría
obstáculos en su camino, aún cuando disintieran de lo que a mí me parecen
verdades importantes. Mi finalidad seria enseñar a pensar, y no la ortodoxia
o la heterodoxia. Y nunca sacrificaría la inteligencia al interés imaginario
de la moral ( ...) Yo persigo la virtud por la recta educación de las pasiones y
de los instintos, no por la mentira y el engaño. En la virtud que yo deseo, la
persecución del conocimiento sin miedo y sin limitación es un elemento
esencial que, si falta, priva de valor a todos los demás." 13
Interpretando un poco, podemos observar algunas constantes que
subyacen a las formulaciones sobre el conocimiento, las habilidades y las
actitudes. Los contenidos de las disciplinas fácticas parecen más confiables
y la implementación de contenidos trata de vincularse con la vida; como la
verdad es "cuestión de gradación" (Russell) y se atiene a la experiencia,
vemos patente el paradigma de las ciencias naturales. Esta realidad plana
(monismo) evidencia una omisión metafisica y gnoseológica, en el ser y el
saber, por ello la acción educativa tiene un destino sin principios, y e ideal es
aquél que cada autor considera desde su propia reflexión. Y es que los
principios de conocimiento conducen a principios de acción (ser-deber ser) y
éstos se han sentido ya como "dogmas" que clausuran el progreso. Este tipo
de realismo, llevado a los estudios humanísticos, lleva a una cimentación
más endeble: la Filosofia pierde su crédito como filtro de contenidos, la
ciencia y la experiencia son las que rigen el saber.

considerarla acientífica.
d En el aprendizaje se realza el aspecto ya emotivo y volitivo (He~bart)
ya c~gnitivo (Rusell). En la enseñan7..a, un cometido importante es motivar Y
enseñar a pensar.

J F· H b rt (1776-1841), discípulo de Fichte y sucesor de Kant _e~ la
' tedr. ·· deeFri~osofia es uno de los representantes del realismo pedagogico.
ca
a
'
·
· , 1 fu tes
Sostuvo que el interés y la atención son aliados de la mstrucc1on; as en

En cuanto habilidades, resulta natural la promoción del pensamiento, que
mediante la critica y la búsqueda, desarrolla ya una función provechosa; el
problema es el sentido o fin que le es propio, pues la verdad está en fuga.

Las actitudes, que plasman el carácter, la fuerza de la voluntad (virtud),
dependen de una moralidad subjetiva. No hay una convicción de principios
del ser y del saber, luego no los hay tampoco del hacer.

150
151

�Los postulados del realismo aristotélico tomista se representan en el
Perennialismo. La Filosofia educativa parte de un análisis metafisico de la
educación: cuál es el ser de la educación.
a. La causa material es la potencialidad del sujeto. En el hombre existen
cualidades activas y perfeccionables tanto en lo corporal como en lo
espiritual: "existen factores endógenos del desarrollo, biológi~~ Y
psicológicos, tanto innatos ( constitución, temperamento) c_~mo adqwndos
(madurez, experiencia) y factores exógenos de la formac1on, naturales Y
sociales, tanto conscientes como inconscientes. Cada uno de estos factores
tiene de por sí una forma, pero se dispone a recibir otra nueva forma, qu~ es
la del proceso educativo en el que entra y al que se subordina,
4
comportándose en relación con él como elemento material.1
b. La causa formal de la educación es el acto que realiza la potencialidad
de los aspectos educables de la persona, acto que no es definitivo y perfecto.
En sentido fisico, el acto
refiere al hábito o nueva cualidad estable que
reciben las facultades ed6cadas, mediante la repetición o ejercicio gradual y
constante; en sentido moral, es la intención educativa, que da forma al

le

proceso.
c. La causa eficiente es la persona (física o moral) que impulsa
intencionalmente el perfeccionamiento del sujeto: el educador o maestro.
Éste no es la causa de la educación en sentido absoluto, porque también el
educando tiene un papel activo y principal.
''La educación no puede
definirse en términos metafisicos, ni como absoluta autoformación ni como
., ,,15
absoluta heterofiormac1on.
d. La causa final de la educación es la perfección de la misma persona,
mediante la actualización de todas sus virtudes, en la medida en que éstas
pueden y deben desarrollarse y en la medida que lo permite la situación
existencial del sujeto. El fin de la educación coincide con el fin del hombre.
e. Desde el punto de vista ético, la educación es un derecho natural.
Todos los hombres, en cuanto participantes de la dignidad de persona, tienen
el derecho a una educación que corresponda al propio fin, al propio carácter,
al diferente sexo, conforme a su cultura y sus tradiciones. La consecuencia
es una educación personaliz.ada, ya que cada persona (cada alma) es
individual.

f. La acción educativa se presenta como promoción del desarrollo del
sujeto, como ayuda para su perfeccionamiento, su mayor bien; por
convicción de la naturaleza humana, los que educan demuestran querer, de
un modo u otro, el bien del educando, su plenitud de vida.
152

g. -~ª ~ausa material de la educación lleva a la formulación de una
e~u~ac1on ~t~gral.
La indeterminación de las facultades del hombre
s1gnific~, as1m1smo qu~ no todas están determinadas a actualizarse según su
pe~ecc1on correspondie_nte: las facultades espirituales, en las que interviene
la libertad, pue?en des~1arse_de su propio bien (posibilidad de error O vicio),
Y po~ eso no solo admiten smo que necesitan la educación. La educación
reqwere de la, voluntad de los sujetos, de su disposición, pues el hombre no
es ~uca1b~ ;solo porque es perfectible, sino porque es consciente de serlo.
La mte~a~1?n se ~lantea tambi~n con referencia a los tres sectores en que se
~ued~ div1drr la _vtda y oper~c1one~ ,del hombre: theoresis (contemplación,
e~eres especulativo), la p~IDUS (acc1on) y la poiesis (creación, producción).
1 '1'\l hay verdadera, edu~ac1?n si el pr~dominio de una de las tres provoca la
atrofia de las &lt;lemas, o llllp1de el crecimiento armónico.
h: La virtud, ejercicio de la voluntad en el bien, y contraria al vicio es
medio de co~ecución de la sabiduría. Esto implica una coherencia de vida
para el q~e tiene responsabilidad de educar.
Antonio Livi considera dos
aspectos importantes par~ conseguir una práctica integrada e integrante: "a.
Los educadores que no tienen conciencia justa de condiciones de realizar la
verdad~t;a educación( ... ) n. Ninguna sociedad ha podido lograr nunca, sin la
aportac10n del dato revelado, una clara conciencia, incluso de los valores
puramente naturales y de su jerarquía". 16
i. En cuanto a los conocimientos, tienen prioridad los contenidos
p~rm~ente~ _Y ete~os que provee la filosofia, base del saber ulterior y del
eJerc1c1? cntico.
Todos los conocimientos humanísticos llevan al punto
~e~si~o . Y . axiológico, que es el fondo, la clave de la
mterdisc1plinariedad." 17

j.N! magis_troce~trismo ni paidocentrismo. En el proceso de enseñanza
se aquilata la mt:grida? y coherencia del maestro. Amor a la verdad y amor
al ~ucando, redimens1onan el acto educativo; de ahí la figura de "apóstol"
(enviado), el modelo es Cristo.
,El educando se r~presenta en la causa formal del proceso y es el primer
artífi~e de su propia educación, pero el maestro se empeña en hacer
fructifi~ar _l,as disposiciones del educando.
La educación es diálogo,
comum~ac1on de amor, aunque no todos los momentos requieren de la
presencia personal del maestro; favorece el desarrollo del sujeto pero no lo
produce.
'
~odemos concluir ~ue la diferencia específica entre los realismos
delineados es la ausencia - presencia de la dimensión sobrenatural (meta-

153

�física) de la educ~ción, en la ql!e subyace una visión del ser y del saber, que
es cimiento de la filosofía educativa que promueven.
4- Visión Antropósfica Subyacente
El realismo idealista, que hemos concretado como rea~smo empírico
(trascendente O inmanente, ya focalice lo intelectual o!º sensible) s,e ~la~ma
en la Historia de la Pedagogía justo como "_re_alismo p~dag~gico o
científico.
La conceptualización, el detenmmsmo y bb~rtismo, la
educabilidad justificada por la naturaleza ~acional y . la ~bertad, la
priorización del conocimiento práctico e inmediato, l~ opc1on~lida,d _de una
moral situacional, así como el reconocimiento orgámco y ps1cologico del
hombre.
Realzamos específicamente estos tópicos:

..,,

a Dualismo: El hombre posee _una dimensión corporal y una _espiritual.
La s~cia espiritual es concebida en el empirismo como neces1~d, P~~o
esto implicaba un determinismo; en la s~l~ci~n trasc~nd~ntal, la dimens1on
espiritual es sustraída de la necesidad y se Justifica as1 la libertad.

b. El hombre no es libre, o bien es libre. Vemos dos interpretaciones, la
mecanicista y la trascendental; la distinción entre fenómen~s y noumeno se
explica de la necesidad de distinguir entre naturaleza Y hbertad. En la
interpretación trascendental la libertad, se ~~~ por una ley moral, que se
formula " a priori" y es objeto de la razon practica.
c. Subjetivismo. La existencia de Dios es un presup~e~o apriorístico,
como lo es la existencia del alma y de la ley moral, esto sigmfica que no es
18
objeto de la razón teórica.
d. Intramundidad. Ionsecuencia de lo anterior, el hombre es para el
mundo. La fe es un asunto personal.
e. La educabilidad entraña una práctica moral.
f. Dimensión sensitiva y autorreflexiva del hombre. Para Herb~, la
persona es "una masa apercibiente", y la libertad de! h~mbre no es ~~s que
la dominación de la masa aperceptiva sobre las exc1tac1ones y mov1ID1entos
. 19
provenientes de1 extenor.

El realismo moderado, que cristaliza en diversos sistemas educa~vos de
corte humanístico, concibe al hombre como una estructura compleja Y en
tensión, pero inteligíble.
154

a. El hombre es una unidad sustancial, alma y cuerpo, que se integra en
la acción. La complejidad humana se revela en la integración de su actual y
en su trascendencia.
b. El hombre es un ser mundano finito, pero también participa del valor
infinito en lo finito, es la dimensión espiritual. Tal trascendencia se muestra
en la libertad humana del querer, del conocer y del hacer, a través de lo que
realiza su propia esencia (La inteligencia puede conocer las esencias
universales en la mente; lo que no es, es incognoscible).
La~ertad no es una perfección realizada perfectamente en cada hombre:
la razón, que debe ser ilustrada, y la formación de la voluntad, que por medio
de la decisión convierte en realidad concreta el ideal propuesto por la mente,
son las raíces de la libertad.
Para que haya libertad se requiere la indeterminación objetiva de los actos
de voluntad y del dominio de sus propios actos. Lo propio del ser es
prescindir de la singularidad material y de la existencia concreta.
La voluntad se mueve a la elección de los medios a partir de la intención
detfin, para esto necesita del presidio de la razón.
c. El hombre es perfectible. La educación es requisito indispensable para
el recto ejercicio de la voluntad. ~
d. La perfección como fin de los actos humanos indica que el valor de
éstos no es indiferente. La moral es invariable, independientemente del
curso de la historia; la ética asume la demostración de la naturaleza de la
moral.
e. El hombre tiene su esencia y realidad en la projimidad, es un ser
dialógico, logra la planificación de su esencia en medio de la comunidad.

5 - Escuelas que surgen

La historia de la educación registra en el realismo a las escuelas que
tienen como fuentes las vías filosóficas de las que se ha venido explicando:
empirismo y realismo moderado, se designan así "Realismo" y
"Perennialismo" convencionalmente.
Aunque se ha considerado a F. Herbart como "padre de la pedagogía
científica", Kant propugnaba ya por una pedagogía experimental.
En

155

�C:';

debían distinguir al profesionista de cualquier área.
ausencia en las áreas de humanidades.

El método científico natural inspiró una nueva didáctica, que sugiere el
orden de la naturaleza, en Wolfgang Ratke, Johann Amós Comenio Y John
Locke. Los sistemas didácticos propuestos por estos dos últimos se fundan
en los postulados básicos del realismo empírico, pero cada autor sigue
trayectos distintos y aún opuestos.

El perennialismo de las escuelas de humanidades se caracteriza por una
filosofia educativa cuyos fines son correlativos a los fines del hombre,
además de proveer del conocimiento sobre el hombre y su medio, provee de
instrumentos para la comprensión y la crítica.

1

" .._,1

El realismo empírico generó el experimentalismo, el intuicionismo, el
erudicionismo, el naturalismo y el positivismo pedagógicos.

·I

"El realismo empírico, demasiado optimista al poder educativo de las
realjdades sensibles, tiene el mérito indiscutible, entre otros, de haber
preparado el campo a lo que posteriormente, sobre todo por obre de E.
20
Pestalozzi, será conocido como método intuitivo en la enseñanza".

1

1

1

Aun encontramos su

La Universidad Católica de Lovaina es restaurada por el Cardenal J. H.
Newman, desde esta perspectiva.
También surge un movimiento
~rennialista en estados Unidos, con Redden, Ryan y Cunningham.

Comenio formuló una instrucción que respondiera a un ideal pansófico
(ensefiaR todo a todos, en las proporciones adecuadas), mientras que Locke
insiste en que la instrucción se centre en las materias y disciplinas que
desarrollan la capacidad de pensar y de actuar correctamente, en cualquier·
circunstancia (disciplinarismo o formalismo didáctico).

, ,..,
11

Inglaterra fue F. Bacon el que ejerció más influencia en esta corriente, en el
siglo XVII.

·

El humanismo integral sustentado por Jacques Maritain (1882-1974), de
ascendiente aristotélico-tomista, es una respuesta a los fallos principales de
las teorías pedagógicas, entre las que se observan: desconocimiento de los
fines como consecuencia del predominio de la ciencia sobre la sabiduría;
falsa concepción del fin, en caso de ser aceptado; pragmatismo, contrario a
la visión teológica; sociologismo reduccionista que convierte la educación en
formación de ciudadanos; intelectualismo que identifica educación con
instrucción; voluntarismo que apela a lo irracional y lo emocional y yerro al
manifestar que la virtud puede ser enseñada.21
,

El erudicionismo científico y prácito, y el naturalismo lleva finalmente a
la decadencia del realismo empirista originario, sin embargo, se suplanta hoy
por el positivismo.

Maritain propone como solución el favorecimiento de las disposiciones
fundamentales del educando (amor a la verdad, al bien y a la justicia), de su
unificación interior y la formación de una actitud crítica, en lugar de
almacenar datos.

Del influjo del realismo moderado en educación vemos aparecer la
práctica educativa de algunos escolásticos en la Edad Media, a través de las
Artes Liberales, esta denominación sigue vigente, sin perjuicio, en una
cultura ajena a la tradición romántica.
Los colegios norteamericanos
denominan liberal arts a los currícula básicos de humanidades.

Aunque a lo largo de la historia hay diferentes versiones de humanismo,
no podríamos decir que todos sean herederos del realismo moderado, ni que
éste se proyecte sólo al área de humanidades, pues en cuanto establece
principios de conocimiento, actúa como filosofia orientadora en la enseñanza
de cualquier disciplina.

Con Santo Tomás, el realismo moderado sigue un cauce oficial en la
filosofia y en la educación, es a esta formulación a la que se distingue como
Perennialismo.

El neotomismo se extiende a otras ciencias. A pesar de que no interesa
aqui otra perspectiva, es importante señalar que más que escuela se trata de
pensadores que taminn sus conocimientos bajo los principios gnoseológicos
y metafisicos. El pluralismo y la apertura a los nuevos descubrimientos no
son enemigos de esta filosofia. 22

La tradición aristotélico tomista inspira sistemas pedagógicos de grupos
religiosos y de universidades católicas, sobre todo en los currícula básicos de
humanidades.
La extrema especialización que caracteriza a la educación de este siglo,
ha propiciado el descuido de los conocimientos y habilidades básicas, que

156

Notas bibliográficas
1

Antonio Del Toro ''Realismo" en Gran Enciclopedia Rialp, ediciones Rialp,

Madrid, 1979, p. 721.

157

�2 R.

Verneaux. Epistemología general o crítica del conocimiento, Herder, Barcelona,
1981, p. 90.

3

/bid, p. 91.

4

19

N. Abbagnano y A. Visalberghi Historia de la pedagogía, fondo de cultura
económica, México, 1986, p. 492.

Jdem.

5 Alejandro

20

Llano. Gnoseología, ediciones universidad de Navarra, Pamplona, 1991,

p. 18.
6

21

Cfr. Aristóteles, Metafzsica en Obras, Aguilar, Madrid, 1967.

7

Samuel Vargas Montoya. Historia de las doctrinas filosóficas, Porrúa, México,
1982, p. 124.

8

Rafael Gambra, Historia sencilla de la filosofia, Editora de Revistas, México p.
124.

9

Kant en Julián Marías. El tema del hombre editorial Espasa Calpe Madrid 1986 p.
227.
'
'
'

Antonio del Toro. Op. cit. p. 722.

J. L. García Garrido Realismo VT en Gran enciclopedia Rialp, lbid, p. 745.
P. Fermoso Estebañez, Op. cit. pp87-89.

22
_"?uiere

la encíclica que estimula la restauración de la filosofia cristiana bajo la
d1vtsa: Acrecentar y per:ecc~onar lo antiguo con lo nuevo, que se haga en este siglo
aquello que Santo Tomas hizo en el suyo; no que se repita pura y simplemente a
S~to Tomás, que se le copie... sino que se estudie a fondo, que el espíritu se
aliment~ de _su médula y ~e penetre de_sus principios. Y que, entonces con la ayuda
de las c1en~1~ que no existían en su tiempo, se ensaye una nueva enciclopedia, una
filosofi~ en~~ en la que se ~allen c?nciliadas la razón y la fe, en una luminosa y
fuerte smtes1s Texto de la enc1cloped1a Aeterni Patris de S.S. León XIII, citado en
Samuel Vargas Montoya, op. cit., p. 209.

10

"De Kant -afirma Hirschenberger- ha pasado como un dogma intangible al siglo
XIX la persiación de que no hay nada más allá del fenómeno para el conocimiento
humano, que este mundo contiene lo verdaderamente real y, en cambio la metafisica
y la religión son puras ficciones. Muchos cifran en ello la filosofia de este siglo".
Citado por Arturo Damm Arnal. Falacias filosóficas, Editora de Revistas, México,
1991, p. 98.
11

Para el análisis del pensamiento aristotélico tomista cfr. Jacques Maritain,

23

Alfonso Reyes. Andrenio: perfiles del hombre en obras completas T. XX Fondo
de Cultura Económica, México, 1979, p. 403.
'

Bibliografía

Introducción a la Filosofía, Club de Lectores, Buenos Aires, 1984.

A.A. V.V. Gran Enciclopedia Rialp

12

Paciano Fennoso Estébanez. Teoría de la Educación CEAC, Barcelona, 1982, p.
83.
13

Jbid,p.91 .

14

Antonio Livi Educación, Gran enciclopedia Rialp, T .8, p. 327.

15

lbid, p. 327.

16

lbid, p. 329.

17

José Antonio Dacal Alonso. La naturaleza de las ciencias humanas en Logos, No.
43 (enero-abril, 1987) Universidad La Salle; México, 1991, p.86.
18

"Así pues, el bien supremo es prácticamente sólo posible bajo el supuesto de la
inmortalidad con la ley moral, es un postulado de la razón pura práctica (por lo cual
entiendo una proposición teórica, pero no demostrable como tal, en cuanto depende
inseparablemente de una ley práctica incondicionalmente válida a priori" Texto de
158
159

�EL HOMBRE COMO SER INDESCIFRABLE

Mtro. Luis Rionda Arreguín

Indudablemente que referirse a la esencia del hombre es hacer
alusión al problema fundamental de la antropología filosófica, sin embargo
no es posible prescindir del punto de vista que hace del hombre un ente que
realiz.a su esencia a través de la historia. Luego, la historia es la realización
de aquello que el ser humano tiene de propio, de privativo y de esencial: el
espíritu.
Por otro lado, como ser dotado de voluntad y en él el deseo de
realizarse a sí mismo, en. suma de llegar a ser más hombre. Cuando Píndaro
expresaba aquello de "hazte lo que eres" daba a entender la imperiosa
necesidad que tenemos cada uno de nosotros de pugnar por realizar lo que
somos.
Emprendamos, en primer término, la tarea orientada a determinar la
cualidad que nos define esencialmente como humanos.
Desde una
perspectiva zoológica el hombre en relación con el animal no es sino una
especia anormal más; pero a diferencia del animal, el ser humano presenta
ciertos rasgos peculiares y privativos que lo hace ser distinto, como sería el
tamaño de su cerebro, la capacidad de abstracción, la posición erecta con la
consecuente liberación del dedo pulgar que permitió al hombre el poder asir
y fabricar objetos útiles y por lo tanto progresar.
Así mismo algo esencialmente humano y que lo hace ser distinto del
animal es el espíritu entendemos la capacidad que el hombre tiene de
convertirse a sí mismo y al mundo en objeto de conocimiento. En suma,
únicamente el horno sapiens tiene la aptitud suficiente de subjetivarse y de
objetivarse, esto es de conocerse a sí mismo y de trascender hacia el mundo
y hacia Dios.
Por otra parte, cada hombre como ser espiritual, además de ser
consciente de sí mismo es un ente único, singular y diferente al resto de los
entes. De aquí se concluye que por encima de ser un algo, un que, una cosa,
el hombre es fundamento, un alguien, un ser individual y personal, es decir
una existencia singular y única.

161

�El hombre, según Ortega y Gasset, no es sino que se hace, no es cosa
o sustancia, sino un mero irse haciendo "según se va viviendo" Y añadía. El
hombre no es cosa ninguna, sino un drama su vida, un puro y universal
acontecimiento que acontece a cada cual y en que cada cual no es, a su vez,
sino acontecimiento. El existir mismo no nos es dado "hecho" y regalado
como a la piedra, sino que al encontrarse con que existe, al acontecerle
existir, lo único que encuentra o le acontece es no tener más remedio que
hacer algo para no dejar de existir".
En tanto a que la substancia o cosa no necesita de otro para su
p~pia subsistencia y de~arrollo, ~ino que se basta a sí misma, ~a vida, por el
contrario siendo la realidad radical en donde hunden sus ra1ces todas las
demás realidades, es, sin embargo, menesterosa y necesitada.
Todavía más, la vida humana no sólo tiene que hacerse a sí misma,
sino que siendo un proyecto, necesita decidir e inventar lo que va a ser, esto
es su futuro. No siendo el hombre esto a lo otro puesto que no es una cosa;
es decir no estando adscrito a ningún determinado, es por lo tanto un ser
libre, es decir un "poder ser otro del que se era".
El hombre, pues, no es sino que se hace, o lo que es lo mismo, según
la ex.presión del pensador español, que el ser humano no tiene naturaleza,
sino lo que tiene es historia"... por que historia es el modo de ser de un ente
que es constitutivamente, radicalmente movilidad y cambio".
Ahora bien, todo acto psíquico, según Franz Bretano, es un acto
intencional referido a un objeto. Pensar es pensar algo, querer es querer
algo, odiar es odiar algo. Significa pues que toda vivencia de algo que la
conciencia es fundamentalmente conciencia de... algo; en suma que nuestros
actos psíquicos tienen el carácter de intencionalidad.
Por cuanto la conciencia es esencialmente intencionalidad no hace
sino estar dirigida al objeto, a aquello que ella misma la trasciende. El acto
intencional de la conciencia nos lleva ineludiblemente al objeto, que como
tal colma o llena la intencionalidad del acto de conciencia.
Después de Edmund Husserl, fundador de la fenomenología, la
figura más relevante de dicha corriente :filosófica es Max Scheler (18741928), cuyas aportaciones a la ética y a la filosofia de los valores o axiología
encuentran sus bases en la filosofía del primero. Partiendo del carácter
intencional de la conciencia según el cual todo acto psíquico está dirigido
hacia un objeto, la fenomenología postula a su vez a las cosas mismas, es
decir, propone la necesidad de aplicar el entendimiento a lo dado, concebido
éste común una realidad que trasciende a nuestra conciencia. En el caso
162

particular de Max Scheler, éste piensa que lo dado, tiene una objetividad que
nos rebasa, está constituido por el mundo a priori de las esencias y los
valores.
El mundo en que nos desenvolvemos está formado por hechos u
objetos creados por la naturaleza y, por otra parte, por valores que son
creaciones eminentemente humanas. Sin embargo, un hecho presenta dos
facetas: Basta con recurrir al famoso ejemplo del disparo de una pistola que
como tal constituye un hecho fisicoquímico; pero si el disparo le quita la
vi~a a una persona adquiere una connotación axiológica en cuanto que es
oBjeto de una reprobación moral de la sociedad.
Para Scheler, autor de la obra El formalismo en la ética y La ética
material de los valores, no es en la experiencia donde tienen su origen los
valores, sino que estos son anteriores a la experiencia. Si por un lado el
positivismo quiere ver al hombre libre de valores, por el otro ciertos
pensadores alemanes sustentan que los valores carecen de realidad. Entre
estos, Lotze justificaba esta apreciación diciendo que los valores no son sino
que se valen.
Las cosas que se hacen valiosas en cuanto que son depositarias de
valores. Cuando una cosa participa de un valor se transforma en una cosa
valiosa, esto es en un bien; pero los valores son independientes de los bienes
aún cuando hagan que estos existan. Además, el apriorismo lleva a Schele;
a concebir los valores como absolutos sin atisbos de relativismo que los haga
depender ya que de la aprobación de la sociedad o de las preferencias del
hombre individual.
Los valores son absolutos: ni la sociedad ni el individuo le conceden
a una cosa valor estético o moral. Los valores son, pues, independientes,
absolutos, pero además intemporales. Los valores no son reductibles al
ámbito ~e la lógica y del pensamiento, ni al ámbito de la psicología. De ahí
el repudio de Scheler por tratar de identificar los valores con números los
objetos ideales y los conceptos.
'
. Si los valores no son no significa que carezcan de realidad; por el
contrru:io tienen ~a o_bjetividad ideal parecida a la de los objetos lógicos,
pero sm que se identifiquen con estos. Los valores en su opinión son
cualidades a priori, anteriores a las cosas valiosas cuya existencia hacen
posible cuando alguien los realiza en la realidad.
Los valores más que ser extraídos de los bienes, preceden a estos.
Es más, tenemos un conocimiento a priori de los valores. Aún cuando
aprendamos los valores en los bienes o casas valiosas, sin embargo tenemos
163

�un conocimiento previo de lo bello, lo bueno y lo santo, es decir del valor
estético, moral y religioso.
Respecto del conocimiento de los valores, Scheler considera que así
como el oído es ciego para los colores, de la misma manera la razón está
impedida para aprender los valores. La razón es incapaz de te~er acceso al
conocimiento de los valores. Estos no pueden captarse con los instrumentos
lógicos de la razón, sino con la lógica del corazón como diría Pascal.
Frente al racionalismo cartesiano que convertía al hombre en pura
razón, la cual hacia posible tener la visión geométrica y matem~tic_a del
universo infinito, para Pascal el hombre es además corazón y sentmuento,
esto es una paradoja viviente, un ente de carne y hueso que por el pecado es
una criatura alejada de Dios y, por lo tanto, desamparada de todas las
asistencias divinas; pero el hombre quiere reconciliarse con Dios y volver a
él. Por otro lado, frente a la suficiencia y soberbia de la razón y de las
matemáticas, nosotros lqs humanos somos criaturas débiles, menesterosas y
necesitadas.
El hombre, según Pascal, es una caña, la más débil de la naturaleza,
pero es una caña que piensa. Su dignidad reside en el pensamiento. No
hace falta que el universo entero se arme para matarlo: un vapor, una gota de
agua, bastan para matarlo. Pero cuando el universo le aplastara, el hombre
sería todavía más noble que lo que le mata, por que sabe que muere,
mientras que el universo no sabe nada de esto. Llevado esto a otro plano,
para el filósofo francés " la grandeza del hombre es grande porque se conoce
miserable. Un árbol no se conoce miserable. Es ser miserable saberse
miserable; pero es grande conocer que se es miserable".
Considera Pascal que el primer acto de la razón debe consistir en
reconocer que hay muchas cosas que están por encima de ella; necesita por
consiguiente admitir que la verdad o sea Dios, siendo el valor supremo,
rebasa los límites, las capacidades y los alcances de la razón humana.
En suma, que de acuerdo con la concepción pascaliana existe una vía
de conocimiento no racional que conoce lo que la razón desconoce: la razón
del corazón, es decir el espíritu de fineza opuesto al espíritu de geometría,
plenamente raciona. Así pues, esta forma de conocimiento no racional que
llega a donde la razón no puede acceder al conocimiento de Dios, es una vía
emocional de conocimiento. ·'El corazón - dice Pascal - tiene sus razones
que la razón no comprende...Conocemos la verdad, no solamente por la
razón, sino también por el corazón".

164

Si nos remontamos todavía más hasta Agustín de Hipona
encontramos que también para él Dios es no solo el centro de la realidad sino
el más elevado de los valores.
El principio en que se sustenta la
antropología de San Agustín establece que la verdad es Dios; pero siendo la
verdad simultáneamente interior y trascendente al hombre, ésta necesita para
buscarla encerrarse en sí mismo, confesarse.
''No salgas de ti mismo
v_uelve a ti, en el interior de hombre -dice San Agustín- habita la verdad; ;
s1 hallas que tu naturaleza es mudable, levántate por encima de ti mismo.
Así como la verdad se manifiesta al que se afana en encontrarla
como una realidad que lo trasciende, así también necesita buscarla en el
in~erior de su alma. Si el hombre ha sido creado a imagen y semejanza de
Dios, basta con que vuelva a sí mismo y se encierre en la propia interioridad
para descubrir a la divinidad reflejada en su alma. Y es cierto, solamente
encerrándose el hombre en su propia intimidad puede realmente abrirse a
Dios y a la verdad.
Una vez que San Agustín ha superado la primera etapa de su vida y
ha encontra~o la. verdad e~ el cristianismo se percata no sólo de que la
verdad es Dios, sino que Dios se encuentra en el interior de su alma. No
ca~e duda que el obispo de Hipona es el filósofo de la interioridad.
U?Icamente se p_uede dar con Dios en la confesión, sumergiéndose en sí
rmsmo y reconociendo su propio ser.
Esta fue la vida de San Agustín, una vida entregada a la búsqueda de
la verdad. Condición fundamental para encontrar a Dios parece decirnos es
que el que se busque a sí mismo.
Es evidente que sólo buscando la
tr:15cendencia el ~ombre puede reconocerla, pero también es cierto, que toda
busqueda resulta infructuosa si no se siente llamado por ella.
, . P~r lo tanto, Dios además de verdad, Dios es amor. Amor y verdad
están L?disolublemente unidos p~r la sencilla razón de que no puede haber
amor s1 no es por la verdad; pero el hombre necesita amar a sus semejantes
para poder amar a Dios.
El conocimiento pues, según la concepción agustiniana no se da sin
~mor.
Esto significa ubicar en un lugar privilegiado de ' la actividad
mt~lectual del hombre el amor y la caridad. Ambos constituyen una vía no
racional de acceso a la divinidad. Es más llega a expresar San Agustín con
absoluta transparencia: " No se entra en la verdad sino por la caridad". En
suma, la única manera de acceder al conocimiento de Dios es el amor esto
es dándose a los otros hombres.
'

165

�La concepción antropológica de San Agustín no pretende
comprender al hombre desde el exterior, como un~ c?~ ~ás entre l~ cosas,
su propósito es más bien valorarlo desde su propia mturudad. Asi llega a
expresar:

,...
1
,.

Veamos ahora dónde están los
confines, por decirlo así, del hombre
exterior y del interior. Pues todo lo
que tenemos en el alma común con el
bruto, se dice aún con razón que
pertenece al hombre exterior.,... Con lo
cual nos advierte que el que nos ha
hecho que no seamos semejantes por la
parte mejor de nosotros, es decir, por el
alma, a los brutos, de los que nos
distinguimos por la erección del
cuerpo; no sea que rebajemos el alma
de lo más elevado que hay en los
cuerpos... pero así como el cuerpo está
erguido naturalmente hacia aquellas
cosas que son más altas entre los
cuerpos, es decir, a las celestes, del
mismo modo hay que elevar el alma,
que es una sustancia espiritual, hacia
las cosas que son más altas entre las
espirituales, no con la arrogancia de la
soberbia, sino con la piedad de la
justicia.

El problema fundamental de la antropología filosófica se resume las
siguientes palabras: ¿Cuál es la esencia del hombre? E~ otros té~os: ¿Qué
es lo que es esencial al ser humano? El hombre nene e~ c?n:iun con el
animal los instintos los impulsos y apetitos. Como ser biologico esto lo
asemeja a la natural~za del animal; pero hay algo que lo h_ace ser ~sti_nto del
animal, que lo hace ser hombre, ese algo propio, peculiar y pnvativo del
hombre es el espíritu.
Pero ¿qué es el espíritu? Según Max Scheler, si el espíritu constituye
la esencia del hombre, el espíritu es la capacidad que tiene e~ ho~bre d~
hacer objeto de conocimiento todo lo que está fuera d~ su concienc1~. Asi
mismo el hombre se distingue del animal por que tiene la capacidad de
hacerse a sí mismo objeto de conocimiento.

166

Por el espíritu y concretamente por la capacidad de objetivar, de
convertir en objeto de conocimiento todo lo que le es opuesto, el hombre
puede aprender la esencia de cuanto está a su alrededor. De esta manera el
hombre hace suyo ese mundo de esencias, por lo que las cosas son lo que
son, a través de la intuición intelectual, en tanto que los valores, según
Scheler, siendo cualidades a priori se captan únicamente por vía intuición
emocional. Los valores no se captan ni por vía sensible ni por vía racional,
sino por vía emocional. La belleza, por ejemplo, no se capta por la vía
racional, sino por la emotiva.
La doble naturaleza del hombre, impulsiva y espiritual, lo colocan
entre dos realidades. Por un lado sus impulsos le ponen en contacto con el
mundo natural que es común al hombre y al animal; por el otro espíritu lo
vincula con el mundo de los valores que le es propio.
El hombre se convierte así en campo de pugna entre el espíritu y los
impulsos, tratando ~ s llevarlo hacia los dominios que cada . uno
represente. El hombre al ser llevado hacia el ámbito que le es propio, hacia
los valores, se percata de que puede realizarlos. Cuando el hombre realiza
un valor en una cosa haciéndola depositaria de un valor la convierte en una
cosa valiosa, es decir un bien. Por consiguiente, realizar un valor en la
realidad significa hacer real lo que es ideal.
El hombre, pues, va realizando su esencia, su espíritu, conforme va
realizando los valores, los cuales constituyen el dominio que le es privativo y
peculiar. La historia es, por lo tanto, según Scheler, el proceso a través del
cual el hombre realiza su esencia, aquello que lo hace ser distinto del animal,
el espíritu. Si como ser biológico el hombre es ''un ca11ejón sin salida de
la naturaleza", en cambio en cuanto tiene la posibilidad de llegar a ser un ser
espiritual significa la salida luminosa de ese callejón.

No hay forma de vida en la que no se manifieste el impulso. En las
plantas encontramos tanto el impulso de crecimiento y reproducción como el
de alimentación; mientras que en el animal además de darse las
anterioridades que tiene en común con el reino vegetal se revela también el
impulso de movimiento y el de repetición.
Los impulsos y el espíritu entablan en el hombre una pelea en la que
los primeros se afanan por llevarlo hacia el animal, mientras que el segundo
trata de elevarlo hacia Dios. No hay, sin embargo, negociación alguna entre
el espíritu y los impulsos, sino que según la opinión de Martín Buber en el
libro ¿Que es el hombre? "los impulsos escuchan al espíritu para no perder el
enlace con las ideas, y el espíritu escucha a los impulsos para no perder el
167

�contacto con las potencias primeras". Ambos colaboran, es cierto, pero
contra lo que suele creerse "no es el espíritu el que rige, no es el poder de la
razón que domina las fuenas inferiores, sino que por el contrario, lo inferior
tiene el poderío y lo superior es débil y hasta impotente" (Juan María Parenti
Jacquemin: El cuerpo en la antropología de Max Scheler. Universidad
Iberoamericana, 1982, p 124).
Si bien es cierto que a Scheler le interesa ocuparse de lo que separa y
distingue al hombre del resto de los seres vivientes, también hace patente la
impotencia del espíritu y de los valores para realiz.arse, así como la
potencialidad, no obstante su ceguera, de los impulsos vitales.

Aún cuando los valores son vistos como superiores, su debilidad se
trasluce porque para realizarse necesitan de la realidad, en tanto que los
impulsos considerados como inferiores son los únicos que tienen la potencia
de realización.

Para Scheler lo esencialmente humano es el espíritu a diferencia de
la naturaleza psicomática que es lo que tiene en común con los demás seres
vivos.
Algo que podemos considerar como peculiar del espíritu es la
conciencia de sí. Mientras que las plantas poseen una vida puramente
vegetativa, el animal tiene conciencia, pero le falta la conciencia de sí, que
es privativa del hombre.
El hombre decía Kant -refiere el filósofo mexicano Samuel Ramoses "ciudadano de dos mundos" "el mundo de la realidad y el del valor". El
primero se le impone de manera imperiosa, el otro le atrae por su valor. El
mundo real es más fuerte por más bajo; el mundo ideal es más valioso por
más débil; por consiguiente, ''un acto moral o de contemplación estética, una
idea científica o filosófica continuarán siendo, a pesar de su debilidad, más
valiosas que la fuerza bruta". En otro sentido, "el mundo de valores -insiste
Ramos- es pues una proyección ideal de cómo deben ser las cosas. Los
valores constituyen la meta de toda acción humana". De esto colige que el
ser humano no solo tenga "conciencia del ser, sino también "del deber ser'',
que es como puente que lleva al hombre del mundo de la realidad al mundo
de los valores.
Igualmente es propio del espíritu la ideación que consiste en la
capacidad que tiene aquel de captar las esencias. Estas se aprenden por dos
vías; una intelectual como es el caso de las matemáticas y la otra por la
intuición emocional por la que captamos los valores.
Ahora bien, la
intuición emocional es fundamentalmente intencional: apunta u está referido
168

a un objeto, que es valor. El valor tiene, por esta razón la misma relación
.
.
'
mtenc1onal que una representación tiene con su objeto. De ahí que el
mundo de _los val~re~ sea independiente del acto por el que los captamos;
pero ademas es objetivo en cuanto que se rige por sus propias leyes a priori.
Los valores están. Según Scheler ordenados jerárquicamente: se parte de los
valores de lo agradable y de lo desagradable (gozar y sufrir), se continúa con
los valores vitales (salud, enfermedad, vejez y muerte), se sigue con los
valores espirituales (estéticos y jurídicos) y finalmente se culmina con los
valores religíosos de lo sagrado y lo profano. Lo que Scheler está haciendo
es retomar a un monismo axiológico que predominó en la Edad Media al
colocar a Dios, valor eminentemente religioso, como el valor en que
sustentan to'dos los demás valores.
No es sino por el espíritu, lo propiamente humano, como el hombre
se eleva al mundo inmutable de los valores y de las esencias. Cada hombre
es un ente singular distinto de los otros hombres; sin embargo únicamente
podrá alcanzar la catego~ de persona mediante la realización de los valQres
y de las esencias. Cáda hombre es un ente singular distinto de los otros
hom?res; sin e11:1bar~,º únicamente podrá alcanzar la categoría de persona
mediante la realizac1on de los valores. La idea de personas implica sobre
todo el concepto de ser singular e irrepetible. Los seres naturales en tanto
que ~~viduos pertenecie~tes a una especie, quedan comprendid~s por las
pec~ru:i~des. de la. especie; ~ero es persona en tanto que ''toda persona es
una mdiv1dualidad smgular, diversa y distinta de las otras. Toda persona se
capta a sí misma como miembro de una comunidad de personas..."
Por lo que toca al ámbito axiológico los valores existen solamente en
el ser humano. El valor se ha dicho es aquello que hace una persona o a una
~osa capaz de ser apreciada, estimada.
Para referirse a la compresión
mterpersonal, Max Scheler habla de la simpatía como una relación entre
personas, es decir como una relación de trascendencia en la que las personas
aproximan trascendiéndose mutuamente.
Pero además la simpatía significa una comprensión recíproca en la
que por una especie de experiencia inmediata y primaria la mirada del otro
es captada antes que sus ojos.
. Piensa Max Scheler que el hombre como ser espiritual capaz de
realizar valores es una persona, pero se distingue del individuo por ser el
centro activo " ... en que el espíritu se manifiesta dentro de las esferas del ser
finito" .. , Es en el interior del mundo de cada persona donde tiene lugar la
formac1on del ser de la persona singular.

169

�Por lo tanto, las vivencias, las experiencias vividas, constituyen el
mundo de cada individuo, pero su sujeto es la persona singular. Los otros
en tanto que personas se me presentan no como simples cosas o cuerpos,
sino como hombres que me trascienden.
Solo a través de la simpatía y el amor es posible la aprehensión de
los otros como personas. Nuestro autor entiende que la verdadera función
de la simpatía consiste en salir de nosotros mismos ''y en revelamos como
dotada de un valor igual a la nuestra realidad del otro, en cuanto otro".
La concepción clásica de la persona como animal racional es para
Scheler falsa y reduccionista, significa despersonalizarla reduciéndola a la
racionalidad como su única cualidad, la cual sería idéntica en todos los
hombres. Mientras que para el pensamiento cristiano el otro es nuestro
semejante, nuestro prójimo, y en cuanto que los hombres que son hijos de
Dios tienen una paternidad común, para la cultura griega el otro es también
prójimo, es decir el habitante de la polis, en cambio los demás son los
bárbaros, los que viven fuera del Estado - Ciudad.
El hombre es ontológicamente un ser abierto al mundo. Esto quiere
decir que podría haber cosas sin hombres, pero jamás hombres sin otros
hombres y sin cosas. Mi relación con el otro es una relación inmediata, es
una relación de reciprocidad donde lo que importa "no es la subjetividad del
yo sino lo intersubjetivo que se constituye en el encuentro entre dos
personas".
Por este motivo para Scheler la simpatía significa comprender los
vínculos que nos unen con las personas en la amistad, el compañerismo y la
solidaridad. La simpatía es, por consiguiente, aquello en que se sustenta la
diversidad de las personas.
Pero el amor va más allá de la simpatía, sobrepasa los límites de lo
que nos relaciona con los otros. ·A diferencia de la simpatía, el amor tiene
un carácter más profundo, radical y duradero. El amor de ninguna manera
ve al otro como si fuera idéntico al propio yo; más bien se introduce en su
persona, en aquello que el ser amado tiene de privativo y singular. "El
amor consiste - señala Max Scheler - en comprender suficientemente otra
individualidad modalm.ente diferente de la mía, en poderme poner en su
lugar, aún considerándola como distinta y diferente de mí incluso mientras
afumo... su propia realidad, su propio modo de ser".
Para el amor es un principio que humaniza, que nos hace más hombres,
por cuanto coadyuva a la realización del valor del ser amado.

KoannatsseAan!icipa en su Antropología a Scheler respecto del concepto de
Pers
. si expresa:

El hecho de que el hombre pueda
~epr~sentarse su propio yo lo eleva
mf~1tamente sobre todos los seres
v1v1entes de la tierra. . Por esto es una
persona...

Considero que lo que Kant da a entender en el , fi .
la capacidad de tener conciencia de sí mismo le nfi parral o citado es que
categoría de persona Más tarde Hus 1
co iere a ser humano la
.
·
ser en sus meditac·
•
concibe el yo como el "polo de toda 1 'd .
.•
~ones cartesianas
, .
a vt a mtenc10nal activa y pa ·
d
todos_ los hab1tos que ella crea", insistiendo en
. .
s~va y e
esencialmente relación a otra cosa.
que la vida mtencional es
Max Sc~t:r~l q~~ define a la persona como "relación con el mundo" ~s
.
.
yo, asegura, se define por la relación con 1
d
extenor, el mdividuo por la relación con la sociedad y finalm t el muo o
por la relación con el ambiente Así mis
tual'
en e e cuerpo
que "la persona se da sólo d~nde se damo, pun iza el filósofo ª!emán
cuerpo" E
1
un poder hacer por med10 del
. ··: mpero as personas no se identifica con el 1m
l
conc1enc1a; un esclavo pudiendo ser todas estas cosa .a a, e yo o la
persona por que carece de la posibilidad d
tu
s, s~ ~mbargo no es
e ac ar por med10 del cuerpo.
Por último, entiende a la persona co
d
como creadora del valor Por cuanto l
mo soporte el valor, más no
·
as personas son el soporte de los
;:1~re~, e1 amior es preciso en_tenderlo como amor por nuestros semejantes
ecrr por as personas. Siendo los valore
'
'
objetivos, necesitan para existir de las personas~ autonomos, trascendentes y
. Las personas ideales, que nos sirven de modelo
.
l
segwr para los hombres, no hacen sino encarn
. y s?n eJemp o a
perdurables: pero a la postr
d
~ Y realizar ciertos valores
el género humano
e s~ con ucta se convierte en pauta a seguir para
heroicidad de s~ a!~i~~:sci:~as P,~rsonas deStaquen p~r la santidad o la
vivientes de los valores Podríru: sodo _hecho¡ las convierte en soportes
que son portadoras de v~lores.
os ecrr que as personas son valiosas por
J?e suma trascendencia es la relación del valor moral con la
como suJeto de acción · "Cada tipo de valor descansa en un determi
persona
d
d
porta or. Unos en las cosas otros en los or a .
na o
en las personas Sólo ell '
g rusmos Y los valores morales
.
.
as son capaces de comportamiento moral" (R.

170
171

�Frondizi: introducción a los problemas fundamentales del hombre.
FCE.p.522).
Por esta razón, solamente la conducta humana puede ser
objeto de calificación moral, no así las cosas de las que no es posible decir
que son moralmente buenas o malas.
En todo esto hay sin duda un
problema de libertad por lo que únicamente de los actos humanos es posible
expresar juicios de carácter moral.
En el hombre se unen el espíritu y la naturaleza, la libertad y el
determinismo: nuestro cuerpo, carente de libertad, está gobernado por las
leyes fisico-químicas de la materia. En fin, el hombre es unión de tiempo y
de eternidad, es como diría Pascal una paradoja viviente, un ser misterioso e
indefinible.
Respecto del mundo axiológico, resulta incomprensible afirmar que
un valor necesita para existir de su respectivo portador. La belleza es un .
valor que no de pende de que existan cosas bellas; por el contrario existen
cosas bellas por que existe la belleza que en ellas se realiza. Los valores, en
suma, tienen su ser en sí; subsisten de un modo autónomo respecto de la
conciencia.
Max Scheler habla del hombre plenario, del hombre en el que
cooperan para su realización los hombres de todas las culturas. Pues bien,
ese hombre plenario es Dios. Más el Dios a que aquí se está aludiendo no
es el Dios traído por el cristianismo. Para la concepción cristiana hay un
Dios omnipotente que lo puede todo, incluso el haber creado el mundo de la
nada; pero además es un Dios que gobierna sobre todo lo existente.
Scheler por el contrario tiene un concepto muy diferente de Dios.
El suyo es un Dios impotente que nada puede. Pero ¿de dónde proviene
esta concepción sustentada por Scheler? Pues simplemente de su filosofia
de los valores de su axiología. Mientras que el impulso vital es impulso
fatal, ciego e irracional pero dotado de potencia de realización; el espíritu en
cambio es concebido por Scheler ·como la absoluta impotencia. Los valores
son, según él, más impotentes cuanto más superiores y perfectos sean. Un
valor es tanto más alto cuanto más débil e impotente sea. Por consiguiente,
siendo Dios el valor más alto es el más impotente, está, en su pura forma,
"desprovisto de todo poder" .
Dice Scheler que ante su tesis de la impotencia original del espíritu
se disipa la idea de una "creación de la nada". (Martín Buber. ¿Qué es el
hombre? FCE. pp.). Dios por lo tanto no siendo creador ni todo poderoso, no
es sino que deviene.

172

.
Requiere de la realidad para irse haciendo, pero la realidad como tal
sigue un. curso fatal, ciego, mecánico. Es el hombre lo que Dios necesita
para reahz.arse, en cuanto que el hombre está ubicado entre lo real y lo ideal
entre la realidad y el mundo de los valores. El hombre, pues, al realiz.ar lo~
valores en este mundo se convierte en instrumento para la realización tanto
de Dios como de sí mismo. De este modo realizando a Dios el hombre
obtiene su propia salvación. De a.quí que Dios y el hombre tengan una
esencia común~ en. suma que sean idénticos.
Lo que significa que la
~l~sofia de la histon~ de Max Scheler desemboca un vago panteísmo. En la
última etapa de su vida Scheler habla de una especie de solidaridad entre
tod_os
ser~s vivos que llegue a alcanz.ar las proporciones de una
solidaridad umversal que abarque a Dios y al mundo. Luego, la historia de
la_ hum~da~ lej_os de ser e~ gr~ espectáculo para ser contemplado por
Dios, sena mas bien el deverur mismo de Dios, la realización del ser divino.

!ºs

En conclusión, frente al Dios creador del cristianismo hacedor de todo
cuanto existe, el Dios Je Scheler no es sino que se v~ haciendo en la
realida~. Se_gún su con~pción filosófica Dios no es anterior sino posterior
a la existencia de la realidad. Dios más que hacer se va haciendo en la
historia y el hombre es el medio para esta realización.
D~ante el largo periodo en que Scheler abrazó la religión católica
fue un ferviente defensor del teísmo, el cual sostiene que la historia humana
más que un devenir o desarrollo de la esencia divina la historia es una
manife~ci_ón de ella. S~ embargo al darse la separación del catolicismo y
de su onginal ~stura te1sta Scheler cae en un patentismo que lo hace
sus~entar que ~tos mas que ser se va haciendo; esto es que Dios se va
haciendo a traves del hombre, a través de la historia humana y de la historia
del mundo.
Volvamos a la pregunta que inicialmente nos habíamos formulado:
¿Qué es el hombre? Definiciones se han dado muchas, sin embargo siendo
un ser tan complejo resulta imposible poder apresarlo en una sola. En una
cosa podríamos estar de acuerdo: que aún cuando han sido múltiples las
r~spuestas al problema sobre la esencia del hombre, ésta es y sigue siendo
s10 lugar a duda la cuestión medular de la antropología filosófica.
"El hombre - en el decir de Pascal - sobrepasa infinitamente al
hombre": _Lo c~l si~fica que el hombre es trascendencia, que no está en
el conocmuento _c!entífico de la biología, la fisico-química y la psicología la
respuesta definitiva a lo que constituye su esencia.
El filósofo
existencialista alemán, Karl Jaspers, considera como cuestión propia de la
filosofía la investigación sobre "lo que es el hombre". Pero insisto, tan el

173

�hombre es trascendencia que bastaría con decir que no es sólo cuerpo para
estar ciertos de que hay algo en él que trasciende a su mera naturaleza física.
Nada realmente relevante pueden aportar disciplinas como la
biología, la fisiología o la psicología, pues ninguna de ellas son capaces de
definir lo que el hombre es en su entraña más íntima. Más para tener a~ceso
a ese sustrato interior del hombre es preciso trascenderse, es decir es
necesario "sobrepasar a todo objeto e instalarse en la conci:ncia pura",
concebida ésta como el conocimiento de la conciencia por ella m1sma.

¡.

Escuchemos sobre este asunto la opinión que Jaspers expone en su
obra La filosofia: "De hecho es el hombre accesible (cognoscible) para sí
mismo de un doble modo: como objeto de investigación y como existencia
de la libertad inaccesible a toda investigación. En un caso hablamos del
hombre como objeto; en el otro caso, de ese algo no objetivo que es el
hombre y de que éste se interioriza cuando es propiamente conscient~ d: sí
mismo. Lo que es el hombre no podemos agotarlo en un saber de el, smo
sólo experimentarlo en el origen de nuestro pensar y obrar. El hombre es
radicalmente más de lo que puede saber de sí".
Pareciera como si el hombre fuese una entidad no captable para la
indagación científica y que se le escapa al propio pensar filosófico, que su
esencia no es susceptible de ser definida por los conceptos humanos. En
suma, que por ser el hombre un ente insondeable y misterioso sólo es posible
sentirlo y vivirlo de un modo existencial.
Entre las consecuencias que ha traído consigo el desarrollo del
conocimiento científico ha sido el de haber despojado de interioridad al ser
humano. Volcado sobre el conocimiento racional y científico del universo
tratando de descubrirle a los hechos las leyes que los rigen, el hombre fue
perdiendo paulatinamente su capacidad de volverse sobre sí mismo para
valorarse.

la cultura. Si desde el siglo XVI la fe en la ciencia era algo vigente dentro
de las "creencias" aceptadas por la sociedad, para el hombre actual, no
obstante los grandes logros obtenidos por aquella cumpliendo cuanto
promete, esa fe en la actualidad se ha convertido en una fe muerta.
Las razones por las que esa fe en la ciencia ha perdido vigor y ha ·
entra?º e~ un proc:so de decadencia son analizadas por Ortega y Gasset en
su Histona como sistema. Tratando de poner al descubierto cual es en el
hom~~e su verdadera naturaleza han transcurrido tres siglos.
Pero la
cuestiones qu~ " ... tod,os los estudios naturalistas sobre el cuerpo y el alma
del hombre _-dice el filosofo español- no han servido para aclararnos nada de
lo que sen~os como más estrictamente humano, eso que llamamos cada
cual ~u. vida... El prodigio que la ciencia natural representa como
conoclllllento de cosas contrasta brutalmente con el fracaso de esa ciencia
na~al ante
propiamente humano. Lo humano se escapa a la razón
fis1co-matemattca como el agua por una canastilla".
Es rid' uJ di ,
e . h
IC o,
na
assu:er: abiar del hombre como si se tratara de una proposi~ión
geometnc_a... Todas la~ lla~ada definiciones del hombre no pasan de ser
especulaciones
. en. el aire Illlentras no estén fundadas y confirmadas por
stra
nue
expenenc1a acerca de él.

!º.

.
Libertad Y determinismo han sido cuestiones estrechamente
vmculadas al ser humano al punto que sólo a él le preocupa si es libre O no.
En el ~o. de afirmar que ~s lib_re tendrá pleno dominio sobre sus actos y
detemunac1ones; al contrano, s1 su comportamiento y deliberaciones no
depend:n . de su .albeldrio sino que están determinadas por los
aconteclllllentos, la libertad estará puesta en duda.
¿Será cierto q~e ~l ?ombre está en el mundo actual determinado por
patrones cultural:s Y b10!ogicos? ¿Qué su destino es simplemente representar
el papel q~e la vida le nene deparado con anterioridad? Tal parece que lo
que s~ v1sl~bre es el _advenimiento del hombre máquina, del nuevo
humarusmo tra1do por la ciencia y la técnica donde el dominio de la máquina
Y la tecnología convertirán al ser humano en un robot.

El hombre de nuestros días es un ser mutilado interiormente por la
ciencia que le arrancó de tajo sus creencias tradicionales para después
abandonarlo a vivir huérfano de todo sustento filosófico y religioso.
Habiéndole prometido la ciencia la supresión de sus sufrimientos sobre la
tierra así como el advenimiento de una plena felicidad, el hombre sin
embargo quedó sumido por ella en una incertidumbre total acerca de sí
mismo, al mismo tiempo que pretendía inútilmente encontrar una certeza
científica en que apoyarse navegando en la infinitud del universo.

Por otra p~e, en_ el amplio engranaje de la producción en serie que
define al proceso mdustrtal, el hombre dejará de ser una unidad individual
para trans:ormarse en un conjunto de funciones técnicas específicas que los
deshumaruzan. El hombre deja de ser un todo, un individuo, para quedar
fragm~ntado y desarrollar en la producción sólo algunas funciones
mecaruzadas que lo mutilan espiritual y humanamente.

La ciencia por otro lado es considerada como la última etapa en la
evolución espiritual del ser humano a la vez que el producto más acabado de

, . Por lo ~emás exi_~e una r~lación indisoluble entre la ciencia y la
tecruca. La pnmera se dmge a la mvestigación pura de la verdad, mientras

174

175

�que la segunda tiene la tarea de aplicar con fines prácticos las verdad~s ~e la
ciencia a la solución de las necesidades de la vida humana. Lo que ~•grufica
que la ciencia tennina donde comienz.a la técnica. Pero ambas se alimentan
mutuamente: los descubrimientos científicos aseguran el progreso de la
técnica y, a su vez, los avances de la técnica traen consigo el desarrollo de
las ciencias fisicas.
En el mundo moderno el ser humano es concebido como un ser
productor de artefactos y bienes de consumo.
Vivimos en un mundo
dominado por las máquinas, creaciones eminentemente human~, ª.las q~e el
hombre se ha esclavizado. Pero la culpa no es ni d~ la tecmca ?-1 ?el
artefacto sino del hombre. El que el hombre moderno viva para la maqwna
no significa que sea su enemiga. De lo que debe _cui~ el hom~re ~ctual
no es tanto de la máquina que él mismo ha co~do, .s,mo de la ~aq~ _en
la que él mismo tiende a convertirse por la mecamzac1on de su vida mtenor
que lo llevará a transfigurarse en una entidad sin alma y sin libertad.

,,

Existe en nuestros días, una señalada tendencia a tecnificar los
diversos aspe¿tos de la vida humana, incluyendo la ~edicina. .~ tecn~logía
ha disminuido el papal que en otras épocas desempenaba el médico. 'En el
transcurso de unos cuantos años -expresa el doctor Teodoro Cesarman- ha
habido un crecimiento notable en la tecnología aplicada a la medicina.
Surgen las tomografias computarizadas y la resonancia. magnética nucl~ar, el
ultrasonido..., la automatización de los análisis clínicos... Se practica la
litotricia y la cirugía endoscópica... Se populariza toda clase de trasplantes Y
el uso de los órganos artificiales... Los seres humanos nos transformamos
en refaccionarias de órganos y tejidos. Los médicos, al ha~erse ~a~ vez
más tecnócratas se distancian de la ciencia. Aprender a manejar maqumas Y
apretar botones, poco tienen que ver con el conocimient~. científic~··· ~l
médico de antes era menos técnico pero tenía una idea mejor de la c1enc1a
biológica de su época".
El problema del futuro del hombre como especie bioló~ca y como
ente específicamente espiritual reside en que no solament~ constituye un ser
natural sino también un ser humano. La naturaleza peculiar del ser humano
consi~ en la realización de su esencia, que no es otra que la creación de
valores. El mal radical del hombre de nuestro tiempo estriba en vivir
alejado de sí mismo, volcado hacia el exterior, cuando _en i:ealidad debe
emprender el camino contrario, esto es volver a su morada mtenor.
Ante un objeto que se ha hecho tan problemático como es el del
hombre Max Scheler fue el primero en el siglo XX que dio la voz de alerta
sobre ei estado en que se encuentra la antropología filosófica. "Somos la
primera época -dice- en que el hombre se ha hecho problemático, de manera

completa y sin resquicio, ya que, además de no saber lo que es sabe
también que no sabe".
'
'
Nuestro espíritu humanista nos impide depositar en la ciencia una
confianza total creyendo que ella constituye de por sí el valor absoluto. Hay
algo en el hombre que es susceptible de ser cuantificado, como son sus
reacciones orgánicas; sin embargo, su aspecto espiritual no admite la
posibilidad de ser medido y calculado matemáticamente. El hombre, más
que ~ he_c,ho, constituye un desarrollo, un llegar a ser, un proceso de
humamzac1on que a través de las distintas etapas de la historia se hace cada
vez más hombre. El humanismo significa volver los ojos sobre los valores
de la cultura, percatándose de que si hay algo que para el hombre merezca
ser estudiado y comprendido, ese algo es el hombre.

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Sección Segunda

LETRAS

178

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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          <name>Relación OPAC</name>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Filosofía, 2000, No 27, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>Rodríguez, Alma Silvia</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>231. Osear Martínez: "Testimonios históricos de la arquitectura de vivienda
en Monterrey. Periodo anterior al establecimiento del Obispado de Linares
(1664-1777) pp. 397-415.
232. María Luisa Rodríguez-Sala: et al. "Francisco Báez Treviño y Gregorio
de Salinas Barona o Baraona, primeros gobernadores del siglo XVill en el
Nuevo Reyno de León. Su estudio histórico-social en fuentes primarias", pp.
417-447.
233. Lydia Espinosa Morales: "El convento franciscano de San Andrés, en la
ciudad de Monterrey", pp. 449-482.

Núm. 25, 1998
234. Israel Cavazos Garza: "Algunas fuentes para la evangelización del
noreste", pp. 473-485.
, 235. Tomás Mendirichaga Cueva: "La segunda Universidad de Nuevo León
(año lectivo 1948-1949)" pp. 487-511.
236. Teodoro Amerli~JÍ'y Zirón: "Origen y desarrollo de la ciudad de
Monterrey", pp. 513-522.
237. Patricia Guadalupe Alfaro Guerra: "Francisco Barbadillo y Victoria,
apuntes sobre su historia", pp. 523-545.
238. Manuel Ceballos Ramírez: "Monterrey y los dos Laredos: relación
bicentenaria", pp. 547-555.

Núm. 26, 1999
239. Israel Cavazos Garza: "Haciendas y ganados en el Nuevo Reino de
León. Siglos XVII y XVill", pp. 441-461.
240. Manuel Ceballos Ramírez: "Estados Unidos en la historiografia católica
mexicana: La interpretación del siglo XIX", pp. 463-470.
241. Ernesto de la Torre Villar: "El deceso de Felipe II. Sus repercusiones en
Nueva España", pp. 471-495.
242. Jesús Canales Ruiz: "Don Benito Juárez y Cantabria", pp. 497-507.
243. José María Muriá: "Iglesia y Estado en Jalisco durante la República
restaurada y el porfiriato", pp. 509-519.
244. Tomás Mendirichaga Cueva: "El barrio antiguo de Monterrey", pp.
521-537.
245. Mario Cerutti: "Gran propiedad y organización de la agricultura en el
norte de México. La experiencia de la Laguna (1870-1920)", pp. 539-557.
246. Jorge Sada Ortega: "Dioses, abejas y tributos en el México antiguo:
presencia y persistencia de elementos de religión prehispánica", pp. 559-571.

636

Sección Quinta

COMENTARIOS
y

RESEÑAS

�ARTURO BERRUETO GONZÁLEZ,
DICCIONARIO BIOGRÁFICO, DE COAHUILA,

Gobierno del Estado, Talleres Gráficos del Estado, Saltillo, 1999, 656pp.
Israel Cavazos Garza
Universidad Autónoma de Nuevo León
Hasta no hace muchos años, los maestros, investigadores y estudiantes
de los estados fronterizos del norte carecían de fuentes bibliográficas que,
en uno o más volúmenes, compendieran las biografias de su gente destacada.
Se hacía necesario recurrir a los diccionarios de carácter nacional. Al clásico
Diccionario geográfico, histórico y biográfico de los E. UM, de Antonio
García Cubas, editado en 1888-1891, o al Diccionario de geografia, historia
y biografia mexicanas, de Luis Lara Pardo, Alberto Leduc y Carlos
Roumagnac, en 1,109 p~, impreso en París, en 1910, en la casa de la viuda
de Charles Bouret; ,atnbos convertidos desde hace largo tiempo en
verdaderas joyas bibliográficas.
En 1944, apareció el Diccionario biográfico mexicano, (solamente
biográfico) impreso en México por Editorial PAC en dos volúmenes;
encomiable esfuerzo individual de Miguel Angel Peral a quien conocimos
en Monterrey en un congreso de historia, en 1958.
Veinte años más tarde, en 1964, llegó a nuestras manos otro trabajo
particular; el Diccionario de biografias e historia de México, en un volumen
de 1,200 páginas, impreso en México por la Editorial del Magisterio, obra
magníficamente lograda por Juan López de Escalera.
En ese mismo año del 64 fue dada a la estampa la primera edición del
Diccionario Porrúa de historia, biografia y geografia mexicanas (invertidos
los términos, primero debe ser la geografia, donde suceden las cosas). A este
nuevo y voluminoso libro de 1,721 páginas, le fue agregado en 1966 un
suplemento de 496 páginas.
También en 1966 el Dr. Gutierre Tibón fundó la Enciclopedia de
México, de la que solo aparecieron los tres primeros tomos. Al pasar esa
empresa editorial a manos del erudito historiador jalisciense José Rogelio
Alvarez, la obra ya constó de doce volúmenes, aumentándose a catorce en
posteriores ediciones. Esto en cuanto a obras a nivel nacional.
Por lo que atañe al noreste, había sido en 1940 cuando la Sociedad
Mexicana de Geografía y Estadística, presidida entonces por Pastor Rouaix,
emprendió la tarea de preparar un Diccionario geográfico, histórico,
639

�biográfico y estadístico, de la República Mexicana. De esta serie que no
logró su propósito integral, formó parte el volumen correspondiente al
Estado de Tamaulipas, encomendado al general Juan Manuel Torrea. Esta
publicación fue divulgada en el tomo 52 del Boletín de la Sociedad, números
1 al 12. El presidente de la Sociedad, Sr. Rouaix, escribió el Diccionario...
deDurango.
Lamentablemente el Diccionario... de Tamaulipas no llenó el vacío
regional en el aspecto biográfico. En las 604 páginas del libro predominan
las notas referentes a la toponimia tamaulipeca, basándose en los censos
nacionales de 1921 y 1930, y únicamente trae 47 biografias de gente de
aquel Estado, algunas desesperantemente lacónicas.
No cabe duda que dos estados norteños se nos habían adelantado en
este esencialísimo asunto. Un historiador excepcional, a quien tuvimos el
privilegio de conocer y de tratar, el profesor Francisco R. Almada, publicó
en 1928 su Diccionario de historia, geogra.fia y biogra.fia chihuahuenses,
del que hay una segunda edición de 1968 y una tercera, facsimilar, ambas de
578 páginas.
Como si aquella valiosa aportación no le hubiese parecido suficiente,
sus lazos de familia con Sonora le movieron a redactar su Diccionario de
historia, geogra.fia y biogra.fia sonorenses, impreso en 1952 en un volumen
· de 860 páginas. Y, saliéndose del marco de nuestra región norteña, a la
admirable capacidad de este historiógrafo debemos su Diccionario... , de
Colimq; independientemente de las varias decenas de libros relativos a
Chihuahua o a la historia nacional.
Impulsados por este edificante ejemplo, los historiadores Juan Fidel
Zorrilla y Carlos González Salas, en junio de 1984 sacaron pulcramente
impreso en 525 páginas, en la Editorial Jus, su Diccionario biográfico de
Tamaulipas. La edición fue auspiciada por el Instituto de Investigaciones
Históricas de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.
Con un mes de diferencia, en julio de ese año de 84, apareció nuestro
Diccionario biográfico de Nuevo León, cuya primera edición fue
patrocinada por la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria. El libro salió
en dos tomos, sumando ambos 540 páginas, profusamente ilustrado.
Totalmente agotado el tiraje de dos mil ejemplares, Grafo Print Editores, de
Monterrey, sacó una segunda edición, en un sólo volúmen de 577 páginas,
enriquecida con más de 300 biografias.

640

Entre los estados del norte sólo faltaba Coahuila de que contara con un
libro de esta naturaleza. Pero ha llegado, por fortuna, el día en que tenemos
ya en nuestras manos el Diccionario biográfico de Coahuila, obra del
maestro Arturo Berrueto González.
Genti~ente invitados por el autor, hemos disfrutado el privilegio de
ser de los pnmeros en repasar el amplio texto, aún en proceso de impresión.
Ello nos ha dado la oportunidad de percatarnos de su enorme importancia y
de lo que representa no sólo para la cultura coahuilense, pero para la de
nuestro país en general.
. Por p~~ipio d~ cuentas, nos hallamos ante las síntesis biográficas de
casi tres filll personaJes coahuilenses, o vinculados de alguna manera a este
Estado prócer.
En nuestra innata t,dencia a clasificarlo todo, agrupamos el vastísimo
número de personajes en diversos apartados. Mucho nos ha ayudado a ello
el hecho de que tras el nombre del biografiado vengan su profesión u oficio.
Se registran, por supuesto, los gobernantes. Coahuila debe de ufanarse
de se~ patria de varios presidentes: Melchor Múzquiz, Madero, Carranza,
Go~ez Garza, etc. Están, desde luego los gobernadores, desde la antigua
Coahuila hasta nuestros días, siendo todo un acierto el hacer figurar a los de
la Nueva Vizcaya, po:t: haber pertenecido a aquella provincia, y a los de
Texas durante el tiempo que formó con Coahuila un solo Estado.
Bajo el rubro de políticos (para cuyo registro se requeriría no un
diccionario sino una enciclopedia) se ha dado entrada a alcaldes destacados
de Saltillo y otras ciudades importante~, así como a diputados, senadores,
funcionarios ocasionales, etc. y, porqué no, a algunos modestos burócratas
entre los cuales brilla una mujer: María Antonio Bandala, con 46 años de
servicios.
Adoptando la clásica división de épocas de nuestra historia, aparecen
los de la etapa colonial: descubridores, pobladores, etc. y los más destacados
de la Independencia, el Federalismo, Ayutla; etc. Son frecuentes las notas
biográficas de capitanes indios, kikapoos, mascogos y otros.
La iglesia representa una riquísima aportación humana. De allí que en
el libro figuren no únicamente los prelados que han gobernado la diócesis de
Saltillo, pero también sacerdotes y religiosas, así como pastores de otras
comunidades no católicas clasificados bajo el rubro de reverendos.

641

�Trae el Diccionario... dos entradas que en el fondo parecier~ ser_ la
misma: militares y revolucionarios. Pero, aunque todos !ºs r~voluc1onanos
fueron militares, no todos los militares fueron revoluc1onanos. Cuna del
movimiento social de 191 O, Coahuila es semillero abundante d~ unos_ Y
otros. Los Carranz.a, los Madero, los Aguirre Benavides, por citar solo
algunos, abundan en el orden alfabético.
Vastísimo apartado lo constituye el innumerable contingente h~ano
relacionado a la cultura. Coahuila y en particular Saltillo, han conqmstado
en ésto envidiable y bien ganada fama. El Diccionario... re!?stra ce~tenare_s
de escritores entre los cuales destacan Artemio de Valle Arizpe'. !uho Tom,
Laura Esquive!, etc. Es realmente impresionante la ~po~c1on de este
Estado en cuanto a poetas, Manuel Acuña a la vanguardia, aun _en el orden
alfabético; admirándonos de que predomine el mundo fememno en este
sentido.
Son también muy numerosos los filósofos, los fil~logos .Y . los
periodistas. Lectores de periódicos de casi todo el país sonnen a diano o
elevan su espíritu con el buen humor o la profundidad espiritua~ de las
contrastantes colaboraciones de uno de los más leídos col~stas de
nuestro tiempo, don Armando Fuentes Aguirre, cronista de Saltillo. E_n este
mismo apartado están los impresores y editores y el autor ?º ha desden~do a
quienes han logrado sobresalir por su entrega ~as1 sacerdotal. los
bibliotecarios y los archivistas. Pero nos halaga, ademas, enter~os_ de que
el recuento cultural figura más de medio centenar de histonadores,
:~Uando en primera magnitud Carlos Pereyra y V~to Alessio Robles. La
, mm·a de esta ilustre cofradía registra al nuevoleones Pablo C. Moreno, en
no
. d h.
.
cuya nota biográfica se lee que dejó inédito ~ Diccionarw e istoria,
geografia y biografia de Coahuila, que convendría rescatar.
En el mundo de la música es abundante la cosecha de violinistas,
· · tas, gw·tam·stas , directores de orquestas y de rondallas, cantantes
p1ams
d , dY
compositores, etc. No se diga en el campo de la pintura en el que, a em~ e
Gonz.alo Carrasco, Rubén Herrera, Julio Galán y tantos otros, y por encima
de dibujantes y diseñadores, predomina también de man~~ª arrolladora el
número de mujeres consagradas a esta hermosa manifestac1on del arte.
La escultura y la orfebrería tienen igualmente en Coahuila exponentes
notables· como los tiene de igual modo en la coreografía. Per?,
indudabiemente que los supera en número en el cine, ~l teatro Y, &lt;lemas
actividades afines. En la ennumeración de los del eme, bas~an los
nombres de Andrés y Femando Soler, el indio Femánd~z, Agustín _Isunza,
Beatriz Aguirre, Ricardo Montalbán y otros para ser motivo de eufona. Enla

642

radio y T. V. es de igual manera nutrido el número de locutores,
comunicadores, etc.
Otra veta inagotable es la de los educadores, en la que llevan la
primacía las mujeres; pero en la que son figuras prominentes los Berrueto,
Jesús Alfonso Arreola y tantos otros. Registra asimismo el Diccionario... a
promotores de la cultura, que con una vocación que tiene mucho de
apostolado, la impulsan y la dignifican.
No podría haber omisión en esta obra, de las biografías de aquellos que
han actuado señaladamente en el deporte: clavadistas, boxeadores,
beisbolistas, etc. De dificil clasificación permítasenos mencionar aquí a los
aviadores, cuya lista es notable: Emilio Carranza, Pablo Sidar, Gustavo y
Alberto Salinas, etc. Se ha discutido mucho sobre si el toreo es un deporte.
En todas las crónicas y las corridas antiguas se coincide en llamarlo juego
(un juego muy peligroso, por cierto). Con Fermín Espinosa, Héctor Saucedo
y Jorge Gleason basta para que Coahuila destaque en este medio.
Prolongaríamos , demasiado este comentario si nos detuviéramos a
pormenorizar lo realizado por las generaciones de ilustres profesionales y
hombres de ciencia cuyos perfiles registra el Diccionario... : abogados,
arquitectos, botánicos, economistas, enfermeras, geólogos, ingenieros,
inventores, médicos, oceanólogos, ornitólogos, etc.
Resulta por demás interesante encontrar un considerable número de
líderes obreros, magisteriales y mineros. Entre éstos destacan Eduardo
Barba, Casiano Campos, Humberto Dávila y Juan Manuel Elizondo; o de
diplomáticos como el célebre Juan Antonio de la Fuente, Horacio Flores de
la Peña y Federico Barrera Fuentes a quien tratamos en algún congreso
internacional de historia en Guatemala y vibramos allá con él en un emotivo
homenaje a Juárez.
Es reconfortante repasar las semblanzas de quienes se han distinguido
por su filantropía, como Lucía Aguilar de Fernández, Enrique Mass y tantos
otros preocupados por alcanzar el bienestar ajeno; o bien las de los
personajes populares, inmortalizados ya en algún corrido, como Rosita
. Alvírez, Santiago González, el Gringo, Arnulfo González y Agustín Jaime,
por citar sólo algunos.
Para la realización de esta utilísima obra, rompió el autor con el viejo y
tradicional criterio de incluir únicamente a quienes hubieran estado
vinculados con la historia, la política, el arte, la ciencia, la milicia. Aquí se
ha dado cabida a individuos de la vida diaria, antiguos y modernos. Así,

643

�desfilan terratenientes, agricultores, ganaderos, fruticultores, etc. Asoman
industriales y empresarios entre los cuales es posible identificar a Evaristo
Madero, Juan Brittingbamm, Felipe de Jesús Benavides, Harold Pape,'José
Milmo y muchos otros. Surgen las anotaciones sobre mineros y
comerciantes. Entre éstos últimos, los comerciantes, se hace alusión a los
fundadores o propietarios de almacenes y tiendas tradicionales y de
prestigio; y por qué no, en la biografia de Herlinda del Bosque se enfatiza la
nota sobre la Panadería La Reina. Se consignan, además, los perfiles de
ebanistas, relojeros, transportistas, molineros (de harina) restauranteros y
muchos otros que suelen formar parte de otro tipo de registro como un
"quién es quién"; pero que se ha considerado que, después de todo, han
contribuído a forjar el Estado de Coahuila.

R~cibimos con júbilo a un libro que se nos entrega al concluir un siglo
Y e~ vtspera~ de.~ nuevo milenio, a manera de balance o recuento de la
valiosa contnbuc1on humana de Coahuila a la vida de México.
Enhorabuena, en nombre de la historiografía regional.

En amable conversación ·con los maesros Berrueto y Arreola, nos
comentaban haber encontrado en nuestro Diccionario... de Nuevo León a
más de medio centenar de coahuilenses. La copa nos ha sido devuelta con
creces, por cuanto en este de Coahuila nos han salido al paso 208 personajes
vinculados a Nuevo León.
Es usual y de ningún modo censurable que un diccionario incluya la
biografia del autor, don Arturo Berrueto González. El de Coahuila la trae,
pero para sus contemporáneos no era necesario leerla para saber de quien se
trata. Saltillense auténtico, heredó el noble oficio de sus padres, el
. magisterio. Lo alternó con el periodismo en los diarios locales y con el
deporte a nivel internacional como destacado beisbolista. Picado por el
gusanillo de la política ha ocupado importantes cargos como funcionario
público y ha sido diligente alcalde de su amada ciudad. Ahora nos
demuestra que en el campo de las letras ha sido fiel al ejemplo de su ilustre
padre.
Como podemos damos cuenta, por este repaso atropellado y en manera
alguna exhaustivo, somos testigos de la aparición de un libro excepcional y
de utilidad permanente. Ante un libro que deberá estar en manos de
maestros y de alumnos como un manual de consulta inmediata. De un libro
que procurarán tener todas las bibliotecas públicas y escolares, que deberá
de estar en la de los hogares, seguros de que ayudará a los padres de familia
a asesorar a sus hijos en sus tareas de estudiantes.
Somos testigos del alumbramiento de una obra que viene a cubrir un
vacío que era urgente llenar. De una obra que con las ya existentes
complementa en los Estados del norte este género de información. De una
obra que será timbre de honor y de prestigio para el Gobierno coahuilense,
que ha patrocinado la edkión.
644

645

�ESTRELLAS EN EL CAMPO DEL OLVIDO, DE ELVIA SALINAS

Dra. Alma Silvia Rodríguez
Centro de Estudios Humanísticos
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales

Como los sueños a la vida, Estrellas en el campo del olvido, es una
aproximación al campo poético, que hilvana las palabras en el silencio de la
más alta armorua.
Con gesto de introspección y nostalgia, la autora escribe en Noches de
Luna Llena:
"La plaza del pueblo se estremece, mecida por la brisa que huele a
durazno y a flores de azahar. La nostalgia se acurruca en sus esquinas.
Camina entre los árboles bañados de rocío y se acerca. La sientes recostada
en tu corazón. La tocas. Quieres aprisionarla y se te escurre entre los
dedos. La ves esconderse detrás del naranjo más viejo, el que sembraron
cuando la inauguración del kiosco. Pretendes ignorarla y coqueteas con las
mariposas amarillas que bailan junto al jazmín. Imposible. Es noche de
luna llena".
Los cuentos ofrecen la unidad artística de un poema, al evocar la
espera, desde donde se contemplan las figuras del mundo; también están ahí,
en forma tácita abrazados, el secreto y la derrota: "Cuando la tuvo a su
alcance... no pudo alcanzarla".
La soledad, la lejarua, el regreso, el instante, enmarcan una
peregrinación que se dirige al silencio, a lo silencioso como lo más
elocuente. Tal pareciera que en la progresión del tiempo, hay una luz que
envuelve vida y anhelo, desesperanza y delirio:
"Te deslizas con pasos lentos, apoyándote en tu viejo báculo de madera
encapotada. Respiras con fatiga. Llegas al pequeño jardín situado en el
fondo de la casa. Tus ojos ruedan por el espacio que constituye tu único
refugio y consuelo.
Percibes los últimos destellos de claridad y tu cuerpo se encorva un
poco. Con movimientos casinos te sientas en banquillo verde y blanco,
regalo de tu hijo en la última Navidad."

647

�Los cuentos están escritos con lenguaje depurado, en una introspección
que eleva y transfigura a los personajes que deambulan por la palabra, por el
campo o la ciudad. Por las calles desiertas o los paisajes, que se esconden
en la penumbra de la noche.

Por ello esa estatua desolada es la mujer que he querido desde siempre,
es la amiga de mi infancia, el sueño de mi juventud... y ahora está s9la,
viendo obsesivamente la caja vacía de esperanza en la que destacan la boca
inerte y el ojo burlón."

Se trata de la expresión de una mujer que escribe con el coraz.ón
volcado en el mundo; el destino de la escritora que teje a través de su
discurso, anhelos e ideales; recuerdos de tiempos pasados y viejos caminos;
sensualidad y melancolía, todo escrito con galanura de estilo y riqueza de
lenguaje.

Esta es la aventura que la autora ha emprendido, enigma de un alma
conmovida, expresión casi evaporada a fuerza de ser precisa, pero
indescifrable que, al mismo tiempo, se afirma con una energía y una
evidencia que conturban. En Aroma de un Juicio final escribe:

En esta obra se ama lo inexpresable y lo inasible, lo distante y lo no
visto, o aquello que más perfectamente se cumple en el recuerdo. En
Labrador de espigas Silenciosas dice, por ejemplo:
"Como cualquier otro día sales de tu casa y te diriges a la escuela. De
nuevo la rutina. Tu trabájo de maestro parece no tener fin. En tus pasos se
reflejaban el tedio y el cansancio.

" Los días pasaron; continuaste asistiendo a la clínica con frecuencia.
Los recuerdos brotaron espontáneos y cerraron las grietas que el tiempo y la
distancia habían formado.
A la profesora Carmen María, si bien la
enfermedad aniquilaba su cuerpo con rapidez, no la herían los soplos
helados del desaliento. Sus setenta y siete años -repetía con orgullo- le
bastaban para sentir que había vivido lo suficiente y que podía dar buenas
cuentas de la labor realizada. No viste en ella, en ningún momento, un
jubilado en derrota, sino un auténtico general en campaña.

El fin de semana se esfuma cada vez más rápido. ¿Será que las
ilusiones de los primeros años se marchitaron?, ¿o que tu vocación no era
tan fuerte como pensabas?, ¿o que los problemas económicos menguan tu
capacidad de dar y de darte?, ¿o que sientes que las manecillas del reloj
giran cada vez más rápidamente y el tiempo te vence?... preguntas que se
pierden en la niebla.

Le preguntaste cuántos años trabajó como maestra y sus ojos se
humedecieron un instante, pero recobró la sonrisa cuando te dijo que sólo
cincuenta y nueve. -Yo hubiera querido llegar a los sesenta, pero ya ve, el
hombre propone y... a propósito, ¿sabes que el general Barrientos me
_ insistió por más de diez años? ¡Ah, qué hombre tan terco!, le parecía
imposible que yo prefiriera ser maestra a convertirme en generala.

La mañana se tapiza con las hojas del otoño, con el rocío temeroso de
la lluvia que no se atreve a ·caer, con el aroma vivo de los pájaros que se

Por fin vuelves al pueblo del que partiste cincuenta años atrás jurando
no volver, pero aquí estás en tu último regreso para el adiós definitivo. El
sepelio de la profesora Carmen María te trae al panteón. La brisa se aleja
dejando el calor denso y el aroma de este junio seco."

alejan.
Llegas a la institución donde trabajas desde hace veinticinco años.
Saludas al portero como lo has venido haciendo por cientos de días. Te
diriges al aula entre el ruido sordo de voces juveniles. Mecánicamente das
los buenos días y sacas de tu portafolio la lista de asistencia.

Es el reino de la imaginación donde confluye realidad y sueño. Y en el
silencio de la noche se al.za la visión y la escritura, transfiguración del propio
ser en la materia de lo soñado, instante único, de intensidad impar, que
~scapa al tiempo y a la contingencia.

-Maestro, el texto que nos encargó me gustó mucho -oyes que comenta
uno de los chicos más inquietos -y, aunque era fin de semana, de reventón Y
. de disco, disfruté haciendo la tarea-. Todo cambia en un instante. Ya no
es otro simple día."
Las palabras, no llegan solas, sino llevadas de la mano de quien percibe
la existencia como una de voces y un desfile de sombras que hacen las veces
de sueño y realidad.

648

649

�RELATMSMOS, IMPOSTURAS Y OTROS FRAUDES
Sokal, Alan y Jean Bricmont.
Imposturas intelectuales. Ed.
Paidós. Col. Transiciones.
Barcelona, 1999. 315 pp.

Dr. Ricardo Miguel Flores.
Centro de Estudios Humanísticos - UANL.
Quizá nunca antes una broma -una parodia intelectual- había causado
efectos tan devastadores en determinados segmentos significativos de los
medios intelectuales de Occidente -particularmente Francia y Estados Unidos' , como ha ocurrido con la publicación, en 1997 y 1998 respectivamente, de
este corrosivo texto, qu&lt;; preanuncia claramente el fin de varios falsos
prestigios intelectuales. /
El libro en cuestión es una denuncia y una puesta en evidencia, del uso
fraudulento y abusivo de terminología científica tomada de las ciencias duras,
así como de injustificadas e inconsecuentes extrapolaciones de dicho tipo de
lenguaje al ámbito de las ciencias humanas y sociales, por parte de una serie
de teóricos -todos ellos franceses o pertenecientes a dicho contexto culturalmuy conocidos e influyentes en los ambientes académicos, culturales y
universitarios que, en términos generales, pudieran ser caracterizados como
posmodemos o posestructuralistas.
Buena parte de la intelligentzia francesa es exhibida de tal forma que el
escándalo y la polémica en el mundo anglosajón y francés ha sido tan intenso
que diarios como Le Nouvel Observateur, The Guardian, Libération y The
New York Times -este último en primera plana- se han hecho eco de este
asunto, desbordando los confines estrechos de los claustros académicos, y aún
de las secciones, suplementos y revistas culturales y/o especiaijz.adas. Es la
nomenc/atw-a francesa en el campo de las humanidades la que desfila por esta
humillante pasarela, y las consecuencias pueden ser tales -dado lo
contundente del golpe- que hay quien prevé una especie de efecto Althusser,
esto es, de desprestigio fulminante, para estos malabaristas conceptuales y
mistificadores del pensamiento.
Los autores, apoyándose en los textos mismos de los teóricos criticados,
demuestran con abundantes argumentos y lógica minuciosa que principal,
pero no exclusivamente, Jacques Lacan, Julia Kristeva, Luce Irigaray, Bruno
Latour, Jean Baudrillard, Gilles Deleuze, Félix Guattari y Paul Virilio
incurren reiteradamente en los usos y abusos arriba mencionados, y en otros
651

�procedimientos intelectuales de dudosa honestidad, lo que deja traslucir a la
vez una no menos dudosa solvencia intelectual.
.
Retomando una frase que aparece en el libro, todo parece indi_c ar que,
como en el conocido relato de Andersen, el emperador iba desnudo, siendo en
este caso el emperador el llamado posmodernismo con t?do su séquito.
Decimos "con todo su séquito", porque no nos podemos olvidar de la cauda
de cortesanos aduladores, imitadores y demás corifeos que, de una u otra
forma, le han'hecho y le hacen el juego a estos saltimbanquis intelectuales,
que han sido virtualmente puestos en la picota.

y es que el golpe no podía ser más certero por ~enir preci~ente de
donde viene: de las "ciencias duras", sólo que trabaJa~ con ~eneda?~ Y
debidamente circunscritas a los. límites que les son propios. . Si la. cntlca
hubiese sido hecha desde otras vertientes, -lo cual ya ha sucedido- ~g~os
desde los propios ámbitos humanísticos -por ejemplo desde la hermeneutica o
el análisis lingüístico-, el resultado no hubiese sido tan contundente. Esto,
desde luego, no habla muy bien del talante intelectual y mor~ de nuestro fin
de siglo XX; aquí lo importante y decisivo es que ya hubo qmen se encargara
de hacer esta labor de verdadera profilaxis intelectual -como algunos la han
llamado-.
¿Quiénes son los autores? Alan Sokal es prof~sor de Físi:a e?_ la
Universidad de Nueva York, mientras que Jeáll Bncmont ensena F1sica
Teórica en la Universidad de Lovaina. Y nadie vaya a pensar que se trata de
exponentes de cualquier forma de "pensamiento conservador" o cosa por el
estilo; µimpoco se trata, como algunos secuaces de los aludidos escritores
criticados han pretendido, de un episodio de guerra cultural entre Estados
Unidos y Francia -de hecho aparecen entre los . da_mni.ficados ~umerosos
exponentes norteamericanos de estas corrientes, si_ bie_n sec~dario~- o de
escaram\11.aS entre ciencias exactas y naturales vs. ciencias sociales, m mucho
menos. Hay suficiente evidencia tanto en la trayectoria de los autores, como
en el propio libro, que desvanece cualquier proclividad al_respecto. In~luso se
trata de académicos cuyas posturas político-sociales pudiesen ser calificad,as
en sentido amplio como "de izquierda" o "de avanzada". ~~emas,
puntuali:zan no pronunciarse en materias específicamente ~umamstlc~ .º
sociales sustentadas por los teóricos criticados; recortan su obJ~to de analis1s
ciñéndose estrictamente a los abusos y tomaduras de pelo amba ap~tados
que señalan en dirección de trasladar impropiamente vocablos pr:ove~en!es
de las ciencias fisico-matemáticas sobre todo, a contextos de ciencias
humanas donde no tienen ninguna justificación.
Explícitamente, Sokal y Bricmont afuman proponerse "contribuir, de
modo limitado aunque original, a la critica de ese declaradamente nebuloso
652

Zeitgeist que llamamos posmodernismo. No pretendemos examinarlo
exhaustivam~nte, sino más bien llamar la atención sobre algunos aspectos
poco conocidos: a saber, el abuso reiterado de conceptos y términos
procedentes de las ciencias físico-matemáticas. También examinaremos
ciertas confusiones de pensamiento muy extendidas en los escritos
posmodemos y que tienen que ver con el contenido o la filosofia de las
ciencias naturales". (introducción, p.22).

Y nos dicen a continuación, qué van a entender por "abuso". Distinguen
c~tro aspectos: "1. Hablar prolijamente de teorías científicas de las que, en el
meJor de los casos, sólo se tiene una idea muy vaga. La táctica más común es
emple~ una terminología científica -o pseudocientífica- sin preocuparse
demasiado de su significado. 2. Incorporar a las ciencias humanas o sociales
noci?~es propias de las ciencias naturales, sin ningún tipo de justificación
, empmca o conceptual de dicho proceder... 3. Exhibir una erudición
superficial lanzando, sin el menor sonrojo, una avalancha de términos
té~ni~os e~ un context?~ n el ~ue resultan absolutamente incongruentes. El
obJettvo sm duda, es lilpresionar y, sobre todo, intimidar al lector no
cientí~co ... 4. Manipular frases sin sentido. Se trata, en algunos autores
menc10nados, de una verdadera intoxicación verbal, combinada con una
soberana indiferencia por el significado de las palabras." {p. 22-23).
Este saludable libro de poco más de trescientas páginas está dividido en
on~~ ,capítulos, introducción, bibliografia e índice analítico y de nombres; la
edic1on ca~ellana, cuya aparición debemos agradecer a la Editorial Paidós y
qu~ ~e revisada por Sokal, añade un prefacio a la misma y tres importantes
apendices, a los que luego nos referiremos. Se puntualiza que el capítulo 11
-que_ ,no fue incluido en la ·versión inglesa- se reintrodujo en la presente
ver~ion ~ensando que en el contexto cultural de habla española pudiera poseer
algun relieve, y es que se refiere al bergs.onismo en filosofia de la ciencia.
Lo peor del caso, para los autores franceses en cuestión, es que el asunto
se originó en una broma, -una parodia- que ha devenido en sátira, y que quizá
para más de alguno pueda significar una tragedia o al menos, un drama. A
ell? se refieren justamente los apéndices. Esto es lo que nos dicen Sokal y
Bncmont sobre el particular: "El libro surgíó de la ya famosa broma por la
que uno de nosotros publicó, en la revista norteamericana de estudios
.culturales Social Text, un artículo paródico plagado de citas absurdas, pero
?esgraciadamente auténticas, sobre fisica y matemáticas, tomadas de célebres
mtelectuales franceses y estadounidenses. No obstante, sólo una pequeña
parte_del dossier re~do por Sokal en su investigación bibliográfica pudo ser
~cl~da en la par~d1a. Tras mo~trar esa recopilación a amigos científicos y no
científicos nos fuimos convenciendo (lentamente) de que quizá valiera la pena
ponerlo al alcance de un público más amplio. Queríamos explicar, en
653

�términos no técnicos, por qué las citas son absurdas o, en muchos casos,
carentes de sentido sin más; y queríamos también examinar las circunstancias
culturales que hicieron posible que esos discursos alcanzaran tanta fama sin
que nadie, hasta la fecha, hubiese puesto en evidencia su vaciedad". ( p. 14).
El apéndice A es precisamente el texto paródico referido: "Transgredir
las fronteras: hacia una hermenéutica transformadora de la gravedad
cuántica"; el apéndice B incluye comentarios sobre dicha parodia y el C es un
epílogo a todo este affaire, cuyas proporciones se magnificaron, -al dar a
conocer Alan Sokal que todo se trataba de una broma- cuando apareció en la
portada del New York Times. Se hicieron eco de este asunto otros medios,
además de los ya mencionados al principio, como el lnternational Herald
Tribune , The Observer de Londres, La Vanguardia de Barcelona, Le Monde,
.
y muchos otros. En México, el diario La Crónica de Hoy dio una amplia
cobertura a la presentación de la obra en español en la ciudad de México.
Hay otros teóricos que de paso son alcanzados, parcialmente al menos,
por las andanadas de estos científicos: Jacques Derrida se lleva un buen
"raspón" al ofrecer flanco en algunos textos similares a los criticados, pero
esta vez la libró porque la mayor parte de su obra no "coquetea" con las
ciencias duras. Lyotard es bastante cuestionado en el capítulo 6, que se refiere
a la Teoría del Caos, por sus excesos interpretativos, y el que quizá -por esta
vez- sale más airoso es Michel Foucault -quien aparece poco-. Roland
Barthes aparece aún menos, Lévi-Strauss es mencionado sólo una vez, y de
· Louis Althusser ya no hay ni quien se acuerde. Otros autores, sobre todo del
primer estructuralismo de los sesentas y de hasta mediados de los setentas, ya
no gravitan en los estudios de nuestros días.
Fin de siglo; fin de milenio. Algunos ajustes de cuentas pendientes se
empiezan a ver. Habrá cobro de facturas, inevitablemente. Desde la impostura
y desde la propaganda (llama mucho la atención cómo ediciones en
castellano de Derrida y Deleuze son abiertamente auspiciadas por el
Ministerio de Cultura francés) se han erigido estos y otros dudosos prestigios.
y también, como reverso de la medalla, quizá sea este el momento de hacer
ver que a otros pensadores de mucho más valor se les ha soslayado,
tergiversado u ocultado 1. Cuando se cuente con ma~or pers~ec~va histórica, Y
se recupere el nivel propio de la :filosofia, y las nusmas ciencias humanas Y
sociales perfilen mejor sus métodos, pulan su rigor y depuren sus contenidos,
quedará muy claro que el nivel del pensamiento y radicalidad de Dilthey,
Simmel, Husserl, Scheler, Cassirer, Ortega, Hartmann, Jaspers y algunos
pocos más, jamás lo alcanzó el siglo XX en su segunda ~tad, al menos en lo
que se refiere a los "pensadores" más publicitados y conocidos.

654

Después de la demolición de la obra de estos exponentes de la raza del
hombre fugaz, de que~ª?!ª Evola2, (se suponía que eran estos iconoclastas
los ~x~ertos ~n ,de~olicion), ¿habrá quien persista aún en posiciones de
re/atzvismo ep1stem1co?, ¿habrá aún quien se afane por convencemos que "ya
no hay lugar" para lo que ellos llaman metarrelatos, y de que sólo hay cabida
para el "pensamiento débil", la "cultura light" y las visiones fragmentarias
dado q~e pretender cualquier otra cosa no es sino evidencia de ~
pensamiento, autoritario
y represor, además depatriarcalistcl, fionologen
' tr·zco
. ?
y onto-teologzco.
D~sde otras vertientes y latitudes, por otra parte, agudos señalamientos
se han ido convocando en tomo a estas (im) posturas4; desde ópticas que van
de la ~sc~ela de Frankfurt ~~sta la _filosofia analítica, pasando por la
hermeneu~~a, el ~ono de las cnticas ha ido in crescendo, si bien algunos de
e~tos posic10nanuentos han sido por momentos contemporizadores. No es
ciertamente el caso de la Qbra aquí reseñada.

I
. Sintomático ?e_l ictual "!-ª!estar en la cultura, es el hecho de que Sokal y
Bncmont
· de
ti li · · , han recibido multitud de sugerencias -e infinidad de mensaJes
e citac10n Y agradec~ento- a fin _de que efectúen idéntica operación con
otros autores ~n semeJantes o parecidas características. Por pudor intelectual
~o ~an publicado los nombres de estos candidatos, algunas de cuyas
identidades acaso no sea tan dificil adivinar.
La &lt;:risis en las ciencias humanas es patente; interesantes diagnósticos se
han vem10 efectuando -alguno muy importante acaba de aparecer en
cas~e~ano - pero se echan de ver verdaderas soluciones y no meros atisbos 0
paliativos. Con to~o, el previo desbrozamiento del camino es condición sine
qua non d~ cua_Iqwer alternativa viable. En esa labor de quitar todo escombro
es ~ue se mscnbe este oportuno volumen, de cuyos autores tal vez se podría
decrr, -guardando todas las proporciones- "nunca tantos debieron tanto a tan
pocos".
.
Habrá que esperar los próximos meses y años para observar la evolución
mtel~tual en los ámbitos referidos y aquilatar mejor la recepción e influencia
efectiva que Imposturas intelectuales haya logrado y el destino reservado al
llam~do «p~smodernismo», el cual ciertamente "abarca una galaxia poco
-de~da de ideas, que van desde el arte y la arquitectura hasta las ciencias
sociales Y la filosofía, y no tenemos la menor intención de discutir todos estos
cam~os. ~os ceñimos a ci~rtos aspectos intelectuales del posmodernismo que
han ~wdo en las humamdade~ ~ en las ~ie?ci~s sociales: la fascinación por
los dis~ursos oscuros, el rela~visi:iio epistem1co unido a un escepticismo
genera~zado ~e~pecto de la ciencia moderna, el interés excesivo por las
creencias subjetivas independientemente de su veracidad o falsedad, y el
655

�énfasis en el discurso y el lenguaje, en oposición a los hechos a que aluden, o,
peor aún, el rechazo de la idea misma de la existencia de unos hechos a los
que es posible referirse" (Sokal y Bricmont, p. 202). En este párrafo los
autores al tiempo que precisan sus finalidades y los alcances del libro,
sintetizan apretadamente mucho de lo que actualmente se respira en
universidades y otros medios culturales. Cabe acotar que explícitamente los
autores señalan que excluyen de sus consideraciones al posmodernismo en
arte, arquitectura o literatura, del cual dicen no tener "una opinión formada"
([bid.).

3

Al feminismo no le va nada bien en esta obra gracias a las incoherencias de Luce
Irigaray.
4

Eagleton, Terry. Las ilusiones del posmodemismo. Paidós, Buenos Aires, 1997.

5

Durand, Gilbert. Ciencia del hombre y tradición. Paidós, Barcelona, 1999.

También -a fin de evitar malentendidos- los autores asientan que
reconocen que muchas ideas «posmodernas», "expresadas con moderación,
aportan una corrección necesaria a un modernismo ingenuo ( creencia en un
progreso indefinido y continuado, cientificismo, eurocentrismo cultural, etc).
Criticamos la versión radical del posmodernismo, así como cierto número de
confusiones mentales presentes en las versiones más moderadas del
posmodernismo, heredadas, en cierto modo, de la versión radical" (!bid.)
Esperamos que la lectura y difusión de esta valiosa obra contribuya a
disipar las neblinas que densifican y oscurecen la atmósfera intelectual de
estos días, de suyo ya lastrada por otras toxinas y algunas pesadas herencias
de los siglos recientes. Ciertamente, si en otros casos se realizara similar
operación, más pronto estaríamos respirando a todo pulmón y navegando en
- cielos abiertos. Esperamos que así suceda.

Notas bibliográficas
1

Es sumamente interesante lo que señala Julián Marias al respecto: "Los que se
llaman ahora «posmodemos)) no presentan ideas propias, sobre todo con una
configuración coherente, sino que más bien desdeñan o rechazan las interpretaciones
elaboradas hasta hace pocos años y, lo que es más importante, las cuestiones
planteadas. No se pierda de vista que de lo que se trata, sobre todo, es de la
eliminación de las preguntas que el hombre, y desde cierto momento la filosofía, se
han hecho por intima necesidad". Lineas arriba había puntualizado: " ... lo que en los
últimos años tiene curso social, lo que se estima y cultiva y difunde, es lo que no es
filosofía; y esto del modo más explicito e insistente. Se habla de «destrucción» (o
«deconstrucción»), se insiste en la idea de «posmodernidad», sin demasiada claridad
sobre Jo que ello significa, ...." Razón de la fi/osofia, Alianza Editorial, Madrid,
1993. P. 76.
2 El

arco y la clava, Ediciones Heracles, Buenos Aires 1999; pp. 19-23. Ver también
del mismo autor Los hombres y las ruinas, Ediciones Heracles, Buenos Aires, 1994.

657
656

�EMMANUEL LEVINAS: LA HUELLA DEL OTRO
MÉXICO, ED. TAURUS, 2000, 117 pp.

Lic. Pedro Cortés Rodríguez
Centro de Estudios Humanísticos
FFyL-UANL

Esta publicación representa, en sí misma, una situación oportuna
para todo aquel lector que pretenda introducirse a las conceptualizaciones
ético-filosóficas levinasianas, y en general es una opción interesante para
encaminarse al estudio de la obra del pensador lituano-judío de nacionalidad
francesa Emmanuel Levinas.
El libro se encuentra compuesto por cuatro apartados que pueden ser
divididos en tres partes. La primera de ellas es el prólogo intitulado Levinas:
un pensador de la excedencia, un trabajo a cargo de Silvana Rabinovich,
quien analiza las significaciones más importantes en las concepciones del
autor. Sobresalen sus indicaciones de comprender la postura levinasiana
como una crítica al pensamiento filosófico tradicional en su sentido de
iluminación y clarificación, aspecto que se revela y se asimila, como una
metáfora helio/ógica reductora de la reflexión a una egología teórica del
sujeto. Se destaca además, la prioridad de Levinas por plantear una reflexión
fundamentalmente orientada a la alteridad. Este estudio inicial, permite un
pertinente y puntual acercamiento a los textos posteriores.
El prólogo es seguido de una segunda parte constituida por dos ensayos
pertenecientes al autor. El primero de ellos que da nombre al libro, es una
traducción de Esther Cohen. En este texto Levinas expone una contundente
diferenciación entre el Yo y el Otro, hace énfasis en la necesidad de una
salida del Yo dirigida hacia el Otro, tal movimiento es expresado como un
acto que implica la imposibilidad de un retomo al Yo. La finalidad significa
para el autor una experimentación trascendente, en donde lo Uno o lo Mismo
abandona en definitiva la inmanencia que impide la llegada al Otro. En este
planteamiento se dejan entrever las influencias del método fenomenológico
husserliano y la analítica existencial heideggeriana estrechamente
fusionadas, de cuya aplicación resulta una derivación práctica en relación al
exilio de un Yo contextualizado en el plano de la moralidad. Amalgamado al
proceso de exilio Yo-Otro, Levinas identifica un colapso de la temporalidad,
en donde el pasado y el futuro devienen en presente, la noción de huella
659

�adquiere así significación del pasado y futuro en el presente para el Otro en
su eleidad.
En el segundo ensayo -Libertad y mandamiento- el autor describe una
libertad ilimitada que se obtiene de la acción humana de ordenar: "Mandar
es, entonces, hacer la voluntad de aquel que obedece"(p. 78). Levinas parte
de la idea de tiranía manifestada en la República platónica, idea que utiliza
para enmarcar la obediencia humana conforme a criterios mínimos de
racionalidad, los cuales garantizan la realización de un imperativo que
emerge de una relación humana visuafüadora de esa libertad. Sugiere
~har toda acción que violente al Otro, dada al instante en que un hombre
se perfila como adversario en una intensa búsqueda de ta debilidad del
enemigo dentro de una sociedad.
Afirma que el rostro humano al desnudo, facilita una convivencia de
libertad, a la vez que anula toda relación de apariencia y eomascaramiento.
Además, la concepción de un rostro desnudo significa para Levinas, la
posibilidad de solidificar la oposición del Yo frente al Otro. Sin embargo el
Yo, no olvida su actitud de tránsito irreversible al Otro, tomando en cuenta el
valor de la conciencia ante una vinculación de libertad,- guerra, tiranía,
violencia, oposición, y sometimiento.
La tercera parte del texto es un diálogo entre Levinas y el profesor
alemán de filosofia Hans-Joachim Lenger, lleva por titulo: El rostro y la
primera violencia- Una conversación sobre fenomenología y ética, esta vez
la traducción fue hecha por Manrico Montero.

El libro se puede situar como preámbulo de un detallado y extenso
análisis ético-filosófico del hombre contemporáneo, constituyendo una
variante más de la postura fenomenológica existencial planteada ahora por
Emmanuel Levinas, quien al tratar de complementar la inmanencia de la
conciencia . husserliana con la trascendencia del plano existencial
heideggeriano, exalta una atención de lo diverso del otro, justamente a partir
del otro y no a partir de la mismidad. La asimilación de un pasado y un
presente tan disgregado que conserva como hilo conductor la noción de
jerarquía, tiene sus ventajas y desventajas, hay implícitamente una pluralidad
~ ~ntidos en el pensar y en el actuar, los cuales arrojan otra gama de
pI'OQlemáticas que no destruyen al sujeto sino que simplemente lo
reconstruyen al margen de la proposición y la interpretación. En ella nos
vamos acostumbrando cada vez más a la percepción de un devenir dialógico
en donde predomina un ambiente de misticismo que sumisamente se concibe
como oculto e incognoscible, y mucho menos comunicable.
Tratamos pues, de recomendar el texto, para exhortar a estar al tanto,
con apertura pero reflexivos, de las traducciones traídas al castellano. Desde
luego examinando: toda consecución eurocentrista; todo afán de reconstruir
y de consumirse en la continuidad histórica sobre el germen de Occidente;
todo asistir con un punto de vista diferente al de los demás, en donde el
hombre se remita a la embriaguez de autenticidad que abre paso libre al
desenfreno predominante de la futilidad; toda anulación de las convicciones;
y por último todo rechazo de una síntesis histórica, en donde el camino de
regreso sea la uniformidad. En esta atmósfera las interrogantes y las
respuestas podrían figurar netamente en una esfera axiológica susceptible a
la competencia de creencias.

En la conversación se puede apreciar, la aceptación que Levinas tiene
de la fenomenología como fuente primaria de su filosofia Hace patente el
impacto de las cátedras de Husserl y Heidegger que como alumno directo
vivenció durante el año de 1927. Rechaza efectuar una aplicación de la
fenomenología en el ámbito cognoscitivo, asimismo la ubica en el terreno de
una exhibición del Yo en su indigencia al Otro. Transforma la construcción
ontológica fundamental expresada en Sein und Zeit: ser-para-la-muerte en
ser-para-después-de-mí-muerte y justifica de esta manera el acaecer del Yo
en su exilio al Otro. "Pero la relación con el otro como no aprehendida
-explica Levinas-, como yo la hago aparecer fenomenológicamente,
conmueve ~r eso, porque esta relación no es ningún momento del saber. La
otredad en la que acontece el otro acontece como orden. ¿Y de dónde viene
esta relación? Esta orden es una llamada, una llamada a la responsabilidad.
Es un Decir primero que no sólo pide una respuesta sino que en primer lugar
pide responsabilidad." (p. 107).

660

661

�LA IRÓNICA LLEGADA DE GODOT

Dr. Pol Popovic
El espectador dramático consigue la primera información sobre
Esperando a Godot en el título de la obra, la espera y por ende la esperanz.a
de encontrar a Godot. Esta información inicial es tal vez preponderante en la
interpretación de la obra ya que precede a las primeras impresiones
dramáticas, suponiendo que el espectador conozca el título de la obra antes
de llegar al teatro. Pero la información contenida en el título, que llega al
espectador antes del levantamiento de las cortinas, es engañosa. El
espectador sentado en el "Théatre de Babylone" durante el estreno de
Esperando a Godot en 1952 y los millones de espectadores posteriores
fueron engañados o por lo menos mal informados antes de pisar el terreno
nebuloso de la escena de Samuel Backett.
El hecho de esperar a Godot se entrelaza con las reiteradas
actividades que parecen inútiles, pero éstas están justificadas por la
necesidad de "pasar en el tiempo" hasta que llegue Godot. A pesar de que en
el mundo moderno la espera de una cosa o una persona es un hecho
cotidiano, es parte del misterio de la obra de Samuel Beckett cómo los
personajes, parecidos a las marionetas que maneja un mago escondido en la
oscuridad del techo, crean el ámbito que absorbe al espectador para
compartir con él sus experiencias. Los protagonistas y el espectador se
mueven al ritmo de los leves estiramientos de hilos en los cuales ambos
terminan por enredarse. Ambos motivados por la esperanz.a tratan de abrirse
paso ~ través de los hilos y sus existencias se someten al imprevisible acto de
la espera. Así como lo indica el título, la esperanz.a de ver a Godot es la
dianoia en la cual se involucran los protagonistas y el espectador. Este eje
central es el punto focal de la obra alrededor del cual se desarrollan y
pierden, las ideas y los protagonistas.
El aspecto irónico de la obra empieza a vislumbrarse siempre y
cuando el espectador se permita el lujo de tratar de definir las características
pertinentes a su llegada. A pesar de las atentas observaciones del espectador
y de acuerdo con las engañosas premisas de la obra, el perfil de Godot
permanece indefinido. La ironía de Esperando a Godot nace del conflicto
directo entre las circunstancias expuestas en la escena. Por un lado, los
protagonistas se entregan incondicionalmente a la espera de Godot y por el
otro, la existencia de Godot como todos los elementos temporales,
espaciales, comunicativos y personales que lo rodean, permanecen en una
confusa neblina dramática. La claridad de los rasgos contradictorios de las .
dos vertientes de este paradigma, la total entrega a la espera y la falta de

663

�conocimientos sobre el lugar y la persona que se espera, da la fuerza a la
ironía de la situación:
Estragon: You're sure it was here?
Vladimir: What?
Estragon: That we were to wait.
Vladimir: He said by the tree. (They look at the tree.) Do
You see any others? ( 10)
La pregunta de Estragon sobre el lugar de su cita con Godot es
respondida con la pregunta de Vladimir como si la imposibilidad de la
certeza prohibiera el uso de la afirmación. La duda y la pregunta son los
elementos psico-lingüísticos que definen la espera de Godot. El ambiente
austero de la escena crea la ilusión perfecta de que se trata del lugar debido
para esperar a Godot gracias a la presencia del único árbol como punto de
referencia. El espacio y, el vacío que se extienden a través de las sombras
hacia la platea y los tJls puntos cardinales re~tes so~ el ~ej~r ~dic~dor
escénico de la nada que rodea a los protagomstas. La unagmana infinidad
del espacio que rodea a los protagonistas y la inutilidad de su
desplazamiento se amplifica a través del uso teatral del montículo. El
espectador se da cuenta que los protagonistas pueden observar la totalidad de
su entorno desde este punto estratégico, y a pesar de la ausencia de Godot se
sienten encadenados al montículo por la obligación no definida moral y
éticamente de esperarlo.
Cuando Estragon obliga a Vladimir a observar el horizonte en
búsqueda de algo o de alguien, los esfuerws de éste resultan vanos pero su
postura nos dice mucho sobre su situación. De espaldas al público, Vladimir
supuestamente busca otro ser humano que podría ser Godot y como el
público se encuentra detrás de él y no frente a él, Vladimir concluye gracias
a su perspectiva que no hay nadie en las proximidades. La dirección en la
cual Vladimir busca a una persona que podría salvarlos de la interminable y
frustrante situación es un irónico indicio de lo absurdo de su existencia. Las
sombras que rodean a Vladirnir durante su inspección del entorno absorben
su mirada sin darle ningún indicio sobre la presencia de los demás seres
humanos así como la presencia de los protagonistas absorbe la mirada del
espectador sin dar ninguna información sobre los protagonistas. La
reciprocidad de las visiones ilusorias de los protagonistas y del espectador se
cancelan entre ellas dejando un gran espacio de incomprensión entre ellos.
La presencia del camino que pasa al lado del "campamento de
fortuna" de los protagonistas es otro elemento ilusorio de la presencia de
otros seres humanos. El camino no es desolado únicamente porque nadie lo
utiliza sino porque no tiene el poder de extraer a los protagonistas de su

664

impasibilidad, motivarlos a levantar el campamento y tomar el camino. La
pérdida de la motivación para actuar, a pesar de la presencia del camino, se
presta a una fabulación dramática según la cual el abandono de los
protagonistas es planeado por el mago invisible de la escena quien decidió
hacer tabula rasa a todos los habitantes y dejar a los protagonistas sentados
al lado del camino a merced de Godot. Obviamente, los protagonistas no son
libres, el camino de sus vidas es fijo como el de la escena, esperar a Godot es
su única razón de ser aunque el lugar y la fecha de su cita sean tan
problemáticos como la existencia de Godot.
La función dramática del árbol, alrededor del cual los protagonistas
se encuentran sentados, es doble. Por un lado, es el objeto que suscita
subrepticiamente la idea del suicidio a través de su presencia dramática y las
sugerencias de los protagonistas: "What about hanging ourseJves?" (12). A
veces falta la cuerda y otras la motivación, pero la presencia del árbol
siempre apunta hacia el suicidio. Por otro lado, el árbol es el punto de
referencia geográfica gracias al cual Vladimir convence a Estragon que están
en el lugar debido para la cita con Godot: ''He said by the tree. Do you see
any others?" ( 1O). El hecho de que sea el único árbol que hay en la escena
significa implícitamente que no hay otro lugar para esperar a Godot ni otra
manera de vivir sino esperar al lado del árbol. La falsa esperanza que
fomenta el árbol es irónicamente expresada a través de los impulsos suicidas
que suscita. El árbol pertenece a la parte vibrante del escenario que retiene a
los protagonistas a su lado para condenarlos a la violenta e interminable
· espera sin esperanza. Al final de la representación, el aspecto siniestro del
árbol se refleja en la réplica desilusionada de Vladimir: ''Everything's dead
but the tree" (59b). La vida del árbol contrasta con la condenación de los
protagonistas a la indefinida _espera. Si el espectador tuvo un rasgo de
esperanza al principio de la obra o en la declaración de Vladimir de que el
árbol es el lugar de la cita con Godot de la misma no permanece más qiw la
desolación toral.
El camino y el árbol forman una alianza dramática en la cual
sugieren en primera instancia la presencia humana y el lugar de la cita con
Godot, pero los dos elementos escenográficos resultan sumamente
engañosos ya que la llegada retrasada de Godot se transforma en la
desesperanza de los protagonistas. Los continuos avisos de la llegada de
Godot y sus consecuentes ausencias contribuyen a la transformación
psicológica de los protagonistas que se nota en la aumentada frustración y la
frecuencia con la que discuten la opción del suicidio. Esta no anula el acto de
espera sino que minimiza la espera y así promueve ad infinitum el
sufrimiento de los protagonistas. Irónicamente, los principales elementos· ·
escénicos que definen el lugar topográfico de la cita y por ende preservan la

665

�"esperanza", así como el camino y el árbol, son los que perpetúan el
sufrimiento de los protagonistas.
La desesperación de los protagonistas no anula la actuación ya que
ésta es un elemento de fundamental teatralidad. Nunca se ha hecho una obra
de teatro en la cual los personajes estén absolutamente inmóviles ya que esto
sería una exhíbición de actores y no una presentación dramática. Una obra de
teatro necesita la actuación como un elemento indispensable para llenar el
espacio escénico. Beckett ha logrado recrear el ambiente dramático sin
palabras pero nunca sin actuación. Al final del siglo veinte, puede decirse
que la actuación es indispensable en la escena ya que en ella se basa la
función del teatro. En Esperando a Godo!, la actuación pierde la función
práctica tal y como se encuentra en la vida cotidiana para expresar el estado
mental del protagonista y definir su desubicación. El modus vivendi de
Vladimir y de Estragan no únicamente llena los prerrequisitos de la
teatralidad sino que talllbién refleja la irónica esperanza de encontrar la
solución a su existencia(La pérdida de la función práctica en la actuación de
los protagonistas maréa la desesperación de los mismos y su deseo de llenar
el vacío que los rodea.
La actuación en el drama de Samuel Becket es también una forma de
reafirmar la existencia y probar que uno vive a pesar de las condiciones. A
través de la interacción repetitiva entre Vladimir y Estragan, estos cancelan,
o por lo menos posponen, el suicidio y así prolongan el hilo de vida que
incesantemente estiran fingiendo cumplir con las reglas de un juego. El
frágil desequilibrio a favor de la vida se mantiene a través de la falta de
voluntad para suicidarse pero la falta de voluntad impide también a los
protagonistas abandonar el lugar y la esperanz.a de ver a Godot. La inversión
del equilibrio a favor de la muerte y del suicidio, marcaría la conclusión de
la presentación y al mismo tiempo sería incompatible con el enfoque de la
obra: permanencia de la esperanz.a.
La actuación de los protagonistas en las condiciones de
desesperación se manifiesta en forma de un juego infantil. La pesadumbre de
sus vidas da el tono lúgubre al juego mezclando lo agónico con lo lúcido:
Estragon: This is how it is. (He reflects.) The bough... the bough... (Angrily.)
. Use your head, can't you?
Vladimir: You're my only hope.
Estragon: (with e:ffort). Gogo light-bough not break-Gogo dead. Did heavybough break-didi alone. (12b)
Para contrarrestar la dimensión de su agonía, los protagonistas se
refugian en el infantil estado mental para no ver lo obvio, el irónico juego

666

del destino que pretende darles la libertad de actuar pero que los condena a
un estado de impotencia. Detrás del tono rítmico y juguetón de Estragon y de
Vladimir, yace una declaración de suicidio. En los breves fragmentos,
parecidos al poema de un niño que aprende la versificación, resaltan los
sonidos "go" y "di" de sus apodos "Godo" y "Didi". (12b) En un acto de
fusión fónica, sus nombres forman la palabra "&lt;lodo". Según el lenguaje
familiar de los niños franceses "&lt;lodo" significa "dormir". Atravesando los
abismos del suicidio y jugando simultáneamente los inocentes juegos
infantiles para "pasar el tiempo" o para alejarse de la tentación de la muerte,
los desgraciados protagonistas caen en la trampa de sus propios juegos,
fomentan el instinto de la muerte a través del sueño. El sonido cantante y
alegre de sus nombres, "Gogo" y "Didi", así como el contenido de su
versificación presagian la tragedia: "Gogo light-bouh not break-Gogo dead."
(12b) insinúa, suicidio invitando a su compañero a poner su cabeza en el
laz.o de una cuerda suspendida del árbol. En el contexto de las coincidencias
fonéticas, los sonidos de los apodos "Gogo" y "Didi" componen el nombre
de su supuesto salvador "Godot'' tal y como "Godot" se pronuncia en inglés
y francés, sin el sonido de la ''t''. ¿Sería una extensión de la coincidencia
lingüística que Godot sea el producto de la imaginación de los protagonistas
así como su nombre es una combinación de los apodos de éstos?
En el comportamiento de los protagonistas se nota la ostensible
renuncia a la serenidad como un método de cancelación de la realidad.
Cerrando los ojos frente al mundo lleno de decepciones y prestándose a los
juegos infantiles, los protagonistas esperan crear un mundo de ilusiones en el
cual estarían a l 'abri de los sufrimientos psico-fisicos. La renuncia de la
realidad la cual por parte de los protagonistas es paralela a la renuncia de
tomar el camino para alejarse del ambiente estático en el cual se encuentran.
Estas dos renuncias son efectuadas con la leve intención de evitar la
decepción y posiblemente la muerte que podrían causar la comprensión de su
estado actual y la intrusión en los territorios desconocidos. Pero la inercia
circular de Esperando a Godot ejecuta una vez más el giro rromco
encaminado a los protagonistas a lo que trataron de evitar, la decepción y
los impulsos suicidas ocultos detrás de las palabras lúcidas. El giro irónico
mezcla los aspectos lúcidos con los trágicos para formar un ambiente
patológico propio de las pesadillas que toman forma de una danza macabra.
Los juegos de los protagonistas y de los recién llegados, Lucky y
Pozzo, literalmente toman la forma de una competencia de bailes siniestros
que acercan a los protagonistas más a la muerte que a la vida. La breve y
descoordinada combinación de movimientos de Lucky invitan a Estragon a
imitarla. Este se siente incapaz de reproducir los movimientos artísticos de
Lucky y después de algunas fallas de coordinación y de equilibrio se
disculpa con mucha gracia por no haber practicado los momentos: "With a

667

�little practice." (26 b.) La imprevista competencia de baile entre Lucky y
Estragon y la subsecuente discusión sobre los bailes crean falsos lazos ente
los dos grupos. La imposibilidad de formar un grupo interactivo que se
quede al pie del árbol o se vaya revela la mez.quindad de su unidad. Las
palabras y la actuación, que parecen unirlos a través de una interacción
dinámica, se evaporan contra la bruma.
Aunque Estragon y Vladimir no puedan llegar a una clara conclusión
sobre su situación ni sobre la función de su actuación en la escena, Estragon
revela irónica e inconscientemente su estado adivinando el nombre de los
bailes que Lucky ejecuta: "The Scapegoat's Agony". (27) Estragon sitúa A
Lucky en su propia situación. La cómica interjección logra su fuerza
dramática en la sencillez y la espontaneidad con las cuales se presenta.
Indirecta y dirigida hacia el otro, la réplica de Estragon revela la vida de los
personajes. El mago de la escena los ha condenado a un sufrimiento eterno
sin que conozcan la causa de su castigo. Ser como son, es una explicación
silogística de la agonía; que los protagonistas sobrellevan. El contenido
revelador de la réplica de Estragon se manifiesta gracias a la falta de miedo y
tensión que los protagonistas sienten cuando hablan directamente de su
porvenir o de la llegada de Godot. La conciencia entre el estado mental de
los protagonistas y la naturaleza del baile le ha permitido describir
espontánea y subconscientemente el panorama psico-fisico de su situación.
Los elementos escénicos, tales como el camino y el árbol, y los
juegos lúdico-dramáticos de los protagonistas están lejos de anunciar la
llegada de Godot como el título de la obra lo hace implícitamente. Por el
contrario, el ambiente escénico y el comportamiento de los protagonistas
encubren la desesperación y la tentación suicida de los mismos. La imagen
nebulosa de Godot es sumamente irónica ya que yace en la imaginación de
los protagonistas sin que los elementos dramáticos confirmen su identidad o
proximidad al árbol de la esperanza de Estragon y Vladimir.

SOCIOLINGUISTICS DE BERNA.RO SPOLSKY

Lic. Gabriela A. Elizondo Regalado
División de Posgrado
Facultad de Filosofia y Letras, UANL.

En el libro Sociolinguistics Spolsky presenta un panorama general acerca
de esta disciplina y la define como la encargada de estudiar la relación entre
lenguaje y sociedad. La obra se compone de siete capítulos, una sección de
lecturas complementarias, referencias y un glosario.
Existe una gran variedad de fenómenos que pueden estudiarse bajo las
perspectivas de la sociolingüística, entre ellos podemos mencionar la
estratificación social, relaciones género-lenguaje, lenguaje de poder y
solidaridad, relación etnia-lenguaje, bilingüísmo, etc. Cabe mencionar que
la sociolingüística no es la única disciplina interesada en estudiar estos
fenómenos, sino también la psicología, las ciencias políticas y la historia,
entre otras.
Para realizar investigaciones sociolingüísticas se deben reunir datos que
nos aporten evidencia de variedades en pronunciación, elección de palabras
o estructura gramatical, de acuerdo a la edad, sexo, educación o lugar de
procedencia del hablante. El investigador debe tomar en cuenta el contexto
en el que se lleva a cabo la recolección de datos, así como el tema que se
está tratando. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, el investigador
se enfrenta a problemas metodológicos que son inevitables en el estudio del
lenguaje en su uso social. Entre los métodos utilizados para reunir datos se
encuentra la grabación clandestina, la entrevista sociolingüística, la encuesta
y la observación etnográfica.
Uno de los principales análisis se realiza en la convers1on, que es
considerada como la unidad básica de la lengua hablada. Un intercambio
conversional posee una gran cantidad de reglas como el respeto al tumo, las
interrupciones, los silencios, el tipo de pronombre que se usa para referirse a
la segunda persona (tú o usted), etc. Todos estos aspectos muestran
diferencias de acuerdo a la raza o al país de procedencia de los participantes.
Mientras la lingüística estudia el lenguaje como sistema dentro de sus
áreas, fonética, semántica y sintáctica, la sociolingüística se encarga de
estudiar el lenguaje en vivo, dentro de su medio ambiente geográfico y

668

669

�social. Se analizan por ejemplo los fenómenos que surgen en una
comunidad cuando dos o más lenguajes entran en contacto.
También concierne a la sociolingüística el estudio de los dialectos o
variedades de una misma lengua. Encontramos que, de acuerdo a la región
geográfica, se utilizan diferentes palabras para referirse al mismo objeto.
Localizamos también diferencias en pronunciación y entonación. Existen
diversos factores, además del origen geográfico, que originan la aparición de
variedades dialectales entre los que podemos mencionar la edad, la clase
social, el sexo y la educación.
Spolsky considera también dentro de las variedades lingüísticas a los
registros. Al hablar de registros se refiere al vocabulario típico de las
diferentes profesiones. Así, por ejemplo, existe el registro de los médicos,
de los abogados, de los cocineros, etc.
Algunos grupos sqé'iales, especialmente los jóvenes, utilizan cierto
vocabulario coloquial como símbolo de pertenencia a un grupo. Este tipo de
vocabulario generalmente rompe con las normas sociales y los términos que
se generan dentro de estos grupos son muchas veces adoptados por otros
segmentos de población.
No cabe duda que el lenguaje refleja las diferencias sociales, pero ¿qué
podemos decir de la relación género-lenguaje? A pesar de las ideas
existentes de que las mujeres hablan más que los hombres, está comprobado
que esto no es así. Sí existen diferencias neurológicas entre hombres y
mujeres, pero no son significativas para poder afirmar que las mujeres
hablan más que los hombres: Sin embargo sí hay diferencias culturales en el
rol tradicional de hombres y mujeres que marcan diferencias en el lenguaje
utilizado. Las mujeres tienden a resp~tar más las reglas gramaticales y a
utilizar la cortesía al expresarse.
Por medio de la investigación sociolingüística también se ha estudiado la
estratificación social. Labov realizó en los años sesenta un importante
experimento en los almacenes de Nueva York en donde comprobó que existe
diferencia en pronunciación de acuerdo al estrato social. En esa ocasión el
indicador que encontró fue la /r/ post-vocálica.
Otro tópico de interés para la sociolingüística lo constituye el
bilingüísmo. Se ha estudiado el caso de los niños bilingües, quienes tienen
que utilizar un lenguaje diferente de acuerdo a los contextos o a las personas
con quienes estén conversando. Se debe reconocer a una persona bilingüe
porque "tiene habilidad funcional en una segunda lengua" (Spolsky, p.45) y
además es capaz de cambiar de un código al otro con facilidad. Un bilingüe
670

utiliza_ca~ lengua en contextos específicos: en casa, en asuntos académicos,
en la 1gles1a, etc. A estos contextos se les conoce como dominios. Las
comunidades que utilizan una variedad llamada alta para ciertos menesteres
oficiales y otra variedad baja para tratar temas familiares o informales
presentan el fenómeno llamado diglosia.
Cuando una persona bilingüe aprende un idioma primero que el otro se le
conoce como bilingüe compuesto. En este tipo de bilingüísmo es posible
~ncontr3: el fenómeno llamado interferencia en donde un idioma ejerce
influ~n~1a sobre el otro a la hora de aprender significados, pronunciación 0
gramatica.
. . Existen además casos en que una persona bilingüe mezcla sus dos
1d10mas al hablar o cambia repentinamente de un idioma a otro. Muchos
inmigrantes utilizan este cambio de código al emplear palabras de su nueva
lengua en estructuras de su lengua materna y así desarrollar un código
mezclado.
Es muy raro enconn:ar comunidades monolingües, por lo general
podemos hablar de comurudades monolingües que se han desarrollado como
~esultado -~e la migración, o bien por la conquista y subsecuente
mcorporac1on de hablantes de otra lengua en la comunidad conquistada
formando una nueva unidad política.
Las comunidades multilingües indudablemente enfrentan el problema de
tener que seleccionar la lengua que utilizarán en su vida diaria.
Gener~ente ~eciden utilizar la que represente su identidad y, aunque el
len~Je se!ecc1onado no se~_ la lengua oficial del país, ellos la usan para
cuest10nes mformales o familiares. Cuando se trata de asuntos oficiales o
académicos utilizan la lengua oficial. Un claro ejemplo lo tenemos en
Paraguay, con el español como lengua oficial y el guaraní como su lengua de
identidad o vernácula.
Otr? ~specto a consider3: e? el caso de lenguas en contacto lo constituye
el surtimiento de lenguas p1dgm. Este tipo de lenguas nace como resultado
de la necesidad de comunicarse para resolver problemas comerciales
turísti~s o similares entre comunidades que no tienen lengua en común par;
comumcarse. No es una lengua nativa y pronto desaparece. Tiene
vocabulario muy simple y estructuras sintácticas también simples.
Encontramos pidgins en Hawaii, Nueva Guinea, Nigeria, etc.
Cuando el pidgin perdura y surgen hablantes nativos de esta lengua .
entonces se convierte en lengua criolla, la cual poco a poco va estructurando
671

�su vocabulario y su sintaxis. Tenemos ejemplos de lenguas criollas en
Nueva Guinea, algunas comunidades de Luisiana y Jamaica.
Como parte de las diferentes políticas que rigen las lenguas existe la
llamada planeación de corpus en donde localizamos el proceso de
estandariz.ación.
Existen también políticas como la planeación de
adquisición de lenguas, de educación de lenguas y de difusión.
No cabe duda de que el lenguaje es uno de los aspectos más importantes
que identifican a los diversos grupos sociales. Por m~io del len~je de los
integrantes de las comunidades lingüísticas se s1ent~n umdos, y . ~s
precisamente a la sociolingüística que corresponde el estudio de esta relac1on
lengua-sociedad.

EN BUSCA DE LA ENSEÑANZA PERDIDA.
UN MODELO DIDÁCTICO PARA LA EDUCACIÓN SUPERIOR, DE
ALICIA FUENTES VÁZQUEZ

Lic. Jesús Ordoñez Martínez

En el libro, En busca de la enseñanza perdida, la autora propone una
"didáctica autogestiva" que consiste básicamente en lograr un cambio en la
educación: transformar la educación normalizadora, transmisora de
infonnación, reproductora y alienante para que se convierta en crítica ·e
innovadora ' tendiente a apoyar el surtimiento de una nueva realidad
sociQcultural y la construcción de seres pensantes y éticos.
Los objetivos dy la didáctica autogestiva son: llevar al educando a
estrategias de pensaµíiento sobre qué es lo que puede hacer con la
información, qué es lo que se encuentra alrededor de ella y su aplicación en
el plano personal y profesional.
Alicia Vázquez Fuentes considera el discurso educativo tradicional
como homogéneo y triunfalista que busca la formación de una sociedad con
individuos que deben pensar todos igual, y expresa la necesidad de buscar
una educación formativa e integraL donde el cambio se sustente en una
dimensión sociopolítica ""I descentramiento del sujeto tolerante con los

otros, y la autoevaluación [ ..}. En el que docente y estudiante interjuegan
no sólo como sujetos éticos y políticos".1
Esta propuesta centra la enseñanza en el alumno, donde el énfasis se
encuentra en la formación más que en la infonnación, en buscar el desarrollo
integral, en enseñarlo a pensar, en aprovechar su historia personal y en no
olvidar su construcción interna.
La iniciativa busca nuevas formas de explicar los hechos educativos
donde su referente teórico está construido bajo presupuestos y teorías
humanísticas, históricas y pedagógicas integrando así un conjunto de
categorías, estrategias herramientas de comunicación, formación de hábitos,
· actitudes, herramientas autogestionarias de programación y desarrollado de
la autoevaluación, todas reunidas en un matemodelo didáctico que persigue
el desarrollo de la relación y situación didáctica.
El desarrollar un modelo autogestivo implica educar con
ingredientes como la autonomía, la libertad, la autorresponsabilidad, y la
autoevaluación para el cambio, para la libertad, para la conciencia y para la
672

673

�vida misma Este metamodelo surge por la necesidad de dar respuesta a tres
problemas educativos: hemos transmitido por generaciones que la realidad es
algo que está ahí para ser explicada y no para ser cambiada, contamos con
muy pocos y dispares referentes teóricos para abordar una problemática, y
no está bien determinado que el qué enseñar no puede ser planteado al
margen del para qué enseñar.
El maestro tiene una función de gran responsabilidad, pues será el
acompañante del alumno en el proceso de formación y tendrá que realizar,
por lo tanto, estrategias y herramientas que operen como disparadores de las
experiencias formativas. Los nuevos educadores deben concentrarse en el
cambio de procesos de enseñanza-aprendizaje integrando en ellos el valor de
la experiencia histórica, de rescatar el pasado y promover la comprensión del
futuro como un destino construible, no sólo en una, sino en múltiples
opciones. Deben buscar el desarrollo de la persona humana para el ejercicio
de la conciencia de responsabilidad individual y al mismo tiempo del
sentimiento de justicia, solidaridad social, libertad, respeto, honestidad y
amor a la verdad, sin dejar de lado el desarrollo de hábitos y actitudes que
faciliten la apropiación, la reflexión y la expresión de toda persona.
Por su parte, los alumnos desarrollarán un aprendizaje significativo,
compromiso con el querer aprender, apropiarse de la realidad, y por la
acción y reflexión, aprender a mirarla de forma diferente. Son responsables
del esfuerzo y compromiso consigo mismos y con los demás de ganarle
terreno a la ignorancia y a la incompetencia; su reto es una doble toma de
conciencia: del papel esencial que realiza el grupo de aprendizaje y de su
respo~sabilidad como parte de una familia, de un grupo, de una sociedad.
El aprendiz.aje significativo es un proceso autoformativo y
autoevaluativo que se va construyendo con el apoyo de las situaciones en las
que se encuentra la persona que aprende y es responsabilidad del educando
articular los procesos internos de análisis, comparación y asinúlación como
portadores de la significación real del aprendizaje que se obtiene de la
interexperiencia grupal.
En la planeación educativa se deben integrar el desarrollo
cualitativo de los procesos de percepción y de formas de pensar la realidad y
considerar el entrenamiento y el desarrollo de la atención como los
principales procesos para potenciar la inteligencia.
Por otra parte, hay que conseguir, desde la programación, una
congruencia clara con la factibilidad que posibilitan el aprendizaje
significativo. Considerar, al momento de programar una clase, el alto peso
que en la significatividad del aprendizaje tienen los procesos interactivos e
674

interperson~es. La clase toma la forma de una unidad didáctica que nunca se
planea, anahza o programa, sin considerar el conjunto de todas las otras
unidades.
Hay que programar, diseñar y orientar actividades y estrategias en
las q~e cada ~wnno se vea, ~ oiga y se sienta, tome conciencia de cómo y
de dond~ actúa, para que decida qué hacer con su propio comportamiento.
Los hábitos y actitudes didácticamente deseables en el comportamiento de
todo aqu~l que esté inmerso en una tarea de aprendizaje son: terminar lo que
se ~pieza, es~uchar con atención, programar acciones, precisión,
considerar _la situación antes de actuar, optimismo, cooperación y
perseverancia
El factor_ que garantiza la relación didáctica es la sigoificatividad que
para el docente ttene su tarea de enseñar y para el estudiante su necesidad de
aprender. Es fundamentaJ que tanto el maestro como el alumno asuman su
respon~~ilidad: el ~~o de conducir y desarrollar el aprendizaje y
formac10n, el maestro facilitarle los mejores resultados en el proceso.
La situaci~n didáctica,~ establ~ a través de cuatro etapas que se
apoyan en el trabaJo programahco: Ja pnmer etapa se refiere al inicio de la
cl~se, donde_ se marca el acuerdo de enseñanza y aprendizaje jerarquizando
la 1mportanc1a y trascendencia del contenido informativo.
.
~ segunda es la ilustración y activación que convierte la nueva
mfonnacion en forma de concepto, idea o teoría que se organiza a manera de
lectura, resumen, cuadro sinóptico, etcétera, que el alumno descubre sobre la
base de su experiencia previa.
Continúa con la integración i~onnativa que se traduce en nuevas
estrategias de aprendizaje que se expresan en evidencias concretas de
cambio de actitud, de comportamiento, de solución de problemas O de
ge~eraci~~ de nuevas ideas que suelen acompañarse de experiencias de
s~tt~fa~1on del desempeño alcanzado y que está guiado por la estrategia
d1dachca.
P~r último _se plantea la ev~luación como un conjunto de estrategias
que perrmten considerar las necesidades individuales en la interacción de
grupo Y_ g_enerar otras de carácter grupal que respondan a todos y cada uno de
los p~c1p~tes en el aquí y ahora de cada sesión recuperando básicamente
las evidencias de aprendizaje mediante preguntas concurrentes solución de
problemas, resúmenes, cuadros conceptuales, etcétera
'

675

�Vázquez Fuentes plantea que la evaluación y la calificación no son
ni deben ser la misma cosa Cómo evaluar al alwnno ha sido el "problema
eterno" para quienes quieren de una manera objetiva representar el grado de
impacto de los contenidos en la vida profesional y personal del educando.
Dedica un apartado especial a este tema argumentando que "Hoy en día, la
evaluación es sin duda el principal factor con el que suelen estrellarse los
modelos didácticos".2 Plantea la estrategia de evaluación como un proceso
autoevaluativo por desempeño y satisfacción, donde se deben considerar la
estructura conceptual, las pautas de interacción, la adquisición de
herramientas dialógicas y de reflexión critica, la responsabilidad de
intervención, la gestión ética, los cambios de actitud y la adquisición de
hábitos académicos.
La evaluación autogestiva se centra en el proceso, al margen de los
objetivos paradigmáticos y aprecia las evidencias de desempeños
competentes construyéndose un proceso de resignificación, aprendizaje,
autoevaluación y fundamentalmente interactivo. Para llevar a cabo este tipo
de evaluación la autora plantea instrwnentos como: guías autoevaluativas
que el maestro acota sobre la base del trabajo desarrollado; el alumno se
autoevalúa, pero el maestro le señala qué considerar, con qué evidencias, y
su producción se contrasta con los resultados de los demás en pequeños
grupos y en sesión grupal.
El metamodelo presenta la necesidad de un cambio urgente: una
manera diferente de hacer teoría educativa basada en la premisa de que las
personas no pueden aprender si están separados el cómo aprenden de para
qué lo hacen. La nueva teoría educativa debe centrarse en la educación para
la libertad, la justicia, la paz, la democracia, y sus fines educativos deben
estar dirigidos a fonnar a los alumnos para la competencia laboral, el
desarrollo del sentido critico y el compromiso social.

Notas bibliográficas
1

Vázquez, Alicia. En busca de la enseña perdida. Pp. 15.

2

lbid. Pp. 132.

EL BUEN LECTOR SE HACE, NO NACE.
REFLEXIONES SOBRE LA LECTURA Y FORMACIÓN DE
LECTORES, DE FELIPE GARRIDO

Lic. Maria de Lourdes Urbina Carrillo

En El buen lector se hace, no nace, la formación de lectores es una
preocupación del autor. El libro consta de veinte textos que fueron artículos,
pon~ias y pláticas escritas para congresos y conferencias sobre la lectura
y form~ión de lectores; algunos de estos artículos fueron publicados en
suplementos y revistas entre 1984 y 1998. Con ello pretende convencer de
la importancia de estas actividades y analiza algunos problemas prácticos en
la formación de personas con plenas habilidades para la lectura y escritura
La recopilación no guarda el orden cronológico de aparición de los mismos,
sino que presenta otra secuencia, para entender la argumentación de lo que
considera es la problemática actual de la formación de lectores y la carencia
de los mismos, con la cual coincido.
Garrido manifiesta su preocupación por la formación de lectores: se
refiere al habla, la lectura y la escritura como las operaciones básicas de la
comunicación y la expresión; quien no lee y escribe no domina su propio
idioma Pero la importancia de estas herramientas va más allá de la
comunicación con los demás, el lenguaje nos permite tomar conciencia de
nosotros mismos y del mundo que nos rodea. Por ello es que la literatura,
antes que un conocimiento, es una experiencia La realidad nos demuestra
que mucha gente se ha pasado la vida leyendo a medias, simulando la lectura
o limitándose a leer libros de texto. Pero la lectura no puede estancarse en
este nivel, debe abarcar los libros de la imaginación, los que se leen por
gusto. Hace falta multiplicar los lectores, desarrollar el gusto, conquistar la
afición y alimentar el amor por la lectura y la posibilidad de escribir. El
problema no se limita a la alfabetización, a la edición y distribución de
libros, a la instalación de librerías, bibliotecas y al estudio de la literatura.
Describe y analiza la experiencia fundamental que permitió al autor
conocer los problemas de la formación de lectores: el programa "Rincones
de lectura" iniciado en 1986 por la Secretaria de Educación Pública donde
actualmente dirige la Unidad de Publicaciones Educativas. Dicho programa
tiene como objetivo crear una de las escuelas primarias públicas del país, que
atienden al 93 por ciento de la población escolar, la colección de Libros del
Rincón. Con la finalidad de que el alumno tenga a la mano libros para leer
y, en forma adicion~ sensibilizar a los maestros y demás autoridades para

676

677

�que hagan uso de este acervo y si es posible, ~~dar también el acceso a los
padres de familia mediante el préstamo a doIDicilio.
.
Personalmente tuve la oportunidad de conocer esta colección y es una
pena decir que como todo proyecto, le hace falta seguimiento al destino final
de estos libros, siendo éste la casa de aquellos que se lo llevaron, no para
leer, sino para adornar sus estantes y libreros. Espero que este sea un caso
aislado y que la experiencia haya sido positiva~ porque representa .1?1 gr~
esfuerzo económico por la calidad de los matenales y su presentacion. As1
como por su intención, que reconozco es una propuesta se~~ y formal, lo que
es una lástima, debido a la falta de ética y responsabilidad de algunos
maestros, y como consecuencia el incumplimiento de los objetivos para los
que fueron creados, en este caso en p~~ular. Si~ embargo, el autor no
presenta comentarios al respecto y se hmita .ª dec~ que ~o~ resultados ~e
esta experiencia le permiten referirse a una sene de ideas basteas, que seg1;"1
él, responden a los problemas de formación de lectores en nuestro ~rus.
Sefiala que más allá de los aspectos teóricos, la. lectura y la escn~a
implican actividades que se desprenden de estas ideas, las cu~le~ estan
encaminadas a la comprensión e importancia de los problemas practtcos de
Ja formación de personas para emplear el lenguaje en su forma escrita.
Define y está convencido de la "libertad de elección" como
resultado de una experiencia que debe tener cada niño para escoger, de un
número infinito de opciones, el o los libros que sean de su agrado para
hojearlos y leerlos; asimismo le ofrezcan la oportunidad. de eje~citar _Y
desarrollar la imaginación, como el mejor recurso para gan_ar mterés ~anttl.
Que en el fondo irracional, intuitivo, imagin~vo de mit?s y tradiciones
populares se encuentra la fascinación (episodios de las mil ~ ~na noche~,
Robinson Crusoe, Los viajes de Gulliver, Lo isla del tesoro, Alicia en el pa,s
de las maravillas, El Principito, etc.). Amado Nervo, decía: "este libro ideal
que todos hemos entrevisto en nuestra infancia, que nos ha revelado, el
libro de la fantasía, del milagro, sin otra utilidad que su belleza" .
Subraya la importancia del papel fundrunental del maestro para la
formación de los lectores e insiste en que el primero que debe formarse
como lector para los maestros, dice, debe ser una preocupación P~S?nal Y
profesional. Lo presenta como la figura person~ ~ara refo~ los h~lntos de
los estudiantes y pretende, como en receta magica, que este ensene a sus
alumnos a comprender que la lectura de obras literarias no está veda~ a s~s
colegas, los maestros de literatura y de español, sino que es ~ patrunomo
de todos y no debe faltar un solo día En esta receta la meJor manera ~e
comenzar un día de clases, en cualquier nivel educativo, en cualqwer
disciplina, es ver al maestro o maestra de pie ante el grupo con un libro que
no sea de texto en las manos; incluye también a los padres y sueña con
678

fundar muchos rincones infantiles y talleres de lectura cultural, educativa y
social. Elena Poniatowska expresa: "Imponer media hora de lectura todos
los días en las escuelas desde la primaria hasta la preparatoria, ¿sería
mucho pedir?".
Garrido de nuevo coincide- con Elena Poniatowska en su comentario:
"antes de editar libros hay que crear lectores". No basta con publicar y
distribuir libros en forma masiva para que se multipliquen los lectores.
Respecto a los libros, la educación y la política cultural, establece que la
formación de lectores debe ser el mayor problema del Estado, propone que
las acciones del Gobierno cuenten con un esfuerzo más importante: la
extensión de la lectura a una población más amplia, y en educación, la
calidad del material y el aprovechamiento del lector.
Dicho autor presenta lo que seria una propuesta para talleres de
lectura como la solución para fomentar y afianzar el hábito por la lectura,
proponiendo la realiz~ón de talleres, grupos, clubes, círculos de lectura en
las escuelas y que éstos sean incluidos como una materia obligatoria en los
planes de estudio de las escuelas primarias y secundarias oficiales. Los
objetivos de dichos talleres serían: Avivar el interés y fortalecer el gusto por
la lectura, mejorar el dominio del lenguaje oral y escrito, es decir, elevar los
niveles de comprensión de la lectura, expresión y comunicación; y ofrecer a
los participantes una selección de lecturas básicas encaminadas a profundizar
sus conocimientos, despertar su imaginación y que respondan a los intereses
y necesidades de los participantes. Describe lo que considera debe ser un
lector y cómo se fonnaría a este "modelo" de lector. Da importancia a dos
aspectos inherentes a la lectura, siendo la primera el que "no se lee con el
diccionario" y dice: "Sin comprensión no hay lectura fuera del diccionario y
la comprensión muchas de las veces se disfraza de memorización, es decir,
la memorización a veces ayuda a la comprensión, pero no deja de ser mejor
memorizar lo ya comprendido".
Finalmente critica al sistema educativo y al trabajo que se desarrolla
en los talleres de lectura, sefialando en el actual trabajo de formación de
lectores dos aspectos que él considera importantes: la erudición y el exceso
de animación; en el primero, Garrido afirma que no basta con ser "erudito"
en la materia si no cuentan con las habilidades para capacitar lectores. El
segundo atiende el excesivo uso de juegos y técnicas de animación en la
lectura con grupos de treinta, cuarenta o cincuenta niños al mismo tiempo,
que tienen como resultado que sus alumnos no lean libros y a veces ni
siquiera uno de texto. En uno y otro caso se atiende a la teoría y al juego más
que a la lectura.

679

�Este libro aborda con argumentos sólidos la problemática existente,
sin embargo, no todas las soluciones las tiene el Gobierno. Sabemos que
dependemos de los proyectos y políticas educativas, y esto, no es lo crítico,
lo lamentable es la cancelación de proyectos, porque "cambian las políticas"
o bien las administraciones ¿Por qué no tomar en cuenta los resultados
positivos de los programas implantados y darle un seguimiento sistemático
que reorganice las acciones?.
Felipe Garrido es un ejemplo de tenacidad. La experiencia que le
brindan veinte años dedicados a la formación de lectores, le dan autoridad
para proponer y criticar el trabajo actual. Como lo indica el nombre de su
libro, él se reconoce como un lector que se hizo, como lo explica en el
epilogo de esta obra. Sin embargo, existen personas que nacieron con esa
cualidad de buenos lectores y como única diferencia de otros, "tuvieron la
oportunidad de desarrollar esa cualidad". La lectura necesita más que la
propia lectura; reclama gusto, afición, interés, vida, razonamiento,
inteligencia, pasión, etc.

LA ARQUEOLOGÍA DE NUEVO LEÓN Y EL NORESTE
DE MOISES VALDES MORENO
r

r

'

Lic. Héctor Alemán Hernández

Antecedentes
Probablemente por la situación geográfica y por el intenso deseo de
parte de nuestras autoridades de presentar a nuestro país como abundante
zona arqueológica, las regiones norteñas han pasado a ocupar un segundo
té~o en cuestiones de interés nacional para el desarrollo de proyectos
relacionados con la arqueología. Sin embargo, día tras día, se han
desarrollado intensas investigaciones en el norte de México las cuales
muestran las costumbres y tradiciones propias de cada entidad y se han
establecido grandes diferencias en cuanto a tiempo y espacio.
Como se sabe, Nuevo León es el territorio medular de la región
noreste de México, nuestro estado ha sido objeto de descuido y desaparición
de infinidad de zonas arqueológicas, sobre todo en sitios donde la misma
erosión ocasionada por el paso del tiempo nos ha dejado ver la ubicación de
estos restos arqueológicos y en muchas ocasiones, incluso, artefactos que
han sido sustraídos y que ahora forman parte de colecciones privadas.

Límites geográficos de las regiones Norte de México
Es necesario hacer mención de los limites geográficos con respecto al
noreste; al norte, limitado por las riveras del Río Bravo hasta su
desembocadura en el Golfo de México; al sur, por una franja marginal al
costado poniente de la Sierra Madre Oriental que llega hasta la zona tórrida
del trópico de cáncer, donde colinda con la región huasteca; al oriente, por
los límites costeros del golfo y al poniente, hasta la línea oeste donde
concluye la Sierra Madre Oriental e inicia la región centro del país.
En base a esta delimitación, las entidades que conforman la región
noreste son:

l. Tamaulipas. A excepción de su porción sur que corresponde a la región
Huasteca.
2. Extremo norte y oriente de Coabuila.

3.

Estado de Nuevo León. Sin tomar en cuenta su flanco surponiente.
681

680

�Referente al estado de Tamaulipas al extremo sur (que queda fuera de
los límites de la región noreste) ha sido objeto de la mayor cantidad de
estudios arqueológicos que se hayan llevado a cabo en esta región. Sin
embargo, un poco más al norte, casi llegando.ª los !~tes. de la !"l~steca
con el noreste se desarrolló un importante estudio cuyo pnnc1pal objetivo era
encontrar restos que indicaran las primeras etapas de la domesticación de
plantas.
Estas investigaciones fueron realizadas por Richard McNeish quien
posteriormente logró rescatar de entre algunas cuevas ~e. la Sie1:-3, de
Tamaulipas y la Sierra Madre Oriental, algunos vestigios org~cos
fozilizados que le permitieron obtener evidencias de fechas y construir dos
importantes secuelas cronológicas desde las primeras prácticas de cultivos Y
la aparición de pueblos hasta el abandono de éstos.
En el caso de Coa:huila se han realizado investigaciones arqueológicas
principalmente en la zona comprendida al oeste del área .de Bolsones, al
poniente de la Sierra Madre Oriental, misma que puede considerarse como el
principio de la región centro del país.
Entre los más destacados descubrimientos se encuentran artefactos
elaborados en madera, palma y fibras vegetales, así como recipientes hechos
de cerámica de los cuales se asume que provienen desde el año 12,000 a.C.
En el estado de Nuevo León la primera investigación de carácter
arqueológico que se llevó a cabo fue en la década de los sesenta y fue
conocida con el nombre de' Proyecto Noreste de México, la cual estaba a
cargo de la Universidad de Texas en Austin.
Las investigaciones comenzaron con reconocimientos de la superficie
y se registraron cuarenta y tres locaciones que en su gran mayoria se trata~~
de sitios de campamentos abiertos, rocosos y algunas cuevas. A excepc1on
de dos sitios, en los cuarenta y uno, restantes se lograron recolectar algunos
artefactos.
De los dos mil veintiuno objetos que fueron analizados primero por
materia prima y después por su técnica de manufactura; ~ólo mil ciento
sesenta y uno quedaron clasificadas como puntas de ~royectll y de .entre los
restantes se podían encontrar algunas piedras de molienda, herranuentas de
hueso, conchas, cristal de roca transparente y perforadores.

Zonas explotables del Noreste de México
Según los datos proporcionados nos dan una idea general del ento~o y
recursos naturales que debieron ser explotados por los grupos humanos que
habitaron la región noreste, tomando en cuenta las siguientes
consideraciones:
a). La situación geográfica del área con estaciones templadas en
pnmavera y otoño, temperaturas muy cálidas en verano y heladas
constantes en invierno.
b)Características fisiográficas de la región que influyeron de alguna
manera en el desarrollo de las sociedades en lo que se refiere al tipo y
disposición de recursos alimenticios y algunas materias primas para la
fabricación de herramientas, habitación y vestimenta.

Al respecto podemos mencionar la existencia de seis principales zonas
explotables en épocas anteriores, como son las siguientes:

Zona serrana. Constituida por el sistema de laderas y cañones por
donde cruzan los ríos que integran la Sierra Madre Oriental.
Zonas fluviales. Formada por los márgenes y riveras de los principales
ríos de la región.
.
Zon.a de llanuras sem.ihúmedas. Incluye el conjunto de planicies y bajas
del extremo oriente de la Sierra Madre Oriental.
Zonas de valles aluviales intraserranos. Consta de todos aquellos
valles, pequeñas cuencas y abanicos aluviales que se localizan entre los
sistemas orográficos donde termina la Sierra Madre Oriental.
Zona de llanuras secas. Integra las planicies y bajadas que se
encuentran al extremo poniente de la zona serrana, donde se produce el
efecto de sombra de la Sierra Madre Oriental.
Zona de llanuras húmedas y litorales. Compuesta por todas aquellas
llanuras y bajadas del extremo oriente de Tamaulipas, zonas aledañas al
Río Bravo y la extensa franja litoral del Golfo de México.

682
683

�Categorías de clasificación de las manifestaciones gráfico-rupestres.

Motivos zoomorfos. Esta clasificación está compuesta por serpientes,
lagartijas, aves, tortugas, venados y huellas de osos.
.

El estudio del testimonio rupestre puede aportar valiosa información
sobre la flora, fauna, fenómenos naturales, herramientas además de técnicas
y recursos que fueron utilizados por las antiguas sociedades de esta zona.

Motivos fitomorfos. Para este grupo se incluyen las flores, las hojas,
los árboles, el peyote y los agaves.
Motivos formatizado.
Integrado por arcos, flechas, puntas de
proyectil, cuchillos, lanzas, escudos, redes y tambores.

Petrograbados

En general, los petrograbados eran reafuados sobre roca caliza con un
grado alto de oxidación, lo que permitía que contrastara ésta entre los
motivos grabados y la superficie exterior. La mayoría de los grabados se
realizaron ntilinndo objetos como punzones y cinceles de piedra.

Motivos naturalistas. Compuesto por el conjunto de soles, lunas,
cometas, estrellas, lluvia y relámpagos.
Primeras jornadas de explotación.

La zona con más alta concentración de petrograbados en nuestro país Y
probablemente una de la más abundante en América está constituida por la
parte norponiente de Nuevo León y el extremo oriente de Coahuila.

Pinturas rupestres
A diferencia de los petrograbados, este tipo de manifestación requiere de
condiciones especiales para su preservación, y por lo regular, se encue~tran
localmldas en paredes rocosas o pequeñas cavidades que no reciben
directamente la lluvia o los rayos del sol.
Entre las técnicas de elaboración se puede observar el delineado fino Y
grueso, distintos colores y tonalidades del rojo, amarillo, blanco, negro Y
café.

Categorías de clasificación de las manifestaciones gráfico-rupestres.

Hay una gran variedad de formas y de clasificaciones de las_ imágenes
grabadas o pintadas, éstas dependen de la región, país y critenos de los
mismos investigadores. En este caso, las categorías que más se acoplan a la
región noreste son las siguientes:
Motivos geométricos. En este rubro se incluyen líneas rectas, curv~,
triángulos, rectángulos, cuadros, zig-zag, círculos, espirales y media

luna.
Motivos antropomorfos. En este se incluyen manos, pies cuerpos
completos sexuados o asexuados.

El primer antecedente que se conoce sobre un posible contacto
occidental en el actual territorio nuevoleonés proviene de una carta enviada
por Antonio Sotelo de Betanzos al Monarca español, donde se menciona la
entrada del Comendador Cristóbal de Barrios hacia territorios desconocidos
'
partiendo de la región del Pánuco en 1529.
Cabe7.a de Vaca.

En 1535 Alvar Nuñez Cabeza de Vaca pudo ser el primero en transitar
por el nore~e cuando encabezaba una misión de exploración al cabo de la
Florida y se interna con algunos compañeros a la extensión suroeste de
Texas, cruza el Río Bravo y al intentar dirigirse a la región del Pánuco, por
diferentes sucesos cambia su trayectoria realizando una larga travesía hacia
las costas del mar del Cortés.
Han sido muchas las reconstrucciones de la ruta seguida por Cabeza de
Vaca. Algunos investigadores no consideran su entrada por la región noreste
y sitúan su incursión por algún punto cercano a la actual población de
Ojinaga en Chihuahua, bajando por el río Conchos y luego hacia Sinaloa.
Otros investigadores, que se consideran mejor informados, consideran
que la trayectoria fue cruzando por los estados de Tamaulipas, Nuevo León y
Coahuila, pero existe una gran diferencia entre los trayectos que se plantea
por cada uno de éstos.
Para estas consideraciones se puede agregar los siguientes puntos, para
poder formar nuestro propio juicio:
•

684

Al tiempo en que esto sucedía, transcurrían apenas dos años de la
Conquista de Cortés.
685

�•
•

En los mapas que existían en ese momento sólo se delineaba el Golfo de
México y algunas desembocaduras de los ríos y puntos costeros.
Un aspecto muy importante a mencionar es la falta de cronistas, como en
muchos otros sucesos, y la necesidad de tomar como testimonios los
comentarios que se pudieran haber conseguido.
Uno de los argumentos más importantes y trascendentes que se tiene
respecto a la ruta que tomó Cabeza de Vaca es el haber convivido con
campamentos indígenas que estaban conformados por grupos de veinte a
cien casas, las cuales se encontraban asentadas cerca o a las orillas de un
río.
Otros precursores

Existen también algunos nombres de soldados, frailes o exploradores que
al igual que Cabeza de Yaca, ya sea por el deseo de impartir la doctrina
cristiana cruzaron el actual territorio nuevoleonés en expediciones hacia la
Florida, o en busca de una ruta que conectara los reinos de Nueva Galicia y
Nueva Vizcaya con el Pánuco (como vía más corta hacia España, evitando el
paso por México y Veracruz).
Entre estos personajes menciona a Fray Andrés Olmos, de manera
importante porque, además de reconocer una gran porción de la extensión
tamaulipeca y parte del estado de Nuevo León, regresa junto con los
llamados indios olives para poblar la legendaria Tamaulipas. Sin embargo,
son a los militares Alberto del Canto, Diego de Montemayor y Luis Carvajal
y de la Cueva a quienes se le atribuye el descubrimiento y primeros intentos
de colonización del Nuevo Reino de León.

BINGO 6. ENGLISH FOR CBILDREN,
DE SAMANTA McNAMEE Y KEN METHOLD
Francisco Javier Treviño Rodríguez
Facultad de Filosofia y Letras

UANL
La enseñanza del inglés ha sido una actividad realizada por el hombre
desde hace muchos años y tiene gran relevancia para la difusión del
conocimiento. Una de las tareas más dificiles que enfrenta el docente en esta
área, es encontrar un texto que reúna las características óptimas para
utilizarlo ~n clase.
Para quienes nos dedicamos a la enseñanza, es común encontrar material
bibliográfico que aborde el tema desde una perspectiva teórica, dejando de
lado el enfoque práctico.
. _El libro "B~go 6" es un texto para la enseñanza del inglés dirigido a
runos que empiezan a aprender el idioma como segunda lengua y ofrece
~umerables situaciones funcionales para llevar acabo el aprendizaje. El
libro consta de doce unidades, donde la seis y la doce son de repaso.
.La metodología en que se basa tiene un enfoque práctico, con un
crudadoso manejo de las estructuras del idioma y con un vocabulario
adecuado para el seguimiento del tema. El texto tiene otras actividades que
complementan el aprendizaje tales como canciones y juegos que ofrecen una
experiencia divertida.
De acuerdo a mi experiencia como docente, es importante mencionar que
los niños requieren de textos coloridos que les llame la atención, ya sea con
fotografias, dibujos y situaciones con las que se hermanen de acuerdo a su
edad. Estoy convencido que el libro "Bingo 6" reúne todas estas
características primordiales para facilitar el aprendizaje. Muchos autores no
se esfuerzan para establecer una relación entre los alumnos y las actividades
del texto, la cual es de gran importancia, sin embargo, los autores de éste,
tienen como objetivo fundamental el enfatizar dicho vínculo y se observa
desde el momento que incluye niños y personajes jóvenes tratando que el
alumno se identifique con ellos.
En mi punto de vista, otro aspecto importante que no deben olvidar los
autores de libros para la enseñanza de idiomas, es que una lengua no puede
transmitirse satisfactoriamente si el texto no incluye aspectos culturales de
los países que hablan el lenguaje a enseñar. A pesar de íncluir temas

686

687

�recientes en la sección de lectura, que son apropiados para los niños y
adolescentes tales como la vida del grupo norteamericano "Backstreet
Boys", el actor Leonardo DiCaprio y otros; el autor no se desliga
completamente de temas importantes que forman parte de la historia de los
Estados Unidos de Norteamérica como el Día de Acción de Gracias, el cual
representa gran parte de la cultura de los Norteamericanos.
El libro tiene una metodología muy actualizada, que puede asimilarse con
uno de los mejores textos para la enseñanza del inglés que se han hecho
últimamente; como lo es "New lnterchange", el cual tiene una distribución
de actividades parecida a la del texto "Bingo 6", donde antes de iniciar con
la explicación de la gramática incluye ejercicios que la incorpora dentro de
un contexto,. Las unidades de este libro, contienen una conversación, un
agregado del vocabulario, expresiones importantes y una lectura relacionada
con el tema. La forma de presentar la gramática también es similar, ya que
aparte de aparecer en un recuadro, incluye un ejercicio. Pero existe una
sección diferente a Já del texto ''New lnterchange", que es la de
pronunciación, ya que el libro "Bingo 6" no hace ninguna conexión al tema
o a las estructuras gramaticales ni culturales que se utilizan en las unidades,
perdiendo parte de la sincronia al final de cada lección.
"Have you ever seen a TV studio?", es la quinta unidad. En mi opinión,
creo que el autor sobreestimó al docente al repetir la misma estructura de las
unidades tres y cuatro, que es la del presente perfecto. Un texto base para la
enseñanza de un idioma, se puede o no cubrir en su totalidad, pero hay que
tener un espacio en la planeación que sirva para incrementar el conocimiento
de cada unidad con material bibliográfico de ayuda, sin tener que recurrir a
la repetición de estructuras para cubrir vacíos.
En la unidad seis es de repaso, lógicamente trata de incluir todos los
tiempos gramaticales vistos con anteriÓridad. Esta unidad es más corta que
las anteriores y se basa en ejercicios prácticos que buscan verificar el
aprovechamiento del alumno de las unidades anteriores. En mi forma de
pensar, creo que el hacer una pauta a la mitad del libro y llevar a cabo una
verificación sin darle el nombre de examen, es de gran relevru;icia, ya que
conciencia al alumno del aprendizaje que ha desarrollado y esto tiene una
influencia psicológica para seguir adelante con el curso.
Cuando analizamos libros para la enseñanza del inglés y vemos el tema
de los países y nacionalidades, muchos autores no entran en la tarea de cómo
el alumno puede aprender esta lección dentro de un contexto. Atinadamente,
los autores de este libro, incluyen la explicación del verbo ''to be" para que
el alumno utilice los países y nacionalides en oraciones.
688

El autor da una gran importancia a la forma comparativa. En la unidad
?cho, se enfoca sol~ente en este tipo de estructura incluyendo ejercicios
mteresantes para facilitarle la enseñanza al maestro. Algo esencial que se
encuentra en esta unidad es el inmenso número de fotografías, las cuales
ayudan al alumno a ubicarse en una situación real.
Dentro de la unidad nueve, "Magic Marine World", se encuentran dos
~artes de la oración muy importantes: los adjetivos y las preposiciones de
tiempo. Cuando se enseñan los adjetivos, especialmente a los niños es
.
'
llllportante utilizar muchas ilustraciones, las cuales están incluidas en esta
unidad. Las preposiciones que se encuentran en esta lección son: "in'', "on"
Y "at'', que son muy utilizadas en el inglés. En mi opinión, estas tres
preposiciones se presentan correctamente en ejemplos muy sencillos, ya que
en es,te _nive! de aprendizaje seria un error incluir ~a mayor cantidad, porque
podría inflwr negativamente.
"The camping trip" es el título de la unidad diez y aborda el tema de los
conectores cronológicos, que se utilizan cuando se quiere describir un
proce~o. En esta lección, la actividad auditiva está muy bien utilizada, ya
que VIsualmente nos presentan seis acciones diferentes mediante fotografías
con el objetivo de armar una tienda de campaña; este ejercicio puede ser
contestado siguiendo la lógica de una secuencia cronológica, pero hay que
tener en cuenta que los alumnos son niños; es por eso que se anexa una
actividad auditiva para que el alumno escuche e identifique más fácilmente
cada una de las acciones de las fotografías y de esta manera encuentre la
lógica de un proceso.
En la unidad once, "Ken loves cartoons", los autores vuelven a caer en el
mismo error, que es mezclar diversos tiempos verbales, los·cuales desde mi
punto de vista son estructuras gramaticales difíciles de enseñar, puesto que
no es una lección de repaso, esta combinación podría confundir al estudiante
al momento de enfrentar diferentes tipos de estructuras en los ejercicios.
La segunda mitad de repaso es la número doce, que presenta de manera
acertada las estructuras gramaticales y partes de la oración que se vieron con
anterioridad. En esta lección se ven ejercicios auditivos, de lectura y
pronunciación que permiten practicar de una manera general el material
cubierto.
Existen tres agregados al final del texto. Uno está dedicado a la
pronunciación; otro, al vocabulario de cada unidad y el último corresponde
al programa de contenidos. La sección de pronunciación consta de una hoj_a
y presenta ejemplos muy generales que pueden ser de utilidad en la
enseñanza. La segunda sección presenta las palabras más importantes de
689

�cada unidad ordenadas alfabéticamente para facilitar su ubicación. Por
último, el programa de contenidos le ofrece al maestro una visión gen~ral de
los objetivos de enseñanz.a. A pesar que muchos docentes lo c?~1deran
irrelevante, creo que es de gran importancia para establecer los objetivos de
aprendiz.aje.
A mi juicio, este libro de texto cuenta con características i~eal~s para la
enseñanza del inglés como el segundo idioma en el nivel de _P~arta. _T~~ta
de desarrollar las cuatro habilidades básicas de aprendiz.aje: audic10n,
expresión oral, lectura y escritura.
Sin e~b~~o, incluye algunas
actividades, en particular las referentes a pronunc1ac1on,_ que al ~arecer no
están bien integradas a los objetivos que se pretende cubnr. En rm punto de
vista, el afán de repetir estructuras gramaticales tampoco es de ~an ayuda
para el docente, ya que se vuelve una tarea tediosa. Creo que es lillportante
reconocer la labor de los autores de esta obra ya que, si bien es obvio que no
logra cubrir de manera ~xhaustiva todos los aspeetos r~l~ci?nados con la
enseñanz.a es un buen intento por presentar de manera dinarmca algunas de
'
, .
las estructuras básicas del idioma con un enfoque practico.

ANGUSTIA Y ANSIEDAD.
CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO,DE JESÚS DE LA
GÁNDARA MARTÍN Y JOSÉ CARLOS FUENTES ROCAÑIN

Lic. Raúl Romo Vallejo
La ansiedad es clásicamente un sentimiento subjetivo que implica la
presencia de sensaciones de aprensión, tensión, inquietud, temor indefinido,
inseguridad o miedo, a modo de anticipación indefinida de un peligro ante
una amenaza más o menos objetiva que supone una forma de miedo ante
algo o ante nada, en contraposición al miedo concreto ante un peligro o
amenaza real. Puede ser una respuesta a algo, pero también puede nacer de
dentro, con o sin razón aparente.
La ansiedad normal. es adaptativa y útil para resolver problemas,
controlable y lógica (aUÓque puede ser incómoda), no implica sufrimiento
grave. La anormal es inútil, inapropiada, dificulta la adaptación y el
rendimiento.
La ansiedad exógena o reactiva es motivada por un desencadenante con
relación a un suceso; puede ser nonnal y sirve para enfrentarse a ella o
anormal y dificulta la adaptación. La endógena, no tiene motivo aparente,
surge sin razón o causa comprensible, como una manffestación del carácter
de la persona y es poco o nada adaptativa.
Desde el punto de vista biológico se trata de un estado de alerta
frente a una amenaza que ·prepara al organismo a la defensa, activa el
sistema nervioso central, vegetativo, endocrino y todo el organismo para la
lucha por la supervivencia.
Cierta cantidad de ansiedad es necesaria para mejorar la resolución
de problemas, existiendo un punto óptimo de ella para un máximo
rendimiento sin sufrimiento patológico. El aumento excesivo hace caer
drásticamente los rendimientos, tanto en el plano intelectual como en el
psicomotor, en las relaciones personales o en el trabajo, en la toma de
decisiones o en la vida sexual. La capacidad de algunos seres humanos para
modular este mecanismo se conoce como autodominio.
Los estímulos más habituales provienen del entorno psicosocial del
sujeto, medio ambiente o del propio organismo, lo que importa es la
valoración que el individuo hace de ellos.

690

691

�El estrés es la reacción ante situaciones de alarma o amenaza que
generan ansiedad, fue descrita por Hans Selye como reacción gene~al de
adaptación. Tiene tres fases: alarma, resistencia y agotamiento.
La ansiedad patológica es el resultado de una situación estresante
más las posibilidades de adaptación del sujeto, determinadas tanto
genéticamente como por el aprendizaje. Ésta aparece si la presión estresante
es exagerada y agota las posibilidades de adaptación, o la reacción del sujeto
es excesiva en intensidad, duración o en calidad.

Se habla de ansiedad exógena, cuando se supera la capacidad
adaptativa del organismo frente a estímulos externos, amenazantes, intensos
o sorprendentes. Mientras que la endógena, está ligada a factores
hereditarios, carece de causa externa, se presentan anomalías en los
mecanismos cerebrales de procesamiento de información procedente de los
sentidos.
La ansiedad es una especie de nerviosismo acompañado de inquietud
y desasosiego, es sobresalto, "nos activa". La angustia es un sentimiento
sensorial localizado en el cuerpo que se manifiesta en forma de opresión del
pecho, ahogo, congoja y sensaciones de malestar que afecta a todo el
organismo y con frecuencia se localiza en las funciones vicerales, "nos
ahoga, nos paraliza".

Síntomas psíquicos: inquietud, inseguridad, intranquilidad, temor,
miedo, tensión, angustia. Síntomas somáticos: taquicardia, sudoración,
temtlor, boca seca, inquietud psicomotora, hiperventilación, disnea, tensión
muscular, meteorismo, diarrea o constipación, poliquiria, vértigos,
hiperactividad. Síntomas de alerta excesiva: insomnio inicial, pesadillas,
somnolencia diurna, anorexia, hiperfatiga, inhibición del deseo sexual,
impotencia, anorgasmia, dificultades de memoria y atención.

Síntomas en los distintos tipos de ansiedad:
Trastorno de ansiedad secundario a enfermedad fisica o por uso de
sustancias: presencia de ansiedad continuada o crisis secundarias al
padecimiento de una enfermedad somática o abuso de sustancias tóxicas.
Por trastorno de pánico: crisis recurrentes de ansiedad grave no limitadas a
situaciones no concretas. Síntomas variables que aparecen de modo
repentino, incluso mientras la persona duerme. Temor secundario a morir,
perder el control o enloquecer, miedo a sufrir otro ataque de pánico,
aparecen conductas de evitación. Puede aparecer agorafobia.
692

Por fobias: temor excesivo e inacional ante objetos o situaciones
específicos. La exposición al estimulo fóbico provoca ansiedad. Reconoce el
miedo como irracional. Provoca ansiedad anticipatoria al imaginar el
estímulo y presenta conductas de evitación. En la fobia social, existe temor
ante situaciones sociales, restringe las actividdes y presenta ansiedad
situacional.
Por transtomo obsesivo-compulsivo: presencia de pensamientos
obsesivos, reconoce que son producto de su mente y que su comportamiento
es irracional, provocando mucho malestar.
Por trastorno de estrés postraumático: expos1c10n a un
acontecimiento traumático grave, con periodo de latencia de semanas a
meses. Reexperimenta el acontecimiento, existe embotamiento emocional
falta de capacidad de respuesta al medio, anhedonia, conductas de evitación:
insomnio.

/
Por estrés agÚdo: exposición a un acontecimiento traumático grave.
Relación temporal clara entre agente estresante y aparición de síntomas.
Reexperirnenta el acontecimiento, embotamiento, desapego, ausencia de
reactividad emocional, desrealización, despersonalización, amnesia
disociativa, ,conductas de evitación.
Por trastorno de adaptación: malestar subjetivo acompañado de
alteraciones emocionales que interfieren con actividades sociales. Aparecen
durante un período de adaptación a un cambio importante. Relación clara
con acontecimiento estresante, hay vulnerabilidad, hwnor depresivo,
preocupación, incapacidad para enfrentar problemas y planificar el futuro.
Por trastorno de ansiedad generalizada: es excesiva y persistente, no
asociada a ninguna circunstancia particular. Sensación de nerviosismo,
inquietud, impaciencia, irritabilidad, dificultad para concentrarse, tensión
muscular, sudoración, mareos, palpitaciones, molestias epigástricas,
alteraciones del sueño, aprensión.
Por trastornos de somatización: presencia de síntomas somáticos
múltiples, recurrentes y variables. Visita regularmente a los médicos sin
éxito en su problema. Afectan cualquier lugar del organismo. Pueden existir
síntomas depresivos o ansiosos recurrentes. Interfieren gravemente en la
actividad social, interpersonal o familiar.
Es importante para la medicina reconocer, diagnosticar y tratar los
trastornos de ansiedad porque son enfennedades que requieren asistencia y

693

�tratamiento, su elevada presencia en la población generan un elevado costo
socioeconómico y humano.
El diagnóstico clínico de la ansiedad patológica debe basarse en la
atenta observación de los síntomas y signos que son detectables en la
conducta de la persona afectada. Debe obtenerse información a través de una
entrevista amplia, recabando los siguientes datos:
•
•
•
-.
•
•
•
•

Antecedentes familiares y personal~s.
Sít)tomas neuróticos en la infancia.
Pers&lt;&gt;Qalidad premórbida.
Características fisiológicas.
Acontecimientos importantes a los que se ha sometido el sujeto.
Indagar sobre aspectos psicosociales, familiares, laborales y económicos que
puedan estar relacionados con el inicio del trastorno.
Explorar los hábitos de consumo de sustancias.
Aplicar·una encuesta para obtener datos precisos.
Debe realizarse un diagnóstico diferencial entre tr~tornos de
Jansiedad y otras patológicas mentales o somáticas que pueden confundirse
con ella Tales como: trastornos somáticos, depresivos, somatoformes,
demenciales, de personalidad, por uso de sustancias, síndromes maníacos,
esquizofrenias.
El tratamiento debe buscar la disminución de la ansiedad para poder
abordar otros objetivos más complejos, como la modificación de conductas
patológicas y la reestructuración de la personalidad o la promoción de
hábitos de vida más saludables.

•

•
•

LA CASA ECOLÓGICA, DE JORGE CALVILLO UNNA
Lic. Alberto René Romo

G.

El li~ro La casa ecológi-ca, está constituido por veintiséis capítulos.
En la_ ~nmera parte ~os señala que la evolución biológica y del
conocimiento no son lineales. En este fin de siglo, nuestra visión del
mundo está cambiando en todos los aspectos. Nuestro concepto de casa no
es la _excepción. ~otécnicas, diseño solar y bioclimático, arquitectura sana,
ecob10construcc1on, tecnologías blandas o apropiadas, premacultura,
agricultura bio~ámica, etcétera, son nuestros conocimientos que nacen,
como una reacc1on al presente, de un compromiso con el futuro y de un
ree~c~entro con el pasado. La casa ecológica y sana conjuga saberes
trad1c1onales con nuevos descubrimientos científicos.
U~a casa ecológica y sana tiene tres fachadas: la de la salud, paz y
armorua. Salud para el cuerpo, paz para el espíritu y armonía con la
naturaleza. La finalidad es integrar
nuestras necesidades fisicas
espirituales, y adaptarnos al entorno local. Generalmente creemos qu~
nuestras casas son más sanas que las del pasado y que esto es el resultado
de las tecnologías modernas. Los lugares, por sus cualidades naturales o
artificiales, nos predisponen a la excitación, irritación, intimidad y paz; por
eso, una casa no es solamente un refugio fisico, sino también un abrigo
· para nuestra alma.
· . Los ciclos del agua, vegetación, animales, aire, tierra, sol y clima
son sistemas que son preciso integrar en el diseño de una casa..

Regularmente la ansiedad es un sentumento humano habitual,
comprensible, lógico y que no requiere tratamiento; pero si la persona
afectada no lo soporta, si afecta su vicia o si hace que se comporte de fonna
anormal, es preciso tratar el problema. Los recursos disponibles son
esencialmente de tres tipos:

Nuestras casas se han convertido en mundos sintéticos y extraños
para nuestro organismo, expuesto a los más peligrosos contaminantes. Al
mismo tiempo, éstas pueden contaminar el medio ambiente con sus
desechos y materiales de construcción, despilfarrar energía y agua; este
tipo de casa es lo que llamamos una casa enferma.

Psicoterapias y técnicas de modificación de la conducta; a través de la
introspección, estudios de comportamiento, técnicas de relajación y terapia
de apoyo.
El empleo de psicofármacos.
Otras medidas específicas; tratamientos somáticos, cambios psicosociales.

De la misma forma como rodea y penetra el aire o como cuando
nos sumergimos en el agua, las diversas radiaciones naturales y artificiales
nos envuelven y llegan hasta lo más profundo de nuestras células. Las
radiaciones naturales proceden del cielo y de la tierra; son parte de nuestro
funcionamiento biológico. En términos muy generales, la radioactividad se
define como la propiedad que algunos elementos poseen de transformarse
en otros y emitir, al mismo tiempo, diversos tipos de radiaciones (alfa, beta
Y gama). Los campos electromagnéticos naturales están íntimamente
relacionados con nuestros biorritmos y por lo tanto con nuestra salud.

694

695

�La arquitectura de cada cultura y región ha desarrollado formas
propias y específicas, la presión sobre los cursos e?ergétic?s ~a~ que se
vuelva a conceder un valor esencial. Clima y comodidad están mtimamente
ligados. Sin embargo, el microdima es fun?ament:11. ~os lugares sep~ados
por unos cientos de metros pueden tener difer~nc1as tmportan~~s de~idas al
asoleamiento, dirección y velocidad de los vtentos, vegetacion existente,
los cuerpos de agua, etcétera.

En muchas culturas se considera la respiración y por ende el aire,
como el primer eslabón de la salud. Calidad del aire en nuestras casas
tiende a degradarse, pero en la casa ecológica y sana, la calidad del aire es
de vital importancia pues influye en todos nuestros procesos fisiológicos y
metabólicos. El mejor remedio para ello, son las cualidades básicas de una
casa sana, las constituyen la ventilación que renueva el aire y las plantas
del interior; en casos graves, los ionizadores son una alternativa.

Las zonas tropicales húmedas, se caracterizan por las altas
temperaturas y lluvias abundantes todo el año. En ellas suelen registrarse
huracanes y lluvias torrenciales. Por este motivo, l~~ techos debe~ tener
mucha inclinación para desaguar rápido. Esto tambien ayuda a evttar un
excesivo calentamiento por el sol y permite crear un colchón de aire en el
interior que aísla el calor. Los árboles altos y con ramas sin ramificación
densa, como las palmeras, pueden sombrear la casa para evitar el sol
directo y al mismo ~mpo permiten ~l paso d~l air~. Las chim~n~as o
respiraderos en los techos logran la salida del arre cahente y propician el
movimiento del aire fresco.

La ventilación natural es producto del aprovechamiento de las
brisas y los vientos naturales por medio de la orientación y el diseño de
ventanas y techos, así como por la disposición de vegetales adecuadamente
seleccionados para tal fin. El viento influye con movimientos horizontales
y verticales; los primeros son de flujo normal y los segundos se originan
por las diferencias de temperatura y presión.

El clima caliente seco, se caracteriza por pocas lluvias en verano o
en invierno, temperatura extremosa noche - día, también en inviernoverano; se registra con frecuencia en zonas tropicales secas co~ n~erosa
vegetación. La ventana ideal tiene veg~tación en la~ partes infe~ores Y
superiores para que entre aire fresco abaJo y salga caliente por amba: Los
techos ideales son menos calientes, con los arbustos se puede desviar el
aire al interior de la casa.
Los climas se caracterizan por ser fríos en invierno y calientes en
verano, con excepción de las regiones localizadas a la orilla del mar,
donde las temperaturas son más uniformes. Las ventanas y puertas deben
estar bien aisladas y selladas en los lugares en que el invierno es muy frío.
Vivimos en la heliosfera que envuelve a los planetas de nuestro
sistema solar al igual que biosfera que envuelve a la tierra, todos los
recursos energéticos provienen del Sol, excepto la energía nuclear; Pº! e~o
la vida depende de él. El aprovechamiento de la energía solar en un ~dificio
se basa en cuatro principios: radiación, retención, almacenamtento Y
circulación, tal como sucede en el calentamiento solar de nuestro plane~.
Dicha energía es la única que no implica residuos negativos para el medio
ambiente, también la más equitativamente repartida en nuestro planeta. Se
pueden definir tres partes básicas en un calentad?r: el c~lector solar, el
sistema para transportar el calor y el termo o almacen del mismo.

En la naturaleza hay vida porque existe muerte y descomposición.
Toda la materia orgánica se pudrirá y se reciclará tarde o temprano, este
proceso se lleva a cabo en la tierra. En un montón de tierra pueden convivir
mil especies diferentes, en una cuadra de ella puede haber miles de hongos
y millones de bacterias. En la agricultura ecológica el primer paso es tener
una tierra rica en nutrimentos naturales para producir plantas fuertes y
sanas. Alimentar a la tierra es una necesidad esencial para la sobrevivencia
de la vida en nuestro planeta. Las diferentes formas de alimentar la tierra
son: Compostas en montón, composta enterrada, composta en compostera,
los excusados secos y lombricultura.
El agua es la vida misma. Lo fértil y productivo de nuestro planeta
depende de su disponibilidad. De toda el agua de nuestro planeta sólo el
uno por ciento es agua dulce y de esta mínima parte dependemos la
mayoría de las especies vegetales y animales. Actualmente, la
contaminación, en constante aumento, amenaza este recurso vital, la lluvia
ácida, los productos tóxicos, fa basura, los drenajes y el arrastre de
agroquímicos junto con el despilfarro, especialmente en las sociedades
ricas, son algunas de las principales causas de contaminación y escasez.
La vegetación y la casa son inseparables en la arquitectura
ecológica y sana. Independientemente de sus cualidades funcionales, la
planta y el hombre, como seres vivos, establecen relaciones en múltiples
niveles. Las plantas influyen en la temperatura de cualquier sitio por sus
múltiples funciones: transpiración, protección de vientos, transferencia de
calor, sombra y humedad. Estas también producen vapor a través de sus
hojas este vapor pasa al aire.

696
697

�Desde el punto de vista funcional, los anima~es contro!~ parte de
la vegetación y plagas, por tanto, complementan los ciclos ecologicos.

del ruido de la calle, duetos, bombas de agua o de habitaciones como
cocinas y baño. En diferentes culturas, como la japonesa, la escandina".a y
la California, el baño es un lugar social, terapéutico, de relajación y placer.

Producir alimentos en casa o en jardín, es una tradición muy
antigua que se perdió en el presente, tiene múlt~pl~s _implicacion~s
ecológicas, de salud, económicas y culturales. ¿~ue s1gmfica produc~
nosotros mismos parte de nuestros alimentos? Reducrr nuestra dependencia
de sistemas industriales, productos que perjudican el entorno Y la sal~~'
sin dar alternativa en una sociedad en proceso de cambio._ ~a produc~ion
doméstica de alimentos nos facilita dicho proceso y tambien proporciona
nuestra autonomia personal y social.

La casa y el jardin participan en los grandes ciclos ecológicos de la
biosfera, son parte integral de sus procesos y de su evolución. Desde una
propuesta ecológica, el jardin debe ayudar a reducir el consumo en general
y evitar la contaminación, además de agradar nuestros sentidos. Es un
modelo del universo, un microcosmo de la biosfera. También nos ayuda a .
aumentar nuestra percepción sensorial; sus posibilidades terapéuticas so~
múltiples.

No puede haber una casa ecológica y sana con ruido ~ malos
olores. Podemos disminuir el ruido con árboles, arbustos y cubrepisos_que
lo amortigüen, paredes altas, rejas con enredaderas y taludes de berra
cubiertos con vegetalys. Conviene que baños, escaler~s, bode~as,
estacionamientos y pasmos se localicen del lado donde proviene el nudo
exterior para disminuir su efecto. La ventilación e~ lo básico, sobretod~ en
cocina y baños, para eliminar los olores, reducrr el uso de matenales
tóxicos y sustituirlos por materiales naturales.

Cada célula de nuestro cuerpo responde a la luz y oscuridad.
Nuestro reloj biológico interno está ajustado para seguir este ciclo. La luz
natural cambia en el transcurso del día y durante el año, algunas veces
sutilmente y otras por contraste. La luz puede ser directa, reflejada o difusa
y variar su intensidad y color. Cada lugar de la casa requiere diferentes
calidades y cantidades de luz. El color afecta nuestra vida. Recibimos
información del lenguaje del color. Se asocia con diversas emociones e
incide en el estado de ánimo. En la casa ecológica prevalecen los colores
originales de los materiales y las pinturas naturales.

Un lugar es algo concreto con cualidades específicas: luz,, c?lor,
textura, olores, , paisaje, vista, proporciones, formas geome!1'1~as,
temperatura, humedad, energía telúrica, etcétera. Estas car~ctenstJ.~~s
constituyen el carácter de un lugar o su "atmósfera", que es la mt:raccion
de todas sus diferentes cualidades. El abuso de la tecnologia Y el
despilfarro energético han eliminado las consideraciones en cuanto a las
cualidades ambientales y climáticas del lugar en que se construye.
La cocina es el corazón de la casa y de su vida cotidiana; es el
centro de transformación y consumo, de las actividades domésticas Y el
lugar desde el que podemos desempeñar un papel activo para .proteger
nuestra salud y la del planeta. La comida industrializada generalmente
lleva conservadores, aditivos y colorantes artificiales.
Úna sala de estar sirve para descanso, celebrar reuniones, fiestas,
ceremonias y rituales, recibir visitas, estudiar, jugar, etcétera. Por eso,
muchos la consideran el lugar más representativo de la casa. Los lugares
de estar y de trabajo requieren de buena luz natural. En lo~ climas fresc~s Y
templados, lo ideal es que su orientación sea al sur. Es importante evitar
las zonas alteradas telúricamente en estos lugares. Una tercera parte de
nuestra vida la pasamos en la cama. Si no descansamos a~ecuad~en~e,_ las
repercusiones se manifiestan en todos los ~vele~: fis1cos, psicologico,
emocional y espiritual. La recámara debe ser silenciosa. Hay que separarla

698

La construcción es una actividad que generalmente contamina. Es
posible tomar medidas para mitigar sus efectos en la naturaleza y en
· nuestra salud. Los materiales que usamos en la construcción pueden tener
un efecto negativo en el medio ambiente. Su producción y su transporte
consumen recursos y energía agotándolos y contaminando el medio
amb~ente. Los materiales naturales como la tierra, cal, y~so, piedra y
madera se pueden reciclar, no contaminan y son absorbidos por los
ecológicos.
En la vida urbana actual, no somos conscientes de dónde viene lo
que consumimos y en dónde acaban nuestros desperdicios. Solemos creer
que las consecuencias ecológicas y para la salud no son nuestra
responsabilidad y tampoco reflexionamos acerca de quién o qwenes
deben asumirla. Los materiales de construcción que se pueden volver a
usar son preferibles a los que se vuelven inevitablemente basura. Al
fabricar productos con material reciclado se ahorra gran cantidad de
energía y se contamina menos.
En "La casa ecológi,ca en México " señala el autor que en nuestro
país se requiere de una visión alternativa y creativa ante el problema de la
escasez de casas, no solamente porque es un problema cuantitativo, sino
cualitativo. Si poco a poco se van integrando conceptos ecológicos y de

699

�salud en los reglamentos de construcción y diseño, nos prepararemos para
el futuro y mejoraremos el presente.
La mayoría de las casas que habitamos los mexicanos no están
diseñadas por arquitectos; están planeadas por sus moradores con el apoyo
de un maestro de obra o un albañil. La casa ecológica es ~arte de -~
proceso global a largo plazo que ~tenta ~odificar, 1~ tendencias de cns1s
ecológicas y deterioro de nuestro sistema mmunologico natural.

UN HILITO DE SANGRE DE EUSEVIO RUVALCABA•

Dora González Cortina

El título de la novela Un hilito de sangre, es tan sugestivo que remite
a muerte, crimen o hechos violentos. La edición está cuidada en cuanto a
presentación, y la fotografia de la portada alude a la vida aventurera del
protagonista.
A la narración anteceden dos epígrafes referentes a la amistad: unos
versos de William Butler Yeats y el soneto XXX de William Sakespeare. El
autor divide su novela en trece capítulos en los que el narrador, un joven de
trece años, relata lo que le acontece en un día de su vida.
El argumento puede resumirse como sigue: un adolescente, por
mandato paterno, debe obtener información acerca de direcciones y
teléfonos de las escuelas que se anuncian en los vagones del metro, pero
antes prefiere pasar por la casa de su novia. Cuando llega ahí, recuerda que
ella fue a visitar a unos parientes de Guadalajara, por lo que decida recoger
unos ahorros que le guardaba un primo, para trasladarse allá. En la central
camionera, el encuentro con un hombre que acompañaba a una cieguita, se
transforma en el primer obstáculo que le impide realizar su deseo.
Más tarde, el hambre lo conduce a un restaurante chino cuyo dueño
le bri,rida su amistad y en un momento aciago, ofrenda su vida para salvarlo.
Antes de morir, el chinito le obsequia una buena cantidad .de dinero que
permite al joven viajar en avión a Guadalajara y de aqui, contratar a un
taxista que lo conduzca a Tlaquepaque.
Después de ver a la joven, hace amistad con el taxista que lo había
llevado y determina pasar por su casa para conocer a su hijo. Antes de volver
a la ciudad de México, en un gesto de bondad, compra una bicicleta de
carreras para regalársela al hijo del taxista.
Mientras vuela de regreso, le sucede un penoso incidente, del cual
sale bien librado gracias a su ingenio y facilidad para contar historias; evoca
lo acontecido con el chinito y se imagina tocando el timbre de su casa en
espera de que su madre, histérica por su ausencia, le abra.
Nos dice Walter J. Ong que sin las tecnologías, básicamente la
escritura y la imprenta, "la privatización moderna del yo y el agudo y
doblemente reflexivo conocimiento moderno de sí mismo, resultan

700

701

�imposibles": El antecedente de la escritura es la oralidad, de la cual,
actualmente, sigue siendo su fuente fresca e inagotable. En los últimos textos
literarios aparece la tendencia de volver a ese origen y la novela de
Ruvalcaba nos confirma. Es por la escritura que nos enteramos, en este caso,
de las peripecias que le suceden a un adolescente y cómo enfrenta sus retos
en los momentos en que comienza el diálogo consigo mismo.
El largo monólogo que constituye Un hilito de sangre trasluce los
problemas que debe resolver el hombre en la etapa más dificil de su vida: el
tránsito de la· niñez a la adolescencia. El descubrimiento de su dualidad:
materia y conciencia, lo conduce a nuevas necesidades que requieren de
nuevos satisfactores.
El autor de un texto literario no debe olvidar que toda palabra escrita
constituye un remate y que por ello, no sólo ha impulsado la actividad
intelectual del hombre sino que ha estructurado la psique del individuo. En la
presentación que de s~ t'hismo hace el autor, en la solapa del texto que nos
ocupa, se denota una afinidad de carácter y estilo expresivo del escritor con
su personaje creado.
Precisamente porque se parte un narrador que habla para sí mismo,
se permite el uso muy frecuente de muletillas, pleonasmos, voces latinas,
inglés escrito como se pronuncia y otras libertades que la literatura, por ser
arte, suele admitir.
Se dice que la creacion literaria se distingue por dos rasgos
esenciales: su naturaleza Y. la intención, es decir, la ficción y los fines
estéticos.
En el caso de las obras fantásticas, que por cierto no siempre
constituyen un reflejo infiel de la realidad, es dificil evaluarlas con
parámetros fincados en el concepto de verosimilitud, pero en obras
marginadas de este género, si es plausible.
La novela de Ruvalcaba presenta muchos lugares comunes, tanto en
espacio, tiempo, lenguaje, como en personas y cosas, lo cual marca
deliberada y firmemente su parecido a la realidad del ambiente capitalino.
No obstante, el narrador (detrás de éste, el autor) cae en contradicciones tan
notorias que hasta un lector principiante observaría.
Como antecedentes de esta novela puede considerarse El lazarillo
de Tormes y los autores Zweig, Joyce, Paz, Fuentes, José Agustín y,
principalmente Gustavo Sáinz. El autor nos dice que leamos la novela para
conocer su vida porque algo debió filtrarse y, efectivamente, su personaje es
702

un pícaro del siglo XX que incursiona por los senderos eróticos con el viento
a su favor, pero creemos que sólo es un pretexto para criticar la educación 0
la falta de esta, tanto en las escuelas como en los hogares.
·
Este adolescente -protagonista, que no puede denominarse típico
puesto que en la vida real no todos corren con su suerte- es capaz de detestar
escuelas y maestros pero ama la lectura hasta convertirse en "lector voraz"
le~tor no se .:xplica có~? demasiada lectura provoca pobreza de lenguaje:
m _c?mo un hiJo de familia de trece años, carece de formación moral y
re~gi_osa. El p~o~goni~ quiere eludir los traumas pero proyecta tendencias
edípti~as, narc1S1stas y picarescas que bien podrían reclamar el auxilio de un
profesional.

E!

Co~~T?1e :l c?!erio de Jitrk2 un texto puede someterse a tres tipos
de lectura:_ llllcial, mdi~ial, y _crí~ca. La primera corresponde a la que otros
~aman
Impacto, la Impresiomsta o superficial, sería una lectura rápida e
mconsciente.

?e

. . L~, lectura indicia} o preconsciente localiza los núcleos de
sigm~cac10n d~ ~- texto; y la crítica o consciente se realiza cuando se
org~ los mdic1os encontrados con miras a describir el sistema de
sentidos que subyace en todo texto, es decir, lo desenmascara.
.
La ~ovela de Ruvalcaba causa una fuerte impresión por el lenguaje
· ~ticonvenc1onal, en una primera lectura, pero aún en esta algún indicio que
visl~bramos como nuevo, se vuelve monótono, a fuerza de repetirlo.
Los epígrafes sólo se justifican ante el lector hasta el capítulo ocho
p. ~28, a casi tres cuartos del p~cipio. Los.trucos que aplicaba el joven par~
salir de _apuros se ~elven predecibles, lo IDismo que la disyuntiva A y B que
en o~as1ones termmaba en contradicción. Tomando en cuenta que se trata de
ª!~en ~ue no sólo ~ leíd? mucho, sino que ya escribe libros y
d1cc1onarios, se le podría pedir mayor congruencia lineal global, por
supuesto, al ~a~or, pero como este es un personaje ficticio, llegamos a la
eterna contradicc1on de la literatura: abstraer lo concreto y concretizar lo
abstracto.
. La _tercera lectura nos ofrece un mejor panorama: un joven en busca
de ~u identidad, reconoce la existencia de su otro yo y cobra conciencia de la
amistad y de la culpa.
J_orge Ruffinelli3 encuentra tres niveles de comprensión de la lectura
Y los aplica a la novela, poesía y ensayo; nosotros, por razones obvias sólo
nos enfocaremos a la primera. Dichos niveles son: informativo, estilístico e
703

�ideológico, que responden a las preguntas: ¿Qué, cómo y para qué lo dice?,
respectivamente.

Por su parte, el joven protagonista -audaz y precoz- se encuentra a sí
mismo cuando en el cristal de una ventana observa su imagen, después de la
pérdida de su amigo salvador, a quien bautizó como Kung Fu por ser chino.
También ha tomado la personalidad de un artista e incluso, se ha sentido
automóvil, todo en aras de encontrar su esencia.

El primer nivel marcado por Ruffinelli, queda expuesto en la
relación de los hechos que encierra el resumen ya asentado. Del segundo,
que hace referencia al modo en que se expon~n lo_s hechos, ~es~c~emos
algunas cuestiones de estilo como son: el uso reiterativo del sufiJ~ errimo, no
sólo en adjetivos, sino también en nombres_; el enlace _de un c~pi~o con ~l
subsiguiente mediante la última palabra dejada a medias. La rroma Y ~acia
están presentes aunque no siempre dejan sabor grato. La referencia d~l
nombre del protagonista se encubre hasta el capítulo nueve, pero en cambio
su relación con el número trece la descubre por completo en el segundo,
donde también señala la letra L como inicial de su nombre al indicar que es
la número trece del alfabeto.

A propósito hemos dejado para el final el comentario sobre la
premiación otorgada a esta novela: "premio Agustín Yánez 1992"; así como,
las opiniones que aparecen en la parte ulterior. Desconocemos las razones
del premio pero las opiniones nos parecen, en parte, ofuscadas dedo que no
encontramos ''una ternura muy grande". "El manejo del lenguaje admirable,
ni "las palabras tratadas como encrucijadas". Con respecto al futuro,
debemos recordar que es muy pronto para pronosticar que "tendrá un éxito
muy grande".

Después de avanzar en la lectura, el receptor se ent~ra q~e ~e lo
contado no todo es ci910, ya que León Rosas Bernal es mu~ lDl~gma~vo Y
guasón, por ello utiliza una serie de muletillas cargadas de rroma Y solo la
temúra, manifiesta en los capítulos ocho, doce y trece, la salvan de quedarse
en novela erótica.

Lo que sí encontramos es que el narrador provoca al lector con su
disfraz de guasón que se autocorrige para quedar peor. Aunque el hilo
conductor, son la memoria y la imaginación del narrador, por el estilo
utilizado el lector no sabe cuándo al mentirse a sí mismo, de paso miente al
receptor.

El hilo conductor es la memoria del protagonista que le permite
asociar los hechos del presente con los del pasado, aunque algunos hayan
sucedido únicamente en su imaginación.

Pese a que el emisor aplica con fluidez la ley de asociación de ideas
para recordar algunas experiencias y muestra una sagacidad poco común
· para resolver, mediante disyuntivas, los problemas que la vida le presenta, la
dependencia materna es denotativa. Su postura antifeminista oculta bajo sus
deseos.·carnales, demuestra la falta de madurez de un personaje que en
ocasiones aparenta ser adulto.

La falta de coherencia es notoria dado que el joven encuentra
personas que le dan dinero generosamente ¡en la ciudad y en nu~stros días!.
Aparte que a los trece años él es capaz de emprender razonamientos . de
orden teológico (p. 164 y 181 ). En el pasaje de la p. 177 parece redescubra a
Carlos Fuentes en su novela La muerte.de Artemio Cruz.
En el tercer nivel marcado por Ruffinelli nos centramos en la lectura
ideológica. Con respecto a este texto hemos de advertir que se filtra leve Y
suavemente, como que se eluden compromisos. Se_ cri~~ la ~ormación
educativa en las instituciones escolares y la contammacion ambiental. El
protagonista preocuposo de satisfacciones sexuales, m~,s ima~arias que
reales, evoca la tristeza que los errores de nuestra formacion social causan en
el infante, como por ejemplo la tradición de ~os Reye,s ~fagos Y Santa Claus
que sólo pueden seguirse respetando en medios econom1cos muy estables.
La solución que significa el consejo que le dio el chinito al joven
León Rosas Bemal resulta todo un mecanismo de defensa contra la
ingratitud e indiferencia de los demás: no tomarse en serio, ni tampoco a la
vida.
704

Se dice que la literatura es una conmoción, entonces esta obra es
literaria porque eso causa. Es novela porque narran una historia mediante un
discurso, pero lo que más sorprende es no sólo su lenguaje anticonvencional
sino, la carencia de formación moral y religiosa en un adolescente que
además de ser hijo de familia, lee mucho.
El final nos hace captar que las experiencias sufridas y gozadas por
el protagonista no fueron de balde porque, después de veinticuatro horas
fuera de casa, aprendió a valorar la amistad y el amor; además cobró
conciencia de que a veces los sueños se realizan.

705

�Notas bibliográficas

CULTURA DE CALIDAD DE SERVICIO,
DE ENRIQUE MÜLLER DE U LAMA

Ruvalcaba, Eusebio. Un hilito de sangre, (Col. Narrativa 21) México: Ed.
Planeta, 1992. P. 183.

•

Lic. Ma. De los Ángeles Carrillo

Ong Walter J. Oralidad y Escritura. Tecnologías 1e la palabra. Traducción,
Angélica Scherp, México: ed. Fondo de Cultura Econórruca, 1987. Pp. 168.
1

Cultura organizacional y de servicio
2

Jitrik, Noé. De la lectura comoactividad. (Col. "Red de Jonas"), México: Ed.

Prenúá, 1986.. pp. 64.
1

Ruffinelli, Jorge. Comprensión de la Lectura. México: Ed. Trillas,, 1991, PP· 52,

53.

El modelo de empresa, de calidad, que anteriormente se tenía era
que el que sólo cumplía las expectativas del cliente sobre el producto. Esto
significaba que ''hacer un buen producto era suficiente para hacer un buen
negocio".
Los tiempos, los clientes y sus percepciones han cambiado mucho,
ahora se consideran importantes tanto los clientes internos (personal) como
los externos y los inversionistas.
En la actualidad, el servicio es "la ventaja competitiva de la década",
igualando su importancia con la calidad del producto.

Una empresa en equilibrio consiste en que el líder de alta calidad
esté en el centro del modelo (clientes, personal y accionístas) buscando
siempre superar a las expectativas de los tres én un proceso de mejora
-continua. Cada una de estas partes buscará satisfacer sus necesidades a
través de la interrelación, alcanzando un alto crecimiento y calidad, además
de utilidades, esto permite a la empresa tener valor agregado y compartirlo
con la sociedad, involucrándose en grandes proyectos que mejoran la calidad
de la vida misma, así como colaborar en la construcción de parques y
jardines, actividades culturales, deportivas, etc.
El proceso de la mejora continua se inicia con la mención de
indicadores clave, se continúa con el entrenamiento básico sobre los
conceptos de una cultura de calidad, se define la estrategia, se escoge una
metodología y se termina con la creación de equipos de mejora que reciben
la información de los clientes, personal e inversionístas y la actuación de
éstos.
La cultura organízacional es importante ya que ofrece una base para
pensar a escala respecto a la compañía, tanto en lo humano, como en el
control empresarial.
706

La dirección de la empresa, crea día a día una cultura que crece y
que puede modificar de acuerdo con un modelo preconcebido; por ejemplo,
707

�define la identidad de la empresa a través de sus trabajadores, transmite
sentido de pertenencia a sus miembros, facilita la integración de valores y
objetivos de la organización con los de. los indivi~uos, selec~ion~ los
individuos afines con la empresa, mantiene la umdad orgamzacional,
proporciona normas formales e informales y ofre~e segurida~. d~ntro _de un
marco estable; y por último, ofrece la oportunidad de dirigir m~!or la
empresa entendiendo, cambiando o mejorando la cultura y haciendola
permanente.
Así nos podemos dar cuenta de la importancia de la secuencia lógica
de causa y efecto entre los valores de la dirección, la filosofia de la empresa,
las acciones y comportamiento de los miembros de la organización.

El cliente
El concepto "cliente" se diferencia del concepto "comprador". Los
compradores son estadjsticas, los atiende cualquier empleado, ellos no tie~en
razón de sentir lealtád hacia una empresa, generalmente buscan el meJor
precio a la mejor transacción; mientras que _los clientes son. individu?s que
proporcionan satisfacción, a éstos les sirve un profes10~al asign~do
especialmente para él -el que solucionará su _problema-. E! cli~n!e percibe
que tiene una relación personal, con lo que siente que está recibiendo una
relación directa con la empresa.
En un inicio todo cliente es un comprador, y se convierte en cliente
al experimentar la calidad del s~rvicio.

competencia, de lo que reciben contra lo que pagan, permite tomar
decisiones y hacer mejoras en sus productos y servicios.
Lo que realmente debe importar a las empresas es ser mejores que la
competencia tanto en los atributos del producto como el servicio que
ofrecen.
Es el vendedor "la gente de contacto" en la empresa que debe estar
realmente convencido de promover la cultura de servicio mediante la
atención directa al cliente y así cumplir con su principal misión.
Para establecer una cultura de servicio debe crearse un programa
para clientes externos y otro para internos, con las siguientes finalidades:
determinar quiénes son mis clientes internos, aclarar cuáles son sus
necesidades, medir el índice de satisfacción de .estas necesidades e
incrementarlo continuamente.
Se forma una cadena donde cada trabajo es un proceso de el cual los
empleados son proveedores y clientes mutuos. Un proveedor proporciona
información, materiales o servicios a algún compañero de trabajo, a otro
departamento o al cliente externo.
El medir y mejorar la calidad de los servicios internos, aumenta la
calidad humana, la calidad de las personas y de la empresa; la calidad se
· irradia y llega a la "calidad total".

El servicio
Cuando el cliente contacta el servicio por primera vez y satisface sus
necesidades inclusive excediendo sus expectativas, entonces la organización
tiene éxito' y los clientes regresan . una y otra vez recomendándolos
ampliamente. Esto se refiere a una ~strate,gia ~e éxito; ~l buen preci? _d~ un
producto de alta calidad trae consigo mas clientes y estos lo adqmnran a
bajos costos.
La medición de la satisfacción del cliente debe ser. un sistema
permanente de información y mejora; esta se puede re~izar median!e
entrevistas que aplicará un encuestador externo o perso?al mtern?, ~or via
telefónica, en encuesta por correo o en el lugar, mediante la tecmca del
grupo focus o directamente en el mostrador.
Una estrategia para lograr la lealtad de los clientes, una mayor
penetración en el mercado, y altas utilidades, es la del Valor Agregado al
Cliente (VAC), ésta se utiliza midiendo la percepción de sus clientes Y de la

708

Esta acción utilitaria satisface necesidades específicas de un cliente,
por lo que se genera en él una experiencia psicológica según la manera en la
que el proveedor del servicio lo proporciona.
El servicio y el producto deben superar expectativas del cliente, por
lo que se requiere de personal entrenado y con vocación de servicio. El
monitoreo y entrenamiento permanente en el personal llevará a resultados de
una mejora constante y a la resolución de necesidades predecibles e
impredecibles del cliente que debe tener en cuenta el proveedor.
Las compañías que hacen del servicio de calidad su ventaja
competitiva, requieren de creatividad, innovación, toma de riesgos,
replanteamiento de la figura del cliente y del enfoque de la organización. Lo
importante para mantenerse como líderes en su mercado, es su compromiso
obsesivo a todos los niveles con el máximo impacto hacia el cliente.

709

�El cliente a la vez debe estar preparado para recibir el servicio con
calidad y entenderlo como un acto de valor humano ~nde~te; Y no
interpretarlo como servilismo o con una connotac1on demgrante Y
despectiva.
Los productos

El concepto producto y servicio están íntimamente asociados en la
empresa, no las hay sólo de servicios o sólo_ de pro~uctos; lo que las define
como una u otra es el contenido final que recibe el cliente.
En las empresas de productos, el contenido de servicio que exige el
cliente va Greciendo día a día. Esto obliga a las empresas a entrar en
competencia y darle más importancia a la calidad del servicio.
'

Las empresas d«tl producto experimentan cierto co~ct~ para
asumir el objetivo de ciµÍdad en el servicio; ya que su enfoque pnn~1pal es
crear cultura de calidád del producto recurriendo a la alta tecnologia. Con
esta p~rspectiva se puede apreciar la falta de _conscien~ción de que este
proceso de culturación representa la competencia en esta decada.
Los sistemas y procesos

El personal de contacto

El proceso de culturación, en los diferentes niveles, la labor d~ la
gerencia; por lo que es importante que todo el personal esté convencido y lo
viva a través de un entrenamiento que permita a la gente saber que hay qué
hacer, cómo hacerlo, y para qué.. querer cambiar su comportamiento a través
de la motivación y pretender que asuma una actitud positiva hacia los nuevos
valores lo llevará a actuar de la manera deseada y le permitirá diseñai:...un
nuevo entorno, logrando sus metas.
Como herramientas a utilizar en este proceso están: la definición, los
requisitos y el perfil del puesto, los sistemas de reclutamiento, selección y
recompensas del personal, los programas de inducción, los sistemas y
programas de entrenamiento, el índice de satisfacción de empleados y
clientes, la comunicación organizacional y además de los círculos de servicio
que están formados por personas de contacto de todos los niveles cuyo
objetivo es analizar la satisfacción o insatisfacción del cliente, las
oportunidades de mejora, las soluciones y los planes de acción; funcionan
mediante reuniones periódicas para darle así el seguimiento al proceso de
culturación.
El jefe y la dirección de la nueva cultura

Los sistemas que una organización emplea para hacer más efectiva
su empresa son las políticas, normas y procesos.
Los sistemas de servicio podrían ser una ventaja del futuro para las
empresas, éstos se deben diseñar en base a la conviven~ia del cliente, por
ejemplo: un sistema de reservaciones y cancelac10nes, apertura o
cancelación de cuentas, etc.

Al introducir un sistema de servicio resulta necesario llevar a cabo
una reingenieria, esto es, rediseñar, empezarlo de nuevo e inventar~ª- mejor
manera de hacer el trabajo. Para esto hay que desarrollar tecmcas_ o
herramientas para hacer una revisión "fundamental", para que nos determme
"qué debe hacer", "cómo debe hacerlo" y co~centrarse en lo " que db
e e ser"
para el rediseño "radical" de procesos, ob~iamente descartando t ~ las
estructuras y procedimientos existentes e mventar formas de realizar el
trabajo completamente nuevas, para logrru: ~ejoras "espectaculares~' en
medidas criticas y contemporáneas de rendimiento, como costos, calidad,
servicio y rapidez.

710

La dirección como pieza clave para la nueva cultura tiene en sus
·funciones: definir la misión de servicio, aclarar la filosofia de servir, elaborar
el mode_lo cultural del proyecto, tomar el liderazgo y dar ejemplo de calidad.
El jefe de este proceso de culturación debe mantener satisfecho a su
personal para que al final se logre la satisfacción de los clientes.
Para que el líder de alta calidad funcione como tal, debe cumplir con
ciertos requisitos como son: ser parte del proceso, vivirlo y buscar el éxito;
estar convencido del proceso y convencer a los demás; contar con alta
calidad de valores y rodearse de gente afín, creer en la calidad de la gente y
desarrollar líderes de calidad en todo lo que le rodea.

Modelo cultural y plan maestro de cambio

Se iniciará con un seminario sensibilizador dirigido a los miembros
de la dirección sobre la calidad de servicio y el cambio de cultura
organizacional.

711

�Determinar que la misión de la dirección y su filosofía de servicio se
enfoquen hacia el cliente. Elaborar y aplicar cuestionarios que midan el
índice de satisfacción de los clientes internos y externos. Revisar y diseñar
estándares de servicios, productos y sistemas para que uno de ellos tenga
como propósito la satisfacción de los clientes. Capacitar a jefes e instructores
a través de un curso básico de sensibilización, y darles a conocer el nuevo
modelo a seguir.
Se formarán y entrenarán los círculos de serv1c10. Ofrecer al
personal de contacto cursos cuya temática se base en tips sobre atención al
cliente, habilidades de servicio; recurriendo a videos y cuadernos de trabajo
para guiar el aprendizaje.
Organizar talleres para diagnosticar las expectativas de los clientes
, internos y mejorar permanentemente su satisfacción.
Asesoría sobre,la medición del mejoramiento en la satisfacción de
los clientes, del personal y de los accionistas.
Promover la comunicación interna en todas direcciones de la nueva
cultura, a través de boletines, premios a logros, videos de inducción, etc.
para reforzar valores, objetivos y comportamientos.

Realizarlo todo por escrito en hojas de trabajo.
La personalización masiva es una estrategia para obtener mayores
utilidades, la cual ofrece niveles de éxito sin precedentes en el mercado. Su
objetivo es ser innovadora, reducir tiempos, incrementar calidad, volverse
más flexible y sobre todo, generar clientela que no se interese en comprar en
otro lado.
Esta estrategia es aplicada en cualquier empresa no importando su
giro. Para diseñar cualquier estrategia que ayude a la culturación se deben
analizar cuatro áreas: la sensibilidad del cliente hacia la personalización, la
amplitud del cambio de proceso, el entorno de la competencia y la
disposición organizacional.
Los componentes de la personalización masiva deberán configurarse
para coincidir con la combinación de retos, clientes, capacidad de
producción, situación competitiva, disponibilidad de nueva tecnología,
agilidad organizacional, etc. de cada empresa.

CANJE

ALEMANIA
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

�EL CARÁCTER Y EL PROCESO SOCIAL

Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide
Psicólogo de la UANL
Jefe de la sección de Ciencias Sociales
del Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León.

.,,,

..

,

Las primeras formulaciones sobre el carácter son intentadas por Freud
en 1908 en El Carácter y el Erotismo Anal, en base a ciertas cualidades que
se manifestaban persistentemente en algunos de sus pacientes: orden,
limpieza economía, tenacidad, etc. Investigando la infancia de estas personas
descubrió una serie de problemas; fijaciones, frustraciones, etc. relativas a la
etapa anal de su desarrollo psicosexual. Dedujo entonces que la formación
de algunos rasgos de cyácter mantenía una estrecha relación con la
existencia de una problemática intensa en las actividades anales del niño,
cuya aparición correspondería a reacciones o modificaciones a estos instintos
parciales ante los requerimientos de limpieza y control por parte de los
padres. Es cierto, como el mismo Freud lo señala, que no queda clara la
necesidad interior de esta relación; la labor de relacionar, por ejemplo, el
amor por el dinero_con el interés por la defecación parece harto dificil. Sin
embargo, y esto es algo en lo que habría que creer a los psicoanalistas "por
medio de esta correlación, dentro del análisis de algunos pacientes, se logra
la desaparición del más rebelde estreñimiento, habitual en los enfermos
1
nerviosos". Hasta qué punto esto es así. Repito; habría que confiar en el
juicio de los psicoanalistas. Mi interés en señalar estas ideas se debe a que
representan una concepción parcial, esquemática y realmente estrecha si se
considera solamente este pequeño artículo; tomada en su contexto general, a
pesar de que es innegable la sobreestiniación del elemento biológico, la
formulación es ampliada y enriquecida con otros elementos; ya que en
realidad la formación del carácter psicológico del individuo vendría a estar
determinada por las interrelaciones de las instancias psíquicas (Yo, Ello y
Superyó) entre sí mismas y con la estructura de la familia y medio social en
que el individuo se desarrolla durante su proceso histórico personal. ·Es decir,
y de aquí queremos partir: La teoría del carácter nunca descartó -desde sus
inicios- los determinantes sociales en la formación de la personalidad; la
génesis del Superyó y la posición que el Yo guarda respecto a éste y con el
Ello tal como es concebido por Freud, pueden ilustrar este punto: "Un acto
del Yo (considerando éste no como el "Sí Mismo", sino como un mediador
que controla la motilidad, por lo tanto, la represión o la descarga) será
adecuado si simultáneamente satisface las demandas del Ello (necesidades
instintivas) del Superyó (conciencia moral) y de la realidad; es decir, si es
359

�capaz de conciliar las exigencias de todos ellos. Los detalles del Yo con el
Superyó llegan a ser completamente inteligibles cuando nos remontamos a la
actitud del niño hacia sus padres. Esta influencia parental no sólo abarca la
personalidad real de los padres, Sino también de la familia, de las
tradiciones raciales y nacionales trasmitidas por ellos y asimismo las
demandas del ambiente social inmediato que ellos representan. De esta
forma el super-yó, en el curso del desarrollo individual, recibe las
contribuciones de los ulteriores sucesores y sustitutos de los padres, tales
como los maestros y modelos de la vida pública que constituyen admirados
ideales sociales". 2
Lo anterior pone en claro que no es posible conceptualiz.ar el carácter,
abstrayendo al individuo de sus condiciones sociales, tal como algunos
pretenden que Freud lo hizo. En cierto sentido, el individuo sólo es a
condición de que los otros "estén" en el él; algo específico de la cultura es la
' "inclusión" de los otros en uno.

- -- . ,

,,

!

En este orden, de ideas podríamos definir el carácter como una
estructura psíquica cuya génesis es determinada por la interacción de los
rasgos constitucionales heredados, comunes a toda la especie, con el medio
ambiente natural y social en que están insertos todos los individuos. Esta
formación es una estructura que media entre los requerimientos internos
(necesidades instintivas) y las demandas de la realidad externa, dentro del
proceso general de adaptación. Diríamos que lo qúe a nivel animal realiza el
instinto a nivel humano lo hace el carácter. O para hacer un símil que los
lingüistas conocen bien: así como al hablar utilizamos un sistema de reglas o
códigos del cual no somos conscientes, que nos permite comunicamos sin
tener que saber, al mismo tiempo qué hablamos, qué reglas estamos
utilizando, así la estructura caracteriológica nos permite responder
espontáneamente, como un todo, a diferentes estímulos sin que medie un
análisis lógico o un sopesamiento racional de las diferentes alternativas. Esta
estructura no es invariable, puede ser apoyada o modificada por experiencias
ulteriores; esta última posibilidad es menor a medida que más pasa el
tiempo, pero definitivamente, se da dentro de un proceso que sólo termina
con la muerte.
Dentro de las instituciones, la familia es considerada por la mayoría
de los psicólogos como el "el agente psicológico de la sociedad". Dentro de
su ambiente se empieza a configurar la personalidad del individuo. "La
estructura económico-social de la sociedad crea determinadas formas
familiares; éstas, sin embargo, no sólo presuponen ciertas formas de vida
sexual sino también las producen mediante una definida influencia sobre la
vida instintiva de los niños y adolescentes, lo que da como resultado
diferentes actitudes y modos de reacción.

La estructura del carácter es, pues, la cristalización del proceso
3
sociológico de una determinada época". Y no se configura, como se imputa
a Freud, exclusivamente con reacciones biológicas. De ahí que el llamado
"Complejo de Edipo" no opere en forma idéntica en ciertas sociedades, tal
como lo ha mostrado Malinowski en sus estudios sobre los Trobriandeces.
De cualquier manera es innegable que las relaciones familiares e
interpersonales constituyen factores determinantes en la formación del
carácter psicológico del individuo. El mérito de Freud consistió
precisamente en descubrir y aclarar las relaciones y conflictos que se
suscitan en estas estructuras.
Ahora bien, en la etapa actual del proceso social de la civilización
occidental, parece ser que la familia va perdiendo importancia en su
intervención para el ajuste del individuo a la sociedad; los procesos de
asimilación y socialización son, cada vez más, dirigidos por agentes externos
a la estructura familiar. La dirección del amor y la agresión que conformaban
el conflicto padre-hijo va perdiendo su sentido, por lo tanto, la formación del
Superyó y las consecuentes renuncias, formaciones y sustituciones han
dejado de tener el relativo carácter personal que anteriormente poseían.
Desde mediados del siglo XX, la empresa individual o familiar ha venido
siendo sustituida por organizaciones impersonales. El individuo es valorado
no por su honestidad o su responsabilidad personales sino en términos de
rendimientos y ajustamientos a patrones culturales. Casi desde el
nacimiento· la radio la televisión, la escuela y en general, los medios de
' .
'
comunicación de masas establecen los modelos de comportamiento. Por lo
tanto, la mediación paterna funciona menos eficientemente. "El niño
descubre, más rápidamente que antes, que el padre no personifica la fuerza,
la justicia y la bondad, y sobre todo, que no concede la protección que el
niño inicialmente esperaba de él. La efectiva debilidad del padre en la
sociedad que tiene su origen en la reducción de la esfera de la competencia Y
de la libre empresa, penetra así hasta las cédulas más íntimas del equilibrio
psíquico-moral; el niño ya no puede identificarse totalmente con el padre,_~º
puede efectuar la interiorización de las exigencias ~p~estas por la f~a
que, no obstante todos sus aspectos represivos, contnbwa de modo dec1s1vo
4
a la formación del individuo autónomo" .
Así, el padre deja de ser el prototipo de la autoridad y del ideal; ~ la
agresión, el temor y el amor se disipan o no encuentran un blanco preciso;
sin embargo los controles siguen existiendo, sólo que los procesos de
socialización son determinados directamente por las instituciones que, con
sus medios de difusión, ofrecen "los ideales aceptables", "los satisfactores
asequibles", "la personalidad adecuada", etc. Esto indudablemente impl~ca,
creo yo, que las categorías psicológicas originales ya no bastan para expbcar
361

360

�estos procesos; que habría que construir otros conceptos o reformular los
antiguos de manera que puedan ofrecer explicaciones satisfactorias.
Recapitulando, es innegable que el desarrollo de las funciones y
actividades de la infancia, la adolescencia y de la edad adulta están
determinadas por el organismo biológico; sin embargo, la variedad de
acciones y modos de comportamiento que el individuo tiene que desempeñar
en cada etapa de su desarrollo, así como el significado de cada etapa en
forma global, están determinados y circunscritos dentro del marco
sociohistórico en el cual se llevan a cabo. Con esto quiero señalar que lo más
importante, sin menospreciar los factores constitucionales ya señalados, es
considerar que el paso de un individuo de un periodo a otro, ya sea de la
infancia a la adolescencia o de ésta a la madurez, implica no sólo los
cambios fisicos de su organismo, sino los cambios en la estructura de su
, personalidad y en sus papeles socioculturales.
Antes de que lle,gtie al mundo un individuo, el escenario dentro del
cual tiene que convivir-y el carácter que tiene que adoptar están configurados
de antemano en gran parte por el ambiente económico-social. La sociedad
establece para cada etapa las pautas de comportamiento y espera que el
individuo desempeñe con tesón y eficiencia las actividades que le ha
encomendado.
El modelamiento social se inicia en la infancia; el niño sufre
sucesivamente la influencia de diversos grupos, (familia, escuela, etc.), cada
uno de estos grupos intenta socializ.ar al niño inculcándole una "imagen" que
es el reflejo de la própia imagen del grupo. Si un determinado grupo controla
las actividades del niño y sus estructuras son armónicas, el niño asimila del
grupo un modelo más o menos integrado. Si el dominio es ejercido por
diversos grupos, en ocasiones contradictorios, el niño recibe "imágenes" con
seguridad antitéticas, de ahi que desde el principio tienda a convertirse en
una personalidad problemática que tiene que desarrollar rasgos
contradictorios puesto que los patrones culturales exigen cosas muy
diferentes. En estas condiciones, el niño no puede desempeñar normalmente
muchas de sus actividades ni, consecuentemente, desarrollar armónicamente
su personalidad, lo cual probablemente lo afectará dmante toda su vida.
Las condiciones socioculturales determinan un sinnúmero de hechos;
determinan si un individuo ha de nacer o no: si las normas aceptadas
prescriben el uso de la contracepción, del aborto y otros métodos de control
de la natalidad, el número de nacimientos potenciales resultará sin duda
restringido. Si las normas prescriben lo contrario, nacerán cientos o miles de
individuos a menudo no deseados.

362

Aún más, los patrones socioculturales determinan hasta el ejercicio
de las propiedades biológicas del organismo. Lo hacen prohibiendo el
matrimonio entre ciertos grupos de edad, clases sociales, familias, religiones,
etc.; prescribiendo matrimonios monogámicos o poligámicos, o restricciones
endogámicas o exogámicas. Las normas culturales regulan las relaciones
sexuales matrimoniales y extramatrimoniales, el casamiento y el divorcio.
En este sentido el ambiente social puede considerarse como el agente más
importante. de la misma selección biológica que afecta las propiedades y el
destino del organismo humano.
El universo social determina el ambiente y los papeles del niño
recién nacido. Que nazca dentro de determinada clase social; que sus padres
sean ricos o que tenga que soportar el peso de su pobreza; que sea legítimo o
hijo natural definitivamente es fruto del ambiente social. Si bien sus
necesidades fisiológicas están preformadas por lo biológico, la satisfacción y
las formas concretas de estas funciones biológicas (el dónde, cuándo, cómo y
con quién) son determinados por la sociedad. Las condiciones sociales
deciden el lugar, el modo y la frecuencia en que satisfará sus necesidades
sexuales. Todas estas formas biológicas son definidas por el ambiente social.
Aún la salud y la longevidad dependen tanto de las condiciones biológicas
como de las sociales y en ocasiones más de éstas que de aquéllas.
El tipo de personalidad que se .adhiere a la armazón biológica un
tanto indefinida depende también del marco sociohistórico dentro del cual se
desenvuelv.e el individuo; si vive dentro de un ambiente autoritario será
dominante o sumiso, si en un ambiente de libertad seguramente será liberal.
La sociedad configura la personalidad del individuo; ésta integra los
procesos dinámicos de la vida humana y refleja inevitablemente los
correspondientes procesos de los grupos sociales. Al igual que los grupos
sociales, la dinámica de la personalidad se estructura a través de procesos
repetidos y únicos. En un sentido estricto y pormenorizado todo individuo es
único, disímil e incomparable; sin embargo considerado en función de sus
procesos básicos, encontramos que su personalidad está entretejida con
elementos que se repiten en la vida del individuo y en las vidas de otras
5
personas.
El individuo es concebido, nace y acaba siendo organizado o
socializado. Existen individuos que nunca pasan de una organización
rudimentaria y cuya integración es defectuosa; otros llegan a poseer un grado
elevado de integración y desarrollo.
El desenvolvimiento de la personalidad del individuo, consiste en el
despliegue de sus potencialidades en una dirección determinada, en una
363

�creciente diferenciación de sus funciones y aptitudes, en la estructuración e
integración de su Yo en forma armónica y consistente y en el
enriquecimiento cuantitativo y cualitativo de su universo de acciones,
vinculos y experiencias diversas. Esto sólo puede llevarse a cabo dentro de
un ambiente social. Los estudiosos del comportamiento infantil y aquellos
que se han dedicado a la investigación de los diferentes fenómenos
psicopatológicos, han demostrado la relación entre las estructuras sociales,
por un lado, y, por otro, el desarrollo e integración de la personalidad del
individuo. La concepción conductista del organismo como un simple
eliminador de estímulos, parece desconocer el hecho fundamental de que el
ambiente social es el que, en última instancia, le proporciona al individuo los
elementos necesarios para el desarrollo de su personalidad y su realiz.ación.

El carácter psicológico del individuo -como he intentado demostrarpuede considerarse como un fenómeno social. En cierto sentido, lo
psicológico es sólo expre~on de lo social, de la misma manera que lo social
sólo puede ser mental; sin interacción social el hombre dejaría de existir; la
condición de su desarrollo es su existencia social. Podríamos decir, haciendo
abstracción, que existe una dimensión personal y una dimensión cultural de
la personalidad, sin olvidar que ésta es una sola. En este sentido, la noción de
"acto social total" en la que Marcel Mauss tanto insistió, apunta en una
dirección que puede ser muy fructífera, ya que considera todos los
elementos: "aparece por lo tanto con un carácter tridimensional; tiene que
hacer coincidir la dimensión propiamente sociológica con sus aspectos
sincrónicos, la dimensión histórica o diacrónica y por último la dimensión
psicofisiológica. Ahora bien; esta coincidencia sólo se produce en los
individuos; jamás podremos saber si hemos averiguado el sentido y la
función de una institución si no podemos revivir su incidencia sobre una
conciencia individual; como al mismo tiempo esta incidencia es parte
integrante de la institución, cualquier interpretación tiene que hacer coincidir
la objetividad del análisis histórico con la subjetividad de la experiencia
vivida".6
El carácter psicológico del individuo es un fenómeno determinado
en gran parte por el proceso social; para comprenderlo en
variadas
determinaciones es necesario situar al individuo dentro de las estructuras
familiares y personales, pero sin olvidar que éstas son configuradas por las
estructuras económicas, políticas e ideológicas de la sociedad; todo estudio
que pretenda, fuera de este contexto, explicar la naturalei,a del carácter
individual, sólo puede aspirar a un conocimiento parcial.

sus

La formación del carácter psicológico del individuo se realii,a dentro
de un proceso histórico acumulativo, en el cual las experiencias tempranas
364

tienen una importancia decisiva. Esto no niega la posibilidad del cambio: la
imputación hecha a Freud sobre la inmutabilidad de la "naturalei,a humana",
desconoce o altera los fundamentos del mismo psicoanálisis; éste · nació
como una terapia, su objetivo es hacer consciente lo inconsciente; es por lo
tanto un proceso de cambio, como diría Hegel; "una dialéctica de la
superación". El que Freud se mostrase un tanto ambiguo respecto al proceso
de curación, (Análisis Terminable e Interminable) fue motivado por las
condiciones de la civilii,ación de las que él fue siempre - o cuando menos
creyó ser- imparcial espectador.

CONCLUSIÓN
Como creo he fundamentado, el carácter psicológico puede
considerarse como un fenómeno social que, sin desconocer la importancia
del individuo, sólo puede ser comprendido situando a éste dentro del
contexto de la sociedad. La ventaja de este enfoque ha sido explicada en
páginas anteriores, lo mismo que mis opiniones sobre otros puntos. Creo que
esta perspectiva contribuye a la desmitificación de una psicología que
pretende abarcarlo y explicarlo todo. No se piense que le otorgo a la
sociología un status científico superior al de la psicología; - de hecho la
psicología como ciencia va delante de la sociología - mi posición enfatiu en
el sentido de que intentar descubrir el carácter específico de los fenómenos
en que se manifiesta y aprendemos lo social, (ya que los fenómenos
humanos no son específicamente históricos, económicos, antropológicos,
etc.) no es suficiente para comprenderlos; que se hace necesario una
integración de los conocimientos de las diversas disciplinas para poder
obtener una visión más rica y más completa.
En mi opinión, dentro de las ciencias sociales, que tienen todas ellas
al hombre como objeto real, una integración de los conocimientos que nos
proporcionan por un lado, el estructuralismo antropológico, y, por el otro, la
dialéctica critica aunados al psicoanálisis es, hasta ahora, la perspectiva
interdisciplinaria más fructífera: El estructuralismo nos proporciona un corte
sincrónico en el tiempo y en el espacio que nos permite entender una
situación actual concreta; el punto de vista diacrónico nos ofrece la dialéctica
histórica que nos posibilita para seguir, en su origen y evolución, un hecho
social determinado; el psicoanálisis, finalmente, al descubrir el inconsciente
permite ubicar y determinar esos factores históricos y estructurales, pasados
y presentes que no tendrían sentido si no podemos determinar su impacto y
repercusión sobre W1a conciencia individual. El psicoanálisis -a mi juiciointegra en sí mismo estos dos enfoques: Es en esa reciprocidad sincrónicodiacrónica donde puede construirse un conocimiento integral de la
personalidad.
365

�Notas bib~ográficas

EL NUEVO SISTEMA DE PARTIDOS OBLIGA
LA REVISION DE LA CONSTITUCION DE 1917

1

Freud Sigmund, El carácter y el Erotismo Anal, Obras Completas, Vol. l. Madrid.
1948. p. 952.
2

Freud Sigmund, Esquema del Psicoanálisis, Obras Completas, Vol.
Nueva, Madrid 1968, p. 1013.

m, Ed. Bib.

3

Reich Wilhelm, Análisis del Carácter,
,,. Ed. Paidós, B. Aires 1965, p. 22.

4

Adorno Theodor, La Sociedad, Ed. Proteo, B. Aires. 1974.

5

Habermas Jürgen, Pensamiento Postmetafisico, Tauros, México 1990, p. 190, 191.

6

José Luis Prado Maillard.
Profesor de la Facuitad de Derecho y
Ciencias Sociales de la Universidad
Autónoma
de Nuevo León.
Doctorante de la Universidad de
París 1
Pantbéon-Sorbonne.

Lévi-Staruss C., en Mauss Marcel, Sociología y Antropología, Ed. Tecnos, Madrid
1972, p. 25.

En toda República hay dos partidos: el de los grandes
y el del pueblo; y en todas las leyes favorables
a la libertad no nacen más que de su oposición.
Maquiavelo, Discurso sobre la primera
década de TitoLivio, 1512.

La constitución mexicana de 1917 ha funcionado satisfactoriamente
dentro de las circunstancias políticas en que fue elaborada; hoy, 82 años
después, el esquema ha cambiado, motivo por el cual debe revisarse.
Los constituyentes de Querétaro, inspirados en la democracia
occidental, estaban conscientes que la legitimidad popular y la influencia que
ejercen los partidos políticos sobre las relaciones entre los poderes Ejecutivo
y Legislativo eran parte esencial en el diseño del régimen político. Dentro de
este esquema y dadas las circunstancias de conflicto político y social por las
que atravesaba la nación, los constituyentes de 1916-17 después de un
intenso debate, se inclinaron por continuar con el régimen presidencial, en
vez de un gobierno de corte parlamentario como ciertos diputados lo
proponían. 1 Consciente de estos factores, Venustiano Carranza manifiesta en
su discurso inaugural del Poder Constituyente que:

366

"La elección directa del Presidente y la no-reelección, que fueron las
conquistas obtenidas por la revolución de 191 O, dieron, sin duda, fuerza al
Gobierno de la nación, y las formas que ahora propongo coronarán la obra.
El Presidente no quedará más a merced del Poder Legislativo, el que no
podrá tampoco invadir fácilmente sus atribuciones". El primer jefe
argumentaba, además contra las propuestas de un Gobierno
2
parlamentario: "... ¿que se pretende con la tesis del Gobierno
parlamentario? ...quitar al Presidente sus facultades gubernamentales para
que las ejerza el Congreso, mediante una comisión de su seno, denominada
gabinete. En otros términos, se trata de que el presidente personal
desaparezca, quedando de él una figura decorativa... Por otra parte, el
régimen parlamentario supone forzosa y necesariamente dos o más partidos
políticos perfectamente organizados y una cantidad considerable de

367

'

.

�hombres en cada uno de esos partidos, entre los cuales puedan distribuirse
frecuentemenle las funciones gubernamentales". 2

pertenecen a un partido; motivo por el cual debemos tomar en cuenta dos
mayorías, una presidencial y otra parlamentaria.

Carranza tenía razón cuando decía que los partidos políticos son
indispensables en un régimen democrático de naturaleza parlamentaria. El
temor del "constitucionalista" era evidente en lo que respecta a la
preeminencia del Poder Legislativo sobre el Ejecutivo; y además, sin hacer
mención expresa, revelaba el riesgo de eventuales conflictos en las
relaciones de ambos poderes. Lo que él no previó es la ausencia de una
mayoría presidencial en el Congreso, siendo ésta lógica mayoritaria,
dependiendo de los partidos políticos, la variante en las relaciones de éstos
poderes, pudiendo ser conflictiva o pacifica. Poco antes de ser redactada la
Constitución de 19 I 7, a diferencia de las democracias parlamentarias
europeas, México no tenía partidos políticos bien estructurados. Sin
embargo, había conocido en su Constitución de 1857, un régimen parecido al
parlamentario, o más próximo aún al régimen congresional descrito por
Thomas Woodrow Wils'on, donde el Poder Legislativo domina al Ejecutivo. 3
No obstante este paréntesis de la historia mexicana, donde el Congreso
ejercía de manera efectiva sus poderes de control sobre el Ejecutivo, el
presidencialismo se instaló de nuevo a causa de las circunstancias por las
que atravesaba el país: guerras intestinas y conflictos entre la clase política.
Cabe decir además, que la tradición presidencialista se refleja no solamente
en la practica política, sino también en la interpretación jurídica de la
Constitución, la cual ha sido . catalogada, equivocadamente, como
presidencialista a pesar de los fuertes poderes de control de los cuales goza
el Poder Legislativo.

En esta lógica, cabe decir que la relación existente entre los Partidos
Políticos, el Presidente y el Congreso es innegable. Sobre todo en lo
concerniente a la función de gobierno que es ejercida por el Ejecutivo y
controlada por el Legislativo. Por una parte, la elección del presidente y de
los congresistas se lleva a cabo a través de los partidos políticos; por la otra,
los grupos parlamentarios representan a los partidos, donde el Presidente de
la República nombra, en la práctica, al coordinador de su partido. Además,
dentro de la lógica democrática, en una elección todo partido presenta un
programa de gobierno y de acción. Y es gracias a este programa electoral de
gobierno que encontramos coherente que el "partido del presidente" lo apoye
desde el Congreso para la aplicación de su política gubernamental; así
mismo encontramos coherente que los partidos opositores al presidente
contesten su política desde la tribuna parlamentaria, siendo fieles a sus
promesas electorales. Es en esta última circunstancia donde se corren riesgos
de ingobemabilidad a causa de los eventuales conflictos que se susciten entre
los Poderes Políticos de la Unión.

En cuanto al sistema de partidos, éste ha evolucionado a lo largo del
régimen. Cuando Carranza escribió su proyecto constitucional nunca
imaginó la existencia de un partido tan poderoso y fuertemente disciplinado
como lo ha sido la trilogía del "partido de la revolución": PNR, PRM, PRI.
Esta trilogía ha hecho posible el presidencialismo a la mexicana, sistema
original que ha dado estabilidad política y social al país. Menos aún imaginó
una pluralidad de partidos estructurados en el seno del Congreso que
contradijeran la política presidencial. Es a partir de los años 60 que comienza
a surgir la diversidad política. A partir de entonces ésta ha evolucionado, en
el plano institucional, de una manera lenta - hay que reconocerlo - gracias a
las legislaciones electorales. Hoy, nos parece evidente que la pluralidad es el
deseo de todos los actores políticos; deseo natural después de 80 años de
hegemonía del "partido de la revolución".
Por otra parte, dentro del nuevo esquema político debemos tomar en
cuenta un factor determinante: la importancia de los partidos políticos en la
gobernabilidad del régimen. Tanto los legisladores como el ejecutivo

368

En fin, como podemos darnos cuenta, el equilibrio de poderes
establecido por la Constitución es relativo, dependiendo de las mayorías
presidencial y parlamentaria. Ochenta años de hegemonía priísta atestiguan.
Igualmente lo hace los tres periodos ordinarios de sesiones celebrados hasta
hoy de la LVU Legislatura. A éste respecto, la pluralidad existente en la
Cámara de diputados de ésta legislatura ha evidenciado la deficiencia de la
Constitución que ha funcionado bien, pero en otras circunstancias.
Vista la perspectiva de la lógica mayoritaria, sabiendo además que el
Poder Judicial juega un papel determinante como regulador del Estado de
Derecho, nos enfocaremos en las relaciones de los Poderes Legislativo y
Ejecutivo, tratando de explicar por qué la evolución del sistema de partidos
políticos las a transformado.

I / EVOLUCION DEL SISTEMA DE PARTIDOS
La evolución del sistema de partidos va de un sistema
monopartidista sin alternancia hacia un sistema plural con alternancia. Cabe
mencionar que esta mutación no ha sido fácil para los partidos tradicionales,
ni para los pequeños partidos que nacen y mueren de manera intennitente;
motivo por el cual solo haremos mención expresa de los partidos que han
tenido cierta influencia en la toma de decisiones del poder.

369

�A / Los Partidos Políticos a la sombra del caudillo

caracterizaba. Obregón cambió de partido. Es pertinente agregar que nace
una alianza parlamentaria (temporal) llamada "Confederación
Revolucionaria Nacional", llevada a cabo entre el Partido Laborista, el
Partido NacioQal Cooperativista y el Partido Nacional Agrarista, misma que
tiene como finalidad debilitar al PLC. La alianza logra su objetivo; Obregón
domina una vez mas al débil sistema de partidos y en consecuencia al Poder
Legislativo.

Desde el inicio de la revolución hasta su consolidación, todo partido
político que intentó independizarse del Ejecutivo sentenció su fin. Los
principales motivos que permitieron esta situación fueron la falta de una
legislación que pennitiera autonomía- financiera para el desarrollo de sus
actividades y la imagen de los caudillos revolucionarios que ensombrecía a
estas instituciones. En efecto, el Congreso Constituyente de 1916-17 no puso
especial atención en la organización de las instituciones políticas encargadas
de la organización y participación ciudadana en el poder.
En cuanto a la
electoral de 1918 - iniciativa de Carranza - a pesar de ser muy avanzada
en su época, no garantizaba la vida de éstos, pues se enfocaba
principalmente a la organización de las elecciones.

Es de ésta situación que se fortalece el Partido Nacional
Cooperativista, creado en 1917. Su actividad era netamente electoral. Este
partido aprendió, sin duda, de la experiencia del PLC. Sin embargo, otro
caudillo iba a poner fin a su existencia, nos referimos a Adolfo de la Huerta,
quien tomó las armas en la búsqueda de la presidencia.

Los partidos políticos de este periodo fueron despreciados y
manipulados por tres de los grandes jefes políticos de la revolución:
Venustiano Carranza, Alvaro Obregón y Plutarco Elías Calles.4 Su único
interés era de ser nominados como candidatos a la presidencia de acuerdo a
la ley electoral de 1918. Una vez elegidos, cada WlO en su período, poco les
interesaba la vida interior de sus respectivos partidos. Recordemos que las
armas todavía no se guardaban definitivamente.

El partido Nacional Agrarista es creado en 1920 por Antonio Díaz
Soto y Gama, el ideóloJo agrario. Para este partido el apoyo moral y
económico de Obregón" fue determinante. Pero para su desgracia otro
caudillo le pone fin, el Óeneral Calles. Durante su existencia su actividad fue
intensa, teniendo representación en la Cámara de diputados, promueve
importantes reformas agrarias, siendo el reglamento Agrario una de sus
principales victorias.

Al inicio del régimen, los partidos existentes en el ámbito nacional
eran el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), el Partido Nacional
Cooperatista (PNC), el Partido Laborista (PL), el Partido Nacional Agrarista
(PNA) y el Partido Liberal Nacionalista (PLN). De todos ellos, los más
importantes eran el PLC y el PL, debido a la participación de sus miembros
en los órganos de poder.

Otro partido, compuesto esencialmente de carransistas, que no tuvo
la mínima participación en el poder fue el Partido Liberal Nacionalista

·"ey

El PLC creado en 1916 defendiendo las causas maderistas y
constitucionalistas, nació y murió bajo la protección de Alvaro Obregón,
quien contendió bajo sus siglas por la Presidencia de la República en 1920.
Cabe recordar que Obregón no quería tener compromisos con ningún partido
según su manifiesto del 1 de julio de 1919. La relativa participación en el
poder de este partido fue en el Congreso, donde era mayoría en la
Legislatura de 1920-1922, así como también varios de sus miembros eran
ministros en el gobierno y otros fueron gobernadores. Decimos poder
relativo por que el Presidente tomaba las decisiones sin consultar con su
partido. Recordemos la propuesta de ciertos diputados por refonnar la
constitución, afio de cambiar el régimen presidencial en vigor hacia un
régimen parlamentario. En ese momento se condenaron politicamente con
Obregón, entonces presidente. Era claro que de tener éxito la dicha
iniciativa, el poder presidencial se reduciría En las siguientes elecciones
para renovar la Cámara de Diputados perdieron la mayoría, la cual les

370

Finalmente, el Partido Laborista, creación de Luis N. Morones líder de
la CROM, le hace el juego político al General Obregón, a quien apoyó en su
segunda candidatura para ocupar la Primera Magistratura del país. Morones
subestimó el poder de su partido, exigiendo numerosos puestos en la
administración pública y en la diplomacia. Los conflictos con Obregón
comienzan. Pero la astucia de Morones le aconseja buscar apoyo con el
General Calles, entonces presidente. Este nombra a Morones Secretario de
Industria y Comercio, varios laboristas ocuparon, además, diputaciones y
puestos en la administración pública. La fidelidad hacia Calles, provoca los
celos de los obregonistas y del Presidente Portes Gil. El punto decisivo de su
desaparición fue la creación del Partido Nacional Revolucionario, fundado
por otro caudillo, el General Plutarco Elías Calles.
Entonces inicia otra etapa en la vida de los Partidos Políticos.

B / El "partido de la revolución": una trilogía hegemónica
La función del partido de la revolución fue esencialmente de unificar
la nación, dividida por mas de diez años de conflicto social. En la época de

371

�la revolución el país contaba con más de una centena de partidos en los
niveles nacional, regional y local. El propósito del General Plutarco Elías
Calles, cuando convocó a las fuerzas reales del País para unificarse en torno
de un instituto político, era de crear un "partido revolucionario". El dos de
mayo de 1926 convoca a todos los partidos para formar una "Alianza de
Partidos Socialistas de la República". Esta Alianza es el precedente del
instituto político que ha monopolizado la ideología revolucionaria,
unificando así a la "familia revolucionaria". El partido de la revolución ha
conocido, a lo largo de su vida, tres nombres: Partido Nacional
Revolucionario (PNR), Partido de la Revolucionario Mexicana (PRM) y
actualmente Partido Revolucionario Institucional (PRI). Esta "trilogía
revolucionaria" ha estado siempre bajo la autoridad del presidente en turno,
quien designa al presidente nacional del partido así como a los candidatos a
los principales puestos de elección popular; en especial a los líderes de las
Cámaras.
El PNR fue cteado para unificar a la "familia revolucionaria ",
buscando la estabilidad política de la Nación. Era evidente que el conflicto
entre los caudillos y la ausencia de verdaderos partidos políticos impedían a
todo presidente de realiz.ar su mandato constitucional. De hecho, todo actor
político sabía que la única manera de lograrlo era a través de instituciones
políticas sólidas. Cabe remarcar que la sucesión presidencial (la conquista
del poder) se encontraba detrás de todo conflicto político. Así lo fue también
para el primer candidato de este nuevo partido: de una parte Aarón Sáenz
contendió de lado de los obregonistas y Pascual Ortíz Rubio de lado de los
renovadores. Este segundo gana la contienda interna del PNR. Desde
entonces "la familia revolucionaria" ha dirimido desde su interior las
inquietudes políticas de los grupos internos para alcanzar la nominación a la
presidencia Sin embargo, ciertas escisiones han sido provocadas por las
inquietudes políticas de Juan Andrew Almazán en 1940, Ezequiel Padilla en
1946, del general Miguel Henríquez Guzmán en 1952 y en 1986 por la
Corriente Democrática dirigida por Cuauhtémoc Cárdenas.
En 1938 el general Láz.aro Cárdenas del Río llega a la presidencia
con aires renovadores y una visión más social de la política, dan~o prioridad
a los obreros y a los campesinos. Dadas esas circunstancias, en 1938 decide
reestructurar al "Partido de la Revolución" llamándolo Partido de la
Revolución \-fexicana, que tendrá a partir de entonces una estructura
corporativista compuesta de cuatro sectores: obrero, agrario, popular y
militar. Este último desaparece bajo la presidencia del general Manuel Avila
Camacho. Los sectores son representados en el gobierno y en el Congreso.
Ese mismo año de 1938 nace el Partido Acción Nacional, creado por Manuel
Gómez Morin. En esa época, a pesar de no ser un partido representativo
dentro de las instituciones políticas, es al menos una opción política Su

372

oposición sistemática a la política presidencial le dará un carácter de partido
serio apegado a sus principios e ideología Motivo por el cual, creemos, que
ha incrementado su influencia y poder político desde entonces. Empéro, la
"familia revolucionaria" monopoliza el poder.
Una vez consolidadas las instituciones, terminan los gobiernos de los
generales para dar comienzo a los gobiernos de los juristas que gobiernan
entre 1946 y 1988, con la excepción de la presidencia de Adolfo Ruiz
Cortines ( 1952-1958). Es durante este periodo que se transforma una vez
más el "partido de la revolución": de Partido de la Revolución Mexicana a
Partido Revolucionario Institucional. El primer gobierno civil fue el de
Miguel Alemán Valdés. 5 En el periodo de los civiles México vive
importantes transformaciones: el "milagro económico" de Miguel Alemán,
se le concede el voto a la mujer (1953), se reduce la edad de votar de 21 a 18
aíios (1970) y la ley electoral se modifica en varias ocasiones desde 1963
con la finalidad de encontrar una pluralidad (tal como lo veremos en el
inciso C). En efecto, la política de Miguel Alemán daba un giro ideológico
hacia la derecha: la inversión privada era la base de la economía nacional.
Luego, el gobierno de Ruiz Cortines enfrenta serios problemas con la clase
trabajadora En los aíios sesenta la sociedad mexicana se transforma: la
juventud exigía mayor libertad, los trabajadores mejores salarios. El
gobierno de Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970) se enfrenta con un grave
problema en la víspera de los juegos olímpicos. El conflicto estudiantil del
68 ensombrece la política nacional; la izquierda mexicana intenta sacar
provecho de la situación, pero su representación dentro de las instituciones
es casi inexistente hasta los años ochenta Hasta entonces comienza a
participar en el poder institucional. El último presidente de formación
jurídica, fue Miguel de la Madrid, quien planteó las bases para Wla profunda
reforma económica Propuso por primera vez el ingreso de México en el
GATI, planificó la primera etapa del TLC. Debido a los problemas
económicos por los que atravesaba la nación, sus dos sucesores han sido
economistas de formación: Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) y Ernesto
Zedillo Ponce de León (1994-2000). Es pertinente remarcar que bajo éstos
dos últimos gobiernos, los problemas políticos y sociales se agravan de una
manera considerable.
En fin, el proceso histórico post-revolucionario de México se ha
desarrollado bajo un sistema de partidos que no imponían dificultades al
presidente para gobernar, pues contaba con una confortable mayoría
parlamentaria que lo apoyaba en sus iniciativas. Ahora bien, este contexto
que hemos descrito de manera superficial, ha totalmente cambiado. Ahora
los candidatos del PRI se encuentran con una verdadera oposición. Además
el candidato priísta a la Presidencia de la República, que era prácticamente el
futuro presidente, no tiene segura su elección.

373

�Veamos enseguida como la legislación electoral ha ayudado al
incremento del pluralismo dentro del Congreso.

C / En la búsqueda del pluralismo

Relación de diputados de minoría: 1967-1976
1976

1973

En el canúno hacia el pluralismo encontramos dos grandes periodos,
que a su vez encierran diversas etapas. El primero comprende de 1963 a
1977 y el segundo de 1977 a 1996.

1970

1967

l. El primer período:1%3-1977
1964

La búsqueda de la pluralidad comienza con la reforma electoral de 1963,
misma que ha sido modificada en 1973. En efecto, por primera vez en
México se intenta encontrar una pluralidad en el órgano legislativo. La
refonna de 1963 proyecta la figura de "diputados de partido", que aparece en
el artículo 52 de la Con~tución, consistiendo en que todo partido que haya
obtenido un porcentaje-'mayor a 2.5% de la votación total, se le acreditaban
cinco curules en la cámara de diputados, con un tope de 20 diputados por
partido. Se le asignaba otro diputado por este mismo concepto, siempre y
cuando hubieran obtenido une porcentaje superior a 0.5% . Después, en
1973, otra reforma menor a la Constitución se da, afin de incrementar el
número de "diputados de partido" al mismo tiempo que la barra legal
obligatoria para la obtención de este beneficio se reduce de 2.5% a 1.5% y el
número máximo de diputados por esté concepto se incrementa a 25.

Por otra parte, el criterio para fijar el número de diputados era, desde
1917 hasta la reforma política de 1977, de acuerdo a la población habida
dentro de un Estado. Así, de 1917 hasta 1942 la relación era de un diputado
por cada 150,000 habitantes; después · en 1951 se incrementa a 170,000
habitantes por diputado; en 1%0 de 200,000 habitantes por diputado hasta
llegar, en 1972 a 250,000 habitantes por un representante de la nación.
Ahora bien, si es cierto que los partidos minoritarios estaban
representados en la Asamblea legislativa, no es menos verdad que su función
de control sobre la acción del ejecutivo era nula Esto en razón de que su
representación en el órgano deliberativo era mínima Vearnos la siguiente
tabla para ver como estaba representada la minoría en las siete legislaturas
que comprenden el periodo de 1961 a 1976:

-rn

1961

o

50

100

150

200

250

l•PRJ ■PAN ■PPS ■PARM 1
2. El segundo período: 1977-1996
Siguiendo la boga de la democratización mundial, México busca una
mayor pluralidad dentro de sus órganos políticos; es en ése sentido que Jesús
Reyes Heroles propone la reforma política en 1977. Esta consistió en la
introducción del sistema electoral mixto, con la finalidad de que la oposición
estuviera mejor representada en el seno del Congreso. El sistema mixto
consistía en el~gir cierto numero de diputados con un escrutinio mayoritario
y otros serian designados por una elección proporcional. El territorio
nacional es dividido en 300 circunscripciones para la elección mayoritaria y
cinco circunscripciones para la elección de 100 diputados elegidos a la
proporcional. La condición de acceso a la proporcional era de pasar la barra
legal de 1.5% de la votación total. En 1986 él número de curules se
incrementa de 400 a 500; el incremento tiene lugar en la elección
proporcional, que va de 100 a 200 diputaciones. Esto se hace posible gracias
a la presión ejercida por los partidos políticos, que comienzan a ser
competitivos en el plano electoral. En este punto cabe precisar que una
condición del partido en el poder se introdujo en la Constitución. Se trata de
la cláusula de gobemabilidad. Esta consistía en asegurar una mayoría en la
Cámara de diputados afin de asegurar la gobemabilidad interna de la cámara
baja y darle, además, una seguridad al ejecutivo para que sus iniciativas
fueran aprobadas. En caso de que ningún partido obtuviera la mayoría
relativa en la elección, un número de curules necesarios se le otorgaba para
obtener la mayoría requerida Esta polémica cláusula es eliminada en 1993.
Una vez más la presión de los partidos políticos se manifiesta eficazmente.
Después, en 1994, el órgano electoral se independiza del Gobierno, pasando
a ser un órgano autónomo; además, el Senado incrementa sus miembros de

374
375

�64 a 128 introduciendo la elección proporcional en ésta Cámara.6 La
pluralidad gana terreno.

Configuración política del Senado de la República de la LVll Legislatura:

El equilibrio dentro la representación política comienza en las
elecciones de 1988, cuando la oposición se hace más presente en el terreno
electoral. Dicho equilibrio es posible a la coexistencia de tres grandes
partidos políticos; sin embargo, el equilibrio de la representación política es
relativo, porque la repartición del poder depende de la configuración de los
partidos políticos en ambas cámaras. El PRI goza de una superioridad
nwnérica en el Congreso hasta las elecciones de 1997, cuando por primera
vez se encuentra privado de una mayoría absoluta en la Cámara de
diputados, pero le resta, sin embargo ésta mayoría en el Senado. 7
PMVE
2%

Cabe decir, que si la repartición del poder es aún desproporcionada,
podemos considerar éstos cambios como un principio para limitar el
presidencialismo, pues el presidente tendrá que negociar con su oposición en
el seno del Congreso. L,es debates en la LVII Legislatura confirman nuestra
tesis.
Podemos concluir este punto diciendo que son los partidos políticos
quienes han transformado la lógica política modificando las relaciones entre
los Poderes Políticos de la Unión, pues han sido ellos el principal motor para
arribar al pluralismo y así erradicar el presidencialismo a través de las
alianzas entre ellos.

PRI
48%

Configuración poütica de la Cámara de Diputados de la LVII Legislatura:

'"' 1

PRO

1

13%

376

�Il / TRANSFORMACION EN LAS RELACIONES DE LOS PODERES
,POLITICOS DE LA UNION

Las relaciones entre los poderes políticos de la Unión, es decir entre
el Ejecutivo y el Legislativo, corresponden a las de un régimen presidencial.
Es decir, el Presidente es jefe de Estado y de gobierno, no pudiendo ser
removido de su cargo por el Congreso y éste último no puede ser disuelto
por el Ejecutivo. En este régimen, inspirado de los Estados Unidos, cada
órgano tiene poderes propios y compartidos. En éstos últimos encontramos
mecanismos de control, que son relativos en la práctica; y que además, en la
actual Constitución, pueden bloquear la función gubernamental debido a la
lógica del poder mayoritario.
, A / Relación Presidente-partido-Congreso
Dentro de las relacion?.:s
· stitucionales no podemos ignorar la influencia de
los partidos políticos; es son éstos que dan vida a las instituciones. Toda
proposición, tanto del jecutivo como del Legislativo, es discutida en el seno
de una o de ambas Cámaras del Congreso de la Unión, siendo ahí donde los
partidos políticos juegan una función esencial.
1. Relación entre el Presidente de la República y los lideres de las cámaras
La relación entre uno y otro ha cambiado radicalmente a partir de la

LVII Legislatura en detrimento del presidente y en beneficio de los líderes
de las Cámaras.
La relación jurídica que hay entre el Ejecutivo y los lideres de las
Cámaras es el de infonnar, por parte de éstos últimos, sobre la composición
de la Mesa Directiva (arts. 21 y 65 LOC8) . Por el mismo conducto se harán
las comunicaciones que las cámaras tengan que hacer al Jefe del Ejecutivo
Federal. La relación en el campo político es más confusa, la podemos ver en
la influencia que ejerce o puede ejercer el Ejecutivo en la nominación de los
líderes de las Cámaras.

Para comprender mejor nuestro argumento, es pertinente diferenciar
entre la Gran Comisión y la Mesa Directiva de las Cámaras. La primera tiene
una función política y representa a los Estados federados y al Distrito
Federal, mientras que la función de la segunda es de organización: dirigir las
sesiones y de vigilar sobre la seguridad y la buena administración del interior
de éstas.
La elección de los presidentes de la Gran Comisión en cada una de
las Cámaras se lleva a cabo de manera distinta. En el Senado se elige por la
mayoría de votos de los miembros que la integran (art. 92 LOC); mientras

378

que en la Cámara Baja se asigna automáticamente al coordinador del partido
que obtenga la mayoría absolu~ (art. 38-V). Es a los presidentes de la Gran
Comisión que se les conoce como lideres de sus respectivas Cámaras
quienes de hecho, son nombrados por el Presidente de la República de entr;
sus hombres de confianza, pertenecientes a "su partido", siempre y cuando
este goce de la mayoría absoluta. Dentro del antiguo esquema, una vez
concluido el periodo de la Legislatura, estos pasaban a ocupar importantes
puestos dentro de la Administración Pública Federal o importantes puestos
de elección popular.
Ahora bien, ésta práctica presidencialista de nominación se ve
limitada por la configuración política dentro de cada una las cámaras. En la
Cámara Baja de la LVII Legislatura se presenta un cambio importante en el
plano jurídico y político. En efecto, ante la nueva composición de ésta, la
Gran Comisión no se puede integrar según la Ley Orgánica del Congreso
(L?C), ~a que la ausencia de una mayoría absoluta de un partido impide sü
eXIStenc1a_ , Ante , ~sta situación la Comisión de Régimen Interno y
Concertacion Política (CRICP) asume la función de gobierno de dicha
cámm:a (arts. 38 y 45 LOC). La CRICP se compone de manera plural, por los
~rdinado~ de cada uno de los grupos. Es interesante observar que la
Camara de diputados ha retomado su función política de control sobre el
ejecutivo y su función jurídica de crear leyes por su propia iniciativa Prueba
de ello es la función hasta ahora realiz.ada de los coordinadores de los grupos
del PAN, PRO, PMVE y PT, quienes aliados bajo el nombre que se le
conoció como Grupo de los Cuatro (G-4) firmaron, haciendo uso de su
autonomía constitucional en lo que concierne a su autogobierno (arts. 70 y
77-ID C), el acuerdo plenario llamado: "Acuerdo para el logro de la
independencia, autonomía y gobiemo democrático de la Cámara de
diputados de la LVIJ Legislatura". El nombre dice mucho en sí mismo.

En cuanto a la influencia ejercida por el Jefe del Ejecutivo sobre los
lideres de ambas Cámaras, podemos decir que en el Senado es todavía
manifiesto, debido a la mayoría priísta de la cual goza; mientras que en San
Lázaro, su líder se ha independizado del Ejecutivo gracias a la composición
plural donde el PRI es minoría frente a la "alianza mayoritaria". A nuestro
p~r, de ahora en adelante, la composición de ambas cámaras será plural
y sm mayoría absoluta para ningún partido, siendo las alianzas entre ellos
que veremos de manera frecuente. Dicho de otra manera, toda decisión
deberá ser tomada por conse~, debido al nuevo sistema de partidos. Bajo
esta perspectiva, el parlamento mexicano, así como los partidos políticos
representados en su seno, retomarán sus facultades constitucionales de
control y de legislación de una manera autónoma dando así fin al
presidencialismo.

379

�1. Relación entre el Presidente de la República, Partidos Políticos y
Grupos Parlamentarios
Los miembros de las Cámaras del Congreso de la Unión se organizan en
grupos parlamentarios. Jurídicamente el Presidente de la República no tiene
ninguna relación con estos; políticamente sí.

Los grupos parlamentarios son los principales actores [en la vida
parlamentaria] ya que estos son el medio por el cual se opera la confluencia
entre lo político y lo institucionaf. La Constitución (art. 70) reconoce que la
"ley determinará las formas y procedimientos para la agrupación de los
diputados, según su afiliación de partido, a efecto de garantizar la libre
expresión de las corrientes ideológicas representadas en el Congreso". Lo
que nos llama la atención de este articulo es que solo hace alusión a los
diputados ignorando a los senadores; mas sin embargo la LOC (arts. 31 y 94)
reglamenta de todas maneras lo concerniente en ambas cámaras. Para su
composición se requiefC un mínimo de cinco diputados (art. 31 LOC) y de
tres senadores (art. 95 LOC) pertenecientes a un mismo partido político. En
la LVII Legislatura existen cinco grupos tanto en la Cámara de diputados
como en el Senado, a saber PRI, PAN, PRD, PMVE y PT.
La función primordial de los grupos parlamentarios es de representar
a sus respectivos partidos, defendiendo sus pwttos de vista y sus programas
por los cuales han sido elegidos por el voto popular. Esta relación partidolegisladores afecta de manera directa al Presidente, ya que toda política del
ejecutivo debe ser aprobada por los parlamentarios. Esto a pesar de que en
todo régimen presidencial, el presidente no presenta una declaración de
política general o moción de confianza como sucede en un régimen
parlamentario. La influencia que ejerce el Congreso sobre la política
presidencial nos parece, a simple vista, un poco ambigua; pero tomemos en
cuenta que siguiendo la constitución (art. 74-IV), los diputados deben
aprobar o rechazarto el presupuesto de egresos de la Nación, donde el
Ejecutivo Federal organiza el gasto para la aplicación de las políticas
públicas. Anteriormente, en la práctica presidencialista, el presidente en
tumo jamas había tenido problema alguno para la aprobación de sus
iniciativas, gracias a la mayoría priísta. Práctica que ha llegado a su fin.
Podemos constatar nuestra tesis observando las deliberaciones entre los
grupos parlamentarios llevadas en San Lázaro en diciembre de los años de
1997 y de 1998, donde la "alianza mayoritaria ": PAN, PRO, PMVE y PT
ha obligado al Presidente Zedillo a negociar y modificar su programa de
gasto público para los años 1998 y 1999. Es en ese intenso debate que hemos
visto las posiciones de los grupos parlamentarios. Por un lado los partidos de
izquierda (PRD, PMVE y PT) proponían un incremento en el gasto social,
reducción al IVA y mayores impuestos a las empresas; mientras que la

380

derecha (PAN), exigía mas recursos para los estados federados. El PRI, por
su lado, defendía (naturalmente) la iniciativa del Ejecutivo. Felizmente el
Presidente encontró una alianza con el PAN, para hacer aprobar su iniciativa.
Decimos felizmente por que en el caso contrario, es seguro que una parálisis
en la función gubernamental hubiera obscurecido el panorama político,
desembocando en consecuencia una · crisis constitucional. Lo anterior en
razón que la actual Constitución no prevé una salida a una situación tal; ya
que si los grupos parlamentarios rechazan el presupuesto de egresos, el
11
ejecutivo no podrá ejercer ningún gasto.
.,_
Para concluir este punto, podemos decir que la relación presidente,
grupos parlamentarios y partidos políticos la encontramos en las
negociaciones concernientes a la aprobación de las iniciativas provenientes
del Ejecutivo y en los actos de control parlamentario sobre la acción del
Gobierno. Es así como el Presidente Zedillo a tenido que negociar sus
políticas publicas con las dirigencias nacionales de los partidos políticos, los
grupos parlamentarios y de su lado algunos Secretarios de Estado designados
por él mismo.
Enseguida estudiaremos como afecta, ésta relación netamente política, los
poderes constitucionales de uno y otro órgano.

B / Poderes constitucionales del Ejecutivo y del Congreso
A fin de realizar sus mandatos constitucionales, los Poderes Políticos de la
Unión son previstos de diversas facultades y obligaciones. Encontramos
poderes que para su utilización no necesitan ninguna autorización, se trata de
poderes propios; también hay poderes que su realización requiere de ciertos
requisitos, como la autorización o consentimiento de un órgano sobre el otro.
Veamos entonces un extenso pero útil inventario de los poderes
constitucionales.

l.

Poderes propios
a) Poderes propios del Ejecutivo
A diferencia de un régimen parlamentario, donde el Poder Ejecutivo es dual,
el régimen presidencial es unitario. El Presidente es Jefe de Estado y de
gobierno. Los poderes que la Constitución le confiere son de carácter
pe1manente o temporal, dependiendo si se trata de una acción política
interior o exterior, o aún, de una situación de emergencia.
2) Poderes Permanentes
Estos son indispensables en todo momento para el buen desarrollo
político, social y económico de la nación. Tienen además, relación con la
organización del Ejecutivo, con el Parlamento y con el poder judicial.

381

�Poderes pennanentes en relación con el Ejecutivo mismo
Hay que recordar que el Ejecutivo realiza funciones como Jefe de Estado,
Jefe del Gobierno y Jefe de la Administración Pública Federal.
❖

La función de Jefe de Estado

Bajo esta condición el Presidente vigila lo concerniente a la seguridad
del país y las relaciones internacionales de la nación. En efecto, es el
representante de la nación frentt? a la comunidad internacional, motivo por el
cual dirige la política exterior y los tratados internacionales (art. ~9-X).
~bién decide sobre la participación del país en los orgamsmos
internacionales (art. 133). Para ayudarse en esta tarea, nombra agentes
diplomáticos y sus representantes en los organismos internacionales (art. 89III). Acredita, además, los embajadores y los enviados extraordinarios de
otros países según la convención de Viena de 1961.
❖

Funciones de Jefe de Gobierno

Estas son las más importantes de todos sus poderes, en razón que el
Presidente es el responsable político del País. Ejerce su poder político a
través del Gobierno y debe, apoyándose en su "Plan nacional de desarrollo",
asegurarse del desarrollo del país y del buen funcionamiento de las
Instituciones según la Constitución (arts. 25 y 26). En este concepto sus
prerrogativas y obligaciones son múltiples: la iniciativa de ley (art. 71-1); la
promulgación de leyes y su ejecución a través de su poder de reglamentación
(art. 89-I); la nominación de los secretarios de Estado y los altos
funcionarios de la Administración Pública Federal, propone, además al
Senado, al Procurador General de la República (art. 89-II); a los oficiales del
ejercito y de la Fuerza Aérea (art. 89-V); propone así mismo una tema para
la nominación de los 11 Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación (art. 89-XVIII); igual de· los Magistrados del Tribunal Agrario (art.
27-XIX); puede conceder el derecho de gracia (art. 89-XIV); por otra parte,
dirige la educación del país (art. 3-II); en fin, esta obligado a informar
anualmente, por escrito, al Congreso sobre la situación que guarda la
Administración Pública Federal (art. 69).
❖

Funciones de Jefe de la Administración Pública Federal

El Ejecutivo asegura la prestación de servicios públicos. Este principio
es inspirado de la doctrina francesa: el derecho administrativo es el derecho
del servicio público. 12 Para el cumplimiento de ésta función, la Constitución
obliga al Presidente a asegurar la habilitación de puertos marítimos, de
aduanas y de carreteras (art. 89-X:III). La administración de empresas

públicas esta igualmente bajo su responsabilidad (art. 90). También tiene el
poder de expropiación por causa de utilidad pública - siempre y cuan~o el
Congreso Federal y/o locales, ·según el caso, determinen y declaren la
13
utilidad pública (art. 27-2). En fin, puede también conceder privilegios a
los inventores e investigadores a fin de favorizar la ciencia (art. 89-XV).
En lo concierne a los Departamentos Administrativos, podemos decir
que estos son teóricamente autónomos en sus decisiones, pero
económicamente dependientes de la Administración Pública Federal o en el
caso del Departamento del Distrito Federal del Congreso de la Unión (a
pesar que su gobernante es elegido popularmente por el voto universal).

Poderes permanentes en relación con el Congreso
En este concepto consideramos que los poderes del Ejecutivo son
importantes. En caso de desacuerdo entre las Cámaras para fijar la sede dé
sesiones en casos excepcionales, el Presidente escogerá el lugar (art. 68). El
Presidente de la República deberá ser informado por los Presidentes de las
Cámaras sobre toda resolución tomada por ellas mismas, para que sean
publicadas en el Diario Oficial de la Federación (art. 70-1). Por otra parte, el
veto parcial y global (art. 72-c) o aún el veto de bolsa14 son los más
importantes poderes sobre el Congreso.

Poderes permanentes en relación con el Poder Judicial
En la reorganización del Poder Judicial, un Consejo de la Judicatura Federal
es creado con el fin de crear una independencia de este Poder de la Unión
con relación a los otros. El dicho Consejo se compone de siete miembros de
los cuales uno es nombrado por el Presidente de la República (art. 100•2).
Por otra parte, el control de constitucionalidad a sido una de las
preocupaciones de todos los "reformadores de la política mexicana" que
están en busca de la democratización del sistema político. Motivo por el cual
el Presidente puede demandar a la SCJN, a través de su Procurador de
Justicia, la inconstitucionalidad de una ley federal o local (art. 105-11).

2) Poderes Excepcionales
Entendemos por poderes excepcionales, todos ellos que no son
utilizados mas que de manera extraordinaria Es decir, en caso de una crisis
grave o para garantizar la seguridad nacional.
• Los Plenos Poderes
La Constitución prevé éstos poderes (art.29) para situaciones de urgencia

tales como invasión, perturbación grave de la paz o cualquier situación que
382
383

�ponga en riesgo la seguridad de la sociedad. Si el país se presenta en una de
éstas situaciones, entonces el Presidente concentrará los poderes de la Unión
en sus manos. Pero un decreto es necesario para su utilización donde se
especifique el tiempo y si será en todo el territorio nacional o en una región
determinada. Para que el mandatario no abuse de este poder, el acuerdo de la
mayoria simple del Congreso es necesario.
La seguridad nacional
El Jefe de Estado dispone de las fuerzas armadas, del ejército, de la marina
de guerra, y de la fuerza aérea (art. 89-VI), así mismo de la guardia nacional
(art. 89-VII).
Igualmente que el Presidente el Congreso esta previsto de medios de
acción para el desarrollo de sus funciones.

b) Poderes propios del Congreso
La función natural dél legislador es de hacer leyes, de ahí el nombre de
Poder Legislativo. Sin embargo, la lógica del poder mayoritario a cambiado
la función real de los legisladores. Desde hace tiempo ellos no tienen el
monopolio de la creación de la ley, ya que lo comparten con el Ejecutivo
dentro del esquema de la colaboración de poderes. En el contexto de
cualquier democracia en el mundo, observamos que los parlamentos
cumplen dos misiones fundamentales: votar las iniciativas de ley que les
presente el Ejecutivo y controlar la acción gubernamental. Procedamos
enseguida a analizar estas misiones.

1) Poder de legislación
Este e~ un poder relativo. Por que si el partido al cual pertenece el
legislador no tiene la mayoria nece~ia para aprobar una iniciativa de ley
por él presentada, dificilmente se aprobará; salvo que encuentre una alianza
para este propósito. Es por ésta razón que decimos que son los partidos
políticos que aprovechan al máximo, siendo esta la lógica del poder
15
mayoritario siguiendo la descripción de Jean-Claude Colliard. Es dentro de
este esquema que el PRl ha sido dominante, debido a la ausencia de partidos
políticos competitivos, quienes hasta los años ochenta comienzan a tener
más presencia en el plano institucional. Ahora bien, ya una vez "despierto "
el Congreso de la Unión, conviene analizarlo en cada uno de sus
componentes en particular. Es decir, los poderes del Congreso General, de
los diputados, de los senadores y de la Comisión permanente.
Poderes exclusivos de los diputados y de los senadores
Con la excepción de la creación de sus propios reglamentos internos (art. 771), podemos constatar que sus poderes son mas bien de control que

384

legislativos, porque los parlamentarios no tienen la exclusividad, que en
principio debe pertenecerles, de la iniciativa de ley (art. 71-11) así como la
votación de esta (art. 72-d-h). Deducimos lo anterior en razón que la máyor
parte de las iniciativas provienen del Ejecutivo o aún de los Secretarios de
Estado, que a través de "sus hombres" en el Congreso las presentan.
Además, si un legislador presenta una iniciativa por su propia cuenta, se
encontrará que la Mesa Directiva de la Cámara de que se trate, no le dará el
núsmo seguimiento ni el interés correspondiente contrariamente que si la
iniciativa proviniera de un grupo parlamentario.
Así lo hemos constatado en la Cámara de diputados de la LVII
Legislatura, donde los partidos políticos son los que comandan. 16
En lo concerniente a la votación, consideramos que se trata de un medio
de control al núsmo tiempo que una función legislativa. 17
Los poderes exclusivos del Congreso18
Siguiendo la lógica del régimen presidencial, encontramos ciertas limitantes
del Ejecutivo con relación al Congreso. La competencia legislativa del
Congreso consiste en crear las bases, dentro de las cuales, el Ejecutivo pueda
endeudar al Estado, elaborar leyes concernientes al derecho marítimo, de
guerra y sobre la organización de la guardia nacional, crear igualmente leyes
sobre la nacionalidad y la condición juridica de los extranjeros, hacer leyes
concernientes a la comunicación y correos, así como sobre la utilización de
· aguas, legislar también sobre la fabricación de la moneda, organiza también
por medio de la ley, la diplomacia, la concesión de una amnistía, la creación
de leyes para coordinar las relaciones entre los Estados, establecer
impuestos, legislar sobre el desarrollo económico y social de la nación, crear
leyes de control sobre la inversión extranjera, sobre la ecología, la creación y
organización de los tribunales administrativos, legisla también sobre el
Distrito Federal (art. 122-A base 5-F).
Ahora bien, es pertinente reconocer que, en el caso mexicano, esos
poderes pertenecen relativamente al Congreso, en virtud de la omnipresencia
del Ejecutivo sobre la actividad parlamentaria.
Los poderes exclusivos de la Comisión Pennanente
En materia de legislación, ésta Comisión recibe las iniciativas de ley que le
son presentadas para que ella misma las envíe a la comisión respectiva, afin
que en el periodo inmediato posterior de sesiones comience su proceso
legislativo; por otra parte, también esta facultada para aprobar las
nominaciones que le haga el Ejecutivo (art. 79).

2) Poderes de control

385

�Estos poderes son jurídicamente relativos; pero políticamente
efectivos. Cierto, en la lógica mayoritaria los partidos minoritarios no
pueden limitar la acción de la mayoría; sin embargo, la minoría puede hacer
manifestaciones públicas, expresando su desacuerdo con la mayoría
parlamentaria o gobernante. Ahora bien, si la mayoría parlamentaria, en una
o en las dos cámaras se opone a la mayoría presidencial, el Ejecutivo estará
obligado, para que sus iniciativas sean aprobadas, a negociar con uno o
varios grupos parlamentarios. Es entonces que los poderes de control son
jurídica y políticamente efectivos.
De igual manera que los poderes de legislación, los poderes de control
varían para los diputados con respecto a los de los senadores.
Control de los diputados
El control de los diputados se ejerce sobre el Gobierno, la constitucionalidad
de la ley y sobre la re~ponsabilidad excepcional de los parlamentarios y de
los funcionarios púbHcos.
Sobre el Gobierno. Los diputados gozan de los más importantes ·
controles constitucionales sobre el Ejecutivo. Ellos aprueban o no cada año
el presupuesto de egresos. Además controlan, a través de la Contaduría
Mayor de Hacienda, los gastos del Gobierno para aplicar las políticas
públicas, ya que todo gasto debe figurar en la ley de egresos (art. 74-IV).
Hay que precisar que este poder, además de control, es también un poder de
disuasión, por que los diputados pueden bloquear la política gubernamental,
rechazando aprobar el presupuesto de egresos del Ejecutivo, obligándolo a
negociar con ellos. Otro control, también eficiente, es el de investigación,
que lo ejercen a través de las comisiones de investigación (art. 93). Por este
medio pueden hacer comparecer a un funcionario público delante de la
Cámara.
En cuanto al control de la constitucionalidad, el 33% de los miembros de
la Cámara (165 diputados), pueden demandar a la SCJN la
inconstitucionalidad de una ley. Esta nueva disposición fue publicada en el
Diario Oficial de la Federación el 22 de agosto de 1996. El objetivo de ésta
reforma constitucional es de dar a la SCJ N el control abstracto sobre la
constitucionalidad de las leyes y de la anulación en su caso.
En cuanto a la responsabilidad excepcional, los diputados pueden
pronunciarse sobre la procedéncia de un juicio en contra de un parlamentario
o de algún funcionario público. Este procedimiento es indispensable para
que un congresista o funcionario pueda ser objeto de un juicio penal (arts. 74
y 111 ). En lo concerniente al juicio polílico, la Cámara de diputados conoce

386

sobre la responsabilidad, sin juzgar, del Presidente de la República, y
además se constituye en Cámara de acusación en contra de algún funcionario
públicoocongresista(arts. 74-V, 109, llOy 111).
Control de los senadores
La función de éstos es de análisis, de nominación, para señ.alar la
inconstitucionalidad de una ley y de investigación.
El control de análisis consiste en examinar la política exterior llevada a
cabo por el Ejecutivo. Si están de acuerdo con su política, los tratados
internacionales firmados por el Jefe de Estado, deben ser aprobados sin
problema (art. 76-D. Con el objetivo de que la democracia no sea amenazada
y que la soberanía de los Estados Federados no sea afectada de igual manera
sucede en materia de seguridad, donde la Cámara Alta analiza y autorii.a el
desplazamiento de tropas militares en el interior o exterior del país (arts. 76III IV y 79-1). Los senadores nombran, además, dós consejeros en el Conséjo
de la Judicatura Federal (art. 100-2).
Igual que los diputados, los senadores pueden demandar a la SCJN la
inconstitucionalidad de una ley federal o local, donde un mínimo de 42
legisladores (33%) es necesario (art. 105-11).
Otro punto parecido de los senadores es el poder de investigación (art.
93). Una vez rendida la conclusión de una comisión de investigación, los
senadores juzgarán sobre la responsabilidad de un funcionario o de algún
colega El control jurisdiccional de los senadores es en el juicio político.
Aquí los senadores juzgarán sobre la responsabilidad de un funcionario
público o del Presidente de la República (arts. 76-VII, 109-I, 11 Oy 111 ).
Control del Congreso
Este se orienta en cuatro direcciones: la actividad presidencial, el
federalismo, los controles propios del proceso legislativo y las acciones del
Congreso de naturalei.a administrativa
Los controles del Congreso sobre la actividad presidencial. Este autoriza
al Presidente a salir del país (art. 88), de ausentarse temporalmente del cargo
(art. 73-XXVI) y acepta su dimisión (arts. 73-XXVII y 86). Así los cuatro
partidos de la oposición presidencial, (PRD, PAN, PVEM y PT) modifican
la demanda del Presidente Zedillo, el 5 de noviembre de 1997 para ir en
visita de Estado a cuatro países, autorizándolo a asistir únicamente a
Venezuela y a Canadá. Situación inimaginable hace algunos años atrás. Por
otra parte, el Congreso acuerda al Presidente la suspención de las garantías
individuales (art. 29) así mismo acuerda el endeudamiento del Estado, cada
año (art. 73-Vlíl).

387

�Las atribuciones sobre el federalismo. El Congreso puede admitir (art.
73-1) y crear (art. 73-III) nuevos Estados dentro de la Unión Federal. Es así
como el Congreso determinó en 1974 que los territorios de Baja California
Sur y Quintana Roo devengan Estados miembros de la Federación

Mexicana 19

Los controles nacidos del proceso legislativo. Aquí encontramos la
creación de impuestos (art. 73-VII), donde raramente hemos visto la
aplicación de ésta disposición. Fuera de ésta prerrogativa, el Congreso
beneficia de tres controles de disuasión en caso que las mayorías
presidencial y parlamentaria sean contrarias. El primero es la creación de la
ley (art. 73-IIIX, XIII, XVI, XVII, XIX, XX, XXI, XXIII, XXIV, XXIX-a-h,
XXX), en razón que, a través de la ley, en un régimen democrático, el
Congreso puede obligar al Ejecutivo a desarrollar ciertas disposiciones
deseadas por el Poder Legislativo. ¿No se trata de un Gobierno de leyes? El
segundo control es el ,ieto legislativo, porque en caso de una contradicción
de mayorías, los parlamentarios pueden forzar al Presidente a negociar con
ellos. Si es que el Presidente desea que su iniciativa sea aprobada (art. 72).
En fin, la demanda de toda información solicitada por el Congreso, en el
cuadro de una investigación o de una aclaración (art. 77-Il). Esta
prerrogativa obliga a la Administración Pública Federal a que cumpla con el
presupuesto aprobado por los legisladores, por que en todo momento la
oposición presidencial puede activar una investigación en perjuicio de la
imagen del Ejecutivo y en consecuencia de su Gobierno.

Las acciones del Congreso de naturaleza administrativa. Estas son
directas e indirectas. Las primeras consisten en la creación de organismos
tales como la Comisión Nacional de Derechos Humanos (art. 102-B), creado
el 28 de enero de 1992. Otra facultad es la creación o supresión de empleos
públicos federales {art. 73-XI). Por último, "la obligación de establecer,
organizar y financiar escuelas rurales, en todos los niveles y que impulsen,
además, la investigación científica y la cultura " Esta disposición
constitucional nos parece absurda, del hecho que ésta función esta lejos de la
naturaleza y de la lógica estructural y funcional del Congreso. ·

En cuanto a la acción de control indirecto, podemos citar el derecho que
tienen los parlamentarios de ser informados, cada año, sobre el estado que
guarda la Administración Pública Federal (art. 69).
Finalmente, un control dificilmente aplicable, por razones evidentes,
es la declaración de guerra (art. 73-XII). Normalmente es el Jefe de Estado
que hace este tipo de declaración, ya que cuenta con todos los elementos de

información necesarios. Empero, el Congreso debe crear una ley especial de
carácter temporal.
Control de la Comisión Permanente
Fuera de los periodos de sesiones ordinarias (del 16 de diciembre al 15 de
marzo y del 15 de marzo al 1 de abril), ésta Comisión, integrada por 37
miembros de los cuales 19 son diputados y 18 senadores, nombrados en el
seno de sus Cámaras, tomará algunos de los poderes del Congreso. Estos
son: recibir el juramento del Presidente de la República por interinato (art.
79-11); autorizar al Presidente para salir del País (art. 88); autorizar a este
mismo y a los congresistas a separarse temporalmente de su responsabilidad
(art. 79-Vlll); ratificar los nombramientos hechos por el Ejecutivo que
requieran la autorización del Congreso (art. 79-Vll); autorizar la
movilización de topas (art. 79-1).
La Comisión Perman}IDte acuerda la convocación a una(s) sesión(es)
ordinaria(s) del CongresefGeneral o de alguna de sus cámaras (arts. 67 y 79IV). En este punto, la ' Constitución no es muy clara, porque la Comisión
acuerda y el Presidente convoca (art. 89-XI). En ésta circunstancia nos
preguntamos ¿qué pasaría si la Comisión Pennanente, integrada por una
mayoría hostil al Presidente acuerda una sesión extraordinaria y el
Presidente rechaza de firmar el decreto de convocación? Seguro que la
sesión extraordinaria no se celebraría y en consecuencia, habría con toda
seguridad fricciones entre ambos poderes de la Unión.

En fin, si los poderes propios son importantes, los poderes compartidos
no to son menos.
2. Poderes compartidos

El objetivo buscado de la Constitución de otorgar facultades
compartidas entre los Poderes Políticos de la Unión es de equilibrar el poder
político. Comprendemos por poderes compartidos la proposición o la
decisión tomada conjuntamente entre el Presidente y los congresistas. Ahora
bien, éstos poderes son relativos si la mayoría parlamentaria es coincidente
con la mayoría presidencial, llevando en consecuencia una predominancia
del Jefe de Estado sobre el otro poder. Lo anterior se refleja tanto en la
política interior como en la exterior.

1) En política interior
En este dominio encontramos poderes compartidos entre el Presidente y
el Senado y entre el Presidente y el Congreso General. En cuanto a los
diputados, la Constitución no prevé relaciones especificas con el Ejecutivo.

388
389

�a) Entre el Presidente y los senadores

El Presidente propone y los senadores aprueban. La complejidad
para ciertas nominaciones se encuentra en la mayoria exigida para su
aprobación, que puede ser simple, absoluta o calificada.
Poderes de nominación
En materia económica, el mandatario propone el candidato a ocupar el
puesto de Gobernador de la "Banca de México, así como sus cinco
subgobernadores, para los cuales se necesita la rnayoria simple (arts. 28 y 38
Ley del Banco de México).
En el federalismo, en el caso que el Senado declare la desaparición de
los poderes locales de un Estado o del Distrito Federal, el Presidente le
propone una tema para que escoja un gobernador interino. La aprobación de
dos tercios de los miembros presentes es indispensable (arts. 76 V, IX 'y
122).
,
En lo relativo al Poder Judicial de la Federación, la nominación de los 11
Ministros se hace mediante una selección realizada, para cada Ministro, por
los senadores de entre la terna presentada por el Ejecutivo. Dos tercios de la
votación senatorial es necesaria (arts. 76-VIII, 89-XVIII y 96).
En lo que concierne a la seguridad de la Nación, el Presidente propone,
igualmente al Senado, al Procurador General de la República, a los coroneles
y otros jefes superiores del Ejercito y Fuerza Aérea Mexicana. La mayoría
simple del Senado debe aprobar (arts. 76-11, 89-III, IV, IX, XVII y 79-VII).
Así, 11 O nominaciones de militares han sido aprobadas por el Senado en el
periodo de sesiones (del 15 de marzo al l de abril de 1998).20

b) Entre el Presidente y el Congreso

En este punto, las relaciones se dan entre el Legislativo con la
Administración Pública Federal.
En las políticas públicas
El proyecto de elaboración del Plan Nacional de Desarrollo, según la
Constitución, debe ser elaborado de manera democrática. El Congreso
participa en su elaboración (arts. 25 y 26). En este punto encontramos un
matiz parlamentario, por que el Ejecutivo dirige el Plan Nacional de
Desarrollo, pero debe tornar en cuenta a la sociedad y al Congreso, teniendo,
este último, facultad de participar activamente en la medida que la ley se lo

permita. 21 Cabe remarcar que si una mayoría parlamentaria opuesta al
Presidente persiste, el sistema politico puede transformarse en un sistema
congresional, como el descrito por Woodrow Wilson. Pues a través de la ley,
puede obligar al Ejecutivo a su ejecución, so pena de un juicio político en
virtud de cometer una falta grave como_lo es el no respeto a la Constitución.
En el proceso legislativo
El Gobierno debe funcionar; y para eso requiere de ciertos mecanismos para
poder aplicar su programa, por el cual fue elegido. En tanto que gobierno de
leyes, ciertos mecanismos como el decreto y la iniciativa de ley es de
ÍUQdamental importancia para la acción gubernamental. Estos dos
mecanismos son previstos en la Constitución (71-1). Sobre este punto ciertos
constitucionalistas y politistas argumentan que el presidencialismo mexicano
ha sido legitimado gracias al PRI, motivo por el cual no ha habido
verdaderas deliberaciones en el Congreso; sin embargo el esquema de hoy,
ya no es el mismo y en un momento de conflicto, dentro de las estrategias
del poder, esta prerrogativa puede tomar importancia política.
En cuanto a las iniciativas, es evidente que la mayor parte provienen del
Ejecutivo. Podemos verlo en todas las democracias del mundo. Y en México
lo constatamos en el segundo periodo de sesiones de ia LVII Legislatura. En
el proceso legislativo, el Presidente puede depositar sus iniciativas ya sea en
la Cámara de diputados o en el Senado.22 Así fueron depositadas por el
Ejecutivo, en el periodo mencionado, 50% de iniciativas en San Lázaro y el
otro 50% en Xiconténcatl. Es evidente que el Presidente escogerá la Cámara
que le conforte más. Donde su partido tenga mayoría
En lo concerniente al veto, el mandatario puede utilizar dos veces ésta
prerrogativa en una misma iniciativa, mientras que los parlamentarios una
sola vez. Ahora bien, el veto presidencial puede ser superado por el voto de
las dos terceras partes de los congresistas presentes, mientras que el veto
parlamentario obliga al presidente a insistir en el siguiente periodo de
sesiones (art. 72).
En cuanto a una reforma constitucional, el consenso se impone. En
efecto, el voto de las dos terceras partes mas el 51 % de las Legislaturas
locales (art. 135) es necesario para que ésta sea realizada Por otra parte, la
nueva redacción del artículo 53-IV de la Constitución limita la presencia de
los partidos políticos en la Cámara Baja. Ningún partido político puede tener
mas de 300 miembros en ésta Cámara En ésta circunstancia ningún partido
puede tener la mayoría requerida para una reforma de ésta magnitud.

390
391

�2) En política exterior
Aquí contrariamente que en materia económica, el Senado domina
sobre los diputados en lo concerniente al control parlamentario.

En materia de defensa
La declaración de guerra hecha por el Presidente debe ser aprobada l?°r la
mayoría simple del Congreso; además, la creación de una ley espe&lt;:1~ es
obligatoria (art. 89-VIII). Ahora bien, el Ejecutivo no ~ene la exclus1vi?ad
de una declaración bélica, pues el Congreso goza igualmente de esta
prerrogativa (art. 73-Xll). Esta prerrogativa ha sido utilizada en una ocasi~n:
durante la segunda guerra mundial, cuando el Presidente Manuel Avtla
Camacho declara la guerra a los países del Eje.

En la diplomacia /
.
La política exterior de México es dirigida por el Jefe de Estad~, m1sma que
debe ser ratificada por el Senado (arts. 76-I, 89-X y 103). As1 es como se
han llevado a cabo los tratados finnados con los Estados Unidos, Canadá Y
últimamente con Europa. Estos son esencialmente en materia de comercio,
educación lucha contra el narcotráfico, extradición, etcétera Por otra parte,
el Senad~ controla, por su poder de ratificación, las nominaciones de
embajadores y de cónsules propuestos por el Jefe de Estado, donde la
mayoría simple es necesaria (arts. 76-II, 89-Ill y 79-Vll). Dm:ante el
segwido periodo ordinario de sesiones del primer año d~ ~a L~U ~g_istagira,
19 ratificaciones y 9 permisos se concedieron en el serv1c10 d1plomattco.
Una vez vistos los poderes constitucionales y las limitantes que
imponen los partidos políticos debido a las mayorías exigidas par~ la
aprobación de determinadas acciones de ambos poderes, pasemos a analtzar
en que consiste ésta lógica.

C / La lógica del poder mayoritario
A lo largo de nuestro trabajo hemos hecho mención del po~er
mayoritario; es momento de hacer alusión al termino. Una ~ez .defimdo
procederemos a explicar por qué éste exige la refonna constitucional del
México de hoy.
El poder mayoritario nace de wia bipolarizació~. Es . de~i~, la
manifestación en favor o en contra de alguna política. La b1polarizac1on se
puede manipular por diversas maneras: por un escrutinio donde la mayoría

392

absoluta sea requerida, o aún por un sistema proporcional como la elección
legislativa en México, donde la elección proporcional se liga a la
mayoritaria, que al mismo tiempo depende de una barra legal exigida
(porcentaje mínimo de votos para tener acceso a la proporcional) y una
repartición de curules con base al más alto porcentaje obtenido de votos.24
Sin embargo se puede debatir que el sistema electoral mixto, como es el caso
de México, no favorise una bipolarización sino a un sistema múltiple de
partidos, cosa que es cierto, pero no obstante este argumento válido, existen
otros factores de hecho que bipolarizan la vida política. Nos referimos a la
política gubernamental, donde los partidos políticos representados en el
Congreso se manifiestan en favor o en contra. Si estamos de acuerdo con
este último argumento, lo estaremos también que existe una bipolarización
en la política mexicana a pesar de] multipartismo reciente. ¿No hemos visto
en la LVII Legislatura que el Presidente necesita del apoyo político y
jurídico del Congreso para la aprobación de sus iniciativas? ¿No hemos visto
que todas las alianzas celebradas, o la mayor parte, son en tomo a las
iniciativas provenientes del Ejecutivo?

Las ventajas de la democracia mayoritaria es que se crea un régimen
gobernable. Pero en el caso de México, ésta se ha dado, en el nuevo sistema
político que acaba de nacer, gracias a la conciencia de los actores políticos:
presidente y legisladores y no a mecanismos constitucionales. Los actores de
los cuales hacemos referencia han sabido solucionar los conflictos suscitados
mediante acuerdos a través de sus partidos políticos. Pero, ¿ qué sucedería si
no se llegara a un acuerdo? Hemos visto en el inciso B de ésta segunda parte
los poderes constitucionales de ambos actores y las mayorías requeridas para
la aprobación de las iniciativas y/o nominaciones presentadas por el
Ejecutivo. Es en este punto que la Constitución de 1917 padece de
deficiencias para prevenir conflictos entre los Poderes Políticos de la Unión,
situación que pone en riesgo la estabilidad política del régimen.
Los principales puntos de conflicto (o posible conflicto) se dan en la
función de gobierno, basada en la ley, que es ejercida por el Ejecutivo. Es
por eso que a pesar de la división rígida de poderes, necesita el apoyo del
Congreso de la Unión.
En el actual contexto político existen cinco partidos en el seno del
Congreso: PRI, PAN, PRD, PT y PMVE (los mismos en ambas cámaras).
Un factor importante es la contradicción de mayorías entre el Ejecutivo y el
Legislativo (al menos en la Cámara de Diputados), situación que complica la
aplicación de la política presidencial y en consecuencia de la función
gubernamental. Es por consenso que el Presidente de la República puede
hacer aprobar sus iniciativas; de otra manera estará impedido a realizar su
función de gobierno.

393

�Bajo este esquema el Presidente ésta obligado a realizar alianz.as con
los partidos que se oponen a su política. Recordemos que en la realización
del Plan Nacional de Desarrollo participan los legisladores que al mismo
tiempo representan a la nación y se organizan en grupos políticos que
representan a sus partidos. Ahora bien, en este punto la Constitución no hace
mención expresa de sanción alguna si el Ejecutivo ignora las
recomendaciones hechas por los legisladores para que se incluyan en el
PND. Sin embargo los legisladores tomarían revancha al momento de
analizar la iniciativas de las leyes de ingreso y de egresos de la federación
presentadas por el jefe de gobierno. O aún, se podría argumentar que el
Presidente de la República faltaría a su juramento de respetar la Constitución
y entonces podría ser sujeto a juicio político.
Por otra parte, la mayoría requerida para la aprobación de ciertas
funciones gubernamentales, sea relativa, absoluta o calificada, hace
reflexionar sobre la gotiemabilidad del régimen. Sobre todo si tomamos en
cuenta que ningún partido goza (posiblemente no gozará más en el futuro) de
una mayoría en la Cámara de diputados, y posiblemente tampoco en la de
senadores para la próxima legislatura. Este es el nuevo contexto de la
política mexicana.
Lo anterior, se da en virtud de que es precisamente el ciudadano
quien reparte el poder a través del voto, distribuyéndolo entre los diversos
partidos políticos llevándolos al Congreso para apoyar o para linútar al
Presidente de la República, ya sea en una elección legislativa intermedia o
coincidente con la presidencial. Esta situación jamas se había vivido en
México, motivo por el cual la Constitución a funcionado. Empero, la nueva
configuración política del parlamento evidencia la funcionalidad de ésta. El
análisis de los poderes constitucionales nos lleva a observar que no existen
previsiones para determinadas situaciones que podrían desencadenar una
crisis constitucional; tal es el caso de la no-aprobación del proyecto de
egresos. Situación que invita a reflexionar en alternativas para una revisión
constitucional.
Se debe tomar en cuenta, en le caso de una revisión constitucional,
que toda constitución además de organizar al poder público y asegurar los
derechos del hombre, es necesario que concilie la estabilidad gubernamental
y el respeto a la voluntad mayoritaria En ésta búsqueda, ciertos actores
políticos han formulado una serie de propuestas de reforma que giran
fundamentalmente en tomo a dos formulaciones. La primera consiste en una
adecuación de la Constitución conservando el régimen presidencial. La
adecuación consiste en un cambio de sistema electoral, tanto para la elección
presidencial como para la legislativa, implementando una segunda vuelta,

tendiendo derecho al balotaje (segunda vuelta) los dos primeros lugares de la
elección; también contemplan la inclusión de los mecanismos de democracia
directa: referéndum y plebiscito. Nuestra opinión en cuanto a la doble vuelta
es que provocaría las alianz.as entre los partidos políticos, dándose ésta en la
segunda vuelta, llevando a la cabeza a los dos candidatos con mayor
votación obtenida, donde los otros partidos conservarían una considerable
importancia, ya que sus electores pueden determinar la victoria del candidato
con el cual se alíen y es ahí justamente que las negociaciones tendrán lugar.
Además el ciudadano tendría dos oportunidades para reflexionar su opción.
Dicho de una manera más sencilla, seria una especie de elecciones primarias
a la angloamericana o más precisamente como se desarrollan las elecciones
presidencial y legislativas en la V República Francesa. En consecuencia ésta
situación reestructuraría, sin duda, la política mexicana en una
bipolarización, pero conservando la pluralidad resultante de un sistema de
partidos múltiples.
En cuanto al refeféndum y al plebiscito podemos decir que estos dos
mecanismos desbloqué'arian los conflictos que se presentasen entre el
Ejecutivo y el Legislativo. En ésta perspectiva, éstos elementos son de gran
utilidad en la hipótesis que los diputados no aprobasen la iniciativa de
egresos del ejecutivo, intentando bloquear la aplicación de su programa
gubernamental. 25 Es entonces que la consulta popular se impone: el
ciudadano decide quien tiene la razón, el Ejecutivo o el Legislativo.
En cuanto a la refonna mayor, la mutación de un régimen
presidencial a uno semi-presidencial, tal como lo proponen ciertos
constitucionalistas y actores políticos, cabe decir que las actuales
condiciones lo hacen viable. En efecto, si recordamos el argumento de
Venustiano Carranza que par~ un régimen parlamentario debe existir una
pluralidad de partidos y que en su interior debe haber un número de
miembros suficientes para participar en el gobierno, podemos damos cuenta
fácilmente que éstas condiciones están dadas.
En este tipo de régimen el gobierno seria nombrado por la mayoría
en el Congreso o de alguna de sus cámaras, pudiendo además destituirlo por
una moción de censura Situación que fortalece al órgano deliberativo. Por
otra parte, el Presidente de la República, electo por el sufragio universal
directo, sería jefe de Estado y encargado de vigilar el buen funcionamiento
de las instituciones. Sin embargo, ,es importante tomar en cuenta los poderes
constitucionales que se les asignaría a cada órgano de darse dicha reforma,
así como el ritmo electoral entre la elección legislativa y la presidencial.
Factor importante en la distribución del poder.

394
395

�Ahora bien, existen argumentos en contra de la instalación de este
régimen diciendo que la cultura política de México está lejos de obedecer a
tal diseiio constitucional. Frente a esos argumentos podemos contradecir que
la "nueva cultura política en México" es de competición y no más de
sumisión; de pluralidad con alternancia y no más de hegemonía. Por otra
parte, las nuevas generaciones no con~cen el presidencialismo tal cual era en
la época de nuestros abuelos y/o padres. También es prudente hacer mención
que la educación juega un papel determinante para el desarrollo de una
cultura democrática.
Finalmente cabe preguntarnos si dentro de un esquema democrático
~o es el pueblo de México quien debe decidir su futuro? Seguramente si,
por ésta razón los actores políticos deben debatir sobre la refonna políticoconstitucional a la luz de los mexicanos; y una vez que hayan llegado a un
acuerdo, deben consultarlos. Es la única manera de legitimar
democráticamente cualquier régimen político.

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II. DOCUMENTOS

Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos: comentada por
diversos autores del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, T I y
II, Porrúa-UNAM, México 1997.
u,••

1

11

1•

Dictionnaire constitutionnel, DUHAMEL, Olivier, MENY, Yves, , Presses
universitaires de France, Paris, 1992. ·
Dictionnaire de la Science politique, HERMET, Guy, BADIE, Bertrand,
BIRNBAUM, Pierre, BRAUD, Philippe, Paris, Annand, Colin, 1996.
Estudios jurídicos en tomo a la Constitución Mexicana de 1917 en su
septuagésimo aniversario: UNAM, México, 1992.
Estadísticas electorales del Instituto Federal Electoral.
Textos revolucionarios del PRI.
III. BIBUONET
http ://www .inegi .gob.mx/homepara/conteo/menu.html

398

http ://www.ife.org.mx
http ://www.trife.gob.mx/index.html
http ://www.pan.org.mx
·
http ://www.pri.org.mx
http ://www.prd.org.mx
http ://www.cddhcu.gob.mx/
http ://www.gobierno.mx

Notas bibliográficas
1

El debate sobre un cambio de régimen presidencial a uno parlamentario continuo
bajo la presidencia de Alvaro Obregón, cuando diputados del Partido Liberal
Constitucionalista presentaron el 14 de diciembre de 1921, una iniciativa de reforma
constitucional en ese sentido. In FUENTES DIAZ, Vicente: Los partidos políticos
en México, ed. Porrúa, México 1996 p. 129.
2
Mensaje de Carranz.a a los miembros del Poder Constituyente de 1916-1917, en la
ciudad de Querétaro el 1 de diciembre de 1916, in TENA RAMIREZ, Felipe, Leyes
fimdamentalesdeMéxico 1808-1997, ed. Porrúa, México 1997 pp. 760-761.
3
Recordemos que uno de los factores esenciales que hicieron fuerte al Congreso de
la Constitución de l 857 fue sin duda que éste era unicameral. Es decir solo existía
la Cámara de diputados. Al menos basta la restauración del Senado en 1874.
4
Emiliano Zapata y Francisco VilJa, poco o nada les interesaba la creación o el
apoyo de algún partido; a pesar que dentro de las filas z.apatistas se encontraba
Antonio Díaz Soto y Gama, miembro fundador e ideólogo del Partido Nacional
Agrarista.
$ Es pertinente precisar que durante el periodo de los generales, hubo dos
excepciones, los gobiernos de Emilio Portes Gil y de Pascual Ortíz Rubio. Pero su
función presidencial era limitada por los mismos generales; motivo por el cual no los
incluimos como gobiernos civiles.
6
La Reforma concerniente al Senado de la República nos parece un poco extraña,
pues la naturaleza de este órgano es la representación de los Estados miembros de la
Federación y no de los partidos políticos o de la federación. Lo anterior desequilibra
la representación paritaria de los estados en la Cámara Alta; además, los partidos
políticos son fortalecidos, pues son los quien proponen los senadores a la
froporcional.
Hay que tomar en cuenta, que en el Senado, el PRI tiene una cómoda mayoría y
que para ciertas leyes o autorizaciones, se requiere de una Mayoría en el Congreso,
es decir de los diputados y de los senadores en su conjunto.
8
Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos.
9
Gicquel, Jean: Droit constitutionnel et institutions po/itiques, ed. Monchrestien,
Paris, 1997, p. 690.
10
Aunque la Constitución no hace mención expresa de la facultad de rechazar, la
consideramos implícita, ya que en el art. 74 dice ("...esfacultad de los
diputados...IV) examinar, discutir y aprobar anualmente elpresupuesto de egresos
de la Federación. .. ". Por otra parte ¿qué caso tendría discutir algo que de todas
maneras será aprobado?

399

�11

En el inciso B vamos a analizar más detalladamente esta situación.
OSORNIO CORRIES, Francisco Javier, "Estructura funcional y orgánica del
ejecutivo federal en México", in El sistema presidencial mexicano, México~ UNAM,
1988 p. 215.
13
Jurisprudencia. Diciembre de 1998: Felicitas Carrillo vs. Gobierno Federal,
12

1998.
14

Este tipo de veto consiste en la no-publicación de la ley; donde el presidente
aprovecha la falta de sanción en el caso de que no publique.
1
COLLIARD, Jean-Claude: Les régimes par/ementaires contemporains, presses de
la FNSP, París 1978. Analizaremos en el inciso C el concepto de poder mayoritario.
16
En este punto estamos de acuerdo que sean los partidos políticos quienes dirijan ya
que , en el contexto político mexicano, consideramos es la mejor manera de tener
una pluralidad gobernable.
17
Para profundizar en este punto de las votaciones, ver el Dictamen de la Comisión
de Reglamentos y Prácticas Parlamentarias relativo a la iniciativa de Refonnas a la
Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos. Leer
igualmente el voto particul,r del PRl. In Gaceta Parlamentaria, año II, Número
175, miércoles 9 de dicie,mbre de 1998. En este dictamen se fortalece aún el poder
de los partidos políticos; es decir del poder de la lógica mayoritaria.
18
Encontramos estos poderes en las 30 fracciones del artículo 73 de la Constitución.
19
Diario Oficial de la Federación, 4 de Octubre de 1974.
20
Senado de la República, fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional,
estadísticas, in revista Este País, junio 1998 México 1998 pp. 70-11.
21
Cabe lugar a agregar a esta disposición constitucional, otra prerrogativa de la
misma jerarquía. Se trata del artículo 73-XXIX-D de la Constitución, que permite al
Congreso de hacer las leyes sobre la planificación para el desarrollo social y
económico del país.
22
Siempre y cuando no se trate de alguna materia exclusiva de una Cámara.
23
Senado de la República, fracción parlamentaria del PAN, estadísticas, op. Cit.
24
Tal es el caso, más allá de ideologías, de las elecciones locales en Zacatecas y
Baja California Sur, donde el PAN, PRO, PT y PMVE se aliaron en contra del PRI,
'anando, éstos primeros las elecciones.
sPor solo mencionar el ejemplo más importante.

POLÍTICAS PÚBLICAS Y MUJERES.

Lídice Ramos Ruiz
Coordinadora del
Centro Universitario de Estudios de Género
Facultad de Filosofia y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León.

Para muchas y muchos estudiosos de las Ciencias Sociales y las
Humanidades, la revolución más importante de fin del siglo XX ha sido la de
género. Es una revuelta que toca y atraviesa todas las dimensiones de la vida
y cuestiona hasta el fondo las relaciones humanas.
Varios grupos de mujeres sabemos que los esfuerzos pretenden
acabar con toda forma dP' inequidad. Sin embargo, lograr que lo cotidiano
sea también responsabilidad pública, recuperar el derecho a decidir sobre el
cuerpo y la sexualidad no es tarea fácil. Implica tocar estructuras arraigadas
y escleróticas, que algunas personas creen que son naturales y no culturales.
A pesar de esto, paso a paso construimos la visibilidad y presencia
del movimiento amplio de mujeres y del movimiento feminista para que las
reivindicaciones de género sean una realidad en las políticas públicas.
Este trabajo muestra al lector o lectora parte de ese andar que incide
en el escenario político con capacidad de interlocución, de participación y
negociación tanto en lo nacional como lo internacional. Está organizado en
tres apartados: Sobre Políticas Públicas, Sobre Políticas Públicas
Demográficas a nivel Mundo y Sobre Políticas Públicas y Mujeres en
México. Se alerta sobre el sentido de presentar a las mujeres como seres
humanos que aspiramos a programas que respondan a las necesidades de
una mejor calidad de vida para nosotras y los demás, así como para destacar
la responsabilidad colectiva respecto a las generaciones futuras.
La construcción de la perspectiva de género, no es sólo asunto de
mujeres; es un proyecto de mujeres y hombres que pretendemos impulsar un
panorama social, económico y cultural de equidad para tener una sociedad
más democrática, participativa, incluyente y solidaria; con políticas públicas
que se legitimen desde la dimensión microsocial hasta la macrosocial dentro
de un marco de desarrollo sustentable.
Las políticas públicas en nuestro país deberán hacer un énfasis
todavía mayor del que tienen ahora para que se perciba que se aplican

400

401

�entendiendo las nuevas formas de organización social, los cambios en la
estructura productiva, en la institucionalidad y en la nueva cultura de la
eficiencia y del consumo y por supuesto que la mirada de la asignación de
los recursos del país tiene como centro a la persona. Que se entienda la
equidad, no sólo como la distribución de bienes, de derechos y obligaciones,
sino también como participación de las sujetas y los sujetos sociales en la
toma de decisiones y en la formación de reglas que normen las conductas y
las actitudes colectivas y personales.

Sobre Políticas Públicas
Las Políticas Públicas de acuerdo a nuestros manuales de economía
y política, dan cuenta de los requerimientos de regulación o interferencia
pública, léase estatal, que existen sobre las libertades individuales a fin de
maximiz.ar el rendimiento de la distribución de los bienes escasos, en
relación a las necesidades de la población, que de ninguna manera el
mercado puede atender. Siempre bajo la discusión del bienestar social.
Dentro de todas las escuelas de pensamiento económico está, de una
u otra manera, la discusión de la participación del Estado dentro de la
Economía. Para muchas posturas entra como algo nocivo, para otras como
algo necesario. En la crisis actual se plantea de nuevo la pertinencia del
debate sobre el mercado, las posturas del Estado y de la sociedad civil, para
encontrar maneras de hacer funcionar el sistema económico, ya que, la
dicotomía eficiencia en el uso de los recursos -escasez de los mismos, se
vuelve de primer nivel.

,.,..

h

11

Bien sabemos que desde inicios de los años ochenta la situación
financiera ha conducido al agotamiento del modelo de Estado-Nación
resultante de la Revolución Mexicana. De ese Estado facilitador del
desarrollo económico que desembocaría en lo social, llamado "consenso
Keynesiano" se pasó al "consenso Washington" que en palabras más llanas
es el modelo Neoliberal, donde el Estado y sus funciones de regulación son
altamente cuestionadas.
Sin embargo tenemos con nosotros y nosotras a unas formas de
intervención que paradójicamente, se activan para liquidar viejas estructuras
regulatorias, caducas instituciones y obsoletos instrumentos de intervención
estatal que las recetas del llamado "ajuste estructural".
Conviene señalar que en el horironte del tercer milenio por causa de
estas reformas estructurales que se traducen en: disminución de la
intervención pública en la economía, merma en las políticas sociales,
privatizaciones, replanteamiento del desarrollo de la seguridad social,
402

disminución de aranceles para productos del exterior, flexibilización de
contratos laborales, subsidios focalizados, normatividades financieras
diferentes, cambios en la propiedad de la tierra rural y urbana, etc.; el
Estado deja gradualmente de hacerse responsable del bienestar de los
ciudadanos pero no transfiere en igual medida la responsabilidad de las
políticas públicas a los sujetos o sujetas sociales.
Esto es, la eficacia de la reestructuración económica no va a la par de
una reestructuración ideológica, se habla de cambios, se plantean reformas
políticas que hablan de transición a la democracia, mas las promesas, son
promesas. La exigencia de la comunidad es a tener mayor participación en la
toma de decisiones para organizar las partidas presupuestales, la
adminstración de las mismas e ir en contra de la filosofía individualista que
desalienta cualquier iniciativa colectiva.

Sobre Políticas PúbliclJÍ Demográficas a nivel mundo.
Considerando los argumentos del inciso anterior, la relación
población, pobreza, medios de subsistencia alcanza una posición relevante.
Buscar el desarrollo económico sostenido y durable integra a las políticas de
población dentro de los programas de desarrollo económico y social del país
de manera ineludible.
El factor clave del desarrollo sostenido, somos los seres humanos,
vistos como capital humano. Se vuelve clave para la competitividad
internacional, el binomio desarrollo-población, cualquier política pública que
no considere esto no estará orientada a los cambios del nuevo milenio.
Haciendo un poco de historia tenemos que a nivel mundial. la
primera conferencia sobre población se organiza en Bruselas, en 1853 con la
finalidad de levantar un censo. A inicios del siglo XX, las tareas se vinculan
a mejorar los censos y a relacionarlos con la higiene de los pueblos.
Natalidad y mortalidad ocupan grandes espacios de trabajo la primera mitad
del siglo mencionado.
Al término de la segunda guerra mundial, con la creación de la
ONU, se establece la Comisión de Población en 1946. De aquí en adelante
crece el interés por los estudios sobre el sentido y los efectos de la dinámica
poblacional. Se promueve la creación de estadísticas, la recopilación de
información y se sensibiliza a los Estados de la importancia de tomar
decisiones sobre las migraciones y su trascendencia económica.

403

�En 1965, dentro de la Conferencia de Belgrado, dice Louise
Lassonde (1997, 39) por primera vez llamó la atención de la comunidad
internacional acerca de la función de la fecundidad como factor
socioeconómico del desarrollo. Reunión en la que asistieron más de
novecientos expertos y expertas.

impugnan y critican la aplicación de éstas. A estos reclamos, se debe en
parte la insistencia de la igualdad de condiciones dentro de la ley poblacional
antes mencionada.

Las mujeres, desde el espacio privado vemos como los gobiernos de
las Naciones Unidas focaliz.an la planificación familiar como un conflicto
entre los derechos individuales de la pareja con los intereses colectivos de
distribución de los recursos económicos de los países. ¿Coincidencias? "lo
privado se hace público" como dice una buena frase de las luchas de las
mujeres.

Y además, dentro de la Primera Conferencia Internacional de la
Mujer celebrada en México, en 1975, un reducido grupo de mujeres
feministas (léase por favor el término, como mujeres que demandan y
proponen soluciones bajo la perspectiva de género, fuera de toda carga
ideológica negativa), buscaba "cambiar la vida". Se habló de la economía, la
política, la cultura, la educación, la vida cotidiana con un carácter más
próximo a las soluciones complejas de la sociedad mexicana superando los
planeamientos del "horno economicus".

Para 1967 se crea en la ONU, el Fondo de las Naciones Unidas para
las actividades en materia de población, que se maneja bajo las siglas de
FNUAP. Y para 1974 se establecen programas de acción poblacional que
destacarán la relación humanidad-naturaleza, con algo dinámico que
determina la elevación de los niveles de vida de los seres humanos. Se
buscará no poner en riesgo el medio ambiente y aflora como preocupación
el crecimiento de la población en extrema pobreza.

¡Cuánto se ha caminado desde entonces! De la anticoncepción que
pretendía bajar las tasas globales de fecundidad, con lo que se continúa el
proceso de cambio conocido como la transición demográfica. Algunos
demógrafos hablan que ~rt los setenta estamos en la tercer etapa de dicho
proceso, y es con las políticas de planificación familiar y las de bajar la
mortalidad infantil, que se provocan expectativas de vida más altas para los
mexicanos y mexicanas en su totalidad.

La autora antes mencionada, Louise Lassonde, (1997, 40) destaca la
importancia política de las Conferencias de Bucarest, 1974, México, 1984 y
El Cairo, 1994. En todas, dice, se discuten los temas demográficos dadas las
- exigencias deJ nuevo orden mundial en gestación: cada conferencia ha
producido una línea de .fractura ideológica diferente: Norte-Sur en
Bucarest, Este-Oeste en México; en El Cairo, la oposición se cristaliza entre
defensores de una concepción laica de la sociedad y quienes apoyan una
concepción teocrática.

Las mujeres quedamos subsumidas en los programas de salud
materno infantil y de planificación familiar, todas y todos sabemos que para
nosotras resultaron insuficientes. La mirada biomédica, fue bastante
unilateral, estaba centrada en el produéto de la maternidad en el niño o niña
que sería después. La madre estaba allí como ser para los otros. La
especificidad de su cuerpo y de sus funciones era importante de acuerdo a la
reproducción. El tema del bienestar de la población se restringía, a ver a las
mujeres como los vehículos de la transición demográfica.

Políticas Públicas y Mujeres en México.
Las mujeres mexicanas sabemos que contamos con una ley de
Población desde 1974, en ella se buscaba favorecer una mayor participación
de las mujeres en los procesos de desarrollo nacional, en condiciones de
igualdad con los varones. Aún así los documentos oficiales hablaban en
términos sexistas, no habían introducido la visión de humanidad que cobija
tanto a los hombres como a las mujeres. Situación que no se dará hasta El
Cairo, 20 años después.
El modelo de desarrollo instaurado a partir de la Segunda Guerra
Mundial, mostraba fisuras en distintos sectores de la población mexicana, y
son las mujeres como parte de los sectores menos favorecidos las que

404

Las ganancias, no obstante esa visión, permitieron visibilizar las
aspiraciones de nosotras las mujeres para ser consideradas como sujetas
sociales y que los cuestionamientos sobre el cuerpo femenino empezaran a
ser tomados en cuenta.
Durante toda la década de 1975-1985 que ha dado en llamarse
Década de la Mujer, se crearon fondos especiales en los organismos
internacionales para la promoción y el desarrollo de programas en tomo a la
reproducción, los derechos relacionados con ella, los problemas sanitarios, la
sexualidad femenina, la libre elección de la pareja, la familia, la
planificación de ésta, la función social de la familia, las relaciones entre sus
miembros. Dando una enorme carga emocional, social y cultural a las
mujeres.

405

�En Copenhague, 1980, algunos países desarrollados presentaron
políticas públicas a favor de las mujeres donde se instrumentaban acciones
administrativas para separar asuntos de familia de asuntos de mujeres. Un
pequeño pero grande paso, se reconocía públicamente que la concepción, el
placer sexual y la familia podían ser tocados como temas separados.
Propuesta que en México apunta para que en ese mismo año se cree el
Programa Nacional de Integración de la Mujer al Desarrollo, adscrito al
Consejo Nacional de Población de la Secretaria de Gobernación, incluso
entiendo se formó una Comisión Nacional de la Mujer que quedó sólo en el
papel.
En Nairobi, durante julio de 1985, se discutieron nuevamente las
situaciones de las mujeres a nivel planetario en pleno acuerdo sobre la
globalización económica y la mundializ.ación de las acciones sociales y
comunicativas, que hacen estrechas para nosotras las políticas públicas sobre
salud. Y hay intentos en materia de educación con traros endebles.
Algo hay que agradecer a las conferencias mundiales de El Cairo en
1994 sobre Población y Desarrollo y a Beijin, en 1995, IV Conferencia
Mundial sobre Mujeres, porque obligaron a las delegaciones de los países
participantes, a las organiz.aciones de la sociedad civil, a regresar a los
grandes temas. Junto a la paz, el desarrollo sustentable, la democracia, el
nuevo papel del Estado, la situación de las mujeres, es propuesta desde la
perspectiva de la equidad entre los géneros.
El trabajo de El Cairo enriqueció las políticas de población con
temas sobre la sexualidad femenina, el placer, la vida, la muerte, el aborto,
los derechos y la posición de las mujeres en "salud reproductiva". Beijin,
destacando parte de estos asuntos y declarando que los derechos de las
mujeres son derechos humanos. ¡Las mujeres vistas como humanas!
El núcleo central de la propuesta de la equidad entre los géneros que
está detrás de las consideraciones de las mujeres gravita a su vez en la
consideración de que la desigualdad basada en las diferencias biológicas al
ser llevada al plano de lo social desarrolla una ideología de la dominación y
la discriminación hacia las mujeres.
Lo masculino y lo femenino y la consecuente desigualdad se han
construido socialmente y por tanto, es un fenómeno cultural que puede y
debe ser modificado. Desde las mujeres se opina que, deben adecuarse todas
las políticas públicas dentro del proceso de institucionalización del enfoque
de género.

406

La dimensión micro-social que introducen las luchas de las mujeres
a la reflexión demográfica constituye toda una revuelta para el tratamiento
de los temas de natalidad, mortalidad y migración. Al igual invita a la
construcción de acciones afirmativas que edifiquen procesos para
operativizar algo de carácter macro-estructural, como son las políticas
públicas de población a esos niveles micro de las sujetas sociales o de las
familias. Una gran preocupación es tener datos de hasta dónde son
interiorizadas estas políticas por los grupos focalizados. De cómo en los
procesos de ejecución y sensibilización de ellas se pueden utilizar
mecanismos de equidad, de aprendizajes de los y las ejecutoras de las
políticas.
Así, podemos hablar de aciertos al promover la inclusión del término
"familias" en la Encuesta Nacional de Planificación Familiar de 1995, donde
se aplican en parte lineamientos de El Cairo. En dicho lugar las discusiones
sobre las diversas formas de familias estuvieron en el tapete de las polémicas
entre los grupos de mujert;S, el Vaticano y la secretaria general que organizó
el evento.
Para el caso mexicano, ampliar el concepto de esta manera permite

dar cuenta más de cerca de la realidad de los hogares mexicanos y muestra
las tendencias en las entidades federativas definidas como prioritarias en
materia de planificación familiar. Permite destacar las jefaturas de hogar
femeninas que llegan a un 18% del total de las familias mexicanas, puede
visualizar los problemas de familias por edad de la mujer, por nivel
educativo, por monto de los ingresos y por supuesto determinar niveles de
pobreza familiar.
Además presentar programas para las adolescentes con embaraws
tempranos, presionar para la puesta en marcha de programas de empleo, de
crédito para mujeres de las áreas rurales y apoyos educativos para las niñas.
La revisión de dichas propuestas no está en este lugar a discusión, lo que
estoy destacando es el compromiso moral del Estado Mexicano para aplicar
los acuerdos firmados.
Muchos grupos de mujeres que están dentro de la sociedad civil
organizada, encuentran ambigüedades en los procesos de modificación del
marco juridico, del acceso a los fondos de inversión o a las propuestas de
toma de decisiones sobre el rumbo de las políticas públicas de todo tipo.
Repito lo que páginas atrás comentaba, no siempre los niveles micro, donde
está lo operativo, se hacen escuchar. Otras mujeres ni se la creen, piensan
que los servidores públicos están lejos de entender sus problemáticas
concretas.

407

�Existe entre la práctica y la operación de las políticas públicas en
general, un desfase para adecuarse a los cambios en las familias y con más
razón para llegar hasta los y las sujetas sociales. A muchos y muchas
operadoras, las jefaturas femeninas les parecen poco importantes, o bien,
como en el caso de las leyes laborales que estaban enfocadas al obrero
varón, no logran cubrir con la amplitud necesaria a la mujer obrera.
En otros casos, interviene un conservadurismo social que puede
utilizar los mecanismos de equidad o de igualdad de oportunidades dentro de
su discurso, pero donde la capacidad de entablar un diálogo es nula. En los
tiempos que corren, temas como la salud reproductiva, la educación sexual,
el derecho a la libre elección sobre la fecundidad, el uso del cuerpo de las
mujeres, son temas álgidos, impactantes, cotidianos donde chocan posturas
ideológicas diversas.
En las prácticas educativas poco se atiende a equidad entre los
géneros. Prevalecen estereotipos, como acaba de demostrar un estudio del
Programa Nacional de la Mujer, sobre los libros de texto de primaria. Dentro
del sistema educativo superior, las resistencias a las transformaciones que
experimentan las formas de vida de mujeres y hombres, han sido poco
estudiadas, o bien, la cultura educativa tradicional -la patriarcal- no asocia
los nuevos conocimientos más allá de los espacios donde se producen.
La incorporación de la equidad de género como tema de las políticas
públicas, esfuerzo de los movimientos de mujeres, en especial de los grupos
feministas mexicanos, no es asimilada por otros actores sociales con la
rapidez que se desea. Dentro del debate político está condicionada por las
concepciones y valores vigentes, interiorizarla lleva tiempo y esfuerzo, pero
estamos andando el camino.
Para muchas de nosotras, como mujeres, el conocimiento producido
por la acción a favor de la igualdad de oportunidades para los géneros, nos
ha permitido tejer redes entre mujeres, a definir un sentido de pertenencia, a
delimitar nuevos problemas que hoy se nombran en la agenda de las
políticas públicas como: violencia intrafamiliar, derechos reproductivos,
maternidad sin riesgos donde la salud de la mujer-madre sea el núcleo de la
proposición, una educación donde las niñas reciban becas para terminar el
sexto año, la prueba de no embarazo para conseguir empleo, paternidad
responsable, entre otros.

humanas se estremecen, se ponen en duda las relaciones y prácticas
genéricas asociadas a la feminidad y a la masculinidad. Afloran miedos,
creencias y fanatismos.
En México, se está trabajando por parte del Instituto Nacional de
Estadística e Informática (INEGI), en un sistema de indicadores desde el
género. Nuevas investigaciones saldrán sin duda de esta pos~a no ~e~sta
de la información. Y tenemos claro que hablar de compartrr y socializar
conocimiento sobre perspectiva de género, de practicar políticas públicas
con esta orientación, resultará extraño a ciertos grupos sociales que más que
incluir buscan disgregar. Que más que luchar y buscar nuevas rutas de
entendimiento entre los géneros, quieren la quietud. Que más que estar en la
cruzada abarcadora de una nueva relación entre humanos se reservan los
privilegios adquiridos.

Bibliografia
/

,

(compiladora). El Pensamiento Unico:
Fundame;tos y política económica. Ed. Miguel Ángel Porrúa. México, 390
páginas.
Concheiro

Elvira.

(Í999)

González, Ma. Arcelia. (2000) (compiladora). Las Mujeres Mexicanas en el

Tercer Milenio. Primer balance de la plataforma de acción de Beijín desde
las mzgeres de las organizaciones civ.i/es. Morevallado editores, Morelia
México. 235 páginas.
Lucciano, Lucy. ( 1998) . Un Estudio Comparativo de la Reestructuración de
las Políticas Sociales Canadienses y Mexicanas. Edición del Centro de
Investigaciones sobre América del Norte. UNAM. 64 páginas.
Lassonde, Louise. ( 1997) Los Desafios de la Demografia. ¿Qué calidad de
vida habrá en el siglo XXI? Edición del F.C.E. México, 262 páginas.
Cazés, Daniel. (1998) La perspectiva de Género. Ed. Consejo Nacional de
Población y Programa Nacional de la Mujer. México. 205 páginas.
Programa Nacional de Población 1995-2000. Ed. Gobierno Federal.
Programa Nacional de Desarrollo 1995-2000. Ed. Gobierno federal

Las familias, las mujeres, los hombres, con el principio rector de la
equidad entre los géneros, podemos tender a la ética de la responsabilidad
compartida, a la concreción de las palabras, a la determinación de normas y
valores sociales. Las resistencias son muchas, los sistemas de relaciones

408

409

�LAS TAREAS DE LA PSICOLOGÍA POLÍTICA

Dr. José María Infante

Jefe de Estudios de Posgrado de la
Facultad de Filosofia y Letras,
UANL.

LPresentación
Psicología política es una expresión casi desconocida entre nosotros; sin
embargo, tiene una larga trayectoria y -tanto en la formación de sus ideas
principales como en su fomializ.ación e institucionaliz.ación- puede
presentarse ya un largo camino recorrido.
Hace casi tres mil años, en un texto atribuido al rey hebreo Salomón,
podían encontrarse una serie de máximas y sentencias sobre el ser humano· y
su vida social y política:

"Quien almacena en otoño es prodente, quien duerme en la cosecha se
abochorna" (Prov. 10,5); "Por falta de gobierno se arruina un pueblo y se
salva a fuerza de consejeros" (Prov. 11, 14); "Quien desprecia a su prójimo,
peca; dichoso quien se apiada de los pobres" (Prov. 14,21); "La justicia
hace prosperar a una nación, el pecado empobrece a los pueblos" (Prov.
14, 34); "El soborno es piedra mágica para quien lo da: consigue cuanto se
propone" (Prov. 17, 8); "Practicar el derecho y la justicia Dios lo prefiere a
los sacrificios" (Prov. 21, 3); "Quien oprime al pobre, lo enriquece; quien
da al rico, se empobrece" (Prov. 22, 16); "Más vale maña que fuerza,
experiencia más que vigor/Con estratagemas se gana la guerra y la victoria,
a fuerza de consejo" (Prov. 24, 5-6); "La altura del cielo, la hondura de la
tierra y el corazón de los reyes son insondables" (Prov. 25, 3); "León
rugiente y oso hambriento es el gobernante que oprime a los necesitados"
(Prov. 28, 15); "Cuando gobiernan los honrados se alegra el pueblo,
cuando mandan los malvados el pueblo se queja" (Prov. 29, 2).
Sin duda, todas estas expresiones tenían la finalidad de orientar a los
lectores de estos textos en sus decisiones de la vida cotidiana y en sus
relaciones con el poder, pero las sentencias no estaban expuestas formando
un sistema y en algunos casos eran contradictorias entre s~ como el caso de
la condena a la opresión de los pobres, pero al mismo tiempo la ventaja que
éstos reciben por el hecho de ser despreciados o sometidos a la condena y la
aceptación simultánea del soborno u otras formas de deshonestidad. En
suma, presentando las mismas características que hoy aparecen en el
pensamiento popular o de sentido común, las sentencias son válidas cuando
se toman de manera aislada, pero cuando se intenta formar un sistema con
ellas, no puede evitarse caer en contradicciones.
411

�Podemos ubicar un primer intento de construir un pensamiento
sistemático sobre los temas y asuntos de la psicología política en los griegos,
como ocurre casi invariablemente en todas las tradiciones del pensamiento
occidental.
En el libro IV de Las leyes, Platón observa que es mejor contar corl
poblaciones homogéneas, dado que en las poblaciones heterogéneas es más
dificil conseguir acuerdos y lograr sentimientos comunes. Asimismo, Platón
pensaba que Jas leyes eran construcciones humanas derivadas de una mezcla
de azar, oportunidad y sabiduria, de manera que la figura de un legislador
sabio adquiere una importancia fundamental cuando se busca una sociedad
annónica (Platón, 1991). Los comportamientos aceptados y las costumbres
se transmiten desde las clases altas a las bajas y no al revés; los gobiernos
, deben estar en manos de quienes obedezcan las leyes y no de los más
poderosos o más ricos; las leyes deben hacerse obedecer mediante la
persuasión o mediante fa fuerza y los castigos. Éstas son algunas de las
generalizaciones sobre los seres humanos que se enuncian en ese diálogo y
podriamos decir que se mantienen todavía como expresiones de cierta
psicología social ingenua, pero con un valor que se manifiesta en muchas
formas del pensamiento popular o de sentido común y, en numerosos casos,
como premisas todavía válidas en el análisis del comportamiento político.
Para Gustave Le Bon, El Príncipe, la obra más reconocida de Nicolás
Maquiavelo, era el único tratado de psicología política conocido. Sin duda,
toda la obra de Maquiavelo está repleta de referencias a cuestiones que en la
actualidad son fácilmente ubicables como pertenecientes al campo de la
psicología política:

"los hombres cambian de buen grado de señor creyendo que mejorarán ... "
(Maquiavelo, N. 1993:7); " ... siempre, aun cuando uno cuente con un
ejército poderosísimo, para entrar en una provincia es necesario el favor de
sus habitantes" (ibid.: 8); "Por lo que queda claro que a los hombres o bien
hay que ganarlos con beneficios o destruirles, porque se vengan de las
pequeñas ofensas, de las grandes no pueden; así que la ofensa que se haga
a un hombre debe ser tal que no dé lugar a venganza" (ibid.: JO) y en uno
de los párrafos más conocidos de ese texto: "Porque de los hombres, en
general, se puede decir esto: que son ingratos, volubles, hipócritas, falsos,
temerosos del peligro y ávidos de ganancias; y mientras les favoreces, son
todo tuyos, te ofrecen su sangre, sus bienes, la vida e incluso los hijos como ya dije antes- mientras no los necesitas; pero, cuando llega el
momento, te dan la espa/da"(ibid.: 67).
En otro texto no tan mencionado pero quizá de mayor importancia para
conocer el pensamiento de Maquiavelo ( 1987), también se pueden encontrar
412

numerosas expresiones simiJares, donde los aspectos psicológicos son
colocados como causa o efecto de muchos de los comportamientos o
características políticas de una sociedad. La idea de la maldad intrínseca de
los hombres se repite:
"... es necesario que quien dispone una república y ordena sus leyes
presuponga que todos los hombres son malos y que pondrán en práctica sus
perversas ideas siempre que se les presente la ocasión ... "(1987:35)
Quizás estas expresiones expliquen en parte la animadversión que
muchos teóricos han tenido haéia Maquiavelo y su pensamiento, quien al
'sejialar las limitaciones que toda sociedad tendrá para su constitución y
funcionamiento, atacaba implícitamente las posiciones de optimismo y
voluntarismo que han estado en considerables ocasiones presentes en las
diversas formas que asume la activídad política concreta En parte, la
ambición que todos los seres humanos conllevan es respousable de estas
dificuJtades:
"... la causa es que la naturaleza ha constituido al hombre de tal manera
que puede desearlo todo, pero no puede consegui~lo todo, de modo que,
siendo siempre mayor el deseo que la capacidad de conseguir, resulta el
descontento de lo que se posee y la insatisfacción"(ibid, 120)

También es interesante la explicación que da sobre la deformación de la
memoria social:
"los hombres alaban siempre, aunque no siempre con razón, los tiempos
antiguos (...) por varios motivos (...) como los hombres odian las cosas por
temor o por envidia, en las cosas pasadas han desaparecido las dos causas
más poderosas del odio, pues ya no te pueden dañar ni hay razón para
envidiar/as" (ibid.: J77)
Para el iluminismo posterior, creyente en la sagrada racionalidad y
perfección de los seres humanos y en su bondad natural, el pensamiento
maquiavélico significa un serio escollo y por eso ha sido negado o denigrado.
Pero su obra debe ser considerada como uno de los puntos de partida
fundamentales del pensamiento político y del nivel de análisis psicológico de
la política. Maquiavelo fue el primero en poner de manifiesto de manera
clara que la política es más pasión que razón y -si no reconocemos estodificilmente podremos entender muchos procesos políticos.
El mismo Le Bon contribuyó de manera importante a ese análisis con
toda su obra, de la cual el elemento más conocido es su análisis de la
psicología de las masas o muchedumbres (Le Bon, G. 1998).
Wilhem Wundt comenzó en 1900 una obra de gran extensión que llevó
por nombre "psicología de los pueblos". Habiendo trabajado en lo que en ese
tiempo se denominaba psicología experimental, trató en esta obra de
413

�interpretar los datos históricos y antropológicos a partir del marco conceptual
de la psicología; aún cuando su enfoque se centró en los fenómenos
lingüísticos, su visión implicaba la idea de que el lenguaje de un pueblo
podía revelar mucho de sus características psicológicas y su comportamiento
diferenciado (Murphy, G., 1971). Para Michel-Louis Rouquette (1995) la
obra monumental de Wundt está descalificada en la actualidad debido a que
1. presenta como modelo dominante un tipo de universalidad moral que
confunde, ya que en nombre de la igualdad política rechaza la desigualdad
psicológica; 2. uniformiza 1as culturas en nombre del consumo,
desconociendo que las costumbres y la moral no se difunden ni imponen del
mismo modo que las modas en el vestir o en otros aspectos menores; 3.
presenta resultados inconsistentes, como consecuencia de los problemas
metodológicos de la puesta en acción de los métodos comparativos.
Aún cuando el ténnino política no se considera como una referencia
importante en la obra ~ Freud (1976), parece indudable que sus ideas se
hacen imprescindibles para el análisis de la política desde una perspectiva
psicológica. El tema del trabajo represivo de la cultura se manifestará en su
obra por las diversas consecuencias que para él implica: la construcción del
complejo edípico, la sublimación en la creación cultural, la satisfacción
personal de los individuos en una sociedad. La agresión, fenómeno de orden
psicológico, es organizada socialmente por el poder político y en gran parte
de la obra de Freud podemos encontrar referencias a ello, como por ejemplo:
"Nuestras exigencias culturales hacen demasiado dificil la vida para la
mayoría de las organizaciones humanas, y así promueven el extrañamiento
de la realidad y la génesis de las neurosis sin conseguir un superávit de
ganancia cultural a cambio de ese exceso de represión sexual" (Freud, S.
1910, 50)
1 • 1r,, 1111

111

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El trabajo de 1921, Psicología de las masas y análisis del yo, puede
considerarse un tratado elemental de psicología política (Freud, S., 1921). En
él, partiendo de la obra de Le Bon, analiza las características de las masas,
ese concepto tan dificil de definir de manera clara, pero de presencia
irrefutable en la vida política contemporánea. Sería una tarea dificil y quizá
inútil resumir el contenido de El malestar en la cultura, pero en esa obra
Freud (1930) expone con mayor profundidad que en otras su concepción de
la forma en que los sistemas culturales y sociales se desarrollan en función de
la oposición y colaboración con las necesidades individuales, los modos de
hacer posible una convivencia humana aceptable, el requisito de la
construcción de un estado de derecho y el control de la violencia y las
maneras en que las construcciones culturales afectan el desarrollo de la
personalidad. Freud también escribió un trabajo que puede calificarse de
señero en los estudios de psicología política, el estudio psicológico del
presidente estadounidense Thomas Wilson (Freud, S. y W. Bullitt, 1973).
Aún cuando la obra no sea de las más importantes de su pensamiento y que
414

fuera publicada muchos años después de haber sido escrita, su lectura es un
paso inicial básico en el estudio de la psicología política.
Pero quizá su contribución involuntaria más importante a la psicología
política se exprese en su concepto del complejo de edipo, fundante de la
personalidad por imposición de la ley y modelo de la instauración de las
leyes en toda sociedad. Todo sistema social requiere que los individuos
encuentren una salida adecuada a su complejo edípico, de lo contrario estarán
condenados a las varias formas de desorden que suelen amenazarlos, ya que
no hay aceptación del orden sin una adecuada integración de la disposición a
aceptar la ley del padre.
·
En la tradición estadounidense, Harold D. Lasswell (1960) es el
fundador de la psicología política. Habiéndose formado en Chicago, viajó en
los años 1926 y 1927 a Europa, donde tomó algunos cursos en la London
School of Economics con Graham Wallas y tuvo una experiencia
psicoanalítica con T. Reik en Berlín. A su regreso, publicó Psicopatología y
Política, trabajo donde, mediante la técnica de entrevistas a políticos
destacados, intenta establecer relaciones entre las experiencias infantiles de
desarrollo y la participación política de la etapa adulta El texto presenta
algunas limitaciones conceptuales, pero ha sido hasta el momento
prácticamente la única obra que arriesga una descripción y una interpretación
de las complejas relaciones entre las estructuras de personalidad y la
actividad política en una sociedad democrática.
Aproximadamente por la misma época en que se publicaba el texto de
Lasswell, en la Universidad de Frankfurt, en Alemania, se desarrollaba la
tarea del Instituto de Investigación Social en el que varios pensadores, pero
principalmente Max. Horkheimer y Theodor Adorno comenzaban su tarea de
construir una teoría social distintiva Ésta, conocida más vulgarmente en la
actualidad como teoría crítica, hizo de las relaciones entre estructuras de
personalidad y estructuras político sociales el punto central de su desarrollo
teórico. Los primeros trabajos de Horkheimer giraron alrededor de la
estructura de la familia alemana de la época y sus relaciones con ciertas
instituciones políticas como el autoritarismo. Sin embargo, será uno de los
trabajos más conocidos de Adorno, La personalidad autoritaria, el que
intentará establecer las posibles relaciones entre las estructuras de
personalidad básicas y las formas de organización política y su ideología
subyacente (Adorno, T. 1965). Aún cuando la escuela de Frankfurt se
disolvió, de alguna manera, durante la segunda guerra mundial, el texto de
Adorno sigue produciendo efectos: casi todos los trabajos que estudian algún
tipo de manifestación del autoritarismo hacen referencia a él (Smith, M.
1997; Durrheim, K. 1997).
La segunda guerra mundial provocó, particularmente en los Estados
Unidos, una especial renovación de la ciencia social aplicada con relación a
415

�las estructuras políticas y sociales. La guerra condujo a estudios sobre los
efectos de la propaganda política y la contrapropaganda: tanto el nazismo
como lo que se llamó el grupo aliado desarrollaron estudios sobre las
posibilidades de efectividad de los mensajes, analizando tanto sus
características formales como los efectos del contenido y los razonamientos
implícitos. Técnicas como la denominada "lavado de cerebros", fueron
utilizadas y analiz.adas en sus posibilidades concretas para producir cambios
en el comportamiento político de los seres humanos y fueron aplicadas en
diferentes versiones por los miembros de distintas sociedades, sin importar
las tendencias ideológicas. Aún cuando la capacidad de esas técnicas para
producir los efectos deseados puede cuestionarse tanto teórica como
prácticamente, no parece haber dudas sobre el uso relativamente amplio que
tuvieron. El lavado de cerebros es, en última instancia, una fonna de tortura.
Y aún cuando ésta haya sido condenada por organismos internacionales y
, leyes en casi todo el mundo, su práctica ha sido frecuente hasta nuestros días
en el ámbito político; los Jllilitares del cono sur latinoamericano recurrieron a
ella de manera sistem~ con pocos beneficios desde el punto de vista de
sus objetivos, pero con un indudable daño a las personas y la sociedad. La
psicología del torturador ha sido poco estudiada, pero debe merecer un
análisis más profundo; sin duda, se ha trabajado más en el problema de la
recuperación psicológica de las víctimas de la tortura, pero si fuera posible
entender un poco más la psicología del torturador, quizá pudiéramos hacer
algo para evitar ese mal.
Asimismo los rumores fueron estudiados de manera particular. Un texto
clásico de G. Allport y L. Postman (1952) intentaba desarrollar una teoría
sobre la dinámica de los rumores en la vida social y política El tema, sin
embargo, debido probablemente a sus dificultades metodológicas, ha
desaparecido de los trabajos de psicología social y política.
Un psicólogo social de origen alemán que se vio obligado, como tantos
otros, a emigrar a los Estados Unidos en el momento del ascenso del
nazismo, Kurt Lewin (1978, 1939), realizó numerosos estudios y
experimentos sobre la convivencia democrática y la formación de distintos
tipos de liderazgo en grupos. Para Lewin, la democracia era una cómpleja red
de relaciones que podían aprenderse y, por lo tanto, desarrollarse en
cualquier clima grupal. Pero, fundamentalmente, la organización democrática
de los grupos acarrea una serie de sentimientos de satisfacción, lo que la hace
superior a cualquier otra forma de organiz.ación social. Podría objetarse que
confundía, un poco ingenuamente, las relaciones en un pequeño grupo con
las condiciones más amplias y generales de las estructuras políticas de una
sociedad, pero sus estudios promovieron el análisis de formas de
organiz.ación reales de vida con relación a la ideología política Debe decirse,
además, que Lewin pensaba que la ciencia social debía asumir un rol activo
en la construcción de un mundo mejor, a pesar de las voces que reclamaban y
416

reclaman la prescindencia valorativa Esta idea de un mundo mejor permeó
casi todos los avances de la psicología social y política en el periodo
posterior a la segunda guerra mundial. No sólo Lewin; también Adorno,
Marcuse y otros pensadores realizaron investigaciones dirigidas a aminorar o
eliminar los males de los sistemas autoritarios como el nazismo o el
comunismo. La búsqueda de una sociedad democrática igualitaria y
participativa no era sólo un ideario político sino también una meta científica.
En enero de 1978 se fundó la International Society of Política/
Psychology, dando así marco institucional a las actividades en el campo. La
sociedad internacional no sólo desarrolla las actividades propias de una
organización de este tipo, sino que edita una publicación donde se recogen
los principales elementos del "estado del arte" en materia de psicología
política y que se constituye, por ello, en una referencia obligada en la
disciplina
Entre las publicaciones más recientes, podemos mencionar el texto del
sociólogo Jon Elster, aparecido con el nombre de Psicología polftica (Elster,
J. 1995). El título es, a primera vista, engañoso, porque podría hacer pensar
que se trata de un panorama completo del campo, mientras que sólo trabaja
sobre algunos aspectos muy limitados: aún cuando en la introducción
promete describir la función y alcances de la psicología política, su promesa
permanece incumplida En una primera aproximación, define la psicología
política como el análisis de los mecanismos que llevan a la formación de los
deseos y creencias y la descripción de los efectos que ellos producen en las
acciones individuales y, por consiguiente, en los procesos sociales. La
definición podría aplicarse para explicar otros campos de estudio y no sólo la
psicología política. Elster piensa que la idea de mecanismo es un instrumento
epistemológico importante para superar la antinomia entre las teorías con
status nomológico y las descripciones ideográficas, pero no se trata de
"teorías de alcance medio" de corte mertoniano, sino de lID. tipo de modelo
causal "ex post" que no puede preverse. Se debería aclarar de antemano que
Elster se pronuncia como participante de la corriente epistemológica que
postula el individualismo metodológico, con todas las consecuencias que ello
acarrea En realidad, creo que quien pretenda saber en qué consiste la
psicología política no debería leer el libro de Elster, pero lo menciono como
una muestra de las dificultades que se deben superar para construir un campo
unificado. Dada su postura epistemológica, Elster piensa que elementos
como la racionalidad de los individuos son importantes para entender el
proceso político; más específicamente, los asocia a la elaboración de las
constituciones políticas y desarrolla largos análisis y disquisiciones sobre las
consecuencias esperadas e inesperadas de los comportamientos en esas
condiciones.

417

�En México, aún cuando no hay grupos consolidados con programas de
investigación consistentes, ha habido ya bastante larga tradición de
investigaciones dirigidas por Héctor Cappello (1995; 1994; 1993a; 1993b;
1990), quien puso énfasis en los procesos de identidad nacional desde tma
óptica muy especial. Para Cappello, identidad y carácter nacional se definen
como formas complementarias, donde el sentido de pertenencia define la
identidad y el sentido de participación produce el mismo efecto con relación
al carácter nacional. En sus estudios concretos, encuentra que las
instituciones políticas -como los partidos políticos y la administración
pública- son los obstáculos principales para que se desarrolle en los
ciudadanos mexicanos una adecuada identidad nacional. Graciela Mota
(1999; 1990a; 1990b), aún cuando parece colocarse en una perspectiva quizá
más fenomenológica, ha producido también importantes trabajos en el campo
de la psicología política mexicana, analizando los procesos de constitución
de grupos en la dinámica vida política mexicana.
Víctor Zúñiga (l 9?s') ha trabajado los problemas de la identidad en los
niños de la frontera norte. Zúñiga encuentra que la fonnación de la identidad
está determinada por complejos simbólicos donde los procesos afectivos
juegan un importante papel. En otras palabras, no son sólo elementos
cognitivos o de desarrollo intelectual los que conforman la identidad, sino,
quizá más importante, los procesos afectivos que vinculan los niños con los
agentes socializadores.
Aún cuando sus trabajos se han desarrollado en los Estados Unidos, no
puede ignorarse que gran parte de la obra de Roderic Ai Camp (1981) versa
sobre la realidad psicopolítica mexicana. Sus estudios abarcan varios
campos, pero uno de los más tratados ha sido la socialización de las elites
políticas mexicanas y sus agentes socializadores, como la familia y la
escuela.
También autores clásicos de la teoría política, como Lipset, Bobbio o
Dahl han incluido conceptos de nivel psicológico en sus explicaciones sobre
el comportamiento político.
En su obra más clásica, Lipset (1987) establece que una democracia es
un sistema de resolución de conflictos donde debe manifestarse alguna forma
de consenso. El consenso es lo que permite que un sistema político pueda
establecer las reglas de un juego pacífico del poder, por el cual los que
sienten afuera del sistema de decisiones acepten las decisiones de quienes
están adentro y éstos últimos reconozcan y respeten los derechos quienes se
sienten afuera. Estos procesos implican superar todas las formas fuertes de
narcisismo social, lo que constituye una de las cuestiones pennanentemente
omnipresentes en los sistemas políticos: la confianza en la representación y
los mecanismos que la constituyen (y aquí debe entenderse representación en
418

su doble sentido: como sistema de transferencia de responsabilidades y como
sistema psicológico de construir y organizar el mundo de lo real). En un
trabajo más reciente (Lipset, S. 1995) sostiene que la democracia requiere
una cultura que le sirva de fundamento; esta cultura implica que los
ciudadanos y las elites ponen en práctica de manera no declarativa principios
como libertad de expresión, ejercicio y vigencia de los derechos humanos,
medios de comunicación independientes y relativamente imparciales,
vigencia del estado de derecho y libertad de asociación y reunión. También
Cerroni (1991) cree que la democracia es una forma o modo cultural, donde
el sufragio universal es el resultado de luchas permanentes desde hace más de
doscientos aíios y se instala de manera más o menos definitiva después de la
segunda guerra mundial. Este proceso de igualación política a través del
sufragio no fue admitido como una forma o expresión natural desde sus
inicios, lo cual implica, para Cerroni, un paso fundamental y decisivo desde
el interés hasta el pleno derecho político. Las ideas de Lipset y Cerroni
presuponen procesos de nivel psicológico en acción: comportamientos
derivados de representaciones del mundo, sistemas de relación interpersonal
con elementos empáticos, alguna forma de concepción del otro -y sus
condiciones de existencia- identificación para el logro de consensos y
rechazo o negación de lo diferente y demás.
Robert Dahl concibe la organización política como un sistema cuyo
problema fundamental, el pluralismo democrático, se puede resumir en dos
preguntas:"¿Qué tanta autonomía debe permitirse a cuáles actores, con
respecto a qué acciones y en relación con qué otros actores, incluyendo al
gobierno del estado? ( ... ) ¿qué tanto control deben ejercer cuáles actores,
incluyendo al gobierno, empleando qué medios de control sobre qué otros
actores con respecto a qué acciones?" (Dahl, R. 1991: 12)
Autonomía, acciones de ciertos actores, control y relaciones mutuas
entre actores son aspectos que no pueden abordarse adecuadamente sin
recurrir a conceptos y explicaciones propias del nivel psicológico de análisis,
salvo que rectifiquemos la realidad. Lo que parece que no hemos podido
encontrar aún es un modelo que unifique ambos niveles de un modo
coherente.
Al definir la democracia, Bobbio (1986) la caracteriza por un conjunto
de reglas que permite establecer quién o quiénes están autorizados a tomar
decisiones colectivas y los procedimientos que permiten tal cosa. La idea de
reglas, como ya hemos visto, está asociada a su internalización: las reglas por
sí mismas no valen nada si no existe una comunidad de individuos que las
acepta y está dispuesta a hacerlas cumplir, aún cuando su cumplimiento
implique consecuencias negativas para sí mismo, lo cual supone complejas
disposiciones de nivel psicológico; asimismo, la toma de decisiones es un
intrincado mecanismo psicológico que supone una compleja estructura de
419

�conocimientos y juicios. Aún cuando la democracia no es sólo la constitución
de estos mecanismos y también debemos admitir que debe darse alguna
resolución a la cuestión del individualismo metodológico, me parece
indudable que hay aspectos de la organización política de toda sociedad para
los que debe recurrirse a conceptos psicológicos.
I.¿Cuál es el campo?

Después de lo visto, quizá podríamos aventurarnos a exponer alguna
definición de la psicología política y su campo de trabajo. En principio, diría
que es una rama aplicada de la psicología social. Y todo estaría bien si las
ideas de psicología social y de aplicación de una ciencia tuviesen consenso
más o menos universal. Lamentablemente, ni siquiera quienes llevamos ya
varios añ.os trabajando en psicología social coincidimos en los aspectos
fundamentales del campo.
Otra posibilidad: tfreguntarnos qué es la política y de allí derivar cuáles
son los fenómenos o áspectos psicológicos que intervienen; ya mencionamos
más arriba cómo los autores que han trabajado los temas más importantes de
la teoría política, introducen, de una u otra manera, conceptos de nivel
psicológico para definir a los sistemas políticos.

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Opto por definir la actividad política como todo aquello que en una
sociedad se relaciona con el ejercicio, ordenación y distribución del poder
con relación a la organiz.ación general de la sociedad. Evidentemente, el
problema del poder puede aparecer en cualquier relación humana y en
cualquier grupo u organización humana y en ese sentido, incluso, podríamos
hablar de política familiar o política empresarial y así sucesivamente, pero
aquí quisiera restringir de manera deliberada esa extensión. De manera que
todo lo que hace a la búsqueda del poder, a su uso, al modo en que los
distintos miembros de una sociedad lo ejercen o lo sufren y a las
consecuencias de ello, las particularidades en que el poder se estructura,
forman parte de la actividad política de una sociedad cualquiera. Todos
nacemos en una sociedad que posee ya estructuras de poder establecidas y
por lo tanto, automáticamente nos colocamos en alguna posición con relación
al poder. Ya sea como grupo, ya como "individuo", podemos intentar
adquirir más poder por distintas vías o modos y podemos perder el poder
también de diferentes maneras. En las monarquías tradicionales el poder (o
su ausencia) se adquiría por nacimiento, mientras que en las sociedades
republicanas modernas el poder se deriva de los apoyos obtenidos por parte
del resto de los integrantes de la sociedad. Si entendemos que el poder se
resuelve, de manera concreta, en términos de la capacidad por parte de
alguien (una persona o un grupo) para producir un detenninado
comportamiento en un otro (persona o grupo), las condiciones en esto se
420

ejercita de manera concreta e incluyen, inevitablemente, una variada gama de
componentes de nivel psicológico.
Reafirmando esto, encontramos que Dahl piensa en la democracia como
un tipo particular de organización de las instituciones políticas de la
sociedad, donde deben satisfacerse ciertos criterios (Dahl, R. 1999). Entre
éstos se encuentran la participación efectiva en todas las actividades políticas,
como posibilidad para cada uno de los individuos de asumir
comportamientos discrecionales; la igualdad de votos, en todos los sentidos
en que pueda concebirse, ya sea como respeto a todos y cada uno de los
votos, ya como aceptación psicológica de la validez de todas las opiniones en
el mismo pie de igualdad; la igualdad de oportunidades en el acceso a la
información relevante para adoptar decisiones; el control de la agenda
-como oportunidad similar para decidir cuáles son los asuntos que deben ser
incorporados al debate- y la inclusión de todos los adultos sin excepción en
las actividades políticas (o al menos, su posibilidad).
Dahl se pregunta también por qué debemos preferir la democracia a
otras formas de organización política y encuentra que sólo la democracia
puede evitar que alcancen el gobierno los autócratas o individuos con otras
patologías; sólo la democracia puede garantizar a todos los ciudadanos el
ejercicio pleno de sus derechos, cosa que los demás regímenes ni hacen ni
pueden; la democracia asegura un ámbito de libertad personal mayor que
cualquier otro régimen; ayuda a las personas a proteger sus intereses y los
· que podrían considerarse bienes fundamentales a los que aspira todo
individuo: supervivencia, alimentación, protección, salud, amor, respeto,
seguridad, familia, amistades, trabajo más o menos satisfactorio,
oportunidades de ocio libre y creativo y demás; la democracia posibilita el
ejercicio libre de la autodeterminación personal, profesional, grupal,
ciudadana, etc.; el ejercicio de las responsabilidades morales y el desarrollo
personal pleno; la prosperidad económica generaliuida, tema que puede ser
enormemente debatido, pero donde puede afirmarse que si bien no todos los
países desarrollados con economías de mercado son plenamente
democráticos, todos los países democráticos que se presentan en la actualidad
como tal poseen economías de mercado, facilitad.oras de una distribución de
bienes más igualitaria que todas las anteriores conocidas, aún cuando siempre
esté en juego el problema de los equilibrios.
En este sentido, la actividad política ha sido una actividad cambiante
que a su vez abarca una gran cantidad de modalidades con relación a las
formas culturales en la que se inserta o desarrolla. Las formas democráticas
de organización han cambiado y con ella las actitudes y los
comportamientos: desde la forma restringida directa de la antigua Grecia
-donde sólo los que eran considerados "importantes" tenían participaciónhasta las modernas repúblicas donde casi todos tienen la posibilidad de
421

�alguna forma de participación, pero donde las diferentes formas de
representación -y los correspondientes elementos de delegación y confianza
en el otro- son el modo inevitable de organizar los asuntos del gobierno: En
todos los casos, los elementos o estructuras de las condiciones psicológicas
que se requieren o exigen a los ciudadanos en sus modos de incorporarse a la
política, presentan formas variadas.
El problema, por otro lado, es que la democracia formal no es suficiente
para garantizar el funcionamiento verdaderamente democrático o el
comportamiento democrático de un conjunto de personas. Claro que puede
alegarse que el funcionamiento formal es ya suficiente desde la óptica
holística del sistema, pero el comportamiento de los agentes presenta
variaciones según sea la forma en que se estructura el sistema Debe
distinguirse entre el comportamiento político de los agentes -allí donde tiene
sentido el análisis psicológico- y las estructuras políticas de una sociedad,
campo de otros niveles de análisis.
En suma, proponemos que el estudio del comportamiento político se
refiere al análisis de (1) la forma en que un individuo se ubica en la estructura
de poder, relacionándose (2) con otros para (3) obtener más o (4) perder
poder, para (5) mantener una estructura dada o (6) buscar su remplazo, (7)
consiguiendo su objetivo o (8) fracasando, para ocupar un nuevo espacio
en la estructura de poder, en un sistema que siempre estará reestructurando el
conjunto de relaciones (o sea que se trata de un sistema dinámico). Quizá
· podríamos intentar representar este proceso de manera gráfica:

5.
mantener
estructura
1. agente
(individuo
situando

2.
relación
con
otros

3.

más
poder
6.
mantener

4.
pierde
poder
7.
éxito

estrnctura

1. La ubicación del agente, que es una estructura evaluativa que implica
juicios de su parte, sobre la forma en que se representa a sí núsmo con
422

relación a todas las otras fuentes de poder (sin olvidar que las
representaciones son -por sí mismas-espejos multienfrentados). Un
individuo, de todas maneras, es una ficción epistemológica: no existe ni ha
existido un individuo aislado en toda la historia humana y lo que un
individuo es como tal no es más que el resultado del modo en que ha
elaborado los procesos sociales en su propio sistema simbólico, procesos
sociales que son percibidos selectivamente a partir de las experiencias
previas. También debemos tener en cuenta que, con relación a lo político, un
individuo desarrolla cierta conciencia de responsabilidad y cierta conciencia
moral, como resultados de los procesos edípicos y actúa provocando
consecuencias deseadas o no.
Ese individuo ha sido socializado -la
participación política se da siempre en la vida adulta- y posee ciertas
estructuras o rasgos de personalidad que pueden ser funcionales o no a ciertas
estructuras políticas; asimismo, toma decisiones siguiendo su deseo -o sea
que comporta un modelo de racionalidad/irracionalidad-; 2. las formas en
que se relaciona con 1~ otros, lo cual supone la puesta en juego de
mecanismos tales co;no empatia, identificación, rechazo, liderazgo,
solidaridad, coparticipación; 3. la búsqueda de poder, que implica
comportamientos con una dimensión objetiva y una dimensión subjetiva que es la que interesa especialmente en función de los elementos
psicológicos-. Con relación a la búsqueda de poder, podríamos identificar
dos tipos ideales (en el sentido weberiano) de estructuras de personalidad:
por un lado el polo de autoritarismo y en el extremo opuesto, el conformismo
o sumisión. Con respecto a lo primero, ya mencionamos los trabajos de la
escuela de Frankfurt; por lo que hace al conformismo, los lewinianos
iniciaron hace ya más de cincuenta años una serie de estudios con
metodología experimental, los cuales todavía son discutidos, en especial por
lo que hace a su interpretación: podría decirse que, en general, las personas
están dispuestas a someterse a quienes identifican como figuras de autoridad
sin cuestionar los fines, siempre que depositen su confianza en quien les
propone realizar la acción (Doise, W.; J-C. Descbamps y G. Mugny, 1997).
Estos estudios han sido muy cuestionados ideológicamente por quienes
se resisten a aceptar que inclusive personas con alto nivel de formación e
información son susceptibles de ser manipuladas o sometidas, pero hay
muchas evidencias empíricas que apoyan la idea de un conformismo de base
en la mayoría de los seres humanos; 4. la pérdida de poder, también con sus
dos dimensiones; 5. la decisión de mantener las estructuras preexistentes, con
su satisfacción o insatisfacción como dimensiones psicológicas; 6. la
búsqueda de reemplazos para esas estructuras, lo cual implica prever o
construir imaginariamente las nuevas estructuras, las que pueden ir desde
fantasías simples hasta utopías y donde las ideologías tienen un importante
rol; 7. el éxito en política posee también una dimensión subjetiva, dada por
una evaluación de los logros alcanzados cuya resultante no es siempre
coincidente con los elementos imaginados; por último, 8. el fracaso también
423

�se compone de elementos subjetivos, dados por la decisión de abandonar o
mantener, a partir de una nueva situación, nuevas relaciones con otros o no.
La psicología social es una ciencia de interniveles. Con esto quisiera
significar que se trata de una ciencia que abarca como mínimo dos niveles de
construcción y organización de la realidad, al menos desde cierta perspectiva
epistemológica: el que comprende los aspectos de lo psicológico y otro, el de
las organizaciones sociales o sistemas de interacción. Lo psicológico, no
obstante, tampoco se constituye como campo definido con una aceptación
universal. Tenemos, por un lado, una vieja concepción restrictiva, que
elimina o ignora los fenómenos del campo de lo psíquico por las dificultades
epistemológicas que conlleva y termina por confundir conducta con
psiquismo o viceversa.
Por otro lado, nos situamos quienes entendemos que lo psíquico, como
tal, se expresa en las producciones humanas que organizan, clasifican,
expresan y dominan el mundo en y a través de los procesos simbólicos
elaborados como producción personal y original de un agente o compartidos
en grupos a partir de procesos colectivos de apropiación y difusión. En el
cuadro l. de la figura, "agente", se nos presenta como una compleja
estructura simbólica de integración, que ha sido denominada como sí-mismo
y que se construye con los elementos de identidad y autoevaluacíón del
sujeto. Forman parte también de este sí-mismo los aspectos conscientes del
ideal del yo y las representaciones que sobre las representaciones de su
·sí-mismo tienen los otros. Las construcciones simbólicas y sus formas de
presentación y representación social aparecen modulando el deseo como
proyección individual en los modos de organización humana de la cultura; las
construcciones simbólicas de privación, escasez, abundancia y disponibilidad
de bienes materiales o simbólicos y demás formas de necesidad elaboradas
socialmente determinarán una porción importante del comportamiento
político.
La "ideología dominante" y el mundo construido a partir de ella, se
instauran como formas de representación social, psicosocialmente hablando,
que imponen un modo de comportamiento en la sociedad civil y en sus
relaciones con el estado. El ténnino ideología ha sido uno de los más
polisémicos de la ciencia social: su uso multivalente parece haber llegado a
un máximo de denotación en los años setenta del siglo veinte y me parece
que aún no tenemos una forma unívoca de referirlo (van Dijk, T. 1999). Para
algunos autores (Rex, J. 1985) las construcciones ideológicas están en la base
de los conflictos sociales, ya que las partes en conflicto siempre elaboran
racionalizaciones especiales destinadas a poner de manifiesto la naturaleza
fraudulenta o ideológica de la posición del otro. Los trabajos de Van Dijk
(1999; 1995) sobre ideología son en sí mismos complejos y un análisis
detallado de su pensamiento al respecto es de por sí una obra laboriosa, pero

424

en la medida en que una de las funciones sociales que les atribuye es la de
sustentar los intereses grupales, su coparticipación en los procesos políticos
es bastante obvia.
Pero así como organizamos el presente de manera simbólica, también lo
hacemos con el pasado: el tiempo y la historia son construcciones simbólicas
que se nos imponen; contar los años de diez en diez y no de doce en doce o
de veinte en veinte tiene efectos disímbolos; concebir la revolución francesa
como una revuelta popular o como una rebelión de sectores de clases medias
nos lleva a interpretar de manera diferente las fuerzas sociales actuales; la
memoria de los pueblos, por otro lado, es mucho más distorsionadora que la
de los individuos; la reconstrucción del pasado está sometida a los procesos
de deformación que requieren que lo pasado sea revivido como se habría
deseado para justificar nuestras acciones del presente, de allí la permanente
tensión en la discusión escolar sobre la historia a enseñar a las nuevas
generaciones y a la elev,ación de las categorías históricas al nivel de mito
(Lévi-Strauss, C. 1964)/
Pero también los procesos de socialización política, como la formación
de la identidad y el sí-mismo y su contrapartida, el otro, responden a
dinámicas sociales: actitudes, construcciones estereotipadas y prejuicios se
construyen como procesos justificados socialmente, que se internalizan en
individuos concretos como respuesta a sus diferentes grados de estados de
ansiedad.
Los problemas de conflicto y agresión tuvieron una reconsideración a
partir de la propuesta del "Dilema del prisionero" en la década de los años
cincuenta. Como sabemos, el problema del egoísmo había sido planteado por
Thomas Hobbes (1993), señalando que la única posibilidad de un ser
humano de protegerse era anticiparse a los comportamientos de saqueo o
daño de los demás obteniendo poder y ejerciéndolo en su salvaguarda. Es en
los años posteriores a la segunda guerra mundial cuando el problema se
retoma desde otra perspectiva (Axelrod, 1986). La idea es que cuando la
búsqueda del bienestar individual produce resultados negativos o
desfavorables para todos, los seres humanos se ven obligados a buscar
fórmulas de cooperación. Sin embargo, el modelo presenta tantos supuestos y
restricciones que su utilidad se hace limitada; no obstante, los trabajos
posteriores en esta línea nos muestran las complicaciones que deben
enfrentarse cuando se trata de implantar fórmulas de cooperación entre seres
humanos y las dificultades para lograrlas mediante el uso de cualquier forma
de racionalidad. Concomitantemente con la incapacidad para explicar
teóricamente la agresión y la violencia, no hemos sido capaces de hallar
soluciones a la violencia concreta: Kosovo o Timor oriental, para no citar los
cientos de conflictos de los últimos tiempos en este mundo, muestran lo
dificil que es controlar la violencia una vez desatada y la imposibilidad de
425

�anteponer la racionalidad a la irracionalidad. Además, ha surgido un nuevo
problema: la disponibilidad abierta, en muchas sociedades, de medios de
agresión muy poderosos, como armas sofisticadas o de enorme poder
mortífero y que a veces están en manos de individuos con ciertos grados de
perturbación psíquica En esta misma dirección, ha aparecido en Rusia una
nueva forma de terrorismo que nos deja algo estupefactos: hacer volar un
edificio de varios pisos sin que se sepa a ciencia cierta por qué se ha elegido
ese objetivo es un acto que nos enftenta a una realidad para la cual carecemos
de esquemas de referencia ¿Qué fantasías o representaciones del futuro llevan
a un individuo o grupo a actuar de esa manera? ¿Cuál es el sentido de la
reivindicación o de la justicia que se posee?

Lo social, por otro lado, se organiza: clase, sexo, estudios.
Antiguamente lo hacía siguiendo las líneas de testamentos, religión u oficios,
pero hoy a través de la inmensa pluralidad de los grupos e intereses, donde
podemos encontrar organizaciones de distinto corte y desarrollo. Partidos
políticos, grupos de presión, organizaciones no gubernamentales y demás son
hoy parte del panorama cotidiano de toda sociedad y producen
entrecruzamientos donde las identidades se funden en procesos de
acercamiento y cooperación o estallan en conflictos y pugnas. Todos los
testamentos, sistemas, estructuras y grupos a los que pertenecemos nos
obligan a una dinámica continua de incorporación o integración o de
separación o conflicto.
Las organizaciones son parte de la identidad personal de todos los
ciudadanos y sus modos de funcionamiento interno marcan, en cierta medida,
las características de personalidad de quienes las integran. Pero todas las
organizaciones, entre ellas las de oficio político, como los partidos políticos
o sindicatos, tienden a estructurarse en tomo al ejercicio del poder, creando
lideratos y formas jerárquicas. Dificilmente podemos encontrar una
organización igualitaria donde todos sus integrantes compartan el poder en el
mismo grado.
El liderato aparece en todos los órdenes de las interacciones sociales,
desde la familia hasta las complejas organizaciones y la más compleja de
todas las hasta ahora desarrolladas por los seres humanos, el estado-nación.
No obstante, desde los trabajos clásicos de Max Weber (1974) sobre
sociología de la dominación, poco es lo que hemos avanzado. S. Pancer, S.
Brown y C. Barr (1999) han trabajado con la idea de que los líderes políticos
pueden ser estudiados en tres dimensiones principales: integridad,
competencia y carisma, cada una de las cuales está formada por una serie de
rasgos que se poseen en mayor o menor grado. As~ integridad está formada
por una escala de honestidad/deshonestidad, el actuar de manera recta,
responsabilidad y cuidado/descuido; la competencia, por inteligencia,
capacidad de trabajo, compromiso y sentido de fines u objetivos; mientras

426

que el carisma se integra por la capacidad de seducción,
causa y su capacidad "carismática". Obviamente, todos
evalúan tal como son percibidos por quienes
independientemente de juicios más "objetivos" sobre el
poseen.

la impresión que
estos rasgos se
son liderados,
grado en que se

Para César Cansino (1998) el liderato parece ser un componente
estructural de los sistemas políticos, donde quienes ocupan la posición de
líder lo hacen como resultado de las condiciones históricas y los rasgos de
personalidad puestos en juego. Et estudio de la personalidad de los lideres es
uno de los elementos que explican el liderato y propone que se consideren
los rasgos de la personalidad sociopolítica, una categoría conceptual no muy
bien aclarada por Cansino.
Un tema dificil es el de las estructuras de carácter nacional y los
sistemas políticos. Ya m7ncioné ta tarea importante de Cappello en México,
pero podemos decir qóe también en otras latitudes se ha intentado y se
trabaja en este aspecto. Inkeles (1997) define el carácter nacional como el
conjunto de características permanentes y patrones que son modales entre los
miembros adultos de una sociedad. Tanto aquí como en general para la teoría
sociológica, el establecimiento de los límites reales de una sociedad se
presenta como una cuestión dificil. Como ya lo ha señalado el equipo
dirigido por Wallerstein (1996) durante mucho tiempo partimos de aceptar
como obvio lo que no parece ser tanto: la sociedad no está ligada
necesariamente de manera determinante al espacio fisico, al menos el
determinado por los límites geográficos de las líneas políticas del estadonación.
Algunos otros han tratado el carácter nacional como la suma total de
todos los valores, instituciones, tradiciones culturales, modos de acción e
historia de un pueblo. Es evidente que esto sólo puede producir un sistema
delirante. Además, suele conducir a ciertas formas de racismo (si es que
consideramos el racismo como algo diferente de un delirio colectivo). La
exacerbación de los valores supuestamente nacionales produjo errores
históricos, como el nazismo y otros similares; en algunas de las sociedades
árabes de la actualidad, dominadas por fundamentalismos religiosos, se
reproducen aquellos fenómenos, aún cuando se quieran ver como
expresiones de resistencia a la dominación de potencias mundiales o como
formas románticas de buscar la afirmación de los propios valores. El
romanticismo, de todas maneras -con su carga de irracionalidad- estuvo
presente en los fundamentos del nazismo.
Colateralmente, la medición de rasgos de supuesta presencia universal
en una población, como la personalidad modal o los valores de la

427

�nacionalidad, presentan una serie de dificultades técnicas para las cuales no
tenemos aún soluciones satisfactorias.
Ya establecimos las condiciones de funcionamiento general de la
democracia en las sociedades modernas, de las cuales podemos deducir la
necesaria condición de estructuras de personalidad y actitudes para su
funcionamiento. El egoísmo, sin embargo, es una característica humana
omnipresente contra el cual toda democracia debe establecer una cierta
estrategia Siempre habrá grupos que creen no recibir lo suficiente de la
sociedad o que su aporte es proporcionalmente mucho mayor que lo recibido.
Los movimientos separatistas e independentistas se alimentan de esta
representación social y, dado su carácter, a veces adquieren fuerza como para
impulsar comportamientos reivindicativos o revolucionarios.
Otro campo que admite una gran cantidad de trabajo para la psicología
política es el de las relaciones internacionales: todos los países utilizan
tácticas de propaganda para difundir una cierta imagen propia y del
"enemigo", así como todos los pueblos desarrollan representaciones sociales
de los extranjeros, especialmente de aquéllos con los que se entra en contacto
más fuerte. Lo del enemigo, en ciertos casos, no suele ser más que el
incentivo de ciertos rasgos paranoicos en individuos muy particulares. Por su
parte, la profesión de espía requiere, sin duda, de ciertas características
psicológicas especiales. Además, son famosas y reconocidas las faltas
cometidas por los llamados cuerpos de inteligencia, cuyos miembros no
siempre poseen el glamour o la inteligencia que la literatura y el cine nos han
presentado.
Queda, por fin, el problema de la posible manipulación de los seres
humanos a partir del posible conocimiento de la psicología política ¿Es ello
posible? ¿Cómo se contrarrestaría? ¿Cuál debe ser el comportamiento ético
de quienes pretender saber sobre esto? En concordancia, hay quienes piensan
que la psicología política puede ser un arma peligrosa en manos de ciertos
políticos, que dispondrían de esta manera de instrumentos o técnicas de
manipulación eficaces. El argumento es válido para todas las ciencias
sociales, si entendemos que la ciencia, en cualquiera de sus campos, debe
servir para transformar el mundo y lograr un mundo mejor para todos. Mi
respuesta es que todo conocimiento es tal por el hecho de ser público.
Justamente, el hacer público el conocimiento es la única forma de impedir
que una persona lo utilice de manera ventajosa en su propio beneficio. El
conocimiento que, como tal, es autoconciente de sus limitaciones y alcances
asegura a sus portadores un mayor dominio de sí mismos y, por lo tanto, la
posibilidad de usar correctivos para sus propios defectos y errores. De todas
maneras, también deben analizarse y cuestionarse los aspectos éticos de
quienes trabajan en psicología política y de sus posibles clientes o usuarios.

m. Las tareas actuales
Me parece que está fuera de discusión que es mucho más lo que
ignoramos que lo que sabemos. De manera que una de las tareas actuales
deben dirigirse a buscar un consenso que permita señalar cierta concordancia
de los interrogantes sobre lo que ignoramos y los modos de poder cubrir esos
huecos.

Las respuestas podrán ser elaboradas mediante uno o más programas de
investigación, con o sin énfasis en asuntos locales o regionales. Esto quiere
decir que hay cuestiones generales que pueden ser explicadas a partir de
investigaciones que partan de problemas locales o también, que puede
pensarse en investigaciones que trasciendan las condiciones localizadas y
puedan iluminar los aspectos más complejos del comportamiento humano en
el ámbito político.
I

¿Qué debemos entender cuando hablamos de comportamiento político?
¿Se trata sólo de comportamientos electorales o más bien, de todo aquello
que se agencia con relación a todas las formas de presentación y
representación del poder? ¿Cómo se concibe el poder, como una manera de
resolver problemas o conflictos o como una instancia de poder restrictiva u
opresiva? ¿Cómo se da la relación entre estructuras de personalidad y
estructuras políticas: hasta qué punto los regímenes autoritarios o
democráticos moldean ciertas estructuras de personalidad o viceversa?
¿Cómo utilizan el poder los sistemas gubernamentales? ¿De qué manera se
usan los sistemas represivos? ¿Cómo, cuándo y por qué aparece la tortura en
política? ¿Por qué hay individuos que buscan el poder de manera compulsiva
y por qué hay quienes lo ejercen de manera cruel y despiadada? ¿Puede
prevenirse la aparición de los "hitleres'.', los "lenines" y similares? ¿Hasta qué
punto y cómo corrompe el ejercicio del poder? ¿Debe haber para ello ciertas
características de personalidad previas o el poder corrompe a cualquiera? ¿Es
evitable la corrupción de los individuos en la política?
Dado que "lo que quiere parecerse, se junta": ¿es similar la afiliación
política a otras fonnas de afiliación, como la religiosa, la de grupos sociales
y demás? ¿Qué es la "conversión" política? ¿Se trata de un fenómeno similar
a otras formas de conversión? ¿Por qué se desafilian o se "desconvierten" las
personas? ¿Cuánta libertad se pierde al afiliarse? ¿Cuánto se está dispuesto(a)
a perder? ¿Qué motivaciones están presentes en la afiliación política en
México: búsqueda de identidad o intereses más o menos egoístas o
compromiso intelectual por una causa o adhesión afectiva a un líder o
persona o grupo o algún tipo de compromiso altruista o cualquier otra cosa?
¿Cuánto de confonnismo y cuánto de reflexión personal se da en la afiliación
política en México? ¿Cuáles son las técnicas de reclutamiento más usadas por
429

428

�los diferentes partidos políticos en México? ¿Hay diferencias entre ellos en
cuanto a las más efectivas? ¿Cuáles son las formas de reclutamiento?¿Varían
según el tipo de organización? ¿Han variado históricamente? ¿En qué
condiciones se produce el "transfuguismo"? ¿Hay rasgos especiales de
personalidad en los tránsfugas?
¿Cuáles son las formas de participación política? ¿Cuáles son las formas
de asumir los compromisos ideológicos, si es que hay grados o diferencias de
otro tipo? ¿Es el comportamiento político, en este punto, similar o diferente a
otras formas de compromiso con respecto a grupos? ¿Cómo se construye el
imaginario de igualdad o diferencia? ¿Qué es lo que subyuga para buscar
parecerse en el ámbito político? ¿Cómo tratar la inconsistencia actitudinal y
representacional? ¿Cómo se jerarquizan los niveles de pertenencia, habida
cuenta de que la pertenencia en las modernas sociedades no puede ser sino
plurívoca?
. ¿~ómo evoluciona el comportamiento del voto en México? ¿Puede
atnbwrse el voto a determinaciones psicológicas y sociales? ¿Es posible
inducir el voto mediante alguna técnica? ¿Se induce el voto en México de
alguna manera particular? ¿Qué condiciones culturales, ideológicas y
políticas producen votaciones de mayor o menor afluencia? ¿Cómo y por qué
se da el abstencionismo? ¿Cuáles son los factores que contribuyen a una
elección por uno u otro candidato?
¿Cuáles son las actitudes fundamentales de ciudadanos con relación a la
política? Además de la confianz.a, ¿qué otras condiciones psicológicas se
necesitan en los sistemas de representación? ¿Permiten mayor participación
los sistemas representativos que los unipersonales? ¿Cómo se representan los
individuos de una sociedad los valores democráticos de cumplimiento de
leyes? ¿Cómo se elabora la toma de decisiones en la construcción de leyes
positivas y en su cumplimiento?
¿Cómo se presentan los rasgos autoritarios de personalidad y su relación
con las estructuras políticas? ¿Qué relaciones hay entre autoritarismo e
ideología? ¿Es el conformismo un rasgo complementario o concomitante del
autoritarismo? ¿Cuánto conformismo se presenta en México? ¿Está el
confo~smo distribuido de manera igualitaria o tiene una presencia mayor
entre ciertos grupos socioeconómicos, de tipo de estudios, de edad u otro
rasgo?
¿Cómo se socializa el "ser político"? ¿Por qué se aceptan unos valores y
se rechaz.an otros? ¿Es un proceso similar en todas las culturas?. Admitiendo
que es imposible dar una respuesta total a esta pregunta, ¿cuáles son las
diferencias en los procesos de socialización política que podemos anotar en
todo el mundo? ¿Cuáles son los agentes socializantes políticos de mayor
430

importancia en México: tiene primacía alguno de ellos o ejercen influencias
equivalentes los padres, la familia, los amigos, la escuela, los medios de
comunicación masiva? ¿Hasta qué punto el comportamiento electoral paterno
se repite en las nuevas generaciones? ¿Cómo se adquieren los valores
democráticos? ¿Cómo surgen los lideres políticos? ¿Qué experiencias
infantiles son fundamentales para optar por la actividad política? ¿Qué tipo
de socialización tienen los líderes políticos? ¿Son similares en todas las
formas de estado o de organización política (regímenes autoritarios,
democracias y demás)? ¿Qué tipo de elementos psicopatológicos son
evitables? ¿Hay modos diferenciados de liderato político según las culturas?
¿Cuáles son los estilos comunicativos y de lenguaje de los políticos con
relación a otros lideres, como los religiosos, los deportistas, etc.? ¿Hasta qué
punto los estilos comunicativos de los políticos mexicanos difieren de los de
otras culturas? ¿Cuál es el tipo de discurso político más seductor en México?
¿Cómo se capta a trav~ del discurso lo irracional o lo inconciente de la
gente? ¿Cuál es discursó más efectivo para atraer y controlar a las masas?
¿Cómo funcionan los' vocabularios "ricos" y "pobres" con relación a la
captación de atención o de interés? ¿Cuál es la efectividad de las supuestas
técnicas de marketing que parecen ser cada vez más utilizadas? ¿Cómo
influyen los estudios de opinión en los propios encuestados y en el resto del
público? ¿Cómo se construye, realmente, la opinión pública en México? ¿De
qué manera se modifica o transforma y por qué vías o medios? ¿Cuáles son
las convicciones fuertes y cuáles las débiles con relación a la esfera de lo
político y cuáles, por lo tanto, sus posibilidades de transformación o cambio?
¿Cómo se presenta la ideología dominante? ¿Cómo afecta los
comportamientos políticos individuales? ¿Los habitantes de México perciben
la actividad política como wia agencia (posibilidad de transformación de la
realidad)? ¿Creen que la acción política es inútil? ¿Cómo se construyen los
rumores políticos? ¿Qué tipo de rumores son y han sido más efectivos en
México?
¿Cómo y cuándo se inventan rumores? ¿Qué relaciones hay entre
rumores, difamación, falsificación y calumnias? ¿Qué es lo que hace creíbles
los rumores? ¿Las mentiras sobre personas tienen las mismas características
que las mentiras sobre ideologías? ¿Qué efectos produce en los seguidores el
descubrimiento de los engaños? ¿Cómo se receptan los informes falsos y
cómo se distinguen de calumnias u otras formas de mensajes distorsionados?
¿Cómo funcionan organizaciones como la CIA estadounidense en la
invención y propagación de rumores? ¿Cómo se elaboran las diversas formas
de difamación en México? ¿Hasta qué punto son procesos elaborados de
manera conciente o el resultado del azar o de juegos inconcientes? ¿Cómo se
da el chiste político en México? ¿Presenta aspectos similares o diferentes a
los de otros países? ¿Hay ciertos chistes difamatorios que aparecen más
correlacionados con ciertos políticos, en el sobrentendido de que algunos
431

�chistes difamatorios se repiten para varios políticos, inclusive en otros países
de todo el mundo?
¿Cómo se presentan las diferencias mujer/hombre en la política? ¿De
qué modo aparecen en México las diferencias en este punto? ¿Cuáles son las
fuentes de estas diferencias? ¿Cuáles son las diferencias de actitud y de
participación política para hombres y mujeres?
¿Cuáles son las condiciones culturales que favorecen o dificultan la
aparición de la violencia política? ¿Qué diferencias podemos encontrar entre
violencia política y otras formas de violencia? ¿No se trataría, en todos los
casos de violencia, de una forma de presentación del poder? ¿Por qué algunas
personas se unen a los grupos que hacen de la violencia su modo político de
operar? ¿La adhesión a las guerrillas o grupos vulgarmente llamados
"subversivos" es diferente en algún sentido a algunas otras formas de
adhesión política?
¿Cómo se juzga o concibe la historia: como una abstracción
incomprensible, como un conjunto de cuentos o de pequeños relatos, como
un mito u otra cosa? ¿Cómo juega la construcción histórica mexicana en los
sentimientos de integración nacional? ¿Qué historia(s) debemos contar para
ello? ¿Cómo se concibe el cambio social y la posibilidad de participar o no
en él?.
¿Cuál es · el mejor político? ¿Puede darse una respuesta total a esta
pregunta? ¿Es el mejor político el que consigue más votos (el que tiene mejor
imagen), el que presenta argumentaciones más racionales, el que propone
mayores riesgos y desafios, el que es más querido por sus gobernados, el que
encuentra las mejores soluciones para los problemas de la comunidad, el que
administra mejor y más limpiamente los recursos públicos (el menos
corrupto)? ¿Cómo se presentan las formas de corrupción política? ¿Sólo
como cohecho, soborno, etc.? ¿O también como manipulación de datos, de
seres humanos, de masas? ¿Cuándo y cómo los políticos o gobernantes
reconocen sus limitaciones y deciden consultar a expertos?
¿Qué es el carisma? ¿Cómo se presenta? ¿Hay variaciones en el
carisma? ¿Todos los políticos deben detentar algún grado o nivel de carisma?
¿Hay diferencias -impuestas por la cultura- entre el carisma detentado por un
líder político mexicano con respecto a los de otras sociedades?
¿Cómo se dan los niveles de organización simbólica en las discusiones
políticas? ¿Qué diferencias hay en los debates políticos mexicanos con
respecto a otras culturas? ¿Cómo se usan los argumentos persuasivos?
Cuando un político posee una posición determinada de antemano -en
especial en los cargos de representantes en los órganos deliberativos- ¿en qué
432

condiciones se produce el cambio de posición? ¿Para qué sirven las
discusiones parlamentarias y sobre quiénes tienen efecto? ¿Cuáles son las
estrategias argumentativas en el discurso de los integrantes de órganos
deliberativos en México? ¿Cuáles son las condiciones sociales que permiten
una discusión abierta y amplia? ¿Cómo se delibera racionalmente? ¿Cómo se
dan y respetan los compromisos políticos en los gobiernos de carácter
representativo? ¿Cuál es la condición de quienes negocian acuerdos en
órganos deliberativos?
¿Cómo se "dan" las masas en México? ¿Presentan características
similares a las de otras masas o culturas? ¿Ha variado el fenómeno en los
últimos años? ¿Ha evolucionado de manera diferente o similar a la de otras
culturas? ¿Cómo se dan las masas en esta época de medios masivos? ¿Cómo
se presenta la siempre permanente tentación de la acción directa. Creo que la
tarea que tenemos por delante es enorme.
/

,I
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En los años anteriores al establecimiento de la gran industria, antes de la
novena década del siglo XIX, no se han encontrado indicios -hasta ahora- de
que se hayan presentado grandes conflictos laborales en la incipiente
industria regiomontana; de los que se tienen noticias se advierte que no
fueron significativos en términos económicos y sociales. Las fuentes
informan de un breve paro estallado por los obreros del Ferrocarril
Monterrey-Matamoros y otro promovido por un grupo de panaderos,
incidentes laborales que al parecer no tuvieron mayor trascendencia. El
periódico La Defensa del 20 de diciembre de 1883 informaba que, en la
ciudad de Monterrey, un grupo de tahoneros había demostrado su
descontento abandonando las labores del batido de la masa en la panadería
donde estaban empleados, propiedad de su patrón Pablo Galván; hecho que
el redactor de la nota juzgaba inusual en la vida laboral del Monterrey de
esos años, por lo que concluía poniendo en alerta a las autoridades para que
evitaran ejemplos que podrían tener resultados negativos. 1 El otro conflicto,
el de los ferrocarrileros, tuvo lugar el mismo año de 1883 el cual se dio con
motivo de que no les pagaban puntualmente el salario.2
Es importante mencionar que fue justamente en los ferrocarriles donde
se produjeron algunos de los primeros y más significativos conflictos
laborales en Nuevo León. Antes de narrar la crónica conviene hacer una
breve reseña de los ferrocarriles regiomontanos. Cuatro fueron las
principales vías ferroviarias que se instalaron en Nuevo León entre
principios de 1880 y 1890: La vía Matamoros-Monterrey cuyo tendido de los
rieles se inició a mediados del mes de abril de 1881 y se conectó con
Monterrey en 1905; el ferrocarril México-Laredo (Ferrocarril Nacional) fue
el primero en llegar a Monterrey en agosto de 1882; entre 1888 y 1891 el
ferrocarril del Golfo unió el puerto de Tampico con Monterrey; de 1888 a
1890 se construyó la línea ferroviaria que conectó a Monterrey con Piedras
Negras, Coahuila.3 Los ferrocarriles regiomontanos no solo fueron medios
de comunicación, sino instrumentos que posibilitaron el funcionamiento de
437

436

�la industria, sobre todo de la gran industria minero metalúrgica y sidenírgica:
Acarreaban el mineral y el carbón desde los fundos mineros; movilizaban el
hierro, el acero y los metales refinados desde las fundiciones hasta los
centros de consumo cercanos y distantes. Entraban y salían de los patios de
las plantas y de los minerales, en donde había talleres de mantenimiento y
reparación de las máquinas; por ello los obreros ferrocarrileros y los
trabajadores de las fundiciones establecieron vínculos muy estrechos.
Aunque no se dispone de información suficiente, el número de
trabajadores ocupados por las compañías ferroviarias debió ser importante:
Según Isidro Vizcaya, para 1902 el tendido de las líneas del ferrocarril
Nacional en su tramo de Laredo a Lampazos, implicó la contratación de 600
obreros. Ello indica que en el tendido de las líneas férreas se emplearon
muchos peones regiomontanos, dirigidos por capataces norteamericanos;
luego con la puesta en operación de las locomotoras llegaron técnicos e
ingenieros de los estados unidos. Se emplearon paileros, garroteros,
carpinteros, fogoneros,~ecánicos, maquinistas, telegrafistas, calderos.
Muchos de los puestas técnicos así como los empleados de confianza
estaban reservados a los extranjeros, lo que -aunado a las diferencias
salariales- generó ambientes laborales de competencia y rivalidad entre
trabajadores mexicanos y norteamericanos. En otros centro laborales
ferrocarrileros del país eran frecuentes las diferencias discriminatorias
salariales y jerárquicas, así como los maltratos de los capataces
norteamericanos en contra de los trabajadores mexicanos; experiencia a la
que no escapó el ambiente laboral ferrocarrilero regiomontano.
En 1898 tuvo lugar un conflicto laboral iniciado por los trabajadores del
ferrocarril del Golfo, cuyo motivo fue la agresión fisica de que fue objeto un
trabajador regiomontano por parte de un norteamericano, debido a que el
mexicano había sido promovido a un puesto de mayor jerarquía. El grupo de
trabajadores de nacionalidad estadounidense se sintió afectado en sus
intereses laborales, lo cual provocó que más de cincuenta de ellos recurrieran
a la paralización de labores.
Según una nota aparecida en el periódico La Voz de Nuevo León de
marzo de 1898, el presidente municipal de Monterrey citó a los huelguistas
norteamericanos para hacerles saber que de acuerdo con el Código Penal del
Estado de Nuevo León tenían diez días de plazo para buscar algún trabajo o
demostrar que vivían de sus rentas; en caso de no comprobar ni lo uno ni lo
otro, serían consignados a la autoridad judicial correspondiente con la
calificación de vagos.4 La misma fuente informaba que la acción emprendida
por la presidencia municipal no significaba un acto de hostilidad contra la
colonia de norteamericanos residentes en Monterrey.

438

Este conflicto laboral puede ser de particular interés para la
historiografia nacional porque plantea una revisión a la idea de la
discriminación que sufrían los trabajadores mexicanos a manos dé los
norteamericanos.
El conflicto regiomontano de los trabajadores del
Ferrocarril del Golfo aparece como una discriminación al revés, en la que los
discriminados fueron los norteamericanos.
Sin embargo también se presentaron conflictos en los que obreros
regiomontanos fueron objeto de malos tratos por parte de los capataces
norteamericanos. Un caso -aunque no del ferrocarril- fue el registrado por el
diario Monte"ey News del 12 de septiembre de 1907, en el que se informa
que un obrero de Monterrey fue golpeado por el norteamericano F.H. Long,
quien tenía a su cargo la apertura de las zanjas del drenaje en el Barrio de las
Tenerías. En mayo del mismo año, el mismo periódico informa de la huelga
promovida por los calderos del ferrocarril a raíz de que la empresa ascendió
como ayudante de calderos a un individuo de nacionalidad norteamericana
llamado H. Lermon, en lugar de haber promovido al inmediato inferior que
era mexicano.
Nacionalmente de las 250 huelgas que se registraron durante el
Porfiriato, cerca de una docena tuvieron como causa protestas de obreros
mexicanos por los privilegiados que disfrutaban los trabajadores extranjeros
y los malos tratos de que eran objeto los trabajadores mexicanos por pare de
5
los primeros. Ello fue particularmente recurrente en el caso de las
compañías fe{l'oviarias. Se tienen noticias que en Toluca en el año de 1881
más de un millar de trabajadores estallaron una huelga en protesta por los
malos tratos que les infringían los ingenieros norteamericanos, quienes en no
pocas ocasiones los golpeaban con látigos, bastones y pistolas.
Aunque es de justicia aclarar que también fueron frecuentes las huelgas
promovidas conjuntamente por obreros y técnicos norteamericanos. Moisés
González navarro da cuenta que el año de 1886, en el Ferrocarril Central,
tuvo lugar un conflicto promovido por 185 maquinistas norteamericanos.
Otras compañías ferroviarias prestaron maquinistas al Ferrocarril Central
para suplir a los huelguistas. Los motivos de la huelga fueron que los
técnicos pidieron nivelación de salarios, a lo que la empresa se negó. El
hecho trajo como resultado que varios obreros mexicanos fueran habilitados
para suplir a los técnicos norteamericanos, lo que permitió que los
nacionales demostraran su capacidad y fueran promovidos a puestos de
mayor jerarquía.
Así como los anteriores se presentaron otros conflictos en las compañía&amp;
ferroviarias regiomontanas; la importancia de los mismos reside en que
formaban parte del proceso de organización de los gremios ferroviarios

439

�nacionales. El movimiento obrero ferrocarrilero regiomontano que mayor
resonancia tuvo en la primera década del presente siglo fue el promovido por
la sucursal número 9 de la Unión de Mecánicos Mexicanos, que tuvo como
motivo principal la solidaridad con el llamamiento que hiciera la matriz de la
organización ferrocarrilera desde Chihuahua a todas sus sucursales del país.
El seminario local Renacimiento, dirigido por Antonio de la paz y Guerra y
por Santiago Roel Melo, en su número 9 del 15 de agosto de 1906, atribuía
el origen del conflicto a las tendencias nacionalistas de los trabajadores
ferroviarios, ya que los huelguistas pedían no solamente incremento de
sueldos, sino que se pagara a cada obrero mexicano miembro de la Unión de
Mecánicos Mexicanos el mismo salario que se pagaba a los extranjeros por
desempeñar el mismo trabajo. La demanda se basaba en la experiencia de
que los jefes de las compañías del Ferrocarril Central y Ferrocarril
Mexicano, venían impartiendo una protección "indebida al elemento
extranjero, deprimiendo al elemento nacional". En un plano de solidaridad
se sumaron a la huelga otros trabajadores de nacionalidad norteamericana.
Lo que no resultaba extraño ya que los norteamericanos fueron activos
organizadores de los ferrocarriles de Nuevo Laredo en 1887 y en Monterrey
en 1898; ~í mismo fueron promotores de la organización anarcosindicalista
International Workers Word. (IWW), fundada en 1905.6
La huelga de 1906 y otras de 1907 promovidas por la sucursal
regiomontana de la Unión de Mecánicos Mexicanos sacó a la luz la división
existente entre los gremios ferrocarrileros. Justamente en esas mismas
fechas el periódico mencionado reproducía un manifiesto signado por
miembros de la Gran Liga de Empleados Mexicanos de Ferrocarril-rival de
la Unión- que protestaban por las acusaciones que les hacían de participar en
la promoción de las huelgas. En el manifiesto no solo declaraban ser buenos
ciudadanos mexicanos y amantes de la paz y el orden sino además ser
adictos al gobierno de la República; así mismo además de deslindarse del
sindicalismo radical, hacían declaración de fe mutualista, manifestando que
según los estatutos de su organización se habían organizado para protegerse
mutuamente exigiendo de los agremiados ''una conducta absolutamente
correcta", un "estricto cumplimiento del deber", moderación en todos los
actos, atención a las empresas en las que servían y respeto a las autoridades.
Para conseguir sus fines se proponían recurrir a todos los medios posibles,
pero cuidando siempre de no excederse en el uso de sus derechos, evitando
que las autoridades tuvieran motivos para reprochar su conducta. El
moralismo religioso del que hacían gala los miembros de la Gran Liga así
como el deslinde del radicalismo político sindical que procuraban, tenía que
ver con la campaña política amarillista que venía realizando la prensa
estadounidense contra los grupos sindicales promotores del nacionalismo
·mexicano, expresado en el lema del periódico regiomontano Renacimiento:
"México para los mexicanos". Los lideres de la Gran Liga de Empleados
440

Mexicanos del Ferrocarril rubricaban el manifiesto diciendo: ''Ni una
intención de desorden, ni mucho menos de carácter criminal puede
suponerse en quienes, con su trabajo honrado generan el pan de cada día, en
quienes son obedientes a la ley, y en quienes aspiran a honrar la nacionalidad
que tienen, a enaltecer y nunca a escatimar los intereses y el buen nombre de
la patria mexicana".7Resulta interesante anotar que la sucursal regiomontana
de la Gran Liga Mexicana de Empleados del Ferrocarril nació con tendencias
ideológicas socialistas y anarquistas; el jefe del gobierno estatal no solo
introdujo agentes en la organización obrera para manipular a los líderes,
logró ~ue a él mismo lo nombraran presidente honorario de la asociación
obrera. El biógrafo del gobernador -Victor Niemeyer- asegura que Bernardo
Reyes guió los pasos de la asociación obrera según los deseos de Porfirio
Díaz y del secretario de Gobernación Ramón Corral, quien tenía experiencia
en el manejo de organizaciones sindicales, por haber participado en Sonora,
su estado natal, en la fundación de sociedades mutualistas de artesanos.9 La
' experiencia de la sucur~ regiomontana de la Gran Liga permitió al
gobierno ensayar proy~tos de arbitraje en los conflictos laborales.
Justamente con motivo/ de la Tercera Convención de la Gran Liga que se
celebró en Monterrey a principios de 1908, el delegado Rosendo Maury
propuso que las huelgas de los trabajadores ferrocarrileros fueran arbitradas.
La propuesta consistía en integrar un comité compuesto por representantes
tanto de la compañía como de los trabajadores. Los primeros serían
nombrados por el gobierno y los segundos por los propios obreros. Se
trataba de crear comités mixtos de arbitraje, en los que formalmente el
gobierno federal dio marcha atrás al proyecto por una razón política: los
comités de arbitraje significaban el reconocimiento de las organizaciones
obreras como entidades contratantes al participar con personalidad propia
-con voz y voto- en las negociaciones con las empresas.
En el año de 1907 tuvieron lug~ otras huelgas por incrementos
salariales y en protesta con los jefes de los talleres. Una de ellas fue la
huelga del ferrocarril Nacional, en la cual participaron 15 ayudantes -varios
de los cuales laboraban en la Gran Fundición nacional Mexicana (Asarco)dirigida por los gremios de moldeadores, romaneros, motoristas eléctricos y
del departamento de muestras. La participación conjunta de los trabajadores
de ambas compañías se explica porqué el ferrocarril realizaba trabajos de
transporte de carbón, minerales y productos refinados de la empresa Asarco.
Por su parte los obreros del Gremio de caldereros de la misma compañía
ferroviaria estallaron otros tres paros en el mismo año, motivados porque la
empresa había ocupado a trabajadores que no pertenecían a la unión gremial.
Una de las huelgas del 21 de junio de 1907 trajo como resultado el despido
de los huelguistas. El conflicto tuvo repercusiones nacionales. Los
empresarios ferrocarrileros junto con los dirigentes nacionales de la Unión
de mecánicos mexicanos se reunieron con Porfirio Díaz. El presidente
441

�conminó a los huelguistas a que volvieran a los trabajos, con la promesa de
que serían cesados los despóticos jefes de los talleres.

2. La huelga de la Fábrica de Vidrios y Cristales de Monterrey, S.A.
(1903) (Contratos individuales de trabajo, sistema destajista y la huelga
por diferencias culturales

La fábrica pionera de la industria del vidrio se fundó dos veces, la
primera en 1899 y la segunda en 1903. La primera fundación de la vidriera
regiomontana, arranca desde que se constituyó la sociedad y el gobierno
otorgó la exención de impuestos el mes de julio de 1899.1° La exención
había sido solicitada días antes por el señor Luis Manero, en representación
de los asociados. El propósito de los solicitantes era el de establecer una
' fábrica de botellas, vidrios planos y objetos de vidrio, bajo distintas formas,
aprovechando para el efeJ'o la materia prima existente en Monterrey y otros
lugares del Estado. Así'mismo declaraban que la empresa se comprometía a
invertir un capital inicial de 400 mil pesos. 11

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El establecimiento de la fábrica de vidrios y cristales se dio en el
momento histórico en el que se produjo el despegue industrial de Monterrey.
En 1890 se fundó la Cervecería Cuauhtémoc, empresa que tuvo particular
importancia en el desarrollo de la fábrica vidriera, por demanda de botellas
para la cerveza.

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El área de la planta era de 89,276 metros cuadrados de construcción, en la
cual se asentaban los siguientes edificios y departamentos: 12
Un edificio de dos pisos para la oficin,a general, trece departamentos para
diversos usos, un departamento con ocho hornos para calcinar y otro
departamento de beneficio de sulfato de sosa.
Siete tanques de
cristalización, con cocedor para cuarzos; un depósito de cal. Dos
departamentos gasómetros, donde se extraía el gas de carbón. Un
departamento con un horno de capacidad para fabricar diariamente 20 mil
botellas; más 16 hornos templadores. Otro departamento con construcción
igual al anterior. Dos portales para separar y almacenar botellas. Todos de
construcción de ladrillo y techo de lámina de fierro. Lo que muestra los
vínculos tempranos entre las fábricas de vidrio, fierro y ladrillo (Vidriera
Monterrey, Fundidora Monterrey y Ladrillera Monterrey). El terreno estaba
situado al norte de la ciudad, entre· la estación del Ferrocarril Central y la
Gran Fundición Nacional mexicana. Además la planta contaba con tres
calderas de vapor, un agitador del material, dos ingenios, un elevador. Dos
molinos para la materia prima; 50 aparatos para fabricar botellas y dístintos
442

accesorios de maquinaria y herramienta en los departamentos. Cuatro
departamentos con 9 cuartos de construcción, que servían de habitación para
los empleados. También había en el patio una vía férrea conectada éon el
ferrocarril. Para 1903, se tenían almacenadas alrededor de 300 mil botellas.
Desde los tiempos en que se realiz.aban los trabajos de montaje del montaje
de la planta surgieron dificultades que retrasaron la puesta en operación de la
fábrica. En mayo de 1902, un año antes de que fuera cancelado el proyecto,
Isaac garza dirigía un oficio al gobernador del Estado, en el cual le explicaba
que entre los motivos por los que se habían retrasado los trabajos, estaban:
Haber decidido poner una planta de purificación de soda (en aquellos
tiempos se le llamaba "soda" a la sosa, que era un componente básico de
la materia prima para producir el vidrio), la cual requirió una inversión
que no estaba considerada en el proyecto inicial.
Demoras en la importación de la maquinaria de Alemania y dificultades
para instalarla una ve estando en Monterrey.
Un aire huracanado de febrero que derrumbó el techo de uno de los
departamentos.
Ante estas dificultades los empresarios solicitaban al gobierno del
Estado una prórroga para iniciar las operaciones. 13
Otro aspecto que contribuyó de manera decisiva al fracaso del primer
proyecto fabril, fue la huelga de los técnicos alemanes.
Según se. desprende de la información disponible, por esos años en
Monterrey no había tradición del trabajo del vidrio antes de que se montara
la fábrica vidriera. Como sí existía en la ciudad de México, Puebla y otros
lugares de la República: Por ello en la región no existían técnicos y obreros
especializ.ados de Alemania.
El ingeniero y gerente de la fábrica, Roberto G. Sada da cuenta que se
había tomado el "atrevido acuerdo de contratar y hacer venir desde Alemania
para hacerse cargo de la producción a un equipo de personas compuesto por
dos jefes, dos fundidores, dos arqueros(templadores) y cuarenta y ocho
sopladores. Todos ellos llegaron el 24 de febrero de dicho año (1903) y
fueron alojados en casas que la compañía había construido y amueblado
especialmente para ellos. Tras breves días de descanso se presentaron en la
planta para iniciarla producción".14
Sin embargo, a pesar de la capacidad de los técnicos alemanes, la fábrica
no pudo arrancar. El autor citado dice: "Pero, los días y los meses fueron
deslizándose uno tras otro sin los resultados anhelados. Nada se producía en
la fábrica, aparte de muestras defectuosas...Las noticias propaladas desde el
interior de la fábrica se relacionaban con problemas técnicos que nadie
443

�comprendía su verdadero significado. En forma muy confusa se hablaba de
la calidad de la sílice, del sulfato, de los defectos del combustible y de la
misteriosa viscosidad del combustible caliente. Es casi seguro que los
expertos alemanes que dirigían aquellos trabajos tampoco comprendían la
parte fundamental de las dificultades encontradas. Todo lo relacionado con
aquella nueva industria era diferente de lo que ellos habían visto y aprendido
prácticamente en su propio país."15
La producción inicial de la planta fue muy inferior a lo proyectado. Ante
lo cual la reacción del gerente general de la fábrica fue culpar directamente a
los sopladores alemanes y recurrió a la presión sobre ellos para obligarlos a
realizar una mayor producción. Así mismo el funcionario de la fábrica
modificó la forma de pagarles los salarios, diferente en lo acordado a los
contratos. Los alemanes rechazaron las medidas y se fueron a la huelga.
, Después del conflicto algunos de los obreros alemanes desertaron. Unos se
regresaron a Alemania y otros se fueron a los Estados unidos de
Norteamérica. Quedaron,,én servicio menos de 20 sopladores.
/

El historiador de la empresa considera que las medidas adoptadas fueron
un error grave, que las principales deficiencias se encontraban en otro lugar:
en el tipo de materiales utilizados en la producción los cuales eran
"totalmente inapropiados y que no había posibilidades de obtener con ellos
productos de buena calidad y en cantidades suficientes". 16
La administración de la empresa tratando de solucionar la grave situación
contrató un nuevo director técnico en Alemania, quien aconsejó el uso de
materias primas de mejor calidad y de mayor costo. Sobre el problema de
los trabajadores la empresa logró reclutar unos cuantos en la ciudad de
Puebla. Su llegada a Monterrey coincidió con la existencia de una epidemia
de fiebre amarilla. Ante lo cual los _obreros poblanos desertaron y se
regresaron a su lugar de origen.
Se propuso resolver el problema de la mano de obra, mediante la
capacitación de los trabajadores regiomontanos; pero ello era un proceso
largo y costoso. En cuanto la materia prima de calidad inadecuada, se pensó
resolverlo acudiendo a la importación provisional de los Estados Unidos de
Norteamérica. Ambas medidas significaban mayores desembolsos, lo cual
se podría obtener incrementando la producción y las ventas o aumentar las
aportaciones de los accionistas, ambas medidas dificiles de lograr dado el
ambiente de frustración imperante.
Sobre las causas reales que determinaron el fracaso del primer proyecto
fabril, el informe de un hombre de negocios de esa época, produjo el
siguiente reporte:

Selección inadecuada de muestras entregadas al perito contratado en
Estados Unidos de Norteamérica, para hacer los cálculos técnicos
correspondientes.
Materias primas con altos porcentajes de impurezas.
Altos costos de materias primas, muy superiores a los calculados
inicialmente.
Carencia de combustibles de alta eficiencia. Mientras en los Estados
Unidos de Norteamérica ya se utilizaba gas natural y petróleo crudo, en
Monterrey no podía sustituirse el carbón mineral.
Deficiente calidad del producto, particularmente en la fundición del
vidrio; botellas manchadas.
Esto último hizo sospechar al autor del reporte de la posibilidad de que los
mayordomos y los obreros deliberadamente mancharan el vidrio. 17
Seis años después, en1909, los liquidadores de la "Fábrica de Vidrios y
Cristales de Monterrey, S.A.", Isaac Gana, Manuel Cantú Treviño y
Francisco G.. Sada, explicaban que las causas del fracaso del proyecto fabril
habían sido: 18
Los altos salarios pagados a los sopladores de botellas.
La crisis económica que provocó la paralización de los negocios.
El 3 de diciembre de 1903, los hornos se apagaron y se cerraron las
puertas de la "Fábrica de Vidrios y Cristales de Monterrey, S.A.", para
renacer seis años después con el nombre de "Compañía Vidriera Monterrey,

S.A."
Profundizando en el problema laboral de la fábrica de vidrio y de
acuerdo con otras fuentes el problema se inicia con la contratación de los
técnicos alemanes. En enero 17 de 1903 la empresa rubrica contratos
individuales -renunciables en cualquier tiempo a conveniencia de ambas
partes- con cada uno de los 43 técnicos alemanes19• Para analizar las
relaciones laborales de la fábrica enseguida se considerarán las cláusulas del
contrato de Karl Hearman, de oficio soplador, que contiene los siguientes
compromisos obligatorios para ambas partes:
La empresa se comprometía a contratar por tres años al citado técnico;
adelantarle el pasaje del puerto de Hamburgo hasta Monterrey, así como
hacerle algunos anticipos. Por su parte Karl Haerman se obligaba a
reembolsar a la empresa el valor del pasaje así como otros anticipos, en
abonos mensuales de 1O pesos. Si el técnico alemán cumplía con el
compromiso de quedarse los tres años en la planta regiomontana, la empresa
445

444

�absorbía el costo del pasaje, pero sólo hasta el final del tiempo estipulado en
el contrato.
Un segundo bloque de cláusulas se refería a las razones por las cuales la
empresa podría imponer castigos al técnico alemán. En primer lugar multas
-cuyo importe se depositaria en la caja de ahorros para enfermos- por faltas a
la disciplina e irregularidades en el desempeño del trabajo. Si las faltas se
repetían -la empresa las definía como delitos- la gerencia se reservaba el .
poder de anular el contrato, con lo cual el soldador perdía el derecho al
pasaje de regreso a Alemania. La misma pena se aplicaría si el obrero
resultaba inepto.
Un tercer grupo de cláusulas estipulaba el salario y las prestaciones que
ofrecía la empresa al técnico germano. Un sueldo mensual de 125 pesos
-alrededor de 4 pesos por día- pagaderos en moneda mexicana. El pago
, mensual fijo podía ser cambiado al sistema de salario a destajo por mutuo
acuerdo, tomando como J&gt;ase los 125 pesos mensuales y una producción de
parte del soplador de / u6 minimo de entre 550 a 600 botellas por día. Al
pasar al sistema a destajo, la empresa retendría semanalmente un 30 por
ciento del salario del trabajador hasta saldar la deuda de los anticipos,
pasajes, etc. Además del salario la gerencia se comprometía a proporcionar
una habitación libre de renta, así como carbón coke para uso doméstico. En
caso de suspensión temporal de los trabajos, la empresa se comprometía a
continuar pagando el salario ofi:ecido, y en reciprocidad del obrero debería
realizar cualquier tipo de tareas que le asignara la empresa. En caso de
suspensión definitiva ambas partes negociarían la indemniz.ación en
beneficio del obrero alemán.
Por último la empresa comprometía al técnico germano a enseñar el
oficio de soplador a los ayudantes regiomontanos.
Las dos cláusulas importantes del contrato, desde el punto de vista de los
. intereses de la empresa, eran la 9 y la 1O; la primera que estipulaba el salario
de 125 pesos mensuales y que dejaba abierta la posibilidad de pasar al
sistema destajista, la cláusula 10 que establecía la cantidad de entre 550 a
600 botellas por día a que se obligaba a producir el soplador en caso de optar
por el sistema de pago a destajo. Otra de las cláusulas que adquirió especial
importancia para la empresa fue la que hacía referencia al caso de
suspensión temporal de los trabajos, en vista de las dificultades técnicas que
venían afrontando la planta para arrancar la producción.
El conflicto se presentó a cuatro meses de que fueron firmados los
contratos laborales. El motivo consistió en los términos de las condiciones
no escritas establecidas por la gerencia de que los trabajadores laborarían los
446

días festivos del calendario alemán, y suspender labores los festivos
mexicanos. En atención a ese acuerdo, el cinco de mayo, día festivo
mexicano, los obreros alemanes dejaron de laborar. Como castigo ·p or la
falta la gerencia les redujo el salario de 25 a 20 pesos semanales; por su parte
los técnicos alemanes suspendieron totalmente las labores el 9 de mayo. En
mayo 20 el conflicto fue llevado por la gerencia ante los tribunales judiciales
de Monterrey, en donde acusó a los técnicos alemanes de incumplimiento de
contrato, interponiendo una demanda por daños y perjuicios cuantificados en
más de 15 mil pesos.
El gobernador Bernardo Reyes, el cónsul y el embajador de Alemania
intervinieron para conciliar el conflicto. Una carta fechada en mayo 30 de
1903 del Secretario de Relaciones Exteriores del gobierno mexicano dirigida
al gobernador del estado de Nuevo León, daba cuenta del conflicto según la
versión del encargado de negocios de la embajada alemana. El súbdito
germano decía que la decisión de la empresa de reducir el salario a los
trabajadores era injusta; denunciaba a la administración porque les había
quitado las viviendas y echado a la calle junto con sus familias. Sin
viviendas y el no recibir salario colocaba a los técnicos alemanes en
condiciones de "perecer de hambre", según el funcionario de la embajada
alemana.
En su respuesta Bernardo Reyes decía estar atento al curso de los
acontecimientos interviniendo directamente para solucionar el conflicto. Al
mismo tiempo dejaba en claro que el gobierno del estado no permitía el
estallamiento de huelgas, por considerarlas perniciosas para las industrias
establecidas en territorio neoleonés.
En un momento del desarrollo del conflicto los trabajadores decidíeron
levantar el paro y reanudar las labores, incluso sin reclamar salarios durante
el tiempo que duró la huelga. No obstante los empresarios aprovecharon la
situación para cancelar el contrato de trabajo original y condicionar la
reanudación de las labores a la firma de nuevos contratos con diferente
clausulado; condición que fue rechaz.ada por los técnicos alemanes. El
mismo gobernador del estado en su respuesta a la embajada alemana,
consideraba que los obreros alemanes debían firmar los nuevos contratos
aunque les concedía parte de razón en su negativa de aceptar todas las
cláusulas.
El 16 de junio de 1903 la empresa y los representantes de los técnicos
alemanes suscribieron el nuevo convenio en el que se anularon las cláusulas
9 y 1O del contrato de trabajo original. En su lugar se insertaron otras,
estableciendo que hasta el primero de septiembre de 1903 continuarían para
los soladores el sistema de sueldo mensual fijo de 125 pesos, pero ahora la
447

�empresa comprometía a los técnicos a entregar diariamente no menos de 250
medias botellas o 200, de tres cuartos botellas de cerveza. Una segunda
cláusula especificaba que después del primero de septiembre se introduciría
el sistema de remuneración a destajo, de acuerdo con las siguientes bases:
los sopladores se comprometían a entregar con auxilio de un ayudante -el
cual sería pagado por la empresa- diariamente 400 botellas de cerveza por
un pago de cinco pesos. Una vez cubierta la norma de las primeras 400
botellas, por el primer ciento adicional la empresa pagaría al soplador un
peso con cuarenta centavos. Luego por el segundo ciento 1.50, el tercer
ciento 1.60, etc. Se agregó un anexo condicionando el pago de cinco pesos a
la producción de 300 botellas de tres cuartos, luego la empresa ofrecía pagar
dos pesos por el primer ciento que excediera las primeras trescientas y por
cada ciento adicional 1O centavos. Se incluían otras cláusulas en las que se
contemplaban las condiciones para producir otro tipo de botellas, hasta la
necesidad de pedir informes a Alemania sobre tarifas.20
En un primer mome.nÍo los técnicos se negaron a aceptar el contrato por
considerarlo demasiad6 ambiguo. El contrato general de enero de 1903 si
bien contemplaba la posibilidad del sistema a destajo, su establecimiento
estaba sujeto al deseo del técnico y al mutuo acuerdo. En cambio en el
segundo contrato el establecimiento del sistema aparecía como obligatorio y
unilateral.

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Puede advertirse que las med,idas aplicadas por la gerencia de
descontarles cinco pesos a la semana del sueldo como castigo por haber
suspendido labores el cinco de mayo fue una acción que los técnicos
alemanes consideraron como desproporcionada, lo que estaría en la base de
la reacción de éstos para explicarse el estallamiento de la huelga. Un
problema cultural de las tradiciones festivas mexicanas aparece como el
detonante del conflicto. El hecho de que la empresa llevara el diferendo
hasta los tribunales complicó aún más las cosas, en razón &lt;le que los obreros
alemanes se encontraban en un país extraño, del que ignoraban las normas
jurídicas. Al final el conflicto dejó un ambiente de resentimiento entre los
técnicos por las medidas aplicadas por la empresa de quitarles las viviendas
y prácticamente dejarlos en el total desamparo.
Para diciembre de 1903 la empresa vidriera destituyó definitivamente de
sus empleos a los obreros alemanes, debido a que estos se habían dedicado a
publicar en Alemania artículos atacando a la empresa regiomontana y
poniendo en alerta a los ciudadanos alemanes para que no aceptaran
contratos con la Vidriera Monterrey.

448

En un balance neutral habría que considerar las dificultades que venían
afrontando los empresarios para poner en operación la planta, lo que estaría
presente en el manejo del conflicto y su desenlace.

3. Acción política y demandas obreras: Los obreros de cementos
Hidalgo. (1912)
Cementos Hidalgo fue una planta cementera instalada en el municipio
de Hidalgo a 30 kilómetros de Monterrey, se constituyó como empresa en el
año de 1905 y comenzó sus operaciones dos años después. El proyecto
fabril estuvo a cargo de J. E. Brittingham y otros empresarios
regiomontanos. Una característica particular de esta empresa es que se
instaló en un pueblo que con el tiempo, ya funcionando la fábrica se
convirtió en un pueblo fabril, como otros pueblos fabriles de Nuevo León: El
Cercado y La Fama. Es decir la vida económica, social y política de la
población pasó a depender de la actividad de la fábrica. Debido a ello los
acontecimientos de la comunidad afectaron la actividad de la planta
industrial, y al contrario. Problemas laborales y cívicos se mezclaron
frecuentemente. Tal fue el caso de las elecciones políticas municipales de
1911.
En el mes de octubre de 1911 y en el contexto de los cambios
promovidos por el maderismo, los trabajadores de la fábrica cementera
organizaron ~o que se llamó el Club Obrero Hidalguense, 21 con el propósito
de participar en las elecciones municipales del año de 1912. Su incursión en
los asuntos políticos electorales del municipio estuvo motivada por la
participación en las elecciones municipales de varios empleados de la fábrica
y del ferrocarril. Lo que consideraron los obreros como un "mal grave",
porque para los obreros de la fábrica de cemento tener como autoridades de
gobierno a los altos empleados de la fábrica cementera a los "amos",
significaba correr el riesgo de afrontar funcionarios déspotas, por el doble
poder que adquirían de llegar a la alcaldía municipal. El obrero Guadalupe
Lozano en el discurso pronunciado el día en que se inauguró el Club Obrero
Hidalguense, expresaba con sentimiento del pueblo pobre y el obrero su
derecho a la libertad de manifestar públicamente las ideas y a ejercer el
poder -del pueblo- de alterar y modificar la forma de gobierno. Las ideas de
Lozano estaban llenas de la emoción que producía la pasión política. Su
propósito era hablar por el obrero, expresar sus sentimientos más hondos;
pretendía darle voz a quien no podía o no quería hablar. Pretendía ablandar
el corazón de los que aspiraban a llegar al poder municipal, para que se
acordaran que: "el obrero o el pobre hombre que trabaja duramente tiene
derecho a gozar de garantías y hacerle cada vez más fácil su vida siempre
llena de martirios. El pueblo pide a gritos lastimeros el goce de garantías

449

�que juer::a es decirlo, siempre se le han negado". La retórica de corte
cristiano, que pretende llegar a lo hondo del corazón, para crear efectos de
realidad.
¿Por qué razones se negaban los obreros -según Guadalupe Lozano- a
que los empleados de la fábrica ocuparan puestos en el municipio? La
oposición no provenía de que fueran ineptos, la negativa provenía de la
doble función, el temor al doble poder: el económico y el político, el poder
de mandar en la fábrica y el poder de mandar en la vida cívica. Lo que no
imaginaba Lozano era que quien carecía de poder, al llegar al mando político
corría el mismo riesgo de convertirse en déspota, lo que hubiera significado
un reconocimiento de las propias debilidades humanas que poco tienen que
ver con el "rol social". "Lo único que digo -continúa el discurso de Lozanoes que los empleados de una compañía o fábrica, no deben ocupar puestos
públicos, porque los trabajadores no podrán disfrutar de garantías". Y para
que no quedara duda Lozano interrogaba para afirmar y reforzar su discurso
de efecto de realidad: "¿!'jo es verdad que los obreros son siempre oprimidos
por sus jefes?". Ciertamente la lógica aparecía muy contundente: ¿Cómo los
obreros podían esperar justicia de un funcionario público que a la vez era
jefe en la fábrica? ¡ Imposible!, "decía el obrero Lozano". "Esos
funcionarios de la fábrica serán despotismo, ruina, desgracia para nuestro
pueblo".
Es claro que el discurso político del líder obrero de Hidalgo tenía el
propósito de la retórica, convencer con el adjetivo, mezclando el discurso
patrio con la lucha de clases:

"Abrid los ojos mexicanos -decía Lozano- es tiempo de hacer valer nuestros
derechos ...que la sangre de"amada por nuestros héroes no sea estéril, sino
que fructifique. Acordaos que si votáis por vuestros patrones, tendréis en
ellos también a vuestros jueces".
Extrañamente el discurso de Lozano no hace referencia a la situación
real de los trabajadores: jornada de trabajo, salarios, escuela, casas
habitación, atención médica. Desde esta perspectiva lo expresado por
Lozano aparece como un discurso ideológico, motivado por la coyuntura
electoral, pero sin referente obrerista. Sólo trata de convencer del peligro
que significa que los empleados de la fábrica ocupen puestos públicos.
Justamente un año después, en el mes de mayo de 191222, un grupo de
obreros de la fábrica de cemento envía una carta al gobernador del estado
exponiéndole que los jefes de la fábrica, Niggle y Rehu, giraron la orden de
aumentar la jornada de trabajo de diez a diez horas y media por jornada, sin
el correspondiente incremento salarial. Por ello el grupo de obreros
450

acordaron negarse a trabajar, en vista que consideraban que con una jornada
de trabajo de diez y media horas, no les quedaba tiempo suficiente para el
descanso necesario. En su respuesta los funcionarios gubernamentales se
comprometían a intervenir ante los empresarios a fin de lograr un arreglo
conciliatorio.
El incremento de las horas de trabajo planteaba un problema laboral en
el sentido de ser acciones unilaterales, donde los trabajadores no tenían
posibilidades de intervenir en la decisión. Sin embargo, lo que en el futuro
sería resuelto por la acción de los sindicatos apoyados en la nueva
legislación del trabajo de 1917.

Los conflictos laborales de los tiempos revolucionarios

1. Conflictos durante el gobierno de Antonio l. Villarreal: fundidores,
cerilleros y tranviarios (1914).

A mediados de 1914 el gobernador del Estado, Salomé Botello,
partidiario de Victoriano Huerta y su gobierno golpista, fue obligado a
renunciar a la gubematura del estado por los seguidores del
constitucionalismo. Quedó al frente del gobierno el general Antonio l.
Villarreal, antiguo correligionario de los hermanos Flores Magón y
cofundador del Partido Liberal Mexicano. Luego como resultado de los
enfrentamientos armados entre huertistas y carrancistras, las actividades
económicas de Monterrey se vieron afectadas considerablemente. La
Fundidora Monterrey vio caer su producción y sus ventas de manera
drástica. En 1915 la producción bajó a niveles inferiores al tonelaje con que
había iniciado en 1903.23 Las ventas cayeron siete veces en 1914 en
comparación a 1912.
El mismo cuadro se presentó en el comercio, las comunicaciones y la
actividad bancaria. Muchos hombres de negocios fueron afectados en sus
propiedades por las confiscaciones de los constitucionalistas encabezados
por Antonio l. Villarreal.
Derivado de lo anterior se presentó otro problema económico
característico del periodo: la carestía y escasez de productos de consumo
básico para la población regiomontana, en particular ello hizo que los
obreros recurrieran a medidas de presión para recuperar en algo el poder
adquisitivo de los salarios.
En ese contexto se produjeron una serie de conflictos laborales que
marcaron la característica de la historia obrera de Nuevo León de los
451

�tiempos revolucionarios, hasta la promulgación del texto constitucional de
1917 y las agitadas huelgas de 1918.
Unos meses antes de que se terminara el año de 1914 un grupo de
obreros del departamento de muestras de Peñoles, exigieron un aumento del
25 por ciento en los salarios. La gerencia de la planta refinadora de metales
se negó a conceder el incremento salarial; ante lo cual los obreros
decidieron irse a la huelga. El conflicto se complicó con la intervención de
la sucursal regiomontana de La Casa del Obrero Mundial; con tal apoyo los
obreros de peñoles ampliaron el pliego de sus demandas solicitando 50
centavos para todos los operarios de la fábrica, la implantación de la jornada
laboral de ocho horas y destitución del mayordomo norteamericano que
trataba a los obreros de manera despótica.24 Ante el conflicto la gerencia de
la planta argumentaba que la solicitud de incremento salarial era
improcedente y que nunca antes se había presentado una huelga en la
empresa; que su política laboral consistía en pagar un premio de 25 centavos
por cada obrero, prestacióy/que antes se concedía solamente a los operarios
que laboraban los domingos y los días de guardar religioso. Así mismo
afirmaba pagar por cuenta de la empresa gastos médicos, medicinas, hospital
y medio salario a los trabajadores cuando enfermaban. En los casos de
muerte del trabajador la esposa recibía la mitad del salario del fallecido
mientras permaneciera en condición de viuda.25 Sin embargo la gerencia no
aceptaba disminuir la jornada laboral, destituir al mayordomo y conceder el
incremento salarial. Ante la intransigencia de la empresa los obreros
decidieron levantar la huelga sin haber conseguido ninguno de los puntos del
pliego de demandas.
Otro conflicto que también tuvo resonancis fue el presentado en octubre
de 1914 promovido por los obreros de la Compañía Manufacturera de
Cerillos, organiz.ados en el Sindicato de Cerilleros, quienes estallaron dos
huelgas en demanda por reducción de la jornada de nueve a ocho horas, el
reconocimiento del sindicato para que la empresa contratara exclusivamente
obreros sindicaliz.ados; también supresión del fósforo blanco por su alto
grado de riesgo para la salud de los trabajadores; la cancelación del sistema
de salario a destajo y un incremento en los salarios.26 La gerencia np aceptó
negociar ninguna de las demandas obreras y amenazó con cerrar la planta,
así mismo despedir a los obreros por agitadores y recontratar nuevo
personal. Amenaz.a que al parecer los empresarios hicieron efectiva.

público; no aceptar la responsabilidad por los desperfectos sufridos por los
vehículos, mientras la empresa no hiciera las mejoras en el equipo; el retiro
de tres altos empleados de la compañía, entre ellos el superintendente, ·por su
comportamiento despótico con los obreros; el reconocimiento del sindicato
con personalidad para negociar las condiciones laborales. Por último la
solicitud de un incremento en los salarios.
El conflicto tuvo repercusiones políticas entre los grupos
revolucionarios. El general Ildefonso Vázquez envió una escolta de diez
soldados, a petición de la empresa, para brindar protección a los empleados
de la compañía. En tanto que otro militar revolucionario, el coronel José E.
Santos, remitió un segundo contingente armado el día siguiente de iniciada
la huelga con instrucciones para que no se obedecieran las órdenes de los
representantes de la compañía, sino únicamente las que emanaran de las
autoridades militares.
El conflicto tuvo particular significación por la critica que hicieron los
obreros sobre las limitaciones del movimiento político constitucionalista con
relación a las demandas obreras, por la respuesta que diera el gobernador
Antonio I. Villarreal a los dirigentes obreros que fueron a solicitarle ayuda,
27
diciéndoles que no eran tiempos de hacer huelgas. A lo que los obreros le
responden que no pueden posponer el reclamo de sus derechos, por tanto
tiempo postergados. Además de dejar en claro que no estaban de acuerdo
con la política de no hacer huelgas para dar confianz.a a los empresarios y se
instalaran más industrias. La posición obrera consistía en promover la
industria pero al mismo tiempo asegurando el beneficio de los trabajadores,
porque se preguntaban los obreros: "¿De qué nos sirve que haya muchas
industrias si los jornales no corresponden a las necesidades del
proletariado?". Concluían los obreros: ''No vayamos, señor gobernador, a
los tiempos del porfirismo para deslumbrar al mundo entero con el progreso
material, teniendo al pueblo en la miseria y en la ignorancia."28
Durante este mismo año se produjeron otros conflictos obreros en las
plantas textiles por incrementos salariales, la reinstalación de trabajadores
despedidos, la creación de una bolsa de trabajo para los desempleados y por
el reconocimiento del derecho de sindicaliz.ación.

2. Textiles (1915-1917).
En la misma fecha anterior estalló una huelga en la empresa canadiense
-que en 1916 fuera intervenida por el gobierno- propietaria de los tranvías de
Monterrey; promovida por el Sindicato de Motoristas y Conductores de
Tranvías, Luz y Fuerz.a Motriz de Monterrey. Los obreros demandaban el
arreglo de los carros de los tranvías con el objeto de mejorar el servicio al

452

Como se dejó anotado en otra parte, en Nuevo León los gremios de
obreros textiles se formaron en el interior de las cuatro plantas de esta rama
industrial: La Fama, El Porvenir, La Leona, y La Industrial. De ellas
solamente la última se encontraba instalada en la ciudad de Monterrey, las

453

�otras tres se localizaban en los municipios de Garza García y El Cercado.
Luego de haber pasado por un proceso de transición del mutualismo a
sindicato, en 1912 se constituyeron filiales del gran Círculo de Obreros
Libres, fundado en 1906 por trabajadores de las plantas textiles del estado de
Veracruz y puebla, bajo la influencia del partido Liberal Mexicano sede del
29
floresmagonismo.
Organización sindical que se proponía agrupar a los
obreros textiles de todo el país.
Resulta interesante hacer notar que nacionalmente la organización de
los obreros de la industria textil vivió un proceso de unificación paralelo a la
agrupación de los propios empresarios, bajo la dirección del gobierno
maderista. De tal manera que se fueron estructurando las condiciones para
formar organismos tripartitos -por sectores: obrero, gubernamental y
patronal- para el manejo de los conflictos laborales. Justamente con
propósitos mediadores el gobierno maderista fundó el Departamento del
Trabajo en 1912. 30 El mismo esquema nacional se intentó reproducir a nivel
local. En Nuevo León )('uienes se encargaron de impulsar las reformas
maderistas no fueron los seguidores del "mártir de la democracia" sino sus
enemigos, los huertistas. El gobernador de Nuevo León Salomé Botello,
designado por Victoriano Huerta, fue el encargado de organizar el 16 de
agosto de 1913 la Cámara de Trabajo de Nuevo León. Aunque para su
constitución fueron convocados obreros y empresarios, los puestos
principales de la junta directiva del organismo tripartito se pusieron en
manos de connotados empresarios regiomontanos. La presidencia quedó
bajo el mando del industrial Manuel G. Rivero, propietario de las plantas
textiles de La Fama y El Porvenir, quien además se había desempeñado
como diputado durante el gobierno de Bernardo Reyes.31
En este mismo proceso de intervención conciliatoria del gobierno en los
asuntos obrero patronales, el equipo maderista convocó el primer mes de
1912, a una convención de obreros y empresarios de la industria textil de
todo el país, con el propósito de que se pusieran de acuerdo en la forma de
dirimir sus desacuerdos. De esa reunión salió un reglamento de trabajo que
pretendia normar las relaciones obrero patronales en las fábricas textiles del
país. Establecía la jornada máxima de diez horas, limitaba la autoridad de la
administración de las empresas para despedir obreros; dejó abierta la
posibilidad del cese a los casos de "desobediencia, insubordinación, faltas de
orden, ineptitud y demostraciones estrepitosas".
Los representantes
empresariales se negaron a reconocer la personalidad de las directivas
sindicales en el interior de las empresas.32
Teniendo esos antecedentes y en ese marco histórico-político de la
revolución maderista y constitucionalista, en septiembre de 1915 -durante el
gobierno del general Pablo A. De la Garza- los obreros agrupados en el
454

Primer Círculo de Obreros Libres de la Fábrica de Hilados y Tejidos El
Porvenir y Anexas, S.A. instalada en el municipio El Cercado, N.L.
plantearon, con amenaza de apelar a la fuerza, varias demandas labórales,
apoyados en el reglamento maderista para la industria textil nacional. En
33
carta dirigida al gerente general de la fábrica Manuel G. Rivero, los líderes
del círculo de Obreros Libres solicitan establecimiento -"cuanto antes"- de la
instrucción escolar para los obreros. La demanda se apoyaba en lo
establecido por el reglamento nacional para la industria textil que en su
artículo 18 recomendaba que todos los propietarios de las fábricas de hilados
y tejidos del país fomentaran la instrucción escolar para sus trabajadores, así
como les proporcionaran gratuitamente médico y medicinas en los casos de
accidentes de trabajo. En esos días las escuelas del municipio no estaban
trabajando; el problema residía en que las escuelas existentes en la
comunidad sostenidas por el municipio y en ocasiones ayudadas por la
empresa, se encontraban cerradas debido a las dificultades para encontrar
profesores. Ante ello el empresario manifestaba que no estaba en sus manos
la solución completa de la demanda obrera, ofrecía que cuando se
consiguieran los maestros encargados de impartir las clases, la empresa
contribuiría al sostenimiento de la escuela para, de esa manera, cumplir con
la demanda de fomentar la instrucción escolar.34

Una segunda demanda de la sociedad de obreras y obreros de la fábrica
textil se deriva en la escasez de trabajo debido a la falta de materia prima, o
sea algodón.. Por ello los obreros pedían que aunque no hubiera algodón
para producir, la empresa les pagara un salario minimo equivalente al
establecido en el reglamento nacional de la industria textil, que era de 1.25
pesos. Sobre este punto el empresario hacía saber a los obreros que la
marcha de la fábrica no andaba del todo bien. El problema de la escasez de
algodón se debía a las dificultades que venían afrontando el ferrocarril que
traía la materia prima de torreón. En la segunda fuente de aprovisionamiento
del algodón que era Texas, sucedía lo mismo, no se podía traer a Monterrey
por las dificultades del transporte ferroviario. Una tercera fuente de materia
prima era el algodón disponible en Monterrey, el cual resultaba dificil llevar
a las bodegas de la fábrica debido a las pertinaces lluvias que azotaban a la
región. Un último problema que dificultaba las labores en el departamento
de Tintorería de la fábrica se relacionaba con los problemas para importar
productos tintóreos de Europa, debido a los problemas de la guerra que
recientemente había comenzado. En otras palabras se presentaban factores
ajenos a la voluntad de los empresarios, creando dificultades para el
suministro de la materia prima, afectando con ello el trabajo de los obreros y
obreras, y al mismo empresario de la fábrica. Como el gerente de la empresa
escribiera a los obreros, de continuar la guerra europea tanto obreros como
empresarios tendrían que verse en la necesidad de afrontar la posibilidad de
455

�disminuir Y " ...quien sabe, si más tarde, hasta suspender todo trabajo en ese

Departament? -de tintorería- pero como los más perjudicados seriamos
nosotros, esten seguros _que no omitiremos medio alguno para evitarlo, aún
a costa de grandes sacrificios.. ".
~na tercera demanda consistía en un incremento de los salarios. Los
trabaJadores hacían la observación de que los jornales que venían recibiendo
estaban basados en las tarifas salariales que había fijado la Convención de
Obrer~s e Industriales celebrada en 1912 auspiciada por el gobierno
ma~ens~, donde se reglamentó que todos los trabajadores de la industria
textil naciona~ tendrían derecho a un salario mínimo de un peso y veinticinco
centa~os por Jornada. ~~ problema -decían los obreros- era que transcurridos
tres anos de la convencion, los precios de los artículos de primera necesidad
n~ ~ran los mismos. Por ello solicitaban un incremento salarial
m~tlplicado". Textual:_ "Tomado en consideración la gran diferencia en
precios que actualmente tt7n~n !os artículos indispensables, pedimos para los
obre~os_ y obreras ~e lá fabnca que usted dignamente dirige, que nos
I
multip?que los salanos q~e marca la tarifa, a modo que compremos lo que
comprabamos en aquel tiempo con el salario que en ella se señaló.. .',3s
Respecto de esta demanda el empresario se manejó recurriendo a tácticas
políticas. Produjo un discurso basado en convencer a los obreros que el
mcremento de los precios era ajeno a su responsabilidad; al mismo tiempo
les recome?dó dirigirse al gobierno federal -al Departamento del Trabajo de
la Secretaría de Fomento- a fin de que promoviera un aumento de salarios
para l?s obreros de_todas _las empresas de la rema textil a nivel nacional; ya
que ~i e~ e?1presano regi~montano concedía el aumento de salarios y las
demas fabncas no lo hacian , se colocaría en una desventaja en costos de
producción que lo intposibilitaría para competir con las otras empresas
textiles.

r,ª

La siguiente demanda tenía que ver con la carestía y la forma de hacerle
fr~nte. Los ob_reros hacían la sugerencia al patrón que los beneficiara
baJando los precios en la tienda que tenía instalada en la cercanía de la planta
d?n~e expend!a artí~ulos para consumo de los obreros y empleados de la
fabnca. Al fillsmo tiempo advertían de las trabas que les imponía el artículo
17 del reglamento nacional -firmado por los obreros textiles incluidos los
.
'
regiomontanos- que prohibía la instalación de tiendas de raya. En su
respuesta el empresario hacía ver a los obreros que podían acudir a la tienda
~e raya sin tener resentimiento de culpa alguna, dado que la mencionada
tienda ~ra un depósito _de mercancías sin las características de un monopolio
comercial; no era abusivo del obrero, ni mucho menos obligaba a los obreros
a~ consumo exclusivo en la tienda; ya que la empresa no pagaba con vales
smo con moneda de curso corriente y en lugar diferente a la tienda.

456

Adicionalmente el gerente de la fábrica hacía a los obreros una
proposición -que en esos tiempos parecería indecorosa a la luz de los
cánones de la ideología socialista y revolucionaria- consistente en
traspasarles la tienda de raya con toda la mercancía en existencia a precio de
costo, a pagar en el plaz.o de dos años. Así mismo les facilitaban gratis el
local. A cambio el empresario solicitaba una garantía en efectivo o que le
concedieran la administración del negocio. Al mismo tiempo les sugería un
plan de la organización de la tienda que prácticamente la convertiría en un
esquema de cooperativa obrera. El esquema consistía en dividir las
utilidades en dos partidas: una repartible entre los accionistas y otra para ser
distribuida entre los mismos obreros consumidores, distribuyendo las
utilidades en forma proporcional al monto de las compras anuales. El
empresario ofrecía los servicios de la gerencia para asesorar a los obreros en
la administración de la tienda. Todo ello con el propósito de garantizar en lo
posible el éxito de la cooperativa obrera con participación empresarial.
Decía el empresario: "...de esa manera obtendrían muchas economías en los
gastos de su alimentación y les permitiría con el tiempo, ayudados de un

espíritu sistemático de ahorros, llegar a formar un pequeño capital. "

36

Resulta por demás interesante la posición del gobierno tanto del Estado
como de la República. El gobierno del estado, por esos días bajo el mando
del general carrancista Pablo A. De la Garza, apoyó a los obreros en sus
demandas sobre aumento salarial, justificando la solicitud por la baja en el
poder adquisitivo del papel moneda. Al mismo tiempo que admitía los
· raz.onamientos. del empresario de hacer extensiva la acción a todas las
fábricas textiles de la región, y del país, para evitar ser víctima de la
37
competencia.
Si se analiun las posiciones de ambos factores de la producción,
empresario y obreros, se puede advertir que el peso del contexto histórico
nacional y regional es un factor que explica buena parte de las dificultades
que afectaban a la empresa textil regiomontana. Por otro lado cabe subrayar
la posición del gerente de la empresa quien advierte que con la suspensión
del suministro de materia prima resultarían afectados no sólo los obreros,
sino al mismo tiempo los intereses de los propios empresarios, por lo cual no
escatimarían esfuerzos para impedirlo. Se trata de una declaración en la que
se evidencia que el empresario no presumía de un espíritu patemalista hacia
los obreros, simplemente ubicaba el origen de las dificultades que
amenazaban la estabilidad de la fuente de trabajo y de las utilidades: la
planta fabril. En otras palabras, el núcleo del discurso empresarial era la
advertencia de que si el barco se hundía, los responsables -o los culpablesdel hundimiento no eran ni los obreros ni los empresarios. Los causantes de
las dificultades estaban fuera de la fábrica: eran la Revolución y la primera
Guerra Mundial. Por lo que hace a la propuesta de convertir la tienda de
457

�raya en una cooperativa con la participación del empresario como
administrador representaba una posibilidad revolucionaria -revolucionaria
en sentido contrario a la otra revolución- que nacía fuera del contexto
histórico mexicano, y al parecer al margen del tiempo socialista y anarquista
cuyos esquemas doctrinarios y estrategias políticas impedían cualquier
posibilidad de soluciones creativas -no dogmáticas- a los antiguos problemas
obreros que de otra manera conducían irremediablemente al enfrentamiento
laboral.
Un segundo conflicto laboral registrado en el mismo contexto
revolucionario -año de 1917- en la planta textil La Leona, propiedad de
Florentino Cantú, ilustra la combinación de factores externos e internos a las
fábricas en la generación de enfrentamientos entre obreros y empresarios con
la participación parcial del gobierno del estado y la aparente neutralidad del
, gobierno federal.

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El derecho de empÍear y desocupar obreros como una libertad
individual irrestricta favórable siempre al empresario, fue un principio que se
puso a prueba durante este conflicto. Según la versión de los obreros
defendida por el gobernador del estado, general Pablo A. De la Gana, a
principios del mes de febrero de 1917 el empresario Florentino Cantú definido por el gobernador como un empresario "excesivamente tonto"despidió de manera arbitraria a dos obreros, Justo W. Dávila y Federico
López, quienes se opusieron a que el empleado utilizara el edificio de la
escuela para instalar una iglesia; el segundo motivo consistió en que el
mismo patrón pretendía quedarse con la mitad del dinero que los obreros se
proponían pagarle a la maestra por impartirles clases en la noche.38 En vista
de que el gobernador consideraba a los obreros como personas sumamente
honradas y en razón de que el empresario no dio pruebas fundadas de por
qué había despedido a los dos obreros, el jefe del gobierno estatal ordenó al
empresario los restituyeran en sus respectivos puestos de trabajo.
Pastor Rouaix funcionario federal encargado del Departamento del
Trabajo -dependencia que tenía una sección denominada "de conciliación y
arbitraje", lo que pudiera interpretarse como signo de la política laboral del
constitucionalismo para atraer a los obreros- quien fuera uno de los autores
del artículo 123 de la nueva constitución federal de 1917, al principio del
conflicto desempeñó un papel de mediador entre el empresario y el
gobernador del estado, sin embargo no aparecía con una actitud totalmente
neutral; el funcionario federal negó el apoyo al empresario cuando éste le
solicitó que anulara las órdenes del gobernador de Nuevo León. En el plano
mediador el funcionario recomendaba la posibilidad de atender la petición
del empresario sobre la base de indemniz.ar a los obreros despedidos.
458

Las raz.ones del empresario para despedir a los obreros eran que desde
mediados del mes de noviembre de 1916 comenz.ó a faltar combustible para
el funcionamiento de la maquinaria de la fábrica, lo que provocó la
paralización de varios departamentos, entre ellos el de la tintorería, lo que
hiz.o que el administrador de la planta, de acuerdo con el reglamento de la
industria textil, diera aviso con una semana de anticipación al obrero, de
oficio tintorero, Federico López que cesaba en su empleo. Sobre el otro
obrero cesado de nombre Justo W. Dávila -mecánico de oficio- el
empresario argumentaba que fue contratado para que atendiera las calderas,
el ingenio y toda la maquinaria de la planta fabril; pero el mecánico, en
palabras del propio empresario, "no dio satisfacción en su servicio y
permaneció poco tiempo en el empleo". De aquí se dedujo que el principal
motivo del cese fue la "ineptitud" del obrero; sin embargo al revisar el
documento original donde se relata el motivo de la remoción del mecánico
no aparece la palabra "ineptitud", como se puede comprobar por la lectura
del reporte redactado por el administrador de la Fábrica Refugio Garza
González, quien fuera el encargado de promover el cese. El texto dice:
"Necesito un mecánico competente que atienda el ingenio, las calderas y
toda la maquinaria; estoy en condición de que personalmente tengo que
atender a esos asuntos, porque dicho mecánico -el obrero cesado Justo W
Dávila- me dice que él no los puede hacer y bajo estas circunstancias es
imposible atender el sinnúmero de asuntos de la fábrica ". Hasta ahí la cita.
La lectura detenida del reporte puede prestarse a diferentes interpretaciones
no únicamente la que Dávila era incompetente; el reporte da lugar a la
interpretación de que eran muchas las tareas: atender el ingenio, las calderas
y toda la maquinaria; lo que significaría sobrecarga de trabajo y no
precisamente ineptitud. Sin embargo el principal argumento aducido por el
empresario para cesar al mecánico fue su ineptitud. Por su parte el obrero
cesado se defendió diciendo que tal motivo era falso; como prueba entrega
varios recibos de pago por sus servicios con lo cual demuestra tener mucho
tiempo desempeñando el puesto. Otro motivo del cese fue que el obrero
Dávila incurrió en desobediencia a su superior inmediato, el administrador
de la planta Refugio Garza González. A lo que el obrero argumenta que el
administrador carecía de conocimientos especializados que lo autoriz.aran a
opinar sobre el oficio de mecánico. Sin embargo el reglamento que regulaba
las relaciones entre obreros y patrones de la industria textil, establecía como
causa de despido. "La desobediencia, la insubordinación, las faltas al orden,
la ineptitud y las demostraciones estrepitosas". Lo que fue aplicado por el
empresario para cesar al obrero Dávila.
El problema laboral se complicó al aparecer otro motivo del cese: el
abandono de trabajo. El empresario Florentino Cantú manifestaba que el
obrero Justo W. Dávila dejó de ocurrir al desempeño del trabajo que tenía
encomendado, por lo cual se vio en la necesidad de contratar otro mecánico.
459

�Lo que constituyó otro argumento de peso para que el empresario accediera
a reinstalar en su puesto al obrero Dávila.

estos resolvieran los problemas en sus empresas, a menos que los conflictos
rebasaran el ámbito fabril.

Finalmente en el desarrollo del conflicto apareció un problema que
tendría importante significado en el futuro de las relaciones laborales; se
trataba de la libertad del empresario para la contratación y despido de los
trabajadores de su empresa. Libertad que en este caso particular se veía
coartada por la intervención directa del gobierno del estado, al insistir el jefe
político de Nuevo León en obligar al empresario a reinstalar a los obreros
despedidos. Lo que planteaba en la práctica que el asunto involucraba a tres
agentes: los empresarios, los obreros y el gobierno, estatal y federal. Como
se podrá ver esta será una de las características que asumiría el nuevo estado
mexicano surgido de la Revolución de 1910 y 1917, a través de la
legislación laboral y los tribunales del trabajo. Experiencia que no existió
durante el porfiriato.

En el caso del conflicto de La Leona Textil el empresario reclamaba que
el gobernador limitara su libertad de acción para despedir o emplear obreros.
Los argumentos del empresario para protestar por la intervención del
gobernador en su empresa eran, que si el dueño de un negocio carece de
libertad para utiliz.ar su propio juicio a fin de resolver acerca del número y
competencia de su personal, la empresa se iría a la ruina. Ello por dos
razones, según su punto de vista: a) se vería impedido de mantener la
disciplina de trabajo y b) no podría administrar su negocio de acuerdo con
criterios técnicos de acuerdo con sus gastos y rendimientos. Elementos,
ambos, esenciales para garantizar la buena marcha de cualquier empresa.

Ji

Fue justamente en
marco de los años revolucionarios que el
gobernador del estado -Pablo A. De la Gana- toma partido a favor de los
obreros. Lo que estaba en consonancia con la política federal; en tal sentido
resulta interesante citar la circular No. 2 del 20 de julio de 1916, firmada por
Pastor Rouaix encargado de la política laboral carrancista en la que indica al
gobernador del estado de Nuevo León que en vista de que se venía
observando que algunos patrones y sus representantes ejercían presión sobre
sus trabajadores haciéndolos firmar contratos en los que renunciaban a
reclamar sus derechos, "frustrando de este modo la realiz.ación del programa
de la causa constitucionalista".39 La circular concluía con dos
recomendaciones especiales al gobernador del estado: a) "el imperioso deber
de protección de las autoridades revolucionarias" de los intereses de los
trabajadores, en vista el alz.a inmoderada de los precios, y b) para no frustrar
el programa de la causa constitucionalista, de mejoramiento de los
trabajadores, se recomendaba: ''tener poi nula y sin valor alguno, cualquier
renuncia que los trabajadores hicieran de sus derechos legales". La
recomendación se refería al proyecto de reforma de Venustiano Carranz.a al
artículo 5° de la constitución de 1857, en el que se decía: ''El contrato de
trabajo sólo obligará a prestar el servicio convenido por un período que no
exceda de un año, y no podrá extenderse en ningún caso a la renuncia,
pérdida o menoscabo de cualquiera de los derechos políticos y civiles".40 Se
trata de un enunciado muy ambiguo, pero el ministro de la Secretaría de
Fomento, Pastor Rouaix41 , fundó su recomendación en la idea de evitar que
los trabajadores renunciaran a sus derechos por presiones de los empresarios.
Se trata de una política que en Nuevo León asumirán los gobiernos
revolucionarios, con algunas excepciones, de apoyar a los obreros en
algunos conflictos laborales. Lo que durante el gobierno de Bernardo Reyes
no era una constante, sino más bien dejada en manos de los empresarios que
460

El empresario admitía que el poder público ejerciera las facultades de
vigilancia en olas industrias los problemas de higiene, moral y trato
equitativo hacia los obreros, pero lo que se resistía era aceptar la
intervención del gobierno en asuntos de contratación y despido de personal,
lo que era reclamado como de interés y libertad exclusivos del empresario.42

3. La tienda de raya de la Compañía de Minerales y Metales, S.A.
(Fundición de Guadalupe).
Como se dejó anotar en otra parte del trabajo, la instalación de tiendas
de raya fue üna práctica usual en las fábricas regiomontanas durante la fase
de la industrializ.ación; se les puede encontrar en las empresas textiles, la
Fundidora Monterrey y la American Smeting &amp; Refining Co. (ASARCO).
Las quejas de los obreros fueron frecuentes, por dos razones: por la forma de
pago, salario diferido y porque con ello se les obligaba a comprar los víveres
en las tiendas de raya.
La Compañía de Minerales y Metales, S.A. (Unidad Guadalupe) fue una
empresa propiedad de norteamericanos; el período de mayor auge de la
empresa minera y afinadora de plomo y plata, se dio durante el año de 1899,
cuando llegó a ocupar a más de seis mil trabajadores. Para los primeros años
del siglo XX la planta de Guadalupe apenas si tenía los 256 obreros.43 El año
de 1917 la gerencia informaba tener una plantilla laboral de 800
trabajadores.
En el mes de julio de 1917, un grupo de entre 40 y 50 obreros que
fueron trasladados de Monterrey a ViUaldama, protestan ante el gobierno del
estado por las medidas laborales aplicadas por la empresa; en particular
denunciaban que la gerencia les había prometido pagar por concepto de
461

�salario entre 3 y 2.50 pesos por semana en oro nacional. Sin embargo la
compañía no les pagó sino hasta después de tres semanas de labores y en oro
americano. El mes de mayo del mismo año de 1917 la empresa implantó el
pago no en dinero en efectivo, sino por medio de "letras de cambio".
Adicionalmente, el mes de junio la gerencia circuló el aviso de que el pago
de salarios se haría una vez al mes. Otro de los motivos de la protesta era
que la empresa les había prometido a los obreros casas habitación con una
renta de dos pesos mensuales, y una vez estando en la planta, la gerencia les
cobraba seis pesos de renta. Así mismo a partir del mes de mayo disminuyó
la jornada de trabajo de doce a ocho horas por jornada; pero la gerencia les
descontó el 25 por ciento del salario.
La carta de protesta finalizaba con la solicitud de los trabajadores de
que el gobierno interviniera a fin de que la gerencia les pagara el salario
inicialmente prometido, que el pago se hiciera cada semana y en oro
'nacional. Sobre la tienda de raya decían textualmente: "Pues figúrese usted
que ahora nos vemos obljgados a sacar nuestro salario en mercancías de la
tienda de raya de la referida compañía".44
La vers1on de la gerencia sobre los motivos de la protesta fue
completamente contraria a los argumentos de los obreros quejosos. El 30 de
julio del mismo año la administración de la empresa hace saber al gobierno
que no era cierto que en la planta existiera una tienda de raya; que tenía
instalada una tienda propiedad de la empresa que ofrecía productos a precios
más bajos que los negocios instalados en Villaldama y Bustamante, a los
obreros que libremente lo desearan, sin ninguna presión por parte de la
gerencia. Lo cierto es que los obreros no eran obligados a comprar en la
tienda, pero con los pagos diferidos -en lugar de cada semana- los obreros no
tenían otra alternativa que comprar en la tienda. El mismo aviso que la
gerencia había hecho circular el 6 de junio de 1917, decía que desde junio
los pagos se harían decenalmente, en lugar de cada ocho días, y anunciaba
que a partir de julio los salarios se pagarían cada mes: "Por familias a
Villaldama pues una vez en esta no necesitan efectivo (jurante un mes,
pudiendo sacar todas las mercancías necesarias en la tienda de esta, sin
necesidad de pagarlas porque se les rebajarán de su sueldo el fin de mes".45
Sobre la queja que hacían los obreros de que no se les pagaba en
efectivo sino con "letras de cambio", la gerencia aclaraba que no eran "letras
de cambio" sino cheques; que la acción no era generalizada sino sólo para
los obreros cuyas familias residían en la ciudad de Monterrey, a las que les
situaban los cheques en esa plaza. Pero, según la gerencia, la regla era pagar
en oro nacional.

Acerca de la renta de las casas habitación. De acuerdo con la versión de
la gerencia, la empresa había construido casas de cinco categorías: de un
peso mensual de renta, de dos pesos, de tres, de seis y de ocho pesos. · Las
casas habitación de las dos últimas categorías las ocupaban los altos
empleados como los mayordomos y los mecánicos; las posibilidades de que
alguna de ellas fuera ocupada por algún obrero ordinario eran prácticamente
nulas. Como decía el gerente de la planta, si alguno de los obreros quería
darse el gusto de ocupar una de las casas de las últimas categorías, era
porque estaban en su derecho de darse ese lujo, porque para ellos había casas
de uno y de dos pesos de renta mensuales.46

Notas bibliográficas
1

Isidro Vizcaya canales. Los orígenes de la industrialización de Monterrey. (18671920. Op. Cit. P. 138.
2

Moisés González Navarro. La vida social. En Daniel Cosio Villegas. Historia
Moderna de México. Ed. Hermes, México, D.F. 1970. P. 306.
3

4

5

La Voz de Nuevo León., marzo 26 de 1898.

Moisés González Navarro. Opus. Cit. Pp. 298-299.

6

John M. Hart."Los anarquistas mexicanos, 1860-1900. SEP, México, D.D.
Colección Sepsetentas No. 121 p. 149.

7

Renacimiento. Semanario. Directores Antonio de la Paz y Guerra y Santiago
Roel. Monterrey, N.L. 5 de agosto de 1906.

8

Ricardo Niemeyer. El general BernardoReyes. Biblioteca de Nuevo León No.3.
Monterrey, N.L. 1966 pp. 135-138.
9

Diccionario porrúa de historia, biografia y geografia de México. Editorial Ponúa,
México, 1976. Dos tomos.
10

Expediente No. 13/4, de la Sección de Concesiones del Archivo General del
Estado de Nuevo León (AGENL).
11

Ibid.

12

Informe del recaudador de rentas del Gobierno del estado de Nuevo León del l de
mayo de 1903. Sección Concesiones. AGENL.
13

462

Isidro Vizcaya canales. Op. Cit. Pp. 9-11.

Expediente 13/4. Opus. Cit. (AGENL).
463

�14

Ensayos. Opus. Cit. P 47.

15

lbid. P 49.

Valle de Orizaba. (1880-1925) Centro de Investigaciones Históricas. Universidad
Veracruz.ana. México, 1990. Pp. 56-57.
30

16

lbid. P 49.

17

lbid. 51-53.

18

Oficio del 28 de diciembre de 1909. Concesiones. Exp. 23/3. AGENL.

19 Contarto firmado por Guido Moebius e Isaac Garza, funcionarios de la Fábrica de
Vidrios y Cristales de Monterrey, S.A. Monterrey N.L. Enero 17 de 1903. Sección
de correspondencia entre el gobierno del Estado y la Secretaria de Relaciones
Exteriores. Caja No. 58, años 1903-1904. AGENL.

°Contratos con los técnicosJemanes del 16 de junio de 1903. Misma fuente que la

2

referencia No. 19.

Ramón Eduardo Ruiz menciona que el Departamento del Trabajo había nacido
por iniciativa del presidente interino Francisco León de la Barra en 1911. El
proyecto fue retomado por Madero. El Departamento del Trabajo se constituyó para
que cumpliera tres funciones principales: a) recoger y publicar todos los informes
relativos a la problemática laboral de todo el país, b) mediar en las negociaciones
entre patrones y trabajadores en la celebración de contratos colectivos y, c) que los
conflictos laborales se resolvieran en términos amistosos y voluntarios. Ramón
Eduardo Ruiz. Op. Cit. p 49.
31

Acta constitutiva del comité organizador de la Cámara del Trabajo de Nuevo
León. Sección Concluidos, caja sin número. 16 de agosto de 1913. AGENL.

32

Citado por Ramón Hernández Ruiz. Op. Cit. pp. 55-56.

33

21

Impreso con el discurso de Guadalupe Lozano V. Con motivo de la fundación del
Club Obrero Hidalguense. 29 de octubre de 1911. Sección Varias Carpetas.
Documento número 473. Caja sin número. AGENL.
22

Carta de varios obreros de la Fábrica de Cementos Hidalgo, S.A. del 15 de mayo
de 1912. Sección de trabajo. Asunto Conciliación y Arbitraje. 1906-1923. Caja
No. l. AGENL.

Carta de Manuel G. Rivero dirigida al Círculo de Obreros Libres de El Cercado,
N.L. del 26 de septiembre de 1915. Departamento de Fomento. Caja No. 69.
AGENL.
34

Carta de Manuel G. Rivero dirigida al Circulo de Obreros Libres de El Cercado,
N.L. del 26 de septiembre de 1915. Departamento de Fomento. Caja No. 69.
AGENL.
35

lbid.

36

lbid.

23

Fundidora Monterrey, 75 años de actividad en la industria siderúrgica.
Monterrey, N.L. junio de 1975.
24

Sección correspondencia con alcaldes. Caja del año 1914, docwnento número l.
AGENL.

25

37

Telegramas cruzados entre el gobierno del estado federal, octubre 2 de 1916.
Departamento del Trabajo. Caja No. 69. AGENL.

38

lbid. Documento 583.

Sección varios particulares. Noviembre de 1914. Caja sin número. Documento
número 48. AGENL.

26

27

Carta enviada por el Sindicato de Motoristas y Conductores al general Antonio l.
Villarreal en noviembre 24 de 1914. Sección Concluidos. AGENL.

28

Carta de los obreros de la Compañía de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz de
Monterrey, del 24 de noviembre de 1914. Sección varias Particulares. Documento
No. 48. Caja sin número. AGENL.
Ramón Eduardo Ruiz. La revolución mexicana y el movimiento obrero. 19111923. Era, México 1978. Pp. 38-39. También Bernardo Garcia Díaz. Textiles del

29

Telegrama del gobernador del estado Pablo A. De la Garza a Pastor Rouaix,
director de la Secretaría de Fomento del gobierno federal. Sección Fomento 1917.
AGENL.
39

Circular Número 2 de la Secretaria de Fomento, Colonización e Industria. Pastor
Rouaix. Julio 20 de 1916.
40

Felipe Tena Ramírez. Leyes Fundamentales de México (1800-1976). De Ponúa,
México, 1976. Proyecto de Constitución presentado por Venustiano Carranza. Pp.
764-765.

41

Pastor Rouaix. Génesis de los artículos 27 y 123 de la Constitución Política de
I 917. Instituto nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana.
México, 1959.

464

465

�42

Carta del empresario Florentino Cantú dirigida a la Secretaría de Fomento del
gobierno federal. Marzo I de 1917. Sección de Fomento 1917. AGENL.

LA LÓGICA DE LAS CIENCIAS SOCIALES:
UNA DISPUTA filSTÓRICA Y METODOLÓGICA

43

Consultar a César Morado Macias. Mineria e industria pesada. Capitalismo
regional y mercado norteamericano 1885-191O. Opus. Cit. p 133.
44

Circular de la Compañía de Minerales y Metales, S.A. Planta Guadalupe del 6 de
junio de 1917. Sección Trabajo. Asunto: Conciliación y Arbitraje. (1906-1925.
Caja No. l. AGENL).
45

Circular de la Compañía de Minerales y metales, S.A. Planta Guadalupe del 6 de
junio de 1917. Sección Trabajo. Asunto: Conciliación y Arbitraje. (1906-1925.
Caja No. l. AGENL).

Lic. Rolando Picos Bovio
Profesor, Colegio de Sociología, UANL.

INTRODUCCIÓN

En la discusión filosófica contemporánea,
la disputa entre el
Racionalismo crítico y la Teoría Crítica representa uno de los momentos
fundamentales y en muchos sentidos definitorios en la polémica sobre el
carácter específico del problema sobre la cientificidad de las Ciencias
Sociales.

46

Carta de la gerencia de la Compañía de Minerales y metales, S.A. Unidad
Guadalupe, Villaldama , Nuevo León. 30 de julio de 1917. Sección Trabajo.
Asunto: Conciliación y Arbitraje. 1906-1925. Caja No. l. AGENL.
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En contraposición a la idea de una estructura unitaria de ciencia
caracterizada en la propuesta del Positivismo Lógico por la búsqueda a toda
costa de la unidad del mttodo bajo el modelo rígido de las ciencias duras
(representadas sustancialtnente por las matemáticas, la lógica y la física en la
pretensión del Wienef Kreis), el modelo alternativo desarrollado por la
Escuela de Frankfurt va a oponer, a esta noción reduccionista y cientista tan
ampliamente aceptada en los términos de la racionalidad tecnológica
instrumental una consideración dialéctica y particuJar, en lo concerniente a la
especificidad y naturaleu del conocimiento social, no reducible, en estos
términos a las formas esquemáticas y logicistas del positivismo científico.
Partimos del punto de vista de que la polémica epistemológica entre el
racionalismo crítico de Popper - como continuador de una línea que busca la
unidad del método- y la Teoría Crítica, como una propuesta hermeneútica al
sentido de la propia ciencia, envuelve también aspectos relativos al
problema de la objetividad que aún son motivo de discusión.

1

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Nos encontramos ante un panorama en el que, de una forma u otra y
apoyada en el impresionante desarrollo de la tecnología en el siglo XX, el
ideal positivista de una ciencia "libre de valores" (identificados por esta
postura con la filosofía y la metafísica "especulativas") continúa teniendo
importantes partidarios en las discusiones epistemológicas contemporáneas y
no pocos defensores en los metarrelatos de las posturas nihilistas del llamado

pospensamiento.

466

Los problemas que esta situación plantea para la filosofia de la ciencia y
en particular para la denominada teoria de la tecnología son múltiples y
diversos. En este ensayo pretendemos rastrear, en base a un análisis
histórico-metodológico algunos aspectos de la metodología de las ciencias
sociales, las coincidencias, divergencias y contradicciones de la discusión
que envuelve Primer Congreso de Sociología Alemana, recogidas en un
467

�texto ya clásico: la Lógica de las Ciencias Sociales ( Der Possitivismusstreil
in der Deutschen Soziologie: 1%9).

señalar algunos elementos de coincidencia, que, sin embargo, tampoco son
concesiones.

Considerada como una disputa que continúa y profundiza las
divergencias entre dos maneras opuestas de conceptuar y caracterizar la
propia realidad, encontramos en las posturas de Karl Popper y Theodor
Adorno, no sólo la perspectiva metodológica de los problemas de la ciencia,
la investigación y la lógica del descubrimiento científico, sino también y más
a profundidad, una visión óntica sobre la naturaleza de lo real.

En primer lugar, señala la distancia que ambos guardan del positivismo
sociológico, "el tercer hombre" presente en la discusión. Por otra parte
destaca la consideración sobre la primacía de la teoría, en tanto que los dos,
con sus matices, limitan el papel en ocasiones dudoso de la empiria (lo
aparente en términos gnoseológicos) que no agota por sí mismo lo verdadero
y con ello la concepción de lo que llamamos "conocimiento científico".

L HISTORIA Y SOCIEDAD

Frente al problema epistemológico del conocimiento científico Popper
opone el criterio de la falsación, el ensayo y error; Adorno la comprensión
dialéctica sobre los hechos.

En una consideración sobre la historia del método, toda ciencia tiene que
ver con la comprensión y no es más o menos científica porque esté más o
menos cerca del problema de la comprensión. El obstáculo epistemológico,
ineludible en estos ténninos, es una constante que rodea la práctica científica
y que constituye la base de su progreso, pero no agota sus dimensiones.
Bajo estas consideraciones, partimos de la idea de que en la
confrontación Popper-Adorno mediada por la particularidad del tema, es
posible encontrar conceptualizados no sólo problemas de naturaleza
epistemológica, sino también de corte social y político que se manifiestan en
su manera de abordar la problemática específica y las tareas de las ciencias
sociales.
Sobre este enfoque, no es gratuito que la polémica se dé en el ambiente
de la posguerra en Alemania, y precisamente en tomo a un punto
fundamental: el de las tareas de la sociología a la luz de un contexto
histórico donde los propios valores de la ciencia se encuentran sujetos a un
proceso de redefinición crítica.
El desarrollo de la tecnología bélica con sus secuencias terroríficas y la
bipolarización mundial de las ideologías son el escenario donde la discusión
sobre el papel de la sociología son puestas en entredicho a la luz de las
consideraciones sobre dos puntos opuestos: la perspectiva cientistaracionalista de Popper y la dialéctica-hermenéutica de Adorno. Una es
heredera en parte de la tradición positivista y cientista, la otra de la visión
marxista sobre la naturaleza del conocimiento y su relación con la sociedad.
Para la propia historia de la ciencia y de la filosofia lo que hace significativa
a esta discusión es que, a la luz de sus razonamientos y pese a sus
contradicciones, ambas posturas no son totalmente disímbolas en todos los
aspectos y, en algunos casos, por su raíz crítica y cuestionadora, hasta
pueden considerarse complementarios. En su intervención para comentar las
posiciones de ambos pensadores, el filósofo Ralph Darendhorf no deja de
468

Popper desea demostrar la debilidad de todas las teorías que se sustentan
sólo en las generalizaciones inductivas muy al modo del positivismo,
Adorno está interesado~o en descalificar a la ciencia, pero sí en señalar los
límites a los que se enfrenta y el carácter transformacional, dialéctico, que
debe tener en la sociedad. Es, precisamente, la sociología, como un corpus
teórico valorativo, lo que le da su carácter racional, pero también
contradictorio, donde las categorías de la objetividad deben interpretarse de
manera distinta a las pretendidas por el ideal de la unidad metodológica que
plantea Popper, señala
En el contexto filosófico cabe destacar la matriz de la discusión de
Popper en su relación cercana, pero no identificada del todo, con el
positivismo representado por el Círculo de Viena, de ahí su cientificismo
"critico". Adorno, al igual 'que la mayoría de los partidarios de la teoría
critica hunde raíz en Hegel y en el Marx "dialéctico", cercano más a una
postura "comprensiva" - de origen weberiano - y a la vez transformacional
de los fenómenos sociales: " Cuando la crítica de las categorías
sociológicas se reduce a la crítica del método y cuando la discrepancia
entre concepto y cosa se produce a costa de la cosa, que no es lo que
pretende ser, lo que decide es el contenido del teorema sujeto a la crítica. La
vía crítica no es meramente formal, sino también material; si sus conceptos
han de ser verdaderos, una sociología crítica no puede ser, por
fuerza(..)sino crítica de la sociedad. (Adorno: Sobre la lógica de las
Ciencias Sociales. Pág. 38).

11. POPPER Y EL POSITIVISMO LÓGICO
¿Hasta dónde llega el deslinde de Popper respecto al Círculo de Viena y
el Positivismo Lógico? La pregunta no es fácil de contestar, pero lo que es
un hecho es que no se le puede catalogar como un positivista en el sentido
469

�clásico, ya que cuestiona seriamente la tesis de un fundamento lógico a la
inducción y no acepta tampoco una distinción entre un lenguaje empírico y
un lenguaje teórico. Frente a la violenta antimetafisica del Círculo de Viena,
Popper no se deja llevar por el reduccionismo del lenguaje científico y las
posibilidades de un ideal de "ciencia unificada" (que no unidad
metodológica) en el sentido que Cainap, en ese intento de sustituir la
metafisica por un filosofar "científico" le da al término. (Cfr: Camap. la
antigua y la nueva lógica).

Ya en la lógica de la Investigación Cient(fica ( 1934) el filósofo
'austriaco-británico había planteado claramente sus diferencias
epistemológicas con el positivismo lógico: "Para Popper la fanción de la
experiencia no es ya la medida incondicional sobre la cual se establece el
criterio de verdad (crítica del empirismo) en la teoría. la experiencia, al ser
constituida por la teoría se convierte en un proceso metodológico. No es que
se pueda llegar a una teoría induclivamente, sino que se puede falsear una
teoría (. .) Podemos corrobar 50 veces una teoría, pero cuando encontramos
que un evento la falsea entonces la rechazamos" (Fernando Castañeda: El
Problema del Positivismo y la Ideología en La Teoría Sociológica de
Anthony G iddens: 1986). La fórmula de esta concepción de la ciencia, que

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traslada a la disputa con Adorno la plantea desde entonces en los siguientes
términos "lo que podemos llamar el método de la ciencia consiste en

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aprender sistemáticamente de nuestros errores; en primer lugar
atreviéndonos a cometerlos -es decir proponiendo arbitrariamente teorías
nuevas- y en segundo lugar, buscando sistemáticamente los errores que
hayamos cometido, es decir, realizando nuestra búsqueda de errores
mediante la discusión crítica y el examen crítico de nuestras ideas " (!bid
Op. Cit).

Esta idea planteada en forma de rigurosa tesis de lógica deductiva tras
haber analizado lo que Popper califica como tensión epistemológica entre
nuestro saber y nuestra ignorancia, la sintetiza en su sexta tesis o tesis
principal, en La lógica de las Ciencias Sociales donde sostiene que " El
método de las ciencias sociales, al igual que el de las ciencias de la
naturaleza, radica en ensayar posibles soluciones para sus problemas (. ..)
se proponen y critican soluciones ... "( Pág.11).

Es a partir de esta afirmación central en el esquema conceptual popperiano
donde se produce la réplica de Adorno, centrada, como hemos mencionado,
en la critica a una concepción, que, aunque reconoce la preeminencia de la
"cosa" insiste en reducirla a premisas de absolutismo lógico.

470

m. COINCIDENCIAS Y DIVERGENCIAS
En medio de la confrontación y el revuelo que producen las posiciones
de Popper y Adorno, otro elemento que viene a ser uno de los puntos nodales
tiene que ver con el papel de la ideología en el conocimiento que Adorno
delimita de manera inmediata en su respuesta a Popper, cuando al
caracterizar el objeto de estudio de la sociología señala que tiene "más bien
presente el método concreto de la sociología que las reglas genera~e~ tfel
pensamiento" (Pág.29). Remarca más adelante el papel de los JWC1os
valorativos "Parece innegable que el ideal epistemológico de la elegante
explicación matemática ( .. .) fracasa allí donde el objeto mismo, la
sociedad, no es unánime ni sencillo, ni viene entregado de manera neutral al
deseo o la conveniencia de la formación categoría" (Ibid. Pág.33).

Mientras la escuela empírico-analítica concibe a la ciencia desde una
concepción de razón instrumental de la que Popper no se desliga del todo,
Adorno y los partidari/s de la Escuela de Frankfurt señalan y destacan el
papel que juega la curtura y la ideología en la mediación no sólo del objeto
de estudio de la ciencia, sino incluso de los propios juicios científicos. " A
ninguna teoría del absolutismo lógico le es posible decretar una obediencia
de los hechos a principios lógicos cuyas pretensiones de validez se derivan
de la purificación de todo contenido material". Mayormente en el caso de la
sociología en la que "El hecho de que la concepción del carácter
contradictorio de la realidad social no sabotee su conocimiento ni lo
entregue al azar, se debe la posibilidad de concebir, incluso la propia
contradicción como necesaria extendiendo así a ella la racionalidad' (Op.

Cit. Pág.32).
Bajo esta óptica la oposición a la tradición positivista no significa para
la posición dialéctico-crítica un rechazo a la ciencia o al conocimiento
científico, sino al reduccionismo cientificista. La ciencia, es, en todo caso,
un instrumento que permite avanzar en el estudio de la sociedad y la
naturaleza, lo que conduce a la emancipación humana. Hay, como lo señala
Habermas (Cfr. Conocimiento e Interés: 1968) una relación ineludible entre
conocimiento e interés: en el te/os de la ciencia debe existir una finalidad
ética
La teoría critica destaca el hecho de que el positivista no advierte que su
saber está mediado socialmente y por lo tanto se condena a lo fenoménico y
sobre él reflexiona desechando lo que advierte como "seudoproblemas" o
metafísica encubierta. Frente a ello Adorno sostiene un modelo
epistemológico dialéctico-critico donde la realidad no es una categoría
inmediata, sino una construcción intersubjetivamente mediada. Al igual que
Popper no niega la importancia de la observación, pero sí cuestiona su
47 1

�primacía: no se rechazan los hechos, pero se niega a aceptarlos como únicos;
en este sentido lo que es, no es todo.

Tomando distancia del sociologismo pos1t1V1sta y sin negar la
importancia del descubrimiento, reitera que la conceptualiz.ación de lo que se
denomina ensayo debe ser bien establecida, pues "los ensayos, sin más en

La ciencia moderna ha privilegiado lo dado sin conocer sus
fundamentos y reducido por tanto la razón a razón instrumental. Este
enfoque, según la teoría critica, ha funcionado en forma encubierta como una
ideología legitimadora de una unidimensionalidad de la razón que se opone
por definición al proyecto emancipador (Cfr. Marcuse: El hombre
Unidimensional: 1969).

sociología son bien poco productivos. El momento especulativo (el
subrayado es nuestro) no es una necesidad del conocimiento social, sino que
es, para éste, en cuanto a tal, ineludible" (Ibid. Pág.38).

IV. LA CUESTIÓN DEL MÉTODO

Adorno acepta, al igual que Popper, que la raíz fundamental del
método es critica (confianza en la fuerza de la razón), pero no identifica a los
hechos factuales como el criterio último de verdad, pues la razón puede ir
más allá por medio de la hermenéutica, pues finalmente "los métodos no
dependen del ideal metodológico sino de la cosa" (Ibid. Pág. 33).

Frente a la categoriz.ación lógico-deductiva de Popper en la que la ciencia
avanza a través de la constante critica y falsación de teorías, Adorno señala
que la naturaleza del objeto de estudio de la sociología es contradictoria y en
ocasiones inasible en el sentido que le pretenden otorgar las tesis
popperianas y esta contradicción, que Popper ve como insuficiencia del
enunciado científico, es parte del mundo de los hechos que constituyen a la
disciplina. Este punto adquiere mayor relevancia, como veremos más
adelante, cuando se analize la cuestión relativa a los valores y la objetividad
del científico social.

I

V. CRÍTICA AL CIÉNTIFICISMO
Como lo habíamos señalado Popper defenderá a toda costa la unidad
del método científico partiendo de la consideración de que el método de la
ciencia "No es sino una prolongación critica del método del ensayo y el
error" (trial and error) (Pág.11).
Adorno no critica el planteamiento general de la tensión epistemológica
. de Popper, sin~ el hecho de que determine que un ensayo de solución que no
resulta accesible a la crítica deba ser excluido -aunque sea provisionalment~
por no ser científico. "Si como tal crítica se piensa en la total redención del

pensamiento por la observación, en la reducción a los llamados hechos (..)
hay teoremas sociológicos que en la medida en que da cuenta de los
mecanismos operantes contradicen a los fenómenos (..) De ahí que tampoco
en la sociedad sean los hechos lo último, aquello en lo que el conocimiento
encuentra sus puntos de incidencia, ya que ellos mismos vienen mediados
por la sociedad. No todos los teoremas son hipótesis; la teoría es te/os, no
vehículo de la sociología" (Ibid. Pág. 36).
Adorno va a insistir, una y otra vez, en que si bien es evidente que la
sociología no ha conseguido acceder a un hábeas de leyes reconocibles
comparables a las de las ciencias naturales, es fundamental entender la
distinción epistemológica de ésta frente a un saber totalitario "Si no se quiere
confundir, en última instancia, la sociología con los modelos de las ciencias
de la naturaleza, el concepto de ensayo (de Popper) habrá de abarcar también
ese pensamiento que, saturado de experiencia apunta más allá de ella con el
fin de comprenderla" (Ibid. Pág.37).
472

En la crítica al cientificismo que Popper y Adorno comparten existen,
sin embargo, diferencias radicales. Mientras que el primero señala
atinadamente (corno lo hacen también Nagel y Bachelard) que "el

conocimiento no comienza en percepciones u observación o con la
recopilación de hechos, sino con problemas" (lbid. Pág. l O), Adorno destaca
que para él éste es un problema en un sentido enfático y por consecuencia
"ineliminable del mundo por el simple aumento del conocimiento o por
mayor claridad de las afirmaciones". (Ibid Pág.33). Lo puntualiza sin
cortapisas "En Popper el problema (del conocimiento) es algo de naturaleza
exclusivamente epistemológica en tanto que para mf es a un tiempo algo
práctico, en último término una circu_nstancia del mundo". (Ibid.). Popper
destaca el papel de la primacía del problema; Adorno, el sentido que estos
tienen en el mundo.
Al establecer el carácter emancipatorio de la sociología que propugna
Adorno va a centrarse en que ésta no puede quedarse en un nivel
autorreferencial sobre sus enunciados, teorías y métodos, pues "la vía crítica
no es meramente formal, sino también material; si sus conceptos han de ser
verdaderos, una sociología critica no puede ser, por fuerza, sino critica de la
sociedad" (Ibid. Pág.38). El conocimiento científico desde esta perspectiva
no es reducible a un saber instrumental (mera técnica, la llama Adorno), ni
tampoco escapa al problema valorativo que plantea el proceso de
investigación.

473

�El criticismo de Popper reconoce la imposibilidad de prohibir o anular
al científico sus valoraciones, que, sin embargo, se convierten con frecuencia
en los propios obstáculos para el avance del conocimiento. Adorno, tras
señalar que el comportamiento neutral en el orden valorativo es imposible,
denuncia una vez más la pretensión de "una conciencia científica de la

sociedad (que) se supone libre de valores (y) desatiende a la cosa no menos
que aquella otra que se remite constantemente a unos valores más o menos
decretados y arbitrariamente estatuidos ... " La autocosificación del mundo
científico es producto de esta idea de neutralidad que en realidad legitima un
ideal de ciencia positivista tendiente a separar en todo lo posible la unidad
teoría-praxis del proceso de investigación, condición indispensable para
~prender los fenómenos del mundo social.
Adorno concluye en esta polémica que la crítica científica y en
particular la crítica de las categorías sociológicas no se limitan a la crítica
del método como lo instituye Popper ni mucho menos se caracterizan
solamente como un problema de tensión epistemológica.
Al reivindicar la prirnacia de la comprensión en las ciencias sociales
señala que "cuando las discrepancias entre concepto y cosa se produce a
costa de la cosa, que no es lo que pretende ser, lo que decide es el contenido
del teorema sujeto a crítica. La vía crítica no es meramente formal, sino
también material: si sus conceptos han de ser verdaderos no puede ser sino
crítica de la sociedad ... ". (lbid. Pág.38). La Wertfreitheit o la neutralidad
valorativa se muestra así contraria al proyecto de la ilustración critica.
Frente al reduccionismo cientista que hace de la cosa en sí, en
términos kantianos, un objeto determinable y absoluto, las ciencias sociales
se enfrentan hoy a la tarea de demostrar la especificidad dialéctica de los
fenómenos que analizan, sin dejar de lado que el lenguaje y la metodología
científica debe ser, en todo momento, la guía que articula la teoría y la
práctica del científico social.

LA IDENTIDAD CULTURAL COMO SISTEMA TEÓRICO
Dr. Miguel Rojas Gómez
Universidad Central de las Villas,
Santa Clara, Cuba.

l. EL CAMINO DE LA IDENTIDAD CULTURAL

1.1 Génesis de la identidad en la diferencia.

En la historia de la filosofia --occidental- un concepto permanente ha
sido el de la identidad. Se ha estudiado desde la lógica, la Psicología, y más
recientemente desde la teoría de la cultura. En tomo suyo se han presentado
clasificaciones y distinciones. Sin embargo, no se han determinado
debidamente dos tendencias intrínsecas en su desarrollo, la identidad en la

mismidad y la identidad en la diferencia
Esta última, cuyo antecedente se remonta al Yang-Yin chino y a
Heráclito, tuvo su desarrollo con la identidad del género y la diferencia
específica de Aristóteles y la idem secundam analogiam de Tomás de
Aquino, y. alcanzó su clímax con el idealismo clásico alemán de Fichte,
Schelling y Hegel. Precisamente, este último expuso la identidad en la
diferencia, lo concreto como síntesis de múltiples determinaciones y la
mediación de las partes opuestas. También en la filosofia alemana Herder
planteó la unidad entre naturaleza e historia, y las «necesidades
elementales», entre ellas la de territorio, lengua, costumbres, mediante las
cuales el hombre está unido a una determinada comunidad. Filosofias que
influyeron en pensadores iberoamericanos, y deben considerarse
antecedentes histórico-teóricos de la identidad cultural.

Bibliografía
1.2 La identidad como tipo de identidad.
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Ayer, A.J. (comp.) El Positivismo Lógico. FCE. México: 1%5
Adorno Theodor et al. La lógica de las Ciencias Sociales: la disputa del
positivismo en la sociología alemana. Grijalbo. Barcelona: 1973.
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Habermas, Jürgen. Conocimiento e Interés. Taurus. Barcelona: 1968.
Marcuse, Herbert. El Hombre Unidimensiona( Joaquín Motriz: 1968.
474

1.2.1 ¿Concepto de origen europeo?
La paternidad del origen del término identidad cultural como género o
tipo específico de identidad se toma controvertida. Para Lucia Guerra
Cunninghan, profesora de la Universidad de California, la identidad cultural
es "un concepto eminentemente europeo" (Guerra, 1987, 1047). Mientras el
destacado filósofo argentino Hugo E. Biagini, en su importante y aportador
libro, Filosofía americana e identidad, 1989, afirma que "el nuevo concepto
475

�de la identidad cultural empieza a verificarse sintomáticamente con el
proceso de descolonización de Asia y A.frica, aplicándose luego a la
circunstancia latinoamericana. En su gestación se ha interpretado ·que
convergen varios elementos. El cuestionamiento del eurocentrismo por parte
de diversos científicos e intelectuales, los pueblos desprovistos de voz y que
al emanciparse bucean en sus quebrantadas raíces originarias, la defensa
frente a los medios masivos de comunicación manipulados para
homogenizarlo todo con el modelo dominante ajeno a las modalidades
vernáculas" (Bagini, 1989, 38).

registra representantes de la Ilustración como Simón Rodríguez, Andrés
Bello, Simón Bolívar o Fray Servando Teresa de Mier que fueron los
primeros en forjar y exponer la concepción de la identidad cultural desde
Hispanoamérica. A diferencia de algunos enfoques anteriores, investigadores
de la historia de las ideas como José Gaos, Arturo Ardao, Leopoldo Zea o
Arturo Andrés Roig, han planteado la existencia de la identidad cultural
como una peculiaridad creadora del pensamiento hispano-americano desde
fines del siglo XVIII, y más característicamente de las ideal decimonónicas
iberoamericanas.

Por separado, en un sugestivo opúsculo, Modelo teórico para la
identidad cultural, 1996, cuyo principal mérito es intentar una de las
poquísimas propuestas teórico sistemáticas de la identidad cultural, cuyos
fundamentos son muy discutibles, la cubana Cristina Baez.a Martín coincide
con el criterio anterior al escribir "la problemática de la identidad cultural
se hace consciente como tal a fines de la década del 60, y se afianza en la
ensayistica literaria y cultural -particularmente en la crítica- en los últimos
veinte años como respuesta a la tendencia cada día más marcada a la
homogeneización de los patrones culturales impulsada por las
transnacionales" (Baeza, 1996, 61).

El filósofo hispano José Gaos, radicado en México después de la Guerra
Civil Española, escribió: "En el siglo XVIII se inició en España y sus
colonias americanas el que debe considerarse un mismo movimiento por la
identidad de sus orígenes y de dirección. En España, un movimiento de
renovación cultural, de reincorporación después de la decadencia
inmediatamente anterior, de revisión y crítica del pasado que había
concluido en aquellq/ decadencia. En las colonias, en México
señaladamente, un movimiento de renovación cultural, asimismo, de
independencia espiritual respecto de la metrópoli, de la consecuente
tendencia, siquiera implícita, a la independencia política" (Gaos, 1945, 25).
La comparación de Gaos pone de manifiesto la común ocupación en IberoAmérica acerca de la identidad, rasgo que comparten ambos movimientos
ilustrados ochocentistas. Pero con la entrada en el nuevo siglo, las
circunstancias y las coincidencias d~ España y sus colonias americanas
cambian. Los intentos de revolución político liberal española fracasaron, en
tanto la América Española lograba su independencia política. La nueva
circunstancia hispanoamericana desarrolló un pensamiento de la
emancipación y una teoría de la identidad cultural. España no tendrá en el
siglo XIX, observa Gaos, pensadores de la talla de Simón Bolívar o José
Martí, sin obviar, claro está, la estltura intelectual de los krausistas
españoles como Julián Saez del Río o Francisco Giner de los Ríos, un Emilio
Castelar o un Marcelino Menéndez y Pelayo. Mas, estos no fueron
pensadores tan orgánicos como Bolívar o Martí. Es magnifica la mención de
ambos por Gaos, pues con Bolívar se abre la conceptualización de la
identidad cultural y continental, la que tendrá al fin del siglo XIX su más alta
expresión en José Martí, previsor de lo acontecido en 1898.

Es cierto que el proceso de descoloniz.ación de las décadas del actual
siglo condicionó una justificación crítico-teórica de la identidad cultural.
Mas, la llamada explosión de la identidad cultural de los años sesenta y
setenta es unade las reacciones, reexplosiones y resurgimientos de la misma.
Ella no fue importada como concepto y concepción a la América Latina, sino
que nació de ella en el siglo XIX, no por la vía del ensayo literario, sino por
el camino del ensayo filosófico e histórico, aunque no debe desdeñarse en su
itinerario los géneros de la literatura, la poesía y la crítica.

1.2.2 ¿Término americano latino?
Con objetividad, Jorge García e Iván Jaksic en el "ensayo"
introductorio a la antología Filosofia e identidad cultural en América Latina,
1988, subrayan que "el problema de la identidad cultural y su relación con la
filosofia ha sido(...) tema constante en el pensar latinoamericano desde los
tiempos de Alberdi." (García y Jaksic, 1988, 44). Pero centran la atención
explicativa, preferencialmente, en la filosofia como expresión teórica de la
identidad y no en el desarrollo mismo del término identidad cultural. Por otra
parte, la aportadora e insoslayable antología comienz.a con Juan Bautista
Alberdi, que de hecho implica ubicar la identidad cultural de América Latina
a partir del Romanticismo. Por lo que no incluye los escritos predecesores de
Eugenio de Santa Cruz y Espejo o de un Juan Pablo Viscardo. Además, no
476

Una opinión autoriz.ada y reconocida en la materia, como la de
Leopoldo Zea, ha subrayado que ésta es una "identidad cultural complicada,
y por serlo, original. Experiencia de hombres en extraordinarias y
complicadas situaciones que, por serlo, viene a ser original su aportación a
la historia, y a la cultura del hombre. Del hombre sin más, en sus múltiples
expresiones" (Zea, 1993, 198). Reiteradamente ha insistido en esta
aportación iberoamericana y latinoamericana, que tanto preocupa en la teoría
477

�y la práctica a Europa, Estados Unidos, Canadá y otros pueblos actualmente.
Uno de los grandes méritos de Zea es haber contribuido al desarrollo de la
categoría identidad cultural. Sin embargo, no se encuentra en su obra una
exposición sistemática de la historia y la lógica interna del concepto
identidad cultural, así como una tematización a través de las diferentes
corrientes de pensamiento, ni una teoría que dé cuenta de los contextos y
determinaciones culturales que la conforman, porque, con toda justicia, no se
lo propuso. Su quehacer en el campo de la identidad cultural ha sido, más
bien, en el orden de la filosofia como expresión teórica de la misma, aunque
ciertamente la ha desbordado.

1.3 En torno a la tematización contemporánea de la identidad cultural.

La identidad cultural, desde el siglo pasado, conceptualmente, en la
' Ilustración, con la descentralización del sujeto la desarrollaron Andrés Bello,
Simón Bolívar, Fray Se~ando Teresa de Mier y Simón Rodríguez. En el
Romanticismo Juan Baótista .AJberdi, Francisco Bilbao y José María Torres
Caicedo, quien acuñó el auténtico nombre de América Latina. Con el
positivismo Justo Arosamena, José Maria Samper, Justo Sierra, Manuel
González Prada, Silvio Romero, Eugenio Maria de Hostos y José Ingenieros.
Y con el Modernismo José Martí, Euclides de Cunha, Rubén Darlo, Graca
Aranha y José Enrique Rodó, entre los principales.
En el nuevo siglo, con el riesgo de omitir algunos por la apretada
síntesis, hay que destacar a Alfredo Palacios, Luis Alberto Sánchez, Manuel
Ugarte y José Carlos Mariátegui. Los ensayos de Alfonso Reyes sobre la
síntesis cultural y el español de América. Samuel Ramos con el perfil del
hombre en las culturas mexicana y latinoamericana. Pedro Henriquez Ureña
en tomo a la unidad cultural hispanoamericana y su expresión,
particularmente en la literatura. El concépto de raza cósmica o raza síntesis,
de José Vasconcelos. El iberoamericanismo de Antonio Caso. La hispanidad
de Eduardo Nicol. La unidad americana espiritual y la síntesis entre lo
singular autóctono y lo universal occidental, de Félix Schwartzmann. La
transculturación de Fernando Ortiz. La identidad y el status de autenticidad
de la filosofia latinoamericana y española, empeñada en explicar ·y salvar su
circunstancia, a la que dedicó su obra el Maestro José Gaos, a partir de la
influencia de Ortega y Gasset. Mariano Picón Salas con la identificación
cultural.
Para la segunda mitad de la centuria ésta es tematizada por José Lezama
Lima con el concepto espacio gnóstico abierto y fecundante, refiriéndose al
mestizaje cultural. La concepción de los contextos culturales que definen al
hombre latinoamericano de Alejo Carpentier, junto a la teorización de la
478

identidad. La categoría de pueblos nuevos, con su correspondiente andamiaje
conceptual, de Darcy Ribeiro. Calibán como símbolo de la identidad
latinoamericana, expuesto por Roberto Femández Retamar, que tambíén se
encuentra en Leopoldo Zea y Arturo Andrés Roig, quienes son clásicos en la
historiografia filosófica de la identidad cultural latinoamericana, sin olvidar
a Joáo Cruz Costa o Arturo Ardao, quien sistematizó la investigación del
verdadero nombre de América Latina.
Más recientemente han trabajado la identidad cultural otros
movimientos y corrientes filosóficas. Entre los filósofos de la liberación,
además de Zea y Roig, han prestado a la identidad cultural, entre otros,
Horacio Cerutti, Enrique Dussel, Rodolfo Kusch, Abelardo Villegas, Luis
José González, Germán Marquínez Argote, Alejandro Serrano Caldera y
Francisco Miró Quesada, quien también es analítico. Con independencia de
las diferencias personales y tendencias internas, el centro del problema lo
sitúan en los problemas de la imitación y la creación, la inautenticidad y
autenticidad culturales, la enajenación y la identidad, la liberación y los
medios de alcanzar la libertad.
Por su parte, la filosofia analítica a través de Luis Villoro, Femando
Salmerón y León Olivé, ha tratado constructivamente la filosofia como
instrumento de análisis de la identidad cultural, el indigenismo y la función
simbólica de la cultura, la identidad y la diferencia, el diálogo cultural, el
respeto por la identidad humana, la identidad en los contextos de la ciencia y
la tecnología, Aquí, en esta tendencia, Jorge García e Iván Jaksic exponen
tres posiciones histórico-filosóficas al filo de la razón: la postura
universalista, la culturalista y la crítica.
En el campo historiográfico Hugo E. Biagini señala diferentes
problemáticas de identidad. La negativa, la difusa, la escéptica y la auténtica,
así como el surgimiento y causas del concepto. Igualmente Cristina Baeza
Martín y Maritza García Alonso incursionan sobre el origen del término.
Proponen un modelo teórico que contempla las relaciones entre el objeto y el
sujeto, la identificación y la diferenciación, y la naturaleza de la identidad
cultural, que ubican en el campo socio-psicológico.
Más allá de la América Latina en la primera mitad del siglo XX no se
pueden obviar pensadores españoles de la estirpe de Miguel de Unamuno y
José Ortega y Gasset. Contemporáneamente existen importantes estudios
sobre la identidad cultural, realizados en Estados Unidos y Europa, tanto de
obras colectivas como individuales. Entre los autores cabe mencionar a
Charles Taylor, Peter Mühlhauler, Rom Harré, David B. Wong, Jürgen
Habermas, Gianni Vattimo, Frenando Ainsa y Gustavo Bueno. Los temas
que tratan son en su identidad filosófica y cultural, la identidad en la
479

�literatura y el lenguaje, las relaciones interculturales, la identidad personal y
de la comunidad, la identidad nacional y postnacional, la unión
supranacional, las relaciones con otras entidades y comunidades del mundo,
etcétera. Todas estas problemáticas de la identidad cultural que preocupan,
necesitan una reconstrucción teórico-crítica (Rojas Gómez, 1996: 159-178),
pues sería un contrasentido, una contradicción que se quedará sólo en lo
filosófico y no se adentrará en los demás componentes de la cultura, porque
ella es una categoría compuesta y omnicomprensiva.

2. REDEFINICIÓN
CULTURAL.

Y

PRINCIPIOS

DE

LA

IDENTIDAD

2.1 Multicondicionamiento actual de la identidad cultural.

La multilateralidad/de elementos, expresiones y contextos que
conforman la identidad éultural, los enfoques diferentes (Rojas Gómez 1007,
74-89), la pretensión de algunos analistas de negarla, el surgimiento de
nuevas problemáticas sociales y culturales exigen una redefinición de la
misma.
Los conflictos étnico-culturales en países de Africa, el medio Oriente,
Europa, Asia, la América del Norte y América Latina. En lo que cabe
destacar, entre otros, el de Chiapas en México y el de Kosovo en
Yugoslavia. El reclamo de las minorías étnicas a la autonomía dentro de los
Estados nacionales y su presencia espacio-terrirtorial en más de uno de ellos.
El resurgimiento del racismo y la discriminación en países de Europa y
Estados Unidos, que ha llevado en algunos casos, a la expulsión de
inmigrantes latinos o africanos, a la violación o al asesinato. El
fundamentalismo islámico que recurre · a la violencia y no reconoce el
derecho a la diferencia del otro. La reacción del feminismo frente al
ancestral machismo, cuya tendencia extrema absolutiza la diferencia con el
otro género, que no es precisamente la del género humano, sino la del género
femenino. Concomitantemente el reclamo de las lesbian~ y los
homosexuales a que se les reconozca la práctica sexual en la mismidad de su
género, y no se les discrimine socialmente, son fenómenos de identidad
social y cultural.
Las divergencias entre poblaciones de diferente origen étnico y cultural,
como la anglófona y francófona de Canadá, que ha amenazado en convertir
el país en dos naciones a través del plebiscito. La recomposición del mapa
geopolítico con la desmembración de la Unión Soviética y el surgimiento de
la CEI, Comunidad de Estados Independientes. La desintegración de

480

Yugoslavia en Estados independientes entre sí. Las guerras y disputas
territoriales como la de los israelitas y palestinos. La reunificación en los dos
Viet Nam y las dos Alemania. La justificación del Estado universal
homogéneo, según la fórmula neoliberal de Francis Fukuyama. La
ampliación de la OTAN más allá de los países del Atlántico Norte, después
del derrumbe del Socialismo este-europeo y la desaparición del Pacto de
Varsovia. Los separatismos nacionalistas como el vasco en España y el tamil
en la India. El Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos México y
Canadá. La creación de la Unión Europea y el tránsito hacia el Estado
supranacional. El surgimiento del Mercado Común Sudamericano
(MERCOSUR). La Asociación de Estados del Caribe. La globalización de la
economía y las comunicaciones. La universalización de los resultados de la
revolución Científico-Técnica. Los problemas ecológicos que degradan y
destruyen la naturaleza, a la vez que ponen en peligro la existencia del
hombre. La sociedad postindustrial y la llamada postmodernidad que
pretende clausurar la modernidad, son manifestaciones contemporáneas que
se deben tener en cuenta a la hora de estudiar la identidad cultural, pues
están multicondicionando la misma, y llevan a una reconstrucción de ésta.

2.2 DeÍinición teórica y principios epistémicos.
Todo el sistema de hechos, acontecimientos y factores económicos,
políticos, científico-tecnológicos, sociales, culturales y antropológicos
señalados, füwan a repensar y a definir la identidad cultural. Sin obviar los
estudios sobre la misma, La tematización desde un a u otra perspectiva de la
cultura, corriente o autor, aquí se define y expresa que, conceptualmente, la
identidad cultural es la condición del ser humano que caracteriza la manera
común de vivir en el tiempo y en el espacio, un quehacer concreto del
hombre en el proceso de creación y recreación, objetivación y subjetivación,
producción y reproducción de la cultura y la sociedad misma. Ella constituye
una síntesis de múltiples determinaciones de la identidad en la diferencia que
comporta un universal concreto situado.
Los principios matrices o fundamentos epistémicos en que se sostiene
esta teoría son:
• El término identidad cultural es de índole filosífico-antropológico y
sociocultural, y no de naturaleza socio-psicológica como afirman algunos
estudiosos del tema, porque el principio socio-psicológico de identificacióndiferenciación en la relación con otros grupos, culturas y sociedades- es tan
sólo inherente a la psicología social, que es, a su vez, un contexto de la
identidad cultural y no la identidad cultural misma. Y aunque el proceso de
producción de respuestas y valores en la comunicación y el diálogo es
481

�importante, así como la asimilación de lo creado por otras culturas, lQ más
importante es el proceso de producción y creación de la cultura y la sociedad
como totalidad concreta.
• Es uno de los conceptos socio-culturales de máxima generalización, por
eso es una categoría omnicomprensiva que incluye determinaciones
históricas y geográficas, individuales y colectivas, materiales y espirituales,
científicas y tecnológicas, teóricas y prácticas.
• Constituye una síntesis de múltiples determinaciones. Es decir, la creación
o construcción de un todo por integración de las partes, en este caso por
determinaciones y conexos culturales.
• Las determinaciones y contextos que la conforman tienen carácter concreto
y relativo. Significa que wia identidad cultural específica puede coincidir e
interactuar con otras identidades culturales, ya en lo económico, lo político,
lo científico-tecnológico, la lengua, la religión, etcétera.
• Toda verdadera identidad es identidad en la diferencia. La identidad para
ser tal necesita de la difere9Cia, y la diferencia supone siempre la identidad,
si no hubiese diferencia, 96 habrían referentes para saber lo que es idéntico.
• La identidad cultural, identidad en la diferencia, representa una diferencia
específica al permitir comprender la diferencia entre una y otra cultura. Es el
principio del multiculturalismo, sin llegar al extremo del particularismo o
relativismo cultural.
• Representa la identidad abierta, por lo que en su esencia debe contener el
diálogo intercultural con el otro, en condiciones de igualdad, sin la mismidad
incluyente.
• Reconocimiento de la dignidad del otro y de la autonomía cultural de las
minorías en el marco de la identidad nacional, expresión de la identidad en la
diferencia
• Constituye una identidad colectiva y humana formada por un sistema de
relaciones socioculturales.
• Su portador no es el nombre abstracto, sino el hombre concreto, por
hombre universal y por concreto específico.
• Conjuga lo autóctono y lo universal, a modo de dialéctica de lo general y lo
particular a través de la mediación.
• Comporta un universal concreto situado. La síntesis que conforma la
universalidad se asume desde el aquí y el ahora.
• Se manifiesta en espacios específicos y tiempos definidos. El espacio o
territorio no tiene carácter absoluto, pues han existido -y existenexpresiones de identidad cultural que han perdurado y se han desarrollado
fuera del territorio nacional, regional o continental, pero han reflejado
sociedades específicas. Lo característico es que toda identidades despliega
en un espacio geo-socio-cultural concreto.

482

• Puede manifestarse inconscientemente en individuos y grupos, mas es un
proceso consciente, el cual es necesario asumir para contribuir a la
reafirmación y desarrollo de la misma.
• La integración representa el factor consciente y práctico de la identidad
cultural, así está operando hoy en contextos como el de la economía con las
distintas uniones continentales o regionales.
• Presupone la libertad como totalidad, y en cada una de las determinaciones
y contextos culturales.
• Representa una ruptura en la continuidad y una continuidad en la apertura.
• Tiene carácter histórico concreto. Varia con las circunstancias, con el
espacio y el tiempo. Sufre procesos de crisis y lyisis, ajustes y reajustes,
desintegraciones parciales y nuevas integraciones.
• Se forma en la interacción de la tradición y la aculturación, dando como
resultante la trasculturación. La tradición, del latín traditio, equivale a
entregar, tradere, lo que pasa de una época, generación o cultura a otra. En
tanto aculturación, del inglés acculturation, corresponde a la adaptación a
otra cultura por la pérdida de la propia, en lo fundamental. Culturalmente
estas antítesis generan la trasculturación, cuya proposición trans- indica lo
que pasa, en este caso, de una cultura a otra, produciéndose la génesis de la
identidad cultural.
• Por su direccionalidad puede manifestarse históricamente como identidad
vertical, formada desde arriba, e identidad horizontal, creada por expansión
de la cultura en el pueblo.

3. DIRECCIONALIDAD DE LA IDENTIDAD CULTURAL
3.1 La identidad cultural vertical

La identidad cultural se construye por la actividad y por la volwitad de
los hombres en el quehacer histórico, social y cultural. Tendencia! y
genéticamente, por su direccionalidad, la primera manifestación de la
identidad cultural es la vertical, se forma desde arriba, por acción
hegemónica de dominación y la conquista y colonización expansiva en que
el pueblo vencedor impone sus patrones y modo de vida culturales al
dominado o vencido. Así lo revela la historia universal desde la antigüedad
hasta la modernidad. Roma impuso e irradió su cultura a los -pueblos
sometidos y dio lugar a la Romanía, unidad en la diversidad de pueblos que
tuvieron en el latín la matriz de sus lenguas. Naciendo, así, por proceso de
trasculturación, las lenguas romances o neolatinas: el italiano, el español, el
portugués, el francés y el rumano, expresiones de identidad lingüística y
comunicación cultural en varios países.
483

�La creación de los Estados nacionales en Europa siguió similares pasos.
En España se produjo la wrificación nacional por los Reyes católicos:
Fernando de Aragón e Isabel de Castilla. Como explica Miguel de Unamuno,
Castilla ocupó el centro, su espíritu era centralizador y expansivo, impulsó el
ideal de unidad española. Paralizó los centros reguladores de los demás
pueblos hispanos y les inhibió, en parte, su memoria histórico-cultural. El
unitarismo conquistador dio lugar a un gobierno central. Llevó a cabo la
catolización y castellanización de España, culturalmente; por lo que puede
afirmarse que, a partir de ese proceso, comenzó la castellaniz.ación de
España y la españolización del castellano.

Casi simultáneamente, con el descubrimiento de América, se
reprodujo aquel proceso, pero con mucha más violencia y destrucción de las
culturas precolombinas, muchas de las cuales sucumbieron. Por efecto de la
conquista y la colonización, desde arriba, verticalmente, se impuso la cultura
del vencedor. En los lugares de los templos indígenas se levantaron las
iglesias y catedrales catóficas con el fin de erradicar las creencias del hombre
autóctono. Comenzó e1 proceso de las encomiendas y la evangelización. El
castellano devino el idioma de comunicación en la mayor parte del Nuevo
Mundo. Durante los tres siglos en que la América hispana fue colonia de
España, predominó la identidad cultural vertical (Rojas Gómez, 1994. 8284). Se produjo la latinización y españolización de América, pero también la
indianización, africaniz.ación y americanización de sus colonias y de la
propia España.

3.2 La identidad cultural horizontal
La identidad vertical, que generalmente precede a la identídaci
horizontal, por expansión irradiación de la cultura hegemónica comienza a
ser asimilada y da paso a la identidad &lt;;Uitural horizontal. En lberoamérica,
el castellano o el portugués como lenguas, la religión católica, la arquitectura
y la plástica barrocas, la cultura material con la introducción de plantas como
el trigo, animales como el caballo y el ganado vacuno, la tecnología de
explotación de las minas y el cultivo de la caña de azúcar, y las haciendas
como centros económicos y culturales, son algunos contextos y factores
culturales que hablan del surgimiento de la identidad horizontal, fruto de la
comunicación e intercambio de experiencias culturales de los pueblos.
Además, no puede obviarse que entran en éstas las aportaciones
indígenas y las contribuciones africanas por efecto del mestizaje étnicocultural. El conocimiento de la naturaleza, el aporte de frutas y plantas
comestibles como la papa, el maíz, el cacao, la piña, y otras productoras de
placer como el tabaco, con sus correspondientes técnicas incipientes de
cultivo. Cientos de palabras que circulan en el español, provenientes,

484

principalmente, de la familia arahuaca, el náhuatl, el quechua, el tupíguaraní. La resurrección de ídolos e imágenes de las creencias indígenas y
africanas que ensanchan el cristianismo católico, proceso que llevó a afirmar
al brasileño Silvio Romero la existencia de una religión mestiza. La
contribución africana a la música, que según el cubano Fernando Ortiz
produjo la transculturación blanca de los tambores negros, incluida Europa.
También todos estos contextos y determinaciones culturales, y otros
no mencionados, contribuyeron a la transmisión y fusión de culturas, a la
formación de la identidad horizontal. Todas y todos tributaron a trascender la
identidad político-administrativa del régimen colonial, que al entrar en crisis
provocó las guerras de independencia hispanoamericanas, ruptura políticojurídica con la metrópoli, pero no con la cultura hispana e ibérica, que
continuó viva, a través de la cual España, Portugal, Francia y otras culturas
europeas están presentes culturalmente en América en identidad de
diferencia. Con los siglos, la formación de las naciones, el desarrollo
económico, social, científico-técnico y el aumento de la intercomunicación e
intercambio culturales, la identidad vertical tiene cada vez menos peso en la
sociedad, sin embargo, no ha desaparecido. Su radio de acción es menor que
en centurias pasadas. Pero existe en la cultura política dictatorial
contemporánea, de izquierda y de derecha. Contextos culturales como leer y
escribir, conocimientos científicos y tecnología, el ejercicio de la política, el
disfrute del arte y la literatura, la asequibilidad de los bienes materiales y
económicos no están horizontalmente al alcance de todos los grupos y países
por igual, sobre todo en aquellos que se ubican en lo que se dio en llamar
"Tercer Mundo", y que hoy, apelando a la geografia, se les llama del Sur. La
identidad política y la identidad económica siguen siendo el Talón de
Aquiles de muchas sociedades. Como contextos culturales afectan la
identidad no sólo cultural, sino la identidad fisico-humana misma.

4. ENFOQUE SISTÉMICO DE ESTRUCTURACIÓN COMPLEJA
DE LA IDENTIDAD CULTORAL
4.1 El fundamento fllosófico antropológico de la creación cultural
Por lo visto, la identidad cultural constituye un todo concreto,
complejo y diverso por las varias determinaciones y contextos que la conforman.
Un esfuerzo serio y aportador en la visión filosófico-estructural de la
cultura, sin usar el concepto de identidad, lo realizó Ernesto Cassirer en sus
últimos libros, particularmente en Antropologí,a .filosófica, 1944, subtitulado

485

�"Introducción a una filosofía de la cultura". Obra superadora, en buena
m~dida, del enfoque positivista reductor de la sociedad, en que se presenta la
mtsma como un organismo bio-natural. Asimismo, trasciende las filosofias
culturalistas de W. Windelband, H. Rickert y W. Dilthey, en que se
contraponen, no sin carencia de razón, las ciencias naturales y las ciencias
del espíritu, también llamadas culturales o del hombre.
A diferencia de las otras filosofias de la cultura, Cassirer consiste en
que la filosofia no puede anafüar formas peculiares de la cultura, ésta es la
tarea de teólogos, psicólogos, médicos, economistas, políticos y otros
especialistas de las ciencias particulares. La misión de la filosofía de la
cultura es buscar una visión sintético-universal de la cultura dada en la
unidad del proceso creador, cuyo sujeto es el hombre.
'
Sostiene con meditación desde la antropología filosófica: "la
característica sobresaliente y distintiva del hombre no es una naturaleza
metafísica o fisica, sijo su obra. Es esta su obra, el sistema de las
actividades humanas, lo que define y determina el circulo de su
humanidad(. ..) Una filosofía del hombre seria, por lo tanto, una filosofía
que nos proporciona la visión de la estructura fundamental de cada una de
las actividades fundamentales humanas y que, al mismo tiempo, nos
permitiera entenderlas como un todo orgánico" (Cassírer, 1994: J08)
Conceptos como proceso creador, estructura de las actividades
humanas y todo orgánico, en el campo complejo de la cultura, son claves
para abordar la especificidad de cada una de las determinaciones y contextos
culturales en su unidad de diferencia.
El hecho de que Cassirer definiese al hombre como un animal
sim~ólic?, y que sólo examinara el mit?, la religión, el lenguaje, la historia y
la c1enc1a desde la perspectiva simbólica, y no incluyera otras formas
fundamentales de _la cultura como la economía, no demeritan su aporte. Hay
que reconocerle, mcluso, desde el punto de vista teórico metodológico, la
tesis de que la visión estructural de la cultura debe anteceder a la mera
investigación histórica, porque se perdería en hechos dispersos y sin
aparentes conexiones. Prudente recomendación para estudiar cualquier
cultura y su identidad.
Actualmente, en un abordaje filosófico de la cultura, Gustavo Bueno
aporta en su libro El mito de la cultura, (Bueno, 1996: 158-186), un enfoque
que se debe tener en cuenta para el estudio estructural de la identidad
cultural. Las identidades culturales -afirma- presuponen no sólo un esquema
de la naturaleza objetual (instituciones, artes, ceremonias), sino también
esquemas de naturaleza Qbjetual y social (la identidad del pueblo, de la
486

nación). Añade, además, esferas o círculos para la investigación cultural: en
el sentido etnográfico, como la cultura egipcia, la maya, la francesa u otras.
Aquí se coincide con la perspectiva de Bueno, sobre todo, en cuantó a la
naturaleza objetual y subjetual de la identidad cultural, desde el plano del
concepto determinaciones culturales (Rojas Gómez, 1994: 19-48).

4.2 Determinaciones y contextos de la identidad cultural

Vista así, la identidad cultural, categoría omnicomprensiva y
compleja, es expresión de la identidad en la diferencia, notación teórica
implicada en su composición sistémico-estructural. Sin hacer culto a la
forma, que está implicada en el contenido de la cultura, ella representa la ley
de la estructura en la conformación de los sistemas, en este caso
socioculturales. Semánticamente, las palabras conformación y composición
devienen conceptos filosóficos. La preposición con indica unión y la manera
de hacer algo, en tanto formación, deriva del verbo oromar, significa
constitución y composición. Por su parte, composición expresa disposición,
textura y síntesis. En correlato teórico con-formación y com-posición fijan la
manera de la unión, disposición y textura de la síntesis que com-porta la
identidad cultural en una estructura sistémica, cuyas grandes
determinaciones culturales son:
•
•
•
•
•

la cultura filosófico teórica,
la cultura espiritual,
la cultura material,
la cultura científico-tecnológica,
la cultura sociológica.

Como toda clasificación, también ésta es relativa. La asunción del
concepto determinación, del latín determinatio, señala la fijación de los
limites, pero los limites de las determinaciones culturales no tienen carácter
absoluto. Entre ellas existe la mediación y la interacción. No obstante, la
razón de ser de cada una de las determinaciones obedece a su naturaleza
cultural, objeto, funciones que desempeñan y el modo en que satisfacen al
hombre como sujeto creador.
Cada una de las grandes determinaciones culturales está compuesta, a
su vez, por contextos. Representan un conjunto de elementos que integran un
enunciado. Teóricamente, la concepción de los contextos fue expuesta por
Ogden y Richards, y estos manejados por el contextualismo pragmático de
S.C. Pepper y L.G. Hahn, y en Francia por J.P. Sartre. Generalmente se han
utilizado para significar contextos lingüísticos, jurídicos y literarios. En un
proceso de resemantización implícito, Alejo Carpentier habla de contextos
487

�culturales, sobre todo latinoamericanos, al afirmar que, ''por repercusión y
eco, por operación adentro-afuera, habrá de definirnos al hombre
americano, (. .. , que es la de Adán nombrando sus cosas. Vayamos ahora prosigue Carpentier- a la importante cuestión de los contextos cabalmente
latinoamericanos que pueden contribuir a la definición de los hombres
latinoamericanos en espera de una síntesis" (Carpentier, 1974: 19). En esta
misma perspectiva se asumen aquí los contextos culturales carpenterianos,
pero con mira general, en aras de expresar la síntesis cultural que define e
identifica a cada hombre concreto universalmente situado. Además, se
explicita de modo teórico general que ellos, los contextos culturales,
permiten comprender mejor la unidad y disposición interna de los elementos
que componen las grandes determinaciones culturales.
Dentro del sistema de las determinaciones culturales, la cultura
filósofico-teórica se distingue de las demás determinaciones concretas por
ser conciencia critica y de máxima universalidad, un saber teórico
valorativo, generalizadi e integrador del conocimiento que orienta el
quehacer humano. Nücleo -por demás- de la concepción del mundo, la
cultura y la sociedad, al regular la praxis creadora del hombre en sus
diferentes manifestaciones, así como de las diferentes interacciones y
mediaciones entre cultura material, espiritual y otras.
Por otra parte, la cultura espiritual -el arte, la religión, la lengua y los
idiomas, la educación, la psicología- caracteriza la dimensión de la
subjetividad en sus varias formas de vida social: ideas, imágenes,
representaciones,
sentimientos,
pasiones,
emociones,
voluntad,
comunicación, etcétera. Por paradójico que parezca, ella es también material,
aunque no utilitaria. El lenguaje y la literatura se objetivan en las palabras.
La música, en el pentagrama y el sonido. La religión, en la representación de
dioses, mesías, profetas, santos, templos? iglesias, textos sagrados al estilo de
La Biblia o El Corán, etcétera. La pintura, en los colores y pigmentos. La
escultura, en el mármol, el bronce y la madera. Y así con los demás
contextos, en función de la vida social.

Lo que se denomina cultura material, con sus respectivos contextos
-el medio geográfico, la economía, las artes culinarias, las herramientas, el
transporte, y en parte la arquitectura, -sin olvidar que está también es arte- se
determina por la importancia constitutiva de los objetos, la duración, la
utilidad y funcionalidad, por el valor de uso y de consumo. Mas, la cultura
material es asimismo espiritual, subjetiva, ella es el resultado de la
cosificación u objetivación práctica del pensamiento, las ideas, la
imaginación y la manera de sentir del hombre.

488

Una y otra, la cultura material y espiritual, implican conocimientos y
técnicas. Pero la función intrínseca de cada una de ellas no es producir
conocimientos, esto atañe a la ciencia, la cual en esta morfología pertenece a
la determinación de la cultura científico-técnica. Ambas se ubican en esta
determinación cultural por la estrecha relación que hay entre ellas, sobre
todo, después de la revolución industrial, y por la sincronía e interacción
contemporánea de las dos revoluciones, que llevó a crear el término
Revolución Científico-Técnica, pues entre el descubrimiento científico y su
aplicación tecnológica a la producción, media muy poco tiempo, es casi al
unisono.
La ciencia es adquisición de conocimientos siempre crecientes,
validación de los mismos y rectificación del error a través de la
demostración lógico racional, la demostración lingüística, la observación, el
experimento y la práctica. Construye teorías y predice heurísticamente el
camino de la investigación.
Por ora parte, la técnica, del griego techne, significa oficio, maestría.
Con mayor amplitud y precisión concierne a los procedimientos, destrezas y
habilidades para dirigir y ejecutar eficazmente la actividad creadora, el
empleo y el manejo de los instrumentos y medios para aprovechar, modificar
o trasformar la naturaleza, la sociedad, la cultura y el hombre.
Las revoluciones tecnológicas: agrícola, urbana, metalúrgica, mercantil,
· industrial, termonuclear, electrónica, telemática, biotecnológica y otras, han
generado en el continuum de la evolución sociocultural modificaciones
estructurales en la vida social. En la actualidad su conjunción con la
revolución científica produce impactos y transformaciones en todas las
sociedades, tanto desarrolladas como subdesarrolladas. Conduce a remodelar
la identidad cultural, la economía y las instituciones. La estructura social
cambia. Y ya se está en predios de la cultura sociológica.
Esta se encarga de analizar la identidad de la colectividad. La
colectividad en la dinámica de los contextos de las organizaciones a
instituciones económicas, políticas, militares, jurídicas, estatales, etcétera.
También contempla, esencialmente, los grupos y comunidades conformadas
por la familia, las etnias, las nacionalidades, grandes comunidades geosocio-culturales como África, Asia, Europa, América Anglosajona, América
Latina, lberoamérica, el Mundo Árabe, etcétera. En general, las identidades
colectivas en sus diferentes manifestaciones.

489

�5.

LA INTEGRACIÓN COMO PRÁCTICA DE LA IDENTIDAD

CULTURAL
5.1 Significados semánticos del concepto integración.
La comprensión de la cultura sociológica inherente a grupos,
naciones y comunidades macro-regionales o continentales permite prestar
atención a los procesos de integración que están teniendo lugar sobre la base
geo-socio-cultural, en la que los factores medio geográfico y situación
territorial compartida, junto a intereses económicos, científico-tecnológicos
y comunidad de cultura e intereses, generan o proyectan nuevas identidades
y uniones de la magnitud del Tratado de Libre Comercio entre Canadá,
Estados Unidos y México, la Unión Europea, MERCOSUR, o las Cumbres
Iberoamericanas, de las Américas, o del Pacifico.
Etimológicamente, integración, del latín integer, significa
composición de algo, c_phlponer un todo a través de sus partes. Ha tenido en
la historia de las ideas diferentes connotaciones, específicamente en
matemática, biología, psicología, filosofía y sociología. No obstante, ha
habido coincidencias fundamentales. Para Juan Federico Herbart, filósofo
alemán promotor de una psicologia dinámica y científica, la integración es la
incorporación de un elemento nuevo a un sistema anteriormente constituido.
Mientras para Hipólito Del~croix la misma tiene lugar cuando la
síntesis supera los elementos que la constituyen, así, la integración funcional
supera los niveles inferiores refundiéndolos. En tanto Herbert Spencer, en
los Primeros principios, 1862, incluye la integración en su visión universal
del cosmos. La integración, centro de la teoría de la evolución, caracteriza el
tránsito de la homogeneidad indefinida e incoherente a una heterogeneidad
definida
y coherente. Asimismo_ enuncia en la integración la
interdependencia. Conjunto de ideas aplicadas a su sociología.
También ésta se ha visto como organización o cohesión de los
miembros o partes de un grupo u organismo social. Y reconstrucción de
nuevas realidades sociales, en función de una unión concreta con objetivos
específicos.

militar sobre la base de una comunidad de costumbres, lengua, religión y
cultura en general. Su proyecto de integración comprendía construir una
nación de naciones, lo que hoy se denomina Estado Supranaéional.
Puntualizó que la "unión es la que hace falta para completar la obra de
nuestra regeneración" (Bolívar, 1945, 103). Y lo sigue siendo de tal grado
que hoy no es posible progresar y desarrollarse sin una integración zoo~
regional o continental.
La concepción bolivariana estará presente a lo largo del siglo XIX
latinoamericano y hasta el presente. En esta tendencia vale detenerse en el
argentino Juan Bautista Alberdi, específicamente el que podríamos llamar el
"primer Alberdi", muy diferente del " segundo Alberdi" caracteriz.ado por la
euro-nordo-manía. Es importante prestar atención, algo in extenso, a las
ideas del "primer Alberdi", por la trascendencia de las mismas. Explicita la
idea latente de sus antecesores ilustrados iberoamericanos acerca de la
filosofia universal concreto situada. Subrayó en 1842 que, "una filosofia

completa es aquella que resuelve los problemas que interesan por el
momento. Americana será la que resuelve los problemas que interesan a la
humanidad. Una filosofia contemporánea es la que resuelve los problemas
que interesan por el momento. Americana será la que resuelva los destinos
americanos. La filosofia, pues, una en sus elementos .fundamenta/es como la
humanidad, es varia en sus aplicaciones nacionales y temporales" (Alberdi,
1993, 150). En cuento a su carácter in situ aclaró: " nuestrafilosofia por sus
tendencias aspira a colocarse a la par de los pueblos de Sudamérica. Por
sus miras ser(Í la expresión inteligente de las necesidades más vitales y más
altas de estos países" (Alberdi, 1993, 151).
La fórmula teórica, la filosofia, como la humanidad, una y diversa, es el
planteo conceptual de la unidad en la diversidad o identidad en la diferencia.
Pertrechado de este enfoque se adentra en la identidad cultural, al recordar
en 1845 que, "la descentraliz.ación americana no será obra de un congreso,
rigurosamente hablando, porque esta obra ya está hecha, y su trabajo es
debido a la grandez.a del pueblo español que se produjo en el mismo, en cada
uno y todos los puntos de la América meridional donde puso su planta".
Argumentó: 'yo veo los elementos de su amalgama y unidad en la identidad
de sus términos morales que forman su sociabilidad». Para más
puntualmente concretar. «América del Sur, pueblo único por la identidad de

5.2 Precursores de la identidad postoacional.

todos sus elementos " (Alberdi, 1993, 160-161).

Precisamente, en estas acepciones también se pensó en América Latina
la integración desde el siglo XIX. En sus escritos encontramos los conceptos
de unidad, identidad y mancomunión. Ya en su Carta de Jamaica, 1815,
planteaba la necesidad de crear una nueva unión político social, jurídica y

Teóricamente ratificó los contextos o elementos de la identidad cultural
sustentados por sus predecesores, pero no se queda ahí, va más allá. Habló
de todos los elementos de la identidad y se detuvo en el análisis de ellos.Entre estos prestó gran atención al factor geográfico y los límites territoriales
de las nuevas naciones, al derecho, la ciencia y la técnica, y en especial a la

490
491

�economía. Enfatizó que la causa de esta América, la Española, era ahora de
proveerse de una marina para las rutas comerciales, fomentar la industria y el
comercio. La realidad histórica, cultural y los niveles de desarrollo internos,
bajos, en comparación con Estados Unidos y Europa, demandaban, para
garantizar el futuro, una unión o integración económica. Por ello señaló: "la
unión continental de comercio debe, pues, comprender la uniformidad
aduanera, (. ..). En ella debe comprenderse la abolición de las aduanas
interiores, ya sean provinciales o nacionales, dejando solamente en pie /a
aduana marítima o exterior. Hacer de (este) estatuto americano y
permanente, la uniformidad de medidas y pesos que hemos heredado de
España" (Alberdi, 1993, 154).
Todo parece indicar que, posteriormente, fue el primero en concebir una
unidad e integración económica continental sobre la base de una comunidad
, de cultura más allá de lo nacional, y sin duda, está entre los primeros a nivel
mundial en pensar una identidad económica basada en la elimínación de las
aduanas nacionales y
unificación de las medidas, pesos y monedas,
problemas actuales en que los países de América Latina trabajan con la
integración económica en diferentes regiones, y que Europa ha puesto en
práctica con la Unión Europea al fundar el europariamiento, eliminar las
aduanas internas y crear una moneda única: el euro, entre otros factores
integracionistas.

Ji

Al meditar reflexivamente sobre la Unión Europea como proceso de
integración efectiva de este tiempo hay que tener en cuenta a uno de sus
principales predecesores y propugnadores: José Ortega y Gasset. Desde sus
primeros trabajos como Meditaciones del Quijote, 1914, donde afirma: 'yo
soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, no me salvo yo" (Ortega y
Gasset, 1963, 322), hay una toma de conciencia del problema español y su
solución, la integración de la atrasada España de la época a Europa, sin
abandonar la tradición. Recordará en España invertebrada, 1921, que la
historia de toda nación, y sobre todo de la nación latina, es un vasto sistema
de incorporación. Para él toda conciencia de nacionalidad supone reconocer
otras nacionalidades en la búsqueda de un proyecto de vida común colectivo.
Como analista de la realidad europea señala desde La rebelión de las
masas, 1930, la necesidad de pasar de la vida nacional a una unidad política
social supranacional para evitar que otra parte del mundo mandara la vieja
Europa. Con hondura advirtió que la unidad contenía la diversidad y la
historia de Europa confirmaba esta tesis. Frente a los incrédulos y
nacionalismos extremos expresó: "la unidad de Europa no es una fantasía,
sino que es una realidad misma, y la fantasía es precisamente lo otro: la
creencia de que Francia, Alemania o España son realidades sustantivas, por
tanto, completas e independientes" (Ortega y Gasset, 1965, 295).

Hubo de apreciar que entre los particularismos nacionales se abrió
paso, en juego dialéctico de lo específico y lo general, la tendencia
integradora. Apuntó que "la diferencia entre Europa y las naciones Europeas
en cuanto sociedad estriba en que la convivencia sensu stricto europea es
más tenue, menos densa y completa. En cambio fue previa y ~ás es
permanente. No ha llegado nunca a condensarse en forma superlativa de
sociedad que llamamos Estados, pero actuó siempre sin pausa, aunque con
mudable vigor, en otras formas características de una vida colectiva como
las vigencias intelectuales, estéticas, religiosas, morales, económicas,
técnicas. Si extirpamos a cualquiera de aquellas naciones los ingredientes
específicamente europeos que la integran les habremos quitado las dos
terceras partes de sus vísceras" (Ortega y Gasset, 1965, 324).
Aquel forjador de la conciencia europea en el prólogo al libro de
Johannes Hatler, Las épocas de la historia alemana, 1941, en plena época de
los segregacionismos de la Segunda Guerra Mundial, fue capaz de entrever
la simiente que ha fructificado en la Unión Europea. Subrayó que, "todo el
pueblo occidental al llegar a su plena integració~ en la hora ~e ~
preponderancia ha hecho la misma sorprendente y gigantesca expenenc1a
que los otros pueblos europeos eran también él o, dicho viceversa, que él
pertenecía a la inmensa sociedad y unidad de destino que es Et1~opa:•. : ~
así sentenciar que "otra vez, y más que ninguna otra vez, el gemo historzco
tiene ahora ante sí esta formidable tarea: hacer avanzar la unidad de
· Europa, sin que pierdan vitalidad sus naciones interiores, su pluralidad
gloriosa en que ha consistido la riqueza y el brío sin par de su historia"
(Ortega y Gasset, 1965, 325-326). Reto que enfrenta la Unión Europea, para
que Europa siga siendo eso, unidad en la diversidad.
De esta visión histórico-teórica hay que resaltar que para una auténtica Y
real integración actual, la composición del todo integrado por las partes, la
incorporación de nuevos elementos al sistema -~onfo~ado, la
interdependencia y cohesión de los elementos de la umon, as1 como la
sintesis en cualesquiera de las determinaciones y contextos culturales en que
se efectúe.

5.3 La globalización y el imperativo de la integración supranacional.

La reflexión actual de la integración tiene que partir de concebir ésta
como principio de la identidad cultural, ya señalado anterio~ente, _en el que
se manifiesta el factor consciente y práctico de la construcc1on soc10cultural
en la unidad de la diversidad de sociedades concretas.
493

492

�Ella constituye un imperativo de la época para entrar en el próximo milenio,
poder garantizar ia supervivencia y el desarrollo de las sociedades ante la
nueva mundialización llamada globalización, en que los resortes de la
transnacionalización de la economia y los efectos de las revoluciones
electrónica y de la información. modifican todas las normas de vida
establecidas.
Con sapiencia ha advertido Arturo Andrés Roig que estamos "ante
el surgimiento de nuevos principios de identidad por obra de la expansión y
consolidación del asombroso avance de la tecnología" (Roig, 1994, 48-49),
que algunos fundamentan desde la razón instrumental, a la que hay que
oponer la razón como instrumento de vida, para una utilización adecuada de
los logros y resultados irrenunciables de la ciencia y la tecnología para todas
las sociedades y hombres.

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La Revolución Científico-Técnica a través de las revoluciones que la
integran está produciendo una ruptura con ciertos presupuestos de las
identidades culturales establecidas. Bill Gates, uno de los innovadores y
artífices de la información de hoy señala: "El mercado de la información
global será enorme y combinará todos los modos de intercambiar los bienes
humanos, los servicios y las ideas. A nivel práctico, nos proporcionará más
posibilidades de elegir nuestras cosas, incluyendo el modo en que ganamos e
invertimos, lo que compramos y lo que pagamos por ello, quiénes, son
nuestros amigos y cómo pasamos el tiempo con ellos, y dónde y con qué
grado de seguridad vivimos nosotros y nuestra familia. El lugar de trabajo y
la idea de lo que significa ser educado se trasformará qu.iz.á, de manera que
nadie pueda llegar a reconocerlos. Nuestro sentido de identidad, de quiénes
somos y de dónde pertenecemos, puede ampliarse considerablemente"
(Gates, 1995: 6).
De hecho, la revolución informática con los potentes ordenadores y
los sistemas de multimedia, convergencia de televisión, teléfono, cine y
computadora en una sola tecnología, mutatis mutandis, está cambiando el
panorama de la cultura y efectuando una «integración» más allá de lo
deseado o no. Ha surgido un nuevo tipo de espacio, el ciberspacio -concepto
dado a conocer por William Gibson en su novela Neuromancer-, el cual
"viola" las fronteras del Estado-nación. Por medio de las autopsias de la
información de la red de Internet viajan imágenes e información de todo
tipo. Las autopistas de la comunicación, término acuñado por Al Gore,
comunican zonas urbanas y rurales, pueblos distantes y culturas diferentes.
Invade la privacidad, y entra en hogares y naciones sin pedir permiso.
La integración por vía de la informática, de incuestionable beneficio,
preocupa axiológicamente a los más optimistas. El propio Bill Gates, uno de
494

sus patriarcas, afirma: "Los beneficios de la sociedad de la información
llevarán implícitos cosoes, como ocurre siempre que se producen gra_ndes
cambios. Algunos sectores económicos experimentarán conmociones que
obligan a readaptar a los trabajadores. La disponibilidad de
comunicaciones e informática de modo virtualmente libre alterará las
relaciones entre las naciones y las de los distintos grupos dentro de ellas. El
poder y la versatilidad de la tecnología digital originar?~ nuevas
preocupaciones en torno a la privacidad individual, a la confiabilzdad en el
campo del comercio y a la seguridad de las naciones. Además, hay que
ocuparse también de las relaciones relativas a la equidad. La sociedad de la
información tendrá que servir a todos los ciudadanos, y no sólo a los que
pueden utilizar una tecnología sofisticada o sean unos privilegiados desde el
punto de vista económico. En definitiva, nos enfrentamos a toda una gama
de cuestiones importantes (. ..), es un buen momento para entablar un
amplio debate" (Gates, 1'995: 246). Él mismo subraya que "el problema
potencial no es la existencia de la información en sí misma, sino el mal uso
que se haga de ella" (Gates, 1994: 260), con lo cual se entra en el campo de
la responsabilidad ética, que algunos postmodernos intentan rechazar.
Junto a la integración científico-tecnológica está el reto de la
integración económica. Ella, imprescindible, no puede realizarse a cie?as y
sin tener en cuenta los riesgos que se corren. Debe efectuarse entre naciones
que tengan similitudes económicas, científico-tecnológicas ~ soci~es: ~ue en
algunos casos pueden estar favorecidas por una comurudad histonca de
cultura como América Latina o Iberoamérica. Precisamente, al respecto, en
la Declaración de Guadalajara, 1991, qué dio inicio a las Cumbres
Iberoamericanas, se reconoce que las naciones que lo integran comparten un
patrimonio cultural de 500 años. En uno de sus artículos se plantea que "Es
necesario acortar la brecha tecnológica básica para obtener los derechos a
la salud, a la educación, a la alimentación y a la vivienda. La transferencia
tecnológica debe responder a criterios sociales y no exclusivamente
mercantilistas" (Guadalajara, 1991: 3). Sin negar los logros de éstas, las
mismas tienen que pasar de la retórica del discurso a la integración efectiva.
Ningún país solo, por potente que sea, podrá desarrollarse, axioma
de mayores consecuencias para los Estados de economias débiles o pobres.
En este orden, Helmult Schmitd, ex canciller de Alemania, ha planteado:
"En la economía global de hoy en día, los países pequeños y medianos son
incapaces de alcanzar sus objetivos de forma aislada. Sólo la integraci?n
(. ..) les permitirá defender sus intereses, ya sean las estructuras mon~tar1as
y financieras, las disputas en la Organización Mundial ~el Co":erczo o_
protección de la atmósfera y los océanos. Por este motlvo, la znt~gra~!º~
europea se hace más y más importante en la era de la giobalzzacwn
(Schmitd, 1997: 44)

!ª

495

�Si tal razonamiento tiene validez para países pequeños y medianos
del área europea, a fortiori, debe ser tenido en cuenta en las naciones que
hoy llaman del Sur. Cada día que las sociedades en vías de desarrollo
reemplacen y posterguen la integración, ya sea continental o regional-zonal,
es un tiempo que dejan a favor de una integración vertical, desde arriba, que
vendría desde los tiempos de poder, condicionando nuevas dependencias.
La verdadera y efectiva integración es la integración horizontal, resultante de
la igualdad de condiciones que, por consensus omnium, es decir, clel
consentimiento general de las naciones, permita un desarrollo equitativo,
racional y sostenible. Asimismo, la integración debe ser integración
multilateral, en el sentido de que un país puede estar en más de una
determinación sociocultural o contexto económico, teniendo en cuenta que
toda identidad e integración es identidad e integración de la diferencia.

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/

Benigno Benavides Martínez.
Subdirector de la Facultad de Filosofía y Letras,

UANL.

La Sociología, como disciplina que aspira a la explicación de la
sociedad, tiene su referente empírico en la sociedad misma, pero sobre
todo en la parte más sensible de ésta, en la que se expresa como "problema
social". Podemos localizar en la tradición sociológica que la preocupación
por los problemas sociales ha sido constante: en Marx el problema de la
explotación; en Durkheim el orden y la evolución, en Weber la
racionalidad de la acción en el capitalismo.
Esta tradición de
preocupación por la problemática social comenzó a perderse
probablemente con Parsons por su afán de constituir una disciplina
científica más explicativa y menos proyectiva de la sociedad. Sin
embargo, la relación con los problemas sociales siguió manteniéndose con
autores como Mannheim en los años treinta, Mills en los sesenta y
Giddens más recientemente. A nivel local Genaro Salinas Quiroga, como
sociólogo, trató de entrelazar las direcciones anteriormente trazadas
haciendo que la Sociología, además de explicaciones ofrezca perspectivas
de solución y cambio a la situación problemática.
La relación de la Sociología con los problemas que la sociedad
padece puede ser enfocada desde el ángulo del compromiso moral que
todo el desarrollo científico tiene que procurar para con la sociedad que la
sustenta, por ello el hecho de que la Sociología se preocupe por problemas
como la pobreza, los marginados, los oprimidos o el crimen no parece
extraño, del mismo modo que trate de proponer soluciones proyectando los
cambios sociales hacia cierta dinámica. Este tipo de problemas resultan
ser tan evidentes que hasta llegan a imponerse como temas de estudio.
Existen, sin embargo, otro tipo de problemas cuyo reconocimiento
resulta sumamente difícil y en ocasiones controversia!. Preguntarse la
razón por la cual se debe asistir diariamente a la escuela o al trabajo,
respetar la individualidad de los demás o la función de la religión son
situaciones mucho menos reconocidas como problemas.
Sobre
este
segundo tipo de problemas Mannheim afirmaba ya en 1936 que "es preciso
considerar como una de las anomalías de nuestra época el hecho de que

498

499

�esos métodos de pensamiento, por medio de los cuales tomamos nuestras
decisiones más importantes y tratamos de diagnosticar y orientar nuestro
destino político y social, nunca han sido objeto de nuestra atención, y por
ello permanecen inaccesibles al control intelectual y a la crítica. Esta
anomalía resulta aún más monstruosa si se tiene en cuenta que en los
tiempos modernos dependen muchas más cosas del pensar adecuadamente
las situaciones sociales que era el caso en épocas anteriores" (p.1)

Mannhein hacía esta aseveración en el contexto histórico previo a
la Segunda Guerra Mundial con el fascismo como tipo de gobierno
amenazante para el mundo occidental, lo cual explicaría hasta cierto punto
su preocupación.

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A fines de los años cincuenta Wright Milis se preguntaba también
¿cuáles son en nuestro tiempo los mayores problemas para los públicos y
las inquietudes clave dy- los individuos particulares? Para dar respuesta a
esta interrogante él syfiala que debemos preguntarnos acerca de los valores
que son preferidos en la actualidad y que sufren alguna amenaza. Las
situaciones en tomo a la relación valor-amenaza nos conducen a establecer
estados que van desde el bienestar hasta la crisis. Pero, cuestiona Mills:
"Supongamos que la gente no sienta ni estimación por ningún valor ni
perciba ninguna amenaza. Esta es la experiencia de la indiferencia, la
cual, si parece afectar a todos los valores, se convierte en apatía.
Supongamos, en fin, que no sienta estimación por ningún valor, pero que,
no obstante, perciba, agudamente una amenaza. Esta es la experiencia del
malestar, de la ansiedad, la cual, si es suficientemente total, se convierte en
una indisposición mortal no específica". (p. 30)
Agrega Milis, además, que para poder dar respuesta a esta
problemática, nos debemos orientar ·por tres tipos de cuestionamientos
referentes a:
a) La estructura de esta sociedad particular en su conjunto.
b) Los mecanismos por los que la sociedad cambia.
.
c) Las variedades de hombres y mujeres que en una sociedad prevalecen.
Del modo como Milis lo señala, los problemas sociales sólo tienen
sentido si se ubican en una sociedad específica. A su vez, esta
problemática se presenta de tal manera en cuanto a la estructura propia de
cada sociedad; pero además hay que ubicarse en cuanto a la dirección del
cambio deseado de acuerdo a la sociedad que se ha diseñado aunque sea
idealmente. Finalmente todo cambio social debe ser realizado por
500

hombres en concreto, miembros de cada sociedad que combinen historia y
biografía, en un todo social.
En "la tercera vía" Giddens (1999) relaciona la igualdad con la inclusión,
dentro de la nueva política en la que define "la igualdad como inclusión,
aunque estos términos necesitan alguna precisión. Inclusión se refiere en
su sentido más amplio a la ciudadanía, a los derechos y deberes civiles y
políticos que todos los miembros de una sociedad deberían tener, no sólo
formalmente, sino como una realidad de sus vidas. También se refiere a
las oportunidades y a la integración en el espacio público". (p. 123)
El problema de la democracia, de acuerdo a todos estos elementos
no puede ser planteado de una manera simple. Debemos cuestionarnos
primeramente si nuestra sociedad la valora, si percibimos alguna amenaza
contra ella. Incluso podemos problematiz.ar acerca de la sociedad en
particular en la que queremos reflexionar, así como también la estructura
de esta sociedad, su percepción de cambio o permanencia y el tipo de
hombre y de mujer en esta sociedad. Además de ponderar si efectiva y
realmente tenemos los mismos derechos y no sólo las oportunidades de
participación en los asuntos públicos.
Al reflexionar acerca del problema de la democracia desde la
perspectiva que establecen los anteriores cuestionamientos no podemos
pensar en ella como circunscrita a procedimientos electorales o a la
idealidad del gobierno de todos, más precisamente, debemos pasar por
reconsiderar el concepto mismo de la democracia y de los conceptos
conectados con ella, además de precisar las características de la sociedad
regi.omontana. Para este propósito Habermas (1999) confecciona un
modelo de democracia que se apoya en las "condiciones comunicativas
bajo las cuales el proceso político tiene para sí la presunción de producir
resultados racionales porque se lleva a cabo en toda su extensión de un
modo deliberativo". (p. 239)
Los conceptos relacionados con la democracia, como estado,
partidos, gobierno y otros semejantes deben ser definidos en términos de
su orientación sociológica, para lo cual, siguiendo a Mannheim, "no son,
necesariamente, componentes de lo que solíamos llamar estado".
Reconociendo la historicidad del concepto de estado, procedente del
renacimiento italiano y habiendo estructurado su relación con la sociedad
sólo a partir de la época del liberalismo en base a la oposición entre
ambos, en el futuro, el concepto estado, resultaría cada vez menos
aplicable. En su lugar Mannheim propone la expresión "cuerpo político",
el cual permite identificar la historicidad del concepto estado y no pasar
501

�por alto la importancia de otros grupos y dirigentes que en el pasado
tuvieron influencia y que en el futuro podrían volverla a tener. Mannheim
señala que "por cuerpo político entendemos, por consiguiente, todos los
grupos y dirigentes que desempeñan un papel activo en la organización de
la sociedad. Pueden ser empresarios autodesignados, o magistrados
electos, altos funcionarios sindicales, o señores feudales del pasado.
Nuestro concepto comprende estos elementos políticos por excelencia, que
concentran en sus manos las funciones administrativas, el poder militar y
la dirección social. El cuerpo político, contemplado desde el punto de
vista sociológico, es inherente a todas estas unidades políticas y de
importancia política. Cuando empleamos la expresión "de importancia
política", la palabra política significa "pública"; incluye asuntos de familia
o de trabajo' únicamente en la medida en que pasan a ser preocupaciones
públicas en una determinada sociedad". (1974 p. 62)
Las ventajas jé la definición precedente, como Mannheim mismo
lo señala son principalmente dos: prestar atención a los elementos que se
encuentran fuera del éstado y que sin embargo juegan un papel en los
procesos políticos de dirección, organización y coordinación de la
sociedad. La segunda ventaja consiste en dejar de considerar igualmente
que la democracia es únicamente amenazada por el estado, como si no
existieran otras organizaciones que desean imponer su voluntad sobre los
demás. (p. 62-63).
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1

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Al iniciar el estudio de la sociedad regiomontana, el primer
problema que nos marcamos es el que puede señalarse como de la
estructura social que la configura. La importancia de este punto radica en
que a partir de él podemos trazar las posibilidades de transformación, en
razón de la forma en que se articul~n los componentes. En este sentido,
resulta significativo el análisis a partir de la dureza de la configuración
estructural, ésta resulta ser, en el caso de Monterrey reconocida por su
polarización. Si bien en todo México la diferencia entre ricos y pobres es
muy notoria, en Monterrey la distancia entre ambos sectores resulta ser
mayor debido principalmente a la riqueza de la élite dominante. La crisis
económica recurrente viene a mostrar con mayor crudeza los contrastes, en
tanto que los sectores medios ven frustradas sus aspiraciones de ascenso
social.
Las bases estructurales de la sociedad regiomontana no ofrecen un
escenario propicio para la democracia ya que partimos de que la
democracia puede darse únicamente entre iguales, con igualdad de
conocimiento, oportunidades de ascenso, acceso al consumo y deseos de
participación. Pensar la democracia como confluencia entre ricos y pobres
502

es reducir la democracia, cuando mucho, a procesos electorales y poco a
procesos sociales.
El segundo problema que tenemos que abordar es el que consiste
en determinar la dinámica de la sociedad regiomontana tratando de seguir
una línea, patrón o ideal que la prefigure, posiblemente éste consista en el
desarrollo o modernización. Con este propósito es conveniente analizar el
pasado y prefigurar el o los sentidos de las acciones que los regiomontanos
hacen con el propósito de construir su futuro a partir de una utopía, pero
que hoy, en términos nuevamente de Mannheim, sería sólo ideología.
El tipo de hombre que le toca vivir en Monterrey en la actualidad
es el que se ha formado a partir de una estructura social derivada de la
industrialización y de la economía de mercado. Este tipo de hombre es el
que ha interiorizado la carrera hacia el éxito económico y el
reconocimiento social, pretendiendo niveles de consumo siempre
crecientes.
Es pertinente ahora preguntarse ¿cómo en una sociedad tan
polarizada en la distribución de bienes económicos puede darse la
democracia y hasta una marcada tendencia hacia el conservadurismo en lo
político y en lo cultural, pero enfocada hacia el desarrollo y la
modernización y sus miembros individuales aspirando al éxito

, . ?
. econOilllCO ..

Las respuestas a esta situación interrogativa podría darse en varios
sentidos, siendo uno de ellos el que se enfoca hacia el aspecto económico.
En él, la respuesta consiste en pensar a la sociedad regiomontana como
ventajosa y prestigiada en lo económico, comparativamente mejor que
otras sociedades locales de nuestro país, por lo que, en términos relativos,
vivir en Monterrey resulta mejor que vivir en otras localidades más
atrasadas y con mayores problemas, trayendo como consecuencia la
valoración de lo que se tiene y la tendencia al conservadurismo.
Esta explicación, si bien es válida, lo es pero sólo para el aspecto
que trata de explicar, es decir, vale para explicar la aceptación de una
situación como la menos mala ante la amenaza creciente de perder lo que
se tiene, además de que esta inmovilidad, contradice mar~adamente las
aspiraciones de cambio hacia la modernización y niega al tJ.po de hombre
que busca el éxito.
Otra posible explicación que se pretende, consiste en un enfoque
básica.mente orientado por determinantes de carácter político en el que el
503

�poder, la dominación y el papel del estado adquieren relevancia, pero que
deja fuera el _análisis de la actitud que asumen los que son dominados, lo
cual resulta básico para explicar las épocas de estabilidad, de paz
perdurable y sobre todo para entender el conservadurismo de una spciedad.
Es aquí donde adquiere relieve el planteamiento de Habermas, en el que se
rebasa la relación estado-sociedad y la a;utocomprensión ética, dando lugar ,
a "los acuerdos de intereses y compromisos, mediante la elección racional
de medios en relación a un fin, las fundamentaciones morales y la
comprobación coherente jurídicamente". (p. 239)
El enfoque que se sigue en este estudio, está dirigido hacia la
aceptación por parte de los sectores subordinados de las líneas establecidas
por los sectores dominantes. A manera de una inicial hipótesis de trabajo
podemos configurar la idea de que la dominación de parte de la burguesía
expresada como conservadurismo de la sociedad regiomontana es posible
explicarla en base a ~ capacidad de convepcimiento y la consecuente
aceptación por parte,,de los sectores subordinados de la concepción de la
sociedad burguesa manifestada eli el ideal de éxito y trabajo.
Para cumplir con este propósito se parte del análisis de la sociedad
regiomontana dentro de su especificidad de su desarrollo dinámico y de su
estructura relacional entre grupos sociales dominante y dominado, entre
fos cuales la cultura y l~s sentidos de valoración son impuestos, pero
igualmente aceptados por cada uno de los componentes de la estructura
social. El estudio del caso regiomontano, no pretende construir una teoría
sino que parte de la convicción, sustentada por Bordieu ( 1997) de que
"sólo se puede captar la lógica más profunda del mundo social a
condición de sumergirse en la particularidad de una realidad empírica,
históricamente situada y fechada, pero para elaborarla como "caso
particular de lo posible". (p. 12)
Con el mismo propósito se ha introducido el término inclusión, el cual
ha sido manejado por Giddens, para señalar la situación de los individuos
que se encuentran dentro de la corriente principal de la sociedad. La
exclusión, por el .contrario, hace referencia al alejamiento de los beneficios
que la sociedad, en general, ha logrado. La exclusión no es desigualdad
(p. 125) sino alejamiento, tampoco es pobrez.a, o ignorancia, puesto que
puede existir la exclusión de la élite.. Esto es, el rechazo de la élite a su
propia sociedad por considerarla atrasada, inculta o poco propicia para
vivir. La democracia, por lo tanto, aspira a la inclusión, y puede decirse
que la inclusión es la medida de la democracia.

504

Lá pertinencia del término inclusión se fundamenta, siguiendo la línea
de Mannheim, para explicar la política, se aplica a todo grupo o dirig~nte
que oiganiz.a la sociedad, entre ellos los empresarios y los funcionarios y
no simplemente al estado. Estos llegan a constituir una élite que alcanza el
poder y que se mantiene en él! no sólo por medios políticos, sino también
por medios que conducen al convencimiento de que los subordinados
deben seguir a los dirigentes. La élite establece los rasgos de inclusión
para ser considerado dentro de ella y con la categoría suficiente para
hablar en su nombre y para dirigir la sociedad desde el cuerpo político,
tratando de incluir a los subordinados a partir de la negociación,
obviamente entre desiguales.
A manera de conclusión, se puede señalar que en la formación de la
sociedad democrática regiomontana, la inclusión vendría a ubicarse como
la aspiración fundamental, la cual se expresaría en empleo, educación,
seguridad, cultura, participación política, deporte y otras a través de
procesos de decisión en los que la comunicación incluya efectivamente a
todos en las negociaciones y acuerdos aceptados como legales.

Bibliografia

Bourdieu, Pierre. Razones Prácticas. Anagrama. Barcelona. 1997
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Mannheim, Karl. Libertad, Poder y Planificación Democrática.
Segunda reimpresión. Fondo de Cultura Económica. México. 1974.
Mannheim, Karl. 1987. Ideología y Utopía. Segunda Edición. Fondo de
Cuitura Económica. México. 1987.
Mills, C. Wright. La imaginación sociológica. Décimo primera
Reimpresión. Fondo de Cultura Económica. México. 1986.

505

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                <text>Rodríguez, Alma Silvia</text>
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                    <text>7

Cf. ibid .

• /bid.

Cf. Jorge Garcíli-tiómez, La acción y los usos intelectuales. En torno a la problemática de
las ideas y las creencias en la filosofía de Ortega, Torre de los Lujanes (Real Sociedad

9

Económica Matritense de Amigos del País), Nº. 34 (octubre de 1997), pp. 117 ss.
10

Cf. J. Garcia-Gómez, Caminos de la reflexión. En tomo a la teoría orteguiana de las ideas

y las creencias, Revista de Filosofía (Universidad Complutense de Madrid), 3ª. época, XI
(1998), núms. 19 y 20.
11 Para un examen de los varios sentidos de la tesis conexa de que "la creencia es
inconsciente", vide Jaime de Salas, Razón y legitimidad en Leibniz, Tecnos, Madrid, 1994,
pp. 93-95.
12 Cf. Edmund Husserl, Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía
fenomenológica , trad. J. Gaos, 2ª. ed. (México: Fondo de Cultura Económica, 1962), I, §
104. En lo adelante me referiré a esta obra como Ideas, l.
13

J. Marias, op. cit., p. 95.

14

/bid ., p. 98.

is Cf. supra , n. 12. Como puede ahora verse, la posición orteguiana va más allá de la de
Husserl, por cuanto de la creencia originaria se "seguiría", según Ortega, hasta la creencia en
la existencia del mundo (tal y como la entiende Husserl), pues seria aquélla la genuina prot&lt;r
doxa "mediante" la cual se cree siempre en un mundo de consistencia determinada, creencia
realmente fundamental que sirve para enmarcar la serie dóxica de las modalizaciones que
cabe producir a base de la pura creencia en la existencia del mundo, que seria su "miembro"
primordial. Vide E. Husserl, Ideas , I, pp. 30-32.

..

16

J. Marias, op. cit., p. 95.

11

/bid. El énfasis es mío .

is /bid.
19

Cf. J. Ortega y Gasset. Guillermo Dilthey y la Idea de la Vida, OC, VI, p. 190.

140

Sección Segunda

LETRAS

�EL IMPACTO DE LA TRANSCULTURACIÓN
Dra. Alma Silvia Rodríguez
Jefe de la Sección de Letras
Centro de Estudios Humanísticos
Jefe de la División de Posgrado
Facultad de Ciencias de la Comunicación
Universidad Autónoma de Nuevo León

...Communication cannot be studied in
isolation; it must be analized in term of its
effect on people 's lives. We must focus on what
communication does: how it constrains
evaluation and decision making, not mere/y
how it is structures... we want to find ways of
analyzing situated talk that brings together
social, sociocognitive, and linguistic constructs,
and to develop relevant analytic methods that
build on the perspective of sociolinguistic
theory...

John J. Gumperz
INTRODUCCIÓN
Con la llegada del nuevo milenio y las implicaciones de la
globalización y la transnacionalización, WlO de los retos más acuciantes para
el investigador en el campo de las ciencias sociales es el estudio de la
transculturación. Los trabajos que se han hecho de este fenómeno, desde el
ámbito de la comunicación, han tomado en cuenta el concepto de identidad
cultural, sin reparar que la identidad se compone de múltiples factores como
resultado de la interrelación entre los miembros de un grupo de acuerdo a su
realidad social.
El contacto e interacción entre hablantes que participan de
experiencias culturales distintas, presuponen W1 conflicto de identidad, al
situar a la persona entre formas de vida que muchas veces difieren
diametralmente una de otra. Las migraciones masivas y los diversos
procesos transnacionales e interculturales que se están dando en nuestro país,
han propiciado nuevas prácticas de comunicación social asociadas a una
ideología, que presupone otras formas de pensamiento, comportan1iento y
actitudes que ponen en crisis los sistemas de representación del sujeto.

143

�Desde esta perspectiva, es obvio que la lengua constituye el
instrumento privilegiado para mostrar cóm~ la ~cotomía e~tre ~a -~~n~
dominante y una lengua dominada, en una situacio~ de co~cto hngwstico,
tiene una pertinencia sociológica, pues -como ~enala_ Halhday - esclarece
comportamientos del sujeto asociados a una praxis social.
La identidad, el ethos, la cosmovisión, subyacen en la lengua: La
palabra es signo del devenir, del proceso socio~stó~co de toda com~dad
hablante, así como de sus creencias, valores y vivencias. Es la ex~~es1on de
la vida de un pueblo, el medio para acercarnos a la comprension de su
realidad, de su pertenencia a un espacio (H. Muñoz, 1986).
Ahora se trata de demostrar cómo el análisis lingüístico ?ermite ver
en forma tangible el fenómeno de la transculturación ~n relación ~on los
cambios en el habla, y sus efectos en la identidad del suJeto y la sociedad a
que pertenece.

Mi investigación se realizó en Monterrey, N .L., en la franja fronteriza
entre los linderos del sur de Texas y el noreste de México.__M?nterrey es_una
ciudad cuya creciente composición pluricultural y plune~ca, su fluJO Y
reflujo migratorio, han permitido el surgimiento de un conflicto de ~~/turas.
Fonnas innovadoras desplazan lo que es propio de la reg1on. La
transculturación está latente imprimiendo sus signos en la lengu~. _Los
anglicismos utilizados en las prácticas comunicativas vienen a sustt~tr al
español para convertirse en los vocablos en boga. La diglosia se advierte Y
se legitima en esta zona como consecuencia de _la ~p~ión socioc~tur~l de
los Estados Unidos. Esta misma circunstancia, ongma que el ~gles se
prefiera porque es la expresión de prestigio, de estatus, o bien por
mimetismo o inercia.
,,

.

De este hecho se derivan préstamos léxicos, cambios semánticos, o
incluso interferencias sintácticas. Los dos sistemas en contacto so_n ~e.nte Y
origen de un desplazamiento lingüístico en pro~eso._ Hay mdiv1du~s
bilingües, a la par que diglósicos, y en esta f?:111ª la td~nttdad del neolones
se debate entre la tradición y la innovac10n, que t~plem~ntan nuevos
patrones de comunicación con un sentido de reconstrucc1on social.
Pero, antes de continuar, es preciso aclarar los con~epto~ de
bilingüismo y dig/osia a los que me refiero. Si ~x~i~~~os su et1ol?g1~, el
significado es el mismo, sin embargo, para la ~oc10lmgui~ttca, esto~ ten~mos
han pasado -como refiere Antonio Ma. Bad1a- a polanzar dos situaciones
distintas (Lapesa, 1987).

144

El bilingüismo se refiere a la condición en que la persona utiliz.a
indistintamente dos lenguas; piensa y se comunica en una u otra lengua, sin
necesidad de traducirlas; puede incluso pasar de una lengua a otra en el
curso de un mismo proceso de pensamiento. Esto se define como bilingüismo
total; pero también hay bilingüismo parcial que se refiere al sujeto que no
domina la segunda lengua como la materna.
En cambio, la dig/osia es un fenómeno antropológico-cultural, pues se
refiere al papel que juegan la lengua materna y otra alterna en la
reproducción de la identidad étnica y la sobrevivencia de grupos dominados
o minoritarios (Hamel, 1995).
Existen, sin embargo, otras definiciones para diglosia. La primera se
refiere a dos variedades de una lengua, cada una con su función social: el
código formal y el informal, dependiendo de la situación comunicativa; y la
segunda, alude al uso de dos o más lenguas que tienen un rango de uso
distintivo, como mencioné anteriormente.
Indiscutiblemente, el problema lingüístico que surge del conflicto
entre lenguas ha llegado a convertirse en una fuente de preocupación
pública, en la medida que el lenguaje juega un papel significativo dentro de
la estructura social de un país. Las raíces del problema entroncan con
movimientos migratorios, domirtio político, económico y cultural de unos
países o grupos sociales sobre otros, etc. Por esta misma razón, el tema
resulta ser un tópico que ha conseguido despertar el interés de lingüistas,
comunicólogos, pedagogos y antropólogos, al poner en juego la identidad
cultural de los hombres y de los países, cuyo patrimonio nacional, regional,
local o tribal empieza a verse amenazado (Schiller, 1976). Los teóricos
latinoamericanos conciben este problema como un producto de topografias
de interacción cultural-comunicativa que contribuye a la formación de
sujetos con nuevos paradigmas de representación (Herlinghaus, 1997)

l. Antecedentes
La aparición de este fenómeno en la zona metropolitana de Monterrey
y en general en todo el estado es diferente de lo que ocurre en el centro y sur
de México, donde el conflicto está marcadamente relacionado con
movimientos indigenistas y política lingüística. Sin embargo, es necesario
señ.alar que el problema entre las lenguas concierne a todo el país, pues la
influencia de Estados Unidos en México se impone y viene a ser un factor de
dominación y de conflicto lingüístico, derivado del llamado imperialismo
cultural o transculturación compulsiva, como lo llaman algunos
especialistas en comunicación.
145

�Hay entonces una tendencia hacia la homogeneización que ocasiona
conflictos lingüísticos. Estados Unidos lleva a cabo el imperialismo cultural,
con el consiguiente ahogo de las culturas locales a través de la interacción,
entre receptores y productores de la información. Pero también influyen los
desafios del mercado, los retos de la competencia, las nuevas tecnologías de
la información, etc.
·
El uso del Internet ha abierto las puertas a formas de comunicación
diferentes, poniendo en situación de desventaja a la lengua regional como
resultado de la necesidad de usar inglés para comunicarse a través de esta
vía. La supresión de las barreras comerciales, por otro lado, ha hecho surgir
el problema de si se respetan o no los derechos de hablantes de lenguas
minoritarias que tienen que enfrentarse al dilema entre la asimilación y la
extinción versus la sobrevivencia y la evolución (Maurais, 1995).
El impacto del fenómeno en esta franja fronteriza es muy peculiar.
Los límites fronterizos de Monterrey se ampliaron. San Antonio Texas se \la
convertido en el centro colllercial de gran parte de la población de clase alta;
lo mismo que la Isla del Padre, que es el lugar de recreo y de conciertos de
rock para los jóvenes de este mismo estrato social. Para los niveles medio y
bajo, en la misma ciudad, se encuentran Sam's Club, Wall Mart, JC Penny,
etc., como lugares comunes de consumo. El conflicto lingüístico surge en
esta situación y se proyecta en patrones de interacción verbal, inmersos en
un juego de mecanismos de legitimación.
Hasta la fecha, no existen antecedentes sobre estudios de anglicismos
realizados en Monterrey con el enfoque de la presente investigación. Se han
hecho estudios que buscan la relación entre clases sociales y lenguaje; son
ensayos que muestran una especie de catálogo sobre el habla característica
de la zona. Este trabajo presenta un nuevo acercamiento: la descripción y el
análisis de fenómenos lingüísticos, producto de una diglosia sustitutiva, es
decir, de una relación asimétrica entre una lengua dominante y otra
dominada. La base operativa para comprobar este fenómeno fue un
acercamiento al objeto de estudio, para llegar por medio de la semántica
cuantitativa a la ponderación de los datos.

II. Planteamiento del problema
El problema real es, por tanto, estudiar el conflicto lingüístico
asociado al fenómeno de transculturación y su efecto en los procesos de
homogeneización sociocultural en la zona de Monterrey.

146

. .. , ~ste he~ho es_ un fenómeno multidimensional, pues la problemática
lmgwstica está asociada a la transformación del sistema sociocultural de
valores, de estatus y de identidad. La reorientación de los hablante~ se
demuestra, ~or eje~~lo, en la incorporación de nuevos tipos de textos,
patrones de mteraccion verbal, marcos de referencia discursiva técnicas de
~gume_ntación Yneologismos, entre otros, que producen una ree~tructuración
discursiva y un enriquecimiento del repertorio bilingüe colectivo
(Hamel,1995).
El propósito d~ la presen~e investigación es, por consiguiente,
confo~ar un nuevo objeto de estudio, en un continuo temporal y situacional:
el fenomeno de transculturación. Describir la variabilidad inherente a la
ac~ción lingüística ~el hablante de esta zona. Muchas son las palabras del
espanol que se c~bian por las del inglés: input, manager, marketing, test;
otr~ se castell~zan c~m~ ?est-seller, ~~trés, panel, póster, etc. De aquí el
subtitul~ de ,esta mvestigacion, donde utilizo el verbo impactar de acuerdo al
uso del mgles y el habla coloquial de la región.
Si toda comunidad lingüís~ca puede catalogarse como diglósica,
des~e el mo~ento . en que coexisten variedades de lengua con usos
socialmente ~~erenciados, también es cierto que la diglosia ocurre cuando se
trata de sustitwr una lengua con otra. Este es un fenómeno patente en el
estado de Nuevo León. ¿Será ésta una transición histórica en camino hacia
un desplazamiento lingüístico? ¿Será una nueva forma de identidad?

ID. Objetivo
_ El objetiv? fue anali_zar la interferencia lingüística del inglés sobre el
espanol._,Es decir, e~ conflicto y el desplazamiento en el uso de la lengua de
esta regio~, como. ~ign~ de un fenómeno sociocultural tangible sólo en el
seno de la ~t~raccion misma, en la vida de la comunidad. En otras palabras:
nuestro objetivo fue analizar los efectos de la transculturación en el
contexto del cambio.
A partir de la reflexión sobre este problema han surgido algunos
interrogantes:

l. ¿Cuáles son los elementos que intervienen en el problema lingüístico de
esta zona?
2. ¿Cómo afectan dichos factores en las prácticas lingüísticas de la
localidad?
3. ¿Cuánto pueden influir en el cambio de los esquemas culturales propios
de la región?
147

�4. ¿Podría hablarse de que en esta zona hay una ideología diglósica?
5. ¿Qué implicaciones prácticas tiene este problema en la identidad del
neolonés?
6. ¿Se puede llenar un hueco de conocimiento con este trabajo?
Para lograr dar respuesta a mis inquietudes, y evitar resultados
irrestrictos que pudieran ser causa de controversia, consideré necesario hacer
un planteamiento formal con base en:
-

Hacer un estudio descriptivo y sociohistórico de la zona, para analizar la
irrupción sociocultural de los Estados Unidos en la región y, por
consecuencia, el fenómeno de transculturación.
- Examinar la actitud de los hablantes respecto a la aceptación del inglés.
- Hacer una recopilación de anglicismos usados en la localidad para
confirmar o rechazar las hipótesis siguientes.

IV.

.,

Hipótesis

Mi primera hipótesis está basada en el presupuesto de la existencia de
una diglosia en este lugar como consecuencia de la transculturación, como
conflicto de culturas que genera una aculturación flexible asociada a la
estructura social.
La segunda hipótesis postula que existen dos niveles de penetración
del inglés: por el estrato alto, donde la lengua constituye una forma de
prestigio, de poder y los sujetos son bilingües; por el estrato medio y bajo,
donde el inglés es el medio de sobrevivencia que ocasiona la diglosia o el
spanenglish.
La tercera hipótesis se desprende de la anterior para mostrar la
interrelación que existe entre el conflicto lingüístico y la identidad del
hablante.
¿Por qué mi interés en realizar un estudio sobre el conflicto de
culturas, sobre la lucha entre dos lenguas que empiezan a coexistir en un
mismo territorio? Es un hecho evidente que cuando el contacto de lenguas
se intensifica, se produce un proceso de resistencia y desplazamiento
lingüístico. Hay una ruptura de modelos culturales, un fenómeno
sociohistórico cuya trascendencia se debe a los cambios que experimenta la
comunidad de hablantes.
La dimensión y el alcance del proyecto son, sin lugar a dudas, de
importancia capital. La vida de los hablantes de una entidad no puede quedar
148

~or -~á~ tiemp? al ~argen del dato histórico, porque las particularidades
hn~mstlcas est~ en m~errelación directa con la vida de un pueblo, su praxis
soci~l. Ademas, la ~cot_~mía entre una lengua dominante y una lengua
dommada en una situac1on de conflicto lingüístico es particularmente
relevante, porque en el estu~io de las palabras reside el sustrato axiológico
que opera en todas las culturas y que permite acercarnos a la identidad de
cada comunidad, en un mundo cada vez más móvil y étnicamente
fragmentado.
Al terminar el siglo XX y en vísperas del tercer milenio estudiar la
~ansición de la. socieda~ al proceso globalizador y entender ei papel que
Juega el lenguaJe es, sm lugar a dudas, un tema que merece atención
especial.

VI. Marco conceptual
El sustento teófico y metodológico de este trabajo está fundamentado
en la te?ría d_el cambio lingüístico (Weinreich). Sin embargo, considerando
las particularidades de la zona, se incluyen también las corrientes que parten
de los conceptos de diglosia y lenguas en conflicto asociadas a los nombres
de Fishman, Ferguson y Grimshaw, pero bajo la reformulación de Rainer
Hamel y éctor Muñoz, quienes sustentan que la diglosia no estable surge
del conflicto entre una lengua dominante y otra dominada.

!f

Si bien en esta zona no se trata de dominación en un sentido pleno, sí
se tra~ d~ una dominación social. Condición que bajo ciertas situaciones
comumcatlvas favorecen el uso del inglés, convirtiéndolo en una forma de
prestigio, de estatus.
.
Lo~ estudios sobre el contacto entre dos lenguas, señalan que el
b_1c~.t:m"~ismo en estos casos d~semboca en la incorporación de préstamos
lmguzstzcos, que poco a poco se mtroducen en situaciones de habla, donde se
alte~ e~- ~s? de las dos lenguas. Este tópico es de gran interés para la
s~c1?l;10gu1stlca y. 1~ etnografia de la comunicación, pues el proceso
~st~n~o y confücttvo de cambio lingüístico, es decir, los procesos
diglosicos, forman parte de los fenómenos socioculturales.
. .. , ~uchos conflictos ya existentes son resultado de problemas no
lmgwsticos del pasado: guerras, negociaciones, etc. Por eso, las variables
s~ciológicas son necesarias para explicar el conflicto y la situación en que se
dio el contacto de lenguas. Además, es dificil determinar exactamente
c~ándo ~e inicia el cambio de lenguas, cuándo progresa y cuándo ya ocurrió,
sm considerar el cambio social.
149

�•

Las investigaciones que se han llevado a cabo en torno a conflictos
lingüísticos demuestran que el cambio va de acuerdo con las leyes de
interacción. La estructura del sistema de lengua está en correspondencia con
la estructura sociohistórica, pero siempre se supeditan a los imperativos del
sistem.a lingüístico. Los "variacionistas" han comprobado que los factores
sociales están en interrelación con el uso y la evolución del lenguaje. Es
decir, los mecanismos sociales de la interacción son mediadores en el
proceso del cambio lingüístico.
Un mecanismo social sería. por ejemplo, la transculturación que
propicia dos procesos lingüísticos importantes: la diglosia y el cambio
lingüístico. Este último entendido como un bilingüismo; mientras que la
diglosia se asocia con una nuern forma de comunicación que avanza dentro
de una comunidad al tomar prestadas expresiones de otra lengua, en nuestro
caso, el inglés.
Las dos formas se relacionan con la variación social ahogada por el
prestigio, como diría Gem1án de Granda. La situación en este lugar obliga a
que en el estrato alto y medio alto, el hablante debe dominar la lengua
extranjera si quiere alcanzar las esferas del poder; en cambio en el estrato
medio bajo y bajo. el factor de sobrevivencia conduce al sujeto al uso del
inglés para obtener mejor ingreso. Me refiero principalmente al manejo
que de esta lengua hacen los legales e ilegales que emigran temporalmente a
Estados Unidos en busca de trabajo y que al regresar constituyen otra fuente
de penetración.
Sin embargo. está probado que no todos los cambios lingüísticos
reciben una aceptación social. Esto es, los hablantes, en ocasiones, llegan a
rechazar y resistirse a los procesos de cambio, manteniendo su lengua nativa
y reforzando su prestigio histórico, en la interacción verbal cotidiana. No
obstante. cuando la transculturación se hace presente, hay
formas
innoudoras que empiezan a desplazar los vocablos propios de la región.
Los procesos de cambio conducen a una diglosia que se desarrolla tanto en
actiYidades culturales como laborales.
En síntesis. la diglosia, sin llegar al bilingüismo, · constituye un
proceso en a\'ance hacia el desplazamiento lingüístico. Hay dos lenguas que
se intercambian por medio de préstamos lingüísticos e interacciones verbales
de naturaleza distinta.
,.
La línea del marco teórico gira, consecuentemente, en torno a la teoría
del cambio lingüístico (Weinreich, Labov Gumperz, etc.), los conceptos de
bilingüismo y diglosia (Ferguson y Fishman) y lenguas en conflicto
(Greimshaw, Hamel y Muñoz).
150

1

.
Los mtentos por estudiar el cambio lingüístico son múltiples y de '
diferente alcance. Mencionaré algunos: Labov (1969, 1977, 1979), Sankoff
y S~off -~1973, 197~), Ló?ez ~forales (1983), y otros. Sin embargo, para
la real1zac1~n de _e sta mvestigac10n de carácter sociolingüístico tomé como
base a dos mvestigadores destacados en nuestro país: Hamel y Muñoz.

VII. Método
. . Los parámetros metodológicos para el estudio de este fenómeno se
delimitaron en las fases que a continuación se señalan:

•
•

•

~escripción del ~bito socio-cultural en que se presentan las
mterferencias lexemáticas (1997).
·
Creación de ~trumentos para la fase operativa de esta investigación:
encuesta de actitudes y cuestionario sociolingüístico (1997).
Recopilación de datos (1997-1998) .
Análisis de resultados ( 1998).
Discusión ( 1998).
Conclusiones.

VII.1 Modelo socio-histórico
. ~l tr?bajo de campo se inició con la descripción y contextualización
soc10histónca de la zona metropolitana . Los resultados de la investigación
mostraron q_ue, de acuerdo al censo de 1995, Nuevo León ocupa el 3.22% en
el macro-mvel de la población total por entidad federativa, contando
Monterrey actualmente con 2'938,072 habitantes (INEGI).
No obstante este porcentaje, los fenómenos de industrialización y
urbanización vertiginosa son factores que han convertido a la ciudad en un
verdad~ro centro urbano cosmopolita, determinando la manera de vivir de
los regiomontanos, sus costumbres y creencias.
. . El .soporte de la sociedad regiomontana, y por ende el sector más
s1gruficativo del poder socioeconómico, son los grupos industriales,
r~p~~sentados por gr~des compañías nacionales. Muchas de ellas, por su
v1~1on d~ d~sarroll~, tienen ~articipación extranjera, lo que propicia un flujo
~~a~~no mternac1onal a mvel empresarial. Sus altos ejecutivos todos son
bilingues, porque la relación del mercado laboral establece como norma el
?5º del inglés. Pero, ~demás, cabe hacer referencia en este apartado al
mcremento de las maquiladoras, que en los últimos años, han favorecido la
151

�generación de un nuevo sector de producción,
número de empleos.

generador

de un buen

La forma de ser del hablante de la ciudad de Monterrey es dificil
separarla de sus demás características como mexicano. Sin embargo, debe
señalarse que esta región es un desierto, sinónimo en alguna forma de
carencia. Característica que hace de esta área un campo cuya aridez
propicia la búsqueda de otros horizontes de trabajo y de intercambio laboral.
Así se inicia el proceso sociohistórico de dependencia que Nuevo León tiene
con los vecinos del norte.
En general, la situación económica y política del país ha propiciado
que México sea un país de grandes contrastes que refleja la incertidumbre
provocada por la crisis. Los últimos años enmarcan un proceso recesivo en
la economía, con la consiguiente caída de la demanda laboral y el aumento
significativo del desempleo. Existe una alta tasa de desocupación; la lucha
contra el desempleo no ha tenido el éxito deseado y miles de familias
mexicanas todavía viven con un salario mínimo. El índice de calidad de
vida, en fin, ha men·guado.
'

,.
1'

En estas condiciones, el comportamiento de desarrollo se ve impelido
hacia el cambio en los esquemas tradicionales de la organización. La
empresa incorpora personal extranjero. Además, el carácter de esta zona
casi de ciudad fronteriza y la perspectiv~ de ejecutar en el área proyectos de
inversión, sobre todo en el orden infraestructural, son variables que
determinan nuevos roles sociales de dependencia y subordinación que, a su
vez, propician situaciones comunicativas bilingües y diglósicas. Lo mismo
sucede cuando se realiza la venta del trabajo en el extranjero, que ocasiona la
emigración legal e ilegal hacia los Estados Unidos.
En 1996, Nuevo León ocupó el primer lugar como proveedor de
ilegales a Texas. La patrulla fronteriza en el sector de Laredo detectó y
repatrió a 1941 indocumentados regios, esto es, el 21 % del total de ilegales
mexicanos, incluyendo profesionistas (INEGI).
Todos estos factores, aunados al hecho de que el inglés se ve
favorecido por la educación bilingüe en los colegios privados, propician la
diglosia. Además, como las empresas ven imperiosa la necesidad de que
sus trabajadores aprendan inglés, en todo Monterrey se promueve el
aprendizaje de esta lengua. La publicidad, la influencia de los medios
masivos de comunicación, la transmisión vía satélite y las redes locales e
internacionales favorecen el uso alterno de las dos lenguas prácticamente en
todo el estado. De esta forma el inglés viene a ser parte del desarrollo
económico, político y social de esta entidad.
152

En la z.ona metropolitana hablar inglés constituye una forma de
prestigio, por estar institucionalizado en las esferas de poder. Los hechos
anteriores ofrecen un panorama general de la situación que se vive en la
~egión, -~l confli~to entre ~l es~añol y el inglés; la resistencia al cambio y la
mno;acion, asociado a la identidad del neolonés; conflicto que se expresa a
traves • de nuevas formas de comportamiento lingüístico en donde va
implícita la lucha por integrar dos sistemas distintos de organizar y valorar
la realidad.

VII.2 Encuesta de actitudes

P~a establecer ~~ grado de aceptación o rechazo respecto al inglés en
es~a ~e~on, se proced10 a elaborar la encuesta de actitudes integrada por
vemttsi~te p~eguntas, de las cuales nueve fueron abiertas. Para su formulación,
~e considero una b~se _de datos que permitiera relacionar la respuesta del
informante, con el ,sigmficado dominante. La evaluación se hiz.o a partir de
cada palabra. El numero total de encuestas fue de 256; 131 se aplicaron a
hombres y 125 a mujeres. Su distribución en la zona metropolitana se hiz.o
de manera aleatoria, en la forma siguiente: Monterrey, 97 encuestas;
Guadalupe, San Pedro, San Nicolás de los Garza y Apodaca, 32 encuestas en
cada municipio; Escobedo, 31 encuestas.
Los resultados sobre las actitudes de los hablantes son concluyentes:
83% de los encuestados estimaron que era imperioso hablar inglés
(preguntas 4 y 1O):
CUADRO 1. Encuesta de actitudes

1

PREGUNTA4 ¿CREE QUE-ES NECESARIO
HABLAR INGLÉS?
NO
17%

SI
83%

Respecto a la preferencia por el inglés la gráfica muestra los
siguientes resultados (preguntas 6 y 8):

153

�CUADRO 2. Preferencias del idioma en el ámbito profesional y personal.
70%
60%
50%
30%
20%
10%
0%

Para la elaboración del cuestionario se tomó la orientación sobre el
concepto de anglicismo que establece el trabajo sobre Voces Extranjeras en
el español de México, hecho por la Comisión para la Defensa del Idioma
Español, así como los estudios realizados en la U.N.A.M. a cargo del
maestro Juan M. Lope Blanch, y los de López de Lara sobre el Diccionario
del Español en México y sus referencias sobre lexicografia.

¡ ■ PERSONAL

40%

■

..J

en

o

-w

~
en
UJ

(!)

•Z

PROFESIONAL Y
\ SOCIAL

VIl.3 Cuestionario sociolingüístico

I

1

..J

z

Otro aspecto importante de los resultados de la encuesta es que el
80.08% de los encuestados muestra una total conciencia de la influencia del
inglés en nuestra entidad, pero el 61 o/o está inconforme con el uso del inglés
en los menús, anuncios y propagandas en general (preguntas 19,16):

CUADRO 3. Influencia del inglés sobre el español
,;

El cuestionario se hizo en base a la escala de Osgood, considerando la
semántica cuantitativa. El propósito fue medir la frecuencia en el uso de
palabras. Analizar su aceptación y reconocimiento, dentro de un espacio
semántico previamente delimitado. Así fue como cada término se ubicó en
la escala para finalmente proceder a su análisis.
Cabe mencionar también que para el diseño de este instrumento se
procedió a un sondeo previo con el objeto de captar las voces extranjeras
utilizadas en la región. Se revisaron revistas, periódicos, anuncios,
programas de radio y televisión, noticiarios y se preguntó a hablantes
nativos. Finalmente se seleccionaron 575 anglicismos distribuidos en 10
diferentes campos semánticos: deportes y juegos; alimentos y bebidas;
transportes, vehículos e implementos automovilísticos; ropa y cosméticos;
espectáculos y diversiones; cine y TV; vivienda, casa y mobiliario; artículos_
de oficina o trabajo; música y equipos de S(?nido; varios y frases.

"'!

"I'

El diseño de este mecanismo evaluador y recopilador de información
se hizo en base a las variables: sexo y edad de los informantes y área
geográfica. Con estos parámetros se determinó una muestra de 35
cuestionarios en base a: 3 niveles generacionales; 3 lugares de residencia.

NO

19.92%

80.08%

El análisis de la encuesta de actitudes muestra en forma evidente una
tendencia a la penetración y el dominio de la lengua dominante con el
consiguiente desplazamiento de la nativa. Esto da origen a la _diglosia q~e se
convierte en una variante lingüística con una marca social de caracter
diferenciador.

154

La aplicación de los instrumentos se llevó a cabo de acuerdo con un
plan preestablecido. Para trabajar tanto en la encuesta de actitudes como en
el cuestionario se hizo un mapa zonificado y, finalmente, el establecimiento
de la sumatoria se efectuó con interpolaciones para darle mayor validez.
La cantidad total de respuestas arrojó un total de 19,653 voces: 10,539
anglicismos incorporados al habla coloquial, lo que significa un 53.38% del
total de respuestas como lo muestra la gráfica que sigue:

155

�CUADRO 4. Resultados de la pugna entre dos lenguas obtenidos
por cuestionario lingüístico.

■ RESISlENCIA

1

AL CAMBIO

1

46.43%

■ INNOVACIÓN

53.57%

_JI
_ __J

L__

Lo anterior confirma mi lúpótesis de trabajo, en el sentido de que
existe una tendencia hacia el desplazamiento lingüístico, un bilingüismo
parcial que origina la diglosia. La transculturación favorece nuevos roles
linguísticos que corresponden a una posición diferencial asimétrica de
acuerdo al estatus social.

.,
'1

.;

1

,,.,..

La naturaleza de este fenómeno es de origen sociolingüístico. Desde
un macronivel hasta el micronivel, la interrelación entre las dos culturas
genera una aculturación flexible asociada a comportamientos lingüísticos de
acuerdo con una conciencia de clase.
Para comprobar mi segunda hipótesis, el trabajo de campo se realizó
en el ITES:\1. campus Monterre). por ser representativo del estrato alto. Por
razones de carácter institucional. la selección de la muestra se lúzo sobre el
total de la población. La encuesta que se aplicó fue la de actitudes.
Los resultados arrojaron que la mayor parte de los encuestados
dominaban las dos lenguas. Pero alternan el inglés con el español en
situaciones informales, pláticas de amigos, cine, etc. Es preciso advertir que
en el estrato alto, las diferencias en los comportamientos lingüísticos reflejan
las diferencias de la estructura sociocultural que se superpone a las
diferencias de sexo y edad. Todos coinciden, por ejemplo, en afirmar que la
influencia del inglés sobre el español se debe principalmente a la cercanía
con los Estados Unidos, la tendencia en el nivel educativo de implementar
el inglés como segunda lengua, los procesos de digitalización, la
globalización, los intercambios estudiantiles y los congresos en los cuales se
habla el español y el inglés. La conciencia de grupo favorece los procesos
de aculturación en forma más rápida y, por ende, la formación de un estatus
bilingüe. En cualquier caso, el comportamiento lingüístico relativo a la
156

ele~ción Y el uso de un código o de una variante, casi siempre se orienta
hacia aquella de mayor prestigio social.
En relación a los motivos por los cuales creen necesario hablar · g1 '
se pu:de adv~rtir que difieren de acuerdo con su escolaridad. Amnivel
es,
prof:s~onal,_ p1en_san que es necesario hablar una segunda lengua como un
reqws1to p~or~al para el trabajo. En maestría, el motivo más importante
es_ la globalizac1on, los mass media, etc., y a nivel doctorado, para tener
abiertas las puertas a una nueva forma de selección de la información.
. El aspecto informativo de los medios juega un papel decisivo en los
estudiant~s del f!'ESM. La encuesta mostró la existencia de lo que se ha
llamado z~creas_zng-know_~edge-gap. Es decir, el fenómeno por el cual a
mayor fluJo de mformac1on en un sistema social, los grupos de población
con ~~yor es~atus socioeconómico, o con estudios formales más
espec1al1~~os, tienden a una apropiación más rápida de esa información con
may?r. rapidez, aumentando la brecha cognitiva con otros grupos y
prop1c1ando la creación de una élite de clase.
A continuación, se presentan los términos de uso más frecuente:
CUADRO 5: Palabras más utilizadas en inglés.
aerobics
amateur
antidooinR
backa:round
baffle

beef
best-seller
b12 mac
bu
board
boicot
bomR
boom
box
brand
break
bud2et
buldozer
bussines
bve
bv-nass
camner
cash
•cassette
anvwav
com1c
1moactar
sorry

coach
computer
convrioht
cracker
chairman
•charter
ch1cken
chio
choice
data sheet
date
default
dial
d1et
d1scotheauc
disolav
•d,souette
dumnmo
duolex
•escáner
•estéreo
•estrés
feedback
fiftv.fiftv
babv
cool
slo111ans
what

film
flash
•fólder
~l-m1ection
full-t1me

Jet
JOggmg
iumbo
kit

"""
111el

label
•láser
hllht
likra
link
locker
made in
manaoer
marketmR
mass-media
match
meellnR
microfilm
•módem
•moll
mouse
off
oil
•okev
cd
sexv
h1

kleenex

Roa!
11.ood
OT'llVV

hand,can
handhn111
hardware
hit
hobby
holdmR
home run
hot
sueater
staff
m-out
mnut
inau,rv
interface
cachar
fuck
hotdo"
who

157

on

•sh1ppmg

open
onen-house
out
oack
oanel
narkinR
oenalty
.-formance
n1tcher
nlav off
~ster
rack
raid
ra1tin11.
rally
ran11.e
•récord
referee
refile

shock
show
s1nolees
smRlés
s,x- oack
sleeoma-ba•
smo11.
snack
software
speaker
•sun,,rávit
tearn
telex
test
ticket
llmer
top
track
•tráiler
mavbe
mov1e
whatever
walkman
travesll
you know
ves

nna
•rol
savin11.
sex-an""al
olease
sec you
helio

�Respecto de la tercera hipótesis, la investigación confirma que existen
un bilingüismo y diglosia en esta zona, por efecto de la transculturación. Es
decir, un proceso de contacto e interacción entre dos lenguas, el español y el
inglés, que determinan comportamientos explicables en términos de cambios
en la identidad del sujeto. El problema no sólo es lingüístico sino
sociocultural e ideológico, pues los códigos lingüísticos responden a una
conciencia de clase, que presupone un nuevo aprendizaje con finalidades
comunicativas concretas.
Menciono la que se ongma por la necesidad de sobrevivencia
económica, hasta aquella que implica el logro de la movilidad social, y por
ende, de estatus. En esta situación sucede lo que afirman Gumperz y
Ferguson: en las sociedades donde se usan dos o más lenguas, la asimetría
de la relación entre ambas provoca que una de las dos, reciba la
categorización superior, mientras que la otra se relega al plano informal. Este
hecho suele aceptarse por los usuarios de las mismas, pero la conciencia de
pertenencia a un grupo va a determinar o bien una ideología diglósica o un
bilingüismo. Los comportamientos lingüísticos eQ el interior· de la
comunidad entre los · diferentes grupos de individuos provocan entonces,
procesos de cambio y transformación; el desarrollo y asimilación,
confrontación y fugas hacia el pasado. Hay una nueva identidad cultural que
requiere la coherencia y la estandarización de numerosos aspectos cognitivos
en tomo a la personalidad de los individuos (Titone, 1986).
'11!

.,.

Es oportuno señalar que mi tesis principal en tomo a los
comportamientos lingüísticos como resultado de una conciencia de grupo, se
confirma y está de acuerdo con las explicaciones de Halliday y muchos
lingüistas, en el sentido que las diferencias lingüísticas van acordes con la
dinámica de la sociedad. Estos componentes pragmáticos son objeto de
estudio de la sociosemántica, pues las opciones semánticamente pertinentes
tienen una validez sociológica, ya que esclarecen estructuras de
comportamientos, que son a su vez explicables como actos simbólicos en
cuyo interior convergen áreas de interés para múltiples disciplinas.
Por ejemplo, desde el punto de vista actitudinal, el estereotipo que se
presenta en el grupo de inmigrantes (económica, política y socialmente
inferior), implica también el fenómeno de la resistencia contra el
desplazamiento lingüístico. Es decir, la resistencia que se centra en la
defensa por la lengua materna, y la preferencia por el ingl~s. Los estudios
enfocados hacia el bilingüismo establecen que los cambios producidos en el
momento de contacto entre lenguas atraviesan una fase d1 transición que
pone en juego la identidad étnica y cultural de los hombres y de los países.

Conclusiones

_La n~cesidad de analizar las prácticas comunicativas que surgen de
los pa1ses mas desarroll~dos y que tienden a implementarse en otras culturas
afe~t:1°do s~ fo_rma de vida, es el tema principal que irrumpe en el escenari¿
pohtico y científico de los últimos años.
. . Se ~ ~-~m_ostrado que la transculturación determina un mercado de
rctica~ l_mguisticas, con un uso de variables identificadas a un sociolecto
e P;8tigio. A lo ~ue habría_ que agregar las categorías pragmáticas que
contn _uyen a clanficar el sistema interactivo que se desarrolla en
comumdad con un conflicto de identidad cultural entre los hablantes.
una
. .. • ~alliday se~a ~e acuerdo con esta postura-, que el problema
linguistico es en realidad un problema social que reclama el análi· · d l
conducta
.. · tica de ~cuerdo con los roles sociales. Esta direccionalidad
sis e a
. rmguis
se ~socia con los mecanismos de control que han servido para ordenar a las
s_oci~~?es a través de todos los tiempos, lo cual significa que las formas
hnguisticas son determinadas por los valores del grupo O comunidad a la
que pertenecemos.
La orientación del hablante hacia la norma social domman·te b
ºbil'dad
' a re una
d
gama
c.
te
· bT e posi i es .de estudio en tomo a la lengua como un re1eren
sim o ico. El p~oceso ico~overbal de creación y transmisión de sentido
plante~ la necesidad de a~licarnos al análisis del comportamiento lingüístic¿
entendido como un fenomeno socialmente determinado La di
'dad
lin .. · ·
l
•
versi
guistica Y e .choque que experimenta el hombre ante otra cultura es un
problema de pnmer orden en el panorama lingüístico internacional u
de la mano con lo educativo.
' q e va
La per_spe~~va ac~l del análisis sociolingüístico y de la etnografia
de la com~caci?n se onentan al estudio del lenguaje, no sólo desde las
bas~s co~~vas_smo_de las situaciones comunicativas. Es decir, los enfoques
soc10cogmtivos implican una nueva postura hacia el acto comunicativo.

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160

161

�TEMÁTICA E IMAGINERÍA
EN LA OBRA POÉTICA DE JOSÉ EMILIO PACHECO
Mtra. Leticn Pérez Gutiérrez
Ph. D. Universidad deMissouri, U.S.A.
La poesía es lenguaje pero no cualquier forma de lenguaje ya que
produce efectos que en principio no provoca el lenguaj: cotidiano. La
estilística se considera usualmente como una sección especial de la
lingüística. En este nivel, la estilística se encarga de estudar los elementos
del enunciado lingüístico para poder acercarse más al eso:itor tratando de
encontrar las claves en la construcción de sus poemas, misnas que denotan
su sensibilidad, y que en último término producen una impesión perdurable
en el lector.

..•
..

Dos son los aspectos a los que dirigiremos nuesoo análisis de la
poesía de José Emilio Pacheco, a la temática y a la imaginera. Por supuesto,
dados los límites de este trabajo, nuestro estudio no es exhaustivo.
Tocaremos sólo algunos de los aspectos que a nuestro parecir resaltan más .
Existe la creencia de que el escritor nace y no se hace, pero esta
aseveración es una falacia. La persona llamada por una cara inclinación a
hacer del lenguaje su oficio, además de tener esa vocaciór innata y talento
natural, gran imaginación, facilidad de palabra y emociór, necesita de un
largo proceso de estudio, perfeccionamiento y disciplina paa poder llegar a
dominar la corrección en la palabra escrita; con mayor rwn si el vehículo
que adopta para expresarse es la poesía, que es la suma y d último peldaño
en la escala de la estética del lenguaje. A veces son aios de estudio y
lectura, de apuntes y notas, de borradores y correccioms en este largo
proceso de la adquisición de un estilo. La poesía de JoséEmilio Pacheco
aparece así a nuestros ojos, como un largo camino en el cutl el poeta ha ido
puliendo, modificando su expresión, hasta hacer de la pal1bra un vehículo
dúctil que exprese sus sentimientos e ideas; ya lo escribió Jesé Emilio en "A
quien pueda interesar:
A mí sólo me importa / el testimonio / del mommto
que pasa / las palabras, / que dicta en su jluil /el
tiempo en vuelo. / La poesía que busco / es c,mo
1
un diario I en donde no hay proyecto / ni medda •
Y es que el poema debe nacer de lo más proñndo
del alma, porque en última instancia, escribir I es
vivir / en cierto modo.
(TOT, p. 146:

163

�Tal vez podrá parecer que nuestro estudio deja al margen muchas
dimensiones en la poesía de José Emilio y estamos conscientes de ello; éstas
podrán ser exploradas en otros estudios. El campo es fértil y la mies es
mucha.

Los Elementos de la Noche fue el primer libro de poemas de José
Emilio Pacheco. El libro se halla dividido en tres apartados: Primera
condición (poemas escritos del 1958-59); De algún tiempo a esta parte
(poemas de 1960, 61) y Crecimiento del día ( 1962). El estro poético de José
Emilio se vuelve hacia lo que lo rodea, la naturaleza, el sol, el mar, las
campanas, la enredadera, el amor. Son los primeros titubeos d~l esc~tor.
Contaba con veinte años. En alguno de los poemas de este pnmer libro,
como "La enredadera", las imágenes se presentan en abigarrado grupo y la
enredadera se aferra a la piedra como los años se anudan y se rompen. El
"tiempo" será uno de los temas preferidos por Pacheco, que ampliará en
libros posteriores. Sin embargo, las imágenes son puras y se desgranan en
metáforas donde la enredadera, y el muro son las dos partes de un binomio
enredadera-piedra, y dice José Emilio:
Son los años / que se anudan y rompen. Son los
días / del color del incendio. / Son el viento I que a
través del otoño !toca al mundo.
La segunda parte lleva un poema intitulado "Los elemento~ de la
noche", que le da el título al libro; el tiempo aparece como un reloJ donde
"cada hora es el cadáver de otra hora abolida" (TOT, p. 21) y la noche:

Será tuya la noche, será tuya
esa oquedad sin nombre ese vacío
en que reina la nada, el poderío
f

tt!

del instante perpetuo y desterrado.
El tiempo en el que estás y ya es pasado;
La arena que en su abismo te destruya.

, . Hacen su ap~ción _también en esta parte varias prosas de factura
poe~~ª: _La presenciad~! tiempo unido al tema del amor anuda el presente,
que_ . vzvzmos... en funcwn del mañana y del pasado" (TOT, p. 28). José
Em1ho hace una comparación: "como el río que humedece tus labios amor
mío" (TOT, p. 25).
'
E~. otros, ~oemas José Emilio reflexiona sobre el tema de la génesis de
la cre~~ion poetica, de la poesía como lenguaje, y con voz adelgazada por la
emoc10n busca en su propio oficio una definición:

Vuelve a mi boca, sílaba, lenguaje
que lo perdido nombra y reconstruye.
Vuelve a tocar, palabra, el vasallaje
que con tu propio fuego te destruye.
(TOT, p. 28)
Y a través del análisis 1e la palabra, a la que personifica, escribe: "La
palabra despierta, I abre los ojos, dice apenas que existe, / se dibuja...

(TOT, p. 33).
.En la tercera parte "Crecimiento del Día", continúa la temática de la
fugacidad del tiempo, "las horas desechas" y aparece por primera vez uno de
lo~ temas que continuarán en desarrollo en poemarios posteriores, el de los
animales:

Medio comido por la tarde el tigre
suma sus manchas,
sus feroces manchas;
legión perpetua de su imagen,
hierba
hojarasca, prisión
que lo hace tigre.
(TOT, p. 31)

(TOT, p. 35)
Los poemas con temática amorosa son muy escasos en la poesía de
José Emilio. En este su primer poemario destacan dos: "Egloga Octava" Y
''Estancias". No es José Emilio un poeta romántico sentimental o erótico.
Sin embargo, las imágenes son altamente elocuentes: "Atrás de este minuto
se ha borrado / una playa en que el mar entró incendiado" (TOT, p. 26).

164

.
En la historia de la crítica literaria uno de los aspectos más
mteresantes y de gran riqueza lingüística es el estudio sobre las imágenes.
Wolfgang Ka~ser, Bo~oño, Wellek y Warren, Riffaterre, Giraud, Stephen
Ullm'.11111 Yv~os escntores y poetas han dedicado ensayos a sus respectivas
doctnnas poeticas, y todos han llegado a definiciones interesantes. André
Breton escribió: «Comparar dos objetos lo más alejados posible uno del otro
o, por cualqui~r otr~ medio, ponerlos en presencia de una manera brusca ;
sorprendente sigue siendo la tarea más alta a que pueda aspirar la poesía»,2 y
165

�Baudelaire vio en el culto a las imágenes su "grande, única y primitiva
3

pasión".

El estilo de un escritor establece un modo particular del manejo del
len~je. A través de éste el escritor nos entrega su visión personal de las
cosas y es en este momento donde el uso de imágenes ocupa una posición
clave dentro de la obra de un escritor. La labor del poeta, del escritor es no
sólo el de describir objetivamente los objetos sino el de añadirles una carga
emotiva que logre impresionar al lector.

El tiempo lo hace exclamar:

:e

"Si en mil años / nada cambió / en la tierra
regunt°.: I ¿N_os iremos también sin hacer nada?¡
o empana el tiempo y da el olvido ".
.
o o
(TOT, p. 41).

Ti

El poema duodécimo de la se d
repletas de imágenes en dond 1
gun a parte presenta cuatro lineas
labios; José Emilio no utiliza :i ª::1:bras bro~ atr~~elladamente de los
emoción abre sólo el signo de tgne
.~untuac1on, deJandose llevar por la
rrogac1on:
m·

Hay algunos críticos que se muestran en contra del abuso excesivo de
este recurso, otros por el contrario ven en él una fuente de riqueza
inigualable. Desde este su primer libro de poemas, José Emilio presenta un
interesante manejo de imágenes. Los símiles son pocos: "Tenemos que
gastarnos como ese lápiz sordo contra el muro" (TOT, p. 33) y las metáforas
son de excelente factura. Espigamos unas cuantas: "Cada río / busca en la
sal del mar / su propia muerte (TOT, p. 34). "Porque hoy el mundo
amaneció de cobre" (TOT, p. 21 ).

En el poema "Estancias" presenta dos imágenes que se desarrollan una
junto a la otra: "nube y paloma que en su vago enlace / son un mismo dibujo
en este suelo (TOT, p. 25); y éstas a su vez desembocan en un símil
concluyendo: "Así en la sombra o en algún espejo / eres tú mi contorno y mi

¿Para q~é estoy aquí / cual culpa expío
es un crzmen vivir el mundo es sólo
calabozo hospital estercolero
ciega irrisión que afrenta al paraíso?

(TOT, p. 47)
En la tercera parte de este con·
para ver si allí puede encontrar
~unto Pache~o se vuelve a la historia
suféretro depiedrci' (TOT pun49a)rehsp~estal. Hacia el gran "lago muerto en
'
, •
ac1a e "ax l 'tl"
emblema / el temor de ser nad:
' l
o o que encarna "nuestro
p. 50).
ze y rep egarse / ala noche perpetua" (TOT,

reflejo" (TOT, p. 25).
El Reposo del Fuego es un gran poema unitario escrito entre 1963-64,
con un epígrafe del libro de Job 36:20 y dedicado a Patricia y Mario Vargas
Llosa. Está dividido en tres partes, sin títulos, de quince poemas cada una.
José Emilio amplía el tema del tiempo que esbozara en su primer libro, lo
enlaza con el fuego que es su destructor y a la vez purificador y así dice:
'•Miro sin comprender, busco el sentido / de estos hechos brutales, / y de
pronto / oigo latir el fondo del espacio,/ la eternidad muriéndose. Soledad,
polvo, muerte, tiempo, donde el cuerpo es 'mala vasija' y la vida mortal es:
... color de sangre, vino
de la humana ternura transitivo.
Contempla tu dominio: este es tu reino,
una triste ciudad de agua y aceite
que sin unirse flotan ... "

(TOT, p. 41).

166

La ciudad es otro de 1 t
. .
se transforma refleXI·o
1 os emas prmc1pales de José Emilio. La ciudad
,
na e poeta:
"La ciudad en estos años cambió t
/
50), y con un aire que recuerda las :ptfas !~eJ~:genoMes
"'.i ciudad'
(TOT, p.
annque
exclama:
¿Qué se hicieron / tantos jardines l
embarcaciones
'. as
,
·.. ¡ · · · "¿.Que' s e h.zczeron
l~s . rzos, las corrientes? /... ¿Qué se
hzczeron / los bosques, y los lagos y los
campos...?

y una amarga respuesta le sale al
."
palacio del cacique / del se~
1paso. Los cegaron / para alzar el
con esta frase lapidaria con:~; !~n~~a :. del em_presario" (TOT, p. 53). y
tierra / son seres para . y . Dyo el vzrrey: Los hombres de esta
.
szempre condenado ¡
abatimiento. / Para callar
bd
. s
a eterna oscuridad y
Y O e ecer nacieron" (TOT
, p. 53). Y sigue
buscando una respuesta y dirige sus preguntas hacia sí mismo:
167

�Hay que darse valor para hacer esto,
no es posible callar, comer silencio.
... Es doloroso hablar. Más doloroso,
más dificil aún, callarse a tiempo,
antes que los gusanos, los instantes
abran la boca muda de una letra
y le coman el espíritu.

La concepción del poema como obra no terminada e inconclusa o
perecedera es uno de los temas en la poesía de José Emilio.
Es hoguera el poema / y no perdura. / Hoja al
viento I también ... Cada poema / epitafio del juego
I cárcel / llama / hasta caer en el silencio en
llamas. / Hoja al viento/ tristísima / la hoguera.

(TOT, p. 58)

(TOT, p. 55).
Las imágenes audiovisuales y auditivas toman aquí un ritmo
dinámico, se apretujan, sin signos de puntuación parecen salir
atropelladamente llenas de emoción. Algunos ejemplos son los siguientes:
Con sustantivos:
"Ecos pasos recuerdos destrucciones" (TOT, p. 51).
"Moho, salitre, pátina: descenso
dei polvo al refluir sobre las cosas'"(TOT, p. 42).

Con adjetivos:
Y embozado, recóndito, al acecho
sobreviene el intenso garabato
el febril desdibujo de la muerte.

(TOT, p. 39).
Examinando el deber que tiene el poeta de hablar y de escribir,
porque: "No es posible callar, comer silencio" (TOT. p. 55), uno de los
poemas se desenvuelve en una lluvia de metáforas e imágenes, y termina en
palabras cortas que semejan sollozos:
Hay palabras / carcomidas, rengueantes: /
sonsonete / de algún viejo molino. / Cuántas
cosas, / llanto de cuantas cosas ya inservibles I que
en el polvo arderán. I Chatarra, escoria, / sorda,
sórdida hoguera consumiéndose. I Fuego la luz.
Ceniza. Un lirio I es cada I pobre / rescoldo I
triste I y ya fundiéndose.
(TOT, p. 5)

No me preguntes cómo pasa el tiempo conjunta poemas escritos
entre 1964-68, es decir, entre los 25 y 29 años de Pacheco. Dividido en 4
partes: "En estas circunstancias", "Mira cómo son las cosas"; "Postales /
Conversaciones / Epigramas", "Los animales saben", y un Apéndice
"Cancionero apócrifo" (1966).
'

En la primera parte de este poemario José Emilio se convierte en
testigo de su época. Hombre de gran sensibilidad, vive angustiado ante la
fugacidad de la vida: "Pertenezco -exclama- a una era .fugitiva, mundo que
se desploma ante mis ojos" (TOT, p. 59). Una sociedad consumista
desequilibrada, una sociedad que se desmorona. "Arcadia azul que sin
saberlo presagiaba menos irreales pastoreos hacia la guillotina" (TOT, p.
62). " Te preguntas -escribe con cierto aire borgiano en el poema "Ser sin
estar-": Si entre tantos desastres ... / no serás ya un fantasma / o el último
~estigio de un fantasma I o la sombra / de una especie extinguida que
interrumpe I con la mirada absorta e implorante I la procesión del
matadero" (TOT, p. 65).
"El Manuscrito de Tlatelolco" conjunta tres poemas y abre el tema
histórico en su poesía. Uno de los poemas lleva la fecha del 2 de octubre de
1968, misma que quedara grabada con letras de fuego en la memoria de
todos. Escribe en "1968", con voz preñada de emoción: " Un mundo se
deshace I nace un mundo. I Las tinieblas nos cercan. / Pero la luz llamea. /
... Hay vida y I Todo es nuestro" (TOT, p. 73). José Emilio, consciente de su
res~o~sabilida~ c?mo poeta " Mira cómo son las cosas" evalúa, piensa, toma
pos1c10nes, e mc1de en la temática del paso veloz del tiempo y del hecho
poético: ' 1Escribo unas palabras / y al minuto / ya dicen otras cosa /
significan I una intención distinta" (TOT, P. 73). Todo poeta tiene sus temas
prefe~dos, y todo puede ser materia poética, así en "Crítica de la poesía",
des~u~s de ensayar las lineas iniciales de un poema en forma muy
trad1c1onal, explota en forma virulenta:

Todo llega a encenderse en llamas, odio, usura, dolor, pesadumbre,
mundo, y aun el mismo poema.
168

169

�La pe"a infecta, la sarnosa JJ:&gt;esía
risible variedad de la neurosis,
precio que algunos pagan
por no saber vivir.
,
La dulce, eterna, luminosa poesia.

(TOT, p. 76)

. "
. "L
esía tiene una sola realidad: el
En "Dichterliebe conclu~e . . a~
robará" (TOT, p. 77).
sufrimiento / Baudelaire lo atestigua, Ovidio ap

". C , do terminaréis con las pa1abras?"
. y
En "Job 18:2" pregun~, l., uand
tando / un idioma ya seco: /
•
"y
imos puliendo, esgas
1
d l
reflexiona:
segu , .
d 1 ables- ¡ para que brote e agua e
experimentos 1-tecnologicamente e ezn
desierto" (TOT, P· 78).

wtu!

. " se ropone redefinir la métrica
En "Disertación sobre la con~na::Ct
siglo que poco tiene en
y ha~e una reflexión en~ ~ª1!°::dé~cos y preceptistas de otro tiempo,
comun con la llamada as1 po dí 'tan razonablemente' leen un poema y
pues hay muchos que hor ,~n a
dicen: "Esto ya no es poesia (TOT, p. 79).
.b
"Postales ¡ Conversaciones /
La tercera parte de_ , este li r:~as de diversa índole donde se
Epigramas", es una colecc1on . de po .
ci·as de todo tipo en variados
. . muy diversas viven
dam
yuxtaponen expenencias
1
',ti. a del paisaie desde Amster
'
Esto
abre
a
tema
c
~
d
d
l
lugares d e mun o.
. seo
donde se mencionan codo con co o
Venecia, Pompeya hasta el AJu
e Goethe Ortega y Gasset. Con
pintores y escultores: Ingres, Jorge annqu \
s y ~stas tienen un tema
esto José Emilio afirma, que to_dos l~s escn ore "
, . e mago
.
table, "Un río de vivencias: este mundo .
uruco

iJ .

¿ Y cuáles son los animales preferidos por José Emilio? Pequefios y
grandes, murciélagos, monos, peces, mosquitos, grillos, halcones, elefantes,
ratones, cerdos, leones, escorpiones, tigres, cangrejos, hormigas, babosas,
orugas, lombrices, pájaros, moscas, cocuyos, ratas, pavos reales, búhos,
sapos, elefantes marinos, polillas, gorriones, gatos, protozoarios, grillos,
avispas, arafias, ballenas, langostas, zopilotes, insectos, moscas, reptiles,
pulpos, perros, termitas y basta lombrices solitarias, y los míticos dragones y
centauros. Hay poemarios en los que este tema y motivo literario se
encuentra en mayor cantidad. Los poemas que están dedicados a los
animales son: en No me preguntes cómo pasa el tiempo, 13 poemas; en Irás
y no volverás, 12 poemas; en Islas a la deriva, 13; en Desde entonces, 5
poemas; en Miro la tierra, 5 poemas. En Los trabajos del mar, 4 poemas y
en Ciudad de la memoria, 4 poemas. Esto sin contar las alusiones que se
encuentran aquí y allá en otros poemas.
José Emilio no sólo se dedica a poetiz.ar sobre los animales o
describirlos sino que los compadece en su lucha por la supervivencié\, en la
que el papel del hombre viene a ser el de verdugo, el de dictador; y es por
eso que el mono no quiere salir de entre sus barrotes: "Sólo muerto / me
sacarán de estas brutales rejas porque llega la 'multitud que llaman gente/
y le gusta enardecerme, se divierte". (TOT, p. 213).
Las imágenes son abundantes y merecen wi análisis más profundo que
no podemos hacer en los límites de este trabajo, pero espigaremos algunos
ejemplos. Dice Mallarmé que el misterio de las imágenes poéticas está en
«establecer identidades secretas por Wl 'de dos en dos' que gasta y consume
los objetos, en nombre de una central pureza».4

. "Los animales saben"' presenta,
El cuarto aparta~o de este poe:odonde los animales son el moti_vo
con toda su gama multicolor, los poe, tesis para ahondar sobre la temática
oético. y permítaseme hacer un pare~.
~e los animales en la poesía de Jose Emiho.

En algunas comparaciones José Emilio escribe, por ejemplo, que en
los elefantes se "observa su estructura casi de templo" {TOT, p. 97); el
murciélago es "por supuesto... un ángel caído" (TOT, p. 95); las vacas son
"útiles señoronas" (TOT, p. 94); los cangrejos: "caminantes oblícuos",
"nómadas en el fango", "armaduras errantes" (TOT, p. 93); los mosquitos
se presentan como "caballitos de pica del demonio" (TOT, p. 97) y los tigres
aprisionan su figura en "esas rayas / que encorsetan su fama" y son "el
pavorrea/ de los feroces" (TOT, p. 100).

. , bamos, se encontraba
•
libro donde menciona
b la
Desde. ~u pnmer . al' todos los demás libros presentan un uen
primera alus1on a un anim '
.
número de poemas dedicados a diversos anima1es.

También se encuentran desarrollos dinámicos de imágenes en base al
uso de adjetivos como en esta descripción de los ratones, a los cuales: "se les
ve/feroces, huyendo, incisivos/ hambrientos, enfrentados" (TOT, p. 98).

111 1) se destacan los animales
En El reposo del Jueg~ (part~
lótl para ser utilizados con toda
emblemáticos, el águila, la serpiente, e axo '
su carga simbólica emotiva.

En este tercer libro de poemas de José Emilio se hallan algunos
poemas que indican diversas formas de lectura. Con un aire vanguardista y
lúdico "Copos de nieve sobre Wivenhoe" presenta una doble interpretación

170

171

�de lectura, si ésta se hace en los versos nones y luego en los pares (TO!, p.
84). Lo mismo pasa en "La lluvia" (TOT, p. 84~, ordenado en dos líneas
paralelas que ahondan el sentido del caer de la lluvia.
· El poema "Rondó 1902" (TOT, p. 87) enm~ca en~e ,aliteracion~~ de
vocales y consonantes un aire musical que profundiza la~ in:1;a~e~es ~u~ttv~
acordes con el n·tmo del rondó·. "Calles
_ - de niebla
- - ., -Ti!J..za tzme!J..la ,
"Verdor salobre ", "Hora de cobre ", "Longitud de olvido", y en el poema
"José Ortega y Gasset contempla el viento":
Molicie de la mole, o bien escoria
de la que deja al transcu"ir
la historia.
molicie de la historia
Una mole de escoria,
El Escorial, molicie de la escoria.

..
•

(TOT, p. 91)
No podemos dejar pasar en este poemario una no~ humorística ~ue
habla de un José Emilio sumamente crítico de una sociedad consumista
como lo es la norteamericana:
Murió en la selva gue"illera un hombre
confiado en el Vigor que da el Com Flakes
en las promesas torvas de Lyndon Johnson.

(TOT, p. 64)
Y en otro poema:
Lo que me paguen
aumentará en unos cuantos pesos las arcas
de Carnation, General Foods, Heinz
Colgate-Palmolive, Gillette
y California Packing Corporation.

(TOT, p. 74)

es que no se cuáf'.

(TOT,p. 79)
Cierra el libro el Apéndice: "Cancionero apócrifo" con poemas de
Julián Hemández y Femando Tejada, dos de los heterónimos de José Emilio.
El siguiente estadio en la obra poética de José Emilio lo constituye el
poemario Irás y no volverás con poemas escritos entre 1969-1972, con una
dedicatoria al también poeta José Carlos Becerra, muerto trágicamente y con
epígrafes de don Quijote y de !talo Calvino.
En un breve poema intitulado como el libro José Emilio define la
temática del mismo:
Irás y no volverás. / Sitio de aquellos cuentos
infantiles / eres la tie"a entera. / A todas partes /
vamos a no volver. / Estamos por vez última / en
dondequiera.

(TOT, p. 141)
La visión poética de Pacheco sigue atormentada por el fluir del tiempo.
La vida transcurre como el mar, cambiando constantemente. En la poesía de
José Emilio hay muchas imágenes acuáticas acordes con el eterno vaivén del
tiempo. En "Heráclito" escribe:
El viento pasa y al pasar se desdice
se lleva el tiempo y desdibuja el mundo
somos piedra a la mitad del torrente
siempre igual y distinta a cada segundo
pulida por las incesantes aguas del cambio.

(TOT, p. 124)
Mi único tema -escribirá- es lo que ya no está / y mi
obsesión se llama lo perdido. / Mi punzante estribillo es
nunca más / y sin embargo amo este cambio perpetuo /
este variar segundo tras segundo / porque sin él lo que
llamamos vida / sería de piedra.

(TOT, p. 144)

y el hai-kú "Autoanálisis" le da pie para reconocer que:
"He cometido un error fatal
-y lo peor de todo
172

El poemario está dividido en cinco partes: primero, "Tres poemas
canadienses" que agrupa poemas donde la vivencia de estar en otras
ciudades y otros paisajes enriquece la experiencia y la llena de nostalgia.
173

�Innumerables imágenes visuales se yuxtaponen en esa "necia basura que
roba el aire a la existencia, el recuerdo" (TOT, p. 117). En este apartado
hay un poema intitulado "Fisiología de la babosa" en el que el arreglo
tipográfico semeja el lento caminar a pausas de la babosa (TOT, p. 121).
"Señales de vida" y "Revés del Almanaque" conjuntan poema~
.
En "Examen de la Vista" y "Considerando en frío" la voz de Jose
d iversos.
b· ,
Emilio se va haciendo epigramática. Los poemas tam ien se. van
empequeñeciendo y algunos llegan a ser haikús, con toda su carga emotiva.
José Emilio vuelve a hacer un balance sobre la ~oe_sía ~ el poeta Y
expresa: "Todos somos poetas / de transición. / La poesza ;amas_ I se queda
· , ·r• (TOT, p • 144)· y en "Augun·o" dirá: "Dentro de poco
tiempo estos
mmovz
hay fi. · d
l
poemas / sonarán más ridículos que ahora. I Como no .
r.;a , or en e
mercado ¡ se irán desvaneciendo mis palabras / -snaP_hots znstantanec:s..m~l
tomadas (TOT, p. 144), y afirma con un cierto deJ? de amargura. ,1:11s
poemas no conquistan un público. / Mis libros congestzon~n las bodegas •
Siempre cerca d~ libros y de estudiantes pues parte de su l_a bor
·
al J , Enn"lio la ha dedicado a la enseñanza, en sus clases se siente
profiesion ose
,
,,
·b .
perturbado ante sus estudiantes, y así en "Mírame y no toques escn e.
· Cómo podría explicar Las Soledades
~oncentrarme en Quevedo, hablar de Lope
si en vez de alumnos tengo ante mis ojos
(con permiso de Heine y de mis clásicos)
la rosa, el sol, el lirio y la paloma?
(TOT, p. 147)

Supervielle define la imagen como "la linterna mágica del poeta"5 y
esto es lo que hace José Emilio, buscar con su extraordinaria sensibilidad la
imagen oportuna y en este poemario se destacan las siguientes imágenes: El
búho es ''pez .de tif!rra firme" (TOT, p. 129) el pavorreal "con soberbia
despliega I sus vitrales" (TOT, p. 129), la luz es "la piel del mundo" (TOT,
p. 132) y el dedo pulgar es un "Pobre bufón que ignora su pasado" (TOT, p.
132).
Islas a la Deriva colecciona poemas escritos entre 1973 y 1975. José
Emilio sigue ahondando en la temática del tiempo. Éste en su caso particular,
le asfixia y le angustia, así escribe: "Ayer no es hoy I y aún parece muy lejos
la mañand'.
Mar, agua, tierra, historia antigua, descubrimientos, Tulum, mayas,
Tlatelolco, la ciudad que se desintegra, alternando con escenas del invierno,
viajes, Canadá, hoteles y terminando con especies en peligro (y otras
víctimas) son los motivos poéticos que analiza, observa y poetiza José
Emilio en este poemario, pues el hecho poético se detiene en todas las cosas,
todo lo explora, todo le interesa. Uno de los motivos preferidos de José
Emilio (y que ya habíamos mencionado anteriorment~) es el de los animales,
y en algunos de los poemas el hombre es presentado como destructor de la
vida en el planeta, y en él, ballenas, langostas, zopilotes, caballos, insectos
todo muere ante el avance aplastador del progreso y del hombre, que
indiscriminadamente va dejando la tierra convertida en un páramo.
Los zopilotes -{ y cito a José Emilio}- fueron
nuestras brigadas de reciclaje. I Ahora se han
acabado los zopilotes: la basura está a punto de
ahogar al mundo.

José Emilio se duele de que sus libros predican en el desierto:
Más temprano que tarde la poesía
llega a los claustros.
(TOT, p. 147)
y se encuentra inventariada en amplias y sesudas bibliotecas donde:
La poesía es la sombra de la memoria
pero será materia de olvido.
(TOT, p. 149)

(TOT, p.192)
Esta parte del poemario es un llamado de atención, un alerta, en la que
José Emilio interroga, cuestiona y hace reflexionar al lector sobre el cuidado
que se debe ele prodigar a los seres vivientes del planeta.
Stephen Ullman explica que la distinción primaria entre las imágenes
es cuando la imagen que se da entre dos términos presenta cierta analogía,
por ejemplo, en las metáforas siguientes: el mar es el "tigre entre la
hojarasca" (TOT, p. 152); " el dragón que llamamos trueno" (TOT, p.195);
los ojos de las ballenas "son los párpados del alba" (TOT, p. 190); los
pájaros son "densa marej ada" (TOT, p. 187).

Tiempo, poesía, dos hitos en la poemática de José Emilio.

174

175

�,
d s con mucho poseer el
Aristóteles expresó que «La cosa mas gran e :
. artido a otro·
dominio de la metáfora. Esto es lo único que no pue e ser lDlP
.

.

6

es la marca del gemo» •
ue demuestra José Emilio en este poemario, y si no,
"Las Moscas" en el cual Pacheco pide disculpas
digalo el siguiente _eJemplo,
.
d
ºdos· "Mientras yo sobre ti / tú
S 1 ,
empieza con un Juego e som
.
,
a a om~j
dos al lado / dos alados insectos se persiguen... "; y mas
sobre mz :.il l
táfi ra· " Tal un lirio entre las espinas / es su mosca
adelante el s
Y a me O •
d,
trompa son como joyas / como
entre muladares. / Los contornos e su
púrpura real sus vellosidades" (TOT, P· 195)-

y e~to _es lo ~

¡

o de los temas abordados por José Emilio es el de. la ciudad de
Otr
.
iviendo en una ciudad que viene a ser hoy
México. Hombre de su ttempo Y v
d
ual se hacinan centenares
h
d las más grandes del mun o y en 1a c
por oy una e
ll
das "Vecindades" que otrora fueron palacios y en
de personas, en esas ama
h. t ·as indescifrables" y se encuentran
donde "Los muros I relatan susd zs
En el XVIII fue un palacio esta
1
"Por-doquiera / autos manchas u~n~:ef:;,,,ilias pobres / una tienda de ropa
casa. / Hoy aposenta a unas q
" (TOT
164) Otros poemas
una imprent~ta / "'!talle~ q":; restaura s~~~o)s "H &amp; ' ~;, (TOT, p. 182), "El
como "México: vista aerea (TOT, P·
·
.
Pozo" (TOT, p. 186) presentan otras facetas de la ciudad.

º::

;:!::~:~

El siguiente estadio en la poesía de Pacheco es ~~br~~~:e

( 1975-1978), con epí~afe de~e:.an~o Pe::~ue~ y David Huerta.
por Octavio Paz y dedicado a

e

a

ava,

José Emilio ahonda y perfecciona su mane~a de ~er y deElescribir~~
l ·t tiv el devemr del tiempo. poem
este libro donde aparece como ez mo
,
d distinta índole.
, . . did
4 artes cada una de ellas reune poemas e
esta div1 o en P
,
tema del tiempo. Los poemas
"R
·das cuentas" vuelve a retomar e1
1
~:ide:s::~a fugacidad del tiempo, el ayer q~e pasó, la ciudad, la natura eza,
y las multitudes con sus "de"oches de caras .
En el poema que da título a este libro escribe: "~ desde;?t~;i~~~~
t ºdad / me dio un gastado vocabulario muy breve: ausenc ' " (TOT,
e emz
, ' . , ' /
nunca más nunca más / nunca, nunca
'
'desamor , le1anza Y . .
tible el tiempo ya no es la fuerza ciega
p. 2 l3); pero hay un cambio unperce~
,
.
y destructiva, se convierte ahora en smtoma de vida.
. umerables en poemas como "En Resumidas
,,
Las imágenes Son mn
d Marzo
" " vanderia" "Bagatela"' "Nocturno"' "Bosque e
. '
Cuentas ' La
. ' " "Multitudes" "Retrato de familia" ' por citar
"Espectro" , "ExtranJeros ,
•
algunos.
176

Una serie de haikús bajo el título de "Sentido contrario" entregan su
sintética frescura. Se destacan dos a nuestro parecer: "El planeta debió
llamarse Mar./ Es más agua que Tierra" y "Ya somos todo aquello / contra
lo que luchamos a los veinte años" (TOT, p. 208).
Pacheco incluye en este libFo una serie de prosas de recia factura.
Diversos son los temas abordados en ellas pero sobre todo sigue aleteando el
leitmotiv del paso fugaz del tiempo, aún en "Graffiti", un pequeño ensayo
sobre el lápiz y donde concluye que "El sino de las cosas es gastarse".
El libro se cierra con una serie de 20 poemas intitulados "Jardín de
Niños", en los cuales se dedica a filosofar sobre el origen de la vida del
hombre, desde su etapa embrionaria, nacimiento, primeras percepciones,
comida, bebida, amor "asfixiante" de los padres. El niño es "el único Adán
que tiene para sí toda la casa"; y el niño crece "hasta que el paraíso se licúa
/ y entran por fin los otros"; y el descubrimiento y la reinvención de las
palabras. Los días pasan uno tras otro como en el ... "calidoscopio / de
figuras compuestas al infinito" (TOT, p. 241). Y concluye: " ... entretanto J el
camino es la meta y nadie avanza solo" (TOT, p. 245).
Las imágenes, ya se formulen explícita o implícitamente, no son
estáticas sino dinámicas. Brotan de una misma situación, de la observación
del poeta ante un hecho, de una vivencia. Hay en José Emilio un sentido de
critica ante la situación de los animales y una responsabilidad ecológica de
preservar el entorno en que vivimos. Poemas como "El monólogo del
Mono", "Cerdo ante Dios" y "Ratus norvegicus" hacen pensar y meditar al
lector. Espigamos algunas imágenes que nos parecieron extraordinarias: El
insecto muerto es "estrella herida en la prisión de la mano" (TOT, p. 209), y
a las luciérnagas las llama: "estrellas verdes / a ras de tierra / lámparas que
se mueven / Jaros errantes / hierba que al encenderse / levanta el vuelo
(TOT, p. 208).
La última parte del libro, "Aproximaciones", conjunta poemas desde
1958 a 1978, muchos de éstos fruto de sus lecturas, otros son traducciones
que le sirven para reinventarlos o reescribirlos.
Los poemas de Miro la tierra (Poemas de 1983-1986) se acercan más
a la temática de la destrucción. La ciudad, sitio de encuentro, se convierte en
angustiante lugar de tragedias. La catástrofe que el 19 de septiembre de
1985 convirtió a la ciudad de México en un río de dolor y de duelo, sirve a
José Emilio para encadenar una serie de poemas donde la ciudad es el
personaje colectivo más importante. Al lado de su riqueza emotiva
presentan un hondo tono elegíaco. "Llega el sismo -escribe José Emilio- y
ante él no valen oraciones ni las súplicas",1 la ciudad:
177

�Era tan bella (nos parece ahora)
esta ciudad que odiábamos y nunca
volverá a su lugar... (M la T, P· 36)Nadie pensó en las siete como una hora
~~opicia a los desastres (M la T, P· 36),
vuelven también breves para estar
El acento se acorta y los poemas.se
L . dad se convierte en una
.
·
do y angustioso. a cm
acordes al sentir emocio~
J , E 'lio más que observador se hace uno
honda cicatriz llena de do or. e ose si:te en carne propia el expolio y la
con el otro, con _el que sufr , ~ l l h mbre sino a todo lo que lo rodea,
destrucción. Su vista abarca no so -~ a o Tod¿s sufren "Sólo las moscas /
insectos, animales, perros, ratas, P~Jarods. d " (M la T p 40). "Con qué
l strago y se apropian e to o
· ·
¡
reinan entre e e
,
d 1 1 la ceniza el desastre y la muerte.
1
facilidad antes h_ablab~mos e haypo vo, I bras / ,capaces de expresar qué
Ahora que estan aqui ya no
pa a
" (M l T
23) y
•gnifican / el polvo, la ceniza, el desastre y la muerte
' a , p.
.
si
. d
ranza·
concluye los poemas con un gnto e espe
.

No quiero darle tregua a mi dolor.. · .
con piedras de las r~inas hay_ que for1ar
otra ciudad, otro pazs, otra vida.
(M la T, p. 41)
.
alabanzas" se destaca el poema "Y o con
En "Lamentaciones y
l h cia la definición de su vocación
mayúscula", donde Pacheco, ~ vudelv~ a .
poética y la funde con la temat1ca e uempo.

Por eso qué presunción decirle al mundo. / Yo soy
poeta./ Falso: Yo no soy nada. / Soy el que, ~anta
el cuento de la tribu / y como yo • hay muchzsi~os.
/ Ocupamos el puesto en el mercado / qu~ deJO el
saltimbanqui muerto / y de pronto nos iremos y
otros vendrán / con su yo , por delante.
(M la T, p. 45)

· 11
1 sensibilidad y la agudeza, el
Todo es poetizable para q~en eva a emas dedicados a la lombriz
"daimón" • como decía Platón. As1 se.hallan po
l f a la noche, el
solitaria de Pedro, al fumar, a los ammales_, al ~gua, , a i~rr '
haikú de la IBMPC, y a la cama a la que dedica cinco lineas.

de la lectura y la poesía, nave sin ancla
de la vida que va y no vuelve:
que resignada esperas en silencio
al fin escenario de la muerte.
(M la T, p. 49)
En la tercera parte, "Los nombres del mal", analiz.a ritos, mitos y
ceremonias. "El infierno está en todas partes y te asfixia" -escribe en "Altar
Barroco" (homenaje a Rosario Castellanos). La última secc1on,
"Aproximaciones", vuelve a conjuntar poemas nacidos al calor de sus
lecturas de los griegos, de Pound, Holan, Víctor Hugo y Théophile Gautier.
El análisis formal de las imágenes individuales -escribe Ullman- cabe
describirlo en términos gramaticales, especificando si la metáfora o el símil
viene expresado por sustantivos, verbos o algún otro elemento. En la poesía
de José Emilio se hallan imágenes como las siguientes, en las que además de
la imagen misma la yuxtaposición de sustantivos acelera el dinamismo: así el
mal es "codicia, crueldad, opresión, / soberbia, desprecio, lucro" (M la T,
p. 57-58). Las imágenes ''trinarías", es decir, con tres elementos aparecen
más frecuentemente en este poemario: "En el proceso me volví / piedra,
planta, raíz / y luego... basura flotante" (M la T, p. 43). La raíz del árbol es
"el cordón que ata el árbol a la tierra / madre, sustento y memoria" (M la T,
p. 18); "con piedras de las ruinas hay que forjar / otra ciudad, otro país,
otra vida'' (M la T, p. 41 ).
Según Stephen Ullman, las imágenes pueden ser estáticas. 8 Son
aquellas, por ejemplo, en las que ''un escritor se demora en una analogía,
bordando y elaborando sus diversos aspectos aunque permaneciendo todo el
tiempo dentro de los límites de una sola imagen". Un ejemplo excelente
dice así:

Hay terror en la luna que brilla plena entre los escombros.
Porque la luna es un desierto flotante, un espejo
De lo que nuestra tierra será algún día.
Ni árbol ni pájaro.
Continentes de arena helada, mares sin agua...
Rocas toda mudez, toda ceguera,
Huellas de un terremoto planetario.
Sólo silencio,
acre silencio que por fin ha anulado,
innumerable, el gran clamor de los muertos.

Cama del sueño, lecho del amor, gabinete
(Mla T,p. 30-31)
178

179

�Puede suceder, seguimos citando a Ullman, «que surja una serie de
imágenes totalmente dif:rentes por ~a esp~ie d~. reacción en ca~ena en
tomo a un mismo tema». En la poesia de fose Ermho hallamos un eJemplo,
cuando después del terremoto las "moscas azules" hacen presa de todo Y son
"las pregoneras de los muertos" y? así, escribe José Emilio:

Enjambran, tejen, amotinan, deslíen
su rococó zumbante las moscas azules
en su traje de luces que un día también
será bordado en mi taller de tinieblas.
Minueto, rumba, vals de circo o marcha guerrera,
Vibra la danza de las moscas azules
En esta que es la ciudad de los muertos.
Angeles condenados al subsuelo y hoy al escombro.
Abejas poderosas: todas son reinas.

que nos dejó respirar y alabó
los ojos con su estampa
y fue luz
pero también dio sombra y duró
más que nuestras edades y todo;
éste que parecía eterno
o estable al menos,
ha muerto asfixiado
y masacrado con otros mil
por el gas venenoso que echan
los autobuses
en la innoble y letal colonia
penitenciaría
que hasta hace poco llamamos
ciudad de México.
(Ant, p. 128)

(M la T, p. J9)

Ciudad de la memoria es el título del último poemario de José Emilio
El siguiente poemario recibió el nombre de Los trabajos del Mar,
desafortunadamente no me fue posible encontrarlo completo. Este es uno de
los problemas con que se enfrenta quien gusta de la poesía. ~~ p~blic~ciones
a veces son de corto tiraje y esta parquedad pubhc1tana dificulta
grandemente la investigación. Conozco sólo unos cuantos po_e~as publicad~s
en la "Antología fin de siglo" por el Fondo de Cultura EconoIDica en su ~e?e
de Lecturas Mexicanas. La "Antología" agrupa 24 poemas cuya temat1ca
gíra alrededor del mar, la costa, la muerte, el s~e~cio_, },ºs animales Y el
tiempo. Las metáforas siguen fluyendo en forma tnnana , ya que el pulpo
. . t ,, 10
es "heleeho, hongo,1aczn o .

...,

En el proceso de análisis de las imágenes -mencionábamos
anteriormente- Stephen Ullman habla del desarrollo estático. Enco_ntr~~s
un buen ejemplo en el poema "Paseo de la Reforma", c~do fose Ermho
analiza al fresno, y cito el poema completo para poder aprec1~ que el poema
se mueve alrededor del árbol en distintas facetas hasta conclwr en su muerte
por los gases venenosos de los autobuses:

Este fresno tan bien plantado
que ni el rayo ni la tormenta pudieron
estremecer, que ni el hacha
osó injuriar con su afilado silbido
este monumento
a la belleza del mundo;
este pródigo
180

que reúne poemas escritos entre 1986-1989. Fueron escritos después del
sismo de septiembre de 1985. Para José Emilio es importante entablar una
conversación íntima con el "otro", es decir, con el lector. Está convencido
de lo provechoso de esta dialéctica. De nuevo, todos los temas que han
aflorado en su poesía siguen vigentes y se desenvuelven en un dinámico
desarrollo, como si de un mismo prisma se fueran delimitando, demarcando
y descubriendo mil y una facetas que en última instancia nos devuelven a un
José Emilio comprometido con su circunstancia, testigo, crítico, agudo,
observador del momento que le tocó vivir. Estos poemas aún presentan un
dejo de angustia y fatalismo : "A vivir y a morir hemos venido/ Para eso
11
estamos". La mirada de Pacheco se dirige hacia la historia y la condición
humana y dirigiéndose a los hombres del futuro les comunica:

Red de agujeros nuestra herencia a ustedes
los pasajeros del veintiuno. El barco
se hunde en la asfixia,
ya no hay bosques, brilla
el desierto en el mar de la codicia.
Llenamos de basura el mundo entero
envenenamos todo el aire, hicimos
triunfar en el planeta la miseria.
Fue un instante el siglo;
un segundo su fin.
181

�Y no obstante
creo en ti
enigma de lo que existe
terrible, absurda gloriosa vida
que no cambiamos(ni en el anzuelo) por nada.

Nos despedimos
para dormir en la prisión del ámbar.
(CM, pp. 26-27)
Como lo hemos venido haciendo hasta ahora, el análisis de las
imágenes nos entrega a un poeta en plena fuerza y vigor de su creación
poética. Basten algunos ejemplos. En el poema "Caracof', con el que se abre
el poemario, utiliza imágenes visuales y auditivas en número de tres, a las
que dimos el nombre de "trinarias"; así, llama al caracol: " ...debajo / del
palacio tornasolado / flor calcárea del mar /vaso de la tormenta / recinto de
un murmullo que es nuevo siempre /círculo de la noche /eco, marea,

(C de M, p.59)

Notas bibliográficas

tempestad' (CM, p.18).
El poema es: " Más que botella al mar o vuelo del vampiro, roto papel
que va hacia ti en la calle"(CM, p.39). La escarcha es: "hielo que es casi
todo nieve de plata" (CM, p.16), y "La sal es el desierto en que hubo
mar''(p. 18) y nosotros, los seres mortales que habitamos en la tierra: " Live
bait nosotros también / los encarnados para ser carnada. Lombrices
pensantes / a quienes programaron con lenguaje y conciencia I para
reflexionar en su desdicha" (CM, p.59).
Este es, pues, José Emilio Pacheco, el joven, el hombre, el poeta, una
voz y mil voces. Su poesía es un escenario en el que figura como director
que convoca ideas y metáforas que son alumbradas por la luz de su musa
inspiradora, y conforman sus creaturas poéticas, sus poemas. Hombre de
nuestro siglo, comprometido, testigo atormentado por el fluir del instante
que, huidizo, corre y se estampa en ritmos sonoros e imágenes desafiantes.
Le interesa la realidad y adiestró su sensibilidad para ponerla en perenne
estado de alerta y todo ha sido motivo y motivación de su poesía. Su estilo se
abre en gamas multicolores donde el tiempo, el agua, los animales, los niños
y los paisajes encuentran la imagen adecuada, ya dinámica o estática, ya
única e irrepetible. «Escribir y escuchar; las voces ajenas y la que aspiramos
a llamar propia -ha escrito Pacheco- es una de mis metas». Son 30 años de
creación poética, José Emilio es ya un poeta cuajado y reconocido como una
de las voces más recias de la poesía mexicana. ¿Cuál habrá sido su actitud y
preferencias en estos últimos 5 años? ¿Seguirán vigentes los temas sobre los
que ha poetizado? No lo sabemos. Sólo él tiene la respuesta. Lo que sí
conocemos es su sinceridad, su anhelo de superación, su angustia por el paso
del tiempo y su deseo de dejar en sus poemas constancia de ese paso por el
mundo, y además su amor por la vida. Una vida que si bien pasará merece
la pena el vivirla como lo escribe en la última estrofa de "Live baif':

182

i José ·Emilio Pacheco• T.a~de
A
' ' o 7iemprano antol • Le
1 p~r de esta cita al mencionarse los po~ d~giia tras Mexicanas, FCE, México 1980
a pagina.
es antología se pondrán las siglas TOT ;

2

Citado por Stephen Ullman, Lenguaje y Estilo, Ed. Aguilar, p. 207.

J

!bid., p. 206.
4
j

6

Cfr.
G. Davis citado por Ul'-nuuau, Th e demon ofana/nav
. IX (1955), p. 2l0
.
· o.r• French Stud1es

~. ~~

.

!bid. , p. 238.

7
.
h José
, ,Emilio
, Pacheco, M¡',ro 1a fierra,
Ed. Era M , .
ara solo as1: M la T y la página.
• eXJco, p. 14. Al volver a citar este libro se

a Cfr. Ullman op., cit., p. 216.
9

!bid., p. 217.

'º

José
. de siglo antolo , F
. Ernilio Pacheco, Fm
abreviatura, ant. y la página del poem;.
gia, CE, p. l lO. Al citar este libro se usará la
11 J , E .
de la memona
,1
•
usarose
án 1asmtlio
. Pacheco
• Ciudad
siglas
CM y la
página del
libro.
, Ed. E ra, p. 12. Cuando se cite este libro se

183

�EDUCACIÓN BILINGÜE EN NORTEAMÉRICA Y EUROPA

•

Mtra. Laura Esthela García Alvarez

"Los programas europeos para los jóvenes
favorecen los intercambios, pretenden aumentar la
movilidad de los jóvenes y las experiencias
asociativas, promover la modernización de la
formación profesional y el aprendizaje de las
lenguas y estimular la cooperación entre los
investigadores. "
(Comisión de las Comunidades Europeas, 1992:5)

Introducción
La relevancia actual de la educación bilingüe radica en las mismas
razones que en los albores de la civilización. Pueblos o comunidades con
lenguas diferentes que necesitan comunicarse por razones económicas,
políticas, sociales, religiosas, culturales o meramente geográficas. Además,
conforme avanza la globalidad anunciada como emblema del siguiente
milenio, para bien o para mal, esta necesidad se vuelve imperiosa ante la
creciente movilidad geográfica no sólo de empresas, y por ende empleos,
sino también de alternativas internacionales para la educación.
Un ejemplo de ello es el programa de Movilidad Académica
Regional, RAM por sus siglas en inglés (Regional Academic Mobilty),
mediante el cual los países firmantes del Tratado de Libre Comercio (TLC)
México, Estados Unidos de Norte américa {EUA) y Canadá apoyan el
intercambio trilateral de alumnos y maestros. Universidades públicas de
estos tres países, entre las cuales se cuenta la Universidad Autónoma de
Nuevo León, participan con el fin de propiciar un mejor y mayor
entendimiento cultural, académico y profesional.
Con el objeto de ofrecer una oportunidad para la formación de
estudiantes de nivel medio superior con un dominio aceptable de la lengua
inglesa, que les permita aprovechar las ventajas de esta movilidad, la
Universidad Autónoma de Nuevo León ha desarrollado un programa piloto
de preparatoria bilingüe. Para la elaboración del mismo se realizó la
presente investigación documental con el fin de identificar y analizar
diferentes modelos de educación bilingüe. En el volumen previo de este
185

�anuario fueron presentados algunos de los modelos representativos
utilizados en México y resto de Latino américa.
Se intenta, en la medida de lo posible, rastrear la historia de estos
modelos para identificar las causas de su evolución o permanencia, así como
para localizar coincidencias y diferencias con. las condicion~~ contextuales
de nuestra realidad local. Lo anterior penmte la planeac1on Y toma de
decisiones informada de acuerdo a los lineamientos de la UNESCO ( 1998)
"Pensar globalmente y actuar localmente".

Educación bilingüe en E.U.A. y Canadá

La historia de los Estados Unidos desde sus orígenes ha sido
multicultural y por lo tanto multilingüística. Cuando los ingleses compraron
la isla de Manhattan, en ella se llegaron a hablar dieciocho lenguas europeas
diferentes además de las aproximadamente quinientas lenguas de los
nativos d~ Norte américa. No es impensable entonces que por motivos de
vecindad y necesidad de interactuar de las diferentes comunidades haya sido
necesario cierto grado de bilingüismo sino es que plurilingüismo, al menos
funcional. Sin embargo no existe una historia documentada de esta época Y
sólo se puede inferir a partir de informaciones aisladas en documentos
(Crawford citado en Ovando, 1990:344).

...

De lo que sí existe documentación es de la enseñanza bilingüe Y en
algunos casos monolingüe en un idioma diferente al inglés -alemán-,
francés, español, noruego entre otros, e incluso cherokee- desde 1~50 hasta
antes de la Segunda Guerra Mundial. Wisconsin, Iowa, Kansas, Minnesota,
Indiana Nebraska y Oklahoma son algunos de los estados que aprobaron
leyes p~a impedir que se interfiriera con la educación. e~ una le~~
extranjera. Concretamente, entre 1880 y 1900, un millon de runos
americanos recibió su educación primaria en inglés y alemán (Genesee,
1987:2; Crawford citado en Ovando, 1990:345).
Sin embargo, esta situación cambió radicalmente a partir de
principios de siglo cuando la idea de "am ~canización" o le~lta~ a los
Estados Unidos se ligó al hecho de la hab1hdad para hablar mgles. La
asociación entre nacionalismo y lengua tuvo su origen en el Renacimiento, Y
su época de esplendor en el Romanticismo, de do~de fue retomado
posteriormente por los socialdemócratas alemanes (Lewis, 1977: 152). La
defensa de la lengua nacional se convirtió así en sinónimo de la defensa del
país. En este caso, como muestra de su 'americanidad', los ~iudadanos de
E.U .A. debían demostrar su dominio de la lengua inglesa. Quien no lograba

7

186

aprenderla º. pretendía te~er además otra lengua era visto poco menos que
como un traidor a la patria. Esta xenofobia se acentuó aún más durante la
Primera Guerra Mundial. En 1919 se revirtieron en diecinueve estados las
leyes que permitían el uso de otras lenguas en la escuela e incluso se
prohibió el uso del alemán, por considerarlo subversivo ' en reuniones
públicas, llamadas telefónicas· y en la calle (Hakuta 1986: 168· Ovando
1990:345).
'
'

Programa bilingüe inglés-español

, . Esto afecta profundamente la evolución de la educación bilingüe
publica, la cual entra en un impasse que dura de la década de los años veinte
hasta el año de 1963. En este año se aprueba el presupuesto para el primer
programa de educación bilingüe (español-inglés) después de la Segunda
Guerra Mundial, el cual se realiza en Coral Way Elementary School en el
condado de Dade, Miami. Este súbito resurgimiento de la educación
bilingüe pública se d~be, primordialmente, a la conjunción de di~ersos
factores políticos (Genesee, 1987:133; Nunez, 1994:12)
. C~n la entrada a E.U.A. de los refugiados cubanos, en su mayoría
pr~fes1omstas de clase media y media alta, que huían del comunismo y
quienes supuestamente regresarían a Cuba una vez derrocado Castro el
gobierno y los ciudadanos norteamericanos-recibieron calurosamente a ;sta
minoría ilustra_da -tan diferente de otras minorías de habla hispana, piénsese
en los portomqueños y mexicanos- y se decidió proporcionar educación
adecuada a los hijos de estos refugiados para que no se interrumpiera su
desarrollo (Genesee, 1987:133-4).
Para el ~i~eño de este programa se conjuntó un equipo formado por
maestros y administradores de Puerto Rico y Cuba con amplia experiencia
en la enseñanza del nglés como segunda lengua (English as a Second
Language ESL) ( Hakuta, 1986:193-8). Lo anterior aseguró no sólo un
mayor conocimiento de las particularidades del proceso de enseñanza~prendizaje en inglés y español, sino que sirvió de enlace de los mejores
mtereses entre la comunidad, la escuela y los padres de los estudiantes que
se embarcarían en este experimento-aventura, cuyo éxito repercutiría en el
desarrollo de posteriores programas similares con resultados no siempre
igual de exitosos.
Paralelo a lo anterior, el movimiento de Derechos Civiles promovió
una educación más equitativa, lo cual repercutió en una educación
favorecedora no sólo de la desegregación racial, sino además de la
187

�educación bilingüe y la educación especial, entre otras (Sleet~r, 1987:421).
La entrada oficial del bilingüismo a la educación proporcionada por el
Estado está señalada por el título VII en el Acta de 1968 -la cual es_ una
enmienda hecha al Acta de 1965 de la Educación Elemental y Se.cundaria en
E.U.A. Esto representó la culminación de las demandas de ~gualdad de
programas y de educación bilingüe de las organizaci?nes de chicanos en el
sudoeste de EUA. Tal enmienda estaba encaminada a subs~ las
deficiencias de aprovechamiento de los estudiantes con habilidades
limitadas para hablar en inglés (Limited English Proficient Students LE:'S) Y
provenientes de familias cuyos ingresos fueran menores a 3,000 dolares
anuales, (Blanco, 1978, citado en Hakuta, 1986: 198).
El beneficio se extendió luego a otras minorías gr~ci~s a una
demanda ganada en 1974, que dio pie lueg~ a otras demandas s1m1lru:es por
parte de diferentes grupos étnicos. En la pnmera dem.anda (Lau vs .Ni~hols)
los alumnos de ascendencia china de la Escuela Umficada del Distnt? de
San Francisco argumentaron que dado que no ha~ía programa~ especiales
para satisfacer sus necesidades lingüísticas, ,sufrían una desi~ldad . ~e
oportunidades en la educación ya que no po~an aprovechar 1.~. mstruccion
en inglés por no dominar este idioma (Fishman, 1976:xm, Othe~y,
1982:301; Hakuta, 1986: 135). La Suprema Corte de los ~~tados Umdos
falló que la escuela debía aplicar su experiencia para la s?lucion al pro.~lema
y rectificar la situación. En respuesta a ello, el ConseJO de ~ducacion de
San Francisco ofreció un programa de educación bilingüe y bicultural a !?s
grupos de español, chino y filipino que conformaban el 80% de la poblacion
estudiantil del distrito.

...

Asimilación o pluralismo

Existe una amplísima variedad de modelos de programa para la
instrucción en una segunda lengua o en lengua extranjera en los Es~dos
Unidos de Norteamérica. Una distinción mayor sería, por una parte, aquellos
que buscan la asimilación a la cultura ~ericana y, por otra, los que buscan
el pluralismo o el enriquecimiento multtcultural.
En este apart.ado no se hará mención a los programas. de enseñ~ de
una lengua extranjera en E.U.A., con el fin de no extender ~~~esan~ente
este punto. Sólo mencionaremos que en aparente contra~~cion existe un
fuerte interés por parte de las autoridades de educacion ~e . que los
estudiantes angloparlantes -grupo mayoritario- alcan~en el do~o de una
lengua extranjera en la escuela, mientras estas m1~mas autondades no
demuestran un interés consistente por que los estudiantes de los grupos
188

minori_tari_o s mantengan su lengua materna o ayuden a los del grupo
mayontario a aprenderla. Además, estos programas en su mayoría están
basados en los programas de inmersión canadienses, mismos que se verán
más adelante. Sin embargo, se hará una referencia un poco más detallada de
los principales modelos de programas bilingües para tener una idea clara de
la historia, orientación y aplicación de éstos.
En sus orígenes, la educación bilingüe en los Estados Unidos tiene
como objetivo primordial proporcionar a las minorías étnicas de inmigrados
recientes -&lt;:on habilidad limitada en el inglés (LEPS}- igualdad de
oportunidades en la educación. Las escuelas étnicas privadas sumaban
2,000 en 1960, y la mitad de ellas usaba una lengua diferente del inglés
como medio de instrucción (Otheguy, 1990:311). A pesar de que á nivel
público siempre ha existido una actitud en pro de la integración, las
estrategias han resultado oscilantes entre el apoyo a la educación
asimilacionista, o de orientación sustractiva, y la pluralista, o de orientación
aditiva. Muestra de esto es el apoyo reciente a movimientos como "Sólo
Inglés" (English Only), que incluye las organizaciones "US English" y
English First, y aboga por una instrucción en inglés desde el principio con
el supuesto fin de lograr una más rápida integración de los emigrados. Por
otra parte, cabe mencionar que como respuesta a este movimiento aparece el
movimiento de enfoque aditivo "Inglés más" (English Plus) el cual busca
que los niños adquieran fluidez en inglés sin perder su lengua materna
(Baker, 1993:350).
El término educación bilingüe en Estados Unidos de Norteamérica
abarca una amplia gama de actividades o modelos de enseñanza. Grosso
modo, sin embargo, se puede establecer dos corrientes de pensamiento que
permean el conjunto de actividades que cada modelo involucra. Una de
~Stas corrientes concibe a la educación bilingüe como un paso por cuya
mtermediación el recién inmigrado se incorporará a la cultura
norteamericana, fundiéndose en ella, y por ende, perdiendo parcial o
totalmente su cultura propia. A este enfoque se le puede denominar de
"asimilación a la cultura americana" o sustractivo (Otheguy, 1982:303). La
otra apoya la enseñanza de los contenidos a través de la lengua materna,
reconociéndola como igualmente valiosa. Lo cual aparentemente conlleva a
un multiculturalismo o al menos pluralismo. Sin embargo, esta disyuntiva
puede no corresponder solamente a lo que indique un currículum. Tiene
mayor importancia la actitud del docente, de la administración y del sujeto
mismo de aprendizaje, puesto que el currículum puede convertirse en letra
muerta frente a una metodología inapropiada o una actitud negativa por
parte de administrativos o maestros, y aun del sujeto y la comunidad misma.
189

�El inglés como segunda lengua

De las estadísticas de O'Malley (1982, citado en Hakuta 1986:201)
sólo un 23% de un total de 1.7 millones de estudiantes con habilidad
limitada en inglés (LEPS) en EE.UU. está inscrito en programas bilingües,
11 o/o asiste a salones cuyas clases se proporcionan en inglés y sólo recibe
clases de inglés como segunda lengua (English as a Second Language, ESL),
y el 58% está ubicado en grupos de clases sólo en inglés. En 1983 las cifras
fueron en apariencia más halagüeñas pues se menciona que un 40% recibe
servicios clasificados como "movimiento de instrucción de cursos de
contenido en lengua materna hacia instrucción totalmente en inglés"
(Hakuta 1986:205); en 1989-90 2.03 millones de estudiantes LEP (Olsen,
1991:3). «De acuerdo a la Schools and Staffing Survey 1993-94, más de
2.1 millones de estudiantes de escuelas públicas son considerados LEP, lo
cual representa un 5% de la población total de estudiantes de escuela
pública ... El 76 por ciento de las escuelas con registro de LEP ofrecen
programas de Inglés como segunda lengua (ESL), y el 36 por ciento
proporcionan programas de educación bilingüe . . . T¡ece por ciento de las
escuelas (4,832) que tienen alumnos LEP registrados no cuentan con
programas de ESL ni con programas bilingües, y 3 por ciento de todos los
estudiantes LEP (59,373) asisten a estas escuelas . . . El treinta por ciento
de los maestros que instruyen estudiantes LEP ha recibido capacitación para
enseñar a estudiantes LEP, y menos de un 3 por ciento de los maestros con
estudiantes LEP tienen algún tipo de grado en ESL o educación bilingüe.»
(National Center for Education Statistics 97-472).

bajo nivel. Esto, aunado a los datos del NCES d
,
maestros de educación bilingüe o ESL de lo LEP; ~ue solo el 3 o/o de los
recibido sólo algun' ·
d
.
s
tiene grado Y el 30% ha
mve1 e capacitación
li
1
,
educación bilingüe en EUA y
d ' exp_ c~ e poco exito de la
1
Only.
e avance e mov1ID1entos como el English

ñal bEstohaya ~bía si~o mencionado por Fishman (1976·20)
.
se a a, ce mas de vemte años las .
.
.
qwen
enfrenta la educación bilingüe en E'u A ~smas .carencias que actualmente
personal capacitad
d
: . :· carencia de fondos suficientes, de
0,
.
e expenenc1a evaluada
d
.
soc10histórica. Cabe mencionar .
Y e perspectiva
educación bilingu"'e son mas' alenta'dsm embargo que los resultados de la
ores en unos grupo · · •
otros. Co~cre~ente. los resultados de la educación ~il:n.~ntarios ~ue en
grupos mm~ntarios asiáticos son muy favorables, mien~e para a gunos
grupos mexico-americanos no son e
.
que para los
(1987:143) señal
d
~peci~ente alentadores. Genesee
a que, e acuerdo a diversas
f
•
indicar que además de los factores de difi
.mves _igaciones, esto parece
l'.
erencia soc10económic
ultur 1
el iactor de ambivalencia ante 1
. ul
a Yc
a
mayoritario .ue a un
.
a propia c tura y la cultura del grupo
estudiantes. J g
papel importante en los logros alcanzados por los

Programa de inmersión en Canadá

Veamos ahora el caso de Canadá e
. , .
en la década d 1
.
: orno se menciono antenormente
..
e os sesenta se mtroduJo en Quebec un ti d
., '
bilingüe conocido con el nombre de Modelo Bilingü d
educac1on
~~si~dos fueron sorprendentemente exitosos (Ste::i. el 983 ~;;;~n
.
, _Hakuta, 1986; Snow, 1989; Crystal 1994) E t
'
mmers1ón canadienses se die
"'
· s os programas de
sociolingüísticos articulares ron como _re~puesta a eventos políticos

in:' ~-

Categoría

LEPS
ESL
Ed. Bilinlriie
No ESUEd. Bilinlriie

O'Malley
1982
1.7 millones
11 % (estudiantes)
23% (estudiantes)
58% (estudiantes)

Olsen
1989-90
2.03 millones

NCES
1993-94
2.1 (5% oobl. total)
76% &lt;escuelas)
37% (escuelas)
3% (estudiantes)

T1bl1 1 Estudiantes con habilidades limitadas para hablar inglés (LEPS) y diferentes programas de
mglés que se ofrecen en escuelas públicas de E.U.A
Matenas en mglés e Inglés como Segunda Lengua (ESL)
Materias en lengua materna y en mglés además de enseílanza de Inglés como Segunda Lengua (Ed

Bilingüe) Matenas en lengua materna e inglés sm enseílanza de Inglés como Segunda Lengua (No
ESL/Ed. Bilingüe)

No obstante lo aparentemente alentador de estas cifras, el Dr. Hakuta
(Currículum Perspectives, 1995: 15) afinna que una investigación
evaluativa de la educación bilingüe señala que sin importar el enfoque usado
para la enseñanza a niños con habilidad limitada en el inglés (LEP) ésta ha
revelado ser de no muy alta calidad, ya que tiende a enfatizar habilidades de
190

c?e::~:s

(Genesee, 1987: 11 ~traducción d:~a ~:ti:~~mcia de Quebec y Canadá"

provin~i::r:~~: ::q:~:::r:d:a~a~~:;:~:J!e~~
~becial eMn8 de 10
deseaban que su hi ·
d
·
rt, ontreal
fi .al
s JOS se esenvolvieran con soltura en francés (1
'
;nic~e:!i~~~O d~~~in~ia~), para qu~ pudieran participar más activ~::
desventa. a
e ~ im~ortancia del francés, que se encontraba en
sector fr~J:n;!ªJ'ree:menc1a. ~~cuérdese las tendencias separatistas del
denominó la Revolu:;n
últimos ~5 años qu~ llevaron a lo que se
trato igualit . 1
, (The _Qu,et Revolullon), la cual reclamaba

~::í!~:

evidencias d~:;a~:c:;e~:~:l

~~c~:~~s t~~:~~eedne~a• 1c)ió1egis
n .. Al~s
1acion 0

191

�número de provincias que lo consideran lengua oficial; 2) patrones de uso de
la lengua -para trabajo/negocios inglés, para la familia francés; 3) actitudes
hacia la lengua .-reacciones frente al hablante, según sea en inglés o francés
(Lambert.et al:, 1960, citado en Genesee, 1987:8). Este programa recibió un
gran apoyo político pues la lengua francesa podía servir_ como vehículo. ?e
unión, no sólo de revalorización del estatus de la lengua smo de la poblac1on
que habla esa lengua. Una clara muestra de planeación de lengua que se
manifestó en políticas de lengua a nivel a nivel federal y provincial fue lo
que definitivamente impulsó este modelo (Cohen y Swain, 1976:49).
La decisión de estos padres de St. Lambert de ofrecer enseñanza de
contenidos en francés, se apoyó en las teorías neuropsicológicas,
psicolingüísticas y sociopsicológicas de la época (Genesee, 1987: 13). La
característica principal de los programas de inmersión es el uso de la
se~da lengua para la enseñanza de las materias del curriculum regular, y
se basa en el concepto de que para aprender una lengua " los alumnos deben
participar en una comunicación interesante, significativa y con un propósito
. &lt;l_eterminado (Macnamara, y Terrell, citados en Genesee, 1987). De esta
manera se enfatiza la adquisición de una segunda lengua para desarrollar
actividades académicas. Los programas de inmersión se caracterizan por el
us9 de L2 por el personal docente y los estudiantes, al menos después de una
fase preliminar durante la cual se permite a los alumnos el uso -entre ellos Y
con los maestros- de su lengua materna (Genesee, 1987:26).
Como se mencionó anteriormente, la participación en el programa es
voluntaria, éste tiene dos metas académicas: aprender las habilidades Y
conocimientos de las asignaturas del programa de estudios y lograr el mayor
dominio de la segunda lengua; el enfoque del programa es aditivo, los
estudiantes ingresan con niveles similares de dominio de la segunda lengua.
Además, el grado de convicción y compromiso de _los profesores, padres Y
de los mismos niños afectan positivamente el ambiente de la escuela y la
motivación y rendimiento de los involucrados.
Otras estrategias características del modelo de inmersión canadiense
son el uso de maestros monolingües de la segunda lengua Y el
establecimiento de territorios franceses dentro de la escuela. Esto es: el
salón de las materias de francés, con el maestro monolingüe francés y el uso
obligatorio d~l francés en estos salones ayuda a promover el aprendizaje de
este idioma (Genesee, 1987: 17).
Hay dos entornos para el modelo de educación bilingüe por inmersión
en Canadá. Uno es el de los centros de inmersión, en donde sólo se ofrece
este tipo de programa, y proporciona un medio ambiente rico en francés
192

donde prácticamente la totalidad de la comunicación es en este idioma. El
otro es el de las escuelas que ofrecen el programa regular en inglés y el
programa de inmersión en francés. En estas escuelas la comunicación dentro
de los salones de clase del programa de inmersión se da en francés, pero el
resto de la comunicación -pasillos, cafetería- es en inglés. La evidencia
hasta el momento sugiere que el aprendiz.aje del francés es más efectivo en
los centros de inmersión que en las escuelas con los dos programas
(Genesee, 1987,53).
Según apreciación de Fishman (1976:127), la población estudiantil es
evidentemente de clase media -una muestra auto-seleccionada con altas
probabilidades de éxifo académico. Después de cinco meses de inmersión,
los estudiantes se comunican en inglés en los pasillos y la cafetería. Están
complacidos con ellos mismos y sus maestros. Aunque la fonología es
obviamente inglesa, las preguntas, respuestas y comentarios de los alumnos
en· clase son completos y espontáneos. No obstante, de acuerdo a LarsenFreeman (1991:319), Swain reporta que los estudiantes de inmersión, no
sujetos a instrucción formal de la segunda lengua, no llegan a dominar una
amplia gama de sintaxis y morfología (no-marcada) antes de siete años.
Después de algunos años de éxito del modelo de inmersión
canadiense, se trasladó de la población de estudiantes voluntarios de clase
media y de alto promedio académico, a estudiantes voluntarios de clase
trabajadora y promedios académicos no tan altos (Holobow, Chartrand y
Lambert, citados en Genesee, 1987:94). Aquí la deserción es mayor (14 de
116). Los maestros no son nativos de L2 , y no prevalece la atmósfera del
francés que se observa en la preparatoria de clase media. Sin embargo su
nivel de rendimiento académico, a decir de los maestros y director del
plantel, es alto. Así mismo se observa un grado substancial de facilidad en el
manejo de francés (Fishman, 1976: 128).
De acuerdo a Genesee ( 1987 :61) éstos son los hallazgos en Canadá
respecto a los diferentes modelos de inmersión:
1. los estudiantes de los programas de inmersión total primaria alcanzan
niveles más altos de dominio de la segunda lengua que los estudiantes de
programas de inmersión parcial en primaria;
2. los estudiantes de inmersión primaria logran niveles de dominio de la
lengua superiores o equivalentes a los de los estudiantes de inmersión
secundaria; y
3. los estudiantes de inmersión total en primaria generalmente alcanzan
niveles más altos de dominio que los estudiantes de un año de inmersión

193

�tardía, y dominio superior o equivalente a los de los de dos años de

inmersión
en
Canadá.francesa, lo cua1 representa el 6% del total de la población escolar

inmersión tardía.
Atendiendo al punto 3 arriba mencionado, se puede observar que los
niveles de dominio alcanzados por estudiantes de inmersión total durante los
6 años de primaria son equiparables a los alcanzados por los estudiantes de
inmersión tardía en 2 años. Genesee afirma que los estudiantes jóvenes son
aprendices más eficientes de la segunda lengua que los estudiantes niños, y
que es más importante la intensidad de la exposición a la segunda lengua
que su duración, por lo cual es posible esperar que los estudiantes del
programa bilingüe de la preparatoria de la UANL alcancen niveles más que
aceptables de dominio de la lengua en dos años, sobre todo gracias a la
madurez de las habilidades cognitivas que poseen en comparación con los
niños de primaria.
Como lo establece Baker, es importante no considerar las enseñanzas
por inmersión en Canadá en términos únicamente educativos, sino también
reconocer la orientación de la ideología política, social y cultural que al
promover el bilingüismo, promueve también una clase diferente de sociedad.
Además, hay que considerar los aspectos tanto positivos como negativos que
los mismos canadienses han señalado en este rubro. Por una parte, la
inmersión puede apoyar a las comunidades de lengua francesa, aumentando
las oportunidades de los francófonos fuera de Quebec al promover el
bilingüismo en el sector público (discutiblemente en el sector privado). Sin
embargo, otros argumentan que en realidad la educación por inmersión es
como el caballo de Troya, propicia una posterior asimilación al inglés por
parte de algunos francófonos. «Los francófonos se preguntan si el aumento
de los anglófonos bilingües no servirá sólo para privarles de la histórica
ventaja que ellos han gozado al ocupar puestos bilingües. . .)) (Lapkin,
Swain y Shapson, 1990:649). Como apunta Baker (1993:250-1), la
enseñanza por inmersión puede actuar para reproducir a los grupos de élite,
dando a los niños anglófonos que tienen capacidades bilingües una ventaja
en el mercado de trabajo.
Como puede observarse no todo es color de rosa respectp a los
programas de inmersión canadiense, al menos para los canadienses. En
cuanto al éxito en cifras de la educación bilingüe en Canadá, tenemos los
siguientes datos: El número de estudiantes inscritos en programas de
inmersión ha aumentado de aproximadamente 17,763 en 1976 a 102,168 en
1982 (Stern, citado en Genesee, 1987). Las cifras aportadas por Baker
(1993:230) hablan de un incremento constante: un cuarto de millón de
canadienses anglohablantes en aproximadamente 1 600 escuelas de

194

.
!'-sí mismo la investigación gener d
mcursionado en otros campos di tin'
a a por estos programas ha
·,
s tos a la sola com
·,
,
re acion causal entre el nivel del
.
. paracion o busqueda de
l
generando nuevas alternativas para :iente mtelectual y bilingüismo
del bilingüismo en el desarroll
el aprovechamiento y el impact~
o cogrutivo de los estudiantes.

~~

Otros programas

. L~s _programas de inmersión en Canadá
. .
ennqueclIIllento con una len
d •
. no se llIIlltan a los de
enfoque aditivo· Mantenimi;t de iguall estatus, mcluyen otros modelos del
l
.
n o e engua patrimonial d .
enguas, y el de inmersión centrada en tareas.
, e mmersión en dos
Un ejemplo de programa de revitalización d
es el programa de educación bilin' ..
. l'
e una lengua patrimonial
· ·
gue en mg es y u
·
lllmlgr~tes ucranianos del occidente d C d, cr:'111~º para los hijos de
educación bilingüe en inglé
e ana ª· Asi mismo el programa de
I
pobladores aborígenes de Canasda.~ a lengua de la comunidad Mohawk,
El programa de doble inmersión
h
como modelo de educación multil. .. en ebr~o-francés resulta relevante
connotación de revitalizar el
mdgue y multicultural, sobre todo por la
h b
uso e una lengua d
l
. .
e reo-, y el de promover el uso de
1
e va or religioso -el
(Genesee, 1987:62).
una engua de valor nacional: el francés
En cuanto a los programas de d
.,
..
centrada en tareas, su particularidad r _e uca,cio~ bilingüe de inmersión
trabajo y no debe considerarse
, a~ica mas bien en la metodología de
. . ..
.
en si mismo como
d 1
i mgue diferente. Estos
.
un mo e o de programa
b 1 di
programas tiene la arti ul ·
estu antes trabajan en proyectos de su elección dp fi c ~~d. que los
pequeños grupos, sobre temas generales c
e , orma m~vidual o en
maestros. Stevens (citado en G
y on gwas presentas por los
, .
enesee, 1987·75)
·
para el exito evidente de este enfo ue
.
s~~ere que las razones
proporcionada por el uso de la 1
q _pued_e residir en la motivación
en las oportunidades proporcio:~ en situac~ones de elección personal y
compañeros. Ellis (citad
por el discurso prolongado con los
, .
0
en Genesee 1987)
•
caractensticas/rasgos
del discurso que pued•
.
· menciona ocho
aprendizaje de la lengua, y por lo tanto
en ser llllportantes para el
con el modelo de inmersión centrad
para su enseñanza, y que coinciden
o en tareas:
195

�1. cantidad del input.
2. la necesidad de comunicarse.
3. control independiente sobre el contenido proposicional del discurso (esto
es, los significados a expresar en el discurso).
4. adherencia al principio del "aquí y el ahora".
5. el desempeño de una variedad de actos del habla.
6. input rico en directivas (ej.: imperativos: "Termina tu trabajo" Y
enunciados de necesidad: "Quiero que hagas el ejercicio 3").
7. input rico en expresiones "extendidas" (ej.: expansiones).
8. práctica sin inhibiciones.
Como puede observarse, tanto el enfoque como los resultados de los
programas de inmersión en E.U.A. y Canadá son, en general, contrastan~~s.
Sin embargo, esto resulta comprensible si se considera que la educac10n
bilingüe para grupos minoritarios presenta características tan diferentes en
ambos países. Por una parte, en los E.U.A. la enseñanza del inglés como
segunda lengua presenta una dicotomía muy evidente. Al~~s de l?s
programas son de enfoqu~ sustractivo y otros de_ enfoqve aditivo.. Las
carencias mencionadas por Fishman se han agudizado en la actualidad,
sobre todo lo referente a fondos suficientes y maestros capacitados. Los
grupos de oposición -English Only, English First- poco a poco van ganando
batallas y logrando que se reduzca el escaso presupuesto para los programas
bilingües de enfoque aditivo (s/a NCBE, 1994). Y sobre todo no hay una
política de educación bilingüe clara a nivel nacional.
Por otra parte, una clara muestra de planeación de ~en~ con
políticas -tanto en la administración central c~mo en ~as. provmc1~s~ que
apoyan una educación bilingüe en el plano social, econonuco, ~cadennco Y
de investigación han logrado un éxito consider~ble en Canad~. ?esde el
enfoque aditivo, que considera como _enriqu~c~1ento_ el aprend1zaJ,e de una
lengua de estatus internacional, y nacional, similar al mgles - fr~ces- como
segunda lengua, hasta los niveles de a~ept~ci~n y compromiso con los
programas de inmersión, por parte de las ms~tuc1o?es, maes~os, ~l~os Y
comunidad, el modelo canadiense represento un hito en la histona reciente
de la educación bilingüe.

m~rc_ancías, capitales y servicios (Delegación de la Comisión Europea en
Mexico, 1995:2).
El Comité de las Regiones es el órgano responsable, no sólo de hacer
respetar las identidades y prerrogativas regionales y locales, sino además de
hacerlas participar en el desarrollo y ejecución de las políticas de la Uttión
E~opea. Está dividido en ocho comisiones, de las cuales Europa de los
Ciudadanos es la encargada de desarrollar los programas mencionados en el
epígrafe de este apartado. Con este fin ha lanzado varios programas:
Leonardo da Vinci, Sócrates, Tempus, European 'Year ofLifelong Learning
1996' Y Juventud por Europa. Algunos de ellos, como el Leonardo da Vinci
y el Sócrates tocan el área del aprendizaje de una lengua extranjera. El
primero está dirigido al área de trabajo pues en él el interés por la lengua
extranjera (LE) constituye más bien un medio para el desarrollo de
proyectos transnacionales de capacitación. El segundo está directamente
vinculado a la educación y considera la LE como un requisito para facilitar
los intercambios académicos (Al Servicio de la Unión Europea, 1996:26-7).
,
Una de las áreas de cooperación europea que apoya el programa
Socrates es la promoción del aprendizaje de lenguas. Esta área se
denomina LINGUA, y como su nombre lo sugiere, Lingua considera el
aprendizaje de la LE un fin en sí mismo, y su objetivo consiste en "mejorar
la formación lingüística de los ciudadanos" (Comisión de las Comunidades
Europeas, 1992:5). Este programa proporciona asistencia sólo a proyectos
organizados por instituciones de enseñanza o capacitación (Decisión No
818/95: l.)
De las tendencias en el proyecto de largo alcance denominado
"Language leaming for European citizenship", la que aquí nos interesa es la
de la enseñanza de contenido a través de una segunda lengua o una lengua
extranjera. Su inclusión en el plan de estudios ha desencadenado una serie
de reuniones, conferencias, talleres, etc., cuyo objetivo es no sólo el
~omp~ _i?eas y experiencias, sino desarrollar proyectos de cooperación e
mvestigac1on entre los países de la Unión Europea (Rasanen, 1994:26).

Planeación de lengua en la Unión Europea

Entre los temas que se han discutido se mencionan los principios de
la educación bilingüe que deberían ser observados de acuerdo a una de estas
primeras reuniones:

La Unión Europea está conformada por 15 países y en ella viven 3~0
millones de personas. Su gran desafio es arribru: al siglo_ XXI en un espacio
unificado, sin fronteras nacionales, y en el que circulen libremente personas,

• El bilingüismo y la educación bilingüe en Europa no son una excepción
sino una realidad viva. No debe ser sólo para una élite sino para todos
los ciudadanos.

196
197

�citado
en Baker,
presentados
son: 1993:238). L os factores comunes en los modelos europeos
• La totalidad de las políticas de la escuela deben apoyar verdaderamente
el bilingüismo.
• Hay que integrar el lenguaje tanto como la comunicación intercultural a
lo largo de todo el curriculum.
• Deben desarrollarse formas de exámenes y evaluación adecuadas a las
necesidades de la educación bilingüe y no tomar las diseñadas para
educación monolingüe.
• No hay evidencias en la investigación que determinen que sólo ciertas
materias pueden ser enseñadas a través de una L2 o LE. Aunque en
niveles elementales se deben preferir las materias que permiten amplio
apoyo gráfico-visual.
• Un mínimo del 25% del programa debe ser enseñado a través de L2 para
que se obtengan buenos resultados.
• El establecimiento de metas realistas es decisivo. Tomando en cuenta las
necesidades de los alumnos, su perfil y experiencias, así como las del
maestro.
• Los programas bilingües deben estar apoyados por la enseñanza formal
deL2 o LE.
• La enseñanza de contenido debe utilizar enfoques centrados en el alumno
que proporcionen oportunidades de práctica auténtica de L2 o LE.
• El apoyo institucional debe incluir desarrollo profesional del maestro, y
cooperación sistemática en la escuela, diseño de materiales de
instrucción y evaluación así como re-evaluación de las fronteras entre las
materias tradicionales (Rasanen, 1994:27-8).
De entrada, la autora menciona que los programas bilingües y
multilingües en Europa no están tan bien documentados como los de
Estados Unidos y Canadá. Y señala que entre los prototipos que cuentan con
mayor investigación se encuentran :

1. Las
lenguas implicadas son mmediatament
.
.
.
entorno.
e pertmentes,
accesibles en el
2. L?s maestros tienen un gran dominio de
ruveles de competencia lingw", n·
L2 lo cual hace posible altos
s ca en los alumnos
3. Se promueve la participación de los padres.

4. Caminos diferentes pueden llevar a altos niveles de do . . d
S. El bilin ...
miruo e la lengua
gwsmo es promovido por las políticas de la escuela.
.

.
.
En Luxemburgo, dado que no ha
a umnos en alemán y fran ,
y uruvers1dad, se instruye a l
uni
. .
ces para que puedan
.
os
l
vers1tanos en el extranjero. Se introd
l
:ontlnuar sus estudios
e~ preescolar y primaria donde
. uce a ensenanz.a en luxemburgués
niños es~dian francés c~mo LE s;e:::t:~~da d~ materias en alemán y los
~cundaria se sustituye el papel do .
o ano. Al alcanzar el nivel de
mstrucción por el francés,
dur mmante del. alemán como lengua de
francés como LE. No hay q:e l .:;te todo el tiempo estudian alemán y
país, por lo que no es dificil o v1 ar que los tres idiomas se hablan en este
a
d l
contar con maestr
T
poyo e a comunidad (Rasanen, 1994:24).
os tn mgües, además del
, El modelo de European School cue
pa1ses, y se fundó en 1958 para 1 hi' nta con_ nueve escuelas en cinco
aunque el acceso no está restringí;; ~:s/e ~:10narios civiles europeos,
todas el mismo programa de do p - tros nmos. Estas escuelas siguen
European Baccalaureate ( . ce anos y _al fmal toman el examen de
idiomas. La L1 predomin mismo qu~ bac~llerato internacional) en do

d

1. El modelo de European School en cinco países.
2. El modelo Foyer en Bruselas.
3. El modelo Luxemburgo.
Lo más sobresaliente de todos es que se han desarrollado con base en
criterios locales para satisfacer propósitos locales (Beardsmore, citado en
Rasanen, 1994:25). En realidad estos modelos no son bilingües, sino
trilingües y, lo más importante, buscan ser aditivos. Otra diferencia con los
programas de inmersión canadienses es que "la segunda lengua se enseña
como asignatura antes de ser empleada como medio de instrucción. Esta
segunda lengua también sigue siendo enseñada como asignatura, lo que lleva
a un nivel más elevado de precisión gramatical" (Baetens Beardsmore,

.

.

a como medio de mstru . ,

.

.

s

una gra ual sustitución por L2 (in lé fr
,
cc10n en la pnmana, con
L3 se vuelve obligatorio a partir gd ~• 3 anees o alemán). El estudio de un
Total de horas 1 100 estudio '
led er grado de educación secundaria
360
d
'
iorma
L2 + mat enas
·
·
y
e L3 + cursos opcionales en L3e (Ra
con mstrucción
en L2·
sanen 1994:23-4)

~

El modelo Foyer de Bruselas es un
.
con el .
de integrarlos a la ciudad bili:r~grama ofre~1do a inmigrantes
educac1on. Se proporciona en 1O
l gue ~n frances y al sistema de
Los 3 años de preescolar están d' _ed~cdue as cuya mstrucción es en holandés
.
1v1 1 os al SO¾ en
, .
·
pos mtegrados. En el 1er año de .
. o grupos etrucos y 50% en
gru
pnmana 60% del tiempo se ocupa en
199

198

.

�estudiar en un grupo aparte, 30% se estudia holandés y 10% en grupo
integrado. En el 2do. año se aumenta este último porcentaje a 30, y a partir
del tercer año en delante 90% del tiempo se pasa en grupo integrado. El
francés se enseña como materia obligatoria a los siete años y se enseña al
grupo integrado de acuerdo a la ley de Bélgica. Aunque se encuentra en su
fase experimental, sus resultados actuales parecen ser alentadores (Rasanen,
1994:24).

partir del 3er año progresivamente se fue aumentando el uso del catalán
como medio de instrucción; (3)este modelo usó predominantemente el
español y el catalán se impartía solo como materia. Desde 1994 el gobierno
eliminó la posibilidad de opción individual limitando a un sólo modelo la
educación de jardín de niños y primaria. En el modelo actual, el catalán se
usa como medio de instrucción en el jardín de niños, a partir del grado 3 se
utiliza el español para impartir una materia y desde el grado 6 son
obligatorias dos materias en español (Artigal, 1997: 147).

Lenguas patrimoniales en España
Otros modelos son el programa Catalán y el Vasco en España. En los
dos casos se trata de un programa para recuperar la lengua de una minoría
(Brothy, 1995: 17), o como lo llama Genesee, de revitalizacio~ y desarrollo
de lengua patrimonial ( 1987: 19). De acuerdo a Arzamend1 &amp; Genesee
( 1997: 151) esto se presenta cuando la lengua de una minoría étnica (catalán,
vasco) se encuentra subordinada a otra lengua dominante ( español).

•

Las dos lenguas se hablan en regiones de España y Francia, ambas
dejaron de ser usadas a raíz de la prohibición del uso de lenguas_ regionale~
en la educación y en los lugares públicos, durante el franqwsmo. As1
mismo, ambas, resurgen después de la muerte del dictador y en 1978 l_as
respectivas legislaturas autónomas les otorgan estatus de lengua oficial
junto con el español (Artiga!, 1997:135, Arzamendi and Genesee, 1997: 155).
En el caso del catalán, no se trata sólo de aprender dos idiomas sino
de recuperar parte de una herencia cultural. Dos situaciones que facilitaron
la aceptación para (re)aprender el catalán fue en primer •~~ar que esta
lengua era conservada y utilizada por gente de gran prestigio y cultura
(Miró, Cassals, Gaudí); y en segundo término el parecido del español y el
catalán que facilita grandemente la transferencia.
A partir de esa fecha y hasta 1983 se incrementó de 3.3% a 90% los
niños de primaria que estudiaron el catalán como materia por lo menos ~
horas por semana. Sin embargo, el Servicio de Ense~ ~atalán pre~ento
en 1983 un informe en el que se establecía que el aprend1zaJe del catalan no
podía garantizarse con un número tan limitado de horas. Por lo qu~ d~ 1983
a 1993 se diseñaron tres tipos de escuela de acuerdo a la lengua pnnc1pal de
instrucción: ( 1)este modelo se volvió la opción de la mayoría, usaba
predominantemente el catalán como únic~ me~o de instrucción desde el
jardín de niños y a partir del 3er año se mclwan 4 h~r~s. ~or _semana. ?e
español y una materia en español; (2)en este mod~lo se 1Il1~10 la mstrucc1on
en español y se introdujo la enseñanza del catalan a partir del ler año, a

200

Inmersión en dos lenguas
De acuerdo a Duff (1997:23), lo que ella titula un experimento en LE
en Hungría corresponde a un modelo bilingüe de inmersión, también
llamado en este caso Lengua Doble/Dos Lenguas {DL), iniciado en 1986.
Estos programas de DL incluyen no sólo escuelas donde se instruye en
húngaro e inglés, sino también en LI y diferentes L2 como: ruso, alemán,
francés, italiano y español.
Los programas de DL siguen el currículum estándar establecido por el
gobierno, pero presentan dos variantes: un currículum de 4 años para
aquellos alumnos que demuestran un manejo satisfactorio de L2, y altos
promedios en el examen de admisión, y quienes empiezan su instrucción en
inglés inmediatamente. El otro programa es de 5 años -el primero llamado
"año cero"- y en éste reciben 20 horas semanales de instrucción LE de las
cuales 4 se dedican al vocabulario especializado de las materias de
matemáticas, física, historia y geografía. En el siguiente año la instrucción
de dichas materias empieza en inglés.
Los objetivos de este primer año en cuanto a lengua es aprobar el
'Cambridge First Certificate Examination' (equivalente británico del
TOEFL), para el cuarto año deben aprobar el 'Cambridge Proficiency
Leve/'. Se realizaron ajustes en algunas escuelas pues el programa de
matemáticas demandó más tiempo y se aumentó de una a tres horas por
semana en el "año cero", enfocadas a contenido y lenguaje. En otras
escuelas, debido a que en el año cero se redujo la exposición intensiva a LE
en aras del contenido, se complementó con tres horas adicionales de LE en
los años 2, 3, 4 y 5.
De acuerdo a los resultados obtenidos en los diferentes exámenes
presentados (TOEFL, SLEP, Cambridge, etc.), los estudiantes han
demostrado altos niveles de dominio del inglés, aunque los resultados de
discurso y redacción aún no han sido completamente analizados. En cuanto
201

�.
tos índices de ingreso a las universidades
al manejo del conteru?º• lo~ ~) es rueba fehaciente del excelente grado
(20% arriba_ de la media nac1: t s psi bien detractores de este programa
de preparación de estos estu ~ e . d 1 alumnos esto no es inusitado.
argumentan que dado el perfil e mgreso e os

Enriquecimiento en inmersión temprana

d inmersión de sueco en
Bjorklund (1997) establece ~ue el rogr:: ~e inmersión temprana
Finlandia es esencialmente semejante a mo
1988 El curriculum en
d,
inicia uno en 1987 y otro en
.
total de Cana a Y se
.
.
los 6 años a preescolar y a los 7 a
Finlandia pid~ que los niños ingrese:/inmersión es opcional y los alumnos
primaria. El mgreso a estos ~pos
dmitidos. La instrucción en L2
no requieren un examen previo ~ara sñer ad
.....,,,..;a inician instrucción en
l
n el qumto a o e pn.U&lt;U •
inicia desde preesco ar Y e
L
s tienen contactos frecuentes con
L3 (inglés) 2 horas por semana. os grupo elas para evitar el registro de
grupos de hablantes de ~ueco en otrlas ;,scude ¡lase como en el caso de
lengua orientada exclusivamente a sa on
Canadá.
. .
ñalan que se ha tenido los
Aunque los resultados prelm~:~:\:ersión canadienses, aún hay
mismos resultados que los pro~am
der discutir las ventajas o
mucha investigación por realizar para po ,
desventajas de este modelo de inmersión finlandes.

Conclusión

el caso de algunos países de Europa, al
Como se puede observar, en
· · de lengua. Sus
d,
identifica una clara p1aneac1on
C
igual que en ana a, se. . d
·d·omas como una medida más que
,.
l aprendizaje e otros i i
'
,
pohticas apoyan e
. t Cabe hacer notar que la cercarua
propicie la unificación del contment Tta por una parte la experiencia
geográfica de los países eur~pe_os -~c1 ~e '1a necesidad de comunicarse en
multicultural y, por otra, la ~bjehvac1on d' minuye en buena medida las
diferentes lenguas. Así mismo esto isd nuru·.o de LE ya que se puede
. .
gw·r maestros con o
.
limitaciones para conse
.
resulta económico enviarlos a
tr0 s hablantes nativos, o
.
contar con ma~s .
. ero Además de que los apoyos financieros
perfeccionar el idioma al extran{
Europea son numerosos, al menos
con este propósito por parte de a ruon
en el papel.

U.,

, .
d los europeos corresponden a las de los
Las caractensticas de los _mo e L , .ca diferencia con los programas
descritos en los apartados antenores. a UDl
202

de inmersión canadienses es la enseñanza de LE antes y durante la
instrucción. Lo anterior para asegurar no sólo la fluidez (jluency) en el
manejo del idioma, sino también que el estudiante se exprese con corrección
gramatical (accuracy).
Es importante señalar lo anterior, ya que probablemente por
influencia del enfoque comunicativo de la enseñanza del inglés, el cual da
preeminencia a la fluidez en la comprensión y comunicación del mensaje
(jluency) por sobre la enseñanza de la precisión gramatical (accuracy), el
modelo de inmersión canadiense en principio eliminó la enseñanza de la
segunda lengua (francés). Sin embargo, si se atiende a los resultados de
Swain (Larsen-Freeman, 1991 :319) quien reportó que los estudiantes de
inmersión, no sujetos a instrucción formal de la segunda lengua, tardan
aproximadamente siete años en adquirir un nivel de corrección gramatical
adecuado, es evidente que han reconsiderado esta posición.
Por lo tanto, es válido suponer que para los estudiantes del programa
bilingüe del nivel medio superior de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, cuyos antecedentes de inglés son limitados, es necesario incluir la
enseñanza del inglés previo a, y durante la instrucción de las materias en
inglés.
Así mismo, es necesario considerar los siguientes principios tomados
de los modelos presentados: los estudiantes que ingresen deben contar con
niveles similares de dominio de la segunda lengua (L2); durante una fase
preliminar se permitirá a los alumnos el uso -entre ellos y con los maestrosde su lengua materna; un múúmo del 25% del programa debe ser enseñado
en inglés; se deben preferir las materias que ofrezcan apoyo gráfico-visual, o
manejo de laboratorio ya que facilitan la comprensión de la lengua y el
contenido simultáneamente; se debe tomar en cuenta las necesidades de los
alumnos, su perfil y experiencias, así como las del maestro para establecer
las metas del programa; la enseñanza de contenidos debe utilizar enfoques
centrados en el alumno que proporcionen oportunidades de práctica
auténtica de L2; el apoyo institucional debe incluir desarrollo profesional
del maestro.

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204
205

�EL BESO DE LA MUJER ARAÑA:
UN JUEGO DE RELACIONES TEJIDO POR PUIG
Lic. Georgina Del Angel Gaviño
ITESM
Es el único paraíso abierto a todos los
hombres, a condición de que se olviden
de sí mismos. Es el momento de la gran
abstracción y de la gran distracción:
somos el centelleo de un vidrio tocado
por la luz meridiana, la vibración de un
follaje oscuro al pasar por el campo, el
crujir de la madera en una noche de frío.
Somos bien poca cosa, y no obstante la
totalidad nos mece ...
Octavio Paz

Manuel Puig, escritor argentino, tiene dentro de su producción obras
como La traición de Rita Hayworth (1971), Boquitas pintadas (1972), El
beso de la mujer araña (1976), Pubis Angelical (1979), entre otras. En las
novelas del autor sudamericano, es posible encontrar una serie de constantes
que definen su estilo muy característico. Así, dentro de algunos de los
elementos que irrumpen y dan forma a algunas de sus obras, está el hecho de
recurrir a narraciones acerca de películas que permiten dibujar y hacer más
evidentes ciertos roles dentro de la historia principal que se cuenta. Mientras
la aparición de la música puede brindar las lineas que clarifican relaciones o
circunstancias entre los personajes, y la primacía del diálogo que elimina a
un narrador omnisciente tradicional, cuya función radicaría en ordenar las
acciones y plantear una visión predominante. Entonces, en El beso de la
mujer araña, novela que se analiz.ará en este trabajo, vemos en Manuel Puig
a un autor que juega con discursos cinematográficos, a la vez incluye textos
científicos, impregna un relato con boleros de letras reveladoras, muestra
algunos informes policíacos y permite al lector adentrarse, a través de unas
voces que se alternan, en la realidad de dos personajes que . se van
desnudando y reconociendo entre sí. El beso de la mujer araña, título que
abre la novela, guarda en sus entrañas todo un significado para entender
relaciones y circunstancias dentro del relato. Será preciso desentrañar
algunos' de los factores y mecanismos de los procesos experimentados por
los personajes confinados en un espacio, para después descubrir el sentido
que guarda el nombre de la obra con respecto a la historia. Cabe mencionar
que no es éste el único camino para descubrir los hilos del tejido
confeccionado por Manuel Puig. El beso de la mujer araña ofrece múltiples
posibilidades para ser explorada, gracias a su riqueza en técnicas,

207

�información, símbolos y demás. Pero ahora seguirem?s, el camino trazado
para descubrir cuál es la importancia del título y por que ese.
De entrada, es muy importante hablar de quién narra en la no_~ela, Y
aquí podemos recordar que ésta se encuentra sustentada por un tejido de
voces es el producto de una polifonía. En esta ocasión nos e~contramos con
la a~encia de un narrador, los personajes tienen la oportumdad de darse a
conocer por su propia voz, sin someterse a los lineamie~tos_ marcado~ por un
ser supremo que en muchas ocasiones resulta ser auto~tano, es decir, en el
caso de un narrador omnisciente. El diálogo predomma a lo ~ar~o de la
novela. "A mí me interesa la manera de hablar, por defectuosa o _lllllltada_que
sea, de las personas reales" (Casares 221). En un afán de ref~nr la re~idad
en la ficción creada, como una de las principales preocupaciones. senala~a
por el escritor en una de tantas entrevistas, en El beso de la, m~Jer aran._a
Puig provee de libertad a Molina y V alentín para hablar de si mismos. ~m
embargo, a lo largo de la historia podemos enc?ntrar a uno de los personajes
erigiéndose como narrador, y será pues quien lleva la batuta. Am~os
prisioneros llegan a ocupar esa posición. Pero, la mayoría de las veces quien
lleva el control de la historia es Molina. Esto es porque a él se le _co~ere la
capacidad de recordar las cintas vistas en el cine, y porque es ,q~en nene la
mayor parte de la información en sus man?s. Digo e_s!o últt.mo porque
Molina va conociendo íntimamente a Valentín, y tambien sabe lo q~~ el
Director del penal está haciendo y qué desea ob~e~er del preso p~litJ.co,
además de la incitación de la que es objeto para traic10nar a su comp~er? de
"( ) •cumnle la promesa el director de la penitenciaría?, ¿sera cierto
celela · ... l
-r
" (Pu'
110)
[o que me promete?, ¿indulto?, ¿reducción de pena_?(.. .)
ig.
.•
Pareciera que el único dotado de la posibilidad de elección, y de conciencia
de ello, es el preso homosexual, y esto. le da. cierta supremací~ dentro de la
historia. Molina está provisto de una cierta libertad para elegir, pu~s ~uede
obtener información de V alentín y proporcionarla al Director, consigwe~do
Uo el indulto. Sin embargo, el hombre maduro de identidad femenma
con e
· ·,
· tras va
está en la búsqueda de algo más, prefiere permanecer en pnsion mien
conociendo a la víctima de los grandes ideales sociales. "Proces~do:
Entonces ... por ejemplo, si él se entera, por ejemplo, que viene, un guardia ,Y
dice que en una semana me cambian de celda, porque ya entre en categoi:ia
especial ( ... )si él cree que nos van a cam?iar de celd~, se v~,ª ablandar mas.
Porque me parece que está un poco encanñado conmigo( ...) (202).
Así en el relato a voces, Molina es quien aparece, primero, es~
narrando una de las tantas películas que le han cautivado. Estas revel~an
mucho de él mismo, constituirán el pretexto para interactuar con Valen~ Y
serán el medio para evadir y al mismo tiempo enfrentar una realidad
incomprensible y absurda. "Que me dejes un poco que ?1e escape de la
realidad, ¿para qué me voy a despertar más todavía?, ¿queres que me vuelva
208

loco? Porque loca ya estoy" (85). Y en la voz viene impregnado un punto
de vista, la conciencia o personalidad del hablante (Wertsch 70). Entonces
descubrimos las diferencias entre V alentín y Molina, su orientación en el
aspecto ideológico. Pues mientras Valentín es un muchacho revolucionario
comprometido, inconforme con el sistema, que pareciera duro al moment~
de escudriñar la realidad y ·1os significados aun en las mismas historias
contadas por el preso de identidad femenina "( ... )quien no habla
políticamente es porque tiene un falso concepto de la responsabilidad. Ante
todo mi responsabilidad es que no siga muriendo gente de hambre, y por eso
voy a luchar" (Puig 108); su compañero de celda pareciera un hombre
sumamente sensible, anhelante de vivir una vida ideal, semejante a las
plasmadas en la pantalla de mundos mágicos que él tanto rememora. Molina
está inconforme con su condición de hombre pues vemos cómo en las
películas busca esa identidad envidiable, la de heroína amada y mártir.
"-¿Con quién te identificás?, ¿con Irena o con la arquitecta? / -Con Irena
,
,
'
que te crees. Es la protagonista, pedazo de pavo. Yo siempre con la heroína"
(31).

V

Aquí, se estabiece el diálogo entre Molina y alentín quienes, a su
manera, son rebeldes, pues no entran dentro de los límites que la sociedad
I
marca, uno es amoral por sus inclinaciones sexuales y el otro quiere cimbrar
las estructuras políticas. Pero el hecho de intercambiar opiniones, hace que
paulatinamente cada uno trate de comprender al otro, de ponerse en sus
zapatos. "-No es verdad. Creo que para comprenderte necesito saber qué es
lo que te pasa. Si estamos en esta celda juntos mejor es que nos
comprendamos, y yo de gente de tus inclinaciones sé muy poco" (65). Pero,
como en un principio parecieran tan distintos, se va a desatar una dialéctica
una lucha en la que se iniciará el camino para reconocerse cada uno en el'
otro, como en un efecto de espejo. Y encontramos a Molina relatando con
tal efusividad las películas de parejas inmersas en un romanticismo, que cae
en lo cursi. " ... como de merengue, y los ventanales también, un palacio
blanco todo de merengue como en los cuentos de hadas, que las casas se
comen y lástima que no se ve a ellos dos, porque parecerían dos miniaturas.
¿Te gusta la película?" (63). Valentín entonces dará su visión crítica
dejando ver su afiliación a las ideas marxistas que repudian los concepto~
falsos provenientes de una idealización, no hay nada como lo palpable, lo
real. "¿Y por qué? Es una inmundicia nazi, ¿o no te das cuenta?" (63).
Están los personajes en un confinamiento espacial que permite la
confrontación, coexistencia e interacción. La continua dialéctica de voces no
se presentó de manera libre. Molina y Valentín están forzados a reconocer al
otro. Es como en el infierno de Sartre, representado en A puerta cerrada. El
pensamiento en ese lugar no puede resguardarse, existe el otro, y los
personajes encerrados en un cuarto minúsculo se tienen que soportar. Ellos
209

�están condenados a conocerse, a escuchar la voz del otro para sobrevivir,
para permanecer con la seguridad del Ser, para descubrirse en el otro que t!S
el espejo. Molina y Valentín están solos totalmente. Por su parte, el
prisionero político no puede tener contacto con ninguno de sus compañeros
de lucha, pues e~ significaría condenarlos a su mismo destino. Además, es
preferible no reconocer ningún lazo con las personas que le rodean, así le es
posible sacrificarse más fácilmente y no delatar a nadie. " ... Y vos no sabés
lo peor, y es que a nadie de ellos les puedo escribir, porque cualquier cosa
sería comprometerlos, o qué ... peor todavía, señalarlos"(l46). "Quiere decir
que me estaba extrañando mucho, y nosotros tenemos el pacto de no
encariñamos demasiado con nadie, porque eso después te paraliza cuando
tenés que actuar"(139). En tanto, Molina se encuentra en las mismas
circunstancias, su madre está enferma y no puede visitarlo, además aparece
ante los otros como un ser despreciable por andar corrompiendo a menores.
Y pues tampoco su amigo, el mesero, lo va a visitar. "-No, el que vino es
una amiga, es tan hombre como yo. Porque el otro, el mozo, tiene que
trabajar a la hora en que acá entran visitas"(6S). Entonces, para evitar perder
conciencia de sí mismos en un letargo asfixiante, en un enfrentamiento con
la soledad generada por la individualidad, hablan de películas, de sus
anhelos, de sus recuerdos, de la melancolía. Mientras la araña va tejiendo su
fina y delicada red, cautelosa.

Las voces se lanzan al vuelo, V alentín el revolucionario y Molina es la
loca de la visión burguesa. El preso político quiere derribar esquemas, roles,
superestructuras que reprimen al hombre. El objetivo de este joven es hacer
justicia a las personas ninguneadas, explotadas, basureadas. Sin embargo,
cuando V alentín expone sus metas, desde una persepectiva muy realista para
él, Molina las derrumba. Es decir, con sus palabras el homosexual toca la
llaga. V alentín finalmente es un idealista con sueños acerca de cambios
radicales en bien de una colectividad sin rostro, de sombras desconocidas. Se
sacrifica, ha dejado de lado a Marta por una lucha que ante los ojos de
Molina aparece como inútil y absurda. Tomando en cuenta las circunstancias
en las que se encuentra su compañero de prisión, y mientras el homosexual
no perciba la lucha de Arregui a través del gran espejo del cine, todo es un
sin-sentido. "-¿Y vos te creés vas a cambiar al mundo? / -Sí, y no me
importa que te rías .. .Da risa decirlo, pero lo que yo tengo que hacer antes
que nada .. . es cambiar al mundo"(48). Por su parte, el preso político se
desespera cuando ve a Molina aceptar los paradigmas sociales creados y
sostenidos por un sistema autoritario y represor. Por ejemplo, la visión sobre
la mujer y el hombre. Molinita se concibe a sí mismo con una identidad
femenina, pero acepta su función en un sentido tradicional. Es decir, acepta
el papel de sumisión ante el hombre, admite, aparentemente, una actitud
pasiva en una relación sexual o de pareja, acepta el orden falocéntrico de un
Estado cuya función radica en no admitir otro poder fuera de sí. En ese
210

sentido, el prisionero gay contribuye d sd 1
.
mantener un sistema obsoleto y antma'rur:i e ª ~s~cbva de V alentín, a
el sometimiento del otro ya sea é t
.' cuyos Cl.IDlentos descansan sobre
'
s e 1a muJer o un obrero.

Recuerdo a mui
. .
:J eres muy inteligentes que decían
~osas como 'no puedo disfrutar del sexo si no
:;:,.go ~ poco de miedo al hombre que me
~doa (~as~es 225). -Pero sí un hombre ... es mi
mar,
b . &amp;, el tiene que mandar para que se sienta
h'e\ ~ e~ lo natural, porque él entonces ... es el
om ~e e a casa. / - No, el hombre de la casa
la mu¡er de la casa tienen que estar a la par s· Y
eso es una explotación (Puig 246).
. ' no,
Al truc10
.. · de la novela podemos ver
. .,
de Valentín, es sarcástico y
dire
una pos1c1on más dura por parte
·
muy
cto con sus co
tari
vanas veces provocan el llanto d M Olina
. men os, tanto que
homosexual da la unagen de se
e
·, ~entras el prisionero
• •
r sumamente frágil y
tim.
resistir palabras como las que Va1entin
, acostumbra lanzar
seny ental,
d , de no
entereza demostrada, el rebelde lítico
. · a emas de la
después de todo es como si tu:ra se ~r~~ un es~~c10 para su lectura y
pasará después de estar en . . ,
una v1s1on positiva acerca de lo que
cambiar al mundo Es co pns1?n, pues todavía considera la posibilidad de
.,
·
mo s1 en un principio guardar
mantemendose en pie. Pero esa fi rtal
a una esperanza,
frágil y absurda. Conforme se va ~;za, o esa. ~speranza, va mostrándose
hombre marxista se permite asumir do la relac1on entre los prisioneros, el
en ella.
y emostrar su debilidad, hasta hundirse

-No~otros no podemos estar pensando en que
alguien nos quiere, porque nos quiere vivo y
entonc~s eso te da miedo a la muerte ... (139) No
desahógate
. no,
das , todo lo que puedas, llora' hasta que
pu~.. mas, Va/entín (147). ( ... )como vos no me
co?1~rmo a ser mártir, Marta, me da rabia ser
marhr, no soy buen mártir(.. .) pero adentro mío
tengo otro torturador ...y desde hace días no me da
&amp; que estoy pidiendo justicia, mirá qué
surdo lo que te voy a decir, estoy pidiendo que
hay
· ticza,
·
r a. una
.
JUS
que intervenga la
p ovidenc,a ... porque yo no me merezco podr'
en esta celda(. ..) (182).
zrme

::gua. .

!

t:

Vivir en situaciones de 1 bl
quiebra la voluntad, pero eso º~e

211

en un eVspacio_limitado, maloliente,
0 para alentin, no fue sólo eso lo

�que le condujo. En un inicio, él se muestra hermético, no co~a en su
compañero, y no tanto porque éste no merez.ca su confianza, smo pai:a
proteger a Molina y a sus camaradas. V alentín para e~tonces ya ~abia
probado la tortura y sabía, no cualquiera puede saborearla sm desquebrajarse
y ofrecer todos los secretos al verdugo. Pero además de ~as c~c~c~as de
vida en prisión y de las golpízas, el Director de la pemten~iana empieza a
envenenar al preso político. La comida le provoca una diarrea que hace
mella en el revolucionario, debilitándolo, doblegando su voluntad. "Director:
¿Ayudó o no que lo debilitáramos por el lado fisico? ( ... )¿Y Arre~ cómo
está de moral?, ¿conseguimos que se ablandara un poco?, ¿cual es su
opinión?" (153). Y así, poco a poco, Arregui se va convirti~ndo e~ una
piltrafa humana, descubre la lástima hacia sí mismo. Al mismo tie~po
aprende de Molina el sentimentalismo cursi. El ho~bre puede llorar, s?n~,
ser dulce, tierno, y otras tantas cosas que en una sociedad bastante auto~tana
logocéntrica son sólo propias de la mujer. Así, ~n el relat_o se hace evidente
0
el cambio experimentado por V~entín Arregw. A_ Pat:11'. d~ entonce~, el
preso político se refiere a su pareja de celda co~o ~?lllllta , Y. ade~as se
abre le hace confesiones porque ya no puede mas vivll' en un silencio que
carc~me por dentro. "¿Por qué? ... vamos, hablá, ya es ?~raque c_onfiem~s el
uno en el otro. De veras, te quiero ayudar, Molinita, decime que te
pasa"(219). Se va dando un acercamiento del joven marxista a s~ compañero
de celda, hasta un momento dado cuando llegan al punto culminante de su
relación.
Valentín y Molina comienzan siendo seres separ~~os, diferen~~ados,
ellos no guardan mucho en común. Pero la narrac1on, ~a relaci?~ se
desarrolla, y uno se empieza a confundir con el otro. Valentin se debilita Y
aprende a dejar fluir su sensibilidad. "- Es que habría que saber aceptar las
cosas como se dan, y apreciar lo bueno que te pase, aunque no d~e. Porque
nada es para siempre"(263). Pero todavía existe un leve gobierno de la
razón. y Molina es todo sentimiento, la pura cursilería. "Sí, pero hay razones
del corazón que la razón no entiende"(263). El prisionero homosexual
necesita desea a un hombre, alguien cuya función sea ayudar a reafirmar su
identidad. Valentín quiere deshacerse de la soledad, de la. ~poten~ia, de la
muerte que lo devora en el interior. Entre ellos se d~ la ~on, el c?ito como
un anhelo de fusión con el otro, mediante un acto mstantaneo, dejan de ser
solitarios, un instante. "Es preciso un sacrificio infinito para escapar de esta
muerte que nos mira de frente desde ese rostro tumefacto Y
alerta . .."(Becerra, 190). Y Valentín, más que Molina, vive e_n los dos
extremos. El placer y el dolor, buscando tal vez r~spues~s a una_;1da os~ura,
sin alternativas ya. Se logra, después de un flujo de informacion contmua
entre Molina y Arregui, la comunicación máxima, la inmersión en el otro. :
entonces ambos están completamente desnudos. Se dan plenamente. Sm

212

secretos, tal cual son, sin defensas. "El cuerpo desnudo se abre para
participar de la pluralidad del otro" (Becerra 197).
. De hecho, creo que esta fusión entre Molina y Valentín se hace
evide?te por otro aspecto, no sólo por mencionar la relación íntima
expe~en_tada por ambos prisioneros. Los diálogos, las voces de los
personaj~S ~ .pueden ~ec~nocer en los primeros capítulos, pues existen
mar~as lingwsticas ~ue. mdican qué línea corresponde a Valentín y cuál a
Molma. No hay otro mdicador en los diálogos, pues no se ponen los nombres
de los presos antes
de cada
frase. El punto es que al avanzar en la lectura,
.
.
ocurre en vanas ocasiones una confusión, pues no se sabe si la voz
corresp~nde a un? _u otro personaje. Es como si fueran uno, llegan a
comp~ caractensticas en un momento dado. "-Por un minuto sólo, me
parecio que yo no estaba acá, .. .ni acá, ni afuera .. ./ -Me pareció que yo no
es~~ª·. :que estabas vos sólo. / -O que yo no era yo. Que ahora yo ... eras
vos (_Puig 222). Y esto es un acto de sobrevivencia, para trascender y no
hundirse en e~ fango de 1~ sole_dad, aunque el otro siempre sea el infierno.
Para hacer evidente la existencia se necesita del otro. Uno pasa a ser parte
~el compañero, ~ en ese acto se presenta la vida y la muerte al mismo
tiempo. Uno monrá para producir la vida en el otro.
Los prisioneros se compenetran totalmente, en la libertad, puesto que
dentr~ de la cel~~ no está el opresor. Aparentemente ambos poseen la
~apacidad de _d~~1drr el punto al cual pueden y quieren llegar en su relación,
~1enen la pos1bihdad de establecer o elegir el rol a desempeñar. Valentín
J~ega el papel de hombre, entonces es quien lógicamente iría marcando las
lme~s o lo~ cauces por donde podría desembocar la unión con el otro, con
Mo_lina. Mientras el homosexual maduro elige dar sentido a su identidad de
mujer, que desde un~ perspectiva muy burguesa y logocéntrica sería pasiva.
Aunqu~ _es neces8:1o r~cordar, a Molina le gustaba siempre el papel
protagomco. Ademas, es mteresante encontrar la respuesta del prisionero gay
8?~e la pregunta hecha por Arregui, sobre qué juguete le gustó mucho en la
nm~z. Res~~ ser una muñeca el juguete predilecto. Un juguete sobre el cual
decide Molinita, el objeto de su afecto, de sus deseos, pasivo y sin defensas.
"-Nada... que quería ver si _había alguna relación entre ese juguete ... y yo"
(225). Creo es de suma importancia la asociación del juguete. con el
compañero de celda del homosexual, pues revela la relación entre los
pers~najes. La que se da en el plano del ser y no del parecer. Pues quien
efectivamente llevará las riendas será Molina, y no quien desempeña el papel
de hombre.
De nuevo, en el acto sexual y en toda la relación, existe uno, como el
narrador en turno, que va marcando la pauta sutilmente. Uno de los
personajes predomina, va elaborando el tejido suave y resistente para
213

�aguardar a la víctima, ésta cae en las redes. Lo más impresio~~te es que la
presa no se percata, hay una convicción acerca de una ele~c10n tomad~ ,de
muy adentro de sí. Esto tal vez como producto de un m:carusmo ~e evas10~,
de una conformidad automática después de estar en el infierno mismo. Ahí,
el ser humano es coaccionado por un homosexual y por el sistema opresor,
hasta el punto de querer olvidarlo todo y dejarse llevar por cierta~
situaciones al no tener ya fuerzas para resistir. "La mayoría de la gente está
convencida de que, mientras no se le obligue a algo mediante la fuerza
externa sus decisiones le pertenecen, y que si quiere algo, realmente es ella
quien 1~ quiere ( .. .) gran parte de nuestras decisiones no son realme_nte
nuestras, sino que nos han sido sugeridas desde afuei:a" (Fromm 19?); Existe
pues la tortura fisica, ésta corre a cargo de los ofic1~es de la policia. Pero
también está un acorralamiento psicológico, y se eJerce al encerr¡µ- en un
espacio reducido a un revolucionario joven y temeroso, aunque ap~ente lo
contrario en un principio, y a un homosexual con altas expectativas con
respecto a su compañero de celda. Molinita, un. hombre maduro,' sagaz Y
paciente como la pantera o la araña. "Valentín .. _.si alguna_ vez paso ?lgo, yo
cuidé bien de empezar, porque no te quise pedir nada, s1 no te saha a vos
mismo. Espontáneamente, quiero decir"(Puig 264).
Encontramos a lo largo de la novela de Manuel Puig dos voces
predominantes, la de un prisionero de ideología m~sta y la de un
homosexual pervertidor de menores. Pero podemos tambien escuchar la voz
del Director de la cárcel en relación principalmente con el procesado, que es
Molina. En este caso las identidades sí son marcadas desde el ~ombr~
antepuesto a cada línea del diálogo. Aparecen el 'Procesado' y el 'Drn:ctor
alternando comunicándose y urdiendo un plan para doblegar a Arregui. Un
plan apare~temente impuesto por el Drr:ctor a _Molinita. Creo se esta~lece
bien la diferenciación entre estos personaJes debido a que, en este caso, estos
estarán siempre separados; no es posible . y no es deseable,_ , desde la
perspectiva y expectativas de ambos personaJes, lle~ar a un~ fus10n, como
en el caso de los prisioneros de la celda 7. Adema~, el ~ect~r no, es el
hombre ideal para Molina, pues el homosexual más bien lo iden~can~ con
los personajes malvados deseosos de seducir a la heroína, para mducrrla a
traicionar a su amante.
Aparecen dos personajes totalmente distintos, pero tienen una relación
muy importante y reveladora dentro de la obra de Puig. Aquí, encontramos
que el Director de la cárcel cree estar engañando a V ale~~ Y usar ~~mo
· strumento al maricón transferido a la celda junto con el pnsionero político.
~ero en este punto podemos hacer un mayor énfasis en el nivel ~el ser Y ~el
parecer, pues se juega con éstos a lo largo de_ la nove~a.
es qwen
tiene el control, en cierta forma, y no es m Valentm m el _J~f~ de la
penitenciaria. Si el Director quiere información, .él es la posibilidad de

:t&gt;.:fo~

214

alcanzarla. Pe~o a cambio, Molinita toma el poder, elabora y ejecuta su plan
p~a conseguir lo deseado, la realización de su ideal. La posición del
Director hace creer que es él quien decide por dónde se van a dirigir los
contactos entre Arregui y el homosexual, cree se darán sólo en función de
los intereses del sistema opresor. Pero el prisionero "amoral" es quien sabe
realmente lo que está llevando a cabo, este personaje tiene la información
tiene el poder. El preso manipulado resulta ser un manipulador cauteloso. Ei
homosex~l s_ugiere y el Director está convencido de seguir la sugerencia,
pues es lo optimo.
. "Director: ¿Por qué? / Procesado: Nada... / Director: Le ruego,
Molina. Hable. / ( ... ) Procesado: Bueno, nada, le juro, señor. Es una
corazonada, que si él piensa que me voy, va a tener más necesidad de
desahogarse conmigo. Son así los presos, señor. Cuando un compañero se
va ... se s~enten más desamparados que nunca."(203) En esta cita creo queda
al d~scu~ierto la posic~ó?, del prisioner,o gay. Es decir, este hombre, o mujer,
sabia c~l era la condi~10n de Valentm, y conocía la manera en que podía
conducirlo para cumplir lo anhelado, al punto culminante de la ·relación.
Molinita pre~~nde los :avor~s de Valentín, ese es su obJetivo, pues constituye
la reafirmacion de su identidad. Así, el preso "amoral" convence al Director
de que mediante la presión ejercida al hablar de su transferencia a otra celda
Arregui estará tan endeble y se verá tan desamparado que finalmente podrá
confiar sus grandes secretos. Efectivamente, el preso político ofrece sus
secretos, pero eso es tan sólo un indica4or para Molina, de su avance más
seguro hacia su ideal. Las confesiones del hombre convertido en piltrafa
humana no son reveladas por Molina, pues esto también constituye parte de
su sueño dibujado en el cine. La araña logra ser la heroína que hace todo por
amor.
Después de las voces, entre parejas, aparece una charla del Director
por teléfono. En este caso sólo tenemos la oportunidad de escuchar al
hombre que pareciera el dueño de las situaciones, pero aquí se nos muestra
que éste es sólo es un subalterno de alguien más. Esta plática toma sentido
en tanto nosotros vamos completando o dibujando en nuestra imaginación
las posibles respuestas del interlocutor. Los huecos en la conversación
indican el momento en que otro personaje, desconocido, está respondiendo o
dando indicaciones al Director. Existe alguien, no tiene rostro, ni voz, es
parte de la superestructura del sistema, y es quien, aparentemente, maneja
los hilos en las situaciones, todo mediante órdenes. En esta técnica, se trata
de consolidar una idea, que luego se va a desconstruir. El Director tiene los
ases bajo la manga, junto con el otro personaje, quien también es parte de la
policía secreta. "Perfecto, si le da un mensaje, el mismo Molina nos
c~nducirá a la célula. La dificultad está en que no note la vigilancia. Pero
mue ... hay algo raro en Molina, hay algo que me dice, no sé cómo
215

�explicarme, hay algo que me dice ...que Molina no está actuando limpio
conmigo ... que me oculta algo" (249). Estos oficiales hacen rutas de acción
alternativas, ya desesperados, porque requieren disolver el movimiento
revolucionario de V alentín. El juego es engañar a Molina, darle la libertad,
seguirlo y ver si realmente se había puesto del lado del joven marxista. Y
dan con el asunto, el homosexual efectivamente puede conducirlos al grupo,
pero sólo por un instante, la policía no logra capturarlos. A pesar de ello,
Molina sí sella su sueño, su objetivo de pantalla de cine. Y entonces cabe
preguntarse aquí, qué tanto había una inocencia por parte de Molinita.
Aunque todavía es necesario adentramos al ideal, al sueño del amante de
divas de los cuarenta, para comprender, para tener una idea más amplia
sobre el juego del ser y del parecer dentro de la historia tejida por Puig.

•

En El beso de la mujer araña, V alentín y Molina están más
elaborados como personajes que, por ejemplo, el Director y el mozo querido
de Molina. Los presos de la celda 7 tienen una ideología, preferencias,
anhelos, miedos, y esto se hace evidente desde el momento en que sus voces
irrumpen en toda la novela. Recordemos, la voz es la personalidad o la
conciencia del hablante. Y bueno, el Director hace acto de presencia en tres
ocasiones, cuando está con Molinita, así que no tenemos oportunidad de
conocerlo a profundidad, no percibimos un proceso psicológico en este
personaje, así que el lector no puede adentrarse en su intimidad. Este
personaje pareciera sólo como si estuviera esbozado, cumpliendo la idea del
opresor desconocido, que al ocultar su rostro hace más evidente el terror, la
víctima se siente así más desprotegida, pues no puede conocer ni los rasgos
de su torturador. Entonces, el Director no es un personaje bien redondeado,
con una psicología bien determinada, sólo conocemos su papel dentro de la
sociedad, él es el guardián del statu quo y es el verdugo en la cárcel. En
apariencia él marcará las pautas dentro del recinto de la represión. Aunque
hay otros seres moviéndose en la oscuridad, no aparecen totalmente en
escena, y ellos hacen patente una relación vertical en el Estado inmerso en el
autoritarismo. El Director, que ni siquiera tiene nombre, es parte de todo un
aparato burocrático, que pretende engañar y manipular. En cambio, el preso
homosexual y Arregui reflejan en la novela su pensamiento, nos
impregnamos de sus voces, y en este sentido pueden parecer más humanos
que el Director. Aparece un devenir de la conciencia. Nosotros los pó&lt;lemos
conocer porque Puig traduce a la escritura la conciencia de estos personajes.
Molina, en una historia que está contándose a sí mismo, muestra una
corriente de conciencia, la cual puede identificarse con la forma de percibir
el cine. Con oraciones simples, estableciendo sólo el instante y elaborando
las líneas de acción de personajes de manera nada compleja, así es como se
presenta el pensamiento de Molina. "(...)la falsedad de todo lo que haba, la
retirada brusca de la novia, el paso de los días, los dibujos que hace el

216

muchacho encerrado en su estudio
.
ventana(. ..)" ( 111 ). Es una s, t . ' 1a vista de~ bosque nevado desde la
m es1s, no se comphca La "da 1
pued en pasar a imágenes y dar una rs
.
· , v1 , os relatos se
pensamiento del homosexual de la cel~ pectiva mas sencilla. Ese es el
forma en que éste actúa Molina
. : Y creo que ayuda a comprender la
·
va moviendose d
· 1
metas, las circunstancias se las m tra
, . espacio, ogrando algunas
ues a s1 mismo y se 1
otros de tal manera que todo apare
.
as presenta a los
1 tr
finalm
zca muy sunple Primero
hil d
e o oy
ente tenemos la totalidad del 1 .
, . un o, espués
la araña triunfante. Mientras en el sueñ
re ato: _La v1~tuna en las redes,
morfina, después de una santa gol izaº~~~ la evasio°? ha.Jo los efectos de la
sumerge en la inconsciencia ue a~ , Jov_en marxista. Valentín nada, se
sueño también es una síntes ~
;:• que. deJa entrever ciertas verdades. El
denuncia, expresa por me~• sed por imáge_nes, clarifica la realidad, la
. .
o e su lenguaJe una
· d
repnmidas. El preso político está d
~e e verdades
dificilmente alcanza una perspecti· entrol_d e la red'. percibe los hilos, pero
va amp 1a de su s1tuació " ¡
ahora es una mujer una nativ
d ,
n. .. . o que se ve
nadando tan rápidd no la ale a, po na a1canzarla si ella no se me escapara
a~ y decirle qu~ no ten:::~i~°;tª:f ¡s _im~oslible gritarle debajo del
pzensa'"(283). Es un piltrafa h
'
e ª1º e agua se oye lo que
umana su pensamient0
ordenado como para discutir(
'
h ,
ya no aparece tan
, E .
como 1o ac1a con Molina)
.
razon. 1 idealista de la revolución mu
., ya no reina la
1
elección En fin el punt
ere, en a soledad, sm ser para él una
pensami~ntos Puig bnn"da o es que nosotros podemos adentramos a sus
'
esa oportunidad.

y las voces, de Valentín y Molina 1
. .,
q~e ~os invita a completar el sentido de ioªn::':1~on del Director, ~a charla
tecrucas, manejadas por Puig nos introd
c.? por un personaJe. Estas
diálogo con la obra con el e~ ·t Lo ucen ~ teJ1do. El lector entra en un
'
n or. s enunciados las fras
•.
y para comprenderlas, el lector también se .
,"
es son emitidas,
de los personajes. Pero no hay tanto r bl tiene que "J:oner en los zapatos"
convence de que pone en libertad p o ema. E~ escntor sudamericano nos
posibilidad de conocerlos y te
ª sus personaJes, Y así el lector tiene }a
establecidas dentro de la novel:erpuna ~lrspectiva plena sobre las relaciones
Pui
. ero so o esto sucede en a .
.
g condiciona a su lector, lo encauza ha . , d I
panenc1a. Manuel
una total ausencia de la voz d 1 t' c1e~ o e creer que en verdad hay
capacidad de elección eso es l e au or. _As1, el lector puede ejercer su
cede la batuta, por más ti
o que se piensa. Pero desde un inicio Puig
.
empo, a uno de los personaies M lina Ad
qwen tiene un mayor espacio de
..
, :i ' o
.
emás,
ramplona puede elaborar intencioneascc:?• y deti:as de una sensibilidad
homosexual. y todavía lo más . t
asd complicadas, es el personaje
en la obra, está en los datos cien:fi:resante, e?tro de las técnicas utilizadas
os proporcionados por Manuel Puig.
este punto, , .tomando en cue~ta la información
.
al finalEsdeenalgunas
en letras pequeñas
pagmas, que el escntor argentino establece un diálogo,
217

�muy desigual, con el lector. Sólo es preciso revisar las notas al pie de página
y contemplar los tópicos. Esta información se refiere a la homosexualidad, a
las diferentes teorías elaboradas en tomo a esta problemática, para entender
esta tendencia sexual: "la liberación requiere de una nueva moralidad y una
revisión de la noción de 'naturaleza humana' , Y después agrega que toda teoría real
de liberación sexual debería tomar en cuenta las necesidades esencialmente
polimorfas del ser humano. Según Marcuse, en desafio a una sociedad que emplea la
sexualidad como un medio para un fin útil..."(155). Puig recurre a las voces de
autoridades en la sociedad, que han aparecido a través de la historia, a las
voces de Freud, Marcuse, entre otros; para justificar a uno de los personajes
con los que se identifica. Ese diálogo entre lector y autor, basado en las
concepciones de otros autores, va haciendo que el inocente en cuyo camino
va descubriendo el relato de los presos, se ponga en el lugar de uno de ellos,
lo conduce a comprender al "amoral". Y entonces Malina está mejor librado
que cualquier otro de los personajes. Molinita logra lo que quiere, burla a la
represión y puede vivir su ideal. Y el lector termina creyendo a Malina un
mártir real, pues ante sus ojos pudiera aparecer sin campo para elegir,
pareciera sacrificado por una "causa buena" y no por el ideal que realmente
lo impulsaba.

Además sostiene que sólo recientemente hemos
advertido que mucho de lo que se consideraba
normal o instintivo, especialmente en la
estructuración familiar y en las relaciones
sexuales, es en cambio aprendido, por lo cual
sería necesario desprender mucho de lo que
hasta ahora se ha considerado natural, incluso
actitudes competitivas y agresivas fuera del
campo de la sexualidad (] 70).
Por otro lado, las citas expuestas por el escritor argentino en la novela
guardan una relación muy importante con los diálogos. Si bien es cierto que
las notas al pie de página exponen diferentes teorías sobre la
homosexualidad, también hablan de la represión de una sociedad sobre el
individuo, que comienza desde lo más íntimo, en la sexualidad. Y al mismo
tiempo, en esta información, es posible encontrar un espejo que absorbe y
refleja la realidad de los países que están inmersos en un sistema autoritario.
Así, está lo referente a la Alemania nazi, en la que el Führer, digno
representante del Estado y apoyado en todo un sistema militar, establecía
inclusive las funciones sexuales de sus patriotas. Es decir, al hombre le era
conferido un papel activo, de héroe de la nación, mientras la mujer debía
aparecer tan saludable como para tener una veintena de hijos y así fortalecer
al país. Entonces no era posible una libertad que dañara, desde la perspectiva
de la élite política, a la nación. El hombre no podía autodeterminarse en
218

cuanto a sus roles sexuales pue 1 h

.

más 'súbditos' al sistema, ; en :seªse::;;exuali~d, p~r ejemplo, no daría
sexual como antinatural.

se podía calificar esta tendencia

'Nuestro ideal de belleza deberá ser siempre la
sal~', ha dicho nuestro conductor, y más
precisamente en cuanto a la mujer 'la . . , d
ella es ser hermosa y traer hy··os ~l mundmzszonlJ¡ e
mu·
dº .
o. na
ger que zo cinco hijos al Volk dio mas
'
l
,
bl" ·
,
quea
mas
nota
e
Jurista
del
mundo
No
hay
1ugar para
¡
•
/'
·
a ":uJer po ztica en el mundo ideológico d l
N~cional Socialismo. (. ..)necesitará de 2;0
millones de patriotas que rijan los destinos del
mundo, tanto desde el Padre Estado ... (89).
Puig, a traves
, d e 1os datos em1tidos
..
, . Ahora,. Manuel
.
al final de al
pagmas, va Justificando lo que se presentará en la l . ,
gunas
Arregui. Se va elaborando la telaraña
v . , re ac10n entre Molinita y
parte del preso homosexual hacia , al a ~ dan~ose una seducción por
prisionero político, su aceptación de
entínl.. ~entras, la actitud del
•b·
una re acion homosexual
dr ,
perci rr como algo normal desde 1 infi
.,
' se po a
"( ... )la se e ación se ,
a orm~cion mostrada al pie de página.
solos, sin :nt.cto ~on =~:e:U:l ~:~~~:rv;~c_it?s ~riado,s ~ntre varones
entre sí. ( ... ) falta de contacto 'sicoló .c
. . . llllcianan p~acticas sexuales
por la segregación total qut comp!r:
~t:exo fem~?-"1º" ocas~onado
información resulta ser también un e .
rnado .. . (_103). Asi, esta
personajes y de éstos
speJo de las relaciones entre los
,
'
con respecto al aparato opreso E
.
r. . s como s1 en los
diálogos expuestos a lo largo del relato se cuidar
gran parte de las ideas importantes se maniti
a m~y bien lo _que se dice, y
de actitudes y acciones. Pero las voces de a::::;olo ~ntre líneas'. a través
procesos psicológicos de los ers .
es vienen a clanficar los
establecen las el ·
~ onaJes, para entender cómo es que se
r ac1ones entre estos Así
·
.
trata de obligar a Molin
darl.
' por eJ~mp10 , mientras el Director
político de la celda 7' se :v~d::ia o a ~bt~?erd información del prisionero
también en el cúmulo de datos en ~: re acion~ e poder que se hace patente
muestra a toda l 1
e as peque_nas al final de la página, que
uz as razones y los mecanismos
1
presentar ese contacto vertical dond
d
por os que se puede
subordinado "La
•, '
e uno man ª Y el otro es simplemente el
.
.
represion , en términos general
.
Imposición de dominación de
. di "d
es, _proviene de la
individuo no otro que el padr:°Am
u~ sobre o~os : ,siendo. ese primer
forma patriarcal de la sociedad basa~ en 1: ~ d?~Jion, se e~blece la
fuerte represión de la sexualidad"(154) y
enon , de la muJer y en la
t
constantemente la voz de Puig
;
ben eS os parrafos se encuentra
, pues está e1a orando una pr
ta
.
1a enarbola, quien la expresa en su ser mismo, es Molinita. opues , y qwen

.J

C:

a:r

219

�.•

Vemos la visión de Puig reinando en la obra,_ ya sea_por las ci_tas ~ pie
de página O por las actitudes y opiniones de M?lina. 1:rlg no se identtfica
con el joven revolucionario que en primera mstancia aparece fuerte e
inquebrantable, consciente de su realidad. Porque realmente. es endeble, sus
sueños se quiebran fácilmente y su manera de querer cambiar al mundo. es
absurda. valentín resulta ser muy romántico, un héroe que da hasta la _vida
por la patria, por su grupo, por la nación. Pero acepta torturas y carencias a
cambio de una soledad infinita, de un anonimato total, de una f~t:1 del otro
en su vida para tener la certeza de la existencia. "(: ..) Y vos ~bien so~ una
ersona muy buena muy desinteresada, que se ha Jugado la vida por un id~al
~uy noble ... Y no rifes para otro lado, ¿te da vergüenz.a?"(207). E~ camb_10,
Molina que ve materializ.ados sus sueños en la pantalla del. cm~, vive
suspirando por las parejas y por las heroínas ~e por;te y. de vida ~tensa,
onstituye una propuesta más profunda y facttble. El mismo, a pesar de
~ceptar, aparentemente, los modelos establecidos ~ afianzados en las
películas propone un cambio radical. "Eso es lo temble: que estamos tan
determin~dos por nuestra cultura. Principalmente porque aprendemos a
desempeñar roles. Para mí empieza con los roles sexuales, completamente
antinaturales y espantosos"(Casares 224) .
Puig crea a un homosexual poseedor de una voluntad de ?º_der, éste
sabe qué es lo que quiere y se dirige lentamente y seguro a su obJetlvo, mu~
diferente a Arregui. y la propuesta del escritor ~ge~tin~ podemos verla s1
tomamos en consideración que la máxima repres1on eJercid:1 ~or_ el E~o o
el sistema sobre el individuo, es la referida a su mtlmldad. . S1 la
superestructura establece los roles sexuales, y los individuos están obl~gado~
a seguirlos, entonces el Estado puede regular cualquier aspecto de la vi~ de
V alentín se encuentran solos en la celda, nadie los
ser h umano. M otina Y
.
1
l ·,
limita en sus actos íntimos. Son libres en tanto expe~entan_ ~ r~ acion
ual y nadie determina si eso es correcto o no. El Director m siquiera se
~e:'cu;nta de lo sucedido entre los presos de la celda 7. El j~fe del~ ~~cel
intuye que algo ha pasado entre ellos, pero pareciera como st la posibilidad
de un encuentro sexual entre V alentín y Molina no existiera. Ento~ce_s, ~
liberación con respecto a ese aparato regulador que trata de. opnmrr
hombre, se puede iniciar con una transformación en lo más íntimo,~el ser
humano para luego volcarlo a la realidad, en las e~tructuras ~líticas Y
sociales. y no como V alentín pretendía hacerlo, cimbrando primero la
realidad y las estructuras que la determinan, para. luego transformar al
hombre, y proveerle de la sensación de libertad.. ~ero el hombre debe
sentirse libre, eliminar al torturador alojado en el mtenor, y l~go pretender
llevar a cabo un cambio en el mundo."( ...) p!ro ~entro mio tengo otro
torturador ... y desde hace días no me da tregua ... (Puig 182).

220

Es sumamente interesante encontrarnos con que el lector es envuelto
por Manuel Puig hasta caer en la telaraña elaborada por el autor. (Aunque el
lector no tiene el mismo final que la mosca.) Realmente es el autor argentino
quien va marcando los lineamientos y establece una propuesta, entre muchas
otras, bastante clara y más subversiva en comparación con lo que pudiera
parecer la lucha del revolucionario Valentín. La sexualidad, lo más íntimo
del ser, es por ahí el inicio del desquebrajamiento de múltiples moldes
provocadores ?e la alienación del ser humano. Como Valentín y Molina, el
hombre es obligado a responder ante paradigmas que no toman en cuenta su
naturaleza. Como en la celda, el hombre está encadenado a requerimientos
impuestos por el sistema, y vive una vida incomprensible y sin sentido para
él. Así, se refugia en ideales que se desvanecen, como le sucedía a V alentín
y como en un principio pareciera hacerlo Molinita. Pero esta visión o
perspectiva acerca de la liberación removedora de los roles sexuales
establecidos, se va elaborando poco a poquito; y Puig, junto con Molina, la
va dejando ver hasta que tenemos la totalidad. En esa totalidad están
inmersos autor y personajes, e incluso el lector.
Pero ahora, después de haber reservado, a lo "largo del análisis, un
recorrido por el ideal de Molina, es necesario abordarlo ya, pues es uno de
los aspectos necesarios para dibujar la relación entre la historia y el título
que Puig estableció para su novela. Y en este renglón podemos dirigir
nuestra mirada hacia el cine, una pasión de nuestro personaje homosexual.
En la cárcel, Molina se dedica a recordar sus películas predilectas, mientras
V alentin escucha atentamente. Estas narraciones dan lugar a que los
prisioneros empiecen a conocerse, pues surgen preguntas y al responderlas
se va construyendo la identidad de cada individuo. También aparecen
criticas, y de igual manera hablan mucho de quien las emite. Pero cada cinta
relatada muestra varios aspectos del personaje que está recordándola. La
primera, la película de la pantera, habla de sexo pero no explícitamente. Está
vedado el tema y prohibidas las imágenes que lo muestran plenamente. Se
presenta la relación de pareja, el romanticismo cursi. La mujer sumisa
deseando ser protegida por su amante, y aquí se afianzan los roles sexuales.
Y la muerte de la heroína, por amor, para evitar cualquier daño que ella
pudiera hacer a su hombre. Y en estos sueños de imágenes en la pantalla,
podemos hablar del discurso del kitsch. "El kitsch elimina de su punto de
~ista todo lo_ que en la existencia humana es esencialmente inaceptable.( . .. )
impera la dictadura del corazón ( .. . )no puede basarse en una situación
inhabitual, sino en imágenes básicas que deben grabarse en la memoria de la
gente" (Kundera 254).
El personaje homosexual de El beso de la mujer araña, tiene bien fijas
las imágenes de amor, de traición, de heroísmo, y las comparte con un
prisionero político. Lo más importante es que se va identificando con los
221

�personajes femeninos, mientras relaciona a Valentín con los personajes
masculinos. Esto es sólo un proceso psicológico. Además, la totalidad de las
historias son determinantes en su forma de ver el mundo y de estable~er un
ideal para su vida. Molina no concibe una realidad cruda, com~ Valentin. No
es necesario recordar el hambre, la corrupción, la falta. de libertad, no es
preciso amargarse la vida. Para el preso "amoral", la realidad pu~de ser otra
y va a trabajar para lograr verla. Primero, Molina se ve a si mi~mo como
mujer y anhela un amante, parecido a los que salen en las ~lículas. Un
amante tierno y valiente, dulce y fuerte, al cual pueda a~ar _Y temer.
Quiere la oportunidad de amar y sublimar ese amor hasta el sacnficio. Desea
alcanzar el Kitsch de su existencia.

-Es muchas cosas, pero para mí... bueno, lo más
/indo del hombre es eso, ser lindo, fuerte, pero sin
hacerse alharaca de fuerza, y que va avanzando
seguro. Que camine seguro, como mt mozo, que
hable sin miedo, que sepa lo que quzere, adonde
va sin miedo de nada. / -Es una idealización, un
ti;o así no existe. / -Sí existe, él es así (. ..) Era un
galán de película . Todo en ~/ era perfecto,, el
modo de caminar, la voz ronquzta pero por ahz con
una tonadita dulce ... (Puig 69).
Sí, esta es una idealización hecha por Molina, pues no to~a en cuenta
los defectos del mesero al que ama, y esto es producto de relacionar_se tanto
con el mundo del cine. Elimina lo inaceptable y se enamo:a de la idea del
hombre perfecto para él. Molina, después ide~liza a Valentm: ,Esto se puede
reconocer al ver las conexiones entre las cmtas y la relacion entre ~~tos
personajes. Porque a pesar de ver la debilidad y ~l mi~do del pre~o pohtico,
Molinita prefiere contemplar al ser comprometl~o, tierno, al_ heroe . de su
, ula nazi·. "( .. •)y le pregunta a él' si en realidad no le tiene miedo
pelic
'l 1a
nadie, como debe ser el soldado de la nueva Alemania, e! héroe de ,~ue e e
habló. Él le dice que si es por su patria, se atreve a cualqwer desafio (87).
En la narración de la película sobre Leni, se van descubriendo las
situaciones que luego se harán evidentes en la historia de los presos. "C:-)
empieza a decir que el oficial alemán la odiará con toda su alma_ c~?º se
entere de la traición de ella"(84). Encontramos ahí plasmada la situacion
Molina, cuya opción para la libertad es tr~cionar a su gran amor, a Valent.m.
y no sólo la cinta nazi tiene esa funcion en la novela, ~~da una de las
historias relatadas por Molina, guarda una estrecha relac10n con lo que
sucede en la cárcel, en la vida del preso político, el homosexual Y los
policías. Otra asociación entre el cine y la historia principal~ es en cuanto a
los muertos vivientes o zombies. Este caso se refiere muy bien al estado de

?e

222

Valentín, cuando quieren doblegar su voluntad con la comida envenenada.
Cabe destacar que viendo al grupo de cintas aparecidas en la obra de Puig,
en todas hace acto de presencia una pareja, hombre y mujer siempre
sufriendo ante la imposibilidad de estar juntos y de igual manera en todas se
presenta una transformación de la heroína, ya sea, por ejemplo, de mujer a
pantera, o de cantante a prostituta. Y ese es el lente de Molina, de ese color
lo ve todo, rosa. En función de ese lente va moldeando su vida. Y también
podemos volver a la imagen del espejo, "simulacro que garantiza la ilusión y
la realidad"(Campos 21). La gran pantalla, las películas son para Molinita el
espejo en el que capta su realidad, en el que se descubre a sí mismo. Ahí, él
realiza la lectura de su propia identidad. Es sólo una forma de negarse a
representar el papel que la sociedad ha querido imponerle. En este sentido y
sólo en cierta forma, se puede destruir la idea del preso homosexual cuya
perspectiva estaba encaminada a sostener los roles sexuales establecidos.
Muy por el contrario, los está erosionando, desquebrajando, pero jamás con
actos violentos, más bien de una manera muy sutil. Molina se está revelando
ante la realidad que le ha tocado.
Siguiendo con las películas, vamos a encontrar algo sumamente
interesante y que nos señalará si Molina finalmente fue engañado o todas las
circunstancias fueron elegidas totalmente por él. Buscando el ideal de su
existencia, estructurar su vida como en las historias que a él tanto le
gustaban. "Y le besa, y cuando le retira los labios de la boca ella ya está
muerta. Y la última escena es en un panteón de héroes de Berlín, y es un
momento hermosísimo ... "(Puig 100). El prisionero gay accede ante la
súplica de V alentín, es lo último que le puede dar a su amado. Molina se
compromete con llevar un mensaje a los camaradas de su héroe. Sin
embargo, eso es raro cuando él sabía cómo estaban las cosas entre los
policías, pues necesitaban desesperadamente eliminar a los rebeldes. Pero
podemos inclinamos a la idea de que Molina no se imaginaba cómo se daría
el desenlace y que el Director lo iba a dejar en paz. Aunque es muy dificil
llegar a esa idea si se vive en un país marcado por el autoritarismo. El punto
es, Molina se arriesga y lo matan. Así, como sucedió en la película sobre los
oficiales alemanes. Creo, ésta fue una manera de sublimar su amor. Su vida,
su muerte, resultan ser como en el cine. Mientras tanto, Valentín queda en
circunstancias deplorables, convertido en nada. V alentín encerrado en una
pesadilla de morfina, tratando de olvidar las heridas y reconociendo a su
amante en las imágenes, en la charla con Marta etérea.

( ... ) bueno ... me pregunta si es cierto todo eso que
sacaron los diarios, que murió mi compañero de
celda, en un tiroteo, y si.fue culpa mía, si no me da
vergüenza de haberle traído mala suerte (. . .) que
fue culpa mía, y que estoy muy triste, pero que no

223

�hay que ponerse triste porque el único que sabe es
él, si estaba triste o estaba contento de morirse así,
sacrificándose por una causa buena ( ...) se dejó
matar porque así se moría como la heroína de una
película, y nada de eso de una causa buena (285).

El beso de la mujer araña, deja ver a un personaje que pareciera
vivir en el ensueño, lo cierto es que la perspectiva de éste sobre la realidad es
muy diferente a la de V alentin. Pero ciertamente el prisionero homosexual
sabía qué quería obtener, y era la realización de su vida tal cual él la
concebía, en plena libertad, realizando su ideal, el Kitsch. Molina, un ser
justificado por su autor, provisto de amplio espacio para determinar el rumbo
de sus acciones, que sostiene una propuesta mucho más radical con respecto
a la del rebelde marxista. Un ser cauteloso, sentimental. Es una ironía.
Valentín sucumbe. Tras la unión sexual es como si éste personaje le hubiese
pasado su vitalidad al amante. Valentin queda vacío, sin ideales, sin
esperanza, solo y muriendo. Mientras Molina se realiza, llega a ser lo que
tanto quería. Él sí cumple su sueño, su ideal, y lleva al amor a una cúspide.
Se sacrifica sólo por amor. Amor no solamente al preso político, sino a sí
mismo, a su identidad, al ideal tomado de las pantallas de cine. Amor por la
libertad del ser humano, ése que está en contra de los paradigmas falsos
sustentados por el sistema opresor del hombre. Finalmente este personaje
tenía más fuerza, pues se la había robado al joven idealista que termina
inmerso en una realidad cruda, dolorosa, insoportable.

"-Es muy triste ser mujer pantera, nadie la puede besar. Ni nada. / Vos sos la mujer araña, que atrapa a los hombres en su tela"(265). Molina
fue tejiendo su telaraña, con narraciones que dejaba a medias
constantemente, preguntas, buenos tratos a Valentín. Una cortesía cuando el
prisionero marxista más lo necesitaba, comida para fortalecerlo, pero antes
lo mantiene debilitado para sus propios fines. Porque Molinita pudo
advertirle antes a Valentin de lo que le estaban haciendo, pero eso servía a
los planes de la araña. Quería tenerlo sin voluntad, juguetear con la presa un
rato, para que ésta quedara totalmente indefensa. Y la araña se acerca,
acaricia a su víctima, y por fin empieza a succionar, le quita la sangre, la
vida. Pero es sólo un beso, un beso mortal. Constantemente la araña va y se
alimenta. Y un día sólo queda el cascarón, el cuerpo de la presa sin nada por
dentro. Misterioso es el mundo de los arácnidos. Es necesario recordar que la
víctima de la araña no sólo puede ser una mosca u otro tipo de insectos. La
araña también devora a su pareja, después de haberse apareado. El beso es el
sello necesario para la muerte y para la vida. Molina, con identidad
femenina, pide un beso después de atrapar a Valentin en su entramado fino.
V alentín queda sin nada por dentro, y la mujer araña vive totalmente, existe.
Se han convertido en uno solo, la vida de V alentín va ya con Molina. En el
224

cuerpo de la víctima ya no hay nada sól0
_
.
abismo de la inexistencia.
'
suenos difusos, se pierden en el
Manuel Puig introduce al 1ector de su novela a
.. d fi
descubrir formas, consistencias y a locali
~ teJi o mo. Lo reta a
atraviesan El beso de la muier aran~
zarblos hilos que se unen, se
• • •
':J
a es una o ra que atrapa al 1
,
1Illc1a. su brecorrido con la idea de rr
. en 1i.bertad para formar
ector,
. . , este
propia so re la historia abierta ante sus o· El
.
una v1s1on muy
voz está totalmente fuera
.
~os. autor Juega, pretende que su
· •,
' Y sm embargo requiere
tabl
comumcac1on con su víctima U d' ,1
.
es ecer una
mayor parte del control. La hioc:
ogo muy dispar, en el que Puig tiene la
utilizados para dirigrr' su • • In e p~esa no se percata de los mecanismos
viaJe, e cammo se va
d
.
escritor argentino no es plenam t
. ~arcan o. Sm embargo, el
.
en e autontano deia
.
1
establec1endo, junto con él' sus si·gm'fiicados sobre la ,novela.
:i
a su ector rr

;a

Y entonces es como una ca·
b.
La otra araña que acecha a su U~~:e s~ a nera y dej?1'a ver otra, Molina.
cuando en realidad ella mueve Iofhil~ , riu~gualgap;etendiendo ser marioneta
no fuerza a Valentín sólo 1
d s. e i , orma que el autor, Molina
,
o con uce a traves de tr
.
.
ampas, gracias a un
diálogo asimétrico entre ellos L
manera muy ágil entre el nivel del os pe~onaJes y el autor se mueven de
las patas de la araña
ser Y el parecer. Estos niveles son como
tejido es una totalidadquqeuepaguarseadde una a otra los hilos, y crea su red. y el
,
a y mece a las ' tim ·
pacientemente contribuye con las
t .
vic as mgenuas. La araña
sus ancias necesarias p
tr
presa. Pero no sólo estamos en el lech d
, . ara .ª aer a su
en un campo de una lucha ante 1 o e ~or del aracmdo, smo también
engendrando muerte. La propuesta a:ecesidad del c~bio! d,e una vida
como vencedora por sobre los .d a1' y tntro de la histona esta se erige
embriagan al ser humano y J. amás l Ib~ des uecos, ~~andos, difusos, que
e nn an una solucion real.

s:

. La novela de Puig, El beso de la mu ·er
,
emgmático. Nombre elegido no tant
g barana, ese título que aparece
del autor. La figura de la araña unidaº ~or un_a surdo o por una arbitrariedad
de dos, es vida y es muerte
a a muJ~r y el beso. El beso, la síntesis
f. .
.
, en uno está hombre y mu·
Im ,
ascmantes, signos con gran cúmulo de infi
.,
uer.
~genes
apasionantes. y una realidad te .bl P
r~acion .reveladora, relaciones
realidad, forman un sueño y la ; - e.l ehro e cm~, las Imágenes acarician esa
ana o ace posible.

225

�Notas bibliográficas

INTERTEXTUALIDAD EN EL CUENTO "ÁLBUM DE FAMILIA"
DE ROSARIO CASTELLANOS
Lic. Cristina Elenes

'"Aposentado en Pabellón B, celda 34, el día 28 de julio de 1974, con proces~1~s a~~ra~~s
( .. .) Transferido el 4 de abril de 1975 al Pabellón D, celda 7 con el preso po meo a en m
Arregui Paz. Buena conducta" (Puig 151)

Bibliografia
Becerra, Eduardo, Pensar el lenguaje; escribir la escritura, España, Editorial UAM, 1996.
Campos, René, Espejos: La textura cinemática en «La traición de Rita Hayworth», España,
Editorial Pliegos, 1985.
Casares, Adolfo, Confesiones de Escritores, Argentina, Editorial El Ateneo,1996.
Fromm, Erich, El miedo a la libertad, México, Editorial Paidós, 1994.
Mmarti-Peña, Guadalupe, Manuel Puig ante la crítica, España, Editorial Iberoamericana,
1997.
Puig, Manuel, El beso de la mujer araña, México, Seix Barral, 1992.
Kundera, Milán, La insoportable levedad del ser, México, Editores Tusquets, 1998.
Wertsch, James, Voces de la mente: un enfoque sociocultural para el estudio de la acción
mediada, Madrid, Visor, 1993.

UANL

Transvestismo, literatura e intertextualidad
El transvestismo imita, pero también transgrede. Soy y a la vez no
soy el otro, me convierto por lo tanto en algo nuevo, ni el otro ni yo sino un
ser intermedio. El transvestismo implica transformación, es el disfraz, la
máscara que utilizamos para establecer una relación con el otro. Es una
forma de ocultar el yo interno, de proyectar un deseo, de imaginar lo que el
otro espera que yo sea. El transvestismo es así una mediación entre lo
imaginario y la realidad.
La literatura es por definición transformación; es creación a partir de
asumir diferentes disfraces y máscaras, de transvestir lo cotidiano para
convertirlo en una nueva vivencia. A través de la intertextualidad, la obra
literaria se viste con otros textos que a su vez transcienden en el nuevo
disfraz. La obra se convierte en huésped de los textos que la anteceden, con
mayor o menor obviedad e intensidad. Ya no es el mismo texto anterior, ni
aún en el caso de la cita directa. Por medio de la intertextualidad los textos
se van contaminando y crean a su paso nuevas vestiduras.
En el presente trabajo intento analizar el cuento "Álbum de familia"
de Rosario Castellanos, mediante las referencias y los procedimientos
intertextuales utilizados por la autora. Primero, como un texto que es en sí
parte de un texto mayor, "Rito de iniciación", una novela anunciada por
Rosario Castellanos en 1964, pero que no fue publicada sino hasta 1997; y
segundo, la intertextualidad como recurso de ironización para presentar una
visión crítica de la cultura mexicana en tres aspectos básicos: la política, la
literatura y las relaciones de género.
"Álbum de familia" pertenece a la colección de cuentos con el mismo
nombre publicada en 1971. Éste era el único capítulo que aparentemente
había sobrevivido de la novela que según Rosario Castellanos destruyó en
1969. La novela "Rito de iniciación" se encontró y publicó en forma
póstuma veintiséis años después de que el cuento "Álbum de familia" fuera
editado.

227
226

�Intertextualidad y transgresión

Definición de intertextualidad
Kristeva en 1966, al referirse al dialogismo bajtiniano, fue la primera
que utilizó el término de intertextualidad. En su ~cul~ "B~jtín, la ~~l~bra,
el diálogo y la novela", Julia Kristeva dice: "Asi, el dialogis~o b~J~ano
designa la escritura a la vez como subjetividad y c~mo ~omumcatlvi?:1d o,
mejor dicho, como intertextualidad; frente a ese dialogismo, la nocion de
"persona-sujeto de la escritura" empieza a desvanecerse para cederle el
puesto a otra, la de "la ambivalencia de la escritura" (Kristeva, Julia, pp.5-6).
En Bajtín el dialogismo es inherente al lenguaje mismo. Las relaciones
de significación necesitan "volverse discurso, es decir, enunci~do". El
término "ambivalencia" implica la inserción de la historia (de la sociedad) en
el texto y del texto en la historia, la escritura como lectura del ~orpus
literario anterior, el texto como absorción de y réplica a otro texto (Kristeva,
p.6).
Charles Grivel presenta la tesis de que "sea diálogo o intertexto, de lo
que se trata es de la relación con el otro" (Charles Grivel, p.65). Continúa
afirmando que "no hay texto que no sea intertexto". La "comprensión" es la
expresión de la relación entre las informaciones que el autor ofrece Y el
lector posee, por lo tanto, la lectura es un acto de intertextualización.
Es importante diferenciar entre intertexto e intertextualidad. Michel
Riffaterre distingue entre intertexto como "el conjunto de los textos que
podemos asociar con aquel que tenemos ante los ojos", e intertex~dad
como "un fenómeno que orienta la lectura del texto, que gobierna
eventualmente la interpretación del mismo, y que es lo contrario de la
lectura lineal" (Hans-George Ruprecht, p.29).

..

Para Barthes " ... eso es en realidad el intertexto: la imposibilidad de
vivir fuera del texto infinito ..." (Hans-George Rupretcht, p.29) Y Harold
Bloom establece que "no hay textos, sino relaciones entre textos" (Píister,
Manfred: P.87).
Estos conceptos de intertextualidad, como lo señala Manfred Pfister,
liberan al texto de su carácter limitado como una unidad e identidad cerrada
(Manfred Pfister, p.87). El texto se abre. El dialogismo bajt~ano_ Y los
conceptos subsecuentes de intertextuali~~~ como entr~cruce ~ t o de
textos abren también, por lo tanto, las posibilidades de su mterpretac10n.

228

Desde la perspectiva de la función de la intertextualidad dentro de la
obra literaria se presenta el problema de la intertextualidad como repetición
de un pre-texto, donde trae otros textos al discurso para reforzar O conferir
autoridad; y la intertextualidad como transgrersión donde se toma el texto
anterior para disminuirlo utilizando diferentes recursos, como por ejemplo la
sátira, la parodia o la ironización.
En Bajtín el dialogismo no es la "libertad de decir todo". El carnaval
transgrede las reglas del código lingüístico. Esta "transgresión" es posible
porque se da otra ley, pero hay también una pseudotransgresión de la
lit~ratura que se inscribe dentro de la "ley que prevé su transgresión" (Julia
Kristeva, pp. 7-8).
Barthes habla de dos caras de la intertextualidad: como una formación
de ideología cultural y como un procedimiento para la desconstrucción
critica. "En el primer papel parece una prisión; en el segundo, una llave de
escape" (Manfred Pfister, pp.98-99). Pfister, comentando esta cita de
Barthes, afirma que la intertextualidad tiene dos funciones en sentido
contrario, basadas en las relaciones de repetición y diferencia, pero que se
dan siempre en forma simultánea. Por una parte la intertextualidad "repite",
habla con una "voz prefabricada"; por otra es la "diferencia con relación a
otros textos". El texto es sujeción a normas previamente dadas y posibilidad
de desviación (Manfred Píister, pp. 98-99).
Charles Grivel también presenta este concepto de la intertextualidad
como de doble función al decir que "no hay texto que no sea repetición, no
hay texto que no sea diferencia" (Charles Grivel, p.68). Al citar, uno se
pronuncia, el otro está en el seno del discurso, es la voz que se hace oír en y
bajo mi voz. Citar es darse licencia y poder, y ocultarse en lo que se dice .
La polifonía puede venir de la "otra voz" (que viene de abajo, no canónica)
que sirve para concebir la alteridad que viene al texto, como en el carnaval
bajtiniano; pero también las "subvoces" o voces puestas en los textos son las
de la legitimidad y el orden (Charles Grivel, p. 69).
Marc Angenot dice que el acercamiento intertextual puede tener como
resultado que se rompa la clausura de la producción literaria canónica, para
mostrar a ésta en una red de transacción entre modos discursivos. Cita a
Paul Zumthor quien incluye dentro- de la intertextualidad las prácticas de la
parodia, los juegos de lenguaje y de ironización. (Marc Angenot, p. 45). Un
aspecto importante para Angenot no es saber qué quiere decir el término
intertextualidad, sino para qué sirve. La intertextualidad presenta la
229

�multiplicidad, lo heterogéneo, lo exterior, y esto es lo esencial del problema
(Marc Angenot, p. 49).
Laurent Jenny afuma que el análisis del trabajo intertextual muestra
que la repetición pura no existe, ese trabajo ejerce una función critica sobre
la forma. Su papel es reeminciar de manera decisiva los discursos cuyo peso
ha llegado a ser tiránico, discursos fósiles. Volver a decir para cercar, cerrar
en otro discurso. Hablar para borrar, negar para rebasar. Siendo imposible
el olvido, la neutralización de un discurso sirve también para desnaturalizar
los polos ideológicos de éste; o para reificarlo, hacerlo objeto de
metalenguaje. La intertextualidad les hace así financiar su propia subversión
(Laurent Jenny, p.130).

Las formas de la intertextualidad

La intertextualidad puede tomar de fuentes e influenci~s, citas y
alusiones, parodia y transvestismo, imitación, traducción y adapatación.
Pero también puede tener una interpretación más amplia e incluir, como
afirma Jonathan Culler, "la relación entre un texto y los diversos lenguajes o
prácticas significantes de una cultura y su relación con aquellos textos que
articulan para él las posibilidades de una cultura" (Manfred Pfister, p. 91).
Así, el estudio de la intertextualidad no es sólo la investigación de fuentes
sino que incluye también otras "prácticas discursivas anónimas", códigos
que hacen posible los significantes en textos posteriores.
Estos conceptos postestructuralistas plantean otro de los grandes
problemas de la intertextualidad y es el que se refiere a su campo de acción.
Afirmar que todo texto es parte de un texto infinito, resultado de todos los
textos que lo antecedieron, es imposiblilitar su análisis.
Siguiendo esta línea, Manfred Pfister afinna que entonces el "pretexto de todo texto individual es no sólo el conjunto de todos los textos (en el
más amplio sentido) sino, además, el conjunto de todos los códigos y
sistemas de sentido en que se basan esos textos" (Manfred Pfister, p.88).
Como esta definición tan amplia de la intertextualidad dificulta su análisis,

Manfred Pfister seíiala dos concepciones de la intertextualidad·
l
modelo glob~ del postestructuralismo, que parte de un intertexto wri::~a~y otra ~ue nen: un concepto de la intertextualidad restringido a l~
referencias conscientes, intencionadas y marcadas en el texto. Para Pfister
ambos _modelos no se exc!uyen. entre sí, y propone un modelo de mediación
ba~do e~ l~s grados de mtensidad de la referencia intertextual a través de
vanos cntenos para analizar esta intensidad intextual.
. Al~os de esto~ criterios pueden servir como pauta para el análisis de
la mtextualidad de "Album de familia" · El en·teno
· d e re1,r,erenczalzdad
· ·
esta~le~e que se da una mayor intensidad intertextual en la media que se
mediance (comente, ponga en perspectiva o interprete) la referencia con el
pre-texto.
L~ ~omunicatividad es el grado de conciencia del autor de la
referencia
·
'dad·mtertextual. Los textos traídos arbi·tran·ament e son d e poca
mtensi
mtertextual mientras que la m&lt;iv; ....a m
· tensi'dad se encuentra en la
mayor1conciencia
de la referencia
intertextual. El autor parte de que e 1 pretext
~ ..
.,
, o e es 1 ~11ar tambien al receptor y remite a él de una manera clara y
lllllvoca mediante un marcaje consciente en el texto.
•

•

'

UAllU

.
La ª.utorrejlexividad se refiere a que el autor no sólo marque la
rntebrtex~idad de una manera consciente, sino que tematice justifique 0
pro 1emattce sobre ésta.
'
. La e~tructurali~ad s:ñala que citar un pre-texto de manera puntual
?cas10_nal tiene poca mtens1dad intextual, mientras que el centro de máxim~
rntens1dad se da en la medida en que un pre-texto deviene fondo estructural
de un texto entero.
.
Basánd?se en la "&lt;!ialogicidad" de Bajtín, una remisión a textos 0
sistemas de disc~so previamente dados será de una intensidad intertextual
mayor c~?º, mas ~e~: sea la tensión semántica e ideológica. Citar un
text~ relativi~dolo rro?1camente Y minando sus supuestos ideológicos es
una mtertuxtuahdad particularmente intensa (Manfred Pfister, ~P. 102-108).

es necesario delimitar su campo.
Intertextualidad en "Álbum de familia"

Charles Grivel afirma que la intertextualidad como concepto en
bloque cubre en el completo desorden toda una gran variedad de relaciones
texto-texto. Es necesario distinguir entre las clases intencionales ( como la
cita, parodia, toma de una fuente, influencia, ironizaciones) y las no
intencionales, que no han recibido nombre sino bajo formas peyorativas y
degradadas como el cliché o el estereotipo (Charles Grivel, p.68).
230

Actualmente, la relación intertextual más obvia de "Álbum d ~ ·li "
es
fi
d
e 1amt a
. . q.ue. , º~ª- parte e un texto mayor, como capítulo de la novela "Rito de
1D1_ci~c1,~n •_Sm embargo, como se señaló más arriba, el cuento fue publicado
vemtise1s anos ~tes que la novela. Sólo en el último año puede integrarse al
texto mayor -o hipertexto- como una parte específica de éste. De acuerdo al
231

�. . . d l intertextualidad fue nula mientras no se
criterio de la comunicanvzda a
t
o tenía manera de conocer el
ublicara
Rito
de
iniciación,
ya
~uedael
llec
or
nl
entra la intertextualidad en
P

Ah
ez publica a nove a,
hipertexto.
ora, ~a v
, d l l tura de la novela, saber más acerca
ese sentido y es posible, a traves e a ~e ili Susana Mariscal y Ramón.
de algunos personajes del cuento como ec a,
,
de un texto mayor, pero el mayor grado
El cuent? se abr~, ~orno p:~amilia" no se encuentra aquí sino en su
de intertextuajidad de Alb~ ,,
cuento basado en el recurso del
estructura. "Album de . fami;1i~ ~~ e:el sentido bajtiniano, porque a través
diálogo, así utiliza la "dialogicidad ta diferentes posturas o perspectivas en
de éste el cuento se abre y ~re~en di
.
que se encuentran fuera del
conflicto que pertenecen a practicas scursivas
.
texto.
dial, .ca nos remite al método
Intertextualme~te es~ es~::i: forn:~ara llegar al conocimiento.
socrático donde el diálogo ~et 11
tamb" én utiliza el diálogo como
Como en éste, aquí Rosano Caste anos d . s~ y argumentar. y también
nfr tar diferentes puntos e vi
recurso para co ?º . . , . onía como un método para hacer aparecer 1a
'como Sócrates, quien utilizo la rr
constantemente a la ironía en
al
igual
Rosario
Castellanos
recurre
verdad,
. .
·emplo·
"Álbum de familia". El siguiente es un eJ
.
-Pero el Nobel tiene más prestigio ¿no?
.
a un bando y a otro, ese
,
a Esas concesiones
,
1
_ Lo perdio durante a guerr ·
d
que colmó el vaso, acabo por
caso Churcbill que fue l~ go: { a : y Asia y volverlos al resto del
obligarlos a apartar los OJOS e ur
mundo.
.
, .
. Áfri Oceanía Laünoamenca.
-Es decrr,
ca,
'
d , culturalmente (p. 69-70).
- Los dos primeros no cuentan to avia
. ,
dialó .ca sirve para confrontar una realidad
.
Esta rrorua Y estructura
~ fi . , n como es el caso de la cita
que se encuentra fuera de la ob~~- e
c~ndicionan la entrega de un
anterior, las consideraciones po i?c~ q ·ta la referencia es la política
. como el Nobel · En la siguiente ci
premio
mexicana:
, .
ha llevado al cabo una
orque México es e1umco que
r•tmo
P
···
. 1, ·
ue progresa a un •

:;o

revolución sui genensad;e un1~0 qntenible. el único que
ada vez más aceler o e meo
'
1, .
c
ad d' una meta de justicia social; e un1co
alcanza ctt· a
política exterior coherente y digna; el
que man ene
único...
,
d ·t do?
-¿Qué clase de letanía esta uste reci an ..

:a

232

-Los dogmas en cuya validez creen veinte millones de
mexicanos que, como dice otro dogma, no pueden estar
equivocados (P. 70).
En esta cita, México se presenta como país de dogmas. El lector
familiarizado con el sistema político mexicano reconoce las fórmulas
utilizadas por el discurso político que es parodiado por Rosario Castellanos.
La literatura y la relación entre géneros son otros discursos extraliterarios presentados en "Álbum de familia". En cuanto a las relaciones
entre hombres y mujeres surgen el tema del feminismo y las concepciones de
la época, años cincuenta y principios de los sesenta, del mismo:
-¿Es usted feminista?
-¿Tengo cara de chuparme el dedo o facha de estar loca? ( ... ) En mi vida
privada no he renunciado aún ni al amor ni al matrimonio.
- Victoria sonrió con una mezcla de burla y de tristeza. (Pp. 68-{&gt;9).

..

Desde el criterio de estructuralidad de Pfister, una obra adquiere
mayor intensidad intertextual en la medida en que el pre-texto deviene como
un fondo estructural. Este es el caso de "Álbum de familia" que por su
estructura de diálogo e ironización tiene una alta relación intertextual con el
método socrático. Además, la autorejlexividad y dialogicidad en el texto, o
sea el grado en que estas referencias a los discursos políticos, literarios o
feministas que se encuentran fuera del texto son problematizados y
discutidos, también aumenta la intensidad de la intertextualidad.
-Si habla usted de la plebe hay novelería más que hipocresía. Les fascina
acercarse a ver si el ídolo tiene los pies como dice el refrán.
- Habla de los colegas.
-Entre ellos hay un entusiamo. Cada uno se alegra de que Matilde, que en
resumidas cuentas no es sino un mal menor, haya servido de piedra de
tropiezo para evitar que el otro, el contrincante real, ganara la pelea.
¡Capta usted el quid?. La consagración media no ha sido, para quienes
participan del secreto, sino una tregua, un aplazamiento, un compromiso
que deja intacto el empate. Ninguno de los adversarios importantes ha sido
descalificado.
- Después de proyectar esta luz meridiana sobre el fenómeno de Matilde me
parece muy incongruente su insistencia en entrevistarla.
- Para el gran público -ese gran público que no lee los libros de los escritos
entre quienes practiqué la encuesta y que tampoco lee libros de Matilde
pero sí lee mi periódicer el premio es noticia. Por qué cree que un premio
es la consecuencia lógica, limpia y justa de una buena acción. ¡Y las
buenas acciones son tan escasas! (p.p. 72-73).
233

�En este ejemplo se hace una referencia a los escritores hombres. Son
los ellos que pertenecen a una realidad extra-literaria y quienes minimizan la
importancia un premio recibido por una mujer. También se hace una
referencia al gran público que no lee las obras de los escritores. Este público
existe en México y en el cuento se problematiza por qué es importante el
premio para este público no lector.
Por último, otro recurso intertextual utilizado por Rosario Castellanos
son las citas, rimas infantiles y refranes. A través de todo el cuento se hace
alusión a personajes tanto de la mitológia griega, como de la Biblia, de la
cultura popular, de la literatura y el arte. Matilde, una fatigada e inofensiva
Medusa habita en el Olimpo. Los personajes adquieren características de
Hércules, Minerva, Venus, Sibila de Cumas o Danaide. Se lavan las manos
como Pilatos, son como Cordelia, Antígona, Ifigenia y Margot, o viven en el
País de la Maravillas de Alicia.
Hace alusión a refranes: "Les fascina acercarse a ver si el ídolo tiene
los pies como dice el refrán" (p. 72). "Con razón dice el refrán que de los
parientes y el sol..." (p. 119) y las visitas de Matilde han venido "a vender

" ...balbuceando, mientras el auditorio ríe o aplaude, que son las dos maneras
de no escuchar, de negarse a entender" (P. 107)

Conclusiones
Rosario Castellanos utiliza las voces que vienen de afuera del texto
para · confrontarlas.
al texto los discursos extra-literanos
·
l
• Trae
.
para
cues~onar os y al rromzarlos disminuye su autoridad. La intertextualidad se
· , y R osano
·
econvierte
11 a través de
, la ironización en una forma de transgres1on
aste anos crea as1 otro discurso, el de la alteridad y subversión.
En el presente trabajo - la intertextualidad se ha visto desde d
aspe~~os gener~es: de su función y su,forma. Desde la perspectiva de
func1on,
la mtertextualidad en "Album de 1...........
c.,..,..;lia" h a serv1·do
.
con_sc1entemente para introducir en la obra literaria los sistemas de códigos
soc1ale~, que son cuestio?ados. En cuanto a su forma, recurre a una basada
en el. diálog~ -e? el sentido socrático- y a las citas, refranes y alusiones con
el ob3eto de rromzar.
'

~~

ates a Morelia" (p.146).
Hay una referencia consciente de Rosario Castellanos a estos
significantes -ya sea como personajes, refranes, citas, juegos de palabras que requieren de parte del lector un conocimiento de la cultura mexicana y
universal.
Citar un texto de manera puntal y ocasional tiene poca intensidad
intextual, como por ejemplo "¡Porque vaya con el Miura que te ha tocado en
suerte y con la mano izquierda que tiene para lidiarlo!" (pp.135-136).
Adquiere mayor intensidad en la medida en que estas referencias tienen una
función irónica como: "Y o hice una encuesta -que ningún periódico se
atrevió a publicar- como era de rigor (porque Matilde Casanova es una
institución tan intocable ya como Cantinflas o Rodolfo Gaona o qué sé yo)"
(p. 69) En esta cita la ironización radica en comparar el premio literario
alcanzado por Matilde con la popularidad de Cantinflas, un personaje

Así, la obra se coloca 1~ máscar~ que permitirán crear un juego entre
el autor Y el lector. El escenario es la d1scursión dialógica donde se suceden
los no~bres de personajes mitológicos, antiguas y nuevas deidades
persona3es p_opul~es, e~critores y artistas consagrados, refranes y dichos qu;
ponen ~n ev1denc~a los Juegos de poder, la hipocresía y envidias que rodean
a la sociedad mexicana.

Bibliografía
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1
de un campo nocional ", selecc1on
., y traducc1on
•, de Desiderio Navarro 1983 c 1 c ·t ·10n

Casa de las Américas, La Habana, Cuba, 1996.

.

. o . n enos,

cómico del cine cómico.

Castellanos, Rosario, "Álbum de familia", Editorial Joaquín Morti.z, México, 1971

La máxima intensidad intertextual en el uso de las citas -se da en el
pasaje de Lázaro. Aquí no sólo se da una reflexi~n en cuanto a Lázaro, sino
que ésta contrasta con el discurso hegemónico. El resucitamiento de Lázaro
de la muerte es un milagro y a la vez una condena porque una vez que se ha
visto la eternidad todo lo demás le parecerá mezquino y se consagrará a la
nostalgia.
Finalmente, se convierte en un loco que se aventura

Castellanos, Rosario, "Rito de iniciación", Alfaguara Editores, México, 1997

234

Orive!, Charles, Intertextualité. "Tesis preparatorias sobre los intertextos " s 1 ·'
traducción de Des1.deno
. Navarro, 1982, Colección Criterios Casa de las Américas
' e ecc1onLa
y
Habana, Cuba, 1996.
'
'
J~y, ~aurent, Intertextualité. ''La estrategia de la forma", selección y traducción de
DeSideno Navarro, 1976, Col. Criterios, Casa de las Américas, La Habana, Cuba, 1996.

235

�Kristeva, Julia, [ntertextualité. "Bajtín, la palabra, el diálogo y la no~~la", selección Y
traducción de Desiderio Navarro, 1967, Col. Criterios, Casa de las Amencas, La Habana,
Cuba, 1996.

PRESENCIA DEL PENSAMIENTO OCULTISTA EN
"EL BURLADOR DE SEVILLA Y CONVIDADO DE PIEDRA"
DE TIRSO DE MOLINA

Pfister, Manfred, Concepciones de la intertextualidad. 1985, Col. Criterios, La Habana, Cuba,
Número 31, 1-6/94.

Lic. Ludivina Cantú Ortiz
Coordinadora del Colegio de Letras Españolas
Facultad de Filosofia, U.A.N.L.

Ruprecht, Hans George, Intertextua/ité. "Intertextua~i1ad", selección Y traducción de
Desiderio Navarro, 1983, Col. Criterios, Casa de las Amencas, La Habana, Cuba, 1996.

... "el hombre es en acción como
un ángel, en penetración como
un dios y, sin embargo, capaz
de todas las bajezas "
E.M.W.Tillyard

Introducción
Mucho se ha escrito sobre el teatro español y los grandes poetas del
Siglo de Oro. Sin embargo, no se ha dicho aún la última palabra. No importa
cuál sea la vía para analizarlo, cualquiera que sea exige largos y profundos
estudios. Para esto debemos considerar la riqueza, variedad y complejidad
del teatro español, pues aún cuando el camino que elijamos para su estudio
sea largo, nuevo o desusado, hemos de encontrar materia de análisis
suficiente en él. Y es que en España el teatro constituye, además de una
copiosa e interesante manifestación literaria, la síntesis vital de todo un
pueblo; pues en él se encuentran condensados sus ideales, sus costumbres,
sus tradiciones y leyendas, su historia y, en general, todo lo que de
característico pueda tener el pueblo español.
Cabe mencionar que en España el teatro monopolizó la actividad
nacional durante los siglos XVI y XVII, llegando a su plenitud durante los
reinados de Felipe III (1598-1621) y Felipe IV (1621-1665), no sin haber
atravesado por distintas situaciones, tales como el enfrentamiento con la
Iglesia, pues ésta exigía su prohibición. De tal suerte que en 1598 Felipe II
prohibió las representaciones de comedias, alegando que afeminaban y
predisponían a la molice. 1
Sabemos de antemano que en todas las culturas el teatro surge de la
Iglesia. España no es la excepción, pero en el periodo que nos ocupa el teatro
ya era profano, más aún, era considerado como pagano. De aquí la gran
preocupación eclesiástica, ya que el teatro era una diversión que alcanzaba a
las masas.

236

237

�Así, y a pesar de las prohibiciones, esta forma literaria va adquiriendo
mayor aceptación y prestigio, por lo que ahora se requería de
establecimientos especiales para su representación. Surgen entonces los

ocultismo es, entre otras cosas, reconciliar el cristianismo con las fil fí
·
(M · ,
,
oso as
hebrea Y gnega
mses y Platon), la fe y la razón.
_
Un eleme~to que consideramos particularmente interesante de esta
nlosofia. es
, la'l busqueda
, de la Armonía para lograr 1a m·dad ' 1o que se
c~ns_egwna so o a traves de la conciliación de elementos contrarios· filosofía
cnstiana con filosofía griega, macrocosmos (Dios) y microco.smos ( 1
hombre), lo alto y lo bajo.
e

u

teatros fijos: los corrales.2
Entrando en el siglo XVII el teatro es llamado genéricamente
comedia, ya que ésta fue la creación más original durante este tiempo,
alcanzando su máximo desarrollo con dramaturgos de la talla de Lope de
Vega, Tirso de Molina y Calderón de la Barca. Es en este momento que el
teatro se vuelve nacional. Se le denomina así porque representa a una nación:
España, y a diferencia de otros teatros, el español tiene carácter épico, es
heredero de los romances y de los cantares de gesta, está ligado a su país, a
su pueblo y a su tiempo, cuyo ambiente espiritual y social refleja como si
3

fuera un espejo.

Pero el teatro español del siglo XVII se inscribe dentro de la tradición
barroca, y como manifestación barroca fusiona en sí misma elementos
opuestQs o contrarios, extremos y heterogéneos: une la realidad y la fantasía,
funde la historia con la cotidianidad, el realismo con la poesía, lo culto y lo
popular, la corte y el pueblo, la teología y el folklore. En su periodo de
madurez se distingue por su libertad formal, y a la vanguardia se encuentra
Lope de Vega, imponiendo su original estilo al producir su perspectiva: arte
nuevo de hacer comedias en este tiempo. Así Lope inicia el camino que
muchos habrían de seguir, entre los que podemos mencionar a Tirso de

, Lo que hemo_s propuesto en este análisis es, sobre todo, detectar de
que. manera se advierte la rel~ción entre Dios y el hombre; en este caso
p~cular, en ~l hombre. maneJado por Tirso de Molina en el Burlador de
Sevilla y convidado de piedra (BSCP)5; así como el enfrentamient d 1 b ·
Y del mal, la función del libre albedrío en Don Juan la ruptura de 1 e t~n
·
1 l
•
.
,
a armoma
umvers~ Y ~ castigo, relacionado esto con la situación socio-ideológica en
que s~ ~scnbe el texto. Hemos de aclarar que, indudablemente no son estos
los umcos elementos que competen al ocultismo· sm· embargo, nos
tm1taremo~ a ellos pues no pretendemos abarcar todos los nexos existentes
entre este tipo de pensamiento y BSCP.

°

r .

.

Las referencias bibliográficas que corresponden a las citas textuales
que apare~e~ en ~l cuerpo del trabajo se encuentran ubicadas en el apartado
de notas b1bhograficas.

Pres~ncia del pensamiento ocultista en El burlador de Sevilla y convid do
de piedra
a

Molina.
Volviendo a nuestra idea inicial diremos que el tema que ahora nos
ocupa es, si no nuevo, si desusado. Se trata de advertir la presencia, directa o
indirecta del pensamiento oculista en el teatro español del Siglo de Oro;
específicamente en una obra: El Burlador de Sevilla y convidado de Piedra,
publicada por Tirso de Molina (1584-1648) aproximadamente en 1630.
Pero ¿qué es el pensamiento oculista? Según Frances A. Yates lo que
en el Renacimiento se llamó "filosofía oculta", es un sistema de conceptos
construido con elementos del hermetismo tal como lo revivió Marcilio
Ficinio, más una versión cristianizada de la Cábala judía, agregada por Pico
de la Mirándola. Juntas estas dos tendencias forman lo que llamo ":filosofia
oculta", que es el título dado por Enrique Comelio Agripa al manual que
4
publicó sobre el tema, el cual tuvo una enorme influencia.
Este tipo de filosofia es característica de los siglos XVI y XVII, pero
no era la primera vez que se manifestaba; surge en el siglo I d.C. asociado a
Hermes Trismegito. Pero en el periodo que nos ocupa, lo que se propone el

En duda sobre si actuar o reposar,
sm saber si es Dios o Bestia
si preferir su Cuerpo o su E;píritu,
~acido, p_ero para morir, y razonando sólo para errar;
igual en ignorancia, siendo tal su razón
si piensa demasiado poco o en exceso: '
c~os de P~nsamiento y Pasión, todo confuso;
aun por s'. mismo engañado o desengañado;
creado mitad para ascender, mitad para caer;
gran señor de todas las cosas, y presa a la vez de todo·
único juez de la Verdad, lanzado a infinito Error:
'
¡La gloria, burla y misterio del mundo!

Pope
Nos ha parecido oportuno iniciar nuestro ensayo con este poema de
Pope pues nos muestra la encrucijada en que se halla el hombre de los siglos
XVI Y XVII. En este dudoso y doloroso estado medio al que es arrojado por
239

238

�la lucha interna sostenida en su alma por dos elementos contrarios: el bien Y
el mal; o bien, Dios y el mundo -la realidad- Dios y el hombre mismo.
Debemos recordar que en dicho periodo esta lucha es patente y se
refleja en-la literatura, pues jamás podremos separar un fenómeno cultural_de
la época en que se produce y la sociedad que lo vive. No es de extranar
entonces, que en una obra creada en_ esta época se_ manifieste esa lu&lt;:_ha de
opuestos característica de la centona. Pues el _S1g~? de Oro esp~?l se
distingue por esa dualidad de elementos: admirac1on_ por 1~ _anugued~d
clásica pagana y por el platonismo más ide~lista, la alegna d~ _vivir Y el ansia
de placeres terrenales se unen en un ardiente anhelo espmtual; se busca
dominarlo todo y saberlo todo.
Pero ya en plena época barroca se advi~rte una crisis ~e. ~alores, por lo
que al barroco se les asocia con una crisis d~ ~a sens1bihd~d. Es una
característica social que destaca el carácter pes1m1sta de la v1~. _Era un
mundo de delito y cambio violento, de sangre pecadora y arrepentimlento Y,
sin embargo, un mundo leal a un esquema teológico. Los ~ombres estaban
amargados y pensaban que el mundo estaba en decadencia, en gran parte
6
porque esperaban demasiado.
Ahora bien, podríamos iniciar nuestra búsqueda cues~onándonos
¿cuál es la postura del hombre en BSCP ante el mundo -su re~lid~d-y ~te
Dios? Tirso de Molina nos presenta a un hombre que por mngun motivo
podríamos considerar como héroe, por el contrario, Don Juan_es un hombre
de su tiempo a quién bien podríamos describir como lo hace T1sbea:
Mancebo excelente,
7
Gallardo, noble y galán.

Sin embargo, estas no son las únicas características del personaje,
también se le describe como desobediente, atrevido y vil,8 y sobre todo como
burlador, pues así lo llama Catalinón9 y así se le_ conoce en Sevill~, según el
mismo Don Juan.'º Este personaje no se cuestiona sobre la realidad de su
tiempo, sólo la aprovecha al máximo para realizarse en s~s a_cciones, no
como el que busca a Dios, al honor o al verdadero amor, smo ~o~o aquel
que desea gozar, hasta sus últimas consecuencias, el placer de vivir y sobre
todo de burlar, de engañar y de traicionar.
Pero tampoco se cuestiona su propia realidad, su vida. Coincidimos
con don Emilio Catorelo cuando dice de Don Juan:

«... valor indomable, desprecio de las leyes y de toda autoridad,
y aún de la misma muerte; incredulidad de la virtud femenina Y
240

ninguna inclinación al amor puro o constante, pero grande
propensión a escarnecer a todas las mujeres que halla a su
paso; falta de lealtad con parientes y amigos cuando se trata de
sus caprichos; en una palabra: el espíritu de negación satánica
encamado en el tipo de mayor grandeza dramática de la época
moderna»11 .

Y ¿qué piensa Don Juan sobre Dios? Relamente en el texto nunca se
presenta la opinión directa de Don Juan; sin embargo, podemos advertir lo
que piensa con respecto al sometimiento a las autoridades, y por lo tanto a
Dios, pues es la máxima autoridad:
DONJUAN
El que se pone a servir
voluntad no ha de tener
y todo ha de ser hacer
y nada de ser decir.
12

Pero, ¿por qué piensa esto Don Juan? ¿por qué se rebela ante al
autoridad~ el orden? Don Juan es un personaje anárquico pues desprecia
toda autondad y cuando se ve amenaz.ada su ·libertad se burla de todas las
leyes, sean humanas o divinas.
Una de las ideas esenciales que se manejan en el ocultismo se refiere a
la analogía o correspondencia para lograr la armonía universal, de aquí la
relación entre macrocosmos (Dios, el Uno) y el microcosmos (hombre).
Podríamos preguntarnos ahora ¿qué clase de relación se establece entre Dios
y Don Juan Tenorio?
Según el ocultismo, Dios crea el universo y todas las cosas que en él
habitan. En el principio, leemos en la Biblia, era el caos, el desorden
universal que Dios organiza, y al ordenarlo, crea: los ángeles, el sol y la
luna, las estrellas, los elementos naturales, las plantas y los animales; y crea
también al hombre a su imagen y semejanz.a. 13 Esta idea podría ser la
justificación de la relación entre Dios y el hombre, aunque también la
propone Hermes Trismegisto en su tabla de Esmeralda:
«Palabras de los Secretos de Hermes: En verdad, esto es sin
eng?ño, cierto, muy verdadero. Lo que está abajo es como lo
que está arriba y lo que es arriba es como la que está abajo
para que se cumplan los milagros de la unidad. Y como todas
las cosas han sido originarias de Uno, por el pensamiento de
241

�Uno, así todas las cosas han nacido de esta cosa única, por
. , 14
adaptaczon» .
Esta idea de la relación entre macrocosmos y microcosmos se
complementa con otra: la idea de la cadena del ser. A través de esta se
expresa la plenitud de la creación de Dios, la relación estrecha que con ella
tiene, la dignidad de todo lo creado, su orden infalible y su unidad úl~a. De
tal manera que todo en el universo está relacionado con su progemtor,
el
5
Uno· sólo el infierno habitado por pecadores, se libra de éste orden.1 De
aqu/ que se consider~ al hombre como el eslabón más privilegiado de esa
gran cadena, ya que este posee todas ~as fac~tades del Universo Y algunas
divinas (aunque deficientes), pues segun Foc10 el hombre e_s ~a amalgama
de muchos y variados elementos, por lo que le resulta dificil ordenar su
vida. 16
Por lo tanto, el hombre, en este caso Don Juan, aunque sea ese ser
privilegiado creado por Dios, también está propenso al mal, a caer, a
equivocarse puesto que:

El hombre es, ante todo, un hijo del
impulso, que desea, exige, teme,
ama y aborrece; sólo en segundo
.
17
plano es un ser que piensa y razona.
Esto nos lleva a pensar que en Don ·Juan, al igual que en el ~e~to de los
hombres, radican los opuestos: el bien (porque posee elementos d1vm?s~ Y el
mal (a causa de la caída de adán). La caída que representa el conoc1ID1ent~
del bien y del mal. El mal que representa el juicio humano que sera
condenado por el juicio divino.
Pero ¿qué es el bien? En su significado más g~~eral es todo lo ~~e
tiene un valor cualquiera. ¿Y no puede ser tamb1en una convenc1on
establecida por la sociedad y por la Iglesia, lo mismo que el mal? En la
sociedad de Don Juan, ¿qué es el bien y qué es el mal? ¿No proclama la
moda los goces terrenales?
En el ocultismo el bien es Dios. En el BSCP el bien es~á represen~ado
por los reyes de Nápoles y de España, así como por Do~ Diego !enono Y
por Don Gonzalo de Ulloa. Aquí podemos apreciar un Juego de
correspondencias:
Dios

►

Dios-------.
►

Rey de Nápoles
Rey

t

España

242

Don Diego Tenorio
El fantasma de
Dios •
◄i-----i►•
Don Gonzalo de Ulloa

___.

Personaje
ordenador

En el orden· jerárquico inferior es el rey el que está más cercano a
Dios, y él debe promover y realizar la justicia (aunque humana) y resguardar
el orden terrenal para proteger la armonía universal. En el esquema anterior
podemos advertir las correspondencias entre Dios y los hombres. Así
tenemos que en el nivel superior se encuentra Dios en estrecha relación con
los reyes de Nápoles y de España. Inmediatamente después aparece Don
Diego Tenorio, que en la jerarquía se ubica por debajo de los reyes. Estos
tres personajes son quienes rea.fuan la justicia humana en BSCP. Sin
embargo, es Don Gonzalo de Ulloa quien, finalmente, se convierte en el
personaje ordenador que es utilizado por Dios para restablecer la armonía.
Pero éstas no son las únicas correspondencias que hemos advertido en
el texto, aparecen otros juegos. A cada mujer que engaña Don Juan
corresponde un hombre, éste a su vez se convierte en contrapunto de Don
Juan. Así tenemos:
Isabela

◄

►

Octavio

vs.

Don Juan

Tisbea

◄

►

Anfriso

vs.

Don Juan

Aminta ◄
► Batricio
VS.
Don Juan
Ana ___. Don Gonzalo -------► DonJuan
4
+
4
= 8 --►-Justicia
Mujer: elemento pasivo
complemento del hombre
hma ytiern

En la Cábala simboliza
el equilibrio de las formas
Hombre: elemento activo
quien realiza la justicia
Sol y lluvia

Don Gonzalo es muerto por Don Juan, pero llegará el momento en la
tercera jornada en que todos estos personajes se unan, en búsqueda del cielo,
de Dios, o del rey clamando venganza. Es entonces cuando se presenta la
unidad en el orden terrenal, primero entre todos los personajes de la obrá;
posteriormente se unen la carne (Don Juan) y el espíritu (Don Gonzalo),
taQlbién en busca de la venganza; finalmente, se elimina el caos y se
restablece el orden.
Curiosamente, en la obra no se mencionan defectos de los cuatro
varones que son contrapunto de Don Juan, pero sí de las mujeres. Hemos
pensado que esto se debe tal vez a que estos cuatro personajes van a resaltar
la personalidad negativa de Don Juan; mientras que las cuatro mujeres

243

�contribuyen a fomentarla, pues representan el motivo del pecado de Don
Juan, es decir, representan el mal para Don Juan.
Advirtamos, sin embargo, que el mayor representante del mal en este
texto es Don Juan Tenorio. Pero debemos aclarar que no sólo él actúa
equivocadamente, también lo hacen: Isabela, ya que traiciona a Octavio;
Don Pedro Tenorio, pues engaña al rey de Nápoles para ayudar a su sobrino;
Tisbea, a quien se le acusa de soberbia; y Aminta que es ambiciosa. Esto
refleja el caos, es decir, la crisis de valores que se vive en la sociedad
española del barroco, ya que este, es un periodo en que se invierten los
valores. Don Juan es un fiel reflejo de esta crisis. Así como en el alma del
hombre radican los opuestos, también están presentes en el mundo y en la
sociedad en general. Esto se debe, según los neoplatónicos, a la caída, p~es
por esta quedan corrompidos tanto el hombre como el universo.
Pero si por la analogía Dios ha establecido la armonía universal ¿por
qué Don Juan y los hombres no se sujetan a este orden y preservan la
armonía? Porque Dios ha otorgado a los hombres el libre albedrío o libre
voluntad, que es un elemento divino: si Dios es libre, el hombre también lo
es. Y es por esto que el ser humano tiene la capacidad de tomar o rechazar
cualquier objeto o situación particular que se le presente. Pero en esta
elección puede equivocarse, pues por la caída se ha oscurecido su
entendimiento, y será dificil que salga victorioso de la batalla eterna entre la

que la virtud no cons~st~ en otra cosa que en la elección del placer. El placer
para Don Juan consistía en engañar, en burlar, y lo considera él mismo
como:

DONJUAN
Hábito antiguo mío
20

'

Sin embargo, para los neoplatónicos el fin del hombre consistía en
preservar la armonía
la unidad
. ydbuscar
,
, total con Dios. El alma del hombre,
que procedía de D
. 10s, ebia volver a El, conformando una especie de círculo
para lograr la umdad perfecta.
. ~i. el hombre elige e~ mal c~o se bestializa, si acierta con el bueno,
se ~i~~- Don .Juan ehge el cammo equivocado, esto le confiere una
posicion ~uy particular en el cosmos: cada vez se aleja más del uno, pues en
la lucha mtema entre el bien y el mal, vence el mal. Don Juan se convierte
en un pecador, en un hombre que no respeta la dignidad de haber sido creado
P?r Dios Y s~ atre~e a romper la armonía. De tal suert~ que su pecado no
solo ~~ca a Dios, smo que afecta a toda la cadena del ser, es decir, a toda la
creacion. Don Juan
, . se ha bestializado, como diría Don Emilio eotare1o,
21
l
re~rese~ta ...e espm_tu de negación satánica... , a tal grado que en el texto se
le identifica con el diablo:

DON PEDRO

pasión y razón.

pero pienso que el Demonio
en él tomó forma humana
pues que vuelto en humo y polvo
se arrojó por los balcones

Don Juan Tenorio, como todos los hombres, posee el libre albedrío y
elige, pero equivocadamente:

MOTA
MUSICOS

·

Esto es acertar por yerro.
/8
Todo este mundo es errar.

Como podemos advertir en este diálogo, el mundo nos encierra en el
error. Y Don Juan no tiene oportunidad para el arrepentimiento, lo que
significaría la única posibilidad de salvación:

DONJUAN
DON GONZALEZ
DONJUAN

Deja que llame
quién me confiese y absuelva.
No hay lugar; ya acuerdas tarde.
¡Que me quemo! ¡Que me
abraso!
19
¡Muerto soy! (Cae muerto).

El móvil que rige a Don Juan es la búsqueda del placer. Lorenzo Valla
en De Voluptate afirma que el placer es el único fin de la actividad humana y

244

22

'

O bien, con el monstruo:

DON PEDRO
mas quién al cielo se atreve,
sinllduda es gigante o monstruo.
¿9ué hacer entonces? Dios no podía permitir que se rompiera el orden
establecido, por lo tanto, no queda otra cosa que la eliminación de Don Juan
de la cadena}el se~; el ~astigo y la mue~e eterna. Don Juan debía ingresar
en un nuevo orden , el infierno, pues babia despreciado el orden divino.
. ~~os ~a~e justicia porque es justo; pero en este caso, paradójicamente,
la ~usticia div1?a la realiza un muerto. Es Don Gonzalo de Ulloa, padre de
dona Ana, qmen realizará la justicia a través de su venganza. Muchos la

245

�• , 2s T b
26 D
24
predicen y la reclaman: Don Pedro de Tenorio, Catahnon,
is ea~
on
.
T
·
21 Aminta•28 pero sólo a Don Gonzalo toca consumarla.
,
D1ego enono,

DON GONZALO

las maravillas de Dios
son, don Juan, investigables,
y así quiere que tus culpas
a manos de un muerto pagues;
y si pagas de esta suerte,
ésta es justicia de Dios:
"~ién tal hace, que tal pague"

y el rey de España festeja la venganza y la justicia cuando exclama:
REY

¡Justo castigo del cielo!
30

Otro elemento interesante en BSCP es preci~ente la ~parición, ~el
f. tasma de Don Gonzalo. ¿Cómo explicar esto? Dios le permite al espmtu
d~Don Gonzalo volver al orden inferior, a la tierra, para establecer el orden:

DONJUAN

Aquí aguarda del Señor,
el más leal caballero,
la venganza de un traidor
31

Este es el epitafio en la tumba de Don Gonzalo. Era tal la furia y la
cólera de Don Gonz.alo por la deshoma de doña Ana que fue capaz de
"levantarse" de la tumba para consumar su venganza. Este elemento
sobrenatural llamó la atención en el siglo . XVII cuand~ a la obr~¿:
conocía solamente como El convidado de piedra. De aqm que Don
Menéndez Pidal nos diga que:

«La verdadera fuente próxima de "El burlador de Sevilla y
Convidado de piedra" debió ser una leyenda referen~e a
Sevilla que fijaría ya el nombre de Don Juan Tenorio y,
probablemente, el del Comendador Don Gonzalo de U/loa.~~sería dificil que aparecieran rastros de esta leye";1a en .
tradición andaluza, debidamente explorada, o en algun archivo
32
olvidado» .

Otro elemento del ocultismo que observamos es la conciliación de los
opuestos. Haremos referencia primero a la vida del autor, para continuar
después con la obra.
Gabriel Téllez profesó en 1601 como fraile de la orden de la Merced,
y antes de 1615 se convirtió en Tirso de Molina, pseudónimo que utilizó en
el mundo de las letras. Lo contradictorio: un fraile que escribe comedias, y
que además tiene éxito y defiende a Lope de Vega contra las criticas de la
Iglesia. Esto le causó a Tirso ataques por parte de su misma orden; sin
embargo, salió avante. Recordemos que en aquel tiempo la Iglesia pugnaba
por la eliminación de las comedias, de aquí que el fraile hubiera de
protegerse inventándose un nombre.
De la obra BSCP (además •de lo ya dicho) podemos agregar que desde
el género en que está escrita se advierte esta unión de contrarios. La comedia
conciliaba en sí misma dos géneros que podríamos llamar opuestos: la
comedia y la tragedia, representadas en este caso (nos aventuramos a
expresar) por Catalinón la primera y por Don Juan la segunda, ya que
Catalinón encarna al gracioso mientras don Juan es el personaje más
dramático cuyo desenlace es trágico.
Otro elemento de contraste, en el cual coincidimos con Casalduero, es
la presencia alternada de la luz y de la oscuridad. En la oscuridad Don Juan
seduce a las dos mujeres nobles: Ana e Isabela. A la luz del día seduce a la
pescadora Tisbea y a la campesina Aminta. En la oscuridad se acentúan el
engaño y la huida, en la luz el sentimiento y lo fugaz de la posesión. En la
oscuridad Don Juan aparece audaz, soberbio y orgulloso; en la luz aparece
medio muerto.33
El hecho de que mujeres nobles (Isabela y Ana ) y plebeyas (Tisbea y
Aminta) se vean unidas por el engaño y la seducción de Don Juan, así como
por la venganza que reclaman, es otro elemento de opuestos que se concilian
en la obra.
De igual manera se presenta la relación entre el fuego y el agua en la
escena con Tisbea:

TISBEA

Parecéis caballo griego
que el mar a mis pies desagua,
pues venís formado de agua
y estáis preñado de fuego.
34

O bien:

246

247

�TISBEA

4. Algunas expresiones artísticas se inclinan hacia formas y enseñanzas
morales, pero "envolviéndolas" de una manera mundana, de tal modo que
pudieran llegar al pueblo.

Por más helado que estáis,
tanto juego en vos tenéis,
que en este mío os ardéis.
.
. t , . 135
¡plega a Dws que no mm ais.

También se presentan los opuestos en el desenlace a través de dos
elementos: el hielo que siente Don Juan y el fuego de Don Gonzalo:

DONJUAN
DON GONZALO
DONJUAN

Un hielo el pecho me parte?
Dame esa mano;
No temas, la mano dame.
¿Eso dices? ¡Yo, temor?
¡Que me abraso! ¡No me abraces
con tufuegof36

Adviértase que en este caso, ambos elementos son simbólicos: el hielo
de la muerte y el fuego del infierno.
Y aquí se da lo qtle Casalduero llama el primer fina1 de la obra.

5. Tirso de Molina pretende mostrar la encrucijada en que se encuentra el
hombre: razón vs. pasión. El neoplatonismo propone una solución: la
razón, el entendimiento, pues sólo a través de éste el alma del hombre se
reconcilia con Dios y puede volver al lugar de donde procede, lográndose
así la unidad perfecta que plantean los oculistas.
6. Consideramos que el personaje creado por Tirso de Molina, Don Juan
Tenorio, es un hombre de su tiempo. En él se representa la lucha entre el
bien y el mal y, por el libre albedrío otorgado por Dios al hombre,
equivoca su camino y se convierte en un seductor y blasfemo que,
animado por su insaciable deseo, atropella a personas, quebranta normas
sociales y desafia al más allá. Rompe la armonía universal de la que
hablan los oculistas, por lo cual es castigado finalmente mediante una
intervención sobrenatural para restablecer el orden.

37

Notas bibliográficas

Conclusiones

Hemos podido detectar y demostrar _la infiltración ~el pe~samien~o
oculista en BSCP. Con esto queda confirmada la importancia y la influencia
de esta corriente filosófica durante el Siglo de Oro.

1

Cfr. Cristián Gaehde, El Teatro. Desde la Antigüedad hasta el presente, p. 172.

2

Cfr. !bid. p. 168.

3

l. Si la literatura es reflejo de su tiempo, esta obra literaria refleja ~to el
caos individual como general que se vivía en España durante 1a epoca
barroca. Coincidimos con Casalduero cuando afuma que el mundo es
38
desorden, engano y error.

2. El Siglo de Oro español es un periodo de contrastes: Dios po~ _un lado Y la
carne por el otro. Por este motivo se advierte una preocupacion constante
en el hombre: la salvación. Esto lo lleva, por un lado, a buscar nuevas
formas de acceder a Dios (ocultismo, neoplatonismo); y por otro, a
centrarse en sí mismo, no para encontrar a Dios, sino para abandonar los
preceptos morales y así volverse soberbio y orgulloso.
3. La conciliación de contrarios se advierte tanto en el pe~ento ~uli~
como en la época en que se inscribe, así como en el movtmtento 1iterano
y en el alma de un hombre.
248

Cfr. JMa.Diez Borque(coord), Historia de la Literatura Española. Tomo IL Renacimiento y
Ba"oco, p.643 y 648.

4

Frances A. Yates, La filosofia oculta en la época isabelina, p.11.

5

En adelante ubicaremos la obra El Burlador de Sevilla y convidado de piedra con las siglas
antes mencionadas. La edición utilizada en este análisis es la correspondiente a El Burlador
de Sevilla y convidado de piedra, Edición de Joaquín Casalduero, Ed. REI, (col. Letras
Hispánicas 58). México, 1987.
6

Cfr. E.M.W. Tillyard, La cosmovisón isabelina, p. 57.

7

Tirso de Molina, El Burlador de Sevilla y convidado de piedra, p. 57.

8

!bid. p. 4 l.

9

Cfr. lbid. p. 87.

°Cfr. lbid. p. 82.

1

11

Emilio Cotarelo y Mori, Comedias de Tirso de Molina, p. VIII-IX.

12

Tirso de Molina, El burlador de Sevilla y convidado de piedra, p. 83.

13

Génesis, 1:26.

249

�14

Serge Reynaud de la Ferriére, Los grandes mensajes, p. 235.

15 E. M.
16

CURRICULUM, FORMACIÓN DOCENTE
Y RÉGIMEN PEDAGÓGICO
EN LAS PREPARATORIAS DE LA UANL

W. Tillyard, La cosmovisión isabelina, p. 49.

Cfr. /bid. p. 110 y 111.

17 Edmund
18 Tirso

W. Sinnot, La biología del espíritu, p. 102 Y 103.

19

/bid. p. 130.

20

/bid. p. 66.

21

Emilio Cotarelo y Mori, Comedias de Tirso de Malina, Tomo II. p. VIII YIX.

22 Tirso

Lic. Guadalupe Chávez González

de Molina, El burlador de Sevilla y convidado de piedra, p. 89.

Licenciada en Derecho por la UANL. Maestría en
Ensefianza Superior de la División de Posgrado de la
Facultad de Filosofía y Letras, UANL. Maestra de
tiempo completo de la Preparatoria 15 desde 1974 y
maestra de la FF y L. Coordinadora de la Maestría
en la Ensefianza de las Ciencias de la División de
Posgrado de FFyL. Coordinadora del Area de
Ciencias Sociales en la Preparatoria 15. Integrante
del Comité Técnico para la Reforma Académica en
el nivel medio superior, desde 1993. Colaboradora
en la elaboración de manuales didácticos y
Exámenes indicativos para las preparatorias.

de Molina, El burlador de Sevilla y convidado de piedra p. 49.

23

/bid, p. 48.

24

Cfr. /bid. p. 42.

25

Cfr. /bid. p. 67, 83 y 104.

26

Cfr. /bid. p, 68.

27

Cfr. /bid. p.86.

28

Cfr. /bid. p.107.

29

Cfr. /bid. p. 129 y 130.

30

/bid. p. 133.

31

/bid. p. 113.

32

Emilio Cotarelo y Mori, Comedias de Tirso de Molina, Tomo II p. IX.

33

Cfr. Tirso de Molina, El burlador de Sevilla y convidado de piedra. p. 13.

34

/bid. p. 58.

35

/bid. p. 59.

36

/bid. p. 129.

37

Cfr. /bid. p.22.

38

Cfr. /bid. p. 29.

•

Introducción

250

Este trabajo es producto de algunas reflexiones que elaboramos sobre
los maestros de ciencias sociales que trabajan en las preparatorias de la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Se basa en diversas indagaciones,
experiencias personales y datos preliminares obtenidos de la aplicación de
instrumentos de evaluación a la tarea docente. Pretendemos en particular dar
una idea del estado actual de la formación de los profesores de ciencias
sociales en el nivel medio superior y sus efectos en la práctica docente, pero
sobre todo, las características que en su desarrollo y conformación ha
adquirido este cuerpo docente como tal. Para ello hacemos una relación
sucinta de las reformas curriculares de 1983 y 1993, respectivamente, las
acciones de formación que se han derivado de ellas así como los efectos que
estos procesos han dejado en los maestros de ciencias sociales de las
preparatorias. Es decir, cómo han cambiado los estilos y formas que usan
para enseñar, así como las prácticas docentes que privilegian derivadas o al
margen de dichos cambios curriculares, lo cual aunado a algunos datos que
los propios maestros proporcionan respecto de asuntos relacionados con su
práctica docente y la percepción de sí mismos dentro de ella, nos da la
oportunidad de obtener elementos para esbozar una caracterización del
cuerpo docente que conforman los maestros de ciencias sociales de las
preparatorias.

La enseñanza media superior. La Universidad Autónoma de Nuevo
León comprende desde su fundación (1933) el nivel medio superior, llamado
también bachillerato o preparatoria, mismo que atiende a jóvenes estudiantes
251

�entre los quince y diecisiete años de edad; puede ser terminal, cuando forma
en un oficio o carrera técnica; o, como instancia previa a los estudios
superiores, es decir, propedéutica. Su objetivo e identidad pro~ia se ha
puesto en tela de juicio en diversas épocas e inclusive se ha cuestionad? su
pertenencia a la Universidad. Con frecuencia~~ ha ha?lad? _de la nece~1dad
de que este Bivel quede incluido en la educac1on media bas1ca y que, Junto
con ella conforme un núcleo homogéneo e integrado, lo cual reduciría
problemas y ahorraría dinero a la universidad. Sin embargo, muchos
universitarios aún insistimos en que la conservación de las preparatorias en
la Universidad, es de muchas maneras una garantía de contar con alumnos
preparados en el sentido que la misma Universidad desea, imbuidos ya del
ethos que ésta sustenta y preparados en el marco institucional adecuado para
continuar con sus estudios. La duración del ciclo preparatoriano en la UANL
es de dos años, con excepción de las preparatorias técnicas, cuyo ciclo es de
tres años; en el país es una de las pocas universidades que conservan esta
modalidad bianual.
La Universidad Autónoma de Nuevo León cuenta con 24
preparatorias propedéuticas y tres Técnicas. Casi la mitad de las escuelas se
encuentran ubicadas en Monterrey y su área metropolitana y concentran la
mayor parte de la población estudiantil de este nivel; existe otro número de
ellas en diversas localidades fuera de la capital del Estado, algunas se
encuentran muy alejadas del "centro" y su población estudiantil es mucho
menor. Actualmente la Universidad Autónoma de Nuevo León cuenta con
un poco más de 11 O mil estudiantes, de los cuales casi 40 ~l son ~~os
de preparatoria; como dijimos arriba, jóvenes entre los qwnce y d1ec1S1ete
años que a pesar de la época que les ha tocado vivir, saturada de novedades
constantes de información y de distractores que están a su alcance hoy en
día, sigue~ creyendo que estudiar es la vía natural para consolidar un
proyecto de vida y asegurarse un cierto éxito en la sociedad actual.
Los maestros de preparatoria. La concepción tradicional de que la
educación contribuye al éxito y a la movilidad social, así como los procesos
demográficos y sociopolíticos de los años setenta, ~crementaron entre, la
población estudiantil el afán de lograr un título profesional, lo cual afecto a
las instituciones de educación superior que vieron aumentada
significativamente su matrícula desde finales de esta década. Además, como
consecuencia del movimiento del 68 y para dar satisfacción a las demandas
de la clase media emergente, se aprobó el pase automático (se eliinina el
examen de admisión) en las universidades públicas, lo cual repercutió en
diversos niveles: las instalaciones físicas se vieron insuficientes, el aparato
administrativo lento y poco efectivo y los gastos en todos los rubros
aumentaron amén de que las relaciones académicas y laborales se
complicaro~ en grado sumo. Desde luego, una consecuencia lógica de este
252

proceso de masificación que se dio en las universidades fue también el
incremento de la planta de maestros, de maestros universitarios, llamados así
entonces por tradición y por reglamento.
En la UANL, el incremento de la población estudiantil se dio como
en muchas otras universidades, de manera apresurada y con poco orden. Lo
importante era cubrir la demanda estudiantil y satisfacer las presiones
sociales de la época; los maestros fueron reclutados de diversos medios
académicos o laborales, por lo regular sin requisito alguno de ingreso: las
preparatorias en particular resintieron los efectos de esta acelerada dinámica
porque muchos de los docentes incorporados a sus filas eran profesionistas
sin experiencia alguna en educación y carecían de las habilidades mínimas
para enseñar; inclusive, un bue_n número de ellos apenas había concluido su
carrera universitaria y otros más, eran estudiantes de los últimos semestres
de licenciatura.
Sin duda la situación emergente que se vivió en aquella época
provocó esta forma de incorporación de los maestros a las filas de la
doc~cia universitaria, pero es cierto también que en esta tendencia se
percibe una idea definida de lo que entonces significaba la preparatoria y la
práctica docente que en ella se favorecía:
a) La preparatoria se consideraba como una instancia meramente de
transición, de poca relevancia, ser bachiller, ya no tenía la relevancia
académica y social que adquirió a finales del siglo pasado y principios de
este y,
b) Era un pensamiento común entre autoridades y aspirantes a la docencia
que cualquiera podía ser maestro en este nivel educativo pues las
exigencias eran mínimas; aunque no fuera "especialista " en la materia,
se pensaba que estando en funciones aprendería lo necesario.
Así, durante muchos años, la incorporación de profesores
improvisados que sólo contaban con su intuición modelada por la
experiencia con sus profesores durante la carrera, y con un dudoso dominio
de los conocimientos, fue una práctica constante; se incorporaba a dar clases
en preparatoria quien contaba con apoyos en el medio. Si eran otros los
aspectos que importaban para ser maestro, es obvio que la formación o
capacitación de los docentes no se consideró como una necesidad, las
acciones formales en este sentido sólo se dieron hasta mediados de los años
ochenta, derivadas del plan de estudios de preparatoria de 1983, del cual
hablaremos más adelante ya que su diseño, implantación y desarrollo
contríbuyen a ilustrarnos sobre el régimen pedagógico que se conforma
durante esta época y la ruptW'a que significa el establecimiento de una nueva

253

�reforma académica en 1993, sobre todo para los maestros de ciencias
sociales, que son particularmente objeto de nuestra atención.
En este universo o campo se movió durante mucho tiempo el maestro
de preparatoria, su incorporación a la docencia data (al menos un 60% de
ellos) de la época de los setenta, su formación y capacitación por lo regular
estuvo a cargo de sí mismo, su actuación se sujetaba a reglas mínimas y su
trabajo no se evaluaba. El aula, espacio privilegiado por excelencia, era
precisamente "su espacio", la libertad de cátedra cubría sus accion~s con un
manto de legitimidad y por lo tanto no era frecuente que se le cuestionara.
Ahora las cosas han cambiado, indudablemente que la planta docente
no es la misma ni en cantidad ni en calidad que hace veinte o veinticinco
años, los procesos de modernización plantean nuevos retos; los maestros de
preparatoria son presionados para que cambien y se adapten a los nuevos
estilos, formas y contenidos por enseñar, de hecho la nuev~ refon:ia
académica que se implanta en las preparatorias a partir de 1993,_justo_ diez
años después de la unificación del plan anterior, establece modificaciones
en las formas y funcíones que los maestros deben asumir. El cambio se está
dando, pero no hay tiempo suficiente para reflexionar, para e:aluar l?s
impactos que todos los sucesos (internos o externos) acontecidos están
dejando en el ámbito docente.
Una noción sobre currículum, formación docente y régimen pedagógico

La vinculación que se da entre estos tres elementos: curriculum,
formación docente y régimen pedagógico es clave para intentar al menos
una caracterización de los docentes ya que de aquellos se derivan la
estructura, procedimientos, relaciones y prácticas o usanzas en que se mueve
la actividad del maestro; tiene implicaciones en todos los ámbitos de su
quehacer personal y profesional, aunque a veces no se hace consciente o
explícito
Así, entendemos por curriculum a la síntesis de elementos culturales
(conocimientos, valores, costumbres, creencias, hábitos) que conforman una
propuesta político-educativa, pensada e impulsada por di~ers~s grupos Y
sectores sociales cuyos intereses son diversos y contradictonos, aunque
algunos tiendan a ser dominantes o hegemónicos, y otros tiendan a opone~se
y resistirse a tal dominación o hegemonía (De Alba, 1991). En este sentido
se utiliza la denominación "plan de estudios", como una propuesta
curricular conformada por aspectos estructurales-formales y procesalesprácticos, que comprende (explícita o implícitamente) los cont~nidos que se
pretenden transmitir, las actividades o procesos necesarios para su

consecu~ión, así como los perfiles y funciones de los agentes que participan
y son objeto de la propuesta curricular.
.
. E~ cuant~ a la formación de profesores ésta tiene significaciones e
imph~ac~on~s diferente~ se~ s~ a~recie desde el punto de vista del objeto
(extenon~~) o ?el sujeto (mtenondad), o incluso, desde el punto de vista
de la rela~10n sujeto-objeto (Honore, 1990). El concepto capacitación está
más _r~lacionado con el aspecto externo de la formación, capacitarse es
adq~ algo qu~ ,no se posee, ?esarrollar una aptitud para cumplir una
func~on (prep~cio~ p~a el trabajo); la formación en cambio desde el punto
d~ ~ista ~e la mterzoridad es "la capacidad de transformar en experiencia
si~ficativa los acontecimientos cotidianos generalmente sufridos, en el
h~nzonte ~e un proyecto personal y colectivo" (Ferry, 1987). En este sentido
Diaz Barnga ( 1990) expresa que la formación es en última instancia un
probl~~a que se re~ere a la adquisición de conocimientos y destrezas, a la
as~cion ~e un c~njunto de valores, así como al acceso a la cultura en su
sentido mas ampho y a la reconstrucción histórica que de la misma puede
hacer el hombre.
. . ~ formación de profesores también puede verse como una
mstzt~czo~, en tanto que puede estar constituido en un dispositivo
orgamz.acional, hecho de programas, de planes de estudio, de certificaciones,
et~., .º como un campo cultural (Bourdieu, 1990), donde las relaciones
objetivas que se dan entre los individuos y las instituciones tienen en común
dos elementos importantes: un capital cultural y lingüistico común , y el
hecho de que los agentes que participan en el campo manifiestan siempre
una lucha por su apropiación.
~~ todo caso, y para efectos de este trabajo, entendemos como
forma~i~n docente, ~~uellas acciones formales (institucionales) encaminadas
a propiciar la reflexion de los profesores sobre la práctica educativa, con el
fin de, l~grar un mayor desarrollo y profundización tanto de lo didácticop~dagogico, como de lo cognoscitivo y de actualización disciplinaria; asi
mismo como un c~po o espacio complejo y multideterminado, ligado
estrechamente al curnculum y al acontecer cotidiano de los salones de clase
donde realizan su labor los maestros.

. Ese acontecer cotidiano de los salones de clase, influido por el
curriculum y la formación docente, más todos los elementos que determinan
a ~b~s, es el espacio donde predominantemente se establece y se concreta
el regzmen pedagógico. Con esta noción aludimos a los discursos y prácticas
que ~esarrollan y ejercen los maestros y que revelan una regularidad que
permite su denominación intrínseca, usando para ello el concepto que
Foucault denomina ''régimen de verdad", que de forma tan adecuada adapta
255

254

�Jennifer Gore (1995) a los discursos y prácticas de la pedagogía. Según
Foucault toda sociedad tiene su régimen de verdad; es decir, los tipos de
discurso que acepta y hace que funcionen como verdaderos; los mecanismos
e instancias que permiten distinguir los enunciados verdaderos de los falsos,
los medios por los que se sanciona cada uno; las técnicas y procedimientos
considerados válidos para la adquisición de la verdad; la categoría de
quienes tienen encomendado manifestar lo que se considera verdadero. Todo
ello puede concebirse como perfectamente válido en un nivel local,
particular, como es el caso del régimen pedagógico. Los maestros de
ciencias sociales en las preparatorias de la UANL tienen sus discursos que
aceptan y hacen que funcionen como verdaderos, son mecanismos e
instancias cuya práctica les permite autoafirm.arse en el rol que desempeñan.

Las reformas curriculares y sus impactos en la práctica docente
La vida académica y el trabajo docente se ven determinados en
función del currículum, las reformas curriculares suelen causar efectos
'diferentes en quienes las viven, según éstas sean, a juicio de los agentes
involucrados, suficientemente consensadas o no. En las universidades
públicas, las reformas al curriculum siempre son objeto de discusiones e
incluso polémica, la definición de las lineas curriculares determina a su vez
el perfil y el status académico de los maestros, de los alumnos y demás
participantes en el proceso. Puede eliminar los espacios privilegiados o cotos
de poder, pero también dar lugar a la formación de otros. Es, un campo
cultural donde toda la gente comprometida tiene intereses fundamentales
comunes; pero también es un espacio de juego, de relaciones entre
individuos que compiten, donde los grupos se confrontan y las luchas por la
legitimidad y el poder son la constante. Las reformas . ~e l?s planes .de
estudio en las preparatorias de la UANL, no son la excepc1on; estas han sido
el escenario de todo tipo de relaciones y aunque sus efectos son diferentes
según el momento histórico, sin duda en el ámbito donde mayor inlpacto han
causado, es en el de la práctica docente, ya que ésta es una práctica social,
histórica.

El plan de estudios de 1983. Antes de 1980, las preparatorias de la
Universidad funcionaban en teoría, con un plan de estudios básico para los
primeros tres semestres, siendo el cuarto semestre diferente, por tratarse de
la modalidad de bachillerato especializado, instancia que significaba una
preparación específica para la carrera elegida. Este hecho había
desembocado para entonces en la producción de un plan diferente en cada
escuela, es decir, las preparatorias hicieron modificaciones y adecuaciones
diversas, que en muchos casos resultaron completamente diferentes ~ p~an
original. La situación condujo a una serie de problemas de orden academico
256

y administrativo, incluso político, que se reflejaron en diversos niveles, por
lo que las autoridades universitarias decidieron iniciar un proceso de
unificación de planes y programas, el cual se concretó en mayo de 1983,
dando inicio su desarrollo a partir del semestre septiembre a diciembre del
mismo año..
El objetivo principal -explícito así en los documentos de trabajo-, era
diseíiar un plan único que estableciera tanto los contenidos mínimos
necesarios para el nivel superior, como los lineamientos generales del
trabajo académico, y desde luego, la estructura organizativa necesaria para
llevarlo al cabo. El nuevo plan organizó a las preparatorias bajo la modalidad
del bachillerato único y estableció los siguientes lineamientos de carácter
académico-administrativo tendientes a hacer operativo el plan: el programa
semestral se ajustó a 14 semanas efectivas de clase; se estableció un examen
parcial de medio curso (33%) y uno por materia que cubriera todos los
aspectos del programa semestral ( 67%); se uniformó la hora-clase a 40
minutos, y se estableció un tope máximo de tres turnos al día en las
escuelas. Los cambios dan idea de cuál era el estado de cosas que- privaba en
aquella época, sin·embargo éstos hicieron surgir re.lcciones de desconcierto
y algunas de desaprobación entre el sector docente. Por otro lado, todo ello
establecía modificaciones al régimen pedagógico, ya que durante mucho
tiempo la vida académica en las preparatorias se desarrollaba bajo un
esquema amplio de libertad; amparados precisamente bajo el lema de
"libertad de cátedra", cada maestro desarrollaba su tarea conforme a sus
propias convicciones y según el estilo en que había sido formado durante su
carrera profesional.
El plan único para las preparatorias de la UANL tenía como objetivos
generales, resolver la problemática interna que era evidente y responder a
los planteamientos nacionales de modernización de la educación. Sin
embargo, en los acuerdos definitivos la participación de los maestros en su
conjunto fue mínima, en buena medida porque tradicionalmente esta
participación se había dado con motivos esencialmente políticos y no
académicos, por lo que las autoridades encargadas del proyecto no diseñaron
una estrategia para propiciar la participación ampliada, sino que lo hicieron
a través de los Jefes de Academia, a quienes se consideraba representantes
genuinos de sus compañeros en cada escuela; además, precisamente lo que
se buscaba era diseñar una estructura administrativa que permitiera un cierto
orden y control del estado de cosas que privaba en aquel entonces.
Este plan, así como los programas de estudio se elaboraron bajo el
esquema de objetivos generales y particulares, según los enfoques de la
tecnología educativa (sistematización de la enseñanza, taxonomía de Bloom,
etc.), corriente basada en el conductismo psicológico y que adquiriera gran
257

�arraigo en la comunidad académica. El enfoque técnico-instrumental permeó
toda la elaboración del programa y los problemas quedaron soslayados con
la supremacía de la lógica y de la ciencia, que apoyada en la psicología
conductista, pone énfasis en la importancia de la objetividad que se alcanza
con el rigor de trabajar sólo sobre la conducta observable (Pansza, 1987).
A pesar de las dificultades propias de la puesta en marcha, los
primeros resultados entusiasmaron a maestros y directivos y, en buena
medida los acomodos se dieron relativamente rápido, aunque la nueva
estructura académico-administrativa estableció límites importantes para los
maestros. El Plan estaba integrado por cinco áreas de estudio: Matemáticas,
Ciencias Naturales, Lenguaje y Comunicación, Humanidades, Histórico Social; además se incluyó una línea de actividades no académicas.
En el área histórico-social, que es el antecedente de lo que ahora se
denomina Ciencias Sociales, se adoptaron los programas ya puestos en
práctica por algunas preparatorias, program~s que habí~ ~ido el~b?r~dos Y
se desarrollaban con ftmdamento en la teona del materzalzsmo h1storzco; de
tal manera que conocer y comprender aspectos como la estructura y la
superestructura, las leyes del desarrollo social, se tomaron entonces
ftmdamentales.
La aplicación del nuevo plan se inició -como ya lo expresamos- en
septiembre de 1983, sin embargo, no fue acompañado por un pr?ceso de
formación actualización o capacitación de los profesores, qwenes en
definitiva debieron ponerlo en práctica. Además de la resistencia al cambio Y
ante un programa del que muchos no se sentí~ ~~cipes, s~ presentó la
dificultad real de ponerlo en práctica, por las hm1tac1ones existentes en la
formación de los maestros, tanto disciplinaria como pedagógica.
El problema de la formación docente ~e manifestó en todas las ~eas
establecidas en el currículum, pero fue particularmente patente en el area
histórico-social, ya que si bien es cierto que los profeso:~s de algunas
preparatorias conocían y habían trabajado contenidos tematicos desde ~a
perspectiva del materialismo histórico, por ser desde lue~o la tende~cia
teórica de la época, para la mayoría, sin embargo, era matenal descon9c1do,
0 si lo conocían no compartían este enfoque. Por otro lado, aunque en una
primera época de la Universidad, los maestros que predo11;1ina?an en esta
área eran licenciados en derecho, para los ochenta se hab1an mcorporado
profesionistas de diversas carreras, con un_b~gaje ~ul~al e ideológico
también muy diferente. En el caso del matenalismo histonco, se reconoce
ahora que esa visión monolítica hizo mucho ~año ~ desarrollo de_las
ciencias sociales de nuestra universidad, que se ev1denc10 cuando la re~dad
se impuso sobre la teoría y cayó el llamado socialismo real de la antigua
258

URSS. Sin embargo, tampoco puede negarse que proporcionó a los maestros
un sustento teórico-práctico definido sobre el que aprendieron a moverse con
seguridad en las aulas.
Las autoridades univer~tarias hicieron algunos esfuerzos en el campo
de la formación docente, en el transcurso de los años siguientes se diseñaron
algunos cursos tendientes a apoyar la tarea docente (es de hacer notar que no
existen archivos organizados que den cuenta formal de estos esfuerzos), pero
pocos tuvieron continuidad en la práctica, y en ninguno de los casos se llevó
a cabo un proceso de evaluación o seguimiento para conocer sus efectos en
el aula. Los contenidos fueron aplicados de manera mecanicista e
instrumental, ya que este era el enfoque pedagógico que prevalecía,
representado en todo caso por una visión reduccionista de la educación, ya
que bajo la bandera de eficiencia, neutralidad y cientificismo, la práctica
docente se redujo sólo al plano de la intervención técnica (Gimeno, 1988).
En general, el aspecto de la formación, capacitación o actualización
formal de los profesores se dejó en manos de cada dependencia y de sus
administraciones, por lo menos durante la primera parte del periodo durante
el cual estuvo vigente este Plan. Ésto porque seguramente ante las instancias
que habían promovido la unificación del plan, en aquel momento era
prioritario que se apegaran a lo establecido en el aspecto curricular, por lo
que el mejoramiento docente se soslayó, o por lo menos se pospuso. Quizá
también se dio por hecho que sucedería de manera natural.
El plan y los programas de estudio terminaron sufriendo
modificaciones con el tiempo, en algunos casos plenamente justificados por
la experiencia áulica, y en otros por necesidades de otra naturaleza, sin
embargo, no cambiaron sustancialmente los contenidos, ni se adaptaron con
flexibilidad a los nuevos cambios sociales y económicos, la práctica docente
se anquilosó. Por ello se planteó la necesidad de una nueva reforma. Al
inicio de la década los noventa existía un consenso generalizado que el
cambio era necesario.

La Reforma Académica de 1993 en las preparatorias. La nueva
reforma académica plantea "la necesidad de transformar este nivel
educativo para superar su rezago, atender la demanda estudiantil y fomentar
la integración de las ciencias y las humanidades de tal forma que permita
afrontar con éxito el dinamismo de los avances tecnológicos" (Documento
de la Reforma Académica aprobado por el H. Consejo Universitario en
1993). La reforma modificó la organización y estructura curricular que
existió en el nivel medio superior durante más de diez años. Con este
proceso se estableció un sistema de enseñanza curricular modular, cuyo
objetivo es periodizar el proceso de enseñanza aprendizaje de una manera
259

�intensiva mediante módulos con duración de nueve semanas Y con un
máximo de cuatro materias por módulo.
De acuerdo a la nueva estructura curricular cada semestre se compone
de dos módulos. Se incrementó el tiempo de cada frecuencia (hora clase) de
40 a SO minutos, así como el tiempo diario de instrucción escolar a. cinco
horas; la idea que subyace a tal modificación es que al establ~cer un tiempo
mayor de clase, se da continuidad a los temas tratados y pemute ~ mayor
permanencia con los alumnos en el aula, así como desarr~llar me!~dos Y
técnicas que promuevan el aprendizaje. El ciclo compl~to de mstruccion está
integrado en las preparatorias generales por ocho modulos ~ d~ce. en las
preparatorias técnicas, a razón de dos módulos por semestre distnbwdos en
dos y tres años respectivamente.
La reforma de 1993 al plan y programas de preparatoria introdujo
formalmente como estrategia fundamental la capacitación de maestro~ Y
administradores, considerando que en dicha acción radica en buena medida
el éxito del proyecto. Así, prepara cursos de inducción a la_ reforma a los
cuales se incorporaron la totalidad de los maestros en funciones en aquel
momento posteriormente se diseñan cursos disciplinados y de actualil.ación,
los cuale~ se llevan a cabo hasta la fecha. Este proceso propició una amplia
interacción entre los maestros como nunca antes se había dado; desde luego,
también hubo críticas y rechazos, todos estaban de acuerdo en que era
necesario el cambio, pero los que ahora se les presentaban no satisfacían las
expectativas de la mayoría.
Los cursos de ciencias sociales (antes área hlstórico-social) se
establecen en dos módulos discontinuos. El curso I se estudia en uno de los
módulos de primer semestre e incluye contenidos de Historia Y Geografia
mundial a razón de dos horas clase diarias con diez horas en total a la
semana·' el curso II forma parte del tercer semestre y sus contenidos están
relacio~ados con la Historia de México contemporáneo, se estudia a razón de
una hora clase diaria con cinco horas en total a la semana. Para muchos la
presencia del área en el proyecto curricular, y por lo tanto la presen~ia de los
maestros en el aula, es cuantitativamente menor de la que anten~rmente
tenía. Naturalmente los maestros que dentro del Plan de 1983 trabaJab~ en
el área histórico-social, son quienes se hacen cargo ahora de esta hnea
curricular.
Aqui apuntamos una reflexión que se_ ha venido haciendo en el
transcurso de estos años en que ha estado en vigor la reforma de 1993, Y es
la siguiente: aunque con el plan anterior las fr~cuencias e~an sól? tres por
semana a razón de 40 minutos la clase, la asignatura se tmpartia durante
todo el 'semestre lo cual daba oportunidad de consolidar la relación maestro260

alumno Y concretar con menos apuro las tareas académicas· ahora ciencias
sociales se ~~dia solamente en una parte del semestre. S~ embargo, esto
no es definitivo, aun hacen falta estudios que den cuenta de los verdaderos
efectos de todos estos cambios en la práctica docente y en el
aprovechamiento académico de los alumnos.
¿Qué hace el profesor cuando no se programa curso de ciencias
social~s? Puede ser asi~ado por la administración para trabajar en otras
matenas (artes Y humarudades, español, orientación educativa, etc.), lo cual
ha ~enerado c~n frecuencia un deterioro de la imagen docente y hace
ambigu~ el sentido de pertenencia del maestro a un área en particular. Lo
que debiera ve~~ _como po~itivo_ (e_l estudio de otras áreas o asignaturas) ,
p~esto que posibiht_a el ennquec1m1ento personal y profesional, se ve como
signo de desplazamiento, o abiertamente como castigo.
Como hemos expresado, los cambios significaron también cambio de
actitudes, nuevos acomodos a la situación académica y en el status general
de los maestros dentro de la organización escolar; es decir, se vieron
afectadas tanto la dimensión institucional, como la dimensión didácticoáulica (De Alba, p.47). Por un lado, porque es en la institución donde se
concretan los elementos culturales que conforman una determinada
propuesta académico-política, la cual se lleva a cabo a través de mediaciones
Y p~icularidades (esto es notorio en nuestras preparatorias, expresión
genuma de la mayor diversidad) y por otro, porque en esta dimensión los
tópicos más signifi~a~ivos, los que más inc_iden en la organización escolar y
~or ende en la practica docente son precisamente, la organización de los
tiem~os y espacios, el manejo del contenido, la dinámica particular de
relaciones y de trabajo, la jerarquía escolar, la burocracia escolar, etc., todos
los cuales se vieron afectados o modificados con la implantación del sistema
modular.
.
También la dimensión didáctico-áulica representó un cambio
Importante para los profesores de ciencias sociales. Esta dimensión se refiere
al e~pacio de encuentro, desarrollo y concreción cotidiana de una propuesta
cumcular entre alumnos y maestros; en ella son problemas fundamentales la
relación maestro-alumno, la relación con el contenido, el proceso grupal, el
problema de la evaluación del aprendizaje y el programa escolar.
-~~ ser maestros cuya práctica docente se basaba principalmente en la
expos1c10n, ahora se enfrentan a una forma diferente de conducir la relación
áulica, tienen que ser promotores de aprendizajes significativos, aprender a
usar nuevas estrategias y recursos didácticos, actualizarse constantemente y
además adaptarse a la nueva situación legal y laboral que delimita ahora su
actuación.

261

�Por otro lado, nos parece importante destacar que ahora el nuevo
reglamento del personal académico ( 1996), altera de alguna forma el sentido
social que por tradición se ha asociado a la denominación de "maestro"
(magíster), ya que establece una nueva clasificación para quienes ejercen
funciones y realizan actividades de docencia (profesor ordinario, profesor
asociado, etc.). Entonces, los maestros ya no son maestros, sino profesores,
concepto cuya usanza es más familiar en la cultura anglosajona (professor),
y aunque también se liga a la tarea de enseñar y su etimología igualmente
proviene del latín, su connotación o su sentido convencional entre los
universitarios no tiene el arraigo que posee el de maestro. Esto es también un
elemento que influye en las formas y actitudes de los docentes ya que
siempre se usó así y era parte de la esencia del cuerpo docente.

Consideraciones particulares sobre los efectos de las reformas académicas
l. La linea curricular del área histórico-social del plan de 1983 contemplaba
cuatro cursos semestrales en el ciclo preparatoriano. La reforma de 1993
contempla dos, lo cual merma la presencia de los maestros de ciencias
sociales durante la preparatoria y limita los efectos de formación integral
hacia los alumnos.
2.- La organización de los tiempos conforme al plan de 1983 permitía al
maestro trabajar con el o los mismos grupos de alumnos durante todo el
semestre. Con la estructura modular (1993), el maestro trabaja durante
nueve semanas con un grupo y otras nueve con otro diferente; la relación
maestro-alumno no se consolida suficientemente.
3. Con el plan anterior desempeñaba por lo regular, toda su carga horaria en
el área histórico-social, al cambiar de semestre cambiaba de curso, pero
no de área. Esta situación fue modificada con la reforma de 1993, ya que
el maestro de ciencias sociales debe ocupar sus horas (cuando no hay
curso programado) en el área de Artes y Humanidades, Español o
cualquiera otra que le asigne la administración. Al estar asignados a una
sola área o especialidad se generan entre los maestros sentimientos de
pertenencia al grupo, mismos que prefiguran y dan sentido a la labor
que se realiza; a su vez, el sentido de pertenencia contribuye a dar
seguridad y define buena parte del perfil real de los maestros.
4. El manejo de los contenidos según el plan de 1983, basados en el
materialismo histórico como herramienta para resolver los problemas de
la sociedad, proporcionaban a los maestros un sustento teórico-práctico
sobre el cual solía moverse con seguridad. Al eliminar el enfoque
materialista e introducir un enfoque culturalista tradicional (historia
mundial, por ejemplo), el maestro pierde un importante elemento de
apoyo y aunque en principio afirma que es fácil el manejo de lo nuevo,

262

se enfrenta ahora a una falta de fundamentos epistemológicos prácticos y
de estrategia que dificultan su tarea.
'
5. La .ev~uación académica al alumnado a través del Examen Global
Indicativo . Y. la Evaluación docente han generado un ambiente de
competencia mgrata y desarrollado prácticas subrepticias que distorsionan
los efectos reales del trabajo docente. Debido a la presión institucional la
búsque~ de mejores calificaciones, promedios o índices de satisfacción
se convierten en un fin en sí mismos.

Apuntes para una caracterización de los maestros de ciencias sociales en
preparatoria
Lo que enseguida se apunta son algunas conclusiones preliminares
b:15a~s en _los resultados de una Encuesta aplicada a los maestros de
ci~nci~s soc1~les de las preparatorias, elaborada desde el Comité Técnico de
Ciencias Sociales para el nivel medio superior de la UANL, en 1997. Entre
otros_ as_pectos~ 1~ encuesta recoge datos sobre ed41d, antigüedad, formación
acade11;uca o~gmal, formación docente, percepción sobre programas y
conterudos, as1 como sobre la evaluación académica y docente.
De acuerdo a la encuesta aplicada a 166 maestros de ciencias sociales
encontramos que más del 60% de ellos ingresaron a la planta docente -en l~
déca~ d~ los set~nta, ac~lmente un.34.93% son mayores de cuarenta y un
27. 71 ¼_ tienen mas de cmcuenta años de edad, lo cual nos hace apuntar que
pre~~~ª una estructura de edad madura. De ellos, el 43% tiene una
annguedad entre 16 y 25 años en la Universidad enseñando ciencias sociales
en preparatoria, ~bién son maestros de tiempo completo lo que les otorga
un status d~te~do: el maestro de tiempo completo trabaja en la Escuela
de su adscn~cion ~urante un mínimo de 35 horas por semana, por lo menos
15 de ellas Impartiendo clase y el resto dedicado a la asesoría académica
c?n~ultoria, o,_ a labores administrativas de su área o departamento. Est¿
sigrufica que dispone de lo que en la práctica se conoce como horas estancia

o descarga académica.
Lo anterior nos lleva en principio a realizar una caracteriz.ación de este
cuerpo docente en dos sentidos:
a) P?r _un lado, los maestros de ciencias sociales conforman un grupo
academtco ma~uro'. con una amplia práctica docente y con una rica y
ren~v~da _expenenc1a para compartir con sus alwnnos, son colaboradores y
participativos y se adaptan a los cambios; además, dada su permanencia en
la UANL, han tenido tiempo para adquirir una formación sólida o por lo
menos suficiente para desenvolverse en su campo.

263

�Pero

b)
también puede decirse que los maestros que enseñan ciencias
sociales son "demasiado" maduros, denotan síntomas de obsolescencia o por
lo menos, una condición que justifica la resistencia al cambio; dado que
tienen muchos años de laborar en la Universidad se sienten "conocedores"
de su materia, repiten conductas y modelos aprendidos en los primeros
tiempos y su presencia en cursos o eventos de tipo académico es escasa o no
ha modificado sus estructuras. Algunos en particular no están en condiciones
de estudiar una maestría, asisten eventualmente a conferencias y congresos.
Esta es una visión particular y no acabada, porque en todo caso
reconocemos que una caracterización de esta naturaleza no puede ser
definitiva si no se analizan con mayor profundidad los efectos que tanto la
dimensión institucional, como el contexto social amplio producen en las
prácticas de los docentes. Los maestros forman parte de un proyecto social,
institucional y académico que deben hacen conciliar con el de su grupo o
individualidad.

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Una nota final
Clarificar la relación que existe entre el cu"iculum, la formación
docente y el régimen pedagógico es esencial para la vida académica, porque
nos permite comprender que la práctica docente no es una práctica
ahistórica, ni descontextualizada, es por el contrario producto de su época y
de una serie de elementos que confluyen en su conformación. El desarrollo
de un currículum debe tomar en cuenta situaciones particulares y a los
agentes involucrados directamente en la actividad académica; la formación
docente se deriva o se diseña en tomo a las necesidades del currículum, pero
también deben considerar las necesidades reales de la práctica cotidiana y de
los propios maestros, a quienes se debe tomar en cuenta, dada la
consideración elemental e indiscutible de que al insertarse en estos procesos
lo hacen con el bagaje cultural y la propia circunstancia que los define y
determina en buena medida muchas de sus acciones. Esta es una vía, aunque
no la única, de lograr una mayor comprensión sobre la vinculación que
estos elementos tienen entre sí y los efectos que producen en los m~estros,
en la práctica docente y en toda la vida institucional.

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De Alba, Alicia, Currículum crisis, mito y perspectivas, CESU - UNAM, México, 1991.

264

.

265

�LA DUALIDAD DEL ESPEJO EN TRES TRISTES TIGRES:
UN ACERCAMIENTO ESTILÍSTICO
Lic. Lucila Alvarez de la Cruz
Lic. Georgina del Ángel Gaviño
ITESM

Tres tristes tigres es una novela que ofrece varios caminos de análisis
por su riqueza en cuanto a sus recursos narrativos, estructurales y temáticos
expresados en ella. Uno de los apartados se inclina por el aspecto
ideológico, aparecen fuertes tintes surrealistas, existencialistas y además, se
puede apreciar una cierta denuncia política y social, a lo que atribuimos la
posible censura de algunos de sus párrafos. Sin embargo, nuestro interés se
dirige a asir las palabras para analizarlas desde el marco de la lingüística,
ayudadas por la estilística y así, poner en evidencia el poder que las lleva a
funcionar como elemento de juego. Juego en el que el lector puede
participar activamente no sólo cuando decodifica literalmente· el signo
escrito sino cuando·completa las frases, escucha las voces de los personajes,
imagina lo que no está dicho y descubre las bromas que el narrador en turno,
(pues la novela es polifónica), le hace con la ayuda de las distintas
significaciones de una palabra.
La materia prima del escritor es. la palabra. A partir de ella puede
crear historias, personajes ficticios y lugares insospechados. El autor debe
conocer la construcción de su lengua o varias lenguas para explotar su
maleabilidad y romper con los moldes, que sirven para darle un orden
lógico, y otorgarle de esta forma más oportunidades de significación. "El
escritor es un taumaturgo cuyo poder mágico revive y transforma la palabra
en una incesante labor de creación y recreación" (Fernández 11).
Guillermo Cabrera Infante es un ejemplo de escritor creativo porque
decide utilizar recursos aparentemente sencillos como aliteraciones,
anáforas, recrear onomatopeyas y burlar la posición de los adjetivos para
aludir distintas realidades semánticas. Se podría decir que no cae en lo
barroco o culto del lenguaje, al contrario se acerca a lo ordinario de algunas
circunstancias de la vida de sus personajes, quienes tienen poca educación.
Sin embargo algunos de ellos conocen y explotan el sentido de la vitalidad
de su idioma, y gracias a la comunicación intercultural que se realiza en la
isla cubana, pueden trastocar otros: inglés y francés.
En Tres tristes tigres encontramos el elemento recurrente de la
imagen invertida. En este análisis vamos a poner en evidencia algunos
recursos semánticos, visuales y semióticos que se solidarizan para recrear el

267

�recursos semánticos, visuales y semióticos que se solidarizan Par:ª recrear el
desdoblamiento provocador de una acción lúdica y hasta cierto punto
humorística. Además, enmarca la probabilidad de la existencia de un mundo
al revés. Los personajes como las palabras entran a una dinámica de
identidad en el que hacen patente su dualidad como los signos ~güísticos
en sus distintas acepciones. Por lo tanto, el espejo es un símbolo importante
en ese texto porque logra el efecto de reflexión que queremos compr~ en
este trabajo.

(

En primer lugar, vamos a hacer un acercamiento de la estilística al
texto. En este apartado se encuentran las figuras de dicción las cuales se
basan en el orden de aparición de las palabras en las frases y se encargan de
causar el ritmo. Los narradores de la novela explotan el recurso de la
repetición, lo cual provoca el efecto de la musicalidad en la o~ra. Este
recurso es conscientemente utilizado por el autor para proporcionar un
síntoma de interés, emoción o énfasis y hacer más intenso el significado. No
puede calificarse como una deficiencia en el acervo lingüístico de _Cabrera
Infante sino a partir de este fenómeno se busca crear un paralehsmo en
acciones simultáneas.
Seguía tocando y tocando vi a Arsenio _Cué ll~ar al ~amarero Y pedir
la cuenta y tocando despertar a Silvestre y vi al penco escntor lev~tarse Y
salir con Vivian y Sibila cogidas de los brazos y tocando ,cue ~staba
pagando él solo bastante y tocando regresó el camare~o Y Cue le dio una
propina que pareció buena por la cara del camarero satisfecha tocand~ Y lo
vi irse a él también y reunirse todos en la puerta y el botones abnr ~as
cortinas y tocando salieron por la sala del juego roja y verde Y_. bien
alumbrada y la cortina cayó sobre, detrás de ellos, tocando no, me diJeron
hasta luego. Pero no me importó porque estaba tocando y seguia tocando Y
todavía iba a seguir tocando un buen rato (Cabrera 104).
Es interesante cómo el autor atrapa el habla cotidiana de las
personas cuando quieren contar una experienc~a, que co_~ el simple hecho de
reiterar el término ''y le dije" ocasiona una cierta tension en el relato pues
despierta el interés en conocer en qué van a terminar los dime-s Y di.retes. "Y
ella me dijo, ¿A dónde vas cosalinda? Y yo le dij~_que para ~as Vegas Y me
dijo que si no la podia llevar más lejos, dónde le diJe, y me ~i~o, Al otro lado
de la frontera, ¿dónde?, y me dijo, Más para allá de la esquma de Texas,( ...),
le dije, ¿Todo es tuyo?, bromeando claro y ella no me dijo nada" (79).
Otros de los ejemplos de anáforas se encuentran en la ,descri~ción d~
Cuba por una señora estadounidense: "La Sra. Campbell vema ~etras _de mi
hablando y gesticulando y asombrándose todo el maldito tiempo
268

encantadora: la encantadora bahía azul, la encantadora ciudad vieja, la
encantadora y pintoresca pequeña calle junto al muelle encantador" ( 196).
En este ~aso, por el abuso del adjetivo, éste se desvirtúa y pasa a ser
un signo vacío de calidad estética. Observamos también, el énfasis en usar
gerundios en forma ascendente de valor semántico para extender la
explicación de las acciones del personaje en ese momento, es decir, estaba
hablando, gesticulaba y mostraba asombro al grado que llegó a irritar al
narrador.
Las conjunciones abundan en el texto pues de esta forma se pueden
íncluir varias oraciones dentro de un mismo enunciado, lo cual desencadena
que la enunciación a pesar de ser muy extensa, se parezca a una réacción en
cadena donde las situaciones dirigen hacia una descripción más detallada
dotada de continuidad.
( ... ) Todo el mundo se muere, queriendo decir que los infelices y los
amargados y los íngeniosos y los retardados mentales y los cerrados y los
abiertos y los alegres y los tristes y los feos y los bellos y los lampiños y los
barbudos y los altos y los bajos y los siniestros y los claros y los fuertes y
los débiles y los poderosos y los infelices, ah y los calvos: todo el mundo y
también la gente que como Bustrófedon puede hacer de dos palabras y
cuatro letras un himno y un chiste y una canción (234).
El juego de palabras en Tres tristes tigres está compuesto por
retruécanos, polícopes, onomatopeyas, derivaciones, calambures y
equívocos. El retruécano "consiste en repetir varios vocablos o una frase,
invirtiendo el orden de sus términos. Es un trueque que vuelve la frase de
revés". (Fernández 46) Su objetivo es destruir el sentido común para llegar a
una nueva idea. Una inversión de términos acarrea una inversión de ritmo en
la frase, con lo que se pone de manifiesto la vitalidad de la figura estilística.
"Explicación de Tito Arsen un bromista consumado Livido. Un bromado
consumista dije yo" (Cabrera 153).
Como ejemplo de aliteración en la obra encontramos un intertexto de
Nicolás Guillén. Éste corresponde a una canción infantil en la que las
vocales son transferibles, es decir, se canta el párrafo sustituyendo las
vocales por el sonido de una sola. Primero se sustituye con o, luego con e y
así sucesivamente. "Yo te daré/ te daré niño hermoso/te daré una cosa/una
cosa que yo sólo sé: ¡Café!" (cfr. 224).
La onomatopeya es un tipo de aliteración que busca reproducir
sonidos o movimientos reales por medio del ritmo de la palabra. El nombre
269

�de uno de los personajes es Arsenio Cué a quien uno de sus conocidos como
broma le dice: Arsenio Cuacuacuá, la reproducción de una página casi
completa de una partitura: Bien, Bien, Bien; y la teoría de que el español al
revés se oye como ruso:
" - ¿No te suena a ruso?
-Puede ser.
-¿Osura oneus eton?" (380).
Son ejemplos de intentos por recrear la imagen acústica.
"-¿Cuál será mi nombre acaso? ¿Cuál será mi nombre? ¿Ocaso?
¿Cuál será mi nombre, Acacia? ¿Cuál será mi nombre Casio? (366) No es la
nueva Jerusalén mi viejito, es Somorra. O si lo prefieres, Godoma. (373)
Igual destino tuvo su sexofón, sucedáneo del violónceloso. "(406) Aquí se
recrea la paronomasia es decir, hay voces de pronunciación parecida que se
reúnen y que al diferir en alguna letra se consigue una significación muy
dispar, en este caso se utiliza para obligar al lector' a realizar un esfuerzo
intelectual para decodificar con distintas acepciones la función del vocablo
distorsionado y así, ocasionar un posible esbozo de sonrisa. Además esta
figura marca el contraste y es muy adecuada para el chiste y la sátira.

•

Bustrófedon es un personaje muy importante porque es él quien se
encarga de poner de manifiesto de algunas teorías lingüísticas (éstas no son
mencionas explícitamente sólo aparecen aplicadas) y las provoca. Se le
brinda un capítulo entero llamado Rompecabeza. Tal vez en ironía de su
enfermedad, la cual consistía en:
«Estrictamente, pérdida del poder del habla; del discernimiento oral o
si se quiere ya más específicamente, un defecto no de fonación, sino
derivado de un disfuncionamiento, tal vez una descomposición, una
anomalía producida por una patología específica, que ulteriormente llega
hasta disociar la función cerebral del simbolismo del pensar por el habla»
(235).
Por tanto su talento para manejar la lengua lo llevaba a hacer
trabalenguas originales, "a inventar los trabalenguas más enredados y libres
y simples del tipo ..." (225).
En este caso estamos ante la presencia de la derivación que en
metáfora podemos decir que es "sacar la luz de las entrañas al lenguaje"
(Femández 52), o bien, como lo hacía Bustrófedon que al cambiar el
gramema de la palabra mostraba sus potencialidades mientras conservaba el
270

radical o lexema (el de la palabra, no de Bustrófedon). Y muy importante
empezaba a manifestar su ideolecto.
'
&lt;~ecuerdo que un día fuimos a comer junto con él, Bustrofedonte
(que era el nombre esa semana para Rine, a quien llama no solamente el más
le~ amigo del hombre, sino Rinoceronte, Rinedocente, Finedecente,
Rinecente, como luego hubo un Rinecimiento seguido de Rinesimiento
Rinesemento, Rinefermento, Rinofermoso, Rineferonte, Ronofereante:
Bonoferviente, Fuonofarniente, Busnofedante, Bustopedante, Bustofedonte:
variantes que marcaban las variaciones de la amistad palabras como
termómentro)» (Cabrera 219).
. El polícope potencia el valor semántico del signo lingüístico, y
consiste en usar una misma palabra en diferentes formas y accidentes
gramaticales. En la novela se hace una reflexión acerca del tiempo y se
aprecia en esta figura. "Esta es la cosa que es en el presente lo más
perturbador y existe el tiempo que es en el presente lo más perturbador..."
(313). En esta oración la repetición de perturbador se carga de tensión
m~nótona y la idea conductora se convierte en algo confuso, así se hace
evidente el motivo de crear ese patetismo con el que es percibido el tiempo
por el narrador, y por medio de la reiteración se logra capturar el sentido de
depresión que quiere connotar lo "perturbante" del término.
El hipérbaton es muy peculiar en la estructura gramática de las
oraciones. A diferencia de la poesía, en la que generalmente el verbo era
remitido a un lugar alejado del sustantivo a quien afectaba directamente para
"realzar la belleza o la sonoridad de algún vocablo" (Femández 35); en la
novela aparece como una redacción distraída con una acertada explicación,
algunas ocasiones por parte del autor, que nos salva de la posible confusión.
"Lupanarsky sobre su hombro, que no se inmuta (su hombro, no
Lupanarsky, que se va corriendo, corrido)" (270). "La puerta estaba abierta
Y ella estaba sobre la cama disponiendo las fotos en que se mostraba sus
senos desnudos. Eran grandes. Quiero decir, las fotos ... " (Cabrera 159).
Los homófonos es otra de las figuras que se presta para causar una
distorsión en el significado de la frase. El equívoco se basa en el empleo de
vocablos de doble sentido pero igual sonido: "El bastón costó ·unos pocos
centavos. El peso cubano iguala al dólar. De paso, abanico no habanico es la
palabra española para abanico. Probablemente una confusión por la simpatía
con la Habana" (210). Abanico está funcionando como el instrumento
manual para provocar corriente de aire y refrescar la cabeza, pero con hache
para aludir a un habitante de la Habana.

271

�Cuando al agrupar de un modo distinto las sílabas de las palabras
éstas cambian de significación le llamamos calambures. Estos fenómenos
estilísticos se nos aparecen regularmente en el texto y así contribuyen a que
la cantidad de términos lingüísticos aumente considerablemente, no solo con
las repeticiones de las palabras sino con muchos vocablos separados, cuando
se descomponen pero conservan su misma ortografia, o bien se divorcian,
esto es cuando adoptan otra presentación aunque se quedan con su misma
fonética.
«( ....) es un esteta como Beteta, que era un español que trabajó en el
periódico de cronista cultural y cada vez que alguien le decía que era
periodista o le preguntaba si ~ra periodista Beteta respondía siempre, No,
esteta, caray con beteta, a quien terminaron diciéndole Ve tetas y era verdad
porque era el gran rascabuchador de la vida» (83).
También se puede apreciar una superación temporal: "-A Magalena,
coño. No hago más que pensar en ella. Me hechizó. Es una maga Lena"
(436), y que decir de intercambio de letras:
"-No Sibila no-dijo Sivestre.
-Si Nobila si-dijo Cué. "(101)
""

-,.,.,

En el terreno de las figuras de pensamiento que se encargan del
contenido del asunto y de las ideas, aquí no se presta atención a la forma
lingüística. Se puede hablar de la descripción, en especial la que_ nos brin~
la prosopografia de Estrella Rodríguez, cantante de un bar, qmen pr~fena
realizar su trabajo sin música. El narrador hace alarde de las exageraciones
para referirnos cómo es.
1

«Era la Estrella, que cantaba déjame sola. Pensé que aquella mulata
enorme, descomunal, heroica que tenía el micrófono portátil, redondo Y
oscuro en su mano como sexto dedo, cantando en el Saint John (...) a tres
cuadras apenas donde estábamos cantando subida en un pedestal sobre el bar
como una monstruosa diosa nueva, como si el caballo fuera adorado en
Troya» (120).
La topografia está en función de presentarnos algunos flashazos del
país de Cuba.
,
«Ese día me dijo que Cuba, (no Venegas, la otra) era solamente
habitable para las plantas y los insectos y los hongos, para la vi~ vegetal Y
miserable, que encontró Colón al desembarcar. Quedaban los paJaros Y los
272

peces y los turistas. Todos ellos podrían salir de aquí cuando quisieran»
(105).

Mas que una mera descripción del paisaje, se inclina por acomodar
unos adjetivos _que construy:-n la denuncia de la situación social que
padecen los habitantes en esa isla. El narrador aprovecha la recreación del
paisaje para acuñar su cruel punto de vista en ese país.
Las figuras patéticas, en las cuales predomina lo emotivo, pues de
alguna forma "traducen la emoción del escritor y expresan las ideas con
fuerza, vehemencia y apasionamiento superiores a lo normal" (Femández
67), están presentes en la obra. Se pueden localizar en el texto en donde se
busca recrear un grito de asombro, en ocasiones para otorgar un grado de
énfasis a las palabras. Un texto interesante y con trasfondo ideológico se
logra con la presencia de una de las figuras patéticas llamada apóstrofe. El
apóstrofe aparece con el fin de interrumpir el desarrollo del pensamiento
para destacar o particularizar el ser a quien se habla.
.

..

(Si, lou séi, le dije. ¿Por qué no llamarla aleataratura?)
Eso sería otra Bustrofonada.
(Mira, que él tiene una idea no tan alejada de la tuya.)
¿Sí? ¿Cuál? ¿La conozco?
(¿Estaba preocupado o interesado shnplemente? Se parecen, no creas.
Bustrófedon piensa que se puede hacer un libro con dos o tres palabras y
creo que llegó a escribir una página con un a sola palabra.
Ya se le adelantó Chano Pozo, en 1946.
(¿Sí?) (Cabrera 249).
A lo largo de la obra se identifica una cantidad considerable de
intertextos: alusiones a la Biblia, canciones, fragmentos de muestras
representativas de la Literatura universal, actores y actrices del cine
estadounidense y un apartado especial dedicado a las sentencias que
expresan en pocas palabras un pensamiento profundo. Sin olvidar el tinte
humorístico que le impregna Cabrera:
«No dejes para mañana lo que puedes hacer pasado. Carpem diem
irae. Todo es posponer. La vida propone y Dios dispone y el hombre
pospone. Silvestre Pascual. (426) Siempre termino siendo lo que los otros:
díganme cómo hablo y loes diré quien soy, que es como decir con quien
ando» (311 ).
273

�Para dar un ejemplo de antítesis recurrimos a una inclusión de un
texto en la obra. Es un poema en donde a grandes rasgos nos dice el
narrador su confianza en las cosas inciertas, que las cosas claras se le
presentan como turbias, cree completamente cuando son incie~os los
caminos para encontrar la verdad, quiere encontrar la verdad a traves de la
suerte y cuando gana todo se retira sin nada (cfr. Cabrera 348).
Otro tipo de antítesis son las paradojas en las que_ el absurdo aparente
no acaba con el sentido de fondo ideológico que maqmlla una verdad o un
nuevo modo de verla. "Hizo un ruido sordo. ¿Habrá ruidos oyentes?
Estupidez de naciones. Ruidos sordos. A ruidos. sordos ganancias de
pescadores. A oídos revueltos, cuñas de palabras necias. No hay peor sordo
que del mismo palo" (364).

...

Una de las secciones de Los debutantes, donde se dedica a
presentarnos los antecedentes de algunos personajes de l_a novela, ut_iliza l~
reticencia como recurso de introducción de Beba Longona. Esta muJer está
hablando por teléfono con una de sus amigas y mediante el diálogo que
inicia, pareciera con si el lector se convirtiera en el que se encuentra del otro
lado de la bocina porque a medida que se avanza en ~a. lectura, ~l
decodificador se va recreando las posibles preguntas que Livia le estana
haciendo a Beba. Aunque esta última no para de hablar y son pocas las
intervenciones que podemos hacer, es muy acert~do el estil~ ~e e~critura.
"¿Yo? La misma de siempre. ¿Y por quiba a cai_nbiar? Oye, Livia, perate ~
minutico mi amiga, no vaya a colgar. ¿Que te hablaba? ~o que deJe
destapao un pomo de Chanel y tenía miedo que se me evaporara (44).
El análisis estilístico tiene como objetivo conocer la construcción
lingüística de la novela. De esta forma, ~aber qué tipo de ~guras Y recursos
fue necesario utilizar y cuáles se necesitaban explotar mas para c~ear una
atmósfera de humor, Además resultaría clara comprender como se
combinaron con algunas claves semánticas y visuales para mantener como
trasfondo y como constante, el concepto de dualidad. Las palabras por su
parte, cumplen su tarea de ocupar lugares en las oraciones ~ue le_s dan
nuevos significados, o hacer su aparición de manera atiborrante ,e
incursionar en otros planos que en el propio diccionario no se e~contrana
sus tan innovadoras denotaciones. Por tanto, la palabra se _convierte enm
cómplice directo que ayuda a que Tres tristes tigres funcione y expone
dosificadamente el secreto de una preocupación existencialista.
La intención de este análisis estilístico fue ver la construcc,ión
lingüística que daba tono de humor a la obra. También par~ encontrar cuales
son los recursos que permitieron al autor desencadenar un Juego dentro de la
274

novela. Juego que inicia desde el título. Tres tristes tigres nos remite a un
conocido trabalenguas cubano. Si revisamos las dos estrofas que lo
componen será interesante encontrar algunos de los recursos estilísticos que
anteriormente mencionamos, como por ejemplo una connotación del orden
en la presentación de sus versos.
Tres tristes tigres
tragaban trigo
en tres tristes trastos
sentados en un trigal

Sentados en un trigal
en tres tristes trastos
tragaban trigo
Tres tristes tigres.
A partir de estas estrofas podemos observar el indicio del fenómeno
de reflexión e inversión que nos evoca a un espejo. De aquí nos remitiremos
a la obra en donde se encuentran varios conceptos que pertenecen al campo
semántico de: mundo al revés, viceversa, todo lo contrario, si no es esto es
lo otro, etc. Entonces, nuestro trabajo se encauza a asir las enunciaciones
que desembocan en una teoría del espejo como: "La mirada hacia un
antimundo que ha sido a menudo elaborada literariamente" (Cirlot 179).
En la novela se reconoce la actividad de la imagen invertida, como
resultado del reflejo formal de un mundo que se encuentra del lado de la
realidad material, que también, en este caso podría ser captada por una
cámara*. Sin embargo, nos hemos dirigido al espejo porque en uno de los
primeros párrafos del texto nos encontramos con él.
«Vi enfrente a mí un hombre joven (cuando entré estaba a mi lado,
pero me volví) de aspecto cansado, pelo revuelto y ojos opacos. Estaba mal
vestido, con la camisa sucia y la corbata que no anudaba bien separada del
cuello sin abrochar sin botón. ( ... ) Levanté la mano para dársela al tiempo
que inclinaba la cabeza y él hizo lo mismo. Ví que sonreía y sentí que yo
también sonreía: los dos comprendimos al mismo tiempo: era un espejo»
(56).
Por otro lado, es posible encontrar a lo largo de la obra varias
referencias. o una intertextualidad de Lewis Carroll que se presenta desde el
epígrafe. Lo más interesante es que su revisamos algunos de los textos de
este escritor inglés, Alicia en el país de las maravillas, y principalmente Al
otro lado del espejo será posible ver las relaciones que guardan con Tres
275

�tristes tigres. "Y me acordé de Alicia en el país de la mar~v~llas, Y se lo dije
a Bustroformidable y él se puso a recrear, a regalar: Alicia en el mar de
villas Alicia en el País que Más Brilla, Alicia en el Cine Maravillas,
Ava.ricia en el País Malavillas, Malavidas, Mavaricia, Marivia, Malicia,
Milicia ..." (221 ).
Es con el espejo, que tanto el autor inglés como Cabreta Infante,
pueden desencadenar, junto con diversos recursos estilís~i~os, un juego con
el lenguaje que trastoca lo que apreciamos como lo logico de normas Y
códigos establecidos.
Así, en la obra del escritor cubano, se maneja la inversión de la
imagen de la palabra, haciendo latente la arbitrariedad del ~engua~e_y ?ando
lugar a otras posibilidades para ésta, ya que entra_ ~n una cierta d~~ca de
tesis y antítesis que da como resultado la obtenc1on de nuevos s1gruficad~s
para los significantes. Entonces encontramos en Tres tristes tigres una ho~a
completa en donde las letras se reflejan en l~- enfrent~ (280 Y 281), e_s decir,
la tipografia está invertida y esta presentac1on parec1erav que nos b~~da un
idioma nuevo, como eI ruso. Est acción lúdica también hace part1c1par al
lector, pues éste tiene que percatarse que ambas bojas pres~ntan 1~ mismo
pero en una esta como si pudiera entrar a un m~do a_l, reves ( anttmundo),
además, esto lo lleva a preguntarse cuál es la mtencion de hacerlo. Un
antecedente de este artificio está en la obra de Carroll, Al otro lado del
espejo, y ahí se explica en qué consiste este recurso. Aunque es imposible
poner exactamente lo que está en esta cinta (no tenemos un teclado que
escriba al revés), pondremos lo que Alicia encuentra co~ respe~~o a este
fenómeno si se desean observar los párrafos, es necesano refillttrse a la
página de la que extrajimos el siguiente párra:?: "~o esto ~on aso~bro
durante cierto tiempo, pero al fin se le ocumo una idea lummosa._ -,Po~
supuesto!- dijo -¡Es un libro de espejo! Si lo pongo frente a un espeJO vere
otra vez correctas las palabras" (Carroll 91 ).
«Pero, me dice, tu sabes una cosa, no me miro para ver si estoy mal o
estoy bien, si no solamente para saber si soy._ Si sig~ ahí. No sea q~e ~a~a
otra persona dentro de mi piel. Cuida tu piel le digo,_ ~s un fro_nt1spic10'.
vulgo fachada. Si soy, sigo aquí ( ... ) Implacable dma Bustrofed?n s1
pudiera mirarse en el espejo. ¿Y Drácula? ¿~ómo s~be que es, ~ue esta, que
existe? Los vampiros no se ven en el espeJO. ¿Como se hana la raya en
medio el viejo vela? Entre estas reflexiones siento náuseas» (Cabrera 388).
Este párrafo se dirige a un aspecto más ideol~gico, la exis~encia,_ el ser
y la conciencia de si son conectados por el es~eJO. Este obJeto viene a
apacientar y de igual forma a acentuar la angustia del ser humano, aunque

276

en la cita que tomamos hay un tono humorístico de la reflexión
existencialista. Es gracias a esa imagen invertida, reflejada en la lámina
pulida, que uno puede percatarse que existe, (y la angustia se apacienta). Es
preciso que la nuestra mirada nos perciba completos, y en este sentido
nuestro ojo por si solo es imperfecto, necesita de un elemento que le ayude.
Elemento capacitado para reproducir los reflejos del mundo visible. Como
signo icónico esta imagen tiene una semejanza con el objeto o persona que
en el área lumínica de la lámina se puede ver, pero no posee las propiedades
del objeto representado, sino que sólo reproduce algunas de las condicione
de la percepción común. El espejo sólo puede presentarnos la realidad
material a un nivel formal, parte de ésta para dar lugar a un mundo invertido.
Ahora bien, también el mundo se nos muestra como discontinuidad
afectada por un movimiento de cambio y sustitución, como en el espejo, uno
aparece y desaparece, es y no es, existe y no existe ( se acentúa la angustia
desde la perspectiva existencialista). Esto se puede aplicar a la imagen
visual de la palabra en el espejo, la cual puede llegar a tener diferentes
significados o aparecer como el antónimo del signo que es ajeno a este
volteado mundo (o viceversa). En este punto es posible advertir el concepto
de la dualidad que se manifiesta al estar frente al objeto que nos mira y nos
deja mirarnos. La imagen de un objeto es reproducida por una superficie
perfectamente pulida, pero lo que aparece en ésta no es completamente lo
que hay en el mundo material. Entonces el objeto y la imagen invertida son
y no son lo mismo a un tiempo simultáneo. Son por ejemplo, cuando una
persona decide verse al espejo, la imagen corresponde a su cuerpo en su
totalidad, sin embargo no tienen los mismos atributos, por esta razón
decimos que son lo mismo. Además si un ser pensante no se posa frente a
uno, podríamos atrevemos a decir que éste no existe.**
La dualidad irrumpe desde el principio de la novela de Cabrera
Infante. En el Prólogo encontramos una presentación en dos idiomas, los
cuales se alterna para indicar lo que ya se dijo con uno. Sin embargo, no la
traducción no es exacta puesto que cada idioma tiene su espíritu. "Ladies
and gentlemen . .. público que sabe lo que es bueno ... discriminatory
public ... "( 17). En esta cita se comprueba que lo dicho en inglés es algo
muy diferente a lo que se dijo en español. Ahora, este concepto de dos
naturalezas también lo encontramos en el apartado donde Aurelita y la chica
se dedicaban a hacer cositas debajo del camión. En este caso el narrador va
brindando información por dosis. Aurelita y la narradora son testigos de los
encuentros románticos de Petra, ellas se encargan de divulgar a los vecinos
del pueblo, lo que sucedía en las citas amorosas; en ocasiones sus
explicaciones son exageradas o ficticias. La dualidad consiste en que ellas
son las responsables de fraccionar una verdad sobre el caso de Petra y su
277

�novio. Sin embargo, hay otra versión que también corresponde a la verdad
de aquel momento, cuando las chicas estaban debajo del camión y veía a la
pareja. Conocemos también, que las niñas además de entrometerse en
situaciones que no les corresponden, hacían algo cuando estaban escondidas
debajo del vehículo. Este algo finalmente lo mantienen en secreto y dejan al
lector con la incertidumbre. Entonces vemos que lo que cuentan es y no es
verdad en el mismo instante. "Yo me creía que ellos querían preguntar otra
cosa, que querían que les dijéramos lo que estábamos haciendo en realidad
Aurelita y yo debajo del camión, y más de una vez por poco se me va. Pero
siempre Aurelita y yo hacíamos el cuento ..." (22).

..

Por otra parte y siguiendo con el concepto del desdoblamiento,
encontramos que en los mismos personajes se hace presente. La mayoría de
los personajes que intervienen en la novela, cambian su nombre, ya sea
porque entran al ámbito del espectáculo y deben buscar un nombre
comercial, o bien por puro capricho. Tenemos así a Gloria Pérez que se
convierte en Cuba Venegas, al momento en que nos la presentan, en Los
Debutantes, sabemos que viene del pueblo, que no quiere matarse
trabajando y es cínica; y cuando adopta el apelativo de Cuba Venegas se
convierte en un mujer enigmática y bella. Incluso se crea una confusión
entre Cuba y Cuba Venegas, la isla tropical y la actriz exótica. Una de las
hístorias que nos pareció interesante es la de la mujer que habla con el
psiquiatra y que al final, en Oncena ya no sabe que trataron de violar. "( ... )
Porque dice que parece que todo eso me pasó a mí y no a la amiguita mía. O
si lo invente yo misma" (472).
En la obra los enunciados son en su mayoría desdoblados porque
evocan dos naturalezas. Así podemos ver la palabra rusa y luego
encontrarla como osur, en esto se hace evidente el fenómeno del reflejo. Sin
embargo, la inversión del objeto material, que da lugar a la expresión de la
dualidad, aparecen otras formas y con otros artificios, de nuevo mediante la
modelación que el escritor hace con el lenguaje.
«Era un Narciso que dejaba caer sus palabras en el estanque de la
conversación y se oía complacido en las ondas sonoras que creaba. ¿Fue su
voz lo que lo hízo homosexual? ¿O al revés? ¿O es que en cada actor hay
escondido una actriz? (87). A los buitres prójimos, al siglo, como un doctor
Frankenstein al revés (286). ( ... ) que le parecía ya demasiado juego y poca
ciencia o viceversa» (280).
En estas citas no se utiliza el reflejo de 1aimagen para representar su
inversión. El cambio o la transformación de la palabra, de su significado,
viene dada por el término al revés que en otras ocasiones suele convertirse

278

en viceversa.. Este ap~n~ce q~e acompaña a la frase cumple la labor de
llevam~s hacia otras s1gmficac10nes que pueden ser diferentes al significado
denotativo, Y entonces el escrito potencia la lengua, la pone en movimiento.
Es a~í que en _Tres tri~tes tigres encontramos un desfile de palabras
que n~ qw_ere~ decir lo que por sí solas están diciendo, sino que su
co?temdo s1gmficante es mucho más amplio y rico a causa del reflejo que
deJan; a las pal~~ras antitéticas cuya importancia radica en que es un camino
~á~ para p~rc1brr un mundo "ordenado" y convencional, (pues nosotros
vivimos en el Y creemos comprenderlo); frente a un reflejo de si que aparece
vo!teado y/o al agregado que trasforma a la palabra. "Hansel &amp; Gretel.
Pri~ero Gretel Y después" (390). "La muerte de Trostky referida por varios
escntores cubanos, años después o antes" (237).
, . A lo largo_ de n~estro trabajo, estuvimos en contacto con el aspecto
ludico de Tres tristes tzgres nuestra intención era conocer el mecanismo del
juego. Juego engañoso pues parecía sencillo pero eran muchas las
posibilidades que había para abordarlo y descubrirlo. Desde su presentación,
ya evocaba el trabalenguas y la reiteración de sonidos como reto atrevido a
la gramática. Pero gracias a los recursos estilísticos y semánticos a los que
se rec':111:e en la novela para ambientar las historias y conseguir el tono
humonshco, parece que conseguimos acercarnos a ese entramado escondido
que dio forma a esta obra.
Cabrera Infante retoma al espejo como objeto para visualizar dos
verdades, dos mundos y así poner en duda qué es cierto y qué es falso; qué
es absoluto, qué es relativo; qué existe y qué no existe. Conceptos
abordados antes por la filosofía existencialista. Pero el espejo no solamente
nos ~s presentado_ co:'110 tal, afecta también el orden de las palabras, y en
ocas10nes es el s1gruficante el que lo remite. Se forma una reiteración
solidaria entre signos lingüísticos, significantes, incluso recursos visuales a
los que recurre.
.
.Ca~re~a. Infante imaginó cómo reunir una historia a partir de varias
histonas mdiv1duales, es decir la realidad social, cultural y económica de
Cuba a través de la presentación de las actividades y personalidades de un
grupo de cubanos Y algunos puntos de vista de extranjeros. Abrió la brecha
por un camino que nos permitiera acercarnos al inconsciente esto ocurrió
en a historia paralela que se cuenta en los capítulos nume~ados, donde
conocemos el conflicto de identidad que sufre la señora que visita al
psiquíatra. Aquí le dio tintes surrealistas para referirnos sueños en donde
los perros, los peces y los gusanos son los encargados de iriquietar la
tranquilidad del durmiente.

279

�El darnos la oportunidad de ser víctimas de historias contadas a
medias o demasiado exageradas. poder sentir la sensación del narrador, por
ejemplo cuando el capítulo termina en que se cae en un pozo y la página de
enfrente nos recrea ese lugar utilizando la ausencia de luz con el color
·negro; o cuando nos remite a un mundo al revés con la hoja en donde la
tiografia está invertida o bien es el reflejo de la otra.
La presencia en parodia de frases de la Biblia, poesía literatura,
sabiduría popular, dibujos, sintaxis ambigua ponen a jugar al lector y en
repetidas ocasiones lo llevan, jugando, a reflexiones serias en las que se
identifican algunos conceptos e ideas del pensamiento existencialista. La
más latente es la importancia que se le da al espejo. Influencia de Lewis
Carroll o no, Cabrera trabaja esta hipótesis, jugando también, con sus
personajes, su ideolecto, sus herramientas fónicas y extralingüísticas,
jugando.

Notas

* Al referimos al reflejo fonnal queremos significar la imagen tangible que vemos en
el espejo y que se da gracias a la exposición de un cuerpo frente a éste. Mundo funciona como
la visión convencional que conocemos, y cuando ésta cambia, la denominamos como Mundo
al revés o volteado.

CIENCIAS SOCIALES

** (¿Y si son dos?).
Bibliografía

-

Sección Tercera

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280

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Cuarta

HISTORIA

�HACIENDAS Y GANADOS EN EL NUEVO REINO DE LEÓN
-SIGLOS XVD Y XVIDProfr. Israel Cavazos Gana
Universidad Autónoma de Nuevo León
La colonización española en América trajo consigo el traslado de
ganados mayores y menores al Nuevo Mundo. Para el caso de la Nueva
España, pronto proliferó la cría conforme fue avanz.ando la población,
particularmente hacia el norte de la ciudad de México. La multiplicación fue
prodigiosa y, además de propiciar el consumo de carnes, tuvo como
consecuencia la industríafüación de la lana, el sebo, etc. y hasta la
exportación de pieles a España, en gran escala.
Las vastas extensiones de tierra donde surgieron las grandes
haciendas y estancias fueron muy pronto insuficientes. Por lo mismo, la
ganadería fue desplaz.ándose gradualmente hacia los desiertos norteños. A
ello habrían de contribuir los descubrimientos mineros de Guanajuato y
Zacatecas, en la primera mitad del siglo XVI. 1
Autorizado Luis de Carvajal en 1579 para poblar el Nuevo Reino de
León, uno de los puntos de sus capitulaciones con Felipe Il establecía que
había de traer ganados. 2
Desde la fundación de Monterrey, en 1596, se observa que la pobreza
de la minería en la región es compensada con una dedicación manifiesta a la
cría de ganados. Por lo que hace al ovejuno, Alonso de Treviño declaró en
1619 tener 16 mil cabezas de ganado menor;3 pero predominaban el caballar
y el bovino. La cría de mulas era abundante, por su importancia para las
recuas que transportaban los productos de la región. Los caballos, al
principio muy caros, llegaron a multiplicarse de tal suerte que, mostrencos y
cimarrones, daban la estampida en los desiertos. Relata el cronista Alonso
de León que "en tiempo del justicia mayor Diego Rodríguez, en 1611, el
capitán Femán Blas Pérez "dio sesenta caballos de rienda a Su Majestad
4
para la guerra... " En lo que atañe al vacuno, el capitán José de Treviño al
entrar a poblar en 1603 declara que "he metido en este reino dos mil vacas".
El mismo Alonso de Treviño, su sobrino, tenia en 161 9 en el Corral de
Piedras tres mil reses, y José Cantú en el valle del Pilón, hacia 1645, tenia
cinco mil.
La primera década del gobierno de Martín de Zavala fue más de
estancamiento que de avance colonizador. Ello obedeció, en gran medida, a
la "guerra de diez años" contra los tepehuanes que, al ser lograda su
441

�La tierra

pacificación, "dan lugar a que nos ocupemos en la labor de la tierra", dice
5Lorenzo

Ori . Para la cría de estos enormes

Díaz en 1636.

Vinieron épocas mejores y fue entonces posible que el gobernador
cumpliera su compromiso de fundar dos villas. Una, la de Cerralvo,
intentada desde su llegada, sólo tuvo este título hasta 1629 y no logró tener
ayuntamiento sino hasta nueve años más tarde. La otra, la de San Juan
Bautista de Cadereyta, fue fundada en mejores circunstancias y con todas las
formalidades en 1637.

La fertilidad

No obstante que en nuestros días resulta díficil aceptarlo, el suelo de
Nuevo León, si no fue muy pródigo en yacimientos mineros, sí lo fue en
pastos para la cría de ganado. El cronista Alonso de León lo6 elogia diciendo:
"la tierra es fértil, de muchos pastos y casi siempre verdes" .
Los mayordomos de haciendas de ovejas declaran con frecuencia: que7
"es tierra de los mejores pastos, aguajes, salitrales y otras comodidades" .
En 1653, Manuel de Valdés Noriega expresa que "es cierto y por tal se dice,
por ser de los mejores agostaderos y demás logros entran muchos pastores ...
8
por las muchas comodidades que hallan" . Agustín de Trejo, solicitó tierras,9
reconociendo "la bondad y fertilidad de este reino y la abundancia de él" .
En un despacho al virrey Vizarrón, en 1734, se dice que la fidelidad de los
sirvientes es tanta que "por la fertilidad y conveniencia de la tierra casi
1110

sirven de valde ...

Cerciorado por sí mismo de la "bondad de la tierra", Antonio Leal
decidió en 1635 entrar con su rebaño de 30 mil ovejas. Procedente de
Huichapan, el recorrido de más de 700 kilómetros había sido penoso, pero el
resultado de su experiencia fue halagador. Su ejemplo fue imitado por otros
dueños de ganados, al grado de que en el capítulo VI de su crónica, Alonso
de León asienta: "cuando esto se escribe, entran trece haciendas de ovejas y

b
gi~almente los mayordomos de l re años era necesaria la tierra
recumeron al arrendamie t
os grandes señores de
.
inmesidad del Nuevo Rein: ~~:o?~staderos. Pero, al darse cuen!a:d~s
e~ sus capitulaciones de 1625 estab1c~taron en merced. El gobernador Zavala
eJ1dos a r~ondición de que fuese ~s_aculta_d~ ~ara repartir tierras solares ya
tercero". •
m pefJUIC10 de los indios ru'. de otro
. La merced implicaba, desde lue
. .,
por s1 o cumplir con
.
go, la obhgac1on de poblar " da
vecmo casado" L
d
, ca uno
personal mente; enviaron a mayordomos. y os· po
.
• erosos nunca lo hi c1eron
pronto se observó que éstos "1
S1IV1entes con sus familias p
con sus mujeres y con esto 'no
los ganados salen, ... vuelven ~;;
~recuentemente se lamentaban
d_o verdadero asiento la población" 13
mcump~imiento "seis meses ocasi:~tondad y ve~inos de que con es.te
otros seis las dejan despobladas". 14 an las alteraciones de los indios y los

u::~ec::;e

~

advirtió también el v1c10
. . de que quien
hacíanSe
.
so, 1o para darlas en arrend
.
es solicitaban
las tierras lo
de_ que "los ganados de unos past arrue~to a los que entraban cada año el
evitar ésto, en auto de 1646 s d'an Y disfrutan las tierras de los otros" ,py
los
d
e ispuso que las t·
· ara
mayor omos no entraran .
ierras fuesen medidas
correspondientes· 15
sm traer poder de los hacendados o los tltulos
que

~

.
.La extens1·o·n de 1a tierra
'b'd
expedidos ordinariamente de 25 a ;ec1_ '. a no _era pequeña: los títulos
Hs) y de determinado número d
5 s1h~s (equ1\alentes cada uno a 1755
Has. cada una).
e caballenas de tierra (equivalente a 40.80
El impulso dado a la
bl ..
fav~rable. El incremento de:O~á~10n con _e_l reparto de la tierra fue
vecmos_ ~e Cadereyta, procedentes enc~u se deJ~ sentir. Los 22 primeros
~~acc1on esencialmente ganadera 16 U ~ayona de Huichapan, fueron de
on.
.
no e ellos fue el cronista Alonso de

de más de treinta mil ovejas, cual más, cual menos".
Años más tarde, en 1685, eran dieciocho las pastorías que entraban y
el número de ganado había ascendido a 555,000 y en 1690 eran ya 22 las
haciendas trashumantes.u

.
pol'f El interés por obtener tierras
se ext d', h
1 ico y económico más elevado· .d
. en io asta la gente de nivel
reales. escribanos. etc. obtu,ieron ·:~ ~res de la Real Audiencia. oficiales
otorgaban a algunos persona. es -d n e~ mercedes. Los gobernadores las
beneficio. Luis de T ovar G
e quienes habrían de recibir alg,
gobernador Zavala sobre c~e~~es. secretario _del , irreinato. en carta
merced decia que·· "tendr.an ,uestros

d'

~

443

442

�diente en los de vuestra merced que llegare~ a
negocios más franco ex?&lt;: .
y 1 fi tuoso deseo que tengo de servrr a
mi mano y oficio mostrare siempre e a :c
. s" n
e
vuestros
acrecentamientos
y
premio
.
vuestra mereed Y d
.b.
esas donaciones. También fue
No sólo los foráneos reci podieron
ntre los pobladores locales.
ial muy
eroso e
formándose un grupo soc
. 1 El capitán Blas de la Garza fue
Mencionaremos sólo algunos eJemp
los municipios de Apodaca Y
dueño de las tierras que hoy comprlen en ahora son los municipios de
d L ón obtuvo as que
.
Pesquería; Alonso e e ,
1 Cantú creó un enorme latifundio que
Montemorelos y Gral. Teran; Car osdí los vastísimos actuales municipios
empezaba en Gral. Terán y compren . ,ª d
a's de 200 kilómetros. Por otra
B
n una extension e m
.
de China y Ora1. ravo, e
hab , de 1'avorecer a parientes y amigos,
nan
•
' de
parte algunos gobernadores
,• l de tierras sino
tamb.ien
otor~ándoles las mejores mercedes no so o
. dio.
s 18
1D

º\

. . del Nuevo Reino de León por este
La ocupación del tembtondo . , la entrada de los ganados. Primero
dual y o e ecio a
·
procedimiento fue gra
.
fi' rtil zona del valle del p·1
1 on
.,
ara subrr hasta 1a e
t .
en la region sur, P
,
d el poniente y el noroes e, Y
·es) Mas tar e,
l
Lmar
(Montemorelos Y
· ,
Mier Camargo y Reynosa, en as
finalmente hasta las que habnan de ser
,
márgenes del río Bravo.

Entradas
• muy semeiante
a la
. . o' una trashumancia
de ganad os ongm
E
- :.i
La entrad a
.
C .11 Extremadura, en spana.
que hubo en la Edad Media entre ash a y
,
los ariados al Nuevo Reino de Leon
La temporada cuando entraban d !itad de noviembre. Algunos se
era por regla general, en la segun a . d Mateo de Arce "hizo noche"
'
1 h ienda de oveJas e
'.
,, 19 El
anticipaban. En 164 1' a _ac
M
or "el ocho de noviembre .
· d Diego de ontemay
"
1 er
cerca de la estancia e
1646 ordenaba a los mayordomos no vo v
auto del gobernador Zavala de . . b " 20
or el mes de d1c1em re .
a entrar a Pastar P
,
.
ados a sus lugares de origen, se hacia
Por cuarito a la sahda de los gan
d l mes de mayo. Alonso de
·1 durante to o e
b
. ariamente a fines de a n Y
. aban daño a la labores
dm
or
l s anados no ocasion
León expresa en 1639 que o g
" es el tiempo en que están en sus
porque "cuando salen a los fmes dedmayo. ' bre" es cuando "la cosecha de
do entrari "a fin e noviero
. "21
cosechas... Y cuan
.
b . f erra sin haber salido •
maíz está hecha y los tngos aJO 1
'

444

El mismo De León, en escritura de 11 de enero de 1640 fechada en
Cerralvo, se obliga a pagar a Gaspar Rodríguez 300 chivos, "para fines del
mes de abril, al tiempo en que las haciendas de ganados menores salen de
este reino".22
Algunos pastores salían cuando mayo había terminado. Antonio de
Lecea, mayordomo de la hacienda de ovejas de don Martín Pérez Romo,
declara el 7 de junio de 1706 hallarse "próximo a salir con la hacienda de mi
cargo a los reinos de Nueva España".23

Rutas y cañadas
Los lugares de origen fueron, durante largos años, Huichapan,
Querétaro, Lagos, Tepetitlán, San Luis Potosí, San Juan del Río y otros. Los
señores de ganados formalizaban contratos, ante notario, con los
mayordomos de las haciendas trashumantes. Los rebaños, como ya lo
expresamos, tenían que hacer un recorrido de más de 700 kilómetros. Tras
de pasar por la villa de San Felipe, proseguían hacia el río de Medina, al
oriente de Zacatecas, para continuar hacia el norte. Los mayordomos, antes
de llegar a cada provincia y en particular al Nuevo Reino de León, daban
aviso a los gobernadores, a fin de que les señalaran los caminos o cañadas
por las cuales habían de entrar. Hacerlo sin este requisito les hacía
acreedores a una multa de hasta 500 pesos.
Había dos entradas al Nuevo Reino de León, una en el sur, pasando
por San Luis Potosí y Armadillo hasta el puerto natural de Matehuala y otra
por el poniente, por Saltillo, hasta la cuesta de los Muertos. Los del sur, se
bifurcaban para entrar por San Antonio de los Llanos (Hidalgo, Tamps.);
otro por la boca de San Cristóbal para proseguir hasta el valle del Pilón. Los
del poniente, continuaban desde Charcas por las haciendas de Guadalupe,
San Juan de Vanegas, Pozo de Animas, San Salvador, Encarnación y
Aguanueva. Continuando por Saltillo por los Ojos de Navarro proseguían
por Ojo Caliente, Encinillas y Rinconada, desde donde se proyectaban hacia
diversos rumbos, hasta la Boca de Leones y el río Bravo.

Toponimia
Estas rutas han dejado su huella en la toponimia regional de nuestros
días. Muchos accidentes orográficos o topográficos perpetúan el antiguo
auge pastoril: Puerto de Pastores, Paseo de las Cabras, Puesto de la Parida,
etc.
445

�Haciendas, ranchos y agostaderos recuerdan en sus nombres su origen
ganadero: Las Alazanas, El Abrevadero, la Azufrosa, El Apartadero, Las
Borregas, El Salitral, etc. Por lo menos cuatro municipios de Nuevo León
tuvieron denominaciones relacionadas al ganado: El Capadero (Los
Ramones), El Reparo (Allende) y la Manteca (Los Herreras). Uno, lo
conserva todavía: Salinas (en el siglo XIX se le afiadió Victoria). Este está
hablando de los salitrales usados como parte de la crianza del ganado. Los
rodeos, tan típicos ahora de Texas, se practicaron desde los albores del siglo
XVII. Existen en Nuevo
~ León por lo menos diez lugares llamados El Rodeo'
desde aquella época.

Extorsión y mordida
Además de los asaltos de bandoleros y de indios, los pastores sufrían
en el lento y largo recorrido otro tipo de molestias. Muchos alcaldes de los
lugares por donde pasaban, "inventaron" lo que se denominó una "visita" a
las pastorías. Esta extorsión o "mordida" se observó desde los primeros afias
de la entrada de los ganados. Si ya habían pagado en una parte, tenían que
hacerlo en la siguiente. En 1653 fue levantada una información sobre este
abuso. Uno de los testigos declaró que "son tan intolerables las vejaciones
que las justicias hacen a nuestros sirvientes y las imposiciones y costas que
les llevan, que nos obligan a representar nuestras quejas y agravios".
Señalaron, en particular, la contribución arbitraria de la "visita" , cobrándola
en cada partido dos veces, una a la venida y otra a la vuelta, llevando por
cada una hasta 12 y 24 pesos; exigiéndoles además, hasta cien, doscientas y
hasta cuatrocientas ovejas. "A tal extremo llegan -dicen- que salen las
justicias a los caminos, donde con aprietos les obligan a que vengan en
cuanto quieren". Pero no sólo los alcaldes los extorsionaban sino también
los labradores del trayecto que les impedían usar el agua de los arroyos,
manantiales y ríos. Algunos tenían que desviar el camino tres o cuatro
jornadas antes de entrar al Nuevo Reino, "trayendo sus ganados por cerros y
lomas".

semillas a la gente de serv1c10,
. . ní las 0 11
enseres de cocina Mu .
as, metates comales 1

lona, utili"'1das p.;,a a~':'::: :~;~o esto er.;, las gr.,;d:,~;n:m::
mucho de remimscencias bíblicas de Eoi t el ddtlatado trayecto. En ello había
o-Po o e Mesopotamia.
El traslado requería mucha
Godoy, uno de los .
gente de diversas castas J
1635 traer consi pnmeros en conducir a este reino sus .
Alvarez de
indias hi
go, además de la gente criolla
~ oveJas,
expresa en
11
, c cos y grand
o espanola
•
indios los t ,
es y negros Y esclavos" 26 Pr d ' . setenta rndios e
.,
o Olllles, los mexicanos
1
. . . e omrnaban entre los
tamb1en_ los mestizos, los mulatos
y os chichimecas; pero abunda
de Santiago de León y Gar . y los negros esclavos. El obispo d Jban
avito en aut0 d • .
on uan
, reconoció que e
. .
e visita de 27 de d' • b
1681
Bemardin
n 1as m1s10nes de río Bl
ic1em re de
.
o y otras, "han entrado al
, aneo, San Antonío San
mestizos, n~gros, mulatos e indios
p~~tonas en q~e vienen espafíoles
con:espondia al cura benefici
nos ' cuya admmistración es . . ,

~

ra::s.

eS1ncta prohibición de

sacar in:, ;; l~onten:ey_

La jornada era continua Se
.
noche" en lugares se
.
camrnaba solamente de día

446

"

detenerse largo tiemi!"';; ia ~:tmvenidos. Con frecuenci/:::.~iaha:;
best•~· el aviso de la proximidad tda/ • los ríos. la pérdida de al~a
otro mc1dente.

e m tos o malhechores o por cua1qwer
.

Debido
.
, a ell o, 1os cnadores
ponían "e
"
tema ordenado a los gobernad
scolteros para su protección: el
~ dos del presidio de Cerralvo y ores ~ue no se les impidiera. Los
17
cada uno en las cercanías de s~:stenorm~n!e los del de Boca de
'el gobernador Mier y Torre man ona, auxiliaban a los pastores. En
d~ escolteros. pero se desorganizó
tuvo por cuatro meses una compañía
;rrey la creación de otra, pero se o p:ó su alto costo. Propuso entonces al
e los hacenderos, puesto que "por ~ qhue no era forzosa la contribución
pero
. suerte co ·erec
F no
. ofender" ·JO MeJor
, 1 o natural se habían de de fiender
rancisco de Barbadillo
.
mo a propuesta hecha por el lic . d ,
Se e . . ,
, qwen en 1715 entend ' d 1
.
encia o
ons1gwo entonces la creaci·o·n de una com
ta e a fundación de pueblos
-· volante de setenta·
parua

;~es.

En su largo recorrido, estas inmensas caravanas conducían bestias de
carga, caballos mansos de silla y perros pastores. Traían también lazos de
Tebuacán o de San Juan del Río, arpilleras, hilo de arria, jáquimas y muchas
otras cosas. En el renglón de herramientas figuraban barretas, hachas,
hierros y tijeras de trasquila. En el de armas, había arcabuces, adargas.
machetes, etc. No faltaba tampoco el almud o medida para dar la ración de

,,P;'::7~

Escoltas

virr

La caravana

su vicario.

~

1:

25

.º a

~~da causa contra don Juan de Z ' - _Jurisdicc1on del reino. En 1654 fue
, Ulllga por sacar diez indios
rndias, cuando la licencia u
condenado en 150
e terua era sólo para cuatro y d p y cuatro
pesos. En 1706 1
os. or ello fu
algunos mulatos "hijos de las
. ' e gobernador Salinas Varona hall~
hualahuises" .29
muJeres que han casado con los indios
o

447

�hombres y un capitán, dependiente del virrey. Quedó establecida no sólo
"para la seguridad de las haciendas de ovejas sino también "por la
estabilidad de las misiones y poblaciones que nuevamente se han fundado y
conservación de todo este reino". Barbadillo redactó las reglas. Una de éstas
prevenía que cada soldado dispondría de ocho caballos, "a lo menos" y que
usaría "garniel, con doce cartuchos, espada y cuchillo de horqueta, arcabuz y
ardaga. además de la cota de malla". A la entrada de las ovejas ocho
soldados "limpiarían los caminos". La compañía campearía dividiendo los
soldados en cuatro escuadras cada una, con un cabo, y continuamente
31

deberían de andar "mariscando la tierra" .

En cuanto a los soldados de Cerralvo y Boca de Leones, el brigadier
Pedro de Rivera, visitador de presidios, opinó entonces (1730) que para que
Cerralvo no experimentara hostilidades, cumplirían con la obligación de
"salir todos los meses, luego que alumbre la luna (que es cuando lo
enemigos cometen insultos) a registrar los parajes amenazados". Esta
medida se aplicaría "por la parte de la hacienda del Alamo, las del pueblo de
Gualeguas, las de inmediaciones de Cadereyta (sin entrar a ella) y las
pastorías de las márgenes del río Grande, manteniéndose en campaña hasta
que mengüe la luna". Las compañías volantes, aunque con algunos
32
intervalos, habrían de prevalecer vigentes durante casi todo el siglo XVTII.

Beneficios
Independientemente del obvio beneficio económico que reportó para
el Nuevo Reino de León la entrada en las haciendas de ovejas a pastar,
desde que empezó este auge se subrayó como más importante lo que
significaba para la evangelización. Juan Francisco Vértiz al solicitar tierras
en 1637 argumentaba que quería entrar "para que con el comercio y
comunicación con los indios chichimecos que están aún bárbaros... se vayan
reduciendo a vivir en pulicía, para ser atraídos a nuestra santa fe católica,
33

con la suavidad que Su Majestad desea" .
Para los vecinos de Nuevo León, la entrada propició un nuevo giro
comercial, el de los avíos. Mercaderes y labradores locales se constituyeron
en aviadores de las haciendas o proveyéndolas, los primeros, de efectos de
sus tiendas y los segundos de "productos de la tierra" como el trigo, el frijol
y particularmente el maíz. Había aviadores que proveían también de caballos
y yeguas a las haciendas. Algunos tenían notables ingresos puesto que
surtían de los que les faltaba a tres o más haciendas. Por citar un solo
ejemplo diremos que de la tienda de Juan José Gómez de Castro se proveían

en 1741 las grandes h . d
Y otras.34
. ac1en as de los condes de Penalva• Landeta, A vendafio

Industria
_La ganadería favoreció también
. .
desdenable, la textil Aun
el surguruento de una industri
da
1
llevados a sus lugare.s de q~e os ganados en tiempos de trasqw·1ª na
ongen los g d
a eran
1ana que era conducida a los tel~es deana er?s locales comercializaban la
En las haciendas se hacía el "ro
. ~ueretaro en grandes cantidades 35
correspond'1a a los mayordomos. 36 manaJe' de la lana Y se separaba la que
·
Pero en Nuevo León, desde los rim
ganados, aparecieron también .
p er~s anos de la entrada de los
de Zúñiga Almaraz y otros est:1~º':antes obraJes. Alonso de Treviño Juan
en Cadere~a.37 Para adiestramie~;:rod: talleres en e_l valle de las Salinas y
~leg3:an teJedores otomíes de Querétaro los_ operanos fue frecuente que
mte~o~. En estos talleres se hacían man ' H~1chapan y de otros lugares del
los md1os de los encomenderos.
tas, Jergas y otras telas para vestir a
A nivel domestico
, · se hacían tambié
.
"
JOrongos y zarapes. Estos últimos re . .
n las colchas del reino" o los
llevados a vender a la fi . d
c1b1eron el nombre "de Saltillo"
•d
.
ena e aquella p bl . ,
por ser
m ustnales, como las del sebo la
o a~10n. Hubo otras dedicaciones
, manteca, el Jabón, etc.

Uso del cuero
Una de las industrias que más fl
.,
XVIII-XIX, fue la del curtido de ielesorec10 en la tran_sición de los siglos
en 1_795 fueron establecidos taller~s al ~ri~:::e muy antiguo las había, pero
hamo que por lo mismo aún se llama d I T de :"1onterrey, formándose un
e as enenas.
La bonanz.a paston·1 infl ,
con"d•iana regional. El uso deluyo mucho e n a 1gunos aspectos de la vida
r .
cuero y de 1
· 1
ap 1cac1ones muy diversas Co
.
as pie es, por ejemplo tuvo
hacían desde la Nueva E . - mo es sabido, en los siglos XVI Y xv'II
.
spana grandes
, d
se
recubnmiento (que por ello se 11
env1os e cuero a Europa para el
cuero eran fabricados tarnb. , 1 amaron acora=ados) de las naves. Co
la cota de malla.
ien os petos y corazas militares que sustituían:

449
448

�.
, el cuero tuvo también usos múltiple~. Se
En el Nuevo Remo de Leon
l arreo de metales en las romas.
• f O para e ac
hacían cubetas para uso domes ~co
respaldos claveteados de sillones,
También se fabricaban los ~s1efuntosl y del cuero de res y de las zaleas de
e cama
e usode la gente hurru·1de, aunque para
bancas y taburetes. Muy comun
,
carnero como tapetes y ª~. c~:o ieles de cíbolo o bisonte. Para acost~se,
este fm se emplearon tamb1en 1 p h ia arriba en el invierno, o con esta
las zaleas eran tendidas con la ana ª~e res solían tenderse a manera de
hacia abajo en el verano. Los cueros carretas a efecto de atenuar la dureza
alfombras, en el piso: ~ en los carros y
de la madera en los viaJes.

promovidos por quejas contra mayordomos y pastores. Predominan los
ocasionados por invasión de tierras. En 1678, Pedro de Zamarripa,
mayordomo de don Diego de Orduña, invadió las tierras de los herederos de
Hemando de Mendiola.
El alcalde mayor le obligó a pagar "todo lo comido"
41
por el ganado. Al año siguiente Inés de la Garza se querelló contra el
mismo Zamarripa por invadir sus potreros en el Huajuco y la Boca de
Santiago, no obstante haberse amparado. Desatendiendo el mandamiento y
respaldándose en unas cartas de su amo, dijo que siendo este hombre
poderoso le sería fácil entrar con violencia en esas tierras. 42

Elganado,moneda
.
· l tuvieron
tambºte'n notorio incremento.
Las transacciones comercia es
observa que el pago era hecho
En los contratos celebrados entre p~es, :~, etc Sin embargo, lo más usual
"en reales". "en moneda del c~o ;e~c:ato·s el ~ago se hiciera con ganado.
fue que en un altísimo porce~taJe e ~~ en Cerralvo, en 1640, a _Gaspar
El cronista Alonso de Leon c?m~n 300 chivos. Una primera escntura en
Rodríguez 20 yeguas, que le pagohi~
fue cancelada "porque las yeguas no
· a dar 400 c vos
la que se comprometta
•
11 38
eran castizas ·
.
. de anado se pagaban con
Pero no sólo las compras de c1ert~a!1~: esJ forma. En 1691 Juan
También las deudas eran saldDa. . ·o de Roias 700 pesos de oro
ganªdo .
. ,
agar a 1orus1
J
b a
N, - ez de Carbajal se ob1ig~ a p
d
7 reales cabeza y 231 ca ras
un
1
n "635 chivatos castra os a
común en rea es. e
S l ·11 "39
5 reales cada una. puestas en a t1 o .
.
.
ra de casas y solares, honoranos a
Arrendamiento de tierras, c~mp h t la adquisición de esclavos se
escribanos o de otros serviclios ~fic:~~~c~br:: ~uenas de dar y recib_ir", "conl
t sus precios en
pagaban "con borregos de ana .• ed. , dose generalmene
. e
primales de pelo y lana". etc .. i_n i : los protocolos de Monterrey e~s~en
momento de celebrar el com·eruo. se ve ue el ganado en el Nuevo e~o
centenares de escrituras en lasdcu~~scual n; dejaría de represe~1ar un seno
de León sustituyó a la ~o~e a.
.smáticos de nuestros días.
problema para los colecc1orustas numt

Daños

· ·1

. de Leon.
, En el Ramo•Civ1
.
1N evo Remo
No todo fue beneficio para e u
abundantes los expedientes
del Arehivo Muru.cipal de Monterrey son
450

Pero las quejas eran no sólo por invasión de propiedades, sino porque
. .. "los pastores vienen... a alzar la tierra... y encarecer los bastimentos, sin
hacer ningún beneficio a Su Majestad, sólo a meter pleito en nuestras casas
y a queremos echar dellas ... " A fin de acabar con el problema, los
gobernadores mandaban hacer "vistas de ojos", ordenando "que luego, sin
dilación, salgan de dichas tierras, pena de 200 pesos... "43 Alguna vez,
cuando el fallo se hacía dificil. era solicitado el parecer de algún letrado de
Zacatecas, quien dictaminaba en favor de los vecinos, pena de 500 pesos.44
Otro de los perjuicios era el de robo de caballada. Comisionado en
1646 Alonso de León, el cronista, para visitar pastorías encontró que éstas
"entran a agostar a este reino de tierra de paz, trayendo mucha cantidad de
bestias, caballos, yeguas y mulas y machos hurtadas" y que se juntan y
revuelven en las caballadas de las pastorías ''y cuando vuelven a salir se
llevan de este reino las que encuentran, dejándole sin las necesarias para la
guerra y servicio de los vecinos", contraviniendo las ordenanzas de mesta
que prohibían traer de las haciendas bestias mesteñas ni que no tuviesen
yerro del fiador. 45
Bemabé González se quejó en 1661 de que a sus tierras, a las faldas
de las Mitras, "entran los pastores con sus ganados por la boca de San
Jerónimo, a salir al llano y se hacen dueños de todos los llanos, sin guardar
cañada y le destruyen y talan los pastos ahuyentando su caballada". 46
Los vecinos protestan también por los escándalos provocados por los
pastores. En I 662, denunciaron que en la casa de Diego Sáenz, en
Monterre), "hay juntas así de noche como de día, de criados domésticos
mestizos e indios, que se juntan a jugar y el susodicho con ellos, de donde se
sigue robo a sus amos y escándalo a la ciudad, y además desto juegan reses,
yeguas, caballos y mulas".47
Pero el más grave de todos los perjuicios era indudablemente el de la
alteración de la paz. Esta la provocaban los pastores porque se salían de los
451

�.
n~alados "metiéndose en las mesmas tierras de los indioshi~ue
cammos se
•
- les y les hurtan sus JOS
.
conocen a espano
todavía están por conqwstar y no l
b, baros sienten" El gobernador
y otros usos deshoneStos que os ar
, t · ustifica los asaltos de
Azcárraga, al entender en 1674 de ~~sos como e~~¿ de las carnes de las
los indios a las pastorías porque tienen necesi
11 48
ovejas y por eso las roban •
alcaldes mayores y en especi· al los alcaldes
Gobernadores,
dad
.ódicamente hacían visitas a las
provinciales de la Santa Herman
' pend lincuentes y si a los sirvientes
, " er si había ladrones o otros e
'
.
b
pastonas. a v . .
. l hacían algunas vejaciones y si les paga an
los tenían en pnsiones, o si es d
, bl·cos ). si la vara de medida estaba
·
·
etían peca os pu i ,
sus salanos ... y si c~m .,49 Los amancebamientos y las muertes por
conforme al padro_n... "
frecuentes y los más eran severamente
"liviandades de mujeres eran bl a destierro o se les amonestaba por
castigados, condenando a los cul,~a es . . de Dios Nuestro Señor" _so No
" l
d " hasta ponerlos en servicio
,
l
su ma esta o '.
.
El alcalde mayor de Río B aneo,
siempre era. posible proceder con ng~~~ an escándalo" estaba en ilícita
"viudo y sujeto de edad
ovej~s que traía Cristóbal de Aldape;
amistad con una mulata de r~~ o loe estaba también en el paraje de San
y Femando de Zamora,__su hiJo,
s or ue "desampararían las fronteras
Joaquín; pero no procedi? contra ell:i:an q ara contener la avilantés de los
en donde es muy converuente que re
pahora" y "extrajudicialmente les
,
,, p
11
andó "sobreseer por
.
•
barbaros . or e o m
veridad que se requiere les dio 1a
1
mandó no comunicarse con ellas y con a se
.
11 51
reprensión correspondiente .

ªtnzai\i

Haciendas de la nobleza
b
lt s cargos en el virreinato por
Al interés de quienes ocupa an a Ro . de León se sumó el de la
d
. ones en el Nuevo emo
.
adquirir gr_an es posesi.
XVIII se multiplicaron los títulos nobilianos y
nobleza cnolla. En el siglo .
do éstos multiplicaron también los de sus
fue justamente en esa centuna_
d l
que unos de los primeros.
dO
esta reg10n Des e uego
d S
tierras y gana
en
, . · C h ila fueron los marqueses e an
un ue no en Nuevo Leon smo en oa u . .
'
~i!el de Aguayo, en el último tercio del siglo X\ II.

:uan

170" ,a entraban a ~ue\'O León a
Al iniciarse el siglo ~VII~. e; ~1~t~o Femández de Santa Cruz.
Pastar las haciendas de oveJaS e on , d s "n la Pesquería Grande. se
.
S grandes a{iosta ero "
d 1
marqués de Buenavista: us ~ la Hediondilla hasta el arroyo del potrl!ro e
extendían desde San Miguel de
. es en el , alle del Huajuco. U~
Cercado. También fue~o~ ~uyas otr~t p~ses1~n llama por ello Buena,·ista.5.
lugar actual del municipio de A en e. s
452

Todavía en 1744 sus herederos, don José de Velasco y Tejada y doña
Francisca Bolio y Santa Ana, las poseían.53
Cercanamente ligado al gobierno virreinal, el licenciado Juan
Rodríguez de Albueme, marqués de Altamira, fue dueño hacia 1740 de la
hacienda de Mamulique, una de las más notables en el norte de Nuevo León.
En ese año, 1743, la hacienda pasó a ser propiedad de la acaudalada familia
Fernández de Jáuregui, marqueses de la villa del Villar del Aguila. 54
Otra de las más opulentas propiedades, cuyo casco se conserva hasta
nuestros días, es el de la hacienda de la Soledad, en el municipio de
Aramberri. Perteneció durante más de medio siglo, a partir de 1737, a don
Ildefonso de Ayza, marqués del Castillo de Ayza, vecino de Guadalajara,
quien la había adquirido por compra a los Lobo Guerrero. Fue el de Ayza
uno de los señores más poderosos, y los vecinos de San Pablo de los
Labradores se quejaban constantemente de sus extorsiones. 55 A esta misma
familia pertenecieron los dilatados agostaderos de Sandia.
También en la región sur de Nuevo León tenían sus posesiones los
condes de la Canal, de la villa de San Miguel El Grande. Su mayordomo
Roque Barrera proveía en 1751 de maíz y ganado a las fundaciones que
hacía José de Escandón en el Nuevo Santander. 56
Al norte del Nuevo Reino de León, en Vallecillo, estaban las tierras
de don Manuel Rodríguez Sáenz Pedrozo, caballero de Santiago y conde de
San Bartolomé de Jala, quien además tuvo tienda en los minerales del
mismo nombre.57
Una espléndida hacienda, la de Albarcones, situada en Dr. Arroyo, en
la llanura que sirve de acceso natural a Matehuala, pertenecía en 1783 a los
condes de Casa de Loja.
Por ese mismo rumbo, doña Teresa de Medina y Sarabia compró en
1746 al sargento mayor Pedro de Montes de Oca la hacienda del Potosí, en
el valle de Labradores. Más tarde, en 1789, los mismos condes de Medina
adquirieron las cuantiosas haciendas de San Antonío de Pablillo y Santa
Rita en el mismo valle. que habían sido de don Francisco Mariríquez
Malacara. 58
Otros títulos nobiliarios como los condes de Mora, los de Casa Rul,
entre otros, fueron dueños también de grandes latifundios en Nuevo León.

Los condes de Santander tenían sus enormes ranchos en los Chupaderos y
los habían comprado a Femando Sánchez de Zamora en 1742.
453

�de de Penalva, quien en 1730 habría
Don Bemardino de Menes~s, conL . fue dueño de las tierras en las
de ser gobernador de~ Nuevo Remo de eon,
• ahora Mier Y Camargo.
cual es estáD

. unidad
des haciendas gozaron de mm
.
hum.antes los mayordomos
M uchos de los señores de gran
stonas tras
'
d
1
ante la autoridad ~o~ún- E~d/~~~o propio"' según queja de Marcos e
. ban a sus sJ.rVientes
cast iga

Inmunidad

Villanueva.

"d
or
. contra reos protegi .os Psus
. .
día interverur
La justicia ordinana no s~º haciendas tenían su cárcel propia y
- es de minas o de ganados. Las .
En 1753, los herederos de d~n
senor
demás instrumentos de c~stigo.
despacho para no estar baJo
cepoe~~o de Medina, conde de Medma, gan:~: de los Labradores" _ro Otras

~..jurisdicción del alcalde ~7; t\!7o:marqueses del Castillo de A~

:~=~·~E:::~:~!:.;~:~~::::::J:~Ef:z~~6:

castigos y .
. dades. La hacienda de Lagun
someterse a la
las de las villas y ciu
1749 totalmente exenta de
. da de
Sánchez Navarro, estaba en .
61 El administrador de la ~acien1799 a
n del HuaJuco.
• · sulto en
autoridad del va ~
uceno de Sobrevilla, golpeo e 1D
de Salinas,
~:ti:~~~';1He;::e~. E1~ta se ~u;l~e1ioª~~::d:;: don Juan no
Santiago de Vi.11arreal, qwen
. . no pus
,, 62
podía ser llamado por jusncia a1guna .

Las hermandades o cofradías se multiplicaron: la de las Benditas
Animas, la del Rosario, la del Santísimo Sacramento y las de otras
devociones recibieron importates donaciones de ganado, directamente o por
legados testamentarios. Estos bienes los rentaban o vendían a particulares.
Los legados
testamentarios o de otra índole fueron cada vez más
frecuentes. 63
Fueron apareciendo también las fundaciones de capellanías para los
gastos de determinado culto, para sostener una carrera eclesiástica o con
cualquier otro fin piadoso. La administración de los sacramentos que
originaba ingresos considerables provocó muchas veces largos y enconados
litigios jurisdiccionales entre las comunidades religiosas y el clero secular.
Los curatos de Monterrey y de Saltillo sostuvieron un pleito sobre
jurisdicción espiritual que duró más de la primera mitad del siglo XVII y
que, en el fondo, no obedecía más que al interés por estos ingresos.

Posesiones de la Iglesia
Las órdenes religiosas empezaron a poseer por merced, por compra o
por donación, grandes extensiones de tierra. El convento de San Francisco,
de Monterrey, recibió considerables legados para la obra material o para
festividades, capellanías de misas, etc.
Los bethlemitas de México y de Guadalajara llegaron a ser dueños de
grandes agostaderos y de numerosos ganados cuyo producto aplicaban
directamente o los rentaban para el sostenimiento de sus hospitales. Frailes,
juaninos, carmelitas y de muchas otras órdenes entraban periódicamente a
recoger limosnas para sus comunidades.

.....
. ganadera tuvo
. .
de la trashumancia
l
En el fenómeno econo~coU de los principales motivos fue e
t la Iglesia. no
intervención constan e
bis ado de
cobro de los diezmos.
~os de la entrada de los ganados, el o partpicular
rimeros an
,
na puso
d l
Des e os p
. ·sdicción pertenecia esta __zo_ ' n el Archivo
Guadalajara, a cut
esta contribución eclesiastl;~entos de los
cuidado en el co ro
nservan los nom r .
l .glesia
Municipal de Monterrey ~e c;a recolectar lo pertenecien~e a a iara el
d os designados no solo p
h bo también especiales p
m;;~:sº:anados menores, sino. q~:sl~:~bres, los pollos y las gallinas.
pbovmoy
.
el caballar y para el maiz,

Bienes de la Iglesia

J:

Sin embargo, indudablemente fue la Compañía de Jesús la orden que
mayores bienes tuvo en el Nuevo Reino de León. Las haciendas de ovejas de
los jesuitas de Querétaro empezaron desde 1646 a pastar sus ganados en 30
sitios que compraron a Diego Femández de Castro. 64 En la década de 1660
tenían títulos de cuarenta sitios entre los ríos del Pilón y Pablillo, comprados
a Cristóbal de Perales. En 1689 eran dueños de otros 50 sitios en el río de la
Pesquería Grande, desde la Ciénega de Flores hasta Mamulique.

Creación del obispado
En 1717 el oidor Juan Picado Pacheco propuso al virreinato la
creación de dos obispados, uno en Sonora y otro en el Nuevo Reino de
455

454

�León. Fundamentó la propuesta de este último, argumentando que entraban
a pastar en él "como un millón de ovejas de las demás provincias de la
Nueva España, según el cómputo hecho por el licenciado Francisco de
Barbadillo". De éstas, según la regulación de agricultores y ganaderos, había
más de 300 mil partos anuales, 30 mil de los cuales correspondían al
diezmo. "De las lanas -añadió- aun al ínfimo precio que hoy valen", el
diezmo seria otro tanto. El costo del sostenimiento del prelado y demás
ministros estaba calculado en 24 mil pesos, por lo cual y con lo que habrían
de pagar los vecinos de otras especies, había lo suficiente para erigir la
diócesis. Sugirió además que durante los tres primeros años, esta suma fuese
recaudada por la Real Hacienda librándose al prelado lo necesario. Pasado
este tiempo tenía la seguridad de que ya el obispado tendría los ingresos de
las obvenciones y demás, lo que garantizaba que el real erario no fuese
65

"grabado en un solo peso" .

La diócesis no fue creada entonces, por la muerte del monarca. El
proyecto fue revivido en 1739, reinando Felipe V, pero se pospuso su
realización hasta que concluyeran los trabajos de colonización del Nuevo
Santander, por Escandón. Fue hasta el reinado de Carlos m cuando se erigió
el obispado, en 1777.
El establecimiento del gobierno eclesiástico, debido en su casi
totalidad a la ganadería, dio gran relieve al Nuevo Reino de León, no sólo en
el aspecto económico sino también en el cultural al ser abierto el Seminario
Conciliar de Monterrey en 1792, centro educativo por excelencia para todo
el noreste.

Decadencia

¿Qué fue de este auge extraordinario de la ganadería en el noreste de
la Nueva España.? ¿Porqué sobrevino la decadencia de este notable
fenómeno económico y social?
Señalaremos sólo algunas respuestas. La abundancia de pasto estaba
sujeta, desde luego, al buen tiempo. Cuando sobrevenían largas temporadas
de sequía los problemas para el pastoreo se acentuaban. Pero,
independientemente de los fenómenos naturales, hubo otros no menos
perjudiciales. Ya casi a fines del siglo XVID. en 1775, los pastores se
quejaban de la alarmante disminución de los pastos y subrayaban una de las
causas principales: "en donde pasta el ganado cabrio -dicen- no vuelve a
salir zacate"66, y pedían al gobierno que se ordenara sacar los ganados
menores de los potreros más o menos verdes para lo dilatado de los demás
456

agostaderos
.
' dejando l'b
1 res aquellos p
vecmos, porque "de lo contrari
ara mantener la caballada d l
"El ganado cabrí
o -aseguran- ninguna podr,
.
e os
.
"
o es tan dañino, añad'
a servrr al rey"
atierran . Ya en escritos del siglo XIX tan, que hasta los ojos de a .
han acabado con el pasto" ·
se lee con frecuencia·· "los arumales
. gua
. _Pero hubo otras razones Para
tamb1en contribuyeron las luchas .co
esta _d~cadencia, indudablement
Independencia hasta la Revolución d:~~t~~• ClVlles y extranjeras -desde

1:

La causa primordial d l
testimo · d 1
e descenso obed · ,
•
de'
ruos . e a época, a las asoladoras ~c _ec10, a Juzgar por múltiples
~aron sentir con mayor intensidad a , urs1ones de los apaches. Estas se
colonos de Texas en 1836 l
ra1z de las concesiones h ha
co 1 ,d
Ya acercarse definiti
ec s a los
ne w a 1a guerra entre ambos países.
vamente la frontera en 1848,
Los
robos de ganad0 eJecutados
.
,
p 1 • .
ra
enas
de
los
Estados
Unidos
a1
or os md1os que bajaban de las
d
P
fueron c_uantiosos. y no se 1· . os pueblos de la ribera sur del Brav
depredaciones, acabaron tamb· , llllltaron a caballada sino que
o,
bah , d
ien con el g d
, en sus
N nan : proyectarse hasta casi fmal'
o ~enor. Estas incursiones
uevo Leon sucedió en Bustamante, hacia
_iza188
o el
siglo XIX. La úlflllla en
5.

:ª

¿Qué nos queda?

. Sin aceptar que la im o
.
extmguido del todo, puesto que ~n :~ia ganadera del noreste se ha a
tan desdeñables y en la actualidad glo XJ?C las cifras estadísticas no s~n
:eguntar: ¿qué nos ha quedado de aqu:~ ~eJ_a ~e ser considerable, cabe
0 ·, l.que huella existe de al
e tan abundante?.
~~
Nos quedan, desde luego al
en ~sta exposición: los nombr;s ;nos_ :e los aspectos que hemos señalado
registr~ la antigua presencia de ogra cos que en la toponimia re .onal

:d7tria doméstica ca!":!~\é~ ~:";':;:

ya
L a reminiscen!a de
, . e ana. La del uso de al
x c16n, como la de las
domestico o del vestido co
I gunas prendas de cuero tambie'n d
I
.
, mo as cueras L d 1
.
,
e uso
as raices culturales del noreste, de extrao~d. a ~ _gobierno ~clesiástico y de
mana importancia, etc.

: ,1

Nos quedan tamb · •
~atices folklóricos de n::r:::~s huellas en hermosas costumbres con
Jmeteo, la chiva colgada, el sal{~e~:s !e ~aballos, como las carreras, el
anca, las corridas de toros
457

�celebradas aquí desde el siglo XVII. Nos quedan referencias constantes en
la literatura y en la música populares, particularmente en los corridos. Nos
quedan en el habla cotidiana en expresiones pintorescas como la de llamar
vaquetón al disimulado o desvergonzado; amachado (de macho, mulo) al
porfiado y terco: cerrero, al huraño o mal educado; borrego a una versión o
noticia no confirmada, etc. Nos quedan también las huellas en modo
singular de la alimentación: como comer machacado, o la costumbre de asar
el die:mi/lo (que algo pudiera tener que ver con el diezmo pagado a la
iglesia) o, en fin, con la tradicionalísima costumbre de comer el cabrito.
Finalmente, y ya también en extinción, nos queda la huella
monwnental de los cascos de las casas grandes de las antiguas haciendas
ganaderas, algunas con posibilidad de rescate y restauración, las más en
estado de ruina pero hablándonos de una pasada grandez.a. En muchas de
ellas se ven todavía los cuartos altos y bajos, las galeras de piedra, los techos
de morillos: los enormes paredones que las circundan a manera de muralla;
los contrafuertes, las claraboyas o troneras para combatir: los pretiles
almenados con marcada reminiscencia de los antiguos castillos feudales: las
capillas, huérfanas ya de todo el explendor de altares churriguerescos o de
pinturas de buenos autores: los subterráneos y pasadizos secretos; las
inmensas dependencias de administradores y mayordomos; los restos de las
cárceles y hasta los vestigios de algún panteón particular. Todo esto nos
queda de un pasado que se antoja ilusorio e inimaginable, pero algo más
existe aún: la presencia del hombre de campo, del hombre de a caballo, del
hombre rudo hecho para las grandes jornadas y que ha tenido en el decurso
de los años un papel tan decisivo en las grandes luchas nacionales de nuestra
historia.

Notas bibliográficas
Amplia infonnación sobre el tema en, Fran~ois Chevalier. La jcirmación de los graneles

1

latifundios en México. México. 1956.
Parte de la capi111lació11 en. Santiago Roel. N11e\·o León Ap11ntes históricos. Monterrey.

1

. . vol. 3, exp. 11, f. 32
' Ms. Encomienda' AMM'CIVIi,
6

7

Ms. Merced de tierras. Archivo Municipal de Monterrey (se citará AMM) vol. 17. exp. 13.
f. 42. 2 de febrero de 1636. También en Causa contra Vicente Guerra. Civil. vol. 3. exp. 35.
Alonso de León, et al.. Historia de Nuevo León... , Monterrey, 1985, p. 71. En una merced
de tierras otorgada a Tomás Pérez. su nieto. alega éste como servicios de su abuelo haber
hecho donativo a Su Majestad de trescientos caballos... AMM. Civil, vol. 26, exp. 4, fol. 34,

4

no. 22, 22 de febrero de 1699.

.

49.

Ms. Declaración de Gabne
. 1Maldonado AMM . .
•
, C1v1I, vol. 7, e

1 Declaración,

ibid., f. _
1

..
,oMs. Merced de tierras, 1654, AMM, CIVIi,
vol. 30, exp. 4, f. 36.

Ms. Despacho, AMM, c·ivil,
. vol. 61 exp 3 f 6
'
• , • vto.
11

Alonso de León, op. cit, p. 90.

12 La
.
capitulación puede verse en T. .
.
Cadereyta, Monterrey 1863
esllmomo de las constancias
.
nuevas», ibidem.
•
. Las obligaciones del poblador enrelallvas
la fundación de
Ja &lt;&lt;LeYa d
e poblaciones
13

Ms. Auto. 4 de mayo de 1638' AMM' CIVIi,
.. vol. 6 exp 6

14

'

•

•

Civil, vol. 7, exp. 9, 1653 _
u
Ms. Comisión a Bernardo G ,
vol. 6, exp. 27' f. 3.
arc1a de SepúJveda para rectifi1cac1"ón de medidas, AMM, Civil,
16

17
11

'º

Testimon · de Ias.. .' ver nota 12.
Ms. Carta ' M'e,aco,
·
l Ode agosto de 1640 AMM
,

,

. .
Civil, vol. 20, exp. 2, f. 18

Ms. Autos del gobernador Az.c,
.
5, f. l. Mercedes de otros gobem:-:!: :º~.:;pe::ts de ~e:cedes. AMM, Civil, vol 11
19
es en ,bid vol 14
2
. 'exp.
Ms. Declaración AMM C
'
. • exp. 6.
'
, ausas Cri nunaJes,
·
20 M
vol. 5, exp. 66, f. 18.

s. Auto, AMM, c·1v1,
.1 vol. 6, exp. 27, f. 3.
21 Ped·
. ,mento del procurador 3 d
.
LegaJo l, fol. 147.
'
e septiembre de 1639' Arch.ivo Mumc1paJ
..
de Cadereyta,
22

p

agare,' AMM' c·iv1.1'exp. 18, no. 19, fol. 29.

21

AMM, c·1v1I,
· vol. 30, exp. 4, ( 19.

24

Uno de los más antiguos rod
.
AMM, Civil. vol. 16 e
eos mencionados "el de san .
prohibiéndolas un /
12, f. 11 vto. Por cuanto a las
Miguel en el río Pesquería"
coger cabaJlad~ ni g::: o: del gobernador Pedro de la a::e~as Y corridas, hay auto¡
azotes a los de color qu:b;:~:;nº··· pe~a de doscientos pesos a~ e;u~n~ pasen a co~er ni
y pérdida de sus bienes d
p o y de... doscientos
y esterrado de su jurisdicción".

xi:·

459

458

8

xp. • f. 2 vto.

9

1938. t. l.
3

•

Op. Cit., p.

�46AMM

AMM, Civil, vol. 64, exp. 2, f. 54, 17 de enero de 1729. También del gobernador, conde de
Penalva en ibíd., vol. 58, exp. 7 (1731).

c·.
IVII, vol

· 9' exp. 2• f· 11, Monterrey' 20 de octubre de 1661.

Ms. contra Diego Sáenz• AMM, Civil,
. . vol. 13, exp. , f. _
9 9

Ms. Información sobre extorsiones a los ganaderos, AMM, Civil, vol. 7. exp. 8, 12 fojas.

25

,

47

41
49

26 Ms. Merced a Juan Alvarez de Godoy, 16 de abril de 1635, AMM. Civil, vol. 6, exp. 42.

Ms. Auto del gobernador ~.,.rrnga
A--~-- AMM c· ·1
'
' ivi,vol.11 ' exp• l , f• 10 vto
Ms. Visita • AMM• c·IV!·¡ exp l f 78
·
'

27

Ms. Auto de visita. AMM, Civil, vol. 41, exp. 13 (1681).

21

AMM, Causas, vol. 10, exp. 134.

29

Visita del gobernador, AMM, Civil, vol. 29, exp. 7, f. 26.

30

Ms. Autos, Archivo General de la Nación, México, tomo 38, f. 173 vto.

·

• •

SS.

soM v:-·
, Menno,
.
vto. s. isua del gobernador Juan perez
1694• AMM• c·ivi•¡• vol. 21, exp. 12, f. 12
~I

[b 1ºd,

nota 49.

52

Ms. inventarios de la haci
.
exp. 9 ( 1702).
enda de oveJas del marqués de Buenav1sta.
.
AMM, Civil, vol. 25,

Ms. Disposición y orden de la Compañía Volante para seguridad de las haciendas de

31

53

ovejas. AMM, Civil, vol. 47, exp. 7, f. 15 ss.

~

Ms. Títulos de tierras de.... AMM. C1v1L
.. vol. 73, exp. 1, 87 fs
.

32

Ibid.

Ms. relativo a la hacienda d M
.
(1741). En algunos documento: ap:!1~~:;it~;:1::u~.8. exp. 5, (1740) y vol. 70, exp. 9

33

Ms. Merced de tierras, AMM, Civil, vol. 32, exp. l, f. 163.

SS

34

AMM. Civil, vol. 70, exp. 13, f. 26.

35

Ms. sobre conducción de lana a Querétaro, AMM, Civil, vol. 65, exp. 6.

36

Ms. sobre romanaje de las haciendas del sargento Pedro Guajardo, l 720, AMM, Civil,

. ~s. promovido por los vecinos de Labradores, sobre extorsiones del
, AMM,
marques,
Civil, vol. 77, exp. 18 ( 1748).

so AMM, Civil, vol. 80, exp. 4.
57

SI

vol. 47, exp. 5, f. 23 vto.

59

Ms. relativo al obraje de Alonso de Treviño, AMM, Civil, vol. 17, exp. 13, f. 40 (año
1634). Sobre el obraje de Juan de Zúñiga, Civil, vol. 5, exp. 11, 2 fs. (1642).
60

Ms. pagaré, AMM. Civil, vol. 4, exp. 18, f. 29, no. 19, Cerralvo, 11 de enero de 1640.
31
61
pagaré, AMM, Civil, vol. 23, exp. 13.
62

Para este tipo de documentos consúltense, Israel Cavazos Garza, Catálogo y síntesis de los
40
Protocolos del Archivo Municipal de Monterrey, seis volúmenes.
41

Ms. promovido contra Pedro Zamarripa, AMM. Civil, vol. 11, exp. l, f. 2.
Ibid.• f. l.

Ms. promovido contra Juan Sáenz de Mendiola, AMM, Civil, vol. 28, exp. 12.

0

44

45

.

Ms. Carta poder' AMM. p rotocolos vol 15 f 223
• · • ·
vto.. no.

Jo 1.

AMM. Civil. vol. 108, exp. 4.

Ms. Causa contra Sobrevilla, AMrn• Causas Cnmmales
. .
vol 33

63y,

,

•

·

,exp.581.

case, Catalogo y síntesis de los Protocolos del AMM, 6 voIumenes.
'
64

65

42

Ms. escritura de venta• AMM• Protocolos vol 21 f 49
•
•
• •
• 24 de noviembre dde 1729
AMM. Civil, vol. 41, exp. 14.

37

39 Ms.

•

AMM, Civil, vol. 107, exp. 4.

Ms. tierras de la Compañía de Jesús

. .

' AMM. C1v1I, vol. 53, exp. 12 (1646).

Proposición
para eI establecimiento de los obi
Sonora
h
1979 ~o ;c;os ¡por el oidor Francisco Picado p::::os del Nuevo Remo de León y de
• · • up emento IX.
co, en «Actas», Monterrey, UANL,

66Qu.
eJa de Joaquín Salinas• AMM, Civil,
. . vol. 108, exp. ,r.
15 6 0775).

Ibid , f. 34.

Ms. Comisión a Alonso de León, AMM, Civil, vol. 8, exp. 28, f. 4, no. 4, 7 de mayo de

1646.

461
460

�ESTADOS UNIDOS EN LA HISTORIOGRAFÍA CATÓLICA MEXICANA:
LA INTERPRETACIÓN DEL SIGW XIX

Dr. Manuel Ceballos Ramírez
El Colegio de la Frontera Norte
Yo no soy de los que piensan que nos devuelvan
lo que nos robaron. Yo solamente pido, y pido a
los Estados Unidos, y eso sí en la forma más
enérgica, de la manera más noble y frente a
frente a cualquiera que sea, monseñores, lo que
sea, lo que fuere( ...)de masones y todo, una
cosa: que nos devuelvan la libertad. Eso sí, y eso
nos la han quitado ellos.
Miguel Palomar y Viz.carra a James Wilkie
(1964) 1

La particular visión que W1 grupo de historiadores católicos mexicanos
han dejado sobre el papel desarrollado por los Estados Unidos en la historia de
México se encuentra profundamente cargada de elementos negativos, de
adjetivos denigrantes y de tesis de combate. Este articulo pretende dar cuenta
somera de la visión de estos católicos.

El catolicismo intransigente: matriz explicativa

La explicación de esta apreciación de los católicos va en relación con la
particular \isión del mW1do que éstos desarrollaron a través de lo que se ha
denominado el catolicismo intransigente. Profundamente antiliberal y
antimodemo el catolicismo intransigente se constituye en la matriz explicativa
de la visión histórica de los católicos2• Si a la mentalidad intransigente de los
católicos mexicanos añadimos la conflictividad propia de los acontecimientos
históricos desarrollados por los Estados Unidos en la historia de México, fácil
es deducir la prevención hacia este país. la fuerz.a de sus ataques, e incluso lo
visceral de algunos de sus análisis.
Como en el plano de las ideas los Estados Unidos aparecen como el
modelo de país liberal y moderno, por el hecho mismo fue condenado por los
católicos intransigentes. Si a ello añadimos algunos eventos particularmente
conflictivos, se entenderán las razones de su encono: Poinsett y su
antiiturbidismo; la instauración de la masonería yorkina; la Guerra de Texas;
la Invasión americana y la pérdida del territorio; la supuesta simpatía por los
liberales mexicanos; las inversiones norteamericanas y la instalación de
bancos extranjeros; la introducción del protestantismo; la ocupación de
463

�. .ento al presidente Carranza,. la intervención
14
·
el
reconoclDll
19
Veracruz en
'
.
C · u· da etcétera.
en la ns a '
.d
grupo de católicos
.
haya hab1 o un
.
od sto no quiere decrr que no
los católicos liberales que
T oe
intransigentes. Estos fueron
orfiriato tuvieron mayor
opuestos a los amente a aquéllos y que e~ el p Oaxaca, el prototipo de
floreciero~ p ~ sea Eulogio Gillow, arzob1s~ot:adores de su liberalismo
beliger~c1a. 1 d factura mexicana. Uno de los 1Darta al presidente Díaz le
clérigo libera e
l Estados Unidos. En c
fue su simpatía por os
aseguraba:
h. ·eran abstracción de
. f artas1 ICI
« deseaba que dichos escritrd:mo ya que los tiempos ~
l~· pasado, dándolo por º.v, es e~o una nueva época en.~
b1·ado y comien=a, segun p , ista hasta la intervenc1on
cam
. .
Desde la conqu
,.
n las
orden político relzg_ioso.
México acción pol1tzca, e
francesa la Iglesia tuvo en l tiene por fuerza de las leyes
presentes circunst~~i~ /:st; el trabajar por _es~able~e: ::
vigentes, y en m1 an1m ue la acción eclesiastzca ~1g . na
régimen autorizado para q l &amp;tados Unidos, es decir, a1:
México el curso que ll~~a en ~:rciendo sus esfuerzos en el or en
leto de la polzttca Y eJ 3
por c~mp ente le corresponde» .
que d,rectam
. 'd a la Exposición
.ll
haya as1st1
G
ue monseñor i ow
Porfirio Díaz, quien
Nada raro fue q ,
1884 como suplente de
l González4.
. sal d Nueva Orleans en .
l presidente Manue
. al
Uruver
e b d delegado mexicano por e
.cana Ignacio Mansc '
había sido nom ra o 1899 en otra ciudad norteame~ famosas frases que
Años más tarde, en
'
.ores pronunció aque as
ministro de Relaciones E~lien s si especialmente a ellos:
..
. sólo a los cato co '
hirieron, s1 no
.
nd cia La primera
u mdepe en .
,
México ha luchado dos vece~ por s do ninguna nación qu~1a
fue a principios de este szg:::
menos de cuarent~ ~os,
ni-podía ayudarnos. lLahase;i:;:m;a la intervenci~n napoleo:~~Jo
.mos que uc
. habriamos sucu
cuando tuVI
tra heroica resistencia
la poderosa
a pesar de nues
si no hubiera sid~ por
tamente el
vencidos por fuerzad s Unidos, que resolvieron
ue nos
influencia de los Esta o( ) No es solamente la vecm
mado
asunto a nuestro favor ... tras instituciones; hemos or el
.
h mos adoptado vues
·ante a la vuestra, y
lzga; e
a de ser política, semeJ . 'd, tico al vuestro,
estra maner
al'dad es casi 1 en

°

:e-

.

=

P:º~

fi

á~~~ 8;;';;:~:;::.

:;mbolo de 1:ufi~::Sana;::e ~úpiter, el
ambos son aguilas
. . remonten Juntas su
que ambas
464

surcando las alturas en líneas paralelas: la americana guiando y
la mexicana siguiéndola, siempre animada por el ejemplo de su
hermana mayor&gt;/.
Entre los liberales radicales estas palabras de Mariscal y el episodio que
representó causaron gran extrañez.a, porque les pareció desmedido, servil y
"notoriamente trágico". Pero entre los conservadores y tradicionalistas
católicos. como aseguró el padre Cuevas, no fue sino "una confesión de parte",
y además "satisfactoriamente cómica". Confesión que degradaba a México
porque se pretendía asimilar su símbolo más representativo a "un águila
achicada, en un vuelo forzado y humillante en pos de otra águila, que no es ni
6
su hermana ni su madre" • De este modo las palabras del diplomático
mexicano eran la confirmación de la antigua tesis de combate de los católicos
de que el país había sucwnbido en su último esfuerzo contra las fuerzas de la
seculariz.ación que destnúan a la Iglesia porque los Estados Unidos habían
apoyado a los liberales. Pero si ésta era la conclusión a la que habían llegado,
las premisas que la acompañaban ahora confirmadas por un liberal, no eran
menos reveladoras del papel infame que, según ellos, los Estados Unidos
habían desarrollado y seguirian desarrollando en la historia de México.
El hilo conductor: la conspiración

Del mismo modo que para algunas historias anticlericales la Iglesia
católica y las "fuerzas reaccionarias" son la causa y motivo de los conflictos
mexicanos y del atraso del país, para las historias clericales son una extraña
mezcla de masonería. protestantismo. hispanofobia y anticatolicismo
decididos desde los Estados Unidos. O si se quiere ser más preciso, desde
Nueva Orleáns o Filadelfia, en un momento en que la presencia
norteamericana ya había hecho sus estragos en México desde el arribo de Joel
R. Poinsett.
Tanto la temprana presencia de Poinsett como los \'iajes de los liberales
mexicanos a Nueva Orleáns } a Filadelfia parecen ser los dos núcleos
generadores principales que explican en algunas historias católicas la historia
de México, ya que en ambas poblaciones existían las logias masónicas que
aquellos frecuentaban. En un par de páginas casi elegidas al azar, el padre
Mariano Cuevas en la Historia de la nación mexicana da cuenta del primer
núcleo de esta interpretación:

«En 1822 llegó a la República Joel R. Poinsett en calidad de
enviado sin credenciales de los Estados Unidos. Era
sencillamente un espía. Era hombre de grandes talentos
465

�. ueczr,
,, . u,,,e una astucia diabólica,
r me1or
.
d
natura1es o po
:,
. . por todas las naciones e
us largos via1es
aumentada por s
A , . En Chile con conducta poco
or algunas de merzca.
,
. .
La
Europa Y P
d .
la persecucion re/zg,osa.
digna, manifestó su ten
¡::;endiente de los protestantes
llevaba en la sangre.
p . tt la osadía de proponer al
. ado ( ) Tuvo oznse
franceses emzgr s ··· M' . aceptase las instituciones de
emperador Jturbide el que e(x~c; a desarrollar [sus planes] y
los Estados Unidos del Norte ... ar
tar ( ) con una
. ¡- .
era menester con
···
ara
su
idea
antzrre
zg,osa
.
.
,
,·n.nuyese
en los destinos
P
oruanraczon
que
•p
verdadera y poderosa, .º
asonería escocesa de origen
de la política de Mexzc_o . . , ,,::S que para comenzar y así la
semiespañol (..) no le sz':zo ,
ejables por los Estados
utilizó. El necesitaba lo~as
las yorkinas; rito que él
Unidos y de allí su empento e? denes de poderes de los Estados
podía dominar Y poner ª as or
Unidos»7.

;;:'ª

La

mfan=

do núcleo, el mismo padre Cueva~ e~ , la
y con respecto al segun .
'tul a la supuesta conspirac1on.
.
M · ·co dedica un cap1 o
,
Historia de la Iglesia en exz
Orl áns" y en él trata de probar como
Lo intitula "El pacto secreto de Nu~va 1 ed 'embración de México para
. d promov1an a esm
, .
al b
hombres desnaturaliza os
. . , . anglicismo, ésta últuna p a ra,
aumentar el territorio de otra_ denomznaczoMn, , y en la realidad equivalía a
"dad de [Miguel] Santa
.
s ana
que en la mentah
• · norteamencano •
"protestantismo masoruco
,
11

.
en las historias católicas, Valentín
Uno de los grandes conspira~ores ~s,_ , 1 Junta Anfictiónica de Nueva
, u s él qU1en as1st10
a a
.
Gómez Farias. Segun e as, e
• trumento de las logias yorkinas11 Y
. b d 1835 "como tns
Orleáns en septtem re e , .
fra
la independencia de Texas.
como ,,,-icepresidente de Mexico a guar
, a Farias se le concedía
ta virtual de su pais,
, . el
A cambio de esta ve~ . .
ex ulsión de obispos y canorugos,
desarrollo de sus ideas ~~ehgiosas,. o ~e sus bienes, libertad de cultos
supresión de órdenes religiosas, despoJ
bemos si esto último era un ideal
.
as· aunque no sa
b
introduciendo hasta smagog , - ,
d tierras rústicas y fincas ur anas.
· También hab1a reparto e
·
·oh qué
personal de Fanas.
. . de las bases era que senamos -,
Otro premio que le daban en la ult1~a l Estados Unidos del Norte (.. ) Esta
dicha!- reputados como hennan~sd e osd.ante los lazos masónicos, con la
,
tá mu, uru a, me 1
.
- 9
traición de Fanas es
•
, a verificarse aquel rrusmo ano ·
independencia de Texas. que empezo

Los muchos y abigarrados textos
Luego de dejar en claro que en la historiografia católica son estos dos
núcleos explicativos en los que parece encontrarse, en gran parte, la
interpretación de la historia de México del siglo XIX, todo lo demás no son
sino lugares comunes y tortas y pan pintado: Comonfort debió traer de Nueva
York algo más que armas y municiones, "trajo instrucciones secretas"; la
Refonna mexicana cargó desde su cuna con la tutoría de los Estados Unidos;
el federalismo mexicano fue impuesto por Poinsett para así manejar más
fácilmente cada uno de los estados; los liberales mexicanos eran los
representantes de un bando masónico norteamericano; Estados Unidos
respecto al México independíente siempre ha tenido el plan de destruir a la
Iglesia; la "causa católica" en la Guerra de Tres Años se vio derrotada por la
intervención de los Estados Unidos a favor de los liberales; la "criminal
misión" de José María Mata en la negociación del Tratado MacLane-Ocampo
fue ofrecer territorio nacional a cambio del reconocimiento; de entonces fue
"la cadena forrada de terciopelo con que quedaba nuestra patria, como en
efecto quedó hasta la fecha, esclavizada"; las Leyes de Reforma "son leyes de
la vieja reforma protestante para la destrucción de la Iglesia"; Juárez repasó
"verosímilmente" en Nueva Orleáns el programa anticlerical que Gómez
Farías había acordado en 1835; Ocampo era un subordínado a los Estados
Unidos; en el episodio de Antón Lizardo los buques norteamericanos fueron
los que díeron el triunfo a Juárez; ahí "los humildes oficiales americanos sin
orden de su gobierno, dócilmente se doblegaron ante el zapoteca"; después de
Antón Lizardo "Juárez y su mala conducta fueron condenados por las naciones
europeas que protestaron, por sus propios amos los Estados Unidos"; durante
la instauración del Segundo Imperio "la tutoría y protección de los Estados
Unidos sobre don Benito fue cada vez más acentuada"; fue entonces cuando el
general James Carleton de Nuevo México estaba "más cercano a Juárez para
trasmitirle órdenes de Washington"; al derrotar el Imperio de Maximiliano,
Juárez levantaba "el imperio yanqui sobre su patria"; desde entonces "la
intervención yanqui que venía, era peor que la que se iba"; es por eso que "el
pueblo ciertamente no quería a Juárez ilegítimo en su elección y en su
continuación, por sus traiciones a la patria y por su impúdíca entrega a los
Estados Unidos"; los "yanquis siempre han estado al frente de los liberales
mexicanos"; Juárez firmó en barbecho cuanto los americanos habían querido;
por la Reforma y el protestantismo se les entregó el alma de la nación, y por
los ferrocarriles se les concedíó el sistema nervioso; poco antes de llegar a ~r
presidente Porfirio Díaz, cuando iba huyendo, fue "naturalmente" también a
10
Nueva Orleáns ; en suma, concluye irónicamente el padre Cuevas en uno de
sus muchos textos:

467
466

�«En los momentos precisos y decisivos de nuestra política, o en
los que tales parecen a los Estados Unidos, éstos, si pueden
ocultamente, y si no, aunque sea abiertamente y en forma
autoritaria, intervienen e inclinan la balanza hacia el platillo de
sus atentos y seguros servidores que besan sus manos, los
liberales mexicanos»//.
Si bien no en toda la historiografía católica está expresada de ese modo
la aversión hacia los Estados Unidos, sí está presente en muchas de las
historias católicas. Entre otras destacan las obras del sacerdote Jesús García
Gutiérrez, quien en algunos de sus primeros textos escribió con el pseudónimo
de Félix Navarrete. García Gutiérrez escribió La lucha entre el poder civil y el
clero a la lu:: de la historia (1935), Acción anticatólica en México (1939), De
Cabarrús a Carran:a, la legislación anticatólica en México (1957), La
masonería en la historia y en las leyes de México (1957). Un libro muy
exitoso en los ambientes católicos fue Poinsett, historia de una gran intriga
(1951), de José Fuentes Mares. En la advertencia a la cuarta edición (1964)
Fuentes Mares afirmaba que la buena fort\llla con que había corrido su texto
no sólo se debía a que se trataba de "un personaje atractivo, sino, además,
clave de buena parte de nuestra historia &gt; coautor del México actual, a la
altura de Juárez" 1:?. El padre José Bravo Ugarte -jesuita, al igual que el padre
Cuevas- en su Historia de México de varios tomos trató a los Estados Unidos
con mayor racionalidad. pero no sin dejar de situarse en la corriente del
catolicismo intransigente. Muy socorrida también por los católicos fue la obra
de Alberto Maria Carreño La diplomacia extraordinaria entre México y los
Estados Unidos 1789-1947 (1951 ). No menor fue el éxito de la Breve Historia
de México de José Vasconcelos que vino a confirmar muchas de las tesis de
combate de los católicos. Cabe hacer mención de dos prolíficas colecciones
que alimentaron estas mismas tesis. ambas publicadas por la Editorial Jus: una
fue Figuras y Episodios de la Historia de México y fue continuada por México
Heroico. En ellas aparecieron algunas de las obras de los autores antes
mencionados y, además, de Alejandro Villaseñor Villaseñor, Miguel Palomar
y Vizcarra. Alfonso Junco, Carlos Alvear Acevedo. Recientemente ha
aparecido la colección Episodios Nacionales Mexicanos de la Editorial
Tradición, que ha continuado publicando algunas de estas obras.

catolicismo
intransigente. p or otra parte st hi
b
donde tanto el el~~ :
storiadores escribieron sus
msprra an muchos de sus anál • . E
c smo como el anticlerical·
oficial de la Iglesia frente is1s. n realidad, pretendían elaborar la hi It~o
hi ·
a esa otra hi t ·
s ona
stonadores del Estado revol .
.
s ona oficial que elaborab
1
una
.,
uc1onano En amb hi
an os
. concepc1on moralista, orgánica
. .
as storias estaba presente
nacional en base a buenas o malas ~:aru_quea que hacía variar la historia
Como lo he~os anotado, para la histon"oenc1as del pr~p_io país o del exterior.
Estados . Umdos
, .
católica fueron 1os
,
' si no
· el umco,
s1, el grafia
p · •apologetica
al
corromp10 con sus ideas, hombres políti ~c1p y más nefasto país que
era el alma de México··
'
cas, influencias e instituciones 1o que

~ ra_s ebn un ambiente

«Independientemente de que el hombre
y el de Guelatao [.Juár ~J
d
de Charleston [Poinsett'}
·
e. pro 1.ecan dis
.
impone el reconocimiento d
gusto o entusiasmo, se
versión de México esta' . e sulpermanente actualidad Que su
. ,;,
viva en a entrañ d
in_¡orma todavía: que el México
a e este país, y que lo
otras palabras, no como el M/ . moderno es obra de ellos en
que existió por un momento ex1~0 de ltur~~de o el de Madero,
actuales»IJ_
Y esaparec10 sin consecuencias
, . Ciertamente, todo este arsenal d

catolica
e combate. que fue la hist onografia
.
hi
. antiliberal , antim·oderna y antin
stona de México. De que no ha desa
o~eamencana pertenece hoy a la
y, sonoros debates públicos que han par,ec1do del todo lo prueban los largos
decada
· • . de la
. de 1os anos
noventa fre vue to a la palestra a pnnc1p1os
constitucionales de 1917
1 . b ~te a la reforma de los arti' ul
1y •
Y a esta lecunie t d
.
c os
e aticano. Sin embargo al m
n o e relaciones diplomáticas
1
•
•
enos en los amb·
con
~ a ~goma de la apologética que no t d t:ntes académicos asistimos ya
fustonador. siguiendo el consej~ de Tho o ~via a su muerte. En ellos el
e ~~e hombres inteligentes fueron
mas uhn, debe dar cuenta de cómo
;scnbtr tales cosas sobre un país de lasc?aces. de concebir una historia así y
stados Unidos.
unens10nes y de la complejidad de los

Notas bibliográficas
1
Miguel p aIornar y Vi-carra
.
·1
México iisro en el sigl; X\' 1n
' c~to ,co ":'~ltante. James W. Wilkie y Edna M

Conclusión
En mayor o menor medida todos los historiadores católicos de la
primera mitad del siglo XX fueron recibiendo la influencia del padre Cuevas.
quien al elaborar una gran síntesis sistemática de la historia de la Iglesia en
México se constituyó en portavoz de una interpretación nacida al calor del

468

422 ·

,
.
, sntuto MeXJco de lnvest"1gac1ones
.
W1lkie,
Económicas• onzon
MeXJCO,
, . de1969,
p.

469

�2

. .
ial et Démocratie Chrétienne, Paris, cerf, 1986, pp.
Jean-Marie Mayeur, Catholzc1sme soc

Manuel Esparza, Gillow
. .
·o Díaz, Oaxaca, 26 de diciembre de 1892, en 202. Véanse también en
3 Eulog10 G11low_
a Porr;;revolución en Oaxaca, Oaxaca, s.e., 198~~ a la conciliación de los
durante el porfinato y
históricos de 1889 sus ideas que se re
. ráctica" Cuestiones
1 introducción a los Apuntes
Mé . de "verdadera tolerancia p
. cil" .ó
a
., disfrutar en
xico
.
igentes La con 1aci n
"ánimos intransigentes ' y
b huecas para los católicos mtrans
.
impropia
éstas que, aún en e~e m~::;~:a ;:,r ser para ellos wia idea d;
de Jesús,
por parecerles wia ~aG Gillow Apuntes históricos, Imprenta e
para México. Eulogio .
,
México, 1889, p. 12.

17-45.

~=:t::

4

, • se
,
1 h. torio, Mexico,
. ., 1967 ' p. 280.
Femando Itum"barria, Porfirio D1az ante a is

.
, Porfirio Díaz ante la historia, p. 268.
s En Femando Itumbama,
, .
1068-1069.
, mexicana,
.
porrúa, Mexico, 1986, P·
.
Historia
de
la
nacion
6 Manano Cuevas,
·, ... , pp . 546-547.
.
Historia de la nac1on
Manano Cuevas,
.,
602-604
.
Historia de la nac1on ... 'pp.
. ,
ás en Mariano Cuevas,
29 972 974 y pass1m.
a Los textos anteriores y otros m7 839-842, 853-856, 866-867, 927-9 '
'
677-680, 751, 817-819, 831-83 '
. .
C rvantes México, 1942,
u, •
5' Ed1c1ones e
'
.
C
s
Historia
de
la
Iglesia
en
mex1co,
v.
9 Manano ueva ,
p. 212.

7

10

.
Cuevas, Historia de la nación. .. , p. 603.
Manano

· · ... , p . 1002.
.
Historia de la nac1on
Manano Cuevas,
xico 1964, p.v.
.
. historia de una gran intriga, Jus, Mé
'
12 José Fuentes Mares, Pomsett.

11

n Jose, Fuentes Mares, Poinsett: historia... , p. V.

470

EL DECESO DE FELIPE Il
SUS REPERCUSIONES EN NUEVA ESPAÑA
Lic. Ernesto de la Torre Villar
Universidad Nacional Autónoma de México
Vivía en Nueva España a fines del siglo XVI situación favorable: de
asentamiento institucional, de cohesión territorial y social, de progreso y de
paz. Había cesado la guerra chichimeca gracias a la labor de los virreyes
Henriquez y Velazco II y el domino colonial se extendía por Nuevo México
y las Californias; la población indígena se concentraba en virtud de las
disposiciones de congregar a la población que obedecían a razones políticas,
económicas y religiosas, la unidad de la fe motivada por razones políticas se
lograba con la fundación del Tribunal del Santo Oficio. Estas tres vertientes,
producto del deseo del monarca de fortalecer su imperio, unificarlo
políticamente apoyándose en la unidad religiosa, y de preservarlo de las
injurias de los infieles y de los grupos separados, eran resultado de la política
de aseguramiento de sus posesiones, férreamente impuestas por Felipe 11. Se
vivía bajo las consecuencias de su política fielmente cumplida por los
soberbios administradores que la Nueva España tuvo en el siglo XVI.
El país, regido por un fiel servidor del monarca, quien le auxilió en las
campañas de Portugal y en la defensa de la Coruña asediada por Francis
Drake, concluía prudentemente el proceso congregacional que cambiaría la
distribución demográfica de América, principalmente en aquellas regiones
en que se cumplió fielmente, como fueron Nueva España, Guatemala y
también Perú. Concentrada la población indígena para lograr mejor su
control y vigilancia, pudo el Virrey don Gaspar de Zúñiga ) Acevedo
(1595-1603) apoyar la expansión al septentrión, avanzando tanto por las
Californias como por Nuevo México y el Nuevo Reino de León. En las
Californias surgiría nuevo puerto importante. Monterrey, nombrado así por
el navegante descubridor. Sebastián Vizcaíno; y en el Nuevo Reino de León,
debido a los esfuerzos de Diego de Montemayor, se fundaría una población
también llamada Monterrey en honor del Virrey. Bajo estas bases y sin
mayores plagas y problemas que afectarían a la población, el virreinato se
asentaba, fortalecía y prosperaba.
El gobierno eclesiástico no presentaba la misma situación. El enérgico
arzobispo Pedro Moya de Contreras, quien también gobernaría como Virrey
en 1584-1585 y había promovido la celebración de Tercer Concilio
Mexicano que puso las bases de la vida eclesial novohlspana, había sido
llamado por el monarca para presidir el Consejo de las Indias, como sería
más tarde otro hombre experimentado en el gobierno de ellas, don Luis de
Velasco segundo. La vasta, rica y abundosa arquidiócesis de México se
471

�· · que se
l bildo-catedral, situac1on
sede vacante, regida por e . ca
.cana don García de Santa
b
encontra a en
ocuparía la DUtra mexi
, hasta 1601 en que
prolongo
1601-1606).
Maria y Mendoza (
.
. staba fuertemente
.
al la iglesia e
.
. .
· stía cabeza ep1scop •
dí
ás que el cabildo. e1
Si bien no eX1:
blo de Dios la aten a, m
frailes dominicos.
tada y la vigilancia del pu~ .
asen
. · .. presidido por
. . d. 1
T ºbunal de la Inquis1c1on
n
E -a de la not1c1a e
rt el arribo a la ~ueva sp~ el 13 de septiembre
D~ esta sue e oso señor don FehJX: II, ocum . ó a la administración
fallecillllento de\ p~dermonasterio del Esconal, co~o~l Virrey recibió con
de l 598 en su pa ac•?:stica y a la sociedad col_orua . uestras de dolor que
virreinal: .ª la ec~e::stas y fingidas, más_q~e c1erta:~1:ó el luto necesario y
satisfacc1on las s p . dades civiles y religiosas y d das Dada la ausencia de
le expresaron l_as aut~~ , same que le fueron ot~rga . arrogó celebrar los
las manifestaciones
peorden de Santo Dommgo se gni·fica iglesia con
.
la poderosa d b'an hacerse y sen-aló a la ma
arz.ob1spo,
fun rales que e 1
solemnes
e
ue en ella se efectuaran.
que ya contaba para q
. did funerales hechos a
ceremonias con los es~len os administración de
Contrastaban e:o monarca Carlos V • baJO 1~ .rec:virrey dispuso que
su antecesor, el poder! 1 año de 1559. En es_ta ocas1on. el convento de San
don Luis de Vela~ob~ en el enonne pano que te;ia de había establecido
las exequi~ se ce le 1l'.amosa capilla de San José: en 1ºvnirrey encomendó se
·
Junto a a •su famosa escuela. Ese ano ' e
· ¡ al
Francisco,
Túmulo Jmperza
1
fray Pedro de º;°~erales ) de que se levant:aB:maldino de Albornoz.
encargase de_ 1~
alcalde de las atar~s doCl udio de Arciniega. Este
regidor de Mex1co ) . . del túmulo al arqU1tecto a dechado de cultura
.
nfi · la erecc1on
fue un
. .
quien co 10 .
aflaco en tres mese~ y
sías e inscnpc1ones
levantó el regio cat b
de arte compettan con las poe
renacentista, pues las o ras
latinas que se fonnularon.

.
lendorosamente
l bra dio cuenta esp
.
lendor de esta real y ~er~ o
ta e historiador Fran~1sco
Del ~sp
drático universitario, poe
r encargo del Virrey
el humanista, ~te en la primorosa obra. ~ued tipógrafo Antonio de
Cervantes de s_ ~ 1 talleres de impres1on e
.b. .
publico en os
. .
escn 10 Y
la ciudad de Mexico
60
Espinosa en l 5 , en
. la ieza admirable de
or ser no solo
P
·stico de
El Túmulo Imperial, que _Pªsa l~osa del desarrollo hurnaru oción
antera viva Y
d a de la conrn
nuestra tipogra~a smo ~ambién obra histórica revle1~doren Yuste, magnifico
N
Espana, es
rte del rec w o
la ueva
. ·tua1 que produjo la mue . . to de la Nueva Espana.
política y espm los I de España. en el vrrrema
emperador don Car

f

El deceso de su sucesor, inflexible, intransigente y también piadoso
señor Felipe II, dio lugar también a muy célebres exequias que se realizaron,
no en la catedral que estaba en construcción, sino en el templo que los
dominicos tenían. frontero a la casa que ocupaba el Tribunal del Santo
Oficio. Estas exequias. no tan solemnes como las del padre, también
tuvieron a su cronista en la figura no de un humanista, como lo fue Cervantes,
sino de un consultor del Santo Oficio. el doctor Dionisia de Ribera Flores,
quien también tenía una buena fama de predicador.
La orden de Santo Domingo estaba en su esplendor y el laz.o que la
unía con el tribunal de la fe era cada vez más fuerte. El Tribunal que había
establecido en la capital novohispana don Pedro Moya de Contreras en 1571
babia prosperado. Contaba con el franco apoyo del monarca, quien había
ordenado al Virrey Conde de Monterrey, al darle las instrucciones conforme
a las cuales debería de gobernar Nueva España, lo siguiente: "Con los
inquisadores de la ciudad de México os encargo tengais toda buena
correspondencia y los honoreis, proveyendo y procurando que las
audiencias, gobernadores, corregidores y otras justicias de todo el distrito
se lleven bien con los comisarios y oficiales, por lo mucho que importa que
en partes tan remotas y donde está tan recién plantada la fe, sea el santo
oficio reverenciado, temido y estimado. para que se exusen los encuentros y
diferencias que se han ofrecido en el pasado sobre cosas de jurisdicción y
preeminencias, y proveeré lo que convenga, de que se os avisará".
Con este apoyo gubernamental, la Inquisición novohispana por mano
del inquisidor apostólico, licenciado don Alonso de Peralta, y en ausencia de
arzobispo, conducía los negocios ecelsiásticos. Por ello era por que los
funerales se realiz.arían en el templo soberbio, amplio y reluciente de Santo
Domingo.
Comisionado para hacerse cargo de la conducción de las exequias
quedó el canónigo don Dionisio de Ribera Flores, natural de la Serena en
Extremadura, quién había llegado a México el año de 1560 e ingresado en su
Universidad habiendo obtenido el grado de licenciado en cánones el 17 de
septiembre de 1584 y de doctor el 7 de octubre del mismo año. Fue cura de
la catedral de México y promotor fiscal del Tercer Concilio Mexicano,
"cuyo oficio desempeñó con acierto y alabanza" El 3 l de enero de 159 l
babia tomado posesión de una carionjía vacante por la muerte de Diego
López de Agurto y se había distinguido como orador sagrado. De sus
sermones tenía un volumen impreso y otro en preparación.
La muerte del monarca originó que en México se celebrara solemne
novenario que se efectuó en la capilla del Tribunal de la Inquisición y

473
472

�, tarde se dispusiera el solemne
. .
• para semanas mas
repetiría en vanas ig1esiaS,.
d b ·1 de 1599
·
.
funeral que tuvo 1ugar e1 pnmero e a n
.
, al arquitecto y maestro reloJero
La erección del túmulo se encargo_&amp;: . , n artí'stica el notable pintor
.
T , en su cowecc10
di 1
Alonso de Arias, a qwen a~1 t~albuena en su Grandeza Mexicana o e
Andrés de la Concha. a qwen
título de "grande''.
ental como la consagrada a Car~?s
La pira funeraria no fue tan mom~ pero a través de la descripc1on
de la ID1sma,
al
se
1
v. No contamos con un d"buio
:i
a 'fica, digna del monarca . que
que poseemos podemos aseverar fue ~ ~ no tuvo el aire renacentista del
Este monwnento funerario y
estructura como en las
recordaba •
· 0 tanto en su
.
d·
Túmulo Imperial. El barroquism '1 xhomaban se revela de mme iato,
inturas. emblemas y P?emas que ae~ la sensibilidad de la época. Con
~ues ya ese estilo hab1a penetrad~
arafemalia fúnebre, el pueblo pudo
abundantes réquiems. responsos ) n;a ~leos y pinturas, la mayor parte de
admirar a sus anchas ese dechado 1 e bresalían las que representaban La
Andrés de la Concha, entre las cbu~. es ds~ otros artífices, entre los cuales
.
• pero tam 1en
Fama y /a V1ctona,
,
R a Prado y Franco.
odríamos citar a Requena, Vazquez, u ,
p

.
a las de Andrés de la Concha que son
Las más notables fuero~ sm dud "el lien=o principa/fue /afama, de.
descritas por un testigo de cahdad,_~ues lo romano descubriendo el desnudo
la estatura del natural, con el vest1 o ªanta pecho y planta y otros lugar~s

-

de músculos y bra::os y partes de g:~!snudo el arte de un artífice... p~rec,a
e con honestidad mostraban en e
. , de escoro en el rostro, sm que
;;tar arrebatada al cielo c_on una ele;:~::elle=a. le~ disminuyese la de :us
esta postura que suele quitar.far!~
el cabello suelto y desord~na o,
ba perJect1s11nas,
is pies· en
facciones que mostra
'das con algunas plumas a si
. I
signi.fica~do su congoja. las ~as caz dos partes, representando que aq;e,
las manos la trompa quebr ~ en
s hechos ha::añosos del grande_ e},
. trumento con que antes pu?l,caba /~
traba en los efectos de OJOS }
ms. .
no era de ningun efecto, mo~
la onia a los que la
Ph1l1ppo, ya
etimiento, tanta tr1ste=a, que pfi
en lo que
tr semblante Y acom
, ·
acabadas ,guras,
::ra~~n. y sin duda fue una de ~as m~ v;:::ban esta figura los cuatro
representaba, que se ~ud~i::e:~~a '. con gentil aire y rostro ;er:;s;/e
elementos y un manee o
p la mano diestra una corona e o
y en
a legre , con vestido. romano
..
• ificaba el premzo... ·
.
añadirá en elogio de este notable pintor que
El mismo testigo ocular México lo siguiente:
trabajó tanto en España como en
'

sign

474

«Maravilloso pintor cuyas obras en España
suspenden los pinceles de los más celebrados y
pierden el brío de enviarlas a estas partes, donde
hay quienes las acabe tan al vivo como lo
manifiestan las que han hecho en este reino y lo
dice el Famoso retablo que ahora de próximo
asentó en el convento de San Agustín de esta
ciudad».

A más de estas figuras realizadas por la Concha, el túmulo ostentaba
muchas más figuras como las que representaban Temor, Espanto,
Sentimiento y Llanto, Genio y Entendimiento, Deseo y Pensamiento y otras
más alusivas a las virtudes y cualidades del monarca difunto.
Unidas estrechamente a las pinturas se encontraban escrita numerosas
poesías: sonetos, canciones, epitafios latinos y españoles, epigramas, etc.
Estas fonnas literarias fueron producto de la inspiración ) dominio
versificador que tenían muchos miembros de la Compañía de Jesús, pero
también del dominico Fray Luis Vadillo, del canónigo Bernardo de la Vega,
de amplia y buena producción; de don Francisco Solís, Lorenzo de Herrera,
el bachiller Antonio Brambila de Arriaga, Rodrigo Dávila, el notable Mateo
Rosas de Oquendo, que fue el secretario del Marqués de Cañete; el doctor
Jerónimo de Herrera y otros más. Varios de ellos no los consigna en sus
caudalosos y bien informados estudios don Alfonso Méndez Plancarte, por
lo que debemos decir que pertenecen a esas innúmeras generaciones de
versificadores novohispanos poco estudiadas.
Cada figura se complementaba con una explicación, bien poética bien
en prosa. Los epigramas latinos y españoles eran abundantes. No poseemos
estudios en torno de estas fonnas latinas que, con los poemas y explicaciones
de las pinturas, enriquecerian el conocimiento de las letras novohispanas de
este periodo.
Si el catafalco fue para la delectación del pueblo y también para que
mostraran su conocimiento del mundo greco-latino las clases letradas,
asimismo sirvió para expresar la sensibilidad de una sociedad ante el
pavoroso accidente de la muerte.
Levantóse la pira funeral por la diligencia que puso en él el canónigo
Dionysio de Ribera, a quien el inquisidor ordenó "el peso de la ordenanza y
disposición del túmulo que se fabricó a la medida de su ánimo generoso y
agudo ingenio, obligándome a mí a que pasase la raya y limite del corto
mío, para el ornamento de letras y figuras y resplandor de flores y lumbres
con que se vistiese...".
475

�.

. muestra de la grandeza del monarca
Ante monumento tan soberbio, d México· el virrey, los oidores y
. , desfil ar el pueblo
entero. e . .dor apostólico,
'
.
.
• ·dores ,
difunto. debio
.
mqwsi
.
.
d l gobierno e1 mqwsi
1 R al
altos funcionanos e
. b ' d las órdenes religiosas y de a e y
.. ti·cos,
comisarios y f:ami•uares, m.1em , ros de , institutos civiles y ec1esias
Pontificia Universidad, cofrad1as y emas
luego vendría el pueblo de los pobres.
.
.
. e fueron solemnísimos. El
Los funerales con asistencia del ~ ySanto Domingo de México,
sermón se confió al prior del Rdeal ~ondves~igntoadeo comisario del Santo Oficio
· roa•s tar e sena. e muy conceptuoso, conmovio
· · a los
fray Juan Díaz, qwen
en el obispado de Chia~as. Su se;:;¡es del monarca, el amor y el respeto
oyentes; m~festó las virtudes y c b: a la labor de la Iglesia en In~as. Los
que se le tema y el apoyo que ~
siguieron a ese hecho, pusieron de
novenarios, triduos y rec~~da~nt q::te que adolorida asistía a esos actos
manifiesto tanto la devoc1on e a g ,
cuanto la lealtad y apego a la monarqwa.
dos más suntuosos efectuados
De estos solemnes funer~es, los se~ guna historia ni anales de la
consignados en 010
fusa Obra
en la Nueva Espana, Y n0 . ,
, •go Ribera Flores en pro
,epoca, nos deJ· ó amplia relacion e1 canoro
que escribió titulada:
·as funerales de la
Relación historiada;e }::./x;:u;l Nuestro Señor.
Majestad del Rey . ·
'dipl sa:ito Oficio de la
u has por el tribuna1 e
. .
nec
Es
aña
sus
provmczas,
t
Jnquisició~ _d~ eS a
:olo Licenciado don
0
e islas Philipi;s
Inquisidor Apostólico, Y
Alonso de
era a,
el doctor Dionysio de
dirigido a su perso~a _porde la Metropolitana de
Ribera Flores, Canonligo d 1 Santo Oficio de la
•.. ,,Jad y Consu tor e
esta ciuu, ,
, .
d trata de /as virtudes
Inquisición de Mexzco. _D~nd \ tránsito felicísimo:
esclarecidas de su ~;es a 'Letras Hieroglíficos,
/as Figuras,
•
.
dec1arando . .
en el túmulo se pusieron,
Empresas y Divisas, 1!u:iornó y compuso, con la
~omo ~~rson;;;;edel aparato sumptuos~ con que
mvencion Y
I t hasta su fenecimiento.
se vistió desde su Panª

~:i~;:i

'%

J

.,
nsta de varias decenas de cuadernos, la
Esta amplia relac1on, pues co
d Pedro Balli el año de 1600.
M' ·co en casa e
·
do
hizo imprimir su autor e~ exi .'
d tipografia novobispana, mte~
Con ella se cerraba un s1gl? glonoso e se abría la producción tipografica
'ficos impresores, Y
por pocos pero m~~ dante pero de menores logros.
del siglo XVII, mas ª un

476

La Relación Historiada escrita por el canónigo Ribera Flores,
representa un testimonio amplio, bien circunstanciado de cómo Nueva
España, dio muestras de su pesar por la muerte del monarca don Felipe II, y
de cómo iglesia y sociedad conmemoraron su deceso. La relación es la
descripción viviente de la cultura funeral existente en este lado del océano,
de la sensibilidad ante la muerte. Es una aseveración psicológica de la
sociedad novohispana en la que se observa mas la tradición eW'Opea ante el
fin de la vida, que la indígena. Bien se cuidaba la inquisición de mantener la
ortodoxia de los ritos y costumbres. Si bien el aparato obedecía ya a •
influencias barrocas, el fondo acataba las reglas que una larga tradición
eclesiástica fijaba.
El doctor Flores, quien ostentaba muy ufano el título de consultor del
Santo Oficio, trató de cumplimentar con holgura la encomienda recibida del
inquisidor Peralta y luego de levantar el túmulo y realizar las exequias, quiso
perpetuarlas, dejando amplio testimonio de las mismas; por ello se apresuró
a redactar su Relación Historiada, describiendo cómo Nueva España
honraba la memoria del monarca fallecido. El esfuerzo realizado ya mereció
elogios por un notable contemporáneo que dio su parecer, expresando no
pudo hacerse mejor elección para ese trabajo que la persona de Dionysio
Ribera Flores, de ''fe/ice ingenio y todo género de buenas letras y de quien
dejando aparte los insignes estudios de santa teología y sagrados cánones,
que desde la primera flor de su juventud siguió en la Universidad de ,
Salamanca y la eminencia de predicador en que resplandece... "".
Con estos atributos, el canónigo se dio a la enorme tarea de narrar

desde la invención del túmulo, traza de su planta y de explicar y alabar la
labor de los poetas, pintores y todas las personas que intervinieron no sólo en
su erección sino en el desarrollo de los funerales.
Que este trabajo pudo agradar al inquisidor don Alonso de Peralta y
cuerpo entero del tribunal de la inquisición, no hay duda alguna; pero que
sea un trabajo histórico literario, digno, recio y notable no se le puede
calificar. Si bien aporta amplia infonnación para conocer a las generaciones
literarias y artísticas, su calificación no es muy confiable. Si revela nombres
de funcionarios inquisitoriales que sirven para establecer la historia del
tribunal, esto, como lo estimó don Joaquín García lcazbalceta que tanto se
interesó en la historia del tribunal, sí resulta valioso. En cuanto a juicios
críticos en tomo de pinturas y poemas que describe, con lo cual enriquecería
nuestro conocimiento, estos son de menor valor. El propio don Joaquín da un
juicio totalizador sobre la obra al decimos lo que sigue: "Asombra
ciertamente ver todo lo que el doctor Ribera Flores sacó de su cabe=a para
celebrar las exequias, y más para describirlas. Es inútil decir que no pudo
llenar tal volumen sino afuer~a de digresiones impertinentes, sacadas, como
477

�dice el Dr. Herrera, "del projwzdo Océano de la Escritura Sagrada y centro
de la humanidad".
Aun cuando esta Relación Historiada no es un monumento literario ni
histórico, sí es rica fuente para conocer cómo la Nueva España y la ciudad de
México en concreto rindieron honores a su amado monarca y cuál era la
sensibilidad del pueblo y las autoridades. Es también rica en cantera que nos
informa acerca de los literatos, de los pintores, de los artífices en general. Su
contenido no ha sido estudiado como es debido, pues es una pieza rara que
sólo se halla en contadas bibliotecas. Por otra parte, el mismo autor advierte
que debido a que salía en los primeros meses del año 1600, los impresores
no tuvieron tiempo para hacer las correcciones necesarias, por lo cual salió
con graves deficiencias.
El virrey concedió el 18 de abril de 1600, desde su morada en
Chapultepec, licencia para su impresión. En esta licencia se asienta lo
siguiente: Por cuanto el Doctor Dionysio de Ribera Flores, canónigo de la

catedral de esta ciudad de México y consultor del Santo Oficio de la
Inquisición de esta Nueva España, me ha hecho relación que él ha
compuesto un libro intitulado Relación Historiada... , que era de erudición y
aprovechamiento y le pretendía imprimir, pidiéndole le mandase dar
licencia para ello... para que libremente lo pueda hacer, y que Pedro Balli,
... u otro impresor, pueda imprimir por tiempo de seis años".
Las muestras de dolor de la sociedad novohispana no se concretaron a
las celebradas en la ciudad de México, sino que en toda iglesia catedral,
como Puebla, Oaxaca. Valladolid. Nueva Galicia, se efectuaron exequias
dignas. y en todos los monasterios y parroquias principales se rezaron
responsos, solemnes réquiems y se elevaron oraciones por el eterno descanso
del monarca. Al poco tiempo, celebrarianse con otro aspecto y esplendor las
noticias del advenimiento de Felipe III al trono. Esta vez hubo regocijo y
alegria, desaparecían los semblantes adustos, y en vez de sombrías y
doloridas exequias, había contento y alegria. La sociedad novohispana,
seguía de lejos. leal y emocionadamente los sucesos de la península.
El contenido poético de las exequias
En el enorme túmulo levantado en el templo de los dominicos.
monumento efímero de madera y cartones pintados, cubiertos de crespones.
cintas, coronas de trapo, candeleros y cuya confección se confió al arquitecto
y relojero Alonso de Arias. auxiliado en el aspecto artístico por el notable
pintor Andrés de la Concha, en sus diversos cuerpos, a uno y otro lado de las
pinturas emblemáticas, arriba y debajo de las columnas, fueron colocados.
primorosamente dibujados, multitud de epigramas castellanos y latinos e

478

innumerables poesías • m,as de sesenta
·
pues no se menciona su
y cmco, muchas d
Rosas de Oquendo el d autor, pero otras debidas a a te ellas anónimas,
Guzmán. Fernando ,de B octor Jerónimo de Herrera ;. ores como Mateo

Ant?nio de Brambiia de uz:ante, presbítero, capeilán'1:i :e Ovaiie _de
canorugo de Tucum, B
aga, el hcenciado Sanf
anto Ofic10·
Francisco de Solís· Lan emardo de la Vega· Pedriag; de E~uivel; ei
Dávila' fray Luis Vad~;:~ºp de Herr~ra, hijo del doc~or
Medina Va_ca;
. . Y un miembro de la C
- , errera, Rodrigo
D
omparua de Jesús

~

.
e esos sesenta y cinco
.
veintiséis sonetos
poemas tenemos diez oct
.
una redondilla y o~h~ue fueron los más numerosos· cintvas; diez canciones,
versos variados.
,
o versos castellanos.
. De los autores, Mateo
mencionados en las nómin
Rosas de Oquedo
el
, .
El doctor Jerónimo d H as elaboradas por Don Alfon~ M, canorugo, son
identificarlos y estudi e errera aparece en la flor de o . endez Plancarte.
ar su aportación poética m'
vana poesía. Precisa
as general.

:::ª

La que aparece re . tr da
Flores es
,
gtS a en el libro del
, •
la alegria~
!e duelo, triste, con aire dece::~~ Di~~~sio de J_libera
virtudes y grande~s d 3{°or. Es poesía dolorida que
~o mea y abierta a
está contenida po l e . Rey prudente. La exaltación ls ~mente exalta las
poesía dolorida r_ a tristeza, la añoranz.a del gr
g onosa del monarca
y circunstancial tiene sus luru'·ta . an rey fallecido. Por ser
c10nes.

tri

Pese a ello se manifi
en muy diversas fo
esta en sus versos el estro
,.
del soneto. de las o:~· Adopta y adapta las formas ~:ro de sus autores
respeto y atención d ads y con ellas construye un edifi . cas_ ~e la canción,
na a eleznable.
ic10 sohdo, digno de
Son estos abundant
ocasiones seme'antes
es poemas. los más ue se
.
Imperial, levanldo e. que ~eron pocas. Recuérde~e u reurueron para
las aportacion
n o~as10n de las exequias de
q e para el Túmulo

funerales del :Jo":ib7sahendo las de Francisco Ce.';:\os ~, fueron escasas
más despliegue de :ar:t:adr Felipe ,11, hubo mayo~m:~~o~· En los
poes1a española llegaban, e ormas poeticas, de hallazgos L
e poetas,
poestas novohi
a nosotros y enri uecí
. . . os ecos de la
de San Juan de ~p~os. Algunas voces de Gardiaso
msp1r~ción de los
decenas de
a ruz, de Jorge Manrique recor , e ray Lws de León y

~

1;

elevado a ¡~mas que se inscribieron ~ leye~:10s, al¡"pasar las varias
observam
onosa memoria del catolic' .
en e barroco túmulo
os en este poe
.
.
isimo rey don F r
logros reveladores d ~an?,
repetición total ni imita . , e ipe _II. No

~

apoyadas en lo .
e msprraciones particulares l al cion servil, sino
s sistemas, modos, alegorías y e bl' oc es y auténticas,
m emas de allende el mar.

479

�Aparecen ya las menciones a elementos nacionales y un embrión
nacionalista muy estimable.
Esta poesía si bien suena a Réquiem, no tiene la gravedad del dolor
tremebundo que se observa en las letras europeas, sino la música que brota
de alguien quien canta las virtudes del ser perdido. Lleva un melodioso
canturreo que a través de imágenes muy variadas exalta la memoria del rey
difunto.

. Tiempo es de que se
.
se1 llsitúe en este fin de siglo
. analice
.
.
con 1 fiesta poesía, se mvestxgue
e orado Alfonso Ménd PI e n de completar el bal a sus _autores y
las excelencias de las 1 tr ez ancarte, quien tanto
- anee realizado por
e as novohispanas.
empeno puso en mostrar
En igual forma se han d
.
de Horacio Vir T
e analizar las ver ·
los latinos'. bi!~ i ~°':'idio, señal de conoc~::~: castellanas de la poesía
decimosexta centuria. ocidos por nuestros humarustas
. y cultivo
de la obra
de finales
de de
la

He separado del fatigoso libro de Dionysio de Ribera Flores, Relación

historiada de las exequias funerales de la Majestad del Rey don Felipe II,
todo este material que ofrezco al conocimiento de quienes se ocupan de la
poesía cultivada a fines de la decimosexta centuria en la Nueva España.
Algunos poemas podrán ser calificados de sobresalientes, otros de medianos
y algunos desechados, pero en todo desarrollo poético tenernos que encontrar

Lo que nos aporta la ob
comentario, pues así se co
ra, es algo desconocido di
Vengan las aport .
mpleta nuestro conoc· . ' gno de
estudio Y
t
d
aciones y sirv
imiento de la 1, .
orno e esa hermosa faceta d an para hacer más vasto
mea patria.
e nuestra cultura.
nuestro saber en

una producción de variada calidad.
En un rápido y primer regusto de esta poesía, hallamos logros
sobresalientes que animan a una valoración más rigurosa de esta rica parcela.
Así notamos los siguientes versos y poemas.
La Canción de don Lorenzo de Herrera que empieza; "Suene mi triste
canto... y el final de otra canción anónima: . .. más en dichosa suerte de

....

_

holgan=alsin temor de mudan=allibre del tiempo, golfo y de
enemigo/teniendo el bien conmigo/seguro alegre y siempre venturosos/moro,
vivo, descanso en el reposo" O estos versos de esta Canción: ... "en divina
centella/inflamado del rayo glorioso/contempla el sol hermoso/en
descansados gustos de alegría/viendo el eterno día.la quien ni el luto, ni el
temor asombra/ni el cerco toca de la oscura sombra", y también la última
parte de esta Octava: "Que aunque suceda a muerte el sentimiento I no sigue
al alma, que en divina alte=alajena vive de suspiro y /loro/ilustrada entre
bellas luces de oro".

Octava

a los ricas despojos
pues despreciar/as ;s
que vivir en las
mayor victoria
y a sagrada ha gustos de su gloria
ilustres triunf:~: remo/ altivo
temida
' uro g orioso
ma1estad que al
Y al extendido
ancha fierra
pus1ste1sfreno a{ impetuoso
solo al cielo d. lora pues ya vivo
• oe santob,
Y ciego e/paso h,erra
en se encierra·

Sacra corona, cetro esclarec,d
ms,gma de m, remo soberano o
quedaos, que quier D
ha de deJar las so,n':,r ,~ está ofrecido
venciendo yo gobem~oel bien vano,
honor eterno preso en ve/ hz conseguido
ahora roto el vuelo
l o umano,
al ¡
me evanto
c,e o, y dejo en tierra peso tantO.

n:a

d,elcammoel
de esta confus!":,;;: en la tm,eb/a

Seguíase esta canción:

Justo
es de1ar la muera
•
d,
alegría
e vuestra
com1pa111a,
-·
l
por evanlar al Alto O/
do se goza la I
impo el alma
uz, se da la palma

De Marte con es.fa
acrecentó a su
erzo no vencido
m, excelso pad imperio nuevo imperio
ceñ,d, puso :;• Y de lustroso acero
0
con.fuerte bra: ano en caut1ver10
la bárb
o_de valor crecido
ara nac,on de r fl
en fierra}' en mar 11gero ,ero;
a1enemigo asad
humilló d, d,
osadamente
· es e Oriente
hasta el nebuloso
su.nombre d1/ata/,¡:partado bando
nias estas glorias
de¡ó y mu .
en mortal cadena
'
no, y subió a la /u: serena

En
1 otra
• . t&lt;&gt;n
~Jª• en medio de .
a egoncas esta castellana:
pmturas

"º

º·

También el primer cuarteto de este Soneto, tal vez de Antonio de
Brambila: "Soy de Philipo el raro entendimiento/nací, cuando nació; crecí

creciendo/la edad cuando rigió, regí trayendo/gloria a la pa::, honor al
vencimiento".
Y en este de Rodrigo Dávila en el que escuchamos el eco de Jorge
Manrique: "Cual río cuyas aguas amorosas/se van calladamente

desli:andollas imágenes vanas de las cosas/así de nuestras vidas van
volando/van las calladas horas presurosas/de ver nuestro descuido
murmurando, ... "
480

ª

D1óme el cielo el potentad
la tierra su rico seno
o,
el mundo el cetro do;ado
D, su remo dilatado
•
y hoy por Él de10 el re"eno

En otra tarja esta oct
de Oquendo, Secretari':'~~eMMatheéo
arqu s
de Cailete:

De su Virtud m1rand
regí mis remas
o el simulacro
=a--'
a sus grand, •Y ma!)lor .,.
• nueza
Junté
e~ espacias terminados
dur,as· y rend, con a/tafortale•a
a m, cetro sacro
•
-.:. cervices
l
......,a aedad
h
·
todos esas
que uye, y allegadas
cu, ados
encendiendo en m~fa
0Jp1rando al t ,r.
er;:a del deseo
del
roJeo
gozo eterno c1erro;-a IOS OJOS

A D,os vida, que ya llegó la m
: g;as mdauerte, que ya llegó la
as v, 1nfehce, que das m
·
a D,as muerte. que das/el,
uerte,
en II vida temí la eterna muerte
ce vida:
en II muerte hallé la eterna vida,

':,;J;:

r1,'

481

�llegaste muerte y vida a un mismo punto.
A darme muerte y vida todo Junto.

y lo vivo más vivo quedó en gloria,
gozando la inmortal y eterna palma.

Otro soneto junto a un mechero:

Al inquisidor don Alonso de Peralta,
el doctor don Jerónimo de Herrera, en
razón de la historia funeral de este
libro:

Mísero afán, solícito cuidado,
honras dadas por don, merecimiento
al vuelo de m1 noble pensamiento
con glorias de victorias igualado.
El gozo vuestro cese, que ha llegado
a la v1dtl el postrero mov1m1ento,
que el mío en mayor bien está ocupado,
Lejos de ti ya el cielo me levanta.
A Dios, más s1 eres /lerra avara
en la compuesta piedra el cuerpo cubre;
Que el excelso monte a la luz santa
el alma doy con las virtudes claras,
y a ti los huesos. que la muerte cubre.

El rey en su despedida dice estos
versos:
Con imperio y con gloria florecía,
Más alto que otros reyes levantado,
Y con toda la grandeza de mi estado
con santo acuerdo y justa ley regía:
Cuando escondiendo muerte en niebla el día
del alma y cuerpo nudo desatado,
de la subbme cumbre de mi grado
me pone en la pesada /lerra fría.

...

Defensa estable de la Fe Cristiana,
honra inmortal del hombre de Peralta,
que a la gente de luz del cielo salta
en.frenáis, y dais lumbre soberana,
Hoy coronada la Ribera ufana
con vario lustre, que sus espacio esmalta,
os descubre esta muestra, que es más alta,
que cuantas mira la grandeza humana.
Veréis cifrado en ella de la muerte
el furor, de Philipo la victoria
eterna, que sus hechos esclarece;
y que alcanzasteis tan dichosa suerte,
que por vos se consagra a la memoria
lo que la docta mano al mundo o.frece.

De don Diego de Ovalle de Guzmán:
Si llevas tu pacto/o en la corriente
mezcladas con las perlas tu grandeza
descubriendo con presta ligereza
el oro por tu seno transparente;

¿De Creso y Midas que aprovecha el oro?
¿los reinos y la sangre generosa?
¿el invicto valor? ¿la heroica diestra?

No estés alegre, porque tu alta.frente
llene en sus aguas limpias tal riqueza
que da valor más rico la fineza
el mexicano lago en si ya siente.

a todo lo mortal ocupa el lloro,
sola virtud ilustre es gloriosa
y ella fue de mi eterno bien la muestra.

Solo quitar Ribera pudo al curso
de tus sonoras hondas el tesoro
y dallo a la región de Nueva España;

Este soneto en el pedestal del túmulo:

Mostrando de su ingenio el gran discurso
que lo levanta al estrellado coro,
con fama, que sus obras acompaña.

Sopló la muerte y apagó la llama
de la vida mortal, más no la lumbre
del alma que subiendo a la alta cumbre
por el empíreo cielo se de"ama.

De Fernando de Bustamante,
presbítero, capellán del Santo
Oficio:

Del tronco de Austria, la segunda rama,
la Parca (no mudando su costumbre)
cortó, y en el cortar, la pesadumbre
terrenal dembó, más no su fama,

Hoy de aquel mayoral de mayor suerte
el pastor generosa de Fenisa,
su vida y muerte, en gloria la eterniza,
cuya memoria a todo mundo advierte.

el alma dividió la muerte dura
del abrazo del cuerpo, y la v1ctona
ganó con el partir en Dios el alma.

Con senllm1ento en llanto se convierte
que de su pecho la grandeza avisa,
por aquel gran señor que estrellas pisa

Lo muerto se quedó en la sepultura,

482

triunfando de la vida y de la muerte.

Ni más comprenda breve historia
Vistiendo con ingenio, ind11Stria; arte,
Del sujeto real la altiva gloria.

Alfonso aquel pastor de la Fe, ordena
las exequias y túmulo divino,
y el coronista es docto cortesano:

Pues para celebrar parte por parte
las proezas del máximo Philippo,
un mundo entero, fuera poca parte.

pues pinta con deidad la glona y pena,
la glona de que goza el sacro Austnano,
y la pena que llora el pueblo Hispano.

Y el mármol y escultura de Lisipo,
y de Apeles los cuadros de /aje
y sabia cortesía de Ar1stipo.

Del licenciado Santiago de Esquive!
en alabanza del autor:

Y vemos que tu raro ingenio llama
diversas cosas bellas y curiosas
y en un compendw breve las de"ama.

Ribera coronada de inmortales
plantas y vanadas flores olorosas,
bien muestras que te bañan los cnstales
de rica vena y agua caudalosas.
Y así produces yerbas sustanciales
de toda vanedad, y ho1as hermosas,
y al túmulo real las acomodas
gwmaldas bellas y floridas todas.

Empresas, y divisas ingemosas
jeroglíficos, letras y figuras,
mármol, cuadros y estatuas generosas.
Y así la anllgua Menph1s las hechuras
calle sus pirámides tembles
que fueron de SI/S reyes sepulturas.

Pues que refieres grave y dulcemente
los debidos honores que ha pagado
el defensor de /aje del Occidente,
al gran Ph1/,po al cielo trasladado,
y dictando tu ingenio preeminente
versos dignos del coro consagrado,
cantas túmulos, arcos y divisas,
pirámides, sepulcros y cem=as.

Y el mundo sus milagros imposibles,
que más es de imposibles haber hecho
ínclito don Alonso de Peralta
interwene el valor de tu alto pecho.
Que tu propia v1rtud que tanto esmalta
tl/S grandezas ilustres no podía
en serv,r a tu Rey hacerle falta.

Y en tal sujeto y ministerio honroso
ambos a dos conformes, habéis dado
cada cual por su parte cuidadoso
lo que pudo obligar un pecho honrado.
Que don Alfonso con valor piadoso
y gastos grandes. muestra su alto estado.
y tu doctor Ribera a SI/S grandezas
de ingenios y arte, añades más nquezas.

Que como a defensor de la Fe pía,
el que en el Nuevo Mundo la defiende
funerales exequias le debía,
Y tales como el libro comprende
que las mandó hacer tal caballero,
que de sangra clarísima desciende

Del licenciado Santiago de Esquive!:

Y así al mayor monarca y más entero,
en celo, el celador de la Fe pura,
celebró su memoria, y el postrero

Ribera fértil, que del alto cielo
con favorables prensas adornada
pudiste enriquecer el ancho suelo.

hecho, que lo s11b1ó a la eterna altura.

Y tus grandezas ínclllas la alada
fama con dulce trompa manifiesta
desde la parte AIIStral a Scilla helada.

Del canónigo Bernardo de la Vega,
describiendo lo que contiene este
libro:

Y donde tiene Atlante la molesta
máquina celesua/ tu nombre suena
hasta el lugar do Febo su luz presta.

La vida san/a, observante y pura
Y la muerte que triunfa de la muerte;
de Phibppo segundo Rey de España.
El hecho que al pensar más alto apura,
y lo más de valor que el mundo advierte,
que el sen11m1en10 y pensamiento entraña.
La glona que acompaña
el a/,na del /11spano

Tu gallardo discurso, y libro en.frena
en su alabanza la mayor corriente
derivada de más copiosa vena
Que el es11/o más dulce y eminente
materia triste y funeral memoria
no vio la anllgua edad ni la presente.

483

�...

que al opuesto de Roma,
la dura cerviz doma
con brazo fuerte, y belicosa mano.
que a la arrogancia altiva, .
.
y al cuello terco y presunc1on derriba.
las exequias y asalto /ast,moso.
la soledad que llora el mundo solo
del sacro Rey, que en el etéreo canta
el túmulo real. y ornato honroso.
a quien pudo envidiar el Mausoleo
con el aplauso y gravedad que espanla,
la ofrenda honrosa y santa,
de un senmmento /terno,
por ser más agradable.
que Alfonso al bien estable
le consagra a su Rey, cuyo gobierno
de su cetro en el suelo
hi=o escalón para subir al cielo.
Hoy describe el d1vmo coron1sta
en su llorosa y funeral l,istona.
conqueeI a lma Compimge y enternece.
La vista l,umana p1érdela de vista,
y por no ser capa= de tanta glorw
con un s1/enc10 al mundo la encarece.
Ciianto el orbe apetece
de conceptos divmos.
y cuan/O en /,bros vemos,
haciendo con extremos
de nombre eterno a sus autores dignos.
verán en su d1fcurso,
y que Apolo por verlo ~ara el curso.
Con pecho blando Y misero /amemo
el alma piadosa lea aten/a
la obra que /,a de obrar para ganarse.
y al cielo. /evamando el pensamiento
de aquesta vida y de esta muerte sienta
lo que puede elegir para salvarse:
)' vera eterni=arse.
1111 Rey en el Emp1reo.
a cuyo cuerpo sa/1/o
el mundo con espanto
le pondrá por milagro ardiente cmo
cierta seiial que el alma
de v,da eterna mereció la palma
. callando le dirás al mundo
eanc1on.
lo que exp/,car a humanos se le mega
pues al s1/e11cio el no saber remites.
Que P/11/,ppo segundo. a/fin segundo
or verse entemi=ar su /11stona entrega
~ 111. porque esta gloria no /i1111tes
·dirás que en breve suma
su v,da y muerte mide con su p/111110

donde no hará mella
el tiempo n, el olvido,
por ser /a vo: de acero:
el Betis y el Hibero
en este nombre quedará dormido.
Porque esta gran Ribera,
no ríos, mas el mar vencer pudiera.
Las armas y victorias
los triunfos y banderas
el túmulo bellísimo y soberbio,
perdurables memorias
Pluhppo ver esperas,
pues del bra=o Chnst1anofu1ste el nerv10.
De hoy mas será proverbio
y con razón usado.
que en extremo hay ribera
de eterna primavera,
.
donde es ambrosía el paslO del ganado.
su vo= es de serena
mas encanta con canto de sirena.
Virtudes y grande=as.
figuras por efectos,
empresas. y divisas y trofeos.
Jnmor/a/es proezas,
sen/Idos y conceptos,
que vencen en /a altura col,seos,
purís11nos deseos,
alli a /a par cumphdos:
y los golpes osados
al punlo e1erc1tados,
en obra y e11 victoria converlldos,
nuestra ribera canta.
esc11cl,e al ruiseñor, que el cisne canta.
y aunque la dulce avena
Jamás /e J11c1erafalta
Por ser en toda Arcadia la primera.
dióle /a mano llena
de fruta la Peralta.
despertó el apetito la alta pera.
y así esta vo= entera
de dos recibe aliento.
y con esta henda.
vuela más esparcida
por el orbe, tocando _con su acenlo
la estatua de memona,
donde v,ve de dos el trono y glona.
A Dios canción. que importa
s1/enc10 en la Ribera, por que es corta
la glona que dais. y hacé1sfalla
no subiendo al pimpollo de Peralta.

Del doctor Jerónimo de H~rrera, en
alabanza de la católica maJesta_d_ del
rey nuestro señor don Phihppo
segundo:

De Pedro de Medina Vaca:
Desde el sepulcro helado
Pluhppo. y desde el c,e/o
levanta el cuerpo. y ba1a el alma bella.
escucha el canto y celo
del cisne regalado
que en bronce v1vulor III nombre sella.

Humtl/e al duro yugo el cuello enluesto
el /ero= enemigo más osado
,
ahora , o/, gran Phthppo glonoso
que deJ do en la 11erra ya el molesto

ª

484

peso sub1s1e con trofeo ornado,
suello y alegre en vuelo generoso
al cielo luminoso,
por entre neos cercos. entre estrellas,
por entre mmensos orbes, y astros de oro,
del fuego la región con luces bellas
ilustrando mmortal, donde el tesoro
de la glona sm término haz hallado
que en siglo alguno no sera usurpado.
Tu smg11/ar valor e1érc11osjormados
con espumoso hierro reluciente
y con horror del trueno producido
de los duros cañones fabricados
del Cíclope humoso en Etna ardiente,
domaron brava gente.
Húmedo se volvió el seco elememo.
el ex1end1do mar, campo manchado
de los vencidos con humor sangrien10
y fue en tu honra el triunfo celebrado,
cuya grandeza vida a la memoria
dará qu11ando al /tempo la victoria.
Hecho ilustre, más ya más claro hecho
aguarda el remo de III larga mano,
con que el imperio en cumbre levantada,
se verás, de amor abres el pecho:
y es, que puesto en el gozo soberano
del mglés ciego la arrogan/e armada
confirme d1es1ra armada
del vigor de celes/e fortaleza
en medio romperás de roncas ondas
del pumo arrebatado con braveza,
y del pro.fundo en las cavernas hondas
a los cuerpos darás la sepultura,
las naves desharás en S1r1ts dura.
Tu lela de los remos que haz de1ado
por el más a/10 premio. que se alcanza,
llegue la voz humilde al santo oído;
tu suelo, q11e registe, sea amparado
con 111/avor, que alten/a la esperanza
contra el impío furor aborrecido
en í111pe111 encendido:
que 1111rándolo tu del sacro cielo
será llevado en boca de /afama
del venc11mento el canto, y con el vuelo,
penetrará do hiela y do se inflama
la limeb/a, y la 111=, la noche y día
pubhcarán del remo la alegría.
¿Faraón, que harás 111 ,mento i·ano,
111s robustos e1érc11os vencidos,
lus carros anegados, lus banderas
rotas en el eslrecho mar insano
lus suertes de armas hórruias. veshdos,
surcando sm calor. vita/ las fieras
hondas menos l,geras.
(.tmped,das de bárbaros despojos'
Ocupará 111 pecho el frío espanto.
tu rostro mebla. lágrimas los OJ OS,
dolor intenso de áspero quebranto
el senudo, y 111 vida en hondo lago
lendrá muer/e con no acabado estrago?
Y 111 señor excelso, a cuya fuerza

más que de Marte airado poderosa,
el orgullo mas fiero y denodado
temblará: /u valor heroico es.fuerza,
que del Monarca el alma piadosa
prome/e al brazo luyo, confiado
en el cielo sagrado;
que tu imperio será, y tu nombre en tan/o
eterno, que en su seno el mar hundoso.
tuv,ere peces, y el tendido manto
colores, y la tierra el tronco hojoso,
y a las aves el aire diere aliento,
y tocare del.fuego el ro10 asiento.

Soneto que se puso en la moldura que
corría del pedestal:
Sube /aje volando en alas de oro
hasta el umbral del cielo y su alta puerta
que la tiene de par en par abierta
porque entre de Philtppo el gran tesoro.
No es despojo del Indo, ni del moro
presa rica es deje, que con la cierJa
mano de su verdad dejó desierta
la casa de la seismo, y pues/a en lloro.
Con esta rica presa alza la fama
su vuelo, y roca en la suprema esfera,
y con sonora /rompa alegra el cielo.
la región celestial su son inflama
y la entrada del gran Phi/ippo espera
que con trofeos m,I sube del suelo.

En el fin del sotaplinto se puso esta
castellana:
Dt a la fierra el cuerpo helado,
al mundo mt clara/ama.
el alma encendida en llama
al asiento consagrado
donde el bien, al bueno llama.

Versión de un texto de Virgilio:
Soy lauro glorioso,
de la vtrtud y triunfos ornamento,
por/ero c111dadoso
de la casa, y defensa
que los.fieros rayos siempre ahuyento.
Llevo pa.:: a la ofensa,
y alfuerte que ha vencido
descanso, gozo, premio esclarecido.
Adora el lauro bello
Febo, y c11al bello Febo coronado
ornamos el cabello,
debO)o de mt rama
de/Juego a los dos bra::os el cuidado
al e1erctto llama,
que admira las señales

485

�de mis heroicos hechos mmortales.
Tengo eterno verano,
estos muestran su lustre reluc,ente,
de do el virg1hano
asiento tiene el nombre,
que seguro estará de rayo ardiente
sm q11e e/furor le asombre.
cuanto fuere en ,m gloria
perperuo con las /rojas de 111ctona.

Al final de primer lienzo aparecían
estos versos:
Cual el árbol frondoso
plantado a la garganta
que corre de agua pura,
y da fruto sabroso:
y sus ramos levanta
con nueva vestidura
de sus ho_¡as pomposas
yflores olorosas.
tal es el alma santa
de P/11/,ppo. que planta
s11 planta en la ribera
do siempre go:ará de la primavera.

En el segundo lienzo apareció una
octava en coloquio, igual que la de la
fama, ya registrada:
T ¿Qué haces d1, Victoria?: vivo en llanto
T ¿Llanto puede ocupar t11 alegre suerte?
V Murió Pluhppo. cuyo valor tanto
q111tó del mundo la envidiosa m11erte.
T Mayor victorw alcan:as, pues al santo
cielo voló postrado al hado fuerte,
111ctona, trmnfa. ensa/;a la v1ctona,
con que venció y subió a la eterna gloria.

...

En otra pintura al lado de unos versos
salidos de la Epístola a los Gálatas,
había lo siguiente versión castellana:
Vivo yo, mas ya no yo,
porque del mortal encuen1ro
el cuerpo en tierra cayó
pero el alma fue a su centro.
y así muerto vivo yo.

A su pie estos versos que declaraban
parte de un trozo de la Carta a los
Corintios:
Espíritu sagrado
que subes al celeste firmamento.
con peso sosegado.
llegado ha; al asiento
que mereció III celo:
ya remas en el c,elo.
con otra 1111evaforma.
de rey, que en rey divmo te transforma.

En el segundo pedestal se impusieron
estos otros versos:
No las grandes crecientes
del Nilo ca11daloso,
ni las fieras armadas
de las bárbaras gentes,
q 11e corren por sus hondas presurosas.
111 las aguas turbadas
del sur. y el océano,
pudieron con su mano
apagar en P/11/1ppo la encendida
llama de candad. q11e a eterna vida
sm perder de este.f11ego 11na centella
s11be resplandeciente como estrella

A esta octava respondía un soneto
que se puso en el otro ángulo del
pedestal:

redondilla:

En el eterno asiento defirmew
p1sá1s, P/11/ippo el estrellado manto
encendido en la luz del esplendor santo
del sacro rey de la mmortal belle:a.

Oh gran rey esclarec1do,
Santo Dommgo te llama
y esta virgen que te ama
es la que tu has defendido.

No turbará la excelsa fortaleza
de vuestro gran valor mortal espanto.
que es seguro descanso, todo. cuanto
alcan:aste ,lustres dos memorws.

Al pie de octava:

De fray Luis Vadillo O. P. esta

Detente oh rey, oh sol 110 te adelantes. aguarda
para un poco, tarda, espera,
1
¿no ves que para el remo no hay atlantes
Ya no puedo esperar, que bien qumera
que me lleva la muerte, y no te espantes.
a setenta y dos años que me espera,
y aunque Ph1hppo muere. hoy sube al cielo
y al rey Ph1hppo deja acá en el suelo

una en la 11erra, el remo poseyendo,
otra gozando el bien en la alta cumbre,
más de aquestas dos subhmes glorias
mayor, la que está el alma enriqueciendo
con pura, esclarecida y nueva lumbre.

486

Soneto
¿~'.én. en aqueste espacio está encerrado
c ,e~to _con el túmulo espantoso?
•
Un P_rmcrpe en gobierno venturoso,
del imperio y de vida despojado.
¿El que tiene a sus pies su;eto? El hado
venc~do en el asalto riguroso
¿Que celebra /afama? El valeroso
esfuerzo de su pecho no domado.

goza Phi/ippo del cielo
Dice que el eco le advi~rte
que en elfin de su partida
g?;D del bien sin medida
siendo/e medio la muerte
de gozar eterna vida.
El erario de /a fe
Y tesoro del gobierno
ya tan premiado se ve
que de lo mortal se fue
ser inmortal y eterno
Y a mí el cuidado me queda
cwdado en no descuidarme'
de Philippo, púes honrarm;
puede, diciendo que queda
en el ere/o eternizarme.

ª

~~:n es aqueste? Aquel que defendiendo
e nst? la/e santa, nueva gloria
acrecen/o a su gloria floreciente.
Di el nombre
I
rindió
a /a · El gran Ph'/·
ippo, que muriendo
.
muerte, Y lleno de victoria
Vive eterno en el cielo reluciente.
Castellanas

Siguiendo
. .,
este mismo intento
pros1gu10 con estas castellan
'
el cuidado de la pregunta: as en que

Paseando el mexicano
lago en Philippo elevado
por saber si se Je ha dado
en el trono soberano
lo que en Dios llene ganado.
Dye ¡ay' con un gemido
,ay' el eco respondió, '
y yo dye ¿ q111én me oyó?
Del eco fue respondido ·
c~n vo: sonorosa, yo.
Dyele ¿sabrás decir
lo que te preguntare?
Respond1óme el eco, haré;
yo con gozo de le oír
de esta suerte pregu~té:
dime ¿Ph,J,ppo, ha hallado
el escondido tesoro?
Respondióme el eco, oro
oro dino atesorado
de sufe en el sacro coro
Dije por quedar seguro ·
¿esto que digo es así?
Respond1ome el eco, sí.
Yo que sólo esto procuro
luego el luto eché de mí.
Dye, diré que /a palma
de la gloria llene fe?
Respond1óme el eco.fe
promete, la go=a el alma
esto me dyo, y se fue.

Levante más eterno m, trofeo
que ~e metal la estatua fabricada,
y mas excelso que el real asiento
de so~erbras pirámides alzadas·
a qwen n! tempestad consumid;ra
derribara, ni el Aqwlón airado
el. curso. innumerable u,_,e losanos
-.
nr del lrgero tiempo el presto vuelo

Estos versos compuso Bernardo d 1
Vega, Canónigo de Tucumán:
e a

Al colateral de esta trad ucc1on
. . se
puso este soneto famoso:

Ha querido el santo celo
de 1111 oficio desc111darme
con dar a elllender al suelo
que por gozarse y gozarme'

Soy PJ11lrpo de Carlos praducido
el fue del turco vencedor primer;
segundo. que fue en el Egeofiero•
a m1 valor sus fuer.as he rendido.

¿Al gran rey qué le han dado?
Dado la gloria palma
¿alma en tan suprem; estad ?
A do toca Dios su palma º·
Fe/ice rey cuya vida
·
ida donde se transplanta
planta para Dios, y plan;a
queª muerte pisa rendida
¿Y tiene corona be/Ja? ·
Ella y el cetro glorioso
¿oso decir que es estrella?
Ella en cielo luminoso
Vuélvome con este bre~
bien puedes, pues ya el d1vmo
himno entona el rey con quien
en el cielo de contmuo
cantará al cordero, amén.

Tradu~ción aJ romance de una oda d
Horac10:
e

487

�El padre con trofeo esclarecido,
el hijo de sus tnunfos heredero,
el uno, el otro defensor severo
de /aje, se mostró Jamás vencido.
Ahora en breve espacio sepultado,
siendo a mi nombre corto el cerco inmenso
del orbe. me levanto eterno al cielo:
donde no en la v,g1lia del cuuiado,
mas en segura paz Jodo suspenso
meJor defenderé el hispano suelo.

Al pie de una columna se pusieron
unas Castellanas:
Términos puso en el suelo
en plus u/ira de estas dos,
pero hoy pasando al cielo
suben sm término a Dios
que es el plus de aqueste vuelo.
Gran Ph1hppo. habéis volado
con alas de candad.
donde ya desechpsado
del humo del cuerpo helado
v,v1réis en e/andad.
Soneto
¿Turbaste? no te turbes pecho humano,
de ver el cuerpo en este monumento,
que a lo terreno aquesle frío asiento
ordena muerte con avara mano.
¿Turbas/e? no te turbe, que /emprano
o tarde, cuanto cría el elemento
duro, trueca el ligero movimiento
de la suerte fatal en polvo vano.

...

Y si quiere lurbarte, viendo el alma
del Rey, hyo de Carlos colocada
en la eterna región de la alegría:

pero su curso, que de grado en grado
por los lúcidos signos le traía
hasta el profundo ocaso le ha bajado.
Y al fin de su curso, lumbre y alegría
hoy esconde la tierra en breve estado,
al que ayer en el mundo no cabría.

En el sotaplinto del anterior se puso
este otro soneto:
Yo v,ví con corona y cetro de oro
de la vida sujeto a la mudanza
llena de afán y mísera esperanza
de fugitivo bien, y eterno lloro.
Yo vivo en el supremo y santo coro,
donde de gloria a la mmorlal holganza
el horror de la niebla nunca alcanza
ni robará la muerte m, tesoro.
Yo triunfé con la palma de victoria
en duro marte con valor comprada,
que será igual de tiempo con el vuelo.
Yo triunfo ya, con más ilustre gloria
de más altos despojos alcanzada
seguro en la región del claro cielo.
Octava
Hermoso, limpio, sacro, inmenso cielo,
si tú le gozas porque en alto asienlo
has dado al rey que dio leyes al suelo,
con inmortal grandeza acogimienlo,
alégrase la tierra en el consuelo
ahora de tu grave sentimiento,
pues a tu grande cumbre ya acompaña,
el honor, el valor, la luz de España.

Habla el rey en este soneto:
Con imperio y con gloria florecía
más alto que otros reyes levantado,
y toda la grandeza de mi estado
con santo acuerdo y jusla ley regía.

El horror cesará, que quien la palma
alcanzó de la gloria deseada
el canto no consciente de agonía.

El autor de este soneto también hacía
epitafios latinos. Un soneto de Don
Francisco de Solís:

Cuando escondiendo, muerte en niebla el día
del alma, y cuerpo el nudo desatado,
de la sublime cumbre de mi grado
me pone en la pesada tierra fría.

Salió el dorado sol por el oriente
alegrando la tierra con su lumbre
levantóse l,gero a la alta cumbre
con presto vuelo y dorada frente;

¿De Creso y Midas que aprovecha el oro?
¿los reinos y la sangre generosa?
¿el invicto valor? ¿la heroica diestra?

,lustró con su luz resplandeciente
de nobles remos, varia muchedumbre,
regaló con calor y mansedumbre
los más helados pechos de la gente;

A todo lo mortal ocupa el lloro,
sola virtud ilustre es gloriosa,
y ella fue de mi eterno bien la muestra.

488

Versos de Lorenzo de Herrera hi.
del doctor Herrera:
' ~o
De do las puertas de oro
abre la mensa1era del sol claro
hasta do engendra el sueño pe;ezoso
la noche. asombre el golpe del avaro
hado, Y m, grave lloro
dilate el Ponto hondoso
el curso presuroso
Y a la dohente vo= de m, lamento
resuenen los peñascos con gemido
el caso sucedido
Jamás falte el ci,;dado al sen//m1ento
pues veo, triste España, aquí encerrddo
m, defensor amado.

Ani~ales, Escipiones,
aqu1 abatan sus pendones:
que esta es, la que vence a todos.

Soneto_que explica la buena suerte de
su maJestad, en que habla d su
traslación dichosa:
e
Dichoso rey, que vivo ya sm vida
y remo, sm temor de ver la muerte
porque pasando el trago de la muerte
pase pisando el cielo a me1or vida.
Que desligar el alma desta v,da
es deshacer el nudo de la muert~
porque ~IVlr sm D10s es más que muerte
, Oh cuan sabrosa y leve/ulSte, muerte,

Soneto
Venció!ª muerte, pero el firme intento
del espmtu vuestro soberano
venció. haciendo el paso arduo llano
para los gustos del eterno asiento.

y la muerte por Dios es más que vida
llegando a tiempo y punto que mi vida
estaba sepultada ya en mi muerte.,

Que solo pudo en es/e venc11111en10
del hado riguroso la impía mano
poner el cuerpo con furor insano
en el callado y Iris/e mowm1en10.

y en darme entonces wda,Jueras m:erre

Muy más dulce mef111ste que la vida
como por darme muerte.fuiste vida.

Soneto de Lorenzo de Herrera:

Mas negaron al crudo /os despojos
el valor y /aje que defendiendo
en Vida, en muer/e habéis lambién guardado.

¿Qué haces, vmud sacra, en este bando
sentada en urna de cemzas llena?
'
D~rramo de los OJOS larga vena ·
misera mis cabellos arrancando.

Dichoso vos. que ya con nuevos OJOS
en/re lumbres del cielo reluciendo
el bien m1rá1s de gloria coronado.

¿Q111~n engendró el dolor.? ¿qué estás llorando?
¿qwen lavo: a la lengua libre enfrena?
el profundo s1lenc10 y grave pena
me suspenden mis lást11nas callando.

Soneto de Don Lorenzo de Herrera:

¿Qué causa? Haber terminado ya la gloria
que me daba el gran rey de las Españas
ilustre resplandor de todo el suelo.
'

El curso de la vida lermmado
confiero asalto de la muerte dura
declara aquesta noble sepultura
de unpr'mcipe,
· que en ella es1á encerrado.

¿Fuese? Murió pues sola la memoria
te puede consolar las hazañas
con que subió inmortal al alto cielo.

Cuanto pudo impedir el crudo hado
que a ninguno su limite asegura
impidió aques1e horror y sombr~ obscura
de que miras el lúmulo cercado.

Al

.

~t~ de este soneto, se puso esta

canc1on del mismo Dr. Lorenzo de
Herrera:

Mas del Señor inmenso de grandeza
queriendo darle el premio merecido
de la paz, de la guerra, del gobierno:

Suene m1 triste canto
del mísero s1ispiro en compañía
de donde nace el velador lucero
hasta do el sol s11 resplandor en~ía.
Y con 110 usado llanto
·
más espamoso yfier;,
szistentando en ligero
vuelo rompa los montes levantados
abra las peñas. turbe el mar l11nch;do,

dy·o ª la parca, rompe la estrecheza
del cu~rpo, con que el alma está impedida·
romp1ola. y levantóse al premio eterno.
.

Seguíase este cuarteto:
Las victorias de /os godos.

489

�del orbe dilatado
de"ibe fuertes muros bien trabados, .
- he ya perdido
pues yo la Nueva Espana,
mi rey esclarecido.
Quién muere levantado en generoso
vuelo a la luz del consagrado asiento
las alas del heroico pensamiento
haciéndose inmortal y glorioso:
deja el mísero bien y afán penoso
de las sombras del frágil fundamento
y alcanza en el celeste ayuntamiento
los eternos contentos de reposo.
Salve, Philippo sacro, que murien1o
la niebla habéis dejado, el claro dia
gozando en la alta cumbre colocado.
A do con bello resplandor luc1~ndo;
miráis lleno de gloria la alegr,a
del santo de los santos venerado.

Al pie seguía esta canción:
En el supremo inaccesible bando
de la mmortalldad de inmensa gloria.
con ,lustres despo¡os adornado.
trofeos eternos de victoria,
el tiempo usurpador amenazando
a m1 grandeza, m el furor airado
del hondo mar 111rbado,
ni el ímpelll de horror fiero temiendo
del enemigo estruendo,
más en dichosa suerte de holganza
sm temor de mudanza
libre del t,empo, golfo y de enemigo
teniendo el bien conmigo,
seguro, alegre. y siempre venturoso
moro, vivo. descanso en el reposo.

:o

...

En una tarja graciosa, Y en ~izarro
cartón aparecía de Don Francisco de
Solís, este soneto:
Quemó al segundofémx de e!te suelo
el encendido sol, cuando salia,
.
y conv1rt1endo el cuerpo en 11errafrw,
el alma se llevó para su cielo.
La tierra se cubrió de mste ve(o
y la esfera mrbando s11 armonia_
con ll11vws y con truenos parec,a
el caso. lamentar, gemir tal d11elo

Arriba de un pedestal se puso una
letra que dice:
·A dónde vengoforzado?
l_ no es tiniebla mi aposento?
l
ad ?

.temor y de luz cerc o
~s que el rey mudó su intento
y hame el nombre a mí mudado
de temor en venc1m1ento.
Temía, mas ya no temo
porque se trocó m1 suerte
en otro contrario extremo,
que de portero de muerte
lo soy de este rey supremo.
y aunque ofrecerle no puedo
lo que merece y yo pienso,
ya que me hallo sin miedo
derramaré mi"ª e incienso
aquí con semblante ledo.

A mano derecha del pedestal puso
este soneto:
El túmulo, qt1e miras levantado
en el espacio des/a d11ra tierra,
del vencedor Ph1l1ppo el cuerpo cierra
de títulos ilustres rodeado.
Mas de santo esplendor acompañado
el coro al alma venturosa encierra
q11e del conflicto de la cruda gue"a
subió libre a la /¡¡z del sol dorado.
Será perpetua al s11elo la memoria
de su valor excelso. a quién olvido
.
podrá esconder jamás en sombra oscura,
y el cielo, que le dio rayos ~e gloria
en supremo lugar esclarecido
se gozará en su nueva lumbre pura.

A unas letras que dicen esto:
Espanto soy conocido
y hoy me espanto yo de ver
al que nunca fue vencido,
que se ha sabido vencer
de¡ándome a mí vencido.

Gozó estas letras Bernardo de la
Vega, canónigo de Tucumán:

Pero el d1vmo sol enamorado
de aquesta singular naturaleza,
sobre las m11ertas brazas me/mando.

En esta 11erra me puso •
el temor, y es cosa extrana
ver aqueste horror confuso
que el sent1m1ento dispuso
de Phil1ppo rey de España.

y entre llantos y lutos de msteza

otro tercero fénix ha engendrado
cual hyo de su luz y su grandeza.

490

De ver el dolor crecido,
a quién acompaña el llanto
estoyfuera de sentido,
y pues de verlo me espanto,
espanto soy conocido.
Con ver la tragedia amarga
aquí la muerte me exhorta
que el representarse encarga
a la wda, vida corta,
y a la muerte vida larga.
Y cuanto al mundo ha admirado
no me ha alterado m1 ser
ni a mi condición trocado,
de ver nunca me he espantado,
y hoy me espanto yo de ver.
Pues el pensamiento tengo
atónito yo me admiro
y a un extremo extraño vengo
si de mirar lo que miro
con mi espanto me convengo.
De ver trocada mi suerte
la más nueva causa ha sido
ver que mi espanto me advierte
que hoy ha vencido la muerte
al que nunca fue vencido.
Canta el vencido victoria
por ser su suerte tan buena,
que triunfando su memoria
el suelo llora su pena
y el cielo canta su gloria.
Quedar puede el muerto ufano
llegando el mundo a saber,
que hoy me espanto y vengo a ver
a Philippo rey hispano
que se ha sabido vencer.
Después de vencer la he"a
el padre del cristianismo
tal valor su pecho encierra,
que así se hace la guerra
con que se vence a sí mismo.
En la vida que ha vivido
más que hombre se ha mostrado
y en la empresa que ha emprendido
pues de la muerte ha triunfado
dejándome a mí vencido.

Recibió el puesto inmenso de luz lleno
al alma bella libre de graveza
y fue la tierra al cuerpo morada.

En uno de los pedestales se puso esta

letra:

¿Qué es esto como no siento?
¿El sentimiento no soy?
soy pero he mudado miento,
porque a Ph1lippo dan hoy
corona en el firmamento,
y al gozarla con el voy.

Seguíase luego esta canción:
Entre las puras luces de dorado
cielo, desnudo de mortal corteza
vestido ya con nueva lumbre belÍa
vice inmortal con inmortal grandeza
el sacro rey Philippo, y levantado
en trono inmenso puesto por estrella,
en divina centella
inflamado del rayo glorioso
contempla el sol hermoso
en de cansados gustos de alegría
viendo el eterno día,
a quién ni el luto, ni el temor asombra
ni el cerco loca de la oscura sombra.
Allí conoce al caro padre ilustre
ínclito emperador de las &amp;pañas
más alegre y dichoso y más luciente,
que cuando levantó de sus hazañas
la fama en alas de oro el vivo lustre
al feroz enemigo en marte ardiente
quebrantando la frente,
el hijo al padre, el padre al hijo en blando
acento razonado
descubren el valor de la victoria,
que los subió a la gloria
do eternamente viven colocados
con paz segura, libres de cuidados. •
Desde el sublime y soberano asiento
miran los astros y región delfuego,
el aire, que se esparce en leve vuelo,
y el hondo mar, que co"e sin sosiego,
el terrestre y pesado fu,ufamento,
y cuanto cerca el luminoso velo,
el tendido suelo
de sus soberbios reinos dilatados,
los bárbaros domados
con hie"o ensangrentado y ronco trueno
de horror fogoso lleno,
y aquesto y más, que hubiera todo junto,
Juzgan al bien, que tienen por un punto.

Soneto puesto en el colateral:
Soberano Philippo, honor del suelo
¿qué haces en aqueste humilde bando?
La dura muerte Viene acelerando
la división del alma y mortal velo.
Tu cuufado es virtud, tu asiento el cielo
rompe los astros. que te están mirando '
que yo virtud alegre acompañando
iré tu lustre y generoso vuelo.
Cuando lo inmortal y lo te"eno
trabado en.fuerte nudo la estrecheza
de rigurosa parca fue cortada.

En una colateral se puso esta octava:
En tomo del eterno monumento
hable el mudo silencio, y la tristeza

491

�rompa el curso del mísero lamento
cantando de Phr/,po la grandeza:
que aunque suceda a muerte el sentimrento,
no sigue el alma. que en d1vma alteza
a1e,,a vive de suspiro Y lloro,
,lustrada entre bellas luces de oro.

Luego de los signos del sentimiento,
venían estos versos:

...

Una extraña novedad
veo. que me maravilla,
que qurero tener mancilla
del fin de su ma1estad
y no puedo en mí sentilla.
y cuando qwero llorar
lo que manda el sentm11ento,
/os OJOS siento e11J11gar,
y contra 1111 propio mtelllO
por gen11r doy en callar.
Y como soy producido
del sentrmrento gran ,medo
que he de ser reprendido
porque a llorar soy venido
pero llorar ya no puedo.
Y mirando s, yo soy
el llanto, quedo sm 11no
porque sr a llorar almo,
vuelvo contra lo que voy
sm proseguir 1111 desuno.
A/fin mirándome bren
soy ya otro del que he sido
porque el dolor Ira /1111do
y ha llegado el sumo bren
que me ha en go:o convertrdo.
Trocó Phi/,po su estado
y trocóme a mí la suerte
el deJÓ mortal cwdado
yo ser mmistro de muerte
y por esto no /re llorado.

Abajo de la figura de una mujer vieja
que representaba la . tierra esta
canción de cuatro estancias:
Llanto y luto de horror acompañado.
y túmulo cubierto en veste triste
muestren de la espantosa Y cruda muerte
e/furor riguroso no domado,
que con obscura niebla el orbe viste.
usurpando fa gloria a nuestra suerte
su 1,ranía fuerte.
Vaya la vo: a donde el nuevo día
cobra el color perdido, a donde cubre
fa luz, la sombra de la noche fría.
por do el estío su rigor descubre.
por do de Sc,11a el /rondo mar /11nchado
esta con densas nieves apretado.
Hoy, el hado cruel cerró los OJOS
al príncipe más alto y generoso,

que todo el ancho mar ha conocido,
y el suelo, que le daba los despojos,
el cerco de mis tierras espacioso
queda sm su ornamento obscurecido,
el sol ha recibido
y la luna en su faz hermosa el manto
de obscuridad. los astros, las estrellas,
niegan su clara lumbre oyendo el canto
acerbo de m,s míseras querellas,
munó el sacro Phil1po rey potente
de /a apartada y conocida gente.

En la segunda hoja:
Ent.

Al ínchto valor esclarecido,
que puso nuevo espanto a gentes fieras
,que su fuerza domó confirme diestra
que en el lrondoso piélago extendido
hundió del enemigo las banderas 1
GAi que es de virtud santa ilustre muestra
y con su e1emp/o muestra
como puede subir a suma alteza
de prudencia y 11istrc1a, quien sostiene
en sus hombros del remo la grandeza
el sueño de la cruda muerte tiene?
T,éne/o. que la osada no rehuye
,mperro y cetro que en su ley se mcluye.
1Trí, muerte /rorrrble, que con dura mano
rompiste el nudo estrecho. y la vrctoria
alcan:aste de1ando sm aliento
el cuerpo. que el honor qwta a 111 gloria
el grande. mmenso, eterno vencm11ento.
con que rmd1ó 111 miento
/a alma mmortal. que en el dorado bando
otro remo mayor, otra corona
de más sublm,e estmra está gozando,
a qwen la eternidad el cielo entona,
que el señor soberano el premio JUSIO
dro del descanso al gran Ph1/1po augristo.

Diálogo entre
entendimiento:

el

genio

y

Gen.
En1.

492

Soneto en correspondencia con el
anterior:
Soy de Ph1lipo el raro enlendimienlo
nací, cuando nació; crecí creciendo '
la edad; cuando rigió, regí trayendo
gloria a la paz, honor al vencimiento.
En el ex/remo lrance en que el aliento
del cuerpo estaba muerte despidiendo
aco':'pañe al espmlu, y subiendo
,
vote con él al puesto del contento.
Por mí igualó los as/ros con /afama
de al11vos hechos y de nombre ilustre
haciéndose mmortal en todo el suelo,'.
Por mí de amor divmo en viva llama
encendido con más elerno luslre
estrellas pisa en la región del cielo.

Entre la~ figuras pensamiento y deseo
se puso esta canción:
Pens.

Deseo, que con alas ex/endidas
por la región del fuego puro ardiente
cual el rayo flamígero par/idas
de1a sus llamas con ligero vuelo
¿por qué dejas al suelo?
'
Deseo Porque queda la gente
turbada en ver caído
de España al león temido
Y la tierra en la sombra obscura y fría
medrosa de occidente
Y Phil,po me envía '
al celesllal oriente
con nueva, de que parte
a su alegre región do, llene parle.
¿Y vos señor, a que parle
cuál v1en/o y más lrgero
hacéis tan bello y levantado vuelo,
Y sm parar en parte
con el ros/ro severo
moviendo os remontáis del bq¡o Sllelo,
Y en este sulll velo,
que es de gracia pureza,
por sendas tan es/rechas
arco lleváis y flechas
de los orbes pasando /a grandeza,
Y con a//1vafrenle
no paráis hasta el cielo más luciente?
De guerrero tenéis mueslra.
Pens. Pensamien/o es mi nombre
más cierto en el IÍrar que el di~slro Apolo
hice faerza en m, diestra
Y flechando a Dios hombre
despaché en virtud de mi arco solo
Y a es/e mausoleo
'
vuelvo en vuelo fogoso
a decir que en el seno

ª

el

Decid genro, qué mo11vo
os transmontó en estas partes?
Gen. El mosirar que el nombre es v,vo
del rey. cuyas grandes partes
yo sólo noto y escrrbo
Ent. tEs de P/11/rpo, que es m11er10
el nombre que dices vrve 7
Gen. Sr porque en mí quedó cierto
su valor. su ser IIÍ escribe
de su vida el gran concierto.
y qwero entend1m1ento
sr alguna ve: la pluma
subiste al sacro asiento,
que ahora por la suma
de su merec1m1ento,
cuenten a todos lo que gana el ere/o
y fo que pierde nuestro esperio suelo.

Ent.

Porque nunca en el suelo
puso planta criatura,
que mostrase del cielo
su máquina y pintura,
como el humano velo
descubre en es/a bella vestidura
que es de este rey naJuraleza pura.
Y a este ilustre coro
la traigo por grandeza
de su mayor Jesoro,
porque de su belleza
que excede a plala y oro
Y vence de las perlas la pureza
se viste el nuevo Rey por extrañeza.
Pues acabado el oficio
nos iremos mano a mano
porque quiero de mi mano
hacerle o/ro gran servicio
que no es menos soberano.
Será lo joya debida,
que a su grandeza le cuadre.
Un compás con que se mida
con que se midió su padre '
en la muer/e y en la vida.
Este globo lambién Junio
le he de dílr, porque en su ruedíl
sin que se pierda el asunto
del Rey Sacro:tomar pueda
su gran gobierno el punto.
Piiso la una punta al centro
del globo, y liró el compás,
con tanto acierlo y compás
que el círculo hizo encuentro
sin quedar la línea atrás.
Y con es/e grande aviso
midiéndose en es/e polo,
aunque el suelo dejó solo,
se trasladó al paraíso
sobre el Anlárhco polo.

Del presbítero y bachiller Antonio de
Brambila este soneto:
Qwen s11 vida con Dios, compasa, pasa
seguro en m11erre tan eslrecho, lrecho,
pues no le paga a su despecho, pecho,
que es para Dios la v,da escasa, casa.
El amor con que a Dios abraza, braza
de un nuevofémx, mas deshecho, es hecho
m1rando al mundo en wda estrecho, hecho
puso a la ma1estad sm tasa, tasa.
Pues nada dura m el tesoro, es oro.
que es bien que cuando más desala ala
Y de¡a el alma más quendíl, henda.· ·
El gran cesar sacó del lloro, oro,
Y le es vida la muerte mgrata, grata,
porque es la muer/e apercibida, vida.

493

�del paraíso ameno
el gran Philipo queda ya gozoso
de rosas, m1rtos,jlores, coronado
que el cielo nos esparce de su grado.
Yo he hecho la jornada
al alto de la gloria
y he visto de Ph11ipo la corona:
de1ad vuestra embajada,
y la eterna memoria
podréis cantar de su ínclita persona,
y lleve el río Sana
su nombre esclaree1do
hasta el Ganges y Nilo
y sm perder el hilo
camme hasta el mar más extendido,
y diga que sostiene
el cielo, al que la tierra ya no tiene.

...,.

En el pedestal del deseo se puso este
soneto, del bachiller Brambila de
Arriaga:
La nave San Felipe combatida
del pertinaz inglés, francés y moro
quitándoles la presa y el tesoro
para el estrecho de la muerte en vida.

Con viento en popa en alta mar metida
segura va, que todo el lastre es oro,
Dios el piloto, el norte el alto coro
a puerto rico, puerto de la vida.

sin hacer diferencia en la medida
al rey, al pobre, al rico, flaco y fuerte
igualo con las puertas de la muerte.
2. Cual río cuyas aguas amorosas
Se van calladamente deslizando
Las imágenes vanas de las cosas,
así de nuestras vidas van volando
de ver vuestro descuido murmurando,
cuan mal debía de entender el tiempo
quien juegos inventó de pasatiempo.
3. A detener mi curso acelerado
me inventa tu algún nuevo encantamiento,
que de pasar yo tengo tal cuidado,
que no perdonaré solo un momento;
locura es de este siglo desdichado
ponerme espuelas y aguijón sin tiento,
pues con mi furia llego sin reparo,
y me llevo de encuentro lo más caro.
4. Todo se acaba y vuela como el viento,
de mí todas las vidas van colgadas
y las figuras de su fundamento
no son venidas, cuando son pasadas:
es todo un sucesivo movimiento
de aquellas nueve ruedas estrelladas,
haz tú que no se muevan como suelen,
tendréte yo las horas, que no vuelen.
5.

Que pues alcanza en este mar victoria
de los tres enemigos y el infierno,
y el e1erzo de la muerte no le hiere:

.........

pase al inmenso golfo, al mar de gloria,
donde hay bonanza y es el puerto eterno
pues nunca muere quien en vida muere.

...

En el pedestal que cercaba el túmulo
se puso esta octava:
El tiempo soy ligero, y no detiene
mi carrera veloz el tardo freno:
cuanto el centro moral en sí contiene,
mido siendo de términos ajenos;
todo pasa, mas límite no tiene
el pío y santo oficio de luz lleno,
que por ser de lafefinne defensa,
no recibe del tiempo alguna ofensa.

El que quisiere verme retratado
lo que será su vida y lo que ha sido,
mire en la mano lo que le ha quedado
de las horas y edades que ha vivido;
verá que lo pasado es ya pasado,
y lo que es por venir, aún no ha venido,
y si algún gusto goza en lo presente,
temiendo el venidero no lo siente.

6. Aquella edad de vida ya madura
de setenta y más años que ha vivido
el gran Philipo, rey si con cordura
se mira, habráse visto fue un ruido
de un trueno, que entre nubes poco dura:
pues si se acaba así lo más lucido,
añude cada cual con diestra mano
el inmortal estambre al hilo humano.

Otro soneto (anónimo):
Si puede celebrar mi débil canto
del tribunal sagrado la grandeza,
habré subido a la suprema alteza
de su heroico valor y pecho santo;

De Rodrigo Dávila, octavas:
1.

y habré, del un polo al otro cuanto
baña del sol dorado la belleza
cogido (para muestra de extrañeza)
de virtud, lo que cubre el rico manto.

El tiempo soy, soy fábula y engaño,
en nada tengo perfección cumplida,
corro las vidas confueror extraño
hasta donde la muerte está escondida;
cortando a todos de vestir de un paño,

Pagaré la alabanza a la hazaña

494

del santo tribunal· Y ª la persona
que de tal grande rey hace memoria.
.

de Fenicia y sus piedras espantosas,

Cantarle la gloria Nueva Es _
cons
d
:pana
agran o a su nombre una
y yo la esculpiré en perpetua hcoro~a
1storia.

Pudieran, m fas maq
· .
d/
umas Y escud
e extraño inventor, y sus bombar':ias
romper los escuadrones infernales, '

En el ~edestal de este soneto se puso
un urucomio· A 1as espaldas d
~eon que significaba la personae d~~
ey, se puso esta lira:
Voló el diestro guerrero
g'(rda de lafe bella sm segundo
a movedor primero
Y del nombre segundo
tercero guardador de10
., en e1 mundo.

Aquí ya siguen
·
elogios a F r
En lo alto del testero de la ~~ III.
puso este soneto de la C
-· a se
Jesús:
omparua de
Pudo la muerte confimesto asalto
romper de Espana
~ fu
pud
ene los reparos
d I o sacro Ph1hpo despo1aros
.
e remo, que en el mundo era el mas
. aIto;
Mas no impedir el venturoso salto
con que la firme fe•Y Ios hechos claros
'
pud·
d ieron en un punto colocaros
onde no habrá temor ni sobresalto.
Clarísimo. monarca· bien
. mostraste
hab
er reinado en vo- viva
/aje e
d
~
Y entera
. n cuya efensa os empleaste:
p~s en esta batalla postrimera
;mm;ndod,e/ cetro, y el vivir dejastes
e1ar e las manos su bandera.

Estos otros versos pusieron:
Iba la parca cortando
por derribarme en el suelo
mas yo mefa, levantando '
z1 golpe, que ella iba dando
asta elevarme en el cielo.
Otro soneto:

No de marte las armas bel
md // d
icosas
e ace emonio las celadas •
: el agudo venablo y las pesadas
chas del bravo Eta/o rigurosas.
No de Perseo diestro las fiogos
saetas
I
. • n 1 de M.das
laaceradaas
1onga, ni la honda arebatada

495

pero el grande Ph º/ .
sus fieras fuerzas I ipondromper pudo
Y re ir sus guardas
para entrar por laspuertas eternales.

�DON BENITO JUAREZ Y CANTABRIA
Lic. Jesús Canales Ruiz
Santander, España
Quizá parezca una osadía que un historiador español se acerque a
estudiar la controvertida figura del libertador Benito Juárez, aunque en este
caso, atendiendo el lado humano de su descendencia.
De Benito Juárez se ha escrito mucho, no sé si suficiente, aunque no
todo ha sido en su honor, pues como toda figura pública también le alcanzan
la diatriba y la calumnia o el panegírico exagerado, a veces más la leyenda
que la historia.
No vamos a ser ni Homero o Virgilio, ni Demógenes o Cicerón a la
hora de estudiar a este personaje de la Historia, de personalidad compleja; ni
alabanza ni distriba se encontrarán en este escrito; no añadiremos nada que
no sea ya conocido, aunque quizá sí olvidado.
Con interés particular nos vamos a acercar al Beruto Juárez, hombre,
esposo y padre de familia numerosa.
Apenas escapado de su pueblo Gueletao, tiene el primer contacto con
el mundo de los "blancos", con la familia de don Antonio Maza, en cuya
casa servía su hermana, y que andando los años habría de ser su suegro.
Siempre nos ha extrañado ese afán por afirmar que el origen de don
Antonio Maza es italiano y no es por imposible pero sí por inverosímil y
quizá traído por conveniencia política.

...

Tanto el apodo de gachupín como el tipo de comercio a que se
dedicaba don Antonio Maza, los abarrotes, eran muy españoles; si a esto
añadimos que en la ciudad de Oaxaca había entonces una numerosa colonia
de emigrantes cántabros (Antonio y Francisco Ibáñez Corvera, José
Mantecón, Miguel Revuelta Escalante, capitán de comercio, entre otros)
creemos que don Antonio Maza descendía del Valle de Soba. donde el
apellido Maza es habitual muchos sobanos emigraron a América.
Es una hipótesis nada más, pero con posibilidad de verosimilitud,
tanta por lo menos como pueda tener su ascendencia italiana.
No vamos a contar las circunstancias de su matrimonio con doña
Josefina Eustaquia Maza Parada por conocidas, pero sí sabemos que de este
497

�os murieron niños, incluso
.
. nac1er
. on 12 hiJ. os• de los cuales algun
matnmoruo
en el destierro.
, .
d na~ Jesusa casaron con dos
hi' d - Fehc1tas Y O
'
Pero dos de sus JaS ona
d la villa Cabezón de la Sal.
hombres de Cantabria, concretamente e
.
lle a a Cabezón de la Sal el Joven
En la primavera del ano 18~5 , g h Martín y doña Isabel Ramos
.
d or don Andres Sane ez
matrimoruo forma.º. p . de Alba de Tormes (Salamanca).
Femández, eran ongmanos
,
tudiado durante tres cursos en la
Don Andrés, que hab!: ae;a villa cántabra a hace~se cargo de la
Universidad de Salamanca, veru
E
das (tabacos, umbres, etc.) y
plaza de administrador de Renta_s . s~c\efe de las Reales Salinas de la
posteriormente fue nombrado administra or
Villa

...

.
.,
Cabezón de la Sal le nacieron
_
ue permanec10 en
_ d dad·
Durante los l 3 anos q
dr contando un ano e e ,
.
Delfin
vino
con
sus
pa
es
otros cuatro hiJOS, ,
Clemente, Teresa, Jose y Sotero.
. , con desahogo económico pues
camilia numerosa v1v1a
Aunque era una i,
00 al
Andrés era de 6.0 re es.
el sueldo anual de don
. . se uebró el 23 de septiembre de
La felicidad matrimonial y fanuhar ~e a sus 37 años, dolor que se
d - a Isabel Ramos mue
s
sin
1855 cuando la joven on
d l pequeño de la casa, otero
agrandó al día siguie~te con la muerte e
cumplir aún los dos anos.
de más responsabilidad,
·
esposa Y un cargo
· · dor
La muerte de su Joven
S tander como administra
hicieron que don Andrés Sánchez pasase a an
principal de Hacienda.
menzaria sus estudios de segunda
Su hijo Delfin, con 14 ~os, codiria a una de las afamadas escuelas
;;.,.,7" mientras José, de 6 anos, acu
ense1uuUA-6
de la ciudad.
l
tituto Cántabro de Santander, en su pan
Precisamente aquel ano el Ins
de a licación a la agricultura, ~es,
estudios
divide
a
éstos
en
generales
y
hill
p en artes y peritaje mercantil y
de
• t1·tu1ando otros·. bac er
industria y 'comercio,
agrícola.
.
tal de ue acudieran a estos centros, pero
No hay constancia documen
. ,q
, s tarde acreditaron los dos
dada la preparac10n que ma
los hemos de suponer,
hermanos.
498

Sí hay constancia documental sobre uno de los cursos al que acudió
José; aparece como interno y matriculado en el colegio de pp. escolapios de
la Villa de Villacarriedo en el curso 1865-1866. Este colegio durante
muchos años fue el centro donde se educó la juventud de la burguesía
cántabra, entre alguno de los alumnos podemos citar el poeta
cántabro-mexicano don Casimiro Collado.
Dado que normalmente se asocia la emigración a la necesidad de una
mejora económica, pues emigra generalmente el pobre, extraña aún más que
Delfm y José fueron unos más de los emigrantes de Cantabria a México,
puesto que en Santander les esperaba una vida cómoda y socialmente
privilegiada. ¿Por qué emigraron a México, "tierra de volcanes políticos" en
aquellas fechas, donde lo español no era bien acogido? ¿Llevaban algún
cargo oficial? Es un enigma por desvelar pues nos parece paradójico que
cuando la emigración se dirigía por entonces a la Habana, ellos eligieran a
México.
En un principio hemos de pensar que no les debió ir muy mal a Delfin
y José, pues no es dado a cualquiera, y menos si es forastero, acercarse a una
familia como la del Presidente de la República de México, don Benito
Juárez.
No era Delfin ningún príncipe A:ul, tampoco se llevaba en el Palacio
Presidencial, pero muy cerca del poder tuvo que estar para conocer,
enamorar y llevar al altar a doña Felícitas Juárez, hija del Presidente de la
República, paradigma de las libertades, de la Independencia de México y de
lo indígena.
El matrimonio de José con doña Jesusa, entra dentro de lo nonnal, tras
el de su hermano.
El año 1872 muere el libertador don Benito Juárez y sus yernos Delfm
y José toman partido por don Porfirio, lo que le costaría a Delfin ser
deportado a España el año 1874, adonde vino acompañado por su esposa
Felícitas.
No tenemos constancia que se acercasen a Cantabria.
Delfín, en vida de su suegro, en el año 1870 fue el encargado de
realizar las gestiones a través de la embajada española en París para reanudar
las relaciones diplomáticas entre México y Francia, rotas tras el fusilamiento
de Maximiliano.

499

�José también cumplió alguna misión diplomática en Estados Unidos,
posiblemente económica.
Las circunstancias política, su vocación y formación económica y las
ayudas externas recibidas, apartaron a Delfm y a José de la política y les
acercó a los negocios. No vamos a entrar en la política de don Porfirio Díaz,
pues ni somos expertos ni es tema de este trabajo, aunque hay que hacer
referencia a la entrada de capitales extranjeros para la explotación de los
negocios mineros, cultivo de las tierras baldías, fundación de bancos y
empresas de diversa índole económica e industrial.
Era donde mejor se desenvolvían las habilidades de los hermanos
Sánchez Ramos que, protegidos por el máximo responsable del gobierno,
don Porfirio Díaz, entraron a formar parte de los diversos consejos de
administración en las empresas recién creadas.
A Delfín se le concedió la construcción y explotación del ferrocarril
transoceánico en varios de sus tramos; José, abandonada la diplomacia, se
incorporó a la empresa Remington, en la que alcanzó puestos de
responsabilidad.
En una de las tarjetas de visita, de José Sánchez Ramos se presenta
como: "Superintendente General del Ferrocarril Interocéanico Acapulco,
Morelos, México, Irolo, Veracruz". Tarjeta que ha despistado a más de un
investigador, pues era su hermano el que tenía ciertas concesiones en este
ferrocarril.
José compartió negocios con el norteamericano Thomas Braniff,
poseedor de una gran fortuna y presidente del Banco de Londres y México,
además era dueño de la fábrica de papel San Rafael.
Esta capacidad de José para llevar los negocios hizo que el presidente
don Porfirio le encargase la administración de sus bienes.
Volvamos al hombre, al José cercano a sus orígenes, quien a pesar de
haber alcanzado la riqueza y la fama. no olvida ni añora la villa que le vio
nacer y dar sus primeros pasos.
El progreso exigía a los pueblos tener una nueva fuente de energía
recientemente descubierta, la electricidad. El año 1895 comienzan a
recibirse en Cabezón de la Sal los primeros donativos para la compra de una
turbina y un dínamo, que movidos por las aguas del río Sajón comienzan a
proporcionar luz eléctrica a los domicilios y calles de Cabezón de la Sal.

500

.
turbin El año 1898
. ' una vez mstalado
el tend. d
a por el mgeniero alemán J
1 o de cables y ajustada 1
hogares de Cabezón y
orge Ahlemeyer, se hizo la 1
1a
"C
.
, como rezaba en
uz en os
l 8;8n,~tru1da por la generosidad del señor ¡1ª Jpla~a, , gracias a que fue
.
on ose Sanchez Ram os, año
P:ro no iba a quedar ahí la a
.,
acompanado de su esposa don~a J
portac1on de José, pues él m1·
M · e· •
esusa y de
hi •
smo
aria nstma, llegaron a Santand
sus ~os Andrés, José, Delfí
de mayo de 1900, hospedándose e:r en vlapor francés "La Navarre"
entonces como lugar de
un ote del Sardinero zona
.
entonces.
verano para la familia real y para '10s burgueses
que surgia
de

:l

e~~

.
La intención de José no era
. .
.
smo también estudiar la posibilidadsJ;ºe;:¿~ar la villa de Cabezón de la Sal
ecerse en España.
El 4 de junio de 1900 t'i
honor de
' echa histórica para e b •
doña Jesu::nt~ entn~. sus visitantes a don José Sánc: ezon, va a tener el

~~odia to~:•~ :.,~~~~:-::~dente

•~j: po~

de Mé~~~:~,
a ezon de la Sal, a unos 50 kms d 1
~tander les había de trasladar a
pueblo donde son esperados por
e a ~ap1tal; a las 4 de la tarde llegan al
entr: ellos el diputado provicial do:sEv:=;s ;~~ sus autoridades al frente
coc . ~• entre los sones de la música el
o . e ez Hernández, quien en s~
familia Sanchez-Juárez al barrio de
{stallido de los cohetes acercó a la
~asa de do~ Antonio Abin, donde se haªbrí:ad l~gar donde se encontraba la
e cuatro d1as.
e ospedar durante su estancia

i

i

Aún se conservan las
1
Espina y cantadas con música ;;~i::y~~~puestas por la novelista Concha
Así decía la copla dedicada a don José San'ch ez Ramos:
"D~sde el último vecino / hasta la .
veruda / de don José Sánchez Ramo Vrrgen del Campo / se alegran con la
s.
En Cabezón de la Sal ¡ tro ,
.
claridades de aurora.
co su mano piadosa / las tinieblas de la noche / en
Luz brillante y gratuita él en
.
merece el favor de Dios.I ' g eroso, nos d10;/ el que hace bien a su pueblo /
La hidalguía y la nobleza / han
.d
hasta el suelo montañés.
veru o con usted,/ desde el suelo mexicano /

501

�de esta V1·11a,·/ y que se quede en sus
Bendito sea mil veces / el b"enhechor
_1
brazos / y en ellos dichoso viva.

Estos picayos, señores,/ en sus acentos entrañan / voces de toda la villa / ecos
de todas las almas.

/ ara recibir con ella a
La Virgen presta las fl ores / de sus vergeles de mayo, p
don José Sánchez Ramos.
.

Homenaje cariñoso / con ellos reciba Usted, / portador de los anhelos / de
este pueblo montañés.

- / viene a buscar a este valle / las memonas de su
Al llegar a la montana
infancia / y el recuerdo de sus padres.
Dios·/' mande elevar un
d
Quédese usted con nosotros,/ .no
, se vaya uste ' por
l . / aqw' donde usted nac10.
Pa
~
•
tro
.
. amistad solicitamos, nues
Sus hijos y su señora / no serán extranJeros,/su
.. /
.
l
multitud
/
sonrisas
de
regoc1JO
Mire usted en tomo suyo ¡ y vera en a
lágn·mas de gratitud.
-,
.
en la villa/ un montanes
En la montaña hay un va,lle / y en el valle una villa, y

Poco después empezó la fiesta en el paseo de la Losa mientras don
José y los suyos se retiraron a descansar. Al día siguiente don José recorrió
las calles del pueblo y visitó la casa en la que había nacido, donde ante un
arco de flores levantados en su honor las mujeres le cantaron:
A don José Sánchez Ramos / venimos a cantar / las del barrio La Pesa / de
Cabezón de la Sal.

amor les ofrecemos.

la eléctrica
.
ue hubiera sombras, / y
' l v1·ó la luz primera / no qmso q
Donde e
h a'
. . ·Qué bien estamos a or ..
nos traJo,/ 1
hi. s / la villa
. , . ¡ para generosos JO
.
/
la
montañesa
reg1on,
Para flores y muJeres

De esta villa se fue joven,/ y los mares traspasó / y los años no le hicieron /
olvidar a Cabezón;
que jalan recio las Corubas / de Navas y el Arenal / y Cutío y San Vítores / y
Piribí a la Sornó.

/ que trocó la noche en d1a.

J
~

.........

. ¡ y si usted no
quiere / que usted no se marche nunca,
La Virgen del Campoponer muy tristuca.
la complace, / se va a
,

de Cabezón.

...

,
Sánchez la cantaron as1:
A su esposa doña Jesusa Juarez
.
h /
s
de
nuestro
b1enec
or
, / doña Jesusa Juárez; / que e
Bienvenida a Cabezon
di a y amable.
esposa gn
./ flor que brinda a la
irtud la queremos,/ por su gracia la cantamos,
Por su v
. .
ericano.
montaña / el Jardm am
. . / porque ha sido
la
memona,
dre el nombre ilustre / guardamos en
De su pa
América española.
benemérito / de la
ya usted a verla;/
l recado / de que va
La patrona de la villa / nos manda con e
que le está a usted esperando.
l d lee mirada /
, •/ y con a u
tas
/
verá
como
se
sonne,
Si usted se llega a sus plan
amorosa la bendice.
l romesa / de ser, con
.
Venimos
a sup1·icarla / que nos haga a p
mexicana y montañesa.
502

A su pueblo siempre quiso / con alma de montañés / y borró la noche oscura /
que más no reina por él.

Ya se puede andar de noche / por las callejas aquí / desde Tresano a San
Diego / marras y el ferrocarril.
Del monte, con el coloño / bajamos, y al ver la luz / decimos ¡ por don José!/
¡Dios le dé mucha salud!
Dios le de mucha salud / y nos le deje, también / con sus hijos, y la dama que
es dichosa su mujer.
Enséñeles al Brañona,/ Mimbrales y Torretín,/ y el Saja y Bardalón./ . ./ y ya
no se van de aquí.
Que de España la montaña / y en la montaña es la flor, / con salinas y La Pesa
/ la villa de Cabezón.
A don José Sánchez Ramos / concluimos de cantar / las vecínas de San
Roque / con muy buena voluntad.

Tras este picayo en honor de don José cantaron éste a doña Jesusa:
Por su carácter amable / a alto grado está elevado / que la hija del presidente /
por esposo le ha aceptado.

el corazón,/
A doña Jesusa Juárez, / que es señora distinguida / pues se ha dignado
escuchar / unas coplas tan sencillas.

503

�Maria que es dulc~ ~omb re
llama Maria Cnstma.
se

. . ¡ como la reina de España /
/ de prudencia d1vma
•

descansaba en su flamante mansión, "Quinta Guadalupe", en el pueblecito
de Colombres (Asturias).
e

, , ·1 un
. amnar
las emociones qu
ahora es 1aci
o-Leyendo estos versos
.almente en su esposa y en sus
·1 tres huéspedes, especi
despertarían_e~ los i u~ d s al ver y oír todo aquello.
hijos que asistían asom ra o
..
. en la v1·11a' don José y suhfamiha
d estancia
Después de cuatro días e
l stación hubieron de escuc ar a un
S tander pero en a e
decidieron v~lver a anl antaban estas coplas:
o de muJeres que es c
.
grup
/ al marcharse de este pueblo / no le decimos
.
.
,
/
que
s1
alguna vez se
.. han dicho ayer / enó una alegre reuruon
Sus hiJOS
. den / los busquen en Cabez n.
p1er
b d d / nos ha ofrecido volver / y
Su señora que es un ánge¡ ¡ de dulzura Y on ª
no nos puede engañar.
. hermoso recuerdo / en
, / estos amables señores / deJan
Al partir de Cabezon

Lo sabemos, por lo escrito por María Cristina Sánchez Juárez, la
menor de los hijos del matrimonio, que estuvo en España hasta el año 1939,
cuando regresó a México. También sabemos en qué empleó está su estancia
en España.

todos los corazones.
.
y aunque nos digan

l Villa
diós,/ porque va el tren a Partir,/ con ellos se va a

ª.

¡ y ellos se queda aqw.
.
·/ vayan con
. v1aJe
·· / yvuev
l an Cuanto primero,
Que lleven fehz
.
Virgen / y los ángeles del cielo.

...

Los hijos de don José y de doña Jesusa no olvidaron su estancia en
Cabezón de la Sal, ni el cariño recibido por sus vecinos. Su hijo Delfin
Sánchez Juárez pasó por Cabezón de la Sal en viaje de bodas el año 1916.
Establecidos en España, concretamente en Madrid, nada sabemos de
la vida de esta ilustre familia, sino pequeñas anécdotas, tales como las visitas
a casa de don José de algunos políticos como Sagasta o Castelar y la de
algunos mexicanos ilustres como el poeta Amado Nervo, secretario de la
legación mexicana en Madrid.

A don José Sánchez Ramos
adiós / le decimos hasta luego.

........

Colombres está muy cerca de Cabezón de la Sal, y además como paso
obligado para trasladarse de Santander a la villa asturiana, en esa ocasión
don José volvió visitar a Cabezón de la Sal.

o ·os y la
1
, .

· · esporadicos a
.
Santander con viaJes
Tras nueve meses de estancia enJ , emb~có en Santander rumbo a
f .lia Sánchez uarez
Cabezón de la Sal, la ami
XIl el 17 de febrero de 1901.
Veracruz, en el vapor Alfonso
'
zón de la Sal y don José fue permane;t:e~
El contacto entre Cabe
d doña Jesusa en 1908, y un d
epistolar: con motivo d~ la m~etrte;,..s~ó un retrato suyo en el Salón e
.
l A tamiento, es e u•
comunicada a - ):1Il .ente le dedicó una calle.
Sesiones Y al ano sigw
·
p rfirio Díaz, ya octogenano,
Los avatares políticos hicieron ~ue :~: P~s el 31 de mayo de 1911.
.
barcar rumbo a su destierr
, , timos colaboradores,
tuviera que ero
f T es y algunos de sus mas m
Le acompañaban sus ami iar
entre ellos don José Sánchez Ramos.
-a
, don Porfirio quiso pasar por Espan
Pero antes de domiciliarse en ~aris, turiano don Iñigo Noriega, que
'
para saludar a su ami.go el terratemente as
504

La Cruz Roja de San Sebastián convocó a exámenes para Damas
Enfermeras; a cuyos exámenes se presentó Cristina, residente entonces en
aquella ciudad.
Corría el año 1918 cuando una veintena de jóvenes señoritas, unas
pertenecientes a la nobleza, otras a la burguesía y una con su "dosis de
sangre india zapoteca", como escribió ella misma.
Los exámenes tuvieron lugar en el Paraninfo del Instituto y fueron
presenciados por S.M. la reina de España, Doña Maria Cristina de
Hapsburgo, presidenta del Comité de la Cruz Roja. Terminado el examen la
reina se dirigió al grupo de examinandas y futuras enfermeras ) a Cristina le
dijo: "Ya sé que usted es mexicana y la felicito por el examen que ha
hecho".
La reina sabía que aquella joven mexicana era nieta de don Benito
Juárez, quien había mandado fusilar a su tío el emperador Maximiliano de
Hapsburgo, y sin embargo la distinguió con un saludo especial.
Pero no acabó aquí el contacto entre las dos Cristinas, la reina y la
nieta de Juárez, pues se entabló una especie de relación amistosa entre las
dos, durante los veranos que la reina pasaba en San Sebastián.
505

�Fueron muchas las veces que Cristina Sánchez Juárez hubo de acudir
al Palacio de Miramar al llamado de la reina.
Cristina Sánchez Juárez fue nombrada dama jefe de Damas
Enfermeras del recién inaugurado Hospital de la Cruz Roja de San

Estas líneas son un
desde que Juan de E
recordatorio de la unión entr
esos emigrantes ha::al:te lle~ara con Cortés hasta C:tabria y México,
contribuyen a que el n o patri_a en México y con y a, e? que siguen
progreso anide en esa
. , su trabaJo denodado
gran nac10n.

:o

Sebastián.
En aquellas conversaciones del Palacio de Miramar, "a la derecha de
la entrada del hall está el despacho de S. M.", donde era recibida con toda
amabilidad y a pesar de guardar algún recuerdo de Maxiroiliano, como un
jarrón de cristal grabado con la corona imperial y una M, anagrama de las
pertenencias de Maxiroiliano, la reina Cristina jamás hizo referencia alguna
que pudiera herir a la nieta de Juárez.
Solamente dos de los hijos de don Benito Juárez visitaron Europa;
Felícitas, acompañando a su marido en el destierro el año 1874, y Jesusa,
acompañando a su esposo e hijos en visita a la villa natal de su esposo. En
contra de lo afirmado por el periodista don Fabian Vidal, jamás tuvieron
oportunidad de hablar con la reina regente doña Cristina de Hapsburgo. Sin
que José y sus hijos pudieran conocer algunos personajes de la historia de
Madrid.
Los lazos afectuosos e históricos que unen a México y Santander
tuvieron el emotivo exponente de la inauguración de la Plaza de México en
Santander el 17 de octubre de 1985, con asistencia del embajador de México
en Madrid, don Rodolfo González Guevara.

...

En el centro de la Plaza se levanta un pedestal de piedra, en uno de
cuyos laterales aparece la efigie en bronce de don Benito Juárez, Benemérito
de las Américas. El monumento fue inagurado por el alcalde de Santander,
don Juan Hormaechea. habiendo sido donado por el exmo. sr. don Angel
Losada Gómez.
Santander. 17 de octubre de 1985.
En lo alto del pedestal se yergue un grupo escultórico, también en
bronce que personifica las etnias que fonnaron la población mexicana (indio,
mestizo y blanco) que conjuntamente ayudan a remontar el vuelo al águila,
símbolo de México. El monumento fue realizado por el escultor cántabro,
residente en México, Enrique Femández Criach.
En la misma Plaza de México podemos contemplar una reproducción
del Calendario Azteca.

506

507

�IGLESIA Y ESTADO EN JALISCO
DURANTE LA REPÚBLICA RESTAURADA Y EL PORFIRIATO

Dr. José Maria Muriá
El Colegio de Jalisco
A partir del triwúo de la Republica en 1867, sobre el desafortunado
imperio de Maximiliano. con el que tan involucrada estuvo la jerarquía
eclesiástica mexicana, las relaciones entre Iglesia y Estado fueron
adquiriendo ciertas peculiaridades en Jalisco que, sin llegar a ser del todo
diferentes a las que predominaron en otras partes del país, sí alcanz.aron
niveles que las hicieron más complejas y contradictorias, hasta el extremo de
convertir esta parte de México en núcleo vital para el intento que más tarde
haría la Iglesia de reconquistar de facto privilegios que eran mucho más
difíciles de recuperar en le terreno de las leyes.
Pronto se percató el alto clero mexicano de que la oposición frontal y
abierta a los liberales triwúantes y a las Leyes de Reforma -aplicadas desde
tiempo atrás pero elevadas al rango constitucional en 1873- le acarrearía
más prejuicios que utilidades y optó por hacer pública su aceptación al
nuevo orden legal. De este modo, ahora tomando el papel de mártir, la
Iglesia procuró conservar el respaldo de sus comulgantes, una conducta
mucho más sutil que la de antaño.

...

Desde la década de los sesenta. antes de que en otros lados, la
arquidiócesis de Guadalajara -creada por Pío IX en plena intervención
francesa para favorecer a los conservadores mexicanos- instituyó, por una
parte. los "arreglos de conciencia", cuya finalidad era recuperar el capital
perdido a causa de la expropiación de bienes inmuebles decretada en su
contra, pues por una suma de dinero podían ser preservados por los nuevos
propietarios sin que corrieran peligro de perder el alma; y, por la otra, los
"contradocumentos", que certificaban que la iglesia era la verdadera dueña
de una propiedad pero posibilitaban que estuviera a nombre de algún
particular para evitar el riesgo de que pasara a manos del gobierno. Estas
transacciones cobraron auge en la década de los ochenta y se mantuvieron
vigentes por lo menos hasta el advenimiento de la República.
Con los "arreglos de conciencia" y los "contradocumentos" se dieron
los primeros pasos conducentes a un socavamiento del poder oficial que las
autoridades civiles no lograron o no quisieron evitar. lo que dio a pie a que
se abrieran amplios cauces a la reacción eclesiástica. Así, en 1869. cuando
Pedro Loz.a 1 Pardavé, asumió sus funciones como segundo arzobispo de
Guadalajara -&lt;iespués de la muerte de Pedro Espinoz.a y Dávalos- , la

509

�arquidiócesis tapatía estaba en el umbral de la desubstanciación de las leyes
que tan grande ámpula habían levantado una década atrás.
Fue precisamente este prelado quien se dio a la tarea de conseguir el
acoplamiento de su institución a las circunstancias sociopóliticas
prevalecientes, procurando no entablar ningún pleito directo con las
autoridades civiles. El fue quien usó a discreción otra componenda conocida
como la "contraprotesta", mediante la cual el empleado público que había
jurado la Constitución y las Leyes de Reforma se retractaba en privado y por
escrito ante las autoridades eclesiásticas. De esta manera, en caso necesario,
el arzobispo podía denunciarlo y hacerle perder el empleo.
Poco a poco las operaciones de la arquidiócesis se extendieron hasta
cubrir las áreas afectadas por el movimiento reformador, siendo las primeras
aquellas que resultaban vitales para la perpetuación de los ideales católicos:
en 1871, apenas vuelto del Concilio Ecuménico Vaticano I, Loza mostró
gran "empeño... en que las parroquias establecieran escuelas primarias"
1
enderezadas hacia la "la cristiana enseñanza de la niñez y de la juventud" •
Para 1873 tales planteles habían proliferado por toda la arquidiócesis,
pero no fue sino hasta 1874 cuando empezó a funcionar la primera escuela
parroquial en la ciudad de Guadalajara. Manifiesta fue la preferencia del
arzobispado por las escuelas parroquiales en poblaciones pequeñas, antes y
en menor número que en la ciudad sede, debido a que en ellas habría de
encontrar menos resistencia gubernamental.
Maniatando funcionarios públicos menores con la "contraprotesta",
convirtiendo a legos en salvaguarda de sus intereses económicos mediante
los "arreglos de conciencia" y los "contradocumentos", implantando el
sistema de escuelas parroquiales para propagar con mayor eficacia su
ideología y defender la moral cristiana del "mortal ataque liberal", y
construyendo los recintos necesarios en donde los fieles practicantes
satisfacían sus necesidades espirituales, la Iglesia católica en Jalisco tendió
puntales que precisaba para mantenerse en su sitio sin ser acusada de
desobedecer flagrantemente las disposiciones legales a que estaba sujeta.
Los frutos de este conjunto de artificios se hicieron patentes el 16 de
enero de 1875, cuando el gobierno de Jalisco prohibió la recolección de
diezmos fuera de los templos, a fin de reducir los ingresos de la mitra a lo
que buenamente quisieran dar los feligreses. Sin embargo, "en ningun punto
de la arquidiócesis hubo obediencia a la ley o a la circular relativas a los
diezmos". "Muchas autoridades prefirieron preceder prudentemente sin herir
a la iglesia católica, por lo que estaban dispuestas a tolerar la recolección en
la mayoría de los pueblos"

2
•

510

. En consecuencia, no sólo no men
q~e mcluso aumentaron de 508 mil
guaro~ _los ingresos diezmales sin
mtl, recolectados en el cuatri . . pe_sos ~ercibidos entre 1870 y 1874 , 8 o
eruo sigwente .
a 40
El mtsmo
·
·
mcremento
h b,
de misas bauti
.
ª na de sobrevenir con
establecido la 0~:~a~:~:~:~[ir ~~más sacramento:~:a::.:r;::~~~!
aportar.
que 1os fieles quisieran buenamente
De hecho al iniciarse el gob.
r~~do por completo el control ~:~~sde Porfirio Díaz, no obstante haber
a dia ya l_ogrado sortear muchas limitancementerios, la Iglesia en Jalisco
pue e decirse que fue d
é
.
tes de las leyes refo .
.
"pol'ti d
espu s gracias a l
b
nrustas mas
i ca e_conciliación" de
os o stáculos eliminados , r 1
fuerza antenor.
az , cuando pudo recuperar casi to1:a s:

Dí

E~ 1877, al tomar Porfirio D'
.
h~oqwales seguía experimentand~az la presidencia, el sistema de escuelas
a ia ya ocho◄ de las 18 que al
, un progreso notable: en Guadal .
Loza se sentía más seguro /anzo a te~er en 1898s. Como ahora /Jdrara
Guadalajar
e no sufrir un
di
e o
dió .
a eran financiadas por el obispo· . repu o, las escuelas de
m cesi~, que también aumentarían e , Illlentras que las del resto de la•
anterudas por la propia feli
,
n gran proporción debí
eclesiásticas habían dec1·did greds1a,_pese a que desde 1874 1~ aut ~dadser
patr · • 6
o estmar un
on es
?ciruo. Lo que sucedía era
a parte de los diezmos a s
realizarse con igual ostentación uque l~ ceremonias de culto volvían u
en realidad al sustento de las escu~l e en tie~pos idos y la cantidad asi a¿
gastos del alto clero y del culto exte::e veia notablemente mermada p: los
Aunque hubo ocasiones en u
, ,
ant~ ~os requerimientos gubernam;n::ino quede ~a~ remedio que doblegarse
actividades eclesiásticas fueron lle des Y, en terminos generales las dema'
que la ed
·
va as a cabo d
'
s
que p ~c~~va, no por eso dejaron de contrib . e }manera_~~nos tangible
enrutio a la clerecía J.al• .
. wr a a adqws1ción de fue
preceptos
.
isciense
la
mobse
. frecuente de rza
c
. constitucionales. De hecho
1;anc1a
los
ontravenc1ones de gran ostentac. ,
, tan solo recibieron casti
ion pero de poca monta.
go
Por ello los mandatari
., .
que amenazaban la existenciaosinsti
ec1esiasticos
.
' una vez salvados los escollos
que las. demostraciones del cultotuc1~~~l de la Iglesia católica, trataron de
establecido por la ley, a efecto de n~u I~O se celebraban conforme a lo
asuntos de verdad importantes.
amesgar las conquistas obtenidas en

�. , se v·10 dispuesto a
, blica tambien
Por otro lado, e~ pre~i?e:te ~~:~: a las Leyes ~e ~eforma en aras
una que otra v1olac10~
gm . s en la paz porfiriana .
tolerar
"al ciones mnecesana
de no provocar tera
Lo en su jurisdicción
. .
ta por Pedro za
•
· ndas en la mayona
Lo cierto es que la política unpues- ban sus encomie
clérigos desempena
.
mientras que en 1a
había dado frut?s: lt áneas sin mayores contrane~pos, aldo del pueblo en
de las parroqui~s or el relado contaba con e ~esp mostró en 1888, al
sede del arzob1spa~~ de ras autoridades civiles. _A_s1 s~identes muestras de
general y con re~p~ de oro sacerdotales y rec~~ir ; vista de las grandes
solemnizar ~~s do to~os los sectores de la poblac1on.donquedar satisfecho de
lealtad y canno e lcanzaron los festejos, el clelr~. pu presentaron su valiosa
proporciones que a .
la Autoridad Po inca,
de ordinario
" l Supremo Gobierno y
·tar los accidentes que
que e . , para cuidar el orden y evi
cooperac1on.
. tes" a
casos semeJan .
.,
ocurren en sus
.
. p dro Loza deb10
~
aruversario, e
.
.
- os después del iastuoso
resentó su renuncia como
~meo an fuerzas llegaban al fin~l. ~ p
e társela. La salud del
presentir que sus al .
mas Roma dec1d10 no a~ p fin s de 1898. En el
arzobispo de Guad ªJ:do poco a poco" hasta m~nr a .b: Luis C. Curiel,
arzobispo "fue emp;: los familiares y los canó~~oqs~: fuese sepultado en
cortejo fúnebre. en
.
bargo no se permitlo
'
gobemador9 del Estado; sm em
la catedral .

. ar uía eclesiástica pareció
los inicios del siglo XX la Je:usqrelaciones con el E~tado
Hasta
ndiciones imperantes, y.
ue ambos cumplieran
conforme con las co d l equilibrio necesano para q rtunidad el clero
haber alcanza ~ e
pero en la primera opo
Parecían
,
t sus funciones,
.
pac1ficamen e .
. e intransigencia.
reasumió su beligerancia
fu nombrado tercer
L'pez y Romo e
sa
de 1900 Jacinto o
ólo nueve meses a cau
b
En fe rero
.
'ermaneció en el cargo s . ,
r la enseñanza
arzobispo de Guatl~Jarªdfa del siglo. Su preocupactn ~:a las escuelas
de su muerte el_ tuno bar "un nuevo plan de ~stu i~s enseñanza oficial
ondiente al que regia en a
Primaria lo llevo ~ apro
. l
no solo corresp
, "
parroqwa es,
, amplios que este .
sino en ciertos puntos mas
.
ngendró la idea
tablecirmentos
e
.
..
diestram1ento
1 , ·to de estos es
1
A fin de cuentas, e eX.1_ , elemental, sino tamb1en aR a
lill..ció la
, l la educac10n
L, z y orno
de manejar no s~ o artieran. Para tal efecto, ¡°Je Profesores Católicos y
de quien~~
im~dificio para la escuela ~~nna : señoritas en 1902, a
construccion e un
l Nonnal Catohca par
dal . a'º
tió fundar una escue ª.
arzobispo de Gua aJar .
pr?~e.
iruc1ativa de José de Jesús Ortiz. cuarto

1

512

Quizá lo más sobresaliente de la gestión de López fue la tolerancia
para con otras religiones: el gobierno del estado pennitió la apertura de un
templo evangelista en el apartado municipio de Colotlán, lo cual se llevó a
efecto sín que se registrara ninguna reacción hostil de parte de las
11
autoridades eclesiásticas • Sín embargo, esta actitud tolerante cambiaría por
completo años después, cuando algunos hechos menos amenaz.antes dieron
lugar a protestas que llegaron a convertirse en verdaderos motínes.
En realidad, durante la primera década del siglo XX empezaron a
hacerse patentes los anhelos reivindicatorios de la preeminencia eclesiástica,
bajo el influjo de la encíclica Rerum Novarum, expedida por León XIll en
1891.
Desde su divulgación en México, este documento fue motivo de gran
polémica en virtud del cambio que preconizaba en cuanto a la posición de la
Iglesia con respecto a las relaciones obrero-patronales, puesto que formulaba
"el derecho de los trabajadores a una justa retribución y a otras
compensaciones materiales y espirituales". Además, declaraba a todas las
asociaciones católicas libres de cualquier sujeción ajena a la Iglesia 12•
Polémicas aparte, lo cierto es que la encíclica brindó a la Iglesia
católica mexicana la oportunidad de sobrepasar la acción del Estado a
beneficio del mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores, lo
cual significaba aproximarse a un dominio político que le era vedado 13•
En medio de este nuevo motivo de divergencia, Guadalajara recibió a
su cuarto arzobispo, José de Jesús Ortiz y Rodríguez, quien arribó a
principios de enero de 1902, justo cuando terminó el Primer Congreso
Católico Nacional que se encaminó a buscar el modo de aplicar la encíclica
Rerum Novarum. En este congreso se trató "la reglamentación de los
círculos católicos, de los problemas obreros, de la beneficencia, del
alcoholismo, de la prensa católica, de los recreos populares, y de la
instrucción pública". En él participó de manera más destacada el delegado
por Jalisco Miguel Palomar y Vizcarra, quien propuso por primera vez en
México la creación de las cajas Reiffeisen 14• Probablemente a raíz del
susodicho evento, el interés del arzobispado de Guadalajara por las escuelas
parroquiales se acentuó sobremanera, pues no vaciló en imponer su
autoridad sobre el Cabildo Eclesiástico a fin de redistribuir los diezmos de
modo tal que pudiera disponerse de una cantidad mayor para la mejora y
sostenimiento de tales planteles.
Asimismo, reorganizó el Boletín Eclesiástico, dándole el nombre del
Boletín Eclesiástico y Científico del Ar=obispado de Guadalajara a partir de
1904, año en que con su ayuda "material y moral" apareció El Regional,
513

�municipales al gobernador
habría sufrid
,
.
' hasta 1907 soste ,
o mas contravenciones que l~s delitruand lque la paz pública no
os e orden común19

"primer diario católico con que contó Guadalajara", el cual llegó a alcanzar
15
mayor circulación que cualquier otro .

Por otra parte a fi
·
· · impuesta
' mes
• . un decret
prohib'icton
l de 1905
. se exp1d1ó
adquirir y administr /
as_ asociaciones de benefi º. que ~erogaba la
las operaciones de e~ i:nes mmuebles2º, lo cual vino acen~i~ pnvada para
de Guadalajara21
se tipo que ya practicaba rutin . facilitar todavía más
.
anamente el anobispado

El Segundo Congreso Católico tuvo lugar en Morelia en 1904 ) dos
años después, en octubre, se efectuó en Guadalajara el Tercer Congreso
Católico Nacional y Primero Eucarístico. Se llegó a las siguientes
conclusiones: obligación del patrono de tratar con el obrero como igual ) de
respetar su dignidad personal; obligación de concederle el descanso
dominical y de crear escuelas para la instrucción de los obreros y sus hijos;
obligación de pagar su salario íntegro y en dinero con efectivo. Se proclamó
que el salario individual nunca debería descender del salario mínimo y ser
suficiente para el sostenimiento de un obrero honrado y sobrio.

Comoquiera, las frecuente
. .
la~ leyes del culto público d. s y casi siempre violentas infr .
reimprimiera al
d'
ieron lugar a que el
b'
acciones a
prohibía la r;aliz.tc~' iard 1906, el texto legislativo q go iemo del Estado
l
ion e actos r .
ue en forma
os panteones a
re ig1osos en los atri d
expresa
anexos a las i~les:2fu33d: aquellos estuvieran ce~sad e los t~mplos y en
de la celebración d j
ien la medida surtió efecto os y estos _fueran
decidieron no ca e Congreso Católico de Guad 1 ante la proximidad
incidente durante ulsar problemas, pero el caso es a ªJara los sacerdotes
e resto de 1906.
que no suscitó ningún

Como debe suponerse, no faltaron clérigos contrarios a tales
conclusiones, mayormente la referida al derecho de recibir un salario justo.
Incluso se pensó en retirarla no por "falta de valor cristiano", sino porque
16
contrariaba la política laboral del presidente •

•

l

Hasta 1903, los jerarcas clericales siguieron afanados en que las
manifestaciones del fervor católico no rebasaran los límites establecidos;
incluso, se llegó a considerar la suspensión de procesiones o fiestas cuando
las autoridades no dieran su franca anuencia para su celebración. Asimismo,
la mayoría de los curas de las parroquias foráneas se habían abstenido
normalmente, por órdenes superiores, de inmiscuirse en asuntos ajenos a su
ministerio.

...

Pero la lucha de la Iglesia por la reivindicación de los obreros provocó
también que la clerecía de Jalisco asumiera una posición más aguerrida en
asuntos del culto público. A partir del Primer Congreso referido empezaron a
menudear los casos de desobediencia a las limitaciones legales del culto
externo, hasta el grado de que ciertos curas se enfrentaron más de una vez a
las autoridades civiles sin que el arzobispo ni nadie pusiera remedio.
Asimismo, la intolerancia católica se hizo de nuevo presente 17con
agresiones frecuentes de palabra y obra a ministros y fieles protestantes • A
partir de entonces, cobró nuevo impulso la educación clerigal, se reorganizó
mejor la prensa católica y se formalizó la existencia de los Círculos Obreros
Católicos en Guadalajara, que tenían la misión de •'difundir una versión
católica del mutualismo y del cooperativismo, cuyo objeto era ligar más al
obrero con la iglesia"

18

°.

Apenas entrado el año . .
. ;urales y autoridades municip:i';tente, la~ confrontaciones entre cié .
ornaron cada ve
.
por motivos en
. .
ngos
había sido recupe::::i~s efecuen!es, lo que no era sino
dr~ligiosos se
de las clases tra .
anob1spado de Guadal a. ara a
~º. e poder que
necesidades, no ~;:¡~~ras que, an_te la indife~enci:
las causas
surgiendo de los co
ron e~ . afiliarse a las organi . reg1men a sus
ngresos catohcos.
zac1ones que iban

ª:ia;:~:~ia

~:iud1!l~

De tal suerte que
h .
ante una formid b
ya . ac1a 1907 el gobierno de
.
actividades e . a lle organización clerical que inte J~hsco se encontraba
gubernament;le:c uso, ponía en tela de juicio nrverua en c~si todas las
.
umerosas disposiciones

" · Por• otra pªrte. 1as organi ·
. meJo:~tento colectivo'' cada d' zac1bones católicas mutualistas
d
mtenc1on no era
co raban mayor
.
y e
una es .
promover una revolución v·
empuje. Si bien su
efectiv:~:t:e/ducación d~ los trabajadore:º!::ª·q puesto_ que se reducía a
. .
n sus neces1dade
ue, Uiudos se ayud
practicas parlamentarí 23
s y para acostumbrarlos al 0 0
aran
Guadalajara a la be as • el resultado puso a 1
. ~ Y a las
importantes
ca za de un movimiento que e
~ arqwd10sesis de
jaliscienses. en las relaciones sociales, econó;;~::°}a efel~~ar
po it1cas cambios
de los

ia

ah

.

Los trastornos causados por los párrocos foráneos subieron de tono a
principios de 1905, pero el poder público parecía no querer darse cuenta de
tal rebeldía; de manera que los informes anuales rendidos por los presidentes
514

E

. El último congreso católico tu
n el se propuso instituir una jom ~o l~gar en ~axaca al comenzar 1909
a a e traba.Jo de siete' och0 o nueve.
515

�°

político.
Este llegó cuand ya la ca1'd d
· · de
cuestion
pocos d' .
,
a e don Porfiri
.
participación con· ias. e1 día de la Santa Cruz 3 de o y su régunen era
Nacional, quedó~~ta de los Operarios Guadal~panosmayi° d_e 1911, con la
Libre, pues del orma1:tn_ente establecido el Partid y ~~culo Católico
Madero, la iglesia ~:~fllllº presidencial y sin
atohco N_acional.

horas, según el sexo y la edad del trabajador, así como el tipo de labor que se
desempeñaría. También se trataron los problemas de los "accidentes de
trabajo; los medios para evitar el juego, la embriaguez
y las riñas; la difusión
4
de la higiene industrial y el derecho de huelga',2 •

esi::

Las soluciones propuestas debieron haber parecido demasiado
atrevidas, por lo que, para no provocar represalias de parte del poder civil,
"los obispos y arzobispos asistentes declararon en una carta pastoral
colectiva que estos congresos no eran cámaras legislativas, y menos de poder
ejecutivo; por tanto, su único objeto era rechazar lazos entre los laicos y
25
orientar el estudio de los problemas sociales" • De este modo, la iglesia
pretendía porpalar que sus intereses radicaban nada más en el mejoramiento
de las condiciones sociales prevalecientes y que los asuntos políticos no la
inquietaban. Sin embargo, en su conjunto, las resoluciones adoptadas en los
cuatros congresos católicos celebrados muestran que la nueva jerarquía
estaba decidida a que el catolicismo retomara un papel he¡emónico
en la
2
vida pública mexicana, convertido en un agente de progreso •

consolidarse como rec~o~:ªJe~!~ ~~cstin~ar de n~evo, legal /~::~:::1eª con
os nacionales.
, para
La candidatura de Made
.
apoyada por todos los
.
ro a la presidencia de la R , .
ellos el Católico N . partidos políticos, pero al prin . .
epubhca fue
Barra como
.dac1onal, pues se pensó en lanzar Fcip10 _no figuró entre
.
presi ente con F
.
a ranc1sco Le · d
vicepresidencia. e
rancisco Vázquez Gó
on e la
comprendieron , p ro ante la apabullante popularidad mez para ocupar la
tamb',
que no era posible el triunfiO d
cobrada por Madero
ien para postular M
e sus candid
'
Barra obtuviese la v· a ~dero, aunque lucharían por
ato~ y optaron
icepresidencia.
consegwr que de la
No obstante el a 0
la candidatura de Mad yo que el Partido Católico Naciona
,
temores de lo que odrí ero, l~ arquidiócesis de Guadala' l ac~bo dando a
Jesús Ruiz escribí¿ al a su~ la institución. El 28 de ma~:~ anidaba serios
pues vio que· "El tn· arzobispo de México comunicánd yl e 191 1, José de
.
·
es cto cumplimi
d
o e su desconfi
ien
con
el
program
.
ento
e
la
Leyes
de
Refi
. anza,
b
tolerancia
y el es , . a rev~lucionario, sin que odam
onna encaJa muy

Como es sabido, el movimiento encabezado por Francisco l. Madero
alcanzó escasas proporciones entre los jaliscienses , en contraste marcado
con el enorme respaldo que le dieron éstos al Partido Católico Nacional, en
cuya gestación y consolidación no poco tuvieron que ver.
Desde 1907, el jesuita Bernardo Bergoend había entablado contacto
con los Operarios Guadalupanos -organización fundada en Guadalajara dos
años antes- a la que hizo ver "la necesidad de crear un organismo político
católico, que estuviera bien organizado al producirse el desmoronamiento
del porfiriato para implantar los principios de la doctrina social cívica y
27

política de la Iglesia''

...

•

Sin saber de dónde vendría el desmoronamiento, los católicos
siguieron agrupándose en asociaciones con tendencias cada vez más
claramente políticas; así, en 1909, año en que se celebró el Congreso de
Oaxaca, se estableció en el Distrito Federal el Círculo Católico
Nacional
28
"para preparar a los católicos en la necesaria actuación política" •
A pesar de las reiteradas declaraciones de Madero en el sentido de que
la actividad política de los católicos quedaría garantizada en la nueva era
democrática que con él iniciaría el país, la Iglesia católica y sus fieles se
abstuvieron de cualquier demostración que diese la apariencia de respaldo.
De la misma manera, y por igual motivo, rehusaron apuntalar a Porfirio
Díaz, cuando éste trató de apresurar la creación del Partido Católico con el
solo fin de disimular la represión política prevaleciente; la iglesia católica ya
había decidido esperar el momento oportuno para la fundación de su partido
516

~

sido hasta ahora Ju:s~b~n~vº!º y conciliador dJ ilustr~si~~~-ya con la
uruca efensa después de Dios"29
. iaz, que ha
Tres años más tard l
.
jusdtificados, .pero antes ;~ ~:~e:o;gef d_el prel~do tapatío se vieron de sob
po er muy difícil de .
.
es1a mexicana hab , d
ra
imagmar poco tiempo atr,as.
na e alcanzar un

•

Notas bibliográficas

Jos~ Ignacio Dávila Garibi A
México, 1967, t.N, pp. ll40y~t8t9es
.
. para la historia de la Iglesia de Guada1QJara
Cultur
'
a,

2

Joseph Robert Juárez C
.
Archbishopric o/ Guada1;·araonj/1c~ and Cooperation between Ch
Texas Press, 1967, pp. 32-~3 [tes1s
1u]nng
":chToe
andUruversity
~tate. the
. de Porfiriato: 1876-1911 ' Austin,
of
3

Idem.

;:g:

◄
En_ ~ayo de 1874 se había cread
presulida por el canónigo Florencio

.
· Junta Directiva de Instrucción Priman'a p arroqwal

517

�s Diana Romero de Swain, Las escuelas parroquiales de Guadalajara, 1873-1898. Boletín de
Archivo Histórico de Jalisco, Guadalajara, Gobierno del Estado de Jalisco, yol. IV, núm. 3,

26D

:.ro

septiembre-diciembre, 1980, p. 14.

us Facuis, op. cit., p. 8.

Dávila Garibi. op. cit., p. 1127.

6

21

lb1.d., p. 11.

29

e·11. por Juárez, op. Clf.,
. p. 265.

Antonio Ruiz Facuis, De Don Porfirio a Plutarco. Historia de la A.C.JM, prólogo de José

7

González Torres, Jus, México, 1958, p. XIl.
8

Dávila Garibi, op. cit., p.p. 1199-1201.

9

Gaceta Mercantil, Guadalajara, 1898.

.

C·.BaileY, .1,,.
Mi' avtd
·
nva Cristo R ¡ Th
ex1co, Umversity ofTexas p
ey. .e Cristero Rebellion nd
21 Ri
.
ress, Austm, 1974 (Texas Pan
t~e Chur.ch-State Conjlict in

encan Senes), p. 19.

Zenaido Michel Pimienta, Del cometa del 82 a los satélites artificiales, Guadalajara, ed. del

10

autor, 1975, pp. 40-42.
Archivo Histórico de Jalisco, Gobernación , 1900.

11

Alicia Olvera Sedano, Aspectos del conflicto religioso de 1926 a 1929. Sus antecedentes y
consecuencias. Instituto Nacional de Antropología e Historia, México, 1966, (Historia, XVI),

12

p. 13.
13

Jean Meyer. La cristiada. 4", Siglo XXI. México, 1976, t. Il, p. 46.

14

Olivera Sedano, op. cit., p. 34; Michael Pimienta, op. cit., p. 74.
Juan B. Iguíniz, El periodismo en Guadalajara, 1809-1915, Universidad de Guadalajara,

15

Guadalajara, 1955, t. II, p. 291.
16

Juárez, op. cit .. , pp. 261-262

17

Archivo Histórico de Jalisco. Gobernación. 1904.

'\

Barry Carr, El movimiento obrero y la política en México 1910-1929, Sepsentas, México,

18

1976, t. n, p. 97 .

...

19

Archivo Histórico de Jalisco, Gobernación, 1904 a 1907.

20

El Estado de Jalisco, Guadalajara, 25 de febrero de 1906.

21

Juárez, op. cit., p. 154.

22

El Estado de Jalisco. Guadalajara. 3 de junio de 1906

José G. Zuno, Historia de la Revolución en el Estado de Jalisco, Instituto Nacional de
Estudios Históricos de la Revolución Mexicana. México, 1964, p. 30.

23

24

Moisés González Navarro, Historia moderna de México, Vol, W, &lt;&lt;El porfiriato. Vida

social», Herrnes, México, 1973, p. 366.
2

s Jdem.

518

519

�EL BARRIO ANTIGUO DE MONTERREY
Lic. Tomás Mendirichaga Cueva
Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografia y Estadística
El 17 de mayo de 1988 la Comisión de Planificación del Estado de
Nuevo León declaró Zona de Monumentos al Barrio Antiguo de Monterrey.
El ayuntamiento regiomontano, en sesión celebrada el 16 de agosto de 1989,
ratificó este acuerdo. El Barrio Antiguo de Monterrey comprende las calles
de Padre Mier al norte, Doctor Coss al poniente y avenida Constitución al
sur y oriente. A esta área urbana se le llamó popularmente, durante décadas,
el barrio de Catedral.

I
El Barrio Antiguo está situado al oriente de la trai.a urbana de
Monterrey, delineada a partir de 1626 por el gobernador Martín de Zavala.
Las dos trai.as anteriores, la de Diego de Montemayor en 1596 y la de Diego
Rodríguez en 1612, no se conocen. Tampoco se sabe cómo se llevó a cabo el
reparto de solares a los primeros vecinos.
Los documentos más antiguos, cuando se refieren a esta área urbana,
sólo dicen que está "a espaldas de la iglesia parroquial (ahora
catedral) ... ". A fines del siglo XVII, lo que hoy se denomina Barrio
Antiguo, aún era un terreno yermo y despoblado. Sin embargo, ya estaban
poblados algunos solares aunque la mayor parte de las calles y callejones
todavía no aparecen trai.ados en el plano de José de Urrutia, levantado en
1765, que es el más antiguo que se conoce, (véase apéndice).

...

Por "la calle que baja del convento de San Francisco para el río", o
sea la actual calle Padre Raimundo lardón, en los tramos comprendidos en el
Barrio Antiguo, desde la calle Doctor Coss hasta el cauce del río Santa
Catarina, hubo algunas casas de vecinos importantes, descendientes de
antiguos conquistadores y pobladores. En la acera norte se llevaron a cabo,
a principios del siglo XVIII, varias transacciones. En l 703 el capitán Alonso
Rodríguez compró a Manuel José Ruiz y a José de Treviño sus partes de una
casa que al norte colindaba con el solar de Pedro Montalvo y al sur con la
calle "que viene del convento de San Francisco para el río". Rodríguez
pagó 40 pesos a cada parte 1•
Margarita de la Garza, viuda del citado capitán Rodríguez, adquirió
del capitán Cristóbal González, en 1717, un terreno que éste había heredado
de sus padres, el capitán Andrés González y Juana de Ochoa, y que
521

�colindaba, al oriente, con la propiedad de Margarita, quien pagó al capitán
2
•

González 59 pesos en reales

La casa que compró en 1703 el capitán Alonso Rodríguez ocupó,
seguramente, el predio en que muchos años después se levantó la capilla
dedicada a Santa Rita de Casia. En el plano anónimo de 1791, atribuido a
fray Cristóbal de Bellido Fajardo, está señalada la Capillita de Santa Rita, en
la esquina noreste de las actuales calles del Padre Jardón (antes Ocampo) y

la barranca", es decrr
. en la actual
:~~asaJardón hacia el ~ur. El mismoc~í: ;reevDm·~ctor C~ss, desde la calle del
1
, un corral y
h
o vendió d. h
Nicolás Loz.ano ui una uerta en I 60 pesos de oro ic so ar y en él
francés Pedro d;
en, en I 720, lo vende en I 50 peso comun en reales a
ee, casado con Gertrudis Rodrí
s en reales al cirujano
guez de Montemayor7

?

i

La casa de Diego O h
.
que había sido del capitán\ ºª,Y Juana de Treviño lindaba al .
que sus hijos vendieron e ose González de Quintanilla 'M:ente, con la
alférez real José Félix de Anlml7ld4,
a de
Ochoa,
an ozean. 300 pesos de oro c~mun· en
reales,
al

Doctor Coss.
El doctor José Eleuterio González ( 1813-1888), en sus Apuntes para
la historia eclesiástica ... (Monterrey, 1877), dice: «Por los años de 1780 un
devoto de Santa Rita, llamado don Celedonio González, le edificó una
capilla en la cuadra que está frente a la espalda de la que hoy es Catedral, en
la esquina que cae en la calle de San Francisco. Esta capilla estuvo en pie y
en uso cosa de cuarenta años y se destruyó ... ». La capilla aún existía
en
3
1852, aunque muy deteriorada. dice un informe municipal de ese año .
La capilla de Santa Rita colindaba al poniente con "el callejón que
pasa detrás de la Parroquia (ahora calle de Doctor Coss)..." y, al oriente,
con la casa, solar y huerta del capitán Juan de Elizondo, quien había
comprado dicha propiedad en junio de 1771 a Marcelo Valdés en 240 pesos
y 4 reales. En marzo de ese mismo año Valdés la había adquirido por 73
pesos de los hijos de Domingo Peña4.
En 1792, Josefa y Gertrudis de Elizondo, hijas del capitán Juan de
Elizondo, vendieron la casa que fue de su padre a Rita de la Paz, viuda de
Francisco Caballero de los Olivos, en 240 pesos. A su vez, Rita vendió en
1794 a María Guadalupe Guerra, esposa de Pedro Ignacio de la Garza, parte

...

5

del solar en 7 5 pesos

.

En la acera sur de la misma calle del Padre Jardón. entre las calles de
Doctor Coss y Diego de Montemayor, también había, a principios del siglo
XVIII, solares y fincas de antiguos vecinos. Diego de Ochoa y su esposa
Juana de Treviño tenían su casa, solar y huerta en la esquina sureste de las
calles del Padre Jardón y Doctor Coss. En 1722, Juana, ya viuda. vendió
dicha propiedad en 150 pesos de oro común en reales al francés Mateo de
6

Lafita y Berri

•

Al oriente de Alm
Montalv
·
.
andoz, estaba la e
1715 al ºdaqp~tán1~n vJen~1ó la propiedad en 80 pes~:ªdesolar y huerta• de José
'
ose de Ese ·11
oro común en 1
era dueño del solar
ami a, casado con Luisa d O h
rea es, en
por merced del ayuntamten
· to regiomontan
.
e e 9oa. Montalvo

o.

.
G
,Junto a Escamilla, a1 onente
estuv l
~an, casado con Juana de' B l o a casa Y solar del capitán Juan d
e austegui que h d
e
D1ego,Antonio T
5

~!8L;=,'~,:i•~::~:1 ~b~;;:.:;~d~•~:,:1::qf~F11aht

0 os; Juana Sánch
padres 1
·
c ez, vmda
'e escnbano Francisco Sánchez de 1 ;z, a su vez, lo heredó de sus
a arrera y María Dur,

Por último, en la es uina
an.
calle que va al río", ahor~ Di suroeste de la calle del Padre Jardón

:~~:~~l1:i:do
capitán Joaqu;!ºd:~~:ti~~a;rfin,se endcontraba la c~~a ;
nea en 5 pesos
al
·
es e 1703 E
•1

2
las .e.asas, quien la heredó d:n¿:rtruesd. _La propiedad había sido de it::a1dla
cap1tan Marcos de as Casas. En 1684 Ge
1s de la. Vega, su madre, esposa dele
25
1

~~¿:::~

ve:;~º:;r:~~~:a s~~~:;l~ viuda de Andr:U;::t~t~~a1
el ~olar, en
Durán10
materna Catalina d T ._
, quien, a su
.
e revmo, casada con Antonio
Hemos visto que Juana S,
de su a~uela materna y el otro de~chez heredó dos solares colindantes un
res~ct1vamente, a Gertrudis d l usV padres, que los vendió en 1684
687º
vendido a Gertrud·
e ª ega Y Juana de B 1
.
Y
•
Catalina de Treviñ~s E!e lla Vega habían tenido su c:s:u:f·. En el solar
s
d
·
e que vendió a J
d
orno Durán y
u mora a Francisco Sán h d
uana e Belaustegui tu .
Sánchez. En 1690
. e ez_ e la Barrera y María Durán ' drv1eron antes

i

0

La casa y solar de Diego de Ochoa y Juana de Treviño colindaban por
el sur con un solar que había sido de Alonso Rodríguez de Carbajal y Luisa
de las Casas. En 1716 su hijo, el capitán Alonso Rodríguez, lo vendió, por
15 pesos y un real de oro común a Francisco Alejo de Treviño. El terreno
estaba "en la calle que va a la calera, que baja al río, ... rematando cerca de

de sesenta años de ~ : ; t;~~~:s !e~lar_ardon que ambos s¿l:es
0
,
ec1r esde antes de 163011

~:!::1::

La acera norte de la call
.
Jardón, poblada a fines del siglo ¡V~~asolo ya estaba, como la del Padre
523

522

,,1

�En 1697 Francisco Barrera tenía su casa y solar en la esquina noreste
de las actuales calles de Abasolo y Doctor Coss. Más de medio siglo
después, en 1760, Maria García, viuda de Esteban Barrera, 12vendió aquella
propiedad en 150 pesos en reales a José Cayetano de la Garza .
Al oriente de la casa y solar de José Cayetano de la Garza, estaba la
que había sido del capitán José de Chapa, quién falleció a principios de
1707. En 1745 su viuda Maria Josefa Sánchez de la Barrera, vendió la finca
13
en 200 pesos a José Antonio Rodriguez .
En la acera sur de la calle Abasolo también se habían repartido
solares, pero seguramente sólo estaban construidas unas cuantas casas.
A mediados del siglo XVIII el general Pedro de Elizondo vivía en una
casa "a espaldas de la parroquia (hoy catedral) ... " En su testamento,
dictado en septiembre de 1740, afirma que dicha finca la construyó en un
terreno comprado a Pedro Montalvo, el cual estaba ubicado en la esquina
14
sureste de las calles Abasolo y Doctor Coss .
En 1748, Magdalena y Josefa, hijas del general Elizondo, venden sus
partes de la casa, "a espaldas de la parroquia", 15al capitán José Adriano de
la Garza) a Tomás de Elizondo, respectivamente .
El solar de Pedro Montalvo, donde levantó su casa el general Pedro
Elizondo, colindaba al oriente con un solar de casa, corral y huerta de
Micaela de Salazar, quizás la esposa de Nicolás Cantú. Micaela vendió el
solar en 1714 al capitán Antonio García de Sosa, quien a su vez, lo vendió en

quienes, en 1788 I
ndi.eron en 400
Prieto. Gertrudis
• había
' ª ve
recibido
di
pesos al sacerdote M ,
pa e José Lorenzo B ,
cha casa, en 1775
atlas López
dr
aez de Treviño19_
, como regalo de su tío el

11
Ya dijimos que en 1684
Cobos. vendió a Gertrud· d Juana Sáncbez. viuda de Andr'
Casas.
solar ub· d is e la Vega viuda d 1
. , es Pretel de los
1ca o en la
. '
e capitán M
a e lardón y Die o d
esquma suroeste de I
arcos de las
P dr
terr~no de su abue~a ; Montemayo:. La vendedora~ a~tuales calles del
Duran. quienes lo hab' atema Catalma de Treviñ
ab1a heredado aquel
ian poblado con su casa.
o, casada con Antorno
•

un

En 1687, la mencionada J
,
e~posa del capitán Juan de Guzm~a Sanchez vendió a Juana
anos antes había vendido
an_, otro terreno colindan
Belaustegui,
padres, Francisco Sánch ad Gertrud1s de la Vega. Lo h b'te, con el que tres
su casa. También , e~ e la Barrera y María D , a I~ heredado de sus
Andrés Pretel en : hab~;"1l vivido muchos años
i~1enes ahí tuvieron
'
casi a de piedra.
a anchez y su esposo

1::t•

Los datos anteri
solares, en la acera s:r~s nos remiten a otros dueños ,
.
Doctor Coss y Diego de Me la actual calle del Padre Jartas antiguos de
Barrera y su esposa M , ontemayor: el escribano F
. on, entre las de
quienes fueron vecino ana Durán y Antonio Durán ranc1sc? Sánchez de la
Zavala (1626-1664) · s de Monterrey en la época de{ gobernador
Catalma deMartín
Treviño
d;

6

1717 al padre Jerónimo López Prieto1

...

•

Al oriente del padre López Prieto estaba otro terreno, del que era
propietario Marcos Freire, también llamado Marcos Rodríguez Freire. En
1785 Baltasar Rodríguez Freire, hijo de Marcos Freire y Juana17de Reina,
vendió el solar, en 270 pesos, a José Antonio Máximo de la Garza .
A fines de 1780 el alférez real José Joaquín Canales compró, en 400
pesos, la casa que había sido del padre José Lorenzo Báez de Treviño, " a
espaldas de la iglesia parroquial (catedral) .. "Dicha finca se encontraba en
el extenso terreno que fue del general Pedro de Elizondo, esquina sureste de
Abasolo y Doctor Coss, al que ya nos hemos referido. A mediados de 1791,
Canales decía que la casa estaba "recientemente hecha " o, quizás,
18
reconstruida .
La propiedad de Canales colindaba, al oriente, por la calle de Abasolo,
con una finca de José Maria Sulé y su esposa Maria Gertrudis Treviño,
524

En la venta que hi
se asentó que ese terr zo, en. 1687, Juana Sánchez a J
poni:nte, con
solar ;~or c~lindaba. ,"por la parte
~e ~.elaustegui,
el Illlsmo solar que h . eg1dor y alferez real Juan d T r_1~a , o sea al
Nicolasa de Escamilia ~1a 1720. pertenecía a su viu~ revmo. Quizás era
Padre lardón tambié . ntre los primeros dueños de t a y segwida esposa
dejó un solar' en heren d_ebe mencionarse al capitán A edrrr~nos en la calle del
v d.,
nc1a a su hi" I
n es Go ·1
.
en io. en 1717
M
. ~o e capitán Crist ' b I
~ ez. qwen
Rodríguez.
' a
arganta de la Garza .. ~ a Gonzalez Y éste lo
• \IU a del capitán Alonso

un

J;an;

. Otros vecinos de esta e
Quintanilla cuyos hf
alle fueron- el ca . ,
Almandoz,, J , Jos venden en 1714 .
p1tán José González d
} ose Mo t l
su casa al lfi'
e
Escamilla. González nd: vQo q_ue v~nde su finca en
e:iez
Félix de
respectivos solares
umtarulla y Montalvo
cap1tan José de
Monterrey.
por mercedes que les había otorg atan
dueños de sus
O el ayuntamiento
de

17:5

525

r~~

�último Alonso Rodríguez de Carvajal
E la calle de Doctor Coss, por
'lindaba por el norte con la ~a~a
. nd l Casas tuvieron un solar_,_que co
1716 su hijo el capitán
y Lwsa e as
Juana de Trevmo, y que, en. '
de Diego de Ochoa Y . ,
.
Alejo de Trevmo.
Alonso Rodriguez vendio a Francisco

finca abarcaba toda la manz.ana, hasta la calle del Padre Jardón, siendo la
única del Barrio Antiguo que tenía patio central y traspatio.
La llanura comprendida entre la calle Morelos y la margen izquierda
del río Santa Catarina, que en el plano de Urrutia ( 1765) aún no estaba
urbanizada, en el de 1791 ya tiene trazadas, hasta el cauce del río, las calles
de Abasolo y Padre Jardón, así como los callejones de Diego de
Montemayor y Doctor Coss.

ID

arte de lo que ahora
el plano de Urruti~ (~765\:ª ~¿¡~r i!bían sido trazadas las
n
. Antiguo esta sm po ar.
Mier al norte, Morelos
llamamos Bamo mprendidas entre las calles Padret Lo demás aún no se
tro manzanas co
Coss al oes e.
. . d
cua
d l río al este y Doctor
. ~ Unas cuantas vivien as
al sur, el cauce e anzanas· era terreno eriazo. d Morelos Abasolo y
había dividido en m
1 ' de las actuales calles e
,
.
·
adas
a
lo
argo
lin
das
d
aparecen isemm ,
,
habían sido de ea .
ero estas aun no
d,
Padre Jar on, P
b mador Barrio
.
1 oblado la mansión del go e
. barda,
Urrutia señaló a onllas de p
, el gobernador Usel y Gmmp
l
en 1766 compro
b lo y Mina. or e
Junco y Espriella, _qu\ureste de las actuales call~s
ª::ente y terminaba
ubicada en la esqwna
b la acequia que verua e p
costado sur de la fin~a pasa a
E

En lo que hoy conocemos como Barrio Antiguo, las cuadras están
divididas en solares de distintas dimensiones. Eran pocas las casas de un
piso, techo plano y seguramente construidas de sillares, las cuales aparecen
alineadas a lo largo de las calles Padre Jardón, Doctor Coss y Abasolo.
También había tres o cuatro casas con techumbres a dos aguas. La mayoría
tenían puerta adintelada y ventanas pequeñas. Quizás la puerta de entrada de
alguna era con arco de medio punto. Las fachadas eran muy sencillas y
ninguna casa tenía patio interior, excepto la del gobernador Use! y
Guimbarda.

:1

en el río Santa Catanna.

.
d Monterrey es la
.
alleJ· ón al onente e
.
d
citado plano el pnmer c
les calles de Mina, Diego e
tual 1:u:l de Naranjo. Este callejón y
hacia el norte, per';tl~ a
:ontemayor y Doctor Cos ya apare:e:ás al norte de Juan Ignacio amon,
MOrelos hasta un poc
partir de la de
1río Santa Lucía.
donde están cortadas por e
C tarina corrían las

1"!::::,

...

en izquierda del río Santa :
Monterrey por
Paralelas a la ;.~rgque venían del poniente y c~a~campo, pasaba
acequias para el¡e~~t~ 'acequias seguía la a~tuaj ª~:cantil Mutualista) y
el Sur. El agua e de San Francisco (ahora Crrc_
tedral) y la casa del

¡° (

d~~

:~;l:a~/~tce:S~~do sur de la ig!:~~: :::i°¿:~:e
Santa Catarina.
h t derramar su com
gobernador, as a
.
d l traza urbana es
· · 1 onente e a
d
En el plano de 1791 el primer call:J~:tno aparecen los callejones
l calle Diego de Montem~yor, y 1 Barrio Antiguo por el sur y
la actua
. U acequia circunda e
Mina y NarartJO. na

:i

oriente.

Usel )' Guimbarda, que
la mansión del gobernador
. está erróneamente
Tal parece q~e de 1793 por el Hospital del Rosar~o, o de Montemayor,
seria ocupada a p~ir
este de las calles Abasolo y Dieg ce en el plano. La
ubicada en la esquina s~
es esta última calle no apare
en vez de Abasolo Y Mina, pu
526

En la acera sur de la calle del Padre Jardón, una casa a mitad de la
cuadra tiene, en ·cada una de las dos esquinas de su fachada, un torreón o
mirador, reminiscencia de las antiguas torres de vigilancia. Las demás
viviendas, levantadas en medio de los predios, eran jacales o chozas de
adobes y techos de morillos, cubiertos de carrizo o zacate, como se explica
en el mismo plano de 1791. Algunas de ellas quizás fueran como las
viviendas indígenas, de planta redonda y techumbre cónica, que menciona el
cronista AJonso de León: "chozas a modo de campanas" y "de zacate o
carrizo, a forma de campana". (Relación, discurso primero, capítulos VI y

VII).

La única construcción del Barrio Antiguo que se menciona es la
Capillita de Santa Rita, que, como hemos dicho, estaba ubicada en la
esquina noreste de las calles Padre Jardón y Doctor Coss. Su puerta de
acceso, con arco de medio punto o semicircular, veía a la calle Doctor Coss,
al poniente.
En el plano de Crouset ( 1798) las seis marizanas comprendidas entre
Padre Mier, Mina, Padre Jardón y Doctor Coss tienden a ser cuadradas.
Mientras que, las tres manzanas al oriente de Mina y las otras dos al sur de
Padre Jardón, son alargadas e irregulares pues están cortadas por el cuace del
río. En este plano las actuales calles Doctor Coss, Diego de Montemayor y
Mina ya están trazadas hasta la calle Juan Ignacio Ramón, deteniéndose a
orillas del río Santa Lucía.

527

�Las calles Allende, Matamoros, Padre Mier, Morelos, Abasolo y
Padre Jardón son "las salidas o entradas de la Ciudad al Oriente". Los
callejones de Doctor Coss y Diego de Montemayor eran dos de las entradas
y salidas hacia el sur, ya que la de Mina estaba cortada por la calle de San
Francisco, después llamada Ocampo y ahora del Padre Jardón. Hacia el norte
estos tres callejones, como ya vimos, estaban interrumpidos en la actual calle
Juan Ignacio Ramón, debido al torrente del Ojo de Agua de Monterrey. Sin
embargo. en el callejón que es ahora la calle Diego de Montemayor ya
aparece la presa de la Purísima Concepción, que era puente y comunicaba a
Monterrey con las llanuras del norte.
Los otros callejones que también salían al sur pero no están
comprendidos en el Barrio Antiguo, eran las ahora calles de Escobedo y
Capitán Emilio Carranza, la avenida Juárez, la calle Garibaldi y, quizás, la
de Zarco; ésta última es la única dudosa.

Sm embargo, la calle . .
comprendidos en 1
pnnc1pal, en su extrem
.
XVID la calle real o que h~y es el Barrio Anti o o onente, o sea los tramos
la villa de Cad que partía al Pueblo de Gua: ' era en los siglos XVII y
Pri .
ereyta. El arr
upe, el valle d l G •
nc1pal, está señal d
anque de este camin
e uaJuco y
denominó Mor I a o en el plano de 1791 D od, que salía de la Calle
e os nombr
· es e 1864
pro ongación hacia ;l
. e que adquirió tamb. ,
esta arteria se
l
denominación.
poruente, o sea la del Comerc10,
!en,desapareciendo'
desde 1906 esta
su
A principios del siglO

costado
norte de la p arroqu · "XVIII
·
ah Abasolo era "la cal/
JU~to a la iglesia parroquia/ª , . ora catedral, o bien "la c:/l que pasa al
Jrusmo nivel que la laza
v~ene a la plaza". Esta vía
e real que va
'.'.'ªYºr altura que la

IV
El límite norte del Barrio Antiguo es la avenida Padre Mier. Desde
principios hasta fines del siglo XVUl la actual avenida Padre Mier se
menciona en diversos documentos así: "la calle real que corre a espaldas
del Colegio de San Francisco Javier", ya que éste se hallaba ubicado en la
esquina noroeste de la Calle Principal (ahora plaza comercial Morelos) y la
actual calle de Escobedo.

..

colegio de San F ranc1sco
.
ll
Jav· d
amar caJle del Comercio y, ~::d:~~::0ª%eos6jeMsuítas. En 1864 se empezó a
.
, orelos.

~

!u

xnnc,pal, por ello la catedr I urbana M terúa el

la calle que as .
e. mediados del mism . ª Y su atno están a
Hacia l 770 a:are:~u;~o a 1~ iglesia parroquial; s:r]: la mencionan como
Guajuco" En 1 1 mo la calle que sale d l
e la pla::a pública,,
uno con ~I qu: v; W:ºade _1791 se bifurca en ;o,° plaz_a para el valle deÍ
Principal, se diri e a

uaJuco y el otro con el

~~¡";::t

instaló el Hospi!I
Gwmbarda, se empezó a ll
,

camm?s que entroncan,

Guadalupe. A PJ~~e~;;;do.de la Calle
o en la finca que fue del
b ' ano en que se
amarla calle del Hospital.
go emador Use! y

En alguna escritura

d.

cazdas del río. En el lan se ice que es la calle real

En 1749 el general Juan García de Pruneda compró en tres mil pesos
la mansión de sus padres, el general Luis García de Pruneda y Juana de
León, ubicada en la calle a espaldas del mencionado colegio. A partir de
entonces, a esta arteria se empezó a denominarla calle de los Prunedas. A
fines del siglo XVIll y principios del XIX la llamaban calle de los Arcos y
también de los Pedreros. En 1814 era la calle de la Aduana pero, en su
prolongación hacia la iglesia de la Purísima, se denominaba en 1819 de San
Joaquín. En 1838 era la calle de la Aduana vieja y, en 1842, calle de Terán
en memoria del general Manuel Mier y Terán. En 1859 ya se denominaba
Doctor Mier y, a partir de 1906, Padre Mier.
En su prolongación hacia el oriente. Padre Mier fue, durante siglos, la
salida al pueblo de Guadalupe, ahora ciudad Guadalupe.
La que hoy se denomina Plaza Comercial Morelos es la antigua Calle
Principal, llamada, desde principios del siglo XVIll, calle de San Javier.
pues en su cruzamiento con la actual de Escobedo se estableció, en 1714, el

528

.

la salida al "C . p o de Monterrey fechad
que baJa hasta las
Abasolo.
ammo de Cadereyta". A partir
? endeseptiembre
de 1846' es
1864 se llama
calle
La después avenida O
"campo era designada así· ../
llamada Capitán
Esta arteria empezaba
a ~a/le que viene al
Catarina Sin
10 Carranza y concluía
, poruente, en la ahora
hoy es ~l B e~bargo: al oriente de la plaza d en el cauce del Río Santa
amo Anhgu
.,
e armas o pri · al
Francisco para el río" ~;lera la calle que viene del nc1p ' en lo que
plano de 1791 es
.º a calle de San Franci
convento de San
de San Francisco 1:1
al valle del Guajuco. ;:~ ~;~a el ori~nte ". En el
cuatro cuadras de la caller~de Ocampo en toda su exte.: dio a la calle
averuda Constitución ah
~;unpo, comprendido entre la ~n. l tramo de
de~de el 6 de enero' de o;a eva_ el nombre del Padre Ra' e uazua y la
aruversario de su fallec· . 996, d1a en que se cumpr10· 11mundo Jardón
1rruento.
e sesenta y dos

~

convento de San Franc.

Emiteº .
s:~~~

!e

529

i

�La calle Guillermo Prieto, llamada así desde 1906, es la antigua de
Lacea, que se iniciaba a espaldas del convento de San Francisco, y cuyo
apellido recordaba al prominente vecino Gregorio Lecea. Esta calle se
menciona como callejón hacia el año 1720, pero no aparece en los planos de
1765, 1791 y 1798. Por último, la avenida Constitución eran "las márgenes"
del río Santa Catarina o tierra eriaza. En el plano de 1791, entre el cauce del
río y la acequia que rodea al Barrio Antiguo por el oriente y el sur, aparece
tra:zado un camino que entronca con el que se dirige al valle del Guajuco.
Ahora trataremos de las calles que corren de norte a sur en el Barrio

sesupnnuó
· · el nombre de S
.
trayecto.
anta Rita Y se le dio el de Doctor Coss a todo su
. A las actuales calles Do
parur de la calle del Padr
~tor Coss, Diego de Mont
que baja al río " E l le Jardon hacia el sur las d . emayor y Mina, a
. ne pano d 179
'
es1gnaban . "
entroncan con el cam.
e
l, Doctor Coss y D"
as1: callejón
a su vez. se enla
que corría sobre la marge . i~go de Montemayor

:;o

0

~:aj~~:~:~,~o¡}•~f:C¡~/;!,.~~t: c~,:7?%%~ :~: 1~s ~:;
marcado declive en s:s\:i~dacomo los callejones tení; con ~l c~o del
' Y aun tienen, un
1 s a los caminos.

Antiguo.
En el plano de José Urrutia, fechado en 1765, están tra:zados cuatro
callejones: las actuales calles de Naranjo, Mina, Diego de Montemayor y

Apéndice

I

Doctor Coss.
Cinco años después, en 1770, la ahora calle de Mina era mencionada
así: "el callejón que sale de la casa que fue del señor Guimbarda para el
paso ", es decir, el camino o vado por donde se cru:zaba el río de Santa Lucía,
a la altura de la actual calle de Juan Ignacio Ramón. Desde mediados del
siglo XIX hasta principios del XX, fue la calle del Colegio de Niñas y, en
1906, se le dio el nombre de Mina.

..

En el plano de 1791, el primer callejón al oriente de Monterrey es la
actual calle Diego de Montemayor, pero sólo aparece tra:zado cuatro cuadras,
desde el cauce del río Santa Catarina hasta la ahora calle Padre Mier.
Cuando en 1799 el gobernador Herrera y Leiva mandó construir sobre esta
vía urbana la presa de la Purísima Concepción, se empezó a designarla calle
de la Presa Grande o de la Purísima. En 1907 se le dio el nombre del
fundador de Monterrey.
Doctor Coss fue durante muchos años la "calle que corre de sur a
norte, a espaldas de la Parroquia". En realidad era un callejón que se
iniciaba. como los demás, en la margen norte del río Santa Catarina y se
prolongaba cinco cuadras, concluyendo en la calle Matamoros. A fines del
siglo XVlll era "la calle a espaldas de esta Santa Iglesia Catedral", ésta
concluida en 1791, aunque su imafronte o fachada se terminó hasta el año
1800.
Doctor Coss también era llamada callejón de Santa Rita, pues en su
cru:zamiento con la de San Francisco, estuvo una capilla bajo dicha
advocación. A principios del siglo XIX se referían a esta vía urbana como la
calle del Pez, "que va a la Presa ". En 1864 se le impuso el nombre de
Doctor Coss a varios tramos, hacia el norte, de la calle Santa Rita. En 1906

Son muy escasas la
. .
solares concedidas
s noticias que tenemos s b
Monterrey
en lo que ahora se den . o re las mercedes de
.
omma Barrio Antiºguo de
. Sabemos por referencia
otorgo un solar a D"
que, en 1682, el gob
esquina sureste d iego de Ochoa, "enfrente de la . e~ador Echeverría le
construyó su cas e las actuales calles del Padre Jar~g_lesza parroquial", en la
propiedad. A pri~~e~o p~co después se incendió p:r~?', ~octor Cos. Ochoa
de Aguayo, le ratific~1~sO:h~:81a5 otro go~;mador: el m~;qnu~:~eloSsantítuMil?s de
merced~ .
guel
El 3 de junio de 1682 l .
para casa, corral y hue
" a VIUda Juana de Montalv
. . .
lindes del solar
rta, que cae a espaldas de la . l ~ soltc1to otro solar
viuda la posesió~ude lera de J~an de So/ís ... " Al 1 ~sz~ parroquiar' y "a
e terreno- ·
ª siguiente se le dº10 a 1a

/g

· Como se ve, en d"1cha f · ·
antiguo, Juan de Solís
.
pe ic1on se menciona a
que solicitaba Ju
M' quien había sido dueño de
un poblador más
ana ontalvo.
un terreno colindante al
. ElmaeStro de escuela val citado gobe d
icente de Treviño id º•
solar "detrás d:; ~r, m~qués de San Miguel d! A10, el 3 de abril de 1685,
el fin de construi/s~gl~s~a mayor'' y frente a la casa
la merced de un
v1v1enda ''.Y tener la dicha escuela '~§~ de Ochoa, con

J:i?·

i ~~~t:•

En la solicitud Treviñ
a las viviendas del ~lférez

. ..
d:d~mlás de la casa de Diego de Ocb
a azar, Juan de la Cruz Y. cap1tan
.º.ª'

531
530

�Nicolás Ochoa de Elejalde, que estaban cercanas al terreno que pretendía se
le otorgara, ubicado en la esquina noreste de las calles (del Padre Jardón y
Doctor Cos. Ahí levantó Treviño la casa que, en 1703, vendieron su hijo
José y su yerno Manuel José Ruiz, éste casado con su hija Micaela de
Treviño, al capitán Alonso Rodríguez.
También fue vecino José de la Cruz quien, el 5 de marzo de 1687,
solicitó la merced de un solar "a lindes" de la morada de José González de
Quintanilla, casado con Maria de Ochoa, "dejando calle por la parte del

11
De acuerdo a las d
treinta tr
or enanzas reales 1 l
varas /do:st;r::: y tercia de frente (casi v;;tio:~::eara casa debía tener
del siglo XVII, s/e fondo (casi cincuenta y seis metr!~s) y sese?ta y seis
huerta" que estab~ª~t;1e eran pocos los solares
T odavia a fines
sólo una
po ª os. De las casas a 1
e casa, corral y
construcció:.ue otra son descritas, mencion¿5d~~= ~os
_referido,
os hemos
matenales
de

"d

23

norte y, por la del sur, enfrente del río. .."

•

La casa de González de Quintanilla, a la que alude José de la Cruz, es,
seguramente, la que sus hijos vendieron casi treinta años después, en 1714, a
José Felix de Almandoz.
A principios del siglo XVUl se concedieron otros terrenos en el Barrio
Antiguo.
El 7 de agosto de 1699 Manuel de Mendoza solicitó un solar, que
colindaba por el levante y el poniente con los que eran de Domingo Peña, al
norte con tierras realengas y al sur con calle real, ahora llamada del Padre
Jardón. Fue hasta mediados de marzo de 1703 cuando se le dio a Mendoza
la posesión del terreno, que tenía algunos solares cercanos de los que eran
dueños Santiago Barrera, Diego Montalvo, Tomás de Treviño y Pedro de
24

Chapa

...

•

Otro solar del Barrio Antiguo fue, quizás, el que pidió a fines de enero
de 1702 Agustín de la Puente, "hacia la parte del levante", que lindaba con
un terreno de los herederos de Gabriel de Reina. La merced se le negó a De
la Puente, pues esa tierra era de los herederos de Melchor Barrera. En
realidad eran dos solares, uno comprado a Juan de Loya y el otro concedido
25
por merced del gobernador Martin de Zavala •

A mediados de marzo de 1703 se concedió otro solar para casa a
Magdalena Montalvo. El terreno lindaba al poniente con el de Manuel de
Mendoza, teniendo al sur la calle real, hoy del Padre Jardón.
Eran
colindantes las tierras de Santiago Barrera, Hernando y Desiderio de la

Los hermanos Onofre
J ,
1714, a José Félix de A1m y ose González de Quintanill
techada con =acate "
andoz una vivienda "fabricad ad venden, en
e adobes y

· ··

ª

La casa que Franc·
.
Lozano, "se com one isco Alejo de Treviño vende en
.
techada con morillos
s~la aposento, su fábrica de
a Nicolás
Lozano vende a Pedro de;:;~:•
su t~;-rado (techo plano). ~- .~ tielr7r2a0,
que, cuatro Vivienda de adobe
n
Tre ·anos antes, había adquirido
con su terrado (azotea)"
vmo.
por compra a Francisco
·
. de
Alejo

y~: y~o~

~1~

~

d E Por.otra parte, en su testamento d.
.
e ~~~lla describe la vivienda q , fu1ctado a pnncipios de 1711 Joaq ,
adqumo: ''se com on d
ue e de María de las C
,
wn
entero de huerta IJJ e e una sala y un aposento una d
asas y que él
jacal.. _,,21
y arboleda frutal; de adobes, t~chada espensit~,
concon
solar
de morillos,
su

:;~~¡1':o,:~~~~:"iel ~•~:'io;";,.,"'::;'~1::~~~r:vi6:es del
.

Mencionaremos otras dos vivie

vze¡a, que amena::a ruin
" an es, terna "dos piezas una
o, que
sillería ... ,, y la de
el terreno estaba demarc~do " nueva y otra
en 1788 al adr
,
,e y su esposa Gertrudis de
. - con pared de
sillería y loJo" ce Mat1~s Lopez Prieto, que era una ;revmo, que venden
, on UD jacal y una cocina techad d
~ y un cuarto "de
os e carnzo.

Jos: Sttl: ;

m

,6

Cerda y Pedro de Chapa- .
Podemos concluir que las tres mercedes de solares más antiguas, de
las que tenemos noticias, son: la otorgada a Diego de Ochoa en 1682,
ratificada el 8 de abril de 1685; la concedida a Juana de Montalvo el 3 de
junio de 1682 y la de Vicente de Treviño, fechada el 3 de abril de 1685. En
dos de esos documentos se hace referencia a otros vecinos.
532

En 10 que ahora ll
.
embargo'una mans1on
. , queamamos
Bamo Antiguo de Monterrey hubo sin
aun subs·st
I e aunque muy transformada.
'
El 20 de julio de 1722 Al
,
Coel_lo, solicitó la merced de unonsf Garcia Cuello, también llamado G ,
Santiago Barrera, "a las goteras
co~al y hu~~ a lind=~:
a . . . Tamb1en pidió, en el

~~ 3:st:~::.s;,
533

�de fundición de plata.
l.
·
sitio para construir un mo mo
.
, /timos de ella (de lª
mismo paraJe, un
estaba ubicado "a las salidas y~ e viene de Santa
Señalaba que el terreno
do a las orillas del rzo qu
d' ho
. dad) por la parte del sur, pega
lle que baja de la plaza para ,c
cm · ' ypor 1aparte del norte con ca
Catarma,
alle Abasolo.
,
" o sea la actua1e
.
rro. . . ,
.,
rced del solar para que edificai:a
A García Cuello se le con~~dio la ~emolino de fundición porque sena
el sitio para e
su casa, pero n o se le otorgó
.
. . • de los vecmos.
en pefJwcio
l dio a García Cuello la
d 1723 cuando se e
Fue hasta fines de enero e despoblado, que lindaba "condla b~;';'~:
•, d
uel terreno yermo Y
stamento fecha o e
poses~on
Ahí edificó su casa. E~ s_u_ t; cláusul~s, no se mencionan
del rzo. . .
e consta de vemtisie e
septiembre de l ~~8, aunqu

Daban acceso a la mansión dos portones, uno en el zaguán, "con
clavazón grande, cerraje de fierro y postigos", y otro en la cochera,
"regular". En el centro de un gran patio había una noria, "con brocal, marco
y carril/o para sacar agua. . ." Los pisos de la finca eran de ladrillo,
excepto en la cocina, trascocina, caballeriza, carpintería y cochera.
Alrededor del patio se distribuían veinticinco piezas, "fabricadas a cal y
canto, de sillería y laso . ..", con treinta y siete puertas, veinte ventanas
grandes "de madera de mezquite", seis medianas con vidrieras, doce de pino
y otras cinco sin vidrieras. Había, además, siete alacenas.
Era "e/fondo en circuito de dicha casa de doscientas cincuenta y tres
varas (doscientos doce metros), en lo labrado por una parte, y otras tantas
por la otra". Los techos estaban sostenidos por cuatrocientos ochenta y
cinco vigas de madera y ochocientos noventa y siete tablas "de lo mismo".
La entrada tenia como remate un frontispicio de dos varas (un metro y
sesenta y ocho centímetros) de alto y, el frente de la mansión, era coronado
por ciento sesenta almenas de barro "de varios colores" y noventa y ocho en
el resto.

~,f~

sus propiedades.

'd
1730 la finca fue
, Cuello ocurn a en
,
,
Después de la muerte de GarJcia Báez d~ Treviño, quien la ocupó mas
s al padre uan
. 30
vendida en 2,3 00 peso b, de pagarla y la desocupo .
- pero no aca o
de tres anos
.
Espriella compró la
" d la
d de Barno Junco Y
E 1746 el gobernador Pe
d " y estaba "en el remate. e .
n
La finca era de pie ra
.
" La venta mclma
casa en 2,000 peso_s. "en la orilla del río, al oriente; . ello a Nicolás de
calle de San Francisco,
" omprados por Garcia u
S tiago
"que la circunvalan • c . d . .do por compra a an
l
tres so ares .
ez, los habia a qwn
Van Dale quien, a su v

Años después la finca era descrita así: "se compone de veinte y cinco
piezas, fábrica de piedra y cal, con techos de vigas y tablas, con todas
puertas, ventanas34y buenas cerraduras y las más (de las piezas) con suelos
enladrillados . .." •

~? .

C

31

Barrera •

...

sos al convento
metió a pagar los 2
pe
se diera
El gobernador se compro
, Cuello había dispuesto q~e
hi o
.
d Monterrey' pues Garcia
El nuevo dueno le z
franc1sc~o e
I construcción de un altar._ d
mediados de 1756.
esa cantidad para a
en su testamento, dicta o a
• as a la casa Y
d
grandes meJor
.
e cubriera el adeu o .
.
vendiera Y s
ordeno que se
. b da adquirió la finca
Ignacio
Usel
Y
Gmm
ar_ ' . ,,
n crecido
d
En 1766 otro gobema º~•
tidad32. La reedifico a u
. de
con la obligación de pagar.::c:~r:ipios de 1772, fue valuada en mas
costo" y ' a su muerte, ocurri

•º~º

e
ada en la manzana
trans1orm ,
,
.,
x.iste aunque muY
p dre Jardon a1 sur
La mansion aun e
' 11 de Abasolo al norte, a
.
tan'os
.
.,
. t En los mven
1 ctuales ca es
comprendida ~or as ª1 venida Constitucion al onen e.d ripciones de su
Y Mina al poruente y a a U l Guimbarda hay dos ese
1 obemador se Y
33
de bienes de g , d 11 da que la primera •
casa, la segunda mas eta a

El 15 de agosto de 1793, el tercer obispo del Nuevo Reino de León,
doctor Andrés Ambrosio de Llanos ) Valdés, abrió el Hospital de Pobres de
Nuestra Señora del Rosario en la antigua residencia del gobernador Usel y
Guimbarda. La institución estuvo en servicio casi sesenta años, hasta
principios de I 853. En 1856 el obispo Verea estableció en aquella finca el
Colegio de Niñas de San Vicente de Paul, a cargo de las Hermanas de la
Caridad, que cerró sus puertas casi dos décadas después, a principios de
1875. Luego funcionó alú mismo un nuevo colegio de niñas, que sostuvo de
su peculio el obispo Montes de Oca. En 1887, por gestiones del primer
arzobispo, doctor Jacinto López y Romo, inició sus clases el Colegio de San
José, atendido por las Hermanas de la Caridad del Verbo Encamado. El
edificio fue confiscado en 1936 y convertido en Casa del Agrarista.

6,000 pesos.

534

Notas bibliográficas
1

Protocolos, volumen 7, años 1700-1704, número 120. Archivo Municipal de Monterrey.
2

Protocolos, volumen JO, años 1713-1716, número 185. Archivo Municipal de Monterrey.

535

�22

Ramo Civil, volume 20 años 1697-1702, exped7ent~ ~~s 1693-1694, expediente 5, folios 76 y vue1ta, Yvolumen 22

En un documento de fines de 1788 se alude al predio donde poco después se levantó la
capilla de Santa Rita, afirmando que era un solar de Matiana de Escamilla, esposa de
Celedonio González (Protocolos, volumen 20. años 1786-1789, número 149, folio 268,

23

3

24

vuelta).
4

Protocolos, volumen 18, años 1774-1779, números 78 y 79.

s Protocolos, volumen 21, años 1789-1792, número 163, y volumen 22, años 1793-1795,
número 108.
Protocolos. volumen 11, años 1717-1725, número 69. En la cláusula décima tercera de su
6
testamento, dictado a principios de 17 47, Mateo de Lafita y Beni menciona este solar.
comprado a Juana de Treviño, donde había empezado a constrUir una sala y una tienda de
piedra. Añade que tiene otros dos solares, seguramente en la misma calle, y, en el segundo,
que lindaba con la barranca del río. "abrí cantera y saqué piedra . .." (Ramo Civil, volumen

HR

Protocolos' voumen9,años
¡
1709-1712'numero
.
89, folio 244
1
Merced de solar a Al
vue ta.
expediente t.
onso García Cuello en 1722. Ramo Civil, volumen 50, año 1723,
28

30

Protocolos, volumen 10, años 1713-1716, números 145 y 146, y volumen 11, años 1717-

7

.

amo Civil, volumen 26'ano
- 1703, expediente 2 .
26 Mi
, numero 7
smo ramo y vol
.
27
umen, expediente 4, número 27.

29

78, año 1749, expediente 1, folios 10 y vuelta).

Ram c· o tVJ1' volumen 26-A, año 1703
'segundo tomo ex d"
Ramo Civil. volumen 26 , pe tente 1, número 78.
' ano 1703, expediente 5

3i

1725. número 43.

Testamento de Alonso Garc·ta Cuello en Ra C" .
• •
mo ,v,l. volumen 55 añ
Ramo ClVII, volumen 78 - 1
, o 1728, expediente 12
' ano 749' expediente l, folios 7 vuel
.
Protocolos, volumen 14, años 1743-1747

32

,

.
numeros 81 y 82

Protocolos, volumen 10, años 1713-1716, número 90

9

Protocolos, volumen 10, años 1713-1716, número 132

33

° Compra del capitán Joaquín de Escarnilla de la morada que había sido de Maria de las

Inventarios de biene d
1771-1773, número 56.s el gobernador Use! y Guirnbarda en p rotocolos, volumen 17 MRam
,~
o Civil. volumen 124• ano
- 1784. expediente 1, folio 10.

1

Casas. Protocolos, volumen 7, años 1700-1704, número 103.
Sobre la venta de solares que hizo Juana Sánchez a Gertrudis de la Vega y Juana de
11
Belaustegui. Ramo Civil, volumen 15, años 1681-1689, expediente 8, y volumen 19, años

Protocolos' vo1umen 16, años 1756-1769 nu·
,
mero 96.

1690-1698. expediente 5.
12 Protocolos,
13

..

ta y 8.

8

volumen 16, años 1756-1769, número 59.

Protocolos, volumen 14, años 1743-1747, número 59.

14 Protocolos,

volumen 13, años 1736-1742, número 186.

is Protocolos,

volumen 15, años 1748-175S, número 4 y 17.

16

Protocolos, volumen 10, años 1713-1716, número 183.

17

Protocolos, volumen 19, años 1780-178S, número 147

18

Protocolos, volumen 18, años 1774-1779, número 1S6, y volumen 21, años 1789-1792,

número 91.
19 Protocolos, volumen
20

20, años 1786-1789, número 149.

Ramo Civil, volumen 20, años 1693-1694, expediente 5, folios 77 y vuelta. Archivo

Municipal de Monterrey.
21

Ramo Civil, volumen 23, años 1693-1697, expediente 7, número 4. Archivo Municipal de

537

Monterrey.

536

·

,

�GRAN PROPIEDAD Y ORGANIZACION DE
LA AGRICULTURA EN EL NORTE DE MEXICO
la experiencia de la laguna (1870-1920)
Lic. Mario Cerutti
Facultad de Filosofia y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

Resumen
La comarca lagunera -ubicada entre los estados de Coahuila y Durango,
en el norte de México- resultó ser uno de los escenarios fundamentales del
cambio agrícola en el México de finales del XIX. El cultivo del algodón,
centrado en el mercado interno, transformó este auténtico desierto en una zona
de rápido desenvolvimiento rural, urbano y demográfico. Si bien se mantuvo en
la región la gran propiedad. el empleo sistemático del arrendamiento y la
aparcería permitieron la apertura de nuevas tierras al cultivo y la constitución de
nwnerosas explotaciones de pequeña y mediana dimensión. Este comportamiento
de muchos grandes terratenientes, junto a la acción del capital mercantil,
posibilitaron un uso más intensivo del suelo y del agua y una clara ele\ación de
la producción en menos de dos décadas. La comwúcación describe de manera
particular el caso del vasco Rafael Arocena y Arbide, quien arribó a La Laguna a
mediados de los años 70 y se transfonnó en propietario de una de las haciendas
más extensas del conjunto lagunero.

l. La Comarca Lagunera: fertilidad en el desierto

.........

...

La Laguna se convirtió en un espacio de producción agrícola de creciente
importancia nacional a partir de 1870. En menos de dos décadas pasó a ser la
proveedora fundamental -alrededor de un 75%- del algodón que utiliz.aba la
industria textil autóctona, y abastecedora casi exclusiva de la semilla destinada a
la elaboración de aceite, jabones, glicerina y otros derivados industriales.
De acuerdo con la descripción de Vargas-Lobsinger. la comarca se
caracteriza porque "hacia esa zona desértica. que forma parte del abrasador
Bolsón de Mapímí. fluyen dos ríos: el Nazas y el Aguanaval. Sus aguas se
diversifican y evaporan sin llegar al océano. Los cauces empequeñecidos de
estos dos1 ríos se hundían en las lagunas y pantanos que dieron nombre a la
comarca" •
Las lluvias anuales hacían bajar sus impronosticables torrentes
-entre julio y diciembre- desde la Sierra Madre duranguense.
Pero hasta mediados del XIX. según Emiliano Saravia, La Laguna era una
comarca inexplotada en la que sólo se levantaban "algunos ranchos de pastores".

539

�La gran propiedad territorial se repartía entre tres personas: Leonardo Zuloaga,
de origen vasco, Juan Nepomuceno Flores, poderoso terrateniente duranguense y
Juan Ignacio Jiménez. Zuloaga ocupaba la porción que correspondía a Coahuila,
mientras que los otros dos propietarios habían delimitado sus enormes predios
del lado de Durango. "Por los años de 1840 a 1850, recordaba Saravia en
vísperas de la revolución de 191 O, empezaron a cultivarse las tierras en muy
2

pequeña escala"

•

Pero el suelo de La Laguna ocultaba una ingente riqueza: formado por
profundas capas de aluvión, era dueño de una gran fertilidad y, a la vez, de una
notoria facilidad para la construcción de canales. Acompañado de un clima
adecuado, ese suelo estaba preparado para cultivos intensos, para acoger, en
cualquier momento, un vigoroso desarrollo agrícola.

••

Las guerras de Reforma, las consecuencias de la intervención francesa y
las políticas liberales modificaron el sistema de propiedad y de tenencia de la
tierra en La Laguna3 • Desde los años 70 surgieron nuevos y numerosos
propietarios, se subdividió la tierra, se generalizaron los sistemas de aparcería y
arrendamiento y arreció el flujo de jornaleros. Capitales provenientes de otros
puntos del mismo norte -Monterrey, Chihuahua, Saltillo, Durango- y de la
ciudad de México, se encargaron de estimular el cultivo que habría de marcar la
historia de la comarca: el algodón. La grave crisis que se descargó sobre los
plantadores del sur de Estados Unidos durante y tras la guerra de Secesión

· La transformación a ·
.
herramienta
fundamental· elgncola
.
ca ·talde la Laguna4, a su vez se a
,
relación entre come . .
, p~ mercantil. Hacia 1870 '
poyo en una
de sistemas de irrig rc~~tes, cr~d1to, uso intensivo de la ti
resultaba visible la
arrancó en estos añ;;~~~: ~gncultur~ del algodón. La av:~~desenvol~ento
con frecuencia el c . rzo la~ funciones de la interrned· . , a prestamista que
ciudades como Mo amt mo hacia la apropiación de ti iac1on comercial, abrió
.
n errey- una am r
erras y perfiló -d
ongen mercantil jugó
P 1a geografia del e ,di
esde
nuevas tierras
l ~ papel estratégico en el fin . re. to. El capital de
incorporación 'dee~ec:ot°~oducc~ón de semillas :::ue~o del cultivo de
au_sencia de un sistema ~c a~cola y agroindustrial a ~ : s y en la
bnndaron el combustibl . . . ano estos capitales -&lt;:on o .
. ~te la
casos de desarrollo a , e ~cial para que detonara uno d I ng~nes regionalesgnco a en el México decimon . . se os mas espectaculares
orneo.

ºf

Esta comuru· cacion
• , se re tr. .
d
e desenvolvimiento em
_s mgi.rá a analizar uno de lo
.
los 70 y 1920· el d R f:presanal en la agricultura del al d ~ casos mas salientes
arrib ,
. , . e a ael Arocena y Arb. d
go on entre mediados d
o a esta anda co
,
i e, uno de los t t
e
seleccionado por tr marca en v1speras de la revol ~ o6s espanoles que
arrendamiento a
es. razones: a) haber comb· ucion. Arocena fue
etapa de arran ~ parcena en su evolución em resari 1'.nado gran propiedad

la ,m¡plia canti~a~~.l~i:~du~ción de algodón

( 1861-1865) fue otro factor favorable.

..

agrícolas el arrendador
estimular el proceso d
no p_a_gaba renta: una fórmula
e ocupac10n efectiva del suelo
bastante eficaz para

Mucho antes que llegara el ferrocarril (1883), por lo tanto, La Laguna se
había definido como un espacio especializado. Su producto básico se orientaba
con fuerza hacia un mercado interior en plena articulación y con signos de
expansión. La industria textil instalada en el centro y norte de México gestaba
demandas suficientes para provocar el auge regional del algodón.
Entre 1870 y 1920 la organización de la producción agrícola en la Laguna
-en lo que atañe a unidades medianas y grandes- combinó diversos mecanismos
de explotación: a) el propietario de la tierra dirigia de manera personal la
producción en su predio; b) entregaba parcelas (ranchos y lotes) en
arrendamiento; e) operaba porciones de su propiedad con el sistema de
aparcería; d) los arrendatarios podían subarrendar tierra o cederla bajo el sistema
de aparcería; e) combinación de varias de estas formas explotación.
Para autores como V argas-Lobsinger o Manuel Plana, un mecanismo
habitual durante la fase de expansión consistió en entregar parcelas sin cultivar a
arrendatarios cuyo compromiso consistía en abrir nuevas tierras a la producción;
lo hacían en la medida que el dueño construía canales y acequias. Muchos
convenios de los años 70 y 80 indican que durante los dos o tres primeros ciclos
540

y pnvados
.

ksta 1: ~,~);~: ~correr
de~e ¡~
a revoluc1on· e)

encias sobre su devenir

asentada en archivos públi~os

II. Arocena: del arrendamiento a la grao propiedad
.

Rafael Arocena -oriundo
.
durante
la segunda mi·tad d e los añ
de Vizcayaarribó a la comarca la
·
70
exitosa carrera en la a .
os . Una vez instalad
gunera
la de arrendatario· b) gncultura ~uya evidencia empírica
o, desplegaría una
de ~onterrey, qu~ lo c~::ul~o;~ad~ a la casa mercantil, ~~%:d::s ~tapas: a)
propietario de esta mi
. n a enorme hacienda San
errnanos
Arocena protagonizó
hacienda, desde 1897. En cada ta T;resa; c) como
con el arrendamiento', e:: ~aU:pª;/~ª posición, operacione~:e ;e:!;t etapas,
vez.
ena, con la propiedad o con todas estas
queaver
la

~m~

1. Arocena, arrendatario

No parece extraño que Rafael Arocena haya comenzad
.
0 su expenencia
541

�. . l santanderino Santiago Lavín. A~entado
como agricultor con otro compa~:t:i· ~e uno de los pioneros en e_l cultivo de~
en la comarca en los aíios 60, vm de los más grandes terratement~s, op;~

~~

algodón, se co_nvirtiód::a!~s;~:;0~~nflictos en tomo apr~::~:~: :
como prestam1sta y de su propio ciclo de expans1on_,d sin duda otro1
,0 Nazas Dentro
•.
odria haber s1 o,
, ,
n
dami' . to de manera sistematlca y p . . , El contrato que firmo en
arreo
en
en esta comumcac1on.
ece en
excelente ejemplo para ana 1~ rimera mención sobre el vasco que apar
1881 con Arocena, de paso, es a p
.
tariales locales.
archivos no
,
e· el "agn·cultor" Rafael
· dad Lavminco
Y 1años:
ª· Y aludía al rancho san
En marzo de aquel aíio, la soc1e
ocena asentaron en escritura un con~~tºsf:~a en la municipalidad de _Lerdo,

r

~tonio, propiedad de la ci::;;.~:=•en vigencia el l de

t~roe':":º'b~:i

en Durango. El conv~ru~
na no pagaría renta e pnm
' . ·1
las siguientes carn~tenstica~: 1ot:i~esos, cinco mil pesos el ,cuarto ~~:
d
tercer anos pagana
d
comprometía a co
s~~~/y último; e) la comp~a arre;::::o~que abastecía la finca a través

8
~p~dor de •~so~:;.~~:;0 :,'pecificaciones en :;:~

..

..

U,:/~~;

de tres compu:n•ctos y elementos conexos); d) tras m de la renta quedan
even~~les co e i o eración, señalaba que "al pagoue la tierra sea cultivada
cond1c1ones d
p l frutos todos de la finca, aunq
, nfasis· la renta
especialmente afectos os
d t ·o" El contrato cerraba con e
. ga de
di · ta del arren a an ·
' dit
unque proven
por persona st~
frutos a cualquier otro ere . . o, a
-como era
"tiene preferencia sobre lo~
ues Arocena deb10 enfrentar 1
.dado
• , ,,1 E
sus conuenzos, P ·
d 1 gua y del sue o, cw
refacc1on . n . ,
láusulas atinentes al empleo_ e a
paldadas con los
habitual en la region~ e_ . ,
por supuesto, hipotecas res
en los sistemas de imgac1on y.
. frutos de la fmca.
.
propios
h San Antomo
. fu recisamente en el ranc o
d . de
. 1882- semillas de algo on .
S . El Siglo de Torreon, e p
egun
. ,
rimera vez - hacia
L Laguna habna
donde Arocena utihzo por p d'fu . . de esta semilla en a
b'lidads
'd
La t sion
. d
en renta 1
.
origen estadouru e~e. dr' u· tanto en productivida como
fi s del 83
ambio as co
in:fi · que para ne
provocado ~ e . documentales permite~
enr . dal:J De ser correcta
Diversas evidencias
. . . económica consolida . .
nzaba a
. fru b de una pos1c1on
.
. ndatano come
Arocena ~is . , ta ~ .ficaría que su experiencia como ~e n otros agricultores
esta apreciacion, sigru
. 'lar a lo que ocuma c~ •
mismos
resultar fruct~fera, de mane;~c:: comparable al que s_e vlVla e~d~:~el sur de
laguneros exitosos (en un p
argentina, en especial en partl
· rt s áreas de la pampa
.
10
tiempos en cie a
l de Buenos Arres) .
la rica provincia agropecuar a

542

2. Hernández Hermanos y Santa Teresa

La hacienda Santa Teresa era una de las más extensas de la comarca
lagunera. Ubicada en San Pedro de las Colonias, esta enorme propiedad pasó a
manos de la casa Hemández Hermanos de Monterrey, consecuencia lógica del
creciente peso crediticio de la firma en la comarca y, a la vez, nítida expresión
del impacto que el capital mercantil iba asumiendo sobre la propiedad y la
producción.

Santa Teresa había sido sólo una porción de la hacienda San Lorenzo de la
Laguna, propiedad de la familia Sánchez Navarro y que fue vendida en 1848 a
Leonardo Zuloaga y Juan Ignacio Jiménez. Junto con otras propiedades, fue
cedida en 1877 a Eduardo Avila, un agricultor que con mucha frecuencia era
habilitado por casas de Monterrey. Al morir Avila, en 1879, sus tierras fueron
sucesivamente transferidas
hasta que en 1881 pasaron a manos de Hemández
11
Hermanos Sucesores • Una rápida mirada al mapa 2 permite confirmar que
Santa Teresa destacaba entre las propiedades de la comarca a finales de siglo: al
morir Estanislao Hernández y Luengas, en 1887, quedó asentado que se
12
componía de unas 100 mil hectáreas • Se extendía con vigor hacia el norte del
Nazas, hacia la sierra de Tlahualilo, con una estratégica entrada sobre el río en
su extremo sur.
Conocemos con mayor certeza la organizacion productiva de esta
propiedad a partir de 1886, cuando se constituyó la sociedad agrícola Hemández
y Arocena;
agrupó a la sucursal Lerdo de Hernández Hermanos y a Rafael
13
Arocena • Esta sociedad agrícola era, en realidad, una prolongación operativa
de los negocios de Hemández Hnos. en La Laguna. Se formó justamente para
explotar de manera más intensiva Santa Teresa y expandir sus áreas algodoneras
bajo el financiamiento de la casa de Monterrey.
Numerosos rastros, por otro lado, parecen confirmar que la Casa
Hemández acogió en algún momento de la década de los 80 al vasco de
Arrancudiaga. Su transformación en un sobresaliente productor y propietario
estuvo anudada con tenacidad a la firma mercantil de Monterrey. No resultó
fácil. Un año después de su constitución, la firma Hemández y Arocena
reconocía una gran deuda en la cuenta corriente que le había· abierto la firma
regiomontana: ascendía casi a cien mil pesos, insumidos en "costosísimas obras
para el cultivo y explotación" de los terrenos de la hacienda. Debieron
reconocer la deuda, garantiz.ar su pago con frutos y rentas que produjera la finca,
dejar hipotecados además todos los enseres, herramientas, aperos y semovientes
(incluyendo 125 arados y 194 bueyes), aceptando intereses del 1% mensual y
comprometiéndose a pagar el total antes del 15 de enero de 1891 14•

543

�4. Nueva sociedad y compra de Santa Teresa

3 Arocena, arrendador

·

• n al menos dos u·pos de contrato
. con
. los
b)
H mández y Arocena establecier~ d S t Teresa: a) de asociación;
e
ba· ar predios e an a
.
agricultores interesados en tra ~ . da de ser puestas en cultivo.
ento en tierras necesita s
~arr~dami
.
.
·restó con Fedenco Crespo en
Un ejemplo en el primer_ sentid::\:;ar el rancho La Fe, colin~te
b ·1 de 1888. Se creó una socie~ad ,P
cho Santa Teresa (que lleg~a a
a n lo que con el tiempo constituyo el _ranes de toda la hacienda, ademas de
con
tro de operacion
al) c espo se
funcionar como casco y cen
, .
del Ferroc~l Centr .
r., d 1
. to de la estación homoruma
- os de la administracion e
ser as1en
ar o durante cuatro an
.
raban a la

::::~~::j: :.:;::,~n\

;,o:~d~z~~c~:~,:c~~acilitar los
1

sociedad "su industria personl . , "y demás gastos del rancho .
•
ara el cu uvo
recursos necesanos p
.
diticio
.
dinero mecanismo ere
·ba a ser habilitado con mercancias y
1 óltimo cuarto del siglo
Crespo i
a otras regiones mexicanos en e . de las facturas que
típico en LaL Lagunrun
· er;s las habría de recibir "al prec,~oMercancías y efectivo
do
as p
• d z y Arocena .
,
Hnos Sucesores pa~e a Hem~n:erés del 12% anual, ademas de 1os
habrían de cargarse al negocio coln unsalarios de los dependie~tes. Co~odas~
·
d la casa Y os
d
l tación la soc1e
gasto~ de cultiv\hoe en lotes's para una más adecua a expd: ellos:, 1.200 pesos
fraccionaba el rHan ández y Arocena la rentad~ cadad':111º.b . 'an al 50%. Una
d b' abonar a ero
.
anc1as se istn um
)
eualia
Segun' el contrato, pérdidas y gan l s frutos (productos o cosechas
an es.
d d. aba a recordar que O
H ández Hnos.
cláusula específicFa se ed:~ían entregar obligatoriaro~nl~e a ~; allí derivaría
del rancho La e se irma de Monterrey los comerc,1: izara.
Sucesores para que fi b nar a Hemández y Arocena .
"el líquido producto a a o
. .
tr tipo de convenio,
a suscnb1eron o o
.
Ar
. . de 1888 Hemández y ocen
'ficamente el arrendamiento
EnJ:~:sticas eran diferentes: ~dicaba es~:~res. En realidad, lo qu~ _se
cuyas cara
· mencionar sus n
lotacion.
de terrenos de Santa_ Teresa, ~uerían deslinde para ser ?uest~s
tarde se
arrendaba eran predios que r q fa también vasco, quien anos
El agricultor era Leandro Urru 1 ' dquirir la misma Santa Teresa.
. ,
1 ropio Arocena para a
asociana con e P
on la siguiente
.
- 0 s pero e
· fue por cmco an '
d últimos
En este caso el convenio . bl' ción de pagar renta; b) os
b
., .
rimeros años, sm o iga
.
en cultivo. Se suma an
progresion. a) tres p uales por lote que se pusiera
.ón de acequias y
1 200 pesos an
. , d 1 gua construcc1
. d
anos, .
'fi s sobre utilizacion e a '
darían en beneficio e 1a

r::~~dez

.~ª

...

en:::

::~~:\e~r;~ci~:e~, _por ejem~:{aq~=n~ :::\0~u~tos de los te:;~r~s::~~~
e1 pago
datario en favor de los arreo
fin ca. Urrutia garantizo
fi al renda al arren
cuales constituyen orm p
544

La sociedad Hernández )' Arocena -primera experiencia agroempresarial
conocida del vizcaíno- quedó disuelta el 31 de diciembre de 1891. Los
resultados, si se atiende a lo manifestado documentalmente, no habían sido
espectaculares 18.
Como el pasivo que reportaba la negociación era "enorme", y como en
caso de realizarse una liquidación "minuciosa y exacta" resultaría que "los
bienes que le pertenecen no bastarían con mucho á solventar siquiera una parte
atendible de aquel pasivo", los socios decidieron devolver "lisa y llanamente"
toda la negociación a la casa Hernández, sus "únicos acreedores". Por lo tanto,
la hacienda Santa Teresa --&lt;:on sus anexos, enseres, herramientas, aperos,
maquinarias, muladas, boyada semoviente- retornaba como propiedad
"exclusiva" de la casa Hemández.
Pero de inmediato -el mismo 19 de enero de 1891- se firmó otra escritura
que sugiere que el panorama o el futuro de Santa Teresa no era tan negativo.
Ese día Arocena adoptó dos decisiones fundamentales: se asoció con su paisano
Leandro Urrutia, ambos tomaron en arrendamiento la hacienda 19• El contrato
que selló la sociedad Arocena y Urrutia puntualizaba que su objetivo era la
explotación de Santa Teresa y sus anexos. Duraría seis años, desde el 1 de enero
de 1892. Su capital social se apoyaba, por un lado, en el contrato de
arrendamiento de la finca consumado con Hemández Hnos. Sucesores más la
suma de 12 mil pesos en bienes que, por mitad, aportaban los socios. El
arrendamiento de Santa Teresa fue fijado hasta fines de 1897. El primer año no
supondría pago de renta, pero en el segundo deberían abonar 10 mil pesos.
Desde el tercero hasta el fin del contrato, esa renta subiría a 12 mil pesos.
Finalmente, la casa de Monterrey vendía a sus arrendatarios "el semoviente,
mulada, boyada, aperos, máquinas y herramientas", cuyo valor superaba los 19
mil pesos. En la lista de bienes enajenados sobresalían más de 11 O arados en
buen estado y 1O mil arrobas de semilla de algodón. Como garantía por las
rentas, deudas y demás obligaciones quedaban "especialmente afectos todos los
frutos sin excepciones de la hacienda rentada"2º.
El ciclo de aproximación de Rafael Arocena a Santa Teresa remató en el
primer cuatrimestre de 1897, cuando junto con Urrutia pasó a ser propietario de
la extensa hacienda. La operación. escriturada en abril. supuso el pago de 400
mil pesos (unos 200 mil dólares) a la familia Hernández Mendirichaga, que
quedó completamente desligada de la finca. Los compradores acordaron
entregar 200 mil pesos al contado. lo que puntualiza cuánto había crecido su
capacidad económica y habían mejorado los resultados de la explotación durante
los años 90. El 50% restante se entregaría en cuatro anualidades con un interés
del 6% e hipoteca sobre la propia hacienda "con todos sus derechos y acciones,
545

�labores, fábricas, montes, acueductos (y) derechos de presas". Se cancelaba, por
otro lado, el convenio de arrendamiento previsto hasta diciembre de 1897.
Propietario de Santa Teresa tras muchos años de operarla parcial o globalmente
21
como arrendatario, Arocena inauguraba así, en 1897, una nueva sociedad •

i~:

5. Perfil de una gran explotación algodonera
En vísperas de la revolución de 1910, Santa Teresa se contaba entre las
propiedades de mayor superficie global y de más capacidad productiva en el
conjunto lagunero. Sus tierras cultivadas fueron ampliándose en la medida que
canales y acequias lograban llevar agua hacia el norte, a cada uno de sus
rincones. Su red de irrigación --derivada del río Nazas y pendiente de sus
crecientes anuales- tenia dos canales principales: El Cuije, en su parte oriental, y
el de La Vega, hacia occidente. Merced a esos canales y su geografia de
acequias, Santa Teresa hacía funcionar casi una veintena de ranchos que
oscilaban entre los 700 y las 3 mil hectáreas (cuadro 1)

Cuadro 1
Ranchos de Santa Teresa

Nombre

1
........ _

..

Hectáreas
1.065
795
1.207
2.272
1.817
716
942
1.786
2.370
2.954
1.446
853
821
846
816
972
1.161
1.574

Lequeitio
Colón
Covadonga
La Pinta
Finisterre
San Juan
Santa Maria
La Niña
El Salvador
Santa Teresa
La Fe
Vega Larga
Begoña
Victoria
Santa Anita
Sofía
Nuevo Mundo
El Cántabro
Total hectáreas en cultivo

hectáreas' de e IIas, casi 25 mil
cuadro 1, con sus labor
.
eran ocupadas por los
35 mil hectáreas de
es y sistema interno de riego C ranchos citados en el
se encontraban 'dagostadero y unas 13 mil de s· . ontaba además con unas
um os po
, d .
ierras Mu h
ramales hacia la col' d r mas e cien kilómetros d . ,
c os de los ranchos
.
m ante ha · d .
e v1as tip D
.
a estación Santa Te
d
cien a Bilbao, red que ed b o . ecauville, con
I
resa el Ferrocarril Central.
qu a a uruda en el casco a
No puede extrañar
fmes del XIX en una de
la hacienda -en su conjunto- se
. .
en la comarca. El cuadr fincas con mayor producción d conv1;111era desde
confiables, permite ob o 2, aunque basado en esti..... .e algodon y semilla
·
servar la
.,
u..uac10nes n t 1m
mcorporaba a la región N
. pr?porc10n de algodón
o ota ente
del total, aunque con b . o era difícil que aportara entr l ?te anualmente se
por ciento.
aStaote frecuencia su contrib •, e e . Yel l8 por ciento
uc10n vanaba entre el 4 y el 9

p d

Año
Tajo irrigador
Cuije
Cuije
Cuije
Cuije
Cuije
Cuije
Cuije
Cuije
Cuije
La Vega
La Vega
La Vega
La Vega
La Vega
La Vega
La Vega
La Vega
La Vega

.,

Cuadro 2

ro ucc10n Santa Teresa/Lª Laguna (1897 19 12
En quintales de 47 kgs
)

1897
1898
1899
1900
1901
1902
1903
1904
1905
1906
1907
1908
1909
1910
1911
1912

Comarca
382.700
551.700
430.030
374.300
319.800
348.000
365.300
339.000
402.700
745.200
801.000
341.400
374.400
41 l.100
471.200
322.200

Santa Teresa
42.270
99.810
33.650
29.310
14.610
14.570
13.690
20.250
45.470
52.940
77.770
38.740
14.990
100.280
71.230
45.100

Fuente: AHPF, colección Arocena, caja 499, 30 de diciembre de 1933.

546

ll ,40
18,09
7,82
7,83
4,56
4,18
3,74
5,97
11,29
7,04
9,70
11 ,34
4,00
24,39
15,11
13,99

Fuente: cuadro que acompaña plano de comarca algodonera .
. Federico Wulff, 1912.
' mgemero

24.411

Santa Teresa sumaba en tiempos posteriores a la revolución unas 63 mil

% del total

547

�Ruiz Lavín, Bilbao fu
siglo xx:2s_En cualqui:r:omada en arrendamiento por Aroc
.
~godoneros, fraccionaba ldetiambas funciones, Arocena co ena a pnncipios del
diverso calibre y capacidadª err~ la rentaba o subarr'e dmbo otros ~mpresarios
economica.
n a a a agncultores de

6. Los años de oro del arrendamiento

~

Hasta la severa crisis de 1907 -coyuntura prolongada por el desgarramiento
revolucionario- el arrendamiento resultó ser uno de los mecanismos centrales
del desenvolvimiento agrícola en La Laguna. Los beneficios que dejaban el
algodón y su semilla ante un mercado expansivo hicieron subir las rentas,
multiplicaron hasta el limite el cultivo de nuevas tierras y generaron una
demanda ascendente de ranchos y predios en condiciones de ser explotados.

Manuel Plana ha cal ul
consolidado tras más
c . ado que al comenzar el si l
.
Nuevos ranchos y lotesde vem!e años de Jamar al cul~: est~ sistema se había
haciendas, merced a la d:btabi~ ~sentado "en las tierras Je miles
hectáreas.
del Nazas y suscribir co
e accion de ampliar las redes d _re~erv~, de muchas
su lado, describ
ntra!os de arrendamiento26 M , e rrngac10n derivadas
Con
·,
e con minuciosidad
· ana Vargas-Lobs·
cepcion, del coronel Carl G
un caso específico· l h ~ger, por
apretada reseña podrí
os onzález27 Otros
. a acienda La
:con la hacienda
s~r los del ya citad~ Santia;~s~: ~ recordar en esta
mstrumentaron con . y a poderosa familia meXI·c
d vm y sus sucesores
.
vigor el
d .
ana e los L · , 2s
porfiriato (1885 y 1905).
arren amiento durante 1os anos
- UJan
. Todos
dorados
del

~?

Santa Teresa, la sociedad Arocena y Urrutia, y el propio Rafael Arocena
pueden ser adoptados como modelo de lo que sucedía en La Laguna; como otros
propietarios, arrendaban parcial o completamente sus tierras pero -este
fenómeno también se manifestaba en la provincia argentina de Buenos Airessolían a la vez ser arrendatarios de fincas aledañas, a las cuales con frecuencia

No:

subarrendaban en porciones.
Arocena y Urrutia verbigracia, cedieron en arriendo sectores de Santa
Teresa (agosto de 1898) a dos agricultores, Paulino y Policarpo Madrazo. La
parcela transferida para su explotación comprendía los terrenos del propio casco,
el rancho Santa Teresa, más los ranchos La Fe y Vega Larga. Los propietarios
convinieron por lo tanto entregar por nueve años cuatro de los ranchos de la
hacienda en una zona próxima al cauce del río Nazas y abastecida por la presa
Guadalupe22. El precio del arrendamiento era en los tres primeros años de 35 mil
pesos anuales (unos 17 mil dólares), mientras subía a 40 mil en 1902, 42 mil en
1903, 44 mil en 1904, 46 mil en 1905, 48 mil en 1906 y 50 mil (cerca de 25 mil
23
dólares) en 1907, cuando terminaba el contrato .

...

Pero el arrendamiento no sólo involucraba a agricultores a veces
desconocidos. Muchas veces eran empresarios de importancia los que
pretendían arrendar, como sucedió con el enriquecido comerciante español
Francisco Martínez Arauna quien, en noviembre de 1898, rubricó un contrato
muy similar al anterior. Martínez Arauna arrendó por nueve años otra porción
de Santa Teresa: incluía Lequeitio, Colón, La Pinta y El Salvador, y era regada
por el tajo del Cuije. El precio, empero, era diferente: ascendía a 65 mil pesos de
plata fuerte mexicana por año. Una diferencia sustancial con el contrato ar.ierior
era que Arocena y Urrutia se mostraban dispuestos a construir la presa del Cuije,
sus compuertas y el tramo de canal necesario. Martínez Arauna podía hacer uso
de todas estas obras pero pagando el interés del 7% anual del capital invertido en
24
su construcción .
Los documentos de Arocena brindan múltiples referencias sobre el uso del
arrendamiento, pero no sólo como arrendador sino, en ocasiones, como
arrendatario. El ejemplo más llamativo resultó ser la hacienda Bilbao.
Adherida a Santa Teresa en su parte inferior, propiedad del español Ulpiano
548

7. La crisis de 1907 Y el sistema
.
de aparcería
La crisis de 1906-07
-y al consiguiente a o
parece haber hecho perder terr
se basaba en la cesfó; en moneda- para dejar paso o
eno arrendamiento
que osciló - se ,
al dueño de la tierra de una
generalizar la aparcería:
incluir un com
los momentos- entre el 20 elpart~ de la cosecha, porción
conflictos29 n!vómento en. efectivo). La revolu~ión 33 1/o (antes de 191 O solía
,
,
a entroruzar l
, con todos sus
bl
ego
a
su
grado
extr
a
aparcería
desde
1914
pro
emas y
11
emo-hasta el inicio de los años 30. -cuando la guerra civil

~

s;:

Una larga lista d
asentaron en libros de e c~ntratos suscriptos o avalado
privado. El régimen de notario~. Muchos otros se detect s por Arocena se
tanto a agricultores aparcena -como el sistema ue lo aron e~ su archivo
empresarios de fuste. pequeños como mayores' ~ propietarios
~rec~dio-medios
involucró
Y
. Veamos los convenio
.
Fehciano Cobián·
. s considerados en 1908
1
industrial; el segun.ed pnmero era hermano de Satuminc?n Bartolo Sauto y
.
o, uno de lo
.
o Sauto p d
prospendad mercantil le
.. , s asturianos más ricos de
,' . o eroso
de algodón y semilla en itnrutto
convertirse
en
uno
de
los
d
Mexico,
cuya
a aguna.
gran es productores
Con Bartolo Sauto, Arocena funci ,
arrendaba la hacienda Bilb
. ono en el doble sentid
.
Sauto, por siete años uno de
a Rwz Lavín; 2) pasaba en ap~: ~enc10nado:
cuarta parte de los ~t d
o~ ranchos de Bilbao: el Alb. S
na agrícola a
os e Alb1a, además de pagarle 2
auto le cedía una
rru pesos anuales3º.
1)

tº

·t

549

�Con Cobián se intentaron una serie de contratos que si finalmente no
cristalizaron sirven como referentes para observar lo que sucedía en los años
1906-1910. Algunas de sus cláusulas principales: 1) Arocena pasaba a Cobián
"en aparcería agrícola" los ranchos La Niña y San Juan, regados por el tajo del
Cuije; 2) la duración del contrato era cinco años; 3) en este caso se asentaba que
Cobián entregara el 20% o la quinta parte de los frutos que cosechara, pero
además pagaría 4 mil pesos anuales; 4) estaba obligado (como Sauto) a vender
la
31
semilla a la Jabonera de la Laguna tras entregar la cuarta parte al arrendador •
En tiempos de la revolución y en años posteriores se eliminaron las
exigencia en moneda y se concentró el esquema en la cesión de una porción de
la cosecha, que comenzó a establecerse en porcentajes próximos a una tercera

Los contratos de aparcería no ofre 1,
.
1
:i~:~~i:n
15: a) el converú: ~/;~~~e; :;~~s _entre sí. He aquí
labores del rancho C edresa; b) Arocena pasaba "en aparª~º Alvarez, con
ova onga · c) l d
.,
cena agn'col " 1
Alvarez debía culti
' . a urac10n del contrato
.
a as
entregar a Ar
var exclusivamente algodón· e) d ra por cmco años; d)
algodón -d oce_na el 33.3% de los frutos·
1
e a cosecha tenía que
ls
espep1tado y empacado- deb' ,
a parte correspondiente del
1a entregarse en la estac1on
. , Santa
Teresa .

=ª~~~

f

r/

Bajo su mandat F
·
cuadro 3.
o ranc1sco configuró los convenios sintehuzados en el

parte (33%).
Cuadro 3
8. Los años 1914-1920

Contratos de aparcería de Franc1sco
.
Arocena ( 1 915)

La revolución que se precipitó en México desde fines de 191 Oalteró de
manera radical el escenario en que habían prosperado muchos de estos grandes
agricultores, banqueros, comerciantes, mineros o industriales. La crisis políticomilitar se prolongó durante buena parte de la segunda década y afectó
profundamente la estructura social y el dinamismo económico forjados por el
porfiriato.
32

- ..

Uno de los agricultores más afectados en La Laguna fue Rafael Arocena .
Obligado a salir hacia Texas, posteriormente emigró a Nueva York. No volvería
a ver sus tierras algodoneras. Fue su sobrino y yerno, Francisco Arocena, quien
tuvo que responsabilizarse de sus propiedades y de las operaciones de Santa
Teresa Limited, compañía colectiva creada en Estados Unidos para operar las
tierras de La Laguna bajo protección de las leyes estadowlidenses.
Ya desde que estaba en constitución dicha sociedad se propusieron
algunos contratos de aparcería. Uno de ellos fue con Onofre de la Mora,
setiembre de 1914, relativo al rancho San Juan. El convenio exigía la entrega
del 33% de los productos, además de las más clásicas obligaciones de colocar
algodón y semilla en la estación Santa Teresa y reservar toda la semilla a la
33

Compañía Industrial Jabonera

•

A partir del primer trimestre de 191 S. cuando Francisco Arocena asumió
el control general de las operaciones en la Laguna, se generalizaron contratos
para la explotación del conjunto de Santa Teresa que apuntaban en dos
direcciones: a) los de aparcería; b) las sociedades agricolo-mercantiles,
4
presididas por el propio Francisco (a las que aquí no haremos referencia)3 •
550

Aparcero
Máximo Alvarez
Brun~ Cayetano Arozarena/
Serap10 de Santiago

V. lturriria y Cía
Urraza y Cía
Silvestre Faya
Rendueles y Cía
Larrabeltía y Cía
Femando Alonso
Larrea y Cía
F. Rodríguez y Cía

Ranchos
Covadonga
Nuevo Mundo

Santa Sofia
Lequeitio
La Pinta
Bilbao
La Victoria
Santa María
El Retiro
La Niña

Fecha
19-V-915
8-V-915

3l-V-915
4-V-915
21-V-915
26-V-915
29N/915
17-V-915
27-V-915
21-V-915

Fuentes·. ANEO. protocolos de Manuel Sida 1915

Los negocios de la Laguna fu
,
.
~ebrer~ de 1918. cuando falleció. ;r;:~~c;uzados por Francisco Arocena hasta
e su tlo Rafael -como Enrique Bu·- co u e ~~tonces, algunos de los asociados
de 1919, menos de un an~
~mpartman el mando. Pero el 13 d . .
0 Y medio despu , d I
Raf. l
,
e Jllil.:o
ae mona en Nueva York L
es e a desaparición de Fran .
el régimen de aparcería· ses~ _os ~ultuosos años 20 no hicieron desa ;seo,
en vísperas de la inmin~nte refo1:i:~t~grh~~~~ a Lc~mienzo_s de la década si!lie:~:r
e azaro Cardenas.
'

IIl. Comentarios finales
1. La comarca lagunera fu e, a la par del Yucatán h
enequenero, uno de los
551

�operaba en el coniunt
.
:i
o regional.

espacios regionales de mayor desenvolvimiento agrícola en México a finales del
XIX. El cultivo del algodón, destinado casi exclusivamente al consumo interno,
logró implantarse de manera explosiva en una región que hasta entonces ( 1870)
había resultado marginal dentro de la economía mexicana.

8- Finalmente, mteresa
·
indi
de estos agn·cultores del nort dcar el comporta.mi·ento empr
•
comentarlo por falta d
e . e México. Aunque
h besarial de muchos
Santiago Lavín, Rafael ~ espacio, ?ueno es recorru::.º u o opo~dad de
se movían con efic . ocena, Gwllermo Purcell F l~~e persona.,es como
dº
acia en el · bº
e bº,
iversa manera a múlf 1
~ ito agrícola; estabo e iciano
d , ~ ian no sólo
cas~s comerciales baip es sociedades anónimas: esta: ª. er.nas vL?culados de
ac_c~onistas fundad~res ~ceo~ª y comp_a_ñías mineras. M;;:entos mdustriales,
utih~ba la semilla del algod , Comparua Industrial Jabonera d die ellos fueron
1907 .
on- Y al Banco de la La
e a Laguna -que
guna, fundados entre 1898 y

2. La expansión del algodón supuso una utilización diferente del suelo y del
agua que descendía estacionalmente de la Sierra Madre Occidental. Tierra, agua
y capital mercantil se anudaron para dinamizar el surgimiento de centenares de
explotaciones. La gran propiedad -aunque de dimensiones menores a la
existente en los tiempos previos al algodón- no sólo mantuvo su presencia en la
región, sino que logró convertirse en uno de los factores que contribuyeron a
elevar con rapidez la producción a partir de los años 70.
3. Aunque La Laguna no excluyó la actividad de numerosos pequeños y
medianos propietarios, era en haciendas como Santa Teresa, La Concepción o
Noé donde se generaba el mayor porcentaje de fibra y semilla de la comarca. El
mecanismo utilizado por la gran propiedad para emplear al máximo sus tierras
fue, inicialmente, el arrendamiento, reemplazado de manera relativa por la
aparcería tras la crisis de 1907 y la revolución.
4. El arrendamiento resultó decisivo, además, para abrir nuevas tierras al
cultivo: se lograba expandiendo los sistemas de irrigación y descargando al
arrendatario del pago de la renta durante dos o tres años. Una vez puestas en
producción las nuevas tierras, las rentas tendían a elevarse en forma sustancial,
consecuencia de los beneficios que el mercado algodonero proporcionaba a los
productores.

..

5. Como sucedía en el sur de Buenos Aires, el arrendamiento se manifestó
en ciertos casos como vía adecuada para acumular capitales y adquirir tierra.
Rafael Arocena y Arbide fue uno de esos casos, aunque su creciente prosperidad
dependió también -y en fuerte medida- de los lazos que logró establecer con
una de las casas mercantiles más poderosas del norte de México: Hemández

Notas bibliográficas
1

2
3

Vargas-Lobsinger, 1984, p.13.
Saravia. 1909, pp. 2 y 3.

Plana, 1996, cap.lI.

4

El algodón se extendió . .
decenas de miles
• de hectár
sigwendo las presas, canales y ace .
Ma~oros, Torreón y San~ed en los mwiicipios de Lerdoqu~ que se fu_eron bifurcando por
autentico imán mi
.
ro de las Coloni
E
'
mez Palacio Ma i . .
principio (antes def~~n)o~I Se~ ~I análisis de ~ a I s~r~~eso ~onvirtió a La L~g:av;~s:;
del siglo XX se acentuó la crecuruento
Gó
tende . de 1a población' rural·manusmo
en tant demográfico se debió al
mez Palacio. Plana cale I
neta a la urbanización sob' od o que en la primera década
alcanzó los 55.6 habitantes u a qu_e la tasa anual de creci~ent;e t o en las villas de Torreón
en 1~71 el conjwlto la~r mil (muy por encima del nacionalen la comarca entre 1871 y 191~
ampliado a casi 172 mil PI o sumaba poco más de 20 ·1 qu~ no llegaba al 18 por mil) s·1
· ana, pp.205-218.
nu abitantes, hacia 1910
· .
,U ,
se babia

h

nas mt es1s
· del impacto del ca .
encuentra en Cerutti, 1992.
pita! mercantil en diferentes regiones de M.eXJco
. durante el XIX se

6

Hermanos, de Monterrey.
6. Arocena, por otro lado, combinó en ocasiones su carácter de gran
propietario y arrendador con el de arrendatario. Este mecanismo fue utilizado
por otros productores relevantes de La Laguna, algunos de ellos mencionados en
esta comunicación. Aunque desconocemos el grado de generalidad de este
fenómeno, parece evidente que se manifestaba con alguna frecuencia.
7. De todos modos, lo que más se ha intentado destacar es la vinculación
entre gran propiedad y sistemas de arrendamiento/aparcería, mecanismo que, de
hecho, fraccionaba las explotaciones, permitía una utilización más intensiva del
suelo y del agua, y una aplicación más uniforme del capital mercantil que
552

La ul
actividad en M,eXJco
. de los em
.
cons tarse en Cerutti, 1995.
presanos de origen español, especialmente
.
en el nort
d
7 Ar hº
e, pue e
e ivo de Notarias d l
1881, fs. 147-149.
e Estado de Durango (ANEO)' protocolo de José S ·~
annana, marzo de

1

El diano
· narraba en 1932
fronterizo) y "la cond .
qu_e el agricultor vasco introd . 1
.
arrend
.
UJO por tierra en e
UJO a senulla po M
prime/tarío (y) en cuyas labores se cult~;tas has~a el perímetro Lavín d: e at~or~s (pwito
. o, segwido y tercer afl d
vo por pnmera vez y e
. . ,
uya ac1enda era
agncultores y el uso fu
o e aquella variedad extran·
on eXJto. De las semillas d l
en alºzó ...
e extendiénd
~era vendió el eñ
e
os~; cuando el tráfico de fe
. s or_ Arocena a otros
g er i por completo el us
de Torreón. 15 de setiembre d: t;312a senulla norteamericana en susrr¡_c~I qued_o generalizado, se
' segunda sección , p ·5•
is mtas vanedades"• El s·1gIO

553

�9

• ½&gt;s arrendatarios compraban al contado la existencia en semilla de "algodón americano" que
hubiera en galera, la maquinaria y herramientas agrícolas y la mulada dedicada al cultivo. El
precio de los bienes quedaba por establecer.
• Los agricultores deberían construir, a su cargo y antes de 1903, una finca similar a la de la
administración
del Tlahualilo, gran empresa con mayoría de accionistas ingleses adherida a Santa
Teresa.

• d'iversas escrituraS.
ANED, libros de notanos,

.
199 l · Zeberio, Bjerg y Otero, 1998.
10 Zeberio, 1991; BJerg,
'
. M . · al de Saltillo (AMS),
.
28-29· Plana, PP·84-85 y 111-113; Archivo wuc1p
11 Vargas-Lobsmger, PP·
'
d l896 fs I0v- 18.
• Pé ez, enero e
, ·
protoc0lo de Francisco r
lo de Tomás C. Pacheco, marzo
d
de
Nuevo
León
(AGENL),
protoco
11 Archivo General del Esta o
25
de 1995, fs. 308v-3 ·
de 1892, fs.80v-82.
87
fs.
l 5v-l 7' y enero
18
de
ano
· Sariñana, m
'
13 ANED protocolos de lose
. . t de la casa de Monterrey.
'
· e¡ financ1anuen o
Tierras algodoneras
baJo
• Sariñana mano de 1887 • fs. 15v-17.
14 ANED, protocolo de lose
'
..
endar a pequeños
·
ut1hzada para arr
·
rfi
.
Fue una supe c1e muy
.
nómico y productivo
is El lote constab~ de 100 h:~e~iotes configuraro~ ~I diagr~~é::,º~secular- que permitía
agricultores. Haciendas. ranamiento - probablemente umco en e
de La Laguna. en un ~scalon I ex lotación intensiva del suelo.
articular la gran propiedad con a p
• Sariñana abril de 1888. fs.124-125.

16 ANED, protocolo de Jose

·

.
'ñana 'ulio de 1888. fs. 142-43v.
11 ANED protocolo de lose Sari
·J
. b
e "emprendida la
•
)
menciona a qu
892
.
.ón ( 19 de enero de 1
s~ .
fuerte costo de las obras
i1 En la escritura de d1soluc1 .
.cola sus escasos rend1rruentos y
año a tales términos
explotación del expresado negoc~o adgnouna p.érdida de consideraci~ndaño pohanr pe~dido las fuertes
di
han detemuna
totahda se
•
que se empren eron . , el capital social. sino que en su
refaccionaron aquel nego_c1~.
que no sólo se consurruo eñ
Hemández Hermanos sui:esores
del compromiso social .
cantidades con que los s_ ores
I abrieron independientemente
mediante el crédito pa~1cul:11' queen:ro de 1892. fs.80v-82.
ANED, protocolo de Jose Sariñana.
,
'ñana enero de 1892, fs. 82-86.
ANED, protocolos de Jose San
.
d , derecho a pedir rebaja en
· "no ten ran
·
. ante, que los arrendatarios
f Ita de agua, caso fortuito_ o
20 Se señalaba, de manera ~e~ y demas obligaciones al~gando a e la pérdida total o parcial
el importe de la renta_ est1pu ~a ªas o cualesquiera otro motivo que caus
fuerza mayor. inundaciones~ p g
.. ANED ib,dem.
·dd
de las cosechas .
.
264-265v. La nueva soc1e a
48
·1
de
1897
fs.43v•
V
Y
·
21 ANED. protocolos de !ose, s an'ñana. abn

iq

- ..

• La semilla de algodón que levantaran debía venderse, obligatoriamente, a la Compañía Industrial
Jabonera de la Laguna, una sociedad constituida en 1898 y que asociaba a agricultores locales con
buena parte del empresariado del norte de México.
• Además de no contar con derecho a pedir rebajas en el arrendamiento, quedaban "especialmente
afectos todos los frutos de las fincas rentadas", los cuales daban los arrendatarios a los locadores
"en formal prenda". Se mencionaba, además, la posibilidad de subarrendar tierras o contratar
aparceros.
24
ANEO, protocolo de José Sariñana, noviembre de 1898, fs.9-14.
25

Archivo Brittingham (AB, Monterrey), de John Brittingham a H.Francke, 12 de enero de 1909.
"Dón Rafael -mencionaba el industrial Brittingham, uno de sus grandes amigos- está otra vez
trabajando duro en Santa Teresa, y a su lado ha rentado Bilbao. Ha dividido todas estas tierras en
pequeños lotes (destinados a) pequeños granjeros y, en realidad, él no trabaja por sí mismo tales
propiedades".
26

Plana, pp. 172-184.

27
En abril de 1883, el coronel González adquirió la hacienda La Concepción (fraccionada
también, como Santa Teresa) de San Lorenzo de la Laguna. Un año después se estableció con su
familia en uno de sus ranchos, La Concha, donde comenzó a dirigir la explotación de su extensa
propiedad. Según Vargas-Lobsinger (que consultó archivos de la familia), cuando González llegó
a La Concepción "la mayor parte de su superficie eran agostaderos vacíos. En la medida en que se
amplían los sistemas de irrigación se van extendiendo las zonas de cultivo, formando nuevos
ranchos trabajados en parte por el dueño y en parte por arrendatarios. En su conjunto, formaron
una unidad económica dedicada desde sus inicios al monocultivo del algodón y orientada hacia
una economia de mercado". Entre los arrendatarios de González figuraban prominentes hombres
de negocio del centro y del norte de México (no pocos de ellos de origen español): Sinforiano
Sisniega, Juan Francisco Flores, Francisco Martínez Arauna, Feliciano y Prudencio Cobián y
Joaquín Serrano y Cía. Vargas-Lobsinger, pp.47-65.
21
Referencias a Lavín y sus sucesores y a la familia que encabezó Ramón Luján, pueden
encontrarse en ANED, AHPF, AB, Archivo Historico del Banco Nacional de México (AHBM),
Archivo General del Estado de Coahuila (AGEC) y en autores como Plana, Vargas-Lobsinger,
Saravia. Meyers (1996) y Machuca Macias (1991).
29

se constituyó por cinco anos
·¡ a principios de los 90: entre
•
· ultor y
.
r varios empresanos
agr0 -mercanti
. Lesvín (comerciante, agnc
22 Esta presa fue constnuda po
. 1santanderino Ulpiano ~u1z a d 'gnificación; Guillermo
· dez Hermanos, e
•
gncultor e si
de
otros, la casa Heman
lgodoneros); Federico Ritter, afi
arril regional y gran pr~ductor
financista de n~ero~os a
iante. minero. dueño de un erroc
o cu o jefe -Luis Gu~
Purcel de origen mgles, comerc
rcantil de la ciudad de _Durang , 1: AHPF. colecc1on
,
H nnanos, casa me
.
b canas y agnco .
algodón; y Gurza ~asticidad actividades industnale;892an
entremezclaba con p
.
.ñana 18 de agosto de
.
Arocena, protocolo de Jose San
•
44 Otras cláusulas indicativas de
.
. a agosto de 1898. fs.340v-3_ .
ían•
n ANED. protocolo de Jose S~~b~ a fines del XIX en La Laguna dec .
1 múltiples condiciones que se iJa
as
554

La revolución generó ingentes problemas en el plano económico. Entre ellos hay que contar la
desintegración del mercado interior, el uso militar de los ferrocarriles, el debilitamiento de las
demandas internas, la impotencia para abastecerse de insumos fundamentales, la virtual
desaparición del sistema bancario y los actos de confiscación (fábricas, tierras productivas, bienes)
llevados a cabo por los ejércitos en combate. La comarca lagunera fue uno de los escenarios más
afectados. Nudo ferroviario estratégico, Torreón, Gómez Palacio y su entorno inmediato
concentraron, a partir de 1913, miles de soldados que protagonizaron épicas batallas. La derrota
de las fuerzas porfirianas frente a Francisco Villa, en 1914 y el sitio y ocupación de Torreón,
jamás serían olvidados. Entre mediados de 1913 y mediados de 1915, los habitantes, propietarios,
áreas de cultivo y empresas de la Laguna vivieron en permanente ajetreo. La expulsión de los
españoles, ordenada por Villa, complicó aún más el panorama.

555

�30

ANEO, protocolo de Manuel Sida, noviembre de 1908, fs. 118-124v.

Palacio, Legislatura del Estado de Durango. Gómez Palacio.

31

lbidem, escrituras diversas de noviembre.

revolución mexicana en

Meyers, WiJliam K. (1996)

Arocena integró el grupo de españoles expulsados por Villa que dejó Torreón y México durante
la primera semana de abril de 1914. Comenzó un exilio que tuvo como punto final Nueva York,
ciudad desde la cual procuró reestructurar el funcionamiento de sus propiedades, proteger sus
cosechas y mantener Wl flujo adecuado de recursos monetario por medio de tres agentes
fundamentales: su amigo John Briningham, el Banco de la LagW1a (del cual era accionista) y su

32

sobrino/yerno, Francisco Arocena.

AB, caja 19, 1 de setiembre de 1914. John Brittingham, pese a que se encontraba en Texas,
dirigía personalmente estas operaciones. Meses después regresaría Francisco Arocena a La Laguna
y se encargaría de los contratos y de la constitución de sociedades adecuadas a estos tiempos

33

tumultuosos.
Un ejemplo de sociedad agrícola mercantil fue la que constituyeron Francisco Arocena y José
Larrea el 15 de marzo de 1915. bajo la razón Larrea y Cía. Su objeto era la explotación de los
ranchos El Retiro, Lequeitio. Victoria y Begoña. "del perímetro de la Hacienda de Santa Teresa".
recibidos en aparcería -previamente- por Francisco Arocena a nombre de su tío Rafael. La
duración prevista era tres años. y Arocena sobrino se obligaba a proporcionar "los fondos
necesarios para la explotación de los ranchos expresados, semoviente y aperos para las atenciones
del cultivo". Francisco Arocena quedaba como director del negocio, mientras Larrea prestarla
servicios bajo su dependencia. El socio Larrea iba a ganar 250 pesos mensuales y percibiría entre
el 6 y el 7% de las utilidades netas. según el rancho que se tratara. En caso de fallecer Francisco,
la sociedad continuaría bajo el mando de Rafael Arocena o "de quien designara". Numerosas
sociedades de este tipo se configuraron entre marzo y mayo de 1915. ANEO. protocolos de

34

F,

.

1d º"Jª del progreso,

Vargas-Lobsinger, María (1984

.

'./, en Anuano IEHS (Tandil.

Zeberio
. BJerg
.
,
• Blanca, Mana
y Hem'
an Otero (1998), De hijos excluidos
Zeberio, Bjerg y Otero (c
y daneses en las tierras del nuevo
a padres iguahtarios.
comparada Tand1'l U . o~ps.), Reproducción socia/y s1·ste
dsurhbonaerense, 1870-1930 en
•
, mvers1dad N ac1onal
·
· en una perspectiva
•
del Centro de la p mas
. . e erenc1a
rovmc1a de Buenos Aires.
Practicas de herencia de vascos

ANEO, protocolo de Manuel Sida. mayo de 1915. fs.244-250. El poder para realizar estos
contratos había sido otorgado por Rafael Arocena. desde Nueva York, el 10 de abril de 1915.

35

Ceruni, 1994 y 1995.

Bibliografía

..

Bjerg. María (1991). Donde crece el oro La incorporación de los inmigrantes daneses a la
estructura productiva del centro-sur bonaerense. 18./8-1930, en Anuario IEHS (Tandil.
Argentina), 6.
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Revista de Historia Industrial, 6.
-----( 1995), Empresarios españoles y sociedad capitalista en México (1840-1920). Colombres.
Fundación Archivo de Indianos/Ministerio de Asuntos Sociales.
Machuca Macias, Pablo (1991), Ensayo sobre la fundación y desarrollo de la ciudad de Góme:

556

.,

Laguna ,1883-1917, Universi~ Ni:ci:::7:'ªt,de
"LadeConcha"
Una
u onorna
México M
, .empresa algodonera d e La
z be ·
, exico
e no, Blanca L. (1991) La 'ut , ,
.
trayectorias y estrate ·a •
. op1a de la fierra en el Nue
Argentina). 6
g-r s product,~·as de los agricultores (1900-~~;;d. Explota~iones agrícolas.

Manuel Sida, 1915.

36

crisol de la rev I

Históricos de la Revolución M;~marca l~gunera, 1880-1911. lns:tu~c,~ ~os orígenes de la
XJcana/lnstituto Estatal de Do
. o ac10nal de Estudio
cumentac1ón Salti'II
s
Plana, Manuel (1996) El .
'
o.
' Aremo
del al odon
' en Mexico
,
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utónoma de gNuevo
León/ U . La. estructura agraria de La La
.
ruvemdad Iberoarn .
guna
Saravia, Erniliano G (1909 H
encana, Monterrey.
Ribereños Inferiores .del N~sl
, "a::as,
.,
.
, Mstéon_a
XJco.de la comarca de La Laguna y del rio
Smdicato
de

557

�DIOSES, ABEJAS Y TRIBUTOS EN EL MÉXICO ANTIGUO:
PRESENCIA Y PERSISTENCIA DE ELEMENTOS DE RELIGIÓN
PREHISPÁNICA
Lic. Jorge Sacia Ortega
Investigador
Colegios de Historia y Sociología
Universidad Autónoma de Nuevo León

Advertencia

Más que un trabajo de investigación, el presente escrito pretende ser
una propuesta en este sentido. La inquietud emerge de las notas marginales
extraídas de una serie de lecturas que formaron parte de un estudio exploratorio acerca del papel desempeñado por la apicultura en la integración de la
denominada región citrícola de Nuevo León I a la economía nacional e
internacional.

La indagación bibliográfica de bases históricas sobre dicho fenómeno,
en el contexto del país que de algún modo u otro nos condujo al terreno de la
etnohistoria, en cierta medida se ve reflejada en este trabajo. Se han añadido
otras glosas surgidas de lecturas complementarias, dando como resultado un
cuadro más fragmentado del fenómeno, pero a la vez más amplio, lo que en un
futuro podría conducirnos a entretejer algunos cabos sueltos.

..

En la actualidad la miel de abeja es una mercancía que recorre enormes
distancias para el consumo de millones de habitantes del orbe, en el México
antiguo el tráfico de este producto fue también de vital importancia: además de
su riqueza como complemento alimenticio, formaba parte de un universo
social, político y religioso complejo y dificil de desentrañar. Si bien en forma
somera, estos últimos puntos serán tratados en las siguientes líneas .
En virtud de que muchas de las investigaciones etnohistóricas sobre
gran parte de Mesoamérica ponen especial énfasis en los sistemas agrícolas así
como en las formas de trabajo y organiz.ación social asociadas con la
agricultura2, esperamos que con esta breve contribución se sienten algunas
bases indagatorias complementarias referentes a la organización social del
pasado indígena de México. Nos interesa particularmente mostrar cómo a
través del culto a las abejas en diversos contextos indígenas del país, sobre
todo en el área de influencia maya, se establece un puente que une a sus
miembros con su pasado.

559

�El vínculo con los elementos de la naturale:za aparece así como una
constante en la religión de las antiguas culturas mesoamericanas. Y si bien
estos nexos gradualmente se fueron perdiendo a partir del contacto español, a
través de investigaciones etnográficas y etnológicas se han podido rescatar
diversos remanentes de aquel pasado, mismos que actúan y en parte rigen la
vida de diversos pueblos indigenas actuales. Las deidades no sólo están
asociadas con el viento, la tierra, el agua y el fuego, sino con todos los seres
vivientes y el cosmos, conformando así un círculo míticorreligioso cuyos
componentes están estrechamente ligados entre sí.
El sincretismo religioso no es la única forma bajo la que se manifiestan
los elementos de religión prehispánica. Al menos hasta hace algunas décadas,
en algunos de los pueblos mesoamericanos con mayor raigambre indígena,
todavía prevalecía abiertamente el culto a deidades pertenecientes a un pasado
que yace cada vez más oculto. Este último, como iremos viendo, es el caso de
las ceremonias del colmenar y las abejas, sobre todo en diversas poblaciones
peninsulares.
Recolección, domesticación e intercambio: algunos indicios

Indagaciones etnohistóricas y arqueológicas realizadas en la zona
central y el sureste mesoamericano registran indicios no únicamente de
recolección melifera entre sus antiguos pobladores, sino también trabajos de
cría de abejas con fines apícolas. Calabazas y troncos huecos, así como ollas,
eran algunos de los implementos en los cuales, según descubrimientos que
datan de l S18, primeramente en la isla de Cozumel y después en casi todo
Yucatán, se efectuaban las tareas apícolas (Krickeberg, 1983, 326)3. De hecho,
fray Diego de Landa (1997, 72-73) en los primeros años de la Conquista
observó que los naturales de Yucatán realizaban dos tipos de recolección de
miel: la que recogían de pequeños panales y la de abejas criadas en los
montes, entre las concavidades de piedras y árboles.
Los apicultores peninsulares celebraban dos fiestas anuales que
correspondían a sendas recolecciones de miel (Krickeberg)4. La importancia
cultural y alimenticia de la miel de abeja en tiempos remotos también se
manifestaba, entre otras cosas, en mitos y rituales en los que con frecuencia
deidades y héroes legendarios eran asociados con dichos insectos.
La región maya, que comprende el sureste mexicano y allende la

frontera con Belice y Guatemala, hasta Honduras, constituye quizás el
principal bastión de hallazgos arqueológicos que han arrojado mayor luz
acerca de la importancia de la apicultura en la organi:zación social de los
560

pobladores mesoamerican
encuentra
.
os. En una de las obras d E ·
dispersas unpodría~ne de ~eferencias sobre lo anteri e ne l_b~mpson (1982), se
'
an servir de pa ta
or, que s1 bien son ai 1 das
enfocados no sólo al área d . u p~a desarrollar estudios ,
sa
Y
mesoamericanos p
.
e influencia maya sino tamb. ,
mas profundos
a la cría de abe· . or e3emplo, Eric Wolf (1986 67)
ien a otros contextos
~as entre los poblad
•
se refiere en form b
Y totonacas del Golfo) p
ores de las tierras bajas (m
. a reve
dieta de al
. or 1o demás, la miel fonn b
a~as peninsulares
hecho masagunyº~f¡~eblos mesoamericanos la cuat a parte unportante de la
se as de amaranto (Rojas, '19 ). era consumida con maíz
76
La apicultura era un
· •
de México
. ª actividad poco practicada 1
principales ~e:is
d que tan ampliamente ~:

~:!:~~

:b::::~•

del valle

:::: pobladores, amén del eu::::i'::'!;' como parte de la dieta co:=
arrancado a los
bl
tributación (Krickeberg,P;8/ ;

:~;if

9

que se le daba fi
,
stados mediante el :Oe~:::;:;e

d~~

De acuerdo con las Relac.
!~c:rritorio que actualmente oc:: i~e~~án,5 se. sabe que los naturales
cera ~le¿aban a ~éxico, Honduras y otros lu y las mmediaciones del lago
de trá~fi el . Es posible que estos dos últunº ~ares, mantas de algodón sal
co comercial
os generos tamb., fu
' '
de sitios fríos a los : : Ias regiones altas del propio territo~:n eran objeto
América anti~ (Thom e:ono se adaptab~ la abeja silvestre sin:ªY~_:_se trata
géneros de ori
, P n, 1982, 194) . Por lo d ,
. gwJon de la
los d ti
gen ap1cola radicaba en los múlti I
emas, el interés por los
e po ceremonial Yreligioso, entre otros. p es usos que se les daba, como
_ tr .
.
.Hacia fines de 1os anos
investigaciones etnográfi
einta de este siglo en
.
fronterizo Robert Redfi ledas en la península de Yuca~ sus amplias
anf
te encontró la
.
Y su entorno
iguos relacionados con abe.
persistencia de elementos . 1
en la villa de Chao Ko .
~as y colmenas incluyendo el co
ntua es
en las tribus de T . m, elementos que paradójicamente n nsumo de balché
y Belice de usik y X-Caca!, pertenecientes estas últun·o fueron detectados
,
manera re
·
as a Quintana R
subordinadas a los
spectiva (1944, 127-129)ª En I
oo
obli • ,
campos agrícolas y
·
as ceremonias
1
gac1on recíproca entre h b
.
a as colmenas se afi
om res y dioses. Escribió Redfield:
anz.a una
Siempre que un hombre toma
campos o el colmenar
. lo que producen los
retribuir en forma a ' !e siente con el deber de
éstos les han con?e';.~1ada a los dioses por lo que
primeros frutos y los ;/· /as ceremonias de los
la milpa" y "comida d zl ua es llamados "comida de
e as colmenas" constituyen la
561

�devolución formal a los dioses de lo que ellos han
otorgado... Un hombre que escatima lo que debe a
las deidades, está "regateando"; se resentirá su
9
salud y se malograrán sus cosechas •
Es decir, a través del uso religioso del balché se tiende un puente que
une a la apicultura con el cultivo del maíz, aunque también con otras prácticas,
las cuales tienen que ver con la alimentación. Veamos:

...el balché se usa en los ritos agrícolas para
asperjar/o en la tierra hacia los cuatro puntos
cardinales; para purificar, dándoselo a beber por el
pico, a las aves que se sacrifican y para libar/o
como parte final de las ceremonias (Barrera
Vásquezy Rendón, 1972, 192-193).
Los ceremoniales vinculados con las abejas se han seguido
manifestando en años más recientes. En \ID estudio monográfico que data de
los setenta acerca de Yoy, una comunidad maya del sureste de Yucatán, Marie
Odile Rivera observó que los apicultores del pueblo ejecutaban rituales
asociados con el cuidado de las abejas en agradecimiento a los representantes
de las divinidades que les proveen de miel (1976, 88-89).
Según Thompson (1984, 133), los antiguos mayas adoraban a cuatro
dioses llamados Bacab, quienes sostenían al cielo en cada uno de los puntos
cardinales para que no cayera sobre la tierra. Muy próximas a las
observaciones de Redfield, Thompson registraba que todavía hasta la tercera
década de este siglo se manifestaban vestigios del culto a esas deidades,
asociándolas de manera muy particular con las abejas y los colmenares1°:

De hecho, Hobnil, Bacab jefe, era el principal
patrón de los apicultores, y su nombre es
seguramente síncopa de hobonil, "de la colmena".
Es posible que sean los mismos que Ah Muzencab,
los dioses abejas de los mayas yucatecos actuales...

(1982,337).
Y de hecho, Ah Muzencab representa un papel determinante en la
formación del mundo y en la aparición del hombre (Piña Chan, 1984, 114115). Sin embargo, en la versión de Barrera Vásquez y Rendón de El libro de
los libros de Chilam Balam, a dicho dios sólo se le identifica como "El que

Por su parte G
los indi
·
' onz.alo Aguirre Beltr,
·
inquisic~tnv:;~:~ :n las milpas y colma:;;:,e::eq:t~
i~olatrías de
anterior se explica ' sumaron con mucha facilidad l
qwetaron a la
en raz.ón de que:
os negros esclavos. Lo

1:

La conversión de los
es fácil psicológicame:::º: a las religiones locales
cambio involucra la ad. ~ que, en gran medida el
,
1c1on de sob
·
pan~eon poblado por deidades
renaturales a un
a diferencia del D. ·..,J
~to tolerantes que
,os J""eocnsti
'
repudio de la creencia
ano, no exigen el
ancestral (1994, /4?).
Con base en las d
. .
siglo XVI acerca de las ::~;!c1~nes d~ ?"ªY Bemardino de Saha ,
España F
d
oruas religiosas d 1
gun en el
'. eman o Benítez ( 1979)
e os naturales de la N
consllm.Ida · t
nos narra e ,
.
ueva
1
el dulce n~:~ c~; l?s hongos alucinógenos co~:;a:e ~1el. de abeja era
principalment
~1a para sobrellevar el sabor
os ntos de éxtasis;
e en razon de que al libar alcaloide
am~go del vegetal, sino
s pote_nc1aba su efecto
. Por su parte, Ruz ( 1996 l O
.
cakchiqueles efectuaban rit , ~-104) da cuenta de cómo los h
dioses cuando salían de cazaº; :e~!centes 1mªgranjearse la benevolen~:t~:osl y
ar co enas.
os

Tributación y despotismo
En el plano de lo económic
.
menos, de la cuestión ceremo .
o (~~ desligar este elemento .
los pueblos sujetos a los gob. rual y pohtica), entre los géneros tribu:dmucho
:: abejadatt. De este últim~e;~~~:~:~es se encontraban la cera y ¡~si!~~
rmenta s para us
.
os naturales elabo b
cu o co
os ntuales y ceremoniales "
ra an bebidas
Y
nsumo pretendieron prohib'
. paganos", como el balch ,11
1
censura a los cere
.
ir as autondades españ l
N
e ,
0

sólo lo_referente a : :;~:~ó~i::;~ b~ebaje, ~espué: : re~~~t:~:
c~:terudas; de otro modó, según se obse: a~ propiedades medicinales en él
q se propagaran enfermedad
ana, eran mayores los .
es y muertes masivas entre 1os naturales
n~~gos de
Entre las extensas inves . .
.
culturas de Am , .
tigac1ones de Raphael Girard b
.
.
enea se encuentran 1
.
so re las antiguas
~=~n~~a lde la be~~da _elaborada a b:s~:s r!1:~~ no sólo acerca de la
una
os ~ayas ' smo también acere
e~entada en el pasado
de sus ramificaciones: los lacand
Ea d~ su persistente consumo entr
ones. scnbe Girard:
e

guarda la miel" ( 1972,177).
563
562

�El balché, bebida compuesta de miel, era, y es
todavía, entre los lacandones, una bebida sagrada
destinada a usos rituales. El culto a las abejas y a
la miel data de la época prehispánica, como puede
apreciarse en el Códice Tro-cortesiano, que le
dedica varias páginas... (1976, tomo I, 298).

Cabe suponer que tanto la cría de abejas como la recolección de miel y
cera se efectuaban cíclicamente, de acuerdo con los complejos cómputos del
tiempo característicos del calendario maya.
En la cultura zapoteca también se han encontrado vestigios de los
géneros tributados por diversos pueblos a Monte Albán. Los registros
arqueológicos muestran que algunos sitios sujetos al poder central eran de
particular interés en virtud de ciertas especializaciones desarrolladas por sus
habitantes. Inscripciones en varios de los montículos evidencian la virtual
existencia de un lugar de abejas en el que sus pobladores debían tributar cera y
miel (Piña Chan, 1993, 99-101). La apicultura y/o recolección de miel y cera
seria una de las actividades orientadas a satisfacer la codicia no sólo de los
principales jefes y caciques mesoamericanos, sino también la de los dioses,
que en última instancia eran el sustento de su poder (Carmack, 1976).

Los nuevos amos

........

..

Dada la gran variedad de abejas de las que se tuvieron noticias en vastas
extensiones territoriales de Yucatán. Chetumal y Cozumel, los excedentes de
miel y cera fueron los principales géneros de intercambio comercial, sobre
todo con las regiones altas. En los primeros años de la Conquista de lo que
seria la provincia de Yucatán. la cera y la miel fueron los principales
productos tributados por los naturales a los encomenderos (Quezada. 1990.

201: Ruz. 1996. 88).
No obstante la difusión que en territorio novohispano tuvo el cultivo de
la caña de azúcar introducido por los españoles. según se evidencia con el
establecimiento de haciendas cañeras (muchas de ellas de considerable
extensión). todo parece indicar que la apicultura continuó practicándose a
pesar de que el azúcar y el piloncillo habían substituido en los principales usos
a la miel de abeja. Incluso, el gran auge alcanzado por la caña de azúcar en
Morelos durante la Colonia no impediría el desarrollo comercial e industrial
de la cera de abeja entre los siglos XVI y XVIII, sobre todo en virtud de la
demanda para el culto ordinario de la iglesia: la fabricación de velas y

564

escamadas's de
. pasó a ser un . d
oc
b
artesarua
.
upa an trabajadores de tiempo comple~o1:!. ustría especializ.ada en la que se

Hacia el año de 1766 J
comisio
' uan Antonio
Vª1era Y Francisco de c
.
nados para efectuar visi
.
informan, entre otras cosas d tas ?e mspección a la provincia de y orr~s,
convirtió en una industri , . e como la extracción de cera
u~atán
identificada,junto con la a _v~mda a menos, lo que no obsta p de abeJa se
el comercio con Es - true , como uno de los géneros de
ara que fuera
pana y otras naciones (1976 208 209 mayor potencial en
'
- , 242-243). Veamos·
El tercer renglón
.
.
provincia es la cera qmasfi :~ns1derable en esta
mansa y sin ª°'' ... ' ue a rzca la abeja yucateca
.
o-Y0 n, con bastante b dan .
'
m1e1es de diferentes ca/'dadi
a un cza. La
su cristalina claridad ~ . es. La de Xtabentún por
,1
, ue1
zcado gusto
pueue ser delicia de los . .
Y suave olor,
vendrán a ser cu t prmc1p~s. Los colmenares
aquellas costas yan ~~-~e quieran tener, y sin
cuzuuuosas p
.
necesitan los de E
17
recauczones que
uropa...

·

Si bien la miel y la cera si .
de la Colonia, aún ueda
. ~eron formando parte del siste
.
géneros (además d~ al d.idr dilucidar no sólo cuán importante ;: com~rc1al
de distintas re .
~ o caso de la provincia de y . s eron dichos
1
~:•!':t:i°'g,t;~I;o:~~o=:~~: ~:ta1~ ~::~:sEcspiranc;::~ e;r:i:~~i~~m::
m enor de sus pr · .
a, as1 como su tr 'fi
existen al
ovmc1as sino más all . d
a co
, . respecto amplios vací infi
.
a e sus fronteras. Aun
economi~a colonial, algunos hilo;s o~rmativos ~n el campo de la hist!::
este sentido.
P
an conducirnos a establecer nexos en
. ~ raíz de la consolidación del
.
sustttwda en cierta medida
orden colomal, la cera de ab .
m~~actura de bujías. Nt°:b:l~~~o / la c~delilla, sobre todoeJ:n~:
pnnc1palmente de ti o li .
o antenor, muchos
apícola
.
p re gioso siguieron elabo • d
ornamentos
' trusmo que se ha seguido usand
ran ose con el producto
consagradas a los santos patronos
o en las ofrendas y ceremonias
general, en los altares católicos
de numerosos pueblos mexicanos
mo religioso.
como una de las manifestaciones de smcretis. ' y ~n

em;:a:;

"es . _Aunque en el sureste el balché fue
esp:~:s~guals"que los naturales siguieron
la~ principales bebidas
que el pulque, el a
.
. 0 aun después del arribo
1
de la melaz.a de la cafia de azucar
.
fuguardie~te
obtemdo mediante la desti1ac1on
.•
e Wla mdustri
a controlada por españoles y
565

�criollos que sólo parcialmente las desplazaría, sumándose a la lista de bebidas
alcohólicas consumidas en algunos festejos del calendario católico. Por lo
demás, estos últimos asumirían un contenido autóctono, principalmente entre
los pueblos indígenas, lo cual no sólo pretende ser ignorado y rechazado por lo
representantes del clero desde la época colonial, sino incluso se intenta que
dichas expresiones colectivas desaparezcan.

Comentario final
El hecho de que entre los mayas precoloniales y, como observaron
Redfield y Rivera, la creencia todavía en tiempos más recientes en un dios
específico de las abejas así como cultos asociados a él, cobran particular
relevancia. Como ya se ha sugerido, estos insectos eran parte de un orden
natural y cosmogónico vinculado no únicamente con la producción melífera,
sino también con la fecundidad de las plantas, y por ende, con un elemento tan
vital como la lluvia18• Y si ha sobrevivido el culto a las abejas junto con otros
elementos de la naturaleza, ello se ha debido a la conjugación sincrética con la
que se adapta el catolicismo con el conjunto de creencias autóctonas
ancestrales, como nos lo refiere el propio Redfield al analizar el significado
tan profundo que tuvieron las festividades de los santos patrones en pueblos y
9
barrios de distintos lugares del sureste mexicano 1 •
Por lo demás, tanto los preparativos del balché como la extracción de la
miel de colmena, que a través de díversas fuentes han sido descritos,
convergen en los ritos y ceremonias que testimonian la presencia de un pasado
religioso autóctono hasta hace relativamente poco tiempo, en donde a su vez.,
se ratifica la creencia en dioses abejas. El culto religioso asociado con las
actividades apícolas se mantuvo casi intacto desde los tiempos precoloniales.
Dicho de otro modo: los ritos relacionados con la apicultura entre algunas
comunidades mayas siguieron siendo, hasta hace relativamente poco tiempo,
uno de los canales de expresión más directos con el pasado de sus pobladores,
ya que en el culto de las colmenas no intervinieron los misioneros católicos, a
diferencia de lo que ocurrió con respecto a las prácticas ) creencias sobre
20 la
muerte, asunto en el que estos últimos incidieron enérgicamente (Redfield ).
Sin embargo, en la actualidad existen elementos perturbadores de
cultura más profundos que tienden a sepultar a las antiguas deidades: no es
sólo el hecho en sí mismo representado por la penetración de valores
21
culturales provenientes de una sociedad más amplia , sino también de valores
y símbolos religiosos cristianos no católicos que, a diferencia de los católicos,
han sido más radicalmente opuestos e intolerantes con respecto a los de la vida
local. Más en lo concreto, nos referimos a las tareas de evangeliz.ación

llevadas a cabo
di;~ comwú:a;s ~ : : prote~tes que han penetrado con , .
practicas que suelen
dg nas, poruendo en entredicho . l
ex.tto en
ser e mayo
·
me uso una
d 1
patronos, culto en donde
r raigambre, como el cult
e as
-como nos lo refiere Red':e~dveergenl los creyentes, sean indios oºmªestil?s santos
Por lo d ,
n e caso del
bl
zos,
dan . emdaas, en los pueblos en donde las PIube ~ yucateco de Chan Kom22
nen suelta a
.fi
ce e raciones a l
.
como
maru estaciones consideradas
os santos patronos
paganas, este último ha tratado de abolirlas. por el clero católico oficial
facili Por otra parte, e1 hecho comprobad
ta_ la_ fecundación en diversas a . .
o de _que la presencia de abe.
~~~espx.t~~ra una apicultura asocia~ti:~~:guns
agncdolas, abre la posibilidai:
arucos, como el maíz., cal b
os e los principal
u! .
procedentes del continente euro;o~ y frijol, y más adelante, con

1:: ~u1::::

Con el establecimiento de las .
e~ la Nue:a España, los principales e~:eras plantaciones de caña de azúcar
e aguamiel del ma
z.antes de bebidas y r
durante la Col . 23gu~y y la miel de abeja fueron
·a1mª lDlentos, como
orua . Sm embar
,
,
parci ente re! d
amos se siguió m .fi
go, no solo en forma de trib
ega os
sino también
~ estando la actividad apícola entre
uto a los nuevos
desarr
en e arte culinario autóctono
,nuestros antepasados
olla en numerosos poblad
~ue: todavia en la actualidad ,
ornamentos elaborados a base de os tanto mdígenas como mestizos , se

~os santos patronos, son también :,era de abe¡a ofrendados a los mue,.;, Los
esempeñando un papel importana muestra d_e cómo la apicultura ha se ~da
0
pueblos.
te en la vida social y re]'igiosa
.
degui
esos
Pese al auge de las haciendas
en .el valle de More1os y en
hotros
h territorios novohi spanos. entre azucareras
11
1
~e ~ de que la miel y la cera de \ ~s e pr_op10 estado de Yucatán el
crrcu1to
.
a eJa· Icontmuaran formand O parte 'del
• tributario durante e1 penodo
col
?ecesidades comerciales no sólo de 1 orua, res~o~día en gran medida a las
mterno
a metropoh,
smo
también del mercado
v
, de la Nueva España y de sus econo
,
.
ez mas controladas por las élites crioll
rruas regionales, estas últimas cada
as.

Notas bibliográficas
i
Compuesta por los m . . .
General T ,
uruc1p1os de Santiago Allende Cad
a
~ Y Hualahuises, esta wna
',
'
ereyta, Montemorelos, Linares
gropecuano en Nuevo León no sól
g_eográfica es considerada Ja de
. '
lo ganadero y apícola, rub ,
o por la importante producción de
. ~yor potencial
municipios Yde la entidad. ros que generan divisas del exterior paran~Ja,
sino _también
en
a econonua
de estos

566
567

�2

tributarias no sólo de miel
.
(Ochoa, 1996, 248) Según y ~ SlllO también de otros én
que tributaban miei a los ~Cód,~e Mendocino, en la zona ~el ;;:•Bc:mo : •, a~es y plumas
Yohualtepec (Kobayashi, 1993~)~mco
distritos
• · Tiachco, Tepequacuilco, Tiacozauh:an•bQuia1a
uhteopan
y

Varios de los textos aquí citados son en este sentido, no obstante que sus autores ofrecen

importantes datos de referencia acerca de nuestras escrutinios específicos.
Es ampliamente extendido el uso de técnicas apícolas muy parecidas a las aquí citadas, que si
bien en muchos lugares de México aún se emplean, en la medida en que los productores se han
ido integrando a los grandes mercados de la miel, están siendo reemplazadas por una apicultura
más moderna. Según registros etnológicos de hace varias décadas, para captar miel, los boro y
menirnehe sudamericanos colocaban troncos huecos en sitios estrat~cos (Forde, 1966, 158). El
propio Forde observó el uso de estas técnicas entre los masai del Africa Oriental (1966, 322).
Ollas de barro. troncos huecos y otros implementos conforman así nichos en los que establecen
hábitats artificiales para las abejas. Por otra parte, la domesticación de abejas en el pasado lejano
de Mesoamérica y muy particularmente en el área de influencia maya. sugiere cómo las
necesidades de miel y cera fueron en aumento, situación que podría ratificarse en virtud de la
importancia que estos géneros fueron tomando para efectos de tributación e intercambio.

12 En realidad, bafché es el nombre autócton
;;:!;~~º: agua y mi;l de abeja, poniend: 1!e;!~I. La corteza del tronco se tritura para
q ez y Rendon (1972, 192-193).
a fennentar. Sobre el particular, véase

3

13

u

s .

egun Krickeberg (1983. 326), el bale •
.,
Tabasco. Pero si cabe destacar
.
he tamb1en era consumido por 1
peninsul
·
una particularidad ·
os naturales de
~es, esta consiste en los ritual
J~rtante con respecto al balché d
preparac1on es siempre hech
es Y creencias relacionados
e los mayas
meliporna y de a
, .
' a por el Ahmen y nunca r r
con su preparación: "La
aquella que no h::d::?: (suhuy~. recogida de cenot:i~~:o;: sól~ usa de la miel de la
pozos
is por muJer. Cuando falta al .
. ara e maya, agua virgen e
inicien
el líq~!do ha de ser extraído en~== s;reto. el Ahmen recurre a lo:

e;;::;!:º

• Op. cit., p. 326

Citadas por Toompson (1982, 164).

5

lbidem. 229.

' En sus Cartas de relación Hemán Cortés describe la intenSa actividad mercantil de
Tenochtitlan, en donde se encontraba una rica variedad de géneros, como miel y cera de abeja.
Más bien pereciera que los mexicas no eran tanto productores como acopiadores de estos últimos
artículos (1975, 62-63). En los años treinta del siglo XVI, fray Bartolomé de las Casas advierte la
presencia de cera de abeja en la isla de Cuba, siendo que, al decir de él, nunca antes la hubo en
ese sitio. De las Casas conjetura que lo anterior fue debido tal vra a un contacto accidental o
premeditado con naturales de Yucatán, en donde existía abundancia de abejas y vegetación
(1981 , 245-246).
Este hecho sugiere la generalidad de una división territorial del trabajo con base en los
mecanismos de tributación impuestos por los imperios mesoamericanos a los pueblos sujetos.
Aguirre Beltrán esboza interesantes lineas indagatorias a este respecto (1991, 123).

1

!;t~

incl_uso, que si Ja con::ps:;¡~e=:o" (Ban:era ~ásquez :ªR~:~~1
~as) mujeres
punficador que se da en t
por muJer, esta perece (So
•
. Se cree
observaciones de Redfiel/m~ a la preparación del balché se expli u_stelle, 1969, 50). El halo
mediante el patron
• qwen repara en elementos de sincre . cana_ ~n base en una de las
de la Virgen (Redfi~~ :; ~:~~)
s·obre ciertos animales, y que ;~~;:1:ºa~asquebes;
a 1asestable_cen
tratariase
4 •
1S "
· ·..eran flores coloridas Y barrocas hechas de ce
1
capillas en las festividades er .
"
ra, e emento local tradicional
d
r igiosas (De la Peña. 1980. 59).
para ecorar las

16

De la Peña, op. cit.

11

!bid. 242.

11

..

• Lo paradójico radica en el hecho de que, de acuerdo con los informes de Redfield, Tusik y X-

Cacal son sociedades culturalmente más tradicionales que Chan Kom.

La presencia de abejas en un d t .
virtud de esta característica es come' enrunado hábitat facilita la polinización d 1 fl
;;:1utuamtales e incluso de h~rtalizas.unA~~e l:a::1toodem_a alpicultura se desarrolle p:iant:::~nEens
ente. Por Jo d ,
•
•
ap1cu tor como
•
influencia m
e~_a,s. el habita/ selvático. caracterís .
agncultor se benefician

e:

actividad queª~~· ::::;~d:~ ::~: gy desarrolio ~e la ap:~:t~;/:::~s/;:t~e~:0detl área de
1
ran re1evancia para la econo ,
~ s 1empos,
m1a yucateca.

' Jbúi . 149.

19

Otra de las deidades de suma importancia en la antigua religión maya es Chac, dios de la
lluvia, en cuyo honor se celebraban ceremonias después de la siembra del maíz. _De igual modo, a
Chac se le asociaba con el ya mencionado dios Hobnil, patrón de los criadores de abejas Y
cultivadores de cacao (Blom y La Farge, 1986, 183-184). De alguna manera. este vínculo
también se manifiesta con el ofrecimiento de balché a los dioses en la ceremonia de la lluvia

10

. En estas celebraciones• la beb"1da de corteza co
1m
· J
al meno: ~:t!b~~::)d~ uno d~e los v~hículos más
324-361).
estudio, ten1an mayor significación que en ese entonces
los anos(Redfield
treinta, cuando
.

R~~:::~~~ ::erent~s ritu~les que,

• Op . CI/.

20

(Redfield, op. cit.: 155).

Op cit., 172.

Sobre este particular, Teresa Rojas (op. cit.) hace algunas referencias no muy nutridas acerca
de los territorios de dominación mexica. La Huasteca fue una de las más importantes zonas

11

569
568

�naturales
, en otros estados del sureste WlO de los productos
.
. ales
n La miel de abeja es en Yucatan y .
da en los mercados nacionales e mtemac1on h.
virtud de su ampha deman
. décadas indudablemente a
d
más explota os en
.
tando desde hace vanas
•
, 1 uales se
'dades rurales de esa región del pais, as c
Esta situaeión que se ha vemdo presen
•
, d I diferentes comuru
.
da por wias cuantas
impactado la econonua e as
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                    <text>ANUARIO DEL CENTRO DE
ESTUDIOS HUMANÍSTICOS

26
1'
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

��FONDO

UNlVE'RSlTAll\O

�HUMANITAS-3

�ODE
DE
DIOS HU

ISTICOS

AD AUTONOMA DE NUEVO LEON
. 1999

�Derechos Reservados ©
por el Centro de Estudios Humanísticos de la U.A.N.L.

La responsabilidad derivada de los estudios conte~dos en este Anuario,
corresponde exclusivamente a sus respectivos autores.

HUMANITAS

ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANíSTICOS
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVOLEÓN

CENTRO DE ESTUDIOS HUMANíSTICOS DE LA
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Director
Dr. Agustín Basave Femández Del Valle
TERCERA EDICION
Agosto de 1999.-500 ejemplares.

Jefe de la Sección de Filosofía:
Dr. Ricardo Miguel Flores Cantú

Jefe de la Sección de Letras:
Dra. Alma Silvia Rodríguez

Jefe de la Sección de Historia:
Profr. Israel Cavazos Garza

Jefe de la Sección de Ciencias Sociales:
Lic. Ricardo Villarreal Arrambide
HUMANITAS
Correspondencia: Centro de ~s~dios
Humanísticos.- Dirección Biblioteca
Magna Universitaria.- Av. Alfonso
Reyes No. 4000 Nte. Col. del Norte,
c. Postal 64440, Monterrey, N.L.

�ÍNDICE
SECCIÓN PRIMERA
FILOSOFÍA
DR.

AGUSTIN BASAVE FERNANDEZ DEL VALLE: Fenomenología

Ideo-existencial en la teoría de la habencia
DR.

. . . . . . . .. .. ..

RICARDO MIGUEL FLORES : El Bien Común: noción analógica

y proyección social notas para una comprensión fundamental . . .
DR.

41

MARIA LUCRECIA ROV ALE'ITI: La platonización del cuerpo

en la experiencia anoréxica
DR.

21

HENRICH BECK: La esencia de la cultura occidental: su relación

existencial con el logos y su alienación como provocación . . . . .
DRA.

13

. . . .. . . . .. . . . . . .. . . . .

53

JOAQUIN LOMBA: Lo semita medieval como conformador de la

cultura europea . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
PROFR.JESUS CONILL: Re-examen de la fenomenología de Zubiri

67
83

97

DRA.

LUZ GARCIA ALONSO: El amor personal .

DR.

MARIANO CRESPO: Filosofía del amor . . . . . . . . . . . . . 113

DR.

JORGE GARCIA GOMEZ: La teoría orteguiana de las ideas y las
creencias -una dificultad interpretativa- . . . . . . . . . . . . . . . 133

SECCIÓN SEGUNDA
LETRAS
DRA.

ALMA SILVIA RODRIGUEZ: El impacto de la transculturación

143

MTRA. LETICIA PEREZ GUTIERREZ: Temática e imaginería en la obra

poética de José Emilio Pacheco

.. .. .. . . . . .. . . . .
7

163

�MTRA. LAURA ESTIIELA GARCIA ALVAREZ: Educación bilingüe en
Norteamerica y Europa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 185
LIC.

GEORGINA DEL ANGEL GAVIÑO: El beso de la mujer araña

LIC.

Intertextualidad en el cuento "Album de
familia" de rosario castellanos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 227

LIC.

LUDIVINA CANTU ORTIZ: Presencia del pensamiento ocultista
en "El burlador de Sevilla y convidado de piedra" de Tirso de Molina 237

LIC.

GUADALUPE CHAVEZ GONZALEZ: Curriculum, formación

LICS.

207

CRISTINA ELENES:

ELENA CISNEROS, IRMA MARIA FLORES ALANIS, ORALIA
FLORES DE LA CRUZ, ARACELI FRIAS LOPEZ, MARIA
GUADALUPE MADRIGAL, MIRIAM D. RAMIREZ, OLGA DE
SANTIAGO VAZQUEZ: Fundamentos teórico-conceptuales para

una propuesta de evaluación de estrategias para el aprendizaje . . .

El mundo al revés el pensamiento
antidemocrático en la Grecia clásica . . . . . . . . . . . . . . . . 415

PROFR.GIAMPIERO BUCO:

SECCIÓN CUARTA

docente y régimen pedagógico en las preparatorias de la UANL . . . 251
LIC.

387

LUCILA ALVAREZ DE LA CRUZ, LIC. GEORGINA DEL
DEL ANGEL GAVIÑO: Tres tristes tigres . . . . . . . . . . . . 267

HISTORIA
PROFR.ISRAEL CAVAZOS GARZA: Haciendas y ganados.en el Nuevo
Reino de León -siglos XVII y XVIII- . . . . . . . . . . . . . . .

441

MANUEL CEBALLOS RAMIREZ: Estados Unidos en la
historiografía católica mexicana: la interpretación del siglo XIX . .

463

DR.
SECCIÓN TERCERA
LIC.

CIENCIAS SOCIALES
LIC.

ERNESTO DE LA TORRE VILLAR: El deceso de Felipe II, sus

repercuciones en Nueva España . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 471

RICARDO C. VILLARREAL ARRAMBIDE: Las ciencias sociales

y el problema de valores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

283

LIC.

JESUS CANAL:FS RUIZ: Don Benito Juárez y Cantabria . . . . . 497

DR.

GABRIEL VARGAS LOZANO: Fin de la historia .

295

DR.

DR. JOSE MARIA MURIA: Iglesia y Estado en Jalisco durante la

LIC.

RENE VILLARREAL: La globalización económica . . . . . . . . 313

DR.

FREDDY MARIÑEZ NAVARRO: El caso del estado distribuidor

República Restaurada y el Porfiriato . . . . . . . . . . . . . . . . . 509
LIC.

TOMAS MENDIRICHAGA CUEVA: El barrio antiguo de

Monterrey
Venezolano: o cómo el petróleo no fue sembrado . . . . . . . . . . . 329

LIC.

.... .. . . . . . . . . . . . . .... .. . . . . . . 521

MARIO CERUTII: Gran propiedad y organización de la

Agricultura en el norte de México . . . . . . . . . . . . . . .
DR.

Monismo, Relativismo,
Pluralismo; Isaiah, Berlín y la filosofía de la cultura . . . . . . . . 347

539

MARIO TEOOORO RAMIREZ:

MTRO. MIGUEL DE LA TORRE GAMBOA: Algunas claves interpretativas

LIC.

JORGE SADA ORTEGA: Dioses, abejas y tributos en el México

Antiguo, presencia y persistencia de elementos de religión
prehispánica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 559

sobre la nueva situación social como marco de referencia para la
interpretación de los cambios en educación superior . . . . . . . . . 371
8
9

�SECCIÓN QUINTA
COMENTARIOS Y RESEÑAS

El pensamiento del Padre Ismael Quiles, S./., Dr, Agustín Basave Femández
del Valle, 575. -Educar dudadanos, Dr, Agustín Basave Fernández del
Valle, 581. -El choque de dvilizadones y la reconfiguradón del orden mundial,
Dr. Ricardo Miguel Flores, 585. -Vascos, agricultura y empresa en México,
Profr. Israel Cavazos, 591. --Va'dove ti porta il cuore, Lic. Angélica
Hemández Viera, 599. --Aprender como aprender, J:;.ic. Rosa Adriana Cantú
Ortiz, 603. -La identidad, Lic. Aurelio Hemández Lerma, 605. --Las
preguntas de la vida, Lic. Francisco Javier Rosales, 609. -Pensamiento crítico
y creativo, Lic. Miguel Angel Domínguez Gálvez, 613. -Everyday Spelling,
Lic. Silvia Marcela Salinas Chávez, 619.
-Manual de traducdón
inglés/castellano, Lic. Eduardo Carmona Rodríguez, 623. -Trnaslation into
the second language, Lic. Eva Patricia Puente Montoya, 627. -Política,
cultura y educadón, H. Martell, 631.

Sección Primera

FILOSOFIA

10

�FENOMENOLOGÍA IDEO-EXISTENCIAL EN LA TEORÍA DE LA
HABENCIA
Profr. Dr. Phi!., Dir. Jur. Agustín Basave Femández del Valle
Presidente de la Sociedad Mexicana de Filosofia, Director del
Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad
Autónoma de Nuevo León

Contra lo que afirma Lyotard de que la fenomenología no puede ser
definida y «que sólo se puede precisar el sentido de "ese movimiento", de
"ese estilo", si se le asume desde el interior, haciendo propia la interrogación
que encierra», 1 yo pienso que la fenomenología es definible y se ha definido
con toda precisión: la fenomenología es la ciencia eidética que describe la
esencia de la conciencia pura. Husserl hace suya una viva aspiración de la
Filosofia: constituir una ciencia fundamental sin supuestos. Busca un punto
de partida indubitable y absoluto. El "fenómeno" es lo que se nos da tal y
como se nos da o aparece. No supone nóumeno detrás del fenómeno. La
"presencia" de entes, del hecho desnudo, está antes de toda interpretación o
explicación del mismo. Toda explicación supone principios desde los cuales
se realiza. La Ciencia Fundamental no supone nada, carece de supuestos. Se
atiene al dato -no exclusivamente sensible- libre de pre-juicios. "Zurück zu
den Sachen sebst" (vuelta a las cosas mismas), rez.a el lema de la escuela de
fenomenológica. Su método describe, inventaría lo que se nos presenta sin
pre-juicios ni interpretaciones previas. Describe las esencias de la conciencia
pura. Las cosas, los objetos en general, se nos dan por intermedio de modos
de conciencias. La dirección espontánea es directa, pero cabe interesarse por
los modos de conciencia -en la actitud refleja o reflexiva- a través de los
cuales se nos dan objetos. La reflexión fenomenológica, a diferencia de la
reflexión natural, se dirige a sus propios modos de conciencia y en ellos se
establece, desinteresándose por completo de toda instancia objetiva, estamos
en la inmanencia de un sujeto que no cuestiona la realidad trascendente, que
la pone "entre paréntesis". El mundo queda "suspendido" mediante esta
epojé o reducción fenomenológica de la realidad trascendente. El ámbito así
demarcado por la epojé -el flujo puro de la vivencia- es lo que Husserl
denomina la conciencia pura. Una ciencia fundamental puede manejarse con
datos empíricos y variables. Versa sobre esencias universales y permanentes.
Estas esencias no tienen la forma de realidad de ser real o individual porque
son intemporales, universales, con identidad numérica permanente,
inalterables y a priori. La cognoscibilidad de las esencias, sin desestimar la
intervención del pensamiento, se nos da por medio de la intuición eidética
Wesenschau. Hay una prioridad lógica de las ciencias eidéticas sobre las
ciencias fácticas.
La intencionalidad -un concepto de origen escolástico que Husserl
tomó de Brentano- constituye el carácter fundamental de la conciencia.
13

�Mientras los fenómenos fisicos están, por así decirlo, centrados en sí
mismos, los fenómenos psíquicos se caracterizan por estar siempre
proyectados hacia algo, hacia un objeto. La conciencia es siempre
"conciencia de". El objeto intencional del pensamiento -contenido del
pensar- es un objeto inmanente del pensar (lo pensado), diferente de la cosa
real. En la estructura de una vivencia intencional encontramos
invariablemente tres elementos: 1) /o entitativo (lo trascendente), 2) lo
noético y 3) lo noemático. Entre el objeto como trascendencia (lo entitativo)
y los datos organizados que nos suministran los sentidos (noésis) se
encuentra el objeto mentado en la vivencia respectiva: el noema. El noema
carece de existencia real, como el objeto exterior, está en el ámbito
puramente ideal, intencional. El noema, objetividad inmanente en el sujeto,
no es un conjunto de sensaciones variables, sino un correlato intencional del
objeto. En tanto la nóesis es variable, episódica, incompleta, el noema es la
esencia invariable, completa. Trátase del correlato intencional del objeto.
Más allá de las vivencias puras está el yo puro, el fenomenológicamente
reducido que no es una vivencia entre otras vivencias, sino el núcleo que
soporta y vive las vivencias; el centro de los cambios vivenciales que sufre
una especie de incrementación histórica por la experiencia. El método
filosófico de Husserl desemboca en una filosofia idealista, que no comparten
algunos de sus discípulos. La métodica puesta entre paréntesis de toda
trascendencia, con el fin de conseguir datos intuitivos de seguridad absoluta,
está antes de la disyuntiva entre realismo e idealismo. Pero la reducción es
también -y aquí está lo grave- reducción de la realidad a los modos de la
conciencia pura. La realidad es de tal manera, y no de otra, porque el sistema
de mis modos de conciencia es así y no de otro modo. En su obra Ideas
relativas a una fenomenología pura y unafilosofiafenomenológica, Edmund
Husserl produce afirmaciones idealistas que podríamos sinte~ e~ dos
vertientes: 1) no existen objetos que no estén afectados por la conc1enc1a, 2)
el ámbito espacio-temporal tiene sólo un ser para una conciencia, e~_ una
mera constitución intencional de la conciencia pura. En una de sus últimas
obras, Lógica formal y Lógica trascendental, Husserl nos llega a decir qu~ la
conciencia pura es "el único ser absoluto indi~cutible". Ya en 1~ introdu~c1ón
de su libro Ideas relativas a una fenomenologia pura y una fimtud filosofica,
Husserl nos aclara que la fenomenología -ciencia fundamental de la
filosofia- "es una ciencia esencialmente nueva, alejada del pensar natural".2
y líneas adelante, nos advierte que el método de "reducciones
fenomenológicas" acabará "ganando el libre horizonte de los fenómenos
3
purificados "trascendentalmente". ~a ciencia_ eidética quie~~ lleg:';
exclusivamente a conocimientos esenciales y no fiJar, en absoluto, hechos .
Los fenómenos de la fenomenología trascendental los caracteriza como
irreales: «todas las "vivencias" trascendentalmente purificadas son
4
irrealidades, exentas de toda inserción en el mundo real».
14

La fenomenología de Husserl se ha mostrado notablemente fecundada
por lo que atañe a su método. Casi todos los filósofos de mi generación
hemos usado de una manera o de otra el método fenomenológico, porque
describir está más cerca del "dejarse determinar por las cosas mismas" y
porque nos asegura un punto de partida absoluto. Admiro en Husserl su
critica del escepticismo bajo todas sus formas modernas y bajo todos sus
ropajes contemporáneos. Haber rebatido enérgicamente ese escepticismo
corrosivo en el pensamiento de la post-modernidad, constituye una de sus
grandes hazañas. Pero debo decir que no comparto el idealismo del último
Husserl. Ciertamente comparto con el creador de la escuela fenomenológica
que la idea de la verdad, con toda su conciencia objetiva, es independiente
del sujeto cognosente. Mi camino se separa del de Edmund Husserl en la
pesquisa sobre el principio y criterio de toda verdad. Toda verdad de la cual
podemos hacemos partícipes, brota del Ser fundamental y fundamentante, de
la Suprema Realidad irrespectiva. El fundamento de la totalidad de cuanto
hay en el ámbito finito -que yo denomino habencia- es Dios mismo. La
Teoría del Conocimiento -que los filósofos modernos colocan en el
principio como justificativa de todo lo demás- es una parte de la Teoría
general de la habencia que abarca todas las disciplinas filosóficas. Mientras
que para Husserl la pregunta principal es: ¿Cómo se constituye el mundo
para una conciencia (Bewsstein) examinada o examinable en la inmanencia?,
para nosotros la pesquisa exigente de verdad y de ultimidades no puede
descansar sino en Dios mismo. Como sustento una filosofía e~océntrica.
Concuerdo plenamente con Edith Stein5 cuando afirma: "Esta es la
contraposición más aguda entre la fenomenología trascendental y la Filosofía
católica; en un lado una orientación teocéntrica, en el otro egocéntrica. No
convence esa visión aparentemente inmediata de verdades eternas en un
cielo ediético que parece, por su estricta "inmediatez", estar reservado a los
espíritus bienaventurados". No ignoramos la fatigosa y rigurosa elaboración
intelectual de las "intelecciones" (Einischten) husserlianas. Admiro el
método fenomenológico con su fino y penetrante análisis de las vivencias
perceptivas, pero no puedo quedarme en él, porque postulo una
fenomenología ideo-existencial dentro de una teoría de habencia.

En 1957 publiqué la primera edición de mi Filosofia del Hombre.
Advertí desde esa época la necesidad de una sólida fundamentación para
todos los análisis fenomenológicos: « Mi propósito fundamental - afirmé en
esa obra- ha sido el de ofrecer las bases y las lineas directrices de una
metafísica del hombre concebida como prolegómeno de toda fenomenología
existensiva; pues aunque abundan los análisis fenomenológicos - agudos y
penetrantes- sobre el hombre, échase de menos una antroposofia metafisica
6
que pueda servirles de fundamento y de guía ». Después de esa obra de
antropología filosófica he publicado un Tratado de Metafísica - Teoría de la
Habencia-, que trasciende la vieja metafisica del ser y amplía el horizonte
15

�de la metafísica misma. El "hay", en el campo de la habencia está antes que
el "ser-tal", que la taleidad de la cosa. El campo de la habencia abarca no tan
sólo la cosa real sino también el ente ideal, la posibilidad, la normatividad y
el ente ficticio. La habencia es un conjunto indiscriminado de todo lo habido
y por haber, la forma general de presentarse el ser del ente, el no-ser-relativo
y la posibilidad, la estructura de ofrecimiento primordial. La habencia no es
la esencia, ni la unidad estructural de la cosa, sino el modo primario de
entrar en presentación dentro de contexto. La habencia es ofertividad
contextual, presencia plural e ilimitada. El ser es la primera epifanía de la
habencia, la presentidad situacional, respectiva del "hay". La habencia es
simpática, consistente, primigenia. No está circunscrita a la presencia. Por
eso puedo decir: Hay, hubo, habrá, habría. El ente es la unidad estructural
de la cosa que es. El ser del ente se manifiesta en la hab,encia.
·
El error de la metafisica occidental, del cual no escapa Heidegger, es
el haber substantivado el ser en abstracto, en vez de haber ido más allá de
todo ente finito, dentro del horizonte de la habencia, hasta el último
fundamento de todo ser y de la misma habencia, entendida como ofertividad
contextual. como presencia sintáctica plwal e ilimitada, como urdimbre
omnienglobante de entes reales, entes ideales, entes posibles, normas,
valores y entes ficticios con todas sus relaciones, implicaciones,
complicaciones y confluencias.
El "Hay Dios" es más originario que "Hay Ser" y que el "Hay ente".
Porque Dios es el que hace que haya. Dios es el fundam~nto de ~a
metafísica y, por consiguiente, no es ya un puro problema metafísico. Es mas
originario de suyo. Pero el hombre parte de la res sensibilis visibilis y desde
ese punto de partida se pregunta por el principio del universo, por el
principio de sí mismo y por el principio de todo. ¿Cuál es el principio de
todo? Esta pregunta parte del supuesto de que hay un todo. En
consecuencia, quien formula la pregunta está instalado en la realidad, más
aún en el todo cuanto hay -que nosotros denominamos habencia- desde
donde interroga por el principio de todo. Sólo en el horizonte de la habencia
le es comunicado el ser de los entes, la realidad en su conjunto -y por tanto,
también su propia realidad-, aunque se trate de un saber problemático. La
metafísica se asegura su propio suelo luchando por sus propios principios.
La habencia es -según mi propia tesis- el inmovible cimiento que soporta la
metafisica y la ciencia del hombre. El ente que tiene ser es limitado por
esencia. Por vía causal arribamos al ser sin más, no limitado. Pero entiéndase
bien que el ser intramundano sólo existe en los ent~s. Y los entes e~tán en la
habencia. Luego, la metafísica debe tener por obJeto no el estudio de los
entes que son de esta o de otra manera, de las realida?e~ múltip~es Y ~picas,
sino de la habencia en cuanto tal. La fenomenologia ideo-eX1stencial que
propongo está apoyada, también, en el inmovible cimiento de la habencia,
16

de la totalidad en cuanto hay en el ámbito finito. La totalidad de cuanto hay
-y no simplemente de lo real- en extensión y comprensión, considerada
como habencia, es el objeto de la nueva metafisica: Teoría de la habencia en
cuanto habencia. La metafísica recibe el "de dónde" y el "hacia dónde" de
su preguntar por la habencia, es decir, por todo cuanto hay. Todo preguntar e
interrogar actual proviene de que el hombre, "Animal insecurum", tiene que
preguntar para saber a qué atenerse. Al tomar conciencia de que pregunta por
la realidad, por lo eidético y por la habencia que incluye el ámbito eidético
husserliana. ¿Si no estuviese instalado en la totalidad de cuanto hay, cómo
podría preguntar por ella? Algo sabe de la habencia si pregunta por ella. Un
saber atemático, pre-científico, pre-filosófico, pero un saber que es también
un sabor, un hombre finito pregunta siempre. Un ser infinito no necesita
preguntar, si el hombre puede ponerse en presencia del todo, es porque el
objeto de su inteligencia es la realidad, la habencia. La fenomenolo~a
clásica realiza, con las reducciones fenomenológicas, un tremendo sacrificio
de la realidad que no estamos dispuestos a aceptar. El hombre está presente
a la habencia no sólo como parte de la misma y tomando parte en su
realidad, como las restantes cos~s, sino también como conocedor de esencias
y de todo cuanto hay o de la realidad del todo.
Lo omnienglobante ofrece vertientes fundamentales: a) naturaleza,
b) cultura, c) persona, d) pautas valiosas.
La habencia tiene sus principios peculiares: 1) Principio de
presencia: todo cuanto hay está de algún modo presente; 2) principio de
participación: inclusión de las partes en el todo por una vinculación
espacio-temporal, y entes que son en la medida que se parecen parcialmente
al Ser Absoluto; 3) principio de sentido: todo cuanto hay es pensable con
disposición tendencial y conexa; 4) Principio de contexto: todo cuanto hay
se ofrece en un marco lógico y en marco existencial; 5) principio de
sintaxis: todo cuanto hay se presenta articulado en función de algo. Los
primeros principios de la habencia que acabo de enunciar, y que creo haber
descubierto, son principios metafisicos antes que lógicos. Sobre estos cinco
principios se dan y operan los principios lógicos supremos. No hay esencia
del ser en cuanto ser sustantivado. Nadie ha podido hablar de los atributos
del ser, porque no los tiene. Ahora bien, sin atributos nos cabe edificar una
ciencia real del ser. El más universal de los conceptos es el más vacío, el
que tiene lógicamente menos comprensión. Ni Aristóteles ni los metafisicos
posteriores nos han dicho qué es el ser. Los trascendentales no contribuyen,
en lo más mínimo, a resolver la cuestión de lo qué sea ser. Si nos queremos
elevar a una teoría pura del ser en cuanto ser nos veríamos impedidos de
incluir en las diversidades reales, concretas. O bien esa teoría unitaria se
quebraría en un número creciente e ilimitado de formas, modos, tipos,
géneros, especies, clases, grupos, que se van desvelando en la habencia.
17

�Dios y los entes intramundanos no pueden pertenecer a un mismo género,
Dios no pertenece a ningún género ontológico, está más allá de todo género
y de toda ontología humana.
La intuición de la totalidad de cuanto hay nos produce una
certidumbre vital directa e i"ecusable. En las partes intuyo el todo. Si
existen partes, no puede dejar de haber un todo. Y este todo se me presenta
como mutable, contingente finito. El problema de Dios es, a la vez, el oculto
resorte y el coronamiento de esta búsqueda de la habencia.
No podemos quedamos en puras definiciones fenomenológicas sin
trasponer sistemáticamente en el plano conceptual los resultados de estas
descripciones. Tampoco podemos encarni7MllOS con la finitud humana y
quedarnos en el lado sombrío de la existencia. No todo se reduce a un mundo
reducido a la existencia como la formal relación de liberarse. ¿Dónde
quedaría todo verdadero valor y todo verdadero sentido? Falta, además, un
punto de arranque para una filosofia de la naturalez.a, para el mundo
espiritual articulado del hombre. En la cultura no podemos confundir
esencia y existencia para reducirlos al existencial puro, a la tensión continua.
Podemos concebir una nada relativa, un no ser, pero nunca una nada
absoluta y "un ser con nada" en donde el ser y la nada dejan de oponerse.

fenomen?logía de la intersubjetividad y una fenomenología de la libertad y
del destlno ,h~ano. .Por eso propongo una nueva fenomenología: la
fenomenologza 1deo-ex1stencial dentro de la habencia.

Notas bibliográficas
1

f

ean-Franc;ois Lyotard, La fenomenología, Editorial Universitaria de Buenos Aires 1960
pag. 5
'
'
2

Edmdund Husserl Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofia fenomenolóaica
0
Fon o de Cultura Económica, México, 1949, pág. 9.
'
3

ldem, pág 9.

4

ldem, pág. 11.

5

Stein, La fenomenología de Husserl y la filosoi:a de Santo
n·Edith
'l
F'l :r.
,
'.I' '
,a ogo I oso,,co, num. 17 mayo/agosto, 1990, Madrid, pág. 159.
6

·
quino en

•

Agu~tí~ Basave_Femández d~l V., Filosofia del Hombre, pag. 16, Editorial Fondo de Cultura
Economtca, MéXIco-Buenos Aires, 1957, pág. 16.

Dentro de mi campo trascendental nunca lograré llegar a la plena
evidencia de la totalidad de cuanto hay. Pero la extravasación de la realidad,
de la totalidad de cuanto hay en el ámbito finito (habencia), me produce una
incertidumbre vital directa. No es la habencia la que está en mi campo
trascendental, es mi campo trascendental el que está en la habencia. La
totalidad de cuanto hay en el ámbito finito abarcando el tiempo, el otro y su
unidad en historia, no pueden ser reducidos a mi "campo trascendental", a
una conciencia pura.
Aunque jamás se exprese de manera exhaustiva la totalidad integral de
cuanto hay en el ámbito finito, porque nunca podremos hacer un inventario
de la habencia, no perdamos de vista que sólo 1a razón habencial con hambre
de saber fundamental o teleológico puede explorar la urdimbre
omnienglobante de entes reales, de entes ideales, de valores, de normas, y de
posibilidades. Está muy bien evitar las fugas de la realidad, desechar las
estructuras conceptuales extrañas al mundo, pero no podemos quedarnos en
una fenomenología existentiva carente de base en la óntica antropológica y
en la habencia. De otra suerte estaríamos ante saberes puramente
mostratorios, descriptivos, inventariables. . . Tras la fenomenología de
esencias y después de la fenomenología existencial está la parte más
significativa de la razón humana: la reflexión metafisica. Sobre esta base
resultan muy aprovechables una fenomenología del conocimiento, una
19
18

Thomas de A

�EL BIEN COMÚN: NOCIÓN ANALÓGICA Y PROYECCIÓN SOCIAL
Notas para una comprensión fundamental

Dr. Ricardo Miguel Flores
Centro de Estudios Humanísticos - UANL
ITESM - Campus Monterrey
l. Noción preliminar
La noción de bien común es una noc1on dotada de relativa
complejidad, en la que se pueden advertir distintos aspectos que dan lugar a
diversas caracterizaciones, y aún definiciones, si bien todas convergen en un
mismo núcleo esencial.
Dice Santo Tomás en la Suma contra los Gentiles' : «Bueno es
aquello que todos apetecen, como dice atinadamente el Filósofo al introducir
la Ética, libro 1, cap. 1. Y todos desean estar en acto, según su naturaleza;
lo cual se muestra, por ejemplo, en el hecho de que naturalmente todos
rehúyen su corrupción. Y el ser en acto implica la razón de bien. Por
consiguiente, cuando uno está privado del acto, y queda sólo en potencia,
entonces se dice que hay un mal, lo cual se opone al bien, como explica el
Filósofo en la Metafisica, libro 9, cap. 10».
Y más adelante agrega: «Y corresponde a la noción de bien el ser
apetecible y ser el fin por el cual obre el agente; por tal motivo, se dice que
el bien tiende a difundir su ser»2• El hecho es que si bien se considera que la
noción de "bien", por su naturaleza simple y originaria no admite definición,
sí es posible analizar todo el contenido nocional de la expresión "bueno"
cada vez que la predicamos de un ser. Debemos procurar encontrar la 'razón
formal' que le da su especificidad a "bien", y que debe considerarse el
principio fontal de las significaciones derivadas o análogas que se presentan.
Dice también Santo Tomás: «Cualquier cosa se dice buena en cuanto
es perfecta: y es así como resulta apetecible»3. «Una cosa es perfecta en
cuanto está en acto»4 ( de lo cual se deriva que será defectuosa en cuanto esté ·
en potencia o carezca de ser), y complementa: «Todo ser en cuanto es, es
bueno»5• Colocados en el plano de los seres limitados, podemos decir que el
bien puede designar tres cosas: la perfección que se anhela, y de la cual se
carece, el sujeto que posee esa perfección -y que resulta bueno en cuanto la
posee- y el sujeto que está en potencia para alcanzarla.
Es esta última perfección a la que se puede considerar «bien&gt;&gt; en
sentido pleno, y es alcanzada por la operación mediante la que se pasa de la
potencia al acto, y por lo tanto no viene dada en la criatura con el ser
21

�substancial. De ahí que, como afirma Santo Tomás en la Suma Contra los
Gentiles6: «La operación propia de cualquier cosa es su fin, ya que se trata
de su segunda perfección;
por ello es virtuoso y bueno cuando
correctamente se relaciona con dicha operación». Ahora bien, como
sabemos, hay dos clases de operación: la transeúnte o trascendente y la
inmanente, de las cuales, es esta última la que propiamente perfecciona al
ser. Oigamos lo que al respecto dice el distinguido filósofo argentino
Alberto Caturelli: «Así como nada opera sino en cuanto está en acto, la
operación misma es el acto último del que opera (operatio est ultimus actus
operandis). Lo cual equivale a decir que la operación es la última perfección
de quien opera. El sujeto de la operación -el hombre- es precisamente tal, en
acto, por la forma que le confiere el se~ absolutamente; de modo que, ante
todo, el ser del operante participa del acto primero de todos los actos que es
el ser (esse) y, consiguientemente, su operación (y todas las operaciones
sucesivas) es acto o perfección de tal ente (agente); de modo que esta
potencia de operar (acto primero) es la causa-agente de la operación misma
( acto segundo) de tal ente; lo que, en última instancia, depende del acto
originario del ser participado en el ente. Así se comprende por qué no
solamente todo ente obra en cuanto está en acto (de ser) sino que el modo de
obrar de un ente se sigue del modo de ser del mismo ente (S. Th., l, 89, l)». 7
Más adelante afirma: «La acción inmanente (de in-manens del verbo
manere, permanecer en) no produce un efecto exterior y, por eso,
propiamente no consiste en el ejercicio de la causalidad; en ese sentido, si
no hay un algo por ella producido, es decir, un término distinto de la misma
acción, es claro que perfecciona a la operación y, en el fondo, al agente. Por
eso se ha dicho con verdad que la acción inmanente no pertenece al
predicamento "acción" sino a la cualidad desde el momento que perfecciona
al sujeto. El mejor ejemplo de la acción inmanente es el entender o el querer
que permanecen en sí mismos y no son causas eficientes de un efecto
extrinseco; en realidad, la actividad del pensar no "produce" su objeto -la
verdad- sino que la descubre en la interioridad y la contempla». 8
El hecho es que en primer término se denomina «bien» a aquello que
perfecciona a un ser bajo el modo de fin; la idea del bien, . fundado
materialmente y coincidente con el ser real de las cosas, es este tmsmo ser,
en cuanto expresa la perfección en sí misma y en cuanto perfectivo de otros.
Expresa Teófilo Urdánoz, siguiendo a Santo Tomás, que todo ser, en tanto
que .tal, contiene un acto, y todo acto es una cierta perfección; de ahí que
toda cosa es buena según que es perfecta, como señala Santo Tomás con
insistencia. Así conceptuada, la bondad viene a ser la perfección, el grado
especial o título de nobleza de la misma en los seres.

Claro está que es posible determinar un signo adicional de bondad

22

íntimamente ligado con el anterior, que es el ser apetecido por todos, de
suerte que el bien, en esta línea de sentido, mientras más se extienda a más
seres, será aún mejor. Esto sin olvidar que la razón principal de bien está en
la perfección misma, y sólo de manera derivada en los demás sentidos
indicados.
Existe, además, la noción de bien particular, y la de bien universal,
siendo esto último aquello que es bueno por sí mismo y por esencia, siendo
entonces los bienes particulares buenos por participación. Esta última
noción de participación requerirá, a su vez, algunas precisiones, las cuales,
junto con las que hasta aquí llevamos establecidas, constituyen un basamento
indispensable a fin de cimentar con solidez el concepto de "bien común",
objeto del presente estudio.

2. Bien común y participación: noción general y analógica

En un sentido material·o cuantitativo, participar es tomar una parte de
un todo, y supone que un todo cuantitativo es dividido en partes entre
diversos participantes. Se trata de la división de un todo anterior en diversas
fracciones o partes constitutivas, y de una cierta relación de los participantes.
En rigor, este sentido cuantitativo es derivado y secundario, debido a que
cada participante no entra en comunidad más que_por la porción que recibe,
y sólo hay participación en el acto mismo de la división; la parte tomada
excluye necesariamente a las demás, y es supuesta la destrucción del todo
como tal. Todo esto es característico de los objetos materiales, afectados de
cantidad.
En el lenguaje común es dable encontrar varios usos de la palabra
"participar" que incluyen un contenido más rico y diversificado, como
pueden ser -en las relaciones interpersonales- un propósito o fin común,
unidad de sentimientos, cooperación con los demás, y otros por el estilo.
Asimismo, como bien indica Carlos Cardona, también es posible encontrar
un sentido transitivo del verbo mencionado, en ciertos casos de aspectos
inmateriales, como comunicar una noticia. Aquí - a contrario sensu del caso
de los objetos materiales- no sólo no hay destrucción o división de un todo
previo, sino que el bien participado sufre un incremento (así como el mal
participado constituye un decremento).
Así como la idea de bien, como fin y objetivo, se impone en todo
obrar voluntario del hombre singular, así también se presenta la idea de un
bien común en el obrar solidario y comunitario de los individuos, al unirse
éstos y actuar con su esencial sentido y tendencia de sociabilidad.
Corresponde el bien común en la vida y actividad de los grupos sociales,

23

�exactamente al bien privado en la vida y actividad ética de la persona
individual; sus funciones son enteramente equivalentes.

misma forma que todas aquellas asociaciones, a su vez, quedan incorporadas
como miembros orgánicos dentro del Estado.

De esta suerte, al surgir la noción de bien común, aparece como una
categoría nueva de bien, propia de lo social, al decir de Urdánoz.9 Son
características esenciales suyas la "unidad, puesto que es meta y aspiración
única, igual para todos los individuos, y la universalidad o totalidad, por el
hecho de ser un bien común que engloba los bienes de todos los individuos;
social, no puramente personal; público, no privado". 10

Santo Tomás de Aquino es sumamente cuidadoso al distinguir en el
bonum ordinis universi un doble aspecto; esta distinción permite al
Aquinate justamente salvar el principio de analogía en materia de bien
común. Presenta por un lado el bien del orden universal como bien
trascendente o separado -bien divino--, o como orden o bien inmanente del
universo mismo. En este segundo sentido se trata de un fin intermedio, «ya
que el universo entero, con todos los seres de él, sólo puede ordenarse al fin
último que es Dios, bien separado y trascendente»12• El bien inmanente del
universo no puede ser fin último de las personas humanas, aunque éstas
formen parte del todo que es el universo, ya que el hombre, por su propia
naturaleza, sólo puede ordenarse a Dios, bien infinito, como fin último.

El hombre tiene múltiples necesidades que le llevan a agruparse en
diversas formas de sociedades, según las distintas modalidades que revisten
aquéllas: van desde la sociedad familiar - la más natural y cercana- hasta la
sociedad perfecta: el Estado (en el plano temporal) y la Iglesia (en el orden
sobrenatural), pasando por las sociedades y asociaciones libres;
encontraríase por último, la "sociedad universal de la humanidad entera"
(Urdánoz), o la sociedad trascendente, el universo creado por Dios.
Todas las sociedades mencionadas poseen su correspondiente bien
común, que a su vez actúa como primer principio impulsor motor de la
constitución de las mismas y principio directriz de las actividades de sus
miembros, erigiéndose a la vez en causa final de dichas sociedades. Sin la
cooperación de los demás, no le es posible alcanzar al hombre los bienes que
a través de ellos le resultan asequibles. De todo ello resulta con claridad
que la de bien común es una noción analógica, que tiene diversas
concreciones en las distintas sociedades en que se realiza, y que a la vez es
una totalidad o concepto análogo respecto de los bienes particulares en él
contenidos. De acuerdo a Teófilo Urdánoz «los grados fundamentales de la
primera analogía serán: primero, todas las formas del bien común imperfecto
referentes a las sociedades imperfectas u organizaciones sociales inferiores a
la sociedad política: de la sociedad familiar, corporaciones municipales o
provinciales y asociaciones libres antes citadas. Otro, el bien común
temporal, o bien humano completo de la sociedad perfecta, que es el Estado;
el bien común natural de la humanidad entera, el bien común sobrenatural de
la Iglesia, el bien común inmanente de todo el universo; por fin, el Bien
común trascendente, que es el Bien divino». 11
Luego entonces, resulta ser el analogado más propio el bien común
perfecto de la sociedad civil que a su vez, de acuerdo al autor últimamente
citado, se constituye en objeto inmediato de las ciencias ético-sociales y
políticas, bien entendidas. Las demás realizaciones del bien común -bienes
comunes inferiores de las sociedades imperfectas, bien común familiar,
profesional, etc.- quedan englobadas o incorporadas en el bien común
superior de la sociedad perfecta, como particularidades del mismo, de la

24

Urdánoz añade a lo anterior, extrayendo consecuencias de las
premisas de Tomás de Aquino, que existen suficientes razones para
,distinguir y delimitar, respecto del bien general del universo, el bien común
natural, esto es, el bien común de la humanidad. Ésta habrá de ser
necesariamente una categoría superior a todas las formas contingentes de
bien común histórico-políticas dadas, y será elemento indispensable
justamente para marcar normas y pautas a efecto de la estructuración
efectiva de la comunidad internacional y a fin de orientar la vertebración del
derecho internacional.
Por otro lado, no podemos perder de vista la clásica división entre
bien honesto --que tiene razón de fin, aunque no último, pero se subordina a
éste-, y bien útil - su bondad, llamada utilidad, sólo viene dada en orden a
cierto fin y su participación de bien es realmente mínima; simplemente
conduce a la participación de la bondad de otros bienes. Resulta de todo lo
hasta aquí expuesto que usamos la expresión "bienes" en un sentido análogo,
denotando cierta proporción en cuanto a la dependencia de los mismos
respecto de un primer principio de bondad, o en función de su ordenación a
un solo fin al que se subordinan.
En el orden creado, todos las creaturas participan del ser, y en esa
medida forman un todo, del cual ellos son partes. Ninguna parte es perfecta
si está separada de su todo, ni el todo puede ser perfecto si se le separa de su
parte principal; ello debido a que, «en el reino del ser, las partes principales
contienen, de modo eminente, la perfección de las menos principales». 13
No es lo mismo poseer todo lo participado que poseerlo totalmente.
Esto último no es posible porque lo participado excede la capacidad del
participante. La naturaleza de la especie, al no poder contener toda su
25

�perfección en un solo individuo, requiere de multiplicarse en una pluralidad.
A esto se le denomina "participación predicamental análoga de la especie" 14 ;
esto es, todos los individuos poseen toda la esencia de la especie, -si bien no
del mismo modo o en el mismo grader- mas no toda su riqueza posible. Así,
todos los individuos de una especie constituyen una totalidad -o comunidad,
en el sentido que venimos indicander- precisamente por la participación que
se da de su común especie.

3. Estructura formal del bien común humano

La sociedad civil (Estado) ha sido definida por Santo Tomás como la
"comunidad perfecta" (en el orden natural) no sometida a ninguna otra en su
ámbito, y su bien común ha sido conceptuado como paradigma y arquetipo
que incorpora toda suerte de bienes. Por otro lado, la sociedad civil, así
concebida, debe proporcionar a sus miembros «todos los recursos necesarios
· · una v1"da humana comp1eta». 15
para v1vrr
Dice Santo Tomás en el Opúsculo sobre el gobierno de los príncipes:
« ... como el hombre vive según la virtud para conseguir otro fin, que es la
felicidad eterna, es necesario que tal fin sea también el de la sociedad, como
lo es de cada individuo. Luego, el fin último de la sociedad no es vivir
juntos conforme a la virtud, sino viviendo juntos conforme a la virtud lograr
la felicidad definitiva. Y si fuese posible llegar a tal fin con las solas fuerzas
naturales, sería necesario que atañese al oficio de rey el ordenar a los
hombres a tal fin; pues suponemos que al rey corresponden las más altas
funciones respecto al régimen de los hombres; pues tanto es más sublime un
régimen cuanto más puede ordenar lo humano a un fin más alto. Y siempre
se encuentra aquel a ~uien corresponde mandar todas las acciones que se
6
ordenan al fin último».
Existe un señalamiento importante por parte del pensar realista en el
sentido de que el bien de la sociedad política no constituye todo el bien del
hombre [Santo Tomás de Aquino de hecho establece una clara distinción de
los dos bienes comunes -espiritual y temporal- y de los gobiernos - humano
y diviner- de ambas sociedades perfectas-Iglesia y Estado].
·
El bien común, en la línea del pensamiento realista, tiene ~ clara
característica de totalidad, mas no cabe entenderlo de un modo colectivo
desde ninguno de sus ángulos, al modo de los diversos mitos totalitarios, a
los cuales se sacrifican los individuos y su propio bien particular. Si no hay
genuino bien particular, tampoco hay verdadero bi~n ~omún. Ello d~b_ido entre otras razones- a que el primero es de suyo difusivo. El colectivismo,
es una mera abstracción del bien común rectamente entendido. El bien

26

común tampoco es una mera adición de bienes particulares, ya que para
Santo Tomás la diferencia entre bien común y bien particular no es una mera
diferencia cuantitativa o de grado, sino que es formal.
A la idea de bien común, pues, sólo cabe encuadrarla «en el marco
especial de un todo o universal análogo, en virtud de las dos notas
fundamentales de la analogía La una, que este universal análogo es un todo
actual, que contiene actualmente, y no sólo en potencia, a todos los
singulares, sin prescindir ni abstraer totalmente de ninguno de ellos y . . .
que este bien común, como cualquier universal análogo, se participa en los
singulares, no en igualdad absoluta, sino en modos diversos de igualdad
proporcional. Por eso adquiere también la categoría de un todo virtual o
potestativo . . . el bien común es comunicado a cada individuo no en todas
sus virtualidades, sino en modos parciales y escalas variables,
17
proporcionalmente a la aptitud funcional y puesto social de los mismos».
En suma, entendemos el bien común como el «conjunto y
sobfeabundancia de bienes particulares, no en forma cum~ativa y de a~ción
aritmética, sino en una dimensión geométrica proporcional. El bien o
suficiencia de cada uno, considerado solidario del bien de los demás. . . no
como una entelequia abstracta, sino como ya distribuído y en parte
comunicado a la multitud del cuerpo social; como bien inmanente de los
individuos singulares e incluyendo todos los bienes de los particulares, con
tal de que estén debidamente proporcionados entre sí. Es el bien de todos,
pero formando unidad de orden; es decir, la coordinación de todos los
.
· gulares». 18
b1enes
sm

4. Ordenación de los individuos al bien común

La ordenación de las personas singulares al bien común de la sociedad
está basada en normas de justicia legal exigibles por el poder público y la
fuerza imperativa del derecho. Ahora bien, la justicia legal, para Santo
Tomás, es virtud general, ya que extiende su radio de acción imperativa a la
operación de todas las virtudes. Para él puede preceptuar obras de fortaleza,
de templanza, de mansedumbre, de paz, de caricia~, de religión y, más
frecuentemente, de justicia interindividual o conmutativa; pero, en t?do ~aso,
se trata de los actos exteriores del hombre, no de los actos mtenores
(principio de exterioridad; el derecho como moral autolimitada).
De acuerdo con Urdánoz, se puede establecer como una ley de
subordinación de los individuos al todo social, que el hombre está obligado a
tender hacia el bien común y procurar y promover este bien de la multitud
en todos sus actos exteriores, de modo tal que subordine a la utilidad común
27

�toda su actuación y obras personales de virtud. Esta preocupación por el
bien común debe ser uno de los deberes primordiales del hombre. Para
Santo Tomás, no es recta la voluntad de quien desea su bien personal sin
referirlo al bien común como a fin.
Santo Tomás enseña que el ·bien común temporal -fin de la actividad
política- debe consistir en la suficiencia perfecta de medios de vida para
toda la multitud, esto es, en la abundancia de bienes -materiales, culturales y
morales-, y en medios de toda clase que los individuos deben encontrar en la
sociedad para su perfección humana y el desarrollo pleno de su personalidad.
«El bien común es un ideal de perfección nunca totalmente realizable,
que señala una meta de progreso indefinido, pero que el Estado debe
constantemente promover y los individuos cooperar a la realización de la
mayor cantidad posible de bienes». 19
_
Desde luego que las diversas clases de bienes aquí comprendidas
deben escalonarse jerárqui.camente en función del valor e importancia de los
mismos en los objetivos de la sociedad. En primer término estarían los
valores morales que el Estado debe promover y defender: el orden, la paz,
la concordia de los ciudadanos, la seguridad política social, la tranquila
convivencia en el orden, etc. Luego estarían -en función de los anterioreslos valo~es y bienes de cultura, los medios de educación y formación
intelectual técnica y científica, el progreso de las ciep.cias y las artes, etc.
Y es así que sólo en un tercer lugar y con carácter instrumental habrán
de señalarse los bienes económicos, y todo lo relativo al bienestar material.
Aun así, es de comprenderse que un buen gobernante se desvele por este
último aspecto, ya que un mínimo de bienestar material es base y condición
indispensable para todos los otros bienes; en ese sentido, se puede
considerar a dichos bienes como "piedra angular" de todo el edificio social.

Hemos efectuado la anterior digresión con el fin de dotar de
fundamento metafisico suficiente la noción de bien común; la idea es
básicamente evidenciar cómo la genuina concepción del pensar realista está
provista de un adecuado cimiento, y cómo ésta última es totalmente ajena a
ciertas· interpretaciones materialistas o de otra índole, que desvirtúan o
falsifican la recta doctrina acerca de este principio.
Dentro de esta línea de pensamiento, nunca debemos perder de vista la
perspectiva del último fin. Cualquier consideración de índole finalista que se
efectúe sobre algo que no sea el último fin de todo, debe referirse
necesariamente a dicho último fin, y enseguida, a lo que está más próximo al
mismo. En ese sentido, -y como ya lo hemos señalado líneas arribasabemos que el último fin de todas las cosas es Dios, mientras que el último
fin secundario -participación del otro- viene a ser la perfección del universo.
Pero dentro de este último lo principal es el "universo humano", la
comunidad humana toda que, por supuesto, se compone de hombres
singulares.
En determinados autores de la modernidad -Hobbes, por ejemploaparecen desvinculados, y aun opuestos, individuo y comunidad; ello ha
traído consecuencias funestas en el devenir de la política y de la historia. En
una sana concepción realista, el hombre es concebido como parte de la
comunidad, pero aquí "comunidad" es entendida en un sentido nofragmentado, sino tomándola en toda su generalidad: la comunidad de todos
los hombres y de todo el hombre.
Cuando se admiten estas ilegítimas -por falsas- concepciones, lo que
acontece es que termina afirmándose lo individual hipertrofiado [no otra
cosa es lo que se observa en los autores llamados posmodernistas
-deplorables herederos tardíos de la gnosis empirista e individualista-] hasta
la exacerbación, o, en caso inverso, se afirma exaltadamente la colectividad,
concibiéndola falsamente como sustantiva, a expensas del indíviduo,
prohijando de esta manera toda suerte de totalitarismos.

5. Bien propio y bien común

De acuerdo con esta línea de pensamiento, cabe afirmar que cuando se
busca realmente el bien común, necesariamente se está buscando el bien
propio. Bien propio y bien común no están ni pueden estar desvinculados.
Hay una redistribución o reversión del todo hacia la parte, y por otro lado, la
parte se debe al todo. La parte no puede ser todo lo que debe ser sino en
relación al todo. Hay además una difusión del bien propio que es
consecuencia de la propia perfección, y es mayor la perfección de un ser en
la medida que es causa de bondad para otros. Así, de este modo, el bien de
uno se hace común a muchos, mediante la difusión de la propia acción.
28

Otra cosa que ocurre, es una curiosa combinación de ambas
acentuaciones, en la cual, al concebir -por un artificio conceptual- de una
manera dísociada individuo y persona, queda como resultado una "persona
acomunitaria" con una religiosidad reducida al ámbito de lo "íntimo" y de la
conciencia, y una sociedad en que prevalece lo colectivo y formas
socio-políticas hiperideologizadas.
Hay que dejar bien establecido que si bien el fin de la comunidad
política (Estado) es el fin del hombre en cuanto parte de esa comunidad,

29

�dicho fin comunitario a su vez está subordinado al fin de la comunidad
humana toda, y éste a su vez, al de todo el universo -"comunidad
universal"-; así queda claro que el bien público temporal o bien de la
comunidad política estatal nunca puede ser fin último, sino meramente
subordinado. Hay una jerarquía ordenada de bienes y de fines en la
estructura del ser que el hombre está obligado a respetar.
A nivel de la comunidad humana, el bien común es el fin de las
personas singulares, como el fin del todo es el de cualquiera de sus partes.
Sin embargo de ello, el bien de una persona singular no es el fin de otra, ni
tampoco el de muchas personas singulares, ni aun el del Estado -que,
rectamente entendido, es una parte del todo comunitario-, toda vez que
necesariamente debe tratarse de un genuino bien común, para que éste sea
fin de todas las personas singulares.
Para Santo Tomás de Aquino --es oportuno mencionarlo-- la política es
una parte de la ética, y así aparece con toda nitidez cómo, en su concepción,
el fin de la política no es otro que la felicidad de los hombres que, como bien
sabemos, para él no significa otra cosa que obrar virtuosamente. De esta
suerte, la misión de la política y, más precisamente, del Estado, habrá de ser
el proporcionar los medios legítimos de que dispone a fin de que los
ciudadanos obren el bien y sean virtuosos -fuertes en la realización del bienSe requiere, para que se dé una ordenación virtuosa [recordemos que
virtud es sinónimo de.fuerza] de los hombres entre sí una unión de afecto; se
trata de una amistad que es necesaria para la cooperación --elemento
dinámico del bien común-, fundada en la comunicación de bienes, en la
benevolencia y en la unión producida por amar los mismos bienes. Ello
implica, entre otras cosas, el tener como propio el bien de los demás; cada
quien, de esta manera va logrando su propio fin, así como también el todo
comunitario, que implica el bien de las partes ordenadas, como ya hemos
visto. Hasta aquí este apretado preámbulo metafisico, que juzgamos
indispensable antes de acometer aspectos más específicos y puntuales del
bien común de la comunidad humana, ya en el terreno de la filosofia de la
sociedad y de la filosofia política.

6. Bien común temporal
Ya hemo~ contemplado cómo el bien común no es un mero agregado
cuantitativo, esto es, no es meramente la suma de los bienes individuales.
Lo social posee una entidad supraindividual, aunque no posea un ser
independiente de los individuos; en el análisis del bien común esto se hace
aún más patente. Por el bien común se busca el acrecentamiento del

30

patrimonio común resultante de la recíproca vinculación de las aportaciones
individuales. De lo cual se deriva que necesariamente bien común y bien
individual son de índole diversa, aunque posean un nexo fundamental que
les comunica.
Como bien supraindividual que es, el bien común es entonces una
totalidad a la que se ordena el bien individual de los miembros de una
sociedad como una parte al todo al que pertenece, como lo hemos indicado
ya varias veces.
Ahora bien, visto desde otro ángulo, el bien común también puede ser
conceptualizado como «el conjunto de los supuestos sociales que hacen
posible a los miembros de la sociedad la realización de sus cometidos
20
culturales y vitales en libre actuación».
Hay en definitiva medios que
constituyen partes esenciales del bien común. Entre las fundamentales
tenemos: la legislación u ordenamiento jurídico y las instituciones que lo
garantizan; las instituciones comunitarias que redundan en beneficio
distribuido de todos, como las instituciones de salud, de educaéión; las
.
'
comunicaciones; las instituciones de seguridad y previsión social, y aun las
instituciones que tienen como finalidad la salvaguarda de la existencia de la
sociedad, como puede ser el ejército.
Lo anterior implica consecuentemente que son los individuos y las
sociedades menores o intermedias quienes tienen la obligación de procurar
su propio bien en forma responsable y, mediante ello, contribuir al bien
común del todo. Sin embargo, necesitan hallar para su eficaz actuación la
ayuda supletoria o subsidiaria que a tales efectos requieran. Ello pone de
relieve que el bien común es resultado del despliegue y activación de las
fuerzas personales del hombre individual. De ahí la definición de bien
común temporal dada por Cathrein -citado por Messner- que traemos a
colación: «Conjunto de las condiciones necesarias para que dentro de lo
posible todos los miembros del Estado puedan alcanzar libremente y por sí
21
mismos su auténtica felicidad terrena».
Desde la óptica de la acción, el bien común temporal es la
participación de los individuos y comunidades menores de la sociedad, en
medida proporcional a su aportación, en los bienes que resultan de su
cooperac10n. La sociedad obtiene su plenitud ontológica natural en la
medida en que esplende el bien común, y éste no se realiza sino en la medida
en que existe una ayuda que hace posible la cooperación de todos y que
redunda en su beneficio a efecto de la realización de sus finalidades
esenciales.
Todo lo anterior en ningún momento obsta para considerar que el bien
31

�común debidamente entendido es dinámico, es un estado de la sociedad que
está en evolución constante; no se trata de un orden que pueda quedar fijado
de una vez para siempre, sino que continuamente tiene que tomar una nueva
forma. Ello porque no solamente se transforman, como resultado de la
evolución de. la ciencia y de la técnica, los tipos, modos y entidad de las
aportaciones efectivamente aprontadas por individuos y comunidades, sino
que también existen variaciones sumamente notables en las capacidades, y
aun en la voluntad de colaboración de distintos grupos y estratos sociales;
esto evoluciona con el tiempo. Pero también cambian las exigencias
objetivas del bien común. Piénsese en todo el problema ecológico que,
como problema de bien común, ciertamente no existió en otros tiempos. Se
pueden aducir multitud de otros ejemplos. Para que el bien común sea una
realidad, se requiere necesariamente se den cambios en la forma y medida de
la participación en las respectivas esferas, tanto de los bienes espirituales
como de los materiales.
Son totalmente infundadas las concepciones que presentan tanto el
liberalismo como el socialismo, en el sentido de que el principio del bien
común así como el principio de la justicia que enuncia "a cada uno lo suyo"
carecen de contenido concreto, y no cabe, por ende, deducir nada de los
mismos en función del orden social, y no son útiles .en manera alguna si se
ha de emprender una reforma social.
En realidad, si se piensa en la justicia social, cuya noc1on está
indefectiblemente ligada a la concepción dinámica del bien común, es viable
en un momento dado visualizar con claridad si los distintos grupos y estratos
de una sociedad dada -y a nivel internacional también, desde luego- reciben
la parte de la renta nacional -o mundial- que les corresponde según criterios
de justicia y equidad. No se trata de cómputos exactos; además -ya lo
hemos señalado- el bien común no es un mero agregado de bienes
materiales que habrían de distribuirse. De lo que se trata en orden al bien
común es de la proporcionalidad de la participación en el despliegue del
bienestar material y espiritual, social e históricamente condicionados.
En todo caso, la escala de medida de proporcionalidad se integra, por
una parte, del total de bienes y servicios aportados por una comunidad dada,
en función de los cuales habríase de determinar, considerando las
necesidades humanas condicionadas por el grado de evolución cultural
efectivo, lo que sería el "mínimo vital social"; y por otra, de la contribución
de los distintos grupos sociales en orden a su relevancia para el monto y para
las expectativas futuras de la productividad económico-social en general,
ante la evolución de precios de la economía nacional y mundial. No
podemos entrar aquí en más detalles por rebasar el objeto del presente
escrito.
También puede ser visualizado el bien común y su esencia desde la
32

óptica de su extensión con respecto a los miembros constitutivos de una
sociedad. El bien común, para ser tal, lo ha de ser del todo social, mas
presente en el conjunto de sus miembros. Ello se condice completamente con
lo que hemos venido indicando: el bien común no es fin de sí mismo, sino
que su ser y su fin lo tiene en los miembros de la sociedad y, de esta suerte,
no puede ser concebido desligado de la totalidad de los miembros de la
sociedad, considerados en su unicidad irrepetible.
Mas con todo, en rigor, el bien común visto en toda su extensión e
integralidad se refiere no sólo a los miembros de la sociedad, considerados
individualmente, sino que también comprende a las sociedades miembros
("sociedades intermedias") de una comunidad dada. Realmente, el bien
común de la sociedad total sólo puede alcanzar su plenitud en la me~da de
la realización del bien común de dichas comunidades integrantes.
Desafortunadamente, han prevalecido en tiempos recientes
concepciones que -si bien de signo diverso- coinciden en negar todo lugar,
o al menos lugar suficiente, a dichas comunidades menores. Ni colectivismo
ni individualismo han sido respetuosos de la protección que es debida a las
comunidades miembros, aun las naturales, como la familia. Esto ha incidido
notablemente en los fenómenos de masificación y despersonalización de los
últimos tiempos.
Tanto uno como otro niegan a la persona humana su centralidad y su
pleno valor ontológico. Ambas concepciones la consideran únicamente
como un medio que permite la producción -y acumulación- de mayores
riquezas.
La explotación capitalista -exacerbada con el llamado
"globalismo"- transformó al trabajador en una cosa, en instrumento de
producción. El trabajo humano quedó convertido en un objeto en el
mercado, y ha sido tratado como simple mercancía, quedando a merced de
las fluctuaciones de la oferta y la demanda. En el socialismo soviético -hoy
felizmente derrumbado- las cosas no eran muy diferentes, sólo que en lugar
del mercado, las instancias determinantes eran el Partido y el Estado.
Otro punto de convergencia de ambas concepciones es su fal~amente
pretendida moralidad, en donde se considera que t~~os los m~dios_ son
buenos. Se ha querido sustraer a la economía y a la pohtica de la directriz de
la moral. La Edad Media tuvo el buen tino de no aceptar a estos efectos
separación alguna entre vida privada y . vida pú?lica.
Y~ , con el
mercantilismo, que instituyó la primacía del dinero, casi nada subs1st1a de las
antiguas normas de moralidad que regían la vida económica de hombres y
sociedades. Posteriormente, el individualismo de la Reforma protestante
favoreció la separación entre moral y economía; se propició el que se
convirtiesen en compartimientos estancos a fin de que quedasen
33

�incomunicados. Y la separación largamente gestada llegó a su culminación,
cuando se pretendió que la economía, -como ámbito de la realidad y como
disciplina científica- fuese tratada como una más de las ciencias fisicas. Y
así, al no ser la Física ni moral ni inmoral, se pretendió tendenciosamente
que, al ser la economía "la fisica de los cambios", fuese ésta amoral. Se
quiso constituir un ámbito totalmente autónomo respecto de la Ética, a fin de
que dicha ciencia sólo se ocupase de cuestiones de producción y de mercado.

7. La genuina noción de bien común ante el individualismo liberal y el
colectivismo socialista
Dejaríamos incompleto este estudio si no hiciéramos algunas
consideraciones -adicionales a las ya efectuadas a nivel doctrinal- relativas
~ los sistemas socio-económícos que han prevalecido en nuestro siglo,
mcluyendo en las mismas críticas y comentarios a las tendencias
prevalecientes en el mundo, en este fin de siglo.
Ya antes aludimos en varias ocasiones a que el concepto de "bien
comi'm" en más de una ocasión ha sido tergiversado. Tanto representantes
de las tendencias individualistas como de las colectivistas han pretendido
apropiárselo, cuando así ha convenido a sus propósitos, dada la raigambre y
el prestigio del concepto.
Es así como del lado individualista se ha pretendido que la noción
tomista de "bien común" avala sus tesis desde el momento que dicha noción
no sustenta en manera alguna el igualitarismo, ni las formas de organización
de la sociedad que anulan al individuo o que vulneran sus derechos, lo cual
es verdad, desde luego. Sin embargo, se cuidan mucho de mencionar los
aspectos contenidos en una recta intelección de lo que es "bien común" que
les puedan resultar desfavorables, tales como que las personas nacen con
derechos ~ntre ellos, los económicos- inalienables; que hay obligaciones de
las personas y de los grupos - sobre todo, de los poderosos- para con la
sociedad, concebida como un todo; que, por encima del principio ciertamente legítimo- del derecho de propiedad privada, se ubica el principio
del destino universal de los bienes terrenales, y otros más que les resultan
igualmente adversos.
Hay todo un proceso metafisico (ciertamente involutivo) detrás del
advenimiento del liberalismo laicista y del iluminismo que sustentan al
capitalismo; proceso que analiza magístralmente Alberto Caturelli22 : «El ser
deja de ser la medida de la razón, de la voluntad, de la sensibilidad; en el
proceso que se desarrolla de Occam a Locke y Hume, es la razón "medida"
de la verdad y su origen: racionalismo, voluntarismo y empirismo, aunque
34

puedan parecer contradictorios, en realidad no lo son y provienen de un
origen común: al ser destruida la relación entre el concepto universal y la
forma del ente concreto, nuestra lógica se reduce a un mero juego estéril de
símbolos formales; al escindirse el conocimiento sensible del conocimiento
intelectual, se. destruye la unidad del compuesto humano y se hace posible el
materialismo y la consiguiente negación de la espiritualidad del alma; al ser
plenamente autónoma la voluntad respecto de la inteligencia, se abre paso el
indeterminismo irracional (voluntarismo) que conduce directamente al
fideísmo protestante; al quedar ante nosotros sólo el desnudo hecho
empírico, la metafisica se vuelve imposible.»
Es bien conocido, por otra parte, el nexo que existe entre la ética
protestante -particularmente en su versión calvinista- y el llamado "espíritu
del capitalismo", nexo puesto en evidencia oportunamente por Max Weber
en su conocida tesis. De igual modo, otras vertientes iluministas también
desembocan en el capitalismo: las tesis contractualistas - tanto en la versión
de John Locke como en la de Rousseau se mueven en la misma línea de
sentido.
Resulta ser que para ellos la sociedad es una mera colección o suma
de singulares y el origen absoluto del poder hay que atribuirlo al pueblo, al
no poderse demostrar la existencia de Dios con base en las premisas de sus
respectivos sistemas. Todo ello conlleva a una autosuficiencia del orden
temporal, a un inmanentismo temporalista y a la permanente exaltación de
los valores puramente terrenos. En último análisis - y como lo salienta muy
bien el propio doctor Caturelli- , es en estos últimos elementos citados que
radica el núcleo decisivo de la concepción liberal del mundo y de la vida.
Para Locke, Hume y sus adláteres, el pensamiento se reduce a
sensación y los conceptos a "voces" (el sensualismo se ubica en línea directa
en continuidad con el nominalismo ocammista) o a réplicas de las
impresiones sensibles; la certeza así se indistingue de la mera intuición
inmediata, resultando identificadas verdad y acción práctica (realmente
Marx y William James no hicieron sino extraer consecuencias de premisas
ya establecidas), disponiéndolo todo en una línea de progreso necesario,
unilineal e indefinido (Comte, Jeremy Bentham, James Mill, John. Stuart
Mill). Estas ideas centrales de la Ilustración pretenden convertirse en el
nervio motor del mundo y de la vida en todos los ambientes y soc_iedades
imbuidos de una concepción secularista de la vida.
Hoy día pareciera -después del estrepitoso derrumbe del bloque
soviético- haber triunfado la concepción liberal o neoliberal del mundo y de
la vida; pareciera como si necesariamente todo el mundo debiera adoptar ~ n
bloque y sin matización alguna- el sistema que hoy día parece triunfar e

35

�imponerse a través de los procesos de globalización y modernización
tecnológica acelerados, y que ya no hubiera ninguna otra alternativa viable a
efecto de estructurar y vertebrar las sociedades de nuestros tiempos.
Diversas voces han alertado al respecto; se trata de un espejismo nada
más. No puede ser ni ideal ni definitiva una organización del mundo y de las
sociedades tal que impliquen la muerte por hambre de poblaciones enteras,
la condena a deber eternamente deudas impagables y usureras que gravitan
sobre muchos países, el despojo y saqueo indiscriminado de las materias
primas y recursos naturales de muchas naciones y la correspondiente
manipulación de los respectivos precios, el deterioro constante e irracional
del medio ambiente, etc. Esto jamás podrá ser considerado legítimamente
"bien común".
Ya hemos visto antes cómo una cosa es estar de acuerdo con una
economía de mercado con libertad ordenada (al modo como la propone
Johannes Messner, por ejemplo), y muy otra es propugnar por una economía
liberal o neoliberal sin ulteriores matizaciones. [La llamada 'economía social
de mercado' resulta las más de las veces neoliberalismo y globalismo
recalentados, así como la reciente propuesta de la 'tercera vía' del primer
ministro británico, Anthony Blair.]
En el primer caso estamos ante una ordenación de la sociedad acorde
y compatible con el concepto de "bien común" (y con la doctrina social de la
Iglesia, por cierto), mientras que en el segundo, sólo abusando de las
palabras podría sustentarse tal equívoco.
Ambas posturas concuerdan en que debe haber libertad y debe haber
mercado, cierto; pero mientras para los defensores a ultranza del
neoliberalismo, mercado y libertad son entendidos en un sentido absoluto, y
como principio supremo, para los defensores del genuino bien común,
mercado y libertad son, entiéndase bien, condición necesaria, mas no
suficiente para una certera ordenación de la sociedad y de la economía.
Requiérese además la justa intervención de la autoridad legítimamente
constituida para, precisamente -entre otras cosas-, incidir en las políticas de ·
bien común necesarias en la sociedad. Y éstas incluyen -aunque a los ojos
de los neoliberales resulte sacrílego- medidas concretas de redistribución de
la riqueza, políticas de bienestar social, equidad en la asignación de las
cargas fiscales, y otras.
Asimismo, debe interponer sus buenos oficios, para -en base a
criterios eficaces de justicia y equidad- mediar y dirimir las controversias
que puedan surgir entre capital y trabajo, sin inclinarse previamente en uno u
otro sentido, según vaivenes políticos y modas ideológicas.

El bien común genuino nunca estará presente ahí donde las sociedades
constan de individuos aislados, insolidarios, y que actúan como si carecieran
de vínculos ontológicos entre sí. Tampoco donde se piensa que la propiedad
es meramente una relación entre sujeto y objeto, y no una relación entre
sujetos a propósito de los bienes materiales, relación que por otra parte está
referida necesariamente al todo de la sociedad y a su propio bien común.
Por otro lado, desde posiciones de signo contrario también se ha
intentado manipular la expresión "bien común" a fin de apuntalar regímenes,
partidos o movimientos socialistas, sobre todo en su modalidad
específicamente marxista.
En cuanto a los regímenes, hoy felizmente la mayoría se han
derrumbado. La crisis interna, vuelta inevitable por las contradicciones de la
dialéctica marxista en el plano especulativo -y que han sido evidenciadas
por muchos filósofos, desde Berdiaeff hasta nuestros días- tenían que
estallar necesariamente ~n el plano fáctico algún día. Si el Estado, habida
cuenta de que para Lenin era "el producto y la manifestación del carácter
irreconciliable de las contradicciones de clase", y de que estaba destinado a
desaparecer de acuerdo con las premisas de este sistema, al advenir la
sociedad "homogénea"; y de que, en el mismo contexto, la llamada
"dictadura del proletariado" habría de tener un carácter meramente
transitorio, se evidencia con toda nitidez la absurdidad y la contradicción
interna de dicho sistema al constatar cómo lo que debió ser transitorio se
convirtió en permanente. Lo que surgió fue «un Estado atrozmente
despótico y permanente que viene a mostrar, por sí mismo, que la sociedad
sin clases (y sin Estado) era una utopía irrealizable». 23
Dicho carácter permanente ha servido «para poner en evidencia que,
propiamente hablando, no es ni dictadura ni del proletariado, sino una atroz
tiranía totalitaria no del proletariado sino de un déspota (Lenin, Stalin) o de
24
una nueva clase opresora, propietaria y explotadora, ... ». El hecho es
que dicho sistema no funcionó, se derrumbó estrepitosamente, y llama
poderosamente la atención cómo, fue precisamente por los flancos
económico y tecnológico -que ocupaban un lugar de privilegio en dichos
regímenes- por donde la nave hizo más agua, hasta llegar al hundimiento
total. Ahora esos Estados sobreviven gracias a la ayuda de los bancos y
países occidentales, otrora sus enemigos a muerte.
'
Otras críticas que se podrían efectuar son las que realiza René
Bertrand-Serret en El mito marxista de las clases; en dicha obra señala que
la filosofía marxista trabaja con dos abstracciones o dos mitos "inexistentes
en el orden concreto". Dicho autor argumenta que el concepto de "clase" no
37

36

�es aplicable a la "burguesía", debido a que el primer concepto constituye una
categoría estricta cuyos elementos están rigurosamente delimitados, mientras
que la noción de "burguesía" se caracteriza por no poseer una definición
precisa y, por tanto por carecer de limites claramente establecidos.
Abunda Bertrand-Serret en este análisis aduciendo que, en rigor, la
"burguesía" no es una clase, sino solamente un ambiente que sólo tiene en
común un cierto estado de vida, o algo así como un conjunto de rituales
identificatorios, interpretando por nuestra parte las ideas del autor
mencionado. Con la noción de "proletariado" o de "clase obrera" se presenta
una situación similar, de carencia de suficiente delimitación. Desde luego,
nadie niega la existencia de conflictos y contradicciones en el seno de las
sociedades concretas, mas de ello no se sigue que la realidad sea en sí
contradicción, lo cual es muy distinto.
La recta noción de bien común jamás tendrá que ver con filosofías
totalitarias que prescinden del hombre concreto, que postulan la violencia sin
límite a efecto de que advenga la "sociedad sin clases" (utopía absolutamente
irrealizable, además de indeseable, como hemos visto), la supeditación de
sociedades enteras a la voluntad de un partido político, de éste a un "comité
central" , y de este último a su vez, a un autócrata constituido en el único y
verdadero intérprete de las "sagradas escrituras marxistas", y amo y señor de
vidas y destinos.
Del hecho de que la auténtica noc1on de bien común exija una
concepción de naturaleza humana en la que se incluye claramente su
dimensión social, y de que se postulen deberes sociales en el ámbito ético,
no se sigue un "primado de lo social" , que vaciaría totalmente la interioridad
del ser humano y anularía la dignidad de la persona.
Hay muchas reformas sociales que efectuar ciertamente - aquí hemos
postulado principios certeros de los que éstas habrán de derivar-, mas nunca
dichas reformas se deben confundir con cambios tales en la sociedad a los
que subyazca una concepción materialista del hombre, la vida y la sociedad.
No olvidemos que detrás del concepto del hombre de Marx, está el "buen
salvaje" preconizado por Rousseau. Se trata de un hombre "bueno por
naturaleza" . La concepción filosófica realista, en cambio, no acepta tal falso
optimismo, ni tampoco un pesimismo --como el de Calvino--, sino un
optimismo moderado, en cuya base se ubica indefectiblemente la creencia en
que el hombre fue creado bueno, pero cuya naturaleza está herida -como
consecuencia del pecado original-, mas que sin embargo ha sido llamado a
la plenitud de lo sobrenatural a través de la redención de Cristo. Cuando y
donde no aparece esta noción, surgen todos los desequilibrios y desórdenes
que tanto daño causan a la humanidad.

38

Notas bibliográficas
1 Tomás de Aquino, Suma contra los gentiles. l, c. 37, Traducción de Carlos Ignacio
González, Editorial Ponúa, Colección "Sepan Cuantos ... ", núm 317, México, 1977, p. 46.

2

Ibid.

3 Tomás

de Aquino, Suma Teológica. 1 q.5 a.5c. -vol. I de la Biblioteca de Autores Cristianos:
Introducción general / Tratado de Dios Uno. Traducción de Raimundo Suárez, tercera
edición, Madrid, 1964. p. 380.
4

idem., p. 375

5

ibid.

6 Tomás

de Aquino, Suma contra los gentiles, m, c. 25. Edición citada, p. 322.

7

Caturelli, Alberto, Metafisica del trabajo, Librería Editorial Huemul, Buenos Aires, 1982,
pp. 27-28.

8

ídem. , p. 29.

9

Urdánoz, Teófilo. Introducción, en Suma Teológica, Nueva edición de la BAC, Madrid,
pp. 757 - 758.
10

ídem., p. 758.

11

idem., p. 759.

12

ídem p. 760.

13

Cardona, Carlos, Metafisica del Bien Común, Ediciones Rialp, Madrid, 1966, p. 31 .

14

idem., p. 32.

15 Urdánoz,

Teófilo. op. cit., pp. 760 - 761.

16 Tomás

de Aquino, Opúsculo sobre el gobierno de los príncipes, Libro I, cap. 14, Editorial
Porrúa, México, 1975, pp. 280.
17

Urdánoz, Teófilo. op. cit., pp. 762 - 763.

18

ídem., p. 763.

19 Messner,

Johannes, La cuestión social, Ediciones Rialp, Madrid, 1960. p. 355.

20

ídem. p. 356.

21

idem. p. 362.

22 Caturelli, Alberto, El nuevo mundo, coedición de Edamex y UPAEP, México, 1991.
p. 424.
23

Jdem , Pensamiento parf al e total, Edi~es Loyola, Sao Paulo, 1977 p. 63.

24

Berdiaeff apud Caturelli. op. cit., p. 59.

39

�LA ESENCIA DE LA CULTURA OCCIDENTAL:
SU RELACIÓN EXISTENCIAL CON EL LOGOS Y SU
ALIENACIÓN COMO PROVOCACIÓN

Dt:- Henrich Beck
Bamberg, Alemania
La cultura secular moderna, en primer lugar, se entiende como el
resultado de la extensión e influencia mundial de la cultura europea. Por eso,
para juzgar la potencia constructiva y destructiva de dicha cultura en la
formación de una paz dinámica del mundo, en un encuentro con las culturas
asiáticas y africanas, un análisis de las propiedades características positivas y
negativas de ésta parece necesario. Estas características hay que
comprenderlas por medio de sus manifestaciones históricas, especialmente
de la evolución de la Filosofia europea desde la Antigüedad y el Medioevo
hasta la Modernidad, de la que tendremos que darnos cuenta bajo este punto
de vista en nuestra siguiente exposición.
V

En la primera parte intentaremos elaborar la disposición y capacidad
primordial del espíritu europeo. Éste consiste, como quiero demostrar, en el
desenvolvimiento existencial del logos y de la lógica; la cultura europea
desde su identidad y tendencia onto-antropológicas es una cultura racional.
Esto fundamentalmente significa la facultad de un conocimiento objetivo y ·
distante del ser, que hace posible un entendimiento y una trascendencia
critica del pasado, además de proyección y creación activas del futuro. Esta
habilidad racional ha generado a las ciencias y técnicas modernas, que tienen
que analizar y dividir la unidad originaria de la realidad experimentada en
sus componentes y funciones parciales, además de sintetizar y recomponer
las partes en nuevas unidades ingeniosas. De esto se sigue un progreso
especial de la mentalidad y cultura europeas.
La misma conciencia racional, confrontando y diferenciando la
realidad, también ha implicado la evolución de los derechos individuales de
la persona humana, tanto como la construcción de órdenes racionales de la
sociedad y la economía. En estos valores básicos humanos, la contribución
necesaria de la cultura europea a la integración del mundo es fundada. Pero
simultáneamente, esta capacidad especial del logos y de una estructuración
lógica de la realidad empírica parece ser parcialmente pervertida en hábitos y
actitudes negativas: en alienación, explotación y destrucción.
Explicar este lado de la cultura europea será la intención de la segunda
parte de nuestra exposición. Aquí ocurren fenómenos históricos como el
Racionalismo, el Empirismo y el Positivismo, los cuales indican el peligro y
la tendencia permanentes del espíritu europeo a caer en un nihilismo
41

�sujetocéntrico. El mismo hay que entenderlo como privación y perversión
parciales de la facultad y disposición originariamente positiva, lógica
existencial ( del espíritu europeo mencionado, que significa una honda crisis
de esta cultura y -en una amplificación en la moderna civilización secular
mundial- una amenaza y provocación fuertes para la supervivencia de la
humanidad). La tarea de superar esta crisis exige un encuentro creativo con
las tradiciones culturales asiáticas y africanas, que exactamente realizan
valores humanos, que no acentúan la racionalidad analítica, distante y
trascendente, y la existencia del ser, sino más bien la intuición inmanente y
la in-sistencia en éste, es decir, la unidad y armonía estética con la
naturaleza y lo divino; así, aquellas culturas pueden equilibrar la
unilateralidad racional existencial del acceso europeo a la realidad. De esta
manera, una reflexión in-ex-insistencia!, que significa la Filosofia Insistencia} plenamente desarrollada, puede abrir un camino para entender y
superar la alienación del hombre en la cultura secular moderna, desde su raíz
onto-antropológica y lograr un estado cultural más integral y humano.

La representación del logos como la capacidad y el destino primordial
de la cultura europea, y como una contribución posible a la integración
del mundo

Observando la evolución histórica de la mentalidad europea en su
conceptualización filosófica, encontramos la idea del logos como motivo
capital y dirigente del pensamiento desde los primeros tiempos, es decir, de
diferentes maneras en la Antigüedad y la Edad Media hasta la Modernidad.
En la Edad Antigua, el pensador presocrático Heráclito fue el primero,
como parece, que llamó logos al principio más supremo e interno de la
realidad, como la ley y regla de todos los procesos y eventos que componen
y determinan las diferencias y contrariedades del ser a una unidad fluyente
universal en el sentido de un Palintropos Harmoniae. En Pitágoras, este
logos asumió características más matemático-harmonicales y psíquicas. Más
tarde, con Sócrates, el logos en el juego dialéctico del diálogo interrogativo
fue conocido como el principio metodológico para descubrir l.a verdad;
según su alumno Platón, toda la realidad fisica es transparente a su logos
metafisico, es decir, a un orden de arquetipos traslúcidos o ideas hipostáticas
como el bien, el amor, la verdad, la belleza, la igualdad, la armonía y la
justicia. Por último, a estos principios trascendentes de sentido y
cognoscibilidad Aristóteles los puso en la materia del mundo como las
formas inmanentes de los seres y acontecimientos físicos.
Como se ve, para los antiguos griegos todo el mundo resultó ordenado
homogéneamente por principios harmonicales matemáticos y gobernado por
42

el logos, el cual elaboró del Caos el Cosmos. Pero, por qué el sustrato
material hasta cierto grado resiste al logos, éste en el mundo visible aparece
sólo de manera limitada y el orden no puede superar al Caos perfectamente.
Esta oposición y dualismo en la constitución del ser del mundo también da
razón para un último fracaso de todas las fuerzas éticas y para un sentimiento
profundamente trágico del destino. Por eso, la educación y formación
humana resultó entendida como la tarea de elaborar, representar, actualizar e
imitar al logos y un orden de ser que corresponde al logos: teóricamente en
el conocimiento y conciencia racional, prácticamente en la voluntad y
carácter éticos y poiéticamente en la construcción de la cultura externa.
Esta concepción europea del logos cósmico, que abarca toda la
naturaleza y la humanidad y .que funda el orden del mundo, seguramente
asigna y puede abrir una perspectiva básica para una futura integración
cultural del mundo. Pues, en esta concepción del logos y de su primacía se
revela la potencia activa del espíritu europeo de existir, es decir, de egresar
del mundo fisico de la experiencia inmediata y de entrar en el logos como
fondo metafísico trascendente de su orden, distanciándose y enfrentándose
desde éste su fondo al mundo mismo para que pueda volver cada vez más
profundamente al mundo in-sistencial traduciendo el logos y ordenando al
mundo. Esta potencia activa del ordenar es ineludible para cada integración
cultural del mundo que implica el ordenamiento cooperativo de todas las
culturas, continentes y naciones.
La caracterizada capacidad originaria del logos y del ordenar según él
se reveló en la segunda etapa de desarrollo de la cultura europea, en la
llamada Edad Media. Ahí, bajo la influencia de la revelación judaica y
cristiana, la imagen cosmocéntrica del ser se cambió en una imagen
teocéntrica, lo que significa que en el centro del ser no obra la lógica de una
energía divina anónima, sino que actúa el omnipotente Dios personal, quien
crea el mundo a través del logos, que es su palabra personal, por el que llama
todas las cosas el ser. Ahora, el logos no debe ser entendido como una parte
del mundo, como su inmanente energía formante y estructurante, sino como
una realidad divina personal.
Según filósofos cristianos como San Agustín y Santo Tomás, Dios en
sí mismo realiza una vida interpersonal; su acto de ser consiste en un diálogo
trinitario: por una autopenetración intelectual, Dios percibe su propia esencia
infinita y la expresa y pronuncia en el logos, el cual consecuentemente es
llamado 'el Hijo co-esencial de Dios'; él representa y corresponde a Dios
perfectamente. La coacción del Padre por su acto de pronunciarse y del Hijo
por su acto de corresponder acaba por el acto del amor, por el que ambos se
aceptan mutuamente y originan el Espíritu Santo en el que tienen y gozan su
unidad perfecta. Y así, según nuestra interpretación, la vida divina trinitaria
43

�describe un movimiento circular in-ex-insistencia! arquetípico: la esencia del
ser ilimitado insiste en sí originariamente en la persona de Dios-Padre, existe
de sí y es expresada en la palabra o logos, la persona del Dios-Hijo,
constituyendo un recinto interpersonal del encuentro divino consigo mismo,
vuelve y re-insiste en sí en la persona del Espíritu Santo, el cual 'penetra y
llena las profundidades de la divinidad' como dice San Pablo.
En este diálogo divino ilimitado, el mundo, como ser limitado en
espacio y tiempo, participa. De donde Dios creador ocurre como Padre, tanto
de su Hijo co-substancial del logos divino, como de toda su creación, la cual
es pronunciada a través del mismo logos en el amor del Espíritu Santo y el
mundo, especialmente el hombre siendo persona se concibe como ser
invitado a integrarse en el logos y su correspondencia a Dios, es decir, en su
ser hijo-compañero de Dios y su acto de responder o corresponder a Dios.
En este horizonte la evolución e historia del mundo aparece como no menos
que una creciente o decreciente conformidad a la realidad del logos: la
historia en el acto de su ser es respuesta y responsable resonancia a la
llamada del Creador o deficiencia y fracaso en esta tarea. En el primer· caso,
se encuentra una adecuada participación en el movimiento divino trinitario
in-ex-insistencia}; en el segundo caso, sin embargo, su alienación, un egresar
y existir del hombre de su origen divino sin ningún correspondiente retomar,
re-insistir en el bien.
Incluye un misterio de la fe cristiana, que en la historia de su
compañerismo paternal con el mundo Dios ha enviado a su Hijo como un
encarnado ser fraternal con la humanidad y que resultó crucificado; esto hace
que la cruz sea entendida como símbolo del ser desordenado del orden del
ser, y del sufrimiento, como consecuencia de la deficiencia y del fracaso
frente al logos y amor divinos creativos y, en forma simultánea, como un
ofrecimiento permanente de reconciliación y libertad.
Filosóficamente, en este contexto se han elaborado dos aspectos
importantes del logos, los cuales articulan más profundo el aspecto
específico existencial de la cultura europea:
1) 'Logos' implica diá-logo personal y encuentro creativo, y todo el ser
humano desde su fondo divino es llamado y dispuesto al diálogo y a la
interpersonalidad. En esta participación en el logos-compañero de Dios
radica una dignidad insustituible de cada persona humana y sus derechos
individuales y obligaciones sociales como dimensiones de su ser
dialógico y responsable. Este valor, elaborado de manera particular en
Occidente en el medioevo cristiano, sugiere una suposición y
contribución indispensables a una paz e integración del mundo.
44

2) Pero el logos y todo el orden participante en él, en realidad parece
violado y sufriendo. El acto y movimiento de existir que implica el logos,
realmente, es pervertido y alienado, por una parte, y en tanto no conduce
a un cada vez más profundo in-sistir en el bien, sino produce el mal y la
destrucción. Consecuentemente, como meta de la historia se da la
liberación y libertad por una relación rectificante con el logos, por su
asimilación, apropiación y subjetivación. Y así, en la línea del desarrollo
de la cultura europea, que acentúa la relación existencial con el logos,
después de la visión cosmocéntrica de la Edad Antigua y la teocéntrica
del medioevo, ahora en una edad tercera, una versión antropocéntrica
parece ser iniciada.
Desde la Modernidad, la evolución cultural e intelectual del mundo
europeo occidental aparece como un movimiento espiritual de liberación; la
filosofía moderna occidental se entiende a sí misma en su intención
fundamental como 'filosofia de libertad y liberación'.
Este paso histórico, primeramente se anunció en una nueva relación
con la naturaleza y ganó forma en las ciencias y técnicas modernas. En la
Edad Antigua y Media, la razón humana fue considerada como capacidad de
percibir el logos, el contenido inteligible de la realidad sensorialmente dada
y de expresarlos en conceptos racionales; el orden lógico de la razón humana
tuvo que corresponder al precedente orden del logos inmanente a la
naturaleza. Desde la Edad Moderna, empero, una nueva tarea se ha atribuido
a la razón humana, la tarea de tomar la realidad empírica lógicamente en sus
manos y bajo su poder, formándola como materia disponible según las
intenciones subjetivas del hombre -o según las ideas innatas, como en
Descartes; formas a priori, como en Kant; o también los intereses de la
sociedad, como en el Positivismo o Neopositivismo-. El hombre intentaba
captar la realidad racionalmente por medio de conceptos 'lógicos' y a
dominarla teóricamente por medio de la ciencia. De esta manera esperaba
poder someterla prácticamente y disponer de la misma por la técnica. Se
enfrentaba con la naturaleza oponiéndola como objeto determinado y se
imponía a ella como sujeto determinante y libre. Mediante la objetivización
de la naturaleza, debería suceder la subjetivización del ho!]lbre; la
constitución de la naturaleza como objeto determinado tuvo que servir como
medio a la autoconstitución del hombre como sujeto dominador y libre.
Esta tendencia del logos occidental moderno liberador se formulaba
característicamente en el paradigma científico de 'reducir todo lo cualitativo
a algo cuantitativo subyacente', es decir, a distanciarse de los seres
individuales de la experiencia inmediata sensorial por un acto abstracto que
prescinde de las propiedades concretas cualitativas y solamente exhibe las
45

�propiedades cuantitativas, expresables matemáticamente en leyes generales
mediante las que se podría dominar la realidad.
La misma intención del apoderamiento lógico de la realidad vale
respecto a las estructuras fisico-químicas y biológicas de la naturaleza con
respecto de las estructuras psíquicas y socio-políticas de la humanidad. Por
los métodos del llamado psicoanálisis y socioanálisis se intentaba un
conocimiento objetivo de los complejos y sucesos subconscientes,
individuales y sociales, que determinan y estrechan la vida, al sustraerse y
liberarse de ellos creando en su lugar, según su libre autodeterminación,
nuevas y deseadas estructuras psico y sociotécnicamente, por ejemplo,
usando y manipulando los medios de comunicación. En los fenómenos
contemporáneos del 'hombre esclarecido' , así como de la 'mujer
emancipada', o del 'capitalista liberalista', o del 'socialista marxista', se
presenta al espíritu occidental moderno que pretende progresivamente cada
vez más libertad, rechazando siempre de nuevo cada estado ya logrado, y
existiendo de ello por los actos racionales teórico-científicos y prácticotécnicos, es decir, por el Logos antropo-logizado.
En resumen, ¿cuál es el rostro que prevalece en la cultura y
mentalidad europea occidental, cómo se manifiesta en su autoexplicación en
el curso de la historia? Lo que parece ser una relación especial existencial
con el logos, la lógica y la racionalidad. En la Antigüedad griega, que
pensaba más cosmocéntricamente, el logos parecía ser incluido en el cosmos
como su más interna y fundamental parte divina y principio formativo y, así,
como valores humanos, se originaban una sensibilidad intelectual para el
orden y armonía cósmicos, para su representación, imitación y continuación;
tanto en el conocimiento racional teórico como en la cultura práctica, ética y
externa.
En la época segunda, la Edad Media cristiana, que se orientaba más
teocéntricamente, el logos trascendía y veía al mundo como la palabra del
creador divino todopoderoso, el cual enunció y misionó su palabra en su
creación hasta su encamación personal en Jesucristo; por asociación con él y
participación en él, a la humanidad se le ofrecía la posibilidad y oportunidad
a in-sistir y comprometerse con el mundo desde su fundamento divino
absoluto y libre, y así, nuevas dimensiones de valores humanos se abrían,
como un compañerismo personal y libre en la base de la insustituible y
responsable representación de Dios por la persona humana.
En la época tercera y última, la Modernidad, con su cambio y
orientación antropocéntricos, el logos resultaba apropiado desde su
trascendencia divina y en cierto sentido identificado con la racionalidad e
historia humanas. El espíritu occidental en la Modernidad se concibe a sí

46

mismo siendo en evolución y realización hacia la libertad, superando y
trascendiendo cada situación por objetivización y dominio racional; así
busca su progreso hacia una más amplia libertad en todas las regiones de la
naturaleza fisica y de la estructura psíquica del individuo y de la sociedad.
Puede ocurrir que en la diferenciación y cooperación de los geográfica
y culturalmente distintos sectores de Europa este proceso se da acentuado de

manera distinta. En la parte del norte, es decir, la cultura anglosajona, que se
extendía también a Norteamérica, prevalece una más abstracta y
lógico-analítica teoría de la ciencia y el esfuerzo a una apropiación
económica del mundo, y en este sentido tenemos una cultura progresiva.
En cierto contraste con esto, en la parte sur de Europa, es decir, en la
cultura romana, que se extendía también en América Latina, prevalece un
intuitivo y estético acceso al logos, visible en un desenvolvimiento típico de
las artes y la religión; en este sentido, una dimensión no tan progresiva sino
más bien expresiva de la cultura humana es acentuada aquí.
Como situada eri el centro de Europa, la Alemani; participa en ambas
regiones y por esto parece ser particularmente llamada a una confrontación
ideológica y conciliación creativa, lo cual se ha manifestado en grandes
alemanes científicos, inventores, artistas, filósofos e innovadores de la
religión, que han influido en la historia del mundo. Y así la identidad cultural
de Europa, según el carácter explicativo y diferenciativo del logos mismo, no
es monótona, sino polífona; no expresa uniformidad sino analogía.

La crisis existencial de la cultura europea en la Edad Moderna y la
oportunidad de su superación in-sistencial mediante un encuentro
cultural mundial

La habilidad particular del espíritu europeo para el logos y la
estructura y estructuración lógica de la realidad, ya descrita, que básicamente
significa la capacidad creativa y disposición positiva para el ser humano,
integral en la Modernidad, en la actualidad parece estar parcialmente
pervertida en un estado negativo y así ha caído toda la humanidad en una
honda crisis por sobrevivir. No hay que negar que dominación y libertad
- ganadas por la ciencia y la técnica en la base del nominalismo, el
escepticismo y el positivismo- han conducido a un removimiento, alienación
y extrañamiento del conocimiento teórico de las estructuras de sentido de la
realidad y en consecuencia, a un hábito y actitud prácticos de hybris, es
decir, de explotación, destrucción y manipulación ilimitada.
47

�Para el temprano nominalista filósofo moderno Ockham nuestros
conce~tos racionales no deben percibir y representar un sentido pr;cedente 0
~ogos ~anente del ser, sino captar la realidad empírica y tomarla bajo la
mtencion ordenadora y potencia activa de la conciencia humana· en cambio
según Kant,. las intenciones racionales formativas se tenían ~ue entende;
como expresiones del llamado "sujeto trascendental" de la eterna humanidad
co~o tal; desp~és el positivismo sustituía este "sujeto trascendental",
estnctamente universal y transhistórico, por las últimas sociedades y culturas
humanas concretas y sus intereses parciales y variables, las cuales ahora
resultan ser entendidas como las últimas y supremas sustancias y
autoridades del sentido.
La naturaleza no perseguía ser comprendida como un ser con sentido
pr~pio, sino como un objeto para el hombre, quien intentaba y se quería a sí
mismo como sujeto exclusiva e ilimitadamente libre. La naturaleza era
aceptada sólo como un instrumento de la autorrealización del hombre· no
aprendida y reconocida como ''valor de sentido en sí" sino como "valo~ de
us~ Y utilidad para ~l hombre". Yace en el fin y efecto de esta mentalidad y
actitud, -~ue hoy di~ nos e~contramos amenazados por el peligro de una
destrucc1on de la vida debido a la contaminación del aire con emisiones
venenosas, efectos secundarios no intentados de la radioactividad y el cierto
desarrollo de la bio-técnica que escapa de la responsabilidad humana· en el
futur~ ulte~o~ no se puede excluir la alteración del equilibrio cósmico.por la
energia atomica que no parece ser controlable de manera absoluta. Se
manifiesta una provocación de la historia que afecta la posibilidad de
sobrevivir de la humanidad desde su fundamento fisico.
Se presenta un panorama sombrío por el desarrollo en el ámbito de lo
psíquic~, social y político. Parece que las relaciones de los sexos y de las
generac10nes caen cada vez más en formas neuróticas, y las actividades
económicas e interculturales de los pueblos resultan gravemente afectadas
por falta de respeto y confianza mutuos. ¿A dónde va la libertad?
Es evidente que la historia occidental de la libertad se manifiesta no
sólo como en movimiento de abrir, representar y confrontar la realidad sino
también p~cialmente se pervierte en alienación y destrucción que pie~de y
falta al sentido. En este contexto se da la concepción de la libertad en Sartre
. ~orno un . rechazo de todas las pretensiones obligantes del ser; la
10terpretac1ón del "Seinsgeschick'' occidental, que significa el destinó o la
misión del ser en Heidegger; como un 'olvido del ser' en la línea de la
profecía del nihilismo en Nietszche. Este contexto filosófico amenaza caer
en un nihilismo sujetocéntrico que ataca el fundamento óntico del sujeto
humano y su libertad.

48

Es verdad que recientemente se pide y busca una nueva ética, por
ejemplo, en los ámbitos de la manipulación biogenética de la vida o en las
actividades socioeconómicas; pero hay que preguntar, si en estas demandas
generalmente subyace una concepción adecuada de la 'ética', es decir, si
'ética' es entendida como hábito J actitud por relación del ser en sí por causa
de sí, o sólo como otra forma de la 'técnica', en este caso como una técnica
de sobrevivir.
Así, bajo diferentes aspectos, parece probado concretamente que la
capacidad peculiar del espíritu europeo de distanciar y objetivar la realidad
-que es el fundamento de la libre determinación en sí mismo y de cada
proyección del futuro y significa una cualidad originariamente positiva- se
ha pervertido hasta un alto grado, en un alejamiento y alienación de la
realidad. La racionalidad occidental ha caído en una actitud racionalista, que
no permanece suficientemente abierta y susceptible por la voz del ser; el
logos occidental significa -si se quiere interpretarlo en una perspectiva
cristiana- una participación particular en el logos divino crucificado.
"Lo que falta al logos occidental en su estado actual de alienación, es
una referencia e insistencia correspondientes, la obligación y re-implicación
adecuadas al sentido originario del ser. La cultura europea, hoy día parece
unilateralmente más progresiva que expresiva, mirando la materia fisica
como un mero instrumento racionalmente dominante de la prosperidad
económica y no como un medio y representación de un sentido metafisico
intuitivamente perceptible en concordancia y amor espirituales; parece más
mental y lógica que espiritual. Si el acto acentuado y favorecido de existir y
confrontarse del ser por el logos, no es equilibrado y complementado por el
acto de in-sistir en el sentido originario del ser por el espíritu de la unidad y
armonía, entonces la mentalidad europeo occidental conduce a la alienación
y destrucción, como carácter predominante en la cultura de hoy que arroja a
toda la humanidad en la crisis de sobrevivir.
Por eso, como un camino aún más integral, libre y humano se sugiere
un encuentro creativo de la cultura del Occidente europeo con otras culturas,
que en su disposición básica onto-antropológica parecen ser acentuadas más
espiritualmente, es decir, con las del Oriente y de África. Y se origina la
impresión de que en el último y más reciente desenvolvimiento de la cultura
europea moderna y secular, en la así llamada época 'postmodema', bajo la
. influencia de impulsos espirituales asiáticos y africanos, está abriéndose una
nueva sensibilidad para la expresividad metafisica del mundo fisico que
inicia una 'conciencia cósmica' transparente a la totalidad y al fondo del ser.
Pero es verdad que los primeros signos de una apertura a una 'Nueva
Edad' o 'New Age' de la humanidad, en gran parte parecen bastante

49

,,

�•

confusos y se necesitaría una más desarrollada capacidad para distinguir las
cosas -por una racionalidad que ha renegado su fundamento intuitivo y en
esta base su competencia metafisica-. Entonces se da la espera.nz.a que la
reflexión racional, abstracta y analítica, que segrega la unidad y coherencia
de la realidad en sus partes y componentes, será acompañada y balanceada
por una devoción emocional, que· reúne y reintegra las partes separadas y
reconoce la totalidad hasta su fondo : por un tal salto creativo de la evolución
de la conciencia y cultura humanas -¡y no hay otra oportunidad de
sobrevivir!- resultaría un más lleno e integral acto del ser, reali:z.ándose en
una estructura triádica in-ex-insistencia/: por un paso primero, el in-sistir y
reposar del ser en sí; por un paso segundo, el consciente y abriente existir del
ser, o moverse hacia fuera y confrontarse; y por un tercero y último paso, el
respetable y amante moverse por dentro y re-insistir, por el que el ente se
acepta a sí mismo y los demás expresivamente y perfecciona su propia
identidad y la unidad del ser. Es claro: estos tres pasos no marcan diferentes
partes del tiempo sino se realizan simultáneamente y constituyen sólo juntos
el lleno e íntegro acto del ser de la humanidad como comunidad cooperaµva
de diferentes culturas y CO!fespondientemente connotan dif~entes aspectos y
capacidades según las culturas participantes.

in-ex-insistencial, culturalmente más comprensivo y rico, representa en
esencia más de diferenciación e integración, de humanidad y libertad.

.,

Un encuentro creativo re-insistencial de la moderna civilización
occidental mundial con culturas asiáticas y africanas tradicionales, un
encuentro que es demandado y favorecido por la actual provocación
existencial de la humanidad podria realizarse ejemplarmente en América
Latina, que por la presencia de los grupos etnológicos distintos parece ser un
lugar privilegiado del encuentro. Así, en la civilización científico-técnica se
iniciaría una autoconciencia crítica: tanto de los valores humanos positivos,
elaborados en la historia de la cultura humana desde la Edad Antigua y
Media, como de los propios límites y deficiencias.
Por un encuentro críticamente abierto con las cualidades y
capacidades semejantes y distintas de otras culturas puede ocurrir el impulso
práctico a recordarse de las propias facultades positivas como articuladas,
por ejemplo, en las experiencias místicas cristianas de la Edad Media,
revitali:z.ándolo y desarrollándolas de nuevo, el impulso de conocer,
reconocer y aceptar las propias unilateralidades y faltas, superándolas
gradualmente por diálogo y complemento mutuos.
Motivación e inspiración para un cambio y desarrollo de disposiciones
vienen de la experiencia de que podemos complementarnos mútuamente y
así alca.nz.ar nuestra más plena identidad e in-sistencia en el ser. Quizá, los
sufrimientos actuales de la humanidad hay que entenderlos como dolores de
parto de un nuevo tipo de ser humano, que por su movimiento
50

51

�LA PLATONIZACIÓN DEL CUERPO EN LA EXPERIENCIA ANORÉXICA

Dra. María Lucrecia Rovaletti
Universidad de Buenos Aires
El cuerpo, esa experiencia ambigua

El cuerpo en su polaridad de sujeto y objeto, de presente y olvido,
representa la experiencia más profunda y al mismo tiempo la más ambigua
del ser humano. Por eso podrá decir Nietsz.che: "Hay más razones en tu
cuerpo que en tu mejor sabiduría" 1•
El cuerpo, ensayo provisorio, jamás me es dado totalmente como
acabado ni a mí ni al otro, él se muestra sólo como un anticipo y esquema
anunciador de mi ser total. Él expresa mi estilo y lleva sedimentada una
biografia modelada por los usos, las costumbres y las tradiciones, pero
también por el entorno propio. Es por ello que "no existe imagen de uno
mismo sin la imagen del cuerpo del otro" (Castets, 58). El ser-con los demás
y ser-para los demás es una co-existencia de seres corpóreos. Necesito del
prójimo para captar con plenitud todas las estructuras de mi ser hasta tal
punto que sin el otro mi ser se desvanecería.
En efecto, la forma y el contenido del cuerpo se constituyen desde el
reconocimiento que los otros hacen de él, por eso el interés positivo o
negativo por algunos aspectos de nuestro cuerpo modifica la imagen
corporal, acentuando o removiendo aquello que se siente como aceptado o
rechazado. De allí que en la psicopatología, el cuerpo juega un rol
fundamental en el determinismo de las modificaciones estructurales y hace
de la experiencia corporal la más frágil de todas (Basaglia, 12). En este
sentido, la tríada clásica que define e) sindrome anoréxico -perturbaciones
de las conductas alimenticias, adelgazamiento y amenorrea- , muestra hasta
qué punto el cuerpo está implicado en diferentes niveles de esta afección,
llamada sin embargo "mental". El mismo discurso del paciente revela su
preocupación por el cuerpo, ese cuerpo que es a la vez negado e
hipervaliorizado, ese "cuerpo pretendidamente ignorado que, a cada tanto,
irrumpe en la escena como si vlillese de fuera, · reclamando
persecutoriamente unos derechos que en otros son deparadores de placer"
(Caparrós y Sanfeliu, 93).
¿Pero entendemos todos lo mismo cuando hablamos del "cuerpo"?
Un dualismo que nos constituye

Hablar del cuerpo significa enfrentar una cultura dualista que desde
hace más de dos mil años opone espíritu y materia, alma y cuerpo,

53

�concibiéndolos como dos realidades en sí y organii.ando para cada uno un
orden de ciencia con metodologías radicalmente diversas. Al objetivar "mi
cuerpo", lo desdoblo y lo hipostasio como una dualidad sustantiva.
La axiología cartesiana encumbrará al hombre en un cuerpo
considerado como una mera máquina,2 objeto de las leyes fisicas; lo
autonomizará privileginado el polo espiritual en forma absoluta, elevando la
res cogitans al mismo tiempo que denigra la res extensa. El cuerpo es
acusado de sospechoso, y se lo pone a distancia como algo despreciable. De
este modo las pasiones, como mero desplaz.amiento de los espíritus animales
del cuerpo, pueden ser dominadas calmando las ansiedades de moralistas,
inquietos por las causas del pecado.
Por su parte, el alma, alejada de toda influencia corpórea es reducida a
puro intelecto, a un yo puramente intrasubjetivo. De esta forma, la relación
del yo con su cuerpo es vivida como extraña, en tercera persona. Si el cuerpo
recoge toda la carga de decepción, de no valor, por el contrario, el espíritu en
.revancha -como si hubiera que conservar para el hombre una parcela de
divinidad a pesar del desencanto del mundo que lo oprime- permanece bajo
la tutela de Dios.

Liberarse de los estigmas del cuerpo

Si anali:zamos detenidamente las raíces del dualismo cartesinao, no
sería arriesgado afirmar que éste constituye una secularización de gnosis3.
4
Como muestra H. C. Puech : "En esta baja tierra, el gnóstico se siente por
todos lados oprimido por el tiránico peso del destino, sujeto a las
limitaciones del tiempo, del cuerpo, de la materia y entregado a sus
tentaciones y degradaciones ... La necesidad sentimental de redimirse adopta
así las formas de exigencias y problemas, y cree poder satisfacerse -al
menos teóricamente-- en un acto intelectual de conocimiento y de conciencia
de sí mismo", aunque se admitan en algunas direcciones como medio de
salvación también los ritos y misterios.
El dualismo meta.fisico constituye una de las principales tesis de la
gnosis, en sus dos modalidades. Por un lado el dualismo cósmico5 u
oposición entre dos principios universales, uno bueno y otro malo; y por
otro, el dualismo antropológico con la oposición absoluta entre alma y
cuerpo. Y es a éste último que nos referiremos en este trab~jo.
Precisamente la antropología platónica constituye un paradigma de
este dualismo. "El hombre es su alma" (Alcíbiades l., 13 a; Fedro. 247 c),
más aún: "De todas cuantas cosas tiene el hombre, su alma es la más

54

próxima a los dioses y su propie~a~ más divina y ~erdade~" (Leyes, 726 a,
959 ab); es el principio del movmuento y de la vida, es sunple. El cuerpo,
por el contrario es el resultado de la Kpa.cncr" (mezcla) d~ elem~ntos
corporales, como la armonía que resulta de 1~ cuerdas de la hra (Fedon ~5
e, 86 d, 93 c, 95 a; Leyes ~92, 896), que se disuelven con la muerte (Fedon,
79 c).
El alma tuvo que encarnarse a causa de un pecado y es condena~a a
descender a la tierra y a ser encerrada sucesivamente en cu~rpos mate~a~es
hasta lograr su purificación y la expiación perfecta de su crunen (Republ,~a
498 d, 613 a, 617 d; Timeo 42 ad)6. Unida al cuerpo, el alma pare_ce ebna
(Fedón, 79 c), por eso busca separarse ?e él para al~anz.ar el bien Y la
verdad. De allí la necesidad de un ascetismo para SUJetar el cuerpo a la
dirección del alma. Ella tendrá que liberarse de los estigm~s de esta ~arga, de
este cuerpo del cual es prisionera. Por eso: "Desde antiguo se dice en la
sentencia el separar al máximo el alma del cuerpo y el acostumbr~se ella a
recogerse y concentrarse en sí misma fuera del cuerpo, y a hab1~ar ~n lo
posible, tanto en el tiempo presente c~!11º en, el futuro, sola en si misma,
liberada del cuerpo como de una cadena (Fedon, 67, d-e).
He aquí una lógica de la separación, que coloca por un lado una
psique o conciencia clara y evidente o un yo, y por, o~o ~ cue~o
c~cel-tumba crroµa (sw 'ma-shvma), pero además un~ logzca disy~ntz~a,
fundada en un pensamiento antitético para el cual la realidad de cada termmo
excluye a otro (Galimberti).

La angustia de tener un cuerpo extraño

Nos enfrentamos ahora al reverso de una situación antropológica
originaria, pues se vivencia el cuerpo más como ~ ,objeto entt:e !º~ demás
objetos que como el núcleo del propio ser. En relac1on a la subJeh~1dad del
yo, el cuerpo comienza a ser considerado un objeto. complement~o Y s~ ,1e
exhibe como el aspecto exterior del ser, suscepttbl_e, de una mspec~10n
objetiva. Un paso más y est~ ?ualidad se c~nvertira en una polandad
insoportable y el cuerpo acabara siendo un extrano.
Por ello: "La semiología de las vivencias de alteración del yo co~oral
como angustia de ser y tener un cuerpo extraño, meta~o~~seado, e~~anJero,
irreal, objeto inerte y vacío, constituye una reahz.ac1~n pa~ologtca del
dualismo" (Mainetti, 61). En este sentido, la perturbac1on evidente de la
imagen corporal (verdadera percepción delirante) junto ~ un trastorno
profundo del sí mismo ha llevado a al~o_s autores a con~1derarlas en las
verdaderas anorexias como un tipo de ps1cos1s (Bruch, 1978) .
55

�En el caso de la anorexia el cuerpo es vivido como una amenaza.
Alimentarse es potencializar el cuerpo a expensas de su yo y convertirlo en
indestructible. Para esta alma exiliada, el alimento signo de vida deviene
paradojalmente signo de muerte. "El alimento condensa así multitud de
mensajes, de significados, una historia sepultada en el pasado, pero que a la
vez es constituyente del sujeto". "El alimento es el 'culpable" (Caparrós y
Sanfeliú, 93). ¿Temor al alimento o a su cuerpo'r
Desde el comienzo de nuestra existencia la boca nos asegura el
contacto más importante con el exterior, en su doble significado erógeno y
alimenticio. Más aún el amamantamiento materno, esa primera marca de
amor que se imprime de modo duradero y repetido, constituirá la matriz de
todo vínculo. Como muestra Ellen West, el caso paradigmático de
Binswanger, ella rechazó desde su niñez temprana ser alimentada por su
madre. En efecto, ser nutrida, ser amamantada, constituye un modo de
relacionarse con la madre desde la necesidad (besoin) pero también debe
serlo el deseo (desir), a fin de ser reconocida en la red comunicativa y
pertenecer al mundo social. El paso de ser nutrida a ser alimentada es el paso
de la naturaleza a la cultura. Por eso para Hermann Lang, en la biografia de
Ellen, esta búsqueda de lo espiritual por medio de la negación del cuerpo
constituye una tentativa para alcanzar de una manera concreta la etapa
faltante de incorporación oral. Desde el punto de vista estructural, ella se
mantiene entre un no ser más de la naturaleza del instinto y un todavía no a
la comunicación simbólica.
En efecto, como lo muestra Anzieu, es el intercambio de objetos el
que inaugura la unidad dual madre-hijo, y será la madre -ese objeto apenas
externo- la responsable de los futuros límites corporales. Para alcanzar un
yo-corporal que permanezca fuera del continente materno, se necesitan
buenas representaciones de cosa, es decir que las constancias objetales
iniciales se impongan sobre el &lt;lis-estar, automáticamente interpretado como
"malo" o mejor dicho "persecutorio". Cuando no hay suficientes objetos
buenos, la relación con la madre no es adecuadamente continente o adolece
de ritmo o es impredecible en cuanto a su cualidad. En el . caso de la
anorexia, la función materna muestra una entrega sobrecompensadora y al
mismo tiempo maquinal, inaccesible. Esta mezcla peculiar y contradictoria
trae menos fragmentación de la psicosis pero obliga a disociaciones no
menos evidentes. La separación de la diada no se realiza de manera total,
queda como una zona de fusión madre-cuerpo y el cuerpo infantil permanece
como apéndice (Selvini).
Se. comprende entonces por qué Ellen West se siente mal si come
demasiado: aunque exista el apetito junto con la ingesta se abre paso el "mal

objeto". Cuando ella come no se satisface como el animal, sino que tiene un
sentimiento torturante de vacío. Pero nada puede saciar el hambre, pues el
hambre es la actualización de un apetito miserable requerido por algo -el
cuerpo- que no es digno de existir. Su cuerpo pulsional la hace sentirse
apegada al mundo terreno y al mundo de la naturaleza como un gusano que
se arrastra por la tierra. Por eso, busca trascender para "ser'' como un ser sin
cuerpo. ''Ni ángel ni bestia, espíritu puro".

Por mi cuerpo, me descubro a la mirada del otro

Toda existencia humana por ser corporal, se manifiesta y se descubre
a la mirada del otro, hasta e~ expuesta a su potencial dominio (Sartre). Ser
mirado es ser reconocido y al mismo tiempo aceptado incondicionalmente,
pero implica también ser juzgado y observado. Ello dependerá de la mirada
de la madre, que prolonga así su presencia más allá de lo táctil, envolviendo
y acogiendo o distanciando y rechazando.
Como la anorexia no tolera la mirada del otro, la única vía que tiene
para sustraerse del otro es evitar alimentarse para reducir lo más posible su
corporeidad. Le está prohibido el pasaje a un orden afectivo común que le
otorgue confianza y seguridad. Entonces, el yo descorporeiudo siente el
cuerpo desesperadamente presente, y por ello Ellen West choca con él
contínuamente arañándolo y persiguiéndolo. El yo interior le imputa la
trágica condición de poder ser visto y oído. Ella se avergüenza de su
dimensión ontológica corporal. Busca la "eterización" del cuerpo, sin
comprender que "sólo porque es esencial al hombre tener un cuerpo" es que
"el hombre se puede avergonzar" (Scheler)9.
Si la histeria es la condición de aquel ser que sólo puede vivir
10
exponiéndose a la atención de los otros en este tipo de presencia alienada ,
que no es sino porque otros tienen el poder de hacerla presente, la anorexia
al contrario, es la contradicción de una presencia que no puede vivir sino
negándose como tal, sustrayéndose a la exposición que el cuerpo hace
inevitable. Se ata a la esperanza de llegar a ser absolutamente magra, es
decir, sin cuerpo; se obstina en el deseo de ser otra, en ser etérea y plena de
espiritualidad. Habiendo abandonado la dimensión corpórea, que es el metro
de toda dimensión y medida, la anoréxica se asila del mundo real -de los
hombres y de las cosas- para vivir en un mundo ideal. Su mundo etéreo está
desprovisto de todo advenir, pues es un mundo sin contornos ni limites, el
mundo de un selffantástico.
Este rechazo del cuerpo deviene símbolo de un rechazo más grande
que se expande a la sociedad, a la solidaridad con los otros y a la inserción

56

57

�con el mundo. Se siente excluida y aislada de la comunidad. "Yo tiendo mis
brazos hacia ellos, pero mis manos no hacen sino chocar con las paredes de
mi esfera de vidrio ... yo estoy prisionera de mi misma, ... mi corazón está
helado alrededor mio, no hay más que frío y soledad". Por eso Ellen West
convertirá a su muerte en un llévame de vuelta, "créame una vez más pero
créame mejor de lo que soy ahora",' para no sentirse vacía, abandonada, rota,
cáscara inútil.
Si el Dasein es un ser arrojado al mundo como dice Heidegger, en la
joven anoréxica es este arrojamiento corporal el que convierte paulatinamente
a su existencia en una carga que la aprisiona y con ella se enfrenta a su
cuerpo, a los otros, al mundo y también a la muerte.
La anoréxica hubiera querido ser la única dueña de su destino, libre de
toda atadura, y hubiera querido liberarse del cuerpo para no ser sino pura
trascendencia. Se encarniza entonces por mantener su cuerpo en un espacio
insignificante, ilusorio, lo pone entre paréntesis y desde esta epojé enta?la
una lucha pertinaz con los padres, esos "otros significativos". Ella está
obligada entonces a seguir· una imagen a la que no aspira y que ni siquiera
sospecha, para poder ser reconocida como una simple presencia por sus
progenitores.
Aplastada su ''trascendencia" por su facticidad corporal, prisionera de
una estructura de un ser casi intemporal, .la adolescente comienza a
experimentar el tiempo como doloroso, ya que no puede sustraerse ni de la
facticidad corporal ni de su proyecto vital. Su principal cuidado es impedir
toda maduración femenina de su cuerpo, y se desespera cuando experimenta
la posibilidad de eternizar esa "edad de la inocencia". De allí que el móvil
primero de este combate anoréxico no sea el rechazo al mundo de la
adolescencia y de la adultez y hasta la desconfianza y repugnancia hacia éste
como tanto se repite, sino el "drama de pasaje" de la niñez a la adolescencia.
La madre vive el crecimiento de su hija como una amenaza pues
dejará de ser necesaria, y al retomar entonces su rol con fuerza no resulta
raro que sustituya la ternura por la exagerada vigilancia de las apariencias.
Al cuerpo criticado y marginado sólo le queda la posibilidad de escindir su
self de su cuerpo. Por eso, incapaz de sustraerse a la doble violencia de los
otros y la de la misma existencia, se opone a esta vida con la cual no quiere
hacer su historia, pero el desenlace de su lucha es incierto. La anoréxica se
extravía construyéndose un ideal, que luego es nihilizado cuando el mundo
de la muerte la supera y encuentra un campo libre donde desplegarse. En
Ellen West, el intento de ser "allende el cuerpo y allende el mundo" acabará
constituyendo una vuelta a la nada.

58

El honor de ser mujer

Paulatinamente, la presencia de los otros nos descubre el mundo
también como un mundo de deseos. Pero la sexualidad no es un accidente
ligado a nuestra naturaleza fisiológica, sino que constituye la estructura
esencial del ser-para-otro. "Ser sexuado significa existir sexualmente para
otro que existe sexualmente para mi". "El deseo me descubre a la vez mi sersexuado y su ser sexuado, mi cuerpo como sexo y su cuerpo" (Sartre, 453).
El deseo deviene revelación de mi propio cuerpo.
Cuando se dice que la anorexia no acepta la sexualidad, la
femeneidad, la maternidad, volvemos a introducir la tesis freudiana sobre la
histeria. Sin embargo, es preciso ahondar más y comprender que en estas
caracterizaciones se ha jugado y se juega aún hoy el "honor" del ser mujer.
La diferencia se convierte en signo de no-igualdad, acorde con lo cual la
mujer siente marcada en su carne la ley de la preservación de la especie: su
lucha contra el cuerpo es la lucha para no cosificarse. Y frente a ello, algunas
prefieren arriesgarse con la muerte tomando a su cuerpo como rehén
(Jonkheere), para no ser con-los-otros, bajo este sello que las marca como un
estigma.
¿Por qué esta rebelión, esta lucha contra el cuerpo, por qué tal
suspensión del tiempo vivido? El cuerpo cárcel-tumba del alma, el cuerpo
lacerado del pecado y "purificado" por el ayuno, el cuerpo cargado de
negatividad de la tuberculosis, el cuerpo instrumentalizado por los massmedia, se expresa ahora en el cuerpo anoréxico. De la tuberculosis a la
anorexia nerviosa. Nadie se vuelve loco como quiere sino como la sociedad
lo permite.
Habiéndose superado la tisis por la tecnología de los antibióticos, la
sociedad retoma nuevamente los modelos etéreos de mujer. Una nueva
concepción estética -tan alejada de aquella que Rubens expresara en Las
Tres Gracias- rige ahora este trazo grácil desde los senos a las caderas, el
cuello de garza, las manos afiladas" (Caparrós y Sanfeliú, 17). ~oda una
vuelta al Greco ¿Pero esta peculiar estética puede internalizarse hasta el
sacrificio? Más aún, aunque ese cuerpo llegara a cumplir los requisitos de
ese canon tan duramente alcanzado, no bastaría para calmar ese deseo de
algo todavía más etéreo. ¿Qué imago se esconde detrás de tal apariencia, de
tal distorsión? El espejo de Blanca Nieves repite cada día el rito "eres la más
gorda", aunque las carnes huyan y los ojos se pierdan en las cuencas, aún
cuando los muslos no puedan sostener el peso a no ser por el frenesí del
ímpetu que lo impulsa (ib). En la medida que mi cuerpo deja de ser mio,
deviene "un ente odioso cargado de afectos desconocidos, una desagradable

59

�presencia, un lastre que como la fuerza gravitatoria aprisiona al anhelo
inefable" (Caparrós y Sanfeliú,18).

deseo. Sólo si ''yo soy mi cuerpo", podré arriesgarme a la mirada del otro, a
los juegos del amor y el azar.
Como dice Paul Valéry, en el Jow-nal d'Emma,

La experiencia de mi realidad corporal es la percepción de mi propia
presencia en el mundo

... ¡Mi cuerpo, mi tierra! ¿Cómo se puede pensar en ti,
cosa la más íntima y la más extranjera? Mis senos me
sorprenden. Me parece que son bellos. ¡Pero qué hacen
sobre mí esas bellas formas de carne? Después de todo,
lo que llamo mi cuerpo es el fruto de una cantidad de
descubrimientos, ¿acaso se ha jamás terminado de
explorar? A veces, un gesto improvisado, un movimiento
que hacemos para no caer, nos dan la sensación de que
todo es nuevo en nosotros ... ¿Por qué no hacer un Diario
del propio cuerpo? ¿Osaría escribir mi cuerpo? ¿Todo lo
que yo sé de él? No mi cuerpo, aquel de los médicos, sino
el que Yo conozco. El es mi ciencia y, estoy segura, el
límite de toda ciencia; él, sus asuntos, molestias,
necesidades e· impedimentos; sus regularidades y
trastornos; sus digestiones, reglas y los sucios detalles
húmedos del Amor ... ¡Oh, cuerpo sin gloria, algún santo
debería haber amado tu excremento! Interior todavía, es
sagrado como algo de Mí, y cuando digo: mí, él esta allí,
comprendiendo. Luego se vuelve distinto todavía en mí, e
imperioso. Un extranjero que se debe expulsar. Sin
embargo, es Mí creación, mi obra más importante ...

Si por el contrario el cuerpo es aquello que me define en mis límites,
siempre será aquello gracias a lo cual es posible la relación con el otro. Por
eso, retirarse del cuerpo es retirarse del mundo. No existe un espíritu que se
una a un cuerpo, y se des-una de él; no hay nada detrás del cuerpo sino que
el cuerpo es íntegramente psíquico (Sartre, 368). La existencia no es una
entidad que flota por encima del-cuerpo o que residiría en el interior de él ni
como cáscara ni como cárcel. Mi cuerpo mio no está junto a mí (Descartes),
sino que es siempre mío y conmigo, no puedo distanciarme de él ni es
expropiable. Cuando yo digo ''yo soy mi cuerpo" (lch bin mein Leib), afirmo
una relación pre-lógica entre el sujeto y su cuerpo, vivida de una manera
~ a t a en el curso de las percepciones y de los movimientos. La
expenencia de mi realidad corporal no es primariamente interioridad, sino la
percepción de mi propia presencia en el mundo.
Es verdad que también ''yo tengo un cuerpo" (Jch habe ein Korper), es
el cuerpo objeto; es el cuerpo que distancio de mí cuando siento dolor,
cansancio, enfermedad, despersonalización hasta crematización (en la
depresión mayor con delirio, síndrome de Cotard). Sin embargo, este Korper
no es un mero objeto, frente al cual me sitúo como frente a las estructuras
objetivas del mundo fisico. La experiencia de la corporeidad no es la
experiencia de un objeto, sino de nuestro modo de habitar el mundo.
Si mi cuerpo es siempre unidad implícita y confusa, enraizado en la
naturaleza al mismo tiempo que es transformado por la cultura, nunca
cerrado en sí y nunca superado, siempre distinta de lo que es; si mi cuerpo
no es un hecho sino esa experiencia que sin cesar se renueva y se me
impone; si yo puedo asumir por mi cuenta el drama que lo atraviesa y busco
confundirme con él, siempre sexualidad a la vez que libertad, entonces no
dispongo de ningún otro medio de conocer el cuerpo humano más que
viviéndolo (Merleau Ponty, 1945, 231). Más aún, si "mi cuerpo está hecho
de la misma carne que el mundo ... y el mundo participa de la carne de mi
cuerpo, la refleja, se superpone a ella y ella se superpone a él. . . esto
significa que mi cuerpo no es solamente un precepto, es el mensurante de
todos ellos, Nullpunkt, punto cero de todas las dimensiones del mundo"
(Merleau Ponty, 1964, 302).
Si la organización del cuerpo conduce a la organización del mundo, la
anoréxica instalada en un mundo etéreo se alejará también del mundo del

60

Precisamente esta experiencia es la que se prohibe la anoréxica.

Notas bibliográficas
1

Nietszche, F.; Así habló :laratustra, Madrid, Alianza, 1980.

2 R,

Traité de f'homme, Oeuvres, Tome XI, Ch. Adam y P. Tannery (ed.), París, Vrin, 1966.

La gnosis proviene del Oriente próximo y esta repres~tada ~ 1~ ~octrinas religiosas
iraníes, en los misterios egipcios, en el orfismo y en los antlguos p1tagon~s. ~ el orfism?,
hay además una fuerte inclinación pesismista, y es a ella a la_que Platon, pago ~ ~ho
tributo. Posteriormente esta concepción del mundo y de la vida encontro tamb1en sohdo
apoyo en la doctrina helenística del destino.

1

4

"Erlosung im Manichaismus", Eranos-Jahrbuch, 1936, IV, p. 190.
,
. .,
Aunque la actitud del cristianismo es francamente antiagnóst_ica,.':s innega~I~ q~e esta eJerc10
un considerable influjo sobre el cristianismo. Es la plato~c1on del ~nstlarusmo que tan
fuertemente denunciaran Nietzsche y Ricoeur. El gnost1c1smo hallo su sucesor en el

61

�maniqueísmo y, a través de él, volvió a surgir en algunas sectas medievales (cátaros), en la
teosofia moderna.

Bauserfeld, K-H., Vegetalité (Planzlichkeit): exprime dans les peintres de une patiente
atteinte d'anorexie menta/is, en P., Fedida (ed): Phénoméno/ogie, Psychatrie, Psychanalyse,
Greup, Acte du Colloque, París, Echo-Centurion, 1987, pp. 41-46.

s Cfr. Nuestra presentación "Ascética y anorexia mística: del rechazo a la reconciliación", IV
Jornadas de Investigaciones de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires,
Diciembre de 1997.

Bell, R., Holy Anorexie, Chicago &amp; London, Toe University Press, 1985.
Bergeret, J., La violencefondamentale, París, Dunod, 1984.

6

Es verdad que en el Timeo, se atenúa el concepto pesismísta del cuerpo y de su unión con el
alma. La primera encamación de las almas es natural e igual para todos. Primero en un cuerpo
de varón, pero si no se ha vivido rectamente en uno de mujer y después de animales (Timeo
91 d) el cuerpo es el vehículo del alma y mantiene con ella un equilibrio: "no hay mayor
simetría ni disimetría que la del alma con su propio cuerpo" (Timeo, 87 d). Esta distinción
alma-cuerpo no desconoce por eso el influjo mutuo. En la República (439 d) muestra la
influencia de los defectos corporales hereditarios. Como dice C. Joubaud: "La conception du
corpus expresé dans le Timée romp radicalment avec celle contenue daos le premíére
philosophie platonicienne... elle propose une étude réelle du corps J'envisageant comme
globalité. Trois axes de recherche iterpendants permettent de retrouver. .. J'unité de la
compréhension platonicienne du corps. Quelle est la structure du corps, en tant quéntité
physique? Quelle structure répond-elle á une finalité, le corps et l 'áme devant former
l'homme? Quelle est alors la signification du corps et comment passe t-il de la neutralité á
ládquisition dúne valeur? En fin quels sont sa place, son róle et son influence daos la vie
humanine". A pesar de estos planteamientos, digamos que es la interpretación platónica de la
negatividad del cuerpo la que se ha inscrito como significante en el pensamiento occidental.
7

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Algunos autores, como Caparrós, consideran a la anorexia primaria como una patología de
un nivel posterior de desarrollo que la psicosis pero anterior que el nivel simbólico, dado que
se preserva lo esencial del self a expensas de dañar su cuerpo (Caparrós y Sanfeliú, 125).

Brés, Y., La psycho/ogie de Platon, París PUF, 1973.

8

Bruch, H., The golden cage. The enigma of anorexia nervosa, Cambridge-Massachussets,
Harvard University Press, 1978.

En la anorexia ascética, con sus discursos patéticos, a veces infantiles pero siempre
auténticos, la adolescente rechaza todo el alimento simbolizando a sus ojos el espíritu
materialista de la sociedad consumista.
9

Janet, hablando de esquizofrenia, se refiere a la vergüenza del cuerpo, es decir, a la
vergüenza de ser observado cuando el cuerpo no es vivido como mi subjetividad: el cuerpo
distanciado de mi, es objetivado y reducido a la dimensión de cuerpo anatómico. La propia
inseguridad ontológica compensada con este vacío ideal lanza a la presencia esquizofrénica al
"delirio de ser observado", donde la corporeidad emerge sólo como superficie expuesta a la
mirada ajena.
10

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63

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64

65

�LO SEMITA MEDIEVAL COMO CONFORMADOR
DE LA CULTURA EUROPEA
Dr. Joaquín Lomba
Universidad de Zaragoz.a, España
Grecia y Roma son, cierto, las raíces de la cultura europea, pero sin la
presencia semita, judía y musulmana, esas raíces hubieran operado sobre ella
de manera completamente distinta. Y no solamente porque, como se dice,
hayan hecho de transmisores e intérpretes de lo griego, sino también por su
misma idiosincrasia semita que dejó su impronta en el ser de Europa1• Y hay
que subrayar que es en el medievo cuando se hace realmente operante y
adquiere una relevancia especial este impacto, cuya huella todavía nos
penetra hasta las entrañas, como dice Gilson2:
Para todo el pensamiento occidental, ignorar su Edad
Media es ignorarse a sí mismo. &amp; poco decir que el
siglo XIII está cerca de nosotros, está en nosotros, y no
nos desembarazaremos de nuestra historia renegando
de ella, del mismo modo que un hombre no se deshace
de su vida anterior por el hecho de olvidar su pasado.

Esta es la razón de que sea precisamente en esa época del Medievo en
la que me voy a centrar.
Y, ante todo, para no entrar en la interminable discusión de la noción
de "Europa" y de "europeo", entenderé por tales lo que normalmente, en el
lenguaje cotidiano y actual, se significa con esos términos. En este sentido,
coinciden más o menos "Europa" y "europeo" con "Occidente" y
"occidental", en cuanto que la cultura de Europa se ha expandido por
muchas áreas del planeta difundiendo lo que es más propio de ella y que es,
precisamente, lo que hunde sus raíces en lo griego pero, como veremos,
también en lo semita. Sin embargo, quiero subrayar de pasada algo muy
propio de Europa, y que veremos confirmado en adelante: su eurocentrismo
o manera de ver la historia y cultura entera desde ella misma en exclusiva.
Porque Europa y Occidente y su cultura se extienden de una forma casi a
priori a todos los países que están al oeste del continente asiático o de
Oriente, así como también se dice que Australia tiene una cultura
"occidental". Y todo ello porque toda la cultura está simplemente
interpretada desde la propia Europa.
En cuanto a la época que me ocupa aqui, el Medievo o Edad Media,
entenderé por ella el periodo que va desde la aparición de las grandes
religiones monoteístas Gudaísmo, cristianismo e islam) en el seno de la
cultura greco-latina, hasta la vuelta a las raíces griegas y latinas en el
Renacimiento y Humanismo, es decir, desde el siglo mal XV, más o menos,
67

�sin que estas fechas signifiquen hitos fijos aduaneros entre una época y otra.
Pero se imponen dos observaciones. La primera, que este concepto de Edad
Media es tan elástico, relativo y cargado de prejuicios que, al final, en la
actualidad, ha quedado por completo vacío y válido únicamente con fines
metodológicos de cronología histórica, más cómodo y nada más. Como dice
Curtius3:
.
Antigüedad, Edad Media, Edad Moderna son nombres
que designan tres épocas de la historia europea,
nombres que desde el punto de vista científico son
«absurdos», como ha dicho Alfred Dove, pero que para
el intercambio práctico de ideas son indispensables. El
concepto que menos sentido tiene es el de Edad Media,
creación del humanismo italiano, explicable sólo desde
su perspectiva particular.

La segunda observación es que el concepto de Edad Media es otro de
los prototipos del eurocentrismo antes dicho con que el occidental considera
la historia universal. Porque entendida la Edad Media como la épO'ca que
está entre una Grecia y Roma, portadoras de la gran ciencia y de las grandes
letras, y otra del renacer de esa misma cultura tras largos siglos de una
supuesta oscuridad y olvido (olvido igualmente visto desde Europa, como
diré), sólo es aplicable a la cultura europea. Ni el judaísmo ni el islam ni el
budismo ni ninguna otra cultura del planeta han tenido esa misma
experiencia. Sin embargo, aplicamos alegremente a toda la civilización
universal esa periodización, sin tener en cuenta la idiosincrasia de cada una
de las que nos rodean. Más aún, sin considerar que ni el islam ni el judaísmo
olvidaron en absoluto la cultura griega, sino todo lo contrario. No obstante,
utilizaré este concepto a modo de instrumento expositivo, como acaba de
decirnos Curtius, consciente, eso sí, de la relatividad del mismo y del defecto
de paralaje que comporta.
Por "semita", entenderé, como es obvio, tanto lo judío como lo
musulmán, a manera también de simplificación. Más aún, tratándose de la
Edad Media, lo judío participa en buena medida de lo musulmán por cuanto
que las grandes personalidades del judaísmo que influyeron en la cultura
europea se encontraban insertas en el mundo musulmán, hablando el árabe,
practicando la ciencia árabe, pensando con las categorías árabes.
Y, ante todo, volviendo a la Europa Medieval, esa que según la misma
Europa "olvidó" la cultura griega y latina, es preciso subrayar que,
efectivamente, tuvo un verdadero desnivel cultural si comparamos lo que
ocurre en lo que llamamos hoy Europa y en Oriente Medio, concretamente
en el islam. Mientras aquélla se debatía en luchas internas para construirse,
el islam extendía irresistible su imperio por todo el Mediterráneo,
imponiendo un tipo de Estado políticamente bien constituido y una cultura
68

floreciente. Mientras los europeos, "olvidada" casi por completo Grecia,
bebían de las fuentes de una latinidad tardía a la que volvían constantemente
los ojos, el islam se afanaba en traducir al árabe cuantos escritos griegos de
medicina, filosofia, ciencias en general encontraban a su paso, bien a través
de los sirios, bien por medio de Bizancio, bien de forma directa. Y no sólo se
traducían sino que se comentaban y ampliaban hasta límites que los propios
griegos jamás sospecharon, como veremos. Ahí está la "casa de la sabiduria"
de Bagdad, fundada y patrocinada por Harun al Rashid (786-809) y alMa'mun (813-833), por la que desfilaron prácticamente todos los libros de
ciencia y filosofia griega y los más eminentes traductores como Hunayn ibn
Ishaq (809-873).
Y, a modo de ejemplos curiosos e ilustrativos: mientras Carlos V el
Sabio, rey de Francia (1337-1380), contaba con una biblioteca de 900 libros,
cuatro siglos antes, Bagdad tenía cien bibliotecas públicas, la principal de
las cuales contenía 1,000,000 de volúmenes, la de El Cairo 1,600,000 y la
de Córdoba 500,000. Y, bajo el punto de vista del arte, mientras el
Románico y el Gótico se estaban aún formando, la mezquita de Córdoba
había alcanzado ya hacía tiempo una de las cimas más altas del arte islámico
y universal. Que cuando las teorías estéticas de los Victorinos (XII-XIII), de
San Bernardo (1090-1153), de Guillermo de Auvernia (1180-1249), de San
Buenaventura (1221-1274) y de otros muchos más empezaban a aparecer en
Occidente, el islam las había vivido y repasado cien veces. La situación la
resume Dawson con estas palabras4:
La cultura musulmana tuvo una relación directa con el
helenismo y pudo apropiarse de los fértiles veneros de la
literatura griega. Por otra parte, los nuevos pueblos del
Occidente fueron tributarios de la cultura latina y sólo
poseían un contacto indirecto y secundario con la tradición
helénica. Porque, aunque la cultura latina había sido
adoctrinada en la tradición clásica de la literatura
helénica, nunca había asimilado por completo la tradición
científica griega. En consecuencia, mientras los árabes
pudieron apropiarse de las riquezas acumuladas de la
tradición aristotélica, de Ptolomeo y de los astrónomos
primitivos y de los matemáticos griegos, el Occidente tuvo
que contentarse con la labor de doctos aficionados, como
Plinio, y con las nociones elementales de la filosofia
griega, transmitida por escritores como Boecio, Casiodoro,
Mario Victorino, Macrobio y Apuleyo.

El hecho es, pues, que el islam, y los judíos que bajo su dominio
vivieron en calidad de "dimmíes" o "protegidos"5, lograron unas cotas
sumamente altas en cultura, ciencia y filosofía que dejaron una huella
indeleble y definitiva en la cultura europea. Lo que ocurre es que todavía se

69

�arrastran viejos prejuicios heredados de la llamada «Reconquista» de las
Cruzadas y mil más, por los cuales no reconocemos o no q~eremos
reconoc~r el legado fundamental que nos entregaron musulmanes y judíos.
1:"'-. l? mas que llega el europeo es a admitir que hicieron de transmisores
llllciales de una cultura griega que se había casi olvidado. Pero lo cierto es
que ~ ellos tuv~eron conciencia de tal transmisión, sino que construyeron su
prop10 pensamiento y ciencia sin parar mientes en quiénes se iban a
ap_rovec~ ~e ello, ni se limitaron tan sólo a copiar y transmitir. Al legado
~ego anadieron las experiencias y pensamiento persa, hindú, extremoonental, aparte de sus propias aportaciones al saber heredado tan valioso
como lo recibido o más. Que el eurocentrismo que lleva metid~ el europeo
has~ los hues?s le hace pensar que toda la cultura que los musulmanes
tuvieron la bebieron de "su Grecia" en exclusiva, lo cual es totalmente falso,
pues~~ que e~ la "casa ~e 1~ sabiduría" de Bagdad se tradujo lo griego,' pero
tambien Y en igual medida libros de sabios de todos los rincones conocidos y
c~tos del P!aneta. De hecho la cultura europea hubiera sido completamente
difer~nte, s1 ~l le~a~o griego lo hubiera heredado tal cual, sin tocar y sin
amp~ar. lo mas mlllllllo. La grandeza de la cultura europea consiste en el
mest~zaJe pro~do que lleva: Grecia romanizada y semitizada. Sólo que
po~_amos ~e~rr que Europa es la gran "mestiza orgullosa" que, habiendo
recibido múltiples aportes culturales, niega tal ascendencia, esgrimiendo el
argumento de que todo es propiedad e invención suya.
.
Veamos algunos puntos, elegidos casi al az.ar, para ilustrar esa
importante aportación semita al ser de la cultura europea.
• En p~er lugar, el ideal científico griego se había cifrado en la mera
contemplac10n, en el bíos theoretikós, ("vida teorética"). Lo práctico manual
era asunto_ ?e esclavos y las máquinas y aparatos técnicos que se inventaban
er~ cuestion de taumaturgia o frutos del tanteo y de la casualidad. No
e~s~ía la ide~ _de "ciencia aplicada" y cuando, partiendo de esquemas
teoncos s~ qu1S1eron construir máquinas, éstas resultaron ser un auténtico
fr~ca~o. Sm embargo, los árabes transforman ese mismo saber teórico en
practico abocánd~lo_a lo útil. A~í, en el terreno de la medicina introdujeron
como saberes au~ent1cos y de pnmer orden la disección, la experimentación
Y la :armacol?g1a~ la química la convirtieron en alquimia; la astronomía,
ademas de ciencia, la hicieron también astrología. De este modo,
construyeron aparatos de cálculo matemático, de observación astronómica
como los astrolabios, edificaron observatorios. Como dice Cruz Hernández6 :
Esta lección la aprendieron muy bien los averroístas
latinos, desde el propio Siger de Bravante (siglo XIII)
h~ta el casi ateo Biagio Pelacani de Parma (finales del
siglo XIV); y bien pronto será una creencia común

científica, pese a las muchas dificultades y sobre ella se
levantará la intención de la obra de Galileo.

Y esta lección la aprendió de modo especial Roger Bacon (12141294), que ligó ciencia a poder, dominio, experimentación, técnica, los
cuales habrían de ser algunas de _las características del racionalismo y de la
revolución industrial europeos.
Pero aparte de esta actitud intelectual, abocada a la teoría pero
también a la praxis técnica, conviene recordar todo el cúmulo de avances
tecnológicos que entregaron a Europa y que hicieron que ésta se pusiera en
la ruta de la moderna tecnología y ciencia aplicada. Así, por ejemplo, hay
que citar, aparte de lo ya dicho en el párrafo anterior, la elaboración y uso
del papel. fabricado por los chinos en el 757 y que pasó a Bagdad, Túnez y
luego a Sicilia y España, siendo en esta última donde se construyó la
primera fábrica de papel en Europa. a saber, en al-Andalus, en Xativa, a
comienzos del siglo XI; el uso de los molinos de viento; la técnica de
conservación de alimentos y bebidas refrigerados con nieve; los múltiples
sistemas de riego, la captación de aguas subálveas (un caso muy claro·es el
de Madrid, con una conducción de aguas totalmente árábe); un sin fm de
aparatos e ingenios para la industria textil, la molienda, la tintorería y otras
industrias; el uso en navegación de la vela latina y del timón de codaste;
una serie de inventos que hacían más cómoda la vida diaria que aparecieron
por primera vez en Europa y que hoy son tenidos por habituales, tales como
el uso de la calefacción, del agua corriente fría y caliente en las casas, etc.
Pero las aportaciones científicas más importantes en el siglo XI son, a juzgar
por el manuscrito 225 de Ripoll, el astrolabio y, con él, el cultivo de la
trigonometría y la nominación de las estrellas que durará hasta nuestros días.
Entrando en el orden teórico y filosófico, un elemento heredado de alFarabi (h. 870-950), Avicena (980-1037), Ibn Ibn Gabirol (h. 1020-h. 1050),
Ibn Paquda (fl. 1080) y, sobre todo, de Averroes (1126-1198) y Maimónides
(1138-1204) es la convicción de que el supremo saber es algo divino y su
posesión absoluta pertenece sólo a Dios, el cual manifiesta su verdad a través
de la revelación, tocándole al hombre el aceptarla por la fe. Pero la filosofía
racional, por su parte, depende por completo del esfuerzo humano. Ahora
bien, ambas, la revelación y la filosofía son manifestaciones de la misma
verdad o, dicho de otro modo, dos caminos para alcanzar la única verdad
absoluta. En otras palabras, fe y filosofía son por completo independientes,
con lo cual la filosofía deja de ser ancilla theologiae para convertirse en un
saber autónomo que jamás debe contradecir a la religión puesto que las dos
conducen a la misma verdad. Dice Averroes7:
El razonamiento filosófico no nos conducirá a conclusión
alguna contraria a lo que está consignado en la

70
71

�Revelación divina, porque la verdad no puede contradecir
a la verdad, sino armonizarse con ella y servirle de
testimonio confirmativo.

Y, dentro ya de la misma filosofia, el pensamiento árabe y judío
aportó notables novedades a la filosofía europea que o no estaban en
absoluto en el pensamiento griego o, al menos, no elaboradas como en
Grecia, pero que luego fueron ampliamente desarrolladas por los europeos
gracias al impulso inicial que dieron los árabes. Citaré algunos de esos temas
a modo indicativo.
La llamada metafisica del Sinaí surge de la afirmación divina a
Moisés de ''yo soy el que soy", con lo cual a Dios se le empieza a conocer
como "ser" y, más en concreto, como el "Ser Absoluto", el "Ser Supremo"
del cual se predica el concepto de «ser» de modo analógico.
La distinción ya planteada por Aristóteles, pero con consecuencias
desconocidas para él, entre "posible" y "necesario", con la aplicación a un
mundo concebido no como eterno sino como contingente, como "posible por
sí" y "necesario por otro", frente al ser divino que es simplemente "necesario
por sí", tal como lo plantea A vicena.
La idea de "nada", por completo desconocida, o al menos
generalmente rechazada en Grecia y contra la cual se expresan con toda
claridad todos los filósofos, desde Parménides a Aristóteles. Y esta idea se
desprende de dos principios: uno, del de causación creadora de Dios que
supone una producción «ex nihilo» del mundo. Otro, de la idea matemática
de «cero», con su correlativo valor posicional de las cifras ("cifra" viene del
árabe "sifr" que significa "vacío", "cero", "nada"), cosas desconocidas
también por los griegos, romanos y europeos. El cero no es invento directo
de los árabes pues lo heredaron de la India. Sin embargo, fueron ellos los
que lo incorporaron a la matemática. Entre los árabes, sobre todo alJwarizmi (siglo X), de donde viene «algoritmo», y entre los judíos, fue
precisamente Abraham ben Ezra (1089-1164), uno de los más destacados
que introdujo esta cifra y el valor posicional de los números en Europa.
Elemento de suma importancia en la filosofia y teología escolástica
será la distinción entre "essentia" y "esse", la cual fue inventada y aplicada a
la distinción entre el ser de Dios necesario y el contingente de las ·creaturas,
primero por al-Farabi y, sobre todo, por Avicena.
Y dentro de este concepto de "ser" y de "existencia" inaugurado por
A vicena, es notable la coincidencia que tiene, tal como lo ha observado y
demostrado Henry Corbin, no sólo en el propio A vicena sino también en Ibn
'Ar!lbi de Murcia (1165-1240), en Suhrawardi (1154-1191), en Mfilla Sadra
72

y

Shlrazi ( 1571-1640) ·
en el pensamiento shiíta, c~n el "Úaséin"
heideggeriano. Curiosamente, los árabes, que carecen del verbo ser, al
menos en el sentido del "einai" griego y del ''esse" latino, utilizaron como
equivalente el de "wuyud", "ser" y "mawyud", "ente" que literalmente
significan "hallar" o "encontrar" y "lo hallado" o "lo encontrado",
respectivamente. Y no solamente d concepto de ser, sino la misma
hermenéutica empleada por el pensamiento iraní y shiíta tiene, según el
mismo autor. importantes paralelos con la que lleva a cabo Lutero ( 14831546), por parte de la teología protestante europea, por Schleiermacher
(1768-1834) y por Heidegger (1889-1976)8.
También es de Avicena la idea del que luego llamará Duns Escoto
( 1266-1308) el "hombre volante": un ser humano desconectado por
completo del entorno que, enfrentándose solo a su propia conciencia deduce
de su autoconocimiento su propia existencia. San Agustín (354-430) ya lo
había dicho en otro contexto con su '•si fallar sum··. pero la imagen utilizada
por Duns Escoto es directa de Avicena y recuerda en gran manera el
posterior ·•cogito ergo sum·• cartesiano.
Las pruebas de la existencia de Dios. tal como las propone Tomás de
Aquino, tienen sus antecedentes claros en A verroes y Maimónides.
podríamos decir que punto por punto.
Finalmente. una serie de conceptos como los de "substancia".
··accidente". "persona·· y otros muchos más. tomados de Grecia pero
reelaborados por losfaldsifa o filósofos musulmanes. incidirán directamente
en la escolástica europea. Incluso. el de "intencionalidad" cocmiti\'a.
planteado por Avicena. tendrá un tratamiento similar en Brentano -( 18381917) y Husserl ( 1859-1938).
Y pasando a otro orden de cosas. hav un acontecimiento en el siglo
Xlll de cuya autoría e invención se conside;an en exclusiva los europeos.-Se
trata del nacimiento de la Uni\'ersidad y del paso de las cerradas y
provincianas escuelas catedralicias y monacales a estudios generales o
universidades. Ahora bien. respecto a esto hay que advertir dos cosas. Una.
que ese paso vino totalmente forzado por la avalancha de saberes nue\'os
que, provenientes, como veremos. de España (Toledo y la corte de Alfonso
X). de Sicilia (de la corte de Federico 11) y de los judíos que extendieron las
nuevas ciencias por Europa, hicieron que surgiese un nuevo modelo de
institución docente que aprovechase maestros de todas partes y diese la
licentia ubique docendi a sus alumnos. Las anteriores escuelas, limitadas al
distrito y personal docente y de alumnado de su demarcación eclesiástica. no
tenían profesores preparados para tarea tan ingente. Así, surgió la
Universidad. de estructura más flexible. de horizontes más amplios. Y en
esas universidades se montaron enonncs bibliotecas repletas de nuevos
73

�libros hasta entonces desconocidos, se dividieron en facultades las
enseñanus, se aprovecharon los maestros de todas partes. Y en esa nueva
institución, uno de los primeros problemas que se plantearon fue el de la
admisión o no, salpicada de condenas y prohibiciones, de la enseftanz.a del
Aristóteles traído por los árabes y judíos y de los comentarios de Averroes,
hasta que finalmente se admitió el aristotelismo y se echó mano de los
comentarios árabes y judíos, para seguirlos o rebatirlos. Todo ello, sin entrar
en el obvio fenómeno, tan crucial para la cultura europea medieval y
renacentista, del averroísmo en sus distintas yersiones.
La otra advertencia que hay que hacer respecto al nacimiento de la
Universidad es que esta institución era ya conocida en Oriente y en el mundo
musulmán hacía mucho tiempo. En efecto, tenemos un caso muy claro: el de
la Universidad de al-Azhar ("la Resplandeciente") de El Cairo. Fundada por
el general al-Yawhar, a poco de la fundación de la ciudad en el 969,
originariamente fue una institución fütimí, destinada a formar predicadores
shiítas ismailitas. Ello hizo que los califas abbasíes creasen, a su imitación,
otras universidades o "madrasas" (escuelas) sunni tas en Si.ria, Palestina y
Persia. De esta forma, al-Azhar fue el origen de un gran movimiento
docente e investigador que impulsó el desarrollo de la educación superior en
el mundo islámico. Esta Universidad tenía un rector o director a sueldo y
estaba dividida en Facultades, en las cuales se distinguía entre estudiantes y
diplomados que adquirían grados superiores o perfeccionaban sus
conocimientos. Profesores y estudiantes celebraban periódicamente debates
públicos, revestidos de unas togas negras. En fin, una serie de detalles
organizativos que pronto se extendieron por todo el islam y que, claramente.
son muy parecidos, por no decir idénticos, a los que luego veremos en la
Universidad de París y en las que la imitaron por toda Europa.
Un aspecto de suma importancia para la historia posterior europea y
para la constitución política de las naciones que la integran es lo que con
acierto afirma Rafael Ramón Guerrero9:
Un análisis del término política en .rn sentido griego no fue
posible durante la Edad Media latina, al menos antes de la
segunda mitad del siglo XIII. Y, a1111q11e se hubiera dado, ni
siquiera habría sido relevante porque se desconocía la
realidad nombrada por ese término. los latinos, antes de ese
siglo, ignoraban por completo el concepto de Estado como
conjunto independiente, autónomo y autosuficiente de
ciudadanos que viven de sí mismos y según sus propias leyes,
según la conocida definición de Walter Ullmann. En rigor,
no existía ni problema de Estado y ni problema político,
términos ambos que sólo aparecieron después de que fuera
descubierta y traducida la Política de Aristóteles, ya bien
w ·w•:ado el siglo XIII. Y. sin embargo, en una época

74

bastante anterior a ésta, el mundo islámico ya había
desarrollado ampliamente tanto una teoría del &amp;todo,
expresada en diversas doctrinas sobre el califato y el
imamato, como, de una manera más general, una teoría
política.

En efecto, Europa tenía una idea de la vida social y política anclada en
el concepto de civitas Dei agustiniano, en cuanto que era reflejo y anuncio
de la comunidad celestial de los santos. Por otro lado,
el Medievo
consideraba el poder del monarca como una participación del de Dios, con
lo que podía hablarse del "rey por la gracia de Dios". Finalmente, en cuanto
a organización, se inspiraban en fórmulas heredadas de Roma estereotipadas
y sin una teoría"política actualizada que las sustentase. El islam, en cambio,
identificó desde el comienzo política y religión, siguiendo la tradición del
Profeta. En efecto, éste no solamente predicó la revelación religiosa sino que
hizo que ésta fuese el fundamento de una nueva forma de sociedad y de
Estado, no basados, como antes, en la etnia, en la lengua, en la historia, en
la sangre, sino precisamente en la comunidad de fe. Esto explica aquel
versículo del Corán que dice'º:
¡Que constituyáis una comunidad que invite al bien
ordenando lo que está bien y prohibiendo lo que está
mal! [. ..). Sois la mejor comunidad humana que jamás
se haya suscitado.

En consecuencia, se vieron los musulmanes, desde el comienzo, en la
necesidad de construir una teoría política que sustentase aquella suya, nueva
por completo, que era a la vez social y religiosa. Pero, pasado el tiempo, al
entrar en contacto con el pensamiento griego encontraron en él una
magnífica ayuda para seguir en la tarea. Concretamente, echaron mano de la
República y de las Leyes de Platón y de la Etica a Nicómaco y de la
Política de Aristóteles. El resultado fue que los falasifa o filósofos
musulmanes construyeron una nueva teoría política con la creencia inicial de
que la encargada de elaborarla habría de ser la razón autónoma del hombre.
No sólo eso, sino que dicha teoría había de abocar, necesariamente, a una
praxis, al modo como antes se ha visto en el terreno de la filosofía y de la
ciencia. Ahí están los grandes teóricos de la política, como son al-Farabi,
Avicena, Avempace (h. 1070-1139), entre otros.
Ahora bien. la aparición de estas obras árabes sobre teqría política
traducidas al latin, cambió la perspectiva en Europa. Se comenzó a elaborar
una teoría política autónoma, independiente de la civitas Dei y de lo
religioso, de forma que la unión de Iglesia y Estado medievales se fue
rompiendo poco a poco hasta llegar a la secularización total que ha ido
fraguándose a través del tiempo. De este modo, las teorías políticas y del
75

�Estado fueron proliferando en Europa, tal como hacia tiempo lo había hecho
el islam.
Este planteamiento racional, natural, de la política, llevó en Europa al
intento de hacer la experiencia de la soledad, de transplantar el Estado
absoluto político a la vida individual del sujeto. Es lo que hizo Daniel Defoe
( 1661-1731) y quienes le siguieron, al plantear la figura del Robinson
solitario en su isla, en la cual él es el rey de aquel territorio y de si mismo.
Pero esta-idea y experiencia ya había sido vivida en el islam, precisamente
porque se había elaborado una teoría del Estado en la que el sujeto era parte
esencial. Y este robinson musulmán tiene tres manifestaciones de sumo
interés. Una, la del l.arBgoz.ano Avempace que, precisamente, intenta
experimentar el gobierno o régimen político comunitario en el hombre
aislado para llevar a cabo, en su soledad, el ideal religioso de la comunidad
( el Robinson de Defoe intentará realizar en soledad el ideal político y laboral
11
de su momento). Y así, escribe El régimen del solitario • La segunda
manifestación robinsoniana es la de lbn Tufayl (1110-1185), de Guadix
11
(Granada), en su El filósofo autodidacto , en que el solitario de Avempace
aparece solo en una isla desde niño, hasta que de mayor llega a la apoteosis
de la vida religiosa, en forma de mística. Esta idea y hasta el nombre del
protagonista solitario (Hayy ibn Yaqzan) están tomados de Avicena, que
hizo también en su obra literaria esta experiencia del solitario místico (y
esta es la tercera manifestación robinsoniana en el islam, aunque
11
cronológicamente es la primera) .
Capítulo aparte merece el de la mística, si bien en este terreno hay que
andar con suma precaución. Los parecidos entre la mística musulmana o
sufismo y la judía o qabbala, con respecto a la cristiana posterior, son
extraordinariamente llamativos. Pero ocurre que, en muchas ocasiones
(sobre todo en lo que se refiere al islam) faltan los eslabones que establezcan
la continuidad de estas similitudes y que expliquen la cadena de posibles
influjos. Esta falta puede perfectamente explicarse por el miedo que en
España y en Europa había a que la Inquisición descubriera los orígenes
musulmanes o judíos de muchos de los fieles llamados "cristianos nuevos".
Bien sabido es el tema del origen judío de Santa Teresa o de San Juan de la
Cruz, aparte de otros y los problemas que ello acarreó. Igualmente conocido
es el afán por esconder libros de piedad y de oraciones entre las paredes de
las casas para que nadie pudiera hallarlos y que luego, en la actualidad, se
han encontrado, bien en árabe directamente bien en aljamiado. Por otra
parte. hubiera o no tales influjos literarios directos, lo cierto es que hay que
admitir dos cosas: una, que caben los contagios indirectos por medio del
ambiente, las enseñanzas orales, predicaciones, etc. Otra, que, al ser las tres
religiones fruto del mismo tronco abrahámico y monoteísta, es lógico que
haya respuestas similares ante problemas parecidos, concretamente en lo
tocante a ascética y mística.

76

En todo caso, señalaré algunas coincidencias, con la convicción por
otro lado, de que fueron primero los musulm~mes quienes formularon ci~rtas
pro~osi~io~es místic~s y _de que, en lo tocante a la qabba/a judía, como
indicare, s1 que hubo mfluJo claro y trasvase del judaísmo al cristianismo.
La gran mística islámica ( el sufismo) se inicia en la Península Ibérica
con el cordobés lbn Masarra (883-931 ), siguiéndole lbn al-'Arif ( 1088-1141)
e lbn 'Arabi (1165-1240), terminando, al final, con los shadilíes lbn al'Abb~d ~: Ronda (1332-1398) y ~bu-1-'Abbas de Murcia (muerto en 1287).
Las s1m1htudes que hay entre ellos y San Juan de la Cruz y Santa Teresa las
es~diado minuciosamente Asín Palacios14, siguiéndole en nuestros dí~s la
15
mves~1gadora portorri~ueña Luce López Baralt . Señalaré algunos
p~ectdos, a m~d~ de eJemplo: la manera de concebir la unión mística con
Otos, el amor d1vmo, la renuncia de los llamados "carismas" en San Juan de
la Cruz Y en los grandes maestros del shadilismo; multitud de términos como
" ensanch
. to", "recog1m1ento",
· ·
am~en
"vacío", "desnudez", "aniquilación"
"pem1ane
''
"
"
"
··
neta
.
apretura
.
expans1on".
"noche" , "día", "easfI 11os" ,'
"
d "
..
mora as y muchísimos más.
'
Por otro lado, el in.flujo de la mística musulmana en Ramón Uull (h.
1232-1315) Y en s~ obra _Els cent noms de Deu (Los cien nombres de Dios),
~s d~ sobra conoctdo, as1 como la tesis de Asín Palacios acerca del mismo
mfluJo sobre Dante (1265-1321 ), el cual se habría inspirado en la "Escala de
tv_t~om~". o "Ascensión ~e Mahoma" o subida del Profeta al cielo en su
1
VtaJe m1sttco a Jerusalén . Esta "Escala de Mahoma" fue bien conocida en
la Edad Media cristiana. Primero la tradujo al castellano el judío Abraham de
Tole_~º (s._ Xlll). Pero luego se ext~ndió por toda Europa a través de la
vers10n la_tma y francesa hecha por el notario gibelino al servicio de Alfonso
X el Sabio, __Buenaventura de Siena (1264), con el título de Libro de /a
Escala., verston que es la que conocería Dante en Italia.

?8

'gualmente se aprecian ciertos matices quietistas de la mística
m~sulmana qu~ se ven repetidos de la misma manera en autores como
Miguel de Molinos (h. 1628-1696), Meister Eckhart (h. 1260-1327), Juan de
Ruysbroeck (1293-1381 ), Jacob Bohme (1575-1624).
Autores de la_ ~abbala judía, tanto sefardita como azkenasí, y libros
c_omo el Sefer_ Yets,ra. o el Zohar, han tenido un muy especial eco en la
ht~ratura m1st1~a medieval y renacentista europea. Así, se sabe que las
~m~era traducciones de la qabbala al latín o a lenguas romances las hicieron
JUdtos conversos,_ entre los cuales el más conocido fue Pablo de Heredia (h.
1480). El Papa S1xto IV (1471-1484) ordenó la traducción de setenta obras
de la qab~ala al. l~tín. Y los primeros que estudiaron la qabbala desde el
pw11~, ~e vista cnstJan_o yarece qu~ fueron Pico de la Mirandola (1463-1494)
Y R ·1 on Llull que qu1s1eron explicar el dogma cristiano con ella.
77

�Por otro lado, la qabbala se puso de moda en Europa y, así, la
estudian y conocen muy bien Juan Reuchlin (1455-1522), Enrique Comelio
Agripa (1486-1535), Paracelso (1493-1541), Juan Thenaud de Angulema (s.
XVI), Knorr von Rosenroth (s. XVII), Juan Esteban Rittangel (1606-1652),
entre otros muchos más.
Atención especial merecería el explicar por extenso un capítulo
sumamente interesante como es el de la estética, la educación, la poesía, la
literatura, el ideal de amor, la veneración por la mujer y todo lo que supone
una vida civilizada y refinada.
·
Solamente algunas muestras. Mientras Europa y la Península Ibérica
en los comienzos de la Edad Media ignoraban las formas más elementales de
la educación y del protocolo en las recepciones, banquetes, fiestas, actos
oficiales y las nonnas más imprescindibles de higiene y aseo corporal, 'Abd
al-Rahmán 11 (821-852) llamó a Córdoba al músico iraquí Ziryab para que
enseñase en la corte las buenas maneras de comportarse que se practicaban
en Oriente. Y así fue, no solamente las impuso aquel hombre exquisito en
Córdoba sino que pronto se extendieron por el resto de al-Andalus y Europa.
Entre las cosas que enseñó están, por ejemplo: el poner en los banquetes
variados menús señalando, a la vez, el orden en que se debían servir a la
mesa. el uso de cubiertos en la misma, ciertas formas musicales,
instrumentos, danzas y su uso en las fiestas y banquetes, el empleo de
determinados vestidos para las ceremonias cortesanas (la palabra "gala'' es
de origen árabe y significa el traje que los cortesanos usaban para
presentarse ante los califas abbasíes), el empleo de desodorantes químicos y
perfumes, etc.
A todo ello hay que añadir el uso de baños públicos: escasos y mal
vistos en Europa, en Córdoba parece que pasaban de los trescientos, siendo
además dichos baños no sólo lugares de limpieza y aseo sino centros de
rewúón de intelectuales y poetas.
En literatura, la poesía árabe y judía tuvo un gran peso en la evolución
literaria europea. Poetas judíos como Ibn Gabirol, Abraham ben Ezr~ ( 10891164 ), Yehuda ha-Levi (h. 1070-1141), Maimónides (1138-1204), y árabes
como el sirio al-Mutanabbi (915-965), Ibn Hazm de Córdoba (994-1063) y
el andalusí lbn Zamrak (1333-1393), el poeta cuyos versos, como. se dice,
han tenido la edición más lujosa de la historia pues están escritos adornando
las paredes de la Alhambra.
Dentro de esta misma línea de la literatura, es preciso señalar toda la
larga. densa y curiosísima tradición y transmisión de sentencias, cuentos,
kyendas que los predicadores y escritores morales europeos tomaron de
h11:ntl':-. árabes y judías. Se trata de colecciones de hlstorias y sentencias del
78

más variado origen (griego, árabe, persa, hindú) traducidas al árabe en
Bagdad, en la "casa de la sabiduría", por Hunayn ibn Jshaq (que entre otras
cosas tradujo Cali/a e Dimna y el Sendebar ) y sus sucesores ; que luego
fueron usadas por _los musulmanes y judíos ampliamente. Son claras las
fuentes árabes de b?ros como Las siete partidas de Alfonso X, Libro de
buen amor del Arcipreste de Hita, Castigos e documentos para br'en · ·
'b 'd
S
vrvrr,
atn w ~ a ~cho IV, Libro del Caballero Zifar, Libro de los buenos
proverbios , Lrbro de los doce sabios , Bonium o Bocados de oro Libr d,
Ale~andre , Poridat ~e poridades y otros muchos más, así como ~l rest~ d:

la literatura sentenciaría europea medieval y aún posterior, pudiéndose
señalar. nombres como el de Jacques de Vitry, EtieMe de Bourbon
Bocacc10, Shakespeare y otros.
'
Atención especial merecen el estilo de amar y la concepción de la
b~lleza y de la mujer que profesaba el llamado amor udrí que, importado de
c1rculos sumamente refinados de Oriente, cristalizó en una literatura
cordo_besa como es el caso de los poetas Ibn Shuhayd (992-1035), Ibn
Zaydun ( 1003-1070) Y, sobre todo, Ibn Hazm. Este último, en su El collar
de la palo":ª , ~atado de amo~ sumamente conocido en la Edad Media,
pare~e que influyo poderosamente en El libro del buen amor del Arcipreste
de Hita, el Breviari d' amour de Matfre Ermengaud, el De amore /ibri tres
de Andreas Capellanus, la Ley d' amors de Guilhem Molinier17•
De ·o~~en árabe, y concretamente andalusí, es la concepción del
amor Y de lo erottco, ~orno algo sublime, espiritual y corporal conjunta.mente,
mezcl_a de deseo apasionado a la vez que de castidad y privación; la idea de
la mu3er como a~go inalcanzable y sagrado a la que hay que respetar a la vez
~ue &lt;;lesear, _se~1r y elevarla a la categoría de "mi señora", siendo el hombre
el fiel serv1_do~ d~ tal señora. Es interesante leer un fragmento de Averroes,
s~amente indicativo del valor que para los musulmanes andalusíes terna la
mu3er:
1

En estas sociedades nuestras se desconocen /as habilidades de
las muj~~es, porque en ellas sólo se utili:an para /a
pro~reac,on, estando por tanto destinadas al servicio de sus
m~ndos Y relegadas al cuidado de la procreacign, educación y
cnan=a. Pero esto inutili=a .rns otras posibles actividades.
Como en dichas comunidades las mujeres no se preparan para
ningu~a de las virtudes humanas, sucede que muchas veces se
aseme1an a las plantas en estas sociedades, representando una
carga para los hombres, lo cual es una de las razones de /a
pobr~za de dichas comunidades en las que llegan a duplicar
en numero a los varones, mientras que al mismo tiempo y en
tanto c~~ecen de formación no contribuyen a ninguna otra de
/~ ac//v1dades necesarias, excepto en muy pocas, como son el
hilar Y el tejer, las cuales realizan la mayoría de /as veces
79

�cuando necesitan fondos para subsistir. Todo esto es evidente.
Así las cosas, y en tanto que es evidente en el caso de las
hembras que comparten con los hombres la lucha y lo demás,
conviene que a la hora de elegirlas busquemos las mismas
condiciones naturales que consideramos en los varon~, por lo
que deben ser educadas del mismo modo por medio de la
música y la gimnasia.

Por fin, sólo queda dej~ asentado que todo este cúmulo de elementos
tuvienin sus cauces bien precisos por los cuales pasaron a Europa.
Simph:mente me limitaré, por brevedad, a enumerarlos.
A falta de los mass media y de las modernas vías de comunic~ción
·
J
socia \:• cuJtural , había en el Medievo varios hechos •que· •favorecieron
1M
extraordinariamente la transmisión cultural. Uno, 1~ peregnnac1on a a eca,
preceptiva para todo musulmán con salud y medios para hac~rlo. ~sta se
cumplía fielmente desde la India hasta al-Andalus, con la pamculandad de .
que estos viajes tan largos y costosos eran aprovechados por tnuchos para
comprar libros asistir a tas· clases de los maestros famosos, aprender
costumhres, tra~r telas, inventos, productos desconocidos ~n Europa. Otro
cauce. 110 pacífico como éste, fueron las Cruzadas,. a traves de las cuales
también entraron en Europa multitud de novedades importantes. Y, por fin,
conectando con estos dos caminos hacia Oriente, o~ que . entraba en
Europa: el Camino de Santiago. Todo ello suponía un ir y veru~ de gentes
que, portadoras de libros, aparatos y productos, renovaron sm duda el
ambiente cultural europeo.
Pero, de fonna más eficaz intelectualmente, tu~o _una especial
relevancia el movimiento de traducciones, con dos focos pnnc1pales:_uno en
Sicilia en la corte de Federico II Hohenstaufen, en la cual se vertieron al
latín i~finidad de libros de medicina, matemáticas,. astrono~~ Y filosofia
tanto griega como árabe. El otro foco fue _la Perunsula lben:a con tres
subfocos que conviene precisar. Uno, en Castilla, en la llamada Escuela de
Traductores de Toledo". Digo " llamada" porque _son muchos l~s que hoy
ponen en duda la existencia de una escuela prop1arne~te tal. Simplemen~e
hubo un Obispo francés, Arzobispo de Toledo, D. Raimundo de Sauvetat
( 1126-1151) que impulsó la labor traductora haciendo de mecenas de ese
trabajo. utilizando un grupo de judíos y musulmanes (_araboparlantes y que
también hablaban romance) y cristianos (que sabían latm y rom~ce) a cu~a
cabeza estaban Domingo Gundisalvo y Juan Hisp3;'1º• que traduJe~on al latm
prácticamente toda la literatura que estaba en arabe, ~to gnega como
musulmana. Allí trabajaron también Daniel de Morlay, AleJandro Nechkham,
Alfredo de Sareshel y otros muchos más. La labor de mecenas de D.
Raimundo, la siguió su sucesor D. Rodrigo Ximcnez de Rada.

El otro subfoco, castellano también, fue el de Alfonso X ( 1221-1284)
que asimiló perfectamente la ciencia musulmana y soñó con llevar a cabo
una vasta enciclopedia española de todos los conocimientos humanos. Su
esfuerzo se centró, sobre todo, en la astronomía y astrología. Toda la
actividad cultural de la corte de Alfonso y que se lleva a cabo bajo su
mecenazgo tiene lugar en dos etapas: primera, hasta 1259, en que sólo se
hacen traducciones, segunda. en la cual se revisan o rehacen las versiones
anteriores y se asimila lo traducido y se escriben las Tablas alfonsíes.
Y, finalmente, el tercer subfoco peninsular fue el valle del Ebro,
incluido el sureste de Francia. En esta zona, hubo también centros de
traducción del árabe al latin, como en Tarazona y Pamplona, pero fueron
sobre todo los judíos quienes hicieron de transmisores, lo cual llevaron a
cabo de dos maneras: una, traduciendo no del árabe al latín sino al hebreo
obteniendo versiones de mucha mayor calidad que las de Toledo, entre otras'
razones porque el latín, en los siglos XII y Xffi aún estaba muy inmaduro y
poco preparado para adoptar la exquisita y precisa terminología científica y
filosófica que había adquirido el árabe. Traductores judíos fueron: al-Harizí
(h. 1170- h. 1230), Abraham ben Ezra (1089-1164), Abraham bar Hiyya
(1065-1138). la saga de los Tibbónidas (s. XIII), entre otros muchos más. La
otra fonna de transmisión de los judíos fue directa, enseñando personalmente
en los centros europeos las nuevas ciencias que habían aprendido de los
árabes. Casos ejemplares de ello son: Abraham ben Ezra, que se recorrió
prácticamente toda Europa y Mosé Sefardí (h. 1062- después de 1145), de
Huesca, que convertido al cristianismo y adoptando el nombre de Pedro
Alfonso propagó, sobre todo por Inglaterra y Francia, lo mejor de la
matemática y astronomía árabes.
Por la parte cristiana, también hubo asimilación de lo árabe en la
Corona de Aragón, a diferencia de Castilla. Son numerosos los ejemplos que
se podrían aducir, entre ellos: Raimundo Marti (h. 1220-1284), Ramón Llull,
Arnau de Vilanova ( 1240-1311) y otros muchísimos más.
Esta es, a grandes rasgos, la impronta que el mundo semita dejó en la
cultura europea conformándola de una manera muy peculiar y personal. Y en
estos momentos de finales del siglo XX en que tanto se habla de libertad,
comprensión. tolerancia. bueno será añadir un elemento más: el
agradecimiento. Agradecimiento a un mundo semita que nos ha dado una
Biblia, un Evangelio, sin los cuales no se entendería Europa, un despertar al
racionalismo y ciencia, un nuevo modo de ver la vida y la cultura, como
acabamos de ver someramente.

80
81

�Notas bibliográficas

RE-EXAMEN DE LA FENOMENOLOGÍA DE ZUBIRI

Aconsejo la lectura de un libro recientement~ traducido al español de Remi Brague, de la
Sorbona, Europa, la vía romana, Gredos, Madrid, 1995.

Dr. Jesús Conill

1

2

Gilson, E., El espíritu de la filosofía medieval, Rialp, Madrid, 1981, p. 704.

J

Curtius, Literatura europea y &amp;Jad Media latina, F.C.E. Mexico, 1955, p. 41.

◄ Dawson, Ch., Ensayos acerca de la &amp;Jad Media, Aguilar, Madrid, 1956, p. 178.
s De t t'tulo gozaban legalmente y por derecho propio la «gente del libro» (~ saber, los
cristia~o: ~ judíos) que, aunque no se convertían religiosamente al Islam, sm embargo
aceptaban el Estado y situación política impuestos por los musulmanes.
Cruz Hemández, M., Pensamiento de al-Andalus y los su1:uesto~ ~deológicos ~del
• •
de Estudros /slam1cos de Madn ,
Renac1m1ento
europeo, en Rev,·sta del Instituto Emncio
o·r

6

XXVI, 1993-94, p. 110.
'Citado por Cruz Hemández, Historia del pensamiento en el mundo islámico, 1996, t. 2 p.
522.

Catedrático de la Universidad
de Valencia España
Zubiri constituye, junto con Ortega, el lugar privilegiado de la recepción
y asimilación de la fenomenología en España. No hay contextualización
posible del pensamiento de Ortega y Zubiri, si no es en conexión con la
fenomenología.
Por lo que a Zubiri se refiere, los estudios de Antonio Pintor-Ramos y
I
Diego Gracia han puesto de manifiesto con precisión que, desde los primeros
escritos hasta su época de madurez, Zubiri cuenta con la fenomenología como
fuente de inspiración para su propia orientación filosófica. No es raro, si
tenemos en cuenta que sus tres maestros, Husserl, Ortega y Heidegger, se
movieron en ese ámbito y que el propio Zubiri ha r~conocido explícitamente
su vinculación cori la fenomenología2.

a Ver, por ejemplo: Henry Corbin, Ed. L' Herme, Paris, 1981, sobre todo p. 23-67.
9

Ramón Guerrero, R., al-Fárábf. Obras filosófico-políticas, C.S.l.C., Madrid, 1992, P· 110.

10

Avempace. «El régimen del solitario», Introducción, traducción y notas de J. Lomba,, Ed.

Trotta, Madrid, 1197.
11

lbn Tufayl &lt;&lt;El filósofo autodidacto», Introducción, traduccción y notas de E. Tornero.

Trotta, Madrid, 1995.
12 Avicena, Risála Hayy ibn Yaqzán, trad. francesa de A.M. Goichon, Le récit de Hayy ibn
Yaqzán, Paris, 1959.
13 Asín Palacios, M., Tres estudios sobre pensamiento_ y mística hisf~no-musulmanes,
Hiperión, Madrid, 1992, Obras escogidas, C.S.I.C., Madrid, 1946; Shadrl1es y alumbrados,

Hiperión, Madrid, 1990.

1◄ López Baralt, L., San Juan de la Cruz y el Islam, Hiperión, Madrid, 1990.

1. El "de dónde" y "hacia dónde" de la fenomenología de Zubiri
En principio parece clara la procedencia de la fenomenología en Zubiri,
ya que en su tesis (presentada en la Universidad de Madrid en 1921) alude a
3
Ortega como "introductor en España de la Fenomenología de Husserl" y un
historiador de la fenomenología como H. Spiegelberg considera a Ortega
4
como su transmisor en España .
Sin embargo, ya Antonio Pintor indica que "no es seguro ni probable
que fuera en los cursos de Ortega donde Zubiri oyó hablar de Husserl por vez
5
primera" • Antes de 1919 otros también habían hablado de la fenomenología;
así que Zubiri tuvo otras vías de acceso a la fenomenología, seguramente la de
6
Marcelino Arnaiz y la de la Escuela de Lovaina, en especial, L. Noel, su
7
director de tesina sobre "El problema de la objetividad según E. Husserl" •

u Asin Palacios, M., La escatología musulmana en la Divina Comedia, Hiperión, Madrid,
(1919) 1984.
Entre otros, puede consultarse: Lacarra, M.J., Cuentís_tica medieval ~ Es_Pª?ª:_ los
1979 y Lomba• J•• Dichos y narraciones de tres sabios 1ud1os. lbn
Gabirol.' lbn Paqúda, Pedro A/fonos, Mira Editores, Zaragoza, 1997•
16

,
zaragoza,
ongenes

Además, repárese en que el punto de vista que Zubiri tomará con
respecto a la obra de Husserl es, al menos inicialmente, diferente del
presentado por Ortega: éste comienza por Ideen y Zubiri arranca de

Investigaciones lógicas.

,1 Averroes, Exposición de la República de Platón, Trad. M. Cruz Hemández, Madrid,

No obstante, aunque es posible que Zubiri no se 1n1ciase con y en
Ortega sobre la fenomenología, a mi juicio, no está ya tan claro que en su
recurso a la fenomenología no buscaran cosas semejantes: una salida al
idealismo moderno, evitando la recaída en el realismo antiguo, y una

1986,p. 59.

82

83

�transformación de la fenomenología que rehabilitara la perspectiva metafisica.

Entre Ortega y Zubiri hubo indiscutiblemente una auténtica relación de
maestro-discípulo, que debió tener su repercusión en lo que respecta al
peculiar modo de asimilar la fenomenología. Pero, sobre todo, a Zubiri le
alcanzó la "irradiación,. orteguiana que impulsaba a encontrar una salida al
fracaso de la modernidad filosófica y a la crisis vital/cultural que se percibía.
Para lo cual no les satisficieron totalmente ni Husserl ni Scheler, según cuenta
Zubiri:
Hace años, paseando por la carretera de Zumaya, me decía
Ortega: 'lástima de Scheler, no es un metafísico; pasea
filosóficamente, eso sí, su retina sobre las cosas; pero nada más'.
Por parecida razón jamás le satisfizo como posición última la
fenomenología de Husser/'.

Se comprende que Ortega dijera que abandonó la fenomenología en
cuanto la recibió9 -dado que comenzó por Ideen-, si lo que buscaba era superar
el idealismo; y, si la fenomenología no nos libraba de él, habría que
abandonarla, corregirla o transformarla. Y, a mi juicio, esta es la resultante del
proceso de asimilación de la fenomenología por parte de Ortega y Zubiri.
No es mi deseo adentrarme en los vericuetos historiográficos, sino
llamar la atención sobre el giro que toma la fenomenología en Zubiri. Quisiera
aportar una perspectiva complementaria a la historiográfica genética,
aclarando no sólo "de dónde" viene sino sobre todo hacia dónde va Zubiri con
la fenomenología, hacia dónde se dirige su peculiar transformación, qué
finalidad persigue y qué resultados obtiene.
2. Fenomenología objetivista

¿Cuál fu~ esa orientación? Zubiri desde el comienzo de su trayectoria
fu~ mu~ c?~~ente del fracaso de la modernidad, debido a que el planteannento crzflco moderno conduce al "ideísmo", término que engloba todas las
formas de "filosofia de la conciencia" (empiristas, racionalistas, idealistas) que
se apoyan en ella para acceder a la realidad, pero que fácilmente conducen a
crisis ?e escepti~ismo por pretender sustentarse sobre los conceptos e ideas de
la razon, como si este rodeo permitiera resolver la pérdida del vínculo radical
con las cosas y la falta de .fundamento en la realidad.
Muchos han interpretado esta crítica zubiriana de la modernidad corno
una rec~da invo~~tiva en el realismo antiguo. Pero Zubiri tampoco acepta la

pretendida soluc1on del "realismo" (ni clásico, ni crítico), pues asume el
~roc~so ~~e~o ~n c~to desvela el tránsito acrítico del "objeto" a la
. re~dad . ~m Ju~ficac1on y se opone, por consiguiente, a la acrítica
1dentificac1on del ruvel de los objetos con el de la realidad.
. Por lo tanto, Zubiri no acepta ni el "realismo" ni el "idealismo",
sencillamente porque se trata de dos explicaciones contrapuestas del mismo
probl~?1ª· J~to en este punto aporta la fenomenología de Husserl una vía de
~luci~n:. _si~ . en un nuevo nivel filosófico más radical, el de la
descnpc1on , preVIo a las posibles "explicaciones" (realista o idealista).
, La fenomenología de Husserl ofrecía un enfoque descriptivo de los
f~nom~nos, al mar~en de cualquier mediación explicativa que pudiera
distorsionar la manifestación originaria de los datos. Sólo mediante este
regreso a ~ de~ri~~ón previa de los fenómenos es posible superar la tiranía
de c~qwer explicac1on. Este modo de asumir la fenomenología por parte de
Zub~ se ha denominado "objetivismo", entendiendo por tal la tarea
consistente en "una descripción esencial y sin presupuestos previos de los
datos del problema".

Zubiri había conocido a Ortega en 1919 y a Noel al ir a Lovaina en
1920. Se encuentra entonces entre Ortega y Noel, director de tesis y de tesina,
respectivamente. Escribe sus trabajos fenomenológicos en 1921: la tesina
sobre la objetividad en Husserl (en Lovaina), y la tesis sobre la teoría
fenomenológica del juicio (en Madrid), partiendo directamente de la
fenomenología de Husserl, en la formulación objetivista de Investigaciones
lógicas, lejos de todo idealismo y como plataforma para intentar dar una
respuesta a la "bancarrota" del subjetivismo moderno1°.

~l uso peculiar zubiriano de la fenomenología objetivista, inspirado en
las 1:'1_gzsche Untersuchungen de Husserl y dirigido a superar tanto el realismo
~adi~1onal como .el idealismo moderno, obligaba a rechazar también el giro
ide~sta qu~ _el IDismo Husserl imprimió a su fenomenología a partir de Ideen.
~egun_ Zu~m, Husserl "lleva demasiado lejos el carácter autónomo de la
~ten~1onalidad; esto va a conducir a la fenomenología hacia cierto
idealismo" 11 •

Estos escritos de la primera etapa de Zubiri (1921-1928) revelan la
importante contribución magisterial de Husserl, hasta el punto de que su
fenomenología puede considerarse la plataforma desde la que Zubiri orientó
su propio quehacer en filosofia.

. . . La tesis doctoral de Zubiri Ensayo de una Teoría fenomenológica del
;u1c1? (presentada en 1921 y publicada en 1923) parece ser el primer libro
publicado sobr~ ~eno~enología en lengua no alemana. Forma parte de un
proceso de as1DUlac1on de la fenomenología y pretende explícitamente

84

85

�contribuir a "una Filosofia de la Objetividad pura" de base fenomenológica.
En ella encontramos un rotundo rechaz.o del subjetivismo e idealismo
mediante una defensa del objetivismo: defensa de la esencia como idealidad
(separada de la realidad) y de la presencia intencional en la conciencia del
fenómeno esencial.
La "vuelta a las cosas" de la fenomenología fue preludiada por el
objetivismo de Bolz.ano y Brentano, y hasta compartida por diversas
tendencias como el materialismo, el positivismo y el pragmatismo12; pero este
común empeño de lograr moverse en el mundo de la objetividad alcanz.a su
madurez filosófica con la fenomenología.

3. Transformación de la fenomenología
A partir de 1928 se abre una segunda etapa, que dura hasta 1944 -fecha
en que13 se publica Naturaleza Historia Dios-, en la que la influencia de
Ortega y el nuevo horiz.onte abierto por Heidegger impulsan a Zubiri a
desvelar las insuficiencias "modernas" pendientes en Husserl y a radicafuar la
fenomenología buscando el nivel prelógico (preconceptual, prejudicativo,
prerracional), que sea raíz y fundamento de la conciencia.
A esta segunda etapa se la ha denominado "ontológica", porque ya no
está centrada en el problema de la objetividad dada a la conciencia, sino que la
inspiración fenomenológica dirige la atención hacia la estructura entitativa de
las cosas. Zubiri sustituye la fenomenología objetivista por la ontológica: "la
constitución de un ámbito filosófico de carácter ontológico" 14• Todos concuerdan en que en esta etapa es decisiva la influencia de Heidegger.
Sin embargo, Zubiri no seguirá el camino hermenéutico de la
fenomenología ontológica de Heidegger. Tal vez porque vislumbró
tempranamente los peligros que llevaba consigo la transfonnación hermenéutica del pensamiento
ontológico, especialmente bajo la influencia
15
nietzscheana : la radical temporalización del ser (el ser mismo es tiempo), la
reducción del ser y de la verdad a sentido y su posible difuminación (en el
destino del ser y en el acontecer de sentido) y, a mi juicio, lo más importante:
la problematización del fundamento (la renuncia radical a la fundamentación)
y la factualización destranscendentalizadora de la razón (la razón es tiempo)16•
Pero, igual que, según Zubiri, "Heidegger ha partido de la
Fenomenología, y pese a las hondas, radicales, transformaciones que en ella
in~oduce, sin embargo, permanece en el ámbito fenomenológico" 17, del
IDismo modo podríamos decir que -a pesar de ir prescindido de casi toda

86

alusión directa a la fenomenología (como en Naturaleza Historia Dios)- Zubiri
se encuentra en esta etapa también en el "ámbito fenomenológico" y mantiene
la "actitud fenomenológica" de lograr una "descripción inmediata del acto de
pensar11l8.
Ahora bien, lo que ocurre es que está buscando una transformación de
19
la fenomenología , diferente a las de Ortega y Heidegger, dado que le
parecían insuficientes, tanto la vía orteguiana de superar la idea fenomenológica de la conciencia mediante la de vida humana como la vía heideggeriana
mediante la comprensión del ser.
Por eso, a partir de aquí, Zubiri recorrerá su propio camino en discusión
explícita o implícita con sus maestros. Por ejemplo, en la relación de Zubiri
con Heidegger, Antonio Pintor destaca la importancia que debió tener el
carácter incompleto del enfoque heideggeriano sobre el tema de la verdad para
exigir un replanteamiento que desbordara el marco ontológico20 . Y no es que
le falte razón, sin embargo, creo que hay otros aspectos relevantes, como el de
evitar los peligros de la hermenéutica y la cuestión del fundamento, que
debieran tenerse muy en cuenta para explicar el progresivo distanciamiento de
Zubiri respecto de Heidegger, tras una etapa de gran influencia.
¿Y a dónde conducirá la transformación propiamente zubiriana de la
fenomenología?
la fenomenología, frente a la dislocación que el saber
filosófico había llegado a padecer, coloca de nuevo el
problema filosófico en la genuina raíz que tuvo en
Aristóteles. 'Desde las cosas': tal es también el lema de
toda la Fenomenología. Pero hay que añadir: desde las
1
cosas, hacia lafilosofia2 •

La fenomenología "coloca" el problema filosófico en la genuina raíz:
"desde las cosas". El lema más corriente de la fenomenología, "A las cosas
mismas", queda sustituido aquí por "Desde las cosas mismas", bien expresivo
del propósito zubiriano: recuperar el horizonte de la realidad superando las
mediaciones de la conciencia. De ahí que el saber fenomenológico. de la
descripción de los fenómenos no fuera para Zubiri más que el comienzo de
una nueva filosofía, porque:
«la fenomenología ha ido desflegándose en una filosofia
2
y culmina en una metafzsica» .

Zubiri aprovechará este nuevo impulso para abrir un camino desde la
fenomenología a la metafisica. Por consiguiente, el nuevo lema, que resume la
trayectoria zubiriana, podría decir así: Por la fenomenología a la metafisica.

87

�Ahora bien, ¿cómo acceder a la realidad desde la descripción de los
fenómenos, es decir, desde la objetividad de lo dado a la conciencia? ¿Es
posible pasar fenomenológicamente del objeto a la realidad?
Para resolver este problema -que constituyó una auténtica
"encrucijada"-23 , pero rebasando el enfoque moderno de la objetividad y el
tradicional del ser (es decir, más allá del enfoque gnoseológico y del
ontológico), Zubiri radicalizó el análisis fenomenológico de los hechos hasta
descubrir que la realidad está dada en un nivel previo a la conciencia y a la
relación sujeto-objeto, sin caer en los típicos defectos de la metafisica precritica. Con lo cual, a mi juicio, abrió un nuevo camino para transformar
24
radicalmente la metafisica, capaz de salir al paso del reto nietz.scheano •

4. "Superación metaf'lsica de la fenomenología"
Si en las dos primeras etapas Zubiri está dentro de la fenomenología,
sea en una versión objetivista o en una ontológica, hay que preguntarse ahora
si también en esta tercera etapa (1944-1962) sigue siendo su filosofia una
moda1idad de la fenomenología.
Desde 1944 mi reflexión constituye una etapa nueva: la
etapa rigurosamente metafisica. En ella recojo, como es
obvio, las ideas cardinales de la etapa anterior (..). Pero
estas ideas cobran un desarrollo metafisico allende toda
5
objetividad y allende toda ontología2 •

A tenor de estas manifestaciones del propio Zubiri, Antonio Pintor ha
dado una respuesta negativa a la cuestión planteada sobre el carácter
fenomenológico de la última filosofia de Zubiri: a su juicio, la filosofia de
Zubiri "arrancó de la fenomenología", pero no concluye en una
fenomenología, ni siquiera puede seguir entendiéndose como una forma
''ald~
' 26 .
ongm
e 1enomeno1og¡a
Esto parece cierto si lo referimos a la metafisica, entendida como teoría
de la realidad, tal como se desarrolla por Zubiri en Sobre la esencia y
Estructura dinámica de la realidad, su principal producción en los años
27
sesenta .
No obstante, en la producción de esta etapa encontramos pasajes
decisivos, en los que queda bien patente que la asimilación zubiriana de las
nociones fenomenológicas constituye la plataforma desde la que se intenta
alcamar otras nuevas que las superen.
Por ejemplo, en un pasaje de Sobre la esencia (al que remite en Sobre el
88

sentimiento y la volición) Zubiri se enfrenta expresamente a Husserl,

Heidegger y Scheler (tres autores pertenecientes al ámbito fenomenológico),
con el fin de distinguir -sin separar, ni ind~n~- el ámbito del sentido y
~el valor respecto del de la realidad.
.
Tanto en Sobre la esencia•de 1962 como en eÍ trabajo "El problema del
mal" de 1964 (recogido en Sobre el sentimiento y la volición), Zubiri defiende,
frente a Husserl y Heidegger, la anterioridad, no sólo "kata physin" sino "kath'
aisthesin", de la realidad sobre el sentido: "una anterioridad por el modo
28
primero y primario como la cosa es percibida" • Porque, aunque la fenomenología de Husserl y Heidegger ha descrito como obvio que lo que primariamente percibimos son cosas-sentido, Zubiri piensa que la aprehensión de las cosas
en su nuda realidad es anterior a la aprehensión de las cosas-sentido; se trata
de "una anterioridad de estructura aprehensiva":
La aprehensión de la nuda realidad no es una especie de
residuo de la aprehensión de la cosa-sentido, sino un
momento primario, constitutivo y /undante de esta última
. , 29
.,
aprehenszon. ·

El "error fenomenológico", según Zubiri, consiste en creer que
aprehendemos primo et per se cosas-sentido. Pero ni el sentido o la esencia (el
nóema de la conciencia intelectiva en Husserl) ni el valor (el noema de la
conciencia estimativa en Scheler) pueden independizarse de la realidad, a no
3
ser cayendo en un "ingente platonismo de la conciencia" º. Lo presente en un
acto de intelección es la realidad y en un acto de estimación, una "realidad
valiosa".
La terminología empleada por Zubiri para delimitar su propio pensamiento en los momentos cruciales sigue siendo de corte fenomenológico.
Repárese, por ejemplo, en el siguiente texto, en el que Zubiri aclara que el
valor "se funda en la condición en que la realidad misma queda ante mi acto
de estimación":
La condición no es una especie de reacción subjetiva ante
lo real. Cuando me enfrento con una realidad para
estimarla, ciertamente, si no hubiera un acto mío de
estimación no habría condición. Pero ( ..) como este acto
es objetivo, es decir, va intencionalmente a la realidad
como un intentum de la estimación, resulta que es la
realidad misma la que queda como término objetivo de la
estimación. Yo la hago quedar, pero es ella la que queda.
Mi hacer no es una reacción subjetiva ni una
intervención en la realidad de la cosa; es simplemente un
'hacer-quedar'31 •

89

�Lo curioso es que en esta etapa madura del pensamiento zubiriano,
considerada como "metafísica", persista de modo tan pronunciado su vinculación fenomenológica, aunque sea en una peculiar versión transformada. Por
eso a pesar de las declaraciones del propio Zubiri, cabría hablar, o bien de una
nue~a etapa (¿"noológica"?), o bien habría que dividir la "etapa metafísica" en
dos subetapas: 1ª) la propia de Sobre la esencia ( 1944-68), en la que se expone
la metafísica como tal, en el sentido estricto de "teoría de la realidad"; Y 2ª) la
de la trilogía Inteligencia sentiente (1968-83), en la que se presenta la
"metafísica" en el sentido de "filosofía primera", en forma de Noología. Y
entonces habría que preguntarse más concretamente si la noología es, o no,
alguna modalidad original de fenomenología.
La respuesta de Pintor-Ramos sigue siendo negativa: la noología de
Zubiri no puede ser nunca una fenomenología, ya que sólo conserva de
Husserl la exigencia de un planteamiento radical, pero justamente no en su
forma fenomenológica; y los conceptos básicos de la filosofía de Zubiri (el de
realidad, esencia, sustantividad, actualidad, religación) no pueden entenderse
como derivados de la fenomenología ni como alternativas a otros conceptos
c.
, . 32
1enomeno1ogicos .
En cambio, Diego Gracia considera que la actitud filosófica de Zubiri se
asemeja a "lo que a su modo pretendió Husserl con la fenomenología, plantear
el problema del saber a un nivel más radical que el de la antigua metafísica y
33
el de la moderna teoría del conocimiento" • De ahí que relevantes novedades
de la filosofía zubiriana se produzcan al hilo de un diálogo (crítico y
superador) con la fenomenología; así, por ejemplo, «el concepto zubiriano de
realidad no surge frente al aristotélico de naturaleza, sino frente al
34
fenomenológico de cosa-sentido» •
En efecto, al acotar en Inteligencia sentiente el concepto de realidad
como formalidad -el "de suyo"-, lo hace primero frente a la realidad "en sí",
como algo independiente de mi percepción, propia del realismo antiguo; pero,
35
sobre todo, frente a la fenomenología de Husserl y Heidegger . Porque, ante
la cuestión "¿qué es, en efecto, lo que nosotros hombres apreµendemos
formalmente en el sentir?", la respuesta fenomenológica de Husserl Y
Heidegger ha sido que lo que aprehendemos en la percepción son cosassentido (paredes, mesas, puertas, etc.). Pero, según Zubiri, «esto es radicalmente falso. En una aprehensión impresiva yo no intelijo jamás, no aprehendo
sentientemente jamás, una mesa. Lo que aprehendo es una constelación de
notas que en mi vida funciona como mesa( ...) que tiene en mi vida función o
sentido de mesa.( ...) Las cosas como momentos o partes de mi vida son lo que
yo he llamado 'cosa-sentido'».

Por mi parte, habría que añadir que esta vinculación y confrontación
con la fenomenología se detecta en otros conceptos básicos de la nueva
filosofía de Zubiri: por ejemplo, las nociones de "nuda realidad" y "condición"
están en relación con las nociones de "sentido" y de "valor", dando como
resultado las contraposiciones de "nuda realidad" y "realidad valiosa", "cosarealidad" y "cosa-sentido".
También es muy probable que la noción zubiriana de "esencia" haya
surgido en confrontación con la fenomenológica: frente a la esencia como
idealidad intencional estaría la esencia física no desvinculada de la realidad.
Cuando Husserl descubre la estructura de la "pura" conciencia, la intencionalidad, y el nuevo objeto como correlato intencional, el "sentido" (un puro
"eidos"), se debe a que ha puesto entre paréntesis el carácter de realidad.
Mediante esta reducción de la realidad a sentido se logra un saber absoluto de
la esencia, independiente de la realidad fáctica.
Pero el análisis formal zubiriano ya en Sobre la esencia ofrece una
crítica de las ideas husserlianas centrales: las de saber, conciencia y esencia.
En primer lugar, el enfoque todavía predominantemente epistemológico
de Husserl "no va directamente a las cosas" sino que busca evidencias
apodícticas, un saber absoluto. La fenomenología nos dice sólo el modo de
conciencia en que algo nos es dado; pero, al desviarse de la cosa y dirigirse a
la conciencia, ha perdido lo esencial de la realidad.
A ello se suma una critica de la conciencia, no sólo en su versión
cartesiana, sino de la intencionalidad. La conciencia no consiste formalmente
en "ser-intención-de", sino en ser "actualización"; la intención es un modo de
actualizar. Por tanto, el ser objeto intencional "consiste" en remitir
formalmente a lo que el objeto es independientemente de la conciencia y de su
sentido. Se trata de una remisión no de "sentido", sino "física", como fisica es
también la actualización.
Así pues, según Zubiri, la esencia no es formalmente "sentido", ni la
realidad de hecho y la esencia se contraponen al modo husserliano. Porque
toda esencia es esencia "de" la cosa, un momento de ella. El "de" pertenece a
la estructura formal de la esencia misma: "esencia-de". La esencia no es
independiente de la realidad de hecho (no es una "cosa ideal"). Por
consiguiente, a juicio de Zubiri, con la reducción del carácter de realidad,
"Husserl ha descoyuntado la realidad, y la realidad se le ha ido para siempre
de las manos", al separar esencialidad y facticidad.
Por su parte, la "actualidad" es una noción que supera la noción de

90

91

�36

"objetividad" intencional fenomenológica • Zubiri "afina" el análisis de
Husserl y Heidegger, aclarando en qué consiste "estar presente", que no es ni
intención ni desvelación, sino actualidad.
Tampoco acepta Zubiri el denominado "principio de todos los
principios" husserliana: cuando nos dice Husserl que el principio de todos los
principios es la reducción de toda nóesis intencional a la intuición originaria,
esto es, a la impleción [E,füllung] de lo intencional por lo intuido, a mi modo
de ver enuncia algo absolutamente inexacto. (...) Husserl ha emprendido el
camino desde la claridad hacia la cosa; cuando lo que hay que emprender es el
camino desde la cosa hacia la claridad. El principio de todos los principios no
es la impleción intuitiva, sino algo más radical: la exigencia real de
. l . , .. 31
lll1p ec1on.
Así pues, Zubiri critica las bases de la fenomenología de Husserl, la
primacía de la conciencia y su presunto saber absoluto: Husserl se mueve
siempre en un plano conciencial. Por eso, toda su filosofía tiene un solo t~ma:
'conciencia y ser', y un solo problema: el saber absoluto en. una 'visión'. Pero
conciencia y ser se fundan en intelección y realidad. Intelección y realidad son
los hechos radicales y básicos. Su unidad intrínseca no es la correlación
intencional expresada en la proposición 'de'. No se trata de conciencia 'del' ser,
ni del acto de intelección 'de' la realidad sino de mera 'actualización' de la
realidad 'en' la intelección, y de la actualización de la intelección 'en' la
38
realidad. La unidad intrínseca es 'actualización' .
Asimismo, una noción tan importante como la de "religación" (la
noergia del poder de lo real) responde a las insuficiencias de la intencionalidad
noético-noemática, típica de la fenomenología, y a la necesidad de corregir el
concepto de nóesis y noema: «se ha resbalado sobre el carácter impresivo del
39
noein, esto es, sobre su unidad formal con la aisthesis, con el sentir» .
Por tanto, si atendemos al carácter sentiente del inteligir, (1) «la nóesis
no es sólo como se ha dicho un acto cuyo término fuera meramente
intencional, sino que es en sí misma un acto físico de aprehensión, es decir, un
acto cuya intencionalidad no es sino un momento, el momento direccional del
aspecto atingencial o aprehensor de lo inteligido en impresión. (2) Por otro
lado, el noema no es tan sólo algo que está presente a la intencionalidad de la
nóesis, sino que es algo que se impone con una fuerz.a propia, la fuerza de la
realidad, al aprehensor mismo.» «En su virtud, el noein es un ergon y por esto
su estructura formal es Noergia. Noergia significa 'a una' que la noesis es
atingente, es impresivamente aprehensora, y que el noema tiene fuerz.a
40
impositiva propia de realidad. Es la fuerza de la impresión de realidad.»
92

En todos estos casos de confrontación y delimitación del propio
pensamiento (conciencia-ser/intelección-realidad, intencionalidad/actualidad,
noesis-noemalnoergia), lo que parece claro es que su último punto de
referencia en los temas decisivos sigue siendo la fenomenología, y sobre todo
la de Husserl.
41

Pero que persista la "inspiración fenomenológica" hasta en los
momentos de configuración de su filosofía madura, no quiere decir que se
confundan fenomenología y noología. Tan sólo es que responden a una
preocupación semejante o a la misma actitud filosófica radical de "filosofía
primera". Ahora bien, la noología no es un mero complemento de la
fenomenología de Husserl, sino fruto de una transformación de la
42
fenomenología que aporta una "corrección radical" •

5. Noología y metaf'tsica
Como indica Diego Gracia, la distinción entre noología como filosofía
43
primera y metafísica concuerda con una actitud fenomenológica , por la que
se desarrolla un análisis del "carácter impresivo" de la "formalidad de
realidad"; y ante la que cabe pensar en un nuevo enfoque interpretativo del
desarrollo de la filosofía de Zubiri. En vez de comprenderlo en función de sus
etapas, una vez llegados a su madurez, también cabria un tercer enfoque, ya no
cronológico sino sistemático, según el cual en la llamada etapa metafísica
habría que considerar dos vertientes, la estrictamente "metafísica" y la
"noológica", inseparablemente unidas.
A mi juicio, un texto de esta época de madurez puede iluminar y
acreditar la visión que hemos expuesto sobre el tránsito desde la
fenomenología a la nueva metafísica zubiriana, en su doble vertiente:
«En el rigor de los términos, el residuo de que nos hablan
los fenomenólogos es (..) el momento mismo de realidad.
44
El animal carece de este residuo» •

Es decir, la noologf.a seria el desarrollo pormenorizado del análisis de
45
este residuo fenomenológico : el momento de realidad dado en la
sensibilidad humana. El análisis de este dato no es una construcción teórica
sino, según Zubiri, un "prolijo y complicado" análisis del acto de intelección
sentiente, es decir, de la impresión de realidad; un análisis que exige una
filosofía de la inteligencia (noología) y una filosofia de la realidad (metafísica), más fundamental que la ontología de Heidegger y que la filosofía de la
vida de Ortega, es decir, que las otras vías por las que se ha intentado superar
también la fenomenología de Husserl.
93

�Zubiri ha descubierto un camino que va desde la fenomenología
46
transformada en forma de noología a una nueva metafisica postnietzscheana ,
que -según José Luis Arangw-en- le hace merecedor del calificativo de "el
último gran metafisico" en una época caracterizada como postmetafisica.
Como acertadamente indica Pedro Laín, la filosofia de Zubiri constituye un
intento de «superación metafisica de la fenomenología de Husserl», al pasar
«de la intuición de esencias a la visión de realidades». A diferencia de
Heidegger que no rebasa el ámbito de una ontología fenomenológica, Ortega y
Zubiri impulsan una nueva línea metafisica desde dos nociones diferentes de
47
realidad, que "son perfectamente conciliables" dentro de un nuevo programa
de metafisica.
También Diego Gracia considera que la filosofia madura de· Zubiri tiene
por objeto encontrar una salida al método fenomenológico. Para ello Zubiri
traslada la indagación fenomenológica desde la "conciencia" (Husserl), la
"vida" (Ortega) y la "comprensión" (Heidegger), a la "aprehensión". Con lo
cual, a mi juicio, rebasa la fenomenología de la esencia y la de la existencia (la
analítica hermenéutica), para ofrecer una Analítica noológica del saber de
realidad, en la que se parte de la unidad radical y originaria de esencialidad y
factualidad.

'A. Pintor, "El magisterio intelectual de Ortega y la filosofía de Zubiri", Cuadernos salmantinos
de filosofía, 10 (1983), 55-78, p. 72 y 73; "Zubiri y la fenomenología", 398-401.
6

M. Amaiz, Psicología.fundada en la experiencia 11: La inteligencia, Madrid, 1914.

7
D. Gracia, Voluntad de verdad, pp. 51-66: A. Pintor-Ramos, "El magisterio intelectual de Ortega
y la filosofía de Zubiri", Cuadernos salmantinos de filosofía, 10 (1983), 55-78; "Zubiri y los
inicios de la fenomenología en Espafia", en J. San Martín (ed.), Ortega y la Fenomenología,

Madrid, UNED, 1992, pp. 285-295.
8

X. Zubiri, en El Sol, 8 de marzo de 1936.

9

J. Ortega, Obras completas, Madrid, Revista de Occidente, 1970 (3ª), VID, p. 273.

10

X. Zubiri, Ensayo de una teoría fenomenológica del juicio, p.16.

11

X. Zubiri, le Probleme de l'Objectivité d'apres Ed. Husserl, p. 21.

12

Cfr. Diego Gracia, Voluntad de verdad, pp. 29-30.

13

D. Gracia, Voluntad de verdad, pp. 51-66 (Diego Gracia interpreta que Heidegger ha suplantado
a Ortega); A. Pintor, "El magisterio intelectual de Ortega y la filosofia de Zuoiri", Cuadernos
Salmantinos de Filosofía, 10 (1983), 55-78.
'
14

X. Zubiri, Naturaleza Historia Dios, p. 14.

15

Cfr. H.-G. Gadamer, Verdad y método, p. 322-323.

16

¿Significa, como señala Pintor, que en la obra madura de Zubiri hay
una revalorización de Husserl y un progresivo alejamiento de Heidegger? A
mi juicio, el tránsito desde una fenomenología de la conciencia y desde la
hermenéutica de la existencia a una Analítica de la facticidad (como noología)
no se produce al margen de la inspiración heideggeriana, pero sin renunciar a
la radicalidad fundamental de Husserl; por tanto, incorporando el nivel de la
facticidad (la formalidad de realidad en la aprehensión), pero sin claudicar
ante el giro hermenéutico y su derivación desfundamentadora.

Cfr. K.O. Apel, "Sinnkonstitution und Geltungsrechtfertigung", en M Heidegger: 1nnen- und
Aussenansichten, Forurn für Philosophie, Frankfurt a.M., 1989; J. Conill, "Zu einer anthropologiscben Hermeneutik der erfahrenden Vemunft", Zeitschrift far philosophische Forschung, 47/3
(1993), 422-433.
17

X. Zubiri, Sobre la esencia, p. 452.

18

X. Zubiri, Naturaleza Historia Dios, p. 21.

19

J. Conill, "La transformación de la fenomenología en Ortega y Zubiri: la posmodernidad
metafísica", en J. San Martín (ed.), Ortega y la Fenomenología, pp. 297-312.
20

A. Pintor-Ramos, Realidad y verdad, pp. 45 ss.: La verdad no sólo tiene relación con el ser y la
patencia sino también con la firmeza (la seguridad y confianza).
21

X. Zubiri, "Filosofía y metafisica", Cruz y Raya, 30 (1935), pp. 59-60.

22

!bid., p. 21.

23

A. Pintor-Ramos, "Zubiri y la fenomenología", p. 559.

24

J. Conill, El crepúsculo de la metafísica, Barcelona, Anthropos, 1988.

25

X. Zubiri, Naturaleza Historia Dios, p. 15.

X. Zubiri, Naturaleza Historia Dios, Madrid, Alianza, 1987 (9" ed.), pp. 13-14.

26

A. Pintor, Realidad y verdad, pp. 55 y 320.

X. Zubiri, Ensayo de una teoría fenomenológica del juicio, Madrid, 1923, p.8.

27

La primera edición de Sobre la esencia es de 1962 y Estructura dinámica de la realidad

Notas bibliográficas
1

A. Pintor-Ramos, "Zubiri y la fenomenología", en Rea/itas ID-IV (1979), pp. 389-565; "La
'maduración' de Zubiri y la fenomenología", en Naturaleza y Gracia, vol. XXVI/2-3 (1979), pp.
299-353; Realidad y verdad, Salamanca, Universidad Pontificia, 1994; D. Gracia, Voluntad de
verdad, Barcelona, Labor, 1986.
2
3
4

H. Spiegelberg, The Phenomenological Movement. A Historical 1ntroduction, Toe Hague,
Nijhoff, 1969 (2. ed.), II, p. 611.

94

95

�EL AMOR PERSONAL

responde a un curso de noviembre y diciembre de 1968 (aunque se publicó póstumamente en
1989).
28

X. Zubiri, Sobre la esencia, p. 105.

29

X. Zubiri, Sobre el sentimiento y la volición, p. 230.

30

!bid., pp. 214 y 215.

31

Jbid., p. 219.

32

A. Pintor, Realidad y verdad, p. 334 y 331.

33

D. Gracia, Voluntad de verdad, p. 104.

34

!bid., p. 199.

35

X. Zubiri, Inteligencia sentiente, pp. 59-60, remitiendo en este contexto a Sobre la esencia, p.

104.
36

Cfr. por ejemplo Sobre el sentimiento y la volición, p. 220, e Inteligencia sentiente, pp.134-136.

37

X. Zubiri, Inteligencia y lagos, pp. 237-238.

38

X. Zubiri, Inteligencia y lagos, p. 238.

39

X. Zubiri, Inteligencia y razón, pp. 93-94.

40

Jbid., p. 94

41

A. Ferraz, Zubiri: el realismo radical, Cincel, Madrid, 1988, p. 26.

D. Gracia, Voluntad de verdad, p. 109. (Cfr. Sobre la esencia, p. 104; Inteligencia sentiente, pp.
59-60, 85; Inteligencia y lagos, p. 238; Inteligencia y razón, pp. 93-94).

42

43

D. Gracia, Voluntad de verdad, p. 113. (Cfr. Inteligencia sentiente, p. 35).

44

X. Zubiri, "Notas sobre la inteligencia humana", Asclepio 18/19 (1967-68), p. 346.

Contra este carácter residual se ha expresado de diversas maneras Zubiri (Sobre el sentimiento y
la volición, p. 230; Inteligencia sentiente, p. 85), porque ahora el análisis zubiriano de la

Dra. Luz García Alonso
Academia Hispanoamericana
de Ciencias, Artes y Letras,
correspondientes de la Real
Española
El amor es la actualidad del apetito, la a petición en algunos casos y,
en todos, el fundamento de la petición. El amor es la unión entre el bien y el
apetito, la coadaptación entre ambos.
Toda pasión implica la pasión amorosa, todo querer es amor en últim¡
instancia. Amar es sucumbir al atractivo del ser.
La realidad es
multiatractiva y el apetente es profundamente vulnerable frente a ese
atractivo. Es por eso que el amor inflama la realidad, la respuesta amorosa
no se hace esperar ante los requerimientos de lo que se capta como bueno.
Sin embargo, ello no significa que el amor se bonifique a sí mismo.
Hay amores que pueden ser perversos, aunque sean naturales y
psicológicamente plenos, en ellos la maldad se debe a una deficiencia en su
ordenación al fin debido, a una falta de ser de orden, ya que el orden es
también una realidad. El motor de toda acción es el amor, de todo heroísmo
y de toda villanía. Por eso la misión de la fortaleza y de la templanza es la
reordenación de los amores pasionales. El cometido de la justicia es someter
los amores racionales. La tarea central de la moralidad consiste en regular
los amores en función del fin eterno: suprimir o fomentar algunos y crear
otros.

45

sensibilidad, de inspiración fenomenológica, no la considera algo residual: "la sensibilidad no [es]
una especie de residuo 'hylético' de la conciencia, como dice Husserl, ni unfactum brutum, como
la llaman Heidegger y Sartre, sino que es un momento intrínseco y formal de la intelección
misma".
46

J. Conill, El crepúsculo de la metafisica, Anthropos, Barcelona, 1988 y El enigma del animal

"El motor de toda acción es el amor... de todo heroísmo y toda
villanía". "En el amor está la salvación del mundo y en él está también su
ruina". La realidad del amor es bivalente: hay amores positivos y amores
destructivos; amores virtuosos y amores viciosos. El amor es una razón
análoga que se predica proporcionalmente del amor natural, del pasional y
del voluntario.

fantástico, Tecnos, Madrid, 1991.
47

P. Laín, Cuerpo, alma, persona, Barcelona, Círculo de Lectores, 1995, pp. 115-116 y 201-202.

. El amor que constituye la fuerza integradora de las cosas consigo
m1smas, el que hace que el río fluya hacia el mar, que los satélites sigan su
órbita y el oído tienda al sonido, el amor como inclinación espontánea a su
objeto, no procedida por ningún conocimiento, es al que se le llama amor

natural.

97

�El amor a los bienes sensibles como el vino o el platillo suculento, el
clima agradable y, en general, a cualquier bien placentero, es el amor elícito,
o precedido de conocimiento sensible.
Si la inclinación del apetito ~s hacia lo bueno descubierto por la
inteligencia, el amor es elícito intelectual o amor voluntario. El amor de la
voluntad es espiritual, ama lo real aunque no lo palpe, es recio y puede ser
permanente y desinteresado. Entre los afectos de las bestias y los del hombre
hay un abismo, la voluntad es la explicación de tal diferencia. La voluntad
se coloca en la cúspide de lo afectivo, el amor voluntario es más cálido y no
es condicionado como el sensible, es libre y creativo porque es el amor más
propiamente humano.

El lugar en el hombre de estos tres tipos de amor
Cada una de las facultades humanas es un apetito natural que amas~
objeto propio, esto es, amor .natural en el ser racional, tanto como lo es su
apetencia ciega de persistir siendo. Desde luego, el amor natural no es
exclusivo del hombre, cabe también en los seres inorgánicos y en los
vegetales. El amor natural tiene lugar en todos y cada uno de los seres.
El amor pasional, en cambio, es el propio del reino animal. Las bestias
-y los animales racionales en cuanto animales- padecen el amor sensible. El
gato ama la leche y odio al perro, desea al ratón, tiene aversión al agua,
espera conseguir su presa, se desespera de estar encerrado, se enfrenta con
audancia a la víbora, teme al león, se entristece si está enfermo y,
ronroneando, demuestra su alegría.
El voluntario es el amor propiamente humano, del que carecen tanto
los seres inorgánicos como los vivientes vegetales y los vivientes
irracionales.
Si el amor voluntario o amor racional se dirige hacia algo bueno en sí
mismo, considerado como fin, es amor de benevolencia. De lo contrario, al
dirigirse hacia algo que no se quiere por sí sino por otro, el amor se llama de
concupiscencia.
Sería erróneo suponer que el amor constructivo es el de benevolencia

y el negativo el de concupiscencia, como lo sería el conjeturar que es bueno
el amor voluntario y malo el pasional. Ciertamente existe jerarquía entre los
amores y el de mayor jerarquía es -en el orden de la naturaleza- el amor de
benevolencia. Sin embargo, no siempre es apropiado profesar el amor de
benevolencia. La calificación moral del amor depende de la recta razón que

98

mira la ordenación del apetito respecto al fin en función de la naturaleza de
los seres.
Todos estos tipos de amor, desde el natural hasta el de benevolencia
consisten_ en la proporción o adecuación entre el bien y el apetito. En el cas¿
del amor natural, la coadaptación está dada; en el caso de los amores elícitos
tanto del sensible como del volitivo, hace falta descubrir la adecuación par~
que surja el amor.
.
La causa d~l am~r es el bien. El bien, como fin, atrae al apetito. El
bien como esenc~a lo informa en cuanto tiene razón de semejanza. Sin
e~b~go, la semeJanza no es causa de todo amor ya que la identidad tiene
pnondad sobre ella y funda un amor más perfecto. La semejanza puede
entenderse de ~os maneras. El primer tipo se da entre dos seres que poseen
en acto una misma forma o esencia, cabe entre dos artesanos o entre dos
hombres. El segundo tipo de semejanza se da entre dos seres cuando uno de
ell~s tien~ en potencia lo que el otro posee ya en acto, porque en la potencia
es~, en cierto modo, e~ acto gracias a la relación trascendental que los une.
Asi, c?n e~te segundo tipo, son semejantes el sediento y el agua, el estudioso
y la ciencia, el carullo y la mariposa. El conocimiento no es causa esencial
sino causa accidental del amor, es su condición indispensable.

Amores de concupiscencia y benevolencia
Ya los griegos clásicos formularon explícitamente la distinción entre
el am?r difusivo nacido de la riqueza y el amor que, procedente de la
precanedad se profesa a lo necesario para remediarla.
La reflexión a propósito de estos ejemplares afectivos, se ha hecho
l~gar común a lo largo de la historia del pensamiento. Algunos filósofos han
P.mtado en}l~c~ y negro 1~ ~ferencia entre el "amor a" o directo y el
amo~ para o _mdirecto, descnbiendolos de un modo más bien imaginativo y
matenal. Arist~teles aporta una visión llena de matices, la cual aun
presen~do las dificultades de comprensión inherentes de una concepción
mtelectiva y formal, ofrece los elementos de una solución tan
asombrosamente armónica como apegada a la realidad.
Santo Tomás sigue por esta vía de la distinción entre concupiscencia y
benevolencia.
Al bien que se quiere para un sujeto, se le tiene amor de
concupis~encia. Amor al éxito que se quiere para un hijo, amor a la salud
que se qwere para un paciente, amor al pastel que se compra para un amigo.

99

�Al sujeto para el cual se quiere el bien, se le tiene amor de
benevolencia. Amor al hijo para quien se quiere el éxito, amor al paciente
para quien se quiere la salud, amor al amigo para quien se quiere el pastel.
El amor de benevolencia se funda en la identidad del mismo ser, o
bien en la semejama entre dos seres en acto. El amor de concupiscencia se
basa en la semejama entre un ser en potencia -el apetente- y otro en acto -lo
apetecido-. De esta última manera, el hambriento ama al alimento, el
enfermo la salud, el torpe la habilidad. En cambio, en función de la
identidad, el ser se ama a sí mismo con benevolencia y el hombre ama a otro
hombre -su "semejante"- también con benevolencia.
El amor de concupiscencia es por tanto el que se le tiene a un bien al
que no ama de modo absoluto, sino al que se ama para otro.
El que un bien se ame para otro no significa -como se acaba de
apuntar- que no se ame el propio yo. César puede querer la victoria para sí
mismo y, al hacerlo, ama la victoria con amor de concupiscencia.
El amor de benevolencia se profesa al sujeto para el cual se quiere el
bien, a este sujeto se le ama por sí mismo y en absoluto.
El que este amor sea "para" otro, no significa que el término del amor
no pueda ser el propio yo. Cada hombre se arna a sí mismo con amor de
benevolencia. No obstante lo anterior, el amor de concupiscencia es un amor
directo -en nominativo- mientras que el de benevolencia es un amor directo
-en dativo. Hechas estas consideraciones, caben algunas dificultades: lo
amado se ama porque es bueno para el amante, lo perfecciona, lo
actualiza . . . Pero ¿qué perfección le puede otorgar el amigo al yo? El
amigo, como amigo en cuanto fin indirecto, no perfecciona. Puede tratársele
como bien directo, se puede querer a Pablo sólo porque su simpatía recrea al
ego y-lejos de desearle bienes- colocarlo en el papel de bien (diversión) que
se desea para propio yo. Pero en este desempeño, si Pablo no se considera
como un bien perfeccionante para apetente, ¿cuál es la razón de amarlo? Más
aún, ¿cuál es la razón del amor propio -amor indirecto también- si el yo no
se auto-perfecciona?.
En efecto, el bien se ama por apetecible y apetece porque perfecciona,
pero para que perfeccione no es necesario que se care:zca de él; que se trate
de un bien ausente. Un bien ya poseído puede ser tan apetecido, tan amado
como el que no se tiene.

La persona se encuentra constituida por una serie de perfecciones
substanciales que por lo mismo ama para sí antes que ningún otro bien que
pueda perfeccionarla de modo accidental. Antes que amar la ciencia que
perfecciona por adornar el espíritu, se ama la propia persona, su esencia. El
auto-amor es posible porque el yo se halla integrado por perfecciones no
sólo poseídas sino, más aún, es(?ncialmente constitutivas.
Así las cosas, el fin directo por constituir a la persona para quien se lo
quiere se convierte automáticamente en fin indirecto. Al integrarse en un
mismo tiempo el fin directo y el fin indirecto ya es posible hablar de un
auténtico fin, puesto que este último siempre se constituye por el mismo
proceso genético, a partir de fin directo si se tiene en cuenta la noción
humana de apetito.
¿Se podría asentar ahora que el amor de concupiscencia es interesado
mientras que el de benevolencia no lo es?
Autores como Vemeaux, Nicolas y Rousselot han hecbo tal
identificación gracias a la cual más tarde se dificulta explicar la posibilidad
de un amor desisnteresado.
.
Pero, ¿cómo decir que es interesado el amor que yo tengo al éxito (fin
directo) que deseo para un amigo? (amor de concupiscencia); ¿cómo puede
ser interesado el amor al bienestar (fin directo) que se quiere para un hijo?
(amor de concupiscencia); ¿cómo podría calificarse de interesado el deseo
(de concupiscencia) de que Dios sea glorificado?
Identificar el interés con el amor de concupiscencia y el desinterés con
el de benevolencia es una tentación primaria en la que frecuentemente se
incurre por seguir el modelo de las divisiones materiales y no el de las
formales.
Por otra parte, el amor que se profesa al propio yo es, según la
definición de Santo Tomás, amor de benevolencia pues esta clase de amor se
le tiene "al sujeto para el cual se quiere el bien".
Es por tanto en la identificación de estos binomios en la que radica el
fondo de la confusión.
El amor propio es interesado -le interesa su perfección- aunque sea de
ben~volencia; y el amor al caramelo que Juan quiere para Luis, es
desmteresado aunque sea de concupiscencia.

Platón decía que lo apetecible era aquello de lo que carecía el apetente.
Santo Tómas no reduce así el campo del apetito.
100

101

�Lo que es cierto es que el amor de concupiscencia, cuando los bienes
apetecidos se refieren al yo, es interesado. Y, generalmente, en el amor de
benevolencia, cuando el sujeto no es el yo sino otro, el amor es desinteresado.
El término principal del amor es la persona mientras que la cosa buena
que para ~lla se quiere es un término secundario o intermedio. Es una
consecuencia obligada: la persona es fin, y el fin es la razón por la que se
quiere un bien.
Se ama a una persona porque está constituida por fines directos, pero
si esos fines directos se aman (aun como constitutivos de la persona) es
porque perfeccionan a alguien (al yo o al amigo); esto significa que están en
el orden de los medios mientras que los fines indirectos son verdaderamente
fines. Al formularse la pregunta, ¿en qué perfeccionan los fines indirectos al
sujeto, en qué se perfecciona el propio yo?, debería responderse que por no
estar ordenado el fin indirecto a perfeccionar a ningún otro no lo hace, no es
un bien útil; en cambio, él mismo es ya una perfección constitutiva y,
substancialmente, es un bien honesto.
La división del amor racional en amor de concupiscencia y amor de
benevolencia por estar fundada en la realidad objetiva es una división
auténtica. El amor se especifica por su término, pero este término es doble:
aquello que se ama (fin directo) y aquel para quien se ama aquello (fin
indirecto).
El término amistad tiene dos acepciones, una corresponde como
sinónimo del amor de benevolencia, la otra implica una mutua benevolencia
entre los amigos, llevada a cabo mediante una libre elección.
A la filosofia, ciencia de todas las cosas, no le está vedado el tratar
ningún tema. Ya Aristóteles asentó que la metafísica, ciencia del ser en
cuanto ser, tiene al dios, al theos, como objeto principal, ya que es el ser
perfecto. Este filósofo pagano y precristiano descubre y demuestra la
existencia de Dios a través de la razón natural. El tema de Dios es común a
la filosofía, a la revelación, y a la teología, así como el tema del hombre es
común a la filosofía, a la psicología experimental y a la medicina. Por ser
una ciencia universal, la filosofía puede reflexionar también sobre los temas
de la religión y de la teología, siempre que los aborde al modo filosófico y
que no introduzca verdades reveladas como filosóficas sin las. pruebas
correspondientes. Esta digresión pretende aclarar que el presente trabajo
discurre por los cauces de la filosofia.

102

El amor puro
El pr~blema d_el ~or puro se plantea al preguntarse: "¿Cómo puede
~arse el bien por el mismo ordenándose el mismo sujeto a él, cuando el
bien no puede provocar el amor más que en razón de su conveniencia en
vista de aquel que lo ama?". O bien al preguntarse, "¿es posible un amor
que no .sea eg_oísta?" O con la fórmula: "En el movimiento apetitivo
voluntano, el bien absoluto, que es sin duda alguna el bien último directo
~Es también fin último indirecto, o por el contrario es el bien propio el qu~
Juega este papel?" O, finalmente: "Si hay en nosotros dos amores el de
nuestra felicida? personal y aquel por el cual preferimos a Dios con r;specto
a nosotros, ¿cual es el fundamental, el primordial, si no en el orden concreto
de las manifestaciones psicológicas, al menos metafísicamente en la esencia
misma de la primera inclinación natural de la voluntad?"
_El problema del amor puro se inicia en el Medioevo, lo replantean
Fenelon y B?ssuet en ~l si~o XVII y lo tratan hoy, entre otros, Nygren,
Rousselot, Ntcolas, Lewm, Pteper, Garrigou-Lagrange.
. , La doctrin~ ?e Santo Tomá~ sobre el amor, lejos de romper con
Aristoteles continua su pensamiento pero enriqueciéndolo con las
aportaciones del cristianismo, que es la religión del amor. Dentro de la
sínt:si~ epistemológica realizada por el Aquinante descuella la rique:za de la
patrtsttca, la que -además de aportar líneas y verdades filosóficascon~tituye el ~o~plemento de las santas escrituras, pues en ella se recoge por
escnto la tradic1on oral, con una y otra se integra la revelación.
. El pensamiento tomista, por su mesura, objetividad y asombrosa
lucidez, cobra una gran importancia en la solución del problema del amor
puro. Lo que Tómas vierte en su teología, San Francisco de Sales lo vuelca
en su ~tica._ El Tratado del amor de Dios, del obispo de Ginebra, predica
una espmtual1dad basada en la dulzura, más atenta a la misericordia con uno
mismo que al anonadamiento o al desprendimiento sobrehumanos.

tnf

La concepción estática del amor -clasificada y descrita por Rousselotde orig~n cri~tiano, consiste en apartar al sujeto del amor propio, ;
proporciona directamente el grado de desprendimiento del ego con la
perfección del amor.
"La concepción fisica o natural del amor -escribe este autor- consiste
en fundar todas las formas de amor en la tendencia necesaria que tienen los
seres de la naturaleza a buscar su propio bien".

103

�Aunque dentro de esta postura colocan algunos autores a Santo
Tomás, Garrigou-Lagrange sostiene que esta tesis es solamente uno de los
aspectos de su doctrina, éste es también mi sentir.

La voluntad es una forma de apetito, por eso Santo Tomás busca y
encuentra en la naturaleza del apetito en general la raíz de esta ordenación al
amor de Dios, aunque ella, como racional, tenga ciertas peculiaridades
propias, que ya se pondrán de relieve.

Errores extremos por lo exagerados, son, por ~- parte el
subjetivismo, en el cual se sitúa al ego como centro y punto pnnc1pal -acaso
único- de la realidad; y por la otra parte el panteísmo, en cuyo seno e~ amor
a Dios o a otro no ofrece ninguna dificultad, puesto que todo hace urudad Y
se identifica con el yo.

Este amor sobre todas las cosas (incluso sobre el propio yo) se halla
implícito en cualquier acto de apetición. Aun el apetito natural tiene por
centro y está ordenado a ese bien absoluto que es su fundamento. Las bestias
al amarse, sin saberlo, aman a Dios más que a sí mismas.

Nicolas y Vemeaux han calificado esta querella de pseudo-problema Y
aun Rousselot dice que "la doctrina de Santo Tomás n~ se opone
concepción estática más que en el punto en qu~ !quella ~eJa de ~er efus1on
lírica para convertirse en teorema de ontolog1~ . Garngou .opma que_
oposición entre Santo Tomás y San Be~ardo, ~cardo y Kemp1s, es cuestion
más bien de método que de doctrina. Particularmente acerca d~ San
Bernardo, afirma de este último que en vez de oponerse su doc~a al
sistema tomista, se incorpora a él como uno de sus aspectos; el pensanuento
del Angélico incluye y trasciende el pensamiento de San Bernardo.

ª. !ª
!ª

En distintos pasajes de la Suma Teológi~a, Santo Tomás escribe: "1:~d?,
apetece su perfección", "porque apeteciendo cada uno su perfecc10~
"Supuesto que Dios no fuera el bien del hombre, el hombre no tendna
ninguna razón para amar a Dios". "Todo lo_que es amado por nosotros, es
amado como nuestro propio bien".
Es un hecho palpable que todo ser se ama primariamente ª. sí mismo
por apetecer su perfección. Que a partir de est~ amor -&lt;:orno_ pnmer paso
inicial- y sin abolirlo, sea posible un amor desmteresado hacia otro, es lo
que afirma Santo Tomás.

El amor a Dios
Sostiene Tomás que: "Amar a Dios sobre todas las cosas es connatural
al hombre y también a cualquier otra criatura".

El hombre para amar al modo humano, colocando su apetito en el
rango que le pertenece, ha de explicitar este amor implícito. Para hacer de su
voluntad no sólo un apetito sino un apetito racional, debe salir de la
ignorancia de ese amor, ignorancia propia de los brutos, reflexionar sobre él
mismo, y por medio de un acto de elección, explicitarlo. Esta explicitación
es pues natural pero no necesaria.
Aun en el actuar pecaminoso, sin saberlo, tiende realmente a Dios el
pecador. Rousselot comenta que Santo Tomás "en vez de reducir el amor a
Dios a no ser más que una forma del amor de sí, es el amor de sí al que
reduce a no ser más que una forma del amor de Dios".
¿Pero cómo conciliar afirmaciones tan diversas? Ello es posible
gracias a la doctrina de la participación. Al tomar esta doctrina debe
evitarse el error de interpretarla como un panteísmo, escollo que salva
pulquérrimamente nuestro Doctor porque concibe al ser como análogo.
Santo Tomás afirma que hay diversidad entre los seres, y supera así el
monismo. Pero afirma también . al mismo tiempo, la conexión entre ellos,
una semejanza que tiene lugar gracias a la participación. Participar es
"recibir de una manera particular lo que pertenece a otro de una manera
universal".
La relación de dependencia que tienen los seres compuestos respecto
al Primer existente (que tienen en sí mismo la razón de su existencia) es la
que funda la relación de semejan=a entre todos los entes finitos . Negar la
comunicación - la semejanza- de los seres entre sí sería un error tan craso
como el de pretender que todo es uno y lo mismo.

Y escribe en el De veritate:

"Así como Dios por ser primera causa eficiente
obra en todo agente, así también por ser fin
último, es apetecido en todo fin. Así pues, la virtud
de la primera causa está en la segunda como los
principios en las conclusiones "
104

Todas las criaturas por ser actos mixtos existen por la existencia que
les comunica Dios, que es ser absoluto y necesario. Antes, al analizar la
naturaleza del bien se afirmaba que no era otra cosa sino el mismo ser
considerado en su aspecto de apetecibilidad. Por eso el ente finito ama, más
que a su propio ser, a aquello por lo que su ser es.

105

�El bien absoluto -omnímodamente bueno-, al que tiende la voluntad,
no es otra cosa más que el bien subsistente: Dios, pues el bien no es tal si no
existe. El hombre no existe, no es y no es bueno más que en dependencia del
Dios creador y conservador.
Desde el momento en que la naturaleza humana considerada en sí
misma está ordenada a amar a Dios más que a sí, no hay por qué plantearse
el problema como una reacción de la libertad contra ella, como si se hubiera
de ir contra esta naturaleza para superar el egoísmo.
¿Cuál es la idea de Santo Tomás?, se pregunta Pieper, para responder:
"No otra sino que esa noción interior de la que brota la expresión ¡bueno es
que existas! únicamente adquiere su fundamentación y justificación en la
realidad del ser bueno de la persona amada, y que este orden de cosas tiene
vigor no solamente para nuestro amor a las cosas o a las personas, sino
también a Dios ( ... ) siendo así, ¿cómo es posible que alguien afirme que
nuestro amor a Dios es "inmotivado", "sin causa" o "soberano"? A estas
razones se añade el comentario de Lewis: "Seria de una soberanía y de una
vanidad idiota la criatura que se dirigiese a su creador y le dijera
jactanciosamente: no me acerco a ti como mendigo, te amo sin interés
alguno".
Garrigou- Lagrange afirma:
"Los verdaderos bienes del espíritu coinciden con
el bien en sí, y deseando con rectitud su propia
perfección, amándose como se debe a sí mismo, el
espíritu creado ama más aún a su Creador. Más
aún, dejando de amar su verdadera perfección, el
espíritu creado dejaría de mar a Dios ".

En el sermón 368, San Agustín ofrece esta paradoja: "¿Amas a tu
alma? Entonces estás en peligro de que se pierda. Luego no debes amarla,
puesto que no quieres perderla. Pero al no querer que se pierda, la estás
amando". En esta vida, la subordinación del amor propio al bien de Dios
implica sacrificio, pero este sacrificio no puede ser sino transitorio.
No hay por qué preguntarse si en aras del amor puro se debe sacrificar
la felicidad personal. El deseo de la felicidad no es un deseo desordenado,
sino que coincide perfectamente con el bien amado.

106

Amor a los semejantes

Nicolas hace la advertencia de que:
Mientras el amor propio no puede dejar de
prolongarse en amor de Dios salvo faltando a su
ley fundamental, podría dejar de prolongarse
hasta los otros sin, directamente al menos, abjurar
de esta ley.

~l yo exis~e :orno in~viduo gracias al ser absoluto, es natural que lo
ame,~as q~e a s1 ~smo. Dios hace unidad con el yo, pero el prójimo es "lo
otro , un bien particular que no fundamenta, en la cadena de los medios y los
fine~,. ninguna serie en la que se apoya el ego, es como el yo, un
participando, una parte, un finito.
Es imposible amar al prójimo más que a sí mismo. Sólo puede amarse
de este modo a un sujeto: Dios. Al otro se le podrá amar como a sí mismo
aunque no tanto como al propio yo, pues este es el fundamento del amor. E;
más fuerte la unión por identidad que por semejanza. El amor a otro es
posible por la semejanza que se encuentra en él, respecto al ego. Cuando el
yo se reencuentra en el amigo es posible desearle bienes.
"Los signos que caracterizan la verdadera amistad -enseña Aristótelesestán evidentemente tomados de la forma en que el hombre la practica para
consigo mismo".
El amor a otro es posible por la semejanza que se encuentra en él
r~specto al ego. Cuando el yo se reencuentra en el amigo, es posible desearle
bienes, pues se le desean como deseándolos para el propio yo. Al amigo, al
alter ego, se le ama por lo que tiene de "ego" y no por lo que tiene de "alter".
La identidad del yo se desdobla, extendiéndose por la semejanza,
hasta el amigo. Por la semejanza que establece la naturaleza común hay una
simpatía natural entre un hombre y otro, el ''yo" se abre al "tú", las.personas
se unen. La semejanza puede ser de tipo más particular: comunidad de
sangre, de carácter, profesión, aficiones, intereses, incluso comunidad de
infortunio.
La c~munidad de naturaleza es el fundamento sobre le que se levantan
los otros tlpos de amor de benevolencia, y causa un amor original; a los
d~m~s hombres, por el mero hecho de serlo, se les desea que se les trate con
dignidad humana (se les desea un bien, esto es benevolencia). Es el primer

107

�nivel del amor de benevolencia el cual deviene más y más profundo según se
van encontrando semejanz.as que unan más estrechamente.
Arsitóteles divide la amistad en útil, deleitable y honesta; sin embargo,
de estas tres, sólo la última es verdaderamente tal. Cuando el amigo es sólo
un medio por el que se procura diversión, bienestar, vanagloria, o cuando se
le subestima convirtiéndolo en un simple objeto estético sin desearle bienes,
haciéndolo converger hacia el ego como a cualquier otro fin directo, se ha
roto la benevolencia, ha cesado la amistad.
Nicolas afirma que, fundada en la comunidad de naturaleza, es
también la comunión de fin, causa de la amistad. Efectivamente, en el orden
de la finalidad ésta es asimismo semejanz.a, no hay por qué reducirla
únicamente al orden de la causalidad formal.
Más aún, la naturaleza es un bien, no ya como perfectible sino como
perfecto. Así que la comunidad de naturaleza es, en última instancia,
comunidad de bien, si se adopta esta segunda definición del Santo: bueno es
lo perfecto.
Esto ayuda a comprender por qué no es posible el perfecto amor de
benevolencia hacia los irracionales. Con ellos el fin no es común, no hay
comunidad de vida, ni les es propia la posesión de bienes, como dice Santo
Tomás en el artículo tercero de la cuestión vigésimo quinta de la secunda

secundae.
«Hacia sí mismo no se siente amistad, explica Tomás, sino algo
superior... Consigo mismo se vive en unidad, y este ser-uno está por e~cima
del hacerse uno con otro. Y de la misma manera que el ser uno es lo pnmero
frente al hacerse uno con otro, así también es el amor que se tiene el hombre
a sí mismo, la forma primigenia y la raíz de la amistad. La amistad que
sentimos hacia otro consiste en portarnos con él como con nosotros
mismos». Y añade: "Todos se aman a sí mismos más que a los demás".
Pieper comenta: «Esto es así, y no hay que lamentarse por ello, dado que, en
definitiva, así estamos hechos, y por razón de nuestro ser de criaturas, en el
mismo momento de recibir la creación de (nuestro) ser, fuimos lanzados por
el camino de la propia plenitud, de la tendencia a la felicidad y a la
realización de todo aquello que está contenido en germen dentro de
nosotros».
Garrigou-Lagrange dice que:

"San Bernardo y Richard se sitúan en lo
concreto y hace falta admitir que en el orden de
108

las manifestaciones psicológicas concretas lo que
aparece generalmente ante todo, es el
desordenado amor de sí mismos, propiamente
dicho. Pero importa llegar más a fondo y
considerar la esencia misma de la inclinación
primordial de nuestra naturaleza tal como ha
sido concebido por Dios desde toda la
eternidad".
El problema debe plantearse en toda su raigambre metafisica. Si no se
cala así de hondo y se permanece en el plano de las puras manifestaciones,
no se hace ciencia y existe el riesgo de todo análisis superficial, qued~se
atado a las intricadas apariencias.
Después de lo expuesto es más fácil comprender por qué el amor y el
desprendimiento no son identificables. El desprendimiento es manifestación
del amor a Dios y del amor a otra persona humana, pero a condición de que
tal desprendimiento no lesione la obtención de la felicidad eterna de quien
así ama. Dígase otro tanto del anonadamiento. Negarse a sí mismo, vaciarse
de sí, alejaría de Dios si se pretendiera hasta el extremo de negarse la
obtención del fin último. El amor es donación en la medida en que el
donante es y mientras más sea. Dar objetos poseídos, enriquece. Esto
significa que en el contexto del ser, el amor es difusivo. Pero el compartir
generosamente los bienes exteriores no enriquece a quien los comparte en
función de la carencia, sino en función del ser de quien comparte. La nada
no es causa ni principio de nada.
Solamente Dios, ser perfecto, puede amar con total desinterés. El
hombre sólo puede ser relativamente desinteresado. Dios quiere ser amado
por el hombre y quiere que el hombre encuentre su felicidad en tal amor.
Este desinterés relativo no significa que el hombre esté condenado al
egoísmo, entendiendo por egoísmo el amor propio desordenado. El amor
propio ordenado no es egoísta sino manifestativo de la esencia humana como
principio operativo, que -estructurado así por Dios- une la motivación, la
felicidad, la plenitud y el amor a Dios y a los demás en un mismo punto tan
noble como luminoso.

Benevolencia y persona
La categoría del ser personal exige que sea tratado de acuerdo a la
dignidad que le corresponde. Ese gran filósofo español que acaba de morir,
Victoriano Rodríguez, define a la persona como el ser con derecho a la
existencia. La persona humana, una vez en la existencia, existe sin término.

109

�La muerte del hombre constituye un tránsito doloroso, pero no final, sino el '
comienzo de su existir intemporal.
Entre los homenajes que corresponden a la persona, debe estar
entonces el del respeto por su existencia y el reconocimiento de que ella
constituye algo deseable, un bien, una perfección. El ser con derecho a
existir: la persona, es, de suyo, amable, digna de ser ~ada. El amor de
benevolencia no sólo le es conveniente, sino que le es debido.
Aristóteles, en la Etica Nicomaguea (8, 2: 1155b), afirma qu~ "seria
ridículo desear el bien al vino(...) (o amarlo con amor de bene~olenc1a), a_lo
sumo se desea que se conserve bueno para poder disfrutarlo : En cambio,
"no es lícito -hace advertir San Agustín (In Epistolam Johanms at Parthos,
8, 5, Migne P:L: 35, 2058)- amar a las personas como el buen comedor que
suele decir: adoro las ostras".
Personas no son únicamente los demás, personas es el propio yo,
persona y persona fundante es Dios. A todas ellas. se les aebe el amor ~e
benevolencia. El orden del amor es: Dios, la propia persona Y los &lt;lemas
hombres.
Aunque no es denigrante amar también a la persona_ con ~or de
concupiscencia, seria indigno amarla sólo con ~or de concupiscencia.
Antes se sostuvo que el del amor puro más que un problema es un
pseudo-problema. Desorbitada la preocupación por el egoísmo, pretende
evitarse construyendo un romanticismo altruísta como un modelo ~temo con
el que habría que substituir la idea del ?ombre e~ la mente de Dios Y en la
realidad de las cosas. Si el hombre se siente humillado por la na~aleza del
amor a sí mismo, supone que enmendándole la plana a Dios .pue~e
justificarse. El hombre, dolido por no poder amar a Dios con un d~smteres
absoluto -de carácter divino- se rebela contra esta verd~d;
actitud, P?r
donde se la vea, es de una soberbia tan desmedida como mutil. Una soberbia
más dañina que el supuesto egoísmo que pretende superar.

:ª1

¿Es encomiable suicidarse para no molestar a los demás? ¿Ama a su novia
quien la expone a ser una mujer fácil o una madre soltera? ¿Es sublime el
amor conyugal del esposo que permite que su esposa se convierta en
matrimonio consintiendo, por compasión, que se practique un aborto?
El amor de benevolencia no debe consistir únicamente en desear
bienes a la persona amada, sino en desearle los bienes que corresponden a su
dignidad.
El amor de benevolencia debe querer para la persona todos los bienes
reque~dos respecto a la conservación de su vida, su honra, sus posesiones
matenales y respecto al enrequecimiento de su espíritu: los hábitos
científicos o técnicos que perfeccionan a la inteligencia y las virtudes que
perfeccionan a la voluntad.
La mejor benevolencia es la que desea los bienes mejores. No
solamente la benevolencia se alegra porque el amado exista, sino la que
desea que alcance su meta última: la felicidad.
. La persona es, entre los demás seres, el único, que tiene derecho a la
existencia, pero a la existencia en toda la extensión de la palabra. Una vez
ot~rgado ~l .s~r a la persona, Dios no se lo rehúsa jamás. El hombre que
existe, existira por toda la eternidad. Lo más importante para el hombre es
a~canzar a Dios, su fin último, la meta de sus metas, porque sólo en Dios,
bien absoluto, el hombre sacia su sed de felicidad.
La _mejor be~evolencia respecto al Dios personal, es la que se alegra
de que D~os_ s~a Dios, la que se complace en sus perfecciones y la que sabe
hacer coincidir las metas de ambos. En el verdadero amor a Dios se
armoniza 1~ que Dios quiere para el hombre: la felicidad humana y lo que el
hombre qwere para Dios: la gloria divina. La unión permanente del hombre
con Dios es el bien de ambos, porque Dios modeló al hombre para que
buscando en rectitud y en verdad su felicidad, se encontrara con ÉL

La elevación moral, el previlegio, la libertad y la gloria de amar,_ no
consiste tanto en alejarse del egoísmo sino en amar a la persona como esta
merece ser amada. No es sencillo respetar a la persona profesándole el_ amor
debido. Comparada con esta empresa, resulta más fácil el propósito de
desprenderse del amor propio desordenado.
· Podría considerarse una meta de elevación moral el que una madre,
'1 .
amando a su hijo -supuestamente más que a ella- amara en e mas su
libertad que su honestidad y así apoyara su actividad como narcotraficante?
¿

110

111

�FILOSOFÍA DEL AMOR

Dr. Mariano Crespo
Intemationale Akademie für Philosophie
Liechtenstein1
A Pablo

INTRODUCCIÓN
No cabe duda que una de las realidades más interesantes que tienen
lugar en el ámbito de la persona es e_I amor. Se ha dicho mucho acerca de él
y de su carácter específico. Poetas, literatos, filósofos y teólogos de todos los
tiempos han ensalzado su sublimidad y alguno de ellos incluso ha llegado a
2
afirmar que «sólo el amor es digno de fe». No cabe duda que amar y
sentirse amado son experiencias que engloban a la persona en su totalidad.
Quién ama y quién experimenta ser amado llega a percibir la realidad
habitual que le rodea de una forma diferente. Aspectos que no tenían una
relevancia especial, adquieren de repente una importancia como antes no se
había pensado. Es precisamente a esta centralidad del amor a la que se
refería San Agustín cuando caracteriz.aba a éste como el peso de una
persona. Por consiguiente, reflexionar sobre el amor supone hacerlo sobre
una de las realidades más importantes para la persona, y en última instancia,
sobre la persona misma.
Sin embargo, existen dos peligros a la hora de hablar del amor. En
primer lugar, en muchas ocasiones se ha considerado que el amor es un
fenómeno puramente psicológico, y que por tanto, escapa a cualquier
análisis racional. En el amor aparecerían mezclados toda una serie de
aspectos subjetivos, que varían de persona a persona y que harían imposible
una consideración del amor en general. A lo sumo podríamos hablar de
distintas experiencias de amor, pero no de en qué consiste el amor. Ahora
bien, si esto fuera así, tampoco serían posibles análisis de fenómenos tales
como el conocimiento o la voluntad. Nadie pensaría que por el hecho de que
conocer y querer sean actos personales, ello signifique que su estudio deba
reducirse al ámbito de lo puramente psicológico. En segundo lugar, se ha
intentado reducir el amor a algo que no es y se ha dicho, por ejemplo, que no
es sino un instinto sexual sublimado (Freud), o el modo de acallar el
sentimiento de "separatidad" experimentado por los seres humanos con
respecto a la naturaleza (Fromm). No obstante, resultante evidente que el
amor y el instinto sexual son dos realidades diferentes y que no tiene ningún
sentido querer reducir el uno al otro.

113

�S~ría muy pretencioso de mi parte querer intentar un análisis
exhaustivo de todos los aspectos relacionados con el fenómeno del amor: Lo
que _me ~r,opongo, es establecer algunos elementos esenciales de esta
consideracion filosofica del amor ~1:1e haga justicia a la riqueza y dignidad,
tanto de la persona como del propio amor. Primeramente me referiré a los
presupuestos epistemológicos del amor, en segundo lugar me ocuparé de los
aspectos que ~ de ser tenidos en cuenta, a mi juicio, por toda Filosofia del
amor Y, postenormente, les ofreceré una breve descripción de los rasgos 0
características principales del amor.

Presupuestos epistemológicos
Antes de abordar directamente cuáles son los elementos
~~entales del amor, quisiera referirme a cuál ha de ser, según mi
cnteno, el modo en el que hemos de acercarnos a esta realidad si queremos
conocerla en forma adecuada.
, Primero, pienso que la actitud con la que hemos de acercarnos al
fenomeno del amor ha de ser una actitud fenomenológica. Con este término
m~ refiero a un enfoque a través del cual se pretenda acceder a las cosas
mi!mas, esto es, a las cosas en su darse a sí mismas. En este sentido, y como
3
sen:i1a Max S~h~ler, la orientación o el enfoque fenomenológicos son
r~dic~ente_ ~stintos del procedimiento metódico con el que operan las
cienc~as posi~i;7as. Aquí no se trata de la observación, la inducción y la
e~enmentac10n, como sucede en el caso de una ciencia empírica como la
fisica. La filosofia fenomenológica es aquella que tiene como característica
fund~e?tal_ un "contacto vivencia! con el mundo mismo", no mediado éste
por rungun tip_o de símbolo que impida el acceso directo a las cosas mismas.
En ~~te sentido, podríamos decir que la fenomenología constituye el
empmsmo Y el positivismo m~s. radicales. Fenomenólogo es aquél que funda
todos ~us conceptos y proposic10nes en el contenido mismo de la vivencia
ren~ciando a toda sistematización prematura o prejuicio asumid~
acnticamente; ~ste es el "principio radical de la experiencia propio de la
fenomen?logia . De modo que la verdad de las proposiciones que el
!enomenolog~ form~a pe~anece suspendida hasta que éstas no hayan
superado ~tisf~ctonamente el examen de la experiencia. Vistas así las
cosas, las discusiones acerca del criterio para probar la realidad de una cosa
mentada ~ la verdad de un juicio pasan a un segundo plano. Lo que
realmente importa es el darse a sí mismo de algo mentado.
A pesar de est~ semejanza con el empirismo y el positivismo en lo que
se refiere a la fidelidad de lo dado en la experiencia, existen, claro está,

114

grandes puntos de discrepancia con respecto a estas corrientes filosóficas y
que podemos resumir, con Scheler, en tres:
En primer lugar: el empirismo y el positivismo '(y también la filosofia
de Kant) manejaban un concepto demasiado estrecho del término
experiencia. Experiencia era única y exclusivamente la captación de algo a
través de los sentidos. Ello suponía una reducción de lo dado en la vivencia a
lo experimentado sensiblemente, a lo vivido por medio de los sentidos. El
error consistía, justamente, en no apreciar que el concepto de experiencia es
más amplio que el concepto de sensación o impresión. Podemos decir, pues,
que tenemos experiencia de realidades no sensibles como, por ejemplo, la
belleza de una obra de arte como la catedral de Toledo, la bondad de una
persona, la inocencia de un niño, etc.
La segunda gran diferencia entre empmsmo y fenomenología se
refiere a la existencia de entidades a priori. Con este término me remito a
entidades necesarias cuya validez no puede ser extraída de la experiencia
sensible. Permítanme que aclare lo que quiero decir con un ejemplo:
consideren los estados de cosas (o hechos) que constituyen los correlatos
objetivos de las proposiciones siguientes: "el calor dilata los cuerpos a 100
grados centígrados" y "de toda promesa surgen· una pretensión y una
obligación". Tenemos la impresión de que aquí se trata de dos hechos
completamente diferentes. Si nos fijamos en el primer hecho nos damos
cuenta de que se trata de un hecho contingente, no necesario en sentido
estricto. El primero es contingente; sucede, pero podría no suceder. La
observación de muchos casos en los que la actuación del calor ha provocado
la dilatación de los cuerpos nos permite suponer que el resto de los casos no
observados se comportan del mismo modo. Ahora bien, esta necesidad a la
que llegamos por medio de la constatación real y de la inducción es, por así
decir, una necesidad contingente, una necesidad que no es más que alta
probabilidad. En principio, no queda excluída la posibilidad de que en el
futuro se descubra que no es realmente el calor lo que dilata los cuerpos, sino
un factor hasta ahora desconocido. Por consiguiente, nadie puede afirmar
que el estado de cosas que constituye el correlato objetivo de la proposición
" el calor dilata los cuerpos" es absolutamente cierto. El fundamen~o último
de que nunca podemos llegar a una certeza absoluta acerca de este estado de
cosas reside en que nunca podremos intuir una conexión tal en su necesidad.
Sin embargo, si atendemos al hecho de que de toda promesa surge una
obligación por parte del que la realiza y una pretensión en el destinatario de
la promesa de que ésta se cumpla en el segundo, notamos que se trata de un
hecho que se nos da como no pudiendo ser de otro modo, o sea, como algo
esencialmente necesario. Esta necesidad que aquí percibimos es un momento
inmanente al hecho. Se trata de un dato último, que no puede ser deducido
de otra cosa y que, por tanto, no puede ser explicado, sino que lo
115

�aprehendemos directamente con certeza absoluta. En nuestro ejemplo, la
necesidad se funda en la esencia de la promesa y no, como Reinach escribe
con humor, en que "sea realizada por sujetos que caminan erguidos sobre
dos piernas y a los que llamamos hombres". Se trata, pues, de una necesidad
esencial. Mientras que, el "principio radical de la experiencia" conduce de la
fenomenología a la justificación del apriorismo y, aún más, a la ampliación
de este concepto, el positivismo y el empirismo eran radicalmente
antiaprióricos. La aprioridad de ciertos estados de cosas, que defiende la
fenomenología realista, no es un carácter que venga dado por conciencia
trascendental alguna, como Kant sostendría. El a priori del realismo
fenomenológico se desmarca de toda forma de filosofia idealista en cuanto
que se trata de un a priori que se funda, en última instancia, en la esencia de
lo conocido. A priori no se ap4ca, en sentido primario, a una determinada
clase de conocimientos o a la forma de ciertas proposiciones sino a "lo
dado", a la esfera de los hechos.
Ello determina que todo aquello que vale para la esencia de estos
hechos vale también a priori para todos los objetos de esa esencia. En
consecuencia, la esfera de lo a priori no se reduce a lo formal -en este
sentido, las proposiciones de la lógica son formalmente a priori para la
aritmética y las proposiciones de la ciencia matemática para la fisica- sino
que también hay un a priori material que encontramos, por ejemplo, en la
teoría de los números, la teoría de las cantidades, la teoría de grupos, la
geometría, la mecánica, la fisica, la química, la biología, la psicología.
En tercer lugar, la fenomenología se distingue del empirismo en que la
primera recurre a la "plena vivencia espiritual". Dicho con otras palabras: la
Fenomenología considera los contenidos esenciales que se dan
inmediatamente en las vivencias y que se diferencian de todo cuanto se da
sólo en semejante "oportunidad". Se trata, pues, de separar entre el
contenido apriorístico de las vivencia del contenido concreto causal de la
posible observación e inducción.

persona con respecto a cualquier otro ser. En este sentido, la diferencia que
existe entre las personas y los animales es una diferencia cualitativa que está
fundada en la racionalidad de la persona. Ésta es capaz de comprender los
objetos individuales, de nombrarlos, de formar conceptos a partir de ellos, de
usar el lenguaje, de realizar actos libres, de amar a las otras personas por sí
mismas, etc. Todos estos actos hnplican una racionalidad que en modo
alguno poseen los animales. (Dicho sea de paso, esto no significa negar que
los animales tengan un valor específico que hace, por ejemplo, que sea
moralmente malo el torturarlos. Lo que sucede es que en la jerarquía de los
valores ocupan un lugar inferior al de los seres humanos.)

b) La capacidad de la persona
significativamente con los objetos

de

relacionarse

consciente

y

Una de las características fundamentales de la persona, y que hace de
ella una realidad completamente nueva con respecto al resto de los seres, es
la capacidad de trascenderse a sí misma en ciertas vzyencias comÓ el
conocimiento o en respuestas como la duda, la alegría, el amor, el odio. Con
esta nota me refiero a lo que también se ha denominado intencionalidad. Con
el término intencional se alude a una relación racional, consciente, entre una
persona y un objeto. Si pensamos en estados como la irritación, el cansancio,
el mal humor, etc., nos damos cuenta de que éstos no parecen tener un objeto
al que se dirijan.
Sin embargo, existen ciertas viviencias que implican la relación del
sujeto, de la persona, con un objeto. Un ejemplo de este tipo de viviencias
serían la percepción. La percepción es siempre percepción de algo que es
externo a mí. Se trata de un ser consciente de algo que, por así decir, está en
el lado del objeto, está frente a mí. En otras respuestas como la alegría, es
más clara esta capacidad de la persona de trascenderse a sí misma. La alegría
de algo. Estoy alegre porque estoy esta noche aquí con ustedes. El hecho
como tal no es suficiente para originar mi alegría, debo conocerlo. Si no
supiera que me ha tocado la lotería, no podría estar alegre por ello.

Elementos fundamentales de una filosofia personalista del amor

Después de haber considerado cuál ha de ser el modo en el que nos
hemos de acercar al amor, pienso que es necesario poner de relieve los
elementos fundamentales de toda filosofia del amor.

a) La diferencia insalvable entre personas y animales
Una filosofia personalista del amor cuyos fundamentos queremos
esbozar aquí se basa en el reconocimiento de la novedad radical de la
116

El conocimiento constituye una de estas "vivencias intencionales" que
pertenecen específicamente a las personas. A través del conocimiento el
hombre es capaz de captar esencias, sean necesarias o no, de hacer juicios,
de derivar unos juicios de otros, etc. Asimismo, es capaz de captar a las otras
personas en cuanto personas, esto es, en cuanto individuos dotados de un
valor ontológico peculiar. Esta capacidad de captar a las otras personas en
cuanto personas desempeña un papel fundamental en el amor. Me referiré a
este punto un poco más adelante.

117

�Esta capacidad de salir de sí mismo, de transcenderse en el
conocimiento, constituye uno de los rasgos más importantes que definen la
novedad de la persona. Todas aquellas teorías éticas que, basa~as_ ~n el
idealismo y en el subjetivismo encierran a la persona en s:i mera subJetiv1dad,
no hacen justicia a la novedad que representa la persona.

c) La libertad de la persona
5

Otro de los rasgos característicos de la persona es la libertad. El
término "libertad" es uno de esos términos que todos creemos entender
perfectamente, pero que cuando hemos de explicarlo, tenemos -~~cultades.
Con libertad nos podemos referir a la, por así decir, toma de pos1c1on ante un
objeto que nos aparece revestido de cierta importancia. Esta toma de postura
es motivada por la importancia del objeto y está en nosotros el decirl~ "sí" o
"no". Un segundo sentido o dimensión de la liberta~ alude a la capacidad_ de
engendrar acciones que no son el efecto de causas mternas o externas, smo
que surgen verdaderamente del centro de la persona. Esta capacidad de la
persona de ser -&lt;:on palabras de Aristóteles- "señor del ser y del no ser ~e
sus acciones',6 constituye una esfera totalmente nueva de la persona. A traves
de ella podemos iniciar una cadena de actos que van desde los ~enos
importantes hasta aquellos que tienen influencia decisiva en nuestra -~ida Y
en la vida de los demás. Evidentemente, factores como la educac1on, el
medio ambiente, el carácter, pueden influir en la persona, sin embargo, estos
factores nunca determinan a la persona en el sentido de una causalidad
estricta, sino que siempre le queda la posibilidad de poder querer y obrar de
otro modo.

d) La afectividad en la persona

Junto a la libertad, la afectividad constituye también una esfera
típicamente humana. Aquí me refiero a las r~spuestas efec~vas a c~ertos
objetos como la alegría ante el éxito consegwdo por ~ amigo, la tnsteza
ante la muerte de un ser querido, el respeto y la est1mac1on a una persona, la
alegria ante el mal ajeno. Estas respuestas pres~ponen la imp~rt~cia
(positiva o negativa) del objeto al que responden as1 como el conocl.IDlento
de esta importancia.
En este orden de cosas, podría pensarse que en el ámbito de la
afectividad reina una cierta "irracionalidad". A veces sentimos alegría o
tristeza por ciertos acontecimientos y este "sentir" parece escapar a nuestra
voluntad. Quiz.á hemos tenido la experiencia de experimentar, por así

118

decirlo, involuntariamente alegría en el mal ajeno y saber al mismo tiempo
que ello no es algo moralmente bueno.
Creo que aquí hay que eliminar una cierta confusión en tomo al
término "sentimiento" como si éste fuera el ámbito de lo puramente
irracional y arbitrario. A pesar de la dificultad del tema, pienso que también
en esta esfera existe, por decirlo así, una cierta racionalidad. Hay, pues,
ciertas respuestas afectivas que son adecuadas y otras que no. Ciertamente,
estas respuestas no son libres en el mismo sentido en que lo son las
respuestas de la voluntad. No están en nuestro poder del mismo en que lo
están aquéllas. Pondré un ejemplo para expresar más claramente lo que
quiero decir.
Pensemos en el acto de ·sacrificio llevado a cabo por Maximilian
Kolbe en el campo de concentración de Ausschwitz. Como todos ustedes
saben, allí existía la práctica de que cada vez que se escapaba un prisionero
eran ejecutados otros diez. En una ocasión, alguien se evadió del campo y
los oficiales nazis procedieron a "seleccionar" a los diez que deberían ser
ejecutados. Entre ellos figuraba un padre de familia que pedía clemencia a
los oficiales debido a que si moría, ésta quedaría desprotegida. De repente,
Kolbe da un paso al frente y pide reemplazar a este preso alegando que era
sacerdote católico y que no tenía familia que dependiera de él.
Con independencia de la motivación que llevó a Kolbe a ofrecer su
vida en lugar de la del padre de familia, a todos nos parece que se trata de un
acto dotado de un valor ante el cual no debemos permanecer indiferentes. Si
alguien permaneciera, por poner otro ejemplo, insensible ante los horribles
crímenes cometidos en la antigua Yugoslavia o incluso se alegrara ante ellos,
diríamos que en él existe una disarmonía entre algo que realmente es trágico
y su respuesta. Volviendo al ejemplo de Kolbe, cuando percibimos el valor
positivo de su acción nos damos cuenta que exige el respeto y la admiración.
Por su parte, la respuesta afectiva que "pide" el valor negativo de los
crímenes en la antigua Yugoslavia es la de la tristeza e indignación.
Toda filosofía que no tenga en cuenta esta esfera de la afectividad, y
que reduzca a la persona a su vida intelectual o volitiva, fracasa a la hora de
dar cuenta de la novedad de la persona. 7

e) La persona como sustancia racional

Hoy día existen algunas teorías éticas que reducen a la persona a un
centro de relaciones, de actos, a funciones cerebrales, a productos de
instintos, de tendencias, etc., sin embargo, datos como el conocimiento, la
119

�libertad, la racionalidad, ponen de manifiesto que la persona no puede ser
reducida a algo diferente de sí misma. Dicho en positivo, la persona es algo
en sí misma. Es a esta irreductibilidad a la que, por ejemplo, Boecio y Santo
Tomás se referían cuando definían a la persona como sustancia individual de
naturaleza racional. La persona, por tanto, posee un ser sustancial, subsiste
en sí y no puede ser considerada como algo que, en última instancia, puede
ser explicado recurriendo a otro tipo de realidades.

j) La objetividad de los valores morales
Otro de los elementos fundamentales de cualquier filosofia del amor
reside, a mi juicio, en el reconocimiento de la objetividad de los valores
morales. El mundo de estos valores se nos presenta con una peculiaridad y
seriedad propias. Como decía anteriormente, refiriéndome al amor mismo,
para comprender mejor el mundo de los valores es necesario "sumergirse" en
él desde una actitud de admiración y, por tanto, de renuncia a explicaciones
precipitadas. Es necesario ser fieles al dato moral que puede ofrecerse en la
vida cotidiana, en la literatuta. Para comprender más claramente qué es lo
que quiero decir con objetividad de los valores y en qué sentido constituye
ésta un elemento fundamental de toda filosofia del amor, permítanme que
me refiera a dos experiencias.
Supongan, primeramente, que alguien nos elogia. Se trata de una
experiencia agradable y placentera. No nos es algo neutral como el que una
piedra esté a un lado u otro de una calle, sino que tiene una cierta relevancia
para nosotros. Consideremos, en segundo lugar, una acción generosa como,
por ejemplo, la del sacerdote Kolbe en el campo de concentración de
Ausschwitz, a la que anteriormente me refería. También en este caso su acto
nos llama la atención, a diferencia de lo que ocurre en una actividad neutral
de un hombre que enciende un cigarrillo o que se rasca. En efecto, el acto de
sacrificio del padre Kolbe brilla como algo notable y valioso; lleva en sí el
sello distintivo de la importancia. Nos produce admiración. Como afirma
Hildebrand:

No sólo nos damos cuenta de que ocurre ese acto,
sino de que es mejor que ocurra a que no ocurra;
de que es mejor que el hombre actúe de ese modo
que de otro. Somos conscientes de que ese acto es
8
algo que debe ser, algo importante.
Nos encontramos, pues, ante dos tipos diferentes de importancia a los
que se refieren estos dos ejemplos. En el caso del elogio se trata de lo sólo
subjetivamente importante; mientras que en el segundo, el acto de
120

generosidad del padre Kolbe, nos hallamos ante una acción que posee una
importancia en sí misma, o lo que es igual, un "valor" en sentido propio. El
elogio posee el carácter de importante sólo en la medida en que nos causa
placer; mientras que la importancia de la acción del sacerdote Kolbe es
independiente del deleite o del placer que nos provoque. La importancia de
esta acción no surge de su relación con nosotros, sino de su propia dignidad.
Así, en el caso de lo subjetivamente importante se trata del ser
agradable "para mí" o "para tí". Su cualidad reside únicamente en su
atracción subjetiva. Lo que a mí me gusta a otro le puede disgustar, y
viceversa. Piénsese en el caso del fumar.
Por consiguiente, existe una gran diferencia entre lo importante en sí
mismo, el valor, y lo subjetivamente satisfactorio. Se trata además de una
diferencia esencial. Nos encontramos ante dos puntos de vista completamente
distintos. Ahora bien, tanto en la esfera de lo agradable, de lo subjetivamente
importante, como en la de los valores se da una gradación. Así, no es lo
mismo beber agua cuando tenemos sed y beberla en condiciones normales.
En este sentido, hablamos de un placer mayor o menor. Se trata aquí de una
escala de más a menos en la forma de intensidad o de una gradación según
sea el placer fisico, espiritual, profundo o superficial. Sin embargo, los
conceptos de superior e inferior que aplicamos a la esfera de los valores
tienen otro sentido diferente. Cuando decimos, por ejemplo, que la acción de
donar sangre a un amigo que padece leucemia posee un valor más alto que
prestar unos apuntes a un compañero, estamos utiliz.ando "más" y "menos"
en un sentido diferente a cuando afirmamos que me gusta más comer en un
restaurante de lujo que en una taberna. En el primer caso, superior equivale a
"más noble". En el segundo, a placentero. Resumiendo, podríamos decir que
lo subjetivamente satisfactorio tiene escala y los valores jerarquía. Por
tanto, la diferencia entre los dos tipos de importancia es una diferencia
esencial.
Ahora bien, y como también apuntaba anteriormente, los valores
exigen de nosotros una respuesta adecuada. Cuando nos enfrentamos a algo
intrínsecamente importante, percibimos que los bienes que portan esta
importancia exigen una respuesta adecuada. En este sentido, tenemos la
impresión de que golpear al "David" de Miguel Ángel no parece una
respuesta adecuada a la bellez.a objetiva de esta estatua. En cambio, en el
caso de lo subjetivamente importante parece que ocurre algo distinto. Esto
nos atrae o nos repele, pero no percibimos que sea necesaria una respuesta a
ello .y queda a nuestra voluntad seguir o no su invitación. Si un platillo
apetitoso nos atrae, queda a nuestra voluntad seguir o no su invitación. Sería
ridículo que alguien dijera que se ve sometido a la grave obligación de

121

�comer en un restaurante lujoso o que ha vencido la tentación de perdonar a
otra persona. La "invitación" del valor es totalmente distinta.
Por otra parte, la diferencia entre estas dos clases de importancia se
refleja también con claridad en el tipo de respuesta que ~es damos. V ~l;amos
brevemente a nuestros ejemplos anteriores: al considerar la accion del
sacerdote Kolbe experimentamos entusiasmo ante el valor heroico de su
acción. Este entusiasmo se traduce en una entrega de nosotros mismos a los
valores y en un intento de trascender nuestro egoísmo. En el caso del interés
en algo sólo subjetivamente satisfactorio, por ejemplo, sa~sfacer n~estro
apetito comiendo en un restaurante, se trata de una adaptacion del obJeto a
nosotros. Se trata de una relación que no tiene el carácter de una verdadera
entrega.
Pero ahora demos un paso más. ¿Qué diferencia existe entre la
felicidad que experimentamos cuando oímos un elo~? o cuando,. por
ejemplo, teniendo sed, bebemos un vaso de agua y la felicidad q~e sentimos
al llevar a cabo un acto de generosidad o cuando perdono a alguien que me
ha ofendido? La diferencia que existe entre ambos tipos de felicidad no es
una diferencia de grado, como si la felicidad experimentada al beber un vaso
de agua fuera cuantitativamente inferior al gozo que sentimos al regalar algo
a alguien. No. Se trata también de una difere~c~a esencial o, lo ~ue es_ ~o
mismo de dos "felicidades" completamente distintas. La pura sat1sfaccion
subjeti~a sin relación alguna con los valores objetivos es una felicidad vacía.
Así, por ejemplo, el placer sexual ha de ser buscado en cuanto que es
expresión y cumplimiento de un amor que res~o~de al valor. _Por otra ~arte,
si toda nuestra vida estuviera orientada a la felicidad en el pnmer sentido, a
una felicidad egocéntrica, ésta acabarla destruyéndose a sí misma. Dicho con
otras palabras, una felicidad sin valores es un~ felicida~ v~cía. Por el
contrario, la participación en lo valioso en si, en lo mtrtnsecamente
importante, nos proporciona una felicidad más profunda.
En resumen, pienso que la objetividad del valor, entendido éste como
lo intrínsecamente importante, constituye un elemento fundamental que debe
tener en cuenta toda filosofia del amor.

g) La dignidad de la persona

Otro aspecto importante que ha de ser tenido en cuenta por cualquier
teoría ética que quiera hacer justicia a la novedad radical que representa la
persona es su valor único. Cuando hablamos del valor de un ser personal
estamos ante algo intrínsecamente importante. Se trata de un valor que no
depende de nuestros apetitos o inclinaciones. Una vez que una persona
122

existe, posee un valor y es imposible que lo pierda. Este valor intrínseco de
la persona es el fundamento de su dignidad. Una dignidad que nos prohfüe,
por ejemplo, usar a otra persona como mero medio para nuestros intereses.
En este sentido, Josef Seifert9 ha puesto de relieve cuatro fuentes de la
dignidad personal a las que me referiré brevemente. La primera es la
dignidad ontólogica e inalienable que posee una persona simplemente por el
hecho de ser persona, con independencia de si vive conscientemente o en
"estado vegetativo", de si lleva a cabo acciones moralmente buenas o malas.
En esta dignidad se fundan derechos humanos tan básicos como el derecho a
la vida. La segunda fuente de la dignidad de la persona requiere la vida
consciente de ésta. La persona adquiere una nueva dignidad dependiendo de
la plenitud de la actualización de su conciencia y de su madurez como
persona. Muchos derechos humanos fundamentales, como el derecho a la
educación, a la libre expresión de la opinión, a la participación en la vida
política, etc, están fundados en esta segunda fuente de la dignidad personal.
En tercer lugar, hay una dignidad de la persona que procede de su esfuerz9
por buscar la verdad, la just~cia o cualquier otra virtud moral., Esta dignidad
es una dignidad moral y tiene su opuesto en la dignidad moral de muchas
personas. Así hablamos de personas que nos parecen más dignas que otras,
porque sus acciones son mejores. En este sentido, la dignidad moral de un
San Francisco o de la Madre Teresa nos parece infinitamente mayor que la
de un Hitler o la de un Mussolini.
Este valor y dignidad únicos de la persona hacen que ésta exija ser
afirmada por sí misma, ser tratada siempre como un fin y no como un medio.
Este es el punto fundamental, por ejemplo, de la ética personalista polaca
que insiste continuamente en que la persona est amanda propter se ipsam.
La persona posee, por así decir, una "preciosidad" interna, una dignidad tales
que exige por parte de las otras personas una respuesta especial. Una
respuesta que no puede hacer de la persona objeto de apetitos, de tendencias
a la felicidad. Un modo especial de la afirmación de este valor único de la
persona tiene lugar en el amor. El amor constituye, a mi juicio la respuesta
más perfecta al valor de las personas. El amor, a diferencia de lo que sucede,
por ejemplo, en el respeto o en la admiración, comprende y afirma a la
persona toda. Como señala Hildebrand:

.. .el elemento de donación de sí mismo que existe en
el amor no es comparable con ninguna otra respuesta
al valor. No necesitamos más que pensar en la
diferencia entre ser estimado y ser amado. Entre
ambos existe un abismo. Aquello que recibimos
cuando somos amados supera incomparablemente lo
que recibimos al ser admirados, estimados o incluso
123

�venerados. La palabra interior del amor encarna el
mayor interés posible en el amado, la más radical e
íntima armonía con el valor, la más estrecha unión
con el bien al que se dirige. El amor es la más 10total,
central e íntima de todas las respuestas al valor.

Las características esenciales del amor

Hasta ahora me he dedicado a hacer un repaso rápido de los elementos
que constituyen, a mi juicio, los fundamentos de una filosofía personalista
del amor. Una filosofía que -como vengo insistiendo- ha de basarse en el
reconocimiento del valor y dignidad únicos de la persona. A continuación, y
como acabo de enunciar, quisiera centrarme en el amor como la respuesta
más perfecta a la "novedad" representada por la persona. Este pensamiento
es el que está en la base de la denominada escuela personalista polaca Y que
también constituye el centro de la filosofía personalista de autores como D.
V. Hildebrand y Josef Seifer, entre otros.
Antes de comenzar a esbozar los rasgos esenciales del amor conviene
señalar lo que no es el amor. En primer lugar, no es_solamente un acto de la
voluntad libre. Me explico. Acabo de decir que el amor es una respuesta, la
respuesta más perfecta, a la "novedad" representada por la pers~~ª· Ahora
bien, nos podríamos preguntar, ¿se trata de una respuesta volitiva como
cuando, por ejemplo, queremos algo y ponemos los medios para conseguirlo
o se trata, más bien, de una respuesta afectiva, y, por tanto, no está tanto en
nuestro poder como lo están las respuestas volitivas? Si nos fijamos en las
respuestas volitivas, éstas se caracterizan por estar dirigidas a estados de
cosas aún no reales, pero realizables por mí. Aquello que quiero tiene que ser
algo realizable por mí, algo que esté en mí poder. No puedo "querer" en
sentido propio personas, sino que lo que quiero es siempre un estado de
cosas, por ejemplo, que esta exista. La voluntad, pues, tiene la capacidad de
"mandar" una serie de actos tendentes a la venida al ser de un hecho o de un
estado de cosas. Esto no sucede en el amor. El "objeto" de este no es la
reafüación de un hecho. Además, el amor no es libre en el mismo sentido
que lo es la voluntad. Se trata, pues, de una respuesta afectiva. Como diré
más adelante, esto no significa que el amor esté mas allá de nuestra libe~d.
Lo que aquí me interesa dejar claro es que el amor es una respuesta_afectiva
diferente de la volitiva, de los actos de la voluntad.
El amor tampoco es un impulso, su carácter difiere radicalmente de
éste. Cuando hablamos del amor que sentimos hacia la persona amada
estamos hablando de una respuesta al valor de esta persona muy distinta del
impulso. El principio del auténtico amor es la nobleza y el valor intrínseco
124

de la persona amada. En el amor la persona amada se me presenta con un
~alor que exige una respuesta adecuada por mi parte. En cambio, el impulso
tiene su fuente creadora en nosotros mismos y no abarca nuestro ser en su
totalidad como sucede con el amor. En el caso del amor se trata de una
actitud espiritual que procede del conocimiento del valor de la persona
amada mientras que en el caso del impulso se trata de un despliegue de
nuestras propias fuerzas.
Pero, ¿en qué se caracteriza en sentido propio el amor? ¿Cuáles son
las notas esenciales que lo distinguen de otras respuestas al valor como la
estima, el respeto, la veneración, el aprecio, etc.? En primer lugar, podemos
decir que el amor es un tipo de acto que, en sentido propio, solamente tiene a
las personas como objeto. Es cierto que podemos decir que amo una obra de
arte, a mi país, a mi ciudad, pero

( ...) es totalmente evidente que el amor a una persona
es el amor más genuino y plenamente auténtico (..) El
amor a otra persona es el arquetipo del amor. Todo
amor a un ser impersonal es, más o menos, una
analogía, una derivación, una copia del amor en
sentido pleno. 11
Es esta captación de la persona amada como dotada de un valor
especial lo que justifica el rasgo específico del amor, a saber, su carácter de
entrega. En la medida en que una persona solamente es útil par mí, en la
medida en que para lo único que me interesa es para servirme de ella, falta
por así decir, la base para un auténtico amor. En este sentido, el amor e~
todas sus formas incluye una conciencia del valor de la persona amada. El
amor consiste precisamente en una respuesta a este valor en sí de una
persona individual y concreta, ello hace que se diferencie de cualquier otra
respuesta a algo meramente importante para mí
Además, en el amor se nos hace especialmente patente una
característica esencial de la persona, a saber, su irrepetibilidad. Toda persona
por el hecho de ser es única e irrepetible y ello hace, al mismo tiempo, que
no pueda ser tratada como medio sino como fin en sí mismo. Pues bien, en
el amor la persona que ama percibe esta irrepetibilidad de una forma
especial. Es a una persona individual, concreta e irrepetible, a la que nuestro
amor se dirige.
En segundo lugar, el amor es, como señ.ala Hildebrand 12 la más
afectiva de las respuestas al valor de la persona. Hemos visto cómo no puede
ser reducido a un impulso o tendencia, sino que tiene el carácter de
respuesta. En este sentido, la filosofía tradicional ha caracterizado al amor
125

�como una respuesta volitiva, una respuesta de la voluntad.
Independientemente de que la delimitación entre respuestas voli?~as Y
respuestas afectivas no es suficientemente clara en la filosofia tradicional,
parece claro que el amor es una respuesta eminentemente afectiva. Ello es
especialmente claro si comparamos estos dos tipos de respuestas. La
voluntad en sentido positivo no está dirigida a un objeto, sino a un hecho, a
un estado de cosas aún no real, pero realizable. Me explico: en sentido
propio, yo no puedo querer cosas o personas, sino que algo sea o no sea.
Además, el hecho debe ser realizable en sí y realizable por mí para poder ser
objeto de mi voluntad.13 Dicho con otras pala~ras: el "tema de 1~ vo~~tad"
es la realización de un hecho determinado y, ciertamente, su real1zac10n por
mí. (En esto se diferencia precisamente el querer del desear.) A to40 esto se
añade el que solamente la voluntad es libre en sentido adecuado. Esta tiene
la capacidad de irúciar una serie de actos, una capacidad que le hace ser,
como decía Aristóteles, "señora" de su acción.
Estas características de las respuestas volitivas muestran, al mismo
tiempo, que el amor no puede ser una respuesta de este t~po. El objetó de éste
no es un hecho que yo pretendo traer al ser.
Por otra parte, en el amor se da una participación del "corazón" de la
persona, como no se da en otras respuestas afectivas com~ la ~dmiración o el
respeto. Cuando admiro o respeto a otra persona no me tmphco tanto como
en el amor que siento hacia alguien. Con otras palabras: el amor es una
respuesta al valor percibido en la persona amada en la que el sujeto invierte
su propia vida.
En tercer lugar, el amor posee un carácter sobreactual. Con
"sobreactual" me refiero a la propiedad de un tipo especial de vivencias. Hay
viviencias que existen solamente durante el tiempo que son sentidas. Este es
el caso, por ejemplo, del aburrimiento experimentado deja de existir. Sin
embargo, hay otro tipo de vivencias de existir cuando no estoy con la
persona a la que respeto o cuando me ocupo de otras cosas. Lo que sucede,
más bien, es que cada vez que me encuentro con la persona respetada es el
mismo respeto el que se actualiza. Dicho con otras palabras, el respeto que
se siente por dicha persona persiste aunque no me encuentre muy a menudo
con ella. A este segundo tipo de vivencias o de respuestas al valor se les
conoce como "sobreactuales". Con ello se alude a su, por así decir, "ir más
allá del momento actual". A esta clase de respuestas al valor pertenece el
amor. Es evidente que el amor a otra persona no deja de existir cuando nos
ocupamos de otros objetos. El amor a otra persona sigue existiendo aun
cuando no esté actualizado. A diferencia de lo que sucede con el
aburrimiento, "el amor que se actualiza en muchos momentos diferentes es
una y la misma entidad individual"14 que permanece a lo largo del tiempo Y
126

que "colorea" todas las situaciones de mi vida. Tiende a ser actualizado, pero
no vive de sus actualizaciones.
En cuarto lugar, el carácter de respuesta al valor de la persona amada
que representa el amor se muestra cuando lo comparamos con el mero
sentirnos atraídos por una persona. Este segundo caso es el de don Juan.1 5
Don Juan comprende la hermosura y el encanto de doña Inés no como un
valor, sino como algo subjetivamente satisfactorio para él. Por eso su
respuesta es un querer poseer sin ningún tipo de entrega por su parte. No
comprende el valor de la persona de doña Inés y de sus cualidades. No
considera a éstas como expresión de la persona de doña Inés en su conjunto,
sino que únicamente la ve como atractiva por su belleza física. Quiere
"adueñarse de estas cualidades". Sin embargo, en el amor ocurre algo bien
distinto. La persona que ama percibe las mismas cualidades que, por
ejemplo, percibe don Juan en doña Inés, pero, eso sí, en un modo
r~dicalmente diferente. Estas cualidades no son percibidas aisladamente,
smo como expresión de una "preciosidad" y nobleza interiores. La respuesta
ante ellas no será la de la "apropiación", sino la de la entrega auténtica y el
deseo de una urúón permanente.
Muchas de las características que aquí hemos adscrito al amor podrían
predicarse también de otras respuestas afectivas como la admiración. Sin
embargo, existen dos características, la quinta y la sexta, que son excluidas
del amor. Me refiero a lo que se ha llamado intentio unionis e intentio
benevolentiae.
La persona que ama aspira a una urúón espiritual con la persona
amada; anhela una urúdad con el corazón de la otra persona que solamente el
amor recíproco puede proporcionar. 16 Esta intentio unionis, aunque está
presente en una forma muy específica en el amor de pareja, también lo está
en cualquier forma de amor verdadero como, por ejemplo, el amor al
prójimo, el amor filial, etc. En todo amor me "muevo espiritualmente",
permítaseme la expresión, hacia la persona amada. La intentio benevolentiae
constituye también una característica esencial del amor. Ésta consiste en el
deseo de hacer feliz a la persona amada. Se trata del interés en su propia
felicidad, en su bienestar. Al igual que la intentio unionis, la int~ntio
benevolentiae está presente especialmente en el amor esponsal, aunque no es
exclusivo de él. No se puede separar, pues, del amor el interés profundo en la
felicidad del otro. Aquí aparece, por cierto, el carácter paradójico que la
felicidad tiene en el amor. Somos felices no en la medida en que
directamente lo buscamos, sino que lo somos cuando la persona amada lo es.
La felicidad propia surge en el amor cuando es la felicidad del otro nuestro
objetivo fundamental.

127

�Otra característica del amor, la séptima, como respuesta más perfecta
al valor de la persona y a la que de alguna manera ya me he referido, es su
carácter de autodonación. Este elemento de autodonación está íntimamente
relacionado con la intentio unionis de la que hemos hablado con
anterioridad. Al igual que ésta adquiere una expresión especial en el amor
esponsal pero no es excluida de él. En todo amor existe un elemento de
autodonación. Esta autodonación no supone la anulación de la individualidad
de las personas que se aman. Todo lo contrario. La dualidad es esencial para
la vivencia de la donación. La persona que ama -como también Hildebrand
ha puesto bellamente de relieve- es más ella misma en su entrega, en ~u
donación. En la medida en que se entrega vive más profundamente su propia
vida. Este elemento de entrega de uno mismo a la persona amada no está
presente en respuestas afectivas como la admiración, el respeto o la
veneración.
En octavo lugar, el amor contiene un compromiso de la persona que
no se encuentra en otras respuestas afectivas. En todo amor existe un
compromiso semejante aunque en cada tipo de amor (amor filial, amor de los
padres a los hijos, amor al prójimo, etc.) es diferente.
En este punto de nuestra argumentación se nos podría hacer el
siguiente reproche: si el amor es una respuesta afectiva, la respuesta más
afectiva al valor, ¿en qué sentido puede decirse que es libre? Es evidente que
el amor no es una respuesta libre en el mismo sentido en que lo es un acto
voluntario. Así entre el mero querer amar a una persona y el amarla
realmente existe un abismo. Este carácter específico del amor hace que éste
no sea un "producto de nuestra voluntad", sino un regalo que no nos
podemos dar a nosotros mismos. Sin embargo, sería un error pensar por ello
que la libertad de la persona no desempeña aquí ningún papel. Al contrario,
poseemos la libertad de tomar postura de las vivencias que tienen lugar sin
nuestra libre intervención. La autodonación que supone el amor no seria
plena si no fuera sancionada por la libertad, si nuestra libertad no dijera "sí"
al amor que sentimos por una persona. Dicho con otras palabras: la
autodonación presente en el amor tiene una doble dimensión: por un lado,
una de la naturaleza puramente afectiva, "la voz del corazón"; ésta tiene el
carácter de un regalo que no podemos darnos a nosotros mismos con nuestra
voluntad; por otro lado, la segunda dimensión de la autodonación constituye
la voz de nuestro libre centro personal. Se trata de la sanción por parte de
nuestra voluntad libre de este "sí" afectivo a una persona. Sólo cuando
17
ambas están presentes adquiere la autodonación su carácter pleno.
Una característica especialmente significativa del amor, la novena,
señalada también por Hildebrand, reside en la felicidad peculiar que
proporciona, es decir, en la felicidad que está profundamente unida a él. La
128

cuestión de la relación entre amor y felicidad es una cuestión sumamente
compleja que escapa a los límites de esta conferencia. La felicidad que se
despr~nde del amor a una persona es una felicidad que en modo alguno se
expenmenta en el respeto, en la admiración o en la veneración. Esta
f~licidad que, ~asi siempre, como decía antes, surge cuando no se pretende
directamente, tiene mucho que ver con la "solidaridad" especial con la otra
persona que surge ~n el amor. Esta solidaridad es la que hace que todo
aquello que hace feliz a la persona amada haga feliz al mismo tiempo al que
ama.
Por último, el amor se caracteriza por un aspirar a ser correspondido
que ~o ~~ encuentra en cualquier otra respuesta al valor. Ni el respeto ni la
admiracion presentan una intentio unionis, como sucede en el caso del amor.
Como señala Hildebrand, en el respeto y la admiración la unilateralidad de
la relación no es fuente de infelicidad mientras que la n~ correspondencia en
el amor hace desgraciadas a las personas.

CONCLUSIÓN
Los rasgos del amor que acabamos de mencionar se nos muestran
como evidentes. Nadie pensaría seriamente que un animal -un ser no librepuede amar en sentido propio a su amo o que una persona puede amar con
un amor personal a~ ser no personal. También. nos parecería absurdo que
una persona amara smceramente a otra y no tuviera ningún interés en buscar
la felicidad de ésta. La inteligibilidad y unidad con la que las diversas notas
del .amor se nos presentan es muy diferente de la que posee una unidad
a~cidental como ~ conjunto de escombros o un organismo como, por
eJemplo, una especie arbórea. Esta mayor inteligibilidad que encontramos en
el caso del amor es, por así decir, la cara epistemológica de la necesidad
estricta de ese qué denominado amor: dado que la esencia del amor es
necesaria, entendemos por qué su estructura esencial comprende las
características mencionadas.
Encontramos esencias de este tipo -esencias necesarias- no solamente
en la filosofi~, sino en lo~ más variados ámbitos de la realidad como pueden
ser las relaciones matenales "concretas" de semejanza y orden entre los
colores ( el naranja está en el orden de semejanza entre el rojo y el amarillo)
el movimiento, el amor, la moral, el derecho, la persona, etc.
'
En resumen, el término esencias necesarias alude a una serie de
entidad~s que pr~sentan unidad en sentido estricto, que son objetivamente
nece~as, que tienen un modo de existencia ideal, que constituyen las
condiciones de la posibilidad de todo mundo real, que posee una
129

�inteligibilidad incomparable y cuyo conocimiento es absolutamente cierto.
Es precisamente el estudio de este proprium de las esencias (analizar cuál es
el "núcleo" de esencias tales como el agradecimiento, el amor, la
responsabilidad, etc.) la tarea suprema de la filosofía en el análisis esencial.
Soy consciente de que he apuntado muy rápidamente algunos aspectos
que necesitarían una elucidación más detenida. Sin embargo, estas
consideraciones tienen tan sólo el carácter de un esbozo de los fundamentos
de una filosofía personalista del amor. De lo que se trataba era de esclarecer
los presupuestos de toda reflexión acerca de esta realidad y, ofrecer, al
mismo tiempo, un catálogo de las notas esenciales del amor. Como decía al
inicio de mi exposición, creo que el amor constituye una clave indispensable
para el esclarecimiento del problema del hombre. Con el amor están
conectados, en última instancia, todos los problemas que afectan
directamente la situación concreta de los seres humanos y, ¿por qué no?, las
realidades que van más allá de estas situaciones. Como alguien de mi país
dijo hace ya algún tiempo: &lt;&lt;A la tarde nos examinarán del amor».

11 Hildebrand, D. V., Das Wesen der Liebe, Gesammelte Werke m Kohlhammer Stutt art
1971, p. 31 SS.
'
'
g '
12

op. cit., p. 68.

13

op. cit., p. 66.

14

Hildebrand, D.V., Ética, ed. Cit., pp. 237_239_

is El ejemplo es de Hildebrand, Das Wesen der Liebe, p. 75.
16

op. cit., p. 77.

17 op. Cit.,
. p.

85 .

Notas bibliográficas

Conferencia pronunciada el 28 de enero de 1997 en el Museo Metropolitano de Monterrey,

1

México.
2 Balthasar,

Hans Urs Von, Glaubhaji ist nur Liebe, 3. Auslage, Johannes Verlag, Einsiedeln,

1996.
Scheler. Max, Phaenomeno/ogie und Erkenntnistheorie, 1957.

3

Cf. Hildebrand, D. V., Ethik, Gesammelte Werke II, Stuttgart: Kohlhammer, 1973, pág. 201
ss. (Ética, Ediciones Encuentro, Madrid, 1983, pág. 180 ss.).

4

H~debrand. D. V., op. cit, p. 277 ss; Seifert, J., El papel del concepto de persona en la
renovación de la ética y de la teología moral: personalismo y personalismos, Universidad de

5

Navarra, Pamplona. 1996 (en prensa).
6

Aristóteles, Ética Eudema, II. Vi. 8-9.

En este contexto se encuadran las reflexiones de Dietrich Von Hildebrand acerca de lo que
él denomina ·'libertad cooperadora". Cf. El cap. 25 de su Ética, ed. cit.

7

8

Hildebrand, D. V.• Ética, p. 42 y ss.

9

Seifert, J., What is lije?, Rodopi, Amsterdam, 1997, cap. 4.

10 Hildebrand,

131

D. V., Ética, ed. cit. p. 343.

130

�LA TEORÍA ORTEGUIANA DE LAS IDEAS Y LAS CREENCIAS
Una Dificultad Interpretativa

Dr. Jorge García-Gómez
Long Island University
Southampton, N.Y., E.E.U.U.A.
Me propongo considerar aquí, aunque sólo sea brevemente, una de las
varias dificultades que pueden surgir en el intento de hacerse cargo
críticamente de esta teoría fundamental de Ortega. La diferencia entre creer y
conocer, que noéticamente corresponde a la distinción entre creencia e idea,
exige cuando menos un somero examen. Julián Marias, por ejemplo, nos
habla de "verdadera creencia" por oposición a idea (aun a la mejor fundada y
hasta especialmente por contraste con ella), o sea, de aquélla que como tal ( o
en virtud de su realidad como ingrediente de la vida) lo es auténticamente.
Pero en otro lugar no se limita a referirse a dicha noción, sino que procede a
colocarla en el nexo decisivo a que pertenece. Así nos dice que
es más radical en mi vida el sentido de la verdad
cuando hablo de verdadera creencia que cuando
juzgo verdadera una creencia, porque sólo puedo
hacer esto desde la situación anterior. Ahora
bien, a la verdad en este sentido se llama
autenticidad.
A mi modo de ver, es este texto tanto más interesante cuanto que se
presta fácilmente a serios malentendidos, por lo que quisiera hacer ciertas
precisiones que creo pertinentes. Permítaseme comenzar por subrayar el
punto de partida de estas puntualizaciones, a saber: el de la verdad como tal
(y en particular el del sentido de la misma al que podemos referimos
mediante expresiones como "autenticidad" -que emplea Marías- y
"coincidencia del hombre consigo mismo", según la encontramos en En
torno a Galileo de Ortega2. En segundo lugar, es menester señalar que
Marias plantea el problema de la relación entre verdad y creencia no de
modo puramente lógico y abstracto, sino que la examina funcional y
concretamente a la luz de la totalidad de la vida de cada quien, que es
exactamente lo que hace al preguntarse "¿cuál es el sujeto primario de la
verdad y, por tanto, su sentido radical , quiero decir, raíz de los demas?" 3.
Si no se ve con claridad este aspecto de su planteo de la cuestión, sus
afirmaciones pueden causar la impresión de arbitrariedad o marginalidad, lo
cual es justamente lo más ajeno a ellas. Pero vayamos aún más lejos, pues,
para adecuarse a una posición teórica de base como es la de Ortega (y la de
Marias, en cuanto intérprete y continuador del pensamiento de aquél), no
133

�basta meramente tocar su origen, sino que también es necesario indicar
-aunque sólo sea en principier- el contexto a que da lugar y los rasgos
primordiales de su elaboración.
A ese fin, valgámonos de la distinción que hace el propio Marías entre
verdadera creencia y creencia verdadera . Podemos establecer tal
diferencia porque, según él, aquélla es "algo que efectivamente se cree"
(aunque pueda ser falso), mientras que de ésta únicamente puede afumarse
con legitimidad que "es verdad su contenido, lo creído en ella"4. Ahora bien,
cabría tomar esto como indicativo de una división en el seno mismo de la
creencia pero, si así se comprendiese la tesis de Marías, nos llevaría ello no
sólo a malinterpretar a Ortega, sino además a cometer un error de la mayor
importancia en lo que se refiere a "la misma naturaleza de las cosas". No
creo, sin embargo, que sea menester dar tal paso, ya que, si nos fijamos en la
antítesis que Marías establece entre "algo que efectivamente se cree" y "lo
creído" en la creencia, pronto se hace evidente que, por ese medio, no nos
propone él en absoluto clasificación alguna de las creencias. Pese a ello,
ciertos términos que emplea pueden dar pábulo a entenderle como si lo
hiciese. Veámoslo.
El pasaje en cuestión encierra o implica una dificultad, por cuanto, en
el vivir originario de lo que aparece en un campo pragmático cualquiera de
la experiencia mundanal, una "verdadera creencia" es aquélla en que estamos
sin más. En otras palabras, no exige, para usarla de fundamento, que
lleguemos a ella en el sentido de idearla , lo cual es precisamente privilegio
de lo que Marías llama "creencia verdadera" o idea (o sea, de la
interpretación que proponemos o logramos de lo que se da como conflictivo,
opaco o problemático en lo que aparece a base de las creencias vigentes).
No creo que discrepe Marías de este modo de comprender lo que nos dice, o
que se aparte ello de su intención de fondo; sin embargo, poco después del
texto citado, afirmaba él -&lt;:on inconsecuencia, si no me equivocer- que
cuando yo digo de una creencia que es verdadera

Y digo "con inconsecuencia" avisadamente, pues, si bien es cierto
asev~rar, con Marías, que ". . . [u]na verdadera creencia es algo que
efectivamente se cree ... ", como ya tuve ocasión de notar, lo es también
proseguir -como de hecho lo hace él- al advertir que "ese algo puede ser una
6
falsedad ..." , ya que lo que importa a ese nivel de concreción funcional en
que discurr~ Marías es que cuente como verdad en la vida de que se trate (y
no la avenguación o la falsificación del contenido correspondiente). Pero
reconocimiento tal hace palmario que la palabra "creencia" queda empleada
por él en dos sentidos no sólo lógica y temporalmente diversos, sino también
opuestos, por lo que no cabe afumar sin contradicción formal -&lt;:orno Marías
piensa poder hacerlo- que, al juzgar que mi "verdadera" creencia es
rea~ente o v~r_dadera o falsa, paso a adoptar una creencia verdadera que
consiste en vivir (ahora) en una nueva y verdadera creencia7 sobre otra
anterior. Eso únicamente sería posible lograrlo de una idea que haya sido
propuesta como tal (como el mismo Marías lo reconoce al llamar ideas a las
"creencias verdaderas", por contraste con las "creencias en sentido más
estricto")8, jamás de una que haya sido "petrificada" o convertida en
"verdadera creencia" (o creencia sensu stricto , es decir, en "uso" intelectual
en 1~ _acepción orte~ana d~l vocab!o)9. P~r tanto, no _cabe que lo qu~
exphcit~ente nos dice Manas sea cierto, ru en cuanto mterpretación del
pensamiento de Ortega ni como concepción adecuada a la "naturaleza misma
de las cosas". De esto se sigue que la "vivencia" que podríamos describir
como "estar en la creencia" no significa lo mismo en ambos casos. Esto
puede colegirse del hecho de que la "primera" creencia es diferente de la
"segunda" no sólo temporalmente (aquélla al fin y al cabo es, en general
anterio~ ), sin?, además y s~bre todo, porque la "primera" no es un estar qu~
resulte mmediatamente del IIDaginar, ni mucho menos de la reflexión o del
juzgar que en ello se funde, mientras que la "segunda" sí lo es'º. El creer
sensu stricto consiste en tomar las "cosas" como reales de esta u otra
manera en la pura espontaneidad (es decir, sin cumplir requisito de
mediación presente _alguna). Es, como repetidamente nos lo dice Ortega, un
estar ya en la realidad, lo cual quiere decir siempre en una de "especie"
determinada.

-o falsa, tanto da- [o sea, cuando a base del
proceso de ideación acabe por juzgarla así], estoy
en una nueva creencia [el énfasis es mío], a
saber, aquélla cuyo objeto es la verdad o la
falsedad de la primera creencia [el énfasis es
míoJ porque estoy en la creencia de que es
realmente verdadera o falsa; es decir, porque
tengo a mi vez una verdadera creencia acerca de
la anterior [el énfasis es mío/.
134

Con todo, si se insiste -&lt;:orno lo hace Marías- en emplear los mismos
vocablos (o sea, "creer" y "creencia") en ambos casos, se presta uno al
equívoco y, por consiguiente, se abre a la posibilidad del error, a menos que
~n ca~ ocasión se califiquen los términos de modo apropiado al uso
mtenc10nal que se haga de ellos, lo cual no es sólo engorroso sino además
innecesario. "Estar en la creencia" consiste, cuando se trata de una
"verda~era creen~ia''., en serla; es en este sentido que cabe afirmar que la
creencia funda nu vida. Estar en ella es, entonces, vivir con ese fundamento
Y en él, no únicamente desde tal. Por contraste, cuando afirmamos que nos
135

�.,

encontramos en una "creencia" posterior (en el sentido que le da Marías a
esta expresión), quiere ello decir que no sólo hemos. c_obr~do_ ~cceso a ella
-lo cual también sería el caso, en situación de cnsis histonca, de toda
creencia constituida ya en el sentido de "anterior" (de nuevo, según el ~odo
de hablar de Marías}-, sino que lo habríamos hecho de un modo especial, a
saber: deliberadamente y por motivos y recursos ideativos que son nuestr~s a
título personal (aunque no sean necesariamente originales), ya que consi~t~
en confirmar o en modificar (o hasta en abandonar, rechaz.ar Y qmza
sustituir, por "demostración" de falsedad) la creencia en que vivía~os ah
origine. En otras palabras, viviríamos de esa manera por haber descubierto la
insuficiencia de la "primera" creencia al "~aer_en la duda" en torno a ella (ya
sea espontánea o científicamente) y -si asi sucede- por haber logrado
identificar las razones de tal menesterosidad y, a base de ello, por haber
podido dar expresión a una "creencia verdadera" o idea ~ue la supere
precisamente en cuanto dudosa (e idealmente como dubita~le). En el
supuesto de que esta situación se , dé, sería yo . -en ~1 sentido del Y~
1
proyectivo O segundo yo de la formula ortegwana yo soy fo Y ~1
circunstancia"- el que animaría mi vida, ciertamente que tom~do esta en su
totalidad aunque no espontáneamente, sino en relación_ a _mí mismo por
reflexión O en virtud de la propia responsabilidad . Mi vida entonces se
fundaría en mí, aunque sin duda únicame~te en ~ierto sentido, lo _c':1'11 ~s
precisamente lo contrario del modo en que ~1v? a~ _eJer~er el _creer orzgznarzo
(o con mayor precisión cuando no hay distmc10n vivencial entre creer Y
' por ser mi vida la 'creencia en que me hallo)'. ya que _en ~exo tal "yo "
vivir,
-sensu strictissimo y de modo explícito- no existo o, si existo, lo hago
exclusivamente como aquello de que mi vida es implícitamente o
virtualmente responsable, es decir, como lo ~ue surge d~ ella Y como
aquello que ésta exige y que a su vez sostiene y mantiene, aun en el
paradójico caso que lo haga con el sell~ de la contr~~i~ción y _del rech~zo;, O
para ponerlo sucintamente: la "creencia verdadera , c:eencia post~nor o
idea es fruto del imaginar de intención recta y del Juzgar ~ue tiene su
fundamento en él, no del creer en sentido propio. Cabe por lo mts~o hablar,
como [o reconoce Marías , de verdad como autenticidad en el pnmer caso
( 0 sea, en cuanto coincido en lo que hago y decido hacer, con lo que creo '.
aun cuando tal coincidencia sea la de una ruptura espontánea dentro de mi
vida), pero no cuando se trata de lo fundado o deriva~o de verdad en tal
sentido ( es decir, cuando coincido en lo que hago y de_c1do hacer con lo que
ideo justificadamente), aun cuando el contenido se~, i ~ _en ~~.os caso~.
y esto es así porque la acepción del vocablo com~1dencia cambia
radicalmente de un caso al otro, al verificarse -respectivamente--: ? P?r
unidad entre la totalidad de la vida consigo misma en el creer ongmario
(aun cuando viva en escisión intra-vital) o por 1ivisión en~e el yo (en el
segundo sentido del máximo filosofema ortegwano, es decir, como parte

136

integrante y constituida de la vida) y la totalidad de ésta (mediante la
creencia verdadera o idea).
Por oposición a Marías, habría por consiguiente que insistir -si
empleamos sus propios términos- en que tanto la proposición que reza "una
verdadera creencia puede ser una creencia verdadera" como su recíproca son,
de iure , falsas 11 , es decir, que lo son si se toman tal y como funcionan
originariamente en la vida de cada quien y no meramente en lo que respecta
al contenido. O al menos sería menester matizar las cosas y decir que una
verdadera creencia no precisa ser una creencia verdadera, pero que, si lo
llegara a ser, ello resultaría de que la materia correspondiente habría perdido
-o se le habría suspendido- el estatuto credencial que le es propio en la
economía vital -ya por motivación espontánea (o sea, en una crisis o de
índole personal o de naturaleza histórico-social, que es lo consueto), ya por
recurso científico (y, por tanto, de modo cuasi-real y, de consiguiente, sólo
por vía metodológica), respectivamente- y del haber alcanzado uno nuevo
-el de idea- mediante una determinación a posteriori , que se efectuaría por
medio de una modificación dóxica posible a base de la creencia originaria12•
Es por ello que la conclusión a que llega Marías -por razones en
parte inexactas, según hemos visto- es, sin embargo, perfectamente cierta, a
saber: que ". . . también consiste en autenticidad la verdad de la vida
misma, su efectivo ser patente y seguro" 13, si bien ahora sobraría el
"también" o, más bien, implicaría una contradicción, por cuanto -si nos
valemos de sus mismas palabras- habría que decir lo contrario de lo que él
afirma, o sea, que una idea no es, en última instancia, una creencia
auténtica, aun en el caso de que se demostrara la verdad de aquélla y de que
su contenido y el de la creencia correspondiente resultasen ser idénticos. Y
esto es así, como bien lo sabe Marías, porque mi modo de estar en una idea
-el de cada quien- consiste precisamente en hallarme en una "creencia" de la
"que me siento solidario" por razones propias (o que, al menos, he hecho
mías por algún esfuerzo o asentimiento personal). En otras palabras, se
trataría de razones que en principio podría justificar, si hubiera menester.
Pero ello, como puede ya verse, es justo lo opuesto de lo que acontecería si
nos moviéramos en el plano de las creencias en el sentido orteguiano del
vocablo.
Mas, con todo, quizá lo infundado de algunas de las aseveraciones de
Marías se deba a la ambigüedad característica de la frase que sirve de
introducción al texto ya citado, o sea, que "a la verdad en este sentido se
llama autenticidad ", por ser primariamente aplicable a la coincidencia del
hombre consigo mismo (o a la de la totalidad de la vida consigo misma), y
no a la del segundo yo (o yo proyectivo) con la interpretación (verdadera)
137

�•
•,
por mot1vac1on
persona1 y no, como apunta
de inmediato, de lo que "corresponde a la distinción entre dos modos de
creencia . . .", pues no es cierto que haya continuidad --0 mera gradaciónentre la creencia originaria (o "en sentido más estricto", como
impropiamente la califica Manas) y la idea (presuntaménte en cuanto
"creencia", en sentido menos estricto). Come ve Marías con claridad, nos
encontramos más bien con una diferencia funcional y no de contenido 18, por
lo cual hay que afirmar -como hice más arriba- que una verdadera creencia
no es una creencia verdadera y viceversa. Pongamos esto de acuerdo con la
terminología al uso: que el creer no es conocer, sino lo que lo posibilita, aun
cuando los contenidos que aquél genere hagan crisis o nos lleven a la duda
pre-reflexivamente. Pero por ello es preciso afirmar que las creencias -en
cuanto correlatos del acto de creer en que el vivir fundamentalmente
consiste- constituyen las condiciones reales (y, en este sentido,
trascendentales) de todo lo que en ello se funde, inmediatamente o no, como
son el pensar (y su fruto, la idea), el sentir (y su efecto, el sentimiento) y el
actuar (y su producto, la acción)19. O dicho de otra manera: que el conocer
no redunda.en creer, lo cual se compagina a la perfección con la tan repetida
posición de Ortega según la cual las ideas están siempre abiertas a la duda y
sujetas a la prueba (y que son por tanto en principio revocables por esfuerzo
y conflicto personales). Mas esto nos lleva a rechazar una vez más la tesis ,
como fundadamente lo hace Marías, de que la teoría de las ideas y las
creencias de Ortega sea --0 implique- una ¡meva clasificación de las ideas o
"contenidos de la conciencia".
1111

que proponga a una dificultad o problema particular. Se trataría así del vivir
primordial, en el cual uno piensa, siente, sufre y actúa -~e consu~toconforme a la creencia sensu stricto , para lo cual no se reqwere ese hiato
que es siempre fruto de la "reflexión", según la forma y la intensidad
adecuadas que tome en función del campo pragmático en cuestión, aún
cuando el nexo sea tal que la creencia de marras se viese confirmada de ese
modo. Sería válido calificar de "auténtica" a una creencia verdadera, en tanto
y en cuanto se encuentra ésta racionalmente justificada (o puede en una
determinada coyuntura de la vida presentarse como algo que puede llegar a
serlo) a base de las verdaderas creencias que se hallen entonces en vigor. Y
tal cosa es hasta tal punto correcta que Marías no podrá menos que
reconocerlo, pues llegará a hablar más tarde -con toda razón, a mi parecerde la "contravida", o de la vida como "formal inautenticidad , que es el
modo de no ser de la vida humana" 14, es decir, cuando se la ejerce, como
mínimo, a base de la "sospecha" de que el "supuesto de ideas y creencias" en
el que se vive sea falso. Nos encontraríamos entonces abocados al "estado"
espontáneo de la duda radical, que es fuente última de la ideación y de sus
frutos. Si esto es así, habrá que afirmar que sólo sería posible aplicar la
noción de "autenticidad" -por "analogía" y sin duda únicamente a
posteriori- a las "creencias" que surgen por prurito de ideación justificada Y
15
mediante la modalización de la creencia originaria • Pero es esto lo que nos
permite recuperar y refrendar la siguiente opinión de Marías,, ~u.e de otra
manera nos parecería sorprendente y fuera de lugar en el analis1s que ha
llevado a cabo:

Advirtamos entonces la existencia de dos modos de
verdad: una, la verdad sensu stricto o "verdad
conocida", que nos hace recobrar una
certidumbre perdida [en el sentido de encontrarle
el lógos de su ser o no ser; el énfasis es mío]; y
otra que llamábamos "estado de verdad" [cf J
Marías, op. cit., pp. 79 y 81], es decir, la
certidumbre en que estábamos [el énfasis es
mío]; ésta -decía yo antes- no es conocida [el
énfasis es mío], no tiene "idea" de sí misma, y por
eso se opone a ella la idea de verdad, que sólo
surge cuando yo [en el sentido del segundo yo del
fundamental teorema orteguiano; el énfasis es
mío] caigo en la incertidumbre y la he menester . .
/6

1a verdad a que se 11ega . . .

Notas bibliográficas

1

Julián Marias, Introducción a la Filosofía , 9ª. ed. en Obras , 2ª. ed. (Madrid: Revisla de
Occidente, 1962), II, p. 95. Los dos subrayados intermedios son de mi responsabilidad.
2

José Ortega y Gasset, En tomo a Galileo , cap. 7 en Obras Completas (Madrid: Alianza
Editorial/Revista de Occidente, 1983), V. En lo adelante me referiré a esta colección mediante

las siglas OC.
3

J. Marias, op. cit ., p. 93.

•/bid., p. 95. El énfasis es mío.

s /bid . Cf. J. Ortega y Gasset, Introducción a los problemas actuales de la filosofía,
Meditación de nuestro tiempo. Las conferencias de Buenos Aires, 1916 y 1928 , edición de J.
L., Molinuevo, México, Fondo de Cultura Económica, 1996, pp. 72-73 y 84.

Se trata, pues, como afirma Marías a continuación, de la ". . .
diferencia entre la verdad en que se está [gratuitamente y por descontado] y
138

6

J. Marias, op. cit ., p. 95.

139

�7

Cf. ibid .

• /bid.

Cf. Jorge Garcíli-tiómez, La acción y los usos intelectuales. En torno a la problemática de
las ideas y las creencias en la filosofía de Ortega, Torre de los Lujanes (Real Sociedad

9

Económica Matritense de Amigos del País), Nº. 34 (octubre de 1997), pp. 117 ss.
10

Cf. J. Garcia-Gómez, Caminos de la reflexión. En tomo a la teoría orteguiana de las ideas

y las creencias, Revista de Filosofía (Universidad Complutense de Madrid), 3ª. época, XI
(1998), núms. 19 y 20.
11 Para un examen de los varios sentidos de la tesis conexa de que "la creencia es
inconsciente", vide Jaime de Salas, Razón y legitimidad en Leibniz, Tecnos, Madrid, 1994,
pp. 93-95.
12 Cf. Edmund Husserl, Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía
fenomenológica , trad. J. Gaos, 2ª. ed. (México: Fondo de Cultura Económica, 1962), I, §
104. En lo adelante me referiré a esta obra como Ideas, l.
13

J. Marias, op. cit., p. 95.

14

/bid ., p. 98.

is Cf. supra , n. 12. Como puede ahora verse, la posición orteguiana va más allá de la de
Husserl, por cuanto de la creencia originaria se "seguiría", según Ortega, hasta la creencia en
la existencia del mundo (tal y como la entiende Husserl), pues seria aquélla la genuina prot&lt;r
doxa "mediante" la cual se cree siempre en un mundo de consistencia determinada, creencia
realmente fundamental que sirve para enmarcar la serie dóxica de las modalizaciones que
cabe producir a base de la pura creencia en la existencia del mundo, que seria su "miembro"
primordial. Vide E. Husserl, Ideas , I, pp. 30-32.

..

16

J. Marias, op. cit., p. 95.

11

/bid. El énfasis es mío .

is /bid.
19

Cf. J. Ortega y Gasset. Guillermo Dilthey y la Idea de la Vida, OC, VI, p. 190.

140

Sección Segunda

LETRAS

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                    <text>Sección Quinta

COMENTARIOS
y
RESEÑAS

�DE RICARDO MARIN IBAÑEZ
EL PENSAMIENTO DEL PADRE ISMAEL QUILES, S.J.
EDICIONES UNIVERSIDAD DEL SALVADOR, BUENOS AIRES, 1998
Profr. Dr. Phil. Dir. Jur. Agustín Basave Femández del Valle

Hay vocaciones singulares que luchan, a lo largo de toda su historia,
por los verdaderos caminos que trazan los enamorados de la sabiduría. por
amor a la sabiduría encontró e hizo suyo el pensamiento filosófico de Ismael
Quiles, un ilustre cultivador de la Filosofia en España: El Profr. Dr. Ricardo
Mario Ibañez. Esta noble tarea sapiencial se agudiza en tiempos de
transición como los nuestros. Muchos órdenes de vida se han vuelto
inaceptables o, por lo menos, confusos. Ideales que han perdido su
transparencia nos mueven a mirar hacia las verdaderas fuerzas vitales
específicamente humanas. La obra del Dr. Ricardo Mario Ibañez es una
larga serie de pensamientos sobre la obra integral de Ismael Quiles, S.J.,
magistralmente vertidos, con fidelidad inquebrantable a su pensamiento y
con encomiable lucidez y orden académico.

..

En esta presentación trataré de ofrecer a mi auditorio una síntesis de
esta fértil exposición de temas y problemas quilesianos que han preocupado
y ocupado la existencia del Profr. Dr. Ricardo Mario. Nos habla en los
diversos capítulos, con una simplicidad sorprendente, de los problemas más
intrincados del pensamiento de Ismael Quiles y de la lucha por la verdad y la
sabiduría. Sabe comprimir los pensamientos, y sabe presentar sus
concordancias y sus divergencias con varios de los más relevantes tratadistas
de la filosofia en nuestro siglo. Esperemos que de esta obra surjan
influencias esclarecedoras y fonnativas para las nuevas generaciones. Hago
votos porque su esfuerzo por la filosofia y por la verdadera educación no
transcurra en vano y porque despierten las fuerzas interiores vivas de los
jóvenes educandos.
En medio de la fugacidad de nuestro quehacer terreno cabe advertir la
configuración de la vida en función de la eternidad.
Pemútaseme ahora destacar algunas de las ideas directrices que ofrece
Ricardo Marín Ibañez, en su nuevo libro: "El Pensamiento del Padre Ismael
Qui/es, S.J. •·. que salió a la luz pública, en este año de 1998, bajo los
auspicios de Ediciones Universidad del Salvador, Buenos Aires, Argentina.
Ricardo Mario Ibañez estructura su obra en un prólogo, una biografia
compendiada ) nueve capítulos más. Estructura ejemplar por el orden
cronológico y sistemático. Vayan ahora enunciados nueve temas
575

�, Ibañez: 1) Concepción de
tra l Profesor M ann
· t
fundamentales en que se c~n e li .ón- 2) Historiador del Pens~en o
la Filosofía (Filosofía, Vida y fe ~ ' Francisco Suárez, Filo~o!os
(Aristóteles, Plotino: S~ . gusOrte a y Gaset); 3) Etapa ~scolastica
Latinoamericanos, Existencialismo,
. gde la a la filosofía tomista); 4) El
(Introducción a la filosofía y a la ese~:i~tropología filosófica in-sistenc~~l,
Insistencialismo (La persona ~~=~l Wojtyla); 5) Filoso~a de la Educacion
la filosofía de la pers?na se~ 1
.smidad personal, libertad Y_ cultura,
(Educación personahsta, hacia. a miel yoga- evolucionismo, Teilhard de
budista y
'. ·o'n de Europa y de Corea,
filosofía oriental -filosofía
. .
el mundo su visi
.
Chardin, Aurobindo, viaJes ~or
. ~as catolicismo -su esencia ~ _su
vida Y educación en los paises co~urusescritos espirituales. Una tema~ica
. ·tualidad- filosofía de lo fememno y
. to del Padre Ismael Qmles
espm
', .
. b cantes del pensanuen
. .,
y una problematica _omm~ ar lar a paciencia y honda meditacion.
hecha a golpes de simpatia, con g
. vital de la filosofía, porque la
.
S J va a la esencia
. .d ?· . Qué
Ismael Qm1es, · ·
.
. Cuál es el sentido de mi vi ª ·• " .
füosofia nace y se nutre ~e ~a ~ida. ~ en el mundo?; ¿Qué significa en si ~1
significa el hombre?; ¿Qu~ s~';,~co es el uesto del hombr~ e~ el _mund~ ..
dp "insuficiencia, msigruficancia,
do en que tengo que vivir.' ¡_,Cu
mun
. · h ana es la e
· dad
La Primera expenencia . um e . · m
·satisfacción, fracaso, vacie ,'
· impeneccion,
finitud , _nada"1 .
limitación, impotencia,
infi licidad soledad, muerte,
pequeñez, temporalidad, acaso,. etan h~ano que muestra este eJemp ar
Adviértase la sensatez, el sentlddotodos los fracasos, la vida humana no els
. . tenc·al
. .
"Y0 no soy para a
filósofo m-sis
i · A pesar e del existencialismo.
absurda como pretende un sector
y para la soledad sino para la
muerte, sino para la vida. Yo no ::o ara la plenitud"2. Filoso~ar. es,
comunicación. y o no soy para la ~:~emas ~umanos que surge_n en_ mi vida,
primordialmente, preocuparse de ~ trabajo estudio, lucho, me distraigo? gof
en la vida de cada cual. ¿Para ~~e os lleva al problema central_: Di_os_, a
y sufro?. Toda esta problem~~c~ ~a libertad, el derecho, el d~s~o úl~o
inmortalidad del alm_a, la mora i ~3 ' No se trata de engarzar amficiosamen e
del hombre la esencia del mundo . .
un deporte intelectual -mera

f¡

e~.~~

conceptos. 'ab~tracdtoslotpr~;ip:{:sc;~:lemas que afronta el hao;~~:.
1 maqwa- smo e
p
1 hombre se va
eoxgi.ºstencia: Amor, vida, dolor, muerte. . otn~cea y el estudio del hombre su
ra antropocen
,
. 1 d. o para
filosofía es en alguna m:,n~ central al mismo tiempo que e me~ sino
unto de partida y su o ~e o
~ d'"' No somos para la mue e,
ilegar al conocimiento ~ota~ de la tal:!tud. Los problemas de l~ filoso~a
ara la vida, la comumcación y a ? exclusiones, en cuanto conciernen a a
pon los de la realidad entera, total, sm_
. teórica se complementa con la

"p::t:i

:azón natural. La filo~ofi:ió~m~ac::~:;encia es el "proton ~n'.'•
filosofia como autorreahza_
Í do de las relaciones ontologicas r
" Estamos ante el eJe, e nu
n· Ser en sí que se autorrea iza.
esse .
.
prójimos y con ios.
mundo material. con 1os
576

Marin Ibañez, en su ejemplar esfuerro de sistematización de todo el
pensamiento de Quiles, articula la pirámide de conocimientos entrelazados
que es la ciencia con la filosofía y la religión. En mi estudio sobre "La
Dimensión Religiosa del Hombre -Fundamentos Ontico-Axiológicos para la
Filosofia de la Religión de Ismael Quiles-" me detengo en el examen de la
filosofía de la religión.
El Dr. Marin lbañez expone las aportaciones de Quiles no tan solo
como filósofo in-sistencialista, sino también como historiador del
pensamiento. En esta historia del pensamiento, Ismael Quiles produce uno
de los mejores estudios -si no el mejor- de mi "Tratado de Metafísica -Teoría
de la Habencia-". Con gran fidelidad, el autor comentado reseña pormenroes
de mi filosofia y de la filosofía de otros filósofos latinoamericanos. Apenas
empiezan los europeos a reconocer la madurez de la filosofía
latinoamericana que hace ya buen tiempo cumplió su mayoría de edad. El
descubrimiento y el encuentro de culturas no podía estar ausente en la obra
de un hispano-argentino que vivió siempre entre dos mundos: España y
Argentina, sin quedarse en localismos geográficos. Porque Ismael Quiles uno de los filósofos con el cual he sentido una mayor afinidad y corriente de
simpatía mutua-, es un hispano-americano verdaderamente uruversal. Nada
de apelar a sus genes occidentales para "hacerle el asco" al pensamiento
oriental. Orientalista profundo, conocedor cuidadoso de las principales
escuelas orientales, permaneció siempre fiel a su modo de pensar filosófico y
a su religión católica, sin confusiones y vanos sincretismos. Sin mengua de
su mérito como orientalista -en él se apoyó la UNESCO varias veces para
organizar encuentros entre pensadores occidentales y pensadores orientales-,
la más genuina aportación de Quiles a la filosofia, su obra capital, es -como
bien lo destaca Ricardo Marín lbañez-, la Antropología filosófica insistencia/. El in-sistencialismo, como doctrina filosófica, surge en el clima
de un diálogo de Ismael Quiles con los existencialistas, principalmente con
Haidegger, y del fondo de la filosofia cristiana específicamente agustiniana.
Aún sabiendo del aterrador desgaste de los "ismos", el audaz y decidido
jesuíta hispano-argentino lanza un nuevo término más expresivo y más
adecuado para su filosofia más personal. Cabe poner de relieve, ante todo,
lo que puede y debe denominarse la autonomía estructural de la persona
humana. Trátase de una autonomía psicológico-ontológica. La contingencia
afecta esa unidad ontológica individual del hombre, aún con el privilegio de
su inteligencia y libertad. Solamente Dios refuerza la autonomía del
individuo frente a los demás individuos, y frente a toda autoridad humana;
pero solamente Dios mitiga esa autonomía yorque el hombre es radicalmente
dependiente de Dios y responsable ante El por el uso de su libre arbitrio.
Existe una polaridad, a menudo dilacerante, en todo ser humano: Inmanencia
y trascendencia, contingencia y absolutez, individualidad y dimensión social.
Ni totalmente independiente, ni completamente dependiente de la sociedad,
577

�-.._ ..

el hombre con su fin último supera a la sociedad; porque el hombre -diría
yo- es relativamente para la sociedad, pero la sociedad es absolutamente para
el hombre. Solo el hombre experimenta su yo-psicológico-metafísico. La
sociedad carece de esa ''yoidad" psicológico-metafisica. Esa personalidad
ontológica "es realidad espiritual, permanente, distinta de los actos y
5
principio de ellos (sustancialismo espiritualista)" . En última instancia, el
yo-ontológico no es otra cosa que un principio individual, ontológicamente
independiente, espiritual e idéntico a sí mismo a través del tiempo. Esta
precisión de Quiles supera las concepciones incompletas de Scheler, Ortega,
Jaspers y Marcel. La presencia inmediata de Dios en el alma y la prueba
racional de la existencia de Dios se complementan. La in-sistencia es no tan
solo la primera realidad óntica, sino el primer conocimiento del hombre. Por
esa experiencia in-sistencial llegamos al encuentro con el ser. Somos
indigentes sociales que vivimos entre dos extremos: La nada-absoluta y el
ser-absoluto. Nos explicamos, así, nuestras perfecciones y nuestras miserias.
Tan pronto nos orientamos hacia la perfección integral de nuestro ser
racional, como también nos orientamos hacia la imperfección radical de ese
mismo ser. Ismael Quiles no está de acuerdo en que la materia signada por
la cantidad sea el principio de individuación, como lo pretende Santo Tomás
de Aquino siguiendo a su maestro Aristóteles. Espiritu y materia son
individuales. Una materia indeterminada no podría ser el principio de
individuación del espíritu. Aunque la materia nos imponga limitaciones y
juegue un papel importante en la constitución de la persona humana no
determina con exclusividad nuestra personalidad, nuestra individualidad. Ni
el espiritualismo absoluto, ni el puro materialismo pueden explicar los
principios constitutivos esenciales del hombre. El humanismo de Quiles, es
un humanismo con Dios y con naturaleza, que incluye la personalidad moral
y la personalidad social. La experiencia in-sistencial nos revela la realidad
más íntima, más original del hombre. No puedo detenerme en las precisas
relaciones que establece Quiles entre in-sistencia y mundo, entre in-sistencia
y prójimo, entre in-sistencia y Dios, entre in-sistencia e historia. Básteme
recordar que para Quiles la in-sistencia es "el primum esse" más originario y
6

mas fundamental del hombre" .

La ''Filosofia de la Educación" escrita por Quiles, en sus últimos años,
resume su pensamiento y fundamenta e ilumina el panorama educativo.
Marín lbañez nos ofrece una magnífica síntesis de la educación personalista
donde desfilan los elementos esenciales e integrantes del proceso educativo.
Derecho a la educación, libertad de educación, fin de la educación revela, en
Quiles, una filosofía cristiana de la educación con matices propios.
Hay una incitación, en Ismael Quiles, que reviste no tan solo un valor
teorético, sino edificante: Como ser sí mismo. Tenemos que afianz.amos en
la in-sistencia y extendemos en la ex-sistencia para aumentar y enriquecer el
578

yo y el tú. Quisiera que todos lle ,
tom~emos una consciencia máss::~os a la ~utorrealización integral, que
esencial
todos los días. El padre Qwles
. seY .posible
.
.
. b de lo que es sz, mismo
sistencia)
con su identidad'su paz y su se eJercita
.
'd d a en su centro inten·or e·mse eJercitaba también en esa aut
~ a de estar en sí y no en otro·
practicaba
el autocontro,l 1a autodecision·
º~~~ciencia
para ser más él nusmo,
.
'.
.
s
angustia, de su impulso al Absoluto de la' e p~rcataba de su limitación y
m~do, la trascendencia y el prój~o ~aravilla de la trascendencia y el
filo_sofos se han preocupado tanto co
y .ª trascendencia y Dios. Pocos
reviste una filosofia, como la suya c:~1wles de ese aspecto edificante que
la. cultura, y permeada por la di.diens. ,a a ~~ ~a per~ona, en la libertad y en
onentales no le desviaron de su fil~;~re i~o~a siempre. Las filosofias
afianzaron en ella haciendo su pensami
a ~n~ana, todo lo contrario le
ento mas vivencia} y vivenciado.
. Pre~cindo de tantos temas y problemas
.
~xpenencia del inquieto pensador bis , . sur?1dos en los viajes y en la
tierra natal conservó s·iempre la claridad
paruco nacido
di
, en Valencia• De esa
mesura, la vitalidad y la acendr
. . . me terranea, el sentido de la
sacer~~te jesuita que no oculta :~ai~~;Ji~;idad.. Lúci~o filósofo y ejemplar
trasnutrr. De todo ello nos da cuenta
. santidad, smo que nos lo quiere
fiel amigo y su mejor interp'rete Ri ,dmeM~or ~ue n~die, hasta el momento su
car o arm Ibanez.
'
Es hora de cerrar este come
.
te~do la fortuna de contar con un fiei°:t El J?r. Ismael Quiles, S.J. ha
van~s. años, que siguió su trayectori
go ~:¡:Oº~ _que le conoció durante
reahzo un titánico esfuerzo o
a con a
acion y con cariño y que
egregio filósofo hispano-ar ~ ;. ofrecemos, a los lectores de la obra del
producción quilesiana. Noti° mo, ~a ~rdenada síntesis de la extensa
continuar una obra abierta, atractiva
e Y mentono
esfuerzo fil
1
.
oso'fiico que pide
, 1ununosa...
Advierto en esta ejemplar obra d .
.
Orden arquitectónico del pensamiento . e ~mtesis no escasos méritos: a)
humana de Ismael Quiles; c) Resuelta a~:~i:io; b) ~or por la sabiduría
y a una trayectoria de excepcional es . .
. e fidebdad a un pensamiento
votos porque las nuevas generacion!~~hdad, que _no decae nunca. Hago
magna obra que constituye un testim . van sus OJOS y su corazón a una
enam?rado de la sabiduría. Es
orno, en alguna manera viviente, de un
trasnute Ricardo Marín lb - perarnos q~e el fuego oe la verdad que nos
b
anez, se convierta
al· da
uscan -y a veces no encuentran- la con·
. , den re I des humanas que
~uncion e amor y conocimiento.
.
Personal.mente me siento herm d
~utles por la honda y noble amista;n3 o a la _obra y a la vida de Ismael
mtelectual, específicamente filosófi
que cultiv3:111os y por la afinidad
vez apuntó Ismael Quiles que "la . ~ ~~e ~econocimos siempre. Alguna
m cion e la habencia, como un cierto
579

�~~:O

. s allá del ser y de los entes y aún
fundamento universal de todo lo q~e
aporte nuevo y original, para
del ser en cuanto s~r. ~oncreto, s1~1~ tal de la experiencia in-sistencial"1.
aclarar con más prec1s1on el conteru o o

CONCEPCION NAVAL
EDUCAR CIUDADANOS
EDICONES UNIVERSIDAD DE NAVARRA, PAMPLONA, 1995

.
antes de la sabiduría y manos piadosas
Quiera Dios que nuevos am
fu
de mi metafísica de la
.d
longuen
el
es
erzo
O
rescaten del olvi
Y pro
fi ·
En todo caso, me ha dad0
una nueva meta sica.
dil t
d
b
habencia como ase e
. d M . lbañez sobre nuestro ec o
'
l bra de Ricar o arm
mucho gusto ~omentar a o ·1
El futuro es de quienes saben pensar
y común amigo ~sm~el dQw e~ y esperar con espera esperanzada.
hondamente, trabaJar sm escan

Profr. Dr. PhiJ., Dir. Jur. Agustín Basave Femández del Valle

Toda persona que pretenda ser filósofo deberá cumplir tres requisitos
insoslayables:
1) Estar a la altura de nuestro tiempo, para no andar descubriendo
mediterráneos, cuando el Mediterráneo fue descubierto hace muchos
siglos.

Notas bibliográficas

Ismael Quiles. S.J .• Filosojia Y
Argentina, 1983.
i

. . nes de Palma, Buenos Aires,
V'd
. 16' Obras' Ed1c10
' a, pag.

Quien cumpla estos tres reqms1tos estará filosofando, de manera
modesta o de modo egregio -depende de los talentos recibidos y del ahínco
prestado-.

2

lsamel Quiles. S.J.• /bid . pág. 19.

l

lsamel Quiles. S.J., /bid., pág. 21.

4

Isamel Quiles, S.J., /bid ' págs. 50-51.

..

. t del Padre Ismael Qu '.1es, S.J . pag. 364' Ed1c1ones

s Ricardo Mario Ibañez, El pensam,_en o
entina 1998.
.
.d ad del Salvador• Buenos Aires, Arg
U01vers1
6

2) Pensar por cuenta propia, porque de otro modo seriase un mero epígono,
pero nunca un filósofo.
3) Ser lógicamente congruente.

Ricardo Mario Ibañez, /bid .• pág 445.

.

. de /a H,abencia del Dr. Agustm
ad de Metafisica -Teoria

Ismael Quiles. Prólogo al Tr~t ·º1 L" sa México, 1982, pág. 21.
Basave Femández del Valle, Ed1tona imu '

7

..

580

Concepción Naval es una filósofa de la educación con escuela, con
honestidad intelectual y con rigor filosófico. Esas cualidades destacan en su
obra más reciente "Educar ciudadanos" - la polémica liberal-comunitarista
en educación-, estructurada en una Introducción y tres capítulos: I)
Educación y sociedad; 2) Comunitarismo vs liberalismo; 3) Liberalismo,
comunitarismo y educación. La autora nos insta a ''recuperar como un
paradigma de conocimiento ampliado, que reconozca el valor de la ciencia,
pero que reconozca también que otros modos de conocimiento tienen igual
dignidad. La razón práctica, en su serttido clásico de razón moral, necesita
recuperar su importancia en la vida educativa" (Opus cit., pág. 14). Arte,
literatura y, sobre todo ética, resultan imprescindibles en la educación
ciudadana. La ciencia como proceso social no puede escindirse del
aprendizaje moral, y de la imaginación creadora, sin caer en una educación
anem1ca. La profesora Concepción Naval no desconoce el movimiento
"comunitarista" norteamericano, se sirve de él -hasta donde es aprovechablepero no se queda en él. Definitivamente la enseñanza no puede reducirse a
una mera transacción entre individuos aislados, porque constituye una
práctica social realizada de acuerdo con una tradición comunitaria.
Imposible eludir, en el aprendizaje, el agente moral que se proyecta en una
comunidad ética. Sólo así podemos aprender a ser personas. La educación
moral de la comunidad -¡cuanta razón tenia Platón!- es parte medular y
pivote de la Educación. No basta con aprender a ser persona; menester es
involucrarse en las variadas actividades teoréticas y prácticas de la
581

�comunidad. Cada quien tendrá que saber ocupar su rol social. Para
desempeñar ese rol social, agregaría yo, es preciso descubrir la vocación
personal. Porque la vida humana tiene una estructura vocacional: Llamada,
respuesta y misión. Si somos infieles a la llamada, truncamos nuestra vida.
Si somos leales a la vocación, nos cumpliremos cabalmente en lo individual
y en lo social. La misión singular, privativa, insubstituible, que tiene cada
persona, se inserta en los roles sociales sin mengua de la singularidad
personal. Entiendo por vocación un modo de propender a la plenitud -cada
quien a la suya-, una incorporación existencial de una pléyade de valores que
se prefieren. Todo ello sin mengua de la vocación humana común hacia el
Bien saciante.
"Llegar a ser educado, dice la autora, es por tanto llegar a ser miembro
de una sociedad y así haber aprendido qué es ser y vivir como un miembro
de esta sociedad" (Opus cit., pág. 20). Pero no tan sólo eso, diríamos
nosotros, necesitamos cumplir cabalmente la vocación humana y personal.
Porque la sociedad no tiene destino ultraterreno y porque la sociedad es, en
definitiva, para la persona. Dicho en forma lapidaria: "El ser humano es

relativamente para el Estado y para la sociedad; pero el Estado y la
sociedad son absolutamente para el hombre. Habría que distinguir, con
nitidez, lo vivo y lo muerto de la idea liberal. Lo vivo es la apasionada
defensa por la libertad; lo muerto es la concepción del Estado-gendarme, de
la libertad económica irrestricta, que culmina en monopolio, explotación y
deshumanización del trabajo" y la sacralización del "free marlcef'. El
Estado, como gestor del bien público temporal, tiene que intervenir cada vez
que el bien común lo requiera.
Pero el Estado debe detenerse
respetuosamente ante la persona humana con su dimensión trascendente y
con su vocación a:xiotrópica -y si se me permite- teotrópica.

..

.
Indudablemente la sociedad lib
.
cmdadanía· El moV1IDiento
• .
una educac1on
. , para la
comunitari re reqwere
.
de as_pe_ctos sociales de la educación sta ~edane mucho que decir en materia
constituirse, desarroll
..
a uno de nosotro
cultural e hist , .
arse y perfecc1onarse fuera de
s no puede
1
onco. Esto no quiere dec·
su contexto socioª. persona humana quede subord' d ir, por supuesto, que el último fin d
Libertad, relación del indiv1·d
mal o al contexto sociocultural e hist, . e
f. T
uo con a soci dad , .
onco.
ami ia, 1a escuela y la ley en el
e
' cnbca comunitaria, rol de la
neutros, derechos del educando todo e:7os per~onal, educación en valores
parte de la profesora Naval. Por foe o es ob3eto de cuidadoso estudio r
subyugar, del todo, por la gran ~ • nuestra autora no se ha dej:
norteamericano. Reconoce
com~nte comunitaria del
ns . o
Casi al finaliz.ar
sus excelencias, pero tamb. ,
~ . amiento
.
su obra asevera: "Se ha
d. d
ien sus hill.l.taciones.
co~prens1vo de la persona de l
per_ ~ o en gran parte un conce to
onentar en esta tarea al y
a educac1on, que es el wu'.
p
Y s var a la ed
., d
co capaz de
1 ucac1on el relativismo" (Opus cit ,
40 7). Todo relativismo -di ,
perplejidad y extravío.
gamos o por nuestra cuenta- produce de~!·

'

La ~bra "Educar ciudadanos" re
en educación -valiosa, por ciertoc~ge_ toda la aportación comunitarista
per~onal con dimensión comunitari~er~ mserta dentro de una concepción
ennquece la bibliografia filosófica d~ las: obr~,_no tengo reparos en decirlo
e ucac10n en habla española.
,

t

El estudio que nos presenta la Dra. Concepción Naval está forjado
desde la perspectiva filosófico-educativa. "Es de interés por tanto aquí el
comunitarismo y el liberalismo; la igualdad, la justicia y el cuidado; la
sociedad civil y la persona desde el punto de vista del papel que juegan en la
educación o que la educación juega en ellos" (Opus cit., pág. 21).
Desde la perspectiva del pensamiento aristotélico, Concepción Naval parte
para discutir los problemas educativos con nuevas perspectivas._ Piensa que
de esta manera se podrán evitar algunos finales muertos. Compara
incidentalmente al Estagirita con otros relevantes filósofos -Locke,
Rousseau, Kant- en el tratamiento de la educación moral. No sigue una ruta
analítica; prefiere considerar idea y argumentos variados, discutir sin
referencia pormenorizada a los amplios sistemas de pensamiento que
involucran a esos grandes pensadores.

582
583

�SAMUEL P. HUNTINGTON
EL CHOQUE DE CIVILIZACIONES
Y LA RECONFIGURACIONDEL ORDEN MUNDIAL
EDICIONES PAIDOS, COL. ESTADO Y SOCIEDAD, 1 VOL., 429 PP.
1• EDICION EN ESPAÑOL, MEXICO, 1998

Dr. Ricardo Miguel Flores
Hay libros cuyos títulos son tan fulgurantes, que en ellos pareciera
agotarse la totalidad del contenido. Mucha gente tiende a "creer" que ya los
ha leído -y aún más-. entendido. cuando sólo está en condiciones de citar una
referencia bibliográfica más. Recordamos ahora algunos: La rebelión de las
masas, de Ortega y Gasset, La decadencia de Occidente de Oswald
Spengler, El fin de la utopía de Herbert Marcuse, y más recientemente, El fin
de la historia de Francis Fukuyama.

El choque de civili::aciones de Huntington está viviendo ahora similar
peripecia. En otras geografias ya ha suscitado vivo interés y. a veces, agrias
polémicas. En Iberoamérica si bien ya se ha iniciado su asimilación y ha
habido algunos análisis y comentarios. no es sino ahora, con la presentación
en castellano -en traducción de José Pedro Tosaus Abadía- que estará en
boga en ambientes cada vez más amplios y menos "especializados".
La prestigiada editorial Paidós ya antes había publicado otros dos
títulos de este profesor de ciencias políticas y director del Instituto de
Estudios Estratégicos de la Universidad de Harvard: El orden político en las
sociedades en cambio y La tercera ola (no confundir con obra de idéntico
título de Alvin Toffler, quien por cierto, en libro publicado en nuestra lengua
en 1994 por Plaza y Janés: Las guerras del futuro, trata de "montar". por así
decir, su conocida visión de tres grandes olas civilizacionales sobre los
esquemas de Huntington que aquí comentamos).
El libro tiene su origen en un venturoso -por lo polémico- artículo
aparecido en Foreign Affairs en I 993: «The Clash of Civilizations?». Se
consigna en el prefacio que los editores de la revista afirman que desde los
años cuarenta, ningún artículo por ellos publicado había provocado tales
reacciones, las que han llegado de todos los continentes y de multitud de
países: "unos estaban impresionados. otros intrigados, escandalizados,
asustados o perplejos ante mi tesis de que la dimensión fundamental y más
peligrosa de la política global que está surgiendo sería el conflicto entre
grupos de civilizaciones diferentes ....... Prescindiendo de otros posibles
585

�efectos, el artículo tocó una fibra sensible en personas de todas las
civilizaciones" (p. 13).
Señala el autor que el libro tiene como propósito "proporcionar una
respuesta más completa, profunda y minuciosamente documentada a la
pregunta del artículo", aclarando, precisando, definiendo y ampliando los
temas de debate, pero además el libro pretende ir más allá, exponiendo y
desarrollando temas que, o no se tocaron, o sólo lo fueron de pasada. Entre
estos últimos involucra el concepto mismo de civilización, si existe o no una
civilización universal, la relación entre poder y cultura, el "equilibrio de
poder" entre civlizaciones, la "indigenización" cultural en las sociedades no
occidentales, los conflictos generados por el universalismo occidental, el
proselitismo musulmán y la "autoafinnación china", y otros del mismo tenor.
El libro se halla dividido en doce capítulos agrupados en cinco partes:
«Un mundo de civilizaciones)), «El cambiante equilibrio de las
civilizaciones)), «El orden emergente de las civilizaciones», «Choques de
civilizaciones» y «El futuro de las civilizaciones»; incluye además del índice
general y de notas bibliográficas, listas de las tablas, figuras y mapas con que
necesariamente se ilustra la obra.

i

..... ..

Dada la brevedad del espacio, aquí nos limitaremos solamente a
analizar dos o tres puntos destacables -a nuestro juicio- de los múltiples
asuntos abordados en la voluminosa obra, cuya lectura es más que
aconsejable para todos los internacionalistas, politólogos y, en general,
personas interesadas en cuestiones de política internacional. Ni de lejos
bastan los artículos hasta ahora publicados por Huntington para abordar
seriamente su pensamiento. El libro en cambio, ofrece una visión holísta y
orgánica de sus tesis fundamentales y ofrece claves de interpretación del
resto de su obra, la cual, por lo demás, presenta varios flancos debatibles y
puntos realmente vulnerables, lo que no merma su interés.
Una vertiente de relieve a discutir es la relativa a sus premisas
epistemológicas, lo que él denomina -en la línea de Kuhn- "paradigmas". El
suyo, dice el autor, al igual que todos los demás, "omite muchas cosas,
distorsiona algunas y oscurece otras. Sin embargo . . . . ~ecesitamos una
especie de mapa simplificado de la realidad, una teoría, concepto, modelo o
paradigma" (p. 30). Como se ve. de entrada no luce precisamente como un
andamiaje sólido. Con esos planteamientos, se corre el riesgo de derivar en
una anarquía epistemológica del "todo se vale", o algo por el estilo, ya que
se presta a que cada quien opte por la distorsionada visión que mejor le
acomode, de acuerdo a preferencias afincadas en múltiples factores, que no
siempre son precisamente racionales.
586

. '.

· sobrio y vertebrad
.Luce mas
.
Se~dad Nacional de la Casa Blan~a e:e ex-nuembro del Consejo de
paradi~as se requieren para·
" uando aduce que los modelos o
generalizaciones acerca de ll . ·2
l. Ordenar la realidad y. ha
fenómenos; 3. Preveer y esi \e . Entender las relaciones causal;· en:;
fu~os; 4. Distinguir lo qu; es im
suerte, predecir acontecimientos
que pasos debemos dar p
l
p
te de lo que no lo es· Y 5 Indi
ara ograr nuestros objetivos" (p. 32). .
carnos

:e:::::t

· ili. Postula Samuel Hunt·mgton la
·
c1v :zaciones, cuyas "línea d fr
existencia de nueve gr d
los . .
s e actura" en tod
an es
. pnnc1pales conflictos venid
. l
. o caso marcarán la pauta de
~frícana, la islámica la china l e~d occidental, la latinoamericana la
Jap~nesa. Lo que ~ostiene ~l ªautor u, la esla~o-~rtodoxa, la budista ; la
ha~1end~, conflictos internacionales ar 1u~ SI bien hay y puede seguir
seran mas peligrosos, y conllevarán unm enor d~ una civilización, éstos
guerras generalizadas o en
d d mayor nesgo de convertirse en
co~te?d~entes provengan de civil~=cia eras . ~onflagraciones cuando los
de !dentic~ o affo civilización tender~n:s di~tmtas. E? tal caso, los países
no ideológ1cos, sino precisamente c1·v·1· ~se, constituyendo bloques ya
1 1zac1onales.
•

.ª

1
·
los recientes ciertam
. . . Algun?s eJemp
.
VlSlon: la disolución de la ex-Unión
~~t~ trabaJan en favor de esta
sub~ecuentes-, el estallido que
. Sov1etica -y conflictos "internos"
des~t~~~ción de la ex-Yu¡oslavi/;s~gue, que ha desembocado en la
mult1c1vih:zacional Hoy
, ' pico caso de un estado multiétni
c
.
vemos como los musulm
co y
dsus amigos y aliados a naciones como T
~es de Bosnia perciben
s va ora" (?) OTAN, o el caso de C
. urqwa o Irak, más que a su
mayo
·
•1·
roac1a
· Eslovenia -de
. na cato 1ca- que giran en la órbita d
. y aun· mas,
vmculos cada vez más estrechos con Al e Oc_c1dente, sobre todo a través de
-,;o~o se patentizó en el reciente confli::~~ con Austria, y finalmente
qu: e_ntro de su aislamiento encontró fu e osov~ vemos una Serbia
sohdanas en Grecia y Rusia el m d
ertes y masivas manifestaciones
•
un o ortodoxo.

"º:º

f

El planeta se vuelve tribal, etnicista
. ..
a los pueblos una "realidad" ant
.. , en esta v1s10n. Imposible que Wla
e l •c1,
,
es perc1b1da como d
s, a I eologza, y hoy considerada e
. . po erosa y actuante, esto
evanescente. Hoy unifica a los ue' n ~l meJor d~ los casos, tenue o
represente raíces como etru·a I p blos .} . a las sociedades, todo lo que
l kur
'
, engua rehg1ón hl
·
os
dos (tienen todo lo mencio
I
o stona. Sobran ejemplos:
reconocimiento internacional) lo na o, es falta el territorio acotado y el
tamil
, s vascos los chech .
1
es, etc. Otra manifestación es el ,
eruos. os corsos, los
pueblos geográficamente dispersos
I reencuentro de raíces comunes a
patente es el de finlandeses esto por o~ _avatares de la historia. Un caso
,
ruos y ungaros,
que ahora como VleJOS
. .
.
587

d

�parientes que tuviesen mucho sin verse, multiplican los encuentros y toda
suerte de nexos.
Muy discutible es lo que dice de México; lo ve como un país con una
cultura "claramente no occidental" y lo equipara a Turquía(!); se apoya en el
reconocido poeta pero lamentable pensador Octavio Paz para repetir el
consabido cuento de que "el núcleo de México es indio. Es no europeo" (y
ahora el heredero Krauze se lamenta de que tenga tanto auge el indigenismo;
¿deveras no ve dónde ha surgido toda esa mitología -tan cara a los europeos
que siguen soñando con el buen salvaje- de la que incluso se han servido
movimientos armados como el de Chiapas?). Y en el colmo de la
desinteligencia total respecto de nuestro país llega a comparar al anterior
presidente de la República con Kemal Ataturk. Esto es no tener ni sentido
de las proporciones ni una decorosa brújula axiológica que ayude a apuntalar
un solvente sentido histórico. En esta línea hay más innegables desatinos,
pero como muestra, estos son suficientes.

el mismo Toffler, a veces producen más b.
.
sugerir, o d: plano querer provocar co . ie? la un~resión de propiciar,
labor de "onentación" e "infl
. " nfüctos mtemac1onales, a través de su
. .
uenc1a en la formul • , d
,.
en matena mtemacional sobre tod
1
ac10n e políticas públicas
En el caso específico de Huntm·ogten o que a Estados Unidos se refiere.
.
on los "ch
"
p_arec1eran apuntar a revivir de al ,
,
. oqu~s que más enfatiza
siglos Xill y XIV que se ab ti. gun modo las mvas1ones mongoles de los
•
ª eron sobre crisfianos, musulmanes y chinos
confuc1anos. Subyace al paradi
co~parten 1~ visión de Thomas J:~e;ue estos y o~os autores afines
nac10nes estan en constante estad, d
de que necesarzamente hombres y
o e guerra entre sí: horno homini lupus.

Sin darle el debido crédito a Oswald Spengler, se adhiere Huntington
a la arcaizante tesis de la "Decadencia de Occidente" -ya mencionada-.
Confunde el ascenso, sobre todo en aspectos cuantitativos, de las
civilizaciones islámica y china con un necesario "declinar de Occidente".
Enumera por ejemplo, algunas características presentes en la sociedad actual
de los Estados Unidos, y muy etnocéntricamente las generaliza y extiende a
todo lo que él considera que es "Occidente": aumento de conducta antisocial,
decadencia familiar (mayores tasas de divorcio, hijos ilegítimos,
adolescentes embarazadas, familias con un solo padre), menor número de
miembros en asociaciones de voluntariado y asistenciales, debilitamiento de
la "ética del trabajo" y auge de toda suerte de relativismos, así como "interés
cada vez m~nor por el estudio y la actividad intelectual, manifestado en los
Estados Unidos en unos niveles inferiores de rendimiento escolar" (p. 365).
¿Declinar de Occidente o decadencia de Estados Unidos?
Hay desde luego otros puntos que sería de interés discutir, pero
resultaría prolijo, y no se pretende contribuir a lo que se criticaba al
principio: que se dé por leída y entendida una obra con sólo saberse el título
(o con haber leído una breve reseña); la idea es que se lea, se discuta y se
critique como aquí lo hacemos; suscitar un mayor interés por el libro al
debatir sus planteamientos. Ello nunca eximirá de un enfrentamiento directo
con el texto mismo y su problemática.
Finalizemos diciendo que, autores como Samuel Huntington,
Zbigniew Brzesinski (del que habría que leer El gran tablero mundial;
Barcelona, Paidós, 1998), el historiador Paul Kennedy, Robert D. Kaplan, y
588

589

�RAFAEL AROCENA
VASCOS, AGRICULTURA Y EMPRESA EN MÉXICO
GRUPO EDITORIAL MIGUEL ANGEL PORRUA, MEXICO, 1999

Profr. Israel Cavaz.os Gana
Universidad de Nuevo León
Ante nuestros ojos un hennoso volwnen, magníficamente impreso en
fino papel de 130 gramos. Páginas que invitan a la lectura; titulares de los
capítulos en caracteres suaves. Se trata de la culminación de un proyecto de
la Fundación E. Arocena, A.C., coordinado de manera inteligente por María
Isabel Saldaña. En primer término la presentación de la obra, por Eneko
Belausteguigoitia, poniendo de relieve en sólo dos páginas lo realizado por
cuatro generaciones; luego el prólogo, escrito en San Sebastián, en España,
por J. Ignacio Tellechea ldígoras, subrayando el papel de los vascos en
América y el de la misma familia en México.
El resto del libro nos brinda el texto de la investigación coordinada
por la vasta experiencia de Mario Cerutti. Comprende l O capítulos
realizados en equipo. Cuatro ( l, 8, 9 y l O) debidos a la plwna de Sergio A.
Corona Páez; otros cuatro (2, 3, 4 y 5) a la del propio coordinador, Maestro
Cerutti y dos (6 y 7) escritos por Roberto Martínez García. Trae además el
libro un anexo con una buena síntesis sobre la historia del país vasco, escrita
por el padre Antonio Hortelano, y, en 17 páginas finales, una sinopsis
cronológica de 1847 a 1994, de la familia, de la Laguna y de la historia de
México.
Ilustran la obra 86 fotografias de personajes, de grupos y de lugares,
30 cuadros estadísticos, 6 m¡tpas. 3 cuadros genealógicos a toda plana y 9
reproducciones de membretes de papel de correspondencia, típicos de la
transacción del siglo XIX al XX, de instituciones comerciales y bancarias de
la región, citadas en el libro, todas las ilustraciones están impresas en sepia,
lo cual contribuye a ambientar y a situar al lector en la época.
En cuanto al contenido del libro. principia con la descripción del país
vasco, en particular de Vizcaya. El lector sigue el curso del río Nervión y se
asoma, aunque de paso, a los pueblos y aldeas de esa misma zona. Al
referirse a los orígenes de los lugares. nos permite repasar la antigua
jerarquía política de lo que eran el barrio. la anteiglesia, el caserío, la
merindad. Resulta interesante saber que los apellidos Barbachano y Arocena
eran uno sólo, por cuanto éste último aludía al oficio del primero, dedicado a
la industria del hierro; esto es que Arocena significaba la casa o la propiedad
591

�del herrero, puesto que arotz es eso, el herrero. Clavazones, llantas, aros,
anclas, armas, etc. salían de los famosos talleres de esa región. Gente
dedicada al trabajo rudo. Privaba el concepto de que únicamente los cargos
del alcalde, regidor, procurador, etc., llamados de república, eran motivo de
reconocimiento social y daban honor y riqueza (bueno, esto último todavía).
Entretanto que lo manual era entonces poco o nada honorífico. Pero en
Vizcaya no se desdeñaba este tipo de actividad. Allí eran tan nobles los
patrones como los empleados y los ricos como los pobres.
Por siglos esta familia de herreros, perdiéndose el primer apellido y
quedando sólo el de Arocena cuando, en el siglo XVIIl, el oficio dio un
viraje para pasar al de agricultor.
Tras de estos antecedentes, se da razón de la sucesión genealógica,
hasta llegar al nacimiento de Rafael Arocena, en 1847, quien habría de
heredar los valores ancestrales: el trabajo, el amor a la familia.
La lectura resulta atrayente y permite la huella del personaje. La
convulsión de las guerras carlistas le obliga, como a muchos otros, a
emigrar. Tiene apenas 20 años cuando aparece en la ciudad de México, en
donde es protegido por los Muñuzuri, sus parientes. Estos, además de sus
negocios en la capital, los tenían también en la Laguna, donde ya Leonardo
Zuloaga y otros, hacían florecer al desierto y surgía la bonanza algodonera,
efecto -dicen los expertos- de la guerra separatista en los Estados Unidos.

..

En los capítulos siguientes. se advierte el cambio de estilo pero no el
de la riqueza de información. Autoridad en el conocimiento de la época,
repasa Cerutti sus observaciones. La nómina de santanderinos, asturianos y
vascos que participan, a partir de los 850. de la metamorfosis económica de
Monterrey y de Matamoros. Aparecen registrados los Rivero, Armendáriz.
San Román. Máiz, Hernández, Mendirichaga y otros quienes "del paisaje de
verde rabioso del norte de España pasan -dice- a los ocres y ruidos
desiertos". Ellos contribuyen a impulsar las bases comerciales e industriales
del noreste y a formar los capitales que servirán de apoyo a lo que está

hectáreas ( 15 mil de cultivo)
.
Estación Lerdo, dan origen a l~ ;;:i:c!º°:c1ones de terrenos circundantes a
n e este nombre en 1885-86.
Las casas comerciales de Monterre
.
grandes sumas. Subraya el caso de H y _sedconvierten en refaccionarias de
otorga créditos a los Arocena
eman ez Hermanos. Sucursales que
hipoteca,
Y ª otros hasta por 99 ·1
'
por supuesto, de la enorme producció
d l
mi pesos, previa
n Y e as fincas.
Es impresionante la descri ción d
~lgodon~s, la de Santa Teresa, ~on 11; ~ :e 1~ más grandes haciendas
os Hernandez pasó a ser de Arocena.
mi ectáreas y que tras de ser de
No sólo Monterrey estimul ,
Chihuahua, Saltillo, Durango y laoC~~:i;attale~ ~ste rápido desarrollo.
recursos. La transformación de esta
e Mexico, también aportaron
empresariado_ que no sólo invirtió en ;z;na e~ el lapso 1870-1910 gestó un
su pod_eroso influjo en todo el ámb"t propia comarca, pero que dejó sentir
explosivo crecimiento que vivían c~U:rteño, porque así lo demandaba el
ua YMonterrey.
agreganamos
,
.fi Nosotros
.
los casos d s
.
.
e onora, Sinaloa y la B .
Cab11 ornta. Acabamos de 1eer 1a tesis
doct al d
ªJª
so re la minería en aquella zona
or. e J. Manuel Romero Gil
economtco
' · se reflejó en otras áreas, den1 esa misma epoca.
'
Ese movimiento'
la ban~a, el urbanísmo, la explosióned~~ogre_so: el ferrocarril, el comercio,
pob!ac1ones. Por citar un solo cas . ografica, etc. De la nada surgían
habitantes, en 1905 sobrepasaba los 2;~_ananea que en 1890 tenía I 00
Por lo que hace a la La
.
del norte de España, en partfc:~ e~ L:r~ exalta el papel de los españoles
central y el hilo conductor de la obra eEl ; ael Arocen~, quien es la figura
surge en 1908 como parte de l
..
aneo Refacc1onario de la Laguna
fo~d?s requeridos, merced : t~:t~:tie~~en;s de ~O ~as son reunidos los
~nttm~: Con el auge algodonero c
el p_nnc1pal anímador Juan
mdustnal: hilados y tejidos, jabón harin orre pareJ~ e~ desenvolvimiento
'
a, cerveza, mmena, etc.

sucediendo en la Laguna.
Aprovechando sus estudios anteriores sobre el tema. nos da cuenta del
auge del algodón en la ribera sur del Bravo; del papel de los fleteros de
Monterrey para transportar el algodón de los estados sureños del país vecino,
para llevarlo a Matamoros a fin de que salga a los mercados europeos.
propiciando, de paso, la prosperidad de la Habana.

Es muy interesante el a
d
.
Chihuahua y Durango, empare!=:so es?~c1al relativo a -los vascos de
Creel y otros. También lo es la referencfa°~~came~t~ e~~ los Terrazas, los
en el despegue industrial regi
a part1c1pac1on de los españoles
barajan viéndoseles actuar en :~;n:.: del 890 al 910. Los apeJlidos se
desvanece la tesis de que el peninsul
~elntenar de empresas. Este libro
ar era so o terrateniente o abarrotero.

Analiza a cada uno de los grandes terratenientes de la Laguna,
enfatizando el poderío del montañés Santiago Lavín. dueño de hasta 50 mil

De apasionante lectura son las , .
revolucionaria. Es censurada
.
pagmas dedicadas a la etapa
1a actitud de los españoles que abiertamente

592

593

�estuvieron en contra del movimiento social y que imprudentemente apoyaron
a Huerta. La medida de Villa en abril de 1914 de darles sólo cinco días para
abandonar el país provocó el caos. La cifra de expulsados fluctuó entre 800 y
1000. El episodio de la orden terminante de abordar el tren con destino a
Eagle Pass fue dramático; aunque tal vez hasta chusco. Todavía en nuestros
días cuando un grupo no cabe en alguna parte se comenta con gracejo que al
ser informado Villa de que ya el tren no tenía más cupo, contestaba: el que
no quepa que lo fusilen!... y sobraba espacio.
El lector parece estar viendo la violencia al romper las cerraduras de
las bodegas y de las cajas fuertes, el saqueo de casas y oficinas; los pianos
destrozados, las salas elegantes convertidas en caballerizas.
Rafael Arocena continúa como actor central. Secuestrado por los
villistas logra autoexiliarse a los Estados Unidos, donde no la pasó tan mal.
Su residencia fue el Hotel Plaza, de Nueva York, que sigue siendo en nuestro
días uno de los más caros del mundo. La lectura de esta etapa nos impone de
sus trámites ante el embajador español en Washington a fin de recuperar lo
perdido. En estas gestiones diplomáticas es ayudado por Brittingham quien
residía en Eagle Pass. En carta de noviembre de 1914 le asegura que "con
sólo un año algodonero podrá recuperar lo perdido". Arocena, por su parte,
comenta proféticamente que de triunfar la Revolución, las tierras serian
fraccionadas y repartidas.
Durante el torbellino de la revuelta, Arocena a distancia y por medio
de Francisco su sobrino y yerno, sigue manteniendo el control de sus bienes.
No obstante la situación, la producción de Santa Teresa llegó a ser tan
grande que a nuevos inversionistas les produjo hasta cinco veces más.
Tiene el libro un amplio apartado para describir el estado de la
industria jabonera de los Arocena. Esta logró sobrevivir merced al
asesoramiento de Brittingham. Se mencionan los cambios de razón social; el
papel de Elvira y Rafaela Arocena como accionistas; el reparto de bienes
entre éstas, en 1933; etc. La historia de la institución se sintetiza hasta los
años 40's, ya como Cía. Industrial Jabonera La Esperanza. Varias páginas
son dedicadas también al estudio del agua. En detalle es descrita la
construcción de represas, canales, sistemas de riego, acequias, bordos, etc.
La década de los años 30's reviste tintes dramáticos. Elvira Arocena y
Francisco Belausteguigoitia residiendo ya en San Ignacio, en la Laguna,
afrontan el conflicto agrario surgido de la implantación de los distritos
ejidales. Luego, durante el régimen cardenista, la visita del presidente y de
Lombardo Toledano; los enfrentamientos sindicalistas y agrarios; la fijación
del salario mínimo en $1.50; las exigencias de prestaciones sociales:
594

vivienda,
escuela' medícmas,
.
e,
d

.

vacaciones sépf
d,
l ~~~s en julio del 36; el decreto dei 6 dlDlo ia. La nueva visita de
ati dio; etc. Otra visita
'd .
e octubre que desinte ó l
~reación de la Unificación cfere; tnc1al en noviembre del mismo
tierras, 18 mil hectáreas para .. de eranos de la Revolución· la venta de'l a
eJ1 os y 11 mil p
.
'
as
ara co1ornas de veteranos· etc

E

!o

~

'

.

,
. n el capítulo VID, ante núl .
smtes1s, un documento de notablr;eval~~º- d; . la obra, se transcribe, en
Arocena pero para España y par l
histonco, no sólo para la familia
cubre desde la boda en 1925 h a a Laguna: el diario de doda Elvira
refi
.
asta 1948 En las ta
.
, que
erenc1as a la historia del apetr d d .
no s escntas por ella hay
los conflictos en Espada y su in:sJ~doe e~so; a su boda, a sus viaj~s; a
Comenta_ e_I proyecto agrarista de Cárde Mexico, por la salud de sus hijos.
guerra_ c1vtl en España, la caída de B7t,s y las alarm_antes noticias de la
Guerruca. Habla de la venida de R f; 11 ao y la temble destrucción de
llegada de los refugiados es añoles a ae ª: su hermana, a México; de la
vascos. Alude al gobierno :'epubl' , protegido~ _por Cárdenas, 200 de éstos
Guerra Mundial; al despliegue d:c~o. e: e~lio, al estallamiento de la
automóvil por la entonces nueva carreªterma us~a miexicana y a su viaje en
nac1ona.

:u

Il

El capítulo IX está dedicado 1
.
la ~e?1blanza de Don Francisco de eª t estudi~ de la familia Belausteguigoitia
~exico; sus inversiones bursátiles· ; e apelhdo; -~us negocios en España y e~
cmdades de la Penínsul
, a enumerac1on de sus fincas en di
C
a; etc. Al describir 1 .
versas
o~stancia, de Veracruz, productor de azúc a unportancia del Ingenio La
capital de esta empresa era en 1979 d 64 .ar y de alcohol, señala que el
de la fábrica de cerraduras y l L e
Dllllones de pesos. Habla tamb. ,
la . dad
a e y ock y la de m, .
d
ien
cm
de México; referencias todas u ~qumas e coser y otras, en
hombre emprendedor y din.;..... ;
q e pmtan de cuerpo entero al
&lt;U.U!CO.

E!,

capítulo nos impone de lo reali
generac1on de estas fructífera ~ ·1· D
zado hasta ahora por la cuarta
Eneko heredan la responsabilidad
ianu 1ª· de los. ocho
. . hi'~os, 1os dos varones Iker
Y
muere lamentablemente en nuestro
; tngrr los negocios. El primero
nombre de Guadalupeko (des·
. pais, e fue añadido el mexicanísun·o'
,
menc1a que si 'fi d )
en Torreon, suma a sus e
gru ca e · Promotor del IPADE
derivados. Destaca por su
~n esa ~iudad la de la leche y su~
restaurador del hermoso edificio _P'ª. en e terremoto del 85 y como
Creador de la Fundación E Ar
vmemal del Colegio de las Vizcaínas
tiene eI fund ar un museo en· Torre,
ocena, A . C. que entre sus múltiples
·
proyectos•·
on.

rif::~:

El libro con la síntesis histórica del ,
las que referimos al principio Vi
~ais vasco y con la cronologia a
con el libro de Juan Barra
as_cos, ~gr1cultur_a y empresa en México ...
g } Mano Cerutti: Juan Br'tti'
1 ngham y la

án

595

�industria en México (1993); con el de Manuel Plana: El reino del algodón en
México ( 1996) y otros, viene a hacemos más amplia y clara visión del
desarrollo del norte de México en la segunda mitad del siglo XIX y primeras
décadas del XX. Su publicación debe ser motivo de ufanía para la Fundación
E. Arocena, para la Universidad Iberoamericana Laguna y para el Grupo
Editorial Miguel Angel Porrúa.
No quiero concluir este comentario, sin hacer una rápida alusión a
algunos de los vascos notables en la historia de Nuevo León. En el siglo XX
ya por concluir en el 2000, numerosos nuevoleoneses llevan apellidos
vascuenses. En el siglo XIX, además de los Mendirichaga, los Armendáriz y
otros ya mencionados, conviene citar a Diego y José Díaz de Mendívil ,
nacidos en Ocbandiano; el primero, cura del valle del Pilón (Montemorelos)
y el segundo lector de teología y secretario del obispado de Monterrey, en
1810; al Ilmo. D. J. Ognacio de Arancibia y Hormaegui, natural de Lequeitio
y obispo de Linares en 1818-1821; a Pedro de Arguindegui quien ejerció la
medicina en Lampazos durante veinte años. Agregaríamos, aunque en
segunda o tercera generación a don Cosme Aramberri, diputado al primer
congreso local en 1824, y a don José Silvestre Aramberri, su hijo,
gobernador de Nuevo León; así como al célebre don Santiago Vidaurri,

las cercanías de Bilbao y gobernad
de Ecbeverz y Subiza, marqués de ºsr deMi~uevo León en 1681; a don Agus
· tín
en
Navarra
y
b
an
guel
de
Agua
•
S
. go ernador en 1684_87 . d
. yo, nacido en Asiain,
araza, nacido en Rentería en G .. .
, a on Domingo de Vida ara
1~86; al capitán Pedro de Alm=~=oa, ~obemador de Nuevo feó; e!
mmero en Lampazos· a d
, nacido en Pamplona
d
Leone~ _desde 1694; gene~:l !!:s Ld~ Arrechederra, minero
:::a~~
Sebastian Y gobernador de 1665 al
de A~za, nacido en Oyarzum San
o~tuvo el escudo de Monterrey en
a on N1co!ás de León que gesti¿nó

al

1tº:
16

~e;o en;3ca1ecas, gobernador de 1::2:
a a, go ernador de Nuevo León d

En el siglo XVIII, a don Francisco Ignacio de Larralde, nacido en
Azpeitia en 1696 y teniente de gobernador en Nuevo León en 1744; a don
Antonio de Urresti, natural de Inanaria y también teniente de gobernador; a
don Domingo de Aldasoro, nacido en Plasencia en 1753, alcalde mayor de
Lampazos y benefactor de la educación. A don Francisco de Echeagaray,
gobernador de Nuevo León en 1772; a don Andrés de Ayarzagoitia, nacido
en Durango, España y alcalde en Monterrey en 1772; a don Domingo de
Ugarte y Burgoa, nacido en Ocbandiano en 1770 y rector del Seminario de
Monterrey; a don Juan Zuazua o Zúazúa, natural de Armallona, en Vizcaya,
minero en Lampazos desde 1803 y padre del célebre general del mismo
nombre.
En el siglo XVII al capitán Cristóbal de lrurreta, p~óspero minero
desde 1626; a Juan de Abrego, vizcaíno, escribano de gobremación por más
de tres décadas desde 1626; a Martín de Aldape nacido en Elorrio y poblador
importante desde el mismo año; al padre Martín Abad de Uría, vizcaíno,
primer cura de Monterrey, dedicado a la minería y muerto en 1645; al
minero Gabreil de Herregoitia quien al ingresar a la orden de San Francisco
adoptó el nombre de fray José de San Gabriel y que misionó en el sur de
Nuevo León ; a Juan Bautista de Urquiza, alcalde mayor de Monterrey en
1638; al capitán Andrés de Arauna, inventor en 1636 de un procedimiento
para beneficiar metales; a don Juan de Echeverría, natural de Portugalete en

596

597

7~~';'º hacia 1567, acaudalad~

y padre de don Martín de
urante 38 aíios.

La lista podría multiplicarse.

controvertido gobernador local.

:n

�SUSANATAMARO

VA 'DOVE TI PORTA IL CUORE
EDITORIAL OCÉANO, MEXICO, 1996

Lic. Angélica Hemández Viera
Lic. Letras Españolas
Universidad Autónoma de Nuevo León

"Y cuando frente a ti se abran muchos caminos y no sepas cuál tomar,
no elijas uno al azar, siéntate y espera. Respira con la profundidad confiada
con que respiraste el día en que viniste al mundo sin dejarte dístraer por
nada, espera y vuelve a empezar. Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu
corazón. Cuando te hable, levántate y marcha hacia donde él te lleve". 1
Donde el corazón te lleve, o bien, en su original italiano: Va 'dove ti
porta il coure. Novela de Susana Tamaro escrita aproximadamente en 1996,
publicada en ese año por Editorial Atlántida (Océano de México) contando
con un total de 139 páginas. Esta edición está envuelta en una agradable
presentación ilustrada por una foto de Ikko Tamaka en sus pastas, es una
excelente opción para meditar sobre la vida, sobre Jo que somos, sobre el
pasado, el presente y el futuro.
Con una estructura a manera de diario, epistolar, a través de 15 fechas,
siendo una fecha el título de cada capitulo, comenzando del 16 de noviembre
al 22 de diciembre de 1992, una abuela en Italia trata de dejar a través de
sus cartas un legado de enseñanzas para "vivir" (de verdad) la vida a su nieta
joven (veinteañera) rebelde por naturaleza que la acababa de dejar para irse a
Estados Unidos.
Comienza con un fragmento (a manera de canto) de un texto sagrado
del sivaísmo de Cachemira: "...¿qué es esta vida más allá de la forma que
2
penetra las formas?" lejos de los toques religiosos, o matices de
convencimiento por alguna disciplina fanática, Tamaro logra despertar en el
lector cuestionarios y meditaciones sobre su manera de vivir y de pensar, en
ésta, la única vida presente en este momento.
La abuela hace un recorrido por su vida, desde aquellas vivencias
suyas en la Primera Guerra Mundial cuyos recorridos aún resuenan en sus
oídos, con eso en la espalda. relata la situación "inconveniente" para muchas
mujeres en esas épocas de su juventud, poco antes de los años S0's, cuando
1

2

Susana Tamaro, 1996; págs. 138-139.
Tamaro, 1996, pág. 13.

599

�sus únicas aspiraciones eran casarse y formar una familia, hace
observaciones de cómo se casó hasta "tarde" (casi a los treinta), realmente
tarde para la época, debido a su carácter, de muchachita lista y preguntona.
Relata que debió casarse casi por necesidad o deber, por cumplir tal requisito
y en base a ello pude cuestionarme junto con ella, viniéndome a la mente
Nadia de Breton, ¿tendrá una persona el derecho de disfrutar del amor si
encuentra tarde al amor de su vida (una vez ya casada)? No sé, no me
aventuro a afumar ni a responder, ni a negar nada. Es una abuela amorosa y
comprensiva para quién el dolor ha sido parte fundamental de la fortaleza de
la conciencia de tratar de vivir con la mayor plenitud posible.
Podemos considerar estructuralmente la existencia de una linealidad
con retrasos temporales, respecto al manejo del tiempo, siendo esta
estructura necesaria, pues es el arma de que se vale la abuela para su objetivo
a fin de cuentas. La hija rebelde, la nieta rebelde, los sinsabores de dormir
con un marido no amado como hombre, sino más bien como protector, de
atravesar una guerra, los estigmas de ser mujer, etc. Peculiaridades que
marcan el "monólogo" de esta mujer.

"Luchar
• sin tener
. por una rdea
una rdea de uno mismo es una
de las cosas más peligrosas
que se puede hacer"
(7'amaro, 1996, pág. 13B)
No
"
. se sabe s·i rea1mente la nieta le , 1
co~eJo" que es el epígrafe de este eser/º as cartas, termina con el último
Navidad acompañada del fiel rro
to Y la_ a~uela poniendo el árbol de
esmerada construcción en base ~estTBuck, qwzas esta obra no tiene una
propuesta válida y sencilla para
t izadas figuras retóricas, pero sí es una
pasar un rato agradable y optimista lectura.

Quizá para algunos ésta podría ser considerada como una novela cursi,
rosa, light, ligera, ñoña (en términos juveniles "tonta") más yo no la
considero así. Inicié estas líneas diciendo que se trata de una excelente
opción para meditar, la considero una obra novedosa, amena, digerible,
fresca, recomendable para elevar el ánimo en estas vísperas del año 2000,
donde a veces parece que nos dejamos contagiar del pensamiento y temor
ambulante
Lectura de moraleja, no por ello panfleta: "Las cosas que nos suceden
no se acaban nunca en sí mismas, no son gratuitas; cada encuentro, cada
pequeño acontecimiento encierra en sí un significado"(Tamaro, 1996, pág
122).

Al encontramos con este libro podríamos encontrar dentro de nosotros
más de lo que pudiéramos pensar. Personaje de varios tipos: viejas
chismosas, vecinos comprensivos, jesuitas, hippies, médicos, entomólogos,
etc. Desfile de seres que dejan marca en su travesía por la vida de esta
anciana empíricamente bien "equipada" para la vida, e incluso para la
muerte.
Novela recomendada para toda persona que le interesa vivir mejor y
tener un sentido más consistente, sincero y coherente de lo que significa para
él su propia existencia, a través de estas 139 páginas, el lector termina con
un buen sabor a boca y una palmadita en su espalda para seguir adelante:
600
601

�ROSA MARÍA GARZA, SUSANA LEVENTHAL
APRENDER COMO APRENDER
TRILLAS/ITESM, MEXICO, 1998

Lic. Rosa Adriana Cantú Ortíz
DIU de Postgrado, Fac. Filosofía
U.A.N.L.
En el contexto de los nuevos avances científicos y tecnológicos de la
actualidad, y con la intención de aportar a los lectores nuevas estrategias
para la activación del aprendizaje, Rosa Maria Garza y Susana Leventhal,
nos ofrecen este original y útil texto cuyo tema principal se centra en uno de
los procesos más importantes dentro del marco general de la educación: "El
aprendizaje''.
A lo largo del documento, las autoras afirman que uno de los
elementos en común, en la gran mayoría de los sistemas educativos, es la
preocupación por despertar el interés de los alumnos por adquirir nuevas
estrategias que le permiten activar su propio aprendizaje.
Es por esto que la educación, en el presente y en el futuro inmediato,
requiere centrar sus esfuerzos en promover el desarrollo de habilidades de
autoaprendizaje entre sus estudiantes, de modo que al aprender a aprender
puedan ir avanzando e integrándose al ritmo con el que caminan las otras
dimensiones de la vida social.
Aprender cómo aprender está integrado por cinco capítulos, los cuales
exponen algunos aspectos teóricos y prácticos relacionados con el
aprendizaje y con la habilidad de aprender a aprender. Estos temas tan bien
planteados y ordenados, están trabajados de tal manera que el lector no los
vea como materiales de estudio obligatorio, sino como temas amenos, de
fácil y provechosa lectura, y con un contenido altamente formativo.

Al respecto, los primeros tres capítulos, sirven de base para toda
aquella persona que posee poco conocimiento sobre el tema central del texto.
En ellos se encierra, de manera clara y precisa, y con un lenguaje sencillo,
todo aquello que comprende el proceso de aprendizaje; desde su concepción
hasta las posturas que explican de manera breve, cómo aprende el ser
humano, así como también los diferentes estilos de aprendizaje.
En el cuarto capítulo, se presentan seis modelos y/o estrategias de tipo
cognitivo que cumplen con la función de enseñar al alumno a aprender a
aprender. Se reconoce que existe un gran número de estrategias, métodos y
modelos con el propósito de enseñar a aprender por cuenta propia; sin

603

�.
de las cuales son muy generales
y
t
incluyen cmco
.,
embargo en este tex o se .
te tos La efectiva aplicac10n de las
pueden ser aplicables en ~~~rsods counnaxper~ona que juegue el papel de
.
.
en un 1D1cio e
dimi. t
mismas reqwere
e de monitorear los proce
en os.
facilitador de modo que se lencar~diantes tengan disposición para querer
También es indispensable que os es . .
desarrolllar habilidades de autoaprendizaJe.
,
ncluir este material sin antes abordar de
Por último, no podía co
. . to ·por qué? Porque por más
1
del metaconoc1ID1en · t.,
•
al
manera breve e t,ema ,
enseñanza -aprendizaje que aparezcan,
estrategias, por mas met~d~s de
lograría el propósito de enseñar a los
parecer' sin el metaconoc1ID1ento no se
.
estudiantes a aprender a aprender.
luir que el texto Aprender cómo
Con todo esto, podemos co~~- como un proceso que hay que
bli
nsar el apren
~e
·d
aprender, o ga ~ pe .
ar una mejor integración en la vi a
desarrollar y ejercitar siempre, para 1ogr
social que estamos viviendo.

'

l

LA IDENTIDAD

Lic. Aurelio Hernández Lerma
DIU de Postgrado, Fac. de Filosofía

U.A.N.L.
Es una novela estructurada en cincuenta y un pequeños apartados. Se
desarrolla en una pequeña ciudad francesa a orillas del mar de Normandía.
La obra gira en tomo a los problemas de Chanta! y Jean Marc. Ella es
varios años mayor y al divorciarse de su primer marido se une a Jean Marc,
pero descarta toda idea de matrimonio.
La unión lleva algunos años y si bien su amor es apasionado, los
protagonistas no viven sólo una historia de amor ya que analizan con actitud
crítica las relaciones que se dan entre ellos y en su entorno social.
La protagonista trabaja en una empresa funeraria donde se encarga de
la publicidad; y aunque su desempeño es responsable y eficaz, no acaba de
gustarle por la actitud hipócrita que debe poner en el juego. Sin embargo, se
justifica y le dice a su pareja: "No olvides que tengo dos caras".

~'

.i '
•

MILAN KUNDERA

1

Jean Marc, el otro protagonista, tiene puntos de vista en donde se
expresa de manera irónica y crítica sobre su idea de la amistad: "La amistad
es indispensable al hombre para el buen funcionamiento de su
memoria"."Atravesamos nuestra vida sin mayores peligros, pero también sin
amistad".

1

Jean Marc se ausenta por varios días en un viaje a Bruselas y cuando
regresa busca a Chanta! en la playa, cree encontrarla, pero confunde su cara
con la de una pequeña Chanta!!". Esas obsesiones son producto del miedo
que tiene a perderla y quiere asirse a una identidad que se difumina en un
rostro transformado. Ella también piensa que un día lo puede perder.
Después de tanto buscarse en la habitación del hotel y ya en la
conversación afloran los pensamientos que Chanta! había tenido en su paseo
en la playa y le manifiesta una inquietud: "Los hombres ya no vuelven para
mirarme". Eso la entristece.
Inicialmente Jean Marc sintió celos, pero luego le dice: "¿ Y yo?
¿Cómo puedes pensar en los que ya no se vuelven para mirarte cuando yo
604

605

�voy a todas horas corriendo tras de tí y a donde quiera que estés?". Al fin
Jean Marc encontró para sí una explicación: "Todas las mujeres miden el
paso del tiempo según el interés o desinterés que los hombre manifiestan por
su cuerpo".
Jean Marc urde una especie de juego para animarla: le envía pequeñas
misivas como un secreto admirador. Chanta! atribuye la autoría a diferentes
personas hasta que al fin deduce que es Jean Marc. Ella responde con
algunos desatinos. La situación entre ellos se vuelve caótica: toda la relación
es como un sueño lleno de miedos e incertidumbres: es el laberinto de la
angustia.

Chanta! y Jean Marc viven en
reg_las, _vigila constantemente, fomenta ~ :~do ~onde el Estado impone
solidaridad.
e m viduahsmo y no deja lugar a la
Kundera, más que un im ulso
, .
exbplora y sigue las ideas existedcialis~:e ~onas literarias, en esta novela
o ra, el lector de pronto se da
.
recorrer algunas páginas de 1
la
.
cuenta que ha deiadO ,
a
narrativa realista para adentrar
:.i
atrás la verosimilitud de
a las obsesiones del autor: libe~~en una ~ovela irreal, es decir, una revista
etc.
, angustia, muerte, suicidio, posibilidad

'

Ella en su confusión emprende un viaje a Londres con un grupo de
amigos. Él la sigue. Al final, angustiado se da cuenta que él o ella o los dos
han soñado o padecen su mutua pérdida de identidad. El viaje significa la
libertad de sustraerse al destino, la necesidad de una necesidad superior. En
Kundera, esa libertad se pone a prueba cuando un personaje se revela en su
diferencia radical, porque son seres separados, libres en ese sentido y porque
viviendo en libertad es como se vive el presente y el porvenir.
Kundera nos da los personajes muy críticos y reflexivos del mundo y
de los valores occidentales. Nos los crea para la entrega y la pasión. Sus
reflexiones van dirigidas contra los convencionalismos sociales: "Desde
hace veinte años, besarse en las mejillas se ha convertido en Francia en un
gesto para los que se quieren de verdad". Más adelante dice: "El intercambio
de salivas no es, pues, una fatalidad del erotismo, sino un capricho, una
desviación, una cochinada específicamente occidental''.
El autor fue un crítico en su país de origen y esa postura lo obligó al
exilio. En occidente rechaz.a la idea de ser indiferente en el mundo de las
libertades y por eso no quiere que sus personajes ignoren a los demás y sólo
vivan para sí mismos.
Cuando se habla de la muere Jean Marc expresa: "El fuego del
crematorio es la única manera de no dejar nuestro cuerpo a merced de
nadie'', " ... sólo nos queda el fuego del crematorio. Es la única muerte
absoluta".
Esta es la idea de la muerte como separación total cuando ni siquiera
la palabra queda como recurso. La muerte no se puede aplaz.ar, pero mientras
se viva. existe la posibilidad de dar sentido a la vida.

606

607

�FERNANDO SAVATER
LAS PREGUNTAS DE LA VIDA

Lic. Francisco Javier Rosales
Universidad Autónoma de Nuevo León

Femando Savater, autor de más de cuarenta libros de narración y
teatro, entre los que se destacan, Ética para Amador, Política para Amador y
El Valor de educar. Recientemente presentó en Monterrey su libro las
preguntas de la vida, en el cual. como su nombre lo indica, parte de hacer
preguntas con el fin de invitar a la reflexión filosófica. Atinado resulta que
se busque desde un principio fomentar una actitud positiva hacia la
reflexión.
Ya desde la introducción, titulada: "El por qué de la filosofia" el autor
comienza por plantear: "¿Tiene sentido a fines del siglo XX, mantener a la
filosofia como asignatura en el bachillerato?". Esta misma pregunta es el
principal motivo que me llevó a interesanne por la obra, ya que es pertinente
aclarar que la revisión de la misma se hace desde el punto de vista
pedagógico, es decir, qué puede aportar en el ámbito educativo en general.
El trabajo se divide en introducción, diez capítulos y un epílogo; en el
tema "La muerte para empezar", explica que es la certidumbre de la muerte
lo que lo motiva a ponerse a pensar filosóficamente, invita al lector a
filosofar desde esta perspectiva, que es la propia experiencia intelectual del
actor. Como primera aproximación para atraer la atención del lector parece
ser un buen método, pero se contradice con una explicación anterior respecto
a que cada cual debe filosofar por su propio camino, por lo cual, para
aprovechar el hecho de dirigirse a "neófitos", el autor debería invitar primero
a la búsqueda de lo que a cada cual lo motiva a reflexionar, así lograría
introducirlos de manera más significativa en el tema.
En otro de los temas, "Las verdades de la razón". el autor se instala en
la duda metódica al decir: "Debo someter a examen los conocimientos que
ya creo tener, hay cosas que sé, porque me lo han dicho otros ... por que las
he estudiado ... o por experiencia propia". Es decir, se pregunta cómo puede
estar seguro de esas cosas que sabe. Aquí lo que trata es más bien de
establecer la validez de la "verdad" y la "razón". Por la manera de
explicarlo, puede servir para motivar a iniciados, pero ¡cuidado! Hay que
estar conscientes que en estos temas es necesario profundizar para obtener
algo de claridad en lo referente a la "verdad", ya que resulta muy esquiva
cuando se le pretende atrapar, recordemos a los sofistas con su pretensión

609

�.
"
b 1 tos de la verdad absoluta"; es común
que tenían de decirse
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guntanne que sie
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smo que pue o pre
.
"b ,, Momento idoneo res ta a
significa p~a mí lo que siento { ep::~~s ot~mas ya que por su edad, los
adolescencia para preguntarse, so_ r
jóvenes buscan encontrarse a s1 mismos.

Un tema que también llamó mi atención es "El placer de la Belleza",
ya que trata del arte y me doy cuenta como docente de la facultad de Artes
Visuales, de la conexión que tiene esta actividad con la filosofia. de ahí
llegué a la conclusión de que no sólo puede ser útil la obra para maestros de
filosofia, sino para cualquier área del saber, ya que el maestro ganaría el
saber que va a conectar su propia disciplina con las preocupaciones vitales
del alumno, para lograr un aprendizaje más significativo y sobre todo, lograr
la empatía docente-alumno.

LlL.&lt;U

, 11
mi atención por su potencial
Uno de lo capítulos que mas ~an ue or tener una hipótesis
didáctico es "Artificiales por naturaleza_ , ya Ja :gumentar en un debate
polémica, se puede apr~vechar l~ reflexi:Jo a lo artificial y la cultura es
grupal. Por ejemplo: S1 lo natur ~s _co; to es más natural que el cálculo
contraria a lo_ natural, entonc~\1¿ ho:~r:?, ya que si es culto, ¿es _más
racional? ¿Coin:o queda a~w
re esión a lo salvaje?. Esta paradoja es
antinatural? y s1 es natural (,Es una l gr
. ·o·n de las ideas en un debate,
de fomentar a expos1c1
. .
muy interesante, se pue
.
d
d
tolerancia como ya lo hiciera
0
1
un
chma
e
or
en
Y
'
,
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Procurando de sde ueg
do en un lenmrnie
acadetn1co. actu
,
,
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que
expresa
o-J
.
.
di
Sócrates con sus sc1p
'
..
afiectivos mediante el eJerc1c10
tan cogruhvos como
'dad
b. .
sería lograr o ~etlvos
.
rtante actualmente rescatar en la hwnaru _es
de filosofar en grupo. Es lDlpo
tiguas pero muy útiles estrategias
y en la educación en general estas an
,
didácticas.
" . . .
" se menciona que todos los seres
En el apartado Vivir Juntos_
tros seres humanos, nunca solos,
hwnanos lo son siempre con refere~c1ad a o
transmitida primero por la
,
l humaruda nos es
.
d
habla también, e como a
interesante el ejemplo para explicar
mirada despues por la palabra. Es muyh
'dad nos dice: "El humor es
'
1 humor para la umaru ,
lo importante que es e ,
de auténticos compañeros vitales, por 1o
como un guiño en la busqued~
l hwnor" En el ámbito de la
• bl t uruficador como e
·
tanto nada tan socia
e y an
1
. lw'a dosis de humor como
'
'd
Aristóte es ya me
"
pedagogía es conoc1 o qu~
t,
la novela de Umberto Eco El
. didáctica, esto IDJsmo se tra o en
estrategia
nombre de 1a rosa" •
.
. , al O de lo escrito sobre la
Para fundamentar esta idea. m~nc•::~esJta llevar conocimiento por
importancia del humor y lo converuenhestq modernas investigaciones. Por lo
.
d l t· empos remotos a a
·
'd
su medio, des e os 1
ste punto ya que cons1 ero que
do con el autor en e
,
. • d
d
revisado estoy e acuer _
llevándolo con moderación_ Y s~gwen
con el humor en la ensenanza,
nseñanza más sigruficattva.
objetivos específicos, se puede obtener una e

°

610

En el epílogo titulado "La vida sin porqué", el autor trata de temas que
no se corresponden estrictamente con el título del apartado; comienz.a por
mencionar dudas existenciales, y se nota cierta contradicción cuando, luego
de declararse ateo, refiere muy seguido su primera formación en colegios
católicos, pero nunca explica cuál es para él mismo el sentido de la vida o
cómo pueden hacer los muchachos para encontrarlo, parece ser que de
alguna manera el autor pierde un poco el rumbo y conjunta temas que por
presentarlos yuxtapuestos resultan confusos; esto no demerita el trabajo en
general, pero sí deja mucho que desear como un colofón digno de esta obra.
Lo mejor del epilogo son los "consejos" que da el autor sobre lo que todo
maestro de filosofia debe enseñar a sus alumnos diciendo: "Primera, no
existe la filosofia, sino el filosofar ... Segunda, el interés en la filosofia no
radica en grandes luminarias que la hayan estudiado, sino que se dedica a
temas de interés para nuestra propia vida humana ... Tercera, los grandes
filósofos se equivocaron y mucho, pero fue por que se atrevieron a ir por
caminos no trillados ... Cuarta y última, filosofar es aprender a preguntarse
mejor".
Tenemos que, si se pretende dejar atrás la costumbre de enseñar la
filosofía como sólo memorizar datos bibliográficos de filósofos ilustres, para
cambiar a la idea y la práctica de que sea sinónimo de pensar, criticar,
defender ideas, debatir, dudar, y sobre todo preguntarse, entonces, el
presente libro es una magnífica oportunidad para que todos los maestros que
buscan un apoyo bibliográfico, ya que si el programa de estudios es muy
"rígido", se puede desarrollar en el alumno el deseo de investigar por su
cuenta lo que le interese, fomentar el no tener miedo por temas "profundos",
sino arriesgar a través de la duda metódica, para llegar .a alcanzar mayor
claridad de la vida, o simplemente para saber preguntarse mejor.
En general la obra es buena, tanto que parece ser la ideal para
introducir a los jóvenes a la "verdadera filosofia" y no sólo a enseñarles
"historias de la filosofía". Pero como ya se convierte a veces en un
verdadero problema cuando el maestro quiere hacer actividades pero por
cuestiones programáticas, administrativas o simplemente porque no alcanza
el tiempo, no se logran concretizar.
61 I

�.
irve de "relleno" o tiene por objetivo
Cada docente sabe s1 s~ cldaasel s
. , por el saber- cabría hacerse la
" hi " que encien a pasion
'
que sea una c spa
.
l idea de la trascendencia que puede llegar a
pregunta: ~Realmente : tiene ªcada maestro la reflexión, y puede ser la luz
tener ensenar filosofía .. Toca a
de este libro.
.
. anzas que encontré entre ·el
Antes de concluir, men~ion¡° lªs ie:~o los dos son españoles,
autor Femando Savater y Mdigue . , e e:ritore~ y ex.istencialistas con
dedicados a la e ucacion,
'
l, '
fi oso1os,
te hay otras que desconozco.
tendencias vitalistas, pero seguramen
.
.
h bl
de las semejanzas de pensamiento
Estas coincidencias nos a : . ducadores? Porque hay muchas
entre ambos filósofos ¿o debemos fiel~u fie por buscar de alguna manera la
semeJ·anzas entre ser educador
. .y ser i oso o,
formación integral de conciencias humanas.
l t r podemos concluir, que por la
De la manera q~e exponl: e o::n~i;l eficiencia pedagógica ~e su
riqueza de sus reflexion_es y
p 11
a ser una exposición valiosa y
constante claridad e~presi:~• la obra ;ga_ nfravalorada de la producción
fidedigna de una dimension a menu o i
filosófica general.

LOPEZFRIAS
PENSAMIENTO CRÍTICO Y CREATIVO

Lic. Miguel Angel Domínguez Gálvez
Fac. de Filosofia y Letras

U.A.N.L.
El libro de la Maestra López Frias abarca dos parte diferentes, la
primera dedicada a la explicación del pensamiento crítico; y la segunda,
centrada en el pensamiento creativo. En ambas, el autor describe la relación
estrecha que guardan los pensamientos en el contexto educativo mexicano.
Los temas son presentados al lector en ocho secciones, las que incluyen:
cuadros, ilustraciones y una serie de actividades específicas que serán
realizadas al finalizar cada uno de los temas.
De acuerdo a la tendencia educativa actual, se le debe proporcionar
una atención especial a los materiales didácticos, mismos que pueden ser
determinantes para mejorar el desarrollo de los estudiantes con respecto al
pensamiento crítico y creativo, en la toma de decisiones, para establecer una
comunicación en base a razonamientos, y sin lugar a dudas para lograr el
aprendizaje metacognitivo.
La intención del texto es aportar indicadores relevantes en la
elaboración y ariálisis de recursos, estrategias, actividades, instrumentos de
evaluación y mecanismos retroalimentadores que estimulen los dos tipos de
pensamientos en los alumnos, colaborando de esa manera en la fonnación de
jóvenes en el ámbito cognoscitivo.
El aprendizaje cognitivo es importante, pero el elemento afectivo y el
psicomotriz representan un todo, junto con la cognición, por lo tanto, las tres
secciones de la personalidad son importantes, ya que interactúan
permanentemente en el quehacer educativo de los seres humanos.
El autor considera que el pensamiento critico contiene en esencia
características como: "pensamiento reflexivo", "la necesidad de poder
suspender los juicios" y "el pensar para sí mismo". Estas manifestaciones
involucran al pensamiento critico en una actividad productora, acertada,
imaginativa, de explicación y alternancia. En consenso, representa la
habilidad para pensar de lo que uno está pensando.
Para S. Lee Winocur los papeles que el maestro desempeña en la
educación están relacionados con los factores que favorecen la estimulación
del pensamiento crítico:

61 2
613

�a) Fomentar un clima de confianza, b) Animar a los estudiantes a interactuar
y cooperar,
c) Demostrar actitudes de aceptación, d) Motivar a los estudiantes a reunir
información.
Con lo anterior el rol del educador debe ser el de un ayudador,
facilitador y motivador, procurando tener a los sujetos pensando por sí
mismos.
Anali:zando los roles del maestro considero que debe cumplir como:
animador de la educación, supervisor del proceso de aprendiz.aje, analista de
su práctica educativa, investigador de los sucesos de autoconstrucción,
organiz.ador y mediador en el encuentro del alumno con el conocimiento. Y
actuando así se sostiene lo que dice el Profesor Morán (1994), que el docente
debe promover el desenvolvimiento de estrategias pedagógicas criticas y
creativas para que los alumnos puedan transformar su producto en algo
abierto a nuevos contenidos, recrear la teoría y no repetir lo que dice el
maestro en clase o lo que dicen los libros.
En el libro se señala una serie de tácticas y de recomendaciones
teóricas para el surgimiento del pensamiento critico que pueden ser de
utilidad en la labor del profesor. Hace referencia a estilos de preguntas,
dividiéndolas en limitadas y amplias, al igual que lineamientos para el
diseño y ejercitación de sesiones de clase, en cuanto a su planeación,
conformación del contenido y estrategias complementarias.
Es importante señalar las sugerencias de las tareas generales y
específicas de un curso, siempre fincadas en la práctica y el ejercicio,
elaboradas con claridad para fomentar el pensamiento crítico.
En cuanto a la creatividad se sostiene en el contenido del texto, que
existen muchas definiciones sobre el concepto creativo, algunas lo elaboran
como un proceso, otras desde el punto de vista del individuo y sus
capacidades, también como motor de ideas y soluciones a los problemas o
desafios de la vida académica y sociocultural. Sin embargo, la maestra
López menciona que cualquier enfoque creativo resulta válido, siempre y
cuando su propósito sea el de producir ideas innovadoras enmarcadas en la
cotidianidad de las personas.
Para el desarrollo del pensamiento creativo es necesario que se
considere el estilo de enseñanza que se imparte, entendiendo que la
enseñanz.a creativa es activa, motivadora, dinámica e implicativa.

614

El disefio y aplicación de lo
estrategia central fomentar el s reclursos de enseñanza tendrán como
d' .
,
emp eo d
.
'
apren ii.aJe en base a supuestos creativo / ~ccl wne~ . que propicien el
0
~star representada en un e
.
s:
ª acttvtdad creadora debe
idealizar desestructurar
spacio apropiado para imagm·ar transco
1
'
y reestructurar.
,
1 rmar,
.
Me permito sefialar que el enfo
.
tiene un valor especial, aunque su os':::re educattvo_manifestado por el autor
sus postulados se encuentran plas p d a no es reciente, ya que desde 1993
que dice textualmente· "La dma ~s en la Ley General de la Educación
·
e ucac1ón como
,
permanente que contribuya al des
. . .un proceso constructivo
de ~a s~ciedad, haciendo hincapié :~!l~ del i~~ividuo y a la transformación
sohdandad social" Claro
onnac1on del hombre con sentido d
d be
.
que para llegar a lo esf ul d
e
se e
capacitar al magisterio es
i~ a o en la Ley educativa
general y sobretodo crear los re .' t tablece~ acciones eficaces en el plan
de educación planteada.
cm os apropiados para llevar a efecto el tipo
Es una tarea dificil, en general sólo s h
.
que no son detenninantes en el cam d I e an re~11.ado esfuerzos aislados
po e a educac1on nacional.
La parf1c1pac1on
· · · del docente
responden en el aula representa un l es trascendental, la forma cómo
~e los estudiantes. Se contem
e :;ada i~uencia sobre la formación
importante que las actividades p q
la actitud del maestro es más
que encarga en 1 • b. .
produce en el aula.
e am 1to mteractivo que se

1:

El éxito del educador depende en
.
~aducido en actividades de su ob· ~a~dm;dida de ese tacto pedagógico
mf?rmación adecuada, de ia sistemati ~e_ ~v1 a ' de ~u~ cuente con una
apltcación de métodos y técni
~c1on del conoc1m1ento, también de la
cas apropiadas y un plan de evaluación.
.
Con esmero es tratado el té .
. .
distintos:
nnmo de creatividad desde tres ángulos
a) Relacionado con la responsabilidad de los . . .
una relación soldada entre lo afectiv
l md1v1~~os, en donde expresa
O
O
b) Relacionado con el proc
Y cognoscitivo.
eso, o sea las fases 0
.
hecho creativo.
'
pasos que se siguen en el
c) Relacionado con el producto es l
del resultado de la generació~ d a respoduesta a ~ requerimiento obtenido
. •,
e un pr ucto onginal ·
d
combmac1on de elementos de vanos
. productos.
' mnova ora o una

615

�El rasgo esencial de la creatividad se engloba en la vinculación del
pensamiento convergente y del divergente, sintetizados en los párrafos
siguientes:
El pensamiento convergente se produce cuando se organizan los
estímulos en clases, significa pensar para generar una respuesta única a un
problema, sin importar que ésta sea de razonamiento, memorización, etc.
En cambio el pensamiento divergente se produce cuando se extraen
significados de los estímulos, es pensar en muchas respuestas posibles para
un problema. Es básico para el surgimiento de la creatividad, en base a
cuatro características:
a) Producción de muchas ideas o soluciones de un problema específico
(fluidez).
b) Generar alternativas, aceptar las ideas de otros, seleccionar para resolver
un problema a partir de un conjunto de posibilidades, cambiar enfoques o
puntos de vista.
c) Encontrar soluciones únicas y novedosas a problemas.
d) Percibir deficiencias, redefinir ideas, incluir muchos detalles.
Los dos tipos de pensamiento cumplen una función especial en la
emanación y avance del entorno creativo.
Como parte importante de este material bibliográfico se encuentra el
tema de la evaluación, aspecto en donde la profesora Blanca Silvia se
esfuerza para proporcionar indicadores y ejemplos apropiados para constatar
el pensamiento crítico y el creativo, sin embargo es complicado modificar el
modelo evaluativo que impera en la mayoría de nuestros centros de
enseñanza, considerando que en la última década hemos sido testigos de
modificaciones constantes en los sistemas y prácticas de la evaluación.
Estos ajustes evaluativos están considerados como una necesidad
dialéctica, producto de múltiples causas, entre éstas, puede mencionarse la
insatisfacción con la evaluación tradicional. cambios en los enfoques de la
enseñanza-aprendizaje y la imperiosa interrelación de evaluación. enseñanza,
aprendizaje en un proceso armónico y con un carácter permanente.
Evaluación en nuestro contexto tiene un significado demasiado
amplio, la usamos en un sentido simple cuando se evalúa el aprendizaje del
alumno, y en un sentido amplio cuando se aplica a un programa, curso o
currículum. Ambas perspectivas evaluativas mantienen una estrecha
relación, que es mostrada al servir la primera evaluación de los estudiantes
como elemento para toma de decisiones en el plan de estudios.

.
Lo anterior nos lleva a decir u
?11smo, ~s un proceso que facilita Ía e la evaluació? no es un fin en sí
~~rmación en dos preguntas fundame tom~ ~e decisiones para proveer
(.Como podemos mejorarlo?.
ntales (.Como lo estamos haciendo? Y
~n lo general el autor ha
.
aprend1zai
·
a una vis1on
· · , holística del
. :,e, misma
que se refle'acee referencia
l
tendencias constructivistas q
~ n as novedades contempóranea
dificultad
ue presentan una
•,
s con
es educativas del país.
opc1on en la resolución de las
En este marco de
_
estru
·
ensenanza- aprendiza·
d
ctura mterpretativa que le d
.
~e es onde se presenta una
eventos. que un profesor promueve :nsei°tido y cohesión conceptual a los
:~at~:~ pedagógicas, actitudes, e;i~: ~ se comp~ne ~; metas, valores,
en_:;i
en el uso de la tecnolo ,
e co~~cac1on Y niveles de
ensenanza en forma eficiente.
gia, que pos1b1hten llevar a cabo la

i

Para aprender se parte de ue 1
. .
se construye permanentemente.
d: conocmuen~o no está hecho, sino ue
con los objetos de estudio de c pende d_e la mteracción del estudii!te
problemas, etc.
asos, las Simulaciones, la resolución de
El maestro será una mente
~espuestas, que goce de la b,
mterr~g~torios y que intente
conoc1ID1ento·

~'J:t~

Se contempla la confianza en el
.
acercarse al conocimiento El
estudiante, en su capacidad d
l
· maestro deja d
e
I
a umnos son considerados intérpretes activos~ ser e centro de atracción y los
Existe la colaboración maestro
construcción del conocimiento
-alumno, contribuyendo ambos a la
aprende a través de la transmis:~vo: D~do que la información no se
agrupan las tecnologias que propicie~ ~1?º e un. evento comunicativo, se
e mtercamb10 de experiencias.
Todos los anteriores comentari
.
de la _calidad educativa fundamenta: ~:s transpo~ a un mejoramiento
educativos, en una capacitación c
los cambios de los materiales
que la selección relevante d l oncreta y :eal de los profesores al igual
n
·d d
e os conterudos
h
'
eces1 a es que demandan los indi .d
' para acer frente a las
vi uos Y el desarrollo social.

617
616

in . . .
qu1S1ttva, con más preguntas qu
constante, arriesgando en lo:
escanso hacer aportac·iones al

�. .
uentra inmersa en los postulados de la
Concluyendo, esta v1s16n se en\1
los cuatro lineamientos para la
UNESCO. organismo rector para esta ecer
educación del siglo XXI.
•
•
•
•

BEERS, JAMES, ROLAND L CRAMER Y W. DORSEY HAMMOND
EVERYDAY SPEUING
ADDISON-WESLEY EDUCATIONAL PUBLISHERS INC., USA, 1998

Aprender a ser
Aprender a hacer
Aprender a conocer
Aprender a convivir.

Lic. Silvia Marcela Salinas Chávez
Facultad de Filosofia y Letras
U.A.N.L.
Uno de los principales problemas que enfrenta la enseñanza del
idioma inglés es el uso de reglas gramaticales y de ortografia, ya que, como
es sabido, toda regla tiene su excepción y esto no hace más fácil de
desarrollar esta actividad.
La adquisición de estas reglas presenta un gran dilema para
estudiantes de cualquier edad, pero es mayor en el nivel de primaria, debido
a la falta de madurez y otros factores. Es raro encontrar alumnos que signa
las reglas, y mucho más si se trata de estudiar. La mayoría de los estudiantes
sólo memorizan las palabras sin considerar la regla. Everyday Spelling es un
cuaderno de trabajo que se recomienda ampliamente para facilitar el
aprendizaje de palabras con mayor frecuencia de error y está dirigido a
estudiantes de educación básica. Las características principales de este libro
son la claridad de su contenido y la facilidad de manejo.
La estructura de los capítulos permite lograr con éxito el objetivo de
facilitar el aprendizaje de reglas en forma sencilla, dinámica y divertida. El
cuaderno está dividido en dos secciones. En la primera se presentan treinta y
seis unidades, en cada una se estudia un sonido diferente o la forma
ortográfica de las palabras relacionadas con éste. También hay algunas
lecciones donde se explican diversas reglas gramaticales, como la
pluralización de sustantivos. la forma posesiva de los mismos en su forma
singular y plural, y demás.
El número de lecciones es vasto y la información incluida es muy
completa, ya que se estudian varias áreas y de esta manera el alumno tiene
una perspectiva más amplia y clara que le permite obtener un mayor
conocimiento. Un rasgo interesante de esta sección es que motiva al
estudiante a realizar diversas actividades.
Los autores recomiendan realizar una lección por semana, cada unidad
tiene cuatro ejercicios diferentes, los cuales se contestan uno por día. El
primer ejercicio tiene un listado de dieciocho palabras relacionadas de
acuerdo con su pronunciación u ortografía; el segundo es de reconocimiento
618

619

�del vocabulario nuevo, el cual se realiza mediante definiciones, sinónimos,
antónimos, etc. La tercera actividad es de composición; esta tarea ayuda al
alumno a desarrollar su imaginación para escribir un párrafo de tres
oraciones y así corregir errores gramaticales y de ortografia. Aquí el
estudiante debe usar algunas de las palabras estudiadas en el capítulo y otras
que ya formen parte de su léxico. El último ejercicio es de repaso y varia de
una lección a otra sin perder el objetivo general. La presentación del material
es apropiada y las actividades son excelentes para aumentar el léxico con
facilidad.
Al realizar una tarea diaria, el instructor puede introducir las palabras
del primer día con un enfoque y manejo de la ortografia a través de diversas
actividades para así verificar la comprensión del alumno en cuanto a su
significado y uso correcto. Trabajar el segundo día con el vocabulario en
diferentes contextos ayuda al maestro a comprobar que el conocimiento ha
sido asimilado.
El tercer día redacta un párrafo y el profesor tiene la oportunidad de
revisar tanto el uso correcto de las palabras como la estructura de oraciones
para corregir errores existentes. De esta manera, el estudiante perfecciona
sus habilidades de redacción. Es recomendable dejar al alumno contestar el
último ejercicio por sí mismo; al hacer esto, el instructor certifica que el
estudiante entendió cada una de las palabras y las emplea adecuadamente,
apoya con las prácticas extras a guíen tiene dudas. Al realizar cada una de
estas actividades y dedicarle el tiempo necesario, el maestro tiene una mayor
seguridad de que sus alumnos obtendrán una mejor calificación al momento
de ser evaluados.
Después de cada cinco lecciones, hay un capítulo de repaso que es
oportuno. En éste se incluye el vocabulario estudiado en las unidades
correspondientes y se agregan algunas palabras nuevas relacionadas con este
material. Este capítulo también está formado por cuatro actividades, donde
los alumnos trabajan con el vocabulario, lo aplican en diferentes contextos y
así ponen en práctica el conocimiento adquirido.
La segunda parte del cuaderno de trabajo está constituída por
información adicional dividida en cuatro apartados. El primero ofrece un
vocabulario relacionado con diferentes áreas de conocimiento, como ciencias
sociales, salud, ciencias naturales, lectura y matemáticas; también hay una
sección dedicada a diferentes oficios y juegos. El segundo apartado tiene
sugerencias y pasos a seguir para escribir diferentes tipos de párrafos,
también se incluyen reglas gramaticales y de puntuación. En la tercera parte
se encuentra un diccionario especialmente diseñado para este cuaderno de
trabajo; donde se presentan solamente definiciones y la pronunciación de las

620

p~la?ras incluidas en los capítulos L
.,
diccionario de sinónimos ant, . . a cuarta seccion contiene un pequeño
de la lista del vocabulario ~stu~"::11º~ do_n~e se incluyen algunas palabras
las palabras con su traduc . , a alo. or último, se encuentra un listado de
.
cion
español A .
considerar que esta segunda art d
·
simple vista se puede
1
rel
·
P e e cuaderno pare
'
~vante; sm embargo, su utilidad de nd
ce no tener una función
el mstructor para integrarla al material~ási~o~e la metodología empleada por
El ab~rda~e del material es adecuado a
uno de los eJerc1cios con un
t
y . que los autores presentan cada
significativo que se incluy~e: ructura sencilla de comprender. Es bastante
gramaticales y de puntuación en:ectos como la pronunciación, las reglas
enseñanza de vocabulario. ,
e otros, con el propósito fundamental de la
.
Las secciones del cuaderno de
. .
mdependiente. Cada una tiene su fun . , dtrabaJo_ tienen un valor y uso
en 1a ortogra fia, la pronunciación cton
etennmada.· 1a prunera
·
1
se enfoca
refiere tanto a la relación de las y el buso del vocabulario. La segunda se
pa a ras con otras
t ·
.
ma enas curnculares
eºmo a 1as reglas gramaticales del inglés.
En contraste con otros libros simil
vocabulario cotidiano se enfi
1 ares, Everyday Spel/ing presenta un
'
oca en a palabras co
fr
error y 1as agrupa de acuerdo co
. . , n mayor ecuencia de
co
n su pronunc1ac10n v lo
bl
~unes que representan para el al
d
J
s pro emas más
eqwvocación de letras al escribir ~~nr:~~uerdo a su error, como son la
falta de letras de una palabra
.
10n de_ una palabra por otra, la
ac~vidad, el alumno comprenJtc:~;er pro?unciadas, etc. Mediante esta
satisface uno de sus objetivos . . al y cuando usar cada palabra y así
entendido en otro idioma de m pnnctp els al a~render inglés: entender y ser
anera ora y escnta.
Otros libros sólo seleccionan las 1 b
comunes sin considerar si el v b
Pª ª ras por sus características
ºd
oca u1ano es apro . d
necesi ades del estudiante es d .
h
. pta o o cumple las
de entender en determinad~ niv:t~• mue ~ªs veces mcluyen un léxico dificil
utilizarse diariamente.
e ensenanza Yque, por lo tanto, no puede
La repetición de ejercicios en cada
d
,
Spel/ing puede ser un arma de d fil puno e los cap1tulos de Everyday
· os 1os. or un lado al c t
· ·
s1m11ares en cada unidad se
nfi
.
on estar acttndades
.
crea co ianz.a y se ·d d
lo aruman a trabajar por sí mismo p
1 gun a en el alumno y estas
actividades causa aburrirnient .
. o~ e otro lado, esta repetición de
Y cansancio en el estudº
1
.,
, tante, o cual provoca
1a falta de ganas de estudiar y la dºistracc1on
en el salon de clases.

°

621

�,
.
ue el libro mantiene un equilibrio a
En forma gen~ral podría _d~cu: q
o son la relación de las palabras
través de diferentes ttpos_de ~c~1v1: =~~=a la producción de sonidos, los
con su significado, los eJe~c1c1os
\e al estudiante enriquecer su
demas Todo esto permt
.d.
b
al
juegos de p a ras Y
. · d' , . ca ayudándolo a entender el 1 toma, Y
léxico en una forma sencilla y m~ ,
de esa manera lograr uno de sus obJetlvos.

LOPEZ GUIX, JUAN GABRIEL Y JACQUELINE MINETT WILKINSON
MANUAL DE TRADUCCJON INGLES/CASTELLANO
GEDISA, BARCELONA, 1997

Lic. Eduardo Carmona Rodríguez
Facultad de Filosofia y Letras
U.A.N.L.
A pesar de ser una actividad realiz.ada por el hombre desde hace
mucho tiempo y de tener gran relevancia para la difusión del conocimiento,
la traducción es un área de estudio que no ha alcanz.ado el mismo grado de
formalidad de otras disciplinas. Esta característica es uno de los principales
obstáculos para los estudiosos de la misma y tal vez sea la causa de la falta
de reconocimiento de una labor fundamental en la sociedad actual.
Para quienes nos dedicamos al estudio y la práctica de la traducción es
común encontrar material bibliográfico que por lo regular aborda el tema
desde una perspectiva meramente teórica y conceptual y deja de lado el
enfoque práctico. De esta forma, es grato descubrir este Manual de
traducción ingles- castellano que logra el objetivo de proporcionar un
panorama general de algunos aspectos principales que rodean a esta
profesión. El libro está dirigido a los futuros traductores, a los docentes de
esta disciplina, a los profesionales y a quienes necesiten llevar a cabo alguna
prueba de traducción en el ámbito profesional. Así mismo, puede
considerarse una herramienta básica para estudiantes del idioma inglés o del
español ya que enfatiz.a los rasgos distintivos de cada lengua.
Este manual consta de diez capítulos, apéndice, bibliografia, índice
onomástico e índice conceptual. Está dividido en dos secciones: la primera
comprende los capítulos primero al sexto y tiene carácter descriptivo; la
segunda está formada por los capítulos séptimo al décimo y aborda temas
específicos como son la teoría, el análisis del discurso, los procedimientos
técnicos y las fuentes de consulta. Es importante reconocer la labor de los
autores de esta obra ya que, si bien es obvio que no logran cubrir de manera
exhaustiva todos los aspectos relacionados con la traducción, representa un
buen intento por incluir temas fundamentales para su estudio.
En el primer capítulo, "El papel del traductor", se expone la
importancia de la labor del traductor a través del tiempo y las características
o habilidades básicas que debe poseer. Es un capítulo motivante que a la vez
nos concientiza sobre los rasgos que debemos desarrollar.

622

623

�Temas como la naturaleza del lenguaje, la indeterminación de la
traducción y algunos conceptos sobre el significado, se incluyen en el
segundo capítulo, "Filosofia del lenguaje, significado y traducción". Cabe
mencionar que, a pesar del matiz abstracto de estos contenidos, los autores
logran exponer de manera clara y concisa la relación entre lenguaje y
traducción.
Con la idea de que existen rasgos compartidos por todos los idiomas
del mundo, el capítulo tercero, "El genio de la lengua y la traducción", hace
referencia a los llamados "universales lingüísticos" para analizar algunas de
las características comunes del inglés y del español. Con este capítulo, se
inicia una descripción comparativa de estos idiomas que continúa en los tres
siguientes: el capítulos cuarto está dedicado al análisis de estructuras
sintácticas; en el quinto se estudian algunos elementos morfológicos y el
sexto se encarga de algunos rasgos de puntuación. Sin la rigidez de un
tratado de gramática comparativa, este manual consigue resaltar algunos
rasgos lingüísticos de manera ágil y rápida. Aún así, se presenta un
inconveniente: en muchos casos, los ejemplos de traducción con el español
como lengua receptora, sólo consideran su uso en la variedad que se emplea
en España, por lo que algunos de ellos pierden naturalidad en países con un
uso más estándar del idioma. Para fines didácticos, será labor del docente
adaptar ejemplos a los requerimientos específicos de su variedad de uso y así
evitar confusión o ambigüedad.
Si la teoría da las características básicas de un fenómeno y dado que la
traducción es tan diversa en este aspecto, el capítulo séptimo, "Aportes de la
teoría", es uno de los principales atractivos de este manual. Aquí se lleva a
cabo un recorrido histórico que se divide en cuatro etapas: la empírica (desde
los romanos hasta inicios del siglo XIX), la hermenáutica ( de 1813 a 1946),
la lingüística (de 1947 a 1955) y la actual (de principios de los años sesenta
hasta el presente). Es muy interesante ver la sistematicidad con que los
autores de esta obra han recopilado las contribuciones teóricas de personajes
clásicos de esta disciplina y las han conjuntado con las ideas de autores
contemporáneos como son Jean Paul Vinay y Jean Darbelnet, Eugene Nida y
Charles Taber, Octavio Paz, Peter Newmark, Louis G. Kelly y otros. Este
capítulo es de gran valor para el traductor consciente de que su trabajo no
debe estar desprovisto del análisis y la reflexión para poder realizarlo
profesionalmente.
El capítulo octavo, "Análisis textual", donde se enfoca en la primera
fase del proceso traductorial: la comprensión incluye temas referentes a los
ámbitos peritextual y textual, la unidad de traducción, las tipologías textuales
y, a pesar de hacerlo en términos muy generales. aborda el tema de la

624

traducción a través d e 1a perspectiva
. del análº ·
·
lingüística que ha brindado aport
. ºfi . 1s1s del discurso, corriente
es Sigru cattvos a esta área de estudio.
Con base en una de las contribucione
,
l
Francocanadiense de traducción
b ; mas re ~vantes de la Escuela
capítulo noveno describe los "Pro'ced~ca_ eza adpor Vmay y Darbelnet, el
·
.
e lllllentos e traducción"
d
mconsc1ente el profesional de esta a ti .d d T
que e manera
Préstamo, calco, traducción literal ~ v1 ~ . ~ti iza en su quehacer diario.
algunos conceptos que forman P~ d s~s~c1on, modulación, etc., son sólo
'."1ás ,que la simple enumeración d: t: ª_Jerga fundamental del traductor.
~teres principal de los autores de este
y 1concept?,s, parece que el
dicho_s procedimientos, su aplicación
~ es a reflexion con respecto a
solucionar algunos problemas recurr t yd
dman~~a en que se pueden
en es e tra ucc1on.

=~s

Un tema poco tratado e l"b
d
.
c~pítulo: "Diccionarios y otra: ~:~:esed:ste tipo e~, el ~ue ocupa el décimo
diccionario es una de las rinci ale
c?nsulta . S1 recordamos que el
han decidido incluir un a~artad~ s he_~ai;:entas del ~aductor, los autores
monolingües que se consideran ~~ec1 fuonde descnbe~ los diccionarios
recomiendan diversos libros de ;:i~~s /ntes de ~u!ondad. Así mismo,
estilo, diccionarios es cializado: ica e _ambos. idiomas, manuales de
computación, y demás Cpeabe
: enciclopedias, programas de
,
·
mencionar que este úlf
tecnologia al servicio de la trad . ,
uno aspecto, la
ve de manera muy superficial. ~c;:::•c~;ece un tanto descuidado ya que se
un excelente anál · ·
.
traparte, los autores nos presentan
"
1s1s comparativo de cuatro diccionarios bilin ..
cuales Todo traductor profesional del in J' 1
. gues, de los
uno ..." (p 308)· s·
&amp;
. ges a castellano tiene al menos
·
· unon
Schuster, Colhns Larousse O f◄ d .
esta sección será de gran utilidad tanto
'
Y .x ~r. • Sm duda,
expermentado
.
para traductores pnnc1p1antes como
cada uno.
s, ya que permJte evaluar los contenidos y la funcionalidad de

.
Además de extensa lista de obras para consulta di . na1
mcluye un índice onomástico con una
an
ª. c10 ' este manual
reconocido prestigio en este ámbito así cogrmo c~tld~d de autores de
f. ilit I I
• •,
'
un ID ice conceptual que
ac a a ocahzac1on de temas particulares.
La teoría de la traducción a menudo es resentada
independientes en los diversos tratados sobre ~I tema Estceomo dualos aspectos
·
man
trata de

625

�. para convertirse en material básico de
conjuntarlos de forma clara y precisa
consulta que todo traductor debe poseer.

STUART CAMBEL
TRANSLATION INTO THE SECOND LANGUAGE

Lic. Eva Patricia Puente Montoya
Facultad de Filosofia y Letras

U.A.N.L.
El libro Trans/ation into Second Language, escrito por Stuart
Cambell, tiene como tema principal el estudio de trabajos de traducción a un
segundo idioma.
Esta es la primera obra en su género, pues nunca antes lingüísta
alguno había abordado la problemática de la traducción a un segundo
idioma. Al contrario, lo más usual o recomendable hasta hace pocos años,
era que el traductor debía realizar su trabajo hacia su idioma natal, no a un
segundo idioma; puesto que el dominio de este último no alcanz.a. Stuart
Cambell se atreve a cuestionar esta recomendación proporcionando
fundamentos críticos, en mi opinión muy válidos y bien fundamentados.
En el primer capítulo el autor define el concepto de translation
competence, aunque esta definición no es del todo clara y/o comprensible,
uno puede sacar sus propias conclusiones. A continuación cuestiona la
insistencia en la recomendación de traducir de un segundo idioma natal. En
este punto es donde establece la necesidad de la traducción a un segundo
idioma. Luego presenta la investigación que realizó en varias partes del
mundo, con candidatos a certificación como traductores a un segundo
idioma. Incluye aspectos que ya han sido estudiados con anterioridad en el
área de la lingüística, pero con un nuevo enfoque. Finaliza con la
presentación de un modelo que interpreta el desarrollo de este tipo de
traducción, el cual implica básicamente tres elementos: competencia de un
segundo idioma, disposición del traductor y el monitoreo de la calidad en la
traducción (Cambell 154).
En mi opinión, esta obra contiene tres áreas fundamentales: el
establecimiento de la meta u objetivo de la investigación, el cuestionamiento
sobre la insistencia en traducir a un primer idioma y, por último, la
presentación de Cambell, con sus diversos elementos.
El objetivo está claramente definido y nos ayuda a tener una lectura
más sencilla, amena e interesante, pues de antemano se sabe hacía dónde
estamos dirigiendo nuestros esfuerzos. Además, el escritor explica algunos

626

627

�fundamentos y conceptos de lingüística aplicada que serán relevantes para
un mejor entendimiento de sus teorías.
El lector encontrará interesante la propuesta de Cambell, pues basta
donde tengo conocimiento, no se había estudiado la problemática de la
traducción a un segundo idioma. Los únicos países que se han preocupado
por esto han sido Australia e Inglaterra. Hoy en día, el resto de los
traductores que se enfrentan con este problema, tratan de resolverlo de la
mejor manera, empíricamente; mientras que el autor nos propone varias
estrategias para mejorar no sólo el desempeño de este tipo de traducción sino
que propone a los catedráticos de esta área, estrategias pedagógicas para
enseñar y asesorar en esta dificil materia. Incluso convoca a que estos sean
más conscientes del problema, que en nuestros días, es más que real debido a
la inmigración y al dinamismo del mercado de la traducción.

idioma
como para su e nsenanza
_
rfi
Y aseso , E
.
~e ectamente con lo que el lector e
na. n mi opinión cumple
mtroducción al tema p
spera encontrar al leer el título m'die
.
ropuesto A lo
di
,
eo
recomiendo lean el capítulo ocho do d
estu antes y traductores les
par~ traducir a un segundo idio~a
autor p~opone un modelo a seguir
capitulo referente a la insistencia. en la :~edr~~cos les sugiero revisen el
com~ el subtema que trata sobre el di - uccion a ~ idioma natal, así
ensenanza individualizadas (Cambell 1:eno de e~tr~tegias de aprendizaje y
las escuelas de traducción de
Una últuna recomendación para
pues la realidad que enfrenta e~uestro ~ais, adapte? ~ste libro en sus cursos
escuela.
egresa O es muy d1stmta de la que plantea l~

t
11::
?)-

El modelo que propone el autor es simple y explica con detalle cada
uno de los elementos involucrados en el mismo. Si uno trata de seguir
indicaciones, sin duda alguna la traducción inversa, de un segundo idioma al
natal, será menos dificil. El lector quedará cautivado con los diferentes
métodos que existen para monitorear la calidad de este tipo de traducciones.
En lo personal, he experimentado la traducción inversa en los diversos
trabajos donde he laborado. realizando traducciones empíricas pues en la
escuela nunca tuve la oportunidad, siquiera, de experimentar este tipo de
tareas. Al terminar la lectura de este libro, en realidad, la traducción a un
segundo idioma será de más calidad.
Definitivamente considero que la propuesta de Cambell es muy
práctica, ya que en las escuelas de traducción no se nos prepara para este
trabajo y, la realidad es muy diferente. El entorno que nos da la
globalización y el Tratado de Libre Comercio (TLC) nos está empujando
cada vez más a realizar trabajos de esta índole, ya que nuestro país está
incrementando sus exportaciones, para la cual hay que traducir a los idiomas
de los países a donde se exporta; y si pensáramos que sólo los hablantes
nativos pueden hacer este trabajo bien realizado, no cubriríamos la demanda.
Además, no se puede dejar todo a los extranjeros por los problemas de
legislación laboral que hay en nuestro país, en referencia al número de éstos
trabajando para una u otra empresa.
Este libro tiene una redacción excelente, pues nos facilita muchísimo
el entendimiento de ideas, no tiene un lenguaje rebuscado, aunque claro,
utiliza términos y conceptos propios de la lingüística aplicada. Una idea está
perfectamente ligada a otra, por lo que su lectura es ágil. Los temas que aquí
se tratan son prácticos y realistas, además que es sencillo tratar de ejercitar lo
que el autor propone, tanto para la práctica de la traducción de un segundo
628

629

�MICHEL W. APPLE
POLITICA, CULTURA Y EDUCACION
EDITORIAL MORATA, MADRID, 1996

H. Martell
Michel W. Apple, maestro de Educación en la Universidad de
Wisconsin -en Madison, Estados Unidos- ha edificado su carrera
profesional como profesor de educación primaria y secundaria, como
presidente del sindicato de profesores, asesor de gobiernos, de docentes, de
sindicatos y de activistas; autor de numerosos libros y publicaciones.
En su obra "Política, cultura y educación" nos da un panorama crítico
de la educación y a la vez del neoliberalismo y neoconservadurismo. Su
preocupación por el quehacer educativo lo lleva a la conceptualización de la
educación en su relación con los "valores de mercado" y los ''valores
tradicionales", así como la actuación del Estado en la política y la cultura.
"La Educación está profundamente comprometida con la política
cultural... se produce a partir de los conflictos, tensiones y cambios
culturales, políticos y económicos que organizan y desorganizan un
pueblo".
Es necesario considerar el elemento socia] global donde se desarrolla
la política actual del conocimiento oficial. Economía, cultura y
escolarización para la elaboración teórica y práctica de la educación pública.
No se puede quedar fuera la historia de las sociedades para configurar
la historia y la experiencia social en lo que los profesores enseñan o dejan de
enseñar. Los maestros deben estar comprometidos con la transfonnación
social y la educación progresista, con una comprensión estructural crítica y
autocrítica de la educación.
La educación no sólo es curriculum y evaluación, sino que requiere de
una reflexión para hacer un mundo con justicia social y una educación
democrática con igualdad para todos, situando el quehacer educativo en un
trabajo, eminentemente moral.
"Nuestros problemas se resolverán si reorganizamos todas nuestras
instituciones en tomo a un sentido social, donde la educación no se convierta
en un producto como un pan o como un coche". La política cultural no se
631

�refiere sólo a complejas cuestiones de capital cultural, se convierte en saber
oficial y saber a quién pertenece este capital cultural.
También poco se refiere a las versiones de familia, gobierno, identidad
y economía, donde han de plasmarse nuestras instituciones y la vida diaria.
La política cultural se refiere también, y profundamente, a los recursos
que empleamos para oponemos a las relaciones establecidas, para defender
las formas anti-hegemónicas que ya existen o para implantar nuevas formas.
El trabajo educativo es un trabajo que abarca muchos aspectos, desde
las desigualdades de género, de raza y de edad; así como las condiciones de
desigualdad como se realiza la educación. Y esto es doloroso para el
maestro.
El maestro tiene que preocuparse por la justicia social, por el bien
público, por la democracia, por el futuro; tomando en cuenta qué es lo que
significa educar.
La enseñanza es un trabajo moral. ¿Pero qué tipo de moralidad?. La
enseñanza y el aprendizaje tienen que permanecer relacionados con los
propósitos, los criterios, los recursos -incluyendo autoridad-, conocimiento,
sobre todo la responsabilidad y la consecuencia de la acción.
Y esto, la autenticidad en el carácter moral de la educación afecta
directamente a la calidad moral de las instituciones que educan. La
educación no está exenta de los males de la sociedad, incluyendo la

corrupción.
Los maestros debemos tener la visión social y prestar la atención tanto
a nuestra retórica como los efectos ocultos de muchos programas educativos.
Debe existir una comprensión y esto requiere que veamos a las
escuelas, los curricula, la enseñanza y la evaluación que llevan consigo, de
manera que no se mantengan imperceptibles estas conexiones entre lo que
hacemos como educadores y relaciones globales de poder.

Tenemos
que ver la educacion
. , como un d
.
h
erramienta para lograr mayor e uidad
erec o, como una
trabajo y como un derecho a la "ormq .. ' como un aspecto fundamental de
u
acion.
h

. . " L a enseñanz.a y los curricula ráctic
.
cnhcos, desde el punto de vista soci~.
os y prog_resistas no siempre son
como la que vivimos el aprendiz.a· En una sociedad muy estratificada
emocionales puede ~onfigurar d. ue ?~sado en experiencias afectivofacilidad, en sentidos que favorezcai:sp~sici~nes y lealtades, con mucha
favorecidos".
mas a os poderosos Y no a los menos
. El interés de Apple es crear unos
.
sensible y responsable que dependerá de l cum~ula_ ~ una _enseñanza más
las fuerzas en conflicto que
a eva uacion realista y crítica de
• da
operan en el interio d 1
socie d en general. Que no so'1
b
r e as escuelas y en la
il
o se ase en una "alfab ti •,
en ustrar a los maestros d sd
. e z.acion crítica" sino
1
economía, los conflictos cultur:lese e l puntol dde vista critico acerca de la
Y e pape el Estado.

Una estrategia amplia para la transfo
.,
.
afrontar la realidad y la profundidad d 1 rmac1on social y educativa para
esto exige una reconstrucción del disc~ os problemas de la educación. Para
?fensa moral ante la persistencia d l \moral de los maestros, que trate la
msuficiencia de asistencia sanitaria e ~bre,_ la falta de vivienda, la
ampliar los principios de la di y
pnvaciones, así como defender y
democracia en hechos concret grud
humar~a, la realización de la
ti
os e nuestra VId
ormas de insistir que las erso
"
ª cott·diana, redescubrir
hablar de ello en consecu~ncia~!!:r no son .e~los" s~o "nosotros" y
que lleven a la justicia social.
las pobticas social y educativa

?!:

Concretar estratégicamente los ob·etivos
.
norteamaricanos, como la libertad
.~
pro~esistas Y los valores
destruye familias comunidad l , pomen,do de mamfiesto que la pobrez.a
'
es, a economia y otras tantas cosas más.
Si la educacion
· · es un trabajo moral. ; De que' lado
maestros.?
v
estamos los

Tenemos que situar la educación en una evaluación del contexto social
y reivindicar con reformas educativas, el objetivo legítimo de la creación, de
un orden social más justo y democrático, más crítico y pensante. Para ello es
necesario una reconstrucción más completa de fines y medios de la
educación.

632

633

�CANJE
ALEMANIA
Zeitschrift für Kulturaustasch. Institut für Auslandsbeziehuñgen, Stuttgart.
Mundus. A Quarterly Review of German Research. Contributions on Asia,
Africa and Latin America Art and Science.
Vorlesungs und Verzeichnis Personal. Martin-Luther-Universitiit.HalleWittenberg. Sommersemester 1999.
Forschungs Bericht. 97198. Martin-Luther-Universitiit. Halle-Wittenberg.
Literature Music Fine Arts. A Review of German Language Research.

ARGENTINA
Cuadernos de los Institutos. Instituto de Filosofía del Derecho. Universidad
Nacional de Córdoba. Biblioteca Mayor.
Revista de Filosofia. Universidad Nacional de la Plata, Instituto de
Filosofía; Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación; Depto. de
Filosofía.
Boletín de la Academia Argentina de Letras. Tomo LXI, julio-diciembre de
1996, Nos. 241 -242.
Cuadernos de Historia de España. Universidad de Buenos Aires.
Sapientia. Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los
Buenos Aires. Facultad de Filosofía y Letras. Volumen LIV, 1999,
(fascículo 205).

BÉLGICA
Revue Philosophique de Louvain. Trimestralle. Lovaina, Bélgica.

635

�BRASIL

COSTA RICA

Revista da Faculdade de Direito. Universidade de Sao Paulo.

Revista de Ciencias Jurídicas. Universidad de Costa Rica. Facultad de
Derecho, Colegio de Abogados.

Raízes e Rumos. Departamento de extensao da UNI-Rio e do Fórum de
Pro-reitores de extensao da regiao sudeste, 1994-1997.

CUBA
Casa de las Américas. No. 209, octubre-diciembre de 1997. No. 211
abril-junio de 1998. No. 213, oct.-dic. 1998. No. 214, enero-marzo 1999.
'

CHILE
Centro Agrícola. Revista del Ministerio de Educación Superior de la
República de Cuba.
Humanitas. Revista de antropología y cultura cristiana. Nos. 12 Y 14, 1998 Y

1999.

Islas. Revista de la Universidad Central de Las Villas, Nos. 113 a'¡ 18.

Teología y Vida. Facultad de Teología. Universidad Católica de Chile. Vol.
XXXVill, No. 4, 1997. Vol. XXXIX, Nos. 1-2, 3 y 4. 1998. Vol XL, Nos.

ECUADOR

1-2, 1999.
Anales. Universidad de Cuenca, Ecuador.

COLOMBIA

Boletín de la Academia Nacional de Historia.

Boletín de la Academia Colombiana. Tomo XLVII, Números 197 Y 198,
julio-diciembre 1997, y vol. XLVIII, Números 199 y 200, Enero-junio 1998.
Santafé de Bogotá.

ESPAÑA
Anales de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Madrid.

Franciscanum. Universidad de San Buenaventura.
Archivo Ibero-Americano. Revista trimestral de estudios históricos.
Thesaurus. Instituto Caro y Cuervo, 1998.
Augustinus. Presencia de San Agustín en España.
Investigación y desarrollo. No. 7, abril 1998. Universidad del Norte.
Santafé de Bogotá.

Convivium. Revista Filosofia. Universitat de Barcelona. No. 11. 1998.

Revista Universidad Pontificia Bolivariana. (Medellín) Vol. 47, No. 144,

1998.

ESTADOS UNIDOS

Instituto Caro y Cuervo. Biblioteca Colombiana XLI, Santafé de Bogotá,
1997, pp. 372.

Handbook ofLatín American Studies. University of Florida Press.

Memorias del IX Congreso de la Asociación de Colombianistas: &lt;Colombia
en el contexto latinoamericano&gt;. Universidad de los Andesffhe
Pennsylvania State University. Santafé de Bogotá, 1997, pp. 416.

The Hispanic American Historica/ Review. Published Quarterly by The
University of Illinois Press.
The Journal ofEnglish and Germanic Phi/ology, 1998.
The Philosophical Record Denison University. Granville, Ohio.

636

637

�Historical Abstracts. Anual Index. Clio Inc., Santa Bárbara, California.
Michigan Academician. Papers of the Michigan Academy of Science, Arts &amp;
Letters. Vol. XXXI, Number 1, 1999.

Anámnesis. Revista semestral de investigación teológica publicada por los
Frailes Dominicos de la Provincia de Santiago de México. Año VII, No. 1,
, 1997.

Science Bulletin. The University of Kansas.

Armas y Letras. Universidad Autónoma de Nuevo León. Números
correspondientes a 1998 y 1999.

University ofKansas Humanistic Studies.

Boletín del Instituto de Investigaciones Bibliográficas. UNAM.

The Southern Review. Published Quarterly at Louisiana State University.

Bibliografia Mexicana. Biblioteca Nacional. Instituto de Investigaciones
Bibliográficas. UNAM.

Revista Iberoamericana. University of Pittsburgh.
Buzón 11. Voces Nuevas. Memoria de Poesía. 87-97. UANL, 1998.
World Affairs. A Quarterly Review on Jnternational Problems.
Ciencia UANL. Números correspondientes a 1998 y 1999.
Estudios de Cultura Náhuatl. Índices: volúmenes 11 - 20; Instituto de
Investigaciones Históricas, UNAM. 1997.

ITALIA
Annuario. Universitá degli Studi di Padova.
Atti. Classe di Scienze Morali, Lettere ed Arti. Instituto Veneto di Scienze,
LettereedArti. Tomos 155y 156, 1997y 1998.

Estudios de Historia Moderna y Contemporánea de México. Instituto de
Investigaciones Históricas, UNAM, 1997.

Giornale di Metafisica. Revista bimestrale di Filosofía.

Estudios de Historia Novohispana. Instituto de Investigaciones Históricas,
UNAM. volumen XVI, 1997.

Instituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti. Libros recibidos: Bovolato,
Luca. L 'arte del Luganegheri di Venezia tra seicento e settecento.

Deslinde. Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. UANL. Colección
completa, 1982-1998.

Cavaggioni. Francesca. L. Apuleio Saturnino -Tribunus plebis seditiosus

Foro Internacional. El Colegio de México.

Montalto, Marcello. Sii Grande e Jnfelice -pensiero umanistico (1416-

1527).

Historiografia Mexicana. Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM,
1998.

Nanni, Giacomo. Della difesa di Venezia, 1997.

Nueva Revista de Filología Hispánica. El Colegio de México.

Pellegrini, 'Giovan Battista ed Paola Barbierato. Compara:ioni lessicali

"retoromanze ".

Quiñones Melgou, José. El rostro de Hécate.Ensayos de literatura neolatina
mexicana. UNAM-UANL, México, 1998.

MÉXICO

Revista de Filosofia. Universidad
Núms. 92 y 93.

Analogía filosófica. Revista de filosofía. investigación y difusión. Año 11,
Nos. l y 2, 1997 y 1998.

Sepúlveda García, Francisco. Cronología de Santa Catarina. UANL,
Escuela Preparatoria No. 23, 1999.

638

Iberoamericana. 1998, Año XXXI,

639

�La Antropología en Querétaro Universidad Autónoma de Querétaro,
Facultad de Filosofia y Letras. 1998.

Revista Histórico Nacional. Montevideo.

VENEZUELA
POLONIA
Dialectics and Humanism. Toe Polish Philosophical Quarterly Review.
W arz.awa, Polonia.

Cultura Universitaria. Revista de la Universidad Central de Venezuela.
Revista Venezolana de Filosofia. Sociedad Venezolana de Filosofía.
Universidad Simón Bolívar.

PORTUGAL
Boletim da Faculdade di Direito da Universidade de Coimbra. Vol.
LXXIII, 410 pp, Coimbra, 1997.
Revista da História das Ideias. Publicación anual del Instituto de Historia
y Teoría de las Ideas de la Facultad de Letras de la Universidad de
Coimbra. «A cultura da nobreza», vol. 19, 1998.
Revista da Faculdade de Letras. Universidade do Porto. 1997 -serie de
Filosofia-, No 14.

SUECIA
Contact with Sweden. Stock.holm.

URUGUAY
Boletín de la Academia Nacional de Letras. Tercera época. No. renero-junio
1998, Montevideo.
Libros de la Academia Nacional de Letras:
Bausero, Luis. Patrimonio, restauración y artes del fuego, 1998.
Ciancio, Gerardo. La crítica literaria integral, 1998.
De Enriquez, Xosé. El lenguaje adolescente en el Uruguay contemporáneo.
1998.
Dossetti, Santiago. Cuentos y ensayos, 1998.
640

641

�Acabóse de imprimir el día 30 de
Agosto de 1999, en la Imprenta
Universitaria de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. El tiraje
fue de 500 ejemplares.

�</text>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas, Sección Comentarios y Reseñas, 1999, No 26, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Padre Ismael Quiles</name>
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        <name>Pensamiento crítico y creativo</name>
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                    <text>El darnos la oportunidad de ser víctimas de historias contadas a
medias o demasiado exageradas. poder sentir la sensación del narrador, por
ejemplo cuando el capítulo termina en que se cae en un pozo y la página de
enfrente nos recrea ese lugar utilizando la ausencia de luz con el color
·negro; o cuando nos remite a un mundo al revés con la hoja en donde la
tiografia está invertida o bien es el reflejo de la otra.
La presencia en parodia de frases de la Biblia, poesía literatura,
sabiduría popular, dibujos, sintaxis ambigua ponen a jugar al lector y en
repetidas ocasiones lo llevan, jugando, a reflexiones serias en las que se
identifican algunos conceptos e ideas del pensamiento existencialista. La
más latente es la importancia que se le da al espejo. Influencia de Lewis
Carroll o no, Cabrera trabaja esta hipótesis, jugando también, con sus
personajes, su ideolecto, sus herramientas fónicas y extralingüísticas,
jugando.

Notas

* Al referimos al reflejo fonnal queremos significar la imagen tangible que vemos en
el espejo y que se da gracias a la exposición de un cuerpo frente a éste. Mundo funciona como
la visión convencional que conocemos, y cuando ésta cambia, la denominamos como Mundo
al revés o volteado.

CIENCIAS SOCIALES

** (¿Y si son dos?).
Bibliografía

-

Sección Tercera

Becker, Udo, Diccionario de símbolos, Océano, México, 1996.
Biedermann, Hans, Diccionario de símbolos, Paidós, España. 1996.
Carroll, Lewis. Al otro lado del espejo. Porrúa, México, 1996.
Cirlot, Juan Eduardo, Diccionario de símbolos, Labor, Colombia, 19?4.
Cabrera Infante, Guillermo, Tres tristes tigres, Seix Barral, México, 1998.
Eco, Umberto, la estructura ausente, Editorial Lumen, Barcelona, 1989.
Femández, Pelayo H., Estilística, José Porrúa Turanzas. Madrid, 1979.
Giraud. Pierre, la semántica, Fondo de Cultura Económica, México, 1995.

280

�LAS CIENCIAS SOCIALES Y EL PROBLEMA DE VALOREs*

Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide
Jefe del Area de Ciencias Sociales
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León
I Planteamiento

El problema se refiere a la posibilidad y deseabilidad de una
sociología "libre de valores", pero detrás del sencillo enunciado aparecen en
las discusiones sobre el tema una serie de preguntas, respuestas y
argumentaciones cuya diversidad de niveles y perspectivas hacen
indispensable su ordenación para obtener, por lo menos, una formulación
más clara del problema principal. ¿Es un auténtico problema· el de los
valores o más bien es un pseudo problema? ¿La incidencia de los valores es
perjudicial para el conocimiento social o más bien éste requiere de las
valoraciones como modo propio de conocimiento? ¿Los valores inciden en
el proceso científico mismo o sólo fuera de él; inciden en todo el proceso o
sólo en algunas de sus fases? Si es necesario excluir los valores, ¿cuáles son
los modos más eficaces de hacerlo? ¿Hay una separación necesaria entre la
sociología profesional y las responsabiiidad política del científico? ¿Cuál ha
sido la posición. más favorecida por la práctica científica? ¿Qué
consecuencias ha tenido esta elección para la historia de la sociología?
Éstas y otras preguntas son planteadas por quienes abordan el
problema de los valores, pero, ¿importan las respuestas?
Más que reproducir aquí las respuestas y las justificaciones dadas por
los distintos autores, la intención es manejar el problema a través de una
pregunta clave, tratando de entender las posiciones divergentes de los
contemporáneos mediante el examen de las respuestas dadas por los que
podemos llamar clásicos en el tratamiento del problema -en este caso: Max
Weber y Karl Mannheim- en vista de que las actuales posiciones están
expresamente referidas a ellos, bien sea por vía de reiteración o de
refutación.

• El presente artículo es una versión corregida de un trabajo presentado conjuntamente con
Jorge Amador A. y Gloria leff Z. en el Seminario Teórico-Metodológico del Centro de
Estudios Sociológicos de El Colegio de México en diciembre de 1973. Se publica aquí por
primera vez.

283

�La cuestión fundamental no es la de reconocer o negar la incidencia de
los valores en el quehacer científico, pues ésta es un hecho que nadie ~ega,
hasta los más acérrimos defensores de la sociología libre de valores lo tienen
presente: los señalamientos de Bergmann ~obre la ideo_logía, que ~~s
adalente analiz.aremos, son un ejemplo de ello. La clave radica en la func1on
que a los valores se les atribuye en el proceso científico; son elementos
negativos desvirtuadores del quehacer científic~, . o más bien el~mentos
positivos, medios indispensables para el conoclfillento ~~ , lo social.. En
general, encontramos dos tipos de respuestas: la pos1c~on deno~ada
"positivista" -Nagel, Dahrendorf, Bergmann entre otros que considera
necesaria y posible la exclusión (o el control) de los valores en el ~roceso
científico. Una segunda posición, menos homogénea que3 la anteno~ -en
donde estarían Strauss, Rudner, Gouldner y quizá Erikson -:-, car~c~e_nz.ada
por su actitud "antipositivista" y el reconocimi~nto_ de la _imposib1~dad e
indeseabilidad de la "libertad valorativa" en las ciencias sociales. ¿Como se
relacionan estas posiciones con las de los clásicos? Curiosamente, ambas se
originaron en la obra de Max Weber y de aquí la necesidad de comprender
las tesis de éste perfectamente. La referencia a Mannheim, a través. de la
crítica que le hace Bergmann, tiene el. sen~do de comp~etar el ?onzon~e
filosófico que está en las raíces de la soc10lo~a contemp~ranea, _al mtro?ucrr
al debate una perspectiva originalmente marxista: la teona de la ideologia.

Il Las posiciones de Max Weber

...

No encontramos en Weber una sola posición, más bien un proceso de
transición entre las tesis de una ciencia social ese~cialmente. valorativa Y
diferente de las ciencias naturales, a la manera ~e Rickert ~ ?ilthey;, Y otr~
en donde se enfatizan una serie de ciencias sociales especializadas puras
radicalmente libres de valores, en términos más semejantes a los pr~y~ctos
positivistas y las modernas ciencias empíricas. Los dos ~OI~~entos ~~~tos
de este proceso están señalados en dos ensayos de Weber : . La ob1et1v1dad
del conocimiento en las ciencias y la política sociales", p~bhcado_ en, 1?04, Y
"El sentido de la libertad de valoración en las ciencias socwlogicas Y
económicas", publicado en 1917.

En el primer ensayo, Weber se manifiesta fie~ a_la ~?nsidera~ión de las
ciencias sociales como ciencias culturales y a la distmc10n entre. ~stas Y las
naturales. con las implicaciones que esto tiene para la cuestlon de los
valores.
Ciencias de cultura. dice Weber. son: "Aquellas disciplinas 5 que
aspiran a conocer los fenómenos de la vida según su signifi~ado cul~~l • El
concepto de cultura es un concepto de valor y la realidad empmca es
284

,.

'cultura' porque mientras la relacionamos con las ideas de valor ella abarca
aquellos elementos de la realidad que a través de sus relaciones cobran
.
.
unportanc_1a para ?osotros . De este modo, se descarta una objetividad
absoluta, mdependiente de las perspectivas específicas y parciales desde las
que se enfoca la realidad; consecuentemente, el fin de la investigación no es
reducir la realidad a leyes y factores hipotéticos, no lo cuantitativo de los
hechos, sino lo cualitativo, su "comprensión" reviviscente. El análisis causal
tiene aquí la función de un medio y no un fin en sí mismo; más aún, no se
trata de una causalidad general, abstracta, sino individual y concreta: la
imputación de un hecho singular como resultado de una constelación de
hechos también singulares.
La importancia de los valores en la investigación es subrayada por
Weber: "Sin las ideas de valor del investigador no existiría ningún principio
de se~ecci?n temát_ica ~ un c?nocimi~nto sensato de la reali~ individual."'.
En smtesis, la c1enc1a social es diferente radicalmente de las ciencias
naturales; su objetivo es la comprensión de los fenómenos sociales y para
esto son elementos sine qua non las ideas de valor del investigador.
Contrastando con ésta posición, en el segundo ensayo, -que por cierto
contiene la tesis discutida en la célebre reunión de 1914- encontramos que
'Yeb~ defie~~e la abs~lu_ta independencia entre las valoraciones y las
c1enc1as empmcas especializadas, como la economía política. En éstas, la
''refe~encia ~e.valor'' sólo domina la selección y la formulación del objeto de
estudio empmco, pero una vez construido éste, es decir, propuesto un fin
dado de forma absolutamente unívoca y preguntando sobre los medios
apropiados para conseguirlo, la ciencia empírica sólo nos muestra los
inevitables medios, los inevitables resultados secundarios, determinados por
l?s factores anteriores. De aquí que Weber sostenga enfáticamente que la
libertad de valores, "es el presupuesto de todo estudio científico sobre la
política y, ante todo, de la política social y económica" 8•
. . ¿Luego, el famoso condicionamiento valorativo de toda comprensión
rev1v1scente de una individualidad histórico social ha sido abandonada por
Weber? Parece que sigue creyendo en su necesidad, pero la segrega del
campo específico de la ciencia, por lo menos eso se vislumbra cuando afirma
que las disciplinas filosóficas son encargadas de las valoraciones, son las
"capaces de asignarles el 'lugar' dentro del conjunto de todos los valores
últimos posibles y delimitar su esfera de validez significativa". 9
. Weber contempla el panorama de la economía empírica en su pasado
rec1~n~e y señala la confusión de las dos esferas: las valoraciones y el trabajo
empmco. En una teoría que es política y moralmente "neutral" los
economistas clásicos no distinguieron la pureza metodológica de su enfoque
285

�individualista y la realidad social misma, lo que hizo que imputaran a ésta
aquel carácter como "natural". Weber reconoce los resultados positivos de
esta ciencia a pesar de la impureza, pero señala la necesidad de que en
adelante se haga una separación más estricta, de lo contrario produce ''una
constante degradación del trabajo teórico y estrictamente científico, como
consecuencia normal de la confusión de los problemas" 1º
El tránsito del primer al segundo Weber, implica pues, una continua
restricción de la intervención de las valoraciones en el conocimiento
científico. Desde el principio encontramos una distinción entre valoraciones
legítimas o ilegítimas. Aquéllas son las que corresponden a un universo y se
dan en el conocimiento del mismo universo; son necesarias, por ejemplo, en
el conocimiento histórico, porque "dentro de un universo que posee sus
propios criterios de apreciación, el historiador no puede dejar de apreciar sin
11
falsear la comprensión de lo real" -"apreciar", vale aquí como "valorar"-.
Las valoraciones ilegítimas o juicios de valor en estricto sentido se hacen al
comparar valorativamente elementos culturales de universos distiptos con
los patrones valorat~vos de uno de ellos o de un terc.ero. Después, Weber
limita la función de las valoraciones a la elección del fin unívoco planteado
como problema a la ciencia empírica, es decir, a la selección temática; fuera
de eso toda valoración se convierte en ilegítima. No es extraña entonces, la
consecuencia práctica, curiosamente también valorativa, a la que llega
12
Weber: la separación absoluta del científico social profesional y el político.
¿En qué medida este proceso de Weber se ha reflejado en el desarrollo
posterior de la sociología occidental y en el debate sobre los valores?

m Los positivistas
La ciencia positivista en su forma final perfilada en la última década
del siglo pasado, desarrollada y consolidada durante la primera mitad del
13
siglo veinte, según Strauss , tiene como supuesto básico la diferencia
fundamental entre hechos y valores y el principio básico de que sólo los
juicios sobre hechos competen a la ciencia. Si aceptamos esta característica
bien podríamos denominar positivista al Weber de la última etapa, así como
a Dahrendorf, a Nagel y a Bergmann, puesto que esencialmente coinciden
con el programa de una ciencia libre de valores, proponiendo una serie de
medidas para implementarlo.
Dahrendorf, como los otros, parte de las definiciones weberianas de
valor14 y analiza las fases del proceso científico en las que la incidencia de
los valores puede ser problemática. Concede poca importancia a la
incidencia en la selección temática y en la construcción teórica, así como al
286

problema de los valores mismos considerados como objeto de estudio. Las
ru.ones. son_ sencillas: la selección temática queda fuera del proceso mismo
de la c1enc1a; la construcción teórica implica una selección arbitraria de
hipótesis y teorías, pero la validez de ellas no es el resultado de una
preferencia, .sino de su prueba empírica. Por último, el conocimiento de un
valor no requiere ser necesariamente valorativo. Estos tres son para
Dahrendorf pseudoproblemas. Los verdaderos problemas son la distorsión
ideológica, la cuestión de la aplicación de los resultados y el papel social del
sociólogo. La ~.storsió? id~ológic~ se da cuando se introducen juicios de
valor como pos1c10nes científicas, bien sea de generalizaciones indebidas de
proposiciones específicas -como es el caso de las ''teorías de un solo factor"
o bien ~ediant~ ,la afirmació~ d~ proposiciones inverificables (especulativas)
c?mo _s! ~bi~n. fueran científicas. Para solucionar los problemas de
distors1on 1deologica, Dahrendorf propone tres métodos: la revelación de
nuestras "racionalizaciones" mediante el psicoanálisis o la sociología del
conocimiento, la explicitación de los juicios de valor profesados por el
ci~~tífico ~ "el más eficaz",. el trabajo intelectual en equipo que propicie la
cntica reciproca entre los mtelectuales; solución que comparte con Karl
Popper: "La objetividad científica radica única y exclusivamente en la
tradición crítica, la objetividad de la ciencia no es un asunto individual de los
científicos, sino un asunto social de su crítica recíproca 15". Por lo que ve a
los_ resultados de la investigación científica, convencido de la validez de la
tesis de Weber, Dahrendorf considera que la ciencia debe mantenerse al
margen de los problemas práctico sociales. En lo que no sigue a Weber es
en el último problema, pues considera que el sociólogo debe asumir su
responsabilidad política ante el uso social que se haga de los resultados de su
investigación. Como se advierte, el verdadero problema es el de la distorsión
ideológica y los modos propuestos para eliminarla están todavía hoy en
discusión.
'
'
Con un planteamiento similar, Nagel considera la incidencia de los
valores en la selección de los problemas, la determinación del contenido de
las conclusiones, la identificación de los hechos y la evaluación de los
elementos de juicio. Acentúa también la importancia de lo que Dahrendorf
denomina "distorsión ideológica" y afirma que: "los científicos sociales a
menudo trasladan sus propios valores a sus análisis de los fenómenos
sociales"; hacen radicar la solución en la distinción ''relativamente clara"
e?tre, juicios fácticos y juicios de valor, y reitera la necesidad de que ei
científico abandone la pretensión de estar libre de toda parcialidad,
formulando explícitamente sus valoraciones y sometiéndose a los
~ecanismos autocorrectivos de la ciencia como empresa social: la
mvención, el intercambio y la crítica recíproca de ideas. 16

287

�• ·
de principio sobre la
Bergmann también coincilde enaleste .ºJ=~~:guunos con exactitud
. . . · del problema de os v ores.
. .. d
solucion 1ogica
. . .
11 la a arición de una propos1cion e
juicios fácticos de jWcios de valor •
pl ve de un discurso científico
1
valor como si fuera fáctica en un ugar et ªmente deia de ser científico.
.
é
· d olooia y consecuen e
, ;i
•
convierte a ste en i e o- ~
cuestión de la sociologia de1
1
Pero este problema nos remite .ª a
. . to que más adelante consideraremos.
conoc1m1en

IV Los antipositivistas
.
ás directo de positivismo y de las tesis del
Leo Strauss es el eríneo m
.
arte de su
último Weberts. Lo que el primlero n~ paretsced:~vpnme~e:s ::::~mo lo ha
· ··
· i·de con los p anteamien
fi ,
posicion come 19
.
ºbilidad de estudiar enomenos
demostrado Aron : ~~uss so:ene ~ : : ; : esta afirmación está la tesis
sociales sin hacer jWCios de v dolr. . e
Weber- la caracterización de los
. . da
una de las raíces e mismo
.
l ,
ongina en
.almente valorativos que la fenomeno ogia
fenómenos cultural~s co~o eCsenc~
r "entre paréntesis" esta tesis para
de Husserl ha precisado . onviene ve
comprender mejor el postulado de Strauss.

°

.

d l fenomenología tres grandes esferas
Se reconocen dentro e da
tres campos de conocimiento
. .
. nales que han da o 1ugar a
.
(
ontologicas regio
.
tural
terizados porque existen son
científico: 1) los objetos
~ c~a experiencia y son neutros al
espacio-temporales), son re es, ~ .
e la rosa sea bella o no); 2) los
. l
t para el botámco que
stán
valor ( es rrre evan e
.
. m lo) que no existen, no e
en
1e pal : por wtun· 3) los objetos
obietos ideales ( como los numeros, por eal
0
;i
•
•
b' •
neutros
v or,
.
la expenencia y tam ien son
e resión sensible), que sí existen,
culturales (los productos h::i~: ~:: : valen positiva o negativamente,
son reales ~ no son neutr~s .d ~ial" (la belleza de una obra de arte, la
según realicen o no s~ ~!1º º1a funcionalidad de una institución, etc.). De
eficacia de ~ norm~ jundica o dio son diferentes, diversos deben ser los
este modo, si los objetos d~ estu l
ctitud cognoscitiva y la estructura
métodos de acceso al objeto, a ade los fenómenos sociales, que son
gnoseológica resultante. En el e~ . . o-dialéctico" ("dialéctico en un
objetos culturales, el método es empine ·ti·
es "comprensión"21 y la
· sta) la actitud cognosci va
sentido no marxi . . ,
b' rta ( unca se agota lo cognoscible de un
estructura gnoseologica es a ie
n
objeto cultural).

:1

.
. te ubicar la raíz de la posición de
La disgresión antenor nos permi
b', fue origen de los primeros
Strauss en una de las concepciones ~ue tam ienl nti·do de las afirmaciones
be nos permite captar e se
planteamientos de W e r Y .
d
d finida sin referencia a su
del primero: "ninguna sociedad pue e ser e
288

22

propósito (intención, sentido)" y la determinación de éste es, evidentemente,
una cuestión valorativa. La corrección de una preferencia está determinada
en todo caso históricamente y no vale aquí el "ahistoricismo" positivista que
pretende dar, por ejemplo, una definición general de Estado, cuando lo que
hace es señalar el sentido del Estado occidental contemporáneo y extenderlo
a toda la historia. Pasamos por alto el razonamiento de Strauss y destacamos
su conclusión: "las proposiciones son respuestas a preguntas, la validez de
las respuestas es -puede ser- determinada por los principios de la lógica.
Pero las preguntas dependen de la dirección de los intereses de cada quien y
de valores sobre principios subjetivos. Como consecuencia, la ciencia
moderna viene a ser un punto de vista, un modo de conocimiento de las
cosas históricamente relativo ~ue, en principio, no es superior a otros modos
alternativos de conocimiento". 3
4

Las apreciaciones de Rudner2 y de Gouldner25 son menos directas,
pero también tienen el propósito de limitar los excesos positivistas. Rudner
parte del reconocimiento de que, en efecto, se hacen juicios de valor en el
curso de la elaboración científica, pero propone una solución opuesta a la
positivista. De acuerdo con ésta, el problema se resuelve en términos
lógicos y normativos, diciendo que no debe haber juicios de valor en los
discursos científicos y que si los hay, entonces no son propiamente
científicos; de acuerdo con Rudner, reconocer la existencia de tales juicios
en la ciencia implica aceptarlos y, puesto que son inevitables, elaborar cierta
26
jerarquía axiológica que permita discriminar de entre las distintas
valoraciones cuáles deben preferirse dentro de las ciencias; para llevar a
cabo la tarea propone la creación de una "ciencia de la ética" con la cual
espera "se asegure que el progreso hacia la objetividad sea continuo".
Gouldner hace una evaluación de los efectos positivos y negativos del
principio de la neutralidad axiológica en el desarrollo de la sociología.
Reconoce los innegables progresos de la investigación empírica realizados
con ese supuesto, pero advierte el defecto que ha traído consigo: la "actitud"
"conformista" y "acrítica" frente a la sociedad. D~sde ese punto de vista, la
"neutralidad" juega un papel de preferencia '·valorativa" y, por lo mismo, es
imposible hablar de una sociología propiamente libre de valores. El mito
contribuyó a la adquisición de la actual actitud mental de los sociólogos
acorde con las necesidades de objetividad, pero sólo desde esa perspectiva
fue positivo. Ahora el imperativo es la corrección del defecto.
Hemos examinado las actuales posiciones positivistas y sus antítesis,
ambas originadas en filosofías más antiguas. ¿El cuadro de alternativas está
completo? No es así. El propio positivismo se ha preocupado de desacreditar
una posición que no es, como las anteriores, weberiana, sino originalmente

289

�marxista: la sociología del conocllD.lento. Debemos considerar, pues,
brevemente las relaciones entre Mannheim y el positivismo.

V Sociología del conocimiento

La teoría de Mannheim vino a ofrecer una nueva perspectiva para el
problema de las valoraciones y la objetividad en las ciencias sociales,
consistente en destacar el carácter histórico y socialmente condicionado de
los valores y formas de pensamiento que intervienen en la actividad
científica y en las acciones humanas en general. La nueva problemática
originó una nueva disciplina, la sociología del conocimiento, y una nueva
propuesta de "solución" al problema de los valores: "propone un nuevo tipo
de objetividad en las ciencias sociales, alcanz.able no mediante la exclusión
de las valoraciones, sino a través de su conocimiento critico y de su
control',27 ; lo cual, sin embargo, no constituye un sustituto del criterio de
verdad propio de la investigación, sólo su crítica.
La estrategia de Mannheim, más que en la crítica de afirmaciones
concretas sobre la realidad social, se centra en el estudio de las estructuras de
pensamiento que propician afirmaciones falseadas; por eso dice, que si frente
a un contrincante, desacreditamos la estructura total de su concienticidad, no
lo consideraremos más con capacidad para pensar correctamente.28 En este
caso, habremos demostrado el carácter ideológico -deformador- de ese
modo de pensamiento.
La sociología del conocimiento es el producto de un desarrollo
histórico que se inicia con la "concepción particular'' de la ideología. En este
sentido, la ideología se refiere a nuestro propio escepticismo frente a las
ideologías y representaciones sostenidas por nuestros adversarios. Por el
contrario, en su "concepción total", la ideología destaca estas mismas ideas y
representaciones, pero referidas a una etapa histórica o a un grupo histórico
social concreto. La extensión metodológica de esta noción tiene como
consecuencia la proposición de que los hechos y acontecimientos humanos
no pueden ser comprendidos mediante el aislamiento de sus elementos, sino
como sistemas de significados interdependientes que varían, a la vez, en sus
partes y en la totalidad. Hasta aquí, dice Mannheim, nos mantenemos en el
nivel del análisis marxista del concepto de ideología; no obstante, mediante
una formulación más general del mismo nos conduce a la sociólogía del
conocimiento. Lo anterior, en el sentido de que ahora, no sólo se acepta la
crítica ideológica de las otras posiciones, sino que también se incluye la
crítica de la nuestra. Esto lleva a plantear como epistemología de las ciencias
sociales un "relacionismo"(no relativismo) que concibe que la realidad social
290

surge en el flujo histórico y es imposible imaginar una verdad absoluta al
margen de la historia.
.
En este sentido, la crítica positivista sustentada por Bergmann e
mcluso por Popper a la sociología del conocimiento 29 es inconsistente en
.
'
vanos aspectos. Principalmente porque pasa por alto el sustrato
met?dol?~ico ~ue la_ soporta; ignora, por ejemplo, el tipo de lógica de esta
teona (logica dialéctica) y la somete a una crítica lógico formal; formula una
def~~i?n d~ i~eol?,gía: "discurso con proposiciones valorativas que pasan
por Jwcios factico_s , que_ no co~sponde a la noción dialéctica sobre la que
se apoya Mannheun: la ideologia en cuanto "que es falsa conciencia y no
obstante no sólo falsa; el velo que se interpone necesariamente entre la
sociedad Y la comprensión social de su naturaleza, expresa al mismo tiempo
esta naturaleza, en virtud de su carácter de velo necesario".3º
Señalado lo anterior, puede advertirse la debilidad de las refutaciones
de Bergmann a Mannheim: 1) que se contradice lógicamente, porque afirmar
q~e. t~o es ideología implica que tal aseveración es ideológica; 2) que la
distinción entre juicios fácticos y juicios de valor es lógica, no sociológica;
3) que la alternativa de la "libre intelligentsia" de Mannheim no es eficaz
co~~ In:edio de control de las ideologías; 4) que su perspectiva es sesgada al
pnvdegiar los elementos materiales frente a los mentales o espirituales (las
''necesidades" frente al "conocimiento", en términos conductistas). En
síntesi_s, _las proposiciones de Bergmann más que refutar la sociología del
conoc1ID.1ento expresan, desde nuestro punto de vista, un especie de resumen
de l?s supuestos y los límites del enfoque positivista, a los que nos
refenremos brevemente a manera de conclusión de este ensayo.

VI Consideraciones finales

La solución positivista al problema de los valores en la ciencia es
planteado en el nivel de la distinción precisa entre juicios de hecho y juicios
de valor; es_ un problema de lógica. En este sentido, sus prescripciones y
recomendac10nes son provechosas y pueden ser aceptadas sin reparo. Sin
embargo, este enfoque remite -salvo algunas excepciones- a esa
"neutralidad" de la ciencia que tiende a desvincular al científico de los
p~o?lemas humanos concretos, llevándolo incluso a plantear cuestiones
triviales. En este sentido, como dice Giddens: "Cualquier aproximación a
las ciencias ~dales que procure expresar su epistemología y ambiciones en
similitud directa con las de las ciencias de la naturaleza, está condenada al
fracaso en sus propios términos, y sólo puede concluir en un entendimiento
limitado de la condición del hombre en sociedad".31 Las posiciones
contrarias, con sus variantes, tienen la desventaja de no poder ofrecer un
291

�cuerpo teórico metodológico del grado de sistematiz.ación de las
investigaciones empíricas de las ciencias naturales; pero tienen el mérito,
nada desdeñable, de plantear una exigencia de compromiso que, sin violar
los cánones científicos, pretende hacemos reflexionar sobre un proceso cada
vez más prenicioso: la mercantilización y deshumanización de la ciencia.
John Ziman 32 , físico y pedagogo inglés, en un artículo reciente
señalaba, criticando los excesos del cientificismo positivista, que el Ethos de
la ciencia con su "norma del desinterés" y su obsesión por la completa
objetividad, ha difundido una imagen distorsionada del trabajo científico,
donde pareciera que es factible realizarlo, como si los científicos estuvieran
realmente separados del mundo de la vida, como si fueran androides o

10

!bid., pp. 156

11

Raymond
Aron,47Introducción, en Max Weber, El polzllco
.. y el Científico· Ed. Ali
Madrid
1%7
, p. .
'
anza,

12

Max Weber, op cit.

13

L Srauss, op. cit. P 736.
Dahrendorf, op cit. p.6, Juicios de valor "afirma .
suceder, de lo que es o no deseable en el.
d ;1o~es ac_e,rca de lo que debe o no debe
rechazo o la aprobación desde un punto dem~ tao e. ª. acc1on humana." Valoración: "el
.
vis practico de un fen ,
omeno capaz de ser
influenc1ado por nuestras acciones".

14 R.

15

popper K. y Adorno T., La ló&gt;g1ca
· de las ciencias sociales, Editorial Grijalbo. México
1978.

16

E. Nagel, op. cit. pp.440-441.

17

C. Bergmarm, op. cit.
· P.125.. "Ju1c10
. . facheo
. . es aquel
dº
1
objetos a los que hace referencia y de endie~do d
que .ice a go acerca del objeto u
falso o verdadero". Juicio de valor no p dº di
e las ?rop1edade~ de estos objetos será
que se refiere. no puede ser falso ni 'verd:J~ro.ca una propiedad al obJeto, acto o situación al

ángeles.

Notas Bibliográficas

1

G. Bergmann, Ideology, en Brodbeck (ed) pp.123-138

l8L

2

E. Nagel, The Structure of Science, New york, Harcourt, Brace and World, 1961 pp. 447502. H. Darhendorf, Ensaye in the Theory of Society, (mimeografiado), G. Bergmann, op.

19

Raymond Aron, op. cit.

mE. Husserl, Investigaciones Lógicas Revista de Occident.

Ma .
"~a teoría egológica del derecho y el concepto jurídico de\ber1:"dd,A1b9616d, y PCarlos Cossío,

cit.

Aires, 1964.

Srauss, The Social Science can no/ be val~,e Free, en Krimerman, pp.736-741.

3 L.

srauss, op. cit..

R. Rudner, No Science can be Value Free, en Krimennan, pp.754-758.
A Gouldner, El Antiminotauro, el mito de una sociología libre de Valores, en Horewitz I,
La Nueva Sociología, Ed. Amorrortu, Madrid,1971.
E. Erikson, " Verstehen and the method of discip/ined subjectivity", en Krimerman (ed)
pp.736-741. El caso de este autor quizá convendría ponerlo aparte; la especificidad del
trabajo clínico determina que la subjetividad sea puesta en el centro de la problemática, ya
que la comunicación exige un acercamiento empático por parte del analista; esto no quiere
decir que la objetividad no sea posible; la interpretación exige a la vez un "alejamiento'',
pero aún aquí, el analista tiene que reconocer que debido a que sus actividades se dan en
función de procesos históricos, en cierto sentido, él está haciendo historia tal como la
interpreta".
4 Max Weber, Sobre la Teoría de las Ciencias Sociales, Barcelona, Ed. Península, 1971.

•

e e o- errot, Buenos

e·itado por Abbagnano Diccionario de 1 F"1 fi M , .
183-184. "El comprender-diceDilthe - e: 1oso a, eX1co y Buenos ~es, FCE 1966 pp.
es aquí idéntico a su objeto y éste e;el :
reencuendtroldel yo en el tú El objeto del saber
smo en to os os grados de su obieti · • ,, p
su parte, Weber dice que en el análisis de la actitud h
. . ~ vac1on or
descubrir un motivo concreto que pueda ser
.w:nandª. como h1stona, comprender es
comp b
dºfi
rev1vi o mtemamente y que nosotr
ro amos con I erente grado de precisión, según el material de las fuentes".
os

21

22L

. Strauss, op. cit. p. 738.

23

!bid. p. 741.

24

R. Rudner op. cit.

25

A. Gouldner op. cit.

5 !bid., pp.

41.

6

!bid., pp. 42.

7

!bid., pp. 43.

8

!bid., pp. 157.

9

!bid., pp. 118.

26

R. Rudner,por
op. Rudn
cit p. 758. Podríamos pensar en una cierta
.
, entre esta solución
propuesta
analog1a
er Y 1a propuesta por Hartm
¡
•
~~i~ilidad de desterrar los valores de la ciencia y:: e~st:e~:;:oo de que, ¡dada la

:i

=~:~::•

U: :: ::~~:

::¡::.lución estaría en que los axiólogos se pusieran de ac~e:o

293
292

�27

Karl Mannheim, Ideología y Utopía, Ed. Aguilar, Madrid, l 958 p. 58.

28

Jbid, p. 116.

29 Popper
30 T.

FIN DE LA IDSTORIA*
Dr. Gabriel Vargas Lo:zano

Karl, La lógica de las ciencias sociales, Ed. Grijalbo, México, 1978.

Adorno y Max Horkheimer, La sociedad, Ed. Proteo, Buenos Aires, 1969, p. 200.

31

A. Giddens, Las Nuevas Reglas del Método Sociológico, Ed. Amorrortu, Buenos Aires,
1993, p. 16.

32

John Ziman, ¿Por qué los científicos deben ser más sensibles éticamente de lo que suelen
ser, Rev. Este País, No. 95, México, febrero 1999.

Profesor Investigador
Universidad Autónoma Metropolitana
Director de la revista Dialéctica
de la Universidad Autónoma de Puebla
La frase "fin de la historia" nos remite en forma inmediata al
esclarecimiento de los dos conceptos: "fin" e "historia". El concepto "fin
nos conduce a los conceptos te/os (gr.) y finis (lat.), que tienen una alarga
estirpe filosófica que va desde Aristóteles a Hegel y de éste a los filósofos
actuales. Te/os y finis significan "cumplir" o también "frontera", "limite",
"término". "Fin" es la consecución de un proceso, su cumplimiento, aunque
también su frontera, horizonte o limite. Pero habría asimismo otro sentido
del concepto "fin" que significaría "intención de". En esta dirección
Aristóteles distingue, en su teoría de las causas, la eficiente y la final, en su
Metafisica y el •'fin': como la "intención de" en la Éticp a Nicomacó.
El concepto historia ha adquirido, a lo largo del tiempo, numerosos
significados: historia natural, historia humana, historia de las ciencias, de la
cultura, de la filosofia y de la política, entre otras. Ya Hegel distinguía, en
sus Lecciones de jilosofia de la historia, la historia pragmática que se
refería a los acontecimientos empíricamente determinados y la filosofia de la
historia que descubre, de acuerdo a su concepción, su racionalidad. "Quien
mira racionalmente al mundo, lo ve racional. Ambas cosas se determinan
mutuamente" (Hegel, Lecciones sobre filosofia de la historia
universal,p.45).
Por su lado, Marx establece la diferencia entre la historia real que los
hombres hacen objetivamente ( con conciencia o sin conciencia de ello) y la
explicación científica de la historia a partir de La ideología alemana. Aquí
no es innecesario aclarar que el concepto "científico" tiene en su obra una
significación particular ya que implica una superación crítica de lo que se
consideraba en el siglo XIX y en la tradición anglosajona, la science; la
concepción de los jóvenes hegelianos "Kritik" y la "wissenschaft" de Hegel,
como lo demuestra Manuel Sacristán en su ensayo El trabajo científico de
Marx y su noción de ciencia (M. Sacristán, 1980). Y finalmente, habría que

294

• Este ensayo fue escrito para la: Historisch-Kritisches Worterbuch des Marxismus.
Herausgegeben von Wolfgang Fritz HAUG, Band 3.Argument-Verlag 1997. Hamburg,
Dutschland. Se publica en Humanitas por primera vez en español.

295

�agregar la interpretación que realiza el filósofo, bien sea en su sentido
clásico, como filosofia de la historia o en su dimensión epistemológica.
Cuando se habla entonces del "fin de la historia" se puede entender de
las siguientes formas: la de un sentido que ha adoptado la historia explicada
a posteriori (consideraba H~gel~; la de una pr~vi~ión del futuro ~c~mo en las
clásicas filosofias de la histona o en su s1gruficado escatologico, como
ocurre en la tradición judea-cristiana) y la de un término o agotamiento de
una etapa o periodo de la historia. Habría, sin embrago, un senti~o ~e la
filosofia de la historia expresado en forma deslumbrante por W. BenJamm en
sus Tesis de .filosofia de la historia. Se trata de la imagen del Angelus
Novus plasmada en un cuadro de K.lee y en la que el angel vuelve su rostro
hacia atrás y observa, asombrado, las ruinas del pasado que crecen hasta el
cielo mientras desde el paraíso sopla un viento. "Este huracán -dice
Benj~- la empuja irreteniblemente hacia el futuro, al _cual da la espa~,
mientras los montones de ruinas crecen ante el hasta el cielo. Este huracan
es lo que nosotros llamamos progreso" (W. Benjamin, Tesis de .filosofia de
la historia, p. 183). Aquí se trata de buscar un nuevo sentido de la historia a
partir de una recuperación d~ la_~emoria hi~tó_rica desde el presente, pero
con la misión de que se haga Justicia a los opnmidos.
A partir de la segunda mitad del siglo XX, el término "fin" e~pezó a
aparecer en diversos contextos: como "fin de las ideologías" (Da~el_Bell,
End of Ideology, 1960) para significar el inicio de una etapa tecnolo~ca en
la que supuestamente desaparecerían las ideologías_':'~do en r~~h~ad ~e
estaba formulando otra nueva: "la ideología tecnocratJca o tamb1en razo~
instrumental" (vid: Adorno, Horkheimer, Dialektik of aufkliirung). Se hablo
también de otros fines de la historia, del " fin del marxismo", del "f~ de la
filosofia", de los "fines del hombre" y del "último hombre" .. J. Demda nos
dice que estos temas escatológicos "eran en los años cmcuenta, hace
cuarenta años, el pan nuestro de cada día" (Espectros de M~x , P: 28) Y
menciona que Hegel, Marx, Nitzsche, I:Ieided~ger, e~~ mclus_1ve los
clásicos del fin. Sin embargo, en un sentido mas dramanco, a rruz de la
"guerra fría" y la carrera armamentista, que se inicia entre los bloques
capitalista y socialista, aparece también el espectro del " fin de_l mundo",
aludiendo a la "posibilidad real" de autodestrucción de la especie humana
por una conflagración nuclear, como lo denunciaron en su momento J.P
Sartre, B. Russell, H.M. Enzensberger (H.M. Enzensberger, Two notes_on
the end of the world NLR, n.110, 1978; o E.P. Thompson, vease
Exterminismo) entre muchos otros.
En las décadas de los setenta y ochenta, resurge la problemát~ca ~~l
"fin" pero ahora entendido como "fin de la modernidad" y ~a caractenzac1on
de la época actuai como "postmodernidad". Con las teonas del "fm de la
296

modernidad" se ha pretendido dar por terminada una forma de civilización
que sur~ó en el siglo XVI; adquírió una nueva fuerza en el periodo de la
Ilustrac1on Y llega en la agonía del siglo XX para mostrar la crisis de su
forma capitalista.
En la década de los noventa se vuelve a hablar del "fin" pero ahora
como_ "fin de las utopías" y "fin de la historia". Estas interpretaciones
constituyen, como veremos, una ampliación ideológica de un hecho real: el
fin de una experiencia histórica representada por el modelo soviético ( 19171989-1991 ).
, ~as reflexiones s?bre el fin de la modernidad, el fin de la historia y las
polemtcas que han susc1~do, han tenido consecuencias para la historiografia
actual en la que se ha acuñado el término "posthistoria".
Todos estos debates han tenido como centro permanente de critica 0
~terlocuc~ón a~ pensamiento marxista, al que se le ha pretendido enterrar por
diversas v1as, sm embargo, como examinaremos más adelante, muchas de las
mue~es an~ciadas ( ~e la modernidad, de la historia, del marxismo)
constituyen mterpretac10nes unilaterales, en algunos casos, o francamente
errón~as, e~ .otros, ~e diversas crisis que, explicadas desde un enfoque
marxista cnttco, abierto y renovador, arrojarán las nuevas reflexiones
téorico-prácticas que van a iluminar el siglo XXI.

l. El "fin de la historia" en Hegel y el "fm de la pre-historia" en Marx

Como se sabe, la concepción de la historia hegeliana fue la
culmin~ción de las diversas reflexiones acerca del sentido de la historia, que
se veman planteando desde Agustín de Hipóna ( La cuidad de Dios); G.
Vico (La ciencia nueva); l. Kant, (Idea de la historia universal desde un
punto de vista cosmopolita); J.G. Herder (Ideas hacia una filosofia de la
historia del hombre); o Voltaire (Ensayo sobre las costumbres y el espíritu
d~ las_ naciones). Hegel fue también el primer pensador en plantear a la
histona como un proceso racional desde el punto de vista de la economía
política (G. Lukács, El joven Hegel y los problemas de la sociedad
capitalista). En casi todas sus obras pero en especial en sus Lecciones sobre
.filosofia de la historia universal, consideraba que la historia debería ser
entendida como el proceso de autoconocimiento del espíritu en el cual éste
cancelaba su enajenación. Es por ello que decía: "Debemos buscar en la
historia un fin universal, el último del mundo, no un fin particular del
espíritu subjetivo o del ánimo. Y debemos aprehenderlo por la razón, que no
puede poner interés en ningún fin particular y finito y sí sólo en el fin
absoluto" (Hegel, Lecciones, p. 44). No se trata de la razón de un sujeto
297

�particular sino la razón divina y absoluta. A partir de esta idea central,
Hegel recurre a las categorías de variación, rejuvenecimiento, razón, idea
(en relación con ésta, la libertad), espíritu del pueblo, eticidad, Estado Y
otras. El fin del espíritu es su propio autoconocimiento en sí y para sí. En
palabras de Hegel "el fin es que produzca un mundo espiritual conforme al
concepto de sí mismo, ·que cumpla y realice su verdad, que produzca la
religión y el Estado de tal modo, que sean conformes a su concepto. Tal es
el fin universal del espíritu y de la historia" (Hegel, Lecciones, p. 67). Este
proceso se realiza a través de fases cuya lógica determinada devela la
filosofia. El proceso de realización del espíritu culmina en el Estado
racional. El Estado no es sólo su aspecto político sino también el espíritu de
un pueblo, de una nación.
Como se ha demostrado ·en la amplísima bibliografia que hay sobre
este tópico, existen en esta concepción de la ~sto~~ señalados. apo~es pero
también problemas. Aportes como la e~phcacio? d~, la hi~tona co~o
proceso; la forma dialéctica empleada en dicha exphcacion; la .mterrelacion
entre espíritu y mundo; la reflexión sobre el Estado. ~orno un_ todo ~u~
implica la estructura tricotómica conformada por la familia, la sociedad.civil
y el Estado y que impugna la dicotómica propuesta por el Iusnaturalzs":?·
Sin embargo, también la critica ha señalado, ~esde Marx,_ ~a con:epcion
idealista· la identidad entre racionalidad y actualidad del espmtu (Meszaros,
1995, p'.9) y que se traduce en una legi~ación del propio_ momento
histórico en que vive Hegel, su logocentnsmo, su eurocentnsmo y su
ambigüedad cuando dice, por un lado, que "Europa es absolutamente el
término de la historia universal" (Hegel, Lecciones, p. 201) Y por otro, q~e
"América (léase Estados Unidos de Norteamérica) es el país del porverur"
(Hegel Lecciones, p. 177).
Marx, a través de toda su obra, rechaza el "fin de la historia"
teleológico hegeliano aunque conserva otros signi~cados. Para él, la ~storia
no tiene un fin determinado previamente; no considera que sea m~vida_ por
un sujeto trascendente o inmanente y tamp~co considera que, la racionalidad
de la historia esté determinada por su finalidad. Pero a traves de la obra de
Marx podemos descubrir diversos sentidos del concepto ~storia. En ~?s
Manuscritos económico-filosóficos de 1844 desarrolla la tesis de_ la relac1on
dialéctica entre el hombre y la naturaleza cuando dice: " La histona es de por
sí una parte real de la historia natural, de la ~8:11sformaci~n de la na~ale~
del hombre. Las ciencias naturales se convertrran con el tiempo en la ci~ncia
del hombre del mismo modo que la ciencia del hombre englobara las
ciencias n~turales y sólo habrá entonces, una ciencia" (K. Marx,
Manuscritos ec-fil de 44, pp 88-89).

298

En los manuscritos económico-filosóficos de 44, Marx considera a la
~storia como la r~c~ón d_e una esencia ~umana generada por el trabajo.
Toda la llamada hzstorza unzversal no es mas que la generación del hombre
por el ~abajo h~~o, ~n cuanto la génesis de la naturaleza para el hombre
ha naczdo de si mismo (K. Marx, Manuscritos ec-fil de 44, p.90). Este
concepto de esencia humana fue interpretado por algunos autores en forma
tel~oló~ca i,ei:o en realidad implica una critica, si bien especulativa, de la
e~stenc~a enajenada. A pesar de ello, Marx ya distingue en esta obra, a
diferencia de Hegel, entre enajenación y objetivación (véase Sánchez
Vázquez, 1978). _Este carácter especulativo desaparecerá un año después,
cuando en sus teszs sobre Feuerbach define a la esencia como "el conjunto
de relaciones sociales".
~n 1845 encontramos ya un concepto de historia abierto y producto de
la praxis, aunque esta praxis esté condicionada por las relaciones sociales
precedentes. «Esta concepción revela que la historia no termina
disolviéndose en la "autoconciencia, como el espíritu del espíritu" sino que
en cada una de sus fases se encuentra un resultado material, una suma de
fuerzas de producción, un comportamiento históricamente creado hacia la
naturaleza y entre unos y otros individuos, que cada generación transfiere a
la que le sigue, una masa de fuerzas productivas, capitales y circunstancias,
~ue, aunque de una parte sean modificados por la nueva generación, dicta a
esta, d~ otra parte, sus propias condiciones de vida y le imprimen un
determinado desarrollo, un carácter especial; de que, por lo tanto, las
circunstancias hacen al hombre en la medida en que éste hace a las
circunstancias» (K. Marx, F. Engels, La ideología Alemana, p. 39). No hay
por lo tanto una dirección previa de la historia sino que los hombres tendrán
que ir construyendo dicho sentido. Esta concepción abierta de la historia se
mantendrá en toda su obra posterior.
A partir del célebre prólogo a la Contribución a la crítica de la
eco~omía política de 1859 se generaron interpretaciones equivocadas que
tuvieron una enorme difusión a través de las versiones esquemáticas y
dogmáticas que difundieron el stalinismo y el postestalinismo. Por un lado,
la idea errónea de que en Marx existía una concepción lineal de la historia y
por otros, la tesis del reduccionismo economicista. Sobre la primera, esta
interpretación se desmiente plenamente en un manuscrito anterior: «Las
formaciones económicas-pre-capitalistas» (que forman parte de los
Grundrisse der kritik der politischen okonomie) y en donde se demuestra que
Marx considera que la historia es un proceso complejo, desigual y
combinado (véanse K. Marx, Eric J. Hobsbawn, Formaciones económicas
precapitalistas, México, 1971).

299

�De igual forma, en esta idea no sólo se reafirma sino que inclusive se
confirma la tesis de la oposición de Marx a formular, de manera apriorista,
una historia universal. Este es el sentido de la carta dirigida a
Otiéchestviennie Zapiski (Anales de la Patria), a fines de 1877: «A mi
crítico le parece, sin embargo, poco. A todo trance quiere convertir mi
esbozo histórico sobre los orígenes del capitalismo en la Europa occidental
en una teoría filosófico-histórica sobre la trayectoria general a que se hallan
sometidos fatalmente todos los pueblos, cualesquiera que sean las
circunstancias históricas que en ellos concurran, para pasmarse por fin en
aquella formación económica que, a la par que el mayor impulso de las
fuenas productivas, del trabajo social, asegura el desarrollo del hombre en
todos y cada uno de s1:15 aspectos._ (Esto es hacerme ~e~asiado honor y, ~l
mismo tiempo, demasiado escarmo.)» Y agrega que el no desea constrwr
una filosofia de la historia".
·
Sobre la segunda interpretación equivocada se puede leer la conocida
carta de Engels a J. Bloch del 21-22 de septiembre de 18~0, _en donde d_ic~···
"Si alguien lo tergiversa diciendo que el factor economico es el UillCO
d~nninante convertirá aquella tesis en una frase vacuna, abstracta,
absurda"
Engels, carta a J. Bloch). Y a continuación expone la
complejidad e incidencia de todos lo~ demás .elementos políticos,
ideológicos y culturales que conforman el s1st~ma so~1al. Un~ gran parte d~
los esfuerzos realizados por los autores marxistas mas creativos (Gramsc1,
Bloch, Lukács, Mariátegui y tantos otros) del siglo XX estuvieron dedicados
al análisis y profundización de todos estos elementos.

(F:

Pero en dicho prólogo también se hace la afirmación de que «Las
relaciones burguesas son la ~tima !orma antagónica ~ ~ue c~n esta
formación social concluye (comillas mias GVL), por cons1gwente, la prehistoria' (comillas mías) de la sociedad humana». Esta ~ase _recuerda la
concepción de Hegel en sus Lecciones de .filosofia de la h1s~o~1a en la que
habla del comienzo de la historia. En efecto, para Hegel, el UillCO momento
digno de reflexión filosófica es el inicio del
que ~s también el de la
rad.onalidad. No en donde todavía es una posibilidad smo en donde ya es
conciencia, voluntad y acción. En este sentido, Hegel dice: "Los pueblos
pueden llevar una larga vida sin el Estado, antes de alcanzar esta
determinación. Y pueden lograr sin el Estado un importante desarrollo, ~n
ciertas direcciones. Esta prehistoria cae empero fuera de nuestro fin, segun
lo ya indicado; aunque lo haya se~do una hist~ria real, o los pueblos no
hayan conseguido formar un Estado (Hegel, Lecciones. P. 136). P~ Marx,
en cambio, la prehistoria concluye con el término de las rel~c1~~es de
explotación, en una primera fase (el socialismo), y con la extmc1on del
Estado en una segunda (es decir, el comunismo), como lo expone en su
Críticd al programa de Gotha. Hoy, a la luz de lo ocurrido en el siglo XX,

la propuesta de esa sociedad autorregulada, la desaparición de la
enajenación, la extinción del Estado y por tanto la superación de la prehistoria de la h~anidad _se ~ vuelto, contra lo que deseaban Marx y
Engels, una utop1a. Pero s1 consideramos que no sólo siguen existiendo las
contradicciones sociales que generaron su idea del fin de la pre-historia sino
que éstas se han agravado; que no debemos entender a la utopía como el
advenimiento de "reino de Diós" sino como una critica contrafáctica. un
pre-s~r-se en el sentido de ~- Bloch (Das prinzip hoffnung) y un proceso que
debena desarrollarse a partir de un nuevo sentido de la historia; tendríamos
que, contra Marx pero también con Marx, su utopía sigue siendo valida
aunque la posibilidad de su realización no se encuentre hoy a la orden del día
y aunque se requiera que el marxismo desarrolle nuevas teorías sobre la
transición entre la vieja sociedad y la nueva.
Como quiera que sea, en Marx no se trata de una superación de la prehistoria humana que necesariamente tendría que sobrevenir sino de la
necesidad de que se inicie una vía más justa y racional para la
autorrealización de la especie humana.
A pesar de lo anterior, la concepción de la h{storia en Marx fue
interpretada, tanto en el llamado "socialismo realmente existente" (Suslov)
"socialismo fordista" (Haug) o "colectivismo burocrático", como ~
teleología, y dicha interpretación proporcionó la base para que sus
detractores más connotados impugnaran dicho planteamiento hasta encontrar
inclusive la formulación de "un nuevo historicismo", como lo hizo Karl
Popper en su libro La miseria del historicismo. Popper realizó allí una
interpretación de la obra de Marx muy poco seria y poco rigurosa al no
considerar los diversos significados que adquiere la historia en su obra y su
concepción abierta de ella. Su crítica equivoca el objetivo porque parece
dirigirse más a los manuales soviéticos de los cincuenta que a las obras de
los autores citados por él.

Es~?~

300

2. ¿El fin de la modernidad?
A partir de la segunda mitad del siglo XX, como hemos mencionado,
aparecieron las teorías del "fin de la modernidad" y el inicio de la
"postmodernidad". Estas reflexiones se ofrecieron como explicación de las
transformaciones operadas en la sociedad contemporánea a partir del uso de
las nuevas tecnologías en la producción y la comunicación (las
computadoras, la robótica, el fax, el modem, las fibras ópticas, entre otras) y
cuyos efectos se empezaron a presentar como un síntoma del cambio en el
arte Y la cultura en la tendencia a la desaparición de los museos, en el uso
collage, en la confusión entre una cultura de masas y una superior, en la
301

�impugnación de las vanguardias, la nueva arquitectura y la realidad virtual,
entre otras manifestaciones.
Dos de las interpretaciones más importantes han sido desarrolladas
por J.F. Lyotard y G. Vattimo.
J. F. Lyortard, en otro tiempo miembro del grupo socialismo .º
barbarie, da cuenta de estos cambios desde la óptica de que "el saber cambia
de estatuto al mismo tiempo que las sociedades entran en la llamada era
postindustrial y las culturas en la edad llamada postmoderna" (J.F.Lyotard,
La condición postmodema, p.13).
La modernidad estaba caracterizada, según él, por los "grandes
relatos" como la dialéctica del espíritu, la emancipación progresiva, la
emancipación del sujeto o del trabajador. Ahora, a partir de los cambi~s
operados en la ciencia y la técnica, cambia el estatuto del saber, cambia
también la forma de Estado que empieza a aparecer como un factor de
opacidad y ruido para una ideología de "transparencia" comuni~~cional,
cambian también las formas de legítimación. Las clases tradicionales
desaparecen y los individuos se convierten en "nudos de circuitos de
comunicación" En lugar del "gran relato" -nos dice- es mfs ad~~uado el
"pequeño relato". La gran política se transf~1:°1ª _en pequena política. La
toma del poder se sustituye por la pequeña accion ciudadana.
Algo ha cambiado, dice J. Baudrillard, ''y el período de ~r~du,cción Y
consumo fáustico (quizás edípico) cede el paso a la era 'prote1IDca . ~~ las
redes a la era narcisista y proteica de las conexiones, contactos, contlgmdad
Jeed back y la zona interfacial generalizada que acompaña al universo de la
comunicación" (J. Baudrillard, P. 188).

...

Por su lado Guianni Vattimo (El fin de la modernidad) considera,
apoyándose en l;s concepciones del eterno retomo de Nietzsche Y el
rebasamiento de la metafísica de Heidegger, que estamo~ al final ~e la
historia. Nietzsche y Heidegger, cada uno desde sus ~ropias perspectivas,
habrían puesto en cuestión la tesis de que el pensamiento ~s un proceso
continuo y progresivo de apropiación de los fundamentos u ongenes., Y a no
hay aujhebung -nos dice- sino evento. . ~o p~s~ode:?o no es solo ~a
novedad respecto a lo moderno sino tambien l~ di_solucion de las categonas
de lo nuevo, como experiencias del fin de la hzstorza, en lugar ~e presentarse
como un estadio diferente (más avanzado o más retrasado, no nnporta) de la
historia misma" (Vattimo, El.fin de la modernidad, p.12).
«Lo que caracteriza el fin de la, historia&gt;~, -se~ V ~tt~o- «es la
circunstancia de que mientras en la teona la nocion de histoncidad se hace
302

cada vez más problemática en la práctica historiográfica y en su
autoconciencia metodológíca, la idea de una historia como proceso unitario
se disuelve, y en la existencia concreta se instauran condiciones efectivas
-no sólo la amenaza de la catástrofe atómica sino también y sobre todo por
la técnica y el sistema de información- que le dan una especie de
inmovilidad realmente no histórica» (G. Vattimo, El.fin ...p.13).
Ya no hay historia como progresiva emancipación ni como entidad
unitaria. ¿En qué consiste, para Vattimo, la emancipación? En el desarraigo,
la liberación de las diferencias, en la multitud de racionalidades locales
(véase «.Postmodernidad ¿una sociedad transparente?» en En torno a la
postmodernidad).
Aunque existen diferencias importantes de enfoque que no queremos
obviar, los dos autores, comparten el diagnóstico del fin de la modernidad y
el inicio de una nueva etapa y distinta que llaman "postmodernidad".
Los planteamientos anteriores suscitan una serie de objeciones:
1) La primera es que a la luz de las ciencias sociales la explicación de los
nuevos fenómenos, que objetivamente han aparecido en la sociedad,
como efecto de las nuevas tecnologías es una explicación muy pobre. A
mi juicio, no es posible explicar estos cambios sin ponerlos en relación
con las transformaciones económicas y políticas del sistema capitalista.
Cuando se utiliza el concepto "postmodernidad" como concepto
alternativo, se requiere, dice F. Jameson: "Correlacionar la emergencia
de nuevos rasgos formales en la cultura con la emergencia de un nuevo
tipo de vida social y un nuevo orden económico, lo que a menudo
eufemísticamente se llama modernización, sociedad postindustrial o de
consumo, sociedad de los medios de comunicación o el espectáculo, o
capitalismo multinacional", (F. Jameson Postmodernidad y sociedad de
consumo» en Hal Foster, «Postmodernidad, p.67). En las concepciones
filosóficas de la postmodernidad queda oculto su verdadero carácter, es
decir, el de ser la lógíca cultural del capitalismo en su actual etapa, con
sus rasgos característicos: la transmutación de la realidad en imágenes y
la fragmentación del tiempo en presentes perpetuos, fenómenos muy
acordes con la orientación del capitalismo consumista.

•

2) La segunda objeción es que los autores mencionados tendrían que haber
analizado en forma más precisa las relaciones entre modernidad y
capitalismo. Si se considera a la modernidad, como lo hace B.
Echeverría, "como una forma histórica de totalización de la vida
humana" que arranca desde el Renacimiento y si consideramos su
relación específica con el capitalismo como "forma o modo de
303

�reproducción económica del ser humano", podemos establecer, por un
lado, diversas relaciones entre la modernidad y el capitalismo y, por
otro lado, podemos determinar las diversas modalidades o formas que
asume la modernidad. (3 . Echeverria, «Modernidad y capitalismo» en

cultura inter~•·ie~e en la creación de todos estos problemas de una
manera muy mdirecta y mediata. La modernidad fue formulada por los
fil?s~fos ilustrados, dice Habermas, como un proyecto de ciencias
obJetivas, una .1?oralidad y unas leyes universales, un arte autónomo y
una ~c~~ac10~ de la cul~a p~~ lograr el enriquecimiento y la
?rgamzac1on racional_ de la .vida cotidiana. Por ello considera que estos
ideales de la ~oderrudad siguen siendo válidos; lo que ha ocurrido es
que en las sociedades actuales no han logrado su consecución.

Las ilusiones de la modernidad, 1991, p. 138).
3) La tercera es que su critica al marxismo implica la omisión de que Marx
es justamente el primer critico de la modernidad capitalista, al
considerar que este sistema implica no sólo formas de alienación,
cosificación, desigualdad e injusticia social sino también un atentado en
contra de las relaciones entre el hombre y la naturaleza.
4)

La cuarta objeción es que con el concepto de "grandes relatos" se
pretende, en un solo movimiento, impugnar una filosofia de la historia
que, como hemos analizado anteriormente, es inexistente en la obra ~e
Marx para descalificar los contenidos gnoseológicos de la teoría social
marxista. Es lógico pensar que las transformaciones económicas,
políticas y sociales que se han operado en el sistema en la última;;
décadas tienen que implicar cambios importantes con respecto a la
concepción que tenía Marx en el siglo XIX, y de ello ha dado cuanta
puntual la teoría marxista contemporánea.

S) La quinta objeción es que la determinación de una nueva etapa, '_'la
postmodernidad", que no tendría nada que ver con la antenor
"modernidad", no se funda al exaltar unilateralmente lo nuevo frente a
lo viejo. Lo nuevo co-existe y está interrrelacionado c?n lo a~terior Y
--si, como afirman, la modernidad ha concluido, ¿ello qwere decir que la
estructura capitalista ya no responde a las nuevas necesidades que se
han producido en la sociedad? Los postmodernistas mencionados
guardan silencio al respecto o, como dice Adolfo Sánchez Vázque~ en
su ensayo Hacia la nueva modernidad, hablan del fin de la moderrudad
pero "se cuidan mucho de asociar a ello, la necesidad del fin de la
estructura profunda, social que ha engendrado la forma de la
modernidad cuyo fin se proclama" (Sánchez V ázquez, 1996).
6)

. , A ~e~ar d~ las anteriores afirmaciones de Habermas, se requiere
~bien .distinguir, como hace Hall Foster, un postmodernismo de
resistencia y otro de reacción. Es decir, uno que acepta que nos
encontramos (y cuando se dice "nos encontramos", H. Foster se refiere
sólo a una tercera parte de la humanidad ya que las otras dos terceras se
encuentran en estad? de pobreza o inclusive de extrema pobreza) en una
nueva et~pa denommada postmodernidad que no rompe abruptamente
sus _rel~ciones con la modernidad y que no soslaya sus relaciones con el
capitalismo y otro que, al convertir a la posmodernidad en una "forma
~utónoma y fmal", pretende legitimar este nuevo paso del sistema al
tiempo que elimina la posibilidad de uná alternativa emancipatoria
sistémica (como en el caso de Lyotard).

Tiene razón J. Habermas cuando dice que en muchas de las
interpretaciones que se hacen de los fenómenos actuales hay un as~ecto
neo-conservador (J. Habermas, «Modernidad versus postmodernzdad»
en J. Pico, Modernidad y postmodernidad). Estos neoconservadores no
"revelan las causas económicas y sociales de las actitudes alternadas
hacia el trabajo, consumo, el éxito y el ocio. En consecuencia,
atribuyen al hedonismo la falta de identificación ~~~ial; la. falta de
obediencia, al narcisimo; la retirada de la pos1c1on social Y la
competencia por el éxito, al dominio de la "cultura". Sin embargo, la
304

7)

Finalmente, con respecto a lo que Vattimo dice acerca de la
emancipación, sería necesario considerar que la acentuación unilateral
de las diferencias y la fragmentación descuida la dialéctica entre el
proceso_de homogenización ideológica producido por el capitalismo
consumista_~ue pretende imponer un nuevo relato de la historia y la
fragmentacio~ real y excluyente que está produciendo en una gran parte
d~ la humarudad. Podemos y debemos pensar las diferencias, . las
diversas formas de racionalidad e inclusive, el desarrarigo pero sin dejar
de ponerlas en relación con el proceso económico, social y cultural que
se encuentra en la base.

Al impugnar la modernidad como un todo y no, como sería deseable,
algunos aspectos de ella: al no considerar con precisión las relaciones entre
modernidad y capitalismo; al hacer una crítica ciega frente a la teoría
marxista: al impugnar una racionalidad práctica y una racionalidad
comunicativa y al desembocar en un relativismo. el postmodernismo

conservador no ofrece ninguna alternativa a las injusticias sociales que hoy
angustian a una gran mayoría de la humanidad.

305

�3. El fin de la historia según Fukuyama
En el verano de 1989 Francis Fukuyama publicó un artículo titulado
The End of History? Luego, este artículo fue convertido en un libro (F.
Fukuyama, The end of history and the last man, 1992) en donde expone una
inti;pretación ideológica (en el sentido falaz de que habla L. Althusser como
reconocimiento/desconocimiento, claro/oscuro, mistificación) del complejo
de fenómenos arriba anotados y en especial acerca de las consecuencias del
derrumbe del llamado "socialismo realmente existente".
Fukuyama
considera en su interpretación que la democracia liberal puede constituir "el
punto final de la evolución ideológica de la humanidad", la "forma final de
gobierno" y que como tal marcaría "el fin d~ la historia" (Fuku~am~, 1992,
p. 11). Sobre esta idea podemos decir que si tomamos la expenencia_de la
humanidad es imposible pensar que no existirán nuevas propuestas teóncas o
nuevas realidades que vengan a modificar, a superar (aufhebung) o a
substituir a la democracia liberal.
Tras la anterior idea, el autor agrega que "mientras las anteriores
formas de gobierno se caracterizaron por graves defectos e irracionalidades
que condujeron a su posible colapso, la democracia liberal estaba libre de
estas contradicciones internas fundamentales" (Fukuyama, 1992, p.11 ).
Esta también es una petición de principio ya que la contradicción
principal de la democracia liberal es justamente ~u ~educción_ d~ la
democracia al ámbito político dejando fuera de ella los ambitos economtco Y
cultural. Los estudios contemporáneos de la democracia (C. Macperson, N.
Bobbio, K. Offe, D. Held, F. Cunnigham) han expuesto, d~ diversas form~s
y bajo diversos enfoques, los grandes problem_as que ha temdo la_democracia
liberal para realizarse, así como las deformaciones y las perversiones q~e la
han llevado a atentar, justamente en contra de lo que Fukuyama considera
que se ha resuelto: la igualdad y la justicia.
Fukuyama sigue diciendo que sí ha ha~ido injusti~ias o ~roblemas en
democracias estables, como las de Estados Umdos, Francia o Smza, pero que
éstos se debían "a una aplicación incompleta de los principios gemelos de
libertad e igualdad, en los que se funda la democracia moderna, más que una
falla de los principios mismos" (Fukuyama, 1992, p.11 ).

J. Derrida en su brillante crítica al libro de Fukuyama, Espectros de
Marx, dice que Fukuyama pretende emitir un men,~~e evangélic~, (la buen~
nueva sería la unión entre la democracia liberal y libre mercado ) que está
basado en severas contradicciones lógicas: se atreve a considerar que t~da
una serie de horrores, opresiones, represiones y genocidios que han ocurndo
306

a nombre de la democracia son sólo fenómenos empíricos que no
de_smen~?an el ~deal. "Como tal, como te/os de un progreso, dicha
onentac10_n tendría la ~orma de una finalidad ideal. Todo lo que parece
contradecirla procedena de la empiricidad histórica, por masiva y
catastrófica y mundial y múltiple y recurrente que ésta sea" (J. Derrida,
Espectros ... p.71).
Ante los supuestos malentendidos que habían suscitado sus tesis
Fukuyama dice que no sugiere el fin de los acontecimientos sino de "la
historia entendida -tomando en consideración la experiencia de todos los
pueblos en todos los tiempos- como un proceso único, evolutivo, coherente"
(Fukuyama, 1992, p.12). Según él, esta concepción era atribuible a Hegel y

a Marx.
Desde hace bastante tiempo los análisis sobre la historia mundial han
puesto de manifiesto la quiebra de dicha concepción pero, como he
mencionado más arriba, la misma concepción histórica de Marx sobre la
evolución de las sociedades es bastante más compleja, como la analizó Eric
Hobsbawn en su estudio introductorio a los Formen.
Fukuyama re-propone un fin de la historia hacia la democracia liberal
teniendo como base el desarrollo económico fundamentado en la economía
de mercado; la ciencia natural "que confiere una ventaja militar decisiva a
los países que la poseen" (Fukuyama p. 15) y "un horizonte de posibilidades
de producción económica. Ello conduce a un estado de creciente
homogeneización. Pero esto no basta, se requiere también considerar la
lucha por el reconocimiento que plantea Hegel y que es el eslabón perdido
entre la economía liberal y la política liberal."
_
En su comentario, J. Derriba dice que el autor reivindica no sólo al
Hegel de la lucha por el reconocimiento sino al de la visión cristiana. El
Estado universal y homogéneo, fin de la historia y basado en la economía y
el reconocimiento, representa "la venida de Dios al mundo".
Para apuntalar la buena nueva requiere, por un lado, señalar la
presunta muerte del marxismo y por otro, la presunta realización del Estado
de la democracia liberal. "Por no reelaborar un pensamiento del
acontecimiento, Fukuyama oscila confusamente entre dos discursos
irreconciliables" (p.77). A pesar de las guerras económicas, el
proteccionismo, las contradicciones entre los países ricos y pobres, la
pauperización, la deuda externa, todos estos fenómenos parecen no importar
a Fukuyama, quien sólo se limita a señalar, por un lado el ideal y por otro, la
llegada del ideal, "el fin de la historia".
307

�La ideología del "fin de la historia" no tiene consistencia alguna.
Funcionará por algún tiempo para ser subtituida por una nueva, por esa
necesidad incesante que tiene el sistema de mantener deseperadamente la
. cohesión social frente a las tendencias de desintegración.

4. El fin de la historia y la posthistoria
Como era previsible, también en la teoría de la historia han tenido
consecuencias las concepciones del fin de la modernidad y del fin de la
historia. Este hecho se puso de manifiesto en las recientes reflexiones que
han hecho los propios historiadores pero en ellas también entra en
consideración la crisis de la ciencia histórica a raíz de las objeciones hechas
tanto a la tradición del positivismo lógico planteadas por Kuhn como a las
diversas bases epistemológicas que han sustentado al materialismo histórico.
Miguel Angel Cabrera Acosta, en su intervención en una importante
reunión internacional de historiadores celebrada en Santiago de Compostela
en 1993 con el propósito de hacer un balance de la disciplina, ~oncentra en
lo siguiente, el actual problema de la historiografía en rela~i~n al tema
planteado: «Por lo que a la teoría de la ~?cieda~ se refiere, asistimo~ a una
revaloración de lo subjetivo, a una atencion creciente a la fragmentanedad Y
a la discontinuidad en detrimento de la totalidad y a una primacía de la
variación ) la contingencia frente a la determinación estructural. En cuanto
a la teoría del conocimiento, se ha emprendido la revisión del concepto de
verdad y del referente real como criterio de cientificidad y se h~ dado pa~o al
protagonismo epistemológico del lenguaJe y de la teoría narranva, al mis~o
tiempo, la explicación analítica ha perdido terreno frente ª. la compre~sion
descriptiva. En esto consiste, me parece. en apretada síntesis, lo esen~ial ~e
la concepción postmodema de la historia». (Miguel Angel Cabrera, Hzstona
a debate, p. 209).
En efecto, en el caso de las teorías del fin de la historia, hemos citado
las concepciones de Lyotard, de Vattimo y d~ F~yama. La se~d~, salvo
un aspecto ideológico, no tendría un mayor s1gruficado para la histonografia
actual.
El principal aporte del debate sobre el postmodernismo es el rechaz~.
que por otro lado ya había sido planteado por autores ~orno Cla~d~ Lev1Strauss. a las concepciones lineales. coherentes. homogeneas, optlilllstas de
la historia y el paso a una complejidad de lo social. El problema es que_en
las concepciones postmodernas como las señaladas la pr_opuesta ~lt~rnativa
se queda en el otro extremo: la prioridad de lo fragmentano, lo subJehvo Y la
negación de lo estructural y lo objetivo.
308

Al renunciarse a la objetividad, la realidad empírica se reduce al mero
discurso hermenéutico, el análisis se limita a la pura intraducibilidad de los
lenguajes; de esta manera se pierde todo lo desarrollado por las teorías de la
historia. El principal defecto de las concepciones postmodernas es pretender
extraer conclusiones en dos niveles diferentes: el de una filosofía de la
historia y el de una teoría de la historia substituyendo un "metarrelato" por
otro "metarrelato". No es fácil eliminar la teoría de la historia.
Por mi lado, considero que las relaciones entre la filosofía y la historia
se van transformando a medida en que las dos disciplinas encuentran nuevas
formulaciones, sin agotarse mutuamente. Se puede aceptar la critica a las
filosofías de la historia tipo Hegel, basadas en el concepto acrítico de
progreso, pero la filosofía de la historia sigue teniendo funciones más acá y
más allá de las teorías de la historia. En efecto, considero que se mantienen
en pie: 1) las reflexiones científico-sociales globales procedentes de los
resultados de la historia (véase, l. Wallerstein) de las cuales se pueden
extraer reflexiones filosóficas; 2) el análisis ontológico y epistemológico de
la historia y; 3) reflexiones filosóficas como la que expone Walter Benjamín
en sus deslumbrantes Tesis de filosofia de la historia: "Articular
históricamente lo pasado no significa conocerlo "tal y como verdaderamente
ha sido". Significa adueñarse de un recuerdo "tal y como relumbra en el
instante de un peligro" (W. Benjamín, Tesis VI ... p. 180).

S. El verdadero fin de la historia
La frase "fin de la historia" permite, como hemos mostrado, múltiples
significados. Su debate surge en un momento particular, el momento en que
se agotan ciertos rasgos de un proceso o de un periodo. Muchos de sus
discursos interpretativos pretenden dar cuenta de lo nuevo y cerrar el proceso
anterior. Al hablar de "fin" se crea una nueva ideología. Es una tentativa,
inútil, a mi juicio, de congelar la historia en una nueva metafísica. Sin
embargo, habría un fin de la historia que apenas hemos mencionado; el
verdadero fin de la historia como autodestrucción de todas las especies. Este
seria uno de los fines de la historia; y constituye una novedad en la historia.
Se trata, como consideró E. P. Thompson en sus «Notas sobre el
exterminismo, la última etapa de la civilización», de un nuevo rasgo de la
historia: se trata no sólo de una intención o previsión criminal que
Thompson percibiría en la carrera armamentista entre los bloques, sino de un
tipo de sociedad que se expresa en la economía, gobierno e ideología y cuya
dirección conduce al exterminio a consecuencia de una dinámica especifica,
es decir, de "una acumulación y perfeccionamiento de los medios de
exterminio y de la estructuración del conjunto de las sociedades de manera
que tienda hacia ese final" (E. P. Thompson, Opción cero p, 103). Hoy, el
309

�principal adversario del bloque occidental capitalista, la URSS ha
desaparecido pero ¿ello ha significado la desaparición del peligro latente de
una conflagración nuclear o desaparecido la lógica misma_ del e~termini?~ A
mi juicio no, y por lo tanto, el llamado de Tho_mpson sigue ~1endo v~1do
como también es vigente el llamado de J. Demda en el sentido asumu la
herencia marxista para iniciar de nuevo, como un angelus novus, un nuevo
sentido de la historia.

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312

La globalización es un punto de inflexión histórica que anuncia un
orden que nace frente a otro que muere y se resiste a morir. Hace poco el
gran historiador social de las revoluciones industriales, Eric Hobsbawm 1,
apuntaba la semejanza del clima social de este fin del siglo y la era de las
revoluciones del siglo XVill, como dos épocas en las que el mundo humano
y la civilización material están en un punto, en que las sociedades se
mueven, en una dinámica de cambio permanente con una dirección
impredecible. La magnitud y densidad histórica de las transformaciones
actuales rompe cualquier parangón, porque, como lo señalara él mismo, se
han dado en un lapso menor a una vida humana y la escala de los cambios es
planetaria.
Frente al vértigo de estos acontecimientos, no obstante, lo primero que
debemos apuntar es que la proclamación del triunfo del ideal de Occidente;
del consenso universal sobre la legitimidad y viabilidad del capitalismo y de
la democracia liberal, que planteara Fukuyama2 como el punto final de la
evolución ideológica de la humanidad ha sido aventurada y, sobre todo,
prematura, porque, de cara a la profundidad e incertidumbre sobre el
resultado final de estas transformaciones, cierra las posibilidades de que
surja una nueva propuesta filosófica e ideológica adecuada a las nuevas
realidades. Fukuyama cancela con demasiada celeridad, en el modelo de la
racionalidad política del Estado y la sociedad civil napoleónica, las
posibilidades de surgimiento de nuevas formas de participación y control
democrático del ejercicio del poder legítimo y de la soberanía popular que,
de cara a la integración de bloques regionales y a la sociedad informática de
las nuevas tecnologías, apenas se están configurando.
Desde nuestra perspectiva, la caída del socialismo real no significó el
ocaso de los ídolos que Nietzsche anunciara. Nuevos mitos e ídolos se erigen
en su lugar. Uno de ellos es que la caída del socialismo extiende un
certificado de salud y perfección para el capitalismo, que lo exime de culpas
y errores. Y hay que decirlo con claridad, la muerte del socialismo no
significó la beatificación del capitalismo. Sobre todo, no anula la crítica, las
diferencias y los resultados económicos, sociales y ecológicos distintos de
los capitalismos realmente existentes. Porque ahora, que se eliminó la
división binaria del mundo, que la línea divisoria entre "el amigo y el
313

�enemigo" fue derribada, tenemos que distinguir entre capitalismos._ Y aquí
de nuevo encontramos a las ideologías animando proyectos y moviendo al
mundo.
Pero, · cuáles son los grandes trazos, las tendencias emergentes de este
mundo que ~e mueve hacia la globalización? Entre éstas, cabe destacar las
siguientes:
¡) Presencia de una gran transforma~ión impulsa~ por la llamada _T ~rcera
Revolución Tecnológica e Industnal, que se asienta en la electromca, la
informática, la robótica, los nuevos materiales y la biotecnología.

2) Nuevos esquemas de producción global a través de la fábric~ m~dial,
que integra a través de la subcontratación y la desce~!1'altzacion de
procesos en un gran número de país~s; la produccion de }artes,
componentes y diseño de productos y servicios, en un pr~ceso de Justo a
tiempo". Paso de la economía del volum~n .ª la economia del valor, con
productos y servicios intensivos en conoc1m1ento.
3) La creciente integración de las economías nacionales a la nueva_ dinámica
de los mercados globales, donde la estabilidad económica Y ~l
crecimiento de los países dependen de su participación en la economia
global. Paso de las economías nacionales ~ los m?d~los de de~arrollo
integral O autosuficiente a la interdependencia economica Y la busqueda
de ventajas comparativas dinámicas.

los siglos XIX y XX. En cuanto al desarrollo económico se refiere, ni el
arsenal de la experiencia de recuperación de la posguerra, ni el bagaje
teórico del auge de los años cincuenta en adelante, o las teorías redivivas
del pasado liberal, pueden hacer frente a la explicación y, sobre todo, a la
solución de los nuevos problemas que surgen en el contexto de la
globalización.

El triunfo del capitalismo

Más de cuatro siglos después de su surgimiento, en la última década
del siglo XX, y tal vez por mucho tiempo, el capitalismo se presentá hoy, a
escala internacional, como la única alternativa de sistema de organización
económica y social.
En efecto, situados en los albores del siglo XXI, dos elementos
históricos recientes sirven para definir a este sistema como el paradigma
base del actual comienzo epocal. En primer lugar, el surgimiento más que de
una ideología, de una nueva racionalidad de los gobiernos, que significa una
revisión de sus prácticas a la luz de los resultados de nueve lustros de la
llamada "pax americana". Esta revisión produce un nuevo consenso, en el
sentido de que el papel del gobierno debe mantenerse dentro de márgenes
acotados, pero fundamentales para el funcionamiento del mercado, con un
máximo de eficiencia.

4) Fin de la bipolaridad y surgimiento de una tripolaridad ~c~nómica entre
tres grandes lideres y sus respec~vo~ bloques economicos: Estados
Unidos, Japón y Alemania. Esto no sigmfica otra cosa que la batalla e~~e
diversos tipos de capitalismo, donde el papel del Estado, la co~ormacion
de las reglas e instituciones del mercado, el rol del empresanado, d~ las
organizaciones de trabajadores y consumidores, s?n clave _P~ª _defimr_la
capacidad de competencia de cada bloque y el tipo de dinam1ca social
que se genera.

En segundo lugar, el hecho de que toda una enorme zona del planeta
que se encontraba empeñada en alcanzar la satisfacción de los anhelos
naturales de los pueblos, como son el progreso económico y el bienestar
social, mediante la puesta en práctica del sistema comunista, declara
abiertamente su equivocación, rompe filas y comienza rápidamente a
moverse en la dirección del capitalismo. A estos dos eventos se les ha
llamado La Nueva Revolución Conservadora y El fin de la Guerra Fria.

5) Formación de alianzas estratégicas entre países y entre empresas.
Integración de países en grandes zonas económicas (blo~ues), que se
abren entre sí y establecen condiciones de libre comerc~o, apertur~ Y
reciprocidad; que además de aprovechar ventajas c?mparativas, permiten
la complementación económica y elevan su capacidad exportadora para
competir con otros bloques.

Más allá de sus excesos retóricos y de sus resultados reales, estos
cambios dieron un nuevo aire a la filosofia de la Mano Invisible del Mercado
y tuvieron muy amplia repercusión en el resto del mundo, llegando incluso a
penetrar a las zonas aisladas de Europa del Este y China comunista. Entre
otras causas, este impacto propició los drásticos cambios políticos que se
iniciaron en esa zona del planeta en 1989 y que aún estamos atestiguando.

6) Crisis de las ideologías, de los modelos social~s Y de l_os yaradi_gmas
científicos que dominaron el horizonte noseológ1co y el diseno social de

Sin embargo, la ola de cuestionamientos al estatismo no sólo provino
de sectores de la derecha. El societalismo de los nuevos movimientos
sociales (ecologistas, feminismo, derechos humanos. democratización local,

314

315

�etc.), y la creciente autonomía de innumerables organizaciones sociales
surgidas desde los años sesentas, llegaron, desde posiciones de centro y de la
izquierda, a cuestionar la centralización y el burocratismo estatal, dando un
nuevo impulso a las demandas por la descentralización política y la
participación social. Lo que también impactó en el tamaño y la eficiencia del
Estado.

prop~?s países musulm~es, contando con el apoyo de la ONU En esta
ocaston, la URSS por pnmera vez deja de ejercer su poder de amenazar
am~drentar al "~undo li?re" para mantener el "equilibrio de poder " en un~
antigua zona d~ _influencia, en consonancia con el cambio político mundial.
La_ reco~_ac1on de esto se ha manifestado hace apenas algunos meses con
la mtervenc1on de la OTAN en el conflicto Servio-kosovar.

El fin de la guerra fría y la bipolaridad

La integración de los nuevos bloques económicos

Además de recibir el impulso de la reestructuración de las relaciones
entre el Estado y la economía que se inicia a fines de los años setenta, la
globalización se acelera con el fin de la Guerra Fria.

.
~a agudización ~e la competencia entre las grandes potencias
~dus~ales que se .suscita en los años ochenta y la propia reconversión
mdustnal a que obhga la crisis de esta década, llevan a nuevas formas de
cooperación económica.

Poco tiempo después de concluida la Segunda Guerra Mundial,
cuando la paz casi parecía asegurada, la guerra civil en un pequeño país
asiático, Corea, marca, en la década de los años cincuenta, el inicio de un
enfrentamiento que duraría casi medio siglo y que habría de dominar las
relaciones políticas y económicas del planeta: la guerra fría.
En esas circunstancias, los antiguos aliados, Estados Unidos y la
Unión Soviética, expusieron por primera vez, abiertamente, sus diferencias
insalvables en cuanto a su concepción del mundo y de su propio papel dentro
de éste. Obligando al resto de los países a expresar sus preferencias, tomar
posiciones y pasar a funcionar dentro del perímetro de alguna de estas dos
potencias.
Siguió, como sabemos, una carrera armamentista que alimentó la
innovación tecnológica y significó un impulso económico en los Estados
Unidos, debido al constante aumento del gasto militar.
En la Unión Soviética, por el contrario, el agotamiento de los
impulsos iniciales del desarrollo industrial, la inercia del burocratismo Y el
debilitamiento progresivo de los consumidores frente al _Estado, llevaron a
que la misma carrera armamentista significara el agobio de _las finanzas
estatales. Cuestión que pone en evidencia Mihail Gorvachov, qmen encabeza
los esfuerzos por reformar al sistema pero que habrían de sobrepasarlo Y de
ocasionar su desmembramiento. En noviembre de 1989, la caída del muro de
Berlín, elemento material y símbolo de la división de los dos sistemas,
señala el fin de la guerra fría y de la división binaria del mundo.
La constatación de este parteaguas histórico se produjo en 1990 con el
enfrentamiento de un solo país, lrak, contra los Estados Unidos, como país
líder y contra una coalición de veintiocho países, incluyendo a ocho de los
316

C?mo resultado de estas dinámicas se abre una profunda revisión de
conc~pc_10nes del desarrollo nacional y de la propia idea de soberanía
eco~on11ca, basada en nociones como la autosuficiencia e integralidad.
~e~vado de ~as nuevas f?rmas de pr~ducción compartida, que implica la
fabnca mundial y las alianzas estrategicas entre empresas y países, se
transformaron los modelos económicos de crecimiento.
.
Actualmente y~ no hay economías ni empresas nacionales propiamente
dichas y las. concepc10nes de desarrollo y crecimiento, se ven replanteadas
por el funcionamiento de los mercados globales. En tanto la creciente
interd~pendencia y la ~reación de zonas económicas (con sus respectivos
me~a_msmos de regulación, órganos de decisión, etc.) está conduciendo a una
rev1s1ón teórica e histórico-critica en tomo al Estado y, por ende, al propio
concepto de soberanía.
Sobre este conjunto de factores, cabe establecer distinciones en la
configuración de los diferentes bloques económicos. Por ejemplo, entre lo
que ocurre en la Europa de los Doce, con su concepto de Casa Común como
guía de la unificación de la zona, de lo que acontece en la Cuen~a del
Pacífico a partir del paradigma del Vuelo del Ganso y el Mercado de
América del Norte.
.En _el caso e~o~eo, la noción de casa común, a partir de una previa
exp~ne~c1a com~tana y de lazos culturales que parten de la matriz
ong~~a de Occidente, implica la creación de entidades supranacionales, la
ab?lic10?, de fronteras, la creación de una moneda única (ECU), la eventual
uruficac1on de ejércitos y la creación de políticas unificadas. De donde
re~~ta la experiencia más provocadora en términos de las concepciones
clas1cas de Estado y Soberanía.
317

�La Unión europea supone la cesión de atribuciones de los Estados
soberanos, no a favor de un Estado asociado alguno, sino de una entidad por
encima de todos, a la cual todos contribuirían a fortalecer.
La modalidad de la integración del Pacífico es muy diferente, en este
sentido, de la experiencia europea, por la gran diversidad cultural,
económica y política de los países de la cuenca. Aquí la integración se
orienta a la creación de asociaciones productivas, entre Estados y empresas,
que implica más una coordinación de políticas industriales y aún de agentes
económicos, que una cesión de espacios de decisión soberana o integración
territorial. El propio ideograma del vuelo de ganso ilustra esta disparidad en
la capacidad de arrastre y liderazgo económico, financiero y tecnológico de
estos países, donde un país líder, en este caso Japón, es el vértice de un
pirámide que vincula, en redes jerarquizadas, sectores y segmentos de la
industria, la agricultura y los servicios de los otros países de la zona.
En el caso del mercado de América del Norte, la integración tiende a
la complementación industrial, más que al libre juego de los factores
productivos, no hay intención de moneda común, ni de unificación de
políticas o de abolición de fronteras.

La competencia entre los capitalismos realmente existentes y el
surgimiento de la tripolaridad
Como otras de las tendencias emergentes de la globalización, la
tripolaridad económica está reemplazando la extinta bipolaridad militar en
el centro del escenario mundial. El orden internacional de la Guerra Fria, que
generó alineamientos bilaterales y multilaterales que se centraban alrededor
de Estados Unidos y la Unión Soviética, extendiéndose hasta lugares como
Vietnam del Sur y Cuba, está dando paso a otro muy diferente, en algunos
casos más natural, de agrupamientos regionales. Los países del este de
Europa, miembros del antiguo Pacto de Varsovia, están ya firmando
acuerdos de asociación con la CEE y presumiblemente se convertirán en
miembros de ésta, aproximadamente en una década. Los estados del Báltico
y otras repúblicas que han surgido de la desintegración de la URSS, buscan
acuerdos similares. Rusia misma puede asociarse con Europa Occidental en
un futuro cercano.
Actualmente, la CEE ya tiene una economía más grande que Estados
Unidos y funcionará como actor individual en asuntos económicos globales
en un grado creciente.

318

En Asia, la OTAN está buscando igualmente nuevas formas de
cooperación con sus antiguos adversarios.
L~ ~reación del EAST Asia Economic Caucus (Grupo Económico del
Este A.s,1~hco) propuesto
Malasia, representaría el primer grupo moderno
pan-as1ahco, que pondría fin a las ancestrales rivalidades asiáticas entre
China, Vietnam Y ~o:ea del No~e, creando un nuevo marco de cooperación
de enonnes potencialidades economicas, que eventualmente pudieran deriv
incluso en acuerdos militares.
ar

por

Japón, por su parte, es ya el mayor acreedor a nivel mundial y un líder
en muchas tecnologías, y su economía probablemente se convertirá en valo
.
'
r
abso1uto, en una casi tan grande como la de Estados Unidos a finales de l
próxima década
ª
~-atrones similares están ocurriendo en América Latina con la reciente
explos1on de pactos subregionales como el Mercado Común del Cono Sur
(~ercosur~ y la revitalización del Pacto Andino. Esos esfuerzos
la~oamencanos están siendo parcialmente motivados por el deseo de
calificar par~, Y fortalecer sus posiciones en, subsecuentes negociaciones con
Estados Urudos, que expandirán el Tratado Trilateral de Libre Comercio
entre EU-Canadá-México.
,
En el nuevo orde~ internac!onal que se perfila, las tres potencias
lidere~ depend~n en la 1?1sma medida del comercio exterior y de los flujos
financieros, as1 que a mnguno le convendría una guerra comercial porque
los .tres perderían casi lo ~smo. Estas tres grandes economías' son ya
eqwv~entes, o en un corto tiempo lo serán, en base a los parámetros que
detennman el status global.
Sin embar~o, la tendencia a la competencia entre bloques y líderes de
lo~ bloques, sera reforzada a corto plazo, por el bajo crecimiento que los
paises des~ollados observarán en el futuro cercano, al tener que lidiar
Es?1dos Urudos con sus profundos problemas estructurales. En tanto los
patse~ de Europa Occidental tuvieron que reducir sus tasas de inflación ; sus
défi~tt presupuestales para calificar para la unión económica y monetaria.
Japon: por su l~do, se ajusta a la escasez de mano de obra y al colapso de la
burbuJa fin~nc1e~. El resultado será una competencia aún más fiera por
mercados e mvers1ones alrededor del mundo.
La P?s~bilidad de una escasez de ahorro global si se alcanzara un
ma~or crecimJento, sostendría y aún intensificaría la competencia por atraer
c~p~tales. Además si la Ronda Uruguay del GAIT fracasara, a causa
basicamente de la negación europea para modificar sus prácticas comerciales
319

�agrícolas, la tensión que se desataría entre la CEE y EU se sumaría a la ya
existente entre Japón y EU, lo que conduciría a una mayor preponderancia

sido considerada tradicionalmente como la
. .
económico; e incluso por algunos como :ns~cu~nc~~ Justa del progreso
desarrollo económico· ya que por d' b . d ª m~ntuci~n que favorece el
·
'
e ªJº e un cierto mv l d
b
exclwdo se vuelve irrecuperable E ta 1
,
e e po reza, el
desarrollados (Alemania Franci~ ; . es ~:zon por la que los países más
garantizan un salario , '.
, emo m o, Países Bajos y Dinamarca)

J

de la agenda económica.
Así la competencia ideológica entre capitalismo y comunismo fue ya
reemplazada por la competencia entre versiones alternativas de la economía
de mercado.
A pesar de que la victoria del capitalismo tranquiliza a gran parte del
mundo y que significa en apariencia establecer el monopolio de un sistema,
como comenta Michel Albert3 en sú libro Capitalismo contra Capitalismo,
ello puede ser contrario a la propia naturaleza competitiva del capitalismo.
No obstante, lo que se revela en el fondo es una acre competencia
entre los tres líderes, que no es otra cosa que una batalla entre capitalismos,
que sustituye la lucha entre capitalismo versus socialismo.
Las modalidades actuales del capitalismo parecen reunirse en dos
grandes grupos, cuyos fundamentos e impulsos son diferentes. Así, han
surgido diversas maneras de enfrentar y solucionar los principales
cuestionamientos prácticos del orden capitalista, como serian, por ejemplo,
la política fiscal y la seguridad social, el papel de Estado, la relación entre

llllllltnO.

Los sistemas de bienestar social de la E
.
otra alternativa al modelo de Estados Uni
uropa ~ontin~ntal presentan
considerablemente mayor en guiar .
dos. El gobierno Juega un papel
1
Los bancos desarrollan un rol consiJe:~1~:e supl~tar 1~ actividad privada.
las corporaciones, especialmente en Alemania~te mas activo en el manejo de
El capitalismo europeo, lejano a la doc . d
.
.
. .
consenso social del trabajador, promueve s u ~ .el l~_ssez farre, solicita el
le extiende una amplia protección social As. p~cipacton e~ las ~mpresas y
economía de mercado se sustenta en un~ sól1[;;:tno,_ el ~c•?namiento de la
regulaciones que auspician su efi . .
insntucionalidad de reglas y
ciencia en términos del u d
naturales y responsabilidades públicas.
so e recursos
Por su parte, en la concepción ·
1
.
asunto del Estado sino de
Japonesa ª segundad social no es
1a empresa teniendo e
'
t
poderosa y rica que sirve de apoyo y prot~cción de susna:i~:d= empresa

empresarios y trabajadores, etc.

••

En el aspecto fiscal, hay diferencias en la forma como la política fiscal
de estos países propician el ahorro, la racionalidad en la producción y el
consumo. Esta diferencia hace, por ejemplo, que Japón y Alemania sean
países que privilegian el ahorro y racionalizan el consumo individual. En
cambio, en Estados Unidos se propicia el consumo dispendioso como
símbolo de estatus y poder. Además de que plantea concepciones opuestas
en cuanto a la función del gobierno en el estímulo del ahorro nacional, que
pudieran catalogarse como modelos opuestos: el modelo germano-nipón y el
modelo americano-británico.
La seguridad social, es otro aspecto que diferencia a los capitalismos
actuales. Los puntos de vista surgidos de La Revolución Conservadora
postulan que la seguridad social crea un espíritu de "dependencia" que
favorece la irresponsabilidad y la pereza. Sin embargo, la ética de la
seguridad social está tan enraizada en los países europeos que, aún en
Inglaterra, los gobiernos conservadores no han conseguido reformas
importantes para restringir la seguridad social.
Los países que llevan esta filosofía a mayores extremos son
generalmente los países escandinavos, para quienes la seguridad social ha
320

Pero es el capitalismo japoné d 1
.
el falso dilema entre mercado vers~ ~ :dos iigres de A_sia el que cuestiona
un mayor papel intervencionista
s 1o. n estos paises, el Estado tiene
gran diferencia es ue en a , que _en os modelos latinoamericanos. La
más complementJo que ~':s~:tai~e~ es más promotor que regulador y
capitalista de mercado" .a o
o 1 e . mercado. En la economía "no
proveedores y las comuJciad::sa, o~ mtereses de los empleados, los
dentro de las empresas y por e preva ecen_ sob_re los de los accionistas
t
Japón valora más la producción q~~ : 1\::!an eS as d~ m~era diferente.
mucho más activo en este modelo qu
l o ~l gob1em?_Juega un papel
que han alcanzado en poco tiem : e~ e mo_ e o an_~l?saJon. Por el éxito
occidentales están estudiando .d
os paises as1at1cos, los analistas
modelos asiáticos para ver q~: s: os~ente al modelo japonés y a otros
mejorar el desempeño econóIDI'co d Opue_de retomar de ellos, en cuanto a
e cci ente.

J

d

Las paradojas de la globalización
A pesar de que las tendencias u · ul
desarrollo tecnológico son más .
. q e unp san la globalización y el
tmpres1onantes que cualquier sueño futurista,
321

�el proceso de cambios de este fin de siglo no está exento de riesgos y
paradojas cuyo desenlace es todavía incierto. Entre éstas se pueden anotar
los siguientes:
1) Apertura económica al interior de los bloques que coexiste con un fuerte

proteccionismo hacia otros bloques.
2) La integración de una economía global coexiste con la extrema
balcanización política en lo que fue la antigua URSS y la Europa Central.
La globalización coexiste con el resurgimiento de todas las variantes del
nacionalismo (étnico, religioso, cultural).
3) Medios de comunicación y globalización cultural que coexisten con el
resurgimiento de lo local, de lo tradicional y con la superposición de
tiempos y culturas.
4) Muerte del socialismo real, triunfo universal del capitalismo, que
coexisten con el conflicto entre la lógica del mercado y la preservación de
la naturaleza y la implementación de soluciones tecnoeconómicas
adecuadas a la realidad ecológica global.
5) Victoria de la democracia frente a los autoritarismos y totalitarismos
(Europa del Este, América Latina, Asia y Africa) que coexiste con el
conflicto entre el capitalismo posmodemo y la justicia, la equidad y la
supresión de todas las prácticas discriminatorias.

....

En las naciones que salen de yugo autoritario, concretamente en la
antigua URSS y Europa central, las nuevas libertades de las mayorías y las
minorías no han sido aseguradas por la cultura política de fuerz.as y actores
sociales, y la satisfacción de las aspiraciones sociales no ha sido garantizada
por las reformas económicas en marcha.
6) Elevada capacidad económica que coexiste con una extrema
concentración de la riqueza entre países y entre personas (el 20% de la
humanidad, acapara el 80% de la riqueza). El nomadismo de lujo como
señala Jacques Attali4. coexiste con el nomadismo de supervivencia de
los pobres y en las grandes ciudades, las nuevas fortalez.as de la
opulencia, que apuntara Umberto Eco, coexisten con las periferias
hacinadas de la miseria. Según Hobsbawm. los horrores de la primera
revolución industrial, pueden palidecer ante los horrores de la tercera
revolución. Así, la bipolaridad económica en todos los puntos de la
esfera, tiene el riesgo de ser el sustituto de la bipolaridad geopolítica.

322

7) Fin del tercermundismo económico, localizado en las coordenadas del
norte _y_el sur Y del tercermundismo político con el fin de la Guerra Fría.
La cns1s de los estados nacionales subdesarrollados, la reestructuración
de los centros y la descomposición de los bloques de la posguerra han
provocado
·' tos
El la ola
• .de migraciones más intensa de los últimos doscien
anos.
cre,c1ID1ento y los movimientos de población establecen
c~ar,~ente como . los estados individuales han sido rebasados por la
dmamica de camb10.
_El trabajo de los inmigrantes ha reinstalado al tercer mundo en el
corazon de l~s metróp~lis industrializadas y las elites de las periferias
reproducen mveles de vida y de cultura del primer mundo, en ocasiones
francamente ostentosas.
'
8) El surgimiento de una enorme diversidad de organizaciones sociales de
orden local ~u~, poco a poco, van tejiendo redes para la consecución de
fmes filantropicos (derechos humanos, ecología), que coexisten con el
poder global. de ~as grandes empresas, que se reparten los recursos
naturales patrtmomo de la humanidad.
Así, algunos d_e ~~s m~~ apremiantes retos de la globaliz.ación, para dar
paso
a
·
. . unal' nueva c1v1hzac10n y evitar que los cambios y las trans·ic10nes
mciertas a imenten los racismos, los fascimos y de nuevo se levante el
caballo de la guerra serían:
• Extender el desarrollo a todo el planeta, ya que resulta imposible desde l
punto de vista político, e irracional, desde el punto de vista e~onómic~
pretender separar el mundo en pobres y ricos.
'
• dUnir democracia,
, y
11 ·
•crecimiento y justicia; garantizar sem1ridad
o-·
comun
esarro ~ mstanci_as para encarar los desafios globales, como la polución
Y el deterioro ambiental, el hambre, las pandemias, la guerra, el respeto a
los derechos humanos de los individuos y de los pueblos.
• lnsti~ espaci~s Y medios efectivos de cooperación internacional, en
materia de trabajadores migratorios, derechos humanos, seguridad.
• Ge~erar las condicio~es p~a que los cambios políticos, económicos,
s~ciales: culturales Y aun temtoriales que se están procesando, encuentren
v1as pacificas y cauces de solución.
• Construivcr 1~ estructura institucional que sustente a una economía de
merc_a~o eficiente y a~tosu~tentable desde el punto de vista social y
ecologico. Hoy, la racionalidad económica que pude hacer posible el
323

�desarrollo, implica formas y políticas renovadas de relación entre trabajo
y capital, entre productores y consumidores, entre empresarios, sociedad
y gobierno.

La crisis de los paradigmas científicos y los modelos sociales
El mundo actual no sólo se caracteriza por la crisis de los modelos
socioeconómicos, como el del socialismo real, también por la crisis de los
paradigmas teóricos sobre la economia y el Estado. Los paradigmas, los
modelos de pensamiento y análisis de soluciones universalmente
reconocidas, que se construyeron durante casi un siglo, son hoy objeto de
una profunda crítica y revisión.
En efecto, la rapidez de los cambios en las economías y las sociedades
contemporáneas, se encuentra ante la insuficiencia de los esquemas
preexistentes, exigiendo la búsqueda de nuevas claves para la interpretación
de esos fenómenos y para definir los modelos de política que puedan
enfrentarlos. Requerimos de una nueva revolución científica, de una nueva
Gestalt, como diría Kuhn5, de fórmulas políticas que constituyan otras
alternativas, insertas dinámicamente en la realidad, para transitar por el ciclo
de los cambios económicos, tecnológicos, políticos y sociales que
caracterizan este fin de siglo.
La cuestión del Estado y su relación con la sociedad y el mercado, es
una de las temáticas centrales de este debate.

- ...

En el siglo XIX, para el modelo clásico y el liberalismo económico en
boga, el lugar del Estado se definió a partir de la filosofía individualista de
Adam Smith. Según este enfoque, cada individuo, al buscar su propio
beneficio en un escenario de economía de libre mercado, automáticamente
aseguraba el bienestar de la comunidad, el equilibrio del pleno empleo Y la
optimización en la asignación de los recursos. Por lo tanto, no había lugar
para el Estado como agente económico y se consignaba al Estado como
gendarme del orden social.
La crisis de la Gran Depresión de 1929, al mostrar que el libre juego
del mecanismo de precios del mercado no llevaba, de manera automática, a
una situación de equilibrio, de pleno empleo y de uso óptimo de los recursos,
puso en crisis el modelo clásico, que se derrumbó. Surge entonces la Teoría
General como un nuevo enfoque teórico y de política económica que explica
esta crisis, que da origen a otro modelo: el paradigma keynesiano.

324

Este establece una nueva fórmula y un nuevo papel del Estado en el
mercado, que asienta la necesidad de su intervención para regular la
actividad de la economía y recuperar el pleno empleo. Keynes proporcionó
la racionalidad económica para el surgimiento de un Estado Benefactor que
enfrentara los problemas sociales derivados de los ciclos económicos,
creando una amplia institucionalidad, ligada a los aspectos sociales.
Sin embargo, la crisis de los años setentas abrió un nuevo escenario
sin parangón en la historia económica precedente: la combinación inédita d;
estancamiento e inflación, puso en crisis al paradigma keynesiano
planteándose -en la práctica- a los excesos e ineficiencias del Estado
Benefactor como una de las causas principales de la misma.
Ante esta realidad, no ha surgido todavía otra revolución científica o
paradigma que replantee el papel del Estado y su relación con la sociedad y
el mercado en un mundo de economías interdependientes. Un mundo
marcado por la presencia de gigantes corporaciones multinacionales, que
actúan en un plano global, apoyadas en sistemas de telecomunicaciones y
tecnologías flexibles, que les permitan seleccionar las ventajas comparativas
de cada país, en un proceso de globalización de la producción a través de la
fábrica mundial.
Por ello, la pregunta central de hoy en muchas instituciones y países
es: ¿cuál es el paradigma que puede llevar a una nueva estabilidad y
crecimiento mundial, que responda, al mismo tiempo, a los imperativos de
democracia. soberania e independencia de los Estados nacionales?.
Las cuestiones básicas para caracterizar un sistema económico. siguen
siendo: cómo se determina el qué, el cómo y el para quién producir.
La economía neoliberal resuelve estas preguntas con la intervención
del mercado, pero éste, si bien es capaz de responder en general al qué y al
cómo producir, con racionalidad y eficiencia económica, no responde
plenamente al para quién, porque en el libre mercado vota quien tiene
demanda efectiva. Esto es. en el mercado \'Ota el que tiene demanda efectiva
y tiene demanda efectiva quien tiene ingresos y tiene ingresos, quien tiene
empleo. Y en un país donde hay desempleo estructural, el empleo no
depende sólo del nivel de la actividad económica, presenta además
subempleo, por lo que no hay un voto democrático en el mercado, sino un
proceso económico que produce desigualdades no sólo economicas.
El triunfo, tan proclamado, de la economía de mercado no significa
que podamos pasar --como por arte de magia- de sociedades estatistas a
sociedades liberales, sino únicamente que la economía se aparta de las

325

�Notas bibliográficas
lógicas no económicas que se le habían impuesto. La economía global, por
su racionalidad, es en sí misma dominante, porque constituye el polo
dominante en la relación social asimétrica, desigual entre ella, los Estados
nacionales y las culturas fragmentadas, que define la sociedad mundial en
6
que hemos ingresado •

1
Eric Hobsbawn,
Adiós a Todo AqueII
Planeta,
México, 1992.

- Decisivos (1985-1992) Editorial
º· en Los Anos

l

Francis Fukuyama, El Fin de la Historia y el Ultimo Hombre, Ed· PIaneta, MeXIco,
. . 1992.

3 Michel

CONCLUSIONES
En síntesis, la globalización de la economía en la producción y en los
mercados se da con características propias y con las implicaciones de un
mundo tripolar de guerra económica cuyos resultados se verán en el futuro.
La globalización económica y la apertura no se dan entre todos los
países sino entre bloques regionales encabezados por un líder: el de Europa
encabezado por Alemania, el de Asia por Japón y el de América por Estados
Unidos.

Albert, Capitalismo contra Capitalismo, Ed· p~;dó
.
.... s, Buenos Aires,
1992.

4

Jaques Attali, Milenio, Seix Barral, México, 1992 _

l

Thomas Khun, La Estructura de las Revoluciones Científicas, Ed. F.C.E., México, 1990.

6 Alaine Turaine,

¿Podremos Vivir Juntos?' Ed· F·C·E·• MeXICO,
, . 1997.

7

Ulrich _B~~• ¿Qué es la Globalización?" Falacias del Gl0 b ¡Global1::ac10n, Ed. Paidós, Barcelona, 1998 _
,smo. Respuestas a la

1

Francis
Fukuyama, El F.º,n d e la Historia, die:: años después, El Norte, Monterrey, 20 de
. .
JllnlO, 1999.

ª

En este contexto, la perspectiva de éxito de los países y bloques
dependerá de la eficacia y la estrategia que sigan respecto a los papeles del
Estado y del mercado en la economía; de la inversión e incorporación
tecnológica y su priorización con respecto al consumo. Así como del propio
esquema de apertura al interior de los bloques y las negociaciones entre los
diferentes bloques.
La evolución y perspectivas de esta tripolaridad económica es dificil
de predecir, porque se da en un contexto de crisis de los modelos históricos
reales y de los paradigmas económicos. Estamos por presenciar todavía los
resultados de la revolución científica que marque, desde un punto de vista
teórico y económico, el mejor camino para alcanzar un crecimiento
económico autosustentable, con estabilidad de precios y equidad social, en
un mundo globat7.
No es éste el fin de la historia -&lt;:orno lo reitera, con los mismos
8
argumentos y a diez años de distancia, Francis Fukuyama- , sino una nueva
etapa de la civilización, donde la caída del socialismo real de la Unión
Soviética y Europa Oriental le dieron un triunfo indiscutible al capitalismo.
Sin embargo, la batalla sigue ahora entre los modelos históricos e
ideológicos del propio capitalismo, lo cual es impredecible entre los
capitalismos realmente existentes.

327
326

�EL CASO DEL ESTADO DISTRIBUIDOR VENEZOLANO: O
COMO EL PETROLEO NO FUE SEMBRADO*

Dr. Freddy Mariñez Navarro
Ph. D en Sociología. Profesor
Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey {ITESM)
campus Monterrey

Articular la democracia y el desarrollo social con la renta petrolera es
genuino de un país, cuya historia contemporánea ha estado marcada por un
Estado en el que su proceso de regulación ha permitido a los actores
estatales centrales concentrar el poder y los recursos, en torno a los partidos
políticos, quienes han gerenciado todo el proceso de distribución de la
riqueza, así como las políticas públicas sociales emprendidas. Este trabajo
tiende a explicar la relación de estas tres variables a todo lo largo de la
historia democrática venezolana, desde 1958 hasta nuestros días. El objetivo
es precisar el por qué la democracia venezolana no ha favorecido al
conjunto de la población del país a pesar de haber contado con inmensos
recursos económicos.

La génesis del sistema democrático venezolano
El primer gobierno democrático instalado en Venezuela a partir de
1958, elaboró una política económica basada en la industrialización
sustitutiva de importaciones, orientada hacia el mercado interno, la
industrialización de los recursos estratégicos y la reforma agraria. El propio
presidente de la época afirmaba que «el desarrollo armónico de la
producción agrícola, ganadera e industrial permitirá diversificar su actual
fisonomía típicamente monoproductora y afrontar sin zozobras la hora, que
inevitablemente llegará, en que se agoten los reservorios del aceite mineral»
(Rómulo Betancourt, 1963: 18).
Para reforzar esta política, consolidar la nueva democracia y formar
un gobierno de unidad nacional, la administración gubernamental de la
época institucionalizó:

• Este trabajo forma parte de una investigación que el autor está realizando sobre políticas

sociales y la globalización (México, Canadá y Venezuela).

329

�A) La Oficina Central de Coordinación y Planificación (CORDIPLAN),
creada el 30 de diciembre de 1958, por Decreto - ley No. 492 de la
Presidencia de la República. Esta entidad ha permitido poner en obra el
principio de racionalidad en la gestión del sector público_ echando_ las bases
de esta manera de la orientación de las acciones públicas y pnvadas en
función de los objetivos del desarrollo. Esta decisión se ~iculó co? las
políticas de desarrollo regional, que a p ~ de 1962 el p~er go?iemo
democrático impulsó. El objetivo era reducir la dependencia del pais con
respecto al petróleo, gerenciado por las empresas ex~anjeras. De e_s~
manera se creó en los primeros años de la democracia, la Corporacion
Venezolana de Guayana (CVG), que desarrollaría los recursos mineros e
hidráulicos para implantar el bienestar social y económico en el sur del país.
B.- Una alianza con la Iglesia Católica, los empresarios, el Ejército, los
sindicatos fonnados y los partidos políticos democráticos a fin de asegurar
la unidad nacional. Rómulo Betancourt a este respecto afirmaba:
«Debo decir que tengo absoluta confianza en el pleno Y
total respaldo de las Fuerzas Armadas
al
Gobierno
legítimamente constituido(...). En nombre del Gobierno de la
República aprecio la significación que tiene el que los hombres
de empresa de Venezuela -industriales, comerci~tes,
agricultores- hayan dado un tan decidido respaldo al Gobierno
Constitucional ( ... ). Cordiales serán las relaciones con la
Iglesia Católica, cuyo máximo prelado, monseñor Raf~el Arias
Blanco ha contribuido en mucho a las buenas relacione hoy
existen~es entre
el
arzobispado y
las
distintas
colectividades políticas» (Rómulo Betancourt; 1963 :22, 27, 29).

caracterizan el Pacto de Punto Fijo se reflejan en la ley fundamental de la
nación (Constitución Nacional). La idea de la representatividad es pues la
de la representatividad política-partidista, tanto en el establecimiento del
sistema electoral como en la participación política2. En relación con este
procedimiento, la Constitución Nacional del país expresa:
"Todos los venezolanos aptos para el voto tienen el derecho de
asociarse en partidos políticos para participar, por métodos democráticos en
la orientación de la política nacional. El legislador reglamentará' la
constitución Y actividad de los partidos políticos con el fin de asegurar su
carácter democrático y garantizar su igualdad ante la ley" (Constitución
Nacional de la República de Venezuela, 1961, artículo 114).
, . Numerosos ~utores han reconocido el monopolio de la participación
pohtica de los partidos en el sistema político venezolano, reconociendo que
ellos han precedido la democracia y por consecuencia, han obtenido la
primacía sobre otras organizaciones intermediarias (sindicatos
organiz.aciones profesionales, organizaciones campesinas, etc.), las cuales s~
han desarrollado bajo la dominación de las propias instancias partidistas.
En resumen: para mantener el sistema democrático, nacido en 1958,
se ha establecido un Estado de partidos y una forma de organización estatal
centralizada. Es decir, "un Estado en el cual hay una completa interacción y
articulación entre el sistema jurídico-político estatal y el sistema sociopolítico (de partidos)"(Allan R. Brewer-Carías, 1989: 426). Es la razón por
la cual la función de legitimación, como proceso integrador del Estado
venezolano, es imposible sin la participación y la intromisión decisiva de los
partidos políticos para con los intereses nacionales, lo que conduce a diseñar
un sistema de representación democrática donde ellos son los conductores
reales de la vida nacional.

c.-

En este marco, a nivel político, un acuerdo ha sido gestado el 31. de
octubre de 1959 entre los partido Acción Democrática (AD), el partido
Social Cristiano COPE! y la Unión Republicana Democrática (URD), que
apuntaba a fonnar un gobierno de coalición tripartita d~_nde el Partido
Comunista había sido excluido. Llamado Pacto de Punto Fl)o, este acuerdo
fue una tentativa por construir la regla de juego de un nuevo.siste°;1a político
así como una nueva manera de regulación estatal tutelar (Lws Jose Oropeza,
1983), donde los partidos políticos fueron definido~ co~o los canale~
principales de agregación, de articulación y de interes socio-c~tural, as1
como agentes privilegiados intermediarios entre el Estado y la sociedad.
La configuración de un sistema político de partidos ha sido de es!a
manera el principal instrumento concebido en el inicio de la democracia
1
para implantar mejor y mantener el régimen • Es así como las reglas que
330

Los rasgos particulares del sistema político de Venezuela: El Estado
distribuidor

Nosotro_s podemos estimar que el sistema político de este país,
!larnado tambi~n «sistema democrático de partidos», presenta tres rasgos
importantes. Pnmeramente, se puede considerar que el sistema político basó
su estructuración sobre la Coalición política de partidos. Rómulo
Betancourt, sobre este particular, puntalizó al inicio de la democracia lo
siguiente:

331

�«Los partidos políticos venezolanos, obligados por el despotismo a
laborar en la clandestinidad, convinieron en la acción concertada y unida
para abrirle a Venezuela caminos hacia el orden democrático ( .. ). Y al
recuperar el país su fisonomía democrática, el pacto, para erradicar el
despotismo, se transformó en otro, de tregua en pugnas antipartidistas
y de esfuerzo coordinador para ofrecer a la nación soluciones a sus
problemas básicos, políticos, económicos y sociales» (Rómulo
Betancourt; 1963: 13).
Los partidos políticos, como lo hemos mencionado antes, se han
fortalecido en el medio de este acuerdo puesto que el monopolio de la
gestión pública es impuesto a ellos, subordinando a la sociedad civil. Es así
que estas organizaciones son convertidas en el mecanismo de mediación
entre la alianza de los actores sociales (la Iglesia, los empresarios, el
ejercito) y la estructura populista. Bajo este ángulo Luis Gómez Calcaño ha
considerado en su análisis sobre la democracia en Venezuela que,
" ... desde los profesionales, como los médicos, ingenieros, abogados,
periodistas, educadores y otros, hasta los campesinos y habitantes de los
sectores más pobres, el control partidista (generalmente AD y COPE! con
predominio del primero), orienta las actividades de las organizaciones de
la sociedad civil(...). Ello hace que cualquier reivindicación de un gremio
específico deba ser cotejada con los intereses del partido que la «controla»,
permitiendo una mediatización desde el germen de las demandas" (Luis
Gómez Calcaño, 1988:182).

.. .

El segundo rasgo del sistema democrático de Venezuela está centrado
en la alianza de las élites3. Este sistema ha permitido garantizar, a todo lo
largo de su estructuración, a los sectores minoritarios pero poderosos, que
sus intereses no sean amenazados por la aplicación de la regla de la mayoría.
Por consecuencia, la toma de decisión se basó sobre la creación de un
sistema de participación y representación semi-corporativo (Juan Carlos
Rey, 1988), que ha permitido a estos grupos establecer controles
democráticos regulares. Del otro lado, el sistema ha asegurado la confianza
de la población a través de los mecanismos de la representatividad
reguladora, garantizando así la regularidad y el respeto fuera de la elección.
En esta perspectiva, el estudio hecho por Moisés Naím y Ramón Piñango
(1986) sobre las paradojas del sistema político venezolano afirma que las
elecciones constituyen el principal proceso de participación popular en el
país. Estos autores dan tres motivos que impulsan a la población a votar
cada cinco años. Primeramente, hay una razón formal expresada en la
Constitución Nacional. Así «el voto es un derecho y una función pública. Su
ejercicio será obligatorio, dentro de los límites y condiciones que establezca
332

la ley» (Constitución Nacional, 1961, articulo 110). En segundo lugar, existe
un motivo utilitario o «materialista» favorecido por la ayuda de los partidos
políticos gubernamentales, y en tercer lugar, hay una razón individual que
expresa la adhesión fundada sobre la ideología personal.

El último rasgo del sistema político de Venezuela es el relacionado
con el clientelismo político. Después de 1958 se había obtenido un consenso
sobre el rol central del Estado y sobre el proceso de desarrollo concerniente
al crecimiento y la distribución de la renta. En cuanto al crecimiento, la
«siembra del petróleo» era una tarea del Estado4 • Eso significa que la
organización estatal tenía que promover, financiar y guiar las actividades
económicas, descuidando la actividad privada productiva. Esta visión ha
sido expuesta por Rómulo Betancourt durante los años 50 en su obra
Venezuela, Política y Petróleo.
Sobre la base de esta política, el Estado venezolano adquirió un
carácter muy particular puesto que él se ha fundado sobre la noción del
Estado distribuidor, con una vocación intervencionista donde el empleo
público ha constituido el elemento principal. El proceso histórico a través
del cual se va a conformar la base económica del país tendrá en el empleo
público uno de sus más importantes pivotes.
Baste decir que entre 1936 y 1983, por ejemplo, la ocupación de
trabajadores por el Estado creció en algo más de la mitad del crecimiento de
la población económicamente activa, y en algo más de un cuarto respecto
del crecimiento del empleo en las actividades manufactureras. Desde luego,
tras ese factor dinámico, en lo fundamental habrá de hallarse la inmensa
capacidad de gasto del Estado provista por la renta del petróleo (Asdrubal
Baptista, 1995: 247, 248).
En lo que concierne la actividad distributiva, se puede estimar que en
el Estado venezolano la participación política estuvo ligada a la distribución
populista de la renta estatal a través de la alianza de las élites que dirigen la
toma de decisión, así como la regulación de la organización del Estado con
el objeto de mantener el equilibrio socio-político, utilizando el mecanismo
del clientelismo. Sobre esta afirmación, Luis Gómez Calcaño estima que si
"la primera faz del clientelismo depende estrechamente de las
disponibilidades de recursos a distribuir, la segunda se apoya más bien en ..
los poderes coercitivos del Estado, en su carácter de regulador de las
relaciones sociales más que en el de distribuidor" (Luis Gómez Calcaño,
1988: 183).

333

�De esta manera, podemos ver que el rol jugado por el Estado en el
proceso de desarrollo, así como en la cantidad y naturale~ de los recursos
del cual dispone en el marco de un régimen democrático.' hace d~ la
organización estatal un amortiguador y atenuante de_ conflicto~. sociales
frente a las luchas redistributivas o demandas frente al sistema polí~ico. Esto
ha permitido que el Estado también haya a~entad~ el gasto social con el
objeto de mejorar la calidad de vida de los mas neces1~~d~s. Al menos e_n las
décadas so y 60, la agonizante dictadura y el rec1en instalado gobierno
democrático dedicaron porciones crecientes del presupuesto a los
ministerios de salud y educación. "En consecuencia, las tasas de
alfabetismo aumentaron rápidamente, y la inscripción ~~ .~scuelas Y
secundarias creció mucho más de prisa que la poblacion (~ustavo
Marquez; 1995:440). En consecuencia, los servicios de esta na~al_eza
constituyeron uno de los principales proveedores del empleo publico,
generando que el sistema de distribución de los empleos. ~e h~~a
caracterizado por una clientela amplia para puestos en la administrac10n
pública.
Los ejes de funcionamiento del Estado distribuidor

Dado que el sistema político de Venezuela presenta los tres r~sgos
que nosotros acabamos de analizar, queda poner el acento sobre_ el eJe de
base que ha puesto en función los diversos componentes de este sistema. Se
trata de la renta petrolera.
Es necesario recordar que la economía del país presenta la
singularidad de un proceso de modernización muy rápida, q~e se ha apoyado
no sobre la ganancia productiva de los recursos excedentanos engendrados
al interior de su propia actividad productiva, sino sobre el uso de una renta
internacional (Asdrubal Baptista, 1989). Por consecu_encia, e_s s~l~~nte por
el carácter estatal de la renta en su origen que se realiza su distnbucion en el
seno del país con el objeto del crecimiento nacional. Dicho de otra m~era:
la distribución del producto no es más que el proceso de transferencia en
manos privadas de la renta petrolera del Estado. En relación a ésto, Arturo
Sosa. A, estima:
"La decisión sobre la distribución de la renta pública petrolera
es, por consiguiente, un asunto de participación políti~a. Desde e°:tonces,
quien obtiene el poder sobre el ~stado ve~e~lano, obtiene la capac1~ad de
·dir sobre la distribución del mgreso mas importante de la economia. Por
deci
1
l'u·
tróleo
eso en la historia contemporánea de Venezue a, po 1 ca Y pe
(re~epción y distribución de la renta) van de la mano" (Arturo Sosa, 1991: 9).
334

De esta manera, nosotros compartimos la op1D1on de Asdrubal
Baptista (1989) en el momento que precisa tres mecanismos a través de los
cuales pasa el proceso de transferencia de la distribución de la renta al
conjunto de la sociedad, con el objeto de mantener el equilibrio sociopolítico. En primer lugar, se puede mencionar el Gasto público. Durante
toda la historia petrolera del país, el Estado ha aprovechado el negocio
petrolero para llevar a cabo la modernización. Este proceso ha permitido
establecer una infraestructura administrativa que ha engendrado un gasto
corriente muy fuerte, una infraestructura fisica e inversiones productivas
(inversiones públicas), así como la transferencia de recursos fiscales a
diversos sectores y a través de los préstamos, de los subsidios y de las
exoneraciones.
El segundo mecanismo fue el de la sobrevaluación de la moneda
(bolivar) y de la libertad de cambio. Este mecanismo permitió subsidiar la
compra de moneda extranjera, fundamentalmente la divisa americana ($
US), así como la adquisición de bienes y servicios del extranjero para
reforzar la industrialización del país. Por ejemplo, el proceso de
acumulación en el sector agrícola venezolano estuvo ligado a la existencia
de una moneda sobrevaluada, la cual ha permitido obtener maquinas y
equipos a costos relativamente bajos.
Finalmente, la baja contribución de los impuestos exigidos por el
~stado a las personas fisicas y morales. Es decir, que el Estado recoge
impuestos cuyo componente fundamental es la renta petrolera, engendrada
fuera del proceso productivo. En este sentido, Asdrubal Baptista dice que
"cuando el Estado realiza sus gastos, de los cuales los particulares derivan
naturales provechos, hay una transferencia neta de recursos en favor de estos
últimos, toda vez que de su parte no hay contraprestación hacia el Estado"
(Asdrubal Baptista, 1989: 123, 124).

Las transformaciones del Estado distribuidor

Desde el fin de los años 70, el modelo económico construido a partir
de la asignación de recursos de la renta petrolera viene estando en crisis. El
reconocimiento explícito de esta crisis es la base de la puesta en obra de una
estrategia económica con nuevas orientaciones que buscan poner en marcha
una economía sujeta a las leyes de la competencia, más abierta y más
competitiva. Esta política económica evidenciaría el gran viaje de la
economía y de la política sociai5.

335

�Fue en 1989 cuando el gobierno venezolano, presidido por segunda
vez por Carlos Andrés Pérez, decidió presentar un programa de ajuste para
hacer frente a un Estado paternalista, a una dosis masiva de
reglamentaciones, a controles y a proteccionismos, así como a un sector
industrial público muy desarrollado. Este programa tenía tres elementos
fundamentales:
A.- El ajuste económico que comprendía la reforma de precio, el fin del
sistema de tasas de cambio múltiples y la devaluación, y el equilibrio del
presupuesto del Estado.

B.- El ajuste estructural: privatizaciones y apertura económica.
C.- Las medidas económicas.
Con estos tres componentes se trató conseguir, a la luz de un nuevo
modelo de distribución de la renta, un mecanismo distinto de funcionamiento
del Estado. Por primera vez el gobierno anunciaba no una situación temporal
sino un cambio en la estrategia y en la filosofia del gobierno. Se abandonaba
de súbito el Estado rentista de bienestar y se ingresaba por la vía de
propuestas programáticas impuestas a la economía de mercado. Esta
estrategia llega en un contexto de transición de la actividad económica,
engendrando así fuertes tensiones sociales y políticas. Estas situaciones
conflictivas permicieron poner en crisis las instituciones democráticas y la
6
capacidad de los partidos políticos en la gestión de la renta pública •
A pesar de esto. el gobierno de Carlos Andrés Pérez siguió adelante
con su programa. en el que se establecían algunas medidas para contrarrestar
el efecto del proceso de estabilización. Estas medidas estaban constituidas
por un conjunto de acciones como las transferencias directas de efectivo
hacia familias con hijos en el sistema escolar, la atención médica y la
entrega de alimentos a mujeres embarazadas y lactantes, y un nuevo sistema
de seguro contra el desempleo. No obstante estas iniciativas, en 1992 dos
intentonas militares sucesivas fueron vencidas, obligando a renunciar al
presidente de la República a seis meses de culminar su mandato.
Simultáneamente. actores estatales habían venido haciendo
proposiciones que apuntaban a introducir importantes reformas al Estado
distribuidor. La Comisión Presidencial de Reforma del Estado (COPRE),
creada en 1984, propuso por primera vez la modernización de las relaciones
entre el Estado y la sociedad civil en el orden económico, político, judicial y
social. Sobre la base de amplitud del funcionamiento del Estado, estas
proposiciones han apuntado a las siguientes acciones:
• Profundizar la democracia en el seno de los partidos políticos.
336

• Reformar la ley orgánica del sufragio.
• Poner en obra la elección popular, directa y secreta de los gobernadores
de las entidades federales.
• Reformar la ley orgánica del régimen municipal.
• Vigilar el financiamiento de los partidos políticos.
• Abrir la economía, respetando el principio de las ventajas comparativas.
• Redefinir el rol del Estado en la economía.
• Articular la política económica y la política social.
El ~pacto de ~~tas propo~~ciones así como el rol jugado por los
actores sociales y pohttcos permitieron al Congreso Nacional, en 1988 y
1989, promulgar la ley sobre la elección y la remoción de los gobernadores
la rf~rma de I~ _ley orgánica del sufragio, y la reforma parcial de la le;
orgamca del regzmen municipal. Esta última establece por primera vez el
estatus de la alcaldía como gobierno local.
El noveno Plan de la Nación, llamado Un Proyecto de País.
Venez~~la en consenso (1995-1999), propuso cinco grandes lineas
estrategicas para promover y establecer las bases de un desarrollo sostenido
políticamente, socialmente y económicamente. Estas cinco lineas están
ligadas a la inserción del país en el contexto internacional, la transformación
del . aparato pr~ductivo, la puesta en obra de un proyecto de solidaridad
soc~al, con~e_b1do para generar transformaciones en la participación de la
sociedad c1V1l, la transformación de la educación y del conocimiento
cambiando los sistemas de enseñanzas y, finalmente la reforma del Estado7~
~a política social en este plan es presentado en el capítulo
d_en~mmado _L~ calidad de vida y solidaridad social en el que establece los
s1gwentes obJettvos:
• Facili~ a toda l~ población el disfrute de los bienes y servicios
matenales de la calidad de vida, y
• ~r.omover una transformación cultural que sirva de soporte valorativo y
etico al proyecto de país, a la vez que garantice el acceso de la población
al consumo de los bienes no materiales (IX Plan de la Nación, 1995).
Estos objetivos se enmarcan en cinco dimensiones que el Estado
venezolano los define de la siguiente mariera:

1.- Garantía de las necesidades básicas para el desarrollo personal y
familiar
·
_En esta_ dimensión, el Estado instrumentaría un conjunto de políticas
sectonales onentadas a la satisfacción de las necesidades básicas de los
337

�ciudadanos y familias, así como a la garantía de sus dere~~os a la ~tegri~~d
personal, la justicia, la alimentación, la salud y la educac1on. Esta dimens1on
se fundamenta en siete estrategias:

• Impulso prioritario de la organización comunitaria y la acción pública en
las zonas populares.

4.- La promoción de la cultura y los valores

• El fortalecimiento de las familias y de los valores familiares que
sustentan el desarrollo humano.
• El mejoramiento de la situación de la salud.
• La política nacional de alimentación y nutrici~n.
.
• La construcción de un sistema eficaz de segundad social.
• La política de educación como parte del co~b~t: a la pobreza.
• La garantía de la seguridad ciudadana y la ~~sticia.
• Las políticas de atención integral a las famihas pobres.

Esta dimensión está orientada a promover y apoyar la construcción
del nuevo proyecto de sociedad, orientado a enaltecer valores y principios
de una sociedad productiva, pluralista, democrática y solidaria que se abra al
mundo, se desarrolle y se modernice en un proyecto común. Son varias las
políticas a desarrollar en esta dimensión:

2.- La integración estable al empleo y a las actividades productivas

• El rescate, la protección y la valoración del patrimonio cultural de la
nación.
• El estimulo de las manifestaciones artísticas y de todas las producciones
culturales venezolanas.
• Intercambio y proyección internacional.
• Fortalecimiento de las bases de la producción y la difusión cultural.
• La política de comunicación social.

Esta dimensión se desarrolla en base al fomento de la economía
.d
· e-~ocada
en forma prioritaria hacia los sectores pobres de la
so l1 ana,
1u
población. Este, constituido como un instrumento orgaruzatlvo para
aumentar la capacidad de negociación social frente ~ ~tros sectores., ~a
estrategia principal dirigida es vincular la política econom1ca c~~ la poh!1ca
social, orientada a la equidad, a la estabilidad ~ocia!, a la ~reac1on ~e ma~, Y
mejores empleos, y a la redistribución _de la r~queza med~~nte la. mvers1on
pública tendiente a la formación de capital social. Las pohtlcas orientadas a
satisfacer esta dimensión son:

El Estado impulsará una política para la juventud en el marco de la
estrategia para la integración social. Esta política se impulsará a través de
dos líneas:

• El desarrollo y articulación de un sistema de empresas asociativas.
,
• La incorporación de la microempresa a las redes de la economia

• El servicio juvenil.
• La política diferenciada e integradora del Estado hacia la juventud.

1

•

•

5.- La política para el protagonismo de la juventud

solidaria.

3.- Políticas dirigidas a la integración en la convivencia colectiva

!ª

Según el IX Plan de la Nación, la convivencia. ~electiva Y
cooperación comunitaria requieren de un proceso de edu~ac10~ qu~ ~otenc1e
las capacidades y actitudes de los individuos para asunur el _eJerc1c10 pleno
de sus deberes y derechos como ciudadanos. Es con este mst~en~o de
responsab1·1·d
1 ad compartida Comunidad-Estado con que las . orgaruzac1ones
. •,
· l
comunales de las zonas pobres servirían de vías para l~ p~rt1c1pac1~~ so~1a
y la relación con el Estado. Esta dimensión esboza las s1gu1entes pohticas.
• Mejora de los servicios públicos y del ambiente urbano.
• Asistencia habitacional.

338

Con estas políticas se puede observar muy claramente que el Estado
venezolano apunta de una manera prioritaria a darle respuesta, por un lado,
al problema de la pobreza, y por otro, a la pérdida de solidaridades entre
esta organización estatal y la sociedad, y entre ésta misma.

¿La política social del Estado distribuidor?

En el contexto de toda la experiencia rentista venezolana se podría
señalar que el Estado distribuidor ha impulsado algunas líneas de acción de
política social, orientadas al asistencialismo. Estas estuvieron adscritas unas,
y están otras, a diferentes burocracias ministeriales. Por ejemplo, la
Asistencia y la Seguridad Social 8 fue dirigida por el Ministerio de Sanidad y
Asistencia Social (MSAS) y organismos de la administración
descentralizados, tales como el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales
339

�(IVSS) y el Instituto Nacional de Nutrición (INN); la política d~ emple~ _P~r
el Ministerio del Trabajo y la Oficina Central de Personal, el pnmero dirigia
el empleo correspondiente a la empresa privada, y la otra, el empleo público;
la educación es administrada por el Ministerio de Educación, y en un
tiempo la educación técnica por el Instituto de Cooperación Educat~va
(INCE); y recientemente la política familiar y el desarrollo social,
9
coordinada por el Ministerio de la Familia •

,..

.

En base a las características de los gobiernos democráticos del país,
podemos precisar, a la luz de algunos compo~entes de, evaluación de
políticas sociales, que el Estado venezolano a p~ir de la decada de ~~s 80,
más que sistematizar una política orientada al bienes~ de la pobl~cion, lo
que ha hecho es enunciar objetivos para el abordaje de los diferentes
problemas sociales. Vemos así cómo en el VI ~lan de_Nación (1,981-~985) el
aparte relacionado con el Desarrollo Sectonal Social pone enfasi~ ~n la
familia, la infancia y la juventud, así como en el desarrollo y fortaleclilllento
de la Seguridad Social. El siguiente, el VII Plan de Nación (1984-1988),
orientó su política social en dos vertientes; la una, la estrategia social, cuyo
objetivo fue alcanzar una sociedad más justa, tuvo como proyectos el
combate a la pobreza; el acceso a una educación más creativa, el
mejoramiento de la calidad de la atención a la salud; la racionalización ?el
proceso de desarrollo urbano y el impulso ~ la genera~i~n de e~pl~os y bien
remunerado. La otra, la estrategia polztica, definio su objetivo en la
profundización de la democracia y la descentralización. Fue durante este
periodo que el Ministerio de la Familia logra institucionalizarse. De esta
manera, entre el carácter distribuidor clientelar de la renta petrolera a causa
del monopolio de los partidos políticos en el seno del poder de los actores
estatales y los objetivos anteriormente expuestos, se evidencia una ~gidez
en su aplicación, que lejos de solucionar la pobreza, la reprod~Jo. No
obstante que la Constitución Nacional del país ( 196 ~ )_, en el Capi~o ~
(Derechos Sociales), establece la protección de la familia Y del matrimomo,
del niño y la salud, así como el derecho a la educación y_la cultura de ~odos
los ciudadanos; las políticas emanadas de los diferentes penodos
gubernamentales han sido parte más de un me~~smo de re~~ción de los
grupos sociales de poder estatal, que ha permitido a la poblacio~ l~grar el
acceso de una fonna residual a recursos escasos de orden economico, que
del cumplimiento real de los tres objetivos básicos de toda ~~lítica ~o~ial:
satisfacción de las necesidades básicas de toda la poblacion, objetivos
económicos y no económicos, orientados a mantener ingresos mínimos
regitlares y medidas de redistribución progresiva de recursos a objeto de
minimizar la brecha entre pobres y ricos.

340

Basándonos en el esquema de John Crane (1982) sobre los
paradigmas de inves~gación y aproximaciones de evaluación de políticas, se
p~e~e constatar a mvel de la valoración de la política social del país, lo
sigwente:
-

En cuant~ a la inclusión de los sectores concernidos, las políticas han
est~do onentadas a satisfacer objetivos políticos grupales y no de la
sociedad en el largo plazo. Aunque los sectores sociales más
beneficiados han sido los pobres urbanos de las grandes ciudades
(Caracas, Maracaibo, Valencia, Maracay, Barquisimeto), los actores
estatales han orientado sus preferencias con criterio utilitarista dado a
que ello ha permitido poner en práctica la regitlación del Estado'a través
del clientelismo y del manejo de una estructura de poder importante
para la reproducción social, tal es, la manipulación de la nación
el~ctoral, Y algunos grupos de interés como los sindicatos, las empresas
pnvadas y las asociaciones profesionales.

-

Al hablar de adecuación nos referimos a que el Estado distribuidor
v~nezolano no ha cumplido objetivos cualitativos en cuanto a política de
bienestar. Por el contrario, su intencionalidad ha sido guiada por el
~xces~ de recursos generados de la renta petrolera, razón que nos hace
mducir que el costo económico de la política social del sistema
democrático ha sido demasiado alto.

-

E_l sistema político venezolano se ha caracterizado por no ser equitativo
m desde el punto de vista económico, ni social, ni político. Esto se
expresa justamente en el momento que se evalúa la distribución de
beneficios y riesgos entre los diferentes grupos o personas involucrados
en _la~ ~olíticas sociales. Se ha podido constatar, según estudios
soc10logicos elaborados, que muchos recursos dirigidos a sectores
sociales son desviados a otros sectores en vista del clientelismo
electoral. Esta situación plantea el problema de la eficacia de la política,
puesto que los grupos favorecidos no están en concordancia con los
objetivos de la política.

-

Otra valoración importante a considerar es la implicación democrática
de los grupos sociales objetivos. Dicho de otra manera: considerar si
éstos están involucrados en la planificación, ejecución, mejoramiento,
fin~lización ~ evaluación de los programas generados por la política
social. En vista de que el Estado distribuidor venezolano se ha
caracterizado por el exceso de centralización y ejecutivismo ha
permitido que los actores sociales de la sociedad civil no encue~tren
espacio para impulsar sus propuestas democráticamente. Ello ha
341

�generado que el Estado se ha constituido en actor protagónico de todo el
proceso de la política social y económica.

A manera de síntesis

Esta reflexión, basada en el análisis del funcionamiento del Estado
venezolano, nos conduce a reafirmar que éste, a causa de su especificidad,
ha distribuido recursos proveniente de la renta petrolera sin darle un sentido
social de justicia. Cuestión que permite inferir que todos los gobiernos de la
democracia del país, a pesar del reciente intento de transformación del
sistema político, han producido políticas sociales que lejos de satisfacer las
grandes lineas maestras de la Constitución Nacional, lo que han hecho es
reproducir el esquema bipolar de la injusticia en la sociedad: la cada vez
más distanciadas pobreza y riqueza, reguladas por actores estatales que
dictan las directrices de acción así como sus objetivos grupales. De esta
manera, compartimos la reflexión de Alain Touraine cuando afirma que el
«Estado «movilizador» en América Latina ha unido en él objetivos políticos,
económicos y sociales. Lejos de separarlos, la organización estatal ha
querido integrar política económica y política social, modernización y
reforzamiento de la sociedad nacional, en un modelo único, elaborado por el
Estado ante que negociado por los propios participantes sociales a nivel del
parlamento» (1994:50). Por eso debe surgir, en la reforma del Estado
distribuidor venezolano, una dimensión de la política social que esté ligado
al replanteamiento del desarrollo, es decir al sentido integrador del
fenómeno. Esto implica que la «política social bosqueje una idea de política
desde la sociedad, entendida como un pacto entre las organizaciones
sociales, los gobiernos de los estados y los municipios» (Gabriel Torres,
1996:71). También que se parta de una definición amplia, donde se retomen
las nociones de actividades, de actores (no solamente acciones emprendidas
por actores gubernamentales), de problemas y de soluciones, articulándose
en una dimensión cualitativa de la evaluación que complemente la
dimensión cuantitativa. En otras palabras, es hacer menos público a las
políticas sociales. Se trata entonces de un Proyecto Nacional de Desarrollo
Social que no signifique una política asistencial destinada a ayudar a los
pobres a soportar su pobreza, sin rebelarse ante el obsceno enriquecimiento
de quienes ya lo son por nacimiento y otras ventajas (Manuel Caballero,
1997). Si repensar el Estado quiere decir reducir su acción en la sociedad,
repensar el Estado «distribuidor» en Venezuela significaría entonces que el
exceso de regulación de los actores gubernamentales sea minimizado con
objeto de democratizar con justicia la vida social, política y económica de
los actores sociales civiles de la sociedad. Así, al decir como Bernardo
Kliksberg ( 1998), se estaría planteando la necesidad de reconstruir el
342

Estado, avanzando hacia un "Estado inteligente", un Estado eficiente
centrado en papeles estratégicos para la sociedad en el que uno de ellos se
hallaría en el campo del desarrollo social. Sólo así se garantizaría la siembra
del petróleo con rostro social. Es el gran reto del nuevo gobierno electo el 6
de diciem~re de 1998 al plantearse como uno de los objetivos la
convocat_o,na a una Asamblea Nacional Constituyente que tenga como fin la
refundac10n de Venezuela sobre la base de la democratización del sistema
político, así como la combinación de la iniciativa privada y el libre mercado
con el compromiso social que alega debe tener el Estado.

Notas bibliográficas
1
_

Según Mirian_i Kor?Iith y Daniel H. Levine (1995:37,38), el término sistema de partidos

tien~ _cua~o ~~s1ones: 1.- los partidos son la herramienta básica de Ja acción y

movihzac1on ?~htica; 2.- esto asegura que el consentimiento y los votos sean Ja política

central ~ legitima; 3.- la dominación de los partidos figura en la metodología política
prevalec1~te alrede~~r de la p~opaganda, en las elecciones y ahora en Ja mass media; y 4.como. P~'.dos pohticos dommantes, ellos se convierten en la principal agencia para la
orgamzac1on y desafio de los conflictos políticos.
2

Desde su origen, la democracia venezolana recurrió a un sistema electoral clásico: el voto

por planchas cerradas de partidos, con asignación proporcional de los puestos parlamentarios.
'. Los actores c~aves varían_ en función de su práctica. Sin embargo, el esquema característico
~cluy~, ademas ~el gobierno, los principales partidos políticos (representados por sus
direcciones nacionales); el sector de los empresaríos privados capitalistas
(FEDECAMARAS), . el sector de los trabajadores (CTV), el Ejercito y la Iglesia
(representados por la Jerarquía) (Juan Carlos Rey; 1988:203).
4

La _«~iembra del petróleo», s~g~ Asdrubal Baptista y Bernard Mommer (1987), presenta
d?s ~1S1ones peif~ctamente delurutadas. La primera perspectiva, expuesta por Arturo Uslar
P~~ en 1936, estima que el destino deseado de la renta es el de la inversión productiva. Esta
vis1on e~ _expresada por la élite venezolana partiendo de la tesis del desarrollo capitalista de Ja
producc,1~n y de la productividad. La otra visión, salida de los movimientos populares
democraticos en Ven~zuela a partir también de 1936, expresa que es necesarío que la renta
~etrole~a . se . _con".r~~ce en una política de distribución popular así como en una
mdustnal1~~1on dirigida por el Estado, la cual cumpliría entonces la función de disolver al
sector tradicional de 1~ econo~a y de crear un mercado nacional con una alta capacidad de
co?1"ra. Esta perspectiva populista es la que ha reinado durante la historia contemporánea del
pais.
1

La políti~a basada_ en el _)ran viraje" representó el octavo Plan de la Nación (1989-1994), el
cual ~~to a la sat1sfacc1on de las necesidades alimentarias de la población de una manera
eco~o~ca Y segura sobre la base de una agricultura eficiente y competitiva mediante un
crecuruento acelerado y sostenible.
6

A un mes de iniciado el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez (febrero-1989), así como
de haber puesto en marcha el Programa shock de ajuste estn,ctural, se produjo una reacción

343

�violenta en la sociedad, con un estallido anárquico, "el caracazo". Por otro lado, las tentativas
de golpe de Estado, una en febrero y otra en noviembre de 1992, la primera liderizada por el
Coronel Hugo Chavez Frías, hoy presidente constitucional de Venezuela, así como las
reacciones de conformidad de los ciudadanos, hacen constancia del agotamiento de la élite
política del país, expresada por la falta de legitimidad tanto a nivel de las instituciones como
de los dirigentes políticos.
A través del programa denominado Agenda Venezuela, el gobierno de este país inició a
partir de 1996 un conjunto de medidas socio-económicas con el objeto de alcanzar la
estabilidad macroeconómica y la recuperación social. Este programa se ha basado en las
redes de servicios sociales fundamentales tales como educación, salud y vivienda, llevándose
a cabo con la meta de cubrir las necesidades de tres millones de familias. Los programas
sociales son los siguientes: programa de subsidio a la familia, el programa de nutrición en las
escuelas, el programa de donación de uniformes escolares, el programa de cuidado diario de
los hogares. el programa de subsidio para el transporte escolar, el programa de desayuno y
comida en las escuelas, el programa de ayuda a la madre para la alimentación de los niños, el
programa de protección del ciudadano viejo, el programa para las personas retiradas, el
programa estratégico de nutrición, el programa de empleo para los jóvenes, el programa de
ayuda social, el programa de ayuda de materiales médicos, los programas de provisión de
medicina.

7

En diciembre de 1997 se promulgó la «Ley Orgánica del Sistema de Seguridad Social
Integral», donde se establece que el órgano de dirección del Sistema de Seguridad Social
Integral es el Ministerio del Trabajo y la Seguridad Social.
8

"'

9 Durante la presidencia de Luis Herrera Campins (1979-1984) se designó a una ministra de
estado para la participación de la mujer en el desarrollo. En los dos períodos siguientes este
ministerio de Estado fue creciendo e institucionalizándose hasta convertirse en lo que hoy es
el Ministerio de la Familia, cuyo objetivo principal es el de realizar y promover acciones
destinadas a la protección de la familia. así como el de la integración al desarrollo socioeconómico del país (Art. 38, Ley Orgánica de la Administración Central, 1995).

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345

�MONISMO, RELATIVISMO, PLURALISMO

s

a Arturo A los 30 años de la Constitución democrática. La participacón política en la
::v~
Vene~ela, Revista SIC, Centro Gumilla, año LN, No. 531, enero-febrero, 1991.
0

Isaiah Berlín y la filosofia de la cultura
Dr. Mario Teodoro Ramírez
Universidad Michoacana
de San Nicolás de Hidalgo
Nuestra cultura es nuestra; las culturas
son incomensurables; cada una es
como es, infinita en valor, como lo son
las almas a la vista de Dios.

I. Berlin1

Introducción

Las posiciones relativistas y pluralistas ganan cada vez más terreno en
el campo de las discusiones culturales. Diversas razones dan cuenta de este
triunfo: crisis de ideologías y proyectos sociales de corte universalista,
generalización de la idea democrática, ampliación de los procesos de
comunicación intercultural, movimientos migratorios y consolidación del
multiculturalismo, etc. Sin embargo, persiste en ciertos ámbitos y desde
ciertas perspectivas teóricas una desazón respecto a la validez del pluralismo
y respecto a las posibles o reales consecuencias negativas del relativismo
cultural -caos "ideológico", relativismo moral, nihilismo, regresiones
nacionalistas, conflictos bélicos.2 Estas preocupaciones no están
necesariamente ausentes en quienes sostienen concepciones relativistas y
3
pluralistas. Inclusive, no está ausente una preocupación por el
replanteamiento de los aspectos comunes a las diversas culturas y por la
necesidad de hacer posible (teóricamente, pero también prácticamente) la
comunicación y comprensión interculturales. Que lo anterior podría
llevarnos -después del escabroso pasaje por el relativismo y el pluralismo- a
la conformación de una nueva perspectiva universal, es algo que todavía no
podemos anticipar; lo que sí podemos hacer es afinar nuestros conceptos y
precisar nuestras expectativas.
Para ese objetivo nos parece útil retomar algunas ideas de Isaiah
Berlin, uno de los pensadores más reconocidos de los últimos años, y que
posee la rara virtud de combinar en sus escritos originalidad y profundidad
con pertinencia y claridad. En principio, nos parecen muy atinados los
argumentos que presenta Berlin en contra de la tradición "monista'' de la
filosofía occidental y, específicamente, en contra del "monismo
epistemológico". Damos cuenta de estos argumentos en el primero y
346
347

�segundo apartados de este trabajo para en seguida -tercer apartadoocuparnos de la defensa que Berlin hace de la especificidad e irreductibilidad
del conocimiento histórico-cultural. En el cuarto apartado abordamos el
asunto central de nuestra reflexión: la distinción que propone Berlin entre
"relativismo" y "pluralismo" y los argumentos que presenta a favor de una
posición pluralista (tanto en los planos epistemológico como histórico y
moral). Sobre esta base analizamos en el quinto apartado su planteamiento
respecto a la tensión entre libertad y reconocimiento, marco donde ubicamos
aspectos de su teoría política relativos a la discusión sobre el "nacionalismo"
y la relación entre culturas. Finalmente, en el sexto apartado hacemos una
serie de observaciones sobre el valor y las consecuencias del "pluralismo"
berlineano para afrontar y permitir aclarar diversos problemas relacionados
con la diversidad cultural, el conocimiento intercultural, y los aspectos
políticos y morales de la interculturalidad.

1. Crítica del racionalismo monista
Aunque la crítica epistemológica al racionalismo y, en general, al
pensamiento moderno-ilustrado se ha convertido en un truísmo de nuestra
época y se la ha llegado a identificar a veces con ciertas corrientes de
pensamiento concluyentemente antirracionalistas, existen pensadores, como
Isaiah Berlin, que por su filiación filosófica o por su estilo y talante intelectual
están libres de la sospecha de radicalismo o irracionalismo. Berlin llama la
atención por su capacidad para plantear o replantear de manera precisa algunos
de los problemas filosóficos básicos de nuestro tiempo y por su aptitud para
hacer ver el significado vital, el alcance humano, de ciertas discusiones teóricoconceptuales aparentemente abstractas. En todo ruomento Berlin ha hecho de la
"actitud crítica" la condición tanto como el efecto del pensamiento filosófico.
Esto significa que para él la tarea de la filosofia es comprender los problemas y
clarificar nuestra situación (teórica o práctica) antes que tratar de dar
4
"soluciones" o explicaciones últimas. Esta suposición -la de que es posible
encontrar respuestas últimas y únicas- subyace a la teoría positivista del
conocimiento, al pensamiento ilustrado moderno y, en general, a toda
"ilustración", esto es, a toda concepción racionalista monológica, ya en la
epistemología, en la vida práctica moral o en otras formas de pensamiento no
filosóficas como la religión.
Con la expresión "racionalismo monológico" designamos lo que Berlin
llama la "tradición central" del pensamiento occidental, "que se remonta por lo
menos hasta Platón", y que, según nuestro filósofo, puede caracteru:arse en
tomo a tres suposiciones básicas:

348

(a) que para todas las preguntas genuinas hay una y sólo una respuesta
verdadera, y que t ~ las demás son desviaciones de la verdad, y por lo tanto
falsas; esto se aplica tanto a las preguntas que tienen que ver con el
comportamiento Y el sentimiento, es decir, con la práctica, como a las que
tienen que ver con la teoría y la observación -preguntas de valor tanto como de
hecho-; _(b) que las respuestas verdaderas a tales preguntas son por principio
cognoscibles; (c) que estas respuestas verdaderas no pueden oponerse entre sí
pues una proposición verdadera no puede ser incompatible con otra; que'.
Juntas, estas respuestas deben formar un sistema armonioso. 5
. En suma, podemos decir que la tradición occidental dominante es: a)
morusta en cuanto a la verdad; b) racionalista en cuanto al procedimiento
cognoscitivo, y c) uniformista o universalista en cuanto a los resultados del
conocimiento. Cabe destacar que Berlin comprende de este modo no solamente
un programa epistemológico sino también una concepción ética o una filosofia
práctica, misma que se remonta igualmente a los orígenes de la tradición
occidental. En términos prácticos -morales o políticos- el racionalismo
monológico funciona con la idea de que existe una forma de la ''vida perfecta"
~ de la '_'sociedad perfecta", que es única, universal y necesaria, verdade~
mdependientemente de que se haya realizado o no, de que pueda ser realizada 0
no, válida "para todos los hombres, en todas partes, en cualquier tiempo".6
. Los, ?ºs aspectos o momentos del racionalismo monológico -el
ep1stemologico y el moral- se encuentran íntimamente vinculados e incluso se
refuerzan mutuamente, por lo que la critica de uno involucra necesariamente la
crítica del otro. Particularmente Berlin está interesado en observar las
implicaciones p~áctico-morales de esa crítica. Pues las consecuencias negativas,
nefastas en algun momento, del monismo son más preocupantes en el plano
moral que en el epistemológico. El "monismo ético" ha sido, según Berlin, la
fuente de las diversas visiones "escatológicas" o "utópicas" de la vida
histórica Y social, y es responsable en gran medida de la mayor parte de los
procesos sociales autoritarios, sectarios, violentos y hasta criminales que se
~ dado en la historia de la humanidad. Cuestionar esta persistente y casi
msuperable visión de las cosas es uno de los aportes imprescindibles del
pensamiento crítico-filosófico a la sobrevivencia del ser humano. Ahora
bien, no obstante la precisión y contundencia de la critica de Berlin al
racionalismo, él no va a defender en un ningún sentido una conclusión
irracionalista; por el contrario, va a tratar de mantener y defender -y en primer
lugar de comprender- la diferencia entre una actitud irracionalista meramente
'.'romántica", igualmente ahistórica y monológica, y una críti~a racional,
informada históricamente, de los límites e insuficiencias del ''racionalismo
mon~lógic~"- Precisamente, el uso por nuestra parte de esta expresión nos
permite dejar abierta la posibilidad de definir otra forma de racionalidad
(obviamente no "monológica", no monista).
349

�2. Critica del monismo epistemológico
La versión contemporánea más famosa del racionalismo monológico es
el "positivismo lógico" o "neopositivismo". A ella dedica Berlin, en sus
primeros escritos, una critica acuciosa. Según él, el positivismo lógico se
caracteriza porque realiza una doble reducción: en primer lugar, reduce toda
forma de conocimiento a una que se considera básica o paradigmática (el
conocimiento científico-natural); en segundo lugar, dentro de esta última busca
reducir los diversos componentes del proceso cognoscitivo a unas unidades
elementales, fundamentales -las proposiciones atómicas o de "contenido
empírico"-, de las que supuestamente todo provendría, y que proporcionarían
la justificación última de la validez del conocimiento. Con gran perspicacia
refuta Berlin la teoría empirista del conocimiento, mostrando cómo, a pesar de
las declaraciones explícitas tal teoría se encuentra profundamente comprometida
con la gran tradición de racionalismo monológico del pensamiento metafisico.
En el artículo «Traducción lógica», y en otros materiales incluidos en
Conceptos y categorías, Berlin muestra una rara capacidad para moverse
críticamente y con originalidad en el ámbito de la filosofia analítica. Profesor
también en Oxford, Berlin tuvo oportunidad de conocer y tratar a dos de los
más importantes representantes de esa tradición: A.J. Ayer y J. Austin. Esto le
permitió tener una comprensión aguda de los aportes y el valor de la filosofia
analítica tanto como de sus límites y eqtúvocos. Así, su perspectiva rebasa los
lugares comunes de la crítica al positivismo lógico -el formalismo logicista, la
exacerbada negación de la metafisica, o la fascinación por la claridad y el
rigor- para concentrarse en el carácter problemático y hasta absurdo de algunos
de sus supuestos y consecuencias.

.. .

Particularmente Berlin se dirige a la llamada teoría empirista del
significado, fundamento de la epistemología neopositivista. La idea de que
las únicas proposiciones de nuestro lenguaje que tienen significado son las
"proposiciones empíricas" (empirismo "deflacionario"), o bien de que todas
las proposiciones se pueden traducir, con reglas y referentes ad hoc, a
proposiciones empíricas (empirismo ''inflacionario"), no es una tesis
simplemente errónea: es un programa filosófico cuyas intenciones de fondo
-monistas y reduccionistas- resultan cuestionables, esencialmente inviables
y, al fin, carentes de sentido. Las "intenciones de fondo" -los supuestos- de
la teoría empirista del significado son, según Berlin, las siguientes: l) la
teoría del lenguaje como correspondencia, es decir, la suposición de que
existe algo así como un función básica -y tendencialmente única- del
lenguaje que sería la de "reflejar" o "describir'' la realidad, a partir de lo cual
otros usos del lenguaje (no descriptivos, sin '·correspondencia") resultarian
incomprensibles o puramente accesorios; 2) "la falacia jónica'', esto es, el
350

supuesto propiamente "metafisico" del positivismo, que consiste en asumir
la vieja creen:ia de _que la r~-~d está compuesta por "entidades" básicas y
elementales, constituyentes últimos que nuestro lenguaje y conocimiento
~bieran poder re~ejar al fin; _Y 3)_ "la búsqueda de la certeza", supuesto que
sigue de los antenores y los smtetiza en términos de teoría del conocimiento
científico consiste en creer que la tarea de la ciencia estriba en alcanzar unas
"proposiciones incorregibles", esto es, unívocas, exactas y plenamente
"garantizadas". Según Berlin, este supuesto, como los dos anteriores no
tiene sentido, pues "para decir algo significativamente acerca del m~do
tenemos que traer a colación algo que ya no es la experiencia inmediata (se~
lo _que fuere lo que signifique 'inmediata'); a saber: el pasado y el futuro, y
obJetos ause~tes '!. otras pe~sonas,_ y posibilidades no realizadas, y juicios
gen~es e hipotet1cos, y as1 sucesivamente". 7 Como no podemos evitar esto,
es decrr,_ ~orno en t~o _proceder cognoscitivo tenemos que dar por supuestas y
hasta Utilizar propoSiciones que no son incorregibles, resulta que "la única
manera de estar absolutamente seguros consiste en no decir absolutamente
nada".ª Es a esta pureza silenciosa a donde nos conduce tendencialmente la
teoría empirista del conocimiento.
Cabe insistir en que la clave de la crítica de Berlin debe buscarse por el
lado de los "supuestos" del positivismo lógico que él se propone esclarecer, y
no solamente por el lado de los limites de los procedimientos empíricos o
formales de la verificación o corrección de las proposiciones. La limitación de
estos procedimientos no tendría que ver con que hubiera una "resistencia" de lo
rea_} a nue~ dis~sicione~ cognoscitivas o una condena de nuestro lenguaje a
la mexacntud, a la incapacidad de "describir''. Tiene que ver con el hecho de
que cualquiera de los elementos de nuestro lenguaje sólo tiene sentido en
relación con otros -no hay lo "cierto" o "incorregible" sino porque hay también
lo• ""ft'ft-"
1cm,u , 1o. "dudoso" , 1o " corregi'ble", lo meramente ''probable", etc. Y,
c_iertamente, nmguno de estos elementos puede ser absolutizado y "separado" a
nes~o de perder su capacidad para significar algo coherente. En otras palabras,
Berlín ~mparte -quizá sin proponérselo- la tesis hermenéutica (gadameriana)
que sostiene la preeminencia de la "comprensión" sobre el "conocimiento'' y
los elementos "empírico-positivos" que él nos aporta.9 Ciertamente, su
perspectiva no deja de ser propia y se distingue claramente de ciertas
radicalizaciones hermenéuticas en que para él la preeminencia de la
"~~prensión ~el sentido", es decir. la preeminencia de nuestro lenguaje en sus
múlnples funciones sobre alguna de éstas no elimina la posibilidad de que
~o~ hablar de verdad, objetividad o confiabilidad respecto a los
conoclilllentos que las diversas ciencias nos proporcionan. Lo que dice Berlin
su tesis hermenéutica, es solamente que para que una "proposición empírica':
tenga "sentido", es decir, comprensible para un ser humano, es necesario que
haya en nuestro lenguaje otras proposiciones distintas de las empíricas y que
reconozcamos que ellas también tienen "sigrúficado". Así pues, sostener-como
351

�-=-Mln función del lenguaje es la
·· ·
que una deteTI.lllilllU4
hace el neo~siti~~o- . te" seria como sostener, por eje°:'plo, ~ un
"fundamental o e t e ~ .
ue en consecuencia, el sistema
organismo no se mantiene smd ~e~tarst~ yq
éstos deben "reducirse" o
digestl·vo "determina" a los emas'lsi e
''traducirse" en los términos de aque ·

q:ie

d .sta metafisico cualquier búsqueda de
Igualme~te? desde el p~~.~ :sulta también un afán absurdo. Pues, si
"componentes últimos de la reali
,
d finir x? Tendríamos que hacerlo
,
x'
·cómo podríamos e
.
e•
ul
''todo no es mas que ,. ~
''n s x" pero entonces la 1orm a
necesariamente en relac1on ~ algo ~e tiºod e Debemos aceptar que la única
.
ul r::...1
imposible o smse111 o.
.
d
morusta res ta éllsa,
.
estro conocimiento del mun o
manera de hacer que _nuestro len~ ;;,;~pción de la realidad una postura
tengan sentido es asunuendo en nue l
este pluralismo básico no está
''pluralista". Sin em~argo, cabetalac ~o=da de ciertos componentes en tal
afirmando que la realidad como
es
.ón de ue hay una pluralidad
o cual número; solamente establece ~~ l~ asunc1. dibl2 para la posibilidad de
de seres o modos de ser es una condicio~ im¿re:~eza de la argumentación
nuestro conocimi~nto y _n~estro len~~- a las condiciones del pensamiento-,
pluralista de Berlin es l~g,ca -se reafi.rmaciones a priori sobre lo que existe o
no ontológica o metafisica-no hace
no existe en el mundo-.
.
,
sitivista es insuficiente como teoría del
Así pues~ la ~p1stemologia ~:po teoría del conocimiento en gen~.
conocimiento c1&lt;:°tifico ~ ~s r,arci :mo a de la "ciencia unificada"- Berlin
Al ''monismo ep1stemolo~co -el .P , ~ta ara asumir y comprender la
opone una "epi~mologta pl~~~oc~e!to científico, de corte empirista
complejidad del ID1smo proce~ e cdar d
ta de otras formas y modos del
y natmalista, y para hacer posible, y
e cuen
,
conocimiento humano.

3. Pluralismo epistemológico y conocimiento histórico
.
.
de la crítica al "monismo
Una consecuencia impo~te
y replantear la diferencia
, . ,,
que nos permite retomar
. .
l
epistemo ogico es
.d d 1 todo entre el conoc1ID1ento
fundamental, nunca ace~ta_da y ahis~t' ·ªco e entre '"las ciencias" y las
. ,
l conoc1ID1ento
s on '
.
,
científico Y e
.
ensadores de nuestro tiempo que mas
"humanidades". Berlm es un~ de
dad especificidad cognoscitiva de
han contribuido a de~ender la rrre,, uclti ihi~st ·a antropología, la psicología,
" .
as humanas - a
on ,
ºfi .
las llamadas c1enc1
.
.
. . s do , ticas del cientl cismo
etc.- frente a las prete°:5iones imp~n~1stade~de s~inicios en la Ilustración
moderno. Básicamente este ha ~onsis o, e osible y necesario aplicar los
del siglo XVlli, en la cre~ci~ d~;~:l :o~ocimiento científico al campo
métodos, supuestos y proce 1ID1en

¿ºs tr y

352

de lo social-humano, a fin de alcanzar en algún momento un saber en este
campo tan preciso y exacto, y con capacidad de explicación y predicción tan
firme, como el que nos ofrecen las ciencias naturales. Esta pretensión no es
solamente parte de un programa epistemológico, expresa más profundamente
una cierta forma de entender al ser humano, cuyos supuestos principales, y
no puestos en duda por el cientificismo ilustrado, serían: a) que la
humanidad es una sola y la misma en cualquier circunstancia y en cualquier
época (que hay algo así como una ''naturaleza humana", una "entelequia"
que subyace a las diversas, casi infinitas, modalidades en las que el ser
humano se realiza en el espacio y en el tiempo); b) que a lo largo de la
historia esa humanidad única ha ido avanzando paulatinamente, en un
sentido teleológico-progresista, hacia estadios de mayor conocimiento y
perfección, superando definitiva y felizmente estadios de oscuridad,
ignorancia y fanatismo; y c) que, por ende, los rasgos esenciales y superiores
de esa "naturaleza humana" son aquellos que tienen que ver con el desarrollo
de las capacidades intelectivas y cognoscitivas y con las posibilidades
transfonnadoras y liberadoras de la acción práctico-técnica. Desde este
punto de vista, para un historiador ilustrado (Voltaire) hay bien poco que
indagar: ''la historia es un desierto árido con unos cuantos oasis''. 1º La
mayor parte de ella puede ser tranquilamente desechada: "¿quién quiere
saber acerca de Salmanasar o Mardockempad?", ¿y de tantos e inacabables
datos relativos a acontecimientos fútiles, pasiones terribles, hábitos
incomprensibles, mitologías exóticas, visiones infructuosas? En fin, la
Ilustración -y todas sus variantes posteriores- sólo hace posible la aplicación
de los métodos científicos al campo de lo humano a condición de
desvirtuarlo, de suplantarlo por algo en que ya no se reconoce en lo que
verdaderamente es.
Otros pensadores contemporáneos de la Ilustración denunciaron desde
entonces esa suplantación, esa visión fundamentalmente errónea de lo que es
el ser humano y de nuestros medios para "comprenderlo". Berlin ha
dedicado diversos trabajos a recordar y revalorar las concepciones, a veces
oscuras y en aspectos equívocas pero siempre agudas y profundas, de Vico y
Herder. Autor de una verdadera revolución intelectual, Vico introduce la
idea -mantenida y desarrollada por posteriores pensadores historicistas y
humanistas- de que la tarea del historiador no es relatar una serie de hechos
Y ordenar una serie de datos sino tratar de aprehender las intenciones
humanas que se ocultan detrás de esos hechos, los valores, las ideas, y las
fonnas de vivir y sentir de los actores de aquellos acontecimientos, mundos
o épocas. Y sólo este conocimiento nos enseña lo que realmente son los
seres humanos, lo que son sus obras, sus actuaciones, sus culturas. Para
Vico, "comprender la historia es comprender lo que los hombres hicieron en
el mundo en que se encontraron, lo que exigieron de él, cuáles fueron las
necesidades sentidas, las metas, los ideales". 11 Pero, ¿cómo podemos obtener
353

�..

este conocimiento?, ¿cómo podemos acercamos a otras mentes? Vico no
creía que fuera imposible, ni siquiera que planteara mayores problemas. El
caso es que podemos hacerlo; que contamos con el lenguaje y con diversas
formas de expresión de la vida espiritual. Basta que "imaginemos" cómo es
la experiencia del otro. Es la perspicacia imaginativa -en las antípodas del
entendimiento analítico- el modo de conocimiento propio de la historia y del
conocimiento humanístico en general. Sólo ella nos permite y asegura que
estamos en el punto de la cuestión: acceder al mundo de otros hombres y
otras mujeres y comprenderlos como tales. Esto lleva naturalmente a una
visión de la pluralidad, irreductibilidad e inconmensurabilidad de las épocas
y las culturas. Dado que cada época o cada cultura debe comprenderse a
partir de ella misma, es falaz suponer que existe una sola cultura, la misma
para todos los seres humanos, y es también inaceptable, como desarrollará
posteriormente Herder, ya en la época del romanticismo, que podemos
comprender aspectos de una cultura separados de la "totalidad" que
conforman. "Cada cultura tiene su propio y único Schwerpunkt ('centro de
gravedad'), y al menos que lo tengamos a nuestro alcance, no podemos
entender su carácter o valor". 12 No hay, por ende, una sola sino muchas
culturas; y ellas deben ser comprendidas a partir de ellas mismas y no de
criterios extrínsecos y ajenos. "El juzgar una cultura con el patrón de otra,
demuestra un fracaso de la imaginación y el entendimiento. Cada cultura
tiene sus atributos propios que deben ser captados por ella misma en su
interior". 13 La tarea del historiador y del humanista en general es
comprender lo propio y singular de cada modalidad de la praxis humana,
tarea ésta que no puede tener otro objetivo más que el de ampliar la propia
comprensión de nosotros mismos en tanto que humanos.
Berlin ha desarrollado por su cuenta las inspiradas tesis de los
filósofos historicistas clásicos. En el artículo «El concepto de la historia
científica» se ocupa precisamente de demostrar que la historia no se ajusta a
los moldes y procedimientos del conocimiento científico. Su forma de
conocimiento no es la deducción. ni la inducción. ni la generalización, ni la
verificación empírica precisa. ni tampoco. ob,iamente, la cuantificación o la
predicción exacta de los acontecimientos. En fin, está fuera de lugar la
expectativa de que el objetivo del historiador sea llegar a ciertas ''leyes
generales'' o '·constantes uni,ersales·· de los fenómenos históricos. Y esto,
nuevamente la vena lógica de Berlín, no por una cierta imposibilidad de
principio. por una falla o defecto de los métodos de que hace uso el
historiador, sino por la simple razón de que tales generalizaciones o
regularidades no tienen sentido ni utilidad y son esencialmente inexactas
respecto a aquello que se trata de conocer: precisamente, la singularidad de
un acontecimiento, lo que él tiene de nuevo y distinto a los demás. La única
manera de acercarse cognoscitivamente a esa singularidad es poseyendo la
rara habilidad para concatenar diversos datos, quizás aleatorios y hasta
354

distantes entre sí, para hacer con ellos una "textura" que permite comprender
y entender lo que se nos da. Este proceder no se parece en nada a ·
d
los del pensamie~to científico. '.'Lo que pasa en el pensamiento
par~ce mucho mas a la operación del sentido común en que entret ·
vanos co
t
. .
,
eJemos
, .
ncep os Y propos1c10nes generales, a primera vista independientes
lo~camente, y hacemos que vengan al caso de una situación dada de l
meJor manera posible". 14 En general, no se trata en el pen.,.,. ....; t hi t, • ª
" 1· ,, -d
•.
= e n o s onco
de exp 1car
e utilizar un esquema "causal" en el se ti.d
,·
b. ·
·
"
n o empmco? ~eti~o- smo de comprender", de adentramos a las razones, motivos
mtenciones ~ pr?yectos de los seres humanos que estudiamos. El uso dei
porque •en• histona, la respuesta a la pregunta "&lt;.,· por que·?"
· , a un
• e n re1ac1on
acontecumento o una acción, funciona más de acuerdo con la manera como
~bran:ios en nu~stra vida cotidiana y comprendemos expresiones tales como
María perdono a Juan porque lo quería". Lo que nos permite entender y
ace~~ esta resp~esta es el modo de ser de nuestra propia experiencia la
posib1hdad
tr
odded vivirhalgo parecido a la relación referida, y , en gener'al,
nues o m o e ser umanos, que nos capacita para entender, o poder llegar
a hacerlo, a otros co~o nosotros. Porque "no soy aquí primordialmente un
observador extern~, smo que yo mismo soy un actor; comprendo a otros
seres human?~• Y se lo que es tener motivos, sentimiento y obedecer a reglas·
porque tambien soy humano". 15
'

i::~~ ;

En fin, lo qu~ ~l . historiador tiene que poner en juego para
~omprender un hecho histonco es lo mismo que siempre está poniendo en
Jueg~ para actuar Y moverse en su mundo, para vivir y convivir con los
demas, darse a entender y entenderse con ellos. Berlm· llama a ta
"capaci.dad" - 1a capacidad
.
es 16
de ser humano- tener sentido de la realidad
~sto es, ~ener "sentid~" para aprehender y comprender una serie c~si
~perc~p~ble Y ª!eato~a de datos, matices ínfimos, gestos evanescentes,
giros mmusc~os,_mtenciones que son apenas un temblor, y a través de todos
ellos J&gt;?der identificar un esti_lo, un idea, un modo de ser O una cultura.
~emasiado numerosos, demasiado complejos, sutiles e indiscernibles entre
si ~sultan esos datos como para ser identificados, mencionados, ordenados
registrados_ Y expuest~s '·en un lenguaje científico neutral". 17 Desde est~
punto de vista, resul~- ~~lmente absurda la pretensión de que el historiador
deba procurar una v1s10n neutral" de los hechos, esto es, que deba tratar de
poner en suspenso sus propios "valores" y ''valoraciones". ¿Cómo podría
enton~es . comprender los valores que constituyen esencialmente la
e~J&gt;C:~enc1a de_ los otros y son un componente fundamental de los fenómenos
~ston~os:, sociales y cul~al~s estudiados? No se trata de que el historiador
..m~r~ic~, , ~~l~a B~~llll, smo de que esté consciente de que por más
ob~etivo Y dis~~e q~e q~era ser respecto a lo que estudia no puede
~bviar su comprension axiológica y su juicio valorativo, ínsitos en su manera
e ser Y comprender el mundo y en sus procedimientos cognoscitivos. Aun
355

�intentándolo, resultará al último que la pretendida objetividad o neutralidad
terminará siendo ella también una "toma de posición" y un tipo de
compromiso valorativo.
Por otra parte, cabe observar, aunque brevemente, que el
conocimiento histórico y la misma acción histórico-social se parecen, tienen
rasgos y supuestos semejantes. El "sentido de la realidad" no es solamente
privilegio y requisito del buen historiador, del humanista. Todavía más, es la
condición y el rasgo del sujeto que actúa socialmente, del político; es aquello
que distingue -y no sólo desde el punto de vista de la eficacia- al buen
político del mal político. Igualmente, el saber del político no es ~ saber
teórico-científico, o un saber de principios y doctrinas abstractas. Existe en
su actuar "un elemento de improvisación, de tocar de oído, de ser capaz de
valorar la situación, de saber cuándo saltar y cuando quedarse quieto, que
ninguna fórmula, ninguna panacea, ninguna receta general, ningún talento
para identificar situaciones específicas como ejemplos de leyes generales,
podría sustituir". 18 Esto significa, y tal es la preocupación ~d~ental de
Berlin, que la historia real (efectiva) no es un proceso detemurusta, que la
humanidad no es una entelequia, y que la verdadera acción político-social es
una aventura creadora, un ejercicio de libertad. Es decir, que la libertad
sigue siendo, a pesar de todos los determinismos cientificistas, ideológicos o
mediatizadores, un rasgo, un valor, un desafio de la acción humana, de la
19
vida social y de la historia.

4. Del relativismo al pluralismo

Cuestionar el monismo epistemológico y la pretensión de cientificidad
en los estudios histórico-sociales, abogar por el uso de la imaginación, la
comprensión y el compromiso axiológico del investigador, ¿no nos lleva a
postular un subjetivismo total, un "relativismo cognosciti~o" y a fin de
cuentas a un "relativismo general" respecto a las cuestiones humanas
básicas? Berlín se cuida de esta implicación. Según él, el reconocimiento de
las peculiaridades y problematicidades del conocimiento histórico-social no
debe atentar contra el sentido de verdad, objetividad y validez que este
conocimiento, como cualquier otro, debe cumplir. Volviendo a sus
reflexiones sobre el pensamiento ilustrado y contrailustrado del siglo XVIII,
Berlin muestra que los creadores del historicismo no avalaban una posición
"relativista". Ni Vico ni Herder veían mayor dificultad en el conocimiento
histórico y en la comprensión de la "diversidad" histórica y cultural de la
vida humana. Es decir, no eran en ningún sentido relativistas
epistemológicos; le resultaría bastante extraña la idea de que '.'no podemos"
tener un conocimiento de la historia y la sociedad, pues, más bien, en el caso
de Vico por ejemplo, creían que se trataba del conocimiento más cercano,
356

profundo y útil que podemos alcanzar (puesto que es verdadero, ante todo, lo
que hacemos). Pero ¿eran relativistas en un sentido axiológico y moral? Es
decir, ¿consideraban que los valores eran históricos, que eran relativos a una
époc~ Y cultura, Y só~~ válidos en sus límites? Berlín responde
negativamente.ª. esta cuestion. Tampoco en un sentido axiológico eran Vico
y Herder relativistas. En verdad, el relativismo tiene que ver con otra cosa:
n? ~on la idea de q~e las épocas y las culturas poseen concepciones y valores
distintos. y hasta mconmensurables, sino con la suposición "de que las
perspectivas de los seres humanos están inevitablemente determinadas por
fuerzas de las que comúnmente no tienen conciencia",2º esto es con la
suposición de que los valores, las ideas, las intenciones y proyectod que los
seres humanos nos formamos para vivir y actuar son, en realidad máscaras
que oc~tan intenciones oscuras, intereses aviesos, conveniencias ~ersonales
o necesida~e~ pedestr_es'. esto es,. que en realidad no son valores. Es por esto
que el relativismo esta siempre signado por el "nihilismo".
Lo que Vico y Herder nos enseñan es otra cosa, según Berlin: que hay
muchos valores. Ellos "nos exigen mirar la vida como abarcadora de una
pluralidad de valores. igualmente genuinos, igualmente esenciales y, sobre
todo, igualmente objetivos; que, por lo mismo, no pueden ser ordenados en
una jerarquía atemporal, o juzgados en términos de una norma absoluta". 21
~sí. p.u~s, :l "~!urali~?1o", a diferencia del relativismo, no niega la
obJettvidad -el valor - de los valores, pero, en oposición al universalismo
monista, no cree que existe una jerarquía axiológica única, objetiva y
absoluta. Lo que es relativo, diverso e irreductible es la ''jerarquía", la
"escala de valores" que caracterizan y definen a una época o a una cultura
··cuestión que, desde luego, conlleva la permanente posibilidad del conflict~
inelu~i~l~ en~e valor~s, así como la incompatibilidad entre las perspectivas
de civihzac10nes diferentes o de etapas diversas de una misma
civilización". 22 Pero éste ya es otro problema.
El relativismo no es entonces la única alternativa al universalismo al
•'unifonnitarismo", remarca Berlín: hay además el pluralismo. Ciertame~te
el relativismo es como una vía de acceso al pluralismo: una sana y razonabl;
conciencia relativista es un requisito casi indispensable para ampliar nuestra
percepción y comprensión de la realidad y especificidad de los fenómenos
culturales. Más que ciego a la diversidad cultural, el "universalista" no tiene
tacto pai:a la cu~tura como tal: todo fenómeno y realidad cultural le parecen
una_,~eahd.~d epifenoménica, secundaria, artificial, si acaso anecdótica, y al
fin irreal . Poner cotos a esta actitud y volvernos más sensibles a la cultura
es el gran aport~ del relativismo. Pero el relativista quiere tirar al niño junto
con ~l agua sucia. De negar que ·•sólo hay una cultura que vale" concluye, a
traves del condescendiente "todo vale igual", que ninguna vale, y que, en
general, "nada vale", esto es, que las realidades culturales no tienen ningún
357

�sentido de objetividad y validez y que únicamente remiten al vaporoso
campo de los intereses, gustos y deseos. Paradójicamente, el relativista
extremo se reencuentra con el universalista abstracto en su común
denegación de la "objetividad", ciertamente propia y específica, de los
fenómenos culturales. Ellos son algo meramente "subjetivo": simplemente
uno cualifica tal rasgo en forma "negativa" (el universalista) y el otro en
forma "positiva" (el relativista). Ninguno está en posibilidades de reconocer
y aceptar un grado de objetividad y validez en las realidades culturales como
tales o bien en cada una de las diversas culturas particulares.
Así pues, el pluralismo consiste en asumir que hay muchas culturas,
muchos y distintos (aunque no ilimitados) sistemas de valores, que ellos no
nos son en principio inaccesibles e incomprensibles y que podemos incluso,
hasta un cierto punto, sopesarlos y juzgarlos; o, al menos, que no podemos
suponer que nos sean totalmente ajenos y distantes. "Hay muchas clases de
felicidad (o de belleza o de bondad o de concepciones de la vida), y a veces
son inconmensurables; pero todas ellas responden a las necesidades reales y
23
las aspiraciones de seres humanos normales". Podemos, naturalmente,
compartir unas visiones y rechazar otras, indignarnos incluso ante algunas.
Pero no podemos decir que no las entendemos. En realidad, lo que se está
sosteniendo cuando se dice que "no podemos entender" otras culturas es que
no podemos aceptar su "sistema de valores", o que no lo consideramos tal. Y
cuando una posición universalista y monista niega la diferencia y diversidad
de los mundos culturales y nuestra posibilidad de comprenderlos, lo que dice
en verdad es que considera inaceptable que haya diversos sistemas de
valores. Y este es el punto medular del monismo: la creencia en que existe,
ahora en algún momento pasado o futuro, un único, definitivo, absoluto y
plenamente "armonioso" sistema de valores. Un sistema donde quedan
superados los conflictos y las contradicciones, donde todos los valores
convienen entre sí, son felizmente compatibles, y no nos plantea otro
problema que el de cómo aplicarlo y dejarnos conducir por él. Este
"idealismo", tan viejo como el pensamiento humano mismo, es fuente de
toda clase de dogmatismos, intolerancia, incomprensión, frustración e
incapacidad de vivir. Es lo que, por fin, debemos cuestionar y sustituir por
una nueva, más humana y realista, concepción de las cosas.
El punto clave para Berlín es que, en el plano de nuestra experiencia
real, los valores no son necesariamente compatibles, que pueden entrar y de
hecho entran en conflicto. Esta situación es, simplemente, inherente a la
"condición humana"; así es y así será siempre, mientras el ser humano sea
humano (y ni siquiera es incuestionable que para un "entendimiento infinito"
no haya conflicto de valores). Identificar un estadio de perfección humana
con la situación en que los conflictos de valores (y quizás, todo tipo de
conflictos) estén resueltos no es un ideal falso o inalcanzable para el ser

humano, es, llanamente, un ideal absurdo. Pues si hay valores es porque
somos seres que actuamos libremente, que podemos eleair d 'dir tal
1
d
· , y d 'd
o~ Y eci
o
cua curso e accion.
eci ir significa que a veces tenemos que optar
un_ valor en contra de otro -sin que éste implique que este otro sea fals~º;
deJe de valer, pues en otra circunstancia podemos actuar al
tr · y
I
t
b, b
con ano.
~o amen e un ~ aro, como calificaba con lucidez Schiller, cree que hay un
'valor absol~to , que va antes que todos, subordina O niega a los demás, }
debe ser realizado cueste lo que cueste. Justicia libertad igualdad
dad
· d d
'
,
, ver ,
1ealtad • pie
a .. etc., son todos valores, a veces, qw·za·s raras, son ·mas
· o
menos. compatibles
entre
sí
a
veces
no·
y
tenemos
d
·d·
,
. . , .
,
que eci rr cuál
prefe~mos, cuales son pnontaríos y cuáles pueden posponerse. "Algunos de
los bienes supremos no pu~den coexistir. Ésta es una verdad conceptual.
Estamos condenados a elegir, y cada elección puede conllevar
· d'da
·
bl ,, 24 ,
. .
•
una per i
irrep~a e · . _Ese es nuestro pnvileg10 y ésa nuestra responsabilidad.
Ele?'mos, deci~os algo, incluso de forma drástica. Pero nunca podemos
olvidar que ha sido una decisión, por ende, "que podemos estar equivocados
~ue . nuestra certeza acerca del efecto de tales medidas conduc~
mvanablemente al sufrimiento, en otro caso evitable, de inocentes". 25 No
hay_ 1_13da peor, m?ral y humanamente hablando, que decir que ciertas
d~~,szones no h?n sido tales, que en realidad son aplicaciones de un mandato
~1vmo, etapas meludibles para alcanzar un ideal impoluto consecuencias
inmutables de la lógica implacable de los "hechos·• 0 de la .:histo · ., N d
de st ti
d d
na . a a
. ~ o ene en ver a ~ntido y razón de ser. Ningún valor hay que pueda
Jushfic~, ~ue pueda legzhm~; de fonna a priori e incontrovertible, el exceso
de sufrinuento. Y la ~oluc1on, la regla básica que nos propone Berlín es
bastante modesta y simple: .
mejor que puede hacerse, como regla
g~ner~I, es mantener un eqwlibno precario que evite el advenimiento de
situa_c1_ones desesperada~, de alternativas intolerables -ése es el primer
reqwsito para una sociedad decente; un requisito por el que siempre
podremos luch~, a la luz del limitado espectro de nuestro conocimiento, y
ª~ de nue~tra imperfecta comprensión de los individuos y las sociedades.
; 1erta hu~ruldad ,,en estos asuntos es muy necesaria". 26 La renuncia a los
grandes _ideales no es una renuncia: es un reencuentro con la vida, un
co~~rom1so con el presente, con los demás que siempre están ahí una
opc1on por nuestro deseo y nuestra libertad.
'

' .L~

5. Libertad y reconocimiento, crítica del nacionalismo

¿Es posible combinar una defensa de la libertad individual y los
d~rec~os humanos. básicos con una posición que reconoce y acepta la
: 1verSidad Y plurahdad de las culturas? Berlin responde que sí, siempre y
uando seamos capaces de pensar con prudencia y creatividad, es decir en
tanto superemos las formas esquemáticas, "cuadradas", unívocas y definit¡'vas

358
359

�del pensamiento. Básicamente se concibe a Berlin, y él así se asume, como
un liberal, en lo mejor de la tradición clásica, en la línea d~ ~ocke, Cons~t
y Stuart Mill. Berlin se identifica particul~ente con el últuno, co~ ~~en
's allá de principios e ideas, actitudes y una aguda sensibilidad
comparte, ma
.
l'b al · 'fi
hacia el problema social.27 Al igual que Mill, para Berlin ser 1 er . si~ ca
primordialmente cuestionar y denunciar todas las forma~ de domm~cion Y
opresión, todas las formas de imposic~ón_ ~ control social, es dec_rr,. todo
aquello que atente contra la libertad del mdividuo -aun aquellas restrl~ciones
que benévolamente plantearían asegurar o encauzar racionalmente esa libertad
en un sentido "positivo"-.
8

y éste es el punto de la teoría de la libertad ~e Berlin.~ Su insistencia
en que no se deben confundir dos conceptos de libertad diametra~ente Y
esencialmente distintos: el concepto negativo y el concepto po~ztzvo. El
rimero -propio de una postura liberal e individualista- es el ~entido ~n el
~ue hablamos de que alguien es libre "de", es decir,_ q~e no esta sometido a
algo, es independiente y no acepta obstáculos y restr1cc10nes al desarr~llo de
sus actividades y al cumplimiento de sus deseos. El se~do es el senndo en
el que hablamos de que alguien es libre "para", es ~ecrr, del uso que v~, a
hacer de su libertad y del sentido que le va a dar. ~qw se pr~gun~ por qwen
es el "sujeto" de la acción libre; el concepto de ~1~rtad ~e idennfica con el
de "autodirección", "autocontrol" o "autonomia :_es libre el ser que ~s
"dueño" de sí mismo y actúa conforme a sus propios mandatos, para m~s
precisión conforme a los mandatos que su razón le indica, pues toda teona
de la "libertad positiva" conlleva una concepción del ser humano como ser
"racional".

..

Vemos la sutil pero fundamental diferencia entre ~bos conceptos.
No hacerlo ha llevado, según Berlin, a discusiones inn:~esarias,_y, lo que es
peor a confusiones y errores garrafales. ¿Ser libre es que na_die mande en
o ser libre es que "yo mande en mí mismo"? ~~ual de l~s dos
definiciones es prioritaria? La teoría de la libertad p~~1tiva -teon~s,, del
contrato social y del estado racional- argument~ que ~dependencia no
significa libertad, porque un individuo que se mdependiza de alg? p~ede
volverse dependiente de otra cosa -por ejemplo, de sus, des~os o mstmtos
personales (e irracionales}--. Por lo tanto, dice esta teona, sm un c~ncepto
positivo de libertad no hay "verdadera" libertad. Por ~u parte, ,la t~ona de la
libertad negativa contesta, argumento básico del sentido comun. liberal, que
del hecho de que nosotros no sepamos "qué queremos" no se sigue qu~ no
odamos saber, y con certeza, "qué no queremos", ~ que toda ref~rencia a
~a "verdadera libertad" es un artilugio metafísico y te~dencialme~te
autoritario (puesto que deja abierta la posibilidad de que al,gu1en -el sabi&lt;&gt;;defina para los demás cuál es la libertad verda~era y cual no). La_ teona
positiva considera, en contra, que sin sus acotaciones el uso de la hbertad

mí",'

360

puede conducirnos al caos y el desorden. ¿Cuál es la solución al dilema?
Consideramos_ que el err_or de ambas posiciones estriba en que se plantean de
fo~a ~bsolutista y punsta,_ ~ue no matizan y relativizan sus perspectivas.
Rad1cal1zada, la concepc1on "negativa" lleva a un individualismo
recalcitrante, ciego a los problemas que surgen de la realización de la
libertad y que pueden llegar a cancelarla. La concepción "positiva", previa
identificación del "sujeto" de la libertad con una instancia supraindividual
-la voluntad general, la razón, la sociedad o el Estado- puede conducirnos a
una concepción dogmática y autoritaria de la vida social. La primera no ve
que el concepto de libertad no puede ser absolutizado al grado de desatender
totalmente otros valores como la justicia, la igualdad, la solidaridad, etc.; a
su vez, la segunda no se da cuenta de que el concepto de libertad no se debe
inflar_al ~ado d~ confundírsele con otros valores y perder su especificidad, y
que si bien la libertad requiere ciertas condiciones, el que se den éstas no
s_ignifica ~ue se dé la libertad. En fin, es ingenuo y simplista creer que ser
hbre consiste meramente en eliminar los obstáculos de la acción individual.
Tal concepción supone equivocadamente, como enseñaba Sartre, que los
"obstáculos" tienen existencia y sentido independientemente de las
intenciones y los proyectos del sujeto. La teoría negativa de la libertad
conlleva una concepción "objetivista" de lo real, incompatible al fm con una
filosofia de la libertad. Sin embargo, también sería una mera "ficción"
suponer que es suficiente con "sentirse" libre para serlo; esto es, llegar a la
conclusión de que "si no puedo lo que quiero, basta querer lo que sí puedo"
y entonces soy libre, o que un esclavo que "se cree libre" ya por eso lo es;
aquí "la impotencia política significa libertad espiritual: la derrota material
29
significa victoria moral".
La teoría positiva de la libertad conlleva un
"subjetivismo" que, radicaliz.ado, conduce a una pasividad que justifica y
acepta cualquíer situación y cualquier conducta.
Lo que Berlin propone es en primer lugar distinguir con claridad los
dos conceptos de libertad y no absolutizar ninguno de ellos. Esto significa
que debemos ser capaces de reconocer que existen dos rasgos o necesidades
diferentes e irreductibles y a veces contradictorias, que parecen ser, ambas'.
inherentes a la condición humana. Por una parte la necesidad de "libertad"
-la necesidad de no ser un "objeto" para otros- y por otra parte la necesidad
de "reconocimiento" -la necesidad de ser un "sujeto" para otros-. Esto
último es lo que el liberalismo radical no toma en consideración, y es lo que
las teorías de la libertad positiva -el racionalismo ilustrado, exceptuando a
Hegel- piensan que se puede resolver mediante la mera autoconciencia o el
diseño de una sociedad racional. El no calcular la importancia de la
necesidad de "reconocimiento", de "pertenencia" (o de status, como también
la designa Berlín) en cuanto rasgo dificilmente eliminable de la condición
humana, hizo incapaz a todo el pensamiento Ilustrado y a los teóricos
sociales del siglo XIX y principios del XX de percibir algo que estaba
361

�surgiendo desde entonces y que iba a convertirse en uno los ~robl~mas
sociales más agudos y terribles_ del si~lo XX: el nacionalismo,
particularmente en su vertiente sectana Y agresiva.
La ideología nacionalista consiste, según Berlin, en el siguiente
conjunto de suposiciones o creencias: a) _que los sere~ hum~os,perte:;cen
·
di
··
un "grupo" especifico que determina to
Y
sm
scusion a
"
l tr, de una sociedad
definitivamente su ser, quehacer y valer; b) que e pa on" . , "
es similar a un organismo biológico" ,30 es d_ecir que una n~~ion ,;s una
entidad que tiene vida, intereses y fmes propios; c) que_ estos fines ~ ,Y los
valores y todo aquello que se identifica como lo propio de una ~~cion_
ace tan otra justificación sino la que les da el hecho stmple de ser propi_a '
p "nuestra"· "mi cultura" vale no por lo que propone y apo~ smo
de ser
. que la " nacion
· · " está legitunada
"mía"·· y d) por todo lo antenor,
porque es
d,
'd n'dad e integn'dad o incluso para ampliarla,
para salvaguar ar su i en
'
. . d
haciendo uso. frente a los "otros" que la amenazan o no, de cualqwer upo e

~?

acción por violenta que ésta sea.
La postura de Berlín respecto al nacionalismo es clara. De?emos
condenarlo sin cortapisas, pero no podemos negarnos, y es esa la
responsabilidad del teórico social, a comprenderlo. a ~alar en sus r~s~rtes
rofundos en los motivos a que responde, en las necesidades que sa~s ace,
pues sólo'esta actitud nos permitirá superarlo verdaderamente. Berhn cree
p ue "rechazar sin comprender'' sólo lleva a hacer crecer la fuerza ~ , la
q_
. d 1 " 1...-~~do" Esto es lo que la soberbia de la Ilustracion,
virulencia e o reculUA
·
.
tanto en su versión liberal como en la comunista, fue mcapaz de ~rever, Y,
.
.
all'
l manos Para un libera1 es
literalmente el nacionalismo 1e est o en as
.
.
d fi d
im ensable , que ciertos seres humanos prefieran soportar ~ e en er
diJtaduras autóctonas y tradicionalistas que aceptar las libertades y

'"

.

rr;:~:a:~=~

beneficios que les promet~ un sistema "occiden:1;• Y mod:e~;¡
ara un comunista era impensable que 1a. e ~nsa
. .,
:acionales se sobrepusiera a la lucha interna~10nahsta por la e~~cipacion
de los trabajadores de la explotación capitahsta y la ~onstruccion de una
. d d . sta e igualitaria El liberal y el comumsta son las dos caras
nueva socie a ,Ju
·
, ·
· a az de
de la misma arrogancia ilustrada. moderna y eurocentnca, me ~ "
comprender las raíces y las razones del nacio~~lis:~· .P:t y
nacionalismo brota, no pocas veces, de un senti o
aJa
nte
di .d d humana del deseo de reconocimiento. Este deseo es, segurame .. ,
:deªlas mayor~s fuerzas que impuls~n l~ historia hum_an~. ~ue:it:r:i~
formas espantosas, pero no es en si mismo un senturuen o
. ,, 31
repu1sivo .

B~:~~

:!

. .
"
t d
mo un humano y un igual- es lo
Pues "reconoctmiento -ser tra a o co
.
.
•
t do antes que hbertad o
que un individuo reqwere y exige antes que o '

362

justicia, antes que leyes justas, educación, repartición de la riqueza o
procedimientos democráticos. Y ese reconocimiento es algo que el individuo
sólo encuentra en principio, con todo lo limitado que se quiera ver, entre "los
suyos" que son como él, en la "comunidad" a la que pertenece, con sus
tradiciones reconocibles, su idioma propio o sus giros idiomáticos
particulares, sus formas idiosincráticas, sus "recuerdos históricos reales o
32
imaginarios", los objetos y las obras que le son familiares hasta la saciedad,
los rostros y los gestos que identifica -amenaz.antes o amigables, no
importa- de un vistazo y en toda su complejidad y sutileza. Todo lo cual
ampara al individuo, y da sentido y realidad a su ser y quehacer. El
nacionalismo abreva insidiosamente de esta profunda e indestructible
condición humana -la necesidad de pertenencia y reconocimiento-, que la
modernidad creyó superada o fácil de negar, pero que, en verdad, sólo hizo
que retornara en sus modalidades más violentas e irracionales (no sólo bajo
la forma nacionalista; caben aqui todo tipo de protestas grupales, aun las más
singulares o destructivas). En fin, lo que seguido se olvida es que el
nacionalismo, y otros movimientos retardatarios semejantes, no son otra cosa
que la contraparte oscura y negativa de la modernidad, algo cuya posibilidad
ella mismo hizo surgir cuando destruyó, también violentamente, "los órdenes
de la vida social y de las jerarquías tradicionales en las que las lealtades de
los hombres estaban profundamente envueltas",33 es decir, cuando barrió con
las cosmovisiones y concepciones del mundo que daban sentido y razón de
ser a la vida humana, y sobre todo, cuando fue incapaz de poner en su lugar
34
otra cosa que no fuera un vacío, un desierto existencial generalizado.
El nacionalismo responde pues -de modos más o menos adecuados,
más o menos aberrantes- a una necesidad profunda y parece que insuperable
de la condición humana. La modernidad debe rectificar. Particularmente el
liberalismo, una vez que ha triunfado sobre su contraparte comunista, debe
enfrentar la agenda pendiente e irresuelta de las nacionalidades y las
identidades culturales y comunitarias. Berlín considera razonable la
necesidad de independencia y autonomíá de las comunidades humanas, pero
le parece incorrecto abogar por el "purismo" y el aislamiento culturales, pues
estas actitudes hacen morir a las culturas tanto como las formas de
dominación, el colonialismo o la reproducción pasiva de lo ajeno. Su
propuesta es clara: "Lo nuevo debe injertarse en lo antiguo; ésa es la única
alternativa a la petrificación, o a la desdichada imitación de algún original
extranjero mal comprendido. Una nación, si quiere crecer, no puede ser
tratada como una planta exótica durante mucho tiemfo: sólo puede crecer a
3
cielo abierto, en el mundo público común a todos". Para nuestro autor, la
lucha por el reconocimiento pasa necesariamente por la autoafirmación y el
respeto a sí mismo, pues como predicaba R. Tagore, "sólo los que se
respetan a sí mismos serán respetados por otros. Por tanto, debemos
36
emanciparnos, pues nadie más nos ayudará". Esta lucha debe ser rigurosa,
363

�implacable incluso, pero siem~re pacífic~. .Pue~ sólo ~lla P~~tirá la
auténtica unidad y coexistencia mtercomumtana o mtemacional. ,E~te es el
elemento externamente válido del nacionalismo, el verdadero Y umco c~so
de autodeterminación -la forja de eslabones nacionales, sin la que no existe
la gran cadena de la humam.dad- ,, .31
Por otra parte, como fácilmente se puede colegir de la perspec~va de
Berlin, el nacionalismo no es necesariamente la única respuesta. posible Y
válida a la necesidad humana de reconocimiento, que sólo le d~ o~g~n o que
él utiliza ideológicamente. Consideramos que caben, en pnncipio, otras
posibilidades para la resolución de esa ne.ce.sidad (~ue Berlin apenas b?r~ea):
serian comunidades identificadas por d1stmtos, diversos y hasta múltiples
rasgos (más allá de la nación, real o imaginaria), interactuantes con ?,tras e
interesadas en ellas, efimeras a veces, abiertas siempre a la c_~mpre~s1on _del
pasado y a la creación del porvenir. Atenuando la exacerbac1on nacio~ahsta
y reconociendo la diversidad de necesidades y de val~res q~e.caractenzan la
situación humana, una postura pluralista no es mco~ciliable con una
perspectiva liberal sensata. Por el contrario, debiera considerarse c~mo uno
de los derechos humanos básicos el "derecho a la cultura", Y asumir que la
libertad es un valor tan necesario e indiscutible como otros.

6. Conclusiones: del pluralismo a la interculturalidad

Hemos seguido, eri forma breve y quizás esquemática, el rico
pensamiento de Isaiah Berlin, desde sus planteamientos más abstractamente
filosóficos hasta sus preocupaciones más políticament~ te~enales, ~~sando
por sus reflexiones epistemológicas, su teoría de la histona, su cnnc~ del
monismo y el relativismo y su defensa d~l .pluralis~o, sus concepciones
éticas y su teoría de la libertad y.el recono~~ento. Finalment~, Y a m~era
de conclusión, conviene puntualizar las prmc1pales ~o~~cuencias que. tiene
su pensamiento para la definición de las bases y ~nn~ip1os, en el honzonte
de la :filosofia de la cultura, de una ética y una política mterculturales:
a) El conocimiento cultural como ejercicio de comprensión. Una
práctica de la interculturalidad, un proyecto que se propone respetar Y
afirmar la pluralidad cultural y que busca la realización ~ás adecuada Y
razonable de las relaciones interculturales, debe Partu: de qu~ . _el
conocimiento del otro y de lo otro no puede operar baJo una . v1~10n
pretendidamente científica, abstracta y en una relación de extenondad
respecto a aquello que se quiere conocer. Aquí se trata de comprender, pero,
precisa Berlin, "comprender no es perdonar". Suponer esto ha ~evado a dos
posiciones aparentemente opuestas pero igualmente cuestionables. La
posición que "todo perdona" y la posición que "nada comprende". La
364

primera conduce a un actitud de tolerancia acrítica, condescendiente y
finalmente indiferente a la pluralidad cultural que dice aceptar. La segunda
lleva a negar la posibilidad de comprender, finge que no entiende otros
modos de ser, y concluye reafirmando una visión monocultural y
etnocéntrica de la realidad humana. Para Berlin comprender significa asumir
a la vez que hay diversas culturas y modos de ser humano, que debemos y
podemos entenderlos y hasta criticarlos y juzgarlos, y asumir que nuestros
criterios y parámetros no son definitivos (y no podrían serlo).
Se trata claramente de encontrar un punto de equilibrio, donde
ninguno de los dos requerimientos se convierta en pretexto para negar al
otro. Juzgar sin comprender es imponer; comprender sin juzgar es abdicar.
En verdad, no podemos comprender sin comprometer un juicio sobre lo que
comprendemos. De la misma manera que no podemos describir
comportamientos humanos sin poner en juego un acto de comprensión, no
podemos comprender -es decir, aprehender intenciones, proyectos y
valores- sin poner en juego un acto de valoración, esto es, una actitud de
aprobación o desaprobación de esos valores, o de la prioridad o no prioridad
que tengan en tal o cual conducta o mundo cultural.38 Ahora bien, nuestra
''valoración" depende siempre de una perspectiva -personal, ideológica,
histórica, cultural, etc.-, y su carácter necesariamente parcial no lo eliminamos
con sólo negarlo, o tratando de convencemos que no es tal, que nuestra
perspectiva es universal u objetiva. Precisamente, sólo conseguimos ir un
poco más allá de esa parcialidad -sin nunca superarla del todo- cuando la
reconocemos y asumimos como tal. Pues entonces podemos abrimos a otras
perspectivas, confrontar la nuestra con ellas, aprender y enseñar, y así,
corregir si estamos equivocados, reafirmar si estamos en lo correcto, o, si no
hay flagrantes contradicciones entre esas perspectivas, enriquecerlas.
Ciertamente, ninguna de estas posibilidades es definitiva, incorregible;
siempre podemos ir ajustando y cambiando, y siempre hay algo que
podemos mantener. La asunción de la relatividad de nuestro punto de vista
no niega que haya valores ni nos inhabilita para poder actuar y juzgar. Ésa es
nuestra condición y ésa es la condición del ser humano en cuanto tal, pues
"darse cuenta de la validez relativa de las convicciones de uno y, sin
embargo, defenderlas sin titubeo, es lo que distingue a un hombre civilizado
de un bárbaro". 39
b) La frónesis como principio ético-político de la interculturalidad.
Además de la convergencia con la hermenéutica en torno al status de las
ciencias humanas, Berlín coincide con ella también en la necesidad de
revalorar, en el ámbito de la vida ética-política, la especificidad de la razón
práctica, del juicio o de la frónesis 40 . Cuando nuestro filósofo llega a la
c~nclusión de que el supuesto monista, esto es, la idea de que existe un
sistema de valores único y armónico, es falso o sinsentido, la consecuencia
365

�que se sigue de esto no es que la acción sea imposible (puesto que carecería
de parámetros precisos); todo lo contrario: ella adquiere ahora toda su
dignidad y relevancia. Pues es en la acción, en la práctica, donde hemos de
definir compatibilidades relativas, provisionales, entre los valores; es ahí
donde, atendiendo cuidadosamente a las situaciones y las circunstancias
concretas, podemos lograr que ciertos valores vengan al caso y muestren su
valer -aunque ciertamente, también podemos hacer, tenemos que hacer, que
otros valores no vengan al caso, que haya que posponerlos o colocarlos en
segundo plano-. Y para todas estas posibilidades no hay una "teoría" que
nos apoye, un saber que nos oriente, una ciencia que nos ilumine el camino.
La acción es aquí aventura y riesgo, y todo depende de ella, y de nuestra
agudez.a, sagacidad, prudencia, ¿y no también de la fortuna?
Ahora bien, que no hay valores absolutos y únicos no significa que no
haya ciertos valores; y que debemos conformar nuestros esquemas de valores
de acuerdo a las condiciones y situaciones existentes, no quiere decir que
debemos subordinar los valores a lo que hay, disminuir nuestras convicciones
axiológicas, o eliminarlas y actuar de forma meramente empírica e
instrumental. El moralista cree que así sucede porque lo que en realidad se
esconde tras su fascinación por los valores puros y absolutos es un desprecio a
la acción, al mundo y, al fin, a la realización de esos valores. El moralista
comete un error categorial (muy común por lo demás, sobre todo en los
sectores medios): creer que los valores son "cosas" o "conceptos", es decir,
algo que "es" por sí mismo. No se percata de que los valores sólo son en cuanto
valen, esto es, en cuanto logramos hacerlos ''valer" en nuestra acción y en
nuestras vidas.
Nuestra derivación es que el principio de la frónesis apuntado por
Berlín vale no sólo para las relaciones interpersonales y para la situación de
diversidad o conflicto de valores en el nivel de la experiencia individual sino
también para el nivel de la relación intercultural y de una situación de
conflicto ético entre culturas. Igualmente se trata aquí de no suponer que
debe haber un único esquema de valores, una única jerarquía, y de que hay
ciertos valores incontrovertiblemente primarios o más valiosos que otros.
c) Liberalismo y reconocimiento. Asumir que hay una pluralidad de
valores y de esquemas de valores implica reconocer que ningún valor va sin
otros, con los que se complementa o incluso a los que se contrapone. La
libertad absoluta, pura, nos puede hacer independientes y autónomos, pero
también egoístas, aislados, desarraigados. Por su parte, la necesidad de
reconocimiento y pertenencia nos puede conducir, sin ningún punto de
referencia que la limite, a la dependencia, el servilismo o la pasividad.
Libertad y reconocimiento son necesidades humanas insuperables, y no
siempre convergentes; a veces pueden ser opuestas, a veces pueden
366

coincidir.
• • , El, asunto es que no tenemos la fórm ula que nos defina con
precision
· · ·
·gua1d d cuanto
fi · debemos conceder de cada una --O de otros v alores· Justicia
i
a ' dehdad,
etc.y
cuál
es
el
orden
prioritan'o
L
,
.
.
•
.
.
• o uruco a 1o que'
. .
podemos aspirar 'bes a mducrr sensatez' ecuanimidad, en 1as posic10nes
d
U
l
encontra
· · ·
t da as. n i eral debe estar consciente de que mantener sus pnncipios
a o . costa 1o puede ~levar a la incomprensión y a la intolerancia lo
contran~ de lo que q~en~ alcanzar. Un defensor de las regularidades y' los
requermientos
comunitanos
-un "comunitarista"- no d eb e o1v1'dar que las
·d b
• .
certi
, l um
1 res
1 y solidaridades que los seres h umanos buscamos son a veces
so o e .sue o en el ~ue_ quer~mos apoyarnos para dar el salto a la libertad,
que es rnmoral, o bien imposible, querer evitar que se dé ese salto.
y

Notas bibliográficas
1

l. Berlin, La decadencia de las ideas utó ica
;
O 'd
Capítulos de historia de las ideas, Vuelta, ~é~~n 19;~ ent5e7, en Arbol que crece torcido,

'

,p.

.

z g:~es~adada críti~a del "anti-relativismo" y sus excesos es presentada por Clifford
, gura prommente de la llamada "antropolo ía h
. . "
.
antirelativismo, en C. Geertz, Los usos de la diversidad, Pai~ós, B:r:::~,t1;;9~. cf. Anh-

;:t~;o:~~!i,

3

~:st~~!:'.

~ru:~~e;:1cie;/;;~o;~~;::;:.~~~~~~:~;;~na, 1994;

4

'}1· l. Berlin, Una introducción a la jilosofia, en Bryan Magee; Los hombres detrás de las
Er;,.;lgunos creadores de lajilosofia contemporánea, FCE, México, 1982, pp. 17-46·
198/ o de la filosofia, en Conceptos y categorías. Un ensayo filosófico, FCE, Méxi~

s

I/d!;;':

~a:~oteosis de la vo~untad romántica: la revuelta en contra del mito de un mundo
otros' artíc~o:· qp:~ ;ece ;orc;od, _op. ~it., pp. 256-257; Berlín menciona estos supuestos en
,
~emp o,
1vorc10 entre las ciencias y las humanidad
c ¡
corriente. Ensayos sobre historia de las ideas, FCE, México, 1983, pp. 144-14t' en ontra a

6 I.

7

Berlin, Vico y el ideal de la ilustración, en Contra la corriente, op. cit., p. 189.

I. Berlín, Traducción lógica en Conceptos y categorías. op. cit., p. 142.

ªOp. el/.,
. p. 218.
9

Op. cit., loe. cit.

IOC

tI

f. Hans-Georg Gadamer, Verdad y método /-JI, Sígueme, Salamanca, 1988 y 1992.

l. Berlin,
.
.
p.
154. El divorcio entre las ciencias y las humanidades, en Contra la cornente,
op. cit.,

367

�12

Op. cit., p. 171.

13

l. Berlin, La contra-ilustración, en Contra la corriente, op. cit., p. 70.

14

La decadencia de las ideas utópicas en Occidente, op. cit., p. 57.

15

El concepto de la historia científica, en Conceptos y categorías, op. cit., p. 198.

16

Cf. I. Berlin, el artículo que da título al libro: El sentido de la realidad, Taurus, Madrid,
1998.

3-4

El tema del ·'reconocimiento" -con su raigambre hegeliana- ha sido desarrollado por el
filósofo canadiense Charles Taylor; cf. El multiculturalismo y la política del
reconocimiento, FCE, México, 1991; La ética de la autenticidad, Paidós, Barcelona, 1994.

35

l. Berlin, R. Tagore y la conciencia de nacionalidad, op. cit., p. 371.

36

Op. cit., p. 375.

37

Ibidem. , p. 376.

31

17

Op. cit., p. 56.

18

Ibídem, p. 69.

39

Sobre la crítica al determinismo histórico. cf. I. Berlin, La inevitabilidad histórica, en
Cuatro ensayos de la libertad, Alianza, Madrid, 1988, pp. 121-214.

40

19

20

El supuesto relativismo en el pensamiento europeo del siglo XVIII, en Árbol que crece
torcido, op. cit., p. 104.

21

Op. cit., p. 105.

22

Ibidem, p. 106.

23

I. Berlin, op. cit., p. 110.

24

I. Berlin, La búsqueda del ideal, en op. cit., p. 28.

25

Op. cit., p. 33.

26

/bid., p. 33.

27

Cf. John Stuart Mili y los fines de la vida, en l. Berlin. Cuatro ensayos sobre la libertad,
op. cit., pp. 281-322.

28

I. Berlin, Dos conceptos de libertad, en Cuatro ensayos sobre la libertad, en op. cit. pp.
215-280.

29

I Berlin, Kant como un origen desconocido del nacionalismo, en El sentido de la realidad,
op. cit., p. 345.

30

I. Berlin, Nacionalismo: pasado olvidado y poder presente, en Contra la corriente, op_. cit.
p. 424. Ver también: La rama doblada. Sobre el surgimiento del nacionalismo, en Arbol
que crece torcido, op. cit., pp. 291-318.

31

I. Berlin, Rabindranath Tagore y la conciencia de nacionalidad, en El sentido de la
realidad, op. cit., p. 360.

32

I. Berlín, Nacionalismo: pasado olvidado y poder presente, op. cit., p. 435.

33

Op. cit.,, p. 435.

368

Una idea semejante sostiene Apel aunque en la perspectiva de fundamentar un posición
universalista; cf. Karl-Otto Apel, La transformación de la filosofia, v. I, Tauros, Madrid,
1985 (ver "Introducción").

I. Berlin, Dos conceptos de libertad, op. cit., p. 280.
Cf. l. Berlin, El juicio político, en El sentido de la realidad, op. cit. de Hans-Georg
Gadamer, Del ideal de la filosojia práctica, en Elogio de la teoría. Discursos y artículos,
Península, Barcelona, 1993.

369

�ALGUNAS CLAVES INTERPRETATIVAS
SOBRE LA NUEVA SITUACIÓN SOCIAL
COMO MARCO DE REFERENCIA
PARA LA INTERPRETACIÓN DE LOS CAMBIOS
EN EDUCACIÓN SUPERIOR•
(Las reinvenciones frente al riesgo: el riesgo de las reinvenciones)
Mtro. Miguel de la Torre Gamboa
División de posgrado
Filosofia y Letras

UANL
l. La importancia del tema

Entre las diversas problemáticas que pueden abordarse respecto de las
dimensiones sociales de los procesos de formación de profesionales en
México, en el momento que vivimos, hay una que no por ser menos tangible
deba ser considerada menos importante: la problemática de los contenidos
axiológicos de los proyectos de cambio educativo que las dependencias
gubernamentales y las principales instituciones de educación superior del
país vienen formulando de unos años a esta fecha.
Establecer cuáles son las concepciones ético-antropológicas de las
propuestas de cambio educativo, es decir, tener una idea clara de ¿cuál es su
idea de hombre y de sociedad? ¿cuál es su idea del lugar social del
conocimiento?, su idea del ¿para qué? de la educación superior y del deber
ser de sujetos sociales tales como los profesionistas, los académicos y las
burocracias universitarias, reviste la mayor importancia toda vez que dichos
proyectos aspiran a ser uno de los medios para construir un nuevo modo de
articulación entre el conocimiento (particularmente el conocimiento
científico y científico-técnico) y la vida social, pues en ellos se promueven
unos específicos usos sociales de ese conocimiento, su significación
económica y política, al mismo tiempo que una valoración de estos nuevos
modos de la relación como éticamente superiores a los que habían
prevalecido en el pasado.
Una reflexión de este tipo es particularmente necesaria si se quiero
profundizar en el contenido de expresiones (tan comunes como poco
reflexionadas) como la de "hacer a la educación superior responder a las
necesidades de su tiempo", que en el uso ordinario de funcionarios, de
• Este trabajo fue presenado durante el Congreso Nacional de Ciencias Sociales, celebrado
entre el 19 y el 23 de abril de 1999, en México, D.F.

371

�.
arte de una visión de las cosas que se
maestros o estudiantes (us? que p l tan .ble) remite tan sólo al problema
queda en el nivel de lo maru~esto ~ ºdel ~bi~ económico y sociocultural,

de ~ u_na re~puesta a l~~:!e~:t:jercicio profesional, nuevos objetos de
en termmos e nuevas . .
rofesionales de nuevas formas de
conoc~~~to y d ~us_ ap~:~~~:;:ti~a y de nuevo's recursos en los procesos
orgaruzacion aca emico-a . d l do recisamente la explicación de esos
académicos, pero qu~, deJa e ª t p de constitución de nuevos sujetos Y
cambios como expres10n de proyec os
nuevas estructuras sociales.

n. El origen de la problemática
e ha determinado la aparición de los proyectos de
Es claro que lo qu
cesidad de reflexionar sobre sus
cambio educativo (y consecu~~tem)ente l~= nueva situación social cuyos
fundamentos ético-antropologicos e~
deza en los últimos
•
h · · dose sentir con mayor agu
componentes vienen acien
fi ar al mundo prácticamente
.
ue comenzaron a trans orm
.
vemte arios, pero q
rra mundial. En estos últimos vemte anos,
desde el fmal de la_ ~egunda gueido testigos del desmoronamiento de los
con grari expectacion he11:1os s
e si .ficaron al mundo moderno,
modelos ec~nómicos_ y socio~ullturXa~s qquue p~uraron, extendiéndose a las
d d los pnmeros anos del sig o
Y
d~:t;tas latitudes de la tierra, hasta la primera mitad del presente.
.
las estructuras económicas y sociales, y
Junto a estos camb10s en
l . t dor''' hemos visto aparecer
" arco conceptua onen a
'
precisamente como_su m
realidad social Y humana, provenientes
nuevas interpretac10nes de la
,
o'mi·ca y la sociología, pero luego
.
d ¡ ampo de la teona econ
, . .
pnmerarnente ~ c
d la filosofía y la teoría pedagogica,
también producidas en el t_erreno e l't·cas públicas se convierten en el
.
·
que traducidas en po i i
.
E
mterpretaciones
.
.,
. l de los procesos educativos. sas
nuevo "deber ser" de la mteracc~on socia y a cn'tica contundente de las
.
ofrecidas como un
.
interpretaciones nos son . .
anti
situación y de sus sistemas
fallas, limitaciones ~ deficiencias de la
"~vención''2 de los diversos
de interacción social, tanto como una
aspectos de la totalidad social.
.
las reinvenciones aparecen como
En el terreno d:l d1scur~? como demostración teórica y práctica
disquisiciones acerca ~~l deb~r tre; decir las políticas públicas que
de que la conduccion_ socia .
;rror conceptual y político, pero
prevalecieron hasta ~os anos sete~taderaln un gumentos y los datos empíricos
.
t mpo a partir e os ar
.
.,
intentan al ousmo ie
•
d . s .. necesarias" e ''ineludib1es
que ofrecen, ser expresión de las ten encia
372

del desarrollo de la economía y la vida social. Por supuesto, se proponen
marcar el "nuevo rumbo" de la vida social, desde la economía hasta la
educación, el arte, la moral o la práctica de las religiones. Surgidas en los
nuevos centros de poder económico como una estrategia para defender un
modo de funcionamiento del sistema capitalista que les favorezca en la
coyuntura actual de "onda larga recesiva de la crisis" (Pedro Montes)3, se
han difundido a lo largo y ancho del planeta, al modo como, en su momento,
ocurrió con la visión del mundo a la cual éstas desplazan. Progresivamente
los países han ido asumiendo la "nueva verdad". los "nuevos valores" y las
han ido traduciendo en políticas públicas, en proyectos de sociedad.
Lo que caducó, dicen los teóricos productores de la "reinvención
social", fue un modelo de socialidad; un modo del funcionamiento
económico, político y social, que no satisfizo las expectativas puestas en él
(la razón de su fracaso y de la necesidad de su abandono). Frente a ese
fracaso, es necesario reconceptualizar, reconvertir, reinventar las reglas del
juego en todos los sentidos; por ello proponen y promueven no sólo nuevas
formas de organización de la actividad económica y "nuevas" orientaciones
de los procesos productivos, sino también un proceso de cambio que afecta
al conjunto de las instancias de la estructura social, tanto como a la
comprensión de las relaciones entre el hombre y la naturaleza y del hombre
con los otros hombres.
4

Lo directamente criticado es esa estructura de funcionamiento
económico y sociocultural representada, hasta los años setentas, por el
llamado Estado benefactor (Estado planificador del desarrollo, interventor y
rector en lo económico y "protector" de los intereses de los sectores sociales
desfavorecidos por el desarrollo).
La nueva visión del mundo y las nuevas políticas públicas se
proponen combatir aquellas otras políticas (y su visión del mundo) que
serian las "culpables" de haber producido la crisis en la que el sistema
capitalista se encuentra desde los años setentas: las de la preservación de la
soberanía y el desarrollo nacional a través de medidas de control de la
inversión extranjera, el mantenimiento de un sector público de la economía
aún en ramas rentables para el capital, el proteccionismo del mercado
interno y la asunción del endeudamiento externo como medio de fmanciar el
desarrollo nacional, el fmanciamiento de programas de bienestar social
(salud, vivienda, educación, transporte) a cargo de entidades estatales
apoyadas en los recursos fiscales y la asunción de los sindicatos y las
diversas organizaciones sociales como entidades de interés público.

373

�Sobre la base de una interpretación equivocada del origen de la crisis,
puesto que no son las políticas del Estado de bienestar social las ~ue la
produjeron, sino la recurrencia de problemas estruc~~les d~l sistema
capitalista, tales como la tendencia al paro~ la co~centrac~o~ del ~greso (P.
Montes), se han diseñado y puesto en func10n~e~to ~ohttcas onentad~s a
responder eficientemente a la situación de mundiahzacion de las ~cº?º~~s,
a la movilidad sin límite de los capitales y a los procesos de pnvatizacion,
sujetando todos los aspectos de la vida social a la~ ley~s de la_ oferta Y la
demanda. "Derechos sociales que parecían conqwstas rrreversibles Y que
formaban parte ya de la cultura occidental están en retr~ceso. Un
funcionamiento del sistema capitalista regido por las leyes de la Jungla que
había sido corregido parcialmente por la intervención estatal, se está
imponiendo de nuevo" (Montes).

m. Interpretaciones de la nueva situación que apuntalan la perspectiva
de análisis

.. .

En la interpretación de la nueva situación social encon~~os much?,s
enfoques (por supuesto, no provenientes del terreno de los remventores )
que resultan provechosos para el análisis que nos pr~po~emos, tod_a ve_z que
aportan una comprensión del contexto (y de las motivaciones, que ~sprran a
los proyectos de cambio educativo) como resultado d~ especificos 1:°tereses
de los grupos sociales (vale decir clases) y de especificas correlaciones de
fuerzas entre ellos. Este enfoque es fundamental si se quiere comprender los
proyectos educativos (y sociales en general~ como ~~rtad~res de un!
interpretación de la realidad y no como ~l refleJo de una nece~idad causal
de la dinámica propia de lo real, como si en ellos no se contuviera otra ~osa
ue la "pura realidad". como si el "deber ser" que formulan no estuviese
~contaminado" 0 "empañado" por ninguna clase de subj~tividad, ~e busca
más bien, todo lo contrario: concebir los proyectos educativos precisamente
como "proyecciones de la subjetividad" (aunque ~poco sean pura
subjetividad), como resultado de la especial inte:yreta~i~n q~e surg~ del
modo como un grupo social (o sus representantes ideologicos _) se articula
a los otros en el sistema de las interacciones sociales y en particular de las
relaciones de poder. Quisiéramos revisar aquí algunos ~~ ellos con la
intención de incorporar después sus aportes a la refle~on sobre _l?s
fundamentos ético-antropológicos de los proyectos de cambio en educacion
superior en México.
Con una óptica que parte del supuesto de la centralidad de lo
5
económico en la vida social, René Villarreal sostiene que el contexto

social, intelectual e histórico de la contemporaneidad resulta de cuatro
grandes procesos de cambio: 1) El surgimiento de una nueva estructura,
organización y funcionamiento de la economía mundial, cuyo rasgo
distintivo es la globalización y la interdependencia en las finanzas, los
aparatos industriales y los servicios; 2) La crisis y derrumbe del modelo
socialista; 3) La búsqueda de una nueva economía, nuevos enfoques y
procedimientos de articulación entre el Estado y el mercado; y 4) La crisis
de los modelos histórico-reales y los modelos teórico-ideológicos que
interpretan esos cambios.
Para René Villarreal, la evolución de la sociedad moderna en los
últimos doscientos años, sin considerar los Estados socialistas ( a los que
considera una especie de variante del Estado benefactor), ha transitado a lo
largo de tres modelos de articulación de las relaciones individuo-sociedadEstado: 1. El Liberalismo económico clásico (época del laissez faire); 2. El
liberalismo keynesiano y neokeynesiano (welfare state o Estado benefactor),
y 3.- El liberalismo moderno o neoliberalismo (Estado mínimo)
El liberalismo clásico, conceptualizado por Adarn Smith y D. Ricardo,
en el que se apoyaron las políticas que rigieron a las modernas sociedades
desde el siglo XIX y hasta la primera mitad del XX, pensaba que cada
individuo al buscar su propio beneficio en el marco de una economía de
libre mercado automáticamente generaba el beneficio de la comunidad6, el
equilibrio de pleno empleo y la optimización en la asignación de los
recursos. Con una vigencia de casi cien años, a lo largo de los cuales
rigieron a los sistemas capitalistas del mundo, sus límites quedaron claros en
"la gran depresión" de 1929: una realidad de recesión, deflación y profundo
desempleo, con efectos devastadores a escala mundial.
Ante esa situación no parecía haber otra salida que la de la
intervención del Estado para regular la actividades económicas y controlar
los efectos sociales de la libre competencia. La interpretación de la realidad
que J. M. Keynes elaboró en su «Teoría general&gt;/ (1936) parecía ofrecer
precisamente esa salida. Él desarrolló una nueva conceptualización del
Estado y de la política social que "suavizaría y acortaría" los efectos de los
ciclos económicos. Esta interpretación daría luego lugar a la idea de Welfare
State (neokeynesianismo). Era una propuesta que reformaba al
funcionamiento del capitalismo, preconizando un papel regulador de la
actividad económica y de búsqueda del bienestar social para el Estado.
Su éxito fue muy amplio en los treinta años que corrieron de la década
de los cuarentas a la de los setentas. El excepcional ciclo de expansión y
crecimiento económico de la posguerra en el ámbito internacional, con la
375

374

�. , de un sistema internacional, financiero y
consiguiente conformacion
licia 'ó del Estado benefactor. Pero la
.
bl e
eció la conso
ci n
comercial esta e iavor
l
- setenta desencadenó un nuevo
. .
·
del
petróleo
en
os
anos
,
cnsis de 1os precios
.
. nto e inflación y que marco
.
l
e combmaron estancamie
.
escenano en e . que s
.
d lo neokeynesiano ( que no explicaba
1
los límites te~nco~,Y pr~cticos debi:\:tructurales en el sistema económico
ni la nueva situacion, ru los cam
fin d la bipolaridad capitalismo1
intemacional), agrav~do~ , con lae rofund~ción de las diferencias entre
socialismo, la globah~cion Y
de la planificación económica.
países ricos y pobres, asi como e1 acaso

f/

. . .
. . del Estado benefactor en los ochenta fue
Aunque el llllC~O ~e la ~n~:ación (reinvención) del liberalismo en las
el punto de arranque e a ~ee a
.
an F von Hayek), sin embargo,
tesis de los ''teóricos" ne~h~rales (Flnedm yta io que más claramente ha
. l
,da del socialismo en os noven
.
. al .
ha sido a cai
.,
. , ,, del individualismo radie , sm
favorecido la "re~uperacio~-exac:ba~o:n la preeminencia de las leyes del
controles ni cohesiones ~ocial~s y sasa o
mercado, típico del neohberahsmo .
En otros enfoques (un tanto más s~ciol~g~:o~~ ~~ :;::~:;i~::
también interpretada como el fin de una c~~::s' sobre lo social y lo humano
modelo y la aparición ~e nueva:~~i:::p úblicas. Lo primero que destacan
que consiguen convertuse en p
, p l modernidad es un fenómeno
1 h ho de que asi como a
estos enfoques es e ec
d' ,
el mundo hemos de aceptar que,
de cuna europea, que luego se exten
P?~d como , el signo o la clave
si se puede hablar de _la posmo enu d uevo hablando de fenómenos
interpretativa de nuestro tiempo, estamosE, e n
q~e desde ahí se difunden
nte ocurren en uropa Y
b, ·
y p~ocesos qu~ asicame_ ularmente a los Estados Unidos y al Japón.
hacia otras lautudes, parhc

t

,
, .
tr stos intelectuales, para hablar de
El argumento mas catego~c~.;n d: ~a eficacia de aquella visión del
una nueva époc_a, es e~ de la per i :re ue cobró cuerpo en lo que ellos
mundo, de la vida social y del hom
q
haciendo las funciones de
llaman " narraciones" modernas que ope~aronb
la idea de un devenir
hist · . que proporciona an
filosofías de la
ona )
. d des y una visión del derrotero
.
.
h b es y de 1as socie a
1
emancipatono de os oro r .
. bl hacia la libertad, la absoluta
rogreso mdec1ma e
b
humano como un P
.
di trib ción de la riqueza con ase en
soberanía de los pu~blo,s y/o la Justad sLos~'Grandes Relatos" encontraron
una visión laica y c1ent1fica del mun o.. historia -que según los mismos
, ·
l
to en que la propia
, l
d 1
su lumte en e pun
.
1·zac1'ón cada vez mas pena e
,, d b' conseomr una rea i
"Grandes Relatos e ia
ol ar al hombre una vez
.,
l
b sus pasos para co oc
hombre-, parecio vo ver so re
.
.
el caos. El lenguaje de la
. m'dumbre , en la contmgencia Y
más en la mee

376

posmodernidad, dice Nicolás Casullo9, es "un idioma de desconsuelo frente
a la historia"
10

Desde este enfoque J. F. Lyotard realiza una crítica de los modos de
producción y de utilización del conocimiento en la sociedad contemporánea
y de la razón y el saber científico-técnico como mercancías. En la condición
posmodema es previsible una disociación creciente entre el saber y el
sabiente. La relación entre el saber y su poseedor será, cada vez más, la de
un consumidor y las mercancías que adquiere en el mercado. El
conocimiento es y será producido para ser vendido, no por su "valor de
uso", sino como simple mercancía.
11

Octavio Ianni , por su parte, recurre al análisis de las metáforas en
que se ha expresado la nueva situación, en busca de elementos que lleven a
una heurística del fenómeno de la globalización en el marco de la
posmodernidad. Algunas de esas metáforas son, según él: el "shopping
center global", la "economía-mundo", el "sistema-mundo" y la "aldea
global".
Algunas de ellas, advierte Ianni, son tanto metáfora como realidad (al
menos tendencialmente). En las que se reflejan los elementos centrales de la
visión del mundo y de la vida social que se ha venido conformando en los
últimos tiempos, instalando, lo que Ianni llama: "Un pathos sorprendente y
fascinante: la decadencia del individuo ilustrado y un pesimismo del nuevo
sujeto (quizá hasta inexistente), abrumado por las promesas incumplidas de
la razón ilustrada; por el fracaso de la utopía que ofreció la emancipación
individual y colectiva nacional y mundial y la imposición, en cambio, de la
globalización tecnocrática , instrumental, mercantil, consumista".
Bajo la idea de "shopping center global", Ianni da cuenta del
fenómeno económico que ha estado teniendo lugar desde el fin de la
segunda guerra: la internacionalización del capital, caracterizada por la
creciente pérdida de nacionalidad de los grandes capitales, generando
nuevas condiciones y nuevas posibilidades en sus procesos de inversión y de
reproducción, dando paso a una especie de virtualidad del capitalismo.
La globalización e internacionalización del capital ocurren en el
marco de la internacionalización y globalización de los procesos productivos
en todos sus aspectos: tecnológicos, fmancieros, distributivos y de consumo.
Así la internacionalización del capital, como relación social, conlleva la
internacionalización de la fuerza de trabajo y de las clases sociales en sus
relaciones y antagonismos.

377

�La metáfora-realidad del "sistema mundial" presenta a las naciones,
regiones o zonas geográficas articuladas entre sí con base en un imaginario
mundial institucionalizado en agencias como la ONU, el Banco Mundial, el
FMI o el BID, constituyendo la realidad y la ilusión de la "aldea global". Al
sistema mundial se articulan otros más o menos amplios o autónomos, tales
como el sistema económico mundial, los sistemas políticos y los sistemas
religiosos o educativos.

Ianni sostiene la idea de que el predominio de Occidente frente a los

..

otros sistemas socioculturales tiene por base la identificación de la idea de
modernización con las de desarrollo, crecimiento, evolución y progreso;
desde que los procesos de modernización iniciaron, las otras formas de
sociedad pasaron a ser desafiadas por los valores de Occidente
(urbanización, industrialización, mercantilización, secularización e
individualización) y a percibirse a sí mismas como fuera de lugar.
Occidentalismo y capitalismo son los patrones, los ideales, los referentes
que ordenan la organización y la dinámica de la mundialización.
Por otro lado y matizando un poco el alcance de los cambios, algunos
de estos autores prefieren considerar que la posmodernidad es simplemente
una fase en el desarrollo de la sociedad moderna, (aunque una fase que
representa cambios sustanciales). En esta postura se ubica Ronald
Inglehart12, para quien la causa fundamental del cambio posmoderno (el
síndrome cultural posmodemo, lo llama él) seria el agotamiento gradual de
los sistemas de valores surgidos bajo condiciones de escasez y la
diseminación de valores de seguridad entre un segmento cada vez más
amplio de población en Europa occidental (sobre todo en países nórdicos y
no católicos: Estados Unidos, Japón y China). Aquellos valores que fueron
claves en el surgimiento de la sociedad industrial: el éxito, el crecimiento y
la racionalidad económicos, han perdido importancia para ellos; obtener
ganancias ha dejado de ser una preocupación del individuo para orientarse a
la realización personal y la obtención de un trabajo creativo, dando mayor
importancia a la calidad de la experiencia laboral.
En esos países la autoridad jerárquica, la centralización y la grandeza
han caído bajo sospecha en tanto que: a) han alcanzado un punto en que su
eficiencia se vuelve menor y b) han tocado el punto en que resultan menos
aceptables. El posmodernismo refleja una disminución creciente de la
importancia que se acredita a toda autoridad y una pérdida de la confianza
en las instituciones jerárquicas.

y de . alcance
mundial · Por el contrano,
· piensa
·
érealidad incuestionable
,
.
que
ste ,es un fenomeno que se hmita a la acción de las grandes transnacionales
(y ª1:111 esto en el _marco de grandes contradicciones) y que lo que refleja es
precisamente los mtereses de esas grandes empresas.
Para él, la expresión "_sociedad global" no tiene mucho sentido, toda
vez que las grandes transnacionales (cuya actividad y poder en el mundo es
lo q~e hace hablar de globalización) siguen siendo muy dependientes de sus
~rop10s ~stados, e~ tanto que se benefician continuamente de sus
mterven~iones especi~cas. La expansión de los negocios de las grandes
corporacione_s se ha hgado y se ha visto beneficiada por decisiones de los
Estados nacion~les que son distintas en cada caso y que responden a
coyunturas particulares. También cree que aun cuando las operaciones de
estas
grandes
corporaciones
se dan en el marco de transacc10nes
·
.
.
.
mteT?acionales, :,~encialme~te se trata de comercio intrafirma (divisiones de
la mis~a compama co~ asiento en diferentes países), lo que no representa
necesanamente comercio internacional.
A la pregunta sobre si puede hablarse de progreso en la historia
~homsky co~testa que quizá pueda hablarse de cambio positivo O desarroll¿
si n~s refe_n~os a los niveles de libertad individual; pero que en otros
~ntldos asistunos hoy a 1:111ª gran expansión del totalitarismo y pone como
~~em?lo _el caso de ~as _mismas grandes corporaciones económicas que son
ms~tucion~s t~tahtanas de mando centralizado, que combinan las
funciones eJecutivas, legislativas y judiciales en una unidad de control
superior".
Interrogado sobre la vigencia de los ideales de la Ilustración
Cho~sky cree que existe una vigencia de esos ideales y valores, pero qu~
debenan ser ~daptados a las circunstancias contemporáneas; y que ahora,
como_ en el siglo ~~ es posible levantar una critica de las consecuencias
neg~tiv~s. del crecim~ento del capitalismo, como un ataque a las libertades
del mdivid~o conqwstadas en las revoluciones que fundaron el moderno
EStado-naci~n. Cho~sky cree que las políticas neoliberales representan esas
consecuencias_ negativas y que son sólo programas para los explotados y no
par~ los °:1ampuladores. Pone de ejemplo la pretensión de los Estados
Urudos ~e imponer esas políticas a América Latina mientras que las evita en
los propios Estados Unidos.

Por su parte, Noam Chomsky 13 , también relativizando la idea del
cambio posmoderno, combate la idea de que la globalización sea una
379
378

�IV. Los proyectos de cambio educativo en el marco de la nueva
situación
Ahora bien, ¿cómo se refleja esta nueva situación socia~ y estas
.
sobre la vida .social
nuevas concepciones
.
' en. los
? procesos educan.vos y en
particular en los sistemas de educac1on supenor.
En el si lo asado y en el marco de la consolidación del s~ste~a ~abril
.
g p rático liberal se constituyeron tanto las mst1tuc1o~es
y del ~1stema tmoc nfi an los 'namados sistemas de educación supenor.

:::~;:!;'°º!~: ~;~:.:-:i~-:c::::~::-::,~::==:~ra.:~

democratiza oras.
d
finalidades educativas en la
México quedó consagra o como
.
en
. .
•da
l artículo tercero constitucional Y en 1os
normat1v1dad contem
en e
.
. • on la vida académico.
t
d política educativa que ngier
de ~os distintos niveles del sistema educativo nacional hasta los
afios ochenta.

:=~~t

d · una visión del mundo, de la
Era ese un discurs~ ~odemo, es e~:• en el ideario filosófico y las
sociedad Y, ~el hombre ba~1cam::te 1:poÍt:tración (liberalismo social Y
posturas ehco-antropol~gicas
odemos ubicar como correlato a
filosófico); mov~ent~ mt~le;~o~aq~e Derecho, de las teorías de la
nivel de la teona soc1~. a . I ofr .
horizonte de felicidad para el
• 1· · a Ese 1deano o ec1a un
'd
Economia c as1c . .
.
l dor toda vez que estaba convenc1 o
retendió un discurso sa va ,
b
hom re y se P
.
.
histórica representaba el avance, e1
de que la moderruda~,' como a::s~ del aut~ritarismo y la superstición
progreso, la superac1on ~ e l l ,
fundamentales son: pensamiento
. .
di 1 ( fr Berman) Sus va ores
me eva es e. · . .
. · 1.dad confianza en la ciencia y en la tecruca
laico y seculanzac1on, rac1?~ª I b y l naturaleza eficiencia y éxito tanto
como instrumentos de doIDlillO so_ ::ci:nal o cole~tivo, libertad individual.
en lo per~onal_ como ~~ lo
en tomo al Estado-nación en el cual se
democracia e mtegrac1on so I
encarna la racionalidad.

!

~:=

rocesos de formación de profesionale~ aparecen en
Por lo tanto, los p
ti
d la práctica social moderna,
.
.
una de las ormas e
'd d
la histona como
d
. dad que comporta la moderru a •
'd
n el proyecto e soc1e
.
. .
compromeh osco
.
difus..
las instituciones uruvers1tanas
La ciencia (objeto de trabaJO Y/::nació~o~;nprofesionales tienen lugar) se
en las que los procesos de . o
t rac1·onalización de los procesos
.
fu
roducnva en cuan o
b
constituye en erza P
..1 'ado (bajo la forma de sa er
económicos Y es un ~ec~so p~: ;!damental de la modernidad: la
tecnológico) de otra_ pr~~tica _soc1 'taria aparece como una institución al
industria. Así la inst1tuc1on uruvers1
380

servicio de la sociedad; sirve a los intereses de la colectividad a través de las
fimciones de docencia, investigación y difusión de la cultura. El Estado
asumirá el compromiso de fomentar y difundir la ciencia y la formación
universitaria en la misma medida en que se convierte en regulador de los
procesos económico y como responsable del bienestar social.
En América Latina, particularmente a través de la idea de universidad
nacional, la institución universitaria moderna constituye una estrategia de
política cultural del Estado moderno, que a partir de los atios cincuenta
asume la función de formar profesionales orientados a atender tanto las
necesidades del aparato productivo industrializado, como las expectativas de
ascenso social de las clases medias urbanas. Junto a esta tarea de formación
de cuadros profesionales para el desarrollo nacional es innegable la
orientación de las instituciones de educación superior (al menos de las
públicas, pero también de muchas privadas) para el cumplimiento de otras
"fimciones estatales" tales como la defensa de la soberanía y la identidad
nacionales (en tanto que difusora y defensora de la cultura nacional) y la
democratización en el acceso al conocimiento.
Pero, según hemos visto en las páginas precedentes, en los ochenta las
cosas empezaron a cambiar: la actividad académica. la inserción social y la
nonnatividad de las instituciones de educación superior comenzaron a
reflejar (en distintas formas y en distintos grados) el surgimiento de esa
nueva estructura de organización y de funcionamiento de la economía
mundial caracterizada por la globalización, la reinserción de las economías
nacionales en las corrientes internacionales de comercio, inversión y
tecnología, la transformación de las ocupaciones, el control extremo de las
tecnologías y su correspondiente visión del mundo y sistema de valores.
Desde ese entonces empezó a ser claro que las instituciones de
educación superior y en particular la universidad pública, no volverían a ser
los actores sociales de otros tiempos. A partir de entonces un egresado con
Wl fuerte perfil de compromiso social. tanto en lo que se refiere a sus
valores y actitudes como a sus objetos de conocimiento, no pudo ser ya una
finalidad institucional y consecuentemente, la actividad de transmisión, de
creación y aplicación de nuevo conocimiento habría de ajustarse a las reglas
del mercado (cfr. Gerstner) 15•
En México, también desde esa época, el Estado ha asumido como
16
propio ese nuevo discurso • Con la refonna del artículo tercero inicia una
gradual reconceptualización de los procesos educativos. marcando un rumbo
completamente disociado de la experiencia educativa mexicana y comienza
a promover una reordenación del sistema de educación superior en el país,
381

�argumentado la necesidad de adaptarse a las nuevas exigencias del aparato
económico mundial y a un propósito de racionalización y eficientización del
gasto en los servicios que él ofrece.
En el nuevo marco normativo, el Estado mexicano abandona las ideas
de difusión de la cultura, de formación de cuadros para el desarrollo
nacional, de uso de la educación para la democratización y satisfacción de
las expectativas de ascenso social de los sectores medios urbanos como
finalidades del sistema educativo nacional, para asumir un conjunto de
nuevas orientaciones entre las que se pueden anotar las siguientes:
definición de la actividad como prestación de un servicio; autonomía de las
instituciones, conceptualizándolas como comunidades académicas y
profesionales distintas de él; orientación de los procesos dedicados a la
obtención individualizada de niveles de excelencia en el dominio de los
objetos de conocimiento y en el desarrollo de valores, habilidades y
actitudes competitivas para los mercados de trabajo constituidos.

La mundiarizac10n
·· de los procesos económicos
argumenta,
constituyen
la nueva realidad soc1oecononnca
.
, . Y de
"
d
La la cultura
•
. , se
a
empresa
e
los
noventa"
(
constituida
or
,
.
·
s
exigencias
de
1
las plantas y equipos multipropósito d l p amip~1.s1mas redes abiertas), de
.
, e a revo uc1on en las c
• .
y la constante innovación tecnolo'o.ca,
o-i
de1 sistema
.
de pr0 d omurucac1ones
·, b
. .
ucc10n asado en
1a reconversión constante de los
transformación de los empleos perm conoc1D11entos utiliz.ables, de la
circulación constante de los trabajad:e;te; Y establ_es p~r _una dinámica de
tasados por hora de trabaJ· o o t
y on horanos l1D11tados y flexibles
area, etc producen c b' dr, •
mercados de trabajo y en las condic10nes
. ' del desem am- ios ti asttcos
en los
.
que, de nuevo, si no queremos caer en 1 b 1
peno pro es1onal; por lo
nuestros procesos de formación d
\ o _so esce~cia, hemos de reformar
nueva realidad.
e pro esionales mtentando reflejar esta

V. El debate necesario

No es desconocido que el origen de este nuevo discurso se encuentra
en el proceso de definición de criterios para las políticas de financiamiento
(en el marco de la nueva situación mundial) elaborados por parte de
organismos internacionales tales como el Banco Mundial (BM) y el Fondo
Monetario Internacional (FMI)17 que rigen los programas de apoyo para
proyectos educativos en los distintos países, traduciéndose en exigencias y
recomendaciones a los gobiernos financiados. Desde allí ha sido retomado
por parte de los funcionarios gubernamentales y educativos e incorporado
18
que en las propuestas de cambio educativo presentes en proyectos tales
como las reformas al artículo tercero constitucional, la Ley General de
Educación, el Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000 y los proyectos
de cambio en las instituciones de educación superior (públicas y privadas,
en particular UNAM, UANL, UdeG. ITESM), al menos en su parte más
importante y sin desconocer los aspectos en que se mantienen elementos de
la anterior orientación (principalmente para los procesos de educación
básica).
Desentendiéndose, entonces, de las funciones sociales y "estatales'"
cumplidas hasta los setenta por el sistema de educación superior (como fiel
reflejo de la condena neoliberal al Estado benefactor y sus excesos
populistas), nuestros ··visionarios.. refonnadores argumentan que debemos
damos cuenta de que la concepción de la educación superior vigente hasta
los ochenta era de producto de la rigidez propia del sistema fabril
decimonónico y de la cerrazón económica del modelo de Estado
proteccionista y tercermundista en que estabamos atrapados.

382

Si bien es cierto que hasta ahora en M, .
educativo no se han expresado tr ',
exi~o, los proyectos de cambio
embargo, con un lenguaje i a a~::~ede I_a ~dea de "reinvención", sin
compromiso de orientar la vida~cadémica ~sttfic~dor_ h~ asumido el
transformación inspirada
l
.
e las mstttuc10nes hacia una
" .
en os nnsmos plant
.
remventores" neoliberales'9. Al . l
eanuentos de los
esgrimen quienes formulan esos igua que ellos, el argumento principal que
proyectos es el del " ·
"d
escomposición
y
la
parálisis
total
.
'
nesgo
e caer en la
d
nueva situación y si se mantiene el ~~~o se _responde a las exigencias de la
los servicios educativos y de la b
opo_ho del Estado en la prestación de
quehacer educativo2º.
s urocracias estatales en la definición del
.
Por supuesto, que estos planteamiento b
,.
discusión, sobre todo si cuestion
a ren un amphsuno campo de
la realidad de la globalización y : : \co~o lo hacen Inglehart y Chomsky,
esta argumentación.
s enomenos que se dan por sentados en
Por ello es necesario elaborar la crítica re
.
Y la visión antropoló ·
,
specto del sistema de valores
educativo que imponegniclaosqoueg e~tan pr~sentes en el discurso de cambio
r arusmos mternacio l d d
elabora esa "política educativa"
. na es es e los cuales se
sin que sea necesariamente perorc;:e ;e re~eJa, por
razones que sea (y
cambio educativo en nuestro aís ; ' en a ~~yona de los proyectos de
puede correr, sea precisamen~e ~l ~;q~: q~z.a el, ?1ayor riesgo que se
concepciones y fmalidades sob e t d . ~ acntt~amente las nuevas
'
r o o si estas han sido elaboradas para

!ªs

383

�otros contextos y situaciones o si sólo han sido planteadas en abstracto, sin
hacer el esfuerzo de llegar a un planteamiento respecto al modo concreto en
que las profesiones y la formación de profesionales habrán de articularse
con los cambios en un país como México y en la situación en que éste se
integra a la "mundialización"21 ; esto es, sin intentar resolver el problema de
la construcción de un marco conceptual de referencia axiológico, social, y
educativo con base en una comprensión profunda de la articulación social
históricamente moldeada, que los procesos de formación de profesionales
han observado en México.
Porque aunque no puede desconocerse la razón que asiste a la crítica
neoliberal de las ineficiencias de la burocracia educativa (Gerstner), toda
vez que sí es un factor determinante en muchos de los problemas señalados,
sin embargo, no puede asumirse que esas ineficiencias sean el origen de la
crisis de la educación pública, si es que realmente puede hablarse de una
crisis (Berliner y Biddle22); así como tampoco puede aceptarse sin más la
identificación que se hace de la burocratización y la ineficiencia con la
estructura social de la modernidad (Osborne y Gaebler).

7

J. M. Keynes, Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, FCE, 1974.

~ No se_ sabe si para. b_i~n o p~a mal, pero ya para "cerrar el siglo" se empieza a revelar Ja
m~ac1dad de la v1s1on neohberal para dar lugar a la elaboración de políticas sociales
exitosas Y va qu~ando claro que los problemas que lo vieron nacer y a los que pretendía
hacer .frente, persisten (en la "onda larga recesiva" de que habla Montes), por Jo que en Ja
a~uahdad los respo~sables de elaborar políticas empiezan a dirigir su mirada a otra parte.
V1llarreal recoge baJo el nombre de "liberalismo poskeynesiano del consenso" la llamada
tercera via ( "clintonmanía"), que impulsada por los Estados Unidos e Inglaterra asume un
nuevo enfoque en la intervención del Estado en la vida social, caracterizado por elementos
co~ _los sigui~te~: intervención económica del Estado en tomo a los objetivos del
crec~~to econonuc~, el empleo y el desarrollo tecnológico, la regulación del impacto de lo
econonuco en el medio ambiente, la redistribución de la carga fiscal en beneficio de los
pobres ~ una activa p~lí~ica social que brinde servicios de educación, salud, capacitación para
el tr~baJo, empl~ Y_ Vlv'.en~: No obstante, esta tercera vía sigue pensando que el mercado y
la libertad econorruca mdiVIdual deben ser los motores del funcionamiento del sistema
económico y social.
Ante la imposibilidad de la vuelta al laissez faire, ante la quiebra del Estado
controlador, centralizador, rector y benefactor del keynesianismo y neokeynesianismo, ante el
fracaso del neoconservadurismo preconizado por MiJton Friedman con políticas regresivas
como las de Reagan, Tatcher y Mulroney, que en los ochenta suponían la no-intervención del
Estad_~ en la economía, asignando a éste la obligación del control de la inflación antes que la
atenc1on a los ~robl~mas del desempleo, privatización y control del gasto social, etc. y el
fracaso del neohberahsmo en los noventa se ha puesto la vista hacia otras posibilidades.
9

Casullo, Nicolás (Comp.), El debate modernidad posmodernidad, Ed. Punto Sur. Buenos
Aires, 1989.

Notas bibliográficas

10
11

Jean-Francois Lyotard, La condición posmoderna, Reí-México, México, D.F., 1990.
Octavio Ianni, Teorías de la globalización, (Siglo XXI, 1996).

12

1

Octavio Fullat. Filosofias de la educación. (CEAC 1985).

Ronald lnglehart publicó en mayo de 1994 un magnífico artículo en "Este País"
analizando los resultados de la ICPSR-World values survey, 1981-1984 and 1990-1993
(Michigan University).

2

Dos ejemplares preciosos de estas reinvenciones son los textos La reinvenci~~ del gob~erno
de David Osbome y Ted Gaebler (Paidós 1997) y Reinventando la Educac1on de Lou1s V.
Gerstner (Paidós 1996).

En la entrevista aparecida con el título La sociedad global en el libro Globalización,
Exclusión y Democracia en.América Latina. (Joaquín Mortiz 1997).

3

14M

Pedro Montes, El desorden neo/ibera/, (Trotta. 1996, p. 24).

4

Esto es así, porque en muchos sentid~s la "rei~v~nción" ~e presenta, como una
reivindicación de los principios de funcionamiento econom1co y social y de los 'ver_dade~os
valores" del liberalismo clásico con los que se dio origen al capitalismo Y que habnan sido
abandonados en este siglo por el Estado benefactor (Montes 1996).
s René Villarreal, Liberalismo social y reforma del Estado - México en la era del capitalismo
posmoderno-, NF-FCE, México, 1993.

13

arshall Berman. Todo lo sólido se deS1·anece en el aire, Siglo XXI, México, 1992.

ll

Louis Gerstner. Reim·entando la educación. Paidos. Buenos Aires, 1996.

16

Programa de modemi:ación educatirn (SEP 1984); Reformas al Articulo Tercero
constitucional (1985. 1993); Programa de desarrollo educativo 1995-2000 (SEP 1995), etc.
17

En ellos se desarrolla y se lleva a la práctica una concepción de los procesos educativos sus
sujetos Y las relaciones de estos procesos con otras esferas de la actividad social, propia de la
visión del mundo del neoliberalismo.

Por obra de una mano invisible, expresión de las tendencias naturales de los sujeto so~iales,
preconizada por Adam Smith en el siglo pasado como primer intelectual del nuevo sistema
económico.

6

385
384

�11 Elena Zogaib Achar, en el artículo La influencia del Banco Mundial en la reforma
educativa, contenido en el libro Los actores sociales y la educación, coordinado por Aurora

Loyo.
Al menos en las principales instituciones de educación superior en la ciudad de Monteney,
(UANL, ITESM. UDEM y UR) los proyectos de cambio educativo curiosamente están
formulados en el mismo lenguaje: se habla de los fines institucionales en ténninos de una
"visión", una imagen ideal del "deber ser" de la institución, de la que se desprende una
"misión" como anticipación de futuro para la comunidad y como obligación moral de realizar
la ''visión''; esta "misión" se concreta en "proyectos estratégicos" que acercarán a las
comunidades académicas a ese "deber ser" prefigurado en la ·'misión"; a su vez los proyectos
estratégicos se traducen en "metas" que, de lograrse, serán la encarnación del "deber ser'" en

F~AMENTOSTEÓRICO-CONCEPTUALES
o t : ~ A PROPUESTA DE EVALUACIÓN
TEGIAS pARA EL APRENDIZAJE

19

Lics. Elena Cisneros
Irma María Flores Alanís
Oralia Flores de la Cruz
Araceli Frías López
María Guadalupe Madrigal
Miriam D. Ramírez
Oiga de Santiago y ázquez
.
.
Colegio de Pedagogía
Uruvers'.dad Autónoma de Nuevo León

el mundo.

Así lo afirman, para el caso de los Estados Unidos, los documentos "A Nation at Risk: Toe
Imperative for Educational Reform'' y ''The Nation Responds", publicados en 1983 y 1984
respectivamente por la National Commission on Excellence in Education (U.S. Department of
Education, Washington, D.C.). Aunque elaborados en relación con la escuela pública
norteamericana, esos documentos coinciden con los planteamientos de los "visionarios"
reformadores mexicanos y curiosamente también con los del Banco Mundial y El Fondo
Monetario Internacional en sus políticas a nivel mundial.

20

Leonardo Boff, citado por P. Montes, dice: "Cada vez se habla menos de desanollo. más
de mercado y de integración en el mercado mundial. En ese proceso de mundialización dentro
del sistema neoliberal, nosotros ni siquiera tenemos el privilegio de ser subdesanollados,
nosotros somos excluidos. No contamos para nada porque no tenemos competencia en el
mercado mundial. Los que no tienen competencia no existen en el mercado mundial. Y los
excluidos del mercado están abocados a la muerte ..."

21

David C. Berliner y Bruce J. Biddle, The manufactures crisis (Myths, Jraud and attack on
america 's public schools (Addison Wesley 1995). En este trabajo ellos demuestran que, para

22

el caso de los Estados Unidos, la "crisis" de la escuela pública ha sido realmente •'fabricada''.

Introducción
. Un pro~lema grave que enfrenta la edu . ,
.
.
supenor en uruversidades tanto 'bl"
. cac1on media supenor y
, d" d
pu icas como pnvadas e l ,
m ice e reprobación y el baio
rend'1n11ento
.
, .
n e pais, es el alto
~
academ1co.
Este es un hecho que h
d .
es de gran importancia co a protca o investigaciones de todo tipo pues
formas de solución.
nocer as causas del problema para pro~oner
Los estudios han girado en torno
d
habilidades de los estudiantes
ª
os grandes aspectos: las
•
para enfrentarse a las t
d
a
influencia
del
aspecto
a•ectivo
m
t
·
.
areas e aprendi=aje y
l
'J'
o zvaczona1.
Como maestras y estudiantes nos enfren
. .
consecuencias de la falta de hab11
T dad
tam?s c?t1d1anamente con las
básicas como la lectura
. para la realización de actividades tan
comprensiva Ja elabora · , d
esquemas, la redacción de trab .
,
. . c10n e resúmenes o
e
a.JOS, etc. Esto dmge nue tr ·
,
onocer con mayor profundidad 1
.
s o mteres por
ven involucrados en la realizació o; asrctos mtelec~a!es y afectivos que se
n e a gunas tareas bas1cas de aprendizaje.
Por tal razón se conform ¡ s • .
para el Aprendizaje plante;de emmano d~ Desarrollo de Habilidades
investigaciones y m~terial b"bliose 'ficomo obJetivos generales analizar
1 ogra 1co que propo ·
•
fun
rc1one
damentos
te6nco-conceptual-metodol , .
(habilidades para el apren:~-º; c~n respecto al objeto de estudio
orienten la práctica dirioida
~~ , asl1 como para formular principios que
o·
a meJorar as.

386
387

�Ahora bien, a raíz de la revisión bibliográfica y con fines de facilitar el
aprendizaje de nuestros alumnos, al equipo se le propuso elaborar un método
de evaluación de las estrategias de aprendizaje, técnicas, habilidades y
procesos que utilizan los alumnos de educación media superior y superior.
Tal tarea nos exigía precisar las variables a medir (que evaluar) y la
relación que guardan entre sí, esto es, esclarecer las interrelaciones entre
procesos de pensamiento, procesos de aprendizaje, habilidades, técnicas y
estrategias, pues se detectó a raíz de la revisión, poca claridad en el
establecimiento de dichas interrelaciones. Además, nos impulsa a construir
una serie de instrumentos diagnósticos que permitan valorar el uso que hace
el alumno de estrategias, lo cual requiere de mucha precisión en cuanto a las
estrategias a medir y las variables implicadas en su uso.
En este trabajo se presenta un modelo conceptual para fundamentar un
método de evaluación de estrategias para el aprendizaje, que se sustentaría
en las premisas siguientes:
•
•

El rendimiento académico depende de que se realice el aprendizaje.
El aprendizaje se logra mediante el constante trabajo del estudiante con el

contenido.
• El trabajo del estudiante consiste en la realización de diferentes
actividades y tareas.
• Para que el estudiante elabore una tarea puede hacer uso de estrategias de
aprendizaje (procedimientos o pasos a seguir para lograr una meta).
• Una estrategia de aprendizaje requiere para su ejecución el empleo de
técnicas de estudio. tales como tomar apuntes. hacer resúmenes, etc.
• Una técnica de estudio requiere que el estudiante utilice sus habilidades
de tal forma que pueda avanzar paso a paso.
• Al hacer uso de sus habilidades (intelectuales y socio - afectivas) los
estudiantes ponen en marcha ciertos procesos de aprendizaje como la
asimilación, la retención, etc. Procesos de pensamiento como la síntesis.
el análisis. la deducción, la inducción, que son herramientas básicas de
•

aprendizaje.
Los alumnos requieren estar conscientes de los procesos, habilidades,
técnicas y estrategias que utilizan, es decir, deben tener cierto grado de
metacognición (conocimiento sobre su propio aprendizaje).

Etapas de investigación

y superior. Para ello, contempló la necesidad
siguientes:
de delimitar las etapas

l. Diseño.
2. Aplicación.
3. Análisis de datos.
4. Retroinfonnación.
5. Propositiva e instruccional.

A continuación se desen'ben 1os ob;etzvos
. . correspondientes por etapa:

Diseño
Construir el modelo conceptual ue fundam
.
de evaluación de las estrateiñas dq
d. .ente el diseño metodológico
Defi •
o·
e apren tzaJe
. mu la metodología de evaluación.
.
Diseñar 1os instrumentos
·
de evaluación diagnóstica.

Aplicación
V alorar las estrategias de aprend.tzaJe
. que ponen en práctica los alumn

os.

Análisis de datos
Detectar niveles en la ad · · • , d
Establecer la magru·tud yqwdir~1c10~, edestrategias de aprendizaje.
ecc1on e los cambio "
..
sea necesario realizar.
s cognosc1tivos" que

Retroinformación
Dar a conocer a los alumnos los
.
desarrolladas), fallas ventajas y limitc1ertos (procesos y habilidades
aprendizaje.
'
antes en el uso de estrategias de

Propositiva e instruccional
Contribuir al diseño instruccional sobre 1 , .
.
de las integrantes del eq .
a practica educativa de cada una
D"
wpo.
iseñar un programa para la enseñ
d
.
Aplicar el programa.
anza e eSttategias de aprendizaje.
Evaluar el proceso y resultados obtenidos.

Como se señaló anteriormente. el equipo se propuso elaborar una
metodología de la evaluación de las estrategias de aprendizaje, técnicas.
habilidades y procesos que utilizan los alumnos de educación media superior
388

Hasta el momento sólo
ha
etapa de diseño, por lo que en s:ste

b •
trtr:
~Jado dla c~nceptualización de la
a ªJº se escnbe la clasificación de

389

�estrategias de aprendizaje (objeto a evaluar), en donde se especifican las
técnicas, habilidades, procesos de pensamiento y procesos de aprendizaje,
variables que se ven implicadas en el uso de estrategias.

Delimitación del objeto a evaluar

De acuerdo con la bibliografía revisada en tomo al problema de
aprender a aprender se puede señalar que éste se ha constituido como un
área de la Psicología Instruccional que explica los principios del aprendizaje
activo y participativo, y los procedimientos necesarios para el estudio
eficiente. Hay diversas influencias sobre este campo, una de estas es la
Psicología Cognitiva. Si bien existen dentro de ella diferentes orientaciones,
todas coinciden en concebir al aprendizaje como una "interiorización de
pautas de conducta mediante la transfonnación de la estructura cognoscitiva
que resulta de la interacción del individuo con el medio ambiente"(Quesada,
1988); esto es, lo señalan como un proceso de cambio cualitativo y no
meramente cuantitativo. Asumen que el sujeto construye significados que
interpretan la realidad. Así, aprender a aprender plantea un tipo aprendizaje
a alcanzar: el aprendi=aje signifiativo.
Algunos investigadores señalan que para el logro de este tipo de
proceso es necesaria la adquisición de estrategias de aprendi:aje. Parten de
la idea de que el alumno las desarrolla mientras aprende, pues además de
aprender el qué, aprende también el cómo, es decir, la fonna en que la
materia es enseñada y aprendida como respuesta al tipo de trabajos, tareas y
procedimientos de evaluación.
Estos estudios han demostrado los roles que los alumnos juegan en la
facilitación de su propio aprendizaje. Al hacer uso de estrategias, lo que hace
el estudiante es, ante todo, obtener un mayor aprovechamiento de sus
procesos de aprendizaje y, por consiguiente, contribuye a incrementar su
nivel académico.
De tal forma que el surgimiento de las estrategias de aprendizaje como
una sub-área de estudio y de interYención de los fenómenos de aprendiendo
a aprender se ha dado en función de mejorar los procesos que subyacen al
aprendizaje, que van más allá de la relación causal entre estímulo y
respuesta. Desde la perspectiYa del procesamiento de la información. el
aprendizaje se convierte en un proceso que implica prestar atención a lo que
ha de aprenderse. adquirir conceptos. controlar el ritmo y calidad del
aprendizaje y ser consciente de que el aprendizaje se ha dado. En este
enfoque se le define como el modo de adquirir. organizar. almacenar.
recuperar y utilizar información; por lo que las etapas se conforman en una
390

serie de procesos activos y constructi
d
. .
principios de este enfoque de estudi
vos e aprendiza~~- Siguiendo los
1
orientación selectiva de un es~:it proces? de atenczon "se refiere a la
0
(Mahoney, 1974,417).
especifico Y a su asimilación"
La codificación, señala Ellen Gai é
mediante el cual la información nue gn_' es un pr~eso de transformación
información conocida. Este proce:: s~:t~~fide d~;ersas maneras con la
subprocesos tales como la activac. , d
1cac10n pone en marcha
interpretación. Como resultado d
ion e un esquema, selección e
generó el proceso de elaboración
est~ subp~oceso ,de ~terpretación se
añadir "algo a la información qu~ secuat, permit~~ segun Ga1gné (1991: 137)
inferencia lógica, una prolongación es ~ apr~n iendo. Esto puede ser una
cosa que sirva para conectar la info~una _eó~e,?1p o, un detalle o cualquier otra
CI n .

:1

El proceso de codificación hace que l
. .
.
memoria a largo plazo donde
a1m e nuevo conoc1ID1ento entre en la
.• d
.
•
es
acenada. El almacenami t " 1
retenc1on e la información codificada" (Mahoney, 1988,417). en o es a
La organización "es el proceso de d' 'd'
.
.
en subconjuntos indicando la
. , iv1 rr un conJunto de información
1991: 145) de tal fi
rclac10n. entre los subconjuntos" (Gaginé.
. .
'
orma que para los SUJetos que
·
•
imphca que la clasifiquen la
orgaruzan 1a información
I
rd
relaciones L
. ,'
agrupen, ª º enen Y establezcan sus
. a recuperac,on conlleva según Mah
utiliz.ación de la información alma
d E
oney (1974,417) a la
d~ .las investigaciones en mem~e;;: a. ste autor.señala que_ "gran parte
distmguen entre recuerdo y reconocimie~1/rocesam1ento de información
les pasa al sujeto un cuestionario d
. En las pruebas de recuerdo, se
respuesta correcta entre varias alte e ~espuesta abierta y se le pide que dé la
son generalmente bastante su .ma va~. Los resultados en reconocimiento
sugiere que puedan interver:"diº~;s a os obtenidos en recuerdo, lo cual
1erentes procesos En
b
recuerdo rara vez se le dan al . d' 'd
.
·
una prue a de
"mirar" en sus almacenes me m 1:11. uo pistas que indiquen adónde debe
.
monstJcos así que pre
'bl
acudrr a procedimientos de bús ueda En c'
.
s~ .emente debe
solamente que el individuo co q
·1
1ambi~, el reconocuruento requiere
hay en sus almacenes mem::~~o:~ :;~rnahvas. pre~ntadas con las que
0
(Mahoney, 1974.428).
·
necesita casar el estímulo"
en el ;!c:~o~~~~:i~oc;;o de recurración plantea problemas básicos tanto
alrededor de los
mo _en e recuerdo. En este último se centran
La transferenci~ro;ees~:i:r:us¡ueda, selección ) ~roducción de respuestas.
aprendidos inicialmente a c a _proceso. de . apltcar los conocimientos
situación original.
ontextos o s1tuac1ones nuevas, lejanas a la
391

�Al incluir el componente socio-afectivo en la adquisición de
estrategias, el proceso de motivación se contempla como un proceso de
aprendizaje, desde la perspectiva del aprendizaje social, pues de acuerdo a
Bandura "trata la adquisición en términos de los subprocesos del
componente cognitivo (atención, retención) y de reproducción conductual
(respuestas motoras y motivación) (Bandura, 1971ª, 1977b,195). "La
motivación es considerada como un subproceso que explica y destaca el
hecho de lo que la gente es capaz de realizar imitativamente, a menudo se
deriva de lo que la gente elige realizar. Las condiciones de incentivo dictan
frecuentemente el punto en el que una adquisición correcta será expresada en
la conducta manifiesta" (Bandura, 1965,197).
Mckeachie ( 1985) señala que cada proceso de aprendizaje requiere
para su desarrollo de estrategias de aprendizaje, por esto son identificadas de
acuerdo al proceso de aprendizaje que favorecen. Por lo cual este autor las
clasifica de la forma siguiente: las estrategias de adquisición ayudan al
estudiante a seleccionar y elaborar estructuras de conocimiento que sirvan
como puentes mediadores entre las condiciones de estímulo y las respuestas
apropiadas. La estrategias organizativas habilitan al estudiante para resumir
un texto, inferir las relaciones de subordinación entre las ideas y relaciones
de índole temporal y causal. Las estrategias de retención tratarían de evitar
el olvido y de apoyar la integración de lo adquirido. Las estrategias de
recuperación penniten al estudiante seleccionar o generar claves ( espaciales
y conceptuales) para recuperar información necesaria en el momento
oportuno. Las estrategias de autorregulación permiten al estudiante ser
independiente y autosuficiente.
Por otra parte, el empleo de estrategias de aprendizaje implica el uso
de técnicas de estudio, entendiendo a éstas como un conjunto de acciones
ordenadas para la realización de actividades específicas. Las técnicas
requieren del uso de habilidades y las desarrollan.
Cabe aclarar que generalmente se hace referencia a las técnicas de
estudio como si fueran una serie de acciones mecánicas que con el simple
hecho de aplicarlas garantizaran el aprendizaje. Sin embargo, es la estrategia
la que permite el uso flexible de las diversas técnicas, adaptándolas de
acuerdo a la finalidad de la tarea de aprendizaje; es por esto que una
estrategia no se reduce al empleo de técnicas de estudio.
Ahora bien, el uso de cada estrategia de aprendizaje requiere del
desarrollo de ciertas habilidades o destrezas específicas. Sin embargo, cabe
señalar, citando a Pozo, que "no puede decirse que la simple ejecución
mecánica de ciertas habilidades o destrezas sea una manifestación de la
aplicación de una estrategia de aprendizaje. Para que ésta se produzca se
392

requiere de una cierta planificación de
..
a un fin, lo cual sólo es posible medí hab1bdad~s en una secuencia dirigida
hace que esas habilidades se usen d ante un cierto metaconocimiento que
Es esta una distinción important e un modo estratégico" (Pozo, 1992 202)
. .
e a contemplar es dec' 1
'
·
aprendizaje no son reducibles a Sllll.ples hab'l'da'
rr, as estrategias de
1 1 des.
Otra distinción importante se refi
. .,
(Mckeac~e, 1985:184) de las estrate ~: ~:~ definic!o~ que hace Tobías
como ~ macroproceso que contero 1f10
. aprendiza.Je, a_l concebirlas
las hab1hdades generales de pensamie~to" s m1croprocesos de mteligencia y
el pensamiento está formado
. De acuerdo con Shardakov( 1968)
., .
por procesos tales como· 1 •¡· . ,
'

comparac10n,
inducción' deducc1on,
. , analogza
' , abstr . e. , ana rszs, smtesis'
.,
concrec10n, determinación d
.'
acc10n, generalización
l ifi
,
e nexos y relac10nes fi
.,
'
c as, cacion y sistemati=ación.
, ormac10n de conceptos,
El análisis es un proceso orientad h .
selección de elementos que i t
I
º. ac1a un determinado fin
re~idad en sus rasgos y propi:d::a;
Objetos y los fenómenos de 1~
existen entre ellos. Con respecto a l~ , co':110 los nexos y relaciones que
cognoscitiva que se manifiesta en ~mteszs se. d~fine como la actividad
propiedades de carácter único entr I e ~stablecuruento de cualidades y
cual da como resultado la obt -~ ods e ementos del posible conjunto lo
,. .
encion e un nu
b'
•
ana11s1s y la síntesis son formas esenc. 1
evo ~ ~eto o fenómeno. El
elementos que sirven para constru· 1 ia es de la actividad mental, son los
.,
rr as restantes fo
d
.
comparac10n
es el establecimie
t de Ia seme· nnas e pensamiento
,
mu no
. · La
enomenos
de
la
realidad.
Janza
entre
los
objetos
y
fi

a;t

La inducción es un proceso mental ue v d 1
,
a los conceptos las leyes las
p q
a e os fenomenos parciales
I
'
·
reg as or el co t · 1
proceso mental que va de lo general ;
.
n rano, ~ deducción es el
1
se analizan desde un punto d .·
º. s1~~ular. Los objetos y fenómenos
..
e \ 1sta smtetlco La d d
·•
clas1 6 cac1on e inclusión de b'
.
.
e uccion asegura la
.
o ~etos smgulares al ·
.
re fl eja en la capacidad de a ¡·
. . genero correspondiente. Se
· · .,
P icar 1os conoc1m1ento
as1mtlac1on de otros nuevos La
,
s que ya se poseen a la
.
·
ana1ogta
es un pro
.
.
ceso menta1 que procede
de 1o smgular a lo singu1ar. La \erac1dad
del
·
razonamiento analógico
depende del volumen y la profund'd d
rasgos esenciales de los fieno· 1 a que tengan los conocimientos de los
,
menos que compara •
numero de conocimientos esenciales sob d' h fin., cuanto mayor sea el
será la analogía.
re ic os enomenos, más auténtica

La abstracción es la capacidad d
.
fenómenos singulares. los ras
. e separ~r ~ aislar de los objetos y
Distinguir rasl!os \ nexo/os. ~edxos ~¡ relaciones comunes } esenciales.
~

.

.

acci enta es
393

~

prescindir de ellos. La

�generalización se refiere a los objetos y fenómenos del mismo género que
poseen rasgos o nexos esenciales que son siempre comunes.
La concreción de lo conceptual se expresa en la forma de su
ilustración con objetos o con fenómenos concretos, el conocimiento a través
de lo general, de nuevos objetos, fenómenos, casos y la aplicación prácticoeficaz de los conocimientos generalizados a la resolución de problemas de
tareas prácticas.
En la interdependencia entre los objetos y fenómenos del mundo,
ocupa un lugar muy importante la relación causal. El pensamiento causal es
la habilidad para distinguir relaciones causa-efecto. Relación en donde un
fenómeno explica al otro.
Al mismo tiempo que se desarrolla el pensamiento causal se desarrolla
el pensamiento crítico, pues para llevar a cabo cualquier tarea de carácter
creador, es necesario comprobar críticamente si el proceso o resultado de la
actividad son correctos.
Entre los requerimientos para el desarrollo del pensamiento crítico se

decir, "de. abajo hacia arriba''· 0 urante e1estudio
. Jo l
. .
, .
' s a umnos asurulan con
free uencia algunos conceptos genencos
antes que los específicos.
La clasificación se refiere a la distrib . ,
individuales en la distribución o . l . , uc1on de los objetos o fenómenos
clase.
me us1on en el correspondiente género o
. La _acti v1'dad mental de sistematizac. ,
,
estudio, distribuyendo los con'untos
. wn _se efectúa en el proceso del
clases y ordenando las materi;s s , y dobJetos_ aislado~ diferentes en grupos o
eguo etermmados sistemas.
Flavell (Pozo 1992 208) señal
períodos en la adq,uisición d
a que se _pueden identificar tres fases o
.
e una estrate01a de
d' .
estrategias no disponibles defi . .
o·
apren lzaJe, estas son·
.
,
ciencias de produ · ,
·
em:ategia. Presenta los siguientes criterios de .c~1.on y uso maduro de la
registro: habilidad básica para ejecutar]
análisis P~ su observación y
su uso (beneficios de la instrucc· ,
ª•1 uso espontáneo, mtentos de inducir
ion en e uso de la estr t · )
uso sobre el recuerdo Se puede
ª egia , efectos de su
mis~a definición de ~strategias de\ª::tar ~tros criterios, derivados de la
preciso de la estrategia uso
p. d zaJe, tales como: uso selectivo y
efectos de su uso sobre ~tros pr:cuencd1a o de ~bilidades, uso consciente
esos e aprendizaje.
'

tienen los siguientes:
Poseer los conocimientos necesarios.
Acostumbrarse a comprobar cualquier resolución.
Relacionar con la realidad las leyes, reglas, etc.
Un nivel de desarrollo suficiente para la construcción de razonamientos
lógicos.
Desarrollo de la personalidad.

Los obstáculos para el pensamiento crítico-son:
Insuficiente espíritu de observación.
Falta de capacidad para crear hipótesis.
Tendencia al dogmatismo y a rutina.
Propensión a dejarse influir e imitar.
Falta de independencia.
El concepto es el conocimiento de los rasgos y propiedades esenciales
y generales de los diferentes objetos y fenómenos de la realidad objetiva, así
como de los nexos y relaciones, con la ayuda de los cuales los objetos y
fenómenos de un género se distinguen de los de otro. Los conceptos se
forman no sólo durante la actividad mental de abstracción y generalización,
sino también durante el proceso de diferenciación intelectual. Este es el
procedimiento de formar los conceptos desde lo singular hasta lo general, es
394

Las características de las etapas se describen en el cuadro s1gwente·
. .
Aspectos

Estrategia no dispomble Deficiencia de producción

{hasta los 5 o 6 aílos)

(de 6-10 aílos)

Uso maduro de la estrategia
(de 11 aílos en adelante)

Habilidad básica
para eJecutarla

Nula o pobre

Regular o buena

Excelente

Uso espontáneo
Efectos de su uso
sobre el recuerdo

Ineficaces

Eficaces
Positivos

Innecesarios
Positivos

.
•••

Pozo advierte que las edades fi 1
estrategias del aprendizaie son
se a atlas en la adquisición de las
.
~
meramente indicativas
d
entrenamiento en el uso de la estrategia.
.
, ya que ependen del
Un aporte significativo de Vi
ky
.. .
del aprendizaje es con
gots ' en la adqws1c1ón de la estrategia
formación" segun', la cualrelspe~to a la manifestación de la "ley de doble
'
os 1nstrumentos de
di · ·
estrategias de aprendizaje so
l
~e ac1on, en este caso las
que debe realizar se d' ~ un e e~ento ~ediador entre el niño y la tarea
.
. .
'
a qweren pnmero mterpe na1m
mtenonzarse y convertirs
.
rso
ente para luego
intermedia, la deficienc~a endemtraperso~es. De. hecho, en la fase
ambigüedades los dos niveles de de prod~ccd1on permite identificar sin
sarro o e que habla Vigostky, el nivel
395

�de desarrollo real (los niños no repasan por sí mismos) y el nivel de
desarrollo potencial (y sin embargo se benefician de instrumentos
mediadores externa o culturalmente proporcionados)" (Pozo, 1992:210).
Además de considerar los criterios de análisis para la definición del
uso de una estrategia, es importante tener en cuenta que la elección adecuada
de una determinada estrategia de aprendizaje el alumno debe basarla en los
siguientes criterios (Pozo, 1992,204):
a) Naturaleza cuantitativa y cualitativa de los materiales presentados.
b) Sus propios conocimientos previos sobre el material de aprendizaje.
c) Condiciones del aprendizaje (la finalidad o uso que se persigue en la
adquisición del material de aprendizaje).
A partir de estos planteamientos surgen interrogantes que guían los
orígenes del presente proyecto: ¿los alumnos de escuelas de nivel medio
superior y superior utilizan estrategias de aprendizaje en su actividad como
estudiante? ¿están planeadas y organizadas? ¿qué procesos del pensamiento
ponen en acción? ¿a qué procesos de aprendizaje contribuye su uso?
¿desarrollan un uso espontáneo? ¿tienen conciencia del empleo de tales
estrategias?
Es por ello que planteamos la necesidad de diseñar e implementar
formas de evaluación que permitan conocer cómo se adquieren las
estrategias de aprendizaje, cómo se organizan y cómo se hace uso de ellas;
en suma, procedimientos que puedan ser capaces de dar y explicar cuáles son
los procesos cognoscitivos específicos (procesos, estrategias y habilidades)
que intervienen en la solución de una pregunta o tarea dada.
Descripción general de las estrategias de aprendizaje

El estudio de las estrategias de aprendizaje es un campo complejo,
pues requiere del análisis de los procesos cognoscitivos y de establecer sus
relaciones.
Una relación a considerar es a partir de la manera en que las
estrategias de aprendizaje son definidas. Si bien es un concepto con diversos
significados, algunos investigadores coinciden en considerarlas como
"cualquier comportamiento o pensamiento que facilite de tal manera la
codificación, que mejore la integración y la recuperación del conocimiento.
Más específicamente, estos pensamientos y conductas constituyen planes
organizados de acción diseñados para alcanzar una meta'' (Weinstein,
s.f.,249). Otra relación a establecer es desde la forma en que éstas son
clasificadas.
No existe un esquema organizacional que se acepte
396

generalmente, pero Weinstein y M
categorías que refleian los d1'
a~er ( I 985,250) crearon un conjunto de
:.,
versos tipos de estrat . d
es, cada categoría se compone de procedimi
egias ~ aprendizaje; esto
que p~ed~n ser usados para influir en entos (es~ategias de aprendizaje)
aprendizaje.
uno O mas de los procesos de
Se tienen así las ocho categon'as s1gwentes:
. .
1. Estrate~as de ensayo para tareas básicas.
2. Estrateg~as de ensayo para tareas complejas
3. Estrategias de elaboración para tareas b, . .
4. Estrategias de elaboración para tareas c:ms1cals:
5. Estrateoias
· •
P ejas.
º: orgaruzac1onales
para tareas básicas
6. Estrategias organizacio 1
·
7. Estrate~as de monitore~ªd:\~::~;:e:s~i:plejas.
8. Estrategias afectivas.
·
.
.Tomando como base el listado
.
mvestigadores (EMCA Danse r ) 1
antenor y el aporte de otros
·
'
eau as estrategias d
d. .
organizar en cuatro grande
e apren Izaje se pueden
procesos cognoscitivos y no c~gngrup?~• conformándose de acuerdo a los
osc1ttvos que desarrollan:
A. ESTRATEGIAS COGNOSCITIVAS:
l. Ensayo (simples y complejas).
Elabo~aci~n (simples y complejas).
. Orgaruzac1onales (simples y complejas).

i.

B. ESTRATEGIAS .METACOGNOSCITIVAS·
1. Planeación.
·
2. Control.
3. Evaluac.ión

C. ESTRATEGIAS A!'.'ECTIVAS O DE APOYO
I. Metas de onentación intrínseca.
2. Meta~ de orientación extrínseca.
3· Manejo de la ansiedad.
D. ESTRATEGIAS PARA EL
I B,
d d
MANEJO DE OTROS RECURSOS
· usque a e ayuda.

A. ESTRATEGIAS COGNOSCITIVAS

. S?n usadas para actividades de
•
.
cons1gu1ente, influyen en el desarrollo :rocesarm~nto de información Y, por
e uno o mas procesos de aprendizaje.
397

�Dentro de este grupo se incluyen las estrategias de ensayo o repaso
simple, que contribuyen a la memorización o repetición literal de la
información. Requieren un recuerdo simple, que sirve de base a formas de
procesamiento más complejas. Son útiles cuando los materiales carecen de
significado y cuando la tarea es meramente reproductiva.
Las estrategias de ensayo o repaso complejas tienden a involucrar
conocimientos de materiales más complejos y requieren de seleccionar
previamente las partes que deben repasarse.
Este tipo de estrategias favorecen el aprendizaje por asociación (Pozo,
1992, p. 206), de carácter mecanicista, en el que el sujeto adquiere una copia
o reproducción más o menos elaborada de la realidad. Sus técnicas,
habilidades y procesos cognitivos se presentan en los cuadros siguientes:

Dentro del grupo de estrategias d
. .
estrategia de elaboración misma qu
d' _ed apre~dtzaJe se encuentra la
,
e se 1v1 e en szmple y compleja.
De acuerdo con Pozo la elaboración . l
..
s1mp e fac1hta el aprendiz.aje de
estructura de significado externo e em~ntos no organii.ados) mediante una
darle significado sólo ~umentandquelsirve de apoyo al aprendiz.aje, pero sin
o a construcc100
· · stm
· b , li
estructura externa presta su significado al
. 1
o ca, ya que la
dichas elaboraciones requieren que el alU::.tena ,q~e debe aprenderse, pero
en el procesamiento de la inform . ,
o este mvolucrado activamente
ac1on a ser aprendida.
un material poco significativo ( 1

Estrategia de elaboración simple:
Técnica

Palabra clave

Estrategia de ensayo o repaso simple:
Técnica

Procesos de pensamiento

Habilidades

Procesos de
aprendlzaJe
Retención

Análisis externo
Repettción Leer los apuntes y libros una y otra vez.
Recuperación
Decir el matenal para uno mismo, una Abstracción.
(reconocmuento).
Generahzación.
y otra vez.
Formación de conceptos
Hacer hsta de términos relevantes
(identificación
de atributos
Memonzar listas de palabras
físicos
o
externos).
Nombrar conceptos de una hsta.

Marcado de texto Seleccionar mformac1ón relevante
Destacar 1nformac1ón
(subrayar)

Retención
AnáltSIS
Comparación (discrimmac1ón). Recuperación
(reconocimiento).
Síntesis.

Retención.
Seleccionar mformactón relevante. AnáJtSIS.
Comparación (discriminac16n). Recuperación
Repasar de manera escrita el
(reconocim1ento).
Síntesis.
material de aprendiz.a.Je.
Abstracción.
Generalizactón
Formación de conceptos
(identificación de atnbutos).

398

Análisis

Cod1fícac1ón

conceptos

Comparación

Elaborac1on

Establecer relaciones entre conceptos

Abstracción

Retenc1on

med,ance una palabra

Generalización

Recuperac1on
(reconoc1m1en1o)

Asociar superfic,almente lermonos (por

Formación de conceptos
(1denhficac1on de atnbutos)

Imagen (impuesta

lden11ficar rasgos comunes

Anahs1s

Codificación

o 1nduc1da)

Establecer relaciones entre conceptos

Comparac1on

Elaborac,on

med1an1e imágenes

Abslracc1ón

Retenc1on

Utilizar imágenes proporcionadas

Proceso de aprendizJ)e

Abstracción
Generahzac1ón
Formación de conceptos
(ident1ficac1ón de atnbutos).
Copiado

Proceso de aprend,zaJe

ldenhfícar rasgos comunes entre

- Generalización

(imagen propuesta)

Formación de conceptos

Crear imágenes (imagen ,ncb:ida)

(1den11fícac1on de atributos)

Recuperación
(reconoc1m1ento)

Asociar superfic1almen1e 1erm,nos

Proceso de pensamiento

Habilidades

Proceso de pensamiento

su ortografía o pronunc1ac1ón)

Estrategia de ensayo o repaso compleja:
Técnicas

Habilidades

(imagen por su ortografia o pronunc1ac1on)
Formar imágenes a partir de palabras
clave
Rimas, abrc-,at uras

lden11fícar rasgos comunes entre

&gt;frases

conceptos

Comparac1on

Elaborac1on

Establecer relaciones entre conceptos

Abs1racc1ón

Re1enc1on

Anahs1s

Cod1fícac1on

med ,ante una palabra

Gcncrahzac1on

Recuperacoon

Asociar superfic1almen1e lermonos (por

l'ormacoón de concep1os

(reconoc1m1en1o)

su ortografía o pronunciac,on)

(1dent1fícac1on de ambuios)

Formar siglas, nma,. y frases cla,es
Códigos (numéricos, ldcnuficar rasgos comunes entre
verbales o espaciales) conceptos

Anahs1s

Cod1ficac1on

Comparación

Elaboración

Establecer relaciones entre conceptos

Abstracción

Retención

medianle una palabra

Generahzac,ón

Recuperación

Asociar superfic1almen1C termino, (por

Formac,on de conceptos

(rcconoc1m1ento)

su ortografía o pronunciación)

(1den11ficac1on de ainbuios)

399

�u111izar y oommar un código conocido

al que asociar uno a uno los elementos
de la lista

La elaboración compleja difiere de la simple en el sentido de que la
estructura externa pasa a ser asumida (parcial o total) por el material de

interpretar palabras Yoraciones

Abstracción

Descubrir y seleccionar e interpretar

Generalización

palabras, oraciones y pán-afos

Concreción.

1mportantes

Formación de conceptos

Eliminar información no relevante.

(atr1bwr sigmficados).

Reconocer Ydisllngwr los diversos

Sistematización

1vrgamzac1ón

recursos que el autor empica para
acentuar los conceptos importantes
Preguntarse, reflexionar Yexplicar lo qué

aprendizaje.

el autor quiere decir y por qué lo dice

Estrategia de elaboración compleja:

Dchm1tar los problemas que el autor logró
Procesos de pensamiento

Técnicas
Análogía

Habilidades
Análisis

Conocer y dominar características

Síntesis

Esenctales de los conceptos a comparar.

Comparación

Establecer comparK1ones entre

Analogía

Conceptos

Abstracción.

Crear metáforas

Procesos de aprend1zaie

resolver y los que no pudo solucionar
ldcnuficar obJehvos y propósitos del

Análisis sistemático

Elaboración

escnto.

Síntesis sistemática.

Elaboración

Retención

Evaluar si cumple con dichos objetivos

Abstracción

Organización

Recuperación

Ypropósitos.

Comparación.

Recuperación (recuerdo)

(recuerdo)

Analizar unidad, coherencia y

Concreción.

Transferencia

Concordancia de las ideas, los pán-afos,

Gcncralizac,ón

Codificación

Lectura critica

Generalización.

Establecer una correspondencia

formación de conceptos

Profunda y no sólo superficial entre la

(atr1bu1r s1gmfícado)

Metáfora y el propio matenal de
AprendizaJe
Transfenr el s1gn1ficado de la metáfora

Inducción.

Adoptar una postura critica (acordar

Deducción.

d1scnllr, suspender juicio, etc.)

Establecimiento de nexos.

Tomar una posición con responsabilidad

Pensamiento criuco

ante los argumentos del autor

Al contenido por aprender.

Argumentar la propia postura (por qué

Lectura comprensiva !)Lectura analítica estructural
D1s11nguir caracterisucas de un texto

Análisis complcJO y profundo
Deducción.

Identificar la estructura del texto

Codifícacion

se toma dicha postura).

Elaboración

Identificar dónde el autor carece de
Información, está mal informado, es Ilógico
.

Abstracción.

(descnpc1ón, 1lustrac1ón, secuencia,

Generalización

argumentación, persuac1ón y

Formación de conceptos

operac1onalidad)

o no completa su análisis.
'

Resumen

(atnbuir s1gn1ficado)

ldenuficar y reconocer palabras claves

..

los temas y subtemas.

Codificación

Ut1hzar palabras claves para reconocer e

Clasificación
S1stema11zac1ón

mfenr propósitos del autor
Explicitar las relaciones entre las ideas

Eliminar matcnal sccundano,

Análisis.

Codificación

Redundante.

Síntesis.

Elaboración

Sustituir por un término más general

Deducción.

Idcn11ficar oración tópico.

GcncralJZaC1ón.

Traducir a palabras propias (paráfrasis).

Abstracción.

Elaborar idea tópico.

Formación de conceptos

Identificar el obJet1vo central del libro

(construir s1gmficado).

ldeÍIUficar y enumerar temas y subtcmas

Identificación de nexos

ldenuficar y definir los problemas que el

Tomar apuntes

autor trata de solucionar
Descubrir y seleccionar oraciones y
párrafos importantes
Buscar significados de términos no
conocidos
Valorar la organización del texto.
2)Lectura inte,pretati,-a o sintética
Proceder del análisis de las panes al todo
Uulizar el conte"&lt;to de la lectura para

400

Smtes1s compleJa y s1stemát1ca Cod1ficac1ón
Elaboración
lnduac1ón

Escuchar con atención

Análms

Atención

Relacionar lo que se escucha con

Síntesis

codifícación

conocimiento prev,o

Abstracción

Elaboración

Concentración

Generalización

Organización

Selecc1onar ideas

Concreción

Registrar la oración de manera rápida.

CIasifícación.

lde nuficar aspectos confusos

Sistematización

Usar claves y abreviaturas.

401

�Organizar información.
Representar información.
Gula de estudio

Determinar las ideas clave.

Análisis.

Codificación

Elaborar preguntas para cada idea

Síntesis.

Elaboración.

clave

Deducción.
Abstracción
Identificación de nexos y

Estos . ,ti~os de , estrategias contribuyen al "aprendizaje por
reestruc~ac10n , de caracter estructural y organicista, en el que se aprende
reorgamzando los propios conocimientos a partir de su confrontación con la
reali~d, o lo _q~e es lo mismo, estructurando la realidad a partir de los
propios conoctm1entos y reestructurando a éstos a partir de la realidad"
(Pozo, 1992, p. 206).

relaciones
Solución de
problemas

Mantener la atención

Análisis sistemático.

Codificación

Estrategias cognoscitivas de organización simple:

Usar conocimientos preV10S

Sintes1s sistemática.

Elaboración

Técnicas

Habilidades

Procesos de pensamiento

Procesos de aprendizaje

Relacionar nueva información con lo

Comparación

Orgamzac1ón

que se sabe.

Abstracción.

Recuperación (recuerdo).

Cuadro sinóptico

Identificar y seleccionar palabras clave.

Análisis.

Codificación.

Clasificar ideas de manera ordenada,

Síntesis.

Elaboración.

según su función.

Comparación.

Organización.

Relacionar elementos esenciales.

Abstracción.

Recuperación (recuerdo).

Representar gráficamente la

Generalización.

Concreción.

Establecer juicios.
Argumentar

Generalización.

Plantear problemas.

Inducción

Proponer soluciones.

Deducción

Demostrar soluciones.

Establec1m1ento de nexos.

Transferencia

Pensamiento critico
Ensayo

Establecer propósitos y objetivos

Análisis sistemático

Codificación.

Elaborar las hipótesis, afirmaciones y/o

Comparación

Elaboración

posturas que se argumentarán

Síntesis s1stemattca

Organización

Identificar las variables que se

Abstracción

Recuperación (recuerdo).

maneJaron.

Generalización

Transferencia

Argumentar (mediante exphcac1ones.

Concreción

1lustrac1ones, ejemplos, etc.)

Inducción

Redactar, cuidando coherencia,

Deducción.

concordancia, unidad o integración
entre las ideas, párrafos y temas

ldent.ificación de nexos y

Mediante llaves.

relaciones.

Mediante cuadros de doble entrada.

Formación de conceptos
(construir significado).

'

Clasificación.

Estrategias cognoscitivas de organización compleja:
Técnicas

Red semántica

Habilidades

Procesos de pensamiento

Procesos de aprendizaje

Identificar conceptos e ideas clave.

Análisis sistemático.

Codificación.

Establec1m1ento de nexos

Reconocer relaciones entre

Síntesis sistemática

Elaboración.

Pensamiento cnt1co

conceptos e ideas.

Comparación.

Organización.

Denominar nexos y relaciones

Inducción.

Recuperación
(recuerdo).
Transferencia.

Establecer relaciones causa-efecto

Pertenecen a este grupo también las estrategias de organi:ación que
consisten en establecer las relaciones internas entre los elementos que
componen los materiales de aprendizaje; implican una clasificación
jerárquica u organización semántica de los elementos. La elaboración de las
conexiones dependerá de los conocimientos previos que el sujeto pueda
activar y de un mayor esfuerzo de aprendizaje. Particularmente, las
estrategias de organización simple requieren de clasificar los elementos de
acuerdo a las categorías relacionadas en función del significado del objeto de
estudio.
Las estrategias de organi:ación compleja llevan al alumno a construir
jerárquicamente el material. Requieren de alta dosis de metaconocimiento.

402

información:

Denominar nexos y relaciones

Deducciórt

1mplic1tas en el texto.

Generalización.

Establecer niveles jerárquicos de los

Concreción.

conceptos clave (nodo superior e

Determinación de nexos.

inferior)

Formación de conceptos

Representar las interrelaciones

(construir significado)

(conexiones de las ideas clave) en

Clasificación

forma de un mapa de redes, mediante

Sistemauzac1ón.

Jerarqu1as, cadenas o racimos.
Reconocer patrones de información
Mapa conceptual

ldenttficar conceptos e ideas clave.

Analis1s

Organizar los conceptos clave.

Smtes,s

Elaboración.

D1ferenc1ar los conceptos

Comparación.

Organización.

supraordmados y subordinados.

Inducción.

Transferencia.

Especificar las relaciones entre los

Deducción.

conceptos.

Abstracción.

403

Codificación.

�Repme,ur la información

Generahzac1ón

Visuahzar las relaciones entre los

Concreción

conceptos

Ducnnunación de nexos y relaciones

Tomar conciencia de ideas propias

Formación de concep«&gt;s

objetos diferentes
Establecer correspondencia entre
ideas {metáforas) y objetos

Valorar la consistencia (orpnización) (constrwr SJ¡ruficado)
de las ideas propias

3) Secuencia:

Clasificación

a)Pensarn1ento causal

Sistematización.
Técnica heurística Buscar.ante cada tarea, los elementos Análisis sistemático
o mapa en ·v·

conceptuales y metodolóaicos en que Síntesis s1Stemát1ca.

(basados en la •v• se apoya

lden11ficar sucesos conectados
Codificación
Elaboración

Establecer y descnb1r nexos y
relaciones

Comparación

Organización

Establecer pasos senados

Inducción

Rec:upcracióo (recuerdo)

lden11ficar relaciones causa-efecto.

Transferencia

epistemol611ca de

Formularse presumas que centren la

Gowin)

conc1enc1a sobre la relación entre

Deducción.

realidad y conceptualizac1ón.

Generalización

ldcnl1ficar relaciones causa-efecto.

Vincular el conoc1m1ento teórico y/o

Concreción.

ldcnl1ficar cadena causal.

ICbVldad prícbca

Oetemunación de nexos

Representar gráficamente la

Formación de conceptos

información

(constrwr 51¡ruficado).

Tomar conciencia de los elementos

Clasificación

implicados en la construcción de

S1stemat1Z&amp;Ción.

4) Argumento y pcrsuac1ón
a)lnducción
ldenhficar detalles
Establecer datos
b)Deducc1ón

nuevos conocim1en10S
ldenttficar juicios de valor
Informes esenios

Identificar conceptos generales

Establecer objetivos.

Anál1S1s s1Stemit1co

Cod1ficac1ón

Diseñar esquemas,

Síntesis s1stemá11ca

Elaboración

Determinar tipo de estructura:

Comparación

Orgaruzac1ón

1) Descripción:

Inducción

a)Defimc1ón

Deducción.

Recuperación
(recuerdo)
Transferencia

Descnbir los rasgos de un objeto.

Generalización

Elaborar defimc1ones

Concreción

b)Clas1ficación

Determinación de nexos

Caracterizar aspectos de obJetos de Formación de conceptos
una clase
Establecer relación enlre los
obJetos de acuerdo a rasaos SJmilares.
c)Comparación
Identificar rasgos semejantes
De:scnbir s1mihtudes
d)Contraste •
Identificar rasgos diferentes
Descnbir diferencias

b)Proceso

Establecer generalidades
Diferenciar entre información
suborthnada y supraord1nada
c)Pensamiento crítico
Establecer h1pótes1s, afirmaciones,
opiniones.
Convencer al lector de dichas
op1mones
Comunicar opiniones

Clas1ficac16n.
Sistematización.

S) Operac1onahdad
a)lntroducc10n
Establecer propósitos del texto a
comunicar
Elaborar 1n1roducción clara,
interesante y breve
Organizar 1nformac1ón o contenido
b)Trans1c1ón
Establecer relaciones entre la nueva

2) llustneión
a)Ejemplos
Seleccionar ejemplos típicos
b)Analogla:
Establecer comparaciones entre

1nformac1ón y la conocida
c)Conclus1oncs:
Sintetizar.
Destacar ideas esenciales
Establecer conclusiones

�!
.______..__,__-----L-_
Ordenar •deas
Redactar.

r

nivel de éxito.

1SistematW1C1ón

Identificar conocimientos previos

____.__----.J

Pensamiento cótico.

relevantes

B. ESTRATEGIAS METACOGNITIVAS

ReíleXJonar sobre la motivación por
la act1vi&lt;bd

Lo que caracteriza a esta categoría de estrategias es su enfoque hacia
el conocimiento y control del proceso de aprendizaje en general, a diferencia
de las estrategias cognoscitivas que están orientadas hacia un proceso
específico de aprendizaje.

Identificar estdo de aprendizaje.
Conciencia de las

Establecer objetivos, metas y

Anáhs1s

Cod1ficac16n

wriables de la tarea

propósitos de la tarea

Síntesis

Elaboración

Establecer grado de dificultad de la

Inducción

Organización

tarea

Deducción

Recuperación

Enhstar caracteristicas de la tarea

Abstracción

Transferencia

Podemos hablar de tres estrategias metacognitivas básicas: la
planeación, el control y la evaluación del aprendizaje.
La estrategia de planeación se centra en el desarrollo de un plan o
programa a seguir, considerando para ello las necesidades de la tarea, las
habilidades personales, las estrategias disponibles y la influencia del
contexto (el lugar de estudio, el maestro y la materia). Para esta estrategia es
fundamental el grado de autoconocimiento, conciencia y reflexión que tenga
el sujeto.
La estrategia de control tiene por objetivo supervisar cada una de las
variables que influyen en el aprendizaje, medir o valorar el grado en que se
están alcanzando las metas de aprendizaje y ajustar o modificar el grado de
esfuerzo y las técnicas que se están empleando. Esta estrategia además de
autoconocimiento requiere autosupervisión de la propia actividad para
controlar el proceso de aprendizaje.

ReíleXJonar sobre la 1mportanc1a de la Generalización,
tarea y su utih&lt;bd
Concreción
Asignar y d1stríbwr tiempos para su
realización

Mot1vac1ón

Determmac1ón de ne,cos
Clas1ficac1ón
S1stematizac1ón
Pensamiento cntico

Conciencia de las

Selección de la o las estrategias para

Análisis

Codificación

variables de la

la act1vi&lt;bd o tarea.

Síntesis

Elaboración

Eslraregia

Establecer pasos a seguir de la

Inducción.

Organización

estrategia

Deducción.

Recuperación

Establecer cómo y por qué es útil la

Abstracción

Transferencia

estrategia seleccionada

Generalización

Motivación

Reconocer lim1tac1ones y ventaJas

Concreción.

de la estrategia

Determinación de nexos

La estrategia de evaluación tiene el objeto de establecer el grado de
aprendizaje alcanz.ado y la utilidad que tuvieron para éste las estrategias
empleadas.

Clas1ficac1ón
S1stematizac1ón
Pensamiento cn11co.

Estrategia de planeación:
Técnicas

Hab1hdades

Proceso de pensamiento

Conciencia de las

a) Del lugar del estudio

Análisis

Codificación

wnables del contexto

organizar el ambiente füico

Síntesis

Elaboración

Inducc1ón

Organización

Proceso de aprendizaje

Conc1enc1a de las

Identificar hab1hdades con que

Anáhs1s

Cod1ficac1ón

vanables personales

cuenta para dicha ac11vidad

Smtes1s

Elaboración

Reílu1onar sobre sus expcctau,as

lnducc1on

Organ1zac1ón

b) Del maestro·

Deducción

Recuperación

Identificar estilo de enseilanza

Abstracción

Transferencia

Identificar las expectauvas del

Generalización

Mot1vac1ón

maestro respecto a la actividad

Concreción

de ex.110

Deduccion

Recuperación

Concient1zar autoconcepto respecto

Abstracción

Transferencia

Identificar cnterios de cah&lt;bd del

Dcterm1nac1ón de riexos

Mouvac1ón

maestro respecto a la actividad

Clas1ficac1ón

Pensamiento critico

a su capac1&lt;bd.

Gcncralizac1ón

Sistematización

Reílexionar sobre sus creencias

Concreción

de aprend1zaJe

Determinación de nexos.

c) De la matena:

Relacionar grado de esfuerzo con

Clas1ficac1ón.

Establecer grado de dificultad de la

l

406

407

�matcna

Pensamiento critico.

Establecer u1thdad e importancia de

Evaluacoón de

la malcna.

atntqJas

usadas

Rcfle&gt;oonar sobre si la selección de

Análosos

Codificac16n

CSlralc¡,as fue adecuada.

Síntesis

Recupcrac16n

Identificar deficiencias en el uso de

Deducción

Transferencia.

estrategias

Abstracción

Mouvac1ón

Estrategia de control:

Pensamiento enoco
Proceso de pcnsam1en1O

Habilidades

Técnicas

Proceso de aprendizaJe

Anahs,s

Cod1ficac16n

Control de vanables

Adccuac,on de los recursos de atención
y esfuerzo de la wca•

Sin1cs1s

Recuperación

Del SUJelO

Man1encr el interés, mo11vac1ón y

Deducción

Transferencia

Acutudcs posiuvas hacia la tarea

Abstracción

Mo11vac16n

Esforzarse por alcanzar melJIS

Pensamiento critico.

Suponer el grado en que se van

Anáhs1s

Cod1ficac1ón

Control de variables

Cumpliendo los objell\OS de la tarea

Síntesis

Recuperación

de la tarea

y erificar la cahdad de la tarea

Deducción

Transferencia

Abs1racc1on

Mouvación

Pensamiento cri1,co.
A¡ustar o modificar estrategias. de ser

Anahs1s

Cod1ficac1ón

Control de las

necesario segun las necesidades de la

Sintes1s

Recuperación

Estrategias

Deducción

Transferencia

Abstracción

Mo11vac1on

tarea

Pensamiento cnuco
Control del contexto

Cod1ficac16n

V1gílanc1a constante del lugar de

Anáhs1s

trabaJo para que cumplan con las

Sin1es1s

Recuperación

Deducción

Transferencia

Abs1racc1ón

Mo11vac16n

cualidades necesarias

Pensamiento cnllco

Evaluación del

Identificar el grado de 1nfluenc1a del

An.áhs,s

Codificación

conlcxto

macsuo, el lugar de estudio y la

Sin1esos

Recuperación

matena que se estudia en el propio

Deducción

Transferencia

rend1m1ento de la tarea

Abstracción

Mo11vac1on

Pensamiento cru1co

C. ESTRATEGIAS AFECTIVAS O DE APOYO
Las estrategias afectivas o de apoyo hacen referencia a todas aquellas
actitudes, percepciones y toma de decisiones que permiten al estudiante
incrementar y/o transformar sus motivaciones (tanto intrínsecas como
extrínsecas) así como su autoconcepto, de tal forma que posibilite el
aprendiz.aje significativo. En el documento Estrategias Motivadoras para
Cuestionarios de Aprendizaje (EMCA) las escalas de motivación a las que se
presta interés son: las metas de orientación intrínseca, las metas de
orientación extrínseca y las de ansiedad.
La estrategia de metas de orientación intrínseca se refiere a la
percepción que los estudiantes tienen de las razones por las cuales se
comprometieron a la tarea de aprender.
Estrategia de metas de orientación intrínseca:

E strategia de evaluación:

Tccn,cas
Proceso de pcnsam1en1O

Hab1hdades

Reto

Hab1hdades

Procesos de pcnsam1en1O

Pcrc1b1r las necesidades de aprend1zaJe

Anáhs1s

Mo11vac1ón

Codificación

Determinar razones por las cuales se

Comparación

Atención

Medir el grado de esfuerzo y s1 este

Sontes1s

Recuperación

compromc116 a la tarea de aprender.

(d1scnmmac1ón)

Codificación

fue el adecuado para la tarea

Dcduccí6n

Transferencia

Concebir como un fin su propia

Síntesis

Elaboración

ldenltficar hab1hdades deficientes que

Abstracción

Mo11vac1ón

patt1c1pac1ón en la tarea

Abs1racc1ón

Orgaruzación

Partoc,par de manera acu,a en la tarea.

Clas1ficac1ón

Transferencia

Proponerse retos cumpliendo sus

Sostemauzación

Evaluación de la propia Cn11car su propia actuación

Pensamiento críuco

debe desarrollar.
Au1oexan11nar el grado de aprend1za¡e

propias expec1a1vas

1
Evaluación de la tarea

Procesos de aprendizaJc

Anáhs1s

Técnicas

actuación

Proceso de aprend1za¡c

alcanzado

Cod1ficac1ón.

Cuestionar sobre el grado de cahdad

Anáhs1s

alcanzado en la wea

SinleSIS.

Recupcrac1on

Cnt,car la presentación de la tarea

Deducción

Transferencia

ldenufícar dcfic1enc1as de la tarea

Abstracción

Mo11vac1on

408

a) En cuanto a la cahdad de la tarea y

su loempo de en1rega
b) En cuanto a los compromisos con
sus metas

409

�Cunosidad

Análisis

Mo11vac1ón

Comparación

Identificar problemas.
Planteme preguntas

Fomentar la cunos1dad por el
conoc1m1ento

Buscar soluciones a sus dudas

Dchm1tar el ongen de sus

Dctmrunación de nexos

Atención

prcocupac,oncs, es dectr, si

Pensamiento critico

(discnminac1ón)

Codúicac1ón

corresponden a aspectos

S1ntcs1s

Elaboración

cogruuvos (falta de estudio o

Abstracc1on.

Orgamzac1on

desconocimiento y no empico

Clas1ficac1ón

Transferencia

de técnicas de aprendizaje) o

auto, m.agcn negativa, inseguridad,

Pensamiento critico
Análisis

Mot.-ac1on

Comparac1on

Atención

Onentarse hacia el aprcnd1za¡e

(discnm1nac1ón)

Cod1ficac1on

S1nteS1S

Elaborac,on

cualitativo
Orientarse al desarrollo de habilidades

Abstracc1on

Organización

Clas1ficac1ón

Transferencia

Comprender el contenido lo mis
completo posible

.

cte.)
Establecer correspondencia entre
sus preocupaciones y su desempeño
académico.
Mantener un estado de ánimo
adecuado

Pensamiento criuco.

. ' extrznseca,
se refiere al grado
'
. de metas de ,orientac1on
La estrategia
.
en que el estudiante se percibe a s1 mismo.

Estrategia de metas de onentaCl·ón extrínseca·
Técnicas

Recompensas Y Percibir su participación como un
medio para un fin (la obtención de
Competencia
cahficac1ones, recompensas,
reconoc1m1entos)

l'rq,arac1ón para

Organ,zar el material y tiempo de

Anahs,s

el examen

estudio

S1ntes1s

Atención

Utilizar eStrategias y técnicas de

Comparación

Codificación

aprendíza¡e de acuerdo a la finahdad

Gcnerahzación

Elaboración

de la tarea de 1prcnd1za¡c

Abstracción

Orgamzac,ón

Rcahzar una autocvah1ac1ón de

D1scnmmac1ón de nexos y

Transferencia

conoc1m1cntos

relaciones

Sistemauzación

Procesos de pensamiento

Habilidades

.

aspectos afectivos (miedo,

Sistematización

Destreza

Transi crmcia

Procesos de aprend1za¡e

En la realización del examen

Mouvac1ón

1)Comprender la tarea

Comparación (discnminac1ón)

Atención

2)Dctcnmnar la complc¡1dad de las

S1ntes1s

Codificación

Abstracción

Elaboración

Análisis

preguntas
3)1dent,ficar las tareas que requieren

Organización

Valorar el ¡u1c10 que otros uenen de

MOllvac,ón

mayor tiempo.

Transferencia

4)Ascginr tiempo para una rev,sion

su desempeño

final

Comparar su descmpei\o en función
de otros
Obtener buenas cahficac,oncs

E. ESTRATEGIAS PARA EL MANEJO DE OTROS RECURSOS

Busqucda de reconoc1m1cnto )

buenas cahficac1oncs

. de la ansiedad tiene dos componentes, el
La estrategia de mane10
influyen en esta categoría son: en
cognitivo y el emocional. Los factore~ q::iocional: el temor a reprobar, el
lo cognitivo el querer aprobar y en 1~e menor calificación.
temor a equivocarse y el temor a ser e

. dad·
Estrategia de manejo de la ans1e
Procesos de pcnsanucnto

Procesos de aprend,za¡e

Técnicas

Habilidades

Reducc,on de la

ldenuficar las preocupaciones

AnállSIS

Atención
Cod1hcac1on

(pcNiillm1entos ne¡at"·os) que

Síntesis

ansiedad

Comparac,on

Recupcrac,on (recuerdo)

generan la ansiedad
·-

410

-

-

En el docwnento de Estrategias Motivadoras para Cuestionarios de
Aprendiz.aje (EMCA) se plantea que las estrategias para el manejo de otros
recursos son un complemento de las estrategias metacogrútivas de
planeación y de control, aseverando que la planeación de actividades ayudan
a "activar o preparar aspectos relevantes de los conocimientos previos que
hacen la organiz.ación y comprensión del material" (EMCA, 1988, 17); y las
de control a la supervisión de las actividades para el aprendiz.aje.
Por esto, se establece la estrategia de búsqueda de apoyo, que es la
capacidad de acercarse a otras alternativas para mejorar el estudio; puede
mencionarse el uso de recursos impresos, el uso de recursos audiovisuales, el
uso de la biblioteca, el uso de equipo de cómputo, la asistencia a eventos, el
comentar con los compañeros todas éstas como formas de aprender.
411

�Estrategias de búsqueda de apoyo:
Técnicas

Habilidades

Procesos de pensamiento

Procesos de aprendizaJe

Uso de eqwpo

Identificar para que ut1hzar el

de cómputo

equipo de cómputo.

Slntes1s.

Atención

Identificar el paquete adecuado

Comparación

Codificación

Anáhs1s

Motivación

Uso de recursos

Seleccionar adecuadamente el

Análisis

Moti vac1ón.

bpo de recurso

Slntesis

Atención

para la reahzac1ón de la tarea

Inducción.

Impresos

Elaboración

Usar cooecta y apropiadamente

Comparación.

Cod1ficac1ón

Deducción

Orgaruzac1ón

el recurso.

Inducción

Elaboración

Ullhzar el paquete
adecuadamente
en la reahzac1ón de la tarea

Analogía

Organ,zacaón.

Retención

Deducción.
Analogla

Retención

Abstracción.

Recuperación.

Generahzac1ón

Transferencia

Formación de conceptos

D,scnm1nac1ón de nexos y relaciones

Clas1ficac1ón

Formación de conceptos

S1stemat1zac1ón
Pensamiento cnuco

S1stemauzac1ón

Asaslenc1a a

Anáhs1s

Motlvac1ón

Pensamiento crítico

eventos

Slntesis

Atención

Comparación

Codificación.

Seleccionar adecuadamente el

Análisis

Mot1vac1ón

tipo de recurso.

Síntesis

Atención

Inducción

Elaboración.

Usar correcta y apropiadamente

Comparación

Codificación

Deducción

Organización

el recurso

Inducción

Elaboración

Analogía

Retención

Deducción

Organización.

Abstracción

Recuperación

Analogía.

Retención

Generahzac1ón

Transferencia

Abstracción

Recuperación

Concreción.

Generahzac1ón

Transferencia

Díscnnunación de nexos y relaciones
Formac1ón de conceptos

Concreción

Clas1ficac1ón

Discnm1nac1ón de nexos y relaciones.

S1Stemat1Z1C1ón

Formación de conceptos

Pensanuento criuco

Clas1ficac1ón
S1stemauzación
Pensamiento crítico
Uso de la
Biblioteca

Transferencia

Díscnminación de nexos y relaciones.

Clas1ficac1ón

audiovisuales

Recuperación

Generalización.
Concreción

Concreción

Recursos

Abstracción

Buscar hbros

Anáhs1s

Mot1vac1ón

Comentar con los

Colaborar con los compalleros

Análisis

Motivación

c:ompalleros

con las tareas

Slnles1s

Atención
Cod1ficac1ón

Dialogar sobre los temas VISIOS

Comparación

en clase

Inducción

Elaboración

Trabajar en equipo.

Deducción

Organización
Retención

Smtes1s

Atención.

b) Por autor.

Comparación

Codificación

Inducción

Elaboración

Analogla.

c) Por tema

Orgamzación

Abstracción.

Recuperación

Re1enc1ón

Generahzac1ón

Transferencia.

Abstracción

Recuperación

Concreción

Generahzac1ón

Transferencia

D1scrim1nación de nexos y relaciones

a) Por titulo

d) En el fichero del dicc1onano Deducción
y/o equipo de computo

Buscar re-,sw y art1culos

Analogía

a) Por tttulo

Concreción

b) Por tema

Disc:nminac1ón de nexos y relaciones
Formación de conceptos

Buscar olros matenales.

Clas1ficac1on

Formación de conceptos
Clas1ficac1ón

.

Sistemauzación.
Pensamiento crítico

S1s1ema11zac1ón
Pensamiento cnuco

412

413

�Hasta aquí se presenta una amplia clasificación de estrategias de
aprendizaje, sus respectivas técnicas, habilidades y procesos cognitivos,
mismos que posibilitarán la elaboración de instrumentos diagnósticos
eficaces para evaluar el uso de estrategias de aprendizaje que emplean los

. EL MUNDO AL REVÉS
El pensamiento antidemocrático en la Grecia clásica

alumnos.
Profr. Giampiero Bucci
Pro~esor de los Colegios de
Soc10logía y Filosofia de la
Facultad de Filosofia y Letras
de la Universidad Autónoma
de Nuevo León

Bibliografia
Antinori. D.M., La Lectura y comprensión lectora, Artículos de la Universidad Regiomontana
de Monterrey, N.L.

Go tell the Spartans, passer-by,
that here, obedient to their
word, we /ie.
Simonides

Cassidy, M y Baumann, Cómo incorporar las estrategias de control de la comprensión
lectora a la enseñanza con textos de lectura, Comunicación, Lenguaje y Educación.
Castañeda, S., Lecturas de apoyo al curso de evaluación de habilidades de estudio, ITESM.
Folletos de "Ser estudiante", CISE, UNAM (1991).
Garrido Flores, M.R., Antología curso de psicología cognitiva, Postgrado de FFyL, Secretaria
Académica, U.A.N.L., 1998.
Ladrón de Guevara, M., La Lectura, SEP, Ed. Caballito, México 1985.
Mahoney, M. J., El procesamiento de la información, en Pérez Gómez y Almaráz (editores),
Lecturas de Aprendizaje y Enseñanza, Fondo de Cultura Económica, México, 1988.
Pihtrich, P.R., David A.S. Smith, Teresa García y Wilbert J. McKeachie, A mannual for use
of the motivates strategies for learning questionnaire (MSLQ), Suite 2400 School of
Education Building. University of Michigan, 1991.

I - Los antecedentes
En pocos asuntos como en la olíti
.
afirma que "en principio era la acci&lt;~n". ca es cierta 1~ frase de Goethe que
tras las duras luchas del si lo La democrac1~ que nace en Grecia
autorepresentación y los
g . VI . es practicamente falta de
~
,
pocos testimoruos q
t
,avorables. Son las voces de 1 1·
ue enemos no le son
os o 1garcas derrotad
por entender sino por dar voz a s di C
os que no se preocupan
Teógnides de Megara vencido u o
orno se ve en estos versos que
discípulo Cirno:
'
y ext 1ª 0 por los demócratas, dedica al

-td

Pozo, J. I. &lt;&lt;Estrategias de aprendizaje» en Coll (editor). Desarrollo psicológico y educación
JI Psicología de la Educación. Alianza Editorial Madrid, 1992.
Rosenthal, T.L. y B. J. Zimmerman, «Cognición, cambio de conducta y aprendizaje social».
en Pérez Gómez y Almaráz (editores), Lecturas de Aprendizaje y Enseñanza, Fondo de
Cultura Económica México, 1988.
Shardakov, M.N. (1968), Desarrollo del pensamiento en el escolar, Editorial Grijalva,
México, 1968.

La ciudad sigue siendo la misma Cirno
pero los habitantes han cambiacÍo:
'
los que antes no sabían de ley ni de justicia
los que llevaban puestas pieles de cabra ,
y como ciervos pastaban fuera de los muros,
ahora son los nobles, hijo de Polípas
~ los_ ~obles de ayer ahora son los m~los.
t. Quzen soportarlo podría?
Estos que se engañan los unos con los otros
y que no distinguen lo bueno de lo malo. ,
No sea para ellos tu amistad sincera
no ~ntregues tu corazón en ningún c:iso:
muestrate amigo, pero sólo con palabras
y nada que sea serio compartas con ellos
'

414

415

�porque sus almas miserables no conocen lealtad,
sólo engaños y fraudes aman,
estos hombres perdidos para siempre(])
No hay argumentación, aquí, ni puede haber, porque argumentar,
discutir, sería plebeyo, puesto que la superioridad de los virtuosos,
01. aya0ot, es axiomática. Sólo hay asombro por un mundo que se ha roto
con los muros se la ciudad: lo que estaba afuera confundido con las fieras.
ahora está adentro y manda. Por esto los nobles ya no están vinculados al
orgulloso deber de la veracidad, que antes los distinguía, y pueden actuar
según una doble moral: verdad entre pares, mentira con ot KClKOt, los
malvados.
Esta nativa identificación de lo social con lo natural, típica del
pensamiento arcaico, se nota todavía en Heráclito, entre el VI y el V siglo:
"(...) todas las leyes humanas se alimentan de la misma ley divina" (fr.
Bll4). Sin embargo, con Heráclito el pensamiento ya se encuentra en su
dimensión crítica. En realidad Heráclito lo hubiera tenido todo para pensar
con frialdad el sentido de las luchas de su tiempo, porque su filosofía es
meditación del cambio y de su necesidad providencial. Para Heráclito el
mundo es una serie de eventos en constante movimiento: "En los mismos
ríos entramos y no entramos, estamos y no estamos" (2). Esta dinámica no
acontece acaso sino por obra de una ley, un logos, cuya regla es la guerra
(pólemos) y cuyo efecto no es solamente el estado de las cosas sino su
estado óptimo: " Hay que saber que la guerra es común, y la justicia es
discordia, y todo se engendra por discordia y necesidad" (3). Con estas
premisas las luchas caben en la dinámica de la totalidad y escapan al juicio
que discrimina para inscribirse en un orden necesario, ajeno al entendimiento
humano, pero no al divino: "Para el dios todo es bueno, bello y justo, para el
hombre, en cambio, unas cosas son justas, otras injustas" (4). Lo que
diferencia al filósofo de los demás es esta capacidad de ver cuasi divina:
"Esta doctrina mía, aun siendo real, los hombres no la entienden(...)" (5). Y
sin embargo, Heráclito no aplica, en su interpretación, la regla que él mismo
ha descubierto. He aquí unos fragmentos "políticos" en los cuales la
polémica toma el lugar de la observación:

Bueno fuera que los efesios se ahorcaran todos, y
dejaran la ciudad a los niños, ellos que expulsaron
a Hermodoro, el mejor de todos, diciendo: "que
nadie sea el mejor, entre nosotros: y si lo es, que
vaya a serlo en otro lado y con otra gente" (6).
¿Cuál es su intelecto, cuál es su mente? Creen a
416

los cantores p opulares y aprenden d l
muchedumbre, sin saber que "los m h e a
malo ¡ b
uc os son
s, os uenos son pocos" (7).
"Que nunca les falte la riqueza oh e'e's.
que sepu d
;r.
'
:1• zos, para
e an mam.1estar en toda su maldad" (8).

Aquí no es el filósofo el ue h b
.
originariamente destinado a los c q
,ª la smo el hombre: un noble
encuentra despojado de todo pode:UXºs mas el~v~dos de su ciudad, que se
el orgullo de clase en afinnación d~ est~ ~eracl!to responde transfonnando
el logos común, los más viven co~~s7º~~~d mtelec~I: "(... ) aun siendo
(fragm.9). Que se toma en abierto J'f
eran un mtelecto particular"
también obedecer a la voluntad de e 1,:smo en el fragmentos 33: "Es le;
para mí como diez mil, si es el meio ~o , dy pdor el fragmento 49: "Uno vale
;i r . ver a eras apologías de la tiranía.
.
Esta transformación de la su erioridad
intelectual revela uno de
p
de sangre en superioridad
Ios rasgos del
.
•
capacidad de adaptarse a las
. . pensamiento conservador su
nuevas condiciones
. d
,
, .
d
, oporuen o a los avances de
1os ,adversarios los temas elasicos
e una difi
• .
cara~ter dialéctico del pensamiento olític erenc1a u:inata.Esto revela el
medir valores: los pensador
. P . o, Y proporciona una regla para
es reaccionanos im rt
escuchar las razones de los ad
.
po antes son los que logran
.
versanos y respo d
d
n era optando elementos del
discurso ajeno. No cabe duda que H , 1·
erac ito sabe hacer este cambio.
D - La democracia realizada

Como ya diJe,
.. las democracias d 1
•
pertenecen al orden de los h h
e a pnmera parte del siglo V
proporcionan, de sí mismas teori::1 os. n; al de las ideas, porque no
a reflexionar sobre sus ~dam
guna. ara que una democracia empiece
. .
entos. hay que espe
fi
.
crectmiento de la democracia
. ateruense
.
rard Ia a . mnación -' el
en la
tomando en cuenta que no se trata tan , 1 d
seg~ a mitad del siglo.
aquel extraordinario florecimiento cu] so ~ e un f~no~eno político. sino de
Edad de Péricles.
tura que se smtetiza con el nombre de
Todo empieza con las g
.
ciudades griegas de Asi·a
uerras ~ers1anas. En el 5-l6 a de C. las
menor caen baJo el co
1d 1 ·
.
1as reduce a la condición de satélites. im oni t ro _e impeno persa. que
una dura explotación. En el -l99 las ciuda~ en o gobiernos de confianza y
que Esparta } Atenas inten ienen ct·
es se rebelan~ nace una guerra en
pangriega que. en el 4 79 derrot
ILrectamente. encabezando una alianza
.
a a os persas. Ambas ciudades salen de la
-H 7

�. . de los dos bandos políticos de Grecia: el
guerra como los polos de atra~10:ado or Esparta, y el progresista'. de
conservador, encabezado e ms~. 1 p bºo
1 definitivo de Atenas hacia la
·
Tamb1en
orientación filo-ateruense.
l e cam porque las tripulaciones de los
democracia plena es efecto de a ~:a:Oos de las clases más humildes,
barcos atenienses, integradas por c1u
ºal
luchan por traducirlo en
. · de su peso soc1 , Y
• d ¡
adquieren plena conciencia . d d , se percata de la importancia e
· T0 da la cmda ' a emas,
· Pr to
capacidad po1ítica.
1 d las rutas, por su economia. on
tráfico marítimo, y por ende del contro e nir un retomo de los persas, se
la alianza Delio-ática: pensada Par¡1
controla las ciudades del Egeo
transfonna en el medio c_on el cua ~ democracia que financia sus logros
.
Nace as1 una extrana
.
que la mtegran.
,.
t . agresiva de tipo impenal.
internos con una poht1ca ex enor

x:::s

,.
Péricles perteneciente a la élite de la
El inspirador de esta pohnca e~ l d de elecciones, pero a la vez
ciudad, extr~ordi~ario orado~ y ~:°11~u ~m;~rtancia de la cultura en la
político vis1onano ~o~venc1do dero ue se identifique con las costumbres
construcción de un regimen dura l ·~ereses económicos de unos cuantos.
de una ciudad, y no tan sólo con_ os el sentido de su nuevo rol, construye
Así, para proporcionar a l?s ~teme~::cia fiestas populares, se rod~a _de
monumentos y obras ~ubhcas,
termina por transfonnar una pracnca
intelectuales, figuras sociale~ nudevlas. y do y todo lo logra sin transformarse
· ··
lecnva e mun ·
e
política en una vis1on co
o militar de estratega, un puest~ qu •
en un tirano, ocup~do el l~bargrtad de maniobra totalmente proporcionada
.
t le permite una 1 e
•
d1scretamen e,
. .
d I áquina política ateruense.
a su perfecto conoctm1ento e a m
,
b. n este fenomeno
es prec1·so que
. no lo
Si queremos comprender ie d
porque las diferencias son
interpretemos con categorías mo
1 1emas
o de la participación como a1 d.e 1os
I gn·ego clásico la cmdad
fundamentales y se refieren tanto_ a p an
·
E pnmer lugar, para e
derechos políticos activos. ~ .
. o ético y religioso a la vez: nosotros
no es sólo un fenómeno pohtico sm d interrelaciones de tipo contractual,
VI.vimos en una sociedad, una suma e . da por relaciones inmediatas y
"dad caractenza
d. t
ellos vivían en una comum
la democracia ateniense es ~rec a.
espontáneas ( l ). En segundo ~g:\ctas y esto cambia la perspectiva en
mientras que las modernas son m ir ie ~ se ejerce, y en el nuestro .se
relación al poder, que en e~ cas~ ~d; voto finalmente, a nuestros OJOS
controla. En cuanto a los erec o or ue ios ciudadanos que realmente
Atenas sería una oligarquía de masa¡, p qte los varones adultos indígenas,
..
ti a son so amen
.
pueden hacer pohtica ac v .
esclavos y los µE'tEKOt, extranJeros
quedando excluidas las muJeres~los an puerto. Tucídides calcula que el
residentes, muy numerosos en
:ente se reunían en la &amp;KKA.T)tCl • la
número de los ciudadanos que re~fr d dos mil. sobre un total de x
asamblea, raramente pasaba la ~~ \as~ desconoce uno de los más graves
derechohabientes. Atenas, en cam io,

i

418

problemas de las democracias modernas, el del profesionalismo político,
porque cada habitante, además de poder votar, puede ser llamado, por
elección o sorteo, a cubrir un cargo público cuando menos una vez en la
vida. Esta elegibilidad de todos los ciudadanos a todos los cargos hace que la
cualidad principal ya no sea el nacimiento noble, sino la fuerza de las
opiniones sustentadas por la oratoria. Con esta capacidad de convencer se
relaciona la faceta cultural que acompaña a la democracia y que llega a
identificarse con ella, la sofistica.
Así como en la Francia del siglo XVIll philosophe no se decia de un
intelectual cualquiera, sino de uno progresista, en la Grecia del siglo V
sophistés no designa genéricamente al "sabio", sino a un tipo especial de
intelectual, un maestro de oratoria que pasa de ciudad en ciudad dando
cursos y cobrando por ellos. Su figura es novedosa, su manera de ser choca
con la mentalidad común: es un vagabundo autoexiliado, y el griego
desconfía de los metecos; gana dinero con su saber, y para la mayoría el
saber debe de ser desinteresado; sustituye al padre en la educación de los
hijos, y esto es peligroso. En fin, el sofista enseña con el ejemplo el valor del
individuo, del hombre que se construye a sí mismo pasando por alto el
tradicional familismo tribalista. Son los mismos valores de la democracia a
los que los sofistas proporcionan una ideología y las habilidades
imprescindibles para los que quieren prevalecer en los debates: la retórica,
que es el arte de presentar una tesis, y la dialéctica, la confutación de las tesis
ajenas. Las clases acomodadas y cultas no vacilan en proporcionar a sus
hijos los medios indispensables para la elección a cargos útiles para defender
y confirmar el poder familiar; seguir los cursos se convierte en status
symbol, algo como lo es ir con el psicoanalísta. A un político advertido como
Pericles no puede escapar la importancia de los sofistas para su proyecto.
A su alrededor se forma un círculo intelectual de altísimo nivel: el
naturalista Anaxágoras, el historiador Heródoto, el filósofo Protágoras. Su
apoyo no es circustancial ni cortesano, como lo demuestra la coincidecia de
sus ideas con la acción de Pericles. Es a hombres como estos a quienes la
democracia con.tia su primera autorepresentación.
De Protágoras de Abdera quedan pocos fragmentos, y muchas de las
noticias sobre sus obras son indirectas. He aquí cómo Platón, que de
Protágoras fue un respetuoso adversario, reconstruye y relata su defensa de
la democracia: "Al principio los hombres vivían desparramados, pues no
existía la ciudad. Y por esto las fieras los podían matar, porque eran más
débiles que aquellas, y sus técnicas, aunque fueran útiles para la
sobrevivencia, no lo eran para su defensa: es que no poseían todavía el arte
bélico. Así intentaban reunirse y fundar ciudades, pero cada vez que lo
hacían acababan por ofenderse entre sí, porque les hacía falta el arte político,
419

�y tenían que separarse otra vez y morían. Entonces Zeus, temiendo que
nuestra especie desapareciera, envió a Hérmespara a que llevara a los
hombres el respeto para la autoridad (aidos) y la justicia (dike), útiles para
los lazos de amistad y la creación de ciudades". Y cuando Hermes pregunta a
Zeus si debe de repartir aidos y dike en forma selectiva, como lo hizo con las
técnicas, o a todos, "a todos, contesta Zeus, pues las ciudades no pueden
existir si tan sólo pocos tienen respeto hacia la autoridad y justicia" (2).

Para Protágoras, pues, las virtudes políticas son indispensables para la
sobrevivencia de la humanidad y, lejos de ser naturales son adquiridas tras la
constatación de la imposibilidad, en su ausencia, de una vida colectiva. Con
esto Protágoras puede justificar al mismo tiempo tanto la democracia como
su obra de sofista: la primera porque la actitud para la política es igualmente
repartida entre todos los hombres, la segunda porque, siendo esta virtud
adquirida, es preciso educarla, y ésta es precisamente la tarea del sofista.
Abandonando la recolección de noticias sobre usos y costumbres y de
mitos. propia de los logógrafos, con Heródoto la observación histórica por
primera vez responde a un proyecto, el del esclarecimiento del sentido de los
eventos cuyos efectos no dejan de actuar. En su narración de las guerras
persas Heródoto enfatiza el papel de Atenas y disminuye el de Esparta,
justificando, de esta manera, al imperialismo ateniense y convirtiéndose en
un verdadero intelectual orgánico al servicio del proyecto de Pericles. A
pesar de cierta ingenuidad en la recolección de las noticias, su enfoque es lo
suficientemente realista como para dar a sus páginas el sabor de la
actualidad. Por esto es importante para la reconstrucción del debate político
de sus tiempos la conversación que relata en el tercer libro de sus Historias.
Los interlocutores son tres persas que discuten sobre la mejor fonna de
régimen para su país: Megabize defiende la oligarquia. Darío la monarquía y
Otánes la democracia. que llama "isonomía". igualdad legal. Queda así fijada
esa teoría de los regímenes que involucrará a todos los autores clásicos: "La
isonomía, en su ideal de igualdad legal generalizada, no tiene ninguno de los
defectos de una monarquía, porque permite la elección a los cargos, controla
a los magistrados, abre a todos los ciudadanos la puerta de la cosa pública"

(3).
Si recordamos que Heródoto leía en público sus páginas y que éstas se
discutían animadamente, nos damos cuenta de que lo que se debate aquí no
es un problema persa, sino la cuestión. actual y cercana. de la superioridad
de la legalidad democrática sobre el arbitrio tiránico.
Otro texto fundamental para una definición de la imagen que los
1tenienses teman de su régimen lo encontramos en el segundo libro de la

420

P"ª
del Peloponeso, obra con la ue
, .
total madurez, por medio d
q . Tuc1d1des lleva la historiogr

fi

ª ªª

razón de los h h
e una actitud racionalista
su
de la pol'f dec os e~ los caprichos de la fortun . que ya no busca las
1 tea e potencia. A pesar de ser at .
a, smo en las necesidades
l~ ~~rra, Tucídides es partidario de Es eruense, y de haber participado en
histonco de la derrota de los
parta, a la que reconoce el , .
atrib
persas y del d
mento
d u:e la responsabilidad del conflicto ti:rumb~ ~e las tiranías. Por eso
~rec os no nacen de una su uesta
~ 1;111penaltsmo ateníense cu o
sunples relaciones de fuerza ps·
supenondad política Y moral s'. yds
"di
• m embarg
, mo e
di, scurs_os co?trapuestos" de la sofistica o, su 1enf?que, inspirado en los
a~os1s racional, le impone una fría _Y en e_ ~etodo hipocrático de la
;llicar las r~nes d~ los beligerantes.k7cthdad en_ ~l momento de
anz.a, Y al nusmo tiempo la t • . ,
' ª que qwzas es la ma
-.;' su relato del discurso de
amplia, de la democra~:r
e o e guerra: «Nuestro régimen no e;e onor_ de los muertos del prime;
xtranJeras.
Nosotros no
ºtamos más bº msprra
.
, .
• . en las constt·tuc1ones
e~~ ~meo es democracia, gobiedio no d ien msp1ramos. y el nombre de
~1u, ~ os. y es más: de un lado vi e pocos, sino de la mayoría de los
Ju_nd_ica. de otro (... ) cualquiera de
ge para todos la absoluta i !dad
pubhco en virtud de sus ca acida noso~os (... ) puede conseguir ~ar
¡uel b~do político. Al mis!o tie!es, ~as que de su milicia en este o
e ser uttl al estado, su pobreza ntº· s! un_ cmdadano es pobre, pero ca az
Entre n~sotros (... ) la amable toleranci: i:~1de _obrar para el público bien
convierte, en los asuntos públicos enq llliipira el trato entre particulare;
o ver~~&gt;nzoso no es ser pobre, sino ~o estncto apego a las leyes. ( ... ) Aquí
cada cmdadano no se distingu I
vencer la pobreza con el trabajo E
los_ asuntos privados. y en tod~s ªe;~~ de :osf:~uehaceres públicos de l~ d:
:e:a:anera posible.( ... ). Somos los1:; a an de cubrir los cargos de la
tu
o que se aleja de 1
,.
os. en el mundo. en pensar
decisiones las tomamos en fon:.a
no es tranquilo, sino inútil:u~=~
afelcbtada p~r la discusión, sino por la fal.ta(.d
.. ) y no creemos que la acción sea
a
ras
diré
q
A
· (....
) En pocas
d
ue tenas es la escuel de examen previo.
pa
emuestra su potencia, logro de esta maneª de toda Grecia, ( ... ) como lo
ra e ser» (4).

~

P:~~:,"º"tás

uru·

!~

~

~~!~~:

~ay puntos de esta oración ue
roporc1o?an. con admirable economí~ de me:_cen ser comentados. porque
emocrac1a tuvo que ser a los oios de los atme_ ios. un fiel retrato de lo que la
no.
J
eruenses, que Je fueran favorables

O

J,

La democracia es. en rimer 1
.
toma de decisiones confiada
uga:· p~áctica colectiva de gobiem
do~le fundamento legal: la~:s amp_ho numero de ciudadanos. De a
"?gor,a,_ oportunidad generalizad;n~m,a, que es la igualdad legal, / la
mismo tiempo que un honor. facilita~oacpc;:~ a l~s cargos: un deber al
a ,mstoforia, el pago de la

~

421

~

�jornada perdida por los ciudadanos de condición econom1ca humilde
llamados a cubrir cargos públicos. No falta, en la alusión al apego a las leyes
más que a las personas, la tradicional desconfianza de los atenienses hacia la
tiranía, en contra de la cual existía una medida preventiva, el ostracismo, la
expulsión de personalidades sobresalientes. Sin embargo, Pericles parece
decir que el verdadero fundamento del régimen no se encuentra en la esfera
político-jurídica, sino en el carácter ateniense, alabado por activo y tolerante,
abierto tanto a las personas como a las ideas: aquí la critica se apunta a la
cerrazón de la mentalidad espartana ( 5). El conflicto, en suma, es algo más
que un choque de potencias, es la revelación de la incompatibilidad entre dos
maneras de ver la vida, lo que hace del enemigo un otro en sentido
existencial. En efecto, la guerra fue el intento de decidir el rumbo de la
entera civilización griega, al cruce entre tribalismo e individualismo. entre
sociedad abierta y sociedad cerrada (6). Capaz de alta retórica, el Pericles de
Tucídides sabe también hablar el lenguaje directo y hasta cínico de los
hechos, como cuarido recuerda a sus conciudadanos cansados de guerra:
"Nuestro imperio es, de hecho, una tiranía, algo que se conquista
ilegalmente, y no se abandona sin riesgo" (7).
La orgullosa justificación del derecho ateniense de ser la guía cultural
y política de Grecia, en suma, no se alimenta tan sólo de retórica, sino
también de libertad de palabra, una libertad criticada y, como veremos,
ampliamente utilizada por los adversarios del régimen.

ID-Tiempos de sombras
Pericles pronuncia este discurso en el 430, a un año del principio del
conflicto. El año siguente muere, sin dejar detrás de sí una clase dirigente a
la altura del momento. La democracia, sin embargo, le sobrevive y cuando
en el 411 cae. la resistencia popular la restaura. En el 404 los espartanos
ocupan Atenas y la dejan en manos de sus partidarios, los Treinta Tiranos,
quienes instauran un régimen que, a pesar de su brevedad, deja un sangriento
recuerdo. Los democráticos no tardan en volver al poder, pero se manchan
las manos con el homicidio legal de Sócrates y pierden definitivamente la
guerra; la ciudad cae nuevamente en manos de los espartanos y a duras penas
se salva de la destrucción. Los años de la posguerra no representan
solamente el ocaso de una ciudad, sino de una política. Cuando en el 338
toda Grecia se rinde a los macedonios, las libertades ciudadanas sólo son un

en efecto, surgen posturas inconfionnes radicales
.
q
••
'. ue no cnttcan la manera
de go,bernar una democracia' s·mo 1a democrac1a
, y
ademas, eran populares co
d
en s1.
estas criticas
comediógrafo .
'
mo 1O emueStra el éxito de Aristófanes, eÍ

. ~~ comedia ática representaba a erso .
convlrtlendose así en espejo d 1
p
naJes reales en fonna satírica
era gente que gustaba reír de se' o~ gustos y las idiosincrasias de la gente y'
1 misma un puebl
b
.
teatros para verse representado e '1
o so erano que llenaba los
en - d
n e papel de una
da
gana os por demagogos holgaza
.C ,
mana
de idiotas
¿Como una prueba de madurez nes. &lt;., orno hay que interpretar esto?
democra't'1cos.? ¿Se limitaban a re' , do como un desapego de 1os valores
1
el tosco conservadurismo
•
, también
de Ari irtO, f:e as ocurrencias
,
, 0 compart1an
·
s anes? Este no h , ·
wia receta sunplista para los
·.
acia smo proporcionar
1
tiempos" Y las "buenas costumbi;::.~s socia!es: añoranza por los "buenos
en esos tiempos que veían la dad p;7ert1das por los sofistas. Nada raro
Hesíodo (1) y lo hará Platón
e
e_ ~ro en el pasado, como lo hizo
1st
ser especialmente fuerte: c~II~º/:~ ofanes esta idealización tenía que
exponer el mito del andro' .
pi
~ ~n e! Banquete de Platón es para
·md'iv1'duo que el amor intentagmo, a ongmana constituc1on
· · , bisexual del
poner esta edad del oro al alcarestaurdarl (2). Frente a su público no vacila en
. . .
nce e a memo . d 1
vmr s~n cuestionamentos, sin las incertidum na e os que habían podido
hace sm darse cuenta que a
1
bres del examen cotidiano. y lo
.
veces a representar 1
.
Juega con el fuego: en el 423 e
N b
as pasiones colectivas se
I
co
t d
' n as u es muestra a S ·
rrup_or e jóvenes, y veinticuatro .
ocrates como un ateo
acusaciones, un tribunal
l
anos mas tarde, con las mismas
expiatorio del desastre cond~~~ularfil pre"ocupado de encontrar un chivo
,
e 1 oso,o a muerte.
. ~n realidad los ataques de Ari , f.
senbm1entos más que en argum
sto anes a la democracia se basan en
examen del pensamiento pol't' entoys, ~- por esto no tendrían cabida en un
1 ico.
po
sm embargo h
·
rque son tan clásicos que representan un r
. ay que mcluirlos aquí
~rque nos recuerdan que la política a
p ot~t~po del conservadurismo y
pruner lugar de sentimientos· el p , dun ~a pohtica pensada, está hecha en
el hombre común solamente ias pa~;i;asor us~a ~as ideas que los justifican,
todo en el caso del conservadur'
par~ ec1rlos. y esto es cierto sobre
que lo aleja instintivamente d i~mo. que _tien~ un matiz antintelectualista
~namiento compartido. Por :soas :1::phcac1one~ de la dialéctica y del
sido repetidas. con pocos cambios p dras como estas de Aristófanes han
para de,en
" derse del peso de 1 1·. .en to os lados
.
. . .\ en todos tiempos.
como
a po it1ca con la hnandad de lo ob\ 10.
.

recuerdo.
Desastrosa para las instituciones, la guerra fue, sin embargo, fértil
para las ideas, como si la crisis hubiera desarrollado aún más el talento
griego para el pensamiento abstracto y las disputas. En los años de la guerra,

422

.
La comedia es Los caballeros.
mstruyen a un salchichonero
. los personajes son dos sier\'OS que
prevalecer en una asamblea: , aspirante demagogo. sobre la manera de
423

�El salchichonero - (.. .) es que no sé cómo podría gobernar.
, fácil No dejes de hacer ¡o q ue siempre
. haces.
. nes
Primer siervo - Nada mas
.. uieres ser amado por el pueblo solo. tz~
Nada más sigue transando, y si q
I d • tienes todo lo necesar10. voz
que cocinarle bien 1~ palabras. ~~esº d::~bundo. Eres perfecto para la
de canalla, origen miserable, mo
política. (.. .) (3).

El salchicbonero aprende bien la lección:
ados por sus mentiras, (. .. ). y
Los miembros del consejo, estab~n env:e;us engaños están por triunfar:
cuando veo que lo toman eln serzol,lay dqe la triquiñuela, de la idiote¡=z· d~ /al
· · de a cana ública
,
· · • ego. e"
"Vamos, digo, espmtus.
pla::a en que me cr~e.
malicia y la impudencia, y
I plocuacidad y la chispa de la ms_ole;¡iamomento de inspirarme el va
a ha un maricón me da valor, tira o ~
y mientras pienso en esto, a mi derec on o a gritar: "Señores del conseJ~,
edo. Me inclino. y de repente me.~e gue se declaró la guerra, el precio
~engo grandes noticias_P°',~ ustedes. to q~e lo digo, la calma regres~ s_obre
d las anchoas ha subido. Tan pron
Entonces les doy un conseJO. que
s~ rostros, y me premian con una co~~';:¡~ cuantas anchoas puedan. J.:e
compren todos los toneles, para_ gido boquiabiertos. Pero Paphl~~omo,
lauden y me se me quedan vzen ,
e se festeje la buena notma con
°fuen con~cedor de la asamblea,).rop:neE~seguida aprueban la propuest~.
un sacrificio de cien buey~ a '::;o~go otro sacrificio: cien cabe~as ~

tº:··

!:::-::::. ;~~::¡,~ ~:j{;Jn •~~;:e;::~:i~;~a:.k;'1:;,~~
que

, -rodos me miran. El otro ya no h blar de pa::" "¿De pa::? , e
mas. , ,
,,
-1 "para a
ada'
embajador de Esparta ,
a,
mos a comprar anchoas por n
.
,, .d.
.no entiendes que va
contestan, 1 101 l
.
erra (4).
No queremos paz, que siga la gu
.
· blancos para 1ª angusna . de, sus
Muy habilidoso en construi;, . a sin contradicciones, Aristofanes
es ctadores, muy bueno para la po emic hubiera dado cuenta de que 1~
pet1·ene talla de filósofo. De tenerla seh más peligrosas para el pequeno
no
. a odían ser mue o
novedades de la sofisncfi p d de lo que se podía ver.
mundo tranquilo que de ien e,

ª·

P''

IV - Nomos y pbysis

. eros
. ..
artista la que capta los prun
A menudo es la sens1b1hdad de un d la guerra Sófocles, en su
1 442 antes e
'
· · el
signos de un pr~blema. En etre religioso y político que se convertira en
Antígona, bosqueJa un tema en
424

máximo argumento en los tiempos de la crisis.
Como todas la tragedias, Antígona es una sombría historia de sangre y
destino: Etéocles y Polinice, hijos de la unión incestuosa de Edipo y
Yocasta, se matan recíprocamente en la contienda por Tebes. El tirano
Creón, tío de ambos, ordena la sepultura de Etéocles y el abandono del
cadáver de Polinice a las fieras. La joven Antígona, hermana de los caídos,
no obedece la orden, y sepulta a Polinice. Ésta es su respuesta a Creón, que
la condena a muerte: "No es orden de Jupiter, esta, porque la Justicia (...)
nunca ha dado a los hombres parecidas leyes; no creo que tus decretos te
permitan, siendo hombre, pisotear leyes divinas que no se han escrito,
inquebrantables, vivas desde siempre ( ...)" (1). Antígona, en suma, es la
heroína de las luchas libradas en contra del derecho positivo y en nombre de
la ley divina o natural. En efecto, muy pronto el tema se laici:za sin cambiar
sus rasgos. En este planteamiento no hay nada del estéril amor griego a las
discusiones: la realidad es que se empie:za a percibir la pólis como cada vez
más incapaz de garanti:zar, con la justicia, las condiciones básicas de la vida
asociada.
Toda la discusión se reali:za en un ámbito semántico muy bien
definido, porque el idioma griego distingue la ley natural, physis, de la
convencional, nómos. Ahora, si la physis se fundamenta en sí misma, y no
tiene que justificarse, ¿en qué se fundamenta el nómos? Como ya lo vimos
en Heráclito, la filosofia arcaica percibe la ley humana como parte de la
divina. Sin embargo, entre el quinto y el cuarto siglo la ley convencional se
desprende de la religión, y es la misma práctica democrática la que acelera
este fenómeno, porque en las asambleas se nota cómo la ley surge de
discusiones y de arreglos que nada tienen de sagrado. Además, el contacto
con pueblos extranjeros y la difusión de las obras de Hecatéo y Heródoto
insinuan la idea de la relatividad de leyes y costumbres. Cuando en el 444
Pericles encarga a Protágoras el texto de la constitución de la colonia de
Turis, está claro para todos que el nómos es asunto humano.
La difusión de esta convicción es obra de los sofistas, de sus vidas
errabundas, de ese espíritu laico que hace de ellos agudos observadores de
las diferencias culturales. Coherentemente con estas bases, la sofistica de
Protágoras y Gorgias plantea un radical relativismo, llega a negar la
universalidad, supeditando la verdad de un aserto o la bondad de una norma
a su utilidad y a la capacidad persuasiva del discurso que la afirma o la
fundamenta. Para Protágoras ley y justicia conciden, y "lo que a la ciudad
parece justo y bello, eso es justo y bello" (2). La imposibilidad de establecer
una norma común no constituye un problema, porque el "discurso mejor", el
más efectivo, fijará la regla en base a su practicatilidad y al interés común,
puesto que Protágoras no duda que los gobernantes actúen en pro de todos
425

�(3). El positivismo jurídico de Protágoras depende sin duda del momento
asertivo y optimista de la democracia de su tiempo. Las cosas se complican,
sin embargo, con Gorgias, el otro "gran viejo" de la sofistica. Gorgias va más
allá del relativismo, en su Tratado del no-ser, o de la naturaleza llega al
nihilismo, a la afirmación de la imposibilidad de conocer y de comunicar las
experiencias. Disuelto así el ser en la nada, todo lo que del ser depende
busca fundamento en sí mismo: el lenguaje se libera de la relación con las
cosas. la dialéctica se convierte en técnica de confutación pura, indiferente a
la verdad de los asertos, la ética y la política se refugian en el
individualismo. En este clima de negación radical se forman muchos de los
sofistas activos en tiempos de la guerra, gente que plantea el problema
physis-nómos en términos extremos. A estos sofistas la ley humana aparece
como una violencia en contra de la ley natural. Nace así un sentimiento
critico hacia los fundamentos mismos de la ciudad, objeto de ataques
concéntricos tanto de la parte democratico-radical como de sus tradicionales
adversarios conservadores. Los sofistas se parten en dos: una izquierda y una
derecha, y si no ponemos comillas es porque el parecido con los homólogos
modernos es un hecho. no una analogía. La izquierda es representada por
Antifón. Hipias, y los gorgianos Licofrón y Alcidamas; la derecha
seguramente por Critias y por los "realistas" Glaucón y Trasímaco. Al lector
se presentan, resumidos en pocos renglones, fundamentos del pensamiento
político que todavía constituyen problemas de primera magnitud, y que se
pueden reasumir en una pregunta fundamental: ¿ hay reglas dictadas por la
naturaleza, o todo depende de las convenciones? Así, por ejemplo, leemos en
un fragmento de Antifón: "(...) las leyes civiles son accesorias, las de
naturaleza son esenciales; las reglas legales nacen del acuerdo, las naturales
(...)no.Por esto, si alguien transgrede la ley y logra escapar a sus autores, se
salva de la reprobación y de la pena; si no, no. En cambio, si llega a
transgredir la ley natural( ... ) no ofende la opinión, sino la verdad" (4). Aquí
la oposición no podría ser más radical, puesto que la justicia se identifica con
la naturaleza y la verdad y la ley positiva tan sólo con la legalidad y la
opinión. Está claro que desde el momento en que el nómos contrasta con la
physis produce injusticia, y cualquiera tiene el derecho de transgredirlo, a
condición de no ser descubierto. Las leyes, en suma, no tienen que ver con lo
justo, sino con el crimen y la sanción. De esta manera la pólis deja de ser la
comunidad ética de referencia y lo humano hay que buscarlo en la
naturaleza, que une y no divide. De esta premisa Antifón ataca a uno de los
cimientos de la cultura griega, el racismo: "(... ) por naturaleza somos todos
iguales, tanto los griegos como los bárbaros. Observando las necesidades
naturales de de todos ( ... ) averiguamos que nada distingue a los griegos de
los bárbaros" (5). En la misma línea se mueve Hipias: "Todos los hombres
somos parientes por naturaleza, (...) la ley, en cambio, es el tirano del
hombre" (6). La extrema consecuencia de este enfoque cosmopolita y
humanitario se da en Alcidamas, que llega a negar el fundamento legal de la

426

esclavitud, afirmando que "( ) 1
(7)
··· alanaturaleza
. . El, cuadro se completa con
teoría
no ha
. ~echo esclavo a nadie"
Licofron proporciona del estad 'd .
protecciorusta y protoliberal
a la defi
d
o, i entificado con "
.
que
. ensa e los derechos indi .dual
una asociación destinada
moralidad y la justicia de los ciuda~os'~~sj. que no tiene control sobre la
. También los sofistas de derecha
obviamente las consecuencias son difer!%1:n de premisas naturalistas, pero
V - Los soflstas de derecha

Entre los interlocutores de S ,
fu~r~n personas reales, de los cualesocrates se encuentran tres sofistas que
plást!ca representación que de ellos ~~-queda _nada o casi nada, fuera de la
Trasunaco, aparecen en la Politéia otro~~ ~!a:on. Dos de ellos, Glaucón y
r~nes para afirmar que Calicles' no ' ~ tc es, en el Gorgias. Hay buenas
p~mo de Platón (1 ). No cabe dudaes smo ~ máscara de Critias, tío o

:i=~:~nd_~~:{~":: : f;':~~:.~i::tfe;;:~:: o:tq':c!";::::~;

p~~ipac1on en el turbio affaire de la e am tente que frecuenta y su
pol~tico reaccionario, llegando a di . s _hermas. Fue brillante escritor
Tren:1!ª Tiranos. Fue justamente la ~~~gwrs_e: por su ferocidad, entre lo~
perdio en combate en el 401 P_ on pohttc_a la que le costó la vida q
dem ' ·
, mtentando
dº
, ue
ocraticos en Atenas El
.
, .
unpe ir el retomo de 1
panfl t L
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escnto mas important d C
os
e o a democracia de los Ateniense
e e ritias parece ser el
plena gu~rra, publicado anónimo
~ (AOtvmrov TToA.t,tta), escrito en
d~, un Viejo Oligarca sobre cu:a 1~:n:/egad? a nosotros como la obra
D10genes Laercio cataloga el librito entr ad existe una vexata quaestio:
m~dema~ prefiere hablar de Critias el , e las obr,as de _Jenofonte, la crítica
tmte anos antes(2) de convertirs~
lde :laton, qwen lo habría escrito
rranos. Sobre la personalidad de C 't' e mas sanguinario de los Treinta
tenru:emos que volver después. Ah n ias y el pape! que jugó en la política
considera "el primer tratado políticoº;: ~~~s a analizar el texto que Popper
c1 ente" (3) en sentido cronológico:

e:º

I

«En. cuanto al récrimen
aten·1ense ( ) d' , ¡
l'
o·
og1co (4) que allí prevalezcan los 'oh.
zre o siguiente: es
nobles y ricos porque es el
bl p res y el pueblo sobre los
nav~os s~n la fuerza de la pc~~:/ue arma los navíos, y los
e~nqueczeron Atenas son los r · Los que fortalecieron y
llmoneles, no los on/ítas 1
. emadores, los pilotos y los
ló ·
r
• os neos Y los nobl
p
gzco q~e toda esta gente sea ele .
es. or eso es
las magistraturas y
gzble, por sorteo o elección a
asambleas De 1:is fique. tengan el permiso de hablar en las
.
unciones ( ) com l
zparquía, el pueblo sabe q
, l .. .
o a estrategia o la
ue no e rmden dinero, y entonces no

427

�le importa que estén accesibles a todos por sorteo, y las deja a
los poderosos. En cambio busca ocupar los cargos que
proporcionan dinero» (5).
El enfoque está claro desde el principio: dado por asentado que la
democracia es condenable hay que explicarla, encontrar la razón de su
manera de ser y de su íntima coherencia. Atenas es una democracia porque
es una talaxocracia, y lógicamente las clases ligadas a la economía marina
son las que prevalecen. Los calificativos genéricos del lenguaje político
relativo a las clases, que no dejan de tener matices éticos, se precisan: dentro
de los pobres (1tEVl1'tEcr) y del pueblo (&amp;eµocr) se distinguen con claridad las
categorías profesionales que han llegado a tener esa importancia económica
preponderante que se expresa en preponderancia política. Los derrotados son
los ricos (krestoi) y nobles (gennaioi), pero también la clase media que
integraba, en la guerra, a los oplitas. La actitud pública de las clases
humildes está bien lejos del desinterés y del "apego a las leyes" del discurso
de Pericles: si los plebeyos ocupan los cargos es para cobrar la mistoforía
que aquí se ve sin ilusiones, como una manera de repartir el gasto público
con finalidades políticas.
Por todas estas razones no hay que asombrarse del régimen ateniense:

«Los que se admiran porque el sistema favorece a los plebeyos,
a los pobres y a la gentuza a expensas de los mejores (krestois),
deberían de reflexionar y entender que esta es la manera de
favorecer la democracia. (. ..) En todos lados a la democracia
se oponen los mejores, por ser disciplinados y virtuosos,
mientras que en el pueblo cunden la ignorancia, el desorden y
la maldad, y esto porque la pobreza y la ignorancia inducen
con facilidad al vicio. Se podría decir que no conviene
conceder el derecho de deliberar a todos, sino a los mejores,
pero (.. .) si deliberara tan sólo la gente noble, lo haría en
provecho suyo, y no de todos, y así el plebeyo, al decidir, lo
hace en ventaja suya y de los suyos. (. ..) Es que el pueblo no
quiere
ser
esclavo
en
una
ciudad
justa
(evvoµovµ&amp;v&amp;u r17u 1w).swa), prefiere vivir libre y mandar, y
de la injusticia (Ka1&lt;ovoµzau) le importa poco» (6).
El autor no se hace ilusiones sobre la naturaleza del orden social, la
cual concibe como una opresión normalmente ejercida por el que se\
encuentra en el poder, que sea aristócrata o plebeyo. Y esto porque el poder
se ejerce siempre en ventaja del que lo tiene: teoría típica de los sofistas
"realistas" que identificaban justicia y poder, dominio legal y dominio justo,
con lo que conviene al más fuerte, aun en situaciones en que el conflicto
428

y,:~

todav.ía está reglamentado por la le
descnbe a~uí. Esta observación nos
suc~e en la situación que se
la ~rsonalidad del autor, que tenía pe
arr?Jar. una luz más clara sobre
racionalistas de la sofistica
d que estar bien imbuido de las premisas
.
ma ura que prod •
progresistas como reaccionarias D 1
. UJO consecuencias tanto
explicación de la condición mor~l d el a mtsma raíz brota también la
causa de tipo social (pobreza e i
e ~s pobres, de la cual se busca una
de entender. sin embargo, no sug~:r:::i~~~ ~bserv~ble y objetiva. El deseo
la pobreza, con las previsibles co
. e un mtento de eliminación de
nsecuenc1as "h
·
autor: que probablemente escribe desde el . ~arustas", y no impide al
emotiva que se traduce en . . .
. exiho (7), expresar una c
N
,
JWc1os evaluativo
arga
o pod1a f~ltar, en ambas perspectivas
s y n~ _solamente descriptivos.
las categonas tradicionalmente falta
evaluac1on de las condiciones de
1.0~ metecos. En la Atenas democráicael erechos, la de los esclavos y la de
uruca en el mundo antiguo. De esta li os esclavo~ gozaron de una libertad
otra vez, en las condiciones econo'mtcas:
. bertad el oligarca busca explicación ,

dU::ª

«_Tanto esclavos como metecos
l,cencia, en Atenas· allí
d gozan de una extraordinaria
'
no pue es atrever!
¡
e a go pearlos, y no
hay esclavo que te ceda el
necesidades de la flota I pas~ en la calle (. ..) porque, por las
si los esclavos pued , os ese avos trabajan por dinero ( ) y
en poseer d '
' .. ·
nadie. ( ..) Por la misma razó t' mero, entonces no temen a
los metecos también por,qu n ,enen derecho de palabra( ..) y
l
. .
•
e son necesarios p
I b
as actzvidades económicas» (B).
ara os arcos y
La apertura económica de Aten d
as esplaza el centro de la política
uno de los puntos más exam.in dor. por esto la condición de las alianzas es
ª os por el autor:

desde lo interior hacia lo exteri

«Los atenienses, (.. ·), conscientes
.
qu
·
a1iadas llegaran al d
e s, en 1as ciudades
I
contados, favorece:°a /:Sfios r.icos su poderío tendría los días
. ,
acczones populares
. d
ar,stocratas sus derech
b.
, quztan o a los
'd
os, sus ,enes su patr.
l
v1 a. (..) Aparentemente es una
'.
za y a misma
aliados a discutir sus asunt l maia idea la de obligar a los
detrás de esta medida h os ega es en Atenas, en realidad
beneficios de parte d l
bayl un ~smerado cálculo de los
e pue o atemense q
.
gana los intereses de las fianzas de
. ue, en primer lugar,
gobernar las ciudades .
posztadas, y luego puede
limitándose a ª"º"ªr a lsmdten~r que salir de la casa
r :r
os emocratas y r · • d
'
, epr1m1en o a sus
adversarios en los tribunales ( A
Atenas se enriquece
./ ... ) demas, de esta manera,
con os aranceles 1
·
uaneros
del
Pireo
y
1
' os impuestos
ad
con a renta de casas, caballos y
429

�caso. Es cierto: con dinero todo es posible,

esclavos a los extranjeros» (9).

(1 J).

Cabe aquí alumbrar el fondo de todo el discurso: la razón de la
democracia ateniense reside en el cálculo de las ventajas económicas y
políticas, siendo las segundas dependientes de las primeras. Es la respuesta a
una retórica que tenía que ser común y corriente entre los oradores políticos,
pero es también una tesis de alcance general sobre la naturaleza de la
política, que aparece como la consecuencia de un principio de orden
económico, un disfraz de intereses. Aquí Critias se parece a Marx, y es tan
habilidoso como él en la busqueda de las causas ocultas de las instituciones.
Una vez que las causas están identificadas, todo sigue como en un teorema.
Desde esta perspectiva Atenas ya no es una sola sociedad, es también la
arena de lucha permanente de grupos unidos solamente por el deseo de
prevalecer los unos sobre los otros. No solamente, como ya vimos, la plebe
se reserva los cargos políticos menores lucrativos, dejando a la nobleza las
magistraturas caras con la esperanza de arruinarla, sino que la devastación de
los campos de los terratenientes por obra de los Lacedemonios no provoca
en el pueblo la menor conmoción: "( ..) el pueblo, sabiendo que ningún

enemigo puede devastar ni incendiar sus propiedades, vive sin miedo,
mientras que los ricos buscan la complacencia de sus enemigos ( . .)" (] 0).
Tanto la justicia como la administración no están a salvo de este
principio escondido que es el verdadero e impersonal gobernador del
régimen. Y la política no es una excepción: monstruo de mil cabezas, la
democracia es fisiológicamente incapaz de asumir las responsabilidades de
una conducta política. Toda su acción consiste en el enredo de intereses
particulares que apuntan a satisfacciones inmediatas. De aquí la
irresponsabilidad, la ineficiencia y finalmente la corrupción, que es el triunfo
de lo particular sobre lo colectivo. De estas críticas deben de haberse
acordado Donoso Cortes y Carl Schmitt, en su planteamiento del
"decisionismo":

«Las alianzas y los convenios suscritos por los gobiernos
oligárquicos son necesariamente firmes, porque, si hay alguna
falta, es posible acusar a los que tomaron la decisión. En
cambio, si el que decide es el pueblo, este puede echar la culpa
al que dio el consejo o escribió el texto. ( ..) Si en Atenas apelas
a la asamblea popular o a la restringida, puedes quedarte
esperando la respuesta durante un año entero. &amp;to porque en
la ciudad hay una enorme cantidad de asuntos que solucionar.
¿ Y cómo podría ser de otra manera, si hay un número de
fiestas mayor que en cualquier otra ciudad?( ..) En Atenas hay
más juicios, acusaciones, amparos que en todo el resto del
mundo ( ..). Claro que si vas con dinero en la mano te hacen
430

en Atenas» ( ..)

Es muy probable que el texto tuviera
.
.,
fuera la parte teórica de un proyecto s b
. una mt~nc1on práctica y que
en la medicina, lo dice· la búsqued ; ;rs!vo. Su misma forma, inspirada
enfermedad permite c~nocer su ~ . r? as1s) de las causas naturales de la
(prónoia). La ruda terapia s ~~ctp: (Jogos) y describir su desarrollo
evidentemente duedora de las t"dunuerudstra _po_r los Treinta en el 404 es
as e este libnto.
. Decía1:11os de la probable atribución del
..
estudiar me3or la interesante
rsonali
panfleto a Cntias. Para
intelectual en el que se forma pe d
dad de este escritor y el clima
Gorgias.
y se esenvuelve, vamos a ver su retrato en el

VI - Hombres y superhombres
. Hay más que afinidades entre las
,
Cabcles-Critias. Los tres profiesan s b plosturas de Trasunaco, Glaucón y
·
, o re e estado y la · sti' •
tienen mucho en común. la . ti .
.
JU eta, doctrinas que
obe
·
JUS eta es el mterés del
, fu
g .. rnantes obran en provecho propio· "E
mas erte, y los
uttl1dad (... ) del más fuerte" dº
. : . n cada estado la justicia es la
Gl
,
ice smtettcamente Tr ,
(
aucon añade una idea contractual, ti
b
asimaco 1) Y a esto
hombres( ... ) pensaron que el intere's is c~ so re_ el o~gen del estado: "los
d •
comun era impedir q al .
. .
.
ue gu1en hiciese
0 pa ec1ese daño alguno. De a uí
llamó_justo lo legitimo, lo que 1a 1
leyes ~ las conven~iones. y se
esta lmea, pero no son concebidas tant
( ). ~s ideas de Calicles siguen
toda dominación sino como arma ttºd o como. cntica de todo gobierno y de
an emocráttca.

:;~:J~::a~;

. En primer lugar, Critias merece
ate1smo, un ateísmo cuya raíz es pol'ti un puesto de honor_en la historia del
de los dioses con el orden
"al tEca ~ que pretende vmcular el invento
.
soc1 . stnctamente babi d C ..
mventor del uso de la reliºaio'n
.
o·
como mstrumentum
·anElº• ntlas es el
1~o que queda de su producción de tr di , r:gn1.
fr~gmento más
tiempo en que la vida human tr
. a~e ogra o rez.a as1: "Hubo un
fuena; un tiempo en que no .:bía~1scurn_a sm orden, bestial y esclava de la
los malvados. Luego los ho b premios para los buenos, ni castigos para
em .
m res crearon leyes para e ti
(
. pezo a sancionar a los que erraban
b
as gar, ... ) Y se
unpedían cometer delitos abiertam ; m em argo, puesto que las leyes les
actuando en forma malvada. Hasta e::• pero no a escondidas,_ éstos seguían
el terror de los dios
q un hombre astuto Y sabio inventó ( )
eS, para que los malvado t ·
···
pensaban o actuaban en secreto
"
s e~eran aun para lo que
aparecido con Pródico y De , . \·-) (3). En el V siglo el ateísmo ya había
mocn o, pero en el contexto de una problematica

s·

431

�cosmológica, el ateísmo de Critias, en cambio, es político y social, ético y
jurídico a la vez. Lo que realmente le interesa es la sociedad, el único
transfondo del hombre. O más correctamente del superhombre, su tema no
solamente literario sino existencial, del cual el Gorgias de Platón
proporciona una representación escultural:

«No es digno de hombres, sino de siervos, soportar la injusticia
sin devolver/a, (. ..). Para mí, el problema se reduce a esto: los
que hacen las leyes son los débiles, la mayoría, y claramente
las hacen por su utilidad e interés, distribuyendo alabanzas y
castigos según esta lógica. Atemorizan a los más fuertes, los
que sí tendrían la capacidad para prevalecer, y para que esto
no pase, inventan que es feo e injusto querer tener más
(pleonektein) y que en esto consiste la injusticia. (. ..). Claro que
los que integran la muchedumbre se conforman con la
igualdad: ! son inferiores ! (. ..) Yo, en cambio, creo que la
naturaleza revela con claridad que lo justo es que el mejor
prevale=ca sobre el peor, el más capa:; sobre el menos capaz.
(. ....) que este es el criterio de la justicia (. .. ) la naturaleza lo
muestra tanto entre los animales como entre los hombres, tanto
en las familias como en las ciudades. ¿Con qué derecho crees
que Jerjes hizo guerra a Grecia, y su padre a los Escítas? Y se
podrían dar muchísimos ejemplos más. Toda esta gente actúa
según justicia, !por dios!, y de acuerdo con la ley natural (. ..).
Nosotros, en cambio, tomamos a los mejores. a los más fuertes,
y desde niños deformamos su mente con la educación,
domesticándolos como se hace con los leones, y con hechizos y
encantamientos los hacemos cual esclavos, afirmando que la
igualdad es bella, justa y moral. Pero llegará un hombre fuerte
de mente y brazo que romperá las cadenas, y pisoteando
nuestras leyes y nuestras brujerías antinaturales. se elavará por
encima de todos, y, de esclavo que era, será dueño. Será la
aurora del derecho natural» (4).
Al introducir la igualdad entre individuos diferentes, la ley positiva
distorsiona la naturaleza, y crea injusticia: ésta podríamos considerarla la
lectura básica. Pero es posible una inmediata objeción (5): una ley positiva
que garantiza intereses particulares no hace sino respetar la natural tendencia
a la pleonexía. De esta impasse Calicles no puede salir sin admitir una
diferencia existencial entre los hombres. entre los que puede prevalecer y los
que se conforman con protegerse. En efecto, esta diferencia existe. como
vemos ya en las primeras palabras: precediendo a Maquiavelo, Critias divide
a los hombres entre los que soportan y los que no soportan, entre los que
quieren prevalecer y los que se confonnan con defenderse. Esto proporciona
432

WUl división aún más radical
.
individuos y masa. Está muy ~{ especi~lm.ente moderna, la división entre
en esa época Y en ese lugar es
q~e al1cles es un individualista, Y esto
que es un hecho natural es 1 ~UStiec.18:1mente raro (6). Este individualismo
d
,
aJ
c1a y es tamb · ·
'
emocracia pretende negar. De a uí ¡u . . . . ien un derecho que la
protectora, sino de su violencia ant~ las . 1IlJ~c1a: no de su naturaleza
sin embargo, no se deja am
.d
~erarqwas naturales. La naturaleza
parece prever el destino
de e~~~ el tono profético de Calicles, qu~
equilibradora de la naturaleza es
; ts¡ E~ . confianza en la virtud
al mismo tiempo un cánoO" no se'ptrarat da ic es-Cntias, una bníjula política y
d
·
aa e esperar I ' ·
e preparar la aurora del derecho de natural
l a proxuno ganador' sino
que el poder se muestre por 1
eza, e momento de la verdad en
sal
Cal'
o que es. Esta confianza
fun
va a
1cles-Critias del nihil·
,
en un
damento
un olvido que parece un lapsus. ismo. Que raro que Nietzsche nunca lo cite:

:o

=

. y si a este punto queremos un elem
,
.
.
Cahcles y Critias aquí lo tene
.
. _ento mas de identificación entre
1
ocuparse de cosa~ más adultamsoqs. enl efidilá1ogo, Calicles sugiere a Sócrates
ue a osofia· "A ·
~sas más importantes, y deja ya la filoso
· . si, pues, ( ... ) dedícate a
idea de que ocuparse con mod
. , d fía,( ... ) digna de adolescentas" La
erac1on e filosofia
d
. .
·
exce1ente para la juventud (q
.
ha
pue e ser actividad una
Atenas, y se encuentra tambu~. qweraT ~e_r política), es un lugar común en
.
.
1en en uc1dides y
J
fi
en eno onte (7) pero en
Cal1c1es tiene otro significad
deber cívico, sino el mediood:uae~ara_ ~l no constituye la form;ción del
honorum de la tiranide Es inte
ac10n de la personalidad, el cursus
prohibe expresamente. a S , resantte not~ que Critias, estando en el poder
J e
ocra es seguir filosofand
'
eno1onte en los Memorables (S).
o, como lo cuenta

VII - ... Y ¿Platón?
, No presentaré aquí un análisis de la filosofi
li .
ser esta demasiado conocida ni d'
. , .
ª po tica de Platon (1) por
The Open Society, me paree; una •~:u::e m _absentia con Karl Popper, cuya
jamás escritas. Sólo quiero subra
al s meJores obras de filosofia política
las circunstancias en que su at~:Ció!º qu~ ~~pper escapó, sin duda por
derecha. El asunto es el sigui t . 1 se
g10 ~ una polémica con la
afirmar que el debate entre Pla;::rt o que hemos. visto arriba nos permite
Glaucón del otro es una querelle to~: l:d? y Cahcles-Critias, Trasímaco y
entre sus dos almas la tr d' . 1· en e mtema a la derecha. Una ruptura
.
,
a 1c10na 1sta y la rad· 1
.
.
siglo conoció ambas ·U
. ica -revo1uc1onana. Nuestro
.
· &lt;, nos nombres? Ehad G ,
·
, . e, uenon, Evola, contra
Mishima, Jünger Céline En el t
Vichy y esos fas~istas
en:en~ pohtico el régimen petainista de
guerra civil, sabiendo que t~;oq~;tas~gwerod~da Mussolini en los años de la
a per I o, en contra de toda lógica y

últim

433

�racionalidad, solamente preocupados por la buena muerte, repitiendo con
Nietzsche que no son las buenas causas que hacen buenas las guerras, sino
que las buenas guerras hacen buenas las causas. Viendo la cuestión de cerca,
hay muy poco en común entre estas dos almas, probablemente menos de lo
que comparten, al extremo opuesto del espectro político, la socialdemocracia
y el leninismo. Son diferencias que se dejan describir en pocas palabras:
organicismo versus individualismo, jerarquía funcional versus anarquismo
elitista, fe en el origen versus culto del Caos. Platón contra Nietzsche, en
suma. ¿Seguiremos hablando de una pelea en familia? Creo que toda la
cuestión de una definición de la derecha habrá que replantearla. Espero que
estas imágenes de Grecia sirvan a esto, Grecia no está ni nunca ha estado
lejos de nosotros.

6)

Utilizo los conceptos que Karl Popper maneja en The
.
porque creo que son categorías sociológicas inme·orabl Open Soc,ety
Its Enemies,
que la guerra reveló y que al mismo t·e
.
~
~
para la descnpc1on de la crisis
1 mpo mtento solucionar.

7)

Tucídides, Guerra del Peloponeso, II, 63.

Parte III
1) "Bajo •el imperio
de Cronos los hombres vivían sosegados como dioses
.
.
no co
,
1
traba.JO, m el dolor ni la vejez. se deliciaban
ti
.
'
noc1an e
con iestas Y, aleJados de los mal
•
~::=~~:o~~~:=í~et~:o::~::~;: ~:: tierra fértil produ~ía ( ...)". Es~

2) Véase Platón. Banquete. J89c- l 93e.

1)

Teógnides, vv.

3) Aristófanes, Los Caballeros.

2)

fragm. B49a Diels-Kranz.

4)

3)

fragm. 80.

4)

fragm. 102.

5)

=~:i~::

cristianismo afiade otra perspectiva y desde lao~~ ~os. traba1os Y los d,as. Pero el
ver en el porvenir. Véase
, :
.
ed1a la Edad del oro se empieza a
Wien 1960· edició
'.ª proi:s.1to, E. Vogelm, Ersatz Re/igion, en Wort und Wahreit
,
.
n amencana ,,.,c,ence. Politics and Gnosticism, Chicago, 1968.
•

Notas bibliográficas
Parte I

.ª"':,

ibidem.

Parte IV
1)

Antígona, vv. 450-457.

2)

Platón, Teeteto, 167 c.

3)

ibídem.

1)

de Papiros de Oxirinco, XI, n. 1364.

2)

ibidem.

3)

Platón, Protágoras, 337c.

4)

Cit. en Aristóteles, Retórica, 1406ª.

fragm. l.

6)

fragm. 121.

7)

fragm. 104.

8)

fragm. 125ª.

Parte II
1)

Estoy utilizando la clásica distinción de F. Tonnies entre Gemeinschaft y Gesellschaft.

2)

Platón , Protágoras, 322d.

3)

Heródoto, Historias, III, 81.

4)

Tucídides, Guerra del Peloponeso II. 37- 40.

5)

En el texto las criticas son muchas y abiertas: véanse, por ejemplo, los parrafos 37 Y 39.

12 ) Cit. en Aristóteles Política VII y Ari , ¡
.
id d L'
, '
'
. .
stote es dedica mucho espacio a la crítica de las
eas e icofron. como para rendirle un polémico homenaje.

Parte V
1)

Lo

t

·

·

· .

s est1momos sobre Cntias son consistentes: de él escriben Jenofonte. en Historias II,

434
435

�3, 13 y ss. y Memorables, I, 2, 29, y 37; Aristóteles, en Retórica XVI, 1416b, y De
Anima I, 2, 405b. Platón lo cita a menudo, hablando de él como de un gran orador y un
hombre culto.
2)

La cuestión del "modelo" de Calicles ha sido debatida por filólogos e historiadores
ilustres: Wilamowitz, Gomperz, Meier, Menzel. Acepto, de éste último, argumentos que
me parecen irrefutables, basados principalmente en la lectura de Jenofonte, de la cual
resulta una total congruencia entre las ideas exhibidas por Calicles y los discursos y las
acciones de Critias. A propósito véase: Adolf Manzel, Kalikles. Eine Studie zur
Geschichte der Lehre vom Rechte des Stiirlceren, Franz Deuticke, Wien und Liepzig,
1922; edición mexicana, Calicles, UNAM 1964, especialmente la apendice l.

3)

Que Critias sea también el autor de La constitución de los atenienses lo afirma, aunque
de pasada, Popper en The Open Society I, cap. X n. 36, apoyándose en estudios de J. E.
Sandys; mientras que Menzel subraya el parecido de ciertas frases de la obra con los
fragmentos de Critias que Diels ha catalogado: (véase Menzel, op. cit. en Apéndice l.)
También sobre la fecha de composición hay incertidumbre. De ciertas frases del libro
resulta que no hubiera podido escribirse después del 431 ni antes del 426. Por un
resumen de toda la cuestión, véase la edición española, Madrid 1957. Aquí el curador y
traductor niega que el opúsculo sea obra de Critias; Karl Popper, en cambio, lo afinna en
The Open Society, I. cap. X n. 36, apoyándose en estudios de J.E. Sandys.

3)

Sisifo, fragro. 25.

4)

Platón, Gorgias, 483.

5) Objeción que en efecto Sócrates hace: véase ibidem 488 d-e.
6)

El. individualista AJcibiades fue constantemente rodeado
,
vida que pisoteaba las tradiciones· un
dd
por sospechas 'por su estilo de
L
. a ver a era ofensa a la d
. " ,
a guerra del Peloponeso, VI, _
emocrac1a , as1 leemos en
28

7) Tanto en el discurso fún ebre relatado por T ,did
con Alcibiades (Jenofonte Mem bl I uc1 es~• 40, 1), como en la conversación
,
ora es , ' 2, 46), Pencles afinn
1
exce1ente ocupación para la .
a que a filosofia es una
"afi .
Juventud, y que en At
eromamiento": es la misma expresión ut1·1· d
. enas se cultiva, pero sin
JZa a por Cahcles.
8)

Véase Memorables, I, 11, que contiene' adem,as, vanas
. y venenosas noticias sobre Critias.

Parte VIl
1) No se analiza aquí la política de Aristo'te1es, en parte por la mi
,
a pesar de su desprecio por la democracia, identificada co
,s'.11ª razon, _Y en ~arte porque,
los pobres con daño de los ricos difi ·1m
n un regimen de s1stematico robo de
,
c1 ente se le podría identificar con un "derechista".

Así traduzco el original füKmcocr, literalmente "justamente", por razones inherentes a la

4)

lógica del texto

...

•

5)

Régimen de los Atenienses, I, 1-4.

6)

Ibidem, I, 5-8.

7)

Se habla de Atenas como "allí". "en ese lugar": cfr. I,2 .

8)

Ibidem, I, 10-12.

9)

Ibidem, I, 14-18.

10) Ibidem, 11, 14
11) Ibidem, ID, 1-3.

Parte VI

1)

Resp. I, 338c.

2)

lbidem, II, 359".

436

437

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Bibliografía
Basave Fernández del Valle, Agustm, Ideario Filosofico, ed. Jus S.A.,
México, 1%3.

Filosofía del Hombre. Fundamentos de Antroposofía
Metafísica, ed. Espasa-Calpe Mexicana, S.A., México, 1981.
"Filosofía y filosofar", en HUMANITAS, Anuario del
Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo León, año u,
n. 2, México 1%1.

Sección Segunda

"La filosofía como propedéutica de salvación", en
FILOSOFAR CRISflANO, n.

1, Córdoba, Argentina, Argentina, 1977.

_ _ ___, Metafisica de la Muerte, ed. J us, S.A., México, 1973.
_ _ ___, Miguel de Unamuno y José Ortega y Casset (Un bosquejo
valorativo), ed. Jus, S.A., México, 1950.
La Sinra:ón Metafísica del Ateísmo, Publicaciones
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_ _ ___, Tratado de Filosofía. Amor a la Sabiduría como Propedéutica
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_ _ ___, Tratado de fv!etafísica. Teon'a de la Habencia, ed. Limusa,
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Unamuno, Miguel de, Del sentimiento trágico de la vida, col. Austral,
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A guayo Cruz, Enrique Ignacio, "La re-ligación ontológica del
hombre con Dios, segun Agustín Basa ve", en I t Xi )S, Revista de Filosofía, n.
49, vol. XVII, ed. Universidad La Salle, México, 1989.
"Aproximación al pensamiento filosófico de Agustin
Basave", en 1-.STUJ)ll l',, n. 46, ed. ITAM, México 1996.
_ _ ___, "La axiología de Agustín Basave", en ux;os, Revista de
Filosofta, n. 70, vol. XXI'-', ed. Universidad La Salle, México, 19%.

LETRAS

�LA SOCIOLINGÜISTICA ANTE EL UMBRAL DEL S IGLO XXI

Dra. Alma Silvia Rodríguez
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León

El cambio fundamental e·n la metodología de las ciencias sociales y
por ende, de la enseñanza radica en la diferencia entre la postura
positivista y postpositivista. La primera considera el conocimiento como
copia de la realidad; la segunda, como resultado de una interacción, de una
dialéctica entre el sujeto y el objeto.

'

..

Con vista a este último parámetro me propuse elaborar un texto,
en donde el axioma de la relación lengua y sociedad constituye la base
para sustituir el paradigma de la enseñanza nom1ahva. El libro fue hecho
además, con la intención de llevar tanto al docente como a los alumnos, a
una reflexión seria sobre la Sociolingiiística, ante el umbral del siglo XXI,
misma que hoy presento en este artículo.
El modelo que utilizo en mi texto se funda ~n los principios que
explican cómo se produce la diversidad lingüística, desde la variación
social y situacional, aspectos sobre los cuales investigué ampliamente y
que constituyen la piedra angular de la Socioling1iística, mismos que la
hacen desempeñar un papel de gran importancia en el mundo de hoy.
En la lengua se entreteje la cultura de un pueblo, sus valores y la
concepción de su realidad.
Desde esta perspectiva, la interacción
comunicativa es un dato explicativo de las actitudes y los comportamientos
de las comunidades de hablantes, circunscritos en un entorno social y
geográficamente determinado.
La
relación lengua, tiempo, lugar, agentes, patrones
interaccionales, etc., están en una encrucijada cuyos efectos se exploran día
con día. Examinar e indagar qué se esconde detrás de la interacción
misma, es uno de los mayores retos de la Sociolingtiística.

Los investigadores ac;tuales, están especialmente interesados en las
prácticas discursivas, que constituyen el indicador mas predictivo del
cambio social, así como de los mecanismos de poder que determBian las
formas de comunicación. Desde este punto de vista, la investigación sobre
estos hechos y su reflexión, es el único camino cierto, desde donde surge la
fundamentación teórica y el soporte epistemológico de la Sociolingtiística.

197

�Los avances que se han hecho en este campo, bastan por sí solos
para apoyar el estudio de todo aquello que atañe a la competencia
comunicativa, El investigador ya no puede recurrir únicamente al prototipo
descriptivo. Es necesario, un enfoque basado en el análisis de la interacción,
cuyo paradigma está orientado a lograr modelos de representación
dialógica, que incluyen elementos extralingüísticos y accionales.
La Sociolingüística se interesa en los procesos de cambio, implícitos
en cada hecho social. Este aspecto además, se estudia desde un nivel miéro
hasta lo macro. Circunstancias cuyo alcance encierran en sí, una gama de
factores múltiples.

F.stamos en una etapa de globalización y la microsciolingüística se
queda todavía, sin establecer claramente, la interacción con los macroniveles. Los diferentes estudios en este campo carecen, hasta la fecha, de
una integración conceptual de los niveles micro y macrosociolingüísticos;
porque, en muchos casos, el componente lingüístico no se articula con los
roles sociales de los agentes que intervienen, la variación social y
situacional del habla (Rainer, 1987).
Sin embargo, conviene destacar que lingüistas y antropologos de las
últimas décadas, se han preocupado po( el lenguaje, la cultura y las nuevas
formas del significado. Para ellos el proceso de comunicación, es un sistema
de adaptación cultural, t1n principio único que organiz.a el pensamiento y
constituye un poderoso mediador del entendimiento humano.
El lenguaje, según Vygotsky es un componente necesario en el
sistema cognitivo, que posibilita el desarrollo del sujeto, mediante la
representación de las actitudes sociales y culturales. La investigación
psicobiológica, ha mostrado también que las neuronales en cada individuo
cambian y evolucionan en relación con el ambiente. Incluso, los procesos
de intervención, llámense históricos, económicos, ideológicos, políticos,
etc., favorecen o inhiben el desarrollo cognitivo y lingüístico.

La dimensión temporal, la categoría situacional, la idiosincracia de
los miembros de una comunidad como colectivo, determinan procesos de
pensamiento y usos de la lengua -proyectivos e introyectivos-, que la
persona pone en juego, en su interacción con el mundo.
Desde este ángulo, es interesante señalar que el modelo de
interacción social en el mundo actual, enfrenta al sujeto a una nueva lógica.
Una dialéctica que interroga a partir de la situación del hombre en el
mundo y en su entorno social. Las generaciones de hoy aprenden otras
formas de socializ.ación y la visión cosmológica del mundo es cuestionada.

Hay un pensamiento racional que construye nuevas modalidades
éticas de la colectividad. Se irrumpen los códigos; los signos, inventan otra
historia. La sociedad se autorefiere para sobrevivir. El drama de la
modernidad es contradicción. Los elementos de la situación y el
componente lingüístico se vinculan.
La interacción comunicativa,
constituye la única realidad del sujeto.
El lingüísta se ocupa entonces, de observar la competencia
comunicativa para entender el nuevo modelo de interacción social, en
donde la dinamiz.ación sociocultural, asume un papel protagonico.
Para la Sociolingüística, la relación entre lengua y sociedad,
constituye su objeto principal de estudio, considerando: a) La lengua como
conducta social; b) La lengua vinculada al hombre inmerso en el proceso
de socialización, donde no sólo aprendemos palabras y sus significados,
sino también reglas de comunicación social y comportamientos de acuerdo
a roles, (Haberman, 1981).
El aprendiz.aje humano es aprendiz.aje de roles, que se reconocen,
se aceptan implícitamente, y se manifiestan en la interacción.
La
comunicación reproduce el modelo del mundo compartido por los
-miembros de un grupo social.
Las lenguas y sus correspondientes variedades responden a las
necesidades de comunicación de sus respectivos hablantes; pero, en tanto
que fenómenos sociales, están íntimamente relacionados con el conjunto de
hábitos, valo'res, actitudes, comportamientos, etc., adoptados por una
comunidad.

La Sociolingiiistica estudia la lengua como actividad social, hace
comparaciones entre las variedades de una lengua, se interesa por las
normas y la conducta comunicativa propias de una comunidad; analiza la
competencia comunicativa, y se mteresa fundamentalmente por lo que los
hombres hablan (Halliday, 1990); por la palabra como un signo que no
ocurre aislado de otros aspectos de la conducta humana (Gregory y Caroll,
1986).
S111 descartar, por supuesto, que los comportamientos y las
variedades de lengua, son también resultado de la conciencia lingtiística del
hablante, puesta en juego en la interacción comunicativa.

A partir de estos hechos, se sei1ala que existen varios elementos
mvolucrados en el proceso comunicativo:
a) PMtinpantes en la interacción (comunidad lingiiisHca).

198
199

�Sistema formal de comunicación (conducta verbal).
Tiemp.o en que ocurre.
Tipo de actividad de los participantes (estructura social)
Canal, medio para establecer la comunicación.
f) Forma del mensaje en escala pequeüa (sonidos, palabras, etc. ..) o en un
género específico. (uso lingüístico).
g) Tntencionalidad o contenido del mensaje.
h) Situación o circunstancia.
b)
c)
d)
e)

.,
,1
j

,l

Holliday plantea que la situación puede interpretarse como .una
estructura semiótica; como un marco conceptual de tres dimensiones: La
actividad social, las relaciones y el canal simbólico. El modo del discurso es
un reflejo lingüístico de la relación entre el hablante, su actividad social,
relaciones y medio, induyendo las diferencias entre los grupos sociales:
desacuerdos, tensiones, etc. El hombre aprende su lengua materna en el
contexto de un marco social, donde se representan y se enuncian los
sistemas de valores y los modelos de conducta que serán asimilados por el
sujeto.
Los estudios de la lengua no pueden consecuentemente aislarse de
la cultura. La lengua es el registro de la conducta de un grupo social. Es el
mapa léxico donde es posible rastrear las preocupaciones de una cultura
(Fowler, 1981). Los aspectos más importantes culturalmente hablando, se
ven plasmados en la palabra; en el uso del lenguaje que permite reafirmar _y
conservar el ámbito de sentido del mundo en que vivimos (Basa ve, 1998)
De la relación entre lenguaje y contexto socio-rnltiiral se deriva el
concepto de competencia con111nicatim, tema fundamental de estudio para la

Sociolingiiística.
Según Hymes por la competencia comunicati11a el hablante adquiere
la aptitud de comunicarse de acuerdo a reglas sociales. Por esta razón, él
propone formular una teoría que refleje, la diversidad de la lengua dentro
de la sociedad a nivel de la ejecución, considerando:
a) La comunidad o grnpo social
b) La competencia con11111icatiua
c) La variedad de lengua
d) El contexto funcional (circunstancia explicita del uso de la lengua)
La competencia comunicativa no entraña entonces, la aceptabilidad o
gramaticalidad, sino la relación entre el /Jecho li11gü1stico y el contexto; los
modos de hablar pertenecientes a una variedad de lengua. Las ¡,ariedadcs según
el uso; así como las restricciones discursi11t1s (el acto, el emisor-receptor, el
propósito, la forma, etc.)
200

Las variacionistas ponen aJ descubierto las estructuras lingüísticas
en correlacióri con factores sociales y esto lo denominan covariación.
Los patrones de vanacton y cambio, resultarán en esta forma
comprensibles, si se consideran los rasgos contextuales, es decir:
a)
b)
c)
d)
e)
f)

Conocimientos compartidos
Creencias
Presuposiciones
Intención inferencias
Acciones no verbales
Características de los hablantes y oyentes como sexo, edad, raza, nivel
educativo y clase social, etc.

. __ , . Los intrincados patrones que enlazan las conductas sociales y
lmgmshcas, son explicados por medio de la Teoría social del lenguaje, que
consideran las normas, los usos de la lengua y los problemas de causalidad e
isomorfismo en relación con la comunidad de hablantes. Lo mismo que los
valores y actitudes sobre la lengua, así como la red de categorías
conceptuales que resultan de las experiencias compartidas y las formas en
que el conocimiento se transmite de generación en generación. (Lastra
1992).

'

Las lenguas naturales y las reglas socioculhirales, están íntimamente
relacionadas, porque el significado comunicativo no existe hasta que es
creada la interacción.
Los individuos impücados en una interacción social ejercen un uso
de la lengua de acuerdo a su realidad. La codificación nace como respuesta a
la necesidad de comunicarnos en un marco de normas o reglas

socioculturales.
La Sociolingüístic¡a estudia el comportamiento lingüístico; el uso que
se hace de la lengua. Es decir, las normas que determinan la elección de un
~ódigo que ~e identifica con una variedad de lengua. Se afirma que en la
mteracaon soaal, se ponen en ejercicio, los componentes esenciales de la
metacognicíón, sinónimo de autorregulación cognitiva.

r

Este enfoque nos encara el dia de hoy con el hecho de que no hay
una lengua descontextualizada. Es decir, los factores de cambio parten
fund~entalmente, de las condiciones generadas por la estructura social y
la actitud del hablante. El llamado contexto intralingüístico del sujeto, donde
se mueven, valores, actitudes, comportamientos, mitos, creencias, etc.
201

�El fenómeno de cambio lingüístico se vincula entonces con la
dinámica social. De esta manera, los acontecimientos del habla, como
macrounidades de la comunicación, son fenómenos que presentan
diferencias de una comunidad a otra. Respecto a la actividad lingüística
concreta debe señalarse la universalidad; así como, que la elección se hace
en base a las leyes de la comunicación, las regularidades pragmáticas o los datos
objetivos del sistema (Schmitt, 1988).
Para dar cuenta de los fenómenos de variación soda/, Labov señala
que deben evaluarse de la situación y el contexto. La situación dice
Halliday, es el medio en el que el texto cobra vida. Gregory, por otro lado,
establece como categorías situacionales: La individual, temporal, geográfica,
social y de inteligibilidad; y como categorías contextuales: ldiolecto, dialecto
social, temporal, geográfico y el normal o fuera de la norma (Gregory y Caroll
1986).

La comunicación humana forma parte de la vida misma. La lengua,
al cumplir con la necesidad de comunicación del hombre, está sujeta al
axioma de la interdependencia entre el cambio de la sociedad y la variación
lingüística.
La Teoría social del lenguaje da prioridad al papel que desempeña la
lengua en los diversos tipos de interacción soda/, y consecuentemente se
centra en la covariación, en el uso que hacemos de la lengua.
Por el uso, se refleja nuestra posición soda/, conducta, ompación, etc.
Hablamos diferente en cada situación. Aprendemos cómo comportamos,
así como qué se hace y cómo se dice. El uso de ciertos códigos marca a los
hablantes de un grupo.
El estudio de la lengua desde la perspectiva social, implica
reconocer que es justamente la situación, el ámbito semiótico, en que la gente
intercambia significados, Jo que determina la conducta lingüística del
hablante.
Este fenómeno forma parte consubstancial del proceso de
interacción social, que determina el cambio lingüístico, llamado cavariación.
Hay diversas normas universales del cambio lingüístico, pero es el uso,
la fuerza innovadora que imprime a la lengua su dinamismo particular.
En el uso del lenguaje subyace el análisis de la realidad y su
codificación. La codificación se ha ido creando socialmente como respuesta
a la necesidad de comunicarnos. La lengua posibilita la comunicación y
permite el desarrollo del pensamiento. La lengua es un hecho institucional,

existe en la colectividad, es la cristalización social del habla. La lengua se
asocia consiguientemente al individuo y a la tradición colectiva. La lengua
es una forma de interacción y, por lo tanto, de transmisión de culh1ra.
Mientras la lengua es el modelo colectivo; el habla es el acto individual
de voluntad e inteligencia, por el cual, el sujeto utiliza el código de la lengua;
el enfoque pragmático estudia cómo se producen los significados cuando
usamos la lengua; cómo decimos lo que queremos decir, etc. En otros
términos, los actos del habla (/ocutivos e iloattivos), de acuerdo a los
diferentes contextos culhirales en su forma, frecuencia, distribución y
función. Fundamentalmente el por qué de los actos.

La Lingüística Social sinónimo de Sodolingüística se ocupa en tanto
de las actitudes lingüísticas colectivas; poniendo en consideración tres
factores: a) las variedades lingüísticas, b) las características de las funciones, c)
y las de los hablantes. Se destaca, como señala Fishman, la conducta
extralingüística y los grupos de interacdón, referidos no sólo al sujeto que
entra en contacto e interactúa con la sociedad, sino también a la apropiación
y transformación de la realidad.
Hymes con su modelo speaking investiga los contextos de interacción,
la comunicación en las microestruchtras sociales. En general, los sodolingüístas
han llegado a la conclusión, de la importancia que reviste la interacción
lingüística; la forma en que el hablante analiza y transforma, la realidad en
que vive.
Desde esta perspectiva, se analiza la microestructura, y se refiere a
los actos lingüísticos en el proceso de la interacción comunicativa. Es decir,
elementos tales como: emisor, receptor, código, situación, finalidad, etc., cuya
organización asegura la comunicación entre los hablantes. También atiende a
la influencia del contexto social en el comportamiento del individuo (red de
relaciones personales del individuo), y los factores que regulan la selección
del lenguaje por parte de los usuarios, dentro de una serie de normas sociales.
En la microestructura se investigan, las unidades de la comunicadón
lingüística en interacdón social. Es decir, lo que subyace al acto del habla. Las
estructuras secuenciales; la concatenación de actos lingüísticos en el contexto
de una situación dada. De esta manera, se puede también observar el hecho
de lengua desde la Teona del comportamiento social (Psicología social).

La macrosociolingüística, estudia la estructura social -toda comunidad
social- y bajo qué circunstancias se alteran o producen los cambios de lengua.
Al igual que la variación sistemática; los procesos del cambio; la dispersión
0
contracción del lenguaje.

202

203

�La postura ante lo macro, es que la socialización, condiciona los
procesos mentales de los individuos por medio de agencias de transmisión,
diseñadas con arreglos macroinstitucionales. En esa forma, se estudia las
variedades funcionales o contextuales, las sociales y las geográficas, a partir de
repertorios.
La postura ante lo micro, es que la gente se expresa en consecuencia
a su experiencia de socialización. Es decir, de la esfera soda/, a partir de la
cual, cada individuo interactúa, asume un rol de acuerdo a su stahis.
Según Fishman (1972) cuánto más se oriente el estudio a lo

lingüístico, mayor la probabilidad de pem1anecer en el nivel micro; si vamos
a los procesos sociales, se tenderá a lo macro.
La condicion más importante, sin embargo, para la interpretación
de estos fenómenos es, la correlación de procesos comunicativos en
situaciones determinadas. Es decir, los factores determinantes de la
conducta del sujeto.

comunicación verbal. De esa manera se habla de una forma sígnica de la
comunicación humana (R. Barthes).
Las formas paralingüísticas son una semiotización del habla, en la cual
los sujetos intercambian específica y sistemáticamente signos que tienen un
contenido.
Lo paralingüístico no es competencia de la Sociolingiiística, pero
resulta pertinente mencionarlo, porque constituyen prácticas sociales
correlacionadas con la intención comunicativa del hablante.
Las mediaciones que intervienen
evidencia el polifimcionalismo del lenguaje.
hasta su fin, el proceso de comundación
parámetros; normas, valores, principios, etc.,

en la comunicación, ponen en
Desde el objeto de referencia
involucra un sin número de
que determinan un modelo de

representación del mundo.
La mediación cognitiva, elabora un relato que, a través del acto
comunicativo expresa [os cánones sociales, éticos, politicos, institucionales,

El estudio de la conducta lingüística, enmaracada en el modelo de
comunicación, muestra claramente su vinculación con el rol que asume cada
sujeto, y que gira en tomo a las actitudes y la conciencia linguística, en ünea
directa con la etnicidad y la reproducción culhtral. (Bernstein, 1981).

etc., y aún, los parámetros sociales se interrelacionan con un uso, una
forma de hablar.

La Sodolongüística ha demostrado interés, en el conocimiento
intralingüístico y extralingüístico relacionados con las funciones del lenguaje

Los grandes desafíos de la Sociolingliística están en relación con el
contexto social en que se produce el '¡1Jlb/a. Es decir el papel del lenguaje en
cada una de la variables mu/ti-dimensionales del contexto social.
Determinante, a su vez, de la identidad del hablante.

pertinentes y apropiadas culturalmente. (Garton, 1994).

En todo ado comunicativo, hay un proceso de intenoriz.ación que
•representa el input lingüístico asociado a otro input social. Es decir la
progresión evolutiva de la apropiación del entorno. Un sistema normativo
consolidado; donde están implicados los roles que el sujeto ha aceptado en
su grupo social.
La identificación de cada hablante se hace a través de su discurso.
Se comprende que, el hablante asume una función referencial en el marco
de una metacomunicación, sin perder su papel de emisor-receptor en el
contexto situacional, en el cual se inserta el acto del habla (Halliday, 1990).
Pero también es necesario agregar que E. Hall y George L. Trager
postularon en 1953, una Teoría de la cultura basada en el nuxlelo lingüístico.
En la teoría establece que junto a la forma üngüística, existe un cimiento
que llaman infraculhlra, es decir, manifestaciones cond11ch1a/es que han
precedido a la culhtra; estas prácticas no verbales suelen acompañar a la
204

Todos los aspectos antes mencionados, están íntimamente unidos a
los procesos inconscientes de los hablantes, que determinan, en gran parte, la
visión que éstos, tienen del mundo. El presupuesto subyacente a esta
postura ha contribuido al avance de la Sociolingiiística al afirmar que el
mensaje recuperado por el hablante, conlleva su interpretación del
significado inserto en los mecanismos sociales de la interacción.
(Bemstein: Teoría de la determinación lingüística del aprendizaje).

La Lingüística tradicional minimiza el significado social. De acuerdo a
esta teoría, el lenguaje significa estruchtras gramaticales, reglas que
determinan la gramaticalidad del habla. La Sociolingiiística en cambio, aborda
las conexiones entre las variables contextualizada en un espacio
m11/tidimensional, que rebasa los limites del formalismo y la colocan ante el
umbral del siglo XXI, como la disciplina por excelencia para abordar el
sinom io lengua-sociedad.
La investigación sociolingüística guarda también, una relación con
situaciones históricas concretas. La aprehensión de la realidad sociolingiiística,

205

�consiste en desplegar las variables en sih,ación y, en la medida de lo posible,
poner en tela de juicio las categorías mismas, en función de tres clases de
desigualdad social lingüística: La subjetiva, la estrictamente lingüística y la
comunicativa (Hudson, 1981).

•

•

A este respecto Halliday señala que las funciones del lenguaje deben
encaminarse hacia:
•
a. Comunicar sucesos y procesos del mundo y sus implicaciones (ideacional).
b. Expresar la actih1d del hablante hacia esas p¡oposiciones y la relación
con su interlocutor (interpersonal).
c. Presentar lo anterior en textos coherentes (textual).
La Sociolingüística respalda el argumento de que las variables
lingüísticas están relacionadas con el papel que juega el poder de las
macroinstih,ciones. Labov y Ferguson han realizado investigaciones en este
sentido, favoreciendo la discusión metodológica acerca de la
interdependencia entre lengua, sociedad y poder (Teoría de las mediaciones).

El modelo más sencillo sobre la relación entre lenguaje y poder está
basado en el principio de correlación o rovaración. Lenguaje y poder están
teorizados como dos entidades distintas (ambas variables). En un contexto
social dado, las relaciones interpersonales ocupan una posición especiaL pues
dan como resultado una elección lingüística por parte del hablante. La
elección es un indice de las relaciones que están en juego. En esta forma,
las covariaciones documentadas de formas lingüísticas, revelan las relaciones
de poder. Ejemplos de esto, son la utilización de una jerga especializada por
élite profesional, los reclamos de las mujeres al preguntar en una entonación
alta, la diferenciación entre la variedad alta y baja de la diglosia (Ferguson),
extranjerismos introducidos en el discurso artístico, etc. (Bright, 1992).
R. Fowler y Bob Hodge, en su análisis crítico sobre la novela de G.
Orwell, 1984, hablan de este fenómeno, afirmando cómo la influencia de la
estruchlra social afecta la experiencia lingüística activa y pasiva, debido a la
desigualdad en la distribución del poder en nuestra sociedad. Orwell
vislumbra la siguiente paradoja: Cuando el lenguaje es apoyado por el
en el poder, el control es más poderoso e irracional.

grupo

Estas reflexiones, han favorecido el surgimiento de otras líneas de
investigación como la Lingüística crítica que propone para análisis del

Gramática de la modalidad: Construcciones lingüisticas pragmáticas o
intl!Tpersonales que expresan las actitudes de los hablantes consigo
mismos, para con sus interlocutores y para con sus temas.
Transformaciones o manipulaciones: Nvminalizaciones y pasivizaciones,
asociados con el poder; clasificación (examen del léxico de textos):
Creación de nuevos términos o cambio del sentido de otros: Producto de
los mecanismos psicológicos que subyacen en toda interrelación.
El nivel descriptivo: Coherencia, orden y unidad, que no puede soslayarse
si se quiere enfocar científicamente un objeto de conocimiento.

Hudson, en relación con los variables sociales que ocurren en un
espacio multidimensional, hace una llamada a la investigación, en apoyo a las
áreas de desigualdad lingüística y s~dal. Coordina esfuerros como sociedad.
Señala también que, el uso de una variedad de lengua no aceptada
mayoritariamente, es la causa, no única, pero definitiva, para la
descriminación social. En este proceso el concepto de derechos lingüísticos,
cobra mayor importancia cada dia, Los derechos lingüísticos forman parte
de los derechos humanos, especialemtne para las minorías étnicas (Hamel,
1995).
De acuerdo a Hudson, existen tres clases de desigualdad lingüística:
La subjetiva, la estrictamente lingüística y la comunicativa.
La desigualdad subjetiva se refiere a lo que la gente piensa de
acuerdo a la forma en que habla un individuo. De esta manera, el lenguaje
contribuye a la descriminación social, al utilizarse como medida para evaluar
a las personas.

La desigualdad estrictamente lingüística, hace alusión a la
discriminación social, elementos que uno puede reconocer por experiencia.
La desigualdad social se plantea, en las oportunidades de vida, trabajo, etc.
Los perjuicios desfavorables son proyectados como resultado del habla, así
como en otros factores observables, como el vestido.
La desigualdad comunicativa subraya la forma como se utiliza el
habla para comunicarse eficientemente. Este tipo de desigi1aldad, incluye la
subjetiva, tanto como a los diferentes niveles de concephlalización y cultura.
Relacionando este campo con la política educativa y el mercado de trabajo
(Hudson, 1981).

len.guaje:
•

La gramática de la transitividad: Análisis de los tipo~ de predicados
presentes en los textos, por ser encargados de presentar los
acontecimientos.
206

En relación a estos hechos, los derechos humanos lingüísticos, han
aflorado recientemente. Se desarrollaron primero como un subcampo de la
planificación de lenguaje, para luego, constituirse como un derecho.

207

�Los derechos lingüísticos se han enfocado a: políticas del lenguaje;
políticas educativos; políticas de empleo y acceso al mercado de trabajo; políticas
sociales y de atención a la salud. Igualmente, a la implementación de estas
políticas y la autonomía social y cultural de las minorías (Bratt Paulston, 1995).
El interés de la Socioling,iística hacia: La desigualdad lingüística y
social, la lengua en contacto, el estudio de la variación, la planeación lingiiística,
etc., son prevalentes.

La discriminación relacionada con la dimensión biológica y política,
preeminentes muy nueva. Es John Baugh, afirma incluso, que los lingüistas
son un arma decisiva contra el racismo, pues son los únicos que pueden
desterrar el concepto de superioridad de los grupos de poder.
Baugh explica que la forma como se concibe al negro en contraste
con el blanco, es por factores etnoling,Hsticos, que postulan supuestas
deficiencias genéticas, ocasionadas por problemas de racismo y estratificación
social.
Al respecto, existe una creencia común entre los blancos, de
considerar a los negros, de raza inferior, incluso de inteligencia limitada, a
consecuencia -muchas veces- del uso de un código restringido, no imputable
a ellos como lo ha destacado Bernstein y otros grandes lingüistas. Este
problema se corresponde con el de estratificación que tiene dos
dimensiones: La política y la económica. la primera se basa en una
interpretación estrictamente genética y se corresponde con la postura racista,
y la segunda, no toma en cuenta los fenómenos etnolingiiísticos funcinales . .Es
decir, la postura de deficiencias genéticas, pero postula que los negros
tienen una inteligencia inferior y una falta de lógica y de abstracción. Esto
implica supuestamente, una deficiencia en el nivel de desarrollo del lenguaje y
una deficiencia en las aptitudes para establecer asociaciones de ideas. Las
dimensiones políticas y económicas de esta actitud, implican la superioridad
de los grupos blancos en el poder (El Modelo Blanco).
El problema se ha agravado en la actualidad, porque los medios,
han utilizado como estrategia perpetuar y reproducir el status quo étnico.
Van Dijk en su texto sobre Prensa, racismo y poder el poder social que ejercen
los medios informativos, su influencia sobre las audiencias, y el papel que
asumen sobre las estructuras sociales, culturales, poüticas y económicas. Las
categorías teóricas para explicar el problema son: poder, acceso, influencia,
comprensión, modelos e ideologías. Para probar sus postulados, examina el
problema del racismo en sociedades occidentales, después de haber
analizado mil ciento ochenta y cuatro notas informativas publicadas en la
prensa inglesa y holandesa. Los tres papeles que descubrió que juega la
208

prensa son: Informar de actividades, reforzar actitudes de élites políticas y
tener un papel autónomo en la legitimación del grupo racial blanco.
Por otro lado, estudios hechos en Estados Unidos, México y
Venezuela, han encontrado una relación estrecha entre este problema y las
operaciones de mercado. Se elige una variante, porque los hablantes saben
que les favorece en su vida social y laboral. Los mecanismos de poder
generan las formas de prestigio.
Si los discursos son la materialización de formas ideológicas ya
establecidas, el hablante reproducirá el discurso previamente aprendido o
impuesto por los mecanismos de poder.
Este fenómeno lingüístico asociado al prestigio, lo mismo que al poder
de un grupo social están ligados a la conciencia lingüística. Los integrantes de
una comunidad poseen una conciencia lingüística que les permite identificar
sociolectos estigmatizados. la relación entre estratos socioculturales y
conciencia lingüística, es muy estrecha. El sujeto sabe que hay un juego de
factores establecidos que determinan, por ejemplo (relaciones asimétricas:
jefe/subalterno) y (relaciones simétricas: amigo/amiga).

La conciencia, igualmente · le proporciona al hablante, criterios de
corrección o de prestigio, conforme a un status quo étnico y a un mercado
laboral. Este fenómeno se relacion!i con la seguridad o inseguridad lingüística,
que a su vez provoca la hipercorrección.
Factores como: educación, profesión, ingreso, determinan un
mercado de prácticas lingüísticas, un uso de variables identificadas con un
sociolecto de prestigio. A lo que habría que agregar los comportamientos de
sociedades urbanizadas en contraste con otros marginados.
Las instituciones que cumplen la fu.nción de perpetuar un sistema
social, se sirven de la comunicación de las masas para preservar el poder o del
orden social. De esta manera, los sociolectos se asocian con la dinámica
social; con el uso que la sociedad hace de la lengua en múltiples facetas. La
interdependencia a nivel de las macroestructuras puede analizarse en
términos de congruencia y manipulación; legitimación del poder y expresión de
presión o pasividad sociopolítica.
La variedad de lengua que caracteriza a un grupo hablante, representa,
la dimensión inherente y oculta de todas 1as culturas. la Sociolingüística
estudia la covariación, para desarrollar un mayor entendimiento de la
naturaleza del lenguaje y la influencia de las redes sociales que vinculan al
individuo con un grupo. El ethos cultural, el sustrato axiológico que opera en
una cultura y que afecta de una manera directa o indirecta, el habla.
209

�La Sociolingüística afuma la relación entre el desarrollo del lenguaje
y los procesos cognitivos y funcionales de cada individuo, entendiéndolos
como un todo.
Este enfoque sociocognitivo y la incorporación de las variables de
orden situacional y contextual, han favoreci&lt;J.ó el florecimiento de diversas
disciplinas que abordan el lenguaje con un enfoque comunicativo y
funcional.

La orientación del hablante hacia la norma social dominante, abre
una gama de posibilidades en tomo a considerar la lengua como un referente
simbólico. El proceso inconverbal, de creación y transmisión de sentido conduce
a configurar un nuevo tipo de metodología lingüística, que se encarga del
estudio de los significados connotativos que a través de diversas estrategias
discursivas, expresan el entorno sociocultural.
La perspectiva actual se orienta al estudio del lenguaje, no sólo desde
las bases cognitivas, sino ante todo, de las sihtaciones comunicativas. Los
enfoque sodocognitivos, y la incorporación de los derechos humanos
lingüísticos, implican una nueva postura de la Sociolingüística que se enfoca
hacia las desventajas que ocasiona el uso de una variedad de Lengua no
aceptada mayoritariamente (variada no estándar, etc.); al análisis de la
separación entre grupos sociales que hace más profundos los prejuicios
lingüísticos.
La contribución de la Sociolingüística es de suma importancia
también para el proceso educativo. Connotados especialistas señalan, en
este renglón, que la educación que recibe cada individuo afecta su forma de
comunicarse, y esa manera de comunicarse afecta su desarrollo académico.
Para la Sociolingüística, los sistemas de ideas y creencias, que por lo
general se organizan en tomo al sistema axiológico de una comunidad,
constituyen la base de la organización sociocultural y la fuerza que afecta
directamente el comportamiento lingüístico. Se puede comparar la ideología,
con el contexto social, desde el momento en que los individuos que se
encuentran inmersos en ella, son afectados por códigos y repertorios
' comunes que identifican al individuo con la ideología que profesa (Crystal,
1994).

I,.a vida social y profesional, exige un uso Lingüístico legitimizado por
la ideología dominante, que reclama al mismo tiempo, una conducta
Lingüística para mantener el sistema. Esta direccionalidad explica un
componente esencial del sistema. Un mecanismo de control que sirve para
ordenar las sociedades a través de todos los tiempos.
210

_ Las decisiones acerca de las políticas del lenguaje, incluyendo las
cd11cahvas, sé basan principalmente en razones políticas y económicas
reflejando los valores de los grupos que sustentan el poder. La escolarizació~
. favorece el acceso a los derechos humanos lingüísticos, pero no puede
oponerse a lasf11er:as políticas, económicas y sociales (Bratt Paulston, 1995).
Las dif~re1_~~ias lingüísticas -acorde a las explicaciones de HaUiday y
muchos otros lmgutstas, dependen, sin lugar a dudas, de las diferencias de
p~der y _estatus. La distancia y las barreras sociales potencializ.an las
d~ere~c1as de_ estatus en el lenguaje, en el mismo sentido en que las
d1st~nc1as espaaales generan los dialectos geográficos (Newmayer, 1988). La
Soao/ingüística implica entonces una postura que enfrenta la época en la
que vivimos, pues aborda el fenómeno lingüístico como un°acto simbólico
y pragmático.
_".'ºr tanto, el entorno cultural queda entramado en el leng11~je y es
transmitido por el hablante, en términos de una conducta verbal y no verbal.
Lo que significa, en última instancia, que las formas lingüísticas son
conformadas de acuerdo a nuestra experiencia y a los valores del grupo 0
comunidad a la que pertenecemos.
"Ningún problema sociocultural, en ninguna sociedad moderna,
puede ser enfrentado y resuelto sin dar gran importancia a los factores
lingüísticos en análisis; el progreso civil de una nación, debe ajustar
cuentas con la lengua y tener en cuenta los condicionamientos sociales de
ella" (Berutto, 1979;.134).
_ Este es el marco de referencia de la Sodolingüística que propone un
paradigma donde los planteamientos acerca del objeto de estudio, se
estable~en sobre la _base de contextualizar el hecho de lengua, a partir de la
comple1a red de vanables sociales. Donde esta perspectiva, se rompen mitos,
al abordar la lengua desde una perspectiva contextual o situacional.

La dinámica del cambio social, la transformación del entorno o el
acontecer, el área geográfica sobre la que se asienta un grupo, la influencia
de factores políticos, económicos y culturales, están relacionados con la
diversidad de lengua.
El cambio además, explica el grado de avance de una civilización.
A may~r progreso, se habla de nuevas formas de comunicación; a mayor
comple11dad, se observa la existencia de grupos lingüísticos múltiples.

~ dinámica del cambio social, pone en evidencia el polifuncionalismo
d~I le_n_guaJe, resultado del proceso de interacción. La lengua entonces, no
significa una abstracción, sino un proceso social a través del cual, la
211

�comunidad de hablantes se expresa y define su visión del mundo y de la
vida. En este marco de la contextualidad, la Socíolingiiística ha encontrado
su gran desafío; la posibi.lidad histórica de artic~larse con un _movimiento
de universalización que crece a partir de cada umverso especrftco.

LA ESTRATEGIA PERSUASIVA
DE ALFONSO REYES: UN ENSAYO REPRESENTATJVO1
Eugenia Hovenaghel
Universiteit Gent
Fonds Voor Wetenschappelijk Onderzoek
Ylaanderen2

La Sodoling,Hstica desde el contexto y desde las ex_¡gencias r~ales de
la interacción comunicativa, se presenta nueva dimensron que exige este
fin de siglo.
Es decir, con la apertura que plantea el diálogo, desde las exigencias

..,

concretas de las culturas. Desde la mleracción que implica el proceso de
transformación intercultural que apunta a un futuro que no agota )as
tradiciones pasadas, pero advierte una nueva tarea. La que exige de
nosotros estudiar el lenguaje desde las experiencias actuales, incluyendo la
atención a las nuevas modalidades éticas de la colectividad y a los
problemas de los oprimidos de todos los universos culturales.
BIBLIOGRAFIA
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Jalapa.
&amp;hmitt.
212

INTRODUCCJON
El ensayo que escogí es para comentar aquí en la Capilla Alfonsina
es representativo de Alfonso Reyes por dos razones. Primero porque gira
en torno a Goethe (1749 - 1832); en segundo lugar por la valoración
positiva de América en general y de lberoamérica en particular.
El estudio de Goethe es una constante en la obra de Alfonso Reyes.
Ya en 1910, el regíomontano redacta el artículo "Sobre la simetría en la
estética de Goethe" (Reyes, 1955). En el primer centenario de Ja muerte del
célebre alemán, Reyes escribe el estudio extenso "Rumbo a Goethe" para
publicación en la revista Sur de Buenos Aires (Reyes, 1932). De 1947 data
el soneto ""Goethe y Lopez""(Reyes, 1983, X: 433). Cuando se celebra el
segundo centenario del nacimiento de Goethe", Alfonso Reyes contribuye
con el texto "Notas sobre Goethe" al volumen de homenaje promovido por
la UNESCO (Bentler, 1949). Cinco años después, el Fondo de Cultura
Económica publica otro estudio titulado Trayectoria de Goethe (Reyes, 1949).
En 1993, finalmente, José Luis Martínez recopi.la en el tomo XXVI de las
Obras Completas una cantidad impresionante de notas inéditas de Alfonso
Reyes sobre Goethe (Reyes, 1993).
0

Alfonso Reyes logra una familiaridad con la obra goethiana y con
la crítica goethiana a través del estudio de las obras que encontramos en su
biblioteca. Reyes dispone de algunas ediciones de la obra goethiana en
3
alemán a más de una extensa colección de traducciones de Werther,
Wilhelm Meister, Faust y otras creaciones de Goethe. Se trata tanto de
traducciones al español• como al francés5 y al inglés6. La colección de
textos sobre Goethe, propiedad de Alfonso Reyes, consiste principalmente
en trabajos biográficos7• Entre los documentos que ofrecen testimonio de
la vida del poeta alemán, hay que destacar unas traducciones españolas y
francesas de las conversaciones de Goethe con Eckermann, en las cuales
Reyes investiga con mucha precisión (Reyes, 1993: 17)8. También son
numerosos los estudios de crítica goethiana en la biblioteca de Alfonso
9
Reyes • Huelga resaltar finalmente entre los libros propiedad de Reyes
algunos estudios extensos sobre la obra científica de Goethe1º.
213

�-

La preocupación por América constituye un tema recurrente en la
obra ensayistica de Alfonso Reyes. A menudo, Reyes defiende la capacidad
cultural e intelectual del Nuevo Mundo. Pensemos en ensayos como "El
diálogo de América" (1959, IX: 230 - 233), "En la VII Conferencia
lntemacional Americana" (1960, XI: 71 - 74), "El sentido de América"
(1960, XI: 79 - 81), "Notas sobre la inteligencia americana" (1960, XI: 82
- 90), "Posición de América" (1960, XI: 254 - 270), La división XIX de No
hay tal lugar (1960, XI: 381 - 384) o "Europa y América" (1989, XIT: 723
- 724). En el ensayo "Goethe y América " de 1932 (Reyes, 1980; Reyes,
1983), Reyes comenta en qué medida el célebre poeta alemán se sintió
ligado con el continente americano. El ensayista cita varios puntos de
contacto entre el poeta y América: La presencia americana en la obra
goethina, los encuentros con sabios y trotamundos alemanes que le
relataron a Goethe sus vivencias americanas, los objetos americanos que
Goethe poseía, el extenso viaje al nuevo continente de Alejandro von
Humboldt (muy estimado amigo de Goethe) y las declaraciones del propio
creador de Wether acerca de América. Reyes concluye que Goethe mostró
amplio interés por América y que debe haber tenido confianza en eUa.

1

\

1

Es harto sabido que Reyes trata detalladamente el arte de
convencer de los clásicos en La Antigua Retórica (Reyes, 1983, XTII: 347 558). Sin embargo, la crítica dedica menos atención a la retórica de Reyes
en sus propios ensayos. Analizaremos a continuación el ensayo "Goethe y
América" centrándonos precisamente en sus procedimientos de
argumentación. Por ello partiremos de las conocidas exposiciones de
Perelman y Olbrechts - Tyteca (1952, 1977, 1989) quienes religan la retórica
(el arte antiguo de persuadir) a la filosofía. Religan, decimos, porque en el
contexto del análisis literario, se suele referir sólo a una de las tres partes
de la antigua retórica: La "elocutio", o sea, el estudio de las figuras
literarias. Perelman y Olbrechts se oponen a esta tendencia y hacen
hincapié en los dos otros apartados de la retórica que se vinculan con la
filosofía: La "inventio" (encontrar argumentos válidos) y la " dispositio"
(arreglar los argumentos en un discurso bien ordenado). Ambos estudiosos
señalan además la facilidad con la que se pueden aplicar estas categorías
retóricas al análisis del discurso literario. En concreto, mediante la
aplicación de la teoría de Parelman y Olbrechts - Tyteca a un ensayo
representativo de Alfonso Reyes, querríamos investigar cómo el mexicano
universal pone en práctica la teoría de la Antigua Retórica que le es muy
familiar.

2. LAS LINEAS ARGUMENTA. TI VAS
Consideremos ahora de modo más detenido las líneas
argumentativas elaboradas por Reyes con el objetivo de persuadir al
214

público de la validez de sus conclusiones: Importa no pasar por alto la
técnica de asimilación aplicada en el título "Goethe y América". El titulo, a
primera vista, ·no parece argumentar, pero gracias a la mera asociación del
Nuevo Mundo con tamaño escritor, Aménca participa en la gloria que
envuelve a Goethe. Podemos referir en este contexto a algunos ensayos que
Reyes escribió practicando la misma estrategia de asimilación entre
europeos de gran renombre y el continente americano: "Góngora y
América" (1983, VII: 235 - 245), "Samt- Simon y América" (1983, VII:
299 - 301), "Ortega y América" (1983, XXIII: 328), "Chateaubriand en
América" (1983, 111, 426 - 433), "VaUe - lnclán y América" (1956, IV:
283 - 286), "Paul Valéry contempla a América"
(1983, Xl: 103 - 105)
y,
saliendo del ámbito literario, "Garibald1 y América"
(1983, IX:
74 - 80).

Pasemos del título al "exordio", el párrafo en que Reyes procura
granjear la benevolencia del público. En un primer momento, Reyes llama
la atención del lector refiriendo a una declaración sorprendente de H.
Krüger: "Siempre es posible escribir sobre Goethe y ... -añadiendo
cualquier tema, porque todos parecen haber tentado aquella robusta
curiosidad" (GA: 71). Enseguida, Reyes provoca la risa citando asuntos
como "Goethe y la aeronáutica" y "Los dolores de muelas de Goethe y sus
dentistas" (GA: 71). Reyes aprovecha la ocasión para resaltar que,
comparando con temas de esta índole, es muy razonable el tema "Goethe y
América".

Pero el exordio no gira tanto en torno al tema smo a la persona del
orador. Reyes admite no saber todo sobre el tema propuesto, diciendo que
es un "tema en e l cual confieso no conocer ninguna investigación anterior,
aunque estoy seguro de que existen" (GA: 71). El ensayista también pone
de relieve las posibles imperfecciones de su trabajo: "A lo mejor, por
buscar en los rincones goethianos, habré olvidado algún pasaje
fundamental y de bulto." (GA:71). Reyes insiste en el carácter limitado de
su investigación: "Mis contribuciones son escasísimas, pero son de primera
mano." (GA:71). El ensayista concluye con suma modestia: "Por lo que
valgan, he aquí mis anotaciones". (GA: 71). La prudencia y objetividad
manifestadas resultan muy eficaces porque el lector, tranquilizado por este
exceso de moderación, va espontáneamente más lejos y supone que el
estudio de una persona tan prudente ha de ser bien documentado.
Además, esta técnica de atenuación causa una llllpresión muy favorable de
sinceridad y contribuye a alejar la idea de que el discurso es un
procedimiento con objetivo preestablecido. Ello nos conduce a otro punto
relacionado con la aparente naturalidad del dJSCUrso: La falta de anuncio
de las partes que se van a tratar en el estudio. Quintiliano (Perelman y
Olbrechts - Tyteca, 1989: 760) menciona que tal anuncio tendría el

215

�inconveniente de quitar al discurso el enca11to de la espontaneidad. En
"Goethe y América" no sólo falta un anuncio del orden de los argumentos,
Reyes tampoco presenta la tesis que va a defender en el discurso. Cicerón
(Perelman y Olbrechts - Tyteca, 1989: 751) distingue es este contexto dos
tipos de argumentación: Una directa {que empieza con la exposición de la
tesis del discurso, argumenta y enseguida concluye) y otra que da un
rodeo por la emoción (elabora los argumentos, conmueve al lector y por
último presenta la tesis defendida). "Goethe y América" es sin duda un
ejemplo del segundo tipo de argumentación. Ya volveremos más
detenidamente sobre ello al llegar a los párrafos concebidos para
emocionar al público.

\

Si el exordio transmite cantidad de información, el párrafo
siguiente se puede comentar de modo sumario. Reyes menciona
brevemente que para el joven Goethe, América es "sólo una palabra" con
sonido parecido a "Turquía o Arabia" (GA: 71). El ensayista no insiste en
este hecho ni se esfuerza en refutarlo. Reyes sugiere así que esta fase del
joven poeta es de poca importancia y aprovecha hábílmente la ventaja de la
distinción tradicional entre los actos de la juventud (menos decisivos) y los
de la madurez, que tienen más peso.

Los sabios de todos los puntos cardinales se las
arreglan para gasta.r un par de días en la corte de
Carlos Augusto, aldea versallesca. Entonces, por
entre el tumulto de las demás, rompen las visiones
de América. (GA: 72)
Después Reyes analiza las aportaciones de "J.G. Seume, poeta y
vagabundo que fue soldado en América" (GA: 72), "el naturalista y
bibliógrafo norteamericano Joseph Green Cogswell" (GA: 72 - 73), "el
coronel de ingenieros W.L. von Eschwegw, mineralogista que vivió en el
Brasil" (GA: 73) y "C. F. von Martius, el de la Flora Brasiliensis, que vino al
Brasil en 1817" (GA: 74). En la segunda parte de la descripción del período
en Weimar, Reyes repite esta ampliación síntesis - análisis. Reyes resume
que "no sólo las plantas, los fósiles y los objetos de museos, también la
obra humana en América da asunto a sus meditaciones" (GA: 75). Reyes
sigue con el análisis de partes de la obra goethiana (Reflexiones y aforismos
sobre las ciencias naturales y Reflexiones morales) y de conversaciones con
Eckermann y Müller (GA: 75).

Reyes se apresura a entamar el período que Goethe pasó en
Weimar con su amigo Carlos Augusto, duque de Weimar. En contraste con
el párrafo anterior, aquí Reyes aplica varias técnicas para fijar bien la
presencia de este período en la mente de los lectores. A continuación
comentaremos dos entre las muchas estrategias utilizadas a este fin. Así,
Reyes acentúa el apartado so·bre Weimar mediante una acumulación de
figuras. Una metáfora expresa la residencia de Goethe en Weimar: "aquella
harmoniosa naturaleza se siembra en Weimar" (GA: 72). Una comparación
equipara Weimar a "un suelo neutro donde prosperar libremente" (GA:
72). Y una paradoja subraya la facilidad con la que llegan a Weimar las
noticias de todo el mundo11 •

Es evidente que la evocación de cantidad de ejemplos de la misma
índole (ora visitas de conocedores de América a Weimar, ora presencias
americanas en la obra o conversación goethianas) se destinan a pasar desde
los casos isolados a una generalización. A partir del caso particular, uno
busca la estructura o regla subyacente. En efecto, citando varios ejemplos
concretos en que el escritor del Fausto mostró interés por América, Reyes
lleva al lector hacia la conclusión que este interés no es gratuito sino que
constituye una característica permanente del gran poeta alemán. A veces,
Reyes explica además esta generalización. Dice el ensayista por ejemplo
que Goethe recoge su versión de dos canciones de carubales brasileñosl2
para corregirlas, "lo cual indica el interés con que las miraba" (GA: 72). En
otra ocasión, Goethe,

[...] puede decirse sin exageración que Goethe✓el
sedentario viajó más sin salir de la Sala de Juno
que cuanto había viajado antes -y no era muchoel Goethe agitado y wertheriano de la primera
manera. (GA: 72).

[...] como no encuentra asunto de qué hablar con
los curiosos que lo visitan, se pone a decir lo
primero que se le ocurre sobre los Estados Unidos,
lo cual prueba que se le ocurrían muchas cosas.
(GA: 72f

Tal paradoja se soluciona si uno piensa en los dos sentidos de
" viajar", un sentido literal de desplazarse y otro sentido figurado de
conocer otras culturas. Otra técnica de ampliación es la elaboración
analítica de lo dicho de modo sintético. Reyes amplia la materia al resumir
el papel de los huéspedes de Weimar (síntesis) antes de enumerar los casos
concretos (análisis}. Aquí tenemos la sintesis:

Reyes aplica otra técnica para incitar al lector a generalizar el valor
de los ejemplos dados: el ensayista insiste en el entusiasmo del autor de
Fausto a propósito de América. Goethe se interesa "vivamente" por los
estudios de Martius de botánica americana, anuncia "con entusiasmo" una
nueva variedad de palmera brasileña, habla "con verdadera emoción" del

216

217

�viaje de Spix y Martius por América. (GA: 76)Algunos ejemplos más
extensos:
(...) Uoseph Green Cogswell}, con quien Goehte departió a su sabor,
apasionándose tanto por las cosas del Nuevo Continente, que llegó a decir
a su amigo el pinto Meyer: "Si tuviéramos veinte años menos, ahora
mismo nos hacíamos a la vela con rumbo a la América del Norte. (GA: 74)
(...) Goethe describe la colonización de América en términos tales que
Julia Egglofstein se sentía deseosa de hacer un viaje al Nuevo Mundo[...).
(GA: 76)

.... 1

Así, al explicar y al intensificar, Reyes estipula al lector hacia la
generalización. Ahora bien, para no generalizar indebidame~te, es p~o
tener ejemplos en gran cantidad, ejemplos variados y e_iemplos bien
fundados. En cuanto al número de ejemplos (son doce), podemos
comprobar que la ejemplificación ocupa seis de las ocho páginas y media
del ensayo. Ya hemos aludido lo bastante a la variando de los ejemplos que
van desde obras literarias, sobre placas, monedas, piedras, obras de arte,
hasta conversaciones. Y es difícil contestar los ejemplos proporcionados
gracias a las excelentes y detalladas referencias insertad~s por ~?yes. _A~í,
Goethe ha traducido una parte de los Ensayos de Monta1gne en el Diano
de Tiefurt - año de 1783, nº 38" (GA: 73).
Un criado negro, Sebastián, "trató con Goethe la venta, primero, de
siete diamantes brasileños y, después, de otros noventa y dos para la
Colección del Gran Duque" (GA: 73). A más de la inserción de estos
detalles, Alfonso Reyes suele citar minuciosamente las fuentes de su
información: Principalmente los testimonios del canciller Müller, de
Ekermann y de Soret pero también sirve el diario de Goethe o reseñas por
él redactadas. Otro procedimiento que inspira confianza es la admisión de
dudas e inseguridades, que fueron o no solucionadas. Reyes confiesa por
ejemplo que no estaba seguro de la aportación del coronel von Eschwege
hasta poder informarse mejor gracias al trabajo del investigador F.
Sommer. (GA: 73). Además, el ensayista admite tener alguna dificultad en
interpretar esta frase de Goethe: "Allá (en América) también hay ya
demasiada claridad" 13•
Creo entender que habla, irónicamente, de la
cuJturalización excesiva hecha por el racionalismo,
por el llamado progreso de las luces - Aufkliirung
-, pues, de otro modo no se entiende que se queje
de la "claridad" de América cuando acaba de
quejarse de la confusión y complicación de Europa.
(GA: 73)

Otra frase que ilustra lo documentado que Reyes era al redactar el
ensayo, a pesar de la modestia expresada en el exordio:
[... ) tengo especial agrado en señalar [la reseña en
la que Goethe refiere al Brasil) porque escapó a la
diligencia del profesor RoquettePinto, de Joao
Ribeiro y demás brasileños que buscaban días
pasados el nombre del Brasil en la pluma del autor
del Fausto. (GA: 74-75)
En breve: Sobran las muestras de precisión mediante las cuales
Reyes crea la impresión de trabajar de modo muy concienzudo, lo que
aumenta la credibilidad de su estud,014 •
Dejemos la ejemplificación (que se utiliza para fundar una regla,
en este caso, el interés de Goethe por América) para considerar la
ilustración (insertada una vez que la regla ya se admite). Hemos visto que
el ejemplo debe ser incontestable. La ilustración, en cambio, ha sobre todo
de apelar a la imaginación o al sentimiento. Y en efecto, Reyes se
conmueve cuando introduce Alejandro de Humboldt, "hombre también de
estirpe goethiano y amicísimo del poeta" en el discurso (GA: 77). Reyes
lamenta poder aludir sólo de pasada a Humboldt y sin embargo tiene
dedicado casi una página entera al caso. Para describir esta "verdadera
influencia de América sobre Goethe", Reyes adopta un estilo menos formal
y más firme. De modo muy convencido, establece un paralelo entre el viaje
a España de Guillermo y el de su hermano Alejandro a América.
Enseguida describe la calurosa relación entre Goethe y los Humboldt, con
una estructura de tres partes, en la que reconocemos una línea de
entusiasmo creciente:
Goethe
1) Admira a los hermanos Humboldt.
2) Celebra que se hayan formado a sus ojos.
3) Reconoce (y lo más hermoso es que, por
su parte, Alejandro confesaba lo mismo,
porque sus dos naturalezas mutuamente
se fomentaban) que en un rato de
conversión con Alejandro aprende más
que en varios años de estudio. (GA: 77)
Después, siempre en cuanto a la amistad y la estima que unen
Goethe y Alejandro de Humboldt, Reyes inserta dos hipérboles, que ambas
consisten en dos partes repetitivas.

218
219

�1) El día en que [Goethe) recibe cartas de Alejandro es para
él un día de fiesta.
2) y cuando tiene la suerte de poder retenerlo en Weimar, se
queda de buen ánimo para todo el mes.

"de siglo en siglo". Reyes enfatiz.a la esperanza asociada al Nuevo Mundo
en esta estructura doble:

1) Casi todo une a Goethe y a Alejandro y
2) casi nada los separa. (GA: 71).

1) Más abierta que Europa
2) Más dispuesta a recibir la obra del hombre

Y Reyes corona el todo con esta comparación:

Alejandro es como una proyección de Goethe hacia
nuestra América, y con él vislumbramos algo de lo
que Goethe hubiera encontrado en nuestra
América. (GA: 71)

1

.1

O sea que este párrafo muy caluroso y repleto de figuras, en
posición final del apartado principal del ensayo, este párrafo est~átegico
pues, nace ya no tanto de la investigación bien fundada smo del
entusiasmo personal de Reyes y resulta por tanto muy favorecedor a la
persuación. En breve: esta extensión sobre los Humboldt constituye un
primer rodeo por la emoción, tras el que Reyes considera como
demostrado el interés de Goethe por América.
A continuación, Reyes reflexiona acerca de la representación que
Goethe posiblemente tenía de América. El ensayista presenta
significativamente a Goethe como "este admirador de Chat~a~b~iand que
ponía la Ata/a sobre su cabeza, declarándola, con Pablo y V1rgzn1a, una de
las mayores obras de la moderna literatura de Francia" (GA: 71) y establece
con ello la relación entre, por un lado, el creador de Werther y, por otro
lado, Bernardin de Sint Pierre y Chateaubriand. Como se sabe, ambos
escritores franceses, contemporáneos de Goethe, pintaron América como
una nueva tierra de esperanza, pureza y bellez.a, de síntesis entre
naturaleza y sociedad. Al profundiz.ar en la imagen europea de América,
Reyes explica que, desde siempre e incluso antes de descubrirla, los
europeos (Platón, Tómas Moro, Montaigne, Rousseau, los conquistadores)
han asociado América a la utopía. Con una frase algo solemne, Reyes
plantea que esta imagen utópica, sin lugar a dudas, corresponde a lo que
pensaba Goethe de América.

Goethe no podía sustraerse a esta imantación
general de América que perduro de siglo en siglo.
(GA: 78)

América le [a Goethe) parecería sin duda tierra:

Luego Reyes observa que Goethe pensaba sin duda más en la
América sajona que en Iberoamérica. En un primer momento, sorprende
esta observación, porque parece como si Reyes hiciera una objeción contra
su propio empeño en la valoración positiva de Jberoamérica. Pero en el
fondo, de este modo el ensayista sólo anticipa las protestas previsibles de
los lectores. En efecto, la acusación anticipada implica que es obvio que la
gran mayoría de los ejemplos citados refieran a la parte sajona de América
y no a la parte ibérica del Nuevo Continente. As~ J.G. Seume "hizo la
campaña del Canadá" (GA: 72), Joseph Green Cogswell es norteamericano
y ciudadano de Boston. (GA: 73) Goethe menciona en su ensayo Nueva
York, el célebre alemán también habla de "las productivas colonias negras
que los ingleses han establecido en América" (GA: 76) y dice por último
que "es fácil reconocer en la América del norte al inglés, al francés y al
alemán" (GA: 76). Es sobre los Estados Unidos que le ocurren muchas
cosas a Goethe y es a los Estados Unidos que consagra un poema en sus
Xenius Mansas. En breve, A. Reyes tiene pues que explicar esta dominancia
norteamericana. Reyes se defiende diciendo que la idea utópica tiene
respecto a América toda y debe vincularse tanto a la América sojona como
a Jberoamérica. Sólo que, en el caso de Goethe, por la tendencia general de
la época, "no viene a su espíritu" la América meridional porque "la
realidad política de los Estados Unidos da un perfil más claro, más seguro"
(GA: 78). Reyes minimaliz.a esta situación pasajera al afirmar que "esto sólo
quiere decir que, en aquel instante, la idea americana parecía refugiarse en
la zona septentrional del Nuevo Mundo, porque a todos nos va tocando la
vez en la gran marea de la historia" (GA: 78). Disipadas así las dudas
respecto del público, Reyes hace brillar con fuerza la imagen de esperanza
y utopía de América (América toda, tanto la sajona como la ibérica) en esta
hermosa metáfora: "América representaba, pues -tras el fracaso de la
primera-, la segunda salida de Don Quijote, la segunda y la definitiva"
• (GA: 79) El impacto argumentativo de este párrafo es trascendente: Todo lo
que proporciona un argumento contra la tesis que el orador defiende
(como aquí la dominancia de los EEUU en la representación americana de
Goethe), se transforma en indicio de sinceridad, causa gran impresión de
lealtad en los oyentes y refuerza así la confianza del púbüco en la solidez
de la argumentación.

La solemnidad y firmeza radican en la negación (que afirma con más
fuerza) en el adjetivo "general", intensificado por el perdura y el sugestivo

220

221

�Por remate, Reyes da un segundo rodeo por la emoción. Notemos
que la argumentación se dirige al hombre entero, y una vez convencido el
público en cuanto al intelecto, cabe conrnoverle para lograr la verdadera
persuación. Reyes pinta un cuadro precioso en el que aparecen cuatro
personajes de Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister, de Goethe.
Wilhelrn, Philine, Lydie y Montan están emocionados por la idea de un
futuro prometedor y fructífero en América:
Soñemos en Wilhelrn Meister, dispuesto a rehacer
su felicidad en el Nuevo Mundo. En las manos de
Filina, buena costurera, las tijeras están temblando
a la sola idea de cortar los vestidos para la futura
colotúa. Lidia se siente maestra de primeras letras
para las generaciones que han de venir. El grave
Montano sólo piensa en laboreos y minas. (GA: 79)

...... .

Reyes subraya que todo el dolor de antes ya pertenece al pasado:
Atrás quedan:
1) Los flaqueos y sufrimientos
2) Los años de aprendizaje sentimental y
3) Los años de veleidosos viajes. (GA: 79)

de América para aplicar después esta imagen de utopía y esperanza al caso .
de Goethe.
Las líneas argumentativas del ensayo son pocas. La principal se
construye a partir del argumento de autoridad. Uno tiende en efecto a
adoptar las convicciones de imitar las acciones de los personajes admirados
por él. El ejemplo de los grandes es tan buen rftórico, dice Gracián, que
persuade hasta de las cosas más infames. (Perelman, 1977) Es evidente que
el inmortal creador del Fausto se presenta aquí como modelo por seguir en
cuanto a su interés por América y su confianza en ella. Una segunda línea
argumentativa concierne, a nuestro parecer, todos los elementos que se
pueden interpretar como indicios de espontaneidad o de emoción, que .son
particularmente eficaces para favorecer la persuación. Incluimos aquí los
indicios de pasión que dan lugar a figuras literarias. En tercer lugar, cabe
aludir a las manifestaciones de exactitud y precisión que sugieren una
investigación muy documentada y profundizada. Podemos concluir, pues,
que la estructura de "Goethe y América" combina esencialmente tres
procedimientos retóricos en función de lo que nos parece el objetivo del
texto: Inspirar confianza en una América prometedora.
Por lo que es de la Nueva Retórica de Perelman y Olbrechts-Tyteca
ésta nos ha parecido un instrumento muy manejable y extremadamente
ú.til para descubrir, ordenar y entender mejor las estrategias
argumentativas en que el discurso persuasivo se basa.

Y con la siguiente emocionante descripción de la salida, Reyes
aprovecha la ocasión para hacer hincapié en la idea sostenida en el ensayo,
a saber, la confianza de Goethe en América .
NOTAS BIBLIOGRAFICAS

La barca se desliza río abajo. Una leve brisa seca,
en las mejillas de Félix, las lágrimas jubilosas con
que fue devuelto a la vida. De pie en la proa,
Wilhelm Meister - Goethe - cruza los brazos, y
llenos de confianza en América, contempla el
horizonte. (GA: 79)

3-. CONCLUSION
El orden demostrativo de la argumentación en "Goethe y
América", parece muy natural y por ello aceptable. En un primer
momento, después de haber asegurado al público de su honestidad en la
investigación, Reyes sucesivamente ejemplifica (con exactitud) e ilustra
(con entusiamo) el interés de Goethe por América. A continuación, el
ensayista explica cuál era la representación que solían tener los europeos
222

1

Versión reelaborada d e "Goethe y América de Alfonso Reyes: un análisis retórico".
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Amman, 1932; Amad o, 1932; Amaya, 1932; Baldensperger, 1920; Bauer, 1932; Biermann,
1951; Brandes, 1922; Bukharin, s.a.; Carré, 1920; Carré, 1930; Croce, 1951 - 1956; Du Boss, 1949;
Farinelli, 1922;, Fauchierr - Magnan, 1954; Goldsmith - Jentres, 1%3; Gundolf, 1932;
Harcourt, 1935; Harcourt, 1931; Hé renger, 1931; Houben, 1932; Jaloux, 1933; Kaulbach, s.a.;
Litchtenberge r, 1937; Loiseau, 1914, 1930; Ludwig, 1929; Masu r, 1939; Meak.i.n, 1932; Mezieres,
1872; Monee), 1932; Mutterer, 1930; Ortega y Gasset, 1933, 1941; Pange, 1925; Ribeiro, 1932;
Romain, 1930; Rukser, 1958; Saint - Vícto r, 1884; Soret, 1932; Witkop, 1932.
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l'ap1"'k, 1932; CassirN, 1947;, DaudPt, 1932; Donoso, 1933; Fairley, 1947; Farinelli, 1933;
Cray, 1952;, Crimm, 1937; MarmiPr, 18'.\5; Millas, 1949; Monterde García lcazhaketa, 1949;
NNval, 1932; Riva Ar,iil•m, 1932; Rol&gt;bt•rtson, 1912; RoJ, 1898; Rudino, 1947; Salterain y
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,o Bt•rthPlot, 1932; h,ivn•, 1862;Slwrrinr,ton, 1949.
11 Los subrayddos en PSta, ita, y en todds las citds de este trabajo, son mios.
12 RPyl'S prt'&lt; isa qu&lt;' ,-stas, am ion&lt;-s aparl'l &lt;&gt;n &lt;&gt;n los Ensayos dc- Montaigne, 1, xxi.
11 F.s «Hdtlc-ríslirn 4u1' R,•yes no dejd de dtar Id refermcia completa: Wilhem Ludwing von
f_o;,, hw&lt;'gw, hiogrdlla J., un al,,m.ín en t'I t&gt;Xlranj&lt;&gt;ro, u&gt;n memorias sobre la historia de la
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229

...

�LA ENSEÑANZA DEL INGLÉS EN EL PROGRAMA DE
EDUCACIÓN BILINGÜE EN EL NIVEL MEDIO SUPERIOR DE
LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Laura Esthela García Alvarez
Preparatoria No. 23
Coordinación de Preparatorias, Secretaría Académica. UANL

El presente trabajo es parte de un estudio realizado para
fundamentar la decisión de incluir curricularmente la materia de inglés en
el programa piloto de la Preparatoria Bil.ingüe de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Por mohvo de la extensión del mismo se
presenta solamente una parte de los antecedentes históricos de la
educación bilingüe.

Introducción

Como parte del equipo que-se encargó de la tarea de desarrollar el
Programa de Educación Bilingüe en el Nivel Medio Superior de la
U.A.N.L., en su primera fase como proyecto piloto, dos de las muchas
cuestiones a resolver, además de 'las bases teóricas, metas, propósitos y
objetivos de este programa fueron ¿Es necesario, además de impartir en
inglés los contenidos de las materias de matemáticas y el área de ciencias,
añadir más horas al programa de inglés? Y ¿cuál es el curriculum de inglés
más apropiado para los estudiantes del Programa de Preparatoria Bil.ingüe
de la U.A.N.L.?
Puesto que esta es la primera vez que una .institución pública de
educación superior ofrece este tipo de servicio a la comunidad, y es un
hecho que los estudiantes, procedentes en su mayoría de instituciones
públicas también, necesitan mejorar su competencia l.ingilistica en esta
lengua extranjera con el fin de desenvolverse con efectividad en las
materias de contenido que se impartirán en inglés -Matemáticas, Química,
Física, Biología y Computación, se añadió una hora-clase de Inglés (5
horas-clase por semana) al programa regular del currículum de
preparatoria de la U.A.N.L.
Dado que las características de estos estudiantes difieren de las de
los estudiantes que se mencionan en la literatura sobre educación bil.ingüe
en nuestro país, donde el español como segunda lengua ha sido
ampliamente estudiado, mas no así el caso del inglés. Y en Estados Unidos
231

�de Norteamérica, los estudiantes de las escuelas bilingües (inglés como
segunda lengua) -especialmente los mexicanos, son considerados minorías
étnicas con carencias no sólo en el idioma, sino en lo académico, amén de
lo económico: Por oposición, en México los estudiantes de instituciones
bilingües (inglés/francés/alemán como lengua extranjera) corresponden,
por lo generaL a un estrato socioeconóm ico medio y/o medio alto q lle
considera el aspecto académico como importante para el desarrollo
personal y profesional de los individuos y cuentan con los medios
necesarios para propiciar el aprendizaje del inglés, lo. cual los sitya más
cerca de las características del estudiante canadiense del modelo de
aprendiz.aje de francés como segunda lengua llamado "por inmersión".

•

1

-

De ahí la necesidad de desarrollar un curriculum de inglés como
lengua extranjera -en un sistema q.e enseñanza bilingüe, que contemple las
similitudes y analice las diferencias para que se adecue a las características
propias de nuestra institución pública, la cual recibe e_gresados tanto de
escuelas públicas como privadas.

características propias de estos estudiantes, en cuanto a preferencias y
estrategias de. aprendizaje que podemos tomar en cuenta para que el
proceso de mejoramiento constante de la lengua extranjera ~e facilite?

Este estudio se limitará a las necesidades específicas de inglés
forrnal de los estudiantes presentes y prospectos del Programa de
Educación Bilingüe en el Nivel Medio Superior de la U.A.N.L. Se tomarán
en cuenta, además de los resultados obtenidos en las investigaciones
documentales, el perfil del maestro de inglés de las preparatorias de la
UANL, así como los datos arrojados por las encuestas a los alumnos en
cuanto a ~tilos de aprendizaje, y sus preferencias de estrategias de
estu_dio. l.Qs resultados podrán servir de pauta para el diseño del
programa de inglés para los alumnos de la preparatoria bilingüe.

Panorama de la educación bilingüe

¿Cómo decidir el enfoque más apropiado para apoyar
simultáneamente las demandas de la lengua extranjera, así como el
progreso cognitivo y académico requerido por nuestros estudiantes? -con
características distintas a las de los modelos teóricos estudiados- es la tarea
,a resolver, y la decisión que se tome para resolverla afectará en forma
definitiva la formación integral de los alumnos del Programa de
Preparatoria Bilingüe. La decic,ión además puede ayudar o entorpecer el
establecimiento del mencionado progr~a en nuestra institución que es la
primera en el país en implantarlo, y por lo tanto comtituye el modelo a
seguir por otras instituciones públicas de nivel medio superior.

Las interrogantes que se plantea resolver este trabajo 'San las
siguientes: 1) dado que el modelo de educación que sigue el currículum de
la Preparatoria Bilingüe de la U.A.N.L. -inmersión- asegura, en principio,
que el aprendizaje de una segunda lengua o lengua extranjera a través de
los contenidos de sus materias curriculares es más efectiva que a través de
la clase tradicional de lengua extranjera, y de acuerdo a la teoría puede
prescindir de la en.5eñanz.a formal de ésta ¿se justifica la inclusión de 1 hora
diaria de clase .de inglés (lengua extranjera) a lo largo de todo el
curriculum de la preparatoria? Y, 2) dado que los estudiantes necesitan
enfrentarse tanto al inglés académico como al interpersonal, lo cual
significa no sólo entender nuevos conceptos en otro idioma sino establecer
una comunicación en inglés con maestros y compañeros, que satisfaga sus
propósitos y necesidades; y que se convierta sistemáticamente en una
comunicación cada vez más eficiente y correcta. ¿Cuáles son las
232

Definir educación bilingüe es como toda tarea de definición, difícil.
Primero necesitamos definir qué entendemos por "educación" y qué
entendemos por "bilingüe". Aunque esto resulta insuficiente, pues la
yuxtaposición de los d~ concl!ptos no responde al axioma d~ HUe 'el todo
es iguala la suma de la~ partes'. El Webster's College Dictionary señala en
su primer entrada para _education lo siguiente: " the ad or process of imparting
or acquíring general knowledge and develüping the powers of reasoning and
judgement".

Por otra parte, el diccionario de Ciencias de la Educación de
Santillana es más prolijo en su definición: "El análisis epistemológico pone
de ·manifiesto que e. proviene, fonética y morfológicamente, de educare
(&lt;&lt;conducir&gt;&gt;, &lt;&lt;guiar&gt;&gt;, &lt;&lt;orientar&gt;&gt;); pero semánticamente recoge,
desde el inicio también, la versión de educere (&lt;&lt;hacer salir&gt;&gt;,
&lt;&lt;extraer&gt;&gt;, &lt;&lt;dar ª, luz&gt;&gt;), lo que ha permitido, desde la más antigua
tradición, la coexistencia de dos modelos conceptuales básicos: a) un
modelo &lt;&lt;directivo&gt;&gt; o de intervención, ajustado a la versión semántica
de educare; b) un modelo de &lt;&lt;extracción&gt;&gt;, o· desarrollo, referido a la
versión de educere. Actualmente puede conceptualizarse un tercer modelo
ecléctico que ádmite y asume ambas instancias, resolvJendo que la e. es
dirección (intervención) y desarrollo (perfeccionamiento)".

. Como puede verse cada variante de la definición anterior
corresponde a un enfoque epistemológico diferente. De esta manera, se
tiene la educación que instruye y desde fuera marca el modelo a imitar y el
233

�camino a seguir por los educandos; y aquella que forma y se concibe como
colaboradora del educando en el descubrimiento y construcción del
conocimiento. El decidirse por una u otra define una postura frente al
fenómeno.
Incluso al inclinarse por la opción ecléctica se está
conscientemente conciliando dos posturas encierto modo excluyentes.
Veamos ahora el siguiente término.

De nuevo el diccionario Webster define bilingüe como: "Able to
speak two languages, esp. with the fadlity of a native speaker'. Como cualquier
definición de diccionario es muy "objetivá' y, por ende, amplia. Todo
cabe. Carece del matiz subjetivo que le dé la consistencia de una postura
&amp;ente al fenómeno.

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Bilingüe, según Haugen (citado en Hakuta, 1986: 4 traducción de
la autora) es "el hablante de una lengua que pueda producir enunciados
significativos completos en otra lengua". Reduciendo el bilingüismo a
aquéllos que hablaN la lengua. Sin embargo, algunos autores como Baker
(1993), y Hamers y Blanc (1989) se preguntan¿se es bilingüe sólo cuando se
habla una segunda lengua? ¿Qué pasa con los que son capaces de leer y
entender completamente lo que leen, aun cuando son incapaces o tienen
limitaciones para comunicarse verbalmente? Y 1~ que entienden lo que
escuchan, y se pueden dar a ·entender oralmente, pero no tiene las
estrategias necesarias para la comprensión lectora o la redacción, ¿son o no
son considerados bilingües, y porqué?

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...

De acuerdo a Baker (1993:34) "a quién se clasifica o no como
bilingüe depende del propósito de la clasificación". Podríamos agregar
que en algunos casos se observa una doble 'moral' &amp;ente al término. Hay
bilingües, a secas, y 'bilingües' con una segunda "i'' larga de admiración.
En una sociedad multicultural -como hay tantas, incluyendo Méxicodonde la inserción en la fuerza de trabajo está condicionada al aprendizaje
de la lengua de poder, se etiqueta a los que están en proceso de asimilación
a la mayoría como bilingües con un sentido deprecatorio o folklórico. En
otra sociedad, o aún más, en esa misma sociedad, los miembros de la
mayoría que aprenden otra lengua, por lo general de un status similar o si
se puede más elevado que el de la propia son denominados 'bilingües' con
un asomo de admiración y/ o envidia por parte de aquellos que no lo son.
Por lo tanto los intereses y escalas axiológicas sociales, familiares,
económicas o políticas pueden intervenir en la selección de los criterios que
establecen la líneá divisoria y tabla valorativa para personas o pueblos
bilingües o 'bilingües'.

Dejando de lado el aspecto social y centrándonos más en
individual, Baker también ~tablece otra distinción significativa, entre
capacidad y habilidad.
Estas son producto respectivamente del
ap~ndiuje formal y la adquisición informal de una segunda lengua (L2).
~ ~portante hacer notar que la adquisición informal en los pueblos o
m~1v1duos naturalmente bilingües - y por n ~ entiéndase no obligados
a mtegrarse a una lengua coloniudora, o a una mayoría dominante- no
requiere esfuerz.o para tener asegurado el éxito, ni tomar en cuenta las
características individuales para facilitar el proceso cognitivo. Contrario a
que sucede cuando el bilingüismo es producto del aprendiz.aje -formal 0
informal- y salvo en ocasiones especiales llega al grado de dominio de una
lengua extranjera equiparable a la de un hablante nativo. A continuación
presentam~s un cuadro que abarca los términos de Baker para
conc~ptualiur al~s categorías del bilingüismo individual, y que debe
considerar tamb1en las subdimensiones lingüísticas de: pronunciación,
vocabulario, gramática, significado y estilo.

!º

CAPACIDAD

COMPETENOAS
(latentes)
Destrezas
receptivas

Destrezas
Dimensiones Lin2iiísticas

productivas

Escuchar

&lt;-Oralidad

&gt;

Hablar

Leer

&lt;--Literacidad

&gt;

Escribir

Tabla 1 Categorías del bilingüismo individual de acuerdo a Baker.

Volviendo a la distinción entre ser capaz de: entender, hablar
escribir o leer y, ser hábil o diestro para hacerlo, las diferen~
combinaciones que esto puede provocar, y de hecho provoca nos hacen
~~ junto con Baker que la línea divisioria entre un monolingüe y un
bilingue generalmente es difusa.

Por ejemplo un joven polaco traído desde la infancia a este país,
hablará. naturalmente polaco con sus padres, familiares y amigos de ese
?aís radicados aquí, y español con el resto de compañeros de estudios,
Juegos, trabajo, religión, etc. En la escuela aprenderá a leer y escribir en
esp~ol, y con suerte a redactar, recados, cartas, d~entos, formas y
trabaJos escolares de diferentes estilos. Por una _parte sus destrezas en
español se desarrollan en las dos dimensiones, o al menos hipotéticamente

234

235

�es más plausible que así se dé. Mientras que sus destrez.as en polaco
pueden quedarse en la dimensión de la oralidad, pues las de literacidad,
ante la escise~ de estímulo y oportunidades para desarrollarlas no
evolucionarán.

.m~terna, y la del resto de los contenidos en la segunda lengua o lengua
extranjera. No se puede denominar educación bilingüe aquella en la que
todos los contenidos curriculares se imparten en la lengua materna y sólo
existe el curso de lengua extranjera, o donde se imparte la totalidad de la
instrucción en lengua extranjera. Veamos ahora un poco del pasado de la
educación bilingüe para conocer y tratar de entender su praxis actual.

Se puede, naturalmente dar el caso contrario, y que mientras sus

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habilidades de escritura en espa11ol sean más bien limitadas por una
escolaridad deficiente, las correspondientes en polaco, al menos
epistolam1ente, se vean impulsadas por fuertes lazos familiares. O qu~ sólo
entienda la lengua del dominio familiar pero no sea capaz de producrr Il)as
que oraciones a medias o no apropiadas en otro registro como el
académico o laboral, .etc. Parece entonces que más que ün_ea divisoria, se
pueda pensar en una línea que conduce del nionolingüismo al bilingüismo,
y los que la tomen podrán estar más o menos cerca de sus ~es o
necesidades especificas y no tanto de un ideal abstracto de perfecc1on en
las dimensiones, destrez.as y subdimensíones lingüísticas mencionadas,
que por otra parte tampoco muchos hablantes nativos alcanzan.

Para el propósito de este estudio, bilingüe es la persona capaz de
participar en un acto comunicativo -sea entendiendo o comunicando de
manera verbal o escrita, en una conversación, o en una conferencia, o
lectura- y de interactuar de m.anera satisfactoria a sus posibildades y
necesidades en alguna o varias de estas dimensiones.

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C,I

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Perspectiva histórica

"Polyglotism is a very early characteristic o/human societies,
and monolingualism a cultural limitation. "
Lewis, 1977:150

La oportunidad de ser bilingüe o plurilingüe nace, desde los
orígenes de la historia, dada la necesidad de comunicación con personas o
pueblos enteros pa:ra fines comerciales, o por necesidades de expansión. Se
puede decir que la educación bilingüe se vuelve un imperativo y práctica
generalizada cuando, para recibir una enseñanza que permita el acceso a
determinado estatus -académico, económico, social, poJítico- el niño o
hablante de una lengua determinada debe aprender otra lengua. Por lo
tanto, estamos hablando de una educación bilingüe involuntaria. Se
imparte la instrucción en una lengua distinta a la del estudiante y éste a]
término de la instrucción maneja dos lenguas, la de su comunidad original
y la de la comunidad en que quiere desenvolverse.
.

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1.::.
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......-. ....., ...
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Veamos ahora qué es la educación bilingüe. En términos
generales, como menciona Fishman (1976:24) y posteriormente Edwards
(citado en Baker, 1988:46) este tipo de educación supone el uso de dos o
más lenguas para la instrucción de los cursos de las materias del
currículum, independientemente de la enseñanz.a del curso de lengua
extranjera. Genesee y Tucker (1989:484 traducción de la autora) ampüan la
definición: "en un programa educacional bilingüe se usan al menos dos
lenguas para la instrucción del currículum durante alguna parte de la
educación de los . alumnos. La instrucción-en ambas lenguas no
necesariamente debe ocurrir en el curso de la misma sesión académica, y
puede darse de manera consecutiva a lo largo de los· años escolares.
Tampoco es necesario que los estudiantes conozcan o hablen la lengua
antes de entrar a la escuela."

Por lo anterior, se deduce que la condición sine qua· non para
considerar bilingüe o no el tipo de instrucción es que la instrucción de los
contenidos de algunas materias se imparta en una lengua, puede ser la
236

La verdadera instrucción bilingüe, es decir aquélla que se imparte
en dos idiomas, aparece con el advenimiento de la escritura y la necesidad
de guardar un registro o memoria de las transacciones o . eventos
significativos -importaciones, exportaciones, conquistas, fusiones,
desastres, etc. Con el fin de preparar escribas capaces de registrar en
diferentes lenguas los datos o eventos relevantes en el desarrollo de un
pueblo se instituye la educación bilingüe. Son entonces las necesidades de
expansión comercial y/ o política - correspondientes ahora a la
globalización, ]as que impulsan originalmente este tipo de instrucción..
Propósitos de la educación bilingüe

De acuerdo a Lewis (1977:158) se han encontrado tablas sumerias
grabadas en tres y hasta cuatro lenguas, aparentemente usadas para
enseñar a los escribas. Y, naturalmente, durante los grandes imperios:
persa, egipcio, griego y romano, el b_ilingüismo y en algunos casos el
multilingüismo eran la norma más que la excepción. Sobre todo para las
237

�....

capas media y alta de cualquiera de los grupos en contacto que quisieran
ingresar a la vida administrativa o pública de la comunidad.

cultura y conocimiento del resto de las lenguas vecinas en parte porque su
literatura se asoció con las cortes y clase en el poder (Lewis, 1977:157).

Sin embargo, es con los romanos que la instrucción del griego
supone algo más que un requisito funcional. Aún antes del gran auge del
imperio romano y hasta la declinación en el siglo cuarto d.C., los romanos
estudiaban griego como una segunda lengua, ya fuera contratando tutores
griegos, o incluyendo esclavos griegos en la servidumbre (Mackey,
1%5:141; Lewis, 1977:163).

Posteriormente el arameo, gracias a una escritura superior a la
cuneiforme, captó la atención y el interés de los mismos pueblos
mesopotámicos, incluyendo los judíos. También el griego, producto él
mismo del contacto e intrusión de lenguas de diferentes grupos
-frigios, tracianos, ionios, euboanos, helenos, etc.- aceptaba, como
colonizador, aprender las lenguas locales. Pero a la vez su alfabeto, por
razones de comodidad fue adoptado por otros pueblos (frigios, lidios).

Los romanos consideraban que el estudio del griego era piedra
angular de la educación, ya que no sólo lo reconocían como una base sólida
para el desarrollo intelectual, sino que además el estudio comparativo de
ambas gramáticas les permitía un mejor conocimiento y dominio de su
propia lengua (Lewis, 1977:182, citado en Genesee 1987:1).
Esta perspectiva proporciona a la educación bilingüe una nueva
dimensión. Ya no sólo tiene como fin satisfacer necesidades o intereses
poüticos, económicos o comerciales. Adquiere además, a partir de los
romanos, un valor intelectual formativo. No obstante, señala Lewis
(1977:183), ya desde esa época, lqs detractores de la enseñanza bilingüe
aducen las mismas objeciones que se escuchan hasta la actualidad:
-La adquisición simultánea de dos lenguas puede resultar más una carga
intelectual que una ventaja.
·
-La destreza en el manejo de la lengua materna puede verse afectada si su
estudio formal se retrasa en favor del estudio de la segunda lengua.
Cómo podrá observarse no hay mucha diferencia en cuanto a las
que se consideraban, y aún actualmente se consideran ventajas y
desventajas del bilingüismo.

RctZones del bilingüismo

La historia del bilingüismo es compleja además de interesante. Las
personas o los pueblos enteros se volvían bilingües por diferentes razones.
Los inmigrantes no siempre adoptan la lengua de su anfitrión, o viceversa,
y existe también la posibilidad de utilizar una lengua diferente a la de estos
dos para usarla como lingua &amp;anca (Fishman, 1976:12). En la antigüedad
el hecho de eliminar o promover el uso de una lengua se fincaba más en
razones administrativas o de comodidad. Pero así como se tendía a la
tolerancia de la diversidad, otras raz.ones, como la de la facilidad para la
transmisión del conocimiento y la historia favorecieron a algunas lenguas.
En el caso de las lenguas semíticas, el acadio, gracias a la invención de su
escritura cuneiforme se transformó en el vehículo de transmisión de
238

Hasta que llegó el momento cúspide de unilicación/helenización
de la lengua griega o koiné. En el siglo de esplendor de los griegos, éstos
tenían en tal aprecio su cultura y por ende su lengua, que si bien no se
interesaron por imponerla tampoco se interesaron por aprender otras
lenguas, por lo cual impulsaron un bilingüismo unilateral (Lewis,
1977:164), lo mismo hacia Egipto, Irán y el Punjab, que hacia las costas del
mediterráneo - Francia, Italia y España. "La gran contribución de la lengua
a la unificación de la civilización, a una sensibilidad compartida y a un
conjunto común de prácticas y creencias en educación, derivan de la
existencia de bilingües letrados, las élites que han aprendido la lengua
dominante además de su lengua nativa, ya sea por razones teocráticas o
administrativas, o simplemente porque pertenecían a cierta clase social."
(Lewis, 1977:172 traducción de la autora)
Fue hasta finales del S. 11 a.C. que los romanos establecieron su
hegemonía lingüística en Italia. De ahí en adelante, los oficiales, los
soldados, y los maestros llevaron consigo la lengua de la administración
pública hasta los c&lt;&gt;Rfines y la caída de su imperio en el S. V d.C. (ibid:1779).
Durante la Edad Media, aun cuando existe controversia, se tendió
a la uniformidad. La imposición del Latm, hasta el siglo trece, se basó en
considerar que "el latín, la lengua sagrada, era la única salvaguarda de los
acervos de cultura, ciencia y fe del hombre"(ibid:154 traducción de la
autora). En la actualidad la uniformidad del uso del inglés está ligada a la
, difusión científica y tecnológica, razón no muy diferente de la aducida en
la Edad Media.

Un país una lengua
Es hasta el Renacimiento que la idea de exclusividad lingüística,
por oposición a la de pluralismo lingüístico se relaciona con los intereses
propios de grupo o de nación. Después de la llustración el sentido de la
239

�identidad de un grupo se ligó, íntimamente, al mantenimiento de su
lengua. Y es durante el Romanticismo con la idealización de Lo folklórico,
que esta idea se reafirma. "Los aspectos Románticos (Idealistas) de la
filosofía, el nacionalismo lingüístico, y el desarrollo de la moderna filología
que extraen su fuerz.a de las mismas raíces epistemológicas" (ibid:152
traducción de la autora).

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Estas condiciones sin embargo no fueron las determinantes.
Fueron otros los factores que rnnvirtieron al nacionalismo lingüístico en un
cambio de actitud mental de fuertes implicaciones para la educación en
general y para la enseñanz.a de lengua en particular. El surgimiento de
una vigorosa clase media consciente de su poder, la invención de la
imprenta que hizo posible el uso de la lengua vernácula como lengua
literaria, el rápido crecimiento del industrialismo que requería de un
proletariado instruido, y el avance de un proceso de integración social que
era alimentado por una autoconciencia nacional como medio de asegurar
la aceptación en medio de la incomodidad del violento cambio social
aseguraron un nacionalismo lingüístico. La lengua se transforma en este
momento en una poderosa arma de acción y cohesión social (ibid:153). Y si
bien se estudian y describen diversas lenguas, finalmente sólo se privilegia
una como el vehículo de unificación de diversos pueblos.
En síntesis, tomando en cuenta que el fenómeno de la expansión comercial o militar- de diferentes pueblos nace con la civilización misma, la
educación bilingüe fue más la norma que la excepción en el mundo
antiguo.
El aprendizaje de la lengua de los colonizadores o
conquistadores, de la lengua franca usada por los colonizados o
conquistados, o de la lengua de prestigio para ambos bandos, fue visto
desde entonces como el vehículo para incorporarse a los cambios· en la
sociedad producto de colonias, conquistas o invasiones.

Lo interesante es observar los cambios de enfoque al valorar las
lenguas
extranjeras
que
se
aprendían.
Algunos
pueblos
enseñaban/aprendían en otras lenguas como medio de ingreso a la
administración pública -éstos son los que querían mantener o elevar su
estatus económico o político. Otros sentían que la lengua de las colonias
era el vehículo ideal para su administración y no se cuestionaban siquiera
la imposición de la lengua de los conquistadores.
Fueron los romanos los que concedieron un valor educativo al
aprendiz.aje a través de otra lengua. Antes y después, otros pueblos
habían adoptado otras lenguas por motivos de carencia de escritura en la
lengua vernácula, o adopción de alfabetos más sencillos, que facilitaran el
proceso de escritura, educación, o de difusión de sus leyes y costumbres.
Es hasta el siglo XIX que se ve la lengua como vehículo de cohesión social y

240

se piensa en la unificación de los ~tados a través de su enseñanz.a.
Aparece así ta lengua nacional, seleccionada arbitrariamente y desde la
administración pública, que se enseña e impone a las demás lenguas, que
coexistían en un espacio geográfico, como medio de unificación. De esta
,nanera pueblos enteros multilingües van perdiendo sus lenguas y la
lengua oficial se vuelve la lengua de la escuela, cerrándose oportunidades
al enriquecimiento que la diversidad proporciona.
Dejando como
accesorio 'folklórico' parte de la identidad nacional

Modelos de Educación Bilingüe

"Progress and creativity depend on confrontation of ideas, cultures, ideoiogies, etc.
... Monoling11alism tends to eliminate such necessary conjlict." (World Council
ofCh11rches, 1972 citado en Hakuta, 1986:191)
En el presente siglo, dos de los principales motores de la evolución
de los diferentes enfoques del bilingüismo han sido la perspectiva
psicológica y la sociológica ante este fenómeno, esta última marcada no
sólo por cambios en la dirección de las tendencias de la profesión sino por
los cambios sociales mismos (Hakuta 1986:10). En este apartado se
describirán los diferentes criterios para clasificar programas de educación
formal bilingüe, con el fin de distinguir los principios que los definen.

La perspectiva psicolingüística

Tocó a la naciente psicometría (Binet se revolcaría en su tumba) ser
el instrumento con el que se catalogara como'inferiores en inteligencia a los
inmigrantes llegados a los E.U.A., a principios de siglo. Por un lado se
argumentaba que se trataba de raz.as inferiores -los inmigrantes ya no eran
nórdicos sino mediterráneos (factor genético), razón suficiente para
cambiar las políticas migratorias (¿causa o consecuencia?). Por otra se
argüía que el bilingüismo temprano conduáa a consecuencias negativas
para el desarrollo intelectual y del lenguaje (factor experiencia!):
"Al apre~der un segundo idioma se vuelven a recorrer los pasos del niño
que aprende la lengua en situaciones naturales de com unica&lt;:ión.
Cada lengua es un sistema internamente consistente de relaciones y
contrastes, y por lo tanto uno debe aprenderlos por separado para evitar
interferencia y errores" (Smith y Yoshioka citados en Hakuta, 1986:29-30,
traducción de la autora).
Como se mencionaba en el apartado anterior, este último juicio data
de los romanos.

241

�•

1

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Las posiciones de la psicolingüística han ido de la negación
extrema de la posibilidad de aprender dos idiomas simultáneamente, so
pena de crear confusión en la mente de los niños y retardar su aprendizaje;
a la afirmación de que el aprendizaje de dos o más lenguas desde la
infancia propicia un mejor y más rápido desarrollo cognitivo. Como puede
verse el punto de conexión en ambos es la relación inteligencia/L2. Y
como en tantas otras áreas del conocimiento, un punto intermedio entre
estas dos posiciones extremas parece lo más sensato.

mismo valor. Por el contrario, en el enfoque sustractivo se enseña una
lengua con el fin de que ésta sustituya a la lengua materna para
incorporarse a un grupo social de estatus -económico, político y/ o
cultural- más elevado. Estas dos categorías se refieren al estatus que el
sistema social y educativo le confieren al bilingüismo a la vez que
establecen las variables sociales y culturales del contexto que lo
determinan tanto en el nivel sociopolítico como en el individual

Además la psicolingüística se interesa también en la relación entre
aprendizaje de L2 y edad. Refiriéndola con otra clasificación del aspecto
neurológico, según la cual existen dos tipos de bilingüismo: compuesto un
solo sistema conceptual para las dos lenguas, y coordinado -sistemas
conceptuales diferentes para cada lengua; se clasifica la edad en que los
individuos aprenden la lengua. Genesee y sus colegas (1978) en un estudio
denominaron tempranos (early) y tardíos (late) a los bilingües según
hubieran aprendido los dos idiomas más o menos jóvenes. Después, ésta
ha sido la nomenclatura que se usa para clasificar los programas de
enseñanz.a bilingüe.

Modelos

En principio se dividió el espectro de la escuela elemental, media y
media superior en tres categorías: temprana (early), demorada o media
(delayed), y tardía (late) (Baker, 1993:227). A los programas que inician
desde preescolar hasta el 6o. grado de educación elemental se les
denomina de educación bilingüe primaria. Aquellos que posponen el uso
de la segunda lengua hasta el grado 5 ó 6 de educación elemental, de
acuerdo al sistema educativo americano, se les llama de educación bilingüe
media. Y los que inician en el grado 9 se les conoce como programas de
educación bilingüe tardía, estos programas pueden estar precedidos de
cursos de L2 durante la primaria o cursos especiales preparatorios uno o
dos años antes del programa de inmersión (Genesee, 1987:22).

Dentro de las dos categorías mencionadas -aditivo y sustractivo- a
nivel macro, se ubican otras subcategorías que definen el modelo de
programa de acuerdo al enfoque. En el aditivo se presentan: el de
mantenimiento de una lengua patrimonial en vía de desaparición, y el de
enriquecimiento con otra lengua de igual estatus social, o que se quiere
revalorizar, el de inmersión de doble dirección, el de inmersión en dos
lenguas extranjeras. Estos modelos serán descritos sucintamente en el
apartado Modelo de inmen.ión canadiense. Por otra parte, dentro del
enfoque sustractivo -paso de la L1 a la L2 con el propósito de integrarse a
la cultura dominante se distinguen: el modelo de sumersión, y el de
transición o transitorio.
El modelo de sumersión ,hace referencia a-la alegoría de nadar o
hundirse con que se compara la experiencia de los estudiantes del grupo
mionoritario de L1 que se ven forzados a 'aprender' en una L2, que no
dominan, contenidos del plan de estudios, con altas posibilidades de
fracaso (Cohen y Swain, 1976:46). Y el de transición se refiere a aquellos
programas bilingües que ofrecen tero poralmente instrucción en L1 a los
estudiantes del grupo minoritario hasta que se considere que han
alcanzado el manejo adecuado de L2 para recibir la instrucción de
contenidos en esta lengua (Baker 1993:224).

La perspectiva sociolíngüística

Orientación social, económica y política

Por otra parte la sociolingüística se ha ocupado a nivel micro de los
valores de identificación (dominio) expresados a través del uso de L1 o L2
(Hakuta, 1986:187-8), y a nivel macro del estatus que goza cada lengua en
el contexto social, nacional e internacional
De ahí la clasificación de la orientación de los programas bilingües
a nivel macro: aditivo y sustractivo (Lambert citado en Baker, 1988:182).
Aditivo se denomina el enfoque según el cual una lengua se enseña con el
fin de ser usada al igual que la lengua materna y otorga a ambas lenguas el

También a la sociolingüística debemos la clasificación de los
programas en cuanto a la orienta€ión social, económica y política que
define a los programas bilingües. Stem (1983,:270-7) al hablar de las
relaciones entre el medio social y el aprendizaje de lengua en el ámbito
escolar se refiere a los modelos de Mackey y Spolsky principalmente (ver
anexo 1) que sin duda alguna son muy comprehensivos, pero no se aphcan
a la situación del programa de la UANL. Por lo tanto, para los fines de este
estudio nos referiremos a otros dos modelos. En el primero de ellos se han

242
243

�delineado 10 diferentes categorías. De acuerdo a sus metas los programas
se pueden clasificar en aquéllos que buscan:
1. asimilar individuos o grupos. a la sociedad o grupo social/étnico
dominante
. 2. unificar una sociedad multilingüe
3. capacitar a las personas para comunicarse con el mundo exterior
4. ganar beneficios económicos para individuos o grupos .
5. conservar identidad étnica o religiosa
6. reconciliar diferentes comunidades política o socialmente separadas
7. difundir y mantener el uso de una lengua colonizaclora
8. embellecer o reforzar la educación de las élites
9. dar estatus iguales a lenguas de preeminencia desigual en la sociedad
10. profundizar el conocimiento de la cultura y la lengua
(Ferguson, Houghton, y Wells 1977 citado en Hakuta, 1986:4 traducción de
la autora).
·

a

... ,_

Con respecto a la importancia de la percepción de la instrucción
bilingüe, las categorías 1 y 2, así como la número 7 han sido generalmente
decididas desde una posición de lengua de prestigio o de poder. En
muchas ocasiones, sobre todo en la historia moderna, la lengua
colonizadora desconoce o descalilica no sólo la lengua de la colonia, sino
el valor de ser bilingüe. Así mismo de acuerdo a Dendrinos (1992:97
traducción de la autora): "_El discurso como práctica social ... su uso y
usuarios son afectados por la estructura social y la forma cómo se usa y la
manera cómo los usuarios se ubican frente a él puede afectar el orden
social. Manteniéndolo o transformándolo". Por lo que es importante tener
claro en que posición se ubica la L1 y sus usuarios frente a la L2 en el
modelo de educación bilingüe que se desee seguir.

Según Phillipson (1992:186-191), uno de los dogmas de la
Enseñanza de la Lengua Inglesa (English Language Teaching ELn es la
percepción de que ser monolingüe, especialmente en inglés, es mejor que
ser bilingüe o en su caso plurilingüe.
De acuerdo a la tradición
imperialista del inglés el bilingüismo es asociado con los países de la
periferia del inglés ·o sea los del tercer mundo y por tanto el bilingüismo o
mult.iliogüismo está asociado a condiciones de pobreza, subdesarrollo y
ausencia de poder.
Opina lo mismo Bolinger (1981, 217) quien precisa que
generalmente es la minoría desprovista de poder la que es obhgada a
desempeñarse en más de una lengua. Las más de las veces la lengua de la
mayoría es obligatoria y, en el mejor de los casos la lengua de la minoría se
mantiene con diversos grados de éxito, o se enseña otra lengua distinta de
la dominante a una comunidad multilingüe con propósitos
segregacionistas -Apartheid (Baker, 1993:223). En este tenor, en diversas
244

etapas de la enseñanza del inglés, se ha fundido la tradición colonialista de
enseñanza de lengua y algunos principios de los métodos directos, que
desalientan un t:onocimiento o manejo profundo, por parte del maestro de
inglés -nativo o no- de la lengua nativa y de su cultura.
Sin emb1¡1rgo podemos pensar que la posición de los países donde
el bilingüismo o trilingüismo ha formado parte de su historia y desarrollo,
y donde de alguna manera los grupos étnicos han conservado, y/o
luchado por conservar su estatus, es diferente. Así mismo, en fecha
reciente "la actitud oficial es favorable por lo general al desarrollo de las
lenguas y un número de países cada vez mayor apoya una política
educativa bilingüe o multilingüe, al menos en principio" (Crystal, 1994:
366).
Brothy (1995 :17 traducción de la autora) menciona una tipología
de proyectos de educación bilingüe de acuerdo a seis situaciones
sociolingüísticas en los países de la Unidad Europea.
1. Defensa prioritaria de identidad y de lengua de un grupo étnico
integrado a un estado-nación cuya lengua es diferente. (Tiro! du -Sud
alemán e italiano)
2. Recuperación de la lengua de una minoría. (Romanche en Suiza)
3. Definición de una nueva identidad regional. (nueva identidad bilingüe y
bicultural común a todos los habitantes de la región: Alsacia,
francés/lengua regional -alemán/ dialecto)
4. Cohabitación de dos comunidades de lengua diferente en el mismo
pueblo o región donde una de ellas se siente amenazada. (Bienne)
5. Una población con una lengua relativamente homogénea se abre a la
lengua del vecino. (Sierre)
6. Educación bilingüe con vocación internacional en una región no
fronteriza. (Alemán o inglés en París)
De esta manera, se matizan las posiciones asimétricas y se
promueve la coexistencia pacífica.
ENFOQUE ADITIVO
Modelos

Orientación social, política v económica

Mantenimiento de
lengua patrimonial

Conservar lazos étnicos o religiosos.
Dar estatus igual a lenguas desiguales ante la sociedad.
Profundizar el conocimiento de lengua y cultura
Capacitar a la gente para comunicarse con el exterior.
Obtener beneficios econórrúcos indiViduales o de grupos.
Reconciliar comunidades política o socialmente separadas.
Profundizar el conocimiento de lengua y cultura
Unificar una sociedad multilingüe.
Conservar identidad étnica o religiosa.
Dar estatus iguales a lenguas de preerrúnencia desigual en la
sociedad.
245

Enriquecinúento

Inmersión en doble
dirección

�Inmersión en dos
lenguas

Capacitar a personas para comunicarse con el mundo exterior.

Conservar identidad étnica o religiosa.
Dar estatus iguales a lenguas de preeminencia desigual en la
sociedad.
Profundizar el conocimiento de la cultura y la lengua
ENFOQUE SUS1RACTIVP

Orientación socia], política y económicaa
Sumersión
Asimilar a individuos o grupos al grupo dominante.
Unificar una sociedad multilingüe.
Difundir y mantener el uso de una lengua colonizadora.
Transitorio
Asimilar a individuos o grupos al grupo dominante.
Unificar una sociedad multilingüe.
Difundir y mantener el uso de una lengua colonizadora.
Tabla 2 Modelos de programas bilingües de acuerdo a la clasificación de
Ferguson, Houghton y Wells.

de inglés {primero en Inglaterra y posteriormente en EVA) acceso a un
amplia gama de actividades, donde el contenido y la lengua están
enlaza.das, conel fin de que le permitan afinar sus habilidades de lenguaje
en el aspecto académico y lo preparen para la educación superior. Este
movimiento ha repercutido en la teoría y práctica de la enseñanza de
segunda lengua (Brinton, Snow and Wesche, 1993:139).

Modelos

..

...

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Origen de modelos de lengua a través de contenido

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~

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&lt;

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ci.

Por otra parte, de acuerdo al modelo de instrucción tenemos desde
el tradicional L2 como segunda lengua o lengua extranjera cuyos
resultados no parecen ser siempre los óptimos en cuanto al dominio de L2;
y los programas de instrucción de L2 a través de contenidos. Varios
autores {Bjorklund, 1997:85; Snow: 1989:43) afuman que w,o de los
motores del desarrollo de enseñanza de la lengua a través de contenido fue
el grado de aprovechamiento tan poco satisfactorio de la mayoría de los
frogramas de L2 o lengua extranjera (FL).

&lt;~

..." . .... .......
,

Los modelos de Instrucción de Lengua basada en Contenidos o
Integración de Instrucción de Contenido y Lengua comparten la noción de
la importancia de un contenido significativo. El desarrollo de estos
modelos fue influenciado por tres grandes movimientos: Lengua a Través
del Curriculum {Language Across the Curriculum ), Lengua para
Propósitos Fspecíficos (English for Specific Purposes ESP) y la Educación
por Inmersión (Brinton, Snow and Wesche, 1993:136, Crandall, 1994:2).

El movimiento de Lengua a Través del Currículum corresponde al
resultado obtenido por el reporte Bullock de 1975, en el cual un comité
especialmente formado por las autoridades de educación del gobierno
británico preocupado por los altos índices de deserción escolar, daba
cuenta de la necesidad de reforzar la enseñanza del lenguaje . - lectura y
escritura- con la enseñanza de todas las materias del currículum. Las
políticas derivadas de este reporte intentan proporcionar al hablante nativo
246

Las autoras antes citadas también mencionan que de acuerdo a los
principios de Lengua para Propósitos Específicos (English for Specific
Purposes ESP) el programa debe contemplar el uso que el alumno hará de
la lengua. Se presume que el uso de contenido informativo relevante para
el alumno aumenta la motivación del mismo. Además este modelo de
instrucción aplica el principio pedagógico de que el nuevo conocimiento
debe construirse sobre l11' conocimiento previo, lo cual se logra a través del
conocimiento previo de la materia y del medio académico y el de la lengua.
Por lo tanto, se enseña la lengua concentrándose en su uso contextualizado
más que en la norma formal. El más importante promotor de la enseñanza
de ESP es sín duda alguna Widdowson quien fue uno de los primeros en
analizar la forma en que se usa la lengua en la comunicación real y no en
cuanto a lo que prescribe la norma (Hutchinson y Waters, 1990:7).

Modelo de inmersión canadiense

En la década de los sesenta se introdujo en Quebec un nuevo tipo
de educación bilingüe que resultó exitoso (Stem, 1983:271; Genesee, 1987;
Hakuta, 1986; Snow, 1989; Crystal, 1994), y se conoce con el nombre de
Modelo de Inmersión. Fstos programas de ínmersión canadienses se
dieron como "respuesta a eveptos políticos sociolingiiísticos particulares
en la provincia de Quebec y Canadá" (Genesee, 1987:11 traducción de la
autora).
De acuerdo a Met (1993:1 traducción de la autora) "Inmersión se
define como un método de instrucción de lengua extranjera en el cual los
contenidos del curriculum regular de la escuela se enseñan a través de la
lengua" . Ella misma menciona que las metas de este tipo de programa son
al mismo tiempo: el desarrollo de una alto nivel de dominio de L2, y
aprender las habilidades y conocimientos de las áreas de contenido del
curriculum.
El objetivo del programa es aditivo (Snow, 1989; Baker, 1993;
Baker, 1993; Johnson &amp; Swain, 1997). Los estudiantes ingresan con niveles
similares o limitados de L2; la exposición a L2 está circunscrita al salón de
clase y se permite exposición abierta a la L1 (Baker, 1993; Johnson &amp; Swain,
1997). La participación en el programa es voluntaria (Baker, 1993; Swain,
247

�1989:6.3). Johnson y Swain (1997:) se refieren a los contextos en los cuales se
han desarrollado los programas de inmersión.
• Inmersión para estudiantes del idioma de la mayoría en un idioma de
minoría.
• Inmersión para apoyo de lengua y revitaliz.ación de lengua.
• Inmersión en una lengua de poder.

Así mismo el reconocimiento del estatus de L2 beneficia a los
alumnos socialmente, académicamente Qohnson &amp; Swain, 1997), y en un
futuro quizás económicamente también. Finalmente, a nivel de primaria
no se da instrucción formal de L2 (Met, 1993; Rennie, 1993:).

...

Respecto a este último punto, Snow (1989:56) afirma que gracias a
la experiencia acumulada cada vez más maestros de inmersión, a causa de
persistentes errores gramaticales, aceptan que enseñan reglas formales de
gramática en la lengua de inmersión. Esto ha servido como argumento
para proponer la inclusión de las 5 horas por semana adicionales de inglés
en el programa de la preparatoria bilingüe de la UANL.
Los modelos de inmersión se denominan: de Inmersión Total
cuando el 100 por ciento del curriculum se cubre en L2; Inmersión Parcial más del 40 por ciento del currículum se imparte en L2. Doble Inmersión o
de Lengua Dual cuando se realiza inmersión en dos idiomas diferentes de
Ll. Y, por último, Inmersión de Doble Dirección (two-way) cuando la L1
de la mitad de los alumnos, o una proporción que no exceda 70/30, en un
salón de clases es diferente de la L1 de ·la otra parte del salón y las dos
lenguas se usan para impartir el currículum. Ya sea un día una y al
siguiente la otra, o aumentado el promedio de tiempo que se le dedica a
una y otra lengua desde 90/10 hasta alca.nz.ar la meta de 50/50 (s/a 1990
ERIC Digest DE321589}.

Cantidad de
tiempo
de
instrucaón en
la
segunda
lengua

TOTAL
Toda la mslrucción
se imparte en la
segunda lengua La
instrucción en Ll
reduce
a
se
&amp;pañc&gt;I.

PARCIAL
Cincuenta
por
ciento
de
la
instrucción
se
imparte en Espanol
y cincuenta en
segunda lenl!tla

?.48

OOBLE DIRECCIÓN
La cantidad de instrucción
en cada lengua varía No
menos del cincuenta por
ciento de la instrucción
diaria se imparte en L2

Mat&lt;&gt;rias quP
1mparh'n
&lt;'n s&lt;&gt;eunda
lc&gt;ngua

La instrucn(m c&gt;s la La sc&gt;IKción d&lt;' la&lt;; La
SE&gt;lección de las
dPI
curmulum materias que se materias que se imparten
rt'gular
d&lt;'
la impartt&gt;n
&lt;'n t•n segunda lengua es
c'S&lt;..ul'la;
p.&lt;'. segunda lc-ngua es decisión de la escuela
matPmáltca,
decisión d&lt;' la
cit&gt;ncic1s S&lt;.&gt;c1c1l1~, escuPla
rPdacuón, et1..
Grado
de Al final dt&gt; la Al final
la Los estudios en progreso
dominio de la escuela
primaria escui&gt;la
pnmana mdtCan que los dos
segunda
los
f&gt;St udianlc&gt;s los
ffitud1antt'S g rupos desarrollan un alto
lengua
alcan.r.an
alcanzan un alto nivel dC' dominio en
hab1hdadr-s
nivel dc- dominio ambas lenguas.
recC'ptivas
casi de la segunda
nativdS y un alto lengua
grado de soltura en
las
habilidades
productivas.
Dominio
Los
estudiantes Los
estudiantes Los resultados a la fecha
académico
alcanam
los alcanzan
los indican el mismo nivel de
alcanzado
mismos niveles de mismos niveles de dominio
de
sus
S('

sus
companeros sus
companeros compañeros que no están
que no están en que no están en en
programa
de
programa
de programa
de inmersión.
inmersión.
inmersión.
Después
que Los
estudia ntes Los
estudiantes
inician las clases de generalmente no desarrollan
relaciones
espanol se, las experimentan
intergrupales positivas.
habilidades de los ningún retraso en El programa proporciona
estudiantes son del las habilidades de interacción diaria con
mismo nivel en español.
hablantes nativos.
español que las de Un maestro de
sus compañeros de inmersión parcial
no inmersión. En puede enseñar a
medidas
de dos
grupos
habilidades de L2, diariamente.
los alumnos de
progrrunas
de
inmersión · total se
desempeñan por
encima de sus
compañeros
en
programas
de
inmersión parcial y
en no inmersión.
Consideracio El
programa El
programa El programa requiere
nes especiales requiere maestros requiere maestros maestros calificados y la
calificados
y calificados y El separació n de los dos
materiales
programa requiere idiomas.
adecuados.
El la separación de los El programa requiere un
programa reouiere dos idiomas.
número suficiente de

249

�la separación de ]os
dos idiomas, una
vez introducido el
español.
En los primeros
años,
los
estudiantes
experimentan un
retraso en cuanto a
la
puntuación,
ortografía y uso de
mayúsculas
en
esoañol.

El
programa hablantes nativos de la
necesita asegurar lengua extranjera en cada
que los estudiantes grado escolar.
desarrollen
las
en
habilidades
lengua extranjera
necesarias
para
el
aprender
currículum.

Tabla 3. Características de los modelos de acuerdo a Snow reproducido en Lorenz &amp; Met,
1989:50-2 (traducción de la autora).

Finalmente Brinton, Snow y Wesche, establecen que los tres
modelos de prototipos básicos que ellas describen en su artículo: Basado en
Temas, Instrucción Protegida, y Modelo Adjunto; se apoyan en los
resultados de la investigación en Adquisición de Segunda Lengua (Second
Language Acquisition SLA), concretamente en Krashen.
Las
investigaciones de este autor señalan que el nivel de dificultad del input
debe ser entendido por el alumno y además debe incluir nuevos elementos
para ser aprendidos. Los tres modelos comparten también las siguientes
características: a) Se usa el contenido cómo el principio organiz.ador del
curriculum; los modelos persiguen un doble objetivo: b) Dominio del
contenido y desarrollo de la segund_a lengua; se utiliz.an materiales
auténticos y tareas (que reflejen los tipos de demandas académicas
planteadas a los alumnos}, con apoyos y adaptación por parte del maestro
c) se realiz.an ajustes a los materiales (y a los enfoques pedagógicos
usados) de acuerdo a las necesidades y nivel de dominio de L2 por parte
de los estudiantes.

De acuerdo a las tipologías antes mencionadas el enfoque del
programa de la preparatoria bilingüe de la U.A.N.L., es aditivo. Se busca
agregar al acervo de los estudiantes el manejo con destreza del inglés como
lengua extranjera. Además existe un fuerte compromiso y recursos
conducentes a hacer del programa un éxito y mantener una actitud clara
hacia la cultura de la lengua objetivo (Baker, 1993). En el caso del
programa bilingüe de la UANL el alto nivel de desempeño de los alumnos
en L2 no debe afectar su sentido de identidad ni de pertenencia a su propia
cultura. En cuanto a la edad de sus estudiantes y el nivel de instrucción en
que se imparten contenidos a través de una segunda lengua se considera
tardío. Las metas u objetivos sociales del programa bilingüe se ubican en
el tipo 3 de Ferguson 'capacitar a las personas para comunicarse con el
250

mundo exterior', pues este programa está desarrollado para permitir a los
estudiantes de educación pública tener las herramientas necesarias para
acceder a intercambios, becas y programas de apoyo que muchas veces no
pueden ser aprovechados en las diferentes dependencias de nuestra
Universidad por la falta de dominio de una 12. Y en cuanto a la situación
sociolingüística se ubica en el tipo 6 de la clasificación propuesta por
Brothy, y mencionada en este mismo apartado, la cual se denomina
"educación bilingüe con vocación internacional en una región no
fronteriza". Por las características de la instrucción se utiliza un modelo de
inmersión parcial, ya que no todas las materias se imparten en inglés.

Educación bilingüe en México
"La sustitución de una lengua no es un proceso evolutivo natural. Refleja un
cambio económico, cultural, político, social y tecnológico." Baker, 1993:75

Desde la Colonia la política del lenguaje en México, entonces la
Nueva España, ha sido en favor del castellano como lengua oficial, pero en
la práctica la transición a la nueva lengua se vio afectada por otras
disposiciones políticas y administrativas. Además las características de la
composición de la población tampoco ayudó a la difusión del castellano.
Por ejemplo, en el momento de contacto con los españoles en 1521, había
en México aproximadamente entre 7 y 9 millones de habitantes que se
comunicaban en 147 lenguas (Cifuentes, 1992).

De origen se puede considerar a México un país multicultural, y
por ende multilingüe, ante lo cual una sola lengua manejada por un
reducido número de conquistadores y evangelizadores hizo su mejor
esfuer.zo. La lengua de dominio -el castellano- fue permeando de manera
lenta durante la Colonia, y de manera brusca durante el siglo XIX las
diferentes capas sociales y las comunidades urbanas y rurales que
conformaban la naciente república.

De acuerdo a Baker (1993:75) "la sustitución de una lengua no es
un proceso evolutivo natural. Refleja un cambio económico, cultural,
político, social y tecnológico". En el caso de México, como el de cualquier
otra colonia, todos estos cambios se dieron, aunque no simultáneamente.
Si bien podría pensarse que el conquistador impuso su lengua al triunfo
sobre los indios, la realidad del proceso concuerda con otros indicadores

251

�La lenta penetración del español es reflejo fiel de los cambios de
composición de la población y de las políticas de segregación para los
indios, y prohibición de mezcla de razas, donde vivían los indios no
podían vivir españoles, mestizos, ni negros. En el siglo XVI la población
indígena se vió reducida a 2 millones como resultado de la esclavitud y
hambruna a que fue sometida después de la conquista. Lentamente se
recuperó, y para fines del siglo diecisiete la población indígena
representaba el 83 por ciento de un total de cuatro y medio millones de
habitantes, y a principios del siglo diecinu~ve representaba un 64 por
ciento de la población de seis millones, de los cuales la inmensa mayoría
no tenía acceso a la educación, y por lo mismo la exposición al castellano
por parte de los indígenas era limitada al comercio o trabajo, pero en su
comunidad y hogar utilizaban su lengua materna.

Sin embargo un siglo después la proporción se invirtió y del total
de la población de México sólo el 13 por ciento eran indígenas que se
comunicaban en no más de 60 lenguas pre-hispánicas. Muchas de sus
lenguas habían desaparecido producto de la extinción de las etnias que las
hablaban o debido a ~líticas de reubicación -en ocasiones de etnias
enteras- que por esta razón al paso de dos o tres generaciones la olvidaban
por no usarla más.

Es después de terminado el dominio de España y con el nacimiento
de México como república independiente, que se decide el uso del
castellano corno el lenguaje exclusivo de las funciones del gobierno y la
administración, como parte de un proyecto que ayudara a uniformizar tan
vasto y heterogéneo territorio. Por consiguiente, el castellano, aún sin ser
declarado lengua oficial se convierte de facto en ello. "En 1810, el español,
la lengua materna del 36 por ciento de la población mexicana, inicia un
intrincado proceso que lo convertirá en el idioma legal y estadísticamente
dominante" (Cifuentes, 1982:12 traducción de la autora).

Retomando lo expuesto con anterioridad y parafraseando de
nuevo a Lewis (1977:153): El surgimiento de una vigorosa clase media
consciente de su poder. . . y el avance de un proceso de integración social
que era alimentado por una autoconciencia nacional como medio de
asegurar la aceptación en medio de la incomodidad del violento cambio
social aseguraron un nacionalismo lingüístico. En este momento se
transformó la lengua en una poderosa arma de acción y cohesión social.

252

Esto natural.mente tuvo un efecto decisivo para el multilingüismo
en México. Ante las políticas de moderniz.ación del recién surgido país y
los movimientos migratorios producto de las guerras y rebeliones agrarias
en la primera mitad del diecinueve, y la creación o crecimiento de las
ciudades en la segunda mitad, la proporción de la población indígena y el
uso de sus lenguas disminuyó. Por otra parte la población total de México
aumentó en 149 por ciento y "La lengua oficial se volvió la única llave
para el ascenso social dentro de las fronteras de México" (Cifuentes,
1982:13 traducción de la autora), lo que forzó a millones de indígenas a
usar el es pañol.

Bilingüismo L1 - español

Es hasta el siglo XX, que las autoridades educativas trataron de
cubrir las necesidades de educación de las comunidades indígenas
mexicanas, función que al principio de la Colonia era desempeñada por los
evangelizadores. Francisco León de la Barra firmó en 1910 un decreto,
como presidente interino, autorizando el establecimiento de una
instrucción 'rudimentaria' diseñada para educar

principalmente a aquellos individuos de raz.as indígenas, ... a
hablar, leer, y escribir en castellano, y efectuar las operaciones aritméticas
más usuales y fundamentales." (Aguirre Beltrán citado en Nunez, 1994:15)

Este enfoque paternalista percibía a nuestros indígenas como
intelectualmente inferiores , y por lo mismo tenían que ser instruidos con
un currículum que incluyera sólo lo básico de matemáticas y ninguna otra
materia de contenido en su lengua. Las poblaciones indígenas se
resistieron a esta metodología, así como posteriormente -1925- a la escuela
rural de Moisés Sáenz cuya " meta final sería la integración de la
nacionalidad mexicana: la eliminación del mosaico racial y cultural que
impedía el progreso de México" (Arce, 1981:182). Afortunadamente estas
metodologías fueron rechazadas y olvidadas después de muchos años de
aplicación infructuosa.

Posteriormente, en 1939, gracias a los esfuerzos de la Asamblea
Filológica Mexicana, se creó un instituto de metodología y enseñanza,
llamado el Proyecto Tarasco, en Paracho, población purépecha en
Michoacán. El objetivo de este proyecto fue integrar la instrucción con
materiales y temas que los purépechas consideraran útiles, como medidas
253

1

1 '

.,

�de higiene, profilaxis de enfermedades, técnicas de irrigación, actividades
de extensión agrícola, etc. El proyecto fue doblemente exitoso ya que no
sólo sirvió para enseñar a los indígenas a leer y escribir en español, sino
que además logró documentar la literatura tarasca oral (Aguirre Beltrán
citado en Nunez, 1944:16). Sin embargo, aun tuando se estudió y
documentó la lengua tarasca, el enfoque de este modelo bilingüe seguía
siendo de asimilación.

En 1948, después del Segundo Congreso Indigenista Americano en
Cuzco, Perú, el presidente Miguel Alemán Valdés aprobó la ley para crear
el Instituto Nacional Indigenista (INT). Con esto se satisfacían dos
necesidades: mostrar a la comunidad internacional que México estaba
comprometido con las necesidades educativas y administrativas de su
población indígena; y ejecutar las políticas que la SEP creyera conveniente
imponer a estas comunidades. Los intentos de este Instituto de cambiar la
vida de las comunidades indígenas y 'educarlas' para asimilarlas al resto
de la cultura de los que hablan español fueron infructuosos. El INI se
convirtió en otra instancia burocrática inútil, mientras las necesidades de
los indígenas permaneáan insatisfechas (Nunez, 1994:16).

En la actualidad existen 56 lenguas nativas en México (Francis,
1991:51; Nunez, 1994:17; Currículum" Perspectives, 1995:8), con algunas
variantes dialectales. Al repecto, el Artículo 4o. de la Constitución de los
Estados Unidos Mexicanos (1997:4) dice a la letra:

"La nación mexicana tiene una compos1eton pÍuricultural sustentada
originalmente en sus pueblos indígenas. La ley protegerá y promoverá el
desarrollo de sus lenguas, usos, costumbres, recursos y formas espeáficas
de organización social y garantizará a sus integrantes el efectivo acceso a la
jurisdicción del Estado."

Y el artículo 38 de la Ley de Educación
educación bilingüe establece que:

que se refiere a la

"La educación básica, en sus tres niveles, tendrá las adaptaciones

requeridas para responder a las ~racterísticas lingüísticas y culturales de
cada uno de los diversos grupos indígenas del país, así como de la
población rural dispersa y grupos migratorios".

254

Así mismo, en el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000 se
menciona el compromiso singular con la población indígena y con la
diversidad étnica y cultural del país que ha dado origen a la educación
bilingüe y bicitltural. Lo anterior, no necesariamente se ve cubierto en toda
su extensión.

Si bien actualmente se imparte educación bilingüe en 54 lenguas,
con cartillas para primer y segundo años, la política de lenguaje en México
no apoya las lenguas de las etnias nacionales. Retomando lo que menciona
Cifuentes a propósito de los estudios sobre las lenguas indígenas de fines
del siglo diecinueve y principios del veinte "Éstas no son consideradas
iguales al español, ya que no se les apoya política o legalmente para su
mantenimiento como lenguas de trabajo, y sólo interesan en la medida que
proporcionen información sobre el pasado" (1992:16 traducción de la
autora).

En síntesis la educación bilingüe en México está dirigida a una

minoría compuesta de muy diversas etnias cuyo rezago económico y social
las sitúa en desventaja y desigualdad de oportunidades. El objetivo de este
modelo de educación bilingüe, si bien en un principio se vale de la lengua
materna para su alfabetización, es la asimilación a lo que se denomina la
lengua y cultura nacionales.

Bilingüismo español - L2

Por otra parte, se denomina también educación bilingüe aquélla
que se imparte en una lengua extranjera -inglés, francés, japonés, etc. Su
historia se remonta a la conquista cuando la educación se impartía en latín,
o en alguna lengua vehículo -náhuatl- diferente a la lengua materna de los
evangelizados, y se encuentra documentada en las crónicas de los
evangelizadores. En 1830, Luis Napoleón Jaubert y M. Teissier fundaron
un colegio francés que si bien no impartía las clases en este idioma,
"ofrecía español, francés, inglés, álgebra, geometría, trigonometría, historia
antigua y moderna, sagrada y profana, teneduría de libros, dibujo de
planos y mapas y algo de música." (Staples, 1981:137). Sin embargo, en
esta época la principal preocupación consistía en cómo ofrecer educación a
la población, estando el erario público tan desprovisto a causa del
reacomodo después de la emancipación y los cambios consiguientes, por lo
cual la educación bilingüe de cualquier tipo significaba un lujo. ·

255

�Más recientemente Joshua Fishman reahza una investigación a
nivel mundial sobre el estatus de la educación bilingüe en el mundo. He
aquí una reseña del panorama en México de la información recabada en
ciento diez países durante 1972-73, sobre la educación bilingüe a nivel
secundaria:

11

México

En las grandes ciudades abundan las escuelas
secundarias para la minoria de residentes y miembros de
la colonia extranjera, las cuales sirven a W1a pequeña
proporción de los estudiantes locales también.
Sin
embargo no se encuentra disponible ninguna forma de
educación secundaria bilingüe para la gran mayoría de
los jóvenes mexicanos, ni para ninguno de los cuatro
millones y cuarto de indígenas que constituyen cerca del
diez por ciento de la población total. Para estos últimos,
de los cuales una pequeña proporción no conocen el
español, la educación primaria bilingüe compensatoria
está recibiendo de nuevo limitada atención, después de
un siglo de cambios de una política oscilante entre el
apoyo y el olvido a este respecto. La mayoría de los
jóvenes mexicanos inevitablemente aprenden un poco de
inglés (en gran medida de manera informal, de turistas o
medios masivos de comunicación}, pero no se
proporciona instrucción en este idioma debido a
sensibilidades históricas y políticas." (1976:64, traducción
de la autora).

Comparación de políticas

¿Cuánto ha cambiado en poco más de veinte años la realidad de la
instrucción primaria y secundaria en inglés, o en lenguas indígenas en
México? Poco y mucho. Según declaraciones de la Profesora Ludka de
.Gortari, entonces Directora General de Educación lndigena de la SEP, en
1994 la población indígena representaba el diez por ciento de la población
total del país. También mencionó que gracias a recientes políticas de
iniciativas legislativas, se ha hecho un llamado para que los programas
ecwcativos se adapten a las características lingüísticas y culturales de los 56
grupos étnicos del país (Curriculum Perspectives, 1995:8). En 1990 se
había elaborado cartillas de ledo-escritura en lengua indígena para 36 de
las 56 mencionadas, pero sólo para el primer grado. Francis (1991:51),
añade que la distribución de las mismas es limitada y qut, si bien las
256

cartillas valoran significativamente las lenguas indigenas, éstas no
sati,5facen las necesidades de desarrollo de habilidades para la lectura
independiente y la redacción ..

Existen intentos de revalorización de las lenguas indígenas, como
el caso del proyecto Corima en la zona Tarahumara del estado de
Chihuahua. Éste está apoyado en un enfoque de orientación aditiva
"lubrido entre un programa de transición y uno de mantenimiento"
(Nunez, 1994:20 traducción de la autora) y consiste de un programa de
inmersión parcial combinado con uno de doble dirección de
enriq'llecimiento a través del contenido·(two way content enriched). Pero,
si bien el autor lo considera un exitoso programa de mantenimiento de las
lenguas: Tarahumara, Tepehuano, Guarijio, y Pima, podemos hablar de
que ésta es, hasta el momento, la excepción y no la regla. Por lo tanto en
esta oscilación atención-olvido, mencionada por Fishman respecto a la
educación bilingüe, nos encontramos en periodo de atención a lenguas
indígenas en cuanto a la retórica oficial, más no de forma contundente en
los hechos.

En otr~ países del continente como Bolivia y Perú, ambos con
población indígena mayor al 60 por c;iento y que reconocen el Quechua y
el Español como lenguas oficiales, se han creado programas de
cooperación horizontal para proporcionar instrucción a la pobla,ión
indígena que comparte cultura y tradiciones y sólo es separada por una
frontera nacional. Perú ha proporcionado principalmente asesoría a
Bolivia, pues gracias al Programa de Educación Bilingüe en Puno
desarrolló en 10 años los materiales de grado 1 a 6 én Quechua y Aymará y
otras lenguas amazónicas con la intención de convertir estas en lenguas
polifuncionales y no sólo para comunicación informal. Además creó
cuatro centros de capacitación para maestros y cuenta con una esp"'ecialidad
de educación bilit1güe a nivel superior y un postgrado (López y D'Emilio,
1992). A decir de los autores, sin embargo este proyecto se encuentra aún
en fase experimental y no ha alcanzado el grueso de la población indígena
en ninguno de los dos países.

Volviendo a México, por lo que respecta a la educación bilingüe en
lengua extranjera, a mediados de los 70s -primero en el Distrito Federal y
luego en las ciudades polo del país- se empezaron a crear escuelas
bilingües privadas conforme a los acuerdos publicados en el Diario Oficial
de la Federación (DOF) de esta época. Algunas desde pre-primaria hasta
preparatoria, pero la mayoría hasta secundaria solamente y con rangos de
calidad que van de regular a excelente. Predominan 'tas que imparten las
257

�materias en inglés. Si bien existen escuelas para &amp;ancés, al~mán, italiano,
etc., éstas representan un porcentaje mínimo comparativamente. La
mayoría de los programas que se siguen en estas escuelas son, en cuanto a
contenidos, los aprobados por la SEP.

El caso de "American School Foundation" es diferente, ya que su
instalación en el país se remonta a hace más de SO años y, _aunqu:
incorporado a la SEP hasta nivel medio -en el medio supenor esta
incorporado, localmente a la UDEM_(Keller comun'.cación ~rsonal)- su
programa sigue los contenidos y libros _del m;e~ equiva!ente en
preparatoria en E.U.A. (high school), en ingles y la uruca materia que se
cursa en español es, naturalmente, español. Aproximadamente el 5% de
los estudiantes son de nacionalidad estadounidense o canadiense (Keller
rnmunicación personal), y el resto son mexicanos. Por lo t~to es~?5
hablando en realidad de un programa general en inglés con la t.mparttc10n
de espaiiol como lengua extranjera, que resulta en bilingüismo pero tal vez
no en biliteracidad -al menos en español.

Además, tenemos el caso úmco del "Colegio Japonés", el cual con
autorización expresa de la SEP ofrece programas que corresponden a sus
equivalentes en Japón - desde pre-primaria hasta preparatoria (OOF
Acuerdo 1974 ).
Así mismo, en enero 26 de 1983 se firmó el Acuerdo No. 91 (OOF,
1983) por el que se autoriza el Plán de Estudios del Bachillerato
Internacional, el cual menciona los siguientes considerandos:

..............., .......

"Que la Oficina del Bachillerato Internacional es una organización no
gubernamental que posee estatus consultivo con la Organización de la
Naciones Unidas para la Educación, ]a Ciencia y la Cultura (UNESCO), e
impulsa laadopción del Plan de Bachillerato Internacional, como _opción
curricular de reconocimiento múltiple entre los países que autoncen su
aplicación;
Que para mejorar permanentemente los servicios educativos y
elevar su nivel, es necesario buscar nuevas alternativas, que impulsen su
evolución en función de las necesidades del desarrollo Nacional e
Internacional".
En Monterrey la única institución que ofrece esta modalidad es el
ITESM y sus últimas dos generaciones no rebasaron los 30 estudiantes cada
una (lng. Maqueo comunicación personal).

Los problemas de estos dos tipos de educación bilingüe son de
alguna manera similares y disímbolos a la vez. Mientras que la instrucción
bilingüe en lengua nativa para los grupos étnicos no cuenta con una
amplia escolarización formalizada a nivel universitario, pues sólo la
Universidad Nacional Autónoma de México, la Dirección General de
Educación Indígena de la SEP y el Instituto Nacional de Antropología e
Historia ofrece preparación para los maestros bilingües L1 - español,
contadas universidades estatales se diversas carreras para preparar a los
maestros de lengua extranjera, principalmente en inglés.

Sin embargo, como bien apunta en su comentario Fishman, en
México las mayorías no reciben instrucción en lengua diferente al español
Son las minorías a quienes está dirigida la educación bilingüe. El 10%
correspondiente a la población indígena, con su respectiva carga de
marginalidad geográfica, rezago económico, social y cultural -de acuerdo a
la cultura dominante- y bajo nivel de rendimiento académico que recibe
instrucción en su lengua materna, contrasta sobremanera con el perfil de la
otra minoría que recibe educación bilingüe en lengua extranjera -asociada
esta minoría a zonas urbanas- residenciales, prestigio social, estatus
socioeconómico medio o alto, y que relaciona los logros académicos con
movilidad social o beneficio económico. Los contrastes se observan
también en el grado de rendimiento y escolaridad máxima de las dos
minorías.

Por otra parte el currículum oculto de la planeación de lengua,
parece mostrar un desbalance en cuanto a la preparación que se ofrece a
los maestros de los dos tipos de minorías arriba mericionados, lo cual nos
habla de una limitante más para eJ bilingüismo L1 - español. Y si bien se
da instrucción en los primeros 2 años de primaria en lengua nativa, ésta no
se continúa en los años subsiguientes. Además, debido al uso limitado de
las lenguas nativas, sobre todo en zonas urbanas -familia, miembros de la
misma comunidad- éstas están en peligro de desaparecer aún más. Así
mismo, la preparación que se ofrece a los maestros bilingües en lengua
extranjera en la mayoría de los casos los capacita para trabajar como
maestros de lengua extranjera y no de contenidos en lengua extranjera.
Esto en el nivel de primaria, mas para los niveles de secundaria y sobre
todo preparatoria no se ofrece una preparación sólida ni por parte de la
SEP, ni de ninguna otra institución superior. Por lo cual en ambos se
observa siempre una limitada oferta de personal docente capacitado, y en
múltiples ocasiones se echa tnano de maestros que dominan la materia,
pero no la lengua, o viceversa.

258

259

•

�En síntesis podemos parafrasear a Fishman (1976:20~ q_uien
sintetizaba la situación de la educación bilingüe en U.S.A. de la siguiente

manera: caiencia de fondos suficientes; de personal capacitado; de
experiencia evaluada; y de perspectiva socio~tórica; mi~iendo las
necesidades de la instrucción bilingüe actual en Mextco con la mISma vara.

EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL CÓLERA
(Reflexiones sobre un discurso amoroso)

Dr. Ivan Mendiola.
Psiquiatra Egresado de la U.A.N.L.
Psicoanalista de la Asociación Regiomontana
de Psicoanálisis

Llegó con tres heridas :
la del amor,

•.

.... ,
~~

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1•
1

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la de la muerte,
la de la vida.
Miguel Hernández

,

·:·~~ \

Estas líneas, más que un análisis, expresan la reflexión, envuelta de
dudas y pasmo, que produjo la lectura alucinada de El Amor en Los Tiempos
Del Cólera. Se trata -como el título lo ostenta- de una historia de amor llena
de datos que muestran el profundo conocimiento que•tiene Gabriel García
Márquez del ser humano. El libro es una sinfonía, en el que una vez
presentado el tema en las primeras páginas, éste, será lo que le dará cuerpo
a la novela. Como la mejor de las sinfonías, tiene un inicio y un final que
se unen, de ta} manera, que el FIN de la página 473 expande su significadó,
es decir, deja que el lector continúe su propia novela. Lo que no tiene fin, es
la cantidad de recursos literarios, poéticos y nuevamente, de la asombrosa
conciencia que tiene de la vida, de los actos y mas que nada de los
sentimientos humanos, de los que hace gala Gabriel García Márquez en ·
este libro. El tema central es la historia de amor triangular -como todas las
historias de amor- entre Florentino Ariza, Fermina Daza y Juvenal Urbino
de la Calle. De la temprana adolescencia a la senectud. Y como todos los
cuentos, el final será ... y vivieron felices el resto de sus días; lo que suena
tan falso como la democracia, la justicia o la verdad. Antes de iniciar,
quisiera advertir que las especulaciones tienen este mismo rasero y solo
son responsabilidad mía. Relato aquí los sentimientos e ideas que el libro
El Amor en Los Tiempos Del Cólera despertó en mí.

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Cuando por primera vez leí el título del libro, tuve un lapsus
visual, leí "El Amor en Los Tiempos De Cólera". No me sorprendió,
corrociendo las excentricidades del autor por un lado y la cólera como otra
de las caras del amor, por el otro, lo tuve como algo de lo mas razonable.
Es mas, hoy día, pienso que no hubiese estado mal un título así. Pero mi
equivocación no fue un simple lapsus Iecturis, pues todo el libro está
plagado de nombres que dicen más que lo que tienen escrito. Para esto,
empezaré por el título, pues en diferentes partes deJ libro el autor invita a
260

261

�los personajes a confundir el amor con una enfermedad y con un
sentimiento, lo cual no es infrecuente en la vida cotidiana, que el amor,
tenga diversas manifestaciones y que se confundan los sentimientos y estas
manifestaciones sean patológicas, de muy variadas formas y conductas
biz.arras. En la pág. 88 dice" ... y su madre se aterrorizC? porque su estado no
se parecía a los desordenes del amor sino a los estragos del cólera", o en la
pág. '299 Tránsito Ariza solía decir: "de lo único que mi hijo ha estado
enfermo es del cólera. Confundía el cólera con el amor". Para cimentar esta
idea, mas adelante hace decir a Fermina Daza que no podía imaginarse que
aquella carta suya, instigada por una rabia ciega, pudiera ser interpretada
por Florentino Ariza como una cana de amor (pág. 381), y luego ella
pensar que " ... la rabia volvía siempre, y muy pronto se dio cuenta de que
el deseo de olvidarlo era el más fuerte estímulo para recordarlo" (pág. 385).
En esta forma une lo que siempre esta unido, el amor y el odio, las dos
caras de una misma moneda. Nunca encontraremos al amor desligado del
odio y viceversa. En toda ocurrencia de amor hay una dosis, mayor o
menor de agresión, odio. El deseo de poseer al ser amado, los celos, las
recriminaciones, el control, etc. se encuentran en toda relación amorosa.

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Mas los temas del libro son variados y extensos, porque si hay que
no puede desligarse del amor es la vida, y esta es todo lo que sucede
mientras uno respire. Gabriel García Márquez describe los temas mejor que
nadie cuando Florentino le envía cartas escritas a máquina a la recién
viuda Fermina Daza, quien al leer s1,1s cartas dice: "Eran meditaciones
sobre la vida, el amor~ la vejez, la muerte: ideas que habían pasado muchas
veces aleteando como pájaros nocturnos sobre su cabeza, pero que se le
desbarataban en un reguero de plumas cuando trataba de atraparlas'' (pág.
407). Esto mismo lo había escrito antes en su suplemento práctico del
"secretario de los enamorados". Naturalmente que el-autor dice esto y más,
tanto en los temas como en la forma de tratarlos, de entretejerlos, dándoles
coherencia y sentido. Descifrar esto, es un tanto cuando especular en el
vacio, pero ni queda más remedio. La cumbre soñada Qorge Luis Borges)
de cualquier poeta o literato, pudiera (digo pudiera) ser el premio Nobel,
pero que hacer después de obtenerlo? suicidares como Heminway o seguir
escribiendo obras menores como Churchill?. Admira leer una obra que
sobrepasa a la premiada "Cien años de Soledad", en su estilo y pureza.
Única novela dedicada a Mercedes (su esposa) por supuesto y aquí
el juego del lenguaje que tan bien maneja, pues uno se pregunta si es por
supuesto o por su lenguaje que tan bien maneja, pues uno se pregunta si es
por supuesto o por supuesto (de esposa), y ante tal aclaración acude la idea
de si este acervo de conocimientos acerca del amor los aprendió por
correspondencia o son simples factores genéticos transmitidos.

El libro, decía, se inicia con el tema del suicido, de un santo ateo,
Jeremías del amor santo, descrito hermosamente por el autor en una bella
metáfora en donde. el "se había puesto a salvo de los tormentos de la
memoria con .un sahumerio de cianuro de oro". Este tema, no descrito
abiertamente por el autor persiste durante todo el libro. Por ejemplo: la
primera &amp;ase del texto es usada para evidenciar la vida y la muerte a la
vez. "Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre
el destino de los amores contrariados". Y después la pág. 350, cuando
Florentina Ariza se encuentra con Fermina Daza en el cine, dice: "Se
deleitaba con los hálitos del perfume de almendras..." así, este mismo olor
tiene esta m~ma y doble contrapuesta significación.
En éste, digamos, primer capítulo -ya que no los numera-, como lo
decía con antelación, nos expone el tema central del libro. Dice Jeremías
"nunca seré viejo" "tenia la determinación irrevocable de quitarse la vida a
los sesenta años" (pág. 26). La novela termina con el suicido de una niña,
~érica Vicuña: y dos viejos, Florentino Ariza y Fermina Daza, que son
mterpelados por Diego Samaritano , el capitán del buque; "Y hasta cuando
cree Ud. Que podamos seguir en este ir y venir del carajo? Puedo
terminarla diciendo: Y vivieron felices el resto de su vidas", pero contesto:
"Toda la ~ida''. Podríamos pensar que Gabriel García Márquez, premio
nobel_de literatura, galardonado por las reinas de la belleza, propuesto más
de mil veces como presidente de su república natal, hijo predilecto de su
~ueblo, ovacionado por sus ávidos lectores, próximo a cumplir 60 año,
tiene un~ idea ínicial que modifica al final, pero mejor esas especulaciones
se las deiamos a los conocedores del inconsciente a control remoto y a otros
sabedores de la vida y mejor volvemos al texto y sus temas.
El amor y sus celos, la sexualidad y la sabiduría de la vida y la
muerte campean libremente en todo el libro, con lo que esto contiene, la
~eje~, .el tiempo, el matrimonio, la diferencia entre hombre y mujer, la
fidelidad etc... Es un texto inacabable donde podemos bordar temas tan
diversos que tardaríamos mucho en acabar. Por esta razón, he decidido
limitarme a pocos temas y más que nada, a las palabras del autor, para así
dejar a la imaginación del lector.
.
Gabriel García Márquez enaltece a la mujer y le da un trato de
igual, aún cuando Doña Blanca, y la madre del Dr. Juvenal Urbino trató de
imponerle ideas y acciones, se encontró con una mujer como Fermina Daza
quien solía _deCU: "a la,,mierd~ abanico que es tiempo de brisa". En la pág.
462 Florentmo piensa Na&lt;lJ le habría sorprendido, porque el sabía que las
mujeres son iguales a los hombres en sus aventuras secretas" las mismas
estratagemas, las mismas inspiraciones súbitas, las mismas traiciones sin
remordimientos''. Es más, en otra parte hace decir lo siguiente al Dr.
Juvenal Urbino "Los hombres somos unos pobres siervos de los

.

262

263

�· · ·
en cambio cuando una mujer decide acostarse con un hombre,
preJUictos...
,
d ·be
·
no hay talanquera que no salte, ni fortaleza que no ern , ~
consideración moral alguna que no esté dispuesta a pasarse por e
fundamento no hay Dios que valga". (pág. 448).

•••

·-·

1

Con propiedad y elegancia García Márque_z m~eja la difícil
relación entre el hombre y la mujer, ya sea en un matrimo":1° ~erdur;:~ Y
aparentemente sólido, como los amores fugaces de las paJaritas pe 1 as
de la noche. El libro es un tratado del amor con sus frecuentes
componentes; la mirada, la fidelidad, los celos, la locur~ y sobreto~o la
alid d a la que da un trato especial durante todo el libro. A traves del
sexu
a ,
d
,
• ~t..:
dos
que
Dr. Juvenal Urbino dice: "Estaba contra to a razon c1enuuca
,
t s
rsonas apenas conocidas, sin parentesco alguno en~ s1, con carac_ ere
ped15
_ tintos con culturas distintas, y hasta con sexos distintos, se vieran
'
·
comprometidas
de golpe a vivir juntas, a dormir en .1a misma
cam~, a
compartir dos destinos que tal vez estuvieran determmados en sentidos
·
t " Dea'a• "El problema del matrimonio es que se acaba todas las
d 1vergen
es ,
·
.
d 1
noches después de hacer el amor, y hay que volver a reconstruirlo to as as
mañanas antes del desayuno" (págs. 286-287).
Cuando leemos las primeras partes del libro, hace sentir que el
matrimonio es posible y no sólo eso sino hasta e~table y feliz. Poco a poco,
como en una disección roma del mejor anatom1Sta, nos va mostra~~o la
·dad para sólo de1·arnos al final con la fantasía de la felicidad.
cruel real 1 ,
d
d ·
Algunas muestras: "El problema de la vida pública es apren ~r a omu~a!,
el terror, el problema de la vida conyugal es aprender a dominar el tedio .
, 289) "Era un marido perfecto. Nunca recogía nada del suelo, 111
(pag.
·
d d l
apagaba la luz, ni cerraba una puerta. En la , obs~i~~
e a m_a nana,
cuando faltaba un botón en la ropa, ella le 01a decu: Uno necesita dos
esposas, una para quererla y otra para que le pegue los botone~" (pág. 304).
" ...se trataban con la confianza de dos esposos que se habJan ocul~d?,
tantas cosas en esta vida que ya no les quedaba casi nada para dectrS~
(pág. 376), Juvenal diciéndole a Ferm ina: "Rec~~rda si~m pre que
ma~
importante de un buen matrimonio no es la feltc1dad, smo la estabilidad

!~

(pág. 409).
La mirada, lenguaje universal, portón de entrada a los secretos del
alma y que sirve para iniciar o derrumbar amores, o conocer ~l siti~ donde
se ocultan. "La lección no se interrumpió, pero la niña levanto 1~ v1Sta para
ver quien pasaba por la ventana, y esa mira~a casual -~e el ongen de un
cataclismo de amor que medio siglo despues le envio una carta de dos
líneas: "Hoy, al verlo, me di cuenta que lo nuestro no es _mas que una
·, " . (pa' g. 144). Cuando Florentino hacía sus correnas nocturnas
ilus1on
bastaba una mirada de sesgo para saber donde estaba el amor" . (pág. 247).
26-!

Con los celos ponemos en duda la razón del amor. Cabe preguntar
si el amor no es mas que la transferencia de nuestras partes queridas,
necesidades, odiadas o temidas, en la figura amada, para después poseerla
y convertirla en nuestra propiedad, nuestro objeto de seguridad. Los celos
cuestionan la razón del amor, si la hay, y nos provoca a pensar
profundamente en el sentido de las relaciones de pareja en el contexto de la
fidelidad ¿Es el amor monolítico? ¿Por qué aparece y por que desaparece el
amor? ¿Se puede amar a más de una persona a la vez? ¿Por qué entonces
llegar a necesitar a más de una persona para tener satisfechas las
necesidades de amor? Estas y más preguntas está aludiendo el autor en su
obra.
Cuando Florentino Ariza fue nombrado director general de la
Compañía Fluvial del Caribe se sentía nostálgico bajo la sombra de
Fermina Daza "Lo acoro pañó el recuerdo de todas; tanto de las que
dormían en los cementarios, pensando en él a través de las rosas que les
sembraba encima, como las que todavía apoyaban la cabeza sobre la
misma almohada en que dormía el marido con los cuernos dorados bajo la
luna. A falta de una deseo estar con todas al mismo tiempo, como siempre
que estaba asustado"(pág. 368). Con Ángeles Alfaro la del sexo tierno y su
violonchelo de pecadora "Florentino aprendió lo que ya había padecido
muchas veces sin saberlo: que se puede estar enamorado de varias
personas a la vez, y de todas con el mismo dolor, sin traicionar a
ninguna" ... "El corazón tiene más cuartos que un hotel de putas" (pág.
370).

Dice Garáa Márquez que no hay cosa más complicada que el
amor, y al adolescente Florentino lo ubica en la pág. 82 sintiendo que
"poco a poco fue idealizándola, atribuyéndole virtudes improbables,
sentimientos imaginarios, y al cabo de dos semanas ya no pensaba mas que
en ella". Su padre "le recordó que los débiles no entrarían jamás en el
reino del amor, que es un reino inclemente y mezquino, y que las mujeres
sólo se entregan a los hombres de animo resuelto, porque les infunden la
seguridad que tanto ansían para enfrentarse a la vida" (pág. 93 y 94).
Florentino padece de un amor extraterreno. Nada lo amilanaba, todo lo
reservaba. Incluso "la propia Tránsito Ariza se murió convencida de que el
hijo concebido por amor y criado para el amor estaba inmunizada contra
toda forma de amor por su primera adversidad juvenil" (pág 271). A través
de Sara Noriega aprendió "que todo lo que hicieron desnudos era amor.
Dijo: Amor del alma de la cintura para arriba y amor del cuerpo de
la cintura para abajo" (pág. 273). Fermina pensaba diferente, pensaba que
el amor era un espejismo, un autoengaño, una quimera del corazón.
Cuando ya viejos Florentino sentía que: "Te1úa que enseñarle a pensar en
el amor como un estado de gracia que no era un medio para nada, sino un
265

1

' •

�origen y un fin en si mismo" (pág. 400). En su viaje por el río de la
Magdalena después de haber hecho un amor tr~quilo y san?, de ab~elos
percudidos, Fermina y Florentino sentían que: Era co~o s1 _se h~b1eran
saltado el arduo calvario de la vida conyugal, y hubieran ido sm mas
vueltas al grano del amor" ..."Pues habían vivido junt9s lo bastante p~a
darse cuenta de que el amor era el amor en cualquier tiempo y en cualquier
parte, pero tanto más denso cuanto más cerca de la muerte" (págs. 469 Y
470).

Los celos acusan la propiedad privada, el objeto del deseo, como
tal, como objeto transferible, como cosá de la cual uno puede apropiarse o
si no, como la herida narcisista de no ser la única persona amada deseada Y
centro cósmico de la relación. "Florentino Ariza no entendía como una
soltera sin pasado podía ser tan sabia en asuntos de hombres... se retorcía
de celos regresivos pensando que tal vez ella fuera más paseada de lo que
fingía, pero tenía que tragárselos enteros, porque también él le deáa, como
les dijo a todas que ella había sido su única amante". (pág 272) El manejo
de los celos no siempre es tan tranquilo y maduro, en ocasiones es cruel Y
sanguinario como cuando Olimpia Zuleta se desnudó delante del marido
sin acordarse del letrero que Florentino le había escrito en el vientre con
tinta roja y que deáa: ésta cuca es mía. El marido la degolló de un tajo con
su navaja de barbero y sin inmutarse (pág. 297). El único momento en que
se encuentra próximo a derrumbarse el matrimonio entre Fermina Daza Y
Juvenal Urbino es por el amorío de éste con la señorita Bárbara Lynch. Es
en este pasaje donde más claramente el autor muestra el dolor narcista,
cuando después de que Ferrnina Daza le recrimina que tiene el derecho de
saber quien es y el le relata los pormenóres de este desafuero, pues "el no
había hecho lo que ella esperaba con el alma en un hilo, y era que lo negara
todo hasta la muerte, que se indignara por la calumnia, que se cagara a
gritos en esta sociedad de mala madre que no tenía el menor reparo en
pisotear la honra ajena y que se hubiera mantenido imperturbab~; a~
frente a las pruebas demoledoras de su deslealtad: como un hombre (pag
342 y 342). La celebre viuda de Nazareth comprendía la fidelidad diciendo
acerca de su marido muerto: "Soy feliz porque solo ahora sé con seguridad
donde está cuando no está en la casa" (pág. 207).
Viejos, Florentino y Fermina viajaron en el buque, que por cierto se
llama Nueva Fidelidad, ella le pregunta de un modo casual que nunca
había oído decir que el tuviera una mujer "y él le replicó de inmediato sin
un temblor en la voz: -Es que me he conservado virgen para ti-".
El temario es inagotable y trataré de ser breve con los asuntos que
a continuación abordo: la sexualidad, la vejez y la muerte. El por que de
estos tres temas está resumido en el epígrafe que escogí para esta
disertación. Pienso que el hombre vive en este mundo (si es que pudiera
266

existir alguna razón) para la preservación de la especie, como un pequeño
eslabón de esta ya larga cadena cósmica, en este ignoto universo. El
hombre tiene la pecuµaridad diferencial con el resto de los animales, de
que además de t,rasformar sus alimentos antes de ingerirlos, puede y desea
aprareserse sin necesidad de celo. Es pues la sexualidad, en esta doble
razón, altamente valiosa. El hombre se comunica, habla y a veces, piensa.
Se anticipa con el pensamiento a los hechos, especula, discierne,
medita sobre su pasado y prevé para el futuro. Sabe ineludiblemente que
es mortal. No ignora que la vejez es la antesala del último eslabón de su
ciclo vital. Estas razones me han empujado a signíficar la vejez y la muerte
a la par con la sexualidad. El Amor en Los Tiempos Del Cólera es un breviario
sexual bastante completo. Es en la ciudad escenario de este libro, a donde
llegaban barcos de Europa, pasando de contrabando "desde postales
obscenas y pomadas alentadoras, hasta los célebres ·preservativos catalanes
con crestas de iguana que aleteaban, cuando era del caso, o con flores en el
extremo para que desplegaran sus pétalos a voluntad del usuario" (pág.
142). Sin embargo, reconoce que se trata de un instinto personal del amor,
que no hay teorías artesanales ni científicas, capaces de entorpercelo, tal y
como se lo enseñó Ausencia Santander (pág. 243). Deáa Florentino Ariza:
"El mundo está dividido entre los que tiran y los que no tiran. Desconfía
de estos últimos: Cuando se salían del carril, era para ellos algo tan
insólito, que alardeaban del amor romo si acabaran de inventarlo. Los que
lo hacían a menudo, en cambio, vivían sólo para eso. Se sentían tan bien
que se portaban como sepulcros sellados, porque sabían que de la
discreción dependía su vida". (pág. 251). Pero este conocimiento no lo
dudo asimilar tempranamente a pesar de haber tenido un magnífico
maestro, lotario Thugut, quien no tan sólo le enseñó el uso del telégrafo y a
tocar el violín, sino la vida de las pajaritas y la verdadera sexualidad. "Al
contrario de lo que hacía creer su corpulencia, Lotario Thugut tenía una
perinola de querubín que pareáa un capullo de rosa, pero este debía s.e r un
defecto afortunado, porque las pájaras más percudidas se disputaban la
suerte de dormir con él, y sus alaridos de degolladas remeáan los estribos
del palacio y hacían temblar de espanto a sus fantasmas. Deáan que usaba
una pomada de veneno de víbora que enardecía la silla turca de las
mujeres, pero el juraba no tener recursos distintos que los que Dios le había
dado. Decía muerto de risa: "Es puro amoé' {pág. 91). Gracias a estas
enseñanzas y a las que el aprende de todas las mujeres que ama se vuelve
un experto en el amor. Su vida práctica la inicia con la viuda de Nazareth
"la que le sobraba en ternura lo que le faltaba en artes marciales" (pág. 209)
"La incitó a dejarse ver mientras hacían el amor, a cambiar la posición
· convencional del misionero por la de la bicicleta de mar, o del pollo a la
parrilla, o del ángel descuartizado..." (pág. 208). Y así Gabriel García
Márquez nos pasea por todos los recovecos de lo que el llama amor de la
cintura para abajo.

267

�El libro está basado en gran parte en la historia de amor de U11
joven de 76 años y su amada de 72. Florentino dice: "sólo entonces había
comprendido que un hombre sabe cuando empieza a envejecer porque
empieza a parecerse a su padre" (pág. 233). Fermina lo reconoció "Una
noche, después de mucho eludir el pasado, llegó a la hacienda de la prima
Hildebranda, y cuando la vio esperando en la puerta estuvo a punto de
desfallecer; era como verse a sí misma en el espejo de la verdad. Estaba
gorda y decrépita..."(pág. 347). El autor en defensa de la senectud habla de
que el amor a esa edad es una dicha y no una cochinada, de quien vive en
el desea, a esa edad lo continua, tirar en su destino. También nos muestra
su miedo a podrirse en vida, a perder en vida, a pesar la memoria , a morir
en la total ignominia y burla de los demás.

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Antes de terminar, tres alegorías a la muerte llenas de gran poesía,
para hablar de un tema tan difícil como penoso: A los nueve años tuvo sin
darse cuenta una señal prematura de la muerte, pues estando con su padre,
éste le dice: "Si yo me muero ahora apenas si te acordarás de mí cuando
tengas mi edad. Lo dijo sin ningún motivo visible, y el ángel de la muerte
flotó un instante en la penumbra fresca de la oficina, y volvió a salir por la
ventana dejando a su paso un reguero de plumas, pero el niño no las vio.
Habían pasado más de veinte años desde entonces y Juvenal Urbino iba a
tener muy pronto la edad que había tenido su padre aquella tarde. Se sabía
idéntico a él, y a la conciencia de serlo se había sumado ahora la conciencia
sobrecogedora de ser tan mortal como él" (pág. 158 y 159).
El padre de Florentino Ariza había escrito: "Lo único que me duele
de morir es que no sea de amor" (pág. 233).
El tío de Florentino Ariza, León XII, que hacía llorar a las piedras en los
entierros, cuando le entregó la dirección general de la Compañía Fluvial
del Caribe, concluyo: "La única frustación que me llevo de esta vida es la
de haber cantado en tantos entierros, menos en el mío" (pág. 367).
Para finalizar este breve recorrido por el libro, la frase que
realmente pudiera englobarlo y que es la que piensa el Capitán
Samaritano: " ...y es que es la vida, mas que la muerte, la que no tiene
límites" (pág. 473).

BILINGUAL EDUCATION AS SUCH DOES NOT AND
CANNOT ALWAYS REPLACE SECOND LANGUAGE TEACHING
FOR TIIE PURPOSE OF DEVELOPING SECOND LANGUAGE SKJLLS
WE SHOULD TIIlNK OF BILINGUAL EDUCATION AND
FOREIGN OR SECOND LANGUAGE TEACHING
AS NATURAL ALLIES RATHER THAN ALTERNATIVES
(POLITZER 1977 IN MILK 1985:670)

Sara Alicia Ancira Aréchiga
Preparatoria No. 15
Coordinación de Preparatorias, Secretaría Académica, UANL

Introduction

lncreasingly, due to economic, social, cultural, and academic
reasons proficiency in English is becoming a must in Monterrey, México.
To meet thi.s need the Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) has
developed different English language programs which seek to promote
the_ ma~ter_Y of ~nglish among university students. Presently, the
umv~rs1ty IS offenng a program at the high-school leve} that integrates
English language instruction into academic content instruction. This
means that English language is used as the medium of instruction for
sci~nce - biology, chemistry, physics- mathematics and computer science
whtch are part of the official school currículum. English language, in this
approach, becomes the vehicle for teaching and leaming the specific
knowledge of such academic subjects.
Many programs have been developed conceming the integration
o~ the academic content with language instruction. Those programs meet
different needs. For example sorne have been implemented in countries
(e.g. USA) which receive immigrants and seek to integrate them into their
new society. Therefore, those programs are addressed to minorities.
Such programs have a lot of implications, mainly social, but also economic
and cultural.
Co_n~ersely, other programs such as this high school bilingual
program fit mto what John Edwards (1984a in Baker 1988: 46) defines as
the "maintenance or enrichment bilingual educatio~ where two languages
are k~pt through~ut ali or_ most of schooling". That is, both languages are
used m school wtth the aim that students develop academic achievement
and proficiency in both languages.
Pluralism, enrichment and
biculturalism are aU involved, as Baker puts it.
'
.
Ta~ing into account intensity, goal, and language status as
vanables FIShman &amp; Lovas (1970 in Hamers and Blanc 1989: 190) would
describe this program as partial - bi/iterate bilingualism in which L1 is

268

269

�utilized in cultural academic subjects (e.g. history, arts, literature) and L2
is used in science (e.g. economics, biology, chemistry). According to its
goal, this is an enrichment program designed for a majority whose aim is
based on "developing an additive form of bilinguity," that is the second
language does not replace the native language. Language status refers to
the confrontation of major world language versus a minor language. or
about language of primary importance versus language of secondary
importance in education. Thus at school two languages are used in
teaching, the native language, Spanish, and an intemational language,
English, both of equal status.

....

On the other hand, due to the social context wherein the high
school bilingual program of the UANL is developed, it belongs to what
Goader (1976 in Baker 1998: 47) refers as "Élitist bilingualism". This is the
type of bilingual schooling in which the proficiency of two languages are
both related to cultural and economic value. To have access to economic
rewards, the key factor is the "choice" that students make for having
bilingual schooling. Students in these bilingual programs are expected to
progress at least at the same rate as nonbilingual students.
Many bilingual programs, i.e. bilingual, immersion, and two way,
are (mainly in the USA) based on Krashen's theory of second la11guage
acquisition which, broadly speaking, is stated as follows,
Krashen suggests that a second language is most successfully acquired when
the conditions are similar to those preseni in first language acquisition: that is,
when the focus of instruction is on meaning rather than on form ; when the
language input is at or jusi above profictency of the leamer; and when there is
sufficient opportunity to engage in meaningfol use of that language in a
relatively anxiety-free environmenl. This suggests that the focus of the second
language classroom should be on somelhing meaningful, !;Uch as academic
content, and the modification of the target language facilitates language
acqu isition and makes academic content accessible to S(&gt;(·ond language leamers.
Krashen suggests that a second language is most successfully acquired when
the conditions are similar to those present in first language acquisilion : that is,
when the focus of instruction is on meaning rather than on form; when the
language input is at or jusi above profictency of the leam er ; and when there is
suHicient opportunity to engage in meaningful use of that Janguage in a
relalively anxiety-free environment. This suggests that lhe focus of the second
language classroom should be on something meaningful, such as academic
content, and the modification of the target language facilitates language
acquisilion and makes academic content accessible to second language Jearners.

Taking into account the vast literature that presents the benefits to
be gained by implementing a bilingual program, with empirical as well as
theoretical considerations, an economic review of integrating a second
language into the academic instruction is presented in order to be aware
of the im plications and results that such integration convey.
Using the theoretical framework for language development
proposed by Bialystok (1988, 1991) this paper was developed to elucidate
the psycholinguistic nature of the bilingual program that has just begun in
the UANL and is a brief description to give a ge11eral idea of the program,
its aims and its social relevance for the community.
·
The descriptio11 of Bialystok's model explains the acquisition and
processing of kllowledge, i.e. a second language. This cognitive model is
embodied by two processing components named analyzed kllowledge
and automatic or more recently, control of processing, "that jointly
function to develop proficiency in the language" (Bialystok 1994: 157).
To detect if bilingual schooling has a positive or negative effect on
students' academic achievement, this study also attempts to produce
em pirical data that bilmgual education programs encourage accelerated
educational progress, that is academic achievement, and promote second
language proficiency. Results from academic examinations and from the
TOEFL (practice tests) at the end of an academic semester are introduced
in order to present preliminary results related to the effectiveness of the
program.
Of course, these are not considered definitive results. Instead,
they are oruy a part of the whole process of evaluation that is in progress.
Since the program was implemented seven months ago, oruy partial
results are shown, but to present a congruent scenario that I consider
relevant, it gives sorne evidence of the results of participating in this
bilingual program. Needless to say, there is still much work to be done
since this type of program causes controversy and raises questions
without absolute answers. However, the research related to this program
will continue in order to guide the decisions that will be made, since this
program is considered highly relevant for the Universidad Autónoma de
Nuevo León dueto its aims of pursuing academic excellence a11d language
proficiency.

(1982Crandall 1994: 1)

Crandall (1994) mentions the benefits of integrating language and
academic content instruction since English as a means of instruction
promotes in students not oruy academic development but also English
language proficiency.
270

•• •

271

1

.,

�The Bilingual Program of the Universidad Autónoma de Nuevo León
-A Brief Description

It is precisely those educators and intellectuals
most interested in the Global Community
who must be interested in bilingual and bicultural education
Jor all our chíldren, for it is only out of such education
that the multiple-group membership can come
that can foster such a community
for the masses rather than for the ehtes.
Monohngual and monocultural education is artificial and false,
·
particularly if we have One World in mind.
The world is not unifiable on the bas:is of cultural monisms.
Indeed, such monisms are more likely to destroy the world than to save it!
(Fishman 1976: 9)
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The high school (preparatory) bihngual education program of the
Universidad Autónoma de Nuevo León, in Monterrey, Mexico, seeks to
achieve high academic levels and bihngual proficiency in the students. In
th:is educational program, content area subjects are learned through both
Spanish and English. Among the main program aims are encouragement
of academic excellence and development of English language proficiency
as well as the promotion of awareness of cultural diversity.

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This program was launched in 1997 by the Academic Vice
Presidency of the Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), through the
Coordinación de Preparatorias (Preparatory Academic Coordination). It was
designed and its implementation is under the supervision of the author
and _L aura Esthela García Alvarez. [t started as a pilot program with four
groups of thirty students each, who are now in the second semester of the
four-semester currículum. English is used more than 50% of the
instructional time. An extra ESL class, which is not part of the official
currículum, is given each semester in 8 modules of 40 hours each, as a
support and complementary course to meet the need of increasing the
formal knowledge of language.
The bilingual high school students attending Preparatoria 15Florida, (located in the southeast area of Monterrey) come from middle
and upper middle class families with solid professional and academic
- backgrounds. According to preliminary results of a follow up study -now
in progress- this program could be offered to the rest of the high schools
(28 schools with a 40,000 student population) by year 2000.

planned and given in at least two larrgu¡fge"'r.''rtrere are many different
types of bilingual education programs, e.g. immersion, submersion, twoway instruction, etc. Whatever the program be or character:istics it
possess, all of them involve instruction in both languages.
In th:is program English is used more than 50% of the instructional
time, i.e. biology, chem:istry, physics, computer science, and mathematics,
besides the English language courses. Spanish language, literature, social
studies, arts and humanities are given in Spanish. as well as counsehng,
and physical education.

Most salient characteristic features of the bilingual program

• First bihngual pubhc school program in Mexico
• Pilot progi:_am for further implementation in the rest of UANL high
schools
• Systematic follow-up and evaluation
• Teacher development program: -joumals, peer and self-observation
and evaluation (refl.ective teaching)
• Innovative instructional practices, i.e. cooperative learning, task-based,
project-based
• Academic a~hievement, not language learning, becomes the main goal
and L2 acquisition results from language exposure through content
• Traditional high school currículum plus an extra English course to
support students to handle academic content in L2
• International exchange programs -teachers/students
• Adjunct enrichment activity programs, i.e. music, Jeadership, student
newspaper, German introductory courses, history of comics strips, and
drama (Ancira and García 1997).
With regard to the nature of the program, two groups of students
take a "communicative" Enghsh course that seeks to help students to
develop social, interpersonal communication skills (BICS). The other two
groups receive "content-based" second language instruction in order to
develop their cognitive academic language proficiency (CALP), a
discourse distinction that has been presented and studied by Cummins
(1981 in Christian et al. 1990: 144). The purpose of implementing different
~ourses 1S to determine ~hich of these two language course types fosters
1mprovement of the students' English performance in the academic
subject classes. When results emerge, a decision will be made about the
approach of the instructional dass of English in this bihngual program.

Hamers and Blanc (1989: 189) define bilingual education as "any
system of schoo] education in which, at a given moment in time and for a
varying amount of time¡ simultaneously or consecutively, instruction is
272

273

�A local context
Monterrey (with a population of 2 million )is 230 km south of t~e
Texas border and due to the city's commercial, financia}, and industnal
dynamism, English has an important presence.
According to t~e
Department of Economic Development of the ~tate of Nue,vo Leon
(Gobierno del Estado de Nuevo León 1997), Monterrey lS t~e country s se~ond
largest industrial center after México city. People m the top busmess
positions usually are proficient in English.

In order to establish a context wherein this bilingual program is
developed, it might be fruitful to consider how many bilingual
educational programs have been implemented in Monterrey area. See the
following chart:

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Level

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2-7 Elementary

S-10
Jr High-School

Bilingual
Schools

35

34

26

11-12
High-School Commercial

6

9

Source: Gobierno del Estado de Nuevo León 19'17

These schools basically develop similar ed ucational programs, the
official curricula of the Ministry of Education. They present slight
differences in their bilingual programs and the proportion of instructional
time in each language varíes among them, but they ali share the airo of
developing bilingual proficiency.

...........,, .......,.,,.

Most of the above schools are kindergarten and elementary schools,
fewer belong to junior high-schools and only six are high-schools
(preparatory). All except the one of the UANL, are private and ex~nsive
schools. In the light of this information it is easy to see the correlation of
social class with English language proficiency as well as the status that
English has in the community. According to a survey carried out by E/
Colegio de la Frontera Norte ( Zúñiga 1990) in Monterrey there is a strong
relation between social class and English proficiency.
Among all the benefits that a bilingual program might offer: L2
proficiency, schema flexibility, acceptance of other cultures, academic
enhancement, cultural enrichment, and better professional opportunities,
the major benefit would be to let more people have access to these
. opportunities. Thus the first commitment of this program is to benefü a
wider range of the population, in order to help students to attain
intemational standards and enable them to become informed and active
citizens in the age of globahty.

274

lt is important to point out that because of its nature as a pilot
program, a systematic evaluation is in progress, and depending on results,
changes and adjustments will be made.

Some Reasons forTeaching-Leaming Through a Second Language
-Language integration vel'Sus isolation
Experiences in immersion classes
illuminate the practice of second language teaching
and indicate effective ways of attaining high levels
of academic content mastery and target language proficiency.
Evaluations of a variety of immersion programs suggests
at least three elements of general relevance
for second language instruction:
1) instructional approaches.that integrate content and
language are likely to be more effective than
approaches in which language is taught in isolation;
2) an activity - centered approach that creates opportunities
for extended student discourse is likely
to be beneficia} for second language leaming; and
3) language objectives should be systematically targeted
along with academic objectives in order to maximize language leaming.
(lntegrating Language and Content: Lessons from lmmersion 1995:3-4)

Content-based language instruction emerged as an approach to
language leaming as a response to general conditions that must be met for
successful language leaming. Brinton, Snow, and Wesche (1989: VII)
affirm "second language is leamed most effectively when used as the
medium to convey informational content of interest and relevance to the
leamer" . As a result of both empirical research and second language
acquisition theory, learning in this approach is focused not on language
but rather on meaning in a context wherein content becomes the principie
factor for developing functional language skills in the first and second
language for any age group.
When academic content is leamed by a second language
Cummins (1982 in Lewelling 1991: 2) points out that in order to achieve
success, cognitive academic language proficiency (CALP) is needed, since
this "type" of language is involved with cognitive skills and conceptual
knowledge which, according to him, "can be transferred from the native
language to English". Such transformation is described by Saville-Troike
(1988 in Lewelling 1991: 2) as the a priori knowledge that can be
extrapolated to second language, in other words is a "preexisting script
for school". As Hakuta (1990 in Lewelling 1991:3) demonstrates, a child
learning about velocity in Spanish can transfer this knowledge t~ English

275

�withoút learning again the concept if the relevant needed vocabulary is
given.
Because of the advantages of integrating content and language
learning .different educational programs have emerged using the second
language as the medium of instruction. The main aim of immersion
programs is academic achievement not language learning. The integration
of second language instruction and academic content is more effective
than teaching the language per se. Results given by immersion programs
(Crandall 1994: 1) have de.monstrated that:

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► Language is ~cquired effectively when students are engaged in real
acts of communication, and the academic content of currículum gíves the
basis for that meaningful communication.
► Relevant academic content encourages authentic communication in the
classroom, motivating students to learn the new language. There is a
correlation between language and cognition as well as social awareness.
lntegrating language and academic instruction help to strengthen the
concurrent development of these components.
► Each academic subject has its own discourse.
Evidence has
demonstrated that students develop awaxeness of different discourse
types, i.e. the way language is used in mathematics is not the same as in
the other academic subjects.
To integrate language and content, there are at least five different
reasons that Brinton et al. (1989: 3) draw up. The first is }?ased on English
for Specific Purpose (ESP), which seeks to promote successful language
learning via the uses of the taxget language that the leamer will need,
focusing, then, on language functions and forms. Second, it is related to
content, taking into account that information is relevant and motivating
for learners, assuming this eases leaming.
Third, pedagogical
considerations are borne in mind since learnihg is based on previous
knowledge that the learner possesses of the subject content area as well as
of the a~ademic context and the second language. Fourth, it refers to the
teaching of language in context, focus on this approa~h is towards both
language use and language usage. Leamers, then, get in contad not only
with grammar conventions but' mainly with wider discourse features and
interperson@l interaction pattems. Finally, they emphasize, the main
argument, for content based courses, is derived from research in second
language acquisition. A condition for successful language leaming
according to this research is that input provided to leamers must be
comprehensible to them, but if the purpose of this is the acquisition of
language, new elements supported by ~ontextual and verbal devices must
be added to this input. _The leamer interacts with limited knowledge of
language, h.is schemata and his expectations, combining language form
and meaning which are the basis for language acquisition.

276

Taking into account the conditions of language learning one issue
of concem is the distinction between acquisition and learning. Even
though these terms axe sometimes used interchangeably, the term
acquisition is used for the process where language is acquired as a result
of natural and chiefly, random exposure to language. The term language
learning is used when the exposure is purposefully structured for
language teaching (Wilkins 1974:26 in Ellis 1990:41). According to Ellis
(1990) this is the same as informal and formal language learning contexts
(see Ligtbown and Spada 1993:121-2). Conversely for Krashen &amp; Terrel
(1983: 26-7, Ellisl985: 229-30, 1990: 57) acquisition and learning might
occur in both contexts since Krashen defines such distinction in process
terms, i.e. the way language knowledge is internalized and st?red.
What Krashen &amp; Terrell (1983, Ellis 1985: 261-3, 1990: 56-7) label as
acquisition-leaxning distinction has become the key feature of Krashen's
theory of second language acquisition -The Monitor Model theory,
wherein this dichotomy, besides of the natural order, the monitor, the
input, 'and the affective filter hypotheses embodied in the Natural
Approach proposed by Krashen. Language acquisition is the result of
using language in real communication which is the natural manner of
developing language ability. This is a subconscious process, similar to
child first language acquisition, in which there is no awareness of the rules
of the language. Instead, a feeling of correctness or incorrectness is
perceived.
0n the other hand, learning, for Krashen, is knowing about the
language through formal teaching and purposefuJ study. This is a
conscious process employing the explicit knowledge of language ·rules
which leads to awareness of them. Besides emphasizing such distinction,
Krashen argues that acquisition and learning are stored separately and
that the knowledge that has been learned can not become acquired
knowledge. Krashen thus makes a sharp and simple distinction.

.
Examining how classroom second language learning takes place
EllIS (1990:1-2) states that as a starting point it is necessary to define
"classroom language leaming" and its opposite " naturalistic language
leaming" whose differences can be analyzed from sociolinguistic,
psycholinguistic, and educational bases. From the psycholinguistic point
of view, which is the concem of this paper, Ellis adds that the key factor is
the distinction between formal and informal leaming.
Formal leaming is related to structured language activities which
seek to teach about the language through explicit rules of grammar, i.e.
the
~ormal organization of language. 0n the other hand informal learning
mvolves a spontaneous process, from exposure toan environment which
277

�provides certain conditions for promobng participation in
communication. Despite that formal learning is considered equivalent to
classroom learning, and informal learning is related to nonformal settings,
this does not mean that informal learning can not take place in a
classroom. For example, a class which seeks to engage leamers in
effective communication, where meaning is emphasized rather than
Ianguage structure or forro, provides informal learning as is proposed by
the communicative approach (Richards and Rodgers 1986). In the same
way, Ellis adds, formal leaming may be present in informal learning when
in a natural environment the leamer participates in a conversation and
asks for linguistic information.

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Dulay, Burt and Krashen, in their Language two (1982), mention the
positive effects of natural exposure or communication, i.e. when the focus
of the speaker is on the content not on the forro, since, they affirm, this
promotes the development of communication s.kills in a second language
in foreign as well as host settings.
This argument is supported by research reported by Saegert, Scott,
Perkins and Tucker (1974 in Dulay, Burt and Kashen 1982:16) who
surveyed students at the American University in Cairo, Egypt and at the
American University in Beirut, Lebanon. Nevertheless many of the
students had attended schools wherein academic subjects were taught in
English; Saegerl et al. analyzed the students English proficiency and the
number of ye~ of formal English ~anguage instruction or whether
students had academic experience through learning content subjects in
English or another foreign language. As they did not find relationships
between English proficiency and the number of years of formal instruction
of English as a foreign language, but found conversely that English
proficiency was related to the use of English as a medium of instruction in
academic subjects. Consequently the study concluded that leaming
experiences where the academic subjects are taught (leamed) in English
make the difference in predicting English proficiency.

In trying to pin down the role of second language as a medium of
instruction, it must be home in mind that there are many educational
programs in the context of bilingual or immersion programs whose
implementation, depending on social, cultural, pohtical, economic,
hnguistic, and academic factors among others, meets different needs.
Useful definitions of such programs are provided by Hamers and Blanc,
· • Bilingual Education Any system of education in which, at a given
point in time and for a varying length of time, simultaneously or
consecutively, instruction is given in two languages.
• Immersion Programs A type of bilingual education in which a group
of leamers is taught through the medium of a language different from
their mother tongue, the latter being introduced later.
278

• Early immersion Immersion program in which a second language is
used exclusively as a medium of instruction in the early years of
schooling.
~ Late Imme~ion ·Im.mersion program in which a second language is
mtroduced as a medium of instruction at a later stage.
• Partial Immersion Immersion Program in which both the first and the
second language are used as media of instruction
(1989: 264, 267)

. . _The im~l~mentation of bilingual education has to do not only with
mmonties acqumng the language of the host environment, but also as an,
altemative method for acquiring a second language (see Krashen 1983:
~67-75). _Among the pedagogic considerations and principies for
llllple~entmg a high school bilingual program in Monterrey, are the
followmg: second language is acquired by meaos of messages with the use
of ~omprehensible input, language is developed in language rich
envuonments, and the content areas can provide such a context. Another
mo~ve to just_ify a bilingual program is that of language development
which, accord~g _to Rigg and Allen (1989: X), means "leaming to use a
language to socialize, to leam, to query, to make believe, and to wonder".
For that reason students need permanent but different kinds of support in
order to develop language proficiency. Bilingual education gives
o_ppor_tumty to this continuing full development even though most of the
time IS needed for academic reasons, and ESL classes support such
development for a limited time (Krashen 1991: 1, Rigg and Allen 1989: X-XI).
Another factor to take into account in a bilingual program is the
background knowledge of the leamer, which leads to consideration of
~ow dependent and relevant is previous cultural experience as well as
first language development (Saville-Troike 1991: 2).
Similar findings are from immersion program research. Dulay et
al.(1982) present results which corroborate the benefits of the natural
:nvironment_in the ~cquisiti?n of a second language, regarding such
natural envrronment when m most of the classes instruction is given in
the second language. Thus second language becomes a medium, instead
of an end itself, as in immersion programs.
Findings are reported from immersion programs developed in
Canada where French is used in instruction for English speaking children,
as well as from the program implemented in Culver city, California (see
~:;esse 1987: 117-9) with Spanish as a medium of instruction. In
programs, according to Dulay et al. (1982), children improved second
language acquisition, achieved adequately in the academic subjects taught
279

• ►-

�in the second language, and first language development did. not present
problems.

....

...

t

...

Stem (1983: 425-6) mentions that when the second language
becomes the language of instruction or it is in the environment e.g. French
and English in sorne countriE;S, that second language is lea~ed more
successfully. Bilingual schooling, as the immersion program m Canada,
designed to create bilingualism, tends to be "more succ~ssful th~
conventional language teaching as a subject because language lS treated m
school as a medium rather than as a subject". Although he admits that•
this type of program needs to be supported by bilingual contacts and
intemational exchange programs. Widdowson (1990: 15)found that in
such immersion programs language proficiency is , not attained • since
evidence has demonstrated that after seven years in an immersion
program, grammar and lexicon differences persist between students of the
second language and native speakers.
Widdowson points out in Aspects of Language Teaching (1990) that
formal language instruction cannot be replaced by acquisition in a natural
exposure. Instead, it seems that they complement each other. This
argument is supported by Spada (1985, 1987 cited by Widdowson 1990:
15) who points out the importance of providing practice in both formfocused and function-focused leaming. The lack of either does not seem
to help in the development of different language skills. Which im plies
therefore, even students who are in an environment which facilitates
language acquisition in Krashen terms, that is to say, by means of the
communicative use of the language, need to observe the form of the
language. As Widdowson puts it,
It would seem that students need something
in the way of formal instruction
as well as acquisition by natural exposure and engagement.
lt is not just that one supplements the other :
effective leaming would appear to be a function of
the relationship between formal instructional and natural use.
(Widdowson 1990: 15)

Taking into account that each setting, the classroom and the
natural one, favors formal and informal leaming respectively. lt should
be remembered that although there are different sorts of classrooms anda
variety of natural settings, it might be possible to characterize the features
of each domain. These differences,. even though not complete are vital
from the psycholinguistic perspective view point (Ellis 1990: 2).
Wilga Rívers (in Arnold 1994: 122-3) emphasizes that bettet
language knowledge and language control allows leamers to use a mental
representation (which is very similar to that of a native speaker). This
280

enables them to be as accurate as possible when they are speaking a
language. Rivers reference support the view of teaching grammar
through activities that promote the utilization of rules which integrate
with the structures tó make up "a performance memory" . Not taking this
into account is as if you try to leam chemistry without learning the
periodic table. Therefore Rívers condudes that it would seem that we are
involved in the only science in the world that is afraid of principies.
Grammar is the framework wherein people (children in first language
acquisition and students of second language) operate, since agreement to
convey meaning with the accepted forms as a medium takes place thanks
to grammar.

Milk (1985: 669-70) pointed out that researchers in bilingual
education (using target language as a medium of instruction) and in
second langu~ge teaching (only formal instruction) mention the need for
overt second language teaching where there is no contact with native
speakers.
Krashen's viewpoint about the explicit-implicit dimension
(learning-acquisition) is considered too narrow (Stem 1992: 332), not only
because by explicit knowledge he only considefS grammar and conscious
learning but also because he makes a sharp distinction between both
dimensions as independent entities instead of regarding them as related
and complementary dimensions.
Palmer in 1922 (Stem 1992: 328) was one of the first
methodologists who made a distinction between spontaneous (implicit)
versus studial (explicit) leaming,. pointing out the need of joining them in
order to achieve success in language leaming.

Bialystok's Model
-Second Language Proficiency from a Psycholinguistic Perspective
-A Cognitive Leaming Theory
With regard to the explicit - implicit distinction EUen Bialystok
(1978 in Stem 1992: 332) developed a model which considers sources of
knowledge to be explicit and implicit.. Bialystok, unlike Krashen, believes
that rather than being !1 dichotomy, both interact with each other. Later
Bialystok (Spolsky 1989: 48), in developing this theoreti~al model explicit implicit distinction comes into analyzed and nonanalyzed knowledge, and
automatic and nonautomatic knowledge. With these two dimensions a
four way matrix is formed for describing kinds of second language.
For
Bialystok (1988: 32) " Language proficiency" in the present framework
com prises development along two dimensions". Since, as she argues,

281

�••d ... lt '

,.

]

1

1

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&lt;~

................, ......., ,..

language is processed like other types of knowledge or information, then
knowing a language imphes both the mental representation of the system
and organization of the target language, that is, the analyzed dimension as
she names it. The procedures that permit one to have access to such
target language knowledge, are those named the automatic dimension
(see also Brown 1994a: 285-6).
·

those forms relate to meaning, these representations are formed around
"formal composed symbohc categories" instead of semantic or empirical
ones (as is organized in the nonanalyzed knowledge) and "the structure of
those categories is explicit". This makes possible the metalingual
knowledge, whose real value is based on the fact that this language
knowledge can be used by the leamer and is accessible for formal
education language use requirements, i.e. academic writing (Ellis 1990:

The analyzed knowledge is the extent to which the leamer is
aware or makes a mental representation of the corpus of knowledge, in
this case the language system. As language leaming takes place, the
learner advances through a continuµm, starting in the nonanalyzed
extreme, characteristic which is of the beginning level of second language
learning where the leamer is not aware of the structure or organization of
the language. As the leamer goes on, language awareness grows allowing
the leamer to understand the formal structure of the language. Control
over such structure means to move towards analyzed knowledge which is
the basis for using language in different situations. Since the leamer
controls the hnguistic elements, this permits him to be creative with the
language, producing a variety of constructions. In other words, the
leamer can use specialized language depending on the need. The leamer
moves &amp;om the nonanalyzed to the analyzed continuum while language
development increases. (Bialystok 1994:160)

1~}

In language processing the analyzed dimension awareness is
embodied by mental representations of hnguistic knowledge which are in
progress; changing these into "more structured, more exphcit and more.
interconnected" (Bialystok 1991: 116), while at the same time progressive
analysis leads to restructure those mentaj. representations.

In this model such awareness does not mean that the leamer is
conscious of the mental representations. The analysis dimension is not
involved directly at a conscious level nor is it present in an exphcit way in
the mind of the leamer (E1lis 1990: 179). Analyzed knowledge is
considered to be a propositional mental representation wherein the
relationship between formal structure of language and its meaning can be
identified, while the nonanalyzed knowledge is represented by mental
representations, too, but the representation structure of those propositions
is not evident. Hence, the information is the same represented in
nonanalyzed and analyzed knowledge. The difference is that the
analyzed knowledge can be characterized as a means of approaching to
the structure of nonanalyzed knowledge. In these terms the learner
controls the properties of the structure and the relations that rule the
knowledge already known in the nonanalyzed form as it becomes
analyzed knowledge (Bialystok 1988: 331).
Language structure is based on mental representations w hose
organization is based on forms and structures. Besides pointing out how
282

.

Taking int-0 account that metahngual knowledge "concerns the
ability to get above or outside language, being aware of language forros
and properties" Baker (1988:28) presents a review of studies whose results •
suggest the metahnguistic advantages for bihnguals. Malakoff and
Hakuta (1991) in their paper Translatíon skíll and metalinguistíc awareness in
bilinguals argue that metalinguistic awareness and bihngual proficiency
are interrelated linguistic skifls. They refer to metalinguistic awareness as,
an awareness of the hnguistic
nature of language µse
... allows the individual to step back
&amp;om comprehension or production
of an utterance in order to consider
the linguistic form and structure
underlying the meaning of the utterance
(1991: 143)
Jt is in this way that the language leamer restructures the
language knowledge through making clear the language's formal
structure. As a result of this process the new analyzed symbohc
representations appear from the semantic or nonanalyzed representation
(Bialystok 1991: 118).

An example of the proeess of analysis is given by Karmiloff-Smith
(1986 in Bialystok 1991: 118) with the acquisition of the indefinite article in
French (un). At the beginning the leamer uses this form, in context
wherein specífic reference is not required, as well as the numeral "one"
and the appelative function as suitable uses of the form. The form un is a
representation in each of the semantic contexts without any relation
among them. However in the process of development, through the
continuum, the independent representations are reorganized and grouped
under the formal category of indefinite article.

lf language
function

profjciency

in this model is determined as "a

28.3

�y

of the level of development of the linguistic representation and the
particular cognitive process applied to those representations" (Bialystok
1991: 116), then language proficiency is functional in terms of relation with
the apphcation of analyzed dimension, taking into account that
knowledge is considered as a mental representation wherein the
propositional structure is known, so that knowledge can be used in
different and new contexts. Conversely nonanalyzed knowledge has
hmitations in its apphcation because of aspects of language that are only
to sorne extent analyzed. Then this knowledge is used l)S pattems in
generating hmited language uses through the generation of new
grammatical constructions which leads to a restricted use of such a
knowledge for new purposes (Bialystok 1988: 33-4).

• d

:--

,;

,1

J

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ª

J~

1

l
1
~ 1
'Él

,.,

.-1

¿

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..

The automatic dimension (later named as control of processing in
Bialystok 1991, 1994 and Brown 1994a: 286), the other fundamental
component of language proficiency, refers to the access or control the
leamer has over the knowledge without considering the degree of
language analysis. Th:is is very similar to the notion of "pragmatic
competence" of Chomsky (1980 in Bialystok 1988: 36) which deals with
the appropriate uses of language knowledge. Of course, there are many
ways for the leamer to gain information and different demands on that
recovered information take place depending on the situation, the
information required and the degree of control (i.e., the extent of fluency
or automaticity) the learner exercises over the knowledge or information
(Bialystok 1988: 36). Hence, this dimension is formed by control
procedures or "retrieval" procedures. The efficiency of those procedures
leads to automaticity which at the same time becomes the basis for
fluency, according to Bialystok (Spolsky 1989: 49). ln th:is dimension
automaticity (fluency) is acquired as learning takes place through practice;
the bridge to an easier access to information, which leads to a fluent
performance (Ellis 1990: 179-180).
Automaticity is presented by Brown (1994b: 16-7) as one of the
cognitive principies of language leaming. He lal:&gt;els them cognitive
because they essentially refer to mental and intellectual functions. Within
this principle are included the subconscious absorption of language by
means of meaningful use and the resistance to the tem ptation to analyze
language forms.
Since the two dimensions presented in the Bialystok's model are
independent, the analyzed dimension _takes place independently of the
development of the automatic one. In the early stage, the learner starts
with unmarked knowledge, that is . nonanalyzed and nonautomatic
knowledge. The type of knowledge to be acquired will depend on the
leaming context, and the preference manifested by the learner. For
example the informal leamer will prefer automatidty while the formal one
will emphasize language analysis.
284

These two independent dimensions of language proficiency of the
Bialystok's model produce a framework divided into four sections (see
figure 1) wherein different sorts of learners and language uses are
established, taking into account that the lines do not label sharp categories
but continua (Ellis 1990: 180).
With regard to the development of proficiency the unmarked
forros precede the marked ones, therefore as Bialystok (1988: 37, 19!}1:
135) emphasizes, development includes completing both components,
analyzed and automatic (control) knowledge that is already known in less
specialized forms, which can be considered to be the metalinguistic
dimensions of language proficiency.
The two processing com ponents are considered to be the
mechan:isms by which language proficiency improves through age,
experience, and instruction. They are also the mechanisms which are
responsible for a language leamer's ability to carry out various language
functions.
Automatic
Fluent speakers

Hig hly skilled
literate

Native speakers
in ord inary
conversation

Specialized uses
of language-e.g.,
rheto rical

Nonanalyzed

Analyzed

L2 k~arnPrs
al Parly s tages

L2 formal
lcarners

ChildrPn lc&gt;arning
Ll
Nonauto malic
H gure 1 Kidlystok's l wo Jimensions o ( languagi&gt; pro(idt&gt;ncy (l:líalyslok 1988: 37)

In this context, when language proficiency is explained in terms of
these two components with their four "types" of knowledge (the
analyzed-automatic dimensions), implications for language instruction
arise. Differing methods and programs of language teaching seek to
support the development of such processing components, considered
285

�there as two independent continua, in order to develop different aspects
of proficiency. lf a program emphasizes the teaching of grammar and
structure in which written work accuracy is favored, this program aims to
develop analyzecl language knowledge. However, if the development of
oral language shills .is the priority of a program, fluency and learner's
ability to express meaning rather than accuracy will be encouraged. This
program .is focused on developing automatic language knowledge
(Bialystok 19'Jl: 135-6).

Pretending that language instruction programs fit easily in one of
these two components would be ~aive and simplistic. An edectic
approach to develop a more integrated proficiency, i.e. accuracy and
0uency, based on analyzed and automatic knowledge, would be ideally
what programs should offer, as many claim, even they really do not.

university. Moreover, when students finish high school, a national
examination will be applied to them and their results will be analyzed.
Depending on these results, decisions about the program will be made.
Although at the- P.resent students are in the second semester a sample of
results given by \hose interna! institutional examinations of academic
achievement of tJ,e first semester can illuminate to sorne extent how
students perforn1 in leaming high school content through a second
language. Of course, the data presented does not pretend to be extensive
nor exhaustive, since evaluation of the program is in progress, and several
variables have to take into account. However to compare bilingual and
monolinguaJ program students, the most relevant variables are present
(i.e., age, socioeconomic status, schooling background, "schooling"
oriented parents, English learning motivation, similar grades in the
admission test for entering school, among others) and results of the
sample is as follow:
Comparative Sample of Academic Results

Conclusion
One of the implications of integrating content and language instruction
concerns the relationship between learning and teaching.
1
.;J

rs

Ell.is (1984) has argued that language use, or "doing discourse",
and language learning are the same thing
That is to say, "the procedures that the learner employs
in using L2 knowledge are also the means
by which new L2 knowledge is inte malised".
(Snow, Met, an~ Genesee 1989: 216)

Biology

Social
Science

Chemistry Computer

Spanish

Math

Admission

Test
Bilingual Program

MEAN
DfFFERENCE

98.43

94.37

13.12

-.63

t- value 3.91

1-

p&lt;0.01

96.87

95.31

97.50

85.31

12.50

2.18

.63

-2.19

value 3.57 t- value .87 t- value .31
p&lt;0.01

p&lt;0.5

470.6
2.25
t- value 1.77

p&gt;0.5

p&gt;0.05

Monolingual Program

lt .is important to point out that in this Bilingual Program an
Engl.ish dass .is induded in order to provide the formal instruction of the
language which seeks to be a solid basis for meeting'the requirements of
the academic subjects taught in a second language by trying to develop
high levels of analyzecl language knowledge. 0n the other hand, as the
program, through the academic subjects, provides a natural and rich
context wherein automaticity or fluency is sought, .due to the second
language is used as a medium of instruction, then the learner is focused
on meaningful language use. Therefore, based on the model presented by
Bialystok th.is bilingual program pursues second language proficiency by
developing the two dimensions of the model, analyzed and automatic
knowledge, ie. accuracy and fluency in addition, to encouraging
successful content learning, since learners are high school students and
the priority of the program is academic excellence.
As part of the evaluation of the Bilingual Program in order to
measure the progress of students with regard to academic achievement,
data to be examined and analyzed are taken from results of intemal
examinations as well as from those applied by a central department of the
286

MEAN

85.31

95

84.37

93.12

96.87

87.50

468.4

DlFFERENCE

-13.12

.63

-12.50

-2.18

-.63

2.19

-2.25

1-

value .16

t- valu e
.41
p&gt;0.5

p&gt;0.9

Table 1 Comparative sample of academic results

Note:
• First semester results of sixteen students from both programs.
• The admission test is a requisite for entering university schools.
• Biology, Chemistry, Computer, and Mathematics instruction is in
English as a second language in the Bilingual Program.
• Bilingual students selected for this sample obtained a score of 477
average in the admittance TOEFL
• The only difference between both groups is the language of instruction.
As can be observed three out the four subjects taught in English
show a positive difference in the final results of academic achievement.
287

�,.
The difference in biology and chemistry is significant, as is shown by the
high t value that emerged in the comparison of both groups.. ~ the
computer class a slight positive difference is pre~ent for the bilmgu~l
group. Conversely, the monolingual group obtained better results m
mathematics than their peers in the bilingual program. On the other
hand, subjects taught in Spanish in both groups do not pre~ent a
significant difference. Social Science presents better results m the
monolingual group while results from Sparush class favor slightly th~
bilingual group. Such differences are not important for detecting if
teaching sorne of the academic subjects through a second_lanS'_lage affects
those in the mother tangue. With respect to the acadenuc subJects taught
in English, according to this sample only biology and &lt;:hemistry
demonstrate a significant difference in favor of the bilingual group. These
results are from the fust semester of high school and a lot of work is still
to be done as the programad vanees and more data is gathered in order to
complete subsequent analyses.

.....

With regard to second language proficiency, the instrument
utilized for measuring progress in language development is the TOEFL
(Test of English as a Foreign Language) practice tests, as well as
considering the performance of students in classes whose instruction is in
English as a proof of proficiency in the second language. The TO~FL_was
applied as a requisite for entering to the Bilingual Program, and 1t will be
appüed at the end of each academic semester in order to determine the
progress in second language development. The range of seores among
students who entered the program was between 400 and 600.

.......,...........,

, •• 1

The TOEFL was selected as the instrument for meas uring the leve)
of proficiency due to the many international programs in the uni~ers~ty,
those from the USA being the most widespread. The TOEFL exammatton
is the fundamental requisite, for participating in such programs as well as
for attending post-graduate studies. Because the TOEFL is a valid and
reüable instrument, it can be used for stating the leve) of language
profi&lt;;iency.

shown. lt is relevant to mention that the four groups were formed
according to the results from the fust TOEFL, going in descending arder.
Universidad Autónoma de Nuevo León

TOEFL
Leve! o f Ad vancement
During the fust Semeste r

Jncrease
Number of
Studen ts
21

Decrease
Number of
Students
6

Same
Number of
Students

Mean
of the Increase

Groupl

lncrease
Percentage of
Students
78 %

Group 2

89%

24

2

1

33 Points

43 Points

Group 3

75%

21

6

1

Group4

67%

20

9

1

So far the TOEFL has been applied twice to students of the
program, at the beginning of the course and at the end of first semester.
Results from those tests are presented m table 2, where the level of
advancement by each of the four groups of the Bilingual Program is
288

35 Points
Table 2 TOEFL -Leve! of Advancement dUiing Lhe First Semeste r

As is shown in table 2, students in general improved their results
in the TOEFL, in spite of the fact that the second TOEFL was more
difficult than the fust one. The group in which most students improved
their results is the group two. Group three presented the greatest mean
improvement. Since the differences in the mean seores is significant at the
p&lt;0.01 level, (see table 3) it appears that the students are improving their
English proficiency.
1-tests for Pa1red Samples
Number of
Variable

pairs

2-tail
Corr

Sig

TOFFU
112

Depending on the development of the program, the performance
of the students and their results this test may be replaced by another. This
is because of the controversy that the TOEFL generates when it is argued
that this test presents limitations in measuring language skills and is only
useful to measure the ability to attend classes in English. In spite of that,
it is the most common here in Monterrey and is the instrument which
certifies the language proficiency of the high school bilingual students.

29 Points

.837

Medn

SD

SEof Mean

447.1875

46.475

4.391

471.41 07

52.154

4.928

.000

TOI-FL2

Paired Differe nces
Mean

SD

Sl:.of Mean

t-value

df

2-tail Sig

24.2212

28.665

2.709

-8.94

111

.000

95% CI (- 29.591; - 111.856)
Tablt&gt; J Difl.-rence in TOEFL results after one semester in t.he Bilingual Program

289

�Program

Bibliogiaphy

Because the program has been underway less than a year, it is too
soon to assess def:initive results &amp;om its implementation. As the program
develops results will emerge which will complete the corpus of research
for evaluating the program. The psycholinguistic conside_ra~ons ~ased on
Bialystok's model, although are not examined in detail m this pape~,
present a basis to develop this program. A more complet~ s~dy of this
issue is necessary in the future as well as the exammati~n of the
sociolinguistic and educational implications that underlie this type of
program and are necessary to examin.e.

...., ¡,a,,'

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1

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1

g i-ª,

11

1

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? ::&gt;

\

....

Even though there are many studies that present positive results
from bilingual programs, sorne generate controversy. Resul~ can no~ be
generalized because each program is developed to me~t ce~ needs m a
particular context with unique social situations and w1t~ specific students.
There are considerable variations in bilingual educahon programs and
these need to be borne in mind when drawing conclusions. Hence,
systematic research on bilingual education considering theory of _s~cond
language acquisition is crucial for implementing a successful bilingual
program.

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292

�LITERATURA HISPANOAMERICANA CONTEMPORÁNEA
ARGENTINA, COLOMBIA Y CHILE

(Ensayo)
Líe. Dora González Cortina
I
En el presente ensayo nuestra propuesta será demostrar a través
de algunos textos de autores hisp_anoamericanos que América ha
contribuido a la cultura intercontinental y también, la universalidad de lo
literario. No pretendemos ser exhaustivos pero sí muy claros en el
sentido de que la esencia de la poesía no morirá -hay numerosos
estímulos que la inspiran como deda Gutiérrez Nájera- mientras haya un
ser humano capaz de verter en una hoja de papel sus anhelos,
sentimientos e impresiones sin más interés que abrir un diálogo con un
lector desconocido, o bien, consigo mismo. El éxito de su empresa
dependerá de su autenticidad, conocimiento de su lengua y de su prójimo,
y por supuesto, de su imaginación e ingenio. Pero lo trascendente es que
satisfizo la necesidad de comunicar y que al crear la obra literaria se elevó
a la altura de los dioses. Hoy por hoy la literatura rebasa y trasciende
toda realidad, aun ésta de fin de milenio que se nos vuelve cada día
menos asible y comprensible dadas las circunstancias que en todos los
niveles nos asedian como para destruirnos antes de lo que los profetas
habían señalado.
·

II
No se puede hablar de la literatura hispanoamericana sin
mencionar a Jorge Luis Borges, y como quisimos comenzar con Argentina
lo hemos tomado como el más representativo de sus poetas, al lado de
Julio Cortázar, quien después se dedicara más a la narrativa.
De Borges seleccionamos uno de sus poemas que aunque ya ha
sido estudiado retomamos porque refleja la angustia que produce la
soledad y está exento del nacionalismo que imprimió en otros:
"Insomnio". No queremos aquí detenernos en las estructuras sintácticas
ni en el ritmo fónico, otros lo han hecho; sino más bien buscar y llegar a la
producción de significados que el lenguaje polisémico de lo literario
permite a los maestros de este arte como Borges.
En el trozo poético marcado con el número uno subrayamos dos
frases y un adverbio: abarrotados ojos, las duras cosas e
insoportablemente que modifica al verbo pueblan. Estas líneas llegan al
lector y duelen por la pregunta pertinente: ¿Qué cosas ha visto el poeta?

295

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La respuesta él mismo la da: muchas, duras e insoportables. La
ürica es la mejor forma para expresar el individualismo y el poeta capta la
frialdad del fierro para transferirla a la noche que lo mantiene ausente de
sueño. El vocablo cosas (objetos) crece para abarcar hechos y situaciones
que pesan porque duelen. En la segunda estrofa, la transposición de que
los niveles, las temperaturas y las luces son fatigados por su cuerpo en las
situaciones reales que ha vivido, se completa con una línea que cala
porque es una antinomia existente: "en un banquete de hombres que se
aborrecen." Aquí, el sentido sociopoütico es tan patente que criticamos a
los que han tachado a Borges de escapista por sus narraciones fantásticas
que a veces tocan el absurdo; empero e~ éstas se mueve el hombre
talentoso capaz de filosofar a través de lo literario. En la tercera estrofa
compuesta por dos versos expresa otra antiJ1omia: esta noche encierra
olvido -carente de memoria- pero también la precisión de la fiebre; este
elemento sí es medible, el olvido, no. En esta fiebre -el insomnio- el que
no permite que su cuerpo se distraiga (estrofa 4) y pueda desprenderse de
imágenes reconocidas que se reflejan en un espejo también desvelado que
se encarga de prodigarlas y como cumpliendo su destmo, no deja de
acecharlo. Sabemos que en la amplia producción borgeana el espejo es
una de sus constantes más recurrentes y ha conducido a este conflicto que
suscita el querer ver a otro dentro de nosotros UJismos y después dudar
de cuál de los dos es uno.

Este sentido metafísico está presente en varias composiciones de
Borges. Las nuevas imágenes realistas que lo asedian, impiden no sólo
que no concilie el sueño, sino que tampoco acudan a él los símbolos
precedentes: el bostezo que produce el alejamiento de la realidad y la
reducción de la importancia de ésta ante la relajación que provoca el
ensimismamiento.' El tiempo circular -otra constante de Borges- se marca
en la historia universal: "la circulación de mi sangre y de los planetas" . El
dístico que comprende la estrofa siete expresa el odio por la rutma y la
despedida del pájaro que canta rurnnciando la noche, otra noche en que no
se pegarán los ojos. ·
Después, otras imágenes que cobran vida al recordar paISaJes
lúgubres del sur de Buenos Aires que se nombran porque en esta noche
no se quieren ir y el poeta los aborrece y a su vez se siente aborrecible por
hacer el papel de centmela. En la antepenúltima estrofa, el poeta ha
encontrado una razón para la inmortalidad: esta mevitable realidad "de
fierro" y de "barr~ torpe" romperá la mdiferencia de los hombres dormidos o muertos- para condenarlos a una vigilia espantosa. La
amenaza "-aunque se oculten en la corrupción y en los siglos-" es una
promesa del castigo que merece el hombre por no vivir para el bien de sus
homólogos. Esta idea mítica que conlleva una carga sociopoütica de
mucho peso -porque el hombre nace limpio y la sociedad lo corrompe,
pero-luego él se encarga de enseñar a otros y de superar a sus maestros El número se refiere a la estrofa.

nos hace pensar en el valeroso Prometeo y en el atormentado Sísifo.
Borges termma este poema con una línea quejumbrosa: "amanecerá en
mis párpados apretados"; pero es una queja serena, certera: la fatiga que
causó mantenerlos abiertos en la espera vana por la llegada del
desaparecido sueño. El poeta aquí fue sumamente realista, no es el
soñador en busca de ensoñaciones dulces o amenas, bebe su patria con
dolor pero sabe que otros hombres como él también no duermen, otros
hombres de otros tiempos y lejanos a su patria. Aquí radica lo universal
de lo literario, una noche de msomnio es una "pesadilla que deja un mal
sabor de boca y del alma; esto no sucede sólo a Borges, sino que él ha sido
emisor de una _vivencia en la que se reconoce w1 argentmo pero también
un inglés, francés o mexicano. Lo trascendente que encierra lo literario
también está presente en este poema, escrito hace seis década-s, y que
conserva su frescura porque quién no conoce el insomnio. La visión iJwoluntariamente- negativa de su mundo próximo -la patria- nos la
ofrece con su estilo personal pero también con el rasgo común de los
estetas: la gratuidad.
Ahora pasaremos a un hijo adoptivo de Argentma: Julio Cortázar.
Otra voz, otra visión, pero hermanos de patria y en e] arte literario.
En su cuento "La noche boca arriba", Cortázar coloca un epígrafe
que no se puede leer sm captar su lirismo: "Y saüan en ciertas épocas a
cazar enemigos; le llamaban la guerra florida." 1 Después de leer la
narración entendemos su referencia: los aztecas, que sacrificaban a sus
víctimas entre gritos de júbilo y alaridos de fiesta para complacencia de
sus dioses.
El narrador nos relata al principio, un accidente de los que suelen
suceder cotidianamente en las grandes ciudades de acero y concreto; un
motociclista -llevaba tiempo de sobra, caso insólito en las calles citadinas,
lo cual le produjo cierto estado de distracción y relajamiento- por evitar
atropellar a una mujer que cruz.tba imprudentemente la avenida, frenó
súbit~mente y se desvió a la izquierda; el resultado: abertura en la ceja,
brazo derecho fracturado y contusión en la rodilla. El personaje es
llamado él porque como iba pensando no tenía _nombre para sí mismo.
Después de un leve desmayo, siente un gran alivio al saber que
hay testigos que lo vieron cruzar en luz verde, su derecho, y que la mujer
estaba a salvo. Luego, es llevado a un hospital donde le practicarán una
intervención quirúrgica en cuyo inicio le viene un sueiio curioso, porque
es de olores y él nunca los sueña. El olor inconfundible de la guerra le
llega avisándole de sus peligros y llenándolo de un miedo que crece
porque él es un moteca que necesita no salirse de la calzada para no ser
atrapado por los aztecas, cazadores de hombres.

1 Corlá7.ar,

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Dos veces logra despertar d~clíffif'por el comentario de su
compañero de al lado y dos veces regresa a ese sueño angustioso y
escalofriante porque corre con el peso de su soledad en una noche oscura,
silenciosa e interminable. En sus dos despertares siente plácidamente su
estancia en el hospital puesto que es como un remanso fresco y seguro
que lo salva de su pesadilla; pero en la tercera vez que la pesadilla vuelve,
el sofocamiento es peor, porque ahora es levantado entre cuatro acólitos
que lo conducen por un pasadizo interminable a la piedra de los
sacrificios. En esta ocasión su cuerpo ha sido despojado de su ropa y del
amuleto que le aseguraba su vida, ya que al tocarlo diciendo una plegaria
a la Muy Alta -dispensadora de los bienes motecas- ella le enviaba su
salvación. Está perdido, ahora lo Uevan boca abajo, quiere abrir los ojos y
despertarse en su cama de hospital pero no puede, por un segundo cree
que lo logra y luego se da por vencido al abarcar su verdad: ahora está en
su tumo de ser sacrificado, el otro ha sido el sueño maravilloso en que lo
alzan para salvarlo, en esa evasión de su realidad ha conocido "una
ciudad asombrosa, con luces verdes y rojas que ardían sin Uama ni humo,
con un enorme insecto de metal que zumbaba bajo sus piemas." 2 Pero
también en este sueño, como en su realidad, él yace boca arriba y alguien
se acerca a él con un cuchillo en la mano.
El hilo conductor que recorre este cuento de Cortázar, no cabe
duda que es la sensación olfativa que permite esa duplicidad de planos
que facilita la ruptura y continuidad de la diégesis y la metadiégesis: él
olió las antorchas antes de ver su Uama, olió la guerra antes de ver a los
aztecas, olió la muerte antes de ejecutarla y olió la suya antes de ser
victimado. La postura inicial del accidentado en el principio de la
narración se conserva intacta -boca arriba- en esa transfiguración donde el
sueño de la selva y su sacrificio resultó realidad y en esa transmutación
donde la realidad del accidente resultó un sueño maravilloso.
El narrador de "La noche boca arriba" nos dice que todos los sueños
son absurdos y nos muestra esa verdad en la mezcla de las imágenes del
médico con el bisturí y el verdugo con el cuchillo en la mano en un acto
sacerdotal donde el primero, por salvar una vida a veces la quita y en el
segundo, por obediencia a los ritos se destruye inmisericordiosamente.
El protagonista muere en sus sue11os, la noche se le vino encima,
se volvió caos, la quimera feliz dio paso a la atroz pesadilla que el mestizo
no puede sacudir de su pasado; los sue11os mentiras son, pero hay signos
que cdusan la desgracia: la pérdida del amuleto provoca la caída, no hay
roca a cudl asirse, caída es igual a muerte; entre los citadinos y los
indígenas se da una relación de asombro mutuo: los unos no logran
entender Id magia de sus ritos, los otros enmudecen ante el alto desarrollo
técnico-industridl; pero ni unos ni otros pueden vanagloriarse de
inocentes.

La brecha abierta en la memoria del joven marcada en ese
~omento que constituía un vacío o hueco que no lograba llenar, entre el
instante del accidente y el momento en que lo habían levantado1 señala
cómo el ~ueño deforma la realidad, lo mismo que la fiebre y el miedo.
Boca arriba es la posición que permite ver las estrellas, las luces de la
ciudad, las lámparas, los arbustos y las sombras. Boca abajo sólo se ve ~l
~uelo, la tien:a. ~ue clama por el agua, el sudor y la sangre de sus hijos;
esta es la pos1oon del vencido.
~ que es de admirarse de Cortázar es la exactitud con que escoge
su lenguaJe, el personaje simboliza dos épocas, dos culturas, pero en cada
momento rep~senta muy bien su papel, sirvan de ejemplo las siguientes
frases: algo distraído, involuntario relajamiento, la vista falló primero,
dormirse de golpe; las siguientes definiciones: Moto = gato, Accidente =
malasuerte, una semana de quietud y ya; pesadilla: sueño curioso de
olores.

.
Otro rasgo que caracteriza el estilo de Cortázar es ese manejo del
tiempo que parece que no transcurre y sin embargo no se detiene. En el
hombre citadino es crucial -quien no usa reloj se la pasa preguntando a
otro la hora- ~ero en los _indígenas, trabajadores de sol a sol, el tiempo es
marcado por este, ademas del canto de los pájaros y de los grillos. En el
cuento que nos ocupa pudiera decirse que el tiempo es circular pero a la
~ez cae como en una espiral que a medida que crece en dramatismo
impacta por un final inesperado con el ,cual el autor se anota un triunfo
sobre~! lector. La escena final, planeada desde el principio -no creemos lo
que afirman algunos escritores de que cuando escriben una obra no saben
en qué v~ a parar- nos ofrece un juego, de evasiones muy interesante: si
abre los OJOS sale de la pesadilla, pero como esta realidad es espeluznante
los _vuelve a ce~~ y así la evade; además, en el sueñ~ hay mentira, pero
en este que suena el, es infinita.
La reiteración de la posición boca arriba quizá sea un llamado del
auto_r-~gentino para que veamos las estrellas en el campo, ya que a veces
es difícil verlas en las grandes ciudades por el smog. El cuento, pese a sus
~o~edosas estructuras, nos enfrenta a un problema no solucionado: al
mdígena se le invita a que se incorpore a la cultura nacional pero no se le
otorgan los medios para que entre en ella al mantenerlo marginado
repudiado Y desempleado. Cuando leemos en los periódicos la;
atrocidades cometidas por hombres preparados, "católicos", bañados,
per~ados Y bien vestidos, nos preguntamos porqué ese interés de
encanunarlos a nuestra "civilización."

. El ?ersonaje de Co~zar sale de su cuento para recordarnos que
la diferencia entre esos dos tipos de hombre quizás estriba en el uso de un
cu~o de pi~dra o un bisturí; sin un genuino respeto e interés por el
proJimo, podnamos pensar que una bestia duerme en el corazón de cada
hombre, y que no debemos despertarla.
299

�Colombia ha sido favorecida por ser cuna de grandes escritores,
ahora sólo pondremos nuestra atención en dos: Gabriel García Márquez y
Alvaro Mutis. Como_afuma José Luis Martínez los críticos sirven de
promoción a las 9bras de los escritores que enfocan y éstos, refiriéndose a
los de América Latina, han establecido entre ellos una comunicación y una
alianza muy activas aunque escriban en otro continente. Cuando cita a los
novelistas cuyas obran han sido más celebradas destaca a Garcia Márquez
aunque reconoce que las nombradas, "todas tienen una libertad de
lenguaje y de invención, una desenfrenada acometividad y una
participación tan decidida en los conflictos y en las corrientes de
pensamiento de hoy que las hace significativas y vivientes para el lector
moderno, de nuestra lengua o de cualquiera otra. El provincialismo
quedó atrás."3 Martínez termina su ensayo (1 %9) ensalzando la obra
cumbre del colombiano donde se vence las fórmulas literarias porque
todo está -en ella: "historia y mito, protesta y_ confesión, alegría y
realidad." 4
En su obra, Doce cuentos peregrinos, García Márquez nos dice que
la idea de estas narraciones le vino a raíz de un sueño que interpretó como
un buen punto de partida para escribir sobre las cosas extrañas que les
suceden . a los latinoamericanos en Europa. El primer cuento de esta
colección lo escribió en 1976: "El rastro de tu sangre en la nieve" y es del que
hablaremos aquí. De ellos ha dicho su autor que son cortos, basados en
hechos periodísticos pero redimidos de su condición mortal por las
astucias de la poesía y se deben a su estadía en Europa.

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~

Cuando realizamos la primera lectura del cuento mencionado nos
sorprende que apenas en tres líneas el narrador exprese tanto, explícita e
implícitamente: una pareja, en el extranjero, ella sangra de un dedo; estos
indicios le bastan al reconocido creador literario para hilvanar una
historia en la que la joven y culta protagonista muere por falta de seriedad
ante un pinchazo y el vacío que produce en su esposo -enterado ocho días
después- en un París festivo por una incipiente nevada. La pareja
realizaba un viaje de Madrid a París cuando su luna de miel fue rota por
un regalo, el mal tiempo y una negligencia.
Si como se ha dicho la novela es uná exageración y el pretexto
para contar una historia, García Márquez ha elaborado en este cuento una
narración que si la hubiese dotado de mayor extensión lo sería. Detrás de
ese comienzo en que Nena Daconte desafía al joven pandillero ocultando
el terror de ser violada, en ellos se da el amor que nace bajo la,s notas del
saxofón y es cuando ambos descubren su ternura.
Popriamos marcar como antecedentes porque vienen a la
memoria con esta lectura la novela de Hemingway -Las Nieves del
3

4

Mtz., José Luis. Unidad y diversidad. .. p. 71.
Loe. Cit.

Kilimanjaro- y la trágica pluma de Horado Quiroga, por la rapidez y la
falta de . romanticismo en El almohadón de plumas. Sin embargo, se
distancian porque son otros los propósitos y es otro el estilo. El maestró
del realismo mágico está presente y, aunque a veces ese pequeño universo
que describe se asemeja al Ka.fkiano, es su mági~ pluma la que nos lleva a
un desenlace inesperado: Billy Sánchez de Avila -marido de Nena
Daconte- no maduró al lado d~ ésta y menos lo lograría sin ella. Ella que
no lo contagió de su serenidad, su claridad de juicio y su dulzura,
tampoco podría darle amparo y menguar la soledad a que lo condenaba
su muerte.
Con la exactitud del recopilador de datos el narrador da cu~nta de
cómo sucedieron los hechos; de paso aprovecha para mostrar el
burocratismo -desinterés, lentitud, pereza- y marcar las diferencias entre
América y Europa. Así, el lector se entera que acá se compra a los
porteros, y que allá los franceses usan voces antisonantes pero no llegan a
los golpes.
Lo demás corresponde a lo universal de lo literario: la alegría de
la juventud, el choque de los idiomas, el horario de las embajadas y de los
hospitales, el tráfico en las horas pico, los dolores de las culpas
menguadas a través de cuantiosos regalos, el complejo de orfandad social
que conduce al pandillerismo, las costumbres púdicas e impúdicas de una
familia de alcurnia y la admiración a lo nuevo que como magia cautiva a
la juventud, en una palabra: la vida.

El conocimiento de la técnica del periodismo y el hábil manejo de
la crónica -subgénero que en los últimos tiempos ha cobrado nuevos bríos,
recuérdese "Noticias de un secuestro" del mismo autor -donde la relación
espacio-cronológica es tan pertinente como relevante, han permitido que
' la pluma, ahora detectivesca de García Márquez, nos ofrezca una
narración que gusta por lo que dice y como lo dice; él afirma en el prólogo
de su colección narrativa que el cuento no tiene principio ni fin, que
fragua ·o no fragua; sin duda alguna, muchos lectores habremos de
reconocer que uno de los cuentos mejor fraguados ha sido éste. El
protagonista -Billy Sánchez de Ávila- que adquiere el perfil de antagonista
frente a la figura femenina que crece por esa lucidez y serenidad que no la
abandonan ni siquiera en la antesala de la muerte- sale del hospital en
busca de alguien en quien pudiera cobrarse su desgracia, pero el narrador,
a la usanza griega, ya había repetido y preparado su destino que tenía que
cumplirse.
Alvaro Mutis, compatriota de García Márquez escribe "La nieve del
almirante" en 1986 que -es parte de una trilogía integrada también por:
"llana llega con la lluvia" y "Un bel morir".5 Ded icado también a los

5

300

Empresas y tribulaciones de MagroUel Ga viero. {Título de la trilogía).

301

.

;

�poemas no puede sustraer el lirismo en su narrativa la cual le hizo ganar
el premio Médicis de Francia (1990).
Nos cuenta el narrador cómo llega a sus manos el Diario del
Gaviero y después deja su lugar al personaje -aventurero y filósofo- para
que nos relate lo azaroso de su vida. A medida que el lector se interna en
ese mundo -selvático y peligroso donde el personaje vive sus más
arriesgadas aventuras para luego encontrar la calma al lado de Flor
Estévez en la fonda "La Nieve del Almirante" cuya voz delgada denotaba el
fatal desamparo para convertirse en un canto nostálgico ya inseparable de
sus audientes -va conociendo al hombre que se enfrenta a la naturaleza
con mayor ánimo que a sus iguales. Esta actitud frente a la vida, este
punto de vista que nos ofrece Mutis a través de su solitario personaje es lo
· que denota a su narración de unidad y diversidad, de nacionalidad y
originalidad, y, sobre todo, de ese interés humano que conlleva toda obra
literaria.
El Gaviero -hombre emprendedor, deseoso de felicidad- parece
traicionarse porque nunca lo abandona su querencia por la derrota, por
las caídas. Su pesimismo aceptado lo hace escribir: "Estaba escrito que
nunca aprendo. Su presencia acumulada, en el curso de la vida, es lo que
los necios llaman destino. Pobre consuelo." 6 De sus meditaciones y
experiencias ante el peligro, en la enfermedad que contrajo por su relación
con la india y de su proximidad a la muerte en el difícil paso de los
rápidos, el Gaviero rescata sus viejas lealtades a la vida y celebre la dicha
de estar vivo.
Cuando el Gaviero sospecha que el aserradero no existe (él lo
llama factoría y era la meta de su viaje) y por lo tanto el negocio fabuloso
que le contaron no es más que un espejismo, se consuela pensando "que
en la aventura misma estaba el premio y que no hay que buscar otra cosa
diferente que la satisfacción de probar los caminos del mundo que, al
final, van pareciéndose sospechosamente unos a otros. Así y todo, vale la
pena recorrerlos para ahuyentar el tedio y nuestra propia muerte, ésa que
nos pertenece de ·veras y espera que sepamos reconocerla y adoptarla."7
El Gaviero sabe que la vida es un constante elegir y que las
aventuras que emprende terminan en desengaño por ello comienza así la
carta que escribe a la mujer amada: "Flor señora: Si los caminos de Dios
son insondables, no lo son menos los que yo me encargo de transitar en
esta tierra."s
Lo que más asombra de este personaje es su manera de vivir, ese
dejarse llevar a la deriva, su no resistencia a los fracasos, su costumbre de
• Mutis, Alvaro. l,1nie1.1e... p. 44
7 O¡m.-., Cit. p. 88.
8 Cl¡1Us, Cit. p. 91.

restar importancia al pasado y su inclinación obsesiva por la lectura y la
escritura como medios de evasión no sólo social sino también personal.
Ante la muerte del capitán a quién c~noció muy bien e intuyó el porqué
de su suicidio, piensa que quiz.ás ahí comience su muerte pero no se
atreve a pensar mucho en ello y se dice: "Prefiero que todo trate de
ordenarse solo de nuevo."9
Parece que en este conocido Magroll el Gaviero existiese una
tendencia de desplazamiento o desdoblamiento que en otros hombres
amerita de la bebida o de la droga para darse, a él le basta la testarudez de
su carácter y esa filosofía extraña qué carga desde no pocos años. Antes
de llegar a la vejez física ya había llegado a la interior atosigado por sus
inusitadas experiencias y sobre todo por sus fúnebres sueños recurrentes.
Cuando relata algunas de sus anécdotas -singulares y cruciales porque
gracias a ellas fue fabricando su soledad y adquiriendo la fijeza de plomo
en su mirada, indicador de que ya lo había visto y vivido todo- evidencia
la necesidad que tiene el hombre de encontrar la felicidad y cómo la vida
se vuelve breve en ese afán.
La serie de obsesiones que lo inquietan y le obligan a permanecer
lejos de la paz -estado próximo a la felicidad- no dejan de hacer
reflexionar a sus lectores y de agobiarlos por el grado de certeza que
poseen: "saber que nadie escucha a nadie. Nadie sabe nada de nadie.
Que la palabra, ya, en sí, es un engaño, una trampa que- encubre (...)
Aprender, sobre todo, a desconfiar de la·memoria (...) La nostalgia es la
mentira gracias a la cuál nos acercamos más pronto a la muerte. Vivir sin
recordar sería, tal vez, el secreto de los dioses." 1º

Cuando el Gaviero de vuelta de sus desventuras abre su
monólogo ante el narrador es el momento en que éste se entera de las
o~as caídas: su incesto no buscado; el ataque de malaria que lo conduce a
un hospital donde otro enfermo se suicida con un arma de fuego; su libro
inconcluso por una investigación entorpecida y la traición de su
compañera y de su socio en el asunto de la fábrica de explosivos. Aquí
infiere el narrador que se trata de una despedida, porque le ha dejado una
cruz de hierro que le trajo mucha suerte pero ya quiere andar sin ella.
El hábil narrador nos ofrece en su relato y descripción de la selva
y el río Xurandó el enfrentamiento de dos culturas: la indígena y la
civilizada; también la distancia que impera entre los nativos y los
extranjeros: aquéllos sobreviven con mayor facilidad que éstos. Los temas
brutales que trata con la naturalidad de la pluma ágil e ingeniosa dan
cabida a los hechos más temibles y tristes porque alejan al hombre de la
bondad divina: bisexualismo, homosexualismo, incesto, crimen, suicidio,
corrupción y orgías.
9

Opus, Cit. p. 82
Opus, Cit. p. 126.

10

302

303

�. El Gaviero es el primero que se intriga de esa toma de decisiones
erróneas que constituye su vida y luego, su lector es el segundo; si nos
preguntásemos en qué coincide con los demás hombres responderíamos
que en su vocación de felicidad y si buscáramos su singularidad, ésta sería
esa indiferencia por la vida que jamás, estamos ciertos, lo conductrá al
suiciqio. Cuando pierde el amor de Flor Estévez reconoce que sólo es una
pena que tardará mucho tiempo en sanar; ha pasado por tantas
desventuras que ya conoce lo benefactor que es el tiempo, por eso sabe
que en el ahora, lo de ayer reduce su importancia.

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El personaje de Mutis -alejado de la teoría de Jung sobre el
inconsciente colectivo- parece dar más cuenta del individualismo y los '
problemas que enfrenta el hombre consigo mismo para dar paso a esa
corriente cristal.i.-&gt;)a en que como espejo debemos no sólo buscar a los
demás, sino al otro que llevamos dentro -el ser y el deber ser- el cual ya ha
sido descrito por los grandes poetas: Unamuno, Borges, Neruda, Paz...
corriente que no es otra que la fraternidad, rota desde el principio por
Caín.
En 1978 publica José Donoso una de sus mejores novelas: Casa de
campo. El también cuentista chileno prefigura en esta novela una historia
que mantiene lejos de la realidad y de la verosimilitud; no obstante, el hilo
conductor que representan las gramíneas y los vilanos -el paisaje- la salva
de caer en el género de lo absurdo. También la idea temática: el rumor que da lugar a la venganza, la indiferencia y a la ficción dentro de la
ficción- une las dos partes en que se estructura la novela: La partida y El
regreso.

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Desde el inicio, la ágil pluma de Dónoso nos lleva de la mano para
soltarnos repentinamente y así ignoremos en qué momento la narración se
ha convertido en una fábula y de ésta evoluciona a un drama narrativo.
. . . . . . . ., . . .,

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Aparentemente los adultos salen de paseo -un día de campo- pero
los oráculos del niño Wenceslao, que por capricho de su tía Balbina debía
parecer niña. se cumplieron: los adultos no volverían y los antropófagos
los atacarían.
El narrador utiliza la técnica autorreferencial -conciencia de
inventor- y con ella se adelanta y retrocede en los acontecimientos de su
historia. La familia -los Ventura- se dedicaba a la producción deí oro
laminado y estaban orgullosos de su monopolio. Celosamente guardaban
en secreto la base de su poder transmitida de generación en generación: la
disciplina y la codicia. Los niños no recibían educación porque la cultura
no sirve para nada.

Ventura, con sus leyes intransigentes y secretos de familia daban pie a que
los niños y jóvenes observaran su mundd y aprendieran cosas más graves
que aquéllas que les ocultaban; así, Arabela encerrada en una biblioteca
donde leía libros inexistentes, Mignon imitando el sacrificio del cerdo por
los nativos en su propia hermana -Aída- y pagando el crimen con su vida
a manos de su padre, éste encerrado en el torreón como el Segismundo
calderoniano porque el horror borró de un tajo su cordura. Todos, los
treinta y cinco niños -treinta y tres sin Aída y Mignon- inventando sus
juegos donde los adolescentes mandaban por ser los mayores y las reglas
tenían que respetarse. Melania pregunta a Mauro: -¿Y mis penas de amor
por ti qué son entonces? -Me amas y te amo sólo cuando jugamos a La
Marquesa Salió a Las Cinco -repuso Mauro.- Somos incapaces de sentir
nada cuando no acatamos las reglas de algún juego. -Es la única manera
de amar -suspiró Melania-. ¿Cómo se puede amar sin convenciones?''11
Y es que esta familja, lo mismo que sus antepasados, eran
expertos en correr un tupido velo sobre cualquier cosa que los
incomodara. Sus costumbres de "buen gusto" los obhgaba a guardar las
apariencias de una rectitud con tal suerte, que ellos eran los primeros en
ser los convencidos de su existencia.
Ni siquiera se molestaban en regañar o castigar a los niños por
alguna indiscreción o atrevimiento, bastaba depositar su comportamiento
al cuidado de la servicJ.umbre y ésta misma corregía la falta ante la vista
gorda de los amos. Además los jóvenes se iban dando cuenta -pese al
tupido velo- de las cosas que ocultaban los adultos: el fraude, la codicia, la
prepotencia, el adulterio, las triquiñuelas del trueque de los fardos de oro
a los extranjeros vendidos a un precio muy superior del pagado por el
trabajo de las minas, el incesto propiciado u obligado para la conservación
del monopoho,· la carga de los marginados, el peligro de los nativos, más
latente ahora por la posible liberación del padre de Wenceslao y su
conspiración con los antropófagos.
, La primera parte se cierra con la invasión de, Marulanda por los
nativos que con sus ropajes y rostros pintados se confunden y entrelazan
con los niños que jugaban -disfrazados de .mayores- al teatro: La
Marquesa Salió a las Cinco; los nativos venían presididos por Adriano, el
padre de Wenceslao. En la segunda parte, El regreso, los padres de los
. niños se encuentran a Casildá y Fabio convertidos en padres y
traicionados por Malvina. e Higinio que huyeron con el oro; ante esto
deciden irse a la ciudad y armar a los sirvientes para que rescaten
Marulanda del poder de los antropófagos y de Adriano y limpien la
propiedad, no sin antes dejar bien asentado que su ausencia ha sido de
doce hqres y no de un a,ño como afinnaban los adolescentes y de matar al
"muñeco" que creyeron ver en el hijo de Casilda.

El autor pretende que su lector no pierda el sentido de apariencia
que guarda la novela y por ello interfiere con frecuencia. Los Ven~a y
11

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Donoso, José. Casa de campo... p. en.

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Lo que viene después es la serie de acontecimientos que terminan
por arruinar la grande y elegante casa de campo de lo~ Ventura_ ha~ta
convertirla en un infierno. La novela se mueve en un fluu de apanencias
que casi deriva en una obra de teatro que el autor pudo configurar
inspirándose en un cuadro. Además su predominio sobre el narrador y
sus lectores lo hace patente tantas veces que parece tratar de suav:iz.ar
mediante justificaciones corteses el hecho de llevar la voz cantante.

XIX, hay muchas obras de ficción que contienen fuertes dosis realistas de
más atrás -y en otras, abrazando la fantasía para como mago sacar del
sombrero palomas, conejos, bufandas, convertidos en palabras llenas del
sentido polisémico de lo literario; así, los Ventura se convierten en un
símbolo que se autodestruye para dar paso a otra gene~ación que abre las
puertas a la tolerancia y a la justicia, y sobre todo a la razón: el hombre
que no respeta a la naturaleza construye su muerte.

Con su hábil manejo de la pluma, Donoso llega a la audacia de no
dejarle nada a la imaginación del lector, y por ello, enreda y des~nreda las
relaciones de los personajes -tan extraños porque no son reales, mcluso se
disculpa por nombrar a Wenceslao con ese nombre: personaje- hasta una
confusión donde es difícil distinguir si son los niños los que se comportan
como adultos o si son éstos los que han vuelto a su infancia en ese afán
desmedido por aceptar sólo lo que agrada y conviene, lo demás no existe
y resulta irracional nombrarlo.

Como en esta novela lo que destaca es la apariencia, a pesar de las
escenas en que se da la antropofagia, surge la duda de si los nativos la
practican o si su único pecado es haber nacido con la categoría de
"inferiores." Recuérdese aquí que son ellos los que impiden que Adriano
mate a su hijo en una escena que nos recuerda el caso bíblico de Abraham.

1•141

Indudablemente que el autor en apariencia dice mucho pero es
mucho más lo que calla. En esta llamada fábula por Donoso y que luego
él mismo reconoce y auspicia como novela por su gran extensión, se
presentan tres mundos: el creado por los adultos con base en reglas
intransigentes y faltos de moral, el de los pequeños que sufren_~ª tirantez
impuesta para la comodidad de todos y el creado por los runos en un
juego que no termina nunca porque suple la falta de libertad: La marquesa
salió a las cinco.
El ejercicio del arte literario se ha definido como juego y en esta
obra queda bien demostrado. El autor pone sus reglas pero puede
transgredirlas por ser su creador, por eso tiene la baraja y va sacando la
punta de los ases cuando así lo prefiere. El tiempo, no cuenta, un día pudo
durar el paseo de los adultos o pudo ser un año, lo que cuenta es que los
personajes evolucionan cuando las circunastancias cambian. Los Ventura
tienen una moral acomodaticia y han hecho con ella lo que muchas
familias en las sociedades reales han hecho con la religión: dotarla de
elasticidad.
Fluyen en la historia ese paisaje de gramíneas inacabable, los
vilanos que vienen con el viento y los sentimientos de poder y venganza
que corren por las venas de los marginados, repudiados y nativos de
color.
La escena de la antropofagia cuando Amadeo se ofrece como
aÍi.mento para Arabela, Agapito y Wenceslao cuando ya no tienen pan, es
una de las pocas sentimentales, dado que el autor insiste en recordar a
cada momento que todo ha salido de su imaginación y que está pleno de
fantasía. Donoso transita en su triple universo a veces acercándose a la
realidad como los escritores tradicionalistas -el realismo no parte del Siglo
306

Este drama narrativo en que los personajes se convierten en
actores -tanto niños como adultos, de éstos recuérdese lo del tupido velo y
de aquéllos su juego de La marquesa salió a las cinco- que se cubren de
vestimentas y poses para representar lo que quisieran ser y no son:
invulnerables y eternos, nos deja planteado un sinnúmero de problemas
reales y actuales: la lucha por el poder, la prepotencia de los que
conservan la riqueza, la impunidad de los que tienen el mando, la brecha
generacional, la corrupción, la indiferencia ante la pobreza, la falta de
moral y de cultura, entre otros.
El autor-narrador despeja -en o,asiones con lentitud y en otras
con celeridad- la atmósfera de misterio y de secretos que rodeaba a los
Ventura advirtiendo al lector -irónicamente- que son seres ficticios. Por
su libre voluntad dota a algunos de -ellos de cierta heroicidad pero
muestra cómo los más inútiles, pequeños e insignificantes cobran fuerza
motivados por las circunstancias. La carencia de_ identidad de los
pequeños por su falta de arribo a la adultez es la misma que padece Juan
Pérez aunque por otros motivos: un cochero, un criado, un mayordomo,
no son más que la misma persona para el amo, dada su condición de
subordinado.
Si transferimos el sistema de vida impuesto por los Ventura a una
realidad social y vigente, encontramos más semejanzas que diferencias.
La reja de lanzas que sirvió de protección también conlleva al pehgro del
ataque: los instrumentos destinados a la defensa de un país son los
mismos que sirven para mantener el régimen impuesto y para callar las
bocas que exigen igualdad. Dado el status quo presente, el pueblo -esa
masa anónima y castigada con leyes que protegen al poderoso y hunden
al desvalido, sin contar con la blandura de los jueces- ya no sabe quiénes
son los más culpables, entre los gérmenes sociales que están acabando la
familia: prostitución, narcotráfico y terrorismo, y los que portan
deshonestamente una "placa" de impunidad.

307

�La novela de Donoso en que el autor inicia como si fuera a contar
nada extraordinario, adquiere esta proporción no sólo por sus estructuras
internas en que mezcla lo tradicional con lo novedoso, sino también por
ese terror que sienten sus personajes y se transmite a los lectores cuando
padecen la lucha por la sobrevivencia, no importando la calidad de la
vida.

7 He odiado el agua crapulosa de un charco,
he aborrecido en el atardecer el canto del pájaro.

8

INSOMNIO

De fierro,
de encorvados tirantes de enorme fierro tiene que
ser la noche,
1 para que no la revienten y la desfonden,
las muchas cosas que mis abarrotados ojos han
visto,
las duras cosas que insoportablemente la pueblan.
Mi cuerpo ha fatigado los niveles, las temperaturas,
las luces.
en vagones de largo ferrocarril:
2 en un banquete de hombres que se aborrecen,
en el filo mellado de los suburbios,
en una quinta calurosa de estatuas húmedas
en la noche repleta donde abundan el caballo y
el hombre.

3

El universo de esta noche tiene la vastedad
del olvido y la precisión de la fiebre."
En vano quiero distraerme del cuerpo
y del desvelo de un espejo incesante

4

Las fatigadas leguas incesantes del suburbio del
Sur,
leguas de pampa basurera y obscena, leguas de
execración,
no se quieren ir del recuerdo.
Lotes anegadizos, ranchos en montón como perros,
charcos de plata fétida:
soy el aborrecible centinela de esas colocaciones
inmóviles.
·
Alambre, terraplenes, papeles muertos, sobras de
Buenos Aires.

Creo esta noche en la terrible inmortalidad:
ningún hombre ha muerto en el tiempo, ninguna
mujer, ningún muerto,
porque esta inevitable realidad de fierro y de barro
9 tiene que atravesar la indiferencia de cuantos estén
dormidos o muertos
-aunque se oculten en la corrupción y en los
siglosy condenarlos a vigilia espantosa.

10

Toscas nubes color borra de vino infamarán el
cielo;
Amanecerá en mis párpados apretados.
Jorge Luis Borges

que _lo prodiga y que lo acecha
y de la casa que repite sus patios
y del mundo que sigue hasta un despedazado
arrabal
de callejones donde el viento se cansa y de parro
torpe.

En vano espero
5 las desintegraciones y los símbolos que preceden
al sueño.
Sigue la historia universal
6 los rumbos minuciosos de la muerte en las caries
dentales,
la circulación de mi sangre y de los planetas.
308

309

�BIBLIOGRAFIA
- Cortázar, Julio. La isla a mediodía y otros relatos. Alianza, 1971.
- Donoso, José. Casa de campo. Sei.x Barral: Barcelona, 1981.
- Expliquémonos a Borges como poeta. Comp. y Pró. de Angel Flores,
Siglo XXI, Méx.. 1984.
- García Márquez, Gabriel. Doce cuentos peregrinos. Diana, 1992.
- Lezama Lima, José. La expresión americana. Edición de Irlemar Chiampi,
F.C.E., Méx., 1993.
- Mutis, Alvaro. La nieve del almirante. Diana: Méx. 1991.

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LA FORMACIÓN DE PROFESORES : UNA NECESIDAD EN
DISCUSIÓN

Lic. Guadalupe Chávez Gonz.ález
Introducción
En México la formación de profesores es parte importante de la
política educativa desde los años setenta; aunque anteriormente se dieron
prácticas en este sentido, fueron cualitativamente distintas a las que se
empezaron a configurar en la época señalada. Así lo consignan los
diversos estudios, investigaciones y propuestas que desde la UNAM y
otras instituciones de educación superior han realizado sobre este campo
específico de la educación.

El Estado, a través de la política de modernización educativa creó
en esa época las condiciones para que se desarrollaran las diversas líneas
de formación de profesores, puesto que esta política señalaba y señala al
profesor como uno de los ejes centrales en la consecución de las
transformaciones que se planean en las instituciones de educación
superior. Esto porque la educación universitaria, que ya para entonces
denotaba un importante grado de masificación; requería adecuarse a las
nuevas condiciones, lo que no era po_sible lograr sin el concurso de
profesores debidamente preparados.

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Así, se puso de manifiesto en diversos foros, la importancia de la
formación pedagógica y didáctica específicas para ejercer la docencia.
Esto porque tradicionalmente se había considerado que para ser un buen
profesor era suficiente con ser experto en el área, pero como afirman
investigadores y especialistas del campo en México (Díaz Barriga,
Martiniano Arredondo, Alicia de Alba, Zarzar Charur, Ana Hirsch, etc.) la
historia ha demostrado que no basta el dominio de un campo
disciplinario, si no va acompañado del elemento pedagógico que permita
desarrollar formas efectivas de transmisión y apropiación del
conocimiento. El dominio de la materia no garantiza en todo caso, que
alguien sea capaz de enseñarla.
Además, es un hecho conocido que en el nivel superior se reclutan
continuamente como docentes, egresados de las diversas licenciaturas que
por lo general, no poseen formación específica para la docencia, es por
ello que la necesidad de formar a los profesores universitarios es
insoslayable. Esta necesidad, se hace quizá, más patente en el nivel medio
superior (preparatoria), ya que además de los problemas propios que el
profesor debe enfrentar en el proceso de enseñanza-aprendizaje, también
debe conocer en sus peculiaridades al sujeto de este proceso : el
adolescente.
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Por otro lado, si en las Facultades, los profesores generalmente
enseñan lo que han aprendido, o sea su especiahdad, en las preparatorias
no siempre es así; los profesores imparten materias sobre las cuales no
han recibido formación inicial alguna, ni en el campo del conocimiento, ni
en el campo de la didáctica. Esto sucede con cierta regularidad en áreas
como las de ciencias sociales, o humanidades (y otras más, seguramente),
integradas por colectivos de profesores de diversa formación académica
cuyo ingreso a la Universidad no les exigió en ningún momento
demostrar sus saberes y que además, suelen estar sujetos a 'movilidad' sin
previo aviso, y muchas veces por motivos no académicos, lo cual impacta
en muchos sentidos sobre la práctica del docente . La movilidad en última
instancia y por los motivos que fuere podría afectar menos, sí el profesor
recibiera una capacitación que le permitiera incorporarse a otra área del
conocimiento con elementos suficientes para el desempeño de su labor;
en todo caso incursionar en otra área, sobre todo cuando es afin, nos
puede proporcionar más ventajas que desventajas~ Desafortunadamente,
esto pocas veces sucede.
Aunque de manera asistemática y poco formalizada ( a excepción
de las maestrías, que son punto aparte), la UANL ha emprendido en
diversos momentos prácticas tendientes a la formación de sus profesores,
dichas prácticas se han concretado en cursos sueltos, talleres y
diplomados, frecuentemente sin diagnóstico previo sobre necesidades, sin
una línea teórico-metodológica definida y sin programas de evaluación y
seguimiento que den cuenta de sus efectos en el aula. Esto quizá, porque
en otros momentos, la formación se vio sólo como un esfuerzo voluntario
e individual.
En el nivel medio superior fue hasta la Reforma Académica de
1993, que la formación de profesores se consideró una de las estrategias
fundamentales para propiciar efectos nuevos y diferentes en la enseñanzaa prendizaje. Ahora existen ya diversos mecanismos y programas
tendientes a este fin, se reconoce la importancia de fortalecer esta línea
que en definitiva le da soporte a todo sistema educativo. El Proyecto
VISION 2006, establece entre las condiciones para alcanzar las funciones
básicas de la Universidad, la conformación de "un cuerpo docente de
clase mundial'', lo cual implica un nuevo perfil del docente, que deberá
promoverse a través de una formación
que integre y articule
adecuadamente conocimientos, habilidades para la enseñanza, así como
actitudes y valores que posibiliten y hagan realidad una educación de
calidad.

Ahora bien, llegad.os a este punto nos surgen algunas
interrogantes: ¿qué es la formación? ¿qué aspectos comprende? ¿a qué
se llama formación de profesores? ¿en qué disciplinas o teorías debe
apoyarse el curriculum de la formación? ¿es este un campo específico de
estudio? ¿cuáles son las tendencias que se conocen? ¿cuáles son las
312

prácticas más frecuentes en que se concretan estas tendencias?
Intentaremos, con las salvedades necesarias, responder a ellas a través de
los planteamientos siguientes.
1. Acen:a de la fonnación. Aunque la importancia de la
formación de los profesores es un hecho indudable, los problemas que
existen sobre la precisión o definición del concepto, son muchos. Autores
como Bemard Honore (1980) y Gilles Ferry (1990) otorgan a la formación
características diferentes pero complementarias. Así por ejemplo, Honore
ve a la formación como algo para" algo que se tiene" o es adquirido" ;
cuando se habla• de la formación se alude a la formación para algo :
formación docente, formación psicopedagógica, formación para la toma
de decisiones, etc. Siempre ligada a un contenido que la precisa, la
delimita. En esta perspectiva la formación está colocada·bajo el signo de la
exterioridad y por lo tanto se conquista, se aprende, se adquiere. Esta es la
concepción más extendida.
II

•

II

II

La formación es mucho más raramente entendida desde el punto
de vista del sujeto, de la interioridad, como una dimensión característica de
la persona: "es la capacidad de transformar en experiencia significativa
los acontecimientos cotidianos generalmente sufridos, en el horizonte de
un proyecto personal y colectivo" (p. 20). En este caso no es algo que se
posee, sino una aptitud, o una función que se cultiva, y puede
eventualmente desarrollarse.

Ferry integra de alguna manera las dimensiones que le atribuye
Honore, al admitir que sobre la formación suelen sostenerse tres tipos de
discursos : 1) Se considera a la formación como una función social de
transmisión del saber, como suele decirse, del saber-hacer o del saber-ser,
que se ejerce en beneficio del sistema socioeconómico o, más
generalmente, de la cultura dominante ; 2) También es un proceso de
desarrollo y de estructuración de la persona que lo lleva a cabo bajo el
doble efecto de una maduración intema y la posibilidad de aprendizajes,
de reencuentros y de experiencias; y, 3) La form¡ición puede verse
también como una institución. Una institución es un dispositivo
organizacional que, por ejemplo, está hecho de programas, de planes de
estudio, de certificaciones, de construcciones. Es precisamente en estos
términos que siempre se ha evocado la formación dentro de la esfera de la
·enseñanza .
En la práctica, la formación toma aspectos muy diferentes, según
sea considerada desde el punto de vista del objeto (exterioridad), o desde
el punto de vista del sujeto (interioridad), o incluso desde el punto de
vista de la relación sujeto-objeto.
En todo caso, la formación es un problema que se refiere a la
adquisición de conocimientos y destrezas, a la asunción de un conjunto de
313

�valores así como al acceso a la cultura en su sentfü.o más amplio Y a la
recon~cción histórica que de la misma puede hacer sólo el ~om~re
(Díaz Barriga, 1990, p. 27). Sin embargo, ésta se ve con frecuencia solo
como una preparación para el trabajo; lo cual _hace desaparece~. el
concepto propiamente de formación. En cierto sentí~~ la actual políti~a
de formación de profesores privilegia la preparacron para el trabaJO
docente como tarea central de dicho proceso, soslayando -aunque lo
contemple en el discurso- la formación integral. ~sí ~or ejem~lo, la
VISIÓN 2006, establece metas de calidad para la Uruvers1dad Autonoma
de Nuevo León, a través de las siguientes condiciones básicas : Una
estrecha interrelación con la sociedad de la cual forma parte ; un cuerpo
docente de clase mundial; egresados capaces de desempeñarse
exitosamente en los ámbitos mundiales; y, una mística institucional
basada en principios y valores. Lograr una planta docente de clase
mundial es una expectativa que pretende alca~rse a~entand~ ~r
ejemplo, el número de profesores con maestna ( ¿sera ese el uruco
camino ?) ; en todo caso, deben atenderse los diversos niveles de la
formación, o las expectativas pueden quedarse en el discurso.
Para algunos la formación de profesores ha sido entendi~a _Y
abordada en el aspecto operativo, a partir casi exclusivamente del d-1Seno
de cursos con los que se pretende proveer a los profesores de
instrumentos prácticos para desempeñar su labor d~e~t~ cotid~a ; se
desvincula la formación de la práctica docente de la dinam1ca cotidiana en
que se desarrolla. Se olvida que la práctica docente es ante todo una
práctica social y que su posible transformación supone rescatar para ella
una dimensión más amplia que la del salón de clases.
Ana Hirsch Adler (1984) insiste al respecto, al establecer la
necesidad de vincular estrechamente la formación docente y la práctica
cotidiana del profesor en relación con la problemática institucional y
social. Es decir, la formación de profesores es importante para superar la
calidad de los servicios educativos, pero no es suficiente si no se enmarca
en un proceso institucional de planeación y desarrollo académico. Es
decir, no se puede -apunta Martiniano Arredondo (1988~- . apelar
excesivamente a la responsabilidad de los profesores prescindiendo o
soslayando las condiciones institucionales y sociales.
En el ámbito de la educación media y superior, la tendencia a
constituir programas formales ha acentuado la visión práctica u operativa
de la formación. Constituye un ámbito privilegiado que crea múltiples
expectativas ; se espera que la formación remedie la baja calidad
académica, además, que actúe como legitimadora de los esfuerzos
institucionales en pro de la solución de sus problemas, es decir, cuantos
más cursos o programas de formación se realicen y cuanto ~~s pers~nal
docente acuda a ellos, tanto más podrá esperarse una superac10n del ruvel
académico; estimación sumamente simplista que no atiende a la
314

evaluación cualitativa de tales procesos sino solo a su cantidad, hecho de
fácil observación en nuestro medio.
En buena medida coincidimos con Días Barriga, cuando al hacer
alusión a la formación integral destaca que ésta es solo tarea del hombre,
pero también pensamos que la formación puede promoverse o facilitarse
desde las instituciones que planean , diseñan y hacen operativos los
proyectos educativos.

Por ello, entenderemos por formación docente o formación de los
profesores, aquellas acciones institucionales encaminadas a propiciar la
reflexión de los profesores sobre la práctica educativa, con el fin de lograr un
mayor desarrollo y profundización tanto en el aspecto cognoscitivo (o área de
conocimientos) como de lo didáctico pedagógico. Acciones que se traducen en
un currículum que, formal o informal, sistemático o no, abierto u oculto,
es elemento indispensable en la configuración y fortalecimiento del campo
de la formación de profesores.
2. Una conceptualización del campo de la formación. La
educación es un fenómeno social que como campo particular de la
cultura, se ve determinado por la multiplicidad de factores que confluyen
en la vida social. Así también la formación de profesores es un campo
complejo y específico de la educación, de hecho elemento importante al
soporte de la misma , que además suele traducirse en una variedad de
prácticas, formas históricas, expectativas, connotaciones y contextos.

Aquí nos interesa destacar dos aspectos que nos servirán de
herramientas para intentar una aproximación más adecuada en el análisis
de nuestro objeto de reflexión, la formación de profesores. Por un lado, la
noción de campo aportada por Bourdieu que utiliza .como categoría en el
análisis de la educación francesa ( La Reproducción,1976), y que
proporciona elementos para delimitar y conocer este campo específico de
la producción cultural. Esta noción nos permitirá identificar ese ámbito
particular de la educación que es objeto de nuestras reflexiones, el campo
de la formación de profesores.
Por otro lado, la interdisciplinariedad del currículum de la
formación, ya que al reconocer la educación como un fenómeno de
carácter social, se hace ineludible aceptar también, que todo lo que en ese
ámbito suceda , tiene de alguna manera, sus determinaciones en el medio
social (mediato o inmediato), lo cual conduce a afirmar que el currículum,
como proyecto cultural global o específico (como en el caso del
currículum de la formación de profesores), tiene un carácter
interdisciplinario. Es decir, éste debe construirse como lo afirma
Margarita Pansza (1987) a partir de la selección y ordenación de los
objetos de la realidad, donde los fenómenos se dan integrados e
interactuantes, y, mismos que por su complejidad, no pueden ser
315

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�abordados satisfactoriamente desde la perspectiva de una disciplina
única, ya que las disciplinas aisladas siempre implican un recorte de la
realidad.

efectos que se logran. c) Como los agentes y elementos que determinan la
actividad y el contenido : fuerzas sociales, institución escolar, ambiente y
clima pedagógico, profesores, materiales, entre otros.

Noción de campo. La teoría de los campos es una de las
aportaciones de Bourdieu (1990) al análisis sociológico de la cultura, a
través de la cual caracteriza la vida social de las sociedades 'modernas',
estableciendo que no solo depende de la estructura y del carácter general
de la lucha de clases, sino que se reproduce en campos particulares
(económico, político, científico, artístico) que funcionan con una fuerte
independencia interna. Los campos, dice Bourdieu , se presentan para la
aprehensión sincrónica como espacios estructurados de posiciones (o de
puestos) cuyas propiedades dependen de su posición en dichos espacios y
pueden analizarse en forma independiente de las características de sus
ocupantes (en parte determinadas por ellos). De esta manera, la sociedad,
y por tanto, la confrontación entre las clases, es resultado de la manera en
que se articulan y combinan las luchas por la legitimidad y el poder en
cada uno de los campos.

3. El cuniculwn de la fonnación de profesores. Sirve para la
comprensión del tema que nos ocupa, el trabajo de Margarita Pansz.a
"Notas sobre planes de estudios y relaciones disciplinarias en el
currículo" (1987), ya que explica con claridad los núcleos disciplinarios
que aportan elementos al currículum de la formación de profesores. El
currículum de la formación de profesores debe construirse a partir de la
selección y ordenación de los objetos de la realidad ; esta es cambiante,
dinámica y dialéctica ; sus fenómenos se dan .integrados e .interaquantes,
y, por su misma complejidad, no pueden ser abordados satisfactoriamente
desde la perspectiva de una disciplina única, ya que las disciplinas
aisladas siempre implican un recorte de la realidad.

Así, en el análisis de Bourdieu, el campo cultural es un sistema de
relaciones constituido por los agentes sociales directamente vinculados
con la producción y comunicación de una obra específica. Llamo campo dice Bourdieu- a un espacio de juego, a un campo de relaciones objetivas
entre los individuos o las instituciones que compiten por un juego
idéntico.
En la noción de campo de Bourdieu se pueden destacar dos
elementos constitutivos del mismo : la ·existencia de un capital común
(conjunto de conocimientos, habilidades, creencias, usos lingüísticos, etc.,
acumulados en un campo, ya sea científico o artístico); y, por otro lado, la
lucha por su apropiación (debido a que el capital cultural constituye el
fundamento del poder o de la autoridad del campo)... Toda la gente
comprometida con un campo tiene una cantidad de intereses
fundamentales comunes, es decir, todo aquello que está vinculado con la
existencia misma del campo.
Los campos profesionales -dice Margarita Pansza-, entendidos
como nivel de la división del trabajo en que se agrupan las prácticas
profesionales, involucran un objeto y un conjunto de procesos técnicos
que se pueden descomponer en áreas que agruparían objetos particulares.

La formación de profesores para ser comprendido exige, como
afirma Gimeno Sacristán (1992), entenderlo: a) Como una actividad que
se expresa de formas distintas, que despierta procesos que tienen ciertas
consecuencias en los alumnos, por lo que es preciso entender los diversos
métodos de conducirlo. b) Como el contenido de un proyecto de
socialización y de formación : lo que se transmite, lo que se preténde, los

.

316

Hay, cuando menos, cuatro núcleos disciplinarios cuyo
aprovechamiento se hace indispensable en relación al currículum: la
epistemolo.gía, la sociología, la psicología y la pedagogía, entre los cuales
se establecen nexos interdisciplinarios que permiten abordarlo en forma
integral
Además de estos cuatro grupos disciplinarios, concurren las
disciplinas particulares de las que se ocupa el currículum que se diseña, y
d_e las cuales se obtienen los contenidos específicos del mismo. Así, por
e1emplo, en el caso del currículum para la formación de profesores de
~e.n~s _so~l~ en el nivel medio superior, se requiere un trabajo
mterd1SC1pltnano, apoyado en las cuatro disciplinas señaladas con
anterioridad, para poder ubicar las prácticas, campo profesional,
tendencias ideológicas de esa práctica, las características y problemáticas
propias de la enseñanza de las ciencias sociales, etc., y además, el análisis
de las ciencias sociales como campo científico.
.Se debe tratar en todo caso, de diseñar un .curriculum que no
resulte obsoleto ni en lo científico ni en lo pedagógico y que se nutra de la
práctica contribuyendo a su enriquecimiento, que es en última instancia
su objetivo básico.
De la epistemología, o teoría de la construcción del conocimiento
científico, se toman elementos muy importantes para la ordenación y
secuenciación de los conocimientos en función de criterios válidos. Estos
criterios se desprenden de la adecuada delimitación del objeto de estudio
de la disciplina respectiva y de sus modos de construcción, es decir, de
sus métodos, así como. de los límites y relaciones entre investigación,
conocimiento y aprendiz.aje. El problema que siempre ha existido al
respecto es que se desconoce mucho sobre esto y los problemas

317

,.

�epistemológicos del currículum se dejan al sentido común, con lo que se
debilita la fundamentación científica del mismo.
La ciencia, objeto de la epistemología, es producto de una práctica
social; representa una forma histórica de la relación de los hombres con la
naturalez.a y entre sí. Generalmente al hablar de ciencia se hace
abstracción de los fenómenos sociales, económicos y políticos. Se pretende
ver la ciencia como una realidad no influida por las ideas, formas de vida
y la estructura socioeconómica del país. Pero la ciencia no es neutral, tiene
también una función ideológica y responde a un estilo de sociedad
determinada.

De las reflexiones epistemológicas se derivan importantes criterios
para la instrumentación del currículum de la formación, como son el
concepto de ciencia, de conocimiento, de las disciplinas y sus límites, así
como las relaciones internas de éstas, el papel de la práctica, la relación
entre teoría y práctica, el problema de la investigación y sus métodos y,
por último, los criterios para una metodología dialéctica.
La ciencia que tiene como objeto de estudio la sociedad y sus
instituciones, es desde luego, la sociología; y puesto que el currículum es
una concreción de la relación educación-sociedad, tomará de esta
disciplina los criterios que le permitan esclarecer las relaciones que se
advierten entre el conocimiento y la ideología. Esto porque el currículum
implica una realidad histórica, una concepción de la formación, de su
función social e institucional, así como del tipo de .ejercicio que ella
requiere. Explica de alguna manera, las relaciones y juegos hegemónicos
que en tomo a ella se dan.
La formación no es exclusivamente un problema didáctico o de
metodología, es también político, y tiene consecuencias institucionales e
inclusive sociales.
......... ........... . , ,

4 •

De la psicología, cuyo objeto de estudio es la conducta humana, se
extraen importantes datos para la construcción del sujeto. Esta disciplina
explica, desde la perspectiva del sujeto, el proceso de enseñanz.aaprendiz.aje y las relaciones que los sujetos establecen entre sí.
Los currícula tradicionales suelen fundamentarse, por lo que
respecta al aspecto psicológico, en la teoría de la disciplina mental ; los
tecnocráticos, en el conductismo, y las visiones criticas de Jos curricula se
fundamentan frecuentemente en la psicología cognoscitivista, el
psicoanálisis y la psicología genética (inclusive suelen encontrarse algunos
que entremezclan corrientes sin congruencia alguna).

El último núcleo disciplinario en que se apoya el currículum es la

pedagogía, que estudia la educación en general, medio y fin para la
318

transformación social. Los diversos modelos pedagógicos se apoyan
necesariamente en una concepción de hombre, de educación- y de
sociedad, elementos estos que suelen traducirse (implícita o
explícitamente) en el curriculum de la formación y en las tendencias que
éstos suelen adoptar.

4. Tendencias en la formación de profesores. Según diversos
autores, la formación de los profesores como campo específico de la
educación, se enfoca desde diversosferentes paradigmas que
corresponden a la investigación en ciencias de la educación y al concepto
de hombre. Los paradigmas más analiz.ados actualmente en el campo de
la investigación de las ciencias de la educación son, en palabras de
lmbernón (1996), el de presagio-producto, el de proceso-producto, el
madiacional y el contextual o ecológico. Gimeno Sacristán (España, 1983)
por su parte, define los siguientes paradigmas : culturalista, analíticotecnológico, humanista, ideológico y técnico-crítico. Zeichner (E .U., 1983),
autor que pertenece a la corriente crítica, diagnostica el paradigma
conductista, el personalista, el tradicional-artesano y el orientado hacia la
indagación. Jennifer Gore (1993), analiza las pedagogías crítica y feminista
en relación a los efectos de éstas sobre la práctica docente, a partir del
concepto de régimen de verdad (noción que, quizá con algunas precisiones,
puede equipararse a la teoría de los campos de Bourdieu) el cual explica
siguiendo a Foucault (p.76): "La 'verdad' está vinculada en una relación
circular con los sistemas de poder que la producen y mantienen y con los
efectos del poder que la inducen y la extienden" ; es decir, toda sociedad
tiene su régimen de verdad, su política general de la verdad, o sea los
tipos de discurso que acepta y hace que funcionen como verdaderos. En
particular, este tipo de concepciones, se enmarcan en lo que Liston y
Zeichner (1991) llaman "tradición reconstruccionista social" de la
formación del profesorado. De hecho el mismo Gimeno (1992) se apoya en
Zeichner al elaborar sus "perspectivas" en la formación de profesores.
Así las tendencias o concepciones de la formación de los
profesores se relacionan con las grandes aproximaciones paradigmáticas
de la educación y de la investigación educativa, "entendidos los
paradigmas como marcos generales de reflexión e investigación" (
Rodríguez, A., 1995, p.17); en este sentido son : la orientación positivista,
fundamentalmente cuantitativa, derivada del positivismo lógico ; la
orientación naturalista, cualitativa, interpretativa o hermenéutica ; y la
orientación crítica o reconstruccionista, derivada de la teoría crítica.
Por otro lado, la función del docente y los procesos de su
formación y desarrollo profesional se consideran también en relación con
los diferentes modos de concebir la práctica educativa. Así, encontramos
que en las prácticas contemporáneas de formación de profesores suelen
identificarse cuatro modelos o tendencias : 1) la tradición académica ; 2) la
tradición de la eficiencia social, 3) la tradición basada en el desarrollo, y 4)
319

�la tradición de reconstruccionismo social. Los autores mencionados
tienen coincidencias, una de las cuales es que suelen afirman que ningún
progiama para la ·formación del profesorado, puede ~ntenders~ en
relación exclusiva con una sola tradición. Lo que deternuna la entidad
particular de cada programa, es el énfasis y el significado otorgado a los
diferentes aspectos presentes en esas tradiciones.
_
En el caso de México, como afirma Díaz Batriga (1988), estas
tendencias adquirieron múltiples matices y en realidad subsiste~ de
diversa manera en los distintos programas (esto intentaremos explicarlo
más adelante}, sobre todo en espacios donde el desarrollo del campo de la
formación de profesores ha sido importante. Evidentemente "alguna de
ellas adquiere una expresión hegemónica respecto a ellos (los
programas}".

·
Por su parte, en un interesante texto coordinado por Ana
Rodríguez Marcos (1995) se toma como base la clasificación que enuncian
Liston y Zeichner y se enriquece con nuevas aportaciones . Las cuatro
tendencias expresadas las esbozamos a continuación:

La concepción tradicional-oficio, que se enlaza con lo que Liston y
Zeichner llaman tradición académica, para lo cual lo importante para
enseñar es dominar los contenidos que hay que trasmitir y con eso es
suficiente, o, al menos, eso es lo fundamental. Bastaría añadir un leve
barniz de materias psicopedagógicas y algunas prácticas. Despues el
oficio se aprende ejercitándolo.
La concepción persona/isla, tenden~ia que centra la formación en la
persona del profesor como garantía de futura eficacia doce~te. Esta
tradición obedece a una concepción de la educación y de la ensenanza de
tipo humanista, y se asienta, entre otros elementos, en la epistemología
fenomenológica y en los principios de la psicología perceptiva, y en
general de la psicología humanista (Maslow/Rogers).

La psicología perceptiva subraya la trascendencia del
autoconcepto. "El autoconcepto positivo del profesor tiende a repercutir
positivamente en el autoconcepto de los alumnos y como consecuencia en
los rendimientos". En definitiva que la formación de los profesores no
puede basarse sólo en los aspecto cognitivos (en abierta crítica -~
psicologismo exacerbado) o en destrezas comportamentales, es tamb1en _
una cuestión de afectividad, actitudes, valores ...

La concepción tecnológica, esta tendencia aparece en E.U. en los años
sesenta vinculada estrechamente al positivismo ;
al movimiento
"accountability" o "rendimiento de cuentas" ; a la psicología conductista ;
a la teoría de sistemas ; a los modelos didácticos proceso-producto ; al
desarrollo de la e~eñanza individu~da, y a una concepción analítica
320

de la enseñanza, es decir " ... la enseñanza entendida como un conjunto
estructurado de actividades susceptibles de predecirse y controlarse..." .
Muchos de quienes laboramos en la UANL, fuimos (o hemos sido)
resultado de una formación que puso en práctica esta tendencia.
Este enfoque en la formación de profesores, ve la actividad del
docente como instrumental, dirigida a la solución de problemas mediante
la aplicación rigurosa de teorías y técnicas espeóficas. Aquí pueden
diferenciarse cuatro grandes grupos de modelos de formación de
formación de profesores basados en: 1) las técnicas de microenseñanza;
2) el análisis de la interacción; 3) la· supervisión clínica, y 4) las
competencias (ya sea de bases conductistas, o las que se integran en los
paradigmas mediacionales, o sea que aceptan que existe una mediación
en los procesos del aprendizaje).

Los enfoques de profesar orientado a la indagación, cuyo origen
aparece ligado a la orientación naturalista en sus diferentes versiones de
"pensamiento del profesor'', "aproximación crítica", "paradigma de
investigación-acción", y "formación del profesorado en centros". Todos
· ellos, aunque diferentes, comparten algunas características generales (se
les denomina "enfoque alternativos") : tales como :
• Una nueva concepción del hombtt, más activo y constructivo, con
compromiso social ;
• otorgan un nuevo estatuto epistemológico a los fenómenos
educativos, considerándolos como construcciones sociales.
• predominio de los procedimientos y técnicas de investigación
cualitativa y etnográfica. Estudios de la enseñanza contextualizada en los
centros.
• diversos autores (Stenhouse, Schon, Pérez Gómez...) subrayan la
dimensión artística de la enseñanza, por cuanto los problemas que
atañen a ella no siempre se muestran bien definidos, por lo que el profesor
no puede aplicar sin más el conocimiento técnico (como recomienda la
tradición ternológica}, sino que debe "construir" el problema.
• Además, a esta consideración se añade que la enseñanza es una
actividad política (Giroux y McLaren, 1987, citados por...).
• entienden. el aprendizaje como consbucción personal condicionada
por la estructura psicológica de la persona y el contexto.
• creciente interés por el pensamiento piáclico personal del profesor (
el que surge de circunstancias, acciones y experiencias que tienen
contenido afectivo o relevancia emocional para el individuo).
• defienden una nueva ttlación de integración dialógica teoría-piáctica
de la enseñanza, tanto en lo relativo a la investigación como a la
formación del profesorado.

321

l

�El campo de la formación en México. Como ya apuntamos, la
formación de profesores en el ámbito universitario se empiez.a a perfilar
como un importante campo de prácticas educativas desde el inicio de la
década de los setenta, ya que la política estatal de modemiz.ación
educativa, crea las condiciones para que se desarrollen las diversas
prácticas de formación de profesores. Por entonces, empiez.a a
considerarse en la política estatal al profesor como uno de los ejes
centrales en la consecución de las transformaciones que se proyectan en
las instituciones de educación superior.

..

Una de las primeras investigaciones sobre el campo, corresponde
al trabajo de Hirsch, A. (1984), quien nos dice que a pesar de que las
instituciones públicas y las universidades no definen con precisión qué es
la formación docente, encontró que se incluyen en ella diversas
actividades aunque a veces aisladas, las cuales son :
• Promoción para la elaboración de planes de desarrollo de recursos
humanos en las instituciones y firma de convenios interinstitucionales
para programas de formación.
• Creación de centros, unidades, departamentos u oficinas de didáctica,
tecnología, servicios e investigación educativos a nivel local y regional
(institucionales e interinstitucionales).
• Apertura de carreras (licenciatura y posgrado) relacionadas con la
educación.
• Creación de posgrados en todas las áreas de conocimiento.
• Proyectos de investigación en ciencias y técnicas de la educación:
• Becas para estudios de posgrado (especializ.ación, maestría, doctorado)
en México y en el extranjero.
• Formación de especialistas en programas educativos.
• Cursos, seminarios, coloquios, conferencias, etc., de formación (antes y
al incluir el servicio docente), actualiz.ación y perfeccionamiento en áreas
de conocimiento o en pedagogía y didáctica de muy distinta duración y
contenido.
• Promoción para la contratación de maestros de tiempo completo y
medio tiempo y para la integración de docentes e investigadores en año .
sabático en instituciones educativas con fines de formación docente.
• Asesorías directas a departamentos y unidades académicas en tareas
específicas, apoyo técnico para el diseño de planes y programas,
elaboración de materiales didácticos, publicación de estudios
especializ.ados, apoyo al profesor en el lugar de su práctica, etc.
El campo de la formación se configura pues, con las tendencias
teórico-educativas, metodológicas y prácticas formales e informales que se
desarrollan en diversos contextos y épocas históricas. Esto lo expresa muy
claramente Díaz Barriga cuando afirma: "El cúrriculum de la formación...
se convirtió en un escenario de conflicto frente a diversas posiciones sobre
322

la manera de entender la educación (aquí entra en juego la noción de
capital cultural de Bourdieu) y la estrategia gestada para enfrentar tal
situación...los centros de formación de profesores ...logran conformar
espacios de 'autonomía relativa', lo cual confirió posibilidades singulares
a quienes académicamente intervinieron en ellos, docentes y alumnos"
(1990).
En México, las experiencias formales y de amplio alcance en la
formación docente, se encuentran ligadas a la aparición del CISE (Centro
de Investigación y Servicios Educativos) en la UNAM, órgano académico
que surgiera a finales de los años sésenta como efecto de la fusión del
Centro de Didáctica y la Comisión de Nuevos Métodos de Enseñanza.
Desde este espacio el campo de la formación de profesores va
adquir!endo su propio estatuto. Centros similares surgirán
postenorm~nte en las diversas universidades públicas del país, adaptando
o reproducrendo en todo caso, los esquemas puestos en práctica por la
UNAM.

De~de ~ntonces, se han realiz.ado diversos trabajos que recuperan
las expenenaas a lo largo de estos años y que nos permiten conocer el
tipo de tendencias o corrientes teóricas que fundamentaron las prácticas
d~l CISE y_por ende, de muchas otras instituciones de educación superior.
D1az Barnga, encuentra que tres momentos de la evolución de los
programas de formación de profesores se vincularon a su vez, con tres
tendencias que se fueron desprendiendo de ellas:
la. La incorporación de la pedagogía industrial norteameriéana · las áreas
tíricas del pensamiento didáctico serían reemplaz.adas por mcltitud de
dJScu~os con ~aracterísticas típicas de modernidad. El nuevo lenguaje
educativo refleJa una visión científico-técnica de la acción pedagógica.
Este momento se conoce como la incorporación en México de la tecnología
educativa.
2a. Búsqueda de alternativas pedagógicas frente al pensamiento técnico
~tam~nte deshumaniz.ado (se revisan téoricos como Freire y Gramsci,
mtegrandose conceptos de la pedagogía crítica).

3a. Negación misma de los programas preestablecidos y la búsqueda de
una formación in situ.
Una cuarta tendencia, no muy generaliz.ada por cierto a pesar de los
esfuerzos (Diaz Barriga hace una interesante críticas al respecto), es la que
busca incorporar la investigación educativa en los programas de formación
de profesores, con todas las implicaciones que esto puede tener.
. . Por su parte, pero también en la experiencia mexicana, y
pnncrpalmente en las universidades públicas, Carlos Zarzar Charur
(1988), reconoce las siguientes tendencias en la formación de profesores:
323

1

-

�La primera de ellas sostiene que lo único que los profesores
necesitan es ser expertos en su materia y estar actuali7.ados en los últimos
avances del conocimiento en el área.
La fo~ación así concebida, se orienta por lo regular a ofrecer

internamente cursos y conferencias de actuali7.ación y profund.iza.ción en
la disciphna y, por otro, a ofrecer, tanto interna como . externamente
oportunidades para que sus profesores reahcen estudios de maestría y/ o
doctorado (opciones que por lo general no incluyen formación para la
docenci.; o cuando lo hacen éstas no constituyen una parte significativa
del currículum).
La segunda tendencia da un paso más, y afirma que es tan
importante el "saber enseñar", como el ser experto en su materia. Un
programa de formación docente diseñado con __base en esta _se~da
concepción se orientará por un lado, a ofrecer opcrones de actuali7.acron Y
profundización en la disciplina y, por otro, a propiciar la formación para
"la enseñanza".

En este sentido, la formación se centrará en la figura y las
funciones del profesor : se le capacitará para exponer, transmitir la
información, elaborar material de apoyo, diseñar objetivos y programas
de estudio, utilizar recursos y aparatos de tipo didáctico y audiovisual,
etc.
La tercera tendencia da todavía un paso más adelante, sin dejar de
reconocer la necesidad de las dos primeras (conocer su materia y saber
enseñarla), afirma que se requiere una tercera condición como necesaria
para ser buen profesor : Saber propiciar en sus alumnos aprendizajes
significativos. De acuerdo con esta concepción, la función principal del
profesor no es enseñar, sino propiciar que sus alumnos aprendan.

El ser buen profesor y saber enseñar, dice Rocío Quesada (1987), no
es garantía de que se alcanzará el aprendiza.je. Las estrategias de
enseñanza son unas, y las estrategias de aprendiza.je otras.
Un programa de formación docente diseñado con base en esta
tercera concepción, además de los aspectos tocados por las otras dos
tendencias, incluirá y enfatizará la formación orientada a propiciar
aprendizajes significativos (apoyada esta concepción en el
cognoscitivismo). En este sentido la formación se centrará no en la figura
del profesor, sino en la figura del alumno, en sus procesos internos que lo
lleven a aprender significativamente y , de manera secundaria. o
subordinada, en lo que el profesor puede hacer para propiciar, facilitar o
acelerar este procesos.

324

Carlos Zar:zar sugiere que para lograr mayores alcances y
resultados de los programas adoptados, seria importante:

1) Ampliar la cobertura ; es decir, tratar de alcanzar con estos programas
al mayor número posible de profesores.
2) Buscar mayor cercanía con el lugar del quehacer docente; es decir, con
las escuelas y facultades. Se busca también responder a demandas
expresas de los centros.
3) Acompañar procesos de superación de las academias de profesores de
las escuelas y facultades. Se trata de acompañarlos en cahdad de asesores,
en los procesos de superación académica que ellos mismos han generado
y desean continuar.
.
•
4) Fortalecer la integración las dimensiones discipliparia y didácticopedagógica en los programas de formación.
5) Diseñar programas de formación de formadores, con el fin de
conseguir la autosuficiencia institucional.
La formación en la Universidad Autónoma de Nuevo León. De las
concepciones, tendencias y prácticas que hemos señalado, la tecnología
educativa , o concepción tecnológica, basada en la pedagogía industrial
norteamericana, fue quizá la más conocida en la UNAL. Los Planes y
Programas de Preparatoria que se pusieron en práctica en 1983, se basan
en esta corriente ; aunque muy informalmente y a veces por cuenta
propia, los maestros aprendimos a elaborar objetivos conductuales, a
planear unidades didácticas, a evaluar por medio de pruebas objetivas,
etc. Sin embargo, en esta época (los setenta y ochenta), la formación no
a~quirió un estatuto propio ni definido ; la planeación de cursos, talleres y
diplomados correspondió por lo regular, a la Secretaria General, desde aJú
se invitaba a los profesores a incorporarse, pero siempre como una acción
voluntaria e individual. Salvo contadas excepciones, los cursos no tenían
una línea teórica o metodológica bien definida, o por lo menos no se hacía
explícita a quienes se íntegraban a ellos.
A partir de la Reforma Académica en e] Nivel Medio Superior
puesta en práctica en 1993, se estableció la formac;:ión de profesores como
una estrategia concreta para llevar a cabo la misma, aceptando que sólo
con el concurso de los profesores, sería posible concretar el Plan. En ese
entonces la movilización de profesores hacia los cursos fue inducida v
promocionada desde la recién formada Secretaría Académica y con ~I
apoyo de las administraciones de cada una de las preparatorias; lo que se
logró fue mucho, pero ahora pareciera que este proceso (que como sea
sigue siendo informal y asistemático) está en una especie de agotamiento,
sobre todo porque no se han logrado verdaderos efectos innovadores en
el aula, como se pretendía en un principio.

325

�En estos momentos, en que la sOdeCracÍcaáa vez demanda más a
la educación, la·tarea in$oslayable es sin duda, formalizar un currículum
de la formación para la educación media y superior en la UANL que
contemple tanto lo académico, como lo político-institucional, que conjunte
esfuerzos de la administración, concilie intereses y necesidades de los
maestros, pero también que considere a ésta como una actividad que se
expresa en distintas formas, como el contenido que debe transmitirse y
proyectarse con el fin de lograr ciertos efectos, así como los agentes y
elementos que determinan dicha actividad y contenido. El currículum y
programas de formación deben ser un apoyo indispensable para el
desarrollo y promoción de una verdadera educación de calidad

BIBLIOGRAFÍA

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'.'26

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Ediciones Morata. Madrid

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en Zarzar Charur, Carlos (Comp.) Op. Cit.
Guadalupe Chávez González
Licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Nuevo León.

..,

•
• Maestría en Enseñanza Superior de la División de Posgrado
de la Facultad de Filosofía y Letras de la U ANL
• Maestra de Tiempo Completo de la Preparatoria No. 15, UANL desde
1974
• Coordinadora del Area de Ciencias Sociales en la Preparatoria No. 15
• Integrante del Comité Técnico de Ciencias Sociales para la
Reforma Académica en el Nivel Medio Superior, desde 1993.
• Colaboradora en la elaboración de Manuales Didácticos para el área
de Ciencias Sociales en el Nivel Medio Superior de la UANL
• Colaboradora en la elaboración de Exámenes Indicativos de Ciencias
Sociales para el Nivel Medio Superior de la U ANL
·Localizable en: Preparatoria No. 15, Unidad Madero. Tel . 01 (83) 3 46 76
30 Biblioteca Magna "Raúl Rangel Frías" Cuarto Piso, Coordinación de
Preparatorias. Tel. 01(83)329 41 21 y 22

Lic. Margarita Ríos Farjat
Universidad Autónoma de Nuevo León

Se ha vuelto un lugar común señalar que la biografía de un poeta
se encuentra en sus versos, de hecho lo hace Yuri Nehoroshev en el retrato
hablado que nós ofrece del poeta Yevgueni Yevtushenko en el umbral de
Adiós, bandera roja, una selección de los poemas y textos que Yevfushenko
escribiera entre 1953 y 1996. Sin embargo, tal afirmación adquiere respecto
a este poeta una relevancia particular, ya que es notoria su constante
preocupación por dejar testimonio de los sucesos políticos que rodearon su
entorno. Esta característica permite ver a través de sus versos el
desenvolvimiento social de una generación, de aquella que nació con la
filosofía del Estado férreamente incrustada, que vivió su infancia en los
carruseles de la Segunda Guerra Mundial, que soportó inviernos no sólo
geográficos sino también políticos y que finalmente, en su madurez, vio
derrumbarse dramáticamente el monolito de su estructura social, llegando
a perder hasta la bandera.

Yevtushenko nació en 1933 en Zima, Siberia, región
simbólicamente trágica en el diccionario de la historia rusa. De hecho,
Nehoroshev precisa que los antepasados del poeta fueron enviados a ese
lugar precisamente como castigo a un alzamiento en el siglo XIX. En 1956
Yevtushenko publicó un poema épico llamado como su lugar natal,
Entronque Zima, que fue oficialmente condenado, seguramente porque en
este se debatía la confunsión moral de un joven soviético en la etapa que
siguió a la muerte de Stalin. Es una lástima que esta antología no incluya
ese texto. También es una lástima, y ya que estamos en eso, que el orden de
los poémas no sea fiel a la cronología, que no haya acotación alguna que
oriente temporalmente al lector. Se tendrá que apelar pues, al sentido
común o a un conocimiento previo sobre el autor, lo cual no revistiria
mayor importancia si no fuera porque para entender gran parte de la
poesía de Yevtushenko hay que ubicarlo dentro de un contexto geográfico
e histórico. Salvo esa omisión, la antología de este poeta es definitivamente
un acierto. Todo libro de poemas lo es, por supuesto, pero este aprovecha
muy bien su momento: Yevtushenko es el poeta vivo más importante de
Rusia, por una parte, y por la otra, el mensaje que lleva es precisamente de
despedida, como lo anticipa el titulo, Adiós, bandera roja, y antes que se
cierren las heridas de la historia, aún abiertas, hay que asegurarse que los
testimonios formen parte de sus cicatrices.

E-Mail : guchavez@ ccr.dsi.uanl.mx

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El libro está dividido en cinco partes: la primera dedicada a
introducir a la vida de este poeta; la segunda se concentra en algunas
prosas sueltas; la tercera compila lo más representativo de su poesía y se
subdivide a su vez en tres partes; la cuarta es un largo poema, Una paloma
en Santiago, publicado por primera vez en español; y la quinta es un
conjunto de brevísimas reflexiones de Yevtushenko sobre la poesía y los
poetas. La parte más importante de su obra, al menos de la que se compila
en este libro, es la tercera, su poesía. Las tres divisiones de este apartado
son: El lujo de los pobres, ¡La mitad no quiere de nada!, y El último intento. Esta
división resulta un tanto abrupta ya que no se señala el criterio para
decidir qué poema van al principio y cuáles al final. De hecho,, en la
primera parte El ajedrez de México, escrito en 1968, y en la segunda parte,
Babi Yar, de 1%1. Quizá con los del tercer apartado no haya tanta
confusión porque, atendiendo a sus temas, se desprende que fueron
escritos en la década de los noventa.
Desde los primeros poemas de Yevtushenko se aprecia el afán
testimonial que lo ha seducido durante toda su trayectoria poética. La
sección de poesía de este libro abre con Corrida, una serie de poemas sobre
diversos aspectos de la fiesta brava pero utilizándolos como símbolos de 1~
sociedad de la que él es testigo. Por ejemplo, en el poema El público, se
aprecia cómo este tiende a "lavarse las manos":
Soy el público, el público, el público.
Contemplo el espectáculo mientr~s algo mastico.
¿Es que produzco temor?
Sabe Dios que no bebo sangre.
Es una verdadera infamia
matar con nuestras propias manos.
Por lo tanto yo,
permaneciendo limpio,
he clavado profundamente con los ojos
claveles en las palmas de Cristo.
No me he manchado de sangre las manos,
nada se me puede reprochar.
(Fragmento)
El mismo desen-cantado humor negro aparece en Los Vendedores:
"No nos importa quién ha vencido / lo nuestro son las monedas"; La arena
simboliza el disimulo: "Mi vergüenza / consiste en que yo oculto elegantemente
las huellas de los crímenes"; en Escobas y rastrillos se ironíz.a duramente la
función de la prensa: "Y nosotros, escobas y rastrillos, / te peinaremos a tiempo,
/ arena, / para darte una aparienda /limpia y lisa. / ... / ¿Cómo no lo vas a
entender?/ Querida, ¿para qué recordar al pueblo lá sangre?" Por otra parte, en
El torero se debate: "El que ha matado una vez, se ve obligado a matar
330

nuevamente. / ¿Cómo podría volver a la infanda? ¿Qué oradón / es la de los
criminales?" y se le .recomienda al torero niño, en el poema Ex torero:
"Torero, niño, sé tú mismo, / ya que el honor es lo que más vale. / ¡No brindes,
torero,/ tu toro al palco del gobierno!" El poema El toro representa el resultado
de la provocación:
Me clavan de uno y otro lado banderillas.
De hinojos el torero
me pide que embista la roja muleta.
¿Le lamo la mejilla perdonándole?
Quizás él tire el estoque ...
Mi imagen,
como la faz de su muerte, se desdobla ante sus ojos.
"Somos las banderillas,
gemelas, rosadas.
Toro, ¿jugamos alegres al martillo?
¡Nosotras, obrando como jeringas,
aumentaremos tu fuerza!
En un momento te transformaremos
sin emplear el látigo,
a ti, humanista abstracto.
Te pinchamos una y otra vez,
y ¿todavía no eres una fiera?
No estar a la altura de las circunstancias
es un espectáculo lamentable. ·
¡Aprende a ser tierno empleando los cuernos
con los enemigos!
¡El odio es humano,
sólo el odio lo es!"
(Fragmento).
El caballo del picador es quizá el poema que resume la desilusión
que el bardo ruso plasmó en esta Corrida, que concentra también la tensión
de su tono y que muy probablemente ha mantenido presente a lo largo de
su vida:
Soy el caballo del picador
A pesar de que luée el soL estoy a oscuras.
No hay condena peor
que llevar orejeras.
Obede.zco a las riendas y siempre estoy con el freno echado.

331

�Es éste mi oficio,
el de llevar vendas en los ojos.
El amo ha levantado la vara.
Su amenaza es grave.
Pero, ¿cómo podría yo suspender el tormento?
Tengo vendas sobre los ojos.
Y tú, pueblo, ¿cuándo
te librarás de tus amos?
Eres como el caballo del picador
Con las vendas sobre los ojos.

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Las metáforas empleadas con los textos que componen la serie
Corrida, y el simbolismo propio de este espectáculo, la fiesta brava, la
sangre, el capote rojo, contribuyen a establecer las preocupaciones de
Yevtushenko, sus obsesiones y sus rebeldías, que si bien obviamente el
resto de sus versos no son sobre toros, lo aquí planteado constituye la
médula de su poesía. Aquí, como diríamos los abogados, se fija la litis de
sus poemas: se cierra el círculo: la poesía social, política, patriótica. Yuri
Nehoroshev defiende la amplitud de temas de Yevtushenko al afirmar que:
"Es un error pensar que Yevgueni Yevtushenko es nada más un poeta
político". Estamos de acuerdo, no es nada más poeta político, pero sí lo es
eminentemente social. De hecho, en ningún poema se percibe relación
erótica alguna, diríamos amorosa, pero corremos el riesgo de aceptar que sí
habla de una relación amorosa respecto a su pueblo, su país, etcétera. El
poema Magdalena narra la desilusión de una mujer policía de Buenos Aires:
"Y comencé/ controlando el Río de la Plata,/ a salvar a la Argentina/ con s11eldo
de polida. / ... / Ingresé a la fuerza policial / sin muchas ganas / y, en parte, /
debido al odio por las instituciones, / pero la polida / resultó ser también una
institución ... "Hay otra mujer que aparece por su nombre, está en El puente
de los suspiros y se llama Raquel, pero tampoco se agota el poema: "Cada
uno de nosotros entiende los suspiros del otro, / y eso quiere decir que amamos. /
Como ningún cheguevaiista lo haría, / inhalando espacio y libertad con tus
suspiros, / no tuviste miedo de arriesgarte en el amor / y esa fue tu devoción. /
Como un suspiro / te desvaneciste, / Raquel." Y más adelante, en el mismo
poema, se aprecia lo que podríamos considerar la razón del por qué de su
poesía social: "He peleado contra los muros,/ contra lo cenagoso, / pero siempre
contra algo sólido, / no importa qué tan líquidos fueran. / Estoy rodeado de
lodazales/ y charlatanes. / La cosa más líquida/ es un vado. / Pero cuando choco
mi rostro contra las paredes del vado/ veo/ que el vado es lo más duro." Como se
ve, Raquel queda de lado, no es más que una fugacidad en el poema, que
luego, una vez mencionada la lucha personal, crece en contenido político, y
eso es innegable: "¿Ha olvidado la gente cómo suspirar?/ ¿Tenemos miedo de
que al expandirse libremente/ nuestros pechos choquen contra bayonetas, / como
en Chile?/ Cualquier patria que caiga en el lodo que no suspira/ se convertirá/ en
Pinochetlandia. .. 11 Obviamente, Raquel pierde relevancia. En el poema El
332

amor siberiano, si bien trata de dos novios, es más bien un poema que se
propone rescatar del olvido el valor de las pasadas tradiciones siberianas.
Hay vestigios, quizá, de algún amor en Hace tanto, pero vuelve a
prorrumpir en el texto su voz social. No te vayas de m( y El último intento
son dos excepciones, aunque breves, afortunadas: "Un fantasma enamorado
~huyenta más que un ':'1'1áver. / Pero tú no te asustaste sino que comprendiste¡ y
1untos nos hemos arro1ado como a un abismo/ y el abismo desplegó unas blancas
ª!as/ que nos leoantó sobre la niebla" (de El último intento). En otros poemas de
libro aparecen nuevamente las mujeres, pero de manera genérica ·como
puede serlo la e~presión: "Quisiera amar/ a todas las mujeres del mundo...
11

, . Si bien el amor erótico o las mujeres no son algo de O que
poeti~mente se ocupe Yevtushenko, podría decirse, si.no que la geografía
substituye tales preocupaciones , al menos que es una constante en su
quehacer literario: casi todos su poemas mencionan algún país,
pr~f~rentem~nte de América Latina, sea Argentina, Perú, Paraguay,
Mex1co, Chile, Cuba, costa Rica, etcétera, aparecen en el libro incluso
algunos poemas escritos en español: El ajedrez de México, La llave del
comandante, Los ríos profundos, o Mi perunanita, por ejemplo; y si a esto
aunamos algunos personajes que invo~, como Pablo Neruda, el Che
Guevara, Pinochet, entre otros, resulta evidente que Latinoamérica ha
representado para el poeta una preocupación y a la vez una fascinación.
Esto se refleja ~~amente en el poema El ajedrez de México, que
Yevtushenko escrib10 en 1968 cuando recorría nuestro país acompañado
por Carlos Monsiváis. Es interesante el efecto que produce la repetición de
la palabra "amodorrado" al inicio y como contribuye a elevar la fuerza de
las imágenes que le siguen:

El sol amodorrado.
El polvo amodorrado se derrumba por el camino.
El tañido amodorrado del espejismo.
El gemido amodorrado de un buey.
Flotan bamboleándose con modorra
un sombrero y otro sombrero;
el primer peón,
el segundo peón,
el tercer peón.

En castellano el peón es el campesino más pobre.
y es también
la figura más pequeña del ajedrez.
Sacrificar al peón es una ley de todos los partidos.
El triste ajedrez de América Latina
333

•

-◄

�es una burla amarga para ustedes:
primer peón,
segundo peón,
tercer peón.
Los pedacitos de la tierra campesina

son las casillas de este tablero tan cruel.
Con ustedes, los héroes del machete,
juegan desde los tiempos más lejanos
las manos sucias que no huelen nunca
como huele el mango salado del machete.
Juegan con el primer peón,
con el segundo peón,
con el tercer peón.
¡Qué lástima, señores socios del ajedrecismo político,
que este tablero no sea liso!
¡Sería magnífico nivelar estas incómodas montañas!
¡No dejen de jugar!
¡Afuera estas torpes palmas y estas cabañas!
Y la muerte mete en su sombrero,
brillante por fuera, pero negro por dentro,
los mete a ustedes:
el primer peón,
el segundo peón,
el tercer peón.
(Fragmento)
En este poema, Yevtushenko crea una atmósfera de tensión, en
parte por las imágenes desoladoras e .impasibles que siembra en los
primeros versos. Sí existe movimiento pero es más bien una mera
oscilación. La falta de encabalgamiento contribuye a esa tensión oscilante y
permite que el tono del poema sea casi dogmático, desesperanzado, grave,
por lo qube la palabra "peón" resuena profundamente como un deseo de
despertar de su "modorra" a Latinoamérica, tensa, pero oscilante.
En La llave del comandante, escrito también en español se puede
apreciar igualmente la intencionalidad del poeta a partir del tono, ¡y qué
tono! (seria dificil atribuirle a Yevtushenko estos efectos en los poemas
traducidos):
Nuestros caballos caminan
hacia La Higuera.
334

El abismo, a la derecha;
a la izquierda, el abismo.
Pensar en ti, comandante,
no es una carga ligera.
Dentro de mí hay silencio
muy parecido al sismo.
Por aquí, para los guerrilleros
no hay monumentos.
Sus monumentos son las rocas
con las caras cansadas, humanas.
Las nubes están inmóviles,
como los pensamientos,
como los pensamientos
de las montañas bolivianas.
Yo me siento como la sierra.
Estoy lleno de las quebradas,
de las rocas ásperas, duras.
Mis nervios están tensos
como la brida de un ganadero.
El ritmo de este poema
me lo dictan las herraduras.
que tropiezan con las piedras
de este mortal sendero.

(Fragmento)
En los dos poemas anteriores, El ajedrez de México y La llave del
comandante, escritos ambos originalmente en español, lQ que nos ayuda a
apr_eciar la voz sonora, el tono, del poeta, se aprecia claramente su
fascinación por América Latina, de hecho en uno se menciona a México y
en el otro a Bolivia. En el poema Me gustaría, el Yevtushenko pone de
manifiesto su gusto por los viajes como símbolo de libertad: "Me gustaría /
nacer en todos los países, / tener un pasaporte / para todos / que provoque el
pánico de las candllerías... " Sin embargo, la geograña también le duele como
si quisiera desatarse de ella. De su rencor a las fronteras surgió el poema
del mismo nombre, Las fronteras, que adquiere especial relevancia dentro
del contexto actual de la Europa del Este, donde recientemente han
brotado fronteras políticas como por generación espontánea.
Supongo
que al principio fue la gente quien inventó las fronteras,
y luego las fronteras
comenzaron a inventar a la gente.
Las fronteras inventaron a la policía,
335

�los ejércitos y guardias fronterizos.
Las fronteras inventaron
a los aduaneros, los pasaportes y otras mierdas.
Mientras haya fronteras
todos estaremos en la prehistoria.
La verdadera historia comenz.ará
cuando todas las fronteras se hayan borrado.
De todos aquellos miles de fronteras
tan sólo hemos perdido la humana:
la frontera entre el bien y el mal

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(Fragmentos)
Este afán de desatarse geográficamente quiz.á sea debido a que la
geografía es la que le impuso la ideologia al poeta, la que lo ubicó
políticamente, la que lo sembró adentro y erurente de toda una convulsión
histórica contra la que Yevtushenko quiz.á por eso se descubrió poeta: para
rebelarse, para denunciar, para testimoniar. Podemos constatar lo anterior
con el poema Adiós, bandera roja nuestra, que le da título a todo el libro:
En nuestra ingenua infancia
jugamos al Ejército y al Ejército Blanco.
Nacimos en un país que ya no existe.
Pero en aquella Atlántida estuvimos vivos y fuimos amados.
Yo no tomé el Palacio de Invierno del zar.
Ni asalté el Reichstag de Hitler.
Ni soy lo que llamarías un comunista.
Pero te acaricio, bandera roja, y lloro.
(Fragmentos).
Yevtushenko debe la fama internacional de la que goza
precisamente a que, como señalábamos, a través de su poesía se rebela,
denuncia y deja testimonio. En la sección, ¡La mitad no quiere de nada!,
aparecen dos de los poemas mundialmente conocidos de este bardo ruso, y
en los que se puede apreciar la madurez de su poesía como crisol de
rebeldía, denuncia y testimonio: Babi Yar y Los herederos de Stalin. Babi Yar
fue escrito en 1961, con tal repercusión social que el rostro del autor
336

acaparó la portada de la revista Time, y fue tema de la decimotercera
sinfonía de Shostakovich. Babi Yar es un barranco en proximidades de
Kiev, tristemente célebre desde septiembre de 1941, cuando, según las
estadísticas, más de treinta mil judíos fueron asesinados por los nazis
durante la Segunda Guerra Munc;lial. Veinte años más tarde, en 1961, en
plena Guerra Fría, Yevtushenko fue a este lugar, seguro de que habría un
monumento a las víctimas pero no fue así, de hecho, en varias entrevistas
ha dicho que encontró un montón de basura, lo que le causó una profunda
impresión. Palabras más, palabras menos, el poeta recuerda: "Estaba tan
consternado y tan terriblemente avergonzado de que no hubiera
monumento alguno que nos recordara a nosotros y al mundo lo que había
sucedido ahí que apresuré por regresar a mi hotel, me encerré en el cuarto
y escribí Babi Yar ese mismo día. El verso inicial .dice: "No e:riste un
monumento en Babi Yar" Tan pronto como terminé el poema, telefoneé a
Moscú y lo recité por teléfono. Esa noche tuve una reunión con poetas
locales y se los leí a ellos también. Para el día siguiente tenía programada
una lectura pública en Kiev, pero probablemente mi cuarto estaba
interferido o alguno de los poetas que escucharon el texto eran
informantes, porque en la mañana, la KGB retiró los posters que
anunciaban mi lectura. A pesar de ello, el recital se llevó a cabo, y leí
entonces públicamente este poema. Al terminarlo surgió un largo silencio,
seguido de una avalancha de aplausos que duró al menos quince minutos.
Esta fue mi última aparición en Kiev durante mucho tiempo. Las
autoridades ucranianas consideraron que yo había roto la conspiración del
silencio en trono a Babi Yar, y durante más de veinte años que viajé por
todo el mundo no recibí invitaciones de Kiev, sino hasta 1991. Cuando
volví y visité nuevamente Babi Yar, vi un gran monumento dedicado a los
rusos y ucranianos que lucharon por la libertad, pero también ví graffitis
que decían: /udíos y rusos Juera de aquí. Entonces me dí cuenta de que nada
había cambiado" .1
No existe monumento en Babi Yar;
sólo la agria ladera. Y tengo miedo.
Hoy me siento un judío en el desierto
que de Egipto escapó. Me crucifican
y mis manos conservan los estigmas.
Me parece ser Dreyfus, condenado,
al que juzgan, escupen, encarcelan;
pero de pie resiste la calumnia
y el grito filisteo. Con la punta
de sus sombrillas en mi rostro vejan
mi indefensión mujeres que se acercan
con vestidos de encaje de Bruselas.

337

·-

�O también soy un niño en Bielostok
De pronto estalla el pogromo.
La sangre derrama cubre el suelo.
Los que huelen a vodka y a cebolla
salen de la taberna y gritan todos:
"Matan judíos: salvarás a Rusia".

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•► 111

Y en torno a Babi Yar suena la hierba
que ha crecido salvaje desde entonces.
Los árboles nos juzgan. Todo grita
pero el grito está hecho de silencio.
al descubrirme observo mi cabello.
También ha encanecido. También grito
por los miles de muertos inocentes
masacrados aqlÚ. En cada anciano
y en cada niño al que mataron muero .
Pueblo ruso, mi pueblo: te conozco.
Tú no odias ni razas ni naciones.
Manos viles trataron de infarmarme
al usurpar tu nombre y llamarse
"Unión del Pueblo Ruso". No perdono.
Que La Internacional llene los aires
cuando el último
antisemita yazga bajo la tierra.
No soy judío. Como si lo fuera,
Me odian todos aquéllos.
Por su odio
soy y seré un verdadero ruso.

..,..

(Fragmentos)
En estos fragmentos del poema, traducido por José Emilio Pacheco,
se erige una riesgosa autocrítica, sobre todo si recordamos la sangrienta
censura que todavía se aplicaba en Rusia en los años sesenta. Yevtushenko
critica a la Unión del Pueblo Ruso, que era un movimiento antisemita de
principios de siglo, recordado por las destrucciones y linchamientos de que
hacían objeto a los judíos (progromos), y que se había infiltrado en la
policía secreta zarista. Otro texto de gran alcance social y que demuestra la
madura agresión de su poesía es Los herederos de Stalin:
Callado estaba el mám10I.
Destellante y callado continuaba el cristal.
La guardia allí callada
frente al bronceado del viento.
338

Pero el féretro humeaba
como si alguien respirase dentro.
Sombríamente apretando su puño embalsamado,
el ojo vivo en las rendijas del ataúd,
yace este hombre que se finge muerto.
Yo pido a nuestro gobierno que refuerce la guardia,
que duplique,
y triplique
fuertemente la guardia
en la tumba de tierra donde Stalin está
para impedir que Stalin se levante de ella
a imponer el pasado otra vez.
Hay quien me dice: "Calma",
y no sé estar tranquilo,
pues mientras haya herederos de Stalin
en la tierra,
yo pensaré que en el mausoleo sigue Stalin.
(Fragmentos)
En su novela No te mueras antes de.morir, Yevtushenko advierte que
es peligroso mencionar políticos vivos en la poesía porque no se sabe cómo
actuarán ni qué harán el día de mañana. Sin embargo, él mismo ha
ignorado su propio consejo, y este libro, Adiós, bandera roja, es evidente con
la lectura de poemas como Gorvachov en Oklahoma y No quiere decir que
Yeltsin ganó. Por sus títulos, puede advertirse que estos-textos son bastante
recientes y que por lo tanto no fue precisamente un error de juventud el convertir un poema en porra a Gorvachoc. En un solo poema, que por
cierto no es largo, Yevtushenko se refiere a Gorvachov como "el más amado
comunista por los capitalistas", "Gorby", "mejor comprendido por los
extranjeros", "Creador de la libertad", e incluso "Catrógrafo de la próxima
centuria", que "está completamente solo, como todos los héroes del
mundo", y resalta que "Algunos veces el perfil de África se dibuja en su frente/

cuando es insultado por la turba./ Pero aún en la jungla de África, algunos labios
murmuran las palabras, glasnost, perestroika."
No sólo es sincero Yuri Nehoroshev sino también cauto y objetivo
cuando dice: "Sobra decir que la importancia social de la poesía y la
calidad de la misma son cosas diferentes. Yevgueni Yevtushenko está tan
ocupado siempre que resulta evidente que ha escrito de prisa algunos de
sus poemas" . Nos atrevemos a considerar que uno de los ejemplos de esta
afirmación, además del poema dedicado a Gorvachov, es Una paloma en
339

.,.......

�Santiago, escrito dmante un viaje que el poeta hizo a Chile en 1968. La
importancia de este largo texto no es precisamente literaria, sino la que
señala el mismo Nehoroshev: El poema se tradujo a muchos idiomas y
Yevtushenko recibió cerca de 400 cartas de lectores jóvenes que confesaban
que el poema los había salvado de suicidarsé'.

LAS MUJERES EN LA LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL

11

El lector finalmente converge con Nehoroshev, y admite que sí,
que la importancia social de la poesía y su calidad son cosas distintas, pero
se queda con lo mejor de Yevtushenko y con su substancia: la rebeldía la
denuncia, el testimonio de una época. Y no podría uno reprocharle nada al
poeta, él mismo había advertido sobre su misión en el segundo poema de
Una paloma en Santiago:

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Hay demasiadas pequeñas historias
perdidas dentro de la historia del mundo,
tantas que los historiadores no se dan abasto.
Necesitamos más historiadores. Es suicida saber todo,
pero la ignorancia también es suicida
y, aun peor, cobarde. La vida sin conocimiento
es un palco inerte. La vida está hecha de vidas,
y la historia es el nexo entre ellas.

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En todas las edades las mujeres y los hombres poseen sueños, los
cuales necesitan evolucionar de acuerdo a las condiciones históricas. En la
sociedad actual, algunos niños se sienten cada vez más condenados al
silencio, al abandono, a la soledad:

Padres trabajando con menos tiempo para sus
hijos, padres divorciados, padres peleándose,
ritmo de vida acelerado, menor número de
veladas familiares, falta de pláticas a las horas
de comida por horarios incompatibles o la
presencia del televisor.
Algunos niños han dejado de compartir sus aventuras, no
preguntan sus inquietudes, no son escuchados.
Existe la profunda necesidad de un afecto verdadero como defensa
contra la soledad.

(Fragmento)
Ya veremos el día de mañana, cuando llegue la objetividad del
tiempo transcmrido, cuál es el valor literario de la obra de Yevtushenko;
pero, para medir lo que con su obra hizo socialmente, no tenemos que
esperar el juicio de los años. En este sentido, el poeta cumplió con la misión
que se fijó a sí mismo y ese es su triunfo.
1

Lic. Ariadna Avila
Licenciada y Maestra en Letras Españolas
Escritora de Literatura Infantil

Las declaraciones pueden leerse en inglés en The Jerusalem Post Daily Internet Edition.

Ciertas mujeres pueden tratar de buscar canno mediante los
sueños tipo "amores de cuento", ilusionadas durante años con un príncipe,
regalo maravilloso del cielo.
Varias historias de las vidas de ciertas mujeres podrían tener como
resumen o explicación, el título de determinados cuento de hadas.
Historias coincidentes con argumentos y roles jugados por algunas
mujeres en sus vidas.
Los nombres de estas clases de amor han sido asignados de
acuerdo a los cuentos y leyendas que los Estudios Disney se han encargado
de hacer más famosos a través de algunas de sus peüculas:
►
►
►
►
►

340

"Blanca Nieves y los siete enanos" (1937)
11
La Cenicienta 11 (1950 )
11
La Bella Durmiente " ( 19?)
11
La Sirenita "(1989) y" La Bella y la Bestia" (1992)
11
Pocahontas 11 (1994) y II Mulan 11 (1998)

341

�Cabe resaltar, que las producciones cinematográficas mencionadas
no son fieles a las versiones tradicionales.
A) Amor de Blanca Nieves. Las mujeres fungen como mamás sustitutas
de los sobrinos o enanitos. Ellas esperan la llegada de un príncipe azul
que las libere de la rutina.
B) Amor de la Bella Durmiente. Las mujeres esperan el beso de un
hombre como símbolo de la salvación de su vida aletargada.
C) Amor de Cenicienta. Las mujeres detrás de la familia se sacrifican en el
hogar por el binestar de los suyos. Ellas aguardan la venida de un
príncipe azul para rescatarlas.

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D) Amor de Sirenita. Las mujeres necesitan el consentimiento paterno
para casarse.

1

E) Amor de la Bella y la Bestia. De las mujeres sólo se espera que sean
obedientes, primero con los padres y mas tarde con los esposos. Las
mujeres ven un príncipe escondido en sus compañeros. Viven soñando
en convertir a sus esposos en hombres maravillosos.
F) Amor de Pocahontas. Las mujeres no se consideran cap!}ces ellas solas
de convencer a otros. Ellas necesitan el apoyo de figuras masculinas
envueltas en el hechizo de lo desconocido.

En la literatura infantil contemporánea es importante la presencia
de mujeres capaces de no dejar sus alegrías casi exclusivamente en las
manos de los hombres. Es necesaria. la actividad y creatividad de las
mujeres en los diferentes campos de la vida.

En consecuencia, no es posible seguir proporcionado a las niñas,
como material de lectura y cinematográfico, sólo cuentos de hadas
tradicionales que casi no promuevan la participación de las mujeres. En la
mayoría de estos cuentos, las historias de amor terminan justo cuando
empiezan los problemas de la vida en común.
La literatura infantil se enriquece, al abrir la posibilidad a un
mayor número de heroínas con una correlación más directa con los
problemas cotidianos de los niños: la necesidad de afecto y la realización
de sueños.
Por lo tanto, es importante la existencia de una literatura infantil,
que permita reflejar sueños susceptibles de ser concretizados en la vida
diaria.
Las mujeres, en la literatura infantil contemporánea, pueden
protagonizar aventuras en la vida cotidiana.

G) Amor de Mulan. Las mujeres esconden sus cualidades femeninas bajo
disfraces masculinos.

Los niños, al leer las historias de héroes o heroínas, las construyen
en su imaginación, sueñan, viven las alegrías y sufrimientos de los
protagonistas y, finalmente, la satisfacción de los obstáculos superados.
Algunos niños llegan a tomarle gusto a la lectura cuando logran
identificarse con los personajes y convertirse en los héroes o heroínas.

Desde niñas a algunas mujeres se les ha enseñado "Había una
vez.... " una mujer que con su amor pudo lograr un mundo maravilloso en
compañía de un apuesto principe y juntos " vivieron felices por siempre
jamás".

El común denominador de los amores de cuento es una autoestima
(manera de pensar, sentir y comportarse con uno mismo) baja originada en
cierta medida en una sociedad, que valora en parte a la mujer por su
capacidad de tener o mantener a los hombres a su lado.

Ciertas mujeres en sus fantasías sueñan con un amor tierno, dulce
y romántico.

Tal parece, que las mujeres no valen por sí mismas. Por momentos,
pareciera que sus virtudes sólo fueran la belleza, el sexo y la maternidad al
servicio de los hombres.

Ellas cuando encuentran al supuesto príncipe hacen todo lo posible
para que con su amor manifestado, en ocasiones, mediante la sumisión éste
permanezca a su lado.
Por lo anterior, circunscribir la lectura de los niños a determinados
cuentos de hadas tradicionales puede propiciar que las mujeres tengan la
actitud pasiva de esperar a alguien para resolver sus problemas y hacerlas
felices.
342

Las mujeres al tener una baja autoestima se colocan
automáticamente del lado de la oscuridad. Ellas cuando tienen un
concepto pobre de sí mismas llegan a convertirse en las sombras de los
hombres.

343

�Entonces, ¿ qué hay de los estudios, inteligencia, liderazgo,
personalidad, profesionalismo, tantas otras cosas, de las mujeres puestas al
servicio de la sociedad -en general o simplemente de ellas mismas?.
No hay que olvidar que una autoestima alta o positiva permite a
las mujeres mta mayor realización personal y social.

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En la liter~tura infantil contero poránea, las mujeres tienen la
posibilidad de representar papeles de heroínas con una dimensión más
humana, no necesariamente polarizadas entre la bondad y la maldad. Los ,
personajes femeninos pueden poseer algunas de las siguientes
características: Ser activos, buscar satisfacer sus curiosidades intelectuales,
explorar sus emociones y realizar sus sueños. Heroínas contemporáneas a
partir de las cuales las mujeres puedan identificarse &lt;;on un alta autoestima
misma que les permite tener una postura positiva ante la vida. A
continuación algunos ejemplos:

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" Las manos de mamá ", de la escritora mexicana Nellie
Campobello, tiene como figura central a una madre. Está escrita a partir de
las evocaciones de la autora acerca de su niñez. La autora presenta a la
figura materna como una mujer con razón y sentimientos.
Ella no es un simple puente entre la mujer que da luz y sus hijos.
Es un ser humano que logra la fortaleza en base a sus experiencias. El
personaje principal de la obra no está subordinado a la imagen patriarcal
representada por la compañía masculina ~ Papá Gobierno. Por ello, al
permitirse tener su propia vida ayuda a sus hijos a ser libres,
independientes, conscientes de sus responsabilidades.
Desarrolla su misión maternal al realizarse ella misma como mujer.
" Ella orientaba nuestro futuro. Sus palabras sencillas, dichas con el
pudor de las mujeres que sólo tienen una clase, hicieron el milagro de no
convertirnos en protegidos de un jefe de la revolución. "1
"Las siete fugas de Saab, alias el Rizos" , de la
autora mexicana Bárbara Jacobs, entrecruza
diferentes tiempos y personajes mediante
cartas, diarios y dichos. La escritora presenta la
lucha de las mujeres por descubrir,
comprender, explorar y manejar su propia
sexualidad.

" Pero imagina un champiñón chiquito, no
vayas a creer que eso era nada del otro mundo.
Además imagínatelo partido a la mitad.
¿ Verdad que eso cualquiera tiene y que en
realidad, en el fondo, lo que se dice de veras, no
es nada, aunque la otra Gabi y yo no
tengamos? '12
"Pateando Lunas", del autor uruguayo Roy
Berocay, muestra el conflicto femenino de no
poder realizar determinadas actividades
culturalmente señaladas como exclusivas para
los varones.
Trepar a los árboles, jugar a los indios y pertenecer al equipo de
fútbol del curso. La sociedad machista aparece representada en ]as
actitudes de los jugadores, en los chismes de las vecinas e incluso en el
comportamiento de los padres. Mayte, la protagonista de nueve años,
finalmente recibe asesoría futbolística de parte de su padre.
Finalmente, ella logra conciliar su femenidad y su éxito como
jugadora de fútbol.
"- ! Un momento ! - dijo el gordo enemigo - ella
no puede jugar.

- ¿ Ah sí?¿ Y por qué?
- Como que por qué, es una niña -dijo el gordoy sus amigos movieron sus cabezas de
arriba-abajo, arriba-abajo, lo que significaba que
estaban de acuerdo.'13

"Las siete maravillas", del escritor mexicano Guillermo Murray
Prisant, entrelaza datos históricos y viajes reales e imaginarios.
Es la historia de Arnaranta y de su amorosa abuela Alma, quienes
parten en pos de la Maravilla tras leer una fórmula mágica.

Ambas gracias a su inteligencia, sensibilidad y perseverancia serán
capaces de realizar grandes descubrimientos.
"Era el principio de la media noche.

344

345

�- Ay, las Siete Maravillas- suspiró y cerró el
libro. Se había aprendido la fórmula mágica de
memoria. Volvió a la ventana.
--¿Las Siete Maravillas?- preguntó la abuela

Alma, que había terminado de secar los platos
de la cena, luego de sacarlos de la máquina
lavadora. Había ido a avivar el fuego de leña en
la chimenea y se encontró a la nieta nostálgica.'14
Los libros mencionados son sólo una muestra de textos con

heroínas más acordes con la diversidad del mundo femenino en la
actualidad.
111d M
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1,,.

NOTAS BIBLIOGRAFICAS

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¿:

1 Campobello,

Nellie. • Las manos de mamá".
ílustracciones de Femando Aceves. Col. Botella al Mar. Dirección general de publicaciones del
CNCA/ Grijalbo. México.1991. pág.34
2 • Jacobs, Bárbara.• Las siete fugas del Saab, alias el Rizos".
Ilustracciones de Eko. Col. Botella al Mar. Dirección general de publicaciones del
CNC A/ Alfaguara. México. 1991. pág.52
3 BE&gt;rorny, Roy. "Pat!'ando lunas•.
Rincones de Lectura. Secretaría de Educación Pública. México. 1993.p.16
1 Murrny, Guil1Pm10. fa1 PI momento de realizar eslP escrito la novela aún no ha sido
publicada.

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Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Cuarta

HISTORIA

�ALGUNAS FUENTES PARA LA HISTORIA DE LA
EVANGELIZACION EN EL NORESTE

Israel Cavazos Garza
Universidad Autónoma de Nuevo León

Las fuentes documentales y bibliográficas para el estudio de la
historia de la evangelización en el noreste de México, son abwtdantes.
De aquellas que han estado a nuestro alcance esbozamos ·aquí un
resumen que consideramos podrá ser útil a quien emprenda algún trabajo
sobre el tema.

......... .,n

Los cronistas
De los autores antiguos es sabido que traen alusiones, aunque
breves, a la evangelización del noreste, Fr. Antonio Tel10, en su Crónica
miscelánea ..., (Guadalajara, 1891); Nicolás Antonio Omelas en su Crónica
de la provincia de Santiago de Xalisco (Guadalajara, 1941); Béaumont, en su
Crónica de la provincia de San Pedro y San Pablo .. . (México, 1873-74, 5 vols.};
Fr. Isidro Félix de Espinosa, en su Crónica de los colegios de propaganda fide
(México, 1964); etc.
·
Con más o menos amplitud hablan de la evangelización de esta
región Mota y Escobar en la Descripción geográfica de los reinos de Nueva
Galicia, Nueva Vizcaya y León, 1606 (México, 1930 y 1940); Mota P~dilla en su
Historia de la conquista de la provincia de la Nueva Galicia (diversas ediciones;
Fr. José Arleguí en la Crónica de la provincia de Ntro. P. San Francisco de
Zacatecas (México, 1851); y Fr. Domingo Arricivita en su Crónica saráfica y
apostólica del colegio de propaganda de fide de Sta. Cruz dé Querétaro, (México,
Imp. de Zúfüga y Ontiveros, 1792).
Otros tres autores se ocupan del noreste. Don Pedro de Rivera, en
su lJiario y derrotero . . . a los presidios de la Nueva España Septentrional (Eds.
del P. Porras Muñoz, 1945, y Alessio Robles, 1946); Agustín Morfi, en su
Viaje de indios ... (México, 1935); y José Antonio Villaseñor y Sánchez en el
Theatro Americano (México, 1746).

Autores regionales
De los autores regionales antiguos quienes primero se ocupan de
reseñar la obra evangelizadora, son los cronistas Alonso de León, Juan
473

�Bautista Chapa y Femando Zánchez de Zamora. No dedica De León un
capítulo especial para el tema, pero da frecuentes referencias en los tres
discursos en que divide el relato.
Chapa ofrece mayor información particularmente en las 27 páginas
que ocupan el Requerimiento del Cabildo de Monterrey al gobernador para
contener los ataques de los indios; el Parecer . . . de Fr. Francisco de Rivera,
sobre la guerra justa; la opinión de los teólogos de San Luis Potosí, y la
aprobación del gobernador; documentos todos de 1632. Las referencias
son también valiosas cuando describe las jornadas hechas a Texas por
Alonso de León, el hijo.

Sobre Coahuíla
La bibliografía de autores contemporáneos sobre Coahuila, es mas
o menos abundante. Permítasenos citar con preferencia la obra por
excelencia: Coahuila y Texas en la época colonial, (Méx., 1938) / de Vito Alessio
Robles. Excelente información puede hallarse también en las obras de
F.steban L. Portillo: Apuntes para la historia antigua de Coahuila y Texas. (1886)
y el Catecismo geográfico, político o histórico del Estado de Ox:ihuíla, (1897); o en
1a bibliografía del padre Larios publicada por la editorial Jus en la
Colección "México Heróico".
Otros libros más recientes pueden ser consultados con provecho:

El mismo Juan Bautista Chapa enriquece estas primeras fuentes.
En alguna visita al sur de Nuevo León conoció al Cap. Femando Sánchez
de Zamora, admirable evangelizador laico que está esperando un buen
estudio biográfico, quien le prestó unos "apuntamientos" titulados:
Descubrimiento del Río Blanco y conversión de sus naturales, hecha por los
religiosos de N.S.P. San Francisco de la Provincia de Zacatecas. F.sta .relación de
siete amplios párr~os, comprende más de veinte páginas. El relato va de
1626 a 1678 y describe en detalle el origen de las misiones de San José y
Santa María de los Angeles, en Nuevo León, y las de San Antonio de los
Llanos y Santa Engracia o San Bemardino que mas tarde habrían de pasar
a ser de Tamaulipas. De sobra es sabido que estas tres crónicas han sido
publicadas, en forma conjunta, primero por Genaro García, en 1909; por la
Universidad de Nuevo León, en 1%1; y en el tomo 60 de la Biblioteca
Porrúa, en 1975.

"'NM •tt1~ ........

Nuestro ya clásico autor del XIX, José Eleuterio González, abunda
en datos sobre el asunto en su Colección de documentos para la Historia de
Nuevo-León (Monterrey, 1867); y en sus Lecciones orales de historia de Nuevo
León (1881); pero más aún en sus notables Apuntes para la historia eclesiástica
de las provincias que formaron el obispado de Linares ... (Monterrey, 1877, 164
p.), única en su género en la región.
Nueve capítulos de este libro dedica el Dr. González a la historia
de la evangelización en el noreste. En el Cap. fil se ocupa de Coahuila (la
antigua); en el V, a Texas; en el V1 a los jesuítas y en VIll a Tamaulipas.
Los capítulos X y XI estudian lo relativo a la erección del Obispado de
Linares, y el XII la historia de los templos de Monterrey. A manera de
apéndice concluye con una serie de cronologías de obispos de Guadalajara,
de curas de Monterrey, de visitas pastorales, de obispos de Linares y de
canónigos de la Catedral, hasta 1876.

474

La Historia de O,ahuíla, de Ildefonso Villarello V. (Ed. Rumbo, 1972), y La
Historia del Estado de Coahuila, de Pablo Cuéllar (UAC, 1979).

Existen además, por supuesto, buenos ensayos sobre algunos de
los pueblos que fueron misiones.

Tamaulipas
El F.stado de Tamaulipas ha sido mas afortunado. Bien poco es lo
que registra sobre el tema la Relación histórica de la Colonia del Nuevo
Santander de Fr. Vicente de Santa María, de la que hay la magnífica edición
de Ernesto de la Torre Villar (UNAM, México, 1973). El Estado general de las
fundadones . . . de José de F.scandón, en cambio, si trae buen número de
referencias (México, AGN, 1929-30).
Ya en el XIX, apareció la obra de Alejandro Prieto Historia, geografía
y estadística del Estado de Tamaulipas, Tip. F.scalerillas, México, 1873, 361 p.);
de la que hay la edición fascimilar de Manuel Porrúa, 1975. Los datos
sobre evangelización no son muchos en este libro. El cap. IX ofrece un
resumen histórico de Nuevo León, basado en Mota Padilla, y en los
capítulos XIV al XVII presenta un panorama general de la época de
F.scandón, basándose en los volúmenes del Estado General existentes en el
Archivo General de la Nación.
Ya en nuestros días son muy conocidos los libros: Historia
compendiada de Tamaulipas (1943), de Gabriel Saldívar, que sólo dedica dos
o tres páginas a la posición de los religiosos ante F.scandón; y los Apuntes
para la historia de Tamaulípas. Siglos XVI y XVII, (1944) de Candelario Reyes,
que apuntan mayores noticias sobre el asunto. Libro excepcional, a
nuestro juicio, es el del Padre Fr. Fidel Lejarza: Conquista espiritual del
Nuevo Santander, publicado en Madrid por el Cornejo Superior de
Investigaciones Científicas (1947. XVl-440-183 p).

475

�.,
Justo es dejar aquí pública constancia de la extraordinaria labor
editorial realizada por el Instituto de Investigaciones Históricas de la
Universidad de Tamauhpas en los últimos años. Ha sacado a la luz entre
otros übros la Historia general de Tamaulipas, escrita en 1843 por Toribio de
la Torre y otros (1975); aunque esta obra apenas si toca el tema de la
evangelización al referirse a las actividades de Barba.dillo, basándose, al
parecer, en los informes de Jáuregui y de Ladrón de Guevara. Ha
publicado, además, el magnífico trab~jo del Dr. Carlos Gonz.ález Salas Las
misiones franciscanas en la Colonia del N. Santander (1975) y el erudito estudio
de Juan Fidel Zorrilla, El poder colonial en el Nuevo Santander (1976), con•
certeras apreciaci'i?nes; y lo que ha sido extraordinariamente valioso, el
Catálogo de las fuentes de la historia de Tamaulípas (1947), de Ma. Del Pilar
Sánchez Gómez; con una primera parte entresacada del Archivo General
de la Nación, y la segunda de la Biblioteca · Nacional, Sección de
Manuscritos.

Fundaciones
Referencias al establecimiento de m1S10nes y fundación de
conventos en el noreste, aparecen en casi todos los textos impresos que
hemos mencionado.
De la comunidad religiosa mas antigua en esta z.ona, el convento
de Saltillo, indudablemente que es Alessio Robles quien aporta mayores
noticias, glosando autores antiguos y fuentes originales.
Estudios
posteriores han enriquecido la información. Citaremos únicamente la obra
del Dr. Wigberto J~énez Moreno, Estudios de historia colonial (INAH, 1958).
Del convento de Monterrey el cronista Alonso de León es la fuente
mas autorizada. Su origen ha sido situado en 1603. El maestro Jiménez
Moreno.advierte la probabilidad de 1602.
Personajes y sucesos ligados a esta etapa, han dado motivo a serios
estudios. Eugenio del Hoyo en su Historia del Nuevo Reino de León, 15771723 (Eds. 1972 y1979) desvanece la leyenda que creó a un Fr. Andrés de
León; pone en duda la de Fr. Diego de Arcaya y sólo encuentra que
realmente existieron Fr. Antonio de Zalduendo y Fr. Cristóbal de Espinosa.
Otro suceso que ha sido aclarado desde hace tiempo es el del
martirio de Fr. Martín de Altamira o Altam:ira'ho, primer mártir de la
evangelización en esta z.ona. Arlegui lo sitúa en la Silla; Gonzalitos le sigue
y los caballeros de Colón 'erigieron un obelisco de sillar, con placa de
mármoL latina y española, en la Pastora. Alessio Robles comprueba que
fue en la Pastora, pero hacia el río de Nadadores, y encuentra testimonios
de que Urdiñola fue el castigo. El Documento del Parral, de 1643, corrobora
476

el dato y añade que Diego de Montemayor fue también desde Monterrey aJ
castigo y que ambos se encontraron. De las cosas que quedarían
pendientes de aclaración serían, entre otras, la del empadronamiento de 35
mil indios, cifra que siempre nos ha parecido inconcebible.
Por lo que hace a Cerralvo, no se sabe si hubo o no convento en el
XVI. El P. Canedo ha identificado al "religioso que (Carvajal) trujo de la
Huasteca" como Fr. Juan de la Magdalena, y, de paso, nos ha dado la fecha
exacta de la fundación de la ciudad de León (Cerralvo), 12 de abril de 1582
(H11rnani tas, 1975).
Formalizada la población de Cerralvo, Arlegui pone la fundación
del convento en 1630; lo cual es muy probable porque en 32 fue redactado
alü el Parecer . . . sobre la guerra justa. El mismo Arlegui considera que
"por la parte de esta villa o presidido, es el término del Nuevo Mundo".
Nosotros hemos visto expresiones en documentos de la época en el sentido
de que era Cerralvo en ese tiempo "la parte mas septentrional de la Nueva
Espai1a".
Sobre este convento de· Ntra. Sra. de la Concepción, o de la
Purísima Concepción de Cerralvo y las actividades evangelizadoras en ese
rumbo, hay numerosos documentos en el Archivo Municipal de
Monterrey.
Mas abundantes los hay en el mismo Archivo sobre el origen del
convento del Sr. San Lorenzo Mártir, de Cadereyta. Puede verse allí igual
tipo de documentación, reunida con motivo de largos pleitos sobre
derechos jurisdicionales. Entre otros, está el nombramiento del presidente
Fr. Francisco Lavado (1". de junio de 1640). Este religioso es otro de los
mártires de la eyarigelización en el noreste. Murió a manos de los indios
hacia 1645, misionado en la Florida, considerada entonces como tal, quizá
hasta un poco mas al sur del río Bravo. Don Atanasio G. Saravia en Los
misioneros muertos en el norte de la Nueva España (:2'1 Ed. 1943) da referencias
mas amplias sobre este suceso. El convento de Cadere\'ta existía aú·n en
J737, llamándosele indistintam~nté San Lorenzo.o San Jo~é.
Sobre los conventos de Monterrey y Cadereyta hay otro expediente
notable en la Biblioteca Pública de Guadalajara. Nos dio la noticia Fr.
Leonardo Sánchez y gentilmente nos envió copia el erudito investigador
don Claudio Jiménez Vizcarra. Se titula "Instrumentos por donde consta el
origen y fundación del beneficio curato de la ciudad de Monterre,· . . . \"
de las doctrinas regulares de dicho reyno. El estado de aquel v d~ éstas ~
sus competencias hasta el año de 1680". Consta de 174 fojas v -se refiere ~I
pleito entre los curatos de Saltillo y Monterrey, saliendo a relucir
espléndida documentación para la historia de la evangelización del
--177

�noreste, desde fines del XVl. Hay muchos otros documentos allá, de los
cuales ha hecho una lista la Dra. Cam1en Castañeda, de admirable labor en
aquel centro de cultura. Los hay también en el Archivo del Arzobispado
de Guadalajara, que estuvo bajo el amoroso cuidado del Padre Jose Eucano
López(+) y de que tiene vastísimo conocimiento el Dr. José de Jesús
Jiménez.
De las misiones del sur de Nuevo León y del sur de Tamaulipas
como fuentes relativas a su fundación ya hemos citdo los Apuntamientos, de
Sánchez de Zamora. En cuanto a documentos, es lamentable que los
archivos de San José y Sta. Mana de los Angeles de Río Blanco, (actuales
municipios de Zaragoza y Aramberri) no existan. La ocupación por
fuerzas revolucionarias de 1916 a 1920 en ambos pueblos acabó con la
mayoría de los papeles. Zaragoza nada tiene. Arramberri conserva dos o
tres libros coloniales sumamente maltratados. Hay, sin embargo un
archivo parroquial que sí conserva abundante información sobre dichas
misiones: El de Charcas. El libro primero tiene muchísimos bautizos de
caciques y familias indígenas del sur de Nuevo León. Hay también
muchas referencias a la entrada del obispo Juan Ruíz Colmenero. Sobre la
visita pastoral de este prelado en 1648, haremos mas adelante una cita
bibliográfica.
La fundación de San Cristobal de los Hualahuises no ha sido
precisada. Arlegui la pone en 1646 y casi todos los demás autores en 1664,
invirtiendo las dos últimos cifras, y sin se11alar fuentes. Ninguno de los
dos años nos parecen probables, puesto que la concentración de los indios
l111alal111iscs tuvo lugar en 1655, a raíz de que dieron muerte a Miguel Angel,
mavordomo de la vaquería de Alonso de León. El proceso relativo se halla
en ~I Archivo Municipal de Monterrey, en el Ramo de Causas Criminales
(vol. 8, exp. 99). No hemos logrado consultar los expedientes 11 al 28 del
vol. 3 del Ramo de Historia del Archivo General de la Nación, referentes a
las fundaciones de Barbadillo en esta zona y que pudieran arro¡ar algún
dato mas preciso.
La conversión de San Pablo de los Labradores, actual ciudad de
Galeana, conserva su archivo a partir de 1718. Remitimos a los interesados
a un modesto estudio nuestro publicado en Humamtas, 1979. Una lista de
expedientes coloniales sobre esta misión, aparece, además, publicada en
Actas, No. 3, de Id Universidad de Nuevo León.
La mision de Ntra. Sra. De los Dolores de la Punta de los
Lampazos dispone de buena información bibliografica y documental, para
su estudio. El libro Lampa:os .., de Leopoldo Naranjo (Monterrey, 1934)
es excelente. Su archivo parroquial empieza en 1698 y es uno de los mas
abundantes y completos. Hasta hace muy poco conservaba anexo, por
-1 78

corresponder al mismo curato, el de la antigua misión de ~dn Bernardmo
de la Candela, cuyos registros y documentación suelta d&lt;1tan de 1693. En el
Archivo Municipal de Monterrey hay muchos papeles relativos a
Lampazos y consideramos de mucho valor los Autos de fitndacion de la villa
de San Juan Bautista de los Lampazos, hecha por Ben~ardo de Posada, al
ser extinguida la mis1on, en 1752. El expediente se halla en el vol. 194, del
Ramo Cívil, en el Archivo General de la Nación, y consta de 4ó9 folios.
La de Guadalupe, inmediata a Monterrey, conserva también su
archivo desde 1715. Además de sus libros parroquiales tiene mucha
documentacion suelta, tdmbién desde el XVIII.
No sería imposible, pero s1 tedioso referirnos aquí a Cddél una de
las demás misiones, convertidas, en su mayona, en villas o en ciudades
actuales; y mucho menos aun a las de varias decenas de misiones y de
pueblos de mdios que tuvieron duracion efímera y de que hay muchos
datos en las mismas fuentes citadas.

Tla.,rnltccas
Es imprescindible, sin embargo, subrayar la importancia de la
participación de los tlaxcaltecas en la obra e vangelizadora. Como
bibliografía mínima podemos citar la propia obra de Alessio Robles,
Coahuila y Texas ... ; los recientes estudios de J. de Jesús Davila Aguirre;
etc.
I

Por cuanto a información original es muy provechoso recurrir al
Archivo Municipal de Saltillo, con papeles desde el último tercio del XVII y
el parroquial de San Esteban, en la misma ciudad. No sería exagerado
decir que en el Municipal de l\1onterrey existen documentos sobre los
tlaxca llecas por centena res.
Desde muy temprano figuran en la colonización de Nuevo León.
En el vol. 8, exp. 28, de 1646, está la comisión Alonso de León para fundar
el pueblo de San Juan de Tlaxcala, aledaño a Cadereyta, que dos años
después fue incendiado por los gentiles. En el vol. 28-A, exp. 17, de 1686,
se hallan los títulos de fundación de San Miguel de Aguayo, (hoy
Bustamante) con 49 folios muv ricos en información. En el mismo año está
el expediente 40, relativo a la fundación del pueblo de Ntra. Sra. de San
Juan, a la margen del río Pesquería. En el vol. 36, exp. 19, de 1709, hay un
testimonio de los privilegios que el virrey Luis de Velasco otorgó a los
Tlaxcaltecas que vinieron a poblar al norte; etc. Las familias de éstos
servían de madrineras en casi todos los pueblos indios recién convertidos.
En 1756 los tlaxcaltecas de Purificación y Concepción se concentraron en el
pueblo de Guadalupe.
-t79

�Visitas

Otras secciones

Filón riquísimo para profundizar en el tema de la evangelización
es indudablemente el de las visitas: Las pastorales, de los prelados Y las
g:nerales, de los gobernadores. Las de los obispos aparecen agregadas
invariablemente en los libros de bautismos; rara vez en los de
matrimonios. Suelen ir a11ad1das de edictos, decretos o aJguna otra
disposición ..

De todos es sabido que además de los de bautismos, casamientos y
entierros, hay en los archivos parroquiales otro tipo de libros. De los mas
útiles para la historia de la evangelización son los Libros de Gobierno. En
estos eran asentadas todas las disposiciones provenientes de la curia, reales
cédulas, edictos, etc. en etapas como las de la secularización de las
misiones en la época del obispo Camacho y Avila, o en la Independencia,
cobran mayor interés.

e!

l\1uy pocas han sido publicadas. El texto íntegro de la que hizo,
obispo Juan Ruiz Colmenero en "1648 a las misiones_ ~el sur de Nuevo Leon,
Jo trae don Primo Feliciano Velázquez en su Colecc10n de document~, para la
historia de San Luis Potosí (Tomo IV, 1899, p. 366 a 378). Este documento es
de valor excepcional pdra la historia de aquel rumbo.
En los curatos que conservan sus libros parroquiales desde e]
último tercio del XVII, el de Monterrey particularmente, las hay desde la
que practicó el obispo Fernández Santacruz, en 1676. La local~~ión de
ésta y de las que hicieron sus sucesores hasta 1751, pude verse factlmente
en ]os tres magníficos estudios sobre el archivo de la Catedral. de
l\fonterrev, de Tomás l\1endrichaga, publicados en los números 3, 4 y 5, de
H11manita~. Todas las demás son de fácil ubicación.
De particular interés por las referencias que contienen, son las
realizadas a Lampazos, Agualeguas, Labradores, etc., a partir de 1728, por
el obispo Nicolás Carlos Gómez de Cervantes, hasta las de l\1arín ~e Porras
0 Arancibia en las primeras décadas del XIX. Sabemos que existe en el
Archivo del Arzobispado de Guadalajara un apartado especial de visitas,
que conviene consultar.
Todo esto expuesto así, rápida y hasta desordenadamente, en
cuanto a las visitas pastorales. Las visitas generales de los gobernadores
del Nuevo ReinQ. de León o de los jueces visitadores, se hallan en el
Archivo Municipal de Monterrey desde ]a primera, realizada por don
Martín de Zavala en 1626. Un índice más o menos completo fue publicado
en Actas, No. 10. Algunas, muy pocas, han sido publicadas íntegramente.
El Dr. González en su Colección de Dornmentos . . . reproduce la de D.
Mekhor Vidal de Lorca, de 1775 (pp. 73-88) que tomó aunque incompleta
de la Gaceta de México; y publica, además la que a manera de informe hizo
el gobemador Manuel de Bahamonde, en 1788 (pp 110-1~1~. El bole~ín
Actas, en el suplemento al mismo No. 10, publicó, en 16 pagmas, la VJStta
del gobernador don Pedro de Barrio, hecha en 1754.

No faltan, desde luego los aranceles, que sitúan al investigador en
el ambiente social y económico que estudia. Para e] caso de ·1os curas
doctrineros, es frecuente advertir nom1as cmo ésta: "Si sale a celebrar, se le
han de dar cuatro reales para comida y cuatro para cena; y si va a confesar
se le da una gallina asada o cocida y tortillas, y lo mismo para cenar; y si
fuere a hacienda o rancho, el dueño está obligado a darle chocolate, de
comer, o de cenar".
Son también de gran utilidad los Libros de Fábrica. En estos se ve,
en fonna po'rmenorizada, el movimiento económico. Es posible seguir
paso a paso el proceso de la construcción de los templos, puesto que se
llevaba registro escrupuloso de la adquisición de piedra para los cimientos,
siJlares, cal, arena, herrajes, etc. Se ve luego el costo de las cosas finales:
Campanas, ornamentos, imágenes, etc. Para el estudio de la historia del
arte estos libros son fundamentales.
.
Por supuesto que este tipo de información puede hallarse también
en los archivos civiles. Por citar sólo un ejemplo, mencionaré la petición de
Fr. Juan de Salas, en 1656, para que los encomendadores v estancieros de
los aleda11os de Monterrey construyan enramadas o capilla; para celebrar\'
administrar los sacramentos, porque, no habiéndolas, era preciso hacerl~
en lugares inadecuados.
En unos y otros archivqs existen los lnucntarios, también muv
ilustrativos. Eran realizados por cambios de misioneros, depósita's
temporales, seculariz.ación de los curatos, etc. en el caso de los que se
hicieron al ser agregada la de Guadalupe al curato de l\fonterrey, en 1756,
son interesantísimos porque dan cuenta de todas las pertenencias de la
misión.
Es recomendable revisar con paciencia los testamentos v otro
género de diligencias, donde pueden verse los legados particulares para la
adquisición de retablos, altares, pinturas, etc. En curatos importantes
existe abundante correspondencia, impresos y expedientes del Juzgado
Eclesiástico, indispensables para estudiar el aspecto social. .

�Hay otros cuadernos muy importantes: Los Padrones.
Es
generalmente en los autos de visita donde se encuentran cifras de
población (o de número de almas, como se decía entonces) pero los
padrones puntualizan el número de miembros de la familia, el padre, la
madre, los hijos, señalando las edades. En las comunidades importantes es
posible establecer hasta el sitio de residencia, siguiendo el curso de las
calles. Los que registran a ]a gente criolla son de gran interés para los
genealogistas.
Por cuanto a los templos mismos, es lamentable que muchos se
hallan perdido. El tiempo, implacable; las turbulencias de nuestra historia
(la de 1914 echó abajo el convento de San Francisco de Monterrey); las
restauraciones, encomendadas no pocas veces a inexpertos que los
transforman arbitrariamente; el peor enemigo de todos, la incuria, que
tenía al de Lampazos por fortuna recientemente restaurado y convertido
en museo, y a otros en el mas terrible abandono; y, en fin, la indiferencia de
la mayoría del clero moderno en este aspecto, que -salvo honrosas
excepciones- de la impresión de no tener la menor noción del tesoro
inestimable puesto a su cuidado.

Administración
En casi todos los libros ser'íalados, pero en particular en los de
fábrica, en los inventarios, en los informes y en las visitas, es posible
reconstruir la administración interna de las misiones.
Existen en nuestros archivos muchos informes que los misioneros
o los protectores remitían al gobierno local o al virreinal. Sólo citaremos
para ejemplo el que rindió el alférez Bartolomé Barbosa al gobernador don
León de Alza, referente a la misión de Sta. Teresa del Alamillo, en 1665. Se
ve allí que la mrsion producía 300 fanegas de maíz y 200 de trigo; que se
pagaba el diezmo; que se hacía el reparto semanal a las familias, cuyo
numero dismrnuia al pasar la cosecha. Son descritas las trojes y las galeras,
el número de sementeras y la capacidad de fanegas de sembradura. El
numero de bueyes, reJaS y herramientas; etc. Desaparecida esta misión,
como es sabido, brenes e rnd ios fueron refundidos en la de Agualeguas, en
1675.
De los informes de este genero conviene mencionar el suscrito por
el padre 1\1iguel Sevillano de Paredes, comisario y visitador de las
misiones, rendido en 1727 sobre la de Lampazos. Lo reproduce Leopoldo
Naranjo en su monografía de dicha ciudad y abarca 20 páginas con muy
am pl1a información.

Biografías
Para quienes cultivan la biografía o preparan estudios sobre
personajes ligados a la historia de la evangelización en el noreste, las
fuentes son muy diversas. Arlegui, por ejemplo, trae varias semblanzas.
Mencionaremos solamente la del cruel minero y encomendero Gabriel de
Herregoitia, que captura a los indios. Arrepentido al asistir a ciertos
ejercicios cuaresmales toma el hábito de San Francisco v se convierte en el
estupendo evangelizador Fr. José de San Gabriel, fundador de las misiones
~e- Río Blanco. La piedad de la época asegura que le vieron padecer
vmlentos raptos, levantándose en el aire". En el Archivo Municipal de
Monterrey se encuentran muchos datos de la vida seglar de este personaje.
No se puede precisar dónde van a aparecer datos. Es necesario
revisarlo todo: El Diccionario . . . de Orozco y Berra, para la biogravía de
F~. Ma~cos Guerer'ia; la Historia del Colegio de Guadalupe de Zacatecas, de
V1llasenor, para la de Fr. Francisco de la Garza; etc.
No todo, por supuesto era elevación y entrega apostólica. Cuenta
J~an Bta. Ch_a pa que un religioso carmelita que entró en 1668 a pedir
lr_m~sna. Vio presos en collera a 50 indios, y Je oyeron decir que "era
lastima no ~horcar~~s a todos" (p.163). Sánchez de Zamora comenta que
algunos relrg1osos vienen huyendo el cuerpo al trabajo". La real cédula
del 4 de di_ciembre de 1764 asienta que los religiosos atienden "mas que a
dar a los 111d1os la debida instrucción y a poner en estado decente sus
igle~ias, que son unos pobres e infelices jacales, a adquirir y beneficiar
haoendas para mantener criados y deudos".
El abuso del seglar español es mayor aún. Entre los encomenderos
de Nuevo Leó,_1 priva el criterio de que "el indio sólo por miedo se sujetaría
al rey, al trabajo, a la cristianidad y la religión y no de otra suerte" (Escrito
contra Barbadillo, Arch. Mpal. Mty., Actas del Ayuntamiento, 1715).
Ayudan mucho a seguir la huella de frailes las ternas enviadas
para ~probación de los gobernadores y que frecuentemente aparecen en el
Archivo Municipal de Monterrey. Otro recurso muy eficaz es el de la
elaboración de cronologías de religiosos, a través de los registros
par_roqu!ales. Los de Lampazos, Guadalupe, Galeana, Hualahuises y otros
están mas o menos completos y se puede seguir su trayectoria. En algunos
mformes hasta se precisan la edad y el origen, y se da cuenta de los
~ambi~s jerárquicos en la Orden: ex-rustodios, ex-definidores, presidentes
'.n ~·apite, predicadores generales o conventuales, guardianes, lectores
Jubilados, comisarios de terceros, legos, coistas O hermanos laicos,
hebdomadarios, limosneros, etc. Es interesante ir atando datos hasta
integrar una nota biográfica breve pero útil. Pero no sólo acerca de los
483

�religiosos pueden ser obtenidos los datos. Es posible seguir también la
huella de los evangelizadores laicos. Los hubo que muchas veces
superaron en actividad y en celo apostólico a los mismos frailes. Del
veneciano Francisco de Barbarigo (hay obstinación en alterarlo a
Barbariego), para la región de Boca de Leones; Alonso de _León, ~l hijo,
para Monclova y Texas; Sebastián de Villegas, para Hualahu1Ses y Lmares;
Antonio de Orpinel y Escorigüela para Labradores y Matehuala; Fernando
Sánchez de Z_amora para Río Blanco y San Antonio de los Llanos; etc.

.......... ... lit

El Ramo Civil del Archivo Municipal de Monterrey es riquísimo en,
noticias acerca de estos personajes. Mercedes de tierras o de indios, títulos
militares o de oficios públicos, pleitos sobre tierras, relaciones de méritos,
declaraciones, etc., son fuente inagotable de noticias. Son mas frecuentes,
desde luego, las que se refieren a los abusos de los encomenderos, a la
voracidad de los hacendados por apoderarse de las tierras de las misiones,
etc. las quejas de misioneros o de las repúblicas de indios son constantes.
Un caso típico es la queja de Fr. Martín Herrán, custodio de la Provi1~cia de
Río Verde, en 1668, que abunda en detalles. Está en el AGN, Duplicados,
vol. 60.) En el mismo Ramo, vol. 38, está el expediente sobre los indios
hualahuises que fueron a pie a quejarse al virrey de los abusos de Juan
Cantú quen les había quitado sus tierras y les obligaba a servirle sin
pagarles.
Antonio de Palacios se aduei;ó en 1676, de las tierras que fueron de
la misión de Sta. Teresa y maltrataba a los escasos indios que habían
quedado. Esas mismas tierras habían de ser después de los De la Garz.a
Falcón quienes se aduei'íaron también de los indios y se los llevaron a Santa
Rosa, en Coa huila.
Las querellas contra alcaldes mayores y gobernadores son
numerosas. Las hay contra casi todos. Contra Arriaga y Brambila hay una
en la que se le acusa de entrar con violencia a las misiones a sacar indios,
amenazando a los frailes de prender fuego a los focales si no le son
entregados. Contra el alcalde mayor Juan García de Quintanilla hay ~~ra
acusándole de "arrastrar a los indios amarrados a la cauda de su caballo .
Todo esto forma parte de la historia de la evangelización en el
noreste y puede ser estudiado en archivos civiles y parroquiales.

Novenas y otros
Hay un tipo de bibliografía poco utiliz.ado, pero que ofrece campos
insospechados. Las novenas, por ejemplo, que en su redacción_, candor~~
si se quiere, dan idea de las fom1as de culto y traen, a veces, mformaoon
histórica adicional, de valor inestimable.
·

La de Santo Cristo de la Capilla, del Saltillo, escrita en 1722 por el
regipmontano Dr. Lucas de las Casas, (hemos visto una Ed. de 1794) aporta
noticias 110 sólo sobre la imagen, pero también sobre la capilla y sobre las
familias que iniciaron y promovieron la devoción.
La del Santo Cristo de Tlaxcala, de Bustamante, exvita por el padre
González de Paredes (conocemos una edición de 1800), está antecedida del
relato de los prodigios obrados a través de la imagen.
La de Ntra. Sra. del Roble, editada en 1789, anónima, pero
indudablemente escrita por el obispo Rafael José Verger, es encantadora.
De Fr. Antonio Manuel del Alamo, personaje ligado a la historia de
la Independencia en Tamaulipas, y_ uno de los últimos misioneros en
Nuevo León, conocemos dos novenas: La del Sei'íor de la Expiración del
pueblo de Guadalupe, editada en 1827 y la de Ntra. Sra. de Agualeguas,
arraigada devoción mariana del siglo XVII. La Uama: "Abogada,
protectora y refugio de las Colonias de Nuevo Santander y Reino de León"
y le tributa bellos piropos como "aurora de la mas alegre mañana",
"admirable señora del mas casto amor", etc.
Casi todas estas novenas en sus ediciones antiguas, son fuente
también para la historia del arte. Los grabados de las que hemos citado; el
de la del Sr: de la Misericordia de la misión de San Juan Bautista de Río
Grande, y otros, son muy buenos.
En cuanto a otro género de bibliografía, los sermonarios, las
"vidas", etc., nos sitúan en la época; de igual manera que los vocabularios,
las gramáticas, los manuales para administr..=tr los sacramentos, y otros.

Conclusión
El sólo intento de bordar sobre las fuentes manuscritas o impresas
sobre muchos otros temas afines, haría intermmable este ensa,·o ,·a de
suyo pesado.
,

I

,

A qué hablar de la evangelización en Texas (p..=trte de esta región
noreste) si especialistas como Carlos Castai1eda, el padre Canedo, el Dr.
Felix Almaraz, y otros han publicado ya trabajos e'&lt;celentes. Tampoco nos
hemos atrevido mas que a apuntar apenas sobre el conte111do de los
archivos jaliscienses, divulgado en numerosas publicaciones. Ni del
Colegio de Guadalupe de Zacatecas; el de la Santa Cruz, de Querétaro o de
los archivos franciscanos de la Biblioteca Nacional o de Za popan, etc.

185

�LA SEGUNDA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN
(Año lectivo 1948 - 1949)

Tomás Mendirichaga Cueva
Sociedad Nuevoleonesa de Historia
Geografía y Estadística
El problema de Enfermería

..

_.., .....,

Al iniciarse este año lectivo universitario, en septiembre de 1948, el
doctor Roberto Trevii'io Martínez, director de la Facultad de Medicina,
estableció la Escuela de Laboratoristas Clínico-Biólogos, anexa a la
Facultad; dicha Escuela se transformó en 1952 en Facultad de Ciencias
Biológicas. El doctor Trevií'io Martínez pretendía crear, en el futuro, una
facultad de Ciencias Médicas y Biológicas, integrando en una sola
institución la Facultad de Medicina y sus dos escuelas anexas, de
Laboratoristas Clínicos y de Enfermería y Obstetricia.
El director de Medicina había iniciado una restructuración de la
facult~d y de su escuela de Enfermería. Entre otras medidas, a fines de
agosto de este al'io, le pidió al doctor Ramiro Sepúlveda que presentara su
renuncia como jefe de enseiianza de la Escuela.
A solicitud del doctor Francisco Vela González, director del
Hospital Civil, el Consejo Universitario decidió el 22 de septiembre que la
escuela de Enfermería ,. Obstetricia fuera desmembrada de la facultad de
Í\ led icina, pasando a ser dependencia directa de la Universidad. 1 El rector
doctor Enrique C. Livas designó director interino de Enfermería al doctor
Rafael Salinas Rivero, cargo que debía desempeiiar hasta que el Consejo
Universitario enviara una terna al gobernador y éste hiciera el
nombramiento definitivo. La reacción del director y los alumnos de
Í\1edicina fue inmediata, afirmando que ambas instituciones debían estar
unidas y tener una sola dirección. La Unión Neolonesa de Estudiantes
Universitarios (U.N.E.U.) pidió la revocación del acuerdo.
La segregacion de Enfermería era un fuerte golpe a la creación de
la Facultad de Ciencias Í\)édicas y Biológicas, proyecto del doctor Treviiio
t\ lartínez con el que la Facultad tendría mayor ingerencia en la dirección
del Hospital Civil. El grupo " livista" de médicos del Hospital y del
Consejo Universitario se opuso tenazmente al proyecto del director de
medicina, pues, si se realizaba, perdería el control del Hospital Civil.

�En una extensa carta dirigida el día 24 al rector Livas y publicada
el 26 en El Norte, el doctor Treviño Martínez rebatió la decisión del Consejo
Universitario. Afirmaba que las objeciones del doctor Vela González sobre
el funcionamiento de ambas instituciones se debían, fundamentalmente, a
la remoción del doctor Sepú]veda, "su fiel amigo y colaborador", quien
también era subdirector del Hospital Civil. La segregación de Enfermería
se había llevado a cabo apresuradamente, en una sola sesión del Consejo
Universitario, sin consultar a las juntas directivas de ambos planteles. La
sesión del 22 de septiembre, por otra parte, se había efectuado la misma
noche de la inauguración de cursos en la Facultad de Medicina, sin
habérsele informado previa01ente a su director el importante asunto que se
iba a tratar.

.............

El doctor Trevi110 Martínez afirmó que el acuerdo del Consejo
Universitario se aprobó "de una manera premeditada y alevosa". La Unión
Neolonesa de Estudiantes Universitario dio su apoyo al Director de la
Facultad de Medicina, acusando a] rector Livas de haber sugerido al
director del Hospital Civil que pidiera la separación de la &amp;cuela de
Enfermería, con lo cual habría dos consejeros más en el Consejo
Universitario, que serían incondicionales del rector.2
La noche del 28 de septiembre el Consejo Universitario, Presidido
por el rector, en sesión extraordiparia aprobó por mayoría un "voto de
censura" contra el director de la Facultad de Medicina, advirtiéndole que
sería citado para que compareciera ante dicho Consejo.

La U. N. E. U. Insiste en la renuncia del rector
En la asamblea plenaria celebrada en la Aula Magna la tarde del 30
de septiembre, la U. N. •E. U. Decidió volver a solicitar al gobemador,
licenciado Arturo B. De la Garza, la renuncia del rector y del Consejo
Universitario, como lo había hecho unos meses antes:
En seguida una comisión de universitarios se presentó en el recinto
acompañando al director de Medicina. "Puestos todos los estudiantes en pie y
en medio de una ovación ensordecedora se recibió al citado profesionísta...", decía
EL NORTE del 1º de octubre. El director de Medicina se dirigió a los
universitarios, relatando algunos pormenores de la pugna que existía entre
las direcciones del Hospital Civil y de la Facultad de Medicina. Afirmó
haber presentado su renuncia al gobemador, quien no lo aceptó. La
U.N.E.U. ratificó su voto de adhesión al doctor Treviño Martínez.
El estudiantado de Medicina fijó el plazo de una semana para que
el rector y el Consejo Universitario renunciaran a sus cargos, declarándose
488

en "sesión
. dejar de asistir a clases. El
. perrna nen te " aunque sm
declaraciones
a
E/
pon,emr
pub!.
.
, 1º. afirm,
rector, en
.,
JCa d as e1 mismo
d1a
la
separacton de Enfermería aumenta , 1
. .
o que
Universidad; se refirió a los "agitador~sa
d:e~J'd~1:'-te~, y d: 1~
al doctor Trevifio Martínez como único responsable de la agi;;~:n.y senalo

d; 1/;:~~f~

El matutino el porvenir informó el 5 d
'
.
Uml·veUrsitario ~abía solicitado al gobernador la r:f;~l~b~: ~u~yelOCo~s~Jº
d eb a mvers1dad con el fin d e tener mayor libertad
.
en sus fu · rgamca
El
go ernador De la Garza, según dicha inforrn .,
nc10nes.
el pro),ecto Ad
,
ac1on, estuvo de acuerdo con
.
e mas se trato sobre l t . t d 1
Facultad de Me~icina y el Hospital Ci:/:~~~:o ae laª;a;~:iones entre la
regulara el funcionamiento de ambas instituciones.
e una ley que
El mismo día la U.N.E.U entre ó al
.
documento conteniendo seis petici~nes _g d I man~at~no estatal un
renuncia del rector la ex d . ., ,ds1en o as mas importantes: La
'
pe JCton e una ley
1
que regu ara el
fu ncionamiento del Hospital-Escuela I d .. ,
estudiantil en el Conse1·0 Un ·v ·t , . a a mf.1s1on de la representación
d.
• ers1 ano por acultades y escuel
n~e !ante una federación y la creación de la Facultad d c·
.
~s _Y no
B1ologicas.'
e 1enc1as MedJCas y
Vencido el pla zo para 1as renuncias d J
.
.
Umversitario, el 6 de octubre ]a Facultad d
~ . rector y Conse10
Enfermería se declararon en huelga El día \f\.:ed~cma ly la Escuela de
Diurna secundó el movimiento Lo.
d.
a scue a de Bachilleres
.
·
s estu 1antes de los d
, 1
umversitarios' cinco facultade s Y cua tro escuel d ·d·
emas p anteles
margen del confl ·et
as, ect teron permanecer al
1

o.

El vesperti.J,~ El Tiempo afirmó J 10 d
Nuevo León entregaría a1 dia . .
el C e octubre que el gobierno de
s1gu1ente a ongreso d I E t d
de ley orgánica concediendo la autonomía "más compl:ta,,5 ª1 oUun pro~decto
Poco después el rector Liva d..1
.
a a n1vers1 ad.
s JO que en dicho provect
d'
representante estudiantil ante el Conse·o U .
. J. o se conce ta un
escuela, quienes "tendrán libr
J
mve:-'1t~no a cada facultad y
del día 15.
e vo_ pero voto restnng,do", in.fornió E/ Norte

La toma de la Universidad
Una comisión de la U N E U E
. ,
gobernador. El mandatario aiecí~
d: ntrevts~o el 13 de octubre al
estudiantes salieron del pal~cio de e u b ~ el c~1~1cto umversitario y los
acuerdo", deáa El Norte.
go iemo sm haber llegado a ninglÍn

i

-!89

�La tarde del mismo día 13 de octubre los estudiantes de Medicina y
Bachilleres Diurna celebraron un "gran pleno" en la Aula Magna. Al
terminar se apoderaron del edificio central de la Universidad, ubicado
frente a la plaza del Colegio Civil, donde habían llevado a cabo la reunión.
Ahí estaban instaladas la rectoría, las facultades de Ingeniería y
Arquitectura, las escuelas de Bachilleres Diurna y Nocturna, las oficinas
universitarias y otras dependencias como el departamento de ación social,
la biblioteca universitaria y la tesorería. La prensa local calculó después
que los estudiantes atrincherados en ese edificio eran "alrededor de

cuatrocientos".
El 13 de octubre los estudiantes de Leyes eligieron nueva mesa
directiva de la sociedad d alumnos, resultando triunfadora la planilla
encabezada por Héctor Luis de León (presidente) y Enrique de Zamacona
Escandón (vice-presidente). En sesión extraordinaria celebrada la tarde
del día 14, los futuros abogados decidieron fijar un plazo de cuarenta y
ocho horas para que renunciara el rector. Por su parte, los de Odontología
acordaron dar su apoyo moral y económico a los estudiantes en huelga.
El vespertino El Tiempo seiialó el 15 de octubre, en su editorial, que
el rector estaba recogiendo los frutos de aquella labor de agitación que "los
hombres de s11 grupo" habían llevado a cabo en la Universidad hacía más de
una década. Recordaba cuando, en 1934, " los hombres di:que de i:q11icrdt1"
suprimieron la primera Universidad de Nuevo León, fundada un año
antes, para establecer una Universidad Socialista, expulsando a los
maestros y alumnos que se opusieran a sus planes. A11adía que en aquellos
acontecimientos "f11e protagonista el rector de ahora y por elfo a él, menos q11e a
nadie, 110 debe extr~iiarle fo que sucede... "
Cuando el 16 de octubre los estudiantes de Leyes secundaron a los
de Medicina, se calculó en 2,090 los u111versitarios en paro: 1,210 de
Medicina, 200 de Leyes, 180 de Enfermería y 500 de Bc:1chilleres Diurna.
En algunos planteles los estudiantes se rnclinaban a favor del
movimiento de Medicina, pero las mesas directi"as de las sociedades de
alumnos se negaban a discutir el problema porque estaban afiliadas a la
Federación de Estudiantes Universitarios (F.E.U.), única organización
estudiantil reconocida por el Consejo Universitario.
La noche del 21 de octubre los alumnos de la Facultad de
Ingeniería decidieron apoyar a los huelguistdS, pero Id diredivd de Id
sociedad de alumnos no estuvo de dcuerdo y prefirió renunciar. Al día
siguiente los futuros ingenieros se retractaron, af1rnldndo que suspender
las clases "Dcs11iaría el derrotero de trabajo y estudio q11e siempre ha11 seg11ido los
estudiantes de fa Facultad 111encio11ada". decía el vespertino f/ Sol. La
--190

~decisión cundjó poco después de aprobado dicho acuerdo y, el día 23,
dieron
clases. su apoyo moral al movimiento de Medicina aunque sin suspender

,
A raíz ~; la "torna de la Universidad" el Consejo Universitario
hab1a acordado efectuar sus juntas en los lugares que así conviniera" infom1 ó
El Nor!e: Lu~go conminó a
directores de los planteles para que los
catedrahcos dieran sus c~ases ~on los al~tmnos que asilo deseen en los lugares
que crean convemente, pasandose hsta de asistencia como de ordinario".

!~

. Fue hasta una semana después cuando el rector anunció que, a
partrr del 21 _de octubre, los catedráticos y alumnos de Leves y Bachilleres
D_1urna podnan reanudar las clases en la Escuela Normat La medida no
dm re~ultados. Sin embargo, el rector comunicó a los estudiantes de
Medtcma ~ue el Consejo Universitario había decidido que continuara las
clases de dicha facultad en el Hospital Civil a partir del día 25.

La UN.E.U. suspende el diálogo con el gobernador
En unas declaraciones publicadas en El Norte el 23 de octubre 1
U.N.E.U. Rebatió la afirmación del gobernador, repetidamente sosten;daa
de que
1 la •Universidad de Nuevo León era autónoma. La U.N•E•u
• a f·1rmo:
que a misma -~ey orgánica, redactada en 1943 por el gobierno y no por la
U111ve':1dad, . es bastante para des111entirlo". Cé1lificaba a la Universidad
como 111111 smrplc dependencia" del gobierno estatal, pues al rector lo
designaba e_l _gobernador y no el Consejo Universitario. También objetaban
la d'.='tnbuc1on de gdstos de presupuesto universitario, cuvo monto desde
el ano !943 a _la fecha, era de más de diez millones d; pesos, lo cual
equ1val1a a los rngresos del ayuntamiento de Monterrey, siendo superior a
a_lgunos presupuestos del gobierno de Nuevo León en el mismo lapso de
tiempo.
Una comisión integrada por dos estudiantes de Medici 1a O ,
·- F
I
ose
~evmo az ~- José _Rubén Hinojosa) y uno de Derecho 0acobo Avala
V11larreal) hab1an salido a la ciudad de México. Como resultado de, sus
gestiones la C~n~eder~ci~n Nacional de Estudiantes se dirigió el 24 de
octubr~ a la _o prnion publica apoyando a los universitarios de Monterrey.
La C.N.E. afrn~1aba_en la prensa capitalina que el rector de la Universidad
d_e Nuevo Leon solo defendía "/os intereses de una pequeña camarilla de
s1111p11t1:11dorcs
· d e 1 presupuesto
.
. .1¡ los s111¡0s
_ pro¡,io~"
- · A11adía que el 111 aneJO
1
trn. \oers'.tan?,,~1ue ascendía a 1.450,000 pesos, se llevaba a cabo "en Ja forma
111115 ar/JJ!mna c1tdndo por ejemplo el hecho de que la cc1ntidad más alta
destrnada a un plantel universitario era de 84,000 pesos anua 1es a 1a
Facultad de l\ledicina, mientras que e 1 1nstrtuto
·
d e 1nvestigaciones
T

..¡&lt;n

�Cientificas, dirigido por el doctor Eduardo Aguirre Peq~eño~ quien
presidía el izquierdista Partido Popula~, ~~ Mo~ter,~ey tema asignados
150,00 pesos. Se seíialaba, por último, la hbia achhtd del gobernador del
estado respecto al problema estudiantil.
El gobernador evadía la solución del problema _universitario. _El 7
de octubre, cuando la Escuela de Bachilleres Diurna secundo el
movimiento de Medicina, el gobernador optó por irse unos días a Texas.
Apenas regresó a Monterrey, salió a la ciudad ~e México el d~a- 1_4, unas
horas después de que los estudiantes se posesionaran del edificio de la
rectoría. Volvió hasta el día 24, cuando el movimiento parecía estancado,
aunque a nivel nacional iba adquiriendo relevancia.

\

El gobernador había declarado a la prensa el pro~lema de ~a
Universidad "no es de s11 competencia" y sosterúa que él no debta mtervenrr,
siendo el Consejo Universitario el qu€ tendría que resolverlo. Sin embargo,
los estudiantes aducían que la ley orgánica universitaria establecía que el
rector podía ser removido del cargo "por ca11sa graves" y _"ajuicio'.' del
gobernador. Por otra parte, en declaraciones del rector L1vas _publ1Cad~s
por El Norte el 17 de octubre, había afirmado que "la permanenc'.a o a11sencw
de él en la Rectoría de la UniPersidad, es cosa que depende cxcluswamente del
gobernador del Estado... " y tenía razón pues a él le debía su nombramiento.
En una junta celebrada con los estudiantes el día 25, el gobernador
les manifestó, entre otras cosas, que él estaba de acuerdo en que se
refonnara la ley orgánica de la Universidad pero antes debían desalojar el
edificio central universitario. Por su parte, los estudiantes insistían en que
no abandonarían ague! recinto hasta que renunciara el rector. El
mandatario )es dijo, además, que la U.N.E.U. debía rectificar públicamente
sus declaraciones del día 23 a El Norte, en las que se afirn1aba que el
problema universitario era "un juego" entre el rector y el gobernador y,
además una "burla infame" a los universitarios y, en general a los
nuevol:oneses. Por otr~ parte, en el encabezado de dichas declaraciones se
afirmaba que los universitarios acusaban al rector de ser "cómplice"_ del
gobernador, por esto último, decían los estudiantes, era responsabilidad
del periódico.
El 26 de octubre el licenciado Jesús C. Trevit10, secretario general
de gobierno, se reunió con una comisión de estudiantes de Derecho, con el
fin de redactar un proyecto de reformas a la ley orgánica universitaria. El
asunto más interesante era el relativo a la representación estudiantil ante el
Consejo Universitario, pues se pretendía que los estudiantes tuvieran
mayor participación en el gobierno de la Universidad. ~in embargo, ~a
U.N.E.U. sostenía que el prmcipal problema era la autonom1a, la cual deb1a
concederla el gobierno.
492

Las pláticas entre el gobierno estatal y los estudiantes se llevaban
acabo diariamente, sm llegar a un acuerdo. El 28 de octubre el mandatario
decidió ausentarse de la ciudad "por un tiempo indefinido". Ese mismo día
la U.N.E.U.
acordó suspender las entrevistas con el gobernador,
afirmando en un boletín que "el Gobernadar del Estado rehuye el problema
universitario", añadiendo que "le ha dado largas" al asunto fundamental que
era la renuncia del rector"clave de la soludón de los demás puntos".

La representación estudiantil
Debemos recordar que, al crearse la segunda Universidad de
Nuevo L€ón en 1943, la ley orgánica concedió a los estudiantes cmco
delegados ante el Consejo Universitario, pero sólo a través de una
federación "reconocida por el Consejo", que en esa época era la Federación de
Estudiantes Socialistas. Sin embargo, las facultades y escuelas eran once,
por lo tanto más de la mitad de las sociedades de alumnos no tuvieron
representantes. Se les dio ese derecho solamente a los estudiantes de lds
facultades de Medicina, L€yes e Ingeniería y a los de las escuelas de
Bachilleres Nocturna e Industrial" Alvaro Obregón"
A priticipios de 1946 la ·Federación de Estudiantes Socialistas se
transformó en Federación de Estudiantes Universitarios (F. E. U.). Como
las sociedades de alumnos de M~dicma y Leyes decidieron no afiliarse a la
F.E.U., se les negó su participación en el Consejo. El 29 de octubre y el 13
de noviembre de 1947 respectivamente, los alumnos de la Escuela de
Bachilleres Diuma y la Facultad de Odontología, a quienes se les había
concedido tener representantes en el Consejo Universitario, se separaron
de la F.E.U., quedando automáticamente sm delegados ante el Consejo.
Aunque la F.E.U. era la única organización estudiantil reconocida,
las directivas estudiantiles de cmco facultades y una escuela segregadas de
la F.E.U. organizaron, a fines de 1947, la Unión Neoleonesa de Estudiantes
Universitarios (U.N.E.U.).
La U.N.E.U. Afirmó gue el estudiantado universitario no tenía, en
realidad, voz ni voto ante el Consejo. Sus representantes no eran
auténticos voceros del gremio estudiantil pues los nombraba la F.E.U., en
vez de las sociedades de alumnos de las facultades y escuelas
universitarias. Por otra parte, debido a que la U.N.E.U. no era reconocida
por el Consejo, sus peticiones nunca fueron contestadas y sus comisiones
estudiantiles menospreciadas y rechazadas.
La U.N.E.U. exigió la revisión de la ley orgánica universitaria,
tomando parte representantes auténticos · del estudiantado. También
49:'\

�solicitó al Congreso del Estado que se concediera la representación
estudiantil por facultades y escuelas y no mediante una federación.
Los movimientos estudiantiles de 1947 y 1948 fortalecieron a la
U.N.E.U y debilitaron a la F.E.U. En febrero de 1948 la Federación de
Estudiantes Universitarios se disolvió, pero el Consejo Universitario
siguió admitiendo a sus representantes.
En el año lectivo 1948-1949 la Universidad de Nuevo León estaba
integrada por seis facultades y seis escuelas, iniciando sus cursos con 3,800
alumnos.t
La representación estudiantil ante el Consejo de hecho no
existía, pues sólo se admitieron tres consejeros, los de las facultádes de
Ciencias Químicas e Ingeniería y el de la escuela de Música, quienes
pertenecían a la Federación de Estudiantes Universitarios disuelta siete
meses antes.

El movimiento estudiantil toma fuerza
El movimiento estudiantil parecía estar paralizado. El día 30
arribaron a Monterrey los universitarios capitalinos José Audifred y Luis
Peña, delegados de la Confederación Nacional de Estudiantes, quienes
afirmaron que la C.N.E. iniciaría en todo el país una serie de paros en
apoyo a los universitarios de Monterrey.
La U.N.E.U. tomó aliento con el respaldo de la C.N.E. Además, el 3

de noviembre, se constituyó el Comité de Padres de Familia de
Universitarios, con el fin de ayudar a los estudiantes de Medicina, Derecho
y Bachilleres Diurna en su rnovim iento.
La U. N. E. U., secundada por dicho Cómite, organizó una
manifestación que se llevó a cabo la noche del 5 de noviembre, llegando al
palacio de gobierno, el cual, decía El Norte, "estaba a oscuras... " Ahí varios
estudiantes arengaron a la multitu_d , "más de tres mil gentes", para ir a la
casa del gobernador, situada en la calle Cuauhtémoc, a unas diez cuadras
del palacio. Al llegar, se les informó que el gobernador había tenido que
salir "urgentemente de la ciudad", por lo cual el secretario general de
gobierno, licenciado Jesús C. Treviiio, se dirigió a aquel "mar de gente''
calificando la manifestación de "magna".
La manifestación del 5 de noviembre debió influir en los

acontecimientos posteriores. Poco después el gobenlddor puntualizó que
si los estudiantes entregaban el edificio de la rectoría y reanudaban las
clases, el problema universitario sería resuelto en el término de un mes.

En la mañana del 8 de noviembre el gobernador citó a los
estudiantes, reanudándose las pláticas suspendidas once días antes. Esa
misma mañana había corrido la versión de que los üderes de la U.N.E.U.
serían aprehendidos, decidiendo aquéllos solicitar un amparo, el cual les
fue concedido. AJ tem,inar la junta con el gobernador, los estudiantes
obtuvieron que el mandatario redujera a quince días el plazo para resolver
la renuncia del rector, a partir de la fecha en que volvieran a clases.
El gobierno del estado ratificó a la U.N.E.U. la declaración de
resolver el conflicto, bajo las condiciones acordadas: Rectificar en la prensa
las declaraciones del 23 de octubre a El Norte, desalojar el edificio de
rectoría y volver a clases. Por su parte, la U.N.E.U. declaró que "no
aceptamos esas condidones", a,iadiendo que, primero, la rectificación a sus
declaraciones la harían "hasta después de resuelto el problema universitario, si

hay lugar a ello", y "segundo: No desalojaremos el edifido de la universidad, ni
levantaremos el estado de huelga hasta en tanto y renuncie el doctor Enrique C.
Livas como rector".5
Los alumnos de Ingeniería, Arquitectura y Bachilleres Nocturna,
cuyas aulas estaban en el primer piso del edificio central universitario, en
poder de los estudiantes huelguistas, seguían asistiendo a clases pues no
habían secundado el movimiento estudiantil. Los dirigentes de la
U.N.E.U., en un rasgo de compa1ierismo, habían acordado que continuaran
sus estudios. Sin embargo, el 9 de noviembre, ante la amenaza de ser
asaltado el edificio, los huelguistas decidieron clausurar la entrada a dichos
planteles, suspendiéndose las clases. Los alumnos de Arquitectura se
unieron al movimiento, pero el cuerpo docente de Ingeniería protestó
enérgicamente y, el día 13, renunció en masa.
El mismo día 9 Ingeniería y Bachilleres Nocturna suspendieron las
clases, pero no apoyaron la huelga. El día 10 los alumnos de Odontología
se sumaron al movimiento estudiantil.
A fines de septiembre el Consejo Universitario le había "retirado s11
confian:a" al doctor Roberto Trevi1io l\1artínez, director de la Facultad de
f\ledicina, por haberse opuesto a la separación de la escuela de Enfermería
de dicha facultad. Desde entonces el Consejo ya no consideró al doctor
Trevii'io l\1artínez como director de l\1edicina ni como miembro del
Consejo.
La pugna se agravó cuando el 9 de noviembre el Consejo cesó al
doctor Trevirio l\1artínez como catedrático de Gastroenterología en la
facuitad y jefe de servicio del Hospital Civil.

�El director de Medicina, en carta publicada el d1a 12 en El Norte,
afirmó que la ley orgánica no daba facultades al ConseJO para cesar a los
catedráticos universitarios. A11adía que ésta era "una maniobra" del rector
para expulsarlo de la dirección de Medicina, pues la ley organica disponía
que los du-ectores de los planteles universitarios debían sustentar en ellos
por lo menos una clase. Además, concluía, como era miembro de la Junta
de Beneficencia Publica, tampoco pod1a ser cesado por el Consejo
Universitario, en su cargo del Hospital Civil.

Presiones y amrna-::;as
La noche dd 11 de noviembre un grupo de alumnos de ingeniería,
que no simpatizaba con el movm1iento estudiantil, se introdujo
subrepticiamente en el edificio central umversitario, que estaba en poder
de los estudiantes. En las primeras horas del día 12, desam1aron el portón
que aun hoy da acceso a la ala norte del edificio, en la equina suroeste de
las calles Colegio Civil y Washington, donde estaban mstaladas la Facultad
de Ingeniería y otras dependencias. La audaz maniobra culmmó a las 7.45
de la mañana, cuando a la escuela mdustrial "Alvaro Obregón", en la
calzada Madero.

Poco después cundió la alarma en "el barrio del Colegio Civil", pues
se dijo que "iban a tomar la Universidad". Los dirigentes de la U.N.E.U. se
comunicaron con la inspección general de policía y ésta envio un
destacamento con el fin de vigilar la entrada al edificio. Sin embargo,
contra la opinión de los estudiantes, la polic1a se mstaló en el patio y los
corredores del primer piso.
0

Los estudiantes huelguistas consideraban que la presencia de la
fuerza armada en el mtenor del recinto universitario evitaría un asalto,
pero hab1a el riesgo de que el ejército se posesionara del edificio y
desalojara a los estudiantes. En la tarde del mismo d1a 12, los dirigentes
de la U.N.E.U. decidieron clausurar la entrada, colocando tablones de
madera. La policía se negó a abandonar el recinto. Entonces los
estudiantes tomaron como rehenes a varios policías; sus compañeros,
armados, iban a rescatarlos cuando un comandante les ordenó retroceder,
permitiendo la clausura de la entrada.
El incidente se relaciono con la amenaza que habían recibido los
estudiantes por parte de algunos sindicatos obreros, en el sentido de que, s1
no abandonaban paóficamente el edificio, serían expulsados por la fuerza.
La amenaza de los sindicatos obreros se había dado a conocer en la

prensa local. Por ello, cuando se supo en la ciudad que una de las puertas
4%

del ed1fic10 de la rectona hab1a sido robada, se creyó que era inminente un
dsalto al edificio. El Norte dtJO que poco después "se reunieron en los
alredrdorrs del ed1fiáo cientos de prrsonas", mientras que El Porvenir
afirmó que" casi abarrotaban" la plaza del Colegio Civil. La presencia de las
fuerzas policiacas y del pueblo, as1 como el bloqueo de la puerta, evitaron
probablemente un dsalto al edificio central universitario.
Por otra parte, esa maiiana los dirigentes de la U.N.E.U. habían
entrev1s~ado al ~eneral Matias Ramos Santos, comandante de la séptima
zona militar, solic1tandole ayuda para desalojar a los policías del recinto ,
umversitano. El general Ramos Santos les mfonnó que, a petición del
gobernador, las tropas estaban acuarteladas desde las ocho de la mañana
sólo quince minutos después de haberse consumado el robo de la puerta'.
Lo que hizo suponer que ex1Stía un plan gubernamental para hacer
mtervenir a la fuerza armada, como una posible solución al conflicto
urnversitario. Otra versión afim1ó que quizás el gobernador, al tener
conocimiento del mcidente, solicitó el apoyo militar en previsión de un
enfrentamiento entre obreros y estudiantes.

La acción directa
El 13 de noviembre se cumplio un mes de la toma de la rectoría.
Treinta y siete días antes los alumnos de Medicma v Enfermena habían
dejado de ir a clases. Después se sumaron al mov'im1ento una escuela
(Diu~1a de Bachilleres) y tres facultades (Derecho, Odontología y
Arqmtectura). Una facultad )' una escuela (lngeniena y Nocturna de
Bachilleres) se vieron obligadas a suspender las clases pero no apoyaban la
huelga estudiantil. Sólo una facultad (Ciencias Químicas) y tres escuelas
(Industrial "Alvaro Obregon", mdustrial fememl "Pablo Livas" y de
Música) seguían laborando nomrnlmente.
Dos incidentes enmarcaron esta fecha. A la una y media de ]a
madrugada del día 13, desde un automóvil que iba a gran velocidad de
poniente a onente por la calle Cinco de Mayo, fue lanzado un petardo
hacia el interior del edificio universitario. El proyectil debía entrar por una
de las ventanas enrejadas del pnmer piso, que correspondían al laboratorio
de física de Bachilleres Diurna, pero al topar con uno de los barrotes
estalló en la banqueta.
El otro incidente fue hacia las dos de la mañana del d1a 14. Un
veloz automóvil, ocupado por vanos sujetos, se dirigía de oriente 0
poniente por la calle de Washington. Al pasar frente al costado norte del
citado edificio, salió de su interior un grito de ¡Viva Livas!. y, en seguida,
una descarga de cuatro balazos. Los vigilantes estudiantiles del segundo
497

�piso contestaron apedreando el vehículo, e] cual estuvo a P1:1°to de
estrellarse cuando una de las piedras hizo blanco en el parabnsas. . ';l
vespertino El Sol dijo que era un "automóvil convertible, marca Oldsmob1le ,
añadiendo: El orificio de una de las balas disparadas se ~uede,, ver desde la
banqueta... en los vidrios de la primera ventana del segundo piso... Las huellas
de las balas permanecieron varias décadas, a la izquierda de la entrada
suroeste, en e] cruzamiento de las calles Colegio Civil y Washington.
En una larga entrevista celebrada el día 16 entre el gobe~na~or Y
los estudiantes, tampoco se llegó a un acuerdo. El gobernador afrrmo que
los universitarios debían volver a clases y después, él resolvería el
conflicto, mientras que la U.N.E.U. insistía en la renuncia del redol', com_o
requisito para reanudar las clases. El mandatario fijó un plazo, que deb1a
concluir a las nueve de la noche del día 17, para que la U.N.E.U.,
contestara el documento oficial que se les había entregado una semana
antes, pues la U.N.E.U. sólo había dado a conocer un boletú1 en la prensa
local, rechazando las condiciones para resolver el conflicto.

Los apoyos al rector
A principios de noviembre de 1947 se había constituido el Com!té
Estudiantil de Defensa Universitaria, integrado por alumnos de vanas
facultades y escuelas que se oponían al movimiento contra el re~or. _Este
organismo nombró se poco después Comité Pro-Defensa de la U111vers1dad
de Nuevo León. Terúa como base, principalmente, a los grupos de
estudiantes izquierdistas de Medicina, Leyes y Bachilleres Diurna que no
habían acatado los acuerdos de sus sociedades de alumnos de suspender
las clases. Dicho Comité publicó varios "manifiestos" en los diarios
regiomontanos, en los que trató de dividir al movimiento estudiantil.
A fines de octubre de 1948 hizo su aparición el Grupo Vanguardia
Universitaria, organización que pretendía "reprobar enérgicant{'/ltc el
movimiento faccioso" de los universitarios. Su única actividad consistió en la
publicación de un "manifiesto" en él que trataba de demostrar la inj~sticia
de la rebelión estudiantil. Y la noche del 8 de noviembre vanos lideres
obreros y magisteriales, así como algunos profesionrstas y estudian~es, se
reunieron en la Escuela Normal y establecieron la Coalición Social en
Defensa de la Universidad, en la que destacaban: El sindicato médico
"rojo", fundado en 1936 por el doctor Angel t\1artínez . Villarrea~, que
controlaba al Consejo Universitario y al Hospital Crvrl; la Unron de
Burócratas Municipales, el sindicato de trabajadores del Seguro Social Y la
Gran Logia de Nuevo León. Otros grupos que apoyaron al rector fueron:
El Comité de Estudiantes No-Huelguistas y los Universitarios Auténticos,

ambos integrados por jóvenes que laboraban en oficinas estatales y
municipales.
En un mitin celebrado la mañana del 24 de octubre frente al palacio
de gobierno por varias organizaciones obreras, uno de los oradores había
amenazado públicamente, por primera vez, con arrojar a los estudiantes
del edificio de la rectoría.
Afines de octubre el Cómite Pro-Defensa de la Universidad celebró
varios mítines en el cruzamiento de la calzada Madero y la calle Juárez, a
los que asistieron representantes de varias organizaciones obreras,
afirmando estar decididos a expulsar a los estudiantes del recú1to
universitario.
El sú1dicalismo de izquierda presionaba al gobernador para que
resolviera el conflicto estudiantil La noche del 16 de noviembre se llevó a
cabo una manifestación obrera, organizada por sindicatos minerometalúrgicos, ferrocarrileros, petroleros, etc.; la Coalición Social v el
Comité Pro-Defensa de la Universidad, con el fin de apoyar al rector~ La
manifestación se concentró frente al palacio de gobierno, donde se celebró
un mitú1. Desde el palacio, el gobernador pronunció un discurso, cuya
versión oficial, que no fue publicada, damos a conocer en el apéndice de
este trabajo. Esa noche varios destacamentos militares custodiaron la plaza
del Colegio Civil, frente al edificio universitario en poder de los
estudiantes.

Desenlace
Cuando la facultad la Ingeniería fue ocupada por los estudiantes
huelguistas, la mesa directiva de la sociedad de alumnos renunció. Una
semana despues, el 17 de noviembre, los representantes estudiantiles ante
la dirección del plantel decidieron sumarse al movimiento.

En la ma11ana del mismo17, los dirigentes de la U.N.E.U.
tuvieron una entrevista con el gobernador. Las pláticas continuaron
durante la tarde y noche, en un ambiente más amable, en la residencia del
gobernador. Al terminar la reunión, en la madrugada del día 18, se
vislumbró la solución al problema universitario.
El gobernador envió al Congreso del estado el día 18 un proyecto
de reformas a la ley orgánica universitaria. En el preámbulo afirmaba que,
debido a la "deficiencia II omisiones" de la ley orgánica, el Consejo
Universitario no estaba capacitado para resolver la mayor parte de las
..¡.99

�peticiones estudiantiles que se le habían ,~echo al gobierno esta~~; Añadía
que los estudiantes habían solicitado una completa autonomza para la
Universidad, pero el poder público "no puede desentende:rse" de la
educación superior y ésta "debe vincularse siempre , con los m_tereses del
pueblo". Luego insistía: "El Régimen, cuyo origen esta en el ~ro,::o pueblo _Y
tiene como sustentación social y política la voluntad de las mayonas no pod1a
"declinar sus facultades y obligaciones en materia de . Educación Super'.,°:' ni
atender a los intereses de un grupo con menoscabo de los intereses generales . En
varias ocasiones el gobernador había dicho, en fom1a privada:, que no
concedería la autonomía porque era "darle entrada a la Reacc10n en la
Universidad". Por su parte, la U.N.E.U. sostuvo que el "problema de fondo"
en la Universidad era la autonomía y, por lo tanto, los nombramientos de
rector y directores de facultades y escuelas los debía hacer el Consejo
Universitario y no el gobernador.
En los plenos celebrados en la Aula Magna los días 18 y 19 de
noviembre, los estudiantes aprobaron los acuerdos de la U.N.E.U. con el
gobernador.
El día 19 el Congreso del Estado aprobó las refom1.as a la ley
orgánica de la Universidad. No se concedió la autonomía, pero se obtuvo
un representante estudiantil propietario y otro suplen_te por cada una de
las sociedades de alumnos de las siete facultades y cmco escuelas, o sea
doce consejeros estudiantiles ante el Consejo lÍniversi~rio, aw1q~e _sólo
tendrían derecho a siete votos. La escuela de Enfermena y Obstetricia no
fue reincorporada a la Facultad de Medtcina sino elevada a la categoría ~e
facultad. Estaban en estudio el proyecto de la facultad de Ciencias
Médicas y Biológicas, que no se realizó, y la reglamen~ación del HospitalEscuela, así como el plan pedagógico de Bachilleres.
Los lideres de la U.N.E.U. cedieron en lo fundamental, o sea la
autonomía, con la certeza de que el gobernador pediría su renuncia al
rector, pero no rectificaron sus declaraciones del 23 de octub~~ ~ El Norte.
El 21 de noviembre, al medio día, entregaron el edificio central
universitario a los profesores Antonio Moreno, secretario general de la
Universidad, y Oziel Hinojosa, secretario particular del gobernador. Las
clases se reanudaron el lunes 22, excepto en la facultad de Ingeniería ya
que, durante el movimiento estudiantil, habían renunciado en masa todos
los catedráticos.

como representantes suyos ante el Consejo Universitario. Los dos
consejeros estudiantes se presentaron el día 30 en la sesión del Consejo,
pero no se les admitió. El rector afirmó que dichos nombramientos habían
sido expedidos el día 24 y las reformas a la ley orgánica entraron en vigor
hasta el 27. Los consejeros estudiantiles, por su parte, dijeron que la
sociedad de alumnos de Medicina, por acuerdo con el gobernador, tenía
derecho a hacer dichos nombramientos desde el 19 de noviembre" aunque
sus representa1)tes no entran en funciones hasta tres días después de que
fueran publicadas las reformas a la ley orgánica en el periódico oficial, o
sea el día 27.
En la misma sesión del 30 de noviembre el Consejo Universitario
destituyó al doctor Roberto Trevfüo Martínez, director de la facultad de
Medicina, y expulsó de la Universidad a cuatro estudiantes de Medicina y
tres de Enfermería y Obstetricia, pero la opinión pública se enteró de estos
acuerdos, por la prensa local, hasta el día 3 de diciembre.
Los cuatro estudiantes de Medicina expulsados fueron: Jaime T.
Cantú, José Trevfüo Faz, José Rubén Hinojosa y Zeferino Pérez Guerra.
Las tres alumnas de Enfennaría y Obstetricia: María Guadalupe Galindo,
Josefina Raquel López del Río y María Antonieta Ruelas.
En un pleno celebrado el 1º de diciembre, los estudiantes de
Medici11a dieron un "voto de adhesión" al director de Medicina, pues se
extendió el rumor de que había sido cesado. Se perfilaba un nuevo
problema en la Universidad. La U.N.E.U. afirmó que el gobernador había
prometido que no se ejercerían represalias. Luego la organización
estudiantil dijo que convocaría a los futuros médicos para declararse en
sesión permanente.
A las nuev'e de la mañana del 3 de diciembre el gobernador
conferenció en su casa con el rector, a quien "verbalmente expresó s11
agradecimiento" por los servicios que había prestado a la Universidad de
Nuevo León, deáa el vespertino El Tiempo del día siguiente.7
A su vez, El Porvenir infom1ó que, al mediodía, el rector recibió dos
comunicaciones del gobernador; en una de ellas le aceptaba su renuncia y,
en la otra, le informaba no haber hecho uso del veto en la destitución del
director de Medicina. El matutino añadía que, ambas comunicaciones," en

los círculos estudiantiles causaron verdadera sorpresa".
La "renuncia" del rector
E] 23 de noviembre la sociedad de alumnos de la facultad de

Medicina designó a los estudiantes Jaime T. Cantú y José Rubén Hinojosa
500

•

A la una de la tarde de ese 3 de diciembre se llevó a cabo una
reunión urgente del Consejo Universitario, en la que la mayoría de los
consejeros, adictos al rector, amenazaron con renunciar. En sesión
extraordinaria celebrada en la noche, se desistieron y aceptaron el cese del
501

�rector, pero acordaron que se hicieran efectivas las expulsiones de los
estudiantes, pues seguían asistiendo a clases.
Entrevistado por el vespertino El Tiempo, el ex rector calificó de
"atropello sufrido por la Universidad" la decisión gubernamental de
removerlo del cargo.

La U.N.E.U. presionaba para que fuera revocado el acuerdo de
expulsión de los estudiantes. Por su parte, el gobernador les ofreció
intervenir a su favor ante el Consejo Universitario. Sin embargo, los
miembros más radicales del Consejo sostenían que "por ningún motivo"
sería reconsiderado dicho acuerdo. Además sugirieron que también
debían ser expulsados otros estudiantes, en total veinte, de Medicina,
Leyes, Ingeniería y Bachilleres Diurna.

En todas las informaciones de prensa se mencionó la renuncia del

rector. Sin embargo, el doctor Livas no renunció sino que el gobernador,
en uso de sus facultades, lo relevó del cargo. Con la fecha 3 de diciembre
el gobernador comunicó al doctor Livas que "el Ejecutivo de mí cargo
considera prudente rogarle, de la manera más atenta, sea muy servido de-entregar
la Dirección de la Universidad de Nuevo León" al profesor Antonio Moreno,
secretario general de la institución.8 El mismo doctor Livas, en carta al
Consejo Universitario, fechada el dia 6, afirma: "Yo no presenté renuncia
alguna al puesto que desempeñaba, mi separación obedeció a que así lo dispuso
quien tiene facultades legales para ello... ", o sea el gobernador del estado.9

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Nuevo rector
Siendo rector interino el profesor Antonio Moreno, en la sesión del
3 de diciembre de 1948, el Consejo Universitario aprobó los actuales
escudo y lema universitarios, cuya idea fue del ex rector, doctor Enrique C.
Livas, y su diseño del arquitecto Joaquín A. Mora.10 Sin embargo, en e]
informe del año lectivo 1948-1949 se asentó que el escudo y lema eran del
arquitecto Mora y del profesor Alfonso Reyes Aurrecoechea.11
El gobernador De la Garza designó nuevo rector al licenciado
Octavio Treviño, quien tomó posesión del cargo ]a noche del 7 de
diciembre. El licenciado Treviño presidió un Consejo Universitario
resentido en su mayor parte por el cese del doctor Livas. En el Consejo, el
grupo "livista" había impuesto sus decisiones durante más de una década.
Poco después debían agregarse lo_s doce consejeros estudiantiles, quienes
tenían plena conciencia de su reciente triunfo.
Existían varios problemas latentes: El doctor Treviño Martínez, ex
director de la facultad de Medicina, había solicitado amparo "contra actos
del Consejo Universitario", que lo destituyó en los últimos días de rectorado
del doctor Livas, y seguía dirigiendo dicha facultad; los estudiantes
expulsados solicitaban ser readmitidos en la Universidad, aunque no
dejaron de asistir a clases; los catedráticos de la facultad de Ingeniería,
quienes renunciaron en masa durante el conflicto, exigían el cumplimiento
del acuerdo sobre las expulsiones.
502

En las sesiones del Consejo Universitario celebradas los días 8 y 15
de diciembre, se decidió por mayoría no revocar el acuerdo de expulsión
de los estudiantes. A dichas sesiones no asistieron representantes
estudiantiles, pues la rectoría aun no solicitaba a las sociedades de
alumnos que hicieran los nombramientos, como lo estipulaban las
reformas a la ley orgánica.
A mediados de diciembre de 1948 aumentó Ja inquietud en el
medio estudiantil. El Consejo Universitario estaba dividido, ya que
algunos de sus miembros reconocían, en privado, que era "drástica" la
medida tomada contra varios de los líderes de la U.N.E.U. y aun había
consejeros que la consideraban como una "venganza".
El rector también opinó que era excesiva la sanción impuesta a los
alumnos de Medicina y Enfermería. El cuerpo docente de Ingeniería, por
su parte, insistió en que no debía levantarse el castigo a los "estudiantes
rebeldes". El 17 de diciembre, los cuatro alumnos de Medicina y las tres de
Enfermería solicitaron amparo.
Durante las vacaciones de Navidad y Año Nuevo se solucionó el
conflicto de la Facultad de Medicina. El 23 de diciembre el doctor Treviño
Martínez se desistió del amparo que había promovido contra el Consejo
Universitario y, el mismo día, tomo posesión como director interino e]
doctor Serapio Muraira, quien había sido en dos ocasiones director del
nuevo Hospital Civil. Poco después el Consejo envió una terna al
gobernador, quien designó director de Medicina al doctor Mura ira.

N11c'1.'0 tri11nfo de la U.N.E. U.
A principios de enero de 1949 se re1111c1aron los cursos en la
Universidad. Existía malestar entre los estudiantes de Medicina, quienes
se preguntaban: "¿Será peor Muraira?". Los futuros médicos insistieron en
que debía levantarse el castigo contra sus compañeros de estudios.
La prensa local afirmó que el gobernador había enviado una

comunicación al Consejo Universitario "s11giriéndo/c" lil reconsideración del

51.n

�acuerdo. En la primera sesión de ese año la mayoría "livista" del Consejo
acordó, el 4 de enero, que no se tratara "el asunto de las expulsiones". En un
boletín de la U.N.E.U., publicado en El Norte el 7 de enero, la organización
estudiantil afumaba que los miembros del Consejo Universitario, "salvo
escasas excepdones", eran "cómplices del Dr. Livas antes y después de su
destitudón ". La prensa regiomontana publicó los días 7 y 8 un mensaje de
adhesión de la Confederación Nacional de Estudiantes a la U.N.E.U., en el
que aseguraba: "Organismos Estudiantiles de todo México están con ustedes".
En unas declaraciones a El Porvenir, publicadas el 8 de enero, el
rector, con el fin de disipar algunas dudas, afirmó que entre él y el Consejo
Universitario había "absoluta armonía". Sin embargo, sobre el problema de
los estudiantes expulsados dijo, abiertamente, que no era partidario de la
medida dictada y que insistía en la revocación del acuerdo. El mismo día
Federico Gómez, director de El Porvenir, comentó en un extenso editorial la
sanción impuesta a los estudiantes, calificando de "rencoroso" el acuerdo
dictado por el Consejo Universitario.
Las sociedades de alumnos de las facultades y escuelas designaron,
a mediados de enero de 1949, sus doce representantes ante el Consejo,
quienes tendrían derecho a voz pero sólo a siete votos.
Manuel Plowels G., en su sección "Vida Universitaria" de El
Porvenir, deda el 16 de enero que la sem~na anterior "se advirtió inquietud"
en la Uoiversidad, añadiendo que "circularon apasionados comentarios" y que
la relación entre el rector, los catedráticos y los consejeros "se hizo
sospechosa". Concluyendo: Todo hace presumir la existencia de una sorda lucha
interna en el seno de la Universidad de Nuevo León ... "
AL medio día del 17 de enero, el ex rector doctor Livas y el rector
licenciado Treviño tuvieron una reunión "por cerca de treinta minutos" en las
oficinas de la rectoría, informó El Norte. EL matutino añadía que la
entrevista se debió, seguramente, "a la urgencia de un cambio de impresiones
sobre algunos asuntos pendientes de solución..."

El grupo "livista" del Consejo Universitario estaba decidido a que
no se volviera a tratar sobre las expulsiones acordadas el 30 de noviembre
de 1948. Por su parte, el rector sabía que, mientras estuviera latente "el
problema de las expulsiones", no habría paz en la Universidad.
El 18 de enero debía efectuarse la sesión del Consejo pero fue
pospuesta. Carlos Marin Foucher, en sus "variaciones" de El porvenir,
comentó al día siguiente que, la sanción impuesta a los estudiantes, era una
"represalia con varios avisos de venganza" y, tal su severidad, que podría
504

calificarse de "desquité'; entre otras cosas, advertía a los consejeros "que
exigen la expulsión" que dicha medida sólo originaría resentimientos.
En la sesión celebrada la noche del 20 de enero, el Consejo
Universitario acordó el reingreso de los cuatro estudiantes de Medicina y
las tres alumnas de Enfermería, expulsados casi dos meses antes. El
vespertino El Tiempo del día siguiente calificó de "tormentosa" dicha sesión,
a la que asistieron treinta y tres consejeros, añadiendo que la votación fue
de 19 votos a favor de la revocación del acuerdo y 14 en contra. El Tiempo
añade que el primer incidente se suscitó cuando el doctor Arnulfo Treviño ,
Garza,teonsejero de Medicina, abandonó el recinto. Después renunciaron
a sus cargos el doctor Rafael Salinas Rivero y el ingeniero Lauro Martínez
Carranza, consejeros de Enfermería e Ingeniería respectivamente.
Como protesta por la decisión del Consejo Universitario, el
ingeniero Manuel Martínez Ca.rranza, director de la facultad de Ingeniería,
y el personal docente dejaron de asistir a las aulas el 22 de enero y, el 24,
renunciaron a sus cátedras. El rector les invitó Ccl,mbiar impresiones sobre
el problema; luego fijó un plazo hasta el día 31 para que reanudaran las
clases, pero no lo hicieron. El cuerpo docente de Ingeniería había
renunciado varias veces:
Cuando los estudiantes huelguistas se
posesionaron del plantel; como protesta por el cese del rector y al ser
revocada la expulsión de los estudiantes.
A fines de febrero el director y los catedráticos de Ingeniería
tuvieron algunas reuniones con el rector y el gobernador, decidiendo
retirar sus renuncias. Las clases se reanudaron a principios de marzo,
después de casi un mes y medio de haber sido suspendidas.

Reorganización de la Universidad
El rector Treviño, desde el uuc10 de su gestión, se enfrentó al
problema económico de la Un~versidad haciendo un reajuste en los
presupuestos. Algunas partidas se redujeron o cancelaron. Entre las
medidas tomadas se incluyó la revisión de las nóminas y la supresión de
sueldos. Además se exigió a los directores de las instituciones de
enseñanza superior un informe mensual sobre las actividades
desarrolladas, así como las listas de asistencia y faltas de maestros y
alumnos. El rector también ordenó que sólo a través de la tesorería
podrían las dependencias universitarias realizar compras para cubrir sus
actividades académicas, pues era costumbre que lo hicieran sin informar a
la rectoría.

505

•

�..............

Las medidas dictadas por el rector causaron malestar en algunas
instituciones universitarias. La reorganización de la Universidad era
necesaria y provocó tirantez de relaciones entre la rectoría y las direcciones
de varias facultades y escuelas, que dio por resultado, el 1º. de ~arzo, la
renuncia del ingeniero Bernardo N. Dávila Reyes a la direcc1on de la
facultad de Ciencias Químicas.

trescientos pesos al mes. Debía seleccionarse al alumnado, ya que existía el
lastre de "muchos estudiantes" que ni estudiaban ni dejaban a otros estudiar.
El profesorado y el alumnado necesitaban más dedicación y mayor
responsabilidad. La Universidad debía poner mayor empeño en la calidad
académica de sus egresados, pues había una "superabundancia" de
profesionistas de las carreras" liberales" y "no suficientes técnicos".

El derrumbe del grupo "livista" que controló la Universidad de
Nuevo León durante más de una década, era el verdadero motivo de la
oposición al rector Treviño. R.P.L. (R~món Pedroza Lan~;mca) en su
columna "Un minuto" de El Norte deaa el 19 de febrero: Se .mueve la

El licenciado Treviño añadió que, cuando se hizo cargo de la
rectoría, había en caja diez mil pesos y cuentas por pagar que ascendían a
más de treinta mil pesos. Al renunciar, añadió, las deudas se habían
saldado y quedó un superávit de cien mil pesos. Concluyó diciendo que a
la Universidad, con tres mil alumnos, de los cuales la mitad era de otros
estados, el gobierno de Nuevo León le otorgaba un millón de pesos
anuales y el gobierno federal cien mil pesos. Los estudiantes universitarios
pagaban una cuota mensual de diez pesos y a muchos se les condonaba.
En su opinión, el problema universitario estaba íntimamente ligado a "los
gastos superfluos y a los estudiantes superfluos", por lo tanto debía hacerse una
selección entre los estudiantes universitarios para saber quiénes
verdaderamente teruan interés de estudiar y quiénes ingresaban por otras
circunstancias.

intriga, el rencor de los extirpados que a~or~~' las !"e~endas y las posici~~es para
su tarea de zapa ideológica y líberhnaJe , anad1endo que ese compl~t
subterráneo" estaba dirigido por "algunos 'maestros' de la propia
Universidad ... "
Por su parte, El Provenir del día 25 afirmaba: "Tratan de crear
dificultades a la rectoría... Elementos malintencionados hacen correr
constantemente versiones dolosas y falsas".
El año lectivo 1948-1949 llegaba a su fin. El 27 de abril el licenciado
Octavio Treviño presentó su renuncia al gobernador De la Garza_.. Pero fue
hasta el 1° de mayo cuando la prensa local dio a conocer la noticia. En su
renuncia, el licenciado Treviño afumaba que, al ace~~r el cargo de ~e':or,
prometió "intervenir hasta conseguir la paz y la tranqmhdad de los estud_1os , lo
cual se había conseguido. Añadía no haber " un solo problema p~d1ent~ ~:

Finalizaba el ciclo escolar cuando, el 4 de mayo, el gobernador De
la Garza nombró rector al licenciado Raúl Rangel Frías, quien había
dirigido el departamento de acción social universitaria durante seis años,
desde la creación de la segunda Universidad de Nuevo León en 1943.

resolllción, pues aun los económicos han sido solventados en forma satisfactoria •
Consideraba, además, cumplida su misión, después de haber pasado

"aquellos instantes críticos ... "

NOTA

En declaraciones a El Poruenir, publicadas el 3 de mayo, insistió en
que el motivo de su renuncia era que 1a Universidad "se e:,rcont~aba en
completa calma" y que había aceptado la rectoría con el ~in- de coordmar los
intereses en disputa" que prevalecían después del movirrnent~ estud1ant1I.
El día 4 entregó el cargo al profesor Antonio Moreno, secretano general de

El presente trabajo da por concluída nuestra investigación, iniciada
hace más de tres décadas, sobre los orígenes de la Universidad Autónoma
de Nuevo León. Con ésta son once las colaboraciones que dedicamos al
tema en HUMANIT AS, a partir del número 8 del año 1%7.

la Universidad.

El licenciado Octavio Treviño sintetizó los principales problemas
que afrontaba la Universidad de Nuevo León en ~na~ declaraciones a El
Norte, publicadas el 6 de mayo. En primer lugar sena lo la faltad~ recursos
ecónomicos, afirmando que debían aumentarse las aportaciones, del
gobierno del estado y la federación. Otro problema era _la erronea
distribución del presupuesto universitario pues se hac1an gastos
superfluos, mientras se pagaba a los catedráticos cincuent~ pesos
mensuales por impartir una clase diaria de una hora y a los directores
506

APENDICE

Diswrso pronunciado por el C. Gobernador del Estado Lic. Arturo B. de
la Gar:a, d dia 16 de noviembre de 1948, en un mitin organi:ado por el Comité
Por Defensa de la Unfr1ersidad, con por la colaboración de la Coalición en Defensa
de la Unil,crsidad, y celebrado en la Pla=a de la República. (Versión oficial de]
Gobierno de Nuevo León. No se publicó).
507

�Estudiantes universitarios, piiblico en general:
He de empezar por informar a ustedes que hemos querido qu~ el
problema suscitado en la Universidad se desarro~e, que se p~rnute un libre
juego entre el mismo estudiantado con absoluta libertad poruendo _fuera de
los intereses universitarios fuerzas extrañas que nunca han quendo o no
quieren que la Universidad sea del pueblo, y a unos y a otros he de decirl~s
que la conducta del Gobierno debe ser perpendicular, q~e en esta o~s1on
como todas el Gobierno permite la libertad de todos los mtereses en Juego
porque sólo puede llevarse así a una práctica evitando la dernoc_racia que
vivimos en México. Hemos permitido la libertad de hablar y decir aunque
se abuse de esa libertad en nuestro pueblo; las libertades sólo se combaten
en un pueblo demócrata a mazaz.os de libertad del Gobierno. (Aplausos).

. . . . . . .. . ti,¡

i !i! 1

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¡:\!!

~---~~ .....

Tenemos interés en explicar al pueblo que el propósito, la
trayectoria del Gobierno es obtener hoy y siempre que la educación sea
gratuita porque sólo haciendo educación gratuita se puede obtener ese
beneficio conquistado por la Revolución para la gente pobre de nuestro
pueblo. (Aplausos).
El tener la educación un carácter público y gratuito es la mejor
conquista de la Revolución, porque por parejo educa al rico y al pobre, al
que quiere escuela y al que la odia, al qu_e quiere las fuen_tes del saber y al
que las repudia. Hemos querido escuchar a todos ~os interesados e~ el
problema que tengan caracter de universitarios. He dicho a los huelgu1Stas
que deseo que sean las fuerzas auténtica:, universitarias las que yo escuche,
que 110 quiero que haya fuerzas escondidas y que he de buscar la m~nera
de que afloren para poderlas tocar. Y eso mismo he di&lt;:ho_ª los estudiantes
no huelguistas: De que no quiero que haya fuerzas e~tranas, y a unos y a
otros les dicho aprovecho la oportunidad para repetirles que la conducta
de Arturo del la Garza, sí, ha de resolver el problema sin presiones ni de
unos ni de otros; un Gobernador que no tenga carácter ~ara impone~e a
unos y a otros no es autoridad. (Aplausos). : a los estud1~tes huelgu1Stas
sin ponerme a decirles si tienen o no la raz.on les he manifestado que_ me
avocaré al estudio del problema y su solución a condici~n de que se retiren
las expresiones de la prensa que insultan al régimen; que se retire la huelga
y se entregue el edificio porque estos actos de

APENDICE Discurso... (2)
Violencia son impropios de la cultura máxima en nuestro Estado Y
en nuestra ciudad como es nuestra casa de estudio: La Universidad. Que
no se puede esgrimir la violencia como razón, y _que si no_ he sido
autoridad para reprimir la violencia de los estudiantes, y s1 no soy
508

autoridad para ellos, como no he sido y lo reconozco, como pasaré a
explicarlo, no puedo ser autoridad para resolver el problema y la pugna
con Livas porque no puedo ser autoridad sobre Livas si no he sido
autoridad sobre· los propios estudiantes. (Aplausos). Y he de decir a
ustedes que si he permitido la violencia en los estudiantes huelguistas -y
no se los estoy diciendo a ustedes; se los he dicho a ellos- es porque no he
de usar la fuerza del Gobierno y la policía -que la tengo para lo&amp; grandespara aventárs~la a los nfüos y a los jóvenes. Y por último, no he de hacer
uso de la violencia contra ellos a pesar de que ellos sí ya usaron como
norma de conducta la violencia, porque los grupos que están atrás -ojalá y
así lo deseo que no los estén azuzando- porque sí desean un fracaso del
Gobierno, es de que el Gobierno se equivoque y pueda ejecutar una
violencia para convertir la ignorancia y la inexperiencia en mártires y en
héroes, y yo representante de la Revolución no he de hacer en mi Estado
un acto de violencia para reprimir las libertades y aún más estas libertades
son de los jóvenes; éstos que sean para ellos la mayor bofetada, el mayor
mazazo con el mejor golpe que la Revolución le da a los grupos contrarios.
(Aplausos)

APENDICE Discurso ... (4)
Hemos de decirles a ellos que la Revolución nuestra fue tan 1útida
y tan grande que no tan solo ha querido la Libertad para los que deseamos
y los que amamos, sino queremos la Libertad para los desordenados y los
que no quieren la Libertad; hecha esta explicación quedarán satisfechos
ustedes y ellos de la conducta del Gobierno, y ya sé que unos y otros le
están llamando a esto, la prudencia del Gobierno, ¡tardanza!, yo sé que
unos y otros le están llamando: ¡Huida!, yo sé que unos y otros le llaman;
¡Cobarde!, pero yo he de ser de los cobardes que respetan la vida, porque
la vida debe ser respetada por el gobernante porque sólo así se pueden
sentir tranquilos los gobernados. (Aplausos). Y éstos que sea para
nosotros el mejor fruto de la Revolución por aquello de que se pueda
suceder una contingencia o una desgracia y que los enemigos de la libertad
lleguen a pisar estos balcones, que tengamos nosotros derecho a gritarles
que las libertades no se venden ni se mutilan, que las libertades las reclama
el pueblo todo entero y que nosotros solamente nos sentimos tranquilos en
un régimen democrático de libertades, cuando no vemos estrangulada y
mutilada la Libertad y no vemos esclavos en nuestro propio suelo. No
queremos que el suelo que pisamos sea pisado por esclavos y no
querernos que el sol que nos alumbra y el aire que respiramos, alumbre y
alimente pulmones de esclavos, por eso he dado libertad a los
universitarios para resolver su problema. (Aplausos).

509

�APENDICE Discurso ... (5)
Sólo he de decir a ustedes que he de resolver el problema tarde o
temprano, pero lo he de resolver. Hemos querido a los huelguistas como
estamos oyendo a ustedes para saber su manera de pensar. Creo que tanto
yo como el público de Monterrey, esté repudiando la forma de tratar el
problema en que están lastimando los oídos con insultos que se vierten; el
pueblo de Monterrey tiene derecho a que no se le moleste en su moral, su
paz y en su tranquilidad. Y constantemente se está aprovechando la
tribuna pública para darse injurias y no para explicar el problema y
orientar. Han sido muchas las solicitudes, no quiero analizar más que uno
de los puntos de los estudiantes porque éste es básico, mientras que el
movimiento sea entre los estudiantes mismos yo he de ser respetuosos de
ese movimiento, pero cuando el movimiento está contra el régimen yo he
de defender al régimen. En uno de los puntos petitorios se me ha pedido
la autonomía universitaria y a ellos y a ustedes he de decirles que yo no
he de conceder la autonomía universitaria en mi Estado, porque es echar
fuera de ella a la Revolución y dar la entrada y alimento a la reacción:
(Aplausos). Que nosotros queremos que la universidad tenga el carácter
de universal, para que en ella se conjuguen todas las aspiraciones y todos
los pensamientos, porque no queremos un pensamiento mutilado ni trunco

NOTAS BIBLIOGRAHCAS
1

La solicitud del doctor Vela González al Consejo Universitario se publkó en los diarios El

Porvenir y El Norte, los días 27 y 28 de septiembre respectivamente.
2 El Norte y El Provenir, septiembre 28 y 29 de 19-18.
3 El Norte, octubre 7 de 1948.
4 Las facultades eran: Medicina, Derecho, Ciencias Químicas, Odontología, fngeniería y
Arquitectura. Las escuelas: Diurna y Nocturna de Bachilleres, Industrial "Alvaro Obregón",
Industrial Femenil "Pablo Uvas", Enfermería y Música.
5 El Norte y El Sol, noviembre 10 de 1948.
6 Las reformas a la ley orgánica se publicaron en El Norte y El. Proi•e111r del 19 de noviembre de
1948, pero el preámbulo sólo en El Provenir. Dichas reformas se volvieron a publicar el 7 de
diciembre en El Porvenir.
7
El doctor Mateo A. Sáenz, consejero universitario, en su obra póstuma A11ecdotario
~Monterrey, 1%8), página 343, afirma que fue el 28 de noviembre ruando el gooemalfor Le
mformó al rector su decisión de relevarlo del cargo.
8 El Norte y El Porvenir del 5 de diciembre de 1948.
9 El Porvenir, diciembre 8 de 19-1.8.
10 El Porvenir, diciembre 5 y 12,, de 1948.
11 Anuario Universidad, número 8-9, julio de 1950, p. 248.

APENDICE Discurso... (6)
Y cuando ahí se vaya con ideas sectárias la libertad no será
libertad: La libertad se confundirá con la esclavitud, con el servilismo o
con el libertinaje. Y es por ello, que yo aseguro a ustedes de que estén
confiados en la actitud del Gobiemo.
No auguro soluciones en el
problema interno porque dejo de ser juez, pero que la parte fundamental
en la defensa ideológica del régimen ustedes seguros que el Gobierno que
está en mis manos no cederá. Sólo me resta muchachos universitarios y
público en general, invitarlos a la cordura y a la ponderación, y esto se
impone más aun en el estudiante, de manifestar su cultura, su decedencia
y su corrección. Que estoy esperando que unos y otros, huelguistas y no
huelguistas, resuelvan su problema con comprensión y sin violencia, y por
lo que al Gobierno toca no he de resolver el problema mientras que no esté
restaurada íntegramente la autoridad del Gobierno que hasta estos
momentos la siento deprimida y la siento conculcada. Muchas gracias a
ustedes (Aplausos).

510

511

�"ORIGEN Y DESARROLLO DE LA CIUDAD DE MONTERREY"

Teodoro Amerlinck y Zinón
Academia Nacional de Historia
y Geografía

Durante mi vida he tenido muchas relaciones de diversa índole
con la ciudad de Monterrey. En reconocimiento de éstas, el Republicano
Ayuntamiento de esa ciudad, el 26 de abril de 1974, me otorgó un
diploma en que me declaraba huésped distinguido, el que conservo con
agradecimiento por la honra que se me hizo.
En correspondencia a las distinciones que en esa ciudad he
recibido, tengo hoy el agrado de referirme al origen y desarrollo de esa
ciudad, fundada hace cuatro siglos y en la conveniencia de que, entre Las
muchas interesantes labores académicas de esta corporación, convendría
hacer una recordación de cómo se fundó y desarrolló una población que
es uno de los orgullos de nuestra patria. Así pues, y entrando ya de lleno
en el tema de este discurso, diré que Monterrey tiene el mismo nombre
que un municipio de la provincia de Orense, en Galicia, España, cercano a
la frontera norteña de Portugal.
Originalmente, en ese sitio, sé asentó un castro romano, fue
fortaleza durante la dominación árabe y castillo en la edad media.
Llamóse MONTE REGIO, y, más tarde,_MONTERREY.
En 1432, fue creado por Don Juan II, el Señorío de Monterrey a
favor de Don Diego López de Zúñiga.
Su hijo fue ascendido a Vizconde y su nieta Doña Teresa de
Zúi'liga estuvo casada con Don Sancho Sánchez de Ulloa, quien fue el
primer Conde de Monterrey.
La segunda Condesa fue Doña Francisca de Zúñiga y Ulloa, que
se casó con Don Diego de Acebedo que, a su vez, fue padre de Don
Alonso Acebedo, cuyo nieto fue el V Conde de Monterrey de quien
hablaré más adelante.

El Castillo medieval de Monterrey ha sido restaurado por su
actual poseedora Doña María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y
Silva XVlII Duquesa de Alba de Tormes y XVI Condesa de Monterrey,
que es la persona que más Grandezas de España y títulos tiene en ese
reino.

513

�Quien primero pobló esta zona fue el notable personaje Luis de
Carbajal y de la Cueva, nacido en Portugal, en Mogodorio, en 1539, hijo
de Gaspar de Carbajal y de Catarina de León; probablemente eran éstos
judíos que pasaron a ese reino, luego de la expulsión que ordenaron los
Reyes Católicos en 1492. Aun cuando cristiano nuevo, quedó demostrado
que no era de religión israelita, sino católico; a pesar de sus muchas
relaciones con la comunidad hebrea. Su familia regresó a España, a
Benavente, adonde cursó las primeras letras. Dícese que de diez años, su
carácter aventurero, lo llevó a abandonar su hogar, al que nunca regresó.
Un tío suyo, Contador, como tantos judíos : Duarte de León, y que lo era
en la Guinea Portuguesa, lo envió a las islas del Cabo Verde, adonde, por
trece años, fue Luis Contador y Tesorero. Luego de volver a Lisboa y ,
habiendo pasado a Sevilla, se casó con la judía Guiomar Álvarez de
Rivera, lisboeta, hija de Miguel Núñez que había sido Factor de la Corona
de Portugal y contratante de negros para Santo Domingo.
A los dos años de su matrimonio, en el que nunca procreó, vino a
las Indias en una flota que comandaba y en la que traía mercadería.
Habiendo encontrado tres navíos corsarios en aguas de Jamaica, los atacó
y, sin pedir remuneración, los entregó al Gobernador de esa isla, entonces
espai1ola. Llegó a Tampico en 1567 y se hizo ganadero. Habiendo sido
nombrado alcalde de ese puerto, trabajó por años en pacificar la región.
Cuando buques del corsario Hawkins tuvieron, maltratados, que
recalar en la desembocadura del Pánuco, atacó, con fuerzas muy
inferiores, a un centenar de ingleses y apresó a un numeroso grupo de
ellos y los mandó al Virrey.
Habiendo pensado en explotar las riquezas del Noroeste de
Tampico, volvió a España en 1579 y convenció a Don Felipe II de ayudarlo
como poblador. El Rey lo nombró Gobernador Vitalicio, con derecho a
nombrar sucesor, de un vastísimo territorio de más de trescientos-mil
kilómetros cuadrados, desde donde sale el Pánuco al mar y al Occidente y
al Norte. Lo más notable e importante fue el permitirle que condujera a lo
que se llamaría el Nuevo Reino de León a cien familias, sin que tuvieran
que probar ser cristianos viejos y no descender de judíos o moros, como
en el resto de la Nueva España.
Ni cortos ni perezosos se juntaron en Sevilla muchos parientes o
no de Carbajal y con él vinieron, en la flota que traía a la Nueva España al
V Virrey, Don Lorenzo Suárez de Mendoza, Conde de la Coruña. Es
notorio que los cristianos nuevos querían fincar lejos de donde tuviera
predicamento la Santa inquisición y que no todos los que vinieron eran
cristianos sino seguidores de la ley de Moisés; aunque es difícil
determinar cuántos eran de esa religión que no debían de haberse sentido
a gusto en España.
514

Carbajal era respetadísimo por los indios, por preferir la
conciliación a la violencia y logró poblar, entre otros sitios, en los años de
1581 a 1582, cerca del "Ojo" o manantial conocido después por la Alberca
sito en la esquina de las calles de Zaragoza y Allende, del Monterrey de
principios de este siglo. Lo acompañó, en esa fundación, llamada de Sa.n
Luis, Don Diego de Montemayor, "El Viejo", así como en la que después
hizo en la actual Cerralvo y que llamó León, en donde estableció la
cabecera del Reino. Contemporáneamente designó, como Teniente de
Gobernador y Capitán General al supradicho Montemayor. Fundó
también Carbajal a Almadén, la actual Monclova, al tiempo que, en sus
andanzas, descubrió minas de plata.
Doña Guiomar había recomendado a una sobrina de nombre
Isabela que era viuda, que acompañara a la Nueva España a Carbajal y la
juramentó de que tratase de que éste practicase el judaísmo. Rezaba cierta
vez Don Luis y al oír Isabela que decta "DOMINO NOSTRO
/ESUCHRISTO" le dijo a su tío, "NI HAY CRISTO NI HAY MARÍA ", a lo
que Carbajal replicó con una bofetada que la hizo caer al suelo, en donde
le dio "coces" lo que provocó que rompiera él con sus parientes y se
largara al día siguiente.
Quizá algunos, por venganza, lo denunciaron como judaizante,
acaso también estaba celoso el Virrey Marqués de Villamanrique del
mucho poder de Carbajal; el caso es que, acusado de judaizante, se le
condujo a la Ciudad de Méjico, para ser procesado; aunque no se le pudo
probar ello, sí se le demostró que había encubierto a judíos y se le
condenó a ser desterrado de las Jnd1as por seis años; pero, abatido por la
injusticia y las injurias, murió Carbajal en cautiverio.
Cuando había dejado su cargo de Gobernador, in.mediatamente,
su Teniente, Don Diego de Montemayor, asumió la Gobernación del
Nuevo Reino de León.
En 1575, el Capitán Don Alberto del Campo había fundado la
Villa del Saltillo. Al faltar CarbaJal, los indios se sublevaron y los
españoles hubieron de abandonár estas tierras y muchos partieron a esa
recién fundada población, en la que era alcalde ordinario, en 1593, Don
Diego de Montemayor. Éste no olvidaba su antiguo asentamiento, del
que había s ido expulsado y junto con tres celosos sacerdotes franciscanos
fue recogiendo a los indios que seguían siendo cristianos y fuese
convirtiendo a otros; fundó una misión y, con una docena de sus antiguos
compañeros, a los que informó gue los mdios querían que regresara y,
habiéndose establecido éstos con sus familias, decidió Montemayor
fundar una ciudad gue, según un acta del 20 de septiembre de 15%, había
de llamarse Ciudad Metropolitana de Santa María de Monterrey;.
Metropolitana, por ser la Capital del Nuevo Reino de León y de
Monterrey para honrar a Don Gas par de Zuiiiga y Acebed9, V Conde de
515

�Monterrey y IX Virrey de la Nueva España. Se la ponía "bajo la protección
de la Virgen Madre de Dios, Señora Nuestra, en su Santa y Limpia Concepción".
En el acta de fundación se nombraban Alcaldes a Alonso de la
Barreda y a Pedro de lñtgo y, como regidores, a Juan Pérez de los Rlos,
Diego Díaz Berlanga y Diego l\1aldonado; Procurador General a Diego de
Montemayor (el Mozo), escribano al mismo Diego Díaz Berlanga. Se
señalaron ejidos a la nueva cmdad.
Don Diego de Montemayor notificó al Virrey, de dicha fundación
y éste lo designó como Gobernador del Nuevo Reino de León. No fue
fácil su gobierno, pues había muchos indios bravos que alborotaban; pero
fueron avecindandose otros nuevos pobladores como los capitanes
Bernabé de las Casas, Joseph de Treviño, Bias de la Garza Falcón y
muchos otros a los que se les iban concediendo mercedes de tierras y
aguas. r-.1uchos al rededor del Ojo de Santa Lueta, junto al cual se hizo la
fundación y no lejano del Uamado de la Alberca, ya referido. Murió Don
Diego, el que siempre procuraba buena avenencia entre espa11oles e
indios, en 1611, a los 82 años de su edad.

Ese virtuoso prelado fue muy devoto de la Vugen de Guadalupe y
trajo a Monterrey la primera gran IDlagen de ella, pintada por Vallejo en
1782.
Fue el primer monumento histórico de Monterrey el Convento de
San Francisco que existió hasta 1914 en que el Gobernador Antonio l.
Villareal ordenó su demolición.
En 1787, el Sr. Verger pidió licencia al Ayuntamiento para que, en
un ejido despoblado de la Ciudad, le donaran una loma para una casa de
retiro para él, lo que se le concedió en propiedad.
Construida
rápidamente, allí fallec10 el Sr. Obispo, el 4 de 1ul10 de 1790. Ese hIStórico
lugar que ha pasado por muchas vicisitudes, es hoy unportante museo.
En cuanto a la Catedral, su construcción fue lentts1ma, como suele suceder
con esos edificios. Fue consagrada hasta 1833 por ·el sexto obispo
Monseñor Belaunzarán. En 1899 se inició la construcción de la Torre,
siendo ya Arzobispo de Linares, el primero de esa jerarquía, Don Jacmto
López. Desde 1922, los arzobispos lo son de Monterrey.
Tras muchos frustrados intentos, pudo tenerse un decoroso
Palacto Municipal en 1853, se amplió en 1887 y ha sido varias veces
reformado después ese edific10.

t\tonterrey estci situado a los 25'' y 40' de latitud norte y tiene una
altitud de 538 metros sobre el nivel del mar. Su distancia a la ciudad de
1\1eJICO es de 1082 kilómetros y está a 1 10' al oeste del meridiano de ésta.
Su duna, muy cal1do en el verano y muy fno en el mv1erno, ha
contnbu1do, en mi op1111ón, a h,Ker reeto el carácter de sus habitantes.
Está asentado en un valle en el que destaca el Cerro de la Silla, llamado as1
por una depresión en su uma que recuerda el fuste de una silla de
montar, al Oriente; en el Occidente el Cerro de la l\1itra, por su parecido a
una de éstas; al Sur, la Sierra Madre Oriental. Tiene el cerro de la Silla
una altitud de 2006 metros.
El desarrollo posterior de la Ciudad de Monterrey fue lento, no
solo por ocasionales turbulencias, smo también, por la falta de
comunicaciones adecuadas; poco a poco, fue poblándose, al norte de
l\1onterrey, la pro\mcia de Te1as, con la que siempre ha estado
relacionada.
El 19 de dte1embre de 1777 fue designado el Primer Obispo Fray
Don Antonio de Jesús Sacedón, con el titulo de ObtSpo de Linares.
Cuando llegó a l\tonterrey, se enfermo gravemente y falleció el 27 de
d1uembre de 1779, en el convento de San Francisco. Lo sucedió Fray Don
Rafael José Verger, el que logro que el asiento de la Mitra fuese trasladado
de Lmares a ~1onterre}, aun 1.uando se conservo, por entonces, la
designación de Obispo de Lmares.

Habiéndose comenzado a hacer una nueva catedral y fracasado
ese proyecto, se aprovechó lo ya constr,uido para hacer una ciudadela.
Esta fue atacada el 19 de Septiembre de 1846 por las fuerzas
norteamericanas del General Zacarías Taylor. El General Lopez Uraga la
defendió con quinientos soldados y el invasor fue siempre rechazado,
como sucedió en el fortín llamado del Diablo. No fue así en el de la
Federación que el General Worth tomó. Perdióse también el de la Tenería.
Atacada la plaza por el Poniente, el General Ampudia que comandaba las
fuerzas mejicanas, sorpresivamente, pidió capitular cuando ya Taylor se
disponía a retirarse a Camargo por no poder dominar la plaza.
Este tnste suceso fue semejante a lo que acaecio tras de la batalla
de ]a Angostura en que los norteamericanos revocaron la orden de
retirada cuando observaron que el ejército mejicano se volvía hacia atrás.
El 25 de septiembre salió rendido el eJército mejicano. Las
banderas de Jos Estados Unidos y de Méjico fueron saludadas por las
fuerzas antagonistas, al izarse la primera y arriarse la segunda.
Taylor tenia un ejército de 6,500 hombres, Ampudia de cuatro-mil.
De esta guerra el General Ulises Grant que en elJa participó y que
fue Presidente de los Estados Unidos de 1869 a 1877, dijo que era de las

51h

517

�más injustas que una nac1on fuerte hubiera lanz.ado sobre una débil. A
confesión de parte, relevo de prueba ...
No conozco cuántos fueron los soldados mejicanos y los
voluntarios que participaron en la guerra con los Estados Unidos; pero sé
de lo considerable que fue eJ número de los que constituyeron el ejército
norteamericano. Según las informaciones de nuestros vecínos fueron
78,718, de ellos murieron en combate 1,732 de los cuales sólo un marino y
once infantes de manna. De sus heridas o de sus enfermedades
fallecieron 11,550 o sea que, sus defunciones sumaron 13,282, casi el 17%
de los alistados. Como siempre mueren más vencidos que vencedores, •
me atrevo a asegurar que mucho más del 17% deben de haber sido
nuestros defensores muertos en esa guerra, en la que sólo participaron
siete estados de los diecinueve que tenia nuestra Patria en esos años.
En las ciudades mejicanas de la primera mitad del pasado siglo, la
economía estaba dominada por un grupo oligárquico de no muchas
familias, muy emparentadas y relacionadas entre si. No era excepción
Monterrey. La gente de ese precapitalismo era poseedora de grandes
explotaciones agrícolas y ganaderas; soüan también dedicarse al comercio
y a especular prestando dinero. Algunos interesábanse por la minería
pero, muy pocos, a las manufacturas.
Una gran proporción de los capitales pertenecía a la Iglesia y ésta
era prestamista. No habiendo bancos, eran ella y los ricos quienes
refaccionaban. Desde antes de la desamortización de bienes ecles1ásttcos
de los años vecinos a 1860, ya eran frecuentemente arrancados capitales
de la Iglesia, por medio de préstamos forzosos, impuestos por las diversas
facciones sucesivamente predonunantes en el agitado Me1ico de ese
tiempo y que se imponían también a los particulares acaudalados.
El comercio colonial, limitado, salvo el contrabando, a España y
sus posesiones, se extendió, a partir de la Independencia, principalmente a
Inglaterra, Francia y los Estados Unidos, sobre todo el de importación por
vía marítima. De Europa, en mayor parte, venían también capitales.
Curiosamente, el tratado de paz de 1848, al acercar la frontera de los
Estados Unidos a Monterrey, perjudicó a los puertos de Matamoros,
Tampico y Veracruz que recibían mucha mercancía, generalmente
distribuida por barcos, desde la Nueva Orleans. En cambio, Camargo,
Reynosa, Piedras Negras y Monterrey prosperaron. No puede desecharse
que, aparte de la importación legal, enriqueció el contrabando.
E1 gobernador liberal Santiago Vídaurri que asumió el gobierno en
1855, procuró reprimir aquél y, al mismo tiempo, impulsar el comercio;
para eUo, bajó los aranceles, sin el consentimiento del gobierno federal y
centralizó el comercio en la aduana de Monterrey que se convirtió en un
gran centro de distribución para nuestro país. Al estalJar la guerra de
518

Secesión en Estados Unidos, en septiembre de 1862, fue mayor el auge,
pues la flota del Norte bloqueó a Chárleston y a la Nueva Orleans y los
estados confederados del Sur, importadores de armas y exportadores,
principalmente, de algodón, tomaron sus ojos al neutral Méjico para
poder sobrevivir.
Por el Río Bravo se navegaba desde Matamoros a Piedras Negras.
El mayor precio del algodón fomentó su cultivo en el Norte de MéjICo,
Vidaurri creó una zona libre contigua a Tejas y dispuso que lo que de ella
se exportara no pagaría sino la cuarta parte del arancel vigente, lo que
reforzó los lazos con los comerciantes tejanos y cobró mayor importancia
San Antonio. La unión de Coahuila al Nuevo León decretada por Don
Santiago, ordenada por éste sin la aquiescencia del Gobierno centrál, el 19
de febrero de 1856; incrementó tánto el intercambio que los derechos
aduaneros eran de más de 50 mil pesos mensuales. La orden de Juárez de
que los aranceles se pagaran a la Federación no fue obedecida por el
caudillo norteño, el que desafió al presidente zapoteca cuando asiló a su
enemigo el ex-presidente Comonfort y, cuando Juárez, en su huida al
Norte, en la Intervención Francesa, quiso que le diera dinero Vidaurri,
éste se rehusó alegando que lo necesitaba para mantener la paz, por lo que
Juárez lo desconocio como Gobernador. Vidaurri basó su poder en un
eJército de unos cinco-mil hombres.
El Emperador Maximiliano quiso atraer a los liberales y tuvo éxito
con V1daurri que se adhirió al Imperio, del que fue presidente del Consejo
de Ministros en 1866, lo que le costó la vida a la ca1da de aquél, pues fue
fusilado, a los 59 años de edad, el 8 de julio de 1867, en la plaza de Santo
Domingo de la Ciudad de l\1ejico. Me contaba m1 tio abuelo Don l\11guel
Macedo y Saravia que, desde su casa de la calle del ReloJ {hoy Brasil), oyó
la descarga que lo mató.
Patricio Milmo, yerno de Vidaurn, casado con D011a Pudenc1ana
hija de éste; a pesar de ser irlandés y subd1to bntarnco fue aprisionado por
81 días y tuvo que pagar cincuenta- mil pesos para salir libre.
Monterrey hab1a sido ocupada por la d1\ 1s1on francesa del
General de Castagny el 26 de agósto de 1866, seguida por la división
meJicana del General Tomás MeJia el 8 de septiembre que se dmg1a a
tomar Matamoros, como lo logró, compuesta de mdios en harapos que
avergonzaron tanto a los reg1omontanos que cuando desfilaron éstos les
aventaban ropas v1e1as, para que se cubrieran, segun cuenta, en s us
recuerdos, el coronel Lussan que fue aloJádo en la casa de los Zambrano,
la única particular de dos pisos, en aquel tiempo.
Le IJamó la atención mucho a éste lo prolifico de los
regiomontanos en cuyas casas se aloJo. Don \alentm R1vero, tellla doce
hijos y Zambrano 21 más siete nietos de Eduardo, su hiJO mayor.
519

�Muchas quiebras se suscitaron en el marasmo económico que
hubo de 1867 a 1885. Los comerciantes fuertes de ese tiempo resistieron y
embargaron a sus deudores. Pueden contarse, entre los primeros, a los
Sres. Mihno, Coindreau, Degetau, Zambrano Hnos. y Cía . Brach
Schünfeld y Cía. Madero y Cía., etc.

_ ~ Fama y El Porvenir teman ya en 1890, 7884 husos y sus
maqumanas 1065 caballos ,de fuer~. lnvirtiose en la minería de carbón y
de plata e~ las ~ue destaco la familia Belden, de origen belga. Se creó en
!891 la &lt;:=~a. Minera, Fundidora y Afinadora de Monterrey, con gran
mtervenaon de la familia Ferrara.

Por la importancia histórica y económica de la familia Madero, me
extenderé algo con datos genealógicos sobre esta familia neoleonesa.

,
Hay que señalar que el gran auge de Monterrey correspondió a la
epo~a- del, Gobierno del Gral. Bernardo Reyes que fue mandado por
Por~o D1az par~ hacer contrapeso a los generales Jerónimo Treviño y
FrancISco NaranJo, de los que desconfiaba.
Su influencia fue
preponderante desde 1885 hasta 1909. Siendo él gobernador se edificó el
bello p~acio de ~obiemo de arenisca rosada y se fundaron, entre otras
compa~as muy rmportantes la Vidriera de Monterrey, la Cervecería
Cuauhtemoc, la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey y tantas otras
que sería largo e mútil enumerar.

El primer Madero vino a la Nueva España por 1750, llamábase
Juan José. Su mujer, Micaela de S. Martín, era tía del famoso general
independista argentino de ese apellido; falleció en Arizpe en 1767. Su hijo
José Joaquín nació alli y murió en el Parral en 1810, fue padre de Francisco
Madero y Gaxiola nacido en esa población en 1775 y muerto en
Chihuahua en 1833. Casado en segundas nupcias con Victoriana
Elizondo, nacida en Pesquería Grande, Nuevo León, en 1809, murió en
Río Grande en 1853, en donde nació Don Evaristo en 1828, célebre
potentado comerciante y viticultor, fallecido en esa ciudad en 1911,
casado primero con Dofia Rafaela Hernández Lumbraña, nacida en Río
Grande en 1801, muerta en la Hacienda del Rosario en Parras Coahuila en
1870. Tal hacienda fue adquidira en diciembre de 1869 y ha sido un
núcleo para los Madero. Se casó, en segundas nupcias con Doña Manuela
Farías y Benavides, nacida en Río Grande, cuyo nombre se trocó por el de
Guerrero y fallecida en la Hacienda del Rqsario en 1894. Fue Don
Evaristo padre de Don Francisco, nacido en Río Grande en 1849 y
fallecido en la Nueva York en 1916; casado con Doña Mercedes González
Trevü'io, nacida en Monterrey en 1853 y cuyo deceso fue en 1927 en la
Hacienda del Rosario; padres de los proditoriamente asesinados, en
febrero de 1913, Don Francisco lganacio y Don Gustavo Adolfo de iguales
apellidos.
Monterrey con Sta. Catarina y Guadalupe, no terúa sino 18,759
habitantes en 1850, no había entonces sino un establecimiento calificado
de industri&lt;ll con siete mil pesos de capital y cuatro dependientes.
Fue el asturiano Don Valentú1 Rivera quien, con otros
comerciantes, fundó la primera fábrica de textiles en 1854.
Poco a poco fueron creándose más industrias textiles con algodón
de Coahuila y de Tejas. El comercio con Inglaterra disminuyó, en
importancia, en comparación con el de los Estados Unidos. La llegada del
ferrocarril a Monterrey propició la distribución y la importación no sólo
de Tejas, sino del Sur de Méjico. De Veracruz y Yucatán venían café;
chocolate y frutas. De Europa iba mucha mercancía a Estados Unidos y
de allí a Nuevo Laredo y Monterrey y por ferrocarril.

520

La Cervecería Cuauhtémoc, con mayoría de capitales locales
entre los que se encontraban los de los Garza, Calderón y Sada, fundad~
en 1890~ con una inversión de ciento-cincuenta-mil pesos, y que ya era de
ocho-millones en 1909. La Vidriera, que fabricaba los cascos de las
botellas de cerveza fue fundada en 1899 y dirigida por Don Roberto Sada.

Por esos años se fundó también la Fundidora de Fierro y Acero de
Monterrey, en la que tuvo principal papel Don Vicente Ferrara de los
empre~ario~ locales má~ fuertes; con la participación de algunos :apitales
extranJeros ~ portante_s _europeos y norteamericanos como los del español
Don Anto_mo Basago1~1 y el francés Don Adolfo Signoret, así como
norteamericanos, por eJemplo: la familia Kelly y Don Tomás Braniff. Ello
demuestra el refuerzo que teruan los vínculos regíomontanos con los de
otras regiones del país y del extranjero.
Construyó el frimer alto horno de Méjico y ya en 1906, empleaba

.ª. 1700 em~leados, mas que los de la Cervecería Cuauhtémoc que no eran
s1:°o un millar. ~ª- fundidora produjo 71,337 toneladas de lingotes de
hierro en 1911, principalmente para rieles de ferrocarril y 84,697 toneladas
de acero, e~~ mismo año; cantidades superlativas que, en mucho tiempo,
no se repetman por las consecuencias de la Revolución.

Don Evaristo Madero tuvo parte en la creación del Banco de
Nuevo León, inaugurado el 1° de octubre de 1892, en sociedad con Don
Adolfo Zam brano.

La familia Madero, tuvo una gran importancia también en la
Minería; participaba, en 1907, en treinta-y-dós compañías mineras, así
como en numerosos negocíos agrícolas e industriales. En 1905 era socia
de cmcuenta-y-ocho compañías.
521

�El Banco Mercantil de Monterrey fue creado en 1899, con un
capital de 2.5 millones de pesos, principalmente por Don Francisco
Madero y su pariente Don Antonio Hernández.

FRANCISCO BARBADILLO Y VICTORIA, APUNfES SOBRE
SU HISTORIA
,

Patricia Guadalupe Alfaro Guerra
Instituto de Investigaciones Sociales
de la U.N.A.M.

Es curioso que el General Jerónimo Treviño fuera miembro del
Consejo de Administración de ese banco y también del de Nuevo León.
En el Banco Mercantil, figuró el futuro Ministro de Relaciones de
Díaz, el Sr. Don Enrique C. Cree), destacado miembro del Grupo Terrazas
de Chihuahua. También participó otro del grupo político llamado de los
"científicos" de la ciudad de Méjico, Don Joaquín Demetrio Cassasús. Sus
principales accionistas eran Don Antonio V. Hernández y su familia, así
como otras prominentes de Monterrey como los Ferrara, Sada, Zambrano
y Garza.

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De muchas otras compañías que, por entonces, se desarrollaron se
podría hablar; pero este breve trabajo no muestra sino ejemplos del
desarrollo de Monterrey durante los años anteriores a la Revolución de
1911. En años subsiguientes, luego de terminar el movimiento armado, ha
sido inmenso el progreso que ha tenido dicha ciudad, ya que, no ha
dejado de crecer.
El auge de Monterrey se ha revelado en un crecimiento
demográfico mayor que el de todas las capitales de los Estados de Méjico .
De los 45,695 habitantes que dio el censo de 1895, para 1910, era ya de
78,528 habitantes. Ahora y contando las zonas circunvecinas debe de
tener unos 3.5 millones.
Sólo diré que el espíritu de trabajo, la solidaridad humana, el
patriotismo y el afán por aumentar la cultura de los regiomontanos de
este siglo, no tienen paralelo.
Monterrey es ya una verdadera metrópolis con instituciones de
enseñanza e industrias que irradian a todo el Mundo y de los que estamos
orgullosos cuantos amamos a esa bendita ciudad.

INTR0DUCOÓN
Desde la llegada de los españoles al septentrión novohispano una
de s~ constantes preocupaciones fueron las sublevaciones indígenas que
ocas10naban graves perjuicios a los pobladores de esta región. El Nuevo
Reino de León no fue la excepción, a lo largo del siglo XVI y hasta el XVII,
encontramos una infinidad de documentos que se refieren al
enfrentamiento entre indígenas y españoles.

En este Reino, el primer gobernante que logró conciliar los
intereses de los colonizado~ y los naturales, fue don Francisco
Barbadillo y Victoria, como buen estadista, llegó a la conclusión que
solamente respetand!) los derechos de estos, se podría lograr su
incorporación a la sociedad novohispana.

Este personaje del siglo XVllI, eliminó 1a congrega que era la
institución que tenia las mismas características de la encomienda, también
fundó pueblos indios en la región.

Existen algunas biografías sobre este importante personaje, la
primera fue de José García de San Lorenzo, pubücada en una revista
española llamada: En ·Berceo: Boletín del Instituto de Estudios Riojanos,
Logroño, en 1956. Israel Cavazos Garza ha realizado tres publicaciones
sobre este personaje, la más importante fue realizada en 1991, con el
nombre de: el Licendado Francisco Barbadillo y Vitoria, fundador de
,Guadalupe, Nuevo León, edición auspiciada por la Universidad Autónoma
de Nuevo León y el Ayuntamiento de Ciudad Guadalupe Nuevo León.

La presente semblanza histórica de Francisco Barbadillo y
Victoria, trata de rescatar aquellos datos que no fueron tomados en cuenta
en las anteriores biografías, sin pretender que toda la información sea
inédita, porque existen referencias que necesariamente se tuvieron que
tomar en consideración.
522

523

�l. FRANOSCO BARBADILLO Y VICTORIA. ANTECEDENTES

También para ratificar esta hipótesis cito a Ignacio Rubio Mañe, eJ
cual afirma ~ve Barbadillo llegó a América, como Teniente de Capitán
General, Auditor de Guerra y Asesor del Gobernador y Capitán General de
Yucatán de don Martín de Urzúa en 1703 y continuo en ese cargo hasta
1710.3

Este personaje nació en la Villa de Escaray, provincia de Logroño
el 28 de marzo de 1670. Fueron sus padres Cristóbal de Barbadillo y
Antonia de Vitoria Lecea 1 •

Francisco de Barbadillo estudió en la Universidad de Valladolid,
fue graduado de Bachiller en Sagrados Cánones y Leyes, el 15 de marzo de
1695. Para el año de 1699, obtuvo el titulo de abogado de los Reales
Consejos, este grado académico fue certificado por el abogado Isidro de
San Pedro.

.........

~

Por último, es importante señalar que el gobernador de Yucatán
Martín de Urzúa, realizo un viaje a España en 1703, es decir que los
periodos corresponden a la llegada de Barbadillo.

Su entrada a Yucatán no ha de haber sido vista con muy buenos
ojos entre los residentes de la comarca, los cuales eran sumamente
regionalistas y no querían a los foráneos, ya habiendo ocurrido en el
pasado un asesinato en contra de un capitán general.

Cuatro años después fue considerado por el rey Felipe IV, para el
cargo de Teniente de Gobernador y Capitán General de 1~ provin~ ~e
Mérida de Yucatán, además de ser Auditor de Guerra de dicha provmcta.
A Barbadillo se le destinaron 500 ducados de plata anuales, para que
realizara su futura tarea.

También don Francisco Barbadillo y Victoria, fue Asesor y Teniente
General de Yucatán, en el gobierno de don Alvaro de Rivaguda y de don
Femando Meneses,

Don Francisco Barbadillo y Victoria, abogado de mis Reales
Consejos, he tenido por bien elegir y nombrar, por teniente de gobernador
y capitán general de la dicha provincia de Yucatán para suceder en este
empleo a don Pedro Femández de Ureña que cumplió el primero de
diciembre del año pasado de mil setecientos y un años o antes si vacare
por su fallecimiento u otro cualquier accidente para que lo podáis servir
por tiempo de cinco años, más o menos el que fuere _mi vol~ta~ y que
juntamente seáis Auditor de la gente de guerra de la dicha provmoa...y es
mi voluntad que con estos empleos hagáis y llevéis; 500 ducados de plata
de salario en cada un año de los cinco.2

Según Israel Cavazos, Barbadillo pasó a la Nueva España con el
virrey Fernando de Alencastre Noroña y Silva, duque de Linares y
marqués de Valdefuentes en 1711, sin embargo a través de una intensa
investigación hemos encontrado que este personaje se traslado nueve años
antes con el virrey Francisco Fernán~ez de la Cueva Enríquez, duque de
Alburquerque, además gracias a las referencias encontradas por la
Doctora María Luisa Rodríguez Sala en el Archivo General de Indias, se
encontró información que confirma este acontecimiento. Esta situación
adara que Barbadillo viajo al lado del duque de Alburquerque en 1702.
Cavazos Garza, Israel. EÍ Licenciado Francisco Barbadillo y Vitoria, fundador de Guadalupe, Nuevo
León, Universidad Autónoma de Nuevo León.ye! Ayuntamiento de Ciudad Guadalupe Nuevo

t

León. Monterrey.1991.p.32-33.
2 Archivo General de Indias, Contratadón, 5791.LLF.15 v. 18 .Tl de julio de 170'2.

El 30 de abril de 1711 se le nombro a Barbadillo; Alcalde del
Crimen de la Audiencia de México, este honorable cargo le costó dos mil
pesos:

Supernumeraria en atención a sus méritos, literatura y a la aprobación con
que había servido el empleo de Auditor de Guerra de la provincia de
Yucatán,_ con la calidad, de que antes de tomar posesión hubiese de pagar
en las caJas reales de México dos mil pesos.4

Ante la anarquía que prevalecía en el Nuevo Reino de León el
virrey duque de Linares, de la Nueva España, convocó el 7 de septiembre
de 1714, a la Real Audiencia a una junta de Guerra y Hacienda, la cual
comisionó a Francisco de Barbadillo como juez, para resolver lo~graves
problemas de aquella región:
'"

Francisco de Barbadillo Alcalde de la Real Audiencia, para que
pase del Nuevo Reino de León. Arreglado a lo resuelto en la junta inserta
de todas aquellas providencias, que en ella se previenen a fin de aquietar
y pacificar aquel reino y extirpar los abusos que se cometen en la forma
3
4

524

Rubio Mañe Ignado, El virreinato. Fondo de Cultura Economica, 1983.p.65
Archivo General de Indias. Indiferente, 138,n.Tl. 30 de abril de 1711.

525

�que se expresa. En la Nueva España y presidencia de la Audiencia que
reside en esta Ciudad de México y tuvo con los señores licenciados
Francisco de Valenzuela Venegas, don Joseph de Luna y Arias, el doctor
don Juan Díaz de Bracamante, el licenciado don Felipe Gonz.ález de
Aguero, doctor Francisco de Oyaguren, doctor Agustín Franco de Toledo,
oidores de esta Audiencia. Licenciado don Juan Francisco de la Peña y
Flores, don Agustín de Robles Lorenzana, don Juan de la Veguellina
Sandoval, don Diego Francisco de Castañeda, don Francisco Barbadillo
Victoria, don Pedro Sánchez de Alcaraz, Alcaldes de la Real Sala del
Crimen. Don Nicolas de Rivera Santa Cruz, regente, don Isidro Pardo de
Nagera, don Joseph Manuel de Avendaño, don Tomás de Sabalia, don
Pedro de Barbosa y Barena contadores del Real Tribunal de Cuentas,
Joseph de Miranda, Juan Antonio de Clavería, reales tesoreros, Jueces
oficiales de la Real Hacienda y Caja de esta Corte, don Joseph Luis de los
Ríos contador general de tributos y el doctor Joseph Antonio de Espinosa
Ocampo y Cornejo, fiscal de su majestad.S

El licenciado Francisco de Barbadillo a través de esta consulta, se
le otorgaban facultades, para desempeñar el cargo de juez privativo de
recaudadón de tierras, aguas y baldíos, además se ordenó se le satisficiera
todos los requerimientos que fueran necesarios para su futura empresa.
Monetariamente se le apoyó con dos mil pesos en oro. La ayuda material
que se le concedió a Barbadillo consistía en:

...se le enviaren ochenta rejas, ochenta hachas de desmontar, y ochenta
azadones de todo fuese calzado y así mismo un quinto de acero y
veinticinco escoplos de a media vara y por lo que toca al número de
bueyes que necesitare dicho licenciado se le comprare.6

También, La junta real, considero pertinente organizar una
compañía volante, para la reducción y pacificación de los indios en el
Nuevo Reino de León, que estuviera bajo las ordenes de Barbadillo.

La compañía 'volante, debería ser financiada por los hacendados
más ricos- de la región, porque su función principal sería el resguardo de
sus haciendas, además de la fundación de una villa que. tendría como
nombre San Felipe de Linares, para que el sargento mayor Sebastián de
Villegas, estableciera un sitio de ganado mayor y ocho caballerías de
tierra. ·

Conveniencias que tendrá la compañía volante que se ha tratado
de formar y resultando haberlas y que no deja para perjudicar a los indios
sino solo para defenderse de sus hostilidades y perjuicios y mantener en
paz y quietud aquel reino y sus habitantes, misioneros y poblaciones ... y
según el tamaño de las haciendas y tierras hará regulación en el numero
de cabos y soldados que fueren precisos como en los sueldos.7

En esta junta real, otro asunto importante que se trato, fueron las
propuestas para lograr que los indios de la sierra de Tamaulipas, cercanos
a donde se proyectaba establecer la villa de Linares, se incorporaran al
mundo civilizado.

Al mismo tiempo preocupaba a Barbadillo, el comportamiento de
los españoles, quienes explotaban a los indios, en contra de los
mandamientos reales. El duque de Linares ordenaba a Barbadillo que los
indios no realizaran trabajos forzados, sino que los hacendados les
pagaran un sueldo, a excepción de los naturales que se rehusaran a
trabajar.

Antes de la llegada de Barbadillo al Nuevo Reino de León, los
indios que se encontraban en la sierra Tamaulipas, en San Cristóbal de
Gualaguieses, basados en una real cédula de 1686, concedida a su favor,
propusieron a Francisco de Valenzuela Venegas, que se le dieran cinco mil
varas de tierras, para la fundación de un pueblo de indios. esta petición
fue reiterada a Victoria.

Fray Juan de Lozada, presidente del convento de San Andrés de· la
ciudad de Monterrey en el Nuevo Reino de León y procurador General de
la provincia de Nuestra Señora de los Zacatecas, fue de los primeros en
enviar i:nfom1es al virrey de la situación del reino, en los cuales enfatizaba
las terribles condiciones en las que se encontraban los indios.

II. ENTRADA DE FRANCISCO DE BARBADILLO Y VICTORIA AL
NUEVO REINO DE LEÓN, ELIMINACIÓN DE CONGREGAS
La llegada de Barbadillo en el Nuevo Reino de León, fue el 28 de
diciembre, de 1714. Este personaje llevaba una inusual tarea, el de
encontrar tierras para fundar poblaciones exclusivamente de indígenas,

s AGN, Reales Cédulas Duplicados. Vol. 38. Exp.209, Fs. 19'3 r. 7 de septiembre de 1714
6 AGN. Reales Cédulas Duplicados, Vol.38. Exp.234, Fs. 233 v. 11 de abril de 1715.

526

7

AGN, Reall's Cédulas Dupli, ddos. Vol. 18. f-.xp.209,h ..198 r. 7 d,• s,•pliPmhrP\I,• 171-1.

527

�para abatir un poco el hostigamiento al que eran sometidos por parte de
los colonizadores a través de las encomiendas y que en el Remo fueron
conocidas como congregas.

Habiéndoseme entregado los despachos para la com 1S1ón del
Nuevo Reino de León, que la grandeza de Vuestra excelencia, ha sido
servido poner a mi cuidado con ciega pronta obediencia y venerac1on
sacrificio m1 persona para pasar de eJecutar y poner en práctica los puntos
y negocios que en ella se previenen y porque entre otras cosas se me da a
entender y asienta que las cuotas y salarios han de tener su reguJacion por
cuantas partes real haciendas, por lo que mira a la reducción y población
culpados en los excesos cometidos contra los indios de aquél país, los
hacendados interesados en una compañía volante que se desea formar y
de los que hubierPn faltado a lo capitulado y demás que resultare en la
fundación de la villa de San Felipe de Linares y para que hallándose
ejerciendo dicha comisión pueda yo aunque por mayor fonnar dicha
regulación para la eJecución del importante que a cada uno de dichos
ramos corresponde ... siendo tan notorio la dilación de este viaje las
incomodidades de sus pasos y despoblados me precisa como sucede a
cuantos los transitan a la prevención de un todo tan molesto como
cuantitativo cuya expresion omito por impertinente, aunque pudiera para
que la Justificación de vuestra excelencia viniera en conocimiento del justo
recelo que me asuste en salir de esta ciudad, llevando de antemano
gastado la mayor parte de lo que puedan darrne.8

Barbad1ll0 desde sus primeros contactos con los indios bárbaros
logro establecer una buena relacion, Sll1 embargo era de suma importancia
que la compai11a volclnte se formara, para imciar el proceso de pac ificación
en la reg1on.

Los 111d1os de este pa1s se van po111endo cada d1a más tratables, y
se goza de casi total sosiego, aunque hasta ver tendida la compañía
volante, esta re con toda desconfianza.9

La descnpc1011 que ofrece l\1ota Padilla de la manera que se
lle\,aron a cabo las expediciones nos ofrece un panorama general de la
capacidad log1stica de Barbadillo.

Ba¡ó el 5r. Barbadillo con el numeroso escuadrón, y lo d1vidio en
tantos trozos cuantos eran los pueblos que se hab1an de fundar, y

capitaneados de un religioso cada escuadrón, les ordenó fuesen a la parte
señalada y aprendiesen posesión. Aquí fue Ja oposición de los dueños de
las tierras optadas, tanto, que fue necesano la resolución de un ministro
de la graduación del Sr. Barbadillo. La primera misión se fundó medta
legua de Monterrey, con mas de mil familias de bárbaros; otras dos se
fundaron á los dos lados del Río del Pilón, y- se les puso por nombre a la
primera, Guadalupe; y á las otras dos que no bajan de 600 familias cada
una, nombró concepción y purificación, y las demás familias se agregaron
repartidas en otras mtSíones antiguas, y para que en las tres nuevas
hubiese algún resguardo y quienes les enseñasen á cultivar la tierra y la
vida pol.ttica, sacó dicho señor cien familias de md1os tlaxcaltecas de los
pueblos de la villa de Saltillo y del Venado. Esta fue acordada providencia
y la que á mi ver se había de practicar en todas las pacificaciones del
reino, porque los mdios fueron gustosos con htulos de pobladores, y por
verse privilegiados y estimados de los españoles, y entonces se portan
como tales y procuran darse á respetar, aprenden a leer y escribir, y aun
aspiran á que sus h.tJos sean de la iglesia, y asi hemos vtsto que en el
Saltillo y Parras ha habido algunos sacerdotes , y se han mezclado por
casamiento los indios con españoles, de que han salido mest12os de mucha
honra, y después por casamiento se han pocreado muchos que ya son
españoles, sin negar la sangre de indios sus antepasados, y se tienen aun
por mas nobles en probando haber sido de los pobladores, y a su
imitacion los indios. 1º

Barbadillo planeaba la fundación de cuatro pueblos, incluyendo al
de la villa de San Felipe de Linares y las que se lograran realizar entre los
ríos de San CrtStóbal y PabliUo hasta donde convergen en un solo río, en
esos lugares existían diversas tierras desocupadas.

Uno de los primeros pobladores del reino que le ofreció ayuda a
Barbadillo, para pacificar la región, fue el franciscano, Juan de Lozada,
quién era respetado por los mdios y los españoles. Otro personaJe
unportante, para termmar la anarquía del Nuevo Reino de León, a
principios del siglo XVIII, fue Juan Pérez de Cañamar, capitán del presidio
de Cerralvo, que se convrrtió Junto a Lozada, en los más estrechos
colaboradores de Barbadillo.

El primer encuentro entre Barbadillo y el capitán Cañamar, estuvo
marcado por la desconfianza mutua, sm embargo lograron un gran
entendimiento para diseñar un plan de trabaJo para atraer a los indios
belicosos e incorporarlos a una vida sedentaria.

10

• Al ,N i,:,,,11,.., ( ·,•dul," dupli, ,id,,.,. Vol..~. h cp.209 Fs. 1'!7.v.19Rr. 7 J,, wpl i,•mt-in, d,• 1714.
0
Al ,N. H1,1nri.t, Vol ',()~xp 12. l·s .. lAA.r. 15 dt• h'hrl'fo d1• 1715,

528

Mo td,Mahds de. Histo ria del Re ino de Nue vd Gali, 1d en la A mérica Septentrional. lns htulo
Ja lisc-i&lt;&gt;nse d &lt;&gt; Antropología e histo ria, colP&lt;:ción historio1 d &lt;&gt; obras fascimilar&lt;'S. 1766. p. 353.

529

�Lozada le advirtió a Barbadillo, que la comparua volante su
principal objetivo seria resguardar la integridad física de los indios y los
españoles y no para perjudicar a los bárbaros. La compañía volante
serviría exclusiv~mente para la defensa de futuras hostilidades de indios
que no se quisieran incorporarse al nuevo proyecto de poblamiento. Para
este efecto se debía conversar con los dueños de las haciendas de ganado
mayor y menor para persuadidos de llevar sus ganados a los ~ontes y
llanos, para no afectar a los nacientes poblados de indios y evitar
confrontaciones.

......,......

Para Barbadillo era primordial conocer exactamente cuales eran
las necesidades de los naturales en el Nuevo Reino de León, por esta
razón se trasladó a los remotos lugares donde se encontraban las tribus
nómadas. La pacificación de los indios que se encontraban en la sierra
Tamaulipeca se llevo a cabo en compañía de Juan Pérez de Cañamar
(capitán del presidio de Cerralvo) y Fray Juan Lozada(misionero
franciscano). Los indios conocian a Cañamar y a Lozada como hombres
bondadosos y con la promesa de Barbadillo de fundar pueblos
exclusivamente de indios, estos ya no recelaron de sus intenciones de paz.

Bastaron dos jornadas de pacificación en la sierra de Tamaulipas
para lograr la rendición de los indios: En la primera incursión, el fraile
Lozada expuso a los nativos sublevados, las nuevas propuestas de
Barbadillo para lograr pacificar el reino, en las cuales, ellos tendrían varias
concesiones, para el establecimiento de pueblos indios. En la segunda
avanzada se entregaron varias tribus.

De este hecho, y se hallan en los autos, quiso dios que arrojando
los arcos y las flechas se entregasen de paz, excesivo numero de indios,
manifestando particular jubilo, de que los ponga en pueblos, para este
efecto vinieron a verme sus capitanes, los recibí con aquel arte, y
benignidad que pide su naturaleza, regalándolos para si, y para los otros
capitanes que quedaron en la sierra con vestidos de sayal, tabaco y
asegurarse la paz.11

A raíz de este triunfo, nuestro protago1ústa en junio de 1715,
suplica al virrey que el Capitán del presidio de Cerralvo, Juan de Guerra
Cañamar y Fray Juan Lozada, conserven de forma vitalicia sus cargos .

No pueda en tiempo alguno quitarle su capitanía de dicho
presidio de Cerralvo, sin justificación de causa, consultando primero con
la capitanía de dicho presidio de Cerralvo sin justificación de Causa.12

El padre fray Juan Lozada, calificador del Santo Oficio y
presidente del convento de Monterrey, porque habiendo sido quien dio
principio a esta empresa, pasando a esa ciudad a informar a vuestra
excelencia, a desear su continuación, y teniendo yo presente los trabajos
que ha padecido, a fin de atraer a los indios, atravesando serranías a pie,
por no poderlas cruzar los caballos, arriesgando su vida por meterse entre
los indios que han estado de guerra, sin haber sosegado desde que vino a
este reino por montes y caminos, la ardentía de este país, sin mas mira
que su sagrado instituto y mi insinuación.13

Al final del documento, Barbardillo concluye con el panorama en
general del reino. Para el juez los misioneros fueron rnando no ángeles, más

que hombrcsu.

Los indios que se encontraron en la mencionada sierra, según el
padre Arlegui 15 sumaban alrededor de 5000 las familias.

m. INCORPORACIÓN

DE PUEBLOS DE COAHUILA DE ORIGEN
TLAXCALTECA PARA LA FUNDACIÓN DE PUEBLOS EN EL
NUEVO REINO DE LEÓN

A fray Juan de Lozada se le dio facultad para sacar de los pueblos
de Santa María del Río, San Migue l Mezquite y Sa n Sebastián del Ve nado,
que fueron de la jurisdicció n de San Luís Potosí y de Saltillo, y que
pertenecían a la Nueva Vizcaya, poblaciones de indios origina rios de Id
provincia de Tlaxcala, para que se les re partie ra tierras y aguas necesarias,
en los luga res y sitios más cómodos y útiles que se cons ig uiera n parc1
iniciar la fundación de pueblos indios e n el Nuevo Reino de León.

El a rgumento que justificaba su la bo r humanista del padre
Lozada, se pued e entende r en la lógica, que s i los ind ios vivían en libertad
ACN. Histurí&lt;1, Vol.JO, 1-xp.12 h . 18-l v. 15 d,, k h n•rn d,, 1:""1:i.
ACN. Historí&lt;1, Vol.10, f-.xp . 12 h .187 r. 15 d" lt•b rNo d,, 1715.
14 Ard1ívo f r,111, is,, illlo , , .,j,d6. 1'Xp&lt;'di1•11h• 1050, ~"- ~-10. ()715).
15 Arl,•r,u i, Josi•. Cronin l d 1• )., provin, i&lt;1 d,• N_&lt;,.)'.'-&gt;. h ,rn, i"&lt; o d,, / ,1&lt; dh'&lt; ,,~. l'orrn,t.18 5l.p.9h.
12

11

11

AGN. His toria, Vol.30, Exp.12. Fs. 182r-182v. 15 de febrero de 1715.

530

511

�y se considerabdn dueños de su mano de obra y territorio, aceptarían con
mayor facilidad la doctrina cristiana.

a cualesquiera y au~ la mas irregular, por otra saber las malas influencias
tan continuas y repetidas de las españoles ponderándoles las necesidades
que han de padecer en los pueblos, y la esclavitud a los religiosos e indios
tlaxcaltecas y estas circunstancias ser tan públicas y notorias, sin poderlas
remediar, por no hal1ar autor.17

La causa principal y más fundamental de este hecho que es la de

nuestra santa fe católica y religión cristiana conservación y propagación
de ella se frustre y por consecuente no tenga ningún efecto la intención y
mente de nuestro rey y señor, ni las disposiciones de sus leyes reales y
cédulas noblisimas que tanto encargan y recomiendan la reducción,
catequismo, pacificación y poblaciones de indios, su libertad y buen
tratamiento.16

El pueblo de Concepción se fundó en la orilla del Río del Pilón,
sus habitantes eran alrededor de 600 familias.

Para el establecimiento de los pueblos indígenas, BarbadiUo se
amparo legalmente con un edicto real que establecía que era valido
despojar de sus propiedades a los espa,,oles cuando se intentara realizar
un proyecto de colonización y fueran necesariamente requeridas para
Uevarlo a cabo. En el Nuevo Reino de León se llevaron estas ordenes
reales al pie de la letra cuando se establecieron los pueblos de
Purificación, Concepción, y Guadalupe, siendo afectados Juan de León,
Pedro Guajardo, José de Trevi110, los Ochoa de Elejalde, Ángel de Robles
y Doña Nicolasa de Escamilla.

En la siguiente etapa de pacifica.ción, Francisco Barbadillo v
Victoria, fundó un nuevo pueblo con _el nombre de la Purificación, cuy~
territorio pertenecía a Juan de León y Angel de Robles, esta acción se llevó
a cabo con up sin fin de conflictos, a tal grado que Barbadillo se tuvo que
enfrentar a Angel de Robles, vecino del Valle del Pilón, que argumentaba
que se estaba invadiendo su territorio, este problema lo resolvió
desterrando al inconforme a Coahuila, sin embargo se le advirtió a
BarbadiUo, que según la ley décima cuarta, titulo tercero, libro sexto de la
Recopilación de Indias, se le debía otorgar en otro lado la misma cantidad
de tierras que se le habían guitado.

Con los indios pacificddos de Id sierra Tamdulipa y los indios
incorporados de Coahuila se fundaron tres pueblos de indios: Guadalupe,
Purificación y Concepción, con cudtro leguas de distancia de cada uno,
también repobló, las misiones, casi abandonadas de San Cristóbal de
Hualahuises y Sdn Antonio de los Llanos y por último se les designo un
protector pard que vigilMa y ayudara al establecimiento de dichos
pueblos.

Lo más importante de esta etapa de conquista y colonización en el
Nuevo Reino de León, fue el gran interés que mostró Barbadillo y su
equipo de trabajo, para enseñar a leer y escribir a los naturales, tal vez
procurando que esta nueva situación l9s incorporara con mayor facilidad
una nueva sociedad. tal como ocurría con los indios de Saltillo y Parras,
que en su mayoría ya hablaban castellano y con mayor facilidad se
defendían de las extorsiones de los españoles.

El lugar elegido p&lt;Hd el establecimiento del primer pueblo de
indios se situdba a med ia legud de Monterrey en el Río de Conchas y se
lldmaria pueblo de Nuestra sei1ord de Gudddlupe, en el cuál los nativos
planedban cosechar nMÍZ. Este establecimiento se logró con más de mil
familias de indios.

Una anécdota ilustrativa de los conflictos limítrofes entre
espafioles e indígenas en la región, fue cuando Santiago Díaz de la
Madrid, teniente del Alcalde Mayor del pueblo del Venado, expuso a
Barbadillo, que cuando fue de paso al pueblo de Mathehuala los indios le
mencionaron que iban a pedir justicia y que se llevara a cabo, porque
cierto decreto referido a la concesión de aguas y tierras dado a dicho
pueblo se les había arrebatado don Pedro de la Serna y el alcalde Mavor
del Real de Charcas.
,

Sin ernbMgo las dudds lo exaltdban d Barbadillo, respecto a que
los indios quisiernn permanecer en el pueblo de Guadalupe:

El desconsuelo que me cc1usd ra, por una pdrte considerar lo
nove lero que son los indios, su facilidad de emprestar oído, y dar ascenso

Para BarbadiJlo, una de sus primeras misiones fue otorgar castigo
a los españoles que abusaban de los indios, en febrero de 1715, procedió en
contra de don Pedro de la Serna y los que habían golpeado y herido a los
1
'

AGN. Hislorí.a, Vol.30, Exp.12. Fs.4r. 15 de febrero de 1715.

533

�.......,.......

indios de Mathehuala, por no estar de acuerdo en que se les concediesen
tierras y agua:

destruir y aniquilar el pueblo, y ser lástima que el trabajo que me hubiere
costado en agregar familias de indios.19

Se hallara moribundo un indio llamado Mateo Blanco de un balazo que le
había entrado por el pecho y salido por la espalda lo cual es constante por
certificación que se halla en los autos dada por Manuel de , la Torre
escribano de _su majestad ...lo que se ha obrado con los pobres indios del
pueblo de Mathehuala es una iniquidad aún en la ocultación de mi
superior despacho que expidiesen orden a sus tierras corno en haberlos
herido y puesto presos de que tiene el señor fiscal.18

El problema de localizar baldíos para establecer pueblos indios
cada día representaba un gran problema, para el juez.

Cayetano Medellín vecino de Charcas pidió que a don Pedro de la
Serna se le llevara al Valle de San Francisco Matehuala y lo escoltasen el
teniente del Río Blanco don Juan de Zamora o con el sargento mayor don
Fernando Sánchez de Zamora, ambos residentes de San Antonio de los
Llanos. porque era una injusticia lo que se cometía a su persona este
asunto termino con la ordenanza a don Francisco Barbadillo Victoria
alcalde de la Real sala del Crimen que en virtud de su comisión
procediera a que se ejecutase el tenor de los despachos del 13 de febrero
de 1715 que envío el duque de Linares.

Barbadillo comunicaba al Alcalde la Corte que únicamente
confiaba en dos hombres de aquella región:Juan Guerra Ca11amar y Fray
Juan de Lozada.

IV: CONFLICTO ENTRE EL PUEBLO FELIPE DE LINARES Y SAN
CRISTÓBAL DE HUALAHUISES

San Felipe de Linares Y San Cristóbal de Linares se encontraban
en franco enfrentamiento por cuestiones limítrofes: Barbadillo informó al
virrey, de este conflicto y comisionó a Manuel de la Torre, para que
averiguara y propusiera soluciones al respecto, ya que Barbadillo, estaba
en otras comisiones. Finalmente Barbadi11o soluciono el conflicto
ordenando trasladar a Linares, para que la villa y el pueblo no fueran
cercanos, porque al transcurrir el tiempo, sería una constante las disputas
por la tierra .

...la villa y el pueblo juntos no caven, y que si salgo de este reino, y queda
el mas leve resquicio de pleito sobre este particular, se ha de tirar a
18

AGN. Reáles Cédufas Duplicados. Vol.38.Exp.218. Fs.213r-21Jv. 6 dP octubrt&gt; d&lt;• 17H.

534

Por lo que permite el introducirle si puedo cuatrocientas varas y
quinientas familias, ni la villa adelantaría ya por no tener ejido ni tierras,
ya por el recelo de este pleito, , pues los vecinos no se atreven a hacer
fabricas por considerarse, en como de prestado con la neutralidad de si
esta villa se mantendrá o no, lo cierto es, que el pueblo se halla favorecido
con Real Cédula en que su majestad manda se le dé una legua de tierra
por cada viento.20

La gran cantidad de gente que se quería introducir ocasionaba
graves problemas en opinión de Barbadillo, la villa debió ser fundada en
un lugar donde sirviera de contención de los indios de la Sierra de
Tamaulipas, además de la escasez de agua del lugar por lo cual
recomendaba que se trasladase tres o cuatro leguas distantes donde
existiera tierras y agua.

...es que si este pueblo ·11ega a tener el número de gente de razón; la agua
de necesidad ha de faltar en un todo a la villa o el pueblo, no ha de tener
la que baste para sus sementeras.21

El presidio de Cerralvo se situaba cerca de la tribu de paramanos
quienes ocasionaban molestias a los españoles, por sus frecuentes
levantamientos, el encargado de contenerlos era el capitán Juan Pérez
Cañamar.

Cañamar, para los residentes españoles en el Nuevo Reino de
León representaba la antítesis, de un buen capitán en guerra, ya que no
solamente defendía a los indios, sino que aprehendía a sus opresores.

•• AGN. Historia. Vol. 30. Exp.12. Fs.. 191 r.15 de febrero de 1715.
AGN. Historía, Vol.30, Exp.12. Fs.190 v. IS de febrero de 1715. Veás,:, el mismo dorumt&gt;nlo en
el Archivo Francisrnno, e-aja 46, expediente 1050, Fs. 4-10.1715.
21
AGN. Historia. Vol.30, Exp.12. Fs..190v. IS de febrero de 1715. Veáse el mismo documento en
el Archivo Frdnciscano, caja 46, t&gt;xpediente 1050, Fs. 4-10.1715.
2o

535

�m~nos de adobe, y los techos de zacate, la iglesia de la dicha villa, es de Ja
mJSma materia que las casas de adobe, y con misma materia que las casas
de adobe, y con el mismo techo de tova 1, las campanas en la calle colgadas
d~ ~n pal~, y preguntando por la casa del alcalde mayor, me dijeron no
v1v1a en dicha viJla, sino en su potrero, tres leguas distante de ella en que
así mismo vi la plaza cercada de palos, y preguntando por los ejid~s de la
dicha, me dijeron no tenerlos, y esto es lo que hallo digno de la noticia de
dicho señor ~lcalde ~~ corte, para lo cual, y para lo demás efectos que
convengan as1 lo certifico en cuanto puedo y ha impartido por derecho de
el lo doy fe hecho en San Cristóbal de los Gualaguises en IS días del mes
de febrero de 1715.22

Es decir que Barbadillo y sus colaboradores se enfrentaban a la
clara oposición de los hacendados de la comarca y hasta la del gobernador
Francisco Báez de Trevi110. Basta señalar que en una breve ausencia de
Barbadillo se despojo a Cañamar de su puesto, sin embargo a la llegada
de éste nuevamente se le reintegro a su cargo.

Barbadillo, entre sus propósitos estuvo la exploracion y el
descubrimiento de vetas minerales y el reconocimiento de la región en
busca de nuevos caminos hacia el norte, para desarrollar esta empresa
tuvo grandes colaboradores como el capitán Juan Guerra Cañamar y los,
Frailes Juan de Lozada, Tomás de Páramo, Sebastián de Torres, y Margil
de Jesús. También fue un leal colaborador de los franciscanos,
restituyéndoles las misiones que había secularizado el obispo Camacho y
Ávila.

....,.........

Durante la visita de Manuel de la Torre, escribano del rey y
receptor de la Audiencia de la Ciudad de México, en el a110 de 1715,
realizo una minuciosa descripción de la región y concedió la razón a
Barbadillo respecto a sus planes de colonización.

11
a

Su comisión abarcaba a la Villa de Cadereyta, Valle del Pilón y la
Mota, al pueblo de san Cristóbal de los Gualaguises, y la Villa de Linares,
para que reconociese su situación real.

1

hl ..
......

Su opinión sobre San Cristóbal de Gualaguises fue la siguiente:

\

--'

...Conocí ser un paraje, que con cultivo de la tí~rra promete mucha
amenidad, muy alegre, y los indios que en el asisten, serán como veinte o
veinticinco, poco más o menos, como otras tantas viviendas, jacales y la
iglesia de dicho pueblo, la mejor según parece de las de Monterrey
Cadereyta, Pilón y Linares, porque es espaciosa de larga, y altas las
paredes de su fábrica, y el día quinto del mismo mes, pase a la villa de
linares, que distara del referido pueblo de la labor de el como tres
cuadras, y la iglesia de el, a dicha villa, como medio cuarto de legua,
mediando un río que a la presente lleva como un buey y medio, a le mas
dos bueyes de agua, en que conocí que aprovechándose el pueblo de esta
agua, si es de crecido numero de familias, totalmente d.icha villa carecerá
de agua, pues aunque hay otro arroyo, que llaman el de la Lara, este le
pase seco, y en junio, que es lo que se me dio por asentado sucede simple
en el tiempo de sacas cuando las aguas se necesitan para las sementeras, y
reconocida la villa con el cuidado de una a este fino hallé, ni vi cosa
alguna de piedra solo si como quince o diez y ocho cosas poco mas o
536

,
Para _octubre de 1715 el licenciado Barbadíllo realizó la propuesta
mas progresista que ningún otro gobernador del Nuevo Reino de León
había realizado para terminar con la opresión de los indios.
'

. . . Así m_ismo que declararon, algunos experimentados, y prácticos
, dtr'.g1dos a fm de alivio de los naturales, y que uno fue el que se
extirpasen l~s que llaman ~ongregas de los indios que se hayan en guerra,
Y se repartian a los duenos de haciendas, y labradores, con titulo de
protectores para _q~e los alimentasen, introdujesen en nuestra Santa Fe y
baut1.2ados les _s1r~1esen en sus haciendas, sobre lo cual se advirtió que
estos mismos md1os quedasen en las haciendas con titulo de ga,'ianes
pagándoles sus salarios como se estila en esta Nueva Espaiia.23

V. RE~RESO DE BARBADILLO A LA CAPITAL DE LA NUEVA
ESPANA

BarbadiUo estuvo en ese cMgo dos a11os de diciembre de 1714 a
abril ~e 1716. esto es u,~ lapso de 16 meses.Regresó a la capital
NovohJSpana, en donde se mcorporo nuevamente a su antiguo empleo.

. El 17 de junio de 1718, ocurrió un suceso trágico; un intento de
asesmato en contra del virrey Marqués de Valero, en el cual Barbadillo
participo como Alcalde de la Real Sala del Crimen.

•
Estuvieron presentes el oidor decano, Francisco de \lalenzuela
Venegas, caballero del orden de Santiago, el l\larqués de Villehermosa de
22

ACN. Hisloria VoL10, l-.xp.2!J&lt;l. 1--..J&lt;nr. 15 d&lt;' Jdm•ro d,• 1715.
ACN. Rc&gt;al,&gt;s Cc&gt;dulas 1)upli«1do&lt;;. vol.~, Pxp..?'\7.h . 2-&lt;w -2~ :!v..1 d,• '" lubn• d,• 17'15. V,w.,•
c&gt;I mismo do, unwnlo Pn PI An hivo h,rn, Í'« ,1110, «1j&lt;1 ~6, "'l"'d1&lt;•nlt• 1050, ¡..._,, 4-l0.1715.
!l

517

�Alfaro, Lic. don Fehx González de Aguero, Lic. don don Antonio de
Terreros y Ochoa, Lic. don Felix Suárez de Figueroa, Juan de Olivar,
doctor don Antonio de Terreros y Ochoa, Lic don Felix Suárez de
Figueroa, Líe.don Juan de la Veguellina y Sandoval, don Diego Francisco
de Castañeda, don Francisco de Barbadillo y Victoria y don Pedro
Sáncbez de Akaraz.24

Este juicio fue en contra de Nicolás Joseph Camacho, de origen
español, este proceso duro del 17 de junio de 1718 y termina el juicio el 20
de junio del mismo año, se dictamino que era un hombre que estaba fuera
de sus cabales y su sentencia fue que lo enviaran al manicomio de San
Hipolito. Este caso por su gran importancia le concedió más renombre a
Barbadillo en la Nueva España.

Sin embargo la situación en el Nuevo Reino de León empeoró en
su ausencia, por este motivo el virrey considero necesaria la presencia de
Barbadillo en el Reino. Barbadillo retorno al Nuevo Reino de León el 4 de
julio de 1719, pero ahora con la investidura de gobernador.

Este nuevo episodio en la vida de nuestro protagonista va estar
enmarcado en un contexto histórico diferente al encontrado a11os atrás, ya
que por Real Cédula se ordenaba que los presidentes, ministros, alcaldes y
oficiales no traten, ni contraten, ni se sirvan de los indios, ni compren
casas, chácaras, estancias, huertas, ni tierras y lo más importante se
prohibía que los protectores de indios abusaran de su poder, es decir que
Barbadillo regresaría al Nuevo Reino de León con una legislación a su
favor para lograr la pacificación.

Y llegó en circunstancias en que tiene lugar el acontecimiento más
notable de su administración. El marques de Agua yo le pidió ayuda a
Barbadillo, porque un grupo de franceses al mando de St. Dennis se había
internado en Texas y se estaba posesionando de las misiones de San José,
Corpus y San Antonio, fundadas por los franciscanos. El I de noviembre
de 1721,. el gobernador para socorrer a la expedición militar envio
cuatrocientas cabezas de ganado menor y trescientas de ganado mayor.

La figura de St. Saint Denis, en la historia de Texas es de suma
importancia, porque fue un gran contrabandista francés y tan audaz que
se caso con t\1ar1a Román nieta del famoso capitán Diego Ramón.

y,,.

~• Ruh10 M,llll'. lgn,h 10.
&lt;1l,1n du r&lt;1nh• los ln&gt;s ..,¡gJos dP domin,i. ión l'S¡Mnol&lt;1s. R1•visl&lt;1
triml',lr,il MPxi, n.i. lnv,"&lt;li¡•,.i, ion,,.. histori, ,is f',_p&lt;1&lt;;&lt;1 ( ·,11 ,-..,.J&lt;l.'W. huno l. p.65. Al :N.l ' rimi11&lt;1l.
T,11110

578, t..1tló-122. 17 18.

Paralelamente al gobierno de Victoria, acontedan eventos
importantes que influían en la zona, como la declaración de guerra de
Francia a España y la invasión a Panzacola por los gaJos y el despueble de
las misiones orientales de Texas.

Una de las aportaciones más notables de su administración fue el
levantamiento de un censo ganadero25 que tuvo como consecuencia la
propuesta de credf un obispado en Monterrey.

El Marques de Balero ordena a Barbadillo que ejecute ai:itos en
contra de don Juan de Cedros, alcalde de la jurisdicción de Charcas, por
haber violentado a los indios de la nación Tlaxcalteca y los guachichiles,
que viven en la frontera de San Sebastián de los Venados.

Los tlaxcaltecas argumentarían que la propuesta de Cedros de
incorporar otras tribus a su región, en lugar de beneficiarlos los
perjudicaría, porque ellos eran autosuficientes. La opción que ofrecían
estos indios es que llevaran a los indios recién incorporados a lds misiones
de San Antonio de los Llanos, donde si se necesitaba gente.

Par resolver este conflicto se fundó una población de negritos
llamada Venado y San Geronimo de la Hedinda y se ordena que estos no
tuvieran armas, solo en casos de necesidad precisa y que las conservasen
los gobernadores de estas regiones.

A Francisco Barbadillo este conflicto le agobiaba mucho, por lo
cual planteo la posibilidad de aclarar los limites limítrofes de donde
vivían los naturales chichimecos de Id Nación negrita del pueblo de San
Francisco Matheguala, porque estos se encontraban sin saber a ciencia
cierta a que Audiencic1 pertenecidn, algunas veces pretendían su
reconocimiento al alcalde mayor de Charcds de la gobernación de la Real
Audiencia de Guadalc1jara, y otras,a las justicias del Nuevo Reino de León.
Esta circunstancia ocasionaba retrasos en sus trámites administrativos ,.
en consecuencia decayeran sus c1ctividades cotidianas y productivas.
Finalmente el 4 de abril de 1721, se resolvió que el pueblo de l\fatheguala,
en lo político se sujetarc1 a la Rec1l Audiencid de Guc1ddla¡ara y a lo militar
al Nuevo Reino de León.

l li( ( innclrio hiop,r,lfic u d(' Nupvo J f't&gt;ll MonlPrrPy. Uni\lPr,..idc.td
Aulonom&lt;1 d,• Nu,•vo IA'llll, 1'&gt;14.p.-12. Pur&lt;1nlt• lod&lt;1 l&lt;1 inv,'«tii•,,1&lt; inn ,w logr.im,,.., lo,.il11.ir ,·1
cPnso, prohabJ,,m,•nh• ,rni, &lt;1mPnh• s.• &lt;'ll&lt; 1u•nlr&lt;1 Pn ,,J Ar, hivo M11n1t ip.il di' M,in1t•rrc•y.
1:5 Cdvc1:,.o s C(-tr.l'.d, lsrdl'I.

�Francisco BarbadiJlo y Victoria fue gobernador del Nuevo Reino
de León a lo largo de cuatro años, an los cuales restableciét la concordia
entre sus habitantes. En 1723 se trasladó a la capital del virreinato. En este
mismo ario el 29 de septiembre, contrae matrimonio con la viuda de
Martín de Urzúa y Arizmendi, conde de Lizarraga, llamada Juana Rosa
Bolio Ojeda y Gúr;man su nupcias duran tan solo tres arios, porgue don
Francisco Barbadillo y Victoria muere el 14 de mayo de 1726 y fue
sepultado en iglesia de Santo Domingo, su viuda muere el 23 de agosto.
de 1737.

Los datos de Francisco Barbadillo sobre su matrimonio,
testamento, y muerte se encuentran en amonestaciones, libro 18, f.104;
matrimonios libro 16, f.108v, entierros, libro 10, f.95v; y testamentos, libro
5, f.21 ven el Archivo parroquial de la Catedral Mexicana. y en el Archivo
General de Notarias,R 576, 1726, f.216 v.

El 14 de mayo del a,,o del señor de 1726 murió el se11or licenciado,
don Francisco Barbadillo, Alcalde del Crimen y juez de Provincia en esta
corte, casado con doiia Juana Rosa Bolio; recibió los santos sacramentos,
vivra en las calle de donceles, se enterró en la iglesia de Santo Domingo.
26

A la muerte de don Francisco Barbadillo \' Victoria, termino una
etapa de colonización en el Nuevo Reino de Leó,;, la cual se caracterizo
por intentar conciliar los interés de los conquistadores y los colonizados,
sin embargo al analizar lo que sucedió arios posteriores de su gobierno, se
percibe que la situacion social no fue en mejoría sino empeoro:

Al termino de. gobierno de Francisco Barbadillo \' Victoria, el
capitán don Nrcolas de Villalobos envía al virrey una l~rga lista de
atropellos cometidos por el nuevo goberrMdor , y entre los que se cuenta
su destitución como Capitán Protector de indios.

Villalobos exige un castigo para el gobernador del Nuevo Reino
de León y los soldados que estaban bajo sus ordenes, por los delitos de
abuso de poder, homrcidio,despojo, robo \' recuerda como Barbadillo
hdbra abolido las congregas:

...se les obligue a los indios a pensiones y servidumbres de los
gobernadores y vecinos del Reino sino es que sea pagándoles su trabajo y

que no sean forzados sino voluntarios y sin que hagan falta sus pueblos
arreglándose dicho protector a las leyes reales y ordenanzas de aquellos
pueblos echas por el licenciado don Francisco Barbadillo Vitoria.27

Sin embargo, gracias a las reformas aplicadas por Barbadillo,
algunos de sus antiguos colaborndores continuaron con su labor
conciliatoria. El misionero fray Juan de Lazada, logró incorporar a una
serie de tribus nómadas para establecerse en pueblos: Cadimas, Pelones,
Nasas, Pamoja11os, Quedefe11os, Pintos, Palmitos, Quiniquanos,
Atagu ia pe mes.

Yo deseo que e.stéis en paz, si queréis volver a las congregas como
antes, os pondré.en ellds, del que quisiere estar en las misiones le daré un
pedazo de tierra en ellas, o si queréis servir a los espa,,oles del mismo
modo os atenderé.28

Aquí cabe mencionar una triste historia sobre el trabajo realizado
por Lazada para terminar la obra que había comenzado Barbadillo. Para
lograr sus objetivos el misionero invito al jefe de las naciones indias a
encontrar juntos una salida pacifica, el sujeto ·se llamo Pedro Botella, sin
embdrgo este episodio tendría un desenlace trágico, ya que el gobernador
trdiciona la confianza del misionero y al representante indio, y manda
detener al ltder nativo.

Ya para el a110 de 1728, el visitador don Pedro de la Barrera
certifico que existían los siguientes conventos y misiones en el reino, San
Andrés de Monterrey, San Gregario Cerralvo, Gualeguas, Guadalupe, San
Pablo de Labradores, Cadereyta, Pilón, Purificación, Concepción, San
Cristóbal, Linares, San Antonio de los Llanos y Río Blanco, pertenecientes
a los religiosos de San Francisco de la Provincia de Zacatecas. Es decir que
en su mayoría, los fundados por Martú, de Zavala y Francisco Barbadillo
y Victoria.

Tres años después de la muerte de Barbadillo, todavía existían
evidencias de este hombre justo, en la Real sala del Crimen, ya que antes
de morir, había iniciado un juicio en contra de los oficiales de la Real
Hacienda y Caja de la ciudad\ de México, don Ignacio Joseph de Miranda
factor de don Alejo López de Cotilla contador y don Manuel Jiménez de
los Cobos tesorero .

27

AC N. Rc&gt;alC'S C,, dulas Orig inal&lt;'S. Vol.44.bcp.124. Fs. 301-311 v. 2 d&lt;.' abril de 1726.
FrandSt ano Caja 46. Fxpe di,,ntt&gt;.I0-18. Fs.a.29

28 Ard1ivo

5-il

�Los autos en que entendió el licenciado don Francisco de
Barbadillo alcalde del crimen que fue de esa mi Real Audiencia y por su
muerte los acabo el doctor don Geronimo de Osilia y Rasio alcalde de
Corte de ella en virtud de comisión vuestra contra don Ignacio Joseph de
Miranda factor de don Alejo López de Cotilla con todo y don Manuel
Jiménez de los Cobos tesorero todos tres oficiales de mi real hacienda y
caja de esa dicha ciudad de México sobre abusos y mala
administración"29

La sentencia final de este proceso fue que se suspendió por tiempo
indefinido de sus funciones a Alejo López de Cotilla, y se le obligo a pagar
una fuerte suma de dinero, a don Joseph de Ignacio de Miranda y don
Manuel Jiménez los condenaron a 8 años de suspensión de sus empleos y
una multa de 16 mil pesos.

Por último cabe sei'ialar como anécdota de la vida personal de este
importante personaje en la historia del Nuevo Reino de León, que su
entenado don Joaquín Francisco Javier de Urzua Bolio, conde de
Lizarraga al casarse recibió una gran fortuna 30, cuya dote incluía a siete
mil esclavos, este episodio encierra una triste ironía, mientras Barbadillo
abolió la esclavitud en el Nuevo Reino de León,, su hijo adoptivo la
aceptaba y la fomentaba.

CONCLUSIONES
A través de la historia del Nuevo Reino de León, se comprende el
difícil proceso de conquista y colonización en el Norte de la Nueva
Espafia. La incorporación de esta inmensa región al universo novohispano
fue un desarrollo más lento y difícil que el del centro y el del sur.

Algunos de los factores que seiialaron este devenir fue: el
abandono económico y administrativo de las autoridades del Virreinato
hacia aquella región, los constantes ataques de los indios nómadas, la
leja,úa de los territorios y tal vez lo más importante en el Nuevo Reino de
León no existían centros de producción que redituaran grandes riquezas,
que atrajeran a los españoles.

29

30

AGN.C.oncuJ"SO J,, Cotilla. Vol.3.Fs..359-585. 1729.
AGN. Tierras. Vol.711. F.xp.2. Fs.. 19. 1746.

Desde Luis de Carvajal y de la Cueva hasta la llegada de
Francisco Barbadillo y Victoria, los problemas a los que se enfrentaron los
gobemadores del Nuevo Reino de León fueron los que se mencionaron
anteriormente. Los gobernadores del Nuevo Reino de León en los siglos
XVII y XVIII, más destacados por sus contribuciones al conocimiento de la
región y establecimiento de pueblos, sin lugar a dudas fueron Martín de
Zavala y Francisco Barbadillo y Victoria, el primero fue el que estableció
las bases para una real tarea de exploración y colonización, y el segundo
sentó los cimientos para concretizar la a11orada pacificación de la región.

Entre los aportes más destacados de Barbadillo al conocimiento
cientifivo-tecnico, son sus valiosas descripciones de la geografía del
Nuevo Reino de León y su particular interés por poblar el norte de esta
comarca, sus primeras misiones logradas fueron la repuebla de San
Antonio de los Llanos, Hualahuises y Agualeguas; in1pulsó al mismo
tiempo, las de Río Blanco y Labradores. Este personaje fundó los pueblos
de Purificación, Concepción, Guadalupe y Linares.

BIBLIOGRAFÍA
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primera parte. 11H-UNAM-FCE.l\1éxico. 1983.

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·
-Archivo General de Indias, Contratación, 5791.Ll .F.15 v. 18 .27 de julio de
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·Archivo General de Indias. Indiferente¿ 138,n.27. 30 de abril de 1711.
-AGN, Reales Céd11las Duplicados! Vol. 38. Exp.209, Fs. 193 r. 7 de
septiembre de 1714
-AGN. Reales Cédulas Duplicados, Vol.38. Exp.234, Fs. 233 v. 11 d~ abril de
1715.
-AGN, Reales Cédulas Duplicados. Vol. 38. Exp.209,Fs . .198 .r. 7 de septiembre
de 1714.
-AGN. Reales Ccdttlas d11plicados, Vol.38. Exp.209 Fs. 197.v-l98r. 7 de
~eptiembre de 1714.
-AGN. Reales Ced11/as Duplimdos, vol.38, exp.237,Fs. 236v-242v.3 de
octubre de IT15. \'eáse el mismo documento en el Archivo Franciscano,
caja 46, expediente 1050, Fs.c1 4-10.1715.
--AG'.\. Historia, \'ol.30, E,p.12. Fs.182r-182v. 15 de febrero de 1715.
-AGN. Histoná, Vol.30, Exp.12 Fs. 184 v. 15 de febrero de 1715.
-AGI\:. Histona, \'ol.30, Exp.12 Fs.187r. 15 de febrero de 1715.
-ArchiPo Fra11ásca110, caja 46. e,ped iente 1050, Fs. 4-1 O. (1715).
-AGN. Histor(a, \'ol.30,Exp.12. Fs .. 188.r. 15 de febrero de 1715.
-AGN, Reales Cédulas D11plirndos. Vol. 38. Exp. 209, Fs. 195v. 7 de
septiembre de 1714.
-AGN. Histona, Vol.30, Exp.12. Fs.4r. 15 de febrero de 1715.
-AG\!. Reales Ccd11/as D11pli(t1dos. \'ol.38.Exp.218. Fs.213r-213v. 6 de
odubn, de 1714.
-AGN. H,~toria. Vol. 30. fap.12. Fs .. 191 r.15 de febrero de 1715.
-AGN. Hisfonn, \'ol.30, Exp.12. Fs.190 v. 15 de febrero de 1715. Veáse el
mismo documento en el Archivo Frc1nciscano, cajc1 46, expediente 1050, Fs.
4-10.1715.
-AGN. Histiiria. \'ol.30, Exp.12. Fs ..190v. 15 de febrero de 1715. Veáse el
mismo documento en el Archivo Franciscano, cc1ja 46, e'-pediente 1050, Fs.
4- 10.1715.
~-1

-AGN. Historia! Vol.30, Exp.209. Fs.193r. 15 de febrero de 1715.
-AGN.Criminal. Tomo 578, f.306-322. 1718.
-Archivo del Sagrario de la Catedral, Libro 10 de Defunciones de Espc111oles,
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-AGN. Reales Cédulas Originales. Vol.44.Exp.124.Fs. 301-311 v. 2 de abril de
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-Archivo Franciscano Caja 46. Expediente.l048. Fs.c1.29
-AGN.Concurso de Cotilla, Vol.3.Fs ..359-585.1729.
-AGN. Tierras. Vol.711. Exp.2. Fs .. 19. 1746.
-Archivo del Sagrario de la Cátedral. Amoncstacionts, libro 18, f.104.
-Archivo del Sagrario de la Cátedra!. Matrimonios! libro 16,f.108v.
-Archivo del Sagrario de la Cátedra l. Testamentos, libro 5, f.21 v. 1724.
-Archivo General de Notarias, R 576, f.216 v. 1726.

�MONTERREY Y LOS DOS LAREDOS: RELACION
BICENTENARIAl

Dr. Manuel CebaUos Ramírez
El Colegio de la Frontera Norte ,
Universidad Autónoma de Tamaulipas
La relación entre el Estado de Nuevo León -&lt;especialmente su capital,
la ciudad de Monterrrey- y los Dos Laredos data por lo menos, desde la ,
fundación del antiguo San Agustín de Laredo en mayo de 1755. Como lo ha
mostrado Israel Cavazos Garza, la Colonia del Nuevo Santander establecida
por los acuerdos entre José de Escandón y el Rey de Espai\a a mediados del
siglo XVIII, debió su poblamiento en gran parte a la movilización de los
habitantes del Nuevo Reino de León hacia la también llamada Costa del Seno
Mexicano. Si esto fue cierto para los pobladores del centro y del sur del Nuevo
Santander, para caso de las villas asentadas por órdenes de Escandón hacia el
norte, no hubo duda alguna, pues prácticamente todas las familias que
emigraron para fundarlas procedían del Nuevo Reino de León. Así Cavazos
Garza considera a San Femando como una sucursal de Cadereyta ya que de
allí y de otras partes de Nuevo León llegaron las 43 familias fundadoras.
En el caso del las poblaciones situadas en las márgenes del Río Bravo,
conocidas también como villas deJ norte, su cercanía y comunicación anterior
con los reineros hizo que éstos emigraran a los nuevos asentamientos. La villa

.....__ __

o lugar de Mier fue fundada por 38 familias, "todos los más de la villa de
Cerralvo". A la villa de Revilla -que luego cambió su nombre por Guerrerollegaron 58 familias y a Camargo llegaron 40; en ambos casos procedían de
Nuevo León. A fundar Reynosa llegaron fam iÜas procedentes de Cadereyta,
el Pilón, Sabinas y Pesquería Grande.' Los apellidos de las familias de las villas
del norte atestiguan la procedencia: Rantírez, Martínez, Garáa, Vela, Saénz,
Be.navides, Gutiérrez, Chapa, Hinojosa, De la Garza, Guerra, Cantú, Salinas,
Del Bosque, Bazá.n, Barrera, Serna, Villarreal, Adame, Canales.
San Agustín de Laredo, que fue la hmdación escandoniana más
occidental y de las últimas en realizarse también, recibió pobladores del
Nuevo Reino de León. Un grupo de familias se establecieron en las márgenes
del Río Grande del Norte. Tomás Sánchez, originario de Ciénega de Flores,
encabezaba este grupo de familias y eran mantenidas a su costa. Esta
fundación pretendió hacerla Escandón en las márgenes del Río de las Nueces;
sin embargo, Sánchez optó por reaüzarla en el Bravo ante la lejaoúa y los
1 Un texto semejante a ésle fu e prt&gt;Senlado en la ct&gt;rt.•monia t¡UE' l"l lnslitulo dt-' lnvestigaciont&gt;S
Históricas dE' la Universidad Autónoma de Tamaulipas tt&gt;lebró en homenaje a la Ciudad d&lt;.&gt;
Monterrey con motivo de su cuarto centenario de fundación. Ciudad Victoria, "l!-) d&lt;' i:lgosto de

1996.
2
Israel Cavazos Garza, Nuevo León y la cduní:;aci611 del Nuevo Santmuilr, Monterrí'y, SNTE, 1994, pp. 4Q..
43ypassim.

547

�peligros que representaba el Nueces. Para ello hubo de negociar con José
Váz.quez Borrego, originario de San FrancJSCo de Coahutla, quien habta
establecido también a su costa la Hacienda de Dolores a diez leguas de donde
Sánchez fundó Laredo. De las poblaciones legalizadas y aprobadas por
Escandón en las márgenes del Bravo, Dolores fue la w-tica que no subsistió,
aún cuando pareaa me¡or orgaiuzada y con más recursos que Laredo mJSmo.3
Dos años despues de fundada en la inspeccion que real120 en 1757 el capit:in
de dragones José Tienda de Cuervo, daba razon de las 85 personas que
habitaban La redo y de sus apellidos: Sánchez, Saldivar, Uribe, Casas, Gama,
Treviíio, Rodnguez, Ramón, 5ahnas. Al nusmo tiempo hablaba de la
inseguridad que terna de que esta poblacion progresara, y cuyo úmco
beneficio ve1a.,&amp;rc1

Er1Seguida el gobernador Palacio prosiguio con el caso haciendo que
el parroco del lugar certificara y confirmara la veracidad de la peticion de la
viuda de Jose Rodríguez. A lo que el padre Juan Jose Lafita y Vern respondió
que la viuda se habia mudado a la villa de San Agustín pues hab1a venido a
este lugar donde ya v1v1an vanos de sus hermanos y su madre."
A principios del siglo XIX, la Com151ón de Limites al mando del
general Manuel M1er y Teran llego a Laredo procedente de f\1onterrey el 1 de
febrero de 1827. La descripción que la Comisión de Límites hJZO del proceso
de llegada de Monterrey a La redo confirma la relac1on que paulatmamente se
fue entrelazando entre las poblaciones de lo que ya St" nombraba desde el siglo
XVIII "las fronteras":'."

El que resulta al comun de este establenm1ento es de ser también
tránsito ordmario para la Provmcia de Texas y sus presidios desde [el) Nuevo
Remo de Leon y lc1 Provincia de Coa huila cuyos lmderos distan 7 leguas en el
para¡e llamado Carnzo Pneto, siendo esta poblac1on la ultima de la colonia
por la parte del norte.4
Una decada más tarde, fue nombrado gobernador y te111ente de
cap1t:in general del Nuevo Santander Jose Fernando de Palacio. Una de las
encomiendas prmc1pales fue la de legali.zdr el repc1rtirmento de tierras de los
pobladores de la colorna. El virrey marqués de Cro1&gt;.. comisiono para que
acom pai1ara al gobernador PaJano el licenuado }oSt" de Osorio \ Llamas. En
su v1S1ta a San Agustm de La redo, ambos estableneron los hnde~os de la vtlla
y entregaron las poroones cl quienes las p1d1eron. Los apel11dos fueron mas o
menos los m 1S111os de diez c1nos antes: Sánchez, Careta, Guaiardo, Bustamante,
Rodnguez, Martmez, V11larreal, Moreno, Tre, i110, D1az, Salmas, Chapa, De la
Garza, Unbe, Faz, Duran, Pe11a.~ 51 bien no espec1f1Caron s u procedencia al
momento de adiudicarles las pornones que les correspond,an, s1 se h120 en un
caso:

Después de haber descansado quince días en la capital de Nuevo

León, nos ding1amos a Teias pero inciertos todav1a del cammo que
deb1amos llevar. Esta mcertidumbre no fue de larga duración
porque a cinco o se1S millas de la etudad (...) encontramos dos
soldados de presidio que veman de correos y traían al senor Terán
cartas del general Bustamante. Este se110r hab1a salido de Béjar y
com 1dabc1 al ¡efe de la corn 151011 a pasar por La redo a donde aquél
se dmgta.x
En el cammo de t\1onterrey a Laredo pasaron por los siguientes
lugares: la estancia de los Garzas, Salmas, la Hanenda de Mamulique, Boca de
Leones, el pueblo de Tlaxcala, la Hanenda del Carnzal, la Punta de
Lampazos, la I lanenda de la Barranca, el Rio Salado y un paraje llamado el
Hu1Sdch1to. Las obSt&gt;rvauones de la ruta seguida por la Com1s1on de Li1111tes
fueron por &lt;lemas 111teresantes:
El estado atmosfémo de estos patses desde l\.1onterrey es semeiante
al de las tierras calientes leJclnas del mar(...) Al l\i.N.O. las monta11as
parec1a hu1an; e n las otras d1recc1ones el horizonte natural sólo
estaba 111le rrum pido po r ~1equenos valles. Casi toda nuestra
rom1tiva &lt;'Staba a caballo, y el ruido de seme¡ante caravana hacia
le,antarse gran numero d e venados d e los que algunos pasaban
terta de nosotros. Partidas d e cabc11los silvestres errabc1n por entre
los l ha par ros en todas direcc iones (...) El aspecto físico del pa1s fue

Doiia María de Jesús Sánchez, viuda de Joseph Rodnguez, vecmo
que fue de f\ 1onte rre) ) ho, ,enna ) pobladora de esta v tita de San
Agustín de Laredo, como más haya lugdr en de recho y al 11110
convenga (. . .) que por cuanto ha llegado a 1111 not1eta el que no
estoy mencionada en el apunte del padron que a vuestra St"ñona
hicieron presente del vecmdario de dicha villa v sie ndo ,·o una de
las familias que esto) avecmdada \ con fam;lta crecida de se1S
huérfanos ...
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Nlllt1111ilt1, M,•x110, U111vpr,1d.td N.t, ton.ti Autcmo m.t d,• M,,x1&lt;11, Un1v,•r,1d,1d Aut,&gt;1111111&lt;1 d,•
T&lt;1m,rnl1p.ts, 1997, p 12~
1
jc)S(&gt; T1t•nJ.i d,• ( ·•u•rvo, F,/11d11 Grllt'llll de /11, F1111d,1.-i,m,-,; lt,t1111, 1••1 / l /•"-&lt;·,h· /-..,_·,111,/,,11 m 111 l,•/,,111,1 ./.t
N11a.~ 1 °'1111tt111d,1 C,i,./a dd •..,-11,1 Mrllúl/1•' MP~ko, Ar, h1\ll 1 ~•nN.il d~ l.t N,k 1011.

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,\\·11, 1 ,;¡ ,lt· ,lt:•N• ·11 I 1 /ll:1111,d Alw II I n1111, c'll l,ll ,111111,,r, M"nh•m•y, A rt tuvo ( ;.,,i.•r.il ,t.•I l'st,1,f.1 J&lt;,
Nm•vo I nin, J&lt;,i..'&lt;1, 1'1'·

1,, hh

�siempre monótono, porque toda la vegetación de este desierto sm
agua, está reducida a una gramínea corta, seca y sm flores, la que es
un excelente pasto para los animales (...) La marcha de esta jornada
fue muy lenta y penosa, los soldados tenían que abrir paso con sus
sables cortando los brazos espinosos de algunas múnosas que
embaraz.aban el paso de los carruajes (...) Cuando la luna se elevó
sobre el horizonte, soplaba con fuerza la brisa del E.S.E.; pero a
pesar de esto, d1Sminuyó poco el calor que habíamos sufrido todo el
día; al amanecer la humedad fue excesiva.9

Esta descripción puede servir de guía para conocer como era la fonna
de traslado entre Monterrey y Laredo a principios del siglo XIX; además, de
aclarar cuestiones fundamentales y detem1mantes en la vida de una sociedad
como es su dima, su topografía y vegetación. LlegaJ1do a Laredo la Comisión
de Limites describió así a la población:
La villa de San Agustín de Laredo o presidio de Laredo fue fundada
sobre la margen iz,quierda del R10 Bravo del Norte el 25 de agosto
[sic] de 1755 y pertenece al Estado de Tamauüpas. Sus calles son
bastante anchas y tienen toda la sin1etría que observaron
escrupulosamente los conquistadores en el Nuevo Mw1do (...)
Laredo que es un pueblo con nombre de villa, estuvo en otro tiempo
muy expuesto a los ataques de los mdios, pero el día de hoy lo
temen (...) Este pueblo estará floreciente cuando el Río Bravo del
Norte sea frecuentado, para lo que ~ necesita que estos estados
adelanten mucho en población(...) Los vecinos de este presidio son
de sangre mezclada; muchas familias son muy blancas, y otras
muchas están mezcladas con la sangre indígena. Aunque no son
muy laboriosos ni industriosos, son aficionados al servicio militar,
algunos son arrieros, otros labradores, y la mayor parte son
pastores, que viven contentos con solo carne, maíz y frijoles, sm
desear otra cosa.1°
Según la Comisión de Lunites, Laredo tenía 2041 habitantes mientras
la población de Monterrey ascend1a "apenas" a 12 mil. Era así descrita:
Monterrey, ciudad y capital de Nuevo León , está situada al pie de
la sierra y a la extremidad N.O. [sic] de un inmenso valle (...) Las
calles por lo regular, se cortan en ángulos rectos, dirigidas más o
menos de N. a S. y de O. a P. muy mal empedradas, no siempre
rectas y adornadas de malas banquetas(...) La industria de la ciudad
de Monterrey es muy corta; la mayor parte de sus habitantes se
dedican a la agricultura. Los productos extrajeros le vienen a
Monterrrey del puerto de Matamoros, y el comercio de ellos lo han
monopolizado, por una ley, unos cuantos particulares (...) Los
ºDian,·de Vlíl¡e de la ComL"lÓ11 de L»mt~, pp. 90-92.
IO Diario de Via¡e de la COIIIISIÓn de Lím1tes, pp. 92-93.

550

contornos de la capital de Nuevo León son muy agradables a la
VJSta y el Cerro de la Silla, situado a una legua de distancia
hem10sea el paisaje.11
Una de las intenciones de la Comisión de Límites era buscar la forma
de poblar el norte del pais y evitar que '1os aventureros que habitan las
fronteras de la Republica" 12 am1aran a los indígenas u ocuparan las tierras
nacionales. Poco lograron realizar pues los proyectos de defensa y
colonización -de los que la Comisión de Límites pretendió ser instauradora- se
vuueron aba¡o diez años después con la mdependenc1a de Texas en 1836, y
aún más con la perdida del territorio después de la invasión americana de
1846-1848.
Después del Tratado de Guadalupe Hidalgo ftrmado el 2 de febrero
de 1848, la situación para ~lonterrey y Laredo cambiana sustancta.lmente a lo
largo de la segunda mitad del siglo XIX; sm embargo, este cambio no supuso
la desapanc1on de la relación entre ambas, smo que dJCha relación se
intensificó. El Tratado de Guadalupe Hidalgo estipulaba, entre otras cosas,
que sena el Río Bravo la nueva frontera mternacional entre México y los
Estados Un.idos. La población de La redo que, s, bien había sido fundada en la
margen izquierda del no CJen a11os antes, y de ese lado te11Ja sus prinic1pales
edificaciones, su plaza principal y la mayor parte de sus habitantes, también
había ido ocupando la margen derecha.
La porcion de pueblo que quedó a la margen derecha del Bravo fue
desmembrada del antiguo San Agushn de La redo que en un mismo momento
se convirtió por obra de los decretos legales en norteamericano y texano.
Según el primer historiador neolaredense la porción de San Agustm de Laredo
que quedó a la margen derecha fue nombrado desde entonces Nuevo Laredo
"como ¡usto tributo de recuerdo y para perpetuar el nombre" de la población
perdida, por decreto del entonces gobernador de Tamaulipas, Francisco Vital
FernáJ1dez. n Sin embargo, en los documentos mas antiguos aparece
indistú1tamente con los nombres de Monterrey de Laredo, t\1onterrey-Laredo
o ú1duso Nuevo Monterrey. Esto último que parece menos probable lo afirma
Gabriel Salruvar, distinguido historiador tamaulipeco. 1~ Sea lo que fuere,
debió haber confusion en cuanto al modo de nombrar el nuevo espacio
geopoütico que se formó en la parte del antiguo Laredo que quedó a la
margen derecha del Bravo. En efecto, un mapa elaborado por la Sociedad
Mexicana de Geografía y Estadística fechado en 1850 asienta frente a La redo el

11

fl1J1TWde Vmjedela Ct.mL&lt;w11,td.nmt~, p.60.
u l11J1rio ele Via¡t· de la C.misl&lt;ll1 de L»mh:s, p. ifl.
13
AHMNJ T )Udil ..~ Rid1t&gt;r, Rt::«7/Q /11~1,in,:11 úlln¡1t11d,ad11 ,lt-Nu,,.'1111.,1,, 1 s.r-1ss.~, 1M5, Ms .• 1'· 1.
14
C'odbriel &lt;;aJdJvdr, Hi;;t,&gt;rii10~11pe,1,l11kla ,k Tamaulipas, Méxiw, fal1torial &amp;•dlri;, deS1lvc1, Nl5, p. 1%.
fo el oon&gt;to en que el pres1d1&gt;nlt&gt; Brnilo Juaw;,sa11&lt;.i on&lt;1 la mslilur,1&lt; ión d,• lil m na l1hw PI 10 &lt;lt&gt; ¡ulio
de 1861 aun se lt&gt; denom.inil Mont,•rn.-,y-1 .are..lo. Vea.,., Ul1s..'S lrigoy&lt;'n, f-1 p1rl/&gt;/m1c1 u.vm•1111er&gt; .le la,;
fro11hTas lllt:rlC/11lilS, Méx1&lt;.o, S.t'., 19J5, p. 16.

551

�nombre de Monterrey.15 Según Richer la fundación de Nuevo Laredo se hizo
entre dos ranchos, uno de nombre Monterrey y el otro llamado Saltillo.16 Sin
embargo, en el libro de defunciones de la parroquia de San Agustín, que era la
única que seguía subsistiendo para ambos lados del río, ya se consignó el
nombre de Nuevo Laredo en los decesos ocurridos en 1849 que, por cierto,
fueron más de los acostumbrados por w1a epidemia de cólera morbus que
desoló las dos poblaciones entre marz.o y abril de ese año.17

.

Un episodio importante después del Tratado de Guadalupe Hidalgo
fue el protagonizado por un grupo de laredenses que pretendieron hacer la
fundacion de la villa de Mier y Terán en territorio nuevoleonés en las
márgenes del Río Salado. Estos laredenses fueron encabez.ados por Andrés
Martínez y Salvador Cuéllar y se atuvieron a un decreto federal que ápoyaba
la repatriación de los mexicanos que habían quedado en los territorios
perdidos. Independientemente de que, ante las dificultades del momento, la
traslación de mexicanos no se efectuó de modo masivo, es importante
destacar las intenciones que guiaban a los que pretendían repatriarse. Para
efectos del caso que nos oc~pa es menester destacar parte de la petición que
aquellos laredenses hicieron al gobernador de Nuevo León José María Parás.
Luego de pedirle los recibiera en su Estado decían:
No nos queda otro recurso para salvamos de tan grande sacrificio, o
de ser extrajeros en nuestro propio país, o de tener que dispensamos
a mendigar la subsistencia y comer el pan amargo de la (derrota].
Queremos pues ser nuevoleoneses para conservar el nombre de
mexicanos ya que la desgracid de la guerra ha querido que
perdamos el de larede11os y que abandonemos el suelo tal donde
existen los restos de nuestros mavores; \' sólo la bondad de la
legislación del gobierno y de los h~bitante's de este estado pueden
suaviz.ar el dolor de tan grande sacrificio que nos acompa11ará hasta
la tumba. rn
La íntima relación -aún conflictiva- entre Nuevo LMedo v Nuevo
León vivida en la décadas de 1850-1860 da cuenta de la fundación de la
aduana de Laredo decretada por Santiago Vidaurri. Esto inició una relación
ri..1t\XitcUl &lt;I h.ií Ol&lt;idd f"'- lí Id ~ , .. .,m t~l"\ "'2'/rlli,ct ,J..~ Id ~ ... ~t",lchJ
df' ( :..\ogrcal Id y E..;1c1dtsti, el H.)11 vbla dtl l.r1 '-llU".:lírt''f'.ló Id nll'•mlrl ~, l ion t,ll cHlO cHlli nor y
d&lt;'m&lt;1s d&lt;1Lo&lt;; &lt;1ck1uirido, r'-lSl&lt;'riornwnt,·. ""'' d" J83(r_ 1-.,t(• . m,,p,, q11,· ¡--..·rt,·1w«' " l,i "&lt;x 1&lt;'l.l&lt;1d
M(•xi1 &lt;111&lt;1 d(• ( ~"'l'/dfkl y l-.'&lt;t&lt;1,hsti1 d ill(' l'"""'nl,1do ,•n la l-xp1,.;i, ion 1)o . unw11t&lt;1I Nw..,tr,1 h (&gt;nt,•r.i
Nor\(' ('11 d An hivo ( ~•rn•r,,I d(• l&lt;1 N&lt;1, ion dP h&gt;i&gt;n•ro ,, ¡unto d,• 1'Jl~. Vl'.tS&lt;' Nu,-,./1,1 fi,•11/&lt;1:1 11,•1 r.,
Mí•xiw, ALN, J998, 1 1 pp.
11• AHM NI ., )11&lt;111 f_ Ri( lwr, R.__"&lt;·1i11 /11,;t,•11cn,,•111¡•cud1t1,/,1 ,l.: N11&lt;~'•' 1,u.:./,• 1S-r-ISS.'i, JAA3, t\h.. r 2.
•~ An hivo lr,1,-si.i d(•~n Agu~tm () ,m.._1,,, T&lt;'x&lt;1,), 1 1hm 1. l ld u11&lt;1nnt•atl,•I l o . .il 17 d,, .,hnl d,• J~tJ.
IR Ar(hivo dt'I Conr,r(•so d&lt;'I 1-s tdd,&gt; dt' Nw•vo 1&lt;'&lt;&gt;n (Al 1-NI.), ,•xp. 1.N. "hp,•d i,•ntP .,.,l,r,• ,•I
,-stahl,, imi(•nlo d&lt;' unc1 , olon1&lt;1 , ivil ('ll PI '&gt;.1l&lt;1d,, por J,,s V&lt;'&lt; in,-,.; d,• 1,m•d,&gt;t¡uP lo "'li, 11,111·, '-&lt;1lv,1d,,r
CuÍ'llar d Jos,• Maric1 1'. ir&lt;1s, Mont,•rn·y, 2'-) d,• n1&lt;1r10 d,• 18-19. Agr,,dl'/«&gt;" Id p roh"&lt;&gt;r,1 H,&gt;rl,•n, i,1
Cc1111m ho PI &lt;ffl'&lt;)Ui(&gt; d('('Sl1-.; d,x 111111•n1,,-. &lt;JW' ,•11,, p11bl1t o t,unbi('ll ,•n ~1111.lrk11•m-,. :¡ a,-.·11/:11111.-i1t,.,_ ,·11
N11cv11 Í.(In1,tg/,r,; XVffl 1¡ XIX cm1tr,, ¡,1/1,1,; m d 11,•11&lt;', Monlt•m•y, U111v,•r.1d,1d Autont~n.1 d,· Nm•vo
i-: '"(

clflci ( it•nt~rctl dl' lci Rt~puhlit&lt;I

1

Ml'X it dlld

1,-.in, 19'-JI, 775 PI'·

552

comercial que aún no termina. Ante el intenso movimiento comercial aún
entonces sin ferrocarril, el consulado de Matamoros hubo de abrir en 1871 una
oficina comer?"J en la__Villa de Nuev~ La redo para que conociera y tuviera
control de _la tmportaao1: y exportacion.19 Años antes, durante la guerra civil
norteamencana se hab,a desatado también una intensa moviliz.ación
conv~endo a la región del Río Bravo en un espacio económico común, como
lo ~ons1deran Ma~io Cerutti y Miguel González Quiroga.20 A este periodo se Je
atribuye la espeae de que la franja ribereña de Tamauüpas fue entregada a
este ~tado por el presidente Benito Juárez en desagravio de las deslealtades
cometidas por Vidaurri privando a Nuevo León de contacto con el Río Bravo.
Como recientemente lo ha mostrado Israel Cavaz.os Garz.a, nada más lejos de
la verdad, pues esa franja perteneció a TamauJipas -incluso hasta el Río
Nueces- desde mediados del siglo XVJJl.21
AJ inicio de la década de 1880, la entrada del ferrocarril a Laredo
Texas y a la Villa de Nuevo Laredo hicieron que esta pequeña villa se
traiis~?rmara paulatinamente en w1a población importante en la mutua
relac1011 con Monterrey y Laredo Texas, y que absorbiera la centralidad de la
región ?anándole la partida por un lado a Camargo y a Guerrero en
Tamaulipas; y por el otro a Lampazos en Nuevo León. Varios fenómenos es
preciso destacar: el progreso relativo de los Dos Laredos; el incremento
demo~áfico que experimentaron; el traslado de comercidntes y compañías
comerciales. Entre quienes migraron y tenían intereses en Nuevo León
debemos nombrar a Patricio Milmo, Francisco Am1endáriz, Tomás
Men~i~ichaga, Francisco y Santiago M. Belden.22 Este último fue presidente
mumcipal de Nuevo Laredo en varias ocasiones y es recordado como
benefactor.

Otro evento importante que no debemos desatender fue la pretensión
del general Bernardo Reyes para convertir a Nuevo Laredo y a Guerrero
ambas villas tamaulipecas, en parte de Nuevo León a principio; de la décad~
de 18~. Para ello se valió de una vieja discusión histórica: la pertenencia del
terntono neos,mtan~erino al Nuevo Reino de León. Fracasó en el intento, pues
en Ta1~1~ulipas topo con pared al enfrentarse a la discusión histórica y
to~grafica que le propuso el gobernador de esa entidad ingeniero Alejandro
Pneto en respuesta a sus demandas. Para convertir a Nuevo León en estado
colindante con los Estados Unidos, Reyes hubo de aceptar entonces la
Hacienda de la Pita en el Estado de Coahuila, donde sin mediar un estudio
mas que circunstancial -y sin duda inducido por la conflictividad política de
los grupos coahu1lenses con el porfiriato- se estableció la población fronteriz.a
'" 1l,-p.: rtnwnt 1&gt;1_'-l,11&lt;• by Un11t•d '-,t.i lt.., , onsulM offi, idls &lt;11 Nu,•v,, 1dí(•do, ( \din C. 1on•n,
H1,t,•11rnl ~Ai tel1 ;,f Nu,: ,, I ,11 u/11 C.•11,11/:11,, Nu,•v,l 1 .irPdo, J&lt;l-11 .
;,, M&lt;trio c·,·rulti y Migu(') ( ;1111,,l,•1 0 u in~~•l, "( ;u,•rr&lt;1 y l 0 111,•r, io &lt;'11 torno c1I Rk&gt; Br,,vo (1855-1867).
l 11w&lt;1 lro11t,·n1&lt;1, '"'I" " 10 &lt;'&lt;•norni,o 11&gt;1111111". H1,t,•11n A-kx1cmm, (15R), v. XI., Núm. 2, o,t uhn&gt;di, 1&lt;•mhn• d,· J&lt;)ll(), PI' 2¡;__297_
.!I l",rctd ( ctVd /t'S ( ,(l í/(1, 1:,,.~ 1l 111~f1 1lltl1h N1tc\..1,1 f &lt;.'llu, M,,xil(), F( ....., fl}l).t , p. 17:\.
-- hlu,,rdo Al,1n on ( ,mtu, f-;•,•/11,1,•11 :¡ ,/rf'c·ml.-11011 C/1 d 111•/l':'lt la~ ,111,/adc~ ti·,111/cn:n~ de
1111/lflllh/"1", Tiju ,111&lt;1, H ( &lt;ll&lt;'gi1&gt; d,• 1,, ¡. ron!N d N,&gt;rh•, 1990, 1'·
0

:n.

.

�de Colombia en 1892. Como resultado de la escaramuza políticia del
momento, Nuevo l..aredo fue ascendida de la categoría de villa a la de ciudad,
con el nombre de Ciudad l..aredo de Tamaulipas; y Colombia resultó ser una
fundación laredense -de los Dos Laredos- ya que la mayoría de las familias
que emigraron a hacer la nueva fundación llegaron, como era n~tural, de_estas
poblaciones que eran las más cercanas.23 Con esto se reprodujo el patrón de
poblamiento del noreste que ya había consignado Israel Cavaz.os Garza_ f que
hemos anotado anteriormente. Fue la Aduana de Laredo la que abno w1a
pequeña oficina que se encargara de la vigilancia fiscal en la nueva población
de Colombia.
La Revolución mexicana trajo a la entonces nombrada Ciudad Laredo

de Tamaulipas una nueva oleada de migrantes del mismo Tamaulip'."5, Y de
Coalluila y Nuevo León. Varias familias de esos estados se ~?leaeron en
alguno de los Dos Laredos. O bien llegaron a w10, e mdJStintamente
cambiaron al otro. Por citar solo algunos regiomontanos o nuevoleoneses que
vivieron o nacieron en l..aredo se debe nombrar a Nemesio Garáa Naranjo,
Enrique Naranjo, Manuel De la Garz.a, Isidro Vizcaya Canales, Aurelio
Gonz.ález Henry, Matías De Llano y Manuel De Llano Martínez. ln~uso se
debe recordar a la comunidad de religiosas del Sagrado Corazon que
"trasladaron su colegio y sus alumnas de Monterrey a Laredo Texas.24
En el decenio de 1930, la carretera nacional fue un nuevo vínculo con
Monterrey. En ese tiempo un incipiente proyecto de industr~ción en
Nuevo Laredo atrajo capitales y bancos regiomontanos. Pero no fue smo ha~ta
mediados del siguiente cuando, después de la Segunda Guerra Mundial,
Nuevo Laredo y Monterrey fijaron su propia identidad al me~os hasta
principios de la presente década. Se estableció así un consenso regtonal que
equilibró las actividades geoeconómicas de la región noreste. Monterrey se
definió como ciudad industrial y comercial, y Nuevo_Laredo como centro
prestador de servicios aduanales y todo lo que ~plica: ~!ta~~n,
afianz.amiento, transportación (carretera y ferrocarrilera), fiscaliz.aaon,
financiamiento, alijo.

laredenses -especialmente los del lado mexicano- tienen en Monterrey lazos
familiares, comerciales o académicos.
En estos últimos años, esta pequeña región del norte de Nuevo León,
del noreste de CoahuiJa y del occidente de Tamaulipas, cuyo centro de
atracción son los Dos Laredos y que indudablemente se vinculan con
Monterrey, ha tenido una serie de cambios derivados de la virtual
modificación de los elementos fundamentales que definen la estructura de la
frontera. Se ha _puesto de manifiesto que la planeación del desarrollo regional
de la frontera no puede fundamentarse solamente atendiendo a cuestiones
económicas, comercialés o fiscales; sino que hay cuestiones sociales, políticas,
éticas e históricas que es menester tener en cuenta ya que la frontera no es solo ,
un lugar de paso de mercancías o pasajeros, sino que, al menos
históricamente, las fronteras mexicanas han derivado en lugares de
establecimiento de poblaciones con una intensa interacción.
En todo este proceso histórico de la frontera la ciudad de Monterrey
ha desarrollado un papel fundamental que aún no termina. El futuro había
augurado para ella y para su región nuevos derroteros que se han visto
temporalmente ensombrecidos por las circunstancias políticas y por las
recurrentes e intempestivas devaluaciones del peso y la inestabilidad de los
precios del petróleo. Pero no es ésta la primera vez que esto sucede. Los
norestenses salieron adelante a pesar de las circunstacias adversas de guerras
internacionales, revoluciones civiles, divisiones internas, sequías o
inundaciones. Monterrey esta ahí desde hace cuatro centurias, otras
poblaciones de la región estaban ya antes y otras vinieron después. Los
hombres y mujeres van y vienen por la región fundando pueblos, familias y
patrimonios. Y la historia es ya muy vieja como para no mostrar a cada paso,
que los lazos que wien a los habitantes de esta región, podrán estrecharse a
medida que tengan en cuenta los conocimientos de esa historia interestatal, y
ahora también internacional, que los explica a sí mismos y a los espacios
donde conviven.

Hoy muchos regiomontanos y nuevoleoneses tienen e~ ambos
I..aredos intereses y relaciones por compartir. Los Dos I..aredos tiene una
centralidad innegable en el norte de Nuevo León que el Ejército mexicano y la
Iglesia católica han entendido al rebasar las fronteras -políticas ~tales al
momento de diseñar y establecer sus propios espacios. La guanucron de_ la
plaza de Nuevo Laredo comprende las poblaciones del norte de Nuevo León;
y Nuevo Laredo pertenece a la zona militar con sede en Monterrey. Por su
parte, la diócesis de Nuevo l..aredo establecida muy ~ent~mente en 1989
comprende varias poblaciones nuevoleonesas. Al nusmo tiempo, muchos
Manuel Ceballos Ranúrez, "El control geopolítico en el noreste porfiriano: Nuevo Laredo y la
fundación de Colombia en 1892", Frontera Norte, v. 3 rnÍII\. 5, enero-junio de 1991, P· 9 Yss.
24 [María del Refugio Ornelas], Vida del Ilmo. Monseñor Dr. Enrique Tomás Lozano, Nuevo
Laredo, Impresores del Norte, 1957, s. p.
Z3

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�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>ANUARIO DEL CENTRO
DE
, ES17UDIOS HUMANISTICOS
25

UNIVERSIDAD AUTONOMADE NUEVO LEON

1998

��HUMANITA~2

�~O DEL CENTRO
DE
10S HUMANISTICOS
25

lJNIVERS DAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
.

1998

�HUMANITAS
Derechos Reservados ©
por el Centro de Estudios Humanísticos de Ja U.A.

responsabilidad den ada de los estudio contenidos en este Anuario,
corresponde , lusivamente a sus respectivos autores.

A UARIO DEL CENTRO D ESTUDIOS HUMANÍSTICOS
DE LA
NERSIDAD UTÓ OMA DE
O LEÓ

TRO DE E ODIOS HUM
ÍSTICOS DE LA
NERSIDAD AUTÓ OMA DE NUEVO LEÓ

Director
Dr. Agustín Basave Femández D I Valle

Jefe de la Sección de Filo ofía:
EGU DA EDI 10
Agosto de 1998.-500 jemplares.

Dr. Ricardo Miguel Flores Cantú

Jefe de la ecció11 de Letra :
Dra. Alma 1lvia R drígu z

Jefe de la Sección de Hi toria:
Profr. Israel Cavazo Garza

Jefe de la ección de Ciencias ociale.:
Lic. Ricardo Villarreal

HUM

1T S

Correspondenaa: Centro de Estudios
Humanísticos.- Dirección Biblioteca
Magna Universitaria.- A e. Alfonso
Reyes o. 4000 te. Col. del orte,
C. Postal 64440, Monterr y, .L.

rramb1de

�ÍNDICE

SECCIÓN PRIMERA
1

FILOSOFÍA
DR

AGUSTLN BASAVE FERNANDEZ DEL VALLE: Fundamento y
Esencia de los Valores -Signiftcaci6n y Sentido de la Axiología . . . 13

DR

RICARDO MIGUEL FLORES CANTU: Nicolás de Cusa y la
Docta Ignorancia -Consideraciones lústórico--.ftlosóftc.as- . . . . . .

25

EUDALDO FORMENT: El Legado Agustiniano de ur.a Ciudad
de Dios" . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

39

ALBERTO CATURELLí: La Sinderesis. Y el Relativismo ético
Contemporáneo . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

6.5

DR.

DR.
1.

DR.

DR.

DRA.

HENRICH BECK: Técnica entre sentido y contrasentido
Ln Co11trnriednil Complementaría e11fre los Hemisferios C11lturnles tle
Europa, de Africn y de Asia -En 111111!0 de partúla de América- . . . . . .

75

MARIANO CRFSPO: Fundamentos de una Teoría
Fenomenológica-Realista del Juicio . . . . . . . . . .. . . . . . . .

93

MATILDE JSABELGARCIA LOSADA: Un Filosofar
Existencial Fttn~nte de una Filosofta de la C11/h1ra . . . .

131 ·

MTRO. JOSE ANTONlO DACAL ALONSO: La Filosofía del Derecho
del. Kant . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . _..

145

MTRO. ENRIQUE l. AGUA YO CRUZ: La Muerte en la Filosofta de
Agustín Basave . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

171

7

�ERCERA

SECCIÓ
SECClÓ

EGU

DA

CIE

CIAS SOClALES

LETRAS

LIC.
DRA. ALMA SILVIA RODRrGUEZ: LA Sociolingüísticaante el

umbral del Siglo XXI

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 197

MTRA. EUGENlA HOVENAGHEL: La Estrategia Persuasiva de
Alfonso Reyes: Un Ensayo Representativo . . . . . . . . . .

. 213

MTRA. LAURA ESTHaA GARCIA ALV AREZ: La Enseñanza del

Inglés en el Programa de Educación Bilingüe en el Nivel Medio
Superior de la Univcrsitiad Autónoma de Nuevo León . . . . . . .

DR.

MTRO. GABRIEL VARGAS LOZA O: La Denwcracia Liberal y sus
Limites

357

MTRO. JOSE LUIS PRADO MAILLARD: Las Vías del Poder
Presídendal: Una Comparadón Franco-Me.:xicana . . . . . .

369

231

IV
~1ENDIOLA: El Amor en los Tiempos del Cólera
(Reflexiones Sobre 11r1 Discurso Amoroso) . . . . . . . . . . . . . 261

MTRO. JOSE MARIA INFANTE: Ap1intes para una Psicología en el
Siglo XX1 . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 391
LIC.

MTRA. SARA ALICIA ANCIRA ARECHIGA: Bilingual Educatíon
as Stt~h does not and canr,of Always Replace Second lAnguage
Teaclung far tf,e P11rpose of Developing Second Lmiguage Ski/Is
we Slwuld think of Bifing11al Education and Foreign or Seeond
Language Teaclúng as Natural Allies Rther tlian Alternatives
(Po/it:;er 1977 in Milk 1985:670) . . . . . . . . . . . . . . . . . .
DORA G0 ZALEZ CORTINA: Literatura f-fispm1oamericana
Contemporánea. Argentina, Colombia y Chile . . . . . . . . . . . .

JORGE MELENDEZ BARRO : l.Ji volució11 de la f.str11ctura
alarial del Area Metro¡x,litmm de Monterrey durrmte lo. Noventa . . . . 407

LIC.

ISABEL ORTEGA RIDAURA: Fomento lhd11strial y Definición
de Grupos Empresariales Monterrey 1940-1650 . . . . . . . . . .

441

269

LIC.
LTC.

RICARDO VILLARR:EAL ARRAMBIDE: La Constmcdón del
"Significado" en la Obra de Max Weber: Su Importancia para la
Comprensión de lo Sodal . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . 349

295

ROGELIO CANTU MENDOZA: La Evaluación Instihtdonal
como Estrategia para el Mejoramiénto de la Calidad de la Educación
Superior en México . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 457

LIC. GUADALUPE CH A VEZ GO ZALEZ: La Formación de

Profesores; Una Necesidad en Disettsión . . . . . . . . . . . . . . :
LIC. MARGARITA RIOS FARJAT: Cuando la Poesía es Bandera.
Una Introducción a la Poesía Soda/ de YevgLCeni Yevh,slienko

311

SECCIÓ

CUARTA

329

HISTORIA

LIC. ARL~D A AVTLA: Las Mujeres en la Literahtra Infantil y
f11ven1I

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • .• _ .

341

PROFR.ISRAEL C;AV AZDS GARZA: Algunas Fuentes para la Historia
de la Evangelizadón en el Noreste . . . . . . . . . . . . . . . . . 473
PROFR.TOMAS MENDIRICHAGA CUEVA: La Seg1tnda Universidad
de Nuevo León (Año Lectivo 1948 - 1949) . . . . . . . . . .
9

487

�ING.

TEODORO AMERLLNCK Y ZIRlON: "Origen_y Desarrollo de
la Ciudad de Monterrey" . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

MTRA. PATRICIA GUADALUPE ALFARO GUERRA: Francisco
Barbadillo y Victoria, Apuntes sobre su Historia . . . . . . . .
DR.

MANUEL CEBALLOS RAMIEZ: Monterrey y los dos Laredos:
Relación Bicentenario . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

513

523

547

Sección Primera

SECCIÓN QUJ NT A
COMENTAR I OS Y RESEÑAS

Comentario al ,íltimo Hbro del Dr. faJandro Agazzi "El Bien, El M.al y La Ciencia"
Las Dimensiones Eneas de la Empresa Científico-Tecnológica, Dr, Agustín Basa ve
Fernández del Valle, 559. --Palabras de Presentación del libro "Meditadón sobre
la Pena de Muerte" del Dr. Agustín Basave Fernánde:: del Valle, Dra. Mireille
Rocatti, 565. --Dr. J. Ramón Palacios Vargas, 571. ---Historia de las Grandes
Empresas en México, 1850-1930, Jorge Meléndez Barrón, 577. --Williams K
Meyers, Forja de Progreso, crisol de revuelta. Los Orígenes de la Revolución
Mexicana en la Comarca Lagunera, 1880-1911, Gobierno del Estado de Coahuíla,
Israel Cavazos Garza, 583. -Eb11er, Fcrdinand: La Palabra y las Realidades
Espirihtalcs, Dr. Alfonso López Qu.ú,tás, 589. -Orti:;-Osés, A. y P. Lanceros:
Dicdonario de Hermenéutica. Una obra interáisciplinaria para las ciencias
humanas, Dr. Alfonso López Quintás, 591. -Kancyper, Luis. La Confrontación
generacional, Walter J. Gamboa Sandoval, 593. --Marmel, Elaine. Microsoft
Excef 97 Visual, Sergio Eduardo González González, 595. ---La Profesión. 511
Condición Soéial e l11stit11cional, Alicia Olivares, 599. ---Zaid, Gabríel. Tres
Poet.as Católicos, Juan Caries Magallanes, 601. ---Srwaler, Fernando. El Valor de
Educar, Alejandra Treviño González, 605. --La Filosofía como Propedéutica de
Salvación, Matilde Isabel García Losada, 611. --Psicología Ed11catí11a. Anila
Woolfolk, Dora Gonz.ález, 6]9. --u? Inteligencia Emocional, Héctor lzaguirre
Rivera, 621. -"De 1111 Diario y 1t11a Guerra Constante", Angélica Hernández
Viera, 625. -La Frontera de Cristal pide la Vo:; y fa Palabra -Reflexiones en Torno
a la Frontera Norte-, Ramiro Alberto Rios Torres, 629.

lll

FILOSOFIA

�FUNDAMENTO Y ESENCIA DE LOS VALORFS.
- Significación y Sentido de la Axiología Prof. Jur. Dr. Phil. Agustín Basave Femández del Valle.
Director del Centro de Estudios Humanísticos de la
Universidad Autónoma de Nuevo León y Presidente
de la Sociedad Mexicana de Filosofía.

SUMARIO: 1.- ¿Que son los valores?; 2.- El modo de ser del valor;
3.- Gasificación de los valores; 4.- Significación y sentido final de la
axiología vivenciada.

1.- ¿Que son los valores?.

Hay valores como cualidades de un ente. Decimos entonces, de
una persona o de una cosa, que son valiosas. Todo ente en cuanto ente es
bueno. El contenido del ser del ente funda su valiosidad. Pero hay
también lo ónticamente valioso referido a un posible apetecer o a un
apetecer efectivo. No se trata, en este caso, de un ente real, sino de un ente
ideal. Contra el irradonalismo axiológico hay que afirmar resueltamente
que los valores son. Desde luego no son cosas reales con efectividad
tempoespacial, pero son entes ideales amables, apetecibles. Fritz Joachim
von Rintelen -quien dedicó gran parte de su vida al problema de los
valores- define el valor como "el contenido de sentido de una esenda, en la
medida en que realiza o·puede realizar un fin". (1). Del hecho de que los valores
sean algo irreal no quiere decir que carezcan de consistencia ideal y de que
escapen a la habencia. Resulta inaceptable a todas luces la dicotomía entre
ser y valor. Lotze y Scheler se empeñan inútilmente en hacemos creer que
• punto de vista, de
los valores no son sino que valen. Tratariase, según este
meras cualidades adherentes de contenido a las que conviene una "última
independencia del ser" y que son captadas emotivamente por un "a priori
axiológico independiente" en la realiz.ación del "sentir intencional".

Frente a esta postura dicotómica e irradonalista, me permito
formular las siguientes objeciones:
1.- Es insostenible el dualismo .entre ser y valor. Si los valores son algo
que se ofrece como contenido de un acto, ¿Cómo puede pensarse que este
algo no sea ser?, ¿ Cómo puede haber un tipo de objetos que no son?
2.- La intuición emocional "a priori", al lado del conocer teórico, es otro
dualismo inaceptable. ''Este sentimiento intencional, órgano específico de
13

�aprehensión del valor -expresa el Dr. Antonio Lmares Herrera-, o es un
conocimiento o no lo es. Si es un conocimiento no tiene más que un
sentido, el de ser una actlvidad, que aprehende espiritualmente objetos, y
esto solamente puede hacerlo una facultad de orden teórico. Si no es un
conocimiento, entonces tampoco puede atribuí-raele la propiedad de captar
o a pre hender objetos".

Aspectos objetivos de entes sustantivos que se ajustan a 1a ley o principio
de finalidad que satura todo el campo habencia. Aspectos de cosas o de
personas que presentan peculiares caracteres: Polaridad, diversidad
específica, rango jerárquico, normatividad.

2.- El modo de ser del valor.

3.- Si el hombre es el portador y el realizador de los valores, es un
contrasentido que se pase su vida afanándose por realizarlos para que a 1a
postre se le diga que los valores no son sino que valen. Esto equivale a
decirle que ha .realizado una pura nada.
4.- Si los valores pueden agruparse en clases diferentes- éticos, estéticos,
sociales, utilitarios, biológicos, re1igiosos- es porque sus contenidos
cualitativos están arraigados -o coordinados- en cosas, actos o sucesos del
campo de la habencia. El contenido cualitativo de los valores éticos se
coordina con determinado género de acciones humanas, mientras que el
contenido cualitativo de los valores utfütarios se coordina con determinado
género de cosas. Si el valor no es manifestació11 y expresión del ser real, no
podrá explicarse la conexión del contenido cuaütativo valioso con la cosa
real. ¿Por qué sólo a determinados conjuntos y ordenamientos de
cualidades sensibles les damos el ~aüficativo de valiosos?. Lotze y Scheler
no pueden dar razón de este hecho con su dicotomía: Entes-valentes.
De mí sé decir que no puedo concebir el valer sin algo que valga.,
¿Podrá hablarse de una existencia sin algo que exista?. Pues bien, tampoco
cabe divorciar la idea de valor de los valores reales particulares. El valor
tiene que incluirse en la estructura óntica de los entes, no en un mundo
etéreo esencias alógicas. Trátase de una manifestación activa ·del ser, de
una ordenación del ente fundada teleólogicamente. Dentro de m ¡
concepción metafísica, los valores son las importandas objetivas de /a htibenda
que sabemos estimar. Son los entes valiosos el fundamento del valor y no el
valor el fundamento de los entes valiosos. El "tipo ideal" de la naturaleza
de un ente servir~ en todo caso, para graduar el valor de su
desenvolvimiento. Solamente el ser puede complementar o perfeccionar a
otro ser. De la relación entre la formalidad actual del ente y la formalidad
actual de la tendencia natural surge el valor corno ''bien adecuado". La
potencialidad de perfección sirve d!? modelo ontológico. Cada ser
particular tiené comprimida una abtmdante riqueza de contenido potencial
valioso. En la realidad caben diversos grados de acrecentamiento de las
normas ideales. El supremo valor es Díos: Acto puro y actua1idad suma. A
mayor actualidad mayor valor; a mayor potencialidad menor valor.
.
Los valores son aspectos del ser de los entes. Aspectos de
tmporlancia, de notoriedad o jerarquía que nos mueven a estimarlos.
14

El reino del valor está ubicado en Ja categoría del ser ideal. El
hombre, que no sólo es sujeto cognoscente y sujeto comportante, sino
también sujeto valorante, se refiere intencionalmente a importancias
objetivas que le instan a realizarlas, a estimarlas o a admirarlas. No
confundamos ]a valoración-algo subjetivo- con el valor -algo objetivo-. Es
la valoración la que depende del valor y no el valor el que depende de 1a
valoración. Sobre un mismo valor caben valoraciones distintas. Un bello
cuadro pictórico puede ser valorado con un criterio económico, con
enfoque de documento histórico, o en pura contemplación estética. El
cuadro pictórico es el mismo y en él se apoyan las valoraciones distintas
que descubren diversas cualidades valiosas. Puede haber, desde luego,
errores en ]a valoración. El hecho de que sólo llamemos bellos a
determinados entes y no a otros, o buenas a determinadas acciones y no a
otras, nos está diciendo que los valores son objetivos. El hecho de que los
valores sólo existan para el hombre no quiere decir que sean subjetivos
sino respectivos. Es preciso distinguir entre el modo de ser del valor y el
modo de ser conocido.
La aprehensión sensorial o la emoción no formula juicios de valor.
En consecuencia, la esfera axiol6gica no es una esfera ateórica, como
pretende Scheler. El sentimiento del valor es posterior al conocimiento del
valor. El valor sólo puede ser aprehendido racionalmente · -para las
animales no hay valores- aunque en las regiones axiológicas más altas
entre en juego una forma de "respuesta de valor" -para utilizar los
términos de Oietrich von Hildebrand-, que Ja misma cualidad de valor
exige. El hombre introduce en la realidad un novum: Arte, ciencia, técni~,
moral Este novum introducido por el homb.re es valioso. Pero el problema
del valor no se reduce a los bienes de cultura.
La inseparabilidad del ser y el valor se expresa en los axiomas

"Omne ens est bonum" y "Onme ens est verum". Cuando no se entiende bien
el problema de las propiedades trascendentales del ser -que ya hemos
explicado en otro capítulo- se corre el riesgo de incurrir en toscas
interpretaciones como la de Augusto Pescador en su "Ontología": "Las
cosas no tienen ideas, puesto que carecen de la facultad de ideación. No
realizan operaciones de pensamiento. Luego no pueden dar ideas. Las
cosas no tienen intención ni facultad de elección, no pueden hacer el bien
15

�ni el mal; Juego .no pueden ser moraJmente buení)s. Las cosas no juzgan,
no dicen nada; luego no pueden ser verdaderas". (2). Cuando se habla de
que todo ente es bueno y de que todo ente es verdadero se está suponiendo
que _la verdad y la bondad de los entes so11 :respecto a los hombres que las
_ advierten. Porque son los seres humanos quienes integran el valor de lo
que hay en el campo de la habencia. Y me atrevería a decir que este
conocimiento del valor del ente es considerado "sub spede aeternitatis".
Porque si consideramos los entes "sub spede mortis" -como Jo hacen
Heide~ger, Sarte y Simone de Beauvoir- nada tiene valor. He aquí un
expresivo texto de S.imone de Beauvoír: "Puesto q:ue todo hombre muere,
puesto que todo acaba por terminar, nada de lo que sucede tiene
importancia; es tan equivocado esperar como desespenu'' (3).
Los valores no son cosas sino importancias, aspectos de los entes.
Como objetos ideales son intemporalesr inespaciaJes, inalterables. Al lado
de_los entes reales y de los entes ideales, están los entes posibles que no
ex:JSten pero que puedenJlegar a existir. Algunos valores -no todos- entran
en el mundo por medio de la acción humana. En este caso el valor se "
presenta como ser posible. Son los imperativos de actuar moralmente, de
hacer una ob_ra artística, de escribir un tratado fil?sófico, de forjar una obra
manual ... Tratase de ideales realizables, J,rincipios de la acción, normas de
con~ucta. Sin e_mbargo, el_~alor no debe reducirse al ser posible que puede
realizarse mediante la accton humana. Porque también hay valor en el ser
actual de UJla puesta de sol, de una gacela y de un orden cósmico.
.

3.- Clasificaaón de los va/o-res.

Los valores se clasifican en útiles (capaz, caro, abundante), uitales
(sano, selecto, enérgico, fuerte), espirih1ales (intelectuales --conocimiento
ex~~o, evidente-, '1:arales -bueno, bondadoso, justo, escrupuloso, leal-,
es_t~cos_ -beUo, graet~o, elegante, armonioso-), religiosos (santo O sagrado,
d1vmo, s~premo, milagroso). Esta clasificación orteguiana -más completa
que J~ de NicoJa-i Hartmann- tiene el defecto de hablar de valares positivos y
de valares_ negativos. Los que Ortega llama valores negativos será propio
Uamar dJSvalores. Porque una de las características esenciales de los
valores es su polaridad con los disvalores: Capaz-incapaz, caro-barato,
ab~dante-es~so, sano-enfermo, selecto-vulgar, enérgico-inerte, fuertedébit conocimiento- error, exacto-aproximado, evidente-probable,
bueno-malo, bondadoso- ~alvado, justo-injusto, escrupuloso-relajado,
~eal-desJ~aJ, bello-feo, gracioso-tosco, elegante-inelegante, armoniosomarmóruco, santo-profano, divino-demoniaco, supremo- derivado
milagroso- mecánico.
'

16

Existen otros criterios de clasificación: Vafores de cosas y valores de
situaciones. Según los tipos de bi~es creados: Valores morales que van de
persona a persona,, valores que elaboren objetos (materia espiritualizada),
valares técnicos, valores téoricos, valores estéticos. Las importancias objetivas que
suscitan nuestra estimación pueden ser posibles - (realizables) o actuales
(realizadas). En cuanto realizados, los valores son temporalizables,
individualizables condicionados por una circunstancia real y por una
existencia de un ser humano realizador, sujetos a la hore elección de un ser
personal.
Es indiscutible que en la vida humana hay que optar entre valores
diver~s- Es evidente que unos valores son superiores a otros. También las
capas de la realidad se ordenan jerárquicamente. La jerarquía de los
ví)}ores no sólo atañe a la valoración sino a su ordenación objetiva dentro
del campo de la habenda.

Axios en griego, significa "digno". La axiología en el noble y
profundo significado que derrama su etimología es una teoría de la
dignidad. La dignidad que se levanta sobre todas las núserias: ,rSiempre
creerá el hombre en lo sobrehumano. Llámelo lo divino o lo ideal Sin un
ideal por encima de sí mismo el hombre no puede marchar derecho, en el
sentido espiritual de la palabra. Eso sobréhumano que tiene caracteres de
modelo es·el mundo de los valores espirituales. Aún el más grande de los
hombres tiene a ese mundo por encima de sí, como también dentro de ·si
mismo. Pero estos v_alores, que guían la conducta humana y animan su
pecho, no son inventados ni se los vuelve a acuñar por transmutación; son
descubiertos y, como las estrellas del delo, se van haciendo visibles a los
hombres paulatinamente con el progreso de la cultura. No son viejos ni
nuevos valores; son los valores" . (4). ¡Magníficas palabtas! Añadamos, tan
sólo, que la visibilidad mayor de los valores no solo depende del progreso de la .
cultura sino también -y acaso más- del amor al valor infiní.to que es la absoluta e
infinita perfección del absoluto mismo.

17

�Después de estudiar críticamente varias clasificaciones de valores,
que se han propuesto en la historia de la Axiología, me ab:evo a proponer
u.na nueva y sencilla clasificación:

1.- DEL AGRADO (SENSIBLES)
A).-INFRAESPIRITUALFS{ 2.- DEL PLACER (HEDONI~OS)
3.- DE LA VITALIDAD (BIOLOGICOS)
VALORES

B).- FSPIRITUALES

q.- SOBREHUMANOS

CLASIFICACION DESDE EL
PUNTO DE VISTA FORMAL

1.- ECONOMICOS
2.NOETICOS
{
3.- ESfETICOS
4.-ETICOS
{ RELIGIOSOS

1.- VALORES rosmvos
Y DISV ALORES
2-VALORESPERSONALES
Y VALORFS DE COSAS
3.- VALORES PROPIOS
Y VALORES DERIVADOS

Mi criterio de clasificación estriba en la relación de los valores con

res~~to al hombre. Hablo de respectividad, no de relatividad. Hay valores
espmtuales que encaman los -~ombres; val.ores infraespirituales que
pertenecen al mWldo de la sensíbilulad, del placer físico O de la vitalidad y
valores sobrehumanos,. que el hombre no inventa ni produce, pero realiza ~
uxili
~ a . ~ que vtene de lo alto. En esta clasificación, los valores
infraespmtuales ocupan el rango más bajo en la escala axiológica. Sobre
esto~ valore~, encontramos los valores espirituales (económicos, noéticos,
estéticos, éticos) que el hombre descubre y real.iza en su vida·
la
ús "d d
, Y en
c p1 e e ~os los valores nos encontramos con los valores religiosos:
Lo santo o divmo, la adoración y la piedad.

4. • Significación y sentido de la final de la axiología vivenciada.
E~ta época _de subversión de los valores apremia la tarea de
reconstruir la tabla ¡erárquica axiológica. Toda ética se fundamenta en la
ontología. El valor se entronca en el ser. El mundo con sus componentes no
~ presenta ~omo algo neutro. La valiosidad la encontramos en las cosas
sm confundrrse con ~ - Las cosas son depositarias del valor; por eso se
nos presentan como bienes. Fenomenológicamente, el valo.r: se nos aparece
18

omo una ualidad ideal, residente en las cosas. Estos valores presentan
m dos o categorías de ser y de ofrecer: 1°. - Exigibilidad: Esto es, un
imperativo, con deber ser, que reclama cumplimiento; 2º.- Polaridad:
Siempre aparece el valor y el anti- valor; 3º.- Respectividad: Todo valor,
aunque no s r lativo, se nos presenta como respectivo al hombre, como
referido -directa
indirectamente- a las personas; 4º.- Objetividad: Los
valores n indep ndientes de las valoraciones hu.manas. No es valor el
que depende de la valoración, sino la valoración la que depende del valor;
5°.- Jerarquía: Hay valores superiores e inferiores, unos deben ser preferidos
en confrontación con otros. Se requiere reflexión filosófica para advertir las
jerarquías entre los valores; 6°.- Heterogeneidad: Los valores son
irreductibles los unos a los otros, impo ible cuantificarlos en cuanto a
valores. Lo que p demos uantificar -no sin ciertas dificultades- son los
bienes, los valores concreto de las cosas o de las personas;
7° .- Tncorporeidnd: Uno de los caracteres de los valores -en su acepción
fenomenológicala irrealidad o idealidad. Por eso hablamos de
incorpor idad; 8º.- Intemporalidad: Lo valioso. Las valiosidades que se
desprenden de las cosas valiosas, no sufren mutación en su ser incorpóreo,
ideal La historicidad tá en e1 descubrimiento o proftmdización de los
valores qu se dan en el tiempo y la historia; 9°.- Realizabilidad: El destino
de los valores es u encamación en los hombres o su incorporación a las
cosas; 10º .- Trascendencia: Los valores estánmás allá de las realizaciones
que de ellos se hagan en el mundo y en la historia; 11º.- Inespacialidad: Por
ser incorpóreos los valores no ocupan espacio; 12º.- Difusividad: El valor es
comunicativo, apela a otros valores.
La axiología que cada hombre reconoce y mantiene en su vida,
aunque no es fruto de su cosmovisión, está subalternada a ella.
El hombre es un sujeto cognoscente, un sujeto comportante y un
sujeto valorante. Experimenta valores en el desenvolvimiento de la cultura
y en la comunicación cultu.raJ entre los pueblos. En el aprendizaje cultural
- iempr con ingrectiente axiológico-, los hombres encuentran valores en
las cosas, n la naturaleza, en el arte y en las ob:as personas. Nuestro
contacto on la cultura favorece el descubrimiento de nuevos valores
culturales.
Aprendemos, recibimos y transmitimos valores. Pero
advertimos que esos valores no dependen ni de nuestra nación, ni de
nuestro tiempo. Nos limitamos a preferir, elegir, seleccionar, o criticar lo
que nos parece valioso o disvalioso. El hombre es, no solo un animal capaz
de experimentar valores, ino un incansable buscador y realizador de
valores. o podríamos entender la lústoria sin la infatigable búsqueda
axiológica. Los proyectos -políticos, económicos, o sociales- son siempre
criticables. A la luz de los valoTe , el hombre sueña y programa el orden,
la paz, la justicia, la libertad, la disciplina, la seguridad, el bien común ...
19

�Nuestras esperanzas religiosas de inmortalidad, de resurrección, y de
salvación, giran en tomo a los valores. Por eso tienen un carácter
universal. En el mundo del ser habita el valor.
El valor es algo digno, noble, perfecto en su orden. El vocablo
axiología que viene de la expresión TA AXlA significa dignidades, noblezas
y perfeccio11es en cosas, animales y hombres. En la cultura grecolatina, los
valores significaban los seres dotados de valía, de excelencia, de perfección
que los hacía dignos de estima. La axiológia contemporánea estudia las
cualidades que hacen valiosos a los objetos. Pero esas cualidades se
estudian en sí mismas, independientemente de las cosas. No hay grupo
humano, ni pueblo que carezca de un (núcleo axiológico). Todo hombre,
todo grupo, todo pueblo, presentan un estilo de vida, un modo habitual de
.valorar, jerarquizar y constelar valores. Se vive conforme a una pléyade de
valores que orientan en vidas humanas. Ya sea el valor-ser o el valor como
razón en la forma ,liel ser-valioso, los valores han sido y siguen siendo
objeto de la reflexión filosófica y de la praxis política.
[a esencia o modo de ser peculiar del valor tiene su génesis en el
mundo de los hombres. Pero en sí mismo no depende de ningún origen
g¡Joseológico: Todos los valores se real.iz.an de modo limitado. Todos los
valores, en última instancia, se fundamentan en el Espíritu trascendente, en
el Ser fundamental y fundamente. E1 hombre, desde una perspectiva
antropológica, es producto, sujeto, fin de los valores. Hay una autonomía y
una dependencia del hombre respecto al orden axiológico. Podemos
estudiar los valores en la práxis humana y en el depósito cultural. Si la
valiosidad es inherente al ser de los entes, la noción de valar es una 11odón
primera.. Advertimos el valor desde el momento en que advertimos la noindiferencia que nos suscitan las cosas, la desigualdad entre ellas. Unas
cosas nos ímportan más que otras. Nuestra intinúdad está en contacto con
la notoriedad, la importancia y la dignidad que les acaece a los entes que se
ajustan a su teleológia. El sujeto personal encuentra, en otros hombres o en
cosas, exigencias de actitud preferentes. En este dinamismo teleológico del
ser de los entes, observamos que las cosas o los sujetos valiosos tienen
todas las perfecciones que deben tener según su esencia. Ciertamente hay
una razón formal -el valor- que hace que los entes sean valiosos. Trátase de
valiosidades concretas que encontramos en entes físicos, en entes ideales,
en entes cósicos y en entes-personas.

Los valores son bienes propios del hombre, en cuanto se los apropia,
aunque la valiosiadad trasciende al hombre. No pienso que caiga, formalmente,
dentrq de la dimensión de lo "bueno", porque no podemos limitamos a
ningún sector del mundo de lo valioso. Sabemos que el dinamismo valoral
trasciende toda realización concreta de valores. Apuntan hacia un modelo
ideal infinito o ilimitado. Exigen plasmarse en la existencia humana,
20

conservarse
incrementarse dentro de ella. Son deseables porque son
valiosos. Su valiosidad nos atrae, nos complace, nos agrada No se trata de
proyecciones subjetivas, sino de estimaciones de objetos y personas. Los
entes no son constituídos valiosos por el ser humano, pero no se advertiría
su valiosidad sin el hombre. Los descubrimos y los realizamos en situación
y en circunstancia, aunque sabemos que trascienden todas las situaciones y
todas las circunstancias. En cierto sentido, la persona es correlativa del
valor. Pero el alor, per se se daría en la creación, aunque todavía no
hubiese personas. El hecho de que los animales no adviertan los valores, no
significa que los valores no existan. Tampoco cabe decir que los valores son
solamente bienes propios del hombre, aunque sea el hombre quien los
descubra. Los valares empíricos son realizaciones imperfectas de los valares
ideales. Cabe decir, en consecuencia, que los valores ideal.es son con.figurativos
con respecto al valar empírico. Pensamos en los valores ideales sin defectos
pero advertimos las limitaciones en los valores empíricos. Todos los valares
ideales se realizan de un modo supremo y perfecto en Dios: Valor de los valores,
fundame11to último del orden axiológico. Los valores empíricos participan e
imitan -de modo deficiente- al modelo super-emiente, a la suprema causa
ejemplar. Por ser Dios Ser Supremo, es también valor máximo en el que
están fundamentados los valores ideales. Hasta los más sublimes valores
empíricos nos producen una insatisfacción. ¿ De donde proviene esta
insatisfacción? De que solo imitan parcial e imparcialmente al valor
máximo. Toda experiencia de limitación axiológica nos insta a la
trascendencia. Las valiosidades ideales que el hombre descubre, no pueden
ser infinitas porque se mantienen en la línea de la oúsma esencia de esas
valiosidades. En las ciencias y las artes humanas se encuentran siempre
limitadas en su modo de realizarse. Sin la axiología no habría criterio para
distinguir los verdaderos progresos humanos en la historia. En este mundo
en que vivimos, los valores de toda especie son dignos de realizarse para el
bien de las p rsonas. Nuestra dignidad, nuestra perfecpón, nuestro
desarrollo requiere, exige, la existencia -no solo la esencia- de los valores.
Ciertamente sólo el Ser Absolutamente necesario es el Valor absolutamente
necesario para los hombres. Aún así, cabe hablar de modos convenientes
de necesidad en la experiencia valoral Por eso decimos que los valores
exigen ser realizados y conservados en la vida humana.
Se llama axiología la teoría de los valores y de su estimación o
valoración considerados como aspectos distintos de los seres que se ocupa
la "ontologíi' aunque realizados en ellos. Hay juiáos de esencia, juicios de
existencia y jui~ios de valor. Los juicios de valor insumen una posición
estimativa, no se refieren en absoluto ni a la existencia ni a la esencia de la·
cosa En el fuicio de valor aparece comprometido el espíritu humano,
puesto que la estimación es cosa esencialmente humana.

21

�La cien ia y la técnica no pu den regularse sobre la base de un«
pura ética interna sin soporte óntico-axiológico. Sólo de los valores en
sentido esbicto
originan auténticas normas. El hombre no puede ignorar
que sus achvidades son axiotrópicas; esto , que están siempre orientadas por
valores. Las ciencias humanas no pueden prescindir de los valores y de las
normas. Se justifican las reglas por los fines y las normas por los valores.

El hombre n su totalidad está al servicio de Dios, d los hombres

y de la haben ia como la totalidad de cuanto hay en el ámbito finito. &amp;te
servicio se presenta como valioso por sí mismo. Lo que es intencional en el
conocimiento de lo valores,
hace extramentaJ y es vida valiosa en un
comportamiento concreto. Entre el decir y el ha er Jo dicho, entre 1querer
y el obrar, debe haber oherencia.
En la interiorización mutua del amor, el yo y el tú se convierten en un
nosotros. En este sentido, cabe decir que el amor es una convivencia valiosa,

En
hum nISima in tisfa "ón qu todo hombre experimenta
en su vida, pese a los valor s que realiza, se vislumbra siempre un ideal
uperior, un bi n axiol gic d finitivo. Cuando hayamos encontrado ese
Bi n acian , la a pira i -n convertirá en posesión. Habrá l d anso de
un anhelo cumplido. En todo ser humano xiste una ci rta obscura
conci ncia del
r absoluto, infinito, perfecto. uestro afán de plenitud
subsistencial, onsume plenih1d relativas que no instan a buscar la
Plenitud Absoluta.
Nuestra vida, mientras v1v1mos terrenalmente, es una
autoconstruc ión tica que implora un auxilio que viene de lo alto. La
axiología vivida día a día, en su sentido más profundo, se nos presenta -así
lo pienso y así lo vi o- com una propedéutica d salvación. El r sto
silen io y sper
peranzada.

una compartición de bien s, una corresponsabilidad moral, un libre
compromiso d entrega generosa. En esta generosidad, los seres humano
que se entregan se encuentran a sí mismos en mejor estado axiológico.

Cada hombre tiene una especial disposición para encontrarse, en siritonía,
con determinada zona del cosmos de valores. Ningún hombre recibe en sí toda la
vasta constelación axwlógica. Cada poca establece su sistema de
importancias, de metas, de valores que aparecen siempre en primer plano.
La Edad Media se centra en 1a f r ligiosa, el Renacimiento otorga gran

importancia al arte, l siglo XIX se embelesa con el dominio científico... En
las épo:cas de transición se difumina esa dominante axiológica. La
comprensión histórica busca ompenetrarse con el carácter axiológico
determinante d cada poca, con su rico conjunto de ndencias varias.
"Una filosofía -advierte Fritz Joachim von Rintelen- sólo puede
ofrecer algo al hombr si proporciona un contenido d verdad que incluya
una estructura de valor, que se imponga vigorosamente y esté capacitada
para imprimir un significado interior a la existencia. La vida de los
individuos y de los pueblos está determinada, esencialmente, por los
valores". El que fuera ilustre Catedrático en la Universidad de Maguncia
{Mainz), habla de valores como "un contenido de sentido cualitativo y
objetivizable, que se afirma como finalidad positiva de una aspiración
consciente o inconsciente, en una toma de posición que, según los
diferentes grados de elevación individual, puede ser realizada en el
espíritu viviente (valor real). Dicho espíritu, en virtud de un contenido
interior (valor propio) puede acomodarse, exigiendo un orden ulterior
(valores de·relación, valor de utilidad) y una interior satisfacción, a mas de
suscitar en nosotros una alegria duradera" (5).
22

23

�NOTAS BIBLIOGRAFICAS

NICOLÁS DE CUSA Y LA DOCTA IGNORANCIA
--consideraciones histórico-filosóficas-

(1) Fritz Joachim von Rintelen: "Die Bedeutung des Philosophischen
Wertproblems", en Philosophia Perennis, Geyser, Festschidt, Regensburg,
1930; II pág. 933.

Dr. Ricardo Miguel Flores
Centro de Estudios Humanísticos - UANL

(2) Augusto Pescador: Ontología, pág. 83, editorial Losada, S.A.

l Antecedentes.

(3) Simone de Beauvoir: El Existencialismo y la Sabiduría popular, pág: 27,
Editorial Siglo Veinte.
,

Después de las tinieblas del siglo XIV -(guerras devastadoras, grandes
pestes, involución de la productividad agrícola, despoblamiento en el campo y en
las ciudades)-, en que nuevamente la posibilidad del conocimiento humano, y la
confianza del hombre en sus potencialidades había quedado comprometida,
habrá de corresponder a Nieklaus Otrypffs el laborioso trabajo de -restablecer
paulatinamente las bases para un nuevo despliegue de la razón humana; de
hecho se trata de una labor de reconstrucción. El nominalismo había dejado muy
averiados e inseguros grandes segmentos de lo que durante la Edad Media había
sido consíderado como saber. Pocas veces en la historia se han visto tan
seriamente amenazados los logros civilizacionales de los siglos precedentes -al
igual que ahora, en el tránsito del siglo XX al XXI-.

(4) Aloys Riehl: Friedrich Nietzsche, 17". Ed. Stuttgart, 1920, pág.165.
(5) Fritz J~ac~ von Rin ~elen: "Presentación de mi propia Filosofía'' , en el
vo~~en CnSts de Valores , pág. 82. Compilado por Jesús González López,
Ed1c1ones de la Universidad Católica de Quito, Ecuador, 1982.
1

En el ámbi:-o del pensamiento, la situación que a la sazón se presentaba
era la siguiente: al no ser posible partir de lo Infinito, porque por principio es de
suyo incognoscible, y quedar excluída la posibilidad de un genuino conocimiento
de lo finito, -ya que éste no puede derivar de su Principio-, aparece lo individual
como un irracional Jactum puro. Había entonces la necesidad de plantear el
problema en otro terreno, al lucir como inviable y sin sentido la noción misma de
conocimiento.
Se requería en consecuencia de un nuevo punt.o de partida para el
conocimiento natural, y será precisamente Nicolás de Cusa quien plantee en
primer lugar su problemática en términos filosóficos en e1 siglo XV. No se partirá
más de principios de suyo aprontados por la fe. Fe y conocinúento del mundo
habian quedado separados por 1a filosa navaja de Ockam.
Por otro lado, es esa una época de enfrentamientos de dos visiones de la
realídad que se oporúan tenazmente: «platonismo» y «artistotelismo». Ambas con
sus respectivas 'plazas fuertes'; los primeros nucleados en tomo a la (&lt;Academia
platónica de Florencia», y los segundos, operando desde su bastión en la
Universidad de Padua, con fuerte apoyo en su enclave veneciano.
El aristotelismo del quatrocento estaba cifrado ftmdamentalmente en clave
averroísta, si bien había versiones alternas como la llamada alejandrina. ¿Cuáles
eran entonces las tesis básicas de «el Comentador (de Aristóteles)», ante las que
25

24

�tuvieron que perfilar su pensamiento Nicolás de Cusa y los platónicos de aquel
entonces?

n. Aristotelismo averroísta.
Los grandes filósofos musulmanes coincidían desde luego en varias tesis
aritotélicas. Tanto Alfatabí, como Avicena, Abentofáil y Avempace afirmarán
con Averroes (lbn Rochd [1126-1198]) la wtldad del intelecto, así como la tesis del
alma como forma del cuerpo. Averroes añade que existe una razón -"ht1ica" la
denomina- que es eterna; y es por medio de ésta como el intelecto agente
separado (inmaterial) se habrá de poner en relación con el hombre.
Esto es, Averroes habrá de sostener 1a tesis de una Inteligencia agente
concebida como sustancia separada, divina e inmortal, que en todo caso puede
unírse a nosolros mediante la Imaginación -tesis posteriormente tan debatida
sobre todo en Occident - p ro a 1a vez rechazando la idea de que la inteligencia
humana en potencia quede reducida a una simple disposición producto de la
conformación orgánica del hombre; esta inteligencia humana, nótese, no es la
mteligenda del individuo ccmcreto, el cual, de lo único que al respecto está provisto
es de una disposición para percibir los inteligibles, disposición que a su vez
desaparece una vez que se da la existencia del cuerpo. Para Averroes el principio
de individuación habrá de residir en la materia, de tal suerte que, lo individual se
asimila a lo corruptible, y la inmortalidad devendrá puramente genérica. En el
individuo sólo hay una "eternidad potencial" 1a cual no le pertenece propiamente
a él, sino precisamente, a la Inteligencia agente.
En Averroes, "no hay creación ni procesión sucesiva sino simultaneidad
en un comienzo etemo" 1. Su cosmología, de núcleo aristotélico, admite un motor
inmóvil para cada una de las esferas celestes; esto es, se perfila 1a necesidad de que
haya actos puros sin mezcla de potencia. Estos ''actos puros" mueven por el mero
hecho de ser; además lo hacen desde siempre, puesto que "operan" por lo mismo
que son, sin haber tenido comienzo y sin que jamás puedan dejar de mover. De
esta suerte, encontramos que el ser-movimiento del mundo, es eterno.
En linea con el sistema aristotélico, postula Averroes que un motor
inmóvil mueve enla medida que "es deseado", ya que se trata de una virtud, una
energía finita "que adquiere una potencia infinita por el deseo que la mueve hacia
un ser qu no es ni uerpo ni potencia subyacente a un cuerpo, sino Inteligencia
separada, inmaterial, que inspira este deseo como causa final" 2• Lo anterior
nnplica de suyo que cada cuerpo celeste tiene entendimiento, por medio del cual
conoce a su motor y lo ama.
Corbin, Henry, Osman Yahia y Sayyed Hossein Nasr: La filosofía islámica desde sus orígenes liasta la
m,w-te de Averroes, en: Alain Michel et al., Histc,ria de la Filosofía, vol. 3: Del m"11do romano al Islam
medieual. Edit Siglo XXJ. Madrid, 1972. p. 356.
l

2

I'1id., P. 355

26

Pero así como hablamos lineas arriba de ser-movimiento como un todo
unitario, así tendríamos que referirnos aquí a una diversidad de cuerpos celestesconocimiento, ya que, estos no tendrían un ser que además conocería, sino que su ser
mismo consistiría en conocer a su respectivo motor. Ahora bien, los diversos
motores inmóviles tendrán que estar en una relación de unidad jerárquica donde
cada uno es causa de su inmediato inferior. En rigor, no es que lo mueva (ya no
sería inmóvil), sino que más bien produce o genera a su inmediato inferior, sólo que
e,temame11te; cada motor estaría así procediendo por toda eternidad de su
inmediato superior.
El discurso del aristotelismo averroísta no está exento sin embargo, de
«incrustaciones)) neoplatónicas: se remonta a fuentes de _esa índole la noción de
que todo motor inmóvil es una «inteligencia», y lo que esa inteligencia habrá de
conocer. El sist ma osmológico de Ibn Rochd se estructura sintéticamente de la
siguiente manera: Dios, motor inmóvil absolutamente primero sólo se conoce a sí
mismo; los demás motores también se conocen a sí mismos pero conociendo a la
vez su causa, siendo entonces cada inteligencia intelección de sí misma y de su
inmediata superior. El sistema se complica el especificar el número de
inteligencias y su respectiva procesión, asunto que rebasa este estudio, pero sí es
de mencionar para nuestros fines, que también las &lt;&lt;almas)) de los cuerpos celestes
proceden de las inteligencias respectivas.

El ya referido intelecto q,gente, como se asentó precedentemente, será en
Averroes único para todos los hombres, siendo 1a última de las inteligencias
separadas; al individuo no habrá de pertenecerle, como quedó establecido, más
que una posibilidad -en sentido puramente negativo- que tendr~ un papel
totalmente pasivo respecto de la intelección, la cual será por entero exógena. El _
entendimiento potencial fuúcamente tendrá lugar en el contacto con el intelecto
agente,. no siendo en absoluto, u.na propiedad del individuo en manera alguna.
En este sistemaj que será el eje de las cenadas discusiones renacentistas
entre aristotélicos y platónicos, el alma, si bien sí es la forma del cuerpo, no es
inmortal. La inmortalidad sólo puede ser genérica; la etenúdad potencial que hay
en el individuo no le pertenece en rigor a él, sino a la Inteligencia agente. Es
entonces 1a materia pr..incipio de individuación, sí, pero corruptible.

Una de las cuestiones más controve.rsiales suscitada en torno al pensar
averroísta es 1a famosa tesis de 1a doble verdad. Los especialistas siguen
discutiendo si real.mente dicha tesis le es abibuible o si es producto de
interpretaciones que no han sido del todo justas y/ o suficientemente inteligentes;
aquí no intentar mos desde luego dirimir dicho d.üerendo. Nos limitaremos a
establecer de qué se trata. Habría tesis en el sistema en cuestión incompatibles
tan.to con el Islam como con el cristianismo; el hecho es que en tales casos
Averroes reconocería como necesario 'por la razón' lo uno, pero a 1a vez
27

�sus~ntando 'por la fe' lo otro. Al parecer, nunca sostuvo explídtamente que
pudiera haber 'dos verdades'; al contrario, postuló qúe fe y razón 'telÚall que' ·
coincidir; que religión y filosofía habrían, en última instancia, de ser lo mismo.
En el último tema expuesto, por ejemplo, señaló que-filos6ficament.e no podía ver
cómo el alma podía ser inmortal; sin embargo, como creyente estaba convencido
de que sí lo era, y a la vez afirmaba que entre razón y fe no podría haber
contradicción. Lo menos que podemos decir es que, de alguna forma, no está
alejado de la verdad decir que, A verroes dio pie a esas interp.retaciones, al no
armorµzar explícitamente en su sistema religión y filosofía cuando aparecían esos
lemas controversiales. Fue parte de la complicada pero rica herencia que legó.

fil Humanismo y platonismo en el Renacimiento.
La Florencia del siglo XV va a contemp}ar cómo ante. sus privilegi~dos
se va a efectuar una genuina revoludón cultural por obra de uomini singolari.
dotados y sensible~ cuyo antiguo estatuto de artesanos devendrá en el de a~tistas;
pero este concepto va a connofár una diversidad de aspecto_s. Se trata de
intelectuales que cultivan las matemáticas, creadores de la «perspectiva
moderna» y de ideas originales en arquitectura; se rompe con los espacios
cerrados del Medioevo, para instalarse en espacios abiertos, saturados de 'luz
mágica', regidos por la . 'divina proporción' e impregnado!; de la nueva
perspectiv_a cientificij.
_

OJOS

Los filósofos habrán de explicitar las intuiciones de los artistas. En.medio
de un complicado juego de metáforas, platonismo y hermetismo son
vehiculizados simultáneamente en la avanzada del Humanismo. Proliferan los
tratados sobre la visión, pero alternan con obras de alquimia, de magia y de
astrología que incluyen elementos orientales. Se crearon estructuras súnbólicas
q~e. generalmente se entreveraban con simbolismos mágicos, ·experien~
nusticas del Uno -remonta.bles a Plotino-, matemática pitagórica y metafísicas
astrales. En realidad, mucho hubo de sincretismo en esa eclosión combinada de
tradicim1es medievales, árabes, griegas, romanas y egipcias.
Diferentes modelos de universo alternan y se suceden unos a otros
conf~~e van apareciendo las traduc.ciones, cuya secuencia será Ja que
condic1on~ las modas aut~.rales de pensamientos y cosmovisiones muy antiguos.
El humarusmo de Florenaa elabora su agenda: preeminencia del hombre, culto
de lo bello, universalidad de la religión más allá de cismas, sectas, "herejías y
11
1,eterodoxias.
Más que de un cuestionar sistemática y directamente al
cris~~o, se trata de una ambigua atmósfera, rica en fórmulas aterciopeladas,
tan inquietantes, a veces, en un Erasmo, que habla el lenguaje del apologista,
como en un Pomponazzi, que quiere ser simplemente profesor de «filosofía
natura1»"3 •
3 De

Candil.la¡, Mau rice; Historia de la Filosofía, vol 5: La filosofia en el Renadmiento. Edit Siglo XXI

~~~-~n

28

.

El méto4o fundamental renacentista va a consistir en un retorno a los
prindpios, concepto neoplatónico que fue explícitamente, teorizado por Marsilio ·
Ficino y Juan Pico de la Mirandola. Dios aparece como el principio, y el genuino
cumplimiento del destino del hombre habrá de consistir en un retorno a Dios. Pero
no sólo. En el último autor citado se añade un sigtúficado humano e histórico, de
un retomo al propio principio, esto es, a sí mismo, como medio para la felicidad
terrena, y de renovación de las comunidades humanas.
Ello conlleva .
necesariamente también, un retomo al mundo clásico, co:iicebido este como
expresión privilegiada y lugar señero de encuentro y manifestación de los
mundos y las sabidurías arcaicas, anteriores a la Hélade y la Latinidad clásicas.
Mientras los profesores parisienses se enfrascaban en prolijas y
evanescentes disquisiciones lógicas, los humanistas van transitando de la
prevaleciente cosmología hacia una nueva antropología y nuevas concepciones de
la sociedad, en base a, y a través de, los saberes platónico-plotinianos
redescubiertos (Marsilio Ficino, presa de un «furor)) platónico, traduce completos
a Platón y Plotino, así como muchos ~xtos herméticos, a los que se estimaba
entonces como íntimamente ligados a dichos autores). Y todo esto se hallaba
impregnado de metáforas relativas a la luz, a espejos, sombras, claridades e
imágenes reflejadas. El aporte de Florencia se sintetiza en tres vertientes:
prelación y centralidad del ho.mbre, universalidad de la 1"eligión más allá ,de todo
divisionismo lústóríco en -sectas, y un vehemente culto por lo bello y sus formas.
En Mirandola, sorprendentemente encontramos una especie de «vanee de lo que
serán aJgunos temas reaparecidos en el siglÓ XX bajo el nombre de
&lt;&lt;existencialismo&gt;&gt;: w. gr.: la libre determinación por parte del individuo original, de
su respectivo lugar en la jerarquía de los seres y, por tanto, de las esencias, las
cuales en ,ningún moménto habrán de preceder a las existencias; todo ello
teniendo como t~lón de fondo una atmósfera de angustia (moderna desde luego,
dado que, ya en ese entonces, todo lo sólido se desvaneda en el aire), y desasosiego
moral y social, y por tanto, político, Pico no deja sitío a astrología, a diferencia
de los de Padua, porque esta a su vez no deja margen a la libertad; no sucede así
en cambio, en el caso de la magia, ya que esta investiría de poder al hombre,
incrementando su potencial, sus posibilidades, y afirmando su personalidad ante
el Hades adverso, el destino, el fatum, los astros y cualesquier limitantes de s:u
libre creatividad y expansión.

la

Saturaba a su vez el ambiente la idea de que una sola es la religión pero
que se expresa a través de una múltiple variedad de diferentes ritos. Con todo,
subyace una lucha por la preservación de la cristiandad ante -r_ebrotes de
paganismo más o menos camouflados, lucha presente ya en un Francisco
Petrarca, cuya oposición al averroísmo es patente. Después de todo, no hay que
olvidar que "Fue Francesco Petrarca, poeta y estaqista del siglo 14, quien sentó las
bases para la defensa de cada ser humano en tanto creatura e imagen viva de
29

�Díos, contra 1a id.ea aristotélica de que algunos hombres han nacido para ser amos
y otros para ser esclavos. Petrarca, pese a que no leía griego, fue el impulsor de la
restauración de Platón en la Italia del siglo 15, así como del proyecto de efectuar
traducciones de los diálogos platónicos, por ese entonces poco conocidos en el
Occidente latino. En su ensayo de 1368, De su propia ignoranda y la de muchos
otros, Petrarca, l más influyente de los intelectuales europeos, ridiculizó el culto
veneciano a Aristóteles; sostenía que Platón se acerca más a la fe cristiana . . .".4
Los pensador s humanistas de Firenze eran muy dados a amalgamas
sintéticas que yuxtaporuan ecléctica.mente elementos de distintas procedencias,
originados en diversas tradiciones y geografías, rasgo que repugnaría
marcadamente, como se sabe, a los partidarios de Ja vuelta "Et los Evangelios y a la
letra de las Escrituras, llámense Erasmo, Calvino, Zwinglio o Lutero. Toda
filosofía proveniente de la cultura antigua -no sólo la de Aristóteles- era
sospechosa a pnori de incurrir en herejía a ojos de los reformadores.

IV. Aristotelismo averroís~ y alejandrinista.
Por otro lado, los florentinos, como ya adelantáramos, habrán de
oponerse frontalmente a sus rivales paduanos. Maurice de Gandillac ha
documentado puntualmente el 11 &amp;ente 11 paduano: nLa Universidad de Padua, que
dependía directamente de Venecia, gozaba de ciertas libertades; teólogos
tomistas y maestros en Arte~ notoriamente averroístas vivieron allí con frecuencia
en un régimen de pacífica e incluso anústosa coexistencia. Como si el problema
de la individualidad del entendimiento de cada persona humana contase menos
que el problema de su inmaterialidad y supervivencia, averroístas y tomistas
formaron en ocasiones un frente común contra el «alejandrinismo» (la
interpretación de Aristóteles según los Comentarios de Alejandro de A&amp;odisia)" 5•
Pues bien, la escuela platónica de Florencia acusa al partido veneciano que se
había enseñoreado de la Universidad de Padua de atenerse exclusivamente a
Aristóteles, así como de postular tesis incompatibles con los dogmas del
cristianismo en lo referente a la inmortalidad del alma humana individual, dado
que, si se adscriben a la facción averroísta, admiten (vid supra) un intelecto único
para toda la humanidad, y si responden a la facción alejandrinista, aseveran que
el alma humana es mortal.
La coartada de los paduano-venecianos era, a fin de evadir la posible
acusación de herejía, la consabida argucia teórica de la doppia veritá o doble
verdad6 • "Petrarca, -afirma de Gandillac- veía sin duda bastante claro al
Hamerman, Nora; "Nicolás de Cusa y Pío O salvaron la civilización cristiana•, en: Bmengeli,
Revista de arte, ciencia y buen gobiemo; Volumen 9, número 2; Segundo trim.estre de
1994, p. 13.
5 De Ga.ndillae, Maurice. op. cit., p. 100.
6 Ya expuesta lineas a.rriba, a propósito de Averroes. Hay dos esferas separadas. Una se sirve de la
razón y sus métodos completamente; la otra, sólo toma como a.poya tura la fe, y no rinde cuentas ante
4

30

sospechar cierta hipocresía en la actitud de sus enemigos &lt;&lt;paduanos». No se
trataba, en efecto, de exponer el aristotelismo como simple documento histórico,
sino de presentarlo a la vez como la única respuesta &lt;qacional» a las preguntas
filosóficas y como &lt;&lt;U.!l error» desde el punto de vista de la religión. Al hacerlo
así, se favorecta de alguna manera el fideísmo -o al menos la ampliación de lo
simplemente ac ptado por la fe (los credibilia), ampliación que ya había
com nzado a aparecer con el escotismo y se había acentuado aún más con el
«probabilismo» ockhamista y con la perspectiva más mística de 1a devotio moderna.
En ciertos casos esta actitud podía llevar a una reinterpretación de la «letra»
dogmática, por ejempJo, en lo que atañe a la «creación de la nada» (ex nihilo),
como cuando el Maestro Eckhart, sin ser averroísta.,. juzga que no es incompatible
con la creación ex nilulo una cierta «eternidad» del mundo creado, con lo que se
anuncian ya ciertas posiciones del Cusano sobre el &lt;&lt;infinito contraído» (infinitum
contractum). La mayor parte de las veces era la idea misma de revelación la que
se convertía implícitamente en objeto de sospecha07•
·
Las ideas paduano-venecianas constituyeron un detonador, con
consecuencias e influencias posteriores bastante sinuosas; acudían estudiantes de
muchos países, los cual s se adherían ya a las vertientes más espiritualistas de las
enseñanzas, ya a las libertinas. Sus doctrinas aparentaban ser tradicionales, al
movilizarse exclusivamente en el marco del aristotelismo. Sin embargo, en
materia social y religiosa, presentan una faceta crítica e irreverente,
particularmente en lo que consideraban ser «mitos consoladores de los ideales
platónicosn. En 1516 el veneciano Pietro Pomponazzi8 escandalizó a toda Europa
con su obra De inmortalitate animae, donde concluye después de intrincadas y
farragosas argumentaciones en uno y otro sentido que no hay ninguna razón
natural aducible para sustentar la tesis de 1a inmortalidad del alma, y que incluso
resulta más meritorio el vivir virtuosamente, pero sin esperanza de una vida
eterna. A pesar de artilugios semánticos destinados a aplacar posibles censores,
el libro provocó numerosas reacciones encontradas, y las principales mentes de la
época pronto se encontraron tomando posición respecto de tan explosivo texto.
Hubo incluso quema de libros.

Pomponazzi ratificó sus tesis, y añadió otras, tan incendiarias o más, si
cabe. En Basilea publica De incantationibus donde afuma que los milagros son
pura imaginería, creencia apta para masas ignorantes; ese escrito "se convierte en
la razón. Salvaguardadas la autonomía de ciencia y filosofía, no temían conflictuar con la Iglesia, a la
que protestaban acatamiento y sumisión.
1 Op. cit., p. 99.
.
.
8 Pietro Pomponazzi (1462-1524), filósofo naci.do en Mantua, en el seno de una familia prolegi.da or
los Gonzaga, ti.ranos y luego marqueses de esa ciudad, donde fungieron como honorables mecenas;
estudió y ensefió primeramente med.icina en la Universidad de Padua. Posteriormente enseña.ria
1,filosofía nahnal» en 1495. Pomponazzi tomó como punto de partida a Averroes y, dicotomizando e,I
discurso en filosófico y religioso, argumentó que, según la razón, el alma debe morir con el cuerpo,
aunque aceptaba en base a las enseñanzas del cristianismo que era inmortal Se suicidó el 18 de mayo
de 1524.

31

�un arma de guerra contra lo sobrenatural cristiano desde su misma publicación
en 1556119 • En dicha obra, mediante interpretaciones forzadas de los textos
aristotélicos, pretende afincarse en los mismos en apoyo de su admisión de la
· acción de "fuerzas ocultas" presentes en el alma del hombre, el cual, por ser un
"microcosmos", se encontraría ubicado en la frontera entre dos mundos. Es así
·que acepta la posibilidad de la magi~ como tantos pensadores de la época; con
todo, se trata en Pomponazzi de una magia natural que no debe nada ni a ángeles,
diablos u otros seres espirituales. El problema, dejando de lado todas las
minucias relativas a espíritus sutiles y temas conexos, es que la línea divisoria que
establecía el autor entre lo admisible y lo inaceptable dejaba muy comprometidos
aspectos concernientes a la revelación cristianaJ al sugerir sin ambages la
conveniencia de aplicar al terreno de lo maravilloso cristiano el mismo escepticismo
que se impone de suyo en el caso de ciertas narraciones y relatos fantásticos de
autoria pagana. Todo ello lo hace siempre escudado en su calidad de 11físico 11, sin
referirse para nada a las verdades de la fe, a las cuales por otra parte,
ewlícitamente se adhiere.

Según este aristotélico paduano, el papel de la filosofía "no es transformar
las cosas e introducir un orden nuevo, ya que el mal no es más que una condición
de la armonía eternamente inscrita en los astros. Si hay cambio, ello sucede de
manera cíclica, siguiendo un ritmo que es el mismo de las religiones,
primeramente marcadas por prodigios, decadentes después, y condenadas a
morir cuando los oráculos se callan. Así finalizó el viejo paganismo y así, quizás,
{: se anuncie el fin del cristianismo, pues sus milagros son cada vez más raros.
Fórmulas éstas bastante ambiguas, que parecen anunciar el reino de la razón y
nuevos modos de actuación sobre la naturaleza; pero Pomponazzi resucita el
tema (tan estoico como aristotélico) de un «eterno retomo», que parece poco
compatible con el culto del progreso. "1º [cursivas nuestras].
Lo que ante todo pretendían Pomponazzi y los demás aristotélicos
renacentistas -ya fuesen averroístas o alejandrinistasu_ era afirmar el orden
inmutable y necesario del mundo; orden racional que excluye el milagro, como
acabamos de ver, y en general, la intervención providencial en los asuntos
mundanos, tesis que a la vez se erige en la base para una investigación puramente
natural del mismo. También es de destacarse en este orden de ideas, el estrecho
9

De Gandillac. Op. cit. P. 111.

º Jbíd. P. 114.

1

,n Bs muy ilustrativo al respecto el oportuno señalamiento de Nicolás Abagnano: ' Cuando, por obra
de Pedro Pomponazzi, nace el alejandrinismo que intenta volver en la interpretación de Aristóteles al

antiguo comentario de Alejandro, el mismo averroísmo resulta
modificado, y a menudo m.-ulta
difícil clasificar a cada uno de los pensadores aristotélicos en una u otra de las corrientes. En general,
puede deciJse q11e los averroístas -tienden al panteísmo, porque considei-an ]a inteligencia humana
única e idéntica con la inteligencia divina, mientras los alejand rinistas mantienen la trascendencia de
Dios respecto al mundo." En: Historia de la Filosofía, vol 2. Editorial Montaner y Simón. Barcelona,
t9'ls3; pp.
73-74.

32

margen que queda al libre arbitrio humano, comprometido por un determinismo
cósmico inexorable.

V. El platonismo cristiano de Nicolás de Cusa.
Hay caracterizaciones muy elocuentes del Cusano: "El renovador del
platonismo ... es Nicolás de Cusa.12, la personalidad filosófica más completa del
siglo XV"13; " ..•• pensador tanto tiempo olvidado y que, después de Eckart, es
juntamente con Leibniz y Boehme uno de los grandes nombres de la filosoña
alemana ... "14 • Y se podrian aducir otras aún más elogiosas como la de Dilthey;
pero será mejor centrarse en su pensamiento a fin de hacer patente dicha
relevancia.
Si entre el ockhamismo, la mística alemana y la teoiogía negativa a la
sazón vigente -heredera esta última del Pseudo-Dionisio- habían comprometido
para el espíritu hu.mano la pos10ilidad de alcanzar a Dios, dadas su
inconmensurabilidad y su infinitud, y dado que lo Infinito escapa a toda relación
con lo finito, ·y por lo mismo a todo conocimiento, el único «saber)) posible del
Principio será en consecuencia un «no saber», esto es, será entonces una docta
ignorantia, producto de sucesivas aJ&gt;oliciones de toda determinación y
especificación.· ~í, en lo subsecuente toda afirmación con pretensiones de
conocimiento habrá necesariamente de remitirse de lo que se pretende conocer a
algo ya conocido.
·

En los párrafos segundo y tercero de este escrito se estibleció, en
congruencia con estos planteamientos, la exclusión de la posibilidad de un
verdijdero conocimiento de lo finito -en el presente contexto-, al no poder este
derivar ya más de su Principio que, como vimos, es incognoscible. Así, prima
facie, estaríamos en presencia de, «un mundo justo a la medida de Guillermo de
u Bn la p. 53 de la última obra citada se establece que "nació en Cusa, cerca de Tréveris, Alemania,
el año 1401. Su primera educación le fue dada en Deventer por los 'hermanos de la vida común' que
cultivaban el ideal de la llamada devotio moderna, y que se inspiraban sobre todo en la mistica
alemana (vol J, § 327-29). Estudió en Heidelberg; luego, desde el 1418 al 1423, en Padua, donde
trabó amistad con Pablo Toscanelli, que más tarde fue médico y astrónomo famoso. Se había
orientado hacia los estudios juridicos; pero por haber perdido su primer proceso se dedicó a la
teología, y en 1430 fue ordenado sacerdote. Bn 1432 le llamó el Cardenal legado Juliá.n Cesarini, que
habla sido su maestro en Padua, pillll particicpar en el Concilio de Basilea; por el concilio, que debía
decidir,
.
entre otras cosas, la unión de la Iglesia latina con la griega, fue enviado a Grecia,
desde donde volvió a Italia con los pensadores y teólogos griegos más significados de la época.
Esto le permitWCQntraer una gran .familiridad con la lengua griega y con los clásicos griegos
y,
sobre todo, conocer directamente algunas obras de Platón, de las que extrajo su inspiración
fundamental, Nombrado cardenal (1448) y obispo de Bre;sanone (1450) chocó con ef duque del
• Tito!, Segismundo, que lo tuvo en la cárcel durante varios afios. Murió lejos de su diócesis, en Todi,
Umbri.a, el 11 de agosto de 1464. Bn el viaje de regreso, desde Grecia, tuvo la inspiración de su
doctrina fundamental, la de la docta ignorancia.. , . •
13 Abagrumo, Nicolás. Op. Cif., p. 53.
u De Gandillac, Maurice. Op. Cit. p. 23.
33

�Ockham» 15, dado que el .individuo sólo puede aparecer como un pW"o factum, en
último análisis, irracional. Ello debido a que, el pensamiento medieval habia
situado sus saberes en un espacio epistémico que ahora se habia tomado
problemáti o. Era necesario entonces ubicar el conocimiento en otro terreno,
puramente nahtrat y era preciso en consecuencia, dotarle de un fundamento
,n1rame11te filosófico. La proez.a del Cusano habrá de consistir justa.mene en
mostrar a un tiempo la inaccesibilidad divina a la par que la presencia de Dios en
todo. Se trata entonces de transferir el consabido método negativo a un plano más
general, introduciendo en este contexto la teoría de la coi1lddentia oppositorum;
habrá que encontrar una nueva visión que explique más adecuadamente que"el
Medioevo la trama de relaciones sutiles entre lo Uno totalmente infinito (Dios), y
lo ww múltiple, esto es, los seres por Dios creados. Trascendiendo las filosofías
emanacionistas y procesionistas, trata de explicitar cómo la unidad irúinita se
difunde en el todo de lo creado.
Resulta imperioso en el siglo XV establecer con precisión las posibilidades

y las fronteras dei saber humano, al cobrar conciencia de los acotamientos
conceptuales producto de la nueva 'episteme' protorrenacentista16• El kantiano
interrogante relativo a las condiciones en que es posible el conocimiento se
insinúa por doquier en las páginas de las obras de Nicolás de Cusa, el cual, si bien
es cierto que se hallaba -comparativamente- aún m.uy impregnado de teología,
estaba fundai1do en los hechos un racionalismo que intenta circunscribir los
limites del saber humano pero siempre en relación a lo infinito divino.
Al no estar ya más presente lo Infinito como tema, por no ser cognoscible,
está sin embargo presente, bajo la envoltura de lo finito. El mundo deviene
explicatio Dei, lo que implica la presencia oculta de lo Infinito; con todo, estas tesis
van a posibilitar justamente el conocimiento autónomo de lo finito.

vid. nuestro artículo «LA gtrosis moderna», en: Hu1111mitas; No. 24, 1997; p. 48.
Al respecto señala Edmund Husserl: «En el Renacimiento, como es sabido, la humanidad europea
efectuó en sí misma una conversión revolucionaria. Se volvió contra su modo de existir anterior, el
modo de existir med.ievaJ, lo desvalorizó, y quiso formarse libremente u.na nueva configuración. El
modelo que admira lo tiene en la humanidad antigua. Quiso reproducir en si misma aquella manera
de existir. «¿Qué es lo que concibe como lo esencial del hombre anbguo? Después de una vacilación,
no oha cosa que la forma 1 fil059fica" de existir: el darse libremente a sí mismo, a su vida total, su
legla sacada de la pura razón, de la filosofía. La filosofía teórica es lo primero. Quiere efectuar una
consideración superior del mundo, libre de Jas ataduras del mito y de Ja tradición en general, un
conocimiento universal
del mundo y del hombre con una absoluta falta de prejuicios, percibiendo finalmente en eJ mundo
mismo su razón y su teleología inmanente y su principio supremo: Dios. La filosofia en cuanto teoría
no sólo hace libre al investigador, sino a todos los hombres formados filosóficamente. A la
au,tonomía teórica sigue la autonomía práctica. En eJ ideal conductor del Renacimiento el hombre
antiguo es aquel que se forma radicalmente a sí mismo sobre la base de la rau&gt;n libre. Para el
'platonismo" renovado, de esto se deriva que se hala de configurarse de
nuevo éticamente no
.sólo a si mismo, sino al entero mundo humano circundante, a la existencia política y social de la
humanidad según la razón hore, según los principios de una filosofía unive,sal». Cnsis de las dencias
eurOp!'flS y la fenommología trasce11dental. Folios Ediciones. México, 1984; p. 13.
15

16

34

/\hora bien, 'st, rnnocimicolo dotado Je autonomía, en el istema
cusMlO, 111wn1 pll(' dl' r,m·.&lt;Jí de una lid z d. finitiva. En todo caso, lo que
put'de hau'r, l''i esl11hb:l'r hipótt sis (co11it' l11ra' 1 habrá d deaom.inar) qu
mum&lt;.•ntánca 11 Lransiloriam •nle -.;on v.Hida.; se tr&lt;1ta de crtezas relativas, que
nm•vos d,llns pued&lt;.·n (\Hüribuir a invalidar o a e nfirm r17 . Desde luego, las
••&lt;.o njeturn:-;» &lt;;1111 lc1il•s dl'hido ., que de algún modo remiten lo que ria la
•rd,1d 1111sm.i . Lo ~1u1.: ~ manifiesl, es una perenne prov1s1onal1dad d todo
nmocimicnlo ('&gt;i ' mpr, dt• lo finil 1, Sl.' entiende) que sin mbargo es signo de la
presen('ic d, lo Iníinito, «Verdad in. lcanzable,,, in mbarg conocida en la
all ridad inagl)(.ibJ&lt;., d' las 'conj lura 1 •
Abagnnno car eteriza a la conjetura como «un onocimiento por alteridad
o sea un conot'imienl que rerníte esencialm n~ a lo distino de sí, a la verdad
como tal, pero que, pre is, mente por tal referenci , e tá en relación 011 Ja misma
verdad y partici pa d ell . La alteridad del conocimiento respecto a la verdad
si1ve p~ra fundamentar el val r del mismo, que entra en relación e n ella
precisamente por esa alteridad. C.:m I qu reconozca sus límites y se funde en
ellos el onocimiento hurnano e ( por lo tanto, válido; y d jade serlo cuando no s
ignorancia docta,
es, cuando ol ida su prr;,pia alteridad respecto a lo
verdadero, que es su unica participación posible en lo verdader » 18 •
lo es posible establecer relacio.nes y proporcion s d finidas, escapando
tanto el máx,n,o absoluto como el 111í11i1110 absolutos al conocimiento humano, ya
qu este último e inscribe en el ámbito de la posibilidad y la potencialidad tan
sólo· e I dominio 'd I más v de l menos'. Así, lo que le es dable al hombre son
apr ximaciont' · ucesivc1s d~ conocimiento, cuyo modelo será el onocimiento
malemáti o -ql l' hace pn•s1.mtir •I &lt;&lt;misterio» de la oinciden i de los opue tos·,
al tiempo que lé.1 v rd, d, n tanto que algo bsoluto y necesado estará si mpr
má aU - d toda determinación cognitiva. De hecho, el fundamento de u
m ' todo t ma omo base analogía de origen matemático, extrapolando nociones
geométrica al :mbilo d la metafísi . P nsaba 1 «moderno» card nal que, a
diferencia de la lógica tradicional, a la que consideraba totalmente estancada y
&lt;&lt;maniatada» por 1 prin ipio de no contradicción, la matemática estaba en
condiciones d efectuar navega ione má audaces, abriendo nuevas rutas al
sab r, necesitando tan sólo de perfeccionar u m ' todo. Con este bagaje intent
seriamente i.ncluso r olv r 1 complicada u stiones de la cuadratura del
cír ulo. Se dibujan ya en él rasgos que in quivocamente pr nun ian actitudes
que preva lec rán en los siglos del racionalismo y la ilustración.
1

In lu el hed\O d postular una superación d las oposiciones en un
cierto tipo de i.ínle i ha dado pie a algunos a columbrar antecedentes de la
dial · ti a hegL·liana. Su manejo alterno y original de los conceptos de finito e
1"

18

Esto, cinco siglo~ illllt!s dt los l'opper, los Lakatos y los Fayerabend.
Op. cit., p. 55.

35

�infinito ha conhmdido a algunos, como por ejemplo Dilthey 111, para quien el
Cu.sano incurre en pa,nteísmo. No se percatan estos autores de que en realidad De
Cusa sutilmente distingue dos tipos de infinito: el infinito cüvino que, -como
venimos señalando- trasciende a nuestro entendimiento, y que es conceptuado
como un infinito negativo, y el universo «privativamente infinito» -así sea
ilimitado-, que no es propiamente ni finito IÚ infinito. Si bien Dios está en cada
cosa, el universo está de manera «comprimida» en todo. En realidad en el
Cusano encontramos una m zcla extraña -por lo demás, muy explicable- de ídeas
tradicionales, ntucbas de ellas impregnadas de teología y de la antigua
cosmología, así como precogniciones anticipatorias e intuiciones que constituían
verdaderos atisbos de nociones que siglos después habrían de ser «moneda de
curso común».
La cantidad y por ende, la matemática serán privilegiadas por nuestro
autor quien señala sin ambages: "El número incluye por tanto todas las cosas
proporcionales. Así, pues, no constituye el número Ja proporción en la cantidad
sólo, sino en todas aquellas cosas que de cualquier manera, tanto sustancial como
. accidentalmente, pueden convenir y diferir. Tal vez por esto Pitágoras pensaba
t que todas las cosas se constituían y eran inteligibles debido al poder de los
números. Sin embargo, el llegar a la exactitud de las combinaciones en las cosas
corporales, y a una adaptación adecuada de lo conocido a lo desconocido, es algo
superior a la razón humana. Por eso a Sócrates le pareció que no sabía nada . . . "

Que estas breves páginas sobre Nicolás de Cusa -que ni remotamente
pretenden ser exhaustivas- queden como incitación para estudios más acuciosos y
prolijos, y para contribuir mínimamente a la revaloración de su egregia figura, aminorada interesadamente con la finalidad de sobredimensionar otras, como la
de Descartes y aún la de los aristotélicos renacentistas- y cuyo verdadero valor (el
de Cusa) queda cada vez mejor firmemente establecido. Tan sólo todos su
brillantes esfuerzos en pro de la unidad de las iglesias cristianas, en el contexto
del Concilio de Basilea-Ferrara-Florencia serían más que suficientes para
depararle un $itial de honor en la historia de la civilización occidental.
Finalicemos con este comentario de Nicolás Abagnano: «Así, el último
resultado de la docta ignorancia, es decir, del reconocimiento de la absoluta
trascendencia de Dios, es el llamamiento divino al hombre para que se decida
libremente a ser de sí mismo, a reconocerse en la propia limitación, a aceptarla y
realizarla hasta el final. Tan sólo si no se niega a sí mismo, sólo si acepta
libremente ser lo que es, el hombre se sitúa en la auténtica relación con Dios, y
Dios es suyo como él es de sí mismo. El límite que la docta ignorancia reconoce al
hombre de este modo se convierte, no en la negación, sino en el fundamento del
valor humano» 23
23

Op. dL p. 58.

20

Pocas líneas más adelante señala: " ... y otro varón de espíritu divino
dijo que la sabiduría y el lugar de la inteligencia estaban ocultos a los ojos de
todos los vivientes. Si ocurre, pues ... que en la Naturaleza, en las cosas más
manifiestas, tropezamos con una tal dificultad, semejantes al búho que intentaba
ver el sol, y como, por otra parte, no son vanos los apetitos que hay en nosotros,
deseamos verdaderamente saber que somos ignorantes. Si consíguiérarnos
alcanzar esto plenamente, habríamos alcanzado la docta ignorancia" 21
Una ·cita más del Cusano no viene mal ante tanto neosofista infatuado con
aires de excelsilud enrarecida: "Así, pues, a ningún hombre, por más estudioso
que sea, le sobrevendrá nada más perfecto en la doctrina que saberse doctísimo
en la ignorancia misma, la cual es propia de él. Y tanto más docto será cualquiera
cuanto más se sepa ignorante"22

19 Dilthey, Wilhelm. O. C., vol. lf: Hombre y mundo en los siglos XVI y XVII.. Fondo de Cultura
Económica. México, 1978; passím.
20 De Cusa, Nicolás. lA docta 1g11ora11da. Trad. y notas de Manuel Fuentes Benot. Ed . Aguilar. Buenos
Aires, 1957. P. 24.

zt frkm. Pp. 24-25
22 Ibíd.

36

37

�EL LEGADO AGUSTINIANO DE "LA CIUDAD DE DIOS"

Dr. Eudaldo Forment
Universidad de Barcelona
l. La Iglesia y el mundo

En un libro reciente, publicado en Italia, dedicado a reflexionar sobre la
esencia del catolicismo se dice: "La lectura del Vaticano II como un repensar el
catolicismo, tal como había -sido construido desde el Concilio de Trento al
Vaticano f, ha puesto en discusión la identidad del catolicismo. Lo ha puesto a
nivel de la jerarquía, de los teólogos y de los fieles. Se ha producido un
pequeño cisma, como ha sido el de Econe, que ha sido un signo de una división
también entre los fieles, ciertamente mayor que las dimensiones del cisma. El
pontificado de Juan Pablo Ilha interrumpido una deriva que Pablo VI había ya
intentado detener. Pero muchos piensan que esta puede reproducirse después
de este extraordinario ponficado". 1
Como consecuencia de esta escisión se da: 11Una división entre la
religión del pueblo y la religión de los teólogos. La religión popular se ha
conservado mediante la devoción, especialmente en tomo a la figu ra de la
Virgen. La religión de los teólogos ha aceptado temas de la teología
protestante, los legados de la antinomia entre gracia y naturaleza, entre fe y
razón".
Si para estos últimos, el catolicismo no debe penetrar en lo terreno, en lo
mundano y cotidiano, es porque: 11El Protestantismo ha pensado un modelo de
Iglesia en la cual el lenguaje de la salvación ha sustituido al lenguaje de la
divinización y la trascendencia de Dios y ha estado pensada sin su inmanencia,
la alteridad divina sin la participación del creyente en la naturaleza divina. La
institución es así entendida como una estructura exterior de la vida cristiana,
una obra no significativa del don de Dios. La pertenencia de los cristianos a la
salvación es un acto de elección de Dios no cognoscible. La teología misma
deviene así una disciplina enteramente secular. Ha sido confiada
exclusiv_amente a los teólogos y depende sólo de ~llos". 2
Otro conocido pensador italiano, Massimo Borghesi, recogiendo esta
orientación, ha escrito: ºEl cristianismo, como forma de vida, prácticamente no
existe a finales del siglo XX. Existe la Iglesia, a la que se le ha prometido que las
puertas del infierno no prevalecerán sobre ella y por eso el depósito de la fe no
peligra. Existen las instituciones, la doctrina, los ritos, los preceptos, los
intelectuales e incluso la moral cristiana. Pero lo verdaderamente cristiano, un
acontecimiento sencillo que acompaña y determina &lt;:on su esperanza la
39

�existenoa real de un pueblo, por pequei'lo que sea este pueblo, paree haber
deSapare ido del mapt1' .~

Segw.1 el profesor Borghesi, a pesaI de los distintos intentos históricos:
"La dialéctica entre Iglesia y poder mundano permanece abierta, no se
resuelve. o se puede pretender solucionar dando una fisonomía cristiana a
los estados. Lo que cuenta (... ) es que el cristianismo vuelva a suceder como
una presenciaº. Aclara seguidamente que: "La 'presencia' no es el triunfo de un
proyecto, sino lo contrario de] proyecto; presencia es estar en el mundo con un
rostro nuevo, el descubrimiento de una a.mistad y un afecto diferentes,
presencia es el ser en el que la gracia se manifiesta. En este sentido la
'presencia' es distinta de la utopía, distinta del moralismo. Con el término
'presencia' se entiende lo específi amente cristiano, esa 'creación nueva' a que
sóJo la gracia puede obrar" (... ). Precisa, a continuación, que: "Esta gracia
'sucede', por ella el cristianismo se vu"elve 'acontecimiento', que puede
m~nifestarse 'nue o' hoy como hace dos miJ años, que se convierte en
'presencia "'.4Sostiene el Dr. Borgehese este "procedimiento" apostólico se encuentra
ya en san Agustín, no sólo en cuanto a ]a afirmación de la primacía de la gracia
-de este don maravilloso creado y dado por Dios al ser personal, inherente al
mismo como una cuaüdad espiritual, permanente o transeúnte-, sino también
con la famosa división de las dos ciudades, la terrena y la de Dios. "Si la gracia
es anterior, y es anterior como realidad nueva, rostros distintos con Jos que nos
encontramos, la coincidencia con la perspectiva agustiniana de las dos civitates
es evidente. Lo que separa la Civitas Dei de la civitas mundi, en efecto, no·es el
primado de la ética sino de la gracia, el reconocin1 iento o no de la acción de la
gracia en la historia. ·Es este primado de Ja gracia lo que vuelve a los que
participan de ella 'otros', 'diferentes', 'extraños' al mundo, lo que les vuelve
'extranjeros'."
Añade que: ''Como para Agustín, la Iglesia es aquí una 'comunidad de
extranjeros' dentro de los 'estados terrenos'. No una comunidad de 'alntas·
hem10sas'. Oscilaremos con eUo e11tre e] quietismo cínico de quien abandona el
mundo a su destino y el moralismo presuntuoso del escatologismo de
Orígenes".5
De manera que la Iglesia es: "Una comunidad ciertamente -'carnal'-, pero
cuyo fin no es una hegemo~a, s.ino hacer presente, en la historia, un
a ontecimiento de gracia (...). Una unidad así 'no tiene patria'. No obstante,.
una vez más, no es que 'no tenga lugar', no es utopía. Fs en una rusto.ria donde
sucede una unidad como ésta, o mejor, en una historia particular (... ) El
nrnentro con una historia particular en la que se revela, por gracia, el
significado de la ida: E.5to es(...) el cristianísmo".6

in embargo, la Constitució11 pasto.raJ obre la Iglesia en el mundo
actual, del Concilio aticano 11, indica laramente la soJución a este problema,
al recordar que la Iglesia está aJ ser i io de] hombre, porque quiere: "Poner a
disposición del género humano el poder salvador que la Iglesia, condu.cida por
el espíritu Santo, ha recibjdo de su Fundador. Es la persona del hombre la que
hay que salvar. Es la socíedad humana la que hay que renova~. Es, por
consigt.1iente, el hombre, pero el hombre todo entero, uerpo y alma~ corazón y
conciencia, iL1teligencia y voluntad"?
A este poder de salvación integral de la Iglesia, se refiere otra obra,
publicada recientemente en España. Su autor, el domínico Martín Gelabert,
precisa que. los cristia.nos. "Cuando hablamos de salvación no podemos hacer
presentaciones parciales. Es importante presentar una salvación que sea total,
integrando todas las dimensiones del ser humano e11 un proyecto de felicidad
completa y estable".8

La salvación debe alcanzar tanto la "corporalidad humana" como ''la
convivencia", que también "forma parte de la estructura de la identidad
personal", y "la dimensión social", q11e a su vez "forma part de nuestra
identidad":9 De manera que: "La salvación tiene que ver con todas las
dimensiones de lo humano, pues todas ellas conforn,an la única realidad del
ser humano. Si bien es posible distinguir en el hombre una dimensión 'secular'
y otra dimensión 'religiosa' no es posible separarlas, y, menos aún, oponerlas.
Ambas están íntimamente co.m penetradas. Esto nos permite comprender que el
destino del hombre se juega en su actual. realidad terrena, aunque no·se limite a
ella".

El motivo es porque: "El caniino del hombre n la tierra 110 es una
simple preparación para un 'mas aUá ' llamado cielo, sino el lugar en el que se
puede ya vivir una salvación que el cristiano espera continuar en el cielo de
forma estable, plena y segura. De lo contrario la religión se con ierte en un
consuelo para fracasados y la salvación en un producto de reemplaza a, iento o
en un sucedáneo de los bienes terrenos que no se poseen".'º
Por consigtüente: "En la útüca existencia hun,ana se e11tretejt&gt;n lo
terreno y lo divino, lo espiritual y lo corporal. Más aún: Lo di ino se manifiesta
en lo terreno, lo ~pi.ritual en lo corporal, lo eterno en lo temporal. Este es el
gran misterio de la encarnación que se prolonga en todo cristiano, en todo
aquel que es y debe ser 'otro Cristo'".1 1

-l1

40

�2. La paz
Esta actitud tan actual, desde que la recordó el Vaticano H, se
encuentra claramente expresada en San Agustín, en su teología política. Para
comprender su sentido último es muy útil partir de su concepción de la paz,
concepto nuclear de la teología de la historia y de la sociedad . En La Ciudad
dé Dios escríbe: "La paz de todas las cosas es la tranquiJidad del orden". En el
mismo lugar afirma: "La paz de una ciudad es la concordia bien ordenada en el
gobierno y en la obediencia de sus ciudadan"5".12

Sobre estas últimas palabras omenta Santo Tomás: "San Agustín habla
de la paz que ~s de hombre a hombre. Y dice que esta paz es concordia, no d e
cualquier manera, sino 'ordenada', a saber: por concordar uno con otro en lo
que ambos conviene. Pues si uno con uerda con otro, no de espontanea
oluntad, sino como coaccionado por el temor de algún mal inminente, tal
concordia no es verdadera paz, porque no guarda el orden de ambos
concordantes, antes es perturbada por lo que mfiere temor. Y por esto escribe
un poco antes que · ta paz es la tranquilidad del orden, la cual tranquilidad
consiste en que el indtviduo tenga apaciguados todos los m,pulsos
apet~tlvos". 13

La concordia implica, por tanto, el mutuo acuerdo en bienes útiles,
entre los miembros de la sociedad, de modo volUJ1tano. Esta paz e terior o
social posibilita una paz más plena, la paz personal o paz interior. A esta
última se refiere la pnmera definic10n de paz, que designa, además de la
concordia, la ordena ión y unificación de todas las tendencias impulsos de
cada persona. Explícitamente declara el Aquinate: "La conocordia dice umón
de apetitos de los d.úerentes apetentes; mas la paz, ademas de esta unión,
entraña tambien ]a unión de apetitos en un mismo apetente".H
La paz personal, por mcluir la paz exterior, es, por ta11to, más perfecta
que esta ultima, pero la necesita como uno de sus constitutivos. En cambio,
para que se dé la paz social no es absolutamente imprescindible la paz interior
de las personas, pero con ella más fácil y d-uradera. En onsecuencia: "La paz se
opone a una doble disensión: La del hombre consigo mismo y la del hombre
con otro. A la concorcüa se opone esta segunda".1 5 La paz remueve toda
disensión o disco1rdia.
·
En el Catecismo de la Iglesia Católica, después de citar la primera
definición de paz
San Agustín se die que la paz: "Es obra de la justicia (Cf.
Is 32, 17) y efecto de la caridad (Cf. GS 78, 1-2). 16

de

En el pasaje que remite esta cita de ]a constitución dogmática Gaudium
et spes, se lee "La paz es también fruto del amor, que sobrepasa Ja meta
indicada por la justicia". La paz es un efecto directo de la caridadJ porque la
causa inmediatamente. La paz es igualmente efecto de la justicia, tal como se
42

dice en el versículo, citado en el Catecismo , de Isaías: "La paz será obra de la
justicia" .17 Sin embargo, es un efecto indirecto, porque la justicia causa la paz al
remover los obstáculos, que impiden la existencia de la misma.18

La paz, por consiguiente, no puede lograrse inmediatamente. Es el
resultado de dos virtudes: la justicia y la caridad. La paz no es UJ1a virtud sino
un fi.n.19 Declara, por ello, San Agustín que: "Se puede ·decir que nuestros
bienes supremos consisten en la paz".20 El máximo bien es la vida eterna en
paz o la paz en la vida eterna. También en las cosa meramente humanas.
11 Quien conozca las cosas humanas y la naturaleza de las mismas
-añadereconocerá conmigo que así como no hay nadie que no quiera gozar así
tampoco no hay nadie que no quiera tener paz".21

3. Las dos nciudades"

En este proyecto divino de paz en el universo y en la historia, se da un
enfrentamiento dramático entre "dos ciudades", la terrena y la celestial. No se
identifican con la sociedad política y la iglesia. De ahí que, para San Agustín, el
estado o la sociedad no es algo que no tenga nada que ver con la salvación.
Es una clasificación de los hombres en dos grupos, según como hayan
ordenado su vida personal. "Al género humano lo hemos dividido en dos
clases: los que viven según el hombre y los que viven según Dios. Y lo hemos
designado figuradamente con el nombre de dos ciudades, esto es, dos
sociedades humanas". 22

Estas dos grandes clases de vida están edificadas sobre dos amores
contrarios. Como se indica en el conocido.texto: 11 Dos amores han dado origen a
dos ciudades: El amor a sí mismo hasta el desprecio de Dios, la terrena; y el
amor de Dios hasta el desprecio de sí, la celestial".
Añade seguidamente: "La primera se gloría en sí misma, la segunda se
gloría en el Señor".23 En la ciudad térrena se cae en la soberbia; en la ciudad de
Dios se sigue el camino de la humildad. En la ciudad de Dios, por estar
fundada en el amor de Dios, se vence el desordenado amor de sí mismo. En
cambio, en la ciudad terrena que nace del amor propio desordenado, del
cerrarse al orden supremo del amor a Dios y convertirse a si mismo en el fin
absoluto de la propia vida, en su valor supremo, puede llegar hasta la aversión
a Dios.
Aunque incluye en la ciudad terrena la sucesión de los imperios
gentiles, que aparecen contrastados con los patriarcas y reyes de Israel, de este
desarrollo histórico y concreto de las ciudades no puede inferirse que, para San

43

�Agustín la política y la cultura en general estén enfrentadas necesariamente a la
ciudad de Dios.
Estas dos clases de vida, que implican las dos ciudades, se comprenden
desde la metafísica del bien y del mal agustiniana. En ella se concibe el bien
como integridad y el mal como privación y desorden. El bien finito tiene como
tres dimensiones: el modo, la especie y el orden. La especie es la
determinación esencial, la consistencia. El modo . expresa la concreción
individual, la existenciaJidad y la eficiencia. El orden designa la aspiración y el
dinamismo comunicativo, la referenciaJidad teleológica. El bien de la criatura
es plenitud del modo, de la especie y del orden. El bien infinito está sobre todo
modo, especie y orden.

Si el bien finito es plenitud y orden, el mal, por el contrario, es
privación y desorden. El mal, deficiencia en la perfección debida, no obra sino
lo hace es por virtud del bien El bien en cuanto tal no es causa de lo malo; el
bien no causa sino el bien, según su. _perfección y bondad. Cuanto mayor es el
bien tanto más perfecta es su causación. Sólo en cuanto deficiente puede el
bien ser causa del mal; pero el mal causado lo ha sido en virtud del bien, ya
que la eficiencia no es propia de la deficiencia y privación en cuanto tales.
Desde esta metafísica del bien y del orden, se explica la constitución de
la ciudad terrena. Por no ordenarse a la paz eterna., a .la vida eterna, al
verdadero fin· último, le falta la plenitud del orden. Le falta el orden
trascendente, pero posee la bondad de lo temporal, que es en sí mismo bueno,
pero al que se ha privado de su última ordenación.
Diría por .ello, San Agustín. "No hay que creer que no sean bienes lo
que ama la ciudad terrena, antes bien es ella misma un bien y en su género de
las cosa humanas, el mejor. Por estos bienes inferiores desea la paz la ciudad
terrena, y quiere llegar a esta paz por la guerra. Cuando vencen los que luchan
por la causa más justa quien duda que su victoria debe acogerse con aplauso y
la paz con gozo? Son bienes y los bienes son dones de Dios11 •
·

No obstante, añade: "Pero si se ansían estos bienes inferiores, de
manera que se crea que son los únicos bienes, y abandonados los bienes
supremos que pertenecen a la ciudad soberana, son amados los bienes de la
ciudad terrena por encima de los bienes superiores, se sigue la miseria y el
aumento de la que ya se tenía" .24
Debe insistirse que la doctrina de Jas dos ciudades no conducen a la
pérdida de la esperanza y a la renuncia de los valores del mundo, sino que
enseñan a utilizarlos como medios para el fin trascendente, lo que supone
incluso una eficaz promoción indirecta de los mismos. Basta tener en cuenta el
célebre texto, en el que san Agustín,, contra los que sostenían que el
44

cristianismo no es compatible con los ideales civiles, decía: "Dennos un ejército
de soldados tales cuales los exige la doctrina de Cristo¡ dennos tales jefes de
provincias, tales esposos, tales padres, tales reyes, tales jueces, tales
recaudadores y cobradores de impuestos, como los quiere la doctrina cristiana,
y atrévanse a decir que es enemiga de la república. No duden en confesar que
si se la obedeciera prestaría una gran vigor a la república". 25
En la ciudad terrena, los miembros de la Ciudad de Dios, han de ser
como peregrinos, pero tienen que usar mismos bienes que utilizan los
miembros de la terrena, aunque con una orientación distinta. Estos últimos los
utilizan poniendo en ellos su último fin, buscando su .felicidad en los mismos.
En cambio, los hijos de la ciudad celeste, los disfrutan pero en orden a la vida
eterna.

La doctrina agustiniana de las dos ciudades expresa esta opción
fundamentan que se presenta a todo hombre. Escribe San Bernardo, en este
sentido: "Ora con el profeta y di: 'Señor aparta de nú el camino de la iniquidad'
(Ps 118). ¿De qué manera? 'Y ten lástima de mí según tu ley' (Ps 29), aquella ley
es a saber que has dado a los que se extravían del camino, esto es, a los que
desamparan la verdad. ¿Más qué? ¿Aquel que ha caído no podria volverse a
levantar? Por eso 'he escogido el camino de la verdad' (Ps 30), para subir
humillado al lugar de donde por mi soberbia descendí. Subiré, digo, y cantaré:
Señor, ha sido un grande bien para mi el haberme humillado tú (Ps 71); 'la ley
de tu boca es para mí un tesoro más estimable que millones de oro y de plata'
(Ps 72). Tal vez parecerá que David te ha propuesto dos suertes de caminos;
pero es menester, con todo eso, que no reconozcas más que uno, uno con dos
términos diversos y llamado con diferentes nombres: De iniquidad respecto de
aquellos que descienden y de verdad respecto de aquellos que suben".
Explica seguidamente, en este escrito de 1126: "Porque, en efecto, por
los mismos grados se sube y por los mismos se baja del trono; por un mismo
camino se va y se vuelve a la ciudad, y por una misma puerta se sale y se entra
en la casa. En fin, en una misma escala aparecieron los ángeles a Jacob
subiendo y descendiendo (Gen 28, 12). Mas ¿a qué fin estas cosas? Para que, si
deseas volver a la verdad, no busques un nuevo camino, desconocido, sino el
mismo por el que has bajado. De tal suerte que, sigu.iendo tus mismos pasos
por marchas recíprocas, subas, después de haber sido humillado, por los
mismos grados por los que descendiste dejándote llevar de la soberbiaº.26 Se
trata de un mismo camino, que se encuentra en la misma realidad creada, pero
que tiene dos direcciones: la de la soberbia, que aleja de Dios y el de la
humildad, que aéerca. El mismo camino, como las realidades temporales, en las
que se encuentra, aleja o aproxima a Dios. No hay que cambiar de camino, sino
de dirección.

45

�En nuestros días, el cardenal Martini ha llamado la atención, al
comentar la parábola del Buen Samaritano que: 'l.os hechos narrados en la
parábola tienen lugar en un camino, el que une Jerusalén, ciudad santa, con
Jericó, símbolo de la ciudad seglar, y el camino entre ambas ciudades es el
lugar de su distancia, pero también el espacio que las une. Por este camino
pasan los hombres, símbolos de cada una de las dos ciudades: pasa aquel al
que robaron unos ladrones, pasa e] samaritano, probablemente dos
comerciantes que viajan por cuestión de negocios; pasan el sacerdote y el levita,
hombres de religión. El camino es la realidad de la vida común donde todos se
encuentran, pero es también el lugar de los desencuentros, de los egoísmos de
grupo, que llegan hasta la violencia, como en el caso de los ladrones. Es el lugar
de los egoísmos privados, o quizá motivados por pre~s culturales, como en
el caso del sacerdote y el levita; el mismo camino es también el lugar de la
proximidad vivida, como en el caso del samaritano".27
El bien supremo de 1a paz, en el orden de las cosas terrenas por
consigui nte, no ha de ser buscado como el único fin, tal como hacen los hijos
de la ciudad terrena, sino que los hijos de Dios, peregrinos en el mundo, la
usan y disfrutan en orden a la ciudad de Dios. Afirma explícitamente San
Agustín: También nosotros usamos de la paz de Babilonia". Precisa que la
ciudad terrena: "No disfrutará de esta paz al final, porque no la ha utilizado
debidamente antes de ese final. Y a nosotros nos interesa también que durante
el tiempo de esta vida disfrute de esta paz". Y añade: "Ya el profeta Jeremías,
junto con el anuncio del antiguo pueblo de Dios de su .futura cautividad, y con
el mandato divino de que fuesen dócilmente a Babilonia, ofreciendo sus
mismos padecimientos como un servicio a Dios, les aconsejó también que
orasen por la ciudad, y les dijo: 'Porque su paz será 1a vuestra' (ler 29, 7). Una
paz todavía temporal, por supuesto, común a buenos y malos". 28

4. El encamacionismo
Para una mejor comprensión de esta doctrina enseñada por San
Agustín, que es la de 1a Iglesia, es preciso reflexionar sobre Cristo, como se dice
en la Gaudiu.m et spes: 11 En realidad, el misterio del hombre, sólo se esclarece
en el misterio del Verbo encarnado". 29 Según el misterio de 1a Encamación, 1a
Segunda Persona de la Santísima Trinidad, el Hijo de Dios al encamarse
asumió la naturalez.a humana en su integridad, con todas sus limitaciones e
incluso con los efectos del pecado, como el dolor y 1a muerte, a pesar de no
tener el pecado, para reformarla también en su integridad.

Una posición que podría llamarse "encarnacionista" por su exageración
y unila~ralidad, infiere, como consecuencia, que lo humano, los valores
humanos las actividades temporales y sc,&gt;ciales, son el camino necesario para
llegar al "Reino de Dios". Su postura es optimista ante lo natural, que es
46

considerado autónomo frente lo sobrenatural, que no puede interferir. Se cae
así en un dual.tsmo. Un separatismo entre la naturaleza y la gracia, entre la
sod dad de los hombres y el Reino d Dios.
Esta actitud de buscar en lo natural la salvación, sin tener en cuenta la
donación sobrenatural de Dios, se encuentra en gran parte de la filosofía de la
modernidad_ in embargo, no es nueva. Está en las antiguas herejías
naturalistas y antropocéntri as, como en ]a desviación dualista del obispo de
Constantinopla, estorio. Afirmaba que existían en risto además de dos
naturalezas, Ja divina la humana, dos personas. Fsta división dE&gt; Cristo
estaba hecha con el pretexto de respetar la infinita tra enden ia y dignidad de
Dios, que no se podía rebajar ai1te lo humano. Se .rebaja a Dios el afumar que,
para salvar a los hombres su mismo Hijo se había hecho erdaderamente
hombre, lujo de María y habitado entre nosotros. Había que distinguir en
Cristo entre el hombre y el Verbo, entre el hijo de María y el Hijo de Dios.
Quedaba así establecido con suhl engaño la autonomía y autosuficiencia de lo
humano.
Se ha dicho que: ''La secularización de los cristianos procede de la
secularización de la misma figura de Cristo". La secularización sería aS1 eJ
trasfondo de la: "la herejía nestoriana, que sólo veía en Cristo un hombre, un
hombre elegido, pero no más que un hombre (... ) La desmitificación nestoriana
de la humanidad de Cristo trae consigo una desmitificación secularizado.ca de
toda la Iglesia, y de todo lo que hay en la lglesia".:'lO

Podría incluso afirmarse que produ e la misma modernidad, si se
entiende ésta como: "El proceso de secularización o laicización, es decir la
ruptura y el progresivo distanciamiento entre lo divino y lo humano, entre la
revelación y Ja razón, o, si se prefier , la lenta y sucesiva sustitución de los
principios y valores cristianos, que habían dado unidad y senhdo a los pu~blos
europeos durante al menos diez siglos, por Jos valores pretendidos de-la razón
pura".31
El Concilio de Efeso (432) definió que no había una unión ac identaJ
entre sus naturalezas, una unión de acercamiento o de contacto (synáfheia)
sino que, como dijo San Cirilo, el gran patriarca de Alejandría, -w1a "unión
físi a" (énosis physikée), una unión según la naturaleza no moral. Se trata de
una unión única, sin precedentes en las reaHdades humanas, entre el Verbo y
su naturaleza humana, defendiendo así la unidad de Cristo, Verbo hecho
carne, nacido de María, que era así Madre de Dios (Theotókos)32 y apuntando
ya a Ja teología de la unión hipostática o en la_peJSOna.
Después el ll Concilio de Constantinopla (553) condenó la cristología
de Teodoro de Mopsuestia, maestro de
estorio. El siguiente te to
condenatorio del Concilio refleja muy bien la posición nestoriana: "Uno es el
47

�Dios Verbo y otro Cristo, el cual sufrió las molestias de las pasiones del alma y
de los deseos de la carne, que poco a poco se fue apartando de lo malo y así
mejoró por el progreso de sus obras, y por su conducta se hizo irreprochable,
que como puro hombr fu bautizado en el nombre del Padre y del Hijo y del
Fspíritu Santo y por el bautismo recibió la gracia del espíritu Santo y fue hecho
digno de la filiación divina; y que a semejanza de una imagen imperial, es
adorado como efigie de Dios Verbo, y que después de la resurrección se
convirtió en inmutable en sus pensami nto y absolutamente impecable (,,.)
éste mismo dijo que la confesión de Tomás al tocar las manos y el co tado del
Señor, después de la resurrección : 'Señor mío y Dios mío' (loh., 20, 28), no fue
dicha por Tomás acerca de Cristo, sino que admirado Tomás de lo extraño de
la resurrección glorificó a Dios que había resucitado a Cristo".~
El nestorianismo era en realidad una nueva versión de los cristianos
judaiz.antes, o el "error Judío", n cuanto que concebían a Cristo como un mero
hombre al que se había unido como a "alguienM distinto el Verbo. Su origen
estaba en la actitud d I fariseísmo judáico, que había contagiado al cristianismo
judaiz.ante. Lo propio del fariseísmo consiste en gloriarse y esperar la salvación
d las propias obras . Lo fariseos creían que las promesas de Dios a Israel eran
debidas a su observancia de la ley. Confiaban, por ello, n la justicia divina.
Despreciaban así a las otras naciones, que, en cambio, no eran merecedoras de
la salvación.

m extremo fariseísmo originó la secta de los ebiorútas o los pobres. Se
caracterizaban por: creer que la elección divina del pueblo pobre de Israel se
fundaba en su pobrez.a y opresión. La salvación consistiría en la liberación del
dominio de los gentil s, que llenos de soberbia, poder y riqueza, 1 oprimían.
como poderosos y ricos. Se prometía la liberación de los oprimidos frente a las
naciones y a los poderosos. La el ción divina les era así motivo de orgullo,
por creer que mereóan ante Dios por falta de riqueza. o comprendían qu si
Dios elige al pobre, aJ que no ti.en nada , lo hace para patentiz.ar ante los
hombres que es El quien salva por su gracia. A cambio pide confianza en la
salvación de Dios, y humildad, o reconocimiento de que no se tienen méritos
para ser salvado. El sentido del ebionismo; era, por el contrario, creer que
nosotros, los judíos, los pobres, somos los justos ante Dios.
La actitud ebionita, por u.na parte, llevó al vicio de la soberbia. Aunque
pobres y el oprimidos tenían méritos, que habían motivado la el ci n de Dios.
Tal el ción l enorgullecía y les llevaba a la más profunda soberbia. Desde
ella., se rechazaba la gracia de Dios, porque en realidad los dones de Dios ya no
eran gracias sino y premio debidos. Este rror reviviría en el pelagianismo.34
En definitiva, supone el rechazo d 1 orden sobrenatural y una instalación en el
natural, un ideal rreno y mundano.

48

Por otra parte, el ebionismo llevó al milenarismo. Se entendió también
la elección divina como enriquecedora del pobre. De este modo los elegidos, en
el reino milenario, podrán vengarse, tendrán las riqueza de sus opresores y
entonces estarán a su servicio. De oprimidos por los gentiles pasarán a sus
señores tiránicos. Entre los cristianos prendió también el milenarismo. Lo
Padres que se enfrentaron a él citan textos en los que se interpretan las
bienaventuranzas como si prometiesen el ciento por uno en riquezas y
placeres como premio a la pobreza y a la renuncia.
Lo milenaristas cristianos esperaban la vuelta·de Cristo como rey de

un reino mesíani o par "do al que intenta an los primeros califas islámic .
Deformaban así la esperanza cristiana. Cristo quedaba reducido a ser rey de un
reino mundano y visible, del mismo tipo que los reyes de este mundo.

S. El escatologismo

Frente a esta actitud salvadora de lo natural hay que situar otra
"escatológica". Claramente se manifiesta en 1 que se ha d ominado
"cristianismo de trascendencia 11 • Para esta tendencia, el cristianismo está
orientado de tal modo a lo eterno, que debe considerarse todo lo terreno como
algo ya pasado, sin relación e incompatible con el ajeno el fin ~timo
sobrenatural. o tiene sentido el trabajo por una cultura o una sociedad
cristiana. m cristianismo no
de este mundo, que pasa. El cristiano es un
extranjero, un extraño. o debe esforrarse por un mundo ~ejor. El
es
un testigo del Reino de Dios, del cielo. Es una tentaoón sa~ca, creen
algunos, la aspiración al R ino de Dios 'así en la tierra como en el cielo.

C?5tian

El iru ·0 d
ta otra tendencia deformadora se encuentra en la herejía
m nofisita, Eutiques, abad de un monasterio de Constantinopla, fren~ a
estorio enseñaba que en Cristo no sólo existía unidad de persona, sino
también'una única naturaleza, resultado de la fusión de la naturaleza divina
con la humana. Se seguía a San Cirilo de Alejandría en su afirmación, contra el
error de los n torianos, de que Cristo sel Verbo de Dios, es el "Emmanuel" o
Dios con nosotros. N ob tante, para reconocer la presencia y la acción de lo
divino, en el orden d la salvación, se habían onta.minado del error gnóstico
del desprecio de la obra divirul, y de la dignidad de la naturaleza humana. De
ahí que e tableciesen la necesidad de considerar en Cristo al V rbo más que al
Hombre. o valoraban su humanidad, que consideraban que só)o fue
asumida en el orden salvador y en la actualidad y estamos más propiamente
en la ra del Espíritu más que en la del Verbo encamado.
El monofisism , en
pr tendida reac ión frente al peligro de dividk a
Cristo, cayó r u parte n la onfusión entre 1 divino y lo humano. ~n este
desorientado tem r, n realidad, limitaba y empequeñecía el poder de Dios, ya
49

�que se consideraba que para salvar al hotnbre, tenía que absorber o neutralizar
la naturaleza humana de Cristo. Sólo así se podía tener fe en su divinidad.
Con ello, se modificaba el misterio de la salvación. Esta consecuencia
de la cristología monofisita es parecida a la que resulta de la teología de la
"gracia sin libertad" y de la "fe sin las obras" del protestant:im.ismo. Ambos
pesimismos frente a lo natural -acrecentado en el protestantismo sobre los
efectos corruptores del pecado original-, no parecen tener en cuenta la
omnipotencia misericordiosa de Dios, que ha hecho que la gracia regenere
íntimamente al hombre, y le permita de merecer por sus obras ]a herencia
eterna de la que el mismo Dios se ha hecho deudor en virtud de su misma
promesa.
El cristiano protestante considera que: "Debe cumplir la misión de
custodiar al mundo en su esencial profanidad o secularidad, sin arrogarse de
ningún modo la misión de salvarlo; cosa que sólo Dios puede hacer y baria solo
al fin de los tiempos, sin llamar al hombre para que colabore mediante sus
obras con El. Cuando el creyente se comporta así hacia el mundo secularizado,
también su fe se conserva pura, no se. contamina, pues, mezclándose en la
profanidad del mundo, que Dios confía a la sola razón. Y así como la fe
permanece solo fe y el mundo solo mundo" .35

El IV Concilio Ecuménico de Calcedonia (451) estableció la dualidad
inconfusa de las naturalezas divina y humana en Cristo. La unión de la
naturaleza humana y la naturaleza divina en Cristo nd fue una unión esencial,
en la naturaleza, sino una unión personal. Sin embargo, para el monofisismo el
"Concilio maldito 11 de Calcedonia fue la recaída en el nestorianismo, en el error
que divide a Cristo. También se puede hacer un paralelismo con el
protestantismo. Al igual que le Concilio de Calcedonia fue para los
eutiquianos la caída de la Iglesia en el nestorianismo, así también el concilio
de Trento fue visto por los luteranos en la caida en el pelagianismo o
naturalismo por la Iglesia Católica.

igual que la secta gnóstica maniquea, fundada por el persa Mani, en el siglo m,
despreciaban la obra. de Dios CTeador y Legislador.

6. El poder político
Se manifiesta esta doble actitud encarnacionista y escatologista, el
optimismo sobre la bondad y la fuerza de la naturaleza y ala vez el pesimismo
en nuestra época.. Podría decirse que el optimismo milenarista se encuentra en
la modernidad y el pesimismo maniqueo en el movimiento postmoderno. La
falta de esperanza se da en ánimo de los hombres de hoy. Su pesimismo, que
recuerda el marúqueo, puede considerarse más profundamente anticristiano
que el propio optimismo de la modernidad.

El ataque desintegrador del orden natural mismo se ha ejercido por
medio de los sistemas políticos de la modernidad, que son así expresión
práctica de filosofías anticristianas. La politica ha logrado así más eficazmente
la desnaturalización y al mismo tiempo la descristianización de la humanidad
contemporánea.
En la encíclica Aeterni Patris, en la que se instigaba a la restauración de
la filosofía según la orientación cristiana de Santo Tomás, decía León xm, que:
"Si alguno fija la consideración en la acervidad de nuestros tiempos, y abraza

con el pensamiento la condición de las cosas que pública y privadamente se
ejecutan, descubrirá, sin duda, que la causa fecunda de los males, tanto de
aquellos que hoy nos oprimen, como los que tememos, consiste en que los
perversos principios sobre las cosas divinas y humanas, emanados hace tiempo
en ]as escuelas de los filósofos se han introducido en todos los ordenes de la
sociedad recibidos por común sufragio de muchos.36 El olvido por las grandes
masas de lo natural y lo sobrenatul'al es una consecuencia de las filosofías
encarnacioanistas y escatológicas de la mentalidad dirigente del mundo de hoy

La desestimación de todo lo natural de esta segunda actitud parece
tener una continuidad, en este aspecto con los gnósticos, Para los gnósticos
carecía de sentido la Encamación pues todo lo que hay sobre la tierra y en el
mundo visible es constitutivamente malo, efecto de un principio inferior, que
identificaban con el Dios de Israel. Cristo había venido a liberarnos de la
naturaleza y de la ley que había creado.

Las distintas filosofías antropocéntricas e inmanentistas del mundo
moderno el monismo naturalista de la substancia, el monismo dialéctico del
devenir de lo absoluto, el antiteismo postulativo negador de todo absoluto, la
inversión de valores, las filosofías de la muerte de Dios, personal y creador, y
de la muerte del hombre, ,imagen de su creador, y los distintos irracionalismosson ciegas para las múltiples y profundas dimensiones de la naturaleza y de
todos los dones de Dios.

La gnosis era hostil a todos los bienes terrenos. Este desprecio a toda
la naturaleza expresaba un odio a Dios, su creador. El "espiritualismo"
maniqueo hostil a la materia era en realidad expresión de Ja hostilidad al orden
natural, a los bienes creados. San Ireneo acusó ya a los gnósticos de los
primeros siglos de 'despreciadores de lo que Dios ha creado'. Los gnósticos, al _

Por este motivo, estas filosofías han llevado a establecer que el Estado
es la única fuente del derecho, de la moral y del religión. El estado tiene el
poder absoluto. Oaramente se advierte en Spinoza: "Los que tienen el poder
sobe.rano son guardianes e intérpretes no sólo del derecho civil, sino también
del sagrado, y que únicamente ellos tienen derecho a decidir qué sea lo justo y

50

51

�qué lo injusto, y lo que sea conforme o no a la piedad".37 Por ello, considera
que el régimen democrático es el más "absoluto" de los sistemas políticos.
Explícitamente declara Spinoza que la forma de gobierno democrática
está: "Caractertízada por su absolutismo" .38 La democracia afirma es "el más
absoluto de los regímenes políticos". Quiere decir con ello que el más
desligado, el más independiente. El estado con ella es el origen primero y
único de toda norma y valor moral De ahí que en la democracia se ejerce
propiamente lo que es el poder político, es decir, el único que determina
aquello que es legítimo, justo y bueno.
Todo ello es una consecuencia de sus presupuestos filosóficos, que
establece 1a emancipación del hombre respecto ~el Dios personal, creador y
legislador. la filosofía spinoziana se pone de este modo en práctica en la en la
vida de la sociedad y de la política.
·

11

En el pensamiento de Spinoza, una de las fuentes más decisivas del
_pensamiento de Rousseau en el Contrato Social, se advierte que es muy
oportuno y hasta conveniente de que el poder político conceda a los
ciudadanos el poder de expresar sus ideas con total libertad. Se basa, tal como
indica claramente, en que de esre,modo será el Estado siempre el único que, en
definitiva, decida acerca de todo, hasta de moral y de religión en la sociedad. El
permitir la libertad para el bien y el mal, lo verdadero y lo falso, es lo mismo
que no reconocer a nada como tal, y, por tanto, poder decidir sobre ello
únicamente desde el poder o la fuerza. El principio de que "cada uno piense lo
que quiera y diga lo que piensa.'139 que establece el estado spinoziano, no
obedece al respeto a la libertad del hombre, sino en la tesis de que sólo el
poder político, y en virtud de su propia fuerza, -en que en definitiva consiste
todo derecho- es la fuente de toda norma. El Estado con su fuerza, derivada de
la multitud, es la fuente y árbitro del bien y del mal, de lo justo y de o in~to.

El término 11democracia", por tanto, en Spinoza no significa úrucamente
el que tenía en el lenguaje escolástico como "la deseable participación en -el
poder por parte de todos los miembros de una comunidad". En una 11 sana
democracia" no se niega la ley natural u otra norma que trascienda la voluntad
del hombre. "Una sana democracia fundada sobre los principios inmutables de
la ley natural y de la verdad revelada será resueltamente contraria a aquella
corrupción que atribuye a la legislación del Estado un poder sin frenos y sin
límites, y que hace también del régimen democrático, a pesar de las apariencias
contrarias, pero vanas, un puro y simple sistema de absolutismo. El
absolutismo de estado no hay que confundirlo con 1a monarquía absoluta, de la
que ahora no hablamos, y consiste en el hecho, en principio erróneo, de que la
autoridad del Estado es ilimitada y que frente a ella, aun cuando da rienda
suelta a sus miras despóticas, traspasando los límites del bien y del mal, no
cabe apelación alguna a una ley superior que obliga moralmente". 40
52

El reconocimiento de la vigencia de una norma trascendente a la
voluntad humana de origen divino no atenta contra el pluralismo ni supone no
respetar la voluntad general, que se ha expresado en la voluntad de la mayoría,
sino que las fundamenta. La voluntad hu.mana puede legislar si se somete a la
suprema legislación divina impresa, con la creación, ~ el orden natural puesto
por Dios en el mundo, porque de lo contrario se pone como único fundamento
de toda norma. La omnipotencia ilimitada de la voluntad hu.mana. Se postula
así una autosuficiencia humana que invalida la teoría y la práctica, al igual que
la tesis filosófica de que en la multitud como tal esta el principio de la UllÍdad,

Las corrientes políticas, que, basadas a:i. esta filoSófía, han desterrado
cada vez con mayor radicalidad la ley natural y a su autor divino de la vida de
la sociedad, aplastada en muchos lugares toda hl,ertad personal y todo diálogo
humano. Mientras, invocan la libertad y el diálogo para luchar contra toda
ver&lt;i~d y contra el orden natural puesto por Dios en la naturaleza y en las
relaaones entre los hombres. -

7. La posición agustiniana
Tanto .la primera actitud encamacionista, como esta segunda
escatológica, no han sido nunca las propias de·ta filoso.fía cristiana. Ambas
son exclusivistas y unilaterales, aunque ofrecen una apariencia de verdad en
cuanto pretende completar la carencia de la posición contraria.

Así, por ejemplo, el escatologismo, po.r su orientación sobrenatural y
trascendente: Parece totalmente válida. Si se limitase a oponerse al
encamacionismo unilateral de horizonte mundano y antropocéntri&lt;;o y
mundano, no ~ una desviación. Pero con el pretexto de la primacía de lo
espiritual, de la unicidad exclusiva de lo divino en la línea de la finalidad y de
la effoacia redentora olvidó el v.alor de los bienes finitos y de los fin:es
subordinados, qu~ conllevan. Esta omisión de la bondad de lo natural consiste
en un desprecio y hostilidad al orden de la natural, querido por Dios como
soporte ordinario para la comunicación de sus bienes incluso de la misma
gracia. Por ello, es también ciego ante la acción de la gracia redentora sobre las
realidades humanas.
Esta ceguera de la modernidad ante la bondad de la creación y la
salvación por la gracia de Dios, pone de manifiesto el misterio de la relación
entre la naturaleza humana caída y desintegrada por el pecado y el don divino
de la gracia redentora merecida por Cristo. Enseña San Agustín que la
nah.ualeza sólo con su elevación misma al orden sobrenatural puede obtener la
restauración y sanación de sus deficiencias de orden natural producidas por el
pecado.
53

�Santo Tomás, siguiendo la doctrina de la grada de san Agustín, que
asumió y comprendió perfectamente, estableció como principio capital y
directivo de su síntes_is filosófico-teológica que: "La gracia no anula la
nattnaleza, sino que la perfecciona".u

Según esta fórmula, que es claramente antimaniquea la gracia no
destruye la naturaleza sino que la supone y la perfecciona. Lo natural en
cuanto tal es de suyo bueno, aunque ha sido herido por el pecado original. De
ahí que todas las realidades pueden ser utilizadas legfümamente y tienen
además la posibilidad de ser ordenadas al fin ultimo sobrenatural.H
El don divino de la gracia no sólo no es opuesto a la naturaleza
humana con sus bienes propios y sus imperfecciones, sino que las exige como
sujeto al que perfeccionar. Por ello, del primer, principio deriva Santo Tomás
este otro, que permite comprender la primera función de la gracia señaJada en
el mismo: "La gracia presupone la naturaleza, al modo como una perfección
presupone lo que es perfectible".-13
·
No debe olvidarse que la redención lo fue de la ·naturaleza humana en
su integridad. Cristo bajó de los cielos por nosotros los hombres y por nuestra
salvación. El hombre caído por el pecado es sanado por la gracia en su misma
naturalez.a., a la vez que es ésta elevada la participación de la naturaleza divina.
Al sanar y elevar la naturaleza, 1a gracia no la destruye, antes bien la supone y
la perfecciona.

De ahí que el cristiano lo íncorpora todo, desde lo natural a lo cultura],
como el arte, la filosofía, los adelantos técnicos, etc., y de todo se sirve. o los
rechaza con el pretexto que son utilizados mal. Todo es salvado por la gracia e
incluso es apto para oonshtuírse en instrumento de la salvación. o el maJ en
sí mismo, porque no es un valor humano que asuma la gracia, sino de una
herida del pecado que ésta tiene que sanar. Tal como se afirma en el otro
principio derivado del fundamental, aunque también se sigue del anterior: La
gracia restaura a la naturaleza en su misma línea. Enseña Santo Tomás que en
su situación el hombre: "Necesita del auxilio de la gracia, que cure su
naturaJeza" .44
Afirmación que implica que, sin la acción sobrenatural de la gracia, que
normalmente se distribuye en el Cristianismo, la perfección en todos los
ámbitos de la vida humana es de hecho imposible. El mundo sin el
cristianismo ha logrado auténticos valores de todo tipo, tanto científicos,
técnicos o filosóficos como humanísticos, artísticos y morales, e incluso .
sociales y políticos, pero no han podido llegar a su plenitud de bien, por lo
menos en cuanto a su ordenación a fines superiores. En este sentido, se puede
decir que han fracasado. La actual crisis de final de milenio, con la oposición de

modernidad posmodernidad, confirma por vía histórica esta tesis teológica.
Todo lo terreno no se Tealiza plenamente en su mismo orden si es cristiana
pues, o es cristiano o no se realiza ni siquiera en cuanto natural.
Todas las actividades humanas necesitan de la gracia para recibir su
acción sanante. La gracia penetra y se inserta, sin exclusión, en todos los
elementos y constitutivos del hombre y de su acción, para sanarlos de $US
desordenes y deficiencias. No todo lo que hace el hombre es bueno y tiene así
que ser redimido. En cambio, todos los bienes que hay en las actividades
humanas son respetados por la gracia. No tienen por sí mismos capacidad
redentora ni merecerla salvación sobrenatural, pero pueden ser asumidos por
la gracia.45 Todo lo humano puede ser salvado, e incluso movido por la gracia,
contribuir a la salvación.
Sobre esta necesidad de la gracia para que la naturaleza quede elevada
en el orden sobrenatural, y así el hombre pueda participar de la naturaJez.a
clivina, y también para poder superar el mal, así lograr su completa perfección
en cuanto naturaleza, indica Santo Tomás: "Como la naturaleza humana no
está de tal modo corrompida por el pecado que esté privada de todo bien de la
naturaleza, puede uno -también en el estado de naturaleza caída-, por virtud
de su naturaleza, hacer algún bien particular, _como edificar casas, plantar viñas
y otras cosas semejantes, pero no todo el bien que le es connatural, hasta el
punto de que en ninguna cosa sea deficiente; lo mismo que el enfermo puede
hacer algunos movimientos, aunque no con la perfección del hombre sano,
mientras que no se cure con el auxilio de la medicina". 46

La naturaleza humana es íntegra en lo ·esencial, y, por ello, sus
facuJtades actúan verdaderamente, pero, como consecuencia del mal, no está
corrompida o destruida esencialmente, sino que, por las heridas, que le ha
dejado, esta debilitada Sus facultades están desorganizadas en su
funcionamiento y son más débiles de las que tendría en estado de naturaJeza
sana o pura. Necesita ser sanada de la corrupción del mal y sobre todo más en
el obrar que en el conocer. En la acción moral haya una mayor deficiencia,
pues: ºLa naturaleza humana quedó más afectada por el pecado en cuanto al
apetito del bien que en cuanto el conocimiento de la verdad".47
Manteniendo siempre la primada de la gracia, Santo Tomás afirma la
bondad de la naturaleza, como creada por Dios, y al mismo tiempo la
necesidad de la gracia en el orden natural para ser restaurado en su perfección
propia, ya que es una naturaJeza caída por el pecado e impotente para ei bien
pleno. Tal naturaleza es sanable y apta para ser elevada por la gracia al orden
sobrenatural, e incluso todas sus dimensiones, incluida la social, son llamadas
a ser salvadas, y también a ser puestas al servicio de la salvación misma..

5455

�En la teología política de San Agustín, se condena la mundaneidad de
la ciudad terrestre, que ha reducido sus fines exclusivamente a lo terreno y
natural, pero es profundamente humanista. Se basa en la exigencia de plenitud
hu.mana del hombre en todas sus dimensiones, que es satisfecha por la gracia
de Cristo. No hay perspectiva dualista, propia del maniqueísmo, sino unitaria.
De tal manera, que las palabras iniciales de 1a constitu9-ón Gaudium et spes
expresarían su actitud: "Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias
de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos
sufren, sin a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos
de Cristo".

Se insiste seguidamente: "Nada hay verdaderamente humano que no
encuentre eco en su corazón." Y se @ña.de, las siguientes palabras, que
recuerdan La Ciudad de Dios: 11La comunidad 'cristiana está integrada por
·hombres, que reunidos en Cristo, son guiados por el Espíritu Santo en su
peregrinar hacia el reino del Padre, y han recibido la buena nueva de salvación
para comunicarla a todos. La Iglesia, por ello, se siente íntima y realmente
solidaria del género humano y de su historia". 48
Por consiguiente, los destinatarios de la gracia son todos los hombres,
pecadores. Pr~ente, Cristo fue enviado a salvar del pecado. La Iglesia
está destinada a toda la humanidad. La Iglesia no es, por ello, una institución
más, presente en el mundo de los hombres, que aporte una opción moral, que
sería un gran óien escoger. La Iglesia ha sido enviada para anunciar el
Evangelio de ~das las naciones, para enseñar a los hombres a guardar aquello
que Cristo les ha mandado para que puedan salvarse.

8. El diálogo
La enseñanza de San Agustín en La Oudad de Dios no es, por tanto,
de condenación d·e la sociedad civil y política, ni de sus bienes. Tal
interpretación es incorrecta. Tampoco, sin embargo, es una sacralización del
poder político, tal como hícieron algunos autores, por influencia neoplatónica,
y que en algunos momentos se vivió en la cristiandad bizantina Su mensaje de
restauración de la sociedad es el mismo que expresó Paulo VI en su primer
endclica Ecclesiam suam.

Escn1&gt;e el Papa en 1964.: 11 Si la Iglesia logra cada ve-z más clara
conciencia de sí, y si trata de _conformarse ~gún el modelo que Cristo le
propone viene a difer~ciarse profundamente del ambjente humano en el cual
vive y al cual se aproxima. El evangelio nos hace advertir tal distinción cuando
nos habla del 'mundo', es decir, de la hwnarúdad adversa a la luz de la fe y al
don de 1a gt1)cia, de la humanidad que se exalta en un ingenuo optimismo
creyendo que le bastan las propias fuerzas para lograr su expresión plena,.

estable y benéfica, o de la humanidad que se deprime en un crudo pesimismo
declarando fatales, incurables y acaso también como manifestaciones de
libertad y de autenticidad los propios vicios, las propias debilidades, las
propias enfermedades morales".
Precisa el Pablo VI que: "Esta diferencia no es separación. Mejor, no es
indiferencia, no es temor, no es desp}'ecio. Cuando la fglesia se distingue de la
humanidad no se opone a ella, antes bie-n se une. Como el médico, que
conociendo las insidias de una pestilencia procura guardarse a sí y a los otros
d_e tal infección, pero al mismo tiempo se consagra a la curación de los que han
sido atacados, así la Iglesia no hace de la misericordia que la divina bondad le
ha concedido un privilegio exclusivo, no ha(!e de la propia fortuna un motivo
para desinteresarse de quien no la ha conseguido, antes bien convierte su
salvación en argumento de interés y de ·amor para quienquiera que esté junto a
ella o a quien ella puede acercarse con su esfuerzo comtuúcati.vo universal".
Por consiguiente, se advierte que: "La Iglesia debe ir hacia el diálogo
con el mundo en el que "la toca vivir. La Iglesia se hace palabra; la Iglesia se
hace mensaje; la Iglesia se hace coloquio". Este diálogo, que parece ser
constitutivo de la Iglesia: "Indica un propósito de corrección, de estima, de
simpatía, de bondad por parte de quien lo inici.é!; excluye la condena
aprioristica, la ·polémiea ofensiva y habitual, la vanidad de inútiles
conversaciones. Si ciertamente no mira a obtener inmediatamente la conversión
del interlocutor, porque respeta su dignidad y ~ libertad, mira sin embargo al
aprovechamiento del otro, y querría disponerlo a una mayor comunión de
sentimientos y de conviccionesu.
.
Los caracteres esenciales del diálogo deben ser. los siguientes: "1) La
~dad ante todo: el diálogo supone y exige la inteligibilidad, es un
intercambio de pensamiento, es una invitación al ejercicio de las facultades
superiores del hombre; bastaría este sólo título para clasificarlo entre Jos
mejores fenómenos de la actividad y cultura humana( ...) 2) Otro carácter es,
además, la afabilidad, la que Cristo nos exhortó a aprender de si mismo:
'"Aprended de Mi que soy manso y humilde de corazón' (Mt, 11,29); el diáiogo
no es orgulloso, no es hiriente, no es ofensivo. su autoridad es intrínseca por~
verdad que expone, por la caridad que difunde, por el ejemplo que propone,
no es Wl mandato ni una imposición. Es pacifico, evita los modos violentos, es
paciente., es generoso. 3) La confianza, tanto en el valor de la propia palabr-a
como en la disposición p;.u:a acogerla por parte del interlocutor; promueve la
.familiaridad y la amistad. 4) Finalmente, la prudencia pedagógica que tiene
aún mayor en cuenta las condiciones psicológicas y morales del que oye (cfr.
Mt 7, 6): Si es un ruño, si es una persona ruda, si no está preparada, si es
desconfiada, hostil, y se esfuerza por conocer su sensibilidad y pór adoptarse
razonablemente y modificar las formas de la propia presentación por no serle

56

57

�molesto e incomprensible". En definitiva, hay que llegar a: "la uniófl de la
verdad con la caridad, de la inteligencia con el amor".
Reconoce el Papa, en esta endclica dedicada a las relaciones de la
Igfesia con el mundo, que: ''Teóricamente hablando la Iglesia podría
proponerse reducir al mínimo tales relaciones- tratándose de apartarse de la
sociedad profana; como podría también proponerse apartar los males que en
ella pu.eden encontrase anatematizándolos y promoviendo cruzadas en contra
de ellos; podría, por el contrario, acercarse tanto a la sociedad profana que
tratase de alcanzar un mfl.ujo preponderante y aun de ejercitar un dominio
teocráfico sobre ella, y así de otras maneras. Pero nos parece que la relación
entre la Iglesia y el mundo, sin cerrar el camino a otras formas legítimas, puede
representarse mejor por un diálogo, que no podría ser evidentemente
uniforme, sino adaptado a la índole del int-erlocutor y a las circunstancias
reales".
Además; advierte que: "Muchas son las formas de diálogo .de la
salvación". Cada cristiano deberá aplicarlas en la vida de los hombres de su
tiempo, de su situación social, de su determinada cultura. Es una actitud
arriesgada para el propio cristiano, para la iglesia, porque siempre se presentan
estos difíciles interrogantes: "¿Hasta qué punto debe la lglesia acomodarse a las
circunstancias históricas y locales en las que desarrolla su misión? ¿Cómo debe
precaverse del peligro de un .relativismo que llegue a afectar su fidelidad
dogmática y moral? ¿Pero cómo hacerse al mismo tiempo capaz de acercarse a
todos para salvarlos a todos, según el ejemplo del apóstol: 'Me he hecho todo a
todos para salvarlos a todos'? (1 Cor, 9, 22)"
~ que si deJó muy claro Pablo VI es que, por una parle: ''Desde fuera no
·se s~ya al mundo. Como el Verbo de Dios que se ha ·hecho hombre, hace falta
hacerse una misma cosa hasta cierto punto, con las form.as de vida de aquellos
a quienes se quiere llevar el mensaje de Crist-0, hace .falta compartir -sin que
medie distancia de privilegios o diafragma de lenguaje incomprensible- las
costumbres comunes, con tal que sean humanas y honestas, sobre todo de los
más _pequeños, si queremos ser oídos y comprendidos. Hace falta, aun antes de
hablar, oír la voz, más aún, el corazón del hombre, comprenderlo y respetarlo
en la medida de lo posible y cuando merece secundarlo. Hace falta hacerse
hermanos de los l10mbres en el momento mismo que queremos ser sus
pastores, padres y maestros. El dima del diálogo es la amistad. Más todavía, el
servicio". Por otra, que: "Sólo e] que vive con plenitud la vocación cristiana
puede estar inmunizado del contagio de los.errores con los que se pone en
contacto" .49

58

9. La presencia de la Iglesia

· Toda esta doctrina de la salvación hace que la presencia de los
católicos en la vida po~tica, y en todas las dimensiones humanas y su esfuerzo
por restamar el orden natural y reconquistar la verdad y el bien en todos los
campos culturales no sólo sea lícita sino también obligada. Ciertamente, como
ha dicho el Concilio Vatiac:no JI: "La comunidad política y la Iglesia son
independientes y autónomas, cada una en su propio terreno. Ambas, sin
embargo, aunque por diverso título, están al servido de la vocatjón personal y
social del nomb:re".so
. . Am~as están _ordenadas al hombre, a su felicidad. Sin embargo: 'l..a.
mJS1Ón prop:ra que Cnsto confió a la-Iglesia no es de orden político, econónúco
o social. el fin que le asignó es de orden religioso. Pero precisamente de esta
misma misión religiosa derivan tareas, luces y energías, que ·pueden servir para
establecer y consolidar la comunidad humana según la ley divina" .s1
El Magísterio de la Iglesia ha ido elaborando u.na doctrina dedicada a
todo lo referente sociedad. La ha ido formando, como ha indicado Juan Pablo
II en la encíclica Sollicitudo rei socialis: "Examinando su conformidad o
diferencia con lo que el Evangelio enseña acerca del hombre y su vocación
terrena y, a la vez, trascen~ente" Precisa además que: "La iglesia no tiene
sol~~ones ~écnicas (... ) no propone sistemas o programas económicos y
p~lít~cos, ru manifiesta preferencias por uno o por otros, con tal que la
digru~c;1d del h~mbre sea debidamente respetada y promovida, y ella goce del
espaao necesario para ejercer su ministerio en elmundo".52

. Lo que pertenece al perenne mensaje evangélico, la Iglesia lo ha ido
ofreaendo en las diferentes circunstancias de cada época. "Por fidelidad a
Cristo, la iglesia. se ha esforzado por conseguir que su mensaje abrazara todos
, los aspectos de la vida a lo largo de los cambios que se han producido a través
de :_los. s~glos, sacando de la herencia del Evangelio 'cosas nuevas y cosas
antiguas (Mt 13, 52). En todos los cambios de la marcha de la humanidad a lo
largo de la historia se han presentado nuevos retos que han afectado a la vida
de toda persona individualmente y de la sociedad ensu conjunto( ...) A lo largo
de toda_su historia, la Iglesia ha escuchado las palabras de la Sagrada Escritura
Y ha mtentado ponerlas en práctica en diferentes situaciones políticas
económicas y sociales".53
'
_
Esta doctrina de la Iglesia es optimista y esperanzada por fundarse en
Dios, Y concebir al hombre como "creado a imagen y semejanza de Dios y
Uamado a plasmar esa imagen en su vida individual y comunitaria".54

.

,

Por ello: ''La Iglesia es 'experta en humanidad' Populorum progressio,
1~), Y esto Ja mueve a extender necesariamente su misión .religiosa a los
diversos campos en que los hombres y mujeres desarrollan sus actividades, en
busca de la felicidad, aunque siempre relativa1 que es posible en este mundo,
59

�de acuerdo con su dignidad de personas" .55 Así se explica que en la
constitución Gaudium et Spes, se diga que: 11La Iglesia, en el transcurso de los
siglos, a la luz del evangelio, ha concretado los principios de-justicia y equidad
exigidos por !a recta razón, tanto en orden a la vida individual y social como en
orden a la vida internacional, y los ha manifestado especialmente en estos
últimos tiempos".56
En definitiva, como se dice en otro documento conciliar, en el Decreto
sobre el apostolado de los seglares: "La obra redentora de Cristo, aunque de
suyo se refiere a la salvación de los hombres se propone también la
restauración de todo el orden temporal Por tanto, la núsión de la Iglesia no es
sólo anunciar el mensaje y la gracia de Dios, sino también impregnar y
perfeccionar todo el orden temporal con el espíritu evangélico". 57 Más
adelante, se insiste en ello, al afumarse: "Este es el plan de Dios sobre el
mundo, que los hombres restau_ren concordemente el orden de las cosas
temporales y lo perfeccionen sin cesar (...) Es obligación de toda la Iglesia
trabajar para que los hombres se capaciten a fin de establecer rectamente todo
el orden temporal y ordenarlo hacia Dios por Jesucrist?" .58

Cada cristiano rea.liza esta misión,59 aunque tiene que aplicar esta
doctrina de la Iglesia de un modo concreto y caben, por tanto, actuaciones muy
distintas. El Papa Juan XXIII en su enóclica Mater et magistra, advertía al
respecto que: "Para traducir en realizaciones concretas los principios y las
directivas sociales se procede comúnmerite a través de tres fases: Advertencia a
las circunstancias; valoración de las mismas a la luz de estos principios y de
estas directivas; búsqueda y determinación de lo que se puede y debe hacer
para llevar a la práctica los principios y las directivas en las circunstancias,
según el modo y medida que las mismas circunstancias permiten o reclamen.
Son tres momentos que suelen expresarse en tres términos: Ver, juzgar obrarº.
En esta aplicación concreta de los principios que se ofrecen en la
doctrina de la Iglesia, como pueden hacerse de maneras distintas, y las
circunstancias van cambiando, pueden darse entre los núsmos católicos .
discusiones sin fin. De ahí que añadiese el Papa: "En las aplicaciones pueden
surgir divergencias aun entre católicos rectos y sinceros. Cuando esto suceda,
que no falten las mutuas consideraciones, el respeto recíproco y la buerut
disposición para individuar los puntos en que coinciden en orden a una
oportuna y eficaz acción. o se desgasten en discusiones interminables, y bajo
el pretexto de lo mejor y óptimo descuiden el bien posible, y por tanto
obligatorio".

religiosos, sino también de intervenir con su autoridad en la esfera del orden
temporal, cuando se trata de juzgar sobre la aplicación de estos principios a
casos_ concretos". 00 ~o hay que olvidar que, como no es la Iglesia la que
necesita del mundo, smo que, como enseña, San Agustín en La Ciudad de Dios
es el mundo el que necesita de la Iglesia.
'
1 Gianni Baget Bozzo, Il futuro del cattolicesimo. La Otiesa dopo papa Wojlyla, CasaJe
Monkrra.to, Edizione Pieoune, 1997, p. '1J11.
2

lbid.., pp. 207-208.

Massimo Borghesi, Posmodernidad y cristianismo ¿Una radical mutación antropológica'
Madrid, Edkiones Encuentro, 19&lt;J7, p. 10
.,

3

• lbid., p. 113.
5 Jbid.,

6

lbid., pp. 114-115

7

Gaudium et spes, Introd., 3

8 Martín Gelabert Ballester, Jesucristo, revelación del misierio del hombre. Ensayo de
antropologia teológica. Salamanca, Madrid, San Esreban-Edibesa, 1997, p. 253.

9 Ibid.,

60

pp. 253-255.

10

lbid., p. 251.

11

Ibid., p. 253.

12

SAN AGUSTIN, De Civitafe Dei, XIX, 13, l .

13

SANTO TOMAS, Swnma Theologiae, II-II, q . 29, a. 3, ad l .

1'

Ibid., Il-Il, q. 29, a. 3, in c.

15 Ibid.,
16

D.-11, q. 29, a. l, ad 3.

Catecismo, n. 2304.

Is ~2. 17. Se dice también en el mismo: •y el fruto de la justicia, la tranquilidad
la
segundad para siempre".
y

17

18

Cf. SANTO TOMAS, Summa Theologiae, II-Il, q. 29, a. 3, ad. 3 .

~

Cf. lbid., ll-II, q. 29, a. 4, in c.

20 SAN

Es preciso tener presente, sin embargo, que "Es obvio que cuando la
Jerarquía eclesiástica se ha pronunciado en la materia, tienen obligación los
católicos de atenerse a las directivas emanadas; puesto que compete a la Iglesia
el derecho y el deber no sólo de tutelar los principios de orden ético y

p. 114.

AGUSTIN, De Civitare De~ XIX, U.

21

Ibid ., XIX. 12.

72

lbid., XV, l .

Z1

Ibid., XIV, 28.

61

�~

~

lbíd., XIV, 4.

15 IDEM,

26 SAN

Esp~la, 138, 2, 15.

BERNARDO, De los grados de Ja hu.mildad y de la soberbia, c. IX, n. 27).

71MASS1MO CACOARJ - CARLO MARIA MARTINI, Diálogo sobre la. solidaridad,
Barcelona, Herder, 1997, p. 23. Concluye el conocido cardenal italiano: "Es por lo tanto en la.
vida cotidiana, en las relaciones de la vida de todos los días, más allá de i\ieologias y de roles,
donde ante todo se practica la solidaridad. Esta exige que abandonemos los roles, que
olvidemos las conveniencias, para damos cuenta de que somos simplemente, hombres o
mujeres, seres hDJllanos'. Añade: "la parábola dice todavía más, haciendo notar que e]
samaritano se detiene junto al herido, no pmque profese principios de solidaridad social o
teorías sobre la igualdad de todos los hombres (sobre este punto calla. el relato) sino porque
dice la palabra evangélica: 'Al pasar junto a él lo vio, y sintió compasión, le miró a los ojos y
escuchó su corazón' (Luc, 10, 34)".&lt;:f.&gt; (Ibid.).

E5PINOZA, Tratado teológíco político, Prefacio.

?11 !bid.,

c. XI.

3'J !bid.,

Prefacio.

10

PIO XII, "Mensa.je en la Navidad de 1944".

ll

SANTO TOMAS, Summa Theologiae, I, q. 1, a. 8, ad 2

28

SAN AGIBTIN, De Civitate Dei, XIX, 26.

12 C.omo observaba Ramón Orlandis, aplicando fielmente los principios más esenciales y
nucleares de la síntesis filosófico-teológica_ de Santo Tomás d~ Aquino: "El elemento
sobrenatural aporta (...) una fuerza o poder doble; a) un poder que podríamos 1lamn
elevativo o divinizador; b) un poder medicinal y roborativo• (RAMON ORLANDIS, •De la
sobrenaturalidad de la vida en los Ejercicios•, en Mantesa (Madrid), 46/XII (1936), pp. '1"1-125,
47/XII (1936), pp 217-218, p. 110. Véase: E. FORMBNT, m mag:istl:rio tomista del P. Odandis,
Apóstol del Corazón de Jesús, en "Doctor Communis" (Cittá del Vaticano), 47/1, pp. 43-71 y
47/2, pp. 155-174).

29

Guadium et spes, I, 22.

43 SANTO

JC5E MARIA IRABURU, Sacralidad y secularizació, Pamplona, Fundación Gratis Date,
1996, pp. 39-40.

:io

CARLOS VALVERDE, Génesis, estructura y crisis de la modernidad, Madrid, BAC, 19'76, p.
XII.

31

En esta expresión esta compendiada su cristología, porque si Maria es MadJe de Dios,
quiere decirse que en Cristo no hay más que una persona, la del Verbo, y a esta persona ha
dado María nacimiento en el tiempo. A este único sujeto se le predican, por ello, todo lo que
es propio de la naturaleza humana, el nacimiento, el sufrimiento la muerte. Dios nace, D.ios
sufre, Dios muere ya que era suya su humanidad, su cuerpo y su alma. Dios tiene madre.
Mari.a dio a luz a un hombre que era Dios y, por ello, es verdadera Madre de Dios.

32

DOz. 224.

'Se sabe, concretamente, cómo los pelagianos se vieron defendidos y acogidos por Nestorio
y por su .maestro, Teodoro de Mopsuestia. Y es que la cristologia nestoriana, dejando a Cristo
en puro hombre, se vincula bien con la negación pelagiana del pecado original, y la no
necesidad de la gracia. Todo entonces iba unido: devaluación de Cristo, negación de la
necesidad absoluta de su gracia, optimismo antropológico, admiración del mundo secular.
0C5E MARIA IRABURU, Sacralidad y secularizad, op. cit., p. 41).

:H

J05E MARIA IRABURU, SacraJjdad y secularizaci, op. cit, p. 38. En cambio, como
recuerda el Prof. Iraburu: "La Iglesia de Cristo ve las cosas de modo muy diverso. &amp;ta muy
de lejos de ei¡a5 dicotomías separantes, y tiene siempre un sentido integrador de naturalez.a y
gracia. La. razón debe servir a la íe, sin dominarla, y la filosofía racional debe crecer ayudada
por la fe, aunc¡ue atendiéndose a sí misma. La. teología católica no ha de ser fideísmo, sola
fides, sino que debe ser ratio fide illusl:r'ata (Dz 2829, 3031-3043) y el mundo secu.la.r de ningún
modo debe ser regido por la sola ratio, y en este sentido, abandonado a si mismo, a sus
propias luces y fuerza.s, sino que personas y pueblos, instituciones y culturas, deben ser

35

cristianiz.ados bajo el Evangelio de la gracia" (Ibid).
36

Aetemi Patris, 4-VDJ.1879, en Acta Leonis X1Il, Romae 1880, pp. 33-69, AAS 12 (1879), p . 109

TOMAS, Summa Theologiae, I, q. 2, a. 2, ad l .

« Ibid., l-11, q. 109, a . 3, in c.
45 Todo lo bueno y positivo del mundo es útil para recibir el cr.istíanismo. Basave Femández
del Valle ha .mostrado incluso que Ja filosofía, verdad· y bien humanos supremos para el
enn:ndimiento el hombre, tiene una función preparatoria para la salvación. Concibe la
filQSOfía como "propedéutica" de salvación. •ta filosofía, 1::on su camino ascendente de la
insatisfacción, nos ayuda a salvarnos -llevándonos al fundamento incondicionado- pe¡:-o no
nos salva. Puede mantener, encendido y vivo, el afán de salvación; pero no lo puede
satisfacer". De manera que, según el eminente y conocido filósofo cristiano: •La filosofía,
aunque abierta a la salvación, no nos salva. Esclarece fundamentalmente la realidad entera,
influye sobre la. vida del hombre y nos ofrece una sabiduria vital de los últimos problemas
humanos. Por eso hablo de la Filosofía como Propedéutiea de Salvación' (AGUSTIN BASAVE
FERNANDEZ DEL VALLE, Tratado de filosofía. Amor ala sabiduria como propedé:i,1tica de
salvación, Méxi~. Editorial L.imusa, Noriega editores, 1995, p.Zl; Véase: EUDALDO
FORMENT, Filosofía y salvación. El 'Tratado de Filosofía" de Agustín Ba.save Femández del
Valle, en "Espíritu" (Barcelona), XLV/114 (1996), pp. 183-199).
.

46 SANTO TOMAS,

SUJ11II1a TheoJogiae, 1-II, q. 109, a . 2. in c.

Dlbid., 1-II, q. 109, a. 2, ad 3.
411 Gaudium et spes, 1. Este mensaje esperanzado se encuentra en muchos textos actuales. Por
ejemplo, en el Prólogo de Diálogo sobre la solidaridad, se lee: •Es necesario, en fin, dar
cuerpo a la esperanza y volver a abrir el corazón a. la uropía, porque siempre es mejor morir
de utopía que de aburrimiento. No se trata, ob~ente, de soñar una imposible 'Ciudad del
sol', sino de no per(l,er la voluntad de empeñarse seriamente en construir una sociedad más
justa y solidaria, a sabie11das, como dice el Libro de la Sabiduría, de que 'Dios ha hecho que
también puedan curarse las naciones' .(Sabiduría, 1,14) y que 'en medio de la plaz.a de la
ciudad -&lt;:°mo reafirma el Apocalipsis- se encuentra un árbol de la vida cuyas hojas sirven
para CU.Jar a las naciones' (Apocalipsis, 22.2) de sus males'" (LUOANO BARONIO, Prólogo,
en MASSIMO CACClARI - CARLO MARIA MARTINI, Diálogo sobre la solidaridad, op. cit,
p.15).

62
63

�LA SINDERESIS. Y EL RELATIVISMO ETICO CONTEMPORANEO.
ti PAULO

VI, Ecclesiam suam,, ID.

!il Gaudium et spes, 76. En la misxna Constitución se reconoce que: "Se nos advierte que de
11ada le sirve al hombre ganar todo el mundo si se pierde a si mismo (Cf. Le 9, 25). No
obstante, la espera de una tierra nueva no debe 11JI1ortiguar, sino mis bien_ aviva.r, la
preocupació11 de perfeccionar esta tierra, donde crece eJ cuerpo de la nueva familia hu.mana,
el cual puede de alguna manera anticipar un vislumbre del sigl~ nuevo. Po~ ello, aUD'.111e ~y
&lt;¡11e distinguir cuidadosamenle progreso temporal y crecinuento del rem~ de Cnsto, sm
embargo, el primero, en cuanto puede contribuir a ordenar mejor la sociedad hlllJ]llll.a,
interesa en gran medida al reino de Dios" (Ibíd., 39).

S:ZJUAN PABLO II, Carta encíclica Sollicitudo reisocialis, 1988, 41.

IDEM, 'A la población de Detroit (estados wudost, 19-IX-1987, 2.

5l IDEM.

515

o.;¡

•A los 'constructores de la sociedad', en Asupcil&gt;n (Paraguay), V- V· 88.

IDEM, Sollicitudo reí socialis, 41.

56 1bid.,

ARGENTINA

1.- El dato inicial del sentido común.

51Ibid~42

s:i

PROF. DR ALBERTOCATURELLI
DIRECTOR DEL CENTRO DE F.STUDIOS FILOSOFICOS
UNIVERSIDAD DE CORDOBA.

63

Decreto Apostolicaxn actuosilarem, Il, S.

ss Ibid ., 7. "Bl seglar se inserta profunda y cuidadosamente en la realidad ~ a del ~rden
temporal y acepta participar con eficacia en los asuntos de esta esfera, y al llllSIIlO tiempo
como miembro vivo y testigo de la Iglesia, .ha.ce a ésta presente y actuante en el seno de las
realidades temporalesº (Ibid ., 29). También se dice en otro docÚinento del Concilio respecto
de los seglares cristianos que: ºP.s propio de elJos, repletos del Espíritu Santo, el animar desde
dentro, a modo de fermento, las realidades temporales y ordenarlas de fonna que se hagan
continuamente según Cristoº (Ad gentes divinitus, 15). Esta misión propia de los seglares,
porque: "A eUos coaesponde iluminar y ordenar las realidades temporales a las que están
estrecluu:nente vinculados, de tal modo que, sin cesar, se realicen y progresen confoTme a
Cristo y sean para la gloria del Creador y del Redentor• (Lumen gentium, 31)

es

Según el Vaticano Il precisa que los laicos: "Bjercen el a~stolado con ~ trabajo para_Ja
evangelización y santificación de los hombres, y para la función y desempeno _de_los negOC1os
remporales, Uevado a cabo con espíritu evangélico, de forma que su labonOSJdad en este
aspecto sea 1lJI claro testimonio de Cristo y sirva para la salvación de los hombres" (lbid., 2).

$

611JUAN XXIl, Mater etmagistra, 1%1, IV.

San Agustín ha dicho, en una suerte de espontánea actuación del buen sentido,
que somos, que conocemos que somos y que amamos este ser. 1 Y, en verdad no es necesario
ser docto sino simplemente hombre para poseer esta hiple evidencia primera del ser,
del conocer (del ser) y del amor (del ser); ,por eso, San Agustín, al escribir aquellas
palabras, interpretó fielmente al hombre común y al modo común de juzgar propio de
la razón espontánea de todo hombre. El orden según el cual se ha hecho la triple
afirmación (que en el fondo es una) es también el que corresponde al buen sentido
cotidiano. En verdad, nada puede ser conocido; nada puede ser amado, si no existe; es
decir, si no tiene ser. Y aunque el hombre común no se haga de esto un problema crítico,
como hace el filósofo, es el supuesto de toda afirmación posterior. Aquella primera
evidencia se constituye en el dato inicial del buen sentido.

Decir, con Russell y el primer Wittgenstein, que no hay ser sino que "el mundo es
'8610) la totalidad de los hechos'' (acontecimientos transitorios), equivale a invertir el
dato inicial y a poner la confusión en el punto de partida. En el fondo, es un acto
volitivo arbitrario por el cual se quiere violentar lo que se nos presenta como la primera
evidencia, pues siempre será imposible hablar de "hechos" y de "totalidad
los
hechos'' si tales hechos no existen; y aun si fueran apariencias o puro engaño, sería
necesario admitir que say yo quien se engaña, que soy yo quien percibe sólo apariencias.
Y al mismo tiempo, el "hecho" más sólido (que no es hecho sino acto) no puede darse si
tales hechos no son. Ni siquiera puede decirse que el mundo es la "totalidad de los
hechos" sin la previa conciencia del acto de ser que es el dato inícial del buen sentido; es
decir que hay sólo hechos y que no hay ser, equivaldría a decir, simultáneamente, que
n.o-hay hechos. Y en verdad, lo absolutamente primero es lo que hay; es decir, el ser.

de

Se me podría acusar de decir lo obvio, sin percibir quizá que esto es,
Precisamente, lo que quiero decir; pues la triple evidencia del ser, del conocer (el ser) y
del amor (del ser) es lo que se encuentra delante, en el camino (obvia); o, mejor, es el
comienzo del camino del intelecto humano. En ese sentido, es realmente obvio el dato
inicial del sentido común: El ser es. Luego, el íntelecto, es un acto espontáneo primero,
conoce el ser y todos los demás entes que son po'r él; no puede decirse sin co11tradicción
que lo que hay (quÍzás el mundo) son sólo "hechos'' puesto que, simw.táneamente,
equivale a sostener que "son"; en verdad, se trata de la espontánea e inevitable
adhesión al dato inicial: El ser es, el no-ser no es. En este caso, se trata simplemente del
64

65

�primer principio del intelecto humano, indemostrable no porque trascienda la
"verificación empirica" (prejuicio neopositivista) sino porque es evidente por sí mismo.
Pero, aJ mismo tiempo, este dato inicial (el ser es) es lo que primeramente se ve, lo que
no podemos encontrar (obvio). Y lo que se ve es lo que se contempla (lo supuesto a
todo), una suerte de saber originario aunque confuso, supuesto a toda otra aprehensión
que no existiría sin aquella evidencia primera. Primer principio, en efecto, que se funda
todos los demás principios, evidencia del dato inicial afirmativo (el ser es) que excluye
su contrario (el no ser no es).

2.- El dato inicial del orden práctico y el relativismo actual.
En virtud de este saber inicial, sabemos del ser y le amamos. Como ha dicho San
Agustín en el mismo texto anteriom1ente citado: "Nadie existe que no quiera existir", es
decir, amamos ser. Y este es también un dato inicial del buen sentido. Si preguntáramos
al hombre común s1 quiere ser, éste se sentiría., quizá, sorprendido ante semejante
pregunta; lo más probable es que nos respondiera que sl como quien expresa lo obvio
declarando, en cierto modo, la innecesariedad de la pregunta. Pero este originario amor
deJ ser (querer existir) no puede ni siquiera formularse sin suponer que el acto de
existir, de ser, es bueno. Más aun: o sería posible si el ser no fuera idéntico con lo
bueno (ser=bien). Esto añade algo al dato inicial del orden teórico, porque esta noción
primera expresa la perfección del ser, lo más conveniente a nú naturaleza y, en cuanto
tal, supuesto aquel orden especulativo o teórico, mueve a la operación, a la acción
práctica. No puede ser de otro modo desde que el dato inicia] del sentido común es
v~to, ahora, como bien. La inteligencia no es sólo especulativa sino también práctica
porque, a partir de este dato inicial (el ser es buen.o, amamos ser) no se puede no
afirmar que se debe obrar el bien (que es lo que no podemos no querer). Luego, toda
operación depende de este dato inicial que afirma el ser (como bien) y, por eso, excluye
no sólo el no-ser (el no- bíen) sino la inadecuación de toda operación respecto del bien.
De ahí que este primerisimo principio se haya formulado así: Se debe obrar el men y roitar

moral. En este sentido, podría decirse que constituye el dato primero ineludible del
sentido común o del buen sentido práctico.
Alguien ha sostenido que "los dictámenes 'evidentes por si mismos' de la razón,
que tantos filósofos pretenden haber encontrado, parecen, al examinarlos, ser
dictámenes de sus respectivas razones (si es que lo son de alguna) y no de la mía"
(Stevenson). Esta .afirmación pueril el resultado de un reducctonismo consistente en
identificar de modo confuso lo "bueno" con el interés agregando a éste "el sigrúpcado
emotivo"; de modo que sólo entonces y al amparo de un subjetivismo enmascarado de
"objetividad" científica (o cientificista) se cree poder descalificar toda evidencia por sí
misma del intelecto reduciéndola al subjetivismo de la razón singular del filósofo; en
realidad, la "confusión" de que se habla respecto de la determinación de "lo bueno", es
la consecuencia inevitable del prejuicio empirista que cierra los ojos ante la evidencia
primera, sin percatarse de que ni siquiera le sería posible cerrar los ojos si no existieran
los "hechos'' que expresan por sí mismos el acto de ser. Como se ve, tampoco será
posible reducir el orden moral a una mera "explicación causal de la conducta moral", de
modo que únicamente la psicología ("ciencia empírica de las leyes que rigen la vida de
la psiquis") puede resolver el problema moral (Schilck); en tal caso, reducida la ética a
la psicología empírica, habrá que decretar la muerte del orden moral, lo que es,
precisamente, contrario a la experi~cia inmediata. Asi, la proposición "hay que obrar •
el bien y evitar el mal", lejos de ~r expresión de un anticuado "residuo metafísico"
,constituye el metafísico dato inicial ineludible, no reducible a los meros "datos
contingentes" de la conducta de un grupo social como quería cierta "soeioloSí::1
empírica" fisicalista. Por el contrario, este rápido examen crítico me ha convencido
todavía más de la verdad de la afirmación agust:inia.na coincidente con la espontánea
del sentido común: "somos, conocemos que somos y amamos este ser y este conocer" .
Esta triple y en el fondo única ~videncia (del ser, del conocer, del amor del ser) es el
fundamento del orden moral.
·

el mal.

3.- La sindéresis reaparece a pesar de todo.
En cuanto eJ entendimiento mira, ve o contempla el dato inicia], es especulativo;
en cua11to contempla este dato inicial (el ser como bien) para obrar, es práctico; por eso,
a partir de la primera evidencia" el ser es", el entendimiento no "deduce", no " infiere"
esta norma primera ("hay que obrar el bien") porque ésta es evidente por sí misma. De
modo que la célebre objeción de Hume (reactualizada hoy por el relativismo ético)
quien sostenia que no se puede pasar, por inferencia lógica, de] "ser" aJ "deber ser" , cae
en el vacío; como bien dice Carlos Massini: "El ser funda el deber ser en cuanto hace
posible la evidencia de sus nonnas primeras y en cuanto otorg_a contenido a las
proposiciones normativas.
Pero no hay inferencia lógica de las proposiciones
enUJ1ciatjvas que expresan Ja reaJídad hacia las proposiciones normativas que expresan
un deber u obJigación".2 Por consiguiente, si el bien es lo primero que aprehende el
mtelecto práctico y la voluntad no puede no querer e1 bien, la proposición "hay que
obrar e] bien y evitar el mal" es por sí misma evidente y está en el fundamento del orden
P6

El texto agustiniano del que me he servido como testimonio del buen sentido que
expresa el primer principio del orden práctico, encontró su más docto expositor en Santo
Tomás de Aquino y es, hoy, más actual que nunca. Todo el relativismo ético
contemporáneo -desde la ética de la "comunicación" a la ética "del discurso" y desde

ésta a la ética de la "interpretación" - es como un continuo y continuado esfuerzo por
eludir el primer principio del orden moral. El relativismo contemporáneo da coces
contra el aguijón porque, allende, la a veces complicada herméutica (esa "koiné" del
inmanentismo actual) no puede eludir la evidencia del sentido cotidiano: Hay que obrar
el bien.
·

La simple presencia del ser al ente autoconsciente, conlleva la afirmación el ser es
como acto primero ineludible del intelecto especulativo; la simple presencia .del acto de
ser querido en cuanto bueno, conlleva, en el orden práctico, la afirmación hay que obrar

67

�el bien como originario e ineludible imperio del intelecto práctico. Como se ve, no se
trata de afirmar que existe en el hombre una suerte de potencia distinta del intelecto, ni
menos aún que semejante afirmación primera sea un resultado·de la razón raciocinante.
Así como la simple presencia del acto de ser a la mente pro-voca la afirmación
espontánea "el ser es", del mismo modo lo bueno (el ser querido) pro-voca la
afirmación espontánea "hay que obrar el bien". Y es así porque esta afirmación primera
es la expresión de algo "tenido" o "poseído" por naturaleza: El participio pasivo de
habeo (yo tengo) es habitus (habido) y corresponde al verbo habere que significa "tener
asido" o simplemente "tener". La expresión clásica ''hábito" expresa exactamente lo
que quiero decir. En cuanto persona, es decir, en cuanto ente autoconsciente que tiene
por naturaleza conciencia del ser (en el orden especulativo) y del el bien (en el orden
práctico), tengo el hábito (expresión en realidad redundante) de esta ineludíble
afirmación primera: "hay que obrar el bien"; en cuanto originaria y por tanto norma
última de todo acto libre, es prindpio; dicho reduplicativamente para expresar de modo
absoluto su primeridad, es primer principio. El sentido común lo descubre desde el
primer contacto con lo real y ante su evidencia se estrellarán siempre todos los
relativismos éticos antiguos y contemporáneos. No es algo "deducido" por la razón o
algo con lo que "me encuentro" al cabo de un argumento, sino una presencia primera
"habida" por el simple hecho de ser hombre.
Decir, como se dice hoy, que la filosofía debe "captar el ser como evento, como el
- configurarse de la realidad particularmente ligado a la situación de una época" es,
simplemente, no decir nada; el relativismo ético que se llama a si mismo
postmoderno", no puede no proponer sino una suerte de ontología nihilista" sólo en
el sentido de "interpretación de eventos". Para semejante "nihilismo" no se puede a
firmar un primer principio (hay que obrar el bien) que supone la objetividad del mismo
ser que se niega: Sólo eventos ligados a una situación. Pero es menester afirmar que
"hay'"' eventos: Si los "hay" al menos este haber resulta ineludible y re-aparece el ser del
evento.
II

11

No es posible eludir que el evento sea y el no-evento no-sea: Semejante
afirmación es primera. Lo es también que como tal (si es) sea bueno y jamás podré
eludir la re-aparición de la intuición que expresa espontáneamente esta presencia y será
menester afirmar que "hay que obrar el bien''. De ahí que, con aparente paradoja, el
relativismo ético contemporáneo ha reactualizado un tema muy antiguo: El del primer
principio del orden práctico (o sentido moral) que los pensadores medievales llamaron
la sindéresis. Cuando San Jerónimo empleó el término syntéresis y fue adoptado luego
por el pensamiento escolástico, no quiso significar otra cosa que aquella primera
"chispa" ~ luz que nos hace afirmar -al primer contacto con el bonum- que hay que
obrar el bien. Y esto 1~ sabe, con saber primario, primero y elemental, todo hombre de
todo tiempo y de toda cultura.

68

4. La sindéresis como hábito natural.
Adquiere, por todo lo dicho, sorprendente actualidad, la doctrina de Santo
Tomás de Aquino sobre la sindéresis y bien el esfuerzo de estudiarla y meditarla.
Para el Aquinate se trata, como para el hombre .común, de este "haber'' natural
que inclina simplemente al bien (synderesis ... ad bonum tantum indinat);3 no es, como ya
dije en el análisis anterior, una suerte de facultad o potencia especial, sino un hábito
natural que, como tal, es propio de todo hombre por el solo hecho de ser hombre, sea
antiguo o moderno, docto o indocto, de ésta o de aquella cultura; con prioridad de
naturaleza y de tiempo respecto de cualquier herméutica, todo hombre sabe que debe
obrar el bien.
Con extrema agudeza desarrolló este tema Santo Tomás al observar que este
hábito natural participa, por un lado, del carácter intuitivo del conocimiento angélico y,
por otro, del carácter racional del conocimiento humano. El Pseudo Dionisio había
enseñado, en texto expresamente comentado por Santo Tomás, que la sabiduría divina
siempre el término de cuanto precede con los principios de cuanto sigue" ;4 es
decu, en un orden de cuerpos contiguos, el inferior, en su parte más alta, toca al
superior en su parte más baja; en ese sentido, la naturaleza inferior alcanza o
- imperfectamente participa, en su vértice, de algo que es propio de la naturaleza
superior; algo análogo pasa entre la naturaleza. angélica y la naturaleza humana; Es
propio de la naturaleza angélica conocer sin búsqueda ni argumentación sucesiva, es
decir, intuitivamente, mientras que la naturaleza humana conoce imperfectamente la
verdad discurriendo de una cosa a otra. Por eso, piensa el Aquinate, la inteligencia
humana, respecto de ciertos principios supremos, logra algo de aquello que es propio
de la naturaleza superior porque puede tener conodmiento directo e inmediato de algunas
verdades, sin búsqueda alguna.s

"un:

Tal es el easo de la intuición del primer principio, tanto del orden especulativo
cuanto del práctico. Los lectores agnósticos no necesitan creer en la existencia de las
naturalezas angélicas porque la argumentación se mantiene indeme con o sin ellas. He
aquí el texto: "Consiguientemente, también en la naturaleza humana, en cuanto alcanza
a la angélica, es necesario que exista el conocimiento de la verdad sin búsqueda, sea en
el orden especulativo como en el práctico, y es menester que este conocimiento sea el
principio de todo el conocimiento que le sigue, ya sea práctico, ya especulativo, puesto
que los principios deben ser los más ciertos e inconmovibles. Y, por lo tanto, es
necesario que también este conocimiento se encuentre naturalmente en el hombre
,uesto que este conocimiento es como el· semillero de todos los conocimiento;
:iguientes -y en todas las nahualez.as preexisten como las semillas naturales de las
ubsiguientes operaciones y efectos; es por otra parte necesario que este conocimiento
~a habitual, ·para que de él se pueda hacer uso prontamente no bien se tenga necesidad
e él"
• •6 Pues, así como tenemos el hábito natural propio de las ciencias especulativas
el ser es"), también poseemos el hábito natural del primer principio ("hay que obrar el
.en'') de las operaciones, es decir, de los principios universales del derecho natural?

69

�Lo que importa principalmente retener es que, con prioridad tanto de tiempo cuanto de
naturaleza, existe en el hombre -en todo hombre- un conocimiento intuitivo natural
(hábito natural) que ilumina y regula toda libre operación humana. Ya se vio también
que este principio inevitable surge simultáneamente -como enseña San Agustín- con
aquel saber inicial que se expresa diciendo que "nadie existe que no ame existir". El
buen sentido cotidiano supone esta evidencia cuando afirma que se debe obrar el bien.
No es el resultado de una irúerencia lógica, sino una proposición evidente por sí m.i,sma
que hace posible toda otra argumentación de orden práctico, incluso aquella que la
niega.

5. - La infalible rectitud de la sindéresis.
Anterior a toda elección o a las elecciones en el tiempo sucesivo, es claro que la
sindéresís posee una rectitud inmutable e infalible. Sabemos también (hasta por
experiencia cotidiana) que existe en nosotros cierta inclinación al mal, aunque también
sabemos que no es posible un mal sin mezcla alguna de bien (el mal absoluto); por eso
mismo hemos descubierto que existe aquello que nos inclina siempre al bien ("hay que
obrar el bien"); sin este principio, no fuese inmutable pues así como todo lo moviente se
reduce a una primera realidad inmóvil, así todas las operaciones humanas " para que
puedan tener cierta rectitud, es necesario que exis~ cierto principio permanente que
posea una rectitud inmutable, a cuya luz sean examinadas todas las operaciones
hu.manas; así, aquel principio permanente resiste siempre a todo mal y asiente a todo
bien" .8 Por lo tanto, en la sindéresis no hay ni puede haber pecado. Como es obvio, no
es este primer principio virtud mortal alguna, pero es el preámbulo al acto de la virtud,.9
No será posible la creación de las virtudes morales (hábitos operativos adquiridos) sin
la anterior luz de la sindéresis que es su condición.
·
Condición sine qua rnm del crecimiento moral, este primer principio no solamente
no admite pecado (aunque sea la luz por la cual discierno espontáneamente el pecado)
sino que, absolutamente, jamás se borra ni se extingue. Los escepticismos filosóficos y
los relativismos éticos se estrellan ante la primera evidencia del primer principio, sea el
del ser, sea del obrar; en este último plano (que es el que interesa para nuestra reflexión)
si no existiese o si se extinguiera totalmente, entonces las éticas de la situación, del
consenso, de la interp.retación y otras semejantes tampoco podían discernir lo que es
bueno o malo moralmente en tal siJnación cambiante o en tal estructura de eventos
históricos: La extinción o la no existencia del sentido moral o sindéresis nos dejaría a
oscuras también en tal situación o en tal estructura de eventos históricos y ni siquiera
podríamos fundar una ética relativista. Los relativismos utilizan la sindéresis que
niegan la que de algún modo se "filtra" subrepticiamente en cada situación.
Santo Tomás recuerda el texto de 1saías en el cual el ~ñor, refiriéndose a los que
se rebelaron contra Él, dice que "su gusano nunca morirás" (ls.66.24) y señala que para
San Agustín se refiere al gusano de la conciencia de la conciencia o remordimiento
causado por la sindéresis que aparta del mal.10 Porque, en efecto, el sentido moral no se
70

extingue; ni siquiera se extingue en la desesperación, como es el caso de Caín. Que la
sindéresis no se extingue, puede entenderse de dos modos: Respecto de la misma luz
habitual, es siempre imposible porque pertenece a la naturaleza del alma; respecto del
acto, podría extinguirse en un doble modo: Cuando el acto se extingue o elimina
totalmente en aquellos que acaecen del uso del hore albedrío y de la misma razón a
causa de un impedimento producido por alguna lesión de un órgano del que tenga
necesidad nuestra razón (causa patológica); o porque el acto de la sidéresis es des~do
hacia lo contrario; pero aun en este caso extremo es imposible que el juicio de la
sindéresis se extinga totalmente. Luego, sólo se anula el sentido moral en algún caso
patológico por una alteración grave de la natúraleza CO!J&gt;Oral. Agrega Santo Tomás
textualmente: "En el particular operable, sin embargo, se extingue todas las veces que se
peca en la elección. En efecto, la fuerza de la concupiscencia o de otra pasión, absorbe la
razón de tal modo que, en la elección, el juicio universal de la sindéresís no es aplicado
al acto particular. Pero no es esto un extinguirse de la sindéresis absolutamente, sino
sólo bajo un cierto aspecto" (secundum quid tantum).11 El fino análisís de Santo Tomás
· no pude ya ir más leJos: Es menester aceptar 'que, absolutamente hablando (simpliciter)
la sindéresis jamás se extinguen. Ella es la condición requerida y el .fundamento (en
nuestra inteligencia) del mismo orden moral. Siempre el hombre sabrá que "hay que
obrar el bien''.

6. - La elección originaria y el fenómeno moral.
El dato inicial d el sentido común que ha sido mi punto de partida, consiste,
simultáneamente, en una originaria, primera y primaria elección a la que prefiero
llamar libertad originaria: Elección primera o amor del ser como bien que es p erfección
del ser. No se trata, por lo tanto, de una inferencia lógica sino de la afirmación de una
evidencia primera. Semejante evidencia justifica una descripción de lo que poaría
llamar (provisoriamente) el ienómeno moral. Aceptado aquel pi:imer principio del
orden práctico válido para todo en hombre cuánto es hombre, resulta posible descubrir
(por ahora extrinsecamente) lo que apareee y se manifiesta como fenómeno moral.
Porque saber con un saber inevitable e inextinguible que es menester obrar el bien y
evitar el mal, conlleva espontáneamente la obligación.de orientar toda operación libre al
bien que hay que realizar; es decir, de dirigir al bien como fin todo acto libre. De ahí el
sentido común no solamente no se cuestiona (ni puede) esta evidencia inicial, sino que,
en virtud de ella misma, se dice a sí mismo "obré bien" o " procedí mal". Esto implica
cierta aprobación o reprobación interior, aunque también es exterio_.r, ya social, ya
absoluta de parte del Legislador-creador del ser finito. Dicho de otro modo, el hombre
común sabe espontáneamente que debe obrar el bien (con el ser) y debe evitar el mal
(contra el ser) y adquiere, por consiguiente, la noción de falta moral. La norma inicial
(dato primero y primario del buen sentido) provoca el análisis inmediato de la
conciencia que nos dice "está bien'', "está mal". Y esto no exige un estudio previo de una
serie de normas abstractas porque simplemente sabe-, desde el principio de su acto de
pensar y de querer, que debe obrar el bien y evitar el mal, aunque, posteriormente,
COlilpruebe la existencia de las discrepancias teóricas acerca del sentido del mismo
71

�obrar moral. Lo que aquí importa de veras es que todo hombre, a p~rtir _del inevi~~e-e
inextinguible dato inicial del sentido común, adquiere la expenenoa de su JWªº
interior que, en cada opción en el tiempo, dice "sí", "no", "justo", "injusto". ~
todavía: Estos actos van acompañados de cierto talante moral, sea el gozo o la alegria
que se sigue del bien obrar, sea la tristeza que acompaña a la conciencia después del
mal obrar. De ahí las parejas de nociones, satisfacción-reprobación, justo-injusto,
bueno- malo; ciertos estados de ánimo como la vergüenza, el remordimiento o el
arrepentimiento que su.elen preceder al restablecimiento del orden vulnerado.

Será siempre posible disentir en el modo o en los modos de obrar; siempre será
poSible el desacuerdo a~erca de la naturaleza del fin del operar; pero lo que no será
nunca posible es rechazar, sin contradicció~ que se debe obrar el bien y evitar el mal.
Este dato inicial es suficiente para descubrir el orden moral objetivo, no reducible
absolutamente al ámbito de la subjetividad o de las situaciones. El relativismo se limita
a comprobar que existen "morales" diversas entre sí y hasta contradictoria e,
inmediatamente, absoluti;a las diferencias y extrae, contradictoriamente, una conclusión
en sí misma absoluta: No existe ni puede existir una moral objetiva de valor universal.
Semejante afirmación erige el relativismo moral en absoluto y, por eso, se niega como
relativismo. Parece más lógico sostener que las diversas "morales" que han existido y
existen, suponen un orden objetivo (aunque lo nieguen) y la exigencia (no aceptada) de
una moral también objetiva.

Esta descripción, ciertamente elemental, del fenómeno moral, pone de manifiesto,
junto al dato inicial del sentido común que es también libertad originaria, la evidencia
de que yo puedo obrar o no obrar; conlleva, pues, la afirmación primera de la libertad
de la cual dependen las otras formas de la libertad: Puedo obrar o no obrar, puedo obrar
Naturalmente, esta conclusión implica el desafió dirigido a la reflexión filosófica,
esto o aquello; de modo que el acto de la libertad emerge del mero análisis de la · de r~escubrir y re-fundar la filosofía moral q·ue en cuanto supone, expresa y
conciencia que es, que sabe que es, que ama el ser que es el bien. Este orden
desarrolla el dato inicial del sentido común, es la única moral objepva y verdadera.
originariamente impuesto a la conciencia, implica, para el sentido común, un también
originario estar obligado (obligatus) que conlleva la propia capacidad de dar respuesta,
1 De Civ. Dei, 11,26.
es decir de ser responsable; ante todo, libertad primera o inicial y, por eso, obligaciónresponsabilidad; análogamente, emergen lo recto (derecho) y el deber y así
2 "Refutaciones actuales d e la 'falacia naturalista'", Sapientúz, XXXIX, 152, p. 117, Bueno Aires, 1984.
sucesivamente todas las nociones comunes de la vida moral como mérito-demérito,
3 STh, I,79,12.
culpa-castigo, etc. Se trata, pues, de consecuencias espontáneas y objetivas de una
evidencia inicial las que deberán extenderse, por un lado, hasta el último fundamento
1 De Div. Nmn., 7,3 in fine.
del orden práctico y, por otro, a la vida moral de la sociedad y de todas las sociedades.

7.-Inconsistencia del relativismo ético y la moral objetiva.

5

Quaestiones Dispu.tatae De Veritate, q. 16, a l.

6

De Ver., q. 16, a le.

' Op. Cit., loe. Cit ·

Admitido el dato inicial, éste constituye la norma originaria evidente por sí·
misma y obligatoria para todo hombre de todo lugar, de todo tiempo y de toda cultura.
El sentido común simplemente lo sabe, lo sabe siempre y no puede no saberlo. Est;a
norma originaria ("hay que obrar el bien") no se nos impone nunca desde fuera
(heteronomía) sino que se nos promulga en y desde la interioridad de la conciencia que del
ser (orden teórico) y quiere el bien (orden práctico). De ahí que la negación de esta
norma originaria (nuestro dato inicial inamovible) sólo sea posible, paradójicamente,
con posterioridad a su evidencia y gracias a ella misma; semejante negación constituye
una suerte de acto contra-natura que la afirma precisamente cuando la niega. Decir que
esta norma primera no existe y que, por eso, no hay normas objetivas, no tiene
consistencia alguna (sólo puede "decirse") y, en el fondo, como ya lo vimos, este decir
se niega a sí mismo. Tampoco tiene sentido sostener que, si se admiten algunas normas.
éstas sólo existen en cuanto relativas a una determinada circunstancia (que cambiará) o
respecto de algunas costumbres pasajeras o simplemente propias de determinada
cultura. Si tales normas verdaderamente existen relativamente a una situación
cambiante, solamente son posibles en cuanto expresan y se fundan en la non.na
originaria, trascendente a toda situación y esencialmente objetiva.
72

8

De Ver., l . 16, a 2c.

9

Op. Cit., q. 16, a 2c.

10De

Civ. Dei., 21, 9.

u De Ver., q .16, a 3c.

73_.

�LACONTRARIEDADCOMPLEMENTARIAENTRELOS
HEMISFERIOS CULTURALES DE EUROPA, DE AFRICA Y DE ASIA
- En punto de partida de Amérlca1

-

Heinrich Beck
Univ. de Bainberg

Alemania

Introducción:
América como encuentro cultural

Primera parte:
La relación de la cultura con la naturalez.a y la
contrariedad entre los hemisferios Europa y de AfroAsia.

Segunda parte:
Ulterior elaboración de las disposiciones básicas de las
culturas.

l.
2.

La contrariedad espiritual entre Europa y Afro-Asia
La subcontrariedad entre África y Asia

Tercera parte:
Interpretación onto-antropológica de estas disposiciones
como estructura dinámica (biádica-dialéctica) -

Conclusión:
¿El futuro como síntesis cultural creatíva?

/

75

�Introducción:
América como encuentro cultural

América y América Latina, en su identidad ~ c a , marca en.
cierto modo un convenio de las culturas de Europa, Africa y Asia (y hay
que tener en conciencia que en viejísimos tiempos los indígenas
inmigraron de Asia). En América, estas culturas capitale~ del mundo
mutuamente se penetran, cuasi como una mezcla quínúca de .elementos
generativos (p.e. de hidrógeno y oxígeno). Bajo 1a presión de las
circunstancias, esta mezcla es provocada de cambiarse en una nueva
materia - la estructura molecular más compleja del agua -, la cual significa
una síntesis e integración de sus elementos y una nueva estructura del ser.
Sus reacciones químicas, sus propiedades del comportamiento de sus
elementos no se pueden deducir simplemente, sino el agua es algo
cualitativamente nuevo. Semejantemente, en América las culturas de
Europa, África y Asia se experimentan provocadas a integrarse y
constituirse en úna nueva estructura del ser y de la conciencia humana, la
cual significa algo cualitativamente nuevo.

Seguro que

hasta ahora estas

culturas, de gran parte, no han
entrado en un encuentro real y viven - una al lado de las otras - casi sin
nínguna comunicación y participación, o en parte aún aconteció y sigue
aconteciendo un mutuo desprecio y choque cultúral destructivo y
humanamente indigno. Pero hay también signos de mejoramientos: como
ya ha sucedido varias veces en el pasado, así aún más va a suceder en el
futuro, que las circunstancias de presión econónúcas, socia1es, políticas y
espirituales "claman" urgentemente por un cambio esencial del ser
humano. Quizá, la evolución de la vida está aquí en la necesidad de hacer
un "salto creativo" a un ser humano más rico, más integral, más humano.
¿Será América la" fábrica" de un nuevo tipo del ser humano, más complejo
y humanamente rico?. 2

Vamos a proceder en tres pasos.
En primer lugar núramos a 1a relación esencial de la cultura con la
naturaleza que a ella subyace y preguntamos, en cuanto la cultura es
precuñada por sus condiciones naturales y en qué medida estas difieren,
hasta un cierto grado, en Europa y en el hemisferio afro-asiático. Se insinúa
la hipótesis, que ambos ámbitos culturales desde su fondo óntico son
típicamente distintos, pero, con todo eso, pueden complementarse en un
sentido humano.
En la segunda parte queremos probar y diferenciar esta hipótesis
por fenómenos empíricos, poniendo así más de relieve las características
distintas y contrarias de las culturas al respecto. En ello se muestra, en
primer lugar, un opuesto contrario entre las tradiciones culturales de
Europa y Afro-Asia; entonces se destaca un opuesto subcontrario entre
África y Asia.

Tercero preguntamos, en una reflexión ontológica, si en la
diferenciación cultural de la humanidad se expresa una estructura
dinámica global de sentido, posiblemente dialéctico-triádica, que pueda
dar impulsos y orientaciones para la interculturalidad, su entendimiento
concreto y desarrollo ulterior.

A entender desde la raíz esta oportunidad y, por decirlo así, la
tarea histórica de América y América Latina, de servir al mundo como
ejemplo y lugar privilegiado del encuentro cultural creativo, hay que
preguntar por ]as propiedades características de las culturas originarias.
Por lo visto, en este contexto será auxiliatorio utilizar como principio
hermenéutico un concepto integral de la realidad. Pues· según este
concepto el ser cultural del hombre y las culturas parciales geográfica- e
históricamente distintas se comportan como la melodía y los tonos
singulares o, dicho más absrractamente, como el todo y las partes. De allí
nuestra tesis dice: Existe una contrariedad complementaria entre los
hemisferios culturales de Europa, África y Asia la cual significa la
disposición onto-antropológica a una tal integración creativa.
76

77

�Primera parte:
La relación de la cultura con la naturaleza

Y la contrariedad entre los hemisferios de Europa y de Afro-Asia
La cultura, como expresión y realización de la vida humana, ·
depende de las condiciones ñsicas de vivir, lo dice ante todo: de la
estructura de la superficie terrestre y del clima En este contexto, las cultura
es cuasi la reacción del espíritu humano a las exigencias, desafíos y
provocaciones de la naturaleza: la "respuesta" del espíritu humano a la
"llamada" de la naturaleza.

Este diálogo del espíritu con la naturale.za, del cual la cultura es
resultado y parte, de vez en cuando tiene éxito, de vez en cuando, sin
embargo, fracasa. Porque este diálogo siempre se realiza por el concurso de
dos componentes: por un lado la naturaleza acciona y habla al hombre, y él
tiene que recibir y escuchar. Pero entonces, por otro lado, el hombre puede
1 re-accionar y re-sponder, en cuanto él se pronuncia a la naturaleza, la
forma y la determina, expresando, objetivizando y realizando sus ideas y
su voluntad. Así la autoexpresión y representación del espíritu humano en
la naturaleza por las obras de la cultura, supone la expresión y
representación de la naturaleza en el espíritu humano, y a ella, en cierto
, sentido, re-sponde.
En esta perspectiva, los ámbitos espaciales capitales de la ti.erra, los
continentes en cuanto manifiestan diferencias significativas en el carácter
de la naturaleza, provocan reacciones y respuestas del espíritu humano,
correspondientemente distintas y así se realizan creando diferentes ti.pos
de cultura.

En primer lugar, el hemisferio afro-asiático se presenta como un
gigan_te bloque de tierra firme, cohesivo y relativamente poco fraccionado,
como un inmenso continuo de contrastes, y determinado por un así
l.laJ:p.ado clima de gran espacio, rico en fuerzas. (Se piensa, por ejemplo, en
los vientos monzones y alisios que abarcan vastas regiones de Asia y
África). Al contrario, el continente Europeo muestra un rostro de paisaje
finamente diferenciado e interrumpido y marcado por numerosos mares y
lagos de tamaño mediano; domina aquí un clima moderado. Por eso no
debe sorprendemos que en África y Asia la conciencia humana sienta la
realidad como unidad ilimitada de contrastes, desarrollando una
capacidad y un hábito básico sensitivo-intuitivo correspondiente. Sin
embargo, en Europa, la conciencia de la gente intenta ante todo distinguir
y estructurar la realidad racionalmente, y busca por definiciones y claridad
diferenciada. La primera disposición de la conciencia humana parece más

78

inmediata y originaria en su relación con 1a realidad, la segunda, es decir
la diferenciación racional, significa más distanciamiento y reflexión
abstracta. Las dos disposidones de conocimiento y conciencia parecen ser
opuestos y contrarios hábitos y proporciones al ser, y así podrian
complementarse mutuamente en un encuentro íntercultural, al enriquecer
la vida espiritual de 1a humanidad.
Es claro que la pescrita vinculación de la estructura de la
conciencia y de la estructura de la naturaleza, no implica ningún
deduccionísmo monocausal de lo psíquico-espiritual desde lo físico
material. La opinión según la que lo espiritual y cultural no es más que un
efecto solo de sus condiciones físicos y materiales, no atentería
suficientemente a la libre autodeterminación del espíritu humano y a su
autorresponsabilidad para sus actos y disposiciones. Por eso, en este
contexto no se habla de una determinación total, sino mucho mejor, de una
disposición inicial de la conciencia de parte de la realidad ñsica. La
naturaleza de la cual el hombre procede y en la cual vive, le fija a éste una
provocación y una tarea, a la que él intenta responder y adaptarse por un
desarrollo correspondiente de su conciencia y actitud.

Segunda parte:
Ulterior elaboración de las disposiciones básicas de las culturas
Queremos explicar, primero, aún más la contrariedad espiritual
fundamental entre el hemisferio europeo-occidental y el afro-asiático, y
segundo una ulterior distinción, sub-contraria, entre el africano y el
asiático.

1.- La contrariedad espiritual entre Europa y Afro-Asia •

Mientras que en el opuesto contradictorio los dos juicios predicados
totalmente se tienen una base común por la cual·pueden mediatizarse. En
este sentido, en lo siguiente, vamos a mostrar que la conciencia europea y
la afro-asiática forman ll11 opuesto contrario.
Como ha sido mencionado, la conciencia europea se inclina a una
distinción racional y, así, acentúa y exhibe la pluralidad de los entes dentro
de la unidad del ser experimentádo: mientras que la conciencia afroasiática más originariamente intuye el contexto profundo del todo y así
mantiene y subraya la unidad del ser dentro de la pluralidad de los entes.
Lo que se manifiesta en múltiples fenómenos culturales y a través de la
historia

79

�Así, en el Occidente la relación con la realidad se caracteriza por la

intención de objetivizar las cosas, de determinarlas y tomarlas
directamente por conceptos racionales. Al contrario, el espíritu original de
los hemisferios de África y Asía, no intenta dominación, sino dominación e
integración en la intuible esbuctura de sentido de la naturaleza. En la
conciencia europea, la unidad de la realidad emerge y se sepai:a en una
multiplicidad de diferencias; el acento va de la unidad a la multiplicidad.
En la conciencia europea, la tuúdad de la realidad emerge y ~ separa en
una multiplicidad de diferencias; el acento va de la uni~ad a la
multiplicidad. En la conciencia asiática y africana, la multiplicidad y lo
distinto no se demarcan explícitamente frente a la unidad básica, sino que
permanecen en ella o regresan a ella. Frente a la pluralidad y diversidad se
acentúa aquí la unidad. En el espíritu europeo, la fuerza originaria se
encuentra en el análisis de las relaciones y en mantener separadas las
diferencias; la debilidad, empero, se halla en el peligro de una separación
de las diferencias y de 1.\1\ extrañamiento. En el espíritu africano y asiático,
la capacidad particular se halla en la conservación de equilibrio y la
armorúa de los contrastes en la un.idadJ la debilidad quizás en una
insuficiencia de diferenciación. El interés del europeo se dirige más hacia
fuera; él busca su libertad por medio del dominio científico y técnico de la
naturaleza material. La orientación del africano y del asiático se dirige, en
cambio, claramente hacia adentro; ellos anhelan su liberación por medio de
la integración en la naturaleza o en la unidad espiritual del ser.
Generalmente, pues-, se puede decir que la conciencia europea más
subraya y acentúa la pluralidad de los entes diferentes; mientras que el
espíritu afroasiático más insiste en la unidad del ser mental o natural. Esta
tipificación se observa en la relación de la cultura respectiva a la
naturaleza, al hombre y a lo divino. ¡Vamos a dar algunos ejemplos de
estas conexiones!
·
La. relación a la naturaleza en el occidente está caracterizada por la
idea moderna de ciencia la que - no por casualidad - se originó en Europa.
&amp;ta ciencia intenta un análisis y disección racional de la realidad en partes
distintas, de la unidad de la experiencia inmediata en unidades más
pequeñas, para que de estas se puedan construir técnicamente nuevas
unidades más complejas, las cuales corresponden a las intenciones
creativas del hombre. Por actos de la ciencia y técnica disuelve las
estructuras de la naturaleza dada en sus elementos y funciones
elementales, y compone de estas nuevas estructuras según los fines de su
espíritu. Así, se mediatiza la evidente intención del espíritu europeo de
dominar la realidad. Al contrario, en África la conciencia humana siente la
realidad directamente como unidad ilimitada. Por eso la medicina afroasiática no tiene un método explícitamente lógico-analítico (como la
europea); no intenta curar singulares enfermedades o singulares órganos
80

del hombre. Más bien observa al hombre entero, su organismo entero o
también su ámbito social. Según la medicina africana, por ejemplo, la
enfermedad significa un aflojamiento de la fuerza vital la cual emana
continuamente desde la fuente divina al organismo entero. Si los "canales"
de aquella fuerza están "obstruidos" deben "purificarse". La terapia,
pues, ante todo consiste en la "eliminación de las perturbaciones",
causadas por la enfermedad en el enfermo con respecto a la naturaleza
desde cual vive, a sus prójimos con los cuales vive, y también al invisible
"trasfondo" divino en la cual vive.
Resumiendo podemos decir: Un opuesto contrario el que tiene que
mediatizar en dirección a una medicina "integral" se halla entre la
medicina europea que más se dirige a las partes distintas y menos al todo,
por un lado, y la medicina afro-asiática que más se ocupa del todo y menos
de las partes, por otro lado.
El concepto de lo real contrario-complementario de las culturas
occidental y afro-asiática se pone de relieve especialmente en su relación a
los prójimcs: Muy típica de la cultura europea es su vigorosa acentuación de
la persona individual frente a la conexión
del todo real (hasta la
degeneración en un individualismo egocéntrico). Con eso están vinculados
, varios fenómenos históricos: la proclamación de los hechos individuales
del hombre como fundamente del "estado de derecho", la exigencia de la
libertad de conciencia, por la cual simultáneamente está pedido el respecto
a la decisión individual de la conciencia, aún cuando ésta se opone a la
opinión común. Estos derechos básicos del hombre, sin duda, representan
una contribución muy importante de la cultura occidental a una
integración mundial y a un orden de la paz (no están conocidos paralelos
de tal contribución desde otros círculos culturales). Esta tendencia a un
destacarse del individuo produce evoluciones sociales las que - porque
parcialmente representan exageraciones de lo individual - permanecen
discrepantes con respecto al valor del ente humano: en la economia los
"ltbres empresarios" (para los cuales es verdadero solamente el principio
capitalista del máximo provecho individual), en la política la idea
democrática de la "autodeterminación " del pueblo
(la que puede
interpretarse también• en el sentido de un relativismo absoluto con
respecto a los valores morales y jurídicos), en la ciencia el dogma de la
"libre
investigación" (la cual puede inducir al particularismo e
individualismo ideológico) etc.
Asia, en cambio, no ve en la acentuación del individuo un valor
deseable; más bien el yo individual debe ser superado y eliminado (tal
como lo expresa el objetivo de una vida COII!Pletativa en el Hinduismo y
en el Budismo), o totalmente integrado en lo colectivo, o bien, en la
armorúa del todo. El axioma de la preponderancia del todo enfrente de las

81

�partes' es valedero también en los indígenos africanos. Aquí el individuo
está, por así decirlo, definido exclusivamente por su relación a los otros
miembros de su b:ibu. Una cierta forma de vida está atribuida también a
los antepasados, en cuanto (y solamente en cuanto) están presentes en la
conciencia de sus familias y de la comunidad.
Por tanto, en la cultura afro-asiática el sujeto individual siempre
queda "oculto" y cubierto en el todo concreto, lo que parecidamente
sucede en las artes. En la música africana, por ejemplo, es desconocido un
"concierto" del tipo europeo. No hay ningún distanciamiento entre
músicos practicantes y el auditorio solamente - ¡y críticamente! - oyente,
sino que todos los presentes están incluidos en el todo del ritmo de los
tambores como actuantes. Es muy significativo en este contexto que
ninguna cultura musical fuera de Europa (ni la asiática IÚ la africana) ha
generado una polifonía real, - una polifonía en la que las voces singulares
son plenamente diferenciadas y - a través de la plétora de sus
diferenciaciones - al mismo tiempo plenamente relacionadas a la armonía
primigenia pre-establecida. A lo que parece con este fenómeno
corresponde que, en el arte pictorio, la representación de la "perspectiva",
proyección d~ la "tercera dimensión" y definidora del espacio, es un
"invento" europeo (introducido por Leonardo da Vinci). La perspectiva es
desconocido en la "pintura de la superficie" china original, sobre la que
está omnipresente el "medio indelimitable".
La referencia a lo real contraria de las culturas se muestra
básícamente en la proporción a la naturaleza, se aumenta en el
comportamiento con los prójimos y culmina en la relación a lo absoluto y
divino. Mientras que en la cultura occidental la diferencia del ser divino,
ilimitado y absoluto, se destacó como "trascendencia" frente al mundo
espacio-temporal, limitado y contingente, en la espiritualidad afro-asiática
ambas dimensiones tanto no divergen; allá la cercanía y la "inmanencia"
de lo divino son más acentuadas.

En· la religiosidad africana los antepasados mismos están entrando
paulatinamente en la dime~ión de lo divino. Y aún eso divino a veces se
comprende como el origen de la serie de antepasados. Así, por ejemplo,
según el cristianismo específicamente africano, Jesucristo está interpretado
como el primer antepasado, omnipresente y todopoderoso, como
omnipotencia inmanente en todos los entes.
En la religiosidad asiática igualmente 1a trascendencia está menos
acentuada que la inmanencia de lo absoluto y divino, sea que la vida
humana está totalmente determinada como destino ("kismel'') por su
fondo divino y entre ambos no existe ninguna distancia por lo cual se
posibilita la libertad (como en el Islamismo}, o sea que lo divino (según la

82

comprensión hindú) se manifiesta siempre de nuevo y de manera limita.da,
básicamente con igual rango en los distintos tiempos y lugares, como en
los llamados" Avatares".
Por eso el hombre asiático no se encuentra por trascenderse
"verticalmente'' a sí mismo y sus condiciones espacio-temporales {como es
típico de algunos místicos europeos), sino que por entregarse
"horizontalmente" a sí mismo en el todo común. Compárese en este
contexto el 'mandamiento de la sabiduría' en el Taoísmo: fundirse a sí
mismo serenamente sin 'sí mismo' con la corriente de la naturalez.a y del
destino; o el principio ético del Confucianismo: ordenarse totalmente en la
estructura de la soci~dad ..

En contraste con este hábito más "femenino" (más receptivo y
respetuoso) aparece la cultura europea en primera línea "masculina", es
decir determinante y dominante. Tal mentalidad se expresa - y culmina en la religión cristiana, tal como ella se ha interpretado en Europa en una
comprensión 'típicamente europea' de 1a religión, Aquí el ser divino no se
entiende tan inmanente con la naturaleza, sino más trascendente, no como
madre que da a luz y trata con amorr sino como padre que crea el mundo y
se coloca frente a él (que el mundo se 'objetiva'). Él es su "Señor y soberano
todopoderoso", lo que puede aún acrecentarse, en la reflexión trinitaria,
como un "triumvirato". Al contrario, en la espiritualidad asiática se
adoran diosas y, con ellas, la feminidad y lamatenúdad.
. Está claro en este contexto que un concepto de lo divino más
completo y más adecuado no se puede obtener, si uno (el europeo o el
asiático) está preferido en perjuicio del otro. Es más bien necesario una
combinación integrante de ambos, es decir una combinación, actoteóricamente fundada, tanto de la espontaneidad como de la receptividad.
Pues de tal modo las unilateralidades en las disposiciones mentales
occidentales o orientales pueden superarse en la perceptiva fructífera de
un encuentro abierto.
2.- La subcontrarl'edad entre África y Asia
El 'opuesto contrario', ejemplificado por las aclaraciones
anteriores, no excluye grados intermediarios o transiciones continuadas.
Así incluye el 'opuesto subcontrario', cuyos polos expresan una mayor
cercanía que los del opuesto contrario. A lo que parece ahora, aquel
opuesto subcontrario se puede introducir en la reflexión del
interracionarse de África y Asia. Pues, según las caracterizaciones arriba
presentadas, las esferas culturales de África y Asia concuerdan en la
desvalorización de la racionalidad analítica y abstracta. Aprecian más
bien la conciencia intuitiva de la "unidad del contexto", la armonía y el
83

�equilibrio de los opuestos. Pero dentro de estas comunidades algunas
diferencias significantes se ponen de relieve, representando el opuesto
subcontrario. Así el ensayo de comprender onto-lógicamente la estructura
geográfica de la cultura del género humano se perfila aún más.
Sin duda, la culturalidad africana y asiática ambas a dos acentúan
la armonía y la unidad integral; pero lo hacen en una manera
cualitativamente opuesta: la espiritualidad africana desde un impulso del ser
natural, la asiática desde la tranqut?idad distanciada y setena. Estas
caracterizaciones, vamos a explicarlas bajo el triple aspecto de la relación a
la naturaleza, al hombre y a lo divino y absoluto.
La mentalidad africana se expresa propiamente por movimientos
ríbnicos. La música, la danza y la drama penetran en toda la vida y en
todas las regiones de la existencia. El ser de la naturaleza material se
experimenta como un acontecimiento totalmente ribnico. Este movimiento
se continúa por medio de una 'identidad eidética' hasta lo espiritual y se
presenta perfectamente por las obras culturales. La mentalidad asiática, en
cambio, muestra un hábito más contemplativo, el cual puede
profundizarse en una mística -filosófica, como en el Budismo. La unidad, la
armonía y el equilibrio se basan en una
"in-sistencia" comunitaria
enfrente de la naturaleza y en un dejar venir y suceder todas las cosas.

Según la concepción asiática, en cambio, la individualidad se
define como algo que tiene que superarse a causa de sus limitaciones. Se
encuentra condicionada por el hundimiento del espíritu en la materia, el
que por su multiplicación espacio-temporal sufre una limitación de su
unidad. Así, en la espiritualidad asiática, el deseo por unidad y armonía
ilimitadas implica la superación de la materia así como de la
individualidad humana. .Estas concepciones diferentes de la individualidad humana se
continúan, en cierto modo, más allá de la muerte. Según el concepto de la
cultura africano las almas de los difuntos viven en la comunidad de sus
familias; las ayudan, las inspiran y protegen como sus "buenos espíritus"
Según el concepto asiático es, por ejemplo en el Hinduismo, un mal y un
signo tanto de falsa detención como de falta de libertad, si las almas de los
4ifuntos aún permanecen entre los vivos. Conforme a eso, los cadáveres en
la cultura africana se entierran (deben devolverse a la unidad inmediata de
la naturaleza material). En el Hinduismo, empero, se incineran (a fin de que
puedan terminar su superación de la materia).

cambio, el espíritu se retira de la materia, en cuanto busca traspasarla,
incluso superarla, como en el Hinduismo.

Una expresión ulterior, típica de la diferencia entre la
espiritualidad africana y asiática con respecto a la relación al prójimo y a la
comunidad puede verse en la diferente manera por la cual la cultura se
transmite: En África es la tradición oral, la que a través de la palabra ~va
lleva una expresión directa de la vida de las generaciones. En cambio, en
Asia se prefiere la tradición escrita, la cual muestra frente a las
generaciones intermediarias un cierto "estado propio" y una cierta
II distancia" .

Conforme a eso, en la cultura africana al unidad del ser espiritual se
encuentra en y con la pluralidad de los entes materiales, en medio de ellos;
es inmanente a ellos. En la cultura asiática, por el contrario, aquella unidad
se busca más allá de los entes materiales; es transcendente a ellos. La
"armonía africana" procede del ser; se realiza por una vitalidad primigenia.
I:.a "armonía asiática'' procede de la conciencia; se realiza por la tranquilidad
distanciada espiritual.

La concepción de unidad y armonía, diferentemente acentuada en
los espacios culturales de África y Asia, se manifiema finalmente en la
relación á lo absoluto y divino. Mientras que, como arriba
ya fue
mencionado, en la mentalidad europea la diferencia y la trascendencia del ·
ser divino están elaboradas racional-agudamente enfrente del mundo
limitado y contingente, en los espacios culturales de África y Asia se
acentúan la unidad de ambos y la inmanencia del absolutó y divino

La relación a la naturaleza, en la cual el espíritu intenta no d o ~
la naturaleza científico-técnicamente, sino vivir con ella consonantemente,
se prolonga hasta la relación al hombre. En eso, quizás, las diferencias típicas
de las culturas pueden destacarse más distintamente. Mientras que en la
cultura occidental el individuo humano está distanciado por estrictos
limites frente a los otros, según la concepción africana la individualidad
humana consiste exclusivamente en sus relaciones a los prójimos, al todo
del tribu y de la naturaleza. En ello se ve el sumo valor de la
individualidad humana.

Eso, de una manera más inmediata,.ocurre en la cultura africana: Lo
divino aquí está concebido co~o el origen de los antepasados, por el cual
la corriente vital emana. Así lo divino es efusivamente junto al género
humano y a la naturaleza y permanece en ello creativamente eficiente. En
la espiritualidad asiática falta tal inmediatez de la inmanencia vital de lo
divino; más bien aquí se realiza un distanciamiento espiritual, causado
ante todo por un tender a la superación de lo material "adentro". Por eso
podria hablarse de una 'inmanencia de la transcendencia como

"En la cultura africana el espíritu entra, por así decirlo, en la materia,
"vibra" con ella, se" encama" en ella y la satisface. En la cultura asiática, en

84

85

�transcendencia'. Así en el Islamismo, oriW1do de Asía occidental, el dios
uno y absoluto se concibe en verdad como trascendente frente a .la
multipbcidad de acontecimiento mundial, pero de tal manera que este
acontecimiento -por él e,tá totalmente determinado y una distancia del
encuentro libre apenas se concede. El Hínduismo sud-asiático conoce una
multitud de manifestaciones de lo dívíno en la naturaleza y la fustoria de
modo que la unidad de lo divino parece ser sumergida en la diversidad
del mundo, pero sin entremez.clarse con él absolutamente. En 2\sía del Este
el Budismo, el Taofsmo y el Confucionismo conciben lo absoluto no como
un "tú" personal, transcendente enfrente del mundo y del géner0 humano,
sino - de manera diferente - como base inmanente de mesura. De allí
resulta el hábito ético de una específica "tranquilidad serená' y
"sabiduría"

T ettera Parte:

Interpretación onto-antropológica de estas disposiciones como

Estructura dinámica (triadica-dialéctica)
A fin de prevenir posibles mal entendidos sea indicado aún lo
siguiente: Las disposiciones ·culturales arriba descritas deben ser
coro prendidas como objetivaciones no solamente de una facticidad
empírica, sino que de una disposición espiritual fundada en el ser humano.
Por eso pueden evitarse no solo 1a posición rrwnistica, según la cual las
diferencias no seria más que "variaciones" arbitrarias de un "tema"
cultural úrúco e idéntico, sino también la posición pluralística, según la cual
las culturas parciales no tendrían ninguna base común y quedarían - sin
vínculos humanos - en una simple e infructuosa ce-existencia. Se insinúa
en este contexto más bien una interpretación de los extremos en el sentido
de una. sentejanza graduada o de un arganísmo espiritual

Según tal interpretación los miembros individuales muestran una
cierta autonomía e independencia así como u.na relativa necesidad de
complementación reciproca. Pues no es sino en la i11teracción de la
complementación que logran alcanzar la "totalidad del ser", hacia lo que
están predispuestos, y en cual encuentran su propia y completa identidad.
A diferencia· de un organismo puramente biológiCCJ, cuyos miembros están
en cierta medida determinados en su función por algo distinto, aquella
identidad es, por la unidad trascendente del todo, un organismo espiritual,
el cual cons5te de miembros que reciben su determinación de su propia
decisión libre y responsable, la cual pueden tomar como respuesta a
exigencias reconocidas de mayor sentido. Es decir. Las personas humanas

86

no son puramente "objetos", sino sobre todo "sujetos" de] dinamismo de la
comunidad hu.mana y de la paz mundial..

En esta perspectiva onto-antropológica la cultura en genetal
aparece como resultado de un continuo encuentro entre naturaleza y
espíritu. Esta relacionalidad óntica se manifiesta, sin embargo, de manera-·
diferente en cada cultura parcial: En la cultura europea-occidental - lo que
se destaca especialmente desde los principios de la edad moderna - . el
espíritu sobre todo está dirigido al orden racional, a la dominación técnica
de Ja natutaleza y a la asinúlación de elJa con respecto a su provecho para
el hombre.La naturaleza no se comprende como un valor y un sentido
subsistente, lo que implica un parcialmente agresivo y destructivo hábito.
El espíritu: aquí se comporta a la naturaleza como una antítesis
En cambio, en la tradición cultural afro-asiática el espíritu busca
primeramente armonía y unidad, es decir participación e integración. En
cuanto en ello no solamente la unidad, sino también 1a diferencia de
espíritu y naturaleza proc,eden (pues de otro modo no se podría hablar
explícitamente de una unidad ·de ambos), aquí se significa un hábito de

síntesis
Una 'síntesis', sin embargo, se basa en la reunión de una 'tesis' y
'antítesis'. Tiene, por lo tanto, su base tanto en la una como en la otra. En
vista de esta doble raíz de la síntesis, se entiende que en .la cultura africana
se realiza Ja vida en cuanto el espúitu fluye de y en la naturaleza material
(en el sentido de participación directa): la cultura africana marca Ja
procesión de la síntesis a partir de la tesis. En la cultura asiática, en cambio,
se realiza la unidad espiritual más por medio del distanciamiento y de la
confrontación con respecto a la naturaleza material Así la cultura asiática
acentúa la procesión de la sfutesis a partir de la antítesis.
Con eso se manifiesta el perfil concreto de una interpretación
integralontológica de la unidad entre naturaleza y cul,t ura en el sentido de
un concepto del ser triádico-dialéctico: La naturaleza (la cual procede a toda
elaboración cultural como el s:ubyacente original "Ser -en-si") se comporta,
por así decirlo, como 1a 'tesis', enfrente de Ja cual la cultura europeaoccidental se destaca agudamente como la antítesis (el "Ser-enfrentando-así"). Las culturas de África y Asia representan
- de una manera
respectivamente diferente - la sfutesis y Ja armonía del espíritu humano
con la naturaleza (el "Ser-regresante -a-sí" o la Reín-sistencia del Ser).
Así se abre 1a mirada a la posibilidad de un "con-cierto" armónico
creativo de las culturas mundiales. A lo que parece, en ello están puestos el
desafió y la tarea de hacerse permeables - una cultura para la otra -, de
marcar las unilate.ralidades y limitaciones hu.manas como tales y de
87

�ensayar de común de eliminarlas. De tal modo, quizás, podrá desarro~se·
- por medio de una complementariedad reciproca - una humamdad
llenamente viva, es decir culturalmente diferenciada y universalmente
integrada
Nuestro ensayo de interpretar la unidad actual de naturaleza y
cultura en un sentido dialéctico-triádico podría recordar, en ~gunos
aspectos, el principio de pensar de la filosofía hegeliana. Pero no comparte
las presuposiciones idealísticas. Por la designación de la naturaleza como
'tesis' está prescindida de la concepción que la naturaleza sea una
"posición" del espíritu absoluto. Con la naturaleza en nuestro contexto se
concibe solamente al ser inmediato y relativamente indiferenciado, el cual
precede y subyace a la elaboración espiritual y a la cultura. La designación
de la cultura occidental como 'antítesis' tampoco implica una agresividad
esencial, sino más bien un enfrentarse, lo que como tal representa un
proporcionarse constructivamente a la na~aleza (aunque, es ver~ad,. esta
potencia y capacidad originariamente positiva, en el curso de la histona de
parte se ha pervertido en un hábito y actitud negativo y destructivo).
Tampoco aceptamos que la antítesis, en cuanto e-s un estado malo,
negativo, destructivo e hiriente, siempre y necesariamente emboca a la
síntesis, es decir al bien, la armonía y la paz; y tampoco que no hay otro
camino al bien que por antes producir .el mal. Un idealismo dialéctico, que
justifica un racionalismo filosófico, no correspondería ni a la experiencia de
la historia ni a la liberta~ y autorresponsabilidad del hombre.

L

La terminología hegeliana, la cual arriba hemos usado (con
algunas restricciones) puede concebirse como la versión moderna-occidental
de un concepto triádico de lo real. Una versión antigua-occidental se
encuentra, por ejemplo, en la doctrina platónica de la "tricotomia del
alma":

Conforme a esta doctrina está considerada primeramente un
"Alma de los Apetitos", el cual funciona como la base de la vida y
corresponde al bajo vientre. Contrariamente opuesta a ella está situada el
"Alma-Espíritu", el cual es el lugar de la intuición y participación de las
ideas y corresponde a la cabeza. Entre estas dos mediatiza el "Alma del
Temperamento", el que representa el asiento de la valentía y corresponde
al pecho o al corazón.
Con respecto a estas atribuciones se puede decir que la mentalidad

europea se refiere especialmente a la "cabeza", mientras que en la cultura
afro-asiática se acentúa el "corazón", desde el cual el hombre se dispone y
vive. En ello según las explicaciones anteriores - la cultura africana está
motivada más por el "vientre", la cultura asiática, en cambio, más por la

El concepto triádico de la realidad en la filosofía occidental se ha
elaborado sobre todo en el neo-platonismo (en Plotino, en Proclo y en
Pseudo-Areopagita). Pero puede encontrarse también en otros círculos
culturales de modo que se insinúa aquí la presunción que por el concepto
triádico se representa un "ar-quetipo" interculturalmente válido.
En el espacio cultural africano está conocido aquel arquetipo
trládico. Según una tradición mitológica egipcia, por ejemplo, la unidad de
lo divino se diferencia en sí núsma por la tríada de los dioses principales
Re (=Dios Creador), Ptah (=Dios Palabra) y Amun (=Dios Espíritu). El
primero puede comprenderse como la fuerza primigenia vital
(especialmente del sol), el segundo como la conciencia la que se realiza
distanciándose desde el origen, el tercero como una indicación de la alegría
amorosa por la cual todos los entes están reunidos.
En el espacio cultural asiático se encuentra primeramente la
"Trinidad" hindú (Trimurti) de los dioses principales füahma, Vishnu y
Shiva: El ser primigenio e ilimitado se ocupa como "Dios Creador"
(Brahma) al emerger en una variedad de seres limitados. Esta pluralidad es
evocada por el "Dios Sustentor'' (Vishnu), pero luego es replegada por el
"Dios Destructor'' (Shiva) en la unidad ilimitada del comienzo. A estos tres
conceptos mitológicos de dioses se les asocia los tres momentos filosóficos
del Ser: Sat - Out - Ananda: a Brahma corresponde con particular
efectividad el "ser reposado en sí" (Sat), en Vishnu resalta, sobre todo, la
conciencia o, bien, el Lagos (Chit), y mediante Shiva, finalmente, debe
sobrevenir la armonía voluptuosa (Ananda).
Por tales indicaciones del carácter transcendental y transcultural
del pensamiento triádico nuestro ensayo de un entendimiento
ontohermenéutico de la conexión integral entre naturaleza y cultura, sin duda,
puede confirmarse y ponerse en una base más amplia.
Va,mos a concluir nuestras explicaciones por una vista a la posible
continuación de la interpr~tadón presentada en el sentido de una "Analogia
et Participatio Trinitatis", como lo que se ofrece por una visión cristiana
filofófica-teológica. Eso aparece en este contexto especialmente significativo,
porque el fundador del cristianismo ha vivido en un lugar en el que las
culturas de Europa, África y Asia se entrecruzan.
Conforme a aquella visión la realidad primigenia divina se concibe
como unidad tri-personalmente estructurada: La divinidad, esto es, el ser
ilimitado en que se basa toda limitación y multiplicidad del ente, está
consciente de sí mismo en una palabra esencial ("Logos"), donde coloca, al
frente de sí su esencia más intima y la "contempla". Así se conduce el ser

"cabeza".
89
88

�divino respecto a su. palabra, que es su. imagen viva e igual, como_ un
"padre" respecto a su. "hijo" en una confrontación personal. En la plerutud
amorosa de su encuentro los "anima" un espíritu común, en el que se
reunen y se gratifican mutuamente. En ello cada dualidad y oposición
están traspasadas (no "borradas" o "extinguidas'', sino "llenadas" Y
"levantadas").
Partiendo de allí, se puede formular que la cultura europea, en tanto
que muestra en su historia, de manera particular, el surgimiento Y
enfrentamiento del pensamiento conceptual concerniente a la naturaleza
material, participa preferentemente en el nacimiento del Logos de Dios
(aún cuando aquí, con vistas a la alineación del "'Logos europeo" frente a la
naturaleza y al origen divino, en términos cristianos se trata, seguramente,
más bien de una participación en el "logos divino crucificado").
La cultura asiática, en tanto que ella busca la unidad del espíritu en
el distanciamiento y confrontación respecto a la materia, hay que
entenderla especialmente en relación con la procesión del Espíritu divino a
partir del Legos divino, que emergido de su origen "pate~-maternal'' se
encuentra distanciado y confrontado con él La cultura africana, en tanto
que acontece en ella la unidad vital-espiritual de todo ser directamente en
la naturaleza material misma, que se experimenta como espiritualidad
consumada y en movimiento, parece participar en la procesión del
"Espíritu Santo" divino del" Dios Padre" (o bien "Dios Madre") y "vibrar''
en ese acontecer divino.
'I
11

De esta manera, se presentan los tres espacios culturales de la

tierra: Europa, África y Asia, partiendo de su origen divino común,
motivados por su sentido y "convocados" a una cooperación significativa
en la realidad cultural estructurada de la humanidad.

Conclusión
¿El futuro como síntesis cultural creativa?

Desde su fondo ontológico las culturas por principio configuran
una contrariedad complementaria; son dispuestas y, en cierto modo,
destinadas a interrelacionarse entre sí en un sentido dialéctico-triádico
profundo.
Pero en realidad, empero, este sentido se ha alienado y en parte
pervertido de vez en cuando hasta un contra-sentido. Especialmente a
causa de eso las culhlras sufren por experiencias dolorosas de mutuos
desconocimientos, frustaciones, violencias y desconfianzas.
Esto implica: Las culturas singulares tienen que superar sus
unilataralidades tradicionales y las varias limitaciones y deficiencias
humanas. La interrelación entre las culhlras tradicionales, entre tanto
globalizadas (por ejemplo por "intemet"), fracasaría globalmente y u.na
oportunidad histórica se desaprovecharía, si las diferencias culturales no se
compensasen en un sentido positivo-complementario. Para toda 1a
humanidad, no hay otra posibilidad de sobrevivír. Esto es verdadero, ante
todo, con respecto al poder destructivo enorme de la técnica moderna, que
se mostraría en el caso del abusado de la energía nuclear o de la ciencia
bio-técnica
Hoy, las culturas de Europa, de África y de Asia, ya se han
penetrado mutuamente, lo que acontece también ejemplarmente en
América. Como ya hemos dicho, se podría compararlo a una mezcla de
elementos químicos generativos: Bajo la presión de las circunstancias
actuales (cuales como tales son resultados de procesos lústóricos, a veces
muy complicados) las culturas tradicionales están provocadas a originar
nuevas cualidades humanas del c0mportamiento. Las culturas tienen que
generar Ul,1a conciencia humana integral con elementos desde Europa,
África y Asia, pero elevada creativamente a otra cualidad humana.
Posiblemente, los sufrimientos actuales de la humanidad en cada
nivel del ser - en el ámbito religioso y moral, económico, social y político los cuales se aumentan ante todo en América - se pueden entender como
'dolores de parto' que llevan a un nuevo ser humanoJ más integrado~ más
libre y responsable, más humano y amoroso. Cierto, el "nacimiento"
podría fallar, podria no encontrarse la base pai:a una paz que asegure la
continuación de la existencia y la ulterior evolución culhlral de la
humanidad. Podría ser que la formación de una identidad más integral y
humana, se malograra por falta de receptividad y por falta de una
disposición a la co-operación con el manantial divino permanentemente

90

91

�FUNDAMENTOS DE UNA TEORÍA
FENOMENOLÓGICO-REALISTA DEL JUICIO

creativo. Podría ser que el género humano se perderá en una catástrofe
cósmica. Seguro que por medio de la filosofía no se puede predecir, si la
historia del mundo se realizará y cumplirá en la dirección de una identidad
siempre más profunda, o si está condenado a fracasar por desorientación y

Mariano Crespo

Aauiernia Internacional de Filosofía

negación humana.

Liechtenstein
Pero en lugar de un pesimismo y fatalismo, los cuales justa.mente
evocan y causan lo d~ que se angustian, y en lugar de un o p ~ o
desconsiderado que cree que todas las cosas van a mejorarse
automáticamente, hay que abrirse la alternativa de una esperanza
metafísicamente fundada. En esta esperanza
se encuentra la
responsabilidad auténtica frente a la historia humana, la responsabilidad
que no exige el saber anticipado de acontecimientos futuros, sino más bien .
el riesgo sensato que - según un dicho del filósofo Peter Wust - por un
'mínimo de entendimiento en el sentido' arriesga un 'esfuerzo máximo'.
¿Podemos, de este sentido, quizás decir que estamos ante un salto
creativo de la evolución?.
1 Una veraión muy amplificada de esta conferericia el m1tor presenta en el artículo alemán
intitulado: "Europa - Afrika - Asien. Komplementaritiit der Weltkulturen" . En· Erwin
Schadel (ed.), Ganzheitliches Denken. Festschriff für Amulf IUeber zum 60. Geburfstag. Con
un Prólogo de Heinrich Beck (Schriflen. zur Triádik und Ontodynamik. Vol. 10), Frankfurt13eTlin-Bem-New York-Wien 1996, p. 51 - 82.

Cf. Del autor el artículo trilingüe: Weltfriede als dynamische Einheit kultureller Gegensiitze.
Onto-heanenentische Grundlangen zuro Strukturverstandnis der Kultur der Menschheit als
Perapektive eines "dialektisch-triadischen" Wirklichkeitsverstiindnisses. Bn: Heinrich Beck /
Gísela Schmirber (edd.), Kreativer Weltfriede durch Begegmmg de.r weltkulturen (Scluiften
zur Triadik und Ontodynamik Vol. 9), Bd. P. LANG,Frankfurt-13erlin-Ver- ew York-ParisWien 1995, p. 17 -69; Paz mundial como -unidad dinámica de contrastes culturales.
Fundamentos onto-hennenéuticos para una comprensión de la estructura de la cultura
humana, como perspectiva de una comprensión "dialéctiro-tirádica" de la realidad. Bn: H.
Beck / G. Schmirber (edd), Paz creativa a partir del encuentro de culturas del mundo, Ed. De
la UNIV. de ZUUA, Maracaíbo 1996, p. 21 - 88; World peaee as dynamic mrity of cultural
contrarieti.es. The onto-hermeneutic basis for an understanding of the structure of the culture
of mankind as a perspective for a "dialectic-triadic" conception of reality. En; Beck / G.
SchmirbeT (edd.), Creative peace tluough encounler of world cultures (Sri Garib Das Oñental
Series, No. 200), INDIAN BOOI&lt;S CENTRE, Delbi 1996, p. 19- 65; además H. Beck, Das ekinsistentielle Verhaltnis von Natur - und Gei.steswissenschaften in dec abenndliindischen
Kultur. En: H. Beck / l. Quiles (edd.), Entwicklung zur Menschlichkeit durch Begegnung
westlicher und ostlicher Kultnre. Akten desN. Intetlcontinenralen Kolloquiums zur
philosoplúschen In-sistenzanthropologie, l .- 6. Sepl 1986 an der Univ. Ba:mberg (Schriften zur
Triadík und Ontodyna.mik. Vol. 1), Fra.nkfurt-Bem-New York-Paris 1988, p. 171 - 186; id.,
Transkulturelle Aspekte menschlicher ldentitat Bin knltur - und evolutionsphilosophischer
Beitrag zur aktuellen Neuorientierung. Bn: H. Matis (et al, edd.), Festschrift fü.r J. Hanns

1

En el presente trabajo nos proponemos esbozar los fundamentos de una
teo~a. fe~omenoló~co-realista del juicio. Para ello partiremos de la
delimitaaon de. las esferas del acto de juzgar y la de Ja proposición de la de los
estados de cosas. Ello no quiere decir que obviemos las relaciones evidentes
que existen entre estos tres ámbitos, a las que también dedicaremos nuestra
atenció~ No o ~ e , una exacta delimitación de estas esferas puede
contr~u~ ~ una me_Jor caracterización de en qué consista en sentido propio
esa obJetiVJdad estructural que denominamos estado de cosas.
·
Por otra parte, el té~ino 'JUicio" encierra una cierta ambigüedad,
puesto que unas veces se util~ para referirse al acto psíquico de juzgar y
~~s ~ra mentar la propos1c1on, esto es, el contenido ideal de la vivencia
¡ud1cativa.
.
Comenzaremos con un anál.i.s.is de las principales notas del acto de
}UZgar para p~~ a continuación a mostrar las caracterísbcas más importantes
de la propos1c1on como wtidad ideal y c-0mpleja de significación Para ello
e~pondremos las líneas básicas de la teoría husserliana al respecto así como las
cnticas efectua~as a ésta por los fenomenólogos realistas. En el transcurso d
~ta ~~~!ción introduciré un excursus: el dedicado a la crítica de 1:
iden~caaon entre proposición y estado de cosas que se encuentra en WlO de
los ~osofos contemporáneos que más ha reflexionado sobre este tipo de
cuestiones, a saber, R.M. Chisholm.

1.- El acto de juzgar

. _ Brentano Y alguLlOS de sus seguidores habían hablado del juicio
como un "reconocer" (Anerkennen), y del juicio negativo como un
"rec~~r" (Verwer~). ~in embargo, estos tém1inos presentan una gran
am~1guedad y multwoc1dad que necesita ser esclarecida. Un primer sentido
posible de "reconocimiento" y "rechazo" es el que se refiere a una estim · ·
a b ··
..
aoon o
pro acton positiva o negativa1. Así, por ejemplo, cuando alguien nos invita 0
positi O

lL.Phro
. Fsta l pm. i&lt;:an1,•nlt•
'" inlt•rpreta&lt; iún ,mp J..,fr,ndió W WindelL·--d
art·icwo
- ·' •13e·llr&lt;1ge
.. zur
•
.•
•
,·
lJcUI en su
Cel: V011 ncgallven Urteil , ro ~frllR.&lt;blu-ga Ab/11mdhmge,1 ::ur PlniCl!'Olillle. Eduard ZeUer zu seinem
:&gt;urtstage, J.C'.B. Muhr (Paul 5 ~ ) , Freiburg und 1ubingl'l1, pp. 167-195.

Pichler, 13etlin 1996 [en prensa].

92

93

�propone determinada activjdad, ésta suscita en n~tro_s un sentin1~to de
aprobación o rechaz.o que traducimos en frases afirmativas o ne~tiva~.
juicio negativo no seria, pues, más que el rechazo del cor.respond:tente JUICIO
_positivo. El juicio negativo "A no es B" equivaldría al juicio doble "el juicio 'A
es B' es falso". Este segundo juicio ya no podria ser pensado como una
vinculación sea de un predicado con un sujeto o sea de dos rep.reseritaciones,
sino que se trataría de un acto totalmente distinto: un "enjuicíam~ ~to"
(Beurteilung, en términos de Windelband) cuyo resultado es1 en ultíma
instancia, un "rechazo", o con otras palabras, un modo de proceder de la
concie11cia que consiste en la desaprobación del intento de vincular un
determinado predicado a un sujeto o de unir dos representaciones. Por
consiguiente, a la función ''teorética" del representar o de la unión de
representaciones se le añadiría una segunda función "práctica'': la estimativa o
desestimativa del contenido de la representación. Este momento de
· "aprobación" o "desestimación" constituiría la clave de la distinción de los
juicios según la cualidad. Esta segunda función seria separable de la "teorética"
sólo en la abstracción, puesto que en la realidad son momentos fundidos entre
sí de uno y el mismo indivisible acto psíquico. Las demás cuestiones
relacionadas con el juzgar como, pcr ejemplo, sj el objeto de ]a estimación o
desestimación es una representación "simple" o una síntesis de
:representaciones, son secundarias. Por tanto, los momentos de "estimación" o
"desestimación" no serian ex.elusivos de los fenómenos de amor y odio, sino
que tambjén entran en la esfera judicati a. De este modo, la diferencia entre
los fenómenos psíquícos de la segunda clase (los juicios) y los de la tercera
(fenQmenos de amor y odio) - según la clasificación de B:rentano - queda
desdíbujada2. Por otra parte y corno onsecuencia de Lo anterior, Ja
"estimación" admitiría una diferencia gradual. Podriarnos "aprobar" o
"desestimar" con mayor o menor intensidad una detem1inada combinación de
representaciones o la adscripción de un determinado predicado a un sujeto.

:U."

Ahora bien, es difícil pensar que conceptos tales como "estimación" o
"desaprobación" sentimentales tengan cabida en la teoría del juicio. ¿Qué
sigtúfi.caría que el juicio ''la suma de los ángulos de un triángulo es 180 grados"
es "aprobado" ·y el juicio "la suma de los ángulos de un triángulo es 360
grados" es "desaprobado'1? Ya Brentano y Marty se refirieron al doble sentido
conteiúdo en la expresión apreciar (billigen), que unas veces se re fiere al
asentimiento positivo del entendimiento que juzga (urtl'ilende Bejahtmg,
Zustimrmmg des Vcrsfandcs) y otra al sentir o querer (Z11ncig111mg ím Gemüfc)'.

z. Plt'Cisall1él11c.&gt; WindeJband nili&lt;.a a Hn.'l1l&lt;mt1 ,&gt;I hc1l ' r d ~Lmgmdn cntl1:' ¡ui, 10s y fonúmm -.s Jt,
amor y odio cua11do, en n.&gt;aliddd, en ellos hay más '-]Ue unc1 simpl&lt;' c1nak1gkl, sino, por as1 th 1r, wm
"comunidad dP gi&gt;nero". Cf. Windt&gt;lbanJ, art.&lt; il., p. 178.
3. a. f. Brentano, F., Vom Ur:;immgsittlu:111:1 Frker111h11s, l)und wr und Hw11hloll, li•1pziy, l!W7 (h•lix
Meiner, Harnburg 195&amp;. (Sobre el origc11 tic/ Ctlll()CUIIÍi11t,n1111m/; TraJ. Je M. Gdr, id Mon-nh'. lntni.l. y
preparacióri de la edición por S. Sán&lt;.hc1.-Migallún, ({Pd l Sot"i&lt;"1c1.I h on1,rni, a Mc1trilPrn;,• ti•• Amigo•;

Sin embargo, cabe habJar con Reinach' de un :reconocimiento que no

porta en sí ninguna carga "sentimental" y que puede caracterizarse más
exactamente como un "asentimiento" (Z1rstimmung). Así cuando escucho el
juicio "A es B lo entiendo, medito sobre él y digo asintiendo: "sí''. Este ''sí",
este asentimiento no se refiere al correlato objetivo del Juicio ''A es B" - el
11,

estado de cosas ''ser-B de A", sino al juicio "A es B" mismo. Ahora bien, el
juicio al cual asiento (" A es B") también puede ser caracterizado. como un
reconocimiento. Sin embargo, en este caso éste se dirige al estado de cosas
mismo.
os encontramos, pues, ante dos sentidos de reconocinüento
(A11erkenn11ng) que es necesario separar ruidadosamente: el reconocimiento en
el sentido de asentimiento y el reconocimiento que juzga. Así podríamos decir
que 11el reconocinliento en el sentido de asentimiento es reconocimiento de un
reconodmie11to que juzga"5 . Es el segundo tipo de reconocimiento, el que se
refiere a un estado de cosas, el que nos interesa en la teoría del juicio.
Una vez que, en la línea iniciada por Reinach, hei:nos excluido
reconocimiento y rechazo - en el sentido de una estimación positiva y de una
desaprobación negativa - llegamos ahora a la cuestión de cuáles son los
sentidos de ''.ju.icio" que tieuen cabida en Wla teoría filosófica del mismo.

Para ello, representémonos la siguiente situación. En estos momentos
es_toy escribien~o sobre un papel blanco. Estoy ante él y veo que es blanco. Al
darseme su ser blanco nace en mí la convicción de que es de ta] color.
Su~~gamos que por cualquier motivo interrumpo momentáneamente mi
actividad y salgo de la habitación en que me encuentro. Una persona me
pregunta por el color del papel en el que escnbo y yo respondo: "el papel es
blanco". De este modo, la convicción que había obtenido anteriormente ante el
se~ b~co del papel "en peISOna" continúa, aw,que no lo tenga de hecho ante
nu. Sm embargo, cuando ante la persona que me interroga formuJo el juicio "el
pape~ (~bre . el que escribía) es blanco", en éste no solainente tengo tma
conv1coon, smo que me estoy dirigiendo aseverativamente a un estado de cosas
concreto, Wl modo de dirigirme al estado de cosas distinto del modo
del País, Madrid 1990)

p. 56.; A Marty, U11tersru:lumge11 zur Gnurdlegung der allgemeine Gramatikw1d Spradrphilosaplúe, Bd. (.
Max Niro1eyer, Halle/ S. 191'»3.
p. 233. Vid todo el §47)

A

4. Reinacb, "Z.ur Tht.&gt;orie des negatlven Urteils", en Sllmflidu: Werke. Textkri.ti&amp;'.he Ausgabe in 2
Blinden. Hrsg. von K Sdiuhman und B. Smith. Philosophia Verlag. Mü.nche:n Hamden Wien ]989 p
96 ss. (fetJTÍll del /uido Negativo, Trad de M Crespo, Excerpta philosophica 22,.'Facultad l&lt;ilosofía,~
la UnivelSi.dad Complutense, Madrid 19CJ7)

de

5. lbid.

95

�interrogativo en e] que la persona que me preguntaba se dtrigí~ ~ _él. Este
momento de poner aseverativamente es característico de todo 1u1c10 y lo
distingue de otro tipo de actos. Falta en aquellos casos en que yo, por ejemplo,
repito un juicio efectuado por otra persona sin comprenderlo_ (com?. cu~do
repito una proposición juclicati:va en otro idioma sin saber_ que s1gi1~ca). En
los dos casos es mentado el mismo estado de cosas, pero solo en el pnmero es
puesto él$eVerativamente'16 •
Lo que aquí nos interesa notar es la necesidad de distit??uir
claramente dos sentidos del término ''juicio", a saber, juicio como conVIcaon y
juicio como aseveración. La confusión de ambos sentidos estarla: ~~1
Reina.ch, en la base de la temía del juicio de Brentano. Esta falta de distinaon
le habría llevado a hablar en la Psicología desde un p11nto de 1.1ísta empírico de 1a
intensidad del juicio en analogía a 1a intensidad del sentimiento, aunque
posteriormente en E/ origen del conocimiento moral modíficara esta concepción7.
También Windelband 8 había hablado de una "escala gradual" del sentimiento

de convicción o de certeza.
Resulta claro que esta "gradación" del juicio no puede aplicarse a éste,
si por juicio entendemos "aseveración". Un estado de cosas no puede ser
"más" aseverado que otro. Sin embargo, la situación es completame11te
diferente en el casó de la convicción. En ella sí que podemos hablar de grados,
de modo que podemos estar "más o menos" convencidos de algo.
Esto último nos muestra - además de una primera diferencia entre
aseveración y ronvicción - que cuando Brenta110 hablaba de "grados" del
juicio, lo que tenía "in mente" era la convicción. Ello indica, asimismo, la
ambigüedad del concepto de "reconocimiento" (Anerkennung).
Una segwida diferencia entre aseveración y convicción se refiere a su
orí.gen. Mientras que la convicción puede ser descrita como tm estado o
disposición de conciencia, que, por así decir, nos ''surge" ante un determinado
estado de cosas, la aseveración tiene un papel activo, es "realizada" por
nosotros y es totalmente d~ta de cualquier sentimiento o estado de
conciencia. Dicho con otras palabras, tiene el carácter de un acto espontáneo9 •
6. A. Reinach, op.cil., p.W.
7. Cf. F. Brent.ano, Vom Urspnmg siHlíd1er Erkermtnis, ed.cil., pp. 21., 2.S-26,nota 2.8.
8. Op. ci1. p. 186.
9. Por su parte, Dietri 'h von l::lildebra114 UJl estudiante de Adolf Reinach, insiste en el carácter
de "respuesta" que tiene la convicción. F.sta "has Ül no way a vohmtary character, much less a
capriaous one... Nevertheless is always the accompl.ishment of my response to the ex.istimce of
an object" (D. v. H:ildebrand, Wliat IS philosophy? 3rd. edn., with a new introdu tory essay by J.

En tercer lugar, tanto la aseveración como la convicción tienen una
naturaleza temporal. Ahora bien; mientras que la pr.imera es un acto pw1htal,
no admite una extensión temporal, la convicción puede durar en el tiempo.

Aunque, como hemos puesto de manifiesto, aseveración y convicdón
son esencialmente distintas, ello no quiere decir que no exista ningún .tipo de
relación ~tre ellas. Por el contrario, están tan estrechamente relacionadéfs que
"no es posible ninguna aseveración que no fuera acompañada de tena
convicción que le sirva de base"1º. Sú1 embargo, no es necesario que toda
convicción dé lugar a una aseveración. Yo puedo adquirir una convicción ant.e
cierto estado de cosas sil1 por ello darle la forma de un juicio (en el cual
asevero el estado de cosas) y, por tanto, permanece esta convit:ción en mi foro
interno.
Una objeción pos.ible a estas explicaciones de Reinach, y que él
mismo, se planteó puede aducir el caso de ciertas aseveraciones carentes de
convicción, como podrian ser la mentira y la pregunta cuya respuesta
conocemos. Sin embargo, un examen más detenido muestra como en ellas 110
puede hablarse de un auténtico aseverar. En el caso de la mentira se trata de
un aseverar _aparente, mientras que una pregunta cuya respuesta sabemos no
es una auténtica pregunta~ pues "el preguntar auténtico excluye 1a convicción
acerca de] ser de aquello que es preguntado exactamente del mismo modo
que la auténtica aseveración excluye la no-creencia en lo aseverado"ll
¿Cuáles son, por tax1to, los rasgos fundamentales del acto de juzgar?
Seifert, London/York: R?ulledge, 1991, p.21. Este cará ter de respuesta está totalmente
ausente en ~einclch: 'Dje ~r~ugung .is\.(...) meineStellungnahme zu dern - meine Quítt.1.mg
so~sagen über das, was mu die Erkenntnís darl&gt;ietet• ("Zur Theorie des negativen Urteils",
ed.at., p. 120). J. Seífert, Erkelmtms objekliver Wahrheit, Die Trm,szendelulenz des Mensche11 in der
Erkem,1111s_, 2 verbesserte und erweiterte Auflage. Anlon Pustet. Salzburg 1976, p. 101 ofrece
una soluaón que combina las dos posi iones. Para ello distingue dos "pasos" o elementos de la
nmvicdón: en primer lugar, y romo consecuencia ne;cesaria del conocimiento de wi estado de
cosas, hay un "dejazse convencer :por él". El segundo elemento hace referencia al carácter
espontáneo de ésta, al "sí" que doy como respuesta teórica al estado de cQSas que se muestra
ante mi

10. ~- Reinach1 op.cit., p . 100. Una de las figuras emblemáticas del circulo fenomenológico de
M~~1~ y de la cual, desgraciadamente, no coI1Servamos ninguna obra, Johannes Daubert,
cntJ:o la tesis de Reinach según la cual toda aserción está fundada en . lll\a convicción.
Basand~ en algunos manuscritos que de este autor se encuentran en Ja Bayeriscbe
Staatsb1b~oth:k, K. Schuhmann ("Johannes Dauberts Kritik der 'Theorie des negativén Urteils'
von A~oli Remach", en Mulligan (ed.) -Speech Ad ami Saclwerhalt. Reinach and /be Foundations
of Realist Phenomenology, ~~rtinus Nijhoff, Dordzecht 1987,pp. 227-238.) reconstruye las líneas
~~amentales de esta cnlica. Para Oaubert la convicción _pertenece a un ámbito totalmente
dis~mto al _de _la aser'.1ón, a saber, al de lo psíquico individual F.s "mi seguridad interna", "un
residuo pstqw o del Juzgar en la función cognoscitiva•.
11. A. Reinach, op.ci.l, p. 100.

97
96

�La concepción fenomenológico-realista del acto de juzgar, en el
sentido de aseveración, se enmarca dentro de una teoría, más general, que
versa sobre 1a esencia de los actos. Fsta teoria parte de una d..irunción,
absolutamente fundamental, entre cuatro elementos12:
a) Las vivencias singulares.
b) •Los actos (las vivencias "in speci.e"). Así _a las vivencias s~gulares (de
determinación, juicio, de pregunta, de orden, etc.) se opone aqw el acto (de
determinar, de juzgar, de preguntar, de ordenar, etc.) que en ellas se .realiza.
e) La proposición. Ésta presenta una objetivación peculiar del acto y no
coincide con 1a formulación gramatical que pudiéramos darla. Así, en sentido
estricto, es 1a misma proposición 1a que se puede expresar en alemán, inglés o

castellano.
d) El contenido de los actos (lo determinado, lo juzgado, lo pregw,tado, 1o
ordenado, etc.) Éste se distingue de los actos y de las proposiciones,
respectivamente. Es justament-e en el modo en el que los actos "desarrollan" su
contenido en el que aparecen las principales diferencias entre ellos. Podemos .
distinguir, pues, entre tres tipos fundamentales de actos: los juicios ("actos de
adaptación"), las preguntas y los actos de "determinación".
Los juicios se caracteriz.an por "reproducir" en su posición algo
existente. Incluso si se afirma un estado de cosas no existente se halla en el
sentido de la afirmación el tenerlo como existente. Junto con el "poner como
existentes" - en actos de juicios llevados a cabo por peJSOnas -hay un existir en
sí de los estados de cosas ai que intenta "adaptarse" la posición

...

.En el caso de la pregunta ocurre algo completamente d.i,5tinto.
Aunque ésta también se refiere a un estado de cosas no reproauce un carácter
existente en sí, sino que, por así decir, lo "pone libremente". En el caso de la
duda acerca de -un estado de cosas sucede algo semejante. Aquí, como señala
Reinach, el "acto de adaptación" no es la duda misma, sino la aseveración de la
"dudabilidad" del estado de cosas.
.
Por su parte, en un acto de determinación - el que, por ejemplo, da
lugar a cualquier proposición del Derecho positivo -se pone algo como
debiendo ser. Fste carácter de posición pertenece al acto en cuanto tal sin que
exista paralelamente a él en la esferá objetiva un en sí al que "adaptarse". Aquí

no tenemos la nota característica de Jos jukiosr a saber, la posición de·un ser
que pudiera juzgarse como verdadera o falsa en virtud de que exista o no este
ser. Más bien, nos encontramos ante un acto de determinación que se
encuentra más allá de la contraposición entre verdadero y falso. De una
proposición del Derecho positivo podemos decir que es 'Justa" 0 "injusta",
"vigente" o "no vigente", pero no que sea lógicamente verdadera o falsa13 •
Relacionado con lo anterior, Reinad, señala que toda teoría acerca de
la esencia de los act,os ha de tener en cuenta toda una serie de posibles
atributos de éstos. El se refiere tan sólo a tres: la corrección lógica, la
fundamentación y la eficacia,
La primera de estas notas la poseen exclusivamente los "actos de
adaptación" en tanto que lo que ponen como existente exista en realidad . Por
lo que se refiere a la fundamentación,

"Una pregunta está fundamentada en tanto que el estado de cosas que
pone en cuestión es objetivamente dudoso; una detenninación lo está en tanto
que realmente y en sí deoe ser lo que pone como debiendo ser según la
determinación"••
Por último, y a diferencia de los "actos de adaptación" y de las
preguntas, las determinaciones poseen la nota de la eficacia. Se trata de actos
~ue a través de su ejecución quieren efectuar y eventualmente efectúan un
cambio en e] mundo.
Unaaproximadónmás detenida a.la esencia del acto dejuzgar revela
el carácter adivo que, a diferencia del contacto cognoscitivo, éste poseels. Un
juicio, en el sentido de aseveración, es un acto específico en el que, a través de
una proposición, nos referimos a un estado de cosas. Éste es ''puesto de
relieve" por nosotros por medio de los concept?5 y palabras. En este juzgar no
obtenemos propiamente conocimiento, sino que más bien objetivamos un
conocimiento que ya poseíamos. Por ello, podemos decir que el juicio
constituye el "punto final" del proceso del conocimiento que no pertenece a
éste, sino que se trata de wi acto en el que el conocimiento "desemboca•'16.
13. Aquí no podemos entrar en las diferencias que existen entre detemúnaciones y órdenes a pesar de
que ambas pertenezcan a la rategoría de los actos sociales. Sobre este punto d. A. Reinach, op. dt., p.
24.1ss.

14. A. Reinad,, op. ciL, p. 245.
12

a.A. Remad,, A., Die aprionsche11 Gnmdlage11 des biirgerlichen Red11es, eu Sitmtliche Werke, ed.ciL, p.

243ss.

15.Sobre las diferencias entre juzgar y contacto cognoscilivo, d . D.v. Hlldebrand, Vobiat is Plúloscphy?,
cap. l y J. Seifert, Erkennt11is ciJjekfroer Wahrlleit, p. 98-100.

98
99

�Podemos resumir, con Hildebrand, las diferencias entre juzgar, en el
sentido de aseverar, y conocer del siguiente modo:

rec!~'

(1) Enel conocimiento un objeto se "revela" ante mí,
de al_gun~ _manera,
el conocimiento de un objeto. Sin embargo, ~n el 1u1c10 la , dtrecno~ de la
intención es inversa. Ésta va de mí al objeto. Este no me esta dado, smo ~ue
afumo que éste existe o que es de tal o cual modo. El conocimiento del ob:ieto

está, par tanto, supuesto.

(2) Objetos de conocimiento pueden ser objetividades de todo tipo: esta~os de
cosas, cualidades, sucesos, personas, valores, etc. Por el contrano, los
correlatos objetivos de los juicios son siempre estados"de cosas.
Asimismo, podemos resumir así )as diferencias entre juicio, en el sentido
de convicción, y contacto cognoscitivo:

(1) La convicción posee un carácter espantáneo mientras que _el conocimiento
es, en el sentido más amplio del término, esencialmente receptivo.

(2) En la convicción el objeto no se "revela" ante mí, sino que más bien yo
tomo una pastura ante él. Este punto alude al carácter de respuesta que la
convicción posee.

(3) El objeto de una convicción sólo puede ser un estado ~e cosas, el "~r~b de
un a", mientras que, como veíamos anteriormente, el obJeto del conocmuento _
no está restringido al ámbito de los estados de cosas.
(4) Por último, 1a convicción se dirige "directamente" al estado de cosas y no a
través de la proposición como lo hace la aseveración. "La ronvicción es, más
bien, el tener por verdadero de un juicio o más bien 1a creencia de que un
estado de cosas existe"17

representaciones.
Por otra parte, representación, contenido representativo y juicio
constituyen algunos de los términos más equívocos en la historia de la filosofía
y necesitan, por ello, de 1Ula clarificación especial como, por ejemplo, mostró,
entre otros, Edmund Husserl18 .

El eje de la crítica de Reinach a la teoría de B.rentano reside en la
ronstatación de que "lo que es verdad del juido como con'llicción no necesita en mpdo
alguno ser verdad del juicio como aseveradón"19, aunque ello no quita que pueda
darse algo que sea verdad para los dos sentidos de juicio. Así, por ejemplo,
tanto la aseveración como la convicción poseen un carácter intencional, esto
es, se refieren a algo objetivo distinto de ellas ntismas. &amp;to último significa
que lo objetivo está, por así decir, "a la mano" de la rondencia. Representado
es, pues, todo aquello que está "ante mí", que me es presente. La cuestión,
sumamente interesante, que Reinach plantea es si este "estar ahí" ant-e mí de
todo objeto intencional lo está siempre en el modo de la representación. Su
respuesta es clara: "( ... ) este no es el caso en ningún modo"20 •
Así, la hoja de papel que estoy percibjendo en este momento, la
catedral de Toledo que ahora imagino, el recuerdo de una experiencia pasada ·
de tristeza, el paisaje que .imagino en la fantasía, etc. tienen todos ellos, aunque
de diferentes modos, la característica común de estar "ante mí". Sin embargo,
este concepto de representación no se limita a la esfera de 1a percepción
sensible, porque como Reinad, afuma "también la belleza de una obra de arte,
como algo que experimento, está ahí para nú como lo está también, por
ejemplo, el número 2, cuya naturaleza me hago presente en relación a dos
objetos individuales cualesquiera 1121 _

Lo que Reinaéh crítica propiamente es que el concepto de
representación agote todos los diferentes modos en que el sujeto consciente se
refiere intencionalmente a los objetos. El rep~ntar es, segán Reinach, una
clase de las ''intenciones a lo objetivo". Esta clase comprende la percepción, la

2-Elmentar
Dentro del esfuerzo por distinguir entre aseveración y convicción,
Reinach propone una critica de la conocida tesis de Brentano de que los
fenómenos psíquicos que llamamos juicios están fundados en

a.

18.
el parágrafo 44 de la quinta bwestigridón lógica (l..ogische Untersuc/nmgei,. Zweitel' Band:
Un~ chwtgen _zur Phiinomenologie und Theorie der Erkenntni&lt;J, Hua. XIX/1 y "XJX/ 2, 1984.
lnvestigr1ac11es lógicas. Tradúcdóo de.la segunda edición por Manuel García Morente y José Caos,

Re~

de Occidente, Madrid 19'29.

19.a. Reinach, "Zw Throriedesnegativen Urteils", p.100. L.acursivaes mía.
16. a. D.v. Hildcbrand,., op.cit., pp. 17-18.
20. A. Reinach, op.cil., p.102
17. J.Seifert, op.cit., p. 101.
21.A. Reinach, op.cif., p.101 .

100
101

�fantasía., etc. A estos actos les es común el q_ue todos ellos son una "representación". Junto a este tipo de actos existe una clase diferente que,
ciertamente, intienden algo objetivo, pero que no es, en modo alguno "representado". F.stos son los actos de ''mentar".
Por consiguiente, de las breves indicaciones de Reinach al respecto,
cabe deducir que existirían una serie de actos que se dirigen espontáneamente
a lo objetivo, pero que en ellos no se puede hablar de una presencia de estos
objetos, de una representación de ellos. Reinach pone el ejemplo de- la
enumeración de una serie de nombres por alguien que desconoce
absolutamente el idioma en el que éstos aparecen. &amp;ta persona se limitaría a
recitar la serie de los nombres, pero sin comprenderlos o, lo que es lo mismo,
sín mentar los conelatos objetivos de ellos. En este caso no se puede hablar de
una ":representación" de esto,s correlatos por la sencilla razón de que no están
en modo alguno "presentes" al sujeto que prommcia las palabras.
General.izando, en la conveJSación normal nos encontraríamos con ciertas
aseveraciones que se refieren a lo aseverado sin, por ello, representarlo.
Ciertamente, tiene que existir una cierta relación con lo que afirmo o niego
para poder aseverarlo. Lo que Reinach cuestiona es que sólo la :representación
pueda consideraise como esta relación.
Los actos de mentar, pues, acompañan al hablar comprensivo y a
ellos les pertenece esencialmente lllla "vestidura lingüística~. Cuando
· hablamos o leemos romprehensivamente, el objeto al que nos referimos no
nos es "re-presentado" por regla general. Incluso si nos fuera representado a
través de la percepción, del recuerdo o de la fantasía, el acto de mentar es un
acto completamente diferente del acto de ~presentar.
·

Las indicaciones de Reinach al respecto no ofrecen mucha más
información acerca del punto aquí di.5cutido. Por otra parte, el problema que
aquí se plantea escapa aJ propósito .fundamental de nuestro trabajo: un anális~
fenomenológico de los estados de cosas. Sin embargo1 puede resultar
interesante completar las "breves" sugerencias de Reinach con algunos de los
puntos que otro de los miembros del círculo de Gotinga, Theodor Comad,
ofreció en su artículo ''Sobre Ja _percepción y la representación". El artículo en
cuestión pretende ser una investigación aceoca de las semejanzas y diferencias
esenciales que existen entre los dos tipos de vivencias ·q ue denominamos
representación y _percepción. Para ello se parte de la constatación de los dos
modos diferentes en lo que lo percibido como tal y lo representado se dan ante
la conciencia. Mienf:ras que en el primer caso lo percibido da la impresión de
estar inmediatamente ahí, lo sólo representado no provoca esta impresión,
sino que, si cabe hablar así, "tenemos una vaga idea ace.rca de ello'122 •

Ahora bien, si utilizamos un sentido ampüo de -representación de
modo que íncluya a ésta en sentido estricto (la comúnmente denominada
"mera representación") y la _percepción, podriamos decir que lo propio de ésta
sería la "visibilidad" del objeto representado. Ahora bien, piensa Conrad, sería
posible "apuntar" a un objeto sin que éste sea "visib1e", pues el sirr\ple "estar
ahf" de un objeto no convierte a la vivencia en representación. En estos casos
habría que l1ablar más que de -representación simplemente de vivencias
intenciqnales2'.
Por su parte, Re.inach di.stingue.2-l entre los actos de representación y
los actos de mención. _En este sentido, podemos destacar tres diferencias de las
cuales la tercera es la más importante:

(1) Mientras que la representación es un acto que puede tener una mayor o
menor duración y es un "tener simplemente receptivo", el acto de mentar tiene
siempre una naturaleza temporal puntual y es un "dirigirse a" espontaneo.

(2) Los actos de mentar están siempre ''vestidos lingüísticamente". Los
representativos 110 necesariamente.
(3) Los actos en ·los cuales los objetos son representados son absolutamente
drrerentes según el tipo de objetividades a las que se dirigen. Así,

"los colores son vistos, Jos sonidos oídos, las cosas del mundo extemo,
perciliidas sensible.mente, los números, pensados, los valores, sentidos''25.

friilierenSchüllem,Johann Amb.rosius Barth, Leipzig1911, p.52.
23. F.xisten, pues, tres ~dades:
1. "ein Gegenstand kann intendiert sein, ohne "da" zu_sein und zwar ohne sichtbar oder aucn
unsíchtbar da zu sein; hier sollte man nicht von Vorstellung, sondem voo intenLionalem .Edebnis
spredten (Beispíele beím Besinnen).
2 ein Gegenstand kann da se.in, gleichgültig ob als ziel einer lntentioo oder nichñntendiert.
~er kann man von Voist.ellung (in erweil.ertE_m Sinne) reden, indem man den Vorstellungsbegriff an
dieiern 'Da'-sein orientiert. lkr Gegenstand ist dann da, aber eventuell .noch gew:is5ennal?en
'verdéd&lt;t' oder 'ttnsichtig'.
3. ein Gegenstand kann 'da' sein und zugleich 'sichtbar' sein und zwar entweder
wahmehmungsmli8ig .oder in der Wei&lt;;e der bloBen Vorstelltmg. Die Gegentiberstellung von
Wahmehmung und blo8er Vorste1Jung ist nur mogliéh in dem du.rc:h die ichtbarl&lt;eit'
ausgezeichneten Bereiche". (T. Conrad, art.dL, p. 6:1-65).

24. CJ'.. A Reinach, op.ciL, p. 102s.s.
25. A. Reinach; op.cít., p. 101.

22. T. Conrad, "Über Wahrnehmung und VorsteJlung", en A. Pfiindet (ed.) Münchener
Philoscphi.sche Abha11dlungen. Theodor Llpps zu seinem seduigsten Ceburtstag gewidmet von

103
102

�,

No obstante, a estas diferencias cualitativas en los objetos no les
corresponde ninguna diferencia cualitativa en los actos de mentar
correspondientes. Es cierto que el mentar un color se diferencia del mentar un
número precisamente en que en un caso se mienta un color y en otro un
número, pero en ambos casos se trata de un mentar. Aqw no hay ninguna
diferencia entre el ver y el pensar como sí la encontramos entre representar un

color y representar un número.
o obstante, podría pensarse que la distinción entre los actos de.
mentar y los actos de .representar es la que existe entre los diferentes grados
de plenitud intuitiva. De este modo, las representaciones serían actos
intuitivamente plenos mientras que las menciones se caracteriz.aría11 por su
"vaciedad" intuitiva.
•
Sin embargo, esto no puede ser así, puesto que plenitud y vaciedad
de intuición se encuentmn tanto en el representar como en e1 mentar. Un
representar carente de plenitud intuitiva no es, por ello, un mentar y,
viceversa, un mentar ''pleno" intuitivamente no es una representación26•

Reinach admite que en la esfera de la representación es difícil
encontrar intenciones totalmente no intuitivas. Veamos qué sucede en el caso
de la representación con un ejemplo tomado de Ja percepción sensible y
aducido por el propio Reinach:
"Un libro está ante nú. El libro me es representado y, sin embargo,
sólo algunas partes de él son representadas intuitivamente. La parte posterior
del bbro, por ejemplo, no se me da, de ningún mogo, intuiti.van1ente. i la
percibo, ni nom1almente, suelo crear wia .representación intuitiva con la
memoria o la fantasía. Con respecto a esta situación quizá se diría que sólo la
parte representada intuitivamente del libro es de hecho traída a la
representación. Pero lo que está ante mí es el libro todo y no el reverso de wi
objeto"27 .
La representación dirige su intención al objeto todo incluyendo la
parte posterior no dada intuitivamente, de modo que podría suceder que al
dar la vuelta al objeto, experimentáramos un "conflicto" entre lo primeramente
representado no-intuitivamente y lo ahora representado intuitivamente. Por
consiguiente, dentro de toda percepción de cosas encontramos este
componente no intuitivo de la representación que, en téwinos de Husserl es
meramente "escor:zado".

Por el contrario, en el mentar son habituales los actos no intuitivos. A
~eces ~ mentar suele ~ acompañado de algunas imágenes intuitivas, pero
estas tienen una funcron completamente distinta a la que tienen en el
representar. En este último me presentan el objeto al cual e.apto en eJlas. En el
mentar, por ~I contrario, falta to~a función representativa; acompañan al acto·
pero no son mmanentes a él
Una v~ asegurada la distinción entre actos de mentar y actos de
representar, Remach vuelve a la cuestión de si todo juicio está necesariamente
fundado en una representación. Con respecto al juicio en el sentido de
aseveración la respuesta de nuestro autor es claramente negativa. Ciertamente
he de estar relacionado de algún modo con lo que afumo para poder
aseverarlo.
_ "Pero es falso que sólo la representación, en nuestro sentido, pueda
cons1_d erarse como esta relación. También en el mentar no representativo me
relaaono con algo objetivo"W_
Por lo tanto, puedo efectuar aseveraciones en las que de ningún modo
me represento aquel1o a lo que estoy asevérando.
&amp;to último lleva a Reinach a sostener que, de hecho, la aseveración
está compuesta de dos momentos, ninguno de los cuales es una
representación. Se trata del momento específico de la aseveración y del
componente del menta.r29. El momento de la aseveración adquiere su .relación
con el estado de cosas merced al componente del mentar, esto es, se funda
necesariamente en él Por el contrario, es ímposíble que una convicción se
funde e~ ~ mentar_semejante. Si esto es así, swge Ja cuestión de en qué modo
la convicaon adqwere una relación con su correlato objetivo., (un estado de
cosas). Cuando.observo un esta.do de cosas surge en mí una convicción. En
est~ ~do, a ésta subyace una representación. Por tanto, podria decirse que
el JUlCl.o, en cuanto convicción, está hmdado en una representación. Sin
embargo, la convicción puede peonanecer aunque la representación no exista.
An~ 0 hay que notar que (1) aquí se trata del juicio como convicción y no
del ~~o en general y (2) que aquí se puede hablar de una posible fundación
del JWCLO en la reptese(ltación, pero no de su estar necesariamente fundado de
este modo.

:5~

28. Op. dt., p.107.
26. lbíd.

29.Ibid.

27. Op. Cit., p.105.

105

104

�la de los actos de juzgar, la de los juicios o proposiciones y la de los estados de
cosas. Así cuando hablamos de "actos" de juzgar podemos referirnos a ellos o
bien desde el punto de vista de la psicología descriptiva o bien desde una
óptica lógica. Podríamos, incluso, decir con Reinach que ]a teoría del juicio
constituye un ámb:ito en el que lógica y psicología se "solapan". Ahora bien,
ambas disciplinas tienen tareas, fines y métodos completamente diferentes. A
diferencia de la psicología (que estudia actos de juicios "realmente" llevados a
cabo) la lógica considera el acto de juzgar con independencia de en qué
esencia se dé éste y si se realiza efectivamente-30.

realistas sostienen es, a mi juicio,. el mi5mo que el de Husser~ a saber, el
En la primera Tnvestigación lógica
Husse,rl plantea el estudio de los témúnos expresión y signo, los cuales se
suelen utilizar frecuentemente como smónimos, aunque no siempre comciden
completamente. ''Todo signo es signo de algo; pero no todo signo tiene· una
significación, -un 'sentido', que esté 'expresado' por el signo'132. Por consiguiente,
es preciso distinguir, según Husserl, una doble acepción de este término: los
signos indicativos o señalativos (señales, notas_, distintivos, etc.) y los signos
significativos o expresiones. Los primeros no "expresan'' nada a no se.i: que
además de su función indicativa cumplan u.na función expresiva. La función
indicativa es realizada por ciertos objetos o estados de cosas que indican a
alguien que tiene conocimiento de ellos "la existencia de ciertos otros objetos o
estados de cosas - en el sentido de que 1a convicción de que los primeros
existen, es vivida por dicho alguien como motivo (motivo no basado en la
intelecdón) para la convicción o presunción de que los segundos también
existen•G$_ Por su parte, el modo en el que los signos signíficativos o
expresiones designan lo designado por ellos es distinto de Ja forma en la que
los signos indicativos remiten a lo señalado por ellos.

En este orden de CóSaS, no pienso que este segundo tipo de
consideraciones sean meram.~ psicológicas, sino que corresponden a un
análisis fenomenológico de los actos de juzgar en cuanto parte esencial de una
fenomenología de las vivencias en general, -cma fenomenología, pues, que no
tiene nada de psicológico y "que se refiere exclusivamente a las vivencias
aprehensibles y analizables en la intuición,-con pura universalidad de esencia,
y no a las vivencias aperabidas empíricamente, como hechos reales, como
vivencias de hombres o animales vivientes en e] mundo aparente y dado
como hecho de experiencia. La fenomenología expresa desaiptivamente con
expresión pura, en conceptos de esencia y en enunciados regulares de esencia,
la esencia aprehendida directamente en la intuición esencial y las conexiones
fundadas puramente en rucha esencia'131 •

El término "expresión" se suele utilizar equivocamente para referirse o
bien a aquellas vivencias psíquicas que convierten a la expresión en expresiól)
de algo, o bien a la significación misma o bien a la objetividad expresada. Es
cierto que a las exp:res.iones le suelen estar unidas ciertas vivencias. Sin
embargo, el hablante no tiene normalmente el propósito de expresarlas. Por
consiguiente, es de la esencia de la expresión el poseer una intención,
significativa. En este sentido, podemos decir, por ejemplo, que ciertas
exterio.riz.aciones como gestos y ademanes que se producen involwitariamente ·
al hablar o que maniliestan de algún modo el estado de ánimo del hablante,
no son expresiones, puesto que el sujeto carece de la intención de presentar
unos pensamientos en modo expresivo. Por ello, podemos decir que estas
exteriorizaciones carecen de significación.

3. El juicio como unidad ideal y compleja de significación_(proposición)

Los análisis husserlianos de Ja expresión son muchos más amplios de
lo que aquí tan sólo hemos esbozado. En ellos adquiere un papel fundamental
la consideración de los actos que dan significación y los que, eventualmente, la

Hemos visto romo Reinach insiste en que es esencial a todo acto de

mentar el poseer una "vestidura lingüística" a diferencia de la representación.
Sin embargo, esto no parece del todo claro, pues parece evidente que en
muéhas ocasiones de la vida ootidiana queremos mentar algo y, no obstante,
no encontramos en ese momento la expresión adecuada. Fs el oorri~tísimo
fenómeno de ''tener algo en la punta de la lengua".
Por otra parte y, por lo dicho anterio:rmente, hemos puesto de
manifiesto la necesidad de distinguir entre tres "capas" de la teoría del juicio:

3.1. Expresión y signiftcacwn.
El punto de partida de la teoría del juicio que los fenomenólogos

análisis del fenómeno de la expresión.

cumplen. Aquí nos interesaba poner de manifiesto que lo que una expresión
expresa no son las vivencias psíquicas asociadas a este fenómeno, ni la
objetividad, sino la significación. A la lógica no le basta, pues, oon distinguir
entre el signo físico y las vivencias que le p~tan sentido, sino que esta
disciplina es fundamentalmente una "ciencia de las significaciones".

30. O. A. Reinad,, •Einleitung in díe Philosophle", en Sitmtliche Werke, p. 460.
31. "jedes 2.eichen .ist Zeichen fiir etwas, aber nicht

jedes hat eine 'Bedeutung', einen 'Sinn'"- (E

32. Ver nota anterior.

_HusserL.lnvestigaciones!ógims, p. 2'3.)
33_ E. Hassed, lnvestigacwnes lógims, p. 25.

106

107

�3.2.

La peculiaridad ontológica de las praposicianes.

Una fum1a relativamente común de comprender las proposiciones es
pensar que las significaciones, en general, están co~tituid~s por .imágenes
ilustrativas de la fantasía coordinadas con la expres1on. As1, por eJemplo, el
Russell de 1919-1921 defendia una concepción semejante cuando a~aba,
dentro de su teoría general del significado, que una "creencia" constaba de_tres
elementos: (1) el contenido en el que recae la creencia (y que cu~1do se
expresa en palabras es denominado "proposición"), (2) la ~Laaon del
contenido con su "objetivo" (Objektiv, Saclrverl1alt), aquello que existe fuera ~e
]a creencia y que hace que ésta sea verdadera o falsa, y _(3) lo ~,ue es la creencia,
el acto de creer en cuanto diferente de la mera cons1deraaon, la duda, o el
deseo dirigidos al mismo contenido (lo que en términos fenomenoló_gicos
podríamos denominar la "cualidad" del acto de creer). Por lo que se refie~-a
(1), Russell señala que 1a pasición que se adopte ~~e~ca de esta cu_estion
depende de qué se entienda por ''idea" o "representaaon 13-i. Fste contemdo dé
La conciencia puede estar fum1ado solamente por pa~ab_ras o por _imágenes, o
bien por una mezcla de ambas o bien por palabras o m1ag~ mud~s con una
0 más sensaciones. Se trata, pues, de una unidad comple¡a que mcluye no
solamente ciertos elementos constituyentes, sino también relaciones definidas
entre ellos. Cuando este contenido de la conciencia se expresa en palabras ~
'110 mismo (o casi lo mismo) que lo que en lógica se llama 'proposición"135 .
Ahora bien, no toda serie de palabras constituye una proposición, sino tan
sólo aquellas que tienen "significación" o, en la terminología de Russell,
"referencia objetiva".
En esta consideración russelliana resulta deci.sivo clarificar qué se
entiende por ''imagen". Según Russell, existen, al menos, dos posibilidades: (a)
considerar que se trata de representaciones sensibles de carácter privado o
bien (b) reproducciones de una sensación, las cuales son radicalmente
diferentes de las sensaciones y que, por consiguiente, a diferencia de éstas, no
están sujetas a las leyes de la física
Prescindiendo de la vaguedad de esta distinción, lo que aquí nos
interesa retener es que, según Russell, "pensar en el significado de una palabra
es evocar imágenes de lo que ésta signilica 1136 • Para descubrir este significado
no es necesario ningún "intermediario mental" (ideas), sino tan só1o atender al

34. B. Russell, "Sobre las proposiciones: qué son y qué significan•, en Lógica y conodm1ento,
Tecnos, Madrid, p. -128.
35. B. RusseU, "Toe Belief", en Tire Analysis efM ind, George Allen, Lonson 1921. p. 265.
36. B. Russell, op.ciL, p. 420.

uso que de la palabra en cuestión se hace37.
Sin querer entrar en un análisis detallado de esta teoria, no creo que
sea correcto deducir de la presencia de ciertas imágenes ilustrativas que se
suelen presentar al pensar el significado de una palabta o enunciado, el que
éste consista precisamente en estas imágenes. Ello - como ya señaló Husserl,
fundamentalmente por dos razones de orden psicológico: (a) porque estas
imágenes cambian aunque la significación sea 1a mi5ma y (b) porque, a veces,
cuesta trabajo, e incluso se malogra, Ja provocación de estas imágenes (como,
por ejemplo, en e] caso del significado de proposiciones de la matemática.
¿Cuáles serían aquí las ~imágenes"?) En resumen, estas imágenes pueden
desempeñar, tansóJo, el papel de "auxilios de la comprensión", pero no e] de
significaciones o depositarias de éstas'38.
También cabria pensar que la proposición se ve afectada, de algún
modo, por el modo de expresión. No obstante, tampoco esto parece cierto
como se muestra en eJ hecho de que comprendemos a un extranjero a pesar de
que viole una regla del uso lingüístico. En u11a situación semejante, Reinach
sostiene que"en todo caso se le objetarla que no se está expresando en el modo
habitual, pero nunca se le podría reprochar que lo que dice es falso solamente
en virtud de su modo inusual de exp.resaise y que cuando se expresara de
otro modo sería verdadero'139
Por otra parte, toda proposición suele tener una "vestidura
lingüística" (ya sea o:ral o gráfica) a la cual Uamamos enunciado. Es a través de
~ como se nos manifiesta una proposición. Sin embargo, se trata de
entidades totalmente diferentes como lo muestra, por ejemplo, el que en
muchas ocasiones la significación se presenta a la conciencia antes que la
palabra (el corrientísimo "tener Ja palabra en la punta de la Jengua")4º.
7. Aqu1110 podemos entrar en ]d chstusió n acerca de la importa ncia q ue la reglas del "uso• de
~na p.ifabra ~ ~e un~ Ordción tienen a iin de determ inar su ignifaado. Sobre esto d ., por
eJl'mplo, el las1to .utículo_de P. Strawson "On .referring" (Muuf 59 (1950), pp. 320..3'14; reimpr.
en P:F. St rnwson, LIJg1cv-l.111gmshc Papers, Methuen and Co. Lid., London 1971 .Ensm¡os l6gicolmgm_·hc&lt;~. Trad. dt&gt; A-_ uárez y L.M. ValJ és, Ternos, Madrid 1983) en el que para ~ le autor
m~ncrom, r o ~acer relerend a .ª a lgo es una caraclerística de un uso de una expresión
Asinusmo e'\ mle rt.'Sd11le la re1o rmu.lau on que de la lE&gt;Orid de la ve rdad como a decuación
Prr&gt;pildeutik, Redam,
sllevdll a caho E. Tugendhat Y.• U Wolf en u obra Logii:ch-sema11h¡i;c/w
.
- ~uttga rt 1983,. p. 235ss. t&gt;mpleando este rilerio J el •uso• de tma expn.&gt;sión. in embargo,
tlrrPmos tan solo qu e no nos parece ,yue el "uso• de un enunliado referido a un estado de cosas
11E't~ rio ¡_up,gi.1t&gt; un pa pel esenc ral para tleterm.ina r su significado.
38. CI. el § 17 o.11" la primera lm 1cshgacrti11 Lógica dC&gt; Hu rl. Zubiri también se refiere a este
punto Pn su ll!Sis doc. to ral: Ensayo de 1111a te&lt;1ria femm11mológ1ca del jmcio,
•ieda&lt;l de Estudios y
Publt a, iones. Mc1 drid 1923, pp. 139-1-lO.
39. A. Rd nach, "/u.r llworit.&gt; des npgaliven Urtcils", p. ] 13.
-lO. X. 7uhiri,op.ot., p. 1-11 .

108
109

�Antes de abordar directamente la idealidad de la-proposición veamos
algunas diferencias entre ésta y su "vestidura gramatical", a saber, el
enunciadoi'. Un emuriado es un producto del lenguaje que consta de
palabras y éstas, a su vez, de letras, mientras que una pro~ición no COffita
de palabras, sino de conceptos y algunas formas conectwas como, poT
ejemplo, la cópula. En segundo lugar y como tendremos ocasión de ver ~ás
detenidamente, a los enunciados se les denomina verdaderos o falsos tan solo
en un sentido traslaticio. En realidad, sólo pueden ser correcta o
incorrectamente formados según las reglas del lenguaje. Por su parte, las
proposiciones son Los portadores de la verdad y de la falsedad. En tercer
lugar, se muestra que en un mismo enunciado pueden expresarse
proposiciones diferentes (por ejemplo, "el gato está sobre La mesa"
dependiendo si en este caso con "gato" nos referimos al animal o al aparato de
levantar pesos) y, a la inversa, una proposición puede expresarse con
enunciados diferentes. En cuarto y último lugar, como señala P.fander, pueden
formarse enunciados sin que ellos contengan proposición alguna mientras que
no es de la esencia de esta última poseer una 11vestidura lingüística". Puede
haber proposiciones no expresa"das en enunciados.

Estas diferencias entre la proposición y el enunciado no impiden el
que exista una relación entre ambas, fundamentalmente _porque la proposición
se manifiesta a través del enunciado. La relación que se establece entre
enunciado y proposición es completamente -peculiar y se realiza en la
conciencia de los seres pensantes, pues solamente ellos son capaces de mrmai:
y "vestir lingüísticamente" las proposiciones. Dicho con otras palabras, la
proposición es sentido, inteligibilidad. El sentido es lo que .se entiende por un
intelecto. Pero de este modo, no se ha determinado e actamente en qué
consiste esta relación entre enunciado y proposición. No parece, como señala
Prander, que se trate de una relación de asociación, pues, por ejemplor una
frase puede recordar un pensamiento que no esté expresado en ella y que, por
el hecho de ser recordado no se convierte en el sentido de este enunciado.
Si at~ndemos a la estructura de las proposiciones, podemos distinguir
con Pranderl2 tres elementos esenciales, a saber, el concepto suj~to, el concepto
predicado.y la ·cópula.
(a) El i;oncepto sujeto es aquel elemento de la proposición que .se refiere al
--11 . C(. por ejemplo, A. Pfander, Logik, eu /al,rbuc/1fiir l'/11/,i:,.ip/11c 1111,l p}liim,111011ai,Jgr,d1c fvn;c/11mg,
Bd.lV, Ma¡c Ni(&gt;meyer 1921, pp. 139-494. (Puhlí aJ0 'i&lt;'llitrddanl&lt;.&gt;nte , oom lA1gik t&gt;Ll Ma Ni&lt;&gt;meyer
1921. Tercera ediciÓll, M Nieireyt&gt;r, Ttiblngen 1963 (fo~'lm, trad. d, J. Pi&gt;rf'z &amp;:m«&gt;s, Rt&gt;visla de

objeto al cual la proposición se relaciona. Si prescindimos de este concepto, ]a
proposrción queda mutilada, le faltaría, por así decirr el ''soporte" objetivo. A
pesar de que se trata de un elemento necesario paia la proposrión, él sól~ no
es sufi iente para formarla .

(b) El amcepto predicado. Una proposición no se refiere simplemente a un
objeto, sino que afinna aJgo sobre éste. Por consiguiente, en toda proposición
ha de estar presente nec;esariamente un segundo elemento, el concepto
predicado. Sin embargo, ní el concepto sujeto ni el concepto predicado son
suficientes para la fom1ación de un a proposición, sino que requieren w1 tercer
eJemento.
(e) La cópula. No basta; pues, con poner el uno jw1to al otro los dos elementos
anteriores, sino que tiene que haber también un elem~nto que les ponga en
conexión. Así el concepto predicado no mienta simplemente una
determinación, sino que al mismo tiempo tiene la función de adscribir dicha
detemlinadón al objeto. El elemento proposicional que pone en conexión al
con epto sujeto y al concepto predicado y que refiere la determinación
predicativa al objeto es la cópula.
Pfander señala que la lógica tradicional ha solido concluir sus análisis
acer:a de los elem_e ntos de la proposición señalando Jos tres que aquí hemos
resenado, pero pasando por alto un elemento más, también necesario para la
formación de un juicio y al que, de algún modo, ya nos hemos referido en
parágrafos anteriores: el momento aseverativo. Se trata del momento que hace
que un mero pensamiento sea un juicio y no, por ejemplo, una pregunta, w 1a
duda, una conjetura, etc.
Podemos vei:-, pues, _que la cópula desempeña dos funciones en el
juicio: por -un lado, ejerce Ja .función de referir la determinación predicativa al
objeto (Hinbezielumgsftmktion) Yr por otro, real.iz.a al mismo tiempo la función
asev~i:ativa. La peculiaridad de esta segunda función de la cópula se pone de
m~esto su comparamos un juicio con una exigencia. En la exigencia de que
un obJeto deba tener una propiedad, por ejemplo, no solamente se adscribe
ésta al objeto, sino que también es exigida. En cambio, en el juicio la pretensión
es que 1a adscripción de la determinación predicativo al objeto coincida con
una exigencia del objeto mismo43.
..
Podríamos señalar una tercera función de 1a cópula, no señalada por
Pfander, pero puesta de -relieve por Conrad-Martius44: la función ontológica.

&lt;xcidente, Madrid 1933)

43.CT. los lPxloo '!adosen la nola8().
42. A. Pfürtder, op.dt., p. 38ss.
44.

a. H. Coruad--Martius, Das Sei11, Kosel, München 1960, p. 19:ss.

110

111

�Esta función e presa el puro ser "estado de osas". Mediante la cópula el ju1 io
asigna al estado de cosas su modo de ser propio antes de que lo pueda
afirmar. Se trata del ser estado de cosas, del ser a de un B, o el no-ser a de un

B.
En conclusión, el Juicio no consiste de objetos a los que se reÍiere ni se
refiere a conceptos de los que consiste. Fsto con eptos que onstituyen los
elementos esenciales de todo juicio son el concepto sujeto, el con epto
predicado y la cópula con su doble función.
¿En qué consiste, pues, la ú1dole ideal de las proposiciones?
hnaginémonos que llevo a cabo el jui io "el cu.adrado de la suma de
los catetos de un tna.ngulo es igual al cuadrado de la hipotenusa". Cuando
realizo este juicio el que me oye se da cuenta de que lo que mí enwiciado
enuncia no es mi vivencia psíquica, mi acto de juzgar rn ninguna otra
actividad o función mía45, sino algo que es siempre lo mismo, sea quien sea
quien lo fom1ule y sean cuáles sean las circunstancias en que sea fom1uJado.
Sea cual sea el momento en el que llevamos a cabo el juicio se repite un quid
idéntico, a saber, la significación o pensamiento judicativos4~ . Fs de esta
45. "Von &amp;&gt;n Akten (b~... dE'll Sau.en) unlers,. heiden ,vír garu ctllgemein dl'll In.hall, ~uf wekhen sie
beziehen, vom dem Lrtt&gt;1I (un dem Urteilssalzf&gt;) dasC.eurteilte, vnn dem &amp;&gt;fhl&lt;' (und Befehlsatze) das
Befohhlene ust" (A. R&lt;&gt;inach, n,e a¡miln.&lt;c:hen Gnmdlageu des b11rgcrl1cl1e11 Rechtl:f., en Samtliclic Wcrke, p.
243). De w1 modo más daro incluso que Reinach, lngarden St&gt; n&gt;iiere también a este pw1to ron w1
texto que podria ser asumido romo el programa de nuestro trabajo: "Wn nehmen die Satz.e nicht aJs
Ausdrückweisen icgendwelcher konkreter psy&lt;luscher Erlebnisse, noch als einen Ausdruck
ugendwt&gt;kher 'C.edanken', die durch irgPndt&gt;m Subjekl im Moment der Aw prarhe des Satz.es
vollzogm werden, sondem wir neh.men si aJs e1Jl(&gt; gew~ ideale begriffliche Einheil, die t&gt;inem
beslimmten Gegenstand (--) zugeordn&lt;&gt;t isl. lndem wir diesen 'Gegenstand' analysieren, erreichen wiT
emerseits die B&lt;'seiligung der subjektiven Untrschiede, ru1dererseits eíne objektive Hinwe.isung
darauf, welche Bedel,tung &lt;&gt;in Satz haben mt.ill, wenn er adaqual den hetreffenden 'Gegenstand'
bez.ekhnen soU (--) Die Aufklarung lllld die Begründw1g bestimn1tt&gt;r logiSche Agt&gt;legenheiten
hetreffs der essent.ialen Fragen wollen wir durch Aufklarung bestimmter ontólogischer Sachlagen
erreichen, diP die GegenstÁnde wahrer und WlS bekannter Bea:ntwortungen der genannten Fragen
hilden" ¡¡:_.,se.nliale Fragen", /nlrrbud1 fiir Plnlosoplnc w1d phti11m1m10/ogi..q;Jie F'o~lnm3, 7 , Halle aS.
19'24, p. 145).
-!6. "fs (el juicio m el SP11tido de wnten1do ideal del acto de ju7.gar) soll im Sinn von Husserls
'&amp;-deutung' aJs CRhalt einer Behauptung gefa&amp; werden. Fs soll das Allgemeine des U.rteils (nicht das
Generelle) genannt werden. Die Billigung oder Verwecfung heziehl ich auf das Urteil in diesan
Sinn" (A. Reinad,, "Über impersonale Urteile", en Siimtliche Werke, ed.dt., p . 343). "Der Sal.7~ nicht der
grammatische, sondem die Bedeutung d r Wortgruppe, der GeJanke, J.er ihr z:ugnmde liegt. Der
Satz isl unabhangig voñ Urtei.Js&lt;.,rl&lt;.'hnissen, von faktisdlen Fallen. Er isl ideell und auBerz.t&gt;jllich" (A.
Remadl, "Notwendigkeil und Allgeow.inheil im Sachverhalt", en Samtlid,e Werke, ed.dt., p. 351).
"Ot&gt;r CedankP ist immer ideel, sein gegenstiindlichl'S Korrelat kann natü.dich real oder ideel in.
Auch im letzteren Falle ist der Gedanke vom Gegenstand zu trennen (gemeinte zwei - die 2.ahl zwei).
Dem gedankl.ichen Gehalt zugeordnet sind gewisse Worte" (A. Reinad\, "Einleitung in die
Philosoph1e", p. 420).

112

wudad de las proposiciones verdaderas de la que fiJóso.fos como Bolzano,
Husserl, Frege y otros concluyen la existencia atemporal de éstas. Fsta unidad
es posible sólo si las proposiciones no dependen esencialmente de los actos
humanos de pensar.

. , Es cierto que no podríamos haber manifestado esta significación si no
hub1eramos llevado a cabo lU1 acto psicológico de juzgar. Sin embargo, "acto
de j~gar" Y "contenido judicativo" (proposició11) son enti~ades - aunque
reJa~nadas - completamente heterogéneas. El acto de juzgar es algo concreto,
realiza~o en un . tiem~ determinado por una persona mientras que el
contenido d~I Jllleto no tiene nada de psicológico o subjetivo. Frente a] carácter
t~mporal, efímero, de las vivencias judicativas, lo que el enunciado enuncia es
s1emp~ lo m_ismo, algo idéntico de naturalez.a ideaJ47. Por consiguiente, es a
~ta w11dad 1deaJ ª. la que aludimos cuando hablamos de "proposición". Es
Justamente el estudio de la esencia y las especies de estas wúdades ideales, de
l~ elementos que las constituyen, de las leyes de construcción de sus
diferentes clases así como las diversas relaciones en que puedan halla.ise unas
c?n ~~as el objeto de la lógica entendida como una "ciencia sistemática de las
s1gnificaciones 146.
Jw,t~ a 1~ unidad de las proposiciones, un segundo aspecto que
mu~ _su idealidad es su universalidad, esto es, el hecho de que las
propos1C1ones verdaderas no son patrimonio de ningw,a persona como sí lo
son 1~ .asentimientos dados a ellas. Dicho con otras palabras, si )as
proposioo~es fueran "productos" de los sujetos pensantes, entonces éstas les
pe~en~enan de algún modo. Sin embargo, dif-erentes vivencias en diferentes
~uJetos JUZgantes pueden tener el mismo contenido judicativo, la misma unidad
1deal de significación. A Ia· misma proposición, pues, pueden corresponderle
t~da una ~e de "vivencias judicativas", en cuanto hechos psicoJógicos de
diferentes SUJetos. Esto último supone Ja posibilidad de distinguir en las
47. ~-

hwarz (Der lrrhun 111 der Pl11loscp/11e, U11tersricl11mgt:11 uher da!&gt; Wei;e11, die Fonne uud dfr

11
ZC wlogiselu:
Genese d~ lrrhmzs im Bereid,e der Philosoplu.e
emem Uberb/ick iibcr die GescJuc/,tc
lrrhm1sproble111atik 111 der abe11dlanáLSChen PlnfoS&lt;Jphie, Aschendoríf Mwiste 1934
11111

8-1)

alude a la heterog neidad de Urteifrakt y Urtei/.sinhalt en lo que se reüere a sur
.li:P· • .
E'S&lt;'n ·al (l&gt;\ri
• ,IJ.
•
ons 1uoon
_._:~
. ~ 1Sffl'Jvtlll), pero, al nusmo tiempo, senala l&lt;1 rela ión "t.--slruchual" que entre
a,u1-,a:, objetividades existe.
48 - CT.~ por tjem.plo, el siguiente texto de la primera /Jroe,iigaei611 lógu:a de Husserl: "1st aJle gegl'bene
l:heo
. re~lie Einheit ihrem Wesen 11ach 6edeutungseinhei1 und · t cüe logik die Wissenscha ·
der
theo......._
__.__ Ei h .
rl
II von
übe"

•~....,,.-:,..,., n eil
1aup1; so ist ruglekh evídent, da8 die Logik Wissenschaft von
~!ungen als solchen, von iluen wesentlichen Arten und Untersc.hiedem sowie
íhnen ·· dend also.
.
'-""' rem ll1
Logik, ~
~(
tdealen) Geselzen st&gt;i.n mul.s".(p. 9'2). Por su parte, en la introducción a su
ueHulander sen~ la g';".1 ~ d de especies de "pensamient • (témuno con el que alude a lo
sserl deilOllllllaba Slgn.ificaoooesj que existen. Por lanto,según este autor, la lógica no puede
. . rse al ~~JO de .una dase de pensamiento,, los enunaativa., ino que habría &amp;, t&gt;xistir,;i
1m ~ ~ logtca de la pcegunld, de la suposición, de la valoración, de! ruego, de la aJ.vertencia de
os man...,.mientos, de las órdenes, etc.
'

"'ºº -•- · ·

tinüta

113

�vivencias entre su contenido ideal y su, por así decir, "vivir" este contenido.

Resumiendo con palabras de Husserl:

"La esencia de la significadón no 1a vemos, pues, en la vivencia que
da significación, sino en el 'contenido' de ésta1 conte~~~ que represe~~ u~
unidad intencional idéntica, frente a la dispersa multiplicidad de las viv~naas
reales o posibles del que habla y del que piensa '149 •
Asimismo, una caracterisbca importante de las proposiciones es el ser
los portadores primarios de la verdad y de la false~ad. La. verdad de la
proposición es comprendida en la fenomenologia realista c~mo la
conformidad entre, por una parte, la proposición y, por otra, la realidad (el
estado de cosas al que la proposición se :refiere). Fsta versión fenomenoló~
de la teoría de la verdad como adaequatio estaría, por otro lado, en consonanoa
con la máxima que manda volver a las cosas mismas, una máxima que
constituye no solamente el "principio de los prioci~ios" , del mét~do
fenomenológico, sino también el hilo conductor de toda filosofía que qwera
atenerse a lo dado. Por consiguiente, no pcdemos constatar la verdad de un
juido sin nmar al estado de cosas que le transciende. Dicho con otras palabras,
la verdad del juicio consiste en un encuentro entre él mismo _Y. el
"comportan:Úento" de las cosas, el estado de cosas. La verdad del JUIªº
depende, pues, de la existencia del estad~ de cosas afirmado por él50• Tan sólo
en sentido traslaticio podemos hablar de estados de cosas verdaderos. En
resumen, sólo las unidades complejas de significación que llamamos juicios
pueden ser verdaderas en sentido propio.

3.3.

Algunas consideraciones criticas.

La teOiía de la idealidad de las proposiciones que acabam~ de
exponer y que sigue .las líneas fundamentales de la interpretación husserliana
no está libre de críticas; criticas que se han ejercido incluso dentro del mismo
movimiento fenomenológico afirmando, por ejemplo, que ésta no es más que
el resultado de un "ir demasiado Jejos" en la crítica del psicologismo y de
pasar por alto la evidente relación que existe entre las proposiciones y los
actos mentales. A continuación me referiré a cinco dificultades que podrian
presentarse al respecto.

En primer lugar, cuando hablamos de la unidad y univeISalidad de las
proposiciones ¿nos :referimos sólo a las proposiciones verdaderas o la
proposición en cuanto tal y, por consiguiente., habóamos de admitir que
también las proposiciones falsas existen ideal y atemporalmente del mismo
modo que las verdaderas? De este modo, dos o más personas pueden creer
erróneamente una y la misma proposición como, por ejemplo, que Platón
escribió la Crítica de la Razón Pura.

En segundo Lugar, ¿qué sucedería con las proposiciones contenidas en
una obra de arte 1iteramt? Se trata de entidades atemporales que el autor se
limita simplemente a "descubrir" y a darlas, si cabe hablar así, "vestidura
lingüísticah? ¿No estamos, de esta manera, privando de todo poder creador a1
autor? Dicho con otras palabras, ¿ tienen todas las significaciones una
existencia ideal?
En tercer lugar, podría decirse cop Reinach que no deberíamos hablar

11

.¡_ 9.

E. Hl.1$(?rl, fnvestigt1c1011es Lógicas, p. 96-'17.

'I

so. Indicaciones sobre Los juidos

mo portadores primarios de verdad en los íenomenólog_os
realistas se encuentran, por ejemplo, en A. Pfander, A., l..ogik (cap. 2), D.v. Hildebra~d, W11at is
PJ1ilosopl1y?, p. 17, A. Reinach, 'William James Uíld der Pragmatismus", en Sltmt~íche Werk~,
ed.cit., p. 49 (dentro de una rílica a la teoría pragmati ta de 1.a verdad), E. Stein, E~ifühmng 111
,üe P/1ilosophfo, Werke Xlll, Herder, Freiburg 1991.p . 10lss., J. Seiie rl, Erkenntms ob¡ekhi•er
Wa/,rlu:11, ed.cit., pp. 98-102. Sin embargo, esta posición no es exclusiva del realismo
fenomenológico, ino que también íue d efendida, entre otros, por ej(&gt;mplo, por G. Frege, el cual

en su artículo "Der Gedanke" se expresaba en los siguientes terminos; "El pensamiento
expresad por el teorema de Pitágoras es 'atemporalmente verdadero~; ve rdadero
independientemente de que alguien lo tome por verdadero. No necesita portador. No es
verdadero solamet1te desde que fue descubierto; al igual que un planeta, ya antes de qu e
alguien I hubiese visto estaba en interacción con otros planetas• (G. Frege, "El peni;antient.o ~,
. m Reitnige ZUT Philosaplúe des denlsche11 lcit'ltlism11s, 1, 1918/1919, pp. 58-77. (Trad. cast.: "fJ
pensamienlo. Una investigación lógu-a" t'l'I G. Frege,lrwestigacume;lógicas. Ed. de~- Valdés,_Madrid
1984., págs. 69-70). Con anterioridad Bou.ano había distinguido un tipo de Siitze mi sich cuyo
contenido es diferente de lo que pertenece al objeto como propíedad suya y a cuya validez le es
indiferente el que sean pensadas por algu:iell (d. W1sse11schajtsielue, Sdentia Verlag Aalen, Dannstadt
1970, § 25). De ESte modo, Bolz.ano Uega a hacer la siguiente afirmación que recuerda la discusión que
tiene lugar en el E11tifr611 platónico: "Fs ist nicht etwas wahr, weil es Gott so erkennt, soodem im
-Gegenteile Gott erkennl es.so, weil es so ist• (loe. d L).

realmente de proposiciones atemporales, sino más bien de estados de cosas
atemporales a los que estas proposiciones se refie~. Fstos estados de cosas
pueden ser conocidos actualmente en propos:i,ciones verdaderas, sin embargo,
ello no es necesario para su existencia. Lo atemporal e independiente serían
pues los estados de cosas y no las verdades de las proposiciones que apuntan
a ellos y que son formadas en el tiempo. Dado que la respuesta a esta cuestión
supone la tesis reinach:iana según la cual la lógica no. es otra cosa que
ontología, esto es, relaciones entre estados de cosas, posponemos su
tratamiento hasta que hayamos analizado este punto.

En cuarto lugar, y recogiendo de algún modo todas las observaciones
anteriores, ¿cómo pasar por alto que Ja verdad consiste en una cierta
correspondencia entre el intelecto y la realidad (estados de cosas) y que, por
tanto, la verdad implica la existencia de dos polos: el de la mente y el dé la
realidad? l.a verdad, en cuanto propiedad de algo "en" la mente - las
_ proposiciones - seria imposible sin una concie:ncia personal. Podríamos

115
114

�formular esta objeción de otro modo: la proposición es sentido, inteligibilidad.
El sentido es lo que se entiende. ¿Cabe un intelligíbi-le desligado de toda
relación con un intelledus? Relacionado con esto, podría afirmarse que las
significaciones (conceptos y proposiciones) presuponen siemp~ UM
conciencia v que, por consiguiente, no existirían sin actos de abstraer YJUZ~Volviendo ~ la cuestión de la verdad de las proposiciones, si aquella cons.LSte
en una propiedad de éstas, la verdad deberla su ser a la mente del hombre.
Dicho con otras palabras, la verdad dependería de la mente humana.

cambjos que se producen en Ja significación de una oración cuando en ella
cambia la posición de una palabra no son, en modo alguno, cambios psíquicos
que experimenta el sujeto que usa estas significaciones. Una teoría que
sostenga la idealidad de las significaciones respondería que lo que en estos
casos sucede es que las significaciones son sencillamente diferentes. Fs
justamente este pw1to el que es rechaz.ado por lngarden, que sostiene que Jo
que realmente tiene lugar son operaciones subjetivas de producción de
proposiciones.

La respuesta a la primera objeción (la cuestión de SI existen falsedades
eternas) depende, a nuestro juicio, de qué se entienda propiamente cuando
hablamos de "unidad de las proposiciones". Esta unidad puede entenderse de
dos formas: o bien (a) como una mera identidad lógico-formal (en este
sentido, podríamos hablar de unidad de las proposiciones falsas) o bien (b)
como unidad intema (cualitativa) en el sentido de no-contradk:toriedad y de
unidad de todas las proposiciones en su complementación mutua. Aun
poseyendo w1a cierta fonna de existencia ideal, las proposiciones falsas
carecen de la unidad y mutua complementariedad que se da entre las
proposiciones verdaderas. Éstas últimas, en virtud de su UJÚdad matei:w o
cualitativa, están unidas entre sí de tal modo que e 15ten toda una sene de
relaciones esenciales entre ellas. Por consiguiente, la existencia ideal que se
atribuye a las proposiciones verdaderas es una jdealidad mucho más
significativa que la mera unidad lógico-formal o identidad de sentido también
encontrable en las proposiciones falsas. Estas últimas se caracterizan más bien
por la confusión, la superficialidad, la falta de conexión entre ell~s y por to~a
una serie de imperfecciones5 1. Sin embargo, nos referiremos mas
detenidamente a este punto cuando consideremos la cuarta objeción.

Si se admitiera una teoría de las idealidad de las proposiciones, ello
supondría, según lngarden, aceptar que el mundo se nos poblara de una
multitud de significaciones equivalente al numero de usos distintos de una
misma palabra. o solamente se llegaría, así, a una multiphcación de las
significaciones, sino que también sería imposible indicar en qué consiste una
significación, puesto que ello sólo podría realmuse con la ayuda de otras
significaciones. Además este mundo de múltiples significaciones sería un
mundo de objetos acabados, existentes atemporalmente, de modo que, en el
caso del autor de una obra de arte Literaria, éste no crearía propiamente su
obra, .sino que se limitaría a descubrir conexiones de proposiciones ya
preexJStentes.

Por lo que se refiere a la segunda objeción, constituye uno de los ejes
de Ja crítica de Roman lngardeñ a la tesis husserliana acerca de la idealidad de
las signifí_caciones. El filósofo polaco parte de la consideracjón de que los
SL bre este inleresantísimo problema ontolót,rico de la lógi d vé-ase el articulo de M. Roberts:
"Timeless Trulhs and Falsities" así como la réplitd a éSte por parte de Seifert, • Are There
Timeless Falsities. 0n the Difference between Truth and Falsity with respect to the Ideal
Existence of Meaning- Unils" (ambos artkulos están publicados en Alet/rem VI, 199-1).
Apoyándose rílicamente en el artículo de Seifert escrito en 1982 ("Is lhe Exist nce of Truth
Dependent Upon Man", en Rev1ew ef Mctaphy!'ics 35 (Marzo 1982), pp. 4.61-481 .), RoberlS
piensa que I argumentos a Javor de la existencia alemporal Je las proposi&lt;'iones verdaderas
(uiúdad y universalidad de ésta ) son aplicables igualmente a las proposiciones falsas. &amp;to
lleva a Roberts a sostener que, a diferencia de lo que Seifert creia, existen actualmente
pr~posiciones ideales falsas. Por u parte, Se"ifert reconoce que la proposiciones falsas han de
tener algún tjpo de existencia ideal (al menos orno ob¡etos de proposiciones verdaderas) pero
"their ideal existence ouinot be tompared in lerms of aduality and propec mode of ,deal
extStenre with Lhe full-fledged and far superior ideal exislence ol !he infinitely many and
perfect proposilions which are lhe bearers of trulh itsélí. 1 express lhis by simplying: in
contrast to the actual ideal existence of truth, the timPlessness of ali false propositions might
be regarded as a cosmos of merely possible false propositions" (art. ·1., p. 289).

116

_
En resumen, según lngarden las proposiciones que aparecen en una
obra literaria tienen la apariencia de proposiciones reales (por eso, los
denomina "cuas.i-juicios"[pro~iciones]) y pueden ser verdaderas o falsas en
el mundo_ fictici~. Exist~, pues, una coherencia dentro de la obra literaria que
nos ~mute deor, por ejemplo, que fue don Quijote y no Sancho Panz,a el que
lucho contra lo~ molinos de viento. Sin embargo, estas proposiciones no son ni
verdaderas ni falsas con respecto al mundo real ni son proposiciones reales
que se refieren actualmente a estados de cosas.
Por consiguiente, estas proposiciones, producidas en la obra de arte
lite~ria, poseen la misma unidad e igualdad de las significaciones, en el
sentido descrito por Husserl. De este modo, las proposiciones contenidas en el
Qu_ijote tienen una cierta autonomía que nos permite saber cuando alguien se
refiere verdadera o falsamente a algún suceso contenido en esta obra. Ésta
pu:de ser leída por millo~es de personas. Sin embargo, estas proposiciones no
deJan de ser crea ión del genio de Cervantes y la cuestión que se plantea es si
sobre la base de esta "w1idad e igualdad de las proposiciones" contenidas en la
obra maestra de este autor, podemos mantener que ésta e iste
atemporalmente desde Ja eternidad.
. . . En definitiva, según lngarden habría que buscar otro tipo de
o_bJet'.vtdad entre lo "ideal" y lo "real" (en el sentido husserliano de estos
term1'.1os) que hiciera justicia al estatuto ontológico de las significaciones. Lo
esencial, en todo aso, es que cada palabra tiene una significación a través de

117

�la cual se mienta intencionalmente un objeto. Este mentar np es una propiedad
de Ja palabra qua palabra, puesto que es de una naturalent diversa a esta. Esta
heterogeneidad es -precisamente la que hace imposible que la palabra "porte"
la significación. Esto solo es posible sí esta función le es proporcionada, por así
decir, "desde fuera•t, por un acto de conciencia que le presta la referencia
it1tencional a w,a significación. De este modo, este acto "crea", de alguna
manera, algo que antes no estaba presente y cuyo ser no es n.i real ni ideal, sino
algo análogo al "aparecer" y que, por tanto, no tiene una existencia
autónoma 52 •

verdad subsiste en una forma atemporal y resiste cualquier intento de
interpretadón que le adscribe un ser que emerge en el tiempo y que pasa. La
verdad no puede eXM:ir parc.iabnente (...) La verdad es un todo ordenado de
una sublimidad, estructwación y orden que contiene todas las conexiones
Jógicas y todas las dependencias entre las diversas verdades del juicio.

Por lo que se refiere a la cuarta objeción, y que como decíamos
comprende al resto, su respuesta está relacionada con los argumentos de la
unidad y UIÚversalidad de las proposiciones verdaderas que hemos
mencionado en aras de probar la idealidad de éstas. En este sentido, habíamos
. afirmado que la verdad de la proposición posee una unidad en virtud de la
cual pueden participar de ella juicios realizados por personas diferentes y en
tiempos distintos. Por tanto, de aquí se sigue que la verdad no depende del
pensamiento humano, no es una creación de éste. Si un juicio correcto que yo
produz.co ahora en mi pensamiento fuera el único portador de verdad y esta
verdad fuera engendrada por mi acto de juzgar, entonces podrían crearse (por
mí y por otros sujetos pensantes) toda una multitud _d e verdades del mismo
contenido. &amp;tas verdades dejarían de existir cuando el sujeto pensante
muriera, se volviera loco, etc.

Ahora bjen, esta .independencia de la verdad con respecto a 1a menté
humana es pJenamente compatible con la afirmación de que la verdad está
ordenada a la persona, que ésta supone conceptos y actos de pensar del
hombre. La clave de la conciliación de estas dos afirmaciones pasa, a mi juicio,
por mostrar, como, por ejemplo, ha llevado a cabo últimamente Josef Seifert,
que la verdad supone ciertas significaciones (proposiciones) de las que es
predicada. Sin embargo, los rasgos de la verdad que mencionábamos más
arriba (univexsalidad, atemporalidad_, etc.) hacen imposible identificar las
proposiciones que son portadores de la verdad con los pensamientos que la
mente humana produce, los cqales muchas veces son confusos y equívocos.
Es, pues, tan sólo de un ámbito de proposiciones ''puras" - del que nuestro
pensamiento puede participar tan sólo imperfectamente y que exceden·
nuestra comprensión plena - del que se puede predicar la verdad e:n sentido
propio. No obslante - aunque, a nuestro juicio, el estatuto ontológico de estas
significa.dones, que son los auténticos portadores de la verdad, no se agota en
su relación con Wlél conciencia personal- éstas no pueden existir aisladas en sí
mismas en un mando de Sat:e mr sich ta- Bolzano ,que, sí cabe hablar así,
están "suspendidas en el vado". Por el contrario, se relacionan siempre con
una conciencia pezronal que las aprehende de modo que ésta se refiere a Ja
realidad •~r medio" de ellas. "En última instancia" - volviendo al problema
de Ja verdad - '"la verdad' no puede ser una totalidad estática, infinita, de
proposiciones ideales sin-vida e intelecto'G.5.

¡11
:.J

Por tanto, si reflexíonamos cuidadosamente sobre la e-xperienda de Laverdad, ésta nos revela una universalidad, atemporalidad, infinitud, claridad,
profundídad, consistencia interna, armonía y "perfección ideal" que
sobrepasan cualquier juicio particular fom,ado por la mente humana y que,
por ejemplo, no posee la falsedad (las proposiciones falsas). Por consiguiente,
la consideración de la esencia de la verdad nos muestra que ésta no puede
depender del pensamiento humano contingente. Así puede decirse que
"~ perfección ideal de la verdad implica la atemporaljdad de la
verdad misma y su wlidad interna perpetua, la cual nunca puede ser
alcanzada por inedio de l.lfl crecimiento exterior del número de proposiciones
verdaderas pensadas y fonnuJadas por el hombre""53 .

"La verdad que hace verdaderas a Jas proposiciones fonnadas por el
hombre es más que la correspondencia de las proposiciones humanas con la
realidad, e.e., con los estados de cosas que existen independientemente. La
52. C[ R. Inga.id~. Das literaril;cb.: 1-:unslwerf... Einc l lnt.ir.mchung aus dcm Gr.:nzg.:bict d~T Orll\•logj.:.
Logik und Lileratmwíssen.-d'Jall 4. Aull. Max Ni""1le)'&lt;'r. T0bingcn 1972. § 19.
53. J. Scifat. J.. "{$!he F.xi!tdireofTrulh ~0011 l 'pun ~tan·. p. 475. (l.atrndua:ioo e; mía).

118

En esta perfección ideal 1a verdad 1,1W1ca puede ser encamada_
plenamente en la mente humana o producida en pensamientos por el
hombre"~.

a

En resumen una significación o pensamiento (se.él un concepto o una
proposición) independiente del pensar, de la conciencia, conduce a una
contradicción en sentido lógico. ¿Cómo pensar en un "sentido" que no lo es
para nadie? Este objetivismo extremo no es en modo alguno defendido por Jos
fenomenólogos realistas, los cuales no obvian el que las significaciones
presuponen siempre -un intellech.ts para el cual son intelligibille y, por ello,
podemos decir mm gran11 satis que "dependen" de él o, incluso, son
54. J. Seifert., &lt;Jp. cit- p. 478-479.

55. J. Señert, op. di., p. 480.

119

�"producidas" por él. Ahora bien, y aqw res1d l componente real1Sta, estas
significaciones no son "productos" arbitrarios del pensamiento, sino que su
"norma" es la realidad a la que el sujeto se refiere por medjo de ellas. En el
caso de los conceptos éstos se refieren a las esencias m [entras que las
proposiciones remiten a estados de cosas56 • El punto decisivo en esta uestión
es darse cuenta de la falsedad que supondría pensar que "ser pensado" y. "ser
dependiente de la conciencia" son lo mismo57 •

Hasta ahora hemos venido hablando de la existencia de los estádos de
cosas como condición de la verdad de los juicios o proposiciones. · Sin
embargo, cabe preguntarse sí ésta es la unica condición o si, por el contrario,
una proposición ha de reunir alguna condición más para que se Ja pueda
llamar verdadera. Esta cuestión también fue abordada en el seno de la
fenomeno}og:ia realista, en particuJar por Edith Stein en su obra Einjiilmmg i11

3. 4.

La ,tiferencia e111're la praposición y la objetividad expre;ada (el estado de

cosas).
a) Lcls diferencias principales.
. ~entro de nuestro esfuerzo por clarificar en qué consJSle la
pro~1c1~~ en cuanto unidad ideal de significación, queremos fijamos a
co~tinuaaon en la diferencia entre esta entidad y el estado de cosas al que se
refiere, entre lo que la expresión judicativa significa o dice y aquello acerca de
lo ~al lo dice. Por otra parte, a falta de un amilisis detallado de en que
consJSta un estado de cosas aquí es suficiente dear que se trata de un objeto
estructural de la foru1a 11ser-b de A", que, en temünos de Hildebrand expresa
,
'
un.· " c?mo
es t1' o " que es n y que estas estructuras son para Reinach los correlatos
objetivos de Jos juicios60.

die Pliilosoplúc.
En este escrd:o Stein se refiere a las condiciones fom1ales de I verdad,
esto es, a las leyes formales en las que lo mentado por un ju.ido, el estado de
cosas, ha de ser expresado. El estudio de estas leyes o, lo que es lo mismo, el
estudio de las posibles formas de proposiciones verdaderas, y de sus
miembros constituye la tarea de la lógica formal 58 • Se trata del estudio de las
categorías significativas. Estas leyes hacen :referencia, pues, a la corrección de
la forma de un JUicio. Sin embargo, estas condiciones formales no garantizan
ellas solas la verddd deJ juicio y, por ·onsigu.iente, no es posible separar la
esfera de los juicios o de las proposiciones de la esfera objetiva a la que se
refieren. Dicho de otra forma, las condiciones de posibilidad de un juicio
verdadero no atafien exclusivamente a su forma, sino también al darse del
objeto sobre el que juzgan, esto es, a la existencia de un estado de cosas, que
en el juicio es mentado59. De esta forma, la ontología formal y la "teoria formal
de las significaciones" son disciplinas correlati as, de modo que el nombre de
"Jogica formal" - piensa Edith Stein - puede ser usado para ambas.

.
Los fenomenólogos realistas consideran que los estados de cosas son
entidades "~era" del juicio, trascendentes y, por consiguiente, con elementos
totalmente diferentes. Ciertamente a todo Juicio pertenece w1 estado de cosas
pero este pertenecer no significa que se trate de una parte del juú ío.
'
. . ~fander señala una clase especial de juicios que, a su vez, se refieren a
otros JUJ tos y conceptos. Se. trata de los juicios lógi os. En ellos los estados de
~osas corre.pondíe1~~-contienen, a su vez, juicios y conceptos. Pero, U1Cluso
n estos ca~, los JUICIOS y conceptos que se contienen en estos estados de
cosas son diferentes de los ju idos que a ellos se refieren.
~na diferencia fundamental entre las proposiciones y los estados de
cosas resrde- omo hemos tenido ocasión de ver - en que las primeras son las
portadoras primarias _d e Ja verdad y de la falsedad mientras que a los
segundos se les denomina erdaderos (o falsos) sólo en un sentido traslaticio.
.
Ahora ~ien, el que nos encontremos con planos absolutamente
diferentes no quiere decir que no e, ista 1úngu.na relación entre los enunciados
las proposiciones Y los fSlados de cosas. A pesar de su diferen ia, estos ~
elementos - cuyo estudio ha de ocupar a toda teoría del ju ido _ están
mhmamente relacionados. Los enunciados e presan . 0 constituyen la

56. En sus me&lt;litos •rrobll!IIIS oí wgi • (dos rursos de lecciones impartidas durante los 1l'Stres ~
y de wrilno de 1944) Dietnch von Hildebrand se ¡('{ien&gt; a ~e carádei
"n&lt;lrmalivo• de la realidad con respocto a las sign.ifkaciooes.

mVll'.'mo de 1913/44

Sl. U. A Reinada, "Einleitung 1n me Philosophie", p. 380.

58. E. Stein, Einfuluw1g mdre Plt.ilosaphi,:, p.103.
59. E.

ein, E., op.ci.Lr

60.
., 1-..irtl-', Y, omo muy dcertad,unente seoald
K.. n V H1ldl'l,mnJ' WI,,,, '"· P/111,,,.,,,/11''
· ' •' ' r · 17· ror {dil
, unrw l'n -;u c1rt11. ulú "1l1I.' lnt(&gt;nhondlity 1ll Thinkíng. TI1f" Oillt'f\&gt;t, e t Lwren Sldte of Affair and
l n,p,."" 111•~nd.l M.-.11tt, r", l,&gt;n MuUigan (~,t.)&lt;.&gt;p.ut., p. 18-1. 'Rí-in.-.1&lt;.h is helpt&gt;J Lo avo1d the 'Austrian'
uinl\1~1;111 ("flln• prop,.llSK 1011 y ,~1c1dn dP «"&amp;Is - llt'l·,1u~ he -'-- -11 ··• ll~ lL 1 -1
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'-'"'"' '-" =~ 11&lt;1-&lt;.: auses as 1:iames ol
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\rm In lnrm., ~1gn1h&lt;111L 5"nli'll&lt;l'º
P
JS

p. no

121
120

�"vestidura Lingüística" de las proposiciones, de modo que la comprensión de
un enunciado nos remite a la proposición expresada por él Pero, al mismo
tiempo, nos remite, a través de la proposición, al estado de cosas que
cormituye el correlato objetivo de esta última. De esta manera, las
proposiciones son comprendidas como "conduciendo" al estado de cosas. o
obstante, hay casos especiales, como señala Pfünder61, en los que el enunciado
puede ser concebido de modo que ya no esté por el estado de cosas al que., a
través de la proposición, remite, sino por la proposición misma, que en ella es
expresada. En este caso, nos encontramos ante el enunciado en suposidón
lógica o formal. Así, para indicar que un enunciado es tomado en este tipo de
suposición se le suele encerrar entre comillas.
Otro punto en el que se puede notar la diferencia entre la proposición
y el estado de cosas es que ninguno de ]os elementos que componen éste es
elemento de aquélla 62 • En la proposición "el azufre es amarillo", el "azufre",
que es una materia determinada, en tanto que es mentado como parte del
estado de cosas, no es un elemento de la proposición. Tampoco lo es el
"amarillo". La proposición no consta, pues, ni de esta materia ni de aquella
cualidad de color, sino de otro bpo de elementos totalmente diferentes.

b) Excursus:
La identificación entre estado de cosas y proposición en la
ontología de R. M. Chisholn,.

Uno de los filósofos contemporáneos que mas ha reflexionado sobre
la problemática de los estados de cosas ha sido R. M. Ch.isholm6\ A
continuación e pondremos las Lineas básicas de su ontología de los estados de
cosas para después llevar a cabo un e amen critico de ésta.

1,,

La ontologia de los estados de cosas de Chisholm se basa en la idea de
que las proposiciones y los hechos ("facts") no son otra cosa que "s ubespecies"
o clases del género estados de cosas. Chisholm funda la verdad de su posición
en dos premisas de orden metodológico. En primer lugar, considera que las

61 A. Píiintlc&gt;r, A., op., il., p. 17.
62 A l'íiimlN, &lt;&gt;/I.Clt, p. 15.
63. f. R. M. Gusholm, PL'n-&lt;111 a11t/ ()ey.-c:t A Mdt1pl~r.;ic1ú Sh1,~¡. ( -.wg&lt;' Allt'll &amp; Unw in I ttl. Tl rqu.iy
1976. (ca p. IV) y la reformulad ón y dmplkl&lt; ifo ,k• t&gt;'il1' ,apítuln 1'n 1&gt;1 d rtk uln "Fvmts, t&gt;nipo silioru,
and Stales o( Affans". WeingartnN, P.,/ F- Mor,dwr, r)11hilog11: mu/ /;&gt;;,,'!l., Ounki&gt;r und Humblot,
Rerl rn 1979.

teorías que contradicen su postura son incapaces de resolver ciertos
problemas_filosóficos y, en segundo lugar, éstas son más complejas que la
suya propia.

Chic.holm considera que los estados de cosas son entidades abstractas
que existen necesaria y eternamente, y son de tal modo que algunos de ellos,
pero solo a l ~ de ellos, tienen lugar, suceden o subsisten ("tak~ place,
occu.r or obta.in ). De este modo, nuestro autor pretende hacer justicia a lo que
R Camap entendía por proposidón6'. En cuanto asu ser, los estados de cosas
de~d_en en modo alguno de las cosas individuales concretas. Ahora bien,
s1 oo existieran cosas concretas individuales, habría indefinidamente muchos
estados de cosas. En cualquier caso, el propósito fundamental de Chisholm es
mostrar que si su posición es correcta, no habría por qué asumir que junto a
los estados de cosas existen proposiciones y hechos.

°?

En este orden de cosas, Chisholm confiesa que lo que él denomina
estado de cosas se parece a lo que tradicionalmente se ha denominado
"propos~?.ón". As~ismo en el artículo publicado en 1979 y que constituye una
adaptaCJOn del capitulo N de su hbro Persona y objeto, publicado tres años
antes, .reconoce sin ambages que utiliza el termino "estado de cosas" para lo
que Frege denominaba "pema.m.iento" (Gedanke)M.
.
Pe~ veamos más de cerca algunas de las características más
tmportantes ~e los estados de cosas se~ Chisholm. La primera que nuestro
autor ~~na es la posibilidad de que alguien los "acepte". Esta
carac:tenstica de los ~dos de cosas junto con el concepto de implicación
~entm~ment) de estados de cosas, Je permite e1 establecimiento de un criterio de
1dentidad ~ estas entidades. Un estad~ de cosas p "implica" un estado de
c ~ q eqwvale a decir que p es necesariamente de tal modo que (a) si el
~ubs~te, ento~ q subs_iste y (b) quien acepte p acepta q. El criterio de
identidad menaonado a.fuma que si un estado de cosas p "im lica"
n·
)j "
1
p
q Yq
imp ca p, entonces e estado de cosas p es idéntico con el estado de cosas q.
Hasta ahora hemos venido ut:iliz.ando los términos "existencia
n ~ " Y "subsistencia" aplicándolos a los estados de cosas. Chisholm
sostiene que los estados de cosas "existen necesariamente" al igual que las
64 - "I believe lhat lhe informal thin.king of lhe great maJO· rily of philosophers and scient:ists
proceeds in terms O f rntE&gt;ntions,
·
·
· and propositions. lt is true tha t the ·entists
e.g., properties
usually do n~t use the term 'pro~iti~n• in lhis sense, b u! when they speak of possible cases,
;ents, expenmenta l _resul~, dlstribuhons oí lhe electric field or Lhe Hke, they the reby mean
. hat we cal! propos1tions (R Camap, "Replies and ystematic Exposil:ions" en p Schil
The Philosoplry of Rudolf Canurp, The Open Courl Publishing Company, ~ Sall~

196t::

~_&gt;,

~-a. R. M. Oli.sholm, Persa,15 mul Objeds, p. 117-118 y del mismo autor "Even1s, Propositions and

-=ites of Affaus•, p. '57.

122

123

�prop.iedade.s y los atributos. Aho_ra bien, decir d.~ un ~tado de ~~ .qu~
existe no es lo mismo que dear que ocurre ( occurs , o que subs~
("obta.ins"). Para e plicar qué significa ~~ un ~do de cosas subsiste
Chisholm recurre a la e plicación de la relaaon que existe entre los estados.de
cosas y las propiedades o relaciones:

"Para toda propiedad o re]acíón G hay un estado ~e ~ s p Y un
estado de cosas q tales que p subsiste si y sólo si G es eiemplificada Y q
subsiste si y sólo si G no es ejemplilicada1to11
Este principio nos permite decir, pues, que los estados de cosas son de
dos clases: aquellos que subsisten, suceden o t.ienen lu~ Y ~os que no
subsisten, suceden o tienen lugar. A su vez, podemos ~gutr entre
estados de cosas que subsisten necesariamente como, por eJeffi plo, el no
existir cuadrados redondos" y aquellos que, posiblemente, no pueden subsistir
como es el caso del "existir cuadrados redondos". En cualquier caso, ambos
estados de rosas, subsistan o no, puedan subsistir o no, "existen
necesariamente" o existen en todo mundo posiblefl7.

}os

Al principio de esta caracteriución de la posioón mantenid_a por
Ch15holm hemos afirmado que su intención fundamental es constnur una
ontología en la.que la categoría fundamental sea la ~~ estado de ~ s. De este
modo Ch.isholm intenta probar que las propos1C10nes - al igual que los
suc~ _ no son otra cosa que estados de cosas. Veamos brevemente cuáles
son los puntos principales de esta argumentación.
1

1

Si tomamos este termino en lo que suele llamarse su "sentido
filosófico correcto", con él nos referi.mos a un objeto abstracto que existe en
todo mWldo posible68• Por io tanto, las proposiciones - SI es que hay tales rosas
- son muy semejantes a los estados de cosas. Sin embargo, Chisholm reconoce
que a ambas entidades se les suelen asignar notas diferentes.
de las
proposiciones se dice que son verdaderas o falsas y no que !;ubsisten o no,
mientras que ]os estados de cosas subsisten. En segundo lugar, las
proposiciones son eternamente verdaderas o eternamente falsas mientras que
los estados de cosas - algunos de ellos - pueden subsistir en ciertos momentos
y dejar de s ubsistir en otros.

1:5í

1.,

0

obstante, y aquí reside el

estados de cosas y propos.10.ones, Chisholm considera que estaríamos
"multiplicando los entes sin necesidad" si dijéramos que entre las cosas que
existen eternamente en todos los mundos posibles se encuentra el estado de
cosas del ''ser mortal de Sócrates" y, asimismo, la proposición ''Sócrates es
mortal'l().9. Por consiguiente - y a modo de aplic.ación de la "navaja" de Occam Chisholm afirma que utl estado de cosas es una proposición que es
necesariamente taJ que o siempre subsiste o nunca subsiste, o, dicho de otra
forma, una proposición es un estado de cosas que no puede subsistir en un
momento y dejar de subsistir en otro70• De aquí se si81;le una definición de
pro1X&gt;5ición verdadera como aquella que subsi5te y de la proposición falsa
como aquella que no subsiste. A una proposición verdadera se la denomina
también "hecho" ("fact").
Recuérdese que uno de los rasgos fundamentales de los estados de
osas es la posibilidad de que alguien los aceptara. ,in embargo, parece que
hay proposiciones que no son objetos posibles de aceptación, por lo cual no se
podría igualar sin mas las proposiciones con los "objetos de aceptación". Dicho
con otras palabras, 11 un objeto de aceptación puede ser un estado de cosas que
no es tal que subsista siempre o no subsista nunca. Un ejemplo seria 'El cree
que mañana lloverá'""' .
Antes de pasar al examen crítioo de Ja postaon de Chisholm,
pennítaseme unas breves palabras acerca de lo que este filósofo ent.iende por
"sucesos" ("events"). Los sucesos, al igual que Jas proposiciones, constituyen
una clase o subespecie de los estados de cosas, a saber, aquellos que subsisten
en ciertos Jugares y momentos. Pero, ¿no se había dicho anteriormente que los
estados de co,sas existían necesaria y eternamente? Para salvar esta aparente
contradicción Ch.isholm recurre. al concepto de "concreción" de un estado de
cosas:
"e (un lado d cosas) es concretado por A en un ti mpo l = Df e ocurre
("occursn); para toda rrorLedad P, SI e "enlails" p y si p es teruda sólo r
cosas contingenl , e nton('CS algú n miembro d A tiene p en t; y no hay un
subconjunto S de A tal que para toJo P algún mi(&gt;fllhro de S tenga f&gt;"72.

Dado este con~pto de concreción, podemos decir ahora qué es para

paso deci;ivo en la identificación entre
69. R.M. 0 1isholo1, Pcn.111 m1st ai¡a:t, p. ID y "F.vents, Prof

66. R.M Chisholm, "Persons and Objectº p.119..
70. R M. Ch.isholm, art.dt., p. -12-43.

67. Ci . R M. Olisholm, Pen;(JII mul Ob¡ect, p. 119 y del nú&lt;;mo autoc "Evenls, Propooitions and Stat

of

Affairs", p. 32 O. nola 2

71. RM .Ousholm,arl. t, p.-13.

68. R. M. Otisholm, Perso11 mu1 Ob¡ed, p. 122 y "Events, Proposilions alldStates oí Affails", p. -12.

n. R.M. C11isholm, P.cr,;,,11,md Ol.~oct, p. 125.

124

125

itions an\l lates oí Affaus•, p. 142

�un estado de cosas que pueda ocurrir e:n un tiempo y en un lugar dados. El
que Wl estado de cosas ocurra en un tiempo t significa que hay un conjunto A
tal que es concretirado por A en el tiempo t. Que un estado de cosas ocurra en
un lugar quiere decir que hay un conjunto A y un tiempo t tales que e es
concretizado _por A en t y todos los miembros de A están en el lugar P en t.
Finalmente, los sucesos son aquellos estados de cosas que ocurren en eiertos
lugares y tiempos. Por tanto 2 + 2 = 4, 2 + 2 = 5, etc. no son hechos. Por
consiguiente, los sucesos no pertenecen a la clase de los estados de cosas que o
subsisten siempre o no subsisten nunca o, lo que es lo mismo, no son
proposiciones73•

Después de 1,aber analizado las .líneas fundamentales de la ontología
de los estados de cosas de R.M. Chishohn, quisiéramos ofrecer aJgwias
consideraciones críticas al respecto. En primer lugar, no me parece que el
hecho de que -una teoría sea mas "simple" que otra constituya una nota de su
verdad. En este sentido, habría que precisar qué es lo que se entiende
propiamente por un termino tan vago como "simplicidad" de una teoría. En
cualquier caso, n&lt;;&gt; parece que simphcidad sea sinónimo de verdad.
No obstante, el punto más problemático es el de la identificación de
las proposiciones con los estados de cosas. En este sentido, no creemos que el
problema se reduzca a una mera cuestión terminológíca que se resuelve
sustituyendo por "proposición" el temlino "estado de cosas" en los escritos dé
Ch:ishol.m. Así, sus análisis-parten de la con.5ideración de w, ejemplo: sabiendo
que el autor de Waverley era la misma persona que el autor -de Mamrion las
expresiones "el ser armado caballero del autor de Marmion" y "el ser armado
caballero del autor de Wllllerley" expresarían dos estados de cosas diferentes.
El fundamento de esta diferencia residiría en que el primer estado de cosas no
existiría en un mundo en el que no existiera Mamtion y el segundo no existiria
en un mundo en el que no existiera Waverley. Sin embargo, la formulación de
Chisholm es.equívoca. Si con "estado de cosas" se refiere a1 contenido ideal de
un acto de ju.+gar, esto es, a la proposición, es cierto que estamos ante dos
estados de cosas diferent~. Ni uno ni otro podrían haber sido fonnuJados en
mundos en que no se supiera de la existencia de Wcwerley y de M.am1ion, o
simplemente no Jos habría formulado una persona que desconociera en este
mundo la existencia de estas dos obras hterarias. Ahora bien, el uso del
temúno "estado de cosas" es equivoco debido a la formulación "el ser am1ado
caballero ... ", una fonnulación que parece referirse aJ correlato objetivo de un
acto de juzgar, esto es, a 1a objetividad que hace verdadera a una proposición.
Vistas así las cosas, nos encontraríamos ante dos proposiciones díferentes que

se refieren al mismo estado de cosas, el cual si exi5te, existe con independencia
de su ser reconocido por un sujeto a través de una proposición. Lo que sucede
es que, a través de ésta, el sujeto ''pone de relieve" este acto y Je trae, por así
decir, a su presencia consciente.
Por otra parte, si se acepta la visión de Chisholm, queda sin resolver
cuáles serian las objetividades que hacen verdadera a una proposición. En este
sentido, afuma que todos los estados de cosas (proposiciones en nuestra
terminología_) existen necesa.r.ia:mente, pero tan solo algunos de ellos
"subsisten, ocurren o tienen lugar". Estos últimos serían aquellos que
"ejemplifican" una propiedad o atributo. Prescindiendo de la vaguedad del
temt:ino "ejemplificación", no resulta claro cuál es la novedad .radical de los
estados de cosas que subsisten. Ello es fruto de la falsa identificación entre dos
entidades absolutamente distintas. Un análisis del problema - en las claves de
la fenomenología .realista - muestra que 1a situación es bien diferente.

Lo que ocurre,es que es preciso distinguir entre las proposiciones, en
cuanto contenidos ideales de los actos de juzgar, y los estados de cosas a que
se refieren. De este modo, w,a proposición es verdadera cuando aquello a lo
que se refiere, a saber, un estado de cosas, un determinado "comportamiento••
de la realidad, exi5te. Así la verdad consistiría en un "encuentro" entre lo que
la proposldón formula acerca de la realidad y la realidad misma. Siguiendo el
ejemplo de Chisholm acerca de la "no subsistencia" del estado de cosas "el ser
redondo de los cuadrados") lo que tma consideración cuidadosa muestra es
~ue si por "existencia
y atemporal" entendemos "existencia ideal",
esta corresponde a las proposiciones, a las unidades significativas ideales
complejas. Por su parte, los estados de cóSaS ''subsisten" o no y precisamente
en virtud de ello, 1'hacen" que una proposición sea verdadera o falsa. la
idealidad de los estados de cosas dependería del tipo de componentes de éste.

necesaria

En todo caso, no .resultan daros los motivos que impulsan a Chísholm
a llevar a cabo esta identificación a no ser una suerte de "économía" ontológica
qu~ no consideramos justificada, pues estados de cosas y proposiciones son
entidades absolutamente diferentes no susceptibles de ser reducidas unas a
otras.
Otro punto de apoyo de la tesis de Ch.isholm es de carácter rustórico.
Así cuando se refiere a la "existencia necesaria y eterna" de los estados de
·cosas compara su concepción con la de Husserl, según el cual - en la
~rpretación de Chisholm - ]os Stu:Jwerhalte son "unidades jdeales'; que 110

tienen comienzo ni fin temporales74'. Para probar esta semejama con Husserl,
74 - a .- ~ ~ Peison and Object, p. 119·y nota 6 en p. 215 y RM. Chlmolm, "Evenfs,
l'ropa¡itions and States of Affam/', p.32

73. Cf. RM Chisholm, 11p.ol., p .127.

126

127

�no al estado de cosas ~n cuestión.
remite a la página 44 de la edición de las Jnvestigadones Lógicas publica~a en
1928 por Max Niemeyer y que correspande al parágrafo 11 de la pnmera

lmiestigación lógica. Allí se afirma:
"Der objektiven Geltung eines Sachverhalts glaubteo wir vel'Sichert zu
sein und gaben ihr als solcher in der Form des Aussagesatzes Ausdruck. :oer
Saclwerhalt selbst ist, was er íst, ob wi.r seine Geltung behaupten oder rocht.
Er ist eine Geltw1gseinheit an sich. ("Hemos creído estar seguros de la validez
objetiva de un estado de cosas y le hemos dado expresión en la forma ~e la
proposición enunciativa. El estado de cosas m.ismo es lo que es, ya afumemos,
ya neguemos su validez. r.s w,a unidad de validez en sí'175 •
Aunque el modo en el que en este pasaje Husserl utiliza el termino
''Sachverhalt" no es suficientemente claro, sus esfuerzos están encam.inados a
distinguir entre la expresión misma, su sentido , y la objetividad
correspondiente. Sin embargo, como es sabido, Husserl no lleva a cabo una
consideración sistemática de los estados de cosas, limitándose tan sólo a
señalar algunos de los rasgos característicos de éstos. Sin embargo, creo con K
Mulligan7ó, que Husserl modificó profundamente las consideraciones sobre
los Saclwerhalte de los alumnos de Brentano - entre los cuales era habitual
hablar de los estados de cosas, como de hecho haáa, por ejemplo, Anton
Marty, en tanto que contenido ideal del juicio77 y como también lo hace el
propio Chisholm - preparando así el camino para la primera reflexión
sistemática sobre los estados de cosas, tal y como fue expuesta po.r algunos dé
sus disápulos (fundamentalmente Adolf Reinach, pero también Roman
lngarden, H. Conrad-Martius, Dietrich von_Hildebrand, etc.).
En todo caso, los estados de cosas eonstituyen la objetividad que es
significada a través de ·una proposición y, por ello, se trata de entidades
totalmente diferentes. Por consiguiente, es necesario distinguir
cuidadosamente entre el acto de juzgar, la proposición a través de la cual nos
referimos al estado de cosas, y el estado de cosas mismo. F.9-de la proposición
de la que predicamos la verdad o Ja falsedad dependiendo si corresponde o
75. E. Husserl, l1weshgacia11es lógicns, p. 43. Li tradul'Ción es de la edición de M. García Morente y J.
Gaos &lt;.' 00 la salvedad de que he sustituido la versión que estos autores dan al ténnino Sadruerlialt, a
saber, "situación objetiva", por "estado de a:;sas•.
. 76. K Mulligan, "Las situaciones objetivas en las lnveshgaao11es lógials de &amp;!mundo Husserl", - "Las
situaciones obJet:ivas en las hweshgacwnes Lógims de Edmundo Husserl", en Revista de Filosofía, 3.
época, vol ffi, págs. 2348, Editorial Complul~, Madrid 1990, p. 23.

77. A. Marty, U11tersud11mgm zur Gnardlegung de1· allgemeinen Grnmahk 101d Spmchpllilosophie, pp. 288362 En te sentido ..--reemos que Ch:i.sholm comete la ºconfusion austriaca" referida por Künne en su
articulo "'The lntentionalily of Th.iriking: 1l,e Oifference between State of Affair and Prop(lSitional

En resumen, la capa de los estados de cosas es radicalmente distinta
de las proposiciones que se .refieren a éstos. Ciertamente a todo juicio
pertenece un estado de cosas pero este "pertenecer" no quiere decir que se
trate de una parte del juicio.
c)

¿Crean las proposiciones los estados de cosas?

Hasta ahora hemos visto las principales diferencias entre e] acto de
juzgar, la proposición (el juicio) y el estado de cosas. Hemos puesto de
manifiesto como todo juicio se caracteriza por "aseverar" o "poner
aseverativamente" un estado de cosas. Ahora bien, ¿en qué consiste
propiamente este "aseverar"? ¿Se trata de una creación del estado de cosas par
parte del sujeto que juzga?
"Al proyectar el jwcio el estado de cosas distinto de él mismo, Lo
detem1ina a partir de s.í, y, en esta medida, e1 juicio es, pues, lo primario y el
estado de cosas lo secundario. En tanto que exclusivamente proyectado
~entworfen) por el juicio, el estado de cosas es completamente nomdependiente .respecto de éste. E's proyectado por él como Ja imagen en la
pantalla es proyectada por la lámpara. Y los enunciados, pertenecientes al
dominio lingüístico, vienen a ser sólo algo así como el armazón que soportan
las lámparas deproyección'173 •
No quisiéramos convertir nuestro análisis de este importante
pro~lema ~n Wl~ mera consideración terminológica, pero gran parte deJ
~ntí~o de estese Juega en lo que en el texto citado quiera decir Pfünder con e1
térmm~ "proyectar". A nuestro juicio, es daro que "proyectar" no posee aquí
Wl sentido creativo, sino que, más bien, se refiere a la relación intencional que
se establece entre el pensamiento y su objeto (en este caso entre la proposición
y el estado de cosas).
.
El j~cio "pone" w1 estado de cosas pero como si lo creara o produjera,
~":'~ en l!l forma del "poner aseverativo". Por consiguiente, es de la esencia del
JU1ct0 el aseverar que un estado de cosas subsiste. En su aseveración el juicio
tiene la pretensión de coincidir con el modo en que las cosas se "comportan
e~tre sí'' y, por lo tanto, de ser verdadero. &amp;ta pretensión de verdad,
vm~da necesaria.mente con el jujcio como aseveractón, puede verse
cump~~~ o no. En resumen, es preciso comprender, por una parte, la
especifia?ad de, la función aseverativa del juicio y, por otra parte, la
autononua ontologica propia del estado de cosas. De este modo, es la realidad
8. A. Pfander, op. d i., p. 36).

7

Matter".

128

129

�mJSma la que se constituye en "nom,a " para nu tros conceptos y Juicios
al t:ontrano""'.

no

UN FILOSOFAR EXI TENCIAL FUNDANTE
DE U
FILOSOFIA DE LA CULTURA

Matilde Isabel Car ía Losada
lnv hgadora - iembro de la Carrera del
Investigador del Consejo a ional de
lnveshgac1ones Científicas y Técmcas (Comcet)Buenos ires, Argenhna

Desde un filosofar exist ncial -el que aspira a la verdad no
meramente pensada sino real.izada n la e astencia- esto es, el que aspira a
la verdad encarnada -un filosofar integrador, -abarcador y superador- que
se desenvuelve en y desde el desarrollo de un pensar metafís1 o -y
axíológ1co- fundante, s ofrecen los fundamentos de una Filosofía de la
Cultura que se despliega como proyección práctica de d . ho pensamiento
al ual ratifi a.

79.

t · ur1-·'
J..,¡aJo sin rrensar J'd~ alr.is Y
r,n su /¿•~~k. pf;ind&lt;'í ,,, l,trd"' &lt;at&gt;nliUl) d . tllf"&lt;l't7/tll &lt;l~l' h.' ~l)Jd
J.t"t"'ell wud I.K'I An.spnll..h
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rus.1mm&lt;•1vulwffm mJI f'mt•r h;r.l,mmg J...., ( .egl'llSl,~es,,n ,uwid.&gt;r dem SubJektgegenstanJ
M,1&lt;.htspru, hu r J..&gt;tl l,t'f.&lt;'ll!&gt;lanJ, t., ~I u1&lt;&gt;n1 c&gt;tgen..~~ \VdS er ni&lt;hl ~ &lt;ll aus íor&lt;l&lt;&gt;rt.
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lnlt&gt;rplV'I J..., gt•w.ahltt•n e "'f,nt..,ldnJ..'5 .,.,,n un .,~ •
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k 1 . .,,¡ &amp;.Jru, kung J..-s l.eg&lt;'llSldn..,.,., u ,m ,
J1kt,1lori."l lw (..e,.IP, JE'C- c.&gt;~ • "
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Man muB wher ,ius &lt;lem
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rn•

•

Desde su busca del Fundamento, desde u a pira ·ón al "Grund",
a la Unidad, al Uno, el filósofo sujeto integrador, desde la int gra ión como
actttud y queha er, integra su ser y queha er filosofantes -y desde la
mtegración de su e tstir como libertad despliega un pensamiento senhdo y
senttmiento pensado. Pensamiento sentido y sentimi oto pensado desde el
cual ofrece un pensar probo, honrado, un pensar que se qesen uel e en y
desde su verdad existen ial; y desde un filosofar e 151:en i.al -el que
persigue la verdad encarnada, es decir, no la erdad meramente pen da
sino la verdad r ali.zada en la e isten ta-.
i "] filosofía promete la razón ro al a o poqm imos" 1 enton es
el filósofo. -que como persona- asptra a aborear2 -saber- un saber
liberador-sal íf¡ o, propone la integra ión de la Filosofía a otras formas de
saborear el "Grund". La filosofía se muestra asa int grada a la 1íst· -y si
queremos- a la Religión- y a la P ía.

Porqu ofre er un pensar prob , honra o es la fun 1ón social y -más
aún- el "servic10 social"' del filósofo- ést fr e como ftló fo a la persona
lo que es resultado de su ser y qu ha er f tlosofantes.

'••

1 )

Ahora bien, si la u.Jtura tarea humanct, r a ión /o r rea ión de
valores, ellos han de crearse / o re,rearse desde u géne IS tSten ,al,
esto es, desde el ex · tente -que es en su raíz última Iibertad- el que al
encarnarlos revitaliza la fuente de los alor . O mejor, revitaliza a los
131

�valores fw,dantes de la Cultura; a los que vemos en la síntesis VerdadAmor.

es un juego. Un "juego cordial", el
juego existencial es un juego que eJ existente juega desde lo entrañado. 4 Al
La existencia como Libertad

jugar su e istir como juego cordial la persona revitaliza los valores
fundantes Verdad-Amor.
Se consideran valores fundantes de la Cultura a la Verdad y el Amor
en su síntesis;
y como paradigmas al genio y al santo. Ellos
respectivamente encarnan el valor intelectual y el valor moral en grado
sumo.
Valores que han
sido encarnados y encamables

espaciotem pora lmente.

Al genio, al santo y al héroe, y en su síntesis5 se les propone como
encarnadores, esto es, iluminadores y vivificadores de la Cultura en su
desenvolvimiento.
·Desde el desenvolvimiento de un pensar metafísico -y axiológicoabierto a la dimensión vertical que se proyecta en el orden práctico como
Filosofía de la Cultura, el filósofo que despliega un filosofar existencial
·mtegcador ofrece los fundamentos de dicha Filosofía de la Cultura como
iluminación y vivíficación de la cultura en su desenvolvimiento. Una
cultura de mtegración - de síntesis creativa-creadora-.

El filósofo-desde su búsqueda del Fundamento y en su aspiradón
a él, al Grund-Verdad-Amor-Libertad-Presencia- Gran lntegrador-UnoJugador Cordial 1ayúscuJo-6 se integra. integra su ser y quehacer
filosofantes, y en y desde la integración saboreada como actitud y quehacer
despliega -desde un filosofar concebido como juego cordial- la propuesta
-teoréticamente fundada- de un exJSti:r omo juego cordial también.
Dada la existencialidad de la Filosofía, el filósofo que asuma que la
"Filosofía promete la razón pero salva a _poquísimos"; acaso despüegue un
filosofar mtegrador de otros modos de saborear el "Grund" .
Si acaso todos los existencialistas tienen la obsesión de Dios, para
afirmarlo o para negarlo como "Grund" han necesitado integrar la
Filosofía a la Mística y/ o a la Religión y a la Poesía, para poder expresar lo
que desde la sola Filosofía no habrían podido e presar en su "necesidad
sapiencial", en su busca del Fundamento. -"Grund" -;7 en su necesidad de
saborearlo afirmándolo o negándolo.

112

El filósofo, sujeto integrador, desde un filosofar saboreado como
fuego cordial propone jugar la e istellcia como "juego corrual'' también.
Juego a) que la persona es vacada y con-vocada por su "Grund" . El
existente en y desde 1!! libertad que es; es llamado y !Jamado "con" Uamado con el otro. Así el existir como juego cordial es juego de
Libertades con-jugadas - jugadas y jugándose- como respuesta al "Grund"
--el jugador-Cordial Mayúsculo--.
Si es que las reglas del juego son propuestas por quien propone el
juego8; entonces es el 11GTW1d 11 , el "Jugador Cordial ayúsculo" -que es el
que invita a la persona a jugar su existir como "Juego Cordial" - el que le
propone como única regla de este juego, la cordiahdad, la generosidad, el
Amor, sin medida, el Amor sin más. Así la persona -que es en su raíz
última libertad- juega su libertad, se juega, juega juega con, el juego de
su libertad con-jugada atendiendo a la única regla de este juego: la
cordialidad, la generosidad, el Amor sin más. El juego e istencial como
juego cordial es un juego de Con-cordia, de con-cordancia. Un juego que el
existente juega en y desde lo Cordial -en y desde lo cual quedan asumidas,
integradas -abarcadas y superadas- las diferencias -en respuesta al
"Grund" - lo Cordial sin más.

Se considera importante destacar que si es desde su propio
fundamento, "Gnmd" que el hombre, ·el existente, es fundado como capa:
de Dios, entonces, es desde su propio fundamento que el ~xistente está
llamado a jugar su existir, su juego ex~tendal, como jugador de un "juego
a lo divino".
Al responder a la mvitación de su "Grund" a jugar su e istir como
"Juego cordial" el hombre, o mejor, la persona, asume su ser ca-pa.z de Dios,
Y como tal desarrolla su existir como un desafío en el que desenvolverse
desde su existir saboreado como "juego cordial" es al mismo tiempo
desarrollarse como j1tgador de un juego a lo divino. En efecto, desde su existir
saboreado desde la integración de sentir y pensar, el hombre que se asume
como ser capaz de Dios, se propone desenvolver su existir como "Juego a
lo divino" como juego a desplegar -desde la integración- la Verdad y el
Amor en grado máximo; juego que tiene como modelos -acaso como
supremos ganadores- al genio, al santo y al héroe en su síntesis.

.
En su busca, en su aspiración al "Grund"; el filósofo, sujeto
mtegrador -en cuanto existente- desde su ser consigo como libertad
creativa -creadora- amante y libertad creyente, Juega su existir como juego
cordial, con el otro -h1 cordia/-.9

133

�El juego existencial, el juego de la libertad, es un juego de hbertades
con-jugadas, jugadas y jugándose. Juego que el eKistente juega desde la
esperanza10 en el "Grund" - Concordia Suma- y en el otro -tú co.rdialpresentific.ante de la Concordia Suma-. El otro-tú cordial -también esperacomo libertad creativa-creadora- amante y übertad creyente-.

El yo y el tú -que son en su raíz última libertad- se juegan. Es decir,
la libertad que son la juegan y la c_omprometen en el juego existencial- en y
desde el presente que saboreadamente aspiran "presente eterno". Y desd~
el concebir y el sentir -es decir el saborear- el presente como síntesis de lo
temporal y lo eterno. 11
El compromiso que el yo y el tú asumen en su "juego cordial" es el
de su propio existir como bbertad. Compromiso que asumen en plenitud,
en y desde el saberse fundados en su "Grund" -Concordia Suma, que los
invita a jugar su existir como "juego cordial"- un "juego de sustento"-;
(-comojuegode Amor-. ElAmoralimenta). Un "Juegoalodivinó'.

Consideramos importante destacar lo que sigue:

Así, de esta manera,. desde un filosofar existencial e integrador, el
filósofo desde una propuesta metafísica -y axiológica- ofrece los
fundamentos de una Filosofía de la Cultura -como iluminación y
vivificación de 1a Cultura en su desenvolvimiento- que tiene como sujeto de dicha cultura- al hombre integrado como libertad, es decir, desde la
übertad que el existente es (considerado el existente en el orden
metafísico); y al hombre probo, honrado (considerado el existente ~n el
plano axiológico).
Desde el exi&lt;.tir concebido -y sentido- saboreado como juego cordial,
es posible fundar una Fi1osofía de la Cultura que -ilumine y vivifique una
cultura de integración, una cultura de con-cordia, que desde la justicia -o
mejor desde 1a equidad- como condición de la Paz- aspire a la Paz. Una
cultura de con-cordia, que se despliegue desde la visión del otro como tú
cordial en tanto presentificante de la Concordia Suma.
Siendo el Amor, la única libertad creadora de libertad; la persona
como líbertad-creativá-creadora-amante se funda en el "Grund" -VerdadAmor-Llbertad-Presencia...(anonimia y polionimia). En esta anonimia y
polionimia destaco el Amor- Lo CoxdiaJ.-el Jugador Cordial Mayúsculo-Ja
Concordia Suma- Amante Sustentante-...

El "Grund" que es quien invita a jugar el existir como juego cordial -

un juego de sustento- se juega como Sustento. El "Grund" es así, sustentador
sustentante. Y el existente que también juega "el juego cordial" -como un
juego de sustento- se juega -éJ mismo- como sustento. Y como sustento
sustentado y sustentante. Es sustentador sustentado; como sustentado,
sustentase y sustenta.
En su "juego cordial" -cordial- porque se juega en y desde el
corazón, en y desde lo entrañado- el yo y el tú son redp:rocamente
amantes sustentantes present:ificantes de la Concordia SullJa -"Gnuid"Sustento-Sustentador-Sustentante-Amante-Sustentante...
(El
Amor
alimenta...).
En y desde su "necesidad sapiencial" -necesidad de srwarear al
"Grund"-Concordia Suma.Amantes de amantes- el existente siente, saborea
al,tú -al tú cordial- como presentificante de la Concordia-Suma.
Porque el filosofar es también "un servicio social", el filósofo -sujeto
integrador- desde la integración saboreada como su actitud y quehacer y
desde un filosofar concebido como juego cordial, propone el existir como
"Juego cordial" tambien. El existir es ofrecido por el filósofo como un
"Juego cordial". Un juego de libertades conjugadas, jugadas y jugándose.

134

"La Filosofía promete la raz.ón pero libera a poquísimos"

-insistin,,,os en ello- entonces un quehacer filosófico integrador -abarcador
Y superador- de la mJSDla Filosofía -por vía del filosofar- propone un
quehacer hheradpr, salvíf:ico en cuanto se ofrece mtegrado a otras maneras
de acceso al Fundamento; La Mística, · -y si queremos la Religión- y la
Poesía... (Se trata de otras maneras de acceso al Fundamento a las que un
quehacer filosófico integrador, como el propuesto, abarca y supera en sus
diferencias).
·

Ante la libertad sólo cabe la esperanza.
Porque el Amor es la única libertad creadora de übertad; si la
persona, el existente es libertad creativa -creadora-amante y libertad
creyente; su desphegue~como .libertad entonces supone la esperanza. El
esperar en eJ otro como tú cardial. Esperar .fundado en la Concor:dia-Suma
que nos funda libres-amantes. La esperanza se funda en el "Grund"
· concebido y expetiéncrado -saboreado- eu y desde un pensamiento sentido
Ysentimiento pensado- como lo Cordial, sin más.

135

�La persona que acepta jugar su existir como Juego cordial, desde su
ser capa:: de Dios, juega su "juego a lo divino". Un juego con-jugado en el
que sabiéndolo o sin saberlo -saboreándolo o no- el otro- como tú cordial es
presentificante de la Concordia-Suma-el Jugador Cordial MayúsculoAmante de amantes- Amante Sustentante ...

Si acaso el existente se endiosa para que Dios, su Dios se encame ...;
el Juego Cordial, su Ju.ego a lo divino -acaso también- sea el modo
de traer y atraer al "Grmld", su "Grund" a la presencia existencial.
12entonces,

Y es que si el sustento es lo que nos hace vivir, existir; entonces, el
existir-juego cordial- supone el "Grund" Sustento- SustentadorSustentante-Sustento fruitivo-.
Sí, Sustento fruitivo- ¡acaso no lo son los amantes!- presentificantes
de Jo Cordial sin más -.

de este juego es asumir al convocante, su "Grund", el "Jugador cordial
mayúsculo" -la Concordia-Suma-.
Jugar el "Juego a lo div.ino" es con-concordar e] existente -en el
despliegue de la libertad que él es -con la Concordia Suma en y desde el
asumirla como tal- dimensjón vertical del juego existencial como "juego a
lo divino"-. Yjugar el "Juego a lo divino'' es también concordar el existente
co11sigo mismo y -desde su concordar- jugar su existir como libertad conjugada con el otro -tu cordial-libertad-creativa-creadora-amante y
libertad creyente-. Dimensión horizontal del juego existencial como "Juego
a lo divino" .

El existente es go:::ne de su Juego Cordial, de su juego existencial
como jugador de un juego a lo divino. Y lo es en cuanto es él, quien articula
su juego existencial -el juego que es su existir como libertad- su juego
cordial, en la doble dimensión de este juego -la dimensión horizontal y la
dimensión vertical.

Ahondemos aún más.
¿Cómo responde el existente a la invitación de su "Grund" - "el
Jugador Cordial Mayúsculo" - "Concordia Suma" -... a jugar su existir
como juego cordial?.
Responde asumiéndose como jugador de 11n juego a lo divino; un juego
de libertades con-jugadas, jugadas y jugándose -en las dimensiones
horizontal y vertical del juego-.
En su juego e istencial, en el juego que es su existir como juego
cordial, el hombre, la persona, es elgozne.13

El existente es el que responde al "Grund". En y desde su "sí", ~n y
desde su respuesta afirmativa a su "Grund", e] existente se d~ifica.
Se considera importante profundizar, ahondar, en el "juego a

Sabiéndolo o sin saberlo, saboreándolo o no, el existente
-que
acepta la invit~dón, el convite, 15 al que es invitado, convidado por su
"Grund", a jugar su existir como juego cordial, como "juego a lo divino" ve como valores fundantes a la Verdad y al Amor en su síntesis; y, en y
desde su juego cordial aspira a desplegarlos, desarrollarlos, encarnándolos
en su existir- asumiendo como supremos ganadores de este juego al genio,
al santo y al héroe en su sin tesis, quienes han encamado y encaman el
valor intelectual y el valor moral en grado sumo.

lo

divino".14
El hombre, o mejor, la persona es el gozne del juego que es su existir.
En otras palabras: El existente es el gozne de su juego eri.tencia] como
juego a lo divino. El existente es quien articula su j-uego a lo divino, su juego
existencial en la doble dimensión de este juego -la dimensión horizontal y
la dimensión vertical-. Juego al que es invitado, vocado y con-vocado por
su "Grund".

Jugar el existente su juego existencial, desplegar 1a persona su juego
existencial como jugador de un "juego a Jo divino" en la dimensión vertical

136

En su juego existencial el existente juega la libertad que él es como
despliegue de la Verdad y el Amor en su síntesis, a los que aspira a
e~1~mar en grado máximo, creativa - cradoramente. Los modelos que el
existente anhela asumir en este juego y que se le muestran acaso corno
supremos ganadores son el genio, el santo y el héroe.

Ahora bien aspirar a encarnar el valor intelectual y el valor mo.ral en
grado sumo de un modo creativo-creador ¿no es -de algún modo- asumir
la con-vocación del "Grund" al existente -desde su ser capa:: de Dios- que
en cuanto tal lo llama a jugar desde si -como libertad- un "juego lo
divino", un juego a deificarse?.
Si acaso el hombre se endiosa, se deifica, para que Dios, s11 Dios se
encarne -o dkho de otra 01anera: Para traer y atraer a su Gmnd a ]a
presencia existencial. Y si, además, " Dios quiere dioses";l6 entonces "el
Gran Juego Cordial" aJ que el ex1Stente es invitado, convidado por su

137

�"Grund" -Ja Divinidad-Concordia Suma- que lo ha fundado, romo ser
capa:: de deificarse, en y desde su fw1darlo- es un ju~go qu~ el fugadar
Cordial Mayusculo Juega como convocante y que el existente Juega orno
convocado en elsentido antedic.ho.

DesarroUemos más.
El juego cordial, el "Gran Juego Cordial" . e~ un jue~ ~ue el
existente -el jugador de un j11ego a lo divino-juega endiosandose, deificán~ose.
y es un juego que el Grund -d fugador Cordial , Mayusmlo- . Juega
encarnándose, entrañándose, en el existente-. De ahí que el exJStent~
sabiéndolo O no saboreándolo o no, al desplegar la libertad que es desde s1
,
mismo y así afirmarse
como libertad- al afirmarse des d_e su "Grun d" Concordia urna entrañado en él- se afirme concorde, cordial

Sabiéndolo o sin saberlo, saboreándolo o no su juego existencial es
un "Juego a ser genio a ser santo y a ser héroe".
Desplegar la libertad, el juego existencia], en y desde la aspiración' a
encamar la erdad y el amor en grado máximo
-es, en y desde el
existente, asumirse con-vocado -en la mediada en que como libertad se
despliega revitalizando, en amando la Verdad y el Amor- a la genialidad,
a la santidad y en su síntesis.
Ahora bien, esta con ocación a ser genjos, y a ser santos, que vemos
implícita en la con ocación al "juego a lo divino" -convocación a la síntesi&lt;:;
y a su encarnación, y más que encarnación, entrañamiento -es una
convocación a la heroicidad, a ser héroe.
El "Grund" llama, y llama con. Llanta, convoca al existente a
encarnar la erdad y el Amor en su swtesis, desde su ser .libertad-creativacreadora-amante y libertad creyente espaciotemporaJmente situada.

El Grund llama, convoca, el existente acepta.
¿Jugar el existir como juego cordial cada existente, no es -de algún
modo- creativamente, asumirse convocado a ser genio, a ser santo, a ser
héroe -un juego a lo divino-? .

AJ jugarse como libertad en un juego a lo divino, el existente se
deifica, y através de su al1ondamiento en este _juego, se crea Y se ~e-crea
como libertad -creativa-creadora-amante y libertad creyente. Libertad
que espera en Ja persona -como libertad- y en el pres~nte -concebido,
saboreado, como síntesis de lo temporal y lo eterno. El existente espera en
cuanto se advierte fundado en su "GruJ1d" - Concodia-Suma.

En y desde su "Grund", la persona se asume concorde -y así
asumida como Hbertad concorde, ord ialmente juega su juego existencial juego de con-cordia- con el otro- tu cordial- y con su "Grund" .
Cabe destacar que la genialidad, la santidad, l&amp; heroicidad -en su
síntesis- a que el e istente -en y desde su "Grund" - esta vócado y convo ado han sido encan,adas y son encarnadas y encarnables,
e paciotem poralmente.
El istente se despliega desde la libertad que es -y se despliega
como libertad creativa creadoramente- en su aspiración a en arnar la
Verdad y el Amor en su síntesis -. Y en ese despliegue de su juego
existencial como juego creativo, creador, el existente en y desde sí afirma génesis existe,zcial del valor- y revitaliza a la Verdad y al Amor como valores
fundantes.

138

En este llamado que el existente asume desde su ser capa:: de Dios, el
existente se deifica, se planifica. Al asumir a su "Grund" como Concordia
Suma se asume, desde su ser consigo se juega como libertad conjugada
con el otro, el "tú cordial". Como "jugador de un juego a lo divino" el
e istente asume a su "Gnmd", su ustento como "Concordia Suma'' y se
asume sustentado, fundado como libertad concorde -con- ocado a jugar
su "juego a Jo divino'' como libertad creativa-creadora-amante y libertad
creyente-.
El existente -sustentado por su "Grund" - que espera en el tú aspira- en y desde su aspiración a en amar ]a Verdad y el Amor en grado
máximo -que, en su ju.ego de libertades conjugadas con el l'ú -también el
tú despuegue su übertad como encamación de la Verdad y el Amor en
grado sumo. En el tú cordial el existente ve una libertad que en cuanto es
capa:: de Dios, es capaz de jugarse es su aspiraaón a encarnar a la Verdad y
el Amor en su síntesis. En el tú cordial el existente ad vierte un co-jugador
en el sentido expuesto.
.
Sustentado por su "grund" el existente juega un "juego a lo divmo"
-JUego a ser genio, a ser santo y a ser héroe.

Si se considera la etimología, "héroe", está Ligado a la acción.17 Cabe
preguntarse entonces ¿no es - de algún modo- encamar la heroicidad
asumirse libertad concorde consigo m.:ismo desde ella desplegarse en y
desde la aspiración a encarnar la Verdad y el Amor en grado Sumo?.
139

�Con ideramos que sí lo es, en cu nto ello conlleva a la probidad, la
honradez, del pensamiento. Y el pensar con probidad supon ~ onlleva,
una aristocrllCla de la conducta. Afirmaciones que hacemos 1lummando los
términos en cuestion -es dear- probidad y aristocrarta desde u t1IDolog1a. •3
El "Grund", "Gran integrador" "Jugador Cordial 1ayúsculo" · a
con-voca al e istente como "Jugador de un Juego a Lo di ino",
el
existente respond al "Grund" de un doble modo. Asunuendolo omo
"Grund", "Concordia Suma" y asumi ·ndose • asumiendo al otro, tu
cordial, como "Jugador de un Juego a lo dh-100", en cuanto el otro
sabiéndolo, saboreando/o, o no- también a~eple Jugar est Juego.

Cada exJ.Stente, recíprocamente, Juega su Juego e. tStenctal que
juego a ser geruos, a ser santos y a er héroes. Que as, como gemo, como
santo, y como héroe en su smtesís, la persona, el existente 0010 capa: d~
Dios puede presentifícar su Dios, a su "Grund" presentif• arlo al otro- tú
cord.icll- presentificante -también- de la on ordta urna-.

En , desde su aspira ión a encamaI la erdad y el mor el hombre
O si queremos, en y desde su aceptar el e istenle, Jugar su
existir como "juego a er geruo, a ser santo a ser héroe", se plenifi a y
omo taJ se deifica; se asume orno capa: de Dios- su "Grund" qu lo voca y
con- oca a ser- y ser con el otro, tu córdial- genio, santo, heroe.

se deifica.

El ''Grund", voca y con- oca al e istente a jugar su e istir orno
Juego a ser geruo, a ser santo, a ser hérQe. El e tStente se plerufica como
tal se detfi a, se asume capaz de D,os que lo con oca en y desde su
cronotop1a -aqm y ahora- a d splegarse on el otro creatt acr adoramente como genio-santo hero ...
El "Grund", vaca y con oca orno Concordia Suma- omo ustento.
el e · istente amo libertad responde. El hombre se endiosa para que Dios,
su Dios, se en arne.
En su neces1dad de fundamento, en su necesidad de saborear el
"Grund", el exJStente Juega su e JShr como "Juego a ser genio, a ser santo y
a ser b roe -con el otro-tu cordial- como modo de traer d atraer u
"Grund" a la presencia e istencial.
El gozne de este Juego -no interesar marcarlo- es el existente. El
Juego e istenc1al como Juego cordial, 111ego a lo divino - Juego a er geru , a
ser santo, a ser héroe- se arhcula en una doble dimensión~ horizontal y
vertical. El punto de infle 1ón es el hombre -libertad concorde concordada
y concordante- que como hombre íntegro, probo es el SltJeto de una cultura
de integra 1ón, de 01 ordia

lnslStamos en algo qu ya hemos señaJado.

El sujeto de la Cultura -una cultura de integra tón- de concordia desde un filosofar e. ist nc,al e int grador- abar ador y superador- es el
hombre, 1existente mtegrado
-como libertad que es {considerado el
e ist nte en el plano metafísico).
Y
el hombre probo, honrado
( ons,derado el e IStente en el orden ax,ológico).
El punto de infle ión del "juego a lo di ino" es el e istente, la
persona-libertad con-corde que con-cuerd con su "Grund", "ConcordiaSuma"; y que en d de su con-cardar consigo concuerda, acuerda, con el
otro -tú ordial- como übertad- creativa-creadora-amante y libertad
creyente- presentifica.nte de la Concordia - Suma. Y, quien- en y desde la
Concordia- se despliega como su1eto de una cultura de integración, de
sínte is creativa-creadora. Una cultura de on-cordia.
Desde un filosofar e istencial e integrador -considerado el filosofo
como SUJeto integrador , la integración como u actitud y quehacerhemos desen uelto, desde un filosofar con ebido y sentido-saboreadoomo "juego cordi I", la propuesta del exJStir como "juego cordial"
también. Un "juego de sustento"; un "juego a Jo divmo". Cuestión que
hemos e plicitado.
En y desde un pensar senhdo y un sentir pensado hemos ahondado en
el e tstent "go::ne" de su juego e istencial como "1uego cordial" -un
"juego de sustento" - "ju go a lo djvino". Y hemos ahondado asimismo en
los d, tmtos jugadores de ese "juego cordial" con los que juega el e i.stente
de de la libertad qu ·¡ es. Es d cir, hemos indagando, profundizado -o
me¡or h mos ontinuado indagando, profundiz.ando- en el "Grund" -el
"Jugador Cordial ayúsculo"-" on ordia uma"-"Sustento ustentador
ustentante" ... en el otro -fu cordial- en cuanto juega su existlJ' -como
libertad- desde el
razón y, aun más, desde lo entrañado; y también cordial- en cuanto presentificante de la Con ordia uma.
í, desde nue lra. propuesta metafísi a -y a iológi a- fundante que sed pliega d sde la c1Sunc1ón de la dimen 1ón espaciotemporal ha ia
la _T rascenden ta- hemos ofrecido- y omo proyeccion prcicf a de ella- un
a dummac,ón -y 1v1f1 a 1ón- de la ultura n su desenvolvimiento -e to
es, una filosofia de la ultura que -en su despliegue- ratifica nuestra
propuesta metafis1 a -y a 1ológica-.

En efecto, desde un filosofar exlStencia.l e mtegrador - como
proyec •ón pr.í ica d nue tra propue ta metafí i a- se ha desenvuelto un

140
141

�pensar senltdo y sentir pensado que ílumina.-y Vt~ a- a la ult~ra en su
de arrollo. Así, de sta manera, se ha ofrecido un filosofar tlummante -y
t ificante- de una cultura de integra tón, de intestS creati a-creadora,
una cultura de concordta. Cultu.ra uyo sujeto
el e istente mtegrado
-desde la libertad que él es- (oonsid rado el exJStente en el orden
metafísico)-.; el hombre probo, honrado- (considerado el e istente en el

plano a iológ~ o)-.
J

Augustinus. Prt r&gt;r1lí11e, TI, 16. "I hilosoph.ia rdlionem pronulhl t vix pancissim liberaL ..
Agustín (San): ,)bra;; 0711,plt!,JS, Fd1u n . BUmgu (promovida por la Fed ' ídHon

hah(d o r1 •nsa" En I prt"!l?nlt• anal 'JS n
Expresi · n rnyc1 igníli lión SP J
nvuelve,

usam

el término " lr " como "tu cordial".

'º

l..i l'SperdnU-con ·1dt&gt;rada 11
íkarnent
orr
ndl' a U11 ambito, a una regí n mediaentr,· l.i es-p,.•ranz.t "natural" y la '"sohrenalur.il'' Como lcl.l la
per.tnu, -aill'nd1da
f1los.&gt;fi•·am nlo&gt;- n,, • ig,• lc1. lr.iru.1ción al plano teológi,o. La
ran7.a, .:&gt;bjeto legdimo d
• n~1J ra jon ftk16&lt;•1Jtd, ,l um un sigmfüad t&gt;Spe&lt;."Jal n la onfronta i()n con las fomtas
nthili.std,, Je l.i íiJosofia Cf Otto Friedrich BoUnow, F1l~fta di: ÚI espaa,i=a Buenos Arres,
Arg•ntm.i, 1962.
mJli.lnia (,t&gt;neral fabril Jit Td, 224 p,igs. (Titufo original aleman: Nem:
Gd111rg~1,hrtt 1955, Veilag W. Kohlhrunmer).
•
u C t Matilde Isabel Garcia Losada, Op. Cit., en ~ial, C'aps. lli Y IV.

•.q

Agu tiniana branola -F.A. -) Eds. B.A

• Madnd Espana, 1988.

n

J
M.ttilde (s.ihel Gan.ia I .o',cld.t Fi11l!'ofi.1 e Integra ·ón. F.l Fil
far i; mo Vía, 1 .B. 950751-0%-6. Ed'&gt;. Almagrsto, Bu n Air . , Argenitna, 199-1, U'\ pdg ., en
ial f.'I ap. IX.
1
os 111 teresa senalar la elmlologiil de "entranad " "F.ntrana" (d l l.dt. "lntenmea" neutro
lural del ad¡.: "mteran u "="111temo'') ''enlranar": tr. "lnlroducir en lo mas hondo, llevar
~,mtro J ,"; de-;igna m tal n&lt;arnente '"lo m.i · ulto y . ndid ~," 1 pen trad ha ld lo
mas ultimo Jet ..:orazón. Cf J. Coromina , J. Pascual. [)1cc1011arrC1 Crrhc Ett111111dgicr1 Ca~tdl1mr1 e

u f.s1a c:u tión hd qu J.aJo pldnteada en nueslr hhro ya 1tado

CJ

Cap VU., 111 fimt.

u Nos mterL- desta ar la riquez..i que en, ,erra PI térrnin&lt;1 "go::ne• del qu hacemos uso en
'it'nl1J n, 1.tl rirn. ·¡ Cl1.:ciommo de la Ltm 11t1 .&amp;-pa,1"1a. ReaJ Academia Española, vig · uno
primera edtli ·n, M Jnd, 1992, Ed!
pas.t .ti . Madrid, f.spana; "g11we"· de gonce ·=
'"gozne o perno/2) art ukl I n d LO!&gt; huesos" {d l latm "g,mrplms#-i) (sust. n,asc) "Herraje
arlilulc1Jo Lon que se ÍiJan id hojas d la puert y ventan .il quicial para que al ,1brirla o
•rrarJa giren. tir aquél..."; "tambit'TI
aplican los gozn a la tapas d :aja , baul y
otros ob¡t&gt;tos que n
ildn tem&gt;r un movimient gir;¡ton "
n ampl.i,i&lt;; e mte

e, rh

d(ÍOnL&gt;s.

H1s¡,a111ct1 Madrid, f...c¡pdna, ,reJos, la. 1980, 3• reimpres1on, 1991.
lnsp1ránJonos en Vi ·ente Fatone (1903-1962) - w1 autor representante d la filosofía
x ·tennal argentina- que n se e playd PO el tema pero 1git&gt;re su sentido - nO!, pr ponemos
desarrollar, explayand nos en este punto pr fundizando lmeamient que h mos e pu to
m1oaln1entl' n nu tro llhro F1lo,;oft¡¡ e l,1tegram111 -Fl Frlt&gt;sefar co1111&gt; Vra- ddta &lt;.il En especial
en l l,1p1tul,1 VU
11

~ Cf. J. Corominas

J.

Pascual. n,cao11ano Cnhct&gt; Etmwfogico Ca~tdlím,1 e Hr..~1M111co, data fil.;
R~l c¡d mia
pañoloill. fl1c"1.-,011,mo dt la /,en 11a bpmí la, M,1drid, f.spana, E
.ilpe,
21• ••d., 1992; "h roe": Tomad del lal., /1t-ros, hi:r1&gt;1S, y esl Je; griego [J[IO[ m.
riv.
heroico- ca adt. u u-,o se generali.7..ú antes que
Jt' h roe) 1.. "A pi 11. ase a las
rson.ls
famOSd por
haz.a,, o virtudes y por extension, din ldmbien d la,; acciones, 2//
pl'rlenl'&lt;.,ente a ella '' on esd,uaedores dt'Sdrrollus. 1o h roKo perlen -e di orden dt&gt; la
"'C"ión on-.idero que s1 h1en el gem&lt;&gt; y l &lt;;anto ncarnan r
tivan\mlr el valor mtel tual
y el valor moral, en grado unm,
'" am.:1dót1 lOnlleva , on la pr puesta del l'I m delo d 1
he.roe ;¡sociada a la d I gen111 1 !,dfltO, · •{ll.l red -tarar l.-1 unportanna Je la a , 1 n.

e

An nunia y poli nimi.t: ingún nombre
I nombr y toJ l\llS n&lt;&gt;mbres n el nombre Je
la realidad ul/111,a l.a muhiplicid.:id d los nl mhres no ntradr&lt;e la au n •ia Jr todo Mmbre
·in

la orr,

r.i

y t&gt;n R Rilbe y se si 11tea Lra és Je él
sobrecugid
Ío grado CI. Vicentellatone, Fi/,.,.,,{út11 P&lt;Ja-111. 1•. 195-1, ~..me&lt;.e; 2" · retc1r1&lt;1
de 'ulturc1 Je l.i Na, 1ón on Fds. B1blos, nº ,15, ( olen 10n "ldenhdad a, tunal" But&gt;l\l)S
Air , 1994, 131 pags. Prólogo, selec 10n y n 1.i J F,a11n:-c.·• García lla:m,
• Asi, M. He.idegy,er J;,us.:a 1 1rrobora, ,on 11) HdlJerlin

po;

e CL Craciela l. Scheines, /11 •1ut.-s y 111xaJ,,,~ Flueno" Am&gt;s Argentma, Ed1tonal d Bt&gt;lr,rano,
1981, 317 ¡&gt;&lt;íg ., / os JII~~ ,1, la ,,¡.fu c,il1di111111 Flul'm~ Airt'!,, Editorial Universitdri&lt;1 J. Ruemos
Aires, 1985, 1
p,ig . Prólogo, 1ni roJu, ¡ ion y Comp1l&lt;'1&lt; 10n J Craciela cheines a qu u:-n
pertenece ldmb n el u.huno , .ip11ulo: · fug.u ~ lun&lt;lar un orJ •n" - pp 127-112- • on
inter~nl!'l&gt; &lt;lPsdfrollO!!.

~ Se ha e tu.1. en el tem\ino "otro" J ·Je su c•limologia. Cí oromína J. rascu,d, J. P1r:x11&gt;1111110
CriJu:o Et111wlóg1co C,1. tdla110 r H1s11,m1L",&gt; Mc1d.rid Espcina, hls. l,reJ,~, l .--,1 191!0, 1 '
reimpresión 1991: "otro• (Jl•I LdlJO c1lli'r-&lt;'rd-erum) "el otro entn• d•,.,•·.
Pnm ra
Jocuménta, ¡ · n, orig nes J.el hli mc1; aJ 01c1 .. , t. Prcoo11anú .le In L.i1¡:w1 b¡•ml,w Real
Aademu Esp,ulola. 21• f.J.. MadnJ, 1992, F.'ipas.t. Calpt.•, &lt;1dnJ, F. p.ln.t "'t1/r,&gt;-a" (ad¡.) Fn
la a epción 7) de 1'!,le /.l1ct-,m111rio ... Se lt&gt;1.' "Apl aw a e u,1lqu1er pnscma d1'illnt,l Je 1,, qur

142

comnl~ a fin de ignili ar el lar.kter -aca
festivo y p.ir.t resaltar el
nlleva lc1 inviladón del u rund". Cf Drccumarro de la Le11gua
E.,pa,iaia. Real Academia p.añota· data at., "com,1I.:" . u tanhvo masn1hn (de la prov. y al.
·\onvíl " y este del lat01 ,.rnnvictus") m ··a d · n y Jecto d ronvid..ir /2 "Función y
es
ialment e: mida
banquete a que uno
onvidadon. O. ad m.i , Coromin.a , J.
Pasru;i.l, J. D,ccwnnno CríhC/1 Etu1111/ógu:oca~tel/Jmo t Hrs¡,rimco: data it.
15

d la.-a la t&gt;Xpr

ofrerum

1• a

kl df' :'11Mento que

t• Expr ·· n de
o alis (Georg Friedkh on Hardenber-g). P la alem.an nacido en
W,ed rstedt (Sajonia) el 2 de mayo delm. muerto en We· nfel (Sajonia) el 25 de marzo de
1801 F. c:onsui rado "el ma. · p1ritual Je los poetas románlteos a.lem
. u udónim ovale d trad.i oón familiar. En 1790 se u1atriculó en Jas farultad(&gt;&lt;; de FU
lía y de
LPye. tJ la Uruv r.;id.td de Jena Jond trat per.;onalment a hiller a quwn admiraba como
úeducad r del siglo íuLuro"
ovalls vivia en We.issenfe~ , en c:asa d
padres, y ha
via,ar a Jena W,_:,1mar, donJ tuvo OC&gt;4Si · n de con t&gt;r d Goelh . La producci ·n de Novalis
acumula en el rnrto espa ·o de tres anos. l. Fragmente cfragmo1toJS), 1.-uy,1 prunera p.irte
ap.ireci · en la R.:v· ta ~ Athenaeum", en 1798, bajo
titulo Bl1U,:ustn11ll (Poi"' dt Flores),
H&gt;rogl'll divt'rsicL.id de escritos en qut&gt; ov.il.1.&amp; rnndensa en forma afonstica su peni;amwnto
sobre los mas variados tem .
n rnmo el breviario de su (ilosoíía romanlira, Uful fil
fía
dmgidc1 -;obr todo a la int rforiddd. La ldrea d I hombre es LI gar d la prop,.:i pert 1 · n.
Hasla alcan1..ar esa meta la t · ruca de Id exislenüa es la anorana, fuent de Id poesía. Cf
" l&gt;vahs"_Cra11 cm:1do¡1edta R1alp. t XVII. Madrid, 1981 pag!&gt;. 60-61.
17

f. Nota 5.

143

�1s Hdu Jo luz en 1 • termmos Jesd su etmmlo&amp;ld ( 1 Coromiru J. Pa ua~ J. f1iccw11'.1~w
Crillct1 Etrmolugzco Cnstella11t&gt; e HL-f%IIIIC, MaJnd. b.pan.i, (,wJos, l.i ed. 1980, 3 n•1mprt"&gt;10n,
1991) "pr,iNdnd" nos condu&lt;e d "rroh1tao;..att~•· f ''h nrddt&gt;z ralltud Jp.i.numi/wlegn,fmf &lt;'11
J obr.u" . Ahora bien, l.i J agu.i grll'ga nos orienta a KttAOV Tt&gt;muno ~,u,vdlente .i
., robus.. honrado. B término
ulov ~ Vinc.·ula al lt•rmm,, -tamb1en gn •&gt;..:piat0Kfl(J.nu"=arishicrncro (f), entre cuya.s a~ puones se &lt;•ncuentr.i· ·· Jase 1wblt dt• UJ1.1
na~ mn, provín ia, ele. Por !'lCIPns1on, dase nonle q~; it&gt;resalP J_~ nlre l11i. de ma~ por ~lgu~a
drnmslan •ia: Arist rada Jel sal'l!r, J I dinero (d S(ibashan Yo1rza, P1ccw111mo Cmgu
Es¡&gt;miol, B.uwlona, f pana, Sopena, 1988),

LA FILOSOFÍA DEL DERE HO DE J. KANT

José Antomo Daca! Alonso
E uela de Fuo ofía
Univer idad la ali

Mé

ICO,

D.F.

lnfrod11cción

lnmanuel Kant (1724-1804)
uno de lo mas grandes filósofos de
todos los ti mpos, pues con él se tní id la F.scuela del Idealismo Alemán,
ademá de que on su pensamiento pro oca una de las mayores
revoJu tones intelectuales a trav de su postura critica o jui 10 a la razón,
de acuerdo al paradigma de las cien ias rnat málí as y fís • as de su época.
Su filosofía discurre por dos grandes líneas de reíle 1ón: una es la de la
cien ia y otra es la de la ' tica. La primera tien r ladón con la natura]ez.a o
el fenómeno; la segunda con la líbertad o el ámbito de lo nouméni o, que
es la metafi ica desde otra perspecti a diferente a la tradictonal.
uestro pensador aborda la m yona de los problemas y temas de
la filo ofía on profundidad, objetiv1dad y ra ionaltdad, in luyendo el
derecho. A lo largo de u e itosa carrera docente llllpartió numerosos
cursos sobr la ética y el dere ho, que se tradujeron n obras rete antes
omo se erá a largo de este trabajo.

!º

onsidero que la reflexiones de Kant sobre el derecho no
solamente e apoyan en los conoctmiento del jun ta, sino que en su obra
subya e una filosofía del dere ho, en cuanto e presa el por qué, el qué y el
para qué de esa ciencia normativa, que en ultima instancia anda en la
libertad y por lanto po ee una ra1z ética, si.n confund i.rs ambas esferas.
El obJeti o del trabaJ es e poner los puntos medulares de la
filosofta kantiana del de ho, que se ons1dera es una lave para entender
en pdrte las propu tas o orn ntes a lual en derecho, polítt a, en
parti ular las de insptra 100 liberal. Para tal propos,to se desarrollan los
ll1 ISO s1gu iente : 1. ntropologia, éti a y der ho, 2. ¿ Qué es el derecho?,
3. El dere ho privado, 4. El der ho públi o y S. Apreciación critica y
c-on lu 1011 •

l+l

Celda punto onlle a otros ompJementario para la mayor
lOmpren 1011 J e 1o enunciado, con énfa is n la estructura de carácter mcis
filosófico llue estn lamente Jundi o, pr p10 de otros espeetalistas.

�1. Antropolog,a, Elica y Derecllo

de los obj t de nuestras representacion m1Smc1s. La f, cultad qu posee
un ser de obrar segun us representa iones se llama v1da 111 •

Para un conocimiento de la filosofía del der ho de Kant, e
mdispensable r ferITSe a su obra La Metajisica de las Coshmzb-res, publtcada
en 1797, la ual, segun él, debia ser una
ición s1Stemáti de otras ~~
obras muy importantes sobre tema éticos: Fundame11taao11 de la metaftsica
de las cosh1mbrcs de 1785 y nhca de Ju ra;;ó11 prá Hca de 1788, y ambas eran,
con respecto a la primera de las citadas, una especie de propedeúti a.

El pensador prusiano ons,dera que eJ desear es una facultad del
espíritu humano que viene a ser ausa de los objetos di rso que nos
representamos. Obrar conforme a esas repre entaoones se Uama t11da.
tas definiciones abstractas con que comienza u e posicion
pueden sorprender a los lectores en rela 1ón c1J derecho. Sin embargo,
hablar del deseo es fundamental, lo mismo que de otros aspectos que a
continua i n se e pondrán, en la medida que esto responde a la
con epción antropológica de Kant. En efecto el hombre es persona porque
tiene conci noa de sí mtsmo, descubre su egoísmo, sus representaciones,
se obs rva a s1 mismo. Además es un ser sen ible e intelectual, por tanto
siente pla ero dolor, imagina apetece2.

Es necesario aclarar que la e presion "Metafisica en Kant", alude a
un conjunto de prmc1p1os y onocim1entos que no son obJeto de
demostrac1on 1enhfica por cuanto no aben en el ámbito de lo fenomemco,
ino de lo noum meo, es decrr, de la libertad, por tanto de la ·tica y su
demostración es subJ twa (lo que e d prende de la estructura ra íonal
del SUJ to humano}. El que Kant estime que la Melafi ica n es w,a 1enc1a
conforme al paradigma geométn o-matemáh o-fís, o, no significa que no
e isla como aber moral exigen ia inelud1 le para 1 r humano, el cual
e defme y signili a frente a todo lo demas orno un er moral.
ética,
basada en la libertad, es fmalmente el oporte y püca 1ón de lo moral, el
derecho, la sociedad, la polít· a, la historia, en pocas palabras del hombre
no unicamente como ser material, sino como ser racional, libre y espiritual.
La obra 1etajisim de las
·tumbres, se di 1d en dos partes. La
primera se refiere a los Prindpios meta¡,- icos de ta doc~rina del d~rec/10. La
egunda, a los Principios mrtafísicos de la doctrma dt• la v,rfud, relahvo a los
deberes o irtudes. mbas son parte del tslema de le 'es de la libertad. s
leyes de la libertad s refieren a las a 10nes e terior y se rigen
r el
prin ipio de la legalidad (derecho); o
refieren a las ac 10n s inte~1or~s se
rigen por el pnn 1p10 d la moralidad ( irtudes). qui,
anahzaran los
prin ipio del derecho ) por tanto lo que
la filosofía del der ho para el
célebre pensador prusiano. La obra compr nde en sus lrneds g neraJes una
mtroducc1ón al dere ho. Una primera parte d dicada al dere ho privado,
unas gunda rei nda al dere ha publico.
ue tro filósofo, en I prologo a u trabajo, afirma que la 1en 1a
del derecho en uanto stStema ranonal pu de llamarse 1etaffsim del
dC'Tec/10, es dectr, búsqueda de prin ip1
racional , por tanto úni os,
umversaJes
necesanos para ser aplicados a Jo empínco y contmgent
pudiendo normar o regul runa ondu ta xter10r del hombre.
En la inlrodu

1ón Kant e amma algunos aspecto d

la r la tón

fa ultades del esp1ritu con las I ye morale , en esp ic1I el deseo, la
z1ida, el placer, el dolor el se11timir11to: ~m desecU e la facultad de r ausa

de I

146

El jercicio de la Ubertad, fundamento último de la éh a, el
derecho, la políti , la soci dad · la hlStona no solo está l1m1tada por las
n cesidades naturales, smo por fines de Ja razon práctica, la cual recibe el
unpa to de la facultad de desear o representase objetos dt ersos en el ivir
otid,ano en íntima inculación on el enlimi nto.
El deseo puede ir acompañado del placer o disgusto, que en el
hombre
el setttin11ento. Pero el placer o el disgusto no siempre se
acompañan del deseo o aversión (puede haber pla er sm deseo del objeto).
El placer o el dolor pu den ser efecto d un obj to y no causa.

1sentinuento es 1a capacidad de experimentar pla ero dtSgu to
on la 1d a de una osa. F.s lo "subjeti o puro" para Kant, ya que pla er y
dolor no pueden pb arse por I mismos. n tenden ias del hombre: "El
sentuniento comprende l efe o de la representación ( ens1ble o
intelectual) sobre el suj to,
pertenece a Ja sensi ilidad, aunque la
representa ión m,sma no puede perlen er má que aJ ntendimiento, o a
la raz · n .
El sentimiento tiene su base en la sensibilidad pero los ont nidos
de su representación pertenecen en e lusiva al entendimiento o a la raz.ón.
Esto significa que el contenido de la r presentación será obj to del

1

lnmañuel Kant, Prmnpii MttnfisiCJ):. ,le la doctrma dd dt:reclto. Trad. Am !do 6rdova, .d1t.
~M. Mé 1 o 1~ , p. 7. l..c1 obra mprmd en su pmn .i part : 1 prim ip1os mt&gt;Wísi&lt;
Jr Id J,l( tnnc\ dt&gt;I del't'( ho. F.n la SPgUnda parte: l
prín ·¡,¡ 01 t.tfis1cos de la doctrina d Id
virtud A&lt;¡u, nos rel rim a la primera parte
2 Vr • lnmt1nul•I Kan1 . Antrtlpofogía. tn St'nlulo pragmnhco. Trad. J C.aos, Alianz.a Fdit rial,
M.tdriJ. 1991 pp. 15 a 15 y lihros segundo y ter er .
3 1, Kant . La 111.-tn(l!óim di las c,~lw11l,res. edi&lt;ion cit. p . 8.

147

�ent ndinuento al buscarse en ella los prin 1pios unkos, umversales y
ne esarios; y obJ to de la razon, uando esos principios sean examinados o
se formule un Juicio por parte de la razón a s,tuaaon empíri as en el
campo moral tanto n el orden terno (derecho) como en el orden interno
( irtud s). Por tanto no cualquier representa 1ón de la facultad de desear o
del sentum nto sera válida o legitima.

El filósofo de Kómg berg ha e otras distm iones que son útiles. El
pla cr práctico es I que se une al deseo del objeto afectclndo el senbmí nto,
e indifer nte que el placer sea el efecto o la causa del deseo. Placer
inactivo, el que se obtiene con la representa 1ón del objeto, su razón no se
encu ntra en )a e JSt n ,a del obJ to. La representa ión deJ obJeto es lo que
llama gtt to.
Al placer practi o lo precede el apetito habitual o m linación.
Cuando el entendlDltento e la umón deJ pla er y de la fa ultad apetiti a, y
la Juzga válida• por una regJa, llama interés. El placer práctico es interés
de la in linación. uando el placer viene despues de una determina ion
antenor de la fa ultad apetíbva, es un pla er intelectual, y el interes, que se
manifiesta al obJeto es un interés de razón. Puede hablarse de una
in linación intelectual, que es un deseo habitual, que r sulta de un interés
ra 1onal pu ro.
distingue el deseo de la conc11pisceneta. Esta ultima es una
determtna 1ón sensibl del alma, pero no convertida aun en un a to de la
facultad apettti a. La co11rnpiscenoa o ,1eletfaho es I deseo de pJa er por
bienes puramente espmtuales o que pertenecen al alma y al cuerpo. Fs en
este senhdo que se toma habitualrn nte.
uestro autor va a pr isar aspecto de la facultad apetiti a y de la
voluntad en este deslinde de pnncip1os éti os
es ribe: "La facultad
apehbva, segun nociones, en cuanto a su principio d detem1inacion se
encuentra en 1 nusma y no en el ob1eto, se Uama la fa u1tad de hacer o de
no hacer a discreción, en cuanto va uruda a la on 1en ia de la facultad de
obrar para producir el obj to, se llama arbitrio. Pero, s1 no va unida a ta
conci ncia su acto no es más que un 1:iolo una a pira 1ón"~.
El apetito es el pnn 1pio de acción ultima como pensaba nstóteles.
F.s lo que impu1sa a un ser 1vo para satisfacer una n
1dad o un des o.
Puede dingirse al bien aparente o al bien real o ser contrario a la razon )' al
deseo. Los escolastJ os distinguieron entre el apetito concupiscible que
persigue el bi ns ns1ble y el apehto irascible que se opone a lo nocivo. Para
Kant e] apetito se relaetona con la facultad de hacer o no hm:r:r, el arbitrio y la

i,ot,mt,u1: "La oluntad es, pues, la fa ultad apelih a onsiderada menos
con relaciona la a ion (como el arbitrio) que con reladon al prin 1p10 que
detem1ina el arbitrio a 1c1 ac 1ón; no a pre edída de ningun principio de
determinc1 1011; por el contrario es, puesto que puede determinar al
arbitrio, la razón prácti a misma' .
El arbitrio para Kant está en r lación a la ac 1 - n, n cambio la
oluntad determina al arb1tno, eUa no va precedida de nmgun pnn 1p10 de
detem1ina ion por eso la razón prácHca misma.

La oluntad puede omprender el arbitrio, as1 como el deseo, la
razón puede determinar en general la facultad apehh a: "El arbitrio que
puede ser determinado por ra:.ó11 p11ra se Uamcl ubre arbttno. El arb1tno que
no es determmabl más que por i11clinación (mó il sensible, sltmulus) es un
arbitrio animal (arb1trum brutum)"0•
El arbllTio detem1mado por razon pura es libre arbitrio, en cambio
el inculado a los ns1ble puramente dice Kant que es el arbitno o elecc1on
del arumaL El arbitrio humano, es tal que puede r afectado por movtles,
pero no determmado, únicamente puede ser determinado a la acción por
una voluntad pura.

La lib rtad -no el arbitrio- tien un todo pos1ti o, otro negah o
se11ala el pensador alemán: "La lib rtad del arbitrio es esta independen ia
de todo impulso sensible n cuanto a su determina 1ón; tal es la noctón
negativa &lt;le la libertad'"'.
El sentido positivo de la libertad cons te en que la razón práctica
solo es posible, uand se omete a las ma un para poder engir una ley
supr ma o unos imperativos. Las le ·es de la libertad se llaman mQTa/es.
uando e r f1eren a las acciones externas y su legitimidad se les llama
j11ndicas. i e igen que la ley s mtsmas s dn I prmcipios determinantes
d la ac ion se llaman étJ as. La conforma ·ón de u1,a
otras se llaman
lcgahdad moral,dad.
nali.za Kant, po;teriormente, la lden 11ea idad de una melafísica
de la co tumbres. Fsto ig111fi a que la fuerza de las leyes morales no
d n a más qu en uanto tán fundadas a priori y ne esanamente, a e to
lo Uc1ma metafís1ra. La busqueda de pnn 1p1os a pnon para una leg1slaaon
un1versaJ es propiam nte la m ta~s1 a de la costumbre .
La anlropolog1a no funda una metafísica de la co lumbres, pero
lh,d p. JO.
'" lh,d I' 10.

- '"'"· p. JO.

148
1-19

�puede aplicarse a la misma. Se trata de la antropología pragmática o de la
e periencia. En cambio una antropología mora! contendría las ondiciones
del cumplimiento de las leyes de la primera parle de la filosofia moral, es
decir, las ondiciones subjetivas, favor-dbles o contrarias, y de otros
prinapios para juzgar de la e periencia. Fsta antropologia es indispensable
pero no debe preceder a la metafísica de las costumbres, ni confundirse on
ella, ya que correría el ri go de establecer leyes morales falsas (las
sub¡ettvasY,.
Al establecer una división de la metafísica de las costumbres, Kant
a.firma que toda la legislacion se compone de dos partes: una ley objetiva,
es decir, que hace de la acción un deber; y n segundo lugar, de que la ley
haga del deber un motivo: "La ley representa la acción como deber; lo cual
es un conocimiento puramente teónco de la deterounación posible del
arb1tno, es decu, de la regla prá tica. El moti o rela 1ona la obligación de
obrar de tal manera con el principio det-erminante del arbitrio en general
en el suJeto 119 •
La le moral en sentido am püo re pres nta la a 1ón como deber en
su aspecto teóriq&gt; de toda posible determinación del arbitrio, s omo una
regla práctica para el obrar. El motivo vincula obligación de obrar
conforme al pmlcip10 deternunante del obrar. Entramos en el ámbito de la
legislación y el deber: "La legisla íón que de una acción hace Wl deber, y
que al mismo tiempo da est deber por motivo, es Ja leg1Sla 1ón moral.
Pero La que no
e entrar el motivo en la ley, que por consiguiente
permite otro motivo que la idea del deb r mismo es la legislación
juríd1 a" 1º.

na

juridi a es Jaque puede ser externa también"12•
La l gíslac1.0n es interna en la moral, los deberes también, aunque
puedan ser también en ocas1ones externos. La legislación jurídica al igual
que sus deberes es e terna aJ regular la conducta de los hombres en
sociedad, sin atender o exigir que entre el cumplimiento de la norma y
intención del sujeto se correlacionen. Basta su cumplinuento y no el saber
si se qwere cumplir por convicción o deber o en todo caso por coacción de
una obligación o el temor a] castigo.

]a

La libertad, dirá Kant, es una noción que no puede tener obJeto
alguno adecuado en una experiencia posible. En otras palabras la libertad
no es una cosa, objeto o fenómeno es dunensión nouménica o espiritual
Las leyes morales son im perahvas y no imperativas técnicas (reglas del
arte), ciertas acciones son pemütidas y otras prohibidas y otras resultan
indiferentes. Las leyes jurídicas igualmente pemuten, prohiben o no
regulan. Sin embargo, en el caso de las leyes morales su incumplimiento no
es exigido directamente, lo cual sí sucede en el caso de las jurídicas. Por eso
se vinculan obligaciones y deberes: "La obliga ión es la necesidad de u.na
acción libre bajo un imperativo categóri o de la Razón"13.

Kant establece en su libro Metafísica de las cosh1mbres, la comunidad
de las acciones que aqw vamos s ñalando tanto para el derecho como para
las virtudes pues se trata de imperativos categóricos de ]a razón práctica y
afuma: rre.1 imperativo es una regla práctica, en irtud de la cual una acción
en si misma contingente se convierta en necesaria" 14. Esto s1gnifica que e]
individuo en sus múlttples acciones guiadas por deseos, sentimientos,
apetito , pla res, dolores p necesidades diversas tiene que someterlas a
principios e imperativos de su razón práctica y en ese momento lo
puramente contingente puede con ertirse en algo necesario desde el punto
de vista éti o.

En el ámbito de la líbertad el obrar conforme a principios conlleva
a una legISla on que tablee deber
on motivos, mó iles o motores de
ese obrar. Esa legisla ·1ón asume dos modalidades. na que establ e
deberes que hacen entrar el motivo en u cumplimiento y es la legislación
moral y otra que establece deberes cuyo cumplim1ento no requ1e re la
inserción del hlotivo en eUas y son las leyes jurid1 as. Todo los deberes
pertenecen a la moral: "Pero su legislación no por esto e tá siempre
comprendida enla moral; un gran numero de Uos le son e tral'los" 11 .

Una a c1ón es lícita (licit11m) cuando no es contraria a la obligación;
Yesta libertad, que no está circunscrita por ningún imperativo ontrario, se
llama facultad (facultas mora/is). De aqu1 se deduce fácilmente lo que es una
acción ilícita (i/licitum)l5.

La distu,ción entre intención conducta ta presente en la mente de
Kant. El motivo en uno y otro tipo de legisla · t011 es diferente. La pnmera
es interna, la segunda es e t rna: "La legisla ión moral es la que no puede
ser e tema aun cuando los deberes pudieran serlo siempre. La legisla ión

Por lo dicho Ullas acciones son lícitas en la medida que no son
contrarias a obligaciones, deberes que derivan de i.mperati os morales,
aquellas opuestas a lo anterior son ilícitas. Por eso el deber es la acción a
que una persona se encuentra obligada. El imperativo categórico manda o

a Cfr. lbid. p. 15.
º lh1d. p. 17

u !bid. p. 19.
Ibid. p. 22.
i• Ibid. P· 22.
15 lbid, p. 23.
13

'º lbiJ. p. 18.

11

JbiJ. ~- 18.

1O

151

�positivas"18 .

prohilie una acaon; una acción que no está mandada o prohibida, es
permitida o indiferente. A este respecto, se puede preguntar, si hace falta
una ley facultativa, para hacer o no hacer según interese, con
independencia de una ley preceptiva o una ley prohibitiva. En tratándose
del derecho no puede plantearse una ley de esa naturaleza, ya que las
acciones le interesan o no le importan al derecho conforme a sus fines. .
En íntima vinculación con lo anterior Kant nos habla del hec~o y la

persona. El primero es una acción en cuanto se somete a leyes de la
obligación según el arbitrio del sujeto. El agente es el autor del hecho
material; y el hecho y la acción, pueden serle imputados.
Una persona es el sujeto cuyas acciones son susceptibles de
imputación. La personalidad moral, no es más que la libertad de un ser
racional sometido a leyes morales. La personalidad psicológica es la
conciencia de sí mismo en los diferentes estados de la identidad de su
existencia. Persona es~ ser que se impone a sí misma y otras la ley16•

Kant está señalando la existencia de las leyes naturales del cosmos
o del mundo físico que son exteriores, más no se confunden con otras
exteriores propias del derecho, y que se denominan positivas.
Tratándose del mundo moral las leyes proceden de la voluntad y
las máxunas del arbitrio. E1 arbitrio es libre. La vohmtad es necesaria y no
susceptible de violen.da. Sólo e] arbitrio puede ser llamado libre. Kant
desde la Critica de la Razón Práctica19 señala que la libertad es indefinible.
Tampoco la líbertad de arbitrio puede definirse (libertas indiferentiae), ya que
esto re.basa lo purament-e sensible (fenoménico) y en cambio la libertad
pos~tíua o real (nouménica) no es sensible, ni comprensible, pues, el sujeto
racional no puede adoptar una decisión contraria a la razón legislativa,
aunque la experiencia demuestra Jo contrarioW.
La ley que obliga a priori e incondicional01el1te por nuestra misma

razón es propia de un legislador supremo, que no tiene más que derechos
Analiza Kant a continuación otros temas como las cosas, la
transgresión y el conflicto de 1os deberes.

y ningún deber (Dios).

Una cosa no es susceptible de imputación. Lo justo y lo injusto es
un hecho conforme o no confom1e con el deber. Un hecho contrario al
deber se llama transgresi_ón.

e. 1mputables: ''La imputación (imputatio), en moráJ, es el juicio por el cual
se dedara a alguien como autor (causa lt"bera) de una acción, la cual toma el
nombre de hecho (fach1m), y que está sometida a las leyes 1121_

La transgresión no premeditada, pero imputable, es una simple
falta (culpa). La transgresión dehberada, (se llama delito). Lo que se
conforma con las leyes externas se llama justo, lo contrario se llama injusto.

La imputación puede implicar consecuencias jurídicas, morales 0
criticas (imputatio dij11dicatcrria). La im patadón se hace por medio de un
juez o tribunal (i11dex oforum).

El conflicto de los deberes sería· una relación entre éstos, tal, que el
uno destruyera al otro (completa o parcialmente). Pero esto no es posíble.
Lo único cierto es que un sujeto, en una reg]a que él se prescriba, no puede
fijar dos principios de acción para lo mismo y no pueden obligar al mismo
tiempo. Entonces uno de ellos no es deber y 110 podrá subsistir, y sí el
principio de obligación más fuerte 17.

En estrecha vinculación con la imputación se encuentra el mérito
que consiste en hacer ~go co~orme al deber. Si se cumple 0011 lo exigid~
se pag~ una deuda (deb1t11m); s1 se hace menos hay delito moral, demérito
(demmh1m). El efecto jurídico del delito es la pena (poena), el de Ja acción
meritoria es la recompensa (premittm)22.

.

La vida ética y jurídica del hombre se regula a través de leyes
dive.ISas. Las leyes obligatorias se llaman leyes exteriores. A estas
pertenecen aquélla~: "cuya obhgación puede concebirse a priori ·por la
· raz.ón sin legislación exterior, las cuales no por ser exteriores pierden su
carácter de naturales. Por el contrario, las que no obligan sin una
legislación exterior real (sin la cual no serían leyes) se llaman leyes

16 Cfr. lbid.
17 Or.

p. 24.

Jbid. pp. 24-25.

152

Las leyes serían inútiles si no hubiese personas libres, responsables

_ Finalmente las consecuencias buenas o malas de una acción que
deb1a tener lugar en derecho y las consecuencias de la omisión de una
acción meritoria, no se pueden siempre imputar al sujeto. En cambio las
buenas consecuencids de una acción meritoria y las malas consecuencias de
JA

füid. p. 25.

19

Ve~ lnma nué l _Ka nt. Crítirn de In Ra::ó11 Práctica. Trnd . E. Minana y Villasagra y Manuel
~ affrn Mo re n te~ F.d1t. r orrua, Méxi( o, 1980, p. 91. y siguientes.
l Kant . Métaps1cn Je l11s C,,sh1111br11S, edición c it. p. 28
21 fuid . p. 29.
.!l ( fr lhid. p. 29.

15.1

�una acción injusta, son imputables 1 suj to. El grado d imputa ión debe
hacerse tomando en uenta las ondiciones del su1eto23•

2. ¿Que es el derecho?

Al referirse al derecho, la primera pr gunta qu formula Kant es
qué es el derecho orno cien ia? Lo define así: "El conjunto de las leyes
lu
phbles de una legisla ión e terior, se llama Teor,a del deredw, o
simplemente derecho (jus)'124 •

El filósofo germano considera qu el dere ho no es sólo una teoría,
también es una ci n 1a de la leyes relabvas a una reguladon externa ntre
los hombres sobre diversos asuntos.
o parece muy afortunada la
presion "conjunto de las leyes s
ptibles de un legisl ción e teríor",
por eso indi amos que es una regula 1ón e tema entre los hombres
onforme a prm ipios que se examinan. Oaro que Kan on las palabras
"Conjunto de las leyes", alude a los prin ipios o fundamentos de la
oluntad en cuanto a la onducta juridtea.

Cuando esta legislac1ón e iste, form la ciencia del derech_o
posih o. Al versado en esta den ia se llama p1r_isc~11 11/to. ~uando _I c1_e 1a
del derech
aplica a los casos e teriores es 1unsprudenc1a La 1 neta del
der ho (j11ris scienha) es la ien 1a de lo JUsto y ~n ien . el té~n_1ino de
Jurisprudencia cuando se produce un cono inuento s1Stemallco del
derecho natura] (ius natura/e).
·Qu · es el derecho en si? Una respu ta a ertada
muy difiol, ya
que ten:mos que decir algo diferente a Jo que señalan los sentidos. Habrá
que buscar en la razon esos prm ipios que informan ~I dere ho. K~~t
c;eñala un principio universal de derecho y escribe: "Fs 1usta toda c1on
que por sí, o por su ma ima, no es un obstáculo a la conformidad de la
libertad det arb1tr10 d todos on la libertad de ada uno segun I yes
uni ersal s".25-.
Toda a ión que por lla misma o la má ima que la msp1ra es ¡usta,
en la medida que no uln ra la libertad de todos
cada un
un
pnnctpio universal del derecho. Kant no da 1 m plo pero es d uponerse
que s trata de condu tas qu se aJu tan a prin ipios o leyes u111vers les de
elevado aracter moral o de santidad 11T prochabl .

v

fr. tbi&lt;l r -30.

La ac ton del derecho no
propone enseñar la virtud, m esta ley
del derecho puede presentarse como un motivo de ac 1ón ruque yo deba
sujetar m1 libertad, simplemente se señala e] límite asignado a la libertad
por su idea o concepto, es decir, la norma ¡undica tutela el mínimo de
conducta e igible para que cada uno goce su libertad. Por eso el derecho es.
inseparable de la facultad de obligar y die Kant: "Por consiguiente el
der ho es mseparable, egun el prmcip10 de contradicción, de la facultad
de obligar al que s opone a su libre ejercí io"26.

El qu no respeta I norma egal es susceptible de ser obligado
coactivamente para prot don de los deredlos de los otros. Kant afirma
que e] dere h puede tambt n: " oncebirse orno la pos1bilidad de una
obligación mutua, uni ersal, conforme on la libertad de todos según
le_ es"27.
ignifi a la posibilidad de conformar la obligación general
reaproca con la libertad de todo . El derecho y la facultad de obligar son lo

m1Smo.

El pensador prusiano estima que el derecho otorga a cada uno lo
suyo con precisión matemática, muy düerente a la moral que tiene que
obrar con cierta I itud
emplea una analogia: "EJ derecho (directum
rech1m), como lo directo, se opone de un lado a lo curvo, de otro a lo
obhquo. En el primer caso, es la cualidad esencral de una línea, en términos
que entre dos puntos dados no puede haber más que una oJa de esta
espeae. Pero en el segundo caso, el derecho resulta de la posición de dos
hneas que e cortan o se to an en un punto, de las cuaJes solamente una
puede ser perpendicular, no inclinándose mas c1 un lado que a otro y
formando dos angulas 1guales"28•

El filósofo alemán habla de un derecho equívoco (,¡us., aequivocum).
Sucede que ha' ocasiones en que la ley no puede determinar los casos en
los uaJes obHga y apai e la duda. te derecho en sentido lato, falso o
verdadero, se resuel e mediante la equidad y el derec'1o de necesidad.
La equidad (aequitas) para Kant es una contradi ión y sólo se da en
la condenoa deJ juez, y no bene fuerza en eJ lribuna1 et il. Se apega al
lema "El dere ho mu estricto es una mjusti ia mu grande". Para nuestro
autor la equidad queda fu ra de Jo establecido n un contrato
no s
e igible estrictamente hablando. ría w,a especie de com pensac1ón a una
de las partes en Ltigio por la aplicación d lo pactado.
b• Jh,d. r-:\&lt;!
r, fh1d. p. ".\-1
~ lbrd. p. :i6.

lbid p. 30.
is lhid. p. 32.
2•

154
155

�EL derecho de la necesidad (j11s necessitatis) es un pretendido derecho
consistente en la facultad moral de dar muerte al agresor que atenta contra
:mi vida: "La máxima del derecho de necesidad es ésta: la necesidad carece
de ley; y sin embargQ, no puede haber necesidad que haga legal la
injusticia 1129.

deriva del primero como derecho positivo, lo mío y lo tuyo naturales,
también pueden ser externos, como en fo natural son internos. Por eso se
estable.ce una correlación entre el derecho natural (razón humana) y el
derecho positivo (reglamentación). Sólo existe un derecho natura] o innato,
que se relaciona con la libertad y la igualdad. La libertad (independencia
del arbitrio de otro) es la que cada uno tiene por el soJo hecho de ser
hombre. La igualdad natural consiste en ser dueño de sí mismo y de ser
hombre irreprensible, es decir justo, mientras no se demuestra lo contrario.
Por eso el derecho positivo en Kant se refiere al mío y h1yo exteriores.

Tanto en el caso de Ja equidad como en el derecho de necesidad Kant
estima que se confunden los principios metafísicos que regulan el derecho
con circunstancias empíricas y contingentes. En ocasiones en dos juicios de
derecho, aparece la ambigüedad, proveniente de confundir los principios
objetivos del derecho con los pnncipios subjetivos del ejercicio deJ derecho.
De allí eLrechazo de Kant a esas dos modalidades jurídicas.

En estrecha vinculación con lo anterior se encuentran los deberes.
Todos Jos deberes son: o deberes de derecho o deberes de virtud.

Al examinar la división de la ciencia del derecho Kant parte de la
división de los deberes. Estos deberes tienen una base moral y son los
siguientes:

Los primeros son exteriores; los segundos interiores. La relación
objetiva de la ley al deber, da una tabla asi, según Kant
Deberes respecto de otro llamados de Derecho o perfectos que se
dividen; 1º. en derecho de Ja naturaleza humana en nuestra propia
persona. 'Z'. Derecho de los hombres.

1º. Sé hombre homado (honeste vive). La honradez en derecho
(honesta jurídica) es .reconocer la dignidad de todos, tratándoselos como un
fin (ley justa).

Deberes respecto de sí mismo imperfectos o de lo natural y que son:
312• Fin de la naturaleza humana en nuestra propia persona y 4º. Fin de Los

'2'. No hagas dai1o a terceros (nominen, loede).

hombres32.
3º. Entra (si no .puedes evitarlo) con los hombres en una sociedad
en que cada uno pueda conservar lo que le pertenece (suum cuique trilme).
Kant rechaz.a. la fórmula "dar a cada quien lo suyo" por absurda, y
la sustituye por la última. Estos son los principios del derecho que Kant
hacesuyos30.
La. división general del derecho para el filósofo germano se
fundamenta en considerarlo como ciencia y como facultad moral y afirma:
"lº. El derecho, como ciencia sistemática, se divide-en derecho natural, que
se funda en principios puramente a priori, y en derecho positivo
(reglamentario), que tiene por principio la voluntad del legislador.

'2'. El derecho romo facultad (moral) de obligar a los otros, es decir,
como título legítimo (titulum) contra ellos, de donde se deriva la división
precedente, derecho natural y derecho adquirido" 3l.
El primero se refiere a lo que a cada uno corresponde por su
calidad de persona con independencia de todo acto de derecho. E1 segundo
p. 39.
Cf.r. !bid. 40.
31 Jbid. p. 41.

Los deberes a que se aluden en el número tres se refieren a siervos
Y esc~avos y en el número cuatro a Dios pues no tiene deberes y sí en
cambio todos lds derechos, al cual deben venerar los hombres.
Por último establece Kant una división de la moral como sistema
del~ deberes en general que comprende u.na moral elemental que a su vez
contiene: deberes de derecho y deberes de t.7irhtd. El análisis del derecho
privado (natural) y el derecho público (civil) y una metodología que
comprende una didáctica y una ascética.

3. El derecho privadp
Este derecho que pai,a Kant puede llamarse nahtral por ser el que le
pertene e al hombre por su condición de persona es incluso anterior al
d~recho público o civil, tiene por obj to determinar de manera general
co~o 1?e obtiene una propiedad y las modalidades que posee. El autor
defme la propiedad así: "Lo mío en derecho (meum j11ris) es aquello con lo
que tengo relaciones tales, que su uso por otro sin mi permiso me
perjudicaría'"'·

29 Jbid.

i2

• 30

1

156

lhíd. p. 45.
lhi.t. p. 51 .

157

�El asegurar el uso y djsfrute de lo que se posee es el fin
fundamental de la propiedad y fin de la tutela deJ derecho pri: ado. La
voluntad del sujeto como razón práctica es el supuesto a la base del
derecho de propiedad. La posesión puede ser nominal&lt;&gt; real o si se quiere
física o fenoménica o bien inteligfble o nouménica.

En cuanto al derecho reaJ no lo entiende Kant en el sentido
trad 1cional de posesión de u.na cosa y lo define así: "El derecho a una cosa
es el derecho del uso privado de una cosa, respecto de la cual estoy en
comunidad de posesión (primitiva o subsiguiente) con los demás
hombres'136 •

Las proposiciones de derecho son a priori por cuanto son leyes de
la razón. La proposición de derecho a priori es analítica respecto de la
posesión física, pero las cond1c10nes restrictivas a la propiedad originaria y
comunal la hacen sintética. Por esto la posesión jurídica se funda en este
postulado de la razón práctica: "Es un deber de derecho obrar respecto de
otro de tal modo que lo exterior (lo útil) pueda llegar a ser suyo'™.
Lo mío y lo tuyo, por tanto el derecho a la posesión se remiten a lo
inteligible, en cuanto se apoyan en la libertad y la razón práctica.
La noción de derecho que es puramente racional, no puede
aplicarse inmediatamente a objeto de la experiencia, ni a la noción de una
posesión física, SÍ!\O a una posesión en general sin referencia a una forma
de ocupación, sino al haber o tener independientP de toda condición espacial
y temporal. En realidad las cosas se tienen que poseer en sociedad. Lo mío
y lo htyo sólo son posibles en esa situación porque debe existir una
voluntad colectiva_, general o común capaz de obügar a todos en el uso de ~
lo núo y lo tuyo.
Los momentos de la adquisición son según Kant tres: 1°.
aprehensión de un objeto que 110 pertenece a nadie, posesión actual,
fenoménica, de algo que pertenece a otro; 'Z'. la declaración de posesión,
sustrayendo el objeto a los otros; 3°. la apropiación como acto de voluntad,
como acto de voluntad exterior (idea) que legisla universalmente y a la
cual todo mundo debe conformarse35.
Se pasa de la posesión sensible fenoménica de un estado natural a la
legitimación de la propiedad como expresión inteligible o nouménica que
emana de la razón práctica.

En e) derecho privado son importantes otros componentes orno el
derecho real, el derecho personal, el contrato y sus modalidades y la
adquisición a los cuales me refiero en lo esencial desde la prospectiva
jusfilosófica.

!bici p. 60.
35 C'fr. lbtd. p. 69.

34

Kant insistirá que la justificación de la posesión

y propiedad de

una cosa sólo es posible en una sociedad y mediante una ley: "En efecto

sólo según este principio puede haber conformidad del libre arbitrio de
cada individuo, es posible un derecho general, y también por último 1~
tuyo y mío exterior"37.
De alli que la adquisición en el estado de naturaleza es provisional
y sólo es perentoria o exigible en el estado social o de derecho. La voluntad
racional necesaria es el título del derecho. Kant entiende que la cantidad y
cualidad de lo adquirido y su determinación es de lo más con, plicado en
una sociedad. Esto supone un acuerdo primitivo -que no es un acto
juríd1co- de la voluntad general de los hombres para que la sociedad civil,
se re ista de forma jurídica y por tanto de obhgación y derecho.
En cuanto aJ derecho personal posee unidad indisoluble a
diferencia del real que puede ser dividido en formas múltiples. Dice Kant
que la posesión del arbitrio de otra petsona como facultad de determinada,
según leyes de 1a libertad (lo mío y lo tuyo exterior con relación a la
causalidad de otro) es un derecho personal: "El acto de Ja voluntad
conjunta de dos personas, a fin de hacer pasar lo suyo de uno a otro, es el
contrato 1138•

Los contratos sirven para la adquisición de bienes y servicios, sin
embargo, necesitan ser perfeccionados con la entrega de las cosas y la
obtención de los servicios. Tienen diversas modalidades que.Kant analiza,
pero que aquí no serán :referidas.
El filósofo prusiano habla de un derecho mixto o derecho realpersonaJ: "B.te derecho es el de la posesión de un objeto exterior como de
una cosa, y de su uso como d~ una peisonaff39.
Kant de conformidad a la ideología de su tiempo se refiere a
relaciones de personas entre sí, que se asemejan a una relación con una
cosa.
·

36 lbid.

p. n.

lbid p. 76.
38 Ihid. p. 86.
39 lbid. p. 93.
37

159

�Este derechos produce en und sociedad libre que no se constitu e
ni por un he ho, ru por un ontrato, smo por una ley y la jurídt a. Es una
comunidad libre. Por esa le; se produ e en nuestra propia persona el
d recho de la sociabilidad.

El derecho real-personal ti ne un triple objeto n cuanto:· "El
hombre adquiere una mujer, la pareja adquiere hijos · la f¡imilta
sirvientes'14

º.

Estas situaciones susceptibles de adquisi ion no lo son por
enaJena ión y el derecho del poseedor es eminentemente personal.
Kant habla de un derecho domestico que di tde en der ho conyugal,
entendido como: "La comumdad sexual (commercium sexuale) es e] uso mutu
de los órganos y de las facultades se uaJes de un md1viduo de se o
dtferente1141 •

El uso dice Kant es natural (entre personas de diferente se o) o
ontra naturaleza, entre persona deJ mismo se o o con anima.les de otra
especies. En los dos ultímos casos no cabe e cepaón y on reprobables
universalmente estas desvtaetones.
El comercio sexual tiene lugar, s gún la naturaleza animal pura

(Jonucatío), o según la ley. Esta ultima especie de comercio es ~l casam~entomatnmoruo- entre persona de diferente se o para toda la ida. El ftn del
matrimonio es la procrea 1ón la educación de los hijos
placer o satisfacción entre los cónyuges·n.

n

el mero

Sólo por el casamiento es posible legitimar el pla er sexual y que el
aspecto de cosa, en que se con\ ierte, el SUJeto para el otro, por la mutua
entrega satisfacaón restablez.ca el marco de humanidad personahdad
que debe e isbr en esa rela tones. Este es un derecho personal y también
real, porque si uno de los cónyuges se escapa el otro tiene dere ho de
hacerlo regresar a su lado4 3•
La rela 'ón entre los con ug es de 1gualdad dice Kant pero sólo
en ]a monogamia, porque en la poligamia una de las pecsonas se convierte en
osa. El concubinato y la fornica ión no pueden ser elevados a contrato, no
pued exigirse el cumplimiento a una d las partes si se arrepiente. o
existe lesión al derecho de las partes; lo mismo puede decirse del
asam1ento morganati o o con restr,caones en sus efectos. Era el que se
p. 94
lb1d p. 9-1.
o Or lbid. pp. 94 -95.
., Cfr lh1d. p 96.
10 !bid.

daba entre un futuro rey · una pi be a.
Por eso el nbato de casam1 nto
rfect por la habitac1on
matrimonia) (copula cama.lis). En lo demci casos e in istenle, e cepto
que Id impotencia de alguna. de las partes sobre enga después de
celebrado el matrimo11io.ti.

Otra forma de derecho real-personal es el erecho d los padres
¿En qué co 1.ste? Al traer a t mundo una persona sin u consentimi nto
y de manera ar itraria, los padres quedan obbgados a uidar del hiJO y
hacerle la ida soportable en cuanto
pueda.
les conf I re por le · a los
hijos e d re o, sin un a to jurídico particular;,.
Por eso los padres pueden dmg1r y educar a su hijos tanto
pragmaticamente (ganaISe la ida) como moralmente, hasta que se
mdependi el hqo. J 11 gar a ese momento lo padres renun 1an a todo
derecho de mandar, y a todo r mbolso por los g-astos o mdemmza i · n por
los sufrimt ntos padecid . Lo h1¡os tienen únicamente obligación de
reconocer lo realizado por los padres.

El derech de los padre de po er us h IJOS no e un derecho real
puro (n es naJ nabJ ) smo personal, aunque tampoco puro personal, por
lo tanto es mudo.
Finalmente, como part del derecho domé ti o anahza. l&lt;dnt el
derrc/10 heril. Este consiste en las rela iones enlre el amo la s rvidumbr ,
también es ~n derecho m1JCto en vtrtud d qu el amo tiene e igencias
obre la persona del s1 rvo, como ha erlo regresar, s1 se escapa, despedirlo,
et ., pero no on c1bsoluta , a que I otro es p rsona no puede renun iar
absolutamente a su J,b rtad.
En uanto a la figura jurídi a de la adquis1 ión esta permite al
individuo el e,e iao tanto d su derechos reales como p rsonales
mixt , d ir, reaJ-personal o \ ic ersa como e pr s1ón de su ltb rtad n
un mareo et1 o.

4. El dcrcclto puhlí o

F.sta rama fundam utal del dere 'ho es factible por la e 1Stencia
prev1dmen deJ derecho prt ado. El pa o del derecho privado al públi o
es posibl medjante el est.ado jundi o, el cual permite a todos los hombres

41

u&lt; Ir. lb1d p. '17 98.
•• &lt; Ir. fl,íJ. p. llXl.
160

lol

�disfrutar de su derecho. El principio formal de un estado de derecho, se basa
en la idea de una voluntad uru ersalmente leg1Slatr a que se llama justicia
p1íblica. La jushcia asume tres grandes modahdades. La protectora, se refiere
a la conducta intrínsecamente justa, la conmutativa,. señala lo que se puede
poseer juridicamente, y la distributiva, mdtca mediante una sentencia Jo que
es confonne a la ley.

En el estado natural no existe justicia dtstributíva. A ese estado le
s:igue el soda/ en el cual tarn poco propra.mente se da la justicia distnbutiva,
esta únicamente se logra en el estado civil o de derecho ptíblico. Los dos
primeros son estados de derecho privado, y solo el último lo es de derecho
público. Las leyes del último se refier na la vida en común a través de la
Constih1ción. La relación del soberano y el súbdito, es de subordinación,
pero no de coordinación, estima Kant'".

El derecho publico tiene un postulado básico para el pensador
alemán que Jo enuncia así: "Tú debes juntamente con los demás, en la
relac1on de una coex1Stenc:ia ne esar.ia, alir del estado natural, para entrar
en un estado de derecho, es decir, estado de una justioa distributi a"-t7•
Mediante el estado de derecho se abandonan las formas de
violencia y abusos que la Libertad de todos provoca en el estado natural.
Esto será posible gracias al convenio o contrato original. Sólo de esa manera
se con.figura un estado de derecho mtegrado por ciudadanos: "El conJmll:o
de las leyes, que sigue una promulgación gen ral para producir un estado
jundko, constituye el derecho público"i8.

para que disfrute cada uno de lo SJyo49•

El estado natural era nás bien una justicia negativa y no
necesariamente la carencia de toca justicia, ya que las adquisiciones en el
estado natural eran provisionalesal carecer de sanción púplica. B estado
civil tiene que reconocer las adqúsiciones del natural de lo contrario no
podría operar.

El Estado
Al -paser Kant a examinare} Estado, lo hace en consideración a la
ciudad. Esta se entiende como la -eunión de un número de hombres bajo
leyes de derecho. Son leyes a prior y necesarias, mediante normas.
La ciudad encierra en sí tres poderes: "El poder soberano
(soberanía) en la persona del legisador, el poder ejemtivo (según la ley) en
Ja persona del gobierno, y el pode1j11dicial (como reconocimiento de lo mío
de cada cual según la ley) en L: persona del juez (potestas, legislatoria,
rectoría et j11diciaria)'!;i().

El primero de los podees afirma Kant representa la ley; el
segundo, el precepto y el tercero, e principio de la subordinación a la ley, la
con lusión o enten ia.

El Poder Legislativo
El derecho publico se mtegra por leyes generale , promulgadas por
la autoridad, on validez para Lodos, a fin de que puedan disfrutar de sus
bienes y libertad. Se trata de Jeyes para todos los miembros de un puebJo.
Cuando los particulares se reunen bajo el con epto de pueblo, esa relacion
se llama estado ci il; y el todo de ese estado con relación a sus propios
miembros se Llama ciudad (emitas). La ciudad se Llama cosa pública ' con
relación a otros pueblo es una potencia. Un pueblo con relacion a otro se
llama nación. Por eso el derecho público se divide en derecho de gentes (i11s
genti11m) y derecho cosmopolílico o de d11dadar10 del mundo (¡11s cosmopolilicmn)
por razón de que la tierra no es mfmita sino lioutada · y en principio
pertenece a todos.

Este poder pertenece a la \Oluntad colectiva del pueblo. Las leyes
de él, no deben ser injustas.
Los miembros de una socedad civil, tienen según Kant, ciertos
atributos j~rídicos inseparables desu calidad de ciudadanos. En primer
Jugar la lrbe:tad legal,_ ~e no obececer más leyes que las promulgadas;
segundo, la igualdad (Wtl de no recmocer más superior que el que tiene la
facultad moral de obligar y ter en la independencia, en ser deudor de su
pro~•~ ex_istencia y conservación, :orno miembro de Ja república, no al
arbitno, smo en sus propios derech&lt;s y facultades5•.

Kant afiro1a que no hemos tomado de la e periencia el estado de
vioJencta entre los hombres. in embargo, para que puedan establ erse
pueblos, Estados, y naciones, es indispensable entrar en un estado ívil,
4b Cfr.

41

lb1d. pp. 113-13-1 .

"' lh1d p. 1-10.
,,, lhlll. p. H2.
' 1{ 1r lh1&lt;l. p. I H .

fbid . p. 134.

~ lbi&lt;l.

p. 139

162

�Esos tres poderes del individuo son d1gmdades políticas,

La sed, ión y la rebelion aj rnngun pr te,to pdra Kant, on
justtfi bl
lo delito de sa naturalez.1 d b ns r ast1gc1dos l n la pena
de muerte. EJ rcgiod10 gun Kant, e un rimen 111e,phcable e 1rrem1 ibie.

comprenden una relación de superior uni ersalidad al integrarse mediante
un Jefe (imperans} y subordinados (s11bditus). El acto por el cual el pueblo se
constitu •e en audad es mediante el contrato primitivo, por medio del cual
todos renun ian a su libertad, para recobrarla al instante de constituuse
como sociedad civil.

EJ autor estima ~ue la modif, anones a una -on_tit11do11 , 1ci0Scl,
no puede ha rse más que por el sober,rn mismo ¡ r medí de una
refomld · nun a por una revoluc,on. , esld aparece, no pu de al c11v..ar
más qu al poder eJecuh o y nunca al I g lati ~

El contrato original

Estos tres poderes e om plementan subordinándose entre sí,
haciendo po ible establecer el derecho de c.ada sujeto. Kant ~íbe "... la
voluntad del legtslador (legtslatoria) on respecto a lo que onoeme a lo
nuo lo tuyo e tenor es irreprensible; qu el poder ejecufü10 del gobiem~
(summi rectoris) es u-resistible, que la sentencia del jue= supremo (supremi
judicis} es sin apelación'152.

El Poder Ejecutivo
El gobernador del Estado (re pnn eps) es la persona (moral o
.físi a) investida del poder ejecutivo (poleslas execuforia) . .Es el agente del
Estado, instituye magistrados, da al pueblo reglas para onser ar lo suyo.
Considerado como persona. m~ral se Uama gobienio (directori11m) ' sus
órdenes al pueblo y a los magistrados encargados de la administraoon del
.Estado (gubc&gt;rnatio) son ordenan:za5 o decr tos (no leyes} ya que pueden
cambtar. Un gobierno al mLffllo tiempo legtslador es despótico; por
oposición al gobierno patriótico que no es paternal.
El legtslador no puede ser gobernador. EJ que mdnda
el que
gobierna no puede Juzgar. La salud publi a constste en í ir bajo un
régimen de derecho, no tanto de lograr una fehcidad 5'.
Kant, afirma que el ongen del poder upremo es mescrutable, es
decir, el súbd.Jto no debe razonar sobre ese ong n, como s1 se tratara de un
derecho controvertido, sin de algo qu d be a eptar conforme a n mldS.
Cierto tipo de d u.si nes sobre el contrato pnmit1 o, la le , la oluntad,
etc., son vana ante el poder constituido.
Al respecto Kant c1Ílm1a qu la max101a: '1"oda autoridad viene de
Dios" no enun ta un pnn 1p10 htstorKo, smo una idea omo prm ip10 de la
razón practica, apoyada en Id sanlidc1d de la ley, por lo que se debe
obedecer al poder e1ecutivo, sea cual sea su ongen51 •
lhíd p. 146.
fr. tl,¡J, pp 14ó d l4R_
54 Cír lb1J. p. 150.
s.?

La actt\. tdades de un gobernante pueden
negati a del pueblo, med,ant el parlam nto.

Forman parte del derecho pubhco otro temas omo lci relación
entre el territorio
I Jefe d un Estado, los empleos y dignidades, el
derecho de castigar, el d r ho a] mduJto, el derecho d gentes • la paz
perpetua. Urucamente me o a referir a los dos ultimo puntos por su
actualidad y s1gi1ificado.
El derecho de gentes o derecho de los pueblos deb ría llamarse derecho
publico de los Estados. Este derecho trata de reguJar las relaciones entre lo
diferentes estados, que por la fuerz.a de su soberarua ví en una situa 1ón
conflictí a o de guerra esté declarada o no.
Los Estados tienen el derecho de ha er la guerra para sostener su
derecho por la fuerza, ya que ca.recen de un medio (jund1co procesal) para
hacer respetar su justas pretensiones.
Kant estima que si bien los Estados pos en el derecho de realiz.ar la
guerra, ésta no puede tener el carácter de e ten111mo ni de conqu1Sta. En
principio no todos lós medios de defensa son legítimos, pues son
rechazables el espionaj , el asesinato, el envenenamiento y otros
instrumentos fraudulentos. Si e licito imponer al enemigo venndo
suministros y contribuciones, pero no aquear los bienes de los parta ulares
a no ser por reqwsiciones con motivo de deudas, pues ello s áa
bandolerismo, ya que e trata de conflictos entre F.stados56.

tr, lbíd. p.p. 11 53-.r .

"'lh1d . p.p. 1117-1118.

164

por la

Insiste I autor en qu I rey al r destronado puede esp rdr una
contra re olucion e mduso la ayuda de pot n ,as e lranJeras . el d r ho
de gentes determ mara en úlhma mstanc1a eso a poyos.

;s e

!a (

r penada

�La guerra debe llevar a un tratado de paz, que gaTantice la
segurjdad y neutralidad de otros .Estados, beligerantes o no, así mismo
preserva las condiciones de paz concertadas ron los encidos ya que eJ
vencedor no puede exigir que se le reembolsen los gastos de guerra, pues
eso sería declarar il1Justa la guerra del enemigo, igualmente se deben
intercambiar los prisioneros sin pago de rescate. Los mdividuos del país
vencidos no deben perder su libertad civil, por cuanto la ervidumbre
repugna. El tratado de paz implica amnistiaSl.

que sea puede ser adquirido por otro mediante herencia, cambio, compra,
donación, o contraer deudas para sostener su poütica exterior, o
inmiscuirse por la fuerza en el gobierno de otro. Por eso crítica a ]as
potencias extranjeras que so-pretexto de vísitar otros pueblos su interés es
la conquista. Por paradójico que parezca es necesario armonizar el derecho
y la poütka en bien de la humanidad60.

5. Apredad6n crítica y conclusiones

En relación a la paz perpetua como un ideal del vin ulo entre
personas y pueblos, Kant lo hace depender en el fondo de la propiedad
privada, por cuanto lo mio y lo tuyo exteriores, que se onservan
ónicamente por la guerra, tienen un valor provisional y para que lo
adquieran defmitivo o perentorio es necesaria la umón universal de las
ciudades: "Así una paz perpetua (último fm de todo derecho de gentes) es
sin duda una idea nnpracticable"58 •
Kant es consciente que el fin del derecho de gentes debe conducir a
una paz perpetua, mas como idea o concepto regulador no resulta factible.
La reunión de todos los pueblos en una confederación universal para
resol er sus querellas los hombres de Jos diferentes pueblos de una manera
legal y no por la fuerza es un ideal al que sin duda tiende el género
humano según Kant.
En la última secaon trata Kant del Derecho cosmopolítico. En
particular la idea racional de una sociedad de paz entre todos los p1,1eblos.

La reunión de todos los ·pueblos aunque difícil afirma Kant, no es
un principio filantrópico o moral, sino de derecho. Ello es así porque
"... todos los pueblos están ongmariamente en comunidad del suelo; no en
comunidad jurídica de la posesión (connmnio), y por tanto, de uso o de
propiedad de este suelo; sino en reciprocidad de acción (commercium) física
posible ... "59 .
Precisamente la unión posible de todos los pueblos con relación a
ciertas leyes universales de su comercio, puede llamarse dereclw

cosmopolitico.
Kant señala que no pueden establecerse los hombres para
comerciar en otros países sin el consentimiento de sus primitivos
habitantes, pues el fin de] derecho es la paz perpetua. En el breve Libro La
pa;; perpetua de 1795, se indica que ningún Estado por pequeño o grande
p.p. 189-190.
lbid. p. 192
5Q lbid. p. 194.

La obra de Kant analizada me parece que es muy rescatable para la
refle 'Ión en los campos de Ja ética, el derecho, la sociedad, la historia, la
política, la importancia de los elementos antropológicos subyacentes en el
ejer icio de la libertad, la cual fmalmente pemlitiría juzgar determinadas
conductas del hombre.
En efecto, los deseos, apetitos, tendencias, placeres, dolores,
sentimientos forman el entramado de la vida humana y repercuten
positi a o negativamente en las acciones susceptibles de ser valoradas
moral o jurídicamente como se señaló oportunamente.

La trascendencia concedida por Kant a la esfera de la libertad, y al
arbitrio, es fundamental para juzgar de las acciones humanas en las esferas
de la ética, el derecho, la política, la vida social y la historia, ya que de otra
manera no se podría exigir responsabilidad, a quien no fuese más que un
ser puramente natural o mecánico. La libertad se manifiesta, no se define,
tú es objeto de tratamiento científico, por cuanto es expresión del lado
inteligible, espiritual o infinito del hombre. La unidad de la libertad se
bifurca en dos lados: uno interno o moral y otro externo, jurid ico o legal.
Por tanto sólo las personas son imputables.
La idea de Kant de que el derecho privado se vincula estrictamente
al ongen y justificación de la propiedad privada, restringiendo sus temas al
estado de naturaleza, incluso previo a la vida social, no deja de ser una
hipótesis cuya base es el contrato original y el acuerdo de voluntades,
cuyos antecedentes se encueJltran en Thomas Hobbes y Jean J. Rousseau y
que Kant con sutileza suscribe. La tesis del contractualistno como hoy se Je
denomina a esa hipótesis ha tenido tanto éxito que llega a nuestros días en
el jusfilósofo liberal John Rawls y~ Teoría de la j11sHda.

57 IbiJ.
~

60

Véase lnmannel K.mt.1.A Pa;; Perprhw Trad F. Rivera Pastor, EdiL Porrua, Me,ci,co, 1980, p.

217 y s1g1lientes.

166

167

�Kant mismo r conoce que la extensión de la propiedad privada
sólo al anza su aplicación en el derecho público o sociedad civilJ sancionada
por Jeyes gen ra1es y un estado d derecho. o obstante, ad ierte los
obstáculos para obtener una adecuada justi ia distributiva.
Discutible resultan las afirma ion de Kant on respecto a la
equidad que suele considerarse como un prin ipio general de derecho para
su interpretación y aplicación por eJ juzgador. Otro tanto puede decirse del
derecho de necesidad o capacidad de recha74r o pri ar de Ja vida al injusto
agresor lo que equivale a la condena de la legítima defensa. Kant se aferra
a los principios - erdaderos- p ro no a epta las condi iones empíricas que
sin menoscabo de los principios tienen que restringir u aph a 16n rígida o
pu r ment ideal.

y reales, que si bien no eran previsibles para Kant, hoy están cuestionadas
como por ejemplo la soberanía de Jos Estados o realizar la guerra con
apego a normas legales.
En con lusión en su filosofía del derecho Kant nos m uestrá la
nece aria unidad de la ética, el derecho y la política, sin confundir sus
contenidos, porque ante todo el hombre es un ser libre, con espíritu cuyo
entendimiento y razón le descubren no sólo la dimensión metafísica, sino
también la esfera de su Libertad y en onsecuencia la ley; la obligación, el
deber y tiene que responder de sus acciones en relación a una voluntad
santa, o Sumo Bien tal es su perenne lección para todos.

En cuanto a su concepc10n del derecho real-personal y su triple
objeto: matrimonio, hijos y servidumbre, si bien en su planteamiento se
trata de sobreguardar los principios de la vida se ual, la edu ación de los
hijos las relaciones on lo trabajadores domé ticos, Kant está inmerso en
la ideologia de un patriar ado on fuerte dosis del derecho romano que ve
las relaciones personales con Ja mujer, los hijos o los trabajadores
domesticas bajo una situación de dominación y posesión por ser inferiores
en algun grado, a pe r de ciertas matizaciones de su parte. Una especie de
on epcion patrimonialista subyace en su is1ón de esas relaciones de amor,
sangre o vínculo de servicio.
En su tratanuento del derecho público que Kant vin ula
directamente con la socied d civil y el Estado es donde propiamente el
,hombre trasc.Jende su condición natural para ingresar en Ja vida urbana,
civilizada y de conexión global con otras ciudades, pueblos y naciones, que
aspiran a una federación y a una paz perpetua. Aquí, Kant, también se
mue tra como un defensor a érrimo de la autoridad real, soberana, que no
puede ser fá ilmente restringida ni en el caso de una Constih1ción viciosa, si
antes el príncipe, jefe o rey no la acepta. Por tanto toda revolución es
condenada, no así una contrarrevolución de un soberano para retener el
poder.

En toda esa parte de su filosofía juridico-política Kant defenderá el
poder real así absoluto, de allí su rechazo aJ regicidio y la revolución, algo
que en pnncipio habían admitido teólogos como Francisco Suárez, bajo
ciertas cond1ciones y restricciones. Sin embargo, el pensador de
Konigsberg, sigue en buena parte el esquema de Montesquieu y otros
ilustrados sobre el Estado, la división de poder, el ejerc1 ·o de la soberanía,
la guerra y los tratados de paz. Puede afirmarse que en su obra Kant trata
de justificar estos principios y lo Jogra por cuanto al fondo ético que los
sustenta, pero su ngorismo conceptual se sesga ante ituaciones históricas
168

169

�LA MUERTE EN LA FILO OFIA DE AGUSTIN BA A E
Enrique l. Aguayo Cruz
E uela d Filo ofia
Universidad La lle
lntroducctán
Agustm Basave ha elaborado, a lo largo del tiempo, un SJS{ema
filosófico que es -en nuestra opinión- sólido. us meditaciones se han
dilatado hacia diversa regiones de la realidad, desla ando dos: la
haben ~ia y el hombre, analizados por el autor profundamente.

De la habencia -su intuición propia y onginal-, Basave ha
e ammado su relación con el ser y con el ente, su anterioridad ontológica
al er, sus pnnc,pios, etc.

E11 cuanto al hombre ha estudiado la estructura óntica, int grada
por Ufi&lt;'t pluralidad de elementos como la contingencia, la finitud, la
d1aléct:icd, etc., dos de las cuales asombran mas a la gente: la muerte y la
mmorta!Jdad, pues dependiendo del concepto que d ambas se tenga el
modo como se viva. Así, si algui n cree que la ida continua después d la
muerte, se abstendrá de realiz..lr ac 10nes ilicitas, pues Liene conciencia del
pr mio o deJ castigo al que se hará merecedor.
Tanto la muerte orno la inmortaJ1dad pueden ser abordadas o por
la fe o por la razón, dando paso a la filosofía, en el primer caso, y a la
teología, en el segundo. Las reflexiones basa ianas son de epa filosófica.
pondr mos las refle iones tanatológicas basavianas atendiendo
a seis asuntos: l. biografía del autor, U. sistema filosófico, lll. ubicación del
hombre y de la muerte en la habencia, f . elementos de antroposofía, . la
fiJosofta de Ja muerte. Añadimos una breve con lus1on.

FF
FH
f'P
IF

MM
MU

SM
TF

T1

"Filosofía y filosofar".

Filosofía del Hombre.
"Filosofía como propedéutica de salvación".

Ideario Filosófico.
Metafis,ca de la Muerte.
Miguel de Unamuno y fose Orl.ega y Gasset.
La Sinra::ón Metafísica del Aleismo.
Tratado de Filosofía. Amor a la Sabiduría como
Propedéutica de Salvacion.
Tratado de Meta.ftsica. Teoría de la Habencia.
171

�l. Biografía

lntegralismo, porque el autor onsidera que en la persona todos los
elementos que Ja constituyen forman una unidad, un equilibrio, orno es el
caso, por ejemplo, de la dialéctica humana.

Agusb.n Basa e Femández del Valle nació en GuadalaJara, Jalisco,
el 3 de agosto de 1923. Obtuvo dos doctorados: en derecho, por la
Universidad Complutense de 1adrid y en filosofía, por la Universidad de
Yu atán.

Metañsico Antroposófico, porque estudia el ser y el modo de ser
del hombre. En el sistema filosófi o basaviano la antropología se denom ma
antroposofía o sabiduría del hombre.

Entre us act1v1dades destacan la de notario publico, cLplomático,
profesor, corúerencista y fecundo escritor.

La filosofía es propedéutica de sal ación porque sólo enseña el
camino a seguir para sal arse, mas no salva3.

Ha publicado varios libros, los cuales pueden clasificarse -a
nuestro entender- en uatro grupos.

111. Ubicación del hombre .lf de la muerte en la habencia
a) Obras filosófi as que
ontienen, e dusi amente, su
pensamiento: Filosofía del derec/10 internacional, Filosofía del hombre, Filosofa

Para Basave, el objeto de estudio de la metafísica no es el ser sino
la ltaber,cia.
'

del Quijote, Ideario filosófico, LA sinrazón metafis,ca del ateísmo, Metafísica de la
muerte, Meditación sobre la pena de muerte, Teona de/ Estado -fundamentos de
filosofia pol(tica-, Teor,a de la democraáa, Tratado de metaJisica -Teoria de la
Habenáa-, Tratado de filosofía. Amor a la sabiduría como propedéutica de
salvadon, Vocación y estilo de Mexico. Fundamentos de mexicanidad.

Etimológtcamente, la habencia es un sustantivo que deriva del
verbo haber. Significa "todo cuanto hay, ltubo y ltabrti'll.
En su defú1ición real, la lzabencia debe entenderse como oferm,idad
cont~xhtal, como presenda sintádica plllral e ilimitada, como urdimbre
omnienglobant1.• de entes reales, entes ideales, entes posibles y entes ftctidos con
todas s11s real,::ac,ones, implicaciones, complicaciones y co11{111enciasS.

b) Biografías: La escuela íusftlosófica española de los siglos de oro, La
cosmovisión de Fran: Kajka, Pensamiento y trayectoria de Pascal, Sam11el Ramos,

Miguel de Unan111110 y José Ortega y Gasset, fose Vasconcelos, el hombre y su
sistema.

Nuestro pensador ha descubierto cinco principios metafísicos de la
haben 1a, a saber: ·

) Te. los: Brez•e historia de la filosofía griega, El romanhcismo aleman,
Ex1slenáalistas y existen,wlismo.
d) Otros estudios: Fisonomía de llernán Cortés ante la juventud ach1al,

Ser y quehacer de la Unwersidad, Visión ,le Andaluda, Visión de los Estados
Unidos -vocación y estilo del norteamericano-.

11. istema jilos~fico
El sistema filosófi o d Basa ve hállase mscrito dentro de la filosofía
cristiana. Por eso -para él- la filosofía es propedéuh a de salvación 1• La
defín como, "muz expl1cacio11 fundamental de la realidad miera y 1111a sabidur(a
vital de los u/timos problemas l111111anos" 2• El sistema filosófico se denomina
i11tcgral1smo metafísico antroposoftco dmtro de 1111a ftlosofta como propedéutica de
sahraoon.

r-21.

1

nr 11-

1

lh,d. pp. 11

1. "Principio de prese11c1a: todo cuanto hay está de algún modo presente",
porque reemos nosotros- la e 1stencia e ige presenta 1ón: la osas sólo
se de ubren e ilumman en tanto están ante alguien. La presencia -dice el
autor- l1e1Je .inco fom1c1s de darse: respectiv1dad o orrespondencia d
personas y cosas, taleidad o naturaleza genérica, alidad o índole
específica, modalidad o forma de pre ntarse, y ualidad o atributos 011
que se presenta el ente.

.
~; "Principio de participación: ÍT1c/11s1011 de las partes en el todo por 1mt1
lllnculaaon espado-ten,poral, y entes que s011 en la medida en que se parecen
pamalmmteal er Absoluto''.

'Cfr. Ff. p41, FP. p. 95.
Cfr TM p. 32. , ub. del autor
· lbid p. 28; TF. p. (15. Suh. J..t &lt;1utor

1

y125; / M. p. .2&lt;&gt;9. Fn Sllllt'SI" h,,11.ist• PO FH. r-11.
172

ub. del .iutor.

�3. "Prindpío de sentido: todo cuanto ltay es pensable con disposidón
tendendal y conexa", ya que se puede reflexionar sobre el cosmos sobre sí

absoluta de ser y la necesidad absoluta de ser'19•

mismo (afán por intentar expli arlo todo).

Por nuestr-a parte creemos que "la imposibilidad absoluta de ser" es
la ausencia total de realización pues lo que no e iste tlo puede actuar; de
nada es causa, de donde se sigue que el hombre, per se, nunca existí.ria.
Luego "contingencia es nula posibilidad". Empero, existe, mas por otro, ya

4. "Principio de co-ntexto: todo manto hay se ofrece en marco lógico y en
marco eristendal", es decir, los seres tienen cierta unidad o trabazón entre

sí.

que es p05ihle que así suceda. La posibilidad necesariamente se encuentra
en una reahdad y el hombre, en última instan ía, e iste porque Dios le ha
dado el ser. Con relación a El, se aleja, por así decirlo, de la imposibilidad
per se para hallarse en la posibilidad per aliud. En este aspecto, en cuanto
existente real se ha distanciado de la posibilidad de ser; está fuera de ella y,
consecuentemente, no puede regresar y permanecer allí para que
nuevamente comience a ser. Po.r ende, ya siendo, la persona no puede
hallarse en la lDl posibi1idad absoluta per se ni en 1a posibfüdad per afiud.

S. "Principio de sinttuis: todo cuanto lzay se presenta artiatlado en
función de algo", o sea, todo posee una razón de existir {aunque la gente, a

veces, la desconozca), por lo que la habencia hene y es dadora de sentido,
rechazando así eJ absurdo6 •
Por abarcar todo, la habencia envuelve seres ideales, ficticios, etc.,
de los cuales mterésanos destacar los reales, entre los que se encuentra el
hombre, que primero vive y después muere. Así que la muerte se ubica,
dentro de la habencia, en 1os seres reales.

La "necesidad absoluta de ser" es la exclusión total de posibilidad y
de contingencia. La necesidad absoluta es de Dios: Él es el Ser necesario, el
Ser por sí, y por experiencia el hombre no puede predicar de sí mismo esa
necesidad.

l . Elementos de antroposofía

2. Composición c,wrpo y espíritu

Dependiendo del concepto que se tenga de hombre será lo que se
piense de la muerte. Así, s1 el hombre es cuerpo pero no esp1ritu, cuando
muera, desaparecerá completamente. 1 el alma es más importante que el
cuerpo, la tda sera ascética, d la manera, v.gr., platónica. Si el hombre está
integrad~ por uerpo espíritu, la muerte destruirá a uno pero no al otro.

El ser humano está integrado por cuerpo y esp1ritu, o sea, es un
espíritu encarnado 10. La e istencia del cuerpo es obvia, la del espiritu no,
por lo cual Basave la analiza tanto en su e istencia como en su
itunortabdad. Fslo lo muestra en su propío argumento.

El filosofo regiomontano tiene su propta concepción del hombre.
La mtegran diversos temas, de entre los cuales e pondremos tres, a saber:
l. la contíngen ,a, 2 la com po ición de cuerpo y espíritu, 3. la dialéctica
humana.

Dicha prueba está fundada -dice- en el afán de plenitud
subsistencia! ínsito en la naturaleza humana que desborda los límites
;pacio-temporales. EJ quid del argumento es esta afirma ión basaviana:

1. Contingmc,a

todo ser h11ma110, en c11a11l0 es, no sólo tiende a perseverar t'II su ser, como fo
afirmó Spino::n ,te/ ser en general, sino a ser más, a ser en plcnitud"II. De aquí

La busqueda del origen de la vída conlleva la consideración de que
el hombre es contingente, i.e. "un ser que de por sí es capaz de ser o no
ser"7.

qlU! perdurar en la existencia le es connatural al hombre; está inscrito en su
ser. Muestra de ello es su deseo de vida, cada ez más y mejor vida. in
embargo, en esta ida unicamente obtiene plenitudes relativas, por eso se
afana onstantemente.

La
ontingencia significa "indiferencia, nula posibihdad,
insuf1den 1a radical para empez.ar a ser y seguir siendo'13; por eso, "nuestra
pos1 ión de contingentes está entre dos extremos, entre la imposibilidad

Ahora bien, la persona e perimenta la ne esidad de una plenitud
absoluta y no se conforma con sus logros reldtivos. Porque vi e estd
confrontación (la plenitud absoluta frente a la plenitud relat1 d) intuye que
Cír. TM. pp. 384.-385; FH. pp. 78 y 81 .
mCír FH • pp. 12, 33, 72·, TF. pp. tiS-69; MM. p. 35; fM. r 14, .282, 32.'l hl,1s
put&gt;S E'S.l d lini jón s,• enc1u•ntra en l&lt;Xld u o hra.
11 ~fr T
• F. p. 148; MM. rP-7 y 161 . Sub. del dutor. Citd ~pino¿,1 r ilen lll

q

• lb,J. pp. 38 y 9&gt; 110; fF p t&gt;6. Los ,omenlan
- Clr l M. p. 258.
3Clr 1/-. p.78.

son nu

Iros. Sub. del i\utor.

,

17-t

175

'

'á;)O

,1lg11nas l il.ts
'

�uerd de ste mundo puede obtener totalmente la plenitud des ada, pues
de lo contrarios na ab urdo qu sintiera algo que jamás iba a al anzar.

H

dlJUI

fom1a omo alguien actúe y e comporte durante su e

Nucslro csp,ri/11 e11ca111ado se aJima ppr la pler11t11d sttbsislencral. Este
afá11 dcsbtmta los Jí1111tc:s del ~paao y di'/ tiempo. La relatiz•a ple111h1d logr~da es
,;n aciailt• paru alca11:ar la plenitud absoluta. Fuera de la Plemtud de plenitudes,
nada ah {11cc est' a{tm dt• plemtud s11bs1ste11c1t1l. sta trascende~na del hempo
m,11uiat1al y finito rt"llel11 la csp1ril11a/1dad inmortal ~el alma. _Mds aim : nuestro
ron&lt; reto afiin de plt&gt;mtud s11bsislmdal ':I las relativas ple111h1des lograd_as se
1111tre11, e;, cierto modo, de la Plenilud ,le plemtudes. Nuestras plen1t1'.des
singulares expresan y ro11s11me11, m la medida de sus posibi/,da~es, la ~lemf11d
absol11ta. Las ple11it11des c:ir1 u/ares consunum, sm agotar, la P_lemh1d !1111versaf y
absoluta Cousig111c11lemenlc, esa potencia humana de plcmlud untversal,_ 1"e
tiesborda los /mutes cspa io-lemporales, e.\/ge, por su misma cstmchtra ontolog,ca,
la i11motfalid11d pt•rsonal 12•

En nuestra opimon, la metafís1 de la muerte ba a\ 1ana consta d
siete temas, a saber: l. ublca 1ón d la muerte n la ida, 2. defmi ion de
mu rte, 3. estructura 1deo-exJStencial de la muerte, 4. au s de la mu rte,
5. a la muert se la en e por el amor, ó. prepdra ion p,ua la mu rt · 7 el
"mas allá".

1. Ubicacion de la nmerll' rn la
Desde que el
queremos decir con
he1deggenano; tampo
que la muert se halla
puede d parecerl~.

3. D1alcct1ca J111111a11e1

O la reflexión sobre la d1aléct1.Ca humana se sigue el lugar que
ocupa el hombre en el cosmos. Al respecto, Basa e piensa .que "entre el
espuitu v la materia, entre la eternidad} el tiempo, el hombre ocupa una
posic1ón,de equtlibno con ierlo difícil, pero necesario" 1• .

V. Fil()S()f{a de la muerte

La persona está abocada a una realidad última e in vitable: la
muerte. El hombre, por ser contingente , )mutado, tiene que monr.

con

Cara a la muerte, la ida humana cobra s1gnifi a ón, pues del
pto que se tenga de ella, será el sentido que se le dé a la vida; será la

ilÍda_

hombre comienz.a a 1 1r a esta muriendo. o
ello que s a un
r-para-la-muerte, aJ modo
o que, stneto sc11s11, la este I iendo. 101 plem nte
polen ialmente n la ida y en cualquier momento

De aU1 la ub1cac1on de la muerte en ld \ida: "la muerte le su ede a
la \ ida [... J 1archamos ha ia adelante, en ten a agoma, deJando Jirones de
la propta e tSten ta [ •..] Ld muerte, mientras ivm1os, e td siempre
despue "111_

Vdiga una analogía, ubi ar la muerte en la ida es orno ubicar una
meta, un punto de Uegada dentro de un camino. 1onr es el fin de un
cammar.
Por ello -a nue tro JUICJO- s falso dectr: mañana sera un d1a mas
por v1vtr; el presente e un año mas de ida. Estas e presion n ha en
pensar que la mayoría de las personas que suelen decfrlas consideran Ja
nda orno un aJendario, sil venia verbo, aJ que le van añad1endo ho¡as.
1 ada más falso• Es al revés, se le estan quitando; se e ta ·• i ndo un d1a
menos de un determinad numero de cuas de ida posible , por l:dnto, e
esta, a cada momento, dejando de ser; se está a tualJZ.ando la muerte.

La finalidad e importan ia de ubJCar la muerte dentro d la vida
para tomar on iencia de que algún día e habra de morir; es orientar la
propra e 1Stencia h da act1 idades "ªliosas que onduzcan hacia Dios.

11 ír. MM. pp. 173-174; TM. p . 328. . ub. J l ,lutor.
1•

H

rr. Tf rr 122.12-1 .
&lt;-Ir. MU. r /!O.

176

ten Id .

Dado que olo muere una vez, el mdi 1duo deb pr pararse para
morrr, para lograr su plenitud ubstSten ial en el mas alla. Por eso, las
reíle iones tanato)ogicas adquieren vil:dl importancia.

I silogismo:

Es la inílu n ta reciproca de dos realidades coe istentes
enhtallvamente en el hombre, a la manera del contrapunto mus aJ. Dichas
reahdades son: desamparo ontológi o y anhelo de plenitud subsistencia!,
amba on su orrespondiente p I ológ1co: angustia, para el primero y
esperdnza, para el s gundo. Las dos son opuestas, per~ e presupon n
mutuamente. Por 1 de amparo eJ hombre onoce su afan de plenitud y
éste exISte sólo en fun lÓn de uperar a aquél 11.

I

1\

Ctr. 1M. p. 22.

lb

lli1J. 1'· 8.

177

�recibirla, puede truncar proyectos exJStenciaJes, etc.
B) Riesgo ineliminable

2. Definición de muerte

Pensamos que el oncepto que Ba ave tiene de la muerte es el
siguiente: la "conclusión de nuestro porvenir temporal" 17. En efecto, porque
el individuo es movimiento, es temporales. El mo imiento se da entre su
concepción intrauterina y su muerte. Cuando fenece, conclu e su
movimiento y, en consecuencia, su tiempo.

3. Estmch1ra ideo,nisteucial de la muerte

La e periencia que la gente tiene de la muerte la adquiere no en la
propia, smo en la aJena, viendo morir al otro. Por eso, Basave denomina
ideo-existencial el conjunto de elementos que se hallan implicados en
cualquier hecho de morir.

Expone nueve características de Ja muerte: A) posibilidad que está
siempre presente, B) nesgo inel1mú1able, C) término in ierto, D) conclusión
del yo•programa; E) desgarramiento y soledad, F) adopción de la propia
medida, G) inherente a la vida, H) tie..,e sentido análogo e 1) no afecta al
espíritu.

Al respecto nuestro filósofo di.ce que la muerte es riesgo
inelimmable que condi iona cualquier posibilidad determinada (por
ejemplo ser arrebatado a la familia, a los amigos y a mí mismo en mi actual
situación de espíritu encamado) que me mcita a la fidelidad conmigo
mismo y a la fidelidad con Dios 19 •
Creemos que la muerte es un riesgo porque trw1ca proyectos de
vida; acaba con relaciones familiares, laborales, etc., cuando más se las
estima o cuando mejor se encuentran.
Tomando en cuenta que Ja muerte es riego, la persona debe actuar
como si fuera el último día de su vida; debe realizar su vocación; debe vivir
rectamente; debe ser fiel a sí misma, a su dimensión axiotrópica y
teotrópica. La fidelidad a sí misma la conduce hacia la fidelidad a Dios,
pues actúa según la recta razón, con lo que morirá en relación amigable
con EJ (en este sentido la existen ia es preparación para la muerte).

C) Término i11cicrto

A) Posibilidad q11e está siempre presente
El autor dice que la muerte es "posibilidad, actualizada n tanto
que posibilidad, que nos está siempre presente, como una ame11aza 1erta y
delimitante 018 •

La muerte es "término incierto. Término, porque se trata de un
a ontecinriento futuro y de realización cierta. lncíerto, por lo que atañe a la
época de su realiza ión'120•
El término se refiere a que la muerte es el fin de la vida. Esto

La posibilidad no se refiere a elegir entre morir o no mo,rir, sino a

que la muerte se actualizará de tal o cual manera, pues se halla latente e
inherente a ld ida y "de repente" aparece. En este aspecto, Ja posibilidad la
refie~e Basave al tipo de muerte, a la fom1a omo e ha de morir.
En sentido estricto no se puede e perimentar lo que es en sí la
muerte:; cómo se le va a presenta a ada quien y ómo se reaccionará ante
ella. Consiguientemente, es Uldeterminada. Ta.m poco se puede saber,
stricto sens11, el día. la hora y el lugar en que se ha de morir, lo que la hare
in ierta.
Sin embargo, las personas saben que la muerte es una menaza
cierta que implica nesgos, ya que pueden ec¡uivocarse al prepararse para

17
18

fbid. p. 109.
ttlld. r-65; r M

dimana de 1a esencia humana: el hombre es un ser finito, limitado, por lo
cual, forzosamente debe llegar, algún dia, a su fin, o sea, perecer.
Precisamente, el fundamento antropo-ontológico de la muerte es la
finitud 1
La muerte es incierta porque los individuos no saben cuándo y
ómo fallecerán, dónde estarán, se hallarán solos o acompañados,
dormidos o desp(ertos, será muerte dolorosa o no, estarán preparados o
no, etc.

En uanto término es cierta, indudable y evidente. En cuanto a su
modo, hora, lugar, día, es incierta.

178

r-

ll•iJ. p. 65; TM . .N4.
lh1ú. l'P· t&gt;S-nt,; 1'M. p. 29.f.
11 lhid . p. 78.
1•

r- 294.

179

�D) Conc/11 ión del yo-.programa
Pensamos que Basa
e refiere a Ja plenitud ub JStencial, a
volver al Origen o Fuent que le participó la e isten a al ser humano.

Esta aracteristi a es la " on lus1ón únjca y definitiva -sm posibles
adi iones ni r formas- d I yo-programa''21 .

Caben, úni amente, dos posturas: morir amando o morir odjando.
Si aquella, el individuo e encontrara cara a cara con Dios. i el odio, puede
quedar ex luido de la presencia d 1vma. Elegtr uno u otro ólo se ha e
mi.entras se vi e. Por o la vida e prepara ion para la muerte; ésta es el
acto defimti o en e] cual cada quien eltgtrá u situa 1011 hnaJ. A este
respecto Basa e dice que con la muerte con lu • el "status viatoris". Y con
el "status viatons" tem1ma el tiempo de merecer y desmerecer. Cesan las
posibihdades de arrepentiouento y con ersión. El alma parada pierde su
mo ilidad y se fija, defirulivamente, en el estadio finaJ 25.

o hay que nfundir: el inLiso anterior se refiere a la terminación
o fm (con Jusión) de la vida. Est m iso alude a la terminación de las
act1 idades que la gente Ueva a cabo en su e istencia temporal
En efecto, ada ser humano tiene un programa, una tarea personal
por desempeñar. Esa act1v1dad 1tal e individuaJ es lo que nuestro fiJósofo
denomina yo-programa.

A nuestro ju1 ío, el estad to final es doble: por un lado, el fin ultimo

E) Desgarramu•11l0 y soledad

Basave afuma que la muerte s "desgarramiento inevitable
soledad devoradora del trance. A más de ruptura dtSonan Ja, la muerte
tien un caracter de opresión torturante de la nada,.23•
Es desgarradora porque destroza al individuo tanto en sus
relaciones
proyectos como en su propio r: separacion de cuerpo y
espíritu.
Soledad devoradora del trance (de la vida a la muerte y de esta a lo
que ha a despué ) n virtud de que es un acto pe onal, pues los
índ1 iduos tienen on 1encia de que tarde o temprano morircin. La muerte,
cuando se actualiza, es experimentada por ada quien, nadie puede morir
en lugar de otro. ada sujeto la e perimentara de man ra única y distinta a
la de los dema .

En cuanto persona, el suieto se disuelve en la muerte, aunque una
parte de ·J sobre ,va. Por eso es "opresión torturante de la nada".

particular escogido por ada qujen; por otro, el fin últuno omun, al qu
todos lo seres humanos estan abocados: la feL 1dad en Dios. Pero la
elección del objeto supremo de felJ idad es una dec1Sión 10d1vidual. En
consecuencia, alguien pued cambiar a Dios por la nquez.a, los placeres, el
poder, et ., del cual a no podrá separars el alma.

G) Es Íllherenle a la vida

Hemos d · ho antes que la muerte se ubica después de la ida.
demás, los hombres están sujetos a múltiples peligros que amenazan su
e isten Jd: nadie puede asegurar, por ejemplo, que en un movimiento
telun o no e le aiga en irna el techo a algu1 n, o al alir a Ja alle no lo
arrolle un camión, etc. Por ello afirma Basave: "la muerte e inherente a la
vida. Marca su fin y onfigura definitivamente su trayectoda. os re ela
nuestro limite absoluto y nos muestra lo abierto, puro y simple''26, es decic,
muestra a Dios.

H) Tiene senhdo analogo

F) Adopción de la propia medida
ignifica que en la muerte nuestro ser adoptara defínm amente su
medida: monremos con amor, en comunión on los otros y abiertos a Dios,
o con odio, e cluyendo a los demas
replegandonos sobre nosot:ro
mismos. En e sentido, la vida s pr pardción para la muerte2t.

Z2
!l
JI

e

lbu1 p. tio; TM . p. 29; .
lbiJ p. 6'1; TM . p. 29-1 .
lb1d. p. 6o; TM. p. 29-1.

180

Al respecto die el filósofo reg,omontaJio qu la muerte, n lo
hombres, no tiene un s ntido u1ú oco, sino análogo. Hay miles de modos
diversos de monr. Y sm mb,ugo, todo ello conservan una umdad o
cone jón fundam ntal: son modos de morir humanos. 1i ntras que para
los animales la muerte es un puro acae er naturaJ, para los hombres la
muerte e un problema, u.n drama e ·traño d1ficiJr.

r-en.

2&lt;

fbid.

26

(b¡J p. 66, TM. p. 29-1.

21 JbjJ_

p. 66; TM pp.

-295.

181

�,n ei o, n uanto que la muerte es d l s r v1 o, se presenta on
un caracter uní &lt;Xo: todos tien n que monr. En el aso humano, la mu rte
l1 ne un sentido anál go, pue será en diversos lugares, momentos, por
distinta ausas, etc., i.c. "hay mi.les de modos d morir".

¿cuál es la causa inmediata de la muerte? La falta de
funcionamiento de algunas células e enciales trae consigo, en mu breve
plaz.o, la muerte del individuo. Las neuronas de los ntro más mferiores
reguladoras de la acti idad organica
-las situadas en el bulbo,
específicamente- pueden into icarse. En es supue to, la mu rte
sobreviene mmedialamente. Acaece lo m ísmo con la detención del
corazón:30.

1hombre no se le p
nta la muerte como algo nonnal natural,
a que es un r que anhela vivir siempre d la mejor manera. Por eso el
morir es un drama e traño y d1fic1I.

La causa eficienl pro ama e trinseca
la a ción de agentes
e teriores (a idente, enfermedad) que. d ruyen al hornbre3 1• De alli que,
pese a todos los andados por tener siem pr un estado saludable,
necesanamente hay que morir.

J) No afecta al espin/11
Basave tiene la convi ión de que el hombre E!!&gt; inmortal. De alli
que "la muerte orporal no puede afectar al espíritu. M1 person no está, en
su propia
en 1a, abocada a la muert
ino a su perfe ión en la
et rmdad"28 .

b) a11sa primera

La causa efi ienle primera está a nivel metafísico, porque brota del
modo de ser, dentro de todo cuanto hay en el ambito mtramundano, del
hombre. El autor la enun ia de la siguiente manera:

iendo el espintu de naturalez.a inmaterial no e afet.-tado por la
propiedades d la materia ( ntre otra la orrupcion que onlle a Ja
destru ión). , ndo inmaterial, el e pintu sólo ta abocado a la plemtud
sub 1Stenc1al.

la ida humana es intrínse a y trascendentalmente limitada,
porque no es un "ens a se", porqu a.rece de sufi 1en ia plenaria respecto a
la realidad. En te ntido metafísico, la causa fi i, nte de la muerte no es
la enfermedad sino la constitutt a limitación d I ser fuuto-'2.

4. 1111sas ,te la 11111 •r/e
u tro autor pli a I h ho de morir recurr1 ndo a las aus
ar1Slotél1c-a : ) 'ef,n nte, B) mat ria 1,
fom1aJ y 0) final.

) e 1111sa cjfric111t•

Expliquemo at nd.J ndo al
desarrolla,
reprodu e
muer
dinami 1dad, tá puesto a la su
cambiando de lo que
a lo que
movimiento.

1gui nte proc : 1 hombre na e, se
. Esto no e 1den 1" que, por su
10n, es de tr, a la lransformac1ón: ir
e ra. En te sentido el hombre es

"el fundamento e tenor op rant que produ e el efe to"29.
d1 ide, entre tras, en pnmera
egunda, pró ima • r mota. Basa e
reíl iona sobre la ausa efo.:i nte pró 1mc1 prim ra.

Ahora bien, todo lo qu se mueve ti ne un punto de partida y uno
de ll gada, .aunque, n el caso de t ull1mo, no sed d fmittvo eslatí
como la mu ,:te humana. Así, d, e nuestro filosofo:

a) misa pro.\ima

el fundamento de la mu rt esta en el mismo ser finito del hombr .
Trátase de un "llegar a u fin" que no s1gnif1 ·a, n e arta mente, perfeccion
o plerutud. Y este "U gar al fm" del hombre pone de reli e su ser I m pre
ya-e istente que es, tambien, un ya-e11-ordcn-al-morír33.

pera en lo fis1co-b1ologi o. La d1v1d1mo n do : intnns
e tnn rn. Aquella
refi re a I órganos qu constilu n el cu rpo:
orazón, nñon , pulmones, arteria , el
ualqu1er organo
1 idl que
ufra un dano irrepMabl , a orto o largo plazo, pro
ar la muert :

MM . pp. 91-92.
lb,d p. 10.
lb,d. p. 2.2..
" íh,d. p. 711. ub. d •I dutor
10 Cfr

11

lhrd. Jl· l&gt;o; 1M. p ..295.
·'&lt; Ir IM. p. 191

182

18.1

�B1 Causa material

Dicha separación no

otra cosa má qu un despedida, un decir

acLos.
El sujeto de la causa material es la corruptib1ltdad mtrínseca del
cuerpo". La muerte aparece cuando 1 cuerpo humano pierde sus
propiedades fis • o-&lt;¡wm1 a .
La corruptibilidad le es mtrmse a al cuerpo -segun reemosporque no es e tah o, mo dinámico. En cuanto dinámico esta en
movm11ento, · al moverse esta deiando de ser lo qu era para s r otra osa.
En este sentid har transito de era no-ser, en el que se va desga tando el
uerpo hasta morir.

) Causa formal
La esencia humana es el alma racional. Cuando se separa del
cuerpo, e opera la muerte: "cuando el alma deja d ser forma sustan 1al o
prm ipio vital del propio uerpo, se opera su muerte D) La muerte carea· de causa final

La muerte no tiene a usa fmal porque es pn\.d 1ón de la ida
P..riva ión "care e de ausa finaJ"'.lt,.

una

Ll desp dida revist do modos: temporal y defm1lt a. a cual
fuer su tipo, lo seres que se ep ran e d an lo mejor;
d n, para
re rda e, algun presente sígnifi ati o.

alejan

Cuando
trata de una des
dan mutuamente amor.

ruda definitiva, las persona que se

Una despedida definití\a es la muerte. Cuando se avecina, los
homb
no pueden d jarse en
uerdo mas qu su amor. Por ello, de
alguna om,a, p ra Basave la muert se puede ncer por el amor: "nada
puede la muert ontrc1 el amor". O, como dice en otra parte. "hay que
salirse d si mism , por I amor, para darse a los demas. · to as1 podremos
e perar erenamente la muerle'138•

Y e que uando realmente e ama, ha ' atrae ion y afinidad on el
amado, atra 10n en la que Ja persona entra u aLención en el otro v se le
a a unir, a fusionar hasta que los dos configuren un solo ser. P~r eso
Basa e define el amor como ''un estado afectivo i o, benevol nte y
promociona! del hombre, que se profesa a D10s al ser humano' "'·

E pl1 amo e to de la 1gu1ente man rd: el hombre "en uanto es,
tiende a
r en pi mtud". En este asp o es un ser-para-la-~ ,da, para
sub 1Sl1r pl namenle. La fmalidad del UJelo es, por su espíntu, s r en
pl n1tud , no morir. Por llo la muerte no t1 n ausa final.

El amor s e penmenta como "una fus1on de almas que intenstf1 a
la ida espiritual") en la que el hombre sale de sí mismo para dars al s r
amado, de suerte que l amor perman e en el! aun uando n se hall n
físt a y geograf1camente cer anos. En este a pe o nuestro autor habla de la
trascend n 1a t mporal del amor:

o obstdnl -a nue lro juicto- se puede cons1derdr omo finalidad
de la muerte lo efector, inmediato que produ e lant en el cuerpo: su
redu c1ón al polvo; omo n I alrna: su ÍIJd 1011 defimti a en el ultimo fu,
parltCular el g,do.

cuando se ama, se exp rírn nla I enl11n1 nto de una f-u 10n de
almas que mtensif1 a la ida espmlual, hasta el grado dt&gt; \ 1 u la durc1uon
en un senti~o absoluto que apunta a unc1 verdad ra termdad'º·

5. A la muer/e se la l'Cllll' ¡1or el ,mw,

El amor, acti idad an1m1 ·a, d l rda al cuerpo. Por e o la
maruf: tac1one amor sas del hombre on msu iu ntes, \d que no s1 mpre
e presan lo qu s1 nte por la persona nMda

La muerte de un indnilduo, con r p do a u
meJant
cel'ldnos, l1 ne un Mader de "desg.uram1 nto me\.1labl "porque es "una
separa 1ón o ruptura.
p,Hdc1on d nuestros res t:¡uendo , rupturd del
alma y uerpo. Desc1par cemos \ 1 1blem •nt "17
lh,d r
lbul. r
•· lh,d. p
. 11, .. , 1
1

JO.
111.
IO .
51

Porqu el mor s ef t espmlual, perman ce en el recuerdo que
ha e penmentar nue amente, uanta \l'\es r, d~ee, lc1
ns,K1 n de
r amado, aun u,rnd un d los c\nldnter, ya no isl . n e l
ntido,
por el am r s enle a Ja mu rte, pu la pre rn.1c1 de- los c1mante s ra
lb1J. pp. 72 _ 77
Ir. º1f . p. 225.
10 &lt; Ir. fH, p. 2ó9.
l" (

U4

IX~

�permanente no a en un plano Ílsico,sino en uno

p1ritual:

deoamos qu la muerte es desgarramiento [...)
trata de una
sepMaoón o ruptura [... ] de nuestro se~ quendos, ruptura d alma _Y
cu rpo. Desclpar emos \.isiblemenl . Sólo quedara nuestra presencia
espmtuaL Por eso e dice-} con razón- que la muerte es la gran prueba del
amor 1•

6. Prqiarndon para la muerte

Tentendo en cuenta que la vida es un caminar ha ia la muerte es
n esario que la g nte va 'a, paulatü,ament , preparándose a encontrarla.
par e que Ba ave habla de tres modo d prepara 1ón para
monr, a saber: A) xpenencia de la muerte propia en la muerte ~el
prójimo, B) e •penencia de la muerte propia por su ant1c1pac1ón
m1 agmahva
) Jer 100 de la virtudes cardmales.
0

A) faperiencia de la 11111crtc propia c11 la m11ufr del projimo
El filósofo regmmontano habla de esta e penencia basándose en el
cap. 1v, 6, de Las 011fes1011es de n Agu un, aJ modo como lo omenta P.L
LandsbergL'. Creemos que el comentano no se refiere al momento en que
muere el otro. Por eUo, amos a d,u nue tro punto de 1sta al respecto.

La preparación conuenza o debe comenzar cuando el hombre toma
con iencia d que algun d1a monra. Esta erdad la d
ubre al ver perecer
a los ser VJVO • D estos la desapart ión que más l duele es la de un
meJant amado.
Al perder a un ser querido la p rsona, 1pso facto, formula la
pregunta ¿por qué terua que monr7 1 manli ne su inqu1 ud aun despues
d que el dolor de apareció , la en auza cor tamente.~ratando de darle
respuesta, estara en camino de lf considerando que tamb1 n monra.
D be ver en el prójimo lo que rodea a I hecho de morir, hasta dond
su ntendm11ento · nodmíento se lo pemlitan;
trata de que, de las
diversas ctr un tandas en que han muerto lo demás, el hombre pueda
anticipar la uya, reonentando su vida, constan mente, hacia I vaJores
mas altos.

B) Experiencia de la muerte pro¡na por su anHci7'adon imaginatil1a
Invitado por Unamuno, Basa e tmagma cómo ha de
mom nto d monr:

la luz se me apaga, las cosas enmudecen
no me dan onido,
envolviendom en silencio; l objetos asideros se m d rrilen entre las
manos, el piso se me escurre debaJO de los p, , los re u rd : se me
desvane en como un d smayo, todo se me a disipando en la nada y yo
mismo me voy dtSjpando n ella; ni aun la conc,en ia de la nada me
queda s1qUJ ra como fantástJco aganad ro de una sombran.

Al situars imaginativamente en u agonía, el individuo piensa
que es un ser mortal, on lo cual podra on ntar su ida ha ia normas
a tologi as, ha iendo de lo material y mundano tan solo un medio para
v1 ir • n un fin de la e IStencia.

C) Ejercido de las llÍrtudes cardinales

AJ r pecto d ,ce Ba

186

e:

nu existencia debe tener un sentido de prepara ión [...] e1erc1tada
bajo la disaplina de las uatro clásicas irtudes cardmales: Fortalez.a en Ja
ta rea, templanza n mis movun iento orporales o espíritudles, justi a en
m1 vida de relación, prudencia en todas I cada una d mJS ac 10nes

Anali emos. Pnmero, la fortaleza en la tarea, es p rseverar en la
aJiz.ac1ón paulatina de la ocación individual, condu ente
hacia la propia salva ·on.
gundo, la templanza
el dominio de los
deseos o p siones inferiores sometiéndolos a la razón; es e itar la amdad
y el orgullo por ser más o tener mcis que otros (templanza en el espíritu)
proceder siempre con humildad
endUez. Tercero, la JUSti ia se refiere al
recto, responsable y armoni
proceder del hombre con su semejantes,
dándole a cada qu.i n Jo su o. Es la virtud de actuar dentro de) orden
moral. Cuarto, la prud ncia
la ordenación de !a conducta mediante eJ
e_¡ r io d la recta razón.

a ión, en Ja

u lbid. p. 243. No da l.i cita
39.
44
r. MM. p. 9.

u ir. MM. p. 53.
11
Ir. FH. rr, 242-243; IF. p. 78.

er el

~ Unamuno, pero la t

1 7

mó dt&gt; l)d 1,;,:ntu111mtc1 tragico de In v1,da, p

�7. El "mas allá"

su constante afán de pJenitud, por tanto ha de obtenerlo en otra, d istmta a
la actual en el mundo.

El hombre muere, ni duda cabe. El alma es inmortal, es mnegabJe.
Pero ,qué hay después de la muerte? ¿Qué sucede con el alma al s pararse

del cuerpo? Ante todo -para nue tro autor- el alma al separarse del cuerpo
"cambia de estado":
el espmtu, desligado del cuerpo, no ocupa lugar. Se trata de un
amb10 de estado, no de un cambio de ubica rón. Un cambio de e~do
posible desde el momento en que ''la" ida psíqu, a es mucho mas rica que
todas la posibles combinaciones de Jos movtm1entos cerebrales"45•

La ultmld parte nos parece un tanto obscura y él no la comenta, por
lo que proponemos una explica ion.
Que al monr cambia de estado el alma y no de ub1cac1ón se
entiende porque la ubteación implica lugar, y lugar lo ocupa solamente la
materia. El alma es de naturaleza umiaterral, es decir, esptritual. AJ ser tal
no ocupa un lugar en el espacio. Por eso sólo "cambia de estado". Pero ¿de
qué estado a qué estado cambia? De espíritu encamado a esp1ritu libre,
desencarnado, cambio que LDlphca la mod.ifi ación del hombre. Esto es
pasible porque "la vida psíquica es mu J,o mJs rica que todas las posibles
ombinac1ones de los mov1m1entos cerebrales". Mas ¿por que la vida
psíquica es mu ho má nea que todas las pos1bles combinaciones de los
movimientos cerebrales? Porque trasnende, en su acti\idad, a] cuerpo.
Para ello basta ver la elaborac1011 de las ideas universales que el cerebro,
matena, no puede hacer, pues de lo material no sale lo inmaterial; las
funciones del recuerdo y el olvido son e · lus1vos del alma, te.

J cambiar de estado, el sujeto, por su espíritu, obtendrá aquello
que en su candi ión en amada buscaba y esperaba afano!¡amente, esto es,
según hemos venido diciendo a Jo Jargo de nuestro estudio, ser n
plenitud, ya que "todo hombr , en cuanto es, hende a ser en plenitud", par
lo que, a la vez, espera su salvación:
por de pronto esperamos segUtr siendo, no dejar de ser, y ... ¿algo
más? 1. Esperamos en nuestro "stalus viatons", una perfe ción, una
plenitud, de la cual arecemos por ahora. Somos, pero no somos
plenamente. Somos seres hacia la sal ación, no somos seres sa]vadosli,.
Ahora bien, el hombre no puede ser en plenitud y estar alvado en
su condición de espíritu encarnado, pues en la ida terrena no Jogra colmar

fS

lhid. p. 169.
p. 168.

iendo el ahna inmortal y el uerpo orruptible, al mom el
10di\,iduo su alma cambia de estado: trasciende sus l.tmites espaciotemporales que le aprisionan en su condición de espíritu encarnado, para
estar en el "más allá":
el más alla de nue tra espera no está en el espacio eu el t1em po.
Por eso, justamente, le denominamos mas allá. 1as allá del hem po y mas
allá deJ espacio pensamos en una vida perdurable que nos representamos 0
imaginamos imperfectamentet7_
La convicción basaviana de la e. isten ia del mas allá liene un
fundamento moral:

el pensamiento del premio y del castigo &lt;oronac1ón del
sentimiento fuhmo de nuestra bbertad- fundamenta, moralmente
hablando, la certeza en el más allá. i existe un D10 personaJ omnisciente
-justiciero supremo de la ida moral- tiene que hab r una correspondencia,
en la allendidad, entre servicio y fidelidad eterna43_
.
Esto lo entendemos así: qué sentido tiene que el hombre se porte
bien_o mal si no habrá después un premio o un castigo justo. S1 no lo
hubiera, entonces ada quten haría Jo que le miera en gana. Empero, los
ho~bres (muchos de ellos) no lo hacen porque tienen la certeza de que sí
e ISte un premio o un castigo, según sea el caso personal, después de la
~u.e~e, el cual lo da un ~r Superior, de acuerdo a una justicia perfecta,
mfalible. Ese ser es Dios. El conoce todo uanto hace y deja de hacer la
gente.
.
Por ello, Él es quien ha de proporcionarle a la persona una sanción
JUS~a _en la otra vida, en el más allá, después de que haya terminado sus
actividades como espíritu encarnado inmersa dentro de todo cuanto hay
en el ámbito de lo finito y limitado.

8. El hombre-ser-para-la-salvación

Si el hombre sigue vjviendo, después de morir, en una vida mejor
a la terrena, entonces no es un ser-para-la-muerte, ino para-la-salvación.

◄ c Jbid.

p. 168.
ca fbid. p. 169; 7 M. p. 329.

&lt;b !bid.

188

1 9

�Por saha :ion, ftlosófi am nte hatilando, l autor entiende abal
cumplimiento de la vocación personal, fidelidad a nuestra dunension
a 1olrop1 a, e lar ,miento y realiza on del dínam,s010 a en 1onaJ de
nuestro spiritu encamado, abertura y ncammam1ento a la plenitud
ubsisten iaJ 4 •

Ahora bi n, porque la presente prueba ti ne a Dios como ausa
eH iente final del afán de pl nitud 51 , con id ramos que su fundamento
también es la partidpadon, pue el er humano
cr ado por Dios · sus
per.li ciones pro ien n d El.

La persona descubre a Dios cuando si nte el d samparo
ontológi o, cuando se da cuenta qu tiene un vado deJado por aJguien.
Dicho aoo no lo puede llenar con osas materiales porque son
efímeras imperfectas. El desamparo mueve al deseo de Henc1r el propio
ser, aJ deseo de al anza.r una pl nitud. En e te momento, el sujeto de ubre
aJ ser que pu e satisfacer sus deseos de plenitud: Dios.

xphquemos su mtamente.
A) El cabal umplimi nto se refiere a que da h mbre debe realizar sus
propios proyectos de acuerdo a sus ~os · aptitudes, rarácter •
t mperamento, etc.¡ debe configurar y actualizar sus facultades para que
llegue a er lo que quiera ser. Mas debe ten r en uenta que todas la
personas tienen una vo ación um"ersal, por la cual henden a poseer el
Bien. Consecuentemente, cada ind1nduo tiene que esforzarse por
compagmar su \'OCacion personal on la occ1 1ón universal, de uerle que
todo lo que haga lo lleve a obtener su salva 1ón.

En la estructura de lc1 ía baSc1 Id.na encontramos tres elementos:
A) un he ho sacado de la realidad humana: la I encia del d amparo
ontológt o y el afán de plenitud ub istencial. B) La e. 1gen ía obietiva de la
realidad que el espíritu humano descubre: la necesidad de una ausa
suprema qu e püque totalmente ese anhelo que tiene el hombre de
subsisttr, ya que esa plenitud en la presente situa ión de espmtu
en amado sólo
obtien relah am nte , por nde, no salisfa e de modo
defmfü o. C) La ondusión: sm una Plem~ud de pleniludes (Dios) lo
afanes on retos de da vez más y me1or ida no se danan.

B) La fidelidad E'S I desarroJlo personal de los alores. El, a ,otropismo
onsiste n I afan humanos por lo \'ah050: la erdad, el b1 n, la JU t 1a,
la paz, et . 1 Valor de vaJore
D10 . Por so I ax1otropismo da paso aJ
teolrop1Smo u onentactón ha ta D10s.
C) El esdaret. m11ento consiste en la lenden ·ia humana a la plenitud
ubsisten-ial, a la feli iJad suprema que on iste n ont mplar ara a ara
a Dios.
D) La abertura radica n sólo en poseer
e deseo d infm1tud ,
lra ndencia, moque, ademas, cada quien tiene qu fectuarlo, tiene que
salisfa erlo d la m ¡or man r : dirig1éndos hacia 10s.

5. Die
La alvaci · n proviene d

1oc;.

Para m trar u
tsl n ld, Basa\!
ha formulado su propi
argum nto, 1 ual ta fundc1d -d1l · en la nalidad, porque -a nu tro
JUKIO- lo qul' el hombre siente t.omo espíritu ncarnado (de amparo
onlológt&lt;.o y ,rnht'I d pl 111tud) debe lener una resolu&lt;.·tón ultenor que es,
pr isc1m nt , n Di :;o_

1~(

Ir. I M . p. 117, 1 ~

Escu hemos a Basav :
A) H ho sa ado d la realidad humana:

Q111siera en ayar par mi parle una 111/C'l'a l11a dt• rleercan11e11fo a Dios.
Descubro, en mi ser, 1111 desfiladero hada la 1111,"1 y 1111a esrnla hada lo ,1b o/uta
port¡,~e soy una mister_i~ _amalgama _de 11/ma y rnerpo, bmto y angel. Hcmpo ;
elern_1dad,. nada_ preh!sfar,ca y deshno s11pralempoml. Mi afrm de plt'mlud
s11bszstenna/ ex, _t~ solo en fimc,011 de superar 1111 dt'sa111p.1ro 011/ologico. ) m,
desamparo_ anlolog,rn ~ hace lan sólo patente porque lcngo 11t1 ajim 1k plc111tud
s11bs1ste11aal. La plr111t11d lograda es siempre rclahz1a y esta a11u'tm:ada por l'f
d&lt;!5_'1mparo. ~ero, a su_ve=, el desamparo sc• z,e t-orn•g1da, amparuda ett pa, te ¡1or el
afan de plemlud ~11bs1stc•11twl que se proytcta ca11 toda su iuttmíó11 s1g11iftcatim.
~ste afan de plemtud 11bsiste11áal, a1111q11c se de ,•11 el ht'lllpo, 110 1.:sta omehdo al
hempo. Trátase de 1111 lesli111011io irrewsable de la cgreg10 ,,ocad&lt;m l111mana. de
un~ l111n11/de s1m11s1011 del hombre intrgml a su inleriorüfad abier/t.1 al ser y 11 la
D('ldad.
B) Exigencia obJ tiva de la realidad, d
necesidad de una causa suprema:

Mi afán de

l'I' 1.i 15.

''( tr. ~H 1 157, I ' ¡•p

.!&lt;)~)

\lll ; .,

p -17 "tb J, l .iutnr

Sl

ubierta por el e ptrilu humdno: la

plemtud subsistmcwl,

(fr. TM. p. lO'J

L90
Jll)

l°OTI

ft)da

II

s1gm_firatwn

�"ml'iahisfórica" participa de In plenitud am:oluta, primera y frascendeute. En otras
pale1bras: mi afán de plenitud 11bs1stmcial, q11e se me presenta coex1sti~ulo
orgánica 1/ dialéctirnme11le con rm desamparo ontológico, con mi insufidenaa
radical, e,; _fim11a ¡1aredd11 al amtrapunto musical, implica la Plenitud ubsistente
e l11Jittila dt• do11d1• prolt;enc, precisnmenle, mi concreto afan de plemt11d que se ~a
en el hempo,
C) Con Ju 1ón: sm una Plenitud de plenitudes ese afán de ada
vida no se hubiera dado:

ez más

i existe nuestro afan de plenitud subs,sfenna/ -y esto es 1111 hecho
e111dr11le- eúslió 1e111pre 1111a Plenitud s11bs1sfe11tc, porque si no hubiera existido,
no se danan nues/ros concretos afanes de irida y de mas vida52.

011clt1 ió11

La filosofía de la muerte d BaSd e haUa
estrechamente
mculada a su antroposofía, cuyo quid -a nuestro ju, m- es poner de rel1 ve
el afán hu.mano de plenitud ubsistencial.
Uno de los meritos de] autor es demo trar que di ho anhelo no
ilusorio, no nos lo i.n entamos los hombres, sino que responde a nuestro
modo de ser. F.se des o de p rfección de inmortalidad sólo encuenlra
total satisfacción en Dios, mas no n la ida terrena, sino en el mas aJlá. De
alh que Él no es un ser iJusono ni inventado por los hombres, sino que, r al
y efecti amente, existe con supenondad y dignidad absolutas.
Por lo anlenor, eJ filósofo reg1omontano tt ne una vJSion
esperanzadora de la muerte, que onsiste en ue, porque D10 e 1ste,
somos inmortal . D alu su afirmacion: el hombr -es-un-ser- para-lasalvación.
Mas para sal arse, cada quien debe reahza.r c1 rtas actividades
durante su ida, dos de las cuales son a) el ejerci 10 de la
irtudes
cardinales, cuya ac ión propor 1011a beneficios tanto al individuo como a la
sociedad, pues la vutudes se traducen en a iones aritah as. Y b) el abal
cumplimiento de la vocación personal en la que lle emos a la práctica
dl\·erso
alo
que nos perfec íonaran. Ambas actJvjdades nos
encaminarán hacia Dios, máximo satisfa tor de nuestro anheJo de plerutud
substStencial.
Quien se eJe11 1te en las J.rtudes y sea fiel a su oca ión estará
preparandose para morir, pero obre todo para encontrarse on Dios, con
lo ual logrétTá su felicidad absoluta.

!12

fr. MM. pp. 82 y 125.; T.M pp. 390-391; FH. p. 256; IF pp.

lllle&lt;ns TM p. 294 , JF. pp. ~

&gt;- ; , M. pp. 47

• 188. b1

- Sub del dulor.

192
193

�Bibliografía
Basave Femand z del \ all ,

gustin, ldeurio Filosofico, ed. Jus

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Sección Segunda

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